<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="4281" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/4281?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T17:51:03-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2927">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/4281/Mundo_ilustrado_El._1912._Vol._19_Tomo_I._No._15._Abril._0002007135.ocr.pdf</src>
      <authentication>8ab36715e45e0071f6da893063fb31e4</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="118107">
                  <text>onsina

1i4Jrla

...

CREPUSCULO.--Chihnahua, Plaza principal.

r.AÑO XIX. TOMO 1.

México, Abril 14 de 1912

�,,.

r..AÑ

�~1 Mundo Ilustrado

QUINA lAROCH~
TONlCO-RECONSTITUYENTE-FEBRIFUGO
Debilidad,

Agotamiento, Dispep~ia ,

F alh de Apetito. Co.1valecencias, Calenturas

BANCO CENTRAL MEXICANO

Calendario de la semana

ROYAL

CAPITAL.... ............................... .. S 30.000.000.00
FONDO DE RESER VA ...................... $ 6.000.000.00
H ac" de...cueow,, y o réi&lt;tamos con y Rlo oreoda. Neg0cl08 PO cuen ta corriente, ¡rlroe
y cobros "°bre tudas la• o la z&gt;&lt;S de la Reoú bllca. y el extr anjero, Y en irenera.l toda clase
,.., . ve•aclooed bancarias con b,.ocos, cum~rclaot&amp;1, loo ustr lales, p ropietar ios Y a¡:rl~ultor es.
uuT11 BONOS DE OAJA de 100. :IOO y 1.000 l&gt;f\S08, sin cuoóo, oairaderos á seis meses Y pa,,..d.,rus " o uc,,. d 1eclocbo y veinticuatro meses, con cuoooes semestrales, iran ando to•
do,- un ID t P r é, de rua.trn vor ch:ot() al 1t.ño.
OORRE.~PONSALES: Todos los B&gt;&lt;o cos de los E.,t,.dos mPxlcaoos. Deutscbe Bank, Ber
, lío y ,us sucursale,¡ e o Londres, B amb,, r ll(). llremen . Muolcb, Franc for t , D r esd_!lll
Blelr.h roeder . Ber lín, Oomot olr Ni&lt;tlooi&lt;I d'Ecomote, París. S. J. P. Moriran Y Oía
N~w Vork.-DA Nf'uftltro y Oía., New Vor k.-11l uller . !lchHD y Cía., New York.- Natlonal
· O•tv R,nk. NPw Vnrk -Ft ....t. NRtlon &gt;&lt;I R,._nk. Ohl&lt;'...,.1.-0ulller mo Vo«el Y Oía.

BAKING POWDER
(POLVOS PARA HORNEAR)

Una_prcparaci6n pura y saludable para leudar
pan, b1~c9chos, tortas, molletes y otros alimentos farma_ceos. Ocupa el, lugar del jistc, sosa,
leche ágn a, cte., y con el se hacen alimentos
mucho más finos, deliciosos y ligeros, al propio
tiempo que contribuye á hacerlos saludables.

Consi d e ro á l a QUINA
LAROCH E como un a yu •

'
Los P olvos R oyal para H ornear permiten

d .. nte ore e t oso para tos

a vl.dor"'•
B~ERIOT

14

(2o. ele mes).-Iu Albis y lo. des1 ués de Pascua.-San Pedro Gon_
iúlez 'l't'lrno Confesor, San Ju~tino
e: Filósofo )Jártil', (su fi esta el :lb
$Í)!'ltientc-). S:1ntos 'riburcio, V'ller:auo. 1[[1ximo Mál'tires 1· Larnb:&gt;rto 0bi,po Confesor.-Ofie.io y misa
de la Domlnic·a: rito doble v ,,,·,in·
n.e11tu hl:u,~o; se conmemora' el pr!•
mer snnto v Santos 'l'iburcio v .:ornpaiieros m~rtil'es.
·
• ('onjurH·ión infpriol' ele iicrcn•
río .'' ,•1 :-iol. á las ,í h. ~~ tll. ,1c- 1 L
n,añana : v ,le la 1,uua ,, Yer,u, á
la s 10 h. :11 m. de la nri(ma.
Se a bren las . velaciones.

el poder hacer en la casa toda clase de pan

tortas y pasteles que en gusto y d elicadeza 1gu~
atan á los productos similares de los más
afamados panaderos 6 pasteleros.

El célebre ln•entor y
que pri-

•vl ■ ctorfr a ncéa

A solicitud enviamos gratis un L ibro completo de recetas de cocinar titulado "Manual
R.oy;'ll d~I Pa~adero y Pastelero," que
contiene mstr ucc1oncs completas para el uso
de los P olvos R oyal para Hornear en centenar es qe r ecetas, P!lra hacer el pan más fino,
t ortas, bizcochos calientes, buñuelos, cte., sencillos 6. ricos. También vario! centenares do
recetas para toda clase de alimentos desde Sopas hasta Postres.
Dirigirse•

mero •tr•vee6 el Canal

d e 1• Mancha en a ero•
plano.

,

Exíjue en las farmacias la verdadera

LA MARCA DE PERFUMERIA
LA MAS CELEBRE

Quina Laroche

,

ROYAL BAKING POWDER CO.
New York

I

MARTES

16
R,,n BPnito .Tos(• Lalll'e Confe~or.
Rantos 'l'ori bio ele LiPbnna Obispo
Conf esor y Sauta Engra.-ia Vir¡ren
~· rompañeras mártires.
• Co:1j1P1eión de la Luna y Me,_
r uric, á las 10 h. 29 m. de la n"ehP.
MIERCOLES

17
San I sidro Obispo Confesor r
Doctor, trnsladado el dla 4.-San
Anieeto Papa :\[ártir y la Beat.1
)faría A11a rle .fesús Yirgen.
Conjü:°,ción eu Piscis, á las .5 h. 3
m. 43 ,eg. de la mañana.-Fresco.-

EN [L MUNDO

Apoderados Generales: Gugenhein &amp; Balaresque,

F.elipse ,-pntral de Sol, invisible Pn
la Repúbfüa.

Apartado 605. México

JUE VES

Depósito General : 20 1/ue de~ Fossés . St. Jacq11e11, PARIS

18
San L eún 1Iaguo Papa C'onfr,or
y Doctor, trasladado del ,lía J l . Santos P erfecto Presbítero :llártir
y C.al&lt;lino Obispo Confesor.
• Conjunción de la Luna y Saturno, á las 11 h. 55 m. de la nochd.
VIERNES

A LOS

1!)

(2o. de Espíritu Santo). Santo~
Cre.~cencio Confesor, Elfego Obispo
y Expedito ::-rártires.-Oficio y misa de In fol'ia, 6 el voti,·o ne la
Pasión del Señor, eon rito semi &lt;lot,le, que permite también la celebración ele mis:1s prirndas de Li iíunto.

..

ESTADOS UNIDOS, CANADA,
EUROPA, JAPO~,
CHINA

SABADO
20
Santa T:1és del 1[ontí' Pnl1•:an,)
Yirgcn y San Crisóforo :.\Iártir.

Plateria "CHRISTOFLE"

Ytodos los Puertos Traes-Pacíficos

PREPARACION de W AMPO LE

Su éxito, es cosa decidida y rermelta. Miles de personas le deben su vida y salud. Es tan sa.
brosa como la miel y contiene
todos los principios curatívos
del Aceite da Hígado de Bacalao puro, combinados con Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
f'-Hvestre. Para l a reposición do
n.ifl.os pálidos, que sufren de Anemia, E scr ófula, Raquitismo y Enfermedades de los Huesos y la
Sangre, nada hay tan bueno como nuestra preparación. "El Sr.
Dn. M. fümcl1ez Rodriguez, Director de la Casa Am iga de la
Obrera de México, dice :-La Preparación de ,Yampole me ha dado l os mejores resultados en los
nillos á quienes la apliqué, ápe, ar de lo avanzado de su enfermedad están ya perfectamente
curados, habiendo desaparecido
las escrófulas que la terrible anemia les produjera y su estado general es de lo más satisfactorio."
Eficaz dc3de la primera d 6sis.
NadiP sufre un desengafio con
esta. ' De ve-nta. en las Botica'.'

Rizador Eléctrico de West

Sola y Unlca Calidad

----- ----

La Mejor

Servicio de trenes diarios con Pullman y gabinetes, vía

Para conseguirla
EXIJASE esta Marca

LAREDO, EAGLE PASS
Y EL PASO

11

de

y el Nombre "CHRISTOFLE"
sobre cada pieza.

MEXICO : IU.OSER ,r ZJVT ,r

NAFÉ
LANORENI

cu..

contra

la Tos, el Catarro
la Bronquitis

el servicio más rápido y cómodo á todos puntos
Conexiones en Nueva York y otros pue rtos del A t lántico,

Vino fortificante, digestivo, tónico, reconstituyente, de sabor
t.xcelente, mas eficaz para las personas debilitadas que 1011
ferruginosos y las quinas. Conservado por el ml§todo de
M. Pasteur. Prescribese en las molestias del estómago, \a
clorosis, la anemia y las convalecencias ; este vino se recomienda á las personas de edad, á las mujeres, Jóvenes y á loanüioa.

con líneas de los vapores más rápidos y lujosos que ha y y e~
San F rancisco con las lineas de vapores del Pacífico.
Por más informes ocurra á la oficina de boletos.

r (\

Í

El único VINO auténtico de
S. RAPHAEL, el solo que tiene el derecho de llamarse así, el solo
que 88 legítimo y de que 88 hace mención en el formulario del
Profesor BOUCHARDAT es el de M" CLEMENT yC1• de Valence
(Drñme, Francia). - Cada. Botella lleva la. marca. de la Unión rte
10.. Fabricantes y e11 11 pescuezo ll1l medallón anllllciud" el
" 0LETE.4.S '', - Los demas so11 groseras y peligrosa~ falBif!caciozies.

,. 1 \

1

..

Paclllta el que una misma, en el boire r 6
en v iaje, rice y ondule su c•bPJlna Pn P O•
cos minuto~, sin necesidad d• fo•go. Vl11:o•
rlr a poraue tiene electr icidad , No se d•sr.nmoone por a uA es de acero nlqnPledo.
No tira, ni PnrPd•, ni au1ebr a Pl p pJo, por
nue
tiene fi lo ni i&lt;oznes Imperfectos.
S•nclllíslmo b•sta P•ra ou" Jo ns•n l•s
nlil•s solas. Dur a toda IR vid•. Usensetenlendo •l cabello llmplo y sin apllcerle
aceite§ ni pomadas,

"º

AVISO MUY , IMPORTANTE. -

FERROCARRILES NACIONALES DE MEXICO
' 1

DOMINGO

LAS CRIATURAS

.feberian estar medianamente gordas y criar grasa. á medida. que la
consumen; pues la grasa. es un
combustible y su consumo produce fuerzas. Las criaturas delgadas, aun cuando lleguen á la. edad de 18 ó 20 afl.os, corren peligro de contraer la tísis ú otra enfermedad agotante. Es una cosa
espantosa cuando reflexiona.moa
sobre el número de criaturas de
ambos sexos quienes mueren por
mala asimilación de sus alimentos. El alimento, aunque se tome en abundancia, no los nutre,
no cria grasa ni imparte fuerzas.
Para evitar este mal, para curarlo, para salvar las criaturas que
las madres acarician, y los simpáticos muchachos y muchachas
que :r;rincipi:m á mirar al mundo con ojos llenos de esperanzas
y ambición, debe emplearse la

11 R l udnr ,,. $1 ,00
Oer tSflnAi d u A pn,- On•,.,.f'I, $ 1.20

Bolo 'Z'OPZCO

reemplasaudo al
Puoo 1ia dolor DI
cai~• del peio, ca r a
rapada J uror&amp; ••
lu CoJ1r111. Eapara-

s¡:;ii::c,~ªnf;~ fa~:nJ:neutªF!:~1i~~r~a;•~~!~:~~ l~r~~cl~~iÍloc;rfrar::~~~:i~~e
1

..

AGN EL• .,uu-i.;:.usn., 16, A ven\le de l'Op6ra, P AJUS

'

-

,llobr eh11~

Tore• d11ra1.etc••• ~

a.....i.t•o y reaolo-

U•o ,amejorabl.,

Plrll. 16 5, RIie S4ionor6 , todu rummu

F¡,o Mt!iJ,tco: J. Lab• d te San. º"· P r o reF r~~~is~gi." • Félix y
Avenida

s!~

ºº·

EL PERFUME ROSE DE CHJRAZ
de la osa F. Wolft y Son. re•utr•a la fragJncla suave de las rosas de Ptrsla. _

�E l Mundo Ilustrado

SE SALVO

DE LA
OPERACION
O

coaltar Sapontn8
LB Beuf

aUSMaN deDICffA
AMULETO BUENA-SUERTE
Cicntiflco y misterioso descubrimiento.
Poder peraonalirrui• tible a•e.-urandolo todo :

FORTUNA • SALUD • AMOR
_
F ELICIDAD • ACIERTO
Mnrnv,lln de In~ mnr:t\'ill:H-t, tudoK los sccrcloR de Jn cicnclus del misterio

dcscub!ertos, JJotcnci:i, lnfluJo Personal, Domlnucion de los Vol untndcs,
lllp111 l1s 1HO y M:11!• t&gt;l h,mo. &lt;.:urot e.le lus enfcnnc &lt;l:1dc:s, fupll'ilismo, Mnlefic10 de Amor y M itl,{ico, etc.

B uen exito sor prende nte, seg ro. p ero natura l

GR A T JS

Regist rado como artículo de segunda clase en 3 de Noviembre de 1894,- I mpr eso en pap&lt;'l d~ las F ábricas de San Rafael.

Año XIX-T omo I

México, 14 de Abril de 1912.

OIAS

Número 15

SANTOS

•

HIGIENE TOCADOR~

•'EL SECRETO Di! LA DICHA " curifüo ,.

colores, dnndo la conslitucion de ese ,~n~;~~

UNDO LUSTRADO

Algunas costumbres raras.

Apenas hny país uontlc uo exis':t
alguna s upersti&lt;-ión relati,·a ti bs
recién nacidos, restos muchas de
ellas de los ritos paganos y drl fr.
ti,•hismo.
E:1 Coek11ey la 111u1lre pone un li
hrn hajo la ca beza d&lt;'l niiio para
•
&lt;¡11l' aprrnda pront o ,, leer, y cu rl
Fue curada con el Compuesto . agua dondr le dan el prillll'r baiio
Vegetal de Lydia E. Pinkbam. 1 reha11 1111:IS lllOll ? da s '.•()-Jll() gar:rn"
· t í:t de su pr&lt;&gt;spendad 1 ut11ra.
El~V!)Od, Ind., E. U.de A.-. V~estra
l•! n J i-la11d,1 ¡,011c11 í, los re,•i(&gt;n o.med1cma me curó · solo necesité 6 fra.s-1 .
•
,
b 11 •
cos d &lt;'1 C ompue Sto'VegetaldeL}&lt;li·~E. ,·11los 11,1 ,-,11tnron delª ,-u e , o1,.e 11mu.1,,.,
Pinkham.
~stuve, Jer, para que no
~s su.·, .1 ....
3 meses enferma sin 11u1 lo.
poder dar u n paso,
~;,1 \Vl•lsh colocan en las 1·1111 as
sufriendo constan- u nas tl'11azas y un c•uehillo ¡,ar,1 e, i
temente. Los médi- lar el 111al de ojo.
cos dijeron que n o
Al naerr un 11iiio ,•11 B1·claiia, 1,is
podía curar me sin amigos dc la maclr&lt;' lo lavan, Ir h:isometerme á un a t'&lt;'11 crugir las ,·oy11:1turas y le fro
operación, pues tan la &lt;·a hcza "para qur S&lt;' peapenas pod!a sopor- guen '• los huesos ,lel l"ránco. ,\tl ~tar el dolor de los 111 ás Je untan de agu:mlient&lt;' los la
costados, • particu- hios.
/
larmente debajo de
• ' la p ierna y del lado
Las m:idres griegas antes -ie
derechos. Mejoré cuando solo habla to- ('char á los niños en la runa, les dan
m1tdo una botella del Compuesto per o ti es vueltas alrededor del fuego,
segni u sándolo pues temla paralizar su cant:indo determina,las coplas paca
uso de pronto."-SRA. SADIE 1.:fl;LJ, EN, e\'itar el mal de ojo.
2728 N.B. St., Elwood, Ind., E. U. de.A.
Las turca$ cargan de amuletos ii
¿Porqué las mujeres se arriesga!? á los niños apenas vienen al mundo, y
una OJleración ó sobrellevan una Vida les ponen en la frente un pegote
indiferente y enfermiza dejando d e ele barro cal iente y previamente
gozar las tres cuartas partes de los prepara do con determinados sort:placeres de la vida, cuando podrian Jeg ios.
gozar d e salud con el Com p uesto VegeCon el fin de evitar desgracia~
tal de Lydia E. Pinkham?
futuras á los niños rumanos, J,• s
Por 30 años ha sostenid o el mod elo atan á los muslos unas cintas roja~.
de los remedios para los males femeni les, habiendo curado miles de mujeres
Los aldeanos de los Vosgos, cr,.•.1
que lmn padecidode desviaci~n,inflama- quo los 11 iíios nac•iel os en el p&lt;'ríouo
ciün y ulceración de la matnz, t~mores de luna nueva ticnen la lengu,· m"fibrosos, periodos d olorosos é irr egu- jor prentliela que los nacidos ,-n lulares, dolor de espaldas, indigestión y na llena, los cuales carecen ch• elupostración n erviosa.
c·uencia, pero en ca mbio po~een meSi t uviere l a menor eluda de que jo res facultades ele racioc inio. Seel Compu esto V egetal de Lydia. gún la gente de dicho pní•, 1Js niE . P inkham , no le r e mediará, di• ií os nacidos en luna llena, son más
rijas~ "l. l a. Sra. Pinkham, L ynn, precoces que los demás.
Masi,,.! E. U . de A.~pidie_ndole conEn muchos países se considera Je
sejo. S u cartascra con s1d e rada re- mala sombra pesar al uiiío y cort~:·servada.niente Y el consejo gratis Je las uñas, con t ijeras. y por lo
tanto, se las cortan con los dient,•s.
También es muy común la creme ia ,le que si se· mC'ec uua cuna n1c1e1
cí11 . 110 taraa en nacer un nue,·o niiio &lt;'U la familia.
Las cualidades antla6ptle,ae,
8e~ím otra superstición no inEdetersivaa yoioatrbante1 qut
nos extemliila, el niño al salir por
han merec ido al
primera vez del cuarto clonlle nació,
clebe subir esrnlerns, antes qne ba jarlas. Cuando la habitación e•tá
cn lo alto ele la casa, se resuelve , 'i
su admls16n en los Hoaplta?ea
clificnltacl ponienao una silla en la
de Parls, ei.pllcan la boga dt
puertn, para. qu&lt;' la persona que
ese pro d u cto para lodos los uaot
Jle,·a al niiío en los brazos teu .ra
que subirse en el obstáculo antes
del toca d or : Cuidados de 1~
Boc.g á qua purifica, de loa
de bajar. En los pueblos primitivo~,
cuyas casas 110 tienen más que 1111
Cabellos cuya caida detiene
piso. levantan en alto a l recién n.tLociones de las Crtu, Cul:
&lt;iadoa lnthnoa, etr.
cillo. lo tiran al air-e • vemente, •~
trepa á nn [u·bol un hombre con j~
Deaconfla.r a, d.1 la., falstflca.ot~
criatura. Esto es una especie &lt;lP clel':N LAS P'ARMAClAB.
di,-ación; el Gran Espíritu que viA¡entel:Ougenhelm y Balareaqu1
ve arriba debe ser el primero á
Apartado· 605. Méx ico.
qnien se muC'stre el nfño.

Í

El limo Sr. Arzobispo de Ouadalajara
recomienda Ia Pe-ru-na

Los recién nacidos y la
superticlón

11

agniflco

ni~i,~!j;~~:,: dos cumposicloncs de· ar~t: en t 2

Pídase a l Sefior VICTRON, 34, Villemomble,

res Paris

Francia

C ATC:DRA L DE GUADA L AJA RA. MEXICO.

..

~r. . ... i-'. f&lt; ~

!

P eruna Drug Mf'g Co.

•
•
•

Z

!

.. ~. . .. ........ . . . . . . . . . . . .. .

•1-c••··••f'f-· I'··· ··• •:
Guadalajara, México.

Co1urob us, O., E . U . A .

Abril 23, 1905.

-=•
~

!!'
~

Muy señor es míos:-Ten go la satisfacción de comunicar á ust edes, ,i
que el uso d el m edicamento denom inado '' Peruna,, ' ' ha curado radi- ;¡,
calment e en pocos días á una persona de mi familia que venía padeciendo, desde hacía dos meses, de una tos molesta y per sistente.
:

!

~

De ustedes af ectisi roo S. S.

~

=

JOS E DE JESUS,

Z

Arzobispo de Guadalaja.ra.

~

...

:

!

•
;¡,
• t.t?!:- t t-t~ -t-t-t ;t·-t-t ;t~;t t t-S ,t -t t ;t-t·- t;t;t~;t;t;t-t-t-t-t,t;t~ :- t ·t,t,!~~ -t~ -t-t-t"'

Ningún remedio puede posiblemente recibir mayoi· elogio que el
que ha r ecibido la medicina que h :1
llamado la atención y merecido la
re,·omenclación ele un arzobispo de
la madr e ele las igl&lt;'sias, la Sa,ltn
Iglesia Católica,, el ilustrísimo y r,,.
\'l'ren&lt;lísimo señor licenciado don
J osé ele ,Jesíis Ortiz, arzobispo tlP
Gua&lt;lalajara.
'I'ales llig nidades no voncl esc&lt;'ndcrían á clnr sn reeomenclación person,tl
un 1·erne&lt;lio. ít menos que lrny:t
tlemostr,ulo sus m6ritos en rasos 1•• ligrosos.
Para enfermedades causadas por

,t

ramhios y peculiariclatles del clin1.1
la Peruna es el rnmedio más conoci
do rn el munclo.
Para enfermedades mucosas ele
la nariz, la garganta, el estómago ú
otros {,rganos internos, la Pernna
es Pl rerne&lt;lio que proporciona a livio.
Alivia iumecliatamentc, y sus curas son permanentes, como lo te3ti fi
can miles de 11ersonas.
Como remedio del hogar, es el
priml'ro.
En la casa del deo ó del pob re,
la Penrna ocupa un puesto de bono,-,

..

la Peruna se vtilde en to111s 11s droguerils, en dos t,maños, te $1.00 y $2 oo

El arsénico como tónico.
Los &lt;·asos ele cn,·cncnamienlo por
el arsénico han imhuído fr mucha s
personas 1111 ,ni edo e~pantoM 1i. rstc
mineral. Rin embargo, en alguaa~
regiones lll' .\ustria )[crielional. eu
Styria y espec ialmente en la comar
ca· mon"taii o~a pr{1xima :'., Hungría,
los altlea nos in~icren el arséni~o
con la mayor naturalidad, y lo qne
es miis curioso, ticnl'n el cutis blanco y sonrosa.do, y u n aspecto muy
saludable. Ha.v allí quien toma ar1 sénico 6. lliario )" durante toda ! n

larga v icla, siu experimenta r el mh
ligero trastorno.
Aquellos aldeanos eiousumen arsénico, no sólo por hermosear el cutis, sino por,q.ie da vigor y les permite t repar s in fat iga por ri scos ·"
cuestas. En ninguno de estos comedores c1e arsénico se observan 8Íntomas de envtnenamiento crónfoo
cuando la dosis se adapta á la cou,titución &lt;1e la pe1·soua qne lo consume, pero si 1sor falta de matflr,•11,
ó por cualquier otra causa, dejan
!le t omar arsénico durante algúu
t iempo, suele.1
presentarse sintomas semejantes á los de un ligero
envenenamiento.

