<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="4213" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/4213?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T16:09:42-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2859">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/4213/El_Mundo_Ilustrado._1910._Ano_17._Tomo_2._No._26._Octubre_23..ocr.pdf</src>
      <authentication>66ff7d9e7789b9da2b3aa0a7d3115e09</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="118039">
                  <text>El Mundo Ilustrado
El

CATARROá la CABEZA

debe evitarse
6 puede curarse

en pocas horas

son soberanas contra
las Fisbrss, las Jaquscas,
las Neuralgias, la Influenza,
los Resfriados y la Gripps.

CON L.ll

PÍLDORAS

ilPSOL

Exigir e l Nombre ·
En

todas las
buenas íarmacias

OAPITAL....... ... ..... .... .. . . .... ... . ..... .$ 30.000,000.00
'FONDO DE RESERVA .. ...... .. ..... ....... $ 8.000.000-00

Ouando el or1antamo se encuentra. decatdo y extenuado ti consecuencia de su•
frlm!eutos y enfennedl\de8, los óriranos
diiresttvos plel'den ca.si siempre su enerirla y pOder de a.slmilaclón y necesitan
lt.llmento más conc6Iltrado y ftl.cll de dl·
,rerlr. La Leche Maltee.da de Horllck es
el r.ónlco alimentlcJo l)Or excelencia para
estos casos; al'Ud&amp;l&amp;dl¡estlón. delos otros
allmen.tos, y como contiene todos los tosfatos mlneralee n&amp;turales Que re&lt;¡uJeu el
oriranlsmo, en tormamuy asimilable, prol)Orclona muy pro11to las fuer,zas Y el vl¡¡or perdidos y b&amp;ee recuJ)tlr&amp;r l&amp; salud.
De venta en laa boticas y droiruerfaa,

Hace descuentos y -p.résta.mos con y sin prenda.. Neiroctos en cuenta corriente, irlros
y cobros sobre todas la• ple.zas de la República Y el extranjero, y en ,rene-ral toda cla.ae
de operaciones bancaria.a con bancos, comerciantes, lnllustrlales. prople4aa.rlos y airrloulwres.
lllOT1!l BONOS DE CAJA de 100. 500 y 1,000 pesos •.slncuo6n.1&gt;aa:aderos á. seis meses y pagaderos 11. doce, d!eclocho y veinticuatro meses, con cup0nes semestrales, ,ran&amp;11do todo• un lnteréol de cuatro par ciento al a.t'lo.
OoBRl:BPONBALBS: Todos los Bancos de los Estados mexicanos, Oeutsche Bank , Ber·
lfn y sus sucul'tlales en Londres. Hamboriro, Bremeo, ?!lunlch, Franctort, DresOenBlelchroeder. Berlfn, Oomotolr Natlona.l d'Ecomote, París. 8. J . P . Mora-an Y Ola.
New Yor k.-De Neull.ltzo y ora.. New York.- Muller, Schan Y Ofa., New York.-Natlonal
otty B&amp;n.k, New York.-Fll'tlt, Natlooal Bank, Oh1ca.iro.-Gutnermo Vogel y Ola..

As-- 6-m: YDICENTT lila. A,arlw
,

Muebles y Joyas preciosas

ANIMIA

l'IUlda, DUn.tDAII

,u

111d,

'El Nuevo Siglo'

"'º"º'"!co

11 , ¡ c111lco UUlltlt'Obi.,

'

t ..... . .......~.Aabl

,

16M11

I

.Sin Competencia en Precios 1

Subscríbase á "La Semana Ilustrada"
La mejor revista de actualidad

1236. l áb, D F.

VI NO
1

JARABE
CAPSULAS

de FOSFOGLICERATO
de CAL de CHAPOTBAUT

A los Señores
A RICO.-P. O. Box 942. El Paso, Tex., U. S. A.
JESUS M. TABOADA.-Box 5. Bronswille, Tex. ,

U. S. A.
FELIPE DE J. RUIZ.-21!- F lores, 4. A¡rua.scalientes,

recetados en
la Tisis,
la Grlppe,
la Anemia,
la

Neurastenia,
las Conoalescenclas.

f.rigir le {lr1114 :

&lt;;f. Dap,,.;¡;¡¡;¡¡_x...
En todas las Farmaci~ ,

Ags.

RAMON H. ESPINOSA.-Oratorio 47'. Oriente Le6n,

Gto.
RAFAEL Y. CRUZ.-Tulancingo 511- Hidalgo, letra
B., Hgo.
JESUS RIVERA..-Oalle de Morelia, 9, Hermosillo,
Son.
Les suplicamos manden liquidar las cuentas que con

nuestra Administraci6n tienen pendientes, por ejemplares de nuestros sema.narios que les remitimos durante el
tiempo que fueron nuestros agentes. Nos dirigimos á
ellos por este medio, en virtud de no haber recibido contestaci6n á ninguna de las muchas y repetidas cart&amp;s que
sobre este asunto les hemos escrito.

(la. Uitora Nd(iODdl, s. A.
México, D. F.

~~~!d~~!~tt~?~c~■,

Í:coattar

dete vu yol~truuito,: re
bu m.annido al

sopontné

Le Beuf

R 1¡dm11ión en los Bospltale•

de Parta, explican la boga de
ese produolo para todos los usos
del tocador : Cuidados de la
Boaa i .¡u.e punflca, de los
Cabello■ cuya caída detiene,
LociollH de 111 Crlaa, Cui,
d ad.o• lDUmoa, etc
D~HnfltlfH . . ,., ,-1;111eaoui1u,
•N ~ l'A"'-MACtAe.

tllllu unte apet1rau. CUIN ll'O!.LID\
:i.,aniu l'°', .ar.z.w...

las cuchillas y se •P•&amp;ó como un lastl·
mero g;emldo de auiustla.
La primera. argolla vencida sl&amp;nlflc,ba
la gleba fecundada por el arado: la tierramadre, alborozada del baflo de sudor Y de
sol, que brindaba t lO11 1hnes del paisa·
no la primer cosecba de trigo de oro: la
tierra generosa, que tiraba por sobre las
ventanucas de los rancl10s rusticanos,
pallados de rosas rojas para las negras
trenzas de las lindas chinas,
La segunda ar&amp;olla ganada expresaba
la muerte de las guerras clvlles, el abrazo
,~trecho de todas las fuerzas, de todas
las esperanzas para la obra gran41osa de
la reconstrutcLón de la patria. •
Enhebrada la tercera argolla en el ¡iuntero de Narciso Luna, significaba el Juego
domado, 11 taba pudriéndose en la tierra
como un hueso Infame que habla causado
la ruina de tantos bogares.
El triunfo de la cauta sortija expresa·
ba la Ignorancia, expulsada como una le&amp;lón de tutasmas que poblaban el cerebro del paisano de obscuridades Infinitas.
Fué la escuela trh1nf1ndo de la pulperla:
el libro redentor, luminoso, llenando de
Ideales elevados el alma sencilla del laborante de los campos .
La quinta era los Instintos Inferiores
domados, el puflal y el revólver-guardados como piezas curiosas de un museo de
criminales para las ensellanzas de la hlstorla.
La sexta ar&amp;olla querla decir: la repugnancia al alcohol; querla sellalar 111 finl
11 vasta comprensión por el paisano de
que en ti fondo del vaso de "calla" está
i..tente ,1 crimen, la miseria, todas lu
plagas humanas, y, sobre todo, el s1lcl·
dio lento de los mejores allos de la vida.
L,¡ última argolla sacóla Narciso Luna
aquella Inolvidable tarde gloriosa en que
el sol paretló coronar de espltndldos nimbos su soberbia melena de redentor de la
campal'ia, de salvador del pais111O. Enhebrada en el puntero victorioso la séptima
argolla, escuchóse vibrar largo rato por
los aires el mismo grito lastimero que al
vencer la primera..
La última vencida expresaba la extinción del paisano v,gabundo, de pago en
pag;o, con la 11;11ltarra al hombro, la taba
en el bolslllo y la pereza Incrustada. en
los huesos como un estigma. Era, mAs qae
nada, el triunfo 4el amor de la famuta, e¡
carlllo de 11 esposa-madre, el contento
viril de que los hl)os retol'len el vlg;or de
lara.za.
Para concluir: cuando quieran ver un
trozo de 11 Patria prosperar rApldamente,
y el paisano elevarse para allA, para la
cuchilla 4e progreso, no tienen mAs que
imitar A Narciso Luna: vencer laa siete
argollas de Mandinga.
FRANCISCO C. ARATTA.

EL PERFUME ROSE DE CHIRAZ

VINO ARDUO

•• la WI , . Wtllf JS.■ , reeam• la lnp■ria
de lu nm •e Penill.

IIUI

CARNE - QUINA

El mas ReconsllLuyente soberano en

los casos de : Eu!ermede.des del Estómago yde losintestino9 1ConvalecenciB.11,
Continllllción de Partos, Movimientea
febriles é Infiuema.
Ca lle Rlcneueu, 'tS, Parls.
TOh AS f A. k MACI ,S.

e.Año XVII- Tomo II

~éxico, 23 de Octubre de 1910

Número 26

�LA POMADA BALSAMICA ~ARA VILLOSA

J. &amp; F. MARTELL

1t!·

• i,. telJI• 4e lu l)Omr.4aa. IJOJQUe ,1,■,ro cura, •·••P'J &amp;l.lvta 'llil•spn:
C&amp;L M.ill&amp;HI de peraon., carr.dM cou ella ,ee,lllcan ta.t mr.rarU 090I r u
•
401, F IJQr ea\o • que ■e ha becbo la oretertdr. del oóbl'to
111arl,a un• TH
para nuula alemPH, vre•enctón Produce elecM&gt;•
UJ'Llllnmot ~ -

i" '

ª""'ª

GT&amp;llOI. TumOHI, Almenan ... Berldu P-ó•I~ ...
........"' e
•
Ulr..t1r" Quemr.dlll'llil, 1!'!1,ulu ltr11&lt;l"'"" .. ...
1 • • von, • - ~nd•• I•• Drosru•.-••• Y Bo~lo•••

COGNAC

CASA FUNDADA EN 1715

~-----~----9l

¡ F6rro6!!'~t~!!'ºnal6~

¿Desea Ud. hacer un corto
viaje de vacaciones?

1

v. s. o.

¿A Tampico?

V.S. O. P.

V. V. S. O. P.
EXTRA

1

1

1
1
Universalmente reconocido como el mejor

CO~AC

BAYONNE &amp; COMPAROT

-1

La caza, la. pesca y agradables belios de mar. Cuota de ida Y vuelta,
$52.20.
¿Parque Popo? Subida. á la. montaña, paseos por
el campo, á caballo, una. vida. llena de
actividad 6 desean.so absoluto en la falda del Popocatepetl. El hotel del Popo
Pa.rk tiene excelente cocina. Precio
de pasaje, ida y vuelta, de fin de semana, 2.30,
¿Cuernavaca? Situada. á una alt ura envidiable.
Excelente clima. Buenos hoteles.
Cuota de ida y vuelta, b ueno 7 díus ,
2.i5.
¿Lago de Chapala? Lanchas, baños en la p la•
ya, caza, pesca, á cuatr o kilómetros
de la estaci6n de OcotJán. Cuota de
ida y vuelt.a, "30.00. El coche del hotel Ribera O.istellanos hace conexi6n
con todos los trenes.

1

SON PERFECTAMENTE ACABADAS
1

'°'"'" en cáda uoa de los ooto,,es Rolla , 'Raquel Blanco de una puteU
úaola\41 8oD loa POivos de arroz de laa relnaa y lo,i reyes de loe po1'100 de arro&amp;

Qaa\r,,

AQNEL, Porn•roTA, 18, AVENIJE OE l.'OPO,A, PAtllS.

DIVIHIA
El perfumo exqulalto
aue h ■ oonqulat■do en
muy poco tiempo ol fodel MUNDO ELEGANTE

"º'

1

fSCRÍBi\St AL AGfNTf GfNtRAL DI PASAJES

-

-

- - -- -

,

e Hijo

VINO ARDUO

USE LO MEJOR

CARNE • QUINA - HIERRO
El mas Reconstituy,mte soberano en
los caeo11 de: Clorosis, Anemia pro-fwlda, Malaria, Menstruaciones
dolorosas, Calentura.e.

caue PJcneueu, u,

Parls.

¿ Para qué usar inyecciones dolorosas t
inconvenientes cuando los l'ltETJ.LOID.ES son
lo mejl)r que existe para la cura rápida y
permanente de la gonorrea? Los
Metiloides dan resullado,; inmediatos. No
causan estrechez como s11cede con !As in•
yecciones, y son muy supe1:ores al s¼nda.lo

De ventv. en todas !ns Boticas.

oro ;uneric:nno
Dos tnmnii&lt;»&gt; 41{ y

f&gt;½ pulgs.

oro a1nt'riowo
•

O&lt;: mucho Rojo 6 Negro. $In igunl parn Escribir de pl'isn, Ruyar 6 Duplicnr.

$2.50
.r---=:-..... oru amerlc.

oni l UlttJC.
t•,i,■ J&gt;tn•■

deU.,..:\u. !l

limpia anlomó1icamente llOr medio
de uu :,,,nc11lo l\lemuihtuo de Seguriilild.

Se llena y se

l'o0• " '" • ·

de Or• &amp; -. •

.J. ULLRICH &amp;. CO.
OE?T. 34,

-

Teléfonos: Eric., l 703.--Mex., 1,0 17

y la copaiba.

TOOAS fA R.M•CIAI .

/"\l!!DALLA 01!! 0~0

EXPOSICION UNIVERSAL l'AB.IS 1900

-

('s,---~,---~

DIVINIA
Y. WOl.t'F &amp; ~011~. Karli\ruhr

0
, 0-

BELLAS ARTES

TENl!IIOS OTROS ATRACTIVOS QUC. OFRECER
PARA VIA,IES OE VAOAOIONES.

EL PERf'UME

ES DE UNA f'RAGANCIA FINISIMA Y
NO TI ENE RIVAL POA LA PERSISTEN ·
CIA Y SUAVIDAD EN SU AROMA· - •

- - --

México, D. F. Avenida San Francisco Número 33

zanillo que pasa por la pintoresca
ci uda.d de Colima. Cuota de ida. y
vuelta, ., 59. 92. Baiíos de mar en Cuyutlán, cercano á Manzanillo.

MEXIOO,

- - --

1

LAS CUOTAS l#f!NCIONAOAS SI! APL.fOAN OESOE '-" CIUDAD Df!

rmuu.
i'l18EZ&amp; PllRF111lE mEAL. - Comulllca al l'Olllro 111111 mara•~
:r_ delicada belleia • una blanCW11 pertect.l! '1 UD otereloPeladO looompal'.,,, ...

Sin Competencia ni en Calidad ni Precio
-

lo? Delicioso viaje por fe1 ¿Colima y Manzanil
rrocarril. Por la nueva ünea. á Man-

MaTKtl APIIIIKIUD .-■meo

Que nuestras VID.RIERAS ARTISTICAS

135 Greenwk h St., Kew York, N. Y., E. U. A.

Guadalajara, Méx.
López Cotilla, 323 y

~~~~
■
331 □
■
□ ■

�El Mundo Ilustrado

Calendario de la Semana

JUEVES
27

DOMINGO
23

(Vigilia de los Santos. Ap~stoles). La
dedicación de la santa 1gles1a Catedral
de Ciudad Victoria (Tamaulipas). Santa
Eduw!gi11, viu?a (del día 17). Sa~tos
Frnmencio, ob1spo confesor; ~lorenc10 ;v
Crlsteta, mártires. Rito se~1dobl_e que
permite la celebración de misas privadas
de difunto.
Oposición de Saturno con ~l Sol, á las
3 horas, ?3 miuutos_ de la 111aMna, y C!OD·
junción de Mercuno y Marte, á las 5 horaa 3 minutos de la misma.

(49 de mea. 239 D. P. y 49 de Octubre).

I,a humildad de Mada Santísima. San
Pedro Pascual, obispo mártir¡ sa11tos

Servando y Germán, herm.anos mártires
(si!! ~ll!!bran el día '..16), y San Ignacio,
obispo confesor. Oficio y misa de San
Pedro Pascual; rito doble v ornamento
encarnado; se conmemora ·1a dominica.
Comienza la novena de IBS Animas en
varias iglesias, siendo muy solemne en
le.Profesa.

LUNES
24

Santos Gabino, Proto, Januario, Crlap{n, Crisplnlano, Crisanto y Dar{a, mártires.

MIERCOLES
26
Santos Servando y Germán, hermanos
mártires (del d{a 7,}). Santos Evaristo,
papa, y Floro, mártires.

TAFT Y SU CABALLO

Mr. Williams H. Taft, que ocupa ac,
tualmente la Presidencia de los Estados
Unidos es un hombre de peso. Como
q_ue ex~ede de 150 kilogramos.
. .
Esta obesidad de Mr. Taft no le 1mp1de ser un gran aficionado al de~o.rt~ hípico. Siendo gobernado~ de y1hprnas,
enorgullecíase de su res1stenc1a para la
marcha á caballo y lo justitícaba con
los hechos.
.
.
.
Cierto d!a _permaneció en la silla diez
y ocho b.oras consecutjvas. Al ~eSplOU•
tar envió 11. cierto amigo el s1gu1ente
despacho: "He recorrido 160 kilómetros
VIERNES
á caballo. Estoy como si tal cosa."
El amigo contesta así:
28
"Celebro que esté bien.-Pero ¿cómo
(F. S.) Santos Simón y J11daa Tadeo, está el jaco Y"
apóstoles (se celebran con rito doble de
segunda clase), y sauta Hermelinda,
virgen.-(P.)
Conjunción de Jlípiter Y \!&lt;'nus, á la!J
4 horas 15 minutos de la manana.

San Rafael Arcángel, patrón de los
médicos y cirujanos. San Martín, abad.
Conjunción de la Luna y Neotuno, á 1-------------~
las 5 horas 14 minutos de la mañaua.
Cuarto me11gua11te en Cán~r. i las u
SABAOO
horas 11 minutos 21 segundos de la noche. Nublados.
29

MARTES
25

El Mundo Ilustrado
Los chinos se van europeizando Los
que todavía no se resignan á cortarse la
coleta la llevan escondida bajo un 8'ª
bancito de ultima mod11, y el prin~1pe
regente ha encargado un u01forme de
general europeo para el emperador, el
oual no podrá usarlo por el pronto, porque sólo tiene tres ailos.

Entró á ce.mal' un sujeto en cierta fonda de mala muerte y le dijo al camare•
ro:
-¿Quiere usted decirme por qué están los cuchillos tan afilados?
-Para q ue la carne rfsulte más blanda-contestó el otro ingenuamente.

•

Refiriéndose á l'alleyrand, decia el famoso convencional Carnot:
-Despr11cia tanto á los hombres porque se ha estudiado á ef mismo.

NOTAS VARIAS

En ningún pa!e del mundo se leen tantas novelas como en Inglaterra. Los Ji.
San Narciso, obispo mártir.
breros ambulantes vendieron allf, d11rllD•
Co11junción de J6piter y Mercurio, á te el año último, cincuenta millones de
las 6 horas 39 minutos de la tarde,
libros. La lectura de novelas se conside
ra en Inglaterra oomo una diversión
muy distinguida. E11 esta lectura buscaRoperos, Juetos de comedor ron reposo y recreo para su espiritu los
hombres más graves.
.
En los veinticinco palses donde funcioy todo lo que se necesHa para
na una Bolsa oficial, se emitieron ..... .
21 203.278f'l50 francos en valores diversoe
Amueblar UDd Cm.
d~rante el afio 190 • La nación que más
PRECIOS SIN COMPETENCIA.
valores emitió fué los Eet&amp;dos Unidos,
que lanzaron al mercado bursátil seis
millones y medio de francos en valores
nuevos.
Coleaio de Niñaa, l.

AJJife.s,

''El Nuevo Siglo"

El poeta Barbey d' Aureville tuvo fa.
ma de ser un oportllilo burlista y un gran
señor.
Una vez llegó á un restaurant, en el que
sólo quedaba un lugar, y éste vió, en la
mesa en dondecomle á su irreconciliable
enemigo, el Vizconde Arman~o.de Pontmartin. Barbey se acercó y p1d1ó cortis·
mente permieo para sentarse.
"Mucho lo siento, contestó el noble
con tono altanero; pero me gusta comer
solo."
Entonces, mostrando el poeta una docena de ostras que estaban sobre la mesa:
"Es de mal agüero, señor, porque son
ustedes trece. "

'- LA CONFIANZA t
dijo nn sabio, es una pl anta de
lento desarrollo. La gente tiene
f é en las cosas que vé, y hablando en sentido general tiene
razón. Lo que á veces se llama
fé ciega no es fé de ninguna manera, pues debe haber una razón
y hechos para tener en qué fundarse. Por ejemplo, en lo que respecta {1, una medicina 6 remedio,
la gente pregunta "¿Ha curado 6.
otros ? ¿ e hn.n aliviado con ella
algun os caso semejantes a,l mio?
¿Vá en armonía con los descubrimientos de lo. ciencia m oderna
y están sus antecedentes al abrigo de toda sospecha ? En tal caso, es digno de confianza, y si alguna vez me encuentro n.taca'7.o
de a:gu:tio de los males para los
cuales se recomienda, ocurrir6 á
él en la p lenA. confianza do que
me p odl'(t aliviar." Estos son los
fundamentos que han dado á la

PREPARACION de WAMPOLB
su alta reputaci6n entre l os médicos asi como entre t.odos los
puehlos civilizados. Este eficaz
remedio es tan sabroso como la
miel y contiene los principios nutritivos y curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con Ilipofo fitos, Malta y Cerezo Silvestre. Con toda prontitud elimina
los ácidos venenosos que engendran l a enfermedad y las demás
materias · tóxicas que se encuentran en el organismo; desarrolla
un fuer te apetito y buena digestión, y es infalible en P ostraüión
-que igue á. las Fiebres, Tísis
y Enfermedades .A.gotantes. ".El
Sr. Dr. Demetrio Mejía, Profesor
en la Escuela r. de Medicina de
México, dice: :Ui juicio respecto
á la Preparación de Wampole se
halla robustecido de tiempo, a trú.z, concediendo ú. dicha preparación todo el m érito y toda la
impo1-tan.cia que en realidad tiene
en la terapéutica." El desengano•es imposible. En las Botic.'lS.

los artistas más eminentes del mundo
hacen discos únicamente para la Víctor
Oiga la máquina Víctor y usted sabrá el por qué. Utted apreciará la calidad Vi~tor del ~,i•mo modo
,1 ue los artistas.- Ellos saben que solamente la \ 'ictor reproduce sus vocea con absoluta exact,t od.
Usbed sabrá también por qué la fábrica Yicl;or Ee ha deearrolh,do, en el espacio de doce aflos, de un
pequeño ta1ler á la indu,J.ria de instrumentos de música más importante del mundo-y todavía va aumentando de una manera ext.raordinaria.
La razón de ello es la calidad Yictor.

