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                  <text>Año XVI-Tomo I

México, 1Ode Enero de 1909

Número 2

Ultima Fotografía del Sr. Gral. Díaz
TOMADA PARA aEL MUNDO]LUSTRADO" DURANTE LAS FELICITACIONES:DE AÑOINUEVO

�s

DIRECTOR I O:

Propietario, VICTOR M . GARCES
DIRECTOR,
DR. LUIS LARA V

V
V
V
PA

PARDO

GElH!lNTJ::.

ALFONSO E.. BRAVO
Ol&gt;ICINAS:

Calle de Alfaro número 9. México, D. F Apartado postal
Teléfonos: Ericsson, 1,476. Compañía Telefónica, 471.

2570.

PRECIOS DE SUBSCRIPCION:

En la Ciudarl . . . .
En los Estados. . . .
En el Extranjero..

$ 1.25
1.50
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NU::\IEROS SUELTOS:

En la Capital . . . '• . . . . . . . . . . . . . $ o..,5 cs.
En los Estados . . . . . . . . . . . . . . . . 0.50 cs.
Despacho de subscripciones para la Capital :

2a. de Mesones, 14. Teléfono Núm. 488,
Impreso en papel de las Fábricas de San Rafael y Anexas, S. A.

I

La Inspiración y la Felicidad

f

ip

!11111111111

¡

I·

-;i11111w111r

del pétalo arrugado y sangra á la menor picadura
de la espina.
Quisieran el imperio del ideal; la emancipa"ÍÓn
del hombre de sus miserias animales; la sociedad,
una Arcadia; la vida, un paraíso.
La realidad les ofrece todo lo contrario: veneno
en los nectarios, nubes en el cielo, decepciones en
el amor, iniquidades en la sociedad. La Natura!Pza
apenas les da pies torpes, cuando quisieran alas
raudas; los condena á reptar cuando anhelarían volar y los encadena, como á Prometeo, á la roca helada,
de las miserias humanas, cuando soiíab:m sentarse, ·
rodeados de nimbos, en el empíreo. Los grandes
inspirados son eternos rebeldes, incansables protestatarios, Lorenzos tostados en la p,uTilla, presidiarios de la r id.t arrastrando pesadas cadenas.
Y por rebeldes y por protestatarios, son infcl ices; los unos en b forma candrnte, los otros en In,
forma resignada y mehtnc61icn.
Desde Isafas hasta Hugo; desde Pcrsio hasta Voltaire, no ha.y gran artista, ní ftcaso gran pensado,·,
que no haya llevado un puiíu.l en el pecho.
Cuando no lloran sus propios dolorr~, lloran los
dolores humanos, y lo menos que les atormeobt es
sentir el mundo tan mezquino, sinti6u&lt;lose ellos tan
grandes.
No escapan á esta ley fatal ni los mismos humoristas. Cervantes t'Íe .Y hace reir llevando al pie las
cadenas del galeote. En el fondo de todo humorista
hay un melancólico. El clown, en la intimid.1d, suele partir el alma, y tal hay que agita los crótitlos
de Momo mientras en su alma, taiíen las camp:lnas
mortuorias.
A veces el humorismo no es más qu!} la car.;ajada sardónica ele la desesperación.
.
Donizetti escri bió su «Alma innamomtta» clespu is de una tempestad doméstica; el Dante su «Divina Comedia» s mgrando su cornzón por los infortunios de su patria y aute el punzante espec:túculo de la iniquidad triunfante .v de la ju,ticiit esearnecida; Beethoven era un grnn dolorido; Berlioz, un
docepcionado; Wagner, un insaciable, sediento siemprP y jamns desalterado; Fra Angélico, un místico
anhelante é inquieto; Leonardo rlc Vinci, un eterno
descontento de sí mismo .Y de su obra.
La fel icidad es sólo compitible con la inc;piración
amable, de socied,td .r con el arte ele género; mas
no con el arte superior .r potente. Petronio pudo
escribir madrig"t1les é improrisar ditirambos cortesanos; pero sólo Homero ó Milton, en alas del dolor, pueden .dzat·se hasta ht epopeya.
Para cantar como Ohopin ó Alfredo ele l\fosset,
se necesita sufrir como ellos, .v nada inspÍl'Ó mejor
á Byron que el torturador escepticismo ele Manfredo.
Boccacio .\' el Aretino descendieron hasta lo obsceno; pero en medio de los estragos de la peste, de
la guerra y de la tiranía, .Y para di vagarse y di vagar al pueblo.
Puesto que el arte es una procreación tiene que
exigir gestaciones dolorosas .v alumbran:{ientosdesgarradores.
A veces. la obra de arte' al nacer , da ht
,,
muerte a su progemtor, y ha.v tal esta,tua tal poema ó tal sinfonía, que ha salído á la luz' amasada
con la carne .Y con la sangre
,,. del artista que la creó.

DOLOR y el arte -son hcr:anos g·em~los.
Las lágrimas que aquél llora, éste las transforma en diamantes; de los gemidos hace
cánticos; de los sollozos, himnos.
La inspiración no brilla nunca mejor que sobre
las frentes doloridas, ni mana más abundante y ardiente que de los corazones despedazados.
Las grandes creaciones estéticas en literatu ra, en
plástica, en música, las han evocado la indignaci~n,
la ira, la decepción, los espectáculos crneles, las
miserias propias y ajenas.
Dante y Miguel Aµgel, Beethoven y Byron, los
profetas que fulminaron rayos y los poetas bucólicos que suspiraron églogas, fueron siempre espíritus torturados por dolores crueles ó almas impregnadas de intensa y pro:fund}\+ melancolía.
La felicidad parece excluir la inspiración. Pam
que el pensamiento vibre o.! elevado diapasón del
arte, no pueden bastar los anullos, se necesitan las
tempestades. El.~árbol opulento no deja caer sus
frutos sino al so1'llo~&lt;!.e los lrnracanes, .r sólo la
erupción volcánica puede sacudi r el alma bastante
á fondo para que proyecte sus llameamientos, sus
chisporroteos y sus lavas ardientes.
La felicidad adormece, el dolor sacurle y conmueve. Las grandes obras dl'l arte humano pintan
el dolor y del dolor son hijas.
No puede ser de otro modo. Los graneles artistas sueñan mucho y sueñan muy bello. Naturaleza
y Humanidad aparecen, á los ojos de su alma, impregnadas de grandeza .Y cubiertas de galas. Para
ellos todo debía ser sublime y todo lleno de gracia
y de belleza. En su deseo, no quisieran ver jamás
fl.01·es marchitas, ni frutos amargos, ni estrellas pálidas, ni hombres perversos.
Quieren q ne la vjda sea toda paz, i bienandanza;
•* -~
los campos, -primavera; el firmamento, astros; el
Y así es la vida. Su norte se llama felicidad, jushombre, excelsitudes; el amor, goces y expansio- ticia, ciencia, belleza; pero su ruta es siempre canes. Su epidermis de sibaritas se duele al contacto mino de Calvario.

61

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

62

Sólo aquel á, quien hiere el cardo puede admirar
la flor; sólo sabe cantar la dicha quien la ha busca• do en vano y anhela realizarla, y lo grande no nos
es estimable .V deseable sino cuando hemos vivido
en medio de Jo insignificante y de lo mezquino.
En virtud de esa ley inexorable del contraste
que rige desde nuestras más insignificantes percepciones hasta nuestras más profundas é intensas emociones, no vamos á lo bueno sino fustigados por lo
malo, ni aspiramos á lo bello sino espoleados por lo
horrible.
«Sed teno-o», clama el hombre en su cruz. Y esa
sed que le tortura, es el manantial de su inspiración y el foco ardiente de donde irradian la luz y
el calor del arte.

