<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="4273" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/4273?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T18:02:20-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2919">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/4273/Mundo_ilustrado_El._1912._Vol._19_Tomo_I._No._7._Febrero._0002007127.ocr.pdf</src>
      <authentication>b88c688f82b8e05dc216790961e3ba52</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="118099">
                  <text>��ROYAL
BAKING -POWDER

(POLVOS

"R'OYAL"

PARA HORNEAR)

Para hacer pan, tortas, pastas,
pastelería, etc., ligeros, deliciosos
y saludables.

-----

Superior á la levadura comdn, crimor
tártaro, sosa, potasa y todas las demás
preparaciones que se emplean para
fermentar,

estudios sobre el carácter fem,mino, se funda, según ll, en que d
varón necesita para ser dichoso q u~
le ocurra algo que Je haga fe1'7,,
mientras la mujer con sólo que nt•
le suceda nada malo, ya se consid,,
ra dichosa. Esto consiste, en coccepto del sabio profesor, cu que la
mujer no tiene tan desarrollado el
sentimiento de la responsabilidad.
Lo que pesa gravemente sobre ,_1
espíritu del hombre, y le pone tart·
tul'llo é inqüieto, no ejerce en la
mujer sino una influencia mo11.en·
tánea.
11 La mujer-añade,-es
incapa;r.
de comprender el significado de lo,
acontecimientos, y por eso t.&gt;ma
las cosas con mayor ligereza que el
hombre.''
Eso debe ocurrir en Holanda, rn :que aquí la mujer •e preocupa, no
sólo tanto, sino más que el homl,re,
de los acontecimientos.

ASI COMO MAS ECONOMICOS, RAPIDOS,
CONVENIENTES Y SALUDABLES.
Las instrucciones para hacer pan fino,
panecillos, tortas, pastas, y pastelería
con los Polvos Royal para Hornear aparecen en el "Manual 'Royal' del Panadero
y Pastelero," un manual completo que
contiene recetas para toda clase de platos, y que se enviará gratis á quien lo solicite, dirigiéndose

al
"l

Royal Baking Powder Co.
NEW YORK

00
No sólo en Europa se hacen fl)t•
tunas con la venta de específico1.
En la China septentrional, hay uua
sociedad que lleva algunos siglos
de existencia, obteniendo ganancias fábulosas con la fabricació,1 _-,-,
venta de un vino tónico, cuya coni·
posición es un secreto, pero cu.re
ingrediente principal _consiste ~n
huesos de tigre pulvenzados.
Es extraño, por demás, semej.nte elemento como tónico, á no set
que no entre en la composición &amp;el
Yino más que eu categoría de símbolo.

COLORES PLIDOS

AHOR~ ES EL TIEMPO

OEBIL/OAO

EL PERFU'IE. ROSE DE CH.IRAZ

IGOTAIIENTO de las FUEHZIS, em

de la c,s1 F. Wolft y Son. re·ucr a la frag in:ia suive de Iu rosas de Pcrsla.

ANÉMIA EITEIUACIOI
curada, radicaún,nt, por •l

1
"Hace Aiios que Yo
Padecia de la Espalda."
El· dolor de espalda proveniendo
de riñones débiles, resfriados severos
ú otros desórdenes, hace al sufridor,
por lo regular, incapaz para trabajar, y resulta muchas veces en inhabilidad permanente.
"Hace años que yo padecía de la
espalda ó desórden de los riñones,
y habia probado varios remedios
procedentes de diversos médicos.
Hace mas de un año un droguista
de esta me indujo á probar

Las Píldoras Antidolores
del Dr. Miles.

y despues de haberlas tomado por
unos tres meses, sentí una mejora
marcada de los riñones, y me es
grato decir que pronto espero una
cura completa."
J. P. ALLEN,
Juez que fué del Corte Municipal,
Glasgow, Ky.
Mientras haya dolor en cualquier
parte del cuerpo, es imposible descansarse, y el sistema, por estar
debilitado, está expuesto á toda
especie de enfermedades á que esté
propenso el sufridor.

Las Píldoras Antidolores
del Dr. Miles.

al sosegar á los centros nerviales
irritados, hacen posible el sueño
refrescante, dejando por resultado
que el cuerpo repare las fuerzas
perdidas. Como remedio para toda
especie de dolor, las Píldoras Antidolores del Dr. Miles no tienen
rival.

De venta por todos los droguistas con
la garantla de que el precio de la
p rimera cajita se volverá á pagar, si no
hublt're resultado beneficioso.
MILES MEOICAL co., Elkhart, lnd,,
E. U, de A,

HIERRO
BRAVAIS
ANEMIA

Mosaicos de Ceme1to, Granito yCerámica
PARJ.\ PISOS.

LAS MUJERES MAS FELICES

-··--.\\~-~~&gt;-

·. "t~,i1ff-F
. ,..

•'

Según un profesor holandés, '·,s
mujeres son mucho más felices que
los h ombres. Esta afirmación que el
profeso1· deduce de sus profundo$

.

AHORA ES EL TIEMPO
Mírese en el espejo. ¿Han comenzado
ya su obra desfigura~te las líneas ca'u-·
'.;
sadas por las preocupaciones ó una edad
avanzada? ¿Tiene V. las mejillas hunSegura, rápida y eficaz en el
·! , didas, espinillas, pecas ó cualquier otra
impureza del cutis? EntonCt!S, en ver~
. •
,
dad, es tiempo de remediar el mal sin ahv10delasNeuralgias, Jaquecas,
pérdida de tiempo. El resultado que de.
sea lo puede V. obtener en una noche, Reumatismo Y toda clase de
s i V. s gue los consejos de la Srit . He-!
len Sanborn. Las lectoras de este pe- dolores de cabeza.
riódico recibirán informes gratuitos, si
me mandan el cupón, que no cuesta nada, con el nombre y dirección, sin demora. Se recomienda p rontitud en este
asunto, porque millares de personas me
escriben cada día y la oportunidad pron- para el DOLOR de CABEZA está
to podrá perderse.
Dirigirse á la Srita. Helen f:anborn, preparada en obleas muy fáciles
Sala 2204 S, Cleveland, O., E. U. de A.

ll

Azulejos y Placas esmal ·
tadas para Lambrines de
Baños y Cocina~ •

...
Oral) ALl'-\ACEN

É:1 Mundo Ilustrado
LA CONFIANZA
dijo un sabio, es una planta de
lento desarrollo. La gente tiene
fé en las cosas que vé, y hablando en sentido general tiene
razón. Lo que á veces se llama
fé ciega no es fé de ninguna manera, pues debe haber una razón
y hechos para tener en qué fundarse. Por ejemplo, en lo que respecta á una medicina ó remedio,
la gente pregunta "¿Ha curado á
otros ? ¿Se han aliviado con ella
algunos casos semejantes al mio?
¿Vá en armonía con los descubrimientos de la ciencia moderna
y estún sus antecedentes al abrigo de toda sospecha ? En tal caso, es digno de confianza, y si al,
guna vez me cncuent.ro ntacav.o
de :i.lguno de los males para los
cuales se recomienda, ocurrir,1 á
él en la plena c:infianza de que
me podrá. aliviar." Estos son los
fundamentos que han dado á la
PREP ARACION de W A/\1 POLE

su alta reputación entre los médicos así como entre todos los
puehlos civilizados. Este eficaz
remedio es tan sabroso como la
miel y contiene l os principios nutritivos y curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con Hipofosfitos, Malta y Cerezo Silvestre. Con toda prontitud elimina
los úcidos venenosos que engendran la enfermedad y las demás
materias tóxicas que se encuentran en el organismo; desarrolla
un fuerte apetito y buena digestión, y es infalible en Postrat.:ión
-que sigue á las Fiebres, Tísis
y Enfermedades Agotantes. "El
Sr. D1·. Demetrio Mejía, Profesor
en la Escuela N. de Medicina de
:México, dice: Mi juicio respecto
{t la r 1·eparación de Wampole se
halla robustecido de tiempr, atr:íz, concediendo á dicha preparación todo el mérito y toda la
imp:irtancia que en realidad tiene
en .la terapéutica." El desengallo es imposible. En las Boticas.
La etlucación que comunmente ~t
cla á los jóvenes, es un segur.do
amoT propio que se les inspira.--La
Roe hefoucauld.

VIOLETAS RUSAS

No mbre .................. • .... . ..

Domicilio ............. ... - - .. . .... -.. .
Ciadad .......... . .................... .
Pa(s. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. . .

de tomar y que se disuelven al
'caer en el estómago, siendo así
su efecto instantáneo.
No se acepte otra que la de
"Stearns."

10

La apar1c10:1 de la Inmacul·uh
Virgen :María, trauslaclada del rlía
11 .Santos Gabino Presbit,wo
Mártir y Ah·aro de Córtloba Con·
:fesor.
MARTES
20
l~estividacl de la Sagracla Colum
na en que fué arotado Nuestro SJ·
ñor Jesucristo. El Divino Ro~ta•.
Santos E·leuterio Obispo Confe~or
y Sarlot Mártir.-Función al Dh·(.
no Rostro en el Colegio de :\Tiñas
MIERCOLES
2!.

Ceniza.- (Ayuno y a bstinen.i:::i
de carne).-Santos Severiano Obispo, Vérulo y el B. Diego Carba:,o
Mártires.-Oficio y misa de la feria: rito simple y ornamento mora
do; no hay conmemoración de 1.,ingún santo. --El Evangelio nos recuerda la pureza ele intención qu~
debe haber en el ayuno.-A bs
nueve y media de la mañana suh."1
ne benclición é imposición de la cen iza en Catedral y Basílica.-Sermón en las mismas iglesias, tod 1
los miércoles, viernes y domb~os
ele cuaresma en h. segunda •nis.1
que es de la feria y se canta ant.~s
ele las nueve de la maíianu.--C,&gt;mienzan los ejercicios cuaresmales
en toclas las iglesias, avisá•1dos-3 á
los fieles los días y horas en qi;e
tienen lugar.
Se cierran las velaciones.
JUEVES
22

La Declicación de la Sant a Ig.t:·
sía Catedral ele Zacatecas. La Catedral de San Pedro en Antioquí::;.,
(conmemoración de San Pabl i.
Santa Margarita ele Cortona I'en•
tente y San Pascasio Obispo Con·
:fesor.-En toda la cuaresma, r"IQ·
nos los domingos, se cantan en Cateclra1 y Basílica dos misas: la de
la fiesta del día á las ocho de la
mañana: y la de la :feria cou 01namento moraclo y sin tocarse t&gt;l
órgano á las nueve.
VIERNES
23

Festivida(l ele la Cornna ele E&lt;pi-

8
(1'1

dHe!t:rls
... 0Eiuv~a11s~yadod81·c~a~t~riz~a8!nptDet~•ciq·~us.~
,
han merecido al

¿•oaltar SaponinA
le BeUf
admlslc5n el'\ ]os Hosplta~el
de Parl!:1, e'll.plican la boga de
ese produclo para Lodos ¡05 usos
del tocador : Cuidados de 1~
Bot.'.1 á qu3 purifica, de loa
3U

EU6ENIO TALLEKI Y GIA.
3a. Nuevo México, 65•69.

-!-

Sucursal: 5a. Tacuba, 73.

MEXICO, D. F.

SI es para una ''novia.", poraue su sabor
r.ele•tlal la bar:!. !tUSplrar por un beso.SI e~ oa.ra un novio, tlOraue su suave tragancla embriagará su ternura. La ''aba·
tld"-" ARno•a atraerá á su marido con e&amp;·
tas YIOLETAS, ll(lrQue la darán una boea
&gt;&lt;•brnsa. El •·marido desamado" con estas
VIOLETAS complacerá á su esl)Osa, vues
aunQue turne y beballr.orAs,su all11noo se·
rá d•llr.10!&lt;0- LAS VIOLETAS RUSAS DE
QUENTIN son el alm» seductora de la.
wujer l' el espíritu conaulstador del bombre.-"OaJlta artístload11 Rlumlnlo". 50 cs.
OATtlflcada por correo. 60 es -En llléxlco,
J L,.b,.dlé Sucs. &amp; Co. Protesa 5--,Jobansen,
,. Félix &amp; co. Av. San Francisco, 39-

Catedral de Guad o: lajara, Jal.

i:,

DE

PAPEL TAPIZ.

El Ilustrísimo Señor Arzobispo de Guadalajara
recomienda la Pe-ru-na

LUNES

DE QUENTIN
MIMO~AS para los amantes

lA CURA DE SlfARNS

Cupón gratis.

DOMINGO
18
(3o. ele mes.-Quincuagésim:i ñ
Carnestolendas.- :Minerva).- S1n
Raymunllo de Peíiaflort Confe,uf
( del 23 ele Enero) .-Santos Sim~lirObispo :Mártir y Jleladio Ob. Confesor.-Oficio y misa ele la Dominica: rito semidable y orname:-.:o
morado; se conmemc,ran Santos
Raymunclo de Peñaflort y Simeón
Obispo Mártir.-El Ernngelio r.o;
recuerda la curación tlel ciego de
Jeriró.-Funcióu solemne por tr,,~
días en Jesús )fazareno, con ex1108i&lt;'i6n del Divinísimo é indulgencia

Cabellos cuya caida detiene

Lociones de )as Crias, Cui:

lados lnti:.Jios, et11

"le3conf1ars, d• las Tal~tflcactoM•
F:N

LAS

.,. AR M ACI AS,

A¡entea: Gugenhel m y Balareaqu1
"
Apart.R.lo tillf&gt; \l ilx i,..-..
"'
•· ·

TOS BRAVA ALIVIADA POR LA PERUNA

.JrE--fif-E-:~f-Eif-Ei······•·E-:E-:f- "f-" f-f;.f-:E-:E-:E-:E-:E-:f-:t-:E-:f-E-:E-:f-··•E-:E-:E-: .,.'

.
•f
:v

Peruna Drug Mf'g. Co.
Guadalajara, ~/léxico.
!li
Columbus, O. , E; U. d e A.
Abril 23, 1905.
;
~
,¡;
Muy señores míos: - Tengo la rntisfacción de comunicar á uste- ili
des que el uso del medicamento denominado "Peruna" ha curado ra- ili
w dkalmente en pc,cos días á una persona de mi familia que venía pade- "'
ciendo desde hacía dos meses, de una tos molesta y persistente.
;
De ustedes afectísimo, S. S.
"'
111
w
"'
w
JOS-~ DE JESUS,
,.,_
w
Arzobispo de Guadalajara. ;
t,_..,.";;;li.... :,a,,..,._,.,.
....
,.,.
.....
.,.,,.á,.,.,.,.
..........................................................
~ .................
,a .. ...........
-,.,.................,.,. ..,...., JI;
_,...,.-.,.--_;"lfl~~---- ~-~----..~~-_,._, ...,., ~;- ._·_,,·-·-~~"'2-;;;;,,
..~~~-.,,~;:.i,~:-;,~,-a,~ •.:,._,P,

:t

ít

.;.;;i •

~INGUN remedio puede posiblemente reeibir mayor elogio que el
que ha recibiclo la meclicina que ha
llamado la atención y merecido l,i
r comenclación de un arzobispo tlo
la ma•dre de las iglesias, la sant.1
iglesia católica, el ilustrísimo y rPve1·endísimo señor licenciado clon
José de Jesús Ortiz, arzobispo de
Guadalajara.
'l.'ales dignidalles no condesce•1derían á dar su recomen clac ióu pc.-soual á un remedio, á menos que
haya demostrado sus mél-itos en c.1sos peligrosos.
0

Para enfermedades cansadas ;ior
cambios y Jieculiaridades del climu,
la I'enrna es el remedio más conocido en el munclo.
Para enfermedatles mucosas clrl ; ..
nariz, la garganta, el estómago ú
otros órganos internos, la Pernna es
el remellio que proporciona ali,·:,;.
Alivia. inmediatamente y sus cu1·as son permane1.,tes, como lo testifican miles ele personas.
Como remedio del hogar, es (']
primero.
En la casa rlel rico ú rlel pobre. :n
Penina oenpa un puesto de honor.

La Peruna se vende en ·odas las Droguerías en dos tamaños:
$2.00 y $1.00 botella.
- -- - - - - --

nas de Nuestro Señor Jesuc,istr&gt;.
San Pedro Damiano Obispo Co:i•'.esor y Doctor ele la Iglesia, (B•l
traslacla al 29). Santos Floren~;º
Confesor y :Milburga Virgen.--1'1dos los viernes de cuaresma se ~1.na indulgencia plenaria Yisitaud·)
al Señor de la Espiración en °u
capilla.-El Evangelio de la f~ria refiere el mandamiento de ai,i:ir
á nuestros enemigos y perdonar las
injurias.-(S.).

SABADO

2t
(Vigilia rlo San ~Iatías Ap.). -San Hilario Obispo Confes,&gt;r v
Doctor, trasladado !)el 14 ele E,u:.
ro.-San Modesto Obispo Confe, ,r.
- Descle hoy hasta el Sába.fo Santo, excepto los domingos, se cant,,n
en Catedral y Basílica las víspe!·a5,
terminada la segunda misa.

