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                  <text>(fi, '
ESPERANZA IRIS, Primera dama y Emprisaria de la Compañia de Operetas que se anuncia en Arbeu •
.-_AÑO XIX. TOMO J.
México, Marzo 24 de 1912
NUM. 12.
'BlBUOTEC~
l ':IVtRSITARIA
1
~
t'. C"-" R ... '1 Es"
F&lt;'' ""' ~

,..

R LIRIAS

��QUINA LAROCH~
TONICO-RECONSTITUYENTE-FEBRIFUGO
Debilid,a d,

Agotamiento, Dispepsia,

Falta de Apetito. Convalecencias, Calenturas

"Antes de un gran
asalto, mi costumbre
es tomar una copita

1

¿ QUÉ

ES LO QUE NECESITAN

El Mundo Ilustrado

los DEBILITADOS, los FATIGADOS
aquellos que tienen débiles los PULMONES y los BRONQUIOS!
Un ANTISÉPTICO y un RECONSTITUYENTE

1,1,1•11ef,JTl~¡(IJfdiJ:1~¡JB~

1

MAN-A=LINI

•

&lt;

-~

&lt;.,. ~
..

TUBERCULOSIS
-

:.llflee""
..e,

COtJRBEVOHl•P•U\lS. y

•• 1od•1 1••

DOMINGO

24
(4o. de mes.-De Pasión). San
Epigmenio Presbítero ~ártir:-Ofi.
~io y misa de la D omímca: nto ~!'' midoble y ornamento morado; no
j hay conmemoración de ningún ~~nto.-Don1ingo llamado de Paswn,
1porque en él trataron los fariseos
la muerte del Salvador, aunque no
la verificaron sino hasta la semana siguiente.-El
Evangelio no~
recuerda que sólo el que es ue Dios,
oye su bendita palabra.-Semana
de Pasión ó de Dolores.--Segunda
cer emonia de la Seña en la Cat•idral y Basílica de Guadalupe á las
euatro de la tarde, después de visperas.-(P.) .

..
f•'ll'

?'

Un riquisimo
sabor que dá apetito

Pro,·eedorcs

J'-1tent;1dos d~S.M.
" Rey de lnzlatern.

:se les dá á los platos de carne, ¡::ei:cudo,
sopas, aves, quesos y ensaladas, con usar

Apoderado General: Gt1g.enhein &amp; Balaresque,
Apart~do 605., México
flepósitG General: 20 Rue des Foss·é s. St. Jacques, P\RIS

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de los tiempos modernoe. ConCura ,., Dotor1s,R1tardos
tiene todos los principios cud, 'º' Manstruos
rativos del Aceite de Bacalao, Supr1ston1,s
IHIUIIJ, III.U-¡:¡¡;¡¡¡¡;¡,Parl1,J Wu r1111"',
además una gran cantid ad de
hierro que es Ja baEe de la sangre, y su sabor e8 de lo más
S.loTOPZOO
rMmplasande 11
hego oiD dolor 1ll
agradable al paladar y sus efeccaida dol pelo, cara
raplda J ••nr• ••
1.. Cojoru.Elpantos rápidos y st-guros en la cu-lloltreb---,
'l'on,,d11ru,11A:~
ra de la tisis, bronquitis, ane.,_YOJl'NOlll11Te1amajonble.
mia, etc.
Parla.165,Rlle S4tonor61todufU1111ciu

or•JDRET, IIJMOLLE

de preven ti vd' como de remedio.
Evita que los resfriados se arraiguen.

. 15 gramos.
.45 gramos.
.60 gramos.

Extracto Compuesto Vegetnl Arvelina.
Jarabe Compuesto de llipofo sfitos . . . .
Jarabe Compuesto de Zarz:tparrilla . . .

La botella en que se mezclen deb erá sacudirse antes de tomar cacl:t
dosis consitente en una cucharadita ele las ele té ó café después de carla
comida. Agua en abundancia entr-i comidas es de aran valor para l•&gt;S
que padecen ele los riñones.
"

VELLOS SUPERFULOS

• ·. 1

PELOS DEFECTUOSOS

El Reumatlamo en los Hombros

se alivia con el Emplasto Allcock.
Los atletas lo usan para Rliíldez
y Dolormuscular.

El emplasto Allcock es el original y genuino emplasto
poroso. Es un remedio de eficacia probada q ue se vende
en todas las boticas en cualquier parte del mundo civilizado.

Aplíquese en la parte donde se sienta dolor.
Fundada 1752

Píldoras
de Brandreth
El Gran Purificador de la sangre Tónico.
y
Para el Estreñimiento, Biliosid~d, Dolor de Cabeza,
Vahídos, Indigestión, etc.-Puramenle Vegelale_s.

Lea Ud. "Arte y Letras"

Cuando vastlllas son vrefer!das Pida
lasPastlllas de MAN-A-LTN

UNIMENTO GENEAU

[
FINURA, PUREZA. PERFU~1E IDEAL. -

FLORoEBEllEZA
POLVOS ADHERENTES
1NVISIBLES
Comunica ::i.t rostro una 111aravillosa

Cu!f~~c~:~o~e~~e~ad:~:ab~!º~::~ro;;:cU-ola tºR~~~~i,ori;a.id~ ~~c:~!~~ªr~':a

absoluta Son los pol"os de arro7. de las reinas y 1os reyes de los polvos de ~rroz.
AGNEL, VY.I\PUMISTA. 1 6, Ave nue de l'Opéra, P ARJ S

de

NAFe

25
La Anunciación de María Sautísima y Encarnación del Divino V,"_
bo.-Oficio y misa propios: rito doble de primera clase y ornamento
blanco; se conmemora la f eria orurrente.-Función en Catedral, iri·
dulgencia plenaria y ,Visita de los
Siete Altares.-Función titular en
la Encarnación y en la Basílica .'le
Guadalupe, la que corr esponde á la
Diocesis de Tepic.-(P. S .) .

* Conjunción de la Luna y M:ir•
te, á la 1 h. 54 m. de la mañana.

LANORENI
contra

Los pelos antiestéticos. los bigotes y la
barba son del hombre únicamente. En
la mujer ahuyentan el amor y la dan ex·
¡¡r eslOn desa1?radable, El Re..t Extirpa

ta Tos, el Catarro
laBronquitis

dor de lo• v,-nns Snp~rflnoa • ·sll"fl'Da

destruye en 5 minutos toda cl•se de vellos
en cualctuiera ¡¡arte del cuerno y de la ¡¡le!
llmµ,la y bl'\lu,-Frasco, $'2 fj(),-Por 'correo
ccrl{flcado, $f.76.
DEPOSITOS: JohflflSm,, Péliz C'o., Av,,.ida
San flranciscol.3-J.LabadieSuc8. Co., Avení·
da San Fi-anc1sco 39. - J Uiili.e,.n SUC8., C'olúeo•
$.-México.

Cuarto creciente en Géminis, á
las 8 h. 25 m. 25 seg. de la noche.
-Viento delgado frío.
MARTES

26

....,

PINTURA PREPARADA

San Dimas el Bnen Ladrón, Con•
fesor, y San Cástulo Mártir.

PARA

* Conjunción de la Luna y Neptuno, :i las 9 b. 43 m. de la nochi.

USO INMEDIATO

MIERCOLES

,fo·

DE EXT, DE HIGAOO DE BACALAO FERRUGINOSO

monar, el Emplasto A llcock strve tanto

Áf'ci6n Sobre

Los Ríñone,,~
El Hígado y
Los Intestinos
Es muy auave.

LA LECHE
EFÉLIC.á 6 CAN

F,m,loda 1847.

En Toses, Resfriados y Debilidad Pul•

Esta enfermedad es señal de hi d c &lt;rencracióu de los órganos. Cuanrlo
su funcionamiento resulta deficie•1t e~ se forman en ellos depósitos c1e
partículas de materia impura y cxt raña que no han podido eliminar, y
así se van formando los cálculos co munmente ]Jamados ''piedra.'' En
En esos casos es forzoso 1·ecurrir /1 una rl elicacl a y peligrosa operación
quirúrgica para estraer los cálculr•,. Pero éstos á veces se P:Ueclen ri&gt;,ol·
ver sin necesidad de ese medio ndi. cal y peligroso, si se atiencle la ,•r•
fe1·medad á tiempo y al nQtar dúlM punzante en la región do los riñf)nes, tomando el reconstit uyente p • r excel encia, cuya fórmula ~e da [1
conocer a continuaeión y que cst:i en uso g eneral hace muchos anos. Sus
componentes se pueden comprar á ¡, oco costo eu cuaquier farmacia sin
necesidad de reeeta facultativa. La fórmula es como sigue:

LUNES
Copyright 1909 by The llfanalln Co.

LEA &amp;, PERRINS.

-

Cálculos en los Riñones.

l'i 'I

...., ':..
.
Exíjase en las fa,rmacias 'la ;,erdade;a
.,,;

e

MARZO

que en forma apropiada, reúne el antiséptico y el reconstituyente m§.a
poderosos, la Creosota y el Clorhidrofosfato de Cal.
Constituye el remedio soberano contra los CAT~RROS, las BRONQUITIS
crónicas la GRIPE el RAQUITISMO y la ESCROFULA. Aumenta el
apetito y las fi{erzas, agota las secreciones y previene la

de ''Quina Laroche.''
Merignac.
El más ilustre profesor de
la t"sgri~a francesa.
15, r~Edmbo~i:g-. :_;
_,, _ : : ,;~ » P.Al:US. 1:

Calendario de la Semana

"LA. ESTRELLA"

"LA ECONOMICA"

Z1

THE MANALIN

Co.

Columbos, Ohio,
E. U. de A.
¿DOS O TRES?
El hijo de Gedeón dice á ot• o
chico a migo suyo:
- 1,Cuá111tos hermanos tienes 7
- D os.
- iCómo que dos, si m i papá me
ha dicho que sóis tres hermanos 1

Santos Juan Damasceno Confe•
sor y Doctor de la Iglesia, Rupet•
to Obispo y
Constantinopolitano
Confesores.-(S.).
* ],,forcurio en su mayor elong::t·
ción Oriental, á las 8 h. de la n&lt;&gt;·
che.
JUEVES
2E

-Santos Juan de Capistrano y Sixto III Papa Confesores.- Rito se•
midoble, que permite la celebración
ele misas privadas ele (lifunto.-Vís•peras y maitines en la Parroquia d!c&gt;
Santa Cruz y Soledad.
VIERNES

PARA NINOS
Y ADULTOS.
Las primeras autoridades r ecomiendan "KUFEKE.. para niños, como el alimento mejor en casos de
cólera infantil, diarrea, catarro inestinal, etc.
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29
(Viernes de Dolores). Festividad
de los Dolores ele María Santísim:1,
Santos Anastasio ó Eustasio Abad
y Bertoldo Confesor. -Oficio y misa
de la fiesta del día: rito doble de
segunda clase y ornamento plan.
eo; se conmemora la feria ocurreute, cuyo E-•angelio refiere la dct,3~minac ión ele los Pontífices de Quitar la vida al Salvador.-Función
e,1 Catellrnl, Basílica, San Beruar•
do, San Francisco, Santo "Domin-

EN

25
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SIEMPRE LA VBRDADo
La vejez de Echegaray. 1 ."Cuando
está U d. en duda. di-

Otros modelos de la Víctor
$27 á $250 Plata;
Víctor- Víctrola
$200 á $900 Plata.

Este grabado intensamente natural
representa para todos lo mejor
que hay en la música
Es la famosa marca de fábrica Victor y le
trae para V d., no importa donde esté, la mejor
música de toda clase, cantada y tocada en el
mejor estilo y por los artistas más célebres.
"La Voz del Amo" ha sido de eficaz ayuda
para popularizar la 6pera. Ha creado en los
corazones de la gente un amor más profundo
por la música. No solamente ha entretenido
á muchos, sino que los ha educado para poder
apreciar debidamente la mejoI" música del
mundo.
Y si solamente hace V d. lo posible para oir
la máquina Víctor comprenderá inmediatamente
el motivo por qué este instrumento ha logrado
tal éxito en el reino de la música.
¡No lo demore ya por más tiempo! Acuda
hoy mismo al comerciante Victor más cercano
y él tendrá sumo gusto en tocar para V d. cualquier música Victor que desee oir.

ga la verdad." Fué un experi,
mentado y viejo diplomático el
... Yo qnerín ver á Echeguay. quo así dijo (L un principiante en
¡ Tarea difícil f ¡ Tarea muy fá- la carrera. La mentira ¡mede
ciU No sé. Ni me importa. Fuí. ... pasar en algunas cosas pero ,10
y entré. Su palacio-pues vive en
en los negocios. El fraude y enun bello palacio del más nuevo barrio de Madrid,-está ubicado ju'l• gaflo {L menudo son ventajosos
to al hotel de la adorable Mariqu'.- mientras se ocultan; pero tardo
ta Guerrero. Echegaray hizo con~- ó tewprano se descúbrir:'m, y entruir ese palacio con el premio No- tonces viene el fracaso, y el casbel. Al penetrar en la mansión del tigo. Lo mejor y míts seguro os
&lt;lrnm:tturgo, yo pensaba con miedo el decir la verdad en todo tiem&lt;'n ¡,J gesto con que el Echegaray
&lt;le los rrtrntos populares me hari. po, pues do esta manera SG.
,lescC'ntler las blanca~ esealeras. Un hace uno de amigos constantes
portl'ro de frac y guante blanco y de una reputación qr.e siemhízome entrar con grata corte~í•. pre vale cien centavos por peso,
J&gt;as~ á In bi blioteea. AlH, en un donde quiera que uno ofrezca ccaDapé, dormitaba un anciano. Er'\ '-~1 &lt;&gt;s en venta. Estamos en siEchegaray. Al
oirme, l evantóse tuac.~ (ie afirmar modestamensonriendo. ¡Qué sonrisa más dulce!
Después me dió las manos. Una• te, que sob,~ ~sta b!!.Se desctc'
manos blancas. Manos llenas de· sa la universal pop.;!!!,!'idad de li..,
vejez de paloma. Sonr ió de nuevo. PREPARACION de W AMPOLE
con un11. sonrisa que iluminó to.. 11
su cara, cual si fuera una 1 ntor- El público ha descubierto que
esta medicina es exactamente k
cba.
- ¡ Viene usted de América i que pretende sor, y que produco
¡Oh! Yo quiero mucho á los ameri• los resultados qno siempre hemos
canos ....
protendido. Con toda franqueza
Luego ,prosiguió hablando. Ha- ..., i-,l\ dado {~ conocer su natt'
bló de sus achaques, de sus temblo• raleza. fs tan sabro!,a como l.,
res, ele sus fríos. Habló de los tr,1,s•
tornos que agitaron su hogar, cuan· miel y conticll~ todos los princido al hijo mayor le arrancaron un pios nutritivos y curativos fü,l
ojo. En seguida dijo cosas de tt'a. Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, combinados con Jarabe do
tro.
-¡Tiene usted en ineparaeión Hipofosfitos Compuesto, Extracalguna ohraf-lo pre¡i:unté.-No, st tos de :Malta y Cerezo Silvestre.
ñor. Re concluído mi vida. literaria. Creo haber escrito bastante Estos elementos forman una compara pretender un poco de sosiego. binación de suprema excoleno,_
Después salimos al jardín. Allí 5 ~éritos medicinales. Ningnn
continuó hablando con la sabido· remedio ha tenido tal éxito en
ria de los que saben todo y todo los casos do Influenza, P érditla
lo comprenden porque sufrieron to· de Carnes, Debilidad y :Mal Esdo ....
tado de los N crvios, así como toE ehegaray, con la ancianidad de
sus sólidos años, es un hombre ad- das las afecciones que proceden
mirable por su impetuosa firmeza de Sangre Impura. "El Sr. f;_ .
mental. De lo único que no quiere Porfirio Parra, Profesor de 1\frque se le hable es de politica.
dicina en :México, dice: La Pre--Siempre he tomado la polltica paración do Wampolc está comcomo una diversión,-me dice.
puesta. de los principios nutriti• * *
vos del Aceite de Bacalao. Malta,
A pesar de todo, Echegaray ha
sido político. Con 61 ocurrió cosa Ilipofosfitos y Cc,·ozo Silvestre.
igual y diferente que con PéTez En las personas debilitadas esta.
Galdós. Pérez Galdós era antes li· medicina me ha. servido perfecberal. Ahora es republicano. En tamente." En todas las Boticatt

cambio, Echegaray era republicano
y ahora es· 1iberal. Nunca. habi:1. blando con esa ingenua. intelig('a•
mirado al r ey con buena s impatía. cia que tienen los ancianos que
Muy al contrario. Si no concebfa ha.o sabido sufrir y llorar y con'&lt;,.
las ideas cálidas de N akens, po• ,o larse con los ardores de la litera•
menos las meditaba .... Pero cuan·
do las fiestas de su jubileo, Alfonso tura.
* • •
XIII prestó el concurso de su pre.
Víctor Talking Machine Co., Camdeñ, N.
E. u. de A.
seneia á la brillantez del homenaje
Este viejecito ¡encantador vive
y dió al famoso dramaturgo un en un palacete, pero no tiene or
Para conseguir los mejores resultados, úsense únicamente
abrazo en el que puso más que su gullo. Vive rodeado de laureles inú.
Agujas Víctor con los Discos Victor
austera admiración de r ey el en- tiles, de lujos triviales. Sencillatusiasmo de su alma. soñadora de mente r elata sus a,·enturas de elec·
muchacho español--euando el rey tricista. Con este oficio aprendió
Distribuidores en México
lo abrazó fuertemente, como un hi la ciencia de la vida. Por eso tal
Sonora News Co.
J. V . Schmill y Hno.
jo (l. 8 u padre,-las rancias ideas vez es que muestra á todos un te•
Dirección en la Ciudad de México
Dirección en la Ciudad de México
del republicano, eon todas s.1s legram~ ~e oro que recibi_ó el dí,,
Calle de Gante No. 4
ironía~ y tod,.os sus desprecios, se de su J_ub1_lo. ,~s una artíst1_ca plal!a
Avenida Juárez
,
debilitaron y murieron. Desde aquel .qu_e dice.
Los telegraf1sta_s. ,]el
día, EchegaTay fué amigo del me:&gt;· reino, .ª~ ~ás, grande_ lolectr1c1_std
narea. Moret le ofreció el mi nis de Esp~na. . E_n Mndrid es el un ·
lo Obi~po Confeqor.-Ofieio y mi~a terio de Hacienda. Y él aceptó... co escritor viviente que pue~e ver
f:{O, la Profrsa y otros tcmplo~.&lt;lr la feria &lt;•on rito simpl&lt;'. que pe~. ~Iienlras yo prnsaba en estas co- unj~ calle con su nombre. E~ u~a
la parroquia ele Rauta ('ru1, y Sole111ite b C!'lehraei6n clr mis:1s prill"l· sas prohibidas, él insistió, dicil&gt;n ra O qu~ so llena de gente dcspuc~
dad Mlemno funei6n titular (, in.
"ª" tle difnnto.-A las oeho de la 1dome:
de mcdtn noche.••• .Es una calle
,lulgen&lt;'ia ¡,lenaria qui' tambi&lt;'n ,~
111aiía11:1, misa en Catr&lt;lral y Basíli-1 -Riempre he tomado la política tenC'brosa como el quin!~ neto .k
~una r1l las demás parroquins &lt;le In
•·a C'II Hufragio clcl alma 11&lt;'! Timo. romo una diversión...
todos los dramas tle quien le ha
,·apital.-TPTminau ho_v lns cjPrl'i
:-.r. Arzobispo Alarcón, en el ruar·
-Y hac.c usted bien, maestro,- dacio nombre.···
,•ios ,•uaresmales.-(P. S.).
111 aniversnrio 11(, su muerte.-Fun. \ estuvo por decirle. Como político,
PIADOSA INTENCION
t·ióu titular é indulgencia. ¡,lenaria creo que usted no debe servr para
SABADO
l~ntre nmiguitaq &lt;le! colegio:
&lt;'ll la Pil'&lt;lad.-'l'ercera ceremonia nada. Tiene usted demasiado ta.
-¡Sabes, ~I atihlr, que n,e rnsot
ile In Seña en Catedral y Ba~mca lento para eso ....
30
-¡ Sí l
por la mañana, al cantarse el Hin·
Cortó el tema de mis cavilacio- Adivina lo qn&lt;' hare mi futuro.
no ele' visperas.
nes, enqeiíándome sus plantas, sa■
Xu..strn Seiíorn. clll la Pie&lt;la l
-Pues, ya lo S&lt;'... l'ua tontería ..
flou~. su~ verduraq. Prosiguió h~
Rantos Juan Clímaco Aba&lt;l v R(•g1,

Registrado como articulo de segunda. clase en 3 de Noviembre de 1894.- -Impreso en papt'l de las Fábricas de San Rafael.

