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                  <text>o
♦

Registrado como artículo de segunda clase el 3 de Noviembre de 1894.

Año XXI.-Tomo 111.

México, 15 de marzo de 1914.

----------------------

Número 37-

11

11

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• er.suflri.a,
ECX.,IO. SR. PAl,'L LEFAIVRE, :\ll~ISTRO DE FRAXCL\. E:\' l\lEXICO. Y SU DISTL.~GUIDA ESPOSA, QUE
l========:::::====H=A=.:N=:::;:::\=L=:\.R=C=HAD==:=O=A.=:P=AR:::::;I;::S::::::D::::O=X=D=E=PE=R=::\:::;:IA:==N:::;:E;::C=E::R;::A;::N:::;:T;::~:::;:.:::;:'A=L;::AR=G::::=:A TEMPORAD=A=.=========~

��e

CRONICA SEMANAL. DE

L'.A DIOS.A EN SU TQONO

•r

José Juan 'Cablada
R egistra do como a rt íc u lo de s e gun d a cl a se e l 3 d e No vie mb r e d e 1894.

Cumplid con los ritos de la Primavera. ld a la Catedral del bos- hace mil años. Todo trémulo amparará tu paso con su sombra,
que una noche de plenilunio en f[Ue Relene. blanca y silenciosa, celebra en un instante te besará mil n •ces y sonará para tí el clamor argensu eucaristía. Dt'jacl (Llle t.&gt;st1 em ..~zca vuestra alma la Pascua Florida de tino de sus pájaros como si en cada hoja tuviera suspendido 11n cascalos jardirws Henos de invisibles inciensos y de n•pi11ues de júbilo en bel de cristal. ... Sigue tu camino: sobre las tapias grises, las flores se
estas mañanas de mayo. diáfanas y doradas .... Que una mano amiga mo- asoman para verte. Es el pllllnbago más azul; es el floripondio copr.
vida por un rihno de amor, despiert(~ para tí, en el teclado 1 el hosam1t1
de marfil Cltte se invierte para regar tu senda con pel'fumes; es la mostriunfal y vibrnnte de la ''Primavera,. de ~Ieldelssohn y mientras sus queta con su aroma de flor divina. su palidez cadavérica y su virtud
notas per·fuman como flores, vuelan como mariposas e imitan la polifonía de nirvana. En plena Prima,·era abre sus labios perfumados para exde las aguas tJue se deshielan en. los ,,eneros de las selvas y en las fuen- halar una sentencia budista: "EJ primer encuentro de dos seres que
tes de los alcázHres. mientras abre el porfolio que atesora los graba- se aman es el principio de su SC'paración. ·· y las campánulas &lt;1ue hace
dos predilectos y las fotografías e,·ocacloras. ábrelo y toma de él la es- una hora se abrieron y ya ct&gt;mienzan a. cerrarse. y las hiedras olerotampa más propicia y más armoniosa para tu alma en fiesta .... Toma i?cas de veste morada. parece qne suspiran la misma melancólica verla "Primavera·· de Sandro Botticelli. el divino pintor. y deleita tus dad .... Rechinando ce&lt;l(• a tn 11131~,o la puerta de hierro del viejo parojos con esa gracia &lt;1ue se revrló un día y que para siempre se perdió que y de la arena húmeda nn tropel de aves alz.a el vuelo. Xo es que
sobre la tie!'ra .... Esa Yenus te dirá el secreto de su be-lleza. triunfa- huyan ante tí 1 es (1ne suben a los árboles para verte mejor. Los toldos
dora, esas Gracias que danzan asidas de la mano difunclirán sn euritmia frondosos filtran el sol y &lt;lejl:tn caer sobr&lt;• tu senda un chal lleno de
e.n la angustia y los sobresaltos de sn vidH, ese céfiro soplará sobre las arabe~cos de oro. A tns pies las pervincas parecen anchas gotas &lt;le
cenizas que entristecen 1u espíritu y Ella, la gentil diosa del peplo sem- lluvia que reflejaran el cielo de amatista .... Los nuev,os retoños dr
brado de corimbos. renovar;\ tu alma v ln llenará de flores eomo reJas acacias tienen to.nos de ámbar :,.r r1n,..azufre: los tiernos eucaliptus
nueva y enflora después de cada Jnvie.rno a la tierra dura y gris . . ..
parecen dr jade y los 1a•gros cipreses funerarios semejan obelisoos de
Escuchando la iuefable melodía del músico. soñando ante la a1·cangé- serpentina. Al borde de nua fuente de tazón musgoso, donde canta y so~
lica pintura del artífice, habrás preparaoo tu alma para la, floricla co- 11oza el agua. con10 e] v&lt;•rdadf'ro amor canta y solloza; dentro de un
cenador obscuro y eatnrndo de .un inebriante olor de madreselvas, abre
munión.
Deja l'aS citas, laS invitaciones. los compromisos sociales 1 - quédate tu alma y deja que- la abraccli los perfunws de todas las flores y los
coi:tigo mi~ma un &lt;lía del año. ten el e~oísmo de tu fecunda soledad. y murmurios de todo el jardín.
como en C'l umbral dr una mansión misteriosa. ávida de &lt;¡uietud y de
La Primavera piadosa te besará C'II la frente, colgará de tn cuello
silencio, t:scribe: 1 'No estoy en casa" en el dintel ele tns propios pensa- pPrfumados t;ili~manE's ele amor. y ruando al caer la tarde, precedida
J11irntos. Viste, lectora, el traje de linón ele Clara el "E1lebeuse 1 y, así por tu sombra 'lllf' alarga &lt;'l Sol Poniente. vuelvas a tn casa. en el jaHropatht de blaucura y de ingenuidad. vé a los jardines. a los campos. rrón cloncle deposites tn cosecha de flore..s, en tu jaula de canarios y en
a los bosques, a través ele las calles de la ciudad ll11luieta. Corre furtiva el chorro dl• la. fueuk que h• dé la bit•nve11ida, 1·econo.cPrás los dones
y anhelank como si fueras a una cita de amor .... Pasa extática y side la Primavt&gt;ra ;-· las virtudes de tu alma diáfana. perfumada. y sonora.
lenciosa como una sonámbula a la vera de un abismo .....
Fuera ele fa ciud11d, en los poblados v&lt;•raniegos, el primer árbol te
JOSE JUAN TABLADA.
~alndará como si fuera el novio. que soñando en tí, esperará tu llegada

•

HJtMLET
Al acabar la

l&lt;Jdad )1edia se encueP.tra entre 1as ruinas góticas un
personaje de la familia de Job Y del
Prometeo de Esquilo: el Hamlet, de
Shakespeare. S61o el enigma de la
suerte ¿sel mismo. Todo lo demé.s difiere. No 3e trata ya ck!l Cáucaso, de
Titán, ni de cadenas forjadas por los
dioses, siP.o de castillos feudales, cimitarra católica y cielo del Norte .
Otra vez, de un lado, una región poderoe.:1; del otro, un hombre que duda, niega y sufre; y de nuevo la maldad triunfante, coronada de inlqu;dad sobre el trono de Dinamarca. El
abismo torna abrirs~ par':L lanzar la
ar.ligua cuestió'l: ¿por qué, pues, viveP. los lm pfos? Qun.J"e el'go im¡)ii vivunt? ¿Cuál será. la respuesta? Un be~
lado sarcasmo, peor cien veces que
las lmprecaciores de .Job y Prometeo.
Cierto que el drama ha cambiado
mucho, JJUes a&lt;:i.uf se entiende por
todo el horizonte de las casas inv~sibles y se desarrolla, no sólo entro
inteligentes de una misma natural&lt;&gt;za, sino entre los vivos y los muerto:;.
Y a conversación pasa entre Hamlet y
el esp1:ritu de su padre. Aqut el esce1&gt;ticisrno del corazón provoca el
escepticismo del
er.teP.dimiento; y
Jato es lo que le hace má.s irremediab1e. No he visto n3.da más profunda
que haber hecho despertar la duda
absoluta de la P.eresidad de dudar de
su madre. Desde el secreto revelado
en el cementerio del castil1o todas
las creencias parecen en el a1ma ctel
ioven pr1:ncipe. Si su madre TIO es má.s
Que unll em·enenadora, ¿en qué hombre, en qué mujer, en qué sentimiento fiar'? ¿ En el amor? Pudiera ¡Jrobarlo, pero serfa preciso creer en él.
Asf pregunta a su prometida: "¿ Sois
bella, Ofelia ?" Pues ya no se ffa n1
del testimonio de sus ojos.
Un fantasma errante entre los e:;-

y

LA

EDAD

da no hubiese acabado por casualidad en aquel juego terrible de iR.s
es¡&gt;adas, ni11.gún otro paradero se le
veta sino la cafda irreparable, esto
es, la muerte del entendimiento.
Por eso este drama es más dese;:,J)erante que los de Job y Promet~o,
ya que en éstos al menos la razl'm
del hombre subsiste y sobrevive a todos los escombros.
La Naturaleza, tan viva aOn para
Job, está muerta para Hamlet; el cielo, la tienda. azulada de Jehová, no
es para él, sino una me-.r.da. de vaJ)01 es pestileuciules; el género humano,
para el Prometeo de la Edad Media
no pasa. de ser la esencia del pal V').
E l hombre no me ugrada~dice-----ni
tnm J)()t'O In. mujer. Lo má.s aterrad('lr
de todo esto es que un punto de p:utida está en las creencias má.s poi,•t ·
lares de la sociedad cristiana. Aún da
crédito a las apariciones y niega la
il'.moTtalidad. De la cima de las creencias C9tólicas, como desde lo alto &lt;11}
una torre, se ha lanzado de cabeza al
abismo. Todos estos rasgos hacen q..1u
"Revista Moderna;" un brilante ar- represente, al principio del mundo
Uculo al firmarse la paz después de
moderno, la sociedad de la. Edad Mela guerra del Japón coP Ru3ia; el
poema de "Hokusai," que mereció dia, joven todavfa en la a1&gt;arienci1,
el má.s entusiasta elogio del poeta auP.que vieja y gastada en el corazón,
Leopoldo Lugones y por fin, varias pues se vive aún de la fe de los macrónicas ja11onesas que escritas con
igual maestrfa ha insertado recien- yores, ya no abrasa ma.s que un fantasn!a del pasado. El Ideal de la Edad
temePte EL :.\IUNDO ILUSTRADO.
Actualmente uuestro cronista don Media '30 rompe con un sarcasmo que
José Juan Tablada prepara un libro a su manera todos los pueblos repique ya se está imprimiendo a todo te'" por boca de Rebeláis, de Ariosto
Lujo, titulado: "Hiroshigué;" "E~.
pintor de la Noche y de la Luna, de y Miguel Cervantes. Mas en Hamlet,
la Lluvia y de la Nieve," de cuya ese sarcasmo es helado como la carcaobra hemos conseguido las primicias jada de un fantasma en una tumta
para los lectores de EL MUNDO
ILUSTRADO.
EDGAR QUINET.

