<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="4225" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/4225?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T00:32:16-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2871">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/4225/Mundo_ilustrado_El._1911._Vol._18_Tomo_I._No._4._Enero._0002007108.ocr.pdf</src>
      <authentication>22042aec38b60d9eb802ebbbf05505c8</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="118051">
                  <text>c.,4.ño XVIII.-'fomo I

c1\'léxico, 22 de Enef'o de 1911

Número 4

��QUINA LAROCHf
TONICO-RECONSTITUYENTE-FEBRIFUGO
Debilidad, Agotamiento, Dispepsia,
Falta de Apetito, .Con,v alecencias, Calentura,Entre los millares
d e testimonios de
aprobacl6n con que á
diario se ve honrada y
favorecida la QUINA
LAROCH E, y que nos
seria Imposible repro•
duclr aqu i , cito remos
el s i gui ente :

"He ensayado LA
QUINA LAROCIIE.
La encuent ro excelenk para la digestión y
eficaz para un artista
de oamto. H ago de
e lla uso diariamente;
la acoost-jo á mis colega11 en razón A sus
c uaJiJadPA f'!X Ce le ntes.&gt;-RUFFO, Teatro
Imperial ele San Petereburg,,, (Rm,ia.)

Exíjase en las farmacia, la verdadera

Quina

Laroche

Apoderado General: Gugenbeim t Balare~que,
Apartado ·605, México.Depó~i!o General: 20 Roe des Fossés, S_t.Jacques, PARIS

Vino fortificante, digestivo, tónico, reconstituyente, de sabor
excelente, mas eficaz para -las personas debilitadas que los
ferruginosos y las quinas. Conservado por el· método de
M. Pasteur. Prescribese en las molestias del estómago, la
cl~rosis, la anemia y las convalecencias; este vino se · recomienda á las personas de edad, á las mujeres, jóvenes y á los niños.

·-

:

Í:coaltar Sapontne

~ ~ ! ! ~d~~!~tt~!t~c~a,
d~termva■ yoioatrlzant e~ qull
}han merecido al

Quinta de Salud
''R• LaVISI
.t "

.,

é Hijo

..

le Beut

Asistencia científica de
enajenados, morfinómanos,
alcohólicos y quirúrgicos,
empleando l9s medios terapéuticosmás;moderiÍ'os.- Eficaz atención para los: eai u,..ni,,;,,_11 .., i., fci.f,fUatli1i•11t1..: fermos. D4'artamento es-·
• l't ~ P'A"MACIA8.
l;
t/:II.IU A4111lh ajl!d, ~.GulNIIU'~
pecial paratseñoras' Insta4,u&amp;a. . 1606, ~
::_ _ . 1ación eléctrica co~pleta.
.
Rayos X ,,~ corriente de alta
•í'ortWtn~· tensión, mecanoterapia.
E~F!!!_MA
Director Médico
-·

ASMA

e·o·
.

E!Wv10 cnATuiTo oE MUESTRAS v ATESTAc10NEs

·

. ....

EDDARo··o ·1·1cEA·GA

Médico ei:~argado del departameµto de enfermeda, des nerviosas 1

es Ja mejor revista de actualidad~·.•· ~~·'.~ i!~~t:!!8~~~~~,!º a1
~
.
. Dr. -A. Ruiz Erdozain.
1
:~'

1

Apartado I94

Svcursal en Gua.da.lajara:

Tlálpam, D. F.--Teléfomr:M. 16.

iu-'111h1m11ón en los Hospitales
de Parl-. explican la boga de
esa producto para t~d~s los usos
del toc•dor ~ Cuidados de •· la
Booa i que puriflea, d.e:"Jos
Ca~ Uoa cuya caida. ,detief\~ .
Locl~nea de las Crld, Oül ,
d.ad©i·11 IDtlmOD, etc, . ._, ·~

y CIGARRILLOS:

.,

.,

Av. San Francisco, 33.

::~ªi!:n;,~~i;~;ES·

.

Claudia Pellandini

AVISO MUY IMPORTANTE, - El único Y/NO a.uténtiéb de
S. RAPHAEL, el solo que tiene el derecho de llamarse a.si, el solo
que es legítimo y de que se ha.ce me11cié111 en el formulario del
Profesor BOUCHARDAT eseldeM"CLEMENT yC1• de Va.lence
(Dróme, Francia.). ~ Ca.da. Botella. lleva. la. inari;a. de la. Unión de
lds Fabricantes y en el pescuezo un meda.llán a.nu11cía11éfo&lt;I; pi
" CLETE.AS ''1 - Los dema.s son groseras y peligrosas falsiticacü,nes.

:OPRESIONES

"la
Semana Ilustrada"
.
· ._,,.._
•

a□==========:::::□:::::.:::::.:::::=::.:::::.::;::=::.:::::==.::--=.:::::::□-:::::..-====--==-~-□a

López Cotilla 323 y

331

Ap. 183

□

□

Grandes Talleres para Hacer

Vidrieras Artísticas Emplomadas
...

Pintadas, Esmaltadas á Fuego

❖

Administrador,

J. Lavista.
CREMA DE BELLEZA
LA CREMA FLOREINA contribuye, en gran
manera, al grato aspecto de la fisonomía; imprime al
cutis un precioso y aterciopelado color y á todas
las facciones esa grata flexibilidad que dulcifica la ·
expresión. Tonifica y vigoriza todos los músculos
del rostro.

NADA TAN
J:i'ACIL

OB~EAS DE STEARN(
,ara "t DOLOR de CABEZA.
L'N A SOLA OBLEA alivia al
momento el máa fuerte dolor d•
cabeza.
No contiene Antipirina ni otn1
drog-11Ls pelivosu. Insista siempre en Que le deo la de •'Steanui"
que es la única ,~~•tima.

CREMA f LO REINE,

POLVO FLOREINE,
JABON FLOREINE
De A, GIRARD, Rne d' Alesia, 48, Paria
UNICOS A GENTES para la República Mexicana

Emilio üKANUEL ®. Co.

Avenida 16 de Septiembre,

ErICAZ Y Tü

de tomar como laa _

.-

FREOCRICk STEARNS &amp; C1Ar
CCTROtt. M&amp;CN.. t U. A.

oPARA IGLESIAS 0

Vidrieras Emplomadas para Casas Particulares
DESDE -- $10

M ■-

Slrvase Usted Pe~ir Pre(ios y Di~ujos

,

�El Mundo Ilustrado

El Mundo Ilustrado

Calendario de la Semana

ROYAL
BAKING POWDER
(POLVOS PARA HORNEAR)

Una_preparaci6n pura y saludable para leudar
pan, b1~c?chos, tortas, molletes y otros alimentos fa~ma_ceos. Ocupa el, lugar del jiste, sosa,
leche agria, etc., y con el se hacen alimentos
~ucho más finos,. delici&lt;?sos y ligeros, al propio
tiempo que contribuye a hacerlos saludables.
Los Polvos Royal para Hornear permiten

el poder hacer en la casa toda clase de van

tortas y pasteles que en gusto y delicadeza 1gu~
alan á los productos similares de los más
afamados panaderos ó pasteleros.

A solicitud enviamos gratis un Libro completo de recetas de cocinar titulado "Manual
R.oyal del Panadero y Pastelero," que
contiene instrucciones completas para el uso
de los Polvos Royal para Hornear en centenares de recetas, para hacer el pan más fino,
tortas, bizcochos calientes, buñuelos, etc. sencillos ó ricos. También variot centenar'es de
recetas para toda clase de alimentos desde Sopas hasta Postres.
Dirigirse,
l

ROYAL BAKING POWDER

co. •

New York

A los Señores
JESUS M. TABOADA.-Bo:x: 5. Bronswille, Te:x:.,
U. S. A.
FELIPE DE J. RUIZ.-2'1- Flores, 4. Aguascalientes,
Ags.
. RAFAEL Y. CRUZ. -Tulancingo 5• Hidalgo, letra
B., Hgo.
JESUS RIVERA.-Calle de Morelia, 9, Hermosillo,
Son.
SRITA. AMADA QU!NONES.-Tulancingo, Hgo.
JUAN RODRIGUEZ F.-Antes en Frontera, Tab.Ahora en Coatzacoalcos, Ver.
ISAAC P!NA.-Jefe de la Oficina Telegráfica en Durango, Dgo., antes en Hermosillo, Son.
VICENTE F. GUZMAN.-3'° Real de San José 8,
Puebla, Pue.
JOSE R. TIJERINA.-Calle Juárez 35. Monterrey,
N. L.
M. M. MENDEZ. - Apartado 69. Hermosillo, Son.
LUIS G. SEDAS.-Huatusco, Ver.
Prof. W. GOMEZ CASTRO.-Tehuacán, Pueb.
Les suplicamos manden liquidar Jias cuentas que con
nuestra Administraci6n tienen pendi,~ntes, por ejempla·
res de nuestros semanarios que les r&lt;~mitimosdurante el
tiempo que fueron nuestros agentes. Nos dirigimos á
ellos por este medio, en virtud de no haber recibido contestaci6n á ninguna de las muchas y replltidas cartas que
sobre este asunto les hemos escrito.

Compañía Editora Nacional,
'

S. A.

México, D. F.
LWdll!II

NO se DESCUIDE UD. 6
Los€ varios síntomas de una
condición debilitada que toda
persona reconoce en si misma, e~
DOMINGO
una advertencia que por ningun
22
concepto debería pasar desaper(49 de mes y .,9 después de Epifanfa). cibida, pues de otra manera los
Festividad de Ja s~nta Familia. Je6(ÍS, gérmenes de enfermedad tomaMaría y José. Santos Vicente y Anas•a
sio, mártJreR. Oficio y misa de San Vi- t·ú.n incremento con gran pelicente: rito doble de segunda clase y or- gro de fatales consecuencias.
namento encarnado; se conmemora la
dominica e currente. Se traslada la San- Los gérmenes de la tísis pueta F.1milia al 20 de Febrero. Función á den ser absorvidos por los pul1a Santa Familia en su templo.
Conjunción de la Luna y J&lt;ípiter, á las mones á '"ialquiera hora echando raices J multiplicándose, á no
11 horas 12 minutos de la noche.
ser que el sistema sea alimentado hasta cierto punto que le
facilite resistir sus ataques.r La
LUNES
PREPARACJON de WAMPOLB
23
que es tan sabrosa como la miel
Sant'ls Ildefonso, obispo; Raymundo
de Peñ 1fort, confesores, y Santa Eme• y · contiene los principios nutritivos y curativos del Aceite d.e
renciana, virgen mártir.
Hígado de Bacalao Puro, que extraemos directamente de los híMARTES
gados frescos del bacalao, combinados con Jarabe de Hipofosfitos
24
Compuesto, Extractos de Malta y
Nuestra Señora de la Paz. San Timo. Cerezo Silvestre, fortifica el sis~
leo, obispo mártir.
tema contra todos los cambios de
temperatura, que producen invariablemente
Tos, Catarro, Asma,
MIERCOLES
Gripa, Tísis y todas las enfermedades emanadas por debilidad de
25
los pulmones y constitución raLa Conversión del apóstol San Pablo
(conmemorsción de San Pedro). S•ntos quítica. Tomada á tiempo eviJuvencio 6 Juventino, Máximo y Elvira. ta la tísis; tomada á tiempo la
virgen, mártires.
cura. "El Sr. Profesor Bernardo
Urueta, de la Botica Frizac en la
Ciudad de México, dice: Por la
JUEVES
presente tengo el gusto de participar á Uds. que he usado en mi
2G
hijo, enfermo de Mal de Pott y
Santos Policarpo, obispo mártir y Paupor indicación del Sr. Dr. Rafael
la, viuda.
'
Conjunción de la Luna y Marte, á las Lavista la Preparación de W am., horas .s8 minutos de la tarde.
pole, y además de que le ha hecho
much bien, su estómago la tolera
muchísimo mejor que las otras
VIERNES
preparaciones de aceite de 1: acalao. Igual cosa ha pasado con
27
algunos ottos milos á quienes
San Juan Cris6stomo, obispo, confesor, padre y doctor de la iglesia griega, les he recomendado que usen la
p9;tr6n de los oradores sairrados. Co- medicina de Uds." Basta una
mienza la novena de San Felipe de Jesús botella para. convencerse. Eficaz
en su Iglesia.
Conjnnci6n de la Luna y Mercurio á desde la primera dósis. ''Nadíe
las 10 horas 54 minutos de la noche. '
sufre 8 un desengailo con esta."
De venta en todas las Boticas.
1
)

SABADO
28

LOS MET!LOIDES
Santos Julián, obispo confesor· 'firso
mártir, y la segunda fiesta de Santa lués'. representan el tratamiento más moderno,
seguro y eficaz de la gonorrea y otros
flujos purulentos. Sus efectos se notan á
las pocas horas de tomarlos y no causan
estrechez ni molestias como sucede con las
inyecciones. Pida Vd en todas las Boticas
los Metiloides, su precio es razonable y su.!I
EL DEBER DEL HOMBRE
efoctos satisfactorios.
De venta en las Boticas.
El sefior don Vicentie Ga.llndo, de
Sa.n Pa.blo, Pa.pa.ntla, Ver., México,
ha.blando de las famosas Pildoras
de Vida.del doctor Ross, dice: ,Creo
mi deber ma.nl!esta.rles que hace
más de doce meses tuve conocimiento de sus Píldoras de Vida, y
desde entonces he esta.do u,ándolas en mi persona. y .tamUla, siendo
sus resultados siempre inva.rla.bles
é infalibles; advirtiéndoles que anteriormente era yo pa.rtldarlo de
otras preparaciones; l)erodesde que
usé la.s Plldoras de Vida del doctor
Ross, no las cambio por las primeras, por ser ésta.s superiores.
&lt;Sirva la. presente como testimonio de mi gra.titud, recomendando
á mis amigos ypersona.s que no hagan uso de otras preparaciones que
no sean las mencionadas Pfldoras
del doctor Ross&gt;.

100 Años
Vlvlrels si tomals cada noc11e una
cucllarada de las del café de 10s
Dellciosos

,a~
-

u

POLVOS LAXATIVOS
ROCHER
que curan radicalmente

ESTREÑIMIENTO

Soberanos contra la Jaqueca, las
Almorranas, las enfermedades del
hígado y contra todas las afecciones
de Intestinos.
L ..J. GUINET, rarmacéutico, 1, rue Saulnler,
PARIS - - - - - -

Lamartine y Mistral
El poema de Mistral apareció el 2 de F~brero de 1859. en Avlflón, en la llbreria (le
Seguln y Roumanllle. Pero sólo hasta el
mes de Marzo llegó 1I volumen A manos
de Lamutlne.
S·1mergldo estaba el poeta en denslslmas tristezas. Erase la época terrible en
que, precipitado desde la altura de sus
eosueflos, acosado por sus acreedores,
estaba condenado A la copla de su Curso
de l#eratura, y en ello trabajaba dla y noche, con premura, temeroso de que en un
momento dado se crispase su mano y soltase la pluma, que su Imaginación se obscureciese y vacilase frente A la labor; era
la época en qu~ escrlbta estas amargas
frases: •·conozco A un hombre mAs desdichado que el Tasso y mAs calumniado por
el odio de los hombres, que sólo con lnJu.
rlas hao pagado su abnegación. Más tarde se.arrepentlrAo los que hoy lo ultrajan:
ya sabrAn que el Infortunio es más Inconstante que el odio, y que la posteridad
se encarga de la venganza de aquellos que
no quieren vengarse ... . "
¡Importunos momentos para saborearla
serenidad de Mirella! El poeta anciano levantó su cabeza de su pupitre, de "su
mesa de Inspiración," como la llamaba, y
abrió el volumen dlstraldamente. Sonrlo
melancólicamente al leer el nombre &lt;!el
autor. Se acordó de la dltima primavera,
y también de todas las cosas slmpAtlcas
que le habla contado Alfonso Dumas: volvió A ver en un rayo de luz uquel más de
Malllaoe, allá entre los pequef'ios Alpes y
el torrentoso lecho del Duraoce, en el grao
camino romano que sotemnomente cor,&lt;luce A Arlés, a través de pe/iascales y cipreses; aquel más del Ju11z, rodeadJ de
s H e,tabtos, escondido entre las higueras
y los olivos, adherido á Ji aldea, y vlgi•
!ando desde sus bajas ventanas los villedos y los maizales; y las laderas de tas
colinas en donde se apacentan los rebaibs; aquella patriarcal mansión, en donde
la madre del poeta, la hermosa viuda ar·
lesiana, servia en ple Asu hijo y A sus
amigos, y decla AAdolfo Dumas que la ins.
taba á que se sentase: "¡0hl no, seflor,
no se acostumbra eso en Malllane ... Bien
sabido tenemos que somJs las mujeres de
nuestros 14arldos y las madres de nuestros hilos; pero A la vez las criadas de la
casa." Vc,lvló Aver AMlstral en aquel es•
cenarlo, casi como RU Imaginación lo habrla deseado: mis campesino que la realf.
dad, con una chaqueta de terciopelo y polainas d~ cuero, escribiendo poemas, A la
vez que cultivaba sus campos, elaborando
sus aceites, gobernando sus establos ...
Y todo est1J seducla al gran soft,.dor por
su Inverosimilitud de égloga.

•
**

A$I es Gue estuvo, punto de leer el poe.
ma. Pero el cansancio y la amargura predoml'1aron. La copla cotidiana e~tabaalll,
y no le era posible Interrumpirla, A no ser
por sus dolorosas lamentaciones. Arrojó
el volumen, cerca, sobre la chimenea, di·
clendo: " No tengo ánimo dispuesto para
los versos; ya será otra vez."
Sin embargo, en la noche, no dejó á Mi
1·ella en la meseta de la chimenea; púsoi.e
"' uoro bajo el brazo, "por distracción,"
según él mismo dijo, y st lo llevó A su
aposento. Y tal vez para combatir el insomnio, cuando se recostó en su lecho
comenzó á hojear el Inmortal poema:
·• . ... Canto A una doncella de Provenza
y los amores de la edati Juvenil á trav.és
de la Crau, hacia las playas del mar, en
losespaclosos campos de trigo .... Por más
que su frente no reflejase mAs que la frescura, p.or más que no tuviese diadema de
oro ni mf.ntllla de seda; quiero que su
honra sea tan alta como la de una cima y
que con amor la celebre nuestra pobre y
desdeflada lengua; porque sólo para vosotros canto, ¡oh pastores de las colinas de
Provenzal y pJlra vosotros, rústicos habitantes de nuestros más .... "
Volvemos Averá Lotmartioe, en aquella
noche de Abril, en su aposento deteriorado
de exgrao seno,, cortando febrilmente las
páginas de Mire/la, dejando transcurrir
las horas al ,va1vé,1 adormecedor de los
versos.
'""En aquella noche, dice Lamartlne,, no
dormt ni un minuto.
"Lel los doce cantos seguidamente, como un hombre jadeante á quien sus cansadas piernas, muy A pesar suyo, arrebatan de una piedra miliaria á la otra que
querla detenerse. pero que sufre el empuje de una fuerza Incontrastable. Pude ha•
berme atenido al vprso célebre d•I Dante
en el episodio de Francesca da 'f?.imini. y
decir como Fraocesca: Al llegue a e, te
pasaje, cerramos el libro y no seguimos
leyendo mAs adelante." Yo le! hasta la

El Catarro es la Plaga del Mundo
La Pe-ru-na es el Remedio Universal
ORIENTE EUROPA 1

.-···· ..

i

·RU
ME

.. .

IVE
PAR

Al

r.·;..-·

·~..
&gt;1fi;.,.~\ ''

,;\:;:;~;~:~
El Catarro en
Países Cálidos.

~t::r

.t{~cta el

;~:s1~~5~~s

":"tio'.J~~¡

y Organos
Pélvicos.

Afecta la

l~ f:S ~¿;!~;
~,

y Tubos
Bronquiales.

El catarro es universalmente conocido como Ia: enfermedad ruás terrible. Más de quinientas mil personas padecen de catarro anualmente
en los Estados Unidos de América. En otros países el promedio de víctimas es tanto ó más.
Quienes no puedan tomar medicinas líquidas, que prueben las "Pastillas Peruna." E~tas pastillas contienen los mismos ingredientes que la
Peruna en líquido. Pida las "Pastillas Peruna."
La Peruna st vende en todas las droguerías, en do~ tamaños, de $1.00 y $2.00 botella.

aurora, vol vi Aleer al dla slrtuiente y en
los dlas sucesivos."
¡Ahl no cabla duda que A la vez estaba
conquistado, y agradecla , aquel pobre
Dumas que le hubiese hecho conocer esa
maravllla. Ya no volvió á pensar en las
angustias del dta de maflaoa, en las durezas de la vida, en las crueles Incertidumbres des u propio destino .... El grao Idealista, á través de la encantada noche,
babia oldo pasar la túotca de la Musa;
una hermornra nueva acerc4base á acariciar suave01ente sus sienes demacradas;
ya no se quejaba; y, en un lmpetu de entuslasm" . escribl.a, Reboul: .,,. ~- r ~
•·Lel Mireto. Nada hasta ahora habla
aparecióo de ..u savia n•cional, fecunda,
1nlmltable del Medindla. Su prloclpal virtud emana del sol. De tal sutrte1Deha lm-

presionado entendimiento y corazón, que
estoy escribiendo una Plática acerca de
ese poema. Comunl.ca esto á M. Mistral.
SI, desde las Homéricas del Archipiélago,
no habla vuelto A manar tal corriente de
poesía primitiva. Como tú, yo he cla01ado: ¡eso es Homero!"

