<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="4307" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/4307?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T21:21:03-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2953">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/4307/Mundo_ilustrado_El._1913._Vol._20_Tomo_I._No._5._Febrero._0002007158ocr.pdf</src>
      <authentication>693d4ff6258558fbc332d2374c6fbe6f</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="118133">
                  <text>��CAPITAL: $ro.ooo.ooo.oo.

Represen tado por roo,ooo acciones totalmente pagadas.

Casa de fue rza motriz, Generadores eléctricos.

~~ Lingotes de fierro para fundiGión.

AGero SIEMENS básiGo. ~~

Fabricación y venta exclusiva de Barras Corrugadas de acero para Cemento Armado. Fierro y Acero
laminados en Barras de todos perfiles, ~ara construcciones.

Esqueletos de AGero para Puentes, MerGados, EdifiGios, TeGhos y f ábriGas.
Talleres de Construcción y Fundición.
Rieles de todos tamaños.

cero para Minas.

Oficinas en Monterrey: Apartado Núm. 206.

n1

DEPOSITO Y
Y AGENCIA
EN MEXICO:

:-

con Departamento Técnico para Proyectos, Planos y Pre3upuestos:
C.-\.LLE DE S.\.'.\T AGl.iSTI'.\T '.\TUi\J. rfí.
Telétono :\Iexicana 33 r .

.--\.partado, r 336 .
:\IÉXICO, D. F.

Teléfono Ericsson, 15or. ·

�El Mundo Ilustrado

Los diagnósticos

-YU'f\YYU'f\Y~

Calendario de la se mana.

El médico, por más afamado y hábil que sea, puede equivocarse al diagnosticar
una enfermedad si los síntomas no resultan bien evidentes. Además los síntomas de
ciertas enfermedades se asemejan mucho a los de otras; por lo tanto es fácil la confusión. Pero al sentir una persona un dolor fuertP en la espalda y los lomos, acompañado de jaquecas, nauseas, vómitos y escaséz ó deficiencia al orinar, puede tener
la desagradable certeza de que hay algún desarreglo de los riñones. En tales casos
debe recurrirse sin dilación a la medicación bien conocida y aprobada, cuyos componentes y cantidades proporcionales se expresan en la siguiente fómula farmacéuti·
ca: ~xtracto compuesto vegetal de Arvelina 15 gramos; Jarabe compuesto de hipo·
fosfitos 45 gramos; Jarabe compuesto de zarzaparrilla. Mézclense bien estos compuestos y tómt·se una cucharadita después de cada comida.

AUMENTÉ 10 LIBRAS
RECUPERÉ MI SALUD.

La Purificación de María Santísima (del
día anterior.)-San Bias Obispo Mártir,
Patrón menos principal de la ciudad de
México, San Celerino Diácono Mártir.- Función en Catedral, Basílica y parroquia
de la Santa Veracruz.
MARTES 4.
Festividad de la Sagrada Columna-en
que fué azotado Nuestro Señor Jesucristo.
El Divino Rostro. Santos Andrés Corsino
Obispo, Gilberto y José de Leonisa Confesores.
MIÉRC0LES 5.
.
Cemza.-(Ayuno y abstinencia de carnes. )-San Felipe de Jesús Mártir Mexicano, Patrón principal de la Archidiócesis
Mexicana, Santa Agueda Virgen Mártir (su
fiesta el día .)-Oficio y misa de la fe_
13
ria; rito simple y ornamento morado; no
'ó d
. ,
hay conmemorac1 n e 01ngun santo.-Se
prohibe celebrar misa privada de difunto

-r

=

-

-

-- ~

--

=

lll

l

LA CURA DE STEARNS
ALIVIA INSTANTANEAMENTE '

~,;,~ º-~L~::~:~:::~_·_j

Entre todos los remedios para el DOLOR de CABEZA
no hay uno que se pueda comparar con la eficaz

CURA DE STEARNS

ANEMIA

No sólo cura en pocos minutos el dolor de cabeza, sino
también las Neuralgías, Jaquecas, Reuma tismo y la menstru;.ción dolorosa.

Burlad los Años
Sed siempre jóvenes
y bellas.
~

No se acepte otra que la de

''Stearns. ··

.¡

~s ~/
,

. i~ , ~ \~
•

1

l

Cnm■

/Á~,~. . :\ 't:tY::~::,:;/s•...

~

///1

/ •
1

~...,...

...... :

ANE~IA

1,.t:~~=~._

!J!.IIIHUlll!lllllNIIIIWI' IPllllllllltllllUll!IIHIU. IIIIIIIHIIIIHlllllffllllllllll

1Consérvese Bella i

1
Use Crema de Luxe 1
=
=
LA UNICA. PERFECTA

De ,enta en la.s mejot'es farmacias

i
i

@11nmHt,t1wtlllilUIUlllllll1tHUliHIUUIIUffUtfflUIUIUffllllllHIIUHf

•

:

■lr■ nl"

ra

p■ •

embellecer

~
la1n

$7.00

Dice el Sr. Balleza después de haber
usado la Peruna: Soy natural de Mejico,
pero hacen cinco afios que resido en Los
Angeles, California, adonde padecí por
largo tiempo de catarro, constipados,
dolores de cintura; agriedad en el est6•
mago Y mala digestión. Tomé seis
frascosdePERUNA. Aumentél0libras

San Juan de Mata Confesor y fundador
de los Trinitarios y Santa Cointa Mártir..
, .
Función en la Bas1hca de Guadaluoe, de
la Diócesis de Chilapa.-Desde hoy hasta
el Sábado Santo, excepto los domingos se
cantan e~ Catedral y Basílica las vísp~ras
en la manana.

y recuperé la salud. Fermin Balleza.

DOMINGO 9.
Santos Cirilo Alejandrino Obispo Conf
D t d
.
. é
1
esor y oc or e 1a 1gesta,
N1c foro y
Apolonia o Polonia Virgen Mártires.

Algunos datos sobre la araña
peor del mundo
Cómo es su picadura y cuál
su antídoto
Todas las a rañas tienen un par de glándulas de veneno situadas en la parte anterior del cuerpo, pero están en un error los
que creen que todas ellas son dañinas para
el hombre.
. Solamente p~eden oonsidera.rse como pe·
hgr?53-5 las tarantu_J~ y los latrodectos, espec1almente estos ulhmos.
El latrodecto, muy abundante en Italia,

ñeca..
.
,
.
El lllfehz empezo a gn~ar, temblando
como un azogado, con los o¡os fuera de las
órbitas y acometido de espantosas convulsi?nes, acompañadas de vómitos y sudor
fno.
la ~f:a,m;~~:s ~~::!~dm: l~aid:~ºt~~:~:
se encontraba débil y sufría frecuentes escalofríos.
Se supone que el terrible efecto de la
picadura de esta araña se debe a que su
veneno destruye los glóbulos rojos de la
sangre.
. Sus efectos son rapidísimos, y a diferencia de los del veneno de la tarántula y del
escorpión, no son locales, sino que afectan
a todo el organismo.
En cuanto a la violencia del veneno, se
ha calculado que e l de una sola araña sería
suficiente para matar mil gatos.
Según una estadística hecha en Rusia.
el año 1910 fueron picadas por los latrodectos en el Asia Central, 394 personas, de
las cuales murieron r 1; 378 camellos, de los
que resultaron muertos 276, y r92 caballos,
muriendo 39.
Como remedio contra tan terrible picadura, se recomienda una inyección de hipoclorito de cal, y parece ser que está dando buenos resultados un suero obtenido de
la sangre de camello, siempre que se le emplee antes de transcurrir veinte horas después de la picadura.

A toda persona que durante el
mes de Febrero nos remita de cualquier punto de la República, la cantidad de
.

SIETE PESOS,
en giro postal, check o express, le
enviaremos durante seis meses la
suscripción del Semanario de actualidad, arte y literatura,

y cualquiera otra votiva.-San Felipe de
Jesús
.
. queda para
_ el siguiente día.-El E van· d ond e 1e 11aman .. malm,gnatta"
es probage110 nos ensena 1a pureza de intención blemente la araña que ha dado origen a la
que debe haber en el ayuno.
fábula de la ta rantela, basada acaso en
las convulsiones que siguen a la mordeduJuEVES 6.
ra del temible animalejo.
S
F l'
,
En EspañG. existe también, notándose que
an ~ 1pe de Jesus (del día anterior)- es mucho más abundante en las regiones
Santos Tito y Amando Obispo, Dionisia Pa- años que abunda la langosta.
y
pa, Guarino Cardenal Confe~res, Teófilo
Las hembras sou realmente las únicas a
Abogado, Dorotea Virgen y Revocata Már- que h:ry que temer; el macho, mucho más
.
.
.
.
. pequeno, no puede atravesar la piel humahres.-Ofic1~ y misa del primer santo: nto na con sus ganchos venenosos, y por considoble de primera clase (pero sin octava es- guient~. es inofensivo.
te año) y ornamento encarnado; se con me· Son arañas de c?st_umbres nO&lt;:turnas, muy
mora la feria ocurrente.-Se suprime el lentas e':' sus movimientos, y viven debajo
.
.
de las piedras.
oficio de San Tito y la conmemoración de
Lejos de ser feroces, tratan de huir en
Santa Dorotea.
cuanto se las molesta; pero no hay que jugar con ellas.
VIERNES 7.
Hace pocos años, una expedición cientíF f 'd d d
.
fica estuvo estudiando las costumbres del
10
, es iv, ª- e la c.orona de Esp as de latrodecto en las estepas de Rusia. El jefe
Nuestro Senor Jesucristo. Santos Romualdo de la expedición, después de pasar un mes
Abad, fundador de los Comandulences y cazand&lt;! arañas y tratando en vano de haRicardo Rev.-Todos los viernes de cua- cerse picar por el!as, ~có en consecuencia
•
.
.
.
que lo que se babia dicho sobre su veneno
resma se_gana 10dulge~c1a_ ~!enana visitan- era pura fábula, y determinó tomar algudo al Senor de la Exp1rac10n en su capilla. n~s fotografías para probar su aserto.
-El Evangelio de la feria refiere el manPara ello, puso seis arañas sobre el pecho
damiento de amar a nuestros enemigos
desnudo_ de un hombre Y. empezó a prepad
. • .
Y rar la camara y los chasis.
per onar 1as 1n1unas.
En medio de esta preparación, una de
SÁBADO .
las arañas echó a correr por el brazo de
8
aquel individuo y le picó cerca de la mu-

'
-

mlte á la ep1d6rmis f'Sa albura
diáfana de las"'ª
Porosas hljRS de las leyl'ndaA del Rhln 01tda unR. de lR.8 lmperoopt,lble• y adbe·
rentes partículas de la 0REME SIRENE se
lncru•ta y se asimila en et cutl•, nutr én·
dote de fresrur,. juvenil y dándole transp ,rencla alabutrlni• ■aturada de m•a-nétlco perfume orlentRl -L ■ Crema " ■I•
rene" roe■ recomendada para la muJer
trhrueña 6 morena, dá , la tez suavidad
de azaltR. y f'l tinte sednr.tor /le las voluptuo•as fl.ores del irr•nado.-Olln el ufiO de
estas crema~ la muj•r burl,.rá J~• allo• y
c .. utiYR.rá á lo~ ho•~breA má~ Rnñ,.dorP&amp; y
ex•ir11ntM, - TARRO CON lll'TERESANTJC,~
CONSEJOS $ 2.25. - 0ERTil'IOADO POR 00•
RBEO f%ñ0
DEPOS!TOS: - J. T,l\bl\dle Sucs. Co. Ave.
Slln Fr•n,.lscO 39.-UlhlPln Sucs., Ave. Bolívar 25, -.Jnhannsen, Félix Oo., Ave. San
Francbco 39.
~

..IIUII' ·., Ot:•fU1&gt;A1&gt;
/J&amp; JftcA.I ffOll,vM 4,CO

i
i

Un 11ulmlco de
Orlent..,cuyosestudloe han sido
c..ns,gradot&gt;ltembel lecer el rostro
y voluptose..r las
carnes de las mujeres del Harem
lnvPntólafórmu·
de 11\

Oferta EspeGial para febrero

LUNES 3.

"El Mundo Ilustrado"
y rec ibirá además como obsequios durante ese plazo, seis hermosas oleografías en eleg-'lntes paspartouts que pueden servir de beTlo adorno en cualquiera
sala: y seis, hermosas piezas de música de los mejores autores impresas en

magnífico papel.
.\1 recibir los $7.00 indicados, les- enviaremos también como obsequio
tres preciosas novelas ilustradas, elegantemente encuadernadas, con carátulas de colores. Estos regalos tienen por sí solos un valor mayor del de $7 .oo
pagados por la suscripción .

"El Mundo Ilustrado''
publica constantemente selecta literatura, magn íficos grabados, selecta información gráfica de los principales acontecimientos nacionales y extranjeros, secciones de damas, modas, sport, sociedad, teatros, novelas, etc. etc.
Pida l'd. un número de muestra que se le manda gratis de

"El Mundo Ilustrado. ''
DIRECCION:

~

3a. Rifü;onada de S. Diego
Número 41.

~

Apartado Postal 149.

~

MEXICO, D. F.

\~

~=~==============~~================11

. j)

�1V~RS1TARIA
- r ,,
-0"1~ o F y .5

BlBUOTT:Cf\ UN
I•

El Mundo I lustrado

F--

FONO.O

r

.

O L.OVARRUBIAS

RlC AKLi

El monumento a Wilbur Wright
El Aereo Club de Francia ha decidido
elevar uo monumento a la memoria de
Wilbur Wright. Se ha designado el campo
de Hunaudiéres, sobre el cual el genial
americano hizo sus primeras experiencias
eo Francia, el sitio donde se levautará el
monumento a la memoria de aquel a quien
la humanidad debe sus alas. .
Se ha nombrado uo comité especial que
recoja l~s donaciones y las sumas de subscripción. En este comité se encuentran
muchos de los que tuvieron fe eo "\Vilbur
Wright y le prestaron apoyo hasta el último momento con Lázaro Weiller y Hart
O'Berg; sus tres primeros discípulos, el
conde de Lainbert, Pablo T issaodier y Er·
cesto Zeos, y por fin los amigos fieles Fordyce, Peyrey, Zahm, Reichel, el comandante Ferrus, el capitán Girandoille, Gasnier y el comandante Beoel.
A pesar de hallarse .la obra bajo el pa·
trocioio de personas de valía como son las
que acabamos de citar, la subscripción uo
adelanta, y los pocos miles de francos que
hasta ahora se hao recolectado se hao obtenido eo medio de grandes dificultades.
Sin embargo, el mundo tiene una deuda
pendiente con Wilbur Wright. quien fué
el primero eo volar el 3r de Diciembre de
1908 la distancia enorme, para aquel tiempo, de 124 kilómetros y 700 metros, en ¿
horas, 20 minutos y 23 115 segundos. La
hazaña oo hubiera sido creída de no haber
volado, el mismo aviador, cuatro meses y
medio antes en una bella tarde de Agosto
sobre el campo destinado a sustentar el pe·
destal de su gloria

Cuando la jovencita llegó a la gran ciudad, se halló en mitad de las turbulentas
calles, como aturdida con el marcador vaivén de las mismas.
-&lt; Cómo lq haré, pobre de mí-dijo apesadumbrada- para encontrar entre tantas
casas aquélla eo que yo he de ir a parar?
A poco vió uo bellísimo joven cubierto
de oro y de perlas que la miraba sonriente.
L a jovencita, tímidamente, se le acercó.
-Señor -le dijo- ¿es usted conocedor
de esta ciudad?
-La conozco toda- contestó el gallardo
joven.
- i Y tiene usted f!1Uchas relaciones?
- Sí; tengo mucha gente que me conoce
-iPodría usted, pues, hacerme el favor
de indicarme las personas a quienes mi
buena estrella y consejera me indica que
me acoja?
-Seguro que puedo.
- P ues bien, hágame el obsequio de de-

Registrado como artículo de segunda clase en 3 de Noviembre de 1894,-

Año XX.---Tomo l.

México febrero 2 de 1913.

Impreso en papel de las Fábricas de San Rafael.

Número 5

Al oír esta fr,ase, si está is sanos y vuestro estórhago funciona normalmente , no podréis por menos de experimentar u na agradable sensación; en ese momento váis a reparar las pérdidas orgánicas que ocasiona el trabajo diario y a recobrar nuevas energías para seguir la marcha de vuestras ocupaciones.
Por el contrario, esas palabras, dichas a u n individuo que no di giere bien y cuyas digestiones constituyen para él un constante tormento, son un sa rcasmo.
Sin embargo, hay que hacer una distinción : a es tos enfermos no
deberá decírseles que la mesa está servida hast a tanto q ue se haya colocado sobre la m isma un frasco de
SOMA TOSE,
cuyas propiedades a peri ti vas, tónicas y reconsti tuyen tes garant izan una
d igestión perfecta,· mejorando en breve plazo la nutrición general y devolviendo al organismo las energías y la más completa salud.
Al a dquirirla , exíjase expresamente el frasco original con la CRUZ
BAYER .

cirme dónd e habita el ama u te "sueño."
IJº·r,q_- ~ J,i "'l,.~ ( ', ( ( r,,,11 f"I
,, ( ) ![) 11 ciente de esta profunda necesidad humana.
Banderas de nieve
-En mi casa - r espondió el joven.
\ ~ ,U ,{..\
_
'l\·&lt;.A
.:,.;i11¿( ©.\ J Ya no más la pálida ciencia que ofrece a
1
1
-iAh! He tenido. pues, un encuentro
la memoria las moribundas cosas desecadas,
afortunado. ¿y la "Deliciaº'?
p intadas, desfiguradas, sino la vi va ciencia,
-En mi casa.
.
e l contacto directo con las cosas y seres que
-Mejor que mejor.~éY la '·Felicidad ?"
Imag111ad uua hectárea de terr~no_, en el le interesan y que le perm iten comprender
U~A l\I.\lUVILLA DE MONTAl&gt;l'A
-Está también en mi domicilio.
centro de la cual se yer~ue el ed1fic10de la más adelante las cosas y los seres lejanos.
-iOh! esto es sorprendente: exclamó la escuela: a uu lado la casita ,del maestro.
Aquí están aprendiendo los niños la cienjovencita fijando sus ojos en el hermoso joCercado y_ aparc_elado _fue e_l, terreno por cia de la vida fecu nda, la actuación de la
veo. Acompáñeme, pues. a su casa.
manos de n111os ba¡o la d1recc100 del maes- ley e n la naturaleza, la evolución de las
_ _
. .
, .
-Con mucho gusto. chiquilla. Vamos.
tro.
_
_ ,
formas, la per petuidad de la vida recóodi- _ Ba¡o c iertas cond1c10~es atmosfencas faPusiéronse en marcha; pero a medida , Hay parcelas para hue1ta y Jarclí_n, oara ta que anima a todos los seres.
,orables, suele producirse un fenómen o
que iban adelantando camino, se iba ou- arbole~ fruta!es y para ensayos agncolas.
Cuando las ho ras de calor r everberan so- oatu~al mur sorprende~t~ en las cumbres
blando el semblante de la muchacha.
Hacia un extremo se ve _la caia de una bre los campos, cuando las lluvias los ioun- de S1er_ra :--evada (Amen ca del Norte).
-iAh!--dice aque)lo_s a cuy? lado m_e colmen'.1- y cerca de la casita del maestro dan, los niños, en el interior de la escuela.
En ciertas ocasiones cuando e l viento
c?oduce_, no son los u111cos a quien _debo v!· un galhuero, y un establo eu el extremo leen, escriben, calculan O aprenden una barre las alturas eo d_eter mioada d irección
s !tar. M1 buena estrella me encargo q ue v1- opuesto.
_
. breve ocia de Luis de L eón acerca de la y con sufic,e!"'te vel_oc1dad, se forman en lo
s,t~ra otras f'ersonas menos amables, ~ero a
Las bellas horas d_e la. manaua ya_ no d1_s- vida del campo, 0 u na silva de Andrés Be- a (to de los picos gigantescas ~&gt;anderas _d e
q111e11es nadie en el mundo puede de1ar de Ct_trren para estos amos ¡unto a! sdaba_no llo a la Zona Tórrida, 0 d e Rioja a la Rosa 01e,·e, formadas por los _r emohuos de a ire
conocer
_
_
01 en el aula de confinado ambiente. s1110 0 las flores, 0 de Lougfellow
Gutiérrez al levan!ar copos pequenos que cubren la
O
-Pues b ien , dime el nombre de esas per- en pleno campo, en contacto de la natura- Goozález al maíz, 0 una estrofa de Virgilio superficie..
.
.
,
sonas. .
_ .
lez3;, eu la fuente de la salud y de la sab1- dedicada a la belleza de las labores del
Desde c1er_ta d1sta11c1a el feuomen? se
La pnme-ra es el ''Sent,m,eoto." ¿Sabe duna.
cam O
ofrece a la vista del observador como s1 en
usted dónde, habiti:,?
Aq~í un grup~ de _niñas_ cuid~ c!e la huer·
Li ~scuela se ha com·ertido en un centro lo alto de los pic~s flota seo ba?cleras de
-Se¡{1,ro, e~ m, casa
.
ta, alh otro, _d~l prdrn, _mas_ alla otro, ele las de d ifusión de los conocimientos a rícolas. color ciar? _q~e, agitadas por el net_tto. for-iI•e- v_eras/ ¿ Y la_ '.'Melaocoha"'
pla~tas med 1c10ales_; mas le¡os, otro, de las de cultura moral por el ejemplo, d~ amor man olas md1scen_tes de gran amp(1tud.
-En ,n, casa tamb1e11.
abe¡a~ y de las gallmas.
_
al traba·o
r medio de una intel i ente , _Hay que a_dvertir qt_te tan maravilloso fe-'Y e 1 "Dolo r··,
Y de seme¡aote modo los varones c111dan b " d" J__pod
t· -d d
g
) nomeno es v1s1ble casi solamente para los
11a .
'
·
·
.
d
1
b
1
f
t
I
d
l
,
ien
mgi
a
. d e 1os 10
. d'1gen_as, pues raro h a s1"d o el
-E_L m, c_asa
_
_
._
e os pequenos ar o_ es ru a es, e ~aiz,
Las virtudesacdel" ciudadano
y del hombre o¡~
La ¡neoc1ta quedose marav1llad3: y d110: ele la d_esy~rba, del ~ierre de lo~ portillo~. quedarán asegurados con esta noble educa- via¡ero q~e ha te1:udo la suerte de observar
-Pert•, es muy e,~t_raño, que hab1t~n to- de la hmp1a de los msectos 11oc1vos, de la ción, que resultará ser nueva a fuerza ele la mara,·1lla de Sierra Nevada.
dos en, o~( casa. ¿Qmeo es usted p~1es.
. mea y del establo.
ser vie·a ,, ele hallarse olddacla.
- ilc, · Soy el "Amor.· exclamo el rubio
Es la alegre ,·ida ele la naturaleza, el rel ,
y sonríe, 'e .iovt nznelo.
greso del hombre a la 1ierra, aho1:a consR, B. 1\1.

