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                  <text>��EL MUNDO ILUSTRADO

Calendario de la Semana
Ayuda Para
Mujeres Trabajadoras

LUNES 21.

Es increible cuantos dolores y sufrimientos á menudo pasan muchas mujeres
que trabajan.

Sa ntos Juan Monge, Daniel Profeta y
Praxedis Virgen.

Que tristeza causa el ver á una mujer, lue.hando para ganar el J?an ó trabajando en el hogar, cuando tiene dolores
en la espalda ó la cabeza. Se siente tan
cansada que sólo con mil esfuerzos puede
seguir su faena pues cada movimiento le
causa dolor. El origen('•? estos achaques
puede encontrarse en algún trastorno
propio del sexo. El remedio seguro es

Santa María Magdalena, ilustre Peniten·
te y San Platón Mártir.-Función en algu•
nas iglesias.

~

Santos Apolinar Obispo Mártir y Liborio Obispo Confesor.

MARTES 22.

~~:PL;~~o :.,: ~a~ i~~/7

MrtRCt!&gt;LES 23.

Sao Francisco Solano Confesor. Santa
Cristio a Virgen Mártir y el B.Aotonio del
Aguila Confesor.-Comienza el solemne
novenario de Nuestra señora de los Angeles en su Santnario.

"Probé el Compuesto Vegetal de la Sra. Lydia E. Pinkham y este
remedio tuvo éxito mientras que otras gue tomé fueron inútiles. Fuí una
víctima por muchos años y puedo decir ahora que estoy buena. Recomiendo su medicina á las mujeres que sufren." - Sra. MARY CUMMINGS,
Hacienda Luisiana, Cairo, Costa Rica, A. C.

1~,!:~~~:!:!~:.. ~8!!~1~ ·1
1

QRANOS,

1

1

ALMORRANAS, HERIDAS, PUSTUI.AS, L(.AQAS,
ULCERAS, QUEIIAOURAS, FISTULAS, ERUPCIONES, ETO., ETO,
OE VENTA EN TOOAS L.IIS DROQUERIAS '/ BOTICAS.

A '.25 CENTAVOS LA CAJA,

ª'

AFARTAOO 4541.

1

1

TUMORES.

Para loe lugares donde no se encuentre, ae despaohatranoo de porte, enviando
con el peatdo en sellos de oorreo $0.30 ova. por oada oaja y por docena $2.62,al Depositarlo general, SR, RAFAEL s. ORTEQA,
OAI.I.E DE IIANRIQUE N9 ea.
. .l!XIOO,

D. ,-,

GRAN
ONI
Voló al cielo

Al entrar ea el consultorio, don Braulio
tropezó en la alfombra y no cayó de bruces porque el eminente médico le recibió
en sus brazos, exclamando con toda corSantiago el Mayor Apóstol, Patrón prin- dial!dad y riendo 3 borbotones:
cipal de Querétaro. Santos Cristóbal y -Querido amigo, ¡cuánto tiempo sin
.
Má t·
L D a·
ºó d verle!
T eod om1ro
. r 1res.::- a
e 1cac1 u e -Vengo a buscarle-replicó don Branlio
la Santa Iglesia Ca.teoral de Campeche.- aceleradamente.
Función en Catedral y vísperas cantadas Está la chica enferma. Llora, no come,
por la tarde.
no duerme La madre, al verla, sufre. Otra
vez como el año pasado ...... ¡Ahora que
creíamos que estaba ya bien!
-Cálmese, don Braulio. Iremos ahora
SÁBADO 26.
mismo. Voy a vestirme.
Tocó el timbre. Vino una criada a quien
Señora Santa Aoa, Madre de María San- ordenó que le llevara a su cuarto la levit' ·
s E r~sto ob·ispo Már t"ir.:-_1n· ta,
el sombrero y el bastón. Después la
1s1ma Y_ an
dijo:
.
dulgenc1a plenaria en Catedral.-Función -Avise a la señora que volveré a las
titular eo la parrcquia de Santa Ana.- cinco.
Comienza la noveoa de Santo Dcmiogo de
Don Braulio, meti?o . eo su abrigo_ oto•
.
.
ñal, sudaba. Al propio llempo expenmenGuz:r á n en su iglesia.
taba escalofríos al pensar en la enfermita.
Maquina lmente se fijó en un cuadro cari·
caturesco que pendía de una de las pareDOMINGO 27.
des del despacho.
.
.
Representaba a un mono, vestido de ci~anto~ ~antaleóo ~édic~, Aureho y N~- rujano , preparándose para uoa operación
taha Ma rt1res.-Oficio y misa de la Domi· quirúrgica.
oica: rito semidoble y ornamento verde ; Doo Braulio se •intió herido por aquel
se conmemora Nuestra Señora del Perpe· humorismo de la ciencia, que _quizás no los
S
p t
¡;:ra ra con todos sns graves milagros curar
tuo a corro y an an a 1e 6 n.
a Faony.
VIERNES 25.

-'Si está Ud. sufriendo alguna de esta8 enfermedades y
desea un consejo especial, escriba confidencialmente á Lydia
E. Pinkbam Medicine Co., Lynn, Mass., E. U. de A. Su carta
será abierta, leida y contestada por una señora y considerada
estrictamente confidencial.
·

siempre es eficaz. Millares de personas curadas por ella testifican
sus maravillosos resultados, y por eso es que se ha hecho la preferida del público. Basta usarla una vez para tenerla siempre en
prevención. Produce efectos segurisimos en

·R

EL

~Cairo, Costa Rica.-" Por espacio de siew. años estuve sufriendo con
dolores tirantes hacia abajo en el útero, dolores en la espalda y pesadez
general muy especialmente cuando bajaba la menstruación, la cual era
abundante durante los dos primeros días y escasa después, durando ocho
días. Después venía un flujo que duraba el resto del mes. Algunas veces
sufría terribles dolores en el útero y mi cuerpo se ponía helado.

1

BL TÓNICO PARA
DÍAS CALUROSOS

1

Grand Prix Exposición Internacional de Higiene,
Dresden 1911.

E preguntara Vd. porque ofrecen tantas salsas
bajo el nombre de W orceste rshire?

S

CREMA KAl.ODERMA
JABON KAI.ODERMA
POLVOS KALODERMA

Sencillamente porque esperan que la salsa así presentada,
será confundida con la original o sea la LEA &amp; PERRINS,
pues todos los detalles de la etiqueta y d el frasco están imitados,
tocio lo exactamente que la ley lo permi te.

Xo pidan, pues, de la ""\V orcestersh1re" o de la " Salsa Inglesa" peró
decid distint amente de L ea &amp; Perrins y aseguraros que la etiqueta y la
envoltura llevan bieo esta firma.

Insuperables para conservar la
hermosura dela piel.

f,WOLFF&amp;SOHN
KARLSRUHE

b6

De ve nta en todas las casas importantes del ramo.

�BIBLIOTECA UNIVERSIT,ARIA
'' ALFONSO REYES

EL MUNDO ILUSTRADO

FONDO RIC ARDO COVARRUBIAS

BO0A DEL10(OSA, FRAGANCIA.
en "I A.LIENTO con la■

Cúrese usted en su

VIOLETAS RUSAS

domiGilio

Perfuman los
labios y dan á la
boca sabor de am·
br08ía, aoaslonan
y hacen di vino el
beso de los amantes,
•
La esoosA. Q.ue
usa las Putlllu do

S•

Yloltha de Ruslt, dt

Registrado como articulo de segunda clase er 3 de Noviembre de 1894.- Impreso en papel de las Fábricas de San Rafael

goza de¡,.
t ernura de suma•
rldo. Indls1&gt;en_,n,,-::...- sable vara los
Q.ue aman las exQ.ulslteces. Cailta
artístlcit de alu
minio, 50 cvs. Por correo, ""'rtlflcl\da, 60
c vs.-En ~1éxlco:Johonnsen, Ftlix &amp; Oía. Av.
1 Qutntln,

Año XX.-Tomo 11.

San li'rancisco, S5.-J. L,,ba,t;e Sucs. &amp; Co. P.ro•
fua, 6.- J. Uihlein, Sucrs, Sa. Boltvar t5.

MARAVILLOSA CURACION DE UN
ANTIGUO Y HONRADO PERIODISTA

EL PERFUME ROSE DE CHIRAZ
de la can F. Wolft y Son. recuerda la fragan.
cla suave de las rosas de Persia.

México, Julio 20 de 1913.

MEXICO

Número 3.

PINTORESCO

El decano de los periodistas cubanos el
señor Arsenio Fernández Cárc;.va, de
bana, nos escribió con fecha catorce rie
Abril de ~9II: "Escribo a usted con gusto
para ma01festarle que sus preciosas píldoras de Paw P aw son una bendición de Dios
s~bre todo para los viejos como yo que di~
g1eren mal por. falta de dentadura y de
t rastornos gástricos. Tengo 69 años de edad ·
?e padecido mucho de las muelas, cuand~
¡oven, y unas me las extrajeron los dentistas, y otras me las arranqué yo mismo· no
permitiéndome mis escasos recursos el ponerme una dentadura artificial. Estuve bastante tiempo utilizando el Bicarbonato de
Soda P:tr~ ayudar a la_ digestión; pero este
proced1m1ento me obligaba a ir a umentando gradualmente la dósis de Bicarbonato, y
tanto he tomado que empecé a sentirme
mal, y determiné sustituirlo con sus prodigiosas píldoras de Paw Paw, tomando diariamente al acostarme, una de dichas píldoras; hace de esto dos meses y observ~
q ue me encuen~ro bi~n y hasta he engor·
dado. Uso al mismo tiempo su excelentejabón, y mi físico ha mejorado mucho."

Ha-

LOS MEDICOS INGLESES
Tenemos el gusto de presentar a los lectores de "El

Mundo Ilustrado" una fotografía de

-------------------------------------1

LA UNICA SI LLA ELECTRICA EN MEXICO

Archille Delanney, patrón de una canoa salvavidas que acaba de ser
condecorado con la cruz de la Legión de Honor.

Es curioso el retrato que presentamos
de un bravo "lobo de mar," que por sus
trabajos en el salvamento en el puerto de
Calais, ha recibido últimamente la cruz de
la Legión de Honor, que se unirá a las
muchas que ostenta en su robusto pecho
de valiente marinero.
Desde muy niño, y llevado por su padre,

que era mariaero también, se familiarizó
con las tempestades y con los huracanes
del Océano, y tales han sido los trabajos
llevados a cabo, que el gobierno francés
no ha tenido inconveniente en condecorar·
le con una cruz, que quizás sea la vez primera que se concede al patrón de un bar·
co.

0

En aquel momento penetraban en el vestíbulo de la casa una anciana vestida de
-Y buena. El otro día pasé por allí. Me
negro y un joven. Este venía envuelto en ~uS!Ó su arquitectura sobria. ¿ Cuándo se
LAS. PILDORAS DE PA W PAW (Pauna bufanda, con las manos en los bolsi· inaugura?
paya), son las mejores que ~e conocen pa·
llos y como tiritando. Estaba pálido. Tosía --;-D~ntro de dos m~ses. Es usted uno de ra el estómago e hígado y un positivo y
mucho. Ambos se sentaran. Lo qué era la los tnv!tado•. _
rápido remedio para el estreñimiento ic,.: ~
' ~ 15' .. lll)r
humanidad. ¡Un mo n,ón de miserias! ¡ Para - Mi 1 g racias.
.
tericia, biliosidad, dolor de cabeza y t~dos
-6:I
-a,
qué vivir? se r epetía don Braulio. Y de -Antes de que terminemos d e pagar las los padecimientos causados por desórdenes
~&lt;::;,e-.;&gt; e -9, '=
$ &lt; - ~ . : . . e ~ • ..=;•
_ _. .,. oec:.
nuevo su enfermita Je estremeció, desga- obras-repuso don B rauho- mándenos us- del eEtómago e hígado. Estas píldoras con::. ~ :- -eS,.:.. ..e, 434' •
Ó a . . . , "!
rráadole el alma con el espanto de la ted la cuenta de lo que le debemos para tienen las mejores virtudes del Tónico Paw
muerte.
saldar con usted y con la Virgen de una Paw, y están preparadas del ju go de la
tsta silla. cuyos únicos y exclusivos propietarios
- No se preocupe, no se preocupe-ex- vez.
·..
fruta Papaya. 50 centavos.
son el Instituto Médico Británico, constituye una curación positiva de todos los casos curables de Reuma- clamó el doctor Klauk-apareciendo tras
La ntna d 1_¡0 desde la cama:
EL JABON "HAMA
"
tísmo, Parálisis. Neurastenia, Agotamiento Cerebral, la cortina y poniéndose los guantes. SeguNo
sea~
irrespetuoso,
papá.
YON R
MELIS DE MUNDebilidad Nerviosa. Enfermedades de la Próstata. Esd" " ¡ éd'
•
ecomendado por el Mundo c 1· 1·1·1
M
1
anana- 1¡0 e m 1co- a evantarte, zad0
.
. .
v ·
permatorrea, Impotencia y Esterilidad en cualquier ramente no será nada.
Miró al vestíbulo y agregó:
a correr, a divertirte, a comer dulces.
~~~o el me¡or Jabón med1c10al y una
sexo.
Garantizamos una curación en cada caso, y daremos
-..:un momento.
-Y a propósito-advirtió la señora, di· necesi a para el Tocador. 50 centavos.
$500.00 oro a cualquier enfermo cuyo caso hayamos
La señora y e l joven se levantaron de su rigiéndoseª- Klauk.-¿Quiere usted tomar _E_L ~EME:DIO PARA LA DISPEPSIA,
aceptado y dejado de sanar.
Toda correspondencia y consultas son consideradas asiento.
té? AcomJ?áne~?s.
.
ahv13: tnmt:diatamente y cura toda clase
Sólo dos palabras de prescripció n entre
E l m~dico d i¡o que de n10guna manera, de D1speps1a. 50 centavos. Marca 3 x, $z.
sagradaiÑs11fü~~Mt~ko BRITAN Ico
,a. de López 8.
México, D. F. indiferentes y bruscas y regresó al lado de que ten~a. 9ue estar en c_as_a a las cinco y
don B raulio, murmurando:
se desp1d10 con toda schc1tud.
EL REMEDIO PARA EL REUMATISHoras de Consulta:
MO, corrige en unos días el r eumatismo
a.m. a 6 p.m. los domingos: de' ,oa. m. a, p. m -Yo creía que ese ya se había muerto.
9NOTA
en todas sus formas. 50 centavos. Marca
ESPECIAL:-Ultimamente hemos publicado •
En un automóvil partieron.
o o o
3 X,$ 2.
nuevos libros: "Perfecta Virilidad del Hombre" 16o E l médico auscultó a la chica detenida •
páginas ilustradas. prec io un peso, y "Perfecto Estado y Salud de la Mujer" ,o páginas ilustradas, precio mente.
EL REMEDIO LIQUIDO PARA LA
un peso. Enviaremos un libro a la dirección que se
Tranquilizó a los padres, repren diéndo·
nos dé, enteramente gratis.
les por su falta de serenidad. E r a Jo de Un m~e~tro h&amp;;bí'.'-, calificado a, la chica SANGRE (~n pastillas) so tiene igual pa·
siempre. Anemia. Trastornos intestinales. de prodigio. Insisuo e n ello e~ d1a que la ra las afecciones sifilíticas de los huesos las
- A los catorce años-dijo-el desarro- p~omehó que en la 10augurac10~ de la ca· úlceras sifilíticas y las enfermedades c'utá·
llo se presenta en organismos, así con es- P_1lla la orqu~sta tocaría un pasa.ie de Par- neas. Desarraiga todas las impurezas de la
tos cara cteres. No es m ás que mucha vida. si_fal. 1:-ª cap1l!a ya estaba ten;111nada. Se sangre. $4.
DE LOS
Recetó. Don Braulio y su esposa le con- d ispoman los u ltm:~os prepara~1v~s para la
EL REMEDIO PARA LOS RTNONES,
templaban agradecidos de haberles llevada fiest~. Toda la ~oc1edad porten_a1ba a con·
r.ura prontamente los Dolores de Espalda
seguridad y paz. E llos, que vivían entre curnr a tan brillante, ceremon!ª·
todos los males de los Riñones. 50 centa·
tantas dudas, necesitaban aquel día más A Fanny perteneci:tn t'.'-mb1én los hovos. Marca 3 X, $2.
Cura las Do/ores,Retardos
que nunca de consuelo La fe que inspira- nares destinados a la _iglesia con tan magSupresiones de los Menstruos
ba K lauk a don B r aulio era una fe ciega. na obra. _En ella ha~1au cola';&gt;orado escul·
Munyon tiene Remedios para todas las e n·
fi•SEGUIN, 166,l.St-Ít~,Paris,y lod11 farau .
La madre aun se atr evió a interpelarle;
tares Y_pintores gloriosos. Solo se espera- fermedades, casi todos al módico precio de
_¿ No se equivocará usted, doctor?
ba el dia. •,, .
.
50 centavos. Se venden en todas las farmaEste se amoscó. Repuso cortesmente:
Es!e amaneció resplandeciente. Cuando cias o pueden pedirse directamente.
-Lamento mucho, señora, su incerti- la c riada/ué a llamar a Fanny a su cuarCREME DE
dumbre. Empecé a la lamentarla el año to, ésta dtJo q ue le dolía e l ~~entre. Seña- Pida usted la "Guía de la Salud," de
pasado cuando supe q ue por resolución su- Jaba e l lado derecho. Acud1? apresurada- Munyon, en las Droguerías de J . Labadié
CONSERVA LA BE~~Efi1.Y JUVENTUD DEL ya se levantaba en Paiermo una capilla mente la m~dre y don Braulto. Llamaron S~c~. . y Cía. , Av. San Francisca 43: J.
.
ofrecid:i a la Virgen en acción de gracias con urgencia a l doctor Klauk. No estaba U1h!em S~cs., 3a. Av. Bolívar 25; Johannsen,
lasE;~~:{ 1;~r:r~g~i;;;;~~ porque Fanny se había salvado.
' e1;1 casa. Tuv_ieron que a~udi~ a otro mé- Félix y Cia., Av. San Francisco 39; Drolas manchas en la piel. Des- :::-Eso no quier e decir prec isamente que d!co. D~spues de un m10uc1oso ex&amp;;~e.n guería del Elefante, Av. Isabel la Católica
van~ce las arruga~. El ~'!- yo dudé de usted s ino que soy devota.
diagnosticó que se t rataba de apend1cihs 6; y otras. Consultas por correspondencia,
lis aspero, marchito, pahaguda Había que operar Aun llegó el confidenciales y libres de todo gasto.do y quemado del sol, ~d•
·
..
quiere suavidad, lozania y
••■ ■--11!!1~~1!!!!!11!~11111!!!~ doctor Klauk. Este fué más cru el, d1JO que
MUNYON'S 53 AND JEFFERSON,.
buen color con pocas apllel caso era mortal.
PHILADELPHIA, E. U. de A .
caci~nesde Creme de Luxe.
Y e n un instante Fanny que p r c'
Empiece usted a usar esta
a e 1a
crema hoy mismo y jamás
un angeltto, volo al cielo.
~~~~~f~~ haber leído este
J. E. BARANDA ICAZA .
,,;&gt;

e, .