..*

Y hete aqu! ¡¡ue ,"Aistral ~su 'ltra vez en

casa de Lamartlne. Volvió á Parls, en esta ocasión como en otras, llamado por el
bueno dt Adolfo Dumas, que se preocupa
lntegramente por el renombre de su amigo. Acampanado de Eugenio Garclo, uno
de los primeros fellbres y de Anselmo
Mathieu, .., delicioso poeta anacreóntlco de la Farandouto, ha frecuentado los
clrculos hterartos de la capital, en' to-

j

dos hsteJado. No t I en e aún treinta
anos y ya es célebre. Barbey d' Aure•
villy, Armando de Pontmartlo, Luis Ratls.
booe, Guttloguer anuocl.an su genio, Pero
una sombra pasa por su frente; tiene prisa
por volver A Malllane, por abrazar á su
madre que lo estA esperando en una casi•
ta Que él ya no dejará; tiene prisa por
huir de todos esos vértigos de la moda y
de la boga, que conspiran A enturbiar la
•levada y pura concepcf6n que él se ha
formado de su arte y de la poesla. ¿Qué
tienen que ver con él esas gentes que no
comprenden su lenguaje y que disertan
con pedaoterla de lo que él ha expresado
espootAneamentei "Canto para vosotros,
;:,astores de las colinas de Provenza, y pa•
ra vosotros, rústlcos habitantes de nuestros más ... "

�El Mundo Ilustrado
Mistral nada ha olvidado y anhela
partir.
Quiere saludar por vez postrera á Lamartloe. Tratase el dia de he,y de una Intuna recepción. Están alll Mme. de Lamartine y Mme. de Ces~ia, Y el maestro,
el autor del lago y del Crucifijo, tomó de
su mesa un le~ajo voluminoso. Leyó al
Joven ProvenzAI la famosa Plática de que
hahla hablado á Reboul.
Paréceme estar oyen&lt;lo aquella lectura.
"Voy á dará ustedes una buena noticia,"
dijo una voz. Casca:la, envejecida , fatigada, velada por la edad, la miseria y el
dolor, es, no obstante, aquella voz que
emitió estrofas inmortales, que conmorlo
á la Francia, derribó un trono, domtoó la
sublevación popular; voz que á un tiempo
mismo proclamó en las asambleas públicas
las mb generosas locuras, ddendlo en las
Academias la belleza y la virtud, y la que
en las ráfagas de una revolución dijo tas
palabras victoriosas ROie la bandera de la
patria; es la voz de Orfeo, el he.:hlzador
de las fieras, que antes de extinguirse
para siempre, va á decir al mundo de qué
lado debe buscar, en lo sucesivo, la grande
y fecunda poesta.
Y aquella voz, más venerable aún por
la ancianidad y el lofortunlo, desarrolla
ante Mistral su poema mismo: á través
de la paráfrasis elocuente, repite, con un
sentido Innato del ritmo y de la medida,
el exordio "de una sencillez .antigua, 1a
llegada de los dos labriegos, Vicente y su
padre, al más de los Micoules, en donde
Mlrella les sirve un plato de habichuelas
ea la mesa de piedra, al fresco d~ la tarde
y el naciente amor de los dos Jóvenes pro.
venza les ....
'·Y as! termina este segundo ca nto. uno
de los m.ts suaves idilios, que sólo tien ..
paralelo con los gemidos más castos del
Cantar de los Cantares, Aspirase en ese
canto una pureza de imágenes, una ventura locuaz, una juventud de corazón y de
genio, que sólo pued~ haber Ideado un Joven de 20 al'los. La tierra gira balo los
ples, el corazón salta en el pecho como en
una ronda de aldeanos á la sombra de las
moreras deCrau ó de los ca~tal'los de Sicllla. ¡Oh poesla de un verdadero poet•I

Eres el eterno re]uveoeclmleoto de la Imaginación, la fuente de J11veoclo del corazón."
La voz Inspirada continúa: ahora anali·
za el encantador parloteo de los pastores,
recita aquella canelón de Magall, que "os
deja en el corazón y en el o Ido un eco pro .
longado de caramillo, á través de los mirtos de Calabrla;" recuerda la llegada
de los pretendientes y los celos de
O11rrlas desdellldo, su lucha homicida coo
Vicente, y su trágica muerte en el rlo:
"Las baladas alemanas no poseen nada
más fant.tstico y más lúgubre que este
paso del Ródano en una noche de borrasca. Este poeta del Medlodla tiene, cuando
quiere, las cuerdas sobrenaturalment" vi·
brantes de los poetas del Norte."
¡Mistral escucbal Es Lamartloe que
trae á Vicente, después de su curaclon,
sup1kando á su padr11 que vaya á pedir la
mano de Mirella, es él quien narra las neg•tlvas de Ramón y la fuga desatentada
ae la chatouno á tr,wés de la Camargue; es él quien DCIS descubre en el
aes enlace á los dos enamorado~, ·•como dos lirios reclinados en el mismo
búcaro después de un desbordamiento
del Ródano en los Jardines de la Crau,"
..... . Las fojas agréganse á las fojas,
los elogios á los el~gios. Parece que el
anciano bendice y que el Joven rua, ambos movidos como ae un fervor religioso
al ideal.
" .. . 1Esos, esos son los libros que el
pueblo de los campos necesita para leerlos en la velada después de las f11tigas del
dla, al rumor de la rueca que desmadeja
la seda del Mediodla, ó del peine con férreos dientes que alisa el cát'lamo ó la lana del Norte! ¡Esos, esos son los libros que
bendicen y edifican el humilde hogar adonde penetran( ¡Esos son epopeyas por tas
cuales las groseras imaginaciones del
pueblo inculto se modelan, se pulimentan
y hacen pasar, por medio de encantadoras
,,arraclon es, del abuelo al niño, de la madre á la hija. del novio á la amante, todas las bondades del alma, todas tas bellezas del pensamiento, todas las santidades de todos los amores que convierten
en un santuario el hogar del pobrel"

Y Lamartloe contlnda:
"En cuanto Ati, ¡oh poeta de Malllane,
des~ooocldo hasta hace algunos dlas de
los demás, y quids desconocido de ti mismo, vuelve humilde y olvidado A la casa
de tu madre .... l"
Acabo de leer el poema y su comentarlo.
Medio siglo no ha 4esgastado 111 uno nt
desmentido al otro . .Mirella no tiene una
sola arruga después de cincuenta alios, y
el libro que anunciaba Lamartlne, como
escrito tao cerca de la naturaleza, es lomortel como ella.

campánulas azules, cuajada de rosas y
margaritas.
Entre las flores asomaba una mAs bella: una mujer, si es que puede darse este
nombre á quien apenas empieza á despojarse de los ropajes de la infancia para
cruzar, con tlmldo paso, los umbrales de
la Juventud,
Era un capullo de rosa que entreabre A
la vida sus pétalos de seda,
¡La Juventud que nacel ¡La belleza que
despierta con todos sus encantos(
Erarubia, muy rubia; sus ojos eran glau•
cos.
ARMAND PRAVIEL.
Esperaba que llegara el duel'io de su
amor; el que todas las noches, mientras
tos demás dormtao, iba á decirle palabras muy bellas de felicidad, frases de
«mor Inmenso, Ideal.
Y el novio llegó y empezó la conversación como un arrullo muy tierno, una coover~aclóo apasionada, llena de sublime
vehemencia,
-L• luna,decla ella, envidiosa de nuestra dkha, ha Iluminado espléndida el cie¿Por qué es preciso q11e la dic!ia acabe? lo azul, eclipsando el fulgor de las estre¿por que la novia queda m la ventana
llas que no contemplan ya nuestros amoy á la nota q11e dice: '·hasta mañana"
1'S.
el cora{óll responde: " quién lo sabe?''
-En cambio, virgen mla, veo yo en un
.lelo, aún más hermoso, el fulgor de tus
GU'TIERREZ NAJERA .
ojos que brillan con destellos de felicidad.
El sol, como un enorme disco de fuego, El los me dicen que me amas y es mimase ocultó lenta y majestuosamente ea el yor anhelo contemplarlos.
-SI, te amo; has sabido despertar tos
oca~o.
Los últimos fulgores de la tarde se ex- más puros sentimientos de mi alma; petinguieron y la luna apareció destacándo- ro .... siento una extraña tristeza al ver
se sobre el fondo azul obscuro dt I cielo y que tus ojos no hablan de dich as como los
extendiendo su pálida luz como un in meo mios ....
so velo de plata.
-¿Cómo quieres que haya alegria para
Al constante movimiento del dla, suce- mi alma si muy pronto, quizá mañana,
dió poco á poco la tranquila calma de las habremos de separarnos y nuestro adiós
sombras, y cuando en el campanario de será acaso para siempre ... ?
la iglesia vecina sonaban las nueve de la
-¡Para siempre! .. repitió ella. Una
noche, el pueblo entero dormia ya y la so- nube de tristeza pasó por su frente y sus
ledad y el silencio reinaban en sus ca- ojos se entornaron con la más pura exprelles.
sión de melancolla.En una de ellas, sembrada de jardines,
Guardaroo silencio algunos momentos,
en una de esas calles en que cada casa pa- y después, dijo él, estrechando la mano
rece construida entre flores como nidos de que ella le teodla:-Olvldtmos nuestra
amor y feliciJad, habla una ventana abier- tristeza; si nuestra dicha ha de morir
ta, una ventana muy baja., rodeada d11 pronto, dejemos á nuestras almas que aspiren toda la felicidad, toda la ventura
que estos Instantes de amor pueden brindarnos.
Y continuó la conversación como un
arru llo; la palabra ''amor" surgta á cada
momento con infinita ternura y mil s pas1onadas promesas volaron entre las flores .
La luna habla caminado ya mucho sobre
el cielo azul y los enamorados estrecharon por ú ltima vez sus manos, sellando
con un beso la despedida,
El se aleló por la calle pálidamente Ilu¿No le gustaría oir en su propio hogar, la poderosa y resonante voz del,,.-minada; ella quedó entre las flores de la
reja,
siguiéndolo con la vista. y, entret,n•
más famoso barítono de España:'
l.~~..-,
to, el ec:o de una voz que de eta "ha} ta
V d. puede conseguirlo con una Victor. Puede oirle cantar tales hermo- t~~
manana," parecia flotar en el &amp;lllbitnt e
Impregnado &lt;le un suave perfume de viosas selecciones como éstas cuando quiera que lo desee:letas,
Discoa Victor cantados por el Sr. Emilio Sa¡;i-Gnrba

El Puerto de Liverpool
G1r~IIB«il~$

"

El J uramento-Romanza ... ................. .... .. . .............. ....... ............ . . Gaztam bide
La Guerra Santa-Romanza ........... . . .... .. ............................. ... .... .. . Arrieta 10
Las Dos Princesas-Vals .......................... ......... ..... ........ ......... Caballero 10
Las Campanas de Carrión- Vals............................................... Planquette 10
El Diableen el Poder-Romanza ...... . ........ ......... ....... .. . .......... . .. Barbieri 10
El Guitarrico-Serenata .. . ........ . ........................ ....... . ............. Soriano 10
Alma de Dios.:.Coro de Húngaros ......... ... ..... ..... ................... ... . Serrano 10
El Grumete-Romanza .................................... . .................. Arrieta 10
61196 Las Hijas de Eva-R omanza ...... . ........................ .... .. ... .... Gaztambide JO
61197 La Tempestad-Monólogo ........... .. . .......... ............................. Cl1apí JO
61198 Los Mosqueteros Grises-Romanza ........ . ................................ Varnet 10
61199 La :llascota- Dúo de Pipe y Bettina (con la Srta. Lmsa Vela) ....... .. .... Audran 10
61200 La Conquista de Madrid-Romanza .................................... Gaztambide 10
ó1208 :l'.liss Helyett-Romanza de Ricardo .... .... . .. ............... ... .... ....... Audran 10
•
61209 Bohemios-Coro de Bohemios (con Coro) ...................... .............. ,·ivcs JO
·~- i
61210 La Gran Vía-"Caballero de gracia" ............................ Chueca y Va1verdc. 10
1, I)· ¡
1~I\~ ..
612JJ Jugar con fuego-Coro de locos (con Coro) . . .. .. . .. .. . .. .......... . ....... liar bren 10
61212 Ple~aria ............................ . ...................... , . . . .. . . .. .. . .. .. . ..
10
61,% El Juramento-Dúo de la Diana (con la Sna. Luisa \'da/ ................... Gaztambide 10
64118 :llujer y Reina·-Serenata (~on Coro) ....... ... .. . ................................ ... . Chapí 10
7104 2 Campanonc-Sal ida de Campanone ......................................... . ....... Mazza 12
71048 Campanone-Dúo (con la Srta. Vela) ..... .. .................. ...... ..... .. .... ..... Mazza 12
'1049 Los Saltimbanquis-Arieta............ .. ................... .... ... .. ... .. ........ . Gannc 12
71052 El Juramento-Dúo del Piano (co, la Srta. Luisa Vela) ..................... G~ztambidc 12
La Viuda A legre (Repertorio)
61:n.3 Canción de \Tilia-por la Srta. Luisa Ye la ........................................ Lehar JO
61?14 Marcha-Por los Sres. Sa1&lt;i-13arba, López, Meona, Gamero y Moreno ............ Lehar JO
61215 Dúo del Acto III-por el Sr. Sa¡¡i-Barba y la Srta. Luisa Vela .................. Lehar 10
61186
61187
61188
61189
61190
61191
61194
61195

C!&lt;ES:ENCIO GALVÁN' Y GONZÁLEZ

~illl

lESQ1U[NA 5ª' CAILILJE CAIPUCI!i[NAS Y lPASAJJJE ID&gt;E !LA ID[IPU'll'AC[ON.-MIEXl!CO, ]D). IF.

DESP.UES DE BALANCE
o
o

-

---~

-··· -

~

BLUSAS

(Q)(CA§Il(O)NIE§

blancas algodón. .

♦

•

,,

2.00

Boas avestruz para niña .. ... " 2.00

.¡;
I

CJ

calados para niña .. $ 0.40

CUELLOS

~ ~-- 1/

,; 'W,.~

.

.

/

FORMAS

fieltro .......... .

,, 3.00

Jana ... .

,, 6.00

BLUSAS MUSELINA

I

:A
.

algodón. . ..

..... '' 6.50
sWEA TERS estambre .. ..... . ,, 3.00
SwEATERS estambre ..
. .. ,, 5.00

BATAS

~l

L·

sWEATERS largos..

... '' 9.00

largos..

. .. ,,11.00

SWEATERS
FALDAS

f

lana.. . . . . . . . ....... ,, 8. 00

ABRIGOS

gruesos estilo inglés. ,,20,00

ABRIGOS

gruesos para auto-

móviles. . . . . . . . ....... ,,24.00

jt·\t

VESTIDOS

sastre importados .. ,,30.00

VESTIDOS sastre

Sírvase oir estos discos de Sagi-Barba en el establecimiento del comerciante
Víctor más cercano. Pídale especialmente que le deje oir las selecciones de
" La Viuda Alegre'', y no se olvide de solicitarle un ejemplar del nuevo catálogo
de Discos Víctor conteniendo una lista completa de Discos Victor .
..La Voz del Amo,, es la marca de fábric3 d el Victor. y la misma se encontrará estampada en cada
Disco V íctor, en cada Máquina Victor y en cada Victrola. Ko es un Victor genuino sin esta marca de
fábrica.
Victor Talking Machine Co., Camden, N. J., E. U. de A.
Para conseguir los meiores resultados, úsense únicamente A"cias Victor con los Discos Victor.
Distribuidores en México
Sonora News Co.
J. V. Schmill
Dirección en la Ciudad
Dirección en l a Ciudad de México
de México
Calle Puente de San Franciaco
Calle de Gante No. 4
No. 12

«il~ M@w~&lt;dlca\dl~$

IElbrr©1lf©l J CCfi©1º Smi~ºl)

HASTA MAÑANA......

"-:,

Ailmm~~~Im®$

importados . ,,50,00

Sombreros Modelos
Los médicos rPcomtendan la. Leche Mal·
tead,. de Horllck para. las convalecencias
difíciles, debilidades. extenuación fístca.
l' moral. desgastes del cerebro, consun·
clón, y en ¡¡en~ri&gt;l. como un vertla.dero aU•
mP.nto y fortUlcante del organismo.
'ExfJ•se la de .. B orllck; " !11s otras son
lmlt...ciones.
F ABRJOA,NTl!:S:

Horllck's MaJted MHk Co.
Raclne, Wla:..v-'th S.' A._~·~

A,Q!ea ~ :

■tillen 1236. láict,

Y!NCoo:t ·IINO§.•. ~

D: F.

; , . .:·

CASTIGADOS

s.oo,

$6.00, $8.00, $12.00,

$18.00

y

$20.00

�B\BUOTEC.A. UNIVERSIT,ARIA

L
usTaífl(f
UNDO

·u•i~

GRÁNDES ÁLMÁCENES DE NOVEDADES .

EL CENTRO
MERCANTIL
s. RaBBRT v e111 .. soes.

Registrado como articulo de sogunda clase en 3 de Noviembre de 189-l.-Impreso en papel de las Fé.brlcas de San Rafa.el

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- · - ~
Año XVIII-Tomo I

M.éxico, 22 de Enero de 1911

Número 4

Los más grandes y mejor surtidos en la República.

Gran Exposición
de Ropa Blanca

/
/ '

para Señoras
I
¡

/

\

\

.

l

1

Nuevo Surtido en Lencería para Señoras

1

1

¡
I

I

/
1

/
.;.:_\{~~

.'7

~=;

¡

¡
A

'¡

·\

/,

( , ~-

/

.#'~"t:t_ """=""""""

0xcmo.

Sr. 0r.

IlJon Álanael 0nrü¡uez Áraujo

&amp;leclo Presidente de c'fl Saluador

�DIRECTORIO:

"EL MUNDO ILUSTRADO"
Se ptblic:a llelllllllÍl■eale
COMPAfillA

ptl

la

EDITORA NACIONAL, S.

A.

Presidente,
LIO. JOSÉ LUIS REQUBNA
Director General,
LIO. ERNESTO OHAVERO
Gerente,
MANUEL S. PALAOIOS
Oll'ICINAS:

4• Calle de Humboldt número 52. México, D. F.
Apartado postal, 149.-Ambos Teléfonos, 485

PRECIOS DE SUBSCRIPCION (PAGO ADELANTADO):
Hn la ciudad, por mes . . • • S 1.00
Hn los ltstados, por trimestre .
3.75
Bu el extranjero, por trimestre

4.50

NÚMEROS SUELTOS:

Bn la capital • ,
Hn los ltstados .
Bv. el extranjero
Atrasados . • .

SO.JO

0.35
0.50
0.50

NO SE DEVUELVEN ORIGINALES

§emallll
La Juventud de Galdós

DEI
~
íllJl

L LIBRO nuevo, el llegado por el
último barco á los escaparates de la
flfi:i'i7 avenida del S de Mayo, es el Amal.IL.-6LI deo I, de Pérez Galdós, Flamante,
con su cubierta roja y gualda, despieria la atención del curioso re•
boscador de novedades literarias,
destacándose de los otros cien volúmenes ahí
expuestos.
Y no precisamente al nuevo &lt;episodio&gt; del in•
sitne novelista quiero dedicar hoy esta orónica.
La crítica española le ha sido favorable y adversa. Quiénes declaran el Amadeo I obra pujante,
quiénes de endeble la tildan. No importa. Lo
cierto es que Galdós ha producido un nuevo Ji.
bro, y este simple hecho de producir un libro,
tras de haber escrito tantos¡ de forjar un eslabón
más de la cadena de oro que enlaza dos épocas
de la literatura novelesca, bástame para consig•
nar una impresión: la de la eterna juventud del
maestro.
¡Oh, la juventud de Galdós!
Ha desaparecido ya la generación romántica,
en las postrimerías de la cual surgió en el campo de las letras el autor de El audaz; y va des•
apareciendo lentamente, como en un doloroso,
como en un irremediable crepúsculo, la generación de ayer: Alarcón, Valera, Pereda, Leopoldo
Alas .. .. Sólo quedan tres, los más ilustres, triun•
fadores en la vejez, como lo fueron en la juven•
tud¡ y de esos tres, el que por la labor infatiga•
ble, por el afán de producir, por la fecundidad
asombrosa se distingue, es el creador de las No•
vela• contemporáneas.
Decde hace treinta años don Benito viene dando quehacer y que decir á los lectores y á la
crítica. Dnrante treinta años su actividad prolífica, inacabable, desconocedora del cansancio,
viene produciendo sus frutos en el libro que regularmente i.parece, cada ocho ó diez meses, para solaz plácido del que gusta de descnbrir en
las páginas frescas, recién sa lidas del palacio
de la fantasía, la profnnda e moción, la idea nueva, el pensamiento emulador,
¡Qué digo treinta años! Cuarenta deesplé.adida
labor cuenta por lo menos Galdós. ¡Y en casi

L...YJ

medio siglo, cnando las nuevas corrientes literarias lo arrastran todo; cuando procedimientos
é ideas han bansformado por completo el am•
biente, abriendo á nuestros ojos ignorados ho•
rizontes, regiones antes desconocidas de especulación artística; cnando del pasado nada queda
vivo y palpitante, y viejos ídolos y viejas adoraciones yacen ahora en el polvo del camino
hollado por la humanidad, el gran novelista se
mantiene en pie, y lejos de inclinar la cabeza
gris, doblegándose al peso de los años, se yergue
altivo, y en sus miradas escrutadoras y serenas,
y en sus labios empalidecidos ya por el tiempo,
luce una sonrisa de juventud, como si en el espíritu que recientemente dió vida á Prim Y á
Casandra, luciera todavía la dulce ternura que
engendró á Marianela, ó la potencia indomable
que hizo saltar de las páginas de ardiente com•
bate las figuras de Gloria y de León Roch!

