<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="4347" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/4347?output=omeka-xml" accessDate="2026-07-02T12:20:33-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="2993">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/4347/Mundo_ilustrado_El._1913._Vol._20_Tomo_II._No._23._Diciembre._0002007205ocr.pdf</src>
      <authentication>c2de8875539200f4552c1cc3ae14baaa</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="118173">
                  <text>��Registrado como artículo de segunda clase el 3 de Noviembre de 1894.-lmpreso en papel de las Fábricas de San Rafael

=======

====-z=

- - - -- - - - - - - - - - - - - - -- - - - -

El Trabajo de las
Mujeres No Tiene Fin
:, En la mayoría de los casos, ésta es
la pura verdad. Las mujeres trabajan
des-Je por la mañana hasta por la no::ht!,
cocinan, barren, sacuden, van al mercado y regNsan á la casa con mu tit.iJ
de paquetes para proceder luego á preparar las comiJas. Todo esto significa
un desgaste de energías nerviosas las
cualrs el rlelir~do sistema de la mujer
no debe perder.
Pero el trabajo tiene que l:ncer-c
y el cuerpo debe estar en buenu conJición, y para esto las mujeres deben de
tomar, cuand-, &lt;.stán malas,

EL COMPUESTO VEGETAL DE LA
SRA. LYDIA E. PINKHAM
HE AQUI UNA PRUEBA.
Providence, R. l. - " Le escribo para darle cuenta rlel mucho bien que
me ha hecho su medicina y para que otras mujere!" sepa·1 que pueden encontrar ayuua en este remedio. Hace unos tres afü,s estaba sufrien,.•J ;;on
dolores tirantes hacia abajo, menstruacion irregular, constipación y dolores
de cabeza. Estaba muy triste todo el, tiempo. Comeucé á tomar el Compuesto Vegetal de la Sra. Lydia E. Pinkham, las Píldoras del Hígado y á
usar la Loción Sanativa y al poco tiempo estaba curada y tan bien como
estoy ahora. Tengo una casa de huéspedes y trabajo todo el dia pues yo
soy la que atiendo á los huespedes. Confío en que toda mujer que sufre
pruebe sus remerlios. Sus medicinas hacen esposas y madres felices.'' Sra. ANNA HANSEN, 679 Potter Avenue, Providence, R.I.
Si está Ud, sufriendo al~una de estas enfermedades y dest&gt;n un
consPjo &lt;'Sl)ecial, escriba conftdenclalmente á Lydla F.. Pinkham Medicine r.11., l,ynn, Mass., E. U. de A. Su carta ser:. nbi&lt;'rta, lPida y con•
testada por nna ~cñora 1 considerada estrictamente confidencial.
,¡,,¡,.¡,.¡,+++++++++++~+++++♦ #++

+
+ CALE~DARIO

+

Número 23,

México, Diciembre 7 de 1913.

Año XX.-Tomo 11.

IJ~ LA f:,E:\lA~A

+ Lunes

&lt;!

+

+

8.-La Purísima Concep- -,,
+
ción.
+
&lt;!· Martes 9.-Sta. Leocaclia vi1·gen. +
+ :\liércoles 10.-San Melquiades +
.¡;
Papa.
&lt;!•
+ Jueves lt.-San l)ámaso Papa+
+
confesor.
&lt;§+ Viernes 12.-Nuesu·a Señora de•!+
Guadalupe.
,e,
&lt;!• Sábado 13.-Sta. Lucia vit·gen. +
&lt;!• I&gt;omingo 14.-S. Espiridióu obis- +
&lt;!•
po.
+
~

~

·-·+H&gt;+»#+l'++&lt;!&gt;+&lt;!&gt;'M&gt; t+·!&gt;+-1&gt;&lt;!&gt;&lt;3' •'

Recuerdos de un Médico
Un doctor inglés que durante largos años tuvo a su cargo la sección
"Consultas Médicas" de dos importantes colegas londinenses, acaba de
escribir sus memorias, en extremo
ir.teresantes, como era de suponerse.
Hace mención de consultas singulares que le fueron dirigidas, algunas trágicas, otras graciosas o rldlculas, y entre ellas seleccionamo~
varias en obsequio a nuestros lectores.
El médico en cuestión empieza
por manifestar su extrañeza de q •1e
la gente escriba a un desconocido
circunstancias y detalles que ocultarfa cuidadosamente al facultativo
de la familia. La obse rvación pe•~a
un poco de inocente, ya que las consultas a diarios son generalme11tn
anónimas y que, alejado el peligro
¡l~ qu~ se le conozca, }ps interc;i¡¡adqs

no tienen por qué no explayarae
con la máJs absoluta sinceridad.
Sin insistir mayormente sobre la
frase, tal vez escrita distraldamente, dejaremos la palabra al aludido:
-Una de las cartas que me llegaron era de una joven de 18 años,
seducida, luego abando:1:&gt;.da y qut!,
en un rato de locura babia muerto
a su hijo. El c1 imen no habfa sido
descubie rto; fe habfa atribuido l:'I
fallecimier.to a un accidente y 1~1
justicia EObrFseyó en el a :iunto. P,~ro el remordimi ento acosa a la filicida: "No te d?rm'do desde entonces, csrrib' a. Falvo dos o tres horas
por la noctie. Los médicos dicen que
apenas si nie qued ,n tres meses de
vida, dado mi cslado. Ko se expli&lt;an mi caso y nada pueden hacer.
Jamás les di · é lo que pasa eu mi
conciencia y le ruego a usted que
n:e auxilie, se lo suplico .... "
Pasando a los casor, me'lo3 dol•Jrosos, citaremos l'n párrafo de la
carta ele ur.a maiJre: "Dicen que mi
nena tiene catal€p::ia, pero esto no
puede ser cíe• to, puE"sto que niagún
gato la mordió."
Otra mamá decfa que no entendía
por qué la tarjeta colocada en l .t
cama clel hospital d nnde se asislla
un chico, rezaba: "meningitis tul;erculos1." Esto no puede ser: sé
muy bien que nadie tiel'.e tubos ..,n
la cabeza .... "
Un reumático describe su dol encia:
"Estoy e xpectorando esputos
negros, ¿acaso estarán perdidos lr¡s
pulmones? Siendo as!, mándeme 1111
buen remedio porque toco la cotneta en una banda y me hacen faita
mis pulmones par¡¡, 11oplar ~n e) im;trumento."

Un pedido frecuente, !!asta co:1tarse por doce::ias, es el siguiente:
"S1rvase indicar cómo debo proceder para sacarme un ojo, limpiarlo
y volverlo a colocar en su sitio."
Son muchos los que creen que la
cosa es sencill~sima y al alcaace dl'
todos.
La fe en la eficacia de los especfficos po.pulans sugiere numerosas
preguntas en Cl"anto á la composición del remedio favorito para "hacerlo en casa, lo que re,ultaría mas
barato."
En cambio, no escasean los que
ofrecen en venta una re~eta maravillosa. "Cómprela, se ganará una fo,·tuna, conseguirá gran fama de m-ídico y aumentará el tlraje de su
diario. No le pido más que 5 esterlinas."
En una ocasión, prosigue el ml!dico, me escriben la siguie.•te ep1stola: "Casé con un hombre que ti~ne siete hermanos y n·nguna hermana. Por mi parte tengo cinco hilrmanos y ninguna he rmana. Dfgame
si nuestros hijos serán varon€3 •&gt;
mujeres."
La contestación resultaba dificil...
Otra mujer se largó con esta consulta: "Mi chica tiene ojos azules
muy claros. ¿Cómo puedo hacérselos obscurecer? Odio el azul clarn,
porque asf tenfa los ojos la prime:·a
novia de mi esposo." ¡Picare mundo!
Los corresponsaJeo suelen ser
agradecidos: "Querido doctor: Sus
consejos son muy buenos. La semana pn~xima mata,m os un cochino;
gordo, mande su dirección particular y recibirá morcillas y salchichas."
El médico declinó el ofrecimiento,
pero a Doco Je llegó al dia,rio un pa~tel de h!gado: "Cómalo con confianza, decfa la tarjeta que le acompañaba. Lo confeccionó mi esposa, que
es u.na especialista ."
"Y en verdad que estaba sabrnsfsimo, concluye el médico."

DIRECTORIO
EL )fUNDO ILUSTRADO.
Semanario de actualidades,
Arte y Lite1·atura.

+
+
+

+

Editado por "El Mundo Ilustra- -E&gt;
do" y "La Semana Ilustra&lt;!&gt;
da," S. A.
+

+

~

EDUARDOI.AGUILAR.
JEFE DE REDACCION:
:\IANUEL DE LA TORRE.

+
+
+
,J,
&lt;!&gt;

•:J&gt;

t!•

+
+
+

&lt;i-

+
+
+
+
+

+
+
.;:,
+
+
+
+
+

La libertad es a un pueblo lo que
la brújula a un buque.-Roddgu ~z
Solís (D. Enrique.)
La prensa es el fallo luminoso a
cuya brilante luz se distinguen cla,.a
y distintamente los abismos de 1:i.
si'lla
polfti&lt;''I..- Rod.r-iguez Solís
(H. Enrique.)
Dicen algunos que la nobleza es
una alabanza que proviene de los
merecimientos y antigüedades de lor,
padres; yo digo que la ajena luz 1
nunca te hará claro si la propia uo
ticnes.-Rojas.

La proverbial fidelidad de los antiguos fámulos va oiendo una monP-da ;IJrohibida, cuya circulación no se
permite.-ll.on1ero Lal'l'añaga (don
91·e~o1·io.}

&lt;!&gt;

+
.¡,

&lt;!&gt; DIRECTOR GENERAL Y GE- +
&lt;!&gt;
RENTE:
&lt;i&gt;

PENSAMIENTOS

Cuando el error se introduce tin
las creencias, éstas se purifican con
la sangre, y entonces el patfbulo es
sagrado.-Romc,·o J_arrañaga (don
Gregorio.)

•!•

+

•+

COLABORADORES:
José Juan Tablada.-Lic. Fe_
derico Gamboa.-Lic. Jesús
.\I. Rábago.-Lic. Nemesio García Naranjo.-Lic. Rubén VaIenti.-Lic. Antonio Ramos Pedrueza.
OFICINAS:
5a. de Bucareli, 116.-Apartado H9.-Teléfonos: Mexlcana, 684, Juárez; Ericsson,
1518.
(con Hneas de extensión.)
PTIECIOS DE SUBSCRIPCION
POR TRIMESTRE:
En la Ciudad. . . . . $ 3.00
En los Estados. . . . .
3.75
En el Extranjero.
12.00
Todos los pagos se harán
por adelantado.

NUMEROS SUELTOS:
+ En la CBJpital. ,
, $ 0.30
+ En los Estados. . . .
0.35
+ . En el Extranjero. , .
0.50
+ Atrasados . . . . . . . ,, 0.50
+
Para la publicación de avisos
+ en este periódico, dirigirse a
.;, B. &amp; G. Goetrnhel, Avenida 16 de
+ Septiembre, 26. Sus agentes en
+ Europa, la Société Mutuelle de
+ Publicité, 14 rue de Rouge_
+ mont, (9 e.)

•+ NO

+
+
+
+
1'

""
♦

+
+
+
+
♦

+
+
+
+
+
+
•
il&gt;.

•+
+
+

.¡,

+
.¡:,
t!•

1'

+
½

·!&lt;

+

•

SE DEVUELYEN OnIGI- •S&gt;
NALES.
+
&lt;!&gt;
Toda correspondencia y giros •
• deben remitirse al Director Ge- ,¡,
+ rente GPnPrril
~
~

+•t!&gt;+++++&lt;M&gt;+•+-H•i&gt;++++ ++ ++ ++

�.EL llUNDO lLUSTR:.:AD
=.O.:..:..
· - - - - •- - - - - - - - - - - • - - - - - - - - - -

tt. ~ifümo ri,üsT:itADó.

EL ABISMO
Encontré a mi amigo sentado sobre el malecón que limita la tranquila b2hfa de Guaymas por el lado oriental, con los piés colgantes
sobre la superficie acerada de Jas
aguas. Yo había salido a aspirar el
fresco ambiente de la playa, en una
de esas noches estivales, en que el
mar invita a la soledad contemplativa de sus in2gotable3 misterios
y al enriquecimiento de impresiones
sensitivas ante la solemne majestad
de sus bocetos siempre nuevos.
La noche era obscura, y sobre la
untuosa curvatura de la.s aguas, las
estrellas se retrataban dejando mil
cambiantes. Cerca del m:&gt;.,lecón, las
aguas malas iluminaban de trecho e11
trecho, pareciendo dentro del Uquido, globos infl-imcdcs Y, a ocasiones, un cardumen de lizas. roncadc,res y curbind.S haciendo E-strépito y
alboroto desusados por 'la fosfoN:;cenc1a ae las aguas.
A pocos pasos de mi amigo, sin
haber r.otado su presencia, abstra!do en mia propios pensamientos, me
recreaba mirando les fenómenos
anotados, cuando, de pronto, sirvie11do de fondo la lejan!a del horizonte,
limitado por Los Almagres, perc1bi la silueta de mi amigo., y paso a
paso me acerqué a él poniendo l-1.
mano sobre uno de sus hombros.
Pareció despertar y. sentr pena
por haberlo sacado de su ensimi.;mamiento. Se hallaba en uno de eso3
éxtasis en que el esp!ritu se pone en
plena comui.'.ión con Dios.
-Mira, me dijo, n.ada hay en la
naturaleza que convide a pensar Y 3,
sentir como el mar. Observa la i.!cba de los seres pequeños contra la
rapacidad de los.fuertes; estos peces
que vieneP. huyendo de la voracidad
~'e otros, superiores en fuerza y t!lmaño, tienen el instinto del peligro,
y a la presencia de su enemigo e.;capan despavor idos, muchos de ellos
hasta vararse en la arena. Como
aquéllos, brillan aunque con menos
fulgor; como aquéllos, pueblan 13.s
aguas cumpliendo la eterna misión
de la vida; unas veces caen dentro
de la tarralla o en el anzuelo dtil
pescador; y, cuando asi no sucede, la
intr anquilidad y la zozobra los agrn-

pa manteniéndolos en constante te- perdido el bien supremo: !a
mor, que es disgusto y es pena. A su confianza en si mismos.
vez, en escala descendente, ellos son
Al día siguiente, muy
una amenaza para seres inferiores en
t :::mprano, supe que unos
capacidad y éstos lo son para otros,
pescadores hablan descubasta llegar a los zoofitos.
Asi en nue3tra larga brega por el bierto un ahogado cerca de
mundo: las energfas se de3gastan, la playa. Se creyó que era
má.s en el combate contra los eleun ebrio que habla falseamentos que los demás nos oponen,
que en la creación y desarrollo ue do el paso yendo a caer P-n
sus frutos. ¡Maravilloso organismo el agua y babia pere~1do
el nuestro su.sceptible de todas las sin auxilio.
similaciones para no ser ,encido y
Fui a verlo. Era mi amiquebrantado como frágií vaso de vidrio en los primeros embates! Lo3 go. Aboyado sobre la supe:·que somos capaces de vivir la villa ficie de las aguas sólo tenla
€spiritual, los que hemos nacido en de fuera el rostro: lo3 ojos
superior escala intelectual, llevamos
desmesuradamente abiertos
&lt;'0nsigo un torcedor sempiterno; ne:.
aboga una aspiración jamás satisifl- y clavados en el .azul iafinito como si su postrer miracba · nos 3entimos acogotados en todas' nuestras empresas, por la euvidia da hubiera sido un daruo.
de muchos, por la hostilidad de algu- En los labios, una mueca tle
nos por la indiferencia de todos.
supremo desd&amp;n ....
sonios aerolitos desprendidos del ·)spacio que bajan en ignición alumAm·elio Pérez Peñu.
brando su camino para caer en la
profundidad insondable del m!lr,
apagado por el fuego que en nosotros
arde, por una ley fatal. ...
En lésbicos .amores
¿ Pero el amor . .. ? me aventuré a
Tu juventud exhalas:
Tú tienes sólo brazos;
decir a mi amigo.
YO NECESITO ALAS.
- ¡ Es verda&lt;l ! El amor es el ac&lt;'iTt1s ojos no más miran;
IGN AGIO Bl-t.A \'O.
te que alimenta la lámpara, es el
Yo quiero unos que besen.
motor de la vida, el puente entre és- - - - -10 ----Tus labios no más besan,
ta y la muerte: sólo él es fecundo Y
Yo quiero unos que expresen.
Si por pobre me desprecias
En tu alma no hay alturas;
sólo él es inagotable. Como las el.Digo que tienes razón: .
Yo quiero alguna cumbre.
trellas en el diáfano firmamento se
Yo desprecio a muchos neos
Tu fuego sólo quema;
sostienen por la ley de gravitació:i., yo quiero uno que alumbre.
Por por pobres de corazón.
los hombres alientan por e l amor.
He ah1 precisamente una vida sin obj e;to..... .
-¿Cuál?
-La mia. He amado con toda la
intensidad de mi sangre Y de mis
nervios; con toda la fiereza indomable de m carácter. ¿ Ves este cerillo
que enciendo? Se ha consu.mido calciná.I'.dome la ,piel . . . . as1 tué mi
amor.
No Inten té convencerlo, persuadirlo ni aun disuadirlo de la
idea que adiviné laUa en
su cer ebro - ¿Par a qué?hombres como m i amigo,
son e3toicos en sus resoluciones y sus p:ilabras tienen la fuerza de
convicGRA N :soRTEO CON
ción de una sentencia.
PREMI O MAYOR DE
Me alejé apesarado. Me
babia asomado a l pecho rl.e
un hombre y había visLo
una oquedad siniestr a.
En aquel estado de conw;:iencia sólo podria entr ar
la mirada salvador a de una
Entero $2.00
Vigésimo 10 cvs .
mujer alumbrando sus tinieblas con la l uz de s us
ojos.
Aquena •confidencia -era
una parte de su soliloquio,
durante el cual lo sorpreudL Era la confidencia de uno
SORTEOS CON PREMIO MAYOR DE
de esos seres tristel!, huraños, decepcionados, agónicos, cuyo conocimiento casual deja una amarga hu-elh,
en el ánimo y que, sin emEntero$ 1.00
Décimos $ 0 .10
bargo, atraen y fascinan;

El arte dramático tan decaldo en;.:"
nosotros, desgraciadamente, ha. encontrado como único refugio desde tiempo atrús
el Teatro Mexicano, en el cual ba·.i venido actuando periódicamente y siempre
con éxito las compa.ñlas de Virgina F;ibregas, Juan Balaguer y Villegas-Coss.
Concluidos_los trabajo•s de ésta última después de dieciseis imeses de fructuosa campaña durante la cual hemos visto estrenarse ah1 las más celebradas obras
francesas,
españolas y mexicanas, el
aplaudido actor Joaqu1n Coss, aprovecba!'.ldo algunos elementos del cuadro .artrsti'!o
que con acierto indiscutible venía dirigiendo, reforzado con nuevos y prestigiados a:·tistas, se propone recoger el pabellón ,del
arte y mantenerlo enhiesto emprendiendo
una nueva campaña en la que ha de estimularse grandemente la producción nacional de autores y artistas.
El plan que para el efecto se ha formado es muy vasto y abunda • en buenos
propósitos que ojalá. se veau cumplidos,
pues comprende: concu.rsos ue obras nacionales y presentació11. de artistas meJ&gt;.icanos, ademá.s de proporcionar a lvs
alumnos de la clase de declamación uol
Conservatorio Nacional la ocasióu de ):ta.cer sus prácticas teatrales bajo la dirección del actor Coss.
La nueva compañia inaugurará. sus trabajos el domingo 7 del corriente con el
sensacional drama ce Sardou "Fedora."
Como elemento principalisimo del nuevo
cuadro dramático figura la notable p~·imer a actriz mexicana Maria del Carm&lt;'n
MarUnez, una de nuestras má.s legitima.,
glorias 1,.acio11.ales que ha conquistado
grandes t r iunfos en los principales teh.tros de la República y del extranjero. En
esta plana presentamos además de las figuras principales del cuadro: Joaqu1n Coss
y Carmen MarUnez a lo:, artistaG Rosa
Castillo, Emilia del Castillo, Emilia Oiazo, Matilde Cires, Ricardo Mutio, Angélica Mé11.dez, Co-i1~uelo Segarra, Elisa Asperó, Concepción J urado, Mercedes Navarro y Eduardo Rugama.
"Fedor a" la obra de debut es una de
las más grandes y celebradas creacion~s
de Marra d-el Car men.