,t:'"L ''L)avaforio,,

\.9,

/-;)
en e I ur¡-empfo JeL L,armen.

B,Bll0TFCA lJNlVb

~

JO R YF:..,0 co

�DIRECTORIO
" EL MUNDO ILUSTRADO"
Se publica semanaria.mente por la
COMPA:fitlA EDITORA NACIONAL, S. A,
Director General,
LIC. ERNESTO CHAVERO.

Oficinas:
Cuarta Calle de Humboldt, número 52. MéxiM,
D. F.-Apartado Postal, 149.-Ambos teléfonos,
485.
Precio de subscripción (Pago a,dela.ntadº) :
En la ciudr.d, por un mes . . .
En los E stados, po1· trimestre .
l,n i)\ extranjero, por trimestre.

.$ 1.00
. ,, 3.75
. ,, 4.50

~UMEROS SUELTOS

.$
.,,
.,,
. ,,

En la capital . . .·
En los Estados . •
En el extranjero.
Atrasados. . . . .

0.30
0.35
0.50
0.50

Para la publicación ele aYisos en est~ periódico diri!?irse á B. &amp; G. Goetschel, Avemda 16 de
s:ptiem-bre, 16. Sus agentes en Europa, la Societé Mutuelle ele Publicité, 14 rue de Rougn·
ment, (9 e).

NO SE DEVUELVEN ORIGINALES

A JOSE DE LANDEF.O, HIJO.
. . . Y partió el tren.

. .
Allá quedaban atrás los camp_o s fam1liare~.
.La mañana era gris, hrnmosa. Hacia lo alto, una
~laridad (lorada prctPudía, sin con~eguirlo, rrha·
sar el amontonamicnt.o d&lt;&gt; sucios Yellones. A uno
" otro hHlo exte:Hlía,P la ¡,!anide. solitaria y
inoaótona . eon su g eométrico paisaje de mague,·es desYaneeiclo, á la distancia, en la línea azuios'.l de las primeras e~tribaciones de los montes. A tre\'110s, á rboks desnudos pasab?n. verlig-inosam1-ntc. &lt;·01110 fanta~mas, en la wdec1s?.,
En la temblorosa penumbra matinal.
Acunucado en mi asiento, mientras el trer,
devora kilómetros y kilómetros, camino de la
,·iudac1, pienso. con uu poco de . n?st al~ia. _en
mis días l'Ú'itil'os. Pasan p()l' n11 11u a}.!1na('1-, ,,
sobreecxitada por t~,s ,·igiHas. la:-; ,·i~io1H'!ó- c:un·
pestres ele los días santos, de paz Y, de_ tn';~n~.
de ostrat·isrno clelPitoso, en t¡uc· sorh1 at•·e 1,111·0
y mis p upil:1s se Plllbriagaron de cielo ab,ierto.-··

pausa de color de ro,a, que ~&lt;' ab1·e l'll rn ,l'i'l'~peetiYa el e los rr&lt;•nen1os amados.- ~ uuto a m1,
amén ele dos amigos, v&lt;lo desconocidas_ gentes,
remotos ,·iajeros con los cuales por pnrnem y
t1ltima YCZ me encontraré. Frecuentemente ~,eud10 nombres de estaciones que ignoraba. Pasa el conductor. taladrantlo billetes. Corre sin
cesar el tren por la lúb1·ega campilia ... Y arrufüulo por el trae-trae el e las n~edas_. leyendo
si n leer el libro que no leí e n mi retHo, _la_ memoria c ruel y traviesa, ante el present1~111ento
de la ciudad qne de seguro se escon&lt;lera muy
lejos en el término de la3 paralelas tle ace1·0.
da~e' á tejer onca.i es de Yagas fantasías que
realillatl&lt;'R fuerou. Y el tren a111la y anda ...

*

**

t:ie esboza primero la silueto. de u11a ,·ipja casa solariega.
A la falda de ,111 111onte l'stú. RoI.rc del an1plio 1,ortnlón clC' cnt rnd,1. '."·,1 la &lt;lo ,•scud~ dPja
ver ~u~ cuartele!-: p;111,·;.rn'&lt;·11lns por el ttemJ)O .
Los 111u1·os son consistentes, eomo de antigua for taJ0za; á tnchos grises; :í. trechos rojizo~ y
desmoronados. Dos poyos, á derer-l1a é 1zqULer,l;1. ele la puerta. b1 inclau descanso al ,-iandantP.
Pnntiaguelas guijas cubren el suelo. Arboles
aiioso~, achitha1Tados. asoman por _sobre d ~
agrietados pareelones. Un perro, con ligero t1·0·
le. pasa .. .
Los claveteados maderos del portalón wrratlos fueron mucl10 tiempo ha. Han transcurrillo

los años, y, entretanto, u,rn casa, nuestra típica
casa de hacienda, á la vera del caserón seño
ria! se construyó. Allí dentro, en el patio, hr.:v
prados de un jardín á. medio abandonar., que limita n rectilín eas ,·alias de trolicnos. Hay tal.Ji
bién una vieja fu ente. H ay, &amp;demás, un grnve
$ilencio ...
"N'o lejos de la mansión del SC'ñor Conde ilc
He.,la- que paz íwya 1'n &lt;'l 8eiior,-una Yibrárió~1 azul palpita en el bo~..aje. Diríase un es
tanque. eYocatlo milagrosamente por las hadas,
si r:o f1,era de ilía, y no brillara el sol, qu'&lt;
nunca fué para las ha-las propicio. Es un mara1·il!oso e~tanque color ele tui quesa. Las aguas dormitan un sueño ele quimera á la sombra del a1·b&lt;
lado. Xo 1uora ~hí la onda pérfida . Es un aparta,lo lugar ele rara é int ensa pocs_ía._ i_Llamarí ale ''ele Han Antonio" alguna pnm 1t1va posJednra qut&gt; puso ~,1 c]psco rle amor, infundid'.&gt; µor
el misterioso manclato del para;je, bajo la adv,1·
ración clrl s:rnt.o predilecto de viudas y ,fonce1las1
Y la ..-isión, de romántica, truécase ~n salYajr. ele rulla aspereza. No ya el estanqu3. ni la
e~sona del difunto seii or. ni la sonris,i. nítirla
de la$ haclas, se delinea-1 ,·agame nte : F:s el n,onte abrupto. lleno ele so l,.mnidarles ":,' ,le tli, inas
harmnnías : la cumbre CPl " rasg-a d nunto vaporoso de las nubes: la· fiera arista que r~ya
el horizonte; el peñasrnl titánico; los rega~lls
que murmuran; los pino, que ran+an; el aire
que atruena; la luz ,leslu111hrn ,lorn y ma~;iífic"
en lo alto, que al Llesc·erul cr hacia las profuncl_aho,,.Jonaclas, transf órn1asc rn u n parpadeo -~jann clr niebla ...
L os caballos ti-epau [1 dnrns penas. agarriJ,
dose á los pe1lru~c·us ,lel sendero. Cnlla,1 los _jinetes. romo sobrer·ogidos por la majestaci tlel
Jugar. De Yez en cuanrlo, un coro d_e ¡¡_ritos ami,tnsamente burlones. dl' los excurs1001stas. esta•

ifa.
Allá arriba están nua e-asita de madera; u 11
ma1,aut ial de agu:i. cri.•talina;-¡ah! y dPntro
de la casita, ei1 el romrdor. mi guiso humeant¿:
el clásico guajolote, ~-. ¡pecado,· ele mi, y de
cierto eamara tl a'. scnclos Yasos ... ide qué diréis? éomo llO 5e:t de rierto nértar blanquísimo
que en Dios , en 111i ánima os juro que no b,tt?le ni sabe tan mal &lt;·01110 el bC'bistrajo uauseahnndo de la eiu,l:Hl. p:n iente sn_yo.
Dc~1,uús. .. l)psput'•s. el (lesccnso : la noche,
una infNnal c arrera ¡,or los campos llanos, y
los montes, enYueltos en la obsenrid11cl, irguién·
dose á lo lejos_ ..

* *

IJc

E,·ocación infantil de "narim iPnt o" ~ub~tit uye á la lwrmn~ísima rle la sierrn . ne fa~ alt u.ras ba jamos ií lo hn,ido. ñ las profondidadl's
,1,. una tremenda harra,ira nnnde se s iPnte en·
lor lle cost a. v asartea Pl sol. " líJ&lt; 1•arau_ios
,- los chirimo,:ns " los cirurlos i:1sinúan· su no.ta Yenle en ·la 1·,u11li&lt;1,1 harmonfo &lt;ll'l rai sa _¡e.
.\quí el agua tiene iri,·H•ión , frescura que
mayorn1eutc 011P allá nniha rlesp iertan la sed.
Oesccnfücn,11 ¡,.~ IH'sti:is rn11 rliñn1ltai! m~s
:;rrn.nde q1Je ttPt':1ro11 a.ver. No~ Psc1..urimos por
entre las resQuehrs jaclura5 il~ la mo•1taña. Y
cuando, por él filo rle meilindía lleg11mos a.l
"plan" que al principio columbrábamos como
tablrro de ajedrez. en el cual. &lt;''' vez de J,,,
;icostumbraclas 11ir7H~. Yih·an~e iacales perdiilos ca~i &lt;'ntre la it irrba. florinos huertos. cintns
de crista 1 espe jeantes. una bienhechora alegr ía
,10s llenó ei a lma.
Rudos t.orsos iles:rncln~ dC' inrHos brillan en e:
ópalo de las a~uas tlel riachuelo que por el fondo de la barranrH se desliza. Los indios cogen.
se.mi,·ivos. los "bra!:(rrs." Qne más ta.rc1e hs.r,
de componer nuesrra pitanza.·. J,a fres.cura nel
agua com·ich á un cha¡,uzón. ¡Y h/'&gt;te,tos, un:t
hora más tuclr. rhorrrando agua de los cabe·
llos á meilio secar por el sol. camino. de una
;, lametl~ 11(&gt; ro~ales. en In 0U&lt;', á la snmb~a.
los nutn.iarr~ :--011 má~ ~ahro~os- ~· menos aten1c1lzador el pt&gt;11samientn rlc que tenemos que u -.
monb1r nn,,,·amenre los ásperos ,·iscos. las rnqucras pendiente~. sa!Yanclo abismos, por aa¡rostos senderos ...

)lis c,·ocacionrs rústicas se clifuminan en la
pelletrante obsruriclacl ele la noehe y en la tii,te,:a ele est a mnñana Que la s iguió .. .
El ti·en corre, veloz. por la interminable 1,:.nm·a. H emos pasnclo mueha.s estariones. Resu; na el chillido estr-idente del gp.rrotero, anu:1c ianclo nombres lle estariones que no conozcú.

Y cuando, al bajar al andén. en la ciudad, t~tminado mi bello ensueño de los campos, me veo
estrujado por la muchedumbre, y los perfum'.ls
que se desprenden de una damisela ele~ante,
que vino sin duda á esperar á. a l~un~ a=ga 6
pariente, ofenden mi sano. uu ru:;tico olfato,
~ún saboreo los recuertlos míos, blancos y a~ables como un jarro de leche espumosa ofrec1d~
por recia m~no campesi_n a. ? advierto _que lll
Ph·er, ni Pmaud, han rn,·entado todav1a un~
esencia comparable por 10 cor dial, por lo forhficante al olor que se desprende de los corr a1~s
de las 'bestias, llenos de boñiga, bajo el sol. ..

no un hijo, un varoucito licuo de gracia y de
Y ida.

Así pasaron dos años, sin la menor soml&gt;.-:i
~obre nuestra dicha. María ,. 1·0 no Yi,·imos 5Í·
no parn nuestro hi_jo y . en ·u~ moYimi&lt;&gt;nto ele
egoísmo, uos apartamos totalmente del m unclo
para Yi1·ir exclusiYamentc unos para los otr•J~
Porolo, nuest ro hijito, t111·0 dos aiíos. Con sus
risas sanas, sus loros moYimientos. s1, palabree
deliciosamente rlefertuoso. nos llenaba &lt;l&lt;' gocr~
.,· a legrías. Vhí días ele una par. rara. l'Xquisila
Fué necesal'io busrar rasa con patios amplio,
e,t donde retozara la builieiosa. infanria de Po
colo. ~os muflam os, .v la nueva rasa fué gra,1dr, demasiado g-ranrle parn uosotros.
Y . oye, mi querido muchacho. eómo entonces
,•n un instante. sufrí toLlo lo qu&lt;&gt; so pne,k sufrir y ppr(lí toda la dicha &lt;!U&lt;' sr pul'clr prnlPT.
Era aquelh1. una noche muy, muy obscura y
mn_y tranquila. Ni 1111 sólo ruido, ni una sola
luz.
l\Iaría ,. vo do1·11úamos t'l1 nnrstro 1lorn1itodo al latlo 'c1e Pocolo. Fuera &lt;le nosotros tres,
nadie más l'Í\'Ía rn el raserón :tQul'l: h• coc·ine·
ra era sin ra ma . ~- la mueama 1;ahía siilo clcsJJedida dos días antes. E ran las tres r1e la mañana. De pronto. en medio ele la obsc11rid:trl.
rompi~nilo la tranQuil idad ao11Plla. hiende los
aires nn grito estridente. Partía ele la pi~za wcina. Era un grito en QUe estaban contcniclas
todas las :111g-ustias v todos los horrorE&gt;s. Era un
grito de mi. hijo.
·
Al mismo tiempo. movidos por una. misma
idea. )Iaría " ro nos senta mos en h, cama. Ei bi
temblaba . Yo ·sentía á mi lado. romnieuclo el
flclioso silenrio de aquel momf'nto-silencio 1l r
tumba-s11s cllentes Que golpeaban · uno sobre
otros. ~- ei mart.illar desesperado de nuestros
corazones.

CARLOS GONZALEZ PEtitA.

=-c:::::ac:::::ac:

Historia del Condado de ToJsfoy.
A los a dmiradores de la sencillez del CQnde
'J'olstov. les c,ustará conocer la historia del func!ador 'cie su familia, contemporáneo de Pedro tcl
Grande, y guardia de una de las puertas del
Palacio de este Emperador .
rn día q ue. fi el al cumplimiento el~ s~1 de_be;.
~o hallaba firm e en su puesto. aprox1mose a ol
nn uobie diciendo que deseaba pasar. El gua,·clia le ronte-;tú qne era im;iosible, pues el Em1wrador había clailo orde:1 ele qul-' nadie p:.:.sase
ú Yerle aquella trmle.
-Pero yo soy el Prí ncipe-dijo el noble.
-Sin embargo, señor-replicó el soldado-·
1,0 podéis entrar.
-Para un noble ruso, ~emejante contestación en boc::: de un plebeyo no puede tolerarse,
~ el Príncipe cruzó la cara del guardia con ~u
láti!!O.
_:_P egadme. AJtczn-:rimió el otro-pno &gt;1'&gt;
j'0r eso os permitiré ei naso.
El Emperador. que desde s us habitacion&lt;!S
oía Yoces y ruido, salió á Yer q_né era aq\t"llo.
refiriéndoselo el noble eon clisgusto. • Pedro PI
Grande escuchó en silencio ; luego volvjéniiose
11 guardia le diio:
- T()]stov, habéi$ siclo rasti!rndo nor este C3
ballero nor obe".lecer mis órden&lt;'s; ahora, -tomad
mi bastón v dad le 1111 na.lo en la esnal,ln
-).Jlre .;.uesh-a :.Iajestacl-exclamó el nob1t&gt;
- que este hombre es simnle solcladn.
-Os rqui,·oráis; ~-" le h~go Capitán-dijo f'l
Emperador.
-Pero "º so,- oficia 1 ele n,est.ra Corte.
-Y "º ·le nombro á é-1 Coronel de mi g uardia im~erial.
_ )fi categodn. como yuestra Majestfül no
i o-nora.
C'S la cfo Genera 1.
0
-EntoNes le haremos General, y así seréi~
apileado nor un i!Zual.
El noble reribió el e asti!Z" filosóficamente, v
el joven solclado. r ~ribió al día siguiente ~l
--~mbramiento de General y el título de Con·
de.

SIGLO XVIT.
EL LINDO AL USO
Zapatos cordobán. medias de pelo,
c:ilzón apl'isiona&lt;lo á la rodilla,
primornso iubón, r.egra rópilla
de reluciente secla ó terciopelo.
Laraa capa de puntas y amplio vuelo;
rizada° como espuma, la golilla;
:ieero 'toled?,no que rl'bri11a,
chambergo con a irón eolor ele eielo.
Así por vida mia, yo os juro
que ag uarda en el co_nvent? al_ pie del muro
j•&gt;Yen galán, que en impaciencias arde.
. Y rendido y gentil, al ver su dama,
t oma el ao-ua bendita y así exclama:
- Dignáot doña Sol; que el cielc es guarde.

II
LA DAMA
Lin do rostro de afeite aderezadc
rnn men_juí, iucentori's y volvi!lo:
jubó'.t con cien ballenas por justillo,
basquiña y guarda infaate rameado.
Valona cariñana con rizado
de randas ; manto leve de soplillo,
finos auantes d~ piel, áureo cintillo
de pe~las como lágrimas cua,jado.
T al es el at.ado de la dama
que. seguida ele dueña q_uintañona,
se oculta recelosa de la vieja.
Cuando atisba al doncel su faz se inflama;
moja sus dedos, y con voz temblo~a:
.
- nra&lt;·ias-dice,-d"I' Ju,rn; que el os prote_¡g.
Ma.nuel LASSA.

Los Monume ntos.-Santa Teresa

El Gt1ito de Poeoto
En el barrio era muy conocido el pobre ne.jito Toledo, paralítico de la pier na y brazo izquierdo, á quien su cuicla cloi· colocaba en los
días buenos, á tomar el sol en el umbral de Sil
casa.
Ahi íbamos á visitarlo nosotr os, los much'.lchos del ban-io, á cont,i.rle las no,·edadcs cl~I
mundo y reavi,·ar con un poco de bn\Ja aquella alma semiapagada.
El parecía quererno~. ¡ Hoy comprendo cuán•
to nos quería! Hablaba poro; pero, de cnanclo
en cuando, con s u ma no sana, n os tomaba de las
nuestras -y 110s m i.rab,1 fijam ente. con nna mirada llena ele misterio, que nos clecía mil cos~s
y nos impresionaba profundamente.
~lucho agradecía nuestra• Yisitas. Sabía e8tinrnlarlas con caram&lt;&gt;los. en la época primer:\
de nuestra relación. &gt;. f'0ll libros (1 ---tros regalos más serios, cuando fuimos crl'c i"ado y haciéndo nos hombres.
Yo fuí siempre sn preferido. si bí ~n es e ierto
Qne eutre todos sus .i6n•nes amigos. ninguno lo
era tau s incero como _vo. ¡Pobre viejito •roledo! Hoy, que conozco el honible set•n•t.o de su
desgracia, siento abrirse toda mi alllla. en un a
exnlosión de cariño ·" compasión hacia él.
El día que fuí á clesnedirme, antes de embarcarme para la lejalla Europa. aclonde me etffiaba mi familia par a gue estudiara, lo encontré
muv abatido. Era lo natnrnl. )fr miró, lile miró
m•tcho. :'·· al rabo, me dijo con su Y0Z ,·elada dP
tristeza:
-1-Ii ami!?O Enrique. tr Yas " bien rompren ,les, t.ú también. que no ,·oh·er!is {i YCr tu viejo amigo. Sin parientes en qnien depositar mi
cariño. se lo he da(lo torlo á ustedes, ~-. en e~pecial, á tí. ll0l'Q Ue comprendo Que, de tu parte, lo hav también. Siento Que en tí se me "ª
llll hiio. No quiero que me olYídrs ~-- para &lt;&gt;So,
te deiaré un rncuerdo ,1e raro Yalor. 'J'e lo claré
en rn!!'uida; oye: es el secreto de toda mi desgracia :
Hare de esto como 40 años. Era entonces jo,·en. fue1-te y lleno ile dinero. No me dió ntin,:a
nor mal1?asta1·lo. y recuerdo que era bueno con '
los pobres, á quienes siempre estaba ayuda.nao.
Con mi temperamento 1·omántico-¡ "º también
lo tuve!-no tardé en enamorarme: Tenía 2:-\
años y mi noYia 20. Era Maria G .... . una de
las más lindas muchachas del momento, y más
buen~ QUf' Dios mismo. Xos Quisimos como ,'n
aaucllos· 'tiem1los se ouería. Bien Jll'outo nos casamos. y nuestro iclilio, en lu~ar de desha&lt;le•·, c
ron el matrimonio, como tantas Yeces sucedt'
rittró f'll un períoilo rlP 1111evos en cantos. "os vi'.

Y, de nuevo, para aumentar mi locura un
grito. Era de mi hijo y encerraba todas la~ penas Y dolores. Llegué, muriendo, á sn cuarto,
pr end! ahí el gas, y. con un movimiento miedoso. lento. miré. Mi hi:jo estaba ahí. en sus cama,
con los ojos abiertos, demasiaclo abiertos. su~
cahellos en deso,·den. todo él respirando t e1Tor. Con mi presen cia pareció reaccionar 1m
poco. Alzó sus bracitos y roc1e6 eon ellos mi
ruello. Estaba cubierto ele suilor frío. T,o llevé
hasta la madre y, e•1 nuestra cama, abrazados
los tres. esperamos ...
l Esoeramos quó? ¡ At11J 110 lo sé!
Pero en
esos dos cuart os lia.bía algo, mandaba alguien,
_,- de ese a lguien esperábamos ...
Comprendía yo que nacla podía en aquel momento en aquella pieza. do1Hle un misterio lleno ele fuerza imper aba sobre mi Yoluntad. -Y
nanii hacía. sino mirar furtivamente los dos
cuartos, llenos do sombra~ siuietras.
De pronto. Pocolo,
pr&lt;'ncliéndose nerviosamente contra el rostro ele María. empe7.o á gntar q ue tenía mi edo. :Haría comenzó á llorar.
Ella tambjén comprrndía que habí a que tenPr
miedo.
Los ¡!ritos ele Poeolo a 11m('1itaban. María, al
fin idiofomda. había caíilo en la más completa
inercia. Yo. en un momento ele exasperación, me
atre,·í ·á apartarme un paso de la cama, pero
me dehl\'e en seguida v Yoh·í al lado de mi hijo. porque . ' eu el (·\tarto había algo que me llD·
pedía seguí :·."