•*•

¡Admirable ejemplo el de los viejos que saben
ser siempre jóvenes, que viven la vida intensa
de su tiempo, que evolucionan y no se fosilizan,
ni se petrifican ni se encastillan en un ideal
inani mado, muerto!
En literatura abundan los casos de escritores
que murieron muchos años antes de haber realmente sncumbido. Jorge Sand feneció con el romanticismo, algunas décadas antes de lana:ar el
último suspiro en su castillo de Nohant. Alagonizar Lamartine, pocos se acordaban de las Meditaciones. Ahora mismo, y en la propia España,
don José Echegaray es un espectro que ostenta
la corona marchita de un teatro desaparecido
ayer, y en el que fué antaño triunfador.
La victoria siempre renovada, los laureles y
los mirtos, viejos símbolos de reoompensa á la
!(randeza, sólo los alcanzan los que viven en eomunión con el ideal presente, los que conservan
el alma siempre abierta ánuevas primaveras, los
eternamente jóvenes, los eternamente clarivi•
dentes y generosos que no se sepultan, movidos por personal egoísmo entre los escombros de
las edades pretéritas, sino que, de cara al porvenir, avanzan noble y resueltamente.
Y de esos es Galdós.
Su obra, que por lo extensa sólo admite comparación con la realizada por Balzac en la Co,
medía humana, bien podría considerarse como
una historia vívida de las orientaciones de la Ji.
teratura nov elesca española en la segunda mitad
del siglo XIX. Nada más vario ni más rico de
intención. Ahí Galdós ha ido de la novela pu·
ramente narrativa ó de tesis, á la de observación
psicológica y hasta al símbolo. Analizando el
conjunto de la obr,a desde sus albores, dijérase
que se ha ampliado gradualmente, bella y lnminosa. ¡Qué diferencia, en efecto, entre sus libros
de la primera época, Gloria y Doña Perfectaque escandalizaron á la crítica ultramontana,libros en que, confiado todo á la tesis, contem•
plábamos una humanidad hecha á gasto del autor, y esos cuadros admirables de la vida moder·
na que se llaman E l amigo Manso y Tristana!
Pero lo desusado, lo que sorprende por extremo, es que Galdós, aun variando con frecuencia
de rumbo en la medida qne las circunstancias lo
reclamaban, no perdió por ello su personalidad
ni hubo jamás de deformarla. Al Galdós de la
primera época le reconocemos en la segunda, y
viceversa,
Semejante fenómeno se u :plica, sin embargo,
atendiendo á que la evolución del insít neesoritor no se detenía en la superficie, en la cual ape•
nas reparaba, sino que se dirigía al fondo exclu•
sivamente. En Gloria y E l Amigo Nansa advertimos un cambio más bien en el modo de ver
que en el de expresar, Los mismos son el estilo
y la acuidad del pensamiento, El precedimiento
es el único que se transforma; el idealismo se
convierte e n r ealismo; las almas no se estn•
dian ya aisladamente, como meras abstraccio•
nes: considé raselas á la manera de componentes
de un todo social. El autor procede en el arte
de novelar •no ya de dentro para fuera, sino

Las Repúblicas de América

de fnera para dentrot, según ingeniosamente afir•
ma la condesa de Pardo Bazán.
De ahí los grandes frescos de F ortunata y Jacinta; aquel pulular de muchedumbres que ve•
mos en la obra del maestro; aquel ambiente de
la vida madrileña, tan prolija, tan minuciosamente detallado en un ciclo de producci~n, á
fin de dar relieve, vida poderosa, á los grandes
caracteres de la familia galdosiana: al doctor
Miquis, á Máx imo Manso, á Fortunata ....

El estudio del desen vol vimien1o político, social y religioso, de las agrupaciones latinas en el Continente americano, ha teni~o, para mí, ~rresistibles
fascinaciones; su lado trágico, principalmente, ha sido Y es mohvo para mí
d: incesantes cavilaciones. He ahí una raza que tiene semejanzas con la raza moscovita: es aguerrida, amante de las artes y de las letiras; pero, com~ és•
ta refractalia á la homogeneidad democrática. En lo individual, el lahnoa~ericano es el sér más liberal del mundo-más aún que el francés¡-pero en
lo colectivo pierde su identidad ó se transforma en energ!a reaccio~ar~a.
En los sajones sucede lo contrario: el individuo es la esencia del absolutismo la colectividad non plus ultra del libera)ismo. En fuerza de ese fenó·
me~o las comunidades latinas tienden á la concentración del poder, en tan·
to qu~ las sajonas á la distribucióny expansión. Toda nacionalidad ó gobierno que centraliza el p:&gt;der en perjuioio de la mayoría, camina, porrazón natural, á la decadencia y á la disolución. Cuanto más ab~oluta es _una
. nía , mayores son sus gérmenes de decadencia. En el Continente
t ira
. .lahnoamericano hay muchas repúblicas de · nombre; pero de hecho casi ninguna,
Eso mismo me hace temer por la soberanía de sus pueblos, para mí una Y
mil veces simpáticos. Son pueblos valientes, sin duda alguna; ¿pero qué va·
len las bayonetas y la ftterza física, cuando entran en conflicto _con las ideas
de libertad, de igualdad y de justicia? Luego, si los Estados Unidos de~ Norte son temibles para esas nacionalidades, lo son precisamente por el numero
de sus libertades. Una bala de cañón rechaza una columna; pero no ha! muralla que resista la pujanza moral: de una idea. Y las ideas democráhcas d~l
Norte conquistarán al Snr en cincuenta ó cien años; á más tard_ar, en dos ~iglos. A no ser que los latinos en la presente ó fntur~s gene~•~iones modifi•
quen su carácter nacional. La intolerancia en materias rehgiosas, e~ desamor á los trabajos corporales y el absolutismo gubernam~ntal, _conshtu!en
la trilogía de las dolencias mortales q ne afligen á la América lahna, Y ~ien•
tras ella no sea eliminada de sus respectivos organismos, las agrupaciones
latinas están destinadas á desaparecer del Nuevo Mundo, absorbidas por la
colosal homogeneidad anglosajona.

.*'
El esfuerzo ha sido inmenso. Cuando pensa•
mos en la magnitud de él y en su trascendencia;
cuando pensamos que P érez Galdós ha encerrado en esa montaña de cuartillas salidas de su
pluma la vida española de un siglo, el recuerdo
de Balzac torna á la mente,'y, sin quererlo, como
al genio francés, comparamos á Galdós con un
obrero titánico; y , á la manera que la Comedia
humana á Emilio Zola, la obra del novelista hispano se nos aparece semejante á una prodigiosa
torre de Babel, en la que se hallan confundidos
mármoles y argamasa, piedra y jaspe¡ y en la
que, junio al detalle rudo, áspero, admiramos la
encajillerfa de una arquitectura ideal .... . .
Y en vano han transcnriiido los años. En vano sobre la cabeza rígida, militar, del mozo autor de L a Fontana de oro, albea ya la nieve de las
cnmbres que se alcanzan: el obruo infatigable,
el gran pensador artista aún no concluye su torre. Trabaja ahora en el remate, que, del mismo
modo que el basamento simbolizó intrepidez y
vigor, representará algo glorioso: juventud pereune ...

CARLOS GONZÁLEZ PEFIA.

L EÓN T oLSTOY.

FELICIDAD
Dijo la delicada niña de piel de rosa, oprimiendo entrambas sus aristooráticas manecitas
de nácar:-Es triste el pensar que siendo la vida ·
como dicen que es, exista quien en ella pretenda ser feliz, ¿verdad?
Y sus obscuros ojos se entornaron como si
vieran á distancia toda la negrura del mundo ó
como si los deslumbrara el esplendor de una felicidad existente dentro de la ambición de su
alma sensitiva,
A punto de hablarla estaba, con el pensamien•
to de la posibilidad y la imposibilidad de ser
feliz, y como resultado de mis pasados esfuerzos, que han venido á darme elementos para de•
finir mi concepto .... Pero era su actitud tan ingenua, su expresión tan dulcemente curiosa y
ensoñadora, que el hablarla hubiera sido lo mismo que romper la cadena de sus pensamientos,
tejida seguramente como una guirnalda de rosas
á lo largo del porvenir; y al fin y al cabo, ¿qué
era lo que la iba á dech ?
En el abandono de su cabecita ideal, que, apoyada en el respaldo del sillón, ofrecía á la luz la
tersura de su frente de lirio, bajo los finos arcos
de sus cejas sedeñ as, sus ojos erraban semivela•
dos, como si percibieran á distancia el esplendor
de una felicidad que sólo e~istiera dentro de la
ambición de su alma sensi tiva, y adivinábase, en
la breve opresi ón de sus pálidas manos, que su
pregunta encarnaba la congoja de una juventud
que, al florecer á la vida, reclamaba su rayito de
sol y su got a de rocío.
La vida ha dejado en mí una huella más ó menos intensa, por lo cual mi opini ón acerca de la
felicidad podría ser una opinión aislada quizás,
pero opinión al fin, puesto que á mi vez he querido encaminar mis anhelos hacia la que me forjé alcanzar al empezar la vida.
Mirando aquellos ojos, tuve para mí que toda
la felicidad que se puede obtener en la vida, es•
triba esencialmente en la i ncapacidad de definir
hasta qué punto es susceptible de dejarse alcanzar, manteniendo así en el hombre la tendencia
constante hacia ella,

Jost M IGUEL

DE LA P EZA.

DON CARLOS PERE..YRA
La Stcretaría de Relaciones Exteriores ha nombrado primer secretario
de embajada, con residencia en la de Wáshington, al señor don Carlos Pereyra.
De mucha importancia es el cargo que se ha conferido al señor Pereyra;
pero lo es mb si se tiene en consideración que este nombramiento ooinci·
de con la ausencia del señor embajador do'L Francisco de la Barra, Y con
el nombramiento de un embajador especial ante el gobierno de la Casa Blan•
ca. De hecho, el señor Pereyra será el tmbajador permanente, y se encargará de los negocios de nuestra nación ante el gobieroo americano,
El señor Pereyra ha desempeñado con acierto otros cargos diplomáticos
y segnramente que resronderá á la distinción que se le ha hecho con su
nuevo nombramiento.

El Nuevo Gobierno de Tabasco
El día primero de los corrientes tomó posesión de 6U alto cargo el se
ñor don Policarpo Valeuzuela, designado por el pneblo de Tabasco para
regir los destino, del Estado dorante el períodc, administrativo que empe•
zó en la feoha citada.
·
El señ ,r V denzueb está identific;ido con las necesidades de su pueblo,
las cJno:e íotiaamente, y es de esp e rar que, dada esta circunstancia, su
gobierno sea sumamente benéfico pua el Es tado que le confió sn dirección.
Con motivo del cambio de los poderes, ha habido en Tabasco fiestas Y
regocijos, de los que daremos cuenta ,

.--efior don Policarpo Valenzuela,
N uevo gobernador de l E stad o de Ta basco

�r@f-

DIALOGO SOBRE EL BAILE

~~===•

L

POR PIERRE LOUYS

A BAILARINA.-Y ¿por qué gasta asted tanto de los bai-

les de carácter?
Yo.-lAh, señorita! Si asted empieza por tevelar el
asunto de mi artículo, no tendrá éste ningún interés para el lector.
La bailarina.-¿Es posible? Está asted tan seguro de sí
mismo? ¿Quién le dice que dentro de cinco minutos no
h.aya cambiado de opinión? . ... ¿Sus opiniones preconcebidas? No me inquietan. Sé bailar. Más aún: tengo una teo·
ría sobre el baile. Contra mis argumentos
no temo los de usted.
Yo.-Si los baila, sus argumentos serán
irresistibles.
La bailarina.-No he menester de bailar
una teoría de arte para hacer que la admi•
ta un público de artistas. Me limito á hablar á asted.
Yo.-¿Nada más? ¡Cuídese usted! Con
cuatro pasos Regina B1det diría más.
La bailarina.-Y ¿por qué? ¿Qué es lo
que tanto tiene que reprocharle al baile
'ítaliano?
Yo.-Que me aburre.
La bailarina.-Ha apasionado, sin em·
bargo, al siglo XVIII. foflamó á los románticos, ¿Querría usted decirme á causa de
qué sortilegios?
Yo.-No p11edo. ;,Q11é pretende usted en•
señume? ¿Q11e la Taglioni filé una artista
incomparable? Lo sé. Tengo por su genio
una especie de fe, que reposa, como la otra
fe, en grandes testimonios. No ignoro que
era tal su encanto, tanto su talento, que no
podía inspirar más que imitadoras. El
priucipio en que se apoyaba su baile se
encuentra á salvo. No ae le discute siquiera. Pero bien sabe usted que está perdido . . . . . .
La b1ilarin,.-¡Es mucho decir!
Yo.-Caando, ciocuentaaños despué s de
la Taglioni, vi á la Sobra . . ..
La bailarina.-B,l ilaba muy bien.
Yo.-La Subra jamás supo bailar.
La bailarina.-¿Y la Mauri?
Yo.-Eso ya es distinto. Rosita ,,iauri
bailaba erguida como a~ bufón. Y resultaba esto tan simpático, tan lleno de malicia, tan delicadamente espiritual, qne 110
era posible deju de aplaudirla al terminar. B1ilaba como los redactores del cFígaru&gt; escribían en la misma época, hace
veinte años 6 mt,. En ella residía el espíritu de París,
La bailarina. - ¿Entonces?
Yo.- li:ntonces yo la aplaudía. Pero mirando sus diminutos pies, tan ágiles, tan
vivos, tan encantadores, declame: «Esto no
es el bailo.
La b•ilarina.-lQaé es, pues, el baile?
Yo bailo desde hace veinticinco año!&gt;. ¿Sería u sted tan amable que me enseñua mi
oficio?
Yo.-No me abrume, por favor. Yo no
sé ningún oficio; ni siquiera el mío. Y sa biendo usted el suyo hasta en las puntas
de los dedos.. ...
La bailarina.-Dígame. Cuando apanzco
en escena, ¿qué aguarda usted de mi baile?
Dan:::a
Yo.-Que signifique algo.
La b 1ilarina.:...¡Ah, lo presumía! Usted quiere que todo, en arte, tenga
un 1. significación literaria, Se equivoca. Nosotras bailamos siguiendo la
música. ¿Y la música significa, por ventara, alga Da cosa? Elija usted, al azar,
un fragmento .. . . que no haya sido hasta ahora bailado, Por ejemplo, la Tocc 2ta enfa, que Bacb escribió para órgano. ¿Hay algo más bellof
Yo.-Nada hay más hermoso.
L, b:1ilarina.-Y ¿qué quiere decir la Tccc«la?

~

cuerpo, son la res11rrecció11 de la danza a teniense. Y c11a11do la D11nca11, en mitad de un
baile grave, se detiene de pronto, alza la rodilla huta el pecho é inicia oon la· picrna derecha un paso lento de tan bello carácter trágico .. . . . .
La bailarina.-¡S{, usted lo comprende!
Yo.-jEs un verdadero hallazgo!
La bailarina.-¿Sabe asted el inglés mejor que el griego?
Yo.-Lo que asted dice es maligno y nada justo . Sin duda laD11ncan baila un poco en
inglés, como otras en italiano¡ pero b1ila, sobre todo , en griego; y de esto no dudaría asted
si supiera el griego mejor que el inglés.
~• bailarina.-jOh! A mí no me han enseñado á bailar literariamente, ya se lo dije. y
pre~1samente el peor defecto que yo encuentro en todos esos bailes de carácter, es que son
nacionales, Y que, asted le gustan principalmente en razón de su exotismo. No le placen
los bailes franceses porque le hablan en su propia lengua y no constituyen por tanto un
misterio¡ pero como usted no ha aprendido el raso, estoy cierta de que delira por la Rubinstein, No me diga que no.
•
Yo,-No lo diré, Mas ¿por qué trae asted á cuento á Rusia, hablando de la Rabinstein?
La R11biostein no ha bailado más que en francés.
La bailarina.-¡Ah! ¿si?
Yo.-La Rnbinstein es la nieta espiritual de Teófilo Gautier, la digna alumna de Flaubert·
toda la antigü edad vista á la francesa. Y ya irá usted observando cómo su opinión es po;
demás atrevida, puesto que, en cuanto se nos presenta una bailarina nutrida con nuestra
propia cultura, aplaudimos, y hasta llegamos á delirar. Sólo sentimos una cosa: y es que
Flaubert Y G,1utier, tan dignos de rénovar el arte coreográfico, no hayan tenido la fortuna
de inspirará uoa bailarina netamente parisiense¡ la más eminente de todas, señorita. Es á
usted á quien me refiero.
La bailarina.-Gracias. Después de lo que me ha dicho puede ahorrarse sus cnmpli·
mientos.
Yo.-Pero asted los recibirá, á pesar de todo. Piense que yo no habría sostenido esta
discusión sobre el baile, si no la admirase al igual que á sus enemigas. 511 arte se ha torna·
do cosa inútil, en la que la fórmula reemplaza á la idea, y donde no se sabe siquiera si la
artista comprende el valor de los gestos tradicionales que repite. Y como ésta no se emociona . ...
La bailarina.- ¿Y cómo lo sabe asted?
Yo.- Lo sé . .. . Y como 110 se emociona, nos aleja del arte que ella misma es la primera en abandonar. En e!e debate estético del que somos simples espectadores, crea usted
que nuestra atención se fija tanto en la bailarina como en la teoría, de la cual quisiéramos
verla enamorada, A propósito de bailes, he hablado á usted de Wagner y de Víctor Hago,
porque tengo un vivo sentimiento de la igualdad entre las artes¡ y, no obstante mis opi·
niones sobre el porvenir de la coreografía, yo la admir.o á usted, señorita, más que la mayor parte de los poetas y de los músicos vivientes. El grabador es, en ocasiones, superior
al pintor¡ el trágico al dramatnrj(o¡ la bailarina al libretista. ¿ Me pregunta 11sted qué can•
didatos desearía ver electos en la Ac'ldemia de Bellas Artes? Por rango de edad, el primero
sería Monaet· Sully, el segundo Sarah B=rnhardt .. . . . .
La bailarina.-¿Y la tercera yo?
Yo.-No.
PIEKRE LOUYS.

•===~~

Yo.- Nada absolutamente. Su fuerza reside en ella misma, Pasa por encima de toda literatura. Es 1111a maraYilla. E s un encanto de la vida.
La bailarina.-Entonces, ¿por qué quiere usted que nuestro arte tenga
una significación, cuando la mismísima música que lo anima puede ser be·
lla y sin pensamiento?
Yo.-Porque no nos encontramos ya en la época de la Toccafa en fa, Tal
sería mi única respuesta. El baile cl,sico murió como la música cibica¡ pe•
ro en tanto que las partituras de 1730 están todavía tan frescas, tan puras
como antes, nadie puede representarnos
oómo fueron la Camargo ni la Sallé. A fines
del siglo último el arte coreográfico había
llegado á tal extremo de degeneración, que
la juventud acabó por no comprenderlo,
pidiendo á gritos que se le diera otra coaa.
La bailarina.-lY cuál?
Yo.-Poco más ó menos, lo que ahora ve
asted.
La bailarina.-¡Ah. es curioso! ¡Bailari•
nas que no saben bailar!
Y o.- ¡No diga usted eso! Wagner tuvo la
debilidad de escrioir los Meistersinger para
contestar á frases de ese género. Hay artis•
tas lo bastante obstinadas para ejecutar
hasta lo que ellas mismas no quieren hacer á fin de mostrar á sus detractores que
so~ capaces de todo. Desafíe usted á Regína Badet: ella la derrotaría en el estilo
clásico, que es el que menos la gusta. En
cuanto á Isadora Duncan . . . . . .
La bailarina.-¡Oh, esa oo pasó siquiera
del examen de corifea!
Yo.-¿Y qué? Víctor Hato tambiin no
hubiera pasado jamás del examen de poeta: oo sabía hacer las sextinas, ni las bala•
das, ni siquiera los rondeles¡ ninguna pe·
queñez de la literatura. Y ¿qué se atreve•
ría usted á negarle? ¿El genio, el talento ó
la !acilidad?
La bailarina.-Se burla usted de mí.
Yo.-hadora Duacan es admirable., .,,
La b&amp;ilarina.-No es la opinión de todo
el mundo..... . .
Yo.-Es la mía. No bien la D11nca11 surge en escena, cuando .. . .
La bailarina,- Le parece á asted linda,
Yo.-Y nos emociooaá todos por ese entusiasmo, por esa sinceridad, por esa fe
que tiene en si misma y que nos transmite.
Nos muestr.a, en principio, la alegría de
bailar y es encantador verla, Nos damos
cuenta en seguida de que ella lo hace por
placer. No baila ni para un póblico, ni
obedeciendo á un caehet, Di siquiera por
su gloria. Baila para sí . ... . .
La bailarina,- ¡Dígalo sin ambages! Ella
no b1ila para usted, y eso es lo que lo en
lo11uece. 1Qné sentimiento masculino!
Yo.-Como usted guste. Si no la agrada
tal sentimiento para su S«'XO, yo lo tomo
para et mío, to proclamo, lo desenvuelvo,
lo reconozco y lo hago reconocer por todos
los artistas. Desafíeme.
La bailariaa.-En ese caso, basta con . .. .
Yo.-(No, no basta! Pero es ya mucho
que si una artista pretende expresar una
emoción, la experimente ella misma á tal
punto, que no sepa quién la ve en escena,
ni cómo será juzgada.
asiria
La bailarina,-Vieja cuestión.
Yo.-Y resuelta desde hace tiempo . .... , Así, pues, la Duncan aparece, y
desde que hemos aplaudido en ella, más que otra cosa, la alegría del baile,
nos enamora el objeto del espectáculo que nos ofrece. Una tras otra, ella
anima estataillas antiguas, figuras de vasos que hemo~ visto inmóviles y
que se oijera que resucita, ó bien: inventa, reconstituye-¿cómo decirle á
usted?-interpreta, Esos gestos de la cabeza, tan antiguos y tan nuevos, que
colocan el cuello ya al nivel del bl'llzo, ya vuelto hacia atrás, á la Unea del

( Traducci6n especial para «El Mundo Ilu strad o&gt;).

LAS ABEJAS
Pendiente de uoa rama desgajada hay un enjambre.
511 situación es provisional y debe ser cambiada. Menester es qae vuele de allí y se
busque otra habitaci6 11.
Lo saben todas las abejas y todas desean que cambie aqaella silnacióo; pero se hallan
anidas las unas á las otras y, como no pueden vobr juntas, el enjambre continúa pendiente.
Si ninguna abe ja volara siu esperar á las demás, el enjambre nocambiaría nanea de sitio. Mas que vuele aoa sola. Tras ella Tolará otra, y después otra , y otra, y otra, hasta que
por fin acabar, por volar todo el enjambre.