José Juan Tablada conde:orado
Nuestro cronista, el señor don José Juan Tablada, acaba de merecer
la alta distinción de ser condecorado por S. M. el Emperador del Japón con la Orden Imperial del Tesoro Sagrado.
a
Preemos que lladie, !como Josc.1
Juan Tablada que con su brillante
pi urna ha hecho conocer en nues•
tra Patria las bellezas del Imperio
del Sol Levante, merece tal distinción, por lo que nos complace e1
felicitarlo.
Aunque son muchas las obras óe,dicadas al Japón por .José Juan Tablada, citaremos como las principales, la s0rie de hermosas crónicas que
desde el Japón envió hace años R

El Trabajo de las
Mujeres No Tiene Fin

~ En ]a mayoría de los casos, ésta es

la pura verdad. Las mujeres trabajan
desde por la mañana basta por la noche,
cocinan, barren, sacuden, van al mercado y regresan á la casa con multitud
de paquetes para proceder luego á preparar ]as comidas. Todo esto significa
un desgaste de energías nerviosas las
cuales el deJi&lt;'~o sistema de la mujer
no debe perder.
Pero el trabajo tiene que hacerse
y el cuer po debe estar en buena condición, y para esto las mujeres deben de
tomar, cua.YJ.di, están mpJas,

EL COMPUESTO VEGETAL DE LA
SRA. LYDIA E. PINKHAM
HE AQUI UNA PRUEBA.
Providence, R. l. - ,. Le escribo para darle cuenta del mucho bien que
me ha hecho su medicina y p~ra que otras mujereP sepan que pueden enco1,trar ayuJa en este remedio. H ace unos tres añt,s estaba sufrienó&gt; .:;on
do.ores tirantes hacia abajo? menstruacion irregular, constipación y dolores
de cabeza. Estaba muy triste todo el, tiempo. Comeucé á tomar el Compuesto VegE;tal de la ?ra. Lydia E. ~inkham, las Píldoras del Hígado y á
usar la Loción Sanativa y al poco tiempo estaba curada y tan bien como
estoy ahora. Tengo una casa de huéspedes y trabajo todo el día pues yo
soy la que atiend~ á los l1uesped~s_. Conf ío en que toda mujer que sufre
pruebe sus r eme,hos. Sus med1cmas h acen esposas y madres fe1ices. " Sra. ANNA HANSEN, 579 Potter Avenue, Providence, R. I.

Si está. Ud. anfrlendo al~una de e!tas enfermedades y desf'a no
consrj o especial, escriba conftdenclalmente á Lydia E. Pinkham Med icinP Co. , Lynn , Mass., E. U. de A. Su ca r ta ser á abi erta, leid a y con ..
testada por una sefiera y considerada estrictamente confidencial.

MEDIA

combros de la inteligencia humana: Yoltaire y al Dante, y para colmo Ge
ese es I!amlet. Ha sufrido los mismos contradicciones, allt está su madre,
tormentos que Job y Prometeo, pero que hace el antiguo pa11el de Satanás.
'lo se ocupa como ellos en dolor. NaTales contrastes son en sumo grado
da tiene &lt;¡ue ver con la violencia de violer.tos para su espfritu pues hay
los antiguos; al contrario, siente en en él partes sanas y partes que cosu corazón la sert&gt;iente; tiene frío.
mie1?.zan a alterarse. Divfdese su raNo viste su desesperación con los zl:n, se pierde, se busca, se halla, y
símbolos suntuosos del Oriente n i con torna a 1,erderse, ofreciendo el eslas imt\genes sencillas y perfectas
J)ectáculo de un alma enorme que
de Grecia; su mal es profundo....
yacila entre la razón y la locura naFrío como el mundo moderno, "ª ciente, sin que se sepa cuá.l de ellos
qué discutir, si ya ha analizado y al fin prevalecerá.. ¡Espantosa tragedeshecho hasta la esperanza? La agu- dia de que todo hombre puede llegar
da ironía tiene una morada en su al- a ser el héroe! Hamlet se inclina soma. Antes que luchar contra la in- bre los abismo3 que quedaron ignorajusticia soberana, se da a la locura,
dos para la antigüedad sagrada y
que puede
imitar correctamente, profana; más allá. de la vida actual,
puesto que su razón está casi trans- persiste el reino de los muertos. Su
tornada. Profeta de la impiedad en inteligencia oscila sobre los bordes;
la Edad Media, vislumbra ya todo el luego el vértigo lo arrastra, y él, d"'esceptlclsmo del porvenir. Reúne ajándose arrastrar, se ríe; y si su vi-

Méxi co, 15 d e ma rzo de 19 14.

Año XX I.-Tomo 111.

•

Más fuerte
que la Muerte
(Tr aducido del ru so .)

-Adiós ....
-Oh, no, qu erido. . . . No diga:;;
adiós. . . . Hast2. la vista ... .
-Adiós ... .
-¿Qu iéres d ecir hasta nunca?
-Tú misma lo sabes .... adiós.
-¿Nunca, jamás?
E l no encontró contestación a esta pregunta apasionada. Estaba alegre porque par tfa, y porque habfa
roto por fin ese lazo penoso que tanto le hab1:a fatigado durante dos
años. No obstante, un vago sentimiento de compasión no le permiUa
ser cruel.
Sonaron dos toques de la campan111a.
El, junto a la entrada del vagón
y ella en el andén; la vefa pequeña y
triste, con el rostro sombrfo, que
tanto tiempo conocfa y vestida con
ese traje que él tamb1én conocfa tanto ... Y recordó una frase espiritual:
"La hufda del amor traé-- por consecuencia la victoria."
Dijo con impaciencia:
Para qué remover por centésima
vez Je,. mismo, puesto que tanto tú
como yo hemos consentido en que
la separación sea inevtta.ble?
Ella contestó en voz baja:
-St. Tú lo quieres.
.
- ¿ Y tú? ¿ Acaso no estA.s de
acuerdo conmigo? ¿O crees pocas
aún las bajezas que hemos soporta-

do durante esta vida conyugal entre tres?
-Tú eres justo--dtjo ella-y calló.
El encontró en la mirada de ella
una semejanza con la de un per ro,
después de ser castigado por su amo
encolerizado.
La campanilla emitió un trino
prolongado y menudo, luego se habfa extinguido por un instante, y
unq tras otro sonaron tres toques
largos y altos.
El bajó d e l estribo y ella ya habfa levantado el velo para darle el
beso de despedida, cuando un pensamiento repentino la obligó de ~úi&gt;ito a detenerse.
-Mi amor-murmuró suspirando.
-Mi amor, un solo ruego, el 1iltl-

mo.

-¿Qué?
-Pronto nos separaremos. . . Para siempre ... Yo te amo ... tü no .. .
Pero.... ded1:came una hora má.s ... .
Mira, son las once menos cuarto.
Dame tu palabra de Que a ]as doce
te acordarás de mr... ¿Seria eso
diffcil para U?
El se rió.
-Bien. Eu eso no hay ninguna
dificultad. Pero, ¿para qué' Jo quieres?
-Mira, al mismo tiempo, en ei
mismo minuto, en el mismo segundo. yo voy a pensar en U. Pero pensaré con todo el esfuerzo de mi vo1untad, con todo el poder de mi
amor. ¿Quién sabe? Es posible, que
para la volur.tad no existan distancias y nos veremos otra vez.
- i Qué extrafio lo que hablas!
-Pero recuerda. no has dado la
palabra . . ..

Núm e ro 37

-Y la cumpliré. Pierde cuidado.
- ¿ Tú vas a pensar fuerte, profunda, apasionadamente?
-Sf, sf. Adiós.
-Hasta la vista.
El est~ba sentado en el coche.
escuchando involuntariamente el ruido rrtmico de las ruedas . . . El sentimiento de libertad, extraordinariamente jubiloso, habfa desaparecido
casi momentA.neamente de su interior, para ceder el lugar a una angustia inesperada, turbia e insoportable . Cie:D"..a fuerza misteriosa le
hizo recordar con implacable claridad. los detalles má.s minuciosos e
insignificantes de esa novela a la
que acababa de poner término, ley,mdo con alivio la última pá.gina.
ETa cerca de media noche.
El ritmo de las ruedas, el ondular
de la cortina roja del farol, los silbidos nerviosos de la locomotora no
le dejaban dormir ... Y la. mente 5~
dirigfa con mayor intensidad hacia
la mujer pequeña, triste, conocida
desde hace mucho y abandonada ...
Este hombre orgul1oso y amante de
la libertad, sacrificarfa en ese momento su orgullo, su libertad, por la.
posibilidad de Yer un solo instant€&gt;
a la mujer abandonada. Y de pronto abriendo los ojos y como si despe'rtase de un sueño momentáneo, la
vió sentada a su trente, en el divá.n
cubierto con una funda de lienzo ...
Ella permanecia sin
hablar, 1&gt;ero
sus ojos miraban con un amor infinito y con un reproche silencioso.
-¿Quién eres? ¿PQr qué estás
aqui? exclamó é l, sa ltando con terror de su asiento.
Ello meneó tristemente la cab~za y en un instante se disipó, desapareció como la niebla de la aurora.
Al otro dfa supo que ella se habla envenenado la misma noche de
su partida de la ciudad.
A . K UP RJN.

---o.¡,o---

Nue1tr11 portada dtl número 35
En la portada de ese número pub lica mos la fotog rafl&amp; d e Ca rmft.Jl
Cau esade, artista del T ea t r o Arbe u ,
y nue11tr o estima b le colega "Noved,dee" reclama la pater nidad de ese
retrato, d iciendo que Lamenta nu est r o invo lu nta rio o lvi do al no mencion a r el origen de la fotogratfa.
Manl feat a mos al amable compañero
que, e ntre las muchas
foto gra.fi.a.a
que diariamente vienen a nue11t ra m e■ a d e t rabajo, llegó la de Carmen
Cau11ead e, im presa en tar je ta pOf!tal,
y ain ind icar su procedencia . A esto
se d ebe nuestr a omisión, que hoy
ael a.ra.moe g ustosos, p u es n u nc&amp; hem os acoetumbra do s upr im ir intenciona lm en te la proeedenct a. de Las
fotogra ttae que pnb llcamoe en na.est r os eem anarios.

4*&lt;i•++i&gt;+++++H&gt;&lt;~-~**.;~

+
+ CA LE:\'DARIO

+

♦

·3:•

UE LA SEl lANA +
MARZO.
~

+
+
0
+ Lunes l 6.- Sa n A brah a m H er- i!.•
+ mitañ o.
4&gt;
+ Martes 17.- San Patric io .
~$}
+ )li ércoles l 8 . -San Gab riel Ar- &lt;i&gt;
+ cán gel.
+
♦ J u eves 19.- Sa.n José.
-0
+ Viern es 20. -San Cu t b er to.
♦
+ Sábado 2 1.-San Beni to Abad . +
Domingo 22.-San Octavian o.