..a:

SEÑOEAS-

EL APIOL

oreaJORETvHOMOLLE

LUXE

1111111
~~IIlllll.::3Lr,~r.~::1r,,;~~~~

Depósitos: Johansen, Labadle v Droguería del Elefante. México.

.

, '. ,

....

¿:.::~.-

acaaMOIIOMICO

PALMA REAL, DE 35 METROS DE ALTURA, QUE SE HALLA EN LA PLAZA DE TLACOTEPEC, CANTON DE HUATUSCO, VERACRUZ .

�Y en :.itra parte dice: &lt;sin la tierra, el hombre no
ria de la Reforma con intuiciones innatas de sociólogo,
y soberanos arranques de poeta. Un libro en el que se puede cumplir sus funciones, no puede desarrollar sus
EL MUNDO ILUSTRADO
entabla espléndidamente la figura de Juárez como en fuerzas, ni física ni moral ni intelectualmente, porque
nn bronce florentino, armonioso de fnerza y de belleza. todas las cosas que sirven para esos fines, provienen
SEMANARIO Dlt ACTUALIDAOE~. ARTE y LITERATURA,
Un libro ea el que se perfila la magnitud gigantesca de directa o indirectamente de la tierra.&gt;
Estoy seguro de que la mayoría de nuestros lectores,
esa vida, coa la misma pureza que en el cielo azul el
contorno de una vasta montaña. Su autor fué el maes- aunque no sean capaces de razonar filosóficamente soDIRECTOR PROPIETARIO
tro don Justo Sierra, que no supo, cuando redactada en bre esta doctrina, comprenden, adivinan, sienten que
la soledad de su estudio esas páginas admirables para esta es la verdad; que la tierra es un elemento de Dios,
LIC. ERNESTO CHAVERO.
conmemorar el primer centenario del uacimiento del una fuente "de vida" que "El" nos ha dado para que,
Reformador, que fundía en las vivas corrientes de su mediante nuestro trabajo, obtengamos de ella todos les
estilo. el molde supremo de la estatua definitiva. Allí bienes terrenales.
Qué haremos, ·e ntonces, para que la tierra vuelva a
OFICINAS:
está identificado con amor y conciencia, el Juárez cuyo
3' Calle de la Rinconada de San Diego No. 41.
nombre venera el pueblo como el de un peoate tutelar. ser "de todos?" ¿Qué haremos para que todo aquel que
Desde sus obscuros orígenes, dignos de interesar la le- necesite o &lt;lesee vivir de la tierra, puede hacer efectiTeléfoaos:- Mexicaaa, 20-85 Neri
yenda, cuando al derredor de la laguna encantada de vo este indiscutible derecho suyo?
Ericssoa, 14-51
Y más concretamente, ¿qué haremos nosotros, los salGuelatao, pasaba, pastorcito, desvalido, detrás de sus
Apartado Postal 149.- México, D. F.
oveias, hasta los días épicos en que la Reforma y la vadoreños, para que aquí en nuestra pequeña patria se
Intervención lo vieron convertido ea pastor de tempes- realice esa trascendental reforma? Qué haremos para
tades, la egregia figura va formándose poco a poco, de- que, buenamente, ea familia, sin violentar a nadie, sin
purada ea nobles crisoles de verdad y de Justicia. De daño para nadie, se opere o se inicie siquiera esa herPRECIOS DE SUBSCRIPCION MENSUAL:
ese lugar eclógico, ea que la exuberancia de la tierra, mosa y cristiana transformación, que haría de cada haverdeaote de naranjos y limoneros, suaviza las líneas bitante de este país un hombre libre, dueño de su proEa la Ciudad ...... -~ .................... $ r.oo
bravías de las grandes cordilleras que allí se juotao,sa- pio destino, capaz de ser feliz y de hacer felices a los
(pagadero por adelantado.)
lió Juárez hacia la antigua Aotequera, llevando a cues- suyos?
Pretendo yo que esta pregunta tiene una respuesta;
tas el fardo del glorioso destino que Je cupo ea suerte.
Ea los Estados . ...... ........... .......... $ r.25
La lucha sangrienta de la Reforma está prendida ea pretendo que ese problema es de sencilla resolución, si
(pagadero por trimestre adelantado.)
el nervio palpitante de la prosa rica y fluente, coa to- hay voluntad de resolverlo. Pretendo que si los salvaEa el Extranjero .......................... $ 2.00
das sus vicisitudes diversas, coa sus desfallecimientos y doreños no estamcs demasiado pervertidos; si todavía
(pagadero por semestre adelantado.)
su~ esperanzas, coa sus lea'tades y sus indecisiones, nos tenemos algún amor; si todavía nos consideramos
coa sus derrotas y sus éxitos, hasta que vino el triunfo hijos de una misma patria; si no somos una horda de
NUMEROS SUELTOS:
y se impuso finalmente el señorío de las nuevas ideas, explotadores, ansiosos de chupar cada uno la sangre de
sobre una sociedad, en la cual seguían privando disfra- los otros, convenida en oro; en fin, si todavía subsisten
Ea la Capital. ............................ $ 0.30
zadameote, lo. privilegios de la época colonial. Las aquí alguna caridad y alguna justicia, podemcs, repito,
Ea los Esllldos .. .......................... ,. 0.35
inolvidables figuras de O;;ampo, de Degollado, de Ler- hallar la soh1cióo deseada: libertar la tierra y con ella
do, de los principales corifeos que esgrimieron una pi- libertarnos nosotros.
Ea el Extranjero ............... ............. 0.50
queta o un pensamiento ea ese trab~jo titánico de des·
Atrasados ................................ ,. 0.50
o o o
tracción y reconstrucción, desfilan por estas páginas ea
Para la publicación de avisos ea este periódico, diri- retratos trazados a líneas firmes y precisas, que por el
Somos en este país un millón de habitantes, y dispolirismo recuerdan los modelos lamartioiaoos y por la
girse a B. &amp; G. Goetschel, Avenida 16 de Septiembre, penetración psicológic;a podrían equipararse a los estu- nemos de mucho dioero entre todos. Por ejemplo, solo
16. Sus agentes ea Europa, la Societé Mutuelle de Pu- dios de Gustavo Le Bon. Son los relieves que el maes- ea la Lotería del Hospicio gastamos meosualmeote
tro se complació en cincelar minuciosamente al pie de • cuarenta mil pesos," es decir, casi medio millón de peblicité, 14 rue de Rougemeat, (9 e).
la gran figura central, para que ésta se destacara coa sos al año. Según cálculos moderados, don Juan Cagliemás excelsitud, coa la majestad de una cumbre. El his- ro (1) llevó de este país doscientos mil pesos, sin contar
NO SE DEVUELVEN ORIGINALES.
toriador era un adolescente cuando estos hombres ha- lo que gastamos en festejarle. Tiramos a la calle cada
bían cumplido ya su tarea. Conoció y trató a algunos. año, en vinos, joyas, perfumes y otras cosas de mero luRecogió anécdotas y parliculari::lades, ante cuya apa- j0, sumas enormes, y eso no solamente los ricos, sino
rente iosigoificaacia se encogen de hombros los sabios también los de medianos recursos Hasta entre la gente
demasiado solemnes, y que, sin embargo, aportan luces que vive de su trabajo diario, como artesanos, sirvieo·
imprevistas para ahondar ea las conciencias y estable· tes, planchadoras, etc., no falta alguna vez con qué hacer con más claridad la filiación de los sucesos históri- cer un pequeño derroche.
Pues bien, si queremos gastar nuestro dinero con juicos.
Pasaron las dos grandfs coom, moraciones de la sePor eso el estilo que campea en estas páginas, tie- cio; si queremos destinar una pequeña, muy pequeña
maoa ilumioaodo los horizontes obscuros de la Repú- ne a veces abandonos de confidencias y llanezas de un parte de nuestras riquezas a libertar la tierra, converblica con un dulce rayo de esperanza. México indepen- libro de Memorias, cosas ambas que constituyen su ma- tiremos esta patriecita en un edén y al mismo tiempo
diente, retoño cercano del glorioso tronco plantado por yor encanto. Y con esos inapreciables elementos, e5cri· habremos dado a los demás pueblos el espectáculo ad_los franceses de 1789, y cuyos ramajes medraron pro- bió don Justo en su mayor parte &lt;Juá•ez, su obra y su mirable, el ejemplo maravilloso de uua modesta y casi
digiosamente bajo el cielo de América, celebró este tiempo,&gt; el más noble· homenaje y el monumento más ignorada nación, resolviendo pacíficamente uno de los
año la fiesta u niversal con inusitado esplendor y con puro que se haya levantado· a nuestro república. Un problemas más difíciles y temibles que la edad presente
amplia fraternidad. El Gobierno suspendió las cuoti- gran corazón, un patriotismo de buena ley y un talento ha planteado a todos los pueblos civilizados.
diaoas tareas de las oficinas públicas, y así pudieron los fuerte y luminoso, se completan cuando se ponen al
Porque, y conviene tenerlo presente, este problema
mexicanos honrar dignamente la bandera de Francia, servicio de uoa gloria tao caudalosa como la del Re· de emancipar la tierra habrá de resolverse, inevitable-en cuyos tafetanes están inscritos los principios políti- formador. Y el señor Sierra tuvo ese acierto: con el mente, de una manera o de otra, conforme a la justicia
cos de las modernas nacionalidades. Así pudimos, a la más blanco mármol de sus canteras, modeló la estatua y a la raz:5o. Es una cosa justa necesaria y urgente, y
sombra de esa ilustre bandera heróicameote agitada definitiva y triunfal.
nadie ni nada podrá impedir que se convierta ea un
por el soplo de las triunfales marsellesas, rejuvenecer
Mas la vida del patricio está unida de tal manera a hecho.
A este problema le ha llegado su hora, y oosotro,:,
nuestro viejo amor pvr la libertad y remozar nuestros los acontecimientos nacionales de hace cincuenta años,
antiguos recuerdos patrios, aquellos principalmente que que el libro citado es la historia del país entero duran- todos los hombres, habremos de estudiarlo y de resolcristalizan de manera esplendt:ote ea la figura venera- te el período de la Reforma. Y no ha sido el objeto de verlo, de grado o p0r fuerza, coa sonrisas o con lágrible del Cura de Dolores. Esos inmortales recuerdos, estas líneas s•guir paso a paso al escritor ea su religio- mas; pues tal como lo afirma el profeta Isaías, el que no
profundamente avivados al calor de la fiesta francesa, sa tarea de esculpir la formidable figura. Uoicameote quiera oír la voz de Dios, sentirá el peso de su mano.
Por qué hemos de preferir la vía dolorosa y las ca·
dejaron sin duda uo sedimento de esperanza ea los co- hemos querido señalar este libro para despertar el incazooes, dáodooos más confianza ea el porvenir y más terés de los que lo igoorea. Así creemos honrar digna- tástrofes, pudiendo seguir una senda florecida y de refe en los destioo~ de la República; que ea los mamen· mente la fecha del 18 de Julio. Y nada mas oportuno gocijos?
Si cada uno de nosotros quiere contribuir cada año
tos supremos de su vida, siempre ha olvidado su debili- que bojear las páginas incomparables en donde se pro&lt;lad para acordarse sólo de su gloriosa tradición. Los yect~ la gigantesca sombra como sobre la llanura de "coa un real," tendremos aoualmeote un millón de reales, o sean "ciento vinticioco mil pesos."
hombres del 89 nos enseñan cómo en medio de las lu- nuestro valle la cumbre eterna del Popocatepetl.
Un real sería el "mínimum" de la contribución, Todo
chas intestinas y con la Europa armada sobre sus fronel que quisiera, y serían muchos por supuesto, darían
teras, se defiende la tierra de los mayare!&gt; y se cosecha
dos reales, tres reales, cuatro reales y aún más cada
la buena semilla de la libertad.
año.
También del 18 de Julio nos viene otra alentadora
Destinaríamos el excedente de la cootribución míoi•
espen,aza, inmóvil en el gesto broncíneo de Juárez. El
ma, es decir, lo que sobra de ciento veinticinco mil pepueblo que comul~ó coa _el recuerdo del refor~ador el
sos, a gastos de administración y a otros de que hablaúltimo viernes, ao1versano de su muerte, acudió coa el
ré más adelante, y los ciento veinticinco mil pesos a
mismo fervor que otros años a amontonar sus ofrendas
comprar terrenos iocultos o cultivados ligeramente, y
ibrales ea el hemiciclo marmóreo y a encender las
hasta pequeñas fincas de cultivos estables, si alguna vez
lámparas votivas ea los ángulos del altar. Sólo que ahose ofrecían a preci? moderado. Preferimos, naturalra estos actos parecieron más expresivos, y la patria
meote, los terrenos 1ncultos,
quiso ver en ellos una significación ~ueva. A la invicta
Haremos de esos terrenos lotes para familia, a razón
memoria fuimos a pedirle algo del vigor, de la enterede dos o tres manzanas por cad:,. persona, según sean la
za de la confianza, de las grandes virtudes que admifertilidart y demás condiciones del terreno. Así es que
ra~os en el carácter del inmutable zapoteca, y que sipara una familia de tres personas, haríamos un lote de
g uen fluyendo de su tumba incesantemente, como _de los
diez, once, doce, trece, catorce o quince manzanas.
manantiales las fuentes brotantes que luego ea nos se
En buena tierra y con los procedimientos de la agridisper~an sobre la tierra para fecundarla con pródigos
cultura intensiva, una manzana de terreoo puede alilimos. Por eso el pueblo regresó de la romería de Sao
Hoy,
lo
mismo
que
ayer,
peor
que
ayer,
los
hombres
mentar a cinco personas, pero como nosotros estamos
Fernando como de las fiestas fcaoce,as, con más confianza ea el porvenir y un aumento de _fe ea ~os de_sti- se hallan divididos ea dos grandes y opuestas agrupa- en el a. b c. de la agricultura, y además debemos prever el aumento de las familias, calcularemos a dos o
nos de la República, cuya bandera srgue s10 aTnar, ciones: amos } esclavos.
Amos, señores de la vida, los que poseen la tierra; es- tres man2aoas por cabeza. De esa manera, una familia
se, sostenida por la mano firme y poderosa del Beneclavos, forjadores de la vida, los que trabajan la tierra compuesta de tres personas, que reciba un lote de seis
mérito.
que aquellos poseen.
a nueve manzanas, no sufrirá estrecheces ni le faltará
Dice Eorique George, uno de los hombres más sabios tierra para cultivar, aun cuando llegue a tener ocho
o o o
y santos de nuestra época: &lt;El hombre que posee la
Hay un libro en el que un espíritu superior, lleno tierra &lt;de que yo me alimento&gt; es mi amo, mi dueño,
(1) Ministro del Vaticano en estos países de Centro
tambiéa de preclaras virtudes, calentadts por el fuego señor absoluto de mi vida, y yo soy su esclavo, irremeAmérica.
de un patriotismo luminoso y serrno, escribió la histo- diablemente.&gt;
DIRECTORIO

18 DE JULIO

LA TIERRA PARA TODOS

~l señor Secretarin áe Instrucción Pública y Bellas Artes, presidiendo la velada en memo·
ria del Prof. Ventura García, el lunes pasado en el anfiteatro de la Preparatoria.
queda un rnbraote considerable, el
cual Je encontraremos en seguida
necesaria y provechosa aplicación.
Cuando nos falte aquí terreno barato, nos exteodenmos sobre Honduras, comprando siempre las tierras más cercanas a oowtros.
Quiere decir, pues, que ea cada
año podemos redimir "cien fami·
lias." Cien familias, o sean, más o
meaos, seiscientas personas sustr aídas a la miseria, seiscientcs escla·
vos convertidos ea hcmbre5 libr~s•
no en ricos, pero si en hombres capaces de vivir con traoquºilidad,
que oo se desve larán e,ta o&lt;'the pensando en que mañana no tieneo para desayunarse. Estas familias no es
taráo obligadas, ce moahoramuchas,
a di5persarse, yéodcse cada uno por
su lado en busca del pan, sino qut
podrán form.tr verdaderos bogares,
más o menos felices, H!(ÚD su acti·
vidad, su honradez, su econcmía y
su previsión.
A la familia que reciba un lote,
no le impondrtmos sino tres candi·
ciooes:
1a. Que cultive la tierra que se le
ha adjudicado. Si la abandona o si
deja de cultivarla mucho tiempo,
esa tierra vuelve al poder de la Asociación.
2a. Que pague a la Asociación como arrendamiento del terreno, uo
"cinco por ciento anual" sobre el
valor del lote. Si este ha costado,
por ejemplo, "quinientos pesos," el
arrendamiento anual será de veinticinco pesos; suma iosigoificaote si
la comparamos coa las que ahora se
pagan por arrendamientos.
3a. Que no podrá "nunca" vender
su lote, ni trasmitirlo por herencia.
Esto, para evitar que la tierra libe·
rada vuelva jamás a constituir un
monopolio.
El señor Profesor Erasmo Castellanos Quieto, recitando su compcsiEn caso de muerte del colono. su
cióo poética.-Señoritas que tuvieron a su cargo la parte musical.
hijo mayor, su viuda, o el que venga a quedar como cabeza de la fapersonas, que es entre nosotros el límite ordinario de milia , adquiere el derecho de seguir cultivando el mis·
mo lote, y éste solo podrá ser adjudicado a otros, si la
las familias numerosas.
familia que actualmente lo cultiva reonncia voluntariamente a su posesión, o si lo abandona.
o o o
Al recibir un colono el lote de tierra que se le ba
A pesar de que el terreno ha sido ya muy acaparado, adjudicado, entra, pues, ea posesión petmanente del
todavía se puede conseguir bastante a cien pesos man- mismo, y por oingúu motivo se le podrá retirar, fuera
zana, poco más o meaos. Asi es que con "cien mil pe- de la indicada razón de abandonar la tierra o de .oo
sos" anuales podemos comprar cien Jotes de terreno de cultivarla en mucho tiempo.
Como el trabajo agrícola es tan penorn cuando se coa "diez manzanas cada lote," por término medio. Como
hemos calculado el producto de la contribución míni- mienza, especialmecte para aquellos que nunca han
ma ea cieoto veinticinco mil pesos anuales, todavía nos trabajado la tierra: y corno ésta no prcduce inmediata•