Los Monumentos.-El Sagrario
Los gritos de Pocolo aumen taban. María, perdidas ya las fuerzas, lo había dejado sobre la
cama. Yo lo t omé en mis brazos. Nunca lo ví
más h ermoso : había toda una tragedia en
aquello ojos llenos de fiebre. S u ruerpecito t em
biaba entr e mis manos. De pronto, sentí que a'go me obligaba á mirarlo fi_jamente, en los ojos;
él también me miró. me hipnot izó ron una mirada larga, profunda. fija, desesperada. Oía, meclio inconsciente. sus gritos, que aumentaban ....
De pronto aquella mirada se apagó. aquellos
gritos cesaron. , ·"º quedé cou las manos prendidas á aquella earnecita querida, fría. muer
ta . ¡Oh! aquel último "ten¡!O miedo," en m!'dio de fúnebre tranquilidad y de una luz am;•1·illa ! ....
Tardó mul'ho rn ll egar ol clía: dos. tres hora.,,
pasadas al lado ,le mi Pocolo muerto. 1-faria había perdido tota lmente los sentidos, y cuando
los recuperó. horas después, fué para caer en
la idiotez más absoluta. En ella murió, seis nrnses después, sin acordarse de nada. jSupremo
be11eficio de su ma 1!
Cuando lleµ-ó el día, 111&lt;' encontr é con que, dr
mi cuerpo, sólo n!la mita d respon día á mi voluntad . E l terro1· nos había aniquilado : á Poco,
lo. á María y á mí.
Roberto GACHE.

Los Monumentos. - Catedral

�i Deseribiros "cc 11 por "be 1 ' la ciud:1&lt;1 a;iS!!ática 'I... No, no tenüis; JJada Yoy ganando
con veros bostezar, y para JJO aburrir0s haré
punto. Pero couste que á la sazón corría la primavera, que llovía á mares y que mC' instalé 011
un hotel siot naclo en las orillas rlel lago Amstel.
¡El lago Amstel! ... Qué cosa os tlirfa üe sus
aguas a:rnles, de sus bordes floridos, de sus fr:igiles barcas y ele sus blancos cisnes, si me prometiérais no demostrar el más ligero asomo de
impaciencia! ...
;.Ie sacudí el poh-o del ,iaje, me vestí co,1
esme1·O, 11 flan él''' por las calles, comí en :m
"restaurant" resplanrlesciente, acopié, por hacer algo, fútiles baratijas; me solacé en el circo, bebí rlespués Y&lt;'inte "bocks" ele cerveza
rn otros tantos "bars" y elije cien piropos á
&lt;·ua ntas ruhias lll&lt;' ,lepar() la s uel'te (que, á Dio~
gracias. fueron 11umel'osas); ellas no cnt!'ndían
ni por asomo mis galantes ronceptos, dichos rn
rastrll a no d!'! mús ¡,uro; Jl&lt;'l'O se reían euranta clas, y yo. rién,lomr tamhién, brntlije la existenfia, y· al rg-n\ ' ' nn,.v alC'grr, ., no regresé al hotrl sino á las altas ho1·ns, ,, 1ml' metí rn la rama
orondo ~- sntisf"N·ho. ~• clori11í romo 1111 í111_gel .. ."

L as once y merlia S&lt;.'l"Ían por filo ruanclo ,·ol
á la vic1a; yo no madrugo aunque me jnrrn
que ha11 de darme dinero, porque ¿par a quí•
quiero yo el dinero á las ocho ele la mañana 1
Asi, me leYanté muy tarde, hice mis ablucione.➔
con el fervor ele 1111 bnen mahometano, y en seguida, a sománc1ome á la ventana, contemplé
una ~ez más al lago Amstel, que clespeelía fu e~o
refleJanclo en sus aguas la luz abrasadora del
sol, ptóximo á culminar en un cielo sin nubes.
El espectáculo del lago e1·a (ya lo hice consta1·), maravilloso; y, sin embargo. me dejó f .r ío
en aquella ocasión, porqne clos ventanns m:ís
allá ele la mía se asomó una mujer que me quitó las ganas ele contemplar el lago.
Tengo muy vaga ielra del color ele sn pelo:
quizá fuera castaño claro; quizá fuera ele nn
rubio reniciento. Lo que no lie olvidado, ni ül•
viclai·é nunca, es aquel óvalo exquisito el!' l:t
cara ni aquellos ojos graneles, sombríos como el
mar, ni aquellos clientes blancos, deslumbra •Jo1·es, que asomaban como una tentación tras 1a
herida inflamante ele los labios bermejos.
Mi Yecina apoyaba las manos en el aifcizar;
las manos eran largas, pálidas y sutiles come
las ele una imagen ...
YÍ

Toma de posesión y protesta de la Mesa Directiva de l_a Sociedad "Huamantla de Juárez" en sesión
solemne efectuada el v iernes pasado.

SE DESHOJO LA fLOD.
De enarto en cuarto de hora resonaban en
mis oídos coi: lúgubre clamor las vibrantes campanas ele] inmenso artilugio que_ corona 1~ torre del vecino convento. ¡Imposible &lt;lormume,!
Mis párpados, rebeldes, se n~gaban á, c~narse;
mi cabeza manteníase despierta y ag1l, e, ocando recuerdos que yo creí apagados; mi imao-inación bullidora v novelesca, fraguaba en E&gt;l
~ileucio 'de la noch; historietas donosas, frági•
les historietas de las que fuí protagonista, y
mi alma atenazada por misteriosa angustia,
suspirab~ muy quedo sus extraños afanes; el
'' tic tac'' de un reloj que para mi martirio
pende junto á mi cama, descomponía mi sistema nervioso y los minutos y las horas se deslizaban raudos, escapándusi&gt; intangibles, como
una mujer rubia que nos hizo traición y se fué
pa1·a siempre ...
El sueño huía, conté desde uno hasta trPs
mil; recité de memoria plegarias y oraciones ;
oprimiendo un botón, dí luz á la lá;m para elértrica que alumbra mi mesilla; fumé siete cigarros declamé como un Joco una larga tirada ele
octa'rns reales ( metro-_va Jo sabéis-fastidioso y pesado), me enfrasqué en la lect~ra de un
libro aburridís~mo medité con despacio en los
arduos problemas' de la colonización australiana . . . Inútil, completamenrte inútil mi trabajo;
el sueño no venía.

suro-i6 de nnevo ante mí-¡ha surgido ya tantas "yeces! ... -la imagen dulce y coquetona de
aquella lindísima mujer que alumbr~ ~i can,ino, poetizó mi esp_íritu y perfumó 'lll~ v!da.
Leed leed su h,stona, y n o me dlgá,s lueg1J
que el' suceso es trivial. y_ la eosa c~rri ente;
quizá Jo sea; pero no olv1dé~s que las v1J.as
manas no sO,1 sino compendio de aY01Jtur:1s tnYiales, ni ckjéis de 1·ccono~er quo la trivi:iliJ.:J-rl
no raclica en las cosas, smo en nosotros nusmos . . .

hu-

Yo había caído en Hamburgo (caer es la palabra), en viaje repentino, porque sí é. impensadamente ; mi barco r eposaba las fatigas fle
su largo crucero en un puerto militar del Nor·
te de Alemania; y en aquel puerito (ya he habl ado del caso antes ele ahora), nos aburrimos
ele muerte; nos aburríamos tanto, que un clía tomé el tren y el tren me dejó en la estación 1le
Hamburgo.

&amp;Que si la mü-é 9. . . La miré con los ojos .v
con el alma, con todas mis potencias y todas
mis facultades, pensando en si el magnetismo

Salté clel lecho me calé unas pantuflas. esas
pantuflas prosaic'as que los ser es poétiros (yo
soy algo rom4ntico), usamos para ~n'.lar por
casa, y silbando de mal humor el estribillo ale·
"fe ele un cuplé conociclo, dí 11n rente11ar rie
~ueltas por mi alcoba, ron el aire furioso ele llll
león africano que pasea su jaula.
Me cansé, claro está; penetré en mi despacho,
ene-0nclí manirroto las diez ó doce luces que lo
alumbran (sin reparar, magnánimo, que el contador corría), y me senté en mi mesa, y tirando con brío de un -cajón, lo abrí de golpe·.
El cajón encerraba (y _encierra aún), _todo un
arsena 1 de reruerclos; mis &lt;lllanos febnles volYÍE'&lt;On, clesonlenaron implarables los abanicos
japonPses, lo!-; ahaniros &lt;l&lt;' ~nsfl, los '' carnet8''
rlr hailes C&lt;'lrhraclos Pn países &lt;'x6ticos, los
''menús·' 11P hanqu&lt;'tl's tligeri,los hace ya mucl1os a11os, los nlhos p:niiznt&gt;lns ho1·1l:11los clr ene-ajes, las postales "sin firma.'' i11i1·i~cloras el!!
fll'l'uturas d sn&lt;'iías; los grn¡,os fotogrnliros que
os l1ablan ele instantes Yr11turosos. muchas fln1·rs marchitns, ~• muchas, mu chas eartas, qur
aun sil'nilo ele rliversas proccrle11eias, glosan un
mismo amor, olvidarlo y ma1·chito romo las flores ...
Accidente ferrocarrilero.-Estado en que quedó un ca rro de se~unda clase del FérrO~~iril Nacional,
Y al ver los :ihanicos, las flores y la s ca1·tas, después
de un choque ocurrido en la ·estación Colonia; afortunadamente no bu!J:, desgracias personales.

existiría tle venlatl y me se1 ía llabl&lt;• atrnei·la,
fascinarla. hacerla mía con la mirada.
Y comÓ en ello nada hay que pueda extrañar á mis lectores, me apresuro á decir (modestia aparte), que lo extraordinario del suceso fné
que ella me mfraba también con los mismos
transportes é iguales vehemencias; qne al cab o 1
ele un rato me pareció qno me sonreía, y mis
. ojos r eflejaron en varias ocasiones el brillo de
los suyos.
Trasrmrió media ho1·a; t ranscurrió una; toqué el timbre é interrogué al criado que vino
,í. mi llamada; aquel estúpido no sabía más que
alemán y no hubo forma de entendernos; le llevé á ~a. ventana para qne la mímica reemplazas{' el 1dioma; pero cnan,lo nos asomamos mi v ;,
r· in&gt;1 había rlesaparericlo .
- T,a rncontrn.ró en el come&lt;lor-pensé.
Y almorré&gt; mu~- rlrspacio, examiné las mesas,
r-o,!tem ¡¡J6 Yei1tt!' rostros rle mn;je res sin consegu11: hallnr el rlr la ''mía,'' y, por un extraño
fenonteno, que los que leen este cuento habrfu1
senticlo alguna \'OZ, mr ro nsir]p1·(' rlesgraciac1o
.v me pusr 11111.v tristr.

Na salí ele mi cuarrto en toda la tarde· ele corlas en mi ventana, contemplaba ln otra; y allá.
{t la hora del crepúsculo, apareció mi amiga, que
me miró ele nup,·o, diciéndome á distancia, con
sns ojos qom bríos, una porción ele cosas que uo
quise creer. . . por miedo á creerlas y engañar1np .

La Yolví á YC't" ele noche en el "hall" del hotel; la aromnaiíaba nn hombre bien portado ,lP.
Nlncl in rlefinible. iSu padre1 tSu marido! 'isu
hrrmnno? ... Podía se,· cualquiera ele esas cosas;
po&lt;lía, no Sl'r n ingnna; y el temor al ri dículo. el
te,nor el&lt;' provocar un incidente clesagraclablr_
mitigó mi nrclimiento y erhó sobres mis entusiasmos un jarro ele agua fría.
Recuerdo muy bien que me fijé en s us manos:
no Jlevabn alianza, y por eso, sin duda, la r" •
puté soltern; pero su acompañante la habló a 1
oíd o como sólo 5e h,bla á la mujer amada; v
fTPCieron mis eludas. que el libro de viajeros
,lel hotel no supo clisipar, porque sólo decía:
" Tren Leithmann y familia."
Ese amor inquietante y misterioso; el pla',6nico amor que á todos les es dado gustar, batii•
sus alas ele ilusión, voló muy alto durante t res
&lt;lías, rtiempo más que sobrado para amar en
viaje; fieles á una muda consigna, ella y yo acudimos puntualmente á una serie ele citas que
no nos habíamos dado, y nos dijimos siu habl:n
una porción de cosas que sentíamos, y nos juramos sin mentir multitud ele promesas que n o
habremos -cumplido. y el mismo cielo azul cobijó nuestras frentes, y ,,u las aguas azules del
mismo lago se estremecieron á distancia las inrleeisas sombras d-e nuestras siluetas, encuadradas en los marcos iguales ele nuestras ventanas ...
Un día, una tarde, habló la esfinge; es decir,
no habló, pero sí me hizo un gesto, y ese gesto

Sres. M. F. Salinas, K. Carrillo, Juan T r ejo Castro, Juan Lozano y Francisco A . de la Cruz, nomb r ados en comisión por la Confederación del Trabajo de Torreón para dar ccnferencias en la
capital de la República.
fué ele adiós, fué ele despedida.
La ví subir á un coche que debía llevarla á
la estación; su blanca manecita osciló eu Jo¡;
aires; sus ojos me brindaron el regalo ele una
última mirada, y, un instante después, desapareció para siempre.
:Me queclé :..nonaclaclo, siutieudo un gran vacío
que destrozaba mi alma, y aún no me había repuesto ele mi primera impresión de soledad y ele
tristeza cuando el gerente del hotel me entregó
una carta.
La carta era lacónica, pero expr esiva : una línea de puntos entre dos interrogaciones y, al
pie, la firma : Emmy.
... ?
Emm:,:.
La ele veces que he contemplado ese par clP.
r englones, que me lo dicen todo, no cliciéJJclom•1
nada ...
En ellos he leíJo un acerbo reproche á mi cobardía, que no fué capaz ele hablar á tiempo;
en -ellos me hacen preguntas que yo debí hacn,
teniendo como tuve descontadas las respuestas;
ante esos dos renglones he palidecido de rabia;

ante ellos también he enroj ecido de vergiienza...
Y durante muchos, muchos años, he llora&lt;l.i
en silencio la amargura punzante ele una tristeza que debió ser alegría; y he aspirailo el aroma purísimo de uu amor . sobrehuniano que murió, por clesgracia, antes de haber naci do ...
Además, he recordado un incidente ele mi niñez que es todo un ~! mbolo. Yo me cletu•:e ante
un rosal, ornato y gala de nuestro jardín campesino; alcancé afanoso aquella flor tan alta q,rn
se mecía á i mpuls,&gt;s ele la brisa; era una ro~a
que compendiaba todos los primores. Quise cogerla y la cogí; pero al ir á cortarla, se deshfao
la rosa entre mis manos, y sus pétalos blancos
v a marillos llovieron sobre el suelo en lluvi:l
i&gt;el"fnmacla, y alfombraron el césped con el fat1sto polícromo ele un tapiz oriental, que fué p '&gt;r
mi torpeza un tapiz funerario .. .
1Así también, mucho antes ele c·ortar1a, se
deshojó la flor ele mis amores ! . ..
Manuel de MENDIVIL.

A Pepe flizondo.
Exquisito poets.
E n cada Yerso t uyo, rima la alondra amores,
y es cacla estrofa alada, geórgico cantar;
tu guzla la crestooan las mismas gayas flores
de aquellos trovadores,
que de vivir hicie1·on sinónimo de amar.
Poeta principesco ele númen soberano,
p uso esplendente n imbo la Gloria en tu blasón
pero, todo hombre lleva dentro ele sí un tirano
-el sino-que inhumano
le a rrastra en inflexible forzada dirección.
Por eso, quién pudi era ser de la Fama dueño,
deja su llombraclía languidecer, morir ...
La lucha por la Yida es hoy más noble empeño
que los empeños áureos del mundo del ensueño
¡Es fuerza dar al yunque para poder vivir!
Rogelio G. RENDUELES.

;! Un correo original.

?"

Grupo de obreros asistentes á la primera conferencia dada por los comisionados por la Confederación
del Trabajo en el Teatro Arbeu el m iércoles de la semana pasada.

Según una r evista i~glesa, la administración
de correos mús sencilla y más perfecta en ei
muud-0 se encuentra e n el Estrecho de hlagallanes, donde funciona hace muchos años.
Consiste en 1111 pequeño barril pintado ele
blanco y sujeto por unas cadenas muy fuert('s
en frente ele Tierra del Fuego. El b arril f lota
librement e sobre las olas; ca&lt;la barro que ¡,:isa elllia un b ote para recoger la conc•spondeneia que enc ncn,tra dent ro y para dt•_¡ar
otra en sn lugar. Tau original a clministraciú11
de correos carece, como debe suponerse, de empleados y está bajo la protección ele las ma:·inas del mundo entero, que se encargan ele recoger la corres!'nnilencia y llevarla á su destino.

�EL DECIR DE LA VIEJA
(GLOSA)
Mal haya mi madre,
la pobre zagala
que fía inocente
de gente que pasa.
(Cant ar popular montañés) .
No ha mucho tiempo. . . ¡ Por mi '' giiela,' '
mozucas, que si no ponéis punto á niestr as bocas y oídos á mi parla, no he de contaros la
leyenda 1 No ha mucho tiem1,10. digo, que á la
vera de uno ele los lugarucos del contorno, que,

-===========•
vas le llegaba. . . &amp;No lo creéis f Pues con vuestro pan os comáis .Ja incredulidad... ¡Alabado
sea Dios, qué in vicliosillas ! . . .
--Como os iba diciendo, era linda la moza . . .
¡Más linda que vosotra_s! ... ¡Ja, ja, ja! ... Esbelta como el lirio, sonrosada como la clavellin:1, risueña corno el pensamiento. Al reírse, dejaba ver la rosa tó ele sus dientes. Sus labios
formaban un clavel muy rojo, mojado de rocío ...
i Cómo se llar1aba?... Se llamaba .. . , se llamaba ... , ¡Nela! Eso es: Nela. Corrió de boca
á boca su hermosura lo menos doce leguas á la
r edonda . Rondáronla los mozos. nretendiéronla
los señorones. v toclos f ueron recibidos con mohines de disgusto y muecas de desprecio. Cuantos sacáronla á bailar, encontrároose siempre
con un "no" desdeñoso. y llegóse á deci1· por
el pueblo-los 1,ueblos son ricos en murmuraciones-que :Vela tenía de 1,ieclra el corazón.
Lo q ue á ella más la divertía las dominguera 1
tardes era cantar á los plañideros sones de i«
gaita, para que danzasen los ,mozos y las m0zas. víctimas ile su belleza, ellas por la enYidia
y ellos por los amores desdeñados. ¿ Cuál era
sn cantad Este que dice:

cen en aullar por las noches para predecir una
muerte ... ¡Mal agiiero es, mozonas, el aullido
del perro! Cuando le sintáis, echar unas lágrimucas y rezar una oración por el que lia de morir.. . Paréceme que han abierto la puerta,
mozona. . . t No f. . . Creí sentir pasos y rozar
de vestidos.
Tiembla la anciana y continúa diciendo la l~yenda :
-Eran· los títeres los que acababan de llegar
á la posada. El mozo que bajó ele la carrPia
era lindo y risueño, con la lindev.,i ele los Ye lll·
te años.--Cómo tiemblan tros deilos, rapa:r.a.
y cómo brillan tus pupilas!-lgual pasóle á
N'ela cuando le Yió á él; igual 1,asóle á él cuando vió á Nela ... QuedáronEe prendados uno de

"Aunque sov hija de un "probe"
y morena de fa cara,
no tengo mancha "denguna"
que no me la lleve el agua.''