•!&gt;&lt;M&gt;&lt;!i+-+++# ♦+~1&gt;+&lt;!&gt;+€&gt;4'&lt;:&gt;&lt;~!o

Agradecimientos de nuestro
Director
"NOVEU ADES," e n s u ú lti mo nÚDlero, da cu enta d e l
faJ leciro.ie n to de l a r espeta ble
señora doñ a Guadalupe Herná nd ez viuda de Agu ilar, ma(lre tle nu estl·o lli rector don
E duardo I. Agujlru·, a q ui en
1&gt;re-sen ta
sentida. y ca.rtñosa
con dolencia.
Ag radecem os p rofU11dame n te, en nombre de- nuestro &lt;Li re&lt;&gt;tor, e l l)ésam .e de t.an estimable colega. ; y t.nmbi é n h a cemos exten s ivo n u estr o n.gra clecimie n to a las innumerables
personas que, e n ocasión tan
sen s ible, h a n
d e mos traclo s;1
esti m ación y cariño aJ señor
Agu ilar.

Boca voluptuosa, Labios deliciosos, sua
ve fragancia en el aliento

•

\'JOLETAS R USAS DE QUENTIN,
A

esa's

. bocas de
muje r ea-

tre cuyas
perlas s e
ar r ulla
la sonrisas
esta&lt;1 pas-

tillas I es
tr asmiten
s u fragancia celestial. Dejan sa l:o r de ambrosía y en la con ve rsación y e n su can to constituyen e l a lm a
fasci nado ra de la m ujer elegante. E n el
hombre son su espíritu conqu istador. Cajita artística de a umin io 50 cs . C ertificada
por correo 70 cs. En México, J . Labadie
Sucs. y Co. P .ofesa 5.-Jobanoseo F élix
1

Co. , Av. San F rancisco 39.- A. Vargás
Sucs.. Wbel la Cat6Hca 6.-J. Uihle in
Sucs . Coliseo, 3.

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EL MUNDO ILUSTRADO

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Sa. de Bucareli 116. Ap. 2629.
J Mex. 684. Juárez. .,.
Teléfonos: ! Ericsson 1518.

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t•+~+t•«~+i•~••••••••e•••••+

.:

La segunda mujer
(Cuento de E~tlanclia.)

Mari, la primera mujer de_ Rooviku Jüri, jamás se habfa queJado de
su suerte y eso que ninguno en la
aldea ign'oraba que su marido trataba mejor a su caballo que a su
mujer. Se murmuraba, ade~ás, qu_e
si no hubiese sido por Mari, Roov1ku hubiera tenido que abandonar la
casa hacia tiempo, pues a pesar de
ser tan pequeña y débil, solLa trabajar a la par de la mejor, Y jamás
se le ocurrió a Rooviku ofrecerle la
ayuda de una sirviente. No solam~nte atendfa Mari a toda la casa, smo
solfa también levantarse a la madrugada, de invierno como de verano,
para dar la ración de pasto a los
animales y llevarlos al abrevadero.
Rooviku Jüri, era miembro del
consejo parroquial y durante varios
años se habia establecido la costumbre, después de cada reunión, de tomar una copita en la posada.
Rooviku no era borracho, pero
tampoco era hombre de negarse a
tomar una copa o dos, en buena
compañia, si se le ofrecia. Cuando
a hora avanzada de la noche llegab3
a su casa, hacia levantar a la mujer
para que desatara el "sulky" y si no
le obedecta, la castigaba durament~Mari lo soportaba todo, lo consideraba como parte de la cruz que
siempre habfa sentido pesar sobre
sus hombros....
Una noche de invierno, cuan.Jo !;;
pobre mujer fué mandada a rlesatar
el caballo, tomó un gran resfrí.:&gt;; al
d!a siguiente deliraba. Ji.iri dijo que
lo hacia de maña, y sólo al tercer
dia llamó al médico.
El vino. Examinó con cuidado a
la enferma; sacudió la cabeza y dijo:
-Aqul, sólo Dios puede ayudar.
Y ciertamente. . . ¡ Dios ayuda a

todos! Al dia siguiente Mari cerró
para siempre los ojos. . . . . .
En el primer tiempo RooV1ku senUase un poco triste, pero no tardó
mucho en buscarse otra mujer. La
tarea no fué muy fácil: era demasiado conocido y ninguna de las mujeres
en la comarca quiso correr el riesgo, sabiendo cómo habla tratado a
Ja pobre Mari. Pero el q~e busca ~ncuentra. La última a quien Rooviku
se declaró era a Lisa, niña alta, robusta, en el principio de los treinta.
Desde muy chica se babia gan~do el
pan entre extraños y !a honest1dl~d Y
fidelidad de Lisa eran reconocidas
por todas partes. Cuan.do Jüri tr~taba de .explicarse y en . col(!res v1vlsimos pintaba la gran necesidad de
encontrar una madre para las tres
huerfanitas, las hijas de ~lari, Y a
más daba la promesa de ser hom~re
recto, Lisa accedió a ser su muJer.
Pronto se notó que la casa de
Rooviku nuevamente fué mandada
por manos de mujer. Lisa se habia
puesto al corriente de tod~- ¿Las
tres criaturas estaban ahora siempre
limpias y bien arregladas.. Ja~ás
pidió Lisa consejo a su marido ,ah,
r.o! sabia bien qué y cóm? hacer
las cosas y eso le causó un inmenso
fastidio a Rooviku; se dió cuenta
cada d!a más claramente que la segunda mujer poco a poco lo puso
fuera de combate. Por fin empezó a
sentir tal rabia contra Lisa, que no
estudiaba sino encontrar ocasión de
buscar peleas con ella.
Cierto dfa, al llegar del campo,
se sentó en el banco fuera de la casa.
-Jüri-llamó Lisa-¿por qué no
vienes a almorzar? la comida está
servida.
-No tengo ganas.
-Bueno; te dejo entonces la comida tuya en la despensa, puedes
comer cuando te dé. gana ....
Rooviku se apretaba los dientes
de rabia. Cuando Mari lo babia visto de mal hum ,r le habla hecho tantoa agasajos que habla llenado su
corazón con un sentimiento de orgullo y alegria y habla sentido la
satisfacción de un rey qua da amnistia. Pero Lisa. . . . A Lisa no le
importaba que estuviera de buen o
de mal humor.
Una noche de invierno Rooviku
Jüri llegó muy tarde a su casa, de
Ja taberna, donde habla tomado más
copas que de costumbre.
-Ahora le voy a enseñar quién
es dueño ... -murmuró, y los dedos
crispáronse firmemente alrededor del
látigo.
Deja el "sulky" atado en el patio,
y entra con alboroto infernal al dormitorio donde Lisa duerme a pierna
suelta.
-¡Qué!-grita-¿estás roncando,
eh? Vete a desatar el caballo.
Lisa se despierta, mas no se mueve.
1--¡No oyes! Vete a desatar el
caballo.
-Si tú lo has atado, también podrás desatarle,-contesta tranquilamente la mujer.
-¡Qué!-grita Rooviku fuera de
si.-¡ Me contestas! Mari jamás se
habla atrevido a eso ....
-Jüri-dice Lisa con calma, sentándose en la cama-te aviso que
yo soy tu mujer y no tu esclava.
-¡Ah, si!---exclamó Rooviku perdiendo el último resto de dominio.¡Ab, sf!
Y en el mismo momento el lá.tigo
cortó el aire y cayó con toda fuerza
sobre las espaldas de Lisa. Pero tan
sólo una vez. Con la ligereza del rayo salta Lisa de la cama, arranca
el látigo de la mano de Rooviku,
quebrándoselo en tres pedazos Y con
agilidad fenomenal toma al hombre
asustado por el cuello, volteándolo
sobre la cama.
-Tengo brazos fuertes-dice--y
se usarlos en caso de necesidad ....
Vete ahora tú a desatar el "sulky".

Ni el siguiente dfa ni jamás h&lt;tbló
Rooviku una sola palabra de lo pasado. Desde aquella noche fué otro
hombre; jamás trataba de buscar
querellas con la mujer; todo lo_coutrario: cuando llegaba a su casa Je
ayudaba en sus quehaceres, Y entraba al dormitorio de puntillas, para
na despertar a Lisa.
La gente en la aldea se ha quedado estupefacta. No se explican un
cambio semejante; los más atre ;i~os opinan que Lisa ,debe haber
consultado a una adivina.
P. GRC~'FELDT.
----0---

RECETA PARA EL REUMATISMO.
Extracto compuesto vejeta! Arvel,na, 15 gramos;
'arabe compuesto de hipofosfitos.
4&gt; ¡;ramos;
Ja;,.be compuesto de Zarzaparrilla, 6ogramos.
[ómprense e,tos ingredientes en _rua1quier
Botica, mézclelos cada uno en su prop1c1 ca.. ~ Y
tómese una cucharadita después de cada comida
y :&lt;l acostarse.

En Tacubaya

++++~+++•+M-........1'+••
+

DIRECTORIO
EL MUNDO ILUSTRADO.
Arw r Literatura.

oi&gt;

.Editado por "El Mundo Ilu11trado" y "La Semana Ilustrada," S. A.

+

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+

+ DIRECTOR GENERAL Y GERENTE:
+
EDUARDO l. AGUILAR.

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JEFE DE REDACCION:
MANUEL DE LA TORRE.

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COLABORADORES:
♦
José J'uan Tablada.-Lic. Fe_ ♦
,;, der:lco Gamboa.-Lic. Jea"6s ♦
•) M. Rábago.-Lic. Nemeaio Gar- ♦
.,. c[a Naranjo.-Lic. Rub6n V• ,.
+ lenti.-Lic. Antonio Ramos Pe- ,..
-&gt; drueza.
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OFICINAS:
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♦ 5a. de Bucarell, 116.-Aparta- ♦
+ do H9.-Teléfonos: Me:dc&amp;- ♦
+ na, 684, Juárez; Erlcs11on,
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1618.
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( con !!nea.a de exten11!6n.)
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+ PRECIOS DE SUBSCRIPCION: +
&lt;i• Por
trimestre en los
+
+ Estados.
. $ 4.50 +
+ Por seis meses en los
•!&gt;
+ Estados.
.
9.00 '9'
+ Por 1 año en los Esta••
+ dos . . . . . . . . . 18.00 +
+ Por 6 meses en el ex,;,
+ tranjero.
16.00 ·•
+ Por 1 año en el extran+
+ jero. .
30.00 .,.
+ En México, subscriclón
+
+ por un mes. . .
1.25 ..,
+ Números sueltos. . . . 0.35 +
+ Nümeros atrasados. . . 0.50 ••
+ Todos los pagos han de ser pre- +
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cisamente adelantados.
••
+ Para la publlcacl6n de avtsos +
♦ en este periódico, dirigirse a ♦
n. &amp; G. OoetEchel, Aven1dn 16 de •
+ Septiembre, 26. Sus agente11 en ♦
+ Europa, la Soclété Mutuelle de ♦
+ Publicité, 14 rue de Rouge_ •
♦ mont. (9 e.)
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♦ NO SE DEVUELVEN ORIGI- +
❖
NALES.
♦
+
Toda correspondencia y giro ■ ♦
+ deben remitirse al Director Ge- +
" rente General.
♦
,Jo

+

TODAVIA HAY CANIBALES EN AFRICA

QUB SER FUERfE,

:Para obtener en la vida. dichA

6 provecho es necesario poseer
cierto grado de fortaieza. La%
personas débiles se ven siempre
privadas de las cosas que constituyen la crema y nata de lo que
el mundo puede ofrecernos. Esas
personas darían sin vacilar todo
lo que poseen por adquirir fuerza
y vigor, pero no saben donde podrían efectuar el cambio. Tales
personas se fatigan en seguida y
caen en un estado de depresión
y melancolía. Con facilidadpierden peso y se quedan delgadas y
enclenques. Lo mismo los jóvenes que las personas de edad
mediana y aún los niños sufren
frecuentemente y hasta se mueren
de lo que parece ser un desgaste
visible y debilidad. El desarregfo
se halla en los nervios y en el
sistema digestivo. El remedio es,
pues, un t6nico eeguro y poderoso,
que limpie y fortifique, como es la

PREPARACION de WAMPOLE

SE ALQUILA UNA PRI!\IOROROSA CASA SOLA, A 2 CUADRAS DEL TREN, EN LA MEJOR CALLE DE TACUBAY,1:
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LA 5a. CANO, 616. RENTA $40.