Año XIX-Tomo I

México, 24 de Marzo de 1912.

Número 12

NOVENARIO POR LA PAZ

Y no se olvide de oir la máquina
Victor-Victrola
J.,

La imagen de Nuestra Señora de los Remedios conducida á su Santuario, después del solemne novenario
que se le dedicó en la Catedral para impetrar la paz nacional.

�DIRECTORIO
" EL MUNDO ILUSTRADO "
Se publica sema.nariamente por la
COMPAÑIA EDITORA NACIONAL, S. A.
Director General,
LIC. ERNESTO CHAVERO.
Oficinas:

Cuarta Calle de Humboldt, número 52. Méxieo,
D. J,',-Apartado Postal, 149.-Ambos teléfonos,

485.
Precio de subscripción (Pago a«elantado):
Eu la ciudail, por un mes. . .
Eu los Estallos, por trimestro . .
Eu el extranjero, por trimestre. .

.$ ].()()

. " 3,;:;
.,, 4.;;o

NUMEROS SUELTOS
En la· capital. . .
Eu los Estados . .
:Bn el extranjero.
Atrasados . . . . . . .

que nos ipreocupasen bastante poeo las ese11elas,
las bibliotecas, las academias, los gimnasios .. .
:N'o tenemos, en la familia de n 11estros hombres ilustres, un Fulton, un Schapenhauer, un
Faine, un Pasteur, un Pestalozzi. .. Mas, 6 qué
represe-ntan estos buenos señores, junto de los
mil y un patriotas que se cubrieron de gloria en
nuestras Tevueltas iutestinasi ¡Qué representa
la labor humana, obra de amor, obra de piedad,
obra de inteligencia, que se, impusieron, durante su vida, esos hombres pacíficos, ante nuestros
espeetros heróicost Aquellos lucharon por eonstniir, éstos destru~eron; aquellos consagraron
sus días á elevar la luz á la investigación abstracta .. . ¡Tarea fácil, de poltrones de gabinete, s i la comparamos con la arriesgada do los
paladines que fueron en ¡ios de una ilusión
política, á regar la tierm con su sangre!
X

. $ 0.30
. ,, 0.35
.,, 0.50
.,, 0.50

Para la publicación de avisos en este periódico, dirigirse á B. &amp; G. Goetschel, Avcmda 16 ti()
Septiembre, 16. Sus agentes e n Europa, la Societé l\Iutuellc ele Publicité, 14 rue de Rongcment, (9 e).

NO SE DEVUELVEN ORIGINALES

llA SEJVIANA
La Herencia Maldit•.
J~u una de lns páginas más vibrantes de los

'' 11pisodios' '-esa hermosa historia de psieoJogía de la raza,-el maestro Galdós. pe,nsando
en América, dice amargamente que los hispanoamericano, heredamos de los españoles, entre
otras cosas, l a tendencia á revolucionar.
No es el autor de "La desh&lt;&gt;redada, ciertamente, el p.rimero que enuncia tal pensamiento.
Lo e ncontramos formnlaclo en muchos libros,
y hasta resulta muletilla muy socorrida de Jos
"editorialistas ", quienes, cuanclo se encuentran
sin asunto, iechan mano de éste, ha.rto so-,
bado, y nos sin·en, condimentltndolo con fuertes especias -de actualidad. el consabido platillo,
qu eva ya sienclo, rpara nuestro estragado paladar, un tanto insípido y soso. Pero, si bien
es verdad que tal idea se ha convertido á la hora presente, en lugar común, no Jo es menos que
en aa pluma de Galclós ~obra viveza y radiación
nuevas; por la magistral habilidacl con que está
e:i--puesta nos deslumbra; surge á nuestros ojos,
luminosamente, resaltando de los castizos, sabrosos y consistentes J)eríodos con que ha enriqueciclo á las castellanas letras el gran eseritor.
Si comparamos la historia de España con
Ja de las Repúblicas de América en el sig,lo
XIX, saltan á la vista mil puntos de semejanza.
Penosamente, Jaboriosament-e, la vida de -esos
países se ha desarrollado en una sucesión de
revoluciones de todos los colores y formas, no interrumpida, para unos, hasta hace treinta años.
en tanto que pa,r,a otros- Ja mayor parte-,s calamidad actual, y Jleva trazas ,de seguir siéndola por luengos tiempos. Los planes, los cuartelazos, las asonadas, los asaltos, el bandidaj-e en sus múltiples aspectos, fueron moneda
corriente para España y sus antiguas colonias
de América en la pasaaa centuria; llenan, por
decirlo así con infinitos cpisorlios, los capítulos
todos de n~iestra historia romántica, que es
casi toda nuestra historia. N'o contamos con
muchos sabios; no han naciclo entre nosotros
grandes inventores; no hemos realizall ninguna poderosa innovación en las ciencias y en las
artes; no hemos añadido nn concepto de caudal
:filosófico ... Pero, en cambio, en tratándose de
h6roes1 ¡cuántos, cuanísimos enemos! Apenas si
ha,y poblado, po.r mísero y polvoriento, donde
no se rinda homenaje á algún caudillo local.
El heroísmo nos subyul,(a, nos fascina: es la Es:finge que nos atrae, dibujanclo su muda silueta ante el desierto de nuestros campos, más á
menudo conmovidos por el estruendo de Ja fusilería, que por el jadear paeiente, acompasado y
fecundo de las máquinas. El heroísmo hizo que
nos olv1dáramos, dur.ante más ele medio siglo,
de la agricultura y d e los ferrocarriles; que ignorásemos la existencia de las fábricas; que desdeñáramos la explotación de natuarles riquezas,
aplicando á ella los descubrimientos rientific05¡

X X

El fenómeno que estamos contemplando ahora en :\léxico, demostración &lt;&gt;s, asaz rot n nda
y condncente, ,ele que en d alma hispanoamericana el anhelo rernlucionario vibra y palpita.
l'or tres déeadas, la historia de nuestro país
sufrió una transformaeión ,·a,dical. De revoltosos,
forjadores -d e planes, demagogos y soña-dores de
barieada que éramos, hubimos de tr.ansformaruos en gente apacible. Se apoderó de Ja Repúbliea ·una singular modorra polítiea. Estábamos
adormecidos. Ignorábamos ó .nos era iodifereute la "cosa pública". De vez en cuando, un
grito,Ja algarada de un periodiquete mal impreso y peor escrito, destruían la monotonía de
nues silcneio. Pero e ra·n casos aislados, sin transccllllencia, que ,no influenciaban á la '' gran masa'', que no traían, q11e no podían traer consigo
1-(érrtienes disolventes capaces de fructificar etl
los espíritus y de resolver en acción.-¡México es otro! ¡México ha cambiado!-exclamaban aJgnnas. riéndose de Xicaragua.--.Somos un
pueblo con ideales mode,rnos,-clecían otros.
Pero héte que la revolución, sea por estas ó
por aquellas enusas, vino; que las ¡?eneracione'-1
amamantadas en -el seno ubérrimo ,de :matrona,
qul' no ensaugrent&lt;lo y débil de virgen gueclases totlas, en s uma, que tiC'Den la consccncivai
rrera de la patria, vieron eómo de las ciudades
~- ele los campos, abandonando -el arado sobre
&lt;lel sitrco á, medio abrir, ó J.a henamienta en el
taller vacío, multitud de hombres corrían ií emPuñar las anuas, ansiosos de comb-ate, en una
carrera .cJesenf.rena&lt;la hacia la muerte.
i Do estaban-que diría un poeta,- los hombres resignados y tranquilos, El labriego descolgó d-el muro de la ,choza el fusil eomido por
la herrqumbre. El artesano fabricó bombas. con
la misma serenidad y frescura que haría confites. El demagogo, que se ereyera desaparecido,
tlióse á ,·ociferar, en un vuelo a rrebat.ado hacia
la quimera. La utopía se enseñol'eó de n-OSotros.
.\tribuyóse entonces ,le movimiento á graYee
quebrantos económicos y políticos. Se le consitleró como 1iatural reacción de un estado d·e
cosas imposibles de soportar. Testó en el ambiente, á la manera -de símbolo al que todos tend!an las manos, la Democracia...
Pero nada
más. Nadie pensó-si exceptuamos á poquísimos,
- que el de r evoluciona.r fu ese par a ,la inmensa
mayoría \ID anhelo morboso, México-se ,dijo,tras de breve sacudimiento intenso, voh·erá á
la paz, al trabajo fecundo; ··reconstruirá, continuará victoriosamente, y ya sobre de bases polí-mnlla1u1 s11uadu u91sm1:,S11 ns 'suprr9s S1Jm sm&gt;n
pida hacia la grandeza.
Yla revolución triunfó. Cambió el Gobierno. Hubo convenciones y elecciones. Nos emborraehamos de democracia.
¡Cuál no sería la sorpresa &lt;le los optimistas al
percatarse de qne, ruando los hombres -de buena voluntad reanudaban la tarea, y anhelos
imperiosos de rpaz -:.· sosiego, se hacían sentir -en
lo~ ánimos, los mismos que ayer se íla nzaron á la
lucha armada, los mismos que ayer ineendiaron
y destruyeron, tornaban á rebelarse, invocando no ya principios políticos- los euales, por
lo ,·isto, no ent-enclían ni creían,- sino embozando á duras penas sus impulsivismo.s atávicos,
sus rapacidades si niescas, su ambición no saciada!
¡ Qué desencanto para los que honradamente.
henchidos de buena fe, pelearon al lado de elílosl
¡Qué triste descalabro para quienes ima~inaron
aquellas turbas como de '])atriota.s que blandian
la espada y daban la vida por la realización
de un ideal!
Descartados l os .sanos, los que sineera me nte
creían ,quedaron los há.rbaros, los ut.olfistas,
los demagogos, los '])astores que quieren ser
ministros, los domadores ,de potros que aspiran
á la magistratura, los cuidador es -de cerdos ni1e
sµl;lñan c~n µnl,l misión diplomática,

XXX

::l[as, aquí de mi optimismo. Ante la hereneia
maldita que imaginábamos ,desaparecida, y quo
-en fe roz impulso de ,d estrueció11, en trágiea ansia de exterminio, lanza á las vandálicas turbas al asalto de la ciudad. los hombres que han
ido á la escuela, los soldados que han apr endido
á serlo, los espíritus direetores, los obreros, las
clases todas, en suma, que tiene la consciencia
de su vitalidad, el iustiuto ,de conservación, se
niegan á pro_h ijar la rebeldía, repelen á los bárbaros y se disponen á coger las armas para conquistar el derecho ·á la civilización, á la nacionalidad, á la vida.
Y una de dos: ó vencemos en la contienda,
dom~ñan&lt;lo -el atávico desenfreno r evolueionario,
ó se nos borra del mapa¡ ó somos ciuilarlanos
co nvencidos cfol tleb&lt;'r y el clerecho, y apartamos
al monstruo e siete calwzas, ó ,descendemos
á la con!lición de vasallos.
A escoger.
Carlos González P eña .

Novenario por la Paz

el

Altruismo
Ac•ostáhanse mis hijitas, meticlas ya en senda~ cami~as Lle once varas, y 1·etropaclo yo eu
una butaca, mientros hojeaba una revista, p~escnciaba la amab'e escena, oyenclo con &lt;lele1tc
-C!\haraclas ile arnmas que perfumaban mi a!ma-el dulce bifbiseo de la oración que, apur.f ada por los amantes labios de mi esposa, r ebro.
taba en las puras bocas de mis nenas ...
-- ... "Este parlrrnuestro... lo he rezado ...
para que ei Padre Celestial ... tenga cu su gloria á. mis abuelitos ... y á todos los muerto~ ,~e
mi familia ... , y á nosotros... no~ dé saluil,
paz y ]Jau. Amón.''
Y entonces la mayor de mis niñas, formalit~
y reflexiva, me 1&gt;reguntó :
- Papá, ,po1· qué pedimos salucl, paz y pan
y no pedimos dinerof ...
-Porque el di:1ero, después de eso, 110 hace
falta, hija miu.
Y la chiquitina, aYispacla y ligera, replicó:
-Pueu entonces, papaíto, estás de cuhorah.ien:i. ¡porque siempre o.iees que no ticnrs un
f'uarto!
- , Yo, bachillera l
-Bí, tú. Ayer, cuan-do te pedí la muííC'rn de
celuloide ...
-Pero tú, ¡comiste ayerf
- ¡Ya lo creo!
- , Y te faltó algof
- }J_e faltó la muñeca ...
-Tienes otras, y las muñecas no son necesarias para la vida. Muchos pobrecitos niños no
tient&gt;n muñecas, ui qué comer, ni dónde ilormir ...
-Por eso decimos: '' Gr acias á Dios por es
ta camita; no nos la niegue nunca, y désela á
los pobres que no la tienen '' ...
- Por eso, hijita; porque hay muchos pobrecitos que no la tienen. No debemos pedir lo su.
pe'!'fluo cu ando hay tantos hermanos nuestro~
que carecen de lo necesario. Hemos de pensar
siempre en lo.s demás, en nuestros prójimos,
pues á veces, al pedir para los demás, pedimos
para nosotros mismos. Dicen que· una vez ...
- , Un cuento, papaíto,
-Un cuento. Dicen que 1ma vez babia un
hombre joYcn, mozo y libre, pero feo, enclenqu!'
y jorobaclo, que yendo por el monte se encor,•
tró con un hada á. quien los gnomos ...
-¡Los h ombrecitos de las barbas y la cape.
rucita!. ...
-Los mismos ...
-Pap/'t, dile que no interrumpa ...
- ... Y 110 interrumpas, hija ... Un hacla á
quien los gnomos habían amarrado á un almendro en flor con una madeja de rayos de
luna. No poilía la pobrecilla librarse de sus lt¡raduras, y al ver al mozo de que os h:• blo. le
dijo:
- Mozo, buen mozo: sácame de esta cárcel 7
te eonecderé cuanto me pidas ...
- ¡ Todo euanto te pida f- replicó el joven,
tentado ya por la ambición.
-Todo cuanto me pidas-contestó el hada.
-Pues allá voy, y en tu palabra me fio.
Y al hacercarse á la cautiva la envoh•ió ,,n
eu sombra, y como las ligaduras eran rayos de
luna, s&lt;' rompieTon éstos, dejando libre á la en c11den¡¡d¡¡,

-¡Ea, ya estás libre, señora! Venga lo pro·
metido-dijo el libertador.
-Pide por esa boca-co11testóle el hada ~atisfecha.
-Pues pdo ... pido ... -tatamudeó el mozu·
lo que pidió el mozo; ¡A ver lo que pidió
mozo! ...
-Bueno; pues el mozo pidió ... pidió ... pri mn,1, ser el más guapo de todos los mozos del
pueblo ... ¡Ya véis si era presumido!
-Después.. . Tener más fuerza que todo;
los mozos del lugar ... ¡Ya véis si era bruto! ..
Después, no estar nunca enfermo ni morirse
hasta que él quisiera morirse . . . ¡Ya véis si era
listo! Y después ... después ... todo el dinero
que él quisiera sacar de sus bolsillos... ¡Y,,
,·éis si era ambicioso! ...
-Y ino pides nacla mási-le preguntó el ha.
da.
- Nada más-contestó el zagalón.-Gua1•0,
fuerte, sano y neo. .. ¡,qué más puedo apetrcer !.. . Siendo guapo, se enamora rá de mi i:l
moza que más me guste; siendo fuerte me h.i
ró temer y respetar; siendo sano, g;za.ré de,
mundo y de la vida, y siendo riCOj tendré cuaa
to desee y podré hac·er mucho bien á mis seml!jantes. ¡Oh, yo prometo que no ha de haber JO·
bres·á mi lado! ... ¡Ya Yéis si era bueno! ... ·
- Bien- dijo entonces el hada.-¡ Asi sea.
puesto que a,í lo quieres! ...
Y con su Yarita de virtudes tocó al zaga,
en la cara, y éste se convirtió e:1 el más hermoso mancebo que han visto ojos humanos. Toe&lt;'•.
le -después loti htunhros, y se transformó S!l

Mu!titud que acompañó á la imagen de la Vírgen de los RPmedios á su regreso á su
templo, dei&lt;pués del solemne novenario en la Catedr al.

cuerpo en el ele uno de esos atletas que hahé,~
visto en el circo. Tocóle el pecho, y una sak:l
á prueba de bomba se desparramó por todo su
~er ... Y, por último, tocóle los bolsillos, y comenzaron á tintinear en ellos las doblillas il~
oro que era una bendición de Dios ...
Y cuando la imposición tle los clone~ hubo
terminado, detrás del mozo, en las sombra,, d&lt;Jl
bosque, sonó una carcajada rasgada, burl.:,nn.
burlor.a, que á otro menos fu erte y menos •a•
no que él le hubiera helaclo la sangre en las nnas ...
-¡Quién era. papáf
-Eso preg\rntó el mozo : '' iQuién se ha r~i dof. . . ¿ Quién se ha r e!do de mí; Je mí, q1M
rny el más fuerte ele toda la comarca!''
Y el hada, sonrie,1rlo compasi,·a, le eontestó:
- Ya lo -ab1á, des,enturaelo ... Ya sabr'Íi
qniéu se ha reído ele ti y de tu hermosura, ele
tu~ brío-, de tu salucl v &lt;le tus riquezas .. .
Y desapareció el hacla. e,fumándose entre las
flores del almendro.
Pues sefior, que, como era de esperar, comenzó
á triunfar nuestro mozo, arrullado por su fam:i
dr guapo, de bravo, de sano y ele ri co ... Su case transformó. e :1 nn pn!acio; su huerto, en
u? parque maranlloso; su pueblo. en una grari
crnda~, c:ompl et,1mente su.va. 1rne~ no hubo quiF1:
se res1s~1era ~ 1 poder de sn~ doblones, que bro
babau ,rn tesar de sus pró\"iclos bolsillcs ... t

Novenario por la Paz.

