<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="4217" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/4217?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T16:46:51-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2863">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/4217/El_Mundo_Ilustrado._1910._Ano_17._Tomo_2._No._30._Noviembre_20..ocr.pdf</src>
      <authentication>c038357831028ffc140d36370a1e41bf</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="118043">
                  <text>El Mundo Ilustrado

Del Sabio el Consejo
Estamo11 en tiempoe en que todas
nuestras acciones deben sujetarse á
reglas de práctica sabidul'!a, si queremos salir t ri unfantee de nuestras empr6Elas 6 alcanzar el bienestar eoon6roico á que todos aspiramos.
Ad , por ejemplo, nunca llegará á
ver reah:cado este ideal quien no adquiera el conocimiento de loa esta.ulecimientoe comerciales que mayoren
garen tfas y ventajaa ofrecen.

no sosplro al recordar Sil caJa de ahorros
vacl•, ni estt aqol papá para pedirle.
-Eso es lo dt manos, contestó el viva·
racho Roberto; hacemos como hac• Ju•·
oa; la pedimos y decimos Luego: ApdnteJa ustea en cuenta á la sellorita Ciar■ .
¿Sabes de qu6 se trata? De León; ya ns
qué trabajo le da A tia tenerlo limpio Y solo cinco mloutos despu~s del bafto sabe
1100 que es blanco. Bueno; pero nosotros
vamos t darle, como presente de cupleallos, lln nuevo León, un hermoso León
cast■lll ob,curo, porque vamos ,. pintarlo con el tinte parul cabello.
LoUta lo eseuehaba con admiración.
-Yeo¡ao pronto, olllos, dijo Juana aalleodo presuros,a de la botica¡ vamos de
prisa ó Uea:aremos tardt para la c:omtda.

•••
Las señoras y aeñorita1 de
México deben seguir al pie

de la letra este consejo del
sabio
•Por su honorabilidad, ampliamen·
te demostrada en los largos afios de

en existencía; por au surtido eepléodido¡ por sus precios de absoluta equida , recomiendo con toda eficacia

''LA GRAN SEDERIA''
Julio Albert y Cía., Sucrs.
1a. de la Monterilla Núma. 3 y 4
México, D. F.

- Yo llevo aJ correo tus cartas esta hr·
de, tia Clara, deeJa Roberto dHpuh de

comer; oo tleou que m,ndar á JdDa
porque ya s 6 Ir yo solo.
- B 1eno, B!to, td las llevarás; qué am.1.bles son los olllos que proeur,o hacerse
dtllts.
Roberto, de vuelta del corrro, entró á ta
botica y pidió con aplomo la botella ele
tinte; el botlcarlo se sorprendió grandemente de qoe la aelionta Clara tuviera
canas y de que pensara telllrselas; pero
no tuvo inconveniente eo dar al ntno el
frasco.
l:ste, tan pronto como salló de la botlca lo ocultó lo meJorposlbleeotresu ropa
y ~olvló Ala casa coo aire de triunfo.
Lo eHoelal era ahora que se presentara
la oportunidad de osario; pero tia Clara
oo se separó do ellos el resto de la tarde
ni despuh de la cena, sino hasta que de·
Jó t cada ano en so cama y la lámpara
apagada.

Cuando salló su tia, dijo Roberto A Loll·
ta en toz muy baja;
-Mallina temprano, ante.s de que tia
Clara ó J111na u lenoteo¡ lo hllimos, te
prometo despertute.
Al poco rato dormlao los dos profunda•
Los oillos hablan Ido conJ111na t la bo·
tita del pueblo, y mientras 6sta entraba • maote.
comprar algo, se eotretenlan mirando el
aparador, donde sólo habla Jabones, fras•••
(Cuento para Niños)
cos de esencia, talas de polvo y otras cosas sin loterb tampoco; pero de pronto AGababa el reloj de dar las seis de la
m&amp;llaoa cuando una ficurlta blanca, en
exclamó Roberto:
H 1bl• una ver dos htrmaoJtos: Roberto
camisa de dormir, abnó cautelosamente
-¡Ya si! lo que hemos de obuquJar ma- Ja puerta y se dtrl&amp;ló al cu.arto de ballo:
y Lollta; estos olftos estaban pasando
11101 t tia Clara porsocumpleallo~ I ¿Ves,
h,s vaeaelooes too Sil tia Clara, que los
allt, eo uoa cesta acoJJoada, dormfa Leon.
h1bla lnvltado porque sabl• qlle eran obe- Lollta, es ■ botella ton un liquido obscuro, -Veo, muchach1to; toma, Leonclto, emjunto t los jabones?
dientes y bien educados.
pezó melosame.nte Roberto.
-SI, la veo; pero tia Clara oo esU. enLa tia oo vlvla eo la ciudad, sloo en 110
Pero el perro saltó de la cesta y oo se
ftrm1
.
..
.
pueblecillo cercaoo, donde posela una beJejaba coier. Por fia lo&amp;ró el nlllo apolla casa de campo; vlvla sola con su cria-No seas tonta, si no es medicina: es derarse de él y llevarlo á la rectmara, donda Juana y su perrito León, t quien cuida• tinte para el cabello y nle sólo cincuenta Je Lollta Jo 11speraba con ansiedad.
ba y querfa casi tanto como á SllS sobri- centavos.
- A~ul está, oo Jo suelto porque se me
nos,
- Pero.no tenemos dinero, dilo Lola con escapa. Tu pones la palangana en el &amp;ue10 y yo Jo 111eto y lo detengo mientras tu
le vas vatf ■odo encima et liquido de la
botella.
Pero León, que se reslstfa al bailo dla1rloquesu duefta ledaba,seresfstló mntbo
j más á esta operación descoooclaa y lucho
r tan v1olentameote q11e casi todo el toote·
nido d1l frasco cayó ,o la 11fombra y en
las camisas ae aonnlr de los lllllos,
-T,1111, el lomo, tonta, decla Roberto
d1teoleDdo de la cola y un&amp; oreja al pobre amma1lto.
-No plledo, se maeve demasiado.
-Entonces detenlo td y yo vaclarl! la
botella.
León dló un salto ta.o Inesperado, que
voleó la p■Jaa g:ana, pasó por eac1ma 11~
Loflta y H ref¡¡gJO temblando debajo de
de lra órden
un ropero.
-Ahora si Dos lucimos; á ver cómo lo
sacamos de ahl, dijo encolerlzaao Roberto.
- ¡El Sellor no, asista! ,g:mo 11.01 voz
De ,•enta. ea los a.lma.cenea fotog rilicoa y ópticos. Pídase el cat:l.1010.
hcmooza~a oe~oe la puerta.
T allece~ ópt icoa C. p
GQERZ , BKIILll'l(Alemuual,
· FltlB~B!U,U , H
-No lo dejes &amp;allr, J11aoa, cltrra la
•
plltrta, HClam~ Rob,rto,
VIENA,, PARtS, LO NDRES, NtJBVA YORK,
Penadta1.1l1do tarde, porq;1 Ldn u
Rep1'11•si1u11 para Mfalco : Do" PUi.o V1,v, Mlldco, :D,P,,
htlllt, t1;apaau ya,
ú C&amp;llt d1 Tac111M 7',
Est■bl tia Clara Hatada en s u cama

Hlstoria de una Sorpresa

GOERZ

Cámaras _fotográficas

Trieder Binocles

El ,Verdadero
Merito
Si Ud. tiene jaqueca ó neuralgia, Ud. quiere aliviarse, y ali~
vlarsc pronto. Las Píldora!\
Contra-dolor del Dr. Miles alivian el dolor en unos cuantos
minutos, pero , su verdadero
m~rito conaistc en que no dejan
malos efectos posteriores. Por
lo mismo, no hay mejor remedio
para dolores que las Píldoras
Contra-dolor del Dr. Milca.
"He usado en el

■eno

de mi familia

Dr.

Mlle■

lae

Plldoraa

dtt!

Contn-

dolor desde hace
unos do, años y lllll
hallo eer uno de los
mejoree remedios

que be conservado
en loa 22 aflos que
tengo de po•eer u.na
familia. Nunca me
'- lleira la noticia. de
"que a lguien padezca
un dolor slri que al
punto no le reco·
mlende las Pfldoras
del Dr.
N Contra•dol.o r y 6. menudo
70 ml■mo lle Jaa doy porque elempre las
llevo conmlro. m.tae Pfldoraa siempre
me han ayud&amp;do y, en oonaeouenal&amp;, w
recomiendo cada v• que se otreae, pues
qua realmente ouran como ee dlc11 _'Y no
lejua mal011 !!f4Cto9." R. L. PELLJIIS,
1119 Chloaa,&gt; Ave., Chlcago, DlL
De wnta en tod11 111 Botlau
Preparadas por

MILES MEDICAL OO.,
■lkh■rt,

L 1118

•

Indiana, Eatttdoe UnldoL

tomando traoqullamente su taza ele caf6
antes de levantarse, cuando de no brinco
se precipitó sobre ella UD objeto ne&amp;ruzco
y pegajoso que paretla uo perro y tras ti
110 nlllo, pegajoso y n,gruzco tambfln,
gritando:
-¡Ahora vero, pN'ro malvado: echar ,.
perder a.si noestn sorpresa!
-Pero ¿qu6 es esto? ¿Q111! pasa? preguntó tia Clara asustada y sorprendld•.
-Stllora, contestó desde la puerta una
vo1 airada: es que el olllo RJberto y la
ollfa Lola se han mantJado muy mal; su
conducta es eseandalosa.
- Tilla, tlfta, oo lo hicimos por maldad,
gritó Lo lita hecha 011 mar de lagrimas¡ era
una sorpresa que lbamos l. darte por tu
cumpluflos.
-Y ahora, por este perro desobediente,
todo se echó á perder, aliacllótr•gfcamente Roberto.
-Da veras que todo se echó t perder,
stfiora, dijo Juanalndl&amp;nacla: Jaalfombr,,
lu camisas de dormir, los cobertores de
asted, todo.
-La eulpa es de León; mts valla que
no lo hubiéramos tell Ido, murmuró Roberto.
-Bien, ustedes no lo h!deron con mala
Intención; estoy convencida de ello, contestó tia Clara dominando heroicamente
Sil enojo¡ pero les rueio que nunca vuelvan t darme otra sorpresa . Y ahora. Jlla·
01, vamos á dula t los tres un buen b•llo
de agua tibia.

J

A)lares, Roparos, Juagos de comedor
y

todo lo que se nacesna para
Amueblar

Ulli

Cm.

PRECIOS SIN COMPETENCIA,

uEl Nuevo Siglp"
(Col...o ele NIII... l.

e.Año XVII-Tomo II

cJKéxíco, 20 de Noviembre de 1910

Número 30

�■

~

~

"La Ciudad de Londres"
Ropa,

Muebles,

HACfM.OS

.A.CABAM.OS

toda clnse

de recibir

Novedades

de trabajos finos

UNA MAGNIFICA

Jt OlILilVIlIEi Y &lt;CilAº

de madera tallada

colección

Esquina de la Av. de San Franci, co y 2a. Calle de la Palma.

Apartado, 45

ESPECIALIDAD

de grnbndos

MEXICO, D. F.

y fzicsímiles

de ncunrelzi,
COPLAS

Recomendarnos á Ud. Jn lectura de la
lita de nrtítnlo , con ns ¡,recios,
(J uc damo. el continnaci&lt;&gt;n:
Terciopelos, colores surtidos, de ...... $ 2 25 á 2 94
Cheviotts en todos estilos, 120 c m. ancho, de . . . . . . . . . . . . . • . .. $ 1 ·15 á 3 75
Paños, en colores de moda de . . . . . . .. ~ 3 00 á 4 75
Franelas de la.na, alta novedad, . . .
1 50
Franelas de algodón, dibujos surtidos,
de. . . • . .. . .. . .. . . . . .. . . . $ O 25 á O 38
Puntos crisr.al, fondos color y negro . .
7 50
Puntos abalorio negros, de . . . . .. . $ 2 00 fi. 2 75
Bolsas metal tejidas, última novedad,
de . . . . . . . . . . . . . . .
. . . $ G 00 á 8 00
Bolsas finas, en varias clases de piel,
como; marroquín, foca, ante, de. . . $10 00 á 25 00
Bolsas de piel de otras clases, de .... $ O 60 á 8 00
Cinturones, estilos nuevos de . . . . . . .. $ 3 50 á 6 00
Libros de misa de tapas artísticas, de .. $ 3 00 á 8 00
Estuches con libro de misa y rosario, de.$ 4 50 á 40 00
J'uegos peinetas, jmitación ca.rey, de .. $ . 2 25 á 10 00
Fistoles fantasía. para sombreros, de .. $ O 25 á. 1 75
Galones abs.lorio negros, de . . . . . . . . $ 3 60 á 6 00
Listones taffeta y moiré, colores de moda, de . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . $ 1 12 ,1\ 1 75
Puntos para velos de cara, de . . . . . . . $ O 60 á. 1 75
Pluma.s, amazonas y lloront:.~, bhmcas,
negras y de color de . . . . . . . . . . $ 8 00 á 40 00

- : de:-

JARDINERAS

cuadros nota bles.

met.
,,
,,
,,

CONSOLAS

Porcelanas
Esmaltadas

.,

,,
,,

una.

BIOMBOS
~ ~

cn@lmi©ill@ r ®Ilil©1IIB@IlIIBil ®IHin]@

,,
,,
uno.
u

México, D. F.==Avenida San Francisco Núm. 33

11

,,
~et.

Visite usted nuestra exposición de objetos de arte

.,
,.
u.na.
,

___

_,

lF~1hrtn«!a1. rnm«»dl(ell@ dl~ wiidhrnceira\~

~1ritfi~~ñ~ai~

Pintadas, ~ GRABADAS, ~ Emplomadas

Todos estos artículos los recibimos

VlDR10S • C2RIST1\LES • LUNAS

en las últimas remesas de Europa

PAPEL TAPIZ

---=-----------------------------··

Sucursal en Guadalajara: López Cotilla, 323 y 331

■-------~----------

�El Mundo Ilustrado
El Mundo Ilustrado

BERTA

Calendario de la Semana

, LAS JOVENES
á menudo sufren algún desarreglo del aparato femenino en
,·ez de ser jovenes bellas, saludables y fuertes.
La Sra. Elodia Pacheco de Rodríguez, re idenle en la calle Martí
96, Regla,ciudad dela Habana,nos
escribe de la siguiente manera:
"Los médicos me dijeron que padecía
de desviación del útero complicada con un
padecimiento de los riñones é intestinos y
hasta me llegaron á decir que mi mal era
,,:-.. ·te:· ,
del corazón. Tenía adolorido é inflamado el abdo:;,,&lt;
men y los intestinos, me dolla la pierna derecha
sentía constante dolor de rifiones, mucho flujo y el periodo era terri:
blemente penoso sintiéndome toda enferma - un malestar general.

El Compuesto Vegetal de Lydia E. Pinkham
"Una amiga me aconsejó el Compuesto Vegetal de Lydia E. Pinkbam y leí su librito cuidadosamente, habiéndole escrito á ella v
comenzando inmediatamente la medicina. Todos mis acbaque·s
desaparecier~n de.spú~s ~e su uso, y no puedo escoger palabras para
exp_resarle ~l agradec1m1enlo I?ºr esta maravillosa medicina para las
muJeressufnentcs, pues hay millares de víctimas en Cuba de enfermedades intestinales. Ahora me siento en per[ecto estado de salud."
A la venta en todas las farmacias.
Preparado en los Labor:uorios de

LYDIA. E. PL"'i'KHAM lllEDIOTh"'E CO., Lynn, Jllass., E. U. de A.

DOMINGO
20
(3'? de mes. 279 D. P. por orden; para el
oficio 24 y últ!mo después de Pentecostés
y 59 de Nov!embre.-Mlnerva). Santcs
Félix de Valols, confesor, y Edmundo,rey.
-Oficio y misa del primer santo: rito doble y ornamento blanco; se ,omoemora la
Doawnlca 24~-Fuoclón principal de los
naturales en Gaad,¡lupe. Mallaaa siguen
las funciones que van tocando celebrar á
cada uno de los pueblos que se se!lalao,
terminando el 2 ó 3 del entrante Dlciembre.-[P. J
Con¡unclón de la Luna y Neptuno, á la
1 hora 6 minutos de la tarde.

LUNES
21

Las Píldoras
del Dr.Aye~
Para la Dispepsia,
Estreñimiento,
Jaqueca y Desarreglos
del Estómago,
Hígado y Vientre.

La presentación de Maria Santlslma Son Puramente Vegetales,
por sus padres en el templo de Jerusalén.
Son Azucaradas,
Santos Gelaslo, papa, y Mauro, obispo
confesores .-En catedral visita de los sieSon un Laxante
te altares.
Suave pero Eficaz-

MARTES

" Con las Píldoras del Dr. Ayel" !Jo

obtenido siempre una acción ruás bC·
gara todavía que con otras píMor~s
muy en uso y que por su crédito se h:rn
22
familiarizado entre el vulgo.
ou muy
La dedicación de la santa Iglesia cate- fáciles de tomar y no causan dolores
dral de Monterrey. Santa Cec1lla, vlr,;eo ni repugnancia."
mártir, patrona de los filumóalcos. San
A. :M.AR1'INEZ VARGAS,
Fllemón, mArtlr.
Catedrático do )Ieclicina,
Grnuada, Espalla.

MIERCOLES
23

QUINA LAROCHf

Cada pomllo o•t~1111r la fÚrmt1Tn rr1 lo
f'ON1at.a.

P,•egu&gt;1,t.e «Ah'Ú &lt;Íi Btc"l»ttliro ro que opina
de /t1$ L'ildo,ras tlel D,-• .,ly~-,•.

Santos Clemente, papa; Felicitas ó Fe- Preparadas por el DR. J. G. AYER y CIA,
Lowell, Ma.&amp;1-, E. U . de A .
licidad, y Lucrecla, virgen, mArtlres.
Coarto menguante ea León, á las u
horas 36 minutos 56 segundos dela mafia- _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
na.-Templado.

JUEVES

Debilidad, Agotamiento, Dispepsia,
Falta de Apetito, Convalecencias,
Calenturas

24
Santos Juan de la Cruz, confesor, y Crlsógono. mártlr.- Fuoclón en el CArmeo y
ambas Teresas.

Entre lo ■ millar■•
te ■tlmonlo■

~-w-

JJ,

~Jw,

En el confin de la sabana siempre Yerde, que se exteodla ante nosotros como
una alfombra de esmeraldllS, 1goolzaba
el sol, á la manera de los reyes antiguos,
entre pQrpuras y encajes.
La Hija del Cielo, qoe no otra cosa parecla la muJer más bella que han vl~to
ojos humanos, meclltaba descansa.ado sobre un reborde del camino. Sus pupilas
dulces taladraban el cielo; y su mirada
panela confundirse coa el tinte externo
de la Inmensidad azul.
Me acongojaba yo de verla pensativa y
hubiera preferido mil veces no sorprender
Jt.más, ea t.quel rostro divino, una sombra
de tristeza, pues aunque el dolor es la
promesa del placer, mlcorazón, herido para siempre, padecta tor.mentos Indecibles,
cada vez que sos labl.is, como fresas h11medas, murmuraban otro nombre.
Su c.a.bellera de oro obscuro, soberbia y
absalóolca, temblaba sobre sus hombros
como sobre el busto de an arcángel de
0011011; y so cuerpo, ágil y virgen, se.meJaba el de una estatua clacelada ea supnmo arrobamiento. Su nombre era Berta y
era an ángel.
11

TONICO-RECONSTITUYENTE-FEBRIFUGO

d•

Del viejo lnfollo que guarda las trlsteus de Jacobo y que beredé yo después de
su espantosa muerte, he copiado esta pá&amp;lna, tao sombrl• como dulce. Encierra
ella ana historia de amor; y su lectura me
ha hetho sentir más el suceso que acabó
con la vid• de mi ~obre aml&amp;o,
Jacobo terminó sus dlas el nueve de Junio pasado. Habla Ido al cementtrio, y
cuando huroneaba entre los mausoleos
busc•ndo no sé qué nombre •mado, se le
apareció al demonio en cuerpo y alma
Jacobo huyó, huyó desesperadamente; y
como el diablo le segulll, cruzó como una.
bala el cementerio hasta precipitarse en
los barrancos qae se abren a.l Poniente de
la fúnebre ciudad. AIII lo encontraron
muerto. Ea su testamento me dejaba su
lafollo de quinientas p4glaas; y en la 01tlma Jet su último anhelo, que dlceasl:

El Catarro Es Una Plaga Universal.
La Pe=ru=na Es El Remedio Del Hogar.

VIERNES
25

d•

aprobación con que á
diario ■ evo honrad ■ y
favorecida la QUINA
LA ROCHE, y qua no■
••ria Imposible repro·
duolr aquf, cltor■mos
el siguiente:

Santa Catarlna virgen, y San Erasmo,
mártires,- Funclón titular é Indulgencia
plenaria en la parroquia de la primera
santa.

&lt;El que no usa la

QUINA-LAROCHE&gt; no puede te-

SABADO
26

ner buena sombra.,
JUANA GRANIER.

Exíjase en las farmacias la verdadera

Quina Laroche
Apoderado Oeoeral: Gugeobeim Y. Balaresque,
Apartado 605, México
Dep4sito General: 20 Rue des Possés, St. Jacques, PARIS

Los desposorios de Maria Santlslma
coa seftor San José. Santos SIivestre,
abad [se celebra el 26), Pedro Alejandrino, Veliao, obispo, mArtlres y Coarado, obispo confesor.
coajuación superior de Venos y el Sol,
á las 6 horas 23 minutos de la mallan&amp;.

!

-

LA LECHE
TEFÉLICA 6 CAN
pura 6 con agua, disipa
PECAS.LENTEJAS
TEZ A.SOLEA.DA
ARRUGAS PBECOCE
SARPULLIDOS

-

DE PROVECHO A LA MADRE Y AL HIJO
el verfodo de lale.ctancla. cuandoDurante
la madre tiene que allmentlll' su nillo,
11. la vez Que ali.mentarse ella también
únicamente debe tomar alimentos qué
seao capaces de .vrnduclrle leche apropie.da vara los delicados órg11oos digestivos
de su niño. La Lecbe Malteada de HorUck es el alimento par excelencia para
BStaépoca, J)Orque contiene todos los 1&gt;rlnclvlos nutritivos Que necesita el or,ranlsmo en estos momentos. en rorma muy di·
g_erlble lila. vez Que de airradable sabor
Ex(lase siempre h•de "florllck:" las otras
son lmJta.clones.-Fabrlcantes: Horllek's
Ma.lted Mllk Co., Raclne, Wls.. U. S. A.
.,,4slNentes generale;i: VINOFNTY HER.....,,.. O8 . A1&gt;artado 1230. México, D. F.

SJ:&amp;o:a¿s
EL APIOL DE LOS

guJORETvHOMOLLE
Da/or,s,Retardas
Cura

la,

Suprastonis d, 'º' Menstruas

lbllll,IIS,L¡¡:¡¡;¡¡;,¡,Pa,11,J ltiu rus•.