Víctor Talking Machine Co., Camden. N. J., E. U. de A.
J. v. Scbmlll &amp; Rno.
\ Pa.ra.consegulr les mejores resnlta.dos,
Sonora N•ws Co.
Olrecc!ón 611 la ciudad de México . úsense únicamente Á ,.uJ·as Victur . Dirección en 1.. clu&lt;lad de México
Avenida .Tuárez, 12
/
"
_
A.venllla SA.n Frnnclsco, 7
Distribuidores
C?D los Discos Victo,
Distribuidores
¡·

LA LECHE MALTEADA
DE HORLJCK
Es de grau ntllidad para los inválidos y las madres que crían¡ es de
fácil digestióu y el esfómago más dé-

bil la resiste aun cuando rechace los
otros alimeutos.
venta n las droguerias y botlia1.
A,eete. Geaenlet: flNCENTJ BlfOS. A,lrtMt
1.6an lZJG.láict, D. l.

».

La Admirable Ocurrentia
de Farrals
c¡Ob, qué gran tipo este Farralsl&gt; Todos los que le conocen dicen eso y Farnls oye el elogio con nn cierre de ojos
y una sonrisa de complacencia.
Farrals es catalán y tiene muy bravas
condiciones de sn raza. Sobre todo, es
intrépido para el negocio. Sólo que se
pasa de brnto. Si lo fne,e menos, tendría un rollizo capital v lo gu,a rdada
con mncbo cuidado. Porque son bhto•
rias eso de que se ha comido millón y
medio con su dilunla mujer. ¡5011 histo·
rias! ¡Por más qne tl dip que eso pasó
en su j av-? ntad, son historiai.!
Los que conocen á Farrals en París,
saben que desde hace más de treinta
años no se dedica más qne á la cotidiana caza del luis. Del 1ais, nada mis que
del luis, Si cae algo encima, tanto me•
jor. Y ese algo suele caer ¡vaya si suele
caer! como que el excelente Farrals, que
es tan bruto, encuentra siempre entre
los hombres que basca, otro más bruto
que él.
~Qné hace Farrals? Todo. S.1be cosas
de boticario y h.- inventado específicos
misteriosos, para lanzar los co.-les ha
b1ncado en vano no socio comandita•
río. Es medio dibujante, medio fotógra•
fo, medio comisionisla, medio librero,
medio panadero¡ y, sobre todo, tieiue un
fino olfato para di stinguir la C'pera&gt;, co•
u o dicen los parisienses, la pera hispano-parlante. Paell Varrals, interesado en
vagas hojas de publicidad, visita los ho·
teles eu que se alojan ciertas g.entes, V
luego hace publicar retcatos y snelt~s
qne dicen: cHa llegado á París el eminente chocolatero de Siualn, don Frac•
tuoso Mier y su bella señora. Sahidamos
v deseamos tra~ permanencia á tan
ilustns huéspedes&gt;. Y Farrals no ha
perdido sn luis. Y si don Fructuoso no
cae, caerá otro.
Farrals tiene un humor v ocurrencias
singulares. Sucedió, pues, que hace algún tiempo, la. mnjer de Farnls, qu~ le
cgnisaba bien las patatas&gt;, como él dice,
y que estaba muy obesa, cayó enferma.
Esto no alteró el modo de ser de nues•
tro personaje, que, al pregontarle cómo
segnía su oislo, no bacía más que oon•
testar:-,¡Ioconvenientes, inconvenien•
tes, inconvenienksl&gt;¡Mala ptcora deFarrahl
Farrals no cree en los médicos, y
auaque creyer,, ¿qné necesidad tie~e
de ellos sabiendo como él sabe, segun
he dicho muchas cosas de boticario?
Así es qu~ la mujer de Farrals (Dios,
verdaderamente la debe tener en gloria) tuvo qne probar tod~ cuanto l~s
conocimientos de su mando le adm1·
nistraroo: bebediz:os amargos, bebedizos
dnJces, bebedizos sospechosos y de todos colores.
-¿Cómo sigue au señora, F4rrals?
-La tengo envuelta en ungüentos,
La señora de Farrals, según supimos
despnés los que teníamos noticia ~e su
existencia, soportó, con toda reugnación, los brebajes y las unturH. Deobe
sa que era, se convirtió en nn esqueleto. Y Farrals in,rentaba nuevos remedios y se los aplicaba con una trauq ni•
lidad temible. ¡Pobre señora de Fanals!
Dejamos de ver á ese hombre extra·
ordinario por algún tiempo.
Y aun poco se le advirtió en los hoteles y casas de hospedaje, en donde él
daba constautemente casa á su }nis consnet11dinarlo.
- ,Qné será de Farrals?-nos dedamos.
Hace pocos d ías le divisé, más animado
qne nunca. Había aumentado de ,rieotre, su cara parecía más ancha, y andaba.
sobre el asfalto del bole,rar, con más
desembarazo que el acostumbrado.
-Farrab, Jcnánlo tiempo sin verle!
- ¡Veansted la cinta ne,!ra demi som·
brero!- me dijo-lPero se ha perdido!
- agregó,- 1se ha perdido! ¡A usted que
le gusta tanto el buen bocado!
-¿Pero de qué, Farrals, de qué me he
perdido?
- 1De las «cotelettesl&gt; Hace dos días

enterré á mi mujer. Fueron varios ami•
g.os al entierro. A la salida, les invité á
no «boulloocito&gt; que conozco, por allí
cerca. Y allí nos dieron unas «cotelettes-&gt; de chuparse los dedos, Se ha perdido, le digo, se ha pudidol
¡Demonio de Farra!~!

MAN-A-LIN

R uBtir DARÍO.
1910.

m
¿Dónde hay momias vivientes?
En la misteriosa región del Tfbet se
encuentran cuevas de escasas dimensiones, abiertas en las rocas y con la boca
cerrada con piedras y morteros, den·
tro de los cuales vh en a lgunos Individuos que quieren ganar el cielo.
Las puertas de estas celdas están cerradas con grandes candados, y tienen
un agujero por donde se les da la comida á. sus habitantes. Estos son monjes tibetanos que hacen voto de enterrarse en vida para hacer mérlt-0s.
Todo el que se decide á. enceuarse
en una de dichas cuevas, no vuelve á
ver el rostro de nJngún sér humano, á
no ser que caiga gravemente enfer.mo
y los encargados de cuidarle abran la
pue1ta. de la celda para prestarle los
últimos auxilios de la religión; mas,
por lo general, sus compafi.eros se enteran del fallecimiento cuando transcurren varios dias s in que, &amp;J introducir los a limentos por el agujero de la
puerta, la momia viviente tienda la
mano para recogerlos.
Esto es, por lo menos, lo que re.ti.e
ren algonos viajeros; y auoque otros,
más escépticos, aseguran qne durante
la nocbe los penitentes gozan de libertad, la cosa oo es lmpostble. Sabido
es que en la. Bastilla hubo quien soportó machos anos de enclerro parecido, aunque no voluntario.

000
INfO:DMfS UTILfS
Ja.bón liquido :.ulJ,,éptico.-Se toman 50 gramos de sosa cáustica al
70 por 100 (libre de ácido c&amp;rbónlco) ,
2,000 gramos de aceite de a lmendras
dulces. 1,600 gramos de gllcerloa á. 30
grados B, y agoa destila.da en caotldad s uficiente para completar 10,000
gramos
La sosa se disuelve en el doble de
agua. se afiade el aceit e y la gllcerlna
y se revuelve bien todo. Entonces
puede agregarse el resto del agua y
poner la mezcla al hallo marta, conserváodolo á 60 ó 70 grados centígrados
de 24 á 26 horas. Se quita el aceite no
saponificado y se recoge una masa gelatinosa, de la cual se toman 500 gramos para. mezclarlo con 70 de aleono!,
á 90 grados; se afia.den 10 gramos de
eseocla de limón y otros tantos de
aceite de bergamota y de esencia. de
verbena. Se calienta durante algunas
horas á 60 grados, se deja. enfriar y ae
filtra, obteniendo un liquido cJaro.

.

••
Para. dar brillo A los muebles se hace una muñeqtúlla con un lirozo de
tra.nela.y sua
v6, envuelto
un trapo
asado.
se echan
en estaen
mu!Iequ11la
dos gotas &lt;!e aceite de almendras y
otr as dos de espíritu de vino, frotando
en se¡¡-oida. la superfici e del mueble en
sentido circular basta sacar el lustre
reQuerido.
Uonvlene no dar lustre más que A
una. pequella parte de la.superficie del
mueble cada vez que se moja la muñequtl1a y emplear siempre un trapo
limpio.

MAN-A-LIN es nn reme-

dio excelente para
Estreñimiento
Muchas enfermedades, tales como exceso de bilis, descoloramiento y bonosidad del
cutis, mal de hígado, dispepsia, afecciones de los riñones
y dolores de cabeza, dependen directamente de estreñimientos.
Cúrese el estreñimiento y
desaparecerán todas estas
enfermedades.
MAN-A-LIN f acilita la
evacuación del vientre, haciendo completamente innecesario el uso de píldoras ó
drásticos catárticos.
Aconséj ase el uso de una
ó dos dosis de Man-a-Un, para ataques /abriles, la gripe,
resfríos é influenza.
Cuando pastillas son preferidas, pida las pastillas
Man-a-lin.
THE MAN-A-LlN CO.
ColumbuO!I. Ohio, E. U. de A.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _,

Para hacer perfumes
Hay un procedimiento muy económico pua. obtener buenos perfumes.
Córtense flores cuya esencia aromática
se quiera extraer, que se ba.llen bien
frescas; macháquense, y anad1éndoles
manteca en trio se formará una pasta,
la cual se introducirá luego en un recipiente con alcohol de 95 grados. El
perfume pasará. al alcohol sin que se
desuaturallce en nada.

�UNDO LUSTRADO

GRÁNDES ALMÁCENES DE NOVEDÁDES

EL CENTRO
MERCANTIL
s.
v e111 .. sues.

Reglstre.do como articulo de ettgunda clase e n 3 de Nov1embre de 18114.-lmpreso en papel de las Fa.br lea.a de San Rata.el

Año XVII-Tomo II

México, 23 de Octubre de 1910

Número 26

R0BBRT

LOS MAS GRANDES Y MEJOR SURTIDOS EN LA REPUBLICA

Gran Exposición de Coronas Mortuorias
__,

CORONAS
tamaño 68 cms.

CORONAS
tsmaño 35 cms.

PRECIO

PRECIO

$26.00, 28.00, JZ.00

•

$4.00, 4.50, 5.00

•

CORONAS
tamaño 100 cms.

CORONAS
tamaño 38 cms.
PRElOIO

$7.00, 7.50, 8.50

•

CORONAS
tamaño 43 cms.
PRElCIO

$9.50, 10.00, 12.00

•

CORONAS
tamaño 48 cms.
PRECIO

PRECIO
-

.

$48.00, 56.00,60.00

•

CORONAS
tamaño 120
135 cms.
PRECIO

$65.00, 72.00, 85 00

+

CORONAS
tamaño 150
160 cms.

$12.50, 14.00, 15.00

PRECIO

CORONAS

$80.06, 100.00,
125.00

•

tamaño 53 cms.
PRECIO

$15.00 16.00, 19.00

•

CORONAS
tamaño 58 cms.
Pl&lt;.ECIO

$19.00, zo.00,22.00
♦
CORONAS
tamaño 63 cms.
PREOIO

SZZ.00, 24.00, 26.00

,,

•

CRUCES
tamaño 56 cms .
PRECIO

$14.'10, 16.00, 18.00

•

CRUCES
tamaño 70 cms.
PRECIO

$U.00,Z9J)0, 32.00
RAMOS
CHICOS
PRECIO

$2.75, 4.50, 10.00

Surtido y Precios que no Admiten Competencia

S eñora,.- Í:uz S ierra de

&lt;!alero,

.::l{;¡a del se11or SecPe!ariu de .'lnslrucción 5l'ú6llca 1/ !/Je/las Árles, -'· el 12 del actual

FOT, CLARKE

�DIRECTORIO:

"EL MUNDO ILUSTRADO"
Se pd&amp;a uuuriameal! ,., la
COMPARIA

EDITORA NACIONAL. S.

A.

Presidente,
LIO. JOSÉ LUIS REQUENA

Dlr~tor General,
LIO. ERNESTO ORAVERO

Gerente.
MA.NUEL 8. PALACIOS
OPlCINAli:

-l• Calle de Hiunboldt número 52. México, D. F.
Apartado postal, 149.-Ambos Teltfonos, 485

PllCIOS DE S~ON (PAGO ADEWTADO):
Bn la ciudad, por me8 • • • · $ I.00
3.75
Bn 108 Hstados, 1&gt;0r trime8tre •
Bn el extranjero, por trime8tre • 4-50
NÚMEROS SUELTOS:
Bn la capital •
Bn loa Hstadoa
Bn el extranjero
Atrasados . • •

$ O.JO
0.35
0 •.50
o So

NO BE DEVUELVEN ORIGINALF.8

§emmut
Saludo al Otoño

•y

VUELVES, joh, Otoño! estación de )os pitidos alardeceres, de los cielos bl:lncos, de
los lentos crepúu:nlos! ¿Qot
melancólico encanto hay en
ti, que 110s adivierte~e tu llegada y que luego nos penetra
y se adueña de nosotros, hacitndonos sentirte,
con esa exquisita seW1ibilidad delconvalecientt,
á la cnal no escapan ni las más tenues palpitaciones de vida?
Pasó la primavera jocunda, rozagante
fuerte
como una moia del campo que cubriera la des·
nudez de sus carnes duraa con g1ürnaldasj pasó
tJ estío, el de las largas y dulces siestas que hacen soñar con amplias y soleadas llanuras, eu las
que el c.anto estridente de la cigarra torna más
solemne la inmovilidad de las hojas Y mb sabroso el calor del ambie11te ... . IY ahora llegas
tú, ¡oh rubia virgen clorótica! la de los azules
y profundos ojos, la de las dclglldas y largas ma•
nos, la de los transparentes cnsaciios-, la del mu•
tismosuavel
Te adivinábamos antes de verle.
Hay en la atmósfera lln soplo qlle te anuncia.
Dijtrase qllc es como una racha de viento, ni tan
cálida cual las de verano, ni tan fda que á las
de invierno pueda comparársela¡ como el beso
de 11na ideal amante enferma; como la ráfaga que
hiciera s11sl)irar laúdes de oro¡como la queja del
aire que en los maravillosos jardines de Assnm
hizo suspirar á Belkios por las caricias de Salo•
món¡ como la infinita tristeza que invadía el áni·
ma callada de Joris, el héroe de Rodcnbacb, cuan·
do empezaban á. amarillear las hojas á la orilla
de loa canales donuidos ..... .
y cuando llegas, ioh, Oloño! aquel ósculo es
para nosotros el mis hermoso de los besos. Está
lleno de tu armonía, de tu espiritualidad y de tu
tristeza. Es como la repetición, en tono menor,
de la sinfonía de la Primavera.
'

1:

¡Viejo espectáculo siempre nuevo este de las
transfor,macioncs de la Naturalcn, que son como
.
característicos
estados d e a1ma, s emejantes á los
humanos!
i d J
Mil poetas han o¡nt.ado la cxnberanc a e a
Primavera¡ millares de pintores repr~aenlaron
la quietud del Estío; mil músicos se de1aron p~·
netrar de la melancolía del Otoño ó de la dolort•
da mueca del ID.vlerno. Músicos, pintores y poe·
tas hace siglos que vienen repitiendo el eterno
ritornclo. y el ritornelo no nos cansa, no_ nos
aburre, no nos da tedio,porqucesdiivino y siempre variado en su condición de eterno.
La hoja que cae¡ el cielo que palidece oomo
enfermo; el reflejo del crepúsculo ea un estanque
de agnas iomóviles¡ la inquietud de los bo~qucs
que amarillean, con una riquua de tonos i~superable desde el amarillo casi nítido, que bcnc
'
. del ent·1s d e una blonda• hasta
las transparencias
el amarillo intenso como el oro, aspectos de Ja
Naturaleza serán siempre que ejtrun en un alma de poeta decidida influencia; pcrenn~s sus•
citadores de belleza en el espírit11 del arhsta •~·
!lioso de contemplar la "fida en todas ns man1•
festacioncs.
. .
¡Y si en los seres esos matic~s d~l ~ivir so_n
infinitos y ricos de Cipresión¡ s1 mulhplc ~ ~1ve.rso es el gesto; si rica y varia la sonrisa¡ u in•
finita en su musicalidad se nos antoja la voz humana cuánto no mb cicclsamcnte variadas, y
diver:i.s y m-últiplc:s no son las modalidades de
e][presión enla santa naturaleza que nos rodea,
y nos acaricia y nos envuelve!
.
Por eso, ¡oh,Otoñolcaando vicnes,eres el mismo y eres otro. Eres el mismo, porque te nos
aparcaes con las vestiduras vaporosas J vagas
de siempre; eres otro, porque las sensacio11ea que
en nosotros despiertas son nuevas ante tu eterno
misterio.
Eres la estación de la melancolía como tus her•
manas lo son del sol, de las llores y de la nieve.
De ah( que gastemos dcrcpresentute en dsioncs melancólicas, en seculares visiones que inventó un poeta vernáculo, y que los clásicos, Y
los románticos, y los refinados poetas de hoy,
signen repitiendo. El canto de las blan.cu nov_ic!as que se eleva hacia las bóvedas en el dcchnar de la tarde, vislumbrado en la luz macilcn•
ta que se re8ej11 en los vitrales¡ la amada enferma que convalece y que sonríe á una Yida delicada y sutil; los dilatados crcpásculos que se
extinguen lenta, calladamente, en la estancia
donde anidan ilusiones de arte¡ los paseos acnti•
mentales por los jardines, sobre las bojas secas¡
los mansos coloquios en alamedas que mts que
dc'rcalidad fuerande ensueño, visiones de otoño
so~, pálidas, enfermizas, inquietas como la divina estación triste.
¡Has vuelto, oh Otoño!
y es por ello que, como los viejos payasos de
los circos, del fondo del baúl saqut estos guiñapos y colorines -viejas imjgeues-para exhibirlos en loa y alabanza tuya. Como el payaso, no
otra cosa haría la deivota con sns santos.
¡Bienvenido seas!
Cf.l!LOS GONZÁLEZ P&amp;~A.