El Excelentísimo señor Ministro de Alemania, barón von Hintze, saliendo de la Escuela Ale·n,ana,
el lunes pasado, después de la fiesta con aue celebró la colonia el aniversario
del natalicio del Emperador Guillermo.

�DIRECTORIO
EL MUNDO ILUSTRADO
SEMA:'&lt;ARIO DE ACTGALIDAOES, ARTE Y LITERATURA.

DIRECTOR PROPIETARIO
LIC. ERNESTO

C HAVERO.

sa, coaodo se disponía a descansar de la brega de veinte
años; desapareció antes de que su talento en plena sazón
diera el fruto definitivo y madurado, gracias al empeño
fraternal de un alto intelectual que le amaba. Y aliá
quedaron las hermosas ilusiones que llamaban a la puerta; allá la obra dispersa y errante; aJiá el hogar cubierto
por crespones de luto, la frente cana y prosternada de la
madre bendita, la juventud desamparada de la amante
compañera, las maoecitas enclavijadas de las niñas huér·
faoas ...... Hace ya dieciocho años. ¡Oh, dulce Príncipe
del Arte! ¡Oh, pobre Duque del Cerebro de Oro!

OFICI:-;AS:
3• CaJie de la Rinconada de San Diego No. 4 r.
Teléfonos:- Mexicana, 20-85 Neri

Parece que fué a_yer. La amarga noticia que después
habría de recorrer la América latina produciendo una
Ericsson, r 4-5'!:
conmoción de dolor supremo de las márgenes del Bravo
Apartado Postal 149.- México, D. F.
a las riberas del Plata, se clavó, como una daga artera,
en el corazón de la bohemia literaria, de la que era bri·
PRECIOS DE SUBSCRIPCION MENSUAL:
llaotísimo corifeo el joven maestro, caído, como él lo
deseara, antes de que el tiempo aleve secara la gentil
En la Ciudad ............................ $ 1.00
corona, regalo de los dioses inmortales. Pero no fueron
(pagadero por adelantado.)
los cenáculos del arte los únicos en vestir de duelo: el
En los Estados ........ . ................... S t.25
viaje luminoso de aquella alma tibia de ternuras dejó
(pagadero· por trimestre adelantado.)
tras sí un coro de afectos, un esplendente reguero de
En el Extranjero ............... . .......... $ 2.00
admiración, una argentada estela de gratitud y amor. En
(pagadero por semestre adelantado.)
el cortejo fúnebre, presidido por tres ministros, se veían
trajes humildes, pobres indumentarias, ropas raídas. En·
tre las lujosas coronas y las cruces móoumentales adver·
NUMEROS SUELTOS:
tíaose las sencillas ofrendas de los pequeños, salpicadas
En la Capital. ...................... .
$ 0.30
de rocío de cariño.
En los Estados .............. . ............. . "0.35
Por:que el Duque, además de su arte prodigioso, de su
En el Extranjero .......... . .......... . ... . "0.50
increíble vigor intelectual y de su inmarcesible frescura
Atrasados ........ . .............. ••••••••· "0.50
imaginativa, poseyó un celeste sortilegio: la bondad. NaPara la publicación de avisos en este periódico, diri- da, ni las negaciones estultas, ni los ataques envenenados,
ni la indiferencia ambiente, ni los ruidosos triunfos
girse a B. &amp; G. Goetscbel, Avenida r6 de Septiembre,
de las medianías, logró ensombrecer aquel espíritu bue16. Sus agentes en Europa, la Societé MutueJie de P1¡no que conservó la piedad cristiana de los primeros años
blicité, 14 rue de Rougement, (9 e).
trao;formada en una suave y magnánima indulgencia de
, hombre superior a todo género de mezquindades.
NO SE D;EVUELVEN ORIGINALES.
Esto en el que vive atado al banco de la galera periodística, cuya tripulación no ha profesado nunca la misericordia ni arde en el fuego del amor al prójimo, es
virtud rara e insigne. No en balde un poeta, muerto ya
también-José María Bustillos-pudo sollozar sobre el
sepulcro, aún no cerrado, de Gutiérrez Nájera esta es·
trofa empapada en lágrimas:

Cierro el libro, de modesta apariencia, que tina mano
afectuosa dejó sobre la mesa de mi estudio, y bajo la
impresión, llena de sutil tristeza, de la lectuca terminada un mundo de recuerdos, imprecisos y borrosos por
la distancia, se agitan en la memoria, de súbito iluminada por claridades espectrales. La luz solar se apaga
en un crepúsculo que tiene desmayos de agonía, y en e¡
jardín los árboles se estremecen, sacudidos por l:'-s ráfagas violentas de esta tarde helada y melancohca de
enero.
El volumen que he leído es el cuarto de las obras de
Manuel Gutiérrez Nájera. La estupenda labor de aquel
ilustre galeote de las letras fué tan vasta, tan rico es el
tesoro acumulado por aquel mago fastuoso, que un tomo
de poesía y dos de prosa, nutridos y abundantes, no bastaron a agotarlo, y que a ellos viene a agregarse otro
más, integrado con un buen número de artículos e~cogidos entre los innumerables que la opulenta elegancia del
Duque Job, la gracia retozona de Puck y la corrección
impecable de Junius regaron en las columnas de la pren·
sa con generosa negligencia.
Crónicas de arte, críticas teatrales, revistas literarias,
artículos de costumbres ...... aún queda más. Análisis
políticos, estudios económicos, conferencias disertas, patrióticas evocaciones, .. . .. aún queda más. Sátiras ate·
nienses, epigramas dignos de la Antología, impresiones
de viaje, retratos históricos ...... aún queda más. Una
caudalosa e incesante corriente lírica: estrofas maravi·
llosas, cantos admirables, poemas únicos; las Gracias de
la Hélade, las Musas del Lacio, la fantasía moderna
junto al antiguo numen; rosas de Anacreonte en cálices
rebosantes del vino de Horacio; espumas del lago de
Lamartioe salpicando los soberbio,. laureles de Je. flo·
resta de Rugo; el vaso de Musset en la mano temblorosa de Verlaine; los camafeos de Teófilo Gautier escondidos entre las flores del mal que adormecieron el en·
sueño satánico de Baudelaire ..... .
Y siempre más y más. Porque aquel caballero cruza·
do que sobre las ruindades de su época y de su medio
levantó como un regio oriflama el estandarte de la divi·
na Poesía, aquel religioso iniciado que en la capilla de
la inmortal Belleza dejó arder hasta consumirlo el cirio
pálido de su pensamiento, aquel prestigioso artista que
esparció las energías ardorosas de su alma creadora y
noble a los cuatro vientos de la Gloria, fué, sin duda ninguna, la encarnación más completa del hombre del ce•
.rebro de oro de Daudet. ... Ya os acordais: "Hay en es.te mundo desventurados que tienen que vivir de su ce·
;rebro, y pagan con oro bello y fino. con su médula y su
•substancia las menores cosas de la vida. Este es para
ellos el dolor de cada día; y luego, cuando están cansa·
dos de sufrir ... . . . "
Guti&lt;!rrez Nájera no se fué, cansado de sufrir; no revelaban, por lo menos, esa impía fatiga ni su obra lite·
raria serena e inmutable, ni su sonrisa bondadosa, ni su
-charla íntima chispeante de "esprit" y cálida de sinceri·
dad. Mur(ó cuando iba a recoger la merecida recompeo·

Yo en mi hogar, en las horas de quebranto,
De languidez, de soledad, de frío,
Pronunciaré tu nombre como un canto ..... .
¡Sobre mi humilde pan caerá mi llanto;
Que por tí tengo pan, hermano mío!
Y no en balde Justo S ierra-otro grao bondadosohablaba a propósito de Gutiérrez Nájera de: "la perfect,t imanación de su alma, que ejercía sobre cuantos lo
trataban el magnetismo irresistible de la bondad y de la
pureza de sentimiento, redimidas, intactas, de una ju·
veotud arrojada en flor a todas las sensaciones y expuesta al contacto de todos los fangos."

Sí, parece que iue ayer. De los muchos episodios ama·
bles y risueños en que, en mi memoria, figura el Duque,
uo hay ninguno que se desprenda tan de bulto como éste. sombrío y deprimente, de sus funerales. •Le ví en
fiestas, en sociedad, en su hogar; le quise -como todos
los que a él se acercaban-; me deleitó con su ironía
inofensiva y alada; pero de nada de eso me acuerdo con
la precisión y exactitud que de aquella tarde del 4 de
febrero en que ya no le ví -ni le escuché porque iba dentro de la caja negra, rumbo al Panteón Francés.
Allí le dejamos, en el regazo de la tierra misericor·
diosa en donde el infatigable trabajador iba a descansar
por primera vez y ya para siempre. AJií le despidió la
palabra emocionada de sus amigos jóvenes, de los que
más de uno ha ido a reunirse con él. Y allí duerme, a
la sombra de los viejos á.-boles soñolientos, en el seno
de la paz infinita del o') ser, que jamás la agitación hu•
mana osó turbar y en donde todas las pasiones de la vida se estreJian y mueren como oleajes sin rumores.
Pero a veces esa tumba habla. En la charla jovial de
los que entonces tenían veinte años, brota de repente el
recuerdo de uo retruécano lleno de gracia que pasa con
el zumbido de las abejas áticas y brilia con el instantáneo fuego de las luciérnagas tropicales: una frase del
Duque! En los abatimientos de alguno de los que en·
tooces tenían entusiasmos, luce de pronto una claridad apacible hecha de serena conformidad y de tristeza
resignada, y cruza por el dolor encrespado, con las alas
abiertas del ángel de Tobías: un verso del Duque! En
las veladas laboriosas de los que entonces cantaban como pájaros, de súbito una voz misteriosa dicta la expresión pintoresca, pule el concepto, redondea el período y
abriJlaota la estrofa: un consejo del Duque! Y es él, el
amado ausente, quien provoca el regocijo y aquieta la
tormenta y ;.lijerll la tarea. No. no se ha ido para siempre, no está muerto del todo' "Non omnis moriar."
Hoy, es un libro de prosa colorida y sonora, de la que
él condenaba a la vida efímera de la boja impresa, el
que nos trae el recuerdo de Gutiérrez Nájera. Toda una
época, ya lejana, de la sociedad de México palpita en
esas páginas: cartas de Juoius, pláticas doctrinales, tributos a los grandes hombres, cuadros de fina observación que hubieran regocijado al señor Graiodorge, amigo de Hipólito Taine, el retrato de cuerpo entero de un

prelado famoso, crítica festiva, una corooasobre el mau·
soleo de Juárez, la saeta política disparada contra un
congreso saturado de ciencia lírica: un delicioso "bricá-brac,'· en suma, en que la imaginación va, en vuelo
continuo, de la crónica de uo banquete a la elegía consagrada a un amigo, y del panegírico de un poeta al sabroso elogio de la pereza; casi todo a la ligera, burla
burlando, y sin embargo, con el dejo acerbo que hay en
el fondo de la copa del humorista, cuando el humorista
es un hombre bueno, como en máximas dosis lo fué el
Duque.
No es este un libro triste, y a pesar de ello, la huella
que deja en mí su lectura es de tristeza. Pienso eo aquella existencia espléndida tronchada en su mayor fuerza,
en aquel corazón puro que dejó de latir demasiado
temprano, en aqueJla ioteligeociadeslumbraote que una
racha profanadora apagó antes de tiempo. Y como un
puñado de flores piadosas deshojo mis recuerdos en la
tumba en que el Duque reposa hace dieciocho años.
Cumplo así su sagrado deseo:
Si me muero, dormir quiero
Bajo flores compasivas.
Si me muero, si me muero
Dadme muchas siemprevivas.
FRANCISCO M. DE OLAGUIBEL.

Nos complace sobremanera ofrecer hoy a los suscriptores de EL MUNDO ILUSTRADO la bellísima danza
"Violeta," que acompaña a este número, producción inédita original del inspirado bardo de .Ja música ERNESTO ELORDUY, cuya muerte acaecida ha poco constituye un duelo justo é inmenso para el arte nacional.
Más que a nosotros mismos, agradézcase este obsequio
valiosísimo a la Señorita Eisa Elorduy Payoo, hija del
llorado Maestro, quien de manera muy delicada y gene·
rosa, se ha dignado ofrecer la mencionada composición
a EL MUNDO ILUSTRADO desdeñando ofertas que
algunas casas editoras le hicieran para publicarla. y "co·
mo una muestra de su simpatía para nuestro periódico."
Quede en estas líneas un testimonio de viva gratitud
para la estimable Señorita Elorduy.

de la fraternidad. En otros tiempos, en cada pecho ami·
go nacía un desteJio pláci_do de rosa, que formaba, con
los otros, la aurora colectiva de la esperanza. El, eoton·
ces, hacía germinar en cada labio una º?ta df: l?- ~cala
triunfal, listas para juntarse en un egregio ep101c10 que
no había de sonar ..... .
Por eso, después, desengañado pero fuerte, de:5e~can·
tado pero valeroso, decía como Vvagner a su d1sc1pula
Augusta Holmés: "No imitar a nadie y, mucho menos, a
mí." Abandonó el mastil del oavio al que se había atado
como Ulises paraoiralas Sirenas y se tornó el más bohemio de los filosofos epicureístas.
Arroyado por la fama que ya le había pu~sto b 7sos_ en
los ojos, se consagró a observar el mundo s10_ pre1u1c1os,.
sin intolerancia de pensamiento. sin angustias y sobre·
saltos. Su humor cortante, acompañado de aquel mirar
agudo y felino, le &lt;lió a su persona un carácter o_riginal,
tao original como su música. No creía como Tarne que
el humorista es el hombre triste q,ue ríe a través de sus
propias lágrimas. Elorduy se complacía en vestir de ar·
lequío las ideas más graves para, enseñar al m~odo que
"la vida es buena" y menos ingrata de I? qu 7 dicen . ~- .
Pero era gracioso sin hiel y, con una risa s10 poozooa,
disculpaba las debilidades y defectos de los demás, pues
como era un sér culto, opinaba igual que Sócrates: el
hombre no es malo, porque quiere. Con los amigos bro·
meaba casi de continuo y la forma habitual de su broma
era el juego de palabras, que l'l salía por los labios con
una espontaneidad y agudeza sin igual. El~~duy era_ ~no
de los pocos graciosos de la gran compa_ma dramahca
humana, ejemplar dfaperso de una huma1;udad más_ alegre que la nuestra, caído del cielo como por casualidad
en este mundo melancólico. Con uu gesto. con una pa·
labra hacía estallar a veces lo que llama Leopardi "la

Fiestas alemanas.- Grupo de niños que tomaron parte en la fiesta efectuada el lunes p'tsado en el Colegio
Alemán en celebración del aniversario del natalicio del Emperador Guillermo.

*·X·*
Exigencias de formación determinaron que el artículo
necrológico dedicado al Maestro Elorduy, apareciera mutilado. Esta nueva ocasión propicia a la alabanza del
celebrado compositor, nos obliga gustosos a publicar el
complemento de dicho artículo.

**-K·
Las dotes de improvisador de Ernesto Elorduy eran notables. En
la solemne velada que
se dedicó a glorificar
la memoria de nuestro
gran poeta Manuel
Otbón, su buen camarada, compungido y lloroso, se sentó al piano
dió tres graves y largo·
acordes y, abaodooáo
&lt;lose a su propio dolor
produjo la más tierna
de las elegías. Esa página sentimental inspirada en aqueJios mismos
momentos,- muchos Jo
sabeo- tao sonora y bri·
liante, tao plástica y dolorosa, la comparó Don
Justo Sierra a un "Tro•
feo" de Heredia.
Otra vez, no hace mucho tiempo, la coqueta Srita. Eisa Elorduy Payoo.
casita que posee Miguel
Lerdo en la Colonia del Carmen, habíase transformado
en un cenáculo de artistas. Allí estaba Elorduy, fuoambulaodo siempre, jovial y delicioso. De repente, salió
de la caja de un antiguo relox de pared, un pajarito que
daba la hora. Elorduy fué al piano y con "el motivo" de
aquellos arrullos y notas breves, su gracia juglaresca hizo regalo de melodía. La rapsodia de gorgoritos, susurros y murmurios recordó a los asistentes el "Cucú" de
Daquin y el Scherzo de Beethoveo que reproduce la
onomatopéyica impertinente del lechero, llegado a la casa del geniazo cuando éste roncaba aún bajolassábaoas
Esa facilidad de improvisación sólo se comprende habiéndola presenciando. Maravillaba oírle componer caprichos o "cuasi fantasías" en pocos instantes. Me cupo
en suerte verle producir la mazurka deliciosa "Diez Minutos," dedicada a su hija Eisa; y muchas veces también
fuí testigo de sus "momentos musicales" que es mucha
lástima no trasladó casi nunca al pentágrama. Habría
que acudir para recordar cada hazaña del artista, a Perico Ogazóo, a Miguel Lerdo de Tejada, a Luis Moctezuma, a Manuel Pooce, a Rubén Campos y, más especialmente, a sus discípulas predilectas Señoritas Alicia
Guernsey y Raquel Elorduy, las más inteligentes y dul·
ces intérpretes del Maestro.
.... Y aquel músico errabundo, jamás envidioso y
tantas veces envidiado, fué el arco que pasó despertando
con su roce el violín de cada bardo. Y en el violín de
cada artista, iba naciendo, cual retoño de ritmos, el aria

Sr. don Enrique Sáochez .\ldaoa que contraer~ ma·
trimooio proximamente con la Srta. Sota R1va.

locura pasajerd," tal como si le hubiera sido confiado el
oficio de representar la parte bufa de la vida para amonestarnos a no tomar con demasiada seriedad nuestras
miserias, ni aún a nosotros mismos . .... .
Su carácter era centrífugo en todo, quiero decir, comunicativo en relación con su temperamento saoguíoeonervioso. Su voluntad ?Cciooó siempre sin "arriére-peosée." ¡Era un grao sincero! Prefirió !~línea qu7brada d_e
las emociones a la línea recta que dicen segmr los hipócritas fustigados por el remordimiento.
Saboreaba el placer de no pensar c~mo el r~baño, de
no compartir sus entusiasmos y sus odios y, s1_0 embar·
go, era querido y festejado por todos. A las muieres desde la niña hasta la anciana, hablábales de amor, de arte,
de sueños y ¡claro! las mujeres I&lt;; '.1dmi~ª?ªº _y le amaban. Atraíaolo hacia ellas las fam1has d1shogu1das, se lo
disputaban los músicos, los pintores, los escultores y los
literatos.
-Eres hermosamente horrible-le decía Chucho Valenzuela en una ocasión en que el artista se a lborotaba
con ímpetu su cabeJiera gris. Urbioa enmendó la frase
a tiempo: Es a veces feo y a menudo hermoso.
Para sus admiradores era bello, con esa belleza indefinible que no reside en lo somático, sino en lo psíquic~
Así, ·cuando acababa de morir,"ºº de sus más fiele~ ami·
gos exclamaba anegado en lágrimas: "Vengo de besar su

Srta. María del Carmen de la Sota Riva, quien con·
traera matrimonio con el Sr. Sáochez Aldaoa.
frente, está como dormido. ¡:,.;uoca lo ví más hermoso!"

Ya no está con nosotros el artista, pero si váis a aproximar el oído sobre la fresca hierba de su tumba, allá, en•
la colina del Tepeyac, se oirá cantar la poesía ~e snr.
música inextinguible en aquel regazo de la madre tierra..
Volveréis a oir las cadencias suaves que arrancó de lac.
enorme cítara del piano y el estrépito jocundo que producía el minúsculo cascabel de su risa.
A su sepulcro no irá de tarde en tarde algún enemigo
a arrojar unas cuantas piedras, segú_o la costumbre musulmana. Sólo amigo3 dejó, y ellos piadosamente sembraron su tumba de violetas la tarde de la triste despedida,
mienlras no está lejano el día del retorno para ofrendar
a su memoria el mausoleo que ya preparan el .amor y la.
admiración!
FR \1-CISCO G .(Nn.\RA.

Dam:ts de la Colonia Alemana que asistieron a la fiesta del lunes en la Escuela de la propia Colonia,

�La República Cubana ocupa su sitio en el desfile.