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la cual nunca falla en.su empresa
de hacer Íl''.!rte al débil. Es tan
sabrosa como la miel y contiene
una solución de un extracto que
se obtiene de Hígados Puros de
Bacalao, combinados con Hipofosfitos, }falta y Cerezo Silvestre.
Los productos de la ciencia médica más adelantada entran en su
compos1c10n. Miles de personas
la deben renovación de sus fuerzas y sus ánimos para trabajar y
p:ira estar alegres. En Anemia,
Escrófula, Debilidad General y
Enfermedades de los Pulmones,
no tiene igual. El Doctor M.
Gutierrez, Profesor e:n. la Escuela
Nacional de Medicina do México,
dice: "La Preparación de Wamp:ile se toma tanto por los adul,
tos como por los niños con el
mejor gusto, porque se vigorizan
con la mayor facilidad. Por este
motivo hace muchos años que yo
u so esta medicina y siempre he
obtenido los mejores resultados."
Una bot~lla basta para convencer,
venta. en todas las Boticas,

•

Pe

Suceso Extraordinario
En una de las regiones mineras
del norte de Francia, ha ocurrido
un extraño y dramático suceso. Una
noche, un minero quiso pasar por
una via férrea; un tren se Je echó
encima, le arrolló y prosiguió su
marcha. El infeliz quedó sin conocimiento en medio de los rieles. Durante toda la noche, continuaron pas2ndo trenes encima de su cuerpo.
Se calcula que pasaron, desde las
ocho de la noche, hasta las siete de
la mañana, cuarenta trenes. A esta
última hora, un guarda-agujas se
fijó en aquel informe y sangriento
bulto. Acercóse y reconoció, con espanto, que se trataba de un hombre. Apartólo de la vfa y pidió socorro. Llevaron al infeliz a una estación inmediata, donde recobró el conocimiento. Con voz débil, contó lo
que habla ocurrido. Presentaba innumerables heridas y contusiones,
varias de aquellas, mortales de necesidad. Los médicos que le operaron, maravilláronse de -1'l-U,e aún. no
hubiese muerto. Le transportaron a
un hospital, y en él falleció por la
tarde.

' ~1orales
La Academia de Ciencias
Polfticas de Parfs, acaba de otorgar
uno de sus grandes premios, a Monseñor Augouard, vicario apostólic-a
en el Alto Congo francés, y preconizado obispo en estos últimos meses,
como premio a su obra civilizadora
e1'. aquellas bárbaras regiones.
Para comprender la. utilidad de su
obra, baste decir que la ha encaminado contra dos plagas milenarias
del Continente negro; el canibalismo
y

y la esclavitud. El canibalismo es en
los negros un acto perfectamente razonable y considerado como privilegio de indiscutible superioridad. Devorar a sus enemigos vencidos l':ls
parece el complemento de la victoria; comer "carne que habla" según
su propia expresión les parece honor
grandfsimo. Los "pahulnos" de Gabon sacrifican a sus victimas y se
las comen después como signo de
perfecta venganza y de numillación

suprema. En la tribu de los bonjos
la antropofagia es )lo:,rible; para
celebrar los funerales de un sultán
el matrimonio de un.a princesa, la
muerte de un guerrero valeroso o
cualquier otro suceso histórico para
ellos de importancia, ofrecen banquetes de 300 cubiertos, es decir, de
300 esclavos, que sacrifican y los
or,ecer. al pueblo. Estas mismas tribus ceban a los cautivos como si
fuesen a los animales de corral, IQ!!

'Jle,·an ,después al mercado, donde
los compradores los examinan, los
p2 !pan, y escogen diferentes trozos,
que dejan cuando son decapitados, y
puestos a la venta.
Ya está. desapareciendo el canibalismo gracias a los continuos trabajos de los misioneros, y va '3ucediendo cosa igual con la esclavitud,
aun cuando ésta no ha sido posible
.aún extirparla por completo.

�~§ EL BESO DEL -~A"AR

COMEDIA POR

~~

==

jLas príncípales estatuas t,e ~arís

==

~~============u=,i=====c=a=~is=lao=t=óp=ti=n=egr=tt=t=~
(Continúa,)

..

PADRE.-¡Que st canto, vaya!
(Canturreando.)

que os vais a llevar tú Y su padre
cuando diga, sin pensarlo, que a mi,
al abuelo, al vejete ...
;\1ARUCA.-Ya es hora de que se
vaya usted a acostar; mañana es
dia de madrugar.
PADRE.-¿ Y qué más da madrugar? Para madrugar no se :u.e::esita
acostarse a las tantas. ¡Ni que estuviera yo viejo! ¡Bueno est!í!
( C'antnrreando.)

:\IARUCA.-No, no se vi:.
PADRE.-Canta aquello que te
sale tan bien, aquello de:

