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                  <text>1

~LffiUDOO
.ILL6

v½NO XIX. TOMO 11.

México, Julio 14 de 1912

NUM. 2.

��QUINA
LAROCH~
TONICO-RECONSTITUYENTE-FEBRIFUG0
Debilidad, Agotamiento, Di•pepsia. Falta de
Apetito. Convalecencias, Calenturas

"Antes de un gran
asalto, mi costumbre
es tomar una copita
de' Quina Laroche.''
MERIGNAC.

El más ilustre profesor de la
Esgrima francesa.
15, rue d'Edinbourg,

PARIS.
Exíjase en las farmacias la verdedera

Quina Laroche
Apoderádos Generales: Gugenhein &amp; Balaresque
Apartado 605. México

T-RAPHAEL
Vino fortificante, digestivo, tónico, reconstituyente, de sabor
bXCelente, mas eficaz para las personas debilitadas que loa
ferruginosos y las quinas. Conservado por el método de
11, Pasteur. Prescribese en las molestias del estómago, la
clorosis, la anemia y las convalecencias; este vino se recomienda álas personas de edad, alaamujeres, jóvenes y a loa niños.

Ü AVISO MUY IMPORTANTE, - .El único VINO auté11tic.&gt; de
S. RAPHAH, el solo que tiene el derecho de llamarse así, el solo
que es legitimo y de que se hace mención en el formulario del
Profesor B0UCHAROAT es el de M" CLEMENT y C'• de Vale11ce
(Drfime, Francia). - Cada Bot ella lleva la marca de la. Unidn de
ID, fabricantes y en 11 pescuezo llll medallón a.11uncia11d; el
" CLETEAS •1• - Los demas son groseras y peligrosas falsitlca.ciones.

Combates Extraordinarios
En Xueva Iberia, Lui,iana. a,•n·
ba de verificarse una lucha que ha
llamado mucho la atención en este
país.
Los printipales eran "Angola",
un gorila muy joven que pesa 100
libras, y '' Terry' ', un perro '' bull
dog" perteneciente á George W .
Wi'.son, triador de pPrros de casta
pura.
'foda la población masculina concurrió á presenciar el combate, so·
bre cuyo resultado se cruzar,¡n
apuestas que ascendieron á cerca de
0.000 dólares.
El gorila fué encerrado en una
jauln. de doce pies cuadrados, rod&lt;Jll·
na por un anfiteatro con gradería
'de madera, y cuando el público e~tuvo sentado, se introdu_jo en la jaula al perro, que pesaba 75 libras.

Este, en cuanto lo soltaron, ~e
abalanzó al cuello del gorila, dando
un salto; pero ''Angola'', rápido
tomo el rayo, lo agarró en el aire, .v
mordiéndole la cabeza, le clestrozÍ&gt;
el cráneo, que quedó reducido á una
pulpa, incluso los hueso,. La lucl·a
duró apenas un minuto.
Como este hecho ha ocurrillo en
los civilizados Estados ünidos, Í,ien
podemos consolarnos los llamados
bárbaros. porque permitimos Jog
combetes de toros con otros animales.
El dueño del gorila ha publicarlo
ttn desafío en que apuesta dohle
contra sencillo en fa,·or de su m.&gt;•
110, contra cualquier perro que quie_
ran echarle.
Ilasta ahora no se dice Que las
autoridades ha_van intervenido parn
l'dtar que se repita el ''culto'' espectáculo.

~

~

1~l~~~~!m~~=:!M ~~!!~!!!~
siempre es eficaz. Millares de personas curadas por ella testifican
sus maravillosos rco;11ltados, y por eso ss que se ha hecho la pre•
ferida del público. Basta usarla una vez para tenerla siempre en
prevsnción, Produce efectos segurisimos en

Dep6slta Oeoerat: 20 Rue des F061é1. St. J1cqaes, PARIS

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01! Vl!NTIII f!.N TOCAS LAS OffOQUERIAS BOTICAS,

1
1

QffANOS,

1

&gt;'

I

A '.25 CENTAVOS LA CAJA.

1

Pua loe Jugares donde no se encuentre, se deepaoba tran09 de porte, en, laudo
oon el pedido en sello• de correo so.ao on. por oada oaja y por dooena $2.62,al Depositarlo general, Sff, ffAFAl!L s. OffT6QA. 15. OALLI! 06 IIIANRIQUI! N 9 e:z.
F INURA, PUREZA. PERFUME IDEAL. - Comunica al roslrO uq.a niara\'illosa
belleu, una blancura perítc1a y un aterciopelado incomparable
Cu:ilro tonos en cada, una de los colores Rosa \o Raque.) Blanco de u na puuz.a
ab:soluta Son los pol\'OS de arroz. de l:u rein:is y los reyes de los polvos de ar roz
AGNEL...~RPUNISTA, 1.6, Avenu e de l'OJ&gt;'ra, PARJS

&gt;: dehcada

El Mundo Ilustrado

1

APARTAOO 4154r,

1

,

FLOR El NE
CREMA DE BELLEZA
LA CRE)IA FLOREI NE restituye al cutis la '.frescurn
.que los cainsancivs, las vigilias, las pesadumbre la enfermedad
Je han quit.ado. Las caras las más deslucidas ias más t iernas
las más marchitas, aún mismo ,que la decrepit~1d y la caducidad
,d e la edad, se encuent ra,n bien del uso &lt;le la CRE}IA FLORElNE. Su pr.esencia invisible eautiva todos los homenajes y desempeña en mismo tiempo qnc un perfume discreto 'Unas distinguidísimas gracias.
'
1

CREMA FLORE1NE,
POLVO FLOREINE,
JABON FLOREINE
De A, GIBABD, Bue ti'Alesia, 48, París
UNICOS AGENTES para la República Mexicana

Emilio ú'KANUEL ®. Co. Avenida 1G de Septiembre, 65.-ú'KEXICO

llll!Jf.100,

O, F,

~

Quinta de Salud
''R. Lavista"

----------------------

UNA meA A"NeJA v TONTA.

Calendario de la Semana

• Conjunci611 de la Luna _v 1{ercurio, á Jns JO h. 48 m. de la noche.
Comienzan los efectos de la canícula.

PERUNAFORTIFICANTE
MARAVILLOSO.

JULIO
Se creía antiguamente, qub una
medicina era benéfica en proporDOMINGO
MARTES
ción á lo repugnante de su sabor
14
y olor; pero ya sabemos que tal
16
idea era un disparate. No hay
(2o. de mes y 7o. D. P.). Nuestra
ninguna razón por la cual la me- Señora de Ocotlán. La Dedicación
:1\uestra Señora. del Carmen. El
dicina deba ofender á los senti- de la Santa Iglesia Catedral de Chi• 'J'riunfo de la Santa Cruz. San A tedos más que los alimentos, y por lapa. San Buenaventura Obispo Con· nógenes Obispo Mártir.-tFunción
esor y Doctor de la I glesia.-Ofi- titula r é indulgencia de Porciúncula
lo miemo, uno de los triunfos fcio
y misa de este santo: rito doblt• en el Carmen, que se gana desde
más grandes que ha alcanzado la y orname11to
blanco; se conmemora las primeras vísperas.---,}'unción soq_uímica en los últimos aflos, con- la. Domíuiea.-1''nnci6n en Catedral lemne é indulgencia de la Porciúnsiste en lo que se puede llamar i la Divina Pro,·ideneia, y en la '!nla en ambas Teresas, que también
la redención del aceite de hígado parroquia de Sau Pablo, al Señor se gana c1&lt;'8de las primeras vísperas.
de bacalao. Todo el mundo sabe de los Afligidos.-Vísperas en l\fon -En la Profesa, San 1',raneisco, y
alguna otra iglesia, función á Nuescuan asqueroso es el sabor y olor serrate.-(S.).
tra Señora del Uarmen, pero algu_
de esta droga en su estado natuConjunción en Géminis, á las 6 h. r.a~· Yee()S se traslada al domingo si·
ral, y no es de extranarse que la 36 m. 43 seg. ele la mañana.-H(11r.l'· g11iente.-Funeión en la Basílica ele
STA. P I LAR MONTEROE.
Gu!ldalupe, de la Dióeesis de Temayoría de la gente declare que do.
La p opular bailarina espafiola se
• Conjunción de ·1a Luna y Nep- huantepec.
prefiere sufrir la enfermedad á
expresa como signe acerN\ d e la
tomar el aceite de hígado de t uno, á las 7 h. 53 111. de la mañana¡
• Conjunción de Neptuno y el PERUNA : Con sidero la PERUNA.
y de la Luna y Venus, á la3 9 h. 2~
bacalao puro. Ahora bien, es m. de la misma.
Sol, á las 4 h. 24 m. de la ma.ñana; como el mejor lónico que he experimenuna de las leyes de la natura? de la Luna y ~arte, á las 5 h. 3~ tado. Para. los nervios d espués del canLUNES
leza, que un remedio que es rem. ele la tarde.
sancio es un for tificante maravilloso.
15
pugnante al olfato y al paladar, y
Me curó radicalmen te. Pilar Monterde,
MIERCOLES
que tambien revuelve el estómaTeatro Principal, Ciudad de M éjico,
go, no puede producir buenos reSa n E nrique E mperador Confesor.
11
sultados, pues el orgimismo se -Rito ,cmidoblc como el ,día
Función solemne en Monserrate á
rebela en BU contra Y á gritos San C3 milo.-..Vlsperas en el Car~antos Alejo Confesor y Mareepide deshacerse de él. El mila- men.
lina. Virgen.-Rito semidoble como
el día 8.--&lt;.Jomienza la novena d,,
gro apetecido se encuentra en la
Señora Santa Ana en ~u parroqub.
JUEVES
PREPARACION de WAMP0LEf~======~~~~==~~~:~======~===::======~1
en la.. cnal tenemos la parte va18
liosa del aceite, sin los demás elementos. Este moderno y eficaz
San Camilo de L elis Confesor v
fundador de los Clérigos regular&lt;'~,
_remeéiio es tan sabroso como la
mini~tros tlc los eo.fermos. Stos Armiel y contiene todos 1os prinnulfo Obispo Confesor. Marina Vircipios curativos del Aceite de
gen, Sinforosa y sus siete hijos Má,·Hígado de Bacalao puro, que extire~.-Comienza en Catedral el
traemos de los hígados frescos
triciuo del Señor del Buen DAspacho,
con misas cantadas á las ocho de la
del bacalao, combinados con Jamañana.-Visperas en la Conreprabe de Hipofosfitos, Malta y
ción.
Cerezo Siltestre. Tomado ántcs
de los alimentos, evita y cura la
VIERNES
Dispepsia Nerviosa, Afecciones
de los Pulmones y todas las en19
fermedades que se originan por
San Vicente de Pan! Confesor,
las impurezas de la sangre. " El
y fundador de la ·C ongregación lle
Sr. Dr. F. Zárraga, rrofesor en la
la :Misión y de las Hermanas de 1n
Escuela Nacional de Medicina de
Caridad. Santas Justa y Rufina VírMéxico, dice: He usado la Prepagene;; ~ártires.-Función é inllulgen,·ia plenaria en la Co,1r&lt;'1,ción.
ración de Wampol~, como tónico
reconstituyente, con mny buen
SABA.DO
resultado." Nadie sufre un desengano con esta. En Boticas.
20

Tlálpam, D. F.--Teléfono 16.

¡San Gerónimo Emiliano Confesor
y fundador de la Congregación tle
Sóma-sea. Santos Bulmaro Abad,
Elias Profeta, Margarita y Librada
Vírgenes Mártires.

Asistencia cientíbca de
morfinómanos, enajenados,
alcohólicos y quirúrgicos,
empleando los medios terapéuticos más modernos. Eficaz atención para los enfermos. Departamento especial para señoras. Instalación eléctrica completa.
Ray~~ X, corriente de alta
tensi~n, mecanoterapia.
Director Médico,

Cuarto creciente en Virgo, á las
10 n. 41 m. 55 seg. ae la noche.Aguaceros.

EL NUEVO BAILARIN

.Compra y C ambio
de postizos que ya no están de moda

EDUARDO LICEAGA.
Médico encargado del departamento de enfermedades nerviosas,

Dr. A. Ruiz Erdozáin
Administrador,

J. Lavista.

contra. las peligrosas diarreas estivales, debe ser conocida de toda madre que teme por la vida de sus hijos. Alimentándolos con " Kufek'l,"
se cuentan las perturbaciones cli·
gestivas en el número de los hechos
muy exr!'prionalcs. '' Kufek, '' &lt;'~
de un gran valor nut ritivo y hace
que los II iños se pongan sanos, robustos y capaces de resistir á m.ichas de las ;infermedades de la i:.i fancia.

en la afamada fábrica de postizos frenceses de

....-~ R. POKORNY
Av. San Francisco 45.

~
..........

M éxioo, D. F.

Pídase los nuevos estilos. · Ventas al por mayor y menor.
Ensefianza de peinados á precios módicos.

!,;;;====;;;;;;====;;;;=;;::===;;;;;;=====;;;;;;;==;;;;;=~

,Cuando os dispongáis á comer un
huevo, al cascarlo por la mitad, po
déis ser vi ros de la parte más pe·
queña de la cáscara paTa un juego
muy divertido. Primero hay que limpiar perfectamente la cáscara, dcipués humedecer bien el borde de un
]'lato .Y en cualquier sitio elel bonlr
poner la cáscara con la p110ta huei·,
ahajo, é imprimir sobre la palma
ele la rnano un movimiento de rota·
rión al plato.
La ilusión será completa rol&lt;Wa11•
,Jo e11 el fondo y centro tle la eÍl•·
c•:irl!. 1111 pedacito (le &lt;'oreho y ~ohrr
(&gt;l 11nn. fig-11rita ele cartón, c¡ne pue,1,• ,,•r una bailarina ó 1111 polkhi 111•1'1,
ut•slro gusto.

,t ,

�El Mundo Ilustrado
El Mundo Ilustrado

HOMBRE-IMAN
En Wisconsin (Estados Unidos),
acaba de ser descubierto un indivi•
duo que tiene la propiedad de se:·
una especie de imán, tan poderoso,
que sn influencia sobre las brújulas
y todos los objetos de acero se ejerce (í. más de treinta vara~ de distancia.
Como en aquel país á todo se le
busca utilidad comercial, una Con,pañía de Bayfield, en dicho Estado,
está aprovechando los servic ios del
hombre-imán pagándole t!n gran sa•
!ario para que descubra minas d11
hit!r;o, de las que abundan en Wis
consin.

El individuo en c uestión se llama
.August Orpe, y su poder magnético es tal, que como encuentre un
clavo en su camino, aunque sea á
uno ó dos pasos de distancia, el cla•
vo vuela hacia él y se pega á sus
Topas. Basta su presencia en una ha_
hitación ó en el castillo de un bu
que donde esté la brújula, para qi.:c
ésta abandono el rumbo Norte y la
aguja siga todos los movimientos de
Orpe.
Entre otras particularidades, po·
see la de quemar la piel de cua lquie•
ra persona á la cual frote dos ó tr.es
veces con la palma de la mano.
•En las montañas de Coyuna, don·
de se le ha empleado para descubrir

Huny~diJános
LA Mf JOR AGUA PURGATIVA NATURAL '

minas de ,hierro, -se ha manifestado
su podPr magnético en una forma
que á veces ha pu~sto en peligro
' su vida.
En cuanto llegaba á un sjtio donde existía hieno, le costaba mucho
trabajo levantar los pies del suelo
y mientras mayor dificultad tenía
parn and,,r, más ricos tlran los yaci·
mientos que se encontraban al esc·:ubar el terreno.
En la mina :nejor que ha de5CU·
bierto hasta ahora, estuvo á punto
de perder la vida, pues se había se•
parado de sus compañeros, y cuando
éstos acn&lt;lierou á sus gritos, lo encontraron tendido en el suelo y con
las fuerzas agotadas por los esfuerzos inútiles que ·había h echo para
incorporarse y volver á unirse eon
sus compañeros.
• La mina descubierta en esas cit·_
cunstancias ha resuelto ser una de
las más riias en hierro del Estado
de Wisconsin, y está producieucJo
una fort una á la Compaí1ía que la
explota.

"El Purgante
de
las
Familias"
Aprobada por eminmtes Médicos de México.
RtPUTACION UNIVERSAL. La Preferida de los Mtdlcos.

"El agua más rica en sales purgan- "El prototipo de todas las aguas
purgantes," ( T/1.e Lanut,)
t,s." (Justus von Liebig,)
"Muy precioso. Exito siempre rápi- "Una purga de efecto rápido, cierto
do y favorable." ( Yirchow.)
y moderado." (Moleschott. )
Hunyadi J ános se vende en las farmacias y droguerías. •

-----------------------••

JABON del AVELLANO
delaBRUJAdeMUNYON
El Secreto de la Salud ~e
cutis en todas las Edades
y Eitacionea
El Jabón que ea una deli·
cia á la vez que una necesidad en el tocador

V d. no puede obtener la hermosa
calidad de tono de la Víctor
Vi c tr o la en ningún otro
instrumento.

No puede decirse que goza de salud perfecta una persona que pa•
dece constantemente de jaqueca ó dolores de cabeza. Hay hombres y
mujeres que pasan la vida sufriendo horriblemente de ese mal. Recu•
rre cada semana ó cada dos ó tres semanas, y es atribuida ó á la
ocupación ó á. alguna causa inevitable. A la verdad que no hay cosa
más fácil que evitar la causa, y así lo ha descubierto todo el que ha
consultado 111n buen médico. El que esto escribe era víctima de esos
sufrimientos, y hablando con un médico amigo fué informado que el
mal radicaba en la sangre, y que una receta muy sencilla, que cualquier farmacia podía despachar, les pondría término. Pruebe la re·
ceta todo el que la necesite. Hela aquí:
Jarabe de ·zarzaparriíla compuesto . . . . . 60 gramos.
Jarabe de hipofosfitos compuesto . . . . . . 45 gramos.
Extracto compuesto vegetal Arvelina . . . . 15 gramos.
Se toma una . cucharadita de la mezcla después de cada comida y al
acostarse. Sacúdase la botella dotes de tomar cada dosis.

El Kaiser tal cual es

Moneda valiosa
El precio má3 alto alcanzado e&gt;1
estos últimos t iempos por una mo
neda, lo obtuvo una pieza de oro
de tTl's pPsos, de las acuñadas en
Sao Francisco de California en
1870, en la almoneda de la colección
numismática de Mr. William II.
Woodin.
La moneda f ué comprada en
1,450 dólares, por iMr. Ohapman, un
coleecionista de esta ciudad.
Se dice que sólo existen /los monedas de esa clase. pues el Gobier-

CONSEJOS UTILES

La mujer , el hombre, loe nifioe, to
dos encuenéran en el Jabón M unyon
un atractivo especial.
La madre que lo usa en loe lavados
de su■ nifioe pronto ee convence de que
no import1 cuán eacaldadltoe ee hallen
6 cuán irritado tenga eu cutis; en seguida, con el Jabón Munyon, ■e lee
vuelveeuave como la felpa y perfumado como lae roeae.
Lae sefioritae, aunque sean muy bonita@, luego obEervarán que este Jabón
lae aumenta eue atractivos, dándolee á
su complexión un vislumbre seductor.
La dama que no ee bonita, pero que
como caei toda mujer, desea serlo, encontrará una gran ayuda en el Jabón
Mnnyon.
Loe hombree que quieren afeitarse
sin molestia, disfrutar de eu bafio, 6
lavar su cabeza, deben uear el J.ABON
del AVELLANO de la BRUJA de
MUNYON.
En venta en laa D.roguerfae de J.
Labadle Sucs. y Ofa. y en lae de
primer orden y en las Farmacias y
Perfumedae.

Bs el soberano más madrugaJ1•r;
eree que una hora de trabajo ¡,or
la mañana Yale más, y es de mayor provecho que dos hora s Je la
tarde, lo cual no quita para que
también trabaje por la nochr, al ca·
!ir de la Opera, cuando se ,mcuen•
tra en su palacio coa teleg•:&gt;.:uas
importantes.
'A nadie sorprenderá. que el kai•
ser no sea fc-minista, cireuustaucia
que swni nistra motivos copio~os de
discusión entro el soberano y la
reina Mary ele Inglaterra. Un día,
luego de haber menudamente enu•
merado los conocimientos de qufl
c:ue,·!'n las mujer,es, añadió el so_
berano en tono desdeñoso:
-iQué queréis que entiendan de
política,
-Lo mismo, exactamente-con·
testó la reina,-que los hombres dtl

las cosas del hogar y de la edt~rntióu de los hijos.
Hay que advertir que durante
muchos dfas consecuti,·os el emper:rdor no se dió punto de reposo eo
la exposición de sus ideas acere;,
ele! asunto.
Nadie ignora que Guillermo II
alardea de compositor; nadie sabe
tampoco hasta qué punto su inspiraeión musical es fecunda, ni siquiera él mismo. En una expedición
marítima viósele de pronto interrumpir la maniobra del "Hohe!!zol ·
lern '', que mandaba, p:tra informar
fe de un trozo que tocaba la orqurs
ta. -Esa música tlS, en verdad,
estrepitosa,-dijo, y envió á uno ele
su3 ayudantes para que averiguase
el nombre de sn autor.
•E l director respondió, ,asombra·
do, que era Obl'a de S. M.; el ayuJante, al llevar la respuesta, no
podía contener la risa; por su partl',
el emperador, después de un indtan-

te de duda, resolvió reiT tamb16n, y
la pieza salió del repertorio como
había salido de la memoria dP- su
autor.
Guillermo II no se conforma con
eseribir; maneja también los pince.
les y pinta paisajes.
La reina Alejandra y la empera·
triz abuela de Rusia, han organizado en Copenhague un Museo, compuesto de obras ejecutadas por manos soberanas; la vez primera quo
enseñaron un cuadro del erupeni.dor
á su madre: Este-dijo la chmapuede mirarse y colocarse del derecho y del r evés; igualmente apre·
ciable resulta de ambos modos.

Rizador Eléctrico deWest

MEDICINA RARA

El más P•Mltlco de cuantnR SA han Inventado. NO REQOIERE FUEGO y on dula y riza •I cabello en l)QCOS minutos.
Como no 88 callente.. 11:S EL MEJOR PARA
ONDULAR EL OABELLO CANO, p:&gt;rQUe no Je
queme. ni le pone e.marlllo.
Este R1z.&amp;DOJl ELÉCTRICO w, ST estlmu
la y vhrorlzael pelo. Su forma pla4a y su ligero peso
,e bacan cómodo y
preferido POI' las
damas Que acos•
tumbran ondearse
6 rizarse mientras
duermen. Debe
ususe con Pl nelo ligeramente bu·
medecldo y exento
de Krasas y aceites. Duran toda
la vida,
5 RIZADORES $1 00, ÜERTJFIOADO POR
Coami:o. $1 20.

Míster C. H . Coates, de Treuton,
padecía de cáncer, y había sido de~ahuciado por los médicos hace tres
años, declarándole éstos que no vi•
viria mucho tiempo.
Un farmacéutico de Filadelfia le
recomendó que probara el comer
a rena diariamente, pnes ese tratamiento había curado á muchos indivi'duos que se consideraban casos
desesperados de esa terrible enfermedad.
Mister Coates comenzó el tratamiento en seguida, tomando regu·
larmente dos cueharaditas de arena
todos los días, bebiendo un vaso de
agua encima, una por la mañana y
otra por la noche, y desde entonces
ha comenzado á reponerse, habier.•
do ganado 50 libras de peso.
Otro amigo, á quien recomendó el
remedio, ha sentido también una
gran mejoría, y los médicos están
estudiando la arena que ha usarlo
Coates, con objeto de ver si contie·

ne alguna substancia que cure ei
cá ncer.
Míster Coates declara que se ha
acostumbrado tanto á la arena, que
ya es un placer para él comerla.

s. Ulhleln

americano recogió el resto, menos
una, que fué colocada debajo de la
primera piedra de la Casa ele Mo_
necla de San Francisco, que so cons•
truy6 en aquel año.
JJO

No hay medio de copiar aquel
tono maravillosamente dulce, claro y
melodioso.
H é aquí don.d e la Victor-Victrola
permanece suprema.
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Por lo tanto, exija siempre la
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Sírvase entrar á cualquier establecimiento en
que e ncontrará estampada en el
_dond_e vea !a mar1;a de fábrica V íctor y pida que le
gabinete y en el interior de
de¡en 01r la V1cto r-V1ctrola. Se asombrará de su mara, v_illoso tono y saldr~ ~on un ~mor más profundo para la
la tapa, y en cada Disco
. mus1ca y con un conoc1m1ento mas perfecto de este soberbio
Víctor.
instrumento.
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Di,ección e n la Ciudad de Mézico
Calle de Gante No, 4

En Moscou ha,y una familia co111·
puesta de un matrimonio, treinta y
dos hijos y sus abuelos, quiene3 to·
dos los días sientan juntos á la
mesa.