La ciudad de Irapuato, del Estado de Guaoajuato,
acaba de d.•r una prueba de su vitalidad desde el punto
de vista industrial, con la celebración de la exposición
de sus productos inaugurada el día siete del mes próximo pasado en el local del palacio municipal de la ciudad.
Rápida y completa ha sido la transformación del suntuow Palacio Municipal cuyo patio es hoy el centro de
esa importante manifestación de recursos industriales.
Irápuato exhibe allí solo los productos ordinarios de su
constante elaboración en esta fiesta improvisada. y sin
embargo, todo se presenta bien acabado, corno si hubiera sido objeto de especial preparación.
Uno de los números más brillantes del programa de la
fiesta inaugnral de la exposición fué el desfile de las
naciones latino americanas en amable compañía con España, la madre Patria. En este desfile cada nación fué
representada por una bella señorita de la localidad, quien
al ingresar al desfile, recibía de manos del señor Presidente Municipal, Teniente Coronel Francisco Avila, la
bandera correspondiente.
Las señoritas que representaron a las naciones en el
desfile fueron las siguientes, acompañadas por los caballeros que_en la lista se expresa:
Argentina, Marina Buzo Sr. Noe Aranda; Bolivia,
Guadalupe Gutiérrez Buzo Sr. Guillermo Cortés; Brasil, Carmen Alonso Sr. Prof. Ambrosio M. Vargas; Columbia, Margarita Raq,írez Sr. Manuel Ortiz Guerrero: Cesta Rica, Rosario del Moral Sr. Manuel Viadero;
Cuba, Lupe Luna Sr. José Sánchez; Chile, Luz del Moral Sr. Ignacio León Pérez; Ecuador, Rosario de la Garza Sr. Antonio Ramírez Goozález; Guatemala, Carmen
Feroández Sr. Manuel Gutiérrez Buzo; Honduras, Guadalupe Ayala Sr. Lic. Juan José Garza Galindo; Nicaragua, María Gutiérrez Buzo Sr. Francisco Buzo; Paraguay, Jgnacia Llena Sr. Antonio Legaspi; Perú, Es-

Las fiestas en Irapuato.-La señorita Luz Cangas, representante de España en el desfile de las Naciones en
maternal abrazo con México.

peranza Pérez Sr. Dr. Salvador Moreno; San Salvador,
María Rivera Sr. Lic. Agustín Gutiérrez; Uruguay, Elena Rivera Sr. David Cortés; Venezuela, Esperanza Ca;
macho Sr. José del Moral; cerrando la marcha entre los
aplausos de todos, nuestra bandera llevada por la Srita.
Arnalia Alcántara acompañada del Sr. Salvador Ecbeverría y una escolta de dragones del primer Regimiento
cuya música eucabezaba el desfile.
El desfile se dirigió al kiosko construido al ef..,cto. el
cual llevará el nombre de "Unión de las Naciones. " En
él se efectuó la fiesta cívica alusiva al acto y el cortejo
regresó al palacio de la exposición.
Con gusto reproducimos en esta página varias fotografías tomadas durante la simpática fiesta, las cuales nos,
hao sido I emitidas por nuestro activo corresponsal.

Fiesta deportivo-social.- Aspecto y escenas durante la fiesta de sport efectuada el domingo pasado en Anzures,. en la cual se disputaron las 'cepas y premios
ofrecidos por el Club Hípico Internacional, que se ven al pie de la págma.

Señoritas que representaron a las naciones en el desfile.

\

�entre sí, grandes los labios y gruesos; más que todo y sobre todo ...... una papada colosal.
Yo no sé si su donaire personal o su habilidad en confec·
ciónar pasteles le dieron tanta fama; sí puedo asel(urar
que no había en Guadalajara geote que no conociese a
"Chepito el pastelero."
Desde las cinco de la mañana a las ocho de la uoche
se encontraba nuestro hombre en el trabajo. En sonan·
do las ánimas se le veía salir alegre como sonaja, con
su vestido perpetuela; su sarape del Saltillo; fieltro ne·
grg CQn toquillas, de copa diminuta y grandes alas.
•.,...Adiós Chepito ¿ a dónde vá usted?
L A hacerle contrapeso al mundo, respondía.
Aseguraban los maldicientes -luego veremos que te·
oían razón- que noche a noche se las ·•colocaba" regu·
lares, y que no sabían cómo podía ser constante en su
trabajo con la vida azarosa que se daba.
Tenía Castro una inventiva inagotable; era cosa de
verle urdir travesuras noche a noche. Precisamente cerca del, ahora jardín y entonces Convento de San Francisco, nos encontramos una noche, tirado cuan largo era
-Y hemos dicho que era poco- al impertérrito Chepito, con una "mona" de padre y muy señor mío. ~or·
mía de modo que no bastaran a despertarle un repique
a todo vuelo o una saiva de veintiún cañonazos por lo
menos.
He aquí a Chepito, dijo Castro; tengo el sentimiento
de anunciarles que probablemente no volveremos a co·
mer pasteles de su mano.
~¿Vas a matarle? preguntó Vargas.
-No.
-/Pues entonces?
-Ya verás: tú levantas a Esteban que vive cerca y te
le traes con todo y sus avíos, Tú das esta limosna en el
Convenio y te pides un hábito para un agonizante. Todo
pronto, que urge.
En menos de media hora estábamos de regreso, Jorge
con el peluquero y yo con el hábito del seráfico Fran·
cisco; después de un "córtale aquí," "razúrale allá,"
"desnúdale" y un "vámosle vistiendo," quedó aquel hom·
bre inconocible para su misma madre.

fpl
Aunque jure, y perjure si lo que ,·áis a leer pasó
aquí o más allá; si testigos presenciales trataron al protagonista, y los hechos pasaron de diferente manera a
como yo los cuento, no hay tales carneros y trabajo ha
de costarle al que quiera sostenerme, que lo que ví, no
lo ví.
Hace de ésto cincuenta años, ¡Cincueuta años! ¡Cuán
otra era Guadalajara de Jo que es hoy! y no hablo de su
aspecto puramente material, del que puedo daros una
idea con sólo deciros que eran contadas sus casas de dos
pisos; pocas las calles empedradas y menos las aceras
con banqueta llenas de hoyos que aquí y allá forma·
bao las ··corrientes" en la estación de lluvias. De
no ser en noche de luna, no se podía sin grave peligro
de romperse la crisma, estar fuera de casa en sonadas
las nueve de la noche.
Y sin embargo ...... ¿me váis a creer que a ciencia y
paciencia de tantas dificultades como originaban aquel
estado de cosas: la falta de alumbrado, no sobra de sere·
nos y abundancia de ladrones, que al volver de la esqui·
na y aún no sonadas las ocho le quitaban a uno donosarn_ente: el sombrero. el chaquetíu, la camisa, el clásico
p¡¡ntalón de tapabalazo, los calzoncillos y ...... el cal-

zado, dejandolo, como supondréis, de riguroso cutis; a pesar de la natural zozobra que originaba el continuo estado de revoluciones, era aquella gente mucho más socia·
ble que la de hoy?
De las cinco de la tarde a las nueve de la noche, se
convertía cada zahuán en salón de recibir; señoras y señores arrellanados en cómodos "equipales" de cuero, en·
tregábanse, ajenos de cuidados, a gozar de los placeres
sencillos que las reuniones íntimas ofrecen.
Llegada la visita, salía la fam ilia a recibirla; momen·
tos después estaban en el zahuán todo~. con la respectiva
guitarra. Le servíao a usted una taza de chocolate bien
caliente: abríanse de par en par las puertas, y si la con·
currencia era numerosa, '"se ampliaba el salón" basta la
banqueta, y no pocas veces hasta el medio de la calle.
Es común entre los viejos la du lce enfermedad "amor
al recuerdo" y váis a asegurar: "este buen hombre lapa·
dece." Lo cierto es que no puedo mirar sin tristeza tan·
ta casa hermosa como tiene mi Guadalajara de hoy, en
donde dadas las nueve se encierran las familias, sin que
a dejar tal sistema de vida les decidan, ni bailes, ni cou·
ciertos, ni te~tros ni paseos.
¡Oh mi Guadalajara de entonces!

En los "salones" de que hablaba, celebróse muoho
tiempo el sucedido que ahora paso a referir.
Estaba en tod0 su auge la entonces elegante y suntuo·
sa "Pastelería de la Luna," lugar de cita de la juventud
dorada de aquellos días. Parece que fué ayer. Mis cabellos ahora blancos, eran negros, y apenas si acaso, me
pintaba el bozo. Allí nos reuníamos noche a noche Jorge Rizo, Juan de Vargas, Manuel Castro y "Otros jóvenes
todos ellos de vida disipada, llenos de ingenio y travesura, a los que, sea por admiración, o bien porque m i sangre fuese del temple de la suya, acompañaba a todas
partes, habiendo tenido 1)0l' culpa suya que escapar de
las garras de los "sere.:o_s" muchas veces, y no pocas re·
cibido buenos palos del marido de alguna "ella."
Trab,1jaba en la pastelería aludida, un tipo, el más
original que podráis creer. Se llamaba José de no sé
cuantos, pero era de todos conocido con el nombre de
"Cbepito el pastelero." Vara y cuarta, aún escasas, de
estatura; contrahecho, cascorbo y enormemente barrigu·
do; cabeza grande y redonda; pelo crespo, negro, abundante; casi cerradas las cejas; ojos chicos, naríz roma.
los bigotes en contínuo pleito co'} las barb,s y oeleados

bas y el bigote turbulento, dijo, haciendo un esfuerzo,
al Prr'lVinéial que en esos momentos le repetía indignado:•
-iQue cómo se llama, le pregunto!
-Hágame su reverencia la caridá de mandar a "La
Pastelería de la Luna" .... que pregunten por "Chepito
el pastelero" . ... y si está allí .... isi allí está! .... decía
el hombre compungido ...... ¡entonces sí que yo no sé
quién soy!
MARCELINO DAVJ, LOS.

Sí, tienes razón ... . Magda me quiere. iEs tan sentimental! Pero sabes también que ni siquiera protesta. se
resigna; aún más, por nosotros con gusto se sacrificaría.
¡ Pobre m,;,sticita !
-Pues saldremos de esta monotonía, Delia. Iremos lejos, al campo, a embriagarnos ele poesía y vigor en plena naturaleza. En mi verde heredad, cabe la sierra, hay
una. monísima huerta que se viste de novia, toda azahar
y primor, en primavera, y cuyo idilio madura cada año
en ricas frutas de turgencias incitantes, doradas por el
sol otoñal que entristece gratamente la majestad piadosa
del paraje. ¡Ah, si tú la vieras! Llena de mariposas, de
pájaros y aromas, clareada por maizales, sombreada por
discretos oquedales, tiene sendas polvorientas o ligera-

El poder dominante, insuperable, de un Doctor fa,;itástico, garrido, rendido enamorado, y sobre eso, acau·
dalado rival, se reveló, penetróle, sacudiendo hasta sus
muy recónditas entrañas: y entre el escalofrío ~e inevitable derrota que extinguía su cordial acaloramiento, se
escapó flébil, musitado casi, el último hálito de su esperanza:
-1 Accedes, Delia? . .... .
Poco a poco habíase ido nublando el Poniente, donde
no quedaba sino una franja opalescente que se esfumó
también.
El cuerpo resplandeciente de la niña con el reflejo intenso del crepúsculo, eclipsóse invadido por la sombra,
precisamente al sonar conjurante la tímida interrogación; revolvióse contrariada, molesta: sus pupilas cente·
liaron coléricas, y con ademán resuelto, expresó soberbia:
- Ruego a usted, joven, que se retire ...... Su insistencia sería inútil y me mortificaría ...... Paquita, creo,
le ha explicado ..... .
No terminó. El desechado, ya dueño de sí, altivo y
digno, la interrumpió:
-iAdiós!
-iAdiós!
Y su silueta varonil se alejó airosa entre las medias
tintas del anochecer que envolvían el recogimiento de
la ciudad maya, vasta y taciturna.
II
Frente al viejo parque bañado por la luna en ideali·
zaciones mágicas de plata, la casa municipal, extraordinariamente fulgurante, estallaba en la franca alegría de
un baile popular.

--Llama tú; posible es que me conozcan y lo echemcs
a perder. Llamó Castro y a poco respondió el lego por·
tero:
-,\!abado sea Dios ¿qué se ofrece a estas horas buen
hermano?
-Traemos aquí según podrá ver el hermanito, a este
popre fraile .... que'.... vamos .... una desgracia; yo no
dig-o que hizo mal, pero ... .
-IY qué es ello?-dijo el lego asomando por el pos·
ligo la cabeza-i]esús y nuestro padre San Francisco
me valga! ¡qué e~cándalo para la religión! y¿qué vá dec i r Su Paternidad cuando lo sepa? Pasen, pasen y pónganle en mi cama; yo no doy esta noche un disgusto al
Provincial. Por aquí .. . . iy qué mal huele el buen her·
mano!
A duras penas contuvieron Rizo, Vargas y Castro la
gana de reir ante la congoja del pobre lego; y cuando al
fin salieron, Quede con Dios hermano; dijo Manuel.
-Con El vayan, respondió el lego; recen ustedes en
desagravio del Santo lo que su piedad les dicte.
- Así se hará.
•
- /Dice que es franciscano?
- Lleva el hábito de nuestro seráfico padre por des·
gracia ..... .
-No le preguntan más hermano. ¿ Falta alguien del
convento?
- Si no pertenece a esta santa casa. ¡Cómo podría, si
en tantos años que yo ....
-iSilencio! ¿Le ha preguntado de dónde es?
-jTanto que sí! pero no hace más que verme; ver el
techo .... examinarse luego .... Yo creo que el arrepen·
timiento y la tristeza han acabado por ....
-Habla demasiado el hermano.
: -Perdóneme su Paternidad.
' -Condúzcale aquí.
Era el Provincial hombre de gran talento y mejor cb·
razón; le mortificaba pensar en la vergüenza que iba a
sufrir el pobre religioso .... pero la disciplina de la or·
den lo exigía: era necesario ser inflexible.

. Acérquese hermano-Dijo el Padre Provincial, al frai-

le, que había introducido el lego.
I

- /Quién? .... ¿yo? ....
-P•dele perdón hermaníto, dijo el lego al oído del
aturdido fraile.
-iiiHermanito!!! yo .... . . ¡pero qué diablos es esto!
-iNo blasfemes, por Dios! ¡Si se le escaparán todas
las herejías que en mi cuarto ha dicho!
_¿De dónde es usted? preguntó el Provincial.
- i Yo? . . .. no sé.
-/Qué hace usted aquí?
-iNo lo sé!
-iQUién es usted entonces?
Pos .... tampoco lo sé!
-/No sabe usted quién es? /no sabe el hermano cómo se llama?
1 El pobre hombre clavaba su vista en el lego; en el
Provincial después; nuevamente en el lego .... y desliZflndo las manos por encima del hábito desde el pecho
a las rodillas; después de registrar en todas direccion~s
su cara de la que habían desaparecido las díscolas bar-

.-,
!';port.- Team de basse·. ball de la Asociacién Cristiana que figura en el campeonato deportivo de la corporación,
.¡;,,,:•

mente herbáceas, donde, a ciertos intervalos, se levantan
las benditas cruces del viajero con su anónimo tribu!o
siempre nuevo, su árbol o enramada protectora y una
piedra bien lustrosa para la fatiga o el ensueño; y tiene
blandas, escondidas vereditas que se internan, se obscu·
recen deliciosas entre misteriosas espesuras, hasta desembocar en alguua gruta fabulosa o límpida cisterna que
sólo conocen ninfas y torcazas.
Mi cabaña sobre el collado destacada-albo lirio, cumbre de embelesos y ¡1ureza-te acogerá gozosa, como
acoge el nido a su paloma: cuajada de rocío en lamaña.na, brillante y tibia por la tarde, joh virgen esperada!
• Allí presenciarás cómo florecen para el Amor cielos
• y praderas, y cuán dulcemente el milag10 de mis besos
te hará también flor y estrella.
Desde esa cima evangélica, !oh divinísima Ascendida!
nuestro afecto abierto al infioito, como astro inmortal de
caridad y de dicha, se derramará magníficamente; y pa·
ra adorarte acudirán sumisas las labrieg.:J.S, y subirán
ufanas las aves a cantarte."
Ella con su bata nevada que parecía por lo sencilla
evaporarse en transparencias de espuma al rededor de
su belleza morena, sobre la cual se prendía en crenchas
su tenebrosa cabellera, sosteniendo una lozana rosa térecostada en su columpio al borde de la calle, muellemente abandonada de cara al ocaso alucinante, habíase
sumi&lt;lo, ofuscada por completo, en sus sueños opulentos
de chiqurlla vanidosa, chispeantes los ojos, cual si den·
tro se acu.nularan el oro, las policromías cegantes del
tramonto, enardeciendo sus desmedidas ambiciones, insensible al arrebato pasional, enteramente estulto para
ella. del romántico Mario; quien, observándola transfigurada, radiante con el deslumbramiento interior que la
incend(aba, comprendió la enorme verdad que le comu·
nicara días antes una buena confidente.

.

Una hilera de veinte fragantes· "vaqueritas" con sus
grandes lazos mariposeando sobre las trenzas colgantes,
atravesadas por la auca, con sus gruesos, típicos rosarios, sus lindos trajes regionales de anchas orillas matizadas que abajo rozaban levemente el raso labra do de
sus chapines puntiagudos, tendíase satisfecha ante la admiración de los mozos que, .relucientes por lo pulcro de
sus ropas, rondaban a lo largo del salón, resonando sobre el rojo enladrillado sus modernas alpargatas chilladoras.
A. los lados cabeceros y en la parte colindante con 1~
multitud que bullía. por la calle, damas y caballeros distinguidos platicaban envanecidos, ajenos a la muchedumbre, como flotantes en ambiente de o.límpicas altezas
sobre el zumbar regocijado que, sin embargo, se elevaba unánime con su palique· de señores principales hacia
un mismo motivo querido, constituido en tema exclusivo .
de las conversaciones.
Mario Altamirano- el huérfano compatriota lanzado
por un ofensivo desengaño amoroso que -l~ abrasara en
vehementes aspiraciones, á las excelsitudes del porvenir;
sin otro elemento que su voluntad inflexible manejada
por privilegiado talento; el periodista eminente; el poeta
predilecto de las prosas galanas, susurrantes, espléndi•
das, cautivadoras con sus músicas suaves y aristocráticas
exquisiteces; el cantor consagrado de la '.:Mestiza," emocionante drama doloroso, nostálgico de leyendas y eternales venturas-había arribado aquel día, a los diez
años de ausencia. trayendo a su dilectísimo terruño la
gracia ingenua de sus lauros; y el pueblo llorado, enaltecido por su pluma ante el orbe civilizado, el pueblo
de sus penas y cariños, su heroico pueblo indio y agradecido, lo recibía con su fiesta favorita para alzarlo en
homenaje sqbre su humildad honrada.
La orquesta lista, el local pletórico ya, sólo se aguar:·

�que él a su vez procuraba abreviar; y cuando ella, caída al fin en la cuenta del caso, pretendió hablar, mudo
e impasible la condujo a su asiento.
1
En seguida se acercó a Magda, la cándida mesticita,
inspiradora suya, recatada de sus propios encantos en un
rincón que iluminaba miríficamente ; y afable, suplicante, le ofreció su brazo.
La ingente concurrencia suspensa en sensacional silencio, comprendió aJ acto la intención del poeta, y de
pronto erguida, entusiasmada. contemplando al elegante,
al más simpático e insigne conterráneo con la más modesta y gentil de sus beldades, delirante por aquella suprema armonía de dos maravillas suyas, prorrumpió en
,·ítores, agitando sombreros y pañuelos, mientras llovían
flores sobre la victoriosa pareja, complacida sin a larde
, o &gt;

Para "El Mundo Ilustrado "
La bruma extendió su velo
por todos los horizontes,
velando los a ltos montes
con un nublado capelo;
rasgó sus nubes el cielo.
y en la oscura lejanía,
se escuchó una sinfonía
desparramada en mil notas:
eran las primeras gotas ... . ;
allá en el campo ¡llovía!
¡Mirad el cielo y los prados!
¡ved 1as casas en las lomas! ....
Los gorriones y palomas
que se arrullaban, posados
en los oscuros tejados,
huyeron al bosque umbroso;
en pos de un árbol frondoso;
y el viento en las enramadas
vacilantes y empapadas,
a lzó su canto armonioso ....

Y en los sauces temblorosos,
la bruma colgó nivosos
crespones que tal parecen
hamacas en que se mecen
los sueños más perezosos ....

Cuando pasó junto a la infiel amada,
Ella gritó con mofa: "es el Poeta!"
Y después de burlona carcajada:
'·Que improvise y que " juegue la careta!''

Al verte, ¡oh. tarde tan grata!
toma el pintor la paleta,
sus versos teje el poeta,
y el músico su sonata;
yo también una cantata
te dedico, ¡oh, tarde breve!
iDeja que mi canto eleve
con acento conmovido,
mientras dices en mi oído:
-"Cierra tu cristal, que llueve!"

Y el Bardo, con el alma hecha pedazos,
Aparentando indiferencia y calma,
Se quitó el antifaz, cortó sus pasos,
Y dió expansión a la altivez de su alma!

-A compld.ceros voy: todo en la vida
Es constante y risible mascarada:
Guarda espinas la flor más delicada;
Y en ella el áspid tiene su guarida!

MARIA E~RIQUET A.