PADRE.-Si, creo que sf, vt lle"El que no canta,
gar en carros muchos heridos al pueQuien no se alegra ... "
blo. Ahora, al subir la cuesta, Ma"No sé por qué tengo
nolillo y yo, nos encontramos a ~u
Yo amor en el alma..... "
:\!ARUCA (interrumpiéndole).oficial y a unos soldados que baJaban con un herido, herido o muerto, Padre, es que la vi-da-es a veces muy
•
vé tú a saber, en una camilla ... • triste, mucho. . . .
•¿Recuerdas aquella tarde que la
PADRE.-¡Y dale con la · vida, y
Manolillo y yo nos hicimos a u~ dale con la tristeza! ¿:\le dir!ís que
cantabas, y se calló para escucharte
lado para dejarles el paso, nos quii.:quel jilguero que cantaba también
no somos aqui felices con
tamos los gorros, y le rezamos un nosotros
en el moral negro?
.
u u estros árboles, nuestros frutos y
"Yo soy viejo, per" tengo
Padre Nuestro. Aquel pobre~illo que nuestros canto;;? ¿No estamos tran:\IARUCA.-Ya no me guota can,Joven el a•ma;
iba dentro. era un m!írtir de la Pa- quilos con nuestra vida?
tar, ya no canto más.
Hay quien siendo joven
tria.. . . ;\lira, ;\laruca, me dió trisPADRE.-;Yaya! pues no está.s
La tiene anciana.
~fARUCA.-¡La felicidad! ... . La
teza, por él, sin c.onoc~le. . . . Los alegria, la dicha, se van muy proato,
hoy de humor. ¡Quién sabe que te
tambores y los pasos de los solda- y cuando llaman a nuestro coraz6n,
habrá picado!... ¿Pero sabes, :\-laMARUCA.-No cante, por piedatl. ruca, que con la charla y 13s cantados hacta·,1. al mismo tiempo: paro, parece que vienen de paso y que ti3PADRE.-Pero
¡qué
to.i.terfa
más
pam, paro. . . . hasta tristes se me nen mucha prisa en marcharse; en
tas se me ha secado u-.i tanto 11
garganta? Dame una poq uilla de
antojaron los aires de los soldados, cambio, el dolor dura mucho, o pa- grande!
:\IARUCA.-Dtga,me
usted,
¿y
agua, dámela tú del jarro, que cuanque oe alejaban cantando. . . . i Po- rece que dura.
,cuando ,ie sufre mucho, se sufre do la tomo yo no me sabe; será mabre del que iba en la camilla! ... •
PADRE.-¡Ah, ya caigo! De que basta morir?
nia si tú quieres, pero no ma sabe.
ha de haber catdo muerto o herido las muchachas a tus años se ponen
p ADRE.-A veces, en algunas all\IARUCA.-Si, padre, tome usted
en alguna quebrada del monte.
tristes ya me sé Jo que les hace fal- mas duran los pesares lo que la
(le da agua.)
MARUCA.-Si, tal vez, i pobreci- ta.
vida, y aun teniendo alegrtas, éstas
PADRE.-¡Qué rica! es de las pello! .... Padre ¡,y qué tal le fué a
(Cantando.)
se van pronto y queda el dolor. En ñas ....
usted por el pueblo?
cambio hay otras como la mh, en
MARUCA.-De las peñas es.
PADRE.-;\luy bien, te tengo que
"Al dejar de ser botones
las que bay contento de la vida Y
PADRE.-¡Qué buena! Como qu'"
contar muchas cosas buer.as, muy
las mujeres,
vienen tristezas y nos pegan hondo es del cielo, Maruca.
buenas.
quieren ser flores."
en el alma, pero se van, y queda la
l\fARUCA.-De la virgen.
:\TARUCA.-¡;\Juy bue11as!
_
alegria en ellas.
PADRE.-Es milagrosa. Me conPADRE.-¡Ah, pues ya verás tu!
MARUCA.-¿:\Iuy larga ei: la vida taban a mi de muchacho ¡calcula tú
.1\IARUCA.-No, no es eso; no esNo te lo digo desde Juego, porque
se sufre?
si hará tiempo de esto! que una enasi te Jo digo. . . si te lo digo, eres toy triste por eso; si es que ,10 es- cuando
PADRE.-J\1ucbo, muy larga, por morada dió de esta agua a beber a
muy capaz de quererte irlas a s~1~; toy triste ....
breve
que
sea
,es
la
vida
cuando
se
PADRE.-¿Por
qué
no
quhires
ensu galán, para que no olvidara sus
brar luego. Pero ¡qu~ ~rugo &lt;;OJ •
¡ Pues ya n·J te lo di3e! Nada, q1·e tonces que cante? A las mujerPs llora. Pero ¿a qué santo quiéres sa- promesas de amor. Y dizque años
ber tú ahora todas estas cosas? Nun- pasaron y no olvidó el mancebo; mas,
cuando
les
embarga
la
melancolia,
ya no tiene remedio (con mucll~ nlP;
gria.) ¡Que ya compré las semillas. no hay que preguntarles "por qué," ca se te babta ofrecido hacerme ta- cuando con el tiempo y la ausencia
preguntas.
se empezó a borrar su cariño, sintió
· las de los rosales de Orizaba, Y las sino "por quién" están tristes. No lesMARUCA.-Hasta
hoy no se me al punto una horrible sed; con· la
me vayas a salir con el tirito que
de los claveles y margaritas!
habla
ocurrido.
está.s enamorada.
sed, el gal!ín recordó aquella agua
l\lARUCA (simulanclo alegl'Ía).PADRE ( t·ienclo).- ¡A qué l\laru- fresca de las peñas de la montaña,
MARUCA.-¿Enamorada? Diga¿De verdad, l)adre? ¡ Qué bueno!
quilla!
Por
las
mañanas,
cada
dia,
me, ¿cómo es el amor?
nació de nuevo el amor en su co¿ Y las trajo usted?
amanece uno, a veces triste, otras razón. . . . y lloró de amor, y con
PADRE.-¿El amor?
PADRE.-Claro
que sí; pagué
alegre
luego
poeta
y
basta
enamoMARUCA.-¿Se puede llegar a olsus lágril'las, al punto, desap;Lreció
carillo pero las traje. Tómalas; por
Jrado;' y cada mañana más viejo, la sed.
aht ue'nen en las cubiertas sus nom- vidar cuando se ama?
esto
es
lo
grave.
¿Cómo
va
aquello,
PADRE.-Se puede.
MARUCA.-¿ Y es cierto todo eso?
bres; que no se te mezclen, porqu_e
MARUCA.-¿ Y cuando se ama -:hiquilla de: "dicen que tengo caP ADRE.-Claro está que si ¡ no
la haces buena; nace una barbannas?" (:\1aruca 1&gt;ensath-a no le con- faltaba má.s! Es tradición de mudad. Figúrate, donde nazca una ro- mucho?
testa). Si, ya me acuerdo,
PADRE.-No se olvida.
chos años, y muy cierta es. A mi, el
sa junto a un clavel ¡ nos hemos_ lu(Recitándol o.)
l\lARUCA.-¿ Y si es un sueño,
abuelo me la contó, al abuelo se la
cido! No se pueden ver. . . D1c1?n
contó el suyo, yo a U te lo digo, y
que tiene añejas rencillas Y res- una ilusión ese amor?
PADRE.-En.tonces. . . . entonrE:s
espero ser abuelo para contarlo.
quemores con el clavel la rosa, por
''Dicen que tengo canas
MARUCA.-¡Padre mio! (cogién"
cuestión de raza. Eso cuentan las no se olvida, se muere.
En la cabeza ....
MARUCA (con alegria) .-¿Se mue- En lo que eran babtan de volverse clole 1ma mano) . ). ¿Me quiere ust&lt;&gt;d
lenguas ¿sabes? Pero es mentira,
mucho?
mucha mentira ¡lo sé yo tanto! es re, padre? ...
Si tú las besas."
PADRE.-Cuando ames, si llegas
PADRE.-SI, hijita; eres mi aleasunto de celos: porque una mañagrfa; por U vivo feliz en la vida.
na ¡~ rosa se enamoró del tulip!ín, a amar, Maruca, ama mucho y no olMARUCA.-¿Qué hace uno cuanMARUCA.-Mucho, mucho me
cu.estión de gustos, Y despreció al vides nunca.
1\fARUCA.-Yo no olvido .... ¿Y do quiere morirse?
quiere?
clavel.
PADRE (sin escuc ha ,· a :\laruca) .
PADRE.-Mucbo, Maruca (acari.·
MARUCA.-Padre, ¿por qué no se cómo, por qué nace el amor?
PADRE.-¡Caramba con las pre- -Por nada me puedo acordar de ciámlol a). ¿Por qué me lo prPgunva usted a descansar ya? es mny
aquella endecha que le aprend1 al tas? No sé qué tienes hoy; si será
guntitas!
tarde.....
l\lARUCA.-¿Padre, se puede amar boticario.
aquello de:
PADRE.-¿Descansar yo? ¡pues
MARUCA.-EI beso del mar nos
me gustas! Tú si parece que estás en un instante, y amar mucho, pabesa
en
la
frente.
.
.
se
v?..
.
.
.
no
ra siempre?
"¿Qué cosa tendrá la niña,
con mucho sueño ....
PADRE.-Si 1oe puede amar en nos besa más. . . . ¿ No nos vueh·e
Que quien la mira
MARUCA.-St, fatigué mucho por
Se lo adivina?"
el huerto, bay tanto que hacer en un instante para siempre, o puetle a besar, padre?
P ADRE.-Abora st, ya me acuernacer el amor poco a poco, y se
él ....
MARUCA.-Tengo. . . . tengo una
PADRE.-¡Tengo una ilusión por puede no olvidar cuando se ama de do, verás, dice ....
MARUCA.-La golondrina veine pena.
sembrar esas semillas! i Habrá que largo. Es muy caprichoso el amor.
P ADRE.-Dtmela, Maruca.
verla,s cuando nazcan! Si viviera tu Almas bay que no ban conocido más cantando, se aleja. . . no vuelve a
MARUCA.-Muy grande, una pemadre, ¡ qué gusto se llevarta con que un amor; mira, te diré, como el cantar ...
PADRE.-Dice: "Si llego a perder na ....
ellas! Soñaba en las flores. . . Pero amor mio para tu madre.
MARUCA.-Y como el de ella.
PADRE.-¿Pena? La juventud no
mis ojos .. .. "
ya se fué, Maruca, y nos quedam~s,
1\fARUrA.-Padre, tengo el alma tiene penas. En los corazones jóvePADRE.-Y como el tuyo, Marutú y yo, con nuestras flores, .que trisnes, las penas se llaman amor.
tes me parecen cuando pienso en ca, cuar.do ames. No tengo más ilu- muy trisle.
PADRE.-"En tu ventana los busMARUCA.-Muy grande. padre.
aquellas que cortábamos con ella. sión que antes que me muera te cases; primero, bueno. . . . pues, para co . ... "
PADRE.-Hija, bija mia, ven a
¿ Te acuerdas?
l\JARUCA.-Viene el a.mor, nos mis brazos y dime tu pena, que si no
l\1ARUCA.-St, me acuerdo. (Se no dejarte solita en la vida. (Se
te consuelan los brazos de tu padre,
quedan los dos en silencio por 1mos limpia una lágrima y l'ie ul momeo- besa en el alma y se va ....
to). En segundo
lugar ... ¿Sabes
PADRE.-"También saben Ya mis debe ser, como dices, muy grande tu
instantes. c:omo ha.cien do recuerdos.)
tristeza.
PADRE (riendo ele pronto) .-Pe- para qué? porque tengo un capricho, ojos el camino de los tuyos."
l\tARUCA (acercán dose más a él ).
(La abraza y Maruca se echa a
ro, no nos entristezcamos, Maruca, una idea de viejo, la de mecer en
llorar.)
la vida, dicen que es triste, pero no mis brazos un nietecito. . . . tama- -Padre, no sé que tengo ...
PADRE.-¿ Te gusta la endecha,
MARUCA.-¡padre ... padre!
es más que como nosotros queramos ño de gordo.
MARUCA.-;Padre! ...
Maruca.?
PADRE.-Llora, llora, que es un
que sea.
PADRE.-De mirarme con sus MARUCA.-No sé qué tengo aqui bálsamo el llanto para los dolores.
(Canturr-eanclo.)
ojos iguales a los tuyo1o, es decir, a
Pero u.o llores, que me vas a hacer
(tocánclose el pecho.)
llorar, y las lágrimas de los viejos
los de tu madre; -1ue ue ria en la
PADRE.-¿Qué dices, Maruca?
''Que me quiten lo que tengo
cara cuando empiece a reir; que
MARUCA.-1\Ie duele mucho aqui. son muy amargas; los viejos st coQue rico me quedarta
me tire de las canas y que me pePADRE.-Ab1 duele cuando bay nocemos las penas ....
Si al quedarme yo sin nada,
gue cachetes. Y cuando crezca más, una pena. Mira, yo sé el remedio,
(:'lfaruca hace un esfuerza para
No s~ fuera mi alegria."
que empiece a balbucir palabras se suspira ast, muy hondo, se echa contenerse, y se levanta.)
:MARUCA.-No cante, no cante us- torpes, preguntarle que a quién al viento una balada, y se va con
q_ulere más en la vida; y la rabieta la balada la pena.
(Continuará.)
ted, padre.

Todas las celebridades francesas, ya sean sabioS, artistas, filósofos o guerreros, tienen erigida una estatua en París. 1\1:í:. de 500 se levi:.ntan en las principales avenidas, jardines y plazas de la gran capital y ele ellas damos a conocer las siau ient.es que son reputadas como las
primeras por su mérito artístico.
~
'

RE:-..AXOOT

Calle de Lutccia

-=:a

8BA1.P,tARC11AIS

ESTl!BAN MARCE14

Calle de !&gt;-in Antonio

Jard ín dt:I Ayuntamicnio

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PAR'.\11::,,;;11;:R

M I\RISCAI. ~ FY

CARXIER

AL del Obs.crv:i.10,io

A\', del Ob,er\atorio

Av. del Obscrutorio

CooPER

ALFONSO 0At"DET

MVSSRT

MAUPPASSANT

COMPTB

Plaza de S. Francisco Jarier

Campos Elíseos

Carrera de la Rcin:l

Parque Monceau

Plaza de la Sorbona

Gou:-wo
Pa.rquc Monccau

B UFFOX

Judtn de Pbnta.•

�Sensacionales fotografías de las mc;,ntañas de la Luna

Los últimos trabajos de los principales astl"ónomos ingleses los presentamos en esta página con emocionantes fotografías y dibujos, que
llemuestran claramente cómo son las montañas de la lona.-La última teoría a eiate respect-0 enseña que e .~ montañas han sido formadas por
meteoros gigantescos que han caido en la superficie lunar, con lo cual ha sido desechada la que afi.rmaba que esas prominencias venían de la
lava de los volcanes.