mente, dispensa remos a todos los arrendatarios de pa·
gar arrendamiento ninguno durante lo5 dos ¡;,rimeros
años; salvo que hubieran recibido cerno lote una fiaca
ya hecha y ea plena prcduccióo.
Además cuando un colono carezca absolutamente de
recursos par a empezar los trabajos o no tenga coa qué
hacerse do, las herramientas necesarias, o Je falte con
qué trasladarse a su lote, situado en un lugar lejano, la
Asociación le dará en préstamo una pequeña suma,
"cien a doscieraos peses," por ejemplo, ~in interés ninguno. Esta suma será devuelta a los dos años. y garaotiz; da coa les productos de la fiaca
Tenemos la certeza más firme de que, ea condiciones
semejantes, iólo rehusarán aceptar la vida agricolaaque
llos que no tengan ninguna vocación por la agricultura;
aquellos que hao escogido como rrofe~ióo la de vivir a
costa de los demás, y aquellos que enfermos de cuerpo
o espíritu, se hallen incapacitad, s de libertarse, y tengan, a su pesar, que seguir atados al yugo de un empleo,
o de un •oficio malsanc,.
Qué favorables serían, ea efecto, esas condiciones.
comparadas con las que &lt;'rdioariameote rcdea bao a los
colcoos ingleses que iniciaron el ealtivo en las tierras
desoladas del Oeste americacc! Prcvi,tcs de E!casas
herramientas y de un fusil, se iban, ~olos muchas veces.
a desmontar en pleno bo!que, ccmbatiendo a hachazos
les árboles gigaotES, labranc'o los robu~ros hcocos pHa
improvi!ar una cabaña, rt sueltes y te naces contra las
fieras, la intemperie, la rnledad y d hambre! Pero llevaban consigo el poderoso tali~mán que hace a los hcmbres invencibles: el deHo, la nectsidad de ser libres.
o o o
Esta reforma en que ha de interesarse la Nac'ión
entera 06 puede hacerse ni entre cuatro personas ni eo
cuatro días. Necesita tiempo, adeptos coove'ocidos y
entusiastas, estudio minucioso, propaganda suficiente; a
fin de que nadie quede ea el pais sin idea clara de la
reforma intentada y de los medios e5cogidos para efectuarla.
Pero, como la mayor parte de los salvadoreños no saben o no acostumbran leer, se rá necesario, ante todo,
organizar una vasta propaganda verbal que se extienda
por todas las ciudades. pueblos y caseríos. Eo conferencias, ea pláticas, y mejor que todo en conversaciones familiares, en las escuelas, ea las cafas, en los caminos, ea toda ocasión y a toda hora, habrá que decirles a los arternoos, a los labriego~, a los jornaleros, a
todos, la buena nueva de la Tierr.. Libre, e interesarles para que nos ayuden ea la obra común.
Todo hombre, toda mujer que sienta la justicia Y
comprenda la necesidad de esta reforma: todo aquel que
~spire a redimirse y a redimir a sus berm;ioos, debe po·
oerse inmediatamente a la tarea de difundir esta doctrina.
Y para ello nadie ha de retraen e porque sea igno•
rante, porque no tenga posición elevada, o porque carezca de un título; pues &lt;las verdades fundamentales
de carácter moral: aquellas verdades cuyo conocimiento y ejert:icio determinan la felicidad de los hombres,&gt;·

�dui;rm?a ea la coocieacia de todos, y cada uao puede
d"spertarlas, si las llama coa fe y coa amor.
o o o
SJn estas verd,1.des com:&gt; el sol, cuya luz y calor acariciaa a todo el que se exponga a sus rayos, y basta
contemplarlas ioteosameate, es decir, pensar siempre
eo ell!Ls, pua qu~ elh.s se aos vayaa revelando poco a

poco, hasta que la:; véamos en toda su claridad y su
fuerza.
No os preocupe lo que habéis de hablar, decía Jesús
a sus discípulos, cuando les enviaba a la coO\·ersióo
de las gentes, pues el Espíritu hablará por vosotros.
Con igual promesa debemos contar los que propaguemo, este evangelio de &lt;la tierra para tod&lt;&gt;s :&amp; La

misma verdad, si pensamos en ella con amor y fe, se
nos irá mostrando en todos sus detalles, con todos sus
matices, con todas sus ramificaciones, hasta que la poseamos totalmente y adquiramos la facultad de hacerla
visible, clua y evidente a los demás. Entonces el Espíritu hablará por nosotros.
ALBERTO MASFERRER.

rla-@I f}:;;~::.r~;r:;t~:~~::;;;1;7
~OBidiAtttrMJj. . . . . .
""Wlf:ií\"111!1~~1f!t~,ti-"~3. . . . .~1a-.': 6'J[ ~~ - A-· .

licidad que habría bmcado en vaco en los Espectácu lo
IÍirteur, el fuodador de "La Estrella," el director cuento para los ricos, les diré : "Vuestros pobres son y las fiestas, si se hubiera casado con algún diplcrnático
vuestros
perros,
a
quieot,S
alimentáis
para
qut
muerpolítico y literario de la "Revista nacion•l" y del "Nuedan. Los socorridos forman a los poseedores una jauría o algún militar ...... Mi querido director, ¿quedr.mos
vo Siglo ilustrado," Horteur, me recibió ea su despade acuerdo?: acepta usted a ''Edrnée o La caridad bito
cbo, para decirme d.,sd" el foado de su asiento direc- que ladra a los proletarios. Los ricos dan sólo a quien entendida" para el ''Nuevo Siglo ilustrado?"
pide. Los trabajadores nada pidea. Y no reciben aada."
toria!:
--.: Parece que me lo pregunta en serio?
-Pero los huérfanos, los impedidos, los ancianos? ....
-En serio se lo pregunto. Si no quiere mi cuento, lo
-Mi buen Marteau, bágame un cueato para el nú·
-Tienen
derecho
a
vivir.
Para
ellos
no
excitaría
la
publiaré er. otra parte.
mero extraordinario del '•Nuevo Siglo." Trescientas
-IEo dónde?
Jía~s. coa motivo del ''día de Año Nuevo." Algo muy compasióa, invocaría el dE:recho.
-jTodo eso es teoría! Volvamos a la rPalidad: me
-En una hoja burguesa.
vivaz, coa un perfume aristocrático.
-Apostemos a que no.
Repuse a Horteur que yo no era bueno, al menos ea hará un cuentecito referente a los aguiaaldos y en él
-Lo verá.
el sentido en que él lo decía, pero que le daría c&lt; n mu- puede poner sus ribetes de socialismo. El soci;.lismo
está muy en moda. Resulta elegante. No hablo. se en·
cbo gusto ua cuento.
tiende, del socialismo de Guesde, ni del socialismo de
ANATOLIO FRANCE.
-Mucbo me gustaría, me dijo, que se titulara: Cuen- '}aurés; me refiero a un socialismo prudente que las
to para los ricos.
personas educa :las opoueo con oportunidad e ingenio
al colectivism". Coloque en su cuento figuras juveniles.
~Querr!a mejor: Cuento para los pobres.
-Eso es Jo que yo pretendo. Un cuento que inspire Será ilustrado y en las ilu~traciones no agradan más
Mi sentimiento
que las figuras graciosas. Ponga en escena a una señoa los ricos la piedad por los pobres.
rita, a una encantadora señorita. Eso no es difícil.
-Es que precisamente a mí no me gusta que los ri-No, no es difícil.
Al Sr. D. Francisco Llamtsa,
cos tengan compasión de !od pobres.
-No podría intercalar en el cuento a un deshollina«fectuosameote.
-iQué ocurrencia!
dor? Tengo una ilustración apropó~ito, un grabado en
-No es ocurrencia, es algo científico. La compasión colores, que reprenta a una señorita que da limosna a
¡Oh mu,erte! veces mil más venturosa
del rico hacia el pobre me parece injuriosa y contraria un deshollinador, en las escaleras de la Magdalena. Seque esta vida azarosa
a .la fraternidad humana. Si desea usted que hable a los ría esta una ocasión de aprovacharlo .... Hace frío, nieensombrecida pot acerbo llanto.
ricos les diré: "Ahorrad a los pobres vuestra piedad: va; la linda doncella se compadece de un deshollina¡Oh maerte! ¿ Dónde estás? ¿Por qué no vienes?
nada tieoea que hacer con ella. Por qué la piedad y no dor .... ¿Comprende esto ?
te espero .... y te detienes,
la ju,ticia? Tenéis uaa cuenta coa ellos? Liquidadla.
-Si lo compr~ndo.
y me niegas asilo entre tu manto,
No es ona cuestióa de s1,ntimiento. Es una cuestión
-Borde sobre ese tema.
-Bordaré. El deshollioador, loco de agradecimiento,
económica. Si eso que caritativamente les dais es para
¡No, déjame la vida! Es mi martirio,
prC&gt;longar su pobreza y vuestra fortuna, ese dóo es iní- ~e echa al cuello de la linda señorita que resulta ser la
es eterno delirio
cuo y las lágrimas con que lo humedezcáis no lo harán propia hija del señor conde de Linotte. Le da él un
que el cerebro consume y enardece;
más equitativo. "Es preciso restituir," como decía el teso e imorime en la mejilla de la graciosa niña una
mas no dispongo de ella.-iOh tiranía
procurador al juez después del sermón del buen Her- pequeña O de hollín, una boaita O pequeña, muy redel destino!-oo es mía,
mano Maillard. Hacéis la limosna para no restituir. donda y muy negra El se ha eaamorado. Edmée (así
a ella, sólo a ella pertenece.
Dais un poco para guardar bastante. y os felicitáis. De se llama) no es insensible a ua. sentimiento tan sincero
Y quisiera del pecho destrozado
igual modo el tirano de Samos arrojó su anillo al mar. y tan iogéauo ...... Me parece que la ;dea es muy conel corazón helado
Pero la N émesis de los dioses no aceptó aquella ofren- movedora.
arrancar para siempre- iqué ironía!
-Sí ...... usted podrá sacar de ella algún partido.
da. Un pescador devolvió al tirano su anillo en el vienno ¡:.uedo arrebatarle, ¡si allí mora
-Me anima a proseguir ...... Ya ea su habitación
tre de un pez. Y Policrates fué despojado de todas sus
como dueña y señora,
suntuosa del bulevar Malesberbes, Edmée siente por
riquezas."
tu venerada imagen, vida mía ...... !
vez primera deseos de no lavarse la cara; quisera con-i Pero esto es broma!
servar eo la mejilla la huella de los labios que allí se
1Cuál será el desenlace de este drama? ....
-No hablo ea broma. Quiero hacer comprender a posuoo. Entre tanto, el deshollinador la ha seguido
el ánima se inflama
los ricos que son beaefactores por la ganacia y genero- hasta la puerta, se queda extasiado al pie de hs ventaen el vorace fuego que la acedia,
sos con interés, que engañan al acreedor y no es así co- nas de la adorable criatura .... ¿ Está biln?
y quién podría decir si algún día,
mo se h:..cen los negocios. Es una advertencia que pue-Por supuesto.
esta lucha sombría
de serles útil.
-Prosigo. Al otro día por la mañana, Edmée, acosconcluirá en apoteosis o en tragedia?
-lY usted quiere estampar semejantes ideas en el tada en su camita blanca, ve al desholliaador que a,o''Nuevo Siglo," para que la hoja se hunda! )Eso no, ma por la chimenea de su aposeato Arrójase ingenua.... ..... .......... ..........................
amigo mío, eso no!
mente sobre la deliciosa niña y la cubre de pequeñas
¿Olvidarte? ¡quimera! en cada gota
-Por qué quieren ustedes que el rico se c?nduzca O de hollín, muy redondas. He olvidado decirle que el
que de mis veoas brota
muchacho
es
de
una
maravillosa
hermosura.
La
concon los pobres de distinto modo que coo los admerados
vas tú con mi pasión allí encerrada,
desa
de
Liootte
lo
sorprende
en
esta
agradable
ocupay los poderosos? Les paga lo que les debe, y si nada les
y dejar de adorarte no podría,
debe, no les paga nada. Esta es la probidad Si _es pro- ción. Grita, llama. El sigue tao afanoso que ni la ve ni
sólo que el alma mía
la
oye.
bo, que haga otro tanto con los pobres. Y no d1¡-¡a que
-cosa imposible-se tornase en nada.
-Mi
queriao
Marteau
...
.
los ricos nada deben a los pobres. No creo que neo al-Tao afanoso está que ni la ve ni la oye. El conde
¡Pobre de mí! como el cóndor herida
gano Jo piense. Las incertidumbres comieuzao sobre la
en el cráter caído
magnitud de la deuda. Y no se apresu~ao ª. salir de acude Tiene el alma de uo geotilt,ombre. Coge al des•
del volcán que vomita llamaradas,
ellas. Prefieren mejor quedarse en la 1ocert1dumbre. hollíoador por la culera del pantalón, que es preci~aeo vano quiere escaparse de su suerte,
Saben que deben No sabeo lo que deben, y de cuando mente lo que a sus ojos se ofrece, y lo arroja por la venquiere huir de la muerte
tana.
en cuando hacen ua pequeño abono. Eso se llama la
-Mi querido Marteau....
.
y están sus alas rotas y cansadas
hene6cencia v les resulta ventajosa.
-Abrevio .... Nueve meses después, el desbolhnador
¡Pobre de mí! soñ· odo con la dicha
-Pero lo que mted dice, mi querido colab_or1;1-dor, no se casa con la noble señorita. Ya era tiempo. Tales son
sólo encuentro desdkha;
tiene sentido común. Tal vez yo soy más soc1ahsta que las coosecueacias de una caridad bien entendida.
en el mar del amor con ~fán ciego
usted, pero soy práctico. Sup~imir un sufrimie!'t?, pro-Mi querido Marteau, se ha burlado usted de mí a
navego sin cesar con ansia loca,
loagar una existencia, remediar una parte m101ma,de su gusto.
quizá para en la roca
las injusticias sociales, es un resultado. El poco de bie~
-No lo crea Termino. Habiéndose casado con la
de tus desdenes estrellarme luego ... .
que se haga, hecho queda. No es todo, pero algo es. S1 señorita Linotte, el deshollinador llegó a ser conde del
el cuentecito que le pido enternece a una centena de Papa y se arruinó en las carreras. Ahora es fumista, en
¿Pero por qué me quejo, por qué lloro .... ?
mis opulentos suscritores y l_os predispone a ser gen~- la calle de la Gaité, eo Montparnasse. Su mujer e$tá ea
te irlolatro, te adoro;
rosos. ya será eso una venta1a sobre el mal y el sufn· la tienda y vende salamandras a dieciocho francos, pa·
tít eres mi sér, la luz de mi conciencia
miento. Así es como poco a poco se hace soportable la
y gustoso a tus pies inmolo mi alma,
gaderos ea ocho meses.
coadición de los pobres.
mi veatura, mi calma,
-Mi querido Marteau, eso no tiene gracia.
y, minuto a minuto, mi existencia.
_¿Es bueno que la coadición de los pobr~s sea so-Fíjese, mi querido Horteur. Lo que acabo de re·
portable? La pobr1:za es indispensable a la riqueza, la ferirle es, en el fondo, "La caída de un ángel," de La·
¡Déjame que te adore! es mi destino,
riqueza e, necesaria a la pobreza. Estos dos males se martiu'e, y "Eloa" de Alfredo de Vigny. Y, después de
iavarlable camino
engendran uno a otro y se apoyan entre sí. No deb_e todo, vale más que sus historietas lastimosas, que hacen
que cruzo en esta senda trausitoria
mejorarse la co11dición de los pobre~; hay. que supri- creer a las gentes que seo muy buenas cuando no lo
llevando para tí mi seatimieoto,
mirla. No induciré a los ricos a que den hm?soa, por- son en absoluto, que practican d bien cuando en realiea mi alma el sufrimiento
qoe su limosna está envenenada, porqu~ la hmo~na es dad es todo lo contrario, que ser caritativo es cosa fáy tu imagen sagrada en la memoria.
bnena para quien la da y mala. para qute~ la. recibe, Y cil. cuando es lo más difícil del mundo. Mi cuento es
VICTOR DIAZ DE LEON.
fioalme11tee, corque siendo la riqueza :n s1 mism_a d~ra moral. Es optimista, además, y concluye bien. Porque
y cruel, ao debe disfrazarse con engauosas apar1enc1as Edmée halló en la tienda de la ci\le de la G3ité.Ja feJulio s de 1913.
de dulzura. Puesto que usted desea que le haga ua

I

"PIECE ROMANTIQUE"
A TI

supo conmover y dar vida a un corazón desgarrado por
la más honda pena que pudiese existir. Porque eres tú
el artista de dquella noche imborrable, / lo recuerdas?
CLOTILDE VILLEGAS LEAL.

Siempre mi corazón ha besado con ternura infinita
las notas armoniosas de la música y mi espíritu se ha
deleitado escuchándolas, así es que asistí a aquella velada atraída únicamente por el nombre de uno de su~
números musicales. cPiéce romaotique&gt;. Al escucharle
hubo un instante en que me creí traosladada a regiones desconocidas, a mundos ideales, y fué tao honda la
impresión producida en mi alma por aquellas notas,
que hoy todavía vibran en mi oído dulcísimas y cariñosas. El ejecutante que tan admirable y maravillosamente sabía conmover los corazoaes era un niño. Su
imagen aún aletea en torno de mi frente y parece que
le veo con aquel semblante de artista arrancando tier·
oas melodías al marfilioo teclado del piaao en aquella
noche hermosísima de Octubre.
Y pasaron los añes sin que su recuerdo pudiera morir en mi memoria.

A ..
Déjame en la penumbra de mis tristezas
Y abísmate en el cielo ele tus amores,
Que si encuentras en ellos dulces grandezas,
Yo tengo las grandezas de mis dolores!
Todo lo grande es bello! Las decepciones
Con que mi pecho su pesar reviste,
Es como el entusiasmo de tus pasiones:
Por eso es que tú gozas y yo estoy triste.
Nada importarme puede que no me quieras
Como nada te importa mi amargo llanto,
Que para hacer ccoua,te ceo tes quimeras,
Yo por tu olvido vivo llorando tanto!