¿-P-o-..--q--a-e-,--,,--. -1.-,,-·1-·-..,--c◊-n-t,-1--•t-e-za-.-m-1-s-er_l_a,-p--re,_o_c_u_pa_c_l_on_e_s_t_o_rm_e_n-

r
v v J.• tosas sin amor, sin aleii:rfas y sin felicidad,
cuando tan fácil es obtener fortuna. salud,
suerte. amor corresl)Ondldo, oranar en los jnPQ'OS, Pn la loterfa en la Bl)l•• et~
pidiendo el curioso folleto al Profesor YTA J,Q, ~Q_ulev~rd Boe_~e_N?.u'.'.ell~ ~- PÁBJS?

,

�GRÁNDES ÁLMÁCENES DE NOVEDÁDES

UNDO LUSTRADO

EL CENTRO MERCANTIL

Registrado como artículo de segunda clase en 3 de Noviembre de 1894.- -Impreso en papE&gt;lde las F ábricas de San Rafael.

Año XIX-Tomo I

s. RE)BBRT y eIR .. sueRS.

México, 18 de Febrero de 1912.

Los más grandes y mejor surtidos en la República

TRAJES PARA NOVIA.--EOUIPOS PARA NOVIA.

Modelos ejecutados en nuestros Talleres.

11

Señorita Í.:ily Áarllnez,
0/ecla !Reina del é!arnaual en Sluagnzas el presente año.

Número 7

�DffiECTORIO

las legítimas glorias musicales ele uuestl'o tiempo!

" EL MUNDO ILUSTRADO "
S e publica. semana.ria.mente por l a.

COM P AÑI A EDITORA NACIONAL, S. A .

Direct or Gen eral,
LIC. ERNESTO CHAVERO.
Oficinas :
Cuarta Calle de Humboldt, número 52. Méxi3o,
D. F.-Apartado Postal, 149.-Ambos teléfonos,

485
P recio de subscr ipción (Pago adelantado):
En la ciudad por un mes . . . . . . . $ 1.00
En los Estad~s, por trimestre. .
,, 3.75
En el extranjero, por trimestre . . . . ,, 4.50
NUMEROS SUEL'l'OS
En la capital. . .
$ o.:,o
En los Estados. . .
,, 0.35
E n el extranjero. .
,, 0.50
Atrasados. . . . .
,, 0.50
Para la publicacióu &lt;le avisos en est~ periódico dirigirse á B. &amp; G. Goetschel, Avemda 16 d9
Septiembre 16. Sus agentes en Europa, la So
cieté Mutu'elle de Publicité, 14 rue de Ro11ge ·
ment, (9 e).

NO SE DEVUELVEN ORIGINALES

En la temporada de conciertos que empezó el
domi ago, ol maestro Meneses, nos dará una
grata sorpresa: la ele que trabemos conocimie,ito con algunas de las más celebradas proclnc.ciones orquestales del eminente composiloc
francés. Serárt éstas el "Prelutle á l 'aprés-midi
d'u a Faune" y los "Nocturnes."
'l'an feliz i tlea corresponde en lo trascentlon
tal á otras muchas que el aplaUtl ido DirectM
ele la Orquesta ele] Consevatorio ha tenido cu
las brillantísimas series de conciertos con qu'l
desde hace poco más ele ocho años viene contribuyendo al acrecentamiento ele la cultura mi.:sical. Sólo que la presente es, quizá, ;&gt;1á~
atre\'ida. Nos JleYa, al cabo de larga prep:i•ncion,-no t_an larga, sin embargo, como fuera
de desearse,-á la cumbre ele la reforma en
cuestión nrnsical.
Poco ó nada será lo que se sepa en :;\léxico
acerca ele esa tau cacareada reforma tle D&lt;•bussy, la cual, en tierra europea, ha sucitadt)
tempestades de admii'llción y de o&lt;lio.
¿Quién es Dcbussy, y c·uál la nueva fórmn'a
que aporta el arte1
lle aquí una pregunta que algunos se hab1án hecho, si u atinar á resolverla, y que es
preciso contestar antes ele que el espíritu, it,~-aciable de cristalinas linfas &lt;le emoción, Y·\y:i
á buscarlas á la mister iosa fuente, tan mi,tl'riosa y tan plena de encanto fugith·o CrJlll ·J
aquel la que despertó a la \'ida en el remoto
jar dín morada ele Anatolia, do °Massimila y
Vi olante, la~ tres ,·írgenes.

LA MUSICA DE CLAUOlO DEBUSSY
Es i nde-seriptible la impresión que e? . quii,n
por primera \'CZ la escucha cansa, la _mus1ca u&lt;!
Ulandio Debussy. No se parece a nmgun.:t ,I,J
las que ,1os hacen experimenta~· los an_to:es 1~0
tiernos. Debussy es un caso aislado, umco . ..'.,u
punto á semejanzas lejanas, tenemos ouc . 1&lt;!·
montarnos á los primitivos ele las escuelas lt;, liana y :francesa
encont_rá:selas, y e,,,
no por Jo ouc atañe. al proced11n1ento, lle! c¡uc
puede reputarse "inventor," sino en cuant,,
á la índole de! pensamiento musical, que cu
d autor de '' Pelleas et :Melisande," ,, fuer
ele refina1l0 y sutil, ha llegado á ~er i-asj primit i,·o en su sencillez.
D e los grandes re\'olu,·ionarios d~l w1s,1,lo
~ig lo, Bcrlioz nos tiega con . su Yibraute s~b·
,jetivitlad romántica; Li:;zt sedu:&gt;c nuestrn~ o,¡o.;
('011 :-;n rnara\'illosa rÍ -":_Heza de l'01or; VVt1,1 r1Pr .
por sus &lt;lones incompurablcs, que re-mnl'n los
de sus contemroráncc,;, por la hondura ,le su
pensamiento flofói'eo. nos !mee llegar á la
iclolatría. atá i:,10110,: ,, 1~ ban·a encanta la ,le
l.,ohengrin 1·:rn los hilos ,le oro tle una no v~n
&lt;" illa atraceiún. Debu,sy. no,; rnbyuga p•&gt;r el
mi ·te1i·,.

!lª.:ª

H ay una g 1au ntinidail éntrc oxte lllé!µ'&lt;J t.k:

las armo nías 1cciin1litas, y a ,Juol otro, no menos divino, de la ,·agueilatl y ,le! cnsueíí,1, qu,'
creú íi la ignota ¡rincesa :Maleinc, á Agla ,· tine á. :::lelvssette, á \'a:1na.. . . Ti ene tambi6a
D;bus~v los c:irnntos de los poetas de la d eca dencia : percibimos en su música ondula ,;enes waves como las de los versos de Verla'u.,;
Í"notos susmTos. como eu la poesía ele Goor6 e5
Roclenbach; atrayei.tes enigmas como cu l:,,
\'isiones ele Sthépan 1\Iallal'mé; á Yeces una
ingruui(lad al'ari&lt;· iadorn tOlllO la clr los pai·m,j es ~' retratos ele franl'i s James.
.
Por eso la sensación que en nosotros despiertan sus admirables páginas, tiene, ante todo,
el rnpremo prestigio ele lo nue\'o, &lt;le lo nunca
antes s entido; po1quc es como la flor rara, lle
una cálida ",el'l'e :" producto quintaesenciado ,le lllOderui,l a,l.
i Y nirnta que esto lo di¡.(O no &lt;·onociendo t.·.1lada al D ehussy ele la orquesta, el cual, , ,
opinión. do los níti,·os, supera con mucho al
t·ompositor de piano, al impresionista ,1fJ
"Janlins sous la pluie." al cantor de lah
'' F étes galantes,'' al tleli1·aclo mi:1iatmista ,,e
las " Cbansons de Charles el 'Orléans! ''
Poeos pianistas han tocado aquí música ,uya;- que ~·o rceuenle, Pedro L uis Ogaz6n, c1
primel'O, en una inolvhlable seri e ele recital~s,
y, últimamente,
Yolanrla
M éroe. - En l:1
i:1timiclad de los aficionados uo ha penetrado toL1a,·í a Debussy; se le ejecuta raramente, .Y
aun se halla bastante lejos ele haber alcanzado
no ya la populari,la&lt;l,--que tanto sería como
pedir cotufas en el golfo,-pcro ni siquiera el
trato fr ecuente.
¡Y, sin embargo, Claudio Debussy es una (k

E l P rof esor T omás 'illanueva y Serrano,
t recientemente.

er;~-~,¡p:-- _

.

Luis Laloy. ,listin~uiclo crítico frane6s. ha
hecho una primorosa síntc-is de la mat eri a, algunos ,le l'uyos conceptos capitales no cn"l
inútil din1lgar.
La reforma Que lle ,·ó á cabo en el arte musical Olau&lt;lio De bussy, se resume e n un ,·oca1lo
que ha servido á unos de insulto y á otros de
altiYa di,·isa: · el ''Debussyt;mo.'' El Debu55ysmo respo;: cle á lo que fué para la poesía el
simbolismo ." el impresionismo para la pintut.• .
"El simbolismo-d ice Laloy,- tiencle á Ul'a
nueva alianza ele los sentidos y del espíritu.
Nuestros poetas c-lásitos reemplazaban un objeto por una ir.lea que d esenvoldan on seg~id.i
lógicamec1te; los románticos con\'irtier»n e~«&gt;
ideas en sentimientos que se manifestaban po ·
medio tle imá~enes; los parnasianos tornaron
á una destripeión minuciosa ele los objetos COilsicleraelos en sí y sin ninguna asociación de•
ideas ó senti mientos. Los clásicos son rncionalistas; los romác1ticos, espiritualistas; los p:nnasianos, materialistas. Para los adeptos al sim bolismo, por el contrario, uo hay materia ~i u
pensamiento, ni pensamiento sin materia . tn
esfuerzo consistirá en no separar jamás por
un criminal análisis esos dos aspectos compl,•mentarios de todas las cosas. Bajo de cada for-

Y ¡,cnsó que su existencia ofrecida á la 0"]oria, había si&lt;lo inútid; que ' en \'ano había luehado . .. \-011\'ió á Yer los países reeoniclos ,co11
su sabl e y su caballo: la América, las Indfa
las b a tallas del Canadá, fMnosas, al lat1o d:•
)Iru,t-OallJll y de Vauelreil A sus ohlos tru11ó
!'l asalto ele üsw-ego ,v \'ió los que h,Lbía :unado,
los hombres, las mn,jl'res. Po,nsó co11 ,lolos en Sil
caballo \"CtHlido... cogió 1tna pistola, y sah,da~clo el retrato. de, ),l?n e. el '.l ll_iers, como 1,.1ra
tlecrnlo que 110 atT1b111a a calummas suyas su deshonra, 1.LJ)retó el gatillo y ca_vú al suelo, muerto.
En la Cor te se tl ijo :
- ?-L de Hossuéjoulx tenía fiebre.
Y no se habló más del vi&lt;'jo general.

ma, dejan transparentar una idea; y no hay
idea que no 1·evistan de una apariencia. "
¡Cómo logran ésto~ IIacieuclo que la palabra,
al mismo tiempo que representa una Hlea, dcfpiertc una sensación.
Los poetas simbolistas preteueleu extraer
efectos musjcales del lenguaje, seguir con el
rítmo libre los movimientos de la vida, de igua ·
suerte que los pintores impresionistas, de~l:.rantlo la guerra á la razón abstr.acta, y e.,t~.bleciendo el pdntipio de Jules Laforgue ' ' Je
que las artes ópticas han rrnenester de ojos y
nada más que de ojos," tienden á la apoteosós
ele la sensadón.

X X X

"La músi,·a-afirma Laloy,-no prtteu ,l'l
&lt;lespertar otra cosa que la se.nsación, Los ;nnidos que emplea carecen ele sentido y no 1rneden representar objeto alguno. Parece, p1,w s,
que ella debió ser natnralmente y desde su orígen simbolista é impresionista sobre toclas l..ts
artes. ''
De este precepto partió Debuss,y para dP.terminar una nueva orientación.
"El principio ele la música nueva, es CJl.:e
la nota atrae á la nota clireetamente, s in '...i
justiticación de una gama; de la mjsma manera que el acorde atrae al acorde sin cadenci .,
y la idea atrae á la idea sin contraste nj ·u odulación necesarios. Todo en ella se encade Ja,
y nada está impuesto; es una música que .ao
obedece á uüigún precepto, si:10 únicame nte á
las leyes de la sensación: una música puramr:ite auditiva, como la pintura impresionista e~
¡mramente Yisual. En ella no se ailvierte ,;n:.:
determinacióa tomatla de antemano, y frecuentemente sus melodías no emplean otras
notas que las ele la gama mayor, y sus acordes
son los ele un tono determinado; no de otra
f.UEHte vneh·e á .encontrar el sistema clás' ~••·
mas s in haber teaiclo intención premeditada el,,
subordinarse á él, y solamente porque tal ,llo
posición es la ile su fantasía. Dijérase qu 1
también encuentra otros sistemas: creemos r¡í:
en ella ya el eco do los "modos" antiguos, (l,1
los del cauto gregoriano ó tle la música gri eg:1:
ya las gw~1~s chinas en mefüos toaos, luego gamas cromat,cas, todas en medios tonos, gamas
en tonos enteros, y otras más, con alteracione~.
hasta ahora clesronocidas, del cuarto, del q,lÍn·
to, y del sépti,mo grado. Pero uo es PIio más
que una ilusión; esta mú sica, que parece i.1m11lear tantas gamas &lt;listintas, no emplea ninguna. Careee ele ga111a1:;: no tiene más que melodías.
"Su a-i·monfa no muestra oneadenamientos
necesarios; ta:1 ~ólo se compone ele acor,l,•s. T,o
('lJa] equivale á decir aue &lt;·onoee la eo:won:.m·
cí a é ignora la &lt;lisonanc'ia. Un aeorde di sonant e
es un acorde inconsistente .Y provisional, oue
debe resol vc-rse C:J conrnnanc ia. Los acorc1,•., · Jo
esta armonía tienen todos en sí mismos Sil razón ele se,·; se les acepta á todos como co?1sonantes. l\.L Jeau 1Iarnold ha demostradtJ ele
modo irrefutabl e que, ile oda cl en celad un ca da "ez mayor número ele aeorcles fué ~tln1itido
en el ~-úmero de l~s consonancias, y yue 'Jsta
as_cens1011 progre~"'ª había seguido el ordc,,
nu~mo de los soU1dos armónicos; la quint;;. rué
consonante antes ele la tercera. Hoy ha lle.;,iclo su vez a las séptimas .Y á las novr!la,, y
hasta á las undécimas y elécimoterceras, qu-3
representan los so nidos armónicos clel mismo
rango. Hay más: hemos llegado á una épo::1 e11
la que. ~~do at·ol'&lt;le, C'Ualquiera que sea ~n
compos1c1on y e_n e! r~ so rlc que no puefü,, , e&lt;luc1rsele á so nidos ar,rnónicos, puetlc contarse
~?mo consonancia. Un acorde no puede su1l'i·
U1strarnos . prueba alguna de su legitimidad; es
una souondad que. bien empleada, satisfará
ple~am_e~te nuestro oído, y estará por 11) tanto JUstrfi ';'ada. De la rn:nbinacióu ele los sonidos ,
otro somdo ele conjunto resulta como il e la
yuxtaposició1, ele loi: colores otro 'color.
"'fales ac-ol'&lt;les se sucederán como se ,t!•'edcn los aspectos &lt;le! cielo ó las emoci.onrs a,i
nuestr o . corazóu . Y la obra entera no t~ndrá
otra un1clad; las melodías se encontrarán e "
ella unidas por s~ereto parentesco, y, en lu;;'t~
de luchar entre s,, como en la música clási~a,
aparecerán la una clespu6s ,ele la' otra como hll1'maoas, cogidas ele la mano diferentes ele to,·
tro, Y, sin embar'go, insepa~ables. La obra se
j t:sti~car~ JlOr sí misma; traerá consigo la ra·
zo:1 , nter1or de sus detalle,s v ele sus accjdcn
tes; será creadora po1· su propja forma.
"En sennejaute música, nada se obser\'a qu·1
haya siclo en ella pues to obedeciendo á la sime•
tría al contraste ó al ornamento. Cada n ota
es uua sensación; por donde quiera la vitb
itfluye. Mas la poesía s imbolista la ha comuni··

Señor don F ederico Padilla,
nombrado Cónsul de México en Liverpool.
oa&lt;lo el· respeto del misterio : la avergonzaría
en tregarse. Sus melodías no se destacará,1 á
plena_ luz; un velo de armonía las protegerá; "
n o b ien aparezcan, se desvanecerán temeros:1,,
de ser en un instante traicionadas. Es esta u11;t
música ,le alusión, de indicación, parecidá eil:t
misma al símbolo ele otra música, por si empr.)
inexp1·esable en razón de que descubrirla b
existeneia hasta en sus propias 1·aíces. ''
Lar ga ha si,do la cita; pero tan justa, ta11
acabada me parece esta sí ntesis de Luis L al,,v
que, á fuer de si mple cronista, ayuno de erud¡'.
ción técnic-a, heme Yisto en el caso de traducirla íntegra.
6 Se comprenderá ahora en qué consiste '' lo
nue,·o" del arte ele Debussyf
Carlos GONZALEZ PEÑA.