H~lc~!!::!u°!~!a~

deteraivu yoioatriaalltH qut

han merecido al

coattar Sopontnl

LB Bsuf

IU adml1!60 ef\ 101 Ho•plta~e■
de Parla, bpllcan la bo¡a dt
ese producto para todo■ los uso1
del tocador : Cuidados de la
BO(.!l A qu3 purifica, de l01
Cabellos cuya caida detle11e

Lociones de las Crlu, C1.1i
dados lnthnoa, eto
Deicon/t4ru U
f!!N

LAe

14a faütflcactonu
~AJlllMACtA ..

A11ntN:Gu11nh1lm y B■ l ■ rHqu1
Apartado 606. Médc~

Los perfumes LUBIN son
preparados amorosamente.
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Co lleeo 3 .- Méxloo .

�El Mundo Ilustrado

En tanto que en cualquiera parte se encuentre cerea un gato, 1,0
hay necesidad de tener un r eloj,
puesto que los ojos del animal indiearáu la hora que es durante PI
día.
El primer europeo que conocí(•
el Pm¡,leo de un gato c:imo indicador del tiempo, fué M. Jluc, el cual,
en una obra que escribió sobre el
Celeste Imperio, dice cómo fué iniciado en ese misterio..
M. Huc, acompañado por varios
amigos, fué á visitar un~ institución
e~istiana en China entre los campesmos.
En &lt;'l camino :inrontraron un chino joven y, para proba r si tenía alguna inteligencia, le preguntaron la
hora oue era.
En contestación, éste miró al ci~lo, y notanclo que las nubes le ocul•
ta ban el sol y no pocl ia r.ontestar
á la pregnnta por esa circunstancia.
se d irigió de repente á una quint'I
cercana, volviendo á los pocos 1110•
mentos con un gato Pn los brazos.
Levantándole los párpados ron la
mano, dijo á JTuc que le mirara Jo~
ojos, diciendo al mismo tiempo qur
aún no era medio día.
Mientras ellos comentaban el caso ent re sí, el joven chino prosigui{i
sn camino.
Cua ndo los via.jero, llega ron á
la aldea, nreguntaron á los con ver.
tidos al cristianismo si podían decirles la hora por los ojo, rlPl gat i
y rómo lo hacian.
Inmcdi:1ta,,1cnte hubo una 1·cc¡ui,:1
de todos los gatos q11e pu&lt;li erou ul,tener e11 t·l veri nilari o, &lt;¡lH' fueron
traídos donde se hnllaban los Yia•
jeros.
Los chi nos l&lt;'s l1icieron notar que
las pupilas de los gatos iban gradualmente reduciéndose á medida
que el sol se aproxima al cenit, basta no Yérsele á la doce sino unas
lineas apenas perceptibles en lugv r
ile la -retina en dirección perpendi •
cular, volviendo á dilatarse aqueila
tlesJl'té~ lle esa hora.
rruc examinó los ojos de vario,
¡!atos y se eonven rió de lo que e!
thino les había dicho era cierto.

Suscripcione s

UNDO LUSTRADO

AMANECE

Reloj Felino

Amanece.
La noche se diluye en el éter en
confusas tonahdacles ele sombra, romo las últimas pincelaclas ele :in ~uaelro de Rembrandt.
Las montañas bosquejan ~us rontornos que se p.erfilan en el bori:&gt;:01:te
con formas indecisas, las pálil:ts l!S·
trellas parpadean con ténues destelleces. como postreras mir:::.dHs t!e 1,n
amante moribnnclo.
Las primeras claridades del nlb:.
tiñen las nubes que se aleja'l lentamente con los "llariantes colores cltl
prisma; y las flores rompen sus po·
lieromas eorola5, exhalando sus embriagadores perfumes como el ,aho
fmen-ante de un pebetero antiguo,
mientras inclinan sus cálices para
rPdbir eu ellos las diamantinas gotas de rocío, que resbalan por su,
delieaclo3 pétalos como cálidas lágrimas por el rostro alabastrino de
h ca~ta m,1g:1 &lt;le 1:1 norhe.
Las clormi&lt;las a\'CS rompen el ~ilen,·io tle la umbría con una eascacla
ele argeut inas notas, que se dif111!·
clen en melódicas vibraciones.
El sol ~on&gt;o ~in :·onelor ele brillan_
te plumajP, tiende su vuelo á la
rl'gión empírea y al remontarse (';i
ia celeste esfera, deja caer rns 1·ayos igneeentes como una lluvia sutil de pol vos de oro.
L a campana. rl~ la ermita c·on s us
melancólicos sone3 llama á la orat·i6r1 rnati:11tl, _v los labriegos al paso
de sus tarolo, buf."yes se dirigen á
su,; faenas ,·am1,estre~, los pastorc,
contluten al praclo sus rebaííos our
ha1·en sonar sus metálit·a, rsquih;
to11 alegre tintineo.
La virgen se clesespereza en su alc·oba al sentir le&gt;• cáliclc&gt;s ,rayos ele]
rey do los astros, y abanclonando el
lecho se entrega á. sus ensueños rl~
amor acariciando la~ rizadas guedejas de su trenza ebánica.
E l ardiente Febo envía sus más
tiernas caricias á su amada y fecunda en su seuo las simientes 1uc
asoman á su sup-0rfieie como un brillante reguero el e esmeraldas.
J. A . Ohoa.

y números Sueltos de

" L4 SEM4N4 ILUSTR404" ''MUNDO ILUSTR4DO" Y" ARTf Y LtTR4S''
pueden obtenerse en la

UBRERTA RENACIMIENTO dt Cayetano Fm-.ar.dez.
Bajos del Teatro Principal ó Av. 16 de Sept. núm. 12

ROYAL
BAK-IN8 POWDER

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Registrado como articulo d e segunda. clase en 3 d e Noviembre d e 1894.-Impreso en p apel de las F ábricas de San R afa.el.

Año XIX-Tomo 11

Número 2

México, 14 de Juli:o de 1912.

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Director,
JOSE F. ELIZONDO.
Se publica sama.na.ria.mente por la
COMPAfUA EDITORA NACIONAL, S . A.
Gerente General,
ALFREDO PETIT.
Oficinas:
é ua rta Calle de H umboldt, número 52. México,
D . F.-Apartado Postal, 149. -Ambos t eléfon os,
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Para la publicaci ón de avisos en este periódi•
co, dirigirse á B. &amp; G. Goet schel, A venida. 16 de
Septiembre, 16. Sus agentes en Europa, la So·
cieté Mutuelle de Publicité, 14 rue de Rougement, (9 e) .

NO SE DEVUELVEN ORIGINALES

Una monjita, blanca entre la negrura del hábito, Julce entre la austeridad de las tocas, que
hace pensar en la monji;. golondrina de los ve1•
sos &lt;le&gt; Diaz :Mirón, ha Yeoiclo de la guerra y
cuenta con sus profundos ojos, llenos tod'lvía de
piadosa luz, las tragedias silenciosas del rau1•
po de batalla.
!El campo de batalla, cuando "se levanta " es
acaso más terrible que mientras cmzan por é1
los estruendosos estragos de la mu erte. Es en•
tonces la muerte silencio~a que llega á los cuer•
pos que. Yan enfriándose de la fiebre del odio,
bajo el ·caer apacibl emente tétrico del crepúsculo, quP viene á arrojar sobre la obra maldita de
los hombres que se asesinan como fieras, el man.
to mi~ericorilioso de las sombras, como si qui•
siera ocultar á los cielos el pecado horrible.
L a monjita, herma~a de los afligidos, cooso•
]adora de los trist~s, la que sabe que son bien•
aventur ados l os que sufren, vien e ele los camllOS de la guerra en donde sus pálidas manecitas
de lirio mistico se empaparon en la sangre d e
las heridas, en donde sus oídos hechos á las eas•
ticladns é!e la or ación y á la mú,ica angélica de
los coros, cseucha1·011 las imprecaciones de los
,¡ue morían odiaoclo aún, y los gritos de las blasfemas desesperaciones, y los gemidos de las an•
gcstias y los gritos de dolor. Allí, los qne estaban cerrando los ojos para siempre, sin que tin
ellos se mirar a el rostro celestial de la madre
lejana, de la novia ausente, del h ijo abandona•
do; los q ue se lle,an á la eternidad una últ.i
ma visión nostálgica de la casita campesina, del
hogar caliente y blando. destacado sobre las cer ranías en el azul de los cielos paterno,; los qu~
se despiden de la tierra junto al rifle homiciJa
que ~u~t:tuyó en las manos inquieta, á la lrnz
ó á la herra.mi enta de taller. todos estos cles,~uturados q,1e ·se desemgañan al morir y que mar.
chao al , eterno viaje entre las sombras de la
desilusió¡i arr epentida, más n egras que las som·
bras de la n qch e que cae encima del campo, to•
dos esto~ q ue necesitan consuelo, que suspiran
por la palabra de paz en la última hora de la
matanza, ha brán dejado. -i\u mirada JJOstri:ira, la
mirada de la muerte, llena. del misterioso resplan•
dor de lo infinito á que se entra, y de las trémulas tinieblas de l a vida de que se sale, en
los ojos profundos y tristes, inundados de m ise.
ricordia de la herm:111a de l:1 CariJad.
Quizás los ojos de la monja, que miran á los
_iiombrcs con .mirada pura y m elancólica, como
la mirada de las estrelhs, ha regresado de los
rampos de batalla, estremecida ~, dolorosa cor.10 l a '' relig iosa peregrina'' de Díaz 1
]\fi~óa, que

rezando iba y Yenía. atraYesada por terrihles
pensamientos de la tierra. El pecado de :Lis hombres no ha de haber atenaceado este corazoncito en donde acaso temblaban los deliquios ,pol,ticos de S11nta Teresa, y cnando ahora ¡,enetrC'
al coro, en el que se levanta el canto l'.:!peritu11I
ele las tórtolas del Señor, sentirá intlndáblemen•
te que s us nen·ios sobrecogidos del horror de
haber Yisto á Caín, y de la tremenda r,uoci,i11
de haber restaña·do l::t sangre de Abe! moribun·
do, rompen eu religiosos estremecimientos de
pavor del pecado, y sentirá que eu sus ojos, to·
davía espantados con el fuego de los relámpu.
aos fragorosos del combate, toda\'Ía parpadean·
tes con el desluñ1bramieoto hórrido de la con·
flagración criminal, se llenan ele lágrimas acerbas, .\· como las que en el camino del Calva.do
lloraron las mujeres santas, cuando el Jus to 1ba
á inorir por todos los pecados ele la tierra.
El al ma mística ele la monja que fué á los
campos de bataila, quedatá p:.ra ~iempre t6stc.
La saog1·e del Cir co Romano, leída en Jo~ 1·elatos del Martirologio, bajo los árboles de ln huer•
ta convental y meditativa, era hasta J:toy para
ella cosa de ens!leño. J amás ere.vera que sn;:. ma·
nos acariciasen para consolarlo, la frente de un
hombre, de muchos hombres, caídos, como los
cristianos de la persecución, despedazdtlos por
las fieras, algo má3 espantoso, por otros hombr-es
en fieras convertidos. Jamás pensó eu les reeo·
gimientos apacibles de su ,ida de paz, que ten·
dría que templar como una paloma extraviada
en medio ele una tormenta, cuando &lt;'U su rle!re•
dor la muerte pasase coagulando la ,aug-re en
los labios de las heridas y helando la vlda -en
los ruerpos atenaceados por el rlolc,r.
Esta monjita bueua y candorosa, no había cncontrai!o en las librerías de su casa de amor y
de dulzura, los vol,11ne11E-s de la "Divina Comedia". Las cosas clel espanto y del dolor. que recogiendo el dolor y el espanto de toda la huma.
nielad, i maginó en las torturas del I nfierno el
Florentino maravilloso, no habían hecho nunca
crisparse el pensamiento sencillo y bueno de la
monjita, que ahora está adolorida y pavorosa,
más que acabara de volver la última página.
Canto Y.
Y la hermanita dice acaso al oído de sus hermanas, cuando ~n ,el silencio de la noche vnd·
,·en á su corazón los estremecimientos y las con·
gojas que entraron á ella en los crepúsculos trágicos del campo ·de combate, todas las inquietudes de su alma, que no puede comprender toda•
vía porq ue los hombres van en bandadas á matarMJ los unos á los otros. .
Recuerda la monjita cómo inter rogó al morí•
h undo que caído al pie del peñasco, sentía ara•
garse en sus ojos la última chispa del sol de :;u
tierra ensangrentada. Recu er da la monjita cómc;
td guerrillero moribundo, abrazado al fueil, co•
mo si fuera el lazo que lo ligara con la , ;da,
respondía á las palabras de consuelo que le de
cían ...
'' JTerma no. espere en Dios . . . i P~ro ¡,or qué
habéis P,Uerido morir así f"
~ l gwirrillero respo ndía en un gemido: "1' ,,
sé por qué!" . . .
Y recordaba que al otro lado del campo oyó
r espc,nder á un b izano soldado que moría sobre
la cureña de un cañón, un soldado que había sL
do un JHS-:-oe, despedazado el pecho por la metraJla y rojo el uniformo por la sangre de :,US ,enas.
--H ermano. espere en la divina miseri cordia ...,
¿por qué mueres asíf 6 Por qué os matáis lo~
unos á los otros 1
L a monja inocente escuchó la respur;,ta del
soldado : -No sé por qué .. .
Y por eso la mon,iita cándida y mística, pregunta á sus hermanas ea los silencios apacibles
&lt;le la noche conventual, cuando sieutt! que sn
corazón se sobrc~alta y que sus ojos ele paz Yue!veo á empañarse coa las visiones de exterminio
y de muerte.
-Hermana, dime, ¿ por qué se matan los hom•
,bres los unos á los otros i

Así es la vida
P eregrinaban juntos la sabiduría y el sentido común.
E¡ cam ioar unidos obedecía á la casua lidad: casi siempre Yan por distintos senderos.
La sabidurí:i era una dama arrogante de mi_
rada y frente espaciosa, ruyos aclemant&gt;s denotaban austeriá.a◄l y sacrificio. El -sentido común era ur. bello donct:l de movimientcs ner•
viosos cual vibraciones de circunstancias.
Aquella, caminaba triste martirizando s u espíritu en honllas 1·eflexiones: soñaba con lo
que sus ojos no veían, y su mente apenas ace'rt aba á comprender. Este, saltando aquí, riendo
acullá, iba alegre -y juguetón: aspiraba de las
galas que la ~aturaleza espléndida les ofrecía.
Se hizo de noche. Terminaron los aleores
acordes del sinsonte gris y dieron principio
los -~onidos :1spiraJos del s1jú polícromo.
A lo lejos eiavó,e soñaóor cántico de ~almos
y preces. Partían de un covento '(].onde se ado·
ra1i:. !Í. Dios huyendo de sus obras. Nuestros
peregrinos siguieron de largo.
·Más adelante oyóse tiroteo de fusilería y
frases de maldición. Ahora partían de un poblado en el ,¡ue á título de progreso l uchaban do~
1·azas fraternas por ser humanas. Nuestros caminantes continuaron su marcha.
Por fin, tras un recodo del camino, vislumbra ron u~a lul'esita. qm• para ayuda del 1•xtra •
viado brillaba en la oscuridad. Estaba en u11
robre bohío donde con amor y moral habitaba
una familia.
Nue~ros canunantes se acercaron.
Penetraron en la YiYiemla y pidieron un le·
cho para clescansar. Recibieron una habitaci6!!
con dos camas: ambas eran muy cortas para
con tener sus cuerpos. Tenían el larao
neresario
O
para la mayoría de la gente, y la mayoría d~
la gente en a quel entonces de guerreros como
en este actual de aranceles no alcanzaba la al
tura de ninguno de nuestr~s ,,iajeros..
•
Al eocontr3:rse ante su cama, para ella probl~ma, la sabiduría quedó perpleja un instante.
tcomo acostarse si el área superficial del continente no correspondía á la longitud habirla por
el contenido? Acto seguido, transfiguró su 1-o~tro con la aureola del geuio : que ya dió con ]a
fórn ula solutoria!
De sus faltr iqueras, anchas cual ar andes bi.
bliotecas, uno á uno, sacó un metro "'un estucl;e
de co1npase., una pizana, y un pizarrín. To•
rnó medidas á s~ l?ers~na y á lo ancho y larg-o
de 13: cama, esenb~ó calcnlos algebraicos y trazó _signos geométnco_s, hasta que por fin, tras
vanas horas de segmdo trabajo, cuando comen·
zaba apenas á alborear, y sus ojos •se cerraban
rendidos por el insomnio, dió ya coa la fórmula
exacta.
Y al volverse ufana para comunicar á su
c?:uvañero el. resultado de sus ia\'estigaciooes,
v1ó con asombt·o q ue éste mal que bien se había acondicionado en una ele las camas rortas
y hecho un o,·illo, dormía á pierna suelta.
'

A. BARTOLOME.

Bajo los árboles
Arboles geuerosos cuya sombra
protegiera el ensueño de mi amada
y regaran sus flores eomo alfombra.
en la gleba esfo·al de la hondonada.
En el soplo que os cla suave frescma
aún parete que vagan los acentos
de mis Yiejas canciones de ternura ...
-Que mucho más coastantes son lo~ Yi~otos.

Antonio MEDIZ BOLIO,
X X X

Engalanamos esta plana coa una precio~a eró·
nic.a debida ,á la ;¡1luma del Lic. don Antonio
Med.iz Eolio. que bondadosamente la ha cedido
para nuestra publicación.
Y, ,á pro,pósito del galano literato yucateco
hem?s ~~cibido muchas felici tae iones •~).r ,¡¡
publicac1ou de su cuento La Mentira de Yala•
lael, publicado ea nues tra anterior edición.
Damos las gracias á nuestro amable colaborador, tanto })0r su crónica. como por su ,pri•
moroso cuento.
·

LA REDACCIO:ff.

Ramajes que sabéis de noches frías
~' de abriles lucientes y Yeranos
&lt;le fuego y oro: t dónde están los días
de aquel amor. mis árboles hermanos?
Bajo el acacio rosa me pa,-ece
columbrar su romántica silueta.
Quiero seguirla, mas se des\'aoece
como las ilusiones del poeta.

Y para otitigar el desconsuelo,
á la luz del crepúsculo indecisa,
huyo. contando mi dolor al -cielo
en--·versos-que se van como la brisa.
CARRASQUILLA-MALLARINO.

El cadáver del Dr. Parra al ser t rasladado del edificio de la Es,,u ela de A lto.i Estudios, donde se le rindieron los últimos home ·
najes, a l panteón donde fué inhumado.

Cro~uis ~rovinciano
No recuerdo ahora c11,111tos autores, er
clásicas páginas, ha II pondera1lo, 0le\'ú11do·
cloles al quinto cielo, los goces, dulzuras -y
saodades de la vida p rodociana. De se.guro
fueron m uchos. porque tenrn ;,s éste de
los más soeorri&lt;los. H ombres cansados de
las anda n zas d e la -corte. adoloridos por
cr ueles quebrantes, trueca n ú menudo su
,·i,'ir d e inquietud, de ,place.res y noc.harniegas luchas, por el quieto y b landamente
apacible del rincón donde toda tranquilidad tiene su asiento; al trocarlo, al pasa r
de ilas monumentales 'perspectivas-que por
la tarde. á la hora intensa, el crepúsculo
envuelve en sonrosadas y t ransparentes 110blioas,-á las callejas bumilcles y llenas tle
fresco.r campestre de la pequeña ciuda(l,
una honda emoción llena sus espíritus.
E l mío se ha llenado 'Cle una honda, de una
ama ble y melancólica emoción, Jertor. _E;;:cribo
esta crónica uesde un lugar ,le mi florida tierra ele J al isco.
,Mi natural vi,·o é impresionable ha C'llC'Outrado aquí motivos natos, moti,·os ele intimitlall literaria con que llenar artículos y cartas. i Comr.
que no podía ser de otro modo! Lejos ele mí
ahora los teatros, los libros nuevos, la mú~ica
flamante, la politica. la sociedad bulliciosa y tle
insuper able fausto de la metrópoli, si ele sincero
me precio en estas dominicales cha rlas, mene~ter e~ quo en la presente oca.8i6n, despo,jíindo·nc
de ll.s g-alas eulturales, estri ba ele cosas í ntima~
y modesta~, d&lt;' las cosas del terruño ...
Eu J alisco el cielo es más azul, más dorada In
luz. el genio du las gentes más gracioso, que en
parte alguna de las que yo conozco. El ánimo se
regocija y aquieta, saboreando la placidez &lt;fo
que aquí se ve rodeado. Sin entrar en vanos pa-

P r eparativos para hacer la m ascarilla del Dr. P a rra.- E l Lie D. E zequiel A. Cbávez p r onunciando
la or ación f úne bre en el panteón e l sábado d e la semana pas ada.
ralolos, es lo que en esta vieja ciudad de mis
may ores, he experimentado, algo semejante á la
ü11pri:-sióo que se recibe saliendo de un cuarto
!le hotel ·lujoso para entrar en la casa solariega
dC' lo~ abuelos, de recias y claveteadas puertas;
de a11chas estancias de muebles sobrios, luminosas; de patio dilatado; de ahumada cocina en
cuyo fogón, junto del tibio rescoldo, dormita el
g-ato. ¡Algo patr iarcal, tan sabroso como la cá.
li{la leche recién ordeñada, como el añe,jo que~o
lle! que en las despensas se hace provisión para
todo el aiio!
X X X

¡Tierra de recuerdos!-di,je, al b ·t,jar lle!
tren.
Cerrada era la noche y tempestuosa. En la estación solitaria y como perclida en los campos,
brillaban algunas luces, temblorosas en la obs-

curidad. Y cuando desapareció el largo convoy,
v el silbato de la locomotora tuvo eco en el siÍencio, echamos á andar, camino de la ciudad.
en un estrecho y cuasi primitivo tranvía d&lt;'l que
tiraban calmosas mulas.
Atravesé calles r etorcidas y mudas; Pntred
en fas sombras la enorme silueta de una fábrica; masa de follaje de un parque abaodonaclo
El tranvía, que á duras per,as transportaba á
nuestras molidas humanidades hasta el centro
de l:t población, descarri ló no bien entramos en
la anfigua Cal le R eal. ¡Cuántos trabajos para
encarrilarlo de nuevo; qué ansioso pujar el dP
aquellos homb1·es de pantalón remangado hasta
la rodilla y anchísimo sombrero ele palma, qur
pretendían llevar á término la faena! IIabía llovido mucho. Charcas re~plandecientes en el desi,,.ual empedrado, sobre las que caía la luz ama·
rillenta elcl farol ,q ue pendía en la esquina, indicábanme que acaso había amenazado á mi lu-