;_)'fl#~

ºª

P r ocesión esperando á la Virgen en el atrio del Santuario.

Noven'ario por la P11z.

Sitio donde dice la ley,mda que estuvo oculta la imagen de la Virgen de los Remedios,

hnst:&gt;. el misnto Rey, apuradillo de dinero por la
buena administración de sus ministros vendió.
lo el prdazo de su reino en que la ;iudad s3
asentaba, y el mumo acudió en persona á coronatlo romo soberano del nuevo reino chiquito.
Nade osaba oponerse á la voluntad del fla mante monarca por miedo al esfuerzo de su dinero y de sus puños. Las damais más eneopetadas d e las cortes extranjeras, atraídas por s.i
hermosura, enamorábanse de él, y los placeres
tocio, ele) mundo p ostrábanse á sus plantas vencidos por la inquebrantable salud del afo;tuna·
do man cebo.
Y ocurrió que entre todo aquel ramillete df'
don~ellas h!'rmosisimas p-reneladas del soberauo.
11'1 h1a u::a que, ii 1_11ás de ser un prodiggio d-~
belleza, (ralo tambié n de \'irtud v de bondad y
rila fué l::i. ele;::ida ¡:or el poderoso jo,·en p;r·a
hac·rrla su esposa.
:o;-o hay que decir q;_ié bodas fueron aquellas
bor1t~. ~J'or1a la mag11ifieencia y todo el lujo i!e
los anh_:(uos pueblos orientales palidecieron an.
te el rumbo y la mnjeza desplegados por el Rn
de OroE-como dieron en llamar los envidiosós
al antiguo jorobado-para relebrar el fa,1sto suceso de su e¡¡Jace.
B:iste cleciros que para los pobres, que de t , .
d_as _partes del mundo acudieron al banquete ~e
~1n·1eron platos como éstos:
'

�•

Consumado de legumbres: varios estanqm,s,
proYistos de bombas para el serYicio.
HueYos ele aYc.struz, al plato, scn·iclos en b:1•
ñeras do clurha.
Bal!t-na~ C'll salsa . ¡¡uisaclas en la plaza de toros.
Elefante~ Hl arnclor, rns:irtados C'n palos ,lcl
telégr¿1.fo.
Ran,lb, Y melour~ en almíbar.
f'or&lt;lillert1s de montt• nC'Yado (Challlill,v).
'Río~ do Jerhe helada.
Arr,,,·os ,lo natillas.
Acorazado~ :le ¡ruil'la~he, rate&lt;irnlrs de alcor
za ·:,.r tac;;tillos de ~ifePi(?uc.
Champagne esrn1111oso, repartido con man¡;a,
do riego ...
-Papaíto: rso pasaría c11 Jo, F,stados llnidos ....
-Deja terminar, &lt;·harlat:uw. .\ los postrr,;
descargó una t.empe~tad. forrna,la artificiai1•1en_
te, durante la culll llovió gra,jeas ele color&lt;·~.
grar,izó almendras garapiñadas y '' marrons glarés '' .v neYÓ caramelos de La P,1jarita envnel·
t0s en biUetPs del Ba»co ...
- ' ' Y á mi no me dieron porque no quisic
ron.'' t Yerda,l. papá? ...
-Yerilad. hijitas.
.,....b Y dPSJ ,ués ~
-Después. . . Pue~ después, lo&amp; nuev1,s $•Jiº'

DAMAS DISTINGUIDAS

..
Exposición de labores en papel en la escuela •Gertrudis H idalgo de A rmendariz•,
en la Colonia de la BolEa.

Acudieron á ,isitarlo los más famosos médi&lt;:os
,Jrl mundo-no se reparaba en gastos, pidieran
lo que pier'iesen, que dinero sobraba,-y ningunc ,le ellm ilaba c-on el "quitl" de la enfermo·
ci ad, y el p '&gt;recito nene se moría poco á poco.
·l '\,i desn turado
padre, enloquecido. por el
dolor, se ,trscsperaba llorando sin consurlo.
Aquel clolor inmenso. dolor de perder c1::i hijo,
('ra p,na él lllayor que e! más granilo dolor (li&gt;,
otro rnalquie1· hombre. porque rra también el
primer (]olor sufrirlo durante toda su .,cgun(fa
,·ida rlc gu.1 l'º• de fuer!&lt;•, de sano y ele rico.
De la más alta felicidad raía él siu ,·entura ""
la má, honda rlesgrati&gt;i, ,. dr nada 11' servía ,u
hellez11, clr narl:, s11 sah1,1·. ll&lt;' nada ~u orn, p¡¡rn
remedi¡¡rla. El prínf•ipe sr moría . y se muno
p,n fin el prínc·ipr. y en el momen to de &lt;'x¡,irar
el nn¡n•lito. su an¡¡-ustiado paclre oyó otra Ye¿
la ,·arn1j,11la aqu,•lla, seca y !Jurlona, esn1chacl~
rn el hwqur la noche (•élebre del otorgamiento L1 h uelgll de carbonP ros en Inglater ra -Conduc.le los dones ¡,or el halla romplat•icntr.
ción de carbón en el interior de la mina.
- ¿ Q11iÍ'n C'S ?- ,·ol\'iú á prrgunbll' rulC"'lheci•
do-¡.Quif.11 rs r1uiPn se ríe de mí. qu~ soy el
fuerte .,· r l. pndernsP / ¡ quiPn se atre,·e á r¡,í,~e
d0 mi pena!
Y esta ,·rz sí qne obtu,·&lt;' rontPstariúo; e•tll
Y&lt;'1/. nn\ UJW vo;1, f)ue lo clecía:
-¡Hny yo: el clolor ... "de los otro$;'' la
enfermeclacl ... ''de lo~ otrns: '' la muerte .. .
1 1 de los otros,,·' qui~n 1se ríp ilf.' tí ... Ri &lt;·uanrlo
pecliHte s·tl 11,l pH ra tí la hubieras pedido "parn
los demás,'' siquiern, ~iquiera '' ¡,ara los tn·
_vos. n no murir·rH ahora tn hijito ... ¡Aucla, da·
Jp l'I ,linero que sr sobra, á Yer si lo re,sncitas! .. .
Aquí Yéis, hijas mías. rómo debemos peclir á
l)ios por rl prójimo n1:rnclo Ir pedimos por nos·

ANuestras Lectoras

otros

1\ti!-=1110:::: . . .

-¡ Y el Hey. papaíto/ ...
-Pues el Re,v, hi,ja, mías, enloquecido po·
el tlolor, exclamó:
-¡Yo f!Uiero morirme!
... Y como poclía morirse cuanclo él lo dese~.
ra, pm·s s~ murió eu efrrto: ¡supremo anhe'.o
de un padre cuando pierde un hijo! ...

El "Mundo llus ·
trado" prepara á
sus amables lectoras una agradable
sorpresa.

Espérese dentro de poco.

Vicente DIEZ DE TEJADA.
Señorita Amalia Seldner,
de Guaymas, Sonora.
sos hicieron su ,·ia.je de novios, y al pasar por

]'arís l'ncargarnn un niño precioso, que les fué
endatlo á 8U pala&lt;·io dentro de una canastilla
de flores. ¡Si viérais qué ('l'iatura más hermo·
sa! Ent bh,n,·o (•Omo la nie,·e, rubio &lt;'01110 el oro,
y "&lt;&gt;nlito co1110 uu r,illo de manteca. Su carit&gt;&lt;
~n~ un encanto: bonito como un 1\iño Jesús ...
-¿.Como PI Niñito ,le&gt; h1~ Remedios?
-(}isi ,·omo el Niñito &lt;le los Remedio;; y de
todas partes del mnmlo acudían las g'f'ntes á
,·er aquella mara\'illa, que ~e enseñaba ~on pa
pelotas los clomi,go~ dentro de una urna de o ~o
y do n·istal &lt;le r(l(•:1.
¡ Figuráos ('Ómo e--tarían los padres cou aquel
hijo! No los había en el orbe más felices ... Pe ..
ro un día ...
-,Qni\ papnito! ...
-iPará, por Dios!
¡Que 110 r11·abe 1n,tl e'
rnento ! .. .
- .. . P'l día, hijas n1Jas. el angelito an1a110c;/)
enferm&lt;'. 'fe Pía fi r hre; no abría los ojitos, QllC
eran dos luceros; uo sonreía... ¡No hac,ía n'iá;
que queja"ae como un corderito!

El señor director de Instrucción primaria, su secretario y el grupo docente de la e~cuela
,Gertrudis Hidalgo de Armendariz, en el patio de dicha escuela,

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DE

Una. escena. de un T eatro Guiñol.
El que mueve los mufiecos.-Respetable púb'ico: VoY á tener el el honor de presentar á vuP.~ho~ ¡i{raotiles ojos el juiuete l'ómko-trágic·o
titularlo '' Ln. cuestión es pasar el rato,'' e,cri_
to para ,·uestro C'ntretenimiento y el de Yue,trn~
,•harbas y nodrizas, por un precoz autor dra,ná
tite, de biberón y chirhonNa; y espNO de t.i,
llc,rona ~- clintinguirla concurr!'ncia, que es~uche el pasatiempo ron la mayor atención po~ihl!'.
sin rabietas, lloriqueos ni otros ext•e--os que h
honestidad me verla decir, ." que al final le otorqu~is vue&gt;1tr,,s aplausos c·on toda la fuerza ,1~
vuestros sonajeros. ¡l~uietedto,, que , a á empezar!
ESCENA PRIMERA.

Mamá de Cartón.- F:sposo mío: creo lle,:!:t
d.:; el mom!'nto 1le '}Ue ,.. ,,~mo• á nuestra hij.t. Pero Fºn quién la ca,aremo.;? Dime lo
qm· piensas.
Papá de Tra.po.-¡Custión clifícil! Eso hay
que meditarlo murho .... Re trata &lt;le la feli.
ddacl de nuestra hija. Y entre tantos muñecos como existen en el mt11Hlo, es 1lifícil encrntrar uno á gusto. }[ira.... Muñequto Je
barro no me disgusta. Es juicioso, bueno, trahaJador ...
Mamá de Cartón.-¡Quita, por Dios! ¡11'1·
ñequito rle barro! ¡Un muñeco sin clo&lt;1 pe•ctf~
J:i por donde le ven¡(an! iPero pstás loco, Pa·
ra que ntll'~trn hija se muera de hambre ... .
¡Mira que la idea! Bien se conoce que erPs
de tra1,o ~• estás relleno do serrín. ¡No se te
ocurre· nada! La caJmremos con un mnñeco TÍ•
co. quiera 6 no quiera.
,
Papá de Trapo.-F,so, para que sea desgrn.
cie.da •i no ,le quiere. ¡Qué !'goí~ta eres! ¡Bi¿i.
se conoce que eres de c:irtón y t'stás hueca!
Mamá de Cartón.-¡ Conque egoísta, (Pro·
prn!i.ndole una tanela de golpe.) ¡Pues toma ..
tema .... toma .... toma ... ! ¡Para que apren•
cla. á no faltarme al respeto! ¡Cabeza de cho·lito! ( IJ ericlo por lo~ golpe~. á Papá ele tra1,;i
se le sale un poco de serrín ele la cabeza).
ESCENA SEGUNDA.
Mufiequita. de China..-Es inútil que me -;_,~
ga&amp; el amor. . . Yo 110 te quiero á ti porqu&lt;
eres muy feo y estás hecho ele barro.... y
ese, es muy poco para mi.
Muñequito de Barro.-Piensa, querida. niña,·
que de barro nos hizo Dios á todos.
iM:uñeqv,ita. de
Cbina.~(Orgullo11amente.)
¡?fo; á mi me hi7.o de China!

E l Loro.-(Riendo.) 1Te has lucido, _.Muñ i
quito ele barro! ¡Anda, para que vuelvas á
hacer el amor!
Mufiequita. de China.-(Prenclándose de Mu •
ñel'O de Porcelanu.) ¡Qué bravo .... ! ¡Qué "ªli~nte .... ! ¡Qué guapo ... !
El Loro.-( \'ien&lt;lo alejarse á "M uñequito de
Barro, humillado y triste.) ¡Pobre ::,[uñequito
dJ barro!
ESCENA TERCERA.
Muñeco de Porcelana..-Ya has \'isto lo qul
b,• hecho por tus bellos ojos .... Vengo á implorar. como premio, una sonrisa tuya.
Mufiequita. de China.-Todas mis sonrisas
son ya para ti.
Mufieco
de
Por~'&gt;l?.na..-(A.rrorl'itlf~udose.)
¡Oh, ,·entura! ¡8ay el muñeco más feliz de e~tt- mundo!
Muñequita de China.-( ¡Y el más guapo! )
Mufieco de Porcelana.-Y á tu gentileza.
arurlo para qne te dignes roncecler á mis pa•
rlres la mano que para mi pedirán á los tuyos.
• Muiíequita de China.-¿ Quién eres,
Mufieco de P orcelana.-De mi fiiura na la
he ele encomiarte; á la \'ista e,tá. De mi con_
1litióu, te clirt\ '}UC soy rico, que poseo inmen·
,o~ tesoro, que J aia mi extrnj,•ron del fonclo
ilel mar y J,1.s entrnñas &lt;le la tierra, palacios.
sin cuento. doa,inios fastuosos, un ejército 1lc
mú~ico:-. ~~ paj?s á 1ni servil•ios. sedas tan &lt;l ,.
licaclas quP no podrá pNcibir tu cuerpo, pit•·
clras tan luminosas que en torno ele tus e".
bellos y tu ¡targanta, en tu perho y en t•l';
manos, envirlia serán de la lumbre más pura
ila las e-trellas; y todo ello, sedas, pre-¡eas, P"·
lacios, maravilla de los senticlos, dl'leite sin
fatiga, felicidad sin medida habrá ele parecerte.
Muñequita. de China.-¡Oh! ¡Cuánta hermo
Sr. Don Lui~ G. Ramlrez, nornbrado jefe de
sura ! ¡Cuánta felicidad! ¿ Y di res que toclo e-1,)
recaudación en la subdirección de rentas
scrlí para mí 9
municipales
Muñeco de Porcelana.- Y a es tuyo. Por tu
amor, peoueños y li,·iunos parécenmP mis t••·
Mufiequito de B arro.- Y por eso eres du:·:1
sr1 os, y frente á tu hermo,urn palidece la de
S, fría, y nada te conmueve ...
ellos. ¡Tú sí que eres joya, tú ~í que eres seau,
Muiíequita. de China.-¡Sabcs lo que te ditú sí que eres maravilla y felicidad ele los
go, Jo más que puedo dl'cirte, Qm• hoy por
hoy no me con\'\'Íenes, porque eres pobre, aun
sentidos!
que. sab,•s querer_ y i\ecir cosas bonitas; pero
Muñequita de China.-¡Oh, mi amor! Tú me
si consigues hacerte rico eu pot•o tiempo ....
traes el sueño que juz¡:ab·t imposible; t6, ,ni
er.tonces seré tuya.
príncipe, que ,•iPne á matnr C'I 1l!'sencanto 'le
Un Loro Autentico.-(Preseut!' en la esr•J·
l.1 mezquina realidad que yi\·o c•on la varit.a
1111.) ¡Qué talrnto tiPue esta chica 1
d~ oro de tu riqueza ¡Cuánto ,·oy á amnrte!
Muñ.eco {de Porc-,'.an?.-1F.ntran,lo.) ¡Yh·e
Muñeco de P orcela.na.- ¡ lll'rmosa mía! (L n
nics! ¡Cómo se ntrevt• )fuñl•quito ele barro á
crntempfa
arrob:ido.)
¡:nlantear á tan alta clama! ¡Yo sabré castigar
El Loro.-¡Quién bien miente ese bellacc !
tu osadía, vi,·e el tielo! (Desen\'aina su espH
¡Cuán Jin ,lamente ha sabido !'ngañar á la ni(1,1 ele madera v lt• as&lt;'sta una srrie ele cintara·
ña ! .\ ,·er, ustnd, señor tramoyista, hnga ~l
zo.; que él, ine~me y débil, no puede evitar.)

Señor Ingeniero don Francisco Echeagaray
y Allen, á quien se ba separado
del puesto de Director de la
Escuela Preparatoria.

Alumnos de la Escuela Nacional Preparatoria protestando ante el Palacio Nacional
contra la separación de su Director.
Pa.pá de Trapo.-Bah, bah, sensiblerias ....
(;anas tle perder el tiempo ... (Se va, sin h..t·
,•~r caso de su hija.)
Mufiequita de China.-No sé, tul vez ....
Mamá de Cartón.- ¡ De quién1
Mufiequita de China..-N o sé de quién. . Del
que me habla-,• sin mentir, sintiendo lo qui!
111r decía, que a;gunos me hablaron de ese
!'todo. 'l'al vez ::.1uñe&lt;1uito de barro... . ¡ T1;,
a,•uenlas de Aluñequito ele barro,
Mamá de Cartón.-Sí. t Qué habrá sido ae
{I? Era tan bueno, tan humilde... iPor qué
le despreciaste,
Mufiequita de China.-Entonces era yo a.n.
bicio,a ele lo que )luiieco ele porcelana me pro·
metía. Después he aprendido á ambicionar \!O·
~ab más ciertas, más sinceras ...
Mamá de Ca.rtó:i.-Pues alguien vendrA á
,kcirle lo que .Mi.ñeco ele barro te decía. Ten
¡.aciencia.
Mufiequita. de China..-Xo es que sufra in_
q),ictucl porque' me enamoren; no es impacien•
c·,a por el pon·enir; es remordimiento por no
haber sabido ~cr sincera y haberme dejado engr.ñar por mi misma.
ESCENA QUINTA

Primera sesión de la agrupación •La Defensa Sociah, el domingo último en la Sala Bucareli.
fayor de bajar el telón para que este cnbr1·
l\erito no siga burlando la credulidad de esto1
c1 iatura iuocente. Asi, muy bien ...
(El telón desciende y aquí. termina ,a primera parte de la pequeña farsa.)