-·

~1•ir.v~
t i

ú~

;;I '

¡Ved los árboles! parece
que están temblando de frío ....
Y hasta la linfa del río
que en silencio se adormece.
tímida, hoy se estremece
cruzando por el juncal,
al sentir en su cristal
cómo golpean las gotas
que, convertidas en notas,
saltan al cañaveral,
Sr. Ing. D. Pedro Cór&lt;lova, que. contraerá
matrimonio con la Srita. Ortiz.

daba al huésped, cuya llegada, a medida que se aproxi·
maba, acentuaba la ansiedad.
Por momentos, algún rumor sc,spechosovolteaba hacia
determinado punto los semblantes que tornaban chasqueados; hasta que las notas argentinas de la diana y
espontáneas, profundas aclamaciones colmaron el ámbito, saludando al viajero, quien avanzó sonriente, correspondiendo finamente, apuesto y tranquilo, a ocupar su
sitial.
Ancianos consejeros, parientes, camaradas, amigas
con hijos, ¡cuántas remembranzas, cuánta angustia con
duro esfuerzo disimulada en el fondo de su alma!
o o o
Transcurridas varias piezas, cuando en su colmo rayaba el espectáculo, Mario, con un temblorcillo íntimo aún
por él apenas percibido, dirigióse a la silla donde se encontraba la estupetacta Delia, o mejor, el fantasma suyo
(por que eso era nada más aquella arpía calcinada por
el fuego de una estúpida codicia y helada al cabo por
las burlas merecidas que de continuo la batían) y ceremonioso, insinuante, la convidó a pasear.
Estremecióse la invitada, vacilando un instante, y aceptó ruborizada, repentina y horriblemente alentada por
quién sabe qué rescoldo oculto de su fatal temperamento.
Aunque olvidado por la animación, todos conocían al
dedillo lo ocurrido entre ambos. Así, calcúlese la vivísi-ma impresión que produjo verlos juntos; él, gallardo, be-névolo, glorioso subyugador; ella, un espectro, una momia, odiosa, entonces ridícula, espantosa con el flamear
fúnebre de su postrera ilusión absurda, despertada por
la atizante fascinación del joven triunfador.
Fué un rato de espectación profunda ante la exhibición elocuente del monstruoso contraste.
Con voz cristalina, fluida, sin rencor ni recuerdos, sin
la menor alusión al pasado adverso, contóle Mario su
obra en el extranjero, sus ruidosos éxitos, sus conspícuas
-relaciones, pintando con interés creciente y regios colo-ridos a las mujeres conquistadas, ávidas de su regreso

Las aguas de las canales
que de las casas chorrean,
en mil rayos serpean
huyendo hacia los maizales;
cruzan los rubios trigales,
y al correr por las calzadas.
fingen rápidas cascadas,
y van a dar a los huecos
de los parajes resecos
donde quedan estancadas.
Hay flores que sienten penas,
las violetas, sin congojas,
ocultas bajo las hojas
la lluvia miran apenas;
más las blancas azucenas
y los lirios nacarados
--que son copas de los prados-,
llenos del licor del cielo,
rebosantes van al suelo,
como búcaros volcados! ....

Srita. Luz Fraoyutti, cuyo matrimonio con el señor
don Alberto Braniff estaba anunciad')
para ayer.
en su apoteosis única deseada: la cual con igual placidez se despidió: Magda rumbo a su choza, sita a la vera
de un sendero que serpentea entre violas y amapolas
hasta el blanco cementerio, y él para la lucha, los mares, a las estepas, y tal vez para el olvido, dejando a la
desesperada Delia presa, devorada ya no solo por la llama de su ambición fatídicamente aumentada conforme
arreciaba el viento del desast~e. sino, lo que es peor, por
el suplicio infernal de los celos impotentes.
El agraviado se había desquitado; y en la culminación
de la venganza, su corazón marchito por tantas antiguas
pesadumbres, sintió, con el consuelo de una hora felíz,
el estremecimiento de algo muy hondo que moría para
simpre.
FRANZ SAENZ AZCORRA.,
Ticul.-Yucatán.

Envueltas en agua y frío
están la tarde y las frondas ;
rotas las espigas blondats,
esmaltado .de rocío
el pequeño cacerío ....

Srita. Carmela Rivero Carvallo, a quien están dedicados
los versos que aparecen en la página frontera.

.

Descansa el lirio de impecable albura
Y hunde su tallo en el hedor del cieno,
Y en el nectario de la mies madura,
Se esconde a veces el mortal veneno!
Y así con esos ojos seductores
En que ha perdido un corazón la calma.
Y los labios de fresa, arrulladores,
Que en cambio del amor, matan un alma!

Frenética aplaudió la concurrencia,
Y al dirigir en torno la mirada,
Notó que una carmínea refulgencia
Coloreó las mejillas de su amada!

Empapado queda en breve
el paisaje adormecido,
y el viento dice en mi oído
con una caricia leve:
-"iCierra tu cristal que llueve! "
En todos los diapasones
canta el agua en los pilones;
y allá van por los vallados,
pastorcillos retrasados,
chorreantes cual tritones ....
Con las notas cristalinas
del armonioso aguacero.
debajo de algún alero
se arrullan las golondrinas;
y en las añosas encinas
que son de los bosques gala,
donde el agua no resbala,
las aves de azul plumaje
dormitan entre el ramaje
la cabeza bajo el ala ....

Srita. Ana Margarita Ortiz, quien contraerá matrimonio
en los primeros días del presente mes con el
señor ingeniero Córdova.

Fulgente luminar quema las alas
Y hace morir a incauta mariposa,
Y se entrelaza hiedra venenosa
De algún rosal bajo las ricas galas!

México. -MCMXIIL
ENRIQUE C. OLIVERA

A

LA SRITA. CARMELA R IVF.RO CARVALLO

testimonio de admiración por el brillante recitado
de unos versos del suscrito.
( 1né dito)'

El Sena, el viejo Sena de brazos tembladores,
fuertemente la oprime sobre su corazón:
desde ha ochocientos años le ofrece sus amores •
y Je musita versos con religiosa unción.
Ella le oye en silencio,
Los góticos primores
que ostenta con orgullo, son pétrea floración:
sus tres maravillosas vidrieras de colores
abre como tres colas ele gigante pavón.
Gárgolas y quimeras, endriagos y vestig.los,
gesticulan y ríen al paso de los siglos
y exhornan las fachadas, de sucio tono gris,
Y como en ella Hugo vive con~ Cuasimodo,
y a través de los tiempos lo ha presenciado todo,
es ella el monumento más alto de París.

JUAN B. DELGADO..
(.\licandro Epirótico entre los Arcades de Roma)
París. 23 XI. 1912.

(Para "El Mundo Ilustrade." )
Con noble empeño labró.
tosco diamante un joyero.
y con delicado esmero,
en mil fases Jo pulió.
Cuando la obra terminó,
fué su pena de seguro,
ver que en su taller obscuro.
la piedra opaca y sencilla.
era menos que la arcilla
de su ennegrecido muro.

Logró penetrar furtiva
la diosa de Primavera,
eo cuya frente Iuciera
sol, de lumbre ardiente y viva.
A su contacto, la esquiva
piedra en mil iris brilló ..... .
La gloria que allí reinó,
¿fué de la piedra un momento?
No; sino de tu talento,
que con su luz la inundó!
ARTURO AGU[LAR.

.

San Juan Bautista, Tab.
Enero. 191 3.

�pensando "que más balazos da el hambre," acepta su
peligroso oficio, a cambio de un pedazo de pan.
Y este es, mal contado, el argumento de la historia
trágico-cómica que se aplaude siempre que se representa en el Teatro Mexicano, o.onde, como es 'sabido, se estrenan las novedades más culminantes de los teatros de
España.
La interpretación fué muy buena, pues el teatro de los
Quintero siempre sale redondo en la Compañía "VillegasCoss." El personaje de "AMERONTA," tuvo en la señorita María Luisa Villegas una superior intérprete. Natural, delicada, fina. supo poner .de relieve la compasión

y al mismo tiempo la gracia que le producía las desdichas de Fortunato, y el público celebró el talento de ia.
distinguida actriz mexi&lt;;ana. Muy bien Emilia del Castillo y Matilde Cirez Sánchez, lo mismo que Coss, siempre hecho un maestro, Cervantes ·Y Ban-(l:i-ro. _
, 1
TEATRO ARBEU.-"MALVALOCA."
No estuvo muy acertada la idea de inaugurar la compañía Borrás su temporada con la preciosa obra de los
Quintero, "MALVALOCA," por la sencilla razón de

TEATRO ~1EXlCAKO.- "FORTUN ATO."
Un nuevo triunfo de los Quintero que pueden unir a
los muchos que hao obtenido en la esceua. "FORTUNATO," historia trágico-cómico, es una preciosidad como factura, como asunto, y por el interés que despierta.
Mezcla de gracia y de seriedad; refleja la vida, que al
fin y al cabo es siempre una resultante de penas y de goces y el protagonista, a pesar de llevar un nombre que
parece le atrae suerte, no es así ni mucho menos, pues
su falta de buena sombra, su carácter tímido, su carencia de fuerzas para la lucha por la vida, traen como consecuencia el que lo rechacen de todas partes, la miseria
rodee y amargue su existencia.
Así las i:osas en el colmo, ya de la desesperación y de
la angustia, se entera de que cierta artista, llamada Ame·
roota, necesita un criado P.~ra sus ejercicios de circo.
La especialidad de Amerotifa es la que hizo célébre a
Guillermo Tell. Ella dibuja a balazos la figura de un
hombre puesto en el blanco, apaga la luz que aquel sostiene y hace otros tales prodigios de puntería.
Por lo dicho, se comprenderá qué clase de servicios
son los que ha de exigir Ameronta de su sirviente. El
infortunado Fortunato, aunque temblando como un azogado, y muriéndose de miedo, hace de tripas corazón, y

Teatro Lírico. - Una escena de "El Diablo en Coche."
haberse representado !:asta la saciedad en México. Por lo demás no nos pesó en manera alguna verla nuevamente y aquilatar una vez
más su belleza.
En la figura de la protagonista. ha y cierta
simpática audacia que euamora, viéndose una
penetrante psicología, rica de matices. Es tal
vez el alma de "MALV ALOCA" la creación
más profunda de todo el teatro de los Quintero, y el drama que allí se desarrolla lo considero altamente espiritual, y tan humano, tan
merecedor de una recompensa elevada, que
pocas veces el problema de la redención de la
mujer caída, se ha presentado con matices más
bellos.
Claro, que no se me oculta, que toda la trama de la obra, interesaría aún más si los auto·
res se hubiesen dado cuenta de que era un
drama de pasión y no una comedia de ambiente, lo que hacían: pensando así, el acto primero hubiera pesado menos y, sobre todo, hubiera preparado mejor las situaciones subsiguientes. Hay en él cosas que, aun estando bien,
huelgan en un drama de ese género y hacen
que la evidente desorientación de los au,ores
se traduzca en desorientación del público y
amengüe el éxito real y efectivo de la obra.
Este defecto capital del drama, muy acentuado en el acto primero, perdura en el segundo y él, además, se agrava, porque los personajes y escenas episódicas están, en algún
momento, tocados de pecaminosa sensiblería,
que tampoco dice bien en obra que, siendo
más sincera, hubiese tenido más hondura.
Entiendo que por el juicio que me ha sugerido la protagonista del drama quinteriano, la
primera actriz de la Compañía Borrás, señorita Adamús, lo encarna a maravilla. Como
tan simpática artista es malagueña, habla uu Teatro Colón.-El actor Sainati en
andaluz dulce, correcto, fino y como debe ser.
"La Alegría que Pasa."
No rebaja el tipo, para hacer de él, una mujerzuela, .del arroyo. que no fué este
el pro~sito de los Quintero, y en las escenas de señtimiento, de pasión, de amor.
encontre en sus ademanes, en su rostro, en toda ella, las señales del cambio radical, que se operaba en su almá, por la presencia de "Leonardo."
Este p~rsonaje encontró en el insigne Borrás un buen intérprete, sin ser este terreno, 01 mucho menos, el más a propósito para el talento del eximio actor. Le
falta ambiente, le falta medio artístico, para el desarrollo de sus enormes facultades, pero todo lo vence y obtiene un triunfo. por su naturalidad, por su dulce amor,
por ~l modo como refleja aquella lucha entre la pasión que hermosea su vida, desde que conoció a "MALVALOCA," y el pasado de vicio, y de baja deshonra, en
que aquella mujer vivió, y el cual con bada en el mundo puede borrar.
Muy bien, señor Codina, al que ya conocíamos desde que vino con la Guerrero, la última vez que esta actriz española estuvo en México. Cuando un actor hace
de la manera maravillo5it que éste !¡izo, la escena del último acto, al despedirse de
$U amigo, para no amargarle la vida, bien puede elogiársele sin temor alguno de
p¡tsar por apasionado. De manera que eJ "Salvador" que vimos lo encontramos
•irreprochable. Lo mismo digo de Ramírez en "Martín el ciego:" de Muñoz en ~¡
"Tío Geromo" que supo en sus dos pequeñas escenas darlas un relieve, y de Catalá en el "Lobito." Y, no termino sin enviar un sincero aplauso a la Plá en "Juanela" y a la lnfiesto, en la viejecita "Mariquita" que hizo perfectamente, sintiendo
no poder seguir en este camino de alabanzas, en lo que toca a la actriz Lasheras,
que grita mucho y toma un tonillo molesto en extremf

raote algún tiempo escribió con b.rillaurez las crónicas de Teatros en ''EL '.\IUNDO ILUSTRADO," ya se ocupó del poema dramático de Sem
Benelli, cuando por vez primera '.\1imí .\guglia.
nos lo dió a conocer en italiano.
Después Miguel Muñoz lo representó no hace
muchos meses en eastellano, traducido hermosamente por Catarineu, y ahora Borrás lo_ ha puesto en escena, quitando algunas escenas s,n que se
me alcance la razón que para ello tuvo El gran
actor catalán estuvo magnífico interpretando el
"Neri" de la obra. Figura, voz, expresión trágica,
ademanes, todo supo expresarlo con arte soberano. Irónico en el primer actc, cruel en aquellas
patéticas situaciones, furioso al verse vencido, terrible de dolor al sentir la venganza de "Gianetto" no tuvo un solo instante en el cual !!O levantara el alma del espectador a la contemplación
de aquel talento escénico tan inmenso. Justas y
merecidas fueron )as ovaciones que e l público
prodigó al eminente artista.
El señor Codina estuvo bien en el "Gianetto"
en cuanto a figura y expresión: en lo que toca a
la manera de decir hs versos, no estoy conforme
con el modo de "cantarlos." "Al componer mi
"obra-escribió Sem Benelli- he rechazado toda
"imagen que no expresara una acción acorde con
"la del drama. Los versos de este, son versos de
"acción y no de canto.·• '.\1e parece que no peco
de injusto al censurar al joven actor su declamación
La señorita Adamús no llegó al nivel que exige
el tipo de "Ginevra;" la encontré fría, sin pasión.
sin verismo alguno. Es n{cesario que el amor en
unas escenas y el terror en otras se manifieste con
todo el fuego, con toda la intensidad necesarios;
mujer de ardientes pasiones, no era posible que
se manifestara con la calma fría que expresó la
simpática artista.
El resto de los intérpre'es cumplieron como
buenos y la obra se montó con lujo y propiedad.
Ante la falta de espacio, para detenerme todo
lo que quisiera en alabar el drama del "insigne
literato español" (así lo llama Unamuno) don Juan
Arzadum, titulado "FI)¡ DE CONDENA" que ha
sido otro triunfo para Borrás, lo dejo para la
próxima semana.
LUIS DE LARRODER.

"LA CENA DE LAS BURLAS"
Teatro Arbeu. -"Gianetto" (Codina). "Ginevra" (Srta. Adamúz) en ''La Cena de las BurJas. "-Una escena del acto 2'-'.- El actor Borrás en la misma obra-

::-lada diré de la obra ni de su autor. :Mi compañero ''MAESE PEDRC," que du_-

Una escena de "La Alegría de Pasa"

�Tiene el nombre de la Mad,;e Dios, tiene el nombre
:le los sentimientos de mi alma, se llama: Dolores.
Parecía que las emociones aletargadas en mi alma,
las palpitaciones dormidas ha mucho tiempo en mi corazón, resurgían con mayor ímpetu, con mayor fuerza
para amar a aquella niña de labios de fresa, de cutis de
;isne. La amaba sio decirlo, en silencio y aquella era
la primera cita que me daba, en ella le diría toda la
Euerza que tenía mi amor ¡cuánto la idolatraba! la llanaría por su nombre, aprisionaría eo mis manos las suyas, tersas, diminutas y finas, respiraría el mismo ambiente que ella; era la primera vez que nos encontraríamos frente a frente .
En el reloj de la vecina torrecilla sonaron lenta y
,compasadamente doce campanadas. Era la media oo~he.
Mientras más me acercaba al lugar de la cita más
1ervioso e impaciente me sentía.
Por fin llegó el instante deseado, me encontré frente
L frente de la que amaba, se lo iba a decir, la iba a ser
&gt;articipe de mis ilusiones, de mis esperanzas. iba a pelirle mi dicha.
Y sin embargo, al verla frente a mí, amable y son:ieote, dejaodo entre ver por entre sus labios de grana
:a correcta hilera de las b lancas perlas que adornaban

•nado, entre el silencio religioso, de la espaciosa safa, ,;;n
100 de los museos de la patria del Arte.
Lánguidamente. recostada en el triclinio, Malia Phri1é, la hetaira griega de hermosura sio par, deshoja con
;ns dedos nacarinos pob!ados de_ ~ortijas, los pétalos selo~ de las rosas; sus o¡os ,·erd1 uegros que tieoeo la
¡metud aparente de los mares, miran coo impaciencia
,oluptuosa la clepsidra de cedro, 111ientras su esclava
fooia del éb?-ºº más puro, con cioámono y cáucamo, peruma su rubia cabellera; cubre su cuerpo escultural de
liosa, soberbio . peplo de sidonia púrpura, y eo sus bra:os y piernas, aoíllanse como reptiles, luminosas joyas exrañas guarnecidas de diamantes, ele zafiros y perlas
Malía Phriné, la hetaira corrompida, espera la visita
le ~~ héroe !10 gozado, quiere en sus brazos, ébria ele
·ar~c1as, de ltcor y placeres, olvidar a su amante, a Hi1éndes famoso, que en el circo romano, triunfara en su
aetoo de alazanas yeguas.

.\'ib~~~.ci~_-¿í~b¡~¡;s· ;; g,; ~¡;s· ~-¡; ·1ei~ -s~- ~;,~; ~~¡ ~~~:
isa de pas100 se asoma a los labios de Malía, abrocha
,resurosa sus sandalias, cuajadas ?e esmeraldas, y orde,a con_ su voz arrttlladora, se eoc1eodao pebeteros e ioeosanos que perfumeo la estancia ele caoba tallada con
_,asajes de la vida pardisial del dios Pao; sátiras y oioas revoleando en el césped su desnudez lujuriosa.
. . . . . . Es que llega Helespooto, el vencedor de la
:ohorte siria ciñendo su cabez_a ele gigante coo acanto y
aurel, y envuelto entre los pliegues de su clámide se
tcerca presuroso hacia la hetaira, e hincando su rod¡'lla
le ofreee dracmas y minas, eu sus rudas manazas
guerrero. Malía Pl~riné acepta aquel tesoro y en la rosa&lt;la copa de sus !abt0s le brinda el dulce néctar de sus

su linda boca, me quedé mudo, extasiado y contesté con
marcada turbación a su amable saludo.
¡Lo que es el amor! muchas veces nos arr~stra hast:i,
el ridículo. Late con violencia el corazón. vienen mil
ideas a nuestra mente, pero los labios callan, oo dicen
nada; y aquellos que no están en el mismo ánimo que el
del enamorado. los que conservan su sangre fría, los
que no sienten palpitar el amor en aquél momento, s~
mofan, se rieo y hasta desprecian a aquel pobre delirante.
No hagáis eso los que me leeis. Al amor verdadero
debe guardarse respeto, veneración, porque es sublime,
porque es muy raro entre los mortales.
•
Ella me invitó a conversar, yo poco a poco fuí reco.braodo mi serenidad.
Mis ojos besaban sus ojos interrogando con la mir3:da1
mis oídos estaban atentos para escuchar frases de ilusión.
Después de un corto silencio, que parecióme un siglo,
y eo los momentos en que con mayor fuerza latía mi
corazón, abrió los labios y con voz nerviosa, que quedó
por mucho tiempo vibrando en mis oídos, despidióme
del lugar ..... .
A causa del golpe tan violento que acababa de reci-

0

d~

Grupo de personas asistentes a la ceremonia del matrimonio civil del señor don Alejandro Amor con
la señorita Elena Limantour, el lnoes pasado.

Señor Ingeniero don Reinalgo Gordillo León
quien rennoció el puesto de ministro de
México en Guatemala, para encargarse
del gobierno de Chiapas.
tarde, poniendo en los labios de Malía una sonrisa Iumiuosa. Ante la salvaje lucha, su busto de felina se enarca
voluptuoso, sus ojos de demonio fulguran como noctílucas y sus narices se dilatan con aquel hálito de sangre,
de placer y de mnerte, y conteniendo de su lujuria el
grito, se oprime el pecho ...... mientras, en el pelo, eo
el cuello y en la boca. la besa delirante su nubio favorito ..... .

(POR FRANCISCO AVELLANEDA )
Especial para "El Mundo Ilustrado."
Aun me parece tener entre mis manos aqueffragmeo
to de marmol de Pródicos, maravillosamente tallado e,
bajo-relieve, de seguro por uno de esos discípulos d
Praxiteles, que le dieron el renombre de patria del A1
te a la legendaria Hélacle. El guía me lo mostraba poc
deraodo l!º su jerga_vulgar, la forma exacta y prec.ios,
que conservaban aquellos perfiles evocadores de la glc
ria &lt;).e otros días. Hoy, recordando la dureza ebúrnea d
a9uel troz? de piedra hechó vida, al conjuro de algú,
cincel d1v100, me atrevo a reproducirlo aquí, pidiend,
perdón por mi tarea deformadora, a los manes del tau
matúrgico escultor, cuya memoria se pierde en el mi,
terio de los tiempos, pero cuya creación testificadora d,
lo inconmensurable en Arte persiste a través de los de
sastre~ d~structores de aquellos emporios de iospiració1
y sentimiento que se llamaron: Tebas, Esparta, Guido
Pompeya, Herculano,
M_i fantasía rn1:1tilará sin duda, la sublime coocepció•
del 1goorado arltsta; más yo me ufano al rendir tal tri
buto a sus olvidados méritos, afirmando que el siguiente
pas_a-j~, me fué ins~irado eo el fragmento de rnarmol de
Proc\1cos que el guia me mostraba vulgarmente entusias-Xkf=

Era una niña de ojos de mar en borrasca, bulliciosos
brillantes y negros; su talle gentil y flexible, era movido aristocráticamente, en uo vaivén delicioso, por unos
dimiuutos piecesitos de princesa.