�1

gar nutal alguna nuc,·a inundación como tantas
otras que ha sufrido y continúa sufrienuo.
A l fin el carromato volvió á Todar sobre fo•
riP.les, y pa,o á pa,o, lentam"1ote, luchando de~esperadas las mulas por agarrarse con lus l&gt;l'ZUiias ,te las ln,mNlet•idas guijas. chn rlautfo y fuma111lo los pasnjeros, que no llegábamos á doca•_
na y media, arribamos á la pluza prineipal.
N'o habían sonado aún las nue,·e en el an:ait••J
1·elo,j &lt;le la Parroq1:1a, cuyas torre• c,,hcltas ~1
confundían entonces por Jo negras con el negror de las nubes; r, sin eml&gt;a1go, Ü11J'rral&gt;a:1
uua soled:1&lt;l y un sosiego tales, que me hicieron
pensar que sería media noche por filo. Una dar idad de amatista lmñab;\ á tt·cchos el arbola,lo
del paseo. En torno, sepa raclos por las estrechas
ralJes, portala&lt;lns y caserones se col umbral&gt;·1 ·1
apenas. Un sereno. ju.oto de su li nterna, pan.'•
t'Í3 dormir en pie; tal era su inmovilida,1.
l'isando recio sobre el eulosado de las l&gt;anquetas, sin cniclarnos de perturbar el eu aqm•l
momento ugradable sueiio de los veci no~. reco·
r rimos algnuas calles. ¡Y heme aquí, fi nalmente,
bien arrebujado en la mullida (•ama, en ntelto t'll
blanquísimas y olorosas sábanas, hojeando u u Ji.
bro de cuentos y pensando en la impresión qi.:c
reeil&gt;iré maña na, cuando la l uz ben dita lo i lu•
mine todo, y taras y cosas pueda verlas, aclara 1las por el bol, harto disti nto en su intensidad
,le esta ¡,atrian·al vela qtul me alu•nbra, mie11tras leo, voh-iendo las páginas con rumor me•
dr oso . . .
X X X

l'cro no :ison,6 la fa, rubi~v nda PI a;t, •J c1 ,1L'
por tanto tiempo empeñáronsc los latinizante,
en llamar Fel&gt;o, si11 reparar en qnP ,u nomür.•
eorrient e es ta n bre,·c v tan l&gt;onito. Un claror
01,a&lt;·o, Jh·ido, entraba ¡,or el 1&gt;o~li¡!o enlreal&gt;i~.rl o de mi recámara. E mpNo, cua 111l o ma,vor era
mi desesperanza y má grande mi afán por contemplar re.;plandeciente la tierruta, al,riéronsc
las n ubes, clisi¡,óse un tanto la neblina, y 1&gt;Uile
ver, de l&gt;uenas á primeras, el patio de la casa
ele mis a buelos bañado JIOr el sol.
¡Oh, los patios de Jalis(•o! Yo los he ernea,1 o
á menndo; los 1niré con f recuencia, en mome11_
tos de afioranz:,, con los ojos de mi :,Jma de ansente, ~- Jo,i rec·onozco ahora, con su corredor ae
reado y abier to, sn tradi,•ioual pozo de cles¡!asta&lt;lo bro1•al &lt;le cantera, en el qne el chirriante

'' canillo'' suspira la tristeza del agua profun··
da; eon sus macetas florecidas de rua•, as, de
Yeg-onias, de C'lavelüs, (i() miosoti,; (•011 sus , ie_
jo~ arriates ele los que arram·a el tron.·o ligero
y esbelto del naranjo ó la ramazón al&gt;igarrada
y negruzca del jazmíu que cubre ele un manto
de ,·erdor aljofarado de florecillas blancas los
muros recios y agrietado~.
R~conozco t,tml&gt;ién los sitio, todo, de la , •¡p.
,ja residencia familiar : el comeclor anchu roso,
qne antaño ostentaba las alaeenas rebosante~ ,I,•
cristalería; el patio interior ó '' de la cocimt' \
&lt;·on s u acostul&gt;rado poyo en l.'I c!uP se asiP11ht1!
panzudas tina.jas oile l&gt;arro, llenas de agn,1 azul;
el corral, que palomar fué, en los tiempos tl ~
la 11iüez, y habitual refugio de las ¡!allinas 1¡11&lt;'
la •eñora de la casa condenaba regularmente al
patíbulo para festejar á u11 huésped querido,
como bo,v á mí me fe , tejan; el pa,iar, tibio y
penumbroso, en el que los pies eucucntran al andar, para su regal o. blanda alfombra, y al que
•o sube por empinada escalera que las llu,·ia•
han tornado gris y que cubren brisnas de paja.
¡Todo está lo mi,mo, Dios 11úo, y ha pasado
tanto t iempo!
X X X

Las campauas dé las iglesias llaman á m isa.
en la dulzura &lt;le la mañana 111ima,·eral. Yo veo
i r, ¡,or l:ts aceras, á un lado y otro del arroyo
en que Yerdea la hierba, á m is li ntlas 11a1sanas,
t n,·uelto el tallJ en transparente chal. Son gtw•
¡,as. de u na atrayente gentileza , estas paisanas
mía~, de tez fresca, de ojos, la mayor parte dr
el las, grandes y r isueños, de labios en los q11c
,le ordinario n11npea la sonrisa, de manos de 1,alidez de marfü .:-n las que se anuda l.'I rohllrio tle
1·uc11t:•s de rouchu, y qut' oprimea el •limitLUto
libro lle tlc,·01·iones. Yi-tl'n. no al t•,tilo d"tº"''
, lo las ta¡iatí:is, sino 1nús rrt· a latlamt·utt•. 'rieu&lt;'n
nn habla i1hi11uantc ,. pi11tore,l'a, n1ancl,, se lo·
~ra arrancarlas de su zahareiío sil&lt;'ncio. ~Iiran
rápida ." profu nda •J1e11tr.
De buena g:u,a h~ si¡!Uil'fa, eu ,u pe1 e,rrinu1·ión piadosa ~las, á la Ye rd:vl
lo confiPoo-r
,lispénsenme la, &lt;le,·otas &lt;lama,, mamás de estas
niñas á quienes tanto e,timo,-me atrae mayormente ouc e! "sanco sa&lt;·rifi,.jo" el de,co de ,·a_
¡!al&gt;undéar.
Así, pues, recorro de arril&gt;a á al&gt;ajo. la ciu,Ja,l ;. Qué ¡,uc1l0 ,lcciro de ella, en poca$ líneas?

Qno all(lurn por ealle_jas c¡ue moYerían (1 cnYidia
la paleta ue un pintor; c¡ue vi el río creeido, espcjcaotc, coniendo dcsl&gt;ordado fuera dt' w 1·au
ce, lamiendo aquí los muros de un Yie jo ton,·ento, bañando allá los ¡,radoM tic esmeralda ele
un huerto. refle.jantlo más allá la silueta de u11
blalH·o molino. El arbolado es¡,lén,lido :iuquierc
&lt;'ftli!los tonos á la luz del sol. En la f lorida ve•
¡!a, lo, olmo, frondoso~, los sanees de amplias
cabelleras sueltas, los fresnos esbeltos, se alzan
:L uno v otro lado lle las a¡!uas que corren n •rt i ·
;{Íno-a;. l'na claridad dorada at_empera la t~iste·
za de las r ninas próxi mas : rmnas de antiguo;
torra!!',, ,Je modestas 1·a,m·as ... Y á la distanc ia. hasta lo; tonfines th-1 horizonte azul, la huerta inmensa, J:i '' otra ba11da '', se cxtieutlr ilimitada.
De esta suPrte he recorrido la ciuclatl v sus
t·ontornos. A aqul!lla mañana siguieron · otrob
días, t·on sus tardes grises de liuda. con sus noche, de ,ilentio. Los días pa,an footamcnte eu
cst:.i t r anqu ilidad monacal.
.\hcra, mi~ntra~ escril&gt;o, ante e! patio mojarlo
por la Jlodzna. mis ,·isione$ ac ucfon e11 tropel,
an~iosas ele quo la pluma las fije ea la. (•ua rti l!a
blar.ca. De mil amores lo hicie1a. Pero &lt;·~ tarde.
'J'icmpo hace que un t afi ido melodioso d(• campa·
ua,--el lle la" doc&lt;'.-se e41arció r&gt;or el aise,
J&gt;enlouadme. Soy un hrnedict ino. E11 la mPsa,
,ol&gt;re de al l&gt;eantc mantel, junto del l&gt;ut!'llón (1-.
llar ro oloro,o, la pita u za agnarda ...

BENDICION DEL TEMPLO DE LORETO
E l domingo proxuno pasatlo ,e l'fectu,í la ,olcmne bt•111litión tlt•I
tl'mplo de Loreto, notal&gt;lemente hermoseado por los ¡,a,lr&lt;'" capellant'i
que lo tienen á sn eargo.
.
El templo ha sido ol&gt;jt•to, ~le algún tiempo á esta parte, de tliYersas refornias que hacen &lt;le él uno ele lo,; más elegantes tle e~ta
capital.
L a pnreza de lineas arquitectónicas ,fo este hermoso edifil'io, im1&gt;rime en la parte exterior &lt;le él, principalmente, un aire &lt;le se,·era
dogmwia, aminonula l:n1entable111ente, por su marca ,la inclinacicín.
Los &gt;l&lt;'lÍOrrs 1·apella11es. presbíteros '1'0111:ís Robledo, Alonso l&lt;'eru:lll•
tlt•r, A¡!apito Oonzálcz ~l i¡.(111•1 J,1•1í11, (JllC' ,011 los encar¡!atlos de esta
iglt•,i~1. hau ¡,uesto toda su valunlad y entusiasmo, á fiu de consen·ar

Carlos GONZALEZ P EÑA

Receta
P erdices á la. Men agere.-Des¡,lúmense 1a,
perdices ,v Jímpieues muy l&gt;irn. en,·uéh·anse en
tocino y pónganse eu u n lcl&gt;rillo de harro :,J
fuego, en el cual •e babrá hetho dorar uua cucha rada d e ma ntequilla; u na nz la perdiz bien
dorada sP le pondrá un pedan. de reholla, una
za na·horia, sal y pim ienta y por último una taza de caldo. Se deja por tres horas que ~e hat!'ª á fuego lento. Se mela la salsa y se le po·
ne eneima. (Receta de cocina antigua).

~ N l evo altar mayor del t em pl o, b endecido el dom ing o último .

Reproducción de la Santa
casa de Loreto, transportada
por los ángeles, según la t r a-

dición ,

El S r. Presidente de la República, en ~I eqiftcio del P a r que de Ingenieros,

á donde f ué el mié rcoles an tepasado á inaugarar l.is m ejoras del local.

~- mejorar la construrción mencionada .
Entre las mejoras ma teriales
que han llerndo á cabo en estos
últimos d ías, 1iodcmos dtar cuatro hermosas pintura.1! que representan á los e,·angelistas; igual
n úmer o de altares laterales, artísticamente tallados, y la colocac1ón de •latlrillos finos e11 el
piso, que se ha de~endido cerca de un metro.
En Ja antig11a capilla ~fo San
José se colocó un fae~lm il Lle la
casa que habitó la Virgen :Maria, y que, según dice la trad ición, fué t r asportada por los ángeles desde la 'l'ierra Santa hasta Italia. Esta ca¡,illa se llamará la eapilJa de Loreto.

Grupo de caballeros qu e apadrinar on la bendición, y sacer dotes que la llevaron á cabo.

�Je tlh-e1-tlau mucho esas cosas y decía riendo :

!.a ausencia de Maese Pedro.-Los conciertos
del Maestro Ca.rrillo. -Manuel P once.-El fin

ele Carrillo como rayo de un .J úpiter directol" ele
los elementos.
Para terminar, nos permitiremos hacer una
obse rvación. Eu lo que hace á los instrumento,
ele cuel'da á los ele caña y de medio aliento creernos que :10 se puede pedir más. EJ eonjunto es
dulce, harnnonioso y expresi,·o; pero por lo q~,e
hace á los latones, nos paree1eron un poco nspiclos en el ,concierto ele! &lt;lomingo, risp_i~~,. que
mucho se había amenguado en la audtc1011 del
11:aestró Ponce. De~grnciadamcnte no podemos
hablar del concierto &lt;lel jueYes, por falta ele
tiempo, pero estamos srguros ele ~ue_ en él se
habrú corregido por completo esa .r1sp1&lt;lez.
#

de la semana.
y ol vemos !L dar á nuestros Jeetores el J&gt;ésame sentido. M.aese Pedro, el fl orido .cronista, el
que con su pailabra brhllante, con su estilo 1·ico
y vigoroso ha dado cuenta á los lectores de los
acontecimientos teatrales de la semana durante
Jos últimos años ode nuestra publicación, sigue
ausente. No le ha sido dado asistir á la inau~uración de los conciertos del Maestro Carrillo;
no ha podido presenciar la cariñosa glorificación
de Manuel Ponce. Recluiodo en las soledades de
su ipueblo natal; obligado por el duelo y por los
elementos perman ece alejado ode la vida nnctropolitana.
dentro de su alma sentirá el doble
ipesar de n~ poder asistir á los bellos aconteeilDlientos d~ arte r egistrados, y de no poder, por
do tanto, charlar ode ellos, con el donaire con
que él sabe hacerlo.
Perdonen nuestros lectores ú la desgracia, la
ausencia clol escritor galano. y pel'donen á este
serYidor, el atrevi.miento ele haber ocupado el
lugar.

*

~

ne grande, ele enomne tra~: cn&lt;leneia para. el
arto musical es Ja inaugura.:1011 &lt;le los conc1crtos uel :Maestro Carrillo, pero estimamos aún más
importante ila ¡Hcsentatión del 11:aestro Poncc,
quien por primera Yez ofreció al público su

y

•

•

o

Al fin se fo auguró la temporada ele couc iertos
de la orquesta Beetboven bajo la hábil y enércrica batuta del Maestro Julián Carrillo.
"' Los que sentíamos hambre de arte, del arte
grande que ooeva y dignifica, hemos quedado satisfechos, la promesa s e ha.hecho carne y hemos asistido al principio de su hermosa realizae ión .
Cuando los ejecutantes ocuparon sus puestos
~l &lt;lomingo ,pasado, en medio de la espectación
general, se sen tía e n el ambiente del teatro un
háilito ele impaciencia; se deseaba ardientemente
oir á la orquesta del Maestro, que se presentaba
con elementos nuevos y reforza,da en su personal.
Los .p rimeros compases de la obertura del
Freischutz ele Weber acabaron ele fascin ar 2.l
auditorio, y el 1111ilagro del sublim e arte hizo palpitar al unísono todos los corazones, signiendo
el movimiento cl ireeto.r ele la blanca batuta de
Carrillo que sul&gt;yuga ,por su CITTllpleto dominio
,ele la orqnesta, por la seguridad que la anima.
por el conocimiento &lt;le todos y cada uno de los
recursos orquestales que le comunica la mano
que la lle,·a y que ha convertido iá. ese pequeño
nu~eo de principiantes que se llama orquesta
Beethoven, en un cuerpo musical perfectamente
disciplinado y nniforme.
La m(tsica de '\~eber, patriarcal y sencilla,
fué escuc.hacla con el respeto que mer ecen las
cosas viejas y vener.aWes, y al terminar la ,preciosa obertura oyó la orquesta el primer aplauso, que, quizás por el en tusiasmo qne nos anhmaba, nos pareció algo más frío que lo que merecía el esfuerzo realizado.
El · concierto para piano y orquesta del Maestro Ponce, formó parte ele ~a audición del martes. y en la reseña eorresponcliente, nos J1emos
de ocupar de él.
La s infonía ''Fausto'' de Listz, cerró el
programa. y, nuestro earácter de substitutos, así
como el l1ceho de haber hahlaclo de ella a mipliame ote MaC'sc Pc.clro en época no remota nos
cohibe y nos impide OCllparoos ahora &lt;le la 'obra.
Sll ejecución fué muy perfecta y no,; aseguró una
vez onás en nuestras opi,niones a~rea de la mágica barilla blanca que fulminaba en la mang

El

Maestro Julián Carrillo, Director de la
Orquesta Beetboven.

obra musical, en un a sola audició n, para que
se le juzgara serenamente. con la seguricla&lt;l de
triunfar en la prueba.
Y efo&lt;Jtivamentc triunfó, to&lt;la la nocbt&gt; f ué
u1ta ornción calurosa y delirante ,p ara el artista; el público premió cariñosamente la labor meritisima del que con tantos tíhtilos se ,presentaba
á su consideración.
La primera parte del programa esturn eneo1menclada á la orquesta de ar.eo, bajo la dirección del Maestro Carrillo y se eonnpuso ele t res
"Cuadros Nocturnos": "La Noche", "En
Tiempos del Roy Sol" y " Dormi piccolo a.more. '' Entre el pr imer cuadro y el .scgu ~ ha_v
ta I antítesis, que su ejecución sue,esn-a d'né
una muestra de la amplitud y di,·et\Sidad de la
inspiración del autor. La berceuse que ocupó eJ
tercer lngar, es de una delicadeza y ele una ter:
nura infin itas, de esas obras que recuerdan la
dulce infan-cia á Jos jóvenes, y oá los v iejos las
bellas escenas del hogar, en las que oeupa"i, Jo-.;
puestos 1&gt;rincipales la cuna, el bebé y fa madre.
En la segunda parte se ejecutó el trío para
Violín, Cello 'Y Piano. al eu~dado, respectivameute, de Pedro Yaldés Fraga, Rnbén )fontiel
y el autor.
Empieza c.J trío con un '' Allegro Enérgico'',
Yigoroso y hril.lantc quC' fué SC'guido por el A nclante Romántico. Se inicia este tie mpo con un
~¡rimoroso dúo d e amor entre el violín y el ceJlo
acompañado por el piano. al que sigue un pre-

"1Cuánto sabo este animali t o sobre la cáfila de
pícaros que m1e rodean!" Desde entonces el rey
11uería tener todos los clí:!s un rato &lt;le ~on_v~rsadón con su loro y l'ednto le contaha 111f1111clad
ele .cosas.
Per¿ un uía, ,por tli~traeciún, por
-costumbre ó tal
vez ~ propósito, exclamó:
"¡Pero q¡,é feo es eJ rey! 1Qué feo! ¡Pe~o qué
feo!" Al oir esto el monarca se ,puso furioso Y
quiso tomar al pájaro con la m3:no, pero Peclrito voló un poco y escapó al regio 1_11anotón. _En
seou icla comprendien&lt;lo que el ambiente no iba
á ~erle' favorable en el futuro, eohó á volar y
se ,metió en el palacio vecino, que era el del
,primer ministro. En aquea momento el dueño de
casa estaba almorzando con algunos amigos. Peclrito se paró en mitad ele la mesa y gri~ó:
'' 1Pero qné ifeo se pone el rey cuan do se enoJal
¡Qué feo!" iLa fr,a~ fué recibida con una risotada cren&lt;'ral y Peclrito, enrnlentonaclo. agregó:
'' El :'e¡y se niete los dedos en las narices. La
rein.a no se ríe nunca porque tiene los clientes
picados. El rey cuando se enoja, de t ira á la reina de la trenza." El llllinistro y sus eonviclaclos
gozaban fo ind&lt;'scriptible ante talos manifestaciones y el loro se que-dó instalado en la casa
eomo an imal favorito del primer ministro.

cioso tema piani ·tieo que repiten ~· rnrían los
otros dos instrumentos; viene en segui,la el
Scberzo, -con su travesura pro,pia, y como fina!
üÍ"no ele tanta belleza, el Allegro ~fod erato dC'
de~arrolJo ampl io y brillante.
,
Cuando los ejecutantes cerraron el t n o .:on
el último acorde, el públieo prorrumpió en una
clelirante ovación é hizo salir á es.eena al autor
veces :y más veces.
.
En la tercera parte no hubo más eJecuta nto
que Ponce. quien ejecutó diez y seis obras s•yas. todas onuy ,bellas Y. muy si:nticlas.
.
Difícil nos seria segun· 1Jaso a pa so la eJccu·
ción y el análisis Je todas esas obras. Las qut'
más agradaron al público fu eron )as ,cuatro _-canciones mexicanas, el 'l'ema mex1 ~ano vanaclo,
, sobre todo. la Rapsodia )Jexicana que enti1·
siasmó hasta el delirio.
El maestro Man ·1 el Ponce al piano.
Ocupó 1la 11artc final la 11~ús grande !lo la,
obrns -ele Pouce: su gran co11c1c&gt;rto para p1a110 y
orquesta.
.
.
Objeto ele las más acalora:las cl1sc!1s1?11es ha
si!lo el ,c oncierto citado; no e n el pttbheo. que
lo aolauclió cariñosa y entusi•,~tam,rnte, &amp;i1w ehtre los músicos y los conocedores.
Ya s a,bemos que los ele la orquesta Beet.ho,·en
pronumpieron en un aplauso después el~ la pri_
mera audición, pero en cambio, hay quien ha~•a
criticado ace;·vamen1:e a l autor.
Secruro qu e uo será nuestra opinión la que
,,eng; á decidir la contienda; no pr~sumim_os
de autor1clades en música, y apenas s1 las e11·cunstancias nos han puesto en la n ecesiuad ele
informar iá nuestros lectores de lo que ha pasado
en los teatros.
Por ]o tanto, con el temor ele nu estras _insuficiencias, diremos que en general el concierto nos parece que r epre~enta un esfuerzo muy
•laudable y si no 3:bsolutamente logrado. no. cs.
ni remotamente un fracaso, como se le quiere
hacer aparecer. Se dice que es &lt;1:se~u!librado e11
el .conjunto y que reveJa al pnnc1p1ante, pero
si tales defectos existieran, leves como son, no
Jleoarían jamás á &lt;desprestigiar el monumento
ele "belleza y ele insp iración que for,ma el con:junto. En el segundo tiempo. sobre todo, nos recordó la manera ele T.chaikowsky, y nadie ha
acusado ú éste ele desequilibrio en -el conju nto
cuando deja en la segunda parte ele su primoroso primer concierto al pianista desarrollar todos los ,temas principales de la obra, como lo
hace Ponce on el final ele la segunda parte &lt;le su
bello concierto.
En generail, ,participamos del entusias,mo del
público, y s i el ,concierto tiene ailgún defecto
ante los ojos de los altos músicos, conf esamos
que 110 lo hemos notado, y es natural que así
sea, cla,dos nuestros pocos eonocimierltos. Ya
se considere nuestro aplauso como el del ignoraute ó como el del ent usiasta, no lo escatima remos, franco y si n.cero. .para Manue-1 Ponce.

Desgraciadamente, como lo hac.emos constar
antes, ,las necesidades clel periódico nos obligan
á uo ocuparnos ele los conci ertos ,iel jueves y
ele! viernes. El primero fué ele la serie del Maestro Carrillo, y el segumlo el recital dado por la
señorita Al,ba H errera y Ogazón.
Ojalá que Maese P edro esté en nuestra metrópoli para escueharlos, y de esa manera informe ele ellos una pluma más autorizada que la
nuestra.
J. M.C.