/

,,~,....

~~~

Poco antes de que se efectuara el terrible cataclismo del
Sur de Italia empezó una erupción · violenta del volcán de
Colima. ¿Tendrá alguna relación un fenómeno con el otro?
¡Quién sabe! Tal vez no sea más que una coincidencia; pero
de ser así, ha llamado la atención de muchos, con razón ó
sin ella. Uua de las vistas que acompañan estas líneas re presenta al voleen visto á distancia.
Otro de los grabados que van en esta plana es el retrato
del señor W. L. Vail, quien acaba de ser electo presidente
del Club americano, y que durará eri funciones por el presente año.
El t ercer grabado es el retrato del presidente de Venezuela, señor Gómez, que ha propuesto que se pi~a la ext~a·
dición del ,·xpresidente Castro en caso de que este persista en quedane en Europa.

EL VOLCÁN DE COLIMA VISTO Á DISTANCIA.

r

..

•

�58

EL MUNDO ILUSTRADO

64

Un Cataclismo sin Precedente
Ver
Agua
Nat

65

EL MUNDO ILUSTRADO

cuenta miles de habi·
tantes¡ calculando la
morta:iidad por la catástrofe en un ochen·
ta por ciento de los
habitantes, cifra que
no es exagerada, según los informes que
se tienen, llegaríamos
á un total aterrador.
Cablegramas posteriores dicen que han
desaparecido las islas
Lipari, con tres mil
h.tbitantea, de los que
no se salvó uno solo.
Por muy exagerado
que sea esto, estamos
decididamente ante
una de las horribles
catástrofes que registra la :historia de l
mundo.

.(

•••

En medio de tanta

La Play a de Catania.

zoni, Stefanocini, Catena, Rosalo, Scila y Castroreale. Los
lngares que ocuparon estas ciudades y estos pueblos, se hallan cubiertos de ruinas y de
cadávere•; los pocos supervivientes han huido á gran pr isa
del lugar de la catá~trófr, y
apenas si se ven en medio de los
liorrores de la desolación á los
heroico&lt;; re&lt;;catadores de muertos y heridos.
Los pueblo&lt;; y ciudades mencionado~ tenían poblaciones
que varían entre uno y cin-

Escollera del Cfolope.

- ·ErSur de Italia, región que parece
destinada á ser teatro de las grandes
catástrofes de la humanidad, acaba
de ser el escenario de una de las más
espantosas de que se tiene noticia.
El cable, dejando á un lado el laconismo telegráfico, nos informó desde los primeros momentos de la espantosa magnitud del cataclismo; el
primer día anunció que había habido
cien mil muertos, cifra que al día
siguiente hacía llegar á doscientos
mil y que después ha hecho fluctuar
entre los citados límites, habiendo
llegado á pasar, á veces, del superior.
Además de esta horrible cantidad de
muertos y de heridos, dice el cable
que ha habido trastornos físicos en

El Etna desde Raudazzo.

Estrecho de Messina.

la configuración del fondo de los mares, hasta hacer peligrosa la navegación en las cercanías de las costas de
Sicilia.
Se ha dicho, y quizás con razón,
que gran parte de esto han de ser
exageraciones de las agencias de no
ticias, y que, á la postre, resultará que
en realidad ha sucedido mucho menos de lo que se ha dicho; ojalá que
así sea; pero de cualquier manera, lo
que está fuera de duda es que nos
hallamos en presencia de uno de los
más horribles cataclismos que registra la historia de la humanidad.
En un cablegrama procedente de
Roma, en el que se hace un resumen
de ciudades destruidas, se cita á las
siguientes: Messina, Reggio1 ~anta
Eufemia~Bagnara, Palmi, Seminara,
Castella, Polisten, Conqueprondi, Hamertia, Simpoli, San Priciparo, Piz·

destrucción y de tanta muerte, necesariamente se
han registrado escenas verdaderamente espeluznantes¡ á cada renglón de los cablegramas encontramos historias y relatos de algunos supervivientes, en los que se ve en medio de las exclamaciones producidas por el recuerdo delas espantosas escenas de que han sido testigos, cuadros
desgarradores.
Padres que han tenido que asistir durante varias horas, debajo de las ruinas de sus propias
casas, á la lenta agonía de sus hijos, prensados
· bajo escombros, sin poderles prestar ningún auxi·
lio¡ una joven que, encerrada en 21 quinto piso
de una casa que amenazaba caer á cada momento,
no fué auxiliada sino después de varias horas de
permanecer junto á los cadáveres de todos los
miembros de su familia; cuando se la sacó de la
casa, estaba loca.
Para dar una idea más vívida de la catástrofe,
reproducimos algunos párrafos de la relación hec~~ por el enviado es pecial de un periódico parisiense:
&lt; .. .. Nunca se repondrán mis nervios de las
espantosas impresiones recibidas, y mis ojos conservarán, mientras estén abiertos á la vida, la visión de muerte y devastación que los ha fatigado.
El campo está cubierto de un silencio funeral.
&lt;Lle ué hasta Palmi en el ferrocarril
J

�EL MUÑDÓ ILUSTR.\DO

1'\ESSJNA, TUMBA DEL AR.lOBlSPO DE JABIATlS EN LA
CATEDRAL-RUINAS DE LA ABADÍA

SS. MM.

LOS REYES DE lTAlIA.

ñaban, 10°mismo que algunos empleados de ferrocarril que
regresaban adonde se hallaron sus hogares para tener noticias de los suyos .... Marchamos por el interior del túnel
de Palmi á Bagnari, cogidos de las manos y alumbrándonos con teas de resina ... En varios lugares el túnel está
destruido y caían grandes rocas á nuestro paso.
«En el campo nos hallamos á varias familias sentadas
alrededor de hogueras; en los rostros de todos se notaba
una expresión de estupefacción; nos veían pasar como si
fuéramos fantasmas, y cuando les preguntábamos algo, no
contestaban y continuaban mirándonos con un aire de
estupidez.
«Algunos de ellos estaban asando aves marinas y otros
tenían á cuestas bultos hechos con los objetos más extravagantes.
«Después de dos horas de este penoso camino vimos á
Bagnari, sobre un acantilado de rocas suspendido sobre
el mar. Todas las casas de la ciudad y de sus alrededores
estaban destruidas. Algunos palacetes habían sido abiertos
en secciones como granadas. Sobre las ruinas de un muro
se hallaba sentado un hombre que vendía pan á precios
exorbitantes en medio de las imprecaciones de los que
tenían han:tbre, que eran muchos. Otro hombre, enloquecido, trataba de escarbar entre los escombros con las uñas.
¿Cuántos muertos? ¿Un mil? ¿Dos miles? iQuién sabe!
«A las once llegamos á Favazzini, pequeña aldea que había tenido quinientos habitantes, de los que no quedaban
más que siete, que se hallaban á la sombra de una sábana
colocada entre las copas de dos olivos. Nos pedían pan con
un acento de piedad; pero nosotros no teníamos nada que
darles.

Norte, había sido arrasado. Pocos kilómetros más aielante, en Cannitello, el espec1áculo era más horrible. Inmediata.menté aespués de que la ciudad fué destruida por
el terremoto, había sido arrasada por las aguas y borrada
del sitio que ocupaba.
&lt;i:. ••• Todas las casas es1 án convertidas en un montón deescombros, debajo de los cuales están enterrados los muertos y los heridos. El camino que siguieron las aguas para
volverá su nivel estaba cubierto con muebles, artículos
de casa y j nguetes de niños.
«De entre las ruinas salían voces apagadas de los heridos en solicitud de auxilio. Pregunté á un pescador cuál
era el número de muertos, y me dijo:
&lt;¿Los supervivientes? Entre cinco y siete. ¿Los muertos?
Pueden ser uno ó dos miles, quién lo sabe.
«El pueblo de San Giovanni, en otros tiempos tan próspero, presentaba otro de los aspectos más desconsoladores.
La estación del ferr;icarril, la de telegraffa aérea, seis estaciones de botes y el hospital están completamente destruidos. Cuatrocientos habitantes se hallan enterrados debajo
de los escombros.
&lt;Los testigos de la terrible noche dicen que el mar se
elevó como si fuera levantado por una explosión submarina&gt; ..... .
Por el estilo continúa la relación; por lo relatado, nuestros lectores se darán una idea, muy remota, de lo que fué
la espantosa catástrofe, acerca de la cual nos atrevemos á
decir que es la má~ terrible d-: las que consigna la histo·
ria de la humanidad.

•••

Cuando ocurre una gran catástrofe en cualquier parte del
mundo, su efecto rep•·rcute en todos los ámbitos de la tierra; lq uién no se s iente conmovido ante la muerte de cientos de miles de sus semejante~, sorprendidos quizás en los
momentos de la vida en que se consideraban más felices y
tranquilos? ¿Q1üén dice que entre los cien ó doscientos de

«Después de once horas de camino no habíamos andado
más que treinta y cuatro kilómetros.
«Habíamos decidido hacer alto en Scila; pero el desca!lSO fué imposible. Todo el litoral, excepto en la parte

*••

67

EL MUNDO ILUSTRADO

CATEDRAL DE CATANIA. - MONASTERIO DE
BENEDICTINOS EN CATANIA

miles de personas muertas por el terremoto, no había al*••
gunos que esperaban todavía mucho de la vida? ¡Cuántos
El grito de piedad, una vez lanzado en el lugar del tede ellos no habrían formado un hogar que se soñaban fe· rre.:O.oto, ha tenido eco en todas partes del mundo; no sólo
liz la víspera del cataclismo!
entre los hijos de Italia que viven en. diferentes partes de
Ante estas consideraciones, se necesita tener muy poco la tierra, sino aun en los hijos de los países más apartados
c~riño á la humanidad para no sentirse conmovido por la se ha sentido el movimiento de conmiseración. Unos, co·
enorme desgracia, y si á esto agregamos el sentimiento de mo ,los marinos rusos é ingleses, contribuyeron con sus esegoísmo que nos hace estremecer ante la posibilidad, si· fuerzos personales y heroicos en los momentos del mayor
quiera remota de una semejante calamidad en nuestro país, peligro; otros, á quienes la lejanía no permitió esos actos
se explica muy bien el por qué del grito de caridad ego- de heroicidad, se han apresurado á enviar auxilios á los
altruista que en todo el mundo se ha levantado en favor desvalidos.
de las víctimas del terremoto.
Entre nosotros el Honorable Ayuntamiento de la capiMuy por arriba de las anteriores consideraciones están tal encabeza una colecta en favor de los damnificados, la
los reyes de Italia, pues en ellos no se puede decir que que, seguramente, daráopimos frutos en vista de lo bien di·
haya habido sentimiento egoísta ninguno, puesto que han rígida y organizada que está.
llevado sus propias personas al lugar en donde se había
Por su parte los miembros· de la colonia italiana también
producido el gran movimiento sísmico, y donde era pro- han formado un comité encargado de colectar fondos, y es
bable que se repitiera, como ha sucedido.
seguro que ha de tener un buen éxito.
Y allí, al mismo teatro de las horribles escenas, en meAcompañan estas líneas los retratos de Sus Majestades
dio de los horrendos cuadros de desola.ción, es adonde
el Rey y la Reina¡ y vistas de los lugares en donde la deslos soberanos han hecho sentir que no en vano se les ha trucción fué mayor, ó que tienen alguna relac;ión con los
encomendado el cuidado de los habitantes de' Italia y que
fenómenos de carácter plutónico en el Sur de Italia; y en
saben responder á esa confianza aun á riesgo de sus propias
nuestro próximo número publicaremos los retratos .de los
vidas como en este caso.
principales miembros del comité de la Colonia italiana.
El Rey, soldado, hombre hecho á los trabajos de la vida,
Ojalá que, con la presente relación, despertemos en el
regresó del viaje sin lesión aparen.te; pero la Reina, débil
espíritu de nuestros lectores el sentimiento de compasión
de temperamento por su mismo sexo, no pudo soportar el
por los desgraciados y que así contribuyaruos al gran traenorme trabajo que se exigió á su sistema nervioso y re·
bajo de aliviar sus males ante la enorme catástrofe.
gresó á la corte enferma de una enfermedad sin nombre,
de la enorme compasión despertada en ella por la vista de
tantos horrores Aparte de las lesiones recibidas en el cuer·
pb durante uno de los temblores quesiguieron á la terrible
noche, lesiones que fueron insignificantes, trae las profundas
causadas en su ánimo por la desgracia de sus semejantes, á
quienes no pudo auxiliar en toda la medida que lo hubie·
ra des,ado1 á pesar de los esfuerzos que hizo e~ su favor.

�58

EL MUNDO ILUSTRADO

68

EL MUNDO ILUSTRADO

LA BAJA CALIFORNIA

Comparsa de pastore1&gt; en
la fiesta de Navidad.

Hasta hace muy pocos años,
el único medio de comuuica·
ción que tuvo California fué
el correo marítimo; pero gracias á la instalación reciente
'de estacione~ de telegrafía aé'rea se ha abierto una nueva
era, y ha llegado el tiempo len
1ue nos demos c'.1.enta exa~ta
Je ; 0 q11c es r'\lc J1r&lt;'-n de he·

.

l

Srila. Mc1ría Amparo Go~zález.

Hay una región.de la tierra que forma parte de nuestro
oaís, y que, á pesar de esto, nos es tan desconocida como
' lo puede ser el Continente africano. Tanto de una como
. del otro sabemos que existen porque lo~ hemos visto en
los mapas; pero los datos que sobre ellos tenemos son muy
vagos en ambos casos.
Para probar esto, citaremos el hecho de que tres diferentes tratados de geografía, escritos por otros tantos geógrafos notables de nuestro país, citan tres diferentes cifras como expresión de su superficie, y si los geógrafos están tan
mal informados sobre el particular, es de suponer que los
profanos en la ciencia geográfica lo estén peor. ·
Si un dato de carácter tan preciso se ignora, ¿qué podremos decir acerca de la habitabilidad, producciones, etnología
y demás datos que· pudieran hacer conocidá la región?
El padre Clavijero, en su «Historia de la Antigua ó Baja
California», publicada por primera vez el año de 1789, decía: «Como los californios habían permanecido por el espacio de tantos siglos encerrados en su península, privados
de toda comunicación externa y sepultados eu la más espantosa barbarie, no tuvieron noticia de los otros pueblos
de la tierra, ni éstos la tu vieron de aquéllos hasta el siglo
XVI, en que la sed de oro, que llevó á los europeos á otros
países del Nuevo Mundo, los impelió también á la California&gt;.
Con muy ligeras variaciones se podría decir lo mismo
en lo que respecta á los conocimientos qu~ tienen los habitantes de la Baja California del resto"'d el mundo, y del
que tiene el mundo entero acerca de los californios. Las
no.t icias que se tienen por más ciertas acerca de la península, son semejantes á las que corrieron acerca de ella en
la época de su descubrimiento por Ordoño Jiménez el año
de 1334.
Y no debe atribuirse esto á que los californios carezcan
de las cualidades que hacen prosperar á los pueblos; de
todas ellas están dotados; pero el aislamiento y la falta de
medios de comunicación, que después de la fiebre del oro
han sido tau malos como antes de ella, ha hecho que no se
pueda enviar ni recibir informes acerca de la California,
si no es por algunos viajeros que van allá, y que, en la mayoría de los casos, exageran lo que han visto, ya sea en un
sentido ? en el opuesto.

Yacimientos pet•oliferos en
Comondií, B. C

Repre~o d~ aguas en un
rancho californio.

rra mexicana, relegado al
olvido durante tan tos
años.
Una de las muestras de
adelanto de una región
cualquiera, es la circulación de periódicos de
importancia; el nuestro
está representado en la
Ba'a California, no sólo

�70

71

EL MUNDO ILUSTRADO

sal, á quien debemos las foto-grafías que ilustran estas líneas,
las cuales dan idea de la con·
figuración física, de los usos y
costumbres, y de algunas de
las industrias que se explotan
en la región.
Gracias al citado ageme, ten·
dremos el gusto de ser de los
primeros que presenten ante el
público de la capital d~ la Re·
pública, vistas que den idea de
la importancia de una de las

las Carreras dd Ultimo Domingo
El programa, calcado ,c:obre los de todas las carreras que
se hau hecho en el hipódromo durante los últimos cinco
años, se componía de seis carreras para caballos: la primera para tropa, la segunda para socios del Club Hípico Militar, la tercera para socios del Club Hípico Alemán, la
'cuarta para militares y &lt;gentlemen riders», la quinta ca·
rrera de milla con premio del Club Militar, y la sexta
&lt;steeple-chase» entre dos caballos; después de las carreras
de caballos había en programa una de motocicletas y una
de automóviles que no se hizo, en vista de una infinidad
de inconvenientes, entre otros la ausencia de público que
se retiró luego que terminaron las carreras de caballos1
Con este programa, y con la circunstancia de tomar par·
te en las carreras caballos que el público aficionado ha. vis·
to correr hasta el fastidio (ya se sabe que el mayor defecto

1

Arroyo de San José
del Cabo.

justo homenaje á ellas, retratos de algunas bellezas femeninas, de las que hay muchas
en las ciudades y poblaciones
de California¡ por ellas se verá

LAS _TRIBUNAS

En una mañana llena de sol, mañana que podríamos llamar de &lt;carreras», se efectuó el domingo último la reunión
deportiva organizada por los clubs hípicos militar y ale·
mán.
El vientecillo ligeramente frío que sopló en las primeras
horas de la mañana, y que continuó azotando las tribunas
que ven al Norte, no fué obstáculo para que éstas fueran
ocupadas, aunque no muy numerosamente, por una alegre
y bulliciosa concurrencia, cosa que sólo sucede entre nosotros en e~tos meses del año.
Gracias á la benignidad de nuestro clima, de la que se
abusa algunas veces, vimos en la gradería algunos trajes
que hubieran sido un tormento en cualquier otro clima
del mundo, y algunos que lo eran aun en nuestra Mesa

Corrales en un rancho ~
californio.

EL SARGENTO ALCÁNTARA, VENCEDOR EN LA

regiones de nuestro país que
está llamada á un porvenir bri·
llante no remoto.
::'.:.Entre las fotografías que publicamos en este número0&gt;~-pan lugar prominente, : como

H

CARRERA

e~ el des;o de novedad) ~ra seguro que las graderías estanan vac1as y poco entusiastas.
·
Por otra parte, el resultado de las carreras no fué brillante, y los conocedores, lo mismo que los profanos se fastidiaron solemnemente; sólo durante la carrera' de los
miembros del Club Alemán hubo momento de verdadera
excitación, pues todas las demás carreras se ganaron con la
mayor facilidad y sin que se viera una verdadera compe·
t~nc.ia, pues los caballos que ganaron moitraron tal supe·
:1oridad sobre los competidores, que el concurso perdía su
interés desde el principio.

El fondo de Bahla MagdalPna

que si en ilustración y patrio·
tismo los californios no están
por atrás de ninguna. otra región del país, en belleza las
hijas del suelo californio son
dignas de la fama de que justamente disfruta la mujer me·
xi cana

..

••

Tenemos la seguridad de que
nuestros esfuerzos por hacer
conocer una hermosa región
del país serán apreciados por
nuestros lectores, á quienes es·
pecialmente van dirigidos, y
por los habitantes de_la región,
que contarán con un nuevo me·
dio de comunicarse con el resto de los habitantes del mundo.

PARTIDA DE LA 6ll- CARRERA

\

Central, pero que eran llevados con gentil donaire por
nuestras guapas compatriotas, que parecen haberse propuesto demostrar á todo trance la esplendidez de nuestro
sol, aun en los meses que en otras partes se llaman de Invierno¡ entre los caballeros también vimos sombreros de
paja y aun el clásico panameño de las estíos tropicales.
Ante este cuadro de concurrencia, brillante en sus colores por lo mismo de su heterogeneidad, se desarrolló el
programa arreglado, el cual, á pesar de los esfuerzos de
sus organizadores, no despertó el entusiasmo que se esperaba, quizás porque el vientecillo á que ya nos referimos,
unido á lo poco apropiado de las &lt;toilettes», hacía que la
escasa concurrencia se ocupara más de tiritar de frío que
de las competencias entre los equinos.

�EL MUNDO ILUSTRADO

72

EL MUNDO ILUSTRADO

EL VENCEDOR EN LA TERCERA CARRERA.

= j:..:::J

Para 1a primera carrera hubo nueve entradi.s¡ la ganó el
&lt;47&gt;, propiedad del regimiento de Artillería Ligera, montado por Francisco Alcántara; el premio consistió en un
objeto de arte para el regimiento y efectivo para el corredor; en segundo lugar lle~,¡ &lt;Frijol&gt;, montado por Regino

GRUPO DE OFICIALES DEL CLUB HÍPICO MILITAR

Armendáriz, y propiedad del primer regimiento de Artille·
ría Montada.
La s~unda carrera se hizo entre &lt;Pepito I&gt; y &lt;Frijol&gt;; desde
la salida se notó la gran superioridad del primero1 que al
fi_n gan.ó con una ventaja de ocho cuerpos sobre su compet~dor; iba montado por el cadete Jesús Pérez.
llComo dijimos ya, la tercera carrera fuélaúnicaquemantuv~ la atención de.los c?ncurrentes. Hubo dos caballos que
se disputaron la pnmacia en una competencia reñida.

LOS PARTICIPANTES EN LA TERCERA CARRERA.

Antes de empezar la carrera, los conocedores iniciaron la
lucha entre &lt;Senator Foyntz&gt; y &lt;Bandit&gt;, apostando casi por
igual, unos al primero y otros al segundo; aunque el terce·
ro de los caballos inscritos, &lt;Peter the Great&gt;, no dejó de tener algunos partidarios, no se puede comparar con los otros

&lt;BLUM&gt; LLEGANDO Á LA META EN LA

5~

CARRERA

dos, que fuer~n los que obtuvieron el favor del público
apenas anunciada la carrera. La mejor prueba de que las
apuestas habían sido hechas por; los verdaderos conocedo·
re~, es el resultado de la competencia; apenas se había comdo un cuarto de la carrera, el &lt;Peter the Great&gt; se declaró
fuera de concurso, mientras que tanto el «Bandit&gt; como el
cSenat~r Poyntz&gt; apretaban á más y mejor. Sin embargo,
á la ~itad de la carrera desmayó el &lt;Bandit&gt;, para recobrar
sus alientos al fin de ella, pero ya no era tiempo; la carrera

73

último, el masaje vibratorio, que se efectúa haciendo vi·
brar rápidamente el dedo, la mano ó el instrumento con
que se aplica el masaje. Cada uno de estos movimientos
tiene aplicación especial.
Es preferible, en todo caso, que la mano del operador
sea la que aplique directamente el masaje, porque
solamente así el dominio de él sobre los movimientos es
cómpleto, y puede aumentar ó disminuirá voluntad la
rapidez de los movimientos y la intensidad de ellos. Se
han construido, sin embargo, algunos aparatos especialmente para el masaje vibratorio, que suplen la mano, sobre todo cuando ésta no es experta. Esta substitución se
hace necesaria en muchos casos, porque el oficio de masa·
jista es fatigante en extremo, y después de haberlo aplicado sucesivamente en varias sesiones, la persona más robus·
ta perdería totalmente el dominio completo que el masa·
jista debe tener siempre sobre sus movimientos.
Es un error creer que se puede ser masajista sin tener
conocimientos profundos de la anatomía y de la fisiología
de las regiones en que se opera. Así es que, salvo indica·
ción del médico, no se debe returrir, para el tratamiento
de enfermedades, indistintamente á esta ó aquella per~ona;
sino á un médico ó á alguien que sea perito, bajo la direc·
ción del médico.
Entre las damas, el masaje goza de especial favor, porque tiene aplicaciones muy interesantes. como las de des·
truir las arrugas; dar tersura á la piel, elasticidad, frescura¡ impedir la acumulación de la ¡!rasa donde en algunas
regiones, como el abdomen, el cuello, etc., perjudica á la
esbeltez y elegancia del cuerpo.
Cada caso especial necesita de maniobras adecuadas, y
éstas siguen también determinadas reglas, según las circunstancias. Es, por lo tauto, imposible dar reglas generales.
Sin embargo, es útil conocer ciertas indicaciones absolutas,
EL MASAJE
sobre todo cuando no se tiene confianza en la habilidad de
No una, sino multitud de consultas hemos recibido re· la mano que aplica el masaje. Estas reglas son:
Todos los movimientos deben seguir el sentido de la coferentes al masaje y sus diversas aplicaciones. Este medio
curativo se ha hecho muy de moda, y por estas dos razo- rriente de la sangre en las venas, es decir, de laq extremines creemos oportuno decir á nuestras lectoras unas cuan- dades hacia el corazón. Por ejemplo, si se trata de hacer
tas palabras respecto á él y á sus diversas y variadas apli· masaje por fricción en un brazo, debe comenzar desde los
caciones.
· dedos hasta más arriba de la región afectada. En el vien·
El masaje no es más que la aplicación de ciertos movi- tre, los movimientos deben ir circularmente, desde cerca
mientos, efectuados metódicamente sobre una ó varias re- de la ingle derecha hasta el lado opuesto.
El masaje no debe ser nunca doloroso. Cuando está bien
giones del cuerpo, el cual debe conservarse, mientras tanto, en reposo. En esto se distingue de la gimnasia, otro mé· aplicado, por el contrario, causa una ,ensación agra~abilí·
todo mecanoterápico, en el cual se imprimen movimientos sima, y si es general, pt oduce un bienestar notable. En todo
caso, si causa dolor, es porque ha sido mal aplicado.
pasivos ó activos á una ó varias regiones del cuerpo.
La mano debe, en las fricciones, resbalar suavemente, y
En el masaje la mano del operador, ó el aparato empleado por éste, es el que se mueve, en tanto que quien recibe para ello irá humedecida con alguna substancia lubricante.
el masaje se conserva en quietud. Este sistema curativo, Este es el secreto del éxito de muchas fricciones que, en rea·
que es conocido desde la más remota antigüedad, tiene lidad, son inertes. Salvo indicación del médico, los mejoaplicaciones muy diversas. Puede decirse que su uso es res lubricantes son: el jabón, que da frescura á la piel; el
instintivo. En efecto, no hay persona que sufra un dolor aceite, usado sin exceso y cuando hay facilidad de asear la
en cualquier sitio del cuerpo que no lleve instintivamen· región en que se opera; y el alcohol, que se evapora rápidate la mano allí y trate de hacer una fricción en el sitio mente y también da una grata sensación de frescura. Casi
adolorido. Y esto se observa también en muchos animales, todas las embrocaciones usadas por los masajistas contieque tratan de inmovilizar y friccionar, de algún modo, el nen alcohol, aromatizado oon alguna esencia.
No se debe hacer masaje en los lugares donde hay herí·
cuerpo en que sienten algún dolor.
El masaje es muy eficaz en ciertos casos, y sus efectos das, úlceras, supuraciones, quistes de contenido líquido,
