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                  <text>-¡

BOLETÍN DE LA SOCIEDAD MEXICA~A
DE

GEOGRAFÍA Y ESTADÍSTICA
DIRECTOR:

LIC. MIGUEL BOLAÑOS CACHO.
SECRETARIO DE REDACCIÓN:

LIC. MANUEL BRIOSO Y

CANDIANI.

--.- ·-QUINTA ÉPOCA.-TOMO
. IV.-NÚMERO
. 11.
MESA DIRECTIVA DE LA SOCIEDAD:

Jresiaente, el G. }Yfinistro ae Fomento.
Vicepresidente, }Yfagistrado, ..I:ic. f'élix Romero.
Secretario Perpetuo, }Yfagistrado, ..I:ic. Francisco Be/mar,
ler. Secretario, ..I:ic. Jsidro Rojas.
2. 0 Secretario, ..I:ic. José Romero.
ler. }'rosecre/ario, ..I:ic. J'lf. !Jrioso y C;andiani.
2. 0 Jrosecrelario, Francisco Son!.
Bibliotecario, Salvador )(ernánde;. .!Jarrdn.

SUMARIO
Págs.

1.-Actas de las sesiones de la Sociedad .................................... .495 á l•Ol
2.-Itinerari() de Hernán Cortés en Tabasco.-Estudio leído por el Sr.
socio Prof. D. Marcos Becerra. (Concluye) ....................... 502 á 514
3.-Necesidad de nna estadística forestal en México. Estudio pe] socio
Sr. Dr. Sylvio J. Bonansea. (Concluye)........................... 515 á 520
4.-Estadística preceptiva.-Obra del socio Sr. Lic. Ramón )lena, presentada por capítulos á la SociPdad. (Concluirá) ................521 á 538
5.-La Baja California. Un país desiorto y seco.-Estudio traducido
por el socio Sr. Carlos Breker. ( Concluirá) ........................538 á ú42

MÉXICO
IMP, Y ENC. DE ARTURO GARCÍA CUBAS SUCESORES HERMANOS.

31 DE AGOSTO DE 1911.

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�495

DE GEOGRAFll Y ESTADISTICA,

ACTA NUM. 23
DE LA SESIÓN CELEBRADA EL JUEVES

29

DE JUNIO DE

1911.

Abierta la sesión y por ausencia del Sr. Vicepresidente
Lic. D. Félix Romero, presidió conforme á Reglamento, el socio
más antiguo ele los presentes, Sr. Dr. ,José María de la Fuente,
con asistencia de los siguientes Sres. socios: Belmar, Bonansea, Arroyo, Ricardo García Granados, Larrea Cordero, Mena,
Maldonado Olea, Riquelme Inda, Padilla, PQ.lavicini, ,José Romero y Soni.
Leída el acta de la sesión anterior por el 29 Secretario Sr.
Lic. Romero, y puesta á discusión, fué aprobada por m~aniroidacl. En seguida se pr_esentaron las publicaciones recibidas en la
semana, acordándose pasii.ran á las respectivas Comisiones ele
Bibliografía.
En seguida se &lt;lió primera lectnra á la postulación que hacen los Sres. Enrique Arroyo, :Manuel Padilla y Francisco Belmar, á fin de que se nombren socios corresponsales á los Sres.
Lic. Francisco Escudero é Ing. Manuel E. Velasco.
El socio Sr. Romero dió lectura á un trabajo intitulado: "Algunos datos referentes á la Oficina Nacional del Trabajo en los
Estados (:nidos ele América, que podrían servir al fundar una
parecida en 11éxico."-Se acordó fuera publicado en el Boletín.
.A. contini.rnción se continuó con la discusión del dictamen
presentado por la Comisión nombrada para estudiar el proyecto
ele reforma al Reglamento, dándosele lectura por consiguiente al
art. 10, el cual, previa explicación que hizo el Sr. Palavicini, de

�DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA

los motivos que tuvo la Comisión para modificarlo, quedó apro.
bado por unanimidad, salvando su voto el Sr: La~rea Cordf;)r~,
por haberlo así manifestado al comenzar la d1scus1ón; el referido artículo dice así: Art. 10. !odos los socios tendrán voz Y voto en las sesiones á que asistan.-Los arts. 11 y.12 quedarán iguales y dicen de esta manera: Art. 11. Los miemb.r~s de
la S~ciedad desempefiaráu gratuitamente todas las com1s10nes
y trabajos científicos que les fuesen designados, qneda.ndo ~º'.11·
prometidos á observar este Reglam~nto y las de~1ás d1spo~n?10nes de la Sociedad que tengan relación con el obJeto de s.u mstitnto. -Art. 12. A cada uno de los socios se le expedir~ un
diploma autorizado con la firma del Presidente y Secretarws Y
con el gran sello de la Sociedad.
Fué aprobada por unanimidad'. ~espnés de las razon~s expne~tas por el Sr. Palavicini, la adición que como fracción sexta,
propone la comisión se haga al art. 13; dich~ artículo qued a pues asi .. Art · 13 · Las ocupaciones de la Sociedad serán las
siguientes:
1 R 'bl'
I. Perfeccionar más y más la Carta ~eneral de a epu ica.
II. Formar de los Estados y Territorios loi, postulados Y ma.pas topográficos, ó rectificar los existentes_.
III. Consultar oficialmente á las autondacl~s supremas de la
Nación ó de los Estados, cuando le pidan, su dictamen sobre al.
gún punto de los que pertenecen á su insti~uc~ón. . .
IV. Formar la Estadistica General, el d1c01onar10 histórico,
eográfico y estadístico del pais, los itinerarios y demás trabag
.
.6
jos científicos de su mspecc1 n.
v. Promover la conservación de los monumentos arqueológicos nacionales; impedir su ilegal extr~cción f_uera del país; ad. ·r ó conservar los libros ó manuscntos cunosos que con~enqum
gan las noticias históricas, geográficas, estadis t·ic~s ó 1·mgu.. í s t1""s
~
de la República, y denunciar al Supremo Gob~er~o las transgresiones de límites, que hagan en nuestro temtor10 los mapas
oficiales de las naciones limítrofes.
.
. .
.
VI. Hacer estudios útiles para la mstrucmón púbhca del
d
·
l
país.
Los arts. 14, 15, 16, 17, 18, 19 y 20 que aron 1gua es.
b
El art. 21, como lo presentó la Comisión, quedó apro a.