Señ or Mayor A r turo A. Alvar ez, nomb r a do j efe
d e las Co misiones d e S egu ridad de la Ins pecció n General de Polic ía .
á buen andar, no tardaríais en llegar á él ni
medio cuarto de hora, alzábase un mesón más
blanco que la leche, y os advierto esto porque
contados han de ser los que halléis tan limpios
en todo lo quP a lcanoon vuestros ojos, y no
miento los míos, qno, de tan corto que ven, 110
aciertan á enhebrar esta aguja.
Tiene fü1lces dejos de melancolía la voz de
la anciana, que -sale tal que en siseo por la mella que formó la falt:i de dos dientes y que suena temblona y desigual, como tictaqueo ile deHcompuesto reloj ó de corazón moribundo ...
E scúchanla varias zagalas, extendiendo sus m:i •
nos- beehas para acariciar rostros varoniles y
caritas de criaturas dormidas en los regazos
maten,ale8- hacia la leña que chispea, en rambiantes verdosos y azulados, como modelo ile
pedrería digno· de figurar en el cuello terso y
flexible de cua•lquier prlncesita de ensuPño .. _
- ¡Mal rayo me parta en dos mitades si no
aconteeió esta historia tal como la Yáis á escuchar! iPor dónde íbamos, zagalas~ ... ¡Ah! ...
Era el mesón tau blauco como alegre, q ue aunque el mesonero y su mujer eran viejos, y prir
sabido tenéis que la ancianidad no posee alegrías que repartir, había nna linda joven que
con tan sólo asomarse á la puerta a nimaba el
terruño, siendo un capullo más que se ita
abriendo al acuiciador besuco de la luz ...
Era de pies menudos, como hechos á drede pfll''l
pis:u entre flores, sin maltratar nin¡?n na; de
manos que, al acariciar las panojas de los m;;íces rubios, no dejaban caer á tierra ningon grano; de ojos grandones, como hechos para ver
muchas cosas á un tiempo; de narices finucas,
tal que cre ·1das !'ara recoger los perfume~ del
ca mno; su risa era tinton eo de campanillas l''l•
m e riles . .. ¡Ah, tontinas! Bien veo en ,·uestros ojos- y contar que todavía no enhebré la
a¡?"uja.-la envidia que os da de la zagala de
mi historia ... ¡Ja, ja, jal . .. ¡Dejar que ría! ...
Pues habéis de saber que no está bien que os
dejé is nevar por la peor de las pasiones ... i Os
molesta qu e os aconsejd ¡Ja, ja!.. . Faltóme decir que la jovenzuca de mi historia ten5 a
el pelo más n egro que el carbón y que á las cor-

¡Ja, ja! . .. Es6 también cantáisle vos0trae,
zagalas, pero no con la su voz, con aquella la su
,·oz que sonaba como tintineo de campanillas
romeriles . . .
Escuchan las zagalas poniendo ,sus ojos en l:1
anciana, que si¡rne contando la leyenda . . .
-ViYían en el mesón. alegres y dichosos, lo~
narlres de la Nela. y daba gozo verlos cuanih
la zagala salía á la puerta, extendiendo sus maPos ele reina. para socorrer á al!!Ún peregrino
q11° den1andaba alguna limosna. Pasáronse lo~
añOS-eslabooes que son ·de la enorme caden~
de la existencia . Ochenta y tres eslabones se
han ido uniendo uno tras otro en •l a mi vida ...
-Pasáronse los años. repito, y la za!?aleja fufr -3
haciendo muier ... iOuiéres enhebrarme la aguia, zag-ala i ~o l o haría yo. con esta la mi ,í;ta. en todo lo que me queda de vivir. . . Pues
bien, un día, á la sazón en &lt;¡ne l as nieve-s, que
se conserYaron vínrnnes en los picudos altos
que forma la montaña, f uéronse deshaciendo
para bajar al llano nor las torrenteras; uu día
en que el cielo estaba azul-¡más azul que t·us
oios, 4"apaza !.-en que el sol se deshacía en lluvia ele cabellos dorados. en oue los pájaros piaban con la alegría de la primaYera. un día tlel
_,\ br il, hubieron de abrirse las puertas del mesón nara dar paso á una carreta-i Ya enh ebraste la aguja, mozo na 7 1Pág-uetelo Di os y él te
Ponserve muchos años la tu vista de liuce!.Saltaron de la carret.a una mujer, dos hombres
· cuareutones y 1m lindo mozo. Atado baio ella
quedóse un perro flaco, de esos que se compla-

Señor Coronel Don Néstor P. Pino
de la República.

t

en e l Norte

otro, y eatre traicioneros requebrares y mirn•
das con el rabillo del ojo, pasáronse t res días; al
que hizo cuatr o, trabajaron los titiriteros en la
plaza principal del lugarnco. Agolpóse la gente
para verlos, y al sonar de las ocho -campanadas
del caer -ele la. tarde, dió comiAnzo la representación. L a titiritera hizo saltar al aullador perneo ... -Te digo que ha entr ado alguien 1111 h
casa, mozona. Parecióme que apor.rea.ba una
guadaña las paredes. ¿Dices que si será algún
labradori AY á qué han de venir á mi Msa labradores! . . . i Será f ...
Y los brazos de la vieja se extienden. ta.l que
si quisiese!1 detener á algún ser invisible, y
tras lanzar un suspiro, que suena como rozar ele
arco en cuerda muy usada de usado violín,
murmura temerosa :
- Vé á Yer quié n es. rapaza.
Extiéndese el presentimiento por la 1,1equoih
habitación y sólo se oye el chispear de ios Je1íos ascundos y el runr úu de uu gato que, co:i
0

la cabeza entre las pa-tas aelanteras, mira revolotear una mariposa alrededor de la luz titilante del mugriento candil.
-¡Dices que no entró nadie, ... Puas, como iba clicientlo, á los trabajos del mastín &amp;1guieron los de los titiriter os cua1·entones, qae
dieron más vueltas en medio cuarto de hora,
que dá un molino en todo un d!a de huracán.
Clavaron en la tierra, cua:ndo ya hubieron terminado, dos barras de hierro, de las quP. co)g¡¡,ron co!1 cuerdas unos aros pequeños, y frente á
ellos de dos cuerdas también, eolgaron una bP.na eorta. Después de estos preparativos, salió
el lindo mozo, trajeado con pantalón de sed9.,
más rojo que esas ascuas. Miró á todas partes y
tal que si no encontrara lo que buS•:!.aba, hizo
una mueca Je disgusto. Dió volteretas, . levantó pesos, y anunció el número final. Colocóse de
un salto en la barra que pendía de las cuerdas
.1•, cogiéndose á ellas con las manos, empezó ~
dar vueltas de nrisa, muy de prisa; en una de
Pilas fuó despedido violentamente y recorrió ,.¡
espado que le separaba del aparato de ios aros;
sus manos se cogieron á ellos y, poniéndose t&gt;n
pie, safodó con aquella la su sonrisa de los
veinte años. Un g1·ito de mujer le había aco1J1Pañado en el aire; miró al sitfo de dbnde saliera y vió á Nela, pálida, con los ojos lloros-is
y los labios temblantes de emoción. Dió la vue!ta a•l cono el saltimbanqui, pidiendo el pago á
su trabajo. Nela dióle una nerrina. ¡Sabéis lo
nue él la diio' "La guardaró eomo recuerdo
de la más liuda moza de la t ierra.. ''
Deja la lluvia de azotar las cristáleras y c,1mienza á escucharse algarabía de gritos en la
plaza ...
-Aquella norhe. cuando la posada estaba en
silencio y terminaba Nela de aneglar la cocina, acercósela el mozo. Requebróla, la prometió
ajorcas para sus muñecas y para sus tobillos,
collares para su irarganta, vestidos de seda para el su cuerpo virgen ... Una bocanada de aire
apngó el candilejo y brotó un beso.
La mariposa que revoloteaba -sobre el gato,
atraída pQr su runrunear, bajó hasta él ... Una
&gt;'arpa la sujetó de un ala contra el suelo.
-Varios días después-¡No séais impacientes, que pronto voy á termi nar!. . . ¡ Acaso tenéis envidia de Nelaf Bien podéis tenerla, zagalas, que ninguna hallaréis un novio tan lindo
romo aquel.-Varios días después, tornáronse á
abrir las hojas del portón claveteado de la posada, para dar paso á la carreta, q_u e, al girar
de las ruedas grandonas, tal que s1 fuera:n de
la fortuna, y al chirriar de los ejes, faltos de
engrases y sobrados de polvo, subió por el ancho ca.mino oue blanquea terr oso entre el verdor ele la ca1npiña. Nela la vió marchar, y como marchábase con eJJa el mozo que libó las
p rimeras mieles de su boca de vir gen, no pu-i o
reprimir dos gotas de _rocío que rod~ron por
los claveles de sus mejillas ... Y habéis ele saber . .. - Pero, i qué ruido es esef iUn tamborf
iHay títeresf ... ¡Os váis á verlos!... Ir con
Dios, ir con D ios ...
Salen corriendo las inozas á ver la fiesta que
se prepam eu la plaza. Y la vieja llora.
-¡Ay, N ela l ¡Neluca, hija mía! ... ¡Por qw"
te fiaste de él y moriste de pena f . . .

Solemne bautizo de un joven eatecúmeno dé 20 años, efeetuailo el domingo de Resurreeció.u
eu la capilla del templo de la Profesa.
Una rapaza canta al lejos:
"Malhaya, mi madre,
la pobre zagala
que fía inocente
ele gente q ue pasa. ''
J oaquín DICENTA.
(hijo) .

Sábado de Gloria.-Quemazón de judas en
Ceremonia inau¡;·ural de la Exposición de Etuologia; e l lu nes pasado.

!8

Alcaicería.

La radioa&amp;tividMI de nuestro cuerpo
Una de las características del cuerpo radioactivo, la que permite precisamente medir la
radio-actividad, es la de hacerse al aire conduetor de electricidad. Según los experimentos realizados por M. A. Caau, de Heidelberg,
el cuerpo humano est á en este caso. El autor
ha estudiado cuarenta trozos de diversos 6rga:nos tomados de doce cadáveres, calcinando
cien gramos ele cada trozo, y ha r.omprobado
que las cenizas resultan tes hacen conductor ¡;J
aire. Si contienen radio ó un cue1·po análogo,
es cosa que no se puede afirmar, pero induda·
blemente existe en ellos una materia radio-activa.
Los d iversos órganos tienen diferente radioa ctividad. El cei·ebro es el más rndio-a ctivo, y
después vienen el corazón :v el hígado. Los riño,:-es y el bazo son muy 1&gt;oco activos. L a edad
desempeña gran papel en este asunto. La cantidad de substancia radio -actfra aumenta á
medida que el C'uerpo humano envejece. La salud también ejerce alguna influencia; los tejidos mórbidos tienen una radio-aetividad AU ·
perior á la de los t-ejidos sano¡¡.
iDe dónde pro&lt;:ede la substancia radio-a,,tiva 1
tSe ingiere con los alimentos y las bebí.las
ó se respira con el airef Todavía no se sabe,
como tampoco se conoce si esta rad'io-ae.tivictarl
tiene alguna importancia para los fenómenos
vitales.

�UNA TRllGE OIA EN Eh ft\AR
Detenido por negocios de mínima cuantía
en el fondo de una aldehuela de pescadores
fuí sorprendido por la llegada casi repentina
la noche de Pascua. Iba á ser aquella, sin
duda, la má, trigte Pascua de mi vida. pues
estaba lejos clC' cuanto me _es caro en. el nn~nclo,
mi familia, mis amigos, mis afectos rnmeclwtos
del corazón.
Para eno-añar
el tiempo entretenía.me en la
0
punta de nú posada viendo caminar, llegada
la 1,oche, uua lar¡rn hilera de gente que se en·
,·aminal,a trnlrnjosamente hacia lo alto ,le! cerro yp¡• i110, sitio en llontle se encontraba la hermita del pueblo.
.
Dl' proJ,Jto, como contagia.Jo por el fervo r do.
:i11uclb ¡.!Cnte, r esolví u1Ürme á la colun~na é i,·
á c,;pernr con ella el nacrnuento ele Jesus sobre&gt;
sn pobre hacesillo lle paja._
,
,
l'reeNlíanme en el cam1110 uu moceton a,·
to. robusto, de apostura resuelta y bizarra, y
1;11:1 Yiejita cuya espalda ya eucorvalla ¡,~r !e,~
~ii,,s had,Lla mirar incigtentemcute hacia e,
;uelo Caminaban sin hablar una palabra y_ c?n
extrema lentituil. A nnque entre ellos medrnoa
el silencio díme euenta clo que los unía ~1gún
mudo y grande afecto, una calur~sa r;-irr_1onte
d!' s::u.1gre. La notaba en ese no se que tierno
y solícito que se advierte en las ]!Nsonas qu11
se marchan al latlo d,- un ser querido, a-lora,l,,
hasta la muerte y _el sacrificio.
. , .
Entré á la iglesia y me arrodille 1uuto á
ellos. Sumergieron ambos la ca ~ez¡i en ~us _111,:nos y permanecieron todo el t1empo as(, mal•
ternbles como poseítloq de un mismo rntensn
fervor ;elioioso. Rezaban evidentemente y sus
al mag desp~•pndidas ele 1~ corpó_rea en;oltnr,a
se elevaban sin duda hacia un leJa,110 ma~ alb.
-¡Cristo nació! cantó el gallo a lo leJOS, Y
1111 a suprema exaltación se apoderó d: las hnrnas ~entes que estaban en la her_n11ta. Sólo
''él" y "ella," el n1ozo y la a.nr1ana, se _pusiero11 ·ele pie y en sih&gt;nrio. romo habbn vent•~J,
se fueron meditanilo dulcemente en cosas nnsteriosas.
Quiso la suerte que ll()raS más ta nle . en b-a.ra á la r,osalla mi j0Ye11 héro&lt;' ? se pu,iera ti
alcan&lt;'í' &lt;le mi v iva ruriosidacl.
-·Bien ba rezailo ustecl. amigo mio! le &lt;lije. 'Ñ"ailie como usted ha esperado el naeim lento de Jesús.
- Tiene usted razón, señor. Para mi madre
y yo este anivers:nio no €-s muy al,-gTc. Hare

º"'

cuatro años, en una noche idéntica á ésta, casi
á la misma hora en que Cristo viene al mund&lt;•,
murió Juan, mi hermano.
-Bien he conocido que oraban por algún dendo cercano. iJuan era su hermano más querido,
verdadf
--Sí señor, mi madre y yo tenemos nn culto por su santa memoria. ¡Fué tan abnegado!
Y mi interlocutor me contó entonces con la
voz tosca y lenta de un aldeano que rememora
hechos tristes, la siguiente historia:
"Juan y yo éramos fogoneros del " R udí,"
Yapor que hacía la carrera á lo largo del Pacífico. Estábamos una noche descansando de
nuestras · tareas, cuando sen&lt;timos repentrnamen-

Señor licen ciado don P e dro 1 ascur áin, n uevo
Secr e tario de R elacior,es Ext e rior es

Señor Mayor don E milia no L ópez Figuer oa,
nombrado, Ins pect or Gene ral de Polícia,

El señor licencia do don Pedr o Lascuráin, protestando como S ecretario de Relaciones
E ~teriores, el mar tes último.

EL PASTEL

te una terrible conmoción. Minutos después
éramos presa de las olas. El '' Rudí'' había;P.
despedazado contra dos rocas vecinas de la costa ...
En la noche negra no veíamos nada, sino
luces Yagas, reflejos siniestros que nos mostraban grandes masas del vapor agujereado y zozobrante, azotado contra los peñascos. Pero
sentíamos voces enérgicas, alaridos, gritos extraños y humildes qu'e nos despedazaban el corazón. Eran sin duela las ele los oficiales del
barco y las de los pasajeros que procuraban á
torla costa emharcHrse en los hotes.
Jnan . desap.Jlr.~~ió . r.ep_!J_ntinamento de mi lado. Era yo casi un niño y me creí mueito, perdido para siempre sin su protección. Aferr ,i',,~
á un trozo d~l "Rndí/ ' _ perman~cí largas oo,

ras luchando contra el mar. La tempestad nos
azotaba rudameute y nos arrancaba gmniclo.; {t
mí y á los pocos pasajeros que habíamos logr ado mantenernos á flote.
El alba despuntó penosamente cu el horizvll·
te y con ello creímos salvarnos, pues no nos
cabía eluda ele que de .Ja costa vecina se rws
enviaría auxilios. Sabíamos además qu~ muchos
ele los nuestros habían lograclo sitio en los bo ·
tes.
Algo más doloroso que mi peli~ro me asaltaba eon obstinada insistencia. Era la incertiilumbre en que estaba rnspecto ele Juan. ¡liabía muertof &amp;Estaba salrn? ¡,Se había hunaiclo e11 el mar/ ¡, U a bía cumplido co11 sn deber
clo sa.J var á los pasajeros 1
De pronto, al través d1• las t•spumas )º ,fo la~
olas, le ví venir dc1&lt;&lt;l&lt;' la t·osta. ~Iane.Jaba dif'cilmeute uu pequtc'iío hot&lt;' .v miraha haría uues
h-o grupo buscánilome sin duda entre los rc,-ueltos restos del buque. Bus o.ios s¡_, ilu111in'1ron de contento al apercibirme. Remó vigoro~:.1meute y me asió rou sus gran(les brar.os . U1•
instante después el boto cargado de náufrago-:
regresaba á la playa.
Pero entonces pasó algo horrible. U ua ola
inmensa uos derribó y sumergió impetu&lt;•sa111e11te en el mar. La tempestail se oponía de uu ·
vo á que salváramos. I)esesperailo Juan. m e
echó sobre sus hombros v com enzó á nadar en
dirección á la costa.
"
-No tengas temor, me decía. Poseo aún snficientes fuerzas. Aférrate á mi cuello '" uo te
~ueltes. ¡'l'c había ohidaclo, rni pob,e l'edro, \
como ves ho vuelto á buscarte!
Yo desmayaba. !'a mellio del azote &lt;11' hls
aguas. El frío, ei hambre, el cansancio, l1al¡ían
agotado tollas mis fuerzas ,le niiío.
Las olas nos sacudían lle tal rnu,lo, qup á 1•.t,la instante clesa)',u-ecíamo~ ,h• la superfiric.
Pero la phtya estaba ya ta11 tl'rta, que la esperanza nos daba nuerns bríos.
Tocábamos ya ca~ i a•! fia de la rud:i jon1:uia.
cuando Juan. abatido definitiYamcntc por el
cansancio, me abaucloiió.
-Peclro, me dijo, hermano 111io, la playa está á un paso. Ten valor y nada aún un poco .
Yo no puedo más. Tú eres el me nor, sálvate
t&amp; . . ~
!
Y se sumergió para sienqne. La trairion;.)r,1,
mar Sl' lo tragó furiosamente' romo si la he rmo~a acc ióa de mi hermauo hubiérala causad,,
ira . . .
¡Por el contrario. concluyó el pescador. 5••s
crestas do espuma debieran haberse teñirlo ile
color de rosa para adornar el funeral del más
abnegado de los hombres!"· ..
MONT-CALM.

Era uno ele esos cometas pans1enses que dejan como una estela de fuego llet1·ás de ellos.
Hacía versos, novelas, era soñadora y bella ha~ta encantar. Recibía poco, nada más que á k&gt;s
hombres notables, de esos que se llaman fTÍH·
cipes de cualquier cosa. Ser recibido en su c,asa se consideraba como u n título, un ver•lad&lt;:ro
título Je inteligencia: al menos, así enn apreciadas sus in vi tac ion es.
Su marido era un satélite obscurn. Sar el
esposo de 1m astro, no es nalla c6n10,lo. B~te,
sin embargo, habí\i tenido una buena 1cfoa, ia
de crear un Estado dentro del Estailo, •1e l''··
seer un mérito propio, en segundo término. 1 s
cierto, más no por eso menos personal: rcrib;a
también, los mismos días que su esposa y te•nía su público especial que lo escuchaba. lo aprnciaba y concellíale más at!'ncióu que á su d&lt;&gt;slttmbr~nto compaiíera.
Se había lleclicado ,i la agricultura. Agric ultura do oficina. 1 la.y, como él, gP11t•ral 13s de
oficina (los que uace n, Yin•n y mueren eu !vs
sillones do c uero del Ministerio) , marinos de
ofi cina (rnr el :Ministerio de Marina), colonizadores de oficina, ~te., etc. l\I. Auserre ha l,ia •!Stucliaclo la agricultura; pero .Ja había estudiaao profunda.men te, en todas sus fases, ~n sus
relacioaes con las clemás artes, con la e&lt;ionom(a política y las ciencias. En fin, había llega&lt;lo
,i ser un hombre enitlito, citado en las revist,1s
tt&gt;cniras y ,, quien su mujer consiguió un pue,-

• -.•..

J
'

/

.~· ..

.,.,,, .

/

·/
,....

-~~

·: ..

.

,

,
I;.

.

~

.

'

::l.
,
.,, .
~

El señor Lic. don Fra ncisco León de la Barra,
descendiendo del '·Fuer st Bismarck", vapor
en e l cual regresó a l p a ís después de
cinco meses de a usencia.

El ·'Fuers t B ismarck" ent n ,:ido á Vera c ruz
e l viernes de la seman a p a sada
to dí' miembro &lt;le cierta comisión tlel i rin istcrio rle Agl"iculturn.
EstR gloria modesta le bastaba.
Con el pretexto ele disminuir los gasto,, 1,i,·itaba á sus amigos el mismo día en que ~u
mujer rer ibía á los s11_vos, ast es que se m~zr.laban ó mils hien se formaban dos grupos. J_a
seiiora. con su esrolta ele -Ministros, aea,1P.mie,1s,
artistas, ocupaha una e~neeie ile i?alel'Ía a:1,1)hlada y ,lcr·onul;i al ('sti lo ]mperio. Bl ,eífo¡·
sc retiiaha gí'nernlmC'nt.e con su~ labrailore?s á
u,w uirza 111,ís pPqurña. q11P servía de '' Jnmoir'' v On&lt;' ;\fmC'. Am;en-e llamaba irónicat11l'=1 te ''el ·salón ¡le Agrieultura.''
T,og dos ran,pos estaban bieu sPparaclos.
El se,í or. sin pizta lle celos. por lo ·le111:'1.,.
penetraba á vet·es en la Aca\lemia y ca·nbi.11.Jn
eo11 to,Jos senrlos anretones tle manos; p:i;·o Ja
.\ ca,lemi,1 albergaha un infinito desprecio )"H
Pi salón ele ]¡i A.ITT·irultura y na raro 1uo :d"UIIO ,le los nríncines ,1~ la r· iencia ó ae otr:..
~osa se mezrla ra á los labradores.
Estas recepciones se harían sin mayores !{,,s·
tos: un té y un pastel, hé ahí todo.
El señor. en los primeros tiempos, hahh
querido establerer dos pasteles. uno na~· t l.1
Academia y ot1·0 nara el salón de Agricult,ura:
pero habiéndole observado su mu.}er, que e~to
significaría dos nartidos. ilos receprlones, '' ~ ,.
sieur no insistió más. D 11 manera que 110 ~il
servía más que un pastel, cuyo~ honores h&lt;wía
urime.ro l\Ime. Anserre y au~ en seguida pasaha al salón de la Agricultura.
Ahora b i en, este pastel fné parn la Academia objeto d·e las más curiosas observaciones.
La señora no lo cortaba jamás ella misma. 1:,..
to rol corresponijí¡i siempr~ fl, ¡¡no i¡ qtrp ele

sus invitados. E sta f un~i_ón especial, partic11lar111e11te honrosa y codtciada cluraba más ó
menos para cacla cual : á veces tres meses, rara Yez más; y se vió que el privilecrio ele
"trine har el pastel" parecía .Jlevar cfousi"o
una serie de superioridades, una espeei&lt;&gt; de
reinado ó más bien ele virreinato.
El ti-iucbaclor r einante hablaba más alto que
los ,lemás, con marcado t ono· de manclo y totlos Jos honores ele la casa eran para él. '1.'oilos .
E11 la intimitlatl, it estos felices se les llamaba: lo,; f,n-oritos del pastel, y catla cambio
do fan)rito proiiucía 111"l especie tlc rc,·olut"ió1;
Pn la Academia. El cuehillo constituía 1111 cetro )' el pastel uu emblema. Se felititaba á lo~
c legiilos. L os labrador.es 110 ptutían jamás r-1
pastel. El señor mismo estaba excluíil o ele hacerlo, bien que comiera su parte.
El pastel fué, sucesivamente, trinchallo por
poetas, pintores y novelistas. Un gran mi"1s.ico
mitlió las porciones durante a lgún tiempo. Sn-

El dicho vapor anclado junto al m4~1le de Saniqad en Veracru¡¡.