suelen ser verdaderamente asombrosos; pero en los últimos aneurismas ó tumores malignos.
DR. WEIL.
tiempos se ha abusado de él de una manera extraordinaria,
Consultas: Sritas. Rosa del Año y Enriqueta Jaime. Sir·
hasta el punto de considerarlo como remedio universal.
Tiene también !a desventaja de que requiere, para su apli· vanse ustedes enviar su direeción y la estampilla correscación, un conocimiento exacto de sus cualidades en la pondiente para contestarles en carta privada.
persona que lo aplica; un conocimiento anatómico y fisio·
lógico de la región en que se aplica, y cierta habilidad manual, circunstancias todas que no fácilmente se encuentran
reunidas.
Los casos en que el masaje es particularmente eficaz son:
las neuralgias, los dolores reumáticos, las desconchavadu·
Atendiendo á que con frecuencia se hacen á este perió·
ras, las fracturas, las contusiones, ciertos defectos físicos, dico consultas sobre asuntos de medicina, hemos resuelto
ciertas enfermedades locales que tienen por causa trastor· establecer un departamento especial de consultas á cargo
nos en la circulación ó en la nutrición; la constipación de persona competente, que se e~cargará de contestar, ya
habitual. La obesidad se modifica favorablemente; pero el sea en esta columna 6 en carta privada. Para casos que de·
masaje, por sí solo, no puede tener acción permanente y no- manden el estudio de un especialista, hemos obtenido el
table sobre ella,
concurso de varios distinguidos especialistas de esta ciuDt:ntro del término masaje caben multitud de movi- dad, á quienes someteremos, de buen grado, las cuestiones
mientos, todos los que pueden efectuarse sobre una super· que se nos propongan. Esta sección está, además, en comficie. Los principales son: el frotamiento, como en las binación con el departamento de encargos; de manera que
fricciones; el de oprimir más ó menos profundamente y re- los subscriptores que los deseen, pueden obtener sus mepetidas veces en una región, ya sea con la palma de la ma- d icamentos por este intermedio, en condiciones verdadeno ó con uno ó varios dedos ó con instrumentos á propó- ramente excepcionales, como no podrían obtenerlos sino
sito; el de golpear más 6 menos rápidamente en un sitio; haciendo un viaje directamente á la capital.
el de oprimir en un lugar efectuando al mismo tiempo un
La correspondencia para esta sección debe estar dirigida
movimiento circular. Cada uno de est.,s procedimientos á "El ,Mn¡ido !lustrado," departamento de consultas tmétiene sµ noqibre es~cial que no hace al caso. Hay, :por "-icas.
estaba definitivamente ganada por el &lt;Senator Poyntz,&gt; el
que llegó á la meta bastante antes que el más resuelto de
sus competidores.
La cuarta can·era fué la más concurrida y al mismo tiem·
po la más desordenada; tomaron parte en ella &lt;Pepito I&gt;,
&lt;Muchacho&gt;, &lt;Pepito 11», &lt;Rostow&gt;, &lt;Fogonero&gt;, &lt;Favorita&gt;,
&lt;Venado&gt; y &lt;Chatito&gt;. Desde la partida se inició el desor·
den, y á no haber sido por la gran velocidad de &lt;Pepito I&gt;,
seguramente que los jueces hubieran tenido grandes traba·
jos para dictaminar acerca de cuál hubiera sido el vencedor; pero el &lt;Pepito&gt; sacó á los demás una gran ventaja, lo
que facilitó mucho la tarea de los jueces, quienes concedieron el segundo lugar á &lt;Muchacho&gt; y el tercero á &lt;Pepito 11&gt;.
La quinta carrera, la de milla, que se considera siempre
como el gran acontecimiento del programa, se convirtió en
una especie de chascarrillo ó burla; tomaron parte en ella
sólo el caballo &lt;Dalesman&gt; y la yegua &lt;Miss Japa&gt;; pero
esta última se' hallaba tan mal preparada y tan fuera de
condiciones para correr, que se puede decir que la carrera,
la hizo &lt;Dalesman&gt; solo.
En el &lt;Steeple chasse&gt; final casi sucedió lo mismo; no se
tomó tiempo ni se hicieron apuestas y el público empezó ·
á retirarse sin ver la llamada carrera de motociclistas, hecha por un corredor también; al terminar esta carrera ('()
las tribunas estaban vacías y los jueces decidieron que no
era de hacerse la anunciada de a.itomóviles, decisión que
les aplaudimos sinceramente.

*

EL MEDICO EN CASA

Sección de Consultas Médicas

�,.
74

,
DEL CREPUSCULO

Y fué en el v;espertino de ayer, lloroso anunciador del
invierno, cuando' pasaron eUos bajo los árboles amarilleantes.
·
En las hojas gemía el aire y lagrimeaba la lluvia.
De la tierra brotaban hálitbs entumecedores; el cielo se
deshacía en nieblas. El viento, impregnado con la primer
nieve serrana, era, en su ir y venir por la atmósfera voz
helada de aquel anochecer.
'
Lo$ carruajes desfilaban al trote; los automóviles extremaban su avance; "lá gente de á pie iba de prisa, las manos
dentro de los bolsillos, los pies chapoteando sobre el 'barrizal. Todos ponían rapidez en su viaje para huir las frial·
dades _de la noche.

EL MUNDO !LUSTRADO .

Ellos caminaban despacio1 como en crepúsculo estiv.al
bajo la bóveda áurea, sobre la alfombra amarillosa que la~
hojas caídas entramaron.
Dijéras~, al verlos tan despaciosos de andadura, que no
eran parh~ulas.de niebla, sino átomos de sol los que filtraba la ho3arasca; que en las ramas no temblaba la lluvia
P:eparadora del invierno, sino el rocío de los abrileños po01entes. Como besos de Abril, aromados en capullos de
rosa, acogían ellos el aire mojado por las alburas de la sierra.
Y, en realidad, de primavera era para ellos aquel ano·
che~er,' porq~e er.an dos amantes: dos juventudes que preludiaban al aire hbre, entre la crepuscular semisombra las
soberanas estrofa(de la_posesión Y.de la.entrega.
'

EL MUNDO ILUSTRADO
El hombre ajustaba la cabeza con deshechurado flexible
de alas caídas en redondo. Echado entonces el sombrero
hacia atrás, tenía, con la luz, aspecto de aureola.
Corona era de una frente amplia, sobre cuyos remates se
aborrascaba el pelo en negrísimos remolinos; los ojos se
entornaban para recoger, dentro de ellos, la imagen deliciosa de la hembra¡ un bigotillo se erizaba contra los labios,
prevenidos al beso; vestía una especie de guerrera y un pan·
talón gris, vuelto al descuido en la garganta de las botas.
Debía ser artista; escritor, á juzgar por un manojo de cuartillas que asomaban por el entreabierto bolsillo para que
la lluvia fuese llanto primero entre aquellas ilusiones de
conquista y de gloria.
Ella parecía menestrala. Un velillo de falso encaje entoldaba su rostro. Gracias á los rotos del velo, aquel rostro triunfaba, descubriendo los negros y apasionados ojos,
la boca entreabierta en beneficio de la dentadura, y las redondeces del cuello asentado encima de un cuerpo que
ofrecía curvas deliciosas á' los sacrificios del amor.
Iban hombro con hombro, las cabezas juntas, las manos
enlazadas el hablar quedo, el paso breve, por el paseo,
obscuro ya. Al llegar junto á los faroles encendidos, él la
empujaba suavemente para difuminarla en la sombra, donde no llegaba la luz. Había en su diálogo cuchicheos místicos de oración.
Frente á un árbol, que abrasó la centella, descubríase un
banco. Era el árbol un muerto en pie, obligado á contemplar, desde las alturas de su tronco sin savia, el vivir de
los otros árboles.
Los amantes se dt.jaron caer contra el banco, humedecí·
do por la lluvia. Apretujándose el uno con el otro, si·
guieron su diálogo de amor, sin cuidarse de la niebla que
los envolvía, del agua que las hojas goteaban sobre ellos,
de los alfilerazos con que el viento, impregnado en la pri·
mer nieve de la sierra, punteaba sus pieles.
Hablaban, hablaban sin que pudiera advertirse en el
diálogo dónde concluía la palabra y dónde comenzaba el
beso. Sus pies se hundían en el barro; y antojáronseme
sus imágenes, saliendo de aquel barro, desvanecidas por la
niebla, no imágenes de carne, escultura modelada con el
barro aquel por un supremo artífice, para afirmar y procla·
mar el triunfo de la juventud y del amor; para imponerlos
á todo y sobre todo en las frialdades del anochecer in·
vernal.
¡Santa juventud!. . . . ¡Santo amor!. . . .
Yo os contemplaba frente á mí, sin envidia, con dulce y
paternal complacencia.
Así debe mirar el tronco roto por el rayo el muerto en
pie, erguido en el solitario paseo, á los árboles jóvenes
que brotan hojas, para que el aire ponga besos en ellas, y
sostienen ramas para que hagan nido los pájaros ....
JOAQUIN DICENTA.

75

Médicos Distinguidos Mexicanos
El Dr. Banuet nació en la ciudad de Oaxaca el 19 ae
May o de 1880 y vino á México, donde hizo sus estudios
preparatorios y profesionales, habiendo obtenido siempre
envidiables calificaciones en sus exámenes anuales.
En el profesional presentó una importante tesis: &lt;::Sífilis
Ocular en México&gt;, en la que estudió detenida y concienzudamente los estragos de tan terrible enfermedad, para·
cuya curación es un especialista el Dr. Banuet. Tantos y tan
extensos estudios y observaciones ha hecho de esta enfermedad, que llegó á preparar unas inyecciones antisifilíticas que presentan la notable ventaja de ser indoloras. El
éxito de estas inyecciones está demostrado en innumerables
casos, y se sigue demostrando á diario en el Consultoric
del Dr. Banuet, situado en la 1~ calle de la Aduana Vieja
número 5.
El Dr. Banuet, cuando estudiante, fué practicante de los
mejores hospitales de México, ayudante del Jefe Repetidor
de operaciones en la Escuela N. de Medicina, Dr. D. Aureliano Urrutia, y preparador de la clase de Anatomía de las
Formas en la Escuela N. de Bellas Artes.
Cuando obtuvo el título, fué nombrado Delegado Sanitario del Consejo Superior de Salubridad én el Estado de Sinaloa, donde realizó interesantes prácticas médicas del paludismo.
Actualmente, y para
atenderá su numerosa
clientela, no desempeña ningún cargo público y vive entregado, en lo absoluto, al
ejercicio éie su noble
profesión.
El Dr. Banuet, muy
joven aún, ha obtenido señalados triunfos.
Acaba de efectuar
una notable operación
quirúrgica: una nefropexia, ó sea la fijación
de un riñón móvil. El
paciente se hallaba en
estado de suma gravedad, y en tres semanas obtuvo su completo ali vio, gracias á la
hábil intervención del
. Dr. Banuet.

�76

EL MUNDO ILUSTRADO

li -~etropolitanás

......

1
1,

1

,I

AVES DE. PASO

¿Conocéis á M. Joyeuse?
Supongo que sí. ¿Quién no recuerda á aquel buen vieJo
de la novela de Daudet, que todas las mañanas, á las ocho
en punto, despedíase de sus hijas -un verdadero ejército
de pimpollos,-ymarchaba á su oficina, descendiendo Dios
sabe cómo la escalera de la casa, llena entonces de ,!ritos,
de risas, de recomendaciones y de encargos? Alina quería
una pieza de música¡ Elisa, hilo¡ Yaia, pasteles . ... Y M.. Jo.
yeuse íbase contento, dichoso, refrescado, purificado por
aquella onda de regocijo jttvenil. Mas, no bien trasponía
la esquina, la imaginación, la terrible iIIy1ginaci6n de M.
Joyeuse poníase á trabajar con furor, entraba en movimien·
to, y M. Joyeuse confeccionaba para su fuero interno dramas tremendos, espantosos dramas en los que intervenían
los transeúntes que encontraba al paso, y él mismo, se entiende, como protagonista casi siempre del género virtuoso: paladín del honor, del afecto paternal, de las sanas
ideas políticas ....
Oigamos, por un momento, al propio Daudet, referirnos
uno de tantos casos imagitivos de su héroe:
&lt;Si, por ejemplo, M. Joyeuse, al remontar la calle de
Saint-Honoré, por la acera de la derecha-él tomaba siempre é'sta,-divisaba una carreta de planchadora que se
aproximase rápidamente, conducida por robusta campesina, cu yo hijo inclinábase un tanto, encaramado en un montón de ropa, el buen señor no podía menos de exclamar,
azorado:
c¡El niño, cuidad del niño!&gt;
cPerdíase su voz en el murmullo ambiente. El vehículo
pasaba. El le seguía un instante con los ojos, reanudando
después la interrumpida marcha.-Pero el drama, iniciado
en su espíritu, desenvolvíase á continuación, lleno de peripecias .... El chiquitín cayó .... Las ruedas van á arrollarle ..... El st:ñor Joyeuse se decide, salva al pequeño
en el umbral mismo de la muerte._. . .Sólo que la lanza, ya
que no las ruedas, alcanzóle en mitad del pecho, derribándole bañado en sangre. Entonces él ve que le llevan á la farmacia próxima¡ que le colocan en una c:1milla¡ que le suben á casa¡ y, de pronto, escucha el grito desgarrador de
sus hijas, de sus bien amadas que le miran en condición
tan lamentable .... Y este ¡!rito le conmueve tanto, percíbele tan profunda, tan distintamente: &lt;Papá, papacito .... &gt;,
que no tmede menos de lanza~lo él también en plena calle,
ante el asombro de los transeuntes, con una voz ronca que
logra despertarle al cabo de su loca pe~adilla&gt;.
Este breve y lindo episodio, que para un razonador frío
sería, á lo;nás, una ironía humorística del creador de &lt;Tart.arín&gt;, lejos de toda realidad, 6, por lo menos, dentro de lo
excepcional, paréceme á mí algo muy verídico, algo que
acontece á muchos, á todos casi, porque la mayoría posee
ima(inación viva, y no es raro encontrarse á un M. Joyeuse al voltear la esquina ó sentirse uno mismo M. Joyeuse
en persona.
El don de imaginar es innato en el individuo. Hay una
ignota fuerza que nos mueve á vestir de fantasía el ambient~ las cosa, y personas que vemos, las calles por donde pasamos, los cielos que nos cobijan, los umbríos 1 los
vagarosos jardines donde quizá á la tarde, durante el crepúsculo, vamos á descansar de las cotidianas faenas, sorbiendo aire perfumado Y ?dormeciéndonos al murmullo leve y arrullador de las hojas. A este amigo, que efectivamente conocemos¡ que es un cu11lquiera por lo que toca al
carácter; que no tiene un solo matiz que le distinga que
le eleve del nivel común, suponémosle, en determ'inada
ocasión, cualidades relevantes: figúrasenos ya como un héroe, ya á la manera de sabio que persiga y descubra la verdad que afanosa anhela la especie humana, 6 bien como un
paladín imaginario, capaz de nobles arrestos y de infinitos
amores; nuevo Lohengrin, salvador de de~consoladas princesas ....
Aquella sefiorita,. que nada tiene de particular, como no
sean unos lindos OJOS negros, una rosada boca y unas me·
· jillas purpúreas, en las que perenne primavera imprimió
su beso. se nos aparece ahora como JuUeta, la amante ideal.
como Cordelia, la hija divina¡ 6 tiene las tristezas ine:
f~l?J~ !!,~ ~a ~amorada de Hamlet, 6 la suave melancolía de

Leonora, que tanto amó el cantor de &lt;Aminta&gt;. Y á este
ancíano, excelente persona, bur¡!ués cuya existencia con.
sagróse á la caza del duro, caza que le di6 riquezas, amén
de un mal crónico del estómago, nos le imaginamos, advirtiendo su palidez y doloroso silencio, como á uno de
esos ilustres varones que, moviéndose en el estrecho marco de la vida, dijéranse creados por la más desordenada
fantasía ...... ¡Y, sin embargo, nuestro amigo no pasa de
ser un vulgar, y la hermosa señorita una señorita simplemente, y el anciano un buen anciano que legará á sus nietos envidiable fortuna, y nada más!
Esto, por lo que se refiere á la gente conocida¡ que si de
los extraños, de la multitud anónima, de la multitud con
que tropezamos al aire libre, en fin, nos ocupamos, la en·
fermedad imaginativa adquiere entonces matices mucho
más sutiles é interesantes.
A menudo he oido decir que uno de los encantos de la
vida, en las grandes metrópolis modernas, es aquel de que
cada quien de su capa puede hacer un sayo-"Si hemos de
encerrarnos en el refrán,-porque nadie le conoce; porque
á diario ve caras distintas, y en la agitación citadina apenas si conserva en la memoria el vago rastro de una fiso·
nomía, la huella de una sonrisa, la música de una palabra . . . Y si lo primero es verdad, lo segundo. á fe mía,
dista bastante de serlo.
Cierto que allá, en un escondido pueblo, la existencia
será una repetición monótona del mismo episodio. Al levantaros, cuando salís á la calle, á la estrecha calle en·
vuelta en niebla, columbraréis por entre los pliegues del
negro chal, los mismos rostros ascéticos, pálidos, de las re·
ligiosas damas que van á misa no bien despunta la aurora;
al mediodía beberéis en la tienda de la plaza el consabido
&lt;vermouth&gt;, servido por el mismo cantinero, y en compa·
ñía de las personas que á diario veis; por las noches, cuan·
do la sombra invade las mustias callejuelas, miraréis aburridos el mismo galán ante la misma reja, y los mismos
ojos fulgurando entre flores .... Y esto durará diez, veinte,
treinta años ....
Pero si tal sucede en el lugarejo, algo semejante pasa en
la ciudad. Aquí, en medio de la turba, de la muchedumbre que discurre indiferente, veréis á diario en la calle á
la misma hora, los mismos rostros, las mismas sonrisas;' y
revolotearán á vuestro oído, al paso, las mismas dulces ó
roncas palabras¡ y os convertiréis en M. Joyeuse, atribuyendo á cada una de esas gentes que encontráis y de las
cuales no sabéis la vida, ni siquiera el nombre, una fisono·
mía moral, una cualidad, un defecto: las haréis figurar, en
suma, en los mil sainetes que la loca de la casa encárgase
de forjar y que, á la mejor, se desvanecen como el humo
en el dorado cielo de la ficción.
¡Con qué grato placer, mezclado con un dejo de melan·
colía, acuérdome del simpático M. Joyeuse en estas mañanas de invierno, cuando, arrastrado por la lucha que á
todos arrastra, me encamino por la acera que he recorrido
cotidianamente durante cinco años, y veo á mis desconocidos amigos, de cuya vida no sé y cuyo nombre ignoro!
Hace frío. Gasas de neblina flotan en el aire transparen·
te, desgarradas por centelleos de sol. Pregonan los chicuelos en la esquina las publicaciones del día. Las maritornes
salen de las tiendas, arrebujadas en el rebozo, con el cesto
de compras al brazo. Los trenes corren, agitando el ambient e con el campanilleo de sus timbres ..... . Van á dar las
ocho. En breve en los relojes públicos y en los silbatos
de las fábricas sonará la hora fatídica, la que trueca la libertad en encierro, la que hace entrar en el escueto taller,
y en la oficina helada, y en las aulas, tantas aladas fantasías, tantas dulces y arrulladoras esperanzas. . . . Y cillle
arriba, con nervioso paso, presurosos, van los que forman
este ejército batallildor de gente de trabajo y de estudio,
que desfila en desfile interminable .... Es el empleadillo
de raída vestimenta, de prematura calvicie y de encorvadas espaldas, que marcha aterrorizado ante la idea de ll egar
tarde; es la costurera, de carita morena y pilla, amoratada
P?r el f~ío, envuelta en modesto chal; es la oficinista que,
bien pe~nada, engalanada con sencillo traje, camina vivaz
Y atr;tviesa el arroyo con ondulosos andares·1 es el estudiante guasón, la colegiala imberbe, y otras, y otras que
ahora, cuando escribo, surgen en mi mente como caravana
de vagas siluetas ....
Esta que aquí viene, morenita, de rostro enfermizo de
ojos juver.iles que, sin embargo, tienen un mirar de ;ejez
Y de congoja, la conocí años h:i, en la propia calle que
ahora esplende al halago solar. Era entonces bella, gallarda, Y reía, reía con argentina risa que hacía volverse á los
transeúntes. Su prestigio de coqueta,: de amable coqueta
que ¡,ro~iigaba:guiijc;&gt;~ y miradas, distinguíala; en el color
'

.J

77

EL MUNDO ILUSTRADO

/

de sus trajes y en el cimbreo de su talle, descubríase una
suprema armonía de juventud .... Ahora marcha vestida
de negro, pálida enlutada, y pasa sin mirar, dándose apenas cuenta de que la miran .... - ¿Por qué, decídmelo, M.
Joyeuse, por qué'i' ¡,Ha perdido acaso un amante? ¿azares
del vivir lleváronla de la holgura á la miseria't ¿desolado' ras penas la robaron. sns risas? ....
¡Y como esta, cuántas otras que pasaron de la alegría al
dolor, de la tristeza al júbilo, del modesto vestir al rico
atavío, de la mueca indiferente al sonreír dichoso!
¿Y las que se fueron, las que yo conocí é hice figurar en
mis comedias y no han vuelto, dónde están?
Aquí, en este estanquillo frente al cual paso, había una
moza, feucha ella, pero llena de afabilidad simpática. Aún
creo tener la vislumbre de sus manos, lo único bello que
poseía, manos que encerraban, en actitud graciosa, la cajetilla de cigarros que á diario me vendiese; Durante largo
tiempo la 5aludé sin conocerla y protegíla con mis pequeñas compras. Supe al fin su nombre: se llamaba María, simplemente. Vivía al lado de su madre, y merced al humilde
tendajo conseguían sostenerse las dos. Un invierno llegó
en que ella se puso enferma. Dejé de ver sus lindas manos ... Transcurrieron un día, dos .... Y no volví á encontrarla más en mi camino.
Acuérdome también de un viejo de hirsutas cejas, de
erizados mostachos que se dijeran de militar en retiro, y
cuyas pupilas eran, sin embargo, de un mirar apacible en
su profundo azul, que tendía al transeúnte el diario de la
mañana, recibiendo, en cambio, con gesto amable, la moneda de cobre que caía en su diestra bien curtida por quién
sabe cuántos afanes y fatigas. El viejo iba acompañado
siempre de un niño.. El niño era risueño y mostraba sus
diminutos pies á través de las mil desgarraduras de los
toscos zapatos. En invierno acercábanse los dos, abrigándose en el mismo cobertor rojo. Y aparecía bello, de una
escultural belleza, aquel grupo del viejo y del niño pobres,
resistiendo, con calor de amor, á las inclemencias del frfo.
Una vez faltaron los dos .... Recuerdo que no leí aquella
mañana. Pasó una semana larga, eterna. Torné á leer. Pero
el periódico vendiómelo el nifio que esperaba, solo, junto
á la acera.
Y de buena gana continuaría relatando las breves, las
pequeñas historias de mis desconocidos héroes, de mis amigos de la calle. ¡Son, empero, tan simples, su sencillez es
tanta, que temo te fastidien, lector! Pocos, muy pocos gustan quizá, como yo, de guardar tiernamente el recuerdo de
estas aves de paso que, como las golondrinas, vienen cada
año, y tornan y retornan para desaparecer un día, dejando,
no obstante, impresa en la memoria una melancólica añoranza.
¡Oh, si M. Joyeuse viviera, con cuánto gusto iría yo á
contarle estas cosas! Sentaríame junto á la amplia mesa en
torno á la cual parloteaban sus niñas como pájaros en pri·
mavera. Y mientras yo hablase, Elisa bromearía y Yaiaescucharíame pensativa, en tanto que Bonne-Maman examinara atenta á su excelente padre, absorto entonces en buscar el lado trágico á los menudos episodios.
Y de que lo encontraría, estoy cierto. Era terrible la
imaginación de M . Joyeuse ..... .
C ARLOS GONZÁLEZ P ERA.

o
EL AMOR Y LA MUERTE
Una noche, en Florencia, asomado á un balcón del Lungarno, escuché á unos cantore:s populares, de los que amenizan con sus romanzas la digestión de la muchedumbre
cosmopolita albergada en los hoteles inmediatos al río.
"¡Morir!" cantaba el tenor con lamento prolongado, rasgando el silencio de la fresca noche.
"¡Morir vichino á te!" respondía una voz grave, con reconcentrada pasión; y las arpas lloraban en la obscuridad
sus lágrimas armoniosas, como perlas sonoras, acompañando estos gemidos de amor y de muerte.
Junto á mí, unas inglesas jóvenes suspiraban emocionadas por la dulzura melancólica de la música y de la noche,
sintiendo ablandarse sus almas bajo un soplo de amor; y
viendo yo la corona de luces del "Viali del Colli," que
rasgaba la obscuridad en lo alto de un cerro y á sus pies
el Arno rumoroso y temblón reflejando las rojas serpentinas de los faroles por debajo de los arcos del "Ponte Vechio," sentfame igualmente conmovido por la romanza, to-

. cado por la emoción poéti&lt;;a de los más bellos momentos
· de la vida, creyéndome por un instante más ligero, en un
mundo extraordinário, de ratm6sfera sutil y perfumada,
donde los cuerpos tuviesen lá fluidez de las almas. "¡Morir!" repetía el lamento musical, abajo, en las orillas del
río, y yo me enternecía sin saber por qué, hasta que mi
razón se sacudió este encanto con repentina protesta.
¡Morir! iQué disparate!. . . . Vivir¡ la vida es la única belleza digna de ser cantada. Y en plena frialdad sonreí de
la materia que, temiendo á la muerte, finge desearla para
dar el excitante del peligro á sus alegrías y tristezas, que
juega con ella de mentirijillas, amándola como aman los
niños los juguetes guerreros, remedos de armas mortíferas
que no pueden causarles daño. "¡Morir!" cantaban aquellos
hombres con un apasionamiento meridional que ponía lágrimas en su voz¡ y poco después, cuando ya no cayesen
monedas de balcones, irían á la "trattioria" á considerar
su vida como el mejor de los bienes, ante un frasco de
"Chianti" y un plato de macarrones.
"¡Morir!" repetían con ojos húmedos, siguiendo el canto
aquellas vírgenes rubias de pecho plano, y en el fondo de
sus pensamientos permanecía intacto el poderoso deseo de
verse en un día lejano, más enjutas aún, con la nariz enrojecida por los años y rodeadas de unas cuantas cabecitas
de color de cáñamo.
"¡Morir!" susurraban los ecos de la noche .::on misterioso
estremecimiento, y dentro de algunas horas se colorearían
de violeta los montes de enfrente, y el sol doraría el verde obscuro de los pinos y de los cipreses del paisaje toscano.
Entonces reí de ese sentimentalismo, que invoca á la
muerte para proporcionar una emoción nueva y dulce á
sus ansias de vida.

•

V.

BLASCO lBÁREZ

.La Impresión de ~'El Mundo Ilustrado"
Debido á los cambios radicales que hemos tenido que
hacer en la organización de los trabajos tipográficos, para
acomodarlos á las nuevas dimensiones de &lt;El Mundo Ilustrado&gt;, la impresión del primer número de este tomo tuvo
algunas deficiencias. Estas han sido, en gran parfe, subsanadas. La impresión de este número ha mejorado un poco y
la del próximo será muclio mejor. En el próximo número
comenzaremos á hacer impresiones á varias tintas, que vinimos preparando y que serán una novedad.

•

"EL BOSQUE SAGRADO"
M. Edmond Rostand, sl poeta de Cyrano, que hace tanto tiempo se ha alejado de la escena, acaba de sacrificar