Yo me llamo Jacobo; y como se ve tengo
un nombre prosaico. Soy bastante Joven,
no muy feo, ni envidioso ni envidiado y
he nacido eo esta ciudad de Santiago de
los Caballeros, de Guatemala. Aunque ya
he Ido A la guerra, no me avergüenzo al
confesar que cada vez qae me encuentro
cerca de ella se me figura que el Universo
se desploma y que un caos Inmenso me
rod~•- Tiemblo en su presencia como st
fuera un reo aotesu juei:; y aunque se me
ocurren tantas cosas para decirla al oldo,
cuando lo !atento se me anuda la lengua,
me da vueltas la cabeza y sólo hablo tonterlas. Convengamos, lector ifastre 6 quier
pi,b1YB, en que pua un hombre que adora
á una mujer y que quiere decir prlmous,
el no desatar palabra es un grave lnfortoalo. Sin embargo, yo DO era as! antes.
Una vez-y de esto ya hace tlempodlstrala mls penas paseando por los alrededores de su quinta. Subl i una colina
encantadora; y alll, bajo la sombra de un
saúi., estaba ella, pensativa como siempre y adorable como un• madona de Urblno. Hans y Lydla, sus hermanos, estaban
lejos cogiendo flores silvestres .
Hacl1 allos que aquel amor me devorabJ y olag11na. ocasión como aquella para
contarle mis anhelos y las amarguras de
mis a oc has sin sueílo. Tuve valor después
de un pelioso sileaclo, y con el sombrero
en la mano y el miedo en el coerpo, solté
ta voz , este discurso que sabia de memoria y que creta Irresistible:

La Pe-ru-na Es Uno

SOUTH

De Los Mejores
Tónicos Inventados

"La mitad

AME RICA

de

la populación del continente padece
durante el año de diferentes enfermedades catarrales.
La Peruna se hace necesaria para protejer la familia,
de dichas enfermedades.
DOCTOR
S. B. HARTMAN.
~
~
La Peruna se vende en todas las droguerías, en dos tamaños, de $1.00 y $2.00 botella

ojos divinos la inundaron de luz. Cuando
te vi por vu primera, me hiciste la Impresión que baria , un cltgo, tras de no haber visto nunca, nr el cielo alambrado,
un bello plenilunio. Lo que sentl aquella
tarde loohrldable, DO fué un deslumbramiento. Deslumbra el sol; pero so luz
ofen~e y quema. Me crel envuelto en un
suave resplandor y me pareció que un Angel me encumbraba. en sus alas. ¿Duró
macho et sueno? No lo sé. Sólo recuerdo
que volvl á la vida al escuchar tu voz que
111
se escapaba de tu garganta, como el gemiNo es un secreto paa tl, amor mJo, que do de las cuerdas de una citara de oro,
no hay sosiego en mi alma desde qae tus torturadas por la brisa. Yo vi temblar tus

labios; y asl eomo un ave esboza. el vuelo
desplegando las alas, asl ellos esbozaron
un nombre al entreabrirse. ¿Qué nombre
fué aquel. . . ? MI alma quedó como to
suspenso; y desde entonces vive de rodillas Implorando una sonrisa, como el creyente Implora la mirada de Dios. ¿Seré yo
de tal modo Infortunado que sólo merezca
tu desdén; que el cielo de tus ojos esté
siempre vedado para mi¡ que la gloria que
sobre tu alma Irradia perdure lejos de esta ansiedad que me atormenta .. .. ?
1Y

En vano aguard6 que respondiera.

Pensativa como siempre y adorable como una madona de Urblno, su mlraila aca.rlcló los últimos rubores del crepúsculo; y
como uo hondo suspiro, sus labios murmuraron otro nombre.
Desde entonces yo soy en este mundo
viajero Inconsolable que atraviesa un s,_
hara que Jamás termina .. ..
RAMON QUESADA.
Guatemala, 1910.

�El Mundo Ilustrado

La Curiosidad lnfantll
Supresión de
las inyecciones.
Tratamiento

el mas facil
y el mas discreto.

_..,_

CURACION RAPIDA y RADICAL
de lo~ fJujos antiguos ó recientes
Cada c!psllla
lleva el nombre

Desconfiar de las F1tlsiñcac1one~.

~

Cada d.pllUla
lle•a r I nl'm hre

EN TODAS LAS FARMACIAS

. C'LLIFLORE
"

s~

flüflOLOHL[U,,
PO~"'.o,s, ~D~~IHNTC S

\

l'Dn:IU ,01U:1A. RN'VIUI UIE.&amp;L. - Com11111ea al ...tro una man.UIOU
Y ~ bellffl, QD,I blanoura ~ '1 1111 1terclOl&gt;OiadO 1-par~
Cllalro tollG9 ell oeda UGI di loe ook&gt;Ne ROIII y Roque! Sllnoo da QIIS pureu
abloluh Son loa polvoe d1 arroz de lu relM• y 10!! reye, de loe polooa de uro&amp;
•ON&amp;'L, P,.1 ,--rw1• l'.t, 11

_,..,....;_,...,.;.......----'

a'l[IIIIIJI OE. l'OPfAi\ , PAtllla

rey?

-~Qu6?
- ue qul6o es mas : ¿e! papa 6 el rey?
- 1 papa ,
- Pos Perico dice que el rey.
-¡ Y es mis el rey l-saltaba Pnlco con
aplomo, que hacia da dar al orAcu lo.
-SI, porque tCI quJeres- repllcaba éste,
como esquivando entrar m dlscuslon u .
-Oye, Crl, tóbal, ¿el treo cómo anda?
- ¿ Er trtn? ¿Tll no has visto er carbón
que lleva dentro?
- SI.
-¿Y er maquinista ,
- Tamb16o.
-1Posabl lo llenul .. . . No hay m,,
que filarse en las tosas.
-Oye, Cristóbal, ¿los fósforos s on veneno?
- Oye, Cristóbal, ¿los moros son malos?
-oye, Cristóbal , ¿por qu6 lluen,
- Oye¡ Cristóbal, ¿qul~n bA sembrado
los Arbo ,s?
- Oye, Crlstóbal , ¿quito puede mAs, un
toro ó un caballo?
-Oye, Cristóbal.. ..
-Oye, Cristóbal ..•.
Cristóbal tuvo que acabar por taparse
los otdos.
Cundo era mAs vivo el lfrotto, acertó
Apasar por alll la srl'lora de la casa y
preguntó acarlci.ndolo5:
- ¿Son malos , Cristóbal? Porque si son
malos, des de mallana van ! la escuela .
¡No hay vacaclone1 1
por respuesta.
Y el sel'lor Cristóbal, s uspirando y rien-¿No lo sabes?
do Asu vez, se atrevió A cootrstar:
-¡No lo habla de saberl (Claro estt -Sel'lorlt• Carmen , er que va A la es·
que no sabia) .
cuela desde mallana soy yo.
-¡Oye, Crlstóball- lnterrumpló la niS. Y J. ALVAREZ QUINTERO.

El sellor Cristóbal, antiguo servidor de
una rica casa de andalaces, tenla muy
cerc:a de ochenta ll!os, las plernu flojas
y la cabeza fuerte .
Aunque no estaba ya para muchos trajines ni aun para pocos, los sellores,
aeradecldos A los favores que toda la vida les prestó, lo conservaban A su lado
de muy buena ¡ana. Al!idase , esto que
Cristóbal era pintiparado pa.ra entretener
A la gente menucl'a, y que ea la casa h•·
bla dos nlllos , Perito y Maria; nardo y
rosa, como dijo el poeta.
Una tarde entre el nlllo y la nflla agotaron, si no la pacleocJa, que era ln,gotable, la sabldurla del pobre TleJo, que DO lo
era tanto.
-Cristóbal, ¿cuAntas estrellas hay?
- Según . . . . unas noches hay mAs ....
y otras noches meaos.
-¿Y por qué?
-¡Toma l porque las noches de luna las
estrellas no saleo todas.
- ¿La luna no es uoa estrella, to?
-No: la laoa. es la luna ... .
-Y las estrellas ¿dónde estan sujetas?
-Eo el aire; mfa esta.
- ¿Y no se pueo caer?
-No tengas c11ld10. Mlraq116 viejo soy
yo y no be visto caer ne"guna.
-Y el sol, ¿dónde estA?
El sc nor Cristóbal , temeroso de meterse en un callejón sin salida, dló un silbido

..

El busto de Vd. transfórmado

El Pensamiento

en unos cuantos días

Cogilal, r.rgo esl. La fuerza y la riqueza

Una nación sólo vive porque piensa .

gracias al invento admirable de una mujer
e informará completament ()'ratu~ á la ' l ctora de 'El .Mundo Ilu trado',
Nuestro 11glo, tan fecundo en cuanto á. descu•
brimlentoa út;lles, registra con letras Indelebles,
después de la. gloriosa. conqulat&amp; del aire, una nueva
victoria en loa anales de la historia: ¡La transformación de la estética femenina ! Sl, por cierto, me complazco en preconizar este hecho á. voces:¡ ya no habrá
mujer 6 nJfia afrenta.da por l&amp; lnolemencla 6 avaricia de la naturalezv.l ¡Desapa•
recerá.n 101 senos a.tenuados y las espa.ldaa
osudut L&amp; caaua.Udad me indicó el caml·
no verde.dero, mientras otras personas
le buac•ba.n lm1tilmente y se lleva•
ba.n Ira.casos. "En tl transcurso de pocos
dlas, m1 descubrimiento produce una
obra verdaderamente m&amp;rav1llosa: senos
denrrolle.dos, de hermosas formas y blen
tortlfle&amp;dos; como ta.mbtén espaldas a.dora.bles, las cu&amp;les con los primeros, forman un armonioso conjunto. Si Vd., mi
estima.da lectora, perteneciera á Ja.s deshereda.de.a por la na.turaleza. y careciera
de hermosos senos; el éstos no fuera.a
perfecta.mente deaarroll&amp;doa, 6 hubieran
perdido su carácter Juvenil y eu consls·
tenola., ¡no deberá Vd. estardesesperada l
¡También Vd. obtendrá muy luego, con
tod&amp; facilidad y con l&amp; mayor sencillez,
senos desarrollados. Vd. podrá obtenerlos
aln moverse de su casa. y sin molestia alguna, use.ndo el tratam iento que yo revelaré á. Vd.
con la. dl11Creclón t1sual en estos casos, entre sef!oras.
MI descubrimiento, califica.do de maravilloso por
milla.res de aefforas agradecidas y pertenecientes á
todM las ola.aes socia.les, no tiene la menor slmilit.ud
con otros remedios probados 6 preconizados para el

perfeccionamiento y cultivo de las formas del cuerpo remenJno· anticiparé que su aplicación es completa.mente exterior y no es para tomar. Dfa.pordla,
Vd. observa.rl\ el aumento de sus senos, y una transformación lncrelble sorprenderá á d . a.gradablement.e, ma.ravlllándose las personas que á Vd. rodean, de la expansión que toma el busto
de Vd. Yo misma soy el ejemplo más
convlncent9. M1 cuerpo era raquit loo y
sus formas al todo detestables: mas, des.
pués de un ensayo del descubrimiento
hecho por mi, he llegado al resultado
que se tiene aquf i\ la vista. Luego supll
qué á. algunas amJgas, someterse lgua.lment9 á mis ensayos y todos éstos sin
Mcepclón, dieron el mismo resultado
tan admirable, cuan marav111oso; se re'
pltleron dichos ensayos i on11merablemen1ie, sin fracasar uno solo. E ra, pues, lndesorlptlble mi felicidad de poder ser
titil de un modo hom.J.n.lt,ario á mis hermanas, á cuales Ja. naturaleza. habla prl
vado de bellas formas corporales. P or un
arreglo especial me es posible 1.mplla.r
mi acción y prometo, pues, á todas las
lectoras de E L M UNDO ILUSTRADO que
me dlrijeran recortado el cupón, Insertado al ple, una descripción ex-acta. y completamente gratis. Roego únicamente
trata.r mi contest.aelón- que t ambién Irá en forma
personal y sin que llame atención-con t oda discreción. Escrfbame d. sin perder tiempo, pues 10n Innumerables los pedJdos, como se comprenderá, después de haber despertado mi deaoubrimlento el más
vivo interés entre todas las sef!oras.

Cupón gratis de "El Mundo Ilustrado''
Pa.ra obtener gratuitamente todos los detalles ref~rentes al marav11loso método para el desar rollo del
busto y pedecolonamlento del cuerpo, sfrvase Vd. recortar este cupón ; una. vez anotado el nombre, apellido y domloillo de Vd.J envíelo, en seguida., bajo sobre cenado y debida.mente t ranquea.do con el porte
para. el exterior , Ofüne 11m·ey, Dhial6n m. Paria U, &amp;ue Blcher.
Nombre y apellido: . -------··------······- ----·-··-·--····-------·----r,omlclllo: ... -···---·--·--------·--···-····---------·--- .•.. _____ _ . _

....................

_..... -----_

El Mundo Ilustrado

n, , á quien preocupan en n:tn mo las cosas santas,-¿qul6o es mAs , el papa ó el

no oastan para probar que una nación viva la vid&amp; que mtruca ser glorificada ro
la historia, asl como los retlos mllscu los
del cuerpo y el oro que llena una bolsa no
bastarAn nunca para que un hombre bonre A 1• humanidad. Un relno de Alrfca con
Innumerables guerreros en s1111 campamentos 6 Innumerables diamantes en sus
colinas, s erA siempre una tlerra bravla
y muerta, que, para provecho de la d•III·
zaclóo, los clvllfudos huellan y dividen
tranquilamente. tomo se sangra y despedaza la res para alimentar al animal ptn·
sante. Y por otra parte, si el Egipto ó Tllnez formaran ruplandetlentrs centros de
ciencias, literatura y artes, y al trav~s
de una serena lrglón de hombres gemales
educasen Incesantemente al mundo "Incuna nacl"º • ni aun en esta edad d'e hierro y de lueru, osarla ocupar, c.omo un
ampo Infecundo Y sin durllo, e. o suelos
prec,rfos donde se elenrlan para conver•
tlr~e en mejores las almu y el enjambre
sublime de las Ideas y de las formas
Sólo el pensamiento y sus frutos sÚpremos: la ciencia, la litera tura y las artes
dan grandeza '- los pueblos, atrayendÓ
hacia ellos reverencia y canl'lo universa•
les; y formando en su seno el tesoro de
verdades y de belluas que el mundo necesita . los hace acronntos a nte ti 11100•
&lt;lo. ¿Qué &lt;llferr11cl• fXI le rea lmente entre
P,rls y Chtcago? Son dos ciudades pal 1tantes y productivas, cuyos palacios,
tltuclonts, parques y rlqurzas se eoulparan soberblam,nte. Por qué, pues, forma
Parls uo foco rumoroso de clvllfracfón que
íascfna Irresistiblemente A la hum1nid•d·
y tpor qu6 Cblc,go time apenas s obre 1á
tierra ti valor de un rudo y formidable ¡ranero. adonde sólo se va tn busca de grano Y harina? Porque Parls, ademls do los
palaclos, Instituciones y rlquuas de que
Chlca go Justamente se gloria , pos,e un
grupo especial de hombres : Rena n, Pastear, Talne. Bertbelot. Coppfe Bonoat
Falquléres , Gounod, Massenet: que po;
la Incesante producción de su ttrehro con
vlertM la trlvlal ciudad qae hablt•n e~
un centro soberann de ensrnanu. si los
01·lgeuc.r del Cristianismo el Fausto
los cuadros de Bonoat, los 'm4rmoles dt
Falqulfres nos vlntes,n de mis 111' de los
mares, de la nueva y monumental Chlctgo
hacia Chlcago Y no hacia Parls s e volve!
rlan, como las plantu al s ol, los esplJltus y corazones de I• tierra.
Por hoto, si una nación sólo tiene su•
periorillad porque tiene ptnsamlento tollo aquel que venga A revelar en nuestra
patria un hombre de pensamiento 01lglnal
concurre patrlótkamente A aumentar 1~
0nlca grandeza que la harA respetable Ja
11nlca belleza que la harA amada: es como
el que t sus templos 111:rtgare UD uerario mAs ó sobre SlíS murallas levant,re UD
castll!o.

l,De dónde procede

-----

ese maravilloso

poder curativo?
E l ,nund" está asombrado ante las sorprendentes curaciones llevadas á
cabo por el Prof. Maon

Cura enfermedades llamadas incurables
,l\6dlco , S acerdolu, per110nu de todas profesiones, declaran como él ha curado cleiro.s, c:oJos.
paral,tlc:Otl y mucbu otru personas que estaban al ml1mo borde del • • pulcro

Consultas y consejos gratis para los enfermos
ei Prof. Mana ofrece coruul tu y consejo,, absolutamente gratl1, i todos aqaellall padeciendo
~e c:iilllquier en[ermeda4.

Hombre , mujeres, doctores, maestro

y sacerdote de toda.e partes dlll país,
estáu asorubrn.dos a.11 te las maravillosas
curaciones llova&lt;las 6 cabo por el p 1·0lesor Mann, deseub.ridor de liadiopatra.
El no emplen. drogas en sus ournciones
ni cura por me¡lio de Ciencia Cristiana,
ni O,1teopati , ui Hipnotismo, ni Cura
Diviua1 sino por una. sutil :fnerza. i'ísica
n&amp;tnrui, en combmación con cierlos remedios m &amp;gneto-vitales que contienen
los vertla.deroselementosdo vidn. y salud.
En una. r eciente conversación se le
pidi6 a.l profesor ACaun que i uvitnra ,
t0&lt;los aqu !los q ue eufriert\n de alguna.
enfermedad, &amp; que le escribiesen ó visitasen para que él los ouram.
•
"Algunas personas han declarn.do"
d ijo el profesor Mo.nu 1 " que lo poderes
qne poseo son sobr enatural es, me
llaman el Curn.dor Divmo, El Hombre
de lo Pod&lt;!l'eS Misteriosos. E o n o es
a~{, yo curo ¡,orqne conozco y euliendo
1n. ~foturalezn., porque empleo lassutile
fuerzas de ella paru. reste.blecer el sistenm y r estaurar la, salud."
'' Pero al mismo tiempo, yo cl'eo que
el subio C1·eador no me lmbiem dtu.1o la
oportunidad de hncer los de. cubrimil'ntoa que he hecho, ó la babilidad
G.A. MANN
p:tm des!l.rrollarlo~, i no hu hiera iutenc11yo o.testado ha echado una luz tan vi\"ª t,1uo que yo deb erf11o usnrlos u b ie11 de
i;obre la Rad iopatla
lo. h umanid&amp;d. Por eon iguienie, yo
siento que es mi deber el dct t todos
nquellos que sufren los b eneficios do la ciencia. que practico."
"Deseo decir f. todo aquellos qno snfreu, que pueden escribirme confiden cial
monte, y que ab olntrunente gratis Jiu..,no ticar6 MIS re pectivos c&amp;Sos, y le e plicaré
coiuo por medio do un sencillo t rato.miento en el bogar, el cual gar&amp;ntizo, pueden
iser radicalmente curados."
''Xo me importa ca&amp;n g raves 6 Eerios parezcao sus casos, lo que deseo es qúe m~
escriban, p ara de ese modo poderles hacer an b ien."

11

-, _ VINO
_ _ _ _ ___.L-_
1

JARABE
CAPSULAS

1fs-

E sa de Q11eiro~,

de FOSFOGLICERATO

CAL de CHAPOTBAOT

de

recetados en
la Tisis,

Brlppe,
la Anemia,

l1t

la

Neurastenia,
la Conoalescenclos.

E.rigir la

flr••:

&lt;;f. D1/'":':5
En todas las Farmnci.,.;;. •

COI.a. :

ANEMIA
n1:111a, DEBILUl4D

lil md4 1conom ~

ito,

.&amp;:'a::~:.~~~~

La Lágrima Inmortal
-Ve-le dijo el mago Zelrln A la virgen
de azules ojos y de cab,llera de oro p,lldo
- y recoge separadamente las Ugrlmas
que nacen de las grandes emoclonude la
vida.
-Y ¿cómo bacer para que no se evaporen mientras las relloo todas?
- No se evaporarAn-agregó el maco.
Y Zelda, la virgen de uules ojos, sefué
A recorrtr la ciudad,
Volvió, los dos dlas y presentó , Zelrln varias conchas de plata, cerradas, ton
una 1,grlma cada una.
El mago proouocló clertas palabras misteriosas, y despa~s fu é abrltndo las conchas, medida qae se las presentaban .
Esta IAgrlma connrtlda en gota de sangre-txcfamó--u la 1'grlma de la mujer
virtuosa, eng• ll•d• por la , lllanla de un
seductor.
He aqul una negra: es la la¡rlm• del
arrepentimiento qae s e fi nge.
Esta gris es la que engendró la cólera.
Estas otras limpias, puras, traaspuentes , son las de los pesare• del alma.
-Aqul falta una, di jo el mago.
-Todas las conchas recogieron su li grlma,-repuso Zelda.
-Pues bien, se h• evaporado: ha de haber sido la de la majer qae trata de enga•
llar i cuantos hombres se le acercan.
Y abrió ta llltlma concha.

'l ',111 g ro.úde ha. sido el uombro cau~ado en t&gt;I mundo mMico por lns maravillosas
Mrncion11s llevarlas á eleeto por el profesor Mann, que vo:io dor tor&lt;'s :fueron nom•
bl'aJos para investigarlas. };ntre e to do&lt;.'tor s s encuentran los doctores Horrar
y Dorá.n, ambos famosos médicos y cirnj1111os. Después de una. peno a. investigación,
estos doctores quedaron tan a ombrndos llnte In gran influencia. y grandiosos poderes
del pro! sor Me.nn y la mar&amp;villo a efi ncin, do Radiopa.tia, que voluntariamente rompieron toda. clase de compl'omiso~, y ab&amp;mlona.ron los métodos de tratamiento que
h ·tn e ntonces hablan u a1lo, pnra dedicar o exclush•amente é. asistir al profesor
Mann eu s11 gra.odiosn, y noble labor en bien de I bume.nidau.
Con t&gt;l desouhrilniouto del tr1ttamiento l'lldiop6tico del profeROr Mano, emiuent es
rnMicos &lt;' tí1n lle acueruo en q11e, por fin, el l.ratamiento y cura de las enfermedades
a, qucüdo ro,luchlo &amp; unn eienci&amp; exMta.
Más do 10,000 personas d ambos sexos hn.n shlo curad&amp;s durante los meses p &amp;S&amp;ios por medio de Ra.dio¡,atin, el mnranllo o dr cubrimiento del profesor Mann.
Algunos estnba n eiego , otro sordo y lgunos paraliticos que a.pena, pod!an mo1•orso, ¡ tun ~rande era ~u d e grn&lt;'in I H a.J.,fo quienes p adecían do Mal do Bright en',.rmodl\.11 del oora1.6u, tuberculo is pulmonar, y muchos quienes había.u sido clec!aral,,s ioci1tmbtes.Otros pa..tecfl\n do los riñont·s, di ¡, p-ia, debiiidad nerviosa,insomnio,
t"m·~lgia, constipado, reumatismo y algunae otrn~ por el estilo. Alg1111aseranadictu
, In. embriagi11&gt;1., morJino-m11uil\ y otros malos vicios.
No h '\ce mucho tiempo que Junn A,i&amp;me, re idento en Blake11bury, la., quien habla
si .vlo cojo por más do veinte n.í1os, fuá sano.do por el pro!eRor MRnn sin operación
'e uing11uo. cln. e. Como por lo. mis1n&amp; ápoca, la ciudad de Rocbester se levnutnba.
ombradJ\ ante la curación dt' uno de sus ciudad n.nos más antiguos, Mr. P. Wrigbt,
111ien por e pn.cio de muchos aiios hn.bía. estado parcialm nte cit•go. El señol' J. E.
.(neff, re~hlente en. M:illsburg, P ;1., q nion durn.ute &amp;lgunos aflos habla estndo sufriendo
le uno. catamta. en el ojo izquierdo, fuá curndo rápidamente por el rirofesor Mann
in ninituna ohso do operneión. De Lonsport viene la, noticia del r ePtablecimiento
le Jp soi\ora farín. Ereher , quien ror e~pacio de un año hn.J.,{a e tado ('Ompl taruen te
l ()t'fl:\,

De la seí1orn E. AbJie, de Onmbn, Neb., vienen e tns agradables impre iones :
'fülbta. estado suCriendo por espacio de coloree Rflos, sin que n mguno de los siete
loctor s 4ue durante mi enfermedad consulté pudiel'a. encontrar a livio á, mis males.
espu~s de haber esta.do sometida p or a.Jgunos .úns al tratamiento radiopático del
?rofesor Mano, me encuen tro perfeetameute b ien,"
El sel\or G. W. S:wage, quien n o solamente estabe. p arcialmente eiego y sordo, sino
'í 1 puer~ de la. muer te, á coni:E'&lt;'uencia d e una gra.\'e complicación de enfermelndos, quedó perfectamente r establecido deRpués d e h&amp;ber estado sometido por algr1n&lt;1 dlas n.l trata.miento n diopó.tico del profesor Ma.nn.
Cusn,lo Rn.diopatía, es emplenda, propiamente y en combinación con los remedios
11.deeuados, no sólo cnra unn, sino t0&lt;la. cln e d e enfermedades. i ust* está enfermo,
no i mporta que enfermedad le aqnt&gt;j , n i quien lo diga quo no puede ser curado, escriba al profesor Mano describiéndole los principales s{ntomn de S1l dolen aia y el
tiempo que ha estado sulriendo, 4110 él tnn pronto como reciba su c&amp;rta diagnostic&amp;nl.
i1u ca o y le dir:t de quá enferme,lnd e ti usted sufriendo. y le prescribirá. el tratamiento qne con toda seguridad ha de d evolverle la salud. E to na le costaré. i uated
absolul.amente n ad&amp;.
El profesor Mann t ombi~n le enviará una copia de a,1 nuevo libro titulado LAS
F UERZAS SECRETAS DE LA NATURALEZA.-"Como curarse y curar 4. otros."
Este libro da r. conocer exnetnmente como el profesor Mann cura toda clase de
011ferme&lt;fades ¡ enteramente describe la n aturaleza. de su maraYilloso descubrimiento,
y e:-cplioa como usted puede llegru- á po eer este gran pod~r magn6tico psra. cura.r 6.
lo enfer mos.
El profesor fann no pide u n sólo centavo p or sus servicios en conexión con esto;
u~ted los r ecibirá. absolutamente gratis. El hl\ h echo un gran descubrimiento y
de ea. darlo á conocer 4. todos los enfermos p ara. que puedan recuperar le.s perdidas
íul'rzas y salud.
'fodJ\s las comunicaciones qne contengnn la descripción de loe síntomas de an en!erm da&lt;l deben llevar Je. p&amp;J&amp;bra "Personal". Escriba su nomb re y dirección con
mneh&amp; claridad.
T odas l 11J1 c1trtas deben &amp;Pr dirigidas al profesor G. A. Ma.nn, Boito O!!, Section 462 ,
roe du L onvre, 48, P Aris, France.