Monumento a Enrique Labrada erigido sobre su tumba
por sus compañeros de arte e inaugurado
el quince del actual.
Tú busca!&gt;' los ensueños v las pasiones,
Yo envic.io a los dementes y odio a los cuerdos
Porque al cuerdo aniquilan las impresiones
Y el loco se agiganta con sus recuerdos!
Que cual Garrik, enfermo. lleno de tedio,
Abismado al recuerdo de horas pasadas,
Encontré solamente como remedio,
Mitigar mi desdicha con carcajadas!!
MARTIN DAVILA.
Miembros de la sociedad Fraternal de Artistas Mexicanos que asistieron a la inauguración del
monumento a Labrada.
El destino hizo que Je volviera a encontrar, no en
una velada o fiesta, no; por esta vez le veía muy cerca,
allí en las bancas de la escuela, allí donde el tiempq se
desliza rápido dejando sólo gratos recuerdos de esa
época de nuestra vida estudiantil que nunca se borrarán de la mente, y fugaces como las notas de aquella
noche linda huyeron las tardes que sólo me dejaban
un recuerdo imperecedero.
Llegó el invierao, frí" como todos; la temporada de
vacaciones y, no le ví más; sin embargo, el recuerdo de
aquella noche de Octubre en que supo conmoverme tan
hondamente se aviva y hace que como entonces mi corazón, hoy cansado y triste, vuelva a la vida.
o o o
Llueve: la músic¡a producida por el caer de las gotas
sobre los cristales, gusta a las almas tristes, porque en
ella encuentran suspiros angus1iosos, quejas muy hondas y sollozos pro!oogados recogidos de las almas que
sufren y que no pueden decirlo.
¿ Que soy un enigma? .... . . ¿ Que nunca has podido
comprenderme? .... No lo intentes jamás. Confórmate
con saber que sufro tanto, tanto como esas almas que
oo pueden decirlo; que la nieve ha caido sobre mi
corazón enfermo de dolor y de tristeT.a; y que la vejez
abre sus puertas a la muerte que paso a paso se aproxima ......
¡Sigue lloviendo!
¿ Te vas?. . . • . . Antes siéntate al piano que se queda
solo; une a la música que la naturaleza nos ofrece, una
música que me haga perder los años que pesan sobre
mí desde aquella noche; haz que retroceda y que sienta transportarme como en aquel entonces a unas regiones ideales y desconocidas que no encontraré ouaca en
la realidad y ejecuta taa admirablemente como entonces &lt;Piéce romaotique&gt;, porque eres tú el artista que

Ofrendas florales sobre la tamba del artista,

�México Desconocido

•

Cúpula de la capilla del santuario en la Colegiata de Ocotláo, Tlaxcal,.
Coro y altares posteriores del templo de Santa Clara en Querétuo,

Fot. Kablo.

�Noche üalilea
Asceodió un escaño y se detuvo palpitante. Desfalle·
c! ... Su nuca se doblab:1. perpendicularmente a sos espaldas. Su cabellera leooioa colgaba hacia atrás como
un quemado chorro de líbica miel.
Llegaba de la sala de los festines donde la habla eo·
sordecido, hablando del profeta Elías y del Mes!as es·
perado, las discusiones de los sacerdotes fariseos y sa·
duc'los, de los estoicos esenios y de los gollileos amigos
del Tetrarca.
Llegab1 marcada por el perfume del incienso y del
gálbano y ;.turdida por los aromáticos vioos de tam'lris·
co y palma que veoíao de Byblos y Safet.
Aohelaba la frescura del aire libre, la calma noctur•
na, la paz de la"soledad. Le repogoaban aquellas caras
demasido conocidas: la del jefe de los pastos, la del ba·
bilooio Iasim, la del maestro de las escrituras, la del
administrador de las salinas. Además, había escuchado
de nuevo "'su voz," aquella melódica voz espantosa que
a través del disco de bronce salía de las profundidades
de la tierra para lanzar horrendos anatemas.
La brisa que soplaba del lago de Geoezaret, de los
cármeoes de Eogaddí, del valle del Hebróo, de los viñedos de Sorek y de los huertos de granados, higueras
y sésamos que manchaban las lejanas ciudades de Ca·
faroaum, Tiberiades y Nazareth, la refrescó uo poco;
pero, no obstante, tintineaban las cadenillas de oro de
sus ajorcas, en el cutis blanco de sus tobillos, bajo los
negros C'l[zooes bordados regiamente coa mandrágoras
de cimofanas traídas de la Persia. Tuvo que ap?yar su
crispada mano blanca sobre la bruñida balaustrada de
sicomoro donde espejaba la lupa su luz amiga, misterio·
sa y fría.
L
A lo lejos, en redor, la sacrosanta .SIQN dormía vigi·
lada por la ciudadela de "'Macboerus" {J' por la formi·
dable torre Antonia; dormía entre sus profundos valles
salpicados de olivas, sus murallas almenadas y sinuosas,
su azufroso mu Muerto y las innumerables cúpulas doradas de sus templos y sinagogas, toda Vdgarosa como
un;i. fantástica ciudad de opacos alab:1.stros. Ella la coa•
templó un iostaote coa sus rasgados ojos negros de ca•
pelardentes joyas eo cuyo interior parecían brillar dos
llamas, lanzó uo suspiro de cansancio y permaneció indecisa, reprochando dulcemente a la luna que enfermaba sus nervios ..... .
De pronto la rozó una sombra alta y seca, medio des·
nuda, to:ada con una peineta y armada coa brood•
neo cacbillo que desped!a lúgubres fulgores. Se estre·
meció como si hubiese visto al demonio Magog que tanto anunciaban los nazarenos. Era Maonaci el verdugo:
- iDispeusad, princesa!
Y elástico y silencioso a la manera de macabro mo·
no, se perdió por una calada galería, eo dirección a las
caballerizas subterráneas.
Al verlo, tuvo ella uu fatídico e infantil prcseotimien•
to; pero ya repuesta del susto, siguió ascendiendo lánguidamente. cap pe\rezosos vaivenes de palmera, por la
amplia escalinata de mármol de Naxns que conducía a
la amplia terraza del palacio. A medida que subía, su
respiración hacíase fatigosa; sus breves pies, calzados

coa chinelas de plumas de colibrí, se posaban fuerte·
mente en las losas, para no caer; sus duros senos de
virgen cananea traospareotábase a través de su verde y
finísimo brial de tornasolada seda imbricado con láminas de plata; las calcedonias de sus orejas nacaradas
entrechocaban levemente, y de vez ea cuando se des•
prendía algún pétalo de las rosas de Arabia que eosao•
greotabao sus delicadas sienes. Estaba imponderable•
mente bella!
Por fin llegó. Los cien pavos blancos de Herodes Aotipas despert,uon alargando sus cuellos y sus coronas
de armiño. Había noches calurosas ea que dormían plá•
cidamente sobre los inmaculados florones de piedra
marmórea, atropados coa amor, semejantes a cráteras
de nieve, aspiraodo los acres y deliciosos aromas de los
myrthos, de los jazmines, de los arrayanes y de los laureles-rosa que susurraban .i.llá abajo en el jard!o mara•

villoso.

L,i opulenta danzadora acarició a su favorito, untando por el suave y tibio dorso sus afilados dedos ungidos coa el i&gt;álsamo de Galaad, sus frágiles dedos cuajados de sortijas, cuyas piedras preciosas cintilaban con
visos estupendos; luego, sonriendo coa imperceptible
amargura, como si besara la hermosa boca de &lt;Él&gt;, coa
sus pequeños labios chupó apasionadamente, largamente, su pico sonrosado, y quedóse pensativa ante el azulado humo del cinamooo que ardía eo cuatro pebeteros
de pórfido.
En vano, a la hora de tercia, sus esclavas la divert!an tocándole la flauta, los címbalos, el arpa y los eró•
talos.
Ella huía, burlando a Herodes, para rondar sigilosamente el antro que servía de prisión al Amado. Los
centinelas, desde las almenas, la habían visto de noche,
empinada, atenta, pegado el oído a la tapa de la cisterna par:i escuchar siquiera sus ~ardas y febriles pasos de
león enjaulado. ¡y siempre &lt;El&gt;! ¡Siempre su rostro
eocresp1do, sobrenatural y salvaje! ¿Porqué no la amaba? ¿Por qué la babia despreciado? IPor qué la insultaba con aquella idolatrada voz de fuego? IQué clase
de ioveocible castidad era la suya? ...... Estaba despechada, herida ea lo más hondo, celosa de aquel Jehová
que se iuterpoo!a eo su pasión bramadora. Su flexible
cuerpo de pytbóu voluptuoso, temblaba como una hoja
constelada de rocío. :,u divina cabeza, de pelo sujeto
coa tirillas azules y bellotas de esmeralda, abatfase sobre el triple collar de amuletos caldeos que brillaban
eo el pecho, y sus raros ojos de inverosímiles fijezas
fosforecían como diabólicas ágatas estriadas de oro.
Así permaneció por largo tiempo, inmóvil, trágica,
reconcentrada eo las fluctuaciones de su pensamiento
borrascoso. Los bocioas de las t:&gt;rres interrumpían is6•
crooameote el silencio de la noche con sus épicos caoglores. Entonces alzó el nardo azulado de su frente,
arrancó y tiró al gran patio su corona de anémonas
mircbitas, y ea actitud hierátic:1. tendió los brazos para
iovocar a la luna; pero ea aquel momento, del lado de
las cisternas, resonó una voz cavernosa, implacable, terrible, de soooridades extrañas ytooautesque infuudiao

deado, así tú caerás blasfemando eo las brasas de tus
abominaciones; y t,) Señor oo se apiadará de tí por
cuanto has permanecido sorda al llamado de los arrepentimientos. Y se derrumbarán como borrachos los
muros de tu casa; y las teas de tus enemigos ioceodiaráo tus ciudades; y las serpientes que arrojaron eo mi
foso, resucitarán y se eovolveráu contra tí. mordiéndote
el calcañar; y de tus carnes libertinas que dilatan coa
lujuria las narices de los paganos, sólo quedarán por
mandato del Eterno montones de gusanos asquerosos
que hervirán en la ruina de tus pecados!
-ilaokanauo! ilaokaoano!-gritó espantada la princesa.
•
Y su precioso cuerpo de culebra incrustada de plata,
rebotó retorciéndose, dislocándose, coruscando, enroscándose, azotando coa espasmos de odio y de pasión la
blancura del augusto mármol. A lo lejos, se oían los
sones funerarios de una guiogra ....
Cuando el &amp;0! de Nizam doró coa sus ardientes rayos
el orgulloso templo de Jerusalem }' volaron hacia el
Yemen los primeros alcotanes, Herodías la encontró
teodida, lívida, desmayada, bellamente como no grao
lirio de seda.
Era Salomé, princesa de Judea.
SEVERO AMADOR.
México, 1912.
(Del libro &lt;Cuentos exóticos&gt;)

La Calle del Puente o Salto
de Alvarado

Oscura está la noche. l\egras nubes
El ancho valle envuelven coa su manto,
Y rasgando su seno
~1 rayo vibra difundiendo espanto.
Del pavoroso trueno
\'.i el eco a desp~rtarsobre la cumbre
Del enhiesto volcán, cuya alba freote
El relámpago ardiente
B:iiia fugaz coa su rojiza lumbre.

El timo fotográfico
Ha lleg,d:, a nuestro l.onocimieoto que varios fotó·
grafos poco honrados se hao tomado el atrevimiento de
presentarse ea fiestas y renoiones llamándose representantes de nuestros semanarios, y a su sombra bao cometido delitos penados por la ley.
Como tales manejos redundan ea demérito, tanto de
nuestros fotógrafos, personas de toda honorabilidad, co•
mo de nuestras publicaciones, advertimos al público
que no tenemos más fotógrafos que los señores don Ezequiel Alvarez Tostado y don Abrabam Lupercio, quie·
nes llevan coa ellos las credenciales que los acreditan
debidamente; suplicamos a nuestros lectores presten a
ellos todas las consideraciones que nuestros semanarios
les merezcen, al mismo tiempo que les prevenimos coa•
tra los que hacen uso del timo fotográfico, última iuveocióu de los hombres coa poca delicadeza.

o o o
Ea las tinieblas coa rum:&gt;r palpitan
Espumaotes los lagos cristalinos,
Y a impulso de encontrados torbellinos
Los seculares árboles se agitan.
Se desata la lluvia, el viento crece
La tempestad redobla sus furores,
Un mar de llamas la extensióo parece
Do la centella sórdida revienta,
Y al soplo destructor de la tormenta
La gigautesca Sierra se estremece.

~

o o o
Ea medio de tal cuadro y eo las calles
Dd la imperial ciudad de Moctezuma,
iQué tremendo combate! ¡cuál se chocan
Férrea coraza y túnica de pluma!
Se oprimen, se coofuoden, se sofocan,
Y alieetao el furor y la matanza,
Libios cubiertos de rojiza espuma
Y alaridos de muerte y de "eoganza.

pavor:
.
t uou, h 11a
..
-!Ay de tí, h""
qa d e v1'bora, h"·
11a d e 1ncH
de B 1bylo:1ial A5í com:&gt; el basilisc:&gt; se retuerce eo la
llarn1; y el po irid:&gt; sirmi mt:, en la D0Juera que lo pu•
rific1rá; y el esc&gt;rpió11 del de,ierto eo uo horno c:il-

o o o
Crujen los puentes, abren los canales
Profuoda,, ignoradas sepulturas,
y entre angustias y gritos infernales
Españoles y aztecas coofuodidos,
l\1ueren, ui vencedores oi vencidos,
En raza opuestos y ea valor iguales.

7

o o o
¿Quién puede ver la vengadora mano
Que pujante le hiere ?
¿ Qaiéo distinguir el grito del hermano
Que, audaz luchando, entre las sombras muere?
¿ Qaiéu esquiva al guerrero ~ue le a~echa?
e (&gt;uién eo tan honda confusión ad~terte
Adonde lleva silbadora flecha,
Con alas de relámpago, la muerte?
o o o

E,pautoso rumor atrueoa y sube,
Y en el oscuro esp~cio se dilata,
Y la pesad~ nube
ED lluvia, ea lu.t y eo truenos se desata.
o o o

Gritos y maldiciones Y gemidos
Cual de rabiosas fieras

l\\l
Señores director y profesores d~ la Es~oela ~ormal para Maestros, que asistieron a la fiesta conmemo•
rativa en el primer a111versar10 de la muerte del profesor Rébsamen.

Srita. María Rodríguez Aoaya, que tuvo a su cargo
la parte musical ea la fiesta.

gI;~;~¡g~~:;:~;~;;;.:~•
Cm'ºº ••m ali•••• del •«n&lt;o.

o o o
Suena en el templo, triste, pavoroso
Tenaz to;iue de guerra, y eo sus torres
Sagradas piras de copa[ humean;
Al fulgor del ioceodio
L'.ls españolas armas centellean,
Y se oprime la ciega muchedumbre
Y de templos y casas y palacios
Desplómase crujiendo la techumbre
Y en tanta coofusióo y estruendo tanto
Sólo imperan la muerte y el espanto.
o o o

¿q ué osado capitán, gu~a arrogan.te
.\ las iberas huestes? ¿Quién, rompiendo
Como quilla acerada
Las enemigas olas, va delante
Ancho camino abriendo coa su espada?
Gonzalo Saudoval; con él combaten
.
Lugo, Acebeáo, Ordaz y Andrés de Tapia,
Pechos que oo se abaten,
Brazos a que no rinden las fatigas,
Almas que oo amedrenta
La voz de la tormenta
Ni el silbar de las flechas enemigas.

Más los golpes redobla; su macana
Chocando eo la rodela castellana,
Como eo yunque, crispea
Coa varonil acento
El rumor dominando del combate,
Audaz grito de guerra entrega al ,·ieoto
Que eo sus alas ufanas
Veloz lo esparce difundiendo aliento
Eo las altivas tropas mexicanas.
o o o
Y Cuitlahuatl también, el indomable;
Eo la ruda batalla infatigable;
El águila altanera;
Coa su ejemplo a los suyos enardece
E iov-ocible aparece
Muerte y terror sembrando por d:&gt;quiera.
o o o

Y así, sobre cadáveres pisando,
Y sin dar al combate tregua alguna,
En las sangrientas charcas resbalando,
Debiendo a la Fortuna
Más que a heróico valor, la triste vida,
Con reducido grupo de guerreros
Cortés baila salida, ( 1)

o o o
Eo meilio van de la marcial columna
El fiero Heroán Cortés, Olid y Vazquez,
\ todos Alonso Avila acompaña,_
Que movieodo incesante la cuchilla
Da valor a las but&gt;stes de Castilla
Al grito de "iSaotiago y cierra España!
o o o
Lleva el m~yor peligro encomendado
Velázquez de León, a quien secunda
El ii;trépido Pedro de Alvarado;
Capitán ya famoso
Y por el pueblo azteca proclamado
Hijo del sol por rubio y por hermoso,
o o o
Allí queda perdido
El oro entre la tropa repartido,
Porque es pesada carga
.\ quien en tal momt&gt;oto,
Tao sólo busca aliento
Para hallar, con la espada o COI! la adarga,
En medio de la muerte salvamento.

o oo
Tal como suele et toro embravecido
Cruzar eo la montaña,
Por la terrible saña
De rabiosos lebrdes perseguido;
Y ya avanza ligero, ya se vuelve,
Ya coa rauco bramido
Las selvas atronando,
Su armada freote por doquier revuelve
Las p'llvorosas r&lt;;&gt;cas escarbando;_
y ardiendo ea viva lumbre la mirada
Baña en la espuma que a sus fauces brota
La lengua, ya sangrienta y destrozada,
Y sus ijares coa furor azota
Con la guedeja lacia y empolvada;
No coo meaos furor, oo de otra i&lt;uerte,
Al través de la muerte,
Mas de una vez sus tercios ve deshechos
La española legióo, por la bravura
De los que ostentan eo desoudos pechos
Por (10ica armadura
Pobre collar de piedras, mal tallado,
•
·
alp"cado

D:•::,:•:::~::,:::.•:l:

so,bmo

Eo doodo m,sso =p•da 1, p,Sa

o o o

Como al romper coa la pujante prora
\'elera nave los tendidos mares,
\'uelveo tras ella recias y agitadas
De nuevo a unirse las revueltas olas,
Así tras las confusas y diezmadas
Legiones españolas,
Ca~ga otra vez más fiera
La muchedumbre indómita y guerrera.

...................... . ······· ······· ....... .
o o o
Ya perdidc, el corcel, rota la espada,
Hendido el casco, suelta la loriga,
La gola destrozada;
Herido y espiraote de fatiga,
Cubriendo la tremenda retirada,
El último de todos y el primero
En bravura y tesón; pausadamc,nte
Por la guerrera multitud cercado,
Va Pedro de Aharado
Ya próximo a ganar la última puente.
o o o
Llega por fin, perdida la esperacza,
Al borde de la negra cortadura;
La poderosa Iaoza,
Sio reparar profundidad ni anchura,
Clava ea el fondo, y luego, vigoroso,
Al asta fuerte asido,
El otro borde del revuelto foso
Veloz alcaoza en salto prodigiosó.

YICENTE RIVA PALACIO.