D a llza ro111a11a

H ombres de corazón, abejas precursoras:
volad, v olad. Las otras os seguirán.

r.,..·~

L EÓN T OLSTOY,

U HONROSA MAYORl4 tS AGRICULTORA

•

Los habitantes de laciudad,por Jo común,
consideran los trabajos del campo como
una tarea baja. Y, sin emb1rgo, la gran mayoría de los hombres del mundo entero es
agri cultora, y es ella la que asegura la existencia de los demás hombres.
En realidad la especie humana casi no
se compone más que de agricultores. Los
restantes: ministros, cerrajeros, profesores,
carpinteros, artistas, sastres, s abios, médicos, generales, soldados, ao son más que
los siervos ó los parásitos de los agricultores. Además, siendo la ocupación más moral, sana, aletre y necesaria, la agricultura
es también la más noble de todas las profesiones y la única que, en redidad, pr ocura
la independencia de quienes no la ol v ida11,
Dan:a rr;ip cia

L E ÓN TOLSTOY,

�~UNA RECEPCION EN LA CORTE DEL SULTAN~
~ ~✓

•

Siempre que se habla de una fiesta turca, la
imaginación se supone algo sumamente fastuoso,
rodeado de un esplendor sin límites y, sobre todo, enmedio de un serrallo. Los concurrentes se
han de colocar en muelles divanes, y todo ha de
pasar enmedio de una molicie y de un abandono
olímpicos.
Como hasta ahora nadie había podido publicar
fotografías ó dibujos auténticos de una i:ecepción
en el palacio del sultán, la imaginación había
tenido amplio campo para volar á su gusto.
En las presentes plana11 publicamos las primeras ilustraciones auténticas de una recepción en
la corte de Mohamed V, sultán de los turcos. Como se verá, salvo algunos detalles, el lector se

~

creerá s~guramente en alguno de los palacios de
las cortes europeas¡ los trajes, las actitudes, los
muros y las decoraciones, todo recuerda los pa•
lacios occidentales, y difícilmente se creería que
se trata de la fabulosa Turquía.
No sabemos hasta qué punto la revolución
constitucional y el advenimiento de los jóvenes
turcos haya influido en la democratización de las
costumbres; pero, de todos modos, hay que convenir en que la fiesta, tal como nos la presentan
las ilustraciones, se parece mucho á las de las
cortes del O.:cidente.
Sin embargo, quedan aún muchos detalles que
diferencian por completo las recepciones del
sultán de las de sus colegas europeos. Es el pri ·

•·=========~::.1 ?)
mero, y uno de los que más llaman la atención, el canto con que la guardia de corps del
soberano acompaña las recepciones; mientras dura la ceremonia, la guardia canta en uno de loa
departamentos cercanos:
&lt;Mi sultán: no seas orgulloso: más grande que
tú es Alá&gt;.
Este estribillo se repite sin cesar hasta que se
retira el último de los invitados. Bueua lección
de humildad para un rey de la tierra.
Otro detalle característico es la asistencia de
los eunucos; el jefe de ellos tiene el raugo de
gran visir; pero en los cortejos oficiales ocupa
un lugar preferente y aun superior al de este alto oficiál.
Como el Corán prohibe á los hijos
del Profeta beber vinos y espirituosos, ha sido necesal'io dar una
clasificación especial á la champaña, á fin de que se pueda servir en el
palacio á los diplomáticos extranjeros y á los principales personajes de
la corte; en esos casos, y sólo en
ellos, la champaña uo es viuoni espirituoso, según declaración oficial;
pero ¡ay del que la tome en otras
circunstancias! Fuera de estos detalles, sólo las demostraciones de respeto, casi servil hacia el superior,
hacen saber al invitado que no está
entre los occidentales. Nadie paede
volver las espaldas al soberano¡
cuando se retiran de su presencia los
tarcos marchan hacia atrás y haciendo ¡;rofandas reverencias, lo mismo
que á su llegada. Los criados besan
la orilla de los vestidos de los pa•
chás y en todo se ve la estricta sn·
misión con que el inferior trata á
su superior en cualquier esfera de
la vida.

SIN LITERATURA
I

La vida de Arévalo deslizábase mouótonamente, abrasada su alma en una sed de ideal que ninguoa mujer había encarnado. Ni aquellas heroínas de Bonrget, de D'Anouoz/o, de Prévost, ni
estotras, autagónicas, de B.Jzac, oi aun aquella
soñada por nuestro dulc:e Fray Luis de León.
11

Arévalo tuvo noticia de la llegada de Isabel,
una prima suya á quien había dejado de ver ha•
cía años.
Fué á visitarla, impulsado, más que por un de·
ber de afecto, por una curiosidad de mozo muje•
riego. Cbarlaron frívolos. La prima regresaba de
Santander, joven aúo, pero tocada oon la aureola
de una viudez prematura. Domingo, al terminar
la entrevista, salió pensando: &lt;Es bonita, muy
bonita .... &gt;
Pocos días después resolvió verla de nuevo. La
conversación hubo de proloogarse media hora
más. Rieron; evocaron .... Arévalo, camino del
Círculo, pensó levemente optimista: «Es intehgente; muy inteligente, . . ..
Y al regresar del verano, Domingo resolvió visitarla otra vez, considerándola como una sabro•
sa y última conquista que ahuyentara su inex•
plicada dolencia,
111

Vivía I,abel sola, con una antigua fámula, en
cierta silenciosa calle de la corte: una de esas
calles de aspecto pirovinciano, que tienen algún
caserón con rejas altas, silencio de hogares bien•
aventurados, bolas doradas en los balcones y
hierbajos, siembre verdes, entre el empedrado.
Ha mediado la tarde. Cuando Domingo dió un
tirón vigoroso á la campanilla-que repiqueteó
confusamente allá por las largaras del pasillola propia Isabel salió á abrir.
-lSola, prima? ....
-Solita, primo. Acaba de salir la criada.
S,nrieron n.ieutras pasaban al gabinete. En los
muebles, en los cortinajes, en las mil deliciosas
chucherías del modesto ajuar, resplandecía la
pulcritud de una mujer honesta que baña en poe•
sía familiar todo cuanto sus manos solícitu
atienden.
-¿Te divertiste mncho?-preguntó ella sen•
tándose á discreta distancia de su pr.imo.
Arévalo hizo un gesto ambiguo.
-¡Bahl Me he aburrido extraol'dinariamente,
suntuosamente, como un monarca sin corte.
Aquello es demasiado frívolo.
habel le miró, incrédula.
-¿Aburrirte tú? .... Joven, rico y-perdoua el
piropo sin malicia, en honor á la verdad-inteligente y buen mozo .... Esoesunade tantas pos•

J

Una actitud característica de criado turco.-Loe criados hesanoo la levita á un pachá.-El jefe de loa eunucos.
Los invitados se retiran de la presencia del Sultán.-Charopaña que uo es vino

OVEN, en baena
posición social,
soltero y gallar•
do, Domingo
Arévalo sentíase
á los veintiocho
años sumido en
esa dolencia moral que coudu'jo á
lord Byron hacia Misoloughi y puso
en la impaciente mauo de Larra un
arma cobarde.
Despistado ó rendido, necesitaba
una palabra para su dolencia. Vino
un médico y se la brindó: &lt;Neuraste•
nía&gt;. Arévalo, al oírla, son•ió escépticamente y abonó la minuta de honorarios del buen hombre, menguado
en ciencias, pero ducho en palabras.
Como el famoso mauchego, Domin•
(Odió en la manía de leer vorazmen•
te. Era un mozo razonable; pero no
supo digerir ese alimento traidor de
la letra impresa. Desatendió aquella
frase que, presintiendo á estos hom•
bres febles de hoy, escribió Kempis:
•Qaien añade ciencia, añade dolor,.

La guardia de corp9 del Sultán da á su soberano
una lección de humildad
faras espiritnales de boen tono que adoptáis los
hombres de ahora. lQoé diría yo, sola, desamparada y, por añadidura, mujer?
E Isabel, ingenuamente melancólica, suspiró.
- Te lo he repetido varias veces, repuso Aré•
valo. Estoy enfermo .... Gravemente enfermo.
Pero Isabel, mirándole de hito en hito, exclamó:
-¿Sabes lo que es todo eso? Empacho de literaturas. Un ataque agudo de romanticismo. De•
bías haber vivido el año treinta.
Soltó la carcajada y añadió:

S. M. Mohamed V recibe en su palacio
-Creeme: debes irte otra temporada al campo
y enamorarte de cualquier rústica, llena de sa•
lnd, con una frente estrecha y un corazón sin
domar, Te lo aseguro. Yo conocí á un poeta muy
exquisito, muy romáutico. ,, que se casó con su
criada.
-¡Eres cruel, prima! ....
-¡Y tú muy bobo, primo!. .....
La sana risa de Isabel no desconcertaba á Arévalo. Sin inmutarse, creyendo afectada la jovialidad de su prima, meditó el ataque. Domin!I&lt;&gt;
sabía que no le había sido indiferente á Isabel.
Su instinto de conquistador no le vendía.
Reanudaron la charla, taimadamente
por parle de él; confiada y jovial por
parte de ella. Lue11&lt;&gt;, aprovechando una
pansa, Isabel se levantó para encender
la ln:r.
El conmutador sonó levtmente; pero
la estancia continuó llena de la penumbra del atardecido,
-¡Qaé contrariedad! - murmuraba
Isabel hondameute preocupada. ¡Y esa
criada imprevisoraqne no tiene ni un
mal paquete de bujías!
-Menos mal que eres de ooafianza,
exclamó Isabel snspiraudo. De todos
modos, no me gasta estar á obscuras.
-Y, sin embargo, ¡es tan poético!-dijo Aré•
valo. La media luz, cuando no la !IOmbra, prote•
gen todas aquellas expansiones que el corazón
no se resolvería á hacer bajo la cruda luz del
sol. Víctor Hago ha hablado de las almas crepusculares. Yo creo que hay también ocasiones
crepusculares que son para la confidenoia yacer•
camiento. Hora de amistad, de refugio; de soñar
en algo que nos eleve un poco por encima de la
estúpida vida cotidiana. /,No crees, alma, que... ?
Exaltándose gradualmente, Arévalo empezó á
remover lecturas, sensaciones brumosas é inco•
herencias sutiles de hiperestésico.
-¡Isabel, lsabell-mnrmuraba Domingo en uno

de aquellos espejismos que antaño le sumieron
en lastimoso estado. Las mujeres, casi todas las
mujeres, según se dice, carecen de idealidad vistas de cerca. Sólo la cobran desde lejos. Estoy
enfermo de vulgaridad, de prosaísmos, de frivolidades .... ¿Conoces aquella Foscarina, de D'Annunzio'i' lRecuerdas la admirable Ma~da,de Sudermann? ¿No pensaste uunca que estas mujeres
corrientes, bnrguesas, hacendosas, de hoy, que
sólo piensan en los figurines ó en los teatros, ó
en un marido que les asegure el sustento, son
sencillamente abomioables? ¿No crees tú que .... ?
Aún contínoó hablando por modo tan inflamado 1111 buen trecho. El silencio más extraño, la
obscuridad más alucinante, llenaban la estancia.
Arévalo, en un instante de lírica fogosidad, acercóse á Isabel co11. intención de estrechar su mano
ardientemente; ni más ni menos que en un capí•
tnlo de literatura francesa.
Avauzó: palpó al través delas sombras .. .. Na•
die. Inquieto ya, llamó:
- Isabel, ¿no me oyes?
Igual silencio. Entonces receló una cosa horrible. ¿Se habría dormido, imprudentemente, su
prima?
Y, tembloroso, encendió una cerilla. Isabel
había desaparecido.
¡Ohl Indudablemente era una de tantas mujeres vulgares. Arévalo permaneció meditabundo,
hasta que la cerilla, .i punto de consumirse, le
abrasó los dedos. La noción del ridículo hubo de
abrasarle también las mejillas,
Al día siguiente, Isabel recibía una carta de
Arévalo.
cPrima gentilísima: Una noche de insomnio
me ha hecho sensato y vulgar como nuno.a. Tu
acción de anoche, tu risa acerba, me han transformado, salv.indome. Eres la mujer ideal que
necesito y merezco. Con retóricas que desfiguran
la vida quise conmoverte .... Ahora, ya curado,
sin literatura, llanamente, te pregunto: Isabel,
Isabel. . . ¿quieres casarte conmigo?• ... .
E, RAMÍREZ ANGEL,

�Montículo de "Las Cruces," á la orilla de la nieve del Poporatepetl

(CONTINÚA)

Brota la fuente en escondida gruta
con plácido rumor y, acompasada,
por la trémula brisa acariciada,
la sel v:a agita su melena hirsutla.

El 27 por la mañaua, después de haber dormido toda la noche como po·
cas noches hemos dormido, despertamos listos para emprender la marcha
rumbo al Popocatepetl. Pero,,al tratar de empacar y levantar el campamento,
nos hallamos con una contrariedad: las mulas, durante la noche, echaron de
menos el pesebre de casa, y piau-pianito tomaron el camino de Ameca, lugar hasta el cual hubo necesidad de ir por ellas. Esto nos obligó á una espera forzosa de toda la mañana, durante la cual nos dedicamos á labores
domésticas.
Se lavó ropa, se repasaron las roturas de traje v calzado, y cuando se
acercó el mediodía, se procedió á la preparación de la comi~a para que re-

Esta es la calma de los bosquu: mueve
blandamente la tarde silenciosa
la azul, y blanca, y ondulante, y leve
gasa que encubre su mirar de diosa.
Al amanecer el 28 de Diciembre abandonamos, no sin tristeza Textlamanquilia y seguimos el 0ami110 del Popo.
'
A pocos pasos de la cueva terminó la Mujer y empezó el coloso. El cam•
bio se nota inmediatamente; los dos volcanes son enteramente distintos· la
Mujer es be~la y graciosa en todos sus detalles; vista de lejos, parece ~na
mu1er dormida¡ muy de cerca parece una momia, cuando se le descubren las
rocas por entre la nieve y se empieza á quebrar la línea de su perfil· cuando
se llega á su parte superior se convence uno de que no es más que ~ua mole; pero una mole graciosa, atractiva.
Por todas partes corre el agua. La vegetación es feraz, desordenada, artística.
En el Popocatepetl sucede lo contrario: no se halla un solo torrente
por la parte que da sobre el valle de México; todas las aguas del deshielo
caen sobre el valle de Puebla y sirven para mover las fábricas de Atlixco.
Esto debe ~e.ser muy bueno desde el punto de vista industrial; pero no es
bello. El vie¡o es un coloso desde cualquier parte que se le mire, pero un
coloso a_dusto¡ cumple á maravilla con su misión de cuidador de la princesa dormida¡ para tan gran tesoro de belle:zta se necesita todo ese lujo de majestuosa serenidad.
De contemplación en contemplación llegamos al Pasaje. Es éste una
rancher~a situada á la puerta de un gran corral para ganado, que ocupa par•
te del pie del vc:ilcán; en este ra1;1cho reside el representante del propietario
del corral, á quien hay que pedir permiso para pasar.
Aprovechamos. la parada forzosa, y como era el mediodía, procedimos
á preparar la colación. Por la tarde la ascensión no tuvo nada de notable
Y sólo nos sirvió pua confirmar nuestras observaciones anteriores. Volvie:
ron á aparecer esos árboles muertos que tan dolorosa impresión me producían Y terminó la vegetación al acercaruos al rancho de Tlamacas, eu el
q ne debíamos pasar la noche.
Este. rancho está formado poi:: los restos de la instalación que se U! ó
para p~nficar el azufr.e del volcán c11ando se explicó este recurso de la
monta~a..Ahora la instalación · está abandonada y sólo se usa cuando van
excursionistas
Como nosotros no habíamos solicitado la llave del único cuarto que
está cerrado, Y, además, preferíamos dormir al aire libre, escogimos una pa-

El Popocatepetl desde el Pasaje
sultara más suculenta que la de los demás días, -ya que, para ello, se disponía
del tiempo necesario.
Lle¡fadas las bestias de carga, se les cargó y procedimos á buscar el camino
que, nos pndiera llevar de uno al otro de los volcanes, separáudouos lo menos posible de la nieve, La busca nos hizo perder mucho tiempo, y, al fiu,
tuvimos que emprender el camiuo común de los neveros, pues aunque nosotros hubiéramos podido pasar más arriba, los animales no podían, y hubié•
ramos tenido que separarnos de la impedimenta, lo cual era muy peligroso.
Por lo tanto, b1jamos mucho hasta entrar á la región de los bosques y
caminar la mayor parte de la tarde en ella.
Tinto las vistas de que disfrutamos, como el sitio que nos esperaba para
pasar la noche, nos indemnizaron de los trabajos pasados. Durante todo el
camino, admiramos acantilados hermosísimos; montes tupidos y auras pri·
morosas, en cayo fondo se destacaba, ya un jirón de cielo ornado con nubes
multicolores, ya una lejanía del bosque, ya el llano con la ciudad de Ame·
ca y su monte sagrado.
Al caer la tarde, llegamos á la cueva de Textlamanquilia, y ya he dicho
que todas las fatigas fueron pocas ante el gusto de la llegada. Tal parece
que la cueva ha sido hecha por la mano de un artista extravagante.
Figúrese el lector una oquedad que, á su entrada, apenas tiene la altura
de un hombre de mediana estatura, y cuya techumbre desciende en pendien•
te muy inclinada hasta reunirse con el suelo á poco menos de dos metros de
distancia de la boca; alrededor de ésta hay siemprevivas, plantas de ornato caprichosas y pasto, y plantados á la entrada, con gran simetría, dos pequeños pinos exactamente iguales; después de estos pinos, el terreno desciende, siempre cubierto de pasto y de plantas rastreras, hasta la orilla del
torreq,.te que pasa á unos cincuenta metros de distancia, y cuyo ruido se oye
como un arrullo desde la cueva.
Al otro lado del talud se levanta una cortina de rocas, cortadas casi verticalmente y de una gran altura. En este hermoso retiro, y con un ci_elo tacho•
nado de estrellas, nos tocó pasar la noche; el hombre más desprovisto de
imaginación hubiera soñado algo bello bajo tan poético alberJ!ue. Yo, antes
de acostarme, recordé una vez más á Olbón:

j

1 ~:.,

'

..

""·~•...
¡.

~

.

•

~·

J ...

.

t,;

.
El Pasaje

I

red antigua y junto á ella armamos la tienda de campaña, por primera vez
durante el viaje, y debajo de ella pasamos la noche.
Apenas habíamos llegado á Tlamacas, empezó á soplar un viento del
Norte que crecía en fuerza cada instante. Cuando estuvimos listos para en•
trar á la tienda era un huracán, y varias veces estuvo á punto de llevarse
la pared, la tienda y los que estábamos en ella.
Recordando las historias tan bellas que Anderson debe al viento, salí
de la tienda y oí largamente la charla del huracán; á cada rato me repetía
¡Uh!¡ Uh! corro y vuelo. Si alguna vez llegan á formar concierto dentro de mi
cabeza las muchas cosas que en esa noche me dijo el viento, las haré cono•
cer á los que de ellas gustan.

Un ejemplar curioso
Había el proyecto de levantarnos al día siguiente muy temprano para
~mpezar la ascensión á prima hora¡ pero com_o el viento no !1abía cesad.o
en toda la noche, decidimos esperará que saliera el sol y hubiera probabilidad de que soplara con menos fuerza.
Esto último no sucedió, y, al fin, después de las nueve de la mañana,
acordamos intentar la ascensión á la nieve. A mí me parecía que era una
prueba de alpinismo demasiado clásica, dadas las condiciones del tiempo,
y que no sería remoto que nos condujera á algún accidente desgraciado,
Al salir de Tlamacas empiezan unos arenales de arena negra muy fina,
los cuales se cubren de nieve en años de invierno rigoroso; el viento levan•
ta remolinos de arena que nos lanza á la cara, y, á pesar de nuestros antifaces y anteojos, sufrimos mucho con esta lluvia de polvo; á cada rato tenemos que volver las espaldas al viento para impedir el ser lan~ados portierra. Esta contrariedad desapirece en cuanto llegamos á la 111eve; pero el
viento no cesa. El cerro del Ventorrillo justifica su nombre perfectamente.
El arenal termina en un punto que se llama.L as Cruces: es un montículo
sobre el que hay plantadas dos cruces; de allí en adelante no hay más que
nieve.
Sóstenes toma su sitio á la cabeza de la columna y empieza á cortar nieve con el hacha. El hielo está durísimo, el viento ha barrido toda la nieve
blanda, y cada escalón significa un gran trabajo para el pobre de Sóstenes.
Lentamente marchamos azotados por el viento y helados por la permanen•
cia de pie largo rato en cada uno de los escalones.
Así llegamos hasta poco más de un tercio de la altura de la nieve, Y allí
el guía dice que no es posible avanzar más y que no responde de los que lo
intenten. Gran desesperación produce tal aviso; se- levantan protestas 1;1or
todas partes; pero, convencidos de que hay que luchar contr~ un enemigo
más potente que nosotros, y contra toda nuestra voluntad, tunmos que emprender el descenso pan refugiarnos en nuestro campamento de TJamacas.
En llegando comimos¡ y en vista de que los conoced~res en Mete~rología dijeron que el viento habría de continuar por varios días, tuvimos
que emprender la misma tarde el regreso basta Ameca.
El descenso fué rápido, casi vertiginoso. Nuestros pulm~ne~ ~ahban ya
¡lcoatumbrados i la altura; nuestras piernas, con los días de e1ercicio, habíau

adquirido una dureza de músculos á toda prueba. La marcha hacia abajo
era cosa de chiquillos. Desde Tlamacas empezó una carrera desenfrenada
por las veredas de la montaña. Los bosques del Popocatepetl pasaron ante
nuestros ojos como en un cinematógrafo; si bien es cierto que son muy bellos,
no lo son ni con mucho tanto como los de la Mujer,
Cuando salimos del bosque era casi de noche. Al sentir que ba terminado nuestra excursión y que vamos á entrar de nuevo á la vida de actividades vertiginosas y molestias sin cuento de nuestro siglo, me detengo á la
orilla del bosque¡ parece que algo me atrae; quiero oír, por un momento más,
la preciosa armonía del bosque, y, como siempre que be caído en una de
estas abstracciones del espíritu, vienen á mi mente los versos del más gran•
de de los admiradores de la naturaleza; con el gran poeta del eHimno de los
Bosques&gt; oigo:
cSon las últimas notas del concierto
de un día tropical. En el abierto
espacio del Poniente, un rayo de oro
vacila y tiembla. El valle está desierto
y se envuelve en cendales amarillos
que van palideciendo. Ya el sonoro
acento de la noche se levanta.
Ya empiezan melancólicos los grillos
á pi,eludiar en el solemne coro ..... .
¡Y~ es otra voz inmensa la que cauta!&gt;
Allí nos despedimos de la montaña y entramos en el camino aucho y
aplanado que ha de llevarnos hasta Ameca; su monotonía no se rompe más
que con las luces de la fábrica de Tomaooco, que se empiezan á ver desde
que se sale del bosque y que pasan cerca de nosotros poco antes de alcanzar e I fin del viaje.
A las siete y cua,to de la noche, y después de haber establecido el record de velocidad á pie entre la nieve y Ameca, entramos -en esta última
ciudad, Vamos á nuestro hotel, donde nos sirven la cena y nos preparan
las camas. Yo, renuente aún á las delicias del confort, prefiero dormir en el
snelo, cubierto solamente con mi manta de viaje.
Para prolongar nuestro paseo lo más posible y en vista de que no DOS
sentimos fatigados, contiauamos el viaje á pie al día siguiente. A las ouce
de la mañana salimos de Ameca y á la una de la tarde llegamos á Tlalmanalco; allí se dividió la caravana: tres de los excursionistas tomaron el ferrocarril por la tarde y dos nos quedamos á admirar las bellezas que encierra el lindo pueblecillo.
Vimos las ruinas del templo de los franciscanos, que no se llegó á terminar, y dentro de la iglesia que existe vimos tales tesoros de arte, que necesitaríamos libro aparte para hablar de ellos.
El buen señor cura de la parroquia nos acompañó y nos mostró, de la
mejor voluntad, las riquezas de que es guardián. Si el tiempo y la ciudad
me lo permiten, espero
que no sea esa la última
visita al buen padre Rivera, de quien tanto bueno esperamos,
El último día del año
de 1910 á las once de la
mañan;, emprendimos la
jornada que había de ser
la última; salimos de
Ttalmanalco, envidiando
la sencilla vida de aquellas buenas ten tes, Y pasamos por Miraflores, el
molino del Moral Y la
Compañía, donde al fin
tuvimos que tomar el fe' .....
rrocarril 'Para entrará la
.,',;_,...,
ciudad de México,
,; :_:~•
La luz del año nuevo t ..... nos halló aquí, en esta
~~
ciudad, enmedio de esta ··,,\°P'
vida artificial, que pare.
ce inventada por un sér
en delirio;enla montaña
todo nos hacia recordar
al Dios justo, bueno Y
equilibrado¡ en la ciudad
nos parece estar someti•
dos á la terrible maldi•
ción de los heresiarcas,
· que dicen que el mundo
es obra de un dios loro.
~uinas del templo ue Tlalroanalco
.
J. Jl'l. c.