Alll habla una perla muy blanca y muy

¡

I CATARRO á la CABEZA

br~e~l~e. se quedó pensativo y se llevó El
ambas manos , la cabeza.
1
Y despu6s de un• larga Invocación, dl)o
emocionado:
- Esta !'grima convertida en perla, es la
1•grlma de la madre, la 0nlca Inmortal, la
m'5 santa, porque es encendrada por los
mAs puros sentimientos del cor11ón. ToEn
das las demAs desaparecen : ésta no morlrA mientras ulsta en el alma el sabll- todu
me amor que Inspiran esos seres que se
llaman hijos.

debe evitarse

puede curarse
en pocas horas
CON L411

PÍLDORAS
0 ,.

KIPSOL

�UNDO LUSTRADO

GRÁNDES ALMACENES DE NOVEDADES

EL CENTRO
MERCANTIL
s.
y eIR .. sues.

Reg istrado como artículo Je s,•guncla
·
e ¡ a.se en 3 d e N ovtembre de: 189-l.-lmpreao en P!I-Pel de las Fli.br leas de San R ata.al

Año XVII-Tomo II

México, 20 de Noviembre de 1910

Rt)BBRT

LOS MAS GRANDES Y MEJOR SURTIDOS EN LA REPUBLICA

Ultimas Novedades para la Estación de Invierno

Satín de Lana, ancho 110 cm......... ....... . $
Satfn Ducbesse lana, ancho 120 cm. . .. .. ... $
Drap Cachemir lana, ancho 130 cm ..... .....$
Serge de lana estilo sastre, ancho 100 cm ... $
Paño liberty colores, fino, ancho 130 cm .... $

3.00 'inetro
5.50 metro
6.00 metro
3.00 metro
6.00 metro

Muselina chifion, ancho 120 cm

Crepe cbiffon clase Una ancho .

iio. ~~- ..... .$$

Satín de seda clase ext~a ancho 120 ~~-- .. $

2.25 metro
5.50 metro
6.00 metro

Cachemir de seda en negr~ y en blanco, ~~-.
cho 14-0 cm... ..... . . .. . . . ... ............. .. $ 12.00 metro

- - ----

Sombreros Modelo
Las Ultimas Creaciones de las Mejores Casas de París

Trajes Estilo Sastre.

Tr.ajes para Carreras

II..A. CASA S0181RIE IE.II.. lPUIEMTIE.-B!RUGES

Número 30

�tras el ideal. Merced á él hemos aspirado siempre

DIRECTORIO:

á la suprema Bdlcea y álasuprema Verdad; nos

"EL MUNDO ILUSTRADO"
per la
EDITORA NACIONAL, S.

Se pahliai 1e111aa.waeatc
COMPAIIIIA

A.

Prllllldenie,
LIO, JOSÉ LUIS REQUJ!lNA
Director General.
LIO, ERNESTO OBAVERO

** *

Gerehte,
MANUEL 8, PALAOIOS
01'JCIN.\.S:

._. Calle de H11mboldt número 52, México, D. F.
Apartado postal, 1i~.-Ambos Teléfonos, 485
PRECIOS DE SUBSCJUPCION ( PAGO ADELANTADO):
Bn la ciudad, l)Or mea . . , , $ 1.00
Bn loa Rstadoa, por trimestre ,
J.75
Bn el extranjero, por trimestre . 4-So
NÚMEROS SUELTOS:
Bn la capital .
Bn los Estados
Bn el extranjero
Atrasado■

. • •

ha conmovido y nos ha enaeñado; ha formado
las almas; ha creado, en la familia humana, una
aristocracia caya desaparición, por la no existencia de plebeyos intelcctu,ales, significaría la
ml.xima conquista,
¿Concebís un mundo en el qae la Belleza fuese ley de leyes?

S o.,1(1
0.35
0.50
0.50

NO SE DEVUELVEN ORIGINALES

LA INFLUENCIA MUSICAL
CONTEMPLACION de la
obra de arte, en cualquiera
de sus formas, literaria, musical, pictórica, constituye
no sólo UD grato deleite', sino el mejor medio imaginable para la común elevación
espiritual T estética.
Es un momento breve y fugaz¡ un instante robado á las pequeñeces del vivir aquel en que
ánimo y c ■erpo fatigados se detienen ante la
creación bella, y sienten, al mirarla, algo así co•
mo un soplo divino que les arrebata, q11e les
arranca del mundo, para llevarles, según el
viejo.símil, á &lt;otras más venturosas regiones,.
No en vano los poetas representan una especie
privilegiada, desde el legendario Homero, ciego
y pobre, que recorría cantando las aldeas de la
antigu Hélade, hastaol mísero Vcrlaine, el hampón de los 'fersos de oro. No en vano la huma·
nidad sigue desfilando por los museos donde se
encien:ian las maravillosas inspiraciones de los
magos del pincel, y la puerta del B.1utisterlo de
Florencia continúa siendo la del paraíso, 'f ante
la Venus milenaria, en su capilla del Louvre, se
arrodillan los devotos de la Belleza santa.
El mejor tesoro que la humanidad ha legado,
en su paso por el mundo, tan breve, ta11 fugitivo
ante los siglos, es el del arte. Por el placer del
arte, la vida vale la pena de ser vivida, y ni el
grande dolor, ni la trágica anaustia dejan de ser
compensados largamente cuando, á cambio de
ellos, recibimos la ofrenda de la divina Poesía,
coronada de violetas, 6 nuestros ojos y oídos
mortales sienten el gozo inmortal que proporcionar pueden las otns artes no siu. razón llamadas también bellas.
El artista es el eterno maestro.
Producto de la mis alta civilizacíón-si el
concepto de civilización se entiende, c:omo debe
entenderse, en el sentido de perlcccio112.micnto
intclect11al,-verdadera síntesis del pensar y del
sc:itirambientes en las épocas en que ha vivido,
'- él en gran parte dcbcmGs ese sapremo impulso
que '11 empujado a} hombre en su eterna carrera

A,f he peo11do, evoc:a~do los dichosos días
en qae escuchamos la obra por excelencia do
ffeethoven.
Meditad en la importancia qne para nosotros
revestida el que un hada buena, nueva Belkiss
portador■ de infinitas ofrendas, transportase á
través del proceloso mar la estatua gigantesca de
Moisb, y nos hicien verla. Imaginaos súbitamente llevados á al¡una de las maravillosas ca•
tcdralcs góticas. Imaginaos 110 profano en letras
deslumbrado, sin esperarlo, por el canto de
Fraucosca y Paolo, en la magna epopeya dantesca .... .
Pues igul, idéntica, es la impresión que producen las Sinjonlas.
Las habíamos oído aisladas, coa intervalos de
años entre una y otra. Pero nanea nos fné posi•
ble, aatea de ahora, el poder admirarlas en toda
la grandeza de su conjunto. Son como un mun·
do nuevo del cual sólo conociéramos tal cual
paraje, y qne hoy dominamos ya, con los ojos,
en toda 111 diJabda extensión, Trepamos á la
cumbrc 1 á la más alta, á la más solemne, á aquella que casi se confunde c:on el cielo, y desde
alH pudimos ver las bucólicas planicies donde
sonaba el caramillo del pastor¡ los sombríos campos hollados por ejércitos tdunfantes; todo un
uni-verso,en el c11al la ilusión y el amor, el odio
y el heroísmo, la piedad y la crueldad, el Bien
y el Mal, en suma, emprendían descomunal pe•
lea, y los hombres, llenos de cansancio y de desesperanza, alzaban los ojos hacia lo alto al escuchar el himno á la Alegría, que era la redención
por la Felicidad.
¡y en las pnpilas quedó un deslumbramiento!
¡Y en los oídos, perennemente, restarán lo, mo•
tivos grandiosos!

* **

Hemos coBtemplado una obra de arte; hemos
vivido en contacto con ella por espacio deluen•
gas horas¡ y tras de esa contemplación, y tras de
este íntimo contacto con el genio, !cuántos no
se habrán sentido pnrificados y grandes!
El arte musical, aunque el más pobre en recursos materiales de c:1:presión, tiene, quizás CO·
mo ningún otro, excepto el poético, la virtud de
avasallar multitudes. Hecho de sentimiento más
que de ideas, penetra fácilmente aun en el ánimo de los uo iniciados, les seda.ce, se torna para
ellos familiu en fuerza de ser escuchado.-1Oir!
¡Oir mucho! He ahí el secreto para gustar de la
música.
Claro que el profano no sabrá distinguir una
sonata de una fantasía¡ seguro qoe si se le inte·
rroga sobro en qué consiste la perfección técnica
de un maestro, va.c ilará en la respuesta. Apenas
si distingue un alle¡ro de no andante.-Pero tal
ignoranoia de los oánones estéticos, en contraste con su pasión, hace de ésta algo cspontl.neo,
y revela á qué u :tremo llega la influencia del ar•
te musical ann en las inteligencilll no dotadas
de conocimientos técnicos previos.
La popularización de Bcethoven, el más genial de los compositores de todos los tiempos,
inkntada en los últimos conciertos por medio
de las Sinfonía!, tiene, pues,amén del hieratismo
casi religioso de un culto, la utilidad de una en•
señanza.
CARLOS GoNdtEZ PE¡:A,

El Espíritu Platónico

En el último cuarto de eíglo, nadie lu iguala en
el poder de reproducir formu, colorea y sonidos, de concebir imágenes y de reflejar scnsacio•
nes; son, en una frase, y tomando los adjetivos
en sentido noble, los más perfectos poetas unsaales, los más delicados naturalistas. (El insigne Georg Brandcs, al hacer la historia del movimiento romántico inglés, derivándolo de los takistas y personificándolo en Byron, intitula su
edadio El Naturalismo en lntlaterra). Pero si
ese poder excluye otros elementos, más nobles
por esencia, del espíritu artístico, entonces el
calificativo de sensual ó naturalista (dejando
aparte la significación de secta) implicará una
limitación: la de un novelista como Zola, reducido á una psi.:olog(a inferior, y, en. punto de
concepciones sociológicas, á un. organicismo
mecánico, y á una justicia socialista, gene•
rosa pero vulgar¡ ó á la de un poeta como Zorri11■, caya pompa lírica nunca sirve de ropaje 11,
una idea.
No es ésta, ciertamente, la limitación de Osear
W1lde y D'Aunanzio: ambos frecuentan los reí·
nos filosóficos. El primero, disc(pulo de Plal6n, á
veces rebelde, pecó por falta de convicción: sus
ideas lumioosH, sus hallazJ!os estéticos, es preciso buscarlos á través del mareml.gnum de pau•
dojas, hipérboles, boutade.s, rasgos irónicos y hu•
morlsticos, afectaciones de depravación ó amoralidad, que llenan los diálogos de lntentíons
(platónicos por la animación dramática y la vi•
veza dialéctica), las notu odticas, las comedias,
los cuentos y novelas, hasta llegar al Be profan•
dis, donde la realidad del dolor le alzó á la cam•
bre de la sinceridad y de la pureza iotelec•ual,
Si las circunstancias obligaron á Osear Wilde
á penetrar en la intrincada selva de su yo, en
D'Annnn ■io, por el contrario, han producido
una noción falsa, á la vez abstracta y decorativa, de su propia personalidad, y le han inducido á difundirse en la impersonalidad del drama, principalmente del drama histórico ó de
época, y del canto pindárico: géneros en los cuales ha creado belleza, sin dnda, pero sin alcan2ar la intensidad de su poesía íntima ni de las
novelas en qne .rdlejó DO poco de so vida inte•
rior. Poesía y prosa, aquéllas, qne le señalaban,
por la sutileza del an;Uisis espiritual, por la Iré•
mula delicadeza del sentimiento, por el variado
canda! y el armónico enlace del estilo, como el
heredero de los poetas y humanistas del Renaoimieuto italiano, amantes de la caUura antigua
y primeros tipos del hombre moderno: Pctrarca

E

L temperamento plalónico,define Waltcr Pakr, se caracteriza por la f11si6n de clemcn•
tos espirituales, diversos y
ann opuestos. PLATÓN es el
amante: una naturaleza despierta á todos los halagos del
sentido y de la imaginación; un espíritu eeduci•
do por la belleza y edncado por el amor en la más
fina y variada perccpoión del mundo externo,
sin éxcluir su aspecto humorístico¡ nna facultad
poétioa que encierra en sí la potencialidad de
una Odisea, ó de cantos como los de Safo ( la
virgen apasionada que Olfried Müller compara
á Náusica); un hombre de escuela, l.vido de vcr•
dad y empeñoso en al trabajo, y, al mismo tiempo, capaz de reconocer en sn propio yo un pri•
mordial objeto de ioteris in11gotable¡ no amante,
en. fin, de la templanza, que, por su propio esfuerzo y por la influencia de Sócrates, se eleva
á la austeridad, á la contemplación del mundo
ideal, l. la concepción de lo trascendental y abs·
tracto, llevando hasta allí, á pesar de sns exageraciones inteleclnalistas y éticas, tod• su rique•
za de imaginación y sensibilidad, merced á la
cual su filosofía es testimonio vívido de lo lnvi•
siblc y lo desconocido.
El temperamento platónico sen reproducido
en la edad mod-erna, no en los filósofos princi•
palmente, sínoco los poetas, porque, como dice
Menéndez y Pela yo, "Platón pe.rtcnece hoy más á
la literatura que á la filosoHa," á pesar de que
sigue influyendo en las cvoloeiones de la upe·
Clllación moderna.
La r.cnllad poétioa, descrita por Pater, hermanada con el amor á las ideas: he ahí los elementos básicos de esta chsc de temperamentos. Curioso es observar, siu embargo, cómo las cuaJidadcs platónicas no sitmpre si,itucv, en los modernos poetas, la evolución que en el maestra de
los jardines de Acadcmo colmiDó en la armonía
perfecta de una vida y de una obra. Grethe, que
no fué precisamente nn platónico, sino un nuc·
voy completo tipo temperamental, pero que tuvo con aqnél bastantes pontos de semejanza, sí
realiza esa evolución perfecta, en que el filósofo
completa el artista, s11perando al mismo Platón
gracias á sn desprecio de lo sistemático.
La realiza también Shclley, dentro de la csfua
poética, y la realiza ¡caso asombroso! desde la
adolescencia casi: la admirable disciplina men•
tal, sin la cual no seda explicable una obra co•
mo el Prometeo sin cadenas, influye ya en el poc•
ma de La Reina Mab, labor de los veinte años, y
se hace evidente en el Alástor, sólo dos años
posterior. Shclley posee, como pocos, d dón de
sentir el m11ndo externo: sed modelo inmortal
de faerza plástica, de vigor y colorido (baste recordar el jardín de La Sen¡¡ifivc.1, la imagen de la
tañedora de arpa en el Al&amp;stor, ó cualquiera otra
de sus descripciones) y, á la vez, modelo de vrr•
siñcación musical, llevada á la exqllisitez en la
canción de la ninfa Aretusa y en el canto á Ja
Alondra. Pero posee tambiin (y en estos complementos se reconoce su legítima filiación platónica) an sincero amor á la verdad, que le hace dominar en corto espacio la ciencia y las Jj.
terahuas, desde la griega hasta la castellana, y
un apasionado amor al bieo, que lo oonvierte
en precursor del socialismo y le sublima en sa
aspecto l!lOr&amp;l. Su Promeleo es uno de los singulares poemas en que las ideas filosóficas setrans•
forman espontáneamente (como en Platón, como
en Lucrecio, como en Dante, como en Grethc) en
arte, en p,esía lirica y dramática, en poesía pura.
Dos artistas contemporáneos son ejemplos de
espíritus platónicos que no han logrado realizar
la evolnción, acaso más significativa en lo moral que en lo paramente intclectnal, del filósofo
ateniense: Qjcar Wíldc y Gabrícle D'Annunzio.

FIESTA DE CARIDAD

(.;rnpo de Dilioa, miembroa de la .Sociedad de San Estanielao Kaskiat, que celebró el primer
anivereario de su fundhci6n el domingo úllimo 1 cou una comida á loa niños pobres,
en el templo de Santa Brígida

y su cohorte de secuaces ilnstres, finos psicólo·
gos y profundos amadores¡ Boccacio y la serie
de amenos y lozanos cuentistas¡ los estilistas
doctos y cortesanos, maestros de la historia y
de la política¡ los platonistas de la esencia flo•
re.nUna. Pero el pensamiento filosófico, al cual

tic", solitaria creación de la belleza (como creía
cuando el Trian/o de la muerte), ó la producción
de obras que levanten el ánimo popular, como
sns odas civiles y sus tragedias históricas.
PEDRO HENJÚQUBZ URli:lb,
D, &lt;Horas de Estadio&gt;.

ha aspirado con obsesión, ha sido en rcalidlld su

talón vulnerable; y la misma avidez ideológica
10 ha llevado tormentosamente (¡de cuán diverso modo recorría W1lde, sereno é irónico, el
campo de las ideas filosóficas!) á travésdeopucs•
tas corrientes intelectuales, sin que haya logrado
descnbrir s• su mísi6n deñnitiva es la aristocrá•

LAS CARRERAS DEL ULTIMO DOMINGO

I

..

En vista de que algunas personas usan
el nombl'e de este peri6dico para. obtener
fotografías, participamos al público que
los empleados de esta casa llevan nombramientos expedidos eE debida. forma, los
cuales se le deben exigir.

�1_1~ ® ·&lt;i&amp;Niíis§~@~@ ~~®~r®®@ I J f i

E~E&gt;ERAN13@
E

N la noche purísima y clara
el plenilunio c:.intllaba. Desde 11 terraza de mi posada yo
veía áladerecha, .Ua izquier•
da, los campos arados que
dormían bajo la tranquila luz:
l11Dar; al extremo de la senda
orillada de encinas, á cincuenta. pasos de laposada, dormia, muy blanca, con dos ventanas ne·
gru, la pequeña estación¡ lejano, mb alU de la
1 • ,Playa desierta, dormía la gran línea del Adriático. A mis espaldas, trepada en la colina, Ja
1 aldehuela dormía. La profa.nda pu de la noche
reinaba , mi alrededor. S6lo yo velaba, inquieto, febricitante, exaltado, pueando de arri ba á
abajo, mientras mi sombria se alargaba, se empc·
queíieda, desaparecía v nad• lograba cdmume.
La esperaba, Desde hada tres días la esperaba
en la única posada, en aquella \iimlnuta esta·
ción intermedia que nadi~ conoce. Ella debería
venir, _puar conmigo un día y marcharse. Yo la
esperaba,
Pensando en ese día, temblaba y palidecía de
dos meses atrás, trabajando, riendo, viviendo bajo el imperio de la idea fija. Desde hacía dos
mues ella p.alpitaba como un pajarilloagonh:ante, en el desorden de sus cartas¡ desde hacia dos
meses eogañábamos at.roz:mente á laa personas
mb a111adas. Cada acción, cada pensamiento, cada esperanza, concentr,basc en aquel día lumi•
noso y ardiente, Para ir, yo engañaba á otra mujer, á mi madre, á mi hermao.a, á mis amigos¡
bacía veinte horas de viaje y me quedaba por
seis dí.as en la pos11da de la aldea; para venir, ella
eugaíi.aba á un hombre, engañaba á 111 padre, á
sus hermanos, á sus cufiados, á su suegra, á sus
criados, , sus amigos; se aponJa á viajar sola,
bella y graciosa, por treinta horas, enmedio de
peligros, y encamlnáodose hacia nu peligro mor•
tal. ¿Qd importaba todo esto? Yo la amaba y la
esperaba; ella venía hacia mí porque me amaba,
La semaoa que precediera al d{a aquel habfa sido una tnrbonada de trutornos; y, sio embargo,
comedio del desorden de las cosas brillaba neta,
lúcida, matemática, toda la combinación del
viaje.
Conocía de memoria mi itinerario y el suyoy
repetlalo en voz b.aja, com'I si temera ohidarlo.
A.qnellos nombres de aldeas, aqucJlas hor11 retornaban maquinalmente á mis labios. Y, 110 obstante, sentía miedo horrible de equivocar un
tren, de no llegar á tiempo, de perder la cabeza,
y desde hada dos horas me encontraba en la estación, 6-ngiendo leu, desenvuelta, bebiendo
grandes Vabos de agna para calmar mi 6ebre.
¿Quién había viajado conmigo? No sé¡ miraba á
las penooas á Ja ara. sin ver nada. Sentfa en
los oidos rumor de voces, n1ido de ruedas, resouar de campanas, silbidos; pero 110 comprendia nada, No dormí absolutamente. Adormecíame de vez en cuando en el abandono, e11 el G:illlsancio de los nervios en teusión; pero el ánima
vigilaba: 1111 sobresalto me sobrecogía. ¿Cuántos
periódicos be repasado, cuintos libros hojee~ No
me acuerdo, Tan sólo sé que al llegar al caserío
al que ella había de veoir, sentí oprimido el coruón, Qnids no ha.bda llegado,
¿Q11é sab{a yo? 1Tan extraño era el modo como
nos h•bíamos amado¡ tan singular la manera como nos amábamos! No me couocfa, 110 la conoda.
De un momento á otro ella, q ue no había sido
nada para m{, lo lué todo. lQ11é especie de mu·
jer era? Q11izás no habría llegado, Q1dds la ha•
bdan detenido. En vano procuraba dominar mi
desesperanza. Y, sin embargo, el dueño de la

posada, hombre cortés y famillu que jamás veía
i un forutero, de nada se apercibió ; ciertamente yo estaba pálído¡ vag ,ban mis ojos distraldos;
tenían la 6ebrc mi~ m 1nos¡ pero sonreía, hasta
bromeaba. E11 tres d{as habla visitado el pueblecillo, su iglcsfa gótica, la fábrica de lana sobre
un riach11elo cercano¡ pero los aldeanos que se
volvlan para mirará aquel viajero tranquilo y
ateato, nada sabían de la lucha espantosa que
me haci,1. p resa. Acompiiiado de un cochero hacia largos paseos e11 cau11aje, dejando que aquél
me narrara su dndichu, los aconte :imiento,
todos de su vid,1, Tamoiéu la cunadsta y el criado de la hostería había.ame hecho sus con6de11•
cias al ver q11e encontraban llD plicido oyente
que aprob1ba con la cabeza sin comprender, rol•
do, minado, atormentado por un solo peosamien·
to. Me volvía estúpido. Por la noche apagaba la
luz de mi estancia, paseaba sobre la terraza, minado la v(a férrea. Vendrá por allí, penuba p.1ra mis adentros. Y como si fuese víctima de una
alucinación, pueclame q 11e resoplando, rumoroso, el tre11 llegue con su ojo verde y su ojo ro•
jizo que me miraban; que 1111 poder malé6co me
clan.ta en la terrua.; que v iese desde lejos á la
predilecta de mi alma uo:narse á la ventanilla,
buscarme, 110 encontrarme¡ volver atrás, deses•
perada, sin qne yo, et1 la má, horrible contracción del dolor, p11diesc dar un paso ó dar un
grito. Y la pesadilla me oprimCa el pecho y me
desesperaba.