Monigote rojo.-¡ Ay, señoras mía~!
Mamá de cartón.-¡ Qué pasa,
Monigote rojo.-Yengo horrorizaclo;
que no me lle!(a la camisa al enerpo.

ven¡;;o

ESCENA CUARTA.
Muiíequita de China. -¡Ay, de mí!
Papá de Trapo.-¡Por qué suspira, hija~
Mamá de Cartón.- , Por qué ha de suspirar.,
Porqure I brihón de :Muñeco de JJOrcelana h
1,urló desc:iradnmente, y nuestra pobre bija ne,
,.•, á encontrar ron quien casarse.
Papá de Tra.po.-Yosotras tenéis la culpa.
Siempre os dije que no fiarais en los tesoroi1
.i,, aquel mozalbete, pero sois tan cladas á fa11tasías ....
Mamlí de Cartón.-Xo eran fantasías. Reali,latle, eran según el galán.
Papá de Trapo.-¿ Y qué galán, por tor¡,J
qm· ,ea ~· po,.o decidor, no promete l'I oro y
ei moro á la clama lle sus pensamientosT ':\o·
br&lt;' que en la imaginación ele los enamorados,
cc,mo en la de lo~ poetas, ~aben toJos los ti,_
s010, del mundo, y ellos mismos, al procede~
al¡:unas ,·ece,,u o s~ clan cuenta de que so'l
ima~inado~.
Mamá de Cartón.-Ello es que el burlariflr
sr fué y nuestra hija se quedó burlada. Aunqm· transcurrieron tres años, mírala toc1avía
smpirosu. Xo má► su.s¡,ires, hija míu. Otro
, endrá que mienta menos y haga más.
Mufiequita. , do China.-No ~suspiro por lél,
madre.
Mamá de Cartón.-¿ Por quién, entonces!
Mufiequita. do Chiua.-Qué sé yo. . . No sé ii
por el que no ,·oh ·erá nunca 6 por el qu~ jamás
llegará .. ..

Banquete con que celebraron st· aniversario, el domingo últimc-, las sociedades unidas de ''Gregorianos" é "Hijos de Gregorianos"

Obreroe, empleados en los trabajo~ de construcción del T eatro Nacional, que han formado
un cuerpo de voluntarios para la defenea d~ la dignidad nacional.

�Ac't.ua I idad

Actualidad

ESCENA ULTIMA

M uñequit a de China.-¿Quién llega, R eeuút··
clame á :Muñe-quito tlo barro . . . 1, Será éste :\In·
ñequito ele barro/
Mnñequito de b arro.-(Que llega humil&lt;le y
,lolieute.) l lios te guarde, seiiora.
Muñ equita de China.-¿ F:res tú. :-t" níiequito
de bano /
M nñequito de barro.-- que , iPIH' ele muy le·
jos, después de mul'hu tiempo, ,1 implor ,n tu
piedad .
Muñequita de China.-iMi pieclatH Poco Sl'1·ía arte.
Muñequito. de b arro.-iQué tlices?
Muñequita de China.-Que algo más que pi,,(la,l nt cles,le mi alnrn á fa. tuya; qut&gt; he estado
e,·pe1·ándote. sin sabl'r que era :t tí á quien espern ha; e¡ue me duele to&lt;lavía el arrepentimicu•
to de halwrte hePho sufrir, de hahp1·te dejarlo
ma1·char. . . ¡ 11 áhhunP, dime que 111e perdonas.
de &lt;lúnde Yienes y adónde quiere, que ''ª."amo,
juntos para siempre!
Muñequito de barro.-¡Oh, amor mio! Me pct·
reee oírte &lt;·omo á tra\'é8 de un sueño ... ¡Q,1é
bien me su ena tu \'OZ !
Muñequita de China .--Cnéntame. ,lime, i no
estás eufer mot 'l'ienes triste la ('ara, los ojos . ..
M nñequito de barro. -Yuelvo á ti nn po,·u
cansa do ...
Muñequita de China .- ; T e lrnn herho sufrir!
¡,Quién te ha he¡•ho sufrid
Muñequito de b arro.-:fa&lt;lie y todos; la villa.
He luchado con lo, hombres. he 1 &lt;·hado con i.1
fortuna, con los fant:.1smas de la fatalidad . ..
Sin armas para tri u u far ele pronto. · sólo nn.1
fuerza me sostenía : la fe en el porvenir, la l'd·
peranza ...
M uñequita de China..- ¡ Y lrns triunfado!
Muñequito de b arro.-De todos mis enemigo~.
Muñequita de China.- ¡ Enemigo" I
Muñeqnito de barro.- ¡ }l is rencores,
mi~
odios se han hecho risa triunfal que ha caído sobre todos µarn h ,miliarios, para aplastarlos!
M uñequita de China.-i 'L'ienes odios, 1·encore,d No, clí oue no los tienes . . .
Muñequito ·de b arro.-La lucha nos hace m:1 ·
los. . . Se tienen odios. se tienen rencores, se
sueña con vengan zas futuras, porque nos ata,,
los brazos para que no luchemos, por que nos
merman la vi da y nos pisan el alma. Yo he t enido odios y r encores y he soñaclo con venganzas futuras po1,que he su bido mi ca l~a1·io como
un Nazareno. Pero allá, muy en el fondo del
alma, palpita. sin embargo, algo que es bueno
,v que me i nspir aron tus ojos. Destle mi calvari o, muchas Yeces me he acordado ele tí . . . Y
aquel recuerdo. que llegaba puro al alma, mensajero de amor, ¡ cuántas ideas negras, cuánta•
tentaciones t erribles 1ne quitaba! Odiaba y maldecía porque era pobre y me humillaban p/lr
serlo; po rque me arrebataron tu amor, porqu,i
me disputaban el derecho á la vida y á la f elicidad . . . P ero ya se han fundi do en piedad
toclos mis rencores; ya todo lo perdono.

Chino .·efractario al nuevo r égimen republicano, á quie n ha sido necesario cortarle
la trenza por la fuerza armada.
Mamá de ca rtón.-¿ P er o qué ocune'I
Monigote rojo.-Que á dos pasos ele aqu!, f n
esta misma calle, han c1ado muerte á un polichinela.
Mamá d e cartón.- ¡Jesús!
Muñequita de China.-¡Qué horror ! ¡Pues ,:¡ué
ha sucedido?
Monigote rojo.~ 'J'oda\'ía no se sabe á punt/l
fijo; pero pa rece ser que el difunt o burlado hahí a g ra \'emente el honor de cierta honesta doncella, y su padre se ha tomado por su mano Ja
j usticia.
Ma.má de cartón.-¡Dios mío! iY q uién era
{;1, se sa bei
Monigote rojo.-Se llamaba, dicen. ·:Muñeco de
porcelana_.
•
Muñequita de China.-¡:1Iuñeco de porcelauz.l
Mamá, de cartón.-Ya \'es, · ya ves aclóncle h:1
iilo á parar tu ant iguo galanteador. ¡Ah ! ¡Si no
hay en eRte mundo maldad que no se cast igue1
Monigote rojo.-Cierto. Aq uí ó fuera de ..L&lt;!llÍ.
t odo S&lt;' pag-a. i Queréis, señora, ven ir en soco1ro lle la YÍctima? P recisa traslaclar el cuer¡·o,
p rocurarle. cómoda sepultura en holgada caja &lt;l~
car tón.
Mamé de cartón.- Sí. La piedad aute toclo.
¡Pobre Muñ eco ele porcelana, roto para sie'l!pre!
Monigote rojo.-Para siempre. Está el pobre
hecho trizas. No hay manos ca.paces ele com po·
ner los míseros restos.

..

N .1e va s oberana europea. -La Gran Duquesa Maria Adelaida de Luxemburgo, quien acab a de
sucede r á su padre en el Gran Ducado.
M uñequita de China.-Penlona, sí ; gue " "
envenen&lt;' tu tlitha ningún mal pensamiento, ningú n oclio.
Muñequito de barro.- 'r e11go una hermosa cliseulpa en mis odios. 'Ko fué mi luc,ha necia ambición m u11clana; fué neeesiclacl. Na ció clel sacrifirio, creció y alentó en él, y así Hegó á !•1
cu mbre : con un hijo ele la desgracia. No luchz.ba por nú mismo, luchaba por tí, p or tu amor.
por esa mujer s in nom bre que esperamos lo~
buenos.
Muñequita. de China.-¿ P or qué te fu iste~
¡ Por qué tu amor 110 volvió á busca1·me en s0guitla ~

tírl!-f
-•

"¡:

&gt;
;a

.
•

,

.

f

#

,..

&gt;

Muñequito de barro.-Aquí me ahogaba, aqui
me morht. .. 'l'enía el alma preRa e n e l cuerpo,
soíianclo con alturas como un pájaro altiYo, con
ansias grandes (le ,·o}ar y sentirse l ibre ... Voló. por fin, luchó, ganó el tesor o que buscaba .v
á su pedazo ele t ierra querida 1·étor11a. . . ¡Ve~go ,ip mu~, ,lejos á bus.car en tus bra zos el pn'· ,
mio ele mi lucha!
Muñequita de China....... ¡.Aquí lo tienes! (L~
abraza llorando).
·
Muñequito de barro.-Dios bend iga esas l:',·
g-rimns que ablanclan la arr iUa que yo antv1
juz"ué tlnra v fría . . . J.,lora, amor mío. llora ....
·uo{a la felitidad que hay entre lágrimas . . . Ya
vives, ,va te ,las cue11ta &lt;le In Yida. ya eres •le
barro eomo _vo, de I.Jarrn humano, ele carne, de
ese barro con que Dios nos hizo á todos y qu~
sólo dá fe tle su existen,·ia ernanclo se abland:i
y llo1·a por,que siente, p01,que sueña, porque
a ma ...

J. ORTIZ PINEDO.
Horrore s inherentes á las grandes revoluciones. - Tren de ferrocarril p recipit ado e n un pue nte
que había s ido volado con dinamita p or los r ebeld es.

Extranjera.

LEILA Y ROL.ANDO
Que el '' sentido común'' debier a lla m ars,,
s2nt iclo r aro, 1 ' es una ver dad como un templo
que no necesit a demostración. Lo e~tamo3 vi~ndo toclos los clía.s, y, sin embargo, sigue la mu:tifi cación, y al sen tido común hay que busca1fo
con candil y pocas veces logr amos encontr arlo.
Per o, aun suponiendo que haya algunas ,Pers~uas que lo tien en temporalmente, ¡con q11e fafü•
lidad lo pierden al menor descuido! E.s rn á • ;
¡]admc uu h ombre que posea tan ''rar a'' eualitlad ('n gr ado sumo; pues b ien, en el mo•nento
en que se encaprieha por una mujer, así sea la
diosa Venus, piercle el sentido común y ~r,
con vierte e n un tonto de capirote.
Yo mismo, á pe.5ar ele ser tau joven, p a!aba
entre mis muchos amigos por un hombre juicioFO y equilibr ado, ¡ tontería !; b astó qu e una ma _
ñ a na tropezar an mis ojos con una muchacb11,
qu e si no era. la cliosa Venus, tenía .su. cara hecha con espumas del mar y r ayos de sol, pa~!l.
qu e per diese el j uicio, el equilib rio y todo lo
pertlible, menos el imper dible de la corbata.
¡Qué c ría.tura tan remona! P aseab a con su
madre por una de la.s frondosas avenidas ue
conducen en el Retiro al "angel ca ído." Una
galguita, nerviosa y fina, las seguía corriendo y
juguetea ndo á su alr ededor. Yo las seguí t:11nbién á honesta distancia, si no co'lllo una '' perra, 11 como un "perro," q ue para el -iaso es
lo mi.smo. En una de sus caprichosa~ órbitas pe•
rrunas, el gracioso animalito se acercó á mí me·
neán do su inqui~ta cola con a mistosa intención.
1'

Yo la acaricié y le clí nn terrón de azíÍcar q~e.
lievaba por feiiz casualidad en uno de mis
be&gt;lsillos, v aquí fué "Troya:" un vértigo dF.
simpátirn .aleg1ía se apoderó del "~a~," q~e, s_e
rolamía d2 gusto y &lt;"mpczó á clescnbir rap1~1~1mos circules á mi alrecleclor con unos ladride&gt;s
tan alegres y graciosos. que movían á risa.
D e \'ez en cuando nH' esperaba ,entada so_
bre .su~ patitas traseras. inmóvil, con las orej,H
muy derechas como ,;i la hubieran cincelaclo
1111{ mismo1 .y ~ua11,lo me at·erl'aba más salía huvendo ele nuevn &lt;·on estrepitosa algarabía. La~
áistanc· iaH ~e iban e,trethando insensiblenwntP.
y en una ele suH carreras se vino hacia mí b
i1er rilla, se levantó de manos ~- las apoyó sobre
mi,~ ''augustas'' piernas. manchándome el pau
talón.
- ·• Leila,•' estat~ quieta. l[ll8 molestas :l. ll.•e
aab»ll&lt;'l'o-dijo una \'O/. sua\'e y tlulce que ~e
1ut'tió de ro11dó11 dt&gt;nti'o del alma.
- Déjeltt usted , señorita.-r~¡,iiqu~ yo~- e~
un an imalito muy mono y muy simpát ico.
He rió la mamá, que era nna muj,,r hermo3a y
el¿g-ante, se rió tambi,'in la murhacha y y-~
también me reí . ?ll e a,·e1q11é más to(la\'Ía y entablamos con ,·e1·sa1· i(rn : primero, sobre tem~,
perrunos, y después ele to,lo lo charlable. R esultado: las a('.Olll paiié totla la mañana; eran ami~ai::; lle unas parientad n1ín!i; qnedarnos amigo~.
y yo, preso, esc·lavo y sin sentido comúh.
1,a muehudHL se llama l\l uría de la Gloria ',alor, y .,•o dsito ,-on mucha frecuencia la casa en
qup ,·i ,·e t.· on su n1·tl1rc . .Y esta1nos en relaeicnes
formale,&lt;. Ella es buena, to,·a el a r pa de un mo_
clo pro,ligioso, v sus clcclos, ágiles y finos, hacen
brotar de las cuenlas marnvillosas armonías; en
fin, "ego sum chiflatus" que Jo digo, al paree·er; en latín, par a meuor vergiienza mía.
i\far ía es muy re.suelta p~ra todo y aficionad'\
á, los deportes : clice &lt;¡l,e l"s homb res lleben sa·
ber 1u "esgl'Íma" y montar bien á caballo . .DH
lo primero esto.v bastr!nte regular, vero d(• eqc.i·
tación, remata&lt;lam0nte mal. Para mi, el ca ballo.
De lo primero estoy bastante regular, pel'O rle
"([uitaci61, 1 1·emataclamcnte mal. l'ara mí, Pl caballo es el peor enemigo tlel hombre.
Ella tlió en el empeño de verme algi'in &lt;lía
cabalgar; yo presenté mis excusas· razonables,
y entonces dos lágrima,s furtfras corrieron pcr
sus fres~as mejillas. No me las pude beber, pe.
ro juré hacerme j inete y quedó satisfecha. Un
amigo mío, al que referí mis cuitas, me pro¡},rrio~ó nn depenrlicnte de un picadero ele la corte, que se Iiamaba Esteban . el cual, mediante
una módica retribución, se comprometió á '' de~asnarme, '' qu0 era lo que yo merecía.
~steba n rrn muy redicho para hablar, y lo
prunero que rne enseñó fué la nomenclat&lt;1ra del
caballo y el modo ele poner los arreos, usando
par a ello frases muy pintornscas.
- Esta .. cadenilla ele barbada me la pone u~tNl muy ''pri,,t a" y me molesta; ¡canastos!, y
lo mismo me hace usted con la baticola- decía
Esteban con to1\0 magistral.
Lne:.:o empezamos ya las lecciones prácticas á
caballo, y como yo me llamo- eou perdón de
ustedes-Federico Costaladas,
ya comprendP.rán mis temores clv n.o salir con bien de mi atre~·ida_ empresa. Al cabo de quince días pregunté
H

nj t 1,rofe::or :

-:-Cnn franqueza, Esteban, ¿qué tal voyf
-Mire usted, don F ederico, es usted mul"
aplican o, pero . .. sin que tenga usted mala fi_
gura á caballo, le eliré qne no t iene el '' centro
de graveclacl '' bien colocaclo, ¡canastos!
Aqneflas palabras me produjeron un horribl~
rlesencanto. b Dónde diablo..s tendré yo mal colocacl/l ese centro de graved,acil, me preguntaba..
Y que lo ten ía mal eolocaclo . era una cosa evitlcnte, porque al menor movimiento brusco del
cabnllo ya estaba yo abrazado á su cuello.
- ¡Canastos!, don Federico, que se va usted
á lastimar los "belfos' '-me decía siempr e E -;teb:rn.
A l,1p, rnar~nt:t lt'rciones ya me consideré capa,: &lt;le salir á caballo por iler erl10. H ice clos ó
ti:es prohatlll'as afortunadas y le dije á mi no\'lll qu&lt;• ya estaba en disposición de ponerme á
Yistas. ¡Quó alegría la suya!
Con· ocasión rle una gran revista doro\61.ou
('on orasión ele una gran rnvista milit¡Ar, que
tendría efecto en la Fuente Castellana, disp u•
so mi r.ovia que iría con su madre en un cochi,
,,bierto ." que me esperarían cerca del Ripódro.
11[0.

l\li amigo Rasqueti, comandante ele caballería,
me ofrec_ió para ese día el caballo del sargento
Gonm.lez, del 4o. escuadr ón ele su regimiento, y
yo estaba loco de alegría, y mi novvia me miraba como á un dios.

�--__::::__ _ _

,_-----

..

•

---

-

t

El Carnaval en l-lernosillo.

Gran baile en el salón del casino.

Uno de los más hermoscs carros del desfile.

S.S. M.M. Armida y Olallo I en su palanquín real.

Baile de fantasfa.