�cedlóle un embajador. A veces ocupaba ei puesto un hombre menos conor,ido, pero elegante,
buscado, de esos que so llama, según las époras, verdadero gentleman ó perfecto caballero,
ó dandy ó de ot1·0 modo.
Cada uoo de ellos, durante su efímero reinado, testimonjaba al esposo un mayor respeto;
.1- después, cuando llegaba la época de ~u ~aí•
da, pasaba á otro cuchillo y ¡¡e mozclab.t u:tre la turba de adm iradores de "la bella ~eJiorn Anserre.' 1
Este estado de cosas duró mucho tiempc,
muchos aiios; pero se sabe que los cometas ,11,
brillan siempre con el mi~mo fu lgor. 'l'or.lo &lt;·u•
vejece en el mundo.
1-f obiérase dicho qne poco á poco iba ,iucayenclo el entusiasmo ele los trinchadores del ¡;aste!. Parecían dudar cuando se les tendh el
plato; este cargo, en otro tiempo tau cuvi·
diado, era poco ú poco menos solicitado. Los
que lo o&lt;:upaban parPtínn r;stai· mrnos orgulloso~ de él.
La señora Anserre 1nocligaba las ~onrisas, las
amabilidades; pero ¡ay! .va no se trinehaba
con el mismo placer ele antes. Los recién veui•
dos parecían rehusar. Los '' antignos favoritos"
reaparecieron por turno, como reyes i!est1·&lt;1aados un insta,,tc r&lt;'pnestos en el poder. Después,
los elegiclo,s se hiciernn raros, mul raros. Du•
rante un mes ¡oh, p1·ocligio! vióse al mismo se•
ñor Auserrc co1·tar por sus .manos el pastel.
Lueao pareei(, aburrirse y una tarde Mme. Anserr~, la bella señora Anscrre, partió ella misma
su pastel.
Empero, esto paredn bastiarla por complet.o,
y á la siguiente 1·eeepción insistió tanto con uno

ele. los invitados, que le fué imposible. rehusar.
Desde entonces, apenas aparceía el plato, los
ilustres académicos desfilaban en tropel hacja
el salón ele la Agrieultura, que lle~ó á ser un
pmito ele refugio. Y cuando la señora Anserre
aparecía en la puerta. con el pastel en una
mano, el cuchillo en la otra y el rMtro ansio~o buscando á alguno, todos se apilaban en torno al marido, como para pedirle protección.
Años pasaron aún.
Nadie trinchaba; pero, por una costumbre
i1ffeterecla, la que continuaba llamaui!o, l"H'
1;alantería, '' la bella seiiora Anserre,'' en todas ,s us rrtcpciones dirigía una o,jencla rít.piJa
para bu,,~ar un amigo qnc tomara el ch inehan•
te y siempre se p1·oclucía la misma fuga, llena
ele disimulo, de maniobras astutas, para evitat·
rl ofre&lt;-imiento que se le venía á los labios.
_.\ hora bien, he nquí qne una tarlle se le ])lo)·
sentó un .joYencito, muy inocente y completa•
mente ingenuo.
Así, cuando apareció el pastel, cuando cada
,·ual húbose hníclo v la señora Anoorre tom ·,
de las manos del sii,·iente el plato con el confite. él se quNló tranquilamente ce1·ca tle ella.
)!adame sonrió ." díjole con voz emocionaJ:..:
-¿Quiere ustNl. seííor, ser tan nmable C1)Jn;:&gt;
para trincharmc este pastel1
Et se apresmó :'t quitarse los guantes, encar,
taclo del honor.
-Pues. corno no. ~~iiora, con el n1a;vor p1a•
ee1· .
Por los rinro,1es rle Ju galería, por el marto
ele In puPrta, 1·abezas Pstupefactas voh·íanse f,
mirar nqnello . Después, 1·1Uu1clo se vió que el
recién llegni!o cortaha sin Yacilar, todos se
acerraron vivameute.

Un nOJo poeta satírieo, le gol¡&gt;eó la espalda
al ncóüto:
-¡BraYo, joYeu!-tlíjolo al oído.
Se le miraba curiosamente.
El marido mismo parecía ntlmirnclo.
En cuanto al jo\'en, espantáhase ele la consideración que Je demostraban .v no comp,~•1·
día nada, es1)ecialmente los marcados favore, ,
el reconocimiento mudo y tierno que le manifestaba la dueña de la casa .
Pero e:rnnclo reapareció fr la recepr1on ~;.
guiente, tenía aire de preocupado, casi aver·
gonzaclo y miraba 1·011 inquietud alrededor ele
él. La hora del té lll'gó. Apareció el sirviente
y la señora Anserrc, sonriente, cogió el pla1 0,
buscó con los ojos á su joven amigo; pero é~te se había csca11arlo tan ligero y tan lejos.
que no Jo pudo cli\·isar. Entonces ella, partió
resueltamente en su busc·a ~· lo halló por allá.
ni fondo del snlón de los labradores, con el
brazo tomado del brazo ele su marido. Le es•
taba consultando r·oD angustia los medios de
combatir la filoxera.
-Mi qnel'iclo ,~eñor- clijo, tendié ndole el plato con el pastel-¡ quenía usted tener la am:ibilidacl ele trincharme este pastel?
El otro emojeció hasta las orejas, balbuce.í
no sé qué, pe1·cliencl:i la cabeza.
Entonces M. Anserre tuvo lástima de él v
YOlYiéndose á su mujer. le elijo con es e toti'u
de propietario qae saben tomar los mariil,is
legítimos:
-Quel"Ída, hazme el fa vo1· 1le no perturbar •
nos: es.tamo, hablando
ele
agrieultnrn. En
cuanto á tu pastel, dile al mozo quP lo parta.
Guy de MAUPASSANT.

CD
(1)

Id
J

m
e(

1-

o
z

LA LIMOSNA
Hubo cu cierta ocasión un sultán Hamaclo
Aliatar, .temido por la cruel pen-ersidad ?e sus
instintos. 'foclos temhlaban en su pres.enc1a, sabiendo que la menor infracción de las leyes ri•
r,m•osas ele etiqueta, minuciosamente obsen·ada
:n la corte, podfo costarJ.es muy cara.
No pasaba día siin que diseurriera nuevas man,er.as d-e atorm-enta,r á sus semejantes; poi· pe·
queñns fal.tas, lo.s esclavos eran arrojados vi•
vos á un estanque, donde vornees tn!cha_s ,los
en"ttllían · los empalamientos y deeap1tac1ones,
dados en' c:a,sti«o de leves delitos, eran f1-ecuen·
tísimos· cuandg iba ele ear..a, su may,or dive1·sión
cons•isda en -azuzar los perros contra los vianclan
tes que en el camino eucontr.aba; otras veces,
ena;ndo estaba alegre, manifestaba su cont~nto elavanclo ,aJfilerns en las carn,es de sus rnfclices servidores· más con quien su saña Jlo
tenía límites era' con los débiles y desv.alidos,
o&lt;liaclos á muerte por Aliatar, con furor 'llUU&lt;'a
visto, como si los pobr•es merecieran otra co·
sa que compasión.
En una oeasión en q1rn se levantó del .lecho
malhumorado or.&lt;lenó que en todos sus vastos do·
mfoios no clier.a nallie limosna á ningún pobrn,
aclvirtie.ndo que á los contraventores del inhu•
ma'1'lo mandato les serían cortadas las manos.

Los pobres, desde eutouees, morían desfalle·
r i.clos en las cal,1-es, pues nadie les so~or,ría, temerosos {],e las iras ele Ali-atar, el cu.al, bárba1•,a.
ment,e, se deleitaba contemplando las ·postrera,
,·onntlsioJtes &lt;le Jo;; mendigos. Su-cedió que un
ermitaño que vivía alejado de la ciuclacl &lt;londe
el snl,tá,n moraba, extraiia&lt;to al Yer que, contra
l.a cuotidiana costumbre, uo Tecibía el alimento
JI.evado por los &lt;l,cvotos puntualmente, impulsa• .
do por el hamhre tuvo que ir á la población,
siendo rechazado ,el.e todas las casas sin recibir
limosna; pero trna Yiucla, llamada Jarifa, partió
con él el únieo pan que poseía, lavá-nclole los
pies humi,lclemente.
Aliatar, .enterado ele la caritatiYa •a cción &lt;1,e
.farifa, frritaclo, mandó que Ja pr.e ndiesen, y él
mismo, con sn propio alfanje, eortó las manos á
la clesdicba,d a, y de'spués, sin conse·ntir que mé•
clico alguno la c1mase, la hizo .expulsar ele la
ciudad, prohibiendo eu absoluto que saea.¡e eon·
~igo agua y alimentos.
Jarifa, puesta su confian;a en Dios, caminó
por .el de_sierto, lle,·ándose ,s obr-e los hombros á
su hijita Fátima, y ,así anduvo durante dos dí.a,s;
al ,tercero, agotadas las fuerzas, abatida por Ja
sed y el .e,arusancio, &lt;lesf.alleció, y á duras penas
pnclo llegar, ca~ arrastrándose á uu oasis, en el

(1)

qn~ habla un pozo lleno de agua y uuas palme1 a; que prestaban la snal'idad ele su sombra y
la !;fibrosa dulzm a ele sns clátiJ.es.
J,'átima, impaciente por beber, inclinóse más
tl~ lo conYen1ente sobre el broeal, de 111..inera
qu~, perdiendo el equilibrio, cayó al fondo, aho•
gánrlose. ,J erifa rompió en amargo la.nto, lamentando el triste fin de su hijita, y cuando y,a ,
clesesperacla, se iba á sepultar en el pozo para
lllorü abrazada al cacláYer de ]&lt;lá,tima, apar.ec.ió
por en.almo ,nu viejo venel'&gt;llble, cubierto de 1·a
clientes Yestidnras, anneola,cla cal:&gt;eza con luminow nilllbo, el cual, rezirndo una oración, hi·
zo aparecer en la superficie á Fátima, eompleta·
lllente sana, al tiempo que á Jarifa cr,ecínnle
milagrosamente las manos. Besóle ésta loo pies,
y, al preguntarle quién era, cont,e,stó:
-¡Soy el pan que paJ,tiste con eil ermita·fio!
Y colmáwdola d2 riquezas dm apareció.
En cuanto al sultán Aliat.ar, pagó con creces
S\lS fecho1·ías; según cuentan, fué ataeaclo súbitameut,e por una espantosa enfermedad, de
la cuaJ pereció entre terribles snfrimientos.
La limosna sembrada en la tierra, obtiene sUB
frutos centuplicados en el cielo.
M.R.

o
o:
ee(
J

o

-

i-:
(l)

·a3

s
s

C;$

Q

~
J.,

op.
rñ

C;$
C/l
(l)

o

J.,

·n
&lt;I!

(l)
J.,

..o

s

...,::l
C/l

o

o

�sincero. Por lo que nada diré de estos particulares basta la próxima crónica; limitándc,me,
por ahora á apuntar que la compañía 9Spañola
fué bien rncibicla.

• *

Drama. moderno y drama. r omántico. -L a. presentación de la. com pañía. dramática. española. en el Colón. -Esper a.nz a Iris y " La. Viuda
Alegre.''
El cronista está de plácemes. Como haila. milag1·osa, la Pascua, con su varita mágica, abTi6
los teatros. llan entrado el aire y la luz en los
recintos ceniulo5 clura!lte los tlías santos. Tiempo sobró aea~o a 1 más laborioso ,le los in~ecto~
p:ua tejel' su tela g"l'i~. Los pol'tero.;, crn pleil't
inacción, dul'miernu á pierna ~uclta ... ¡Pero ya
está aquí ]a l!ascua, la risueña Pas&lt;:ua_ que desbal'ató la obra tlel primero y hubo ele rntMrumJ1i1· el plácido ado1·meci miento de lo_s. segund?s!
NuestTa o-entil paisana E.;per,rnza Ins se b1z0·
aplaudir ~l domingo por la vez primera en el
Arbeu, y el actor español ::\ligue] }\fuñoz se presentó al público mexicano en el Colón.
Con tales artistas, amén de los de génel'o li"er o que pululan en los demás teatros de la capital--011 el Principal, _por no ~ital' otros. cloncle
ha reaparecido una tiple a1,bgua touoc1cla tle
los tandófi los, y estrenádose 1ma petipieza &lt;19
"grnn ruido" en 11-faelricl, llamada nada mello$
que "El Príncipe Casto,"-no av('nturo _m?cho
a l escribh que, siquiera sea en las prox1mas
sema'llas paño habrá rle que co1·tar. y 8obrados sitids on los cuales los aficiouaclos fL los buellOS y malos espe&lt;·H,eulos puedan hallar clistrac·
ción panl s u tetlio.

* *

*

A juzgar por el repertorio que tlió ,ra á cono:
cer la compañía espaiiola ele! Colón campe:i-st
no' por sus prestigios, -0_ue eso ya lo irem-0s sabiendo -sí por su empeño en cultivar cnanlo
"énero' existe eu el teatro de verso. Comedfo
~lásica y drnma romántico hispano; comedia
francesa &lt;lel más puro .Y legítimo Par.Is; comedia ~spa.fiola de la ítltima hornada, y hasta
tl.ramas tle J bsen ... ¡De todo trae el señor :M,,_
iioz, y Dios le pague la 011er-ced que nos liace de
dPjarnoR ve¡- bmtos p;·imores. aquí donde, por
lo &lt;·on1ícu, sólo se escucha á diario y por tantJ.aq
'' ¡,;¡ terrible Pérez" y otras flores ele ingenio
tic esa familia !
El comediante español escogió para su pres·cntación '' El Tribuno,'' ele Pan! Bourget.

Si al teatro de Bourget le falta. factura, perfecta realización en cuanto atañe al "métier ·'
-como sucede frecuentemente con los novelistas Que no quieren dejar de ser autorns dramáticos~-no se echa de menos en él, en cam1&gt;Io,
cierto interés, cierta clrllllllaticidad que se desprende ele los conflictos mismos, y que despierta
la atención ele! público, obligándole á escuchar
con harto cuidado lo que el autor única y ex~lusivamente se propone que atienc1a: la tel'\is.
En h tesis reside touo el interés del te:ttro
ele Bourget. A ella subordina éste acción ~personajes. ·1•;ntre esl:ena y escena, el urama·
tur"o va establecienclo p1·emisas, tleclucientlo
con:ecucneias, desbrozautlo pantclo_jas, hasta llrgar á la conclusión que so propone. Po&lt;:o le importa la mayor ó menor ,·erosimilitucl de que
dé muestra~, y menos aícn que sus héroes, pol' h,
«eneral más parezcan té1·mi110s do una ecua~ión, q~c sérns humanos, de cálida y vibrante
hmnaniclael.
Y semejante proceder-no lo niego yo,-es
ele suyo muy interesante en un momento rhuo;
subyuga poden1samontc eu el iustante ,justo en
quo so tlebate la cuestión que &lt;?l autor so pro•
po11e :rnalrzar e¡¡ la escena; 1·evistc las prop,nciones de una obra soc,ial ,más que literaria: 1cvanta polvareda en la prens:i y f'll la opiui,ic:,
y hasta l!Pga
ser motivo de controversias t'n
Uonse,jo do Ministros. 1,,fas. pasado eso momento de palpit:rnte actualidad; reStl('lto íc &lt;Jlvida•lo
el ¡,robll.'ma que movió la pluma ,lel c.i111e(lií,.
"rafo, su obra qu¡•&lt;la esquelotatla, seca , siu jago, y so nos anto;ja una armazón inútil para ;a
cual más &lt;1uo la luz deslumbradora de las can•
elilejas estii resen·ada la peuumbra húmeda de
los :nchiv:is.
Tal ba sucedielo con las obras clo circuustan•
&lt;·iaR oue por docenas escribió Sardou. Otro tanto le ·pasó á. "Electra," la co111etlia antüilel'icul
de Galdós que suscitó tanto escándalo en años
1•ec·ient P.s, y (le la que ahora apenas si se ae ue•:dan los amantes tle curiosidaiies teatrales.
Voh-ienclo ii, Bourgct, diré quo loa clefectos característicos de sus novelas: el sacl'ificio de 1a
verclad v de la n•la en holocausto de la tesis,
el afán ;l e ra7.ooarlo toclo y reducir á malavarisn1os do inducción y deducción las humanas pasiones, los vicios humanos, las flaquezas huma-

uas,-saltan á la vista más de bulto en su teatro.
Ahí está "El '.rribuno, " que llevó á la escena del Colón la compañía española. Son tares
los retorcimientos, las contorsiones, las deformidades de los caracteres, que apenas alcanza

,t

*

E11 nada estuvo que Esperanza I ris faltara ::,
su compromiso de dPjarse aplauclir el domingo
por sus muchos admiradores compatriotas. Ru
'' debut '' anuncia el o para el sábado, no se verificó sino hasta el día siguiente, á tartle
y noche, con la manoseatla opereta de Franz
J,char.
¡Eso sí. h•1bo teatro lleno! XCI quoclarou pai•·os ni lunetas va.6os, ,V la oq,,•ió11 con que fn,·
saludada la cliYeht-orneión Üo flores, de 8Cl'·
¡J!'ntinas ~" palomas,-cle seguro que la b~bd,
,-a usado emoc,io11es inolYicfables que la obllgai1
parn ton el público ele 1Iéxfro, al que ella, ]JO,
lo clernás, ha s iclo siempre muy atlitta.
0Se puede decir algo 11uc•,·u sobre '' La ,·iu cla
alegre~"
Yo píen.so que no. }\[e agra'.la1·ía ~abel' qu~ a:_¡:ruien lo intenta; pues, po1· 1111 parte, rcu uuc10 a
ello.
Pero si natl.a que á flamante huela puede c.;cribirse sobre la obra ele Lehar, afortunadamente mucho y muv bueno hav, tocante á Esperan
za Iris, q1;e sea· posible boidar para mayor guL1
tle la crónica. Su Ana tle Clavifry es un dechaclo ele coqneterí:i, ele gracia y de belleza llena
de malicia. Ella sabe animar con sus ojos negros
á h casqui\·aua y vulgar millonaria que á diario es Yíctima. en los teatros, de la vulgarida,l
de tiples insulsas. incapaces ~le _co,~vertir en ra_l'O mauo,jo tlo orquídeas el rn s1g111ficante r_amtlletc. Canta medianamente: elice eou gcnt1le·:a
.Y baila con garbo. ¡Ah! y su vestua rio e~ de
aquellos quo mnc,·en á las tlamas á concurnr al
teatro ...

P ilar S á nchez, t iple q ue debutó en el Teatro P rincipal
al iniciarse la tempor ada de P ascua.
E11 ••oucral, cabe aguardar una bueua temporada &lt;lo opereta. Bajo la dirn&lt;:ción ele Migu?l
Gutiéncz; con un lujo de decoratlo y ,·estuano
quo no superan, en venlael, las compañías extrau.jcras que nos Yisitan, y co.n artistas _tau ;.o'l·
nombradas en el génel'o, como la ya aludida i,.s-

pcram:a ." )laría Luisa Lal,al, a111é11_ del guapi·
úmo c uadro de segundas tiples y ba1lannas, ~&gt;uco it pot·o iremos viendo noYedades dignas de.
tomarse en consiclcración.

uA CASTA SUSANA

El señor don Miguel Muñoz, director de la
com pañía de su nombre, en "El Tribun o", obra de su presentación

U na de las escenas al fina l de "El Tribuno," obra de preser,itación.de la compañía:dramática
l!Bpañola " Miguel Muñoz"

á disimularlas la fuerte y entretenida. acció1t
dramática. Abandonamos la butaca, al caer &lt;:l
telón, como impresionados por algo que quisn
ser verdad. y que luego de pens:tr en ello no nos
lo pare~e; por al~o que más que la belleza litera1ia ele un tlrama, tiene el brío y las abunc1antes argucias c1o una polémica.
Quizás por ésto, y deseoso de que, salienn.i
ele los dominios de una mentira corriente, entráramos en los de otra armoniosa como música
marcial, el señor iiuñoz puso á la noche que siguió '' 'l'raidor, inconfeso y mártir,'' el drama
romántico ele Zonma, en el que, á falta rfo
otras cosas que re~la,man los públicos acostum •
br~clos :í. ver comedias de hoy día, escuchamCls
linda música de versos de recio templo castellano.
Gana me na ele emiti r una o]Jinión á propóaito ele la labor tlel artista español y de sus compañeros en las clos producciones en que me ocupo. Pero pienso que es, quizá., anticipado; que
precisa verles en otras de las muchas veladas
por venir, para. formarse . UJ1. concepto justo y

Uno de los más brillanteS! éxit os de la compañí°á de opereta «Esperanza Iris»

MAESE PEDRO.

�DEL EXTRANJERO

Pero la ei vilización occidental ha penetrado:
en seguida todos parten donde el fotógrafo qu "
retrata. á la novia cubierta con su velo rojo y
al novio con la cara descubierta.
El último número del programa lo eoustitn
ye un fonógrafo que despierta la inextinguibh
hilaricla&lt;l de la concurrencia, pues no se alcanza á eompreneler la belleza de aquello que los
occidentales hao e1ado ea llamar canto.

Elegancias Chinas.
La guerra dr Ol'ientc ha proyectado s u interés sobre el lejano país del extremo Oriente,
qne ¡.arecía snh_yugado .v qne de l'epente se le\'allta 1eju,·enPciilo ~úhitamente, y como po1·
obra ele encantamiento. E;; todo 1111 mundo misterioso y &lt;·errndo que se alza mosh-ánclo:10s 1ma
civilizarión quP surge al trn vés &lt;lo lo~ siglos
·'' ele las más remob,s épocas ele ia historia. N"a
da más curioso quP penetrar l'n las intimidn eles de esa vicla, asistiendo ú la jornada de una
clama ell'gante, &lt;·on las rt&gt;larioups romplicaél:1s
establecidas por los lazos &lt;lr Jn. eostnmbres.
Xos eneontrnmo~ e11 &lt;,asa &lt;ll' la ~eiíora Kuó,
á la hora ilel rl~spertar'. Araha ,le resonar el
alegre campanilleo ele diez ·" sirtr rPlojitos es
ralonados sobre nna consob ele ,·arios pisos.
compuesta ele 1111 pedestal de madera. de hienc
." de oro; es unn casita rle hro!lr·e rinrela&lt;lo ..