00

El Alcázar de Heidelberg
E.BIA. ser una maravilla el alcázar
Heidclbert antes que los franceses
le hubiesen bombardeado y mutilado hace unos doscientos años. La
piedra eslá allí gris y de color moreno, pareciendo que ha de sufrir
impávida las intemperies sin cuartearse, Los mb finos adornos, los más tenues
que engalanan las do11 fachadas príncipalca, han
conservado sns primores, y u diría que fneron

labrados para adorno, no de paredes exteriores
de un edificio, sino para )a e&amp;tancia de un salón.
Los machos frutos, Jas gairnaldas de flores entretejidas, los masoarones y cab_uas de león, ban
conservado sus detalles pengnnos con que lucieron al salir del cincel del escultor. No acaece
ad c:on las estatuas colocadas en loa •anos de
las ventanas, pues csUn mutiladísimas. So~ _de
tamaño natural y representan i los más v1e10s
cmperadore,, elcct_o res y encumbrados dlgnata"r ios, con sus espadas formidables. Falta á unos
1111 brazo, á. otros falta la cabeza, Y hay pobre
diablo que ha perdido la mitad de su persona.
Cuenta un proverbio local que cualquier c~tran•
jero que lograra atravesar el _p uente bajo inmediato, y cruzando el patio entrara en el akizar
sin hablar, puede pedir lo q1le q1licra Y lo o~•
tendrá. Nonca, empero, aconteció que aquel dicho se rcali111ra, pues es punto menos que imposible al forastero quG oruza eJ puente Y cont,mpla las maraivillas que se ofrecen .i sus ojos, el
reprimir toda frase de admiración.
Cosa forzosa, para el efecto pintoresco de las
ruinas, es sin disputa el que ocupa una buena
situación Pan tstas no pudo duse un lugar
más f&amp;vorablc. Edgidas en una altura que domina la comarca, y rodeada de frondosos arbolados que la cercan y rodean, envolvitndola, al
parecer, entre montañas de verdura, no aparece
en ni•clado terrap1tn, sino cake muros esoalo•
nados y aaperpaestos. A travts del l111troso follaje que clarea, 1e entrevtn precipicios profundísimos· hondos abismos donde el ccepúscalo
1
•
sombrea, y donde el sol, con sus rayos, JamáA
penetra. AIU hizo alarde naturaleza de su arte
para vestir con hermosura csta.s ruinas, pues á
una torre que se quebró por la mitad y arrninada vino al suelo, dió á su parte superior, desmoronada, la impresión más pintoresca. Falta de
un traje, de anchos paños con que vestirse, la
envolvió naturaleza en r'IÍstico traje de flores Y
hojas, convirtitndola en objeto encantador, La
otra mitad, que quedó en pie, ostenta , la '\lista
sus salas arqueadas, cavernosas, abovedadas, c:o•
mo gargantas entreabiertas y bocas sin di,rnt.s,
destartaladas. AIH tambitn la rústica cepa Y
agrestes flor-es vertieron sus gracias y maravillas.
Ni aun la porción más retirada de la torre quedó
en ohido, pn•s recibió flotante ropa de yerba
brillante que sirve de velo á los destrozas y
manchas clel tiempo. El remate no está desnulAo,
pues oomo ~beza lleva coronas de arbolado y de
arbados. Así la desgrada hizo l. esta torre lo
que hace i veces á ciertos hombrea á quienes
dignifica: proporcionarles lo que huta entonces
los huo aún falta.
Cierto gentleman hacía observar, en una oca•
1ión, que debí.a vivirse bien en el alc:úar en loa
d{n de s11 esplendor¡ pero que hoy anntajamos
i sus antiguos moradores en algo de que estaban
privados; es á saber~ en que podemos visitar sus
rniaas, admirarlas y hallar en ellas ideal de con•
tcmplación. Equivocábase ese señor, pues que
los que entonces vivían allí, tenían tambitn
iguales goces que nosotros. Con poseer un hermoso y flamante castillo, podían gozar de otras
ruinas¡ no tcnisn más que atravesar d Rhin y
seguir su ondulante margen, para admirar las
magnificas ruinas de Triefcls. Y los moradores
de Tridels de ahora quinientos añt&gt;s, tenían
ellos tambitn esplindidas ruinas que han desaparecido. Siempre las hubo, no lo dudéis, y
siempre, cual hoy, bnbo corazones sensibles que
se impresionaron y fantasearon á su •isia, como
hubo necios que grabaron en vetustos Hstos su
nombre ignoto y la fecha gloriosa en que los
vieron. Menos de mil año■ dosputs de que Adán
hubiera salido del Edén, había, de seJluro, cicerones que, haciendo expresivo y habitual sipo
con el índice, decían á l&amp; manera que ahora:
«Señoras y caballeros: he aquí el sitio en que los
animales tomaron nombre¡ señoras y cabalJ1ros:
aquí está el lugar donde brotó el árbol vedado¡ señoras y caballeros: aquí verán ustedes
los cantos que tru generaciones de excursionis·

tas adornaron con sus uombrcs grabados en hueco, y que formaban el altar de Caín, mina admirable por 111 antigiiedaa». Y dando vuelta, como
ahora, al corro, recofían un ciclo por cada curioso que les escuchaba, é introducían en seguida
á curioseará otra hornada de espectadores,
Ull día de luminaria~ eu el alcázar de Hcidelb~rf, es en Europa maravil)a digna de verse. La
pi11torcsca silueta del castillo, su elevada sitna•
ción á mit•d de la vertiente, cscaGta y densamente vestida de arbolado, sus dimensiones vas•
tas, todo contribuye á que uta iluminación aparezca como otro de los mb sorprendentes cuadros. Es una rarí1ima gala y, por tanto, poco frecuente¡ cuando debe celebrarse, la anuncian todos los diarios y se atesta Heidelberg de gento,,
En esta ocasión éramos cierto amigo mío y yo
101 que tuvimos la fortuna de vernos favorecidos por una de esas sorpresas.
Sobre las siete y media de la tarde sería11, cuan·
do con varios estudiantes americanos atravesáb1moa el p11cnte bajo, bañados por una lluvia
torrencial, y ton,ábamos el camino que forma el
lecho del Nccltu y que conduce á Neunheim.
Estaba el oamino cubierto por densa multitud
de peatones y coches, formando en aonjunto negra y compacta masa qua con dificultad se movía¡ balanoeáadonos en el barro, y envc tempeshd y tinieblas anduvimos así un kilómetro has•
ta poder llegar al jardín de una cervecería que
daba frente al alaázar, donde al fin nos fostalamos-. Nada veíamos del cdifioio, que la lluvia
nos vetaba, ni casi se distingnfan las lfncas de
la montaña e.guida, formando lazos sobre el camino. Era cerrada la noche; mas adivinábamos
á. •ientas laa dirección en que estaba el castillo.
De pi-~, al abrigo de nuestros paraguas, par.i•
monos en uno de los cien bancos que ado•naban
el jardi,o, sirvitndonoi. de pedestal, como los
noventa y nueve restantes á otros tantos grupos
de hombres, varone, y hembras, también pro•
•istos de piiraguas. Veíase vagamente por todos
lados apiñada moltitud, que mejor que vusc, se
adivinaba bajo 110 intcrrnmpido embaldosado
de par.1g11as y cubiertas de coche, De este modo
pasamos interminables horas. Ni una gota de
agua me caía en la cabeza¡ pero formaba yo 1111
ccutro hacia el cual convergían los varillajes de
una docena de próximos paraguas que vertían
por mi espalda helados riachuelos, que de vez
en cuando me bañaban las orejas¡ no pude entrar en calor, ni llegará impacienhrme. Estaba
con reumatismo y se me había dado á entender
que la lluvia era excelente para el reuma. Después he sabido que la hidroterapia sólo sirve
pua esta enfermedad. Había tambitn parvulitas
en sitio tan dañino. J 11ato á mi cara ten fa otro
santo varón, como yo, una niña que recibió, durante toda la lluvia, el agua de las dos caras en
su cuecpo y sus vestidos.
En medio de tal calamidad, esperar alU dos
horas fut un verdadero suplicio; mas la olvidamos prooh.mente á la vhta de la iluminación.
Empezó tata de improviso, como era de prever:
ad suocde siempre con lo q11,e se ha aguardado
mucho, que con ruóu llega opoFtunamcnte cuan•
clo menos se Le espera.

Con rapidu: elictrica,
que 110 dió tiempo de
respirar, aquellas negras
y destartaladas bocu del
alcázar lanzaron hacia
el cielo número illfinito
de rayos lumitlosos y de
colores varios, cuya
-proyección iba siempre
aoompañada de 1111 ruido
semejante al del rodar
del trueno. Y á un tie-mpo mismo, los infinitos
contornos y detalles de
osta magnfiica ruina se
dibujaron con u:trema
precisión ante el fondo
negro de la montaña,
apareciendo iluminados
por encandilado~a luz
centelleante y aolorida.
Durante algunos minatos toda la inmensa fá·
b rica tomó ■pariencia
deslumbradora y de una
masa encendida de llamarada escarlat•¡ las to•
rres proyectaron, sin ce·
sar, en el espacio, delgadas colnmnitas como
ruecas; chispeó el ciclo,
con las luminosas flechas
q11c lanzaban sus saetae
al cenit y que, denián•
dosc de la línea recta,
desoribían graciosa carva al ttrmino de su carrera, para deshacerse y
caer después chisporroteando en una lluvia de
ricos y claros matices.
Lu rojasllamasde fuego
rncognaron su intensidad y fueron apagándo■e gradualmente en el
alcázar, que poco á poco
volvió á SllS negras tinieblas; brillaron, empero,
un momento antes á Ira·
vis de las vidrieras sin
cristales, y reprodujeron
el incendio con la intense impruión misma
que ofrecía el alcáur,
cuando empezó á distin·
guirsc, desmoronada en•
tre sus propios fuegoa,
la enorme hotuera que
poco antes apareció encendida.

FIESTA RELIGIOSA

ALTAR Df;I.. TfáMPLO De,. .. ENSERANZA DONOe SE f!:FECTUO l!t. OOM/NG/0
ULTIMO t.A FIESTA DE 1.08 ARAQONESES EN HONOR DEI.A VIRGl!N OEt. PILAR

Y mientras teníamos en ella pegada la vista,
mientras aún la admirábamos, rodeósc de rep&lt;n•
k la vasta n~ina de nube Botaute en verde llama
-.aporollf, siempre creciente, seguida de purpirca luz. Trocóse luego ca armónicos colores que,
cual matices de luminoso prisma, envolvieron
m11y pronto los vastos contornos del edificio.

FIESTA REI.JQIOSA, - SIICEROOTES OFICIANTES EN I.A FIESTA ARAGONESA DEt. Plt.AR DE ZARAGOZA

Iluminado to1mbitn el puente, lanzaron á un tiem•
po la multitud de barcos en ti anclados, fuegos
artificiales varios y manojos de candelas roma•
nas de bombas, centellas y roses que, á profusión
csp:Ucidas, hacún !'4s plandcccr el cielo.
V,astísimo es el espacio en que está emplazado
el alcázar y sólo separado de la fonda por anchas y majestuosas gradas de piedra: allf pasamos gran parte del dfa paseando á cubierto de
los hermosos árboles que sombreaban avenidas,
-y de los bosques del denso follaje, Un sitio hallamos de parllicl!lar encanto, ornado por anchoa
bancos y por una mesa de pino. Sentlimonos con
intento de sorber, con fruición, una espumosa
cerveza, y ver dar vueltas y revueltas á los pa•
scantes.
Y dije de intento para sorber un cerveaa, pues
apenas tocó el borde de la copa á nuestros labios.
quedó vaciada de an solo sorbo. Daba allí una
orquesta deleitosa mtísica todos los mediodías,
y concurda tanta &amp;ente, que no quedó banco vacío. Rara cosa obserY11mos: no se vcfa un pordiosero¡ bien compuestos papás, mam.is elega11tísimas, mozos, señoritos, niñ06, todo el mundo
vestido á la moda última¡ acá y acullá había es•
tudiantcs de la uuivcrsiilad ú oficiales galonea•
dos y con brilla.ntes uniformes, profesores de pelo gris, y ancianas que hacían calceta, 6 u:tranjeros de cultos modales. Cada cual tenía frente
;i Ri su vaso de cerveza ó su taza de café, su botcJla de vino ó su humeante plato. Conversaban
los scñore!&gt;, las damas movían á. compú el abanico y hadan ganchillo ó bordaban.
Daban los estudiantes turon!ls de uúcar á sus
perros¡ diso11tían aoerca del duelo y explicaban
suertes de esgrima con sus Bexibles juncos. Reinaba por todas partes la animación y la alegría,
el bienestar y la sencillez. Bul Han en los árboles
los nidos de pájuos, y hormigueaban en las víu
los revoltosos muchachos. Por ocho céntimos
diarios ó un billete de familia que cuesta sólo
dos pesos, podh adquirirse un asiento para toda
una estación en aquel grato rinconciUo y gozar
all í. á su sabor, fresco, sombra y música todas las
tardes de cada día.
MAR K TW-A III,