'I
Lunch inaugural del edificio del Círculo Michoacaoo cuya inauguración se efectuó el sábado de la semana pasada.
bir, me quedé en un momento petrificado, sin sentido,
corno si me hubiera aniquilado un royo, soñando acaso;
y mi corazón, preso de hondo estupor, se agitaba, víctima de torturas convulsivas: parecía que acababa de entrar en el infierno de la vida y que acababa de .revelárseme algo·más terrible que la desesperación.
Y al darme cuenta de la realidad, resbalaron por mis
pálidas mejillas dos candentes lágrimas, que rodando,
fueron a quemar la blanca mano, que sin darme cuenta,
at1o estaba aprisiooaoda entre las mías. Cayó ,ni llanto
en el mismo sitio eo donde uo momento antes posáronse
mis labios, como queriendo limpiar el ósculo que había
depositado ea él, al darme cuenta de ello, solté la tersa
mano, que lánguida y sio ósculo ninguno quedó suspendida en el espacio.
"\fi amor era uo sueño, mi ideal, uoa ilusión.
Aquella niña de labios de fresa. de cutis de cisne, de
canto de ave, era uoa mujer como todas, de hielo, sin
amor, ambicionando ser aún más hermosa, no ya para
premiar con esa hermosura a algún mortal, sino para re·
crearse ea ella, para causar simplemente la envidia de
las demás mujeres.-lOh vanidad de la mujer! si no existieras, las harías más ideales. Si los hombres se concretaran a adular a las mujeres por sus virtudes y méritos,
no ya por su hermosura, acabaría en ellas el orgullo,
serían más sabias; oo est..rían reñidas con el hombre
simplemente por ser su género opuesto o por costumbre
de llevarlo eo contra, sioo que verían en él al compañero de la vida, a uo ser que hacer feliz con sus caricias
y consuelos, pata guiar sus pasos por la senda del
bie~
Ac;uella mujer. por quien mi corazón latía con violencia, aquella mujer, a quien había idealizado, a la que le
ofrecía un amor puro, verdadero, supo que yo no podía
ofrecerle riquezas y me dijo con frases que yo no pude
comprender de pronto, a causa de la venda que el amor
pone ante nuestros sentidos, que la olvidara, que no pensara más en ella, que su amor para mí era un imposible, que mi amor una quimera, ¡que ella nnoca llegaría
a quererme: Buscaba oro. iiEra una tiple de teatro!!
Me alejé de aquél lugar con el coraz6n hecho pedazos y el alma destrozada.
Las ilusiones que se alejan ya nuoc1 volv«)ráo, como
nunca vuelve una segunda primavera en el año que con·cluye.

Regalos recibidos'por la hoy señora de Amor, coil
motivo de su reciente matrimonio.

s¡g

J

.... se funden sus miradas y sus cuerpos se estre1, 'Jesos
neceo de amor .... en tanto Jonia, en la tricorde arpa,
1esgrana insólitas y melodiosas armonías ....

.

Otro lote de regalos a la séñora Limaotour de Amor.

-Más vino, quiero besos, besos mil de tu boca escan:iadora del delirio-grita Helespoot•~ en un lascivo es¡asmo, y cubre de frenéticas caricias la blanca· mano
¡ue le tiende Malía, al brindarle en la copa de esmeralla el vino del Merú ....
-i Más vino aun! ¡quiero Falerno! El chipre de oro.
u21 tu blondo pelo, quiero embriagarme aquí en esta
staocia impregnada de índicos perfumes; aquí donde tú
ueñas linda Malía, cubierta de nelumbos, de magnolias,
le azucenas y lirios; aqui donde suspiras por el ser ama1 '.o,
en tanto que tus labios besuquean el oriental talic1 ro .... Sí Malía veo a mí ....
...... Un ~rito agudo recupercutió en la estancia de
aoba! Enmeélio de la puerta estaba Hipérides con la
lirada torva, delirante, impregnada de celos y despeho; arrojaban sus labios contraídos espumarajos de terible rabia ..... .
...... Como dos centellas fundiéndose en una, crúánse las miradas de aquellos hombres y como dos fieas, ávidas de sangre de lucha y destrucción, aquellos
.olosos se aprestan -a disputarse a Malía y, empieza la
ucha tremenda, horrorosa, crujen los músculos, vibran
)S golpes, cual batir de ariete, los dos hércules rugen y
e increpan, y hay, en aquel combate a lgo de bárbaro y
livioo! ...... El hiértico lecho cae hecho añicos, pdr el
uelo hao rodado los pebeteros de ágata, junto con los
asos marracioos ...... y la ,sangre corre, corre, sobre
10s tapetes de Tira, y salpica el tallado de los muros ..... .
Por la dórica ventana penetra la luz iridiscente de la

México, Octubre
Asistentes al banquete ofrecido a los señores. vizcondes de Footaura por los señores Zacaoy, en
"Villa des Roses," la semana pasada.

30

de

1012.

MANUEL LOZANO BRRNAL.

�·-· --~-- .,, ,_. ,·t.

il~

.

.

~

j.

.

.

.

~-

r'

.

":

...

1
j

~

~

y como tal, había co:nbatido en r866 al lado de lcis austriacos contra Prusia, y en 1870, al lado de los prusianos
contra Francia. Su vida se deslizó sin sobresaltos hasta
el mes de Junio de 1836, cuando se produjo en Baviera
la tragedia del lago de Starnberg.
Circulaban desde mucho tiempo atrás rumores alarmantes sobre las facultad"s mentales del rey Luis II.
Alejandro de Munich, el rey vivía en los castillos fantásticos que había hecho construír en medio de los Alpes, y sus ministros recibían órdenes reales descabelladas. El protector de Wagner, el rey amante de las artes,
vivía en un mundo imaginario, crda vivir en plena edad
media; veía en los que lo rodeaban caballeros andantes
y paladines de alguna corte misteriosa, y quería gobernar de acuerdo con estas ideas. Un consejo de gobierno
reconoció la necesidad de instituir una regencia y proclamó regente al príncipe Luitpoldo.
Pocos días después, el rey fué encontrado ahogado en
el lago de Starnberg, al lado de su médico. Lu,ís II no
quiso probablemente sobrevivir al derrumbamiento de
sus ensueños y su t rágica muerte demostró al mundo que
ni aún a los grandes de la tierra les es dado vivir a su
antojo y dejar de adaptarse a las condiciones y necesidades de su época.
Sucedió a Luis II su hermano, el actual rey Otto II;
pero su advenimiento al trono ful sólo nominal, pues el
nuevo rey había perdido la razón muchos años atrás, y
Luitpoldo quedó así soberano de hecho del reino.
El Reinado de Luitpoldo-se puede hablar de su reinado, aunque la historia consigne el de Otto II-ha sido
uno de los más felices para Ba,·iera. El reino es hoy día
uno de los principales centros de la floreciente industria alemana y su capital, Muoich, es la ciudad de las
artes por excelencia. Fiel a las tradiciones de los \Vittelsbasch, Luitpoldo fué un protector de los artistas y
continuó la obra de Luis I y del ma!cgrado Luis II, que
hicieron de Muhich el primer centro artístico del imperio.
El regente de Ba,·iera era popular, sobre todo, por su
carácter llano, que tanto gusta a los bávaros, gente campechana y sencilla.
Aunque partidario del régimen creado en Alemania
por los sucesos del aí';o 1870, Luitpoldo velaba por la
autonomía de Baviera y se oponía a toda intervención
del pod~r imperial en los asuntos internos del reino, lo
que contribuyó también a asegurar su popularidad entre
los bávaros, celosos de conservar las peculiaridades que
los distingue de los otros pueblos dd imperio.
Si a tocio esto se agrega el e~píritu liberal del regente- la constitución del reino ele Ba\'iern PS más democrática que la de la ··República" de Hamburgo-se explica el duelo sincero del pueblo bávaro por la muerte

Búlgaros abriendo brechas frente a las posiciones de Tchataldja.
,, _
tie~da, pues a ve~es poseen tal relieve, que muestran
me¡or c¡ue c~1~lqu1era otra descripción el f'Stado de la
lucha 10tens1s1ma que se está verificando en aquellos
países tao lejanos de nosotros.
He aquí el trozo de una carta dirigida a su familia
por u_n soldado herido e? la batalla de Elasso!l'. ·H ay en
los parraf~ q~e transcnb1mos una prueba fehaciente
d; la supenor_1dad de la artillería griega y de la fe magm fica que la tienen.
,,
"Con algunos camnradas heridos como yo--dice la
carta- porla metralla turca, nos acostamos en Larissa,
en un café transformado en ambulancia, sobre sofáes y
e_nvuelt_os en alfo~bras para rel?araroos del frío demasiado vivo que rema en estas regiones montañosas.
'_' A la aurora el ejército griego avanzó en la llanura,
ba¡o e l fttego de los cañones turcos apostados en las alturas d_e Elasson. Al primer disparo de obús cayó un
sub~enie_nte a nue~tro lado y tuvimos un momento de
vac1l;'-c10n y de miedo; pero pasó procto. En cuanto
entro en escena nuestra artillería, redujo a los cañones
turcos al si lencio en menos de dos horas. Sobre todo se
distinguió una de nuestras baterías. Un obús, al caer en
las columnas cerradas del enemiao,
mató a cincuenta
0
hombres e hirió al doble (sic).
El oficial que mandaba esa batería realizó una hazana más notable aún, atajando al vuelo (,ic) los obuses
lanzados por los cañones turcos. Ese oficial fué ascendido inmediatamente.
'·Gracias a nuestros catones, pudimos afrontar el peligroso asalto de la colina de Elasson , a pesar de los
numerosos hendes que nos hacían las ametralladoras
enenigas. Fué al principio de ese asalto cuando recibí
la herida en la p:erna. Algunos camaradas, heridos le-