Habían sido largas, eternas, aquellas horas de
los tres dlu; yo tu hibh visto veair, perezosas
y cansadas¡ pero las horas de la última noche,
llamadas en vano, no venlau. Ella debía llegar
á las seis de la maiíana, Dnde las ocho dela noche anterior, yo agonizaba de impaciencia. .Ni
una carta, ni llll. telegrama. No podía haoerlo, no
debía h1cerJo; as( lo hablamos convenido. ¿Venia á mi encueutro? ¿Eu dónde estaba en aquel
momento? Cdculat1do podía saberlo. ¿Y 1i vi•
niera? Todas lu más alfas, las mb inflexibles
deducciones matemiticas se desvanecen ante un
pequeñlsimo hecho. Paseaba, fumab11, mordisqueando mi cigarro, dejando que se extinguiera,
arrojlndolo al suelo, encendiendo otro, Por las
noohu, 11.ua :l. 1101, se apagaban fas luces de la
aldea. Pasó UD tren á las nueve: era un directo
y no se delu vo. A las diez otro¡ se detuvo por
dos minutos: era el últimt). La estación era 1l1Í
faro, mi compaiüa. Iluminada, .iaba calor i mi
conzón como un rayo de sol. Los dos empleados, los mozos de cordel, el jefe de utación, debedan haJlarse cansados porque pre11to se fueron á dormir. Me pareció qnedar solo, abandonado, en un desierto, sin luz, sin ag1111, Torné á
mi cuarto, angustiado. Ante una vela esteárica
de posada, de pie, temblando, releí sus cartas in•
quietas, agitadas, [ebricitantcs, que me enloquecían. Vendría. Vendría la reii1a de Saba bajo la
b6vedaaz11l de mi fantasía. Yo le tendía 101 brazos¡ ella llegaba, Luego me ponla á pensar si
aquel saJoncito y aquella alcoba de hostería te·
rían dignos de recibir á su persona. Eran estan•
cías peque_ñ_u, arregladas con lujo un tanto rústico, un poco aldeano. Como Cristo, ah1 veía yo
loa lugares todos de mi pasió11. Se los habría podido mostrar-. Mln, aquí he llorado pensando
qne tú no n11drías. Aqa.í esperé, pensando q11e
este cáli~ me sería ahorrad.o, Aqui agonicé en la 1
duda de mi fatal Getsemanf. Aquí sollocé, ere,
yéndome traicionado por ti. Aqu{ me desesperé:,
creyéo.dome que t10 vendrfas nanea. Esta ha sido

1

mi tumba por tres días, Y aquí, aqu{. amor mío
inmenso, be ruucitado. Y lleno de exaltación
salía á la terraza á gesticular como un títere loco,
Qllizb no vendría. Seutéme en un ángulo, apoyando los brazos en el muro con la cabe.za sobre
los btazos. Pero no dormía, no. La redomita del
cloral estaba casi vacía sobre mi mesa. La vaci é.
Me tend{ cu el lecho para dormir. No dormía.
Cogf un libro: las máx imas de la Rochdc.ucauld,
Tristes máximas, irónicas m.iximas Uenas de rea•
lidad. Pero la pasión esti fuera de la dda real.
Me conturbaron. Fumé de nuevo. Tenía lagarganta seca, ardientes las Cauces, quemantes las
mejiJlas, Cog(a sus cartH, perfumadas, frescas, y
las acercaba á mi rostro esperaudo sentir alg6n
alivio.

•••
Dude la terraza, ~estldo, listo¡ sacando el re•
loj en la penumbra de la luna que tramontaba y
del dfa naciente, vi abrirse una á uoa Jas casas
de los aldeanos. En la posada dormían aúo. Sin
cmbugo, sabiendo que por el tren de lu seis y
media aguardaba á mi mujer, se levantaron. Escondímc, temeroso de hacerme ~er tan agitado.
Pero de1de la ventana. contemplaba siempre la
cstacióo, qllc se despertaba también. En la puerta, un mozo se desperezaba. SaH; no ,podía
mb, En el ccepúscnlo matinal, la criada. barda
abajo el comedor. La dije que saUa de paseo.
Sonrió. No comprendí aq11ella sonrisa. Hallába•
me atootado. En tanto se aproximaba la hora
crecía en m{ la certeza de que no vendría. No
viene, no viene-11111rm1,raha -Caminé por la
calle princip.al , paralela á la vía férrea. Iba al
encuentro del tren, como nu loco, como UD chiqa.illo. La ca.lle principal se torcía¡ volvi atrás,
hacia la estaoióu. Tomé una taza de café, después un vermouih , en el diminuto caU¡ hablé con
el duciio. H1bía llegado el alba; pero gris. Q11id
el sol no uldrfa¡ no vendría ella quizás. Estaba
cierto de que no vendría. B~peraba por escrnpulo de conciencia, casi por deber. Hubiese podido
marcharme, p11esto que no vendrfa, De pronto, un
débil silbido, el sonar de una campana, me hi.
cieron precipitar hacia afaen, á tiempo que veía
un tren negro , b1ñ1do de humedad. La sangre se
me agolp6 al coruón¡ mas osé preg11ntar:
-¿Es el directo?
- No· es un especial. F.1\lan t res cuartos de
hora para que llegue el directo.
-¿Se ha anunciado algún retardo?
-No, ¡,or ahora.
~lla uo vendr.l.. Me encamiué al jardín de la
estación, en el cual Borecíao las rosas de las cua•
tro estaciones y los jazmines carmesíes, Una lagartija, una b11ena, simpática y nerviosa lagartija me m ira con sus oji llos sospechosos. Q11isier1
hablarle de mi desesperación porqueella no ven·
dri. Un c&amp;rabinero está ergnido bajo el dintel ¡
no me mira. Qnisiera hablarle de mi desesperación porque ella no vendr.1.. Los últimos tres
minutos, antes de que el tren llegue, los vivo
triplicados, en el colmo de toda sensación. Llega el treo; 1g11do es el sonar de la campana¡ me
zamban las orejas. El sol aparece· victorioso en
el horizonte, v el humo blanco de la máquina se
dora. Ella no viene. No avanzo¡ q11edo inmóvil¡
siento morir, Baja11 los labriegos de tercera cla·
se¡ algunos caballeros, una vieja, uo ni ñ o des·
cienden de la segunda. Ella no está. De p,onto,
leja110, en el penlÍltimo carro de primera, en la
ventaa.illa, aparece y desaparece un rostro pi•
lido.
Tengo í11erias aún para abr ir la portezuela.

En una mano helada apó-ya1e una
manecita tcmblorou. No hablamos¡ pero nos miramos, caminamos j11nto1. Estos dos seres p.l.lidos, sin voz, tembloroso• como
niños, son nn hombre de treinta
años, Caerte y an.ii:noso¡ unamujer
espiri ta.al é intré pida, A1 llegar ;i
la puerta Je hago una pregunta
i nsulsa, inútil :
-¿Tienes el billete?
Lo tiene, me lo muestra. Pasa•
mos, Nos alej amos enmedio del
polvo de la calle, sin osar darnos
el brazo. El hostelero, desde el
u111braJ, nos sonríe. Hila sonde con
los ojos llenos de 1'grimas¡ yo
no percibo más que el intenso
perfume dr: sus guantes, su per•
fume ....

CUADROS NOTABLES

•••
T ú has podido olvidar; y o he
podido ol,idar. Y puesto que semejante caso monstrnoso, inaudito, ha sido posible, sonriamos diciendo que la vida, en su más alta
expresióu que es el amor, no es
mis que un vano y miserable
suciic.
MATILDE SERAO.
[I'r11ducdón especial para E l
Mundo 1/usirado].

~

El jardín abandonado
En un pliegue de la costa escarpada, entre las altas y las bajas tierras , á orillas de la duna
mari.na. entre el lado de donde
vic11e el viento y aquel adonde
va, ma.rado de rocas, como una
isla en plena tierra, el fantasma
de un jardin hace frente al mar.
Un cinturón de z:ar.z:11 v de abrojos cierra la rápida pendiente en
torno del suelo cuadrado, sin fto•
res, en donde las hierbas salvajes,
des puh de haber nutrido .a ver·
dor cu los sepulcros de las rosas,
yacen ahora m•crtas,
La co,tadescieode hacia el Sur
abrupta, asoh ada huta abajo,
hasta el extremo de la solitaria
región, Sl un paso resonara; si
una palabra fuera prouunciada, no
surgiría un fantasma para alcan•
z:ar la mano del intr11s0. Por mu•
cho tiempo las alamedas, grises
y desnudas, están sin un huésped,
y si, á través de Jas ramas y de
los rosales silvestres, alguien se abriera paso, uo
hallarla otra cosa viviente sino el viento del
m i r que no descansa de noche ui de día.
El camino, con sn maJez:a impenetrable qae lo
det• y ahoga, es apenas ua. sendero tortuoso que
nadie p retende trepar¡ se auastra por el espacio
augosto y sombrlo que los aüos han despojado
de todo, menos de las zarzas, á quirnes el tiempo no puede herir. Ahorra laa espinas cuando
siega la rosa¡ las ror u sobreviven cuando devastan la llanura. El viento que vaga y las hierbas
salvajes que el viento sacude, es lo que sobre•
•ive.
Ni a.na Oor para ser hollad2 ; como el coraz:60
de un muerto, las platabandas esUn seca1, El
r11iseíior no lanza su reclamo en Ju malezas, y
aun cuando lo lanzara, ninguna rosa hay allf pa·
ra responderle. S obre los prados que florecen y
se marchitan, no res uena sino el grito de uo pi•
jaro marino. Solamente el sol y la lluvia pasan,
uno tras o tro, por este paraje, durante 1odo el
año.
El s ol d evora con s n foego¡ la llu,ia despoja

INV/f!RNO, POR H , WINTHROP

con su aliento sin pulume una débil y pálida
Aor. Aquí sólo el viento se oiernc y se recrea cu
uoa ronda donde la vida es estéril como la
muerle. Aquí, en pasados tie111pos, hubo risas;
acuo hubo lágrimas de amantes que oioguno conocerá nunca y cuvas miradas se dirigieron ba•
cia el mar hace cien años.
Allí estaban los corazones estrechamente uni·
dos como las manos.-.Mira á este lado,-murmu·
raba él¡-desvía los ojos de e,as flores y dirfgeJos hacia el mu, porque la.s 8ores de la onda esp11mante perduran toda -;1a cuando las rosas se
m11stian 1 y los hombres que aman de prisa, pueden morir., , .¿Pero nosotros? ....
Y el mlsmo viento cantaba y las mismas ondas
Jloredan, y, antea de que el mismo jardíu dejara
caer sus últimos pétalos sobre los labios q11e habían hablado en voz b1j1, sobre los ojos qne se
iluminaron, el amor había muerto.
O, si amaron por toda su vida, ¿hacia dónde
se f11eron'i ¿Apenas hasta el fin? Pero este fin
¿quién lo conoce? El amor, profundo como el
mar, debe marchitarse como las rosas. l Los muer-

tos tendrán un recuerdo de amor para sus muertos? l Qué amor faé tlan hondo jamás como la tamba ? Y estos seres c.atáu ahora sin amor, como el
césped que crece sobre ellos ó como la onda.
Yacen todos en el mis1110 lugar¡ rosas v amantes, ignorados de las riberas y de los campos y
del mar. Ni 110 b'lito de otros tiempos sopla en
el aire que endulzó la proximidad del estro.
. Aqu.í, niuguna brisa endul:Zará, en lo suce11ivo, la
estación de las flores 6 de los am1ntu que hoy
ríen y lloran, cnaudo, como los que están ahora
libres del llanto y de la risa, nos d11rmamos nosotros.
Aquí, la muerte oo puede contarse como 11na
cosa eterna¡ aquí, la caída del día puede no lle•
gar hasta el día en qne terminen los días. De las
tumbilS, por elfos cavadas, no 1e levantarin nunca más loll que nada dejaron vivo para destr11ir.
Tie.rra9, piedra,, espinas apretadas en el s11clo
inculto, mientras dunn el sol y la llu'Via vivirán
basta el d i a en que el último viento caiga sobre
ellas y l.as arrast re al mar.
A

C . Sw1111BURNE.

�Diego M. Rivera y su Obra
H•ce 11n mes. poco misó meno1, mb bien aás
que menos, los diarios anunciaron la llegada á
la c,pital de Diego Rivera, pintor que babia
permulecído tres años en Ellropa, pensionado
por el gobierno de Veracruz.
No conoc[a personalmente á Rinu, y sólo sa•
bia de él lo que había oído decir á los dibuja.a.tes de Ja cua. Por ellos sape que Rivera es ao
mnch-.cbo serio, sobrio y amante del tnbajo¡ que
en la esc11ela de Bellas A.des babia sido uno de
los mb dedicados y tr.abajadores, y que, al salir
pua E11rop1, no era ya una promesa, sino una
realid&amp;d, si bien es cierto algo imperfecto por
falta de medios donde obsernr y cstadiar.
Co11 estos antecedentes era seg11ro qae Rivera
trab•Jara en E11rop,, y pocos m11chachos puecían
tan dignos de la peustón como él.
Machos deseos tenla de conocerá ese joven
trabajador y mb ailn de conocer sus cuadros.
El primero de esos deseos se satisfizo una tarde
que me l11é presentado en el estudio de los dibuj111tcs. Ya eu otra ocasión hemos dado caenu,
en estas páginas, de esa visita,
Es Rivera, personalmente, un muchacho de
compleir.ión rob11,1ta y de apariencia humilde¡
viste, h11,bitualmente, un traje negro de neo, y
JleY&amp; un sombrero fieltro redondo y un bastón
en la mano¡ no da idea de un hombre qae se
preocape especialmente por la última moda y,
al verlo, más se le creería 1u1 marino holandb
que 1111 pintor amaote del bello arte. El retrato
de él, que acompaiia estu Hneaa, da muy u:acta
idea del aspecto exterior de Riven. Para terminar esta pintura, repetiremo-1 el sobreoombl'e qae
ya nos permitimos darle otra vez, y con el qne
le desijoan carlii.oumente sus compaiieros: le
llaman El Pan~6n.

•••

Esto por lo que hace al uterior¡ en el interior,
s1 parece un artista, y an arluta muy fnlnde.
Desde la escuela ha demostrado su afición por la
luz crepuscular, y todos, ó la mayoría de su
cudros, están pintados con luz de crcp~soulo¡
esto hace que sean de aoa dulzuram11ypeC1lllar 1
y esta teudencia parece retratar el ánimo apacible y retraído de su autor.
Mlen,ras estuvo en la escuela sufrió, como to•
dos sas compaii.uos, la ialh1e11cia de los modernos¡ pero durante su viaje á Europa modificó
sus tendencias y se ha euamoraio de los anti•
guos. El moderoumo perdió en él otro de SllS
adeptos, y h1y que notu que lo mismo ha sucedido con la mayoría de los que han visto los
cuadros clásicos de los antit!,uos.
A.si es q11e actualmente Ri•cra es 110 amante
del arteclisico anti,iuo, y ha huido, por completo, de la escuela moderna¡ croemos que en esto
hace muy bien y que durariu mucho mb sas
euadros por este eamiuo,

Decíamos al priac:lpio que cuaado .Rivera salió para Europa, no era ya una promesa, sino aaa
realización, si bien es cierto que eoa algunas
imperfecciones, y realmeohs, si eir.aminamos altaoo de los cuadros que piotó estando todnia
en la esc11da, hallamos ya un temperamento y
una técnica propios. Citaremos ahora una cal·
zada de árbolu en la entonces hacieoda de La
Castañeda, que recaerda macho los cuadros de
Rusiñol. El colorido no es tan caliente como en
el pintor español¡ pero se nota su ioft11encia general en el naciente artista mtxioano,
Las imperfecciones á que hacíamos mención
a.nteriormente, son inherentes al principiante¡
s11 técnica se resiente de alga.nas dificulhdes y
su piucclada carcoc todavfa de la cnerg(a y la
líbertad qae sólo dan los aiioa¡ pero el eaadro
revela ya al qac lleguá: es un principio, y bien
merecen la pena de considerarse el colorido,
m11v bien loJ!rado y el dibujo muy correcto.
No obstante q11e el c111dro está pintado por la
tarde y al caer el sol. se •e la tendencia al divhionismo¡ en ese cuadro hay más luz que 11·
nea, y el c:oaja.nto impnslona más de lo qae
con•ence.
El primer maestro que tuvo Rivera en Europa
faé Chichuro, y en el estadio de este artista en
Madrid piot6 Sllll primeros cudros europeos¡ el
primero de los qae aparecca.. en estas páginu,
por orden cronológico, es cLa Casona&gt;. pintado
en Vizcaya en 1907 Todnia en este cuadro es
Rivera el alumno de la Eicaela de Bellas Artes
de Médco, si bien as cierto que ya ha •isto y
ha estudiado obras de los grandes maestros; el
011adro es de lo más real que se puede •er¡ la
técoioa todada se resiente de algaoas •acilacioncs; se ve el trabajo y la mano no tiene gran
solt11ra. Sin embargo, es una mara•illa de
observación; por 111 naturalidad, tanto de dibu•
jo como de colorido, es muy hermoso y may ain-

cero.
cLa Casona&gt; y cCa.ndo los remos descansan»
marcan la primera etapa del trabajo de Rivera
en Europa¡ ea el segundo, }o mhmo que en el
primero, está vivo el alumno de la esencia de
Mtx:ico y los do• son m11y semejantes por su trabajo á los que conocemos, hechos antes del viaje.
Ea los cuadros que siguen inmediatamente i
tato-1, se nota, de ana manera muy perocptible, la
inJlaeucia de Chicharro¡ en cLa Pute de Pedro&gt;
y cLa Virgen de A.,rila&gt; se •e maoiñcsta la in•
ftneocia del maesfro¡ al mismo ,iempo que Rivera pintaba cLa Vbgeu de Avilu, Chicha~ro pintó 1111 eaadro snuy semejante, el caal tavimoa
ocasión de •eren la u:posición española: los dos
obedecen acganmente á la misma iJea y la ma•
nera de expresarla es muy aem.e jante en los dos¡
domina en ellos la tendencia religiosa de la an•
ligua .scaela española.
cLa Parte de Pedro&gt; es 110 hermosísimo cua•
dro: denota un progreso may notable del artis•
ta. Se ve macha mh firmeza en la ejecuoióo y
mb seguridad en los aJiueamieutos; cuadro pu-

lectamente observado: crcemoa que desde el pan•
to de •ista del sentimiento no deja que desear.
Con poco tiempo mát, el arlista 11,guá á la seo•
da que tienen que recornr los que van á la celebridad. Esta tela fn6 pnmi1da ro la rxposiei6o de Zaragoza con an 5egando pumio.
Despu6s de estos oaadros, hechos hajo la in•
ftacncia de Chicharro. y para no ocnpuno1 mb
que de los que aparecen en estas planas, nos ba•
Uamos ooo uno que podríamos llamar de trausi•
cióu. Es uu retrato de mujer jonn, pintado en
Parfs el año de 1909, prohablemcnte al princi•
piar el año.
Está pintada la tela con mucho caríño, y el
hombre aparece eD eUa al lado del pintor. La
ejec11ci6n ha avanz:ado de una muua muy pcr•
cepbble. Rivera ha •isto ya mucho y ha estudia•
do lo que ha •hto; sa mano tiene gran soltura, y
tanto el colorido como la pincelada, son macho
más ,rigorosos. La faclura de la obra llama la
ate11ción por su sobriedad y seocillc z, y ano ain
oooocer al original, se ve qae debe .uemejarse
mucho á él: 101 rasgos de esa fisonomíat están perfecta.mente delineados, y aaí, y no de otra manera, tiene que ser la jonn á quien se rdrató.
El primer cuadro que pintó Rhera en Bnsgn
se llama cReRcjos&gt;¡ todavfa pertenece á la época
que llamamos de tnnsición; pe10 en él ya se
■ceot6.a la personalidad pcopia 1 1dq11irida por el
estudio y la observación de los grandes maestros. En este, como en todos los ooadros de Ri•era, se nota una observaoióo muy detenida
y un estudio minucioso sotes de &lt;lmpezar á man•
char¡ hay tal naturalidad en la vela que se hin•
cha con el viento, en la casa qae 1irve de fondo
y en el movimiento del agua, que se comprende
que no puede haber sido hecho sino es pre•io
un estudio profundo del luaar y de todos y cada
uno de sus detalles,
La escacla holandesa, , la qua parece haberse
afiliado el pintor de6niti,ramente, se muestra en
este ouadro por primera ,rez: el realismo de los
holudeses y de lo1 españolea será. dude este
momento, la guía de Ri•era. Sin llrgar i la ua¡leracióo que se observa en los eapaiiolu, Rivera
es un naturalista metiealoso, sollmente qac sabe
detenerse en los juatoa limites, y ,a rc■ liimo no
es nunca reeargado ni choc,nte.
Lle tamos, siguiendo el orden cronológico establee Ido, á un cuad•o en el q11e ya podemo, des·
hacernos en elogios siD te.mor de llrgar á la eir.ageraeión; ol•idamos prej!llDt■ r á Rivera cómo se
llama este ouadro¡pero de cualquiar manera que
se llame, es bellísimo:representa A una mucharha
en pie, cerca de un trute10; s11 brazo izquierdo
cae á lo largo del cuerpo, micntns que el derecho se apoya sobre un c6ntaro: lleva un pafiolón
que H ata á la cintura y 11&amp;1 delantal.
En esta tela ac des._ca, oon todo au relio•e, la
personalidad de Rivera¡ ya es él, no Mf!Jle mis
que pedir y su obra es propia. Es obra de todo
un pintor estudioso, trabajador y conceedor, La
composición, el dibujo. el colorido, todo es muy
bello¡ eu cuanto á ejecución, se ha ale.anudo
la maealría¡ la mano corre con una libertad y
una facilidad q Je denotan al babitndo ¡ las dificultades se han veucido¡ y cualquiera gue vea
la manera como es1' hecho ese ouad:co, habrá
de con•enir ca que ea la obn de todo un pintor
artista, ejecutante, ticnico é inspirado á la nz.
SI se quiere tener una id ~a de lo que es 11na ticnk:a perfecta, •éasc la parte de la m•oo q11e se
apoya sobre la c,ntara y obsérvese q ué sobri,dad
hay en Ja~ pincelada, qué seguridad y q 11é aenci·
llu; el color esti fresco, no se nota la huella del
trabajo, y el color, una •ez puesto, h.i quedado
intacto oon todo sa brillo.

.......

L.'l IIUCHAOH'l JUNTO A.L. TRASTERO

ugu ramcutc está hecho de uoa

sola piocelada... ,y ¿para qué repet1r lo qcie be venido diciendo de los otros cuadros? Lector
amigo: ve á la exposición que hoy domingo abre Rivera en
la es.cuela de Bellas Artrs y estadía, q11e mucho hallarás que
admirar en la obra de este muchacho.
No es este el último cuadro deRinra;después de haber esta·
do en Bruges faé á París y allí pintó otrosnaevoscaad.ros; eulre
~tros, ~onocemos aoo qae representa la iglesia de Nuestra Seº.º~ª• nsta desde la o•iUa del Sena, por la parte posterior. El
s1uo está lleno de recuerdos para nosotros: ei.a isla de Francia
Y~• al~dedores nos son de gran interés y quizás hayamos suIndo la 10.Ruenei.a del recuerdo al ver el cuadro; pero dcbrmos
d.e confesar que qued.amos arrobados ante la tela. En otra ocas1~0 tendremo.s el gasto de presentarla á nae•tros lectores;
m1eot.ras tanto, no hablaremos de ella. Sólo diremos que á
P.csar del coca oto qnc para nosotros personalmente lieoe ese
rincón de P,ds, nos parece mucho m,s bella la tela de B rotes
de «La casa sobre el puente&gt;. Creemos que en ella Rivua bi.zo
t ,do lo que es capaz de hacer por ahora y que di Hcilmente podrá superarla.
Hoy se abre la u:posioióu y no hay que perder la oportunidad de.•_er_ lo qae esc1pazde hacer 1111 espírit11 redo y trabajador, d1r1g1do por tu1a •oluntad y por un deseo de progresar.
En Enero Ri•cra rclfresará á Earopa é id á continuar
~as estadios y sus observaciones en Alemania, é Italia.
Todo nos hace su Poner que contínaui por el camino qae ha
! levado hasta ahora; lo que ha hecho es garantía de Jo que hará.
Estoy srguro de que dentro de poeos años le veremos n 11 na•
mente, y entonces, ya conocido y consagrado por Ja rama europea, será uu orgullo del pds en que nació y una mae,tra de
que en E11ropa se puede hacer algo más que irá •i•il' al B.urlo
Latino, á aprendu á beberajenjo y fumar en pipa.