~--

.~-r.:.

.;:)\

..

�DON DIEGO DB TORRES
NUESTRO amigo don Diego de Torres y Villaroel ha llegado va á los sesenta años; es
1111 viejecito con una larga y blanca peluca; viste una casaca de fino paño con unos sencillos
bordados verdes, gualdos y rojos. Sus ojos llamean con una viva inteligencia¡ sus manos finas
y blancas empuñan la muletilla de 1111 bastón.
lQ11é hace don Diego ahor•? Don Diego acaba de
venir de la calle; ha subido por una ancha y suave escalera; ha traspuesto una puertecilla de
cuarterones, pintados de rojo, v ha entrado en
su cuarto, en su despacho, en su biblioteca.
Aquí ha dejado el bastón en un ángulo, y ha
comenzado á revolver lib1 os y papeles. Don
Diego no puede estar quieto un momento: los
años no le han quitado ni ligereza ni alegría¡ va
y viene de 1111a parte á otra presta y súbitamen-

principia á pasear por la estancia; 111fgo t oma
de nuevo su bastón y se marcha ¡ á los pocos
momentos entra de nuevo en el despacho y ccge
1111 libro¡ de!de la puerta se "Vuelve otra vez,
busca unos papeles, y como no los encuentra,
llama á gritos á su criado. Por fin, entre él y su
cubiculario, todo asustado, encuentran los apuntes que se b11!caban. Don Diego ~ale de nuevo ;
pero ¡qué cabeza la suya! Pues, lno se marchaba
sin sombrero? Otra vez torna á la biblioteca, se
encasqueta el sombrero y se marcha definitiva·
mente.
A los pocos momentos nuestro amigo pasea por
las riberas del Tormes en compañía de otros tres
ó cuatro viejecitos. Todos caminan lentamente;
la tarde es clara y apacible. Detrás, sobre la ciudad, en el cielo azul, resaltan las torres de las
dos catedrale~. Hablan todos estos provectos peripatéticos de sus vidas pasadas;todos en lograto del ambiente, entre las alamedas que bordean
el río, se sienten satisfechos de haber vivido
ta oto.

-cEo la mano puede tner (el que la tuviere)
alguna sortija de omeraldas, zafiros ó diaman\es¡ y en la boca algún jacinto, granate ó bola de
cristal, porq ue en estas piedras tienen poderoia
virtud contra el veneno y otras enfe1ruedades&gt;.
Don Diego de Torres ríe y tedas ríen con ti .
-Pues usted, doo Di ego, para llegará viejo y
evitar las enfermedades no ha necesitado llevar
ninguna sortija de diamantes ni ponerse en la
boca una bola de c-r htal.
-Es verdad-replica don Diego¡-como para
quitarme el frío de las manos y de los pies no
he necesitado tampoco, según reccmi,ndo en mi
libro, uotármelos con el pioguedo ó enjundi a de
la raposa.
De nuevo ríen todos y continúan su paseo cabe al río, entre las arboledas, en el ambiente
puro y agradable de la tarde, en tanto q-qe allá
lejos las viejas torres van esfumándose eo ti
crepúsculo.
AZOR IN.

La Haciún de los Débiles
El ejército victorioso del
león acampó en 1111 anual y el
jefe dispuso que se di~tribuy esen los víveres con equidad
basta donde alcanzasen.
El zorro, como intendente
del ejército, hízo el reparto y
en un iostante se oyeren en d
campamento rugidos de placer.
-Parece que el ejército está
contento, dijo el león relamiéodose los labios.
En aquel momento llegaron
á sus oídos balidos lastimero,i
y dolientes.
-¡Eh! lqué es eso? A 1g 11ie11
se queja.
-Es que los corderos tienen
hambre.
- ¡Cómo! ¿No les ha aloaozado nada?
- Señor: las fieras son tan
exigentes¡ necesitan comer
tanto. , . , • . que no han llegado
las proviLiones á los tímidos
-Dí á los corderos que perMiembros de la colonia alemana celebrando el anivereario del natalicio de S. M . Guillermo II
donen esta vez, y haz que se
alimenten de promesas.
te; hojea un centenar de libros al día; deja uno,
-¿A que no sabe usted, don Diego-dice uno
-No me creerán., . . ..
toma otro; investiga papelotes; traza rápidamende los paseantes,-lo que he estado leyendo esta
-Hay que contentarlos y callarlos de algún
te apuntes; discute; vocifera; se enfurece cuanmañana?
modo, y hay que hacer algo para que crean que
do le contradicen; da con su bastón recios gol-¿Qué?-pregunta Torres Villaroel.
no están olvidados!
pes en el suelo. Yo no sé si en la biblioteca de
-La «Vida natural y católica&gt;, que escribió
-Señor, nada se me ocurre.
n•estro amigo campearán esos letreros sabios,
usted cuando era mozo,
-Diles que al primero que se queje me locosacados de la antigüedad clásica, que Montaigne
-¿La eVida natural y católica? Sí, sí, famoso
mo.
puso en la suya. Desde las ventanas se descubre
libre-replica don Diego.-Un libro que· hice yo
L EÓII TOLSTOY.
un bello panonma: la campiña salmaticense,
para que lo lean todos los que quieran llegar á
terrenos verdes, huertas, cortinales, el ancho y
viejos con vida tranquila y descansada.
-Allí hat:la usted de todo: de las aguas, del
manso río cruzando entre la arboleda . .. .
aire, de los alimentos, de las bebidas, de los traDon Diego se ha sentado ante la mesa de trajes . .. y de algo mb que callo. Y ¿á que no saTodos los afios, desde hace tres siglos, el aJUD•
bajo v ha comenzado á escribir. Hay sobre ella
be usted lo que más me ha llamado la atención
tamiento de Nancy (Francia) da un suntuoio
iofolios y librotes, papeles, planos arrollados.
en este ordeoamiento de vida?
banquete á cincuenta y cuatro pobres, dentro de
Libros grandes v chicos se ven sobre las sillas,
El viejecito que así habla saca de su chupa un
un barril gigantesco, emblema de la producción
en el suelo, por todas partes. Apenas ha eshdo
librito, y lee:
vinícola, que es la más importante del país.
un instante sentado, nuestro amigo se levanta y

En el Pont-Karló
ene A u¡¡usto Brlzeux)
En el Pont-Karló, ¿te acuerdas•~
sentados los dos estábamos;
los pies al filo del aiiua
los teníamos colgando,
muy gozosos de agitarla;
de detener á su paso
una rama desprendida
que flotaba rfo abajo,
ó de causar, á la sombra
de un sauce, terrible pánico
á un pez que á dormir venía,
al sol, junto al césped blando.
¡Cuán felices los dos solos!
Ni ua leve rumor, ni un hálito
foterrumpía el silencio
del valle. No más turbábaolo
nuestras risas infantiles,
nuestras voces, que volando
se perdían á lo lejos
en los bosques solitarios.
Porque una selva frondosa
tiene el río á cada lado,
y entre los dos oprimido,
corre al mar, tranquilo y claro.
Solos, en aqoel desierto,
libres, del alba al ocaso,
surgían con nuestros juegos
nuestros amores tempranos.
Con embeleso velamos
en el raudal azulado
mil menudos pececillos
imposibles de contarlos,
perseguirse, dispersarse,
volver, abriendo y cerrando
las argentinas aletas
en vaivé n acompasado;
puar, moviendo ruidoso
el agua, el salmón gallardo;
bascar el lecho la anguila
en,re las piedras y el fan go¡
remontar innumerable
multitud de insectos diáfanos
la corriente¡ volar cínifes,
moscas, abejas y zánganos¡
ocultarse las libélulas,
huyendo el terrible estrago
de la voraz golondrina,
en el juncar. En la mano
de María paró el v•elo
una de ellas. Era extraño
su aspecto. Para aplastarla
acudí, extendiendo el brazo,
Mas mi hermosa paisaDista,
con rostro risueño y plácido,
por las transparentes alas
la cogió, y viendo el espanto
del estremecido insecto,
exclamó:-¿Por qué matarlo?
Lo soltó. Ligero soplo
Je dió de sus dulces labios,
v él, á Dios rindiendo gracias,
alzó el vuelo libre y sal ve.
Desde aquel ale gre día
muchos días han pasado.
Quince años cumplí yo entonces:
después he cumplido tantos!
pero borrar no han podido
recuerdos que eran tao gratos.
Vendrán otros días nuevos
y otros amores acaso;
maa siempre e11 el alma mfa
reflorecerán lozanos,
los más dulces y que.idos,
los de mayores encantos,
aquellos inolvidables
amores de los quince años.
T EOOORO L LORENTE.

St-ñor don Manuel Cnt&gt;sla Gallardo, electo gober nador del Et!a&lt;lo de Jalieco

Los Niños Enfermos
¡Ah! Cómo me contrist a ver los niños enfermos;
Mirar esas caritas que consume la fiebre,
Que mina la clorosis, que destruye la anemia,
Q11e se van marchitando como flores de nieve.
Parece que la vida los rechaza del mundo;
Parece que un temprano cansancio lea advierte
Los negros sinsabores, las torturas sin cuento
Que tiene la existenc:ia, que nos dona la suerte.
Sus ojos dilatados, sin brillo, si11, mirada;
Sas ojos que se anegan de visiones celestes,
Zozobran en las ondas del mar de la Tristeza,
011al góndolas viajeras que del misterio vienen.
Con el semblante adusto, las bocas entreabiertas,
Y las guedejas blondas que caen sobre sus frentes,
Parecen angustiados ángeles que meditan,
O geniecitos graves que la gloria presiente11.
¿Por qué la fresca risa se ahuyentó de sus labios
Y no brilla en sus rostros como alba que florece?
¿Porqué si son sus voces las que el hogar alegran ,
No sueltan su repique bullicioso y argente? . ..
¡Ah I Cómo me cootrista ver los niños enfermos ;
Yo quisiera librarlos de los males que sienten¡
Mas soy también enfermo, !soy enfermo del alma
Q11e sueña con un viaje por los campos celestes!
Luts

CASTILLO L EDÓII,

lEn dónde está Dios?
Hace al gunas Hmaoas , una
nlfia hebrea de Klew, Sooja

Rublnstein, de siete a ílos, escribió una cuta á Tolstoi, pregunUodole si de veras Dios
existe.
Tolstol le respondió asl:

D ios no está en el cielo; pero sí en d corazón
de cada hombre. Dios es la potencia que da la
vida á todos los hombres y á todo sér viviente.
Al través del amor podemos reconocer á Dios.
El amor une al Dios que en nosotros existe coc
el que vive en las otras criaturas. Por eso toda
religión consiste en esto : Amará oue~tro prójimo, ya que por cada criatura que amamos, conseguimos gozar de una nueva parte de Dios, esto
es, de una nueva parte de felicidad. Te incluyo
una plegaria;rtzala á menudov proc-ara ahuyentar todo sentimiento que sea contrario al amor.
Más bien trata de amar igualmente á todos tus
prójimos.
Ll!.ÓN TOLSTOY.

�Días aciagos.-''Lo que no muere."-Reprísses ímportantes.---El retorno
de Mímí Aguglía
\

IAS aciagos para el teatro son, en verdad, estos por que atravesamos.
Tras de breve período de tiempo en
el que se notó un leve resurgimiento,
una desusada actividad, volvemos á los meses
pasados, durante los cuales en vano el cronista
buscaba la nota de arte digna de ser consignada.
Excepción hecha del &lt;Colón&gt;, ningún otro tea•
tro se consagra á espectáculos serios. El eAr beu&gt;,
escenario por donde han desfilado, en los últimos
años, figuras de gran relieve artístico, actores y
canhntes celebradísimos, está cerrado. La retirada, temporal ó definitiva-¡quiéii sabe!-de
Virginia F.i.bregas, ocasionando la clausura del
teatro de su nombre, ha causado no poco daño á
nuestro arte dramático¡ porque hay que ccnven·
cerse de que espectáculos presentados con la corrección, con la elegancia, con la propiedad con
que ella los presentaba, nadie-sin contar, naturalmente, á las compañías extranjcras,-los ha
ofrecido, ni los ofrece, ni los ofrecerá en México,
probablemente, en mucho tiempo.
iOjalá, pues, que la ausencia de la simpática
actri:a no sea larga, ni menos aún total! Virginia
Fábregas ha llegado á representar entre nosotros
el únic'l esfuerzo noble y bien encaminado en
favor del arte. Su desinterés, su entusiasmo por
las cosas bellas, su desconocimiento absoluto de
cuanto signifique comerc-ialismo, han contribuido como factores importantísimos en la heroica
lab:&gt;r que se propuso y realizó, como todos lo
reconocen, de regenerar el teatro en México,
apartando al público de aquellos terribles dramones que se 1lamaban El campanero de SanPa•
blo, El cabo Sim6n 6 la Aldea de San Lorenzo,
Lázaro 6 el pastor de Florencia, para hacerle trabar conocimiento jzOll los grandes comediógra•
fos modernos.
.A centenares montan las obras, buenas y malas, pero de actualidad siempre, que la señora
Fábregas ha hecho traducir ó representado oritinales durante su carrera artística. Y si bien es
verdad que la interpretación de ellas no alean·
zaba nunca el grado de &lt;genial&gt; que no pocos
exigen, como si los Jg_e nios&gt; del teatro pudie•an
d.irse en campos tan poco propicios como el
nuestro; en repetidas ocasiones pasó de discreta,
y siempre, en cuanto se refiere á lujo y propiedad escénicos, la artista mexicana hubo de me•
rccer el aplauso de los cultos.
Semana á semana, por espacio de alguoosaños,
México pudo contar :con un teatro en el cual se
daban á conocer las prcducciones más notabln

que aparecían en los escenarios de Europa. Ese
teatro era, sin duda alguna, un elemento educa•
dor, un verdadero centro de difusión artística¡
y á tal se debe que su reciente clausura sea en
extremo lamentada,
Ahora, si á ésta se añade la del oficial, que
apenas si en 1910 nos brindó dos temporadas importantes: la dramática de Ruggeri y la musical
de Meneses, se comprenderá que nos encontramos hoy · desprovistos de teatros en los ·que sea
factible realizar obras que redunden no únicamente en solaz del público, sino en beneficio de
su propia ilustración.
¿Se prolongará por algún tiempo semejante estado de cosas?
Afortunadamente, no.

Anúnciase el próximo début de Mimí Aguglia
en el teatro «Virginia Fábregas&gt;,
La admirable actriz siciliana vuelve á visitarnos¡ mas no ya con repertorio y compañía re&amp;ionales, sino italianos.
Aaí, pues, conoceremos lo más moderno de la
literatura dramática de Italia¡ teniendo, ademb,
ocasión de ver á la eminente artista en un ténero nuevo.

La dirección del teatro «Colón&gt; es merecedora
de alabanzas por el empeño que ha puesto en
propagar las mejores obras de los hermanos Al•
varez Quintero, populari:aándolas.
Casi todo el repertorio, ya numeroso, de los in-

signes autores andaluces, ha desfilado por la escena del «Colón&gt;. Los J!aleo{es, El pafio, El nido,
El amor que pasa, Pepita Reyes, ocupan lugar de
honor en los carteles desde algunos meses hace.
, La última reprissequinteriana fué la de La zaJ!ala, comedia no de las más bellas y acabadas de
los afortunados autores; pero una de las pocas de
la última época que couservan algo de la frescura y la gracia primitivas,
Llena de luz, de sol de Andah1cía, animada y
risueña. La zagala, no obstante sus graves errores de concepción y de ejecución, seduce. No faltan en ella los tipos y caracteres pintorescos de
buena cepa; los diálogos intencionados é ingeniosos¡ la espontánea emoción. Una racha saturada del aroma de los jardines de Andalucía pa•
sa por la comedia y nos envuelve en su fragancia. Es sólo una racha, que no aquel paradisfaco
y florido ambiente que sirvió de marco á los
amores de Consuelo y Bernardo, en la trande
obra maestra; mas, aunque así sea, oos conformamos con acercarnos siquiera á la fuente de poesfa y realidad que dió á los comediógrafos sus
mejores inspiraciones.
La representación de La zagala fué muy dis•
creta, distinguiéndose en eUa las señoras Grifell
y Abad, y los señores Coss y Ares.
Lo que no muere, comedia en dos actos de los
señores Sebastián Alonso y Luis Manzano, alcanzó en su estreno, verificado el sábado último, lo
que los franceses llaman un succés d'esfíme.
La obrilla no me parece acreedora ciertamente

á largos considerandos críticos. Es un juguete
cómico, más bien que una comedia, Un jugue·
te que hace reír, que divierte, que mantiene la
atención benévola, y nada más,
En Lo que no muere advierto la influencia de•
terminante de los Quintero, Hay ahí una que
otra pincelada acusadora, Quizás se deba ello á
que el ambiente en que se desarrolla la comedia
es andaluz, y á que los pintores de Andalucía,
por antonomasia, son los que crearon Elpatío. An·
dalucía les pertenece, como á Galdós Je pertenece Madrid y á Pereda la montaña, por derecho
literario¡ y difícil seda penetrar en tan luminoso
huerto, sin que se despertara la sospecha-acaso
mero engaño visual- de que se comete un pla·
gio,
Muy aceptable fué, en esta comedia, la labor
de las señoras Grifell y Abad, y gracioso el Juanillo del Sfñor Ares.

MAESE PEDRO.

U PtRRO DU POBRf
I
~

Un ciclo plomizo, un viento glacial, una llanura sin fin ... .
Una senda que parece conducir al fin del mundo atraviesa la llanura, y, por la scnda-¡halal
ihala!-un átomo que camina, una piltrafa, un
miserable mendigo seguido de un perro tan miserable, tan piltrafa como él,
Y aquellas dos sombras lamentables, aquellos
dos puntos-únicas cosas que dan indicio de vida en aquella inmensidad desolada y muerla,caminandosiempre, ¡bala! ¡hala! se alejan, se confunden con la tierra .... c&lt;&gt;n el cielo .... acaban
por perderse ....
II

Y mientras aquel átomo humano pasa por el
mundo, sin que el mundo se acuerde de él, ni
sepa siquiera que semejante hombre exista, el
perro que le acompaña va meditando:
c¡Cuán grande es el mundo! .... ¡Y pensar que
todo el mundo es de mi amo! ....
¡Cuán rico es mi amo! ¡Sin duda
es el hombre más poderoso de la
tierra!
&lt;iQué lástima me inspiran los
demás hombres qne hallamos á
nuestro paso! ¡Cuánta miseria! Los
que más y los que menos no poseen sino la casa donde viven,
donde viven, y comen y duermen. ¡Y nada más! Esta es toda
la parte que del mundo les pertenece: todo lo demás es de mi
amo.
«Algunos de ellos poseen, por
añadidura, un pedacito de tierra
-un huerto, un campo, una mina, una fábrica ....-y de allí á ca•
sa, y de casa allí¡ nada más.
¡Cuánta miseria!
c¡Qué diferencia con mi amo!
El, lejos de vivir prisionero en
una de esas jaulas para hom·
br-cs, vive en todas partes, donde
mejor le parece .... ¡Como todo es

.;y·,~

,&gt;

~

III

APELES MESTRllS,
~

,.~

1
·1

F.nriqneta Fabregat., ti ple del "Principal"
Miml Aguglia, eminente trágica italian11, que debutará próximameoteen el ,Fábre¡rast

suyo!. ... Libre, va y viene por donde quiere,
come donde le place, duerme donde se le antoja, no sentado en un reducido armatoste, sino
en tierra-¡toda la tierra!-no bajo un mezquiJJo
techo, sino bajo el cielo-¡todo el ciclo! ....¡Porque todo es suyo, todo, y todo lo comparte
conmigo!
c¡Bienaventurado mi amo por haber nacido tan
ri&lt;10!
c¡Y bienaventurado yo por haberme deparado
la suerte semejante amo!&gt;

Y caminando bajo aquel cielo plomizo, por
aquella llanura sin fin-¡hala! ihalal- el hombre y
el perro se alejao, se confunden con la tierra...
coo el cielo .. , . acaban p1&gt;r perderse,

..✓-

~

Joeefina Peral,
Tiple de la compañia de opereta "E~peranza lrib"

�EN EL JARDIN
Preparando el Afio

Si bien es oierto que los placeres que proporciona el jardín en el invierno no son los más
agradables, en cambio, son los que requieren mayor c11id1do é inteligencia de parte del jardine•
ro; cuando éste se sienta á pensar acerca de los
prepautivos que hay que hacer para recibir dignamente á la primavera, tiene que aguzar todo

s11 ingenio y desarrollar toios~us conocimientos.
Cada año trae nuevas plantas 6 nuevas ideas
para utilizar las antiguas; la visita á un jardín
público ó á uno privado, sugiere, muchas veces,
algnna nneva fig11ra decorativa, y en cada estación el jardín varía de tal manera, que siempre
tiene atractivos nuevos.