Las aventuras del loro Pedrito
Una 1·ez ltabía un obrero borrachón y pe:C'ador que tenía un loro, el cual sabía tantas
f rase; ordinarias y groseras y las decía con
tanta frc&gt;cuencia. que los &lt;le la veeindad ,del
domiei lio de s u dueño estaban constanfemente
atc&gt;rrori z.aclos y ruborizados. Una tarde, mientras el dueño ,del loro estaba, como ele costum,re, e n la cantina, bebiendo vino, el loro. asomado á la ventana dirigía palabras insultantes
6 poco menos, á todos los que pasaban . En e.;e
momento pasó el 1ev con un grupo ele cortesan03 y ol loro, leYa,;tando la -cabeza, repitió lo
que tantas vece, había oído decir: "¡Pe1·0 qué
f eo es el rey! ¡qué feo, qué feo es el rey" Los
cortesanos, al oír semejante frase, se quedaron
aterrados. El rey, tranquilo en aparien cia, no
dijo una palabra, pero al llegar á su palacio ordenó: '' \·a?an á casa elel hombre ded loro y emhalsámcnlo.' ' La oriten fué transm iticla ele bota en boca y á la tal'de, dos embadsamadores.
con todas Jas herramientas neeesarias, se presentaron en ,casa del obrero al qne encontraron
durmiendo eomo un tronco á co nsecuencia de
la borrachera.
-iEs este el hombre á quien debemos emhalsa,mnd-pregunt-6 nno ele ellos.
-¡No!- exclamó C'I otro.- iA quien debemos
eanbalsamar C'S a•I p{tj:iro!
- ¡De ningún rno,lo! - insisti6 el primero.La orden es t Jara: " \' ava n iít casa {le,J honthre
tlo ,lloro y embalsámC'nlo.;' A qui en hay qne embaJlsamar es al h ombre.
-,Tienes razón. Cumpla mos la orden.
-Sí. Con Jo que ordena el rey no hay qu~
anclar con bromitas.
Di cho y hecho. Sacaron al obrrrn ele l:1 eama
)' lo metieron e n unn bailadera dC' agua fría.
Allí, uno de los do~ le frot6 ron furrrn y el otrn
SP preparó á abrirlo. Pno cuando rl dc«graRiado sintió el fre~eo del :igun, ahrit, los ojos .r
preguntó:
- ¿Qué van !1 hacer nstedes conmigo~
--{'asi nada. \"amos ,1 embalsamnrte--lt&gt; eonte~taron.
- , Y eso les piu·rce rasi n::irla 1 t OC' clóu,lr
han sacado uste&lt;les semejante idea? Para em halsamarme debiernu uste&lt;lrs c!&gt;-pC'rnr :í c1won trarme muerto.
~ E s Yercl:111. Xosotrns siemprr hl.'mos embahamaclo muertos v no ,·iYos.
---..Tusto. Yo creo 'que &lt;lrhr-mos P.spera1· (1 qnr
cHté muerto- &lt;lijo el 11110.
-Yo-agrPp,1í el otro-no &lt;-rro nlhla. J){'TO
me parece que ,debemos ,·o lvl'r al pailacio del
rey á .p&lt;'clir instrucciones.
Salieron los emhalsam:1&lt;lores de la easa y en
cuanto llegaron al palacio .Y pidieron instrucciones, el j efe de la mesa lle e ntradas ]('s dijo
que •present:irnn un e~crilo nl re~prcto y toda,·ía-aún euanclo ~•a han pasado Yarios siglosno se ha tcrmina,lo la tra mitación ele la notn.
A toclo esto, el loro, que había iprcsenciatlo

aquella escena y que comprendió que á su patrón le iba ,á pasar algo malo, echó á volar por
la \'Cntana, dirigiéndose al pfulacio del rry clon1le sabía que be hallaba una pajarera enorme,
en la que daban bit:n de comer todos ilos días.
Aprovechando que la puerta de la pajarera estnba abierta, ·porque era la hora de la limpies.a, el loro se J11etió como por su casa, se paró
~n un palito y se quedó tan tranquilo.
• • o
Pasó algún tiempo .r un &lt;lía qu e fué el rey á
haeer una ,·isita á la pajarera. le llamo la atcntión el loro, y dió or&lt;len que se lo lleYaran á
su habitación. En cuanto so Yió delante del
rn_v, Peclrito-que era éste el no-mbre &lt;!el loro
-empezó á repetir todo fo que había oído á los
zortesanos que paseaban por el ;jardín durante
el tifrmpo que permanecía en la pajarera: "El
primer mini,tro ha reñido con su mujer' '-decía. ' ' El mayo1'clomo se quecla con la mitad del
,li nero que l e cl a n .para el mercado." "La h1J'l
del ministro de hacienda usa pelu~a. '' .\1 rey

•
$
o
Al poeo tiempo, un día en que el r ey estaba
con;iendo en casa ele su pl"imer ministro, Pedrito, que no le J1abía conocido porque se hallaba
si n cetro ni ,corona, se puso ,á hablar y elijo:
'' i Saben 11stecles que el rey toma, antes de &lt;:icostarse, un vaso grande ele whisky'/ " El ministi-o
se puso ,pálido, e-J rey no dijo ni palabra; pero
al día signiente le envió una fuente eon una ensal acl.a ele perejil y ,cicuta, con un letrero qne
decía: "O par-a tí ó para tu loro: escoge. "
La elección le parecí a fá.eil, pero i dónde se hallaba el loro 'I Peclrito habí a vuelto á los jardines reales y se J1abía metido ele nueYo en la pajarera. Allí, donde entre tanto pájaro podía pasar inadver tido, v i vió tran quilamente unos meses hasta que una noehe, al terminar un banquete ofi cial al que asistieron todos los ministros, el
r ey clió orden de que trajeran un Joro ;para diYertir á los invitados, y el encargado de la pajarera llevó á Peclrito. En cuanto se vió en la
mesa g.ritó 1ll loro : '' ¡El r ey se divierte cuan do
le hablan mal &lt;le los pillos que le rodeán!" Hubo un instante de silencio perfecto. Pedrito mi16 á todos y elijo luego: "J P ero qtté f eo es el
rey que se mete los dedos en las narices y la
reina que . ... " E•l rey tendió la mano en que
tenía un lar,g o cu.chillo y ele un solo golpe l e
cortó la ,cabeza al loro. En aquel -mismo instante surgió &lt;lel cuerpo del loro un vapor rojizo que
luego se tiñó de verde ·y después ele amarilfo y
ele en m edio del cnal salió un joven hermoso
que elijo: '' Gracias, majestad. Una encantadora
1110 había transd:orma.clo en loro para castigarme
por haber sido murmurador y c histoso y no podía recobrar mi ,primitiva forma hasta que un
rey me cortara la cabeza.''

Baile de los guajiros, número culminante de El País de la Machicba, último estreno del Principal

•

�Una esposa rifada

Ante semejante suceso, el rey y sus cortesanos se quedaron atónitos; pero el monarca, que
no quería perdonar al que habia herido su '.lmor
propio, clesterró al joven &lt;le la corte para toda
su v ida.
Salió el joven rle palacio y se fué á otra ciudad. Allí prosperó, se ra~ó y como estn ha cura(lo de sn feo vicio ele murmurar, fué muy
fel iz.
Rin embargo, enantlo uste~1cs &lt;&gt;ncu!'ntr&lt;&gt;n por
ahí g-entes ele e~as qne repiten todo Jo que oyen
~in reflexionar y ,1101· p uro gusto d11 andar con
rnen tos, pueden estar seguros &lt;le que deseienden
ele Pedrito, el que, clurante Ya.ríos años de su
vida tuvo alma y cuerpo de loro charlatfrn.

•

DINO PROVENZAL.

La Villa de oro
De la e,tación al H otel Byron la calle es
triste una estrecha calle que oprime y t ortura,
con ~us ca~as despolvorándose bajo el tiem110 y la monotonía provi ncial imperando en los
g1 upos rle cam.p-csinos que t oman el sol r,ecostados sob re das sol menas !le las plazas ó en Jas
mesas &lt;l&lt;'l rafé donrle los elega,~tPs locales juegan al dominó entre sorbos le ,café con lec.he:
sacnclido en el fondo del ómnibus del H otel, entre .do;; viajeros en sedas •Y un cu ra d e aldea,
pensaba en aqueilla mañana de sol, cuanclo lle!!3 rou en seis galeras doradas .con velas a-marilla s, veNles y rojas, entre legiones de inn_1en•
,os hon&lt;leros sirio.~, entre dos filas ¡le núnudos
envueltos en piele&lt;i de cabra, rodeados de :Min istros, Poetas y Sacerdot-es los dos bizantinos
monarcas. 'l'eodora y J ustiniano.
Ravena v ive aún en el siglo YI , en aqueUa
era de Arte y Amor, ,cuando Byza ncio poderoso
dominaba sobre toda la riva ele! Ad riático,
traía del Oriente fastuoso, toda Ja omnipotencia del oro y &lt;toda la gracia ,de la poesí a, desde
la~ laguna~ vénetas hasta las costas de .Sicilia,
la flota de '.l'eodorico y de Justinis no, llevaba n
expediciones de soldados y de artistas que .conquistaban embelleciendo y colonizaban con pom·
¡,a y explendor. Hoy la única eiuclad eu Italia
que eonserva la tra,clición bizantina y .presenta
in tactas sus basíli.cas, sus mosáicos, sus tumbas
y 6Us balcones, es Ra...-enna, la Yilla de Oro.
A tra,·és ele a quel dédalo de callejuelas es·
ti echas, O!lcuras, casi bárbar as, s orpren de la
gracia iemenll de una torre ó la llllajestad ele
un tem1ilo. Ravena ha sido y es a mazona heróica que ha conservado como rel iquia sacra, ,co,mo si ,conser vase eJ cora7,ó n ele Italia, el cuerpo de Dante AJ igh ieri. El sepulcro es un templete, cuyo fondo es uno de los muros del v iejo
conYento de San F rancisco: fos valientes frailes def endieron como leones él cuerf)o del poe-

La rifa ,de una anujer que anualmente se eekhra cu ,'3malensk, ha alcanzado gran éxito este
Hño, J)oniue se hau Yeucli&lt;lo todos los ·billetes.
Los organizadores de ,la curiosa lotería bus&lt;'an una jonm que se avenga á ser rifa&lt;la, y una
vez .encontrncla ~• cerrado el trato, la obligan í~
perman&lt;&gt;rer rlie:-. día, en sn -casa sin salir, para
rrcibir las ,·isit:1s de los can.didatos á su mano.
La Yrnt&gt;a dr !\000 billetes de que consta l a lotería c&gt;stiL intc&gt;rvenida por el Ayuntamjeuto.
Unan-do se han venclido todos los billetes, cuyo
precio es un rublo (5,70 pesetas) se c.elebra la
lotería, y el poseedor del número premiado tiene &lt;lerecho á casarse con la muchac.ha, á la cual
S&lt;' le da. como dote los 5,000 rublos &lt;le la venta
&lt;le• billetes, pero l3 rifada tiene también derecho á !'oeha:,,ar a,J juga-rlor afortunado si no es
ele su gusto, en CU?O caso tiene que partir el
dinero con é l.
Estas 0oterías se vien¡,n celebrando desde ha&lt;&gt;e muchos aiíos, y ha sirlo muy raro el raso de
que la joven rifncla se baya negado á casarse
eon el ganancioso.

Gracias

E l Presidente d e la República áespidiendo al 2° cuerpo de voluntarios "Braniff"

Aspecto del Teatro Arbeu durante la velada con que se conmemoró el "Cuatro de Julio, "
.
en .M éxico.
ta, cuando los flor entinos asaltaron á Ra,·enna.
El interior es simple, una plaquette &lt;le bronce
con el austero perfil del bar&lt;l o, y en t odas partes coronas, fl ores frescas que anualmente, Ir,,
Academias, los Oh1bs, los Colegios literarios del
mu ndo envían al poderoso autor de la D.i vina
Comedia.
~o creo que exista nada más bello, ni que
impresione tanto el ánimo eomo la basílica biza ntina de San Vitale, con toda aquella combinación de mál'm oles polícromos, de mármoles
, ercles, Yetados con toda una eonfu~ión pintoresca de unatices; las colu mnas rematadas por
anehos ca,pitoles bur ilados con todas las filigranas del estiilo; el ábside á manera ele arca de
~narlil for mando arabescos ñnísimos en un t rabaj o -&lt;le un a paeiencia de,·ota, y e n las medias
lun as ele las bóvedas fas magnific.encias &lt;le la
época, los mosáieos de fondo de oro, sobre el
cual se modelan las figu ras á clerecha, J usti nano ,con la corona clel Iimperio Oriental, co n el
largo manto prendido al hombro izquierdo por
regia fíbula de pedrería ele la cual peudet1 tres
dijes, está rodeado de tres )Iinistros, tres Sacer dot es v cinco soldados: en tan to hacienclo
pendant Teoclora con todas las joyas de Byzan-

cío, Ja gran corona ,de largos pendientes, el halo de orn, las sortij'as d e oro, entrega á un Minbt ro la Copa de Oro, mi entras el otro ,alza el
portiere por donde ha de entrar la soberana seguida por ,siete damas ,de eorte, fast uosas, soJc-mnes, cubierta,s de jo,vas, como si' f uesen dvas
llamas áureas que dejasen á sus pasos estelas
de líquido fuego blondo. Y todo el plaJ'ond es nn
inmenso mosaieo ,bíblico, los Prof etas, los Apóstoles, todo el E,,ange lio Aria nn o que es el tlfe•
cursor ele! cristiano.
Cerca de la .Basílica está la tumba de la E m110ratriz GaJla P Ja,eidia, cinco salones en forma
de cruz cubiertos de techos lÍ s uelo de mosaicos :
cuando se entra la l uz Yiniendo d e las pequeñas
nrntanas se transforJ1ia en u na claridad -de un
oro verdoso, una tibia l um inaria verde como
si entrase en una gruta ele crista les.
Y cuando la luna pálida se anir a en el canal,
donde Jas goletas y •los vapores se estr ooha n
como si f uesen á comenzar un-a noc.be de a mor,
nada más conmo,·ente que ver, entre l as altas
hierbas s urgir el mausoleo -del Emperador '.l'eodorico, cruel de alm a y herunoso ,de ~gura. Teodorico reinaba en el siglo YT, un reinado &lt;le
crímenes y ,·iolaeiones, amaba el A rte, la M u,ier y &lt;·1 Crinw11 con la pasión ele u n neurástico;
pero cuando en s u p!Llacio ele Ravenna presentía
que una tempest ad a menazaba la v illa eorrín
tembloroso &gt;L refugiarse en aquel minarete confiado en la :sólida pied rn semi-lu nar qu e le se rvía &lt;le teeho. L a leyenda-oh la .adorable y
~iempre eterna leyenda!-cuenta que Dios para
casti:gar al monarca Yiolento, hizo que el rayo
atravesase el espesor •d e Ja p iedra y .redujese á
cenizas al cr uel F.,mperador : a(m se vé la grieta
en el monolito por donde clirrn entró el rayo
Ye11gador.
1í ás moclprno y mr nos i mponPntc e~ el Qua1lripórtiro, á mf'dio ele la eiuclad &lt;londe reposa
la f:i,milia do aquellos guerr eros n•·venates, ,Jog
Hracciofor tc : e9 un patio -con su claustro, don de en urnas colosales duermen los fa mosos señores, mientra~ en cada .ángulo, un escuelo de
armas ornado ,le coronas y de esta ndartes
r11ent,an ele Joq &lt;lías do hier ro, cuanclo los B raceiofor t,r, calada la Yisrra y al Yiento las tre'&lt;
plumas simb,ílicas corrlan por la llan nrn &lt;le la
Romagnn en husca ele los Malate9ta y -de los
Dnq11rs de J•\•1Tm·a !
~---.:~ ;;t :. , . .~,. •

Ra vrnna es la ama&lt;l:L ,1,, lo, bal'ílos, es In. &lt;lontPlla orirntal que aún impera en el Adriát ico:

Asistentes á la r ecepción ofrecida por la señora L. de Pérez, en s u quinta de San P edro
de los Pinos e l domingo último.

IJante, huéspNI de ,(luido :Minore rla Palenra,
fué te&lt;;tigo del amor adúltern &lt;le P rance.'lca
aquella que '' brotó como una flor en me&lt;lio clP
t:rnto hirrro" y ,la inmortalizó rn s11 obra ; B_n on
rn su eterna mefanr·olía y pn '&lt;11 inconformidad
morbosa, viYió por mudio tic.-n1po adora ndo el
se,·ero claustro de San Yirale ó recogiendo en
los alrededorc&gt;s los cuentos y las historias de
nqnell a época cua ndo g iielfos y g~belinos, des-

de R im ini hasta Regio E milia, asolaban Jos
,campos al m nndo de Ottob110no '.l'erzi, -de Guido
Guidn.r-ell i y fle Gi anciotto :vt:alatesta, &lt;l etto lo
Sciancatto.
Y allá abajo queda la villa de Oro ,con s us
calles sucias, sus f anales de un gas triste con
,)os cafés de fa Plaza Vibtorio Ema.n uele, atestados de elegantes ofieiales &lt;le guarnieión , eon l~s
aristócra t!ls provincianos, bostezando sus aburrimientos a nte 1la taza ele café; apenas despierta
e uando el ,m agnífico teatro Alighieri hospeda
unos ele lo;i nnonumen tales spartiti de Wagner;
pero sin reeordarse que terca. el ,al ma ele l os .recuer,do.s, cle-1 ,glorioso t iempo bizan ti no, vive y
r-alpita, conmueve y llama en el esplendor fastuoso &lt;le los mo aicos, lenguas de f uego puro,
reverbera ciones de Golcon&lt;la, á me&lt;l io de t an ta
clesolación . .. . .. !
FR.ANCOIS G. DE CISNEROS.

m
Las modas inglesas
La s mo,las inglesas son mueho más elegan te~
)" distingu idas que las francesas. ITa blanclo, natura•lmc&gt;nte, en términos generales, y no comparando la« t oilettes ele las t uristas i ngilesas que
vrmos a qui con las que salen de casa de ~Lme.
Paqu in.
Pero comparando la manera de vestir ,de Jas
a1·ist óeratas inglesas con las parisienses que lucen, se nobará una .diferencia e norme á fa,·or de
las p ri meras; en cam bio, las clamas rlel faubourg Saint Germai n las superan, porque u nen
&gt;L la sen cr11ez inglc&gt;sa de sus wsticlos el ch ic
inna to &lt;le la nnujcr frn nc.esa.
En I nglatf&gt;1•ra se con&lt;'!'cle mucha má~ importancia á los trajP~ ele ca-a y dr sociNlad que
á ,los de ca lle.
En aquéllos se encuc&gt;n trnn tollos lo, dela 11 &lt;&gt;,
que la coquetería femenina combina eon a,1mirable habilidad, llin rec11ni1· áL jlX'trarngancias de .ma,l gusto '1 in correctas, mirntras que&gt;
en éstos se pre,einclr ,l e todo rn ohs&lt;&gt;quio el~
fa comorlidad p~áetica.
Un solo detallr -clemo•.tra11ÍL cu mpl idamrntr
hasta &lt;lóncle llega la Mlicadez!l rle las M1bd ita-1
cleil rey ,Jorge&gt;.
.Sn Santidad indicó 1&gt;! clcsro de que las ~eiíor.as cubriera n sus escotes en las comidas ó
fiestas ofieialc&gt;s á las cu ales hn·iese que asi:stir
rl X uncio Apostólieo, y para la Gran Bretaña
la inclicaeión ele Pío X fué una orden que se&gt;
npresur6 ÍL cumplir sin la menor répl iea.
,Como prueba el¡, ello basta recordar que .1:.
embajadora de Inglaterra, ,i ,p riucipios &lt;le invierno cl ió una comiua, fi gurando Pntrp s us in,·itados el Nuncio {le Su Santidad, r no habiendo tenido ti0111po de suplicar en las in ,·itacione3 el vest ido alto, preparó una bonita echarpl'
para eadn señora, que les fué entregada al
eutrar.

Caprichos de pretendientes
N"ada tiene de particular que un l1omhre muy
feo busque una 11ovia c iega pero lo que no se
explica es que exista quien, sin razón aparente,
y por puro capricho, busque una noYia qne tenrra una pata de palo y que para encontrarla pu1,lique en los periódicos anuncioq como ést~ que
publicó hac.e poco un diario ele Birmingham:
"Yiuclo de buena posición y buenas costumbres desea en/tablar rclacio)1 es matr imon iales
ron mujer &lt;le unos euarenta años, qne posea es.casos recursos y tenga una 'Pierna postiza.''
Y no se vaya á creer que es solo este indivi clno quien tiene gustos tan extraños. A toclo
hay quien gane. ¡Qué &lt;lirlan nue3t ros lectorc&gt;s
de cierto ciudadano de Connecticut que pedia
J'Or medio de un periódico ele sn tierra '' una
\'inda cuyo marido haya siclo electroruta&lt;lo ó
ahC1rcado á fin -de que no pueda pasarse&gt; la Yida
c&gt;n~,ilzando al difunto "l
H ay quien se pasa de exigent~, como un joven a~ner ieano que también por ,medio del am1r,cio periodístieo buscaba ' ' una mujer de unos
eincuenta aiíos, muy rica, sorda, muda, y que
detestase la música, los niños, lo, a~ imalcs y las
bebidas alcohólicas".
Este anuncio y los anteriores llPrnhnn ln coletilla de&gt; eaj6n: "Seri¡,&lt;la&lt;l absoluta. Sólo se
contestarán •las ca1·tas flrmaclas. ' '

Las damos muy cumplidas y sinceras á nue~tro colega " Novedades", por los galantes coucaptos que dedica á n ue.tro director, y los f elices augurios á nuestras publicaciones, l os cu:i.
les nos obligan profundamente.

Festival de caridad organizado por
" La Semana Ilustrada" á beneficio de las víctimas de las inundaciones del Bajío.
Con la cooperación d e muy valiosos elementos a r tísticos que generosamente nos
han p restado su concurso, y de acue rdo con
la "Junt a Guanajuate nse de aux ilios en favor d e las victimas de las inundacionea del
Baj ío, " estamos organizando una espléndida función t eatral que se efectuará en el
Teatro Arbeu la próxima semana, y cuyos
productos íntegros se destinarán á socorrer
á nue stros hermanos que sufren.
Oportunamente se publicará e l prog rama, que causará sensa ción por las novedades que en é l han de figurar.
Entre tanto, nos pe rmitimos invitar muy
cordialmente á la gene rosa y altruísta sociedad , mexicana á que nos prest e s u apoyo para el mejor éxito de l fin benéfico que
nos p•oponemos.
L a Redacción de

"La Semana Ilustrada."

S anta Ma gdale na predicando e n Mar sella. - Cuadro d e F . Mon t e nard, del Salón de Paris de 1912.

�dlalfaaar del cJilcázar
Bl'i~as clcl Bétis famoso
r:i•!&lt;!i~r(ln sn blanda ei;na
,prnstá1,do!P. en haz glorioso
ingenio, J.13tre y fortuna.
Y trazaron el ramino
que recorriera triunfal,
&lt;'&gt;onctos del Aretino
y l'pigramas rle Marrial.
Soldado y a.·enturero,
cumplió sus ansias marciall's
hla,1,liendo el hi dal~o ar·l'ro
~n las armadas rl'a les.
Con tonadillas sonm·ns
ele stn canrio11es Iigerns,
ali,·ió las tri~te; hora,
,lrl setvicio de galerns.
E; noble pecho rendido
tuvo propicio al querer
y fué mortalmente h,•rido
por m iraclas di' mujer.
iBie11 supo cou hábil mano
cultivar su cltÑce flor
en el huerto seYillano
tle los dominios ele Amor!
Así, galán divertido
,quitó á la vida su duelo
al sentirse mal ferido
por el rapaz ceguezuelo.

Y a.•í aliYió la jornada,
dando á la amoro3a lid
las sales ele una tonada
y las mieles de la vid.
Desdeñoso de la fama
que le era sierva y sumisa,
proclamó por dueña y dama
ele sus coplas á Belisa.
Y en la negra clesYentura
ele sus andanzas de amor,
buscó posada segura
pidiendo á Dido favor.
Dále gustosa quietud
el aljarafe frondoso
que brinda .sombra y salU'd
cerca del B étis famoso.
Y las aguas del regato
que discurren presurosas
mezclan su murmullo grnto
con canciones rlllllorosas.
Allí, al alba se levanta,
recorre el caz del molino,
compone versos y canta
á lo humano y lo divino.
Cata el rico tresaniejo
con que aplaca su quimera,
y entre un cantar y el añejo
requiebr a á la molin'.Jra.
Gusta aceitunas serranas,

y en la verde alameclilla
,recita coplas livianas
111'! veduño ele Castilla.
Y á la noche, en el mol ino
tiene una cena jocosa
eon saipicón, queso y Yino
tomo don Lope ele Sosa.
Viendo el mosto que se araba
dice en son de ponderallo:

"1E, to, Inés, sólo se alaba,
110 es menester al11ballo!"
A los campesinos lares
donde reposa apartado,
llegan los dulces cantare5
ele nu poeta enamorado.
Son querellas ele un amor
que pone por un mirar
en cada verso una flor
y en cada flor un cantar.
D escubren la aguda espina
qÍie clavó en el pecho odiado
una beldad peregrina
que tiene el mirar airado.

para entablnr ron amoro~o alarde
sus ,pl-áticas discretas;
y nua tar,cle i recuerclas, nna tarde
en un bosque &lt;le ,nardos y violetas
propicios á vibran te
caución ,el-el embeleso,
sintieron al deleite rlel instante
y sellaron rn encuentro &lt;'011 1111 be.,o !
) ' desde entonces cuánta
irle-aJliclacl rebosa en Ja ,colmena;
u in!lÚn dolor acerbo nos quebranta
ni ~nlutau nuestra atmósfera Serena
la negrura de fútiles resab10s;
jnventurl y plaieer e-;:; lo que llena
la ropa &lt;¡ne hnmecleecr. nnt'stros labi'JS!
Amémonos ·así, toda la vida;
tú á mis sueños rendida
como ante su más lírico espejismo ,
v yo á mi vez rendido ante el abismp
;1c· tus brazos ebúrneos y rerlondos! ;:··

oeo
cJ!umor de ondas
Oye dulce amor mío
que vives en mis reinos intl'riores,
este eanto ele lis con eJ que a11sío
enternecer tus ojos soña dorrs.
Cuando en ama,bles diálogos re;ponele
al eco ele una súplica hechicera,
t u alma en primavera
es un lago ele azúmhares por clo,n,11'
se rlesliw mi amor á la manera
de un esquife &lt;le seda;
ese lago no copia en sus eristales
sino aquello que pueda
encnrar como nÍY,eos idea.les
inspiración, diafanidad y ensueño ....
Mi corazón y el tuyo
con recíproco empeño,
buscaban el eneanto de nn arrullo

t:

,:)

~
e:,

Otro can to a,l amor mi musa intenta,
otro himno á la pasión jamás concluida;
yo eantar é al amor m ientras me sienta
ebrio ele jnv.entu&lt;l, &lt;l e sol y vida.