..
Una reunión de aliados -

Los reyes ele Grecia y ele Bulgaria en su reciente entrevista en Salóoica.

~~~©

vemente á mi lado, rehusaron abandonar las filas pa ra
seguir combatiendo hasta el fin.
"Lamento tener que quedarme en Larissa mientras
mi compañía marcha actualmente hacia Macedonia.
Hubiera deseado tanto entrar con ellos en Servia y comerme la gallina {sic) en Salónica!"
_Esta car'.a está firmada por un soldado del z9 regimiento de infantería.

.,.,.,'.~; ;_" El pacificador Universal. - Conde Adan
.. ., " 9rJowsky a qnien se atribuye el descu' " 1,, , brimieuto del secreto de la paz
. .. ¡ ; ,
universal, acerca de la cual
-;,¡.,, ,
está escribiendo en París.
q, .. ) ll1 ' ' )

_fu@l lfifü11U®lnt® ~tSil hfirru&lt;cií~ ITA©~Il~©
1
. • •
~~tS!lill't® ~(!') ~V~Il"@
.

)

. :~fs,

u
Mr \Voodrow \Vilson electo presidente de los
Estados Unidos, acompañado de su esposa.

•

d el prín_c ip~ ,que durante más de un cua rt, de si6 lo rig ió
sus desh nos.

~.ll"íi@m®~ ~ ® 1m Alrl't~
CGll"~~

...

- -

-

Hay en la g uerra de los Balkanes páginas de soberbia:
hermosur'_'-, que se d estacan en medio de las batallas, •y
que const1tuyen cuadros de una belleza soberana. Entendem~ que estos apuntes del natural debe recogerlos et
cromsta en los momentos en que se e ncuentra la con-

El Rey Fernando de Bulgaria hablando con
un jefe revolucionario búlga ro durante su
reciente viaje a Salóoica.

~®

f@ ~lll](W'IJ"@

En Constantinopla reioa verdaderamente el terror y
como co11secue?cia de tdlo se ha proclamado la ley Marcial. La com1,1Icac1ón europea amenaza más que nunca
con su aspecto bélico pues Italia se muestra alarmada
porque el (riunfo de l~s "Jóvenes :rurcos" es completo
)'. este partid~ es enemigo 1rreconc1hable del país itahaoo. Anuncian ele Roma, que la escuadra italiana se
encuentra lista p~ra zarpar _rumbo a Turquía al primer
1w1so, y por doquiera el honzcote cerrado no anuncia
luz por parte alguna.
P_,,,r,otro lado se s~?e que no to~o el ejército apoya a
los Jovenes Turcos, que gran numero de oficiales desaprueb:1.n su conducta, "ª términos muy enérgicos, declarando algunos que están dispuestus a rebelarse contra
el nuevo Gob'.erno. si fracasa "ª sus gestio, es pa ra retener a Aclnanopohs y otros lugares sagrados que los aliados balkánicos reclaman en s us demandas.
Hace t res días se dió como cierto que el Sultán de
Turquía había sido destronado, pero noticias oficiales
como una nota_ enviada a las cancillerías por el Embaja '.
dor de la Sublime Puerta en Viena, desmintieron tal~s
rum~re~. pues habían estos llegado a consignar que la
Hepubhca estaba proc lamada en la referida Nación.
Ya _los s~~esos habían precipitado la caída de Turquía
y la s1tuac10G de ésta era poco meaos que desesperada,
pero la entrada en las esferas del Gobierno del partido
de los "'Jóvenes Turcos" pareció reanimar los ánimos,
pues estos han declarado qne nunca firmarían una p a z
d~shonrosa para su país y eu estos momentos puede decirse que se está redactando el "ultimátum" de los aliados para la Sublime Puerta.
R S.

Es probable que el eco del duelo nacional llegue también al apartado castillo ele Fuerstenried y que el hombre qué ciñe la corona de los \Vittelsbach oiga el tañido de las campanas. ¿ Se dará cuenta de la significación
de esas manifestaciones de luto? En todo caso, el nuevo
príncipe regente, siguie'.1do el ejemplo de su augusto padre, velará por el pres11g10 de su soberano y firmará las
leyes y decretos "en nombre ele su majestad el rey Otto
l[, a quien Dios guarde.'
Ha sucedido al príncipe Luitpoldo en el cargo de Regente de Baviera, su hijo Luis Leopoldo José María Aloya Alfredo, nacido el 7 de Enero de r 845 en Munich y
casado en 26 de Febrero de r 868 con María Teresa archiduquesa de Austria-Este, fallecida en 1902. El nue,·o
regente es abogado graduado en Mu,,ich, e ingeniero de
la misma Universidad.

._,

.. •· Honda impresión ha causado en Alemania la muerte
acaeoida ,en Munich, del Regente de Baviera, de hecho,
pues e1·15oberano de derecho vive en el castillo de Fuerstenried-,"al pié de los Alpes, es decir, el infortunado Otto -Il.
.
• , N&lt;MtS muy general el ejemplo .qel fallecido, que te-nieooo.'&gt;;90 años siguiera cumpliendo los deberes de su
ált:o.icl:&amp;tgd-con buen cerebro y enérgica volunt¡¡d. Adedes¡¡,u~-~ del Emperador Guillermo, era la figura
mas saliente de toda Alemania, que bien sabida es la
jtyP?f.t~%Ít 1de_~":viera entre todos los Estados germánicos~ ..
' ' 'itl.tfil'ó' éf h &gt;dli' Marzo de 1821, el príncipe Luitpoldo se hizo cargo de la regencia del reino en el año 1886,
es decir, a una edad en que otros hombres ya consideran acaso como terminada la labor de su vida, y creen
haber llegado el momento de dedicarse al descanso.
5\nttri9rin~.Qte pabía llevado la vida de los demás prín-i::ipes'i:,o' reinantes de Alemania. Fué, ante todo, soldado,

~(citlll]@!l

~ Il@~ ~-~

Campamento d e la Cruz Hoja búlgan, frente a
Tchataldja.

Del mundo teatral. Mlle Jane Renouard
del teatro del "Palais Royal"
de París.

':

B:1.teria búlgara frente a las líneas turcas de Tchataldja.

�-

Sport.-Team de baseball "Williams," que cruzó su bat con el "Marte," el domingo pasado,
en terrenos del segundo.

Al poeta Alonso González
de Castilla, fraternalmente.
(Para "EL l\IuNDO

ILUSTRADO")

Por los guijarros de la calle se arrastra, más que camina, una pobre mujer. Su aspecto es misérrimo y doliente. Tiene los pies descalzos, las ropas desgarradas,
el pelo desgreñado; y en sus ojos pardos, humedecidos
por el frío, brilla un anhelo infinito. Pertenece a esa legión de seres desventurados que nacen sin cuna, que viven sin hogar, que mueren como los perros errabundos:
las "soldaderas."
. Lleva en sus brazos un niño de pecho, un niño escuáhdo como ella y como ella harapiento. Es su hijo, su hijo del alma, que abrió los ojos a la vida sobre el duro
empedrado, bajo las arcadas seculares de una lóbrega
fortaleza. ¿El padre? ¡Dios lo sabe! Acaso algún cabo,
tal vez un corneta o un soldado raso &lt;lió origen a un nuevo infortunado, por aquello de que el Dolor se destaque
siempre por encima de todas las edades, al través de todos los siglos, como el símbolo eterno de la Humanidad.
¡Pobre chiquitín, venido al mundo por brutal y sarcástica paradoja de la casualidad!
Ahora está enfermo, muy enfermo; la fiebre lo asesina. Sus ojitos perecen congestionados, revueltos, hundidos en un lúgubre estrabismo. Los miembros están contorcidos: espantosamente vueltos por los efectos de la
eclampsia. Y su ~abeza calenturienta se agita intranquila en un desasosiego cruel. La madre, sumida en tortura~ora in~ertidumbre, camina con paso torpe y respirar
fatigoso, sin darse apenas cuenta del fuego de muerte

cargadas de líos, suben atropelladamente á reunirse con
sus "juanes," que las esperan, serios y callados, en el
último carro.
El conductor cruza el andén haciendo señales. Un
gringo enfoca su cámara fotográfica hacia los grupos.
-iVámoooo! ..... .
Al conjuro de esta voz triste y monótona, suena un
ruido insólito de topes y de hierros sacudidos; bufa rabiosamente el fluido en ebullición al ser lanzado por los
émbolos, y el tren se pone en movimiento, culebreando
pesadamente; "chafe, chafe, chafe, chafe."
En estos instantes una mujer, con un niño en brazos.
penetra en la estación. Es la "soldadera." Su rostro pálido y consumido, toma de súbito una expresíóo de suprema angustia. Acaba de ver los primeros arranques.
clel tren, del tren que se va y la deja. Corre ansiosa a
darle alcance, gritando con voz honda y desgarradora..
Pero el tren, que no espera, se aleja impasible.
En el furgón de la cola van los soldados, los humildes.
y heroicos servidores de la patria, con sus armamentos.
nuevos y sus kepís relucientes,
Y ella, la pobre "soldadera," el.avada al borde del
andén, en actitud dolorosamente trágica, los ve alejarse,
más y más, en el enorme vientre del móostruo maldito_
Sí. se van ellos, sus ºjuanes," sus "viejos," los inolvidables camaradas de tanto~ años. i Adiós!-exclama sollozando.-Y agita en lo altosu brazo flácido, descarnado,
como azotado por todas las miserias de la vida. iAdiósr
El tren corre ya raudo, crepitante, cual visión demoniaca, a hundirse en la lejanía del horizonte. Un postrimer silbido viene á ella, amargo y doliente, como el
triste Ia~eoto del que nada eJpera. Y con sus ojos pardos, sublimados por el lloro, vislumbra un punto rojo.
parpadeante, brillando como una lágrima sangrienta en
el fondo plomizo del anochecer. Después esta visión seesfuma por comp)Pto y sólo quedan aéreos cendales de
humo que antójanse crespones fúnebres flotando en la
atmósfera como un luto consagrado á la tarde quemuere.
Entonces es cnaodo la pobre "soldadera" siente más
trío, un frío gélido, intenso, de hielo polar, que penetra

r
t
ella un beso respetuoso, de acuerdo con las mejores tradiciones del repertorio, y se retiró lleno de esperanzas.
IV

L
Continúa.

que devora el débil organismo de la infeliz criatura.
Por su facha lastimosa y por el ser que lleva a cuestas,
parece una de esas mendigas que tienden implorantes
la mano descarnada al transeunte. Pero no; esta mu¡er,
apesar de todas sus miserias, apesar de sus grandes priva-:iones, no pide lirr..osna: va en seguimiento de la tropa que se aleja rumbo a la estación, tras los soldados
que se marchan a guarnecer otra fortaleza allá en el
último confin de la patria. Y esta partida inesperada de
sus compañeros de cuartel, entre quienes ha pasado muchos años de su existencia abyecta y pecaminosa, la aturde seriamente.
Esta vez la dejan atrás, muy a la zaga, con su hijo enfermo. La disciplina militar es así, rígida, fría, inexorable; no entiende de afecciones, ni de amoríos, ni tampoco ampara desheredados. Más la pobre soldadera, sigue
al batallón con fé ciega, con firmeza inquebrantable,
con la misma fidelidad que el perro sigue a su amo. Para ella no hay más horizontes, ni existe otro mundo que
la vida miliciana. Allí están sus cuitas, allí sus gustos,
allí los quereres todos de su alma. Privarla de esta reclusión a que el destino la condena, implicaría tanto
como privar el pez del agua, sin cuyo elemento no podría subsistsr. Por eso nuestra heroína siente el corazón
oprimido a la sóla idea de no llegar a tiempo al punto
de partida; por eso se arrastra, descalza y aterida, por
los guijarros de la calle, en tanto el niño se retuerce en
un desasosiego cruel y constante.
o o o
Cae la tarde. No hay crepúsculo. El viento sopla frío,
pertinaz: entumece los huesos. Y el cielo está entoldado, triste; presenta una opacidad grisácea, característimente invernal.
La locomotora maniobra malhumorada, lanzando rugidos de impaciencia. De vez en cuando vibra, persistente, el tintineo de la campana. Los pasajeros rezagados se abordan nerviosos. Junto a las ventanillas de
primera, las familias se despiden. Las "soldaderas,"
La batería del "Marte."
en lo más recóndito de-su alma desolada. Oprime ~ontra su corazón palpitante el cuerpo infantil de su hijo infortunado; y, al buscar
en la mirada del sér que es sangre de su sangre y carne de dolor y de miseria, un poco•
de valor y de consuelo para su espíritu abatido, la encuentra apagada para siempre!
C. MARTINEZ RIESTRA.
Veracruz, Invierno de 19 ....

~ltW~~~'1f©~
Es posible_ cura~se de las heridas que causa
el acero; lo 1mpos1ble es curar las heridas que
causa la lengua.
- Nada hay tan orgulloso como la almiba- rada afabilidad del orgullo.
. -La pulla es el relámpago de la calum01a.

Un momento del juego "\VilJiams" contra "Marte," el domingo pasado.

-9obieroa tu casa y sabrás cuánto cuesta
la lena y el arroz; educa a tus hijos y sabrás.
cuanto debes a tu padre y a tu madre.

i

Nelly se sentía halagada. Hasta entonces todo el mundo: su director, sus compañeros, sus amantes mismos, la
habían tratado como una mujer galante y nada más. En
los ojos del caballerito que le decía en el foyer: "Ha estado usted _sublime en el segundo act_o esta noche," veía
"lgo más s10cero que el mero cumplido. Hablándole como a una artista y pidiéndole su ayuda desinteresada, el
bueu Saint Firmio acarició su vanidad. Prometió su
concurso en seguida, quiso informarse desde luego quién
era el protegido del viejo apuntador.
-Vamos a ver, viejecito. Cuenta como ha sido' eso.
¿ Dónde conociste a tu poeta? ..... .
-Sencillamente, en el figón, contestó el buen hombre. ¡Diablo! tú comprenderás que no como en el Café
Inglés. ni hago que me cambien el vino a la primera copa con el pretexto de que sabe a corcho. Como en casa
de un comerciante en vinos de la calle Vaugirard, pero
en el cuarto del fondo, a donde van las gentes de bien.
los cocheros de alquiler. Allí fué donde encontré a mi
hombre, que ni siquiera se permitía el lujo del bifté con
patatas y la botella de vino violeta. ¡Pqbre muchacho, es
demasiado pobre para eso. Se contenta generalmente
con una comida de cincuenta céntimos: pan, caldo, huevos, rociado todo con un claro botellón de ''Chateu-Lapompe" (Chatean-La-Bomba-agua.) El chico me gustó
luego que le ví. Con unos cabellos rubios que cintilan a
la luz del Sol, una barbilla partida en dos, ojos morenos _de tímido que se bajan cuando se les mira, én fin,
el aire dulce y triste de un Jesucristo de veinticinco
años. . . . . Después de esto, un poco feroz. Por más que
me empeñaba en pasarle la mostaza o el aceite, no había
manera de trabar conversación con él ...... Pero cuando po_de hacerle saber que yo era un viejo artista, que
trabaJaba en la comedia desde hace treinta años, que
me hallaba en el Odeón, ya no le infundí miedo, se
abrió ...... Fuimos a pasearnos juntos al Luxemburgo,
al rededo~ de_I lago, y allí me declamó su primor de pieza. A la v1gés1ma vuelta me recitaba el último verso, y
yo me le lanzaba al cuello. Me dió su manuscrito; lo releí, y cada día lo hallo más encantador. Pero /qué iba
yo a hacer? /Hablar de la obra en el Odeón? Yo, el segundo ªl?uote, me exponía a que el director guardara al
maous~nto en uno de los cajones de su escritorio y no
se volviera a ocupar de él ni de mí. Y, ,idemás, yo me
dije que era necesario que la obra se representaraen la
"C~ Gr'.1-ode," y para escalarla era necesario que a lguien tuviera 1~ escalera a mi joven amigo. ¿Quién podía
ser? Pensé en b, m1 bella Robin. Conocía tu fortuna,
había oído decir que conocías al superintendente de Bellas Artes y un "montón de grandes legumbres" ... . E hice bien en venir, tú sigues siendo la buena muchacha
de otros t!empos .... Tendría tanto gusto en que obtuvieras un éxito en_ este caso .... Porque tengo debilidad por
el, mu.chacho,_ tiene l'.1- edad que debería tener un hijo
mio _s1 lo hubiera te01do. Pero envejecí como una rata de
bastidores y no tengo nada .. . . En fin, ya tienes el manuscrito_ y mi dirección, en caso de que haya algo nuevo
me escribes y yo te envío al poeta, porque hasta ahora
no sabe nada de mis agencias, tenía miedo de que fracasaran.
-Y ,IC?mo se llama tu protegido? pre¡;untó Nelly, que
~e hab1a 10tere~ado, durante el pintoresco relato del vieJO actor, en el ¡oven poeta ignorado y simpático.
-Juan Delhi .... y yo te respondo de que es un nombre que se hará célebre.
-Desde mañana, replicó Nelly, me ocuparé de tu
hombre. Tengo que cenar con do~ grandes personajes ..
X espero que dentro de poco te podré dar buenas noticias .... f'.or ahora déjame vestir, voy a comer fuera.
Y tendió su mano al viejo apunte, quien depositó en

Viuda de un comandante de infantería muerto durante el cólera de Crimea, Madame Delhi había obtenido
del Gobierno un puesto de tabacos en Beauvais, y le
cmdaba en persona porque era su único patrimonio. Su
hijo, admitido como pensionado en el liceo de la ciudad
hizo estudios bastante buenos, por más que era un soña'.
dor, distraído y de salud menos que mediana. Al cumplir éste los diez y nueve años perdió a su madre, y después de pagar los funerales se halló con menos de cien
francos por todo capital. Provisto de un diploma irrisorio, de bachiller en letras, con el cerebro lleno de ambiciones y de bellos ensueños, llegó a París, donde no
encontró más_ que empleos miserables. El pobre joven,
deo_tro de quien velaba u~a flama de inspiración, se vió
obligado a ~op1ar ~emonas_ para contratistas y vender
algo de su 10strucc1óo clásica a los estudiantes. Este
poeta, de instin(~s elegantes y refinados, tuvo que llevar
zapatos de ocas100 c~~prados en_el raerrndo de viejo y
que comer en compa01a de alb:iniles y canteros en in·

--,A#

~~odos figones. No tenía familia. Su padre, oficial del
e1erc1to salido de las filas, había perdido de vista a sus
padres y a todos sus parientes mucho antes de -su muerte. La madre era una hija natural, y cuando el"comand~o_te se casó con ella tµvu que burlar los reglamentos
militares q_ue e~igtan una dote de parte de la desposada.
Juan Delh1 hab,a hecho algunas amistades durante su
estancia en el liceo, y la mayoría de sus amistades vivían en París; pero todas- pertenecían a familias acomodadas y el poeta no sólo no las buscó, sino que las huyó
temeroso de su extremada pobreza.
Durante tres años vivió así, horriblemente solo. Habitaba una vieja casa del muelle de Sao Miguel· una
buhardilla en forma de mansarda en donde se sof~caba
durante el Estio y en donde se helaba el agua en el
cantaro durante el Invierno. El sitio era demasiado tris t~; el po_eta pro_cui:aba estar en él lo menos que podía,
solo el tiempo 10d1spensable para dormir su hermoso
sueño de joven.
CONTINUARA.
Traducida especialmente para "El Mundo Ilustrado.")

·11,
j

j...

I
',

'

'l _•

¡

'

. • ... . depositó en ella un bern respetuoso. : .... -

�Del mismo modo se tiene en cuenta que la persona de
menos categoría es la presentada a la de más importan·
cia. Así, de una señora y un hombre, se le presenta primero el hombre a la seiiora, y de dos seiiores el de menos respeto al superior.
Las personas de edad están autorizadas a tender la
mano a los que les presenten, hombres o mujeres: los
hombres de mediana edad a los de su misma clase y a
los jóvenes. pero no a los de más edad y respeto.
Las mujeres de posición y las de cierta edad se pueden permitir ofrecer la mano a las de su misma edad y

TRUCHA EN CALDO FRESCO
Se vacía y limpia_cuidado?'1mente el animal, atá11dole
la cabeza, y se le pone a gmsar en caldo fresco. Cuando el pescado está cocido, se le coloca en una tabla cubierta con una servilleta, y se adorna con una hilera de
perejil muy verde. Sirvese con una salsa formada por
parte del caldo reducido y al cual se le da consistencia
con un poco de manteca untado de harina.
~ABIOLES FEDERICO
Una libra de harina, un p.ollo, media libra de carne
de puerco picada, medio kilo de aguayón, una libra de
mantequilla y espinacas.

~

Algunas damas se han servido dirigirme sus letras rogándome que diga aunque sea unas cuantas palabras so·
bre la moda para caballeros, y yo, siempre dispuesta a
dar gusto a mis queridas lectoras, tomo en cuenta su pe·
tición y paso inmediatamente a hablar sobre lo que desean.
La chaqueta puede ser recta o cruzada, con dos hileras de botones, un poco más corta que la del afio pasado, sin abertura detrás. El pantalón se puede hacer de
color gris medio o de tela rayada con finos filetes blancos, y en este caso e l chaleco es del mismo·color y tela que

ta. Es de cachemir de seda. Vestido interior bastante
largo, cubierto con una túnica ligeramente fruncida en
e l talle y rodeada por un bies de terciopelo. Mangas y
solapas van adornadas igualmente, con bieses dt terciopelo. Volante de Malinas fruncido en las bocamangas.
Camisolín bordado. Y sombrero peqoeiio de fieltro con
penacho de plumas.
Para salir a compras, hay un modelo muy cómodo y
que es a la vez sencillo y de exquisito gusto. Se confecciona en tela inglesa de mezclilla. La falda es rer.ta
con costura delante. Chaqueta frunc ida en el talle, con
aldeta redonda. Cuello marinero de tela rayada y corbata de terciopelo.
Ya comienzan a hacer su aparición las peinetas. No
podían las damas pasársela sin ellas, cuando ayudan
tanto a la gracia y buen ver del tocado.

SALSA
Se fríe el aguayón en mantequilla con unas ct&gt;bollas y
sus yerbas, se le mezcla gitomate y caldo y se deja que
se consuma y queda nna salsita.
A la hora de servirse se tiene preparada una cacerola
con agua y sal; por otro lado una sartén con mantequilla
y la salsa también preparada para servirse t:n el platón.
Inmediatamente antes de servirse se echan los rabioles
en la cacerola a que den un ligero hervor, se cuelan en
ana coladera y se pasan a la sar tén ya preparada con la
mantequilla, de la sartén al platón y se va poniendo una
capa oe gitomate, otra de rabioles y otra de queso de
Parma y sus bolitas de mantequilla.

En París, durante las representaciones teatrales, que
es donde las damas lucen más libremente sus bellas cabezas, todos los peinados están sostenidos y adornados
por las peinetas. Las hay de oro, de carey, de plata cincelada, de acero grabado, de concha. Algunas llevan
incrustadas piedras preciosas, tales como amatistas, rubíes, esmeraldas. Otras están cruzadas por hilos de per·
las muy pequeñas. Lucen las más, relieves-elegantes
formando cenehs arte nuevo. Hay algunas que llevan
guirnaldas pompeyanas grabadas al fuego. Las más elegantes son las que están salpicadas, como noches deEnero, por brillantes de pequeño tamaño, que lanza1i
chisporroteos de luz entre las guedejas de cabellos ne gros o rubios.
Las damas están de plácemes con esta nueva apari-

Traje de luto para comida cubierto de tul y
adornado con pieles.
Gran sombrero forrado de seda y adornado con
plumas en el mismo tono.
la chaqueta, en tanto que puede ser de tela de fantasía,
gris, kaki o blanco.
Dentro de estas reglas queda cierta libertad de inter·
pretación en cuanto al modo de llevar las prendas, sea
imprimiendo a la persona un aire severo y correcto,
abrochando rigurosamente los tres botones reglamentarios, o uno más familiar, dejando sin abrochar el p r imero.
Con la bota negra o con caña de paño fantasía, están
admitidos los calcetines de colores lisos, de hilo o de algodón, muy finos y de matices discretos.
A~adiendo ~ todo_ e~to unos guantes de cabritilla y un
baston con puno arbsttco, puede un caballero considerarse bien vestido, cumplir con una visita amistosa y
aceptar una comida en la intimidad.
Con bota o zap;.to amarillo, se impone el calcetín de
este•mism~ color, de hilo, a la vez blando y resistente.
Ahora bien, respect? de las_damas, les aconsejo que
procuren a_rmoo1zar bien ~u tipo con las "toilettes" que
deseen lucir. B:ay que cmdar de las exageraciones, porque éstas suelen llevar, o mejor dicho llevan frecuente·
mente al ridículo.
He aquí un modelo elegante para traje de recepción.
Es de seda rayada y seda lisa, muy bien combinadas. El
vestido interior, liso por abajo, está rodeado por un ancho bullonado, y por arriba es de seda rayada, lo mismo
que al "kimono." Una túnica de seda lisa cae sobre Ja