una obra á la afición del momento, en el cinematógrafo. Es
sabido que varios industriales ingeniosos piden á los autores dramáticos temas que, representados ó más bien puestos en mímica por verdaderos actores, son reproducidos
por tiras que transportarán á lo lejos todos los movimientos de los figurantes. El pintor decorador Gamboa ha sido
encargado de dar un marco á esa fantasía poética, cuyo
asunto, sacado de la mitología griega, constituye una obra
inédita de Rostand, llamada El Bosque Sagrado.

•

GRANO DE ORO
La Justicia y la generosidad de una nación, lo mismo
que las de un individuo, tienen más mérito cuando es un
fuerte y no un débil quien las demuestra. La paz es necesaria, tanto en el presente como en el porvenir; pero debe
ser fundada en la Justicia y en el Derecho. Debemos desearla porque es justa y porque indica que se tienen sentimientos honrados y también fuerza para sostenerla. Nin·
guna nación débil, que demuestra tener valor y amar á la
Justicia, debe temer nada de las potencias militares,
así como ninguna de éstas tiene el derecho de agredir im·
pnnemente á nadie, por el sólo derecho de la fuerza.
TEODORO ROOSEVELT.

�78

' · EL MUNDO ILUSTRADO

1

-

- · - - · - - . •. - - -

cia. En las localidades altas, el Buen Gu,to hace exclama·
cionbs.
·
E~ los pa1cos y plateas los ojos miran distraídos. En las
demás localidades los ojos miran atentos.
.

'

I

AL CAER EL TELÓN DEL PRIMER AcTo
Uno de un palco.-Que bonito está el teatro. Toda la
aristocracia está aquí.
Uno de segundos.-Hermosa es la caridad hasta con el
egoírmo del placer.
U1¡10 de- galería.-Si no fuera por los ricos . . ..
L~ Observación.-Si no fuera por la Vanidad.

EL PLACER DE LA CARIDAD Y LA CARIDAD DEL PLACER
FANTA91A ESCENICA

CUADRO PRIMERO
EN CASA DE LA ARTISTA CARITATIVA

1

La Observación.-(Llamando}. Tan, tan.
. La Artista.-(Desde' dentro). Avanti.
. El Actor.-(Con marcado acento italiano). La señora deseaba ..... .
. La Observación.-Ver'á Tina. Hablarle un poco de su
función de caridad.
. La Artista.-(Amablemente). S'accomodi, prego.
. El Artista.-Usted dirá.
La Observación.-Se~ora, no sé si importuno .... casi estoy segura de ello. Todos me llaman así: la lmi)ortuna; mi
nombre es la Observación.
El Artista.-¿Y ...... ?
. La Observación.-Me ha interesado el rasgo filantrópico.
Quisiera acompañar personalmente á la divina actriz en su
peregrinación.
La Artista.-Andiamo.
El Artista.-Tina lo agradece.
La Observación.-¡Vamos!
CUADRO SEGUNDO
LA ESCENA EN EL REINO DE LA ARISTOCRACIA
La Artista.-(Frente á un palacio). Tan, tan.
Un Aristócrata.-(Sin abrir). ¿Quién?
La Observación.-Llame usted más quedo. A estos señóres les molesta el ruido.
. El Aristócrata.-Tipo ridículo. Vejete corcovado, de
lentes y redingote. Aparece en una de las ventanas. (Con
marcado mal modo propio de su educación adquirida y no
heredada). ¿Qué quieren?
La Observación.-Más vale irnos.
La Artista. -Caballuo. La piedad me guía. El amor á
mis hermanos me exalta y vengo ....
El Aristócrata.-(Intrigado con la belleza de la artista).
(Aparte). Está guapa. A ver si hay golpe. Bueno pues entren.
(Un criado de librea abre el regio portón). '
La Observación.-(0 la Artista). Señora, esta puerta la
ha abierto la Belleza con la llave de la Esperanza malsana,
El Aristócrata.-(Mirando á la actriz estúpidamente).
¿Conque decía usted?
La Artista.-Que vengo en noml!re del amor humano de
la piedad universal, á pedir una ayuda de los poder~sos
P!U"a aliviar la pena de mis hermanos, los que en Italia han
sido aniquilados, destruidos y macerados por la desgracia.
El ·Aristócrata.-¡Ah! ¡En Italia! Creo que quedalejos de
aquí, ¿verdad?
·
'La Observación.-Muy lejos de usted, señor.
La Artista. - (Continuando su ruego). Con ese objeto he
determinado hacer una función de caridad, cuyos productos serán destinados á aliviar, en parte, tantos dolores.
El Aristócrata.-¿Es bonita la pieza que van á dar?
La Artista.-&lt;Madame Sans Géne&gt;. Obra más para los ojos
que para el alma.
La Observación.-A usted le gustará. No hay que pensar
en ella.
El Aristócrata.-¿Cuánto cuesta un palco?
La Artista.-Muy poco; pero. usted dará seguramente al·
go más del valor; se trata de hacer caridad.
El Aristócrata.-No, no¡yo voyá divertirme y nada más.
Y eso. . . . ¡quién sabe! .¿ Quiénes han tomado localidades,?
La Artista.-Es usted el primero á quien ocurro.
El Aristócrata.- ¡Ah, pues véame usted después. pa saber
quiénes van!
,
La Artista.-(Suplicando). Señor, si todos me van á decir lo mismo ¿quién será el primero?
La Observación.-(A la Artista). Los primeros serán los
últimos......
.
.
El Aristócrata.-Yo, si va el Presidente, anóteme usted .
desde oríta.
.
La AI'.tista.-Fíjese el señor que vengo en nombre de la
Caridad; que el amor me guía.
El Aristócrata. -¡Ah! es cosa de amor. iPor eso no me lo
había usted dicho!

7'-J

EL MUNDO ILUSTRADO

•

•

• •
El año nuevo fué saludado en los teatros con la ratonera d}ana como es ya legendaria costuml:&gt;re: especialmente
en et &lt;Principal&gt;, donde hubo otro aliciente para esa noche, 1que hizo llenar de bote én bote sus localidades: el estren? de la revista «A Rey Muerto Rey Puesto», escrita para ser representada en esos momentos.
Mhor oportunismo no cabía y así resultó la obra un
éxitq alucinador.
El primer cuadro es cansado y lánguido; pero esta palidez ~irve de preparación al cuadro segundo, desde el cual
se acentuó el buen éxito de la revista. A pesar de que tiene ul.arcadas reminiscencias de aquella vieja zarzuela mexi·
cana, &lt;Las Luces de los Angeles&gt; Y de que el asunto del
iemblor está recientemente explotado (y aun creo que en
iguai forma) en una obra de autor poblano, resultó al públicd, por el gracejo del diálogo y lo grotesco de los tipos,
perfectamente realzados, especialmente el de Otero.
La revista de la Prensa gustó y fué aplaudida. En este
-cuadro sobresale un diálogo dramático entre dos golfitos,
que al público le dió por entenderlo cómico Y rió donde
debía llorar. Esto se debe, sin duda, á la edad de los aciores.
El último cuadro, antes de la apoteosis, fué el que más
aylausos logró, por la imitación de Pastor parodiando á ·
Lanzeta.
' Todas las . ovaciones fueron exclusivamente para el ariista, pues el personaje es n~evo en el libr~to.
·'En re.sumen, fué toda obrad~ aplauso Y regocijo, debido
oportuniS1Do, que es un gran recnrso teatral.

ª'

4

**

Bell vuelve á México. La alegría infantil rebosa en los
inocentes labios, -dispu~tos-á sonreír-á--su-viejo -amigo-de
la gracia eterna y le dan la bienvenida con las pequeñas
manos en alto, como una blanca ofrenda cariii.osa al fiel
:amigq de sus regocijos. Ya hablaremos d e las novedades
que n,os importa en esta temporada.

IDA FULLER.
La Observación.-Ya asomó la oreja.
La Artista.-Sí, el amor universal, el amor de todos para
todos. La Piedad Cristiana, que será la única capaz de dar
consuelo á esas pol:&gt;res víctimas del cataclismo que á todos nos conmueve. El sismo destruyó los hogares. El mar
devoró hasta lo~ escombros.
El Arisbócrata.-Pero, es lo que yo digo. ¡Para qué viven en l'orilla!
La Obs~rvación.-Siguen apareciendo orejas.
La Arhsta -No vengo á pedir un sacrificio. La dádiva
de usted no merma su riqueza¡ ¡es tan insignificante! Hace
usted el bien divirtiéndose.
El Aristócrata.--Yo· no me divierto cuando tengo que
gastar.
La Artista.-Qué dirja yo, que sacrifico hasta mi tesoro
de arte por dar un consuelo.
El_Aristócrata. - Usted sabrá lo que hace. Yo, si va el
Presidente, voy. Si no., ... . ¿pa qué?
La Observación.-(Exaltándose). rSeñora! La Caridad no
es de este reino.
. La Arti.sta.-Por úl~ima vez, señor. Deme usted el placer
de la Caridad á cambio de su caridad de placer!
Un mozo apareciendo.-¡El coche está listo!
El Aristócrata.-Véame usted mañana. Ya ,me 'l'IOY al
bosque.
·
La Obs~rvación.-iQué.dirá el bpsque!
La Arhsta.-Llamemos á otra puerta.
CUADRO 1'ERCERO
Un t~atro lle~o-á reventar. En todos los pa1cos 1 plateas
se exhibe el lu10, En lunetas muestra su gracejo la decen·

. •• •
t
, .
d
[ B é
Fol tes- erg re\ anuncia su aper ura proxima Y nos a
la prqmesa de presentarnos á Ida Fuller entre otros varios
artist4s de nombradía. El público está presto á acudir al
fiama4te espectáculo. Esperemos su presentación que, probableqiente, hará una completa evolución en el gusto de
los públicos del día.
LORELEY.
1.

•

r 1 '' PaSSe-Partou. t''
1

¡;:;
.

COMEDIA EN TRES ACTOS
POR GEORGES THURNER

EORG ES THURNER, el autor dramático que con tres

de caracteres netamente distintos, se ha he(G. piezas
cho el favorito del público francés, acaba de dar á la
escena\ una comedia emocionante, que será una de las que
más c9ntribuyan á su gloria.
El éfito que obtuvo,. tanto ;n ~u ensayo .genera], como en
su prif'\lera representación, fue brillante y ru1Joso, a la vez que
justific¡:¡do, pues la obra tie!)e to~os los eleryientos neces·a~ios
para e\ triunfo. En un medio vanado, colonJg y que casi es
desconocido del público; con un asunto Cllnmovedor v humano una factura dra111ática muy sóliJa, oersonajes bien delineidos', una acción bien llevada y un diálogo fácil y elegante,
el éxito estaba asegurado de antemano.
He aquí el ~rgument~:
.• ,
,
.
Lionel Reg1s ha querido conquistar a PJns y le ha ~on~eguido! Un solo medio ~e p~e~~ntaba para ta~ altas-asp1~ac!o·
nes en este tiemro de med1ani¡is y este medio era el penod1s·

mo. Lionel Regís es director del " Passe-Partoút,'' gran diario cuyo tiro es colosal, y que es todopoderoso. Al lado de
Lionel vive su hermano Eugenio, empleado en cas3 drl ban·
quero Brezin con un sueldo de trescientos francos por mes.
Este último es sencillo, leal y un poco huraño.
En el primer acto nos hallamos en casa de la señora Regís,
madre de los citados. Se espera la visita de Lionel y l:i. casa
está de fiesta; la visita del director del "Passe-Partout'' es
una gloria para la casa paterna. La señora Rt&gt;gis recibe la visita del matrimonio Lambert, cuyo representante masculino,
empleado en el ''Passe·Partout, '' q•1iere un aumento de suel·
do¡ de la hermosa señora de Allouval; del banquero Breziz,
que ha sido llevado por Eugenio, su empleado, v que al saber
que se halla en medio de la familia de León Regís, su mayor
enemigo, juzga á éste con tal violencia, que Eugenio, sacrificán Jose por so hermano, expulsa á su patrón y pierde el
suelJo con el que se ganaba la vida.
Vemos llegar también á Jaquelline Helloin. Es la viuda de
un antiguo amigo de Lionel y de Eugenio; e,tá en la miseria;
tiene dos niños á quienes mantener y viene á suplicar á la
señora Regis que h able á Lionel en su favor par:t c.ue le conceda una colocación. Por fin llega Lionel, imponente y cor·
dial; se muestra tierno con su madre, gracio~amente protector con su hermana, reprocha á su hermano el haber tomiido
su defensa de una manera tan inopina.la. Convers;1 con Lambert y se extasía ante la belleza de la espo!-a de éste, es ga·
!ante con la señora de A!louval y, al fin, recibe á Jaquelline.
Esta, con una emoción casi angustiosa, le pinta su !&gt;ituación , las dificultades de su vida, y le dice que puesto que él
ha sido amigo de su espo.,0 , es justo que haga algo por ella,
ya que se halla en tan alta posición; se muestra J ,1quelline
tan conmovedora y persuasiva, que Lionel se enternece y
conviene en colocarla en el '' Passe· Partout."
El segundo acto nos lleva á la redacción del periódico, la·
cual ha sido presentada por el autor de una manera muy vívida. Los personajes entran, salen, hablan de una manera
ruidosa y agitada y todo el acto pasa en un ambiente de vida
y movimiento que raras veces se ha visto en el teatro.
Sé espera la vi.,it~ del ministro de Fomento. Pasan por la
escena Arsen.io. Co.u~urri~r, tío de Lionel, que le ,sirve de pantalla para rec1b1r v1s1tas importunas; Lambert, a quien la bel\eza: de su esposa ha h~cho ascender. de una manera repentma hasta el puesto de Jefe de redacctón; Chnmel, amigo de
Lionel y "guardia de corps" de su esposa; Martineau, !,ecre·
tario del director, lleno de importancia Y de estupidez; el es·
grimista Cottin,.Muller; el- boxeador- Vallucho; el aiputado
Tau,o,in; el mozo de )a redacci~n, un ebrio que gasta bromas
familiares con todos, Y otros diez ó do,e personajes, pintados
todos con gran verdad Y sentimiento. Entre esta multitud
abigarrada vemos á la graciosa Jaquelline, secretaria del "patrón." Ha tomado gusto al oficio y es indispensable á Lionel
acerca de quien experimenta un sentimiento de atracción, deÍ
que aún no se ha dado cuenta cabal.
Y, dominándolo todo, Lionel rey, ante quien todo se humflla; Lionel, poderoso y temido; Lionel, á quien no resiste ninguna mujer, desde las So!ñoras Lambert y de Allouval, hasta
la co:¡ueta Susana Lilas, que quiere entrar á la ·comedia. El
banquero Brezin, á quien se ha insultado en el "Passe·Pal'·
touit' ' viene con el objeto de matar al director; pero hay que
ver con q~é tranquilidad lo desarma éste, y como final de la
conversación, lo hace firmar un contrato de cincuenta mil francos para el periódico.
pu;i~~:;ria~~~~~n¡oJ~~~e~li~:it~er~\~~tidg~:a~i~~· l¿~ebr~~
zos uno del otro, sienten: él, un inmenso deseo de poseerla·
ella, que está á punto de amarlo hasta la locura. En poca~
palabras le habla él de su sentimiento y le dice que la esperará dentro de un instarite para marcharse con ella. En estos
momentos entra Eugenio. Mientras que éste habla con J aquel·
line, llega á su vez Cottin-Muller, quien se muestra tan atre·
vido, que el tierno Eugenio sufre al ver á esta mujer, á quien
estima, en un mdio semejante. Le habla y le hace ver que
está en un lugar apro~iado -para ella; que quedándose en el
"Passe-Partout," acabará por echarse á perder y será como
todas las dr.más. Se siente en sus razonamientos tanta honradez, que Jaquelline se conmueve y se arrepiente. Tiene ra·
zón; ella se da cuenta de lo que iba á hacer; es necesario que
escape, que parta sola y que no vuelva á verá Lionel. Cuan·
do éste r~gresa y se le ~ace saber su partida precipitada, se
pone furioso y apenas puede contenerse durante la visita del
ministro de Fomento ... .
El tercer acto se desarrolla de nuevo en la casa de la seño·
r~ Regis~.Con--!Ilotivo del año nuevq,, la señora recibe las vi·
sitas de sus amistades. entre las cuales está Jaquelline, que
se separó del ''Passe-Partout" hace seis meses y que vive
pobremente con lo que gana en casa de un librero. Cuando

�80

81

EL MONDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

La Lotería de "El Buen Tono"
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JHe,,1 qu~ p. esiclió el sorteo y opar-ato que se u~o para él.

ACTO PRIMERO.-EUGENIO DESPIDE AL BANQUERO BREZIN.

Lionel se halla enfrente de ella, le pinta su cólera y su decepción y le pregunta á qué se debió esa fuga y esa decisión. Le
dará lo que quiera; pero es indispensable que regrese. Es la
primera vez que alguien osa resistirle. Como Jaquelline se
resiste, él trata de golpearla; pero Eugenio se presenta. Entonces se produce una escena bellísima entre los dos hombres.
Primero con violencia y después con tristeza, Eugenio dice á

Lionel lo que piensa de su conducta. Durante toda la vida y :
á causa de su egoísmo, ha hecho la desgracia de los suyos~
se muestra tan elocuente, que Lionel abre los ojos, se convence y pide perdón. Renuncia á Jaquelline, á quien ofrece, en
matrimonio, al buen Eugenio.
Y así termina la hermosa pieza dramática que ha venido ácimentar, de una manera perdurable, la gloria de su autor.

El'día último del año de 1908 celebró la Compañía de «El Buen Tono&gt;, S. A: el noveno de los sort~os de lotería con ue obsequia á sus consurqidores; en_ éste, como en va~ios de lo~ anteriores, la su~rte favoreció á un ho·
b q á a familia honrada: la del senor Don Celso Ro1as, que vive en la casa num. 5 de la calle de ~a
po
qur~ obtuvo el primer premio de cinco mil pesos con el billete núm. 15,089. Los demás premios
s.ce~siale~-fueron repartidos como sigue: de dos mil pesos, lo obtuvo el señor Lic. ~. M. Prieto, de Chihuah~a¡
p[i: P. 11 el señor Roberto Anaya Orozco, de Jalisco; el de quinientos, el señor Praxedis Moreno, de esta cm·
~ad e m:1 de doscientos cincuenta, la señora María Castillo de Gutiérrez, de Rí,o Verde. S. L. ~·
.
'
Ad!más de estos premios, cinco de cincuenta pesos, diez de veinte y gran numero de premios aproximados Y

Jt .r;/

term-nales.
- Lic.
. José Juan Garza Ga1·m d o, m
· t ervent or nombra d o por e1
El sotteo se efectuó bajo la vigilancia del s~nor
Gobierno la mejor garantía de absoluta legalidad.
,
.
.
.
De est¡ manera la fábrica de cigarros «El Buen Tono&gt; ha probado que.n..9 so_lo fabr~ca los me107es cigarros de
la República, sino que también hace la fortuna de sus consumidores con sus espléndidos obsequios.

CQ11curr11ncia·'fllU asisti6 al sorteo.
TINA Dr LORENZO EN ZAZÁ.-ACTO ÚLTIMO.

�EL MUNDO ILUSTRADO

82

·LA CERVEZA

i

DE MONTERREY
'Ü M O
Ü A Ü
Ü R Ü

II §~ § l1--

MONTERREY
o
o e o
o R o
o A o
o Mo
o o
o

A

111_

SRA, ootlA GUADALUPE SILVA y VALENCIA
SR. I NG, D, GABRIEL MANCERA

NOTABLE OBRA FILANTROPICA
El Sr. lag. D. Ga.briel Mancera y Sa.n Vicen·
te y su esposa, la señora Doña Guada.lupe Silva y Va.·
lencia. de Mancera., han tenido un rasgo de filantropía.,
alto y nobilhimo, que perpetuará su memoria. como la
de dos de los pri ncipales benefactores de México.
Sns nombrPs se recordarán, juntos con los del conde
de Regla, Don I ~nacio Trigueros, Doña Concepción
Béistegui. el Arzobispo Lorenza.na y los demás que,
desprendiéndose de todo sentimiento egoísta., a.un en
medio del bienestar ,:¡ue proporciona. la riqueza., han
pensado en los menesterosos, en los que padecen por la.
pobr1 za, y han compartido con ella. sus bienes.
El Sr M11.ncera., que no hace mucho tiempo habla. ce·
dido $50,000 para. el sostenimiento de un número de
alumnos pobres en el Colegio de la. Paz, ha donado la
respetable suma. de medio millón de pesos. que agrega.da á una. suma. igual aue es el donativo de la señora su
esposa, formará el «Fondo Priva.do de Socorros&gt;, que
tendrá por objeto ali viar parcial y temporalmente los
sufrimientos y necesidades comorobados rle las personas
menester0sas residentes en el Distrito Federal ó en el
Esta.do de México, por di versos.
Se ha. forma.do ya una junt,a., compuesta.de personas muf
distinguidas, que tendrá á su cargo la. dirección de esa.
fundación.
,
1

ES LA MEJOR
DE AMERICA

Sírvase Ud. probarla .
.e:

· ~ 111 11111111 1

Y se convencerá

* Lucidos del Año
Los Exámenes más

Las pesadas labores escolares han terminado ya con buen
éxito. De todos los triunfos obtenid os por l os inteligentes
y háhiles profesores del Distrit o Federal, merecen especial
mención los del señor p rofesor D. Néstor E. Monr ov, que
apen as acaba d e obtener un título en la Escuela Normal
de México y ya ha sido el maestro de una generación de
aprovechados jóvenes.
Tan interesantes y significativos fueron estos exámenes,
que l os honró, con su pre~encia, el señor Lic. D. Justo Sierra, Ministro de Instrucción P ública y Bellas Artes, á quien
acompañaban los señores Subsecretario del ramo, Lic. Eze-

SR. FROF, NÉSTOR MONROY,

qui el A. Chávez, y Director General de Instrucción Pri·
mar ia, Ingeniero D. Miguel F. Martínez.
Estos altos funcionarios felicitaron muy calurosamente
a~ señor Monroy, á quien auguraron éxitos futuros supe·
r 1o~e.s al. presente. El señor Monroy mer~ce, en efe,¡:to , esas
fehc1tac1o~es, pues es un maestro muy ilustrado y qu e po·
see el preciado y difícil dón del magisterio.
E l señor Ministro recorrió detenidamente l os salones de
exposición en la escuela nacional «Pablo Moreno&gt;, que es
donc!e se efectuaron los exámenes á que nos referimos, y
al abandonar el plantel felicit ó nu evamente al señor Mon·
roy, cuyo retrato publicamos en estas columnas.

�EL MUNDO ILUSTRADO

La lotería del fstado de México
Figuráos á un pobre hombre, cuya~ dotes y energías, en
la lucha por la vida, no le han permitido pasar de una
medianía; durant~ toda la vida ha aspirado á algo más alto
y ha encam~nado todos sus trabajos á ese fin.
Quisiera ver ~ sus hij~s llevando vestidos cóm~dos; si
no ricos, sentados frente a una mesa, en la que hubiera todo lo necesario y a)gunas golosinas que satisficieran su
gusto infantil; quisiera que siquiera una vez por año Santa Claus ó los Santos Reyes trajeran juguetes para ellos.
Quisiera, en fin, ver á su esposa como verdadera reina del
hogar y sin tener que ser ella misma reina y sierva al mismQ tiempo.
Todos los días, al irá su oficina y al volver de ella, no
piema en otra cosa; pero por más que trabaja y que se
afana, le faltan algunas de las condiciones necesarias en la
lucha por la vida [efecto, quizás, del medio y de la educación recibida] y sus trabajos no le han conducido á la realización de'sus deseos, ni tiene esperanza de que le conduzcan en)lgún tiempo quizás.

*
*.

Pero, repentinamente, un día la casa de aquel pobre y
desilusionado traba1ador se nota llena de alegría; todo en
ella ha cambiado; los suelos que, aunque limpios, estaban
siempre descarnadamente limpíos, están cubiertos con modesta, pero confortable alfombra; los niños llevan trajes
nue.vos y juguetes; el jefe de la familia llega á la oficina
con un traje nuzv.~, verdadero acontecimiento, y la señora
tiqe ya criados á quienes mandar y se ha convertido en
un;t~erdadera reina del hogar.
El sueño acariciado durante tanto tiempo se ha realizado al fin. ¿Cómo'? Lo váis á saber.
En uno de esos días en que el pobre empleado marchaba rumbo á la oficina, soñaJ?,do como siempre, la vista de
las riquezas y esplendideces 1:1-e los aparadores de las tiendas lo exasperaron más que de costumbre. Era un día de
fiesta, y los hijos de los adinerados pasaban junto á él, lle·
vando deos vestidos y juguetes hermosos; la vista de estos pequeños seres felices y la consideración de sus pequeñitos que estaban en casa, careciendo de todo, acabaron de poner fuera de sí á aquel pobre hombre atribulado
por ambiciones que se sentía incapaz de satisfacer.

•
••

En tal estado de ánimo oyó á una muchacha que se .Je
acercó y le dijo:
-¿La lotería, patrón?.
-No.
-Es la mejor, es la del Estado de México, vea usted.
El interpelado tomó un prospecto que le dió la billetera
y leyó:
&lt;La que ofrece á los· tenedores de billetes las mayores

probabilidades de ganar; sólo juegan diez mil bolas;el pre·
mio mayor es de diez mil pesos; los billetes enteros sólo
valen cuatro pesos y los vigésimos veinte centavos».
Aquellas líneas hicieron confiar y esperar al soñador, y
compró un billete entero del sorteo que debía efectuarse
el sábado siguiente.
El lunes inmediato, por la mañana, llegaron las listas de
la lotería del sorteo efectuado en Toluca, y en ellas vió
nuestro hombre que la suerte le había favorecido nada menos que con el premio mayor: con los diez mil pesos. Su
alegría no conoció límites; al fin se había realizado el sueño de todos los días; la casita incómoda y molesta se iba á
convertir en una habitación digna de llamarse cómoda; los
niños vestirían los trajes brillantes con que su padre los
había soñado tantas veces y la señora sería, desde ese día,
la verdadera reina del hogar.

** *

Y quién sabe si no parara al 'í; el pequeño capital suministrl\do por la &lt;Lbtería del Estado de México», el cual
fué pagado ínte~ra y prontamente á la presentación del
billete agraciado, manejado de una manera prudente,
bien podía ser el principio y la base de uo. capital más
grande, y entonces habría terminado para siempre la indigencia; y el hombre, que tanto había soñado y tanto había
trabajado para el logro de sus ensueños, los realizaría ampliamente gracias á la diosa Fortuna representada por la
Lotería del Estado de México.

**•

¿Quién dice que cualquiera de nosotros en puede hner
la misma suerte que tuvo este luchador, que estuvo á pun·
to de declararse vencido en la lucha? 1.Por qué no habríamos de tener la suerte de recibir de la Lotería del Estado de México un capital que, aunque pequeño, viniera á
ser el fundamento de una gran fortuna?
Decimos que la dios~ Fortuna no es tan ciega; pero esto
se refiere sólo á la Lotería del Estado de México, porque
en ella se ha combinado el plan más liberal que una lote·
ría puede ofrecer á los tenedores de billetes; los sorteos se
hacen bajo las mismas condiciones que leyó nuestro hom·
bre en el papel que le dió la billetera; los sábados hace un
sorteo en el que no figuran más que diez mil bolas, y que
tiene un premio mayor de diez mil pesos; los billetes enteros valen cuatro pesos y están divididos en vigésimos
de veinte centavos.
Y para que se vea que no sólo el héroe de nuestra
historia ha sido el agraciado por la suerte, publicamos la
lista de las personas y corporaciones agraciadas con los
premios principales en los diez y siete sorteos, con premio
principal de diez mil pesos, celebrados duraute el año
próximo pasado:

Enero
Febrero
1-d.
Marzo
Abril
Id
Mayo
Junio
Id.
Julio
Agosto
Id.
Septiembre
Octubre

12 Sorteo N9 30 Sr. D: Romero, H Guerrero núm. 15. México, D. F.
2
31
Luis H. Portugal, Piedad núm. 2. Tacubaya, D. F.
" " 32 Sr,
23
Sr. C. H. C. Rauchfuss, Necaxa, Edo. de Puebla.
15 ,,"
33 Sr. Nicolás M. Noriega, Capitán 19 del 249 Batallón. México, D. F.
5 ,,
,," 34 Sr.
Revuelta, Aldama 2 y medio. México, D. F.
26 ·
,, 35 Sr. Faustino
Federico
Krauss,
calle de Zaragoza, Puebla, Pueb.
"
17
36 Sr. Ricardo Meillón, Colima, Col.
·",, 37 Sr.
7 "
J. Alberto Corona, Avenida Alcalde núm. 108. Guadalajara, Jal.
"
28
38 Sr. René Clemence, Coliseo Nuevo, Camisería &lt;La Villa d~ París&gt;. México, D. F.
"
.
" 39 Sr. Manuel Antonio Rivero, 3~ Constancia, México.
19
" 40
9 "
·Mercedes Rey y Hna. Oaxaca, Oax.
" " 41 Sras.
30
Sres. Celso C. Nava, Pedro Arce y José Rodríguez, todos de México, D. F.
"
"
20
42
"
" 43 Sr. Angel Noriega, Gerente del Banco de Morelos. Iguala, Gro.