�te del café ::luizo to,nando un refresco c uando 1e
pronto una galguita, '' elegante y fina,'' empezó á prodigarme sus rarie ias. ¡Era "Leila!.,
Le rlí un terrón de azú0ar v la acaricié, diciendo: '' 'l'ú eres una perra mis agradecida que tu
ama; me quieres porque sí, sin fij~._t,c e:1 qud
soy un mal jinete. ;Se les ltab1á pe1'(lido en la
ea 111' !-pen,aba yo.-\[r la lle\'aíé á casa y (J..i··
,e fasticliPn."
1\lomentos después aparetieron 1\íaría y sn
madre, to,lns ilesoladas, bnHc·ando á la perr i'la.
\lle levanté muy fino y e?ttregu~ á "Leila. " que
se les había e,eapado e n la calle de Sevilla.
--~'eclerico-me dijo la maclre,-háganos usted el fa\'or de acompañarnos al portal más p r(l
ximo parn sujetarle allí el rorclón á esta deser
tora y lit\ vela usted en brazos.
No pude neganne; ra.r~ué t•on '' LPila, '' eutramos en un portal, y miPntnn la mailre la ~u
Re(•onciliación, explirar·ionP, s:iti:,fattor ia,,
-Perdó!rnme, Feclerito; ·"º no pueilo viví:
sin t 1-----.v dos lágrunita5 corn o argumento eo1: tundente.
palabras arrullacloras ele b mamá y pérdida (l.-.
finitiva J e! sentido común. Al poco tiempo, t., •.
jetaba el cordón. María, toda encendida en rubor, deslizó en mis oídos las siguientes.palabra·• :
jetas; véase la clase:
' 'F ederico Costaladas.
Ma. de la Gloria Valor de Costaladas.
Salmuera, 23 pral. dcha. ' '
Alum 'lOS de Agricultura r ecibien Jo. i nstru cción militar. - La escuela de Agricultura es el primer establecimiento educativo que se ha militarizado en vista de la probable necesidad de defender la
Capital de la República contra un ataque.
¡ Llegó para mí la tan temida hora! Con sorr.·
b1 ero flexi ble, polainas &lt;le cu er_o color a_vel)a·
na . espuelas, látigo y una gardenia en el OJ:ll ,~
quierdo de la americana, esperé la llegada cl~
mi corMl. Vino por fi n; b ajé ]as escaleras y v1
clel diestro ele un onlenanza un precioso cabal',~
alazán de inqui et o mirar que piafaba impaciente sobre los adoqu ines de la calle. Se llamaba
'' R olando.''
-¿ E s noble ?-preguníó afefctando una gra J
iudirei·eucia.
- 1\íuy noble, señorito; pero no le toqne u~ted con las espuelas ni le tire mucho ,le las riP\~das, porque tien e mucha sangre. Ade1•1ás, señorito, es muy frío de grupa.
Pero, Dios mío-pensaba yo,- si tiene mucha sangre, ipor qué no le hacen una saugríaf
Si es frío de grupa, i por qué no le arropan h.
grupa con una manta i
Igualé por fin las rie:1das, puse el pie en rl
estribo y caí sobre la silla con desenvoltura.
-Oiga ustea, muc hacho, nrn parece que el estribo derecho está muy poco más largo (lo acv·
tó también-y, r esultando : que nunca quedaro'l
iguales y me tuye que conformar con que los dejar an com o vinieron.
Salí tran-quea,1clo al paso y por el camino
más corto h asta llegar al Hipódromo, sin detri.
mento de mi humilde persona ni echar de "menos" la "mala colocación" de mi centro ,1a
gravedad. Mi "novia" y su madre me espera ban ya en su coche abierto. María estaba ra ·
diante de hermosura y elegantia. Hizo cumplidos elogios de mi gallarda presencia y de la belleza tlel caballo. Estábamos colocados en pri•
mera fila, y como la mañana era soberbia y el
espectáculo gratis, la gente se apiñaba para
contemplarlo. ''Leila, '' la perrilla, se puso al
verme élesatinada, ladrando de alegría, lo cual
no le pareció bien á "Rolando," que empezó s
impaeientarse y á piafar, con gran inquietud de
mi parte, hasta que cogieron á la perrilla s in do.
j~rla sali~ del coche, medida draconiana que h
hizo gemir amargamente. ¡Pobre "Leila! ''

putle notar en los labios de m1 1nia, cuya.s risitas mal disimuladas mc amostazaron de t:ll
modo que no \'ol,·í á despegar mis labios ni &amp;
mira:la á la eara en todo el tiempo que la rn,·ista duró. que fueron clos hora.s mort ales J.}
necesida&lt;l. Yo me hubiera quitado dé e n medi•)
mud10 antes, pero me lo impedía la gente allí
apiñada y el '' cspettro. '' para mi temido, d,,¡
J,o. enuadrón, "imán" de "Rolando;" así qu~
sufrí tan largo plantón ron cierto detrimedv
ele mis ''quijotes'' (nomenclatura de E steba 1} .
T ci-ntinó la reYista. .,e empezó á mover la
gcntr, saludé ceremoniosamente á las señoras ~me tlije: "A rasa en clcrec bura.' ' "Rolando"
emprendió un trote cochi nero q ue. me le,·antaba
en alto. Quise trotar a la inglesa p ara mayo:
descanso, y como me eleYaba á contratiempo, daba cada golpe e n la ~il la que me bacía ver hs
estreJlas y ''execraba'' yo la memoria de '' Rolando pie ele hieno. '' que había dado su nom·
bre á un animal tan tono y duro como éste qn~
me '"'desquijotó'' en absoluto.
El or cle11anza me esperab a á la puerta de casa
y le dí una buena gratifkarión; subí las esca ·
leras, llegué á mi ruartel, me metí eu la cama.
y á fuerza ,le "salmuera'' y r ep_oso tomé nue_
Yamente posesión ele mi scntioo común, no volYienclo á pouer los pies en -casa de mi no,·ia,
la c ual estaba inconsolable, según supe por mi•
parientas. '' ¡Que se case con Esteban si quiPra
jinete," elecía yo para mis adentros.
Algunos días clespués estaba yo senta.do dela::-

. ~ota.- :N"o convidé á la boda al comandante
R11squeti. Basta.nte me &lt;lió que '' rasrar '' con
haberme p restado á ''Rolando.''
Felipe MATHE.

El Héroe.
\Iala noohe, .Juanico! ¡Mal paño nos aouar&lt;la'-mur,muró el ,·iejo lobo &lt;le mar, en tanto
su,s ex-pe.rtas pupilas azules, en las que los año.,
pusieron un tenue \'elo de melancolía, mriaban
co~ reconcentrado ren cor á las bravas olas, que
ag1t.ábanse focamente, en tempestuosa zaralJ.an•
condená noClhesita !
Y haciendo ,·irar hacia estribor al bero-an•
tín, para 4ue el fu erte viento que iba d; la
ces.ta no azotara de p leno la banda de ba•bor,
pros iguió calmoso.-¡ Ar-repara lo que viene
por 'a.va ... ! M:iá qué cacho tormenta s 'asorna ... !
¡){ala int-e,sion e trae la' ma.rdesía ... !
- ¡ Déjela usted que y-egue, agiielo!-repuso el
grumete con jovialidac1.-D 'otras ipeol'e-s escapamo ... ¡Ar fin, er giien tiempo aburre!
--Cuaud.o er corasón é joven s í- re,plic6 el
viejo.-Pero no á mi edá, Juanico. ..
•
,la.-¡Dígote, mu cha&lt;lho, que nos 'espera una
- ¡T•rn cudiao, muchach o!-aconsiejó el t imonel al ver a,vanzar una negra mon,taña, coronada de espuma, que amenazaba hundiT ail velero.
El grumete, a.forrá-ndose al oordaje para evitar el empuje del fuerte golpe d e mar que inundó la cubierta, excla,mó chancooodose:

El regimiento de caball ería de mi ami"o Rasqueti estaba formado delante de nosotro:. '' Ro·
!ando' '-supongo yo-se haría el sio-uiente soliloquio trcaballuno:" "el 4o. escuad~·ón en que
yo sirvo está aJlí; luego me voy con él," y
dando un achuchón á Yanguardia, se f ué á colo,
car precisamente al lado de su dueño el sar"ento González, indudablemente. Fué tau rápirla
la. acción (villana,_ por ci erto), que no la pucfo
evitar, y el r egocijo de la gente que reía, tau
gr_ande como la horrible humillac ión qne yo ~n-

r

fri.

Gracias á que aparerió por allí, como llovicl.&gt;
tleJ cielo, el ordenanza que me había llevado 1,¡
caballo, y al hac erse cargo de mi triste sit ua_
ción, lo cogió del diestro y me llevó de nue-v1&gt;- al lado del coch e. J&gt;or lo pronto, salí del apuro;
pcro á eo~ta de cintas sonrisitas burlonas qu1

Grupos d e gendarmes montados reunidos en San Angel para rechazar un posible ataque de revoluc ionarios y bandidos que merodean por esa parte del Distrito.

-Uudiaíto, sa•lá, que 111-e vá usía á 111aucl1á
los sapato ... '
-¡ ~o juege, .Jnanico, que tú no conose la in tcnsione d ·esta !-y la mano temblona del anciano. en la que las ,·cnas parecían sannientos in·
1licó en_ t.r:igico ademán la inmensa supe;ficie
del Atlanhco.-Dígote,
muchacho-insistió el
'·s~íió Manué"-que me clá mala e,·pina lo que
¡,or'a:ví aYausa .. . l~íj:lte: paese qu'er sielo s'
agrieta y se rompe a:-;ina, mp::,,mament e qtt(.l nu
1·::1,:,ho tra.po aipoliyao .. . ¡)fiá qué negro!
- Po tocante ti •mí, señó }fauué-prnrrnm:pió
el, c1hico,-:-si mar no m 'equirnco, p a mí que la
ma no qmé ná conmigo ... Yo creo que tié arreparo el 'engoyiparse ...
-¡Xo ,murmure, c ha,·ea, que naicle ha sabío
er fin á que ! 'aguarda! En 'estos tran.se' má qu 'en
en la habiliá de cít prójimo. hay qu 'esperarlo t6o
d 'air,á arriba... Yo tamién, tnan do era mo:-;o,
m '~legraba &lt;l e que la má s 'enfurru ñase ; mP pa·
re;1.~ tarmente qne cuando á mi agiie lica l ' hasía
,abm y e,va trataba, sin conseguirlo, d ·ec·harme los deo rn;,i,ma. ,~:nante era ·pa mí es,t a condená como argo mío qn e no podía pasá sin eya....
Pero estos m is'ojo, .Juanico' han yorao lágrima
de sangre por su trai,ion es y eya m ',ha ío eles·
baratando er eoiasón y Jia ponío en mi frente v
en mi arma más 'arruga que las m enesté. ..
·
- ¡)far quié nsté á la má, agiielo!
- ¡Tú eari'ula ... !-y el "señó Manné'', entornando sus pá,,pallos rugosos en nost algia de
pretéritas emociones, siguió con acento &lt;le mal
&lt;'Ontenidos sm,¡Ji ror.;. -Es,ta marclita se tragó mi
'' Veló" qu'era lo mismo que una palomica pin•
turera .. .. ¡Si tú l'ha hubiá conOdío! . .. Ligeri·
co como una plnma, con las velas j ' hinch,á, y
abierta t armente que das 'ala d 'una ooviota corría los Yieutos más peore y en toa la má hubo
falucho que pudiá .i 'hasé comparansa •en b;ravo
y sufrío. .Cuando fos -c-0ndeao der resguardo lo
filaban., se m etía •mar 'a&lt;lent-ro, sartando d 'ola
t&gt;n ola, engayaico y agi tar que una jaca jeresana ... Pero tóo tié fin en 'er mundo, y esta
mardmía pena. qu 'es peó q ue una mala mujé,
una noc,h,i rugió la indina y se tragó mi "Yeló"
pa siempre .. . D'entonse me vié la mala pata.
Uaí en podé de los carabinero y ayá fí á -presiy ,á renegá de Jos'hombre que no le dejan á uno
yo cuatro año á pu c1rime ,- pasando la pena n egra
ganarse la vía con '.hon.radé. Por-que, aime tú;
¡, qué d 'importaba al E stao que yo me ganase
er pau de los mío s ufriendo fatiga pa yevá una
miseria tabaco~ ¡, Acod e se gana er pan más
tra-bajao qu 'en este cochino ofisio'l ¡ Dime tú,
.Juanieo, si no é un contra Dió meté •en chirona
á un 'homb1·e, honrao á carta cabá, por 'una custió asín ... ¡Te digo. muchac!10 . .. !- y el Yiejo
lobo ele anar se interrumpió mara mirar al cie·
Jo, que pareció abrirse como enorme boca incendiada, á cuyo bostezo tabletó furiosamente un
trueno largo, ele t rémo,Io pavoroso. Rugió el
Atlántico, cual monsti uo herillo, y el hululante
eco agorf, inminente hecatombe.- ¡1\Iiá cómo ríe
le indina!- runruneó el timon el-¡, Xo te lo di·
je, J uanieo ... Y
Una impetuosa ola
azotó Yiolentamente la
banda d e baibor, bañándoles ele pies á cabeza,
y poniendo en grave peligro la estabilidad del
bergantín, que cabeceaba dolorosamente, como
enfermo atacado tle m eningitis ... Cn1jía ICI
maderámen, amenazando desprender se de la quilla; las vergas g emían roncamente; chirria ba el
herraje, produciendo escalofríos ; y l:is vela\&lt;!,
hec•hidas al em.b-ate ele! ri clón tempestuoso, des·
ga1-rábanse con el tremendo impulso ... )!i una
estrella en lo alto. ni un ptÍnto luminoso del la·
la&lt;lo de la costa ...
tlDl '' señó Manué '' comteplaba en silencio la
inmensa oscuridad, y sus manos, apretadas á la
guía de'l timón, procuraban no distanciar al bar1•0 ele su ruta. De vez en vez, el anciano susn·
rraba á media voz frases incoherentes, que nadi e sabría decir si e.ran blasfemias ó palabras
ele esperanza.
' ' .Juanico", ajeno á •la preocupación &lt;le) viejo
lobo. miraba con curiosidad el loco torbellino
ele los elemen.tos riñendo terrible combate contra el b ergantín~ que, á cada nue,·a embestida
ile las •bra,·as olas, estrnmecíase con inqui-etan tes enijtm1ento,. El intrépido espí ri tu clel muc,hach o, tenía esa temeridad de la ignorancia
que f-ué gérme-n de no pe&gt;~os béroes. En el año
lfUe llevaba de navegación, fué par a él la m ar
como interminable álbum en el que cada página
c:ontenía nnevrus emociones. Con la sereni-clad
hierática de una escnltura, veía e l terrible efecto de las tempestades si n que su corazón si nt iera
PI agobio de la mils le\'e inquietud . Como ignoraba el pel igro. le desafiaba. Por eso gozaba de
las simpatías de 'la t ripulación y, á ,pesar de no
contar más que doce años, le consideraban eomo
á nn hombrecillo de temple. En cuanto á sufrido
para e l trabajo y ,í. humilde nadie como él. Y
ele clic,haraeh ero y espontáneo para requebrii-r á

las he-mbratl, nada .se diga. Uuando la labor permitía el desembarco, los marineros disputítbanse á '' .J uanico · ' p ara llevarle en sus corredas
do zambra, haciendo lenguas del muc:ho reir que
el chico les proporcionaba con su donaire. ¡ Y
había que verle cuando, ataviado -c on su traJe•
cilio &lt;le hombre, la pipa humeante como una chi•
menea, e,1 flexible al rlearlo hacia el ,parietal &lt;lerech.o y c·alzando los botines de charol, 111&gt;n•~ha•
ba, presumido y jacaranJoso, r·on 1111 ge., to ¡,i·
caro en los lahio., y lo,, ojos embriaga,Ios de ma·
licia, piropeando más que un sargento y deuoc:hando l:l plata con tanto rumbo como majeza!
¿Pues y ,-aliente? Pólvora era su sangre, que ar·
día á la menor alusión ofensiva . Así f uese un
hombrón tan gran-ele ce&gt;mo un castillo no se mordía la lengtia : se "1ascata la cintura" y, con
la gallardía de un La,·ardi eri, cle;;afiaba al o,3clo para que sali~se ,á la ea,lle á patentizar su
guapeza ... ¡A él \'alientfl'l! ¡Si t&gt;ra la mar ,,,..
la!la .v no podía con él! ¡Bonito era el niño pa1a
dejarse pisar! . ..
daba tollas est as cosas, y su; ojo; empañá,banse
Sin musitar palabra, el '' señó \fanué ·' recoren rebeldes humedades al prese•ntir que aquel niño, úui~o afeeto que le quedaba en S\I senectud.
&lt;¡niw.s muy p1-0nto fuese ti agado por la \'Oracidad del mar, igua•l que perdió para iempre
aquel fa,lucho, pinturero como una palomi ca, que
tau justamente llam óse "\'eloz''.
Seguía el berga.ntío su loca carrera, saltan llo sobre las olas, cabeceando bruscamente, ban·
deando cada vez más ... El agua bal'ría la cu·
bierta golpeando con -encono Jo; tiebejos que,
no pudiendo resistir los violentos empujes, des·
prendíause Je las ai:u-arras para caer en la.s obscuras profundiclacles del Atil·ántico.
La zozobra habí ase adueñado de todos los
espíritus, menos Jel de " Juanico ", que seguía
contemplando con impavidez el fiero rugir da
la teompestacl. L os tripulantes, amarraclor por
la cintura, ejecutaban las órdenes tlel patrón,
más por hábito de obediencia que p or interés de
cumphir s,wi deberes. Presentían que la catástrofe estaba próxima, y en sus cernbros, alo·
caclos por el e:rpanto, surgían los terribles cu.a•
drns de miseria que tendrían lugar en sus míse·
ros hogares si elilos perecían: aquél, qu e ,tenía
padre tullido, en su da;eperación \'Cí a el horri•
ble dolor Je! moribundo al saber la noticia del
naufr.agóo; uno, temblaba couvulsi\'O al pensar
en la suerte que eabría á su hija, la moza per•
chelera, reidora y locuaz, alegría ele fa casa;
esot1 o, recordaba á la novi3, que aguarclábale
im1,aciente para deeidirse, en interminables idilios, sus honrados amores, expresados siempre
eon los miirn 03 maclrigales, que á ellos les parecían completamente nuevos ... Los que mil Yeces maldijeron su ,·ida y hasta, en locos clesYa 1íos, pens-a ron quitársela. ante Ja inminencia del
peligro, sentían infinitas ansias {le vivir, y sus
o~os, á,·idos ele hallar entrn las profundas ne·
gnll'as algún punto de luz que les sin-iera de
norte y esperanza, se humedecían en lágrimas
de c1esconsue lo . . .
8nrojeciéronse la.s aguas ... Resonaron fatídi,•amente roncos truenos, co mo continuas d esea r ·
gas tle mjJ cañones formidables... Las olas,
cODYertidas en pesatlas moles rumorosas y atrop eliándose en su marc.b a, iDvadieron a•l b ergantín . ..

- ¡La \ ºi rge tler Carme no asista!- clamó el
,·i ejo lobo e n ruda plegaria .
La tripulación, cre~'é ntlose perdida, tuvo ese
ge-sto heroico que ¡necede á las graneles luclias y
~e dispuso á lanzarse al mar.
-¡ ¡QtLietos! !-rugió el patrón
imperativamente. Y con voz ronca, demostrando a,plomo.
mandó alige1·ar ele la carga al velero.
Con la presteza propia ele tales casos, la 111ari11ería desa,ma·rró los bultos y fueron arrojados
á las embraveric1as aguas.
-¡ A ,·er! ¡Uno ,que su,ba al palo mayor y
descuelgu e la Yela r ota!
L os marineros mi ráronse unos á otros si n con·
testar ni dar un -paso.
- ¡ ¡A ,·er! !- volvió gritar el pat rón.- ¡U no
que suba! ¡Pero pronto . .. !
'' .J uanico ' ', elesprendiéndose el e la mano del
'' señó }Ianué' ' que Je retenía en silencio, eehó
á andar, guardando el equilibrio, llegó hasta la
escala y encaramóse en Jo alto, con l a mí,sma
impert~rba.bl e sereniclacl con que lo ihacía en las
horas más bon ancibles. Pero cuando d isponí.ase
á tlesie nder, una nueva montaña ele ag ua t urbulenta arrasó el barco . ... El viejo Jobo lanzó
boleai·se en .Jaaltura como un guiñapo á merc erl
un g-rito lle hor.ror: había visto a l grumete bam clel hurar,án ... Un nuevo rayo iluminó intensamente al cielo y á su luz pticlo ver el anciano
IÍ ".J uanico" que, con la misma impertur.bable
ser enidad con que subiera, deseenelía pensimouio•
so.
- ¡Patrón!-,gritó el chico.- ¡Un bote s ' ha d ío
á piqne ... !