falda; camisolín de linón muy fino adornado con bordados venecianos.
Hay un modelo de muy buen gusto para traje de visi-

Toca de seda liber ty con lazos de pieles.
ción que va a dar encanto y prestigio a sus lindos tocados.
Estas son, lectoras mías, las últimas noticias que nos
trae la moda.
MARGARITA.

La distinción en los saludos

Elegantísimo traje de baile.

. El arte de saludar es más difícil de lo que a primera
vista parece, y su ceremonial bastante complicado.
Eran los maestros de baile los que antiguamente enseñaban este arte.
Para saludar a una emperatriz había que estar tre:cnartos de minuto inclinado y al levantarse inclinar modestamente la cabeza hacia la mano derecha de la soberana, como s i se suplicase la gracia de besarla, si111
osar dirigir la mirada hacia su rostro.
La fisonomía no debía expresar más sentimiento queel del respeto.
Para saludar a un príncipe no se inclinaba una dama,
tanto como para los reyes; se guardaban unas cuatro
pulgadas de diferencia.
Para cada dama, para cada categoría, había un saludo diferente.
Se amaban las maneras respetuosas, la más rigurosa.

etiqueta; la condesa de Cymont tenía fama por saber ejecutar a la perfección sus reverencias.
Aun en la corte española existe el ceremonial para
las_reverencias, doblando la rodilla ante los reyes y ejecutando una especie de pl.SO de minué con el cuerpo
echado hacia atrás p:ira las infantas.
Por lo demá,, en la alta sociedad rigen las leyes y
c :J;tumbres de la sociedad francen. imperante bey en
to:b el mundo.
Una mujer elegante necesit1. estar al corriente de estl, costumbres si desea no hacer un mcLl pl.pel en la so·
ciedad.
Si estam:Js en nuestra casa, tenemos la obligación de
levantarnos a la entrada de todas las señoras u hombres
de grao posición y respeto que entran, mientras que si
estamos en otro scLló::i, de visita, podemos permanecer
sentados.
Inútil es advertir que las señoritas no reciben nunca
solas, y que las huérfanas que han de hacer honores de
u_na casa es!áo acompañadas de su p1dre, de alguna pl.·
nenta o amiga respetable, y a falta de ellas, de su institutriz. Del mismo modo las recepciones de noche exigen la presencia del m1rid:J, que e,tá excusada en las
de tarde.
Después del saludo a la señora. de la casa, se saluda a
las demás personas conocidas.
E": ~lgunos salones muy concurridos oo se presenta a
los v1S1tantes, más por regla general, la persona visitada
h1ce la presentación dd recién llegado: "El señor X o
la señora Z," añadiendo sus títulos y rango: "Artista notable, académico, profesora, abogado," etc., o bien algu01 palabra amcLble: "Mi buen amigo, mi amiga querida,"
ú otras análogas. Se comienza a presentar generalmente
por las personas cercanas, pero si hay alguna de gran
respeto, se empieza por ella.

Traje estilo sastre de terciopelo de lana gamuza, chaleco parma violeta.
a-las jóvt:nes. En cambio los jóvenes de ambos sexos no
han de ofn·cer jamfs la mano, sino esperar a que les saluden. Un ho:nbre joven no debe jamás ofrecer la mano
a una mujer.
El modo de dar la m100 es imp:Jrtante. Se tiende con
soltura, con sencillez pero sin familiaridad.
La costumbre de besarse las mujeres en ambas mejillas ha c1ído en desusn p:Jr completo. A las personas a
las cuales no estamn presentadas se las saluda sólo con
una inclinación de cabeza, má, o menos afectuosa, se gún se desee o no hacer su conocimiento.
El saludar con gracia es un verdadero arte. Nada causa peor efecto que ver a una persona aturdida en un
salón sin sab~r b1cia qué lad:&gt; dirigirse. La naturalidad
en les movimientos es señal de gran distinción.

T:! :~.1:~t~ traje de recepción en seda liberty en

dos matices del mjsmo color.

�•1 Aun los organismos más resistentes y mejor cons- 1•
················································••:

:•

•

:

•
•·

UN CONSEJO.
FLOR DE MAGNOLIA: Recibí su carta, siempre del modo misterioso con que llegan las suyas a mi poder. :Ni
sello del correo, ni dirección en el sobre, ni otro dato
que me indique cómo hace usted pará enviarme su co·
rrespondencia. ¿Me permite llamarla ''mi amiga misteriosa"?

Dejando a un lado esta pueril circunstancia y r efiriéndome al asunto de q ue me habla, le digo lo siguien·
te: comprendo su justísima pena y su profunda desolación, al ver que ese joven no corresponde al cariño que
usted le profesa; pero en estos casos, querida amiga, lo
importante es adquirir una convicción, pues de ésta depende el giro que deben tomar nuestros sentimientos.
S i ese caballero no la ama y usted se convence de tal
vérdad, aunque no conseguirá olvidarlo desde luego, yo
le aseguro, sin temor de equivocarme, que poco a poco
se irá resfriando su corazón, hasta llegar a la indiferencia más completa, en cuyo caso ya se encontrará dispuesta para aceptar una nueva impresión que le traiga
la felicidad.
¡Con cuánto afán deseo para usted este venturoso mo·
mento!
En el próximo número tendré el gusto de darle el
modelo que me pide; hoy no puedo hacerlo por falta de
espa~io.

fumadas, parece que se contempla una bella alborada
primaveral.
Sí, es cierto; debe ser una dicha sin límites la que
usted goza actualmente, pu.-,s habiendo pasado varios
años, amando a uu hombre que no se babía fijado en )os
encantos de una amiga tan inteligente, afectuosa y sím·
pática, como sin duda lo es "Gloria," y al romperse hoy
el hielo incomprensible de esa indiferencia, para dar
cabida a un amor vehemente, sincero y profundo, la dicha llega a usted con la deslumbrante visión de un amanecer triunfalmente hermoso, y como d ice en su carta:
"con una potencia tal de ventura, que el corazón no es
capaz de contener."
Que para usted sea ésta larga y tranquila; así lo merece su alma generosa, la cual nunca supo levantarse

indignada por las humillaciones de amor propio a que
se vió sujeta; jamás permitió al desfallecimiento que se
apoderase de su noble y valiente corazón; no se apartó
del amado por ningún motivo, ni siquiera por haberlo
visto apasionado de una mujer sin méritos ni buena f~ma; no la intimidó su resfrío, su ingratitud y desconoc1·
miento; ilo ha sufrido "todo!" ¡pues bien; hoy es justo
que lo goce ··todo," como yo lo deseo.
Según nos Jo enseña la expenenc1a, nunca falta en la
vida una justa compensación de pe~as y de ~legría~; el
que ahora sufre, mañana goza, y quien ha temdo o tiene
una gran felicidad, razón Je sobra para tener un cambio de fortuna. Así Jo dice el antiguo refrán: "Después
de la tempestad viene la calma."
MARGARITA.

. 1#,~,

?V , ,...~-:::-:=~
~

!j~l j),J,

~·· I i'~i
iA1if~
\ ~

1

.

/j

i l ~

f

;;,,

"J

't
. \
• ;,\

~ 1100 \

\

r

ª~~

J

\., ¡

&amp;

)

\1

~l.

i
\;

.. -:..

~

1

¡'1-~
1

1.

r

.;:

.

t ,
.

~

~

.-·"-.~)

.\_.d ~ ~.X

AMOR Y ESPERANZA.
GLORIA: Su hermosa carta respira tal encanto; hay en
ella tanta frescura y tanta viveza de emociones, que a 1
pasar los ojos por:: esas líneas, trazad'!S stn orden ni cálculo, semejantes a una lluvia de flores, húmedas y per·

I

:~ ~ . --

VINO DE SAN GERMAN
nunca falta en infinidad de hogares que, por propia exiperiencia, saben los maravillo-sos efectos que produce así en la
curación radical de multitud de enfermedades, como en o.poner resistencia á las que constantemenrte nos amen'azan.
ACEPTEN USTEDES ESTE BUEN CONSEJO : En liodas las buenas droguerías y boticas se ha,lla ,de rvienta el
,antiguo y acreditado tónico fortifü:ante VINO DE SAN GERMAN. Usenlo en las dosis que se indican en los fra.iscos y experimentarán la inefable alegría de ver alejado el ,peligro en momento que se crean presas de cualquier dolencia.
EL VINO DE SAN GERMAN ha dado resultados sorprendentes á los enfermos de la sangre á los tuberculoso~
reumfticos, anémicos, neurasténicos y, en general, á cuantos padecen de achaques nerviiosos.
'
'
Para las señoras, durante el período de la.ctan-cia, es an fortaleciente incomparable.

El Japón Y el Opio

L ~t123

~.~')K/
d,¡,'

Estamos en la temporada de mil enfermedades, si no gra "es, sí molestas y no excentas de peligro, si no se acude
oportu,namente á .prevenirlas ó curadas, es decir, á atajarlas &lt;ln su a-cción dañina ó destructora. Ocurre que, bien por
efecto del sol á ratos parece que penetra en el cerebro por la fuerza de los rayos que queman, bien por la humedad de
que 1:le impregna súbitamente el ambiente y por el estaido lodoso d~l piso, son pooos las .familias en que a1grnno de sus
miembros, ancianos, adultos ó jóvenes, no se encuentra atacado de catarro, de -d olores neurálgicos ó r eumáticos, de cólic&lt;&gt;&amp;
ala rmanties.
Pero acontece que, no obstante lo que lamentamos la más mínima alteración en nuest:ria salud, nos cuidamos relas
tivaimente ,poco de consenarla, viviendo, mientras no nos asalta una dolencia, en la más absoluta tranquilidad y el más risueño de los optimismos.
Todas las personas precaviJdas tienen siempre á mano lllll preventivo que entone y equilií.bre el organismo al primr.r síntoma de malestar, y en toda ,nuestra República el popular y benéfico reconstituyente conocido con el nombre de

•
••
•
•
•
•
•
•
•

••
i•
•
•
•

.•
•
•
•

•

., ''J

.,,; aJi.

":·l

UNA DESDICHADA: No se preocupe usted, querida se•
ñorita, por esa enfermedad que hoy la molesta y acon·
goja tanto. Es probable o casi seguro que desaparezca
con el tratamiento del masaje; he sabido de varios casos
en los cuales dicho tratamiento ha producido el r esultado que se deseaba.
También es un remedio excelente la tintura de iodo,
y esta substancia es muy eficaz para hacer que desapa·
rezcan los defectos a que hace usted alusión al terminar
su carta.
¡Ojalá que pronto obtenga un alivio C!Jmplefo de su
enfermedad!

•

tituídos sufren serios trastosnos en estos días de •
•
inconstante
temperatura.
:

•:•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••:•

~--:-\;

..

RECETA EFICAZ.

i•
•
•
•
•

Doy a usted los atavíos de baile que desea, junto con
un hermoso disfraz de "Electricidad," el cual está hecho
en satín blanco, !amado de oro, velado por doble trans·
parencia de muselina de seda. La primera es azul eléc·
trico y la segunda es violeta. Hsta última compone la espalda y la cola. La primera forma el traje interior y está guarnecida de hiler.is de cuentas cristalinas y lente·
juelas de plata. El cuerpo está adornado por una gran
estrella de plata y cuentas de cristal. El tocado es se·
mejante a dicha estrella, la cual está cruzada por aguje·
tas de plata, que simulan un rayo. Además tiene una
diadema de perlas cristalinas que ciñe los cabellos de
un modo artístico.

los

••

•
•
•

1\1,'J)RESELVA:

AGRIPINA CoRNELIA: Sí se contestan las cartas de pésame aún cuando para esto es conveniente que tr3:n~curran quince o veinte días después de haberlas rec1b1do.
Las visitas del mismo género se corresponden a los tres
o cuat ro meses subsiguientes al duelo.
En cuanto a l uso del manto se ha reformado bastante
en
tiempos actuales, pues ahora se lleva un ~es y en
seguida puede adoptarse e l sombrero de luto nguroso,
el cual es, como ya se sabe, de crespón inglés y de gasa
opaca, con velo flotante cuando se trata de señoras jóvene~ o de a lguna edad, y sin dicho velo en el caso de que
el sombrero sea para señoritas ó jóvenes de quince a
dieciocho años.
Téngo mucho placer en contestar a sus preguntas y
estoy a sus órdenes para todo cuanto de mí solicite.

•
•
•

,.

MODELO

USOS DE SOCIEDAD.

•
•
•
•

.•

•

•

necesitan una autorización para fumar el
opio. y en esta autorización se limita la
cantidad que ha de consumirse. Además,
Ya ,•n ,85J los periódicos europeos cons- la manufactura Y la "eota del opio son motataron con tristeza que la desastrosa costumbre ,le fumar opio no sólo se había limita do al imperio del mediodía, sin_o tam·
bién había invadido la lnglate1ra: 1mpor·
tada allí por los chinos empleados en los
trabajos de estibn. Hoy nos hallamos en
peores condiciones. )lo existe país donde
la droga no haya hecho su aparición. Sobre todo en Europa el vicio se encuentra
muy extendido y más de un ruidoso "affaire" ha demostrado que los puertos euro·
peos paaan un pesado tributo al "humo di·
\'Íno. " ~\lema nia está tan viciada en este
punto como Inglaterra y Francia, y en
.\mérica del Norte el vicio se halla tan
arraigado, que según la encuesta reciente
del doctor Wright, en ~ueva York existen
_,;,800 blancos que son fumadores de opio y
8,000 en Chicago, a pesar de la lucha enérgica estableada contra esta forma del peligro amarillo. Un solo país ha escapado
al contagio: el Japón. vecino imrtediato de
China y en constante relación con ella. En
un volumen bien documentado l\f. Miraben
ha presentado el tipo del japonés inteligenie y sobrio, quien comprendió desde muy
temprano las causas proverbiales del debí·
litamiento y decadencia ele la raza; al opio
y el alcohol, y desde entonces el japonés
oo fué opiómano ni alcoholista.
Los gobernantes del país no anduvieron
con vueltas, como se dice vulgarmente, para evitar la temible intoxicación que amenazaba al pueblo japonés. Comenzaron por
castigar con la pena de muerte a todos los
fumadores de opio, y hoy en día aun se les
aplica la pena de los trabajos forzados. El
contrabando del producto se castigó con
multas tan fuertes, que ningún armador
quedó con deseos de reincidir.
Hay más: cuando el Japón se apoderó
de Formosa y Corea. emprendió acto con·
tiauo, por el método lento, la campaña
contra el vicio que enbrutecía a sus habitantes Hoy, los fumadores empedernidos

nopolios del Estado,
los viejos fumad?:es,
les por una com1s1ón
cio tan subido que lo

que sólo Jo vende a un vicio tan caro.
recoo?cidos como taEs un buen ejemplo de profilaxia socia 1
especial, y a un pre- que el Imperio del Sol Le,•ante ha dado
invita a abandonar al mundo.
'

�El Mundo Ilustrado

El Mundo Ilustrado

BONCI
Copa baja y ala grande
Creación SA::--JJ ENIS para
1-,113.

De fieltro opaco extra con
cinta, forro " ribete de
seda.
Modelo de mucho vestir
especia'! para profesionistas y persoi~as serias.
Colores ~egro y Tabaco.
PRECIO Sro.oo.
Calidades supremas:
$12, $14 y $16.oo.
Para pedidos por Correo
y Express dirigirse al Departamento M.

Sanjenis Hnos. Sucr. Guillermo Sanjenis.
La Casa Proveedora de los Elegantes.
Av. 16 de Septiembre :--Jo. 74.
Ave. San Francisco :\'o. 2_¡..
México, D. F.
Remitimos Gratis Catálogo de Sombreros finos. Al hacer su
pedido no olvide color, medida y precio.

FOTOGRAFIAS HECHAS DE
NOCHE

en las frases que en tan memorable ocasión pronunció éste. Al dirigirse al punto
en que había de encontrarse con Fernando
el Católico, cruzóse con el cardenal González de Mendoza y díjole con melancólico acento; ''Id. señer, en buena hora y ocupad esos mis alcázares en nombre de los
poderosos re.yes á quien Dios, que todo lo
puede, ha querido entregarlos por sus grandes merecimientos y por los pecados de los
musulmanes." Luego, al llegar ante el rey,
y después de hacer ademán de bajar del
caballo, lo que aquél no consintió, Je hizo
entrega de las llaves de la ciudad, a la vez
que le decía: ··Tuyos somos, rey poderoso
y ensalzado; estas son, señor, las llaves de
este paraíso; esta ciudad y reino te entregamos, pues que asi lo quiere Alá, y confi,.mos en que usarás de tu triunfo con generosidad y clemencia.

Hermosos son los edificios de las grandes
capitales italianas: de Roma y de Venecia,
de Milán, de Florencia, cuando la luz solar los ilumina de lleno; grande es también
la belleza de los paisajes tropicales con sus
gallardas palmeras subiendo hacia un cielo
de color de añil y su vegetación polícroma
brillando bajo un sol de fuego; pero todo
ello es más hermoso cuando el sol sale o
se pone, y la vegetación, las p:llmeras y los
edificios quedan envueltos en la sombra.
Comprendiéndolo así, algunos turistas
originales, si se quiere, pero ingeniosos al fin
y a l cabo, han empezado a poner de moda
las vistas en silueta, coleccionando los más
hermosos puntos de vista, no como se ven
a la luz del día, sino como nos los presenta
la semi-obscuridad crepuscular. Claro es
Los mendigos de Londres
que con esta moda el arte pictórico no da
ningún paso, corto ni largo, en la senda del
progreso; m~ bien .P?dría decirse que
La policía londinense ha empr endido
!rocede a_su IDfan~•a, P;ro es que los_ \la· una verdadera cruzada contra los pordio¡eros no he?en obh~ac10n de ser artistas. seros que pululan por las calles de la ca iLo que si se co?s1g_ue con es~a nutva ma- tal de Inglaterra, y con este motivo se hp
ner_a de reprodu~1r v1stú.S y pa1sa¡es, es re sabido cosas muy curiosas.
~n
v1v1~ aquella antigua moda de los _retratos
Calcúlase que vi,·en allí de la mendi ien silueta, tan en auge en otro tiempo y
d
. . . .
_c
h
·
t
¡ •a d
b t t da unos cuatro mil 1Dd1v1duos, cuyos ID. º.Y casi por comp1~ 0 0 vi ª a, as an ~ gresos semanales vienen a ser de unos treinin¡ustarnen~e., por cierto. El arte de !ª s1· ta y siete bolívares y medio con el benefilueta no_ exig1a grandes talentos en qmenes cio del cambio, ¡0 cual da un total de siete
lotpratchcabant. ~a pásersona que dedseaba millones y medio de bolívares anuales gasre ra arse, no ema m que ponerse e 1an- tados en limosna.
te de una pared, de modo que su sombra El año asado se reco ieron en la calle
se proyectase de perfil sobre una cartultna I z- m ~n'I u· ~e t
a 1

r-

■•■•■-•.••••••••--•••••••••••••••••••••••••~••••.•.■•■-■•■-■•■-■-■•■-■•■-■•■.ll.lll•■•••~•.••.••••••••••••••••~•••••••••••••■-•.■•■.-.1 c\a~ada
en
aquella;deellasiluetista
co~ ¡~~ f~er~~ :!~f~i~~s.q
contorno
sombra trazaba
y en segut·
,
Y ~~giunn:
. &lt;lee efl~;~ª=
. e
alapiz el
b a
b
- t
'
d b
su 1tó que teman cuenta corriente en diver-

,..

siempre es eficaz, Millares de personas curadas por ella testifican
su~ maravillos~s re_,;ultados, y por eso es que se ha hecho la prefer1da del pó.bhco, Basta usarla una vez para tenerla siempre en
prevención, Produce efectos segurisimos en
•
Q,tANOS, TUIIO,tl!.S. ALIIOlflfllNAS, Hl!.lflDAS, ~USTULAS, LLAQAS,
ULOE,tAS, QUEIIADUlfAS, FISTULAS, l!.lfUPCIONl!.S, l!.TO., 1/TO,
DE VENTA EN TODAS LAS DlfOQUl!.,tlAS 'I aOTIOAS

1

I
I

f

A 25 CENTA VOS LA CAJA, •

Para loa lugares donde no ae enouentre, ae deapaohatranoe de porte, .en•v•l•an•do-•I

oon el pe&lt;Hdo en sello■ de oorreo SQ.80 ova. por 9&amp;da oaja y por dooena '3,&amp;Z,al Depo&amp;ltarlo general, stt. ltllFAEL s. 0/fTl!.QA, ISf- OALLE DE MANlflQUl!. N9 aa.

1

A,-11/fTADO 41S4t.

Vl!.JOOO,

1

D. ,.,

a em ª u_rnta .ª codo tlD tª' a grtan es roe hazos, e 1 in enor e es e con orno com~
pletando a veces su obra con un par ele trazos blancos para indicar la oreja o el ojo.
El que no tenga grandes conocimientos
de dibujo, puede también hacer estas vistas
en blanco y negro, sin más que emplear
una cámara, ó bien una máquina fotográfica vieja e imprimiendo las pruebas muy
fuertes de tono.
Cuando la silueta se obtiene con cámara
clara, simplemente copiando a ojo, conviene emplear un papel gris o azulado pálido,
con Jo cual se consiguen efectos muy agra-

dables a la vista y realmente artísticos.

los hó.rO"S
Cómo S"" rind"n
"
"
"
FR.\SES CÉLEBRES 1)E

Su3\'iW la piel y la da una blaucurn nacarada perfectti, y cura radicalménte
1rrítac1ones y s::ib:rnones f'orlifica l3S unas y las da brillo 'Y tunsp:.ircncia.
AGNE.L, .,,rn1-' c)USTA, 16, Avcnue de l'Opéra, PAll.lS ~

Contra el ESTREÑIMIENTO
y

sus consecuencias : Jaqueca, Malestar, Pesadez Gastrica, etc.

Exijase101YERDADEROS GRANDSdeSALUDd:1orFRANCK
PURGATIVOS, DEPURATIVOS v ANTISEPTICOS
T. LEROY, 96, Rue d.'Amsterdam. PARIS II todas las Farmacia,.

JARA!!:!~~~t0DAoo
Depurativo por excelencia
PARA

PARA
de

NAF~
LANORENI
contra

la Tos, el Catarro
laBronquitis

GUERREROS

"
CELEBRES

La nobleza y la generosidad acompañan
siempre a la tristeza en las frases que los
más famosos reyes y generales han pronunciado al rendirse a sus enemigos. Si hay
alguna que demuestre un poco de orgullo,
es Ja de Francisco 1, cuando en la batalla
de Pavía dijo al soldado que le intimó la
rendición; "No me rindo a ti, sino al em·
perador; yo soy el rey."
En cambio, alguuos siglos después, el héroe entre los héroes franceses, Napoleón I,
no se avergonzó de escribir al príncipe regente de Inglaterra: "Alteza: Presa de las
facciones que dividen mi país y de la enemistad de las mayores potencias de Europ.t, he terminado mi carrera pública, y
vengo, como Temístocles, a buscar refugio
e n el corazón del puebloinglés. :.\Je coloco
bajo la protección de sus leyes, que reclamo de su alteza, como el más poderoso, el
más constante y el más geReroso de mis
enemigos." Después de tan sencilla carta,
:--apoleón se embarcó en el ''Bellephoron"
y se entregó á su capitán, Maitland, dando
así el primer paso en el camino del destierro.
Otra rendición histórica, comunicada
también por escrito, fué la de Napoleón
IIf. Rodeado de i50,oco enemigos y acompañado del residuo desmoralizado de su
vencido ejército, envió al rey Guillermo de
Prusia la siguiente nota: "Hermano mío;
No pudiendo morir a l frente de mis tropas,
pongo mi espada a los pies de vuestra rna·
jestad." Y a la mañana siguiente él y Bisma rck arreglaban los términos de la rendición ; ésta fué completa: Xapoleón fué
enviado al castillo de Vvihelsnshohe, y 39
genera1es, 230 oficiales y 83,006 soldados
quedaron prisioneros de guerra.
La tristeza que la rendición de Granada
produjo a Boabdil. se refleja pe rfectamente

sos Bancos por sumas no despreciables.

Una revolución en el juego
del billar
.
.
.
A los aficionados al· billar les interesará
saber que un arquitecto inglés acaba de inventar una nueva mesa de carambola verdaderamente revolucionaria.
En ella desaparece l_a acostumbr_ada_forma rectangula~, ?-~optandose la ehpso~dal,
con ~a que. a JUICIO de los carambolistas
lond1Denses que ya la han experimentado,
aumenta el interés del ¡·uego de un modo
extraordinario, cesando en absoluto la monotonía del procedimiento antiguo.
No es necesario en lo más mínimo cambiar la forma de picado y de ataque gene·
ral de las bolas, y en cambio, 00 sólo se
aumenta la dificultad de las preparaciones,
con lo que habrá ':1e de~plegar mayor des·
treza ~¡ carambolista: SIDO que ~ueden. ha·
c~rse ¡ugadas y reu01ones en numero 1Dfimto.
.
.
.
.
L~ mesa ehps01dal ha sido adopt_a;.da ID·
mediat_a~ente ~espués de su apanc1on por
la ~amiha real •_nglesa y Y'?r todo~ los prof~s_ionales ?el billar bnt'.1-nicos, qmene_s va·
t1cina11 al 1Dvento un brillante porvenir.

HAY QUE SER FUERTE,
Para obtener en la vida dicha
6 provecho es necesario poseer
cierto grado de fortaleza. L as
personas débiles se ven siempre
privadas de las cosas que constituyen la crema y nata. de lo que
el mundo puede ofrecernos. Esas
personas da.rían sin vacilar todo
lo que poseen por adquirir fuerza
y vigor, pero no saben donde podrían efectuar el cambio. T ales
personas se fatigan en seguida y
caen en un estado de depresión
y melancolía_ Con facilidad pierden peso y se quedan delgadas y
enclenques. Lo mismo los jóvenes que las personas de edad
mediana y aún los niños sufren
frecuentemente y hasta se mueren