. .. Per ~ 1111 a'llligo. 1111 ,·iejo allligo l ejano le
quedaba a Ho,;sué.1oulx. Destenatlo diez años en
Esp~ña. el . rnar(Jnés de ,la Pu~'sage vol~·ió por
fin a los n1Ldos de la corto ele \°ersalles.
Yisitú aquí y alJ.á, á las señoras tle Boufflers
." Lux~mbur,g o, ·á l a . marquesa &lt;le 8ur·géra y la
d uq.uesita de Oha,·el1n hasta que un amigo de
la coudesa de Cheneux le pidió al rey •u11a a~1tliencia y un 1·egin:niento para La Puysa"'e.
0
Decía el anligo ele Bossuéjoulx:
- ¡Pobre Bossuéjoulx!
Pero era hombro corrido " su cara se ensombreció cuanc1o le contaron° la histor ia :
-Usted me asombra, pero, , puesto que us_
tecl lo dice . . ..
-Consta do i nfor,rnes . . . ele informes clírectos .. . Parece que M. ele BoswéjCYUlx le tenía .. ..
d istancia al enemigo. Demasiada distancia ... .
-:-A tal pun-to-vrecisó 1111a tonta_que no
qu iso \'Crlo nunca ... ni pintado . . .

S eñor Don José Godoy, j r,
nombrado 2&lt;&gt; Secr etario de la L egación de
México en Madr id.
-Bosuuéjoolx un cobanle! ¡Pues entonces había caimbiado lll'll&lt;ilio!

~·~

Un hermnno de nrmns.
Uuando -:\f. t.le Bossuéjoulx \'O]vió de Ja ludia
á la Corte de Frarucia. encontró e,n rodas par
tes un~ friaJdad inex,plicable.
Traía un-a carta ,para su 1Iajesbil. Su MajPi;ta&lt;l se negó á leerla.
Una c1e sus amigas 'Vivía en París, c:~lle de
los Santos Padres. F ué á pa-rticiparle su admiración, p e1,o Mmc. Tlliers le cerró la puerta.
11 aicia calor.
-~-,ué á Yer á sus amigos.
Bl primer o estuvo enigmático. Dur ante cliez
lllinutos, Mesgrigny se rascó ·veinte ,·eces la
ra·beza y tragó saliva otras tantas.
Una Jiora más tarde, en el bulevar, Talhoucc
se escurrió apres'l!rado en s·eguimiento de un-a
dama. i'aux, á •quien pescó en seg•uida, murm uró:
- Voy muy de prisa á la Academia, querido
amigo.

. Sesmaisons ba,jó los ojos, quiso hablar, decir su secreto; pero se enre,Ió en banaliclaodes
y CO'lleluyó por huir como los demás.
- ¡ Canallas!-pensó el gene,ra] Bossukjotilx.
)-'a&lt;lie sincero, ni los amigos .... Los re;yos y
las mujer es, :pase! .. . pero elfos . . .
). so q,uedó preocu,p.tclo.
X X X

... ): entonces, una angustia Je estrechó la
garganta, como una mano ele hie rro. Lo desconocido lo a,hogaba, como un agua neg.ra.
Esa cosa terrible que los demás s abían y él
iguoraba , sentíala pesar sobre él Rin poder verla. Se preguntó:
- ,iQué tengo? . . . . ¿Por qué JL.a,tlie quiere
c1·uzar nua sola palabra conmigo?
Y en su pieza, pálido. desnudóse v exam inó
sus v·esticlos. Eran lrnmiltles. como ·10s de un
solda&lt;lo ,que ,·egresa tlc la g uerra.
No compremdió nada y se miró al espejo.
La guerra había puesto su belleza sobre aquella frente varonil. Un hafo de oro, ele arrugas
lo oir,cun.daba y sus ojos se ador&gt;me.cían, gran.
rleR y triRtr~, baje- el reenrrilo ;prof1milo &lt;'le ln~

Excmo. Señor D&lt;:&gt;n Fede ric? '.\1:ejía, Ministro del Salva dor en México, con residencia
en Washingt on , quien se halla en esta ciudad, se¡¡ún u nos de paso
según otros, con mis·ión especial.
'
'

B\BUOTECA u::•\Jr:RSIT,Aíl

"ALFONSO Rc.{ES
FONDO RICARDO coVARRuB,~

�-Ureedlo, buen amigo, nadie se resolvió á
tratai,lo durament.e, sino cuando se supo ele se•
guro . . . . . ,El Mariscal m ismo .. .
L a Puysage oyó esto veinte veces.
Al nombre de Bossuéjoulx, el aire se -cristali•
zaba y se sentía vola1· las moscas.
L a Puysage renuneió á continua•r sus inves•
tigaciones.
- ¿ Y bien !-se dijo.--lMe daré la fantasía ele
,unar á un indigno . .. Bossuéjoulx queda siem•
pre mi amigo. Yo solo en el llllundo ,rendiré eul·
to á la memoria de Bossuéjoulx.
Se p rocuró el retrato del nmerto. Pero el
retrato databa de años y llO se parecía á na.
die. L a Puysag·e descontento q1.tiso tener algo
ele él, una bagatela, una cosa que le hubiera
servido é Bossuéjoulx. Pensó en el caballo.
-iDónde estará1 Se me ha dic:ho que lo
vendió. Era una bestia que lo había llevado clu•
a·ante diez años. En fin, ensayemos! Del\]més
ele todo, nada tengo que hacer y el bu,eu Dios
me a,yuda,r,á.
Y lanzó sus sabuesos :por toda la }'raneia
con las señales del .caballo, una curiosa bestia
baya, produet-0 del '' hmnioue'' ínt.lico y del as·
no español.
. .,
Tres meses más tarde, La l'uysago rec1\Jw
noticias del Artois, sobre que se había des·
cubierto en uu prado uu cabai!Jo igual al de
Bossuéjoulx.
Frué en seg·uicla y lo compró.
.
.
.
E ra sin eluda alguna, el extraorcliuano all!·
mal del viejo soldado. Viejo, flaco, maltratado
¡ior las labores del campo, el amig~ del m_uer•
to se clistingtúa sioonpre por i;us piernas finas
como bambúes, por la eola e,;pesa y negra y. la
pupila azuJ, clara, límpida, fi,ja, que daba miedo
- ¡ Extraño animal!-pensó L a Puysa,ge.
Lo hizo lim1[.tiar, la,nu, dióle de -comer, lo en•
silló y partió á toda rienda á París.
'l'odos se rieron del caballo. Pero era el cab·t·
llo del coron el La Pt1ysa-ge y i;.e le rei;.petó.
Unos cuantos adioses y ¡rá l&lt;,ribm·go, á la
guerr a !
Sus nuevos granaderos gruñeron :
-¡, Y en ese mamarra.eho nos
á cli~igirf
Al saber-se que era el cabal lo ,ele Boss,t,éJouJx,
m1.1c,hos murmuraron. Era un atrevim iento, casi
un i._nsulto al ejército.

NUPCIAL

"ª

)

•

,.XXX

Onando La- Puysage volvió ele su confeI1en.
eia con el Mariscal, uo eneontró su cabal lo en
la t ien-da~
Se había 0mpeñaclo el combate.
-¡DiaMo! ¡Y mi caballo!
Uu oficial le pidió las señas y des.¡,ués Je pre•
guntó :
- ¿Dónde lo hubísteis1
- Era de BossuéjouJx, pardiei&lt; ... Uno ele mis
buenos a,migos! .. . .
-La noticia conió: el caballo de Bos,-,ué.joulx
ha bía huí clo. Se clió por sentado. Decían:
-Claro. . . el caballo de un co\Jarde. . . ¡ A
quién se le ocurre!
Pero el coronel seguía ¡!'rilando que le \Jus-ca·
r an su caballo.
-No tengáis ,miedo. Estará fuera del alean ·
ce de las ,balas ...

VISITA AU FABRICA
DE SAN RAFAEL
Señora Clementina Nuño de Alvar ez Tostado. -10 de Febrero de 1912.

llustrísim ~ seño r don Vicent e Castellanos,
nombrado obispo de Campeche.

-Debe Jutiiarse tras ,el montículo, bien á cu·
bierto.
En tal momento, una bomba tronó y mis allá
de la línea de combate espantoso, siniestro, in·
mortal, un caballo apareció ... .
E staba en e·ampo abierto ... solo, desnudo ....
lo miraba en silencio.
-El caballo del trai(i'()r -pensa\Jan.
- \'a á huit--.gritó n1guien.
l',l enemigo la u.zó ;un:.\ de,earga. Un grnn
te,nhlor sa,cmdió el cam.J&gt;O de batalla. 'l'res Ji.
neas de franee.ses cayeron á tierra... Otras
tres bombas es-tallaron en el aire y ya los tam•
lbores leYantaban sus J&gt;alillos, cuando, ele pronto,
magnífica.mente, una llamarada incendió al ca.
baJlo. Alzó la cabeza, abrió las narices, cla,vó
á lo le.íos los ojos claros ... y atrevido, alegre,
sordo á los truenos que hacían estremecerse el

F ot. Uribe.

aire, como conduci do por invisibles manos, to·
mó á gran carrera el camino clel ruido el cau.inr•
ele la gloria, el a,costum.braclo camino' del valor
Y la 111'.ierte ... 1':l cabaLlo de Boss uéjoulx partió
como siempre contra el enemigo!
Entonces apa&lt;recieron á los ojos del ejér~ito
las gloriosas ca.mpañas del Canadá y la luclia
y un inmenso grito &lt;le admiración 'se levaut-ó
de todas las filas. Y mi entra.;. sin detenerse,
t&gt;l caballo ele Bossuéjoulx continuaba avauza,ndo
dominando el estrép ito de las balas y l os viva~
de los soldados, una voz conocicla y misteriosa
murm_u r_aba al oírlo de La Puysa;ge. con el a,cento
del vieJo general, cou el acento de BossuéjO'lllx
rel1abilitado por su hermano de anmas:
- ¡ Gra,cias! ¡Gracias!
Georges D 'ESPARBES.

Galantement.e invitada~
po r la dirección ele las f:í.
bricas ele papel de San Ra•
fael y Anexas, las so-: :e•
clacles de Periodi stas Me tropolitanos y de Fotógra·
fos de la Prensa, hicieron
una visita á la fábrica ·le
San Rafael, ubicada al pie
clel Ixtaccihuatl.
El día señalado para la
,·isita fué el sábado ele la
semaLJa proxuna pasada.
A las siete ele la mafia;:¡ i
partieron los representan·
tes ele las citadas agrura
ciones, en un tren espe·
eial, y poco después llega·
ron á la fábrica, cuyos departamentos visita ro.1
atentamente, guiados por
los directores del estab'.ecimiento.

L os se~5&gt;r_es Gerel!te y Directores de la Fábrica de Papel de San Rafael.-Los periodistas en los almacenes de·papel
para per1od1cos d1ar1os,- El lunch.--Una de las preciosas caída_s al _Pie d el Ixtaccihuatl -Los visitantes en el departamento
de maqumana.

�está bastante viejo, y me han dejado uno tia .
mante.
d"
-Lléveselo usted-le JJO e 1 mozo, - ~eguramente mañana volverá el que se ha equivocado
á deshacer el cambio.
Así fué en efecto, cuando al d(~ siguiente entró Paz en el café, un señor le d1Jo:
-Ayer hemos debido cambiar de sombreros,
porque el que usted trae ~e P, rece el mío.
-Lo mismo me sucede a 1&lt;111 con el que usted
lleva.
-Deshagamos el caml io.
- Enhorabuena. ¿Pero cómo pudo usted confundir dos sombreros tan distintos'?
-¿Quiere ust~d que le ~ea fr~nco? PuPs ayer ,
cuando iba á sahr del cafe llov1a bastante y me
encontraba ~in paraguas, Vi que usted tenía un6
bien grande y calculé que á mi sombrero le convenía más salir sobre su c•bezn que sobre la
mí" al propio tiempo qut:! calculé que en el es,tad~ en que el de usteo se hall_aba nn ~abía de
hacerle gran mella un chaparron más o menos.
El poeta argentino y su
ofrenda floral en el monumento de los niños héroes
e n Chapultepec - El señor
ingeniero Don Ignacio L. de
la Barra, Presidente de la
Asociación del Colegio Militar, y el poeta Ugarte se
dirigen al monumento de
los heróicos .cadetes.

Un poeta estaba cr.~moraé!o de una joven y
sufría mucho con motivo de ese amor. No era
que ella le amase menos, sino que sus parientes
no querían consentir en su matrimonio. Una
ocasión que él la acechaba-era un poco antes
rle la aurora, cuando el alba vacilaba al nacerla vió blanca y rubia, en la ventana; miraba al
cielo pálido de la m11ñana y él la veía pálida
también: ella, encantada de esa claridad nueva
y creyendo que nadie la observaba, envió con
sus dedos rosados un beso al día nacientP, al
propio tiempo que se despertaba un paja, illo y
lanzaba un grito. como si este sonido Jigno hubiera sido d eco de aquel beso sonante. El enamorado vió el beso, oyó el grito rítmico modulado, siguió al avechuelo á través de las ramas
del bosque y lo llevó consigo á eu casa, Ahora es
muy feliz, porque de mañana, á todas horas y
siempre, oye cantar en su jaula el beso de su
bien amada.

J,o que v~le el radin

CATULLE MENDEZ,

El famoso aescubrimiento di&gt; los ef posos Curie
el cradium, • han dado en explotarlo los charlatanes como panacea universal, y hacen recamos
prometiendo á los incautos la curación de todas
~us enfermedades.

El bardo ar¡zentino se ve en la necesidad de
continuar pront.o su viaje rumbo á la América
Central y guiado por sus sentimientos de unidad
latino-americana, quizo antes de partir, demostrar su aprecio al acto heróico de nuestros cadetes que murieron ante las balas de los invasores
nortE&gt;americanos el año de 1847.
El homenaje de Ugarte consistió en una corona
de flores que dPpositó el domingo por la mañana
ante el monumento levantado á la memoria de
lns hijos del Colegio .,iilitar al pie dd histórico
cerro.
*
A la ceremonia concurrió una representación
de la Sociedad del Cóle·g io Militar, con su Presiden te, el señor ingeniero de la Barra y una comisión del mismo Colegio que dió las gracias aJ
poeta en un bri1Jante y conmovedor discurso.

El Señor Presidente de la República en la kermesse ef~ctuada el domingo últiu,o,
en Mixcoac, á beneficio de la Cruz Blanca.

QUEJA OTOI\JAL

• ~□~ ..

Un cambio de sombreros
El Sr. De Paz, un anciano profesor, todas las
tardes se sienta en la misma mesa del café, y
mientras saborea poco á poco una taza del ::iromátic, hcor, se lee tranquilamente los periódi·
cos. Una tarde, á la hora de •iempre, acabados
el café y la lectura, se levantó e l señor De Paz
para marchariSe, y por más que hizo, no pudo
encontrar su sombrero de copa que había dPjado á su lado sobre el diván. En cambio, habían
dejado allí otro magnífico de ocho reflejos.
-Qué cosa tan rara-ex !amaba Paz; generalmente el que se equivoca de sombrero se lleva el mejor, y ahora se han llevado el mío que
El Sr. Lic. D. Julio García, Subsecretario de
Relaciones y Director de la EscuelR de Jurisprudencia. y los Sres. Lics. Francisco Fu~ntes Campos, Ju~to Benítez (ir). Manuel Flores, (jr),
Francisco Rojas, Rafael Angel Frí11~, José Ro·
jas, Enrique Velasco, Eduardo Baz José Villela,
Rómulo Becerra, Gua talupe Villers, Emili9 Pa:r,fo Azpe, quienes ofrecieron un banquete al pr,mero, el sábado de la semana próxiu,apasada.

Mesa del banquete celebrado el viernes último por la Asociación de Ingenieros Electricistas,

El beso enjaulado

Ni el radio cura tfldas las enfermedades ni
existe aislado. Todavía no se ha llegado á separarle de las saies de bromuro ó de bario, con las
cuales está siempre combinado hasta ahora.
El bromuro de radio. cuyo grado de actividad
"S medio, cuesta de 15 francos el gramo hasta
1,0:&gt;o el centigramo.
El que es puro, cuya actividad es muy grande,
se cotiza á 400 francos el miligramo. El gramo
ele bromuro de radio ouro resulta, pues, á 400,000
francos, y el kilo á 400 millones, precios un poco
elevados para que pueda ser verosímil que contengan radio ciertos especificos.
En realidad estos cálculo~ son imaginativos,
pues hoy por hoy no existe en el comercio un kilo de bromuro de radio, pues Pl precio bajaría
entonces considerablementP. Todo lo más que
Pxiste son 10 á 12 decigramos, lle los cuales
cinco ó seis pertPnecen á Mme. Curie, que los
conserv11 en su laboratorio. El resto que está en
circulación, se halla entre los grandes médicos y
algunos aficionados, y sólo queda libre un decigramo á lo más.
Para obtener tres centigramos de radio mezclado á una sal es preciso tratar una tonelada de
mineral, lo cual explica lo costosísimo que tiene
que resultar este novísimo producto.