497

do por unanimidad, preYias las explicaciones que dió el Sr. Palavicini, de los motivos que tuvo la referida comisión para modificarlo, y dice así: Art. 21. Al Presidente lo substituirá el
Vicepresidente, y á éste, el socio más antiguo de los que concu.
'
·
rran á· la sesión.
El flrt. 22 también quedó aprobado por unanimidad, después de una breve discusión en la que tomaron parte los Sres.
Palavicini, Arroyo y Romero; el citado articulo así dice: Art. 22.
Habrá tres secretarios, uno perpetuo y dos temporales, que se
elegirán entre los socios por escrutinio secreto, por medio de cédulas y á pluralidad absoluta de votos. Los secretarios temporales serán renovados cada año. Los prosecretarios serán igualmente renovados cada año.
Los arts. del 24 al 57 quedaron iguales.
El art. 58 fué aprobado por unanimidad, después de una
breve exposición que hizo el Sr. PAlavicini, de las razones tenidas en cuenta por la comisión para modificarlo.-Dicho artícu.
lo dice: Art. 58. La Sociedad establece un premio anual para
el autor de la mejor obra de Geografía, Estadística é Historia
&lt;lel país, que le presenten sns autores. Este premio consistirá en
la cantidad de cien pesos para ayuda de gastos de edición y la
recomendación formal de la obra á las bibliotecas oficiales del
Gobierno Federal y de los Estados.
En este concepto, quedará suprimido el art. 59 que dice:
Art. 59. Estas medallas serán de oro y plata y alusivas á los objetos á que se dedican.-Para la acuñación de ellas hará la Sociedad abrir el correspondiente troquel.
La Sección décima del Reglamento quedó por unanimidad
suprimida íntegra, previa la explicación que hizo el Sr. Palavi.
cini, de los motivos que la Comisión tuvo para suprimirla, con
lo que terminó la discusión, acordando el señor Presidente como lo previene el art. 76 del Reglamento vigente, fuera remitido á la Secretaría de Fomento el nuevo Reglamento, para su
aprobación.
Para terminar, el socio Sr. Bonansea obsequió á la Sociedad
un ejemplar de su obra sobre la Tuberculosis bovina, y el socio
Sr. Mena, 5 ejemplares ele su folleto titulado "Dos notables roo.
numentos.-Piedra Oiclográfica y Lápida de Tuxpan." La Me-

�DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA,

SOCIEDAD MEXICANA

498

sa dió las más expresivas gracias, tanto al Sr. Benansea como
al Sr. Mena.
Se levantó la sesión.
JosÉ M.

DE LA. FUENTE.

El Secretario perpetuo,
FRANCISCO BELMAR.

SOCIEDAD MEXICANA DE GEOGRAFIA YESTADISTICA.
ACTA NUM, 24
DE LA SESION EFECTUADA EL ,JUEVES

6 DE JULIO DE 1911.

Abierta la sesión y por ausencia dql Sr. Vicepresidente Lic.
Don Félix Romero, presidió, conforme á Reglamento, el socio
más antiguo de los presentes, Dr. ,José Maria de la Fuente, con
asistencia de los siguientes Sres. socios: Arriola, Jiménez Diaz,
Larrea Cordero, Mena, Oliva y Orozco, Padilla, Riquelme Inda,
Hernández y Soní.
Leída el acta de la sesión anterior por el 2° Prosecretario
Sr. Soni, y puesta al debate, fué aprobada, mediante una discusión en la que tomaron parte en contra, los Sres. Oliva y Orozco y Larrea Cordero, arguyendo el primero: que no constaban
en el acta las razones e:itpuestas por la comisión encargada de
modificar el Reglamento, así como que era ilegal como improcedente conforme al art. 76, la aprobación á las reformas al dicho Reglamento, supuesto que no eran 5 socios de número los
que subscribian el dictamen; idénticas razones dió el Sr. Larrea
Cordero, quien propuso además no fuera aprobada el acta, dada
la importancia y trascendencia que tiene, modificar unos estatu-

-

499

tos, Y la festinación con que esta Sociedad había admitido dichas reformas; los Sres. Soní, Hernández y Padilla dijeron
para encauzar la discusión, que no se trataba de discutir y juz.
gar cosas ya aprobadas por la Sociedad, sino de ver si los datos
asentados en el acta eran la relación de los hechos de la sesión
pasada, con lo que terminó la discusión. En seguida se dió lectura á las publicaciones recibidas en la semana, acordándose pasaran á la~ res~ctivas Comisiones de Bibliografía.
A contmuac1ón se dió segunda lectura á las postulaciones
que_ los Sres. Francisco Belmar, Enrique Arroyo y Manuel
P~d1lla hacen en favor de los Sres. Ing. Manuel E. Velasco y
~1c. Francisco Escndero.-Tomadas en consideración las antertore~ p~oposiciones y puestas á discusión, fueron aprobadas por
una01m1dad, acordando la Mesa se les comunique á los interes~dos Y se les expida el Diploma respectivo, adjuntándoles un
eJemplar del Reglamento .
. Para terminar, el Sr. Lic. Mena obsequió á la Sociedad 4
eJem~l~res de su trabajo sobre la Porcelana de Sévres, y pedía
la op1món de sus consocios para ilustrarse.
Se levantó la sesión, por no haber otro asunto de que tratar.

JosÉ M.

DE LA FUENTE.

El Secretario perpetuo,
FRANCISCO BELMAR.