•••

LA OASONA

Seguramente que la tela de que nos 1cabamos
de ocupu u una de laa mtjorea de n11estro pintor y una de las que muestnn , lo qae ha llega.
do; pero todavía prefiero. á mi modo de •er, la
que aparece en l, primera p'l!ina de este ntímero: "La casa sobre el poente." de Bruges.
Es e■ta UD&amp; de esas telas que atrae la mirada
del espectador desde el primer instante. E l sitio csco,tido, de una poesía encaotadon, de nna
trauqallidad idílica, es bastante para despertar
el iutrrés¡ pero si el cuadro lla111a la atención á
pTimera "l'ista, cuando se le estudia y se le considera por un rato, e, .ton ces eautiva y seduce. Si
al hablar del cuadro 11C1terior nlnJ!tín elogio me
pancfa e:ra,!erado, al hablar de este, si me dejara
llevar de mi entusiasmo, habría de aiotar loa
adjeti•os que pan. elogiar tiene el diccionario.
Pero para que no se me tache de parcial y de
apasionado, sólo in•itari á mis h:ctores, si los
tea¡io, á que estadien y contemplen el cuadro
con atención.
Los •alorcs esUn ¡!raduadoscon una precísión
sorprendente¡ se ,re al pincel corriendo ¡obre
aquella tela c.an seiuridad, eon facilidad, con
asnplitad, sin oiugún temor, como deben haber
corrido los pinceles de los grandes maestros.
Hay un rcftcjo blanco, bri1lante, en el agua, qae

1 . M . C,

0/l!QO M, lf/Vl!RA, - Rl!l'UJOI

�CUADROS DE DIEGO M. RIVERA

LA CAMPANA
(Oeorge Rodembu.cb)
Para 11ing11no desgrana
sos cai1cio11u la campan:i.
Confinada en el somb':fo
campanario, Ja cam pa11.A

tiene miedo, tiene frío, , . .
Cundo en noches blancas su vocio,!lería
se mezcla á la santa
luz del novilunio l.icteo, se diría
que el claro de lona llora, reza y canta.

-

Hace muchos, muchos años
era joven la campan.a.
En mil pétalos extn ñ os
desde lo alto de la ermita
deshojaba su caución ;
y en el aire dócil era
como uDa virgencita
que recibe su primera
comunión.

.

.

Para ninguno desgrana
sus cauciones la campana .
Jovialmente charlaba con todas sus hermanas
las sonoras campanas de las torres lejanas;
se baihba en el agua de la tersa laguna
cayo seno recoge las miriadas de er.tn:llas
de las noches sercnaF, y dormfa en la luna,
virginal dormitorio de intocadas doncellas.
Polra ninguno desgrana
sus canciones la campana.
La campana está anciana. Ya no es la ch icuela
q ne es parda en mil pétalos musicales y extraños
sus alegr-es canciones en remotos antaños.
Sus h.iiidos parecen secas toses de aboela
que solloza y que gi me porque nadie consuela
la infinita tristeza de sus últimos 1ñ os.
EDUARDO CASTILLO,

traductor,

LA DANZA DEL LIRIO

La Plegaria del Convaleciente

VAS SPIRITUALE

Los huertos perflllJlados estáu plenos de flores
y el agua de los lagos esplende á los fulgores
del sol.

Sé de una mujer blanca y taciturna
que con un arpa entre las céreas manos
vela en la sosegada hora nrcturna.

Conz611 triste: retorna hacia el profundo
olvido en que la pena de tu vivir ocultas,
porque con tu impotencia sin esperanza insultas
la fuerza y energ(a geuerahiz del mundo,

Un gran bosque de símbolos circunda
.i esa mujer. Sobre su frente pía,
que ultraterrena claridad inunda,
tiende su red la gótica arquería
de un vasto templo. Aladas potestades
poeblan las altas naves penumbrosas,
y sobre el mármol blanco de las losas
tumulares, reposan indolentes
cien estatuas yacentes
entre guirnaldas de eternales rosas.

Ebrios de savias jóvenes, los árboles copudos
retuercen y entrelazan, en complicados nudos,
sus ramas musculosas¡ la madreselva escala
los troncos de agrietada corteza, y cada hoja
que el trémulo rocío de la mañana moja,
palpita en el ambiente con vibraciones de ala.
Solo entre el alborozo triuuia.ute de las cosas
vu, coruón, regando las gotas de tu lloro
interminable ....
Es la éra felice de las rosas:
vibra el musical vuelo de las abejas de oro;
Eros divaga por las florestas rumorosas¡
el azahar q11e rueda con profasión de cada
naranjo, forma 1111 fino
tapiz fioral y blando de nieve perfumada;
y el aire es tau fragante, que embriaga como el vino.
Tl.'do germina y ama, todo es hermoso y faerfc¡
sólo yo arrastro un c11erpo que débil y mezquino
se encorva bajo el puño de hierro de la Muerte.
Señor: haz que la Tierra
me dé la savia, rica de glóbulos que encierra
su seno poderoso de reina a.rd.icute y bruna;
haz fiorecer mis labios, haz rutilar mis ojos,
y haz que en mi sér la F11erza culmine como una
rosa maravillosa de mil pétalos rojos.

Plumas y gemas de irüados brillos
constelan su pesado vestimento¡
s11. diestra espiritual, llena de anillos
,u.reos, reposa sobre el instrumento,
y al pie de ella 110 pontífice latino
mue.-e, cu UD ritmo acompua.do y lento,
un gdcil incensario de oro fino.
GABRJEL D ' A NNUIIZIO.

¡Tate Quietecica!
INTERROGACION
Si tus pálidas mauos me btndicen,
izé tns de la Esfinge, .i los desiertos,
á preg11ntarlc aquello que no dicen,
inexorables en. callar, los u:.uertos.
Dolme el odre y la alforja; del romero
dame el nudoso báculo¡ pues quiero
ver esta misma tarde .i la taimada,
¡y aunque sus alias en mí clave airada,
sabré al fin porqué vivo y porqué muero!

Los pies pequeños iban tej iendo en el vacío
figuras caprichosas con rauda ligereza,
y liri os deshojaban sos manos cou presteza,
s11s manos, como blancos nenúfares del río

No temeré tropieios ni deslices,
ni emboscadas recelaré 11i vanos
espectros, si tú, Sa11ta, me bendices
con tos pálidas manos . . ... .

Las fia11tas indicaban con aJDoroso acen_tocomo sí preludiaran 11ua dulce elegíade las tres baiJari11as el s11ave movimient o.

- M.as .. .. ¿si oalJa la Esfinge?
-La encendida
noche respuesta me dar., cumplida;
pues sé que no mintieron los poetas
y que al oabo se accr~ la ven.ida
de A qael que bajará de los planetas
A e x plicar el misterio de la vida!

L EOPOl.DO D fAZ.,

Ella, bajo la albura de la estola,
medita, blanca, sola
y solemne. Parece que concreta
en si las tres V lrtudes Teologales . . ..
En círcolo, los sig nos zodiacales
la nimban los cabellos de violeta.

ALBERT SA&gt;tAl N,

Las bailarinas erau tres jóvenes de Kío;
sus tú11icu de lino mostraban la belleza
de sus gr.iciles formas, y ornaban s11 cabeza
clcm.itides y j11ncos bañados de rodo.

Lluvia tenue de pétalos fagaces descendía
cubriendo con un albo tapiz el pavimento ... . . .
después, cual uu suspiro, la danza enmudecía.

Cabe las puertas de bruñido cedro
que gurdan el letárgico reposo
del santuario, y en frisos y molduras
se mezclan m hieráticas posturas
los monstr110s de 1111 vesli11rio fabuloso.

A MADO

Nirnvo.

Ne.u.a, ¿tits azogue? tNi que los demenios
tuvib en el cuerpo!. .. . ¡Qné criaturica!. .. .
¡Mili que no has de e&amp;hrte ni un menuto quieta!
¡Mi' 41111 es una brega tóico el santo dia l ...
Qne corro, que salto. qae rompo la escoba,
que vuelco la zafa, que piso las sillas,
que el perro, que el gafo,
que si los pollicos, que si las gallinas . . ..
¡Ni que jaás de yerro!. ...
¡v.ilgame, hija mfal ... .
Te lo pido por tóicos los santos :
no seas asi.oa:
tate en au laíco, no me des más guerra,
¡tate quietecical .. ..
¿No ves que no quiero, zagala, ponerte
las manos encima?
¿no ves que no quiero
pegute, alma mfa?
¡A ver si eres b11ena y 11na vez al cabo,
te veo tranquila!

L11 11ena se ha mnedo.... ya 110 da más guerra.. ..
ya . . .. ¡tan quietecica!
VTCENTII: M EOT NA ,

�La Liga de Invierno
El domingo próximo pasado
se inau,ur6, en el parque del
•Club .J uaior•, la serie de juegos
de bue-ball de la liga mayor de
Invieruo. C1'11zaro11 bats el «Ju•
nlor• y el cB11cke1e&gt;, los dos
teaaia más fuertes de la liga,
El juego fat muy emociouaote, y al fü1 se resolvió en uoa
victoria, auoque muy costosa,
del cJuaior&gt;.
Por ser el primer juego de
la tem parada, se le revistió de
cierta solemDidad¡ el «stand&gt;
se hallaba adoroado con banderolas y gallardetes y los sitios !de honor de la gradesía
faerou ocupados por diatingaidas damas de la ali.a socie•
dad, qaieucs presidieronlafies•
t.a con el carácter de reinas.
Los juegos son de rigurosa
iovitación y se juegan dos Ye·
Yes por mu,

Peraonajes de cCaperucita•.-La Cape_rucita rogodo al lobo.- aperucit11 rumbo li can de rn abuelo.-Grupo de parvt11itos.
Otro grapo.-lil lobo.-Eecenaa de la fiesta infantil efectuada el domingo último e11 el Colegio de la Pu.,
durante la cual Ee repreEe11t6 el hermoso cuento de Perrault: •La Caperncita Roja,.

-

La batería¡ lot «Junior, al bat.-Los cBuckeye&gt; al bat, esperando una bola.-Grupo de reioaa de la 6eata,
tlua bate rellida.-Lo1 duntor, h1c10 1101 curara,

�Cómo celebró1Guatemala
el Centenario de nuestra Independencia
L-1 república de G11atemala, nuestra hermana
illI!lcdiata entre las naciones de la América latí·
na, oclebró, de nna m.a nera digna y lenntada, el
centenario de nuesl!a Independencia. Guatemala no sólo es nuelitra humana por el hecho de
formar parte de la gran familia americana, sino
también por haber formado parte del territorio
de la Nueva España, y deber, en gran parte, su
emancipación política á la proclamación de la
nuestra. Si tenemos esto en cousideracióo, comprenderemos más la importancia qae para Gaate•
mala tuvo la celebración de nuestro centeuario,
Altamente simpática es la muestra de solidaridad latinoamericana que ha dado nuestra her•

Ceremonia dt! la color-11c·ión de la primera piedra
del monumento á Jlidalgo, e.o Guatt-mala
nuna del Sor y debemos agradecer vivamente iu
actitad coa respecto á nosotros
Con fecha catorce de Septiembre próximo pa•
sado, el presidente de la república, u:celentisimo señor don Manuel Estrada Cabrera, expidió
un decreto, ordenando la erección de an monumento á Hidalgo en el Paseo de la Reforma en
la ciudad de Gutemala y dicta.ndo las medidas
económicas conducentes¡ los considerandos de
e,te decreto son tau significativos, que creemos
con 'Teniente publicarlos íntegros¡ dicen así:
CONSIDlt.RAl'IDO:

cQae Ja meemoria de los grandes hombres que
consagraron las luces de su inteligencia y sus
poderosas ener¡ffas , la noble oausa de la eman•
cipación política del Nue-vo Mando, es acreedora
al respeto y simpatá de las naciones cultu.
Que entre las ilustres personalidad es que cnal·
tccen la historia de P. mérica, 6gura11 los invictos próceres de sn independencia, entre los cua•
Jes desouena el inmortal pa1riota don .Migutl
Hidalgo y Costilla, quien, al lunar el célebre
grito de Dolores co la memorable fecha del 16
de Septiembre de 1810, preparó el advcnimiuito
de México á sn vida autóuoma, y para cuya me-

Tnopaa de Goat-emala que looieron los honores
militares dunnte la fies1a

moria Gnatemala conserva profunda veneración
y respetuoso cariño.
Q•e en este conc.e pto, nada tan natural y justo
oomo que el pueblo y el gobierno g11atemaltecos
bagan uua demostración solemne de sus sentimientos de alta consideración hacia la gr«nde y
progresista República de México, en la oportunidad en que se celebra el centenario de su
emancipación política&gt;.
Con Forme lo ordenaba el citado decreto, se pro•
cedió , la colooaeión de la primera piedra del
monumento al padre de nuestra patria;yparaesta ceremonia ■e eligió el diez y seis de Septiem•
bre oomo la mb apropiada.
Del folleto oonmemor"ati1To, publicado eu. la
ciudad de Guatemala co11 motivo de esta ceremonia, tomamos el prólo¡o, que da una idea de
la fiesta de colocación de la piedra fundamental
del monamento:
"Una ceremonia por todo cxtrrmo simpática
reunió, en la m1iiu1a del 16 de Septiembre de
1910, en el paseo •·La Reforma," á los más altos
íilncionarios de la república, al honorable re"
pre■entante de los Estados Unidos mexicanos y
, una numerosa concarrencia de particulare■ in~itados. Un acto de moduta forma y profunda
significación se realizó entre los aplaueos de los
asistentes: la colocación de la primera piedra del
monamento que, por uua loable inspiracióu del
Gobierno, ,e erigirá al prócer de la lndependen·
oia mexicana, Miguel Hidalgo y Costilla,
Debtr colectivo de los hombres y las nacionu
es la veneración de la memoria de todos los
que, con el esfuerzo de su bruo ó el poller de su
espfrittt escluecido, han laborado en la obra
grandiosa de la emancipación de la humanidad.
Por esa obligación imperativa nos ligaría fuertemente á la admiración del padre Hidalgo el
recuerdo de su heroísmo, fccaudo pata la libertad de su Patria, si oo fuera porque ya estamos
doblcmcute obligados á venerar su memoria porque hubo de aloaozaroos indincta, pero dicaz•
mente, el fruto generoso de su sacrificio, ya que
con razón podemos estimar en loa héroes de la
revolución mexicana á los precnrsores de nucs•
tra propia emancipación. El grito de Dolores,
como todo clamor en que se traducen Dll senti·
miento y una aspiración de la rua, repercutió
en no.estro suelo como un heraldo de salnción;
la tiena tembló bajo nuestras plantae mismas
coomo•ida por el batallar de los ejércitos libertadores y el viento del Norte nos trajo por encima de las sierras el cl11mor de la pelea, el olor
de la san¡!re y el resplandor de las hogueras de
la gnerra. Nuestra indcpcndcucis hubo de sumar,
á los motivos de su inspiración, el ejemplo heroico de los libertadores mexicanos."
Seguimos recortando de la prensa de Guatemala. c.EJ Nacionab reseña la fiesta en la sigaien·
te forma:
cEl acto fué solemne; presidió el señor Presi•
dente de la Rep~blica, y asistieron á la parada
militar todas las fuerzas en senicio activo de
esta capital.
Dcspaér de enarbolar las banderas guatemalteca y mexicana, simnl1áneamente, con los honores militares del cuo, el señor ministro de Re·
laciones Exteriores dió lectura al decreto 706.
El señor Presidente colocó la primera piedra
y el ministro de Fomento, señor Méndez, leyó el
discurso oficial.
La numerosa asistencia de veciu.os, la hermosura del lagar, el sentimiento de confraternidad
que animaba á todos, en nn día lleno de sol, ha•
cf.a n que este acto de cariño hacia el pueblo mexicano, de glorificación para 11110 de sus {dolos,
fortalezca nnestra amistad facilitando la obra de
progreso de nuestros pueblos, mcdolau.te un efec•
ti vo acercamiento. aJ cual contriba re, con la ma•
yor buena 1Toluntad, el actual Jefe de la Nación,
licenciado don Manuel Estrada Cabrera&gt;.
Para completar nuestra informachSn acerca de
este importante asanto, publicamos en seg11ida..
1111 discurso pronuncia4o durante l;a_ ceremonia á

El Centenario en los Estados)-Chlhuaha,-Oaxaca
Tócanos ahora hablar de los festejos centenarios habidos en dos Entidades federatins, que se hallan casi á los c:rtremos de uu mismo meridiano
de nuestro país: los Estados de Chihuahua y Ouaca.
Tanto hemos dicho que las tiestas han sido entusiastas y lucidas,
que ya parecuá alfo como un olisé constante y continuo para estas páginas¡ pe_ro todos los festejos habidos en la República, con motivo del cente-

Artillería gnatemaltt&gt;ca que hiio las
1alvas de honor
que venimos aludiendo, por nuestro representante en G11atemala,
EXCELENTÍSIMO 51!.ÑOR PRESll&gt;ltNTI:::
SIIÑORES MrNl~TROS:

SaJORES:

cComo representante del gobierno de Mé:rico,
y cu. nombre del pueblo mexicano, y con el alnu henchida de vivísima emoclón, cumplo gustoso el deber de n:prC!ar, al ilustre gobierno de
Gaatemala, la más sincera gratitud por estas demostraciones de confrattrnidad hacia mi país,
en el solemne acto de colocarse la primera pie•
dra para la erección de un monumento á la memoria del glorioso cnra de Dolo»es. iniciador
inolvidable de la Indcpe-udeucia de México, y
también puede decirse de Centroamérica, pues
esa iniciati,.a señaló, como faro h,minoso á estas nacionalidadu, el dcrrotc1 o para alca11zar. con
sus propios esfuerzos, su cmaocipac:ióo política.
Al cumplirse en esta memorable fecha el centenario de aquel grito patriótico, que hubo de
cambiar la situación política de eblos pueblos, es
sumamente grato, para los qne amamos la 'Tcrdad,
la libertad, el progreso y la paz de las naciones
y la solidaridad humana, conugrar ante el altar
de la historia, que los pueblos hermanos por s11
origen, por su lcogaaje y por sus costumbres,
rinden culto á esos sentimientos altruistas que
enaltecen á los hombres de buena voluntad.

El pueblo de (:uat.emala eo la
solemne ceremonia
Y México d~sea ardientemente cultivar y estrechar cada vez más, las rdacioues de vudadcro afecto y amistad con todas sus he:rmauas las
repúblicas hispanoamericrnas.
La invocación de ese recuerdo á ese ilustre
héroe de la Io.depeudencia mexicana, por parle
de Guatemala, es prueba palmaria de un senfimiento de confraternidad que hoora á la nación
gnatemalteca, y que ha de estimarse, con Último
reconocimiento, por el .Pueblo y el gobierno mexicanos.
Elevo, pues, mis mb fervientes votos por la
confraternidad de Méxioo y Go.atcmala, por la
prosperidad de uta culta ución y reitero fervoroso mis sinceras expresiones de agradecimiento al señor Presidente y al gobierno de la Repú•
blic;a de Gu.ate,mala.
¡¡VIVA G UATEMALA!!•

Grapo de uiños que tom.iroo parte en la fü.sta infantil, en Chihuahua,
A.co levantado por los empleados dd Estado, tn Ou:aca
Monumento al general Pacheco, en Chihuahua

Monumento levantad., al geueral Terruat, ell Cbibuhua
A roo le untado en la esquina de lu calles de H11mbo!dt, ell

Ouaca

na11io, han tenido las dos cnalidades mencionadas, y, por lo tanto, no es de
extra~r que las saqucm.is á colac.ón en cada número.
Los festejos..en la c.udad de Chihuahua se distiogaicron por la inaagurac:ióu de monameotos i los hijc.s distinguidos del Estado¡ se iuaugur-6 un
monnmeu.lo al señJr general Pach,co, uno á los héroes dt la batalla de Talamantcs y otros conmemorando los gloriosos hechos cuyo cente11ario se
celebraba.
En Oa•aca se: notó principalmente un detalle: gran profasJón de
arcos trinnfalu, todos be.los y muy bien arreglados¡ en la presente plana
pnblicamos íutografías de los que nos han puecido más notables, sin que
esto quiera decir que los demás hayan dejad~ de ser hermosos,

�media como una encarnación del ideal amoroso
y estético, Y ¡aaombr■osl lo mejor de la obra,
en tal particular-el del oarácter-u Autusta,
á q11ien ninguna iaiportancia se concede, y que
pasa por dos ó tres escenas como u.na sombra,
dándonos, aln embargo, cierto sabor de realidad.
De los tipos &lt;pintorescos&gt;, el de Bajareque no
sólo es faho, sino inexplicable, y hasta-¿por
qd no a6rmarl&lt;1?-de ual gasto. A seaiejante
loco lo paso el autor en escena para aprovechar
uu recurso al final, el decisivo¡ mas, sobre ser
é~te innecesario y mal tnido, la presencia sí•·
temática de individuo tal. afea y desluce el con·
jauto. E11. cuanto al de Florito-hechoála manera
ctandó61a&gt; por el uñor Agadfo,-de tan u :plo•
tado no aierece el honor de ser introducido en
una comedia dramática.

NUPCIAL

Benefido del maestro Meneses.-Los triunfos de la "Novena Sinfonía." - "El Verdugo"
N su&lt;fiesta dehooor&gt;, el maestro Me•
neses obta vo, de putc del público.
la saacióu de la espléndida labor
realizada cu esta última y memora·
ble temporada deconciertos. Apl,usos cariñosos, llenos de cspoob•
oeidad, resonaron el domingo en la
&lt;retosta "ª'ª del cArbeu&gt;. Y el maestro, rodeado
de su brava orquesta y delos artistas que le han
acompañado en las lides musicalea recientes re•
clbió aquella ovación, conmo•ido. ¡Ojalá s~an
sus propósitos, como rcsulbdo de ella, oo desmayar co la tarea, y hacernos olr, el aio Ye11idero, conocidos ya los clbicos-siquicra sea un

poco-á algunos de los compositores modernos:
Richard Srrauss con sas poemas tonalcs· el noYi•
simo Debassy, á qu.ieo padiéramos llam~r el impresionista de la música; V1nccnt d 'IDdy, su rl·
•al Y huta-Lpor qué 110'?-los maestros de la
triunfante escuela rasa!
De todo es cap-az Meneses, y tiempo tiene de
sobra para proyectar faturos co11ciertos,
Esperemos. pues, y, por ahora, ocupémonos de
las frescas impresiones recibidas.
La audición del jueves de la semana panda
llen_ó su programa con la Octava Sinfonía, ya coooc1da, y que en esa ocasión rlació aún mas que
en las anteriores, con un aria del Obn6n de Weber, y con la Novena Sinfonía.
'

La nñorila Mercedn Jaime, que cantó el delicioso fragmento del Oberón, lo hizo muy discretamente.
No sucedió otro tanto, para dei.vc11tara 0110tra, con el último tiempo de la Novena Sinfon(a.
Los solistas. señoritas Camacho y Jaime y señores .Magdia y Mal pica, precipitúonsc ahí en an
abismo de desafinación, y hié inútil caanto intentaron para rehacerse. Esto contribuyó, como
es natural, á anular el efecto de las voces en esa
parte de la genial obra de Beetho-ven.
Eo cambio, la ejecución de la propia obra co·
mo final ~el concierto del domingo, faé, mi
ver, la meJor de las tres verificadas. Entonces
pudo palparse á qué extremo ha ahondado en el
alma del público la prodaccióo beethoviaoa. La
orquesta estuvo magnífica en cuanto á precisión
Y acierto, regulares los caotantu, y la grandiosi•
dad del conjunto atrajo ana aclamación cota•
iasta.
?espub de la bell• página orqae~tal del Sígfndo, de Wa,!oer, y de la escena simbólica de las
flores. eacaot_adas del Parsifal, antes aplaudidas,
los d1lettant1 pudieron saborear la sorpresa qae
se les ofrecí.: el maestro Meneses presentaba á
su hila Maria Luisa como pianista en el Srgundo Concitrto, de Saint Saens.
La señorita Meneses apareció en la uce11a con
visible timidez. Puo, vencida tata, 110 bien paso las manos aobre el teclado, hubo de bacer11os
ver las buenas condiciones que la ador11ao para
el ejercicio del arte pia11ístico. No se trata, ciertamente_, de º!da definiti&lt;ro ni perfecto: oo hay
concertista ac.o¡ pero ya ,e ve á la pianista; buena escuela, claro fraseo, pulsación viva .. . . .. La
persooalida~ se re_velará. de.spués. Tiene temperamento la sunp,ttca artista casi adolescente· el
tiempo y el estudio har,n lo demb,
'
Y un comentario, para terminar-aquí entre
nos, lector, ea voz baja, para que nadie se entere, porque si se _enteran .... buena la va á pasar
este pobre cron1sta:-¿No te parece que ciertas
escenas reveladoras de cariño y baenos deseos ·
pero al cabo íntimas, en vez que para el tcatr~
deben reservarse al sencillo ambiente familiar?
Lo di,!o, por que aquí, en México, no puede
celebrarse cbeodicio&gt; alguno sin el ccwrespondiente discursito, y la corona de laureles y los
versos escritos exprofeso.
'
Yo oo puedo ver tal sin reir, IQaé quertis l Me
acurrdo de El amif1o Manao, el héroe de Galdós·
de aquel ~obre Máximo Manso, á quien la pri..'.
.m era ocasión que se presentó en el escenario Je
íué arrojada desde las galerías, por an cri~do
imPOrtuno.la corona del triunfo.
. Esto de las aloc~ciones y las cuartdas ó qain·
tillas á los beneficiados es muy boni1o, may ama•
ble, muy baeno, convenj!o en ello· pero poco
distioguido- cur.si diría Benavrotc.:_y bifo u taba allá en la inocente edad de nuestros abuelos¡ ~ro en tiempos tan poco sentimentales y
maliciosos como loa presentes, debe iocluin e,
t~n sólo, en el programa de los ncreos dvmuhcos.
¿No os parece así?