Desde que María me ha dejado para irá otra
Estrella-¿cuál, Orión, Altaír, ó tú, Venus?siempre he amado la soledad. LCuantos largos
días he pasado sólo con mi gato! Por sólo entiendo sin un ser material, y mi gato es un compafiero místico, un espíritu. Puedo, pues, decir,
que he pasado largos días solo con mi gato, y,
solo con uno de los últimos autores de la decadencia latina; porque desde que la blanca criatura no existe, extraña y sinceramente he amado
cuanto se resume en esta palabra: caída. Así, en
el añ •, mi estación favorita son los últimos días
aletargados del verano, que preceden inmediatamente al otoño, y en el día, la hora en que paseo, es cuando el sol descansa antes de desvanecerse, con rayos de cobre sobre los muros griegos, y de cobre rojo sobre los vidrios de las ventanas. Así mismo, la literatura á la cual mi espíritu pide nna volnptuosidad, será la poesía
agonizante de los últimos momentos de Roma
con tal, sin embargo, de que no respire en modo
alguno de proximidad reJuvenecedora de los
Bárbaros, y no balbuceé el latín infantil de las
primeras prosas cristianas.
Leia, pues, uno de erns queridos poemas (cuyas placas de cobre tienen más encanto sobre
mí, que el encarn11do de la juventud) y hundía
una mano en el pelo del puro animal, cuando un
organillo cantó lánguida y melancólicamente bajo mi ventana. Tocaba en la gran Alameda, cuyas hojas me parecen tedios hasta en primavera, desde que María pasó por allí con cirios por
última vez. El instrumento de los tri:iti&gt;s, sí,
en verdad; el piano centellea, e t violín da á las
fibras rlesgarradas la luz; pero el organillo, en
el crepúsculo de la tardi&gt;, me ha hecho soñar
di&gt;sesperadamente, puesto que murmura con aire gozo~amente vulgar, y que puso alegría en el
corazón mismo de lo~ barrios bajo~, en aire pasado de molla, trivial; ¿Pn qué con~iste que su
ritorn elo me llega al a lma y me hacia llc,rar como una baladaromántica? La saboreé lentamente y no eché una moneda por la ventana por temor de cambiar de postura y á darme cuenta
que el instrumento no cantaba solo.
STEPHNE MALLARME.

mente y sin alterarse, me dice, con su voz llena
de misteriosas armonías: "¿Te acuerdas? ....
Era yo una chiquilla sentimental hasta la exageración, una sombra quejumbrosa que mis admiradores juzgaban "interesante'• ....
Amé con ciega idolatría, con la pasión primera y última de mi vida .. .. ¡Necia!. ... l uando
creí alcanzar la dicha entregada ft los más encantadores ensueñc,s, fuí traicionada alevosamente, escarnecida y despreciada ....
Caí de las alturas quiméricas á las ásperas sinuosidades de la vida real. ... Le corté las alas
al "pájaro azul" que susurraba á mi oído endechas de amor, y m1 cor,rnón se cerró para siempre, petrificado por el hastío y el cansancio ....
Sonriendo con imperturbable sereuidad, ahora
lucho con los dolores de la existencia, con las
frías realidades del mundo . ...
La romántica cursi, la melancólica soñadora,
es hoy una burlona mordaz é implacable ....
El pasado ha muerto. El porvenir empieza ....
Y así diciend8, su rostro adquirió la fatal belleza del ángel malo .... Brillando en sus ojos la
llama sombria de la venganza, con sonrisa satánica, se dirig,ó á la puerta, sin otra despedida
que un ademán glacial y deslleñoso ....
SOLANGE DE MORVAN.

Señor Luis G. Chaparro, nombrado
inspector de escue:as.

~-~
DIABOLICA
Dolorosami&gt;nte sorprerdida contemplé á mi
querida amiga. la ht'rmr sa G, acia.
¡Cielos! ¿Qué se ha hecho aquel adorable cnndor que era rn mayor encanto? Su causticidad
encubierta bajo una refinada coquetería es inconcebible en una niña de su edad, y sus toilettes llamativas pasan ya de 10s limites de la
decencia.
Con el derecho de rri car ño le reprocho su incalificable conducta. Aquellas pupilas obscuras,
grandes y hermosas que poco antes lanzaban fatídicos resplandores. fíjanse en mf casi tierna-

Dos lindas decidoras de fortuna en la kermesse de :\Iixcoac.

�LA SIERRA

El Sr. Lic. D. Alfonso de la Peña y R eyes,
nombrado defensor de oficio

DOS DISTIN6UIDOS DESAPARECIDOS

NEVADA

El domingo último falleció el señor don Ehgenio Chavero, antiguo empleado del Gobierne
del Distrito.
El señor Cha vero fué tío de nuestro DireeL ,r;
la reclaí'ción de este peri6clico comparte el ju.to &lt;luelo ele su Director y le presenta, lo mismo que á su honorable familia, las mue,tras de
sn condolencia.
• • *
El martes trece ele los corrientes, muri6 e]
señor Ingeniero don Antonio Garría Cubas, geógrafo distinguido y gran hombre de ciencia
que prestó grandes servicios á la instrucción
pública. nacional.
· Escribió obras de enseñanza geográfica y prod jo graneles é importantes trabajos en el rnmo.
En la Secretaría de Relaciones ExteriorPs
fué jefe de seeción por varios años, ingen ,er.&gt;
consultor y encargado de la seeeión de ca~tografia. En las secciones de límites con G.ia•.Pmala y los Estados Unidos, trabajó con gran
empeño y pro\'echo, y en todas partes se ca¡ l·ó
el cariño por sus dotes perfectamente aplicadas
y_ dirjgidas. _
_
Bl sepelio del señor García Cubas se eferLuó
al día siguiente de su muerte en el Pante:\n
Franeés; fué presidido por la familia del ~eñor
García Cubas y por el señor Ministro de Re1:i •
ciones, ramo en el cual prestaba sus servic;o,
el señor ingeniero al morir.

Sr. D. Eugenio Chavero,

t

Señor Ingeniero don Anto_n io Gar cía Cubas. distinguido hombre de ciencia
t el 13 de los corrientes

llNVICTAT

Erguido, haciendo alarde de una indife1 PD
cia glarial, tomó asiento en el pairo de nn
amigo sin mira1·ln, y en cnmbio fí_jome con insistencia. en una espectadora de luneta, esp1
ritual muchacha que se presta gustosa ~ 1
"flir" ...
Duéleme con fesar que demasiaelo frecuent,,
me olvidaba. del papel que me había impur•sto
dirigiendo fusth-as milaclas al pJ. 1co \'ecino sin perder un detalle ,l.1
lo que en él acontecía.
Le habla con tono melífluo Jn
jo\'en imberbe, y ella la ingralí~,ma, parere complacida rontestai11i,1
con amabilidad felina, ora aban,cánclose neg-ligentemente, ora ado¡ tanclo una. postura provocati,a '¡ue
yo juzgaba insolente, al \·olvP ·,~,
aparentando poner toda su :üenrión
en las escenas.
La cólera me ahoga al ver qu¡,
el almibarado mocito oueriei.tlo
imitar)a, casi roza con sÚ ali en' ,1
aquella nuca blanca como la de u~a
estatua, aspirando con delicia •I
perfume de sus cabellos ...
Horas de tortura indecible en
que luchaban encarnizadamente el
amor y dos de sus implacables , ta'·
migos; los celos y el despecho.
Por fin terminó la representae• i:&gt;n
sin que ella se &lt;lignase darse cnc-uta ele mi presencia y yo con la · 11tención de \'engarme cumplidam,•nte, salgo del teatro á toda prisa pnra rolocarme elonde
irremisihle'mente tiene que vermP,. Quiero eles
quitarme con creces volviendo d
rostro cuando pase por mi lado..
el domingo último.

El corazón me anuncia su proximidad, latie,1con inusitada violencia ... Ya viene ... Dotiénese un instante en lo alto rle la escalinata,
recogiendo con gracia la cola rlE&gt; su vestido róreo, de un gu~to irreprochable.
-¡Qué hermosa es!... ¡Qué aire ele sobcr.1na. distinción, qué mirada tan dulce, tan interesante é irresistible! ...
Su~ugado, á p esar mío, por el penetrante
encanto de esa voluptuosidad angelical que la
rodea, no ceso de con templarla. Después de ver•
la no es posible amar ni siquiera pensar PD
ninguna otra mujer; mas herido en el alma ror
el i nsultante desprecio que ella me mostrar:1,
hago un desesperado llamamiento á la dignicla&lt;l que me abandona y recordando las ofeu•aR
que van sucediéndose, trato de recobrar mi ae.titud altiva pav"neándome con impertinencia ....
Estamos frente á frente ...
Ella, la coqueta redomada, se turba visiblf'mente ... Su rostro como ese mármol blanco t,•ñiclo ligeramente de rosa, tórnase pálido ...
Nos miramos eu los ojos ...
¡Ah !.. . Los suyos negros, brillantes y J:í 11guiclos, me acarician con una mirada dulcisima,
larga, inelefinible ...
Y los míos le dicen claramente lo que u,uehas ,·eces le he repetido con acento tierno,
apa,ionado, sumjso, besando sus manos suav~~
y olorosas como un manojo ele frescos lirios:
"¡Ren&lt;li&lt;lo ... á tus plantas, Reina mía!"

110

SOLANGE DE MORVAN

El Popocatepetl desde el Sacromonte. -El Ixtaccihuatl desde A meca. - Un precioso arbol del Sacromonte.-La llanada de Ameca con el Popo en el fondo.-El
Ixtaccihuatl oor sobre Ameca. -El Popo desde los montes del Ixtaccihuatl. -La
1,1ierra nevada en medio de los dos volcanes. - El Jxtaccihuatl desde Ameca.
•

L as extraordinarias mauifJ,taciones invernales que nos ha pToporc·ionado últimamente el clin,, ele nuestro valle, generalme,llf'
tan sua ,-e, han veniclo á real.1:ar ele una manera notable la natura! belleza ele esta nuestra p,·im orosa menea geográfica.
El í'inco del corriente, clespu:•.1 ele tres días dC' un temporal clrsu,aelo entre nosotros, ~e levantó el nnblaclo y las mont.11i&lt;is
que ~erta al Yalle ele México aparecieron ,•orona, las por la 1) anca nieve que les daba un aspC&gt;rto inusitaelo y poro v isto á nne~·
tras latitu,les. Desean&lt;lo que nuestros Jee·tores conservaran un
recuerelo ele este heeho, tan raro, en,·iamos á un romisiona,lo especial para que tomara fotogTat'ías ele la ~ierra Ne,•ada, la par 1 .i
más bella del cereo, sin duda alguna, y en esta plana publiramo,
los resultados del trabajo de n,1estro en\"iado espedal.
Estamos seguros ele que los amantes ele la. naturaleza estimarán este esfuerzo hecho en su favor, y guardarán con gusto lli recuerdo del precioso espectáculo que hemos estado presenciando
desde hace varios dias todas I~~ mañanas y todas las tardes.

�fulgores en la frente. Irradiaban sus ojos, porque pensaba ofenderle á Lai-mé toda su gloria
Surgió por fin, rle manos de Ts'ai-Lun la superficie l!mpida, donde habría de escribir las cartas
á su amada.
Y una nochP, en un camello que parecía de plata al brillar de la luna, llevó un fiel servidor esta misiva:
«Mi hermanita menor:
Tú eres más bella que el loto y la azucena.
Y o quiero para mí tu corazón bordado de flores
de seda.
¡ Corazón de E dornar las más preciosas piedrae.
Te deseo diez mil felicidades.
Adiós, mi dulce Lai-mé, adiós estrella.• ....
Esta es la verdadera historia de cómo inventó
el papel, allá en la China, el ingenioso Ts'ai Lun.
Me la contó un faisán dorado que vino en un
paraván del Imperio de las flores.
ROSALÍA CASTRO.

~o~

EXPERIENCIAS YEfUSIONES.
¿Pensáis que no hay nada más frágil que el
cristal de Bohemia? Decid á un fraternal amigo
que no tiene ortografía.•

• • es menester que él
Para estimará un hombre,
no se estime demasiado á si mismo.
El señor General D. 1:'orfirio Díaz entrando al balneario de Nauheim, en Alemania, dondt:l
se le examinó por un médico, quien dec'ara que su organismo no muestra
más que 45 años de vída.

El INVENTO DE TS'Al=LLiN.

*

• * de Dios y del alma.
- Dime, amigo; si reniegas
¿á qué te ha sabido el beso que te dió tu madre
al morir?

NUPCIAL

Hermosa era Lai-mé como la tlor d ~ nelumbo.
Sus mejillas, parecidas á los lirios pálidos y al
marfil pulido.
Y sus dientes, como pétalos de azahar, menudos y apretados.
Entre sus negros cabellos lucia brillante la flor
del melocotón.
Las manos, suaves como un ritmo, terminaban
en largas uñas de rosa. ·
La túnica joyante, llena de bordados y perfumes, envolvía el cuerpo triunfador en sus caricias de seda.
Los lánguidos ojos de Lai-mé guardaban en su
fondo un raro ensueño del cielo.
Cuando pisbba el jardín con sus menudos pies,
temblaban los crisantemos, y morian de envidia
las azucenas blancas.
Lai-mé era dulce y pensativa, dulce como la luna, pensativa como una flor misteriosa.
Suspiraba Lai-mé, porque en su corazón estaba
encerrado el amor.
-¡Oh¡ tú, mi amado tan lejano, ¿por qué no
vienes? Las flores te guardan sus perfumes y
sentirías vibrar mi alma en la armonía celestial
de e~ta noche adornada qe estrellas.
El pensamiento de Ts'ai Lun estaba lejos.
Estaba junto á su amada, la suave y encantadora Lai-mé.
- Yo quisiera escuchar tu voz, musical como la
brisa cuando agita el ramaje de los naranjos en
flor.
Tú eres para mí embriagadora como el vino exquisito de Chao Chi gne.
Quiero adornar tus sienes con crisnntemos de
oro, quiero hacerte una ofrenda como si fueras
la buena diosa Koanine.
,Yo veo una luz divina que brilla en mi cerebro.
yo siento las armonias del bosque brindarme sus
misterios.
Y Ts'ai-Lun se durmió en las orillas Huang-Pú
Lejos se levantaba Sbang-Hai entre sus a ltas
m1,1rallas. Ondulaban en torno suyo los verdes
arrozales, y brillaban al sol las cintas de los cnnales. Surcaban los juncos en el agua dormida y
volaban las golondrinas sobre los campos de
arroz.
En las cercanías de Shang-Hai navegaban sampaus y barros de flores.
Ts'ai-Lun seguía durmiendo, junto á la ribera
húmeda, donde brotaban los nenúfares y el cáñamo de lindas florecillas.
Un ténue mormullo resonó en la umbría y gimieron los tallos del cáñamo flexible:
- Salud, Hijo del Cielo! busca en nosotros la
ofrenda de tu amada.
Te da1emos la fiera .i;esistente, y el perfume
sutil de la floresta.
Reflexiona Ts'ai-Lun, que á través de nosotros la bendición de Buda te h!l llegado.
Despertóse Ts'ai-Lun, y parecia que llevaba

S'e ñor don Manuel Galvlín y señora. - ~nero 30 de 1912.

�de Liszt, para piano y orquesta. En el escrnario, pletórico de ejecutantes, surgió la fi:;,1ra gallarda de Yolanda :Méroe; habiendo obtenido la celebrada pianista húngara un rui,loso
aplauso de bienvenida.
No goza el "Segundo Concierto" ele LiszG
· ele la fama universal del primero, que p'.lra
no3otros es ya casi familiar. Y en verdad qne
tal rliferenciación en orden ó estimació,1 no •hay
que achararla á causas injustas; pues, reco11'1·
cienclo, como debe reconocerse tratándose •l~
la personalidad ilustre de Liszt, que esta ob,·.1
contiene bellezas ele primer orden, cabe afiru•ai·
que su similar conocida de antaño la sup.ira
con mucho, así en originalidad de corte como
e:1 r iqueza de temas.
¡Será menester decir que Yolanda 1\féroe tocó el '' Segundo Concierto'' i!_e Liszt con la
habi lidad t écnica, ron la donosura y alegane a
qne IP son peruliaresi
MAESE PEDRO.