(1) La noche ea que acontecieron estos sucesos se conoce eo la hbtoria por "La Noche
Triste,"

1

-5\rJV,lJI)
1/

~====
·,= = = = = ~

�14

I

OLIO EN

EXICO

-M. Raymond Poincaré, Preside~te de la República Francesa.-2. Un vuelo de Ltbrija en la fiesta deportiva del domingo 13 _ 3 _ El vencedor en el concurso hípico del mismo día.-4 Vendedoras Y paseaous en la graL de kermesse del domingo -5. Un buen salto en la fiesta deportiva.-6. Puesto de confetti en el Tívoli.-

7. La grande kermesse.- 8. Otra bella expendedora de confetti-9. El general don Félix Díaz en la fiesta de sport. -10. El aviador Aldaso10 en el aire.

�manual se va formando el falso- concepto del clasicismo.
El falso concepto del clasicismo, que consiste en lo
siguiente: en imitar la construcción, el régimen, el léxiHablemos -sucintamente-de un asunto que comien- co, de los escritores antiguos más retóricos, y en olvidar
za a preocupar con viveza a la juventud intelectual es- la base estética-biología literaria-de los grandes y
pañola. A la revisión de los clásicos nos referimos. vivos escritores. &lt;Leed a Fray Luis de Granada; leed
¿ Có mo hao sido vistos hasta ahora los clásicos españo- a Q uevedo&gt;- dic=n los profesores y los académicos a
les ? ¿Cómo deben ser vistos? ¿Qué influencia han teni- la juveotud: -&lt;admirad la pompa, el número y la ele·
do y cuá l pueden tener en la mentalidad joven de Es· gaocia del uno; saboread la flexibilidad, la riqueza
paña ? He aquí unas preguntas en que se halla conden- léxica, la copia de dichos y de modismos del otro. Trasado todo el .problema: magno problema,puesto que, en tad de imitarles: construid vuestros períodos tan rotunel fondo, no es otro que el problema general, vital, del da. y sonoramente como ellos&gt;. Incautamente, los jóvenes-siquiera en el período de noviciado en que no se
pueblo español.
La c uestión de los clásicos está íntimamente relacio- piensa por cuent&amp; propia-incautamente, repetimos,
nada con la total c uestión de la cultura. Contestemos a los jóvenes leen y releen a los escritores retóricos: juzla primera de las interrogaciones que hemos formu• gan que la retórica es la vida; nos ofrecen en sus nov ~las o en sus poemas un trasunto brillante-y lamenlado.
¿ Cómo han sido vistos los clásicos hasta ahora 1 Abrid table de la sintaxis y del léxico del siglo XVII&gt;. Una
las antologías, repasad los manuales escolares, univer- burguesía iletrada y frívola, regodea con esos libros y
sitarios. Los clásicos son modelo del estilo; eo los clá- los repulan como el ideal en el arte.
Segunda pregunta de las que hemos formulado : ¿Có·
sicos aprendemos-no a pensar-a escribir. Como los
clásicos nos enseñan a escribir. se impondrá una clasi- mo deben ser vistos los clásicos? Un escritor fuerte no
fi:tcióo de los escritores de la antigüedad desde el imita a nadie. Una cosa es la imitáción y oirá el exci·
punto de vista, no de la ideología-ideas y sentimientos tante intelectual. No ha existido en ninguna literatura
-sino de la retórica. A mayor profusión de recursos un gran movimiento de renovación que no haya sido
retóricos, mayor sup,orioridad. Serán más grandes es- producido por el íntimo contacto con el pensamiento
critores, no los que deo más intensa sensación de la extranjero. Ejemplos entre nosotros: en el ~iglo XVI,
vida ( coa incorrecciones de lengnaje, con neologismos, la líricas~ renueva por BJscán, iofluído por los italiacon desatinos), sino los más acicalados, los más pulidos, nos: BJscán que, a su vez, sugestioo3. a Gucilaso; Gar·
los más brillantes. No se repua en el fondo; se atiende cilaso, a su vez, crea una poderosa tendencia poética.
a la forml.. E'l su consecuencia: clásicos que pasan a En el siglo XVII, los pollticos, preceptistas, psicólogos
primer plano: lo; e,critores del siglo XVII; clásicos se· italianos influyen sobre sus congéneres los españoles;
c u 1duios: los primitivos, los poehs y pros:i.dores de Maquiavelo, detestado aparentemente, es seguido por
las centurias décimoquinta y décimosexta. Grandes, Gracián, por Quevedo Aparte de esto, los literatos in·
hechiza.dores escritores: Fray Luis de Granada, Que· fluyen sobre los literatos: ue Ariosto hay rastros visibles
vedo, Solís, M ~lo. Escritores desdiñados, sin brillan· en el «Quijote&gt;. En el siglo XVIII, los filósofos fraoce·
tez: Cervantes, Lope, el autor de «La Celestina&gt;, el ses influyen en la formación de una gran corriente crí·
autor del «Lazarillo&gt;. L?. divisoria comienza a trazarse tica en el pensamiento español. En los albores del XIX,
a principios del siglo XIX; desde las antologías de Cap- el movimiento romántico nuestro es determinado por
maoy, de Sivela y de Piferrer, arranca el prejuicio de los románticos ingleses y franceses: sin Merimés, la
la forma sobre el fondo. Poco a poco, de uno en otro obra más pujante de nuestro teatro romántico-el &lt;Don

La Revisión de los Clásicos

Riquezas naturales de

Alvaro&gt;-no sería como es; en &lt;L,s Almas del Purga
torio&gt;, del escritor francés, sd io;piró, para trazar una
capital escena de su obra, Angel Saavedra.
Un escritor fuerte-decimos- no imita a nadie; se
inspira en obras ajenas; toma como excitantes las obras
ajenas; pero su escuela, su norma, es la vida. Ahora,
ved lo que han hecho todos los grandes escritores de
la antigüedad española: el autor de «La Celestina&gt;,
Antonio de Guevara, Cerventes, Lope. Aplicando a
ellos el actual concepto universitario y académico del
clasicismo, nos encontraríamos con que esos grandes
escritores . •• . no son clásicos; porque esos grandes es·
critores no hao imitado a los escritores de una, o dos,
o tres centurias anteriores; porque esos noveladores y
poetas han vivido su vida, se han inspirado en su tiempo, y no se han empeñado-absolutamente-en sentir y
en ver la realidad como otros poetas y noveladores
pretéritos. La enseñanza que los clásicos pueden, pues,
darnos, salta a la vista: los clásicos nos enseñarán a ser
lo que ellos fueron, a hacer lo que ellos hicieron, a ser
libres, a ser independientes, a vivir en nuestro medio, a
recoger nuestro léxico de la corriente viva del pueblo
-Y no de los libros muertos,-a estimar más la sensación ~alpitaote actual que la brillante retórica pasada.
Todo escritor que se inspire en esta norma, será un es·
critor vivo ; todo artista que mire al pasado y no al presente y al futuro , será un artista muerto.
Y aqui está consignada la influencia que los valores
intelectuales clásicos pueden tener en la joven litera·
tura española-tercera de nuestras pn-guolas.-Tal es
tambié n el concepto que hoy comenzamos a tener en
España de los clásicos. Queremos una revisión de los
escritores pretéritos: se ba hecho hasta ahora-con algunas excepciones- la critica de los clásicos desde el
punto de vista erudito y formal: fué Menéndez Pelayo
un gran erudito y un formidable a copiador de materiales; le faltó penetrar en las obras y darnos el significado ideológico de los valores literarios del pasado. Len•
tameote se va iniciando en España la labor de la crítica interna e interpretativa; pueden servir de ejemplo
los trabajos que realizan los discípulos de Meoéndez
Pida!; en torno de la nueva colección de &lt;Clásicos cas-

México

tellanos&gt;, que edita &lt;La Lectura&gt;, se han agrupado•
notables son algunos de los prólogos-como el referen •
de Asís," y termina el libro, con una narración hermo·
te a Quevedo (~)-que esos ,h!storiógrafos y critico~
samente trágica, "Nuestra Seño.ra de los ojos verdes·"
poderosa y turbadora visión.
'
han puesto a primor?~ reediciones Parcialmente, poco a poco, se ha de ir viendo qué escritores represenI:as pu~ilas de esmeralda, de la Theotocos de Galí·
tan Y condensan el ambiente de España y cuales otros
poh han sido robadas por un capitán valenciano, de la
.no pasan de la fal_acia y la bambolla retórica. De la
hueste ~e Roger _de Flor, ,para satisfacer el ,capricho
penumb~a del olvido hab_rán de ~er sacados, a plena
de la rema Mana, pues, eran realmente admirables
l!lz, a ~r!me~ plano, escntores de intenso vigor y plás•
las dos gemas verdes incrustadas en las órbitas del ice•
,hca or1gmahdad. Ese lento trabajo permitirá definir
n~. Gr31ndes como dos almendras, brillaban con luces
misteriosas en el rostro tsmaltado.
1a verdadera y honda tradición intelectual española•
e~touces se podrá ver patentemente lo que hoy se co'.
El pueblo les atribuía vi_rtudes infinitas, y hasta las
m1eoza a so~pechar: que la tradición literaria española
P!estaba ~na verdadera vi~a. asegurando que ciertos
n~ es la ~ficialm~nte representada, sino la de los esan~s, el dia de~ Santo Entierro, manaban de ellas lá·
-enloces hbres e 10depeodientes, los escritores que hagrimas que tenian el color glauco de las aguas del golfo."
-ceo -en mayor o menor escala-lo que hicieron un Cervantes, uo Lope, el autor de &lt;La Celestina&gt; Guevara
U~ sac~rdote h~,bía dicho en presencia de la prince-el autor del &lt;Lazarillo&gt;.
'
'
sa b1_zaohoa, que aq~el que tuviera las esmeraldas de
la Virge~ de Gal~poh, no s61o sería invencible en la
En ~844: en su &lt;Manual de Literatura&gt;, escribía don
g_ue_rra, sino también en la paz. Y su ventura no tendría
Antonio ~11 de Zái:ate-tcmo 111-que nuestros escrihmites, porque todos sus deseos serían satifechos en el
tores antiguos outrian su saber de las obras de griegos
acto."
y rom'loos, d~ los Santos Padres y de los doctores de
_El sacrilegio aterra al pueblo y "al basileus." El Pala E:!a i Media &lt;No aod'lb,o, por .::onsiguieote, en bustriarca lanza su anatema, y los monjes del Convento de
ca d~ novedades&gt;, añade el a~tor. Y. agrega: &lt;No preSao-ta M:1ría ?e los _ojos, verdes, congregados, buscan
tendt~o reformar e_l Estado, 01 cambiar las instituciouna penitencia 9~e imponerse para castigar el descuines; s100 que, partiendo de lo que existía, consideránd~ que ha permitido el robo y en el furor de su exaltadolo como permanente y s~grado, daban sólo reglas
ció~ dolorosa, lo propone uno, y todos se arrancan las
~a.r_a obrar ~entro de ese círculo inflexible, de cuyos
pupilas, y luego, llevando en andas la santa imagen sal~m1tes C?ns1derdban como atentado y sacrilegio el salen en procesión. "Y ~ntonce~, el pueblo sobrecogido'. vió
lirse&gt;. S1en_do _el arte la levadura del progreso, habrá
a¡iarecer aquel corte10 trágico de frailes ciego, qu
que ver, principalmente, en la obra revisionista hasta
custodiaba a la Virgen ciega. Todo el mundo se a;rod"~
qué punto ese_ juicio de Gil Zárate es cierto; hasÍa qué
116. Los españoles mismos, silencioso,., se arrodillaro~
punto los clásicos, apartándose del presente, h3.n laboY en la !asta plau, s61o_ se oyeron los pasos incierto~
rado por el porvenir: hasta qué punto son inactuaks y
Sr. Dr. Manuel Cañas oombradosecrtario del Con•
y a.ogusllosos de los sublimes fantasmas ensangrentase h.illan, por consiguiente, en todo momento dentro
dos. "
sejo Superior de Salubridad.
d_el problem, de_ E,pa.iia. Y véase cómo-segün aoun"1:"lores ~e penitencia," es un bello libro. Su prosa
c1áb1mo, al com1enzq-el problema de los clásicos es
en definitiva, el problema total de España.
' haciendo de sus almas columnas del templo de la divi- ~usi~al, brillante, oculta la angustia de una confesión
10arhculada.
na sabiduría.
AZORIN.
No en vano se recorre el país en que vivió con su
En forf!la ~asi novelesca Gómez Carrillo, evoca a los doble naturale~a, J~sús! En esta hora, ahíta, del fruto
saot~s sohtanos que luchan en el desierto con los de· a_margo de la ciencia, tantos van hacia el brocal samamon_1os Y alcanzan la perfección espiritual; nos cuenta ritano, con la e_speranza de oir la divina palabra: "no
la vida legendaria de Sao Pakomio, la de Gerónimo
son las ~~nos, sino _los enfermos los que han menester
cuya e\ocuenc_ia_ in_flama su siglo, que es por cierto eÍ del :1-uxiho_ del mé~ico. Y yo no he venido para llamar
de oro del Cristianismo; y en los mismos arenales líbi- a.m1 a los 1ustos, ~100 a los pecadoresi" En los mismos
cos reconstruye el blanco monasterio de San Schenudi
"Y en vano me esfuerzo por campe?n formidable que arrastra los templos paganos'. dias en que he leido estas páginas de Gómez Carrillo
_hacer comprender a los unos Y ~,q_u1en el C~sar rinde homenaje; hace un poema de en las cuale_s hay algo más que curiosidad literaria'.
Y a los otros que la idea de la vida maravillosa de San Josaf," y trepa por los ba· fervor, he visto, los grupo_s de peregrinos, que acuden
ofende~ a Jesús no ha germi- rranco~ del Cedrón hasta el monasterio de San Sabás, de todos los paises católicos a besar el pie de Pedr
nado, 01 puede nunca germi- cu_al s1 . suspenso en el espacio, donde: "desde hace con sus estandartes al sol, guiados por curas aldeano~'.
lo~ pastores que el gráfico verso pinta, y "su piedad hunar en mi espíritu de buen qu1nc_e siglos, el sol de fuego vé, a las mismas horas, en
milde lame como un~ vaca." ¿No es verdad, poeta, que
cristiano."
lo~ m1sm~s lugares, las sombras arrodilladas ante las
he~os amado de~asiado el Jesús humano de Renáo?
m1smas_Jnedras._. .... Desde hace quince siglos el eco Y, sin embargo, aun no surje de nuestras ánimas atorE. GóMEZ CARRILLO.
del desierto ~epite las mismas frases," y allí, en un ve(Introducción de "Flores t~sto pergamino, mientras los monjes celebran los ofi- mentadas el agua viva que sacia toda sed!
Roma, Mayo de 19r3.
de Peniteucia.")
cios de 1~ tarde, le_e la vida de San Sabás,fundador del
monasteno, que hizo "brotar con sus oraciones para
TULIO M. CESTERO.
A la som'.&gt;ra del templo griego de la Magdalena en· qoe sus compañeros no muriesen de sed," la única
e) tercer piso del ~úmero 10 de la rue Castellaoe, En- f~eote que refresca aquellos campos calcinados. Luego
1'1q11e G5mez Carnllo, cuyo nombre puede ya escribir- discurre :Lcerca _de los "Evangelios Apócrifos;" dedica
~
se sin que le precedan adjetivos, ordena y reune los una crónica deliciosa a las " Fioretti de Sao Francisco
recuerdos de sus peregrinaciones apasionadas por las
tierras que la historia y la fe hao consagrado. En las
paredes: grabados, imágenes japonesas, acuarelas óleos
fotografías. En el dintel de la puerta que codiunic¡
con la alcoba, un retrato de su amigo Verlaine. En estantes, sobre los muebles, en el suelo, en el marmol de
la chimenea, entre b_ron?es y _estatuil!as _de Tonagra,
en la mesa de traba10, hbros, hbros, más libros en rio•
glas, en pilas. Las sillas hacen pensar, por sus' formas
en un coro gótico. Allí, en una tarde de Marzo, el ar:
tista, que es un laborioso extraordinario, me mostró un
montón de cuadernos y libros: "las notas de mi viaje a
Eg_ipto;" y en seguida, ac~riciando las vedijas, jamás
peinadas, habló con eolus1asmo de una novela próxima, "Entre las llamas, de la fe, " que desarrolla su ac-ción en el ambiente fascinador de Jerusalén, y concluyó ofreciéndome un ejemplar de "Flores de Peniten-cia," a su juicio "la mejor de sus obras," páginas, dice
en el prólogo, que son quizás las que co!l más amor he
escrito y las que con más orgullo publico, me contento
con decir que no creo haya entre ellas una sola que
pueda ofender a un alma verdaderamente cristiana."
De cuantos escriben en la lengua castellana en una
y otra orilla del Atlántico, es sin ducia Gómez Carrillo
el más amable y exquisit?·. Los_ sucesos vulgares narra:
dos por su pluma, se espmtuahzan; almas y paisajes se
transforman, y el lector conocedor de un país O una
ciudad, o que ha leído cien descripciones, les descubre
si G ómez Carrillo lo guía, bellezas nuevas. El secret~
·dt: su originalidad, de su frescura, está en la sensibilidad de su alma de poeta, que trasmite sus emociones
·encantan~~ con la gr~cia de su estilo. Asf viajamos en
su compama por las ciudades rusas, bajo los cerezos
-floridos del Japón, por la Grecia eterna.
. De su última romería_, G6mez Carrillo, nos trajo un
·libro, &lt;Jerusalén y la Tierra Santa,&gt; que la crllicafrao·
cesa ha elogiado con entusiasmo y en medida superior
.a lo que acostumbra, para los escritores de nuestro
idioma, y que también ha provocado ardientes polémicas y el anatema de autoridades eclesiásticas. "Flores
-de Penitencia," es un nuevo reflejo de los sacros luga·
res que ilustraron con sus vidas aquelloi&lt; fuertes varo·
-nes que castigando sus cuerpos vencieron al tentador,

"Flores de Penitencia"

0

r

El salto de J uaoacatlán cerca de Guadalajara, Jalisco.

( t) Véanse "Clásicos Castellanos," tomo 5, Quevedo:
•vi:ia del Buscón," prólogo y notas de Américo Castro.

t.

'

Los E~cmos. seño~es minist~os d: Italia Y de Noruega acompañados por los señores subsecretario de Rela•
ciones Exteriores Y primerintrod?ctor de Embajadores, el miércoles último que presentaron las
cartas autografas de sus respectivos soberanos.

�anterioridad una cita al marqués en su cuarto del hotel. Llega el galanteador, y al verFe b:1rlado por el marido, dispara contra él un revólver que "casualmente" estaba sobre
u~a mesa. La bala no hiere al príncipe, quien en plena felicidad, se limita a reconve·
n1r a su agresor. Los esposos se abrazan, mientras de una laguna llegan canciones po·
pulares. En la 10terpretación se han distinguido Mad. Ventura y Mm. Brule y Feraudy.
o o o

111111111111

TEATRO MEXICANO.-'·MADRIGAL."