�A MI PADRE
N la lejanía, por la loma
del camino real ensom•
brecida por la iuci•
piente noche, se ade•
lantan, en la cuesta aba·
jo, muy despacio, como
cansados, como tristes,
el viejo mayordomo y
~~~~-gi sus yunteros que vienen del barbecho, el sarape y la garroclu. al hom·
bro, á la grupa de las bestias que balando su mancera, vienen, fieles á la vereda, moviendo acomp-asadamente las teslas trabajadas y dóc:iles, como
si en el símbolo de sus afirmaciones constantes
quisieran acatar eternamente todo humano man•
dato.
Entre el rústico caserfo, esfumado poco á poco
por et &lt;bello agoaizar&gt; del día, se deslizan los
rebaños impacientes, camino de sns chiqueros,
balando en inarmónica dulzura, mientras los pas•
tores, eon un crío recién nacido bajo el brazo Y
una Jugareiia canción en los labios, abren las
trancas de la corralada1 donde la turba, neniosa
y descomedida, se precipita buscando el último
rincón.
En el encinar cercano á la inmensa vega que
se pierde allá lejos abrazando á la colina, ·u acallándose el diurno susurrar de lu frondas, mientras un desordenado trinar de los gorriones, que
rnolotean incansables alrededor del ttjocote
añoso, donde han plantado sus lares, salpH:a el
silancio del campo con su algarabía,
Tal cual tórtola reza en el bos.:aje su o.ración
doliente, en tanto que el murciélago V el buho
se lanzan á la vida.
Junto á la era, la tltima c:arreta que torna de
la siega ha descansado sus dos brazos tiesos y
rendido sobre la tierra, y el carruo vase al pajar
por ta cena de s11s retintas mulas, las que dere•
chamente se dirigen al regato, donde, del agua
desli:i:ante, apuran el insabor delic.ioso.
El enorme portón de la troje ha sido encadenado por el garrido jacalero, qllienllaves en mauo, viene cerrando itaneros y tapancos, al propio
tiempo que el amo don Rodrigo, administrador
de la hacienda, aparece por el terraplén de la
presa frontera á la casona, caballero eo. potro
alazán alzado y violento, cuyas riendas pone: en
manos del mozo de: estribo, qoe recibe la caballerf.a sombrero en mano y con respetuoso talante,
Ha concluido el día. Ha cesado el trabajo.
En sus rústicos albergues los peones charlan y
descansan al amor del hogu.
La solemne paz de la noche se ha hecho en la
campiña.
Bajo la portalada, frente á la era, el dueño y
s,ñor de la heredad medita triahmente.
-¿Cerraste el pajar, Soledad?
-Sí, seiíor amo,
-Ya sabes que nadie ~ebe dormir alU. Mucho
cuidado, Soledad,
-Si, seiíoramo.
-Recoge las llaves del apero y de las trojes.
Que les den bien de cenar á las mulas de carga
que mañana van á la estación y es larga la jor.nada.
-Sí, señor amo.
- - Tapa la trilladora, José, que hay nubes por
d S11r y no sopla viento; y tú, Justino, llha.te al

portal de la herrería los arados qH están junto
al horno.
-Rodrigo: que vengan los mayordomos Y va•
mos arriba.
El viejo venerable de barbas muy blancas, tl
respetado señor de aquellahacienda,el amo que·
rido que demostrara siempre una tranquila felicidad y an&amp; fortaleza incomparable, estaba pre•
ocupado y abatido.
¿Por qut?
El caporal me aseturara, 110 ha muc:ho, q11e el
stiior, que hacía tiecnpo no recorriera el mont~,
(!lera á él poco ha, donde estuvo largo rato mirando los piuares en la hondonada, y el robledal,
respirando con la boc:a muy abierta, mu y abierta,
las de aquel monte auras resinosas y salubres; V
j1uánme que el señor uo había desplegado los
labios en todo el camino, con ser tan larto, ni
para reprender siquiera á los vaquerillos de la
ranchería, que apacentaban su■ ganados n:ás acá
del lindero de la finca,
El viejo mayordomo Domingo, el sabio empírico del terruño en achaques campiranos, el que
se cTiara con el señor amo en los años mozos,
también decía á su gente el último día de raya:
-El amo no está enfermo y anda triste. ,Qué
tendrá el amo?
Y un retador anciano contestóle:
-Ayer, don D:&gt;mingo fat á MavaU á ver el
riego. Venía llegando por todo el cai!.o regador
desde alJá arriba, de la toma de agua, y seguido
se paraba y no más veía, veía¡ pero más al ag11a,
y al llegar á Ja milpa en la ladera me preguntó:
-Oye, Martín, ¿qué tú trabajaste cua.udo hici•
mos este caiio7-Sf, señor amo.-icuándo fué?
-Al año de que murió el amo grande.-Y lcoil.n·
to tiempo tardunos en bacerlo?-Creo qne tres
años, señor amo.-Tres aiios, murmuró, tres años.
¿ Y en la presa trabajaste?-En la del Venado,
sí señor, y en la del Salto también, cuando su
merct se enfermó de gravedá porque madrugó
mucho y se asolió y no fué á comer i la casa por
estar tapando la compuerta del Venado, señor
amo.
Y el viejo regador concluyó diciudo que juraría que al señor se le arrasaron los ojos de lá•
grimas contemplando la sementera reseca, qoe se
mojaba, que se empapaba con el riego del agua
que veoía desde muy lejos á íertilizar aquella
tierra, antaño ingrata é infecunda.
y el mayordomo, ante semejantes noticias,
eavilaba:-EI amo no está enfermo y está triste .. .. ¿Qoé tendrá? ....
José Antonio, el vaquero, tambien dió so parecer. La otra tarde, en d establo, el amo, q11e
nunca acariciara á las vacas, las hiciera caricias,
y á los becenos también, y él mismo, con sus
propias manos, amarraba el orfo de la Mimí, su
consentida, por ser amorosa no digo con sus hijos, s{ que con los huérfanos que le daban, y bebió leche espumante, calenUta todavía y ainarró
¡ las •acas en la pesebrera, y antes de regresar
al Salto, se paseó por todo el establo y fué 1111 jacal y él mismo lo cer.ró, y ya de nochr, atrás de
los macheros de las terneras, se dió i mirar in•
tensamente, incansablemeute, como si fuera el
último día qne las viera, aquellas vegadas de
San Isidro, G11adalupe y Dolores, que se tienden

entre: .dos tomas largas, desde el ajeno solar hasta
donde la vista alcanu.
Por último, don Rodrigo, el administrador,
me aseguró que el amo, despa.h de interrogarle
una pasada tarde, sin cesar, sobre cnindo habían
hecho tales"obras y cuáles fueran las cosechas
en años de bouanza á la postre de los trabajos
que emprendiera, se había quedado de pie, recargado sobre la mampostería de la presa de la
casa, donde tercamente contempló tierra y ciclo,
y protestó Rodrigo, bajo su palabra de honor,
que á estas mis cerca, que uo en lo alto de la loma de euh:eote, habda ratificado s11 idea de que
el señor. llorara, que se llevó el pañuelo varias
•eces á los ojos al extasiarse en el trigal de la
veg,, como nunoa verde, com.o nunaa grande, como siempre hermoso.
La gente del lugar comentaba el caso sigilosamente, y la especie h1é rodando, rod.a ndo por los
contornos donde era el amo de la hacienda querido por su noble corazón¡ estimado por sus letras, q ne no eran pocas dado s11 carácter profesio•
nal, y por su ciencia de campo bien sólida, como
apoyada en los libros y fortalecida en luengos
años de labor en la 6oresta.
Por li», aquella noche llegué al cabo de las
singulares pesadumbres del amo, quien, para con•
suelo de su mal, me regalara con su confidencia
digna de respeto y loa por sinc:ua y hermosa.
Habló solemnemente. Yo guardo en mi almario h. esencia de su discurso, como deben atesorarse, para constante recordación,lasde un uoble
caballero ejemplares acciones de bondad alta,
rara buena fe y amor inmensurable,
Vendía su hacienda¡ á ello le obligaban suseufermedades en creciente ahora por el rudo trabajo incesante de tres lustros, y por ana ancianidad incipiente, que dejaba ya sentir sus efectos
de: cansancio y desaliento.
-Debo pensar, me dijo. que pronto he de marcharme, y que si legara á mis hijos estas tierras,
fructíferamente indivhibles, habrían de resentir
serios perjuicios. A ninguuo de ellos llamó Dios
por esta senda que ha sido la vida mía, por lo
que veríanse (orzados á mal negociar este patri•
monio ó á mal administrarlo, y un padre debe
mirar, más que su dicha presente, la fu-tura de sus
hijos. Eso s{: aquí dentro, muy hondo, abrigo la
penosa idea de que quieu se lleve mis tierns, se
llua también mi vida. , ....
-¡Oh, sí, no lo dude usted, amigo mío, no lo
dude! . .. ... Pero, dígame: ¿no cree que ellos me
lo tomarán en cuenta?
-,

.. ....... .. .. .. .
,

-Pues con eso tengo pa.ra morir tranquilo. Los
padres no tenemos mejor premio que el rec11er·
do y el amor de nuestros hijos.
Yo comp.r eodí su legítimo dolor,
Despreoderse de un golpe de aquel terruño
que: lo vió nacer, que lo vió crecer al amparo del
anciano padre de quien heredara bouor V fama¡
despedirse: para siempre de un pasado dicho!o
que estaba ickntilicado con esos llaJJoa y sementeras qoe él fertilizara¡ con esas presas y caminos que él hiciera; con ese rfo en cuyas linfa
se bañara bajo el sol allá en aquella dulce j11vtn•
tud pretérita de encantadoras remembranzas¡ de
cir un adjós eterno á esos montes habladoras y
elegantes qu~ le vieron vag.ar por la maleza, es-

•

copela al hombro, solo, con su optimismo triunfal
ó en el fiel retinto que ahora conservara muerto
para perpetua memoria sobre la puerta de la tro·
je; dejar pan siempre su casa, sas ganados, sus
arados, sus riscos y remansos, era algo prolundamente dramitico y trascendente para el buen señor~
Ya nunca pasaría á caballo por los barbechos
húmedos y esponjosos, ni go:i:aría con el murmullo ac:ariciador de los maizales, ni con el vaivén
de los áureos trigos barbados que-, á ímptrio del
aire corriente, moviéranse lentos ó aoelerados con
la parsimonia de su consciente valor, ó con el
alegre desconcierto de sus beso ■ fecundos.
Jamás, en el resto de sus días, escnclu.da '.arrobado el chirriar de las carretascolmadasdemieses atravesando la veuna; ni almorzaría en la
milpa como hiciera tantas veces para no perder
detalle de la siembra y de la siega; ni se extasia•
ría, de hoy en más, con los variados d.ivinos ere·
púsculos que se divisan desde d lomerfo, al retorno de la ordeña.
Tal pensaba yo para mi sayo, cuando, después
de su desahogo, se levantó el majestuoso anciano, cada vu más dolido y escéptico, y fuese al

balcón afortunado que contemplara i todas horas aquel horizonte de ensueño.
Después, u:lendiendo su mano trabajada: cAllí,
-me dijo,-allí está la mitad de mi vida; na usted ese hermoso paisaje&gt;.
!Oh, sí, lo era.
Desde el cimiento de la presa que plantara su
contrafuerte á nuestros pies, basta la cañada imponente, ornada de enhiestos encinares y floridos
madroños que se alcanzaban i divisar como una
gran boca abierta en el confín, se extendía el
manto dorado de los trigo■, más cartados de grano que nunca, secreteando co1uetamente al d6bil impulso del relent,; caricioso que arribara
del Sur.
Eumedio á la vega caminaba, se iba á la vera
del rfo, al presente recto como antaño tortuoso,
el boyero Albino, quien, cerrado su corral, diri·
gfase á la casuca paupérrima, escondida en la
barranca.
El último ragador volteaba el recodo de la
hortaliza rumbo á su rancho que á medias fuera
propio. en tanto qoe arriba, de la casa del mayordomo, se escapaba una melancólica tonada
regional, y oíase, muy dulce é impreguado del

&lt;sabor de la tierruca&gt;, el rasguear de la vihuela
qne preludiara el acompañamiento de una cha•
rra cancioncilla.
Aquel hombre, enérgico para la lucha y valeroso en la peaa y las miseriu, sintió, en esa
hora de recogimiento de la Naturaleza, la mis
trande de las amarguras que hubieran lacerado
su alma.
Y o le vi acogerse al cielo con una mirada que
parecía plegaria¡ yo le oí, suspirando con un hálito tenúsimo, prohijado en la fibra más sensible
de su corazón y, al fin, después de quedarse absorto, como alelado, como inconsciente, en el
amplio horizonte de su heredad, consoló su desgncia con su llanto, callado y triate .. ..
Lloraba, tal vez, soñando en un n11evo y engaiioso amanecer¡ qufai añorando los tiempos idos
para siempre, ó pensando ¡Dios sabe! eo la muerte como última esperanza .. . .. .
Aquella divina tristrza del amo, simbolizando
la supremacía del amor paterno sobre el propio
egoísmo, fut la mejor reliquia que heredaran los
hijos del viejo dueño y señor del amado terruño.

CONFERENCIAS

los diversos órdenes de la acti•idad nacional
(¿acaso en Pads asisten las académicos cuando
disertan Mauclair ó Remy de Gourmont?); pero
error seda no tomar en cuenta el otro públiao,
el que comenta sin concuarir.
Se ha afirmado por -voces autorizadas, y basta
ha lle¡!ado á decirse por la p•ensa, que oingana
otra generación mcxicaoa anterior habría podido presentarse tan de aúbito, revelando facnl·
tades y cualidades qoe le eran desconocidas
6 insospechadas. Por mi parte, debo declarar
que, si me atrevo i hacer el elogio de las
conferencias, habiéndoaeme dado participación
en ellas, lo arriesgo escadado en mi calidad de
cdranjero (&lt;extranjera por cuestiones de geografía política&gt;, pues nuuca me he sentido extranjero en la América española, entre compañeros de esfuerzo y estudio), y claro está que, al
referirme al gropo homogéueo de cooferenciatas,
hablo solamente de los mexicanos.
La principal facultad por ellos revelada es, á
mi ver, espíritu filosófico, Filosófico, si se quie-

re, en sitnificación más exteusa de lo que es
uual; espíritu capaz de abarcar, con visión personal ¿ intensa, los conceptos del mundo y de la
vida y de la sociedad, y de analizar, co11 fina
porcepc:ión de detalles, loa curiosos paralelismos
de la evoluoió11 histórica, y lu 'fariadas evolu•
cioues que en el arte determina el inasible ele·
mento individual.
En 1,llobo, pues, la facultad artística de los con•
ferencistas, no en menor grado revelada, dentro
de su espírih1 filosófic:o, no porque la considere subordinada, sino porque la estimo como
algo más que simple potencialidad creadora, de
imaginación y sensibilidad (que el vulgo sude
ju:a:,ar casi sabconsoientel : como una facultad
elevada á la altura filosófic:a por el poder de sin•
tetización v desarrollada y afinada meroed á la
capacidad crítica. ¿No es axiomática ya la ver•
dad de que todo arte elevado arraiga en la filoso•
Ha? ¿No es evidente que el cultivo del arte
exige percepción crítica? Brillantemente expresa
Osear Wilde que el espíritu crfüco es hijo del

lJ

N esfuerzo consciente, una la·
bor de estadio, una manifestación de personalidad: eso
ha sido la serie inaugural de
conferencias, primicias de 11n
vasto proyecto, organizadas
por el grupo más selecto de
la ju venlud intelectual mexicana, constituido en
Sociedad y celebradas del mes de Mayo al de
Agosto. Imposible medir, apenas cerra.do el pri•
mer ciclo, la importancia que haya podido con•
ctdér'sele, pues en nuestra América los públicos
so.n tan lentos para da.rse cuenta del valor de un
serio empeño como rápidos para dejarse deslumbrar por .el esplendor sonoro. El público que concurrió á estas coJJferencías fné, siu duda, heterogéneo, y lejos estuvieron de formar su mayoría
los elemeutos reconocidos como dirigentes en

lsrnllo FAB.EJ.A.

Septiembre de 1910.

�en la Elegia en me111ol'ia de Othón¡ y Alfonso Reyes, que se ha inspirado
arte griego, y recorrieodo h. historia de la crítica-por ejemplo, en la vasconstantemente en asuntos griegos, desde la Oracíón pastoral huta loa sota y eradii;a obra del profesor Saiotsbury,-se advierte que m:achos de los netos á CMniu, que recitó en la última velada de esta Sociedad de .Con/e•
lugares prominentes los ocupan artistas creadores: Aristófaou, Horacio,
rencias.
Dante, Lessiug, Gcethe, Coleridge . ... . .
Acaso por ser este el pri111er ciclo, y sin que los autores pusieran
Ademh, Jiu- disertaciones de los jóvenes han ofrecido interés de nove·
en ello es¡&gt;ecial voluntad, las disertaciones abal'oaron demasiado: así, Caso
dad: ha11 renovado en México la conferencia, desligada del propósito in·
recorrió toda la filosofía de Nietzsche; Valenti toda la historia de la cdmediatamente didáctico y del cariater cficial¡ y han tratado lema de actuatica¡ Aoc'Tedo toda la evolución de la arquitectura. La necesidad de exponer
lidad ó de interés inagotable: la personalidad de Carriére, singular como
generalidades, cuando se abarca toda la extensión de un asunto, limita el
pocas en la pintnra oontemporánu, faé estudiada por Alfcnso Cravicto en
campo á la. ex posición de conceptos propios. Esto, no obslu1te, cabe ase•
Europa, frente á la obra viva J fresca todavía para la díscu!iión; la filosofía
gurar que los trabajos de que hablo ofrecieron puntos de vista. intercsaotes.
de Nietzsche, fuente de derivaciones proteicas y de controversias, fué preSeñalaré, brevemente, dos:el finaldelaconferencia de Acevedo contiene, en
germen, la solución del problema arquitectónico en la América española que
FIEST A SOCIAL
debe alcaw:ane -por el estudio de las condiciones de necesidad y gusto que
determinan las formas de la.a oonstrncciones domésticas, como también de
los elementos aprovechables de la tradietón colonial , interrumpida ya en
nuestros -países, por dcsgncia. Nada más s11gestivo qne su credo de artista

Repi,esentación de una comedia en la casa del seiiol' profesor Manuel
Sánchet., con motivo de sus bodas d-e plata
sentada en hábil síntesis por Antonio Caso; el trabajo de Rnbtu Va!cuti,
sob11e la evolución de la crítica fut tanto más oportuno cuanto que basta
este momento pretenden aquí historiar esa evolución los rezagados en Taine., si acaso á él llegan¡ la arquitectura domtstíca, cuyo desarrollo recorrió
el arquitecto Jesús T. Acevedo, es asuuto apenas desflorado en México¡ y no
el Edgu Poe fantaseador y sentilnental que im,gin:an los ltdorcs vulgares, mal guiados por la scudocrítica, siuo el le.t.ílimoEdgar Poe, artista sabio y conquistador de nn nuevo mundo estético, fué exultado por Ricardo
Gómu Robelo.
Fácil es medir la suma de labor que representa el abordar tales cuestiones desde tales puntos de 'Tlsta, en quienes profesan la absoluta seriecbd
del esfucuo intelectual, despectiva b.acia las imposiciones ambientes,
Bies es cierto que este gcnpo j11venil ha lotrado disfrutar de las venta·
jas de la más moderna y amplia cultura que ya se abre paso en México. Lo
anima el e!O,p{lritn de independe11cia, y no se aferra á niog11Da secta literaria
ni filosófica. Sin embargo, en nna de sus tendencias típicas, puede reconocérsele como continu.ador de la mejor tradición de la cultura mexicana.
El amor á la antigüedad clásica, que se 1J11J1Üene vivo en toda una serie de
intelectualidades mexicanas (Ignacio Ramírez:, Ipandro Acaico, ViJlil, Paglza, Casasús, c:l mismo Gtttiérrez N.ijera en sus Odtu1 breves, Othóo, Ur11etal,
reaparece en ellos con nueva fnen:a, tan sincero y reverente hacia las
obras originales como atento á la porle11tosa labor de reconstrucción que,
iniciada por los alemanes ( con la enojosa demolición prevía del edificio de
falsedad consolidado por casi q11ince siglos), ha interesado á los mis altos
esp(ritus de la época. Y es ju1to hacer -aquí mención de oh:os dos miembros
de la falange jnveoil qu.e comparten, co11 los conferencistas mencionados,
las aficiones cl.bicas : Rafael López, que ha dado excelente maestra de ello

FIESTA SOCIAL

Excursión de los Artistas Mexicanos á Xochimifco

constructor.
cEI mejor elogio que de la vida poda111os hacer, dados nuestros cita•
dinos modos de vivir, consistfrá, desde l11Cgo, en el aspecto Y en el espírito de nuestra cilldad, que será ltuninosa y alegre, variada, rica en color,
expruiva y soJcmoe, si nosotros somos capaces de vivir luminosa, alegre T
solemnemente. Ya veis pues, señores, que caando solicitaba de todos vos•
otros el donativo cordial de vuestras almas para preparar el advenimiento
de nuestra mansión idul, no hacía más que reclamar, como arquitecto, los
materiales i111palpables, y, por lo tanto, los mis valiosos con que las uia11.os
veneral&gt;les de loa artistas de otros ticU1pos solían trabajar en el 5iJencio
de su corazón, antes de pasará la Uannra ó á la uiontaña que los dioses
elegían para que en ella se edificase el rumoToso nido de los hombres&gt;.
La explicación dada por Ricardo G6mez Robelo del espíritu de Edgar
Poe, señal•ndo en él los rasgos esenciales del idealhmo trágico de los
griegos, es 1111 hallazzo, aunque el principio parezca sobrado desgosa. Nadie, en verdad, osada afirmar que es un heltno el cantor de Ligeia, el caen·
lista de Assignation, en quien lu cualidades mb exlraordinarias de la ima·
ginación teutóoica aparecieron sintttiz1das por primera vez tan exclusivas

FIESTA SOCIAL

Concurrencia á la fiesta de las bodas de plata del scñoT p.tofcscrSánchrz
y plenas dentro de una sola personalidad, y de quien deriva toda una litcrah1ra; y oo es esto lo que quiso demostrar Ricardo Gómrz; Ja semejanza de
Poe con el espíritu trágioo, tal como la euticndc Nietzsche, cons~te en la fuer•
u 111oral que acepta el dolor y lo presenta pnri6cado,escapando así al sentimentalismo rgo(.s ta de gran parte de la lírica moderna.
No continuaré exponiendo caanto me sngirren estas confere11cias, pues
Jaaría interminable este rápido apnote. La labor iniciada es promesa de
esfuerzo mayor: esperamos que lo realice la juventud mcxicanaa.
México. 1907.
PEDRO liEHUQ01!Z UtutRA,

Del libro cBoRAS

D I!.

E s:ro o10&gt;.