De-1 fondo dl' la pirza S? lel'nnt:1, desperezá,1dose, un mouton rito ,le sPdn qn&lt;' aparl'cía eurollado en una alfomhrn rle ,·ama. Despn~s ele
un l~,·o clespert:ir, l'0mo de nrnillo de p,,:jarv,
surge la figura redonrh de la soñorn Kuó, de
los ciu&lt;:o tra,ies &lt;le noche en los cuales se encontrnba enpaqueta,la. Aún tnanrlo al trn,·és de
los \'iclrios de papel rle anoz la luz ful'se ya
bastante vi,·a. n o se rlistinguía rle In seií.)l'!t
Kuó más que las dos &lt;·ejas, &lt;'tuiosamente clestriiidas sobre 1m resto tle rojo. Pero poco le 1mportabn. á la seiíorn Knó In &lt;'nestió n &lt;le! rolor,•tP. Seutacla al borde ,le nn lecho ele hulril;os.
al pie del cual acababa rle 1·ra,·ivar el .fnrgo.
se absorbía rn la eont~mnlaciún 1le su glorioso
reloi. maravilla e111c el seil'lr Knó hahín pagarlo
en la suma ele 11Íil taels lÍ nn ro,i1e1·rinnte suizo.
En e;;e in stant~ re,•u~1·d11 l:1 sr~o1·:1 Kuó qnc
Sí' erruentra in,·itaila en ese ,lía ri nna reremonia nupc·ial en rasa &lt;le la familia A-C'tehen . E s
preciso que se Yista ráni,lampntr, pues acasJ
lleaue en retardo, rn que s,ílo faltan tres horaq
¡:a~a la ceremonia· nnnrial. (]UP srrlí anunciada
con los t1·es rohetes ,le reglamento.
La señorn Kuó to~a PI gong ro IJ:(aulo por son1·e su Jecho. Inmediatamenk 1n p1te1·ta ele n~pel sP abre y aparece la hija rlc la se~ora Kuó,
provista ele una tetera. La tetera vacila en, sus
manos porque la joven Tchnn--quc te~clra 10
ailos en las p1·óximas flores de loto.-- tiene lo~
pies tan chiquitos como sn marlre, :azón lN:
la cual apenas pneele a111lr.1· y n{'ces1ta llev,1
ron fa, mayores prreanciouPs la tetera que v~rila l'nti·e sus manoR. hasta ser e?locada sobre
una mPsn minúscula. Llegaela alh. se levanta
po1· h'rs veces, ron los pn_ñ?s cenaclo~, pai·a s_~lucla1·la. La seiíora Kuó rlingc nna mirada eanñosa á su h ija, tan bien educada, y ambas se
dirigen eu compafiía al altar consagrado á. los
manes de sns antepasados, para rezar rn compaiíía.
Es nna rlll'ios1s1ma pngoila tll' maelera , dr
hierro, que abriga las tabletas ele sánilalo en
las cuales están grabados los méritos ele sus
»ritepasados: hay un quemador de pel'Íumes y
&lt;los vasos "cloisoné~" para flores. La q('ñora y
In señorita Kuó, g1·a,·emente. queman dos varillitas ele inci e-nso. roloeánclolas en el incen~nrio.
- ''Mamá, muy veneraela, ¿ por qué no colo&lt;-amos dinero para los manes ele nuestros abuelosi' '-clice la jo,·en.-La madre. sin contestar,
saca 1111 puñado ele redonclelas ele papPl rlor:ido
.,· las entrega ~ Tcl1ung, quien ron admiración
Pou tem1,ln sPme_jante simulacro de fortuna, lo
r;1cic11dl', sr levanta una nube nzulada ~' los
::t ntrcesores querlan enriqncciclos poi· aqurl rlía.
T'ero faltn la op('rnci6n más i~nportante ele!
,lía la que constitu.ve ol arte s11pre.mo de la clr!?:antr, es cl('cir la piutnra del rostro. La gran
,lama. toca nuovamente el gong .V ante su reclohll' sp aparecen súbitamente clos sirvientas con
11;1:1 gran hancleja eargnda de tarritos ele todo
g-énero, ele platillos con grasas, de tarros ron
rolores, ele ungiientos, ele instrumentos.
K uó ln~ rletil'nc con ~evericlad, -y las precipita ele rorl11la s parn que hagan con los puños ~erra,l os el saluclo debido á la madre. Esta no torn co&amp;a alguna y se ha desembarnzaélo de tres
ó cuatro ti-ajes. Entonces comienza la pesada
tarea de la pintura, en la cual no hace nada por

WANDERER.

DOS AMIGOS

8::trah B ernhardt haciendo una colecta en el teatro de su nombre en París, para contribuir
al fonrlo nacional ile la aviación mlitar que se está runienclo por sub scripción en Francia.
,•ierto la gran llama, pues sus uñas no le pert~:ten hacer cosa algnna, ya qne miden va!'las
pulgadas clP largo ra da una. J&lt;":]stáu metidas en
su estuche ele plata.
La scñorn Kuó uo piensa en lavarse, cosa que
sería mal mirada por dei·to. ya que sólo sirve
para las tetera.s viejas. Una de las sirvientas
le peina con una gran peinet:i de marfil cincelada, en tanto que la otra le coloca un papel de
seda sobre el eolo1·rte rle la Yíspera: entonc~s
comienza el colorete &lt;lP los grandes días. Una
,·ez que han siclo engrasnclos convenientemente.
los cabellos de la clama son levantados en for:
ma ele concha y cuidadosamente mantenidos
eou una peineta· de '' cloi&amp;oné'' que co1·011a una
mariposa diáfana. En segniela \'ienc la interesante operación de cambiar los estuches éle plata de las uñas por estuches éle oro.
La señora Kuó estrena un par de zapatitos
que avergonzarían sin eluda á la Cenicienta por
lo pequeños. Era impo~ible hacer penetrnr más
que la punta de los cledos, por lo cual la sirvionta hubo de a1ll'etar las bancleletas que eeñ(an el pie ele una manern. tan formidable, que
vrno á quedar solwc la punta misma por unn
verdadera prueba de equilibrio. Los dedos quedaban replegados sobre el torso quebrado ~n
clos. La señora Kuó l'ra ,·erdaderamPnte heróica.
Sobre un lecho había una veintena de vestidos, entre otros uno de color gris que tenía al
borde una bandada ele mariposas: más allá había otro azul bordado ele oro, y uno violeta
sembrado de flores multicolores. Como todos estos trajes están colchados, una vez que se los
pone, parece la clama china algo como un enorme paquete sobre el cual sobresale una cabe-

minúscula ele muñeca de porcelana. En seguida u11 collar ele granos de oro con un "pen&lt;lentif" ele jas1ie.
1,:i

La señorn Knó está lista y parte al matrimonio. En la casa estalla un formidable estrépito de los fuegos artificiales y de los tambori11es: es la novia que aparece:

Acabo de pas1r algunos días en la compañía
de dos de mis mejores amigos. El uuo es Yivo.
ale"'re, '' spirituel, · ' poeta, artista hasta la mP
dul~ de los huesos; el otro es frío, seYero. inflexible, inexorable, erudito, admirable. El U!.IO
es un griego. pero 1111 griego ele la Ati~a. perdido en nuestra ci,·i lizal'ión pos itiYa. ~uspirando
siempre por sus jucr,os olímpicos, por las ten1J1estacles del ag-ora y por los poeans en honor
de Apolo, por el cielo azul, por los templos marmóreos y por los dioses escultóric•os ; el otro, un
Rembranclt, pern un Rembranclt de la "Lección
ele Anatomía.'' i:iflexible. audaz, deleitándose
en el claro-obscuro, terrible. asistiendo á la fa•··
sa de este munclo con la estridente carcajatlot
de Mefistófeles. sin creencias. sin amores, siu un
solo sentimie,,to q•1e endulce las amarguras C]tle
l e rodean. El uno es discípulo vehemente d
Víctor Rugo. de ese genio alaclo, ele ese titán ile
la intPlig;enria. cu.vo mérito no es apreciado, !)fll'·
que todo 11:&lt;&gt;rito desparece c uanclo se halla ~ugastaclo en la densa atmósfera tle la política;
el otrn es discípulo ele Balza!'. rle ese genio admirable. el creador &lt;le la, noYcla francesa, reali~t,i terrible. Juvenal moderno rlc todas las p~oueiieees .Y miserias y e:ffidias del mundo franrls. Polos opuestos son estos clos amigos mfo,.
El uno crne en los lau:os azulados, en las noches
vnlnntuosas en que las estrellas encienden con
ni~ fue!?:&lt;'S. los fue¡rns de nuestros sentidos, e•1
]ns nenúfares y en las pen·in-c as.
qne inclinaa
Jánrruidamente su tallo y se ofrecen al amor
np las brisas, en el alma libre, poderosa, po,\tira. cirniéndose en dilatndos horizontes. palr,tt,indo con las paloitaciones cl!'I la pure:r,a. aerrn.
\'apnrosa. bella. feliz: el otro no creyendo ,iao
&lt;"n la cle!!'radación clel hombre, en su nequeñe·-.,
en su maldad. en su infamia, exeéptico, ateo,
i!esilusionado, satáuico, cínico, inmoral ; pero
siemore elevado, siempre grandioso, siempre
Yercladero.
Mis ami_gos combaten siemp1·e, y yo para se·
pararlos, algunas Yeces le doy la razón al pr imero y otras al segundo. ¡Influjo singular! Cur,ndo uno me halla desprevenido, se posesiona de
mí, me lleva á un rinconcito, rne cuenta las
emoeiones de un beso, las voluptuosidades de
Cleopatra ó de Cauclaulo, me abro su corazóu,
que es uu in\'rrnailero 1•t1 que ~e en c uout.rau reu-

Demolición del Yiejo Strasburgo.-Para
truyendo el corazón de la vieja ciudad
sialos han sido echadas por tierra, y
"
didos

cous~ruir uu '' boule,·ard'' moclerno, se estí, desde S ·asburgo ; casas que habían vi,·ido Y arios
la piqueta ha mostrado grandes tesoros per para siempre.

nidas las .más curiosas y fragantes flores del
un h·erso, me participa sus ilusiones, me presta
sus alas para· vol:1~ á las encantadoras regiooes
en donde ha construíclo palacios de oro y zafir,
me hace penetrar en bosques incultos, paisajes
deliciosos envueltos como una desposada. eu v P.los de perfumes sa lva,jes, en Lloode se deslizan
las hebras de plata de algún fresco arroyuelo
en do11de se escuchan los cantare,:- ,le m•J anis
lle fantástico plumaje, abre las compuertas qnrguardan los raudales ele poesía elel I&gt;actolo ,te
su imaginación, y sus aceutos penetran en mi
alma y despiertan no sé o_né' ecos, uo sé qué
melodías, no sé qué emociones de infinito deleite é infinita simpatía. Y u está, no ciigc,s m1~
palabra más: me has ronHncido. Pero el otrn.
que no se duerme. espía las ocasiones, espera
que se duerma su contendiente, ~• ele puntillas.
con airo misterioso, me toma por el brazo, aorr
la puerta y me co.mienz~ á pasear entre los copados árboles y la brisa ele la noche, em1tHl~ Ja
luna baña melancóli camcntp á nuestra tier":i,
que parece una bayaurra ori(•ntal. y en ,·oz IJ'lja, pero vibrante y clarn. me &lt;lirl' que ,•l (11Jic,,
plaeer que hay en la tierra es el placer ,~'lSunl;
me pinta con el 1iincel ele u11 Giorgone ó ele un
Tintoretto las orgías desenfrenadas, las bacaudles, en que las desnudus mujeres brindan su belleza é imploran con b~cirns ojos los fuegos de
la voluptuosidad; las fiestas venecianas. en qnP
tenelidos en una góuclola, mecidos por las armo
nías de una música vapor osa, confúndense los
:ilil'n tos ~- los suspiros de uos e1111morn,los. arran-

Las damas in vitadas asisten colocadas en dobl e fila al desfile ele la dote: pasa una cohorte
de eoholíes prudentemente vigilados por la policía, llevando los muebles, la vajilla y hasta
PI '' trousseau '' de la reciéu casada ; ni siquiera nn altller escapa á la mirada desdeñosa clr
los homhres. Por último, una salva de petanlos
anuncia la llegada de la novia que viene en
silla de manos tapizada de seda roja y cubierta con un velo del mismo color. Se proclJce un gran movimiento en el patio y el hijo número trece del señor Liao mira con cierto interés la litera en clonde viene su novia que no
conoce toelavía. La señora Kuó recibe en sus
brazos á la novia y la empuja hacia el inte,:i0r
ele la casa. La señorita Liao conser\'a su cab eza cubierta con un Yelo rojo que le impicle ver
lo que la rodea.

ca eou mano audaz los bla:1cos \'elos de mis i lusiones, y me muestra la asquerosa poclreüumi.&gt;rC'
ele la realidad; Jne dice, c-omo 1\L de Camors it
su hijo. que no existe la \"irtud, que no existe
la amistad, que no existe la poesía, que no exi,te el arte. que nu existe el alma, que 110 ei.ish·
Dios, y sustituye mis quimeras des,·aueciclas '"
mis ma1·ehitas flores rou uo sé qué fatalisa,o
oriental, con no sé qué severo altar de frío 1eá1·mo l, en donde sólo arelen las páliúas lu~es el,;
la razón. a lumurnnclo un nicho ,·ndo, v un ~-•·
cenlote cuyas nrgras vestitluras no &lt;·nb ,·cn por
completo al espantable csquC'leto &lt;le la muerte!
Ya está, soñaua antes. 111&lt;' has úcspe1·,atlo ah1,ra, nada soy .r rn nada neo : me has •·011Ye11ci&lt;1&lt;,.
Extraño parecerá l'~te influjo ~- esta fn.,,,¡.
nación; pero mis :.1111igos st• llaman 'l'hl'ophile
Gautieir, el primrro . ." G11sta1·0 l&lt;'laubert, el s~gundo.
Jorge HAMMEKEN Y MEXI &lt;\.

_...........
~

-

El Veneno Delicioso.
Cómo se descubrió el vino en Persia.

Seg(111 una .1eye:1da ¡wrr-:a, eJ Yino es origi,lario de aquel país y se rlescul,rió el 1110110 de
hacerlo por uua casualidad. l'no de los prim i,i\'OS reyes. Joushid. QUP según las historias , ivió ciuco ó sE&gt;is genera~iones clesnué.; de ~oé
fué quien lo clesl'ub1 ií,. ,¡ meior dieho 11~&gt;1 e~
sus mujeres.
.,

Este 1·e.v, tlice .Ja nar ración, era gran aíiciouado á las Ul'as. ~' deseando co:;ser\'ar una h :rn·ia
cantidad. mnucló echarins en uua ¡nau v·1sq a
quo se &lt;'Oloeó en una 1)11c,·a pa ra ir c;ar~1;1.lo
fruta cuando se a¡rota se la de las viñas, 1w1 o
al llegar l'Sta ocasión las u,·as habían fermenb1Clo Y en aquel estarlo &amp;ti zumo ern tau á,,1do,
quo el rey lo creyó Yeueaoso.
Ko obstante ésto, ordenó que se eu ,·asas~ €U
ánforas poniendo e11 cada 11ua uu letrero (J11e
rlecía "Veneno," ." que se guardase en m n1's-

1na cá1nara.

La sefiora Ku6 tira el velo y la 11ovia es e1•tl'ega á. la familia ele su esposo.
Ha llegado el momento ele las grandes manifestae iones ele política, pero la novia no debe
moYerse en sefial ele sumisión. Luego la señora
Kuó coge los brazos de la recién casada y ios
agita delante ele las tabletas piadosas de los
antepasados. En seguida todos pasan á la sala
del festín. AJJi van á servirse treinta y cinco
platos, sin interrupción, durante veinte y caatro horas.

Una de las mujeres del rey tuYo uua ,ja,¡u,'ca ta:i fuerte. que cleseó la mu~rtc, y al ,·,.r
Pl áufora co11 el letrero "Yen&lt;'n o." se beb ió
todo el eontenido de una. T-:1 Yiuo, pues uo ut!'&lt;l
rosa era . hizo su efecto, y la mujer qu¿cJó sumirla en uu profundo sueií o. ¡-ero al despertar
se &lt;'neoutró nm~- bien.
Encantada del rem edio, ,·epitió las ilosis ta·,
á menu&lt;lo. que acabó con &lt;'I Y&lt;'ll('no ele! re.,·. el
cual al vPr varía~ las ánfornH obligó á la 111u.Í&lt;'I' :t (•onfrsar lo que h:::bía hct'ho.
Al aí,o
~uiente. hubo Yino para el 1·e.v y para tocla ~u
,·orte, y en conmemoración de la circunstan,•ia
que había servido para descubrirlo, se llamó á
la bebida "el veneno delicioso," nombre que
aún conserYa el vino en P ersia.

q,..

La den,olición de Strasburgo.-La obra destructora un ias cercanías de la preciosa C2tedral, que se sentirá perdida dentro de poco ~n un b onJc,, ard ,~ la moda.

�l.

Entre los comediantes, sobre todo entre los
de segundo orden, envidian desap:adadamente
los unos á los otros. Esto es un hecho.
A propósito, os contaré la siguiente anécdo~a
de la que os aseguraré la más exacta autenticiclad.
Un comediante que triunfa noche á noche
sobre un escenario de arrabal,-llamémosle L~.bricol e,-posee numerosos y encarnizados rivales, el más furioso
de toclos,-nombrémoslo
Ollioules,-habín ;jurado hacerle una mala jugada, ln qu&lt;' al fin de esta J"ivaliclacl Shakc,periaua t uvo p01· resultarlo 1111 inciclente por
dPmás cóm i&lt;·o.
Debía r&lt;'presC11tat's(' un hncn &lt;lía &lt;'11 la g,·:i•1
Psrenn tlel barrio rn &lt;·u&lt;'sti,ín, uno ,le esos &lt;lramas históriros que hacen llorar á mi porrera.

CRONICA

SPORT.-Jugadores de los teams "Arte y Ofiicios" y "Preparatoria" que jugaron el domingo
pasado en Peralvillo
mayor rapidez, á fin ele dejarme tiempo para
irme. Los comediantes, le prometieron hacerle
el pequeño servicio pedido.
Ea efecto, el primero y los demás actos .faeron representados con toda corrección, y el d -.
cimo á las 8, h. 35, m. Inmediatamente de pr,i_;1cipjado, Olliouies jefe de los e,jéi-citos enemigo~
hizo matar al impaciente Labricole.
Una \'ez consumada la acción y una vez qu¡,
Labricole estuvo inmó,·il y cadavérico, tendido en tierra, esperaba la voz de libertad que
inmediatamente debía pronuncia,· sn compañe·
ro.
-Ahora, debía decir Ollioules, váis á eles·
hacerme de este cadáver y arrojarlo al camp:, .
para que sea pasto de los buitres hambriento~
que graznan (sic) sobre los grandes álamos!

Pero ... he aqní que Labrieole espera en va
no.
Luego, cansado de aquella posición forzari.1
ele cadáver, empezó á suplicarle á Ollionles qu,,
lo librara de una vez ele aquella extraña mort,i.
ficación y proee&lt;liera conforme al papel.
Pero el cruel Ollioules, sonriendo picarezcamente, modificó la frase y dijo así:
- Ahora, dejadme este cacláYer en este sitio para que sirva de ejemplo á los demás!!!
Y así fué, que el infortunado Labricole, tu"º que queda-r inmóvil en la escena hasta el fin
del décimo acto, que duraba exacta.mente 185
minutos. . .
\. _,
F altó á su tren; y desde ese día, cuando ;;e
le habla ele Ollioules, Labricole en,iclia Ja
sangre fría ele los graneles criminales.

'

\

El «catcher» del «Artes y Oficios• en un a de sus
!posturas favoritas
E,1 esta pie7~'1, datla &lt;&gt;n beneficio &lt;le un nejo
comediante enfermo, Labrieole, hal.lía aceptado interpretar un rol episódico á fin ele provocar '' buenos ingresos,'' y riacerle así, 1m bien
á su desgraciado compañero. Ollioules, por el
contra1·io, tenía el rol más importante ele] drama, y debía aparecer eu los dieciocho actos de
la obra. P•ues bien; esa misma tarde, Labriéole ·
1·c1mió •~ sus compañeros en el foyer de los :a·
tistas, nntes ,le l&lt;'vnntar Pl telón, y les dirigjó
á p1·opósito estas ¡mlnlm1s:
- :Mis queridos amigos; J»il'!t l1aeerlc ,m SNvicio á :Matin-u-D,mehoze, he cousent:i.do en representar un papel sin imJ)o1·tanc,ia, y en el cua;
el estimado Ollioules, en su rol tlramático ele ,je ·
fo del ejército enemigo, me hace matar al estreno del décimo acto, y en consecuencia, yo
quedaré libre á las "9," y como he prometido
,·epresentar "Herna.ni" mañana en Marsei::1,
vosotro~ me váis á prometer en seguida que al
interpretar vuestros 1·oles proced e réis con la

I

] ía&lt;·c Jm·go tirmpo que desro interrogar ,i mis
Jet&gt;toras, sobre un asunto en rxt1·,,mo interesante. SclÍa nu1y grato ;)ara n1í rt~,·ib ir sns res•
¡,uest:.is. porque es en estas rágiuas ~n d&lt;1tHl~
me comnriico intimamc11tc con ellas, ,. aun cuau&lt;lo sea á cli,tancia y á través del i~cógnit.i,
nurstias almas se co!nprenrlen. sintiéndo~c ata&lt;hs ¡,or los l:t7.os de u1in tfarna y sincMa nnustad .
Decidme, lecto1·as mías; 1, no creéis que la
afección al ''tipo,'' eu asuntos sentimeutal"s,
es casi siempre la callsa determinante &lt;lel amod
t No es verdacl que esa afección :\ cie,·to &lt;iar:ict,•r ó aspeeto Y:uonil, es la brújula con la Jual
se gobierna el cora7.-Sn femeninoi Hay per.,o·
11as gne niegan semejante idea, pero la experiencia demuestra. lo contra,·io, y si nos dedicamos á hacer un análisis cletallaclo de esta.
cnc~ti6n, encontraremos cu la mayoría de loil
casos, la comprobación exacta de esa teorh .
Buscad, quericlas lectoras; buscad con cuidado
en el relicario ele vuestros reeuerdos, y liallaré.is en él la pmeba de lo que os digo. Algu
na de vosotras habrá tenido des&lt;le muy jo\'o--i..
la afección al tipo del poeta; del hombr-e sentimental, romántico y soñador. Así fué, quizá,
rn primer noYio; acaso un estudiante que mientras descifraba las frías y monótonas matemáticas, escribía en el márgen del librn un sone·
to :ipasionaclo ó ua galante madrigal. Después,
vino otro pretendiente que tenia semejanza notable con el anterior; era un joven literato, pálido, molaucólieo y '&gt;ensitivo ... , ella lo qniRo,
tal vez por recuerdo '' clcl otro.'' pero, ele todo;
moclos, le quiso, y así siguió amando á varios
ejemparcs del tipo predilecto.
Unas mujQrcs a:nan al '• ai·tista, " clese:rn&lt;lo
participar, siquiera en algo, de su aureola glo-•
riosa, como las estrenas que giran afanosamente en torno de un astro de primera magnit,d .
Otras, sueñan con el hombre de salón; distin•
guido, elegante, sociable y conquistador. Muchas de mis lectoras habrán sentido la afecc11n
por el tipo varonil de carácter impetuoso, enérgico y resueJ.to. Siendo pequeñas aún, veían con
entusiasmo delirante el desfile del -ejército; y
les palpitaba apresuradamente el corazón, cuanllo en los primeros bailes se apoyaban en ei
brazo ele un joven alumno de la Escuea Militar. Luego, al transcurrir los años, llegó algún
gallardo oficial á trocar eu el misterioso dintel
ele las puertas ele! alma, tliciendo, dulce é imperiosamonte: ' ' no me resistas, porque soy tD
dueño". : . ¡Cuántos rncuerdos y cuántas impresiones! .. . , pero siempre, en tocias las épo·
cas y en todas las circunstan~Í&lt;ls, la mujer enamorada _de ese tipo, buscará. la misma forma y
vibrará con la misma sensación. Podrán Yarinr
un poco los detalles secundarios, pero el fondo
del cuadro es idéntico siempre, y la afecc1ón no
cambiará jamás.
;Evocad vuestras 11 istorias de amor, mis bi.enas amigas; desenredad los hilos de oro de las
queridas remembranzas, y luego, responcleJ á
''Margarita,'' con esa dulce y wncilla confianza; con esa encantadora ingenuidad que os c:iracteriza, y en el próximo número seguiremos
tratando de este asunto, según lo requiera la índole &lt;le vuestras contestaciones. Así pues, hasta
muy pronto gue reanudemos nuestra plática temanal.

t,

.,...:,

~---- -Otro grupo de baseballistas que jugaron el domingo último e n Peralvillo
1

Los sombreros ~n·imaverales continúan siendo
el ohjeto principal de la atención femenina; d,i

modo que ahor::i. daré á mis lectoras n 1gunos
apuntes sobro tan importante capítulo de la
"toilette" femeuina. Las floTes so,1, romo
sierupTe, el a&lt;lorno predilecto de ros som~reros
ele esta hermosa estación, pero, no solarnC'nte es
dicho a el orno el que goza ele priva n7.a ¡¡, est,,
respecto, 1rnes, por un ~aro capricho ele la Moda,
las plumas siguen reina¡)do en el mundo del
buen gusto; sobre toclo, las '' pioresonses'' y
los exquisitos "aigrettes." Las plumas de pája- ·
ro '' del Paraíso,'' son mny estimadas, particularmente 1mra adornar los soon bre1·0s ele forma extensa. Las capelinas sti usan mucho, y h
Moda lia desarrollado una fantasía e:irtraordinaria en la &lt;lOnfección ele las citadas capeiina( .