Señor General don .\m•eliuno l~I;t•1quet, \lilli~tt O {le la Guel'J'a
e
·
.
acaba de crear &lt;'Omo el más alto en la n1t·11·c1·a 111º .
u-• qu ha sido as&lt;'endulo a C'.eneral de ('uerpo de Ejér&lt;'ito, cargo que se
,:\.1cana.-=nor General don Igna&lt;'·10 A B •
·
·
l&lt;~jérc•ito.-Salida ele un cuerpo de eJ'ét·&lt;'ito pai· G
· iavo que ha sido ascendido a General ele Cuerpo lle
·
a
uaymas, a las órde ne-s del Ge
l J
' Tél
Presidente de la República, que ha Sido ascendido a Genel'al de Cuer
de E"ér ~er~ oaq~n
lez.-El senor General don Podlrio Díaz, ex•
O
salir &lt;'On su &lt;'uerpo de ejército para Gua)mas.-El señor Gener
P
J. c•~· El senor Ge~eral don Joaquín Téllez, en el momento de
cit-0.-Señor General dou Rómulo Cuéllar que l1a sido a c . di:l do: J. Refugio \ eta.seo que ha sido ascendido a General de Cuerpo do EjérGuaymas.
'
s en
encral de Cuerpo de Ejército.-Un aspecto de la salida de tropas para

°ª

�VIDA NACIONAL

VIDA NACIONAL

lnt&lt;&gt;resantes momentos de la no,•illada que ise efectuó en la última semana en honor del señor )fi11istro de Conmnicaciones, Lic. don
José )laría Lo7..ano, por Jos empleados de la misma Sec1·etaria.-Reinas que presidieron la fiesta.-El señor don Jesíis Guzmán y Raz Guzmán,
secretario particular del señor )lin.lst1'0 de Relaciones, Lic. don José L6pez Portillo y Rojas, y aetivo colaborador de toda su obra en Jalisco.
-Seño1· don :Fernando Bermíidez ¡n1me1· mexicano que obtiene el título de Docto1· en Leyes en la Umversida&lt;l de París.-"Cn aspecto de
los funerales verificados 1&gt;or el etel'J10 descanso del padi·e &lt;lel señor Encargado de Negocios de los Estados Unidos, )fr. Shaughnessy.-La concurrencia saliemlo de las hom·as f(meb1'(?-S.-St"fio1· don Rafael de Arrilíaga, que acaba de se1· nombrado director de Ja Beneficencia Pública.Señor don Sah-ador }'lores y de la Peña, distinguido cronista taurino, que con suma imparcialidad y grandes conocilnientos, reseñó las corri•
das de la pasada tem,porada en EL l\IU:\'DO ILUSTRADO.

)lesa &lt;le honor en el ba:1quete celebrado para obsequfar al Dr. Licéaga con motivo de su jubilación, por llevar cincuenta años de servlcios.-Eu~ayando el 01fcón de ob1·eros en uno de los patios de la Escuela de la Col'l'egidorn.-El )l!nistro de Instrucción Pública roC:eado de
lo:; 1n•ofesores de la Esencia de )ledicina, en el acto de inaugurar el aula "Miguel Jiménez."-El maestro Ponce y directores de la Banda
del Orfeón antes citado.-Cn aspee o del banquete celebrado en honor del Dr. Licéaga.-Los maestros Beristáin y Torres Ovando que dirigen
el Orfeón de Obreros,-Los alumn os de la Escuela de Medicina en el act-0 de inaugurarse el aula ".Miguel Jiménez,"

•

�VIDA NACIONAL

ACTUALIDADES EUROPEAS

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l'.:l señor Gobernadot· del J&gt;is h·ito, Lic. Geneml don Ramón Cot·o n11, en la ceremonia del "l&gt;ia de Ar boles", celebrada en San Pedro ele
los pinos.-nhtinguidas damas 1ilanta11do el ¡H imer árbol en la refel'ida re1·emonia.-El confe1·encista señot• Angel Zifrraga, t·odeado ele un grupo de obret•os después de babet• dado una conferencia sob•·e un tema de arte, en la Univer,i&lt;iad Po1&gt;Ular.-.\specto del interior del t.e111plo de
Santa Catalina en la fiesta tra&lt;licional del Señot· clel Rebozo, que se veriflró en la ítltima semana.-La se1íorita Angel.a Camacho, que tomó
pu•·te bt·illantíSima en el último concierto que tuvo lugar en la Casa Alemana ele ~lúsica.

•

Los Estados mayores e uropeos hablan de la necesidad de armar, para la ofensiva, las diversas unidades
de las flotas aereas. En Francia el
Ministerio de la Guerra ha apr~bado, para el programa de 1914 una
serie de aeroplanos blindados 'y armados. La primera. ametralladora
se ha ensayado ya .sobre un monoplano con motor de 80 caballos.

l\Jontecarlo, el pafs de todas las
flores, está. siendo en estos momentos el primer centro de atracción europeo. Nobles millonarios de todo el
mundo, concurren a este famoso sitio donde también se han dado cita
los principales artistas alemanes
franceses, que en una sola semana y
en un solo teatro, han puesto "Parsifal," "Norma" y "Las Fiestas de

y

Hebe," tres obra.3 maestras tan diferentes y tan cautivadoras.
La célebre artista francesa Juana
D'Orliac, deseosa de documentarse
exactamente para representar en el
Teatro Renacimiento, la notable comedia, en tres actos "Les Chifonniers," estuvo personalmente en el
mercado de las "Pulgas," Jugar en

que los colillero:¡ exponen cada domingo lo que han recogido en las calles de Parfs, durante la semana.
El 7 de febrero se efectuó la apertura del Parlamento inglés. Nuestro grab~do representa la pompa
del corteJo que provocó inmensa curiosidad en la muchedumbre que
presenció el desfile.

�ternima por el suicidio de la pobre
mujer, y no falta entre los personajes un cura joven poco conocedor
por tanto, de las intrigas mundanas, y que dá la nota mfstica, en la
fábula sugestiva y apasionada.
El público no entró mucho en la
obra; aplaudiendo en cambio a Marfa Luisa Yillegas que tuvo momentos
muy inspirados; a Palacios,
siempre dentro de su Upo de enamor:i.do; a Clara tl!.lrUr.ez y Dora
Vlla al veterano Cervantes y al es-

al espectador hasta abrur::arle p:&gt;r
completo, con detrimento del inlürés. El conflcto entre la vida sencilla, económica, sin vanidad alguna,
de la dueña del almacén llamado "La
Morera de Plata" y su nueva "Catalina" que debió aparecer en el
teatro, dadas sus aficiones, y sus
progresos en el arte escénico, y que
asustada ante las dificultades de la
vida arUstica en lo que tiene de peligrosa, para la dignidad y honra
femenina, decide casarse de buenas

mo de '' Ricardo" gira el desenl:l.ce
de la comedia, y vemos que al fü.1
la dicha vuelve a la casa y aquellas
dos mujeres, se reconcilian, term~nando satisfactoriamente la pieza.
La interpretación fué corecta por
parte de todos; sobresaliendo el trabajo de Prudencia Griffel, siempre
natural e inspirada; bien l\1utio y
Paco MarUnez; Coss, dejándose llevar de lo cómico del papel; correcta Emilia Otazo; muy gracioso Rugama; y deficiente en extremo Matilde Cires Sánchez, a la cual !a
pesan mucho las canas en los papeles de carácter.

TEATRO IDEAL.-)laría Luisa Villegas y Palacios en el acto segundo
de "La Embustera."

TEATRO )IEXICANO.-Los señores )la1•tinez y )lutio en una escena
de "La )l01·era de Plata."
TEATRO IDEAL.-"La Embustera.''

Ha pasado ya, quizá para no volver, el triunfo de las obras teatrales
escritas ,~on efectos rebuscados . y
violentos, y desarrollándose en un
ambiente romántico. Y a este género
escénico pertenese el drama en tres
aclos "La Embustera" que se estrenó
en el Teatro Ideal, y que es un arreglo de la novela '• La Mentirosa" de
Alfonso Daudet, el literato insigne de
inmortal memoria.
La 1Hotagonista nos interesa desde la primer.a escena, por ser una
bel1a aventurera, que enamorada de
un noble, "Jorge Nattier," tiene
que idear mentiras, para encubrir
su pasado, su ·vida borrascosa de
amorfos, y su matrimonio con "Jaime Ollivier" que vive, y del que
está separado y para mayor de3gracia de "::\laria de Loche" es fntimo
amigo de su esposo actual, el bri·
liante aristócrata. Toda la fábula

TEATRO IDEAL.-)laria Luisa Villegas y Catalá en el acto tercero de
"La Embustel'a."

a primeras con el hijo de aquella
viuda, joven trabajador y afecto a
las labores comerciales de su tienda
que camina viento en popa, no es ni
TEATRO )IEXICAXO.-"La l\Iol'e- mucho menos materia bastante, p;tra sostener una obra tan extensa
J'a de Plata."
aunque en ella se ponga, el incidenUna comedia escrita con buen te del pintor de moda que consigue
sentido, con notas de sentimentalis- que la protagonista vaya a su estumo burgués, con su poquito de con- dio, sin consecuencias ulteriores de
yugal desavenencia, y con sus toques las que tuviera ella que avergonzarde gracia, es "La Morera de Plata" se.
Cuando la cita está en su apogao
obra traducida del francés por Ignacio Alberti, que ha sabido conser- y la charla del pintor seduce en exvar el espíritu del original que le tremo, recibe un anónimo diciéndole
imprimió su autor Pierre Decour- en él, que "Catalina" está a111 y que
celle, vertiéndola a un castellano vi- su marido y su suegra van a llegar.
Y, llegan y ni encuentran a la que
brante, correctfsimo y elocuente en
buscaban y resulta que la carta la
varios pasajes.
habia escrito el marido, para que
¿Quiere esto decir que haya sido un éxito la tal comedia?. . . No, su madre, que ya odiaba a la nuer11,
en manera alguna. Los cuatro actos no tuviese un motivo poderosísim ,,
son interminables, la fábula poco para el aumento del disgusto que
nueva está diluida de una manera tanto amargaba la vida de aquellos
esposos. Sibre este rasgo nob!Usipoco teatral y la fatiga se impone

tudioso Catalá, cuyos adei.nnto:s t·n
la escena son visibles y di~nos por
tanto de mencionarse.

* * *
En este mismo teatro de que me
acabo de ocupar, se estrenó en la
noche del último jueves una comedia
traducida del francés con el titulo
de "La Señorita del Almacén," debida a la pluma de Fonson y Wicheler, autores de otra obra, "La
l\Iariage de Mlle. de Benlemans" superior según aseguran los que la conocen a "La Demoiselle du Magasin"
para lo cual no se necesita mucho.
Y hago esta afirmación porque si
bien la comedia de que hablo tielle
un primer acto primoroso, rebosa!ldo ingenio, y con una gracia fina, como pocas veces he visto en la es&lt;)( na; luego decae de una manera lastimosa, llegando al fastidio y al ab.irrimiento. Y como además el desenlace nos lo figuramos desde casi al
principio de la obra, hay una mezcla de sentimentalismo y de bufonadas de mal gusto, y resulta como con-

'

secuencia de esto, que"La Señorita del
Almacén" tiene escaso valor literario.
El argumento es sencillo. La protagonista "Clarita" entra como em¡&gt;leada en un almacén de muebles
que iba camino de la ruina, Y con
sus mañas y buenas maneras, logra
evitar el desastre hasta el punto que
bien pronto es una de las mejorf's
casas en su gremio en Bruselas.
"Clarita" ama al hijo del dueño
siendo correspondida, pero el patrón
se niega a la boda, pues desea casar
al primogénito con una rica heredera tonta desde los pies a la cabezi\.
Y' como sabemos que al fin el amor
triunfará, resulta que nadie se preocupa de aquellas intrigas del hortera
·· p.adre, por cuya razón la comedla no
convence.
Muy bien la Griffel y Mercedes Navarro· v a muy buena altura Coss,
Mutio'. Rugama y demás intérpretes.
Hay obra en resumen, todo lo más para la semana r ee:lamentaria.
La misma comedia se representó en
fnnción de moda el viernes último en
el Teatro Ideal con éxito mediano,
es decir semeiante al que tuvo en
el mexic'ano. Merece nn elogio entusiasta l\113rfa Luisa Villegas que hace de "Clarita" una creación por
PI fino arte que pone en su trabajo.
T,os ctemás artistas q11e interpretaron
la obra, muy correctos.
TEATRO PRINCIPAL.