J;}feetivameute, uua ele la~ Jamabas salva\'idas
fué arancada por el terrible golpe ele mar.
Siguieron unos cuantos minu.os de titánica
ltteha contra el furor del Atláut•i~o , .. Los relámpagos se sucedían con breYCS i n terru-pcio•
n-es, en las que el lúgubre resonar de los trueno,, los aulhctos del Yenda\'31, el hululante rebulli r de las olas y el chapoteo lle la 1111,·ia, for11,aban una dantesca marcha fúnebre .. .
-¡La \ irge der Canue no; varga!-repetía e l
senó Manue · ', stn abandonar su pne:;to.
Y '' J uanico ' ·, s-entado á su ,·eta, tlecíale sin
aparienaias de gran zozobra:
-¡Camar•á , y q_ué broJUita se trae la mn perra!
¡ Pos no quería que sa.mbnllera dende tóo Jo ar-

l

I

to .... ! ·

De pronto, el barco e,hocó \'Íolentamente ront1 a atgo deseonocicto, y á la sacudwa cayeron
tollos sobre la •tubierta . . . Hubo un g ri ro nr
angustia ... Sonó la fraE&lt;e fatal .que algtuen ui•
JO maquinal-mente ... Cubrían las olas á la e,moarcac16n, que permanecía quieta, como enea •
denada al tondo . . . Necesitó el patrón toda su
energía para imponerse, y, l'eYóJ,·er en mano,
dispuso el sa:lvamento ...
.t.l único bote salvavidas que qu edaba, á 11111e:ho apurar sólo podría conle r,er eli ez personas;
una ruá.3 lo hundiría. L os marineros, guiados por
el instinto de cons-en-ación, en su ciego egoísmo
de no perecet, fuéronse acomodando J•ápiuamen·
te eu el ba1•quichuelo... ¡_;ólo quedaban en el
barco el "señó ).fanué ' ', "J uanico" y el patr6n.
- ¡Uno má! -gritaban los del bote-¡)!a m.á
que uno!
-¡Ande usté, agüelo!-iudicó
'' Juanico' ',
,;:npujando cariñosamente al ancia110.
- 6 Y tú ~-interrogó e l "iejo Jobo sin poder
reprimir 1la co11goja.
-Yo me l'arregla,ré como pue ... ¡U,té no s'
apure!
- Xo, Juanico, no; yo soy viejo y uá se pierde con que me trague la má . . . '.I ú eres jo,·en
y pués ew,11ut.á de la vía ....
-¡Déjese usté de sermone, agiielo, y ande usté á por sitio!
lmpacient·ábanse los de abajo, temerosos ele
que el bergantín se hundiese ele un momento á
otro y les arrastrara en el remolino que, al su•
mergirsa, habría de producir.
-¡Yamo pron-to!-chilaban-¡Er que sea que
1.Jaje enseg,1ía !
-Anda tú, J·uarniw ...
-¡Que no, agiielo!
.El patrón e;;cuch.ába-les callado, conmovido
por la abnegación de aquellas dos almas que se
do que el mozo se sah·ara, pero nada se atreda
disputa-han la muerte. ,El también J1ubiooe queriá insinuar compren diendo que el ancia-no no resiatirí a una •larga natación, mientras ,que el ehico era sabida su resist encia, y, con el auxilio ele
uno de los cuarteles, -podría aguantar la lucha con las aguas h asta que algún barco le
iecogiera. Per.o ante los insistentes requerimien·
tos de los otros, a !fin habló :
~ \'amos, señor .N[anuel, que no es cosa de
es·p e.rar ...
- ¡Eso!-.afirmó "Juanico"-Yo me queo . ..
Lo que sea der patrón será de mi. ..
Dudó aún el v,iejo lobo unos momentos, en los
rebeldía hacia la muerte ... La emoción puso uu
que libraron rudo -choque su generosidad y la
nudo á su garganta no dejándole habl-ar. Y,
con los ojos inundados por el llanto, abrazó fuertemente iá '' Juanico' ', besándole repetidas ve·
ces, y, estrec•haudo efusivo las manos del patrón,
saltó al bo-te .. .
~fom entos después, la pequeña embarcación
al ej,ábase al fuerte impulso de fos remos, balanc€1ándose sobre las olas, mientras el '' señó "Manué" lloraba c on amargura, y la \'OZ de ",l ua·
nic-0" les gTitaba:
-¡ ¡Qu haiga giiena suerte!! ...

* * •
En la playa, enc.ama&lt;lo entre las finas arenas,
hallábase el bergantín,
desmantel ado y con
enormes a "erías viéndose en la popa al patrón y
á '' .Juanico '' que, plácidamente platicab-an, saboreando el gris-0so humo de sus bien aculotadas pipas. De vez en vez, sus ojos miraban hacia el horizonte, en espera de a,Igo que no llegaba nunca.
·
- !Lo meno nos r reer&lt;án va eomío de los tihurona~ .. . !-de.cía, r,ienc1o, el grumete.
- 1,o propio no9 otnrriría á nosotro~ en su
caso. ¡Quién se había de figurar que la m.arejarla nos haría encallar en la playa ! Yo al 1nincipio creí, como ellos, que habíamos chocado
contr.a el arrecife de Cihipiona ... ¡Ya me extrañaba á mí no ver el faro . .. !
E . Andicoberry RUIZ.

�La temporada está próxima á terminar. E"
razón de lo avanzado de la Cuaresma, y ar,¡¡tando tradir.ionales costumbres, ya se anuncian
los conciertos sacros; de los cuales el primero
("sacro-profano" diría yo), se efectuará h"Y·
con la leyenda de l\fassenet intitulada '' Ln
Virgen,'' tan gustada en México, y acerca de
l:¡, cual me propongo discurrir copiosamente la
semana entrante.
Tomarán parte en el desempeño de esa obra,
la señora AntoJJia Ochoa ele Miranda, las scñc,ritas Isabel Zcnteno y María Rodríguez, y los
señores Manuel R. l\Ia !pica y Eclmuudo Anay:i,
con un gran conjunto coral y de orquesta.
MAESE P EDRO.

•

El beneficio del maestro Meneses. - Próxima
audición de "La Virgen. " - A fines de temporada.
Fuera de dos números nuevo, ,

comp11sieron

el programa de la fiesta musical celebrada Pl
domingo, en ho,1or dPI maestro Meneses, algu-

nos selectos entre los ejecutarlos en lo que va
de la temporada de conciertos.

motas comarcas del Norte y en las ásJJeras ,e.•
rranías del Sur, t urbas vandálicas luchan á.
sangre y fuego por asesinar á la patria!
¡Bien hayan los mexicanos que, como l\feni!ses y sus bravos colaboradores de la Orquest:i,
y los devotos solistas qu e le han rocleaclo en la
brillante serie ele audiciones, honra n y benefi.
cian á su país, elevándol e en el nivel musical!
¡Cuánto más conscient es, cuánto más hourados, cuánto más dignos de loa y reconocimiento
son estos soldados del ideal, que no la turba d-3
,·ociferaclo1·es y agitadores estólidos que CrPPn
que á una nación se la engrandece con asou1tlas y discursos huecos sobre lugares com11~1·s
democráticos! Si el patriotismo de los mexi,•anos llegara siempre á manifestarse de tal ~uerte; si las t urbas que aúll an escuchando la i,a-

.... Yel Vivo al Bollo

labrería loca ele los torpes, se emocionaran oyt:r do gran des sinfoní as; si en Yez ele apóst(lies
prendados de la utopía, y de bandoleros qu ' ,e
fingen héroes, tuviésemos maestros de escue,?.,
y artistas, y hombres ele ciencia que nos dijes'):i
la buena, la sa11ta palabra de la Verclad y ele
la Belleza, ¡cuán di)"tinto sería nuestro preser:.
te y nuestro futuro, y ruán lumi:1osa y cánd,
clamente confi ada eu sus destinos la sonri~a Gd
la Patria, ahora ensombrecida por dolorosas i1: certiclumbres!

El Maestro }.'[eneses y su hija María Luisa, quien tomó parte en el
reciente beneficio del señor s u padre.

L a '' Quinta Sinfonía'' de B eethcven, !llajest uosa, serena y apasionada á un tiempo mismo.
ele una perfección lapidaria ele estilo, saturada
de emoción y de hondos pensamientos, fué el

núm ero de apertura. El primer "Allegro," CP.
un primor tan acabado de fo1111a; el ¡;oberbio
''Andante,'' religioso en su solem nielad; el originalisimo '' Scherzo,'' c1erramaron
uua ve1.
más su caudal inagotable de emoción.

El teatro estaba concurridisimo y s.i respiraba un ambiente de cordialidad. Hermosas damas en los palcos; la flor y nata de los '· dile.
t tanti" en el patio; una abigarrada multitu1I
Jovial y entusiasta c11 las galerias ... Tr:itábase
de hacer una manifestación de s impatia y da
agradecimiento á Meneses, por su hoy renovado
esfuerzo en pro del a rte. Congr egáronse amigos y discípulos, y, juntamente con ellos, el pit1::lico, que nunea falta e u nuestras salas de espectáculos, en funciones de gala, 1·eeibió i:l
maestro, al p1·esentarse éste en el pal~o escénico, con una salva ele aplausos.
Bien merecidos éstos, en verdad. La Orqur;la
del Conservatorio, á iniciativa de su dirertor,
ha completado ahorn la esplé&gt;nclida obra que de
años atrás viene realizando. Después de sus interpretaciones ele los clásicos y de los romántiéos más iiustre,, nos ha hecho conoce,· á los
grandes evolucionistas modernos : á Ricardo
Strauss, á Clandio Debussy; y, _por si no fu ere
lsto bastante, á los más eminentes representan .
tes de la escuela rusa: Rimsky-Korsakow, B,1r ocline ... Y m er ced á tan feliz acuerdo, que
pone de relieve el empeño con que es en tierra
mexir ana eulti,·acla la música por sns JJoble~ d~

.,.

votos, podemos tl eci r que los proggramas lle Bli0~
tros grandes conciertos están integra.102 p0r
cuanto de más nueYO y famoso se ejecuta á '.a
hora actual en Europa; no sien do eJJvan~cimiento ni falso orgullo por nuestra parte el
a:fi rmar que en nin gun a metrópoli latinoamni cana, excepción h echa de México, se han dado
á conocer las creaciones más altas del genio rriu.
sical con t emporáneo, las cuales, para no.otr os,
SO!l ya, eu cierto f!lOdo, familiares.
¡Hermosa conquista ésta, que hace pensar
cómo aquí, en la capital, se trabaja tan ll Psiu_
teresada, tan bellamente por el engrandecimiento nacional, procurando dar expansión a 1
sentimiento estético, a:finar los cerebros y purificar las almas, en tanto que allá, en las re-

Sri ta. Concepción Adsuar, dama joven de la compañía dramática española " Miguel Muñoz" que
anuncia su temporada de pascua en el Colón.

Fiel á sus 1nopósitos de educador musical ,
quiso el maestro )Ien eses que volYiéramos á oiá Debussy en un~ audición completa de I.1s
obras del a utor ele " P élléas," hasta hoy conocidas por nosotros. Volvim os á rrcib ir gustos(ls
el lá11guido deleite que proporcio'lla "La siesta
ele un Fauno;" la sensaeión g-ris ele "Nubes;"
la YÍYa nota el e color de "Fiestas." L a seño·
ra Ochoa de Miranda-que, dicho sea entre pa.
róntesis, cantó delicadamente ''Les rosées,'' r:e
Campa,--volviñ á regalarnos con el recitativo
de Lía, de la cantata célebre ele Debussv llamada "El hi jo pródigo."
Y semejante renovación de placer, saboreanuo la música exótica y fascinante del compositor francés, ha sen·i clo, no cabe duela, para mejor fij a r la nodsima impresión musical recibida .
Maria Luisa Menese~, gentil muchacha que
ha heredado de su padre las aficiones artísh.:as,
y que culti,-a la literatura del piano con paciPn·
te entusiasmo, tocó en seguida el "Concierto"
tle Grieg. Y yo no sabría decir qué cautivó más:
s i el i ngé:iuo temor con que ella dibujó los me_
lódicos arabtiscos del compositor noruego, ó el
contraste nlaclo que hacia con la masa negra
ele la 01questa aqu·i!la fi gulina frágil, envuelta e n ,·a roroaas g ~rn, de pálido rosa ...
El "L;uncnto y lrinnfo del Tas,o", de Liszt,
fué substituírlo 1,or la ya popular y bombástica
Obertura "1812." de Tschaikowsky.
Wagner Li,;;, sarg1r en la Orquesta el A,liós
de Wotan y el cnrnnto del fuego, ne "Las W a ikirias. ' '- Decidme, t conocéis frase~ lo ])astan ·
te ¿,m.tmicas I ara hacer el elogio ele ese ,!,vii.:o fragm ento?-Wotan canta con noble tristez...
tle ios la 111clodÍ:! infi nita cl~slíe en las nrnderas y en los arcos su arcana seducción ...
El señor Romero :lllalpica dijo co~rectamente
el célebre trozo wagneriano.
En seguida las Danzas Polovtsianas de "E:
príncipe Igor,'' de Borodine, tan conocidas, bn

caract erísticas, ,·erdadero tesoro del '' folk.lore''
musical ruso, clejároose oír. Y terminó la :rie;ta con el llimno :Nacional, con coros y orquesta,
ejecutado en hono1· clel Primer Magistrado de
la R epública, que se hallaba presente.

t:l ,·ieJu se les habia quedado en las m ano,
eomo un pa_janllo. llabía sido muy repentiu'l
aquello, un Ycr&lt;ladero escopetazo. Porque e?fermó, sí qu e había tistado enfermo, pero srn
aqueílo ele empeorar, de pedir confesión, de recibir los Sac,·amentos, de perder el habla y de d,,,.
pedirse de la fam ilia entre los estertores dol _sa
rrillo agónico. Un mes de no encontrarse bien
gandulerías ele viejo camandulero) , ocho días
de médico (por aquello ele hacer que hacemos) ,
y ni un minuto de agonía. Para Jas gentes d,il
''mas" (masada), morir así era morir repe~tinamente. El día anterior, sin ir más lejos, había pasado por aTii el faeultativo, sin encontrar
en el enfermo nada alarmante, y éste, sin dntfa
por d~jar mal al doctor, había dado en la te.
cla de morirse. Son tozudos rotos viejos, tercos
como mulas de la Sagra, y como á ellos se les
ponga una corn entre ceja y ceja, no hay quien

Sra. María F . Anaya, Dama de la Compañía Dramática "Miguel Muñoz"
que ocupará el "Colón" en la Pascua..

�de ella los apée, ui a.un pidiéndoselo por las áui!llas.
E! hab:a dicho que se llloría y se babb mue1··
to ele una vez, sin volver atrá:s y por salirse con
la suya. Dios Nuestro Señor lo haya perdonado
.v allá nos espere muchos años en santa paz.
En la alquería-sin contar con los críos, por•
que no se puede contar con ellos,-cuando ocnr, iú la ilefnnción ilel vi,·ojo, no había más gentP
ouc el hi_jo del difunto, reventado ele trabajar y
que tª dormía á pier?1a suelta, y la nuera, 1a
''_joven.·' que aún trajinaba por la casa ant~~
de recogerse. A I ir á hacerlo, ocurriósele á la
mu_jer &lt;lar una vuelta' por el cuchitril del abne•
lo para drscolgar una ristra de cebollas y h&amp;llóse al cuitado muerto ya, y caliente aún.
Esto de llamar ' ' la joven'' á la nuera q,ie
en la casa del suegro reside, quirre decir que la
tragicomed ia 1,e desanolla en Caraluña, y si me
permitís que en un breve paréntesis os Jiga al.
go aeerca de ésto, ábrolo a,quí, para cerrarlo poto más allá, dieciendo: llámase "la joYen " elidiendo la palabra mujer-á la nuera que pasa á conYiYir eon los suegros, para distinguirla
de '' la Yieja,'' la ''otra'' mujer que en la P·t·
,a orcleua y manda: la isuegra. Y con esta explicación se quedan estas gentes tan satisfechas
porque no saben ot.ra, que da la casualidad ,¡,,
ser la verdadera. "Jove" Yiene del latín "ju,·are," ayudar, que es, precisamente, á lo que
,·a la nuera á l:l casa ''paira]'' ele \SU mari1lo.
Y la prestación pe1·sonal. l,a ayuda mutua. s,·
llama en la provincia ele Lérida "jova," y "jo"ª" se llama tnmbién al camino vecinal abierto
por este común esfuerzo. Y ya. está cerrado el
raréntesis, antes ele que cerréis vuestros induL
g.eute: oídos.
Llamó '' la _jo,·en '' á su esposo, comnnicándnle la noticia drl inesperailo tránsito del abuelo,
.'" el hombre se levantó á r ~ga ñadientes, malhnmorado, como aouel á quien cortan el primer
si1eúo sin endulzárselo con algo que merezca albricias; y entre uno y otro atauclaron al ancia no, antes ele que se les congéla;e con los hielos ele l:l muerte. realizando la operación con l:l
n1irn1a naturalidad oue si se tratase de meter
en el horno el rar. Y"- leudo. que no admite es_
¡1e1a.
La '' ropa buena,'' a u u que estrenada diez
años. había (p~ra la boda de ellos), no se la pt•siernn, qne aún e-;!aba como recién comprad~,
y con el otr o tra_j~ podría pasar t.an ricamentP,
y cal7,ánclol e lPs :tl•' ar¡rntas, manchadas de :,a·
rro. y esti1 ár dol e bien bra ,os y piernas. die roa
la tarea por terminada. re7anclo un parlrmlues
tro, que ~-a se les volvía haneia adentro, rr~yén.!ose. ol viclaclo.
Como va era tarcle-las ,liez ,le la a.:&gt;che.-dejaron ;'para mañana" lo ele avisar á eleud;;y amigos, tornando el hijo á su camastro á do:mir otra vez, .Y la mujer, desnu•'s de coloca~
una mariposa junto á la _yacija del muerto, tie_
so _va. se acostó vestida. _junto á su mariuo, que
roncaba su orfandad dese.speraclamente.
Comprenderéis esta friaJclacl ele afectos caaudo os di((a que el muerto no tenía ya nada qu~
dar. "Hereu" (mayorazgo), había sido él ,fa
su casa, )' "hereu" era de la de ól l'l durmiente. Por clPrecho propio, cuanto la ma~ía encerraba era su.vo y aún la propia masía, con ;u,
1,raclos, bosque. tierra y ganados. Un piqueño
dote entre((ado á sos hermanos al casarse cada
cual el_e ellos y el sostenim iento del JJadre viejo
- y VJudo ya-era toda su obligación, aunqu~
el tal no traba.jase. que sí que trabajaba, y bnP·
nos 1luros reco2ía descorchando alcornoqu~s.
Y corno e,ta obligación había sido cumpliela el
"hercu'' estab~. al cabo de la calle.
'
El viejo, que no estorbaba, porquP aún procfocía tal cual coseja, era muy dueño ele morirse
cuando le vinier e e11 gana el hacerlo.
¡Un clía ú otro. ello h abía de ser!
. ~Iuy _de mañani'.a llamó "la joven" á 8U•
111.10s, metos del cltfunto, y enviólos con la no_
'"felacl al pueblo y á las masías cercanas para
avisar á .lo_s de::nás hijos del tfoado y, ele camino. al medico, 110 fólo para que supiesen io 0l\n·
rrido, sino ~ara que fue:an '' dando los pasos.''
Cuan do •ahr_ron los chicos amanecía apenas;
Octubre mediaba ya, ron sus ta1·clías alboradas
y .sus ad~lantaelos anorheceres. Poco á poco "fueron acudiendo á la i'asa mortuoria los huérfano~
c·asaclos, con sus mujeres y sus nías· de.spué;
llei;aría:, l?s pariente. toelos los cual~s compensnian el iornal perdido comjendo abundantemente ::-~ la masía. y á la hora clel entierro com.
pareced u1 los Yeeinos -:,r los amia-os.
Recibíalos á toclos '' la jove;,'' llorosa y
:ipena.rla, &lt;•on la.~ mismas lágrimas para eacla
~rno d~ los ('0n&lt;·unentes, y apoyánelose en l 1
1mpun1,clad que brincla la inconsciencia, hija dPi
.Je~vano del dolor, sr las soltaba como puños á
cunados y concuñadas, echándoles en cara Pi

f'AGINA5 fEJV\ENINAS
CRONICA

t ri~teza~ en alegrías. y las 111á-; hondas desilusio1'PS e•t nsueñas esperanzas.