Citaremos :í nuestras lectoras un modelo lindísimo de estos elegantes sombreros. La forma
es de paja flexible, negra, y en la orilla del
ala lleva un volante liso, ele encaje negro, el
ci:al cae sobre l:i. frente, velando un poco el
rostro. En la parte superio1· de la copa, semejando un penacho de pájaro, se ostenta llll grup&lt;&gt;
de plumas el e faisán, matizadas en verde y °''gro. El modelo descrito, es elegante, o'riginal, y
audaz en su inspiración.
Los listones se usan en todos los casos y en
cualquier estilo de sombreros, para adorno de

éstos; algunas co¡,as se cubren casi por e·ompleto ron graneles lazos, cucardas y nudos fantásticos que semejau alas, aspas de molino, ó
mariposas que tienden el vuelo.
Las flores se colocan, unas veces como coronas, rodeando la copa; otras, en me(llas corona,
6 en guirnaldas que bordean la orilla del ala.
Esta idea es mu_y poética y delicada, pues cie1·tas flores armo11 izan perfecta.mente con algnno~
tipos el-e b!'ller.a; por ejemplo: un rostro bla O·
ro, sourosa,lo y juvenil, se verá lindísimo, coro nado por un aol!lbrero ele paja blanca, ailorn:ulo
con una coror a de '' myosotis,'' ele pequañas roF:.is, ó de pC'ls:unientos obscuros. Una mujer morena y grnci )Sa aumentará sus tractivos, ol i•
gie!ldo un s,.,mbrero ca.pelina ele paja color de
maíz, rodeado en la cc.pa por una fresca coi·on:i
ele rosas enceudiclas ó do amapolas, combinan&lt;lo
las flores con lazos de listón ó ele terciopc.!o.

Para terminar, describiré á mis lectoras un exqui~ito y delicioso sombrero de estilo Luis XVI.
guarnecido con lazos de listón, rojo vino, y con
una hermosa guirnalda de hiedra, colocada sobro el ala, .Y bajando ligeramente por los lados.
como si tratara ele acarieiar las sienes cte la bella ,fama que lleva un sombrero de tan buen
gusto. Unas largas bridas de listón rojo cruza.,
por el cuelio, y flotan sin atarse. Creo que eshi
modelo será del agrado de mis amables lectoras.
MARGARI'l'A.

�Sencillo y hermoso atavío de recepción
confecc-ionado en liberty blanco. La falda es ligeramente
drapeada en la orilla y la cola es semi-corta, tet"minando en punta. El
corsé es de la misma seda, cubierto por finisimo encaje de Brujas.
En el peinado lleva un vistoso tocado de red de oro, y por de·trás Ee destr
.
"de pl urnas negras.
c..&lt;a
un gran ' ' a1grette

Suntuoso traje de baile,
hecho en satín azul páli lo, cubie rto por tul blanco completamente bordado de plata. En e l
lado izquierdo del talle se ve un a g n,n banda de terciope:o negro, cuyas largas puntes terminan .,n f lE:cos de plata. E l corpiño se cierra con una linda rosa de garn negr a , y en la orilla de la falda se ostenta una faja de armiño blanco moteado.

�Dispzirntes trágicos
A t:aso sea muy digno de aumir·,ción el aYiador que se lanza por
los a1r&lt;'s des¡,recia1ulo el ·peligro.
,\ caso no sr p u eda der·ir lo mismo
,le ciertas proezas qu(' no enseñan
nada :l la nmn· ha del progn;so .v
&lt;JnP purdeo juzgarse ftJ mo dispar:i-

d;•'if"'

'-61

,.i ..~:;; ¡,• ·""

•\": '/!.....

~

' - ·:;

1
,\~I' , -i~,i¡~(~~l\ ),J ~ \.\ '~~:,•!~:•,i.•,o.

t.e:;.

INTENCION SOSPECHOSA
Una amiga de Margarita : Tiene usteil razó,1:
la manera de conducirse de ese amigo, que su
esposo le ha presentado última1l\ente, no es la
más apropiada para confiar en dicho señvr. N,,
la visita, sino cuando sabe que so encuentra sola; le habla siempre ele un amor d esgraciado, al
cu al se ha ~ometiilo sa infeliz corazó,1; le ¡v·•,.
diga elogios muy vehementes; le dice que ado
ra á una mujer casada, pero, &lt;·orno ésta es tan
digna, honrada y fiel. n o corresponderá nun,·a
á su loca pasión, y. en fin, to&lt;l::t la convor~aci,.h
del cit ado amigo, se reduce á esos puntos, .de
donde se infiere, con la más razonable exactittl'l,
que usted le ha inspirado un afecto profundo,
y acaso no tarde en declararse con absoluta
franqueza. Si el señor esposo (le usted es taa
celoso como me dice, y hace algún tiempo e&gt;-presó ciertas ideas a•1clares respectó d e las pruebas que un marido desconfiado debe hacer sobn•
;a fidelidad ele s u compañera. creo que se en
cuentra usted en un gra,·e pelig10; quizá su es
poso desea hacer una de esas pruebas tan indi~cretas y poco nobles; no ,·aya á s uceder qu~ se·t
,·íctima de tal pror.erlimicnto la simpátira
"amiga de Margarita;· ' así pues, me 1iarece indispensable que a,·ise usted á su esposo lo ocurrido, rogándole q ue no lleYe á la &lt;·asa al amigo en cuestión . Y. &lt;lespués rle ésto. coloque u ste.J
sobre la mesa. lle traba.jo del señor su dueño.
el "Quijote" de Cen·antes. abriendo el libro
en la página donrlr comienza aquella histori a
tan ingen iosa y llena Lle fil osofía práctica, qufl
se llama: "El &lt;'nrioso impertinente." Esa le,· •
ción muda, será &lt;'I mejor repro~he, y acaso l'l
único que tiene usted á su alrance en la situa ción difíc il por la cual atraYiesa en la 11ctualidacl.

ramente . es ta.ato &lt;'01110 ,·e1¡gar~r dr un l'•&gt;l'a1.ñn
gi'n croso. que la &lt;1uiero ele ,·~rdu,l. d i&gt;_j111tlo ,;l
rul¡1able &lt;'fe(•tfro t"n unn impnnidacl ~on,p!,,t a.
E spne noticias lle Eun&gt;pn .,· -egún se.111 é,~as,
porl•ú tomar uria r eso ludón ¡,1wJ ... 1ite y rn~rgica.

FLORES Y GALANTEOS
Xinón:

S11 cousnlt;i es ele las m{ls raras que

he recibido, clurant!' t odo el tiempo que lle,·o

&lt;le atender á mis lertoras, rn estas pii_~i .1as.
PorquC', FÓmo pued e explir:irse qn c usterl. teniendo vein t e años. un rostro brllo, un r•1Proo
elega nte y esbelto, sirn,io here&lt;lera de cuanti'lsos bienes, y formando parte de la soci,..lad &lt;'~rogiila de r~a pobl11ciñn desde dcuHle m i' rsrri he, no haya areptado nunca el amor que le :,~!l
ofredclo numerosos pretendientes, y, si'l emhar¡:ro, ustecl tenga '· nn corazón muy sen1;ble,
uo obstante la apnre»te frialdad de sus sc!ltimirnto~i" . ..
El enigma C'&lt; inrlescürnble. se ñ orita :'i"inv11,
.v sólamcnte p n edo creer lo que ustcrl m e ,li,•e,
porque no te ngo C'I ,h·rreho rle dudar rlc su, pa·
labra~. Lo único á qu,. e• posi hle r rferlrse rn • n
c·on~ultn. es ft e~o de: "si puedo at·cptar '.a~ flo rrs y h1s ga la:1trrí:1s d1• mis muchos :iclmin&lt;lv•
res'' ... Xo; cierfanirntc que uo puerle uH•• I
:,ceptar t Hlrs pn1ehas ele si mpntía , pnetl' t•,dos
st:s arlmiradorps Ps¡wran 11lg-o más de la b rila
:\'in6n. qut• nna so111 i,a de gratitud; cad ·t u no
11P ellos se rree eorrcsponrli clo en su amor, y
niaP&lt;lo el tiempo transcurra. ~in que la situac·ión ij(' aclare ¡",ana ninguno de los titados ¡ncten,lic-ntl's. éstos se irán n •tir:mclo, co1110 s,1cede siempre en eso~ raso~. Y ,,ntonces. usted ~e
&lt;JUPil:trú sola. y su "sC'nsible coraz•í11 ·, en Yano
perlir{1 ln uulznra ,](.' un afecto; el nban&lt;loao y
1:i solt·clail serán los únicos que l:i. rodearán como un círculo de hierro. t Quiére u sted este fi.
n a l? &lt;'reo qne no; por tanto, tenga mueho ruirlacln con las floreR y los galanteos rle que rne
hahla ; mañ ana puerl,•;1 con,·ertirse en esrinas
'-"P hurla~.

DOf. RESPUESTAZ
Amada ele J tia:i: Xo pued,; cont.-~tar it su,
preguntas ron la franqu,2Za que rleseo. pues temo causarle unp. ver11adera 1wna.
Su novio PS d e car:írter raro, Ps ,-ie1·to; pero
no hay cxtrnYagancia snfü, iPnte para e:qiiicar
1'1 ahandc'no en 11ne ha ue;:1110 ,í thh'd ,1,•s ¡., !H: ce seis meses. 80 fué á Enropa ron una honrv:·;1
(•omisión del gobiC'rno; la l'im.lad ••11 dond~ ~ ..
radicó, es uno de los reutn•s 111á, ¡- iviliz·ulu-; del
viejo nrn ndo; Apor qué 110 ha t&gt;sc·rito á su prometitla 111[1s q ue una sola ,·arta al llegar :"t M1
&lt;lesti no/ 'l'odo hace prr~um i ,· fun ,larla;ac,m,:i qur
es usted ,·ídima lle :ilgn:1,1 inficlt&gt; 1idad, ,1ci,. 11•1
t's c'i is.Cri'to n rlelantar un j•,ieio, ;int!'s tl" ti'111•r
absoluta cert idumbre ;Í l'~e resp&lt;'(" t O. l'ror·nrr ust e d tom11r informes exados c•rn i'I "ó11s11l lr
nuestro país en aqu ella eiuda,1. y ch• "Sl' 1111i•lo
sabrá á qué :1tc 1H'rse, pa1a uer·itlfr•c á ~d~o.
J.Ju cuanto ú su ~,·µunda prCf!n!lta t'S 1ná!'"t Iá.eil tic eontestar&lt;C'. y 1lt&gt;,dc lue~o Je di_gv qnJ ~•1
,·enJ,!au1.a 110 es di:,p1a de una mnjPr rl ~!intda y
a.. :i1ma noble. pon1ue s i c·orr" s1,onde ;'~ ~,i::1r¡uiera dt· sn, pn•tcndii'11ks, ,ia amarl.i s intL-

drnperías rl e la. mi.•mn g;isa. La sombrilla. es ·Je
seda hlanca. ,-,,n puño rle c-smalte negro, ¡rne•
c-1t r~tc elegtL1t P atado se hu•ca el pfedo ele·
gante y original &lt;I!' los contrastes enérgié11s.
Desrn qnr &lt;lirhn modrlo sen rle Ru agr.1&lt;!¡,.

UN LIBRO H ERMOSO
L,vg-,•ia: ¡ l&gt;r \'enh11I quien• ust,•rt cono~er 1111
libro sentimrntal, c uyo autor no rlegen"rc l'll ridíc1:las eXUJ!"racion&lt;"~. que ~on, easi siempre. la
plll !!:?

ele esp Pstilo? 'Pues ka '' Prn.i:i s la lllllrr-

ta, • · de Georg-t•s R odr11,1ak. y rncontrar:í lo c1ur

MODELO
.\nton ieta: D oy á u~ted e l modelo qne desea de traje para paseos campestres. Está h'!e ho eu finísimo lin1ín blam·o, combi.,ado con ""·
quisito encaje de Ve necit1 , e l nrnl puNlo ser
:-.ubstituído p or l"neajr inglé~.
LHs
1na11ga~,
ha,ta el corlo, ,e adorna n ton un ,·olaute rl e J,.
n"ón, horclado ele seda blanea, ~ en e•l cuello se
,·e un augo-to "roller,,tti'
tle tul ne;,:rc&gt;. },I
sombrero rs ele ;¡asa blan ca, tollo cubierto po•
0

d r~en. Di cl10 cserit•Jr ,,, un e~quisito ~~nti111,•11tal1 lltt poebt 1lelh·a1líqimo. ,·nya i11sp1ra1•i,i11 e,;
inim it:1b]P, Y C'n su ~i.!11~ro no rienr• ri\·:;f.

P OSTAi ,
Amo: Acaho ele rcribir s u liuda po,tal; mil
g-rarias por el PnYío. y mul'ho relebro 1:ic ya
se encuentre usterl en relac iones a1,11&gt;rrisas ,-011
t1&lt;[1tPll:t jo\"l'II á la c•ual u~tc,1 qnierr t ,1 ,,r,1. ,.
,·on tnn C'xtn,onlinnria ficl elicl:.d en
nul!stra
época.

'

MARGAlt~TA.

l' n caso muy característico lrn
ocurrido durante las fiestas celt&gt;•
bradas últimamente á orillas del
:\' iágara. E l último d!a del "In ter.
!1atio11al :Niágarn Uarnival" fu•! no
t·able por la euorme afluenl"ia de
t uristus. 'l'rescientas mil ptlrsonas
llegauas de dh·er.ms ¡irovincias •:a1:adienses y yanquis en lo8 trenes
,le recreo. se agolpaban :il redeuor
de las famos11s cataratas para ¡,rcsenc·iar los prodigios de audacia
anmwiu,los en &lt;'I programa.
B ea&lt;:h&lt;&gt;y, tJI
conol'iuo .1viador,
,·ol,í por e ncin1a d o las t:atarutaP y
i'\·oln,·ionó entre los 11cantilauo~ ,Je
l:;s gargantas harrüJas por corrl, :1•
tP~ u.! aire que amenazaban l'St rellar el aparato contra las rocas.
Después tocó el turno á 1111 acr{,
hntu francés, Jlaudin, que atra, esú las gargantas deslizándose ¡;or
1111 alambre, y por último, dcs¡,uc'.-~
,le otros números má~ ó menos s~n .
rmcionales, llegó el momento dtl
qne Robert Leach llevase á &lt;:al•o
su annnciada hazaña.
Encerrado en una &lt;:'specie tl,, tonel de acero debía recorrer en ,rna
('Spc&lt;-ic '' '.Vhirpool R,aµids, ' 1 que
m uy ¡,oca s personas han franqnea•
do Hin penler i'.l ,·ida en la empr"l•
sa.
Estos rápidos comienzan ca;i al
1 ir ele las cataratas. La enorme ma
,a de a;,:na que cae del lecho superior ~e mete en una tortuos1i y
&lt;'strecha garganta en la qu e so :,.,.
,·:rnt&lt;tn olas gigantescas.
F.! barril imaginado por L ·J,1Ch
na de chapa de a-cero dclg'.lil:11 po.
ro resistente. El fabricante h abín
gar antizado que saldría inde.mne tic
los choqu es más violentos.
Tuútil es d ecir qu e el interior de
este rccipeute estaba forrado de a 1godón en ramn y lana, para 1 ue
,-¡ " t ripulan to" ¡1uuiese soportar
los &lt;' hoques.
Además, llevaba unas sólidas conr·as qnc permitirían á Lea~h agn•·rn rse en los momentos que los torbrllinos hiciernn girar el extraño
&lt;!squife como una peonza.
Leach h ahía pasado muchos '.lño3
ímao-inanclo este m edio de atra-;c&gt;sar "'1os temibles rápidos; pero no
ol,stants
lo~
perfcc):-ionamiento~
,1portados
la ill en ¡,l'imitivn _ne
habi ta ,p~e, •isto todo. P crs11:1cl1clo
tle que el pPligroso trayecto no dn_
rnrfa más que media hora á lo sumo, c rela qur el aire conti'niclo eu
el b11nil sería suficiente parn lv
respirnrión; pero la práctica clemostl'(í lo con tra rio.
A nt!' los ojos ele la multituu . que
esperaba con imp11ciencia í'I 'clou '
&lt;le la fiesta, Leach se metió e n ei
harril, ~• sus ayudan! es lo ccrrnron
c·n iclndosami'n!t' y Jo &lt;'lllpujaron en
&lt;'l .a.gua hasta qne la corriente e~pezó ft llevárselo hacia los ráp1rlos.
De reµente una ola le,•antó el to,
nel arrojándolo á una altura ele
seis 6 siete metros. A1 caer lo re_
1•ogio una corriente late1·al y lo
·1rrastró 111 rentro de un espantoso
remolino, donde empezó á girar.
Los amigos ele Robe1-to esperaban que el barril, después rlc haber clauo unas cu;rntas vueltas e!I
&lt;'i remolino, cnyo &lt;liámctro pasaba
tle vei nte m etros, sería ano.ir.do á
la &lt;·orriente; pero transeunió un'\,
•los, t1·t•s horas, ~in que el barril saiiese de aquel embudo. Los nyudautes de Leacb, provistos d e lar-·

mas ar1s ocra as,
1

1

,i

,

ucfuse,

l§fe~A'\JR~ tell. CC~UJflf'll3' ~
DEPÓS IT O e E NERAL"

, . i~5UC5.
as

" Os palos inte ntab an inútilm en te_ ti
;,tl\'amento, sahientlo que su :i11~1g.,
moril'Ía 1,or falta tic uire rcsp1r 1.
ble, y y a se resignnhan ,~ ab:111tlonarlo á su triste s uer te', l·uand,;
nn remolino arrojú &lt;'l esqui re fu-~ra d1•I torbellino.
Minntos después, los salvador&lt;'~
porlían r e.:ogcr el barril ele acero, y
se aprc,nraha,1 ,, &lt;lt&gt;stnpado. -~1
punto cre~·eron encontrar un ca,1,iver, porque el P?bre Lell:ch no ~espiraba. C:racias a los &lt;·melados que
se Je ¡,rC'staron, se reanimó, pero se
habla Ynelto loco.
.
Los oro-anzadore, de Ja f,esta
entrcgaro1~ [, su familia lo~ c.inco
mil pesos o ro ofrecidos como prnmio, pero el autor &lt;le la proe7.a. n o
poclrá clisfrutarlos porqne ha sido
prec iso recl uirlo rn una e.asa de sa_
lnd.

.- .~

Los 1,200 dollars de Plerpont Morgan
El mnltim illonario Pirponl :\íorgan, opirrn que n o es pos_ible _triunfar en los granrles negocios s111 co nocer el alma de sus eontempor1i.neos v cree también el rey del a~er o que no tiene límites la crc&lt;lulielad y el candor del público.
u,; rlía apostó que bastar!a pedir un clollar en los periódicos para
recibir mil, sin dar ningu_na cx~l!•
cnci(,11 v publicó en varios pcr10dicos :ui anuneio lle tres lín!':tS e.u
C'I que u1! tal Smith, eu;yas sc1~as
ronsignaba. ,Jc¡,ía el pr1111rr rl ,a :
'' EnYiaclme un (!olla r. '' El segundo rlía decía: " Aún os qucdm1 ,•c1a ticuatro horas para en viarmc Yuest1 o d ollar," ~- ¡,or ú!timo" e_l terepr
día, r ezaba el anuncio:
S1 no me
enYíais hoy Yuestro tlollar potléis
gnarcl,í ros lo.''
y los rlollars llegaron en número
rle mil dos&lt;:ientos. :Mr. :\Corgan :io
hn dicho si ha he,·h o ele este m?do
los cinco mil millones que constituyen su fortuna, pero el "bluff" es
la esencia de todas las empresas en
u n pa!s donde el '' poker' ' es 1•1
juego nacional.