Tomó á Cri3to por blasón,
y olvidando lust1·e y fama
sólo dijo la oración
dosprecianclo el epigrama.
J osó MONTERO.

~

111

i:.

~

"l

::s

~...
......

Para " El Mundo Ilustrado."

Yo cantaré al a.mor porque él ha
mis únicos in stantes de ventura
y .sus recuerdos . restan en oni ,pec,ho
ele las horas amargas la amar.gura.

..s

~

Fué poeta y gran .señor
que partió su mocedad
en letanías de amor
y cauciones ele piedad.
Tuvo en el alma eneendida
del arte la augusta llama
y le endulzaron la vida
la oración y el epigrama.

Ilizo á sus pasiones guerra,
no vió en sus quebrantos duelo,
tuvo los 'Pies en la tierra
'Y la mirada en el cielo.

'

o
Bamo alamor!/ á la vida

:Mas supo limpiar el hueco
ele su morada interior
y •hacer de la vida un trueco
dando paso á un santo amor.

\

PRIMITIVO HERRERA.

1Ojo3 de dulzura llenos,
son como un dardo mortal
los ojos claros, serenos
del divino madrigal!

,Con prodigadas ventn~as
hizo del mundo un pensil
y en amorosas locu1·as
vivió una vida gentil.

'

L5
1

-...:

-~

~

t:

hecho

::i

~

~

~...

Un suspi r o ,de amor es uu anhelo
que en la estr echez del cor azón no cabe
y ·buscando ampl itud s~ eleva al cielo
ron la misma ansiedarl que impulsa al ave.

~
....

Sus murmullos de besos son promesas
que traen al al ma clirlces e.mbalesos
¡cómo me gusta oír eu mis tristezns
l'Se suave murmullo da los besos!

..g

::i

t
~

111

'\)

.Sus palabras m1•ás. t iernas, lenitivos
.pa ra el alma sedienta de caricias
que a ma el ealor de ,labios siempre vi vos
que vengan A ofrecerle sus primicias.

"l
i;:i
~

~

Sus jnrnmentos, los que ingénua el aforn
se forja eternos y con ellos goza,
pintan un ,cielo azul de dulce eaJma
y un bello amanecer eolor de rosa.
Yo cantaré a,l amor, fuego sagrado
que la muje1·, que es su vestial constante,
enirla de mantener siempr e· inflamado
dentro del corazón &lt;le.l hombre amante.
Es tan el u lee querer y ser q uerielo !
á una sola ·emoeión ligar dos Yidas

y soñándose siempre comprendido
dejar -q ue el t iempo ,corra sin m ed ida, !
Es tan dulce crnzar por el sendero
de la vida sintiendo la alegría,
la profunda alegria del viajero
que encuentra su más grata com,pai:ía.

Yo cantaré al amor, mientras aliente
las esperanzas que me dan la vicla;
esperaurlo se viv.e clnLcemeute
porque el ensueño rlel dolor se olvida.
Mientras s ienta en mis venas fuerte y sa na
savia ele juventud, rico tesoro,
y mañana .... quién 1)iensa en el mañana
si unos labios le dieen: ¡yo te adoro!

GUSTAVO F . AGUILAR.

j

�Sus ,·ocecítas pálidas se pierclen quedas en b

LA ULTlt\A NOv&gt;IA
Cnando el bueno de don Francisco ~a lió de ~u
casa, el sol de oro, que dnrante toda la maña11~
había estado oculto tras los vapo1·osos tules del
cielo, salió también, derramando alegre luz sobre la ciucbd.
•E rn &lt;Ion }'rancisro soltor:in, v icjt y ri c·o. ,por
añailirlura. Pasóselc la jnventntl en or::!;í:1', y c:t·
lnveradaH, por lo qne no llegó ít ,li~frnta1· &lt;1,• la
trnnquila paz del matrimonio; así qur, euan,lo ~e
dió menta, encont róse con la mit:i.cl del ,igio
cumplido, algunos años más dl' adorno y sin f'S·
peranzas de ,olver ít nacer ele nuevo.
Y corno tenía mochas hora·, libres en que 1':,.
cer vagar su imaginación, pens!\ba el buen hom·
bre que ya no era lógico el buscar mujer; inútil,
por tanto, el pretender hallar una compañera
con quien compartir los últimos rcsplandorPs
de su vida; las viejas no Je gustaban, claro está, y las jóvenes no le harían cn,o, y en sus
largas meditaciones pensaba en aquel magnífi
eo filtro que el di~hlo clió it Faust o r:ira haccrr.e amar de la enr:u1taelon1. 1\[ar~arita.
Su larga vida '&lt;le placer&lt;'s no hiriorou
más que llevarse bien ligeros los albores ele ,t1
bella juventud, y como las ho1·as huían Vl'loces
con sus días, y éstos con los años, cua n,lo lo vemos salir de su casita en la maíiana de Abril,
tiene ya la espalrla algo encorva&lt;la, la mirn1la
;in brillo, el bigote la,·io, y aquellos caboilos.
CJt otros tiempos negros y brillantes, converti·
dos hoy en blancas hebras de color de plata.
Conquistas ... las tenía aún. El dinero sab e
vencer vallas, ya que no ele honestidad, por lo
menos de puclibundec!'s y tont&lt;'ríns rll' fácil es
mujeres, que busc·an en l'l viejo su oro, para rm
c·ambio darle llll amor ñngido ~, embu3tero, qnc
&lt;'S de todos. Fin última nma11te le ilejó por u11
joven que, s i bien tenía menos dinero que él, 11&lt;'
vaha en cambio el :ltrnJtivo ele sn lazan:, 1110.
cedarl.
Ahora surgía en su cerebro un nuevo deseo
de conquista, reminiscencia tal vez de sus galanteos de antaño. Aquella noebe soñó que era joven, y como después de un agradable sueiío &lt;¡ne
nos ha deleitado durante las silenciosas horas
ele la madrugada, al despertar, en el r;tyar du
las primeras ho~·as de la mal'iana, se encuentra
el alma embargada aún en esos íntimos encantos de lo soñado, á don Francisco, el pobre V('
jete, le cosquilleaba lígeramente en su gastado
corazón el deseo de amar, y vcfa un horizonte
de bellezas en el que el ''Amor'', desde su pa·
,acio ele galas y ele flores, le brindaba con sus
encantamientos ,t gozar ele la vida y ele la nlrgría.
,Al salir, como er:i, domingo, 1,ió Jinrlns mu•
chachas que ,junto á é! pasaban, clerrama nclo lt1z,
belleim y lozanía, y olviclánclose clo que ~ns en·
helios eran ya blancos, irguióse presto, c;;tirósr
con cuidarlo sn "chaquet" marrón y, calándo1\e el somhrero á la antigua u;anza, miraba :',
destajo, pro&lt;inrando de dar á -sus o,jos el lucien·
te mirar de cuando entró con sus Yeinte prima·
veras en la rosncla sencla de la jtn·entnrl.
"Verdaderamente, se decín, para su interior,
hien pudiera aún hacer el amor. 1,Clne soy alp-o
viejo'! Eso 110 importn. ¡,J-Iahr:'i quien le ¡rusfr
la anrianidad?" Y e11 estas ra,·ilaciones iba
11ue3tro raballero tejirnclo trlas rlr color tie ro.
sa e n su rerebro, hulliclot· rl~ i,!r:ts.
Anclaba cl!'sp«eio sin &lt;hu·sr cu&lt;'nta. 1~1 jrtrclín
del Pino, enrlavnrlo ÍL poca di~tnur·i,t rlc aqurllos lugares, le ofrecía nncho rampo para s11
nueva a eaririacla ¡,mpresa rle nmor; lMSeo rppleto ele niñeras,\' ele ama, de c1ía, Ílnicl!s que
tal \'C'Z hicirrnn &lt;·aso i, su :ndirntr ,v soiiarlo ,l rSl'O.
Como era en ,prima\'era, el Yir:1te,·illo mnií,1nero perfurnrs traía de flores, rle c•ampo y ,le
frescos 1·egatos. El rielo era azul, el sol alegn·.
y rl corazón, al sentil' tanta lozanía, convidaln.
il. :unar y á deleitarsl' con e,e ¡wns'lmiento. ~quetÍase salir de su prisi,ín rle rar,1c. para vota~
libre más allíi de lo mun,lano y tle lo tenenal,
p:lra 1·er·oger tambi!'t: á su paso lu1., •ol, !'í'l'fnlllC'.,, alegrín, .Y tranqnilo amor.
Al pasar ¡,or l' I merr:irlo ,·ió sus ¡,nestN•illn,
(le flores il~nos de ,!alias, 111' violetas v dr rosas, y á rlon Prnnci~t·o snrgíal e l'l recuerdo de
-s us moceclad!'s, ruan,lo, ale~rr y nfano, iha en
bu,ca ele a lgún ramillete, con el que pensaba 0'1Feq11iar á h nrnjer :imada.
¡Cuántas habíanse rencli-do ante su figura arro•

gante! i Cuántas, ay, si ntiero11 en sus ojos E:
calor ele sus ojos! ¡Cuántas ·suspiraron por con•·
partir con él el cariño de sus amantes coraza·
nes! Y hoy, iocmriría igual que antaño~ Vauas
~speranzas del que sólo sueña.
Como quiera que algún arma debía. lle,,ar pa•
r:i. iniciar el ataqnl', pen,ó que algo había usado
l'II sus tiempos de muchacho. Paróse pensath-o,
y mientras que su cabeza meditaba en busC'l
de una solución, su mano, chiquita y re¡rorcletn,
rasraba en el bolsillo ele su chaleco rameado
en bu,ra del que allanaría el confl icto.
iE,1 la esquina de la calle había una tienda
de dulces, que lucia en sus escaparates lustro.
sos tarros de cristal llenos de confituras pinta.
da3, y alguna que otra cascada de caramelo~
1.ntados rle miel; pai·óse ante la tienda y, ,lespués ele un largo racioeinar, convino consigo
mismo que quizá fueran los rlnkes lo 1;.íu á
p1·opósito para el caso.
En el bols illo ele su "r·haquPt" cJe3a nnrC'l'i(,
la blanca raj ita ele rico, bombones, y cfo la misma m::ncm qne el hirlalgo manchego, haciendo
u11 gesto rle bravura, dirigióse presto al encu en·
11·0 ele la blanca manada de carneros, así clor,
Jl'raneisj'o so ,lirigió al jardín en busca de su
soñacla &lt;'onqui.;ta, luciendo también en su arru-

punzantes crítiras y no ml'nos l'SCabrosns conversaciones. Aparte, un solclaclito de Infantería
habla ele cerca con una robusta gallega de sonrosada tez.
Don Fr3ncisco sacude con su blanco pañuelo
la tapa ele mármol, sobre la cua l un robusto
árbol ha vertirlo 11na copiosa lluvia &lt;le semi·
llas. Siént~s,', no •, in re•·ogt'l' los fn.lrlones ,le su
''thaquflt'' rnan·ó11. y su~ (\:jos 1·ecOl'1'Cn Pi grupo de niñeras, pror urando llamar la. ateneió,1
con nna tosecil!n fingida que v morlo de c·arras•
pee salo de su garganta.
Nadi(l se ,ha interesado por su figurn. La~
criadas pro3iguen en su eonversación, sin cui,lnrse ile aqur&gt;l ~cical:1&lt;lo ,ejate.
La mañar.a ~e I,~3liza suave. Don Frnnci ~ro
pensa que ya no tiene la osadía ni el atreYimiento ele cuando e1·n ;jo,en; e:1tonces, todo el mundo reía y era si!'mprc p!'relonado por su juven·
tucl. Ahora, si se extralimitnha, le llamarían
viejo v,,1·&lt;lr ,, otrr.s ,·osns por ;,I r·., tilo. que Ir
llenarían rle ruhor.
¡Pobres ilusion es! Pué tan , 6lo un suríio. De
In n,ismn 111a1,era que murrc nn rlía, nsí iba a¡ro•
nizanclo en su alma el rN·uenlo de su soñar, dC'_
jánclole ea urt rrepú.;rnlo ele amarguras. Pensó,
con Yergiienza, en aquel paquetit o &lt;le ,lnlcrs &lt;¡uc

mañana ele Abril.
'' La princesita Leonor
tpnfa cabellos de oro'' ...

Y el sol, en tollo fül Psplen,l,,r, ,ti filtrn l'Sr
por entre las copas rle los ál'holes. dibuja co1o
sus rnyos per,lirlos mantha-1 rire11H1rrs ile luz
sobre la somhrenda arena ele su.~ paseos.

Los bombone,; qnr lle,·arn parn sus gnla nteos ele amor, han sal iclo á la rlarn luz dPI jar·
dín. T,os niños, que torlo lo Yen, han drja&lt;lo sns
juegos y Yan acPrcí1111lose poco á poc·o, con sus
manita, atrás. Lni~ita. una morenur·ha de ,lier.
añcs á lo sumo, quP lle\'a de la mano á un 1w·
queñi!l, rurhirhea al oírlo rl e éste:
-/Son bombones, Paqui to, y ,le ·1os &lt;le ¡rn¡iel•!3
dorados.
El ,primer duke, ele lujosa envoltura, ha salt·
do de la caja. Lo3 niños han acortado la di~tancia que les separa del viejo don Franr isco y
aguardan, como los patitos que á la Ol'illa clel
estanque esprrnn de ma11os del paseantr el tarugo &lt;le pan ron,·ertido en lluvia ele migajas.
Los homhonC"., son l'C'partidos en mrdio rl1•
nna gran a1,g-azfn$1. Las &lt;·riaflas H(• uclrn :l sPpH.
rarlr~ 1IC' aqurl buen seiíor, pucs, por ~u,; af:1n~s en 1·oge1· los dulre., , han lll'naclo las lustrosas botas ele innumerables pisoto,1!"'.",. Alguno,¡
muerrlen las manos rll' la, qu~ quieren ftpnrt:ulC'S de su JnjoM festín.
En la caja queda un grueso bombón, eaadrilateral, magnífico. 'foclos, con los 1·ojos labios nn·
tados de rhocolate, miran al último snpen·iviente con sus ojos golosos y tascinado1·es.
- Y éste--repuso dou Francisco-para la nifia que quiera ser mi novia.
La-3 criadas ríen la ocurrencia ele aqul'l si mpático vejete, y los niños, á quienl'S t&gt;l rubor
ha im·aclido, sienten no ser lindas rnuch~chit,,s

:t xer dueños ele la cll'sC'aLla golosina.
L11isitn, la morcnu~ha, se abre ¡rn,~o y abrnr.a
al bueno do clon Francisco.
- ¡ Yo, yo soy su novia!
f. S11 blanca mano de muñera arrebata con
ra¡&gt;idez el premio ele sus amores.
Don Francisco ha sentido en sn gastado corazón un leve con-,uelo, y su mano acaricia la
negra cabellera de aquella nov ia pequeñita. de
aquella niña inocente, sin picardía, ele la ú!tima novia de su \"ida.
para llrga1·

J,os niiios se han mnrrhndo. El ;jn1·rlín, lihr&lt;'

ele los gritos de la atoloruhada thiqnilll'ría, s~
ha sum itlo en un suave silencio. En las copa,
ele los árboles cantan los jilgueros y nlgu110'!
pardillos picotean los papeles que envolvieron
1·iea3 c hucherías. El grupo ele jóvenes regresa
por la íronclosa arnnida de álamos y, al per_
clerse á lo lejos, cle,ia vib1·ando e,1 el aire un
leve perfume de dichas.
Don Francisco se levanta ele! banco y cou paso tranquilo se dirige hacia la salida del jardín.
V a mefütando. Las hojas muerta·, ele sus ilusiones se han ido, batidas 1&gt;or el huracán ele la
realidad, y sus ojos se empañan con una lá,,rima furtiva, qne es algo así como un tierno ºrecuerdo para su perdida juv¡,nturl.
Ulises BIDON Y VILLAR.

CUADROS NOTABLES·

g~do ~ernbhnt&lt;' 1111 le,·e gesto de caballeresea

alti\'eZ.

lhhín nna fr:inr•n alegría l'•t el cui&lt;laclo y
V!'Nle ,jardín.
En los árl:&gt;oles, ele tupidns copas, cantaba•1
jilgueros .v alguno que otro rey rle las espesn1as, qur, cual caramill o de 1111 pastor ele la,
agre-:,tes montañas, lanzaban al aire sus rrielórlicos siibirlos de miel y cristal.
El ,jai·,lín tie1: t• un lngo que, por ~l'I' ele iar·
,lín, es vcNle, romo el ele los cupntos árabe~. En
~u linfa nadan ánz:uc-s ele blancas plnmas '"
pntos rhi'}uitos, eomo rit:H ¡:orcelanas rle u~
fcn"..t'ni110 toe:Hlc,r.
L~s lágrimnB que al amanecer vertiera brillan
aún l''l ]:•~ ,-r-..clt•~ hojas de los rosales ,,e Bengala.
Do,1 Franci,co ~~ mira en el terso e,pejo r!,las agua~ ~' créese jo,·ea nún, mágiro poder de
ln, 011,las rristali11as, que sólo rlibujnn la leYe
,·i lueta de su cuerpo.
·
Poi 1111n c,:lle ele álnmos camina hacia la ro•
1onrla 1·entral, en ,Joncle lr;s 11 iños juegan. J]I,.
vando ~ns eabPllos en desorden y •sus frc,1tes su.
rlorosas. F.n la rotonda hay un largo han~o circula1· en el qu e las niñeras, en franca re,rnión.
se solazan con sus lenguas viperinas, llenas de

babia comprado para iniciar el ataque al amor.
Del jardfo, en frondosa calI.e, surge un grnpo ele jóvene;i. Vienen cantando, y á ~u paso
llenan el ambiente ele alegría y de ,·icln . .\ 1 pasar jui1to al grnpo rle niñeras, hay ri,;as y al!(a·
z:nas, carcnjnrtas ~' piropeo•. J~;. In jm·e;1tn'1 ,qnc
pasa, y don Francisro se Yió también romo ellos.
lleno de fuerzas y rlo viua, y al pensar en é,to.
snrgí6 el rr,c•·,1p1•do de una 110\'ia rnhi&gt;' &lt;¡ne e11
sus mocedades tuvo. su ímiro y ,·enlarlero amor,
y luegn 'rn amor clPshrl'110, y ella unirla {t otro
hombre por ('] fuerte lazo ,lel matrimonio.
Un niiio patea sohre el han to .,· sns pieel'c-ito.;
le\'antan unn. le\'C nnbr ,le pol\'O q ue ;r pierrl('
cn el aire.
-Mira, Quico, qur Yas :'t llenar rle ti!'l'l'a nl
abuelito-di ce una de las criadas.
Y Quico ,,. b:•i:1 v por un :non:ento s,, queda
mirando :'t &lt;1011 l~rane iseo eon s us ojill(}, pita·
re,cos.
"Abuelito ... , repite su me,,tC';· sí. abuelit'l
sin nietos, abuelito t1·isie y solo''. Y por su
frente rlrsllla en silcn c·io toda la hi,to,·in ,le sn
pa,·arlo.
Lo.s niiíos siunen ronienclo· pa1·etl'n "'Ol'rione 0
al saltar sobre" la arena de Ía rotonda~ Taos niño3 son también piljaros •ele los jarrlines.
Las niñas, en grnpo a,pnrte,' cantan coglda;
de las manos, mientras que otr a con los ojos
vendados, dá vuelta·s en el cen tr¿ ele la rueda.

Leña de la selva, por F. A. Bridgman, del Salón de París de 1912,

�a

franJera

.*::~"'"\ ~-·
..

~-:----~

~.:.-v-- ·-.
,Q"')-{..p.Jo

'·'
Parec·P que la hum:1:1i,la&lt;l se cncarma ,lrm.1 siaclo con las irleas YiPjas y caducas, ó que los
intere3es creados por las institu6ones vetustas
son tan gran~les que los beneficiados por ellas se
cle-fienclen á capa y e.,pacla, cuando llega el momento en que fatalmentr los ('OJHlenn (J morir la
tYoluc·ión rlP l0s puehlos.
No3 sng ierrn lo antedicho las últirn:,s noti &lt;'ias que ¡J¡, Portugal nos &lt;·omuniean los cablegramas do los periórliC'o, diarios. Según éstos,
lo:, partidarios tlel trono, eucarna,lo en clon Ma11ncl por ahora, no pue,len Yer totla,-ía con bue
nos ojos el establecimiento rle la República, y
como é .s tr no se está hac·ienclo t'n la hnena armonía {JUP era de &lt;'9JWr:11'sP, p,uece que Joq ,·cr.listas tratau ,le np1·0Yer•har se tle las di\'isiones Pn·
1re lo.'&lt; republi('anos pnrn 1·ecnpernr In primasía
qnf hall ¡,rnli,lo &lt;'11 el dominio tlC' la l·osn púhli_
c·n .
El ::i prgo ,le la humanitla,l á In, pr,1ctif/\S est:Lhlecirlas por los siglos no nos 11:rnrn mayorme11tr la ate111·i6n; no hay 1· a mhio ó tntnsformacié&gt;•1
qu e no siembre el pánico en el alma ile }os con&amp;ervaclores, que forman la mayoría de los lnllnanos, .v. á ellos ilebemo; el pro,·erbio que el ice que:
Más vale m tlo por ronocirlo. quP hue110 por conoen. Bnsarlos en este absurclo los que- han reu·
r.iclo u n capital ; lo., que ,lisfrutan de ciertas comocliaacle:, 6 nre\'en11Hs. temen torlo moYimiento,
lo mbmo en lo mateTial que rn lo moral, y cuaH·
clo la evol ució:1 ~le los pueblos picle que se modifiquen los proceclimirntos ile iobiernos establecidos. sienten el temor ,le qne la nueva organización no sea tan provec·hosn para ello, como lo
ha si cl o la anterior, y por lo tnnto, no consi,i,1teu en clesprcmlerse fáciim&lt;&gt;nte lle lo que le~
ha dado capital ó pre,·enda,.
P ero si no:' explitamos &lt;'SC' ,-onsrr\'atismo ele
los ricos y ele los aromorhulos, lo que 110 nos ex_
plicamos es como se hnrc !lel'!'anrnr la sangre po:·
rontrarhr un mo,lo el e Yicla que es bené'fico á toclas Jures, y que si¡::nifica un ¡nogreso para la
hu man i,larl, súlo por ronservar concesiones ó pridlegios i:Hlh·irlnales Í&gt; de ra~ta. iCuánclo clejarán de ser las palabras altru i.0 :110, ,·arillatl .v pr11gr eso. uniones ,le lrtrns, ~in ,ignific,1tlo y si11 objeto verdadero!

eu uu puerto tlel Bálliro. 1-le cuusidcrn de tal impo!·tancia la confereucia ele los clos jefes ele E~tado, que se asegura que ele ella tlepenclerá el
porvenir de la guerra ítalo-turca, y el clel mar
Báltico como sitio militar.
Y si hacemos un ligero esfuerzo, quizás j)OJamos Yer en em entreYista uua orientacióu absolutamente nueva en la política internacioual europea.
No es para naclie un secreto que la unión frauco-n1sa sólo existe de nombre, el oso rn.;o se cansó &lt;le la sua,·e mano Je su domadora, y, sin estropearla ni maltratarla, como hace,1 otras fieras, ha buído de ella, y procma baDaro~ lo más
lejos que pueue.
Ahora bien, si se aproYecha el Kaiser lle estas
circuustancjas y ofrece al oso una alianza que
parezca algo más 1irovec hosa y lle\'adera, e:, Sf'·
guro que Rusia la aceptará, y &lt;lejaudo á un laclo
las consitleraciones por su autigua aliada, se po
dría convertir, si no en su enemiga, en amiga de
uaa que lo es. Y entonces sería el caso ele ver
Jo que ,·ale la potencia tle Rusia cua1Hlo se incli1m de uno ó ue otro lado, cu cuestiones ·de política internacional europea.
Huy que tener en t uenta que la alianza que
acabamos ele suponer t entlda grautles Yeutajas
geográficas y topográfi cu.; á su favor .