Anécdota teatral
U a famoso empresario que decía &lt;prespicacia&gt; y cprespectiva&gt;, al comienzo de una
temporada, como los autores que se habían comprometido a darle obras¡le manifestaran
que el tenor que había comenzado a actuar era &lt;flojo&gt; y que hacía falta un tenor de
&lt;fuerza&gt;. a. los pocos días les manifestó que había contratado uno de primer orden que
en breve haría su presentación.
- eQuién es? ¿ Cómo se llama ?-le preguntaron.
.
:-Es un &lt;gallo tapado&gt;-contestó el empresario, encerrándose en una prudente dts·
c rec1ón.
Presentóse el nuevo tenor a los pocos días con la inevitable &lt;Marina&gt;, y lo primero
que hizo al saludar las costas de Levante, fué soltar un gallo.
C~mo ~e ve, &lt;se destapó&gt; en &lt;¡u;,nto se presentó al público, haciendo honor a la
&lt;presp1c~c1a&gt; del empresario.

en las obras de ese género que estamos viendo, basta en
el mismo Colón por la compañía Caralt. Plácfmes mere!:e la compañía del M exicaoo por haber confeguido
estrenar en su teatro el drama a que me vengo refiriendo, donde María Luisa Villegas tiene uo papel admira•
ble al qu,e de seguro le sabrá dar todo el realce nece•
sario.

¿Qué mujer no desea escuchar el suave madrigal como aleteo de canario, que la cante ensueños de oro o
ilusiones angélicas? Por tal motivo "Ana María" ( el tipo de mujer, a mi juicio, más completo, más delicado
que Martínez Sierra creó con su pluma de gran escriTEATRO COLON.
tor) ha de oirlo al fin y al cabo, apesar de losfalsos encantos de la diabólica "Carmelina," hemt&gt;ra que todo
Continúa el público mexicano acudiendo con entulo vende y que tiene especial empeño en que "A~ussiasmo a las obras que pone con estín" no seduzca los oídos de la pomero la compañía Caralt en este
bre niñr,, con las románticas frases
teatro, mezclando los dramas polisiempre nuevas y siempre viejas del
ciacos con los melodramas y con al•
amor, que espera como don primaguoas piezas guigñolescas. Hemos
veral en el solitario jardín de la cavisto la exhumación de "Los Dos
sona campestre.
Pilletes," por cierto muy bien mon·
Y, en estas pocas palabras está
tada la obra, y la verdad nada tene·
compendiado todo el asunto de la
mos que decir sino que mereció las
comedia "Madrigal" que con éxito
muestras de aprobación que obtuvo
se ha estrenado en el Mexicano y
del numeroso público que llenaba
que el público acogió con aplausos.
la sala. También se ha estrenado
El autor de "Canción de Cuna" ha
una obra titulada "Las Tres Másllevado a la escena una novela suya
caras," del repertorio de Sainatti
que se llama "Tu eres la paz" y ha
sin que por esto quiera decir qu¡
escrito un primer acto tan admiraactor tan notable pusiera en escena.
ble de poesía, de interés, de factura,
Ha sido por tanto un verdadero esde ambiente, de belleza, que dudo
treno y de una gran tensión dramá·
que haya nada igual en la comedia
tica. Tres hermanos oponiéndose a
contemporánea española. Después,
los amores de su hermana con un,
ea el segundo, la cosa cambia y lo
muchacho, efecto de viejas rivalida·
vu1gar sustituye a lo elevado, lo prodes entre las familias respectivas,
saico a lo romántico, y hasta el saiacuerdan matar al novio en un bainete deja aparecer su mascaréo de
le de máscaras, y como lo pensaron
risa por entre el palco escénico. Y,
lo ejecutan. En tales condicioneg,
conste que esto no quiere decir que·
llevan el cuerpo inanimado a la ca·
el desenlace no me satisfaga; que
sa del padre, haciéndole creer que
bien merece la jovencita encerravenía ebrio. El viej.:i Jo cree y leg,
da con la vieja tanto tiempo, penda a los amigos más vino, estos brin•
sando en el artista célebr€, en el
dan alegremente y se marchan. El
que anda por Europa, bien lo mereviejo queda a solas con el hijo y le
ce, repito, que curado de sus he·
dice que se retire hasta que pase e~
ridas eo el alma, producidas por el
mareo, pero visto su silencio y su
"frou- frou" de tanta falda dE&gt; muinmovilidad, se acerca, le quita la
jer como escuchó. en las grandes
careta y ve que está muerto. La io·
ciudades, vuelva los ojos al alma
terpretacíón fué buena, distinguiénpurísima de la niña soñadora.
dose Caralt, que encarnó el persa·
Muy bien estuvo María Luisa Vinaje del padre.
llegas en el magnífico personaje de
La ·.obra inglesa "El Vicario de
"Ana María," que al fin y al cabo,
Weyburg" que se estrenó el pasado·
él constituye toda la obra. Supo la
martes habrá tenido todo el éxito
distinguida actriz llegar al alma
que se iijo en Londrfs, pero el
del espectador, obteniendo grandes
asunto es deslabado, interesa poco·
muestras de aprobación Personaje
por adivinarse el desenlace y está
muy bien pensado es el de la abuela
de tal modo arreglado que no se ex·
"Doña. Margarita" con sus viejas
plican varias cosas que allí suceden.
máximas y su manera de mirar la
Además, hay que confesar que ese
vida, tan sosegada y pacífica. La
diablo de cinematógrafo que en to•
Otazo supo, eo varias situaciones,
rlo se mete, ya nos había dado en
dar carácter al personaje. Los de·
preciosa película el mismo asunto,
más, hay que decirlo, oo [son grany hay que confesar que allí oos re·
des aciertos del autor, pero los insultó mejor que en el escenario del
térpretes del Mexicano supieron saColón. Por esta vez creo que oo ha
carles adelante, mereciendo citarse
sido acierto poner semPjante comea Matilde Cires Sánchez, \,fotio y
dia dramática, advirtien~o que la
Barreiro.
interpretación estuvo ba~tante me·
Se prepara el estreno ea este teadiana y lo mismo la "mi~se in esce··
tro de una obra policiaca que segune. ' 1
ramente ha de llamar la atención.
Titúlase "La Huella Roja" y por lo
LUIS DE LARRODER.
sensacional del asunto, un episodio
de Sherlok Holmes y por lo bien
tratado el carácter de los persona·
jes, la auguro completo éxito, tanto
más cuanto que no hablo de memoria, pues he tenido ocasión de leer
el drama, siendo original del distincLA SEMANA LOCA.&gt;
guido periodista Gonzalo Rivera.
ventajosamente conocido en México.
Teatro Mexicano.- Matilde Cins Sánchez
M ·
El diálogo, en hermoso castellano es
En el teatro Athenée de París, se ·
y u110 en la comedia "Madrigal."
correctísimo eo extremo, cosa rara
ha verificado el estreno C:e "La Semana Loca ," comedia en cuatro ac-

EL TEATRO EN PARIS

tos de Abil Hermano. El autor pone la ac·
ción en Venecia. Los protagonistas del enredo son rusos. La acción ae la obra es
muy desigual.
Cuando parece que va a ·acabar en dra·
mase convierte en idilio.
El príncipe Kamensi, casado con una
-compatriota suya llamada Fedosia, la aban&lt;l.ona por creer que sólo ha aceptado 5 !1
mano para conseguir su nombre Y su h·
tulo.
t
Los esposos se encuentran casualmen e
-en Venecia durante la semana loca de
Carnaval.
Fedosia, para atraerse a su m_arido por
medio de los celos, se hace corte1ar por el
francés marqués de Mauviese._
.
Después de varias peripecias forJad~s
-por el autor para mostrar una V:nec1a
convencional de cantos y de en sue?º• r~·sulta que en el tercer acto el matrimonio
parece más distanciado que nunca.
Y, por el contrario, de una 01ao3ra también inexplicable, en el cuarto acto ~e en·
-cuentran el uno en brazos del otro, s10que
ellos mismos, según dicen, se expliquen se·
mejaote situación.
.
Pero .... Fedosia había concedido con

•cano
Dos escenas de cMadrig, ),&gt; obra de M.rtínez Sierra - Teatro Colón.-Escenas de &lt;Los dos Pilletes.&gt;
Teatro Mex1
•-

�hacer en los Estados Unidos igual
película. También obtuvo algunos cañones completamente de
aquella época, y tuvo que dar un
depósito de 600 libras para que
lo dejaran sacar objetos auténticos, y trasladarlos al campo de
operaciones cinematográficas.
Ya estaba conseguido casi lo
principal; faltaba no obstante las
personas, que deberían tomar
parte, y con este motivo contrató
basta 40 actores profesionales y
el gobierno no tuvo inconveniente en que los soldados del Doce
Regimiento de Lanceros tomaran parte en la película para que
las cargas de caballería resultaNapoleón aclamado por sus tropas al dirigirse al campo de Waterloo.
ran todo lo mejor posible.
Refiere igualmente Mr. W esLos fabricantes de películas cinematográficas no ceton que su sorpresa rué grande cuando al ir al campo
san en proporcionar toda clase de novedades al público
de trabajo se encontró con más gente de la que había
que ávido de emociones, acude constantemente a sola- contratado para la comparsería, lo que prueba que en
zarse en esa forma de diversión que tanto gusta a las todas pa~tes hay quien desea ganarse algo. Varios días
muchedumbres.
tardó en hacerse la película habiendo algunos incidenLa Historia con su campo inmenso, les proporciona tes desagradables, cerno cierto soldado que cayó grave•
Napoleón Bonaparte.
grandes elementos para la impresión de las películas,
mente herido por haberlo atropellado once caballos que
pues la gente gusta mucho de ver reproducido en e 1 tenían que pasar un río. Fué conduci:io al hospital don·
lienzo los grandes sucesos, los personajes notables, los de se le ha curado con sumo cuidado.
poco afortunado. N apol(ón , que se batía apercibico
Reyes célebres, los conquistadores famosos, etc., etc.,
Lo demás que podriamos añadir se refiere al éxito de
que ha visto en los relatos, y que ahora admira como si la película de la cual han hablado con elogio todos los entre tanto, con su anteojo, de la llfgada de un cuerpo
de ejército en el horizonte, al rededor de Chapellese dijera de carne y hueso.
periódicos de Londres, y sabemos que tiene pedidos Saint· Lambert, ueyó que era Grcuchy , siecdo Bulkw.
Esto hace que lo mismo en Francia que en Italia, que grandes de las primeras empresas cinematográficas de
en Ioglaterra y en otros países donde la industria cinematográfica raya a gran altura, se eche mano de los sucesos históricos más cnlmin..ntes, con el fin de presentarlos con la mayor propiedad posible en trajes. en
muebles, en armas, en sitios y dicho se está y sobre todo en los personajes, para que la ilusión sea más completa y el éxito, por tanto, no deje que desear.
Ahora acaba de hacerse en Londres una película que
a no dudarlo ha de recorrer el mundo entero. Nos referii;nos a la &lt;Batalla de Waterloo&gt; aprop:5sito de la que
presentamos algunas de las partes, por creerlas notables y dignas de conocerse en tanto llega a México, la
referida película.
Curiosos son los pormenores de la manera como se
ha hecho dicha película, la cual ha sido dirigida por
Mr. Charles Weston. Cuenta dicho señor que lo primero que hizo foé irse al Museo Británico de Londres,
para recoger los libros que allí le aconsejaran, con el
fin de documentarse lo mejor posible sobre el tan cono·
cido suceso histórico. Sabiendo ya los libros que nece·
~itaba los compró, y con la mayor atención, dedicóse a
enterarse del contenido de los mismos, sobre todo en lo
referente a detalles y a la verdadera situación de los
La última carga de la caballería francesa.
combatientes en la memorable batalla.
Después se fué al campo de Irthlingborou para escoger
Europa y de América para reproducir cuanto antes la que con treinta mil soldados formaba la vanguardia deel sitio más apropósito, para fingir i!l suceso. Recogió toBlucher.
dos los uniformes auténticos que pudo, tanto más cuanto
célebre batalla.
Bajo las órdenes de Ney en persona, las divisioneso o o
que sabía que habían llegado a Londres algunos:americaEl suceso histórico con toda la pujanza de su interés de Erlon recomenzaron el ataque y lograron dominar
nos que iban a proveerse de los mismos, con el objeto de
excepcional viene a nuestra alguna de las alas de los ingleses, que pienlen al gene- ·
mente en estos instantes. Bien ral Picton, primer lugarteniente de Welington, en una
sabido es que la batalla de de las acometidas, que fué terrible, con una carnicería.
Waterloo fué la última etapa horrorosa, Los dragones de Ponsonby cargan entoncesde la grandeza napoleónica sobre la infantería francesa victoriosa, sunbrando en ,
y que se libró el 18 de Junio
de 1815.
Después de la batalla de
Ligny (16 de Junio del mismo
año) es decir, dos días antes;
Napoleón que había vencido
a los ptusianos en Blucber,
se encuentra a los ingleses
fuertemente instalados sobre
el camino de Bruselas. Era
el día antes indicado por la
mañana y el Cesar tenía que
retrasar la ofensiva efecto de
las lluvias que habían puesto
los caminos intransitables. A
las once y media, el cuerpo
de Reille a la izquierda, ataca el castillo de Hougoumoot
cerca del camino de Nivelles,
la guardia inglesa resiste valerosamente el ataque y hasta quedan victoriosos. El ataque contra Haie-Sainte fué
Lo más reñido de la batalla.
El Duque de W elington.

coraceros de la guardia repetidas veces sin conseguir las ventajas que se
proponía
Welington deja entonces el camino
de Bruselas, para e vitarse los asaltos.
Bulow invade Plancheoois, ocupado
por Lobau. Napoleón manda a la división Duhesme de la joven guardia, de·
trás de la división :v:Iorand de la vieja
guardia, granaderos y coraceros comba·
ten con el furor de siempre, y recba·
zan a los prusianos. El Emperador hace avanzar el resto de la guardia, que
desciende velozmente por el grp.n cami·
no defendido por la artillería, \ Veling·
ton, hace un último esfuerzo ; reune sus
divisiones con la holandesa, del general Chas;é y las lanza contra los veteranos del Imperio, que arma al brazo
y en un orden completo, impasibles an·
te el peligro, avanzan sin cejar un solo
instante. Pero todo en balde, parece
que el de~tino tenía señalado ese día
para terminar con el poder de Napoleón y después de varios incidentes que
sería prolijo enumerar, las tropas in·
glesas, como avalanchas, derrotaron a
los franceses. Estos. al entrar en batalla, ernn 7 2.0 00, los enemigos 156 . 0 0 0

El combate de Hougournoot; toma de la finca por los ingleses.
ellas el desorden. Ramones, con los -:oraceros y los
lanceros franceses, atacan a los dragones triunfantes en
sus mismas líneas, pero era algo tarde, lo3 prusianos
avanzan; la lucha qu~da limitada delante de Hougomont.
Eran las tre~ de la tade. El cuerpo de Lobau había
tocado las tropas prusianas; para secundarlo, y también
por haber visto ciertl. debilidad en una de las líneas
inglesas, Ney lanza contra el centro de Weliogton los
coraceros del general Miliaud que luchan con denuedo:
pero sin obtener grandes ventajas, lo cual, irritando al
referido Ney, lanzó de nuevo a los lanceros y a los

El naranjo, uno de los arboles que da los frutos más
bonitos, nos viene, como sabemos, de la China.
Algunos creen que los primeros que lo trajeron a Europa hayan sido los Portugueses, otros los Italianos.
De todos modos, el naranjo no fué conocido en Europa h'l.sta fines del siglo XIV y a principios del XV.

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Caídos sobre sus cañones; ingleses muertos en el campo.

Son tres las que deben cultivarse: la virtud, la bondad, la sabiduría.
Tres deben enseñarse: la verdad, la industria, la
conformidad.
Tres s~ deben amar: el valor. la caballerosidad y el
desinterés.
Tres se deben gobernar: el carácter, la lengua y la
conducta.
Tre,-se deben apreciar: la cordialidad, la bondad y
y el buen humor.
Tres se deben defender: el honor, la patria y los
amigos.
Tres se deben admirar: el intelecto, la dignidad y la
gracia
Tres se deben aborrecer: la crueldad, la arrogancia
y la ingratitud.
Tres se deben imitar: el trabajo, la constancia y la
lealtad.

la proyección radiante de dos soles
que al fundirse en tan má5i.;os crisoles,
humedecen tus ojos ne pasión.
Lloras, y ea tus pupilas que se anegan
entre cálidas lágrimas, palpita
El abismo de tus ojos
el sentimiento que en tu pecho grita
huyendo dolorido del sufrir.
Las sutilPs membranas de tus párpados
Para &lt;El Mundo llustrado&gt;.
se mojan y enrojecen en el borde,
y respira tu pecho desacorde
Ojos negroP, que n,iran y perforan,
en violento y penoso palpitar,
de un mirar tao intenso y tan sereno,
Tu boca, que es un nido de placeres.
se enarca convulsiva, y balbucea
que anegaron mi alma en el veneno
de tu dolor la tristP me Jopea,
de una jamás gustada sensación.
armónico gemido de mujer ..... .
Miras serenamente, y el abismo
Miras serenamente, lloras, ríes ... .
de tus pupilas, permanece quieto,
y son tus ojos de andaluza o mora,
11:uardaodo en sus negruras el secreto
abismos de atracción fascinadora
de una vida absorbente, pasional.
donde hay tinieblas, melodía, luz ....
Feliz el que naufrague en sus honduras
No hay cambiantes de luz, no hay inquietudes y presa de su hipnótico misterio,
que el nácar de tus párpados dilate;
muera viviendo en dulce cautiverio
es noche tu pupila y bl,.nco mate
abrazado a tu amor como a una cruz.
el húmedo contorno esferoidal.
JOSE ALBUERNE.
Ríes, y el fruncimiento de tus ojos
simula como un juel[o de diamantes
México, Junio de 191 3.
do la luz se refracta en mil cambiantes,
en gracia a su movib'e oosición.
Y hay eotonc~s. a flor de t!! mirada,

A ERNESTINA

-.

L'l madera del naranjo se usa para muchos objetos;
las hojas son un excelente medicinal y los frutos cons·
tituyen un alimento sanlsimo.
En cuanto a las flores .... ya sabemos toda la poe~ía
que eo~ierran las blancas flores de azahar.

El caballo muerto.

El comba,e de Hougou'tlont -Napoleón expulsado de la ficca.

~

El combate de Hougoumont; el ataque a la finca.