de lo que parece ser un desgaste
visible y debilidad. El desarreglo
se halla en los nervios y en el
sistema digesti.o. El remedio es
pues, un tónico seguro y poderoso'
que limpie y fortifique, como es l¿
PREPARACION de WAMPOLE

la cual nunca falla. en su empresa
de hacer fr "?rte al débil. Es tan
s:i.brosa como la miel y contiene
una solución de un extn.wto que
se obtiene de Hígados Puros do
Bacalao, combinados con Hipofostitos, Malta y Cerezo Silvestre.
Los productos de la ciencia médica mús adelantada entran en su
compos1c1on. Miles de personas
la deben renovación de sus fuerzas y sus ánimos par.:i. tratajar y
p:ua estar alegres. En Anemia
Escrófula, Debilidad General
Enfermedades de l os Pulmonc:i,
no tiene igual. El Doctor 11.
Gutierrcz, Profesor en b E:cuc1a
Nacional de }Iedicinn. do :México,
dice: "La Preparnción de Wampole se toma tanto por los adul.
tos como por los niños c:n el
mejor gusto, porque se vigorizun
con la mayor facilidad. Por est&lt;1
motivo hace muchos años que yo
uso esta medicina y siempre he
obtenido los mejores resultados."
Una bot'311a basta para COU\"'encer.
P~ venta en todas las Boticas,

y

r-------~--,- ------,

JABON DE VERBENA
CALENDULADO.
(Obsérvense sus resultadas durante das semanas)
ExQulslta ayuda en
el tocador, vorQ.ue es
un a r.leL t!6ca combl·
nación de las virtudes dulclficantEs de
Verbena y de calendula,
Su u•0 en vocos~días
afirma las ca,-nes y
embellece la tez, lmvartlendo la lozanía.
y una v i vlficaclón
verfumada, comvarable sólo con la Que
se obtendría de experto masaje dado
~on voluvtuosos aceites orientales.
Evita y cura la
casva, los barros Y
las enfermedades cutlineas, vl¡;corl za las
"afees del cabello,
delicioso vara lavar
la cabeza y bañar á
los niños. Precio de
la vastllla $1 00, Por
correo certificado:
$1.25.

En México: J. Labadle Soc, c ... , Protc~a. 5.-Joh1ton•PD, Féltx Oo. , Aveol'1a.
S anfFranr.lsco. 39,-J. lllbteln, Soc ra., 3a-

13ol var 2-5.

1~éc~:G~ás~~~~~ª}!

~~rt~~

~e~:r
en la República. Toda clase de artículos de Optica. Precios muy reducidos.
Trabajo Rápido y muy exacto.
VENTAS AL POR MAYOR

Los árboles, auxiliares de la
telegrafía sin hilos

Una lección de la playa
(FRANCESA).

En los Estados Unidos se han verificado
experim~ntos muy interesantes para com·
probar s1 los árboles podían utilizarse co·
mo an~en~ para las transmisiones telegráficas SID hilos. Y en efecto, se ha visto que
los troncos desempeñan a las mil maravillas el pap~l de conductores de las corrien·
tes producidas por las descargas electromagnéticas.
Las hojas son grandes auxiliares de la
transmisión, pues ~egúo las pruebas, el árb~I cargado de ho¡as conduce mejor la cornente que el árbol pelado, y cuanto más
car~'!-ªº de hoja está, se efectúa con mayor
fac1hdad la transmisión.
El modo de utilizar los árboles para la
telegrafía sin hilos es muy sencillo. El contacto con tierra se obtiene con las raíces
d~ los árboles uniendo el hilo a unos clavos
fiJos en la base del tronco. Todos los enla·
ces eléctricos se aplican a la base; el tronco Y la copa del árbol hacen las veces de
antena. El receptor telefónico unido a los
clavos puestos en el árbol acusa con perfecta nitidez el paso de las señales,

Los romanos que eran gente experta en
el arte de vivir, no habían quizás inventado del todo los Casinos; pero tampoco de·
jaban de pasar la estaci6n a las orillas del
Mediterráneo, en sus villas dP. Baias y de
Tarento. Les gustaba, como a nosotros, reunirse y conversar en la playa, y hacían ir
allí, para distraerse, histriones y tocadores
de flauta.
Allí, frent-~ al mar, la vida es dulce y
elegante. Está, en suma, constituída por
una ingeniosa combinación de los placeres
de la sociedad culta y de los del campo,
con más variedad y libertad que las que
ofrece la "vida del castillo."
Voy a referiros una historia verídica: es
su único mérito.
Hacíamos, ayer, un gran paseo a lo largo
del mar. Teníamos con nosotros mujeres
jóvenes y niñitas de toilettes claras, risueñas y florecientes de salud, de una salud
pulcra y cuidada, delicada en su frescor:
una salud de ricos.
Encontramos un gran rebaño de bueyes.
acorralados en lo alto de la duna. Nada
más bello que el perfil de los bueyes sobre
el mar y sobre el cielo. Pero, como el coBOCA DELICIOSA. FRAGANCIA
rral estaba abierto, los niños tuvieron mieen el ALIENTO COll la•
do y no querían pasar. De pronto, una forma humana surgió de la yerba en donde
estaba acostada: un pobre hombre, cubier·
Pertuman los
to con una piel de cabra, la cara color de
labios y dan á la
tierra. Era el boyero. Llamó a su perro y
boca sabor de amtranquilizó cortésmente a la compañía. Te.::;:;-~i::'-,
brnsía,
~,
y hacenapasionan
divino el
oía consigo a un niñito, raquítico y feo, que
beso de los amanparecía tener seis o siete años. Una señora
tes.
preguntó:
-l. Es su chico I
Ylolahs de Rusia, de
-Sí, señora.
Quantln, a-oza de la
-Q ,
d ·
~
r
í
ternura desu ma•
-e ue eda tiene I
I,"~
rldo. Iodi~ven- Once años.
sable vara los
La señora exclamó un poco aturdida~
Que aman las exmente:
•
•
,,,._
-Once años! Pero es de la edad de Jua- minio. 50 cvs. Por corl'eo, r.Pl'tlfte•da, 60
•
cn.- E n Méxlco:J~hnnn...,., FtU1.&lt; &amp;: Oia .Av
mta.1
.
.
.
8an Francúco, ,9.- J. Lt&gt;badú S,LCA. &amp;: nn."Pr,;_
Ahora bien, J uanita es una hermosa m- resa, 5.-J. lhhrein, Suers., sa, Bolívar !5,
ña, ya grande como una mujer, con una

VIOLETAS RUSAS

uA!'ra:i~rtfiai~:

S'

~~lrJtfc°aesa;'ªJl~~

Ninguno tan delicioso como éste -

SENOS

l!aHrolledo•, Recon1tltuldae, '
Hermo11eado11, Fortificado•

f.~ Pil oles Orientales
el unlco producto que en dos:

meses asegura el desarollo y
la firmeza del pecho sin caU88r
doiloalgunoálasalud.Aprob&amp;do
por las notabl!ldades medicas.
J. RATIÉ, Phe:1,

5, Pa•aage Verdeau, Parta..

Jrasco coa inslructiones en Puis6'35
Mezico :
l. LABADIE, Sucesores yQII,

ACUDID
Tomad los CIGARILLi~,
los PAPELE:r:~~U w
_ del DR.

Representante General en México,
Octavio Sarti za. Calle de López 25.

LEA UD.

'"'El Mundo Ilustrado"

~=~y~ru~~r~=============================~~

contempló a la niña y dijo:
-Oh! señora, es que vuestra señorita come carne!
Dijo esto con sencillez, sin amargura, y
aun sin sorpresa. La señora lo interrogó.
Nos dijo que tenia ocho hijos, que ganaba
veinte ce1;1tavos por día, pero que pagaba
cincuenta francos en la granja en donde
estaba empleado, por alojamiento de su
mujer y de rns hijos. Y no se quejaba de
esto. Agregó que sus dos mayores podrían
pronto ganar algo. · Estaba absolutamente
resignado: miserable, pero no desdichado,
a Jo que parecía. Os digo lo que be visto.
Se le dieron al hombre algunas monedas,
pero la elegante compañía quedó pensativa ante aquella revelación súbita, de una
existencia tan diferente de la suya, de una
humanidad tan poco parecida a aquélla que
frecuenta los exquisitos Casinos de verano.
Hay cosas tristes que bien se saben, pero
en las que no se piensa. Las damas de sabias toilettes, bellas a la vista como flores,
se preguntaban cómo dos personas mayores
y ocho niños pueden vivir con veinte ceo·
tavos por día, y hacían cálculos. Yo traté
de figurarme el alma de aquel pastor, cuáles eran sus pensamientos y cuáles podrían
ser sus alegrías.
Dos formas extremas de la vida, la más
próxima a la naturaleza y la más distante,
la más desnuda y la más paramentada, la
más ruda y la más enternecida por la industria humana, venían de pronto a encon·
trarse una frente a otra,-bajo la mirada
de los grandes bueyes, que no se cuidadan
de ello, y a la orilla del mar, que, ciertamente, rodaba sus olas mucho tiempo antes
de la aparici6n de la vida humana, y las
rodará mucho tiempo después de su desaparición ..... . Hé ahí una idea muy propia
para consolarnos de los males de otro, y
aun de los nuestros, algunas ,·eces.

Agencia de Inhumaciones

EUSEBIO GAYOSSO
MARISCALA 3 .

Recaudación de Panteones, Cajas Mortuorias,
Servicio Fúnebre por Ferrocarril.

JULES LEMAITRE.
De la Academia Francesa.

TELEFONOS:

Ap. ,
.
EL PERFUME ROSE DE CHIRAZ
722
MEXICO, D. F.
de la casa F. Wolft y Son. recuerda la fragan' - - - - - - - - - - - - - - - - . . . : cla suave de las rosas de Persla.
~
Ave. rndepenáe!c~!~~OR.

COGNAC

MEXICANA, l 00 6,

ERICSSON, 836.

)}-==========================:::::::✓
-

�,•

El Mundo Ilustrado

UNA MUJER
AORADECI=
DA CURADA
Con el Compuesto Vegetal
de Lydia E. Pinkham.
S. Gabriel, Huehuetoca, México." Ilará dos ai1os que de resulta de una
caída al levantar
una vasija pesada de
agua, senti dolores
de ingles muy fieros..
particularmente durante el · periodo-y
parecía como si me
hincaran con alfileres y el caminar me
era mu y molesto.
Me someti á su tra\ , tamiento que tuvo
·
\ lll, bondad de indi...:...J carme; tomando el
Compuesto y el Purificador de la Sangre de Lydia E. Pinkham y me sorprendi al sentir un alivio notable con
solo la primer toma. Continué con su
medicina. según sus instrucciones y me
curé. La gratitud es una de las virtudes más bellas de la humanidad, y
por ella le escribo esta testificando á
Vd. mi eterno agradecimiento por haberme curado tan maravillosamente."
-SRTA. MARINA TORRENTERA,
Gabriel, Huehuetoca, México.
El éxito del Compuesto Vegetal de
Lydia E. Pinkham, hecho de raíces y
hierbas, no tiene paralelo. Las mujeres que sufran de desvios, ulceración
é inflamación, tumores fibrosos, abatímiento, pesadez, flatulencia. indigestión ó postración nerviosa lo podrán
emplear con entera confianza.
Se han efectuado millares de curaciones. ¿Porqué no pnede curará Vd?

l

..._~2..ll-.....

Trenes que hacen más víctimas
que la guerra
Las graodes catástrofes fercoviarias ocurreo eo América. Todo el que tenga costumbre de leer diariamente un periódico
estará co~vencido de ello, a pesar de que
los yanqms se las dao de ser muy prácticos
y muy precavidos.
Pero un señor estadístioo-jsiempre la
estadística!-se ha encargado de demostrar
que tomar el tren eo una de las muchas
estaciones de las redes ferroviarias del país
de Tío Sam es peor cincuenta veces que ir
a Ja guerra. Los números que aduce eo su
tr.-..bajo 00 dejan Jugar a la meoor duda,
comparando las muertes ocurridas en la
guerra del Traosval y las que en el mismo espacio de tiempo ocurrieroo eo las bermasas cuanto fatales líneas americanas.
Véase la clase, como diría un comerciante de tejidos. Mientras que el ejército ioglés anotaba 22 , 000 muertos y algo menos
de cien mil heridos, los ferrocarriles yaoquis, lleoog de comodidades, registraban eo
igual espacio de tiempo 20,847 muertos y
13 5,ooo heridos. Sólo durante el año de
1903 la lista fúnebre tenía en el pasivo
u,oo6 muertos y s9 .s72 heridos.
~o hay duda, pues, de que es preferible
cargar con una rr.ochila y un fusil de gran
alcance y meterse a guerrear en cualquier
parte que sacar dioero del bolsillo y pagar
unos ~uaotos dollars por uo asiento de vagón de los veloces trenes de las decantadas
Jíoeas americanas.

La medalla de Andrée

B. PEREZ GALDOS.

La Sociedad Antropológica y Geográfica
de Stockolmo ha acordado honrar de algún
modo la memoria del heroico y desgraciado
aeronauta Aodrée, acuñando uoa medalla
conmemorativa.
El encargado de hacerla ha sido uoo de
los mejores discípulos de Chaplaio, el grabador sueco Eric Liodberg,
El artista representa el globo de Aodrée
eleváodose sobre los hielos de las regiones
polares. Suecia mira con ansiedad cómo se
aleja eo direccióo del Polo, mieotras que
uo grupo de jóveoes Je aclama y uo veoeSi desea un consejo particular, rabie aociano dirige su mirada escrutadora
gratis, escriba á la Sra. Pinkham, al horizonte misterioso.
Lynn, Mass,, E, U, de A.- éste En lo alto de la composición se lee la
alempre socorre.
palabra "II Julio 1897," y en la parte iofel--...:::=;..;;====--------• rior, al lado de un medallóo, eo el que aparece Aodrée de perfil, se leen los nombres
del explorador y de sus compañeros Steinber y Fraeokel.

s.

Alas Sen-oras que tJºenen
horror á la maternidad

¿Qalere Ud. dar vida á nli!os fuertes y
sanos sin el meoor sufrimiento ni pena en
el acto del alumbramiento?
El Dr. J. H Dye ha consagrado su vida
á aliviar los sufrimientos de las mujeres
y bace ya algunos años o.ne Tiene demostrando
o.ue, las penalidades del alumbramiento, so o
loneces ar I as y
oueden ser fácll~¿:o¡~,-.}"1 mente vrevenldas 6 evitadas.
Uo maravilloso
r emedio conocido vor Tabletas
comorlmldas l\Ut
chella del Dr. Dye, ha ayudado á millares
de madres en el mundo entero y los miles de certificados exoortá 1eos recibidos
t&gt;Or nosotros, de señoras satisfechas y
agradecidas, pruebao sin ¡réoern de duda
o.ue oueden las madres, en el difícil perío•
do del embarazo conflu absolutamente
en la efic•cla de este remedio.
La l\iltchell a comwlmld&amp; h'lCe r ápido
Y fácil el alumbramiento, acelera el restablecimiento de la madre desoués del
nacimiento del niño, orevlene todo género de comollcaclones y asegura una bue·
na cantidad de leche saoa que facilita el
crecimiento y desarrollo del vástago. Evl•
ta todo contratiempo. Inclusive las cau
sas de esterilidad, cura las debilidades femeolnas, tales como ulceraciones, !ecuo•
rrea, loflamaclooes 6 Irregularidades
y alej~ todos los síntomas molestos y oeUgrosos. que
se presentan muchas
1
veces durante el ' camblo d• vida. ''

La MltcbeUa cnmorlmlda es conoctd"
desde hoce 30 años. No o!erda Tid. tlem¡¡0. Escriba hoy mismo,

INSTITtiTO MEDICO DEL DR. J. H. DYE
176Lewls Block. Buftalo, N. Y.. U. S A.
Se solicita corres1&gt;0ndencla
ile vAndedo•es •P•onn•,.bles.

A y U' n

(ESPA~OL.\).
Mal conocido es eo España el nombre de
este peregrino artista, aunque sus obras hao
estado y estáo a la vista de todo el mundo,
y nos son familiares, como si fueran obra
uuestra. Ese! iogeouo bordador de los pañuelos de i\laoila, el inventor del tipo de
rameado más vistoso y elegante, el poeta
fecundísimo de esos madri_gales de crespón
compuestos coo flores y nmados con pája-

¿ QUÉ

ros. A este il~~tre chioo deb;º. las españolas el hermos1s1mo y caracten~t1co chal que
t3;0to favorece su belleza, el mantóo de Manila, al mismo tiempo señoril y popular,
pues lo han llevado eo sus hombros la gran
señora Y la gitaoa. Envolverse eo él es como ve~tirse ~-ºº un cuadro. .
L3: 10dusti 1a ~od;rna oo 1?veotara º";.da
que _iguale a la 10geoua ~?es1a del maotoo,
salpicado de flores, flex1b_le, plegadizo y
mate con aquel _fleco que tiene ~go de los
enredos d~l su~oo y aquella bnllaotez de
colo~ que 1lum10aba las muchedumbres en
los tiempos eo que su uso era general. Esto
preoda hermosa se va dester~aodo, .Y s~la
el pueblo la conserva con admirable 1ostm:º· Lo saca de_ las arcas eo _las grandes
epocas de la vida, en lo? bautizos y eo las
bod~, como se da al viento un h1moo de
aleg~1a eo el cual hay una estrofa para la
patna.
_
.
1':l maotóo sena uo~ !'renda vulgar s1
tuviera la c1eoc1a del diseno; oo lo e~ ~o.r
conservar el carácter de las artes pnm1hvas Y populares; ~s com? la leyenda, co~o
los cueotos_ d_e la 10faoc1a, cao_doroso y neo
de _color, fac1lm~ote compreos1ble y refractano a los cambios de la mod~.
Pues esta preoda, esta oac1ooal obra de
arte, tao nuestra como las pa_odereta~ y los
toros,¡°º e_s nuestra eo realidad i:oas que
P?I/a uso, se la debemos a un artista nac1 - la otra parte del mundo, ?- un tal
Ayuo, que consagró a oosotros su vida toda
Y sus talleres. Y t3:n agradecido era el buen
hombre al comerc10 español, que enviaba
ª l~s de acá su r,:trato Y los de ;5~s catorce
muieres, uoas se:ioras tiesas y pahdas como
las que se veo pmtadas eo las tazas, con los
pies increíbles por lo chicos y las uñas iocreíbles tambiéo por lo largas.

Hacer crecer al Hierro
El Instituto de Fraoklio ha coocedido la
medalla de oro de Eliot Cresson al ioveotor de uo procedimiento nuevo, pcr medio
del cual se coos1gue hacer crecer al hierro.
. .
El proced1m1eoto se reduce a calentar
y eo~riar cierto número de v~ces, hasta determmadas temperaturas, el lingote que se
trata de hacer crecer, y segúo noticias, los
resultados que se obtienen son eo extremo
sorprendentes y extraordinarios.
Aote la sección de ciencias mecánicas de
la Asoci3:cióo Ameri~aoa fuer'?n presentados dos h_ogotes de hierro fuod1do para que
los so~ehese_o a una iospeccióo previa, y
despues se hizo crecer a uoo de ellos mediante el nuevo sistema de un modo gradual, eo dimensiones cúbicas, hasta que llegó a ser un 46 por 100 más grande que el
li_n_gote que se dejó para hacer la comparac100, pero oo aumentó nada en peso después de la espaosión. Luego. se trabajaron
ambos liogotes por uo lado para dejar al
descubierto su contextura y su aspecto metálico, y resultó muy difícil observar difereacia alguna entre ambos, excepción hecha de la del tamaiio, que era demasiado
visible.
Dícese que ya se han descubierto impor!antes aplicaciones prácticas de tao notable
descubrimieoto,

ES LO QUE NECESITAN

los DEBILITADOS, los FATIGADOS

aquellos que tienen débiles los PULMONES y los BRONQUIOS?
Un ANTISÉPTICO y un RECONSTITUYENTE

~i,l!II8f•fflgl\"1Jffiífü ~¡te!

q1_1e en forma apropiada, reúne el antiséptico y el reconstituyente más
poderosos, la Creosota y el Clorhidrofos:'cato de Cal.
Oon~tituye el remedio soberano contra los CAT6RROS, las BRONQUITIS
c:ronlca_s, la GRIPE, el RAQUITISMO y la ESCROFULA. Aumenta el
apetito y laa fuerzas, agota las secreciones y previene la

&lt;......(/
,..,.(/

TUBERCULOSIS
-

lt¡,~G~

• counattvon:-PAJUS. Y••

oe1••·
1
tod•• 1'

f1ff11

CURESE UD. MISMO EN
SU DOMICILIO
EL REUMATISMO SE PUEDE CURAR
_Deseo q~e todo el mundo sepa qu~
Remedio para el Reumatismo ali•
Yia los Dolores en las Piernas, en
los Brazos, en la espalda, la Rioide¿
o Inflamación de las Coyuntur~s, y
Cura en Muy Corto Tiempo. N eutraliza los ácidos y echa fuera de:
organismo todo el Veneno Reumático. 50 centavos y un peso. Marca 3X, $2.
AQUI ESTA LA PRUEBA:
El señor presb. P. Flores Valderrama, Av-e. del Instituto Pueola
nos escribió el lo. de Enero' de 1912;
'' El remedio 3X para el Reumatismo, que vende la casa de ustedes e~
inmejorR!ble y por tanto inwbstituible. Yo fuí un pobre enfermo que
venía sufriendo, desde hace más dd
20 años, de Reumatismo gotoso. Una
per,istente enfermedad nerviosa hizo que la eliminación del ácido úrico fuera punto menos de nula en
mi persona; y aihí me tienen ustedes
sufriendo constantemente d3 desaneglos gástricos y, Jo que . es peor,
de todo ese cortejo de molestias sufrimientos y clolores,-'.inclusos ' J, ,
ele Cálculos reoales--que trae apa•
rejada uoa Diátesis Urica. Lleaué
casi a estar paralí•tico. En vano fué
que tomara uua serie incontable de
medicameotos nacionales y extranjeros; la condición ácida de mi organismo se modificó muy poco y el reumatiii!mo seguía su mareba devastadora, hasta que se me ocurrió tomar
el 1·emedio 3X pr~parado por el prnfesor ~Iunyon para esta enfermedad. Con este medicamento me he
curado por completo en menos de
dos meses y con sólo tres frasquitos.
Los dolores r eumMicos se han reti1·ado como por encanto; los riñones
funcionan muy bien, y la eliminación del á cido úrico es completa v
perfecta. ·
·
El Remedio para la Dispepsia,
alivia instantáoeamente y cura to_
cla clase de Dispepsia. 50 centavos.
Marca 3X, $2.
. El Remedio para la Sangre, e,·
tupa todas .Jas impurezas de la sangre, 50 centavos. :Marca 3X, $2.
Las Píldoras de Paw Paw, (Papaya), las mejores que se conoc&lt;'n para el Estómago e Hígado, y un po~ilivo y rápido remedio para l:J.
Constipacióo, Biliosidad, Dolo,· de
Cabeza y todos los padecimientos
causados por desórdenes del E,t0mago e Ilígado. 50 centavos.
El Jabón ''Hamamelis'' de Munyon. Recomendado por €'1 :Mundo CL
, ·_ilizado como el mejor Jabón medicrnal y una necesidad para el Tocador. 50 centavos.
l)fonyon tiene remedios para cada
Enfermedad, casi todos al módico
precio de 50 centavos. Se ,renden er:
todas las farmacias, o puede .h.acerse
el pedido áiri!ctamente.
Piua usted la '' Guía ele la Sa
lucl" de M'Unyon, en las Droguerías
ele J. Labadié Suc. y Cía., Ave
San Francisco, 43; J. Uíhlein Sucrs..
3a. Ave. Bolívar, 25; Joh:10nsen.
Félix y ,Cía., Av. San Francisco,· 39;
Droguena del Elefante, A&lt;ve. Tsabei
la Católica, 6, y otras. Consu}tas por
correspondencia, confidenciales v Ji
bres de todo gasto.
Munyon's, 53 &amp; Jefferson,
P hi!adelphia, E. U . ele A.
1111

��</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113732">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113734">
            <text>1913</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113735">
            <text>20</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113736">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113737">
            <text>5</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113738">
            <text>Febrero</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113739">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="113756">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113733">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1913, Año 20, Tomo 1, No 5, Febrero 2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113740">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113741">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113742">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113743">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113744">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113745">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113746">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="113747">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113748">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113749">
              <text>Editora Nacional, S.A.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113750">
              <text>1913-02-02</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113751">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113752">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113753">
              <text>2007158</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113754">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113755">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113757">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113758">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="113759">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="5987">
      <name>Bajo relieve ático</name>
    </tag>
    <tag tagId="5983">
      <name>Banderas de nieve</name>
    </tag>
    <tag tagId="5986">
      <name>Fiestas en Irapuato</name>
    </tag>
    <tag tagId="5980">
      <name>La araña</name>
    </tag>
    <tag tagId="5984">
      <name>Libro de Gutiérrez Nájera</name>
    </tag>
    <tag tagId="4814">
      <name>Musa castellana</name>
    </tag>
    <tag tagId="5985">
      <name>Obsequio valioso y delicado</name>
    </tag>
    <tag tagId="5982">
      <name>Una escuela rural</name>
    </tag>
    <tag tagId="5981">
      <name>Wilbur Wright</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