r=lesta Social

Una escena d u rante la fiesta de las bodas de plata del señor pcofcsor
don Manuel Sinchez

El señor profesor don Manuol Sínchez y su digna esposa, con el objeto de festcju el vigésimoqainto aniversario de su 111atrimonio, organizar on
una hermosa fiesta que se efcch16 el miércoles último en ta reaidencia de
los scñous Sinchez, sita en la tercera oalle de la Ribera de San Cosme.
El programa de la fielita fué snmamen1c variado-y ameno; se hizo música, cuyo desempeño estuvo i cargo de dístinpidos virtuosos. damas y caballeros;st representaron varias comediu, se sirvió nn snculcntoclnncht y
se bailó hasta las pri111eras horas de la mañana del día siguiente.
En la presente pLua publicamos algunas escenas de la hcr111osa fiesta,
las cules debe111os , la amabilidad de los señores anfitriones.

Con el objeto de rendir u n homenaje de
g ratitud á Gerudo Mu rillo, a lma de la Sociedad d e Pintor es y Escu1tores mexicanos
y organ izador de l a p rimera exposición de
la misma, los socios organizaron un d ia de
campo, q ue se efectuó el domingo último en
Xochimilco. }fo l.a p resente plana pub licamos alg unas escenas del aoiJnado paseo.

Canoa e~ l~ gue los artistas hicieron el vl~je por el lago de Xochimilco.- G rupo de miembros de la sociedad
que 11s1st 1eron al día de campo,-Los artistas en la ~anoa.-Ovaci6n á Murillo en Xochimileo.- E I banquete ·

�~ EL CENTENARIO EN LOS ESTADOS ~

e:

ESTELA DEL PRODIGIO
Aromaban las yerbas todas
Con aroma de santidad,
Y el Kndero se estremecfa
Bajo el orvallo matinal,
Cuando á s11 retiro del monte
Se tomaba San Gandián,
Tañía en la gloria del alba
Una campana oelestial 1
Y el alma de las yerbas iba,
Trémula de amor y humildad,
A juntarse con la campana
Por la senda llena de pu.
EsUbasc una molinera
De su molino en el umbral:
En la cinta tiene la rueca
Y en los labios tiene un cantar. ·
Aquel molÍllo el ermitaño
No lo había visto jamás.

La pri.accsa peinaba sus cabellos,
peinaba sus cabellos de oro fino,
distraída, mirando vagamente
, travts de una ojlu del castillo:
la sementera en~fruto,
el pol..-oso camino
por donde transitaban los gitanos,
6, m1sc111l1ndo rezos, los mendigos,
6, cubiertos de conchas y de tierra,
los peregrinos,
[los barbudos romeros que de Italia
tornaban bajo el rudo sol de estío];
ó bien, al ahorcado
de ayer, que de una almena del vecino
atalaya mohoso,
pendiendo está, gt:sticulante y rígido,
proyectando en el muro sa sombra,
absurdo y ridículo.

-Molinera que estas hilando
A la vera de tu heredad,
Qoieres decirme, si lo sabes,
Adónde este camino va,
Que me basta á desconocerlo
De una noche la brevedad.

La princesa peinaba sus cabellos¡
con la siniestra, asía.los,
oblicuando el haz rubio
hacia el rostro bellísimo,
y en la diestra tenía
el peine de marfil, pálido y liso.

-A la cueva de un penitente,
En la hondura de un peñascal.
-Nunca falte lino á ta rueca
Ni verdores á ta linar,
Ni á las piedras de ta molino
El agaa que impulso las da.

La princesa peinaba llistraída,
peinaba sus cabelJos de oro fuio,
pensando: cSi viniera
el joglar de enca.r oado jaboncillo,
de calzas verdes, caperuza negra
y sonoro laúd ... . &gt;

La bendijo el santo ermiuño
Y se alejó con lento andar.
Cuando llegaba á su retiro,
Hdló que un viejo con sayal
Leyendo e!taba en un infolio
Sobre una piedra del lÍlldar.

Por el camino
segi:iían transitando los gitanos
de obscuro rostro antiguo.
Y en los hierros del puente,
del puente levadizo,
y en los sillares,
y entre los riscos,
palpitaban con vaivenes espasmódicos
y sumidas en sus éxtasis faquíricos,
lagartijas con coraza de esmeralda,
semejando pigmeos cocodrilos.

-Ermitaño que penitencia
Haces en esta soledad:
¿Cómo llegaste á mi cabaña
Donde nadie llegó jamás?
¿Cómo el roble que ayer nacía
P.uece cien años contar?
El penitente ab:ó los ojos,
Inclinados sobre el misal,
Y saludó haciendo tres cruces
Con reverente cortedad,
QllC en sueños le fuera anunciado
El retorno de San G11ndiáu.
-Padre de la barba florida
Por tres siglos de santidad
Desde que oíste d ruisefio;
Primaveral y celestial,
Cinco ermitaños hemos sido
De este monte en la austeridad.
El santo sintió del milagro
El hálito ardiente en su faz,
Y bajo el roble, que de rosas
Se cubría como un rosal,
Vió que dos ángeles estaban
¡Una sepultura á c-avarl. . . ...

La princesa peinaba sus cabellos,
peinaba sus cabellos de oro fino.
AMADO NERVO.

5

~~

Ha tocado esta vez ocupar su lugar en e ta secci6n á la Perla de Occidente, la ciudad de Guadalajara, le. que, como era de esperarse, festej6 el
centenario de la Independencia de una manera brillante y muy digna de la
merecida fama de que goza la bella y grande capital de Jali co.
Durante las fiestas de Guada)ajara, hubo regatas, combate de llores, inauguraci6n de mejoras materiales y monumentos conmemorativos y ceremonias, todas ellas de la mayor i mportancia.
En la presente plana publicamos fotografías de algunas de esas fiestas,
las cae.les fotografías darán una idea, siquiera sea aproximada, de lo que fae·
ron los suntuosos festejos.
En vista de que tenemos en nuestra mesa de redacci6n vistas é informes
relativos á las fiestas del centenario en le. mayoría de las ciudades de i mportancia de la República, y como la publicación de todas ellas requeriría de•
masiado tiempo si continuáramos publicando una ciudad en cada número,
• hemos decidido publicar dos planas dedica-0as á esta secci6n, y tratar en ca ·
da número dos 6 más ciudades. De lo contrario, cuando publicáramos las últimas fotografías, carecerían por completo de importancia por lo tardías.
En este número nos ocupamos de Guadalajara. y de Tepic.

DIALOG08

La Princ:esa Peinaba ,u-cabell

.JALISCO

Ella.-Hay en el mar una pasión eterna
y siempre está gastándola y no acaba¡
hay en el mar 11na pasión eterna
que, sin saberlo yo, me hace s11 esclava.
EI.-Hay en mi pecho una pasión furiosa
y siempre estoy canUndola y no acabo¡
hay en mi pecho una pasión furiosa
qur, sÍll saberlo yo, me hace tu esclavo.
Ella.-¡ Mira las olas!. . .. Apaciblemente
solicitarme, en su vaivtn, las veo;
salta la espi:ima á acariciar mi frente
y me estremece el viento del deaeo.
El.-JMira mi sangre!. ... En oleadas anchas
siempre en vaivtn con tu mirar la tienes;
si la mirada sobre el mar ensanchas,
.sube caliente á destrozar mis sienes.

MADRIGAL

Ella.-De las historias que la mar me ci:icnta,
ni st el principio ni sabrt el fuial;
agita sus espaldas la tormenta
y me sirve de fiesta el temporal.

Bendito el sol que besa y que colora
tu cabellera de oro,
cuando en la a zul mañana brilladora
das al aire el tesoro
de tus rizos más rubios que la aurora.
Y bendita. la estrella
que ha dejado su huella
de t ran P.arencia Luminosa y pu ra
en tu rosada frente,
que tiene la magnífica tersura
del apacible lago transparente.
Y bendita la brisa
que al posar su caricia en los claveles
de tus labios-más dulces que las mielesIescucha de tu risa
los sonoros y ulegres cascabeles !

EI. - De las tragedias que mi amor te cuenta,
sabes la cansa y sabes el fioa.1¡
cuando sopla en mis ..-enas la tormenta
esquivas con la mano el temporal.
Ella.- Porque me tiene el niar tan regalada,
se me ha hecho el alma blanda á sus amores¡
cuando clavo en sus olas la mirada,
tienen un dulce resbalar de flores.
EI.-Porque el amor me tiene tan cogido,
se me ha hecho el alma á toda cosa fiera;
cuando miro tu seno apetecido,
me gustaría arder como una hoguera.
Ella.-El mar no envuelve nunca y siempre Lla•
compañero de todos los placeres,
parece, á primo dí,, que derrama
una charla amis1osa de mujeres.

MONUMENTO A /..OS Hl!l'.OES DE /..A INDliPENOE.NC I A
ElffQfOO EN QUADA/...A.JARA

lm•:

EDUARDO DE ORY
El-EQANTE AUTOMOVII. QUE TOMO PARTE EN El. COMBATE OE FLORES EN QUAOIH.11,JARA

El.-Mi amor no llama nunca ysicmpreenvuelf ve:
del placer absoluto compañero,
mañana, tarde y noc:hc, se revuelve
como un tormento solitario y fiero.
Ella.- Y cuando quiero echará manos llenas
flores encima de ti, el mar las toma,
y si le pido lirios y azaocnas,
montones de ellos á mis pies desploma.
El.-Y si besar te quiero á boca llen1
caen mis besos cneima de ta cuello·
'
y Sl me besas t6, dulce y serena, '
tus besos con los míos atropello.

.

Ella.-Tií estás todo en el fuego modelado,
V el mar es 1610 un gran amor sin nombre.
EI.- El mar es como un hombre idealizado,
Y yo soy como 11D mar con labios de hombre.

-Seguían disputando, cuando el viento
llevó á sus labios los cabellos de ella •
- sobre la blanca paz del firm1U11ento '
risa de fuego, resbaló una estrella, '

RA.MON DEL VAT. LE,lNCLA.N,

ED UARDO MARQUINA ,

l.oloS lfEQATAS !éN l!l. " AQUA AZUi.."
FIESTAS •N QUAOA/...11,Jll"A

OARlfOS QUI! TOIIAlfON PARTI: EN IEL COMBATE DE PI.ORES EN QU ADA/...A,JARA

�EL CENTENARIO EN LOS ESTADOS

Las Fiestas del Centenario en Trieste

TEPIC

Como si el viento, a~itando las 011das del mn, trajese en sus a l■ s el
murmullo de músicas lejanas, así repercuHó en esta remota ciudad el eco
entusiast• de las glorioaas fiest as mexicanas,
Era el 15 de Septiembre, y haciendo á 1111 l•do la nostalgia de la patria
ausente, ale¡!róse mi corazón eutraodo ro el n¡!ccijac!o rtciDto ,n que iba
á festejarse el primer ceuteoario de la Iudep,ndtucia de Mliico.

Ainó Ackté

A celebrarlo habíanse reunido muchas distin¡!uidas personu, entre las
cuales figlll'aban , en pri mera 1'110 1 el i lustre señor cPcde~tá&gt; y su di&amp;tiDguida. señora, la insigne poetisa austriaca señ ora La croma, y d presidente de Ja
Cámara de Comucio y l os honorabl es cón 1ulu de las n¡: ú blicas americanas y Jo9 representantes de la puma y altas personalidades de la bauca ,
comercio é indus tria, y para dar más encanto á la fiesta, bellísi mas y elegantes damas de esta simpática y hospitalaria Trieste.

Ainó Ackh!, lirio del Norlr,
Aiuó Ackté. gran rosa-té:
sueño de los fiords, consorte
de los vikiugs. Alnó Atkté

Los organindores de la fiesta , el honorable señor cónsul de Méiico En
esta ciudad, profesor José Smerdou, su amable espo&amp;a y 111 btlJa h ija, haciendo perfectamente los houorea, reci bíui á 1011 stiiores invitados.
El salón estaba radiante de luz¡ en el escenario, bellamente 1doruado
cou plantas mei icanas, b111deras tricolores y bombillas cJéctricas, se destacaban los retratos de H ida.lgo, del presidente Por lirio Díaz y del emperador Francisco José.

Ducal armiño de Suecia,
flor de hielo, albllt'aS de
las inmortales de Helvecia
ojos de azur.-Aíoó Ac klé,
En su garganta de cera
esconde al ruiseñor que

Dió principio el concierto tocando magistralmente la señorita Blanca
Barison el Himno N.acional mu:icaoo, el cual fué escuch ado con respeto
por 11 concurrencia y calurosamenk aplaudido.

oía Luis de Bniere
entre la nieve. Aioó Acklé,

Ejecutó en seguida , en el violín, el cilebre arti6ta, conccldo eu México, seiior Cesare Barison.
Cantó después algunas bellas romanzas la uñora Amalia Vol pato-Carbonaro, y vino ento11oes la graciosa niña Laura Smerdou la cual ton su
albo ropaje y su c•bellera rubia, parecia un ángel, y •erd;denmcnte como
1lll áogel recitó la inspirada poesía de Peza, «Patria&gt;, con una elegancia,
expresión y sentimiento que arrebató al auditorio, que la aplaud ió eotusiasmado.

Es la blanca Sinfonía
del viejo Theo G.autier.
Ainó Ackté: ¡Quién fuera
(an día

Toc6le después el turno al inteligente jo•cn Gilberto Crespo ac ta Serna, y éste, e:11 pura y correcta lengaa italiana, pronunció un disturso, en el
cual se hacia un breve relato histórico del graudio$o suceso que se Collmemonba, discurso en el cual se hablaba, con grandr amor y elogi o, de los héroes de aquel día glorioso, de los que dieron eu h olocausto sus vidas para
formar nnes~ra n•ción inde~en_dieote y del que vÍ•o ahora mantiene la paz
y l• prosperadad de la Repubhca. El calor, el e11tu1iumo, el brío y la entonación adecuada con que el joven orador se u:pres6, sorprudió y , 0111 _
siasmó al selecto concurso, que Jo aplaudió y saludó encantado.

amado por Aioó AckW
AMADO N E RVO

DESFILE DE CARROS ALEGORICOS POR LA PLAZA PRINCIP,._L DE TEPIC

Conforme lo indicamos en la plana anterior, publicamos en este número dos pla11as, destinadas á la sección de cEl Centenario en los Estados&gt;, coa objeto de que 110 se hagan demasiado viejas las informaciones que hemos recibido acerca del &amp;Sllllto,
En esta plana ofrecemos á nuestros lectores vistas relativas á la celebración de las fiestas centenarias en la capital del Territorio federal de Tepic.

SERORITA UIALIA SMEROOU, H I JA DEL SEROR CONSUL DE /IIEXICO
EN TRI ESTI!

\

Encantado, de pie y eilraordiuariamente conmovido escuchó el aud itorio Joi¡ marciales y magn'6cos acordes, la palabra incomparable del Himoo cautado por an primoroso grupo de mexicano,, u iií.os, jovencitos y n iñ as, que, vestidos de blan•
co con sus bandas tricc,lores, con sus cabelleras rizadas representando , su patria, cantaron emocionadas
con toda ti alma.
Frenéticament e aplaudidos, tuvieron que repetir el
Himno, y el entusiasmo dd
público llegó al delirio
cuando el cónsul mexicano, tomando la bandera, la
la hi zo oodular sobre las
cabezas i nfantiles, laozaodo
aquel gri to i nmenso que en
e~te mismo día resona ba en
todo el ámbito de la Rep ública y el c-oal fa é repei ido
aquí por un coro entusi asta, ardien te, easordtce dor :
(Viva la independencia
nacional!
¡Viva Mérito)
Y ahora ¿cómo concln i1 é
esta c rónica ?. . . . L a conclnyo en mi enar to dd ho•
tel, escuchando todavía en
mi mente el compás caden•
cioso de i. alegre encantadora m ú s ica del bail e.
T riestc, 16 de Septiembre
de 1910.

L.ll PLAZA PRINCIPAL DE Tl!P/C Y LI OATl!ORll.., ADORNADAS PARA L.•s FIESTAS

MONUMENTO ERIGIDO EN LA 0/&amp;P/Tl&amp;L DE TE.PI C
A LOS HEROES DE LA INDE PE NDE NCIA

U N MEXICANO

•

1/80/tNARIO E N El. QUE SE EF ECTU O

'-A

FIESTA MIIXI OANA EN Tlf / ESTE

De paso por T riest

�Maravillas Naturales
La Gruta de Adelsberg
Dice uu libro de lecturas cieotlficas, y de esta
manera abre su primer articulo, que cde todos
los espectáculos que el hombre es1á llamado á
coutemp:ar, niog11no es tan ioteresante como el
cielo lleno de estrellas en uoa ooche clara y
limpida&gt;, No vamos á disentir con el autor de
esta sentencia, ui á negar que el c ielo, lleno de
estrellas, sea snmamente hermoso¡ pero hay que

el infinito y m11y propias para hacer la desespe•
ración de los pintoru.
Pero no sólo es el cielo lo que hay que admirar en la Naturaleza: la tierra, con sus múltiples
accidentes, merece tanto como el cielo la admi•
ración de los hombres.
Fignráos un paisaje cualquiera, el más sencillo
que queráis, -y hactos la ilusión de que lo contempláis desde el crepásculo de la mañana hasta
la puesta del sol. Seguramente que no sería tiem•
po perdido1 por mis que á más de alguien así lo
parezca. Cada movimiento del sol hau descubrir nuevos detalles. Lo que al momento es
sombra, se convierte desputs en luz, y así, momento por momento, se descnbren bellezas q11e

La gruta de Adclsberg Heue nueve kilómetros
de profundidad· está dividida en cinco g,andes
salones, á los q~e se ha bautizado de muy dis•
tintas maneras¡ la nomenclatura mb comúnmcn•
te aceptada es la del nombre de cada uno de los
cinco sentidos para cada uno de los departamentos ó salones.
Es muy difícil obtener una impresión precisa
de lo que es una grata por medio de la fotografía; los planos se pierdeo, la luz intensa del magnesio, sin la cual no se puede fotografiar en las
gratas, precisa los primeros plauos y borra los
posteriores¡ se ve lo que utá enfrente¡ pero se
pierde todo lo que hay detrás. Sin embargo, á
falta de poderlo ver al natural, hay que couformarnos con verlas pintadas y relacionarlas con
lo que conocemos.
.
El carbonato de cal, al filtrarse por los rnters•
licios de las rocas, al aglomerarse sobre las prominencias del suelo ó al cristalizarse suspeudido
i las rOoilll colgantes, da las formas mb caprichosas. Fórmaose cortinajes e%travagantes Y de tal
manera delgados, que se trasparentan; la lude
una vela se trasluce á tra-vés de ellas, y cuando
se les hiere con algún cuerpo, vibran con sonidos armoniosos.
No hay dos palmos de terreno á la misma altura¡ el suelo cambia de nivel á cada paso, sobre
todo en las grutas, c:n las que, como en la de
Adelsberg, corre un rfo en su suelo. El do q~e
corre en el interior de esta gruta selfama el Po1k
ó Piuka,
Nosotros no hemos -visto la gruta de Adc:lsberg¡
110 hemos tenido ese gusto; pero hemos visto otras
que seguramente no son menos bellas: las de Cacahuamilpa y la de Pesqaeira, y estamos seguros
de que si la primera puede ser tan bella como la
de Adelsberg, la segunda difícilmente tendrll. semejanza en todo el mando. 1Lbtima que estas
bellezas que se hallan en nuestro país Y muy á
la mano, sean tan poco conocidas!

EL TALISMAN

PRIMER SALON DE LA GRUTA DE AoDELSBERQ

convenir tambiin en que hay otros espectáculos
que valen la atención tanto como el citado en el
libro en cuestión.
Si el cielo es muy bello durante la noche y
merece toda nuestra atención, en el día es aún
más bello é interesante¡ no pasan cinco minutos
sin que haya cambiado de aspecto, y cada uno
es más hermoso que el anterior. ó al menos ad
se nos 6gura. Entre los celajes de la mañana,
tintos por los suavu colores de la aurora y las
nubes pesadas y rojas del crepúsculo nspertino,
hay una serie de notas de color, variadas hasta

no escapan ¡\ un verdadero admirador de la Naturaleza.
Pero lo bello 110 6ólo esl¡\ en la SPper6cie del
sPelo: debajo de tste hay un mando que ofrece
tanta variedad como d supuficiaJ, y que por lo
poco explorado y conocido, es más oove:doso.
El mundo subterr,nco eslá lleno de belhzu
que ni siquiera soo sospechadas por los qae 110
las conoccu. En las p.iginas presentes damos fo.
tograrías de una de esas joyas del subsuelo: la
gruta de Adelsberg, que existe en el distrito de
su nombre en Austria.

Los rigores del crudo invierno parisiense decldléronme una. tarde á abandonar la. gran cluda.d, perdida de Jodo y de lluvia., y á parti r para.
la encantadora &lt;Costa. Azul&gt;, de donde los periódJcos riberanos traían descripciones llenas
de sol y de aromas tropicales.
P&amp;rti una noche á las nueve, en el tren de
lujo, y después de dormir on pesado sueno en
el &lt;Sleeplng.can, desperté al amanecer cerca.
de A vigoon, cuyas torres veíanse altas y doradas. desa.Hando el a.zul purislmodel cielo.
¡Qué encantador contraste! ¡Et d1a. &amp;ntes el
lodo, el hielo, los vientos crudos y cottantes
del boulevard; y diez horas después, el sol, el
elelo claro, la campllia. extensa, bordada. de
flores, que enviaban al tren sus aromas penetrautesl. ...
A 111. hora. del a.lmueno, inlclado al partlr de
la. &lt;ga.re, de Tolón, sentóse frente á mi, en el
wagon-restaurant, un se!lor de apariencia juvenil, de rostro fresco y redondo, coronado por
am p11os y crespos cabe IJos que se a.montana ban
sobre la. frente. Era. un persouaje simpático,
de una atracción verdaderamente lrreslstible.
Adiviné en él, aún sln olrle hablar, un temperameuto vivamente meridional, pues su actitud, sus gestos, su animación constante, eran
a.penas contenidos por el silencio y la compostura que esta.ba. obligado á guardar frente á
frente de un desconocido como yo.
Ma.s, no recuerdo cómo ni en qué forma Inició él mismo la. conversación, rompiendo el fuego con una. amable frase sobre el paisaje que
se vela á través del cristal de la. -ventanilla.
Oootestéle con afabilidad, y á. poco su a.fán incesante de babla.r, de contarlo y de tnqulrlrlo
todo, me revelaron que iba á. pasar una pequeil!I. temporada. en Mont e Cario.
-¿Acaso tJene usted afición por el juego? le
interrogué.
-¡Pscbt me dijo; no hay hombre en el mundo que no encuentre en el tondo de sus sentimlent&lt;ls esta. pasión loca y terrible del azar.
¿Quién no piensa alguna vez en su vida. atrapar
la :fortuna. por medio de un golpe audaz de la,.

suerte? Ea verdad, senor, yo soy un jugador.
Es mi locura a tá.vloa.. Soy el descendiente de
una. ra.za arruinada. en el tapete verde.
Un vago dolor pareció sombrear momentánea.mente so rostro casi femenino, y luego,
mirando la. campli'ia en .flor, murmuró casi inconscientemente:
- ¡Ahl Si yo tuvler11. el talismán! ....
-¿El ta.llsml\n? a.punté. ¿Existe acaso un taUsmán que d11. la suerte para. el juego?
- ¡Cómo!-¿ Usted no sabe? Tiene usted uzón. La verdad es que somos bien pocos loslntciados ..... .
Debió pintarse t11.l curiosidad en mi fisonomía, que el pequeno meridional agregó al
ponto:
-Es verdad: existe en el mundo un objeto,
un solo objeto que atrae el oro, asi como el
imán atrae el hierro. Y esta es una vieja pero
verdadera leyenda.. Oiga. usted. Se cuenta. en
Monte Ca.rlo la. aventura, ya. algo olvidada, de
cierto gra.n se!Ior eslavo que Jlegó un día á los
salones del casino, y después de jugar durante
tres meses consecutivos á la ruleta, consiguió
ganarle á la banca la suma. fabulosa. de diez
millones de francos.
Aquel hombre no tenía ninguna putioula.ridad, A excepción de uo gran rectángulo de za..firo tallado que llevaba siempre colocado en su