La prima,·era ha llegado, ledoras mías: lo
tli~en los ,jardines que co:uieuzau á cubrirse ele
flores; lo anuncian los grandes árboles. cuyas
ramas se visten nuevamente &lt;le verdes retoños;
nos •lo a\'Ísa también, e.I eanto de los pá,ia1·os
t¡ue vueh·e11 á a11idar entr.e las frondas y en las
cornisas de los techos. La naturaleva entera d espierta alborozada de -s u largo suelio iuve1,nal,
y parece qu-e se •lis¡,one á la celPbracióu lle la
¡rran fiesta -riel ~ol. de hs flo1 es ,I' &lt;le la perfuma•da. bri-;a quP trae et; HH aJa~ '.a so-11t·ientt:l y
h!?'rmo-sa

primc1,·e:·a,

li'amada

t•o11

tod a

X X X

Los baile, de tra,jes lían tenir'o u ,, éxito extraorcliaario en este l·arna,·al; pero, no obstante
e-1 iugePiu y

la rlegaincia que e1I eJJ03 '-'e ha

,lesple~ado, raras wn las fiestas actual~.; qm'
¡n:·e llau rh·álizar, con las suntuosas c~remonia;

raz6:1:

'' d iosa de la jun:it11,I y rl? la alegría.' ' !\la,,
el impprio &lt;le esa d in.'a, 110 se eutuentrn en las
ciudades; sn r eino t•stá lejos, 111u.v lejos de las
gra1:des poblacion:cs, en la, niales la a¡!lomera,
ción el e palacio,, fábrica~. teatro,, .'' edificio~
co:nerciale,s, ('así 1?0 deja lib.re .la 111irada, para
,·out•emplar el ci elo i11fi11ito y a;:11 1. :'.\o; la primaxera reside e 1 1 f::'I

ta111¡i11.

al lá.

t:'11

lo, ~xt~H

despego hacia el padre muerto. de quien estabi:P
todos distanciados poi· cuestión de inter.,ses; J~.
cuestión eterna : la única cue.,tión. Lloriqueabau
las mujeres husmeando la cocina y ref,1ba11 ',,s
hombres recordanelo el ,·iejo vino de la ca,·,.
no gustado desde su, mocedades, y los chiqu;llog, envic)jan&lt;lo á sus primos la importancia d,
ser de la casa del mue1to, acompañaban á los
mayore~, con los ojos agránelados por la curiosidad y por el 1rieclo. á Yrt" el difunto, que hab:a
quedado muy bien, l'ual ~i durmi,na, con la~ manos descansando sobre el Yientre. romo si tra
tase ele sujetar e1 plato con .sal que ~n él le
habían colocaclú para que no se hinchase.
Como el muerto insistía en abri1· los ojos, q11i
7á por no habérselos cenarlo á tiempo, la ma_
no aman~e qu.- &lt;lebi~nt habrrlo hechtJ, tu\"ieron
que cubn,·Je la (•ara eon un moquero "ele lo~
planch •tdos,'' &lt;·01110 lo ·pregonaban los agudos
dobleces que lo Rurraban, cuaclriculándolo. pues
r?almente el catláver aq11el. que miraba, p1·ocluc1a e1PJ"to escalofrio de espanto.
A media mañana llegó el médico. taballe1 ,¡
en_ un fementido matalón. De mal humor y con
pnsas VPr•ia el hombre. La rioche anterior c:1tre el botie·ario .,· el juez de paz le habfa~ s,.ira,1~ lo, r edaíio3 , n (.') trcsi!lr . dáudolP 11 11 cot:illo ,_nnuble ." c·oTtiiliClol.e nna bo!a rle rsas quo
no t,eneu escape. ,\&lt;lcm ás, sr le había ouc,sto enferma la yegua, q11P ~e rP,·olraba á pÍ1rQs t,irn_
%~ncs,
por aiíaclidma. la señora ;néclica hab,a tP1111lo .JurnntP la nMhe uno ele sus frecunn tF• pahll1,~s. ah11yPntPclores del suelio v d, ,
rl Pseanso &lt;lt:'I _malhumorarlo espvso. P a ra pedirle
un fa ,·or ,·en1a el matasanos.
llombre 1_,ia&lt;lo-0 C&gt;ra el galeno y rnatro ma
nos de rnahlla ." &lt;l e tute h:tbia echado en sus
mo&lt;·ecludes 1·011 el diíu11to, r·uan&lt;lo aún no lo era
Gc,l eón amiuo, _v cuaurlo entró á ver á é·stc:
arroel11lóse algo eonmovido y le rezó un "pater
no~t;r. '' 901110 ya allí nada tenía que hacer, deset to la e amara mortuona, y sobre uua mugrien-

r,

ta mesa extendió la papeleta ile defunción rJ -, ]
Yiejo amigo. Todos los cirrnn,tantes mirábanlo
tle reojo, &lt;:omo si aquel fuese el momento críti_
co en que el médico, con su pluma, daba la puntilla al pobre abuelo.
Pobre y clcstartalaclo era el cementerio, sir,
nichos, sin capilla; un camposanto tan santo como campo. á fuerza ele bPl'Cliciones y ele abandono. verrlaclera necrópolis tle aldea. en la que
la hie1·ba r·recía alta, lo&gt;ana, ocultando las torcidas cruel'• de la, sepultura.,. En un rincón
j unto al muro, no muy !irme, s,i abr1a la que al
,·iejo había ,fo tragarse. y junto á su boca, an
siosa ya ele pres:i. fné colocado el huereo, por_
tador de la humildr ca ja ele mailera, pintarrajPada ele negr~
.
Siguiendo la costu:11brc &lt;le! pueblo. la fami!JA
d(llie!lte se nlejó rle la J:ue,a para dPspecl•rse dd
cortejo á la salida rlPI eamposanto; y ti-as elht,
al barrunto y á la husma rle la propina. salió &lt;;]
enterrador. encargarlo ,le la tarea de acabar de
clar tierr,•. r ! m 1.erto.
Y euando duelo ~' acompañantes hubiéron:&lt;e
clesprili clo &lt;·on el interminable "lo mis·no cl1go," desperliila de pura fórmula. pues unos v
otras 1·egresaron .inntos al pueblo, volvió el ,,,;-.
terraclor junt0 á la hoya para ela r fin á ;,u far
na, y al i1 sr ar-errando parecióle oír ruido ele
tierra que aún ~ol,re el ataúrl caía . resona ndo
l'l golpear soht~ éste. Empuñó la pala, hundii",la en el rem0\'fú0 montón y queclóse parado al
oír rhram~ntc golpear dentro ele la caia. 8í:
el muP~to llau!aha de~esper~flamente, golpeando
ron p11 nos _v pies _v hasta gritando ron ahogados
aye-~ l,istimiesos.
. -i"\'i,·o!.·.. ¡Vi1·0 1.. . ¡¡:\Je habéis entena'n

,,

\~I VO .. . . .

.

..

Y entonce, sí que rayó muerto el s in ventu

1·a, y 111uerto rle vnas.

Vicente DIEZ DE TE.JADA.

r~dla, mis queridas l2dora,;; e-;as lindas cortesauas, son las rosas de todos los matice-s: las
blancas. pálidas .Y 111elanc6lieas tomo un ra_vo de
luna; las rojas, frestas, vintS _v risueñas; las 10satlas-, suan1a ." deliciosas; las ros-as tl'. l'xqui~itas, delicada:,; .v tri-;t-es, como un e11~u:::'iio im•

poé!i\;,le ... . . Un poco ·má-; humi kles que e;tas
'' damas de honor,'' ,·emos las ,·Jo letas, discretas y encantacloras: las madreselvas, graciosas
,v .sugestivas; las faH1en ias -e,¡&gt;léndid-as, las o;;tentosas dalia· y las arrogantes camelias. También hay cortesanos en los" tlominios rle su magestael la ,p rimavera; los finos y ari~tocráticos
nardos; los seiluctores cla,·eles y los embriagailores jaz-minez. rivalizan entre sí, con afanosa
competencia, para tener el pri mer sitio en la
gran fiesta real. Y la música que resuena -en ese
palacio, ¡-es tan bella y tan dulce! ........ Oíu,
lactoras mías. . . . un clarín inicia audazmente
su canto triunfal; los demás pájaros le siguen,
)" en breves momentos la armonía se difunde por
el bosque como un himno glorioso. En alguno;
instantes, suspéllll ese d-2 impro\"Íso el mara,·illosu coro, y Ja estrofa se esrn&lt;:ha, suave, tranquila y arrullado-ra, en el acento qt1ejumbroso tle
una tórtola lejana.
La corriente del agua murmura un estribillo.
ca,Ien('ioso,, y ,la l.J1 isa suspira entre las ramas.
sim11 la11 Llo un eco apagatlo ...... .
r,1 al campo, lectoras mías; las cli,·ersion es
de la ciudad fatigan los 11ervio.s y abmman el
cerebro; en cambio, la hermosa fiesta de la pri1navera nli\·ia el organismo ,v reanima -e l espíri•
tu, púrr111e &lt;.'l contacto ,lel aire .l ibrP, la fuerza
vivifieaute tle los rayos del sol, y la perfumatla
caricia de las flores t ienen un mágico poder, un
influjo misterioso y benéfico, que transfoi,ma las

4

luú til nos pa rece elecir qu e los cahall~ros 111ciero.11 soberbios carnco1:es de s~da bordarlos rle
oro; pelucas enpoh·atlas. cbalet·os aclo·rnados con
magnífi cos l'ncajes _y '' mo11ut.!os'' de m:1rfiJ. ~;¡
salón armonizaba con h 1·011eurreucia. pues totlus los 111nebles. el deeorntlo. _y hao,ta la sen·i
tluml.lle, f11e1011 1t11a fiel evocación del siglo
X \'111. Sin embargo; 110 todas las personas pue&lt;len perm itirse ofrecer fiestas tan costosas; así
pnes, ,citaré Ít mis lectoras algunos modelos (l,J
disfrates menos ost-entosos. La Moda les presenta, como debe ser, poi· Jlare_jas. Uno lle ellos es
tfo '' Persia'' ." de '' Husia; ·' la primera es ,la
clarna, _v el ~egur:do es el c-aballero. Ella viste u11
ti-aje d e tul bla,neo,. cubi·eito con lama ele plata;
la amplia túnica se rccoje en ,l a parte inferior,
simulando anch os pantalones. según el estilo de
ese país. Al cuell,i lleva una lincla "·ecliape" ele
gasa de oro, que tamb:&lt;Ín se enrrolla en toruo
rlc las mangas.

4

sos ho~ques solitarios ; "'º trono se levanta cr..;•· i
rle los ríos trm:sparenteA y luminosos, bord,•a_
~los por e-.:pet:1 }trhol2rh1. derde do,~H!n gorj~au
'Ps pá_jaros, prr.. niiia1 do su eterno _v ,lulc-e co11·
, ierto. La· bella soberaua tieue rn corte, más
hri!Jante, magnífica _v ,:urtuosa que I_a ti~ los em1 era:lore-; ~• magnates del universo .... . .. ~lt·
S&lt;Jiior Ingeniero Dvn Rayna!Jo Gordillo León, nombrado Ministro de l'i:éxico en Guatemala.

,i(1, e11~'.-=. y hay muchos círtul o1, so:,,ia,le.-; en donde se organirnu lecc ione, tle baile, las cuales pu-r sí
mismas resultan uuas deliciosas reuniones que cus~ncbau la amplitud ele 13s amistades, y qui t-a n
gran parte de s u mo-notonía á la vida ntlgar.
¿ ~o os ¡,arete cierto eoto, mis amable-s lecto1asl !lay que tener en tuenta un detalle para
los bailes de trajes, y es este : las fiestas de fantasía ro pueden efeetuane. sino en salones elefantes; ,Je •lo co11tra1io. 1esulta11 tleslucirlas _y
hasta ri dículas. Ademá•. la armonía del co11_ju11to exi¡1e un·e,tilo determina :lo, ó un mat iz uniforme, _v sólo así se obtiene un éxito ~-atisfa~turio. l·n bai le lle trajes, t¡ll? llamó mucho la
:ttencicín. ¡,or su lujo _v helle%a, fué ,• le .,,tilo
l,n i, x,·; e,·ocP-1Hlo ¡,ur co:11¡,leto la coqueta Plegancia del siglo X\' 111. Las da111ss vistieron ¡¡ta·
dos riquísimos, hechos e11 sec!a; labrad·•s. µ11arnet'ida, co11 encajes JegHimos; el peinado. cu·
bi erto de poh-o perfumado; el c•~,J ;a.tlo, ele alto
taeó11; y, en fin, todos los eueantaclores rcbu~~,tmientos de buen gusto usados en aquella épo~a .

El corselete y la t:intura, que se anuda por e!
frente, son

ele seda blanca,

cubierta por tela

ele oro y bordados de pedrería.
te es ele gasa de oro,

El

turban•

re~ogido en -el frente, por

nn dij-e de peelrería, clel cual se -desprsnde u,n
'' ajgrette'' de p lumas blan cas ele pájaro del
Paraíso. El traje de ,mballero, es rle oficial de
de los siglos pasados, cuyo recuerdo llega hasta noe:otros por medio de la historia. Sobre tocio, fné al terminar el segu ndo imperio, cuando
los bailes ele disfraces alcanzaron 11n lujo _y es
plendor incomparables; por ejemplo : el baile
cla ' ' Las Abe,ia~. ' ' que, según los c1íti('OS ele esos
tiempo~, fué de una riqueza, magnificencia y herm0Hll'a, sorprende11 t?s.
BI placer de la tla11%a no ,!omina ahora &lt;·o•no
entonces. •entre las personas de l a alta so~ietla,l,
y los ,1ueños !le casa ti~nen que hacer grandes esfuerno:; lHHH Tennir un ce,njunto irreprn_hablP
t.&gt;n s11:-: fiesta~.

8in embargo; tk-;tle hac~ ilos ó 1re-.; aiios, ~~
nota una eYolución real y admirable á ese 1· especto, para desarrollar ese gusto en las gentes

caballc1·ía del ejérci to ruso.
Otros modelos rnn de sultana y -ele ,i,nltán, pe·
ro sólo describiré el segundo, por tratarse ele
mo,las para las dama~ . Es un b er moso traje de
terciopelo rojo ~· tul blanco, cubierto de len tejuela de plata. L a cintura, el collar, los pend ientes _y ,los brazaletes. son de perlas. E,J eoeado es ele estilo ori~ntal. cubie1·to 118 peclrería
multicolor.. Las samlalias son de tercio]&gt;elo 1·0,io
horuailas ele perlas . F,I corpiño ostenta unas he r•
mosas man¡rns "perdidas,'' ele amplísimo vuelo,
h eeha, en tul hlanco cubier to de lente_juela.
Si mis l?ctorn&gt;&lt; lo ileserrn, pueden elegir alguno ele estos l Íll(l09 modelos para asistir á los
bailes ele disfraces, proplos de este t iempo.
MARGARITA.

�i
Hermoso atavío de reunión,
propio para señorita. Está confeccionado en tul rosa pálido,
sobre un fondo de liberty del mismo color. A la orilla de la
falda lleva tres volantes lisos, bordados con lentejuela de plata, y en las orillas
tiene flecos, también de hilo de plata. El corpiño, en forma de fichú, se cierra
con una guirnalda de rosas muy pálidas. Las mangas y los volantes del fichú
ostentan flecos de plata.

Lujoso y bello traje de baile,
hecho en satín blanco, cubierto de tul bordado de plata y seda. f,La túnica se
abre por el frente, y en los lados lleva grandes borlas de seda. Las orillas de
dicha túníca y del fondo tienen flecos de plata.

�El Mundo Ilustrado

El Puente Maldito
DOS RESPUESTAS
Clarisa: No me atr,n-o á darle una resputiota
definitiva, porque en cuestión de moral, es muy
delicado hacer indicioues quo después tengan
funestos resultauos. Sin embargo; de un modo
general puedo decirle ésto: las novelas -ion perjudiciales á la sensibilidad do las mujeres jóve_
nes; pocas, extraordinariamente pocas, sa leen
sin dejar una huC'lla profunda en el corazón f.,.
menino, cua.udo la edad no ha venido á afuma:·
el criterio y á 1·eprimir los excesos del sen1 imieuto.
Adelll'ás, los libros tlc que' usted me bablt., están prohibidos. Dumás, patlre, es sumamont\J libre en sus ideas. y como tiene u11 talen tú, e:ic.t¡ui~ito, de uol'elista y de narrador, sugestiJ11a,
fascina y encanta á quien Jo lee, p 0 ro, tambié•,1
por ésto hace mayor daíío. Si usted quiere ,listraersc. srn sentir demasiado, busque las obras
de Alarcón. y alcanzará lo q ue_ ,'lesea. Partict1la,mentc le r ccomicpl1o : "El sombrc1·0 de tres pi_

fielmente por su esposo. El es de carácter áspero; l)0cas veces asollla la sonr isa á sus labios·
habla poro, 11iensa mucho, y cuando toma un:;
resolución, nadie lo hace cambiar á ese respecto.
Y como una de sus ideas, según usted me rlice
es aquella ele que '' las muje1·es no deben sab&lt;';.
nunca hasta qné grado son amadas, para evit~,
en ellas los deseos de clominar á sus maridos ''
por ésto, quizá, no se doblega á manifestar á ',u

&lt;.'OS.''

En &lt;·11anto á su sr¡.:u11da prr¡.:unta,

&lt;'S

más fá-

ril &lt;le ro11tc,rst:.H:-H'. y· si ·1 V(HdlaC'ión le acon~ejo

Arm3.n&lt;lo: ~lucho agrauezco el euvío do su
linda postal, y con gusto espero su consnlla sobre asnillos amorosos, clescanuo c¡ue mis i11clica·
cio11es le sean útiles de algú11 motlo.