El primer conci erto de l a tempora.da.-Beethoven, Berlioz, Wa,gner, Liszt.-La '' Quint:t
Sinfonía" y la " Sinf onía F antástica."
Quien de sutil haga alarde, no vacilaría en
calificar de simbólica la selección del progra1:1a
del primer conci erto de la temporada Meneses,
éfectuado el domingo, en el Arbeu. Cuatro nombres figuran en él tan sólo: el del padre de la
sinfonía, y los de los tres grandes reformad.ires
q ue, siguiendo sus tlmellas, llevaron el arte musical al punto de evolución en que hoy se encuentra. Y ésto, dígase lo que se quiera, :rn.1
sin peea.r de sutileza, es casi una profesión le
re, una declaración explicita del fin docente,
de gran cultura estética, que se persigue en la
serie de fiestas musica]ts ahor a iuiciadas.
A nte concurso selecto y numerosísimo, en t-1
cual formaba en sitio de honor el Primer :\[agistrado de la República, se desarrolló el 8$pléndido-aunque un tanto largo-programa.
Figuró en pr imer lngar la "Quinta Sinfoní.i"
de Beethoven. No aparec ió en esta ocasió,1 ,a
maravillosa obra del genio revestida de mi~terio inaccesible, como años ha, la tarde dP su
estreno. El soberbio "Allegro con brío;" 01
a'[)acible "Andante," el "Scherzo," el br,llantís-imo tiempo final, abundaban en temas .v
desarrollos para el público ya conocidos. Saboreábase el deleite con la facilidad con que
nos lo asim ilamos cuando se repite. La propia
Orquesta del Conservatorio, familiarizada ya
ron la "Quinta Sinfonía," ofrecíanQS una Pjerución perfecta, pródiga en delicados matices
y en efectos admirablemente logrados. Mere,•ió
gran&lt;les a.plausos el tercer tiempo, y la ovacion,
ráli&lt;la, cordiallsima, con que fu eron saludados
Meneses y sus bravos colaboradores, se antoja feliz augurio de triunfo.
¡Qué profunda, y, á la par, extraña impnsión causa la "Sinfonía Fantástira" de Be:lioz, yendo á la zaga de la "Quinta" de B", ·
thoven ! Beethoven, genio altísimo, pero, á u11
tiP&gt;mpo mismo, rompositor hábil, conocedor de
su "métier" respetuoso ron las fórmulns, en 1o
que éstas tienen de substaneial, dejó que •·11
inspirac ión, en nn vnelo potente ae ágnila enar.torada de las cu mbres, surcara por tocios loó
es:paci os; pero no rompió con la tradición, .10
abo! i6 los procedimientos, sino antes bien los
t ransformó, mejorán&lt;lolos. Berlioz por el co 11t rario, fué un rebelde. Su siluet~ se proyec·ta
sobre la tradición musical como la de un' formidable Satáu. Rompió moldes, atropelló re
g-las, y fiel al impulso de sn genio sólo á ól
obedeció, dejándole arranear á la' manera cie
rorcel pillifante por el _jarclín versallesco de los
r lásiros. Beethoven infunae en nosotros, al escucharle el eoncepto de la armonía apolíT'ea;
el autor ele la "Sinfonía Fantástica" nos hn.ce
presentís el caos.
. ¡Pero qué importa que Berlioz, cuya inspiración era para Roberto Schumann una "espacia-refulgente," sea desigual, si embriagado &lt;le
romanticismo su genio--eomo apunta en un bello estudio Arturo Cocquard-' ' ha remontaáo

á tales alturas que, al lado de extravagancia~,
véase en sus obras bri llar frecuentemente Ji
belleza superior, la verdadera grandeza, Jo i-U·
blimef"
L a '' Sinfonía Fantástica,'' con su extr 1ñ 1
programa hecho ele pasión, de odio, de amor, d~
cnfe.rmiza inquietud, es quizás la obra caract,erístico del insigne maestro francés. Acaso fué
ella la que sugirió á Liszt el pensamiento ele la
in~ovación que trajo consigo con el poema sinfónico, en pleno agotamiento de la sinfonía c,ásica. La primera parte--'' Ensueños; pasiones,''
-nos presenta al héroe, un joven atacado del
''. mal del _siglo, "-que no es otro que el mismísimo Berlioz enloquecido ele pasión por Miss
Smithson, la famosa intérprete de Shakespe::re,-en los días que preceden á la aparición de
.la aimacla, y en el momento patético del :tmül'
súfütamente inspiraclo.-Un ondulante motivo
de vals se deja oír después: la amada se entr ~ga á las sugestiones del baile, arrebatada p.ir
mil brazos. A esta escena mundana si"ue la cél~bre intitulada "En el campo," con°su corteJo ele pnmores bencólicos, que interrumpe ,~¡
fragor de la tempestad, y que se resuelven ai
fin en soledad y silencio, impresiones que son
como un augurio trágico ae la "Marcha al llplicio'' y de los '' Sueños de u na noche macabTa" en que el artista, criminal huésped clei
.Sa!bbat, se ve rodeado de sombras espantosas ci,,

Uftll PIIGIBA DE
''Eh FANTASf«ll BiiANGO"

brujas, espectros y monstruos, y en que, ,in
medio ele la orgía diabólica, a centuado por
fúnebr e toque ele campanas, resuena apocaliptico, el '' Dies Irae. ''
Compleja por antonomasia es la emoción q •ie
suscita la '' Sinfonía Fantástica. '' E n la audición· del domingo, resaltaron ae ella el aumirable ''Adagio'' y el '' Larghetto,'' sin
contar el final, que por su bri llo de instru·
mentación saeude con eléctrica sacuaida á todo público, por mal prevenido que esté co1:tn
ruidos h necos y sonoros.

• * *
La tercern parte del programa comprendía
clos trozos ele Wagne.r : la . romanza llamada
"Ensueños" y la "Muerte de amor de Iso!aa.'' Ambos estuvieron confiados á la señoriMinri Heiclecke. L a señorita Heicleeke tie.10
un vigoroso órgano vocal. Acaso se eche a ➔
menos en él, á veces, cierta suav idad; pero lo
que le falta ele delicadeza, le sobra de poteacia. En el alucinante fragmento de "'rristá.n,"
vibró apasionadamente. Pero, fuerza es confesarlo: tal es la opulencia, el lujo ele orquest.ación de Wagner en esa celestial muerte de
Isolda; tan avasalladora la intensidad del
"leitmotiv" desarrollado en · todos los tQnos

)

•

,1

T eresa Calvó, que hizo su ben eficio e l viernes y H e rminia Quiles, que lo hizo la se~ a na pa~ada.

Llegada del Excmo. Sr. Gral. D. Armando J .
R iva, Minis tro de Cuba, á la es tación
d e Buenavista.
que la figura de la cantante--quizás aunque 30
tratase de la más insigne,-se desvanece.
La novedad de la a rtística :fiesta estaba reserYa&lt;la para el final. Tha á torar~e por IR primera. vez en México el '' Segundo Concie rto''

En una serena tarde ae amaranto, recosta•
do eu el ar bol que sombrea las ruinas del ¡:&gt;alacio de aoña Beatri z de la Cueva, en Ciuda~
Vieja, evoqué los días sonoros ae la Conquisl,,i,
y toda la terrible epopeya lejana, y la b.-iJlante figura del siniestro y bello Tonatinlt,
ebrio de oro y ele sangre ...
¡Qué ele sombras heroicas ó prestigiosas, imp1·egnadas de la soñadora poesía de las edades
pretéritas, encendidas con el cárdeno fulgor
de las catástrofes, en la trágica apoteosis ilel
amor y de la muerte, surgieron en mi cereui'o,
e,1 medio ele los imponentes escombros sagrados!
Aglomerábanse las remotas remembranza,
eu mi fantasía, en incr eíble- desorden cronológico, saltando épocas y confundiendo los ntm•
bres y los acontecimientos. Escenas ele la Colonia y anteriores á la Colonia, actos de nu,istros próceres y episodios ele la segunda mitad
del siglo XIX, páginas del ., 'Popol Vuh'' y la
''Reseña'' de Milla, revolvianse en mi ca,beza

en esas horas de meditaciones y evocacionea ...
... Oía, á lo lejos, el triste son de las "chirimias y atabales;'' y recordé la pomposa procesión ele! 22 de noviembre en el Paseo ele Santa Cecilia, formada por linajudos personajeq y
f lamantes cuerpos mi1itares. Veía los gallarJos
penachos y los paramentos de oro de los :orceles montados por los gentiles dragones pro\'inciales . . . : y el gráfico espectáculo de la~
c·orridas ele toros, en que las bellas &lt;lamas :ul'Ían sus mantillas blancas y sus claveles rojos...
. .. Lamentaba que la hija ele la princesa
Luisa, la encantadora doña Leonor-en cuya
sangre mezclábase la osadía del hispano C\,m
la fuerte gracia del indio-no tuviera el
,tenso encanto ele fábula con que aparece en
la novela de Salomé Jil; y que en vez de 110rar eternamente al hermoso y arrogante doc
rearo ele Portocarrero, se casara, como c ua,c¡uiera r ica hembra ó humi lde mozuela &lt;lel suburbio, con el enteco clon Francisco rle la Cueva, Licenciado y mediocr e.
. . . ,Eran de graciosa apostura doña Inés y
cloña Anica, medio hermanas de doña Leono•·,
y que perecieron en la inundación ele 1541 f iA
cuál ae esas hijas ama•b a más el fiero Adelautaclof . . . Y la bizarra figura del audaz avent1;rero, prestigioso como un Borgia, alzábase sobre todos los episodios de la Conquista, con •ns
cabellos ae oro, su fuerte espada y sus ojo,
fríos y crueles 1
Parado sobre un arco trunco de la antigua
cateara!, en el' campanario ele San Francisco, ó
sobre los magestuosos escombros del templo ile
La Concepción, ¡cuántas veces mi fantasía, con
el pavor del águila en la tormenta, no rev:-ló
hacia el remoto pasado, pleno de recuerdos ca •
. ballerescos y ele actos sangrientos y brutales.
E l horrible martirio de los indígenas; las tribus arrasadas por las implacables hordas castellanas; el flamear de las banderas y el ruido
de los tambores; el volcán homicida arrojanao
ae su seno sus líquidas trombas oceánicas en·
tre pavorosos estruendos; las eternas intr,gas
ele amor en la real corte de don Pedro; todo
aesfilaba ante mi t.spíritu, absorto en las gran
diosas evocaciones del antaño!
¡Cuánta gloria! ¡Cuánta sangre! ... Y ahorn.
todo yace en tacitur nas ruinas! ... Pero en es·
tas ruinas, ¡cuánta enseñanza y qué fau stoso
tesoro para la Poesía y para la Histor ia!
Froilán TURCIOS.

El E x cmo. Sr. Gral. D. A rmando de J. R iva , n uevo Ministro d e C uba, acompañado d e su E'ecretario y los Feñores Intr oductores de E mbajad or e s
y Jefe d, I Estado Mayor P residencial, después de h aber pres e ntado 1us credenc ;ales el miércoles último.

�Crónica del Extranjero .

Romance á María Enriqneta

Uespués de tanto como hemos insistido en la
,11arcba de los aeonte-cimientos en la revolución
por el establecimiento ele la república en China,
seríamos inconsecuentes si no habláraimos ele!
,leliniti,·o triunfo de las ideas rept1blicanas en
l'I lejano im•perio.
El martes último, Jía :3 l ¡,ara más señas, la
familia im11e-rial abdicó, y ele hecJ10 quedó rcco·
uoeida la república.
Coruforme á lo dicho en otras ocasiones, desea_
IDOS que sea por mucJ:io tiempo y que los c.hinos,
tan despreciados y tau befados en todas parte8,

(P ara " El Mun do Ilustrado " ,)
Diciendo están que eres mora
tus rasgados ojos neg1·os ¡
que eres rusa dice al punto
ese ex.quisito misterio
que te envuelve cual un nimho
sie,mpre que guardas silencio.
La dulce miel ele tu voz
está bi en ,claro dicierulo
que eres de la h ennosa Tfalia¡
tu perf.l, tnn noble y bello.
rlice q~10 naciste en G•recia,
.Y cuentan que eres dr l\Iéxir·o
la gracia con qu e sonríe~
y tus anclares rl Í&lt;\creto.s.
'fu gran corazcín, !{Pñora .

tan compasi\'o ~- tan tierno,
no es rle este m111HlO&lt; ¡',f 'v tu alm:1.
tuvieron cun,i en el cielo·,
( clos flores son dr qHll'e1.a
r¡ue alto. bien ,1lto ~I' alll'ieron . .. )
trna estrella ,le-lu!llhrnnte
da su luz en tu cerel&gt;rn. ··
y ile allí salen 1(1, pájaros
que á cantnr Yan á tus · Y()r~o:,.
Tú tipnes, de las mu.ierr~
t1~:o }tln rlo sentimi~ntd
que es debiliilad y l{r:tl'ia
y ternura y rmhelrso;
~· llevas Pn tí. dt&gt;I lmmiirc.
algo nm.v gra1Hle: el talrntn.
l)rs,le la re,ja {'.Cl'l'ada
&lt;Jll &lt;' está eerc·antlo tn hner1 n.
yo w saludo, seiiora,
e·on altísimo respeto.
.v dejo que barra· &lt;'I mnRg-o
-1:i pln ma de 1111 sorn·h1~ro .....
&lt;}11r Dios se IJllP,le eonti¡,n . .
yo il 1ni ten niío rne Vueh·o,
( tlíeenme q11e ·" ª en la &lt;·nna
me espera un angel c¡u,, el &lt;·it&gt;lo
ma1úló {!. mi hogar; ) JH11•t·o nl p1111tn;
n.o
nwln&gt; ,, no l'nrh·o ;

-s1/i

Curio3a muest ra de un fotógrafp chino
modernista.
Fiesta de premios d el Colegio de San Luis Gonza g a, efe ctuada el s á bado tíltimo
en e l t ea 1ro de l Conse.rva 1orio.
parto en 110s de esa hija mía,
p a rn la que yo deseo.
tu gn1n bcl)('zn, tu gracia,
1u ,. irtn&lt;l ,. tn talelltn.
¡ .\,licís. oh·. nohlr seiíora!

¡siga tu Yida corrie1Hlo,
·" eu tí no ponga mlulanza
jnmiís la mano ilel tiempo! . ..
R afael Romero BLAN CAS.

:-,
i

nos enseñen teímo se es ver,latlerameulc 1·epuhli•
ea uo y eómo se puede Yi1·ir en 1111 IJ)llÍs realmen ·
te &lt;lemoc;rátieo. po1· más q11e rsto parez-ca una
paralloja, tratándose de un país que ha sido ¡¡-o·
bcruado tl11rnnh' tanto~ siglo, por el poder má,
absolutamente prr~r,i:ali,ta.
X X X

J•' uera d e este importaute aconte~imi e nto. l)O('O
li,t~· r¡uc dec ir accrea de lo oeurri.clo fuera tl_e
nuest ro país. La gut•rra 'l'urco-Jtali a 11a. eoutinúa ,•u ,;u caráctN &lt;¡&lt;H' pucliérannos llamar cnd~mico, .r, a1wnas si una que otra ,·e✓, lhrnw lil
ateueiún , :va sea por uu hed10 i nsólito, como la
inun elaeicín d ,, ·rrí¡,oli por el ::i1e,litc&gt;nánro, ó por
E stado actual d el s itio que ocu pó el teat ro de ''Noveautés" de París, dest,uído oara amriliar
el boulevard de los ita lianos.
"llfurecicla saca á los 11ue el clía autPrior t'rnn
sus ídolos y los ana~trn por rl suelo, los q111'ma
y los descuartiza y los eo111·iertP t'll guiñapo,
hu:1;&lt;111os t'n medie• de 1111 ,•,cándalo ,leseufren:&lt;·
tlo ,v de una orµía

fltl

sangre que difícilmente

tiene 1,recedontt• ·,rn l:t hi-;toria ,le la ht111rn11 i&lt;la·l
l'i1·i lizadll.
Al1ora, ,I' pro hablemeute 011 relac ión c,111 esto,
atroces desórdenes. se anunci,i el 1·i:1,je ele! se·
i retario ,lr Estarlo ele! gobierno ,lt&gt; los Bstado,
lfnitlos, quien, en no111brr ele la ci,·ilizaeiún, rt•co rrerá la. Améri,·a Latina lil'l'ando la trnn-:¡uili&lt;lael á los puehlo~ le1·anti-&lt;cos.
~e d ice ,¡uc nuestro país se halla incluido en

la lista de los (1ue serán ,·isitados, y al ,lía si_
guiente se desdice el aserto; Lle ,cualquier modo,
t•;temos ó no iucluiclos en la lista, ya sabemos
que ele que el fu e1te se siente animado tle J¡i
tarea ci dlizadora, ésta redunda, sino en perjui·
eio, cuando menos en desdoro del dfbil.
Pero cle»graciadameute en este caso es muy
llifícil objetar algo en farnr de los tleso1·ilena·
dos. Heal y 1·erdadern111ente se pu ede afirmar que
el fuerte lleva en esta vez la tea de la civiliz,L
1·ió11 en la mano¡ si las chispas de esa t_ea qncmau ;Í. los que se trata ele alumbrar con ella.
más culpa será de los qu e se han puesto ea e•·
tado de necesitarla que los que se han visto obli·

... i'I
L a República ch ina.-Una calle en- Shangha i,
adornad a con los color es d e la nueva ban der a.
la intervención de alguna otra potencia en los
asuntos -como en los casos de aprehensiones de
, buques' franceses. Por lo demás, á diario se re_
cibeu noticias de nuevos combates y de los procedimientos civilizadores de Italia, los que, m
fuerza de 1·epetir6ll, han acabado por no llamar
la atención ele nadie.
X X X

F unción rPligiosa de inau~uración del institu to Frar.co-Inglés. el domiugo últ'mo, b ajo e l p atrnnat o de la señora de Lefaivre,
esposa del señor Ministro de F r ancia.