Ya conocfamos "Baldomero Parhón" por haber sido representada
hace tiempo en "l Lirico. v po, tanto
no puede conside,arse esta obra como Pstrenn y sólo hav en ella la
nnvPr1&lt;&gt;rl tRl y romo se ha nuesto en
.,¡ Prinrinal, dP que los dos actos
rle la nieza !'le ha:n reducido a 11no,
lo que hare que se le supriman alg11n11" escenR s.
F.n verd11rl nn importa. mncho. Se
t..11ta de ri&lt;licnlizar a la!=! ohras nn'liriacas. y los autores hacen. nara
pJJ.n ""ª ~ riP rlP Psc.,nas noliciac:,"
también. De manera que no veo el
0

TEATRO MEXICAXO,-Prudencia

G1iffel y Mutio en "La :\lo1-e1·a &lt;l~
Plata.

cuya encacia ha quedado bien demostrado en esta ocasión. Usadizaga ha llevado al agónico arte brisas
de juventud, y con ellas el remozamiento que le era necesario. El éxito sin medida alcanzado por el joven
compositor, aparte de lo que personalmente supone, permite esperar
que otros compositores animosos Y
de reconocido talento aprovecharán
esta corriente propicia para acometer
de una vez con todo entusiasmo la
implantación de la ópera española,
libre de la vergonzosa tutela de nuesTEATRO COLON.
tro primer teatro !frico, cuyo ambienA estas horas habrá vuelto nue- te más bien malogra que favorece
propósnto.
vamente Chole Alvarez y Tirado a el En
nuestral producción,
desde
este Coliseo después de algún des- "Don Lucas del Cigarral," de Vives,
canso y con buenos ánimos para seguir la tarea que al parecer les ba hasta ahora, nada verdaderamente
dado resultados satisfactorios. Del considerable se ha hecho. "Las Goestreno de "La Piedra Azul" habla- londrinas" viene a reanudar los éxiré en la crónica próxima, pues igual- tos grandes en este género. Sería
mente esta zarzuela de autores es- muy lamentable que esta nueva palpañoles, se estrenar!\ al mismo tiem- pitación no repercutiera en otras
obras; pero, por el momento, se ha
po en el Principal .
dado un paso gigantesco.
Usandizaga es un músico a la m,1LUIS DE LARROl&gt;ER.
derna. Sus procedimientos orquestales, la manera de tratar las voces. su
modo de acomedar la expresión dramática al sentimiento melódico, son
NUEV 4 8PERA. ESPA.NOlA
de una técnica vigoros3. y responden,
aun dentro de las Hne s generales,
uLA.S GOLONDRINAS"
a u.na personalfsima manera. La armonización es claramente sobria, sin
suoerposiciones de otros Pfectos oue
ohscu rezcan el diseño de la melodfa,
Dice un periódico español:
nue fluye lfmpidamente.
Martfnez
L11 reveli&gt;&lt;'ión c'IPl jovPn maPs,. o Sierra ha hecho en un bello cnento
TTsandizaga ba puesto en lo:. horizon- suyo el libro de "LaR G-olondrirnis."
tes de nuestro exhausto arte !frico ilonde la emoción v la ternurn &lt;'nnris11eños notimi"mos.
q11istan nuestro linin'o en aquellas
Acharábase al núblicn. con hari.a p:\P-inas ele ensueño.
lniusticia. un'I. extremRd:i indiferenLuisa Vela y Sagi B1rba Pn nrimeiria. 11n. m"nif\esto dP&lt;;vto hacia nuPs- t&lt;&gt;rmino. y en más modei::to Jue:ar Eva
tra dramática music:il. sin 011erer J,ópez. Paco Meana v R&lt;mto&lt;; Asendar!'"' nor enter11do&lt;;-Jos auP tal s11- sio. dinon a sus papeles acertada
ponfRn-dP nue est ealeiamiento n:i exnresión.
PT'I. imnntable a nri,:1, c11orirh0Ra acEl éxito culmini,nte de "Las Gotiturl. sinn a la hit" ele ohr'l.s que londrinas," puede decirse que absorsun;oflln intPresarle y 11traPrle.
He aquf bien elocnPn.te Pl caso aue bió por completo el interés de la sese ha producido en "Las Golondrin," mana tea,tral.

fin del sainete, que por otra. parte
tie e bastante gracia y hay ingenio
en algunas escenas. La música vaic
poco y la interpretación muy buena
destacándose el talento y gracia de
Marfa Caballé.
A juzgar por lo que se dice, el Principal entra por un camino mejor que
e l recorrido y veremos obras españolas de éxito perfectamente puestas
y con acertada interpretación.
Asf sea.

Ecos Teatrales
Uno de los últimos números de
"El Duende " la vibrante revist:1.
teatral de M~drid, nos trae una "casi" sensacional revelación: el secreto amoroso del excelso Jacinto Benavente.
Las intimidades de los grandes
hombres pertenecen al dominio público. "El Duende" ha recogido en
sus columnas una de las más inter&lt;'lsantes del autor de "Los intereses
creados." Nuestros lectores la recibirán con gusto.
Cuéntanos "El Duende" que un
hombre "débil como un niño, bueno como un niño también, generoso
como el dinero y el perdón, senciJlo
y alegre," se enamoró locameute
de una actriz de su tiempo, para ia
que creó todo un teatro, haciendo a.
sus pies ofrendas de oro, flores Y
genio ....
La felicidad para aquel hombra
-nos dice '' El Duende"-no era e l
genio, ni el el dinero, ni la admiración de su patria. La felicidad de
aquel hombre, como en un cuento
oriental, era el cuerpo y el alma
de aquella mujer. El alma la tuvo ,
es caro: lo más noble que habia en
ella él lo creó. Pero aquel cuerpo
lánguido y muy bello, que en más
de una ocasión fué dac;lo, en reg;.a
limosna, a algún profano, no lo tuvo el dramaturgo jamás. ¿Por qué?
Un amor grande, extraño y genial,
no está al alcance de todas las mujeres. Una actriz de suprema delicadeza no alcanzó a esas cimas de la
sensibilidad.
Y agrega "El Duende," en las lineas finales de este misterioso capitulo de sus "Hombres y cosas de
mi natria y de mi tiempo":
"De la historia intima y grande
de Jacinto Benavente el capitulo m~s
interesante serfa el de su amor por
Rosario Pino."

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1La obra gígantesca

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Consagramos esta págiu.1
al genial escultor español
Don :\Iariano Benlliure, con
motivo del gran premio que
le ha otorgado la Academia
de Artistas de Roma.
Algunos panegiristas tlP.
este famoso escultor, dicen
que entre la variedad de aspectos que son caracterfs,
ticos de su inspiración asombrosa, se destaca singularmente, por su sinmpaUa, y
1&gt;or la predilección que l'I

Vengo de ver dos exposicion,n
completaml'nte dife1entes:
una de
sombreros y otra de calzado, y, por
lo tanto, dedicaré l·sta crónica a los
pies y a la cabeza de mis amables
1e('toras.
Ya saben ustedes que aqul cambia
la moda c·ada quince dlas, con lo
cual resulta que, como no es posible renovar los sombreros constantemente, cada una se pone lo que
quiera: pero, no obstante, entre las
que viven exclusivamente para h.acer toilette-, se nota que la última
moda ha sido muy bien acogida.
~11 nen-a ha inspirado los "ue vos
modelos. He visto uno de tercio1&gt;elo, •
con un aro que ciñe la cabeza, pero
dejando el' moño completamente libre, cuyos rizos se confunden arUsticamente c·on el penacho de plumas
que corona el sombrero. ~lirándole
en conjunto es parecldfsimo al casco
de la diosa de las artes, lo cual prueba que el entusiasmo por las belli'zas aP.tiguas no se ha extinguido en
el espfritu del siglo XX.
Para que ustedes puedan formarse una idea bastante exacta de cómo son estos sombreros, les explicaré cómo se arman.
Sobre un arco de terciopelo que
rodea la cabeza, como las cintas que

)lotlelos de -,c11nh1·eroi, de gt·nn novedad.

u~abaP les romanos, se forma con
crino'ina una e;;pecie de capota con
media luna, por detrás, y con las
toque• corrientes por delante, un
poquito más inclinada hada el lacto
derecho que al izquierdo. Después
de hecha la forma, se forra de terciopelo negro ligeramente drapé y
~e adorna con un grupo de plumas
o dos alas de pájaro fantástico.
Dentro de este nuevo estilo hay
modelos más o menos exagerados,
como sucede siempre; pero los que
no se ajustan con exce3ivo rigor al
casco de la diosa mitológica son muy
graciosos y favorecen mucho, sobre
todo a las que tienen bonita cabeza
y pelo claro.

1Ahora, de un salto, pasemos a
la vitrina donde se exhiben multitud
de zapatos colocados en aparente
desorden.
Si alguna de mis lectoras quiere
proveerse del calzado necesario para merecer el titulo de elegante, a
juicio del zapatero que está de moda, necesita, por lo menos, triplicar
su presupuesto ordinario, aunque sea
persona que se calce muy bien.
Con las faldas estrechas
(sin
acentuar la nota) se descubre comJ&gt;letamente el pie, y a consecuencia
de esto ha nacido la moda de que
los zapatos hagan juego con las medias y la toilette, y que al cabo del
dfa se cambie de calzado tantas ve-

ces romo se cambie de sombrero o
de guantes.
Prescindiendo de las sandalias
que en nuestros tiempos deben que~
darse reservadas J)ara la3 bailarinas
o las couJ)letistas, que huyen de Ja
ropa como del enemigo, empezaré
mi desC'r!pción por el orden que me
los fueron enseñando.
Zapatos escotados con tacón Luis
X\', de raso amarillo y hebilla de
platino Y esmalte; zapatos de raso
gris acero, bordados en verde reseda
con medias verdes bordadas en gris;
otro, de raso negro con hebilla de esmalte rojo, y medias verde mar,
bordadas en seda roja.
Para una toilette de raso verde esmeralda, las medias serAn del mismo color, y los zapatos de gamuza
teñida el". un tono exact¿ al de aquéllas y sujeto con galgas de terciopelo.
Para un vestido de terciopelo negro son indispensables los zapatos de
gamuza blanca incrustados de gamuza negra, con hebilla de platino y
medias negras.
AdemAs, se hacen combinaciones de
dos colores. Por ejemplo: las medias y el vestido, de un tono, y los
zapatos y el abrigo, de otro, o la
falda y los zapatos marrón y las
medias y la blusa color de paja.
LUIS.-\.