J . M . C.

PRESENCIA DE ESPIRITU
Uu perióilico americano nos refiere un rasgo
,le sa:igre fría y ele presencia &lt;le espíritu admi_

rabie.
M r. Roberts, un joyero quo tiene su tieucfa
en ]a,- ,·eci nclacles de Madison S'}uare, cicdo día,
.-o e11contrnba -~olo trns de su mo~tralior , completamente abso1·bido cu el examen ele una al
haj:.i. cuando ele pronto se alzó ante él la fignrn ele un vigoroso sujeto ele aspecto feroz qt,e ·
Je hacía los puntos con un revólver ele gran cal ibre.
-A n iba las manos, le gri tó el bandido con
uu acento que no atlmitía réplica.
R oberts no ~2 hizo repetir la orden.
El te,úa también su re\'ól ver •pero estaba eleutrn del cajó¡t ,lel mostrador, frente á él y l:.L
a1,¡resiun habh1 sitio tall Tápida .Y la ortleu ta11
¡wrentoria, que le fué imposible tomar el ar.tna.

Ejercicio hípico de l ejé r cito it aliano, que se ha vi sto en los j uegos de Stockolmo.
¡Cnindo veremos á esa bendita república ele
Pol'tugal taminar l ibremente por su send&lt;&gt;ro sin
que se a t r av iesen á su paso los ocl:os y los renrore., ele los que n1C'rl nuon á la somb ra ele l~.-;
" ntigna~ prácticas y &lt;le las vetustas icleas1

Mod.ir niza ción dd e Jé r cito a f g an. - Jóv ene s nobles r ecibie ndo instrucc iones de un coronel
turco en la escuela mili t a r de K a bie l.

X X X

El problema &lt;le la sucesión pr~sirlenrial en lo~
]~,;tacl c,s Uni,lo~ clel Norte, rnya impoitan.cia p[. •
1-:~ nosotro, •·re~m()~ haber encarecido bastant,,,
ofrece un aspecto nnevo y sol'prenelente. Teodo10 RooseYelt, no contento con haber si do flp1·rotaclo en la convención del partido republicall'.1,
ha cfociclido fo1·mar un 1.mrticlo propio, de ten•
dencias persouales, y presentarse candidato por
sí y a ute sí, para· el próximo período presiclon_
cial.
Esta mieYa tentativa ele! imperiali sta coron°l
es menos digua ele tenerse en eonsi&lt;leración. ou~
su participo en la co:1vención republicana, ¡Íor
vana. razones; 111, pr1mern. es que habiPnclo sufrido una derrota, el pueblo ele los Estados Un.dos _ya no le tomar:í. en serio ni le secundará en
s us tentativas presidenciales; otra es que nu1:,':t
ha satisfecho programa ele teu rlencia puramentr
pe r~oual,_ y meno., en los Est.a,los Unidoo, y otn1
razo,1 mas &lt;'R que &lt;lemasiailo tendrán que hat~r
lc,s políticos de al!,,nde el B r:wo ron los particlos R Ppublitano ,v Demí,crnta, y no es probable
que tomen rn ~crin la ereaciÍJn de 1111 nu&lt;&gt;,·o pa1·tirlo q11e, al fin y á ia poüre. tienp, que clebjliL11
forzosamente á las clos formidabl es agrnpatione,
q_u~ han tencli rlo al dominio de Jo., negol'ios 1wlíticos tl¡, la grnn n:u·ión americana. Por torlr, é~to, r e1:etimos, no nos parece que tenga muelle,
ele sel'la la tentativa de RooseYelt, _v por lo tanto la lucha ~eguirá entre los republicano,. s'l,·
teniendo [t 'raft, y los cl ,:,mó~rn t as con Wilson.

El 1/,:11· ele Rusia y el E:111penulo1· dr Ale111ani·1
conferc.nciaron el &lt;lía cuatro de lo~, corrientes;

Alzó, pues, los brazos &lt;lotihnentc y Juego dijo cou tono negligente:
---De-be usted tenerme mu cho mieclo á m:
cuando ~e ha hecho acompañar ele otro par¡¡,
asaltarme c11tre dos.
A l oír estas palabras el 111alan,l rín ,·oJvió d
Ya me:1te la vista liada atri'ls pa1·a ver al segmulo persouajo ele que Robe,ts hacía mención,
¡mes él estaba sPguro ele que aquel golpe lo daba él solo.
t'P,ro por máe rápiilo que fué este mo\'imiento
clel asaltante, Roberts tomó, en estos cinco "
seis segundos, tiempo p:ua saca!' su revólver y
apuntarlo al hauclielo gritántlole:

Fabricación de flores artificiales en el asilo de ciegos de Londres, para vender en una fiesta
de caridad en el 490 aniversario del desembarco de la Reina Alejandr a de Inglate n a.
~AJ suelo el revólver ó ustecl es hombre
nnH•rto.
Un instante fuó suficiente para in\'ertir los
roles y Robrrts se snl\'6 gracias á su pre&lt;emin
ele ánimo.

CONSEJO
Nuestro amigo Poutdimcr recibe cierto clia 1,,
visita ele un jo\'Cn qu e iba á solicitarle uu co11_
sejo .
-Yo estoy perple,jo, le dijo el Yisitante, y
me !1e JH'r&gt;11ititlo contar con u~ted para obtener
11:1a inditaciún útil.
-líable usted, le dijo el interpelado.
-l-Ié aquí, auto usted, uu hombre indeciso.
Ust0cl no ignora que yo lloseo ciertas buena~
clispoúciones artí,ticas muy pronunciadas. Ahora le pregunto yo bá qué cree u st ed que rlebo yo
&lt;leclicarme, á la pi u tura ó á la rnú,icn ')
-A la música, responuió Pontdimer inmr.diatamente.
- P ero ustetl no me ha oído toear, repuso el
otro.
-Es ;-et•clad, l'C}llitó 11urst r() amigo; pero he
Yisto sus cuaL
1ros.

NOTA CURIOSA

La Procesión al aire libre, después de la misa especial de la orden de la Liga, ceremonia que acaban
de resucitar los reyes de Inglaterra, después de estar en desuso 250 años .

,So re¡Hesent..ba e11 el Teatro de la Princesa,
lle l\[adrid, una corneLlia de capa y espada .
E l galán joven, ante el público cou una melena eaorme.
Luchaba su [tuimo entre la obedien cia al rey,
que le ordenaba marchar á. la g uerra, y el amor
ií. la clama que lo retenía.
Llevándose la mano á la m el ena, soltó C'sta
redondilla :
"Si á mi deber sa ti~fa "º
pierdo de mi amor la pre;da :
en s ituación tan treme11da.
iqué -hago, Dios mío, qué hagof"
-Pélate-le gritó un especta dor ele la cazuela.

�Venganza criolla
ludiuú la rnbeza, Jp un golpe se C!ltajú el
ombrero ha,ta la n"!lca y, á grandes zancada,,
~e ,1part6 del grupo sin saludar, 11osco, sombr1 o .
.\sí, ,iompre con la cabeza bajo su yugo. llegíi
á su ca8a que estaba en la cuesta ele Coscochae¡1.
y entrando ,•n ,u ltabita.:iún, ador11ada con es·
tampas do color que representaban los episodios
uc la ~u&lt;:rra fr:1n(•~-alrmana, tumb,·•~c l'U el lt1-

1·ho, _v hundien,lo el ro,tro en la mugricuta al·
mohada, lloró largo rato. ,il(•nciosa, eall:ulaml'II·
tc. con hipido, mt•11udos.
J&lt;Jso ya no tenía remedio posihh·. La,; pala_
bra, d e C:lotil,h• hahía1? sido coutundontes: '' H,•.
rS no mils tu amiga, µero no tu mujer' 1 • •• ¡ Cri-,
to! ¡eso )-Í que no! El 1:t babia conocidv anh•-,
lle m~o-a, caando con los pie, desnudo,; iban :í
bu&gt;"car agua :'l la 11ila de Challapampa, dcteniéndo~e &lt;'11 el 1·1•11 Í7,al, para :1 rro,jar piedras á lo-¡
,·enlO" &lt;¡ue ho.-iquea haa la basura del río. Junto~
;_q,rencliPron ;Í 1,•er l'll hl C'~(·ucla, a.unque lk~pués, el ningÍln e,jen·icio y los rudos afanes Jo
la "i(b le; hici~rnn ol\'i1lar lo aprendido. Y ou
tanto que él, .Juanillo. 'l' fuera á la herrería de
sn padr&lt;' :'t tirar del fuelle y á achicharrarse la;,
1·anu.&gt;s \'OI\ las s,ol¡,i,·adnl'as del hierro cadente
batido en l'l yuuque, ella se había metido :'L scr,·ir rn la casa ,Jo un ri1·achú11, donde couocicra
al Chuugara, mozo ~le hotel unas ,·cccs, cochero
otras, ,·ago )as más. &lt;luc era rlcgaute el Chun·
garn y tenía mejor cara &lt;1ue él, sí, cierto; ))ero
¡,•aramba! ern un mozo no más, y él haliía hcrcda,lo (•I talkr ti c su padre, alll, en medio de
la l'iuda,I. en los liajos 1lc la 1·:1tedral, y ya cr-i
patrí,n.... 'l'n,las las n1riosi1laclcs salían ti,•
•·u~ 111a1w,: lirrrnjes, 1·hapas, rl'jas de Sl'pultn,s,
Jlan•s, cantlados. Entre sus 1·li(•1,tes estalJ:, 11:1da menos que rl prr;.id!'ntc tl l• la lkpúbhca, á
1·u.,·os cahallos ponía h!'rraje, ... i 1-;, qur acaso
1·011 sus N·ounmías ·" ahorros 1111 hahí:1 1·0111prad1•
(,sta su t;o,itn ,h• dos pisos, 1·011 jardín y corral t
¡Claro! Y -i él &lt;¡uisi\·r:1 y 11' apurast•u. aun J&gt;O·
drhL comprar una fiiu·a. porque alli, don•lll él so·
lito sabía. mu,,· oculto, guardaba, íntegro, el legado {le su madl'e: anillos co1\ &lt;lia1na11tes orej~rns !!Uarllt'cidas de ¡,e.-Jas, pendientes, cadenas,
t(;pos.... ¿l&lt;'1H'rZa• ! Y:l sus ,•nemigos podían
atestigua1· quo las knía do sohra, a,·aso dema
siada.i, ~· ta una vez estu\'o á punto tic ir á I;,
cárcel por h·iber inteat.1110 en una ,jarana. y pvr
apue,·ta, alzar de golpe á cinco ltomb,·r~ juntos: uno de ello1 había 1·odado con las 1•ostillas
hundidas. ¡Claro! No en balde se llega á los 3ll
años habiendo batiilo 1,3 el hierro... Todo tería él, Juanillo, meno; suerte para enamorarse.
J Pucba con su cara fea! Ya una "e¡: lo barri;,
la ''Bupa_va '', más ello 110 le hi¡:o mella: la 1·0·
uocía fácil v tornadiza \' la habría matado (l
puntapiés. Otra ve¡:, C:a~delaria, "U novia, se
rasó 1·ou el rivt&gt;I, cn tanto que él perc~rinaba e,,
romería por Copat·abana. Tamp-x·o le hizo mella:
C.:anclelaria tenia un l1ijo de un rirnchón Je h
ciudad, .v nll debía ~er bue!lo dar cariiío á hijo~
que no son ele propia hechura ... E« en Clol a qm•
pensaba. siempre, en Clota, la dtina que él vi6
rrecer, desarrollarse y llegar á hembra. garrida.
fuerte. Tenía no sólo incliacione3 por ella, sino
uerecho legitimo, porque la muy bribona Je había prometido casarse con él desde mocosa y antes de que conociese al Chuugura, y só!I) des·
pué:; ... ¡Dios! ¡eso sí que no lo permitiría jamás. 1)rimero les degollarla á los dos y Jespués
ti se mataría! ... Robar, mentir, cla\'ar una puñalad11 cuando se tiene cólera, romperle por &lt;letrás los pulmones á un enemigo, jurar en falso ...
bueno, pa~e; pero no hay que ,jugar con el corazón, ¡con el corazón! lo sólo que nos haee alngres, que lo feo vue!Ye bonito, dulce lo amar•
~o, bueno lo malo ... El corazón es cosa de 110
jugar; es como las andas de la Yirgen de la
Asunta, lo sólo santo ... Además ...
Aquí se cortaron la s meditaciones de Juanillo.
Algo tumultuoso y extraño sintió deutro de su
ser. un deseo impreciso de llorar ó hacer llorar...
Se levantó de un salto del Jecho, re-otregóse lo~
ojos, y fijándolos en la pared donde había cla,·ado un tnchillo mohoso, púso~e á pasear la reducida estancia ... Las manos le ardían, lP hormigueaban y sentía ,·ebementes au~ias Je ra' ·
maria, con el frío dtJ un acero. Queríu estrujar.
hundir las uñas en la carne palpitante, matar.
$u ingerta sangre de indio escla,·o, rebullía tu·
multuo~a dentro de sus venas. Y la idea de la
,·engauza, una sorda idea de hacer daño. com,.
ter 1rnn fea acción·, se le habfa rlnv:1110 fi,jamc·n •
ti' en 19. ronciencia.
"Ella" era su touo: nalla ronocla «ino el
amor ... ;y se lo quitaban! ... ¿ Por qué! ¡:N':.

da! Pon1ue el otro era má~ bonito y t nía me·
jor tara ... ¿Pero e;o ~61o le daba. derecho á
quitár~ela ! ¡ E~o sí que no! Se tiene dere1·ho ~o•
hn• lo qu,' u,10 se encuentra lle ba!IJ,,, por '',•so'·.
la ('lota. era &lt;ll' él solito. de él que la había ,..,_
110•·1Jo tll' pequeiia, criado, mima,lo ... ¡N'o, po:·
Dio,! Iría don,l e el Chnngara, le itabhría tle á
bnrn:i, :10 má~ para que no s1: enoje, 11' haría
eetler, y si no ... ¡Cristo! ¡Correrla la ~angrc! ...
¡La Yida! ;Para c¡ué ,in ella! Arrancó el cucbillo de la pared. emhozóse su chal de vicuña a'!
cuello y ... ¡:i la &lt;'alle! ¡á tasa del rirnl!
Ll' 1•111·ontró, Íl poto antlar. en la puC'rhL &lt;h1111:1 1·hí,·hPría, al pie 111is1110 de 1111 fo1•1J lle lu,:
l'lfrtrit•,i. Le lhnuí:
-Oí, ('hu11~ara; tt-11¡;0 &lt;1111• h,1hlal'l1• dos p:t··
lahrit,,s.
Bu Y0Z ruda _v :'1,1ll'ra. frmhlaba. ( 'h1111ga ra
se le acen·ú onrie.,du. 111ús 110 sin eiert a inc¡nil'
tud. ¡Yaya eon la eolor de la cara del tipo: ¡si
pare da que tu dern tert iaua, !
-¡Qué quiére,! Habla pronto, d1é; 111 'es¡l&lt;'ra
la Clota ...
-¿ La (.'lota! ¡Bueno; d 'rso \'l'ttÍa :'l'blad1•
.La c¡uil-res 1•n1lcn•ra, !
- ¡ Y{laa, PI tipo, ché ! ¿ at·:tso 110 .._a J,,,s ff\11'
m~' t·:.t~o tJ.'t la .\~uui:a !
A Juat;illo le di6 uu \'Uelo l'I ~01·az,í11. ¡Satt·
to! ¡ Y cómo a¡,retó la empniiatlnra tic ,11 n1ihillo fuerte111ente eogi&lt;lo rlentro ,!el bolsill,,!
-¡Conque la qnierrs entle\'en1s, chf! ¡Hu,·
!,o! Pt•l's yo también la quiero ... ¿Sabt•, /
Chuu;rara rctrot·ediú 1111 paso, lt•mero-o: habh
d,to pas.tr por los o,jo., tle s u riv::tl 1111 fulgor
(•xtraiío y ¡plll'l•a! había que anclar con ,·uid:ulo
1·011 ,Juauillo. á qui('n fácilmente lt&gt; subía la san;tre á la 1•:iheza. .\demás, fran1·amente, fl no h'·
nía \·onn11117.:1 (':1 el eariiio de l:t Clota. l,;, 11ot:,0

ba t'squiva. y aun destleiio!--a. ,~ no era n ~us iu!t•n •ion!", l"l~a,~e 1·011 &lt;&gt;lla, sÓlicitatlo 1·01110 s.l

,·eía por ~eutn qu&lt;• ,·:tlía mm·hí,imo mi,, C(lll'
la ('lota. N, a1111 ,·1111clrs1·rntlit"1te t•ru ahora con
rl. .\ntes, por Jo menos, ,·onsrnt ía en bajar á la
JHll'rb .Jr la 1·;1 lit• 1·nani!,, tt1&lt;lo el mundo ,lormía
&lt;'11 n1~:i tlt' sth p:tli-otH'~, ." ,·ouypr'""'ahau 1:iq{o ralo hash 1·oger frío en los ltue•os; pero cle•dt•
had·t algí•n tie•upo. no s1ílo 110 a&lt;·u,Jía (L 11intrnJIH

cita ,·iuo que evitatla encontrun,:p

[1 :-.ol~lS ;011

él, ~· jam;'.,s le decía uaila ele hll próximo matri n,or.io. por el que 1c pal'ecía to\los lo~ tilas mil,
alejaela.
- ; Y h• •1uien• (•11:t !-¡11·,·gu11lú ,,J ('h1t11Kara.
-.'lo ...,.\ p&lt;..•ro vo la quir10...
'l'e r.._lL•uenla·"'
1le I u ma~rt• ! l'uí'~ ~-o hl quiero 111á~ á la Clo_
ta. l'or C'lla ,·a he oln,Ja,lo reunirmr ,·0,1 Jo,
compim·l,e•, ~- mi, a.,·u&lt;l:trttcs me dicen ,¡ue llh'
pare-.tco á un auimal 1,nfermo. c¡ue perdí{• la calor. que 110 me río, ~• flUC d,~ho t~n,&gt;r mal•&gt;s pe·1~ar!"L .. Ella PS mi ,·ida, mi corazón, mis braz&lt;'s,
mi todo ... t Sahest El otro día la 'e visto rezando ante la mamita de la .\~untt,, en la i!!les:a
Je vhornha·nba y ... ¡endeYera~ te ju10.' thé

Cltungara! me·a pareeío mái, mejor. más linda
qu 'olla ...
~¡:N'o h:1bles :1,í, ché!-le i11terrt11UJ&gt;i6 ei
Cltungara, u,ustaclo por la blasfemia.
-¡Sí, ehé! inbistió Juanillo ton cou"iccióu
exaltada-¡Si, ché; mú,i linda y más buena ...
La quiero pa toda la vida y ... ¡oí Chungara! no
me la quites porque si 110 ... ¡te mataría!-~ollosó .JuaniJlo con el pec ho palpitante, y apretando fuertemente su arma hasta incrustar~e la3
uiíab en la pal:na. ele la nen·io~a mano.
He atemorizó el C:hungara, mas 110 quiso que
erryera que Je tenía miedo. Rcpn~o con ,·oz in-

- ¿ 1!:11tlcn•i.1s ,ji«~-, ché Ch n.,gara !-¡,l'egun.
Tú, temblantlo. J 11anillo.
-Ende,·eras.
Juanillo lcn111t1í la mano .r una cenll·lla se ,·ib
surgir de rila, r:1pilla t fugaz.
-¡ l'ues to:na ! ...
}'ué un golpe• brutal, ,ah·aj1•. La lw,óa Jll'·
11ctrú h'.1sta el 1·abo t•n el pctlw del Chungar·•
que, al ca l'1·, ,~(• a~i6 Íl h,s ropas de Juanillo, y
dió co.1 éi en el -uelo. C:na muj,•r que pm,al,:;,
Ílnico te~tigo del golpe, diú un grito h¡¡rribi1•.
Corrieron alguno._ l'Uriosos v '.'"ll'fnHaron á , i
\'IL fuerz;t (i los hum 1Jr1•s, 11u~ s&lt;' reYol&lt;-ah:w 1•or
tierrn. ,Ju:111illo s,• pu-o t•n 1•il' ,in hufa1:da ."
,in ~omhreru. l'hungara quiso h:H't'r lo mi-1110, y
,,ílo ak,.uzó :l poner una rodillu &lt;'11 1irna y :t
1•rgnir,e ,ohrl' sus pi1•raas d&lt;'bladas. Y mirando
1·011 ojo:, desorbitados it -u a¡:rpsor, ¡,u&lt;lo arti•·nlar rn medio ,le&gt; do, bol'hoto,ws de sangre nc¡;rn q1:E' so 1(, t••wapaban ¡,or la hora, ,~ñaland,,
íi su a~·e . . ino:

st•g-ura:

:Uátame, ,·hé; pero ~-o también la \fUitro ...
l'n !',lrl'tnet·imiento san1rlió el cuerpo de Jua
11illo. Y ton YOZ humild(• 1·olYió ÍL rogarle, cogiendo il Chu11ga1"1 :uuigablrmeutc por el hrazo:
-.\lira Chuugara q 'nci;toy rei,uclto á todv
No 1110 tientes, citó; me llolc~ía el corazón si te
hiciera algo porque ores mi amigo. 'fe jaro (Le~an&lt;lo la cruz lle la mano). te jnro por la ma.
mita de Copacabana, qu 'a de -~ucecler una des7r:11·ia. Anoche he soñado t·ou toros: ya sabes
e¡ '1•,o quirre decir sangre, y esta maüana ha salitlu, , ·c&gt;la llflo, uu "tapara,·u" ( ma1iposa neg1a),
de la ti,,nda ¡ y,L su bes que dice muertll ... Déjame la ('lot:•, Cbungara, y seremos amigos más
bil•n. Yos ¡,u,•des tropezar con otra más mejor
y 111:ls bonita: ya sal&gt;es que ha,v otras más mcjor1's ." miL➔ bonita~ que la C:lota; vos tiPncs
buc11a ,·ara, ,·i,tei, bien, eres futre, .Y yo sólo nu:
o!'IIJl!l do trnbajar para dar tle \'0mer á mis
giie,.fanitos, y no quiero más que á ella ... D:•.·
1116b, Cltuugara, y te juro que haigu ó 110 hai.,,t
-uerte en 111 i ,·ida. siempre te qul"()ré y te r;,~.
petaré, mil'ntras \llll' si me hl quitas, puetle c¡ue
tollo~ ,;e amos tle-¡~raci~11los. . . J\ií ramo bien
('hung¡¡ra, :u¡uí á la luz: estoy llorando, y y¡
~alws qu&lt;' las lágrima; de un hombre srn
'' kPnchas'' y traen desgracia... Déjame ser
feliz con la Clota y oí mi consejo: no te casei:
1·011 ella. \'o.i seguramente has de ,er munícipe
_v ,liputado despué,, ,Y entonces puede quP te ti.?
Hrgiienz,l la Clot!&lt;, qu'a serddo en las casas ...
.\rkmás, J'rancamentr, cité Cbungara YO creo
11m• tampo1·0 te quiere la Clota. A si ine lo 'a
llicl&gt;n endenante-.
El Chungara se sintió herido en lo más hondo
dll su orgullo, ." habría cedido, si el otr.:&gt; hublc:sc 1:onriuuado rog~!tdole l'0n _es~ t ~,uo amig:1b!e
y srn haCl'r menernn de su fracaso, pel'o aulló
-u , anidad de buen mozo al'ostumbrado á Jr,s
triunfo::; mujeriles y á las galantes conquistas de
geutt&gt;s superiores en rango á la. sirvientu. Y la.
illea lle Hr prodamada por el ri\'al la. Yergiieu:rn do un l'rchazo, '!1ortificó -su amor pr,,pio, y
repuso con arraganeia y desplante:
-¿N'o ~ne quiere, ~f(entes, ehé. Es á Y0f que
110 te qu11.+re c~a eoduna, y si aura está. h:i.blan,lo q111• 110 me quiere, es porque yo lai de~rre1·iao. E~ ropa Yil'ja ...