Ln mosca. modelo
de a.eroplnno
¿ Est[Ln eapa&lt;·ita clos los alem'.:nrs para ciar 1·onse_jos á las cleml\.~
naciones en mate ria de av ia&lt;'1óo Y
Los pocos éxitos que hasta _aho~a
han logrado en
la nueva c1cnc!a
haee d u darlo, pero, no obstante, ta
teoría de los doctores vou L enclenfehl y Wolfrrau" Rittcr del Institcto Zoo16«ico" de'°' Praga, tiene bastant e interés _v originalidad para
merecPr que se tenga en cuenta.
Segúa los citados sabios, c u;ro
mérito, dicho sea el~ paso, es 10•'ontestable, todo esta por hacer ~o
la a,·iación. porque hasta ahora loJ
iilYentorcs han segu irlo falsos caminos. E, u n error el bip lano Wright,
con motor y sin motor, nn error. el
monoplano &lt;le Bleriot, ,, pes11r do
haber &lt;·rnza&lt;lo el Ca:rnl lle fa l\fancha. ,. una ilusión la hazaña de Vedrine·~. ,·olan,lo ,le~de París ha~r:i
}.[arlricl. l,os :1'"iaclorrs están engaiiaclos..\1 ncar el tipo de los prim&lt;iros aparatos no ,l~hicron tomar por
modelo al a,·e.
El que todos los ,lí11s se r omp1t
la eabez,l algún Yol:11lor, es debido
al &lt;·ras!simo error del principio, y
é-sto, srgún los sa bios alemane,,
1·onti11uarií mientrns qne los co11ótructore~ no varíen ra,liealmente
lo~ prin¡-ipios &lt;le sus máqu in11s.
El doctor L C'nrlenfcltl :Hlm itiría
que se copiase la anatomía ~· el vue•
le ,le! pato ~a h·aji'. pi'ro aun cstr modelo rrsulta muy infrrior al
qnr ofrecen los in sectos.
"Irn itúis, di,·e \ Volg-a,1g Rittor
c&gt;n las &lt;·ríticas que ,lirige á los
,·onstructo1·es. &lt;'l r-nrrpo del p[l_ja•.:,,
pero dáis á niestro aparato alas r'gidas, susceptibles sólo &lt;le planear
no de \'Olar. ~i el corazón tlr vue~tro pájaro, es cledr, el moto r, rleju
ele lat ir por algún moti,·o, sohrc _,;ene el descenso forzado 6 la c:ií,la.
El águila y la ga,·iotn que habéis
cop iado toscamente, planean, en
efecto. pero cuallilo sc&gt; deja ~entir
la ne&lt;·esidacl, baten las :ilas, i'S clefir, ,·uelan. Obser,·ad las a las y el
vuelo de los insectos; contemplad
la maravillosa or,ganizacióo rle ]a

mosca, que la pi'rmitr, primel":llll.!'l·
te, ele\"arse \"C'rticalnwnte, anti's rlil
aYauz:,r horizontnlment., con ~or
p rC'tHl entr YC'locitlail. ''
Para estu,liar n,ejor, en sns m~nores detalles, los 6r¡.:anos ilc In~
insectos alatlos v las 1l ifer e11ti's fa.
ses ele s u vuelo; los 1loctores \ Volfgang _v Len&lt;lrnfcld han hecho numerosas fotografías de moscas, y
las h an amplia&lt;lo considernblemente. Eligieron la mos(•a po1·quP Junta hoy parece rea liza r con su fuerza muscular clesarrolladísima, con
la solidez cl e su cuerpo y &lt;·on la e~tructura rlc s11s alas, el ser mejor
constitní,lo de torlos los que vuel:ln,
tanto insectos &lt;·omo :1\"es.
Los insectos,
nat11ralment e, no
tienen huesos, p ero su cuerpo posee u na especie rle armadura. E•1
esta n1rntomía especial, y particnlarme11ti' en el estudio del ala clC' la
mosca, es rlon,le los a,' iadores porl rian cncontrnr
nua \gran ensi'•
ñanza para 111orlifi car sus aparatos
El plnm(m mit·roSl"ÓJ)i&lt;"o que la cubre clese-mpe1ia, sPgi'.1n parere, un
papel rnn.v irnportant!'. ¡,;¡ ali\ csth
formatla por una doble membrana
incolora, sostenicla por una armadura di' tubos que le &lt;la su Tigiclez.
P ero sobre toilo, la "c· harnela" clrl
ala es una maravilla di! mecanismo
que permití' á la mosca ejecnta r los
movimientos 111ás rlivel'sos. y \'Oldr
á raz6n llr :!00 :i lebzos poi scg•rn·
do.
Los ,l os ¡,rnfrsores ¡-itaclos ii:111
empronllitlo ,·a la &lt;'Onstruc&lt;:ión de
su aero¡,lano 1110,lelo. imitado de la
ntosca. para rac·ilit:u· sus 1h'J1Hl&lt;tr~1·iones.
0

No sr trata ,le obti'ne1· in111c&lt;li:,tamente nn aparato ea¡,az rle transportar :1 un aviador; sus autorrs :1:
siquiera se 1,reocupan (lel motor , p ero espernn probar ÍL los volndorPR
Que imitando toclo lo posi ble ltt est"ructura rle la rnosra, estar,rn menos eXJ)llC'stos á rompC'rse fa rabeza. El pon·enir &lt;lirá s i tienen razón.
:Mi entras los informes ele este iqYento no sean m[ts amplios. la ma•
yoría ele los aviadores no se muestran llluy entnsinsnrncloR con tan rad ical reforma, ¡,orc¡ue opi nan que
los apa1·atos existent es respondt&gt;n
perfectamente á sus deseos.

�El Mundo Ilustrado

En la historia y en la novohl se
tu~utan muchos casos ele person:is
cuyo caoello se tornó blanco en un.,
nochP. Cuénbse, por. ejemplo, de
:\faría .\ntonietn que encaneció h
noche antes ele S!'r ej!'cntada, y que
los terrnrcs de la San Ilar tolomé pu
sieron blanco &lt;'ll una noche el cabello de E11riqu3 ] V.
J.&gt;ero si hemos de ila1· créd ito i.l
¡irofesor L . l::\ticda, do In Unlv&lt;:rsitlad &lt;lP B edín, no registraron la Yerdail los cron ista~ de tales casos. El
profesor no cree ,1uc se haya ,latlo
un solo easo "n que el color del cabello haya "ambiado e11. una 110~11,•,
ui qno pueda p1oducir semejant~
fenó meno una illl)H'!'Sión ó u n terror, p or prni\,niloH qne sean. El cabeJI¡¡ sólo "llcanero por r~uova,•,ió:a,

E~ta ~nforn~edad es señal. tle la d fgeneración tle los 6rganos. Cuantlo
su ~unc10nanuento ~·esulta dc&gt;ficie nte, se .forman en eflos depósitos de
pa_r ticulas de matena impura y ex.raña que no han potlirlo elimina1·, y
as1 se "ªª foi-man&lt;lo los cálculos, comunmentl• llamados ''piedra." En
E~os. casos es forzoso recurrir á una delicada y peligrosa operación qni1·'.11'g-H·a p_ara extraer los eiilculos. Pero éstos á \'!'&lt;·es S(' pueden resolYe1·
;;m nee';s1t~ad de \'se• 111edio radical y peligroso. si se atirnde la &lt;'n fer
meda u a tiempo ,v '!l notar dolo1· pu nzaute t'll la región dt' los riñoue;;,
tomando el reconstituyente por !'xeelencia, ,·uva fúrnrnla se ,la ,, cono•
&lt;'el' á continuación y que está en uso ge1wrnl ·h.u·e mut·hos a11o~. S·,q
f'Omp?nentes se pue&lt;leu tomprar ú poco costo c&gt;n ,·ualquier farmacia sin
n!'ee•1dacl ,le rc,·cta faeultatiYa. 1,,t fórrnnla ex como sigue:
Extrncto Compuesto VPg,lt:,1 Arvclinu.
.Jarabe ('ompnesto ,le Hipofo -fitcs . . .
,'Jar:1bc Compuesto de Zarz,tparri lla . .

. 1,3

g1·am os.

.-t) gramos.
. 60 gr:1111 os.

La botella en que se mev·lcn ,lcber[t saeutl11·sf :1utrs el e tomar ta,la
dosis t~nsistente cu una eucharacl ita de l11s de té ó café después de catla con11da. Agua en abun&lt;lanria entre comidas es de gran ,·alor 1,:1,·,1
los que pnrlecen de los l'iñones.

¡-;:ira lo

-----•-----•----•-----•----------~
, • Maravi}}osa
La Pornada BaIsam1ca
!

~

i
.

..

I

1

e~ la reina de las Pº!lladas porque siempre cura, s16mpre ahvia y
siempre es eficaz. M1llarAsde personas curadas por ella testifican
su~ maravill?s~s resultados, y por eso es que s e ha hecho la prefer1da-d~l pnbhco. Basta usarla una vez para tenerla siempre en
prevención. Produce efectos segurisimos en

QRA.NOS, TUMORES. A.LMO!lRANA.S, HERIDAS, PUSTULAS, LL.A.QAS,
ULCERAS, QUEMA.DURAS, FISTULAS, ERUPCIONES, ETC., ETC,
01! VENTA. EN TODA.S LA.S DROQUERIA.S ~· BOTICA.&amp;.

A 25 CEN r A vos LA CAJA.

',

Para loa lullares donde no ae enouentre, ae despacha tranco de porte envland~

oon el pedido en sellos de correo $0.30 ova por oada caja Y por docena $2 52 al Deposltarlo general, SR. RA.FA.EL s. ORTEQA.. 15~ CALLE OE MANRIQUE N 9 02
A.PA.RTA.DO 4641.

1

•

o. "'·
1
...
""•----■-----•-----·-----•----•----11Ex1co,

AVISO
Ponemos en conocimiento del público que
con esta fecha hemos vendido á la Empresa
Mexicana de Publicaciones, el título del semanario festivo' 'LA RISA" que publicábamos en esta capital y que últimamente teníamos suspendido, quedando éste por lo 1anto
de su única propiedad.
México, Abril 4 de 1912.

COMPAÑIA EDITORA NACIONAL, S. A.

~

P!1al

es ne&lt;·c:--:nio

1111

HunyadiJános
LA MEJOR AGUA PURGATIVA NATURAL

"EJ Purgante de ]as Familias"
Aprobada por emill'ntes Médicos de MéYico.
REPUTACION UNIVERSAL. La Preferida de los Médicos.

"Eltag~a más rica en sales purgan- "El prototipo de todas las aguas
fS;
( Jiist us 1·on Lieb-iy.)
pu -gantes." (1'/te L cmcet, )
"Muyprecioso. Exito siemprerápi- "Una purga de efecto rápido, cierto
do y favorable." ( J'frcltoiv. )
y moderado." (JII o l esc ltoft. )

El Secreto de la Salud del
cutis en todas las Edades
y Estaciones
El Jabón que es una deli·
cia á la vez que una necesidad en el tocador

proee·

rio~~gí111 c•I prnfesor, él ca bollo ,' ncanece de do, mo,l o~: poi· caída de~
pelo p igme11r.1,lo, el tna l es rnemplazaclo por pelo sin ¡,igmenh. 1· ó
poi· int., 1•,·upci6n ,le l:t prorlnccLín
de pig-,11e1ito, en C'll,1'O taso, pOC)
m enos ,·omÍ!n qtt!' ¡,) anterior, la
parte clc!&lt;eolodda, r eemplaza graclualmente á la parte teiiiua. y &lt;lO·
mo el na,·i111iento &lt;le torlo el • abe]I l J
b
]
o r e a en eza en u na so a noehe
s,ílo J)llNle o¡,n:use por un mi lavo,
el profesor rechaza como itn-c1·osim iles los c·:1sos de transforn,ación
del
pocascalwllo
horns. obscuro en blan&lt;·o en
El color del pelo se debe ··, nn
pigmento que, ó b ien lo gener~ la
sangre, ó se gen era en cada c:1 b&lt;'llo.. \den1,Ls, el ,·olor del pelo depe;,tl&lt;' •'&lt;' c·iertas rnnrliciones. Po1· ejomJ•lo, el cabello despeinado ó rizado
1vi-reee más claro que el cabello
bien pei:Jado. E n las personas d,1
r:1ala salud ocurren obstruecione!
en la formadí,11 del pigmento, por
efecto ,le las cuales, el cabello nue,·o carece de pigmento, es cleeir, &lt;'S
blanco. L a causa de esta obstrucción aún no se ha determinado. L !l

FLORÉINE
CREMA DE BELLEZA

Tlálpam, D. F.·•Teléfono 16.

•

so gradu~I, ." dice que, :1n11 cuando
el ¡,elo de ::lfaría Anton iota estaba
completamente blanc·o al suhii· a!
patíbulo, ,opareda ya m uy canoso
nue\'e meses antes, cuan do el l'-"Y
llllll'ÍÓ á 111:lllOS ele I0!&lt; l'C\'O]UCion,1-

Asistencia científica de
morfinómanos, enajenados,
alcohólicos y quirúrgicos,
empleando los medios terapéuticosmás modernos. Eficaz atención para los enfermos. Departamento especial para señoras. Instalación eléctrica completa.
Rayos X , corriente de alta
tensión, mecanoterapia.
Director Médico,

L A CRE1I A F LOREI N.A no contiene ningnna suhstanc1a ga:asosa y está combinada con sujeción á las más completia
y rrucional l1igi,ene del cu tis. Su uso, ya universal, está in-

dicado para prevenir, r-etar-d!ar y curar las divei,sas imperfecciones ide la cara y .el bust o.

CREMA FLOREINE,
POLVO FLOREINE.
JABON FLOREINE

EDUARDO LICEAGA.
)

Médico encargado del departamento de enfermeda,
des nerviosas,

Mj
L a muj er , el hom br e, l oa ni fioa, t o
,los encuentran en el Jabón M unyon
un atractivo especial .
La madre qm~ lo usa e n loa lavados
de s us nifios pr, n to se conve nce de que
no import~ cuán escald11ditos se h allen
ó cuán irritado t enga su cutis en seguida, con el Jabón Munyon , ee les
vuelve suave com o la felpa y perfumado como las rosas.
Las sefioritas, aunque eean muy b onitas,luego observa rán que este Jabón
las aume nta sus atra ctivos, dándoles á
su complex ión un vislumbre seductor.
La dama que no es bonita, pero que
como casi toda mujer, desea eerlo, encontrará una gra n a yuda en el J abón
Munyon.
l,¡oe hombrea que q uiere n a feita rse
sin molestia, disfrutar de su bañ.o, 6
lavar PU cabeza. deben uear el J ABON
del AVELLANO de la BRUJ A de
MUNYON .
En venta en las D ,,..guerías de J.
Labadie Sucs. y Cia. y en las de
primer orden y en las Farmaciae y
Perfumedas.

De A, GIRA.RO, Rue

f ~lesia, 48, París

UNICOS AGENTES para la República Me:ricana

Dr. A. Ruiz Erdozáin

Emilio c,KANUEL e&amp;. Co. Avenida 16 de Septiembre, 65.-ü"EXICO

Administrador,

J. Lavista.
Verdadera
Agua Mineral
Natural de

1

VICHY

-

J!anantialea ,

LA LECHE
EFÉLIC.A 6 CAN

del Estado

Francés.

ura 6 con agua, di11ip
PE&lt;aS, LEN'l'EJAS
TEZ ABOLE.A.DA
ARRUGAS PRECOCE
SARPULLIDOS

BIBN BSPBCZlfICAH BL NOMBRE

VICHY CÉLES.TINS

--

Gota, EnfermedadesdelaPiedra
y Afecciones de la Vejiga.

VICHJ GRANDE•GRILLE Enf•i;:;:_ea del

VI CHY HOPITA L

Enfermedades

fASJILLES - SELS - COMPRIMtS

del Estómago.

DIVIHIA

VICHJalTAT

renovaC' i()n ~e opera grad ualnie,1tc
hastn que se pone blaneo todo.

o
LA BELLEZA DEL ROSTRO
consiste eu un rutis saludable. Un,1
tez a marilla, marchita, llena de banos, pecas, etc., ha~e 1·ep11lsi
5 la
mu jer. C'_RE ME ele LUKE (sin grasa_), eornge todos esos defectos. Dfl·
leita. h~rmos~a '." perfuma la piel y
propol'c1ona hndos colores á las mejilla_s. P'.uase en las farmacias y
perftm'.enas. J. Félix y Cía. y J.
Labaclie Suers. México.

"ª

Hunyadi J ános se vende en las farmacias y d roguerías.

Quinta de Salud
''R• LaVIS. ta"

¿Se puede encanecer en una JABON del AVELLANO
noche?
de la BRUJA de MUNYON

Cslealos en los ~iñones

l

El P6rfume exquisito
que ha oonqul11tado en
muy poco tiempo el favor del MUNDO ELEGA11TE

AN•MIA
FJIIIIIUla, DIIULDIU
. 61 ma, toonómloo

H,

.&amp;:~::~::=L...

EL PERFUME

DIVINIA

,_,,SEÑOBAS

EL
APIOL DE LOS
1

t:S DE UNA FRAGANCIA FINJSIMA Y
NO TIENE RIVAL POR LA PERSISTENCIA Y SUAVIDAD EN SU AROMA- - -

D"JORETy HOMOLLE

r.

Cura tu Dolorss,Rstardos
Suprsstonós de 'º' Menstruos

WOLPF &amp; SODN, larlsrohe
l"\l!DALLA DI! ORO
EXPOSl□ON UNIVERSAL PARIS 1900

H 8Ul!l, !811,LS ~,Parl1,71Hurm• ,

.' '

QUÉ ES LO QUE NECESITAN

DEBILITADOS, los FATIGADOS
aquellos que li8Den d'biles los PULMONES y los BRONQUIOS?
Un ANTISÉPTICO y un RECONSTl1UYENTE
los

~1,i!,1er,rr¡·uoc,11m:i~ ¡¡ij j

que en forma apropiada, reúne el antiséptico y el r econstituyente mrui
poderosos, la Creosota y el Clorhidrofosfato de Cal
Con~tituye el remedio soberano contra los CATARROS, las BRONQÜms
cronlca_s, la GRIPE, el RAQUITISMO y In ESCRÓFULA. Aumenta el
apetito Y las fuerzas, ag ota las secreciones y previene la

&lt;.,.◄"

TUBERCULOSIS

"◄t18 E-1tc;e

-

' COURBEVOIE-PARIS. Y en

.

1o&lt;t•• 1•• f•'..

0

, . ,.

SENOS

A MIDY

Dssarol/adoa, Raconstituido11,
Hermoseados, Fortificadt!t

f.~ Pil ules Orientales

3ue en d&lt;M'
:!:T~~pe~tº ~•~~Bf'r
e l unlco Producto

~~~:~g~~/g~~~!':i~~
J . RATIÉ, P hen,
s, P a a aag e Verde au. P arla.

rrasw coninstrucoioues en ParisG'35
Mezico :

J . LABADIE. Sucesores y O,.

:El mayor
·disolvente del .Acido úrico
Para abreviar 7 evitar 18.Jf Cri•i• de

GOTA, ARENILLA, REUMATISMO
CÓLICOS NEFRÍTICOS
tomad al

Wl&amp;B

medid&amp;JI

r dia,

•

Bn &amp;a, 4,m,t, Farmdcia.s II DrogKCl'WI,

OTOSO
49
UMATIC

�\

•

ELIXIR f:STOMACAL
(ESTOMALIX)

de Sáiz de Carlos
Hace quince anos dimos á conocer esta especialidad farmacéutica A los médicos y hoy lo recetan en las cinco partes del mundo, porque es el tratamiento mAs racional J seg.uro para la curación de las enfermedades del ESTOMAGO
é INTESTINOS, aunque tengan una antigüedad de treinta
anos y no se hayan curado con otros medicamentos, siendo
sus efectos quitar el DOLOR y todas las molestias de la
DIGESTION, ABRIR EL APETITO Y AYUDAR LAS DIGESTIONES, TONIFICAR EL APARATO DIGESTIVO y laeconomla en general, pues el enfermo COME MAS, DIG IE
RE MEJOR Y SE NUTRE.
CURA las ACEDIAS, AGUAS DE BOCA, EL DOLOR Y
ARDOR DE ESTOMAGO, LOS VOMITOS, VERTIGO ESTOMACAL, DISPEPSIA, INDIGESTIONES, DILATACION
Y ULCERA DEL ESTOMAGO, HIPERCLORHIDRIA, NEURASTENIA GASTRICA, FLATULENCIAS, COLICOS, DIARREAS Y DISENTERlAS, LA FETIDEZ DE LAS DEPOSICIONES, EL MALESTAR Y LOS GASES. Es un poderoso
VIGORIZADOR Y ANTlSEPTICO gastrointestinal.
J

"

Los ninos padecen con frecuencia DIARREAS mAs ó menos graves que se CURAN, incluso en la época del destete
y dentición, hasta el punto de restituir A la vida enfermos
Irremisiblemente perdidos.
Con frecuencia muchos enfermos del aparato digestivo,
aunque no todos, presentan el siguiente cuadro de sintomas ó parte de él: al levantarsP, lengua sucia, mal olor de
aliento, aguas de boca, estado bilioso, lnapetench., abatimiento y tristeza después de las comidas , eructos agrios ,
gases, pirosis, vahídos, pesadez de cabeza, ruido de oldos,
sofocación, opresión, palpitaciones al corazón , dolores al
estómago, vientre y espaldas, vómitos, extreftimlento, alternando á veces con diarrea, el enfermo se altera con facilidad, está febril á veces, se Irrita por la menor causa, evita
el trato social, teniendo por la noche ensuenos, suel!o
agitado y respiración dificil.
Nuestro ELIXIR ESTOMACAL cura el g8 por 100 de los
enfermos que lo toman y por sus propios méritos es cono-

cldo y de uso general en las cinco partes del mundo, para.
las enfermedades del aparato digestivo.

SAIZ DE GARLOS. Cura la
NEURASTENIA y afecciones nerviosas, siendo el mejor TONICO para curar el RAQUITISMO, ·recetándolo los m~dlcos eo cuantos casos están Indicados el aceite de bacalao y emulsiones con hlpolosfltos, tomándolo lo~ nlnos con verdadero placer, á los que
transforma de PALIDOS y ANEMICOS en SONROSADOS y
FUERTES. CURA la ANEMIA, CLOROSIS, colores pálidos, per ser el mejor RECONSTITUYENTE para todas las
edades y ambos se:r:os.

DINAMOGENO

SAIZ DE CARLOS. Cura
el CATARRO bronquial
acudo y crónico la TOS, la TISIS y ENFERMEDADES DEL
PECHO, produciendo los siguientes efectos: la nutrición se
acelera, habiendo aumento de peso; los esputos, disnea y
fiebre dlsmmuye11; la tos cesa y aumentan las fuerzas y el
apetito, notándose el alivio con uno ó dos frascos.

PULMOFOSFOL

SAIZ DE CARLOS. Cura el
'REUA,-ATISMO agudo y crónico, la GOTA, el ARTRITISMO y la CIATICA. Se elimina
el ácido úrico, quita el dolor y aumenta la cantidad de orina,
tornándose de turbia y sedlmeotosa en clara y transparente.

REUMATOL
.

SAIZ DE CARLOS. Cura el extrentmleoto, pudiendo coos~
gulr, con su uso, nna deposición diaria los enfermos biliosos y los que tienen lndlgestlooes y atonta Intestinal, por
uo ser tóolco-luante suave y eficu .

PURGATINA

De venta en Farmacias y Droguerías. Pídanse folletos á
Carlos S. Prats, Apartado 468. México, D. F.

Pídase ¡Catálogo Ilustrado.

1

Se remite gratis.

1

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113005">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113007">
            <text>1912</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113008">
            <text>19</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113009">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113010">
            <text>15</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113011">
            <text>Abril</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113012">
            <text>14</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113029">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113006">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1912, Año 19, Tomo 1, No 15, Abril 14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113013">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113014">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113015">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113016">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113017">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113018">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113019">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113020">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113021">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113022">
              <text>Editora Nacional, S.A.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113023">
              <text>1912-04-14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113024">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113025">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113026">
              <text>2007135</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113027">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113028">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113030">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113031">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113032">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="5744">
      <name>Condado de Tolstoy</name>
    </tag>
    <tag tagId="5747">
      <name>Correo original</name>
    </tag>
    <tag tagId="5742">
      <name>El arsénico</name>
    </tag>
    <tag tagId="5748">
      <name>El decir de la vieja</name>
    </tag>
    <tag tagId="5745">
      <name>El grito de Pocolo</name>
    </tag>
    <tag tagId="5743">
      <name>José de Landero</name>
    </tag>
    <tag tagId="5751">
      <name>La casta Susana</name>
    </tag>
    <tag tagId="2745">
      <name>La limosna</name>
    </tag>
    <tag tagId="5749">
      <name>La radioactividad</name>
    </tag>
    <tag tagId="508">
      <name>Monumentos</name>
    </tag>
    <tag tagId="5741">
      <name>Recién nacidos</name>
    </tag>
    <tag tagId="5746">
      <name>Se deshojo la flor</name>
    </tag>
    <tag tagId="5750">
      <name>Tragedia en el mar</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