SOCIEDAD MEXICANA DE GEOGRAFIA YESTADISTICA.
ACTA NUM. 25
DE LA SESIÓN CELEBRADA EL JUEVES

13

DE JULIO DE

1911.

. Se abrió ~a sesión ~ la hora el~ Regiamento, bajo la Presidendel Sr. Lic. D. Félix Romero, con asistencia de los sigui.en-

cia

�'.

500

tes Sres. soci,os: .Arriola, Alcérreca, Belmar, Breker, Bonansea, Becerra, de la Fuente, H-ernánclez, González, Jiménez Díaz,
Brioso y Cancliani,_Larr,ea Qorder~, Oliva y Orozco, Palavicini,
' Mena, Rojas y Riquelme Inda.
Le.ída el acta de la sesión ánterior por el Primer Prosecretario, Sr. Lic. Brioso, .y pu'e°sfa i&gt; dis~usión, fué aprobada por unanimidad. En seguida ~e presentaron las publicaciones recibidas
en la se~ana, acordándose pasaran á las respectivas Comisiones
de Bibliografía.-Se dió cuenta de las siguientes comunica-

,

ciones:
, De la Secretaría de Justicia, remitiendo para la Biblioteca
de esta Sociedad, un ejemplar del tonío XLI, ia, 2ª y 3ª partes,
·ae la "Colección LegisÍativa," continuación de la de Dublán y
Lozano.-Se acordó se conteste acusando recibo y dando las
gracias.
D~l Comité ~atriótico Liberal permanent~, invitando á esta
Sociedad á la manifestación que ha orga:nizado para el 18 del actnal en honor del Benemérito Benito ,Juárez.-El Señor Vicepresi~ente acordó se contestara que ésta Corporación aceptaba
·con satisfaccíón y agrado dicha invitación y que al efecto nombraba en Comisión para qne la representara á los Sres. Hernández, González y Becerra.
·
Del Gobierno del Distrito Federa.l, solicitando se le faciliten
unos datos sobre esta Sociedad.-Se acordó que la Secretaría
fuera la encargada de ministrar los datos que se pedían.
Del Señor Secretario Perpetuo, presentando á la Sociedad,
para que sean revisadas. las cuentas de ingresos y egresos habidos en el año fiscal próximo pasado.-Se acordó pasaran las referidas cuentas á la Comisión de glose.
En seguida, el socio Sr. Bonansea &lt;lió lectura á un trabajo
titulado •'Estadistica Forestal,'' el cual acordó el Sr. Vicepresidente fuera publicado en.el Boletín.
El Socio Sr. Breker leyó una parte de la traducción que ha
hecho del inglés, del trabajo titulado "Cuernavaca, el niño del
sol. de las sierras."
'
A continuación, el Sr. P9-lavicini manifestó que en otro tiempo la Sociedad tenía como subvención la cantidad de $5,000 y
que por razón de un acuerdo ministerial, se le había rebajado á

DE GEOGRAFIA y ESTADISTICA

501

la el~ $560, dinero con el cual no se puede cumplir con lo que
previene el Re?l.amento en ¡;u ~ección octava, y pe&lt;lia se nombrara una com1s1ón para entrevistar al Sr. Ministro de F
to
1
t'
omen.
, en o par wu1ar' con el fin de ver si estaba dispuest á
dar á la Sociedad, para recobrar la subvención que ant:s
-Fueron
1
· snombrados
. .con
. ese obJ'eto por el Sr· v1·cepres1·aent e
€ prop10 r. Palav1c1m y el Sr. Alcérreca.
'
como
miembro
de
la
O
.
'ó
El
Sr.
Secretario
Rojas
'
om1s1 n encarl
gac a p~ra entregar sus respectivos nombramientos de socios
honoranos de esta Corporación á los Sres. Francisco I M d
D F
·
V
. · a ero
.r. ranmsco ázquez Góme.z y General Bernardo Reyes ma~
mfestó: que habían cumplido con su cometido y que dich~s señores les ha.bí~n recomendado hicieran presentes á esta Sociedad
sus ~gradec1mientos. Que á la Srita. Elena Arizmendi no .se le
habfia entregado a~n su Diploma, por encontrarse dicha señoríta uera de la Oapital.
~ara term~nar, e~ Sr. Larrea Cordero leyó una carta que le
env1.aba la Snta. Ar1zmen&lt;li, en la que suplica á la Sociedad se
la dispensara de no poder aceptar el nombramiento que se le hapor lo -~ue el señor Vicepresidente acordó fuera devuelto á
. a ecretana ese nombramiento, el cual quedaría sin efecto
Se levantó la sesión.
·

t::í:~

~íaS

El Vicepresidente,
FÉLIX ROMERO.

El Secretario perpet·1 o,
FRANCISCO BELMAR.

--~;QJ~--

�DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA.

502

503

soct.EDAD :.IEXICANA

ITINERARIO
DE

HERNAN CORTES EN TABASCO
DETERMINACION DE LOS LUGARES QUE TOCO EL CONQUISTADOR DON
HERNANDO CORTES ASU PASO POR
TABASCO, EN SU EXPEDICION AHIBUERAS, EN 1524-1525.
¡Disertación leida por su autor, el Prof, :\!arcos E, Becerra, en la sesión de la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadistica
en que fué presentado como Socio Corresponsal d e dicha Sociedad).

(CONCLUYE)

Como habremos podido advertir comparando los dos relatos,
ambos, en lo general. concuerdan notablemente con respecto á
los sucesos que narran, pero discrepan, también de un modo notorio, en cuanto á los lugares en que dichos sucesos acaecieron.
Ambos, con ligeras variantes, citan el hecho de haber sido
mandado quemar un indio mejicano por haberse descubierto
que alguno ó algunos de los soldados indígenas habían apres~do un indio i lo habían matado para comérselo, pero Cortés dice que ello fué en Istapan, mientras que Bernal Díaz deja d?doso el lugar; uno i otro refieren que se despacharon río abaJo,
hacia ,Jicalango, ciertos españoles con ciertas órdenes de Cortés,
pero éste dice que estaban en Istapan cuando lo hi~o, mientras
que Berna! Diaz afirma que tal cosa se efectuó en C1guatepecad,
seis jornadas arriba de Istapan; el capitán i el soldado hablan

de que los caciques les dieron gran auxilio en aquellas jornadas,
facilitándoles canoas i subministrándoles gentes para mensajeros i guías i para hacer los puentes en los caminos, pero el primero afirma que fué así tanto en Istapan como en las demás poblaciones, mientras que el segundo dice que en Istapan no les
dieron auxilio de ninguna clase i que en donde sí se los dieron
fué en Tamaztepeque ó Temastepeque, la población que según
él estaba á tres jornadas adelante de Istapan; tanto Bernal Díaz
como Cortés detallan las dificultades del camino, que consistieron en una serie de ciénagas i en una espesa i alta montaña en
que se extraviaron, teniendo que recurrir á la brújula para volverá la dirección deseada, pero aquél dice que esas dificultades
se presentaron en el trayecto de lstapan á la población inmediata que llama Tamastepeque, en tanto que éste, Cortés, nos refiere que las dificultades no existieron entre Istapau i la población próxima llamada Tatahuitalpan, y que las ciéuagas i el bosque alto i espeso, i el extravío que motivó el empleo de la brújula,
fueron entre este pueblecillo i el de Tsahuatecpan; Don Remando cita, como poblaciones que estaban arriba de Istapan, á Tatahuitalpan, á Ozumazintlan i á Zagoatespan ó Zaguatepan i á ningnna otra, mientras que Bernal sólo menciona á Temaztepeque,
á un pueblecillo, ó poblezuelo, cuyo norn bre no expresa, i á Cig uatecad, ó Ciguatepecad; por último, del cómputo de las jornadas que menciona Cortés pueden resultar unas veinte leguas,
puesto que fueron hechas en cuatro días, en tanto que del de
Berna! Díaz no pueden suponerse menos ele treinta, dado que
fueron recorridas en seis días. Esta última discrepancia proviene de que Bernal Díaz dice que tardaron tres días entre Istapan
i la próxima población de Temastepaque, i otros tres ent1e ésta
i Ciguatepecad, i Cortés sólo cuenta un día de Istapan á Tatahuitalpan i tres de este pueblecillo á Tsauatecpan.
Cousecuente con mi humilde criterio, expuesto al principio
de esta Disertación, concedo mayor confianza al relato de Cortés que al de Berna! Díaz, con respecto á aquello que es esencial para el objeto de mi trabajo. Doi, pues, por apropiados los
nombres que cita, considero exactas las distancias que indica ó
expresa, juzgo verdaderas las descripciones topográficas que ha.
ce, i me parecen precisas las ubicaciones que resultan, i sobre
2

�501

SOCIEDAD )lEXICAXA
DE GEOGRAFU Y E'lTADISTICA.

. mi modo de entender todo ello descansa mi hip~~esis del desa. rrollo de aquella parte de la ruta.
Pero, entonces, ¿en dónde están ó en dónde. estuvieron esas
poblaciones de Tatahuitalpan, Ozumazintlan i Zaguatepan que
tanto menciona? Pregunta sería esta de difícil resolución, .pues
ni aun tratándose de las más grandes pol;&gt;laciones de aquella época, suelen los vestigios ó ruinas venir en a•1xilio del inYestigador. Se ha necesitado de toda la constancia i sagacidad de un
. arqueólogo como el Dr. Berendt para poder encontrar l'n las
costas tabasqueñas los restos de la antigua Oentlo. Largos años
pasaron sin que se supiera que existían las ruinas de Oomalcalco i de lrlenché, descritas por M. de Charnay, i todavía no se sabe si éstas últimas c0rresponden, ó no, á algunas poblaciones
históricas.
La Lingüística, empero, justificará en esta ocasión su crédito de ser una grande i eficaz auxiliar de la Historia i de la Geografía, i de ella me valdré.
Nótese, desde luego, que el orden i distancias aproximadas
en que Cortés cita las poblaciones de Istapan, Tatahuitalpan,
Ozumazintlan i Zaguatepan, son los mismos que guardan Saq uilá (cerca de Montecristo), Balancán, Usumacinta i 'l'enosique, i que hai una equivalencia constante de significados entre
las raíces mejicanas de aquellos antiguos nombres i las raíces
mayas de estos nombres actuales, excepto, naturalmente, Usumacinta, que no es más que el antiguo Ozumazintlan, tan mejicano hoi como entonces. Así Istapan, mejicano, significa (ya
lo hemos visto) lo mismo que Saquilá, maya; Tatahuitalpan,
mejicano, es alteraeión de 1'latlaiieitla,lpwi, que quiere decir
''en la llanura quemada" (de tlotlac, yuemado; uei, grande; tla- •li. tierra; i pan, en) i tiene igual significado que Balancán, maya, que quiere decir "}ugar abandonado á causa del fuego" (de
u.balan, haberse huido; i kaan, apócope de,kakcwn, pp. del verbo
kaak, arder, quemarse, incendiarse); Zaguatepan, mejicano, es
alteración de 1'saucdecpan, que quiere decir "palacio ele hiladores ó hilandero¡¡" (ele tscuwni, hilador ó qilandero; i iecpan,
palacio ó gran mansión), i Yiene á signific.ar lo mismo que Tenosique, maya, alteración de. T(uiatsiic (d~ tanq., mansión, casa,
morada, habitación; i tsiic, deshilar, deshebrar, contar hilos).

505

Esta equivalencia de significados entre nombres mejicanos i
nombres maya~ en aquel_la región, no se circunscribe á los que
en apoyo de mis propósitos he citado. El pueblo de Popane
(nomb~e maya) que se menciona en las '·Relaciones de Tabasco';
c~mo, situado en las márgenes &lt;le! Fsumacinta, no aparece hoi en
mngun lugar de éstas, pero existe ahora, en las mismas márgenes, el pueblo de :Multé (nombre mejicano) que significa lo mismo qne aquel antiguo nombre i que indudablemente es el antiguo Popane.
Por otra parte: es notoria la coincidencia entre los detalles
!opográficos relatrvos á la comarca comprendida entre Istapan
1 Tsauatecpan, dados por Cortés, i los que efectivamente existen entre las cercanías de Montecristo i la villa de Tenosiq
Con respecto á esto. Cortés nos da á entender que cinco ó s=~
leguas después de Istapan se salía de la región pantanosa para entrnr en la montañosa ó boscosa. Puede verse en el mapa. de Tabasco la red de lagunas, arroyos, papales i bajos que
existe. desde las c~rcanías de Montecristo hasta las de Balancán. "
~enc1?nase un no hondo, i alli está el Chacamás, que es de
cierta importancia como tal. Los nombres de las lagunas i arro.
yos de la ~omarca citada dan alguna mayor luz sobre el relato
de C_ortés l lo hacen más conforme con mi hipótesis dP. la ruta
AbaJo de l\lontecristo existe una laguna llamada "Atascoso,"
adelante está otra que lleva, con un arroyo que le da acruas i un
rancho .en sus
cercanías,
el nombre de '·1.lfariche"
paºlab
'
..
•
'
e ra que
n.o es m me~ICana m maya ni, menos, castellana, sino cahita ó
srnaloense, 1 q~rn ~uiere decir "lugar de maderas." Esta palabra, por su aphcac1ón á una entidad geográfica permanente, co~o lo es una lag~na, debe de ser de mui antiguo origen i quizá
impue~ta en alusión á los puentes de madera hechos por los soldad~s m&lt;lfgenas cuando aquella expedición, pues sabido es, por
el d~cho de Ber~al Díaz, que además de mejicanos iban tarascos
ó mIChoaca.no~. l no _es improbable, entonces, que fueran gentes
d e otras fihamones lmgüísticas.
Dos objeciones pueden hacerse á la hipótesis de que el actual Balancá~ sea lo que _fué el antiguo Tatahuitalpan i que el
rct1~al Tenos1que haya sido el antiguo Zaguatepan. Una sería
a circunstancia de que, según los relatos, ninguna de aquellas

i

�506

SOCIEDAD MEXICAl'.\A
DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA.

dos antiguas poblaciones estaba á la margen derecha rlel Usumacinta. como lo están las modernas, sino que quedaban en la
izquierda; i otra sería que los nombres Zaguaiepan, antiguo,
i Te11osique, actual, difieren algo de los que se suponen como
necesarios para que signifiquen ambos una misma cosa, á saber:
Tsaurdecpan i Tanatsiic.
En cuanto á la primera objeción, no puede sostenerse, desde
el momento en que se recuerde un hecho, á que ya me he referido en otra parte de este trabajo, hecho frecuente i fácil aún
de comprobar en la región tabasqueña: la migración en masa de
los habitantes de muchas poblaciones. Las causas han sido mui
variad11s. De las costas hacia el interior, los piratas que asolaban nuestros litorales: de los centros de urbanización á los lugares alejados de éstos, el propósito de sacudir el yugo de los
encomenderos; de la margen de un río á la opuesta, el deseo de
escapar á las erosiones que el movimiento del canee, ya hacia
un lado, ya hacia otro, causaba, como aún ahora sucede, á las
poblaciones ribereñas. Puede asegurarse que la población hoi
llamada Balancán no ha estado siempre en el mismo sitio ni en
la misma margen derecha que ahora ocupa, pues en la margen
izquierda, i á mucha distancia río abajo del actual Balancán,
existe un arroyo, afluente del río Usumacinta, llamado "Arroyo
de Baltmcán VüJo," en cuya proximidad pudo estar, según mi
opinión, el antiguo Tatahuitalpan. Lo mismo puede suponerse
con respecto á Tenosique.
Con respecto á la segunda objeción, digo que creo que lapalabra Zagucdeprin debe restaurarse á la forma Tsauaiecpan,
pues las diversas formas que se ha dado á la palabra en las Yarias copias sacadas de la carta de Cortés en que el nombre consta, dan derecho á buscar cuál sea la forma originaria auténtica.
En el texto de la versión de Don Pascual de Gayangos, que es
la que me ha venido sirviendo, se lee Zagoatespan, con ese,
Zogoatezpan, con zeta, i Zagiudepan, sin una ni otra letras; en
la copia de Vien11 dice Zaguatapan i en otras Oiguatecpan, con
ceclilla la ce. El hecho de suprimirse unas veces la ese, la ce ó
la zeta, ó el de substituirse, en otras ocasiones, entre sí estas
letras, es ya un indicio de vacilación acerca de la sílaba penúltima, ora por parte del mismo Cortés al escribir la palabra, ora
1

507

por la de los copistas, editores i tipógrafos que sobre ello han
puesto ojos i manos. La semejanza gráfica entre ce, ese i zeta,
así como la afinidad ortográfica entre zeta i ce, explican mi suposición de que la letra debida haya sido una ce gutural, i la
forma que Bernal Díaz da á la palabra la confirma, pues éste escribe Oiguatecad i Oiguatepecacl, en donde las sílabas finales
revelan cierta asonancia con las de Tsrmatecpan.
La alteración que supongo en la palabra Tenosique se funda en el hecho de que en las "Relaciones de Tabasco" i en el
mapa ~es?ectivo s~ lee de tres maneras distintas: Tenotzique,
Tanocte 1 Tanochic, lo cual es un indicio de su imprecisa ortografía aun en aquellos primeros tiempos, i hace que la variación
de Tanais11·c á Tenosique ya no sea inexplicable.
Por lo que se refiere á la identificación de Tenosique con Zaguatepan, existe, aparte de la identidad de significados, una más
evid~nte prueba de que ambos nombres designan á una solapoblación. Esa prueba está en las referencias que hace Cortés de
los pueblos Ozumazintlan i Petenecté.
Según se desprende de la parte ya conocida de su relato i
de otros párrafos de éste, Don Hernando despachó desde Tata.
hui tal pan á ciertos españoles acompañados de un cacique de Istap~n, para que se adelantaran hastá Ozumazintlan, que estaba
abaJo de Zaguatepan. Llegaron éstos á Uzumazintlan i pasaron
lueg~ adelante hast~ Zaguatepan, i creyendo que Cortés, que iba
por tierra, había sahdo á punto más alto, siguieron hasta llegar
al pueblo de Petenecté. De esto se desprende que Zaguatepan
quedaba entre las dos poblaciones, Ozumazintlan, río abajo. i
Petenecté, río arriba, i precisamente, ese es el orden en que Cogolludo, muchos años después, indica que estaban Usumacinta
Tenosique i Petenecté.
'
Examinemos, ahora, lo '}ne se refiere á la población que Bernal Dfaz me~~iona ?ajo el nombre de Temastepeque. Esta palabra es meJ1cana rndudablemente. ¿Cuál es su significado?
~ue~e ser alteración de Temasa-tepec ó de Ternascal-tepec,
s1gmficando, según el caso, "sobre el cerro de los corzos" (de temazatl, corzo, ó cue1·zo co'mo dice Molina; i tepec, sobre el cerro) ó ':sobre. el cerro de los temascales" (de lernascali i tepec ).
Pues bien: nmguna población hai, entre las numerQsas que se

�509

DE ,GEOGilAFIA Y ESTADISTICA .

508

·. .
del Usumacínta que lleve
. l xtensis1mo curso
'
. .
encuentran en e e
..
. a si()'nificación siquiera
. 6 meJ1cano con un
o
·
un nombre IDkl;Yª
d
t .b i·rse al nombre de Temoste. . d ál
e pue en a n u
sta oblación sin dejar huella a1guaproxima a as q~- .
peqne. ¿Ha desaparecido¡. p . turarse la exaétitud del rena? Si por otros datos 1~u iera co~Jeconvenir en que esa pobla1 D'az sena necesario
lato de B erna 1 ,
. d ·divergencias con el re1ato
o toda una sene e
.
. t'ó·
c16n ex1s 1 , per .
.
1 t OO'rafia real de la comarca,
del capitán conqmstador 1 con ~ ~i't~&lt;l de existencia de la poinvalida esa única base de veros1m1 1
d d
al hecho de que Bernal Diaz
blación supuesta.
La explicación que pue e .arse .
d robabilidades,
hable de tal población cuya existenmgaocr,aerceuceerd: ~el nombre Ta11 do tuvo un va
·¿·
es que el ven ico so e a
t de los dos nombres
-que seO'ún Cortés era o ro
.
macai;tepeque,
t,
d T
t'tárl -i quiso consignar1o,
t'
pueb
o
e
epe
i
,
1
que tenia el an iguo
ltó alterada su verdadera es.
d
t
1
modo
que
resu '
, El
h
pero lo izo e a
l ' t' t
clel que le correspond1a.
. 1· lo á lu()'ar CtlS
111 o
tructura 1 ap icac
º
.
e tienen ambos nombres,
.
la semepnza qu
.
error se expl ica por
.
. por la proximidad relativa
Tenwcastepeque i TemastepequeB1 1 Díaz aplicó el nombre
entre Tepetitán i el lugar á que . erna
'd .
'!tima de las jornadas, de las
consabido.
P as O, a. hora., á. cons1 enu 1a u . . 6
'd b · t d sta imestwam n.
qu~ han s1 o o .3e O e ~ . "
lo~ de aquel pueblo de ZagoaHabla Don Reman
or' los p~eblos que estaban
., ,
mi cammo era p
tt&gt;zpan uecian que
..
e era muy gran rodeo, y que
el rio .arriba, y estotros dAiJ_erlon qu P.asar el rio nor aquel pueblo,
.
J:'
· para ca an era
el derech o cannno
d
d nde ·ello!': me guiarían hasta
que por allí babia una sen ~· póor erºéste el me3'or camino, y yo
· F· 1 te se aven()'u s
Acalnn. mamen
º ñ 1 en una canoa por el agua, á
habfo enviado c\e}ante un esp; o ' és envié otros cuatro española provincia de Acalan .... y esllpu que decian saber el camino,
·
uia de aque os
.
·
.
les por trnrra, con g . .
. había algún imped1men.
y
me
wformasen
s1
,
.
para q~1e le viesen • . ue al1i esperaría .su réspuesta.-Id?s,
to 6 dificultad en él, Y ~ . , . ·
.. b. ,.,n· porqu~ no se
.
.
antes qne me escri ie8 "' '
fuéme forzoso partirme
.,
taban recogidos' para el cáb stimentos que es ' .
,
.. d ,
me aca b asen l OS a
'l 1'0 COri mucho apareJO e
C
é pues. á pasar e r .
.. . ·
. . ,
nnno . . . . omenc ,
·
·
· - · •t se pasó con
c'anoas que había, y por ser tan ancho y corneo e

°·. ····

'1

. harto trabajo,, ... Pasado este rio, en';lé delante una compañía
&lt;le -peones coii.' los guias y yo mfl· fuí détrás dellós'; y déspués de
haber andado tres dias por un1,1s montañas harto espesas, ·por
una vereda .bien angosta, fui á'dar á u'n gran estéro, que tenia
&lt;le ancho más de quinientos pasos ... . pasar por él parecía imposíble, á causa de ser tan gr~nde y no tener é~noas, y aunque
las tu'vférámos para el fardaje y gente, los caballos no podían
pasar, porque..á la entrada' y á. la salida había muy grandes ciénagas y raí¿es de árboles. : :·. Estando en esto hallé una canoita
pequeña en que habían pa~ado los espafioles que yo envié adelante á ver' el 'camino, y con ella hir.e sondar todo el ancón, y
ballóse én todo él cuatro brazas de hondura, y hice atar unas
lanzas para ver el suelo qué tal era, y hallóse que demás de la
bondµra del agua había otras dos brazas de li::no 6 cieno .... y
tomé por postrer remedio hacer una puente en él, y luego repartir la madera, la cual encargué que cortasen y trajesen á aquellos señores Je los indios que conmigo iban.. . . Era tal la obra
que comenzamos, que á todos paresció cosa imposible de acabar ... . Andaba desto tanto murmullo entre la gente, que casi
ya me lo osaban decir á mí en mi cara; y como les viese tan desmayados, y en la verdad tenían razón, mandélos que ellos no entendiesen en la puente. y que yo la haría con los indios; y luego
llamé á todos los señores dellos, y les dije que los rogaba mucho
que ellos esforzaséú á sus gentes para q'ue aquella puente se
acaba¡¡e. : . . Elfos me lo prometieron que lo trabajarían, y asf,
comenzaron luego á repartirlo entre sí, y diéronse tan buena
prisa y maña en ello,' que en cua1r.o días la acabaron, de talmanera que 'pasaron por ella todos los caballos y gente, y tardará
más de diez años que no se desbaga si á, mano no la deshace'n;
y esto ha de sér con quemarla, que de otra manera seria dificultoso', porque lleva más de mil YÍgas, que la menor es casi tan
gorda corno un" cuerpo de hombre, y de irneve y diez brazas de
largo, si~ otra madera menuda. . . . ~asada toda aquella gente
y caballo's, dimos luego en una gran ciénaga que duró bien dos
. ti.ros de haHesta, donde todps los cabaJlos desensillados se sumían h&amp;sta las ºorejas, sin parecer otra cosa; . y queriendo force,ja:i: á safir, SUJ.l1Íapse n1ás; de m'anera que· álli perdimos del todo
caballo
ninguno;'pero to, la esperanza de poder pasar y escapar
.f
:..., . • • _;
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Jo- -

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. • •• .

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t

'

•

�510

SOCIEDAD MEXICANA
DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA.

da vía comenzamos á trabajar, y con ponelles haces de yerba y
ramas grandes debajo, so~re que se sostuvies_en y no se sumi~sen remediábanse algo. Andando así trabHJando, yendo y v1nie~do de lé. una parte á la otra, abrióse por medio un callejón
de agua y cieno en que los caballos comenzaban algo á andar, y
con esto salieron todos sin peligro ninguno .... y estando en esto llegaron los españoles que yo había enviado á Acalan con.
hasta ochenta indios de aquella provincia cargados de maíz y
aves."
Transcribo, á continuación, el texto de Berna} Díaz: " .... los.
indios princi pal~s dijeron á Cortés que había desde allí ~de Ciguate pecad) á Güeyacala tres jornadas, y que en el cammo había dos ríos que pasar, y el uno de ellos era muy hondo y ancho~
y luego había unos malos tremadales y grandes ciénegas; y que
si no tenía canoas que no podría pasar caballos ni aun ninguno de su ejército; y luego Cortés envió á dos soldados con
tres indios principales de aquel pueblo, para que se los mostrase y tanteasen el río y ciénPgas y viese de qué manera podríamos pasar ......... y llamábanse los soldados Min García y el otro se decía Pedro de Ribera, y el Min ~arcía vió l_os
ríos; y con unas canoas chicas que tenían en el mismo río lo v1ó,
é miro que con hacer puentes podría pasar, y no curó de ver las
malas ciénegas questaban una legua adelante; y volvió á Cortés
y le dijo que con hacer puentes podrían pasar, creyendo que las
ciéneaas no eran trabajosas, como después las hallamos; Y Cortés lu~go me mandó á mí y á un GonzJ,lo Mejía que fuésemos
con ciertos principales de Ciguatepecad á los pueblos de Acala ... . y con trabajo pasamos las ciénegas; y llegados al primer
pueblo &lt;le Cala les rogamos que fueran á Ciguatepecad á ver á
Malinche y le llevasen de comer. . . . y dijeron que desque hobiese llegado le servirían, y en cuanto de ir á donde estaba que
no querían ir .... estando en estas pláticas vinieron dos españoles con cartas de Cortés en que mandaba que con todo el basti.
mento que pudiese haber saliese al camino con ello .... y me hizo saber que venía ya camino de Acala. . . . Cortés en dos días
llegó al gran río que ya otra vez he dicho, y lu_ego puso diligencia en hacer una puente y fué con tanto trabaJo y con maderos
gruesos y grandes que después de hecha se admiraron los indios

51!

de Acala, y estuvo en hacella cuatro días, la mesma noche queacabaron &lt;le hacer la puente llegué yo con mis tres compañeros é con ciento y treinta cargas de maíz, y ochenta gallinas,
y miel, y frisoles, y sal, y huevos, y otras frutas .. ... . obra
de una legua dimos en las ciénegas muy malas por mi memoradas, y eran de tal manera que no se aprovechaban poner ma.de ..
ros ni ramas para poder pasar los caballos .... y tqpavía porfia,.
rnos á ir adelante, porq\1estaba obra de medio tiro ele ballesta
tierra firme .... y se hizo un callejón por la ciénega, de lodo y
agua, que pasaron sin tanto trabajo."
La más completa conformidad se nota en los dos relatos, i,
completándose recíprocamente, bastan por si solos á dar una idea
más clara de las peripecias de la jornada que la que yo habría
acertado á expresar extractándolas ó dándoles otra forma denposición.
Dichos relatos nos hacen saber que, á. pélrtir ele Tenosiq ue ó
Tsauatecpan, la ruta, que desde Istapan había venido remontándose por todo el curso del Usumacinta sin alejarse de sus
márgenes, se separó de éstas, para cirigirse hacia las de un es.
tero 6 río que quedaba á tres días de Tenosique, sobre el cnal
se construyó el más grande, duradero i ponderado ele todos los
innumerables puentes que se hicieron en aquella expedición.
El examen de varios detalles de los relatos induce á resolver que
aquel río 6 estero fué el que hoi lleva el nombre de San Pedro,
afluente derecho del U'sumacinta. Desde luego debe ac1w,rtirse
que habiendo sido hecha basta entonces por la margen izquierda de este río la ruta, al cruzarse éste tuvo que ser hacia la margen derecha, i que, por consiguiente, el río ó estero del puente
debió estar á la derecha del Usumacinta, como lo está, en efec.
to, el San Pedro. En segundo lugar. la distaucia de tres días (ó
sean unas quince legui::s) á que quedaba ese estero, coincide con
la que es fácil hallar entre Tenosique i algún punto del curso
del San Pedro. Por último, la dirección general, en coincidencia
con la necesidad de ir por las regiones de menor relieve del terreno, dan fundamento para considerar la ruta enderezada hacia
dicho rio.
¿ En qué lugar del curso de éste se tendió el puente? Difícil
es precisarlo, pero por los datos de dirección i distancia, puede
3