11
Fué vendido por el Agente G. W. Morrow, de Ciudad Juárez, Chih., y pagado de la mane·
"
"
ra siguiente: Al Mexico City Banking y á la Sucursal del Banco Nacional de México, en
Toluca, por el Banco del Estado de México.
.
Noviembre 19
44 Fué vendido en México y pagado por el Banco Central Mexicl no en cheque núm. 24,459
"
"
· á la Compañía Bancaria de Obras y Bienes Raíces, S. A.
Id.
22
45 Fui vendido en México y pagado por el Banco Central Mexicano en cheque núm. 24,462
" "
al Sr. A vdino R. Fuentes de esta Capital. México, D. F.
Diciembre 13
·,, 46 Fué vendido por el Agente Sr. Pedro Z. Pernia, de Veracruz, y pagado en esta Capital al
"
representante de la casa de M. Perroux, de Veracruz, pues lo obtuvieron los empleados de. esa casa.

Esta es la mejor recomendación de ·esta lotería, que ofrece á sus favorecedores y al público en general, y por este motivo ha alcanzado el gran crédito de que disfruta en la actualidad.
El sorteo núm. 48 de $10,000.00 se verificará el sábado 30 de Enero de 1909, siendo el valor del billete entero de
U,00 y$ 0.20 el vigésimo, No hay que olvidar que sólo juegan 10,0QO bQla4.

.

EL MUNDO ILtrS'tRA!:&gt;()

\

~

~

.

85

-EL ENIGMA
Novela por J. Berr de Turique
Traducida especialmente para "El Mundo lbutrado"
(CONTINUA)

!i=fF1AL era el estado de espíritu de

los d~s
prometidos cuando, á la semana si·
guiente, después de ha~er desemb;o·
·
llado, en parte, la.situación del senor
l~~~~~~~I Le Quesnel y haberlo s~cado -~e las
11
·
dificultades más inmediatas, Ricardo
regresó á la quinta. Le habían precedido en esta vi!.ita las alabanzas con·
movidas y entusiastas que el señor Le Quesnel, á su re·
greso la víspera, había hecho.
,
-¡Un hombre admirable, todo sangre fria y con un gol·
pe de vista tan certero! ¡Y tan bondadoso!
.
Así es que Lucy, feliz al tener que apoyarse en 1~ vida
en tal compañero, y fortalecida aún en su resolución de
darle, sin reserva, toda la ternura de que se sentía capaz,
le acogió con alecto.
,
Le parecía ser otro. ¿Era que el gozo le habia transfigurado así'? Pero su edad, claramente marcada ha~ta ent.on·
ces en su fisonomía, parecía borrarse. Sin los hil~s grises
que estriaban su barba (porque la cabelle1:_a estaba ~ntacta)
le hubiera dado apenas treinta y cinco anos. La Joven le
tendió las dos manos, y luego que estuvie~on solos:
-Mi padre me ha dicho todo lo que hizo uste.d .por él,
y sobre todo, la manera con que lo ha hecho. Qu1sier~en·
c~ntrar las palabras que convienen para expresarle m1 reconocimiento.
Ricardo colocándose al lado de Lucy en el sofá en que
acababa d~ sentarse ella, le respondió:
-Toda expresión de recoa ocimiento, por parte de usted,
me ofendería. A contar desde este día, ¿no tenemos ambos
los mismos intereses'l Hacer algo por usted, es, pues, ha·
cerlo por mí.
.,
Lucy hizo signo de aprobac1on con la cabeza.
-Justo ....
Tras corto silencio, añadió:
-Querido señor Duroc.. . .. .
,
Se detuvo á tiempo. Pero la entonación que babia dad,o
á estas palabras exigía que concluyera la frase que parecia
haber cortado demasiado bruscamente. .
.
,
Vaciló un segundo· luego murmuró:-¡Amigo mio.1
-Lucy, mi querida Lucy-dijo Ricardo besándole la
mano.
¡Ah! qué esfuerzo tuvo que hacer en aqu~l moment? pa·
ra no rodearle el talle con su brazo, atrayendola hacia él,
para no hundir sus labios en esa cabellera que le atraía!

.U.

una vaga .conciencia del encanto q~e . podía ejercer. ~sí,
ignorando natur.1lmente que la prn..cipal razó~ de frial·
dad 6 más bien de esta timidez.de Roberto hacia ella, pro·
venía de su temor de entrar en lucha con el recu~rdo de
Máximo, buscó en otra parte. la causa. ~Dónd~ podia es~ar
ella sino en esa antigua pasión de R1car~o. Es verdad
que' ella no le pedía que olvidara á esa muier y au~ con·
venía en que continuara pensando en ella. Aquella hga póstuma que conserváva.. excusaba, justificaba aun. el s,ec!eto
que ella guardaba de ~ amor desdicha~o hacia .Maximo.
De este modo, cada uno de los prometidos cultivaba su
jardín secreto y no tenían nada que reprocharse ni uno
ni otro.

II

Ricardo, durante los esponsales, había seguido fi_elme~te
la táctica que se impusiera: nada de forzar la situación
bruscamente, sino tratar de entrar más. profu_n damente ~e
día en día en el corazón de Lucy y de¡ar al tiempo el cui·
dado de hacer el resto.
.
En gran parte, cuando menos, este plan había tentdo
éxito.
· t d
Lucy habituada ahora á sus moda1es, ,conqms a a por
su intehgencia, conmovida p~r su constante ternura, llegó
' no pensar ya en la diferencia de edad que les separaba.
;i cada uno de ellos no hubiese tenido su novela apart~,
habría encontrado verdaderamente muy natural ~s~ matn. Asi', un poco huraña desde luego álascaricias
mon10.
1
1de su
prometido, justificadas, por otra parte, por e pape, que
llegó pronto a so·
t en1'a que desempeñar ante sus, padres,
ortarlas sin disgusto; luego, a med'd
i a que e 1 pesar de
l:i.áximo disminuía, á esperarlas con ternura hasta el m~mento en que llegaba á impacientarse de no verlas venir
bastante pre&gt;nto.
,
. .
R' cardo notaba los progresos que hacia diariamente, y
por ie llo experimentaba un gozo inten~o.
'b Mas
á . resuelto á no
comprometer la partida .suprema que id a Jugar en muy
poco tiempo, quedaba siempre reserva o.,
or oco co ueta ue foera tema

S,n embargo, era claro que la situación había cambiado
desde el día en que. poniendo la una su mano en el otro,
Lucy había hablado de su casamiento como de 1!n doble
celibato que se reuniera. En ese momento sufna cruelmente por el abandono de Máximo, á quien am~ba todavía
desde lo más profundo de su sér. Mientras que ahora, des·
pués de haber tran.s currido dos meses y ayuda~a por la
comparación hecha entre los dos hombres, ~l hempo. había podido hacer su obra. Máximo, desprov1st? del nimbo
ideal de que lo hubiera cubierto,.no se apar~cia ~n su pen:
samiento sino como un intruso, y Lucy senha bien que ~i
Ricardo hubjese puesto un poco de su parte, ella estana.
completamente libre de ese recuerdo que la ob~ecaba. Hubiera querido que, por reciprocidad, su promehd~ se oc~pase menos de la muerta, 6, más bien, la confundiese mas
con su retrato vivo.
Pero Ricardo se mantenía firme.
A veces, para no ceder al loco deseo que le asaltaba de
estrechará su prometida en sus brazo_s, se ergu,ía Y ~en aba
los ojos, sustrayéndose,_ así voluntanamen~e .ª la imagen
tentadora; entonces Lucy atribuía este movJ,m iento á ~na
vuelta hacia el pasado¡ y en tanto que él se esfor~aba. s1m·
plemente en contener la pasión que la joven le mspiraba,
ésta le re rochaba en su interior, ue se a~tara tan brui·

===----

�EL MUNDO ILUSTRADO

86
camente de ella para encerrar.se con sus recuerdos de la
otrá.
Esta mala inteligencia no podía durar.
Casi en vísperas d6l matrimonio ( ocho días apenas, en
electo, le separaban de la~fecha señalada), Lucy resolvió
tener con Ricardo una conversación grave, en la cual le
diría todo, aunque resultara de ello una ruptura.
¡Sí, era indispensable, era.indispensable á toda costa que
hubiese una explicación entre uno y otro respecto de sus
sentimientos recíprocos!
Si en el momento de su acuerdo, buscando cada uno de
ello~ la manera de salvar al señor Le Quesnel, habían con·
traído compromisos demasiado difíciles de cumplir, ¿por
qué no confesárselo francamente á la hora en que era toda·
vía tiempo de evitar lo que sería irreparable después?
¡Oh!¡~ todo esto, era ella, Lucy, la culpable! Sin ninguna dificultad lo reconocería, aun cuando no estuviera en ap·
titud de presentar en su defensa circunstancias atenuantes.
En el momento de los esponsales, en efecto, no amaba á
Ricardo, y su modestia quedaba satisfecha con ese papel
de figuranta, de copia pálida de un admirable original.
Mas ahor.a, por motivos que explicaría después, había
surgido en ella una ambición más alta: iquería amar á su
esposo!
Ricardo y Lucy se encontraban solos en París, en el saloncito del Haussman, pues la familia había regresado
á su residencia de invierno desde hacía algnn tiempo para
hacer los preparativos de la boda.
Estaban sentados en un sofá y hablaban de su futura
instalación. Ricardo, durante la conversación, había puesto sobre su mano abierta la de la joven, que lucía, desde
hacía poco, un zafiro admirable, el anillo de bodas.
Lucy, por un momento, fijó la vista en la piedra; luego,
habiendo encontrado súbitamente la transición que buscaba, dijo con tono entristecido:
- En verdad, este anillo me gusta demasiado.
-¿Demasiado? ¿Cómo?
-Porque sería un verdadero pesar para mí si me viese
obligada á devolverlo.
Ric,i.rdo no podía comprender.
-).Devolverlo? ¿Por qué?
- Pues ... . si por casualidad nuestro casamiento no se
hiciera ...... porque es de uso devolver los regalos, ¿no es
esto, en tales circunstancias'I
-:-Sí, tal vez, es posible-respondió Ricardo sonriendo,
sin comprender desde luego la intención.
Luego, al cabo de un momento y cuando tenía aún en el
oído el sonido de la voz de Lucy, dijo:
-'-Pero me permite usted le pregunte: ¿por qué tiene
semejantes ideas? Confieso que la posibilidad de una
ruptura no se me ha presentado nunca en la imagina·
ción.
-Sin embargo-dijo Lucy levantando la cabeza y mi·
rando á Ricardo bien de frente:-si uno de nosotros llega·
se á ; descubrir . ... que no ama bastante. , . . ó que ama
demasiado?
Conmovidísimo, pero esforzándose por no' parecerlo, Ri·
cardo respondió:
-¿Sabe usted que n:uestra unión no puede ser una unión
cqmo las otras? Las circunstancias particulares que la
han causado .... ó más bien .... que la han dictado ....
Lucy dejó escapar un suspiro. .
-Sí, en efecto, nosotros fuimos obligados.
Luego, al cabo de un momento y con coquetería:
- Pero, después de todo, habríamos podido simpatizar!
Ricardo aprovechó esta oportunidad y tomó la mano de
Lucy.
-¡Oh! que usted me haya ·simpatizado á mí. ... eso no
puede usted dudarlo!
-¿,Es verdad? Yo le gustaba un poco .. . . por mí misma .... ¿é independientemente del recuerdo dela otra?
Por toda respuesta Ricardo apoyó largamente los labios
sobre los dedos de su prometida.
Siguió un silencio prolongado. Ricardo, temeroso de
pronunciar una palabra de más que atemorizara á la joven,
y Lucy, reflexionando en el modo de llegar, seguramente,
á una explicación decisiva.
Desprendiendo un poco su mano, dijo, ó más bien mur·
muró, como si hablara consigo misma:
- -Pero si yo tuve la fortuna de gustarle, ¿por qué no ha·
bía usted de gustarme igualmente?
Ricardo fingió creer en una broma.
-Sí, ¿por qué no le hubiera gustado igualmente? Es lo
que me pregunto algunas veces. ¿Por qué no me hul5iera
usted amado de verdad? Después de todo, debo tener al·
gunas cualidades.

MUNDO ILUSTRADO
Lucy se apresuró á insistir.
-La primera de todas, desde luego, la bondad.
Ricardo sonreía siempre.
-En efecto, soy bueno. Es mi rasgo distíntivo.
Pero Lucy se inquietaba de que él continuara no com·
prendiendo adonde iba ella, y sobre todo de que parecie·
ra bromear respecto de su propia nobleza de alma, por la
cual, sin embargo, la había conquistado.
-Cuando pienso-dijo ella con exaltación-en todo lo
que ha hecho usted por mis padres! Usted ha sido el genio bienhechor de la familia! Su piloto! ¡Pienso lo que
era la situación de mi padre hace apenas dos meses. No
tenía ante sí más que la ruina y la muerte. Y hoy, gracias á usted, sus negocios están otra vez en orden y su
crédito casi otra vez firme. ¡Le bastó á usted soplar sobre
la tempestad para que se disipara!
Ricardo tenía en los labios una respuesta. Sí, es cierto.
Tengo conciencia en todo este asunto de haber sido superior á mí mismo. Pero es porque estaba usted presente
en mi espíritu. Usted fué quien me causó el impulso, el
golpe de vista y la fuerza de convicción.
Pero no se atrevió á ir tan lejos y se hizo aparecer roo ·
desto.
-¡Las circunstancias han venido en mi ayuda¡ esto es
todo!
-Y yo-añadió Lucy-entre todas las prometidas pasadas, presentes y venideras, soy la más amada.
- ¡Nunca lo bastante!-dijo Ricardo acercándose á ella.
Pero Lucy a.cababa de retirarse, con la frente obscurecida de súbito y como detenida en su entusiasmo . ... . .
- ... .Aunque en el fondo, en lo que me concierne personalmente, no tengo por qué dará usted las gracias . .. .. .
porque no es á mí á quien usted mima, es á la otra.
-¿ Cuál otra l
- Aquella mujer en la que no deja usted de pensar.
El combate se había empeñado.
-¿Puedo olvidarla?-dijo Ricardo con tono enigmático.
-Evidentemente; yo no tengo el derecho deir hasta pe·
dirle.. . .
,
Lucy se descubría. Ricardo se sintió que saldría vencedor en la lucha.
Su voz se hizo dulcísima. Y por primera vez, rodeando
con su brazo el talle de su prometida:
-No esté usted celosa de ella-le dijo. Si usted misma
no la hubiese puesto entre nosotros, ~quién sabe dónde es·
taríamos los dos ahora? Es ella la que nos ha acercado¡ es
ella la que me ha permitido depositar en la frente de usted el primer beso. Yo le suplico no la repudie, porque si'
no hubiera existido, habría sido necesario inventarla.
- Sí, tal vez, respondió tímidamente LUl!:y, al principio
nos habrá servido ... . .. ,,Pero ahora?
El fruto estaba maduro. Ricardo podía cortarlo.
-¿Pero ahora? ..... .
-Sí, verdaderamente . . . ¿Cree usted que sería muy malo de su parte pasarla al segundo término?
Lucy inclinaba la cabeza y su voz tenía inflexiones; luego vivamente, para paliar lo que pudiera tener de temerario semejante proposición, añadió:
- ¡Oh, podríamos aún hablar de ella de tiempo en tiempo!
Ricardo estaba al borde de la felicidad completa.
Dijo con aire ligeramente sorprendido:
- ¿Estaría usted celosa de ella?
-Tal vez.
- l Y desde cuándo?
- Desde que .. . . .
Lucy se detuvo.
-¡Oh! Hable usted- dijo Ricardo, que ahora la estrecha·
ba contra su pecho.
-Pues bien, desde que . . ... .
Vaciló todavía, como para seguir su impulso, y después,
ruborizándose:
-Pues bien, debo decirlo todo ahora . . .. . . ¡Tenía un secreto!
-¿Un secreto?-repitió Ricardo, fingiendo inquietud.
-¡Oh, tranquilícese usted! No muy grave. Pero de todos
modos, me ahogaba desde hacia algún tiempo. No será larl(O de contar. Cuando era joven amaba, ó más bien creía
amará un muchacho .. .. Máximo Tillier.
-¿Ah?
Un poco inquieta por esa confesión, alzo los ojos para
leer el efecto que hubiese causado en el rostro de Ricardo.
Luego, tranquilizada al convencerse de que su fisonomía
no había cambiado y que la contemplaba siempre con ese
mismo aspecto dulce y tierno que sabía tomar para ella,
para ella sola, prosiguió:

NOCHE DE REYES
Para "El Mundo Ilustrado."

¡Noche azul, noche fastuosa
·
Que desciendes amorosa
Adonde hay pan y contento:
¿Por qué tus dones no oprimen
Las manos de los que gimen
Sin amor y sin sustento?

***

¡Noche plácida y serena:
Si eres santa, si eres buena
Y luces ricos pensiles,
¿Por qué no tienes arrullos
Para todos los capullos
De las almas infantiles?

•*•

¿Por qué si en tu regio manto
Caben la dicha y el llanto
De los seres que te imploran,
No destejes y deslizas
Tu madeja de sonrisas
Sobre las almas que lloran?

..

**
¡Noche azul: cuántos fulgores,
Cuántas ráfagas de amores
Proyectan tus ventanales,
Para los niños risueños
Que glorifican sus sueños
Con caricias maternales!

•••

Pero ¡ay! qué lóbrega y fría
Se alza tu tienda sombría
Para aquellos que ante el ¡1ugo
Pesado de la indigencia,
No tienen, en su inocencia,
Ni el alivio de un mendrugo.

*

* * se ahuyenta
Cuando tu sombra
Y el orto en lampos revienta,
Surge un diorama sombrío:
La niñez que se colora
De dichas, y la que llora
Por el hambre y por el frío.
..**

¡Qué de suaves embelesos
Me embriagaran si tus besos,
Cual flores de excelsa cumbre,
Abrieran su ardiente broche
Sobre la trágica noche
De los hogares sin lumbre!

•

•
••

¡Noche azul: con tus bellezas
Labro un florón de tristezas
En que adivino el acento .
De los niños que, entre abro¡os,
Levantan á ti los ojos
Buscando abrigo y sustento!

•••

La inmensa faz de tu cielo
Propicia será á mi duelo

Mientras los seres de abajo
Giman en mar borrascoso,
Y mire yo en el sollozo
La tempestad del andrajo.
Enero de 1909.
BENITO FENTANES.

*

DANZA
Inéditos, para «EL MUNDO ILUSTRADO»
Huyo de prisa
por la vereda,
y tras mis pasos,
con insistencia,
viene arrastrándose
una hoja seca .. ..
No sé qué cosas
de íntima pena
me dice ...... y oigo
sobre la arena
sus aleteos, sus aleteos
que se asemejan
á los espasmos de ave sombría
que .desespera ....
Cruzo el camino,
bajo la cuesta,
recorro el llano,
y la hoja seca,
sola y gimiendo,
como alma en pena,
tras de mis pasos
camina y rueda ....
En sus murmullos
me habla y me cuenta
torvos dolores, cosas ocultas
de angustia llenas . ...
Sus confesiones se alzan del suelo
como protestas ....
Me páro un punto,
y la hoja seca
ante mis ojos
inmóvil queda . . . .
Sigo el sendero,
y entonces, ella,
fiel á mis pasos,
tenaz se empeña
en ir rodando
tras de mis huellas.
Y otra vez toman los aleteos
y las protestas,
y los murmu11Q$ \\esesperados . . ..
¡Pobre hoja seca!
Vuelvo mi rostro,
me inclino hacia ella,
y la leva.to
de la vereda .•...•
Entre mis dedos
se agita y tiembla .. .
Tal me parece
una ala inquieta
que poco á poco
la calma encuentra,
y entre mis manos que la acarician,

',

r

r

�:EL MUNDO ILUSTRADO

tL MUNbO:)LUSTRADO

......

, tranquila queda ....
Cesa su llanto. . . . Y en su perfume
,, :"' ~ camino envuelta.
• f "
Ha' mucho tiempo
que por la senda
tus pies me siguen
cual la hoja seca ....
Dijo tu labio
la oculta pena,
y no es el viento
quien se la lleva:
yo la recojo
como una ofrenda.
¡Ven y descansa, ven y descansa
junto á mi puerta!
Bebe en mi copa .... Al fin venciste
cual la hoja seca.
MARÍA ENRIQUETA,

Para "El Mundo Ilustrado. "
Oid, caros del alma: cuando muera
no coloquéis, siguiendo la costumbr~
'
sobr~ la inanimada podredumbre
de mis despojos,.ni inscripción siquiera.
Haced con ellos una ardiente hoguera,
cuyo fulgor á la comarca alumbre,
sobre la escueta cima de una cumbre
ó~en la verde extensión de una pradera.

..

¡Luz y calor! Esa es la forma única
noble, en que es dado á la corpórea túnica
rrolongar un instante lo vivido.
¡Calor y luz! Y luego, resignada,
ser un polvo, muy próximo á la nada,
y un recuerdo, muy próximo al olvido.
MARCOS E. BECERRA,

RUMORES
Para EL MUNDO ILUSTRADO.

Cuentan que nos queremos, que nuestras vidas
deslizándose juntas, ser una intentan....
'
cuentan que nuestras almas viven unidas ....
¡ya ve¡, cómo .se engañan.los que lo cuentan!
Dicen que mis amores han conocido
porque haces que mis ojos se los avisenpero también se dice que me hasquerid~ . ...
¡ya ves cómo se engañan los que lo dicen!
Piensan que tú me escuchas, pues mi deseo
e~ gemir á tu oido .cor:no la brisa;
piensan que eres m1 dtcha, pues si te veo
se deshacen mis penas en tu sonrisa.
Piensan que eres mi musa, porque en mi empeño
sólo ~é escribir versos cuando te miro
que eres mi pensamiento, porque si s~eño
se me escapa tu nombre como suspiro.
Que eres tú mi esperanza, tú mi alegría
que en ti se unen mis ansias y se condens'an
y piensan que tú has sido la novia mía .. ..
¡ya ves cómo se engañan los que lo piensan!
Perdónalos si dicen que eso no es triste·
"erdónalos si cuentan lo que no ha sido• '
p&lt;!rdónalos si piensan que acaso existe '
lo que tú y yo sabemos que no ha existido.
Yo también creí siempre notar sonrojos
en tus mejillas blancas y delicadas,
cuando mi amor creciendo llegó á mis ojos
y te envió toda mi alma con sus miradas.
Yo creí que tu pecho, sintiendo amores,
compr7ndía las pe~as del pecho mío;
yo tre1 qu·e tus labios, como las flores,
- - - abrí20 de ¡pi ll '!!!!a ¡;

¡Hoy sé que lo que dicen jamás seria;
hoy sé que lo que cuentan yo lo soñé; ....
perdónalos si piensan que fubte mía;
¡ya ves 9ue, como ellos, yo me engañé!
México, Enero de 1909.
~~
~....

VESP1RALES

'_

Cae en ocaso el sol. Polvo de oro
tiembla entre la frescura del follaje¡
como un himno á la Vida, surge un coro
alegre y bullicioso del boscaje.
El cielo vuelca un imperial tesoro
en la paz infinita del paisaje;
la tarde se recoge, y por decoro,
prende, con un zafiro, su ropaje.
Al beso del terral, como b~ndera
despli_égase tu rubia cabellera,
y puede ver mi loca fantasía,
de la luz á los últimos destellos,
el dulce adiós del moribundo día
prendido.en el airón de tus cabellos.

•

TARDE ROJA,
En un lecho de fúlgido escarlata
el sol reclina su ardorosa frente· '
el carmín en el cielo se dilata '
y empurpura el cristal de la corriente,
Hay fuego entre las hojas. Se retrata
en el lago la nube cremescente,
y al calor estival qu~ se desata:
la sangre corre tumultuosamente.
Entre mis brazos tú, como paloma
que al soplo de un incendio se desploma,
te acurrucas, y en dul.ces embelesos
me das tus labios húmedos y rojos,
y al quemarte la lluvia de mis besos,
la tarde cae y aduérmense tus ojos . . . .
TARDE GRIS.
El gris triunfa del orto al occidente;
al azotar el viento la maleza
parece murn,urar lúgubremente
un psalmo de dolor y de tristez,1.
Amenaza la lluvia; en el ambiente
hay humedad y frío y aspereza;
en la tarde de plomo se presiente
la tempestad alzando la cabeza.
S,mtada tú sobre de duro tronco,
con un acento irresistible y bronco,
dices ui_i "no" que á mi cariño azota;
arrúgase tu frente alabastrina,
y cae entonces la primera gota
y el relámpago rasga la neblina.

narlos de un modo más vistoso y elegante, se usan
ahora los galones de seda en variadas formas y cJibujos; ya sencillas cintas, anchas 6 angostas; ya
labrados 3' calados de mil fantásticas maneras. El
traje sastre es intermediario en la complicaci6n
los meses del año debieran ser que resulta actualmente con la impropiedad de los
representados de algún modo, no trajes de cola y faldas ceñidas para el uso diario, y
cabe duda deque Enero resulta- la imprescindible salida de las damas á compras,
ría simbolizado en un lindo rapaz paseos matutinos y visitas de confianza. La .Moda,
de rostro alegre y sonriente. To- sin embargo, ha hecho una ligera variación en las
davía quedan, como un eco cris.- faldas de estilo sastre, pues éstas son más estrechas
trilino, los cantos y las bulliciosas risas que forman y no tienen el vuelo que antes se les daba.
Una combinación de exquisito gusto nos trafl
la ale~ría de niños y mayores en la nochebuena,
ahora
algunos modelos. en los cuales se ve el jaq uet
cuando un repentino silencio viene á cerrar, con
de
terciopelo,
en diferente color de la falda de pamisterioso y grave sigilo, los frescos labios de las
ño
;
por
ejemplo:
el primero de matiz rubí obscuro,
bocas infantiles; una expectación rese.rvada y gozosa hace abrir, asombrados, los bellos ojos inocen- adornado con trencilla marrón, y la falda de paño en
tes; en esa mirada muda y ansiosa parece que flo- ese último color. El tono heliotropo da encantadores
tn, la misma pregunta llena dedulceinquietud: iqué efectos en esta combinación, pues en pocos matitraerán los Reyes Magos en la poética noche in- ces lucirá el terciopelo con tan elegantes reflejos
vernal cuando bajan del cielo plateado por la luna, como en ese; y confeccionado el jaquet así ó en paenvueltos en mantos de armiño, tan blancos como ño de seda, completando el atavío con un chaleco
sus nevadas barbas y cubriendo, cuidadosamente, de terciopelo azul acero, resultará un conjunto de
hermosos juguetes que irán depositando, misterio- exquisita elegancia.
Con estos trajes ha cesado el uso de la blusa
sos y sonrientes, en los pequeños zapatitos colocablanca;
ahora se le armoniza con la tonalidad O'edos en los balcones y en las tibias chimeneas~ ....
neral
de
aquél, y se hacen en muselina de sed: ó
iDulce noche de Reyes, que es el símbolo del
en
encaje,
con el cane~ú y el cuello en tul blanco pliideal realizado, de la esperanza lejana, solamente
entrevista á larga distancia y ahora alcanzada de sado; las mangas, que son del color de la blusa, se
hacen muy ceñidas, tableadas ó plegadas á lo
improviso!
Es verdaderamente piadosa y delicada la idea &lt;le ancho; también se hacen en tul ó gasa; mas aunque
acariciar las almas de los niños con las blancn.s alas la tela se ponga doble, siempre deja sentir demade una ilusión. iNo os parece, lectoras mías, que siado el frí~ en los brazos; pero la Moda exige que
es &lt;rrandísimo tesoro la esperanza de una dicha no se rxper1mente en_ ellos los rigores de la tempepr6xima~ Algunos espíritus de ti~a .~preciación ratura. Estas mangn.s ajustadas de ndornan, gehan estimado en tan alto arado la 1lus10n, que la neralmente, en la costura exterior con una especie
colocan sobre el placer mismo de la realidad; y aun- de vequeño abullonado1 que forma un diminuto
que á primera vistapareceaventuradaestaopinión, Yolante muy gracioso .Y propio para ensanchar un
si recordamos con exactitud y sinceridad esos ins- tanto la estrechez de las mangas.
En las falJas no hay sino una sola indicación hetantes de ilimitado valer, en los cuales hemos visto
\11, aproximación de una felicidad intensamente am- cha por la i\loda: flexibilidad, líneas suaves y prebicionada, no es posible dejar de conceder comple- cisas en los pliegues; esto es lo más elegante en el
corte de las faldas, que semejan las frágiles túnicas
ta verdad á los que piensan de esa manera.
Hay algún contraste brusco entre e) sueñ? y el griegas, llamadas en aquella época de triunfal beaoce real· el inevitable desencanto viene siempre lleza femenina, «trajes de aire tejido~ por su patras de la' dicha, como va la sombra detrás del cuer- vorosa y ligera consistencia. En alaunas de esas
po· mas la impalpable, la vaporosa ilusión, deja so- creaeiones de la Moda, se ve en los'trajes flotantes y
br; el alma que tocá con sus leves alillas de ma- ceñidos una larga banda que baja de la espalda, 'á