Naturalmente que el deseo de todo el que posee un jardín es que éste sea motivo de placer
para sí y para sus visitantes. Por lo tanto, hay
que cuidar deque su aspecto sea lo más bello posi•
ble; no debe de quedar un solo muro descubierto;
para eso son las plantas trepadoras; no se debe
permitir que sobre el pasto ó en las callecillas
haya hojas secas 6 basura.
Al plantar, hay que tener cuidado de sembrar
plautas permanentes que duren todo el año y
que den al jardín una fisonomía propia; estas
plantas se rodearán de otras que se cambien en

cada estación; pero esto solo hará variar el mar•
co; la fisonomía del jard(o será siempre la misma, y se recordará siempre como modelo el jardín de X ....
Siempre que h1ya cHca atgúu riucón desagra•
d1.ble debe cubrirse con un muro de siempreviva,
el cual puede servir también como fondo para
bordarse con rosas y flores de plantas trepadoras,
como el gerAnio enredadera, que produce efectos
preciosos sobre la siempreviva.

TIRO DE PICHON
La socie~ad de tiro de pichón celebró recientemente una
de sus reuniones reglamentarias en los tesreno del «Polo
Cl~b&gt;;, Como. es bien sabido, pertenecen á la agr11pación los
~r1~c1pales hradores, todos miembros de familias distinguí•
as, por lo tanto, ~a fiesta t11vo gran importancia, no sólo desde el punto de V1Sta deportivo, sino desde el sooial pues
fué una reunión de sociedad tanto como un aconteci~iento
de sport.
N~estros grabados representan escenas interesantes sorprendidas por nuestro fotógrafo durante la reunión,

En el jardín.-Paul Deohalt te

Como adornos, que pudiéramos llamar arqui•
tectónicos, deben usarse los arcos y las pérgolas,
de las que nos ocuparemos en capítulo aparte.
Cuando hay que colocar en el jardín sombras
ó cenadores, hay que tener cuidado de cubrirlos
lo más bellamente posible, Por lo general se da
á los cenadores siempre una misma forma, y esto
hace que un jardín, en el que hay varios, se vea

monótono; los jardines japoneses nos enseñan
qué gran variedad se puede dar á las construc•
;:iones y de qué diversidad de plantas pueden
c11brirse; sobre todo, hay que evitar la monoto•
nfa, pues no hiy nada más triste que un jardín
monótono, y todo lo contrario pasa con un jar·
día, eo el que se ve variedad y buen gusto.

�CRONICA
A TEMPORADA de invierno
es pródiga10en diversiones sociales; los bailes, teatros, reuniones y toda clase de espec•
táculos artísticos, tienen su
reinado en esta época. Y por
tanto, las personas de carácter comuoicati vo se encuentran actua Jmente complacidas en medio de la agitada existencia del

razón, una cariciil suavísima que alivia, cooS'l,ela
y confortil. Hily ciertos insbntes, en los cuales
la libertad individual es tan necesaria como el
aire libre para lus enfermos que se asfixian.
Leonardo de Vinci dijo: &lt;Y si está solo, serás
todo tuyo&gt;. Por otra parte, la melancolía es una
celosa exigente; quiere á las almas para ella sola;
las absorbe y las hace suyas de una manera completa, otorgándoles, en cambio, el supremo dón
del descanso. No os parezca exagerada tal comparación, mis queridas lectoras; vosotras mismas
lo habréis sentido prácticamente, cuando un desengaño inesperado, una traición imprevista ó un

grimas ni protestas, responde suspirando: cl1ntonces filé mi engaño mayor&gt;. Luego entrega á su
despiadado v erdugo las joyas que éste le había
obsequiado; le mira por última vez, y sale ..... .
¿Adónde va? Al bosque solitario y tranquilo, á
buscar flores para coronar sus cabellos rubios y dirigirse á la muerte, como víctima engalanada que
se ofrece en un supremo holocausto de amor.
Y, entretanto, el príncipe cruel y misterioso,
autor de tanta desdicha, busca también la ~oledad en las más apartadas habitaciones de su palacio, para meditar la venganza que ha de aliviar
su gran dolor.
Siempre y en todas parte91 lectoras mías, ya sea
en la vida real ó fantástica, vemos á los corazo·
nes oprimidos buscar un ensanchamiento en el
piadoso regazo de la soledad. El silencio es la
única voz que convence á los rebeldes y sostiene
á los débiles; las tempestades del espíritu pierden
poco á poco su ímpetu en el gran vaciodelaislamiento, y después de llorará sola9, la reacción
benéfic1o se consuma, reconciliándose el alma con
sus propias penas, recordando aquella verdad indiscutible,dicha por un poeta, que, como es bien sa·
bido, son los videntes del sentimentalismo: cquitadle á la vida las lágrimas y le quitaréis lo mejor&gt;. Si esto no fuese cierto, mis queridas lectoras, no iríamos á buscar la pena ficticia en las im•
presiones de arte, y el sainete sería más estimado que el drama y la alta tragedia. ¿No os pare·
ce que este solo argumento basta para decir que
aq nel poeta tenía razón? .... . .

••*

11ran mundo, A tales temperamentos les haría un
grave daño la soledad, pues oecesibo absolutamente olvidar en ratos su propia vida, confun•
diéndola con la de sus semejantes. Y, sin embargo, lectoras mías, ¡cuán dulce es, en ciertas
ocasiones, la soledad! Sobre todo, para las desazones del espíritu, y cuando la alegría de otros
forma-un irónico contraste con la secreta tristeza que en vano se trata de ocultar. Entonces, el
silencio y el aislamiento son, para el herido co-

sueño perdido, hao lastimado, con cruel ccntacto, vnestra sensibilidad. Mirad reproducidas en
la escena teatral las humanas pasiones; allí se
nos muestra á Ofelia vagando por el bosque desierto y silencioso que rodea el palacio real. Ha
salido de sus muros con el alma rota por una de•
cepción dolorosa y humillante, Hamlet, el amado
príncipe que le había prometido hacerla su es•
posa, le ha devuelto sn ternura: &lt;Yo nunca te he
querido, Ofelia&gt;. Y la dulce enamorada, sin lá-

Como nos encontramos casi al fin de la estación
fría, es preciso hablar de losgrandesabrigos mantos, los cuales pronto habrán perdido el favor de
que ahora gozan. Actualmente el tr~unfo compl~to se declara por el manto confeccionado en h berty negro, sin que por esto puedan considerarse poco elegantes los abrigos hechos en paño ó en
cachemira. Los mantos para salida de teatro ó
baile, son muy largos y amplios, con las mangas
cortas. Por regla general, se elige la seda para su
confeccióo, y los colores claros son los preferidos á ese respecto, como verán mis lectoras en
la descripción que haré de"lllgunos modelos de
ese estilo. Uno es de satín gris claro, guarnecido
de galones de plata antigua y bieses de terciopelo negro. Una amplia drapería se desprende por
la parte superior del delantero, recogiéndose en
la orilla con un motivo de aplicación de bordados en plata antigua.
Por la espaldi,, el manto cae en pliegues rectos
huta el borde, con negligente grada. Las mangas son cortas y rec,as, adornadas con el mismo galón, Otro modelo está confeccionado en
satín heliotropo, del que actualmente la moda
llama &lt;monseñoJ&gt;, acaso por su matiz mezclado
de violeta y rojo. Los pliegues del delantero fingen ana hermosa drapería q ne se cruza arrogantemente, y se recoge con grandes botones de azaba·
che. El cuello es en forma de capuchón Y va forrado de satén color de marfil. Tanto en la orilla
del cuello, como en la de las mangas, lleva una
ancha franja de chinchilla. Por último, un elegantísimo manto de noche, es de liberty blanco,
adornado con pasamanerías de seda blanca, y los
pliegues de los delanteros y de la espalda van

recogidos al estilo griego en los lados del manto
con lindos broches de perlas y oro. El caello
forma capuchón, y en la orilla de éste y de las
mangu, cortas hasta el codo, lleva una guarnición
de armiño. En cuanto á los abrigos de día se prefiere el paño, según dije, y el liberty negro, tal
vez por la 11tilidad práctica que representa el uso
de telas discretas, como las ya citadas, pues resisten bastante el efecto perjudicial del polvo Y
de la luz, en las salidas diarias á calles, visitas ó
paseos. Sin embargo, también en estas confeccio•
nes vemos hermosos modelos, como los que cito
á continuación. Uno de ellos, de paño azul azufre. La drapería es muy original, pues por un solo lado de los delanteros, forma un gracioso recogido que se sujeta con un motivo de pasama•
nería de seda, negra. Este mismo adorno bordea
la orilla de todo manto, y por el frente lleva una
doble hilera de aldetas y de grandes botones de
azabache. Otro modelo está hecho en paño color
de geranio, en tono rosa antiguo, guarnecido con
un lindo galón de seda, en el mismo matiz. Los
pliegues se recogen al estilo griego, con broches
de bordados de aplicación, hechos en seda de
igual color al del paño; y las mangas, hasta ~l
codo, van adornadas con galón de seda. Este abrigo es muy propio para una joven de poca edad,
En cuanto á los mantos de liberty negro, se adornan, casi siempre, con pasamanerías y galones de
seda, piel y botones de azabache. Ya diré al~o en
otra ocasión sobre las lindas y elegantes pieles,
que pronto desaparecerán, junto con el invierno
próximo á partir.
MARGARITA.
e

ce -- ...

Broches y Pendientes de Moda
Nadie pondrá en d11da, mis queridas lect~ras,
ta importancia que las joyas tienen en la ctoile!·
te&gt; femenina, pues son la nota brillante Y luuunosa de cualquier atavío. Sin embargo, no se conseguirá ua conjunto elegante y distioguid_o s~lameote llevando joyas de.gran valor: es 1Ddis-

peniable que los pendientes, broche~ Y dijes
sean artísticos. La Moda actual ha dedicado 11n
capítulo de primera importancia á la confección
de estos artículos, y podemos decir que el p»inci pal valor de ellos está en lo exquisito de la
manufactura. El arte moderno ha desplegado toda su inspiración, haciendo verdaderos primores
á este respecto.
Para que nuestras lectoras puedan tener mejor

•

idea de las últimas creaciones q11e las grandes
joyerías han producido, creemos oportuno publicar, en esta página, algunos deliciosos modelos de broches y pendientes para el cuello, hechos con diamantes, perlas y esmaltes translúcidos montados en platino, El primer grabado
de la derecha, en lo alto de la página, representa un broche para los cabellos, la. cintura ó el
cuello, hecho en esmalte y piedras preciosas. El
centro es de esmalte negro y luce en él una per·
la obicura. Di: allí se desprenden cuatro alas de
caprichosa forma, hechas de esmalte en distintos
tonos azules. Cuatro diamantes pequeños y cuatro en tamllño más grande, completan este her•
moso broche.
Vemos después cnillro pendientes para el cue•
llo á cual más lindo y arUstiao. El primero es
de filigrana de platino y diamantes, luciendo en
el centro una gruesa perla gris. Tiene forma de
mariposa y no puede pedirse más arte y belleza
en todo el conjunto. El segundo es también de
filigranll de esmalte en colores varios, y está
guarnecido con arabescos de pequeñn chispas
de brillantes. En el centro ostenta una grao perla blanca. El tercer broche, más pequeño que
los otros, es un verdadero primor de buen gusto,
pues está hecho con delicados ornatos de esmalte negro y chispas de diamantes, bordeado por
pequeñas perlas de incompllrable blancura. Por
último, el enarto broche afecta, como el primero, forma de mariposa, y, como aquél, es de filigrana y diamantes, llevando en el centro una
gran esmeralda.
Todavía veremos ea esta página otros dos broches pira el c11ello ó pua diversas aplicaciones,
hech:,s ea esmaltes y chispas de diamantes. La
forma y el trabajo de estos pendientes y broches
los hacen por sí solos una verdadera joya artística, aun prescindiendo del valor intrínseco de las piedras y metal con que
están hechos.
Damos también nn lindo y original
broche para el cuello que puede transformarse en horquillas y oigrette&gt; pars peinado, quedando útil el centro
para desempeñar airosa y elegantemente su papel de broche para el cuello. ·
Este modelo es muy útil para imitarse y hacer, de una sola joya, tres.

Una mujer de talento, honrada, modesta, hacendosa, discreta y amante, es
la joya más preciada que un hombre
puede hallar en el mundo; es el iris de
bonanza en la borrasca de la vida; es el
ángel bendito que Dios ha creado para
redención del hombre.
El día que la mujer teo¡!a la convicción de que ha sido creada para el hogar y no para la oficina, adquiriendo
losconooimientos necesarios para serlo, la humanidad habrá logrado el trinnf o m:h grande.

�pliar la falda en ning11na de sus partes. La cha.
queta, de forma Imperio, es de terciopelo negro
lo mismo que la falda; las mangas están cortada~
de'una pieza con el corpiño, para poder dar á los
hombros una línea muy caída; la basquiña es sobrepoesta, sobreposición que se ocnlta por medio
de una cuerda de seda, que se ata por delante.
Un gsan cnello de chinchilla baja hasta cerca de
la cintura, El manguito es también de chinchilla,
forrado de tul blanco.
La toca es de terciopelo ntgro con una gran
aplicación cuadrada. bordada con pe,las multicolores; á la izquierda de la toca, va un «aigrette• de
marabout gris.

sobrefalda es de muselina de seda
acitronada y sostiene el volante de
encaje¡ la orilla de éste se destaca sobre la banda de terc:iopelo azul.
En el corpiño se ven puntas del
mismo encaje, sostenidas sobre los
hombros por cadenillas de joyas; los
hombros y la parte alta del brazo se
cubren por medio de una simple blusa de muselina de seda citrón, adornada con encaje á la orilla de las
mangas, que son cortas.
El cinturón q11e separa el corpiño
de la falda es de seda.
El todo se cubre con un gran man•
to bordado con perlas, oro y turquesas.

Bata negra de gran distinción
Esta bata, salvo alguno
que otro detalle de tocado, es el prototipo de
la moda actual; en todos
los círculos sociales de
Europa se ve, á cada pa•
so, llevada por las muje•
res más elegantes y distinguida~.
Se compone de una fal·
da estrecha, .ie la que no
se ve más que la parte
baja; sobre ella va una
túnica que llega hasta la
altura de las rodillas, y
un corpiño suelto, que
está separado de la falda
por una cuerda de seda;
las variaciones sobre este tema pueden ser tan
variadas, como sugiera
el buen gnsto de la por·
tadora.
El corte de la falda debe ser cuadrado, es decir.
que tanto el delantero,
como la parte de atrás,
deben cortarse al hilodes•
de arriba hasta abajo, sin
curva en la cadera, con
costura á cada lado para
que puedan ajustar bien;
ge11eralmente las man-

Hermosa Combinación de
Blanco y Negro
La banda de terciopelo, colocada
en la parte baja de una falda, en la
forma que muestra el figurín, permi•
te á las damas llevar un túnico claro
que se puede transformar por medio
de un manto negro.
El túnico que lleva este figurín
es de seda blanca, rayado con aplica·
c:ionu de terciopelo negro; las rayas
se hallan butante cerca en lac:intu·
rapara que no se tenga necesidad de
biesar la falda¡ una banda de pekan
separa el terciopelo del cachemir.
Una camisola de linón blanco, bordado de negro, hace resaltar el cha•
leco oruudo de terciopelo negro, debajo del corpiño de pequío negro y
bla11co, con mangas japonesas.
Se completa el figodn con una boa
y manguito de pekan y 1' n sombrero de terciopelo y blanco negro,
adornado con nn par de alas de piel
y cabuchón de oro viejo,
Este traje, ó alguna variación so·
bre él, se lleva en París con asom-

Elegante Traje de Opera
Este ele¡(ante modelo bien vale la pena de
conservarse. Es el medio más eficaz para
aprovechar un volante de encaje, el cual, en
caso de que no sea tan alto como el que lleva
el fiitnrín, se puede ampliar por medio de un
aumen{ode tul ó m,uelina de seda.
El fondo es de 1ercio¡:elo veneciano citronado y en la parle baja lleva una banda
de terciopelo az11l. El corpiño lleva también
una banda de terciopelo del mismo color, La

brosa frecuc.ncia. Tiene la ventaja de poder cambiar de estación fácilmente, pues,
como decíamos antes, se puede nsarcon el
túnico olaro ó cubrirse con un manto de
terciopelo negro; de esta manera son realmente dos vestidos reunidos en uno solo.
Seguramente que una vez que se kaya visto este elegante traje en 1111estras
calles, hará furor en nuestros círculos
elegantes.

•

"-"=-

~s

.~

.y

,,~

~ =============================/J ,,~

Elegante combinación de negro
y chinchilla
Difícilmente se podrfa concebir una
combinación más graciosamente elegante, que esta del 11egro del terciopelo con
el chinchilla. También es del gusto más
gracioso el broche que levanta la falda del lado derecho, sin hacer perder
la redondez de la cadera. La aplicación
de este broche no hace neaesario am-

•

~

"·

•

\~

gls se cortan en una pieza con el corpiño.
En el modelo que presentamos, ha falda inferior y el cuello forman joe¡¡o.
Están hechos de encaje de Venecia
grueso, color de paja vieja; la túnica es
de terciopelo verde-ciprés; los botones
del mismo terciopelo y la cuerda es de
seda verde y oro opaco; el cuello, los
adornos y el manguito son de piel de
zorro. El sombrero es negro y el pena•
cho blanco.

.;, ==================================

•

'f.'4'

~

•..1.:..~~l

�CD-:i,"

El Mundo Ilustrado

MAGDA

/''
/ ~§

r:.1'~

',•, ,,.
,.,,,.

(La Historia de un Monóculo Negro)

...

Para ºEl Mundo Jl,utrado."

MODELO

UN OBSEQUIO

A.M.: Doy á usted el modelo que desea para
confeccionar un traje de baile. Está hecho en ta•
fetán color de rosa muy pálido. Sobrefalda recortada en dos grandes ondas, bordeadas de piel
de zorro, negra. La falda lleva á la orilla una
ancha guarnición, bordada con seda blanca y tubillos de cristal que termina en un fleco _de los

ltglantine: En efecto, creía que se había usted
olvidado de su amigi&amp; Margarita¡ pero con gusto
reconocí mi error al recibir su amable carta, y
mi única pena fué saber la causa por la cual no
me había esc,ito.
Le recomiendo el uso de la cSuavisina&gt; para
quitar de su piel las arrugas y asperezas. Si no
le es posible conseguir esta substancia en la ciu•
dad donde reside, entonces es preferible que se
la ve con un cocimiento de cebada, mezclado con
diez gotas de tintura de benjuí.
En cuanto al obsequio de que me habla, quizá
sería propio un cojín ó un csacheb para pafíualos, de estilo rococo. Dígame usted si le parece
bien alguno de estos objetos, y tendré el gusto de
darle un modelo útil á ese respecto.
¿Teme no serme simpUica e:deriormente, y por
tal causa no me envía su retrato? Pues yo le aseguro que sería todo lo contrario, porque las gran•
des afecciones se basan en la semejanza de las al·
mas y no en la mayor 6 menor belleza de los ros•
tros. El verdadero nombre y la fisonomía de mi
querida Eglantine, no cambiarían en nada el cariño que tengo por ella¡ su alma es ya amiga de
la mía, y con esto basta para la realidad y firme•
za de un afecto. ¿No lo siente usted así por esta
su amiga desconocida y lejana?

VARIAS RESPUESTAS

América: Está muy bien elegida la combinación
de que me habla para hacer su traje de baile, pues
el color azul eléctrico, velado por tul negro. produce un efecto delicioso. En esta sección vuá
el modelo que desea para confeccionar el citado
traje.
En cuanto á sus preguntas sobre el ouidado del
cutis, le digo lo siguiente: es mucho mejor la•
varse el rostro con agua tibia, porque la fría produce, después de algún tiempo, arrugas prematuras, y marchita en extremo la frescura de la tu.

AMOR SIN ESPERANZA

Werther: Mucha pena me ha dado saber que
aún sufre cruelmente por ese amorqi.e se ha apo•
derado de su corazón, sin tener una sola esperan·
za de alcanzar la dicha que ambiciona. La seño·
rita á quien usted ama está próxima á contraer
un ventajoso enlace con un caballero rico y dis·
tinguido; pero ella no ama á su futuro esposo, se•
gún usted ha sabido de un modo cierto, y, al mis•
mo tiempo, dedica á cWerther&gt; una ternura muy
grande, todo lo cual produce en usted una amar·
gura incurable, pensando sin cesar en la manera
de aliviar su pena.
Me es indispensable hablar á usted con toda
franqueza, por lo que le diré mi opinión sin di·
simulo de ninguna especie. Si esa señorita fuese
sincera, no se resolvería á contraer matrimonio
con un hombre á quien no ama, ni tampoco ocultada el cariño que siente hacia usted, pues no
hay obstáculo pua realizar su ideal, casándose
con el elegido de su corazón. Por tanto, deja mu·
cho que desear la lealtad de esa nueva cCarlota&gt;,
y yo me atrevo á aconsejar al inexperto y ena•
morado Werther que se aleje cuanto antes de esa
hermosa sirena, pues acaso llegue á ser la causa
de su etuna desdicha, como sucedió con el pro ta·
gonista de la sugestiva y perjudicial obra de Goe•
the.
MODELO DE PEINADO

citados tubillos. Por la parte alta está limitada
por una guía de flores de seda y una sarta de
perlas. Cuerpo estilo Imperio. El cinturón está
formado con un franja de piel y nna guía de ro·
sas. Mangas de fantasía, luciendo también ador•
no de piel y de bordados iguales á los de la
falda.
TARJETA

Rafael Morteo: Recibí su tarjeta, que agradecí
muy de Teras, y, á mi vez,'le deseo un feliz año.

Angélica: Tengo el gusto de dar á usted el mo·
delo de peinado que desea
paraºjovencita de diez y seis
años. Dicho modelo es gracioso y sencillo, por lo cual
espero que sea de su agrado.
Muchas gracias por sus
bondadosas frases, y puede
usted estar cierta de que
correspondo sinceramente
su simpatía, y le deseo todo género de bienes pa·
ra el presente año.