corbata blanca. Todo el mundo a.tri boyó á dicha prenda fa suerte inmensa. de aquel hombre, y cuando partió, se hicieron gestiones para saber quién era él y de dónde venia. Sólo ae
lleir6 A saber que era un rico eslavo, un gran
senor que, maravillado un dla. ante un gran
zafiro talla.do que se veía en una de las vitrinas de una. colección de a.nt1güeda.des, regaladas
por un inglés á Florencia., violó la. cerradura y
se robó a.quella joya. invendible. Era un trozo
maravilloso lanzado á la admlra.clón de sus
contemporáneos por algún Donatiello ó Benvenuto Celllni ú otro divino 11.rtfti.ce, que lo reg&amp;ló un día á Cosme de Médlcis,
Ahora bien. Se cree que todo hombre poseedor de él tiene vencida y esclavizada. la suerte
al juego; no así la de la vida., expuesta siempre
á los 11.za.res misteriosos de la muerte, de las
enfermedades, de las desdichas mora.les y ma.terlales, etc.
El zafiro rodó por el mundo y un día. ras.pareció
en Monte Cario. Quien le llevaba., ganó 1\ su
vez mlllones de francos y causó el estupor de
ou11.ntos le velan jugar.
Un dia, pasados muchos alios de su primera
apa.rlc16n en el Casino, el t:i.llsmán cayó en
manos del PrincJpe de Ga.les, el queluéEduardo VII, á. quien le fué obsequiado como un recuerdo por un raso, el conde DemldoH, Ignorante él y el Pdncipe de las virtudes de la.
joya.
Usted recorda.d. que el hijo de la Reina Victoria y la misma Reina. solian pasar, hace allos,
sus Jnviernos en Clmier, pueblecillo de villas y
chalets, cercano 1 Niza.. Pues bien, una. noche
tuvo el Príncipe la curiosidad de acudir al Casino, y tentado, arrojó al pasar un luis, que cayó sobre el número 22. Ganó, dejó los nueve
luises del máximo, volvió á ganar, y antes de
una hora, jugando á diversos números, se embolsó la bonita suma de doscientos mil francos.
Al otro dia. se bloleron tales comentarios alrededor de esta actitud del Prinelpe, que, re-

SALON INTERIOR DE LAo QRUTA OE AOl:&amp;.Slill:RGI

SEQUN OO SAo&amp;.ON CE LA QRIJTA DE AoDELSBEliQ

sentido por la.s murmuraciones envidiosas de
la gente, donó el d inero ganado á un hospital,
el mismo que usted verá. cerca. de Ntza. y que
lleva el nombre de cRetna Vlcroria&gt;.
¿Quién ea.be cómo pasó el zafiro á manos de
la sefiorita L. de P., una especie de mundana,
literata muy en boga por ese tiempo en las reglones de la cCote d' Azur?&gt;
El caso ea que esa. mujer- que usted y yo y
todo el mundo conoce-se oonvirMó en la jugador&amp; más afortunada del treinta 6 cuarenta del
Casino, y hoy posee un palacio y joyas por valor de más de seis millones de :francos en Paris.
Parece que en agradecimiento por h11.berla
puesto en bOga en sus novela.s, L. de P. obsequló á J ea.n Lorrain el mágico talismán. Aquel
rublo y hermoso normando no era jugador y
sólo aprovechó la joya para idear un&amp; novela
aterradora., en que figuran piedras y a.muletos
extrafl.01, que se llama cM. de Phoeas&gt;.
Un negro, un nubla.no que le servfa, robó á
Larra.In la rara. joya y l&amp; vendló en un viaje 1\
cierto ñl1ngaro cuyo rastro se ha perdido.
He aquf, concluyó el na.nadar, la historia de
ese dominador de la suert.e. ¡Quién tuviera el
mágico ta.11smán l
Illzo un gesto agrio de codicia. y se calló.
Habíamos pasado Marsella y comenzaba la. costa vecin&amp; á Cannes á euviarnos su tibio olor de
limoneros y de adelfas.
A la una de la tarde estábamos en Monte
Cario, instilados ya. en el hotel &lt;Hermi taje&gt;,
centro en esa época de la alta mundanerfa. parisiense y nostea.mericana..
Mi compa.fíero de tren ocupaba uncua.rtovecino al mio. En la. noche concurrimos al Casino y vi que m i hombrec11lo eutraba en ál eo•
mo des11.lado{ :frenético, atacado de un pansa.miento dom nante é lnvenclble. Le vi marchar
directamente á las mesas del treinta v cuaren•
ta, y allf se detuvo a.J lado de un hombre. Era
un clezto señor, alto, rublo, de origen vaga.mente alemán. Parecfa el más atrevido jugador ctel recinto. Su menor postura era de doce
mil trancos, el máximum permitido en aquel
violento treinta. y cuarenta. de la. RIYIERA. La
multitud le seguía, adm ira.da, fa.sclnada. por la
aud&amp;cia. y la suerte incansable de su mano.
No dejaba jamás de ganar y tenia ya a.luma.da
la gruesa. banca. del Oaslno.
Mi hombrecillo, el meridional, le seguía. á su
vez y parecía. registrarle con la mirada.. Tuve
un recelo. ¿Qué pretendla., qué busca.b&amp;ese extraño y minúsculo slclllano alrededor de aquel
dios de la suerte?
Una idea.lúgubre me &amp;sa.ltó; y diez dla.s después, a.batido, ca.asa.do, obsealonado tenazmente por los más negros pensa.mlent&lt;Js, decidí
pa.rtlr á Roma., huyendo de ese señor á quien
se le creia. mi &amp;migo y junto al cual se me había visto tantas veces.
A l a.a pocas sema.nas de mi llega.da á la Clu·
dad del Pasa.do, a.bri mis dla.rios de París, y
mis ojos cayeron sobre 1a. !ot.ogra.ffa de un rostro cunocldo. Medlt6 un momento y me dJje:
&lt;JEs el hombre de la suerte. El hombre del

treinta y cuarenta!&gt; Bajo la. cara, separa.da. mostrada. sin el cuerpo, como para hacer
más terrible el relato, venia una detallada noticia de so muerte. !labia. sido asesinado en
N iza, en un concuuJdo hotel de la.cPromeoa.de
des Aoglals&gt;, por un sujeto cuya pista se segula. sin ninguna esperanza.
El crimen no h11.b[a. tenido por móvtl el robo,
pues de la fortuna del extinto, de su dinero y
de sus joyas, sólo había. desaparecido, decla el
dJario, un alfiler de corbata que el orlado de la.
vfctlma. creyó haber visto muchas veces en poder de su &amp;mo, E l pequeño estuche del pren·
dedor apareció ensangrentado y vacio en la. mesa de noche del cuarto. c¿Es una venganza,
terminaba el diario, un crimen lnñtll, una terrible equlvoca.ción1 ¿Qué misterio hay en este
horrible asesinato sin causa visible, sln resultado aparente, sin otr11.consecueneta que la desaparición de un simple alfiler de corbata.?&gt;
¡Ah! Yo conocia bien el misterio! ¡Ya sabia.
yo bien á qué atenerme respecto á. mi minúsculo me?ldlonal! Era él, era él asesino, él el
que por fin habl&amp; encontrado la pista yse babia
apoderado del precioso y ansiado talismán que
busca.be.
Silencié el ea.so. Pasaron tres ó cuatro anos.
Una noche asistia. al baile anual de la EmbaJa.•
da alemana en París, y después de recorrer los
salones, me detuve junto á. un grupo de nUias
que eseuchab&amp;n la cha.rl11. animada. de un seflor
pequeflo, crespo, de fisonomfa a trayente, en
extremo seductor. Fijé mi vista en él y orei
adlvJniir un cierto fuego en sus mejJllas, junto
á sus ojeras sombrlas. Creí reconocerle, Je mi·
ré aún y apuntó á. mi memoria como una luz
la fisonomia. de m1 pequeno meridional de Mon•
te-Cario. ¡Era él, cierta.mente, no podía enga,.
fiarme!
Interrogué á alguien que pasa.ha. y éste me
respondió:
- "Es el barón de R., un opulento slcllia.no,
el rey de la suerte. Desgraciadamente para las
damas que leescochao, es unhombreina.trapable. Se d lrfa que es un nlno por su carácter
tímido y su presencia afem1nad11. ............ . .
Volvf los ojos h acia el barón y no estaba. ya
en su puesto. Le busqué por los sa.lonea in•
útilmente. llabfa. desaparecido.
·
A menudo he pensado después en si el asesino era. ó no una. mujer.
MON-CAL'.'1[.

�La temporada mU.$lcal.-E1 primtt cotcluto Mucm.-La camraña dramática en el "Virginia Fábrt(a$"

C

UMPLIENDO con la devoción
artística que se ha impuesto
desde hace algunos años, con
general aplauso de la crítica
y dd p1iblico, el maestro don
Carlos 1. Meneses, con la colaboración de la orquesta del
Conservatorio y de distinguidos artistas, ha iniciado su serie anual de conciertos.
El domingo efectuóse el primero, y resultado
suyo faé una impreaión atradabilíaima para
quiones ea il tomaron parte y para quienes lo
escucharon: los primeros, viendo congregado en
Ja sala uQ grupo numeroslsimo de aficionados f.

la buena músic,, capaces de estimar en lo que
vale todo sincero esfuerzo artístico; y los segando,, abandonando el teatro al final de la matinée
con la oouvicción profunda de que en Mb:ico
las labores musicales alcanzan un grado de elevación, de para y serena belleza, que nos hace
ooncebir algo perfecto en los dilatados horizon•
tes del futuro.
Desde luego haré constar una cosa: y es que
lot programas de la actual temporada, á juzgar
por lo que se anuncia y por el primero que ya
hemos visto ejecutar, distan macho de lo que
eran apenas un año hace, cuando en ellos.al lado
de las obras maestras, veíamos los números mu-

sicales mediocres que constituían vanas coucesioncs al p6blico, cuando no la revelación de un
gusto vulgar en b persona encargada de confeccionarlos. Ad, junto de las mis esplindidasconcepciones de Héctor Bedioz, venía una almibarada p,gina de La virgm, de M . Massenet, y no
lejos de un fragmento de Wagner, luminoso y
fuerte, la música débil y almibarada tambiin co•
mola de Massenet, de Mo~1tow$ky.
Ahora hay más seriedad. Diríase que el maestro Meneses se la convencido, al fin, de que más
que sesiono de grato solaz, deben de ser estas
fiestas musicales fuentes de ensdíauia artística
de primer orden, que lograrán, con tiempo y paciencia, la completa educación de una multitud
de iniciados. Las Sinfonlaa de Beethoven, que se
ejecutarán completas en la temporada, son algo
, manera de garantía¡ porque, si ellas figuran una
i una en la totalidad de los programas, segura•
mente que en su compañía no idn obras que no
respondan f. las condiciones de seriedad recia,
madas en loa grandes conciertos.
Ignoro si las demás composiciones elegidas -pa•
ra formar éstos son de tanta novedad como las
Sinfonla3, de las cuales un buen número son des•
conocidas en Mixico, y las restantes han tenido
escaso número de ejecuciones. Pero esperemos
algunas sorpresas. ¡Si entre éstas se hallasen com •
prcnd1das las mejores piginas sinfónicas modernas: Strauss, Débussy, Vincent d 'lndJI. ...

..•*

..*.

La mujer X, comedia estrenada d domingo en
el teatro cVirginia Fábregas&gt;, cc rruponde á ese
ginero que so sostiene en fuerza de concesiones
otorgadas al público.
No merece un análisis serio, aunque d un
aplauso la labor de la actri z mexicana, incansable en presentar novedadn en su teatro, para
recreo y solat de los que á él concarre11 .
M .USE PEDRO.

La primera Sinfonla de Beelhoven ocupó el lugar de honor en el concierto de que hablo. El
Adagio molto, el Allegro con brío, el A ndante cantabile, el Memu!lfo y Adagio, y el Allegro molfo
vivace, en que se admira, en una rique_za admira·
ble de fases diversas, la genial inspiración del
maestro de maestros, me.r ecieron de la orquesta
la interpretación más cuidadosa y mb justa, interpretación que no se desdeñaría de acoger el
centro musical más severo, y que hace honor f.
nuestro Conservatorio,
La Muerte de amor de [solda, el divino himno
wagneriano, trozo el mis beJlo con belleza an~ustiosa y soberana del poema de Tristón el cual
sigtuó á la primera Sinfonía, foé confiad~ á una
alum11a laureada de nuestro mejor plantel musi·
cal: la señorita Mercedes Jaime. A decir vudad,
grande era el empeño de la joven cantante por
vencer en tan esollbr,osa prueba, y no pocas sus
facultades ¡ pero la alteza estitioa de ese fragmento, la plenitud de dones que requiere en el artista, hicieron que nos pareciera e:squisito en lo
que refería • la ejecución orquestal, ad como
pobre en otros órdenes, pnes la voz de la seiiorita Jaime, con ser una de lu m'8 potentes entre
lu que se han formado en los úllli mos afios en el
Conservatorio, era casi completamente abogada
por los instrumentos.

SEfiOR CARL.OS L.OZANO • NOTABL. e PIANISTA QUE EST A OBTENIENDO BRILLANTES TRIUNF OS
EN L.0S CONOll!ltTOS DEL. MA ESTRO M E N ESES

Con los Murmullos del bosque, de S ig/rido, terminó esta primera parte del festival art ístico
iniciiindo5e la srgunda coa el primer Concieri~
para piano y orquesta, de Tschaikowsk y, cnco·
mendado al joven pianista Carlos Lozano.
Ya en otra ocasión he escrito larfamente en
estas columnas, pr.:&gt;pósilo de la magna obra del
c~mpositor ruso, de ese concierto en el cual , ,i
bien es verdad qae ahon dan los , íeclismos, en
mayor suma se encuentran los haUazgos geni ales, las combinacionn de sonoridad y de r itmo
más peregrinas y sorprendentes. El A n dante, sobre todo, es ttn modelo de imperial ma jestad.-

NUPCIAL

Ré,tame, pues, solamente, detenerme con la requerida brevedad, en la ejec ución que del Con•
cier to de Tscbaikowsky escuch amos el domingo:
fué entusiasta, más apasionada que académica,
reveladora de fuego y t alento. En Carlos Lozano hay una hermosa irradiación de arte. Acaso
los severos no
encuentren perf,cta su ticnica ·1
•
pero esos mismos sever os, aun los más empedrrnidos, reconocen que lo será andando los años
y que por lo que toca á facultades pianü tic:as ;
á delic;i.deza de tcmperamento-delioadeza enfermiza,-Carlos u una de las figuras más inte·
resantes entre los jóv enes y aun entre algunos
viejos que alardun de poseer verdaderos doctorados musicales.
De La Condenaci6n de Fausto, de Berlioz, hemo1 tornado i oir, por obra y grac ia del maestro
Menese,, dos bellas pá¡in:u : el A ria de Mejist6•
felu y el Saeño d e Fa 1u fo, com11nmcnte conocido
con el nombre de Baile de los silfos. El aria de
Mefistóíeles la cant ó Roberto F. Madn con su
habitual corrección acadimica y su hermosa
voz, aunque t raducida en un abominable caste·
llano, como suelen traducirse este géner o de
obras, no sabemos por qut ni para qué.
¿No sería me jor que Meneses impusiera los
textos originales?
Por lo que á 111í toca, de:laro qne prtficro oir
cantar en 11.11a lengua t.draña-¡y cuenta que no
lo es la francesa para n adie medianame nte culto! - quc no escuchar voces castellanas combinadas mediante u.na sitaxis birbara.
Finalmente, la cilebrc M archa heroica de SaintS;i.e os cerró el programa del concierto de modo
soberbio.

~
AJEDREZ
Problema núm. 20, por Dr. S. Gold
NEGRAS

SEfiORA EUSA CR€SPO OE RUELAS

Han mandado solución exacta los señores Luis
Nava y J. G. Gutiérrez Topete, de México, y Ola•
llo Rubio, de Cananea.
Partida jugada en el torneo de Hamburgo en 1895
entre los señores Pillsbury y Lasker.

Gsmmbiito «lle la lDJammm lRellnl\llaa«llo
NEGRAS

BLANCAS

SR. L ASKER

SR. PtLLSBUR Y

P .j D
2 P 4 AD
., C ;¡ AD
4 C .1 A
5A5C
6 D X P
7 D.¡ T
1

BLANCAS
Las blancas juegan y din mate en dos fugadas

Solución al problema número 18,
por T. King Parks
BLANCAS

1T6D

~

e

2

·r x

2

D

2

D 4 A (mate).

6 A (mate).

2

NEGRAS

1~RXT
t al R 3 A

P (mate).
R (mate).

1

si mutve C

¡P4D
2P3R
3C3AR
4 P 4 AD
S P X P D
6 C .1 A

Como lo demostró Pmsbury ocho a6us wáa tarde
7 A X C ts superior.
7A 2 R
8D4T
8 Euroc:a (lado D).
9 P .1 R
R 1 C
11PXP
12 C 4 D
10

12Ea.roca (lado R)
13 A XC
14 D 5 T

15 P X C

•••

9A2D
10

P.~ T R
X p

ll p

Si 11 A C, A X A.- 11 T ✓ P, D X T.-14
C Y D, A
D.-15 C 7 A (jaqu~) , R I D.-16
C X T, A 7 P, etc.

Fol. Mack,

16 P 4 A
17 P 5 A

1., A

X A

qCXC
15 A ,1 R
16 TO

I

A

Este avance es contestado enérgicamente por las
Negras .
17 T X C
18 P X A

Si 18 P X:: T, D X P.- r9 P X A, O 5 C (jaque) . -20 R r T, A A P (jaque) .-21 T Y A. D X
T (jaqu~) --22 R I e , D 5 e (jaque) - 23 R l T,
D 8 R (¡aque) .-24 R 2 C, D 7 D (ia1ue) y ganan.
19 P X P (jeque)
!20 P X T
21

As e

R t T
T 2 D
2.1- T R r D
25 D 5 A
26 R 2 C
22

23

18 T 6 TO
19 T X P
!20 D 3 C (Jaque).
21 D X A (jaqut).
22 T 2 AD
2., T 5 A
2i T 6 A.
25 D 5 A
26TXP

Esta partida es una sucesión de jugadas magistrales.
27 R 2 •r
R X T Y las Negras dau mate en cinco jugadas.

27 D 6 R (jaque)
2

�¿v•

li'

/¡
r

PAG1NAS iEMEN1NAs
CRONICA
OS bellos y tranquilos días de
Octubre nos anuncian la u~
gada del Otoño, De todas las
estaciones dd año, acaso esta
es la máa bella, Hay, enla sua·
ve p.alldcz dd horüonte, levemente azulado, una apaci·
ble melanoolía que evoc.a nostalgiu secretas de
dicha.s irrealiubles, s11eños perdidos para siem·
pre, los culea, semejantes á las viajeras golondrin.as, han tendido las alas hacia otros pafses en
donde no lleg•n las brisas frías que hacen can
las hojas amarillentas y quitan la u:íslencia i
tantos pajariUos en los nidos.
Imposible evadirse, lectoras mías, de sentir la
in811encia del mundo e.derior sobre nuestra vida interna: el clima, las costumbres, el idiona y
hasta los trajes, nos traen
diferentes impresiones
que penetran i lo más íntimo del alma, despertando sensaciones y re·
c11erdos. l,Acaso se expe•
rimenta igual estado de
espírit11 al oontemplar
un jardín florecido en la
sonriente primavera, que
en 1lll bosque silencioso,
en cuyas solitarias veredas ruedan las hojas
secas arrebatadas por el
viento otoñal? ¿Sentiremos la misma emoción
escuchando la música
grandiosa de Wagner,
que las armonías intensamente apuionadas de
las obras de Pa.ccini, ó
las geniales creaciones
donde vibra la sugestiva
y enfermua sensibilidad de Chopin? Sin duda que no, y por esto, al
llegar el Otoño con sus brisas frías, su ciclo tris-.ementc diáfano y mirando caer de los árboles las
primeras boj as uiarchitas, pensamos en cosas idas,
en muertas esperauas y en amados recuerdos ya
lejanos. La imaginación evoca blancas alcobas,
donde jóvenes convalecientes ,uñan y esperan en nuevas dichas traídas por la vida que re·
nace, mientras contemplan por la ventana abierta las enredaderas temblorosu, meciéndose al
soplo del Tiento. Y los pétalos de las postreras
8ores de la estación se agitan en angustiosa defensa¡ mas al 611 despréndense dd tallo y
caen entre un torbellino de polvo que los lleva
sin piedad hacia los caminos desiertos,
Así también se van los ensueños de ventun
que se acogen tenazmente al corazón ilusionado
por engañoso espejismo de dich.a ..... .
¡Caán diferente es el susurro de los Terdes y
lozanos retoños, con los cuales juega la brisa en
las tranquilas mañanas de primavera, á ese crepitar doloroso de las bojas secas, llamadas con
toda raz6n por un escritor sentimental : dlanto
de Otoño!, Al escuchar el primero creemos oir

chas ilusiones muertas, las cuales irán á cantar
su fiinebre elegía, junto con Jas hojas marchitas
arrebatadas por el soplo del viento

..**

un oanto de juvenil alegría ó una tierna romanza
de amor¡ mas ouando pre!lamos atención al apagado lamento de lu hojas marchitas, parece que
distintuimos en él los tristes acordes de una elegía fúnebre.
En el Otoño se siente fa agonía de algo que
muere en nuestro derredor .. . . . . las 8ores, la
vegetación, el bullicioso júbilo de las fiestas campestres, el dorado tono de los bellos crepúsculos
estiTales, Y toda agonía es triste, aun cuando la
poesía consigue, en ciertas ocasiones, embellecer
la muerte misma. ¿No es hermosa é interesante
en extremo la agonía de Margarita Gauthicr entre los brazos de Armando? Y ¿qué decir de
aquella armoniosa desaparición de la vida brne
y luminosa de Chopin, mientras su amiga, la
princesa polaca, hacía escuchar su duke voz can•
t11odo hasta los últimos momentos fD q11e se extingni6 la existencia del gran poeta musical?
Así también, la agonía del Otoño es suave-, poética y melanc6Jica; dejemos llegar, lectoras mías,
s u trauquila tristeza hasta el fondo de nuestros
corazones y acaso sentiremos una resignadapasi•
vidad que hará menos dolorosa la caída de mu-

Aun cuando h11.bía prometido á mis · 1ectoras
hablar algo relativo á lascorbdas dcharpes&gt; que
se 11,an act11almente en diversos estilos pan
adornar los trajes de etiqueb y otros atavfos, es
preferible pasar una rápida revista sobre los
sombreros que el Otoño nos ha traído, pues hay
entre ellos algunos modelos muy elegantes y dignos de ser descritos. Los turbantes tienen una
privanza indiscutible, y la verdad es que, á cier•
tos rostros, les queda perfectamente bien este grac.íoso estilo de sombreros. Los hay confeccionados en terciopelo otomano, paja gruesa y piel.
Desde luego, que esta última ae llevará el favor
de las damas en h estación. fría ya próxima, ó
por mejor decir, presente, pues tenemos algunos
días en los cuales se siente una brisa helada y
bastante molesta. Citaré
á mis lectoras un delicioso modelo de turbante
hecho en terciopelo azul
antigao , adornado con
un ancho galón de seda,
en el mismo tono. borda•
do con perlas. Otro es de
•poilncbón• blanco, gna.r•
uecido con bandas de
terciopelo negro, el cuaJ
está bordado con un fino
galón de oro . En un lado
tiene un gran pompón de
plumas blancas que están entrelazadas con hi•
Hilo de oro. Los colores
antiguos y discretos son
los preferidos para confecciona,: estos lindos
tarbantes, puutienen un
marcado aspecto de retratos al cpasteb. Por tal motivo, vemos que casi siempre se les hace con tonos
como rosa marchito, verde hoja seca, a.tul antig1101 café bronce y otros por el estilo.
Eu cuanto , los grandes sombreros, siguen rei•
nando por completo; su tamaño no sólo no dis
minuye, sino que aumenta cada día, según parece notarse en los úllimos modelos. U no de ellos,
muy hermoso por cierto, es de estilo Luis XVIí
la copa está hecha en forma de boina y es de tu·
ciopelo negro, drapeado con bandas de satén