La polítiea americana, ele por sí turbulenta.
se ha conmovido rncientemente de una mane ra
formidable; aparte rle uuestro estado, que al fin
pareer habPr siclo reconocido como pocn satis·
f¡¡ct&lt;&gt;ri&lt;&gt; cuau&lt;tu lllt'Uos eu Guayaquil; la multitn.l

Los incidentes franco-italia nos. -EI crucero-torpedero it aliano "Agordat", persiguiendo al ' ·Cart a¡¡-o", c rucero francée, á pesar de haber izado éste su pabellón.

�La guerra Italo-turca. -El general Fara del ejército italiano, y su Estado Mayor
en la línea de f uego.
gados á arudir eon t•lla. El col&lt;&gt;so allll'ricano es_
¡,ía los actos il&lt;' sus hermanos menores _v pare·
ce estar (·ansallo de sus tont1111as de r.hiq11illos
incapaces de orden y de se,riedad.

• • *
España suspira ¡,or qu&lt;' ve &lt;lesaparecer la ~ua de muerte, y, recordando haber sido la nac ión en la que se ha aplicado dicha pena c&lt;&gt;n
más frecuencia y con má'l enearnizamiento: la
iGquisición, al ver que el monarca indulta Íl
unos hombres, delincuentes en sumo grado, e~
&lt;·ierto,-siente que la pena capital desaparee',
_v llora al pensar que se le pri ,·ará de es" •1ue
ha sitio uno de sus espe1·táculos más querido~;
una fiesta en la que se derrama sangre come
en las corridas de toros.

..

J . M.C.

De la vida Maravillosa de Salvaobstáculos
'' Aparte de que la~ fábulas hacen concebir como posibles muchos acontecimientos que no lo son, etc.''
(Desrartes.-Disl'l1rso del }Iétodo. Parte I).
Sah·a-Ob-rhí.culos fué un hombre extraordinario; ¡,or confesión que hizo en artículo ,le muerte, nunca conoció lo que el mun,lo llama una dificultad. un impedí.mento, un imposible. Cuanto
se propuso, ejecutó; todos los traba,jos que em_
pezó, todos, sin faltar uno, llevó á buen término. Si Salva-Obsruculos discurre anon:u]ar lo
vasa&lt;lo y cambiar lo ,que fué en lo que &lt;lcl&gt;ió haber sido, á la hora presente careceríamos de imposible metafísico, _vo os lo aseguro.
A &lt;leeir Yerdad, no sé &lt;'Ómo era Sah-a-Obstá.~ulos. Le vi dos ve.ces y tantas he heoho rn con_
versaciones .su pintura-añadiendo sie.mpre algún nueY0 det.alle-,que he acabado. por no saber si era alto ó ba,io de euerpo, corco,·a&lt;lo ó 1le·
recho como un huso.
La infancia de Snlrn-Obst001.1los fué la de un
i10m,bre de genio. No la hallaréis, sin e.mbargo,
l'D los libros para niños. al lado de la infanda
del i.nventor de la máquina de va,¡ior, del innntor de la máquina •Ir coser, ek. Jamás partió
Halva-Obstáculos con ,perros ó gatos su pan ni su
leche, ni compró con sus ahorros libros de tex_
to para niños pobres. En compensación y de~c1tite de esta dureza de condición, á los cuatro
años fabricaba objetos de barro y de madera
con una perfección que nunca sospecharon ,.J
viejo l!'ranklin ni el in.ventor del telégrafo. Y á
los cinco, tan a.hincadamente se dió á. componer,
enderezar, remendar, completar y renovar cuan-

to ,·eía, que cuando cumplió Sl'is años no hahía
en ,u casa, eu su pueblo, ni &lt;'ll ,·eintc leguas
á la redonda. relojes descompuestos, sillas rotas, puertas que cerraran mal del torcimiento
de sus maderas, cerraduras sin lla,·e y Yi~eversa,
etc.
Un día, jugando con una hermana menor,
descubrió que las niñas no sabían razonar corre~tamente, y en su interior resoh'ió &lt;•omponer
cuantas cabezas de niñas había en el mundo. A
los poeos meses todas las niñas razonaban con
notable perfooción y unifonnidad--si '])orque sí,
nó porque nó. sí, vero nó-como relojes que señalan la misma hora. Hasta prouucían un ruí,lo
particular al pensar, un ru.ído semejante al ,le
una pistola que se amartilla.
A los quince años. Sah·a-Obstáculos reformó
la con,·ersa~ión de las gentes. Las pláticas fue_
ron desde entonces rítmi&lt;•as, justas, perfectas.
Xuuca Yolvió á oírse una paradoja. Algunas que
')'a habían pasado á Da ~ategoría. tle lugares comunes, 1ll' ,·:llores definitivos aún para las gentes tlel
cam.po y los maestros de e"&lt;euela, fueron de,untt•rrada, de los bajos estratos ele la socieda,I
y d(•struídas en las plazas ¡&gt;úblicas. La l'amilia, el órden, la buena fe. el espíritu de pesadez recobraron á ln muerte do la parneloja to-

dos los fueros y pri\'il1•gios &lt;Jlll! habían ll'ni,lo
el primer uía del mundo.
En su inclinación por la simetría y por la uniformidad, un uía se puso á igualar la densidaif
de la población en todas las regiones del planeta. Desd~ entonces no se dió\punto de reposo ,n
me1lir tierras y distrib11ir en !'llas á las gentes;
~· á los ¡pocos meses todos los hombres estaban
repartidos en el globo á razón lle once por k ilómetro cua&lt;lr:ulo. Los libros de Geografía fueron
corregidos. Los amante., ,le la exactitud no caJían de gozo, y sin embargo, los míseros mortale,,
señaladamente las gentes del campo, itoraban,
reconocían que la simetría no constituye la fe.
lici,lad. y saludaban tristl,mente á sus amigos •lel
kilómetro ,·ecino, sin osar tra,71asar los límites
del propio, en su t!'mor á quebrantar aquel orden
que Salrn-Obst.áculos había establecido sobre
la tierra.
Otro día, el héroe de este sen1'.illo relato, ~e
enamoní &lt;le la hi,ia &lt;le un molinero holan&lt;lé~.
¡Qué excelente ocasión para termin,rr aquí esta
historia, hacil•ndo &lt;¡ne Sal\'a-Obstáeulos. el a&lt;·abador de las más difícill'S hazañas, sea ,·enci,lo,
humillado y eonfundido por el Amor! ~foralidad
es ésta nrn,v eon forme l'On el espíritu genera 1
,le las fábulas á c¡ue estamos ac-0stumhraf1os. Y
la presente n,laei1íu podría ser asunto de una
estampa en que hubiera 1111 amorcillo que po_
ne un pie sobre un hombre caÍ&lt;lo, y una leyenda alrededor &lt;¡ue 1lijera: '' Amor omnia ,·incit, ''
ó cualquier otra cosa de e,te jaez. Desgra;ciallamente '))ara el autor dl' este narración, para
las esta1npas, ,v para el e~11íritu general de la~
fübulas, SalYa-Obst.á.enlos se casó con la hija del
molinero holandés _v tu\'O muchos ,hijos de ella.
Cuando Salrn-Obstáculos murió. por sólo efecto de su Yoluntad siguió an&lt;lando y pensando
·murho tiempo, después de que su l'oraz6n habi~
dejado 1le latir.
,J&lt;:ntre sus papeles ,;e ha eucoutrado un ~•royecto pura simplificar los tratados de Astrono_
mía-suprimien&lt;lo :ltracciones y repulsiones estelares--&lt;por manera que la Cosmografía vendría
á ser accesible aún para los poetas y las señoras casadas. l'n niño qne no supiera sumar y restar. podria anunciar eclipses y cometas e~n ta~ta seouridall por lo menos como cualquier director"' lle obserl'atorio norte:unericano.
E, opinión general que Salrn-Obstáculos mu_
rió á poco de haber eserito este proyecto. Llore·
mos la muertl' de l--ah·a-Obst-áeulos _v guardém-0nos lle ,leseubrir memorias y monografías so
bre J_stronomía.
)léxico, 19 ,le enero de 1!112.
JULIO TORRI.

Parlamentario otomán conducido por t r opas italianas al campamento drl general Fara.

¡v•
1

{¡

r A-&amp;,NAs iEAtÑ,NAs
CRONICA
};I i11\'Í1•rno )l\'r111a1H'n' toda,·ía entre no,,·
otros, mis queridas ledoras; ¡_mreee. que se_ ('lbstina en a1·ompañarnos, ,emeJante a esas ttll'as
fijas, penosas y obsesionantes, de las cuale~ no es
posible lib&lt;'rtarse\ ni aún á rosta de_ lo~ mayores esfuerzo,. A,1 es ahora la cruel rns1stencia
ele este frío implacable, porque no bastan abri
gos ni prernutiones; el \'iento se introduce s11 tihnente á tra\'és de las cerradas puertas, y
las abrigadoras telas _v las ,edosas pieles, no
son suficientes pura defenderse del rigor extremado de los hielos Íll\'ernales. Y no hay que
oh·idar, ledoras mías, la benignidad de nuestn
,·limu, pnes aquí no conorem os la nieve; la bella " terrible soberana dr lo, países del Xort(',
que · l·ausa tantas ,·íctimas entre las pobres gen·
tes á. las cuales falta el fuego en el hogar y lo
roJa en lo,; armarios \'arios.
Escuchemos á. uno de los más exquisitos e~
critores de la América del Sur, que clescrrne
d.e un modo admirable sus impresiones de via.,,·,
en una de las dudades septentrionales. Yenia·
deramente transmite sus propias sensaeion&lt;'~,
por el vigor de su palabra y el poller ele su
asombrosa 11naginución, en las siguientes frases: "¡Ln nieve! ... Yosotros, los que nv h,,
béis pasado por aqu1, no te_néis idea d~ (o. -lUP
esta ralabra signifita. La me\'e es la dl\'lntda,1
terrible, la obsesió11 durable. ¡.;s el su~lari~ qu-:
cubre la inmensa tierra muerta. Y es 111fi111ta Y
es todopoderosa. }lás allá del ho~izonte ella_ ena siempre. Ella e, la 11ue eonnerte los p•,11'·,
en juguetes de pon·elan~, la que envuelve entre
albos algodones los ¡¡aJares; la que hace 1, ••
1·hos marmMeos á los altísimos ha,•es .Je leña;
la que le fabrica una rorona al pozo; la que
ott1lta la sordidez (le los tejados.
¡ La. nieYe!

.

J&lt;;n dond(• mejor se V&lt;' su augusta ,v tnstr
¡(ran,leza e, e'.l los inmensos es¡,a\·ios ,·arios, sin
plantas ni seres. en las llanuras fabulosas ,1110
se extiendeu á nue,tra \'ista. Allí nada rompP
su harmonía. Ella sólo, orgullosa, va hasta el
horizonte en ondulaciones Yoluptuosas, _v suprime hasta la idea de la vi,la vegetal. Su blanCt&lt;·
ra se matiza de las más finas tintas, de Jo,
más te3ues reflejos y se dora, y se rubori_za y
se platea, y &lt;•obra luces •·elestes,_ y llegf a-~•,,.
&lt;·es eu ,us rumbres más pronunt1ad11s, a te111I'
se dr misteriosas fosfores~endas Yioláceas.
¡La nieve! ¡La nieve!
¡&lt;'uán bella es! ¡Pero 1·uán nuel!
Los habitantes de la estepa se la representan en dios con la nariz enearnada ~-. el manto
blauco. Le llaman 1\loróz. Lo adoran eon tenor
supersticioso. y, lo mismo que los eartaginesl';
á Baal, le ofrecen, en triste holocausto, sus
pobres Yidas sin alegría. •rodos, en efecto, m~1 tl·
ren por él; todos, hasta los osos. pesados y ~1 tmi1·os; todos, t0&lt;los, hasta los ¡unos mclancohMS y esbeltos.''
• No es ,·enlad, mis queridas lectoras,. que ,,1
autor de las citadas frases, sabe transn11tir sus
impresiones sobre la nie,·I'.• &lt;·on una _energía
sorprendente f Profunda tr1steza da 1~ Hle:; Jr
esas penosas existenrias, que se sostienen coi;
tanto sacrificio y terminan eon tantos patlC('I·
mientos. A lo menos aquí podemos all•gra, no~
de que nuestro pobre pul.'blo, tan humil,le, fuer·

te y resignado, no sufra esas terribles 11eu·il:da•les, y de que entre las damas de nuestra sv·
ciedad se enruentren muchos corazones com¡ a·
sb·os. 'que saben apredar los go&lt;·es d1• la ca:i1la&lt;l, como l&lt;h más dulces, grandes é inte1Jso; d~
todos los placeres.

•

En la semana pasada

ofrecí

hablar ,le lo;

ele.,antes v di,·ersos modelos de calzado, que la
11o';1a ofrece á las personas distinguidas.
lloy cnmplo ('on gusto mi promesa, dl•scri•
bil'ndo al"unos •le esos modelos. Tenemos, au·&lt;'
to,lo, el z';ipato de tela, casi siempre en colo:~~
ob•·curos ó en negro¡ l'l taeón "ª forra,lo en e '..l
misma tela, y en el frente lleYa una herni.i•a
hehilla ya sea opaca 6 brillante.
El c~lzado de l'harol es muy "rhir," Jl&lt;ro
tieae el ineon,·eniente, durante la estación ÍJ·
yema! de ser en extremo frío, por lo eual ci~.-tas sefioras no lo usan en este tiempo. El g':.1.:é
nunca decae del fayor tle la }[oda, porque tanto en Yerano, como en otoño y en in\'ierno, su
exquisita flexibilidad y su lindo aspec•to, lo h.!·
cen útil y a¡!radable en cualquier e_a~o. y en todo tiempo. No ob.,tante el cruel rn\'lerno ¡UC
hemos tenido, las zapatillas ee han usado mucho y su prh·anza no disminuye. El c•hoclo '1°
glaeé 6 ele charol se prefiere para aeompaña 0 &lt;-1
traje '' tai llem,' 1 pues como l_a faltla de esos
ata dos es (·orta, no es muy discreto llevar en
tales easos el zapato bajo. Las botas altas, sía
estar en desgracia de la }!oda, no triunfan por
completo l'ntre las damas elegantes, _v sólo se
a&lt;loptan en determinadas ocasione11, como en
Yia,jes ó paseos por el campo. Hay algo poco ~emenino en ese ralzaclo, y por esa causa no tiene la ,rral•ia v el enca:1to de las zapatillas (, dd
ehot10"' siem¡;re coqueto y artístico en su forma. T;ero. lle un modo especial, hablaré á :1is
le,•toras de los lindos y lujosos zapatos para
baile.
Se haren en •ella opaca 6 brillante, y tall'·
bién en terciopelo. Los más bellos bordados dl'
oro, plata y pe,lrería cubren la parte superior
de este suntuoso (•alzado, y el gra!1 "chi(• 11 es
que armonice el rolor del trajl' eon el de las
zapatillas. Por ejemplo: un atado de tercioµ,..
lo ne¡.:ro, se completaría 1·011 (•idzado del mismo terciopelo, bordarlo lle lentejuela de plat ...
oxicl:11la, _v azabaches. P,1 traje de sut/111
blanco, fraternizará l'0ll unas lindas zapatillas
tle la misma seda, cubic•rtas de bordatlos de pla
ta y de '' gotas ,le rocío,'' ó sean cuentas Je
cristal opaco.
Para termL:tar, diré dos palabras sobre los espléndidos "déshabillés" ~•1e lle,·an las dama~
di,t.inguidas e n el interior de ijU casa. El má,;
exQui,ito gusto se nota en estas confecciones.
Yemos un delicioso modelo hed10 en ter&lt;'iop,•·
lo flexible. violeta obscuro. El fondo l'S de mu
selina de setla blanca, y el delantero se abre, á
semejanza de m1 abrigo manto, formando ün
enérg' o y bello contraste, el ti•rcio¡,elo Yiolcta
clel '• lll~habillé,'' con el interi.Jr de museliua
blanl'a. Por el frente de los delantero, v en
la orilla inferior, lle,·a una franja ,le chi"nch1·
lla. Cintura de taffeta blancn. a'1uilada en un
Ja(lo por un gran ' ' chon.''
Del hombro derecho baja un finísimo cm·a,1e
ele ,e,la, plegado en forma de '' zig-zag. 1 ' Para
c·om¡,letar tan ele¡.:ante atado, se lle,·arán 7,1·
patillas de seda blauea, con dos graciosos lazc ➔
de satén, c¡ue semejan ¡.:randes hebillas. Al cu-!·
llo w cuelga un delicado hilo •le perlas, que so,·
tiene un afiligranado y ,·istoso "pendentif"
de plata oxidada y perlas. En la próxima eema•
na trataremos del importante 1•apítulo de :o,
to,·a,lo~, propios para los trajes de baile y re
('C!lt'ÍÍ)u.