No conozco prácticamente el aceite de que me
habla¡ pero he oído hactr elogios sobre esa preparación, por lo cual no dudo de su eficacia.
Para salidas de baile ó teatro, es más propio
usar abrigo que boa, y los chales 6 fécharprs&gt;
bordado&amp; de lentejuela, se encuentran todavía
en pleno favor de la moda.
Acepto muy agradecida su amistad, y la e~•
rrespondo cordialmente

En cuanto el misterioso persouaj e fué
accesible { mis interpelaciones, d{ suelta { éstas, resultando que, después de
vencer no poca resistencia, supe lo que
sigue:
Aquel monóculo negro, con redecilla
de alambre por los lados, ocultaba una
monstruosidad.
El ojo izquierdo del •caballero manchego•-como habíamos dado en llamar
al extraño huésped del hotel San Roque
-era, ni m{s ni menos, que una gruesa
esferilla de amarillento marfil, incrustada en un ancho anillo de piel azul, de un
azul vivísimo y uniforme.
¿Que si aquello era artificial? . . ... ¡No,
señor, natural, muy natural. como que
et personaje del negro monóculo habfa
nacido as{!
Su historia era m{s ó menos ésta: Hijo
de padres distinguidos, vió la luz primera en una hermosa finca antillana, an\l
gua posesión de su familia. I,a extraordinaria deformidad con que naciera causó tal tristeza { su amorosa madre, que
ésta no sobrevivió al alumbramiento; y
como si tal nueva desventura no fuera
suficientemente amarga, algún tiempo
después, y { consecuencia de uno de esos
raros y malignos achaques de las tierras
calientes, que matan con la presteza y seguridad que el rayo, el padre de nuestro
•caballero• murió también, dej{udolo de
ocho meses de edad y sin otra parentela
que algunos lejanos colaterales.
El resto de su historia es bien vulgar:
Creció bajo la tutela de un notario. Hizo
sus estudios en la Recuela Central de
Minas y á los veintiséis años se tituló.
Nunca habfa ejercido, pues amén de uo
necesitar de su profesión para vivir, habíase entregado con verdadera pas~ón
á la vida transfretana, cosa que bien
pod!a efectuar con desahogo, dado lo
cuantioso de su heredada fortuna.
¿Afecciones? . ... No las tenfa, á no ser
por los grandes •steamers• , los expresos
y las bestias de tramonta. Su manera de
viajar nada llevaba de comtln con la de
todo el mundo. Llegaba á un lugar cualquiera, se instalaba en la mej_or posad~
r,ed{a en ella el cu.arto l!lás aislado Y. s1leucioso y no volv1a á pisar la calle, sino
para nuevas ambulaciones.
y aquel genio, bronco y sombrío; y
aquel cuerpo largo, enjuto de carnes; y
aquellas facciones angulosas, cubiertas
de un vello bermejo y ralo; y aquel, en
fin lúgubre monóculo que eternamente
de~causaba sobre su ojo izquierdo, hacían el conjunto más d~sfa".or~ble, ~{s
inverosimil de nuestro lllfehz 1ngemero
trashumante.
Hasta aqu{ lo relacionado con el •caballero manchego■-jamás pu~e s~ber
su verdadero nombre:-es ordinario y
trivial. Sepamos lo que con relación á
su ojo abigarrado y fenomenal, me refirió él ~ismo, después de vencer, por su
parte, la más inflexible de las obstinaciones.
-Mi padre-díjome con voz roucafué en sus mocedades y aun despu~s de
éstas, un tarambana, un don Juan 1rre·
sistible, un el!lpecatado "'!oceur», que
contaba sus tnunfos tenonescos por el
n6.mero de sus aventuras. -•:
Cierta vez que habla salido rumbo á
Jacqsonville, en la Alta Florida, con
asuntos mercantiles, fué victima de una
de esas tempestades que suelen producirse en el angosto canal de las Bahamas. Por espacio de. ocho lilas anduvo,
en compañia de vanos más, á merce~
del iracundo mar, naveirante en frágil
lanchón. Algunas raciones de galleta y
de agna dulce que lográrouse embarcar,
tocaban ya á su fin, cuando un vapor de
la línea de Nueva York á Colótt salv6 á
los abatidos náufre¡¡'os..
¡ ltxtraño sino el de m1 pad~e ! . . . Eu
el mismo vapor en que marav1llosamente halló la vida, halló igualmente la capital y tí.ltima de sus aventuras donjuanescas.
•No daré { usted detalles, agregó el
•caballero• mtís !tlgubre y sordamente
atln. pues estoy sufriendo lo que no es
decible . . . . Sepa usted solamente que el
capitán del vapor que salvó á los _dufragos traía á bordo á su prometida con
qui~n, al lle¡¡ar á Nueva York, debería
casarse. . . . Y sepa usted que mi padre,
valiéndose de no sé qué medios, arreba·
tó al generoso marino, en unos cuantos
d!as, el corazón y la honra de S!J. novia pasando á ser, la futura capitana,
mi,;,_ada amante del rico hacendado antillano . ...

¿Por qué el Jarabe de Higos
Es el Mejor Laxante Para Uso de las Familias?
PORQUE
Els puro.
Els suave en su acción.
Es agradable.
Els eficaz.
Es barato.
Es bueno para los nl!Ios.
Es excelente para las sellaras.
Es conveniente para los hombres ocupados.
Es completamente inocuo en cualquier circunstancia.
Lo usan millares de familias en todo el
mundo.
Los médicos lo estiman como un laxante
valiosisimo.
Si Ud. lo toma, estará. tomando el mejor
laxante que se conoce en todo el mundo.
Sl:ls ingredientes son todos saludables.

Su acción es suave, sin efectos consecutivos desagradables.
Está. enteramente desprovisto de sustan•
etas deletéreas.
Contiene los principios laxantes de ciertas
plantas.
Contiene los principios carminativos de
otras plantas.
Contiene liquidos aromlitlcos de sabor agra.da.ble y refrescante.
Todos sus componentes son purcs.
Están sabia y clentificamente combinados.
Forman una bebida deliciosa.
Para ebtener sus benéficos efectos, débese
siempre compar el legitimo, preparado por la
california Flgslrup Company, San Francisco, ca1.

Se vende en todas las droguerfas y boticas
,~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~,

_;

i
~

Ar.ENTES GENERALES PARA LA REPUBLICA KEXICANA:

;

JOSE UIHLEIN, Sucesores

a

Almacén de O rosas

¡

CALLE DEL COLISEO NUEVO NUMERO 3.-MEXICO

•

,...............................:••················'
;

•Los encantos de Ma¡rda, as{ se llamana la Infiel, manceba de 111i padre, ataron al an,or de mis d{as hasta el momento en que, razones de car{cter económico, decidiéroalo á matrimoniarse con
una rica heredera de Santo Tomás, mi
madre.
Un día antes de la boda, Ma1tde, quien
tenía ya un hermoso niño, hijo de mi
padre, devolvió, és te cuantas joyas hab{ala regalado, diciéndole que jamás se
resiguaria á sufrir su nuevo estado; que
nunca su altivez de mujer transigirla
con el humillante papel de combleza y
que, al darle un eterno adi6s, devolvíale
todas las alhajas que de él poseyera, reserváttdose una sola para darla como obsequio nupcial á su rica y venturosa des•
posada.....

Después de las nupcias y cuando en el
suntuoso •foyer• mis padres recibían los
cumplidos de sus amistades, entregaron
á mi madre un lujoso estuche y un billete perfumado. Abrió éste y, eE critas con
sangrientos caracteres, halló nnas pala.
bras que decian:
•Si Dios te hace madre, quiera dHte
un vástago señalado con la más cruel y
ridícula de las monstruosidades para resarcir { mi inocente hijo de la joya que
hoy le arranco . . . -MAGDA • .
Dentro del estuche mi aterrorizada madre encontró un ojo, lívido y ltlgubremente opaco; no ojo de niño, cuya piel
palpebral , prendida al fondo de la caja
mediante un rico imperdible de brillantes y azabaches, se vefa de un color azul
violáceo, horripilante 1••••

iLa infame concubina de mi tornadizo
padre, la que acabó sus d!as en nn manicomio de Caracas, habla arrancado el ojo
izquierdo á mi infeliz hermano natural!
Un año más tarde nacía yo. y ya ve
usted, la maldición de la inicua Magda
se cumple en mí con un lujo de crueldad Impresionante. Y el •caballero man·
chego•, poseido de uu furor inenarrable, exclamó, crisp11ndo sus puños sarmentosos y amenazando con ellos sus
rojizas sienes:
¡Dios mio! ¿Acaso es justo que los bijOS r ediman las faltas de ws padres? .. . .
J ULIO MITCHELL .

..,,.....,_,..

SENORIT.LL\_S
La decoloración y la palidez del cutis, blancura de los labios, de las encías, de la lengua,
de la conyuntiva, debilidad y pequeñez del pulso, palpitaciones causadas por la menor emoción, apetito caprichoso, digestión lenta y difícil, constipación, etc., son síntomas de la anemia que, con el tiempo, puede degenerar en
tuberculosis. Para combatirla tómese el

VINO DE SAN GERMAN
de Latour Bauments, cuyos resultados son maravillosos, pues la transformación de los elementos introducidos se hace rápidamente y el
número de glóbulos encarnados aumenta proDr. Carlos Tejeda
gresivamente hasta que llegue á superar la canProfesor de Clíoica infantil en la Escue- tidad normal.
la lfacional de Medicina de México.
"Recomiendo el V INO DE SAN GERMAN como útil y eficaz en las enfermedadtls que causan profunda debilidad en
la economía, así como en las anemias,
tuberculosis, atrepsias, etc. "

�El Mundo Ilustrado

LasMujeresEnfermas DebenProbar con el Compuesto Vegetal
de la Sra. Lydia E. Pinkbam.

ELIXIR ESTOMACAL

¡ Fijarse bien, en este paquete del
Compuesto Vegetal de la Sra. Lydia
E. Pinkham, que ha curado á más
mujeres que ningún otro remedio
en el mundo!
La Sra. Francisca Puigde Solana
de la ciudad de Cienfuegos, R~r 'Íblicade Cuba, en carta que esi ril :
á la Sra. Pinkham se expres; a

(STOMALIX)

de Sáiz de Carlos
Hace quince allos dimos á conocer esta especialidad far
macéutlca á los médicos y hoy lo recetan en las cinco partes del mundo, porque es el tratamiento más racional y seguro para la curación de las enfermedades del ESTOMAGO
é INTESTINOS, aunque tengan una antigüedad de treinta
allos y no se hayan curado con otros medicamentos, siendo
~us efectos quitar el DOLOR y todas las molestias de las
DIGESTION, ABRIR EL APETITO Y AYUDAR A LAS DIGESTIONES, TONIFICAR EL APARATO DIGESTIVO y la
economla en general, pues el enfermo COME MAS, DIGIERE MEJOR Y SE NUTRE.
CURA las ACEDIAS, AGUAS DE BOCA, EL DOLOR y
ARDOR DE ESTOMAGO, LOS VOMJTOS, VERTIGO ESTOMACAL, DISPEPSIA, INDIGESTIONES, DILATACION
Y ULCERA DEL ESTOMAGO, HIPERCLORHIDRIA, NEU
RASTENIA GASTRICA, FLATULENCIAS, COLICOS, DIARREAS Y DISENTERIAS, LA FETIDEZ DE LAS DEPOSICIONES, EL MALESTAR Y LOS GASES. Es un poderoso
VIGORIZADOR Y ANTISEPTICO gastrointestinal.
Los niflos padecen con frecuencia DIARREAS más ó menos graves que se CURAN, Incluso en la época del destete
y dentición, hasta el punto de restituir á la vida enfermos
Irremisiblemente perdidos.
Con frecuencia muchos enfermos del aparato digestivo,
aunque no todos, presentan el siguiente cuadro de sintomas ó parte de él: al levantarse, lengua sucia, mal olor de
aliento, aguas de boca, estado bilioso, lnapetencl!l, abatimiento y tristeza después de las comidas, eructos agrios,
gases, pirosis, vahldos, pesadez de cabeza, ruido de oldos,
sofocación, opresión, palpitaciones al corazón, dolores al
estómago, vientre y espaldas, vómitos, extrel'ilmiento, alternando á veces con diarrea, el enfermo se altera con facilidad, está febril Aveces, se Irrita por la menor causa, evita
el trato social, teniendo por la noche ensueflos, suel!o
agitado y respiración dificil.
Nuestro ELIXIR ESTOMACAL cura el g8 por roo de lós
enfermos que lo toman y por sus propios méritos es cono-

1

"Cumpliendo un deber á Vd. de g ati
por la curación que me facilitó, debi o á .t
gran medicamento, le escribo las sigaientes
lineas:

1

cldo Y de uso general en las cinco partes del mundo, para
las enfermedades del aparato digestivo.

El Compuesto Vegetal de Lydia E. Pinkham
"Llevo de casada 3 años, durante cuyo tiempo he sufrido terriblemente de dolores al aparecer del periodo mensual. También tenía
un flujo que me aniquilaba, y lo que era peor, falta del apetito.
Alentada por algunas amigas, resolví tomar el Compuesto Ve~etal
de Lydia E. Pinkham y someterme á su tratamiento. Hoy, gracias á.
V d. me encuentro libre de los achaques que antes sufría y tengo un
her~oso niño que es la alegría de la c¡isa. Recomiendo á toda mujer
que sufra de esas dolencias, como yo las sufrí, que no demore su cura
sino que se someta sin pérdida &lt;le tiempo á vuestro tratamiento."
A la vento en todas las farmacias.

DINAMQGENQ

SAIZDE CARLOS. Curala
NEURASTENIA y afecciones nerviosas, siendo el mejor TONICO para curar el RAQUITISMO, recetándolo los médicos en cuantos casos están Indicados el aceite de bacalao y emulsiones con hlpofosfltos, tomándolo lo~ nlllos con verdadero placer, á los que
transforma de PALIDOS y ANEMICOS en SONROSADOS y
FUERTES. CURA la ANEMIA, CLOROSIS, colores pálidos, por ser el mejor RECONSTITUYENTE para todas las
edades y ambos sezos.

PULMQFQSfQh

Preparado en los Laboratorios de

LYDIA. E. PINKBA1'1 l\IEOICDIE CO,, Lynn, lllnss,, E. U, do A.

el CATARRO bronquial

PER1f CTMERIA

apetito, nottndose elallvlo con uno ó dos frascos.

RIEGER

•

REUMATOL

SAIZ DE CARLOS. Cura el
REUMATISMO agudo y crónico, la GOTA, el ARTRITISMO y la CIATICA. Se elimina
el ácido drlco, quita el dolor y aumeata la cantidad de orina,
tomándose de turbia y sedlmentosa en clara y transparente.

UJtimas
creaciones

PURGATINA

SAIZ DE CARLOS. Cura el eztrelllmlento, pudiendo conseguir, con su uso, una deposición diaria los enfermos biliosos y los que tienen lndlgestlooes y atonla Intestinal, por
ser 110 tónlco-luante suave y eficaz.

en
Extractos,
Polvos
y

De venta en Farmacias y Droguerías. Pídanse folletos á

Jubones

Carlos S. Prats, Apartado 468. México, D. F.

1

ªª

F

:Tonico Sin Alcohol

En las islas Fidgí ha muerto, hace pocos meses, un personaje cuya historia
podría servir de argumento para una
novela ó para una zarzuela de gran espectáculo. Este personaje era Nambn·
ka, rey de Naikeva, una de las islas que
componen aquel archipiélago.
El rey Nambuka no era fiojiano, sino
de raza blanca, y por más señas natnral
de Albión, pequeña ciudad de Illinois,
en los Estados U nidos. Su verdadero
nombre era Edaardo Thompson. Hace
cosa de treinta años, cuando él tenía
veintidós, estu-vo á punto de contraer
¿Estais pálido, débil?; ¿os canrnatrimoJ1io con uJla de las muchachas
más bonitas y más ricas de Albión; pero sais fácilmente?; ¿os falta potencia
de la noche á la mañana, cuando ya es- nerviosa? Entonces, preguntad
t ..ban haciéndose los preparativos para
la boda, su prometida se fugó con un jo al médico si no os haría bien la
ven banquero, que estaba pasando una Zarzaparrilla del Dr. Ayer. Con
temporada en aquella población, Paed~
conocimientos os dará un
suponerse la impresión que recibiría el
joven Tbompson al verse burlado. D11- consejo acertado. Esta medirante un mes ó cosa así, se le vió triste cina no contiene una gota de
y meditabundo, y cierto día desapareció de la ciudad sin dar cuenta á nadie. alcohol. Forma glóbulos rojos
C11antas pesquisas se hicieron para ave en la sangre; comunica fuerza
riguar su suerte, flleron inútiles, y al constante y por igual á los nerfin se supuso que, no pudiendo sopor·
tar por más tiempo la desesperación y vios, y todo ello sin estímulo.
No os equivoqueis. Tomad sólo
el ridículo, se habría suicidado.
No era, sin embargo, así. Eduard~ aquellas medicinas que los mejoThompson no babia llegado á aborrecer
la vida, pero sí la sociedad, con sus vi· res médicos abonan. Preguntádcios y sus defectos. Algunos meses des· selo al médico.
pués de su desaparición, por la policía
de San Francisco de California se supo
que un joven de sus señas había embar·
cado en un buque que se dirigía á las
islas Hawai. Era, en efecto el novio en·
g,ñado, que huía del país teatro de su
des¡tracia.
Dttrante algún tiempo, nuestro hombre recorrió distintos puntos de Oceanía: H .. w,li, las Carolinas, las Filipinas,
Australia, tan pronto trabajando como
marinero,comocomerciando con el pro· Preparada por el DR. J'. C. AYER y CIA.,
dueto de su salario. Hallándose en
Lowell, Masa., E. U. de A.
Auckland, supo que se estaba equipando un schooner para ir á negociar coo
los indígenas de Fidji, y siempre en
busca de nuevas emociones, que le hi· cuando ella, bajando tímidamente los
cieran olvidar pasadas desventuras, se ojos, Je contestó:
-Yo también Je amaría á usted, seagregó á la expedición,
Tras algunas semanas de navegación, ñor, porque es usted el hombre más
durante las cuales se hicieron algunos hermoso que he visto en mi vida; pero
pingües negocios, llegó el barco á Tan· no me atrevo¡ tc1Do á mi padre y á
gu Vatu, aldea de la costa de Naikeva, M.baoghu.
Thompson averiguó entonces por sus
q ne -viene á ser así como la capital de la
isla, puesto que es residencia habitual compañeros que este Mbanghu era un
del soberano. A la sazón el rey, cuyo guerrero fidjiano, el matón de la isla, á
nombre era Lata Manu, no era indígena quien el rey Lata Manu pensaba hacer
del país, sino un tagalo de Luzón, que esposo de su hija, bien á disgusto de
después de establecerse en la isla como ella, que Je detestaba. El tal Mbanghu
comerciante, había tomado parte activa empezó á tener celos del norteamericaen las luchas intestinas de los indíge- no, y pidió, ó más bien exigió al rey,
nas, y había acabado por casarse con la que encerrase á Lakanila y ordenase á
b.ija del rey anterior, Lahl Manu, hom- los blancos que abandonasen la isla
bre de edad avanzada y muy amigo de cuanto antes. El pobre monarca, casi
los blancos, hizo á los expedicionarios con lágrimas en los ojos, suplicó á los
un cordial recibimiento, invitándoles á comerciantes que no le expusieran á un
ir á su palacio. Allí, la admiración de disgusto con su futuro yerno, y ellos,
los naturales del país fué indecible ála para no malquistarse con tan buen ami.rista de Thompson, que era rubio y te- go, hiciéronse á la mar, con el consinía los ojos azules. Eo Naikeva no se guiente disgusto de Thompson, que allá
t.ab!a visto jamás un hombre tan blan- en su fuero il!ltcrno maldijo su suerte y
co. Todos los demás tripulantes del renegó del amor.
Pero he aquí que cierto día.hallándo•chooner eran mestizos ó neozelandeses. Thompson, por su parte, no quedó se el sahooner en la isla Fultaua, se
menos admirado al verá la hija única aproxi111ó á él una piragua como las que
del rey, Lakanita, linda muchacha de usan los naikeveneses,y un indígena,rencatoroe años, pero tao desarrollada co- dido de cansancio por dos días y dos
mo una mujer blanca de veinte. Laka- noches de constante bogar, subió á cu•
oita era de arrogante presencia, y como bierta preguntando por cel hombre de
hija de un tagalo, tenia la tez bastante los ojos azules&gt;. Traia 1111 mensaje de
mb blanca que las fidjianas. El joven Lakanita, y un mensaje bien sensacionorteamericano, acostumbrado á ver las nal por ci&lt;:rto. Uno de los pueblos de
fisonomías poco atractivas de las isle- Naikeva, que detestaba á Mbanghu, se
ñas, sintió pal pitar su corazón ante hab1a alzado en armas contra el rey·
ante aquella perla del Mar del Sur. Tres M.banghu había sido asesinado, y el vie~
semanas estuvo la embarcación anclada jo Latu Man 11, con su hija y al,:nno de
en ag11as de Tangn Vatu, y durante sus partidariob, se había refugiado en 11 n
aquellas tres semanas Thompson procu• islote, á dos millas de su capital. lQneró encontrarse á diario con la princesa. rían los blancos ir en su aux,Jio?
El resto de la historia ya la habrán
A.l principió no ptt&lt;iicronhablarsc, por1 ue ella no entendía más idioma euro- ad1v1nadolos Jectore~. Los comercianpeo que el español, y Thompson lo ig- tes de Auckland apreciaban al re-y tanoraba por completo; pero se aplicó á galo, y sabian que ayudándole tendrían
aprenderlo, v á los pocos -días ya logró en él un amigo y un mediador en sus
dará entender á la joven que la amaba, transacciones, y en cuanto á Thompson,
y co111ig11ió también comprenderla no hay que decir que !ué el primero ca

sus

Zarzaparrilla
del Dr. Ayer

SAIZ DE CARLOS. Cura

agudo y crónico la TOS, la TISIS y ENFERMEDADES DEL
PECHO, produciendo los siguientes efectos: la nutrición se
acelera, habiendo aumeato de. peso; los esputos, disnea y
fiebre disminuyen; la tos cesa y aumentan las fuerzas y el

a

Un yankee que llegó á rey

~

a

CARUSO, PALER}IO Y ELECTRA
DEPÓSITOS PRINOIP Al...E'3·

Johannsen, Ftlix yCía. yBotica lturbide

�El Mundo Ilustrado

:~:Atle
i-----"!!!!!-----.