riposa, una eterna y amable sonrisa, una suave y la altura de los hombros, hasta la orilla de la faltranquila luz semejante al vago resplandor oro y da, produciéndose, con la armonía de los movimienrosa que flot~ en los bellos crepÍlsculos de las tar- tos en esa grande estola bizantina, el más lindo y
elegante aspecto que pueda imaginarse.
des estivales.
Es esta, por ahora, la fisonomía de la Moda acBir,nvenida sea, pues, la piadosa ilusión que es
ródiO'a
y O'enerosa para muchos, en tanto que la tual; no sabemos el giro que tome dentro de poco
P
b
•
realidad
seb muestra avara .V amiga
so1amente de tiempo; pero cualquiera que éste sea, tendrá siemunos cuantos elegidos; recibamos sonriendo á los pre el feliz resultado de contribuir á la gracia y
Reyes Maaos1 que traen lindos juguetes y dulces á belleza- de mis amables lectoras.
los niños, á los mayores, la alegría de verá aquéllos felices y contentos.

51

GUSTAVO F. AGUlLA R.

Para "El Mundo Ilustrado,"

*

;

Páginas Femeninas

Crel que, siendo reina, fueras esclav,;
creí que, siendo un ángel, fueras mujer;
creí que me amarías porque te amaba;
¡h11y sé que todo eso no puede ser!

TARDE DE ORO.

DCS~O

8?

•

;r

ALBERTO HERRERA.

La estación de invierno no nos trae, por cierto,
ninO'una novedad en los trajes, si no es la. ma.y'i&gt;r
coq~etería en los de estilo sa.~tre, pues, para =-=-~~..--~~~~~~~~..._;._..:,.;....,_;_.;;_.......,
ador

�90

EL MUNDO ILUSTRADO

Juguetes Fabricados á Domicilio
Siempre fueron afectos los chiquillos á que sus juguetes
representaran animales. Las niñas quieren muñecas (á e5te
propósito tuvimos el gusto de dar ya á nuestras lectoras
una lección detallada sobre la fabricación de mobiliarios
para casa de muñecas); las niñas piden camas para acostar
á sus p equeñas, t ocadores, sillas, biombos, espejos. Los
chiquillos piden soldados, espadas, fusiles, cornetas, trompo~, animales.

dos muy finos, que imitan las cerdas del animal; patas de
popotes también. El caballo es un poquito más complicado, pues lleva la cabeza de cartón fino, la cola de recortes
de paño negro y cuatro popotes bastante altos (se entiende
que todos sean en una justa proporción para que no resulten animales imposibles y fantásticos como los de las leyendas), que servirán de patas al caballo. El león lleva
melena amarilla, hecha también de recortes de trapo,
orejas de papel y cola de cordoncillo negro, rematada en
borla de recortes de paño negro también. La cara de este
animal debe tener una expresió11 feroz, pues hay que re cordar que un león no es un cordero. Píntesele cejas an-

El chapulín de los campos, muy al contrario del cochinores un animalillo ligero que se hace querer desde luego;tiene brazos y piernas de cartón y lleva un gorro puntiagudo
de papel.
y para rematar la serie con broche de oro, va la maripo~a. toda alas, es decir. toda ilusión, toda oro .... Esconde
s 1t cu rrpo, que es la materia, y sólo deja á la vista el'briliante atavío de sus lindas alas (hechas de papel dorado),
alas bien dispuestas para lanzarse al vacío como aspiraciones al impos ibl e ....
0

Hé aquí la manera fácil de hacer, á domicilio, toda clase
de bestezuelas que forman el mejor di vertimiento de los
niños.
Observad con atención, lectoras mías, observad el conejo.
el águila real, el ratón, la ardilla, y decidm r: ¿de qué creeis
que están hechos estos graciosos animalillos? Pues oídlo
bien: E stán hechos d e simples cacahuates recogidos del
suelo en la memorable noche de la última piñata ...... Sí,
señor, están hechos de cacahuates, ni más ni menos. Ya veis
que no se p uede pedir material más barato. .
H é aquí las explicaciones: el conejo tiene las orejas y la
cola de papel, pegidas al cacahuate por medio de un pegamento de goma ó engrudo. Los ojos, muy negros y redondos, como con viene á un conejo inteligente y listo para dar

p

el salto, están pintados con tinta. En la parte baja del cacahuate hay que hacer cuatro pequeños agujeros para meter en ellos cuatro popotes que forman las patas. Hecho
esto, ¡á soltar el conejillo! que ya él correrá por su propia
cuenta ... . Al menos, no hay niño que no haya visto correr
un aniq¡ali~lo salido de sus manos... El conejo correrá,
no lo dudéis.
Después viene el águila real. El mismo sistema: grandes
alas y cola de papel, ojos de tinta y dos popotes á los lados, divididos en dos para significar las patas del ave.
}l:l ratón lleva una larga cola hecha con cordoncillo de
lana negra bastante delgado¡ bigotes de popotes finos, orejas
de papel y patas de popotes también,
_La ardilla, cola ancha y desflecada en las orillas, brazos
y piernas ~e popotes y hociquillo de cartón.
La segunda serie de cinco animales la constituyen: una
rana, un puerco espín, un caballo, un· terrible león y una
ave fantástica, La rana lleva una ancha abertura en la boca
cuyos bordes deben pintarse de negro, y un par de ojo~
grandes y redondos, pintados también. El puerco espín no
es más que una profusión de agujerillos en la espalda, los
cuales quedan tapados por popotes de distintos largos, to-

4
chas, nariz abierta, boca oblicua y ojo~ terribles. La verdad
de esla figura ha de encontrarse precisamente en el rostro.
Aquí de la fantasía del niño que lo piule.
Tod,os estos animal~s deben tener su color propio: plomo
el raton, negro y blanco el caballo, amarillo el león café la
ardilla, blanco el conejo, verde la rana, etc., etc. '
El ave zancuda que remata esta serie lleva un lar¡!o pico
de cartón, !°uy puntiagudo; alas por detrás, de papel, y pat~s ~e carton. Su color, por ser el ave misma un poco fan tashca, puede ser encarnado, con alas blancas, pico amari llo, ojos rojos y patas negras. Esta ave parece la eterna
ave de los cuentos, el ave encantada que pronostica dichas
y viene á casará los niños con princesas .... cuando aquéllos se portan bien.

La úl~ima serie, de cinco animales, representa el grillo,
la coneia, el cochino, el chapulín y la mariposa.
El grillo no es c.:implicado. Con espinas de naranjo se
hacen las patas y las alas son de papel.
La coneja, igualmente: orejas de papel, cola ancha detrapo,. más ai_igosta hacia la punta y patas de popotes. Hay
q u~ fi¡arse bien en la posición de las patas de todos estos
animal~s, pues ella ayuda muchísimo á prestarles carácter.
~o~ ammales que corren deben tener muy distinta lapos1c1ón de l_as patas respecto de los animales que permanecen. ~n actitud de reposo. Téngase muy presente esta indicac1on.
El cochino lleva una raquítica
cola de cartón pintado de negro.
Todo el cochino, que por cierto
es un animal muy antipático, debe ser pintado de negro, pues es
el color que le conviene; sus orejas son de papel, lo mismo que su
hocico.

Esperamos que el problema propue~to interese á nuestras
lectoras, y no dudando de que se dignen darnos sus re,puestas, como en otras ocasiones lo han hecho, nos ,abs!enemos de manifestar nuestras opiniones, por creer mas d1gnas de figurar en estas página~ las q11e tengan á bien enviarnos.
()()

Rtí!Il§ IlM!P(Q)§IlJSH..!ES [D))E§)E(()§

~!~

"'"
CUESTIONES TRA~CENDENTALES
lQUf SE DEBE ENSEÑAR Á. LA MUJER?

1

91

EL MUNDO ILUSTRADO

Problema de grande interés y digno d el mayor estudio
es el que hoy proponemos á nuestras lectoras. Y siendo,
como e~ en real idad, cue5tión tan importante, y por otra
parte personal, parece debido que sean los mismos e~píri·
tus femeninos q uicnes estudien y decidan este problema;
por cuya causa hoy, como otras veces, solicitamos denuestns lectoras nos den á conocer su opinión sobre dicho
asunto.
En tiempos no muy lejanos, se cuidaba poco de que las
mujeres su piesen leer y escribir¡ y todo el empeño de los
padres y tutores era solamrnte constituirlas en excelentes
amas de casa. Cuando mucho, se les enseñaban las labores
de manos, verdaderamente admirables, tanto por su mérito
como por la paciencia que su ejecución requería.
¿Será este el modo más apropiado de ed ucará la mujer?
Pen~arnos que no, pues esta educación deja en absoluto
abandono el cultivo intelectual, convirtiendo á una pobre
joven en modesta ama .de llaves ó en una sirviente distinguida.
Cualquiera de las condiciones en que la suerte coloque
á una mujer, tiene que llenar de un modo muy deficiente
su papel, estando en esta ignor•ncia tan completa, pues ya
sea esposa, madre, hermana ó luchadora de la vida, es imposible que pueda desempeñar debidamente el cargo señalado por su destino. ¿Cómo podrá una madre educar el espíritu de sus hijos si no se da cuenta de los medios que
para ello existen?
Y si estudii.mos á la profesora é institutriz, ¿cuánto no
le pediremos de cultura y refinamiento, pues tiene que formar y pulir almas tan sensibles y fáciles de impresionar,
como son las de los niños?
Si van,os considaando una por una de las diferentes situaciones de la vida en que puede encontrarse colocada
una mujer, veremos lo indispensable que le es, en cualquiera de ellas, el cultivo de su inteligencia y de todassusmás
nobles facultad-es intelectuales.
Lo importante es saber definir de un modo preciso cuáles son las materias con que debe procurarse e.se mismo
cultivo.
El estudio de las ciencias es un verdadero escollo para
el espíritu femenino, pues siendo éste, por naturaleza, más
débil que el del hombre, corre el riesgo de perder su graciosa espontaneidad y de adquirir un~ alta pero falsa idea
de su propia inteligencia, y por último, de perder ciertas
delicadeza!&gt; encantadoras é indispensables en el alma de la
mujer. ¿Débese, pues, prohibir al bello sexo recorrer los
vastos horizontes de la ciencia? De ningún modo, porque
esto traería el inconveniente gravísimo que más arriba indicamos: la inferioridad absoluta en la parte intelectual de
la mujer.
Lo importante, en tal caso, es saber definir qué debe enseñársele. cuáles son las ciencias más indispensables y asimilables á su espíritu, el tiempo y el modo con que debe
aprender y estudiar.
Y los conocimientos artísticos, ¿qué papel deben representar en la vida femenina? Creemos adivinar las respuestas de algunas de nuestras lectoras. El arte, dirán ellas, los
estudios artísticos, deben figurar siempre y en todas partes
de la vida de u na mujer. Poco á poco, lectoras mías; no hay
que olvidar una circunstancia importante. El arte requiere,
para su producción y desarrolle, uua atmósfera febril de
sensibilidad, á veces enfermiza y perjudicial para el sistema nervioso. ¿No será, pues, muy mal hecho en determinadas ocasiones, impregnar demasiado de esta atmósfera
malsana á espíritus tiernos y casi infantiles de jóvenes delicadas é ingenuas? Indudablemente. Y sin embargo, es indiscutible que la mujer, para ser agradable é interesante,
dehe sentir el arte, apreciarlo, y si es posible, producirlo
en cualquiera de sus pianife$taciones,

Gtty de M:aupas,ant. el eterno inconfo rme, sic~1pre tiene
una pabbra cruel para increpar duramente la vida; nunca
está contento de ella. Hé aquí uno de sus mil deseos, que
toma mos de un libro suyo, muy hermoso por cierto.
¡Cuántas cosas me haoen odiar la tierra! y cómo qui5iera
yo no pensar, no sentir ...... querría vivir como viven las
piedra, .. .. . . 6 bien, si pudiese, escogería el lugar donde
q nisiera pasar h, vida. Sería en un país claro y tibio, en u!1
país pálido, sin verduril brutal y cruda, en uno de esos pa1sc~ d~ 0,1ente donde se duerme sin tristeza, donde se des pierta sin penas, donde va u110 y viene sin cuidados, don~e
se ama sin an~ustia, donc:le se ~iente apenas la existencia.
Allí habitaría una morada basta y sencilla, inmensa y clara.
alumbrada por un suave sol. ... Desde la terraza se vería
el mar, y á lo lejos, algunas velas, temblantes com~ al~Q·
pasarían como procesión de ilusiones . ... Un gran ¡ardrn
lleno de palmeras, y una fuente cuyo chorro murmurante
cayese en un tazón de mármol. All• me bañ~ría, allí soñar!a
en tantas cosas qoe espero y que no llegaran. . . Despues
de tan dulce reposo, después de tan dulces ensoñacio?e~,
haría traer hast.i. mi puerta un c.iballo negro ó blanco, hge·
ro como el viento. Y parl1ría sobre su lomo, galopando al
azar. A la hora del crepú~culo, iría hacia el horizonte entintado por la púrpura del sol, del tibio sol mu riente; y me
lanzaría hacia él sintiendo el anhelo de fundirme con sus
ú ltimos resplandores. Lanzaría mil gritos de entusiasmo
inmenso, y mis gritos, sin respuesta, se perderían en las
lontananzas . . . . Después, tranquilamente, retornaría á mi
silencioso hogar, donde, sobre el mejor y más suave de mis
divanes, dormiría un reposado sueño. ¡Ay! ignoraría las
altas y bajas de la Bolsa¡ no vería á los hombres vestido~
de negro¡ no .escucharía el insoportable ruido de los fiacres;
no sabría los cambios ministeriales; no oiría discutir de
política entre vaso y vaso de ajenjo . .. . ¡Dicha incomparable! ¿Para qué esas penas, esas lnchas, esos sufrimientos,
es-as continuas angustias? . . .. ¡Ah! dentro de mi clara morada, podría vivir la vida que sueño.

*

AJEDREZ
Problema núm. 21 por

c. H. Morano, de

Mannheim.

NEGRAS.

IsUNOAB,

Juegan las blancas y dan mate en tres Jugadas.

�93

EL MUNDO ILUSTRADO

EL .MUNDO ILUSTRADO

VI
VI a
VI 1"

•

FuT, FtLrx,

DE

PAnís.- MvDAS Do.1UJET.

TRAJE DE REUNIÓN.- Hecho en tussor verde nilo. La falda está bordada con grandes aplicaciones
de seda y oro; una guirnalda de éstas rodea la orilla de la falda. Mangas tableadas de tul, hombreras
de encaje veneciano, sujetas por elegante filigrana de oro y perlas. Cintur6n de esa misma filigrana.

FoT. Fí~1rx.,
PEQUEÑO

D.E

PAnís.- MvDAS ÜARLTER

soMBREROTOCA, de terciopelo rosa antiguo, hecho de grandes abu 1lonados, sujetos con un elegante broche de azabache.

�95

EL MUNDO ILUSTRADO

94

VI
VI
VI\\

1

R?sa:-Con mucho gusto doy á usted
los modelos que desea para trajes. Puede
u,ted adornar el de li!.tas con encaje inglés ó gwpure; el delantero e, de muselina a'.forzada de seda rosa. En la falda lleva una franja de la misma muselina, con
un entredós de encaje á cada lado. El canesú es también de la misma muselina.
El de cuadros puede ir adornado con seda liberty, verde y canesú de seda ligera,
ó de gasa crema con aplicaciones de encaje. Rosa y banda de listón verde, que
tam ina en dos punt1s con fleco~.

ted de telas lavables, su precio apenas
llegará á la mitad de esa cifra.
¡Ojalá le sean útiles mis consejos, y le
doy las gracias por la amabilidad wn que
me Juzga!

Se pone á secar al sol esta mezcla y luego se le añaden dos onzas de liturgirio de
plata, molido y pasado por un tamiz, fvrmándose con todas estas substancias un
ungüento no muy espeso, el cual se pone
en los cabellos por las noches, cubriéndolos después con un pañuelo de seda; al
día siguiente se quita el polvo que haya
quedado en ellos y se suavizan con algún
aceite perfumado.
-Son igualmente propias las coronas
de flores naturales ó artificiales para adornar los sepulcros; pero si prefiere usted
atenerse á mi opinión, creo más hermosas
las de fl'lres naturales, sin tener, para esto, ninguna razón, si no es la de un gu!.to
completamente personal.
-Para teñ ir de negro la ropa de lana, es
muy eficaz la siguiente preparación: Una
onza de extracto de Campeche, disuelto
en un litro de agua caliente y mezclado
con tinta de fierro. Se sumerge la ropa en
esta ~olución y allí se deja durante dos ó
tres dlas.
-Para que no se le partan á usted los
labios, use la " Pomada Rosa," de Roger
Gállet.
-La receta de que me habla para la
hinchazón de las encias, es buena; pero
tal vez sería mejor !&gt;i se le pusiese menos
tintura de yodo, pue, en la proporción que
usted me indica, resulta muy fuerte Cuatro partes de glicerina y una de yodo
pueden ser bastante.
ADORNO DE LA CAMA

Violeta:--En esta sección verá usted el
modelo de do~el que se sirvió pedirme.
Puede u,t~J hacerlo en ttamina, punto
grueso, ó muselina, bordándolo con hilaza
blanca ó del color que mejor armonice con
los muebles de la recfmara. Le aconsejo
estas telas por ser lavahl~s. ,·er,h ja in·

EL MUNDO ILUSTRADO

A UNA RUBIA

Amorosa:-Para teñir la3 cejas de ne·
gro, da buen resultado la siguiente prepar.1.ción: liturgirio en polvo fino, una onza;
grafito, una onza; cal viva, molida y tami·
zada, dos onzas. Se mezcla el polvo que
resulte de estas sub,tancias con clara de
huevo batida con agua rosada, y en seguida se pone con un pincel fino sobre Ias
cejas, cubriendo éstas. después con una
venda de seda durante toda la no, he.

dis,uli&gt;le, sobre toJo cuando se trat a ae
ropa para cama.
Sin embargo, si usted prefiere otro estilo, puede haceilo en felpa , damasco ó ra·
so, del color más apropiado con relación á
los otros muebles. Si hace usted dicho dosel con estas últimas telas, tendrá de costo, lo menos, treinta pesos; si lo hice u&lt;-

"Me hace parecer veinte años más joven," dice una señora de Buenos Aíres que 1.1só la preparación.
"Ya tengo más de cuarenta años; pero mi cutis es más suave y mejor que lo era en mi niñez,"
escribe una dama de Río Janeíro que empleó este maravilloso procedimiento para quitar
las arrugas
La descubridora ofrece proporcionar detalles á todas cuantas-damas le escriban
pidiéndoselos . Exige la promesa de guardar el sP.rreto. El tratam iento es muy
sencillo y absolutamente inofensivo. Puede aplicarse sin que lo conozan ni
las personas de m a yor intimidad .

Constantemente, dest1e que la bel1cz:i. concz::o. i7an grande es la transforma·
femenina turn predo11únio sobre los hom- ción que ha snirido mi cara! No me que·
bres y proporcionó á la mujer poder, in· da la más mínima arruga.''
La señorita Inés Pascual, dice : "Ei
fluencia y riqueza, no hay una sola que
tratamiento
de usted ha hecho que mis
no haya buscado la ml!nera de retardar
los estragos del tiempo y de hacer dcs::i.· arrugas desaparezcan en una noche. Lo
parecer las pronunciadas líneas de su rnnsidero como un don diYino para las
MODELO PARA VISIUOS
rostro y los profundos stu-cos de su mujeres. lle probado todas las cerillas
para el cutis que con el nombre de '' coll
frente.
una admiradora:-Desearia vivamentt'
ueam" se ofrecen, así como también
Por
espacio
de
muchos
siglos,
químicos
poder comrtacerla; pero en el reducido esrenombrados y médicos de nota que se yarios de los extirpadores de arrugas que
p3cio de esta sección, uo es po~ible Jar dedicaban á la conserrnción de la belleza se anuncian, pero sin obtener el menor
dibujos en tamafio natural. El que ahora en los rostros femeninos, han tratado en resultado, y debo confesar que dudaba
vano arrancar á la 11aturalcza secretos mucho de las virtudes del tratamiento
que les permitiesen satisfacer las deman· ofrecido por usted, mas en una noche
das de millares de mujeres ansi osas de todas mis dudas se desvanecieron por
preservar en sus caras y en sns formas completo, pues cuando me miré al espejo
á la mañana siguiente y ví la maravillosa
lo bello y lo hermoso de la juventud.
Helena Sanborn no fué una excepción transformación que en mi cara se había
á la regla general de las mujeres. Las operado, me dije llena de regocijo: '' Ya
dificultades de la vida y las preocupa· he encontrado al fin lo que con tanto
ciones que las mismas engendran, dejaron anhelo buscaba.' '
Hablando de su descubrimiento, la
en su rostro marcas que lo desfiguraban
y que la lJicieron alarmarse, pues veía señora Helena San born uice:
' 'Aquellas damas que han usado cold
que la expresión rozagante de su juven·
tud iba desapareciendo como resultado de creanis y demás cerillas para el cutis, no
la edad y que era necesario detener los pueden comprender cómo es que mi trata·
miento obra con tanta rapidez. Y sin
estragos del tiempo.
Su primer recurso fué someterse á sobas embargo, el procedimiento es lo más
faciales acompañadas de las fricciones con sencillo del mundo, y no me explico cómo
cerilla para el cutis y los baños de vapor, y es que alguien no lo descubrió mucho
después se puso en ruanos de especialistas antes. Las cartas que he recibido de mis
en la conservación de la belleza, pero clientes dan una clara eiqilicación del
todo en vano. Las arrugas en lugar de hecho. Aquí inserto una de una señora
desaparecer parecían aumentar y hacerse que dice que mi tratamiento le hace pa·
más profundas. La soba facial, por es- recer veinte años más joven; también pu·
tirar el cutis, causaba mayores arrugas. blico cartas de otras clientes no menos
tengo el gusto de ofrecerle, está más dtfi- Ya había gastado de este modo todo el encomiásticas. No puedo explicarme como
nido y sencillo, por lo que creo le será á dinero que podía gastar y estaba dis· es que haya quien dude de la eficacia de
usted más fácil amplificarlo.
puesta á abandonar la empresa completa· mi tratamieuto ante testimoniaks tan
Se hace sobre punto negro, bordado á la mente desesperanzada, cuando un día elocuentes como esos. Yo misma he usado
duquesa, poniendo las aplicaciones de se· una amiga suya le dió una feliz idea, cerillas para el cutis, me he sometido á la
soba facial, etc., sin resultados, y por
da ligera, cambray ó nipis.
' que de nuevo le abrió el corazón á la esta razón compadezco á las que han
esperanza.
P ersiguiendo aquella idea, nuestra tratado inútilmente de quitarse las arru·
dama se puso á trabajar con ahinco y á gas, y siento gran satisfacción al poder
hacer incesantes experimentos, y tras ofrecer al bello sexo un procedimiento
var1os meses de afanosa labor y un sin mfrs seguro y más breve.
' 'hle complacerá proporcionar detalles
número de experimentos, logró producir
un extirpador de arrugas del todo dis· á las damas que se sirvan pedírmelos.
tinto á cuanto ella había visto 6 cono· Exijo, como es natural, una promesa de
guardar mi secreto antes de dar á nadie
1!,;l alimento ciclo. Lo probó en sí misma, y cual no informes completos, pues necesito pro·
sería
su
sorpresa
al
ver
la
maravillosa
Qué es
m~s acredita·
tejer mis intereses. La persona que ad·
do y que más transformación que en una sola noche se quiera mi secreto poi!.rá hacer uso del
había
operado
en
su
rostro.
Volvió
á
recomiendan
mismo en su personá y entre los mi€m·
1a s primeras usarlo la segunda noche y á la mañana bros de su familia, pero no deberá divul·
sus
arrugas
habían
desaparesiguiente
a.utoridades y
á nadie más.
miles de médi cido casi por completo. Después de ponér· garlo
'' Garantizo que mi tratamient o para
sel
o
la
tercera
nQcbe
(
tres
aplicaciones
c os prácticos
extirpación de las arrugas no causará
locales y ex solamente), no le quedó una sola arruga, la
el menor daño al cutis, por el contrario,
tranjeros para y el cutis se le puso suavísimo, limpio y lo pondrá suave y aterciopelado, mejo·
el niño y para el adulto, tanto en rosado.
Después de esta agradabilísima expe· rará muchísimo el rostro y hará desapa·
el estado de sal ud como en el &lt;it• riencia,
la afortunada señora propagó la recer las arrugas y líneas que Jo desfi·
afecciones gastro-intestinales. E, noticia entre
amigas, y fueron mu· guran. Solamente se necesitan unos cuan·
sumamente nutritivo, aet lera ta ¡; r chas las que sus
obtuvieron idénticos resul- tos miirntos para usarlo.
mación de los huesos y ?1úsculos, reg11 I"
" Diríjanseme las eomu oicaciones así:
y hoy ya se cuentan por millones
la digestión y su consumo resulta tados,
las damas que se han beneficiado con los I-Ielen Sanborn, Dept. 2'.?04, Clevcland,
barato.
maravillosos resultados de ese extirpador Ohio, E. U. de A.
II EL NIÑ'O EN LA LA'.OTAN·
'' Enviaré todo en un sobre sin timbre
de arrugas.
'
CIA., " l ost.r11r.ti ro folleto que se TI'
y cerrado, á fin de excluir la menor in·
La
señora
V.
S.
Fernán(\ez,
escribe:
parte GRATIS en los lugares dti 11 Cuando me miro al espejo apenas me discreción por parte de curioso&amp;.''

.

ALGU~S RECETAS
Miette:-La preparación para teñir de
negro el cabello, es la siguiente: Jugo de
cortezas verdes de nuez, diez partes por
novent 1 de alcohol.
Déje,e en maceración esta substancia
durant e diez dias y fíltrese después. An·
t ~s de aplicarla, se debe lavar el cabello
co•1 una solución de carbon ato de potasa.
Otra receta, que podría ser útil á usted,
se prepara de este modo: cal viva, molida
y tamizada, dos onzas; póngase la cal á
remojar conal;ohol, agua de salvia y agua
de rosas; dos onzas de cada una de estas
substancias.

De cómo una dama de Cleveland se quitó las arrugas en tres noches
Después de haber acudido, en vano, á especialistas eti belleza facial

~fe~

venta.

�97

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

96

Variedades
La vida entera de una población, dad&amp;
á los vientos de la publicidad sin temores
y sin aviesos fines, franca y lealmente,
es estimulo para las autoridades, palanca
pare el comercio, vehlculo para los nego·
cios, castigo para los malvados, galardón
para los buenos, clamor para los que sufren y aurora y luz para los que triunfan,
se ennoblecen ó se sacrifican.

VI

VI

VI

,

I

1\

•
••

•

un almirante de marina de Estados Unidos dice que un almuerzo con el Rey de
Grecia es uno de los ratos más agradables
que se pueden pasar en el mundo. Dice
que el monarca ha abolido toda clase de
etiquetas, y es tan franco y cordial como
cualquier hijo del tto Sam. Es un completo campesino, un gran humorista y tiene
pasión por los niilos. Dice que su Ideal
es ser un rey sin corona.

•
••

En 1905 contaba Alemania algo más de
62 millones de habitantes; los extranjeros
formaban 1Y. por ciento de población. De
manera que absolutamente resulta mucho
más del doble y relativamente una duplicación de extranjero:; en Alemania.

•
FLEMA INGLESA
**

Hallábase una tarde de invierno Julio
Janin, el célebre novelista francés, en un

café de Londres, de un compatriota suyo,
1Cuánto tiempo hace ya que desaparey lela un periódico, cuando un inglés, ció!
que estaba tomando un "grog" tranquila·
Es bella, y más que bella, sorprendenmente, llamó al camarero y le preguntó:
te. Abunda en ella el negro; y todo lo q11e
-¿Cómo se llama aquel caballero que inspira es nocturno y profundo. Sus ojos
está fumando .un cigarro y lee un perió· son dos antros donde chispea vagamente