NO ERES TU

MIERCOLES 10 DE DIC.

$10,000
LUNES Y VIERNES

$ 5.000

uno de esos derrotados en
h batalla diaria porque hail

OFICINAS: 5a. de Donceles Núm. 121. MEXICO, D. F

NAPO ~EON V ROCHEFORT
Uno de los documentos má.s int&lt;·resantes publicados con ocasión de
la muerte de E nrique Rocbefort, es
un?. carta inédi ta enviada por el
libelista a su editor, negá.ndose a
recoger en un volúmen las diatribas que escribiera aquél contra Napoleón 111.
En un articulo de P. Croci, publicado en el "Corriere della Sara,"
se explica cómo Rocbefort, Victvr
Huso y cuantos poetas y polemisL.u;
volcaron sus odios sobre Napoleó:1
III, tenian donde hacer hincapié
sir. falsear gran cosa los hecho:i.
Qnien logra demostrarlo con documentos inéditos y poderosos es Rector Freischmann,. en su libro "N.-tpoleón 111 y las mu jeres."

Napoleón era un mujeriego !IDP"nitente y no sabia ocultarlo.
El conde d'Orsay fué quién ic
había presentado en Londres a mi1'3
Howard, o Elisabeta Herriot, la bella cortesana que le acompañó a
Parls, dando origen a que los libelistas se excedieran a s1 mif:,:nos.
Miss Howard no pudo resistir n
l?, tentación de exhibirse; quería
que se dijera del pr1ncipe que hablase tra1do a Parfs el más bermorn caballo y la espléndida mujer del
Reino Unido.
A Napoleón le costó miss Howard
cinco millones y medio.
Otro tanto le di6 a la esposa Je
uno de los diplomáticos más notables del "segundo illlJ)erio."
Con todas las mujeres se mo:;traba esplé!ldido, repartiendo millones
y Utulos nobiliarios. Sólo a la n&lt;'.•

ro!n'1 de su prin:era novela sentimental, una discipula de Rossini la
dejó morir en la miseria, limitándose a pagar los funerales.
El medio halagüeño
que la ignorancia.

ciega

más

La j usticia sólo es mala cuando
los hombres agregan su maldad al
administrarla.
En el peor abismo que podemos
caer es en la jur isdicción de un
hombre de mal cor azón .

BANCO CENTRAL MEXICANO.
- - -- - -·•.....-----

CAPITAL SUBSCRITO ••..•.•.• , ..•..••. $
DE RESERVA •..••..••••••...••.• , • ... . .. $

-

30. 000.000.00.
7.500.000 OO.

Hace descuentos y préstamos con y sin prenda. Nciocios en cuenta corriente, giros Y cobros sobre todas 121 plazas de la Repúb lica y el extranjero. y en general toda clase de operaciones bancadas con ban·
cos, comerciales, industriales propietarios y ai:ricultorcs.
E mit e B o n os de Caja de 100. 500 y 1,000 pesos; sin cupón, pa1adero1 a los seis meses, ea•
nando un interés de cinco por ciento al año. Sobre depósitos a plazo, cinco por ciento anual. tn Depósitos
a la vista, tres por ciento anual, de 1,0CO pesos en adelante.
Corre spo n s a les: Todos los Bancos de los Estados Mexicanos. Ocutscbcs Bank, Berlín., y sus
sucursales en Londres. Hamburio, Brcmcn. Munich, Frankforf, Drc,den. Blcichrocdc_t, Bcrlin. Compto,r
National d"Escomptc, París S y (·ía., Ncw York,-City National Bank. New York - Fust National Baui•
llcrmo Cb1ca¡o Vor, Gnk, Cía.

�fr:~.é.~~~~~!~~~~!~~~~~:~l
~
'.:
¡
11

siempre es eficaz. Millares de personas curadas por ella testifican
sus maravillosos resultados, y por eso es que se ha hecho la preferida del público. basta usarla una vez para tenerla siempre en
prevención. Produce efectos segurísimos en

~RANOS,TUMORES,ALJAORRANAS,HERIOAS,PUSTU~S,

U.AGAS, UL.CERAS, QUE"!-;.~~REAT~- FISTUL.AS, ERUPCIONES,

,

t,

,,

~(
.(

1
¡

OE VENTA EN TOOAS ~S ORO&lt;.IUERIAS Y BOTICA&amp;.

A 25 CENTAVOS LA CAJA_
Para los lugares donde no se encuentre, se despacha franco de porte, en- ,_
vlando con el pedido en sellos de correo t().30 cvs por cada caja y por c!o- \
cena $2.52. al 1t,11illrl1 811tnl1 Ir. lalael l. trlt(I, i1. 11Ue Ce lur~u h. i!, 1,a,1141 1111.

~

a

MEXICO , D . F.
-ansa

~

-00~0---:,lt:lft~~~~--"""~-aa~-~•~JUU-t~-~-w~~--,--~•~~

La Historia Maravillosa de un
con~cua,lo a muerte
Hace algunos meses que el gobierno inglés indultó a un hombre qu(;,
seguramente, constituye un caso único en los anales de la j ustlcia. Como
que el tal se ha visto tres veces en
el patfbulo en un mismo dla y de las
tres ha p;,.Jido vivo. Los detall€8 &lt;IP
su historia son tan extraordinarlori,
que a no haber ocurrido en nuestros dras, ;;e los creerla flccil&gt;n da un
,,ovelista.
CO)l0 OCURRIO EL CRDIE'.li'

En la madrugada del 15 de noviembre de 1884 la servidumbre de
:\Iiss Keyes, una señora soltera c;ue
vlvta en Babbicome (Inglaterra), fué
despertada por un fuerte olor a ci1amusquina que se sentfa en la casa.
Una de las criada3 corrió hacia la3
habitaciones de la sefiora; pero no
1•ncontró en Plla:J mas que al u ..,-ue,.¡¡ero, un :.al Juan Lee, qu~ la invlt;
a c;a!ir de a!H y la condu!o a tr.H"S
del humo. Poco despuls, la doméstica observaba que en la camisa, donde Juan Lee la babfa tocado, hab1 a
manchas de sangre. En el salón di,
la casa se Pilcontró también un I astro sangriento, Y, sigu iéndolo, se h,Llló eu el comedor e l cuerpo de !\JI :;
Keyes, asesinada y rodeada de p-a11r les impr2gnados en aceite, sin duu:L
con el fin de dcs. ruir por el fue~o
todas las huelias del crimen.
Los pocos indicios de que la ju&lt;;ticia podfa disPOner est11.h11n en co.i.tra
de Lee. Este fué juzgado y sentenciado a muerte, fijándose su e jeci.&lt;ión para el lunes 23 de F ebrero de
1885. La horca, que é:Jte es e l paribulo empleado en Inglaterra, se ¡,._
vantó en el patio mismo de la plisión, Y dos minutos antes de las ocho
salió de ésta la fúnebre comiti, :i.
El capellán de la cárcel · llevó •!l
oficio de entierro. se2:ún la costumbre inglesa, y el condenado, cubierto con blanco capuchón, fué atado
al nudo corredizo y colocado sobre
la trampa que al abrirse habla Je
(onducirle a la eternidad. En el momento oportuno. e l vPrd ugo empujó la I a, anca para que ésta se abriera; pero la ral1nca ro funcionó.
Los espe::!adores de la escena ~e
miraron asombrados. Fll verdugo v
sus ayudante1 empezaron a dar patadas Eobre la tabla; pero todo ru,,
inútil; la trampa no se abrla.
UN PATrBULO QUE NO QUIERE
Fl,'XCIONAR.

Entre tanto, Juan Lee perm:mec:a firme y al parecer Inconmovible.
Pasaron seis minutos; la tabla bajó
un poco a fuerza de patadas, pero
hs visagras no fuuciona.ban todavía.
Se qu ltó al reo del cadalso y se c,1pilló e) borde de la trampa, que sin

duda estaba dem:i.siado apretada.
Después se probó a .abrirla y se vió
que funcionaba perfectamente.
Vo!l•ió a coloca~:ie al condenado ,m
Eu sitio, repitió el capellán por segunda vez el oficio de entierro, y el
verdugo volvió a empujar la palanca. Cosa singular: la trampa no b:ijaba. Entonces pasó por los presentes un e3calofl lo de terror. El Gobernador de la cárc~l se puso a paEear por el patio arriba y ábajo como un desesperado, y el capellán sn
rlntió tan impresionado, que si no lo
so3tienen hubiera caldo de3vanecido.
En cuanto al reo, parecla encontrarse en estado cataléptico; no pronunciaba ni una palabra y miraba al
cadalso con ojos de loco. Se le qui'ó
,de alH y se le volvió a llevar a st.
celda, do·,,.de se le tuvo encerrado
rnos cuantos minutos.
Pasados estos momentos, y dt&gt;spuls de convencerse las autoridaá•'S
de la cárcel de que la horca y la
trampa funcionaban sin ninguila Jiflcultad, se sacó otra. nz al 1&gt;atio a
J uan Lee, y por tercera vez se ¡ .,
sc,metió a la. pena !mpuesta 1&gt;&lt;&gt;r el
tribunal.
8.\L\'Al:O l'OR TERCERA \ 'EZ.

Lo que ocurrió entonce3 raya e:1
lo lnveroslmil. No bien habla acabado el capellán de reci:ar otra vPz
el fúnebre oficio, cuando el verdu;;o
empujó con fuerza la palai1ca. Oyóse
L 1.1 g, an ruido, como :;i se hub:o&gt;re abierto la t 1ampa. . . . y los pr,'sentes vieron co,1 espanto que la tu1,la segula en su sitio, sin bajar siquiera un centfmetro. El capellán s&lt;&gt;
interpuso entonces; tres veces se habla qt•erido quitar la vida a aquPI
hombre y tres veces, de un moio
providencial, la justicia huma,•a &amp;e
vela burlada. Bastaba ya; el reo
r ,é llevado otra vez a su celda, y !:le
escribió al Ministro de Gobernación
para que decidiese de tan extraño
a.-;unto. El alto personal de la cárcel in:erpuao toda su influ e ncia 11nra que se le conmutase la pena.
nespué~ de todo, el desd ichado habla sufrido más qu e en aquella tripl~
imprc-sión.
Y ahora viene otra de 12s cosas
eI' rañas de este suced ido. Hablando con su capellán , Juan Lee reflrij
q•·e la no: he antes del 23 de Febrero babia soñado que trataban de
a " orcarlo y que no podlan porque
el ap2rato de muerte no funcioilaba.
s;r Williams Harcout. a la sazon
MlniEtro de Gobernación, atendió la
s?lic;t1·d e indu'tó a Lee, conmutándole la pena ce muerte por la ,le
cadena perpetua. Después de m is
de veinte afios, un segundo indulto
le ha co·,,.cedido la llbertad.-)1. Jonc&gt;s

€$l4dón Hdiográfica dtntro
dt una 191(sla
El conocido padre G. Alfaill, •lirector del observatorio de Florencia, ha emprendido, por consejo J.!
Marconi, unos ensayos muy curroE0S con objeto de averiguar cónH&gt;
funcionará una estación de telegraHa. sii\ hilos encerrada por completo dentro de un monumeno arquitectónico.
Para esto ha suspendido una antena de tres hilos de la cúpula de
la iglesia de Santa Marta dei Fio1 i,
en la citada ciudad de Florencia.
1 O'.; tres hilos descie•,,den oblicuamente para reunirse a cuatro metros del suelo junto a una de las ,•olumnas, partier.do desde alll un hilo único que pone en comunicaciú~1
con los aparatos receptores.
La toma de tierra se halla también en el interior de la Iglesia, utilizando para ello uno de los conductores del pararrayos, que se sumerge en un pozo alojado en uno de los
muros laterales. De este modo, ninguna porción de la instalación radiotelegráfica se halla en la partP
exterior de la Iglesia.
Apenas montada esta instalación
e1~ la noche del 2 al 3 del me, ,le
Junio tíltimo, se percibieron en ella
la!: señales correspo·,1d lentes a la '.;
ordas atmosféricas de una tempes1acl lejana.
Un poco más tarde pudieron olrse perfectamente los radiotelegramas nocturnos de la torre Eiffel Y
los despachos emitidos desde Madrid y Tolón.
Se debe notar que la cúp11la lle
la iglesia se halla provista de par.,rrayos formando una especie de C"l.ia metAllca en comunicación con h
tierra, y, por lo tanto, interceptando seguramente una parte de la
Pnergla de las ondas hertzianas. A
p€sar de esto, los aparatos rece1&gt;10r€s de la estación am insta lada aC"Jsan bastante bien, como hemos dicho, la r ecepción de señales muy lejanas.
Desnués de los primeros ensayos.
el padre Alfan! aumentó hasta 14 O
metros la longitud de la anten.i..
¡,ro•ongando ésta. hasta muy cerca
·~ la puerta principal de la lglesill.
AsI, dura~te e l dfa, recibirá fácilmente las comunicaciones de l9s
e&lt;:taciones italianas en Cottano y J3
f'cntorelle y atín las de Tripoli, pPro
no las de la torre Elffel, a cau~a.
probablemente, del e fecto bien conocido, aunque ·,,o explicado, ejer.:ido por la luz solar sobre las radiaclones eléctricas.

tos catorct ,rrorts dt ta vida

Los catorce err res de la vida
son, segúP ha dicho tílt!mamente
e n el Bartholomew Club, de Londres, el juez Rentaul, los s iguientes:
Pretender reconocer por nosotros
ir.isn:os un tipo para r econocer PI
bien y e l mal y esperar que todo el
mundo se conforme co·,1 él.
Tratar de medir les placeres ,ln
lo:i otros por lo:1 nuestros.
Esperar la uniformidad de opiniGn en este mundo.
Ill•.scar el juicio y la experienrla
en la juventud.
Tratar de igualar las disposlclones de todo el mundo.
No sdmltir las tonterlas sin valor.
Buscar la perfección en n11estr::.s
r r olas acciones.
Molestarnos a nosotros miimos y
Extracto com;,uesto vejeta\ Arvelina, •S gramos;
a los demll.s por cau-sas que no p11eJar:ibe compuesto de hlpolosfitos,
4S gramos;
t'en remediarse.
)ar:ibe compuesto de Zarzaparrilla, 6o gramos.
No prestar ayuda a todo aquel que
Cómprense e-tos ingredientes en cualquier
la necesite.
Dotica, mézdelos cada uno en su propia casa Y
No hacer concesiones a las debilitomese una cucharadita después de cada comida
dades d el prójimo.
y a 1 aros tarse.

RECETA PARA EL REUMATISMO.

NeauaeNCIA FATAL.

U na tremenda mayoría de lo!!
males en este mund.&gt; proviene de
mera negligencia. L:is peores enfermedades que sufrimos, aquellas que acarrean la muerte, penetran en nosotros sin que lo advirtamos. U na heri&lt;l.a qu3 sangra ó
un repentino c!o!or agudo nos
hacen co1Ter en busca de un alivio
inmediato. Pero la p esadez do
cabeza, pérdida del apetito, b-istcza y depre3ión sin causa especial,
¿por qué nos hemos de preocupar
por nada de eso ? Seguramente
que se disiparán esas cosas, y uno
se encontrará. bien otra vez. No
encontrando oposicivn y comprendido sólo á medir.s, el desarreglo se propago. h::.3ta, que
llega á. convertirse en una afeccin local or6 :Laica., difícil de
curar; en enfermedades manteni:las pnr alguna condición extenuante d el sistema n ervioso, 6
en alguna forma de d ebilidad que
p :&gt;co . á poco consume la vida.
Eso puede evitarse u sando la

PREPARACION de WAMPOLE
la cual, al fortalecer, limpia segura y r {~pidamente la sangre de
su peso mortal, e stimula el apetito, pone el aparato digestivo en
plena acción, y pronto renueva
todas las cosas. Pero no hay que
descuidarse á uno mismo por más
tiempo, no hay que confia r en lo.
su erte. E ste eficaz r emedio es
tau sabroso como la miel y contiene una solución de un extracto que se obtiene de Hígados
Puros de Bacalao, combinados
con Jara.be de Hipofosfitos Compuesto, y Extractos de Malta y
Cerezo Silvestre. El Dr. J. Valenzuela., Miembro da las Facultadco
d s MP-HCo y París, dice : " L:1
Preparación de Wampole tiene la
ventaja de ser tan inocente como
103 niilos, para quienes estú destin:icfa, los que la acoptan con buena voluntad. " - No puedo fall&amp;r
y obr a d esde la primera dosis. ~ 1il
deseng:i.ño es imposible. De venta. en las D-:-o:-:nerias y Boticas.

Ccnsiderar algo imposible, por el
simple hecho de qu:.- n:i podemos llacerlo nosotros.
Creer solamente lo que nueatra e&lt;scasa. intelige:icia puede com1&gt;Nmder.
Es'.imular al 1&gt;úblico por SL'.s cualidades ex'.erlores cuando es lo int~rior lo c;ue hace al hombre.
La prosa de los negccioz.

l::n Uo, ylsitando el estudio de un
sobrino suyo, pintor:
-¿Cómo? ¿Treinta mn pesetas te
han darlo por tu último cuadro?
-SI, tlo.
- Pue3 chico, e"ltonces ya tien'.!::;
lo bastaitte para que te dejes de pinturas, Y te ocupes de negocios formalea.

+++

Consejo paternal.
-Mira, hijo mto; una novia, Pltra que sea perfectamente Ideal, tiene que tener dos cualidades.
-¿Que son ... ?
-La primera, que sea tan bonita
Ql'e pueda uno casarse COI' ella aunque no tenga dinero, y la segunda,
que debe ser tan rica que te decidas a casarte aunque ~ea horribl•?mente fea.

Registrado como artículo de segunda c lase el 3 de Noviembre de 1894.-lmpreao en papel de las Fábricas de San Rafael,

Año XX. -Tomo 11.

México, Diciembre 7 de 1913.

-----------------

•

Número 23-

�1
CRONICA SEMANA L D E

EL "BARBISON"-- MEXICANO
.

'

Sobre las riberas del Canal de Santanita ogaño aliñado y urbanizado, antaño escenario donde derrochaball. sus gracias las "chinas" de la
"Musa Callejera," a un paso del canal cuya_s
aguas color de carey esmaltan en zigzags verticales los reflejos e:;maragdinos de 103 árboles,
se encuentra un sitio que ennoblece aquellos parajes que con el tiempo ilu3trará ese teatro profano de los regocijos plebeyos Y de las verbtlnas de la gente del bronce.
Ali! se encuentra el "Barbison" mexicano o
"l "Fontainebleau" si ustedes quieren .... Pero
;nte to ·o ¿qué significan en este caso Barbisoa
y Fontainebleau? El lector no tiene la !·igurosa obligación de saberlo, pero sr el crom3ta d:!
explicárselos. Esos dos nombres eon los de dos
sitios agrest€s y Gelvá.ticos adonde dos grupos
de pintore3 franceses fueron como a una castalia
de aguas fecundas y purtsimas para ?ncontrar
la inspiración perdida entre los estériles amaneramientos de la escuela oficial, para un~ir
su genio con la savia impoluta de los v1eJOS
árboles y purificarlo con las aguas vfrgenes de
los manantiales escondidos.
A la selva de Fontainebleau acudieron Rou8seau, Dfaz y Millet y a Barbison, Corot, Troyon Dupré y Millet mismo con los anteriores
y t¿dos ellos de su fntimo contacto con la naturaleza sa::aron una obra maravillosa, un nombre que hoy llena el mundo con su gloria v
además la rehabilitación del arte degenerado
entre los preceptos y los convencioüa.lismos que
se llamaban clásicos y académicos, pero que nada eran en verdad mlls que el más mon3truosJ
sistema para atrofiar el talento individual, falsear la verdad y renegar de la naturaleza et~rnamente inspiradora.
Las páginas más glorio= de la pintura de
paisaje moderna surgieron de Fontaineblea~ Y
Barbison con las obras de aquellos ermitas
del Arte y para bien de la Belleza, esas obrat;
sustituyeron al paisaje clásico, a la roca teatral al árbol heróico bajo cuyo follaje de perejil
tenr~n que figurar necesariamente el gesto trágico de Homero, o la furia del Atride o los remilgados pastores de Virgilio-si el paisaje no
tenfa una reminiscen'cia clásica, no era noble,
y si no era noble, no era tampoco digno de ser
pintado por aquellos artistas bachilleres y doLtos en hu.manida.des que precedieron a Corot Y
Millet y cuyos nombres .por fortuna, se han olvidado o se conservan irrisoriamente como el
de Valenciennes ....
Pues bien, lo que Fontainebleau y Barbison
fueron para la pintura francesa, será. para la
mexicana el sitio de que venimos hablando, el
centro de arte dependiente de la Escuela dPBellas Artes que acaba de fundarse, en el sitio
más mexicano y más típico, a orillas del Canal
de la Viga, donde se encuentran los paisajes
más exclusivamente nuestros, animados por los
tipos má.s caracterfsticos de la raza y del pueblo.
Por eso a la entrada de esta nueva Escuela
al aire libre, la mano entusiaiSta y evocadora
de u.no de los jóvenes artistas que am se hospedan, trazó la. palabra que es ya un lema, un.
mote glorioso que habrá de honrar y merecer:
BARBISON .....

Partiendo del Canal, atravesando rústicas
callejuelas llenas de merenderos adonde ·1cs
dfas de verbena se guisan los platillos populares, pasando a la vera de una plazuela donde
se levanta una iglesilla pintada y enyabelgada
que es un encanto de color, se llega por fin a
la puerta de ese jardfn, hoy huerto sellado pa1·a
el culto del arte, inscrito con esa palabra francesa, cuyo único sonido evoca las atmósferas
rubias y nacaradas la eterna pipa del "padre
Corot" y las largas melenas de Millet y quién
sabe qué angustias de la gleba y qué tristezas
de Angelus en agonras crepusculares.
Traspasando la puerta en el jardfn los ro3al,is
ardiendo en flores dan la bienvenida y en torno

1

Jesé Juan 'Cablada
-

de la fuente, en la rotonda central, torsos Y bustos de la escultura célebre sienten estar como
antaño en Grecia o Roma bañados de luz por todas partes en "plein air" y levemente entintados en su 'cruda blancura por los reflejos de los
verdes follajes y del cielo azul .... Y todos esos
ejemplares del "antiguo" que dentro del estudio académico son abominables, ya tienen aqut
un nuevo encanto ... como que los baña el aire
libre y los bruñe de oro vivo el soberano sol .. .
Al fondo del jardfn bajo un amplio corredor
algunos alumnos dirigen a los obreros que coi.cluyen la instalación; más allá, frente a su caballete otro "rapln" en fiebre de trabajo pinta
u!'. ma'izal dorado por el otoño y un fondo d&lt;i
"buejotes" y un girón de cielo por donde ruedan sus volutas oHmpicas las nubes de al,lbastro.
A poco llega el Director de la Academia que
no tiene melen"s, ni lleva camisa sucia ni trae
en los labios a Balt...zar de Ecbave "el Viejc. "-Habla al contrario de Moret y de Sisley,
viste de jerga inglesa, usa guantes Cbamois du
Dent's y el profesor que lo acompaña, también
vestido irreprochablemente a la inglesa, olvida
a Clavé y tiene en los labios a Hokusal. La co11versacióñ es importante y la indumentaria . . ..
también.
¿Por qué quien puede creer que sea árbitro
de belleza u.n artista que usa liendres en la melena y manchas de mole en la pechera de la camisa? Al contrario, el artista maestro de belleza debe dar como elemental ejemplo (S·
pectá'.culo de su propia vida y de su propia persona .... Un señor que no se rasura Y que
huele mal predicando la belleza, hace el mismo
efecto de un ebrio titubeante que predicara la
teillJ}erancia . . ...
Director, profesor y alumnos departen en
"Barbison" con amigable cordialidad. Cuando
los ruumnos sienten lla !superioridad de 1011
maestros no se necesitan los rigores n i las altanerras para conservar la disciplina.....
Del jardfn se pasa al interior de la Escuela
donde los alumnos tienen ya un magnHico salún
para el estudio nocturno, una biblioteca que comienza a instalarse, un salón comedor Y los escritorios.. El baño de regadera, que es diario
y obligatorio (aunque Clavé no lo acostumbrara más que una vez al año) está instalándo;:;'l
también.
Tal es, a grandes raegos, la Escuela al aire
libre, lo que podrfa llamarse el "casco" de la
Escuela.
Pero lo mejor que ésta tiene son los modelos,
que son precisamente los del sistema X ... o las
estampas de Julien que antaño eran copiadas
a punta de lápiz por los desventurados alumnos que asr perdfan la vista sin llegar j amás
al arte. Los modelos de Barbison son de otro
estilo.
Son las albas gloriosas que iluminan el valle y llenan de oro las cumbres de los árboles y
riegan ,sus reflejos eobre el canal por donde
cruzan las grandes y lentas trajinerus colmadas
por !Olí; mosaicos vivos de flores y legumbres ...
Son los tórridos mediodtas vibrantes de color
y de l uz, llenos por la vida del pueblo Que corre
como una pintoresca maravilla por calles y calzadas.
8-0n los crepúsculos que tienden le larga sombra de los huejotes ribereños y entintan de oro
y de pú:pura las cumbres heladas de los "olcanes.
Son las noches de luna, que vuelcan su magia
argentada €obre las aguas sombrtas del canal
dormido. . . . . . Es todo, el ool, la luna, los
Arboles, las flores, la noche, el d!a ..... .
Y con esos modeles, antes proscritos e ignora.dos, y con el ejemplo y el empeño del Director Rambs l\fartfnez y el amor y el entusiasmo
de los alumnos, no es aventurado pred~cir y
desear que pronto sea el Barbison mexicano
émulo del Barbisorr francés.
JOSE JUAN TABLADA.

Las estrellas mostraban sus discos de diamantes
y el cielo su infinita profundidad azul;
el mar en sus espejos movibles Y brlllantes
reflejaba los astros como flores de luz.
El cielo era un zafiro y el golfo una esmeralda,
y tú resplandecfas con tu gentil beldad;
y en tus hombros de reina y en tu crujiente falda.,
la luna desplegaba su túnica imperial.
Ott·ogrupo
de n iños.

Vi tu hermosura de Angel mirH!ca Y radiosa,
pero que parecfa tener algo de adiós;
tu risa era un relámpago de luz color de rosa,
y tus miradas eran un negro resplandor.

oo co~2□ 2□0□ 2□o□ o oc□00 0000a□ 0 o□

~o VIDA SOCIAL

El inefable brillo de tu mirar de estrella
atrara mis ojos, como si fuese imán,
y en el cristal obscuro de tu pupila bell:i.
se reflejaba el cielo y se copiaba el mar.
Emana de los seres Intensamente hermo:ms
algo como un efluvio de mágica atracción:
la música de1 agua, los astros l uminosos,
eran un homenaje a tu belleza en flor.
Un faro allá, a lo lejos manchaba de oro el cielo,
y sólo interrumpfa la sublime quietud,
de una blanca gaviota el sosegado vuelo
y la canción sonora del oleaje azul.
En aquellas tranquilas y vastas soledades,
en aquella infinita y misteriosa paz,
me pareció que andaba, como en el Tiberlades,
Jesús de Galilea sobre el dormido mar.
Bajo el azul y oro palio del firmamento,
y al rayo de tus ojos de opalescente luz,
1,enU como una mezcla de amor y a r robamienw
ante esas tres bellezas: el mar, el cielo y tú!
A bordo del Alfonso XIII.
ADALBERTO A. ESTE\ ºA.

Las Arañas

Las dos son viej ecitas de Cll.bellera blanca:
la abuela peina plata con hilos de a lgodón,
mientras la,rueca peina lo que la abuela.arrane'\
de la florida espuma del Hmpido vellón.

Son las dos compañeras: la pareja que vda
los sueños patriarcales del inviolable bogar:
si la rueca se duerme la despierta la abuela,
la acaricia, la anima:-"¡A t•odar ... a 1·odar!''
Si la abuela flojea, es quien habla la rueca,
cariñosa y aguda, con su voz de mujer;
y la abuela que sueña, avinagra una mueca
v o:1edece a la rueca:-A mover ... a move1·!"
Cuando tose la abuela, gime la rueda vieja.... .
Y se dicen sus penas.... Y charlan su dolor ... .
Y se consuelan ambas.... y prolongan su queja
para tener motivos de prolongar su amor.....

..................

•'•

................... .

Hoy que vuelvo "hecho un hombre" a la casa
(paterna
son las mismas arañas; que tejen su tejer ....
No ·ba cambiado ninguna su costumbre fraterna:
-"¡A rodar ... a r0&lt;la1·!"
-"¡A 1nove1·. . . n Iuo, ,e,· ! "

CARLOS SCHAEFER GALLO

!
o

00 □ 0□0□0□0□0□0□000□c □o□~□o□ c□

G1·upo de n iños en traje de fantasía que
asistió a la ICenness ele Tlál pam .
UNA I&lt;:ER:)IESSE EN TLALPAM.

El domingo último tuvo efecto en el Parque
del Calvario en la vecina población de Tlálpam
una brillaDte kermesse que estuvo muy concurrida asistiendo las sef.oritas má3 distinguidas de la localidad.
Los PU€3tos engalanados prese,uaban un aspecto muy bello, y en ellos
\·i:nos a las señoritas de Agüeros,
Pontor.es, Peña, Lascuráin, y Serrano. Y entre la concurrencia estaban
las señoritas Isabel y Luz Marra de
Lupe y Paz Bue~•.abad; Concepción
Garay, Julia, Elena y 'l'eresa Vázqu.~z.
Pontones, Angela Agüeros, Elena.
Walker y Catalina Lavrn y otras muchas que se e3capan a la memoria, y
que dieron realce a la fiesta, esmallá.ndola cot:l su elega,cia y hermosura.
Un grupo de niños en traje de fa,:tasfa recreaban la vista con sus infa:1tie::; encantos, y como el tiempo fué
delicioso, nada nubo qP.e pedir, para
que la:s horas se deslizaran placente- ·

:)t11t1·ünonio Bravo-S1111sonba.
ma elegancia luciendo ricos encajes y fuervn '
padrinos en el acto religioso el señor Ingeniero don Joaqufn Capilla y su di3tinguida esposa, en el momento de la ceremonia de la toma
peranza Alcocer de Capilla firmando el aci:a
de manos; y en la velación, en señor Aniceto
como testigos los señores Lic." Pablo y Miguel
del Rfo y la señora Elena Peralta de del Río
S. l\facedo, el Dr. Antonio Ramrrez del Cas:ipadres de la desposada.
llo, el Ingeniero Joaqufn Capilla, don Angel
Tanto la música como la concurrencia fuePnalta Gastara, don- ,Teodoro Vandenpeere•
ron brillantes, y el conjunto fué de soberbia boon, y don Antonio· EHzaga.
Terminado este acto se sirvió un
.
::::::--.__
suculento banquete, y después tuvo
lngar un concierto muy artrstico tt1-.....
mando parte en él e;,.tre otras personas, la señora Esperanza A. de
Capilla y el barrtono señor José Servfn que cantaron un "dúo" que fué
muy celebrado; y el señor .José Velázquez que en e l piano interpretó
piezas con verdadera macstr!a.

~--~---

,......----====---...::...

En la capilla Sabatiila de Tacubaya tuvo efecto el matrimonio del
señor Eu¡enio Sansoube con la señorita Concepción Bravo, ambos
1&gt;ertenecientes a distin¡,;,1idas familias. El acto fué muy solemne y e l
adorno del templo del mejor gusto;
luciendo la desposada un precioso
traje, modelo de Parrs, que fué ml!y
celebrado, por la3 damas elegantEs
que asistieron a la ceremonia, recibiendo los novios a la terminación
del acto, muchas felicitacione3.
Para la cele bración de este matrimonio tuvo lugar en San AngelInn un banquete que dió el padre
del novio, con motivo de tan fausto
suceso. Alrededor de bien servida
mesa tomaron asiento personas conocidas de la mejor sociedad amigos de la:s familias contrayentes, resultar&gt;.do una amena oonvivialidad, y
habiéndose pronunciado elocuentes
brindis, por la felicidad de los recién
casados.

ras.

~lAT HDlOXIOS.

Fatigada la rueca,-vleja co)llo ~a abuela.como la ab uela tiene reumá.tlco el andar ....
las dos son compañeras: la pareja que vela
los .sueños ¡patriarcales del inviolable bogar.

l\Iatrimonio
Pa1·clo-Carrasco.

La proximidad de l Ci(trre de las
velaciones ba sido motivo de que la:;
parejas amorosas se den prisa par'.!.
contraer nupcias, ct•anto antes, verificándose muchas bodas en los diferentes templos de la capital.
Entre esos matrimo11ios citaremQS
el que tuvo efecto en la Iglesia de
Nuestra Señora de &lt;3cuadalupe de E!
Buen Tono, siendo la novia la seño1•ita AdelaPardo y el novio el señ,JI'
Atenógenes Carrasco Zaniili. Fueron
1&gt;adrinos de manos el notario señor
Enrique Carras,co Zanini, y la señora
Gertrudis P. de Carrasco Zanini y ue
velación el señor Luis Pardo y la señora Adelaida Cortina de Pardo. T.os
novios recibieroP. valiosos regalos .r la
ceremonia estuvo muy concurrida.

La época de las "posadas" se
aproxima y con este motivo lo mismo en las casas r icas que en las de
mediana posisión se hacen preparativos con e l fin de que. época tan
señalada no
pa&amp;e desa,parc!blda.
Ha sido una eota social muy briLarga serta la relación de las famill ante la boda del señor don Rafafl
lias que pudiéramos citar que ya
J. Cardeña con la señorita Victoria Señor ita Luz Yieym, cuya entrada en sociecl11cl se1·á iuotivo de 'Ulla
han "repartido" las noches, según
gi-au
fiesta
que
próximamente
ha
de
tene1·
lugar,
y
a
la
cual
del IUo y Peralta, celebrándoi¡,e la
costumbre, entre sus amistades, paasistid, Jo más distiJJgui&lt;lo de nuest~a a¡•istoc1·acia.
la ceremonia religiosa en la Iglesia
ra que la Navidad no pase desapercibida; y ademá.s, ccinio nota. simpádel Sagrado Corazón de Jesús (Cu-____ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - lonia Juárez.)
tica, se preparan repartos de ropas,
El adorno del templo era de muy buen gus- magnificencia, siendo muy felicitados los uo- juguetes y dulcefJ a los necesitados, según costo , estando compuesto de rosas blancas, las vios en la sacristía, según es costumbre en es- tumbre, cu.ya distribución ba de hacerse por
cuales desde la entrada de la Iglesia atrafan tos casos.
damas distinguidas de nuestra mejor sociedad
por su hermosura y perfume.
El .matrimonio tuvo efecto en la casa del se- que siempre en estos casos acude al socorro del
La desposada vesUa un precioso traje de suñor -1,ffgeniero do:q Joaqutn Capilla y doña Es- pobre, coq su podep:_i~a mu.~ifi&lt;;~ncla.

...\

�[Il1

fiJ ,__
N_UE~S_T_RO_PA_IS_._;E_R_A--,-~R_u_z_._/m
_~
t~ncias con:,iderables, formando grandes planicies Y suavcs lomas, de exuberante vege~aci(\TI
tropical, que van ascendiendo progresivame~1te desde las tierras bajas, hasta la región montañosa cuya altura media es de mil quinient,1s
a cinco mil Piés 30bre el nivel del mar.
Por dondequiera hay bosques vfrgenes de
maderas preciosas y en las ¡,,finitas cuencas
que se forman al unirse las faldas de los montes y las colinas serpeP.tean innumerables arroyos Y ríos caudalcsos surcados constantemente por grandes y pequeñas embarcaciones, que
transportan los variados y ricos productos del
trópico que son tan e:etimados en Europa y América.
Por el fértil Estado se extiende una tupida
red de arroyos y rfos que siguiendo ,su curso ;-.
través de montañosas regiones, se precipita &lt;lb

•
)lattimonio Cal'{leña-Del Río.

Juegos Florales de Covadonga
( Premiada con mención es11ecial.)

EN LA MENAGERlE

Domingo.
Claras 1 isas tintinean
esquileando en el jardln faunesco:
bebé:, que corren y ayas que flamean
ju-.•.to a cada 1&gt;arterre pintoresco.

Gl'ltpo de em,pleados de las Líneas Nacionales y sus familias, después
efectuó el pasado domingo.

De los lomos de indianos elefantes
y de las jiba¡¡ de camellos nubios,
cuelgan como racimos incitantes
rosados niños de cabellos rubios.
Apaciento mis ojos e n las fieras:
osos negros del Atlas, osos blancos
del Bóreas, de Nepal hoscas panteras
e hircanios ti¡;res de nervudos flancos.
Un león de Nomidia, fino y blondo,
de rizoza melena desgreñada,
lanza un rugido i•,ltensamente hondo
y me clava-igneo dardo-su mirada.

clel

banquete

que :;e

Desemba1·que de la pesca de huaucbinango e n e l muelle de Pescado1-es.

U na vista del Pn.rque Juítrez de Veracn1z.

( Fot. Ponciano Flores Pérez. )

Y en ella leo cual en libro abierto:

nostalgia y viudedad sangran su herida ;
¿dónde están los idilios del desierto
que endulzaron las horas de su vida?
Al mirar en las aguas de sus ojos
temblar su pe-.ia, he1 mana de mi pena,
compasivo le amo. . . . y siento antojos
de peinar con mis manos su melena!
J lIAN B. DELGADO.

(Fot. Ponciano Flores Pérez.)
dicha ciud ad ; la estátua de los Héroes e n Orizaba, el Parque de 21 de Mayo en Córdoba y
otros muchos edi ficios que han sido alabados
,por extranjeros inteligentee y acostumbrados a
, e r buenas ciudades.
Veracruz tiene siempre la animación propia
de !os puertos en que llegan muchos barcos a
diario, y el trato amable de sus habitantes y la
hermosura de sus mujeres, hacen deliciosa la
vida en tan importante ciudad mexicana.

Presentamc::; uu as pequeñas fotograrras •le
Veracruz, de a lgo Upico de sus costumbres, en
nuestro propósito de marcar siempre la not:i.
mexicana a EL MUNDO ILUSTRADO no solamente en los sucesos más imp_ortante3, sino también en lo que toca a los Estados.
Si e n Veracruz se exceptúan los lugares e,,
que las sierras y las montañas, atrevidamente
descienden hasta bañarse en las espumas del
Golfo, las playas se dilatan Internándose a diri·

Parls.
U na escena e n tiempos de lluvia eu Ve rac,•uz.

EL SALUDO DE AYER., Y HOY

(Fot. Ponciano Flores Pérez.)

U n buque at.J•acando e n e l muelle.

E.alto en salto, de cascada en cascada, o se:pean arrogantes y caudalosos, embelleciendo y
fertilizando extensas comarcas que aprovechan
además las hermosas y fe.é!undas arterias en la
navegación. En todas las lagunas y rfos abu ndan extraordinariamente las clases más variadas de peces, moluscos, anfibios, que pueden ser
oca.sión de formarse compañias fuertes para explotar esa riqueza.
El e dificio de Correos, la Di rección de Faros,
la Alameda, la calle de la Indepe ndencia, ul
magnU\co puerto, su hermoso comercio, hace·n
de la ciudad de Veracruz un encanto para e l
viajero que la visita. Y en todo el Estado en general recordamos como digno de admirarse el
Palacio de Gobierno en .Jalapa; el salón de actos del Colegio Preparatorio y el Parque de

Puente colgante en el Apostncle1·0 de
Vern,·rnz.

-BRTJl\!Il\lfEL
(Por JOSJ~ SANTOS CHOCANO.)

Brummel, maestro insigne d e las genuflexiones
E-n las cortesanías de los áureos salones,
que vivió hilando sueños a los pies de las dan:as,
guardaba en su gaveta, cual preciados blasones,
pañuelos de batista con regios monogramas,
sortijas principescas, abanicos ducales
y cartas con coroPas sobre las iniciales.

\ 'iejo saluüo ciue ha pasado de mo&lt;la, que fu(i mur e legante ayer. Se ap1·et.al&gt;a l a. mano a la altu1•a ele l a naJ•iz.-E l corl'ecto saludo de nm,:stra épo,·.a.

Una vez, cierto osado bibliófilo-de aquellos
que cotizan y explotan J.a hiel de un corazón,
s!empre que esté vaciada dentro de moldes bellos,
sm Yer cuán dolorosos los moldes bellos sonllegó a él ; y, atisbando la nostalgia vacra,
de sus arcas sin oro, se engr ió en su osadla,
y, basta veinte millares de monedas en una
bolsa de fina seda púsole ante los ojos:
guerra hacer un libro de cartas ... La fortuna
cu cambio de unos cuantos inútiles despojoo!
Entonces, e l ya viejo galanteador, que acaso
tal día en sus manteles bailó el manjar escaso
y no tuvo siquiera vino para su vaso,
se iluminó un Instante de nerviosa a legría;
hurgó la llave; Y, luego,

sacó de su gaveta las cartas que tenra,
m iró la estufa p r lxima .... y las echó en el fuego.
Brummel, macs ~ro amado, que tu vida puliste
cual se pule una joya, ¡qué gesto e l qu e tuvi:Jte!
Á la riqueza alegre se impuso e l amor triste .... ,
No las cenas vibrantes de las noches festivas
en que, pálidamente tras e.e las libaciones,
se te quedaban viendo las damas pensativas;
no el vino de Champaña, n i las ostras .de Ostende,
los dorados faisanes, los I osados salmones,
el placer que s-::i embriaga y el amor que se vende;
no el frufrú de las faldas en los tibios salones,
y las parejas danzaG, locamente a los sr _
de la orquesta, en que, al aire de las ini
se agitan las me!euas de los músicos v:
no la fauBta earroza, que par ece que ru-eda
esplináticamente por la blanda alameda;
no los palcos floridos d e elegancia sensual,
acolchados y amables como estuches de sed:a;
no la orquldea angustiada que decora el ojal
ni el monóculo frágil de inso'.ente cristal:
'
nada vale a tus ojos, nada puede valer

,...,_n

�-

.

-

-

-

- -

-

-

Z"

-

-·

-- -

-

-

..

La Exposición de Trabajos Manuales en la
Escuela "La Corregidora de Querétaro"
-

--

-

-

Corregidora de Querétaro," hicieron durante el
año escolar que terminó.
La Directora de este importante plantel, ,señora
Berta Sánchez Mármol de Gabucio, organizó una
lucida fiesta cuyos diversos números fueron m&lt;1y
aplaudidos por la numerosa y selecta concurr.rn .
cla que asistió al acto.
Momentos antes de las diez de la mañana se
presentó el señor Lic. Valenti y empezó la c~remonia en el salón de actos, que se eucuentra
en los altoi, del magntflco edificio de la plaza
de Villamil.
El quinteto Jordá-Rocabruna ejecutó magistralmente una .rapsodia mexicana, obra del primero de estos artistas y que siempre agradará
a nuestros ofdos mexicanos. IDn. seguida, la señora de Gabucio dijo un florido discurso lleno
de miga, en el que explicó y enalteció el papel
que los trabajos manuales tienen én la cultura
femenina, pues este ramo de la instrucción es
un ornato para la señorita acomodada y un medio de vida y bienestar para la que necesita procurarse la vida. Hizo enumeración de los sistemas que se siguen en la Escuela y terminó demostrando la necesidad de que el Gobierno conceda más apoyo aún a tan importante materia.
La señorita Llaca cantó, como ella sabe hacerlo, la divina romanza de Mignon. La hermo5a
.artista queretana confirmó una vez más que ,is
una de las más bellas realidades del arte nacional.
Tres recitaciones por las niñas Gabucio, "La
Corregidora," "A la ciencl.a" y "Las amapolas
rojas;" dos coros, una barcarola y el llama•Jo
"amapolas;" un diálogo de Juan de Dios Ptiz:i.
y el Himno Nacional, completaron el selecto
JHograma.
La ex:posición quedó abierta y diflcilmente podrfa describirse el sinnúmero de maravillas que
&lt;'ontiene y que ponen muy alto la competencia
de las profesoras y la aplicación de las alumnas.
El señor Secretario de Instrucción Pública y
Bellas Artes, Lic. Nemesio Garc!a Naranjo, visitó al d!a siguiente la exposición mostrándose
muy complacido de ella y felicitando, como antes lo habla hecho el Lic. Valenti a la señora Directora y a las profesoras del plantel.
Los salones fueron abiertos al público diariamente hasta el miércoles de 8 a 12 y son dignos de que nuestra sociedad los visite. En nueve de ellos se han colocado los objetos que se
exhiben: en el primero y el segundo se encuentran labores de papel, listón, madera, paja y estambre, elaborados por niñas de cortos años.
El tercer salón se consagró a los vestidos y
llos bajo la dirección de las profesoras Julia Re-

i •

El seño1· Subsecretario ele Instrucción Pública ,, Bellas Artes, con la señora Directoa·a del plantel y un profeso1·
del mismo.

1

Señor Subse,•retai•io, Lic. Rubén Valenti
pr·esidiendo el acto de la inauguración. '
El quinw salón contiene trabajos de Jencer!a
y paragüerfa, admirablemente ejecutados y h,iabrigos; el cuarto a sombreros y adornos; aquechos por alumnas de la profeso-a señorita Luz
Sakar.
En el local siguiente pueden admirarse objetos de galvanoplastta que rivalizan con productos similares extranjeros. Es profesor de esta
nueva rama de instrucción el señor Condone.
Muy de desearse es el que se fomente esie
estudio, pues los productos de la galvanopla:ltra industrial dan un buen rendimiento y us
un negocio que, con poco capital, está al alcance de toda persona trabajadora. El cut•tvo .i':!
este arte nos quitará gran parte de: tributoelevado por cierto-que pagamos a Europa, a
los Estados Unidos y a China y el Japón, pues
no dudamos de que en México puedan hacerse
estatuitas, bajo-relieves y en geueral toda clase
de bronces arUsticos con igual gusto que los
productos extranjeros.
Sigue el salón de pintu,,a, clase a cargo de ta
señorita Barajas y en la que se aplica esta rama del arte a las labores femeniles. La sala próxima llama la atención por los numerosos arUcnlos de exquisito gusto que ah! se ven y que consisten en cerámica, pirograbado y flores artillciales. Son profesoras de estas asignaturas las
señoritas Nájera y Arancivia.
Terminó la exposición con el departamento
de cocina, bajo la dirección de la señorita Amalia Osario, ramo importantísimo en todas las
clases sociales y que en la Escuela de la Corregidora ha merecido especial atención.
En esta clase, se enseña a las alumna::; desole
la fabricación de los platillos más coatosos y
dignos de la mesa de los prói:::eres, hasta el condimento de una comida barata, sana y substanciosa. Las calificaciones más altas y uniform.-'S
correspondieron en los exámenes a esta asignatura, lo que demuestra que la admirable mujer mexicana tiene ií!.clinación verdadera para
todo lo que contribuye a hacer de ella una
bonne menagei·e, no porque esté obligada a S i' I'
su propia cocinera, sino porque comprende que,
para poder ordenar una cosa es necesario saber hacerla.

Una graciosa cocine1·ita.
Alumna que obtuvo el prime1· premio de cocina.

LOS DOMADORES DEL AiRE

•

1

!

+
+
+ ..-++++~talttf +++++ t~++f +++++ M+++++++e~~!i+++++~+~~~1:1®+~+~+€ tel+t2i~®c:1c~+++~♦i~~

tana de Archundia y Beatriz LI. Stávoli y éstos
r,.:rtenecientes a las clases de las protesoras
Esther Castañeda y Ana Johnson.
Mucho llamaron la atención las confecciones
que parecen salidas de los talleres de granoc;;
modistos parisienses.

El dia último de Noviembre, el señor Lic. Rubén Valenti, Subsecretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, represeutando al Ministro
del Ramo, inauguró la Exposición de los trabajos manuales que las alumnas de la Escuela "La

Vistoso nfune1·0 de canto en el que tomaron
parte graciosas niñas vestidas de amapolas.

; ~3i~,$iC1t!iC1+ ~4+~!a!i1!4,!,t,cS,s® + + :,+i!1t!3+H~+++++c1++++++++tt+++~ "~ W++~+i+++~++ti

Muy grata impresión ha dejado esta manifostación de nuestro adelanto intelectual que dPm¡¡estra los desvelos que en México se conceden a la instrucción pública, cuyo infatigable
Secretario merece un sincero aplauso.

El explarador alemán, Daniel Meyer Blitz, conocido por sus interesantes obras sobre sus viajes por la colonia alemana en Afrlca, el pafs
llamado Kamerun y tantas veces cómicamente
explotado ¡por la revista F!iegende Blater para
sus historietas de negros y fieras, ha publicado
en una revista berlinesa, hace poco, un interesante relato de sus recientes nuevas andanzas
por aquel pafs salvaje, donde la civilización entra con mucha dificultad.
De ese relato, que tiene sumo valor geográfi,-o y étnico, pues pro:porciona múltiples nuevos
datos sobre la vida de aquellos salvajes y
sobre la tierra en que viven, su fauna y
su flora, tanscribiremos una parte, que si no posee las apuntadas condiciones tiene en camoio
una intensidad dramlitica admirable Y, como ~odo aquello que escribe quien recibió la emoción
del momento trágico, respira la palpitante ansiedad de un instante de prueba y de angustia.
"La noche anterior,-e!!lpieza diciendo el señor Meyer Blitz,-me habla comunicado Hirschbaum, mi segundo, que los negros, que sospechaban la vecindad de un leopardo hacla ue,ns,o, hablan tenido la confirmación de la presen•
cia de la fiera, porque del corral de la granja
experimental hab.ia. desaparecido una oveja y
Juego se hablan encontrado los despojos junto
al arre-yo de la turbina de la luz eléctrica.
"La prese,1cia de un leopardo era, para los
negros, peor que la idea de la peste o cosa asr.
Yo quise organizar una batida para ir en busca
de la fiera y matarla; pero como no contaba con
personal suficiente solicité la ayuda de los negros. Estos, horrorizados ante la idea de que
alguien pudiera atreverse a ir en busca de animal tan bravo, protegido del diablo y car,az de
matar a sus enemigos con la mirada,- ast lo
creen ellos,-no quisieron prestarme concu1·so.
Como yo no dispon!a de elementos, tuve qu•3
permanecer a la espectativa.
"Me hallaba la tarde del siguiente dfa, sentado a la ¡puerta de mi tienda, cuando se mP.
presentó una comisión de negros, guida y presidida por el coloton o gran sacerdote. Despues
de los saludos de usanza, el sacerdote me diio
que, en vista de que todos nos hallábamos bajo
el peligro del asalto posible de la fiera, iba &amp;
proceder, en el sitio donde habla sido !13,l•ada
la oveja muerta, a la ceremonia del talamb'&gt;,
mediante la cual, el mal esp[ritu que habitaba
en el cuerpo del leopardo se transformarla ,m
bueno y el animal desistlrfa de hacerle daño a
nadie, si solemnemente se hacfa, ante los dioses, prome&amp;a de no molestarle.
"Poca fe podfa yo tener en tal ceremonia, p'lro no me o¡puse a ella y promeU presenciarla.
El coloton fué al sitio indicado y sobre un fuego
de brasas, ll)uso un trozo de carne de oveja a chamuscar. Cuando humeaba, lanzando ese acre
olor de la carne quemada, comenzó un largo
discurso, entonado a manera de salmodia, algunas de cuyas frases repetlan los negros que IA
hablan acompañado, realizando una grate.sea caricatura de la letanla que algún misionero l!'S
e nsenara, quién sabe cuando.
"Terminado el canto, comenzó la danza en
torno del fuego. poco a poco, el humo de la carne quemada, nos habla envuelto a todos y los
negros, entusiasmados por la dauza, estaban
mareados casi hasta la inconsciencia.
"Hirschbaum, que estaba a mi lado, contemplando el cuadro, me tocó de pronto el brazo
y me dijo: "ali[ se mueven las ramas. Hay algo." Efectl vamente, con toda precaución, con
esa delicadeza incomparable, propia de los felinos, el leo!J)ardo se abr!a paso entre las ramas y se acercaba, al olor de la carne qu.:mr•.da.
"Casi no tuvimos tiempo de darnos cuenta
de lo que pasaba. El leopardo, de un salto, se
puso junto a la hoguera. El sacerdote fué el
primero que se percató de la presencia del animal y, poniéndose de pie,-pues él no participaba de la danza y sólo la guiaba con su canto.
-intentó correr. Un instante de vacilación por
parte del Ieo¡pardo a quien el fuego impon1a respeto, le permitió escapar. Tras él se encaminó la
fiera.
"La carrera era desigual. El coloton, viejo y
enfermo, no podra ganar en rapidez al felino,
agil!simo, as[ que a los pocos segundos de marcha, el leopardo, encontrando la ocasión propicia, se alzó sobre sus patas traseras y se dispuso a saltar encima del pobre negro.
"En el instante se oyó una detonaciór,. La

E. Helen, ,•encedor ,Je la Copa
l\ficheli11.

F.n~enio Gilbert, rey de la
velocidad.
Preparándose para m. vuelo.

Cada vez resulta más completo el dominio
clel aire por el hombre. En esta lucha de remontarse por las alturas, en este combate singular
entre el hombre osado, y las leyes de la naturaleza que parecen salir al paso del atrevid,),
destrozándole, y produciendo a diario victimas
de todas clases, para que sirvan como esca1·miento a los demás, hay algo grande, poderoso, potente, la voluntad humana que enérgica,
fuerte, dura como el diamante contra los obstáculos, por nada se arredra, en nada se d ~tiene, Y paso a paso va llegando al punto deseado.
Eugenio Gilbert es actualmente uno de esos
héroes de la conquista del espacio, que de uua
manera arriesgada, y por su profundo conoctmiento en la materia, ha conseguido que se le
apellide el "Rey de la Velocidad." Ultimente

verificó un vuelo desde Parrs a Putnitz al N. E.
de Stettin en cinco horas, recorriendo un espacio de 1,050 kilómetros. ·
E. Helen, el triunfador de la Copa Michelín,
está considerado como otro de los que enamorado de !_as dificultades, sabe vencerlas, se arroja con denuedo a la lucha, consiguiendo al fin
y al cabo la victoria. Las condiciones en que
ganó la Copa Michelin fueron de las que h:tnán época en los fastos del "sport," no solamente por el mérito de los luchadores, por el número de los mismos, sino tambi:én por ,lais
enorme3 dificultades dado el tiempo que se h'l.bla señalado para conseguir la victoria. Sin ero- •
bargo, todo fué vencido, y el nombre d€.l trim1fador se ha consignado como stmbolo de arroi'l
y de conocimiento en la navegación aérea.

fiera, herida en el corazón, se detuvo en mita.d
del respingo y cayó exánime. Ante ella, el neg~·o
cayó también desmayado de fatiga y de miedo.
"Cómo supondrá el lector, todo esto pasó en
menos tiempo del que se necesita para contarlo.

Pero, ¿ quién habla sido el que tan a tiempo habla acudido t-, salvar milagrosamente al negro?
Mi ayudante Hirschbaum, que más sereno quP
yo. habla tomado mi wfnchester y realizado su
noble acción.

�¡_ _ _ _
U_N_A_R_E_P_R__E_S_E_N_T_A_C_ION EN ORANGE

-====1=Yl='[f='=9=1=i==c=\.=~='i=S='-=_f=\~=J4='~
=r=~=r=}=i=l"'='f=}=i====•
La suicida rlB LaucarlEs
(SAFO.)

AJU está .... ! D€Sde el peñón gigante
que el Jonio mar enfurecido, azota,
le dice adiós a la natal ribera
y tierno canto de dolor entona.
También el cisne cuando va sintiendo
que cae rendido en la perpetua sombra,
cantando exhala su postrer querella
que es palpitante manantial de notas.
Tras el ligero pabellón de brumas
que albos doseles de celajes forma,
ve de Faon en el confía lejano
surgir la Imagen que ferviente adora.
Y en el rumor del iracuado alisio,
en el de tumbos y vaivenes de ondas,
oye el suspiro que al espacio lleva
la lns_plración de la valie,lte copla;
Es que en la playa que a dejar se
queda. de su alma turbulenta historia,
queda latente del amor la llama,
queda Castalia sollozando sola.
De hirviente espuma los nevados copo3
riegan al aire transparente aljofar,
y se abre ante ella el insondable abismo
que Avidas quieren clausurar laG olas.
De ple en la cumbre, con la frente erguid:i.
la faz severa, la mirada torva,
vuelve la espalda al esplendor de Grecia
y de su mente hasta el recuerdo borra.
De la cascada de flotantes rizos
donde ostentó su majestad la Gloria,
desprende lauros y fragantes flores
que haciendo trizas a la mar arroja.
Tiene un momento que morir le €spanta;
mas dando impulso Irresistible a su obra,
la guzla de oro, por la vez postrera,
con dulces trinos en sus manos llora.
Levanta al cielo los brillantes ojos
dejando que él las armonias recoja
que raudas van, en la extensión desierta,
al corazón de la marina alondra.
En ellas vuelan candenciosos ritmos
que de su pecho enamorado brotan,
que la glacial indiferencia humillan
Y que exaltados sentimientos domaa.
Y a.l desprenderse de la herida cuerda
tan dulces ayes que las brisas roban,
--•"Adiós, egregias impresiones núas .... " ! dice convulsa, en su delirio absorta.
"Atrás ensueños y falaz imagen
de amor estulto que en mi mente flota;
esperanzas que creó la fantasía
y que mata.ron mis pasiones locas ..... ! "
"Atrás cl'eaciones de la mente inquieta
aueños de ayer que ml febril memot·ia
'
llevar no quiere a la salob,·e linfa
que me prepara camarín de con&lt;'has ..... !"
"Atrás los tiempos que rendí homena ¡e
a irradiaciones de color ele aurora
·
que dan vigor al corazón que siente
turbión de lava en sus arterias todas .... ! "
"Tempestades de amor que desca1·ga1 on
el peso enorme de su fuerza tosca
sobre mi débil corazón de niña
que el estertor de sus dolores ahoga:"
"Atrás . ... ! que ya desfallecer me siento ...
mi hálito ya para Juchar se agota..... .
y si mis dioses protección me niegan,
que entre burbujas me la den las ondas ... \"
A.st diciendo, desde la alta cumbre
del promontorio que al viajero asombra,
ae precipita con valor salvaje
al hondo -abismo de rugientes olas .... .. .. . .

El mar parece que Eus iras calma,
que luto viste la empinada roca,
y que el cortejo de la ilustre Safo
ha sido de aves que por ella lloran.
Sobre el cristal en que retrata el cielo
sus blancas nubes de carmtneas orlas,

nada quedó que revelar pudiera
que tumba fué de la infeliz cantora.
Poetiza de estro de vigor altirn,
ciñó de Apolo la brilante aureola;
pero en las luchas del Amor no pudo
salir triu fante conquistando Gloria.
Débil palmer1L sin sostén nacida
quemó el simoun abrasador sus hojas,
y al golpe rudo de fulmíneo rayo
cayó en el trono que le alzó la Historia.
(Orizaba.)

Ultima Nota
J.

¿Poesía .... ? ¡Oh, quien pudiera
de lira empolvada y rota
arrancar ardiente nota
que en el éter se perdiera!
¡Quién un momento tuviera
de sublime inspiración,

POETA MEXICANO

ge, donde puso en escena la tragedia "Sophonisbe" que se estrenó en 1910 por Mlle. NeithBlanc.
La hija de Asdrubal, que es la p1 otagonis~.a
de la obra, ha dado motivo a muchas obras te:itrales, y ha servido de inspiración a escritores

IV.

Juntos el himno y la queja
al espacio volarian
y juntos espirartan
con la briEa que se aleja;
pero hondo tedio no deja
dar con sentlmie"tos idos,
elocuencia a los latidos
de un corazón casi yerto,
donde lentamente han muerto
hasta recuerdos queridos.

v.
Dar no puede el huracán
que enhiesto pinar azota,
el girón de orlas que flota
en las nubes que se van;
ni el diseca.do arrayAn
matices que ya no toma,
ni la floresta el aroma
que dió atractivo a ~us galas,
porque han plegado las a.las
el turpial y la paloma.
IV.

Tras las brumas oscllant€s
que intenta rasgar el noto,
surgen de alcazar ignoto
las estrellas palpitaute3;
¡&gt;ero sus rayos brillantes
se envuelven en la penumbra,
y del crespón que se encumbra
a la extensión dilatada
ni una rAfaga argentada
los densos pliegues alumbra.
Vil.
Pasó ya la Primavera
la edad de ensueños y auroras,
de esperanzas seductoras
y de ilusión lisonjera:
hoy queda la vida austera
de Jo palpable y tangible
de lo que ya no es posible
que seto alguno traspase,
porque no hay fuego que abrase
la materia incombustible.

1
)[]Je. Laute Brun, ele la Comedia Fl'ancesa.

)tlle. Teda1•, del Teatro "Sal'ah Bel'nard,"

El cuadro notable ele la Com_e dia Fra:-cesa suele alguna vez salir de los muros
de su propia casa y llevar un rayo de luz de su
elevado arte a otros sitio3. Ul.timamente lo h:i.
hecho trabajando en el teatro antiguo de Oran-

de nota. La tragedia de Poizat esta perfectamente dese nvuelta y su interés grande hace que
el público la haya celebrado mucho, sobre todo
por la perfecta ejecución de los intérpretei,
sobresaliendo Madame Barlet.

)lJJe. Cnm¡wedou, del Teatro "Uejane."

VIII.

SR. l&lt;,RAXCISCO \'. LARA.

para darle al corazón
todo el aliento perdido,
y un destello desprendido
del sol de la rede nción

Y donde no hay manantiales
de luz qu1:1 la sombra esfuma,
ni copos de leve espuma,
ni horizontes tropicales;
no hay destellos matinales
que le den al pensamiento
la vida y el movimiento
que enaltecen la poesia,
y que llenan de armonia
lo ~ mundos del sentimiento.
IX.
El invierno ha coronado
con nivea gasa el otero
y el sol su rayo postrero
tras el confin ha dejado ....
pero late nte ha quedado
la lira e!llpolvada y rota
que al azul espacio vuela,
aunque hay vendaval que anhela
apagarla cuando brota.

X.
¿Versos ... ? Pasaron los dfas
en que con ferviente anhelo
iban errantes al cielo
suspiros y melodias:
de fugaces alegrias
que disipó el aura leda,
sólo la ceniza queda
como recuerdo precario,
y escombros de algún Santuario
entre la triste arboleda.
III.
¡ Oh, si pudiera cantar!
; Si disfrutara de calma!
¡ Si vida tuviera mi alma
para sentir y soñar .... !
Endechas podrtan brotar,
de mi labio a su albedrto,
con el murmurio del rfo
que cruza el boscaje lento,
Con los sollozos de l viento
y con un turbión bravto.

Empero inútil se empeña
débil óbice que trata
de romper la catarata
que entre juncos se despeña:
el águila siempre es dueña
de sus alas prepotentes,
y a regiones sorprendentes
sube desgarrando brumas,
aunque le quemen las plumas
las atmósferas ardientes.
XI.
Asi al calor de la idea,
sin ligas el pensamiento,
se remonta al firmamento
Y el infinito sondea;
y ni el rayo que flamea
en la den3a inmensidad
le impide la libertad
con que altivo se levanta:
que hay ave que mejor canta
en medio a la tempestad.
(Orlzaba.)

"La m11e1·te de Sophonisbe" escena principª I d el acto V de la tragedia titulada "Sophonisbe" de M, Alfred Poizat.

�1:ª verdad es que en vista del buen éxito ouen1do en la actual temporada de ópera mexi.
cana en el ~e~tro _Arbeu, por el cuadro que ~acabeza la d1stmgu1da artista señora de la Ft:..ga, deberla la empresa realizar un esfuer •o
qu:. tendiera al mejoramiento del conjunto.
de~1mos porque el público ha respondido galantemePte a la simpática y eficaz tentativa de fo..-~ar una compañf:l mexicana de Op~r,a popular, y ha sido un n 6-,
c10 tanto arUstico como de taquilla
e ,El domingo ú 1 timo qu hº
·
Espinosa-prime~- pre'mio ede l~~n:: e~e~rcla señorita_ Marí~ Luisa
con el papel de Amneris en .. fo ,,
onservatono Nacional-

t

Ln

~~~
~~r~!. ~!~~~!: Yr~~~~u:ª~;;{~~ ~; ~fr(~~c~t~ª:sc~:tc~~fii:~;
a ella, en particu ar)
h 1
u an e _porqtte uos referimos

desearse, dada su oella nvºoz ~Y!us~~~~l-Jodo el partido que era d ...
Tambié_n hay que contar con los az~r~s
por el teatro.
presenta_c1ón_. ~l temor vago hacia el público
~es nerv 1.~s ir~!tados por las repetidas impres,o:
s, ese algo que sacude Y aplasta a los artistas noveles que r.o han perdido el m1·edo al "r ' S
peta.ble
"- tuv
· " p or ¡ O demás, la señorita Espinosa
- o momentos muy felices que le valieron caluro~os aplausos. Los compartió con Soldad Abaunza que encarnó una "Afda" brava Y
t·1 Q
sea esto un t
d
gen 1 .. ne
licia Y ~l l\1aeºtque e atención al Director Gas ro Aragón.

od:~i~

. D€spués de un "Conde de Luxemb
"
~;:~~\~o~" d~s~i:::~º:t'.a~enta que venir ~:g~co1:;;
hacen frecuentemente ;a;~l~ect_or quet los nobles
dtculos en las operetas de s impor antes o riDuquesa" y "El R
' sde la venerable "Gran
tro3 dfas.
ey que Rabió," hasta nuesPor eso Leo Ascher ese •ºb'ó
titl'ra con un asuPto de ; \/ U una graciosa p:u do al público. Entiende ¡° e n_ que ha seduciha sido remendada
e cromsta que la obra
ml\s de dos Pasa. por el_ arreg_lador, pues hay
1
mente en el conj~~t¿u~ P n? disuenan p_recisaservadores com
'
aiecen, para oJos obcil de la ~bra. o superpuestos en el oanevl\ gra-

!

señores Palmer y Villarreal "e dº t·
la represen~ción. "El Cond~ l\Iend;~~:~ude:ra~~
~~ cartel, s1 no tanto como el otro Conde mu ·e1iego, sf lo bastante para que la empresa h l
un buen negocio.
agJ.
♦

'!' '!'

Ha quedado c~rrado ya el coPcur d
.
empresa del Principal y aunque
so e zarzuelas abierto por In
jurado, creemos sabei: que al re:éo ~e c¡°noce
todavía el fallo d-'1
O
pensábn.mos, se ha Iogract'o pesca/ at
que sobre el particular
es nuestra desm&lt;-drada producción art~~i~~ ese rfo revuelto que
No saldrá del acervo de obras presentada "
,,
todos esperan vP.r surgir de un concurso
s, la obra, la que
se nos dice-bé!!las obras de espectácul/ene,:al.d
Pero
saldrAn-' mas e alguna perla.

•

Tl'atl'C&gt; C"olón.- \;nn escena de "Los Hombre;;
Alegres."

Teatro IdeaJ.- "El Conde Mendigo." - Una escena clel acto 2o.

fin:i. para el público de paladar delicado y al~o
también de actualidad palpitante. Ojalá.
Han vuelto al cartel las antiguas producciones
mexicanas. No se trata de los autores metrovolltanos, sino de los de proviucia. "Sangre Azul,''
de Benjamín Padilla, colimense, y "En la Hacienda," de Federico Carlos Kegel, malogrado
escritor que muriera en Guadalajara, en pleno
vigor intelectual. La vuelta de esas obras ai
principal escenario de género chico, es uno de
los buenos resortes para estimular a los autores a producir. La empresa que regentea el caballeroso y culto señor Sierra Méndez está dispuesta a echar la casa 1&gt;or la ventana'. para dar
gusto a todos: a autores nacionales y al público.

pueblo, pero cada una tiene su acento distinto.
Se admira e l entusiasmo de esta mujer, que
puede considerarse como una sacerdotisa del
baile. Ella, con su "virtuosismo" de la danza,
ha inspirado bellas - páginas literarias desde
Mallarme a los escritores más ilustres de los damfls países, y se recuerda que siempre, como
una gloria en la historia del baile, la -creación
de aquellas danzas suyas en las cuales aparec\a
con sus alas gasas blancas, que se matizaban
tan delicadamente, envolviéndola como un.1
llama.
Hoy, más alejada de la es&lt;:ena, sigue protKtgando su arte como en un apostolado por mejio
de sus lecciones. Sus discípulas, inglesas todas,
son un milagro de forma graciosa, quizá moldeada en sus constantes y sabios ejercicios u&lt;'
gimnasia. Laie Fuller no les enseña a bailar,
les inculca su espíritu y su entusiasmo. En esas
lecciones que les da a "puerta cerrada" en s,1
estudio o en la soledad de una apartada plazoleta del Bo3que de Bolonia, se contempla uno
de los espectáculos más bellos del mundo. Un
baile mlís artfatico y encantador que el que
han de ejecutar después en los escenarios del
teatro.
Algunas veces, una amiga de Laie Fuller
tiene la fortuna de contemplarlo, y no es raro
encontrar en estos ensayos privados alguna linajuda dama francesa, una esposa de un diplom:ttico extranjero o princesas artistas como la
infanta Eulalia y la princesa de Rumania.
AIH se crea la danza, se improvisa la pantomima. Laie FuJler no impone mAs trajes que
el necesario para que el pudor no padezca, y
su semi-desnudo no os ese semi-desnudo exeitante del tablado. AqueJlas jovencitas son castas, puras,. con sus piés desnudos, sus vestidos
flotantes y sus cabelleras tendidas, y sus movimientos alados y ligeros, como -s i estuviesen dotados de la sutileza. No hay nada que dificulte
su vuelo, ni nada que regule sus actitudes. Todo es libre, todo es espontflneo, natural, se mezclan y se multiplican admirables escorzos, movimien.tos musicales, blandos, rígid,os o violentos; pero siempre de una elegancia sin rival.
El lema de Laie Fuller es: "Libertad dentro de
la naturaleza sin mAs bien que la realización
de lo bello y la expresión del sentimiento." Loma admirable que puede llevarse a la perfecci6n
en todas las artes, y que en la danza nos hac('
admirar la bella forma. del cuerpo human,&gt;,
hasta comprender toda la pureza de la religión
antropomórfica.
COLOMBINE.

UNA VIRTUOSA
DE LA DANZA

Teati·o Lírico. -Es:!enas rle la zm ·znehi " ) Hmí"
estrenada úitimame nte .
sh';;or lo demAs, este es un recurso muy de bus.
s teatral. Esperanza Iris es una gran práctica Y sabe dónde la aprieta la zapatilla La mfü¡•~~ ~gradable Y pegajosa. A la salida d·el "estr~• se oía tararear en el vestíbulo del "Ideal "
el co10 d_e las capas. (Unos mendigos con bell~s
capas roJas!) Esperanza, la señora Peral Y los

Cuando veo esas "baila.oras" españolas que,
en general, creen que la danza es el lenguaje
de las piernas, y nada mAs que eso, recuerdo
mi última entrevista con la Laie Fuller.
-"No hay danzas, sino bailarinas"-me deera en su admirable "taller" de Auteuil mientras el be!Hsimo grupo de sus disc1pulas •improvisaba uno de sus extraordinarios bailes.
El salón que ella llama "taller," estl\ decorado de un modo original: fotogra!ías, estiituas, tanagras, porcelanas delicadísimas y un:\
admirable colección de vasos griegos. Sus di!oetpulas tienen la constante contemplación rle
actitudes elegantes y graciQsas que les sirvE:n
de modelo, no para imitarlas, sino para a.costumbrarse a ellas y ejecutarlas de un modo tan
sencillo como se emplean las palabras en el
idioma.
Porque para Laie Fuller, el baile no es más
que un idioma; es el lenguaje mímico, ca1rnz
de expresar tan bien el pensamiento como el
lenguaje oral.
Para ella, un baile no puede repetirse dos veces de igual modo. Tiene que expresar siemor&lt;'
algo nuevo el estado)de ánimo, el sentimieñt0,
el carácter de la bailarina.
Si hay bailes rusos, orientales o es1&gt;añoles---me decfa-es porgue existen afinidades tln
temperamento entre las bailarinas de un mismo

Teah"o Ideal.-"El Concle Mendigo." Luisset (Esperanz,-i Jris) .-Escena final del acto to.

�------------------------

EL MUNDO ILUSTRADO.

~v""v""' ""'V--"""'-""""""""""'~"""~"""~,...,.,..v"'-.J"""-"\J""-v""'11v"''V"'~~v"'.;i¡

t

AMA

Y

ESCLAVA

--

1

1,1\., ,_,.,._...,,.,.._...,,.,.._v,J\-...,J\-vJ',v,J\,'y.f\,yJ\,vJ'-'\/""'l\,vJ',,vJ".v.J'\,vJ',,v.J",vJ",v.J'\,""""vJ".l\,,l\,,l\,,l\,....J',~ ~

A través de Ja3 jónicas column:is, divisábase
riente campiña, regada por el Tiber, y penetraban e¡~ la eata·acia efluvic5 primaverales que se
mezclaban con el aroma que despedfan los perrumatorios, donde se quemaban el benjuf y la
mirra.
Lc hermosa Aurelia, reclinada e-u artfstico

vas favoritas. Más aún. Te profeso una afección como jamás a esclava alguna be profesado,
como se siente por las personas de nuestra
amistad. ¿ Te complace lo que te digo?
-Ciertamente. Eres muy buena-replicó
Tabú, pero sin la humildad ui el apresuramiento con que hubiera. r espondido otra esclava.

triclinium, contemplaba con atención i,.
Tabú, la esclava egipcia que estaba
arrodillada. ¡Hermow cuadro!
Av.relia, con sus blancas ve:itidurils,
su rostro pálido, sus ojos garzos y sus
cabellos de suave tinte obscuro, representaba el clásico tipo de la dama roma-____:__________
n.a, bella evocaciól' de melancólica
campiña cuando la acariciaba el sol al travt:s Hubo otra pausa y Aurelia, después, de habi'r
de la reblina del Tiber: Tabú, con su busto contemplando de nuevo a Tabú, dijo:
-Verdaderamente es extraño lo que contibronceado, palpitante de ardor bajo rosada Y
transparente gas1, :,us ojos ce azabache con fu1- go me sucede. Te acabo de decir que te profeso
gores tgneos, su rojo tocado y sus multicolores excepcional afecto y nada hay más cierto. Cua:iatavfos, era la verdadera hija del Nilo cuando do me ofrecieron tu compra los mercadert-s
sus aguas, impulEadas por cataratas en ebulli- que te trajeron de Egipto, no tenia yo necesidaJ
ción , salpican de añil las rojas márgenes que e! alguna de nuevos servidores, pero te miré y me
gustante tanto, que consideré tu adquisición d9
sol incendia.
- ¿ En qué pie't,sas, Tabú ?-preguntó Aure- mi especial agrado. Después he podido apreciar la
lia, tra,s largo rato de silencio.
altivez de tu carácter, cualidad que te difere;1-¡En mi patria!-contestó la esclava con cfa en absoluto de las demás esclavas, y que ,;i
decidido acento.
en ocasiones me produce enojo, como hace ·m
-¿No estás contenta en Roma? ¿No estás mome-.ito, no puedo menos de estimarla. Y sin
co::tenta conmiJ!;o?
embargo, cuando te miro, cuando te siento a
-Pienso en Egipto.
mi lado, cuando pienso en U, experimento una
-En verdad que eres poco complaciente.
sensación extraña. Hay algo vago, inexplicable,
-Digo lo que siento.
misterioso, que parece protestar dentro de mf
- ¿ Y no sabes que tú no puedes sentir ni contra la arección que me inspiras. No es ira
querer sino lo que yo deseo?-ex::Iam6 Aurefüi., por tu actitud altiva, no es que mi dignida,l
irguiéndose en el tricliniun con brusco movi- padezca al tolerar tu falta de sumisión, ni al
miento de ira.
entablar contigo diálogos como el de ahorn,
Tabú no replicó, pero su rostro permanecl1 que sólo se tienen con los iguales y jamás con
tan impacible como la esfinge que mira con sus leo inferiores. Es Jo q.ue he dicho. Algo indeíiojos de piedra las abrasadas aren :::u del desie,·- nible, pero parecido a lo que se debe experito. Aurelia volvió a recobrar su indolente ac- mentar cuando, a pe:;:ar de todo y aun contra la
titud, desapareció la expresión de ira de !.u propia voluntad, se siente afecto hacia persoEemblante, y dijo con cierta violenci:l, pero con na que ae comportó mal con nosotros, que nos
dulce acento:
infirió una ofenrn o un daño. Y esto no es posi-Siento lo que te he dicho. No puedo in- ble en este caso. Acabo de conocerte. Trajéroncomodarme contigo. Pocos dfas hace que estti.s te unos m'ercaderes de remotas reglo.nes que me
a mi servicio y eres ya la primera de mis escla- son desconocidas. ¿Qué relaciones puede haber

I___

...:.:~--=~~~~~~!!!!!

entre mi existencia y la tuya?. . . . ¿ Será tal VPZ
un presentimiento del porvenir?
Tabú hab;a escuchado con marcado interé:;;
lo que dijo Aurelia y, cuando ésta concluyó de
hablar, Jo:, hermosos ojos de la egipcia fijáro11se con intensa mirada en los de la dama.
Las dos mujeres permanecieron unos insta.11tes como si trataran de fascinarse mutuarutinu,.
- ¡ H~bla, Tabú !--exclamó por fin Aureli:i,
como si quisiera librarse de una situación 3.nE;ustlosa.
Y a.ñadi5, al ver que la egipcia 1&gt;ermanecl:i
callada:
- ;Rabia! Df lo que piensas sobre lo que a,':1bo de decirte.
-Pienso .... -comenzó a decir Tabú, pe,,J
se cont uvo, hizo un vl&lt;,ible esfue rzo y replicó:
-Soy tt• esclava; no puedo decirte lo que
pienso.
-¡Sf!-repuso Aurelia.-Df todo lo que
pienses y lo que sientas. E11 este momento no
Eomos ni ama ni esclava. ¡Dflo!
-¡Pues bien, oye!--exclamó Tabú, relam:,:igueándole les ojos.-Yo también experimento
hacia U una seasación extraña. ¡ Yo te odio!
No, pero no es esto lo extraño. Que te odie a
tf, y odie a los tuyos, y a tu patria, y a 103 diot::es que adoras y a la tierra que pisas, no es extraño; es natural y es justo. Profanados nns
templos, mancillado mi pafs 3agrado, ultrajada yo, dueña de palacios como jamás habit:n:i
patricio alguno en vuestra- miserable Roma, privada del eternal repc:,.o en nuestras tumbas
donde vela Osiri.3. . . . no puede caber más que
odio, odio inmenso, profundo como nuer;tro padre el Nilo, en mi corazón desgarrado ... Pero no,
no es esto. El odio que hacia tf siento es mús tntimo, más personal; obedece a causas que desconozco, que no acierto a explicar, pero que
existen, estoy segura de ello. Te odio como romana, como perteneciente a. una raza de opn·Eores y verdugos; te odio como compradora de
mi libertad; pero te odio mucho más por eae
algo desconcddo, pero terriblJ .... Ya sabe&gt;:;

esclavo anunciando la llegada de un mensajero
que deseaba ver a Aurelia.
Hizo ésta un imperceptible ademán de ase:ttimiento y con gran esfuerzo volvió a ocupar
el triclinium.
Pr03entóse el mensajero, que era u.!. legionario el cual dijo con acento respetuoso:
-Que los dioees te guarden, noble Aurelia.
El centurión Tulio Porcio acaba de regresar a
Roma cubierto de laureles y pide tu venia para venir a depositarlos a tus piés.
De mágica manera se transformó Aurelia.
Tiñóse de carmfn su rostro, irguióse con estremecimiento de alegría, se dibujó en sus labios
inefable s nrisa, y con acento conmovido por
el gozo exclamó:
-Buen mensajero: d! a Tulio que le espero
con tanta impaciencia, que cada instante que
tarde será una ofensa contra Yenus.Esclavo:
da a ese bravo soldado vino de Falerno y df a
Corvilio que le llene su casco de oro.
Retiráronse el legendario y el esclavo, y Aurelia, dirigiéndose a Tabú, co,,.tinuó diciendc:
- Hoy es el dfa más dich01Jo de mi vida.
Presto; es preciso engahnarnos y engalanar la

~
~1
---------

casa para recibir a mi amado. Prepara las m.is
ricas Yestiduras y mia joyas más valiosas; que
mis esclavos todcs se a.presuren, que se d&lt;!sh,,jen por los pavime.1:1tos vistosas y olorosas ilores, que ardan el benjuf, la mirra, el sándalo Y
el e1&gt;.ebro en todos los perfuma.torios, que se escuchen melodías. . . . . Prooto, Tabú. ¡ Que Tulio llega!
Cumpliéronse las órdenes con rapidez inu31tada.
Aurelia, adornada con el mismo esplendo.
con que acostumbraba asistir a loo más solemnés es,pectáculos, , ei,,peraba ya. impacienle
en el mismo vestfbulo, rodeada de sus esclavas
favoritas, con Tabú al lado.
No tuvo que esperar mucho, pues a 10!5 pocos
instantes encontrábase en brazos de Tulio, arrogal!te centurión que parecía tan conmovido como ella.
Pasados los primeros transportes, durante los
cuale:, permanecieron alejadas las esclavas,
Aurelia, llevando de la mano a Tulio, se adelantó para conducirle al interior de la casa.
De pronto, Aurelia sin.tió una fuerte sacudida en la mano que oprimfa la de Tulio y vió

que éste se dete;_•fa bruscamente. Al mismo
tiempo vió que Tabú, con expre::ión horrible,
se adelantaba hacia ellos.
Impulsivamente, sobrecogida por un terrór
inmenso, Aurelia soltó la mano de Tulio y dió
dos pasos atrás.
Entonces Tabú dió un s:i.lto de fiera, se abalanzó sobre Tulio Y, sacando uü estilete que
llevaba oculto entre los lambrequines del cinturón, se lo clavó en el pecho.
Tulio cayó sin proferir palabra. Aurelia Iauzó un grito desgarrador y se arrojó sobre el
cadáver
Tabú, blandiendo el arma ensangrentada, exclamó con alegrfa salvaje:
- ¡ Por fin! He ,·ivido y sufrido la esclavitud,
solamente con la esperanza de este momento ..
Ese romano atrevióse un día a ultrajarme a
mf, a una egipcia. Estoy vengada ... . ¡Ah! razón tenfaa tú, Aurelia, con tus presentimieatos,
y razón tenla yo en odiarte ....
Pero Aurelia no oyó estas palabras, y mientras sus esclavas s-::! la llevaban medio muerta,
los esclavos, atrafdos por las voce3, se apoderaron de Tabú.
LUIS DE TERAN.

LOS PESCADORES DE PERLAS

't.

t_~-~-"--~

Es por demás c:u rioso el recordar de cuando
en cuando, la manera c.:;mo se consiguen, o m::jor dicho, cerno se pescan las perlas, esas joyas
tan apreciada:-; vor las damas, cuya vista es un
encanto y_ qve adquieren precios tau altos, e.'l
toda,s partes.
Nuestro grabado da una idea del asunto, por
representar el momento en que un buzo, descie11de al fondo del mar, ei' tanto que otro ya debajo de las aguas extrae las co.'lchas que guarp.an las perlas y que como se :,abe, no son ni
más ni menos que secreciones de la concha nácar.
Los buzos tienen sueldos crecidos y un ta11to
por ciento, generalmente, según las cantidades
de concha que sacan. Su trabajo e:1 peligroso
desde el punto de vista de los ataques sufridos
a menudo por animales terribl€s que persigu&lt;fü
a los que se .dedica11 a trabajo tan penoso.
Desde la barca o barcas, que están en la superficie del mar, se envfa al buzo el aire necesario
para respirar, cuyo aire penetra por la parte de
atrá-s de la esfera que cubre la cabeza y que
forma parte de la escafranda, cuyo t raje s::! hac,e
indispensable, para practicar profesión ta,1
arriesgada. Igualmente, desde las referidas barcas, se sube al buzo en momentos de peligro,
cuando él lo demanda por cualquier i!lciden;:e
que le ¡:ueda suceder, como repentina enfermedad., a causa de algún pez feroz, o falta de aire
respirable, '.'. causa de alguna descomposición
del aparato.
No todas esas perlas magnfficas que son nue:-;t:-o embeleso se encuentran siempre ni mucho
menos a menudo. Años enteros transcurren sin
hallazgo de tanto precio, pues lo general es la
extracción de mucha -concha perlffera, que se
vende por kilos y a buen precio.

LIBRO LEIDO
( DE LOS "l'J&lt;JTlTS POK\ll&lt;}S" J&gt;E PAUI, GE•

RALUY.)

lo que pienso y lo que siento, y ya ves que a
las dos nos rodean análogos misterios.
Aurelia se babfa levantado y sus labios, cubiertos de mortal palidez, pretendfan en vano
articular palabras. Su corazón palpitaba tan violentamente que hacfa ondular la túnica.
En aquel momento entró en la estancia un

Su última hoja es una agonfa:
cuando uno lo acaba, e l libro murió:
de página en página se fué deshojando .... .
páginas que laten como un corazón.
Al irlas pasando, seguras e iguale:,,
el libro vivfa con soplo de amor . ....
y ahora, siento como la rotura
de aquel latir dulce que pronto calló.
Ya sólo es el libro, muerto entre mis m::i.nos,
brumoso recuerdo de algo abrumador;
aire que aun agitan las palabras últlmas
ele un amigo caro que presto p':.rtió .....
Los bu7,0s en el fondo del ma1· en busca de t&gt;er·las.

GMO. E . SYMONDS.

�PAGINAS FEMENINAS
dos y las túnicas corta-s, aumentan de un _modo
extraordinario ese rar-0 conjunto de la s1luet~
femenina, que se define en las tres Itueas q~e
a continuación citamos: el desarrollo exces1v~
¡le! busto, la cintura y las caderas; la. pronnnencia del talle, por el frente, Y la rápida disminución de la amplitud de la falda, en la
parte inferior de ésta. Sería inútil negar, lect~ras mías que este a-specto de la figura femenina deja ~ucho que desear en cuestió'.1 de. arte,
pero la Moda siempre ha sido y segmrá s1end?
una caprichosa tirana, que no reconoce leyes,

CRONICA
La libertad de la Moda es cada día mayor,
y ya no se vacila eil usar en pleno dfa telas
transparentes que nos hacen evocar, casi de
un modo ir.voluntario, la época galante de las

ni acepta otras órdePes que las de su propia
iJ,spiración, asf, pues, mientras más originales
son sus sorpresa"S, con miJ.yor entm¡iasmo son
1ecibidas por las damas elegantes y distinguidas.
Hemos dicho al¡,unas indicaciones sobre la
forma ele los trajes, pero también es preciso
añadir aigunos detalles
de Importancia respecto d ~ los adornos que han de tener man ,r
aceptación durante el otoño y el invierno. Las
revistas europeas nos anuncian que la piel será el adorno de gran lujo para los atavfos actuales, ya sean de calle, teatro o ceremonia.
Hasta para las "toilettes" de visita o de salida
por la mañana, se usará mucho el citado adorno, que se colocará de diferentes modos; unas
veces en cuellos planos y vueltas; otras en alto"
cu.ellos Médicis, o en largas bandas que bajarán sobre los delanteros del cuerpo, y también
en angostas franjas que serpentean entre los
géneros vaporosos de los trajes de baile, concierto o reunión. Asf es, lectoras mfas, que conbinadas cou la gasa, el tul y el encaje, veremos
la obscura y l uciente cibelina, la nutria acariciadora, el be!Hsimo armiño y hasta la pesadas pieles del oso y del zorro.
En cuanto a las telas, mucho tendrfa aúu
que deciros, pues los fabricantes de gran nombre se hau empeñado en ostentar el 1&gt;otente
recur-s o de su fantasía, y han conseguido consumar un pr odigio que causa verdadero asombro, como es el de reunir en la misma tela, la
su ntuosidad con la ligereza; el aspecto riqufsimo y pesado de los brocados antiguos con l,1
encantadora flexibilidad de las sedas modernas, que requ ieren ser muy .suaves para poder
arreglarlas en pliegues y drapertas, como se
usan hoy todos los trajes, de cualquier estilo y condición que éstos sean.
Ya continuaré dando a mis lectoras, otras interesantes noticias sobre las modas del próximo invierno.

Sombre1·0 de te1·ciopelo y "uig1·ette."
' &gt;ellas damas que bailaron en las cortes del

f

,ig~o
VIIJ~s O tres últimas estaciones hemos
i ti q~ la Moda se empeña en imponer los
~u~llos bajos Y aun los escotes ligero_s, por lo
'ual podemos decir que ya se anunc1ab~ ~sta
Inda costumbre Y sin duda que en la p1 óx.1ma
rimavera la tendremos completamente ace~~ada. para los trajes de calle Y de paseo. ~o
;a.brá pues este simulacro de escote que tienen a~tual ~ente los cuerpos kimonos, los_ ~uales se abren en puntas por el frente, deJaudo
rel el cuello o la camisola de tul; los atavl-Js
i-e la próxima. primavera. serán realmente cs•otados ya sea en cuadro, en óvalo o redon~os, Y dichos escotes se rodearán por_ ~n bom:-o cuello japonés, muy gracioso Y on~1nal. .
, P.ero dejemos las modas futuras,_ mis quenias lectoras Y analicemos con atención las pre,entes pum' a este capitulo debemos tod_o n~ei::tro interéa. No podemos negar que las mspiracior..es japon€sas se muestran claramente en
todas las confeccionw modernas, Y de una manera. particular en los corpiños Y. eint~ras. Las
mangas siguen cortándose en estilo kimono, Y
en los trajes de ceremonia se les adorna con
grandes abullonados de tul, que se re?ogen en
3 1 puño por medio de una escarola o rizado. del
nismo tul. La amplitud de los corsés se su3eta
con la ayuda de anchas ciilturas, las i:ual~s, s~iialando el talle en su sitio natural, le 1mp11men un movimiento forzado, que en verdad es
poco gracic~o. puc-s parece que el cuerpo se_ 111clina demisiado hacia el frente, acaso poi la
S::::::::=::!.l rorma exagerada e2 los corsés actual€s, que no
son hechos para dejar que el talle se ostente
en su. s itio normal, Eino para dibujarlo más alto al estilo Directorio.
Éste movimiento se acentúa más Y más, con
t·n m odelo de tra.je de invierno para paseo. la ayuda de las faldas que hoy ~e usan, pues _las
draperfas e 1volvientes, los phegues comphca-

~IARGARI'l'A.

Calzado para los niños
24 Septiembre,. 1913.

r
Abrigo y manga. de piel .

En mi ú lt ima crónica hablaba de la manern
de vestir a las niñas que se educan en colegio
sin estar internas, y hoy diré algo referente al
calzado de los niños.
Es una parte del presupuesto doméstico sobre la cual no hay que pensar en hacer econQmfa.s, pues para evitar que los piececitos de los
pequeños se desformen es preciso que siempre

T1•aje estilo sastre.

lleven buen calzado, y si no se les hace a l:1
medida, por lo menos debe comprarse en uua de
esas casas reconocida como especial para niños.
Las botas de cordones son muy convenient~R
para mantener los tobillos derechos, y si se forran de lana resultarán muy prácticas ei1 invierno; por supuesto, sin tacón para los pequeñitos, una sola chapa cuando son mayores, aumentando gradualmente hasta llegar al tacón
de tres centímetros, que debe ser el máximum
de altura, porque evita que ei pie se e,1sancl•~
dem:isiado, y al mismo tiempo la higiene lo
aconseja, porque no altera la posición normal
del cuerpo y permiten andar sin vesadez.
Para los dfas frfos o lluviosos, las polainas
son indispensables, sobre todo cuando los trajecitos son muy cortos.
Como base importante de la h igiene convieP.e cuidar de que cubran por completo las rodillas. Las de lana y las de paño, por su flexiblildad, ,se dedican a los niños pequeños; desde !'Os
seis años en adelante son preferibles las de cuero forradas de muletón y abrochadas por el
costado. Se hacen negras o de color, siem.1H"e
iguales al calzado. Otro det"alle muy interesante para preservar a nuestras colegialas de muchas in1isposicione~. es que useP. chanclos cuaado el ti::mpo lo ex.ija, porque evitan que el calzado se humedezca y la bumedad suele ser la causa de la mayorfa de las afecciones de garganta
que tan frecuentemente padecen los niños. Los
chanclos, lo mismo que las polainas, se hac.!;1
del color de los zapatos.
También considero preciso l1abituar a los 1&gt;Hqueños a quitárselos en cuauto lleguen al colegio, pues el -calor de la goma ~s tan perjudicial
como la humedad, por otro estilo.
En.tre los mil accesorios del equipo de una
colegiala, necesariamente debe figurar algún
abrigo par.a el cuello. Las pieles no son con v&lt;'nientes, y además serfa un dolor dedicar u.üa
corbata que por lo menos. vale 60 franco'&gt;, al
uso dia~io y al mal trato inevitable que reciben
en el cuarto de los abrigos; la bufanda resulta
más práctica y su calor es delicioso. A las di:i
tricort sucedieron las de lana inglesa, Y éstas
han sido reemplazadas Por otras de un tejido
de Jos Pirineos que se llama pean d'agneau.
Las hay escocesas y de un solo color, en tonos
muy vivos.
Los guantes son una de los cosas que la gente menuda aborrece de todo corazón, Y, sin embargo, en cuanto empiezan los primeros fríos
se impone su uso.
Los de lana son los que meuos les molestan
y los que más abrigan, de modo que sin vacilar
los aceptan las madres como complemento de
lo que pudiéramos llamar uniforme de la colegiala.

�_____________......._______

...,.._

EL :\tUNDO ILUSTRADO.

11

11

CORRIDA DEL DOlll~GO 30 DE

minan eu. dos borlas de seda blanca, y el 'talle
se sujeta con un ancho cordón de seda, color

CONSULTAS
FLORES E,"\'.:QUISITAS.

;,\;&lt;linera: Las cameliM no se cultivan solam€nte en las tierras c6.Jidas, tnmbién florecen
en los climas templados, así, pue:i no se desanime porque aún no consigue ver en su invernadero tan lindas flore.'3. Llame usted en su ayuda. a un hábil jardinero, el cual le dará toda3
la3 Indicaciones ¡,ecesarias a ese respecto, y
pronto logrará lo que d€sea. Pero no son las
camelias únicamente, como usted dice, laa qufl
merecen el calificativo de exquisitas, fundando

esta opinión en la preferencia. tan marcada que
las personas elegantes tienen por las citadas flores desde la célebre "Dama de las Camelias,"
has'ta las señoras y caballeros de nuestra época
actual que manifiestan idéntica predilección.
Es cierto que así su.cede, pero este favor no es
reservado solamente para dichas flores; también
se usa mu.cho adornar los salones y las mesas,
en las grantles comidas de etiqueta, con ro.sasté, con crisantemos, lilas blancas y violetas reinas. Y no puede negarse que las flores con perfume son muy superiores a las que no lo tienen; siempre se han comparado a las camelias
con las mujeres hermosas que carecen de gracia, de interés y atractivo. Ya verá usted por
esto amable "Jardinera," que no sólo pueden
llani'arse exquisitas a esa.s flores, sino también
a otras, acaso menos bellas, pero que tienen
mayor encanto, aunque no sea más que por su
delicioso aroma.

de rosa antiguo.

Retrato &lt;le Pastor.

PUl)JNG RUSO.
FORMULA.

Amada: Doy a usted la receta que de3ea para

hacer un puding ruso. Se pone al fuego en una
cacerola medio litro de leche y se le deja her,v ir bastante ; en seguida se le agrega pan ralla-&lt;io y harina de arroz, y cuando todo esté bien
mezclado, se le añaden seis huevos batidos Y suficiente azúcar. Ya unida la masa, se le pone un
polvo de canela y paaas de Corinto, pasándolo
Juego al molde, cuyas paredes deberán estar untadas con manteca. Se tiene un rato al fuego,
retirándolo después y colocando brasas sob,c
la tapadera de la cacerola, a fin de que se dore
la parte superior del puding, Y, por último, se
adespega con un cuchillo, Introducido entre el
molde y la pasta, para ponerlo luego en e l plato y servirlo en la mesa.
Tengo mucho gusto en contestar a todas sus
preguntas y sabe que no me molesta con ellal5,
sino que, por el contrario me causará verdadero placer se1 le útil de algún modo.
SOBRE Al\lOR.
Indecisa: No creo que exista ninguna duda
en el ~so a que usted se refiere, pues cuando
se tienen vacilaciones respecto de amor,. es porque ese sentimiento no se ha apoderado del corazón; cuando así sucede, ya no se duda ni hay
la menor incertidumbre, se sabe perfectamente
que la propia voluntad tiene ya un dueño, sin
el cual no se puede ser feliz, como usted dice
que Jo es, aun cuando su novio se encuentra
lejos. No, querida señorita; el amor verdadero
es como la luz del dfa; si ésta entra a un aposento las tinieblas de33.parecen de allf; y todos
los objetos se distinguen con absoluta claridad;
tli usted amara a su prometido, V&lt;'ria dentro
de sf mismo, esa necesidad que se tiene del ser
querido, y no estaría dudosa sobre si lo ama o
no. Debe creer esto último y romper el compromiso que ha contrafdo, pues el matrimonio
sin afecto es una de las peuas más terribles quP
existen en el mundo; así, pues, sería preferible
hacer sufrir a ese caballero un poco de tiempo,
negándose a cumplir sus promesas de ser su ~sposa, que casarse con él sin quererlo, haciéndolo infeliz para siempre.
UN OBSEQUIO.
J,ucia : Creo que su hermano quedará mur
complacido, si le regala usted en el día de i,•i
santo un porta-periódicos, semejante al modelo
que tengo el gusto de ofrecerle. E,te modelo
se hace en moaré azul perla, bordado con ma.-garitas de seda blanca follaje de sedas mati··
zadas, en verdes secos. claros y obscuros.
El cordón debe ser de seda verde sombrfo.
TRAJI&lt;~ HE RBl'NlON.

Clara: Doy a usted el modelo de traje pa-

ra reunión. Está confeccionado en seda Libert:v
rosa antiguo, adornado con un lindo y exquisito encaje inglés. Las puntas de la túnica ter-

Angustiada: No se preocupe por la e,,ferm,.'-

da.d de sus párpados, pues yo creo que es muy
fácil de quitárse, dado el caso de que sólo proviene de llorar mucho, como por desgracia u~ted lo hace, a causa de su exagerada sensibilidad. Lávese los ojos, teniéndolos bien cerradoR,
con un cocimiento de lechuga, procurando qu•~
e l agua esté un poco caliente, y así verá cómo
sus párpados irán perdiendo esa constante hinchazón que ha deformado la belleza de sus
grandes ojos negros.
MARGARITA.

CONOCIMIENTOS UTJLES
P1ua que los ni.ños duerman sin mojar el colchón, recomienda un doctor inglés que se les

acueste horizontalmente, sin almohada, y le vantando un Poco los Piés de la cama. De e~ta
manera es menor la presión en el fondo de h
vejiga, Y muchas veces basta este cambio par;
corregir el vicio. Al cabo de tres o cuatro s•~manas se puede acostar al niño en su posición
natural.
Para hacer vino fer1·ugino&gt;"o de carne, de olor
sabor muy agradables, se disuelven separadamente, en 8 partes de agua caliente, 2 de extraLto de carne y 4.5 de citrofosfato férico. Ambas
disoluciones se mezclan añadiendo a la mixtura, una vez frfa, 0.5 partes de tintura alcohóiica de esencia de limón y 2 de tintura de naranja; después ,se incorpora este producto co.1 72
P?,rtes de vino de Marsala y una vez filtra,do &lt;'I
líquido se le añaden 26 partes de jarabe simple
Y 21 de alcohol. Semejante preparación contiene en 100 partes: 0.33 de extracto de carne y
0.66 de citrofosfato férrico, siendo un excelenre
tónico recor.stituyente para las personas débileJ.
La dosis varia entre 15 y 20 gramos.
Pintura sin plomo para hierro.-Una nue,·a
vintura Ein plomo destinada a reemplazar el
minio en la pintura del hierro, ha sido reciei1temente presentada a la Socieda-&lt;i francesa dP.
Fomento por M. Livache.
Está compuesta por una mezcla de kaolin y
de óxido de zinc, molido y disuelto en un aceita,
al que se han dado propiedades de secante, tratándolo por medio del resinato de manganes,,.
Se le añade luego negro de humo hasta que adquiere color gris, calidad que le ha hecho dar
el P.ombre de grisol, con que se conoce esta pintura. Presenta la doble ventaja- de ser muy ba1 ata y de no contener plomo.
·
Su fluidez es tal, que con un kilogramo de
grisol pueden pintarse 16 metros cuadrado11 d"
superficie, mieptras que u11 kilogramo de minio apenas si alcanza a la mitad. Su costo por
metro cuadrado es de 0.85 francos, en vez •1P.
0.15 qµe impprta el minl9.
Y

Tal ,·ez porque saben cuáles S'.ln
los alcances de su !dolo.
Pero, ¿en realidad hubo tal fracaso?
¿Llxistió semejante desastre?
Muchos, la· mayorfa de los que estuvieron en la plaza, así lo aseguran,
y por ellos y para ellos fueron escritas las lfneas anteriores.
Ahora, si debo dar mi parecer ln,timo y convencido, yo no creo, l!i
juzgo, que hayan existido tales carneros; sin que por eso pretenda que
todos crean a pie juntilla.s lo que yo
afirmo.
No trato de convencer a nadie.
Cada quien piense lo que mejor
guste, que de sobra es sabido que
cada cabeza es un mundo, y que c.:11
cuestiones de €Sa naturaleza no hay
dos que piensen acordes.
¿Para muchos existió el fracaso y
Gaona quedó a la altura del betú!l?
¡Bueno!
Yo no creo en esas historias.

~OVIElfBRE DE 1913

Otro momento de la cogida.
na-&lt;ia es verdad ni mentira:
todo es según el color
del cristal con que se mira!

con muchas carniceras y luengos vitones cuya bravura no estuvo en relación directa con su arrogante estampl)-, Y a quien€s la experiencia
de la vida proporcionó el aprendizaje de muchas artimañas para vender
caro el pellejo.
Casi todos, por no decir que la
totalidad, llegaren a las postrimenas
de su existencia con sobra de picardfas, carentes de bravura, exenws
de nobleza, reservones, con la cabP.za suelta y dispuestos a dejar seco
al lucero del alba, si éste tenía la
b 1•.morada de pon6rseles delante.
Desde los primeros instantes n,&gt;
bien pisaron el ruedo, se diero~ a
colarse bajo los capotes, a cortar terreno y a poner carne de gallina a
la gente de taleguilla, que no las tenia todas consigo y qu.e a cada mc,mento mirábase en inmnente pel:•
gro de ir al hule
Esto a nadie que durar.te algún
. tiempo haya presenciado nuestros
espectáculos taurómacos debe haber
sorprendido.
Ls bichos del pais, salvo excepcianes que no hacen sino confirmar la
regla general, a medida que se echan
años a cuestas pierden en bravura
lo que aprenden de malas ideas.
Esto ha sucedido siempre que a la
arena salen cornúpetos con más tle
cinco años, con muchas arrobas sobre los lomos y con la testa formidablemente adornada.
Cuando no son bueyes, resulta'!
unos za,l}ati:stas.
Y en la corrida última tuvimos
de las dos clases: dos, mansos perdidos y que volvieron al corral a pesar de los propósitos que en contrario abrigara el Cambiador de Suertes.

Gaona, el torero portentoso, el
Petronio del redondel, el que en focha reciente fura aclamado con delirio y que mereció que al juzgar sus
proezas quedaran agotados los adjetivos encomiásticos, sufrió el pasado domingo una derrota aplastantt!.
Las cañas \lle trocaron en lanzas.
La multitud, veleidosa y olvidadiza, silbó al que aclamara el otro dfa.
¡Las campanas de León doblaron
a funerales! y el héroe de la fiesta
brava descendió rápida y dolorosamente del pedestal a que la Fama
la elevara.
Fué una derrota en toda la línea.
Un fracaso completo.
Gaona ha dejado de existir para
los dfas de gloria.
El mismo público que en pasada
ocasión lo aclamó con frenesí delirante, se encargó de hacérselo saber
con estrepitosa silba,
¿No es así?
¿No es ésto lo que querrían confirmar cuantos en la tarde del pasado domingo tuvieron un rato 'd1J
solaz y de íntima satisfacción?
¡ Pues dicho queda, y
seré yo 1
quien borre lo escrito anteriormen- '
te!
Ellos creen que hubo un fracaso
Que surgió un obstáculo que 1t&gt;tuvo la marcha victoriosa del Califa
leonés, y hay que dejarlos en esa
creencia, ya que el suce.so no es nuevo ni sorprende a nadie.
l'ogida de Pastor.
Casós como el que nos ocupa los
tenemos un dfa sí y otro también.
Ya un filósofo de coleta lo dijo
sentenciosamente, al afirmar que iós
Quede &lt;ada quien con sus opmrnDiré con Belmonte: "Pasado el
toros dán y quitan.
n€s, mientras yo entre dientes mur- suceso, me alegro de que haya ocuPor eJJo, a los admiradores riel muro con el clásico:
rrido."
"indio bravo" el fracaso no les ha
Así es la verdad.
". , .. en e3tc m u.ndo traidor
!,echo mella.
Gaona salió de la prueba y. pudo
e char fuera una corrida que venia
por el dinero de la temporada.
Muy pocos de los que hoy
peinan trenza podrían hacer
otro taPto, y para los que no
queremos molinetes ni reboleras fuera de ocasión, quedó coroborado que Rodolfo puede
echarse sobre los hombros una
carga pesada y llevarla hasta
el punto de su destino.
Que puede salir de los compromisos que su mala suerte
le depare.
Los toros de "La Laguna,"
que enviara Lubin Gonzále.!, ,
constituyeron una corrida muy
dura y difícil de roer.
La corrida que habria puesto en serios aprietos a los lidiadores de mayor fuste, aun
cuando entre ellos se contara
algún fenómeno más o menos
auténtico.
Pasto1• muleteando 111 toro que lo cogi&lt;'i.
Fueron seis toros viejos,
Ultimo par de Moreno,

"º

....

�EL )IU1''DO ILUSTRADO.

__________________________ ______ ________________________________
..;;;

.;..

~

J;;L ~~'DO ILUS'l.'RADO.

Sin em bargo, a o ..ona no quiso aJganarle la cara, al
llegar al embroque miUrsele ese recurso.
Como tampoco pudo di:;;pensárs-~le
fué éste t'lll. estreque e;,,_ el Eegundo toro, después de
&lt;: ho, se Je3 puso por
delante el zapat:,;r.a inteligente, há.bil y valiente labor
de tal suerte, que CCI!. la muleta, y d(Sl)UÉS de bab~r
se vieron ·seriamen- terido a toda ley, cuando i::itenta.ia
te comprometido!tj el de:ccabello y en vist:i. d 2 que el bicho no humillab3, y Cltando no obey sólo a su buena
Estrella debieron ha- de~fa ya al enf;aúo, con el fi;• de tiber salido con bi ·&gt; 1 rarlo pronto por tierr:i, ya que estaba. herido de muerte, ::.pelar:i. al b 1del lance.
jonazo libre de cac::io.
¿ Y el tercero?
Se olvidó que al primer toro, que
Un bicho que h·•
vez d2 cuello se tra- cogiera a Yicente Pastor, despué3 ,\t&gt;
jo un acordeón y r:-.uletearlo col!. rara i:itelige:icia h•
que por cabeza tu- obsequió un volapié mo:iumental, al
vo una devanadera. hilo de las tablas, entrando co:~ "~uQue derrotaba en dos los piés," como manda Paquitv,
todas direcciones y E:n lo mlis alto del morrillo.
¿Quién paró mientes en que tamdesarmaba prodigiobié.'l al tercer toro, en la w~a de lo·,
samente.
tableros, que e3 donde mlis ptsan los
Gaona 1·ecibieudo la ovación po1 la mue 11:e de l
¿ Y el segundo?
primero.
¿ Y el cuarto? ; Y toros, le clavó ul'. e3toconazo hasta la
el primero? ¿ Y el empuñadura y en el s itio de J9.5 ov,i,ciones?
sexto? ¿ Y todos?
¿Y quién repar-:'I en que sie:npre
Algunos hubo, como el tercero y
El resto, seis pajarracos dignos ue
andar a salto de mata por los caro- el cuarto, que se dejaron torear por estuvo cerca, y en la mayoria de las
pos morelenses, cometiendo las atro- breves momentos, que e l indio sui:o ocasior:es sólo con sus er&gt;emigos, t&gt;:1
cidades que acostumbran los secua.- aprovechar para end ulzarnos los la- el último tercio?
¿Se le vió que perdiera los papeces de don Emiliano y don Eufe- bios, ya hincando la rodilla, o bien
les?
cambiando de mano la franela.
mio.
¿Se ignorara qué recurso debe:11
Otros, como el segu.ndo y el sexto,
Una prueba de ello pudo enconemplear?
se
portaron
correctamente
al
princ.itrarse en el primer bicho, que e n los
¿Que tuviera que suje~arse a !as
pio de la lidia; mas a partir del terprimeros muletazos poco faltó pa!'a
indicacion"'s de los demlis coletas, coque hir iera en el ros'.ro a Vicente cio de banderillas, se convirtieron ~ ll mo a ta-P.tos grandes lidiadores hePastor, a quien mlis tarde y a l tra- unos catedrá.tlcos y acabaron impo- mos vis•o?
ta, de consentirlo con la cadera, hi- sibles, o poco meno~.
Y bien: ¿con bichos ti~
zo s u presa, infiriéndole una cornada de quince cenUmetros de profun- tal naturaleza vamos a exigir filigranas, molinetes y
didad, en la parte il!.terna y superior
del muslo izquierdo, cerca de la r ~- tonterias?
Y porq ue no las hubo,
t:Jón inginal.
¿ vamos a tocar e l ci elo con
¡Y a quién!
l as manos y hablar de fraAl lidiador de jarretes de acero.
casos y desastres formidaAl de 11 "muleta-garra."
bles?
Yo creo que no.
Aquel para quien no existen teEstimo que la lidia de rerrenos romprometidos, porque sus
de3comunales facultade3 de remos lE' ses bravas es tan amplia
que abarca cuanto en e l ruepermiten pisar todos por igual!
d o pueda ocurrir, y que p:1.Y e3te bicho no fué el pájaro de
ra cada caso aconseja dismayor cuidado ; que hubo un quinto
tinto procedimiento.
q ue puede reputarse como un latroPara Jo¡; toros nobles ,
faccioso mlis pfcaro que de muchos
bravos, la franca y caballea~c::. a 1:1 fecha _:;. pi3ado e l ruerosa y de lltcimiento.
do.
Entor:ces las gallardias y
Aquel b :cho fué enorme: corpuel &lt;)erroche (le elegancias.
lento y con una "cuna" que, como
Laz filigranas y el torao
dijera "El Lavi," era una caIJ1.'.1 d-:!
de 11.: jo, en una pal:l.bra.
m~trimonio!
Pe10 par:i. los toroa mal
Aqu.ello era la catedral de Burgo3 ir.tencionados, con resabios y
Gaona cle3cabellando al segundo.
ton pito nes, y a mayor abundamien- qu e ponen en juego proceto, el animalito desde sus primeras d iffi ientos arteros, en tonce:1, ___________~ - - - - - - - - - - carreras comenzó a adela ntar p0r
el lidiador de be seguir otro
ambos lado3.
En ju.sticia, ¿ verdad que no?
cam ino.
¿ Y quién, por último, tomó bn
Igual por e l derecho que por el izPara en tonces, loe clásicos acons,:;quierdo, colándose ra los chulillou jan que debe hacerse uso de venl1- cuenta que Gaona estaba cansado al
fin'll de la corrida por lo mucho que
y haciendo que temblorosos se tila- jas y de habilidad.
había bregado e n quites y al tore:1r
• an de cabeza al callejón.
Sin embargo; muclios extrañaro:1 de capa a los prime ros tor os?
lr&gt;.fundió el pánico en el redondei, que Gaona no toreara con las dos roAlguien decfa a mi vera, durame
hat ta que Magritas y More no de Va- dillas en tierra al quinto toro; que
lencia-dos chicos que en oro val»~1 no hiciera uso de los molinetes; que la corrida: ¡Mazzantini babrfa ech:ido fuera la corrida con tanta fresculo que pesan-se im1&gt;usieron a las no le viéramos dar el "pase de la
ra!
ci rc1..ustancias y en un abri r y cerr ar muerte."
Pudiera ser; pero Mazzantini, cude ojos le colgaron dos inmensos
; Era eslo posible?
ya su.periorid ad como estoqueador es
cuarteos, e n los q ue l!.O obstant:i ha¿ Por e: ué extrañar Que al h erir a
indiscutible, no habrfa hecho las faP.ber to::i_ado amplio terl·eno Y procu1 :i.r
un toro q ue adelan- r.as laboriosas q ue hizo Gaona, y que
ta por los dos lados, por lo mismo, requieren mayor esy que tenfan
ta·•
fuerzo y provocan mayor agotami enancha "cuna," ~e to.
perfilara fuera de l
Mazzantini habria propinado cuapitón derecho, cua:1tro o cinco mtiletazos a los toros, y
do los cán one3 aco:1- luego, les h abrfa hundido e l acero,
sejan eso, precis&gt;
y santas pascuas.
mente?
Pero llegó a tanto l a injusticl:i.
Montes di ce que
que cuando el último toro dió un
a estos toros hay
palotazo a Gaona, e n la mano ~zque herirl os con
quierda, y se tomó esa mano, demosvel'.taja, entranc!1:&gt;
con todos los _pié:i, trando dolor, le motejaron, porque,
sin estrech arse t·n Gaona debe ser de acero, no debe
la reunión, y de ha.- dolerse a los golpe3.
Pero todavfa má.s: el fracaso de
hacerse indispensable dejar la muleta Gaona IIEnó de júbilo a muchos.
Yo oi a mis espaldas, que cuant\o
en la cara del bruto para ver de esc~- sonó el clarfn anunciando la muerte
del quinto toro y se hizo un silencio
par de su alcance.
Gaona estoqu eando al tercero.

...
.....

L:

Cúrese IJd. mismo

PERUNA FORTIFICANTE
MARAVILLOSO.

LA l)ISPEPSIA SE CURA

..

..
.::;
~

•,;,•~-,-~-·•;'-',~

El re:nedio de Munyon para ia
Di~pepsia cura toda clase de imlibestione, y male3 del Estómago, tales como Es'.reñlmie-.lto, Acedfas con
devolución del alimento, a la boc;,,
Pezadez despué3 de c::&gt;m.er, Flatnlcnci '.l, PalpitacionE:s del corazón y
todas las afeccio:1es de é::te, caus:idas por la indi&lt;;;E's~ión; Ventosidad en
el estóma!::o, Fruptos de alimento,
Desgano, Dcbili•lad del estómago.
Defecación dura, nudosa·, y diffcil.
Lengua cargida ele suro. Cardialgia o Pirósis, Punzadas y Ulceraciones en el ettón12go, Vahfdos, Flojedad, Falta de er.ergfa, etc , t&gt;tc.
LO QUE DICEN:
Dice el teiícr .Juan O: h::&gt;a L., de
Veracruz: "Me a legro m ucho quo
se presente la oportunidad de rncomendar el Remedio Munyon pa,a
la Dispepsia. Seguramente que es
un r emedio maravilloso; no tengo
frates s uficientes para decir cómo
me curó; y me complazco siemp,·e
e n recome;•.dilr un r e medio que 1es
tan benef:cioEo."

•❖t•·-· :::&amp;4.\
•..-•••

STA. PILAR MONTERDE.

L&amp; popular baUarina espat!ola se
expresa. como sigue acerc·a de la
PERUNA: Considero la PERUNA
como el mejor tónico que be experimentado. Para los nervios después del cansancio es un for tificante maravilloso.
Me curó radicalmente. Pilar ],fonterde,
Teatro Principal, Ciudad de Méjico,

Solo de Luna
Al poeta don Luii;; G. U1·bi11a.
Tengo el libro abierto ante mt.
Es el libro inmortal y asombros.imente bello que llamamos Naturaleza..
Pienso a veces si Este her mo30
libro en que leo con amor, co::i ve,-

dadero canno, es un libro o es una
flor. Cuando descubro una verd:id
oculta es para mi un libro. Cuando
transmite a mi ser delicado una sensación dulce de belleza como un perfume, es una. flor.
Esta bella noche de luna es para
mf una flor de plata, (no penséis eh
las fili:;ranas que nos venden los jojeros hechas con hilos de plata). E·;ta flor, mi flor delicada y transparente está tejida con rayos de lun¡,.
¿Hab~is visto alguna yez la luna
junto al cono verdinegro de un pino? ¿O asou:Andose tranquila tr;i3
las lfneas fuertes.__de Uil campanario"?
¿Habéis contemplado esa bella hora
plácida cuando l:i. luna echa sobre &lt;,J
inmenso cielo azul-negro una llu via
de plata; mientras asciende seren:i
y gentil del otro lado de los moilt&lt;!;;,
hasta que asoma fu cara redonda
tra.s los pinos más a ltos de la sierra?
¿ Quién que I a estado en un ja1dfn, junto ·:,,¡, una fontana l:!&lt;onde
canta un surtidor, en plena noche
de luna, no se siente vibrar deli(•,\damente de p'.acer, no se siente p')eta por má.s que no puede expresar
con palabras lo mucho que sienr,-.,
lo mucho que ama?
¿ Quién q 1:E' !n &lt;st.1do en pleao
cam po en noche de luna, bajo la
amplitud de l cielo, bajo las estrellas, frente a la naturaleza, grandiosamente bella, no siente el gozo de
vivir, no s;e~·te la necesidad d!l
amar?
¿Qu ién que al discuirir por las
calle3 en estas noches de plata, Y
al escv.cbar que se desgrana sob~e
el ambiente sereno y plá.cido el su.;piro de una :;ererata, no s-3 acuer."i:l
de Schubert o del Duque Job, o cie
la princesa de sus ensueños?
Me acuerdo de algo que no sé ~i
serta ensueño o aparición o realidad. Catan vert:cal€s los rayos je

COGN4C

Es el amor, h vida .... ¡Todo eso
hecho cancl jn! .... La noche se ilu(min1.1;
florecen astr:s s:ibre la laguna ....

¿Es la lu na que canta al darte un
(beso,
o el rul::;eñor que estremecido trina
rl recibir les b esos de la 1una,?
México, Noviembre de 1 91 3.
,TOSE VELASCO.

sepulcral, que se cuchicheaba en voz
baja y decfan: ¡Al fin!
¡ Creyeron llegada la h ora de la
venganza!
CARLOS QUIROS.

LA COQUETERIA
E S U'.'l'A ARMA LEAL Et\ LA MUJER.
Si os. 1,&gt;al é:is de YUClrra coqucterla para com-

batir los años, nadie os
dtñ2iri el mis H.rero
reproche; pues de qué

sirve una .tureola de ca
bellos blondos si vuestro e o ti s df'scolorido.
arropdo o mucbiro no
armon!za con cl101t La

Creme .,Siren"

para
embellecer
bir-n pcdrla dccinc que lleva en ai e.J calor y la vida apa1.ion. da y amorosa del Sol de Oriente, pues p1onto y sicmpi c

impanc a la piel ll {,escura y voluptuosa suavidad perfumada de Ju oirues tan &lt;:élcbrcs de las Huties.-Blana para la
rubia. rosa para la t irucña. Tarro acompaDado de v:d.1osaa

instrucciones. S 1 .2S Por correo, certificado, $2,SO.
l:n Mé:Jl:ico: Jobannscn, F'clu ti Cia., A~. S.tn fn.nciECo,
09 -J. Labaojc Sucs. &amp; Cia., Profcla, S.-A. Var.:a.s Sucs.
H1abcl la Católica, 6.-J. Uiblcin, Sucs. Ja. Bohvar, l\,

ün.t rea,úblic4 dt monJts
Como se asegura que en la conf.irencia de los Embajadores en Lond1 es se habló de co·.•.s ervar la autonomfa
c!e los monjes d el monte
Athos, constituyéndolos en Repúbli' a m_e¡;endiEn '. e, los periódicos a;:.:striacos rE:cuerdan costs muy internsante.3 de e~e monte lleno de CO!l' ento3.
El ten itorio comprende veinte
c~austros, de los cuales depend %i;
pequeñas y numerosas aldeas, y mide cerca de 500 kilóme tros cuad,adcs. El poder de la República lo
ejerce un Consejo, para formar ~l
cual cada convento nombra un 1·epl'esentant.e.
Como los conventos griegos son
17, los monjes de ese país tient&gt;n
::iempr e !J. mayor!a, au:.que son mucho mlis numeroscs los rusos; ptlro
éstos no tiene.n mlis que un solo
convento, llamado el R ozikon. Ademá.--;, eu el mon·e Athos hay un convento servio •y otro búlgaro.
Algunos de estos conventos están
dirigidcs por un prior, que es vi~alicio L os demá.s tienen un superl.&gt;r,
.que se nombra cada dos años. En
!03 pafse3 balkánicos se habla mucho de la generosa hos;;ltalida.,d que
practican los monjes del monte
Athos. Las m u j er es está.n .excluidas.
En el espacio de 500 años sólo a
una mujer se le permitió subir al
monte Athoa, y la excepción se b!zo
a lady Stratford, esposa del dtplorná.tlco ingl~s que desde 1810 a 1840
estuvo al frente de la Emb.a,jad1,
britinica en Constanti~op:a.

Cámaras NETTEL

Agencia de Inhumaciones

EUSEBIO GAYOSSO.
MARISCALA, 3_

El secreto de s u bondad
e stá dentro de la botella.

J ardfn blanco de l una, misterioso
jard!n a tod3. indagación cerrado,
;.qué palabra fragante ha p erfumado
de jazmines la paz de tu 1 e;ioso?
Es un d wgranamien.to prodigioso
de perlas, sobre el m:\rmol ovalado
de la fontana clli.sica; un callado
su,s,pirar .... ; un arrullo temblo rv(so ....

LAS PlLDOllAS DE PAW PAW
( P apaya), son las mejores c;ue SI!
l onoce:i para el Estómago e Hig ..
do y un positivo y r á.pido re,nedio
p::.ra Bilios;dad, Dolor de Cabeza ~•
t o:'os los pade~imientos
causados
1 or desCruenes del Ettóm:i.go e H!¡;;c! o. 50 cent:i.vcs.
Munyon tier..e Reffiejios para tv·
&lt;:rs J'.ls e·.•.fermedades, casi todos al
módico pre~io de 60 centavos. Se
yenden en tod:ts l as farmacias o
puejen p~dirs 3 directamente.
Pida Ud. l:i. "Gufa de la Salud"
de l\Iunyon , en cua~quier droguer,a.
Consul'.? S por correspondencia,
confidenciales y libres de todo gasto .
MUNYON'S, 53 y Jeffe rson, Philade:pbia, E. U. de A.
Cu ando se hallan reunido cinco
coroneles y ningnro hable, ¿culil es
el de mayor grado?
- El silencio.
-;.Por aué?
- Porque es general. (

plata. de la luna sobre el jardu•.
proyectando sobre el suelo las ramas de lo.s lirboles, y mi propia
sombra describiendo una manen.a
circular. Suelta la cabellera de oro
paseaba ella, la amada, vestida de
blanco. Los rayos de luna que lograban filtrarse por las ramas y las
hojas de los sauces y de los álamos,
cafan suaveme::ite sobre su cabeza
de hada, jugaban con sus ca,bellos
rubios y resbalaban por todo su
Cl'erpo dlindole claridades de azucena. Toda ella &lt;-ra u;,_a alba flor,
fl.o~ de Iu.'la. Los floripondios la
, efañ. pasar y le daban su aroma; 1:1
brL~a suspiraba a su o!do; la tierra
toda :e le bacfa acogedora. Después,
cog;d~s de la mal'.O discurrimos por
laa callcc;l~as del jard!n no s~ cuá.nto tiempo.
¡Nos a mamos mucho,
m:.ichc! ....
Una cas:i. humilde que tiec.e una
Yentana cntre:i,bierta, un rayo de luna que entra por la ventana , r esbala por las marfilinas teclas de un
piano, en el ambiente eotando una
música tierna, sentid:'. y soberanameP.te bella. Beethoven se inspirarla, decis. Y ciertamente Beethoven,
aquel genio inmenso, aquel corazón
re!&gt;osante de amor, legó al munc!o
aquella sonata atormentadoramente melancólica que se llama Sonatn
del Rayo de Luna.
Tengo ao. ·e mf una flo r abiert;\.
Es una flor tejida con los rayos ti!'
12. luna. He aspirado con delicada
voluptuosidad y sin cansarme sn
perfume. La luna ha avauzado buena porción del espacio azul, y mienlr2s divago sob re todas e3'as cosas,
sobre t"t.r..tas otras cosas, viene a mi
memoria 11,quel 'primoroso ·e-o neto,
"L1. Dama V€Stida de Blanco," d?.I
del:cado poe'.a Francisco Villaespesa:

Recaudación de Panteones, Cajas Mortuorias,
Servicio Fúnebre por Ferrocarril.

Teléfonos: { ER1cssoN,
MEXICANA,

836.
1006.

&amp;===========~

A. MADELINE. Av. Vemcruz 7.
Apartado 1038.
Pidan catá.logo.

Gedeón cnct·entra e.:i la calle a
un amigo Que !:a emiudado el día
anterior.
-Le doy a usted el más sentid:&gt;
pésame. ¿Cuánto tiempo llevaba usted de casado?
- ¡Treinta años!
- ¡Es muy duro eso de perder a
su mujer cuan.do precisamente empieza uno a acostumbrarse a ella!

�ELIXIR ESTOMACAL
( ESTOMACAL/X )

Hace quince aiios dimos a conocer esta especialidad farmacéutica a los médicos y hoy lo recetan
en las cinco partes del mundo, porque es el tratamiento más racional y seguro para la curneion de
las enfermi&gt;dades del ESTO:'llAGO e IXTESTI:'l:OS aunque tengan una antigüedad de treinta
años y no se hayan curado con otros medicamentos. siendo sus efectos quitar el DOLOR y todas
las molestias de la DlGESTIO&gt;-', ABRrR EL APETITO Y AYUDAR LAS DIGESTIO~ES, TO~IFlC'AR EL APARA'l'O DIGESTlYO y la econ•'·
mía en general, pues el enfermo COl\fE l\IAS, DíGIBRE MEJOR Y SE ~UTRE.
C'URA LAS ACBDIAS, AGUAS DE BOCA, EL
DOLOR Y ARDOR DE ESTOMAGO, LOS VOMITOS, VERTrGO ESTOMACAL, DISPEPSIA,
INDTGES'rIO~ES, DI LATA('lO~ Y ULCER~
Dl&lt;JL ESTOMAGO, IIlPERULORIIIDRIA. ~EURASTE~1A GASTRICA, FLATULENCIAS, COLICOS, DIARREAS Y DISENTERIAS, LA FETIDEZ DE LAS DEPOSICIONES, EL MALESTAR·
Y LOS GASES. Es un poderoso VIGORIZADOR
Y A.;\''l'ISEPTICO gastrointestinal.
Los niños padecon con frecnPncin DIARREAS
más o men os graves que se CURAN", incluso en la
época del destete y dentición, hasta el punto de
restituir a la vida enfermos irremisiblemente perdidos.
Con frecuencia muchos enfermos del aparato digestivo, aunque no todos, pre~entan el siguiente
cuadro de síntomas o parte de él: al Jevantars~.
lengua sucia; mal olor de aliento, agnas de boc•1,
estado bilioso, inapetencia, abatimiento y tl'i&lt;;trza
después de las comidas. eructos agrios, gases, pirosis, váhidos, pesadez de cabeza, ruido de oídos,
sofocación, opresión, palpitaciones al corazón, dolores a l estómago, vientre y espaldas, vómitos, e~treñimiento alternando a veces con diarrea, el eniermo rn altera oon facilidad, está febril a veces,
se ir rita por la menor causa, evita el trato social,
teniendo por la noche ensueños, sueño agitado y
respiración difícil.

¡{uestro ELIXIR ESTOMACAL cura el 98 por
10::l de los enfermos que lo toman y por sus propios méritos es conocido y de uso general en las
cinco partes del mundo para las enfermedades del
aparato digestivo.

SAIZ DE CARLOS. CuDINAMOGEN O ra
la ~EURASTE::-{IA y
afecciones nerviosas, siendo el mejor TOXICO
para curar el RAQUITISMO, re-cetándolo los médicos en cuantos casos están indicados el aceite &lt;fo
hígado de bacalao y emulsiones con hiposulfitos, tomándolo los niños con verdadero placer, a los cp!e
transforma ele PALIDOS y AXEMICOS en SOXROSADOS y FUER'l'ES. Cura la ANE1\1lA, CLOROSIS, colores pálido~, por ser el mejor RRCOX~L
TITUYE::-{TE para todas las edades y ambos sexo:,.

Pu ~'10F()SL'Q}
r ..,

SAIZ DE CARLOS. Cura el CATARRO bronquial agudo y crónico, la TOS, la TISIS y EI\1FERl\1EDADES DEL PECHO, produciendo los siguientes efectos: la nutrición se acelera, habiendo aumento de peso, los esputos, disnea y fiebre disminuyen; la tos cesa y aumentan las fnet·zas y el
apetito, notándose el alivio con uno o dos frascos.
IV

SAIZ DE CARLOS. Cut\t
el REUl\tA'l'ISMO agudo y
crónico, la GOTA, el AR'l'RITISl\10 y la CIA.TICA.
Se elimina el ácido úrico, quita el dolor y aumenta la cantidad de orina, tornándose de turbia y sedimentosa en clara y transparente.

REUMATOL

PURr\J ATINA

SAIZ DE CARLOS. Cura
el estreñimiento, pudiendo
conseguir, con su uso, una deposición diaria los
enfermos biliosos y los que tienen indigestiones y
atonía intestinal, por ser un tónico-laxante suave
y eficaz.

De venta en Farmacias y Dro[uerías. Pídanse folletos a
Carlos S. Prats. Apartado, 46~. México, D. F.
PIDASE CATALOGO ILUSTRADO.

SE REMITE GRATIS.

��</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="1">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1">
                <text>El Mundo Ilustrado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="114852">
            <text>El Mundo Ilustrado</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="114854">
            <text>1913</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="114855">
            <text>20</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="114856">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="114857">
            <text>23</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="114858">
            <text>Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="114859">
            <text>7</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="114876">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114853">
              <text>El Mundo Ilustrado, 1913, Año 20, Tomo 2, No 23, Diciembre 7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="89">
          <name>Accrual Periodicity</name>
          <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114860">
              <text>Semanal</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114861">
              <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114862">
              <text>Miscelánea</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="114863">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="114864">
              <text>México Ciudad</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="114865">
              <text>Periódicos</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="114866">
              <text>Siglo XVIII</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="114867">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114868">
              <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114869">
              <text>Mundo Ilustrado ; Semana Ilustrada</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114870">
              <text>1913-12-07</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114871">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114872">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114873">
              <text>2007205</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114874">
              <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114875">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="38">
          <name>Coverage</name>
          <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114877">
              <text>México, D.F. (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114878">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="114879">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="6298">
      <name>Brummel</name>
    </tag>
    <tag tagId="6295">
      <name>El Barbison mexicano</name>
    </tag>
    <tag tagId="6299">
      <name>Escuela la Corregidora de Querétaro</name>
    </tag>
    <tag tagId="6297">
      <name>Juegos florales de Covadonga</name>
    </tag>
    <tag tagId="6120">
      <name>Kermesse en Tlalpam</name>
    </tag>
    <tag tagId="6296">
      <name>Las arañas</name>
    </tag>
    <tag tagId="449">
      <name>Veracruz</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