azul cNattier&gt;. El ala, muy tendida y extensa, u
de satén de ese color, bordeada con terciopelo
negro, y en un lado de la copa lleva un gran grupo de plumas de avestruz, negras. Bajo del ala
tiene un ancho volante de encaje de Malinas, el
cual cubre graciosamente parte del peinado, con
estilo de cofia, Otro modelo es de terciopelo ver•
de seco, coronado por una inmensa phan.a blanca de avestruz, y las bandas de sa1én verde stco
que rodean la copa, están recogidas con hermosos broches de azabache, oro antiguo y perlas.
Las c-apeUnas continúan también en el favor del
mundo elegante, como que prestan al rostro
femenino un enca.nto juvenil y particularmente

bello. Hay modelos lindísimos entre ellas; por
ejemplo: nna capelina de hffeta rosa antiguo,
cubierta con enoaje de Chantilly, Un grupo de
rosas y 1111 taigrette1 de pl11mas, mezcladas de
blanco y negro, adornan por un lado la copa,
Otra graciosa capelina es de crin gris plata y ut, coronada por largas plumas cplereuses&gt; blan•
cas y grises. Por último citaré á mis lectoras una
deliciosa capelioa propia para una jovencita de
quince años y un eleg•11te sombrero, que sea útil
á una señora joven para asistirá alguna ceremonia ó visita de cumplimiento. La primera es de
enc¡je de Cb.antilly, blanco, sobre fondo de satén blanco. La copa está rodeada por bandas de
satén, recogidas con broches de perlas y &lt;chou:u
de gua blanca, Por 110 lado lleva un grupo de
plumas blancas en forma de pompón. El segundon un severo y lindo sombrero de terciopelo
negro. El ala. muy tendida, cae ligeramente hacia un lado. La copa está guarnecida con un solo
uigrette&gt; y una ancha banda de perlas negras.
Muy pronto daré noticias á mis lectoras de las
novedades y confecciones preparadas para el
Otoño.

MARGARITA.

Para servir el té
Varias de nuestras lectoras nos han escrito pidiéndonos modelos de servilletas para servir el
té, la forma y estilo que deban tener las tazas en
donde ha de tomarse dicha bebida, y algunas indicaciones útiles, á 611 de recibir á sus amigas en
esa ocasión con todos los rdiuamientos que el
buen gusto y la moda proporciona actualmente-

Con el mayor placer nos apresuramos á dar dichos modelos á nuestras lectoras, desundo que
éstos 11ean de su agrado.
Siendo el té la bebida favorita delos ingleses,el
u.so·la ha anglicanizadoun tanto, por lo cual creemos muy propio que las servilletas y mantelillos
que se usen para servirlo estén adoroados con
enea.je inflés. Al efeoto, damos á nuestras lectoras unos modelos de servilletas, guarnecidas con
este encaje, Una de ellas es circn1ar, la atra,
cuadrada, Este mismo dibujo sjrve para el man•
telillo, ampliando el tamafio, Las tazas deben de
ser de estilo japonés, pues ningunas otras tendrh,n la eleganci..a genuina de aquéllas. Damos

también,en esta p¡gina, 11nos modelos de tazas y
platos en el cib.do estilo.
A-unque hemos dado la preferencia á las ser•
villetas y mantelu adot'Dados con encaje inglés,
no por eso diremos que el buen gusto excluya
otros encajes y bordados, por lo cual ofrecemos
á nuestras lectoras otros tru modelos de servi•
lletas, á fin de que tengan amplio campo en donde escoger lo que fuere más de su agrado.
El primero de estos modelos es de granité bordado al pasado con hilaza blanca y festón á la
orilla, recortado en ondas.
E l segundo está bordado con sedas de colores
suaves y discretos en tres 6 cnatro tonos. Lo
mismo que el anterior, lleva festón en ondas á la
orilla, solamente que el de este modelo está bordado con sedas, lo mismo que el resto dtl dibu•
jo.
El tercero es de bordado inglés, combinado
con 1iguras de ornato, hechas con sedas de color.
Este modelo no lleva festón en la orilla, sino un
dobladillo de tres centímetros de ancho.
La hora á propósito para servir el té es entre
cinco y seis de la tarde, haciéndolo en el mismo
saloncito donde se recibe. La señora de la casa ó
sus hiías distribuyen las tazas entre lu personas

que están allí reunidas, poniendo una servilleta
bajo de cada taza.
El té se acompañ a con galletas y pastelillos ~e•
oos, dulces y unas copas de crema para las señoras y coñac para los caballeros.

Alg11nos vasos ó fior~ros con llores (de pr eh:rencia rosas té) y pcqucñ.a s pantallas de colores
suaves velando las lámparas, darán al soloncito
un aspecto lindo y distinguido.
Si¡:a.iendo estas indicaciones, nuestras lectoras
pueden estar ciertas de ofrecer correctamente la
bebida de moda , sus amistades.

�TRAJE

DE BAILE. -Hecho an. g4sa, c:&gt;lor da rosa pálido.

Doble túnica bordada de oro. Alrededot· del escote y en la.
orilla de las mangas, lleva una ~11:1.raici6n de estos mismos
bordados. En la cintum un grueso cordón de oro.

TRAJE DE GARDEN-PARTY.- Hecbo en punto antiguo de
Milán con incrustaciones de_ ene-aje, sobre fondo de chlf.
fón blanco. La falda y lel cuerpo interior son de sede. li·
berty azul rey. El cintur6n, bajo de las mangas y pequl!fios booones son de la misma seda az ul rey,

�El Mundo Ilustrado

RALAS ORNAS

[:CIMSULT
MODELO DE ABRIGO

Eglaatine: A su debido tiempo recibí la linda
postal qae ine hizo fn·or de enviarme, y si la
inemoria no ine engaña, creo qi.e contesti á usted dáadole las mb sinceras gracias. ¡QjaJá que
un consolador ol Yido venga á calmar la pena del
rec ■erdo de su infortunado amor, abriendo su
alma á nuevas esperanzas que le traigan la alegría, de la cual justamente debe gozar una joven
simpUica, afectuosa y soñadora, como sin duda
lo es mi qmerida Eglautiue, á quien deseo toda
felicidad!

gtú por Guillermo PrescoU. La puede usted en ·
coutrar en las librerías de esta ca pi tal,
-La bebida de que usted me habla la preparan
solamente en las cantinas, y en cada 11110 de estos establecimientos tienen una manera particular de senirla; pero 110 si de ninguno en donde
la h•ian con ostiones.
-El rosbif se prepara del modo siguiente: se
espohorca el trozo de carne q11e u á preparane
con sal y pimienta znolida al gasto, despuis se
cubre con una ligera capa de manteca y se mete
al horno, d cual ha de estar de no calor modera·
do, Lnego que se obtenga la cocción que se desea, se sirve.
-Difícilmente se encuentra una modista de
fama que componga trajes usados; m:is bien po•
dría usted dirigiue á alguna modesta casa de
confecciones, en donde le arreglarían sus Ycstidos, y muchas veces lo hacen allí tan bien como
en los talleres de gran renombre.
- No creo que una señorita deba leer la novela á la cual usted se refiere.

RESPUESTAS

Una ignorante: En esta sección •cr, usted el
modelo de abrigo para jonncita.
Mucho gusto he tenido al saber que 101 anteriores modelos Je parecieron bonitos.

VARIAS RESPUESTAS

ocra a~~ am~or preparación,entre

O.NS

y6ranos. Disimula las ArrugM. Suaviza,
Prima, Hermosea yRefresca la Piel yle Comunica
el BriDo Aterciopelado de la Juventud.

CONSEJO SOBRE AMOR

Una yucateca ignorante: S{ se pncde adornar
el traje pua baile con cmarabout&gt;, siempre q ne se
lleve dicho traje en invierno.
El calzado no se usará en la próxima estación
del modo que usted me índica.
-Hay una Historia de Mirico esorita en in-

damas

IR

las de su clase,

·UJ

scoriaciones, rupciones, Sarpuliido·-

-Sí oreo indispensable que haga usted un obsequió' á los amigos cuyas bodas de plata van á
celebranc próximamente, y este obsequi) puede
ser un objeto útil y de lindo aspecto, como un
juego de té, una artística licorera ó unos jarrones Je cristal 6 porcelana para colocar flores.
Sabe usted que tengo verdadero placer en contestar á sns preguntas y en corresponder la sim•
palía con que inmerecidamente me favorece.

Flor de Maria: Puede usted obtener los iufor•
mes que desea en el despacho de boletos de la
plaza de «El Toreo;,, situado cu la avenida del
16 de Septiembre, en esta capital.

Lu doce y quince minutos de la no
che marca el reloj de la estación del ferrocarril de Pensyhania, en Jersey City,- Los puaj~ros para Fdadelfia, Wilm1ngtou, B&amp;lhmore y Wí.shington, van
llegando¡ coDlpran sus billetes de pasaje y cama en la •entanilla, y siguen á
presentarlo al portero, quien, con oele
ridad maqninal, los perfora con 11u sacabocado, diciendo á los pasajeros que
deja pasar hacia el andin: ¡to the letfl
El que sabe inilés comprende que debe
ir hacia la izqnierda en busca del tren :
el qnc no ■abe inglts se de ja :11iar por
loa que llevan la delantera.
-Las doce J veinte ...... ¡Las doce y
veinte minutos!
-¡Ali aboardl-grilan los condncto
rcr. ¡Al coche todo el mundo!
Y oyóse la aú.q11inadandore1oplidos
de impaciencia, furiosa tal vez, al ver
q11e los viajc:rosae preparan á paser una
real noche en sus camas, mientras que
ella, la pobre bestia de hierro, se la pay14S
ar1s
todas
aará rodando, rodando por esos lóbrego, oaminos, comiendo carbón á paladas y sudando •apor.
-Ali aboard-repitcn por última vez
los condactores.-¡Todo el mundo al
coche!
1
DEPÓSITO GENERAL
La Dláquina arroja por el ¡,ifo uoa
maldieló11, Juego lanza media docena
de estornudos por la -..,huta, hace un
esf11er10 violento que sac11de brnscamente los vagouee como 1i fueran á
Almacén de Drogas
despegarse. Y comienzan á girar, con
COLISEO NUEV0, 3 MEXICO
celeridad progresiva, los pasos del monstrno.
En ese momento llega un pasajero re•
tardado y echa á correr por el andin
pua alcanzará aquel fantuma negro
Las siete de la Dlañaua.
- ¿No le he dicho á usted 9,ueD1e lla•
que parece huirle. No estorban al reza-¡Baltimorcl-gritan t res horas de~- mase al IIC'¡far á WU minglon ? pregunta
- ¡D.esdichado! ¡Estúpi do! Ha echado
gado ni las dos maletas que lleva, ni el puis los condnctores, yendo de coche rabioso el ingUs al porier.
nsted á otro pasajero! (Ha atropellado
uded á un inocente(
parag11as y bastón que debajo del bnazo en coche. IBalti morel Los pasajeros pa-Yes, sir.
aprieta, ni el monóculo qne le cnbre ra Baltimore, que bajen.
-Es _mu y _posib~e, responde el porter
- ¿No le he pagado á asted bien por
un ojo, ni las polainas blancas que le
La cortina de una cama de las de arri, eso?
Y continuó 1mpándo gritando: ¡Baltiarropan los zapatos. En pocas zancadas ba 1e abre de repente Un hombre salta
-Yes, sir. Y la prueba de que le he morcl !Los pasajeros para Baltimore
1 lcauza el tren. U11 robusto porler ne• de ella todo azorado, restregándos.i los pnesto á usted en la estación de Wil- qne bajen!
'
gro lo atarra por los sobacos desd1 la ojos y mirando i todos lados.
mington, es este chichón que me hizo
11 ■calerilla del vagón y lo planta en la
Es Mr. Derby Esquieri. Describir sa en la cabeza con el paraguu, y esta morNICA.NOR BOLlt'r P ERAZA.
Plataforma. La locomotora sigue b11fan• asombro, su furia, sería imposible.
ded 11ra que me dejó en el dedo gord-,.
do¡ la campana tañe, aYisando que se
aparte le que haya delante¡ y el tren se
pierde en las sombras de la noche, defiL SISTfiMA casi universalmente adoptado en nuesjando atrá,, formadas oomo para hacer
tros dias, de limpiarse los dientes por medio de pastas dentífricas es enterahonor á su paso, dos ringleras de postes
mente erróneo, entiéndase bien, si lo que :;e procura es conservar 0los dientes
COll focos elictricos.
perfectamente
sanos, y opinamos que este es el objeto de todo lo que se relaEl paaajero llegado á última hora ,
ciona con los cuidados de la boca. Quien
míster Derby Esquieri, un inilis qae
ticn1 ncgooios de marina en Wilming
desee conservar sus dientes perfectamente
to11, autea de Dleterse , su lecho llama
sanos,
debe, ante todo, acostumbrarse á
al porter, le pone nn dóllar en la mano
mantener su boca en un estado de limy le dice :
pieza perfecta por medio de un liquido
-Al llctar á Wilmington, llámeme
aated.
antiséptico. El limpiarse los dientes con
-Yu, sir.
una pasta, sea la que fuere, no puede nun -Soy muy dormilón, profllndameate
dormiló11,
-Yes, sir.
-Si al llamarme usted no Die despicr•
to, ,cheme fuera por la faerza.
-All rlght, sir.
-T■l nz me defenderi y acaso haga
á asted algún daño. Aquí tiene usted
otro dóllar por lo que p11eda suceder.
-Ali ri&amp;bt, air.
ca precaverlos de la caries, y esto
Mr. Dtrby Esquit:ri coloca su maleta,
paraguas y bastón en el lecho, se acuespor la sencilla razón de que los pun•
ta sin des•eltirsc, sin descalzarse las
tos más propensos á ser atacados,
polainas, sin quitarse el monóculo de l
tales como la parte interior de los
ojo. Y d11erme.

-19~R

ABRIGOS

DIRECCION

"Ali Right" y "AII Wron~"

Usada por todas las grandes artistas

Carmen Lozano: En esta sección nrá el mo·
delo de abrigo manto que 1e sirvió pedirme. Si
lo confecciona en seda, podri coatarle, aproxima·
damente, ochenta pesos¡ y si lo hace en paño satín 6 en tussor, caarcnb, poco mb 6 menos,

-Tengo el gusto de darle el modelo de abrigo
que se: sini6 pedirme.
-Sí se usan los capuchones actualmente.
-Los ojos adquieren un brillo extraordinario
la•ándolos dos veces por semana con solncióu
bórica al dos por ciento.
Bu cnauto á los pnutos negros del cutis, suelen
desaparecer aplicándose jugo de limón, mezclado oon glicerina neutra y ag11a de »osas¡ pero el
remedio de6nlti vo es extraerlos por medie de la
presión.

Cuadros Yankees

Gloria: El caso de usted está casi resuelto por
su misma dificultad. El joven pretendiente que
tanto la ama, tiene la desgracia de ser afecto á
las bebidas embriagantes¡ ha prometido solemnemente abandonar esa funesta costumbre cuando
pueda llamará usted sn esposa; pero esas promeias no prestan ninga.na seguridad, desde el
momento en que no deja de beber con frecuencia, á pesar de las súplicas y lágrimas de usted.
Si es el amar el que ha de obrar ese milagro,
ya podía haber comenzado su obra henifica y notarse su influencia salvadora. ¿Por q11i ha de esperarse la realización de ese cambio dichoso
hasta cuando se hayan unido fatalmente ns des•
tinos, y no ahora que es la ipoca de conceder
todo á la mujer amada, así como despais suele
ser la de negarle hasta sus DlÚ satrados y legfti•
mos derechosi'
Si se atiene usted i mi opini6n, le aoonsejo
qne sea cruel con su vropio corazón, como si se
tratase de an enfermo grave, al cual se le obliga
á soportar curaciones dolorosas para salvarlo de
la muerte ó de mayores penas.
Rompa sa.s relaciones con ese joYcn; procure
olvidarlo y no crea esto imposible, pues la facul•
hd de amar no se atrofia tan fácilmente cuando
aún se tiene, como en el caso de usted, el tesoro
insustituible de nna lozana y bella junntud.
MARGARITA.

Las tres de la madruged ■•
- IWilmin,itonl-gríta uno de: los con
ductores.-¡Dos minutos!
El porler se abalanza á U.Da de lH caDlH y llama repetidas veces á Mr. Derby Esquieri y nadie responde. El porter agarra al pasajero dormido, le saca
cu peso del lecho, le pone las maletas
en la mano, trata de colocarle el par.-.
tuaa debajo del brazo. Pero cu ese momento y con el mi1mo paragnas le ases•
ta el sujeto un trastazo en la cabeza. El
viajero está furioso y se defiende oon
loa puños, con )01 p ies. con los dientes¡
11110 el negro es un Hircules, y al fin
pon, á au hombre fue,a del tren Cll el
momento qae éste comieDza á rod ar.

............. ............ .······· .....

.--•----------•¡,,_--•

aosé liihlein, 5UC5.

molares, los intersticios de los dientes, las despostilladuras, etc., no
pueden ser tocados por la pasta, y
por ah i sigue libremente la destrucción. Un líquido, al contrario penet~a por todas partes, y si su acción es antiséptica, detiene la desco~posición de los restos de los alimentos. El agente más eficaz en este se t'd
I
el Odol. La r1mp1eza
· pe rfecta de 1a boca no se obtiene sino
'
por elnusoo,des¡
O.:!ol, y esto por la pr?piPdad particular que posee esta substancia de p:.
netrar ~n los ~le_nt~s picados y d~ impregnar las mucosas, ejerciendo alli
una acción ant1sept1ca, que persiste por ma,•has horas El uso reg 1
del Odol preserva Ios d"1ent es de Ia caries,
· deteniendo ·los· estragos de ésta
u ar
en los dientes ya atacados. El Odol puede pues con toda verdad se
'd d
•
'
'
, r con .
s1aseo
era odecomo
el me¡or de todos los remedios que puedan emplearse para
el
la boca.

El O::lol está contenido en un frasco gotero que encierra la cantidad suficiente para el uso de varios me

ta en todas las buenas drogucrfas, perfumerías y farmacias.

ses, Y está de ven-

�l: 1 Mundo Ilustrad~

l:!.:l Mundo Ilustrado

LOS DOS CERDOS
LaSaludTrae Consigo
La Felicidad.
La mala salud es la causa
de los sufrimientos y no proporciona ningún placer. T oda
mujer que padece algún desarreglo de sus órganos femeninos
se puede convertir en vigorosa
y hermosa con el Compuesto
Vegetal de la Sra. Lydia E.
Pinkham. A continuación publicamos la carta que escribe á la Sra. Pinkham, la Sra. Rhona
McCoy de Gran Caimán, East End, Antillas Inglesas:

El Compuesto Vegetal de Lydia E. Pinkham
"Por muchos años fuí víctima de la menstruación dolorosa, sintiendo un fuerte dolor através de mis espaldas y
caderas; y habiéndome recomendado una amiga el Compuesto Vegetal de Lydia E. Pinkham como ensayo, me
decidí á escribirle primero y pedir su consejo. Inmediatamente principié á tomar el Compuesto Vegetal y
desde que acabé la novena botella no me siento nada.
Un millón de gracias por lo que me ha hecho á mí y
no fallaré en recomendarlo á las mujeres que padecen."
A la venta en todas las farmacias.
Preparado en los Laboratorios de

LYDli E . PJNK.HA:M .MEDICINE CO., Lynn, .lllass., E. U. de A.

Subscríbase á "La Semana Ilustrada"
La mejor revista de actualidad

A las Mamás:
Participamos á las senoras
haber recibido un surtido mag=
nífico de

·Artículos de Estambre
para niños y niñas.
Precios realmente módicos.

''LA GRAN SEDERIA''
Julio Albert y Cia., Sucrs.
lia. cmnllie de lla M cll1lierñ.lllla N1ú11nn111. 3 y 41

-Seftor-me dijo una ¡:obre mujer dejando su periódico,- ¿qué es eso del hipnotismo? No acabo de entenderlo.
-Se bao ese.rito acerca ele ello muebos
libros, qae cuentan mara•lllas seri,meote; pero como ushd no los comprenderla,
diré, en t~rmfoos claros, lo que puede y
debe entender. Un sabio la propone A usted dormlrla QOD la voluntad y la mirada:
si usted acepta, toma asiento; el profesor
fija. en usted la vista. y la adormeee; en
ese estado la da A u.sted una. orden, que
usted no oye¡ pero que, sin querer y necnarlameote, cumple usted al desper-

tar.
-¿Y si me manda que mate?
-t,\ata usted, y ,1 le ordena que robe,
roba usted. Adn hay mh. Un ubio dijo
a un durmiente hipnotizado: ' Quiero que
malfana te salga una ampolla en el eo10te;" y el cogote obedeció la orden, y salló
al dla siguiente La vejiga: de modo que,
no sólo obedece al paciente con sus acciones, sino los miembros de su cuerpo, cu•
rl.ndose si estin enfermos, y hasta mar.
cando, si es preciso, una Inscripción sobre
la espalda, segóo refiere un profesor de
/1\ootpellfer.
-!Tales milagros se ejecutan?
- ¿Qalere usted que la duerma y ordene
A sus narices qae se caigan A la hora que
asted gas te?
- ¡No, por Dlosl
- Lo remedlarlam&lt;,s con otro saeflo hipnótico, eo qae, , mi voz de maudo, brotaria, b•Jo sa frente, otra nariz tao linda
como la que luce usted eo esa can. Como
que trato de abrir oo salón de compostara y embelleclmleoto de personas, á precios arreglados: desfiguración de rostros
para huir de ta Justicia ó acraedores, bro•
te de cabellos en las calvas y cambio de
atractivos A los desco.nteotos de su fl•
s1co.
-¿Eso hará usted?
-He hecho mis: he convertido en cerdo
&amp; un hombre, como ver l. asted en la historia que voy , referir: no supooro que la
oteruen esos sabios: yo les he creldo y,
en correspoodeocla, deben creerme A ple
juntlllas. O se tira de la manta pua todos ó para olnguoo.
NARRACION
Sabido es que tuve un criado, Perico,
que me enviaron sus padres desde ti pueblo; que le hipnoticé, y habiéndole preguntado, mientras dormJa, en qaé animal
prtferlrla convertirse, respoodl6q11e la vida del cerdo le parecla Inmejorable. A faer•
za de hipnotismo y de mandatos apremiantes , empe.z ó A trocar su cara en hoclco y
los muslos en Jamones, y en esa clase
media de hombre-cerdo, le dejé en mJ
1cuento ' ·El paralso de los anima les."
Siguiendo mi narración, todo fué para
1mi gusto y recreo, y gocé como autor, ó
más bien como arreglador (que dicen ser
gusto duplicado el de eomeodar al que se
roba) al ver convertid&amp; eo Jeta la cara del
muchacho, Y. tomar aire de matón con su
colmillo retorcido; al ver formando graciosos cucuruchos las orejas, moldearse, t
mis órdenes, su cuerpo y brotar del hueso
saero el rabo final, como una etcétera mal
hecha.
No tardaron en sobrevenir los remordl·
mlentos. El código no habla previsto el
caso : e.ra un delito del porvenir y, entretanto, no hay responsabilidad para los
qH embrutecto A los llombres; pero mi
conciencia me gritaba: " ¿Qué has hecho
de tu pobre criado? Sus padres te lo confiaron para que se hiciese hombre a tu lado y le has convertido en cerdo. ¿Puedes
devolvérsele en esa apariencia lumuoda
y decirles: "¿Tomad Avuestro hijo?" Y si
oo s e los entrego, ¿c¡u6 haré de él? ¿c omér-

i

Yo era gorda á los 20 años
y tenía una papada
muy fea

Al principiar la vida ya llen ba conmigo