MARGARITA.

�Elegantes y hermosos modelos d~ estola y manguito de armiño con motas. A la orrilla de ambos se ve un lmd0 fleco, hecho con las colas de la misma piel.

Lujoso traje de baile confeccionado en tul gris ceniza, completamente cubierto
por bordados de seda blanca y tra!lla de pla~. La túnica, muy larga, deja admirar
el fondo del atavío, que es de magmfico encaJe de Bruselas. El cuerpo y las mangas
son de tul hl:t.nco bordado de seda, y las últimas se cierran con broches de per las.
~-:.:.-:.:.:.:.:.:.:.:.-:.-:.-:.::.:.:.:.:.:.:...- -_ _
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
-_
........,Jo
....

�El Mundo Ilustrado

SENCILLO V

PRELUDIO

ALGO SOBRE MUSICA.
t:,ordo: Bs ciei·to que no todas las porsotrn,
pncden a1n·eciar las bellezas de la múska l'iásic,,,
pero ésto no significa que eualqnier género tk
armonía sea imposible ele comprender á los
oídos de la \'ulgaridau. Los cantos populares.
que existen en la mayor ptirte de las naciona;,,
demuestran tal Yerdad. Y aún en las razas primitivas y en los tiempos bárba1·os, se usaba l:t
música guerrera y religiosa, como un s!mb,,,o
del alm~. nacional.
~1ás bien creo que usted padece alguna afección nen·iosa, y por ese moti ,·o no puede soportar ningún ruido, ya sea agradable ó mok; 1 t·,
pues también le incomodan las risas y juegos
de los niños. Pero 11i su horrur á la música, ni
su poca simpat!a por los pequeños, demuestr:1:i
una pGrversidad alarmante, como usted supone, sino solamente un sistema nervioso muy
delicado, ó quizá enfermo, así pues, le atonst•
jo que consulte con un médico, dejando á un
lado la mala opinión que de sí mismo tiene. ~u
padecimiento debe residir en el cerehro y u.J
en los oídos, aún cuando en ellos sienta loc:i;,zado el malestal'.

J&lt;'ernantlo dice que c·on to(los tcDgo carillacl
menos con él, 1&gt;ues le bago sufrir tanto cot1
mis locura,;, .v como es uu déspota, lo Yeo dispuesto á tratarme como cree que lo hago cea
él, y me ha prohibido salir &lt;le. rnsa, si no &lt;JS
en su compama ... ¡tirano!; ipor quéi lo a1110
con delil'io! Sentillamente ¡,01que no lo es,
mi querida incorregible; tic:1e razón en tui,,:1rJa como si fuese una niña, pues con sus ir · eflexiones está usted muy expuesta á gra\'('3
peligros. Sea más sumisa con un esposo tan
b,ueno y paciente; quiéralo con toda sn alma,
y ese cariño le dará el juicio que le hace f..l:t,L
para disfrutar tle una tlicha, que, por otra par·
te, es muy digna de usted.
MODELO.
Eglantiue: Doy á ustetl el modelo que ,k"n
de traje 1&gt;ara calle. Está confeccionado en lana de color obscuro, adornado con linda seuci-

AMISTAD I NCOGNITA.
Diana: Largo tiempo Ha transcurrido sin que
usted se acordase de su amiga ''Margarita.''
Poi· su carta veo, con sincero gusto, que no ha
estado enferma; su esposo disfruta de buena
salud, así pues, no ha tenitlo una causa gra '""
para permanecer tanto tiempo en silencio, y
sólo me da, ('omo excusa, la tristeza, la honda
tristeza que ti ene al Yerse '' prisionera y &lt;'~dava de un déspota á quien poi· desgracia atk·

1·a. ''
La mejor prueba Je que su esposo no es un
déspota injusto y tirano, mi querida Diana, es
el mismo amor con el cual usted se siente enc..tdenacla á él, pues si realmente fuera así; si en
verdad la oprimiera tanto con sus crueldade~.
entonces, la estimación y el cariño que usted
Je ha tenido y tiene, habría terminado por
completo, pOl'que el desprecio es la muerte ,iefinitiYa del amor.
Todas las veces que ha sido enérgico ]'ata
tratarla, ha tenido razón, y por eso usted no puede dejar de amarlo, y reconocer á pesar suyo.
la justicia y prudencia de sus determinaciones.
Hoy miSllllo, no obstante la severidad de su tíltima orden, en la cual le prohibe salir ele la
casa si no es acompañada por él, usted advte i:te la cliscrooiún de semejante medida, pues nrn
dice: '' es cierto que he abusado de mi libert:.u
para ir á donde quisiese." En una ocasión, por
defender á una muchacha ele catorce ó quince
años, qne h ufa de la persecución desenfrenacll\
de algunos hombres, ebrios y escandalosos, dis·
paré sobre ellos el arma con que iba á cazar y
fogré hacerlos correr y dejar hbre á su víctima. Pero, no fné peor el peligro en que estuve de verme atacada por ellos.
Otra vez, paseándome en el campo, volvi á
casa ya ele noche, pues me ví en la neeesifüt,l
ele acompañar á unos niños, muy pequeños, qi;3
se habían extra \'iado en el camino, y los ay11dé
á llegar hasta su cabaña.

incorrecciones, me l:e resuelto á contestar, dl'l
mejor modo posible, la consulta que se sin·ió hacerme en su última carta.
La señorita á quien usted ama tanto, no rs
sincera, pues ba correspondido el afetto de C~P
joven elegante y uesocupado,
que no tieu :i
ningún porvenir, y del cual ella se expresó cu
términos despreciativos. Si no lo ama, ipor
qué Je corresponile~; y sí lo ama, su canno nJ
es firune ni ele,·aclo, pues· no se basa en la ,.stimación sino en el capricho. También JlllCCle
haber contraído esas i·elaciones, por despecho,
al ,·er que usted no le declaraba su amor; e, 1
táctica es muy usada eutre las mujeres vanido
sas y egoístas, porque lle una vanidad refina·h
y de un egoísmo cruel, tiene que provenir es'~
recurso, en el que muchas victimas han siclo
sacrificada, sin compasión. ¿Qué importa '.t
una señorita de ese modo de pensar, la pe&gt;n
y la humillante vergiienza de u!i hombre que s?ve eonvei·ticlo en instrumento de 1wa intriga
(]e tal géneroí Varios casos semejantes han
terminado con el suicidio, pero este final, es un
triunfo más para la mujer que lo ha causado.
Sin embargo, si usted cree qne nunca volverá á amar, y juzga rota la felicidad de su Yiua, si no la consagra á esa joven caprichosa, entonces, escríbale una carta, en la cual, ele t, 1
modo enérgico y definitivo, le confiese sn amor
y su solución de hacerla su esposa, pidié?.Jdole
una respuesta que no cleje lugar á ninguna duela. Puede explicar su silencio antedor por 1-i
Yacilación de no creerse digno ele su cariñ,i.
Esta será la manera de halagar mejor su amo.
propio, y de conseguir la ternura de una alnw,
que, á mi entender, es insuficiente para satisfacer las nobles aspiraciones de la suya, tac
digna de mayor ventui·a, por su generosa abnegación.
RECETA.
Pichona: Las manchas del rostro desaparecen,
tasi siempre, !aYándose con agua tibia mezclada con jugo ele ILmón y agua de rosas. Despu6~
de haberse secado la piel perfectamente, se apl'ca la '' SuaYisina,'' excelente substancia que
suaviza mucho la tez, y en seguida se pon~
.Polvo de 'l'alco Boratado. Con este proeedimie11to conseguirá lo que desea, pero es preciso quP
no reciba los rayos del sol, clnrante largo tiempo en sus paseos por el jai&lt;dín, pues de s~
modo no se verá libre de las ma!lchitas qu&lt;J
tanto la preocupan, sobre todo, por la próxima
llegada de su novio, el cual ha admirado en
usted su encantadora tez "blanca y tersa con•ú
los pétalos de las gardenias." Una- mane ha en
el rosti-o puede ser una nube en el horizon•a
de la dicha, así pues, ensaye mi receta y Juseo que le dé buenos resultados.

llez. Deseo que dicho modelo sea de su gusto,
y espero con verdadero interés sus confiden~ias
sobre amor. No crea que me molesto con ella$.
RESPUESTA.
Amo : He esperado algún tiempo su direcció?.J
particular, más viendo que ésta no llega, y crmo el correo suele hacer á ese respecto grandes

NATURAL

Hila, tu rueca, araña, que hace
No está lejana la época en que será tan mal vi;- /
Como las capas grasosas antes mencionadas forma,n
sol, que es verano; bil?s de s1:_da to el ser calvo ó tener poco pe1o, como lo es al pre- además un suelo excele_nt~ para el desarrollo de los pa~:1
blanca hilos de luz, teJecl vucs.ra sente el -tener una boca mal cuidada.
j sitos que. causan las distrn~as enfermedades de la_ P1_:l,
ma&lt;rañ; en la zarza; hila tu canA las muchas personas que están perdiendo su pe- que también producen la ca1da del cabello, se compienaeción, fuente, hila tu canción, qtrn el lo les puede ya hoy servir de consuelo el saber qu31 rá la conveniencia de emple'.1r un jab_ón que contenga un
aire abrasa, que la tierra quema ósto puede evitarse en la mayoría de los casos, y de antiséptico capaz de destrmr esos germenes.
hila tu cristal que es verano,
Entre todos los productos que sirven para este fin, d?sarroyo que cantas, arroyo qu.i un modo muy sencillo. El medio para conserva~ hasta
corres,
arroyo
que vas sobi·e la vejez la cabellera sa!la y completa es, efectivameu- cuella como un verdadero específico el alquitrán, no solo
el prado verde, bajo el cielo te, de una sencillez extraordinaria., Para comprent(ei_- por su acción antiséptica, si:10. también por su notable
lo, bastara ~on que nos fo,- propiedad de estimular la actividad del cuero cabelluelo,
azul; hila tus trinos, ruiseñor t¡ue
memos una idea. de_ la causa y con ella el crecimiento del pelo. Es indudable que Y'.1
es verano; deja la noohe, de,j:1 ia
que produce casi siempre la desde hace mucho tiempo se hubiera hecho uso del alq~1luna, deja la dulce canción melancaída del 7abello. .
trán para el lavado del cabello, si no fuera por la circólica, sé alond&lt;ra, sé alondra; y
Para esto connene cstu innstancia de que eJ'·a
tú, alondra, refila tu cantar sobre
diar la figma de un pelo sue!- substancia en la forma qu 1
los trigos bien tostados, sobre las
to. La raíz del cabello e~, !i hasta ahora se ha usac10,
amapolas, sobre el rojo pezón •ie
contenida en una ca vi dad, en la de jabón sólido ó iílas moras que tienen prisa por esllamacla folículo capilar ·pe qniclo, presenta como intar maduras. ,canta el río'/ Que
cante el río, que canten sobre el río
forma como un pozo en el convenientes su olor pene
las mimbreras, que canten 'llá~ allá
cuero cabelludo y quP se trante, ILUY desagradable
de la-s mimbreras los chopos, y
¡
ajusta al cabello como el para much~s _personas, y
más allá los robles que trepan puT auante á Ja mano. En el borde superior ele este conducto, sus efectos irntantes. E 0 .J a loma, y más all~ :os pinos, los ~e encuentran pequeñas glánclulas sebáceas que segre¡,,&amp; .1 t~s dos defe~tos que propinos negros, los pinos azules, los la arasa necesaria para la vida del cabello.
vienen de ciertos comp0pinos violetas sobre el monto, &lt;'on
º 'J.'ocla la piel del cuerpo humano está igual_mente cu- nen tes del_ a!quitrán, _hau
su voz profunda, confidencial y bierta de glándulas semejantes que le pr_oporcion~n n'l~ q&gt;otlido elurtrnarse recienamiga, Jque canten! y los maila.les, ligera capa grasosa que produce la_ suavida_d de •a p 1 a 1 , temente por medio de un . . ,
4,
..
con su quedo, incesante m&lt;1rmullo, y su resistencia contra las imfluencias extenor-es.
.
proceclimiento patentado, ongrnandose as1 el P1x1avon,
aaiten sus plumeros -da plata blvnEste engrasamiento de la piel y del cabello, tiene, que es n:1 producto que encierra en una forma conc'.m•
c~; y la plata de sus h•lj:1s los ála- empero, el inconveniente de que con frecuencia deja acu
tracla los principios útiles ~el alquitrán, lo que exphcn
mos blancos, y los á1alllos nPgros mular un exceso ele "rasa. Esta grasa se seca. En la ca- desde luego sus efectos rápidos y sorprnnclentes.
diaan con voz metMi~ 1. 3•L gozo, ra y en las manos ;e hace rápidamente visible por 'a&amp;
Permltasenos aquí aseverar que á excepción ~el Pllaay "canten codornices en los :·ustro- impurezas que se le incorporan y se deshace uno de el}a von 110 existe al presente ningún jabón que posea todas
jos, y cigarra_s en el polvo de los lavándose. En la cabeza este exceso de materias gra~as, las cualidades útiles del alquitrán, estando al mi,rr.o
caminos, y grillos en las eras. Por- no es tan \'e·
tiempo exento de sus defectos. (Olor penetrante y efcc
q ue es verano, porque la luz es bue- sible y sigue
tos irritantes).
]
na y el calor generoso, y e oro
La manera de usar el Pixiavon, es por demás senci11:t.
del sol es como vino de alegrí&lt;1.; aeumu lándosv
Un lebrillo, U!l pomo de Pixfavon, y si se· quiere, una esporque es veramo, y saIta l a sangre, Debido á h.
ponja, 6 un vaso es toclo lo que se necesita. Comiéncese
y la carne palpita, y el alma tiene gran facili
por humedecer bien la cabeza (fig. 1). Esto puede hacergana de cantar y de besar los ln.- dad con g nr
se con una esponja, ó simplemente con la mano. Después
bios. ¡Oh, el agua fresca sobre h el cabello rese vierte un poco de Pixiavon en el hueco de la mane.
cwrne blanca, los pies desnudos en tiene el pol(fig. 2). No se necesita sino una cantidad .muy pequeñ'l
los arroyos, en el río el ámbar Y Pl vo, se fo 1•.
(fig. 3). Ahora se aplica el Pixiavon sobre el pelo húmerosa de los cuerpos jóvenes, y c-1 man m u y
do, repartiéndolo y fraccionándolo bien hasta qne forme
chapoteo que suscitan las mano¡, pronto cap&lt;1.~
una espuma suaYe. Esta espuma debe ser abundante, s•
al crecimiento no,impacientes, y la espuma que sa)t,i espesas que oponen un serio
es escasa, póngase con la m1
y brilla al sol, y las risas locas, Y mal del mismo.
no algo ele más agua en la calas bataHas de agua, y la perleri:.
Todo ésto es tan evidente, que debía extrañarno,
beza. Ahora, con las puntas ele
1
de palabras incoherentes! ¡Oh, el que de ello se dé cuenta sólo un reducido número de per- 1
los dedos, hágase un poco de
aire tibio sobre las frentes hú,aP- sonas. Pi·eauntando hoy día á una cantidad de pers,mas
masage en todo el ene.ro cal&gt;eclas, sobre las cabelJeras empap~- qué metod~s emplean para cuidar sus cab~llos, ,r=;rns _vc· 11
lludo-esto es altamente b,'n()das, sobre. las ma,n~s un poco pal'.- ces oiremos que acostumbren _Iavá:selos s1stemat1mat1•afico para el cabello,-déie~t•
das al ~ahr_ del bano! ¡Oh, e~ ilui- mente, y aun encontraremos divertido el observ~r las ca: 1
obrar unos minutos la espum·i
ce y m1&amp;tffl'1oso sopor de )a s1est&lt;1. ! bezas de los que olvidan tan importantes prácticas. A~i
sobre la cabeza (fig. 5), y :¡,nE ~ portal encalado, los. stll?mM d~ no nos causará sorpresa el que á es~a cl~se de geu~e~ so 1
céclase después á enjugar¡;e
munbre, los geráneos TOJOS Jtrnto a les esté cayendo el pelo. Esta negligencia en la h1gieae
nsanclo agua en abundancia
la cancela, la cortina de lona que del cabello es tanto más de extrañarse cnando vemos JUP 1
(fig. 6). No debe escasea: el
se agita quedo, los ojos que se en- todos los ~anuales de higiene y todos los médicos espragua Si se hace uso de la estornan y siguen aquel rayo de uz cialistas de la piel y del cabello, aconsejan como el m&gt;'ponja, no nay más que en:padonde baila el polvo de oro
jor tratamiento de este último, los lavados sistemáticos . 1
5
parla bien en el lebrillo y &lt;'S¡, Y en _el polvo ele oro la trama de
Sin embargo, p,Jr estas abluciones del pel? ? de; primirla después encima de la cabeza. Si no se tielos suenosf No, no, la alegre trama cuero cabelluelo se requiere un poco de dlscernim1ento. ne esponja á la mano, se substituye con un ,·aso cu:t
de las historias reales, ele la v1tla Ante todo es n~cesario hacer uso de un jabón apropi&amp;i!o agua que se vierte encima de la cabeza, enjuagándo·-e
gozosa, del amor alegre, de los ia- con el cual se consiga disolver las costras grasosas ó cas- bien en seguida los cabellos para hacer desaparecer toda
b~os rojos; la risa que está e 11 _h pas, quitando al cabello, toda la grasa sobrante.. Además. la espuma. Una Yez que se han secado bien los cabelios,
vHla, porque es verano, porque ,as es preciso quitar clespues to&lt;la la esplllila ele! Jabón con se aplica un poco de aceite puro de olivas ó de almenabejas zumbam y trabajan, po~que lavados abundantes de agua previamente hervida y fi- dras, pero si el cabello de por sí es grasoso, debe ponerse
los girasoles cabecean porque el re- na,lmente secar bien el cabello.
muy poco aceite. Estos lavados basta hacerlos una &gt;'ez
m ero tiene flores azules, porqu~
Muchas personas creen que el lavado del cabello es por semana. Es conveniente combinarlos con el baño ,Je
las_ adelfas balancean _en el viento perjudicial : esto es un error que carece de todo fonda• aseo general, ó mandarlos hacer por el peluquero.
cálido su e.oral y su meve, porqu :• mento; la barba se lava todos los días con la cara, y no
Es sorprendente cuán pronto se hacen notar en muhuele á tormenta, á tierra, á bú~qse observa Que é,to chas personas los buenos resultados del Pixiavon. Esta
ro, y caen los chapar_rones sobre 'as
Ja
perjudique, al preparación además de su clecidicla superioridad, es "!pal"ra~, y en las hoJas peludas . Jp
contrario, el pelo de mamente barata. Un pomo cue•
las h1~ueras rebota el agua hacwnésta so cae murho ta sólo $1.50, y coa uso seman'l.·
cl o rmdo, y luego sale el sol, y ~,
menos que el de l&lt;1. rio dura varios meses. Esta bnjaroín se ríe, recién la vado y fr;J~extraordinaria permitJ
cabeza. Es cierto q,rn ratnra
co, y ríen los niños que estaban
guarecidos en los pórticos, y 1J.e
. ;¡
al principio se eles- aun á las personas ded posición
ahora corren por las sendas, bu.;- prenden siempre algunos cabellos, pero ésto se explic2., modesta, la aplicación de este
cando las frutas q e se han caído; son los que está!l ya en camino ele caerse, y ya meclio de,- tratamiento natural, sencilL.) y
porque es verano, porque es la &lt;Jsbi.- prendidos ele! cuero cabelluelo. Estos, de todos modos, se racional. Ya después de un~s
eión ele oro, de luz, de rojo, de cla- hubieran caído, y aún es Yenta,joso que se caigan de.sd~ cuantas aplicaciones de Pixia ""º
veles y nardos y rosas de cien ho- luego, pues dejan el sitio libre para el crecimiento el;&gt; -eomien:¡;an á notarse sus efec,%
ja,s. ¡Hila tu rueca, araña; hila tu otros nuevos y sanos.
benéficos, y puede asegurars~
trino, alondra; arroyo, fuente, río,
Resulta, pues, demostrado que el mejor medio par., que el tratatamiento del cabello
6
agua que corres, hila tu canción!
conservar la cabellera es el de lavar metódicamente el por el Pixiavon es realmente el método mejor para fort~cuero
cabelludo
con
un
jabón
apropiado.
G. MARTINEZ SIERRA.
lecer y embellecer el cabello y estimular sn crecimie!ltn.