�CRONICA
Resueltamente la moda de los sombreros
pequeños gana terreno a cada momento ectre
las damas.
Ya no podrán los señores criticar nuestros
tocados con el pretexto de que les impedimos
la vista en teatros y cinematógrafos. La pe·
queñez de los sombreritos de última moda, raya a ve•
ces en la exa¡¡eración. He visto alguno que era una diminuta gorrita de paja, muy semejante a un canastillo
de costura. Su adorno estaba constituído por una angosta cinta de rase- brillante, recogida a trechos con
pequeñísimos ramos de nomeolvides. La forma era de
color verde botella; la cinta ostentaba un matiz muy
obscuro, ,~asi tirando al negro; y el contraste entre esos
tonos obscuros y el azul suavísimo de los nomeolvides,
forman un conjunto verdaderamente encantador.
Pero el adorno que más se lleva en los sombreros,
está constituído por "aigrettes" ya sean negros, ya blancos, ya de color.
Hay "aigrettes" que valen mucho; pero hay también
imitaciones muy bien hechas que suplen perfectamente
y que valen cortí'simas sumas.
Ultimamente tuve oportunidad de ver en un palco
del teatro un sombrero de la más rara novedad y ele-

gancia que pueda imaginarse. La forma era de paja
italiana color de espiga de trigo. Una gran pluma rígida, como un pompón, se alzaba por la parte de atras,
rematando en unas delgadas puntas rizadas. El color
de la pluma era del violeta más exquisito.
Una ancha franja de raso color de lila muy suave,
corría al derredor de la copa, y, esto era lo que coos·
tituía la novedad del sombrero: una gran serpiente do·
rada hecha rosca, parecía dormir sobre la paja de la
copa, poniendo en ella la nota relampagueante de aquellos anillos dorados, que terminaban ~n una cabeza
chata muy artística, adornada de dos topacios que eran
los ojos de la hermosa serpiente.
El efecto de este sombrero, por el brillo metálico de
la sierpe, era maravilloso; y el sombrero llamó la ateo·
cióo de la concurrencia, que vió en la dueña de él a
una mujer de exquisito gusto que pone empeño en lu-

La gracia consiste en
permanecer dentro del dominio de la fantasía; pero
hay este año una cantidad
tal de telas bonitas, que
para las que no pueden
satisfacer todos los caprichos, representan un verdadero suplicio; en cambio, las que se permiten
adquirir cuanto dPsean,
tendrán profusión de ca•
saquitas, todas distintas y
a c ual más bonita.
Con los vestidos de telas
que no son transparentes
se hacen estos gabancitos
sin mangas, no sé si porque en realidad son más
cómodos, o por invantar
al~o nuevo ; y si no nuevo,
algo que no se haya usado desde hace cincuenta
años. Digo esto, porque es
muy frecuente oír a esos
grandes creadores de modas, que hacen su fo rtuna
a casta de halagar la vanidad femenina: "Señora,
este modelo es complet~mente inédito ; si usterl lo
adquiere, será la primera
que lleve en París este género de ·•toilette," y la
única, si a~í lo desea. "

haciéndose mayor su influjo en el terreno de
la verdadera y legítima elegancia.
El raso abullonado para cubrir las formas
de los sombreros, está muy de moda actual•
mente. Para este caso, recomiendo a mis lectoras que cubran los torzales del abullonado
con angostos galoncilos de plata dorados, lo
cual da un efecto muy gracioso a las copas.
Las flores :.rtificiales, confeccionadas con
tela,-raso, vuela de seda, pongée, etc,.-son
de una vista muy exquisita para adornar los
sombreros, y se usan mucho. Hay que tener muy buen
gusto para escoger el color de la tela a la hora de confeccionar estas flores. Los colores más elegantes son:
el rosa antiguo, el oro viejo, el salmón, el gris plata, el
verde de Venecia, el violeta apagado, el plomo de humo, el a zul agua .... Hasta los nombres son sugestivos;
ya veréis, lectoras mías, si serán elegantes esos colores
cuando estén hechos flor •. . . ..
Intentad adornar de este modo vuestros sombreros, y
vosotras mismas apreciaréis el efecto, recibiendo en
vuestro honor las miradas complacidas de los que tengan la fortuna de veros pasar por su camino.
Entonces no podréis menos de dar las gracias a vuestra amiga afectísima.
MARGARITA.

o oo
LA ROPA BLANCA

Rica&lt;toilette&gt; de noche.

cir atavíos llenos de novedad.
Con la moda d~ los sombrercs pequeños los dolores de cabeza comienzan
a desterrarse. Aquellos
pesos de las formas am•
plias y estorbosas, producían verdadera incomodidad a las señoras. De ma·
nera que hoy por hoy, no
solamente lo, caballeros
están de plácemes, sino
que también las damas se
regocijan de la innova·
ción. ganando en ella cien·
to por ciento.
La estética es una de las
beneficiadas también, pues
con los grandes sombre·
roi&lt;, la armonía de la pro·
porción resulta casi siem·
pre fracasada. Y ahora no:
las dimensiones reglamen·
tarias de estos nuevos
sombreros, dejan la pro·
porción en lugar conve·
niente, y con esto, la b elleza de las mujeres gana

Oigo decir que la ropa blanca va a adquirir otra vez:.
todos sus derechos.
Es mejor que así sea. Nada más lindo que la ropa
blanca.
Sin embargo, ¿ cómo poner de acuerdo la amplitud de
la ropa interior con la exterior?
Es muy sencillo. Se suprime todo lo que se puede sac«r , para no dejar sino el encaje.
Las camisas son tan finas y ligeras que pasan por un
anillo, y respecto a las enaguas son meras envolturas de
raso para la noche y de entredoses de encaje para las.
toilettes de vestir, a no ser que se supriman por completo.
Las combinaciones e~tán más en boga, es decir, esa .
clase de prendas de vestir que consiste en reunir en
una sola pieza el calzóo y el cubre corset, siendo todo
muy ajustado y lo más estrecho posible, sin volantes ni
cintas
En esto también los entredoses de encaje representan un gran papel, alternando o bien con el bordado o
bien con tiritas estrechas de hilo.
Los entredoses tienen la ventaja de poder adapta rse
a todas las formas, y las costureras proceden del modo •
siguiente:
];'repa ran, ante todo, un patrón, sea de papel grueso ,
o de muselina para patrones, que siente perfectamente
a la señora para quien se destine la combinación.
Después extienden sobre una mesa dicho patrón y ·
preparan su labor deslizando los entredoses unos tras
otros, haciendo un fruncido en un lado o agregando un
extremo en otro, según la forma d el patrón.
Cuando está todo dispuesto se cose finalmente, y este•
aonjunto de entredcses, de bordado y de linón, se adapta tan bien a la forma del cuerpo, como si fuera una te·
la fuerte.
Estas combinaciones, tienen, pues, la doble ventaja de •
ser elegantes y de ocupar poco espacio.
Es fa prenda interior soñada por las toilettes actuales.
E l viso, de no ser de raso flexible, no se hace ya sino
de lencería: todos los visos de color, de "nansout," de
b atista, no son siempre muy elegantes.
El encaje, como orla de viso, ·ha tenido que ser reem· ·
plazado por el bordado.
Un festón los termina a todos y 'esto se debe a la re·
gresión de los tacones altos que se enredan fácilmente ·
en el encaje y exponen a caídas.
Y, además, el falso encaje con 'qu'e se adornan los visos, no produce buen efecto sino cuando es nuevo.
Tan pronto como ha sido lavado se vuelve muy ·
feo.
Así, pues, triunfa hoy el bordado para los bajos de los .
visos.

Los "kimonos" o túnicas japonesas se hac€n ldmbién
de "nansout" fino, bordados a mano, con delicadas gu irnaldas de florecillas, o bie n muy adornado con encaje y ·
cinta.
Las mangas son de forma japonesa. Un lazo de cinta.

Traje de niño para verano.
,cierra este encantador "deshabillé" en el cuello. que
queda más o menos libre y termina siempre en punta
por delante.
Para esta prenda de vestir también el trabajo de los
-entredoses de que os hablaba hace poco, dá buenos resultados.
Estas "matinées" son muy cómodas para ponérselas
encima de la camisa de noche en la ca ma.
Los pañuelos también han renunciado al color.
Solo se ven cuadraditos del todo blancos. Pocos enca·
jes al rededor; sólo un dobladillo sencillo calado o un dentellado festonado.
La inicial minúscula bordada en un ángulo contiene
esas iniciales.
El lujo del pañuelo es_tá en la calidad d:I tejido, que
debe ser de batista de hilo, lo más fino posible.
E l pequeño pañuelito de muñeca que se introduce en
el guante o el h ueco del corpiño escotado basta a mu. chas señoras.
El pañuelo de seda, no se vé sino con el traje "tailleur" y su color debe estar en armonía con el sombrero O uno de los artículos de la "toilette."
Metido en el bolsillito del pecho de la "jaquette," de¡, fuera una puntita y alegra con uoa nota clara la tonalidad generalmente oscura del vestido " tailleur."
Respecto a las camisetas el triunfo es de la lence1 ía
blanca.
Se llevan todo el año, de invierno y verano. Las se·
ñoras friolentas no varían sino su ropa interior; los cubre corsets carecen o no de mangas largas.
En eso estriba la diferencia.
Hasta se puerle agregar para los grandes fríos una
tricota fina de seda imperceptible y esta nota blanca y
fresca en todas las .estaciones, imprime grao elegancia
en la sencillez preconcebida del traje "tailleur."
Pero su conservación es dificultosa, porque la camiseta blanca no soporta ninguna manch! ni arruga.
.
Haciéndola planchat" todas las maoana~ hay la post·
,bilidad de usarla durante tres o cuatro d1as.

000

Sombrero de !arele.

DE PARIS
La manera de vestirse obedece la mayor parte de las
veces más al capricho y al hábito que a la necesidad.
Sólo así se explica que durante el invierno se lleve el
cuello al aire y las mangas cortas, y e11 Agosto una
echarpe guarnecida de piel sobre los hombros.
Durante este año hemos convenido en que no resul•
ta elegante salir a cuerpo. Mientras ha hech o frío, nada tan agradable como envolverse en amplio gabán de
pi~les; algunas veces, sin necesidad de cambiar de tra·
je; pero ahora, aunque estén muy en boga Jo5 a brigos
largos o "troits·quarts," siempre quitan a la "silhouet·
te" su aspecto primaveral, y ese aire cómodo que caracteriza la moda.
El vestido de tres piezas es una de las adquisiciones
más útiles para la prt:sente estación; además, es abordable para las que disponen de un modesto presupuesto, porque a un sólo vestido pueden darle diferentes
aspectos, según lo exijan las circunstancias. El vestido
de tres piezas Pstá sujeto a infinitas variaciones: pueden hacerse la falda y el cuerpo iguales y la casaquita
'1istinta, o la falda y la casaca de la misma tela y la
brusa de otro género, y si se quiere, diferente color.
La unión de telas lisas permite variar un vestido de
mil maneras, siguiendo cada cual su gusto personal.
Conviene evitar todo lo posible la aproximación al estilo de s 1stre; el vestido de tarde es el que servirá de
b¡,.se a este género de "toilette." Vestido flexible y adornado, precioso para una fiesta íntima o un teatro de segundo orden, que, gracias a la casaquita discreta , se
podrá llevar de día. He visto en este gé nero un modelo mooísimo de "taffetas" color de ciruela, con capullos bordados en sedas, menos la parte baja de la falda,
que es de "taffetas" liso, y se vuelve, como si fuese
muy larga, formando un nudo a la altura de las rodi·
llas.
La casaca es preciosa, también lisa y anudada sobre
el pecho, de igual manera que la falda.
Sobre un vestido de crespón de "foulard" de brocha·
do resulta preciosa la casaca Directorio de "sbantuog,"
en el mismo tono del fondo del crespón. Es un modelo fácil de copiar, y la caSdca podrá utilizarse con los
trajes de batista blanca.

Abrigo salida de teatro.
Lo cual significa que pague cuatro veces su valor para que nadie Jo copie, sin perjuicio de enviar otros
iguales a la Argentina e Inglaterra y adonde ~e los pidan. Si la señora insiste en su duda de que aquel mo ·
delo sea completamente original, el modisto trata de
convencerla, diciendo: "La falda es Directorio, estas
mangas no se han vuelto a usar desde 1850, el cuello
es Luis XVI y la faja oriental es exclusivamente mía."

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CONSULTAS
PARA EL ROSTRO.-EMMA: La &lt;leche antefélica&gt;
es muy eficaz para quitar las pecas, pero mejor le recomiendo que vea a un médico espec:ial!sta para l~s
enfermedades de la piel, pues esas manch1tas tienen diversas causas, y por esto el tratamiento de be ser adecuado a cada ca50,
Si no tiene inconveniente en darme su di
recci6n particular, yo
le indicaría con todo
gusto el nombre del
doctor que puede atenderla, eficaz y oportunamente.
En cuanto a su grande y justa pena amorosa, no vacilo al asegurarle que pronto recobrará la libertad de
s u alma, pues la creo
a u•t€.d enérgica y resuelta; sus frases llenas de inteligencia y
de entereza r evelan un
corazón amante, pero
también un carácter
firme que no se doblega por las tempestades
del dolor.
Usted amará y será
amada, como lo merece por sus notables facultades intelectuales
y sensitivas.
¡Ojalá, querida amiga, que este pronóstico
se realice cuanto antes!

no obstante que también sea bueno. Así usted, aunque
tiene la fortuna de verse amada por un hombre de t~·
lento, de excelentes facultades par a _la lucha de la ".1·
da; trabajador, honrado, rico y pródigo, r ecu,.rda, s1~
embar go, la suavidad de carácter, los eleva~os sentI•
mientas de su primer esposo, l' siente una 10cura~Je
tristeza, un profundo desagr ado al compara:. su vida
pasad.. con la presente. Aquel fué su &lt;campanero&gt;, tal

las flores ni entiende el arte; se di~gusta con las exageraciones que usted tiene pa,a sentir; y, en una palabra, están atados u no al otro por una cadena, nunca
por un lazo de ~mor.
Me pregunta usted si será una falta de fidelidad el
cariño que consagra al recuerdo de ese adorado desaparecido, y yo le digo que sí, pues al jurar amor eterno al hombre a quien se acepta por esporn, la mujer
se compromete a entregar le su corazóo,sin
compartirlo con otro,
ya sea vivo o muerto.
Procu re ponderar delante de sí misma las
cualidades de su segundo marido; piense
en que él la quiere como puede y cuanto más
puede; olvide un poco
el pasado y viva en e l
presente, pues de otro
modo poco a poco irá
perdiendo e 1 afecto
que hoy tiene a su esposo, y llegará a sentir
por él uoa repugnaoci'\
que la hará profundameo te desventurada.

BUEN TRATO SOCIAL.-AMANDA: Las
personas de carácter
tímido no están excluí
das, corno usted cree,
de tener un excelente
t rato social, pues los
modales distinguidos
no dependen de la facilidad paro hablar mucho, ni de las sonrisas
amables, ni ·mucho menos de las miradas expresivas. No, señoritl;
UN BONITO OBSElas buenasmanerasson,
QUIO - Luc1A: Cr•o
casi siempre, aelicadas
q ue ningún otro r egalo
y opor tunas, lo cual es
será tan del agrado de
más propio de los casu amiguita, como un
racteres tímidos que de
cojín bordado para colos impetuosos y arre·
locarlo en el sofá de
ba.tados. Las personas
su sala.
de buena socieáad tieDicho cojín puede
nen todo su encanto en
hacerse en moaré cola sencillez, dulzura y
lor de marfil antiguo,
corrección que usan
bordado al est ilo roca·
en sus palabras, accioco, lo cual es muy aprones y ademanes; porp iado tratándose de un
que la educación exsaloncito cuyos muequisita manda reprimir
bles recuerdan la épolos ímpetus de las paca de Luis XV.
siones, para no hacer
Los colores más exun papel r idículo o
quitos deben formar el
desagradable delante
conjunto de ese borda•
de los demás. Así pues,
do: el azul pálido, . el
la cólera, el despecho,
rosa suave, los verdes
la burla y la envidia,
secos, el oro mate y la
jamás se manifiestan
lentejuela, prestan su
en las gentes que ~aben
valioso contingente palas l eyes del trato sora embellecer el concial; y, como usted com·
junto de esas lindas laprende, esta costumb r e
bores ferr.eniles, que
de reprimirse es mu·
parecen haber sido tracho más fácil para un
bajadas por las finísi-.
temperamento tranqui·
mas manos de alguna
lo que para un apasionoble dama de aquenado, de manera que
llos galantes tiempos.
no desista de s u em·
Espero que el citapresa; asista a las reudo obsequio complacef
niones, visitas y fiestas
rá el gusto de su e le· p hl'
os esta curiosa colee cién de fotografías que represen:an a las damas elegantes de París con sus J?erros avode sus :1migas distingante amiga.
urit~~~~ue fueron premiados en la reciente exposición caninapd~ la ciudad Luz. Sus no~bres son como s,g_ue:; guidas· vaya vencien·
Mme. Vorska con su perro Caruso. 2 -Mlle. Mowan con ,gget. 3.-Mlle. Cottanga1t, con Negro y L1sbet .
d I i'
su carác1
COM p AR A C JO N
t:r
y conse·
4.-Mlle. Renée Block, con Carlos y Dadet. 5 -Mme. Baltt~a, co~ Peggy. 6.-Mme. Watham, con Ropor:o VENTAIOSA.
quet. 7.-Mme. Block con Korota1.
guirá lo que desea.
-UNA PREO c UPAD A:
.
como lo dice la palabra: su amigo del alma; desde jóLIBRO SUGESTIVO.-JORGE: Lea usted las prosas
1
Cu~"ncto uoa rnu¡er es feliz en el matrimonio Y tiene_
Gutiérrez Ná¡·era;
d 1f 1.ª venes se amaron y, sobr e todo, se compren d'1eron d e un de nuestro célebre escr1·tor l\'anuel
,
inmensa desgracia de perder.ª su ~sposo, es muy
·
modo absoluto, que es la base más sólida del verdade- si sus versos son exquisitos, sus prosas no lo son meno_s,
nd
cil que encuentre la misma dicha en sus t:segu as ~?P"
ro cariño. Su nuevo marido 00 p iensa sino en los ne- y acaso tienen mayor personalidad que aquellos. Sm
cías, pues aún cuando dice un anugu? r frá?, que ~o- gocios, en la política, en la vida prác~i~a; detesta )os duda quedará usted complacido con la lectura que hoy
da comparación es odiosa," no es posible de¡ar ?e a·
libr os sentimtntales, no gmta de la mu~1ca, 00 admira me tomo la libertad de iodicarle.- MARGARITA.
cerla, si el nuevo marido es tan diferente dt l primero,

::s:~=~oe

•1•
1
1•
••

----•

~....... ...________

•

,

Aun los organismos más resistentes y mejor constituídos sufren serios trastosnos en estos días de
inconstante temperatura.
Estamos en la temporada de mil enfermedades, si no graves, sí molestas y no excentas de peligro, si no se acude