-¡E!'ie ...

~"'f!

m ·ea matao ... t:se!

Le \'ino otra horanatla dl. ..-au~TC' H&lt;'gra, ~~ ca·
,·1í de !Jrm•e:, al suelo.
· Juanillo l!'IÍV&gt; huír. pl•ro II t&gt;dia 1lol'l'lla dt• bra
zos lo dctu,·ierun. Alg-u,w~ transcuntcs, , ien,lo
que el hombre c¡ne yaC'Ía en e: ,uPIO ~l' ¡t&gt;torda
1·011 los hipos de la agonía, Je,·antarou los br:1zo,,
i111fürn,ulo-, ,·ontra Ju:u1illo. Eutvuees éste, i,11·linando humildemcnk la eabezu, los ojcs abo·
1

_i.rn do~ e1t tpn·or .Y la \'O;t; ttln,b!o11a. tlijo:
-¡Sí; ,·o Ju h,• mat:•o! L,a ('lota mc·a dicl•I'
lJlll' lü matt• . .. i i l,a Jll'rra! ! ...

Alcides ARGUE DAS.

ROMA

..

¡ l'rh,! i Huaia! ¡ún•,11w d.: antítr-i, 11ue S('
1•11trccho1·an 1•011t0 las olas! ¡:-\ubliutt• musa:,·o'.
¡Bizano manto de arlequín! ¡('illllad &lt;le ll'al'·
mol ." 1·iudael d,• lodo! iCiu-.J:111 lle solda.los, tk
¡,ríncip1•s &lt;l,·,trrraclos, d.: ,·apuchino~ y de 111011:•wiiorcs, tic graruleza~ sc,·C'nh, de rllln·b anti•
guas y de los 1',;plc11don•s '' ro,·oeo'' de la ar_
1¡uitectura j• ·uitica, ll~ io, pro,áiros uniforme~
ít la francesa do la, tropas de línea, y de los
magníficos trajes. estilo Renacimiento. tle los
guardias lle! Papa, armados de partesanas y ele
tla:n ea ntes e~patlas 1 ¡~lun,lo antiguo y muu1J,&gt;
moderno! ¡ l'aga11hmo .,· 1·ristianismo! iC!"-aris1110 ,Y papismo: idolatl'Ía sic111¡11·!'! ...
Las &lt;''\hu·iou('S de la t·ruz l'n la c.trl'Ha tleJ Coli,eu; la estatua ,lt• Han l't&gt;1lru ,ubre la column,l
'l'rajana; las almeuas gibPlinas sobre el mouumento funerario lle C.:el'ilia )letclla, y el Angel
exterminador eobrn la tumba tle [Iadriano (cal!·
tillo de San Augelo), que era un mausoleo )
que ban conYerti!lo &lt;'11 fortaleza. La l'asa el&lt;'
Hienzi a I Jailo del tC'III plo ,1 ~ la l&lt;'ortuna \'iri 1;
1111a 111:ulo11a á la eutl':lda ,le las ter111:1s ,le Cata,·alla; tiaras pontifi1·,ill•s ~· nm·e8 1·ristia1ca,
sobre obeliscos, cuyos g-eroglílfros re¡,ro•e11tan
al;tuna 1·erl.'monia del culto cJ¿ lsis; el Odeón
transformado ra•iglesia; lo, 1·imic11tos del teatro
,Jp Marcelo ,inie1Hlo clt• ha•l' para 1·a•a,; :;o~
pecho~as; capuchinos sobre el l'alatiuo , sohla
dos en la tuml•,1 (l,. lladriano; un 1·011,·ento &lt;le
fraile, limo,11ero, ,obn• t•I ,itio 1lel templo &lt;lrl
Júpiter Capitolino; Ha11ta .\laría de lo ; Angele~
,obre el lu¡pr &lt;ll' las termas &lt;ll' üiod(•1·i.1110; l:1
ba~íiica 1lc Ran l'edrn sobrr el rspacio orupac.!o
1-or los ,jartlL1es d,• ~er,,n.
En Homa rl ¡,agani,1110 sie1hprc de,ia ,•11tl'ij\'l'I'
lta,iv el cristianismo: (•I antiguo 111u111lo ce~áreu
aparel'c rontinuam·•nt • hajo C'I mun,lo papista
moderno; el l!:mperatlor Xerú11 era "Pontifo:-.
.\ ugu-tus · '; l'l l'a¡,a .\le_jan!lro \' l (Borgia) ~•;
llamaba '' l'os1.tifi&lt;•us Augustus · '.
El ~olwrano l'ontífü·e es infalible ('11 sus led
!,ionr."i ,ag-1at.las; C'I t:é~:,r ~ol,er:ino era infalihlt•
t·n sas criminales de-Pos: nu tlía ('aracalla, admirado ,Je la bell~rn ele ,u madn·. k dijo: '' \ :-llrm si Jicerct · ·. Y ),1 madre rl'~poncli,í: '' l,i_
l'l't, quouiam 11upt&gt;rator · .
¡Cuántas igle0 ia, ~- capilla~. palacio, ,. ", i
lla,·· e~tán (•o..;struído, , adornados con iu, pn"
cio:,os material?, tlel p~litei•mo, 1·011 el márnwl
1·011 que es:aba cubierto el tel'l10 del Co)i:,eo!
'' (~uo,J barb'lri nnn fe,·Pruut Barheriui fec :-e, ''
dice un latinista ,le) siglo X \"J. El altar ele la
iiJcsia del ",JesÍI" ü,tá for:naclo con los pedazos ck hro1we d:•I Odeón. 1,a~ t r&lt;.'inta \' seis co
lumnah j1ís1.icas dl' mármol bla111·u de
naY&lt;' 1k
Handa-)[aría•)lagg'iore pertenedan :ti templo
de la '' Juno Ludna ' '. Se ,·e la eabeza &lt;le Serapis sobre las c.olumnas de granito de "Santa
)Ia1 ía iu TrasteHre ''. El •arcófago antii,io de
Agrippa Firve de tumba, en la J glesia &lt;1r 8nn
.Tunn tll' T,l'tnín, al pnpa ('l&lt;&gt;rnr,1ll' XTI !
0

h,

.

Bajo los manzanos.-Cuadro de la vizcondesa de Astello.

..

Extraña ciudad que ha caminailo Clllll0 lr•s

,•augrejos; que, 011 lugar ,lo elcvai·se de la teoaacia á la antoc'ra1·ia, y tle la autocracia á Ju
tlemo&lt;·racia, ha caído ill'l ~obierno tlemoeráti,·o
,lo los primt.'rO~ siglos Je la RPpíiblica Hl•mana,
:d ~obierno autocrátil'o de los ('ésart&gt;~, y ,lt•I go·
bierno autol'Tátfro de los Césares, al gobierno
teocrático &lt;le los Papas, y que, sarcasmo supre
1110 de la fórmula y e ·tupidez de la etiqueta, ha
1·onsen·aelo á trn 1·és de todas suH transforniacio·
,.e:, políticas, las t·natro h•tras sagrada"! Je la a ntigua República: S. P. (~. H. "Sena tu"! populu~
que Romanus". Bajo los césares, el ¡,n .. blo no
l'l'i,·int!ica ."'L "11 parte tlt• gobiPruo, y rl Heuado no es más &lt;¡lll' un en.iambn• de a,lula,Jores;
~- sin emharg-o, los e,t:&gt;ntlar!t•s ronurnoti euarhol:111 ~iempn• PI H. ]'. (J. H. Bajo los Papas, 110
tie:10 ya ni su, cll•n•cho~ políticos, ." el H&lt;'nad,,
no es ya 111:'1s r¡ue un •olo ~eaa1lor, in,·esti,lo ,fo
11u cargo ¡,urnmente honorífico, y ,in embargv,
t•I e~cudo pontifical to&lt;laYia mnl•,tra esas letras
d1• t•r:rn&lt;leza y de libertad.
¡El 8ouaclo y l'I pueblo rornano! . . ¿Adon,h
(·stá ahora el Senado1 ¡, E :1 &lt;l611de l'stá l'I p11t•·
hlo! ¡ En tlóncle están los romanos! Húlo l:1 nu•_
lalll·úlica balada d1' Villon puede 1·ontcsta1 ,•-ta•
t,·:sft,..; J•H'~auta~.

....

Por sus a~pectos 111últipl~s. por su carácte r
'' cncíclico ''. }J0r las ideas contradictoria, qut·
inspira, Roma pre.•enta muchas dificultades para '!U llcscripciú:1, y mucho tiempo para co11occ rlu. Pa1 a analiza, Jo~ frescos de J.1s •:1tacumb,1,:
de ('allisto, las pinturas de las ('ú,111ara~. de las
Logias y de la Capilla Sixtina, lo, cuttdro, de h
galería Borghése quo tiene quinientas t1•las, y

gano, un historiallor cristiano, un teólogo, un
,liplom:ítico, un moralist.,, un poeta, uu füo~?fo;
,· n,1t1·hos má~ todal'ia. Para hablar co11n·1uc11tenH•ntc de Homa, se 11e1·esitarí,L ,se1· omniscio
y pl•tleroso, y ¡,o,lcr disputar como Pico de la
~lirnndola, '' de omni ro scibili et quibusuam
aliis'' Roma es el museo, la historia, la síntesis 1ll•I mundo; es el eje sobro el cual gira el
111111Hlo de &lt;los n,il :iiios acá; es el mundl&gt; mismo.
)lcmphis, Babilonia, Atenas, J erusalem. Biza1,l'io, París, Londre,, todas las ¡,rrandes ciudadc~
tli•I pasado .'" del pre.;enk se hallan con!Pnida,
, n Roma, n•.,sumi,1as por Huma. 'l'odns ella, gravitau alreclc&gt; lor de Homa. 1·01110 lo~ ¡,lau~ia'&gt; ai ·
red('ror dl'I ~ol.

Lo, monumentos de la antigua Roma inhpiran
110 la idea ele belleza.
Los ('é~are,. siendo monstruos, no podían ¡Jrotlul'Ír las obras serena~ ,le los griegos. La di\·iua
armonía. la soberana medida helénica, falta :í
lvs romanos. 1fa,Y algo de horrible y monstruoso
1•11 t'l ('olis1·0 ,\· e11 ,•I ~'úrum, romo en las 'l'crmas
ele Caracall:.1.
Igualmente los 111011:i1nC'11tos de la }forna tristiaua prodUl·rn una Í\]('a de grandeza ,\' maguifi&lt;'cnc ia, pero no una i•11prcsióu de belleza. Los
!1ármnle, pre1·io,1•~. la abundancia de :1tloruos.
t&gt;l oro que brilla en todas parte,, los colorrs ví ·
vi dos, los mosaicos, 1r,·elan ·más bien el teatro
ttuc el templo. Pero á caus,t de esto mi.smu ex_
eeso, e,tc e,plendor llega á ser grandioso. Con
1111 po1•0 menos de lujo y tle riqueza, el interior
(fo San P edro servirít para un ;ialón &lt;le bailo (t
la iMa ele wancleza, y

T~mplo de Santa Terepa en Querétaro, uno de loe más bellos de la ciudad, qLe estuvo á punto

de perderse en la inundación.

de la galería Sciana quu no tieno más t(UC sei,,
las &lt;-&gt;tatuas,
bustos y los pórtici&gt;s clrl Vaticano y del Capitolio, la, cascadas 1le las furutes
l'auli y 'J.'rc"í, •para descifrar las inserí¡ cione,
de los pilares y de las columnas ,le la '' \'Íll ap·
pia del Ya tirano''. para narrar los extr:.n-agan·
te, episodios del L'ar.1a,·al, para hact•r dPsde el
\'aticano ha,ta. el Coliseo. ele-de el P:datiuo
has!¡¡ el Pinrio, ,lcs,le el C.\tpitolio hasta la \"ía
Appia, de,,le t'l l':rnteúu hasta la \'illa :\16,licb.
,lesile la Iglesia &lt;le los Apóstoles hasta H¡¡uta
)laría ele los An¡rele-, rles&lt;le la \'illa de Pamphili hasta l,1 Farne,ina, ,lesde las Tl'rmas ,¡ •
l 'ara ralla hasta la Basílira tic San Pedro una
dr•cri1wión :iuto, izada. una críti,·,1 pintoresca
cl1• lo, mármole~ ." de las telas, de los bronce,
." de la tierra todda, de la~ ,·illas y de los pah·
dos, tic la etiqueta pontifh-al ~- de las co'!tumhre~ popul:tr&lt;'s. de las madouas y de l:B diosas.
de los santos y de los héroes, de los papas _v dr
los eésares, tle los jar!line, _v de las rloaeas. d~
lo, :ll'ros dt• triunfo y 11 .. las tumhas,-s&lt;' ner&lt;'•
silarían ,lit•z ,•),pl'l'i:distas reuui,los en un solo
hombre: un arqueólogo, un numi -1111:tlic·o, un pa
leógr:ifo, un críti1•0 de arte, un historiai!or pa-

'º'

para un teatro. 'l'al tomo es, parece un tabernáculo 1·olo~al que inspira una veneración re·J entina.

..
,.

La belleza, pues, está ausente de Roma. F.11
compensación, todo es grandioso en esta ciudad.
Aun. el mismo "rbcoco" del estilo jesuítico q¡¡e
domma en la mayor parte de las iglesias, presenta esto carácte~
E nrique HOUSS AYE .
Cuando ~e desea hacer un regalo, es preciso
frner en cuenta el gusto y las necesidades de
la persona ú, quien ~e ,·a á obsequiar. Unas veces, condene elegir cosas útiles; para otras,
basta &lt;;on 1&gt;reocuparse de que sea bonito. En
este último caso, recomiendo ios cueros repujatios, que son ,·erdaderas ohras de arte, y con
los cuales se arman ,marcos p,ara retratos, cajas,
rnbiertns pnra libroq y otrn infiniclnd de cosas,
1o,faq bouitnq.
::;e Yenden arma.Jns 6 en dispo•icióu do que
cada uno lo anne á su capricho.

�Él Mundo 11:::u::s.::
tr:::ª:.:d:::º:___ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

-------------~-----

Una partida de caz~ en aeroplano
Por Martinet y Legagneaux

Ir

A las muchas proesas que tliariamente realizan 1los a darlores, teuemo.; que agregar hoy
11na nueYa y encantadora. )[artinet y Legagncux, queriendo hacer ,más agradable su pe'.
maueucia en el campo de avia.ción de Corbea1
lieu. han ideado hacer partidas de eaza en aen
plano. Son ellos mismos lo, que Yan á referí,
á 11uestros lectores los intidentes &lt;le ~rna de
esas origill'ales paxtidas.
No hay que crner que uno 11asa su tieJ11po
como lagarto en lo; taimpos &lt;le a,·iadón; hay
mucho en qué o~upar,;e para preparar fos nielo , y tener expedito.; &lt;los aparatos ; sin embar-.
go, tenemos horas &lt;le descanso durante las cuales se fuman unos cuantos cigarrillos, salvo que
una partida ile bridge ó {le poker venga á darnos ocasión de ejortitar uueslro espíritu de
combinación.
~;1 otro día nos entn'teuíamos en esto, cua utlo sentimos la detonación de un clis1iaro, hecho
8i11 duela ,por algúu caza,lor.
-¡&lt;iue 1l11erma en paz ton nu poco do salsal !--articuló piadosamente )fartinet. Yerán
usteiles una linda caza que nos pasan por la
nariz.
- Y eso para alimentar á hombres de tierra,
á gusanillos. :mientras qn e 11osotros, reyes del

aire, nos regalaríamos eon un plato de estofado-replicó Legagueux.

. •.1.

,.:f_•'ff..

&gt;

..