¡

~

EL CARACTER Y LAS N AR1CES
Se asegura que el carácter de las
personas, y muy particularmente
el ele las señoras, puede adivina.-sc
por la forma ele la nariz. Las jónn es que la tienen pequeña, son 1,a-

bilidosas, prácticas, económicas, laboriosas, siempre fieles, pero un p,,.
co celosas.
Las que la tienen puntiaguda so11
alegres, vivas, ele carácter variabk,
aman el mo\'imiento y sienten gra11

afición á los "sports," pero s~n
Yengativas y egoístas.
La nariz aguileña corregponJ~
á una mujer elegante, activa y sincera, fácil al enojo, pero siemjlTP
leal. Por último, las mujeres ¡ue

tienen la extremidad de la ~:ui ~
gruesa, son ligeras, inconstante~ .,amabilísimas, aficionadas á la 11.ú
sica, á los espectáculos, á la ,·id..i
animada, poco caseras y muy artistas.

�El Mundo Ilustrado

Verdades
Sóbre La

,.

El a"ua libre Je gérmenes noe'v os y otras impurezas, es la b ehi ,h
provist: po1· la sabia naturaleza p b ra todo ser viviente. Sirve p:ua
limpiar y refrescar tanto el inü,,.; or como el exterior el e! cuet'})O h t1·
mano, ayuda al apara.to cligestiv'l y es el me.jor de toelos los estimnla,,tes. E s un auxi lio muy valioso p ai:. el funcionam iento especial ele , o•
r iñones, y conviene tomarla en bn~ nas canthlaeles eliai-iamente, cu i,hn clo de su pureza y frescura. Pero, s u acción benéfica para esos órganc•s
no basta cuando están d esorden~.dl) s por cualquier causa. En ese c9.so
eonYienc combinarla c on la sigui e:i te fórmula eficaz que invariab!,}mente ha propor cionado r esultados altamente satisfactorio•, la cual ~e
pue de obtener en cualquier botica :
E xtracto Compuesto Yegethl An-elina. . . . . J 5 gramos.
Jarabe compuesto ele !Iipofos fitos . . . . . . . .'l-3 gramos.
J arnbe compuesto de Zarza!J arrilla . . . . . . . 6:J gram os.
Cómprense l os ingredientes separ adame;1te y mézclelos uno mismo t-r.
su propia casa, tomando una cuc~:t raelita ele la mezcla después de cada comi da 6 sea t r es veces al d! a.

0

·.Maternidad

La experiencia de la maternidád es
muy penosa á la mayoría de las mujeres, señalando una nueva era en b
vida de ellas. Apt 0
~ frr nas una mujer _por
~ cada 100 se prep:ua
6 entiende el &lt;midado
d e bido que se requiere. Se supone,
que casi todas las
mujeres tienen asiSt encia m édica durante el parto pero
i vo " E 1NKHA
muchas se ap1•oximan á él con un organismo inadecuado
pa ra las fuerzas que son menester y una
vez pasad.o ·el mismo, todo ·e1 sis:;ema
recibe tal golpe que cuesta trabajo volver á qQc recobre. Después viene el
esfuerzo nervioso de cui_dar la criatura
y un cambio radical ~vi011e á la
madre.
·
No hay nada más alegre que una
madre saludable y feliz rodeada de sus
niños, y en efecto, el alumbramiento
bajo condicione;; propias no pone á
riesgo ni la salud ni la belleza. Lo inexplicable es qué con un sistema ner- vioso quebrantado y faltas de salud á
causa de un estado. mal preparado,
haya mujeres que persistan en pasar
ciegas por tal aflicción. No es porqué
este estado se les presente inesperadamente, pues por el contrario sobra el
tiempo para prepararse, pero la may0ria de las mujeres confían en el azar y
cumplen la pena. El Compuesto Vegetal de Lydia E. Pinkham es sin rival
entonces. e
Toda dama que desee un consejo particular sobre esto, se invita cordialmente á comunicarse
con la Sra. Pinld1am de L:rnn,
Mass., E. U. de A. Su carta se
guardará con la mas rigurosa
reserva.

ENTOG

Bolo TOPZCO

reempla1a11do 111
hego 1in dolor 111

caida dat pelo, cara
rapida y 1emr1o ••

lu Cojera,. Ellpan-.Sobreh--.
.,orced11ru.e1.e..-w;
""'1111'10, ~
UYO 111m1jorable.

de

farll.185, RIie SI.Honor6 J todu rumaciu

NAFÉ
LANORfNI
contra

ta Tos, el Catarro
laBronquitis

OOMPLEXION NAOARADA
Lozanía Prímaveral
Sdosidad y Perfume á la piel

Creme "SIRENE'' para Embellecer
Lo Que generalmente ofrecen algunas perfumerf as al BELLO
Sl!:XO con el nombre de cremas. no
rnn sino ordina-

La tristeza del Aguila
Embalsamada en el ar mario de
caoba obscuro, .inscdpta . b ajo HD
númer o de colección, está el or g•t·
llo del águi.Ja que muestr a aún, los
ojos abiertos, perfila el más h '.}rá!di,eo gesto de la grandeza. Oerra ,1as
. las alas, el pico se alarga en uu intento de poelerio y los ojos e;·ma neeen :fijos, como en un rel o
á la tempest ad. En aquellos OJOS
do11de diría nse cristalizadas el al -ma de un r elámpago, la v isión dP.
un elr.ama y la nosta lgia de un abis·
-mo. E s en los ojos elonde tiene el
águi,la la imperial tristeza ele la
caída.
L as garras acera das, ele un fino
a cero ele puñal, oprime el fragmrn•
to de arbol donde fué cazaela y ¡::risionera el ave q ue en las b anderas
napoleónicas v uela, desplegados los

AGUA PURA

remo~ form iela bles hacia la vi.;tnria. Tras el vielrio en q ue está eu,t·
t iva, inmóYil en la a ctituJ sefio1·i l
en que, alevosa, la halló fa tragc·
clia, no hay pi.ralelo con esa heroica elegancia y es.a gentil b izarri:l
{lel águila que en el museo, m.1er-t ra en tre una serie de repti,les, el
señorio d-e los escudos feudales y fa
soberbia melancolía de los emp 1·adores moribundos.
L as águilas no mueren, porqn~
aún en esq ueleto, blanqueando al
borde ele los pr icipicios, son el sí11,
b olo de la g•l oria v~ncida y clel .' e·
nio to1·t ur a do. E Jlas vuelan siem·
pre, aún difuntas, en una metáfora
de tln mortalida d, bajo el firmv.m en·
t o de la epopeya.
Yi éndot,e en el armario zoológi·
co, tras el crist al, c,lavacla s las ga·
!ITas en un trozo de encina, dilataJ11
-el pico en una a menaza postr ;lll f ·
r a, como sorpr end ida en la eontl!1t!·
¡ilación de un astil'O, en altivo éxtasis ante una estrella, Yiénclote así,
oh, águila ! he pensado q ue eres ~¡
águila de siemp r e, y que no es de
t u mis.ma estirpe el águitla aclveneeliza ele las monedas y de las etiq uetas de cerveza, y que tus a la5
enormes no son las que se proyPetan en las máquinas ele coser h91·
gas, y los relojes suizos y las mantequill as holandesa s.
¡N o ! 'rú er es la elesolación de las
ideas y de las montañ as muy alta ~!
T ú eres embl ema
de los dese•H
ir r eali zables, llenos como tú, ,te
las nieves de la cima y de las silcn·
ciosas cóleras clel d estino. Tú no
eres la industrrial. Tú no vuelas so
bre B roadway, g.ino sobl'C el Pichincha, con el a lma ele B olívar. T:'1
er es e l águila ele W ashington ; -•l
á!!llila ele los Césares. E n t í f loree·3
el ensu·eño de Carlos Y. A ntes .¡_,1e
tú, sólo el ave que en l a l it urgia 'Je
las b asílic as abre las alas en nn
emblema ele amor.
Lar go ra.to te estuve viendo, oh,

l tas ••CREMAS PEL IGROS As'" Que

ahn el entl• y
destruyen los tej t dos subc utáneos. Por eso.
icuántas anugas
y cnántos paños
.-n la cara. ! Las
,. pa rt í c n las de
esas Inescrupulosas

' ' P O MADAS"

La gente de sentido común
sabe apreciar lo bueno. Por eso
tar. tos toman el

VINO de STEARNS

oenetran en los poros ;allf se ,·orrompen.
y lueiro las r epuls ivas erupclonflS y h,s
m»ncha.q c uticulares en el rcstro •·¿Q ui;í
HACER?'", diréis vosot rllS, bellas hijas de

de Ext. de Hígado de Bacalao

!lleior serf,. eso; mil veces mejor Que env~nena.r vuestra epidermis con las llamada.~ cremas anti-higiénicas y destructoras
,te la tez, si no con'tara.ts con l a Creme
~ IRBNl::t para Bmbellecer. cuyas
vlrt udes emolientes y c uyo perfume de
rr,qcas lilas lleva en &amp;I l a lozanía de una
r•dlante edad primaveral , nue se Impar te
desde la primer a aollcaclón á teda mujer
Que la usa... Hace Innecesarios los polvos
)" uc ulta l as huellas de las viruela¡¡.'"

tan un b .1en tónico para enrique-

B va. " l E NHARINARNOS COMO Pll!:RROT?"

Tarro. con valloaoa corseJo•. $2.25;
Certificado por correo $2.60,

Ferruginoso siempre que necesi1

cer, purificar y fortalecer la sangre.
No se acepte otro que el de
"Stearns".

ERACINA MIDY

El mayor
disolvente del Acido úrico
Para abreviar y evHar laa Crisis de

GOTA, ARENILLA, REUMATISMO
.CÓLICOS NEFRÍTICOS
tomad al unas medidas

or dia.

•

..

B11 la, d,mtú Farmdcia111 Droguena,.

OTOSO
UMATIC

Para obtener un

hermoso Pecho
Todos saben Que laooulencla de las formas del pecho es muy avrecla.da. de los
orientales y que sus mujeres enUenden
maravillosa.mente el arte de adnulrlr esta
robustez. aue no siempre la. da la Naturaleza..
Fuera del Oriente. un hermoso pecho es
ll!'ualmente considerado en todas nartes
cua.l la. exvreslón mruq,erfeeta de la belleza femenina; además. es el signo a.proxlma.damente cierto de una salud floreciente. Para adQulrlr este de&amp;arrollo Que
bace tan elegante y t an seductora. á la
mujer. no·hay n ada más eficaz ni mejor
º"'ª la salud Que las PI.LULl!:S Ü RIENTALl!:S.

"Estas pOdoras tienen. en
efect o. la virtud de desarro·
llar y de reconstituir los vechos, de fortalecer los tell•
dos. de borrar los rellevea
huesosos de les J,ombros y
de dar á todo el l:usto una
ll'raclosa l!'ordura
Convienen á la joven
Que se desa.rrolla 1111! co, mo á la. mujer Que nQ ba
t enido nunca 6 a n1' ba
perdido la hermosura. del.
pecho. Obran estimulando la naturaleza, y esto sln violencia: de ahí su acción benéfica sobre
la salud y t ambién
la establlldad del resultado producido. el
cual se mantiene después vertectamente.
Las PtLULES ÜRJ ENXALES tienen , por Jo
demáq,una nombradía muy antigua y universal. (Marca det)OSltada según la ley)_
Tratamiento de dos meses a,n oxlmadamente. fácil de seguir.
Precio: El frasco con noticia exvllcatlva.. 6.35 trancos.
Dirigirse al señor D. .T. Ratlé, far mac6u·
tlco de primera clase, 5. Passage Verdean
(Faubourg l\IontmartreJ París.
En México: J. LablLdle, Sucrs. y Cía.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="112781">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="112783">
            <text>1912</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="112784">
            <text>19</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="112785">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="112786">
            <text>7</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="112787">
            <text>Febrero</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="112788">
            <text>18</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="112805">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112782">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1912, Año 19, Tomo 1, No 7, Febrero 18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112789">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112790">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112791">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="112792">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="112793">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="112794">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="112795">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="112796">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112797">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112798">
              <text>Editora Nacional, S.A.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112799">
              <text>1912-02-18</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112800">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112801">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112802">
              <text>2007127</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112803">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112804">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112806">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112807">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="112808">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="5676">
      <name>Antonio García Cubas</name>
    </tag>
    <tag tagId="5673">
      <name>Beso enjaulado</name>
    </tag>
    <tag tagId="5669">
      <name>Claudio Debussy</name>
    </tag>
    <tag tagId="5678">
      <name>El fantasma blanco</name>
    </tag>
    <tag tagId="5672">
      <name>El radio</name>
    </tag>
    <tag tagId="5675">
      <name>Eugenio Chavero</name>
    </tag>
    <tag tagId="5671">
      <name>Fábrica de San Rafael</name>
    </tag>
    <tag tagId="5674">
      <name>Queja otoñal</name>
    </tag>
    <tag tagId="5677">
      <name>Sierra Nevada</name>
    </tag>
    <tag tagId="190">
      <name>Sombreros</name>
    </tag>
    <tag tagId="5670">
      <name>Vicente Castellanos</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