�DE GEOGRAI&lt;'IA y ESTADISTICA.

512

SOCIEDAD .\!EXlCA.S A

hallarse un punto cuya ubica'ción no quede lejos del lugar en que
el consabido puente se hizo, con sólo tirar una líbea que, partiendo de Tenosique i cayendo á la margen del San Pedro, sea
suficiente para el desarrollo de dicha distancia i no se desvíe de
la dirección expresada. A mi parecer, ese punto vendría á estar
próximo á la hacienda ó rancho que figura en los mapas actuales con el nombre de "Gracia de Dios."
Por otra parte, es bien recordar que Cortés nos dice que entre el pueblo de Istapan i Ja provincia de Acalan había cuaren.
ta /pguas, i e¡ue, en efecto, agregando á las 'oeinte que he considerado entre Istapan i Tsauatecpan las quince que considero
entre esta población i el paso sobre el río San Pedro, i las ocho
que pudo haber entre éste i Tisatepetl, primer pueblo de la
provincia de Acalan. vienen á resultar algo más de las cuarenta
leguas. Más, todavía: aunque, haciendo el cómputo de las jornadas que Bernal Diaz consigna entre Istapan i el primer pueblo
de Acalan, resultan nueve i rnedio dins de camino, al principio
de esa parte de su relato dice expresamente que entre uno i otro
punto había siete jornadas (en el sentido extricto de un día de
camino), i promediando ambas cifras, resulta una que es aproximada á la que Don Hernando consigna.
Tres hechos vienen á dar más grande probabilidad á la identificación que vengo procurando, hechos que se prestan apoyo
recíproco: uno histórico, otro geográfico i otro filológico.
El hecho histórico es que el lugar en que se construyó aquel
gran puente fué designado más tarde,-qnizá en vista de haber estado próximo al límite de las dos antiguas provincias de
Tsauatecpan i Acalan,-como punto de límite entre la provincia
de Guazacualco, (que comprendía entonces á Tabasco )-i el
territorio de Guatemala, pues la Real Cédula, dada en Toledo,
fecha á 20 de febrero de 1534, dice que la línea divisoria debe
•·pasar por el testero que está en el límite de Aguatecipan
(Tsauatecpan) é Acalan, donde se hizo la puente por mandato del
Marqués del Valle cuando iba á Higüeras." El hecho geográfi.
co es que, realmente, hacia aquella parte queda nuestro límite
actual con Guatemala. I al hecho filológico es que, por aquella
región, hai dos lugares que llevan nombres que indican la proximidad de la linea divisoria antigua, y son ellos "Pt'otún,'' ran-

11

'!

,

513

cho cuyo nombre quiere decir en maya "mojón 6 piedra de tér. " 1' "Yc·•$htsilcín,, nombre de un arroyo afluente del Usummo,
~
'
"l' ·t
f
"
macinta, que significa, en la misma lengua, 1m1 e an iguo.
Señores:
Al lle()'ar al término de mi trabajo, deseo, en desagr~vio. de
vuestra atención, cansada quizá de oi:me,. hacer un_a ~phcamón
tle la utilidad de mi humilde invest1gac1ón, conv1rt1éndola al
b . t del hallazO'O de los restos de Ouauhtémoc.
o JeT:niendo, pt~es, presente que, según lo dicen. terminantemente Cortés i Bernal Díaz, Cuauhtémoc fué sacrificad~ en un
lugar de la provincia de Acalan, i que, según lo que .precisa t:io
de los dos, esto fué en una población desp~és de~ primer ?u~ o
de dicha provincia, someto á ;7uestra cons1derac1ón las s1gmentes consecuencias, de mi trabaJO :
h 11 d 1 . dá
la El pueblo de Usumacinta, en que se ha a a ~ e ca , cita Cortés
,.
ver que se supone de Ouau htémoc , es el mismo que
•tmazintlan
i
éste
no
pertenec1a
á
la
pro,
mbre
Oz
con eI nom
'
'
d I t
·
.
d
A
l
.
á
la
de
Zarruate1mn
ó á la e z apcm,
cia e ca an smo
i,
. d T t 7 .
9.a El pueblo de Ozurnazintlan qllf~daba arriba e a ~1 wiial1:an i abajo de Zaguatepan, pobl~ciones que eran las mismas
ue boi llamamos Balancán i Tenos~que;.
q 3ª La identificación entre Tenos1qt~e 1 Zagnatepan se confirma por la cita de Cogolludo ya ~duc1da;
4ª De Zaguaiepan ó Tenosique al tan cel.ebrado puen.te babia tres jornadas ó sean quince legu11s, aprox1madame::e, d la
5~ Del puente ya citado, á Tizatepetl, primer pu~ o .e
'
. . de Aoalan , había
aún otra jornada ele día 1 mecho, ó
provmcia
.
sean unas ocho leguas; 1
·
z h b'
ues una
6' Desde Ozumazintlan hasta Tizcdept a ia, p '
distancia de rnás de veinticinco leguas. porque, debe recordarse,
aquel pueblo quedaba en la jornada de tres días entre Balancán
i Tenosique, tal P-omo está hasta la fecha