. '.

~~~~--;:-•.•.
Inauguración de las fiestas francesas_ -Grupo de niñas vendedoras de conf eti
en la kermesse del último domingo.
n ihículo cuando cstu,vienL e11 111arcl1a; .Y to1110
rtnestro amigo Pan] Se11cicr, elcl J11tra11sigeant,
lrnbía Yeuiilo justa111e11te á ,·crnos, Je -dimQs esta misión de coutianz_a que_recibió muy complacido, co1110 couveuía.
Martinct en la tal&gt;la, Leg-a~uea11x dirig·ieutlo,
ScnciPr á J'l!taguanlia y partíme--=. ~I aéreo •:-e
e1,,,·ó como un pafiuolo y el paisaj e cumenzú (t
tle,filar ,á une ,tros pies. Hiplan se quedó i11móYil. lo único que le interesaban era11 los fusiles, que conoce por sus amigos eazacloJ·es que le
proveen de placeres.
Empezamos {]escribiendo un gran drc·ulo sobre la llanura y bosques de CorbeauJieu, rna nteuiéndonos á unos eincuenta :metros del suelo.
Abajo se Yen numerosos caza,lores, pohr~s gentos que nos ius¡,iran piedutl, Jombricillas ele
tierra, ¡polrn! parooen trabados los infelices!
Unos esperan el paso ,ch bantlas ele pertlices
que no aparecen muy apura.das IJlOr salutlarlos.
mi entras que otros más ,·aJerosos, se lau,an á
trandes saltos sigui endo á sus perro ; tras tlc
alguna liebre desgraciada que se les escapa. L e-

Este es el dentífrico, que ha conquistado el mundo!

El feminismo en el Japóu

gagneux les gJita :

Puesto de confeti en el Tivoli del Elíseo.

-i~o quieren un aéreo! Le, Ye1ulere1110,; uno
no nuy caro! y, entontes 110 se Ycrí111 obligadus
it ir á comprar la caza á los 111 cn·a,los con mueho dinero y Yoh·er cou las manos va-cías.
Empezamos á trabajar. :Martinet apereibió
una bandada de perdices que se calentaban ú
los rayos de l sol. llizo un s igno á Legagneaux
para qnP se acerrarn á tierra. Descendimos hasta quinee metros, algo a,sí como á la altura ele
nn cuarto piso.

p,ll'C~C ('SO .iusto ~
-~le piu-eee o&lt;lioso .Y re,¡iugnante y me pre·
¡-untó en qué pie11sa el gobierno.
--J&gt;ues bien, repuso :l.1artinet, esta fol'ma de
,·ida rn á te1 minar, el dh ele gloria l1a llegado.
¡Parémonos ." natla ele vacilaciones! '::-i fuéramos á tlar caza á a 11 i111:,/es de pluma ~- Je pelo ..... tqué dices tú de estot
_Jlay que con,·,enir, respondió ama:,Jemente
Legagnenx. que tú tienes por momentos centellas de ,lucitlez.
.
Y sin titubear dimos orden tle equipar, ele
saca.r del hangar y hacer anwzar nuestro exteleute biqilano, un hu nter capaz ele ganar en
ligereza á totlos los animales de pluma y ele
1&gt;elo y sobre el cual podíamos contar.
Martinet tuvo la feliz idea de colocar en la
parte tlelautera una tabla en ia cual se sentaría
el cazador_ co11 la~ piernas .colgantes, el fusjl
Eu _las ro1lJl1a~ .v rlP donde pudiera inspeccionar
meJor eJ terre110 para buscar la. caza, mientras
que ,detrás ,le él, el piloto estaba tlispuesto á
hacer todas ,las e,·olntiones aéreas y terrestres
necesarias para el a1muerzo en ex¡pectativa.
·
No nos faltaba. más que ir á buscar nuest-•os
fusile, y entona1· el aire eonocido :

- ¡ y (('

,

(

Allons ehasscurs. Yite en cam¡¡ague!
Para cazar se necesita un perro, nosotros teníamos justamente nuestro amigo biplan, uu
spaniel cocker a&lt;dmirablemente ejercitado en
estas corr-erías; s6lo que para JlcYar á Biplan
teníamos qur i,· tres el piloto. el cazailor ob ·cr~·aclo1·. y 11u p_asajero que ~os tendría el perro
11npaciente de sport, y le 111npediría saltar del

Otro puesto de confeti en la citada kermesse.

En el Japón-6 Nipón, como quie·
ren los 0&lt;reógrafos modernos que se
eliga-ha ocurrido con respecto al
progreso en toelas sus manifestaciones, lo que -s ucede con el alumbrado público en la mayor parte ,ele
los pueblos emopeos: que han pa,.ado bruscamente del aceite 6 ele la
ausencia total ele luces á la luz
eléctrica. Así sa ve que los japoneses tan atrnsaclos ,haee medio sigh
c01;10 puede estarlo Abisinia, han
adelantado á las naciones europeas
en algunos aspectos de la ~iYiliza_
ción
ffodaYÍa hace pocos años las recién casadas nipuHas recibían de su
marido el día de la bocla el "Ouua
Daigaku" ("La má~ gran&lt;l c enseñanza para lu~ Mn,1ercs"), un libro ant iquísimo, esperie de '' }\[anual rle la perfecta casa(la' ', escrito
por el moralista Kaibara Ekken,
~egú n los preceptos de Uonfuci~La máxima fundamental de este libro que aún reciben las clesposaelas
en todo el imperio. excepto e!l las
clases altas ele las ciudades más importantes, es la siguiente: "Obe~ece á tu marido como á tu señor; s,rvelo con devoción y 1:011 revero11&lt;·ia,
sin menospreciarle nunca, ni pon·
sar mal de él".
Desdo que el feminismo se ha entronizado en el imperio, las japonesas '' cultas desdeñan '' Onna Dai_
gaku'' y sus enseñanzas. El refo~mador Fuhuzawa, á quien se deb~
su extraordinario desarrollo, ha escrito un libro, el "Shiu Onna Daigaku" (" La nueva enseñanza para las mujeres"), en el que pl'oclama la igualdad jurídica é intelec-

t1111.l de los idos sexos y aconseja 4

sus adeptas rompan las r·aelenas
que tradicionalmente las han sujetado á los hombres.
Gracias á Fubuzawa y á algunos

discípulo, entusiastas, el feminismo
japonés ha consegui óo triunfos que
aún no ha logrado en la vieja Europa y eu la joven América; hay en

el imperio cle.l Sol Nac!ente vari'l~
Universidades para muJeres, y sólo á la de Tokío acuden 1,500 alumnas.
A la inoeente japonesa de antaño educada en el hogar, fiel á las
pricticas religiosas y tan humilde,
qne no sólo obedecía á ,s us padres y
á su marielo, '' sino tamb_ién á su
sue!rra" ha• sucedido la D1pona de
hoy: qu~ á los dieciséis años habla
ele filosofía, de literatura, de e nestiones cient!ficas y artísticas; que
obedece ó no á s,us padres, según su
criterio; que discut.e con _su marro?,
que se declara indepencl10nte y hbre y que no sólo siente, sino q Pe
afe~ta una absoluta incr edulidael
r.eligiosa.
(¡Encantadoras criaturas)!
Ha:;ta tal punto ha adelantado
el feminismo entre las cla~es cultas del archipiélago, y tan buenos
son sus efectos, que los suicidios entre las jóvenes del Japón han llega·
elo ,á, preocupar seriamente á los
aobernautes. Por cada ''dos'' fran_
~e, as que a t entan contra su vida,
hay ''dieciocho'' niponas que lo hacen ... más eficazmente.
El Gobierno japonés, aterrado ante semejante estado de eosas, ha
acuclido á un remedio que hará sonreír á muchos espíritus fuertes.
¡Solicitar de las naciones europea,
el envío de misioneros católicos en
gran número y proteger con pingiies
subvenciones á las casas ·d e religiosos -q ue alli existen! Y ¡escu~aoclo es
deeir cómo han recibido esta idea
la, 1,500 alumnas de la Universidad
de Tokío! 1Porque preciso conv.enir
en que cuando á las mu,ieree les da
por ser librepensador as y descreídas, llegan á un grado de radicalismo y ele impertinencia que poca•
veces alcanzan los hombres!

Para quitarse una esp ina de la
garganta, se chupa lentamente el
zumo ele un limón, el cual clisuelY~
la espina y alivia inmediatamente.

�El Mundo Ilustrado

El Mundo Uustrado

Cigarros que salvan la vida
Yendo un día de paseo por un jardín el conocido historiador francés
Mr. Guizot, observó que le se!nlÍa
un individuo muy mal encaraa°o y
de muy mala facha. A Mr. Guizot
le extra ñó el aspecto y la actitud
del sujeto, pero en vez de mostrarse
alarmado, se sentó tranquilamente
en el b anco donde tenía por costmn·
bre descansar un rato. El rufián sin
titubear se sentó á su lado, y echó
al historiador una m irada feroz qne
hubiera desconcertado al m~nos t:mido, pero Mr. Guizot, con gran despreocupación, sacó la petaca, tornó
u n cigarro y empezó á liarlo len í.a_
mente.
E l efecto q ue sausó semejantP ar,ción al ·desconocido fué notable. Le·
vantóse brusca mente murmurando,
" E l q ue yo quiero matar, no fu •
ma ", y se alejó con rapidez.
Una semana después el historiador leyó que el mismo ind ividuo había sido detenido por atentar contr~
la vida de un conocido funcionario
público que se parecía mucho á M r .
Guizot. E l famoso escritor, a l saberlo, se f umó u n soberbio habano :&gt;n
celebr aci ón de su milagrosa salva•
ción.
E l rey U mberto ele Italia era muy
afici onado al ta,baco. Un día, eu 8~•
j uventud, yendo e n coche por las 1·a•
lles de ,R,om a, se le cay ó aJ suelo u·1
cigar r o que a cababa de encender, é
inrndiatamente eorrió á r ecogerlo
un indivi duo de gesto melancólico
que estaba parado en la acera. Algún t iempo después el príncipe, pue~
todavía no habla subido al trono, recibió una car ta anónima, rerordánclole el accidente clel cjgarro, y el i_
ciendo que el que lo recogió esta il..i
deeifüdo á suicidarse aquel día . pe·
ro el inespPr:tdo cigarro le ru 1mó

LOS PERROS DE SAN
BERNARDO

La Salsa

Parece ahora que los perros da
San Bernardo tienen una fama usurpada. Por lo menos tal lo afirma un
pintor sui zo en la revista "Velhagen
und K lasing". Este pintor euyc
nombre es J ulio Voegli, estuvo hace
poro en el monasterio de los célebres monjes, con el ñn de pintar la
capilla. Ape!las llegado al estable·
cim iento, q uiso, como es natur al,
conoeer á los perros famosos, que,
según los periódicos, habían salvado
tresci entas vidas humanas: ¿Salvadoi preguntó el prior, será mordido,
pero no salvado"· Y el pintor p r l\nto comp rendió el motivo di' esta
rectiñcaci6n, cuando vió avanzar
hacia el hospicio á todo correr á un
desgraciado peatón escoltado ¡:e,·
una yunta salvaje de perr os que le
most raban los dientes y que hubo
neeesiclad de dispersar á fuerza ele
latigazos. El prior ha tratado ele
hacer amaestrar los perros; ,hasta
trajo especialistas para ello, peru
toclo ha siclo en vano. Muchos mercaderes han ap1·ovech ado la cirrun st ancia par a enviarle perros ele todas las razas, con la sola intenció1.
de poder imprimir en sus catálogos
el tí·tulo de proveeclores ele San Bernardo. A ñ nes clel siglo XVIU, lo,
perros ele] hospicio iban á buscar
manteca y leche para los frailes ele]
h ospicio. Tal er a su oñcio principal,
pero ya han p erdido la costumbre.
Saben, sí, encontrar la pista de un
hombre, adi vi nar los buenos senderos, aún cuando estén eubiert os clP
nieve, pero no ¡rnecl~ clejárseles 50·
los.

LEA &amp; PERRINS
dá cierto picante y un sabor
exquisito á todo genero de platos.

La verdadera Salsa
origen de \' ORCESTERSHIRE.

Venta al por mayor por LEA &amp; PERRINS en Worccster, Inglaterra.; CROSSE &amp; BL~CKWELL Lid
Lo d
Y por todos los Exportadores en gener:d.
·
•
·, en
n res,

los ner vios, y le hizo olvidar su siniestr o propósito y en la época quu
escribí.a la carta llabía co:iquistaclo
un.a buen a posición.
Bisn,ark puño (lar gracias al d garro, ya que no po i· salYarse la vida, al menos por haberle evitado
una manifestación de hostiJidacl.
De-spués de la entrada ele las tropas
alemanas en París, el Canciller notó que un grupo de ob reros franceses le miraba eon inemistad en
uquellas circunstancias, p ero Bis·
mark fué perspicaz y compr endió
q ue aquellos hombres n o iban á con·
tenerse con mirarle pasivamente, y
para evita r peores demostracim1es,
sacó un cig arro, y acercándose sin

A

titubear ·al grupo pi:dió lumbre. 81
lmbiera clado un cigarro á cada individuo, la oferta habría sido re~hazada descleñosamente, y por lo mismo, el Canciller demostró en a que..
lla ocasión s u talento. Pedir lrunbre
era otra cosa, y se la dieron sin inconveniente, pudiendo así seguir su
camino sin qu e los franeeses le silbasen como le hubieran sil ba:do s1c,guramente. s i no J1ubiera siclo por e!
inci dente de la lumbre.
.En algun os cines del extranjero,
se convida á t é á los espectadores,
y no ha faltado quien proponga dar
cenas gratuitas á l os eoncurrentes
á los teatros en día ele estreno, especialmente par a atraer al público

y lograr que no se muestre exigeote. Algunos dir ectores ele teatros
llan l legado á ,clar pmos á los concnn entes. 'l'rabajando en una p~&lt;¡ueña
población de los Estados Ua iclo~ e!
gran actor inglés E clwi n Booth, su
po quo una parte del 1iúblico partidaria del otro actor, iba á darle una
s ilba, y momentos antes ele alzarse
el telón se Je ocurrió repartir entre
los especta dores unos puros excelent,es, espe1·ando que si su trabajo u,i
les parecía bien, por lo menos ks
gustarían los cigarros, y obtuvo ur.
doble triunfo, pnes todo el mundo
salió clel teatro ensalzando la labc,r
y el tabaco d el actor.

á

clamen te la eseocesa, acariciando
las finas manecitas ele la abandona_
cla.-Eo. el retiro apasible de e~te
cuchitril, ol viclacla ele todos, hallarás la verdadera f elicidad '' .. .
'' Si, sí, vocifera el polichinela
con tono convencido. ¡Desgraciada
de tí si te quedas en el mundo de
los homb~es! . . . La huma.nielad eo
,·oluble como las mariposas'' .. .
Y canturreando este estribillo comienza á bailar una desenfrenada
danza haciea•do sonar alegremente
los cascabeles que adornan su ra Í·
do traje tricolor .. .

Solange ~e MORV~

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Sentada en su dora.do cochrcito
la muñeca rememora sus clías dicho
sos cu ando se exhibía en el lujoso
aparador ele la rue de Rívoli.
Descollaba entr e las más herruosas por la gracia incomparable rie
todos sus movimientos.
¡Cuántos admiradores de su belleza!
P or fin, después de \Ser muy '' clis•
cutida'' pasó á las secleñag manos
de una minúscula personita que la
colmaba de mimos repitiéndole incesantem ent e :
'' Tú es la plus jolí ele las poupees. J e taime beauco11p " ·
Y al arrullo del icioso ele aquella
vocerita ele cristal soñaba que se&gt;_
ría feliz por siempre.
Ahora toclo ha cambiado.
Una vaga tristeza nubla l~ pura irradiación de sus bellos OJOS.
P1·evee un grave acontecimi enL,,.
iQué será 7
Lo ignora, pero siente que se
aproxima ...
El r umor de unos menudos pasos
hace latir v iolentamente su apesadumbrado rorazoncito ...
¡Dios bentHto! ... ¿Es una pesaclillai
Los brazos que era n pant ella b
más dulce cacleaa, estrechan a p asiomHlamente un pa,quete de cintas y
encajes que ehilla ele un modo ingrato.

Ante esa visión desoladora la de,cl.eñada poupée cierra los ojos.
Confusamente escucha las crueles
palabras que modulan los labios
adorados :
"Quitad "eso" clel coche" . .
Unas toscas manos profanas su
cuerpo... Siente que se Je va la
vida ...
Al volver ele su angustioso l etargo encuéntrase en el cleván. rode;,da de "cosas" inútiles y junto á
ella dqs raros personajes qu¡, la
contempla:1 compasivos: 1111:. esc ocesa cuya indumentaria revela una
vida miserable, y un grotesco polichinela no menos deteriorado.

Un verdadero Cine Pathé
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ESTADOS UNIDOS, CANADA, EUROPA,
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MEXICO, D. F.

APARTA DO
/

509

�El Mundo Ilustrado

Sólo el perro es perfecto
Mientras que sus amos cambian
oponiones sobre los sucesos del día,,
los señores Flack, Dick y Tambor,
tres perros inseparables, se entregan, por su parte en el sencillo idioma de su raza á reflexiones concernientes á lo; hombres -seres que
ellos consideran muy inferiores.
Tambor (dirigiéndose á Flack).
- R ace al Oo-una, mañanas que 110
se le veía ea la Avenida. t Estaba
enfermo 1
Flack.--;~ó! Yo nó. ¡.Es el pa
trón!... ¡Siemprn Je duele algo á
ese hombre!...
Dick.-Los abusos sin duda.
Tambor.-&lt;Es cierto que esos desgraciados, desprovistos de razón y
que no tienen más ,que instintos,
cometen muchos abusos en las comi.
chs. E s algo qne repugna.
Dick.-Y sin embargo nos tratan de golosos.
'
Flack.-Hay que disculparlos pue~
he notaodo muy á menudo q~e se
cr een muy inteligentes.
Tambor.-¡Eso da lástima! Bast.1
pensar que no hay uno solo entre
ellos capaz de atajar una liebre.
1Dick.-Es verdad que los hombres cazan deplorablemente.

Con uoa sola Aplicación los Pelos
Supufulos Deupareceo.
El bello sexo se
compl11oe ,1 saber
que una sol,. aplicación del REA 1,
EXTIRPADO1,
o~; VELLOS "SIRENE" es &amp;ull cle ute P•ra hacer
desaparecer en
J)ucos mloutos los
pelos detectuo.os
en cualquier. parte del cuerpo, Pin
molestia, 1rrltación, dolor.6 lncon
· venlencla. - Fl cut!s qued.. fre,c ,, suave, y limolo e mo si
jamás hubiese estado cubierto de pele~ 6 pelu,Ula -EL REAL EXTIRPADOR DE
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Plaek.-Y lo que les da el airl'
más cómico que se puede imaginar,
es esa piel bizarra eou que se 1·evisten cuando van á cazar.
Tambo;·.-¡Exacto!
~quí hemu~
. llegado a un nusteno rnsondable.
Có~no es qu e los ,~ombres ~ambiau
ele piel toilos los uias, qmtanuosela
en la noche y poniéndosela otra ,·cr
á la mañana siguiente!
Dick.-E; que son animales mal
hechos.
Plack.-Y venenosos ...
Pue~
también las serpientes cambian do
piel.
Tambor.- Nosotros, al meno,,
siempr~ _quedamos igu_ales ~ no,otros mismo;... Amigos 11110s, ¡el
perro es superior a! homb1·e!
D1ck.-¡ Es el rey de la creación!
}'lack.~Sin embargo, la mujer
del hombre no es desagradable . . .
Su hoeiquito es bastante gracioso.
'.rambor.-Y tiene también má5
dulce el ladrido.
Dick.~Eso no la hace valer más.
Flack.-D-e ella no nos podemos
quejar. Yo, al meno:s-.. . E s mi amo
quien debe encontrarla mala! . .. Figúrate que el otro día era dP morir•
se ele la risa cuando él Ja galante:.iba y daba vuel tas alrededor de ella,
ponicntlo blancos los ojos. De repente ella dejó caer el pañuelo S
íe elijo: '' Imita á Flack, •pásame el
pañuelo"·
JJick.-Vanidosa.
Tambor.-Coqueta.
Ji'iack.-Se lo pasó, doy mi pala·
bra. P ero era de Yer aquello ... Un
perro recién nacido lo hubiera heeho mejor.
Dick.-Es que los J1ombres s01;
muy torpes, no entienden de galantería.
'l'ambor.-Porqtie n o han llegado
á su completo desanollo . .. NecesL
tarán siglos de siglos para llega1· al
más alto gra-clo de la escala de los
seres.
Flack.- Es decir, á ser perro?
r:rambor.-¡Naturalme!l.te!... En
la naturaleza animal no hay nada
superior al perro ... El hombre está
abajo de la escala.
Dick.--1Y tienen la suerte de contar con nuestro apoyo.
Flack.-Por lo menos para com¡1a·
ñcros, porque son muy cobariles.
-Dick.-Y, no obstante, ¡ior en-

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, idia y como sabcH que no los hemo~ de castigar, se a rreYe,1 á ame
na1.arnos con el látigo.
Fbck.-Pero, no obstante, no~
llan lo mejor que hay. Los huesos de
co1·dcro, ].JOr ejemplo.
Dick.-Es que es preciso tener
uientes par:, comer un hueso ... Y
los hombres, á menudo, no tienen
dientes.
Tambor.-JLo mismo que •us mn·
jeres tarnpoeo tieoen pelo más qu•·
á ratos.
Flack.-Siquiera el pelo que tenemo3 nosotros
es pro¡,iamente
nuestro! ... Sin contar que nosotros
sabemos andar no sólo con las patas de atrás, sino también con la~
de adelante.
Dick.-¡Verdacl 1 •••
l'ero e~os
pobrn;i diablos están ta:1 mal cons·
tituídos, que no pueden caminar
cuando se ponen en cuatro patas pa·
ra imitarnos.
'rambor ( con aire ele clesprecio) .¡ Es la escoria de la naturaleza!
Flack.-Ellos no se dan cuenta
porque son más orgullosos que lo,
pavos 1·eales.
Dick.-Pirclea sa tiemJJo en ha.
cerse cu mplimientos. Nosotros sabemos que somo3 bellos, pero no I!,
,:ee imos it,cesantemente.
J;'laek.---,.'lus mu;jeres tieuen mal!ías ::sombrosas. La de nu amo no
sale sin haberse pintado con blanco y colorado y hasta con negro.
'l'ambor.-Es que las mujeres odc
los hombrea no se encuentran bellas
Es JJOr eso que se pintan para verse
mejo,·.
·
Uick.-Pu es yo, si alguna yez la
Diana, la. perra del l eehero, mi bue11a a111ig:1, ~e llegara á pintar, yo [f)
quitaría ele uu :·olo mordizco las
ganas de pintarse otra vez.
'fambor.-Hay mujeres que le pegan á. los hombres ... pe1·0 ésto no
los hace ceder.
}'lack.-En Ja casa, c.; la ~eñora,
como ilamau ellos á sus mujeres, la
que le pega al amo.
Dick.-i Y no la muerde ólf
Flack.---1AI contrario, parece que
la quiere más; porque después salen juntos. •
Tambor.-Pinalmente t para qué
sirven los hombresf E s lo que siempre me he preguntado sin púderlo
resolver.
Dick.-Para nada.
F lack.-Usted se engaña. Han sido puestos en la . tierra para ocu•
parse de nosotros. Nosotros, b~bemos, comemos, dormimos y 110 trabaj'lmos. . . L os hombres son nucs_
tros domésticos ... Y es por eso que
el los se consideran felices cuando
nosotros, á fuerza ele tanto l'ogarnos,- tenemos á bien ,darles la pata.
'l.'ambor.-'.Lo que yo quisiera s:tber es: ¡cómo hemos llegaclo á clf)minar á e,tos bípedos~
Fl.aek.-&lt; Fingie ndo obeuecerles,
sencillamente. Es el mejor método.
Estoy seguro. Es el sistema que usa
la m,?jer de :ni amo cuando ella no
le pega. Entonee.-; él se imagina que
manda y haC'e tocio lo que ell a quie-

SE SALVO
DE LA
OPERACION

i '

Pue curada con el Compuesto
Vegetal de Lydia E. Pinkham.
Elwood, Ind., E . U.de A.-"Vuestra
medicina me curó; solo necesité 6 frascos del Compuesto Vegetal de Lydia E .
Pinkham. Estuve
3 meses enferma sin
poder dar un paso,
sufriendo constantemente. Los médicos dijeron que no
podia curarme sin
someterme á un a
operación, pues
apenas pod!a soportar el dolor de los
costados, .. particu- larmente debajo de
' la pierna y del lado
derechos. Mejoré cuando solo habla tomado una botella del Compuesto pero
segui usándolo pues temia paralizar su
uso de pronto."-SRA. SADIE MULLEN,
2728 N. B.St., Elwood, lnd., E. U.de A.
¿ Porqué las mujeres se arriesgan á
una operación ó sobrellevan una vida
indiferente y enfermiza dejando de
gozar las tres cuartas partes de los
placeres de la vida, cuando podrian
gozar de salud con el Compuesto Vegetal de Lydia E. Pinkbam?
·
Por , 30 años ha sostenido el modelo
de los remedios para los males femeniles, habiendo curado miles de mujeres
i¡ue han padecido de desviación,inflamación y ulceración de la matriz, tumores
fibrosos, periodos dolorosos é irregulares, dolor de espaldas, indigestión y
postración nerviosa.
Si tuviere la menor duda de que
el Compuesto Vegetal de Lydia.
E. Pinkham, no le remediará, dirijasf&gt; á la Sra. Pinkham, Lynn,
Mass.! E.U. de A., pidiendole consejo. Sucartaseráconsideradareservadamente y el consejo gra.ti"
Un gato que los vio pasar. se r1C•
de ellos y dijo para ~us adentros:
Con esa nariz .que no termba, esas
orejas caídas y esa facha ridícula,
¡,reseubn un aspecto estúpido,
mientrng que nosotros, los gatos,
soll\os los reyes de la creación.
Jacques FOUGEOL.

re_

¿ QUÉ

ES LO QUE NECESITAN

los DEBILITADOS, los FATIGADOS
aquellos que tienen d6biles los PULMONES y los BRONQUIOS!

Un ANTISÉPTICO y un RECQIISTl1UYEIITE

~i1] !lªf.l1lildtl,Xíi:] ~ ¡Jij ~

que en forma apropiada, reúne el antiséptico y el reconstituyente más

poderosos, la Creosota y el Clorhidrofosfato de Cal.
Oon~tituye el remedio soberano contra loe CAT~RROS, las BRONQUITIS
cronlcas, la GRIPE, el RAQUITISMO y la ESCROFULA. Aumenta el
apetito y lu fuerzas, agota las secreciones y previene la

&lt;••,.

c,,-,.c,·

TUBERCULOSIS
-

.,.•.

••ita•• OOORBEVOn:-PAI.UI. y ,n tod•• 1

11

f•t111•

Tambór.-Son astutas las 111ujeres.
Dick.:--Sí. Pero parece que, al
contrario de nosotro5. nu tienen f.
delidad.
,
Tambor.-Es una raza bien tris-

¡

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Dirk.-Usted lo ha dicho.
E'lack.-Muy imperfecta... Poco
jnteligente ... , no saben saltar ... ,
ladrán confusamente. no tienen o:fato ... , son casi sin nariz . .. , 11n
error de la creación .. .
Dick.-Finalmente, la wnlatl eq
FABRICANTES .
que ...
Orn.nde y Mejor Surtida de lfl
Fl!\ek.-No hay nacla. más bueno. f,,i Oasn.,m,is
Uepnbllca. 'J 'od" 01,.se /le Ar tículos
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ELIXIR FSTOMACAL
(ESTOMALIX)

'1
1

éle Sáiz de Carlos
Hace quince allos dimos á conocer esta especialidad farmacéutica á los médicos y hoy lo recetan en las cinco partes del mundo, porque es el tratamiento más racional y seg.uro para la curación de las enfermedad.es del ESTO.MAGO
é INTESTINOS, aunque tengan una antigüeJad de treinta
anos yno se hayan curado con otros medicamentos, siendo
sus efectos quitar el DOLOR y todas las molt~tlas de la
DIGESTION, ABRIR EL APETITO Y AYUDAR LAS DIGESTIONES, TONIFICAR EL APARATO DIGESTIVO y laeconomla en general, pues el enfe1mo COME .MAS, DIG JE
RE .MEJOR Y SE NUTRE.
CURA las ACEDIAS, AGUAS DE BOCA, EL DOLOR Y
ARDOR DE ESTO.MAGO, LOS YO.MITOS, VERTIGO ESTOMACAL, DISPEPSIA, INDIGESTIONES, DILATACION
Y ULCERA DEL ESTO.MAGO, HIPERCLORHIDRIA, NEURASTENIA GASTRICA, FLATULENCIAS, COLICOS, DIARREAS Y DISENTERIAS, LA FETIDEZ DE LAS DEPOSICIONES, EL .MALESTAR Y LOS GASES. Es un poderoso
VIGORIZADOR Y ANTISEPTICO gastrointestinal.

.

--

Los nlf!os padecen con frecuencia DIARf~ AS más ó menos-graves que se CURAN, Incluso en la época del destete
y dentición, hasta el punto de restituirá la vida enfermos
Irremisiblemente perdidos.
Con frftuencla muchos enfermos del aparato digestivo,
aunque no todos, presentan el siguiente cuadro de sintomas ó parte d, él: al levantarse, lengua suela, mal olor de
aliento, aguas de boca, estado bllloso, lnapetenc11l, abatimiento y tristeza después de las comidas , eructos agrios,
gases, pirosis, vahídos, pesadez de cabeza, ruido de oldos,
sofocación, opresión, palpitaciones al corazón, dolores al
estómago, vientre y espaldas, vómitos, extref!imlento, alternando á veces con diarrea, el enfermo se altera con facilidad, está febril á veces, se irrita por la menor causa, evita
el trato social, teniendo por la noche ensuel'ios, suello
agitado y respiración dlflcll.
Nuestro ELIXIR ESTOMACAL cura el g8 por JOO de los
enfermos que lo toman y por sus propios méritos es cono-

cldo y de uso gen!!ral en las cinco partes del mundo, para
las enfermedades del aparato digestivo.

SAIZ DE CARLOS, Cura la
NEURASTENIA y afecciones nerviosas, siendo el mejor TOi'IICO para curar el RAQUITISMO, receU.ndolo los médicos en cuantos casos están Indicados el aceite de bacalao y emulsiones con hlpofosfltos, tomándolo 10&lt;1 nlllos con verdadero placer, A los que
transforma de PALIDOS y ANE.MICOS en SONROSADOS Y
FUERTES. CURA la ANEMIA, CLOROSIS, colores pilldos, por ser el mejor RECONSTITUYENTE para todas las
edades y ambos sexos.

DINAMOGENO

PULMOFOSFOL

SAIZ DE CARLOS. Cura
el CATARRO bronquial
acudo y crónico la TOS, la TISIS y ENFERMEDADES DEL
PECHO, produciendo los stculentes efectos: la nutrición se
acelera, habiendo aumento de peso; ·10s esputos, disnea y
fiebre dlsmmuyetJ; la tos cesa y aumentan las fuerzas y el
apetito, notindose el allvlo con uno ó dos frascos.

SAIZ DE CARLOS. Cura el
REUMATISMO agudo y cr6nlco, la GOTA, el ARTRITISMO y la CIATICA. Se elimina
el ácido úrico, quita el dolor y aumenta la cantidad de orina,
torntndose de turbia y sedlmentosa en clara y transparente.

REUMATOL

PURGATINA

SAIZ DE CARLOS. Cura el e.11:trelllmlento, pudiendo conseculr, con su uso; una deposición diaria los enfermos biliosos y los que tienen lndlcestlones y atonta Intestinal, por
un ser tóntco-lu:ante suave y eficu.

De venta ·en Farmacias y Droguerías. Pídanse folletos á
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Pídase ,Catálogo Ilustrado.

Se remite gratis.

1

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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