Hasta aquí la comedia.
Creo baber dicho la verdad, y la he dicho por
que Mediz BJlio me aierece un alto cOJ1cepto
como temperameuto de autor dramático. Hay
elc111c11tos en él para laozars• á la conquista del
arte¡ hay amor. Q11e vuelva á Vientos de Monfa•
ña; que recuerde aquellas esceuu de amable
simplicidad y llaneza¡ que olvide El VerduJo,
y que escriba¡ que escriba sin lirismos, que cree
personajes con h11ma110 barro y adore 1a verdad,
s(ntesi• de toda belleza. De él sed entonces el
triuafo.
Ahora, por lo qae toca á la representación de
la obra, cabe asegurar que el iÍoico que ,e salva
es el señor Con. La s.eiíora Griíell, tan discreta
en sas 1Dterpretaciones cómicas, 110 encaja en
las dramáticas. El señor Martiacz está deplorable.

i

..•

El maest10 Meneses con la sen01ita ?rbrfa Lulea, ,u hija

'

_Antonio Med.iz Bolio estrenó una une•• con:e•
d1a : El Verdu¡o, en el teatro •Colón&gt;.
Qoisiera de buena gana escribir lar¡!o sobre u •
ta producción, que -.iene á aumentar nuestro repertorio nacional. Y lo quisiera, porque la verdad, para decirse francamente en paises como el
ouea~ro, ~onde la crítica-si n que existe en las
pubhcac1oncs perlodístic■~-se resuelve en ditirambos ó censuras, necios unos y otras, ha menester de eafcmismos y rodeos que necesaria~ente requieren, para ser estampados, no escasa
bota, _Mas, en el ~ilema de faltar á aquélla por
carencia de espacio, ó de ser sinocro y decirla
escueta, prefiero Jo segundo.
Conozco á Mediz Bolio, y bien st qae mi actitud leal y fnuca aeri de Sil a~rado. No ama el
arte por vanidad. Es un verdadero adista.
Tras de haber acertado con Vientos de Monfa•
ñir_ Mediz Belio scequ.ivoca en El Verdugo.-No
le tac~o por ello, pues nadie acierta sitmpre.En Vientos de Montaña, á pesar de sus delectos
había empuje dramático¡ descollaban esce1111 d;
verda~ y acnoillez ¡ pcrfi1'ba1e uno que otro peno•
naj• d1tcretamcnte observado, todo 1nYuctto en

MAESE PEDRO,

AJEDREZ
Problema núm. 24, por H. f. W. bne
NEGRAS

Señora Matilde Mallorga de Lezama y sefior Julio Lezama
un lirismo que precipitaba al autor, en ocasiones,
á f&amp;lsear la vida, pero que no por cierto lograba
c:mpaiiar el último pensamiento inspirador, _poítico y bello. En El Verd1tf1", po~ el 001ltrar10, la
complexión dramitica es débil¡ deformes los caracteres de los pusonajes¡ tend1ncioso, aunqae
poco original, elasuoto, y dosenfrenado el lirismo.
BI autor se propuso demostrarnos que el deber
es el verdugo del hombre¡ que, en m11chos easos
de la vida, contra nuestros amores. contra nuestros ensueios, contra nuestro yo, se alza el deber, invencible.
Rosa María es una mujer s•ntimental, medio
rom;intica, V, según se deduce de la comedia, inteligente por sus a6.:iones artísticas y su afán de
lo intelectual, Es esposa de Mariano, excelente
ingeniero¡ hombre serio, trabajador, tranquilo,
honrado de procederes, burgués, en suma. Con·
trasta con éste, Luis, el marido de Augusta, hermana de Rosa María, el caal, por su condición
de artista lleno de frases. ampuloso y también
sentimental, llega á constitni.r, al cabo, el hom·
brc ideal para Rosa Mari.a. Se hu declarado su
amor se sienten el uoo del otro¡ sus almas están ~edientas de mutua penetración. ,Qaé hacer? Marcllarse, abaudonar el bogar, fundir en
1100 solo sus destinos.-Y cuando Rosa María se
dispone áhuir pua siempre, Mariano aparece y
con sus palabras francas. con su ,!esto honrado,
oo11 su actitud de espirita recto, la detiene. Rosa María cae de rodillas. El deber ha sido Sil
verdugo.
Todo estad a bieo si el deaarrollo de tal asun•
to fuese h umano, y, principalmente, sí en él se
dafinicran caracteres, Nada significan los asan-

Fot. Mack

tos cuando se advierte la ausencia de las almas •
Y en la comedia de Mediz Bolio las almas están
aasentu; aquellos persoMjts que desfilall por la
escena no oos dan impresión de humanidad, no
nos dan impresión d.e vida.
Rosa María es el eje de la cuestión: la incógnita del problema, Ella qaien ya á demostrar•
nos que el deber es un verdago. Pero, ó admitimos que Rosa María merece el dictado de mujer
inteligente, capaz de la elevación del ensueño, y
entonces DO comprendemos cómo pueda preferir
á Luis, tipo vacío, mentalidad y corazón nulos,
sobre su marido, sereno y faerte, y oo hay COIDe•
dia¡ ó convenimos en que peca de coquefl, fatua
y bastante tonta para enamorarse de tan ridículo
tipo y arrostrar el ad11lterio1 sin embargo de ser
madre, y entonces el problema queda en pie,
pues no se explica el desenlace, en razón de ser
falso, íalsísimo, el que mujer de tan in11oble con•
d.ición ceda á las instancias del esposo ofendido,
con quien repugna, y desdeñe al amante.
La evidencia de este razonamiento es irrecusable.
Ahora bien, ¿cómo el autor no acierta á resolver la tesis, cuando ésta es indiscutible, de palpable: verdad, y la admitimos á priori?
Creo haberlo insinuado ya: por el poco cuida•
do que puso en el estudio de los caracteres¡ por
la ninguna atención que conced.ió á la psiquis,
bawe de toda comedia psicolóJ!ica.
Falso como el de Rosa María es el carácter de
Mariano cuando con buenas palabras pide al
amante q11c deje en pu ;i su mujer; y verdadera
mixtificación la de Luis, cerebro de pájaro, cerebro hueco, c11erpo sin alma, que el autor, quizá á pesar suyo, pretende hacer surtir en la co-

BLANCAS

Las blancas juegan y dan mate en dos jugadas

Solución al problema número 22,
por Wintcr Wood
NEGRAS

BLANCAS

1

•r

2

D ,; T (mate) .

2

C., :\. (mate ).

2

C \3 AJ 4 D ( mate ).

5 A

1

ai R X T

1

•i R 4 D

1

si mueve C

Han mandado solución exacta los señores Luis
Nava, de México¡ Olallo Rubio, de Cananea, y José Maria Guerra Cisneros, de Monterrey.

�.....

CAONICA
~
O PODEMOS quejarnos por falta dc manifestaciones artísticas, lectoras mías,
pues últimamente hemos tenido los grandes conciertos que el maestro Mcneses,
cullfsimo y fino conocedor de la música cU.sica,
nos ofrece cui siempre en la temporada de oto•
ño. Mmcho se hao ocupado ya los cronistas y crí.
ticos teatrales de tan magofñcas audiciones, y, por

tal motivo, solamente daré á mis amables lectoras algunas ideas personales á ese respecto, que
deseo eompartir con mis incógnitas y queridas
confidentes, del mismo modo que ellas lo hacen
con su amiga &lt;Margarita&gt;.
Todos los escritorc:s e1tán de acuerdo en llamará la música &lt;el divino arte&gt;, dando á entender, cou esa deuomi.n.ación, que tanta distancia
hay de éste á los demb, cuanto de las sensacio•
nes producidas por el goce material á los deleites indesorip1ibles é intensos del espíiifu. Porque en efecto, las emociones despertadas por la

INAS
musu:a son tan alias, delicadas y exquisitas, que
hacen sentir el propio sér como transfigurado¡
efectuándose en la vida intcrior de cada prrsona
un mágico cambio, el cual sorprende profundamente cuanto se le analiza con atención. ¿No
habéis experimentado, lectoras 111ías, uno de e~os
cambios admirables, producidos por la música en
lo mb intimo de vuestras almas? Q11izá machas
veces fuimos á estos grandiosos conciertes, tris·
tes, con el ánimo decaído, sintiendo la opresión
sofocante de una melancolía, al parectr incurable; mas de pronto el estallido triunfal de la
creación wagneriana sacudió nuesbo organhmo,
como la racha impetuosa del viento que pasa entre las frondas .... Es la &lt;Cabalgata da Jaa Wal•
kirias~, con sus riYámpogos de armonía y sas toques gaerreros, lanzados por los instrumentos de
latón . . . Hay un alicn•o heroico en cada nota, y
de un modo inYolnntuio se va pasando, de la
indiferencia y del aecaimiento, á la gozosa agitación que producen los espectáculos sole111nes y
lis victorias definitivas. El encanto del genio
obliga á identificarse con su inspiración, y casi
podría decirse que hace vivir al público en sas
obras. Cuando la sublime frase musical ha concluido, no es posible volver dpidamente á la realidad¡ aún se conservA, por largo tiempo, el deslumbramiento del ensueño. Y 1a ego viene Beetho·
ven, el sublime cantor de todas las grandezas,
forzando dulceme.nte al espfrilu á extender las
alu y elevar el vuelo por las amplias y azules
lej,rníilS, para contemplar los bosques seculares,
y las aguas luminosas de los ríos en Jas tranquihs noches de Juna, mientras escuchamos su ''Sin•
fonía Pastoral," 6 bien nos hace vibrar de rmoción fuerte y grandiosa con la música incompauble de la "Q11inta Sinfonía," clasificada por
algunos escritores de renombre como la obra
más perfecta que ha producido el cerebro humano en c11estión de armonía. Y después vienen
otras impresiones de arte, diferentes entre sf
pero bellas todas¡ unas, dulcemente melancólicas'.
otras, apasionadas 6 tiern.as, y algunas, ttmpes'.
tuosas, inq nietas y turbadoras como el oleaje de un
mar amenazante.... Al terminar la audición, lecto•
ras mías, creemos ha ter viajado por un mundo superior¡ nuestras sensaciones se lun refinado, por
decirlo asf, y todoa los anhelos elevados y las
nobles ambiciones del alma, vibran dentro de
nuestro sér, como av es prisioneras que ansían
por tender el vuelo á los abiertos y claros hori•
zontes, en donde la luz delsol canta, tlambién, un
himno de gloria, mientras la Naturaleza entera
entona el coro triunfal de la armonía, que encierra en s( cualquiera forma de bellez:a.

los fabricantes han sabido dar la Bexibilidad
necesari• pua adaptarse á la "toilette" moderna!
Los to11os un poco vivos, mezclados de oro y pla•
ta, se veh.rán á veces con túnicas de tul, recamadas de perlas y "cabocbons,'' 6 se asociado á los
terciopelos flexibles y de matiz sombrío, de los
cuales, la nota elegante y severa hará resaltar
con inb esplendor los blancos escotes de los trajes de ceremonia. Dichos trajes, bastante cortos
por el frente y por los lados, tendral.n una cola es•
trecha, cuyo principio se marcará en el talle por
un pliegue negligentemente pre11dido, y suá seila·
lado más aún por un angosto cinturón de cord6n
de oro ó de pedrería, armonizando con los colo·
res de la tela en que se ha confeccionado el atavío. Para los grandes mantos de noche se usarán
esos amplios y hermosos pliegues, en los cuales
la grac,a íemeoina sabe encontrar aclitudes artísticas, elrgantes y distinguidas, en Ja manera
de arreglar el embozo. Se empleará mucho, para
la confección de estos mantos, los terciopelos
obscuros, forrados de sedas claras y flexiblu, cu·
yo contraste es verdaderamente delicioso; por
ejemplo: un manto de terciopelo verde bronce,
forrado con satén marfil; otro en color de helio·
tropo seco, con revés de seda blanca, y alg11Uo de
tono azul acero, forrado de satln azul pálido, re·
saltarán tres modelos muy hermosos de los citados mantos. Como complemento de tan elegai:1.tu
abrigos, se llevarán capacbones de seda, guarne•
cidos en la orilla con piel, buscando en estas
oombinacione,, como es natural, lindos contras•
tes 6 armonía en los colores. Los capuchones
blancos se adornarán con armiño y los de colo·
res claros también, aunque no dejarían de verse
mu y ~raciosos si se les pone hábilmente una piel
obscura, como zibelina, nutria ó marta, siempre
que se haga una feliz elección cu el contraste
por eje01plo: un c;¡puchón de seda azul ó rosa
pálido, guarnecido con z:ibcliDa negra, y otro de
satén marfil, adornado con Dlltria. También se
usarán mucho los grandes cuellos "chales," todos de piel y forrados con sedas claras y suaves,
En las fantasías de Jas grandes cana de confección hab(amos visto machos detalles, inspira•
dos e-n la observación de los grabados y pinturas
de los pasados siglos, siguiendo el estilo de Luis
XVI 6 Luis XV, Imperio, Directorio y otros; pe·
ro aún no se habían tomado ideas ningunas del
Renacimiento, y será ahora, indudablemente,
cuando esta lujosa y brillante época tenga una
influencia definitiva sobre las confeccione~ de
las "toilettes" modernas, en las cuales veremos
no sólo magníficas telas y colores, sino mil dela
lles de corte en las mangas, escotes, .6gara de los
trajes y abrigo!', sino también suntuosos adornos
de bordados, aplicaciones y encajes; todo un espUodido conjunto que se 1d1ptad hábilmente,
la interpretación moderna, djndole 11D aspecto
encantador, mezclado de gracias pasadas y pre·
sentes, para contribuir al embellecimicn1o de las
damas en la época actual.
MARGARITA,

1Largos pendientes de nuestra.a abuelas; aearlcladoras joyas que da.Is a.l rostro yo no sé qué
de aolemne elegancia. y de aristocrll.tfca. melancolfa; hermoaos pendiente• tales como se lleva.•
ban en tiempo de la. reina María. A.mella. y de
la emperatriz Eugenia.: nosotros erala.moa que
bablals desaparecido pa.ra. siempre! Pero he
a.qui que de pronto, y en este último Ot.orlo, loa
hemos visto hacer una. tent&amp;tiva de reap&amp;ri•

Las piedras favoritas para fa.brlcar diobos
pendientes, son los brllla.ntea monta.dos sobre
oro 6 platino y combinados con otras piedras,
como verán nuestras lect.oras en el grabado. El
primer modelo, en lo alto de la páglo&amp;, á la dere•
cha, está becbocon pequelias rosas de brillantes,
termtna.ndo en dos &lt;gotas de agu&amp;&gt;, Después
vemos otro pendiente que termina en un zafiro,
el de más aba.jo en una gruesa perla gris, el siguiente en un topacio obscuro, y por 111tlmo, el
ml\s bajo de la página, está formado por tres
guirnaldas de diamantes.

olóo; un poco modificados, es cierto, pues la
montura. es más llgera, más fina, más sencilla.
y &amp;dtlpta.d&amp; aJ gusto moderno. Y&amp; losa béls, lect,oras mias: los grandes aretes, olvidados por
tan largo tiempo, gozan abor&amp; de mucho favor
entre las d&amp;mas elegantes y, por tanto, nos b&amp;
parecido conveniente ofrecer en esta página algunos modelos de pendientes á la. moda, á fin
de satisfacer la justa curiosidad de nuestras
lectoras á. ese respecto.

A la izquierda. de alto á bajo de la página,
vemos otros pendientes h echos con las mismas
piedras que los anteriores; pero de distintas
formas á cual más artlstleo y exq ulslto, pues
todos ellos pueden. satisfacer el gusto más refinado y elegante.
No es posible negar el favor que los pendientes largos hacen al rostro femenino¡ por ta.oto,
lectoras millos, a.presura.os á. elegir vuestros peo.
dientes de mod&amp;.

LOS PENDIENTES DE MODA

•••
Los tr,Jes de baile, teatro y ecepcíones, son Ja
nota domin•nte de la estación de invierno, pues
en esta época es cuando tienen mayor apogeo
talu fiestas, por lo cual es muy justo, lectoras
mías, ocuparnos de estas elegantes "toilettes," tan
dignas de nuestra atención.
Pua confeccionar dichos trajes, veremos resuoitac los ricos damascos de seda y los suntuosos
brocados que hicieron las delicias de las damas
en la brillante época del Renacimiento italiano.
JQaé maravillosos colores y admirables tejidos se
ven en es las telas, las cuales bien pueden llamarse evocaciones de aquellos tiempos, y á las que

~

�~

\'t'¡

...._. '}
~

~
.,.

~

'
~

~

..

~

~

~

'}

~

'

--- ?

~

Q

J~

,'&gt;

j~,

Manto de terciopelo negro, guarnecido de chinchilla en
la parte jnferior, el cuello y los puños
de las mangas

!

¿~:::,,

Abrigo para viaje. Hecho en cheviotte diagonal bei-

ge y blanco, guarnecido con un cuello de skungs blanco

y negro. Botones negros, de fantasía.

�......
El .Mundo Ilustrado

Tragedia de Celos
-No me caaé para vivir espiada.

- NI yo para v ivir ultrajado,

TARJETA POSTAL

Carmen Loza110: Recibí sa. linda postal, que:
agradecf mucho.
Tiene: usted razón en sentirse triste, dadas las
circnnstaucias de su infortaoado amor¡ pero no
crea, querida amiga, que las escasas al,gdas de
esta vida desaparecen para siempre¡ 110: vuelven
alguna vez á nosotros y acaso cuando menos las
esperamos, paes el cambio impre~isto de los
acontecimientos hace qne éstos, si '. en ciertas
ocasiones nos son adversos, en otras nos suelen
traer la dicha soñada,
P11edo augurarle que deseovivamente:convencerla de esa verd,d, logrando así enviar un rayo luminoso de esperanza á s11 bella alma, tan
digna de ser amada.
INICIALES

/

E11cnice: No hay oingú11 inconvtoie:nte en qne
pooga tres lehas en sns mo11ogramas 1 aun cuan·
do sea usted seíiorita¡ pues en e~to 110 hay reglas
in variables.
Las pintoras de que me habla pueden regalar•
se sin marco, pues d valor de ese obsequio está
en el mérito artístico de la obra¡ sin embargo,
ser{a más correcto y elegante ponerles un marco
adecuado al asunto del cuadro.
En cuanto i las amables frasrs con que me fa.vorece, las agradezco muy de veras, asegurándo•
le, con toda sinceridad , que un elogio de esa fo.
dole es halagador en rxlremo, pues proviene de
una persona cu yo temperamento, delicado y exq aisito, se deja adivioar en la manera de expresarse.

RESPUESTA

Eglanline: ¿ Cómo puede usted crtcl', mi querida amiga, que me importunan las confidencias
de sus tristezas? Las buenas noticias se comunican á todas las buenas personas, aun á las que
son indiferentes para 11osotros; pero las amarguras se reservan para los amigos íntimos, aquellos
de los cuales ae tiene un concepto elevado de su
valer moral, y por esta causa, la confidencia de
una pena debe agradecerse siempre y recibirla.
como prueba de estimación. Además de este motivo, hay uno de mayor importanoia, y es la superioridad indiscutible en las almas que padecen sobre las de los felices y mimados por la
fortuna, pues el egofsmo huma110 se aumenta con
el poco ejercicio de las faco11ades nobles del espíritu, y los qoe gozan de continua dicha, no
tíenen ocasión de emplear esas iaculfades, como
sucede cuando se lucha con la adversidad, Así,
puu, no tema molestarme con el relato de sus
pellas¡ le aguduco esa confianza y le aseg11ro
que, dada su pocl edad, mny pronto luoiráu pa
ra usted días felices, en los cuales brillará el sol
de nn nuevo amor, aunque por ahora este (lambio le parezca imposible.
-Le aconsejo que compre la tinta para marcu:
ropa r.n casa de Pdlandini, pues nanea resolla
tan bien preparada á domicilio, como la q11t se
vende á propósito para ue objeto,

VARIAS NOTICIAS

Be,triz: Las manchas de barniz deuparecen,
casi siempre, frotáodolas con un lie1120 de lana
mojado en aguarrás.
P11e:de usted poner, á la orilla de sus cojines,
cordón de seda de igoal color al del raso conque
estin hechos dichos coj ioes, 6 nn abullonado dd
mismo raso,
Si el paño qae tiene usted en el rostro, no pre•
cede de alguna enfermedad ioteroa, probable·
mente se le qaifari usa11do la "Leche antdélica,'
qae venden en todas las droguedas de esta capital.
Macho le agradezco las bondadosas frases del
último párrafo de: su carta.
DUDA AMOROSA

Ju6nima: Es an poco peligroso intentar Jo
que usted me indica¡ pero como, po, otea pa.rte,
es muy j11s1o su deseo de saber si ese seiior la
quiere realmente, 6 si tanta indiícrrncia proviene de otras cansas y no por falta de afecto,
me atrevo á darle el siguieote cons~jo: escriba
usted ana carta anunciáodole que se ve obligada
á salir de la población en donde actualmente re ·
sidt, para hacer un vhje cnyo reireso 110 puede
precisar, dáodole á dicho alejamiento todas las
apariencias de verdad, y en la impresión que esta noticia le cause, podrá usted conocer si s11 ca•
riño es sincero, ó si sosti11ne esas relacio·o es amorosas solamente por un compromiso, del cual de•
sel desligarse de algún modo La prueba e1 audaz, como ya dijeá usted¡ pero quien bu~ca la verdad, como en efecto debe hacerse, no creo que
prefiera vi ,ir alimentando una quimer-a, sin.o más
bien encaminar sus se.ntimientos hacia 110 objeto
digno de su ambioión,
Deseo que mi consejo le haga obtener 1111 feli1
resol tado cu sus investigaciones.