dico junto á la estufa?
el misterio, y su mirada ilumina como el
-No lo sé, milord .
relámpago: es una explosión en las tinieEl inglés se levanta y va al mostrador. blas.
-¿Cómo se llama aquel seilor que está
La compararía con un sol negro, si se
fumando y leyendo un periódíco?
pudiera concebir un astro negro derramar.•
-No lo conozco, milord; es la primera do la luz y la dicha. Pero hace antes penvez que viene á este café.
sar en la luna, que sin duda la ha otorgaPregunta entonces el inglés por el due- d i su temible influencia; no en la luna blan. ilo, y le repite la misma interrogación y ca de los i&lt;lilios, que asemeja á una fria
obtiene idéntica respuesta.
casada, sino en la luna siniestra y embriaEntonces se dirige á Julio Janin y le gadora, suspendida en el fondo de una
dice:
noche tempestuosa y empujada por las
-Caballero que fumáis y leéis un pe- nubes que corren; no en la luna apacible
riódico, ¿como os llamáis?
y discreta que visita el sueño de los hom-Julio Janin, para serviros.
bres puros, sino en la luna arrancada del
-Pues bien, seilor Julio Janin, tengo el cielo, vencida y rebelde, que los hechicesentimiento de avisaros que se os está rus thesalienses oblig11n duramente á baiquemando el gabán.
lar sobre la hierba aterrada.
En efecto, hacia un rato que la estufa
En su estrecha frente moran la voluntad
le estaba quemando el gabán y le h'lbla tenaz y la afición á la presa. Sin embarhecho ya un enorme agujero.
go, en lo bajo de aquel rostro inquietante,
donde móviles fosas nasales aspiran lo
*
**
desconocido y lo imposible, estalla, con
El Deseo
una gracia Inexplicable, la risa de ura
gran boca, roja y blanca y deliciosa, qr e
¡Desgraciado tal vez el hombre, pero fe- hace pensar en el milagro de una soberbia flor abierta en un terreno volcánico.
liz el arti~ta á quien desgarra el deseo!
Hay mujeres que inspiran &lt;leseos de
Ardo por pintar á la que se me apareció
'"encerlas
y de gozar de ellas; pero ésta
tan raras veces y huyó con tanta viveza,
como una bella cosa lamentable detrás da el deseo de morir lentamente bajo su
mirada.-CARLOS BAUDELAIRE.
del viajero llevado por la noche.

Ricos y
pol ees, príu. cipes y aldeanos,. millo.
nanos y Jornaleros, todoi::
~testiguan la
mmensa reputación y
valor de las

LAS CRIATURAS

El Vagabundo .Ilustre deberían
esror medianamente gordas y criar grasa á medida que la
consumen; pues la grasa es un

su obra es vida escrita, miseria hermo- c::imbustible y su consumo produseada por el arte, dolor anestesiado por ce fuerzas, Las criaturas delgael talento. En cada hora de sus dlas ha das, aun cuando lleguen á la erelampagueado un drama terriblemente dad de 18 ó 20 afios, corren peliemocional, como los narra en sus prosas. gro de contraer la tísis ú otra enContados escritores pueden jactarse de
ser tan personales; pocos volcaron en sus fermedad agotante. Es una cosa
cuartillas más realidad vivida y menos espantosa cuando reflexionamos
sobre el número de criaturas de
convencionalismos falaces.
El está en sus obras; se escribe en cada ambos sexos quienes mueren por
mala asimilaci.'.m de sus alimenpágina .
Pone en los personajes Jirones de su tos. El alimento, aunque se topropia alma, intensa á toda hora, trágica me en a.bundancia, no los nutre,
oor momentos. Su pluma, recogida en II no cria grasa ni imparte fuerzas.
ciénaga, tiene al propio tiempo agudas fi Para evitar este mal, para curard~lidades de cincel y hondos sadismos de lo, para salvar las criaturas que
escalpelo: cuadros y escenas como aguas
fuertes, pasiones y conciencias dignas de las madres acarician, y los simpáticos muchachos y muchachas
Shakespeare ó Dostojewsky.
Las autoridades médicas reco Dirlase que admira el mal; con frecuen- que r,rincipian á mirar al munmiendan estas Píldoras para el es da se inclina á amarlo. Filtrase el vicio á do con ojos llenos de esperanzas
treñimiento, indigestión, cardialgía, través de su ingenio y sale embellecidr y ambición, debe emplearse la
desgana, jaqueca, dolor de cabeza por el corte sobrio y definitivo de su esti PREPARACION de WAMPOLE
lo: toda espina parece flor; toda amargupulsante, biliosidad, diarrea biliosa, ra,
consuelo; toda pena, esperanza.
Su éxito, es cosa decidida y renáuseas, icterida, hemorriode¡:, al· El dolor ajeno te es familiar, trasunto suelta. Miles de personas le demorranas, granos, y varias afec- scaso del ,Jroplo. Su 11:rito de angustia es ben su vida y salud. Es tan saciones del sistema nerviosa origina· un rugido que estremece, pero no apiada; brosa como la miel y contiene
das del estreñimiento dl 1vientre é el clamor de los fuertes suena á invectiva, todos los principios curatívos
no á lamento. Dilacera con salla el alma del Aceite de Hígado de Bacinactividad del hígado.
de su pueblo, exponiendo vilezas al sol y alao puro, combinados con JaLas Píldoras del Dr. Ayer e.slár cobardias á la intemperie. Sus metáforas rabe de Hipofosfitos Compuesazucaradas, obran con prontitud pen crujen como barras de acero al rojo blanco to, Extractos de Malta y Cerezo
suavemente, y son por consecuenci;_ y llevan color de ascua. El giro de su elo- Sil
p
1
· ·' d
vestre. ara a repos1cion e
el mejor remedio laxante para hom- cución es incisivo Yterso; la frase decidída y brillante, como un filo de sable que nifios pálidos, que sufren de .Anebres, mujeres y niño~.
se desenvaina.
mia, Escrófula, Raquitismo y EnLe
vimos
una
vez
sola,
en
ocasión
in·
fermedades
de los Huesos y la
CQda poniito ostenta ln f ,;,.mu/a en In
rotulntu. P1·~(11Htl&lt;: us·Nt ,', ,,..,, u,;.,¡,;,.() le olvidable.
Sangre, nada hay tan bueno coIJ.UC opina &lt;le l&lt;ts l'Ud01·11~ e/el ]),- , ..J.yc1·.
Cielo de plomo negruzco, sin una estre- mo nuestra preparación. 1'El Sr.
lla, cubriendo con su opacidad los impu· Dn. M. Súnchez Rodríguez, DiPreparadas por el DR. J. C. AYE? :· CIA..
Jores del Parls nocturno. Luces atenua- rector de la Casa .Amiga de la
Lowell, Mass., E . U. ttt: r~.
das por la niebla Y temblorosas por el frlo Obrera de México, dice :-La Preimplacable, desplegadas en doble hilera á paración de Wampole me ha dalo largo del bulevar, clamoroso de jarana do los meJ· ores resultados en los
y de alcohol. Mujeres escuálidas, como
las pinta Anglada, y jóvenes exhaustos niños á quienes la apliqué, á~ue parecen brotados bajo el lápiz violen- pesar de lo avanzado de su ento de Steinlein. Más mujeres y más Jóve· fermedad están ya perfectamente
nes, en parejas bien estrechadas por la curados, habiendo desaparecido
·emperaturay por el deseo, chachareando las escrófulas que la terrible anetodos en tantas lenguas como fueron las mía les produjera y su estado ge. innúmeras de Babel,
, neral es de lo m.í.s satisfactorio."
Algunas figura~ de probables estudian- Eficaz de3de la primera Jósis.
ces y dudosas grisetas; muchos parásitos Nadie sufre un desengafio con
ace~hando sus presas, con los gruesos esta. De venta en las Boticas.
labios desbordantes de besos y los rudos
JUfios listos para el castigo, según sea
menester; en pandillas los apaches con
,us gorras ajustadas sobre lor, cráneos

~\;.~l
'~!~.

Píldoras
del Dr. Ayer

HERMOSEAN , CONSERVEN YSALVEN VDS SUS CA BELLOS

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los Fo/;rlcanta.- VIBERT FABRICANTI, LAURUDO DE Qui MICA, LYON FR ANCIA.

HAHN

�EL MUNDO ILUSTRADO

58

99

EL NUNDO lLU ~T.l{ADO

98

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lB SJtltl~,
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I DEWíS IWPUBEZAS

que meditan pavorosos dramas rocambo-

DE lR SBl&amp;BE.

VI
VI
VI

les~~:·tras otro llegan carruajes por doce·
nas, provenientes de allende el rio, desde
los grandes bulevares, cargados de ilusos
que acuden á visitar .il soñado barrio La·
tino que antes les sedujo en las páginas
inge,1uamente conmovedoras de Murger.
En esa hora todo romanticismo se hiela
en las venas. Entre la turba vese algún
falso Rodolfo con melena y sin talento, ó
alguna Mimi de contrabando, cuyas silue·
tas intérlopes se deslizan fortivamente
sobre el bulevar Saint-Michel, rumbo á
alguno de esos bailes estudiantiles que
el bajo Paris tiende como red á los extranjeros ebrios de voluptuo' idades corrosi·
vas, antros cuajados de humo espeso y

botines robustamente macizos; traia le·
vantado hasta las orejas el cuello de terciopelo, calvo y untuoso al mismo tiempo.
Bajo el ala de su sombrero bohemio relum·
braba una melena lacia. Lo poco de su
cara que alcanzamos á ver tenia cierta expresión firme, que es privilegio de algunos

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para laSangre. Elimlnu.rápidament.ccualq'-!1er y mudo, jovial y triste, pareciendo estar cualouiera. de los siguientes lotes: 12 paformadeS!tllis.
l\.un eu
los casossedeca!7,,;1e
prematura y cuan:io
el cuerpo
cuhre de los hombres en un dantesco jirón de con- ouetes semillas de flores 6 de hortaliza:
l)agas, recomendamos este remedio, p11rs no denados en pena y las mujeres en un ma- 5 jabones de amole para. desmanchar: 12
!)()Sta.les de lustre; 3 pares calcetines; 1
tiólamente ataja la enfermedad sino 4.uo on,
111ina. por oolllpleto todo &lt;'l Yirus.
nicomio de pajarillos frívolos.
linterna ojo de buey con luz de 3 colores;
. No se desanim o Ucl.; ne g~st:e sumas cuan
Ese es el "bulevar" actual, donde nun- una na.vaja. para la. barba marca "Gemet rnsascnoonsu tar O.lo,especmhstas,Y compr6
.
. .,
.
2 11 011n11uiC'r botica por 4 pesos en moneda ca se ve a un pans1eíl que se respete, en los:" 920 gramos de dulces entrefinos. 6 460
m'jican:i, una botelfs del Remedio ,leMut1yon \ vano se buscarla alll á los herederos de gra.mos de dulces Hnos; 6 la.s siguientes
tres 1&gt;íezas: una. alcancía parn décimos.
para
la Sangre.Ud. ala11n con~ejo e~pccial ó de A.fonso Karr, de Glat1gny
·
Si nereRiht
o· de Aure1·tano un atra.scopo y unos anteojos de risa.. Pi·
':!llácter conflt_lencial J'CR~Cto ~ ~ll C8.'i0 per- Srholl El Paris que piensa y estudia no da. nuestra lista de 3.000 efectos y direcsonal. lo rccllnrá, Ucl. grahs dlmpéndosc O. la • ·
cione~ para. la siembra. de toda cla~e de
Mun~:on Rn1Y1rrly r•ompany, Filadelfia, E$t.a- pierde sus noches en el bulevar; el espl- semillas
de llores. zacates y de hortaliza.
4,Qe Unidos de ~orte América..
ritu y la gracia han huido ante la invasión W. B. Arrlnu:ton,
"La. Gran Barata," D~Agentes Generales: J. Labadié Sucs. y de los rastas extranjeros.
partameutu uúcn. l. GuadalaJa.ra, Jal.
Cla.-Profesa, 5.-México, D. F.
Sentados frente á, la plaza de la Sorbo·
ni, separados de él por una limonadaly
su coñac, olamos los decires sombrlos de Suaviza., limpia Y embellece el cutis.
un médico polaco
ruya amistad
hicimos
. MANDE uN PEso.
·é
b
t t n Franasco S. González y Cía.-·G6mez Palacio. ou,.
eíl la SaIpet n re; nos narra a eI or ura ·
te ajetreo de la vida mtelectual de su pals,
donde el delito de pensar se castiga aún
más severamente que en nuestras repú
blicas de alma cartaginesa. Su palabra
urdla en mal francés verdaderos poemas
Á

I

1:L
lb VINO DE STEARNS

de amargura; los músculos de su caraparetían crujir .11 contraerse en muecas de
cruel desesperanza. Lo~ nombres de Step·
niak. Tcherchesowky, Dastojew,ky. Gor·
DE ACEITE DE BACALAO
ky, Andreieff, tralan aparejadas cien anéc·
FERRUGINOSO
dotas de dolor y de ignominia; acudlan á
memoria los poetas románticos de Po~ ·.tna preparación maravillosa. la
lonia, el trio compuesto por Mickíewics,
r.iconocida por la profesión mé· Slowacki y Krasinsky, cuyo verbo tuvo
prúfética y cuyo gesto fué siemdil;a como el mejor de los tónicos inspiración
pre de apóstoles soí'iadores. Hablamos
y el r~constituyente mas energico. también de Tolstoi, el tonto subli,ne, cuyas tres ó cuatro novelas prodigiosas apeEstimula el apetito, purifica y nas le hacen perdonar los cien panfletos
enriquece la sangre y cura tod~ inger.uos que le consagran arquetipo de

las enfermedades del pecho y loi- \ la De
banalidad mlstica.
pronto, mirando hacia todas partes,
plmones.
como temiendo ser espiado, un sujeto de
Pídase siempre el de Stearnr. mal talante llegósehasta nosotros. A pri1

~=='
?rRE U
,ERICKST EAR NS &amp;CII•
UETROIT. Mtr.H .• E. U. ~-

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AQN&amp;l.. Pn.,111111u, 16, AVENUI DE L'OPtRA, PARIS,
1

AURELIO MACIAS NAVARRO. OlruJano
Dentista. A venld1\ Corona 85. (Ante.~ l'alaclol'Gnlld1&lt;! a.jllr&gt;&lt;.

genios y de muchos bandoleros. Dijo á
nuestro amigo pocas palabras, las más
indispensables para su objeto. El mMico
polaco nos pidió permiso para alejarse algunos minutos: su :interlocutor contestó
á nuestro saludo con una brusca inclinación de cabeza, más parecida á una ame·
naza que á una galanterla, y ambos se
alejaron en dirección al Trocadero, de pri·
sa, inseguros, como buhos ahuyentados
por las luces indiscretas del "Boul' Mich' ."
-¡Pobre amigo!-exclamó al regresar,
conteniendo un sollozo que hinchaba de
lágrimas sus párpados.
-¿ .... ?-interrogamos con el ceno.
-¡Pubre Gorky!-añadió en voz bala.Está acongojado. Ayer supo que uno de
sus más caros amigos fué enviado á Siberia; hoy, para que uno solo de sus dtas
no transcurra sin gota de hiel, hoy murió
en Par!s un muchacho de veinte anos de
edad, un discípulo predilecto, acaso el que
más promet!a ....
-¡Tan joven!
-En Siberia habrla muerto antes que
en Parls; la tisis le minaba despiadadamente los pulmones. Allá nadie hubiera
protegido su agonla; aqul siempre tuvo la
ayuda generosa de Gorky ....
-Y éste ¿era Gorky?
-¡Sil ¡él! Dentro de esa burda hopalanda y bajo ese gesto severo vibra un alma
tierna é inquieta: hay un romántico detrás
del realista, una caricia en su mano tosca, una lágrima bajo cada ainenaza.
-Un Musset que parece un Zola ....
.... ~
aoctor. ~ro~ brusca y varonil,
su palabra agresiva, su g~sto de presidia·
río, son el antifaz de un corazón simple,
lleno de sentimentalismos exquisitos. Por
ese motivo sus amigos queremos tanto
al hombre como admiramos al escritor.
Tan conmovido nos pareció, que preferimos cambiar de tema para poner término
á su amistosa tristura.
Aslconocimos á Goiky. En el desgarbo
de su hopalanda a&lt;livlílanse nostalgias de
sus vagancia~. Su mirar dulce y penetrante denuncia un corazón fecundo en ternuras detrás de la fi;onom!a patibularia y
hosca: solamente su melena de león enjaulado puede revelar que anida en su cerebro los mis teriosos resortes que le consagran alquimista de espintus é intérpre·
te de la realidad.
Después de conocer al más ilustre, todo
vagabundo puede inspirar interés. ¿Quién
asegura que no lleva un Gor ky dentro?
JOSE lNGEGNIEROS.

~J~

.....

GRANOS DE ORO
-El envidioso y el codicioso viven atormentados y están listos para hacer todo
negocio illcito.
-Una buena reputación es cien veces
mejor que una buena cara.
-Un joven haragán será de fijo un viejo pobre.
-Una buena e,posa y una buen11 salud
son las mejores ric¡ueza, del hombre.
-El honor debe sn la espuela de la virtud y no el estribo del orgullo.
-La nobleza debe e,tar en el corazón y
no en la sangre ni en lo, blasones.
-El que de lo que gana economiza un
centavo diario, al fin tendrá capital.

Compañía Bancaria

DE OBRAS YBIENES RAICES
s
Departamento Bancario
Prolongación del 5 de Mayo No. 31

•
•

CAPITAL TOTALMENTE EXIIIBIDO: $ 10.600,000
Hace descuentos, préstamos con prenda, cobros y giros sobre todas las plazas de la República y del Extranjero.
Recibe &lt;lepósitos á plazo fijo y en cuenta corriente, por
lo que abona intereses á mejores tipos que ninguna otra
Compañía.

CAMBIO DE MONEDA AL TIPO MAS VENTAJOSO
EN LA PLAZA.

•

Compra y venta de bonos del Gobierno Mexicano.

I

Presidente, FERNANDO PIMENTEL Y FAGOAGA; ler. Vicepresidente, Lm PABLO MAcEDO; 29 Vicepresidente,
Lurs BaRRoso; Gerente, XAvIER IcAzA; Cajero, E. FRA.NK
CAMPOS.

I

~·-------------------~--i

Em be11..ece en
Una Noche

El marqués de R.... quiere mudar de 1
portero y pregunta á un anciano recomendado para otupar la plaza:
-¿Qué antecedentes puede usted prt·
sentart
Yo misma me quité las arrugas en tres
-He sido portero durante cuarenta
aí'ios, sin que un solo inquilino se haya n oches con nn remedio casero drscubierto
})Or mí, después de haberme cansado de
quejado de mi.
-Es preciso que .venga usted con :il- consultar médicos especialistas, usar
cold creams y someterme á soba, faciales
guien que atestigüe la veracidad de sus sin el menor resultado.
palabras.
La señora A. Sánchez, me escribe :
-No es posible, señor. He sido portero "Es el único. remedio en el mundo que
de un cementerio. *
r~almente extirpa las arrugas, y el único
•*
digno de recomendara~.''
11
Todos los medios que nos conduzcan á
La señorita E. L. Vazquez, dice: i\Ie
ser mejores; todos los móviles que ti~ndan hace parecer veinte.. -años más joven."
á disminuir los sufrimientos humanos
Co~ gusto enviaré detalles á quirn me
sin preguntar de dónde vienen ni ado~de los pida, absolntamento gratis. M:i séñas
son: Helen Sanborn, Dept. 2204, Cleveland, Ohio, E.,U. de A.
van, todos son buenos.
***
Antes de facilitar informes con res·
Cuida de conservar inmaculada la ves- )ecto á mi procetlimiento, se me ha de
tidura de tu alma porque una v
• p~o~eter absoluto secret? para protejrr
ez man nus rntereses. No se harn el menor ca~tJ
•
chada, pudieras hallar muy escabroso el á quienes busquen satisfacPr uu:i, mera
camino de la vida.
1 curiosidad.

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¡;;:

�EL MUNDO ILUSTRADO

103

EL MUNDO ILUSTRADO

102

UN LIBRO PARA LAS MADRES LIBROS ~UEVOS
"Higiene de la Infancia y Consejos Prácticos
para Criar á los Niños Hermosos y Robustos."
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los Riñones ó para ta Debilidad
en las Caderas, el emplasto deberáaplicarsccomo sev~arriba.
Donde baya dolor póngase
un emplasto de Allcock,

de

Attc~ck.

~

La casa de Bouret ha puesto en ,·enta
, a el tomo número 2r de los Do;umentos
para la historia de México, que viene publicando ba jo la dirección del Sr. D. Jenaro García. E,te tomo contiene la Hgunda
y ultima partt de las '' Niticias biobibliograficas de alumno,; di•tinguidos del Colegio de San Pedro y San Pablo y San 11defonso, de Mcxico ( h y E,tuela Nacional Preparatoria) , .¡ue escribió el Dr. Félix 0,ores. Rico en informaciones , el volumen tiene gran interé; para todos los
amantes de la historia literaria de México, y es, indudablemente, uno de los más
útiles de la colección.

•
••
Editada por la casa de Valdés y Compaflla, de Mazatlán, ha aparecido una preciosa cartilla . arreglaaa por el sabio lagu~n~e, Dr. D. Agustln Rivera, el vlftuo·
sisimo escritor que, octogenario ca~,. t, davía escribe para provecho de la patria
mexicana. E,ta pequfña cartilla e;, un t ~soro. Contiene, ordenados con a , 1c1t ,
multitud de fragme)}!QS-.recogid_.Q~ ...¡i-• y. _
alll, muchos -d&amp; ellos originales o, 1 o,
Rivera, respecto de la educación de lv mu·
jer. Creemos que esta cartilla deberla ,.r
leida y relelda atentamente por toda~ la
jóvenes. No hay en ella aridez. Pur el
contrario, su lectura es ameolsima, hasta
el punto que una vez comenzada, el libro
como que se adhiere á las manos, que no
quisieran desprenderse de él.

** *
El Sr. Atenógenes Pérez y Soto acaba
de publicar un pequeñ'.) volumen bajo el
sugestivo rubro de" ¿Ellas tienen la cul·
pa?" Es una corta colección de cuentos,
de intenso col nido y bien escritdS.

Reumatismo,
Resfriados, Tos,
Dolor de Pecho,
Debilidad de
Caderas,
Lumbago,
Ciática, etc., etc.
Insista en obtener el

Noticias biobibl:ográf.cas de alumncs distingu!d,s, por
el Dr. Félix Osores.-Pensamientos Filosóficos sobre la Educación de la Mujer, por el llr. Agustín
Rivera.-"¿[fü,s tienen la culpa?" pcr Atenógenes Pérez y Soto,

\~
~,,....-;;~
Para Mal de Garganta,Tos,

Bronquitis,Pulmones Debili•
tados, y las palles sensitivas y
doloridas del estómago, apli·
quese como queda dicho.

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durante mas de 60 a nos. Como todas las cosas buenas ban sido imi'ados, pero solament.e
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de Paria, explican la lio¡ra dP
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Boca á que µunfica, de lo!'
Cabellos cuya caída det iene
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Falta de Apetito, Convalecencias,
Calenturas
Entre los millares de testimonios de aprobación con que á diario se ve honrada y
favorecida la QUINA-LAROCHE, y que
nos sería imposible reproducir aquí, citare'· mos el siguiente:

El efecto de la QUINA=LARO=
CHE es extraordinario! ¡Comu=
, ,· nica á todo el organismo juven=
tud eterna!
REJANE, del Teatro Réjane
?

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GENERAL

Carlos Muller
MEXICO

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

106

Benjamines .... que con su trabajo nos edi·
fican casas y templos donde vivir."
Este concilio que, como todo lo que se
asocia con el nombre de Lorenzana es un
timbre de gloria para la vida del ej~mplar
arzobispo, empezó el 13 de Enero de 1771.

Uemérides de la Semana
Cambio de la Vida
El "Cambio de la Vida" es el período más crítico en la existencia de una
mujer.
Todas las mujeres que descuidan su
salud en este período abren camino
para enfermedades y dolores.
Cuando su sistema se encuentra en
una condición desarreglada, 6 está
predispuesta ella á contraer apoplejía
6 congestión de cualquier órgano, la
tendencia inerte fácilmente se activay con una muchidumbre de irritaciones

~:fffii !i~~i~:~:iir:Jr~;:~

n

Sale Cristóbal de Olld para las
Hlbueras

I

•••

con mayor facilidad y en empezar su
tarea destructora.
La mujer inteligente pronto atiende
tales avisos que se m3:nifiestan bajo la ~"
forma de sofocación, bochornos,
jaqu!!cas, dolores de espalda, presentimiento de un mal, palpitación del coraz&lt;$n, menstruación desarreglada, extreñimiento y váguidos, al acercarse ella
al período de la vida, cuando el gran Cambio en la mujer se espera.

El Compuesto Vegetal de Lydia. E. Pinkha.m
se compuso para afrontar las necesidades del sistema feminino en ese período
crítico de su vida.
Es el Unico Remedio Infalible y Genuino para la cura positiva de las
afecciones y males peculiares de la mujers.
Cura las peores formas de Afecciones Femeninas, la Tirantez, Debilidad de
la Espalda, la Caída ó Desviación de la Matriz, Inflamaciónes, Afección de los
Ovarios y todas las Enfermedades orgánicas del Utero 6 Matriz. Disuelve y
arroja del útero los Tumores que empiezan á formarse. Contrarresta la tendencia hacia Tumores cancerosos. 0!.1ita Desmayos, Histerismo, Postración
Nerviosa, Agotamiento, y fortalece y entona el Estómago; cura las Jaquecas,
la Debilidad general, Indigestión, etc., y vigoriza todo el Sistema. Para la
cura de las Afecciones de los Riñones de ambos sexos el Compuesto Vegetal
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. .
~

de Enerot de 1524

Los descubridores y conquistadores de
lo que se conoce con el nombre de la América espaflola, nunca quedaron contentos
con lo que descubrlan ó conquistaban,
pues siempre esperaban hallar más, y, por
otra parte, siempre se les figuraba que era
mejor lo que hablan conquistado los otros.
Cuando Cortés se dió cuenta de las conquistas de Pedrarias Dávila en la América Central, temió que se extendieran hasta Guatemala, y para evitarlo decidió enviar á Cristóbal de Olid á la cabeza de una
expedición bien equipada y armada para
que conquistara y conservara la región
que se conocla entonces con el nombre de
Las Hibueras.
Olid salió de Veracruz, entonces San
Juan Chalchicueca, el n de Enero de 1524.
La despedida entre los dos jefes fué muy
cordial y Cortés llamó á Olid "hijo;" pero
á pesar de esto, el nuevo jefe se rebeló
contra Cortés apenas habla llegado á tie·
rra firme y emprendió la conquista por
cuenta propia.

12

de Enero de 1856

Severo del Castillo se une á los
revoluciona~
_
.,,.

de

de Enero de 1812

Desembarca en Veracruz el batallón
de Asturias

El genio militar de Morelos, hacia el
cual llamó la atención la derrota de las
tropas mandadas por Porlier, y los continuos triunfos que obtenla la causa de la
libertad, hizo que los espafloles e111pezaran á temer que los soldados de origen
mexicano que militaban bajo las banderas
realistas cambiaran de parecer y engrosaran las filas de los insurgentes.
Este temor hizo que tanto el virrey como el consulado pidieran, con reiteradas
instancias al gobierno de España, que enviara tropas formadas por españoles; las
circunstancias en que se hallaba España
en esa época dificultaban el envio de esas
tropas; pero á pesar de ello, se halló la
manera de enviarlas: el primer batallón
de espafloles que desembarcó en Veracruz
fué el llamado de 1sturias, el cual llegó a
las costas mexicanas el 14 de Enero de
1812.

/

~.,...

1771

Se Instala el cuarto concilio
mexicano

A iniciativa del arzobispo Lorenzana, el
mismo á quien se debe la fundación de la
casa de niflos expósitos, se celebró el
cuarto concilio provincial mexicano, durante el cual se trabajó de una manera
digna del mayor encomio para mejorar el
estado en que se hallaban los lndlgenas
del pals, estado que, como siempre, era
desastroso; en las constituciones del con·
cilio, que por desgracia no fueron sanclo·
nadas por la santa Sede ni por el trono,
se hablaba en un lenguaje paternal de los
indles, á quienes _se llamaba "nuestros

17

de Enero de 1618

Fundación del Colegio de San
lldefonso

Entre los grandes progresos alcanzados
por la Nueva Espafla durante el siglo
XVII, se debe hablar preferentemente de
los adelantos not&amp;bles hechos en todos
los ramos de la instrucción pública. La
Universidad de México era, á fines de ese
siglo, una de las más completas, quizás
en todo el mundo y todas las instituciones dedicadas á la instrucción estaban en
un estado floreciente.
El 17 de Enero de 1618 fundaron los jesuitas el colegio de San lldetonso; este