.••
••
•I
1
•1
•

oportunamente á prevenirlas ó curarlas, es decir, á atajarlas an &amp;u acción daíiina ó destructora. Ocurre que, bien por
efecto del sol á ratos parece que penetra en ~l cerebro por la fuerza de los rayos que queman, bien por la humedad de
que se impregna súbitamente el ambiente y por el esta,do lodoso del piso, son pocas las familias en que alguno de sus
miembros, ancianos, adultos ó jóvenes, no se encuentra atacado de catarro, de dolores neurálgicos ó reumáticos, de cólicos
alarmantes.
Pero acontece que, no obstante lo que lamentamos la más mínima alteración en nuest11a salud, nos cuidamos relati va,mente ,poco de conservarla, viviendo, mientras no nos asalta una dolencia, en la más absoluta tranquilidad y el más risueño de los optimismos.
Todas las personas precavidas tienen siempre á mano

l1lll

preventivo que entone y equüibre el organismo al pri-

mer síntoma de malestar, y en toda muestra República el popular y benéfico re constituyente conocido con el nombre de
1

1

VINO DE SAN GERMAN
nunca falta en infinidad de hogares que, por propia ex'Periencia, saben los maravillosos efect os que produce, así en la
curación radical de multitud de enfermedades, como en oponer resistencia á las que constantem ente nos amenazan.
ACEPTEN USTEDES ESTE BUEN CONSEJO : En todas las buenas droguerías y boticas s e halla de venta el

••
•••
•••
•••
•••
••

antiguo y acreditado tónico fortificante VINO DE SAN GERMAN. Usenlo en las dosis que se indican. en loi; frascos y experirnentarán la inefable alegría de Yer alejado -el ,peligro en momento que se crean presas de cualquier dolencia.
EL VINO DE SAN GERMAN ha dado resultados sorprendentes á los enfermes de la sangre, á los tuberculosos,

r emnfticos, anémico,s, neurasténicos Y, em general, á cuantos padecen de achaques nerviosos.
Para las señoras, durante el período de lactancia, es un fortaleci ente incomparable.
1

•

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•••

.:•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••.:
'

�EL MUNDO ILUSTRADO

feliz, el otro había venido a suavizar-au· abajo, en el refugio de los soportales, ex· Una vez hablando con él, quise hacerle
mentándolas, triste paradoja-las aspere· pectaban:
varias preguntas, Y con amabilidad exquizas del infortunio, y por él sentía el desdi· -jB ajal ¡A prisal- le vocearon; pero el ta satisfizo mis deseos.
Una tremenda mayoría de los chado obrero el remordimiento feroz de loco, en el colmo del empeño, haciendo Una de mis preguntas fué: qué concepmales en este mundo proviene de haberle traído al mundo, a ser víctima de cuestión de honor la empresa, pugnaba to le merecían los hombres, y la respuesta
mera negligencia. Las peores en- Ja miseria, de los afanes, de las maquina· por vencer. la torced~ra del ~c:ro, mur· se limitó a una sonrisa irónica y a un gesde los explotadores.
murando rncoheren~1as mald1c1ente~, .Y to de ~esdén,
.
.
fermedades que sufrimos, aque- rias;
Su aproximación al lecho produjo un c~ando con un empu¡e supremo se sm_hó Le mterrog~é sobre s1 era feliz, y me
llas que acarrean la muerte, pene- movimiento de la madre, que no se desper· triunfante, rasgó el espacio el estampido repuso tranquilamente, que desde que hatran en nosotros sin que lo advir- tó, y una exclamación del niño, que no po· incendiado del rayo que precipitó el cuer· bía tenido la ~evelación de . su modo de
tamos. U na herida que sangra ó día dormir, hambriento, sediento, llorando po del obrero, destrozáod.:,lo, contra el ser Y d: la soc1_eda_d en que v1v~a, hubo de
hablar porque se lastimaba la reseca suelo. . . . . .
renunciar a la 1lus1ón de la felicidad, sin
un repentino dolor agudo nos al
garganta:
cometer después el error de volver a ape0
0
0
hacen correr en busca de un alivio
-"!Pao, papá!"
.
. .
.
.
. tecerla.
.
_
inmediato. Pero la pesadez de
Enloquecido por aquel grito, smhendo A la puerta de! m1se~able !u?uno el ni· Y tu".o un ademá~ de srncendad, que
en
sí
mismo
la
tortura
del
hambre,
y
mas·
ño
lloraba
a
lágrima
viva
p1d1endo
a
su
me
obligó
a
la
emoción:
Sólo
una
vez, me
cabeza, pérdida del apetito, tristecullando con ira doliente un ·'¡hijo mío!" madre de comer, y la desdichada, escru· dijo, he sentido sin embargo el peso de la
za y depresión sin causa especial, se
abalanzó a la calle desesperado y sollo· tando la extensión de la calleja fangosa, le desdicha; puse los ojos ea una mujer que
¿por qué nos hemos de preocupar zante.
repetía, poniendo en su voz toda la dul· era un encanto por lo que se destacaba de
por nada de eso? Seguramente
zura del cielo:
la vulgaridad a que yo vivía ya habituado;
o O O
-Espérate, santo mío, ahora viene pa'pá la amé, la pretendí, llegué a forjarme la
que se disiparán esas cosas, y uno
Ea los muelles no hubo una carretilla con pan !.. : .
quimera de que había encontrado una
se encontrará bien otra vez. No para
él; ayudó a descargar el equipaje de
mujer capaz de comprenderme y digna de
encontrando oposición y com- un viajero y le pagaron con una copa de
participar en mis rebeldías.
prendido sólo á medias, el des- aguardiente; en el mercado no le hicieron
ISMAEL CLARK.
Al principio ella se mostraba así. Más
tarde, se recobró al medio, y pensó: &lt;como
arreglo se propaga hasta que la limosna de unas viandas pasadas; pidió
su hijo" a una "piadosa" que, rosa·
piensa todo el mundo&gt;: no me quiso porllega á convertirse en una afec- "para
rio en mano, rumiaba exorcismos contra
que se me llegó a tachar de iconoclasta y
cin local orgánica, difícil de los peligros de tranvías, coches y malhe·
se me señalaba despectivamente como a
curar; en enfermedades mante- chores, dirigiéndose a la iglesia, y le con·
un hombre que siempre decía la verdad,
cosa desde luego muy reprobable y que
nidas por alguna condición ex- testó con sobresalto rencoroso:
-iTrabajel......
obst..culizaba la subsistencia
tenuante del sistema nervioso, ó
Un camarada de jornales le llamó "va· ¿Véis aquel hombre de encorvadas es·
Aquella mujer, amigo, que pudo haber
en alguna forma de debilidad que go;"
un mercader le increpó que no "ro- paldas y rostro altivo, que transita apac:· sido mi estímulo para realizar alguna
poco á poco consume la vida.
baba el dinero para dárselo a cualquiera." blemente por el arroyo, bajo una lluvia obra de provecho, pensó como los homEso puede evitarse usando la Ya casi presa de la locura se_echó a andar pertinaz y fina, sin que le inmute la torva bres y me convirtió en el escéptico y en
acaso, apresuradamente, srn buscar na· faz del cielo, y que parece no percatarse el desencantado que soy ahora. Ah ! si ella
PREPARACION de WAMPOLE al
da. Ahora la envidia empezaba a aguijar· del mal tiempo?
· hubiera sido de otra manera; si hubiera
la cual, al fortalecer, limpia se- le, vió pasar en un landó de forro -verde ¿No Je conocéis?-Lo supongo. lilo hay que afrontar la vida al lddo mío .... Pero
gura y rápidamente la sangre de tres niños inocentes, que parecían tres flo- un sólo motivo para que sea un tipo de los a qué hablar de cosas desprovistas de tores en un gran cáliz, pensó en el suyo allá llamados populares; no es ni borracho, ni da poesía y de toda belleza ?... . -Y al
su peso mortal, estimula el ape- abajo,
escuálido, y siguió el carruaje con tim'ldor, ni político, ni millonario; no es decir esto, su rostro se erguía y su corazón
tito, pone el aparato digestivo en la vista, ansioso en lo más recóndito de su ningún miserable.
palpitaba visiblemente, mientras que sus
plena acción, y pronto renueva' alma de verlo volcar, y estrellarse aquellas Y sin embargo, ese hombre es un héroe. ojos fatigados clavábanse obstinados, en
No hay que sooreir maliciosamente.
un pretérito infeliz y doloroso ... ,
todas las cosas. Pero no hay que lindas cabecitas contra el empedrado.
El sol ascendía, lo iluminaba todo. Los Estad seguros de que no miento; conoz- Ahora me preguntáis por el heroísmo
descuidarse á uno mismo por mús tenderos
sus puertas, limpiaban sus co al personaje y relataría detalladamente de mi héroe .. . . Pero me parece pequeño
tiempo, no hay que confiar en la muestras abrían
de latón, o sacudían con _sendos lo que puede llamars~. casi con propiedad, el de no haberse suicidado, para lanzar
suerte. Este eficaz r emedio es bastonazos las alfombras de sus dmteles, &lt;su vida y milagros&gt;.
con ese gesto de liberación su apóstrofe
No haré semejante cosa, por supuesto. soberbio a una humanidad tan déspota y
tan sabroso como la miel y con- levantando torbellinos de polvo.
Los caoiones y los carrn:natos, con sus Me bastará con citar a grandes rasgos las mezquina 1..... .
tiene una solución de un exruedas, las vacadas con su do~le principales características de ese hombre, l Qué hubiera rectificado en su prove·
tracto que se obtiene de Hígados gruesas
uña. los oficinistas con sus pasos en prisa, extraordinario entre los hombres, y espe· cho ? Ah! cómo se ve que no le compren·
Puros de Bacalao, combinados herían el pavimento, ejecutando como el cialmente en la sociedad donde vivimos. déisl Cómo ignoráis el goce verdadero de
con Jarabe de Hipofosfitos Com- preludio de la brega ruidosa del día trafi· Figúrense ustedes que ha sido siempre la vida, el placer de sentirse a sí mismo,
&lt;un ser de convicciones&gt;, un amigo de la grande y libre de la "moral" comú n ?
puesto, y Extractos de Malta y cante.
Todo se agitaba, y aquel hombre, ajeno Verdad, un amante de la Libertad, un de·
Cerezo Silvestre. El Dr. J. Valer.- a la
balumba en torno, porque algo más fensor de la Honradez, un rebelde ante
RECTOR LE TESSIER.
zuela, Miembro de las Facultaden augustamente ensordecedor llevaba en su la Tiranía del dinero, un detractor coos· - - - - - - ~ ~ - - - - - - - - de México y París, dice : " L P, ánima: jel hogar sin pan! vagaba a la ven• tante de los necios, de los egoístas, de los
UD
Preparación de Wampole tiene In tura, sin creer en nada, sin esperar en na- que abusan del menesteroso, de 1-.is que
ventaja de ser tan inocente corno die, rebosando envidia,cólera, orgullo.,,• usurpan el poder, de los usureros, de los
quería pedir.
.
libelistas, de los hipócritas, y en una pala·
los nii'ios, para quienes está dest i- noAnduvo
calles y calles, a veces riendo, bra: de cuantos en una forma o en otra
nad.a, los que la aceptan con bue- con extrañeza de los transeuntes, a veces escarnecen la Ley de Equidad, que debie·
na voluntad." No puede fallar húmedos los ojos ...... y siempre bla9fe- ra regir los destinos humanos.
Ya sé lo que me váis a decir: que ese
Todos saben Que la opulencia de las fory obra desde la primera dosis. El mando.
Al revolver un pasaje, que conducía.a señor es un loco; un loco, víctima desu lo·
mas del pecho es muy apreciada de los
desengaño es imposible. De ven- una plaza, vió un grupo que miraba hacia cura, un lunático derrotado por causa de orientales
y que sus mujeres entienden
mara vlllosamente el arte de adau1r1r esta
ta en las Droguerías y Boticas. la torre de una iglesia. Acercóse, inquirió su propio desequilibrio.
robustez, oue no siempre la da la Natuy supo que se trataba de enderezar la va· Veo que además no encontráis gloria alraleza.
- - - - - - - - - - - - - - - - - ra del pararrayo, doblada por la tormenta guna en su carácter.
Fuera del Oriente, un hermoso tierho es
gualmente considerado en todas partes
del día anterior, y que nadie se atrevía: Pero es que vosotros lo habéis visto pacual
la expresión más perfecta de la bejestaba tan alta! Pensó en ofrecerse, pero sar inadvertido, humilde, casi tosco; no Jo
lleza femenina; además, es el signo atiroel instinto de conservación le dió una sa- habéis visto como yo, perseguido, calumxlmadamente cierto de una salud floreciente. Para adaulrlr este desarrollo que
- - cudida y sonrió como un imbécil. M'.1-s en niado, echar atrás la cabeza inteligente y
hace tan elegante y tan seductora á la
d
d
d aquel momento velóse el sol, y, Inste Y noble llena de sagrados orgullos, y con
mujer. no hay nada más eficaz ni mejor
Al despertarsedBlas, m~y , e
rugaá a, sombrío recordó la tos incesante de su sereno continente, insultar a toda una hor·
para la salud que las PILULES ÜRIEN·
TA.LES,
frotóse
pár(a os co:1 is in icesce~
mujer,¡~ hornilla fría .... "¡pan, papá!" ... da de caballeros de industria hábilmente
g ulo, ahs se e enmaraoa O crespo ª ~ 0 iAy no pudo más, vencido por el sufri- disfrazados, al uso corriente, de caballeEstas píldoras tienen, en
coo los dedos d~ ambas_ i:ianos se~~rahas mie~to estalló en lágrimas y en injurias, y ros intachables; no lo habéis visto luchar
erecto, la virtud de desarro·
llar y de reconstituir los tiea. maneta de peine Y m1 ~om~uogibf ha· apostrofando a la muchedumbre, sin saber como yo, sin fé en el triunfo cuando se ha
chos, de fortalecer los tell·
c1« el extremo opuest0 e ª miser~ \ a· ¡0 que decía, se abrió paso gritando:
tratado de la honorabilidad o el valor de
dos, de borrar los re11eves
hitación, donde, ftma nd ?. ~n c~a r~ ~~- - iCobardes, tenéis miedo! Yo voy a su- los demás, pero seguro de que hacíd reshuesosos de los :taom bros y
de dar á todo el t:usto una
!imero, so_bre un esve~c?~· 0 ca ref ed 1· bir. ¿Dónde está el señor Cura ? ¿Cuánto plaadecer inconcusas verdades.
10
graciosa gordura
Jeras, yac1a la esposa
e ice, _pro un a· dan?
Ah! señores. Yo he sentido vergü enza
Convienen á la joven
mente aletargada más que dormida, con el
. .
.
•
d'
,
roo nido a ónico de la tisis, mal escondida A poco ~repaba:, con la ag1h_dad de un por mis seme3aotes, un. 1a en que v1 a e~e
aue SA desarrolla a.~f como
á la mujer aueno ha.
la fl;.cura ;a ·o la mugrienta sábana y mar- felino, el 10coascieote, como s1 fuese un ~ombre en su casa, hac1en_do lo que dec1a
tenido nunca 6 oue ha
1 t
d
tr chos amortajado mensajero de la cólera humana que aseen· el que era 3:lmorzar, y disertando sobre
perdido la. hermosura del
ca asl en s_u ros ro, ªt dae 'a neg ra y vºigo· día para protestar de la injusticia divina, algunas &lt;ridiculeces&gt;, tales como el Amúr
pecho. Obran esti1
vi
1 c an"da.,
d Ia v·1rt ud , Ja H
P or a recia me
mulando la natural ena
d oa mano
odiosamente murmurando para sí:
a1 pr6º'
JIIDO, a
. onleza, y esto sin viorosa, las h ne l as e es
.
,
él
radez, el Respeto social, y otras &lt;vac1eda' lencla: de ahí su RC·
abofeteadora ·· ¡el hambre! y,· encima
d es&gt; en e 1 concept o d e Ia Mora1 corneo
• te.
d f de la -Cuatro duros .. . . para ti, nen •
clón benéfica sobre
pobre mujer, como _1;1na cami~a e ~erza
Las nubes habías hecho un ~ondo oscu·
He sentido que mi rostro palidecía, al
la salud y también
para el tór~x, el b110, angelito. rubio de ro compacto, y~¡ escalar la cupula_ aquel escuchar de sus labios las injusticias de
a estab1l1dad del resultado tiroducldo, el
tres ~ños, t~rando del pecho ahi_Jado, seco, arisco desconocido se destacó a la vista de que había sido víctima cada vez que con
cual se mantiene después ¡¡errectamente,
elástico,. ruin, en es~ prolongam,e~to de la los curiosos como un rar~. cometa d_e la sinceridad hiciera alguna manifestación
Las p lLIJLES ÜRIEN!FALES tienen, por lo
lactancia de las muieres pobres e ignoran· desventura en la noche trag1ca del cielo. de su temperamento altruísta y desiotedemás, una. nombradia muy antigua y un!·
versal. (Marca depositada según la ley).
tes, esforzándose en vano para extraer unó.
Comenzó a llover a grandes gotas, red
Tratamiento de dos meses aproximada.gota del precioso jugo, porque la glá~dula cias, que pegaban en la faz Y en las ma res; a~í Jo habéis visto inmutable y sonmente, fácil de seguir.
·¡
d
·n
tener
de
donde
destilarlo
,
esqui _ma a, si
' nos.
riente, pasar ignorado ante nosotros, que
Precio: El !rasco con noticia ex¡¡llcatl·
va, 6-35 trancos.
se resistía al reclamo.···
. .
Blas hacía esfuerzos titánicos por ende- seguramente Jo despreciáis coa ese prin1
1
1
6
Dlr1a-1rse al señor D. J. Ra.tlé, rarmacéu,
Levantóse el hombre, ca z se a a
rezar la barra, y las gotas de su sudor se cipio antropofágico que hay en el fondo
tlco de tirlmera clase, 5, Passa.ge Verdeau
gata, se abotonó la blusaélr e¡casquet d ª mezclaban con las de agua.
de todo egoísmo ante la humillación de
(Faubourg Montmartre) París.
gorra Y f~é ª¡ besar aqu doos froesscsaeryesher: Un relámpago deslumbrador, y luego que le hace víctima la altivez legítima de
su corazon: a una,
¡
¡
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1
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En México: J. La.badle, Sucrs.
, entcuan
mosa. se 1e h ab1a
rega do , enamorada y otro más intenso• amedrentaron a os que os que no 1eoen por qu a1ar os o¡os.

NEOLIOENCIA FATAL,

El He' ro e

Para obtener

hermoso Pecho

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EL PARARRAYO
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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