-Tengo et gasto de darle el modtlo que duea
de peinado, y reciba 11n cuiñososalndo de quien
le desea todo bien.
Olk.ECCION

Un ignorante: Le ruego que me dé su dirección
particular para contestará todas sus preguntas.
RESPUESTA

Lidia G. H.: Si ya ae ha casado usted por lo civil, me parece que debe efectuarse cuanto antes el matrimonio eclesiái.tico, puu de lo contrarie-, la situación de usted en la sociedad sería
muy difícil y llena de graves inconvenientes. No
tome usted en cuenta los cambios de carácter de
su fntnro esposo¡ quizá aJguoas preocupaciones
íntimu le hacen varlar de humor, y esto no es
motivo suficiente para tomar la determinación
que: usted me indica.
En lo rc:lati vo á vivir 6 no con. su familia; no
crea que es una dificultad insuperable¡ poco á
poco, y por medio de insinuaciones afectuosas,

puede usted conseguir deatro de algún fümro
que sa esposo le pou¡!a llDa casa pequeíia ó grande, rica 6 modesta, pero únioameuh: para los dos,
que es lo eaencíal en el matrimonio, porgue los
detalles de posición más ó menos lujosa son insigniñcuih:s cuando se goza la dicha de posur
un grande y sincero amor.
Deseo que pronto termi11en sus prcccnpacio11es, y pueda tener esa dicha sin mezcla de ningu11a otra pena.
PARA SUAVIZAR LA TEZ

Flora : Las personas que tienen delicado el cutis" debe.o lavarse el rostro CClD agua tibia¡ por esto recomiendo á usted ese procedimiento, lo mismo que el uso de la cSnavisina&gt;, la cual dará á ns•
ted un resultado excelente á ne respecto.
La tintura de benjuí es may eficaz para mejorar la tu, y en cuanto á las m~nchitas de que me
habla, suelen quitarse poniéndose nna mezcla de
glicerina, agua de rosas y jugo de limón. No
tema usted nsar la glicerina preparada de este
modo, pues así no le hará el mal efecto que me
indic.t, el cual, realmente, se observa cuando no
se nsa mezclada de esa manen.
SOBRE POLITICA

Maquiavelo: Ciextamente recíb.f otra carta suya, anterior á la que ahora me ,nvía. Solamenie
por complacu á usted me atrevo á darle una respuesta sobre la difícil cueslión i que alud.la en
dicha carla, pues no tengo conocimi110tos de o.ing6o género sobre poHl\ca, ni aimpalizo con ese
asunto. Pero, de un modo general, poedo decir
á usted mi opinión, que es la siguiute: ad como en una familia bien organizada, en la cul el
afecto y la moralidad son las bases que rigen la
conducta de cada u11O de los miembros de la familia, se respeta al jefe de ella incondicionalmente, obedeciendo sos órdenes, a1111qoe no sean
del todo justas ni del :.grado de los inleriores,
reconociendo sus cualidades y disimulando sus
defectos, así me parece que debe portarse también una nación con su gobierno, pues la sociedad no es sino un ensanchamiento del hcgar, y
mb perjuicios se prodncen con las revolucmones, motines y guerra civil, que soportando con
algnna filusofía las faltas 6 deficiencías de la autoridad legítimamente constituida.
No sé si oalificará usted de absUJ'da mi respuesta; pero puedo asegurarle que no encuentro otra
para su difícil problema, en el cual se propone
ideas muy audaces, -y acaso peligrosas si se llegaran á realizar,

- La u ltrajada soy yo, porque tus aospe.
chss ofenden mi decoro.
-Defiendo el mfo para que no lo ofeodu.
- E$ta aituacióa es insosteni ble. Si me
crees buena, d!íjame en paz. Si me cree~
culpable, acab,emos de una vez.
-Todo llegad. Vaaá ser causa de mi-perdición.
-Y tú de la mla, si me precipitas.
-Veteó uo respondo de mi. ¡l.laldita la
bor&amp; en que te conocl!
- 1Mal&lt;1ita!
Estos y otros semejautes requiebros se
dirigía o dlaríameote Cristina y Alberto diez
años despu/h de uoirse en el llamado dulce
lazo conyugal.
Blla estaba en la plenltod de su vida y de
aus extravíos ; él en la plenitud de sus celos
Ell9:, alegre de cascos; él, desconfiado: ella
descmdada: é l vigilante; ua pretendient,
porfiado, una ocasión propic.ia, y el diablo
proato á soplar sobre el fuego, compusieron
las cosas de suerte que llegó í Is Jnlidelidad.
despué1 al descubtlmiento, y ya no habla
nj 11odls haber entre aquellos c:6ayuges la
paz que vive por el amor mutuo ó por la íg
oorancis del eJJgaño.
E l matrimonio tuvo, sin embargo, unos
meses de paz, porque tuvo unos meses de
silencio. ~I silencio líígubre de los que callan por temor de decirse mucho· paz sorda,
tregua armada, impuesta por el' cansancio
de la lucha permsuente. No re6fau, porque
tomaros el partido de 110 hablarse, visto
que siempre que hablaban reiiían.
Y a.sí vegetaba esta pareja, cuyo amor empezó en epitalamio tierno como todos, yacabó en tragedia espantosa como ninguna.
Albuto y Cristina tuvieron un hijo, cuando, corridos ocho años de matrimoolo esté·
ri 1, no espera bau ya sillo la soledad egoísta
de los casados que no fnndan casa.
I,a íecuodldad tardfa no es rara; ¡:&gt;ero de
ella suele nacer, coa el hijo inesperado, el
recelo caviloso, y él vino á enfriar el lecho
couyogal, en vez de caldearlo con la feilz
estrechez del lecho donde dos sctes hacen
lado á otro sér que fuode en una las tres al·
mas y Ju sujeta y liga, posando cada uua
de sus manecltas eu cada uno de los dos coruones que le dieron su saugre.
-Cuando nos separemos, que eso ha de
llegar pronto,-habfa dicho al¡¡una vez Alberto- te llevan!.s á tu hijo, porque es luyo,
¿entiendes? fle;,o.
- 're lo llevarás t{i, po,que el padie educ:a
mejor á los varones. Si fuese mujer, -ya &amp;eda otra cosa.
- Si fuese mujer no te la dejarla, precisa·
mente porg ne DO la eduraras.
Y, efectivamente, llegó el traDce previsto,
inevitable ea aquel matrimonio ya e1!vorclado espiritualmente. Las almas que tiran de
los cuerpos para unirlos, tiran también de
ellos para separarlos.
Alberto pasaba eo su casa solamente las
bon.a precisas para sostener lss apariencias
matrimoniales ante la sociedad, Muy pocllll
horas del día y de Is Doche: como suelen los
que eacoe11tran miis espinas que rosas ea el
hogar. Cierta tarde regres6 ll él más temprano de lo que acostumbraba: iba á vestirse para asistir á una comida.
El demonio de la inñdelidsd se bailaba á
la sazón posesionado de la casa, donde cam,
peaba como dueño con la holgura y confianza de quJen no espera ni teme la preseucia
del marido engañado. Alberto sorprendió
el delito que sospechaba. Sobrevinieron los
gritos, los denuestos, el escándalo. la fo¡¡s
del amante, siempre cobarde como el ladión.
las disculpas tré111ulas de Is mujer, siempre
embustera como la traición .
Todo fué alJf arrebato de la ira en el ultra·
jado, despecho del mledo eu la ofensora,
cólera de ambos. Sólo hubo dolor sin cero y
lágrimas verdaderas para lo t:íoico laocebte:
para el pobre h ijo. Jugaba por los cuartos
interiores; acudió al ruido: vió á su padre
amenuando; á su madre amenazada; tembló, y asustado de hallar furores donde otras
veces cariños, huyó á encerrarse en un aposeoto retl rado y obscuro, porque la obscuridad tao temida por los niños a{in le pareció m,ás tranquilizadora y buena que aquella claridad pavoroaa.
Alberto era el tipa medio de los maridos
desgraciados: DÍ de loe que matan ui de los
que auJren.
Crisliaa era otro tipo medio de las mujeres pecadoras: ni de las q ue s uplican perdón, ni de las que arrostran cínicamente las
iras provocando la catástrofe.
Uoo v otra resolvieron dpidsmente su
aitueci611 y su cood ucta. Bu vez de estallido
destructor de dos rayos que •e chocan, fué
aquello el encuentro de dos fuerzas que se
repelen.
cada cual se recogió en s u cuarto, llamó
it sus criadas, emoaquet6 d esordenadamente lo m b ueceaario 6 Interesante, y cou pocos mln·utos de diferencia y sin verse, abandonaron el domicilio.

Usada por todas las grandes arastas ylas dama&amp; aristócratas.~ la mtjor preparación, entre tod~ las de su cla~.

IP-#tE.t~ ~QNr.S &amp;:"RV~IR ~

nes, l'UP(iones, Sarpullido
ula las Arrugas. Suaviza,
y~a la Piel yle Comunica

de la Juventud.

·IU rl
OEPÓSITO (;ENE.RAL

ilosélfihlein, 5ucs.
Almacén de Drogas

COLISEO NUEV0.3 MEXICO

Media hora después. coa el tiempotassdo
1&gt;ara tomar el tren, Alberto pertfa en el del
Norte con dliecci6n á Francia, y Crlsllna
en el del Mediodla, camillo de Citdiz, donde
residían sus padre,.
C11B11da los amos hubieron salldo con los
criados de coufi.anze, el úaico sirviente que
quedó en la casa cerró tras si la puerta, recogió las llaves y, llevitudolas á un pariente
cercano de la señora, abandooó también la
casa deshabitada, tanto porgue alll 110 se
comería al d{a siguiente, cuaoto por aprovechar para sus recreos aquella huelga general.

siente, más que cont,a 1111 delito, contra
quleo lo descubre.
No era ya ni podría su la esnosa de Albe, to; pero era siempre madre. Y á. loa cinco dfas de la separación comenzó á devorarla el hambre matemal. Necesitaba noticias
d~l hijo. Como 110 se atrevía á. buscarlas directamente de Alberto, letel,¡¡ufió por condudo de uu pariente cercano. La contestación fué rápida:
-El niño está con ~u madre; ella. es Is que
me debe noticias de él.
Al recibir este telegrsrua Crlstioa, se
aterró aln saber por qué. Y en el acto duigió á Alberto otro telegrama:
•**
- El niño está contigo. Sln duda quieres
Cristina 110 volvió á acordarse de Alberto ocultarlo para que yo 110 lo vea más. No te
sino para odiarlo desde lll hondo del cora- lo reclamaré¡ pero dime á lo menos cómo
zón, con ese odio Injusto que todo crimioat e.stli,

ANEMIA

Cinco horas deapuEa CliFtlna y Alberto
sabían ciertsmemte que so hijo 110 estaba u1
con el uno ni con la otra. y saltó en ambos
uu preseolimiento honiblrmenle an11ustio·
so. Cristina, al abaodonar el domicillo. creyó que Alberto peimanecer!a en él, y por
eso dejó alli al DÍ ño.
Albnto pensóé hizo lo propio respecto de
Crlstloa. Ere, piles, de temer que el hijo
permaneciera en rompaufa del tínlco criado
c¡ue quedó por dueño de aquella casa deshecha y abandonada,
Los eeposos, aill pedlr uí dar mayores explicaciones, se 1)\Ulieron ,lmultá11eame11le
r.n camloo para Madrid, y uno por el tren
del Nolie, otro por el del Mediodía, llega•
roa casi á ,,. misma hora yse hallaron delaute de 110 casa, Eataba curada. Llamaron

CLOROSIS

EL VINO DE SAN GERMAN
(SAINT GERMAN)

De LATOUR BAUMETS
TONICO RECONST!TUYENTE, enriquece
la sangre, crea músculos, produce fuerza y reconstituye las celdillas pulmonares gastadas ó
destruídas; estimula el apetito y regulariza la digestión, asimilando los alimentos que se ingieren
diariamente.
Es de una eficacia absoluta contra las enferme' ' l~L \'J.NU l&gt;B SA.N, Gl~Hr.~ "
f'e n.na. buena preparao160, t601~0 y

reconstituyen te ¡ lo he empleados1em1&gt;re con buen éxito. ' '
DR, ROQUE MACOUZET,
Catedrlitlco de la Escuela Nacional de
Medlclna de Mé.xlco.

dades de languidez de l~s señoras y señoritas.
Cura rápidamente la ANEMIA y la CLOROSIS.
Fortalece, prolonga la vida y asegura el perfecto desempeño de los órganos.

�El Mundo Ilustrado
El Mundo Ilustrado

Sozodont
Millones de personas en el mundo
entero usan el Sozodont por su valor
genuino como substancia para limpiar, preservar y hermosear la dentadura.
Inestimable para los q,,c
tienen buena la dentadura y la
Absolu\a•
qu:crcn conservar
n1cnte pura.

son soberanas contra
las Fiebres, las Jaquecas,
l115 Neuralgias, la Influenza,
Jos Resfriados y la Brlppe.
Ex.11tir el Nombre·

F.n
todas las
buenas farmacias

n:11chas veces y con mucha ansiedad. No se
atrevfe.11 á mirarse y weuos á hablarse. lo·
terrogado el portero, les dijo que el criado
sall6 poco después que ellos y no había
vuelto tod.avÍB. •Fero indudablemente, aña
di6, hay alguien dentro, porque el perrito
de la casa no ha dejado de ladrar todos es•
tos d{ae y algunas noches, hasta anteayer¡
desde entonces 110 le he oido•.
Diez minutos después un cerrajero íouaba la puerta de la habitación. No habla .oadie en ella. Salu, gabinetes, alcobas, ,odo
desierto, iJitacto, mudo. Sólo alloi e,:i el u:tremo de un pasillo interior sooaba una especie de ¡ruñldo débil, acompañado de ese
rumor que produce el rascar ó PI arañar en
la madera. En decto: dentro del cuarto del
baño babfa algo viviente que arañaba le
puerta, ceuada linicamente por el picaporte. Apenas franca la puerta, salió por ella,
6 mejor se arrastró trabajosamente por el
suelo, el perro. BI pobre animalillo estabs
casi en eEqueleto. Al ver 6. aus amos, quiso
aaltarles 6. las pierna. como solfa, y no pudo
hacerlo de pura debilidad. LauzandogTUñidos que pareeía11 Jamento", entró y salló
dos 6 tres veces por la puerta, mirando tristemente á !ns amos, como queriendo llevarlos tambi~n al interior del cuarto.
Bl espectáculo fué bonible. Bl hijito d&lt;.J
aquel matriC11onio, roto por el vicio, yacis
sobre t'l hule que rodeaba el baño. Era ca•
dliver ya, Su rostro adelgazado extraordi·
nariamente, sus m1necitss que parecían un
manojo de huesos, sus ojos espantados y 6U
boca contra{da que apretaba con los diente•
un pedazo mo~dido de la tela de su traje, de•
notAban las angustias y el gé.neIO de su
muette-.
H ,b{a muerto de terror y hambre.
Alberto y Cristln.a cayeron de rodillas,
gritando y llorando sobre aquel cuerpo adorado.
Por primera vez, en los dos úldmos años,
no se disputaron la posesión del hijo, ni se
miraron con rencor, ni apartaron con repugnancia ~us brazos y sus rostros al sentirlos
Juntos abrazando y besando aquella victima
de las pasiones.
n ucr-::,:m Si-:u.í;.c;

C!

da un gusto
picante y sabor
delicioso á los

.

,

guisos mas

e BASADO EN EL HONOR ,
Sin duda habrá U d. visto ..,,
los periódicos, con relación á. al
gun remedio, algún anuncio co
mo este: "Si dcspucs de un en
sayo, Ud. nos escribe que csl&lt;
remedio no le ha surtido buenoi
efecto , le reembolsaremos ú. Uci
su diuero." Pnes, nunca hcmo!
tenido motivo para hablar de esta manera con relación al reme,
dio designado en este artículo
En un comercio que se extiende
por todo el mundo, nadie e bi
quejado jam/ís de que nuestrc
remedio haya fallado ó ha peclido la. de,,oluci6n de su dinero.
El público nunca murmnm de
pan honrado y habilmeote elaborado 6 de una medicina que
produce los efectos pam lo~
cuales se ha elaborado. Lu
PREPARACION de WAMPOLE
está basada en la lealtad y el honor, y el conocimiento de oslc
hecho de parte del pueblo, esplica m popularidad y gra.11 éx:ito. Ko es el re ultado de un
auel'lo 6 de una casualidMl sioo
de itfunosos estudios fundados en
los co11ocidos principios de la
ciencia médica aplic:ula. Es tan
sabrosa como h1 miel y ~onLiene
todos los principios 1111tritivo:; y
curativos del Aceite ele ílígaclo
de BacalM Puro, que extraemos
directamente de los híga.dos frescos del bacalao, con Jarabe ue
Hipofosfito , Extractos ele )falt.i
y Cerezo 'ilvest,re. Este re::ne&lt;lio
ha merecido 1os elogios de todos
los que lo han empleado en cualquiera de la enfermedad.e. p!lra
las cuales se recomienda como
alivio y curación. En los casos
de Escrófula, .Anemia, Resfriados
y Tísis, es un especHico. ' El
Dr. Mnuuel Domingnez, ProCo:-:or
de :Medicina eu M6xi1·0, •füu:
He encontrado la l'repa.mció11 &lt;lo
Wam¡,olc de acción eficaz, como
reconstituyente. Lt1. seguiré empleando con plenn confümza e:1
los casos de su indicaciém." Ca tu
dósis es electiva. .E11 lai, J3oticas.

LINIMENTO GENEAU

Bolo 'J'Ol':I.CO
reemplat.1 nd.o 11

l'llego 1111 dolor ul
caíd&amp; dtl pelo, Cllf&amp;
rapida y

ttltUT&amp; • •

lu Colen•. Eapan-

.Bobreb-,
trorcf'dur-aa.ete .•et••
l\e"'1111ffo y re.ol,._.
tlTO ,ome¡orablt.

Pescados,
Salsas,

Caza,

toda

clase

de

V olater1a, Ensaladas, etc., etc.
La verdadera Salsa

" WORCESTERSHIRE "
de origen.
Yent:i. rll por m ayor p&lt;lr Lf'..A !t P ER RINS
en W oTf~~t,•r , lngl"terra; CR OSSE &amp;
l!LACKWE T.l, L ,d., "º LondrCJ, y ¡,or
Proveedores patentados de S.M. el Rey de lns loterra.

&amp;:udo.s los J\ i:porui.do re~ en g eneral,

I

Parts, 166,Rua S4tonor6 J todu Fum1t1a

f; ~!~~dE~6a!ºl~~~(~C~8
6

at

~~ ll!ali&amp;

6

- ·f
cli'1'

O~~~L~t

1u t

coaltar Sapot1/n.i
Le Beur

DE MEXICO

1

¿Desea Ud. hacer un corto

1

viaje de vacaciones?

¿A Tampico?

La caza, la pesca y agradables haños de mar. Cuota de ida y vuelta,

$52.20.
Subida á Ja montaña, paseos por
el campo, á caballo, una. vida llena de
actividad 6 descanso absoluto en la fa!da del Popocatepet]. El hotel del Popo
Park tiene excelente cocina. Precio
de pasaje, ida y vuelta, bueno siete

1
1

1

¿Parque Popo?

días, $2.175.

¿Lago de Chapala?

1
1

1

social.

1

Botes, baños, caza, pesca,

á cuatro kilómetros do distancia

0

variados:

Carnes,

1

de la estaci6n de Ocotlán. Precio de
ida y vuelta, $30.00. Coche del hotel Rivera Castellanos hace conexión
con todos los trenes.
¿Cnernavaca? Situada á una altura envidiable.
Excelente clima. Buenos hoteles.
Cuota. de ida.y vuelta, $5.00.

1

¿Colima y Manzanillo? Delicioso viaje por fe-

1

1

rrocarril. Por la nueva línea á Man-

zanillo que pasa por la pintoresca
ciudad de Colima. Cuota de ida y
vuelta, $59.92. Baños de mar en Cuyutlán, cercano á Manzanil1o.

Por el contrario, una madre que
no cesa de predicar obediencia. y
modera.clóo, llega á dar al nlfío
una oonolencia enfermiza. respecto
de todo lo que está fa.ta.lmente obligado á sostener y ejecutar para su
evol uctón normal. La educación dedicada á enseí'i&amp;r la moderación, el
socorro mutuo y la acomodación á
las cosas existentes¡ se hace todos
los días por todas as condiciones
circundantes, si se lea d11ja obrar y
no se quiere evitar al nlíio eJ dolor
del roce perpetuo. De ese modo
quedará pronto domest.lcaoa la. fierecllla, sin que la.s madrea necesJten gritar á ca.da Instante: eso esfif
prohibido, no debes hacer esto, 110
puedes hacer a.quello.
En una. pa.labra: el niño debe po·
seer un gran rondo de foerza. vital
lnclllta antes de entrar en el segundo periodo, en el que habrll de
aprenderá. servirá la sociedad con
esa fuerza., á cargar con los tardos
de los demás; es decir, á apropla.rse las caa.lldades de la bestia de
carga pua COD'Vettlrse en hombre

La educación actual tiende á. ese
objeto demasiado pronto. Se quiere
enseiia.r cua.llto antes á los 01nos á.
subordioa.rse en todo, á sacr1fl.ca.rse, a\ ei,perar, á obedecer. Y se goza viendo al fin a.l joven buey, ca.rgado de conocimientos, de diplomas, de principios morales y de
dogmas; es decir, de todo aquello
que se supone ha de hacer de éJ un
ciudadano (¡t,il y honrado.
Pero que con ese resultado se haya perdido la ft,l!rza nueva que aquel
joven humano hubiera podido a.porta.r á la humanidad, es cosa que á
nadie preocupa. Obediencia á los
padres, á los maestros, á las leyes
y á. las costumbres; obediencia como cua.lldad en sf, sin relación con
el objt!lo ni con los efectos de esa
obediencia· he abi lo que en todo
tiempo ha hecho girar la evolución
en el mismo circulo en vez de dirigirla. hacia. adelante, He ahl lo que
obliga á cada nueva generaclóu á
lncllna.rse ante las viejas mentiras,
ante las Jojust icla1, ante los convenciooa.lisll)OS.
ada se ha.cambia.do y ni slqule-

·----·-------------·--------•
La Pomada Balsámica Maravillosa
1

1 1

e~ la reina de las po~uadas porgue siempre cura, siempre alivia y
siempre es eficaz. Millares de personas curauas por ella teutifican
so~ maravill?s~s resultados, y por eso es gae se ha he¿ho la pre•
fenda del publico. Basta usarla una vez para tenerla siempre en
QRANOS, TUMORES. ALMOFUfANAS, HERIOAS, PUSTULAS, &amp;.&amp;.AQAS.
VI..OERAS, QVEMAOVRAS, FISTVLAS, l!RVPOIONES, l!TO., ETC,
OE VENTA l!N TOOAS I..AS O~OQUERIAS Y BOTICAS.

A 25 CEN fAVOS LA CAJA.

1 ,

___________________
Po.re. loa luures donde no se encuentre, se despacha tranco de p,,rte enviando
ooo et pedido en sellos de correo ro.so cve por cada caja y por docena $2.52, al Depo-

•ltailo general,

SR. RAFA E&amp;. B, ORTEGA.
APARTAOO 4641,
llll!)UOO,,

l;j/),

C&amp;l..&amp;.E

ce.

MANfl/QVE N 9 82

O. F,

'

,

''La Gran Sedería"
Julio Albert y Cía., Sucrs.
1 a. de la Monterilla Núma. 3 y 4

Madre é Hijo
Según un mfstloo, los eimbolos
de loe cua.tro evangelistas-el león,
bl buey, el égulla. y el hombre-representan el profundo presenttmleolio conque la. Edad Media. consideró la. evolución del género huma.no.
No discutiré la exaotlt,ud de tal
afirmación; pero lo que me admiró
a.l conocer esa Idea, rué la verdad
profunda. que contiene acerca. de Jo
que torzosa.mente ha de ser la na&lt;!·

,,a educaci6n,

La primera. educación ha. de hacer del nin:o un animallllo salvaje.
Porque el nlfioneoeslta. salud, fuerza., sensuallda.d radiante, para. afirmarse contra. la vida., pan Jlegar á
ser un conquistador, un sér observador, escrutador y consclente. El
al!lo, en cierta medida, ha. de tener
derecho á una. voluntad, á una. voluntad propia, personal, de lo que
t&gt;S necesartoá. su naturaleza lndivl·
dual. El nUlo turbuJento, de voluntad firme, el nillo conquistador
es más precioso para la vida, para. la. evolución que el nllio constantemente «bueno&gt;, que es bue·
no porque ca.rece de fuerza expan·
si va. que pueda desbordarse, de
voluntad que pueda hacer realstencla., de Imaginación que pueda In-

1

1

prevención. Produce efectos segurfsimos en

ventar, de meas, que pueda. revelar·
se contra la autoridad.
La fuerza. de resistencia., cuando
no se presenta bajo la forma. de
testarudez anormal, es una prueba
de fuerza. vlt,a.l, de aptitud para. la
vida. E::1 preciso que el educador
trate, no de suprimir esa. fuerza,
sino de dirigirla. hacia. objetos útiles, á enriquecer la. vida; hade servirse de ella como tuerza motriz
pa.ra. la evoluclóu moral y material
del niiio. Pero ¿cu,otias fa ltas se
cometen sobre este asuntol' o se
deje, al niño indlsciplinado y caprichoso, ó sa suprime su energfa vi•
tal según el viejo precepto: &lt;el of.
lio debe, ante todo, obedecer¡ no debe rener voluntad propia; los golpes
son Jndlspeosables para convertir
en hombre la fierecllla &gt;
¡Ouá.n ra. ro es encontrar quien sepa educar ua niiío, utilizando sus
propiosesfllerzos. aus propias e.iperlencla.s, s11 responsabilidad, que
sepa.n educarle dejándole conquistar su propio mundo, como el animal educa. sus pequefiuelosl Lamadre que satisface todos los deseos
del nillo; que alla.na todas sus dJfi.
culta.des¡ que asume todas sus penas, no crfa. un pequello león viga.
roso, sino un parásito para la sociedad, y es inferior a la. madre del
at.lmal que deja. á sus hijos ejercer
sus fuerzas en cuanto se hallan en
estado de ejercerla.,,

México, D. F.