1para el dolor de caderas (tan frecuent
Proporcionan al 1 vi o , - - - - - - - - - - instantáneo.
Donde quiera que se
sienta dolor aplíquese
un emplasto. Para

Reumatismo,
Resfriados, Tos,
Dolor de Pecho,
Debilidad de
Caderas,
Lumbago,
Ciática, etc,, et
Para dolores e~ la ro~i6n de
los ~liioiies 6 para la Debilidad
en las Caderas, el emplasto deberáaplicarsecomo ,e,·éa rriba.
Donde haya dolor p611¡;ase
un emplasto de Allcock.

Insista en obtener el
de

A.llcoek

~

Para Mal de Oarganta,Tos,

Bronqultls,Pulmones Deblll•
ta.dos, y las partes sensitivas 7

dolo1idas del estómago, apllquesc c&lt;1mo queda dicho.

TENCA PRESENTE-Que los Emplastos de Allcock, se han vendido 5. mülonu
durante mas de GO anos. Como todas las cosas buenas ban sido imitados, pero solament.e
en apariencia. Los de Allcock se garantiza que no continen Belladona, Opio, ni veneno
de ninguna especie.
DB VBNT A EN LAS BOTICAS DEL MUNDO BNTBllO.

: . C'LLlrLOR'E
fl □ RoEBELLEZºA
l\

PO~~~~ ~~~i~~NTE S

l'INURA, PUREZA. PERFUME IDEAL. - Comunica al rostro una maravillosa

delicada belleza. una blaucura perfecta y un aterciopelado lncompo.r;;.;:,la,
Cualro to11os en cada una do los colores Rosa y Roquel Blauco do una puraza
abaollda Son loa poivos de arroz de la• reinas y los reyes de los polvos de arrcL
AQNEL, Psarow1ou, 18, AVENUE DE L'OPtRA, PAIUS.
J'

Verdadera
Agua Mineral
Natural de

VICHY

acaba de traer al mundo civilizado la

Ma.na.n tiale~
del Esta.do

VIeHY elLESTINS G~t~i!:!t!:!!d::~:;~jr::~ª
VICHY GRANDE•GRILLE
VI CHY HOPITA L
91

Enfeu:;:d:.

del

Enfermedades del Estómago.

VICHY·ÉTAT

ESTE LIBRO ES GRATIS

¡ Desea Vd. alcanzar éxito en los negocios; obtener una colocaci6n lucrativa ; conseguir un aumento

en su sueldo ? ¡ Desea poseer la habilidad necesaria para dirigir y gobernar las grandes empresas comer-

ciales? Si es as[, debe seg\1ir el ejemplo de centenares de personas que con nuestra ayuda se han prepa•
rado por sí solas para aumentar Sll sueldo.

NUESTRO LIBRO GRATIS
"~ómo hacerse ExDerto en la Tenedurta de Libros"
es el título áe un tratado sobre Teneduría d_e
Libros. Este trata sobr&lt;&gt;un sistema de contab1lidad con eí cua lpuede \ J. aprender T eneduría
de L ibros en corto tiempo, en su misma casa Y
sin pérdida de tiempo y de dinero. Nosotros lo garantizamos. Es un libro de
grande interés para aquellos que aspiran á ser afortunados. Para anunciar
nuestra Escuela y para ayudar á aquellos que tengan aspiraciones, estamos
regalando este libro sin condición alguna. Es absolutamente gratis. Envíenos
su nombre y dirección y recibirá el libro
:,in

costo a lguno.

Commercial Correspondence Scbools
206 Rocbeater, N. Y.,U. S, A.

Dept,

noticia de la muerte de Eduardo
Thompson, revelando , sus parientes en
hlbión el misterio de su historia, dice
que su Yiuda, la 'lue foé la hermosa La•
kanit•, vive todaYfa y reina en la isla
de Naikevi. en compañía de sus dos
hijos.

El Mundo Ilustrado

TtSTIMONIO O~ UN

-

Nuevas Maravillas de la Cirugía
y de la Medicina

BANOUfRO RITIHADO
El Financiero Wm. J. F. Rey,
nolds No Podía Caminar.
EL REMEDIO DE MUNYON
PARA EL REUMATISMO LO CURÓ.
Mir. Wm, J. F. Reynold■, knquere re,
tirado 1 finan clero, e1cribe: "Pbiladelpbia
Oct. 29, 1907.-Estaba perfectamente inútil

.!~n el reumatis~o, no podía andar, estar de
pié y tenla tan uúlamado1 101 pié■, los tobillos 1 lu rodillas que por mi, de un año no
sabia lo que era descansar durante la noche.
Te_&gt;~ todoa !01 ,remedio, conocido■ 1in sentir

altTto. (!n am!l[0 me aconsejó que toman
el Remed!o de Munyon para el Reumatismo.
lo que luce de mu7 mala ¡ana¡ d primer
frasquito me proporcion6 aliv1of compré
otro, 1 antes de terminar con e ae111ndo
estaoa perfectamente curado. Nunca me be

1cntido mejor en mi vida como ahor&amp;.''

"Tendré siempre mucho placer en dar
í'!formes de lo mar■Yilloao que ea el Remed!o de Mun:,on .P•~• d Reumatismo y lo qut
btzo por mi, é 1nT1to cordialmente i 101 qu•
sufren que me escriban pre¡untando aobÑ
el particular."
"WK. J. F. REYNOLDS,
"224 S. Broad St..,

La Generosidad del Arbol

El último anestésico descubierto parece ser el anestésico ideal. El paciente no pierde el conocimiento; puede presenciar la ampntación de una
pierna ó de un brazo, lo mismo que cualquier otra operación grave, sin
sentir dolor algnno y mientras sostiene una conversación con el cirujano.
Tiene la grao ventaja de ne producir náuseas ni otros desagradables efectos, como sucede con el cloroformo.
Se está propagando rápidamente el uso de una sencilla receta, copiada
á coolinuación, para curar las afecciones de los riñones, que tantos sufrimientos cansan y que tanto abundan en climas húmedos. Hela aquí:
Extracto compuesto vegetal Arvelina.. . . . . . . . . 15 gramos
Jarabe compuesto de zarzaparrilla..... . . . .•. . . . 60 gramos
Jarabe compuesto de hipofosfitos.... ... . . . . . • . • • 45 gramos
Estos in¡!redientes se compran por separado en cualquier botica ó droguería y los mezcla uno mismo en su casa para tomar nna cucharadita después de cada comida y al aco~tarse, sacudiendo bi,n la botella antes de
tomar cada dosis. El dolor de espalda y en las coyunturas, y los demás síntomas de reumatismo y de afección en los riñones, desaparecen como por
encanto al poco tiempo de empezar á nsar esta receta y el enfermo se siente mejor que nunca, pues los hipofosfitos y la un:aparrilla son tónicos
excelentes.

EL BBIIIEDIO D1D MUl'fYOl'f p ARA

EL R.Et!IIIA.TISMO

rara

e■

Boletos

la Yez que falla en aliviar en 4ot 6

trea ll.or11, y cura en pocoa díu.

El ReUJedio de Munyon para la Dl1pep■la
'!' garantiza que cura toda forma do lnclise-ttón 7 dolenc111 del est6maro.
El Remedio de Munyon para lo■ Riftone1
cura con prontitud los dolare■ en lu cadcru
en los muslos ~ en !u ln1lea, 7 toda forma
de mal de 101 riftonea.
El Remedio de Munyon para el Dolor de
C~beza detiene el dolor de cabeza en trea

para

Los Estados U nidos
Canadá

m1nutoa.

,El Remedio de Mun7on para la Sansro
chmlna todu 1u1 Impurezas
El Remedio de Munyon para 101 Retírlafos precne contra la pulmonla 7 c•ra un
re,fn1do en pocu lloru.
El Unrüento de Mun7on para lu Almo,
Ju• cura positinmente CD todaa 1u1
El V,Tificador de Mun7on dc•ueltt 6 101
1ombre1 débiles el •lgor perdido.

f~:;;,~.

ne

Agentes Generales: J. Labadie Suce.
y Cía., Profesa, 5. México, D. F,

hermoso Pecho
Todos sabeo Q.ue la opulencia de las tor·
mas del vecbo es muy apreciada de los
orleotales y que sus mujeres entienden
ma.ravll losamente el arte de adautrlr esta
robustez, o ue noslemvrela dala Natu•
raleza.
F uera del Oriente, un hermoso verbo es
Igualmente considerado en todas oartes
cual lll. E&gt;xpreslón más vertecta de la belleza temenioll.; además. es el slgno aproximadamente Cierto de una salud flore•
ciente, Para adQ.ulrir este de&amp;arrollo Q.ue
hace tan elegante y tan seductora á la
mujer. no hay nada mis eficaz ni mejor
oara la. salud q ue las PILU LES ORIEN·
TALES,

Estas píldoras tienen. en
efecto. la virtud de desarro·
llar y de reconstituir los pechos, de fortalecer los tell•
dos, de borrar los relleves
huesosos d" los kombros y
de dar á todo el tusto una
graciosa gordura.
Convienen á la Joven
,, aue Sij desarrolla. asf como á la mujer aue oo ba
tenido nunca 6 que ha
verdldo lahermos11radel
pecho. Obran estl·
mulaodo la natura•
leza. y esto sin violencia: de ahf su acción benéfica sobre
la salud y también
la estabilidad del resultado vrod ucldo. el
cual se mantiene despué~ perfectamente.
C,as PILULES ÜRJENTALES tienen. vor lo
demá•,una nombradiamuyantlgua y un1
versal. (Marca depositada según la ley)
Tratamiento de dos meses aproximada·
mente. t ácll de se¡¡uir.
Precio: El frasco con noticia exvllc atl·
va. 6.35 francos.
Dirigirse al señor D . .T. R atlé. farmacéu·
tlco de primera clase, 5, Passage Verdean
(Faubourg Montmartre) Parfs.
En México: J. Labadle , Suc rs. y Cía.

□

Estudios Artlstlcos, H. J. KLARY
Ex posicione s
103, Av.
y Museos de Parla.
de VUl!ere. Pa rls
Catálogo Ilustrado gratis al Que lo pida

NIHIL

rr.

D■

venta en todu IM
Preparado por

■otlcaa

:MILES MEDICAL CO.,
mJtbart.

a.

4le Indiana. Eatado■ Unlci...

La Gente Gorda
se Regocija
de

LAS PAPADAS PtRTENECEN YA
A LA HISTORIA

NAFÉ
LANORBNI
contra

la Tos, el Catarro
laBronquitis

8i se puede dar crédito lito que dice la
gente gorda de todas partes de los Estados Unidos, Rochester, N. Y., será pronto 111 meta para los que son demasiado
gruesos. Todo este furor lo ha causado
una muchacha, que es casi una niña, al
hacer un descubrimiento, por medio del
cual la gente gruesa puede vol ver á su
estado normal y quitarse la papada en
unos cuantos días en su propia casa y
sin que lo conozcan sus más íntimos
amigos.

o

~~;;;;;;;;;~;;;;;;;;;;;;;;;;;;~~~~~o□

Fotografíasy Libros úe Arte

pal;able desde el principio;• Se

alivió algún tiempo después, y
aun cuando su trabajo es pesado,
Sólo tu calavera. y tu esqueleto
se siente completamente bien.
queda. de lo que fuiste, padre mio:
Tengo
gusto en participará Uds.
¡qué lección de humildad, qué horrible
r =,..;
[reto esto como agradecimiento. H
al orgullo, a.1 amor, al poderiol ....
SRA.
S. EDWARDS,
Con mi pensar de vivo,node muerto,
:Wilner, Ga.
de la. muerte el enigma. no me explico;
cual de una. pesadilla, ya despierto,
Esto prueba lo que el Remela. realidad interna certifico.
dio del Dr. Miles para el coraMi escepticismo al cabo me compen. zón es capaz de hacer. Consiga
[sa. Ud. un pomo y tómelo de
de este recuerdo triste que aún me d ue[le, acuerdo con las direcciones. No
que en otro t.tempo !ué congoja. lnten- importa si salo es debilidad del
(sa .... corazón ó dificultad or~ánica, de
Nada hay ya en ti que sensación re. todos modos le beneficiará.

(Fray Candil).

)

o

..

EMILIO BOBADILLA.

Fcrro6arrllB~ Na6tona IB~
DI: MEXICO

que monn•a

[Vele:

Trenes diarios con carros Pullman,
dormitorios de gabinete, vía Laredo,
Bagle Pass y El Paso, facilitan el ser•
vicio más rápido y cc5modo á todas
partes.
Conexión directa en Nueva York y
otros puntos del Atlántico, con los
vapores más veloces, modernos y
elegantes para los principales puer•
tos europeos.
Se aseguran localidades con anti•
cipación al viaje.
Pídanse informes á la Oficina de
Boletos.

Para obtener un

Diez
Doctores
D
•
1i1eron

¡Cuán generoso es este árbol! Da
abrigo á las bandadas de pájaros, despavoridos en las tormentas; orienta y
~
da sombra. á los c11.mlnantes; presta su
•
savia. á las lustrosas y erectas pa.rásltas; defiende las laderas de las explo- 1
siones de las lluvias; se despoja. de sus
"
..
frondas para que el sol caltente las
En 1903 escnb1mos á Uda
entra.nas cansadas desp~és de su últi- con referencia á mi esposo que
ma. prlil'.lavera, que cobiJarán las semi•
tlas, y lleva de todas las aspira.clones, sufna del corazón. Diez doctores
de las secretas Y más obscuras ansle- dijeron que iba á morir Uds
dades, de los Ignorados y heroicos do. •
• .
·
lores subterráneos, la expresión do- nos prescribieron el Remedio del
llente y suprema hacia el Infinito az;.il, Dr. Miles para el corazón en
inaccesible y trio.
•
•
•
JUAN B. TERÁ N,
combmaet6n con• la Nervina.
Asi..._lo hicimos, y el alivio fué

un cráneo sin encéfalo no piensa
como una. flor marchita ya. no huele.

yEurop~

MUNYO~ R.EMEDY OO., e
A .Jea.. r■on St ■., PhllaC■lplll.,
Pa., IC. U. 4■ A,

Francés.

B:ZEN BSPECZJ1lCA.R BL liOMB:RE

PASTILLES - SELS - COMPRIM~S

prepararse para aqnella expedición guerrera. Fueron pues, Naikeva, y tras una
breve lucha con los indígenas subleva•
dos, cuyas armas primitivas eran inúti•
les ante los rifies y los revól vers de los
blancos, éstos quedaron dueños del
campo. No pudieron, sin embargo, re•
poner en el trono al rey, porque el infortunado tagalo, que se batió como un
león en primera línea, cayó con la ca•
beza abierta de un mazazo. La sobe
rania recayó sobre su hija, la hermosa
Lakanita, y los sencillos indígenas de
Taogn Vatn, al aclamarla como reina,
proclamaron también por todo el archipiélago el valor de los amigos blancos,
y especialmente de Waila Nambuka, cel
Hijo del Sol&gt;, como llamaban , Thompson.
Temiendo que la paz de la isla volviese , alterarse, los blancos permanecieron en ella algnnas semanas. D 11rante
ellas, Thompson cayó en cama con fiebres, y Lakanita, para demostrarle su
agradecimiento, fné su enfermera.
Cuando, restablecido ya el joven, los
comerciantes se prepararon para conti•
nnar su viaje, la reina llamó , aquél y
le dijo con la voz entrecortada por los
sollozos:
1
-No me deje usted. La muerte arre
bató á mi padre. Naikeva necesita nn
rey, Qnédese usted, y mi pueblo y yo Je
amaremos y sereipos felices teniéndole
por señor.
Pero Thompson no podía olvidar fá·
1
cilmente que pertenecía á otra raza y á
otra sociedad, y se excusó diciendo que
tenía que cumplir ciertos compromisos
en Nueva Zelanda. Sin embargo, amaba
á Lakanita, y el día de la partida fué á
despedirse de ella. &lt;Ya no nos veremos
mh,-le dijo la joven llorando:-Vete;
me destrozas el corazón&gt;.
Como era natural, Thompson no se
fué, y los tripulantes del schooner demoraron su partida algunos días para
asistir á las fiestu de su boda y de su
coronación.
Mr. Fcank Hamilton, el viajero que

ALHAJAS Y MUEBL~
DE OCASION
Sin Competencia en Precio•

ºEl Nuevo Slglo"
Colegio de Niñas, J.

El tratamiento es completamente inofensivo y as{ lo afirman los que han hecho la prueba. Una señora escribe lo que
sigue:
.
•Hice la prueba con este trstamtento
después que todos los otros me hablan
fallado, y me quitó de encima cuarenta
v cinco libras en un mes, sin inconveñientes de ninguna clase, sin ponerme á
dieta, ni hacer ejercicio, ni usar correas
en el rostro. Considero que es el descu·
brimiento má, beneficioso que se ha hecho y a consejo á toda versona gruesa
que le e•cri ha á Mae Edna Wilder, Dept.
407 D , Rochester, N. Y . . y le pida su Ji.
bro gratis c omo prueba positiva. Lo envia absolutamente gratis. Escribale hoy,
antes de que se le oh·ide.

VINO ARDUO
CARNE • QUINA

El mas Reconstituyente soberano en
los casos de : Enfermedades del Estómago ydeloslntestinos,Convalecencias,
Continuación de Partos, Movimientes
febriles é Inílueoza.
caue Rlchelleu, 28, Parls.
T OD AS FA .. M'AC 1 .. s.

�El Mundo Ilustrado

•..,.. S0 Z O-d On t

dentÍfrlcos '

El dentÍfrico. favorito del turistapues se conoce y vende hasta en el
ultimo rin~Ón del elobo. Limpia y
GANTl'J
da belleza a la dentadura y purifica
~ la boca cual nineún otro dentlfrico.
~ Nuevo envase de lata patent.ada~•
"'que excluye la suciedad Y conserva
el aroma: No tiene dc1perdicio, no
se derrama.

.

''La Gran Sedería"
Julio Albert y Cía., Sucrs.
1a. de la Monterilla Núms. 3 y 4
México, D. F.

BARATA

..

La que en estos momentos esta-

~?.~~.d~~~Mª!=~~:. ~~!!¡~~~ª

1L,:t;,
1
siempre es eficaz. Millares de personas curadas por ella testifican
sus_ maravillos~s resultados, y por eso es que se ha hecho la pre•
fer1da del público. Basta usarla una vez para tenerla siempre en
prevención. Produce efectos segurlsimos en

1

QRANOS, TUMORES, ALMORRIINAS, HERIOAS, PUSTULAS, LI.AQAS,
ULCERAS, QUEMADURAS, FISTULAS, ERUPCIONES, ETC, , ETC,
•
OE VENTA EN TOOAS LAS OROGUERIAS Y BOTICAS,

A 25 CENTAVOS LA CAJA.
Para los lugares donde no se encuentre, se despacha tranco de porte, enviando
con el pedido en sellos de correo $0.80 cvs. por cada caja y por docena $2.52, al Depositarlo general, SR. RAFAEL B, ORTEGA, 6 ~ CALLE OE MANRIQUE N9 62.

1

mos realizando, es realmente
ventajosa para el público.

1

Durará solamente
el presente mes

APARTADO 4641,

MEXICO,

4a. Calle de Humboldt, 52. M:éxico, D. F.

1

1

O, P,

+---------------·---❖

l**M~-~~~~~~~~~~~~~~**~**~~~~*I

l"LA CllJDAD DE LONDRES"I

~=~~~=====~=====~~
~~
~~
NUESTRO TALLER
..g ~

1-!3

1~
:1: f

de modas ha sido siempre el predilecto de las
damas más elegantes.

~"o

LA MODISTA

1~
~~

íll

~

1
~
~~
~1
~
§; 1
fil_ 1
.::::

que lo dirige, ya muy conocida y afamada, es
una garantía de éxito en los encargos con que
nos distingue la mejor sociedad de la República.

;§

1i ·
~~
~

~~

~~

~.~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

-

1

-

-

J. OLLIVIER V

[sq. San Francisco y Palma.

CIA.

Apartado Postal Núm. 45.

-

Compañía Editora Nacional, S. A.

México, D. F.

~

1

-~~~-~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-~

�nCrr®©lfill lUJ~tt®cdl®~~

~~mw-

-¿Por qué estoy siempre
alegre?-¿Por qué en el teatro se ríen al verme?
-Aqui está la inspiración;
aquí está el secreto: bebo
siempre cerveza

''CARTA BLANCA''
.

== =

de = •

\ ··(uaubtemo(-· Monterrey
¡¡La Mejor en América!!
Pa¡u¡o.
~

,,

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111437">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111439">
            <text>1911</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111440">
            <text>18</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111441">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111442">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111443">
            <text>Enero</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111444">
            <text>22</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="111461">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111438">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1911, Año 18, Tomo 1, No 4, Enero 22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111445">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111446">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111447">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111448">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111449">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111450">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111451">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="111452">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111453">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111454">
              <text>Editora Nacional, S.A.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111455">
              <text>1911-01-22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111456">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111457">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111458">
              <text>2007108</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111459">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111460">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111462">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111463">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="111464">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="5308">
      <name>Carlos Pereyra</name>
    </tag>
    <tag tagId="5310">
      <name>Diálogo sobre el baile</name>
    </tag>
    <tag tagId="5306">
      <name>Felicidad</name>
    </tag>
    <tag tagId="5312">
      <name>La corte del sultán</name>
    </tag>
    <tag tagId="5305">
      <name>La juventud de Galdós</name>
    </tag>
    <tag tagId="5303">
      <name>Lamartine y Mistral</name>
    </tag>
    <tag tagId="5311">
      <name>Las abejas</name>
    </tag>
    <tag tagId="5307">
      <name>Las Repúblicas de América</name>
    </tag>
    <tag tagId="5304">
      <name>Manuel Enríquez Araujo</name>
    </tag>
    <tag tagId="5309">
      <name>Nuevo Gobierno de Tabasco</name>
    </tag>
    <tag tagId="5313">
      <name>Sin literatura</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