RECETA

llama~r alg-o más la aten C'ión. Sea cariñosa con
é l. pero 11u1u'a ~,u·rifi&lt;1ue su dignidall.

liibiiana: Las uñas so porreo brillaui es,
frotándolas con othcr ó con alcohol puro. Bn
tuauto á la forma alargada se nccc~ib dár,cla, por medio ele instrumentos adecuados q11c
so11 indispensal&gt;lcs á ese respecto.
Use usted el polvo de almidó11. Jinam,,nte tamiza&lt;lo, á fiu tlo quo su tiiel adquiera sua,·id.ul,
y dt'sap,ll·czcau do su 1·ostro esas pequeñas ron·
l'i1as 6 bHnos c¡uc tanto le preocupan. Acaso éstos pro\'ie11e11 ilcl exceso con que usted a::ostu,11 bra tomar o! bromuro de sodio. Será pruJeutc
(·onsultar al 1Hédico sobre es punto; no crea qi•c
la &lt;'itacla medicina es tau inofensiva; debi1ita el
terebro y hace perder lentamente la memoria.
'l'eugo mucho placer en coutestar á su~ pre_
guntas.

MODAS DE PRIMAVERA
Reñorila X.: 1,os sombreros se u~arán, duran·
1r la prC'scntc estación. más pc-quciíos que en in -

AMOR DESGRACIADO
Desdémona: No sé cómo puede usted 11:rnrn•··
se desventurada, tenientlo en el fondo tle su :, 1·

ma el tesoro de un verdadera amor, e l cua l. nu
obstante las apariencias,
está corr&lt;'sp,•:1,li,lo

...

ª"

POSTAL

á Sil fllJ\'iO rsas t·ihlR por el b:.tlcún á la s altas horas de la noche; podría ~,•r ust.erl criticada rnn dure,.a y ron justfria, ~in ol·
,·idar l:1111'1i-•n, qur los hombres aproveí'ilau h,s
· r.,•a:::i :1nc~. '' ;;ic&gt;mpre y por sistema.' 1 de 1no-tlo
q11r, dc11l ro •Ir ¡,oto tiPmpo, el amado~ ,lo sn
"lm:.i. se burlaría de usted, al verla tan lig-er:1 y
&lt;'lll¡&gt;1·1•111k1·ía otra 1·011quista, cuya dificultad Je
QUC 110 c :,11,·cda

, ·ierno, ¡wro, los de forma extensa se,·án bastante gran,lcs y SC' adornari\.1t con cnr aj:·, flor&lt;'s
y '' aign&gt;Uf;'s. '' f~sl 08 ÍI )ti lllOS llO ¡,icriit'II su pri
,·anza; todos )o\., nu►tl&lt;'lol, de b¡1en gusto nos 1o
demuestran ,rn.; pues como so n ta,i ligeros y ju
Yeniles, pueden adaptarse perfectameutc á hs
mo&lt;las primaverales. Los euca,jes tendrán, si1•.
embargo. una predilert·ión particnlar entro las
damas el~gantcs; las ropns de los sombr.iros se,
rubrirán con ellos. colorándolos ele diversos 1·10dos: eu YOlanles superpuestos; en graciosaa e~pirales; plegados. lisos, ,í tle Yari,ulí~illlos estilos. Dictaré á usted un moclE&gt;Jo muy grande, trnno las alas tendidas y la copa alta. Esta s.., r.ubre por completo con volantes ele, encaje di;) seda; por el lado izquierclo lJe,·a uua sola flor ele
terciopelo rojo, &lt;¡ue semeja una inmensa amapo_
la, y la orilla inferior (!el citado modelo, la
forma un angosto bies de terciopelo negro. Si
usted clesea confeccionar un sombrero de TJ1edia
estación, creo que éste satisfacerá s us aspiraciones.
Los trajes '' taillem,'' se hacen también en
piqué blaneo y cu tela de lino. Doy á ust'ld el
modelo que desea de atavío r e11nión.

c ión de esas lágrimas que él no la trata con. (lr,Jzura y la hace vivir siempre aislada!
Estimo usted en lo que valen las mauifost,1ciones afectuosas de su gravo, vehemente y ,-cIoso "Otelo;" no so muestre llorosa delante
su Jllarido, que procura rodearla do coir.,yliaarles, pues acaso llegará á temer no ser amado, y
sus celos t endrían una base sólida. A quien verdad Je basta un grancle afecto para llenar su
corazón, no quie1·c asistir á tliversionos, no
suspi, a por las fiestas y paseos; le sob1·a en de·
masí:1 la dul&lt;'e contemplación ele! objeto amaclo,
y si é~te es tan digno de inspirar cariñ o, como
parece ser su esposo, no es preciso que ofrezca el 2specto de un galáu de teatro; siempre son.
riente y alnübaclo con s u dama; es suficiente ja
11obleza y lealtad de su carácter, para confiar
en él .Y eutrcgarse á la dicha de ese amor. No
se anrnrgue usted l a vida con penas imaginativas, cuando hay tantas reales; muchas esposas
desearían encon.ti-arse en el caso de usted. D;s.
pense mi franqueza para contestar á sus pregnn_
taR.

UNA DUDA

csvo~a la ternura que s iento por su Llelira,1,1 y
sua ,·e ' ' Dosdémona,'' y solameutc en casos extraordinarios, como cuando ustecl tuvo mrn ·•rave cufermedo1l, conoce el i nm enso cariño •]tt; él
le pl'ofe~a. Por otrn parte, los celos son, -en cic•·tos temper:.11ncntos, uua prueba in1•quí voe.a dG
amor; si su esposo le (h e~a pnu• ba fi cadrt iu5·
lante. i por 11uó sufre usted de tal maucraf ¡á
qué fin llorar sin consu(•lo, tlando como o xplic::i-

/

Afligida: Bs mu.v difícil. querida scñorit.a, ,aher lo que usted deseo. Su noYio se fué á ron1 hatir contra los rebeldes del l':sta,lo d!&gt; l\lornlos,
.v hace varios meses que usted no tiene )lÍu~un.t noticia sobr e un asunto tau Ílllportaut9 para
su angustiado corazón. Sin embargo, uo ~s del
todo imposible hace1· alguna avel'iguaciólL en ese
sentido; por fortuna creo poder ayudarla, y si
mis ~spenlllzas so realizan, dentro de poci; ticm·
•po le &lt;la1·é una respuesta definitiva, que ,]esde
ahora deseo le cause una alegría tan gra'.1-lc, &lt;·o·
ino profundo y justo es ahora su dolor. Pero,
no se desanime; tengo fo y confianza; el porvenir reserva, á Yeces, sorpresas gratas, y muchas lágrimas inútiles se han nerramado en rl
Jllundo, por falta ele pariencia .r dicreción.
:,-;.-be que tic-nr r11 mí uua. amig:.t Aincora.

.

MARGARITA.

¡ Y esa blanca visión de las paredes, la visión blanca de contornos
flácidos que se recata en la sombra, misteriosamente, durante ia
noche, señalando con el dedo algo
que lleva en los brazos, cuando las
estrellas parecen lágrimas cuajivlas
en Jo infinito de los cielos T
Ah, la visión y su historia, m:
pequeña Farma, repitió el vi~jv interrogado. Oye y apren,le, que escuela de dolor será mi nng;1tltioso
relato donde tomarás tlti h , Ha lo
que es el miedo de vivir.
Y el octogenario narrador de e~,palda corva y cuerpo tembloroso
di6 comienzo á su peroración.
'
,ses~nta años haee, .ni un día
mas n1 menos, que un acoutecimien_
to t rágico para el curso de los días
ele! lugar en que moráramos mi mujer y yo, vino á conmover hondamente las almas de los que er::in
~nestros vecinos, labriegos en sn
rnmensa mayoría y gentes pacificas
en grado sumo. Radicaba. mi heredad por aquellos contornos, y mozo
y en la plenitud de la vida caséme
luego muy á disgusto de ' mis paclres con 11na chica del lugar, garrí•
da como pocas, l!encillota y nob'e
:í. más no poder.
Pasaron los primeros meses do
nuestro mat-rimouio en el cousonio
lllás dulce , que imaginarse pueda;
pero he aqm que el demonio metió
baza entre los dos, apenas el fuego
ele! amor camal se hubo consumido, porque empecé por tomar grave
despego para con la que hasta en_
tonces había querido tanto, y M:l!·
tábanme ideas locas de correr mundo, soñador como era, medianamente reo y ávido siempre de nuevas
emociones.
Fué ello, en un principio, motivo
de graves discordias en las q.ie
nuestras almas ponían cada vez
mayor ahinco para separarse, y bar
to un día ya de lo que comenzaba
á. ser un suplieio para mí, próxima ella á ser madre, tomé el partido de abandonarla, por mod,)
bien desusado y terrible.
Decidí fíogir un suicidio, con to_
das las agravantes del caso, y, al
puente que coronaba la ría del lugar, fuime de noche, dejando en ..¡
barandaje mi ropa y un pedazo de
papel dirigido al juez del distrit'l,
donde explicaba mi propósito de
quitarme la vida, lanzándome al
río.
Excuso deefrte si la noticia e 1•1saría profundo pavor en la coL.,arca, donde Jas crónicas no registrnron nunca 'lln hecho tal, y doa.\&lt;'l
mis padres eran estimados altamer•.
te. Disfrazado de pastor tomé el
camino de las montañas y ref.igió_
me allá, en lo más alto, á tres leguas del lugar donde transcurrie..:
ron los días de mi niñez.
Mi espíritu, cerril y soñador, ~n1
móse al principio con las nueva~
sensaciones de aquelJa naturaleza
salva.je en la que respiraba la vida
á pulmón pleno, mientras mis oj\le
de zagal novato, cuando descendía,
atisbaban la llanura donde la casa paterna se dibujaba, casta y
blanca, como un nido bajo la paz
del sol, con sus verdes setos cuadrangulares, con sus dobles filas
de manzanos floridos, eon sus aL
tísimos y verdes castaños, con su9
blaucas manadas de corder-0s pastando en las padreras y con rn3
vacas, graves y pacientes, c~os
recentales brincaban, jugueteando,
á lo largo de los brezos y de ir. 1
11omares sumidos en una paz ,l-,
égloga viTgiliana .

Arriba, hasta allá, la conseja popula llevó la notieia del suceso tr.A.gica de la aldea, y los pastores pusieron en bravo roma.uce el oav ,,roso acontecimiento.
"El hijo del tfo Juan, decían,
hase tirado de la puente, y el Dio_
blo trajo su alma hacia estoa lugares. Acá la veremos roudaT en
pena sobre los altos barrancos, cuidosa hallar un punto de refogio
donde no la atormente la luz dP.l
sul. Ella. Petra, la que fué su mujer, la moza que todos viéramos,
pulida y reti·echera, en el camino
de la villa los días feriados, está
loca de a.tat y ha de morir din remedio. Pobretnca que ni amam,rn
tar puede á. su pequeña, porque

están secos sus pechos, como fue u•
te ,m aldita del Señor! Sola, y en la
media noche, vase hacia la puente
y allí se est•á , como una está.tua.,
mirando el correr del río: y e: ag-ua
se lleva sus acentos dolorosos has_
ta la presa donde, á poco andar
muele trigo la rueda y diz q,1e el
molinero saca maquila de saagre.''
Nada sabía yo de estos cuidados
que el romance pintara y abatiéronme á. punto de hacerme llor1r
de pena y de maldecir m1 s11mte
¡Cuitado, que no supe halhr un poco de dulzura, en el alma eer ril d~
mi mujer)
Y un día, silencioso y u ba.tido,
tomé de tarde, á. la hora rle tramou tar el sol, el agrio seu,lt:&gt;ro de

la llanura la cual parecía tembiar
abajo, como la superfiei~ de un
mar en ealma, y an·dLwe; anduve
loco de terror hasta. &lt;l110 eaí rnudido á. la vera de la pue!lte do:ido
esperara, en el silencio de la media noche, ver confiI·:ia:3e -01 &lt;limo nunca la vieran mía o.jos, A.caso me pareció una enorme gota &lt;le
sangre euajada · en el espa?io, s1ngre de Ja ma~'llila del nt!l!inoro, y
campo de trébol, oxilnte y fantástieo bajo la l.fo1;¿ claridad lunar, y roja era la t.1.-uul !.uoaa co.nieute del río que ~e tle~lhaba á
mis pies.
Doce campana,li!s iJl!&gt;IH·),1 p:n 01·
á mi ánmo, despietto para la hora
de la cita, y con 1,l úlfrno temblor

Lo que distingue de un modo especial el
Odol de todos los demás preparados para
limpiar la booo, es su notable propiedad
de recubrir toda la cavidad bucal con una
1igerásima y miscrosc6pica capa, pero, sin
embargo, de gran poder antiséptico, q·ue
aún DURANTE ALGUNAS HOBAS
después de haberEe lavado la boca, conserva su efecto. Este duradero efecto que
ningún otro preparado posee, es lo que asegura, á quien usa diariamente el Odol, de
que su boca está protegida contra el efecto
·±e las caries Y ma.teria.s de fermen.taci6n
que destruyen la dentadura.

�El Mundo Ilustrado

DEVUELVE EL Vf60R
PERDIDO

Un homb1·e débil es eonto un reloj
q11e necesita dársele euer-da, y el VIVI-

del sonido en lo -tlto, a¡,:nc ,:,í P et r a, mi Petra, la pol.Jre al.J.~udoua_
da, con su pequeña en los bra.z•JS
y su cabello dado al aire ·de la noche, como una Ofelia. terrible ~n
su locura dolorosa.
A,anzó y, en la. mitad del puente, paTóse á observar el curso del
agua; entonces me adelantó, quise
atraerla, abrazarla, pero, con u.l
salto brusco y terrible, arrojóse al
río con su carga en los brazos, d'I·
sapareciendo en un torb ellino d~
espumas; y aquella. noche la rued&amp;
del molino trituró dos cr&amp;neos y ,,,¡
molinero obtuvo su maquila de
sangre ...... .. .. .
···· ·· ·· ··· ······· ···· ·· ······
Sesenta años, hace, ni un día
más ni un día menos, y tú pequeña
á quien por caridad y r emor dimien
tos de conciencia recogí, pregúntasme ahora por qué esa. b ianca
visión de las paredes, que se n•..;ata
d en la sombra' señala con
b el deo a 1go que 11eva en 1os raz()S; y
hasta de saber , querida, que f.ií y o
uno de esos padres, ,que nu nca be·
saran la frente del hijo abandona
do, por el cruel egoísmo de Yivii
sin t r a bas.
L
.
h
d
d
¡
·
a muJer
a per ona o e en
me12 del hombre, pero la madr e no
perdona el abandono del hijo que
nunea sintiera su sien palpitar b11jo el beso del amor paterno.
Recemos, mí pequeña Farma, ~ecemos por el alma de todos los 11i
110s abandonados á l a eterna y do.
lorosa orfandad de los amores.
F ernando LLES.

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Para hacer pan, tortas, pastas,
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preparaciones que se emplean para
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no s-e le oye. Es un pozo de gas naveinticinco centímetos de diámetro
"Guía. de la. Salud' ' de Munyón, en
:mal que al esc-apars,e por un tubo
en eJ suelo por el cual se escapa
las Drogueria,s de .r. L a ba&lt;lié Sucs.
le hierro con fuuza espantosa, pro•
constantemente el gas desde hace
y Cia . Avenida San Francisco 43; ,J.,
tluce un ruido tal, que no se oye Ja
cerca de tres año11. Los ingenieros
· sU(lS., 3a. AYenida Bolh·ar, 25;
voz en un 1·adio de varios eenten-ares
han creído varias ve,c,es que tenían
U1·1tJ em
1 met,ros.
conquistado él curtidor, pero, al nn,
Johanusen Félix v Cía. AYenida ele Hay pozos ele muchas clases, :pozo~ le
les ha burlado el gas. Por ejemplo,
·
• '
f
que dan millon,es de litros ele pe- llallandose cerca del pozo hay que
S an F•,-anc,sco
39 \,.
s&gt;tex1co. y una orma tróleo y pozos que proporcionan
r
· p o r·
una vez que se había conseguido un
escn·b·u l o que se desea d erir,
dominio pa.reial del ,surtidor, el gas
para _ex~men m é,clico al Consultorio Hu- agua 'á todo un pueblo; pozos que ~ue el rui c)o es tan en~ordecedor que
ma mta no de Munyon.-Los Expertos apenas están húm.edos y pozos que los q_ue ben~n los 01dos del~cauos buscó salí-da á través de la sup-erficie {le los campos colindantes.
Especial istas al frente do ól estudia- int1n&lt;lan todo el terreno de alrededor. meces1tan taparselos con algodon en
El gas sale por el tubo de hierro
, su m :11 y' le ,-ecetarán concicnzu,
'
· "
i·a.n
l a pero no h ay nrn.,nna
que pued.ª com- r,ama "para poder permanecer cerca
con la velocidad de una bala y se
.
r.ar,se con un pozo
que existe en del pozo.
ealcula que diariaJllente se pierden
Y des,nt!mesaclamente.
Hmngría.
&amp; han hecho diversas tentatirns
más de un millón d,e m etros c(tbieos
M UXYON "S - 53l'd ano Jefferson Este pozo se hall-a en Ki.ssarmas para aprovechar y regularizar kl
cuyo vaJor pasa de seis mil &lt;luros.
t.
t.
,
,
(Transilvania)
y
ofrf&gt;Ce
la
extraña
salida
clel
gas,
pero
sólo
se
ha
conEn •los dos años y medio últimos
S iee s, 1 11IT,ADELI UIA, PA . E. U· pecufüuidad de que no se le ve, si- seguido poner un tubo de hierro de
se ban ,perdido unos cinco millones
de duros ,en gas puro.
Si Jos ingenieros pudiesen conquistar este extra.ordinario surtidor el
gas buscó salida á través de l a superficie -de los ca,mpos colindante.s.
El gas sol e por el tubo de hierro
con la velocid.ad de una bala, y se
calcula que diariamente se pierden
más de Uil miHón de metroo cúbieos,
cuyo valor pasa de seis mil duros.
En los dos años y medio últimos, se
han perdido uno,s cin,co millones de
duros en gas puro.
LA CREMA FLOREINA restituye al ,cutis 1-a fr~ura qae
Si los ingenieros pudiesen conquislos cansancios, las vigilias, las p,esa,dumbres ó las enf-e1'1lledatar este extraordinario surtidor,
des 1e hayan quitado. Los rostros más des-lucid,os, los má arrutrasportarían el gas por medio de tuberías á muchos .centenares de kiJó,
gaidos, los más marchitos, sea por la decrepitud ó por 1-a ,edad
metros en contorno, llevando fueravanzada, se conservarán en buen esta.do con el uso de LA
za, calor y luz baratísimos á ITlluchas
CREMA FLOREINA. El uso de esta crema p ermanece invisi- ~
poblaciooes.

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FLORÉINE
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las simpatías, á la par que d esempeña el papel de un perfume
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, LA PREDESTINACION
Se cuenta que Calvino después
de haber predicado explicando :í.
su manera el misterio de la predestinación, foé ~ su casa y pidió l.,
comida.
-No la he hecho-le elijo la cri,•
da con gran frescura.
- ¡,Cómo es eso1
-Dios ha. previsto de t.oda et~rnidad si comeríais hoy ó no. Ri h:i.
previstó que sí, aunque no haya g" i.
sado yo nada., comeréis, y si ha tl:,;puesto que no, de qué sirve quP. yo
me desviva prep:u,ándoos la con,ida que no h abéis ele probar.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado, 1912, Año 19, Tomo 1, No 12, Marzo 24</text>
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              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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