La mejor prueba del éxito de las novedades de in·
vierno que tuvimos el acierto de importar~ fué 1a
rapidez con que vendimos la primera remesa.
Pero nuevos envíos han venido á llenar nuestro
almacén de lo más lujoso y elegante que 1a moda fe·
menina europea ha elegido para galas invernales.

Esperamos su apreciable visita.

1
1

�El Mundo Ilustrado

El Vivificador

ra se ba. logra.do domar realmente ha. pasado por los periodos interiores, á, qulen por consiguiente posee
viendo en el tondo de la beatla de la fuerza del león, del buey y del
carga; pero ba.bleodo perdido la. águUa1 a.loa.ozar el último grado, el
fuerza. oecesarJa pa.ra la.a innova. hombre, ó por mejor decir, la hu1efones origina.les, se manifiesta en manidad completa.
"S i ·
las vieja.a- caneras de las fieras que
E\"EN KEY.
u na de tal manera de pos- han recibido la aprobación social,
tración nerviosa que crei que en las carreras militaristas, ca.plta.- Buletln de la lúwu~lo Jlt1dcr1w, W Jul lo, 1008
• ' .
listas, burócratas y clericales, donnada me hana provecho. Una de la voluntad de su potencia. se
amiga me recomcnd6 la Nervina ha.Ha. satbteoba. bajo la engaiiado.
.
, ra má.scara de la utllida.d social y
d·el Dr. Miles, y aunque sm fe, del eipirltu patr16t1co.
me resol vi á tomarla. Pronto Pero, ¿es verdaderamente un nuel~S DUDAS Y LA FE
me comenzt ¡ aliviar y hoy vo rut!ouio de la. vieja. carrera. clrDEVUELVE F.L VIGOR PERDIDO.
'
en lar lo que esperamos ballar en el
lJn hombre débil es como un r~loi_ gu•
estoy completamente bien,"
nU!o que contemplamos en los bra.
La fe de Saucbo eu dou Quii'ote 110 fuli necesita dáncle cuerda. J e! VIVIF\CA·
DOR DE MUNYON ¡,roducir.li el mumo
SRA. D. I. JONES,
zas de un&amp; joven madre?
uua fe muerta. es decir, e11galios!I, de efecto en cae hombre c¡uc la cuerda en el
a eveIao d • Ohio. la.No;
nosaceroamos á. ese nliio con esas que descansan en lgnore.11c1a; 110 1 reloj. Si 01 sentls nervioso, 11 e5taio de mal
esperanza anhelante y respetuo- fné nunca fe de carbonero, ni menos fe humor, si habcis perdido la confi•n•• en al
de barbero descanaadora e11 ocho rea• mism11, •i carccc.ia de vigor varonil, tomad
lnfioidad de enfermedades no sa. de que aportará. á la bumantdad les (r). E'ra por el cootrado fe verde- inmediatamente. este remedio. Cada urt•
an
va.1or
positl"vo
y
nuevo.
dera y viva, f~ que ae alime11ta de dudu. :~ni":n/ 5urfªlr~;1~¡1~·~s~1
son otra cosa que dificultad es
Por Jo·ta.nto, el nuevo aér 00 de- .Porque
sólo los que dud8!1 creen de ver• No gasteis más dinero en curanderos charla•
oerviosas. Los nervios son los be permanecer siendo león ni buey; de.d y los que no dudan 11111iente11 tenta- tanes, ,n medicinas fals;1• ó cargando ,1
clones
contra
su fe, no creen de verdad. organismo con drogas perjudiciales. Tomad
que hacen que el corazón dirija es preciso que ese bombre nuevo
La verdadera fe se mantiene de la duda¡ eJ VIVIFICADOR DE MUNYON lnmedia•
la sangre al través de las venas, sea capa.'L de levantarse por sus de
dudas, que son 80 pá.l&gt;Dlo, se nutre y l'!IJ'!cnlc y comenzareis á__sentir el dccto
de esta . medicina despue1 f
q ue los pulmones torl.'l)cn oxi- propias a.las, de volar hacia espa.• se conquista., foelanle á .instante' lo mla• Y1v1ficador
la vrimtra dosis.
cios onevos, de elevarse con la. po- moque la verdadera vtda se mantiene tomar
MUNYON,
SIL, P~U.
geno, que el estómago digiera tencta. del águila. por llDClma. del de la muerte y se renueva. seguudo { · idphia, Pa., E..53 dU.andde Jefferaon
A
los ~imentos, el higado secrete comt'lo punto de vista.. Ea la actua segundo, l'iendo una creaci6n continua.
.i¡. ~ende en todu lu botleu.
la bilis y los rifiones filtren la llda.j esa fuerza. ascensional queda Una vi1a ~In muerte alirun!3- ~n ell9:, sin Agentes Generales: J. Labadie Suca.
en su hae1m1ento 1nce"i p f
5 "lé ·
D F
san&lt;rre.
Si i. ahrnno de estos rota. ya. en las rodillas de la madre, de8hac1m1e11to
Y v a. ro esa, . " x1co, • ,
a·
'1
t'll los bancos de la escuela. en las Rante, 110 serfa más qne peil)etua muer6rganos está debil, es debido aulas de la universidad. ¿Cuántos te, reposo de piedra.
que11omucre11, noviven;noviven
á los nervios particulares que lo son los que, después de ~n educa. losLos
que no mueren á cada instante para
fortalecen. La NCJ:Yina del Dr. clón, poseen el nlor y la fuerza pa- resucitar al punto, y loa que no dudan,
TOME VD
•""I
ra Ir má.s allá de todo lo limitado no creen. La fe se mantícue re11olviendo
.m.1 es es un especifico para los y elevarse sobre lo que se llama la duda11 y volvie11do { resolver las que de l&lt;.s :il:l.mOIDES, el remedi~ más mod.erno
nervios, calma la irritación y realidad? La. mayor parte se ha la resolución de las anteriores hublef"en para la pronta cura de todas las afecciones
de la nretm, gono-rrea, espermaasiste en la gcncra.ci6n de fuerza, quedAdo siendo anima.les rutina- surgido.
torrea. ctslllls, ele. No ocasionan
Es pues clar0 qu Ud
co et
rlos, camellos de caravana, monos
Mmum. Dft 1J.NAJ\IUNC,,
dolor, molestia ó inconveniencia alguna
•
e
· no m e de sociedad, lnc:i.paces de alcanzar
como sucede ol usar inyecc:iones. Los
un error al tomarla cuando Ud. la.s alturas doodeel hombre se crea
Metiloides cha resultados visibles en pocas
está achacoso.
so alegria. donde 1&gt;lgue su propia
Oa.o. XLVI del "Quilate," en e1 cual horru; y curan en poco tiempo. AbsolutaDe vent1 en todu la ■ aotlca1
conciencia, donde evoca. sus sue- el(1)
bal'bero duei'!o de la bacía a.11.rmd, par
Prep•r■da par
í'los, aliooeuta sus esperanzas Y vi- ocho reales Que el cura le dJ6, Que le. b&amp;• mente seguros. Representun el mejor tra•
era era. como lo sosten fa don Quijote, el tamienlo para esto caws.
MILES MEDICAL
tr~=~únla. ley de su uat.uraleza ln- yelmo de III ambrlno.
Todos los drog11istas los vcndco.
lElkhart, a. el• ln41ana, E■t■ clo, u nld"
Está únicamente reservado, al gue

Postración
Nerviosa

al a.n1ma1 iralvaje. No: coottotia. vi•

x::.l1!~ft~id1d~

~===~=====~~=~

El Mundo Ilustrado

Nuevas Maravillas de la Cirugía
y de la Medicina
El último anestésico descubierto parece ser el anestésico ideal. El paciente no pierde el conocimiento; puede presenciar Ja amputación de nna
pierna ó de un brazo, Jo mismo qae cualquier otra operacjón grave, sin
sentir dolor alguno y mientras sostiene una con-Yers•ci6n con el ciruja,oo.
Tiene la gran ventaja de no producir náuseas ni otros deugradablu efectos, como sucede con el cloroformo.
Se está propagando rápidamente el uso de una senciIJa receta copiada
.á continuación, para curar las afecciones de los riñones que tan~os sufri·
mientos causan j que tanto abu11dan en climas b11m,dos. Hela ■qnf:
Extracto compuesto vegetal Arvelina. .. . . . . . . 15 gramos
Jarabe compuesto de Bipofosfitos..... . .. ... . . . . . 45 gramos
Jarabe compuesto de Zarzaparri11a. .. . . ... . . . . . . . 60 gramos
Estos ingredientes se compran por scpa.rado en cualquier botica ó drog11erfa Y los mezcla 11.no mismo en su casa para tomar una cucharadita después de cada comida y al acostarse, sacudie11do bien la botella antes de tomar uda dosis. El dolor de espalda y en las coyunturas y los demás síntomas de.ceumatismo y de afección en los riñones, dcs1puectn como por
encanto al poco tiempo de empezar, usar esta nceta y el enfermo se siente
mejor que nunca, paes los hipofosfitos y la zarzaparrilla son t6nicos u:ce-lentcs.

fotografías¡ Libros tle Arte ''El Nuevo Siglo"
Estu.dloe Artf.etlcoe,
JKLARY
~slclooes
l03, Av.
Y MU88QS de Pu1s.
de V!Utera. Pe.rls
Catll.logo Ilustrado graUe 111 Que lo pida.

co.,

GRAN CAMISERJA

DROGUERIA VERACRUZANA

"La Villa de París"

Sin Competencia en Precios

A. los Señores
JESU M. TABO.A.DA.-Box 5. Brooswille, Tex.
U. S. A.

FELIPE DE J. RUIZ.-2~ Fl,ores, 4. Aguascalientes,
Ags.
RAMO

Propietario, JOSE M. MENDEZ
Coliseo Nuevot 14.

Muebles y Joyas preciosas

R. ESPINOSA.-OraLorio, 47. Oriente Le6n 1

Gto.
RAFAEL Y. CRUZ.-Tulanci.ngo, 5ª Hidalgo, letra
B., lil!'O.
,lESUS RIVERA.-Ca.lle de Morelia, 9, Hermosillo,

Hoy, 3a. de Bolívar núm. 24.

Apartado postal, 1938. Teléfono Ericsson, ~860.

Son.

MEXICO, D. F.

SRITA. AMADA QUI.NONES. - Tulancingo, ligo.
JUAN RODRIGUEZ F.-Antes en Frontera, Tab.Ahora en Coe.tzacoalcos, Ver.
ISAAO PINA. - Jefe de la oficina telegráfica en Dorango, Dgo., antes en Hermosillo, Son.
VICENTE F. GUZMA .- 3~ Real de a.n José 81
Puebla, Pue.

La casa preferida
de los caballeros más
elegantes de México

Les suplicamos manden liquidar las cu.enta que con
nuestra Administraci6n tienen peodientes, por ejemplares de nuestros semanarios que les remitimos durante el
tiempo que fueron nuestros agentes. Nos dirigimos á
ellos por este medio, en virtud de no haberrecibidocontestaoi6n á ninguna. delasmuch!l.syrepetidascartasque
sobre este asunto les hemos escrito.

La que primero importa los artícu..
los europeos consagrados por la moda.

IMPOSIBLE
(Boooto para un cuento)

El gran sombrero de encaje, ornado con helechos y pequenasrosas
silvestres, velaba. con leve sombra.
los rizos ca.stafios de ]a. frente y
envol vla en une. penumbra. propicia. el fulgor de los bellos ojos ga,r.
zog, La boca, pequen.a y dibujada.
con firmeza, t,snla. el violento color
bermejo que dan los afeites, y la.
bla.ncun. del óvalo puro del Tostro
era uoa. blancura muerta. y artifi cial, obtenida, en el tocador. Toda
I&amp; belleza. de aquella liada y delicada. figura. de mujer aparecia tan
tuera de lo real y sostenida. por el
artiilolo, que sn a.speoto era por
completo semejante al de una. de
esas grandes muiiecas de cera, de
0Jo11 pa.1adoe y fij1,s e.a on punto y
somlsa inamovible, que se ven en
las vltTinas de 1a.s modlst1s. El
tr&amp;je rojo, moy justo al encorsetado talle; los largos guantes blancos
aprisionando el brazo y Ja pequetfez
elegante de la.s manos; la ta.Ida de
corte Irreprochable; los ples arqueados y chiquitos calzados con
coqueterfa; el bJaucor too1ltado de
la tez en cuello, munecas y mejillas .... todo le daba la. apa.r1eocla.
de una. grande y bella moneca impasible y cruel, hecha para seradorada sobre un sollo por algún opulento s-ultá.o 6 rey del petróleo,
que derrochara por ella sus riquezas, pagando sus extravagantes caprfchos de ldolo.
Slu embargo! esta semidiosa de
piel de cabritU a. y cabellos de un
raro y dorado color castafio, no Iba
en n.l.agú11 pesado pala.nquin ni barroca. silla. de manos, nt !liqulera en
el vulg&amp;r copé de las fortunas mediana.a, sino que 9osaba la rigidez
afectada. y dJsttnguida de au ademán en el vulgar asiento de mtm
bres de un cano eléclirfco. A. su
lado la madre, una aocJana &lt;:te faz
colgante y ~runculosa, muy dada
de bl&amp;Dquete, oon toe&amp; y lutos de
viuda, entredormiase, amodorrada
por el oalor de l&amp; llora meridiana..
Pero Román Benltez sólo tenfa
ojos para la. preciosa mui'leoa, que
aJ pa.s&amp;r junto á él, dejando un rastro leve d1 pertume exótico, le habla. remoTido tod&amp; la sangre de sus
veo.&amp;a, ha.oléndole salt&amp;r el corazón.

G. MÜLLER SUCR.
(Felipe B. Rodríguez)

"LA VILLA DE PARIS1"

Importación directa.

Precios baratos

Veracruz

(id. UitoraNacional, s. A.
México, D. F.

-

•••
S~ vida. no tuvo ya. quietud ot
contento y fué el hombre por México, agitado y febril, devorando
en los placeres comburentes que
ofrece la. ciudad, los dlnen,s parcamente ahorrados por su ma.dre,
la austera. vieja laboriosa. que se
levantaba á las tres de la m.a.n:ana
para vigilar la. ordena, y que antes
de gastar un par de pesos en galas
pa.ra l&amp;s hermanas de Román, Jo
medltabá hasta. seis meses.

100 Años
v1v1rc1s I

El señor Pedro Audrés Betancoult, vicario de Apatzingán, Michoacán, Mé:rico, hablando de nn
buen consejo que le dió u.11 doctor,
dice: cliace algún tiemp0 me encuentro gozando de perfecta salud
despn6s de haber padecido de una
fuerte dispepsja por casi dos añ os;
durante este período, tomé algunas
medkinas que me recetaron buenos
doctores¡ pero la enfermedad no ce·
día, hasta que por consejo del doctor Ma. Silva tom,!; las afamada•
Píldoras de Vida del dootor Ross,
las cuales han cansado en mí una
curación radical&gt;.

NAFÉ

LANORENI
contra

la Tos, et catarro
laBronquitis

cada noo11e unn

ll.Cll~o~s

~

~
Pos

EL

UN BUEN CONSEJO AL VlCARIO

Lomals

oue11n,·a(la do las del caré de 10,;

No habla. venido él, por cierto, á
la capital de su grado y voluntad,
sino obliga.do por la cura ñe algu.
nos intereses que tratan por acá á

de

¿No es Ud. aún cliente de

ma.l traer ciertos corresponse.les suyos. A aquel muchachote timJdo,
de !az rojiza, no ca.rente de rústlca.
belleza., le uustaba la. gran ciudad
y se sent1a. mal en el barullo de sus
oa.lle11interminables y tumultuosas,
que Je pa.reofao estrechas y sofocantes, haciéndole afior&amp;r la. extensión y anchura espléndida. de su
camp!.!Ia natal.
Ea los hombres censuraba. lapreolptt.aelón de maneras y afeminamiento en el hablar; en las mujeres hallaba atrevimientos de vestido, de ademán y de tocado que Je
espantaban. Vagamente allá en su
Imaginación comparába.las á grandes flores seductoras y venenoaas ó
á diablejos db!razados con los atrtbutoa lum!nosoe que se conceden á
los ángeles.
Y bete aqul que fascinado por la.
más mulleca, por la más dlabóllca,
por la más tóxica. de las cltadloas,
ao acertaba. á separar los ojos de
ella. y se avergonzaba de Ir alll, vestido con sos ga.las de oampesmo
acomodado, que tan gallardo le hacían en oplnlón de Jas chicas del
pueblo; y temla, que ella. Je mira.se.
La. vló apearse en una calle lejana, y como al entrar por el portón
de una vieja casa. de 11evera. aparlencb., fijara indiferente en él los
ojos, Román se sintió conmovido y
sofocado, como uaa. doneelllca. á
quien por primera. vez obsequl&amp; uo
caballero.

POLVOS LAXATIVOS
ROCHER
qne cnran ra1liCAl.menle

ESTREÑIMIENTO

soberanos contra In Jaquec:a, las
enrermeaades del
hlgado y contra todas las areoolones
Almorranas, 1a.s

de 1n1es11nos.
L ...J. OUINET, tll'llltcdutico, 1, rus Saulnler,
PARIS

venden suelt

�El Mundo Ilustrado

□□□□□DD□□□□DD□□□□oo□c□□□DD□□o□□□□DOJDD

o

B
B Cia. Bancaria ~e Fomento yBienes Raic~ ~e Mexico
B

□

□

8001111:DAD ANÓNIMA

"aoo11tTII:

□
□
□
o

DU

MltXIQUE"

Antes: Compañía Bancaria de Obras y Bienes Raíces
D1put•mento Bancario, Prolo~ad6n dal 5 de Mayo 31. C•plt•I tot•lmante 1xalbldo, $10.600,000.00

o
~

•

HII.Cf! Df!SCUENTOIJ, PR•&amp;Tll.1108 CON PR•NDA, COBROS
Y Q/ROS &amp;Olllff! TOO~&amp;
PL,_Z,.8 Df! LA lff!f'UBLICA
Y OIEL UTRANVIERO,
RECIBE 01!1'08/TOS A PLAZO FIJO
Y f!N OUl!NTII. OORRll!NTI!, POR LO QUE ASONA INTERIESES
A lll!JORd T/P08 QUI! NINCIUNA OTRA OOMPAfllA • • • •

ue

D
□

Compra v Venia

Cambio de Mone.da

B
o
O

FONOIÉRB

de bonos de Gobierno Mexice.no

al tipo més ventajoso en la f la1a

Tlálpam, D. F.-•Teléfono M. 16.
Asistencia científica de
enajenados, morfinómanos,
alcohólicos y quirúrgicos,
empleando los medios terapéuticos más modernos. Eficaz atención para los enfermos. Departamento especial para señoras. Instalación eléctrica completa.
Rayos X, corriente de alta
tensión, mecanoterapia.
Director Médico,

EDUARDO LICEAGA.

PrHllleftte 11• le Compellle, rERNANDO PIMIENTIEL Y rAGOAGA
Primer Vloepreeldeftte, PABLO MACE DO
Segundo Vlcepreeld■ nte, E. TRON
Gerente, X.IVIER ICAZ.I Y LANDA
CaJero, lt. F"RAN" CAMPOS
Contador. JOSIJ'. R. GARDUf.10

§

Quinta de Salud
"R• LaVIS. ta"

B

Médico encargado del departamento de enfermedades nerviosas,

Dr. A. Ruiz Erdozain.

~;;;~~m~□;;□;;rno;;;;~rn□
~=º=rr::oo~==º=oo=□==mo==rn□
=====º=omrn======º=q
•

Administrador,

J. Lavista.

r

FLOREINE

/ LASMl!IHIC,1\\' J\Ql,,'I( \',
'lf: .\LI\ 1 \ \
IN'i T, , J \ \l A"1f:\JTl 10,1 \

CREMA DE BElLEZA

~

LA CREMA FLOREINA no contiene ninguna
substancia grasa y está combinada con sujeción á
la más completa y racional higiene del cutis. Su
uso, ya universal, está indicado para prevenir, retar- -..
dar y curar las diversas imperfecciones de la cara Y¡
el busto.

\f);i

LA CURA[}[ STEAHNS .

NADA TAN EnCAZ Y TAlt
FACIL de tomar como la,

OBLEAS DE STEARN[
,ara el DOLOR de CABEZA.
UNA SOLA OBLEA &amp;livia 1I
momento el máa fuerte dolor d111

CREMA FLOREINE,
POLVO FLOREINE,

cabeu.
No contiene Antipirina nf otru

JABON FLOREINE

lhogas peliKTOSU. Insista 1iem·
pre tn Que le den la de "Stearns''
que es la única legitima.

De A, GIRARD, Rue d' Alesia, 48, Pana
UNICOS AGENTES para la Rsptíblica Mexicana
f

Emilio ú'\'iANUEL ®. Co. benida 16 do 8eptiem11rc, 6ó.-ü'Ylb.;XlCO
+:;;;:;;;;;;:::;;;;;;;:::;;;;;;;:::;;;;:;;;:;;:;;;:;;;;;:::;;;;;;;:::;;;;;;;:::;;;;:;;;:;;;;;:::;;;;;;;:::;;;;;;;:::;;;.;;;;;;;;;;;;;;;;;============+

• Verdadera
Agua Mineral
Natural de

VICHY

Manantialea"

del Esta.do
Francés.

BlBN BSPBClB'lCAH BL NOMBRE

VICHY CÉLESTINS
VICHY GRANDE•GRILLE
VICHY HOPITAL

Gota, EnJ~rmadadesdela~iadra
y &amp;fecc1one1 de la Vej11ra.

EnJeB~;::!." del

Enfermedades del Eatómago.

PISTILLES - SELS - .COMPRIMtS

~

VH~HY•ÉTAT

FREDERICK STEARNS I C1A.
• DETROIT. •ICN.. f. U, A.

T- RAPHAE L
•• Vino fortificant~, digestivo, tónico, reconstituyente, de sabor
excelente, mas eficaz para las personas debilitadas que los
ferruginosos Y las. quinas. Conservado por el método de
M. Pasteur. Pre~cribese en las molestias del estómago, o: la
clorosis, .la anemia y las convalecencias; este vino se recomienda alas personas de edad, alas mujeres, jóvenes yalos niños.

AVISO MUY IMPORTANTE, - El único Y/NO auténtico de
S. RAPHA E,L1 el solo que tiene el derecho de llamarse asi, el solo
que es leg1t1mo y de que se ha.ce mención en el formula.río del
Profesor 80{/CHA ROA T es el de M1• CLEMEHT y C1• de Va.lence
(Dróme, Fra.nc1a). - Ca.da. Botella. lleva. 1a, ma.rca de la. Untdn de
tos 9 fabrtcantes y en el pescuezo UIJ medallón a.nuncil11lM el

'' CLETE.AS ' 1• - Los dema.s son groseras y peligrosas falsifl.oa.ciones.

e.Año XVIJ .-Tomo II

.-_7\,téxico, 27 de Noviembre de 1910

Número 31

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111213">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111215">
            <text>1910</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111216">
            <text>17</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111217">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111218">
            <text>30</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111219">
            <text>Noviembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111220">
            <text>20</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111237">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111214">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1910, Año 17, Tomo 2, No 30, Noviembre 20</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111221">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111222">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111223">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111224">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111225">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111226">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111227">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111228">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111229">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111230">
              <text>Editora Nacional, S.A.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111231">
              <text>1910-11-20</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111232">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111233">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111234">
              <text>2018103</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111235">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111236">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111238">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111239">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111240">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="5233">
      <name>Berta</name>
    </tag>
    <tag tagId="1831">
      <name>Chihuahua</name>
    </tag>
    <tag tagId="5237">
      <name>Diego M. Rivera</name>
    </tag>
    <tag tagId="5236">
      <name>El jardín abandonado</name>
    </tag>
    <tag tagId="5235">
      <name>Espíritu platónico</name>
    </tag>
    <tag tagId="3557">
      <name>Fiesta de caridad</name>
    </tag>
    <tag tagId="5234">
      <name>Influencia musical</name>
    </tag>
    <tag tagId="3798">
      <name>Las carreras</name>
    </tag>
    <tag tagId="5238">
      <name>Liga de inverno</name>
    </tag>
    <tag tagId="4814">
      <name>Musa castellana</name>
    </tag>
    <tag tagId="678">
      <name>Oaxaca</name>
    </tag>
    <tag tagId="5240">
      <name>Pendientes de moda</name>
    </tag>
    <tag tagId="5239">
      <name>República de Guatemala</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