el fardo de una mujer entrada en ailos.
.Me di cuenta de que algo debla hacer si
no querfa resignarme al drstloo de toda
perbooa gruesa. Las perionas gordas no
pueden ser atractivas; es simplemente Imposible y todo el mundo to sabe, y para uca
mujer perder sus encantos pusonales A los
20allos, es unacalamldad. La idea es Intolerable para cualquier mujer que teoga espiraciones, Resolvl combatir mis teodenclas t eogorou con todas mis energt,s y
~o todas mis fuerzas. Consulté mJ médl•
to y me recetó una medicina que me daba
apetito y me dijo que no debla de comer
las cosas que me gustaban. Me recetó una
dieta que era una tortura, Estaba h1mbrlenta y sutrla el suplicio del HntaJo.
Yo vela los otros• la 1111sma mesa que yo,
mis hermanos y mis amigos, comet las co•
sas que yo deseaba comer, mientras que
yo me alimentaba con un pedacito de pe&amp;•
cado y un poqu.lto de legumbres lnslptdas,
apenas sufiClente para mantener un p,jarito y que un pajarito rehusula comer.
Cada llbra que dismtnula. me costaba una
tortura que ningún Shyloc k podrla conce•
bir y que ologón s.ér bumaoo hubiera Impuesto sino • si ml~mo. Y cuando el hambreó las obligaciones socl■ les me arrastra.bao t hacer una buena comida, aumentaba en carnes mucho m4,s de Jo que dts,
mloula con ana semana :le to1tura. Pero
yo me manteo fa firme. Me llevó meses red11cl1me .l un punto normal; pero ,ón en·
touces, todavla me quedaba la p,pada,
que se uralgaba;. mi como una cosa ma•
Ugoa. R,solvl qultt,mela y vol vi l. poorr.
me;. dieta y á perecer de hambre porque
habla determinado veocer Aeualqultr costo. caando veocl, todavla tenla las marcas de la papada, carnes flojas q11e colga•
ban en pliegues y arrugas. SI hubiera podido mantenerme sin comer, la naturaleza. aJ fin, hubiera vencido este estado;
pero ya yo estaba débil y baml:rlenta y vi
que tenla que comer ó morir, y coml. Eo
dos meses r,a estaba gorda otra ve.z, y digo "gorda ' porque u la única palabra
.:¡ue lo expresa. otras palabras sao demasiadas finas. Habla abandonado la die.
ta. y los remedios Internos; pero no me
habla entngado. Principié l. estudiar las
composiciones qulmlcas. MI propósito era
encootrer algo oue combatiera la gordura
y la veocler11. Gasté tiempo y dinero ,
do lo q11e tenla, y empecé 4 hacer experi·
mentos conmigo misma. M•s de una vez
me desesperé: la tarea. parecla Inútil. Al
fin, accldenta.lme11te, encontré lo que tan.
to habla buscado: una preparación que
aplicada , la superficie de la piel, hacia
desaparecer el gordo, como una cataplasma hace desaparecer una iDflimactón . La
usé en la cara y se me desaouedó lapa•
pada como por encanto. La usé en mJ
cuerpo y me ouité todo el gordo que queria quitarme. Retj)mendé estarreparatlóo
A mis amigas y obtuvieron e mismo resultado. Hice la prueba en el txtu oJero
y fué un éxito completo. La exhlbl en e:rposlclon,s toteruaclooales y se lln ó los
primeros premios tn todas partes, diplomas. med&amp;llas y mayores premios to Pa•
rls, Vltna, Bruselas. He estrilo la hist oria y la he pu esto en form a de libro. E~~e
libro se lo doy gratis 4 cualoulera que desee quitarse carnts supelfluas, ,,pldameute y s in Incomodidad de ninguna clase y quedarse en tshdo normal sin s u•
frlrhambre nltorturulguua . Escriba confidencl•fm,nte • Mae Ed111 W1lder, Oe¡:t .
407 C. Róchester. N. Y. , E. U. de A., y si
Ud. carea su fardo de gordura otro mes,
Ud. misma tendrá la calpa.

TODOS LOS MEDICOS
están de acuerdo en que la saugre es la caasa p rimordial de enfermedad 6
de adud en el caerpo humano. Si la sangre es pur11, el i11di v i duo es fuerte
y saludable; si l a sangre está im pnra 6 enferma, ento11ces h ay enfermedad
6 decadencia en d sist ema entero.
El reumatismo es estrictamente nna enfer medad de la saugrc, causada
por exceso de ácido ú rico. Las úlceras, llagas, púst ulas, barros ó granos
ea la cara, etc., delatan lll i mpurua de la sangre. Las afecciones catarrales
deben tratarse por medio de la sangre para obtener resultados permane.ntes. Para cararse, para sentirse uno f uerte, alrgre y vigoroso, la persona
debe estar dotada de sangre buena, pura, limpia y en abundancia. La sangr e
no puede limpiarse 6 parificarse ámenos que no se devuelva á los riñones
n perdida actividad. Sangre impura siglliJica h ígado y r i iionu obstrni dos,
inactivos, y aomo resa.ltado se notan estas condiciones y síntomas~ dolor
e.11 la espalda, nerviosidad , afecciones de la vej;ga y vlas urinari as y l&amp;s
molestias consiJluientcs.
Hay un remedio simple, casero puede decine, para estos males, y á
continuación damos la. receta para prepararlo :
Jarabe compuesto de HipofosJitos..... . .. .• . . . . . .
Jarabe compuesto de Zarzaparrilla. .. . . .. . . . . . . . .

Extracto compuesto vegetal Arvelina . . . . . . . . .

Mbclese todo en una botella, sacncfiéndose bi en al tomar cada dosis.
Tómese una cucharada de las de té 6 café, despaés de cada comida y también al acostarse, 6 sea nnas tres 6 caatro veces al día. Los ingredientes indicados pueden. comprarse en cualquier droguería 6 farmacia y no cuestan
mucho, Eu esta receta tienen los lector es de este periódico un simple á la
vez q11e poderoso y e6ciu remedio para toda clase de eufermedadu de la
sang re, de l os riñones y de la vejiga, que tiene que aliviar el reumat ismo y
las afecciones catarrales, sustituyendo la sensación de ftojcdad , causando
y mde~tu g ~neral, por otra de fuerza , vigor y salud.

100 Años
Vlvf rels si lomals cada noclle una
cucnara da &lt;le las ctel caté de 10s

;ai
V

EL

POLVOS LAXATIVOS
ROCHER
qn~ curan radirnhnenlc

ESTREÑIMIENTO

&amp;Jbcra aos contra la Ja queca, las
Almorranw, , las e nfermedades del
hlgado y contra todas las arecclon es
de lnte tinos.
L..J. GUINET, lll'lllaoéuU¡:c,, t , rue Saulnler,
PARIS

t,-

mtle sabiendo que es Pe1 icoi" Y la t , ntaclón me respoodla: " Acaso esté exqu isito:
se te ofrece el ú:itco caso de probar u n
Jamón hecho por t i."
En rigor, eJ cerdo era mio en cuanto t
cerdo; pero en calidad de hijo era de s1111
padres: no debla dudar y s e los envié co·

45 gramos

60 gramos
15 gramos

acoslars8.HaTl.rfiltS mernvlllosasaplleadasal
c emos deoaparecer realm ente
1 1 1
~~•e.~.fi¡~uJlee~dg~ ~~- .~ ••~~. ~ i: ,"°i"t,~
Careta
deGoma :t:i· =~~ ~~"!~~~~
Y JJ'!C'•S •.••• •• ••••• • .•.•••• • ••• • •••••• F ro. 1'11.
Caello-Ballera~~~~:· 1,a"_ :t::~,~/;!!,;=

iecnilca·d~~deiiáriiro~i~;,;fijr~:~i:
~ las dlmernil&lt;&gt;n"" rle una requeno 0arl; grlo¡ra
ru, !ISpecto mlls Joven . ...... ..... .. Frs. 1 $ ,

En r (o d~ lo, pl'OdUCIOlt (r,nco de Port• lodOI f)a lH I
c. ,ale correo, blllete, de banco 4 chfque,.

Sm ; pedid si m6todo da bellaza lltustrado, frwo ;

1 L. OLIMPI&amp;, 10, rue Oalllon 1 PARIS,

A las criaturas? La mezcla de sub~ta.ncJas ,
¿result■rla a propós ito en aquel mest l.zo
de hombre y cerdo? Todo contrlbula, pero
con Impulso principal. La su gestión, el
mts Intenso y t ficu de los sis temas pedagógicos . Ola llegará en oue, en vez de
ba ncos y mesas , en las escuelas haya ca•
mas, é hipnotizados los a lumnos por el
profesor, se empapen de ciencia en siestas deliciosas.
Al verse con ta cabeza lejos del suelo
sentia vérllgos mi dts clpulo; pero con un~
pollera le acostumbré A andar en dos pi es,
y a l mes de mis lecciones habla ba el castellano tan bien como Perico. Ningún
aprendiz de .mlls lco, al sacar por primera
vez en su vlollo •·La donoa e m6bile," experimenta el p lacer que yo seotl al olr que
me da.ba en espai!ol los buenos dlas. Le
a.bracé y le dije conmovido: " Grlllfeme
Perico, grúfleme otra vei estas palabras;
pero procura perdtr el a cento de famllla ."
Era reo el pobre; pero, t omo obra mi, , pa·
recióme encantador; s ólo entonces comprend1 el célebre final con que el poeta
francés Carlos Mooselet termloa su s oneto ea elogio del cerdo, llamándole Aagel
querido:
Adoral&gt;le coc/1,m, an,inal ro,.- ¡Clur ange!

LOS RESFRIADOS
SE CURAN
EN UN DIA.

l!l Remedio de lfun:,on para Sol Reafrlad .. ali• ia cui instantincamcnte ti tttfrlado
oe la cabea, de la garganta :, de 101 pul•
monea. AtaJa la liebre, contiene fa de1tilaei6n de la nari.r. y quita los dolora que ¡rroduceu 101 rufriadoL Cun la 11Tippe, tooc,
reboldea J precaTC contra la pulmorua.
Tenels Inflamadas 6 r igidu fu co.7unturu,
110 importa lo CT6nico que aca ?
Id donde
el boticario, comprad e l Remedio de Mun7on
para el _Reumatumo, y Tercia que pronta t1
la curac1on.
Si tencu ~ mal eu los rllloncs 6 eu la
••i iira, el Remedio de Mun10n para laa
Rifloncs o, curará.
El V ITificador fortalece i 109 llombrea
débilu y deTud Tt el Tigor eerdido.
De ••n ta en todas w boticas.
MUNYON, 53d and Jdlenon Si.., Phlla4el
lllila, Pa., a:. ti. de A..

Era dla de Sao Eugenio y le llevé a El
Agentes Ge oerales :J . Labadie uc,
Pardo en recompensa, donde vareamos y Cia. Proítsa 5. Méx ico, D. F.
encinas a placer.

A uestros nbseriptores

-¡Qué rica es la bellota! ¿No es nr~
~
J ad1- te dije creyendo haJ,gar sus gusSnpl icamos que toda falt. en el
tos.
servici o de entcega del periódico, sea
-Mejor es lo que ayer me dló usted á comunicada á la may or br evedad á
nuestras oficiuas, pues muchas fa1taa
probar.
no reciben el debido remedio por ig-No recuerdo . .. .
mo regalo. Los lnfelfces me dieron las
nor arlas. Las nclamacioues debertn
La
fruta.
gracias, preguot•ndome de Qu6 rua en
hacerse directamente á nue~tra o ficiLe miré con a dmlracióa, comparando su na y no á los repartidores.
aquel puerco: ¿les h 1b11· de contestar " es
de la vuestra ?" Alladlan meque l e hablan
uoldo t la piara. y estaba ya como en famllla; que babia llegado flaco , pero que
pronto engordarla .
Tuve u na nueva preocupación: fo~ pa•
1dres de Perico me a visaron con t iempo
que el reempluo ex tglrfa su presencia: el
1apuro era terrlblf; no podla consent ir que
A RICO.-P. O. Bnx 942. El Paso, Tex , U. S. A.
le declarasen desertor, y determiné 'h,cerle un sustituto;" ¿no habla convert ido
J ESUS M. T .ABOADA.-Box 5. Bronswille Tex
U. 8. A.
'
.,
en cerdo • un h ombre? PJes convertirla
en hombre A un cerdo.
FELIPE DE J . R UIZ. -2'- F lores, 4. Aguascalientes,
Era un puerco de primera el que me pro
Ags.
pus e moldear, d•odole fa forma. dt Perito;
RAMON R. ESPINOSA.-Oratorio 47. Oriente Le6n
me encerré con é l y le dorml á fu erza de
Gro.
'
bellotas y miradas; el organb mo del marrano era ada mis dócll que et del hom·
RAF AEL Y. CRUZ.- Tu lancingo -0\\ H idalgo, letra
bre, y en pocos dlas tuvo piernas de per·
B.• Hgo.
sona, y á la semwa s iguiente cintura de
JESUS
RIVER A.-Calle de Morel ia, 9, Hermosillo,
muchacho, y sacaba los brazos por los
hombros; abrevia ndo: al poco tiempo ~ólo
Son.
tenla de cerdo la cabeza; le presenté un
DR.
MAURO B TR O -. 'alina Cruz, Oax.
espejo Y me pareció que no s e cooocla. La
SRITA. AMADA QU!NONE, .- Tulancingo, Hgo.
dificultad estaba en la cabeza porque
Identificaba la persona; pero uoa fotograJU
RODRIGUEZ F .-Antes en Frontera, Tab. fla d$ llll lnfeU.z criado pumilló la perfecAhora en Ooatzacoalcos, Ver.
ta s emejanza y me vi en presencia de Pe•
TI A.AC PIR .-Jefe de la Oficina T elegráfica en D urico. Hsbla fals ificado un hombre, p~ro
rango, Dgo. , aotE&gt; en H ermo~illo, on.
era un a.~ls ta, ¡habla hecho una escultura de tocino!
VICENTE F. GUZMA .-3ii, Real de m José
Puebla, Pue.
-¡Oh, poder de la sugestlónl-dije ex·
tas lado ante mi obra .-1oh, sabios que
descubristeis la ley con que la voluntad
Les suplicamos manden liquidar las cuentas q ue con
del hombre modlfita el cuerpo ajeoof Nada
nuestra Administraci6n tienen pendientes, por ejempla!avento: s ólo deduzco , aplico y desarrollo
r es de nuestros semanarios que les remitimos durante el
v uestra Idea. Por vosotros se explican
tiempo que fueron nuestros agentes. Nos dirigimos á
los antiguos encantamientos y las t ransformaciones de Medea, que dtblerou s er
ellos por este medio, en virtud de no haber recibido concasos de hlpootlsmo, no de magia , como
testación á ningu na de las muchas y repetidas cartas que
la del a.sno de oro de Apuleyo. Recibid
sobre
este asunto les hemos escrito.
mis apla usos y saludos. Y a hora, 4 lnfuodlr la luz de la ~azóo t ll la sesera de
ese puerco , destinada ll ace poco • fa ven ·
ta en una casquerla. ¿Puerco fe llamo?
Retiro la pa labra: boy es m1 semejante.
¿Habrla tiempo de educarlt? Afort una.
damente P erico no babia tenido la h tal
manla es t udiar, y ent re s us conocimientos nat ural es y los del , xanlma l el hueco era muy corto. ¿lofluyó en sus rl.pidos
adelantos la s uperiorida d que la forma y
construcclOo de 11 cabeza humana presta

A los Señores

oa. f~itofd Na(ional, s._4.
México, D. F'.

•

�El M.undo Ilustrado

\J ~ 7
~~ ~

Rico~ y
pobres, prín
cipes y aldeanos, millonarios y jornaleros, todos
atestiguan la
inmensa repu tación y
valor de las

Píldoras

del Dr. Ayer
•

Las autori&lt;'lades médicas reco
miendan estrui PíJdor..s para el es•
treñimiento, indigestión, card~algía,
desgana, jaqueca, dolor de cabeza
pulsante, biliosidad, diarrea biliosa,
náuseas, ictericia, hemorriodes, al•
morranas, granos, y varias afecciones del sistema nerviosa originadas del estreñimiento del vientre ó
inactividad del hígado.
Las Píldoras del Dr. Ayer están
azucaradas, obran con prontitud pero
suavemente, y son por consecuencia
el mejor remedio laxante para hombres, mujeres y niños.
Cada pomito oatenta la fÓ1•m1da .,.. la
rohdaln. J:'reuunte usted. á "' ,ni:dwo Lo
qua opina do l&lt;U PUdo,,as del l)r, .AIJ"1',

Preparadaaporel DB.J. O.AYER y CIA.
Lowell, Maea., E. U. de A.

tan tranquilo y tan dulce la mirada, que
le.dije:
- Toma asiento.
Nlaguna sitia se atomodada á su volumen, y hubo de sentarse en su c11arto
posterior.
-¿SJfres, Perlco?-le dije con tMlllo.
Hizo con la caben un signo negativo.
-¿Puedes htblar?
El aalmal, digo, ex •Perico, aproximó su
boca á mi oldo, y su voz, que era gru111do,
emitida con fuerza, se coonrlla en babia
humana sonando pianlsimo.
-Vengo por ti-exclamé-para transformarte.
-¡Oh! No, sellor: estoy contento; aqul
vivo sin trabajar y cómo A todas horas.
-Pero te abrirán ea canal, desdichado.
-Cúmplaseml suerte.
- Huin morcillas de ti y me las dartn
á probar.
-Que le bagan buen provecho.
-Positivamente, ¿no quieres volver á
ser hombre?
-No puede ser: me han mutllado.
Le teodl la mano, puso su maao de
ICA- putrco eatre la mta y salló de la altob.1.
para Ir , dormir en la pocilga,

El falso Perico la miraba dlstraldo: ¿se
acordarla de la puerca que le habla ama·
maatado?
No sólo le acompallé al pueblo para vigilarle alguaos ellas: me atrala mJ trlmen,
el cariflo A mis dos obras y una curiosidad
lrreslstlble; y, sin embargo, tun miedo
de encontrarme ton mi victima. Cruzó ,
mJ lado una piara de cerdos, y- ¡ob, po·
du del remordimlentol-me figuraba que
todos se parecían Ami pobre triado: uno,
sobre todo, se destacaba entre los demis;
era un cerdo mal hecho; sin duda era mJ
obra; el cochino me mlr6 al pasu:
Luego me saludó &lt;:on el hocico ....
No podla dudar, ¡era Perico!
Aquella ootbe sentl que empujaban mi
puerta procurando hater poco roldo; abrl
con precaución, y una visita extralla hon•
ró mi cuarto: era el cerdo que me habla
saludado aquella tarde; stntl temor al
ver en aquella forma á mi criado, recelando una veogao:i:a; pero tenla el aspecto

UN BUEN CONSEJO AL
E.IO
El seflor Pedro Andrés Betancourt, vioarlo de Apatiingán, .MJ-

cbo1cán, México, hablando de un
buen consejo que le dló un doctor,
dice: cHace algún tiempo me en
cuentro gozando de perreota aa.lud
después de haber pa.decldo de uoa
ruerte dispepsia por casi dos anos;
durante este periodo, tomé algunas
medicinas que me recetaroo buenos
doctores¡ pero la enfermedad no cedía, hasta que por oonsejodel doctor
Ma. Silva. tomé las afama.das Plldoras de Vida. del doctior Ross1 las
cuales han c.ausado en mi una curaci ón radica.!&gt;

Perico, el hombre convertido en cerdo,
murió honradamente en el mes de lamataou : le degollaron por delante como A
UD noble.
El cerdo que convutl en hombre llegó A
ser alcalde ea el pueblo, y al administrar
el muaicipio, se portó como quien era:
qaltro decir, que hizo muchas porquerlas.
JOSE FERNANDEZ BREMON.

Epilepsia y
Ataques
"Mi hijo se curó de un caso
muy rebelde de ataques epilépticos por medio de la Nervina
del Dr. Miles."
SRA. D. BAKER, Cleveland, O.
"Mi hijita que sufria terriblemente del Baile de S. Vito, está
completamente bien después de
tomar la Nervina del Dr. Miles
por solo cuatro meses."
SRA. C. G. BENNETI,
Alma, Mich.
Epilepsia, Ataques, Baile tic S.
Vito etc., son enfermedades puramente nerviosas. Ellas han sido
curadas en tantos casos por la
Nervina del Dr. Miles, que es
muy razonable deducir que tamb ién á Ud. le hará provecho. En
casos demasiado severos su uso
persistente ha causado alivio que
vale infinitamente más que la
medicina. La mejor evidencia
que Ud. puede tener es escribir
á los la han usado.
De venta en -toc:ta• laa Botica.
Preparada por

MILES MEDIOAL OO.,
EL PERFUBlE ROSE DE CHIRAZ

Elkhart. B. de Indiana, E&amp;tadoa Unldoa.

de l1wa P. W1UT JSa■, rec11erda latn,ucia 1u,e
de lu rosu de Pmia.

Al Público
-,/lJb"'-.
Habiendo sabido la Dinecci6n de El. Mu.NDO ILUSTRADO que alguna persooa de escasa delicadeza toma el nombre de este Se-

preferencia con tas del vecindario que vol.
vta á Madrid cargado de bellotas.
-Oye-le dlJe,- y graba en tu sesera
estos últimos consejos con que doy tu
educación por tPrmlnada: "No atropelles
l las gentes, nt te revuelques en los charcos, nt metas el hocico en la sopera, ni
te pongas los pantalones del revés." stn
esos peque11os dtfectos eres todo un hombre.
Poco después, el falso Perico cata en loa
brazos de la madre de verdadero, que Je
decl&amp; enternecida:
-No bay tomo Madrid para mejorar á.
las personas. 1Bendito seas! ¡Cuinto
has ganado! SI basta me parece que b11e1es á. Jamóo.

manario para sorprender la buena fe de los foMgrafos y de las
familias, logrando retratos, adver bimos que el empleado que
tiene dicho encargo, lleva una orden en forma pur escrito, 11:L
cual debe exigírsele cuando pida alguna fotografía.

Í:a f!Jirección.

e.Año XVII -Tomo U

.-J\,iéxico, 30 de Octubre de 1910

Número 27

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111101">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111103">
            <text>1910</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111104">
            <text>17</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111105">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111106">
            <text>26</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111107">
            <text>Octubre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111108">
            <text>23</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111125">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111102">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1910, Año 17, Tomo 2, No 26, Octubre 23</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111109">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111110">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111111">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111112">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111113">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111114">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111115">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111116">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111117">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111118">
              <text>Editora Nacional, S.A.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111119">
              <text>1910-10-23</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111120">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111121">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111122">
              <text>2018099</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111123">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111124">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111126">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111127">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111128">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="5207">
      <name>Artistas mexicanos en Xochimilco</name>
    </tag>
    <tag tagId="5205">
      <name>Conferencias</name>
    </tag>
    <tag tagId="5202">
      <name>El Alcázar de Heidelberg</name>
    </tag>
    <tag tagId="5203">
      <name>Fiesta religiosa</name>
    </tag>
    <tag tagId="5206">
      <name>Fiesta social</name>
    </tag>
    <tag tagId="5208">
      <name>Jalisco</name>
    </tag>
    <tag tagId="5204">
      <name>La tristeza del amo</name>
    </tag>
    <tag tagId="4814">
      <name>Musa castellana</name>
    </tag>
    <tag tagId="3424">
      <name>Otoño</name>
    </tag>
    <tag tagId="5209">
      <name>Tepic</name>
    </tag>
    <tag tagId="5210">
      <name>Trieste</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