colegio alcanzó tal importancia desde su
fundación, que rivalizó en cátedras y en
facultades C.ln el colegio seminario esta·
blecido en la Real y Pontificia Universidad.

la

.t

¡u

La Maledicencia

e

La maledicen~ia es una cosa muy fea,
pero que entretiene mucho. Si la conversación se redujera á hablar bien de las
gentes, dorarla muy breves momentos. Lo
bueno que hay que decir de los que nos
rodean, está dicho en dos minutos . En
cambio, el ridlculo de que todos vamos
acompañados es manantial inagotable para la charla ingeniosa.-Lu1s de Tapia.

El Ilmo. Sr. D. Enrique O. de Lamadrid, Gobernador del Estado
de Colima, México, informa al Dr. Hartman
de los buenos resaltados obte·
nidos de la Pe-ra-na.

Colima, México.
Sr. Dr. S. B. Hartman,
Derrota Morelos á Paris
CARLOS
V
Y
EL
PORQUERO
Columbus, Ohio, E. U. de A.
_ A! i:.¡t~l~or primera vez en
los campos de guerra, como-s.~tenedor de
Muy apreciable se!'Ior:-Sirve la
los principios de la libertad, creyó el viUn dla en que Carlos V iba á ver el presente para manifestará. Ud. que
rrey que bastaban las tropas estaciona- claustro de los dominicos de Viena, en· habiendo usado su medicamento
das en Acapulco para vencerlo y aniqui- contró en el camino á un labriego que lle- &lt;La Peruna.&gt; para. combatir algu·
nas de las enrermeda.des para cuya
larlo; pero en vista de la relación que se vaba un cochinillo, cuyos gruñidos moles- curación
es prepara.da, be obtenido
le hizo de su marcha triunfal á lo largo de taban mucho al emperador, y cansado de los mejores resultados, por cuyo
la costa del Sur, ordenó que saliera una escucharlos, dijo al rústico:
motivo no dudo en recomendarla,
fuerza de más de mil hombres, que se ha-¡Amigo! ¿No has aprendido nunca á especialmente como muy eficaz para su objeto.
llaban en Oaxaca, á las órdenes de su je- hacer callar á un cerdo?
fe el comandante Francisco París y que
Aquel pobre hombre, sin conocer al emMe es grato repetirme de Ud.
atacara al nuevo jefe insurgente. El pri- perador, le dijo sencillamente:
Afmo. Atto. y s. S.
mer encuentro de Paris con los insurgen15 de

De las muchas defecciones que tuvieron
lugar en los primeros aflos del gobierno
de Comonfort, ninguna fué tan notable
como la del General Severo del Castillo,
quien se unió á los pronunciados de Za·
capoaxtla, de los que ya hemos hablado
en otra ocasión, y en unión con ellos proclamó á D. Antonio Haro como jefe del
movimiento revolucionarlo.
La defección del General del Castillo
f.Jé funesta para el ~obierno de la Repú·
blica, porque puso de relieve hasta qué
grado habla llegado la desmoralización
del ejército, pues tanto por el grado de del
Castillo como por sus anteceJentes, nadie
hubiera creldo que llegara á dar un paso
que tan mal dice de sus principios y de su
carácter militar y moral.
La defección del General Castillo se
efectuó el dla 12 de Enero de 1856.

13 de Enero

14

107

Enero de 1811

tes fué funesto para éstos; pero los subsiguientes fueron otras tantas victorias
para tos soldados de Morelos. El combate
decisivo, en el que Morelos confirmó los
triunfos obtenidos y aseguró su superioridad sobre su perseguidor, se efectuó en
Tres Palos el dia 15 de Enero de 18n.
16 de

Enero de

1856

Tratado de amistad con Prusia

Comonfort, en medio de la infinidad de
trastornos con que se h;ició su gobierno,
no dejó de'ejercitar, en bien de la Nación,
las extraordinarias facultades que -le ha·
bla concedido el Congreso al conferirle el
puesto de Presidente de la República.
En los dos primeros meses de su administración se despacharon más asuntos
de Importancia que en varios años anteriores. Ya hemos mencionado algunas de
~as disposiciones, y ahora mencionamus
un tratado de amistad, navegación y co·
mercio que se firmó con el rey de Prusia
el 16 de Enero de 1856.

.t

- No lo he aprendido, ¿y tú?
-Yo si-respondió Carlos,-cógelo por
el rabo y verás como no vuelve á chillar.
Hlzolo asl el labriego, y al ver que efectivamente el animal se callaba, volvióse á
Carlos V y le dijo:
-Bien se conoce que has guardado cerdos más tiempo que yo.

.t
Un Fauno
Yo ful, durante largo tiempo, un fauno
habitador del follaje, que vivl entre flores
en un parque abandonado, en donde espiaba con mis ojos de mármol siempre en
admiración el vuelo de alguna 'ardilla frágil ó de una nube .... Cuando yo abdicaba de ti, ¡oh Eudororera para, en el claro
de luna e1, que se desangra una mandorra, asumir la palidez de tu Cimodocea.
otras veces, con la piel hormigueante de
lujurias. también me entretenla con la
flor de Carmen, pegada al oro de ¡mis ,he·

ridas.-Ernesto Reynaud,

ENRIQUE

0. DE L AMADRID.

Y una infinidad de simples pa.
HAdecimientos
causados directa.-

mente por la variación del tiempo.
Estos generalmente son más severos en el excesivo calor del vera,
no y el intenso frío del invierno;
pero se presentan en todas las estaciones.
Sea resfriado 6 tos, catarro de la
cabeza. ó mal de los intestinos de
hígado ó los ri!'Iones, la ca.usa. es
casi siempre la misma.
El mal tiempo afecta la membra.·
na mucosa de los órganos, y el resultado es alguna.de estas enfermedades.
La Peruna ha llegado á ser hoy
el auxilio de miles de hogares, para
padecimientos de este género.

La Peruna se vende en to.
das las Droguerías, en dos
tamaños de $1.00 y $2.00 Bo·
tell a.

.;.'

,,

�EL MUNDO ILUSTRADO
108

109

EL MUNDO ILUSTRADO

CALtNDARIO Dt LA StMANA
UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.

VIERNES

22

Se creía antiguamente, que una
San Vicente, diácono, mártir (se celemedicina era benéfica en proporDOMI NC30
bra con rito doble de segunda clase) y San
Anastasio, mártir. Su fiesta el 17 de Feción á lo repugnante de su sabor
17
brero.
y olor; pero ya sabemos que tal
Conjunción de la Luna y Mercurio á las
(39 de mes y 29 después de la Epifan!n. 10 h. 8 m. de la noche.
idea era un disparate. Ko hay
El Dulce Nombre de Jesús; San
ninguna razón por la cual la m~- Mmerva).
Antonio Abad, patrón menor principal de
SÁBADO
dicina deba ofender á los senti- la ciudad de México; Santa Leonila, márdos más que los alimentos, y por tir. Oficio y misa de la fiesta del dla: rito
de segunda clase y ornamento blac123
lo mismo, uno de los triunfos doble
co; c;e conmemora el primer santo en la
más grandes que ha alcanzado la arquidiócesis y para la ciudad de México San !ldefonso, obispo, confesur (se cetraslada al I I de Marzo. También se lebra con rito doble de segunda clase), San
q1úmica en los últimos afies, con- se
hace conmemoración de la dominica ocu- Raimundo de Peñafort, confesor (su fies~iste en lo que se puede llamar rrente. El tercer domingo de mes procE:- ta el 18 de Febrero) y Santa Emerenciana,
con el Divinísimo y misa solemne en virgen, mártir.
la redención del aceite de hígado sión
Catedral, Guadalupe y parroquias, con
de bacalao. Todo el mundo sabe asistencia de las congregaciones del Sao·
cuan asqueroso es el sabor y olor tlsimo, establecidas en cada parroquin.
"Por más de 50
El mismo domingo, 39 de mes, solemnes
años he tenid &lt;&gt;
de esta droga en su estado natu- cultos
en Sm Diego, en honor de Nuestra
constantemente c11
ral, y no es de extraflarse que la Señora del Perpetuo Socorro. Función somi casa el Pectoral
lemne é indulgencia plenaria en la parromayoría de la gente declare que quia
de Santa Cruz Acatlán, por San Ande Cereza del Dr.
prefiere sufrir la enfermedad á. tonio At,ad. En la misma parroquia empieAyer. 1\Ii p:i drc
za
la
bendición
de
animales
que
termina
tomar el areite de hígado de
me dijo
el 28 de Febrero. En San Lorenzo función
bacalao puro. Ahora bien, es de la Vcla Perpetua. Función titular del
repetidas
una de las leyes de la natura- Señor de las Esqu!pulas que se venevecesc¡ue
en el pueblo de San Bartolo Coateleza, que un remedio que es re- ra
me s:ilní
pec, jurisdicción de Huisquilucan, habienla vi tl a
pugnante al olfato y al paladar, y do exposición del Divintsimo todo el dla y
por la tarde.
cuant1c
que tambien revuelve el estóma- procesión
Conjunción de la Luna y Marte á las
y o e rn
go, no puede producir buenos re.. 5 h. 25 m. de la tarde.
muy j ,,.
sultados, pues el organismo se
ven.
"
rebela en su contra y á gritos
LU N ES
pide deshacerse de él. El milaEn miles de hogares el Pectora l
gro apetecido se encuentra en la
18
de Cereza del Dr. Ayer es cual la
PREPARACION de WAMPOLE
La Cátedra de San Pedro en Roma (con- consigna tradicional de la familia.
en la cnal tenemos la parte va- memoración de San Pablo), Ss nta Prisca, Primeramen~tt&gt; ·turrraFet1-lo~~liosa del aceite, sin los denüs ele- virgen y mártir, y San Leobardo el empalos, después los padres y ahora lo
mentos. Este moderno y eficaz redado.
toman los niños. Para resfriados,
reme&lt;iio es tan sabroso como la
miel y contiene todos los printoses, bronquitis, crup, tos ferina,
MARTES
cipios curativos del Aceite de
•
gripe, inflamación de la garganta ó
Hígado de BacaJao puro, que ex19
de los tubos bronquiales, el
traemos de los hígados frescos
La dedicación de la Santa Iglesia Catedel bacalao, combinados con J a- dral de Mérida (Yucatán) . Santos Canurabe de Hipofos:fitos, Malta y to , rey ; Mario, Marta, Audifaz, Abacum ó
Abaco, mártires, y Wolstano, obispo, conCerezo Silvestre. · Tomado ántcs fesor.
Rito semidoble que permite la cede los alimentos, evita y cura la lebración de misas privadas de difunto.
d!a 19 de cada mes misa solemne, exDispepsia Nerviosa, Afecciones El
posición del Divinlsimo ó velación en vade los Pulmones y todas las en- rias iglesias, en honor del Patriarca Sefermedades q,10 se originan por ñor San José. V!speras en la parroquia
San Sebastián.
se halla preeminente sobre todos
las impurezas de la sangre. "El deConjunción
de la Luna y Venus á las
sus rivales. No contiene alcohol ni
Sr. Dr. 1!'. Zímaga, Pl ofesor en la 10 h. 26 m. de la noche.
veneno. No ha de aceptarse nin·
Escuela Nacional de Medicina de
México, dice : He usado la Prepagún substituto.
MI ÉRCO LES
ración de Wampok, como tónico
Cada frasco ostenta la fÓ1wiula en la
reconstituyente, con muy buen
20
1'0fulata.
1'1·eu1wte usted á su m édico lo
resultado. " Nadie sufre un deLa dedicació,1 de la Santa Iglesia CatE· que opina clel Peeto1•at de Cc1·eza del
sengaña con esta. En Boticas.
Dr. Ayel'.

Pectoral de Cereza
del Dr. Ayer

dral de san Luis Potosi. San Fabián, papa, y San Sebastián, mártir, oatrón principal de la ciudad de León. Función titular é indulgencia plenaria en la parroquia
de San Sebastián.
Conjunción de la Luna y Urano á las
7 h. 2 m. de la noche.

JUEVES

21
Santa Inés, virgen, mártir; Santos Fructuoso, obispo; Augusto y Eulogio, diácono, mártires. (Su fiesta el 16 de Febrero ).
Conjunción en Capricornio á las 5 h.
35 m. 18 seg. de la tarde. Viento trio.

Preparado por el DR. J. C. AYER y CIA. ,
L owell, Mass., E. U. de A.

LINIMENTO CENEAU

••• 'J'OPICO

rHaplu114• ll
..... 1la dolor III
ealda 4•1 pelo, ear1
rapld1 'I Hl'Qrl de
111 Cojera,, Eaparl• -•.lob!'tlbQtlOtlo

- Toroedara1,e1c.,ei._
lle't'lllal•o J NIO}PUTO 1am1jonl)le;

París, 166, Rue S1.ffonor, Jtodu larmwa.

Carta Abierta de Balbino Dávalos Sobre "Reconquista"
DE FEDERICO GAMBOA

Londres, 30 de Septiembre de 1908. prisa, la idealizas en una aspiración fuerte y sana, regeneradora y fecunda. Eso es
Mi querido Federico:
Acabo, ya bien avanzada la noche, la arte, y arte bueno, _arte; generoso, arte
lectura de ''RECONQUISTA," lectura he- santo.
Ciertamente no has abandonado, sino
cha casi de un tirón (tanto me interesó),
PARA LOI
desde las primeras horas de la tarde, ya que te afirmas una vez_más en los proceDlfNUS
que sólo habla recorri&lt;lo, en uno de los dimientos naturalistas de novela, ya no
dlas anteriores, las veinte ó treinta pági- sólo de Zola, tu admirado maestro, sino
"El
nas que presentan á tu artista en la de- aún de Blasco lbáñez, quizás, en aquello
solación de su reciente duelo. El Congreso de enardecerá los personajes en peroracioDentífrico Ideal"
de Educación, que acaba de concluir, se nes trascendentales, ;vale decirsócliill'sme vino encima, interrumpiéndome la lec- tas, ante el problema moral, y el probletura comenzada ...... Y ¿qué te habré de ma religioso, y el problema polltico civil,
Llmvla y conserva· la
decir que no trascienda á incienso? .. ... . y e! autonómico/que as! Infunden pavor
I dentadura como nln¡¡ún
otro.
¡Vamos!- déjome de niñerlas, que ante como esperanza. ifPero: tarprocedimiento
Acevtado por miles de
todo somos viejos amigos, y, conociendo ó procedimientos no provienen de imitaDentistas.
No
hay
otro
Que
lo substituya.
ción,
sino;:de
afinidad
de
temperamento,
tú mi independencia de carácter, que no
De venta en todas las Droguerías y Boticas
me retiene nunca de decir la verdad bue- lo cual te da plena libertad de '.invención, 11. fl).50 tubo, 6 directamente. remltlen!lo el lm ,
na ó mitla, ó lo que por verdad tengo, no vigor de puño y de pensamiento pahe de temer que atribuyas á lbonja la sin- ra llevar á término:rtu severa labor, no
ceridad con que te hablo. En cuanto á los sólo con el Sdreno reposo de quien sab?
demás, qué me importa su juicio si, pa- lo que hace y lo que tiene que hacer, sino
IHwrk, • . J., u. s. A.
rodiando á la Carolina de tu cuento, bien m1nteniendo ·:suspenso-el -ánimo· ante e·l
puedo repetir:-Lo sabemos tú y yo, y con interés de un drama, á la vez sencillo· y
hondo. Esas escenas de vida Intima [paeso basta.
SI, tu libro me ha encantado; más aún: ra mi, en lo que principalmente sobresame ha convencido. Es una creación gran- les y en lo que no te pareces ánadie] , ab.
diosa y noble de rege:ieración humana, solutamente naturales, absolutamente viregeneración artlstica, regeneración social vidas, que graban en la memoria la im pre·
Yo misma me quité las arrugas en tres '
y reconquista patriótica. Su s!mbolo, al sión de que se han desarrollado á nue,
revé, de muchos, es claro, y como todos tra presencia, por personas de carne y noches con un remedio casero descubierto
los slmbolos del a1te, majestuoso. Entrar.- hueso, en circun~tancias ineludibles y rn por mí, después de haberme causado de
consultar médicos especialist:1s, usar
do en el terreno de las ideas abstractas, momentos solemr. es, diré mejor culmina1 - cold creams y someterme á soba ; faciales
yo me lo traduzco asl, á riesgo de oscure- tes, son cuadros intensamente sugesti- sin el menor result::ulo.
cerlo en vez de explicarlo: "La gran vir- vos. La mucha lectura, el afán del análiLa señora A. Sánchez, me escribe:
tud, el ideal social, el deber salvador de sis y el conocimiento del oficio, aunque '' Es el único remedio eu el mundo que
la integridad de un pueblo, estriba en el no lo hayamos practicado, si bien son realmente extirpa lás arrugas y el único
'
esfuerzo voluntario de vencer y aniquilar elementos que afinan nuestra- sensacio- digno de recomendarse. ''
La señorita E. ·L. Vazquez, dice: '' Me
todas las mezquindades individuales, ge- nes, adormecen un tanto nuestra emoción
neradoras de las miserias públicas, desde ó lo que viene á ser lo mismo, l·a hace~ hace parecer veinte años más joven.''
Con gusto enviaré detalles ú quien me
los hábitos viciosos, adquiridos en fuerza más tardía, menos espontánea, menos li
los
pida, absolutamente g;·atis. Mi señas
del mal ej~mplo y al contagio ambiente, bre. Y si yo, que soy de los escudri ñado- son : Heleu Sa11born, Dept. 220+ Clcveh1sta las iniquidades causadas por la res y más descontentadizos, me interesé land, Ohio, E. U. de A.
'
barbirie de la comunidad cruel y egoi~ta, en esos cuadros, olvidándome de criticas
Antes de facilitar informes con res·
a~! engrandecemos el esp!ritu hasta al- y farándulas y segula leyendo y leyendo pecto á mi procedimieDto, se me ha de
ca~zar el bien mayor á que puede aspi- con avidez, subyugado por la verdad del pr.on:eter absoluto secreto para protejn
mis rntereses. No se hará el menor caso
rarse . .. ¿Y cuál es este bien?.. .. . Ami relqto, sin darme cuenta ni de ti ni de mi
entender, movido de tus nuevas ideas, sino de lo punzante del drama, ¿qué efec~ á quiene~ busquen satisfaCPl' una mera
has hecho, aunque no podré asegurar si to no h'lbrá de producir tu novela en las curiosidad.
deliberadamente, novela tendenciosa de almas felices que leen por leer, en las condel
propagandista católico, y antójaseme que ciencillas crédulas que ven los bastidofundas ese bien en la fe, en la religión, y res de bulto y no se sospechan de tramoLas cualidades a nti ptic:-i:i.:s,
muy especialmente en la fe y la religión ' as? Te digo que harás llorar, porque
yo
...
vamos
¡á
mi
se
me
humedecieron
detersivá.s
y c1catrizaut1 s ift1tcatólicas. Empresa peligrosa, que pudo
han merecido al
perjudicar, desde el punto de vista artisli- alguna vez las pestañas! .
y casi ninguno de tus personajes me agra¡jj
co, á tu obra como novel&amp;, como ha ocu-.
rrido, tras un eflmero entusiasmo, á las da. No es censura ni paradoja, ni salida
del P. coloma. Pero la virtud de los stm- efectista, ni contrasentido retórico, vulgo
su adm1s1ón en los Hospit ales
bolos es grande, y la consoladora feli- anUtesis: es la verdad. Brevemente los
de Paria, explica11 la hoµa dt'
cidad que tú caracterizas puede interpre- examinaré por su orden; vas á ver.
En desagravio de la descortes!a con
e!"e producto pa1·a lodos los usu~
tarse, también, más de conformidad con
del tocador : Cuidados de la
todos los credos y todas las ideas: la se- que voy á tratarlas, atenderé, de preterencia, á las damas. Emilia, mujercita sana,
Boca á que purifica, de l&lt;J~
renidad de la conciencia.
Cabellos cuya caida detiene
Lejos, pues, de haber dado á tu noble hacendosa, buena madre y esposa modelo,
Lociones de las Crias., Cuí·
fantasla simbólica la apoteosis final de en nada vituperable ni por haber cedido á
los
caprichos
artísticos
de
su
duefio,
hizo
d
a dos intimos, etc
una vista fan
agóri:1 del cielo,
Dascon{l,arse de las {alsificacwnes
nubes, y resplandores, y coro de ángeles bien en morirse al comienzo del libro, porEN LAS FARMACIAS,
en torno de los héroes divinizados, que que á la postre, lejos de que hubiera loUntcoAgente
apoderado
. Carlos
MULLER
Apartado
1(l()4,
Mexzco
si de!.lumbran á la cándida muchedumbre, grado aburguesar á su marido, por lo renducen á muchos á escabullirse á '.toda calcitrante que ~s á lo incolo:ro~e:l~a~r;ti:st~a~,

Dentacura Co.~

Embellece en
Una Noche

HIGIENE TOCADOR
si

eºª/tar saponL Bé f
e eu .'

~:=~~~~!!!!!!!=~~~:;;

�111

EL MUNDO 1LUS'tRA:DO
EL MUNDO IL'USTtlA!&gt;ó
110

habrialo aburrido con su honestidad fria
y hécholo, no un desertor, sino un irrecon11
ciliable enemigo de la vida apacible á que,
11
con mayor afán y convencimiento, se llega
á través de sacudimientos pasionales.
Tocóle dejar dos hijas, una hereáera de su
gazmoñeria, que paró en religiosa como
hay tantas, más beata que mlstica, sin
ID&gt;JE. MIJE.Xllt(O
enjundia de santidad. La otra, dechado
de temperamento carnal, libre como creció de toda sujeción doméstica (ya que
la bonachona de Refugio no podla más
que prestarle el insignificante amparo que
en ella simbolizaste aplicándole tal nombre, ni eran de influir, en la restricción de
sus inclinaciones voluntarias, las rutinarias enseñanzas y ejemplo de las pobres
maestritas), pudo haber desarrollado su
carácter con todo el vigor de las naturay
lezas excepcionales; pero, como á menudo
acontece en el medio que la pones, prestóse á proporcionar un caso más del maVIAJES DEtrimonio vulgar, de la viudez vulgar, de
la maternidad vulgar. ¿Y Carolina? Tampoco me seduce sino en su resignación y
RECREO á EUROPA
entereza de esplritu; pero siendo ese tipo
de mujer, con toda su heroica paciencia,
bastante frecuente entre nosotros, queda
siempre al nivel de las seducidas á diario.
¿Qué te diré de los hombres? .... No quiero fastidiarte prolongando esta carta con
aparentes censuras. Déjoles en su real
insignificancia como individuos al lado de
sus cor,sortes, hijas, amigas y concubi·
OFICINA DE BOLETOS:
nas. Medianias casi todos, especialmente
Salvador, quien no descuella ni como
hombre,
ni como pensador ni como artis·
CALLE DE VERGARA,201
ta. Hago excepción de Covarrubias, que
es una fuerza, el verdadero salvador de
MEXICO, D. f.
infortunios y de ideales. Lástima que no
lo agraciaras con un homl&gt;re connotativo
como al protagonista y á Refugio. Yhago
excepción partlcularisima de las maestritas, los personajes más obscuros de tu libro y los más atractivos; grandes en su
f.
JE..
YOUNG,
Ceo. W. lHlll!B3183AruD&gt;,
humildad, extraordinarias en la monotoVICE-AGENTE
GRAL.
AGENTE GENERAL
nla de su vida y de su obra, criaturas sinDE PASAJES
DE PASAJES
gularmente dibujadas por tu observación
fina, perspicaz y segura.
Pero de que tus entes no me agraden
11
¡SIEMPRE. LO MEJOR!
como seres sociales, no se deduce que no
11
me encanten como reproducciones esmeradamente hechas y sorprendidas en el seProductos mara· no mismo de la realidad y la vida.
El fondo que tomaste para campo de obvillosos para suavi· servación
ha surgido real y visible á tu
zar, blanquearyater· evocación fantástica. Observas, sondeas,
analizas y copias en figuras fotográficaciopelar el cutis.
exactas á los indigentes de enerExigir el verdade· mente
gias morales que lo pueblan. Si Salvador,
ro nombre.
Carolina y su parentela y cofrades no
aparecieran como los presentas, no serian
lleh,1111 los productos 11mll1rn
productos del medio social que describes
J.SIMON.
y tu novela habria perdido su documenta·
9. FAUllG, ST. MARTIN
ción humana y su virtualidad psicológica.
PARI.B (lOe.)
Con individuos de tendencias, aptitudes y
méritos más altos, como los que has sa·
bido creu cuando era necesario, en "Metamorfosis,'' habrlas traicionado tus proLA POMADA BALSAMICA MARAVILLOSA
pias impresiones y el sentimiento de la
es la reina de las 1&gt;0madas, 1&gt;0r&lt;1ue 1l1mpre cura, 1lempr1 alivia y siempre es eft·
verdad, que es el alma del arte. ¡Yqué pocaz. Millares de personas curadas con ella testifican sus maravillosos resultados, y p0r esto es aue se ha hecho la_preferida del público Basta usarla una vez
der de corporización y psiquisación el tupara tenerla siempre á prevención. Produce efectos seguríslmos en
yo! Digolo asl, .con neologismos de mi
Granos, Tumores, Almorranas, Heridas, Pústulas, Llagas, Uñe°'os.
Ulcerl\S, Quemaduras, Fístulas, Eruvclones, &amp; •• &amp;.
propia inventiva, porque no me ocurre,
Ue venta en todas las Droauerfas y Boticas.
\ '....
por el momento, cómo denominar la habilidad con que plasmas el barro y confor-

¡Siempre lo Mejor!

lLfüm®~~ w~~Il(Q)iffi~n®~
Cuotas especiales

á los Est. Unidos

o

LJ

me á su calidad le das vida y acción con·
gruentes. Tus figuras son nuestras, y no
esta ni aquella ni la de más allá; pero son
nuestras! Sin que las hayamos visto an·
tes, nos son familiares en su aspecto, en
todas sus actitudes y movimientos. Yo he
visto continuamente, en la faz nazarena
de Salvador, una dulzura y una sonrisa y
una genialidad que amé en la cara inolvi·
dable de un escultor querido; el literato se
me aparece con rasgos fisiognómicos tu·
yos; á Carolina, á su padre y á sus vecinos, los traté de bohemio, y todos y cada
uno de esos hijos de tu imaginación me
evocan millaradas de recuerdos. Ysi me
aparto de ellos y miro á los cuadros,
cuántos sitios favoritos, cuántas reminiscencias borrosas de olvidados y pintores·
cos rincones me resurgen, con detallada
claridad, en la memoria. Testigo esa casa
de la calle de la Canoa, en cuyas azoteas
pinta prodigiosamente Gedovius. Yen nada el valor de tus descripciones se amen·
gua porque tenga rivales, por ejemplo, en
"Santa" y "Suprema Ley," puesto que
también son obras.de tu fecundo e~fuerzo. Con cuánta sagacidad de juicio piensa
González Obregón que tú has sido quien
encontró las verdaderas vetas de nuestra
novela nacional. Es cierto. Esa novela
nacional que inició vigorosamente Lizardi; que fué reducida á cuadros más ó me·
nos locales y llenos de vida por Facundo
y por Payno; que Riva Palacio y Mateos
creyeron descubrir en el seno de nuestras
leyendas y de nuestra historia; de la que
Altamirano, con temperamento clásico é
lmpetus románticos, fué predicador y pro·
pagandista incansable; esa novela nacional entrevista, en momentos felices, por
Fernando orozco y el viejo Ramlrez en
sendas narraciones indignas del olvido en
que yacen, y que posteriormente ha sido
academizad.t por Delgado, y López Por·
tillo y Sánchez Mármol y aun Rabasa,
quien á desatiempo ha retirado su acerta·
da mano de las entrañas del prnblema;
esa novela nacional no ha aparecido ple·
namente sino contigo. En sus anteriores
presentaciones afectaba sobra :.ó falta de
regionalismo, resabios de escuela, amaneramientos de métodos. Yno sólo e~tv,
sino que descubrla procedencia y senti·
mientos extraños, de otros tiempos ó de
otros pueblos; aprendizajes de buena ó de
mala ley; vlnculos formales ó .ilegitimos
con nobles ó plebeyos, desde el incierto
autor del Lazarillo de Tormes hasta el
P. Isla, hasta Pereda, entre quienes causa
pena contará Fernández y González. Tú,
con tu esp!ritu sereno y observador, con
tu reflexión concentrativa, con la conti·
nua experiencia que te ha proporcionado
la vida, y principalmente, acaso, con esa
bonhomia persuasiva con que te deslizas
a lo más recóndito de las almas, has lo·
grado, quizás sin quererlo por la fuerza
misma de las cosas, saturarte de nuestra
psicologia nacional y producir la obra que
tu Salvador soñaba tanto.
y como eres de los conquistadores del
espacio, y hoy está en auge el vuelo, remóntate cuanto antes á tu nueva fantasia
de novelador y artista.
Tu amigo que te quiere.
lFirmado): BALBINO DAVALOS.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751956&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado,  1909. Año. 16. Tomo 1. No. 2. Enero</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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