Insigne artista parece dedicarle, &lt;..I
que se refiere a las esculturas de niños y a los trabajos en que estos
e1&gt;traT'., como factores esenciales y
princiJ)al!simos.
Nadie como Benlliure ha sorprendido el gesto vario, las actitudes traviesas y la alegria infantil, ni nadie
ha sabido esculpirlas con mAs soberana maestrfa, ni con más ajustadas y ricas ex¡&gt;resiones. Persiguiendo la perfección en la dificultad,
Benlliure se alejó de ese trabajo tnllado y vulgar de la postura hierAtlca, doP.de se advierte la dura rigidez en la ;&gt;iedra, en el gesto adu:,to,
en la actitud forzada y en las ciegas pupilas, que miran por uno.,
ojos, eternamente sin luz a las mumtas edades del pasado.
El brujo cincel de :\lariano Bcnlllure ha conseguido apoderarse del
movimiento, esclavizándolo el'. la
quietud. De esta afirmación paradól!'ica, responden mejor que nada, todas st1s obras, donde el motivo es la
,•i,•acidad, la gracia, la alegría y la
Inquietud infantiles, que frecuenta
mucho el maravilloso escultor, y que,
por sus grandes inconvenientes, Je
proporcionan éxitos brillantes.
En Benlliure se dá el caso portentoso, y no muy frecuente entre

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un gran artísta
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artistas geniales, como el
de que sea un trabajador infatigable. Su labor extraordinaria, admirable por el
mérito y asombrosa por la
cantidad, no da treguas a
su inspiración, siempre ágil,
Y lozana, que va dejando en
los bloques de mármol, en
barros y bronces maravillosos, las huellas de su esJ)fritu refinado y culto.
Es un hombre de una voluPtad tenaz, firme y ente-

ra, que si no ha influido J)ara nada
en sus méritos e::traordinarios, ha
servido de cimiento seguro, para su
fama y prestigio universales. Hijo
de una familia modesta, nació en el
Grao (Yalencia) en 1862 ,Y desde
su iP.fancia la e;;casez que en su domi&lt;'ilio era dogal implacable que ensombrecía la vida familiar, le obligó a sumar su esfuerzo al trabajo
de todos, en la dichosa edad en que
las ilusiones, vue'an como mariposas en torno de las cabezas in Cantiles. A su indomable voluntad, a su
amor al trabajo, se deben las portentosas creaciones con que su genio ha enriquecido al mundo; y él,
a su propio mérito, huérfano de toda clase de protecciones, el renombre y la fortuna.
En su Hotel suntuoso y rico, t -ane Benlliure el estudio. Un estudio
especial, característico porQPe no se
limita a las 1&gt;aredes que circundan
los distintos salones que le dedicó el
artista. El estudio de Ber,lliure, es
la casa de Madrid, 1a finca de Vi11::.Jva con inclusióT' de sus Jardine~.
patios y alamedas. Donde quiera que
el escultor eminente vive, qnE&gt;da estelando las señales de su paro una
obra magistral.

�-

PA@INA

- HU~ORI5TICA /
.

&lt;tomíquería ímportaba.==JEI &lt;tasí Semíbí"o
Liborio Salmonete, natural de Villaviciosa, era, en sus mocedades, el
chico del pueblo que más satisfacla
al señor cura cada vez que se endilgaban letanías en la parroquia.
Los "ora pro nobis" se escapaban
d~ su garganta en forma tan dulc',
tan melosa, que se creerla oír al
más angelical de los ángeles que rodean al Todopoderoso, allá a unos
cuantos codos más arriba de las capas atmosféricas.

El buen pastor de almas se interesó por la vida de Liborio, quiea,
a la sazón, sólo se ocupaba en traeegar el exquisito zumo fermentado
de las manzanas que producían las
heredades de su padrino, el cosechero más acaudalado de los alrededores.
Dejó el chico las vasijas y entró
a formar parte integrante de la sacrisUa, con el envidiable cargo de
mon,ago a perpetuidad. Educó sus
cualidades vocales en tal forma que
resultaba un Gayane en miniatu1"1
en todas aquellas solemnidades religiosas en que se elevan cánticos sagrados.
Pero Liborio, no era de aquellos
legidos por el Señor; chicoteaba
demasiado con las niñas de la vecindad y era tan chilindrinero en sus
conversaciones, que su bueno y santo protector no tuvo a menos, ui1
cierto dia, que ponerle bajo el celeste techado universal; en términos
más sencillos: Liborio dejó, pese a
su estómago, el cargo de monacill ).
¡ Oh ingratitudes del destino! ...
El exquisito vino rancio con que ofi •
ciaba el santo padre y que él bebia
a seudas copas, se trocarfa en el Jfquido y vil elemento de los peces.
Las sabrosas gallináceas que los feli11:reses destinaban a la blanca meim.
del que era su maestro, se verian reducidas a !os pelados hL1esos que rola

el más enteco de los canes de Villaviciosa ....
Vagó varios dias por la provincia
hasta que, Umltes afuera, dió de ~-

beza, después de fatigoso peatonaje,
en la tierra de Maria SanUsima.
Tras breves dias de estadia trabó
relaciones con un maestro de "cante
jondo" Y, gracLas a la movilidad de
sus cuerdas vocales, no tardó en hacerse más popular que el Mochu~lo.
Arrancaba con cada coplita que
aquello era el despipórreo y el "descaderámen" del canto flamenco ....
De un colmado a otro, pasó do!'!
años cosechando más aplausos que e.
gaitero de Libardóu, l\fachaquito u
otra notabilidad cualquiera de la penfnsula. Un dia, husmeó las glorias
del templo de Taita y dejando la
guitarra en mejor sitio, ingresó como corista en una compafüa de cómicos desheredados que campaban en
prO\'incias.
Vamos, que no es por decirlo; pero al César lo que es del César y a
Liborio lo que le pertenece. El chico, modestia aparte, tenla facultad?.3
para lo !frico secciona!. . . Habla de
oirle en el
"Canta vagabundo,
tus miserias por el mundo" ....
No sé si porque et10 le hablaba al
alma, o le tocaba el corazón, o estaba en rimas muy onomatopéyicas, la
cosa es que el cuarto cuadro de ''Al-

ma de Dios le valió más triunfos que
chocolates con churros habta tomado
en su vida, los que, sea dicho de paso, constituían el nocturno coadyuvate de su existencia.

De un pueblo a otro, Liborio recorrió la escala artfstica del género
chico; del sainete Upico al melodrama !frico, de la zarzuela regional a
la opereta de visos vieneses, del juguete cómico-Hrico a
las revistas ::¡fantásticas, todo, todo, lo habia apechugado.
¡Ah! ~o si; nunca
le habian consagrado
en una capital. Y eso,
no porque no valiera... ¡Cá.! ... Es que
en provincias, decfa,
se ve las pesetas con
mayor facilidad. Sin
embargo, su carrera
arUstica requerfa el sello de un burgo cabeza de provincia. Y allá
fu2 Liborio.

Bueno; como ir "allá"
no fué; porque el destino, representado en la persona de un empresario,
le trajo aqui, a la Jauja americana.
Y, ¡cómo vino Liborlo! ... Fácil es

En la "chucheria" no hay más que
él; rodeado de sus ''admiradores"-y
que los hay por lujo, mediante el pago de un misero café-da rienda suelta a la narración de ideales aventuras galantes; señala ninfas avasalladas; muestra esquelas al "pachdlt" escritas y perfumad.as por
él mismo en las horas de nostalgia ....
Hoy el Liborio aquél de la grita, es el Salmonete del éxito. ¿A
qué obedece el \dmbio?
Puestas en peligro las pesetas de
la nómina, Liborio aguzó el ingenio; era necesario salvarlas.
Y fué su salvaYidas la primera
tiple. Joven, bonita, sin mamá, era
comprender que en uno de esos piróscafos que atraviesan el charco ....
Pero ¡cómo vino! ... Ni más ni menos que de primer divo de una "zarzue'era" por secciones, pasaje cubierto y setecientos nacionales del ala.

Debutó una noche de otoño. El coliseo repleto, "a reventar," hacfa las
delicias del empresario. . . . Daban
"Molinos de viento" y todo pasó en
silencio, hasta la romanza: "Niña de
los ojos bellos" .....
Cayó el telón en medio de una grita que, aunque pequeña, aqui donde
no se castiga ni a un barba cantando
"La donna e mobile" con música de
"La gatita blanca," parecfa el desborde del Nilo.
Liborio dejó correr tres lágrimas.....
¡Qué noche, la noche aquella! Por de pronto no sorbió el consuetudinario chocolate con churros; se encerró en la pensión y quis.:,
dormir, pero no pudo. . . El
astro rey le encontró desvelado, estrujando entre las
manos la partitura de Luna.
¡Ay, mfsero de m!, ay iufellce!-gritaba parodiando a
Segismundo de ''La vida es
sueño." aunque para él babia sido realidad.
Pasó un dfa, y pasaron
dos. . . . Transcurrió la semana. Deslizóse el mPs. Liborio, ya
no era Liborio; era
el tenor Salmonete,
el divo, el niño mimado de la compaf / \
ñia, el éxito de ia
temporada, el idolo
del público.

-A·•tA:t:lCJi_ .
~&gt;.

'

_;:,

r:

J *"t~..,. -~ .
el "clou" de la compañia; el público la adoraba. . . Li borio inició su
cpnqujsta; !muy , fácil le resu1tó.
Ella, conocedora del mundo, sabia que un marido contribufa a su
importancia, inter y extra bambalir.as .... Y, a las dos semanal! de
la noche aquella, el Regi~tro Civil,
anotaba un casamiento.
El, sabía que los matrimonios en
el teatro son indisolubles. Al lado
de ella, su puesto era eterno.
Y el público. . . Vaya uno a sasaberlo. ¡ Cualquiera entiende a
nuootro pabliquito! ...

---o--EL EFECTO DE UN BAÑO.

Recetaron a un enfermo, que se
hallaba grav!simo, que tomara un
baño.
Después de haberlo tomado, preguntó el médico al enfermo.
- ¿ Cómo se ha encontrado, usted
con el baño?
-Un poco htímedo-contestó el
enfermo.

CONSEJOS YENDO.

Y aún le tenemos en nuestra cos-

mópolis. Afeitado impecablemente,
empolvado como niña, ensortijado su
cabello de ébano, vistiendo sin tacha,
cuando sale a escena es el dueño d~
la casa el antiguo señor de horca y
cuchillo, el don Juan irresistible, el
l\fañara ardiente. En su meñique se
ajusta un soberbio anillo de oro sosteniendo un solitario que deslumbra..

Doctor, padezco horriblemeute del
estómago.
-Pues está usted lo mismo que
yo. Por lo tanto, nada de bebidas
alcohólicas, nada de féculas; tabaco, ni olerlo ....
-¿Pues, no fuma usted?
-¡Ah!, yo no hago caso de los
médicos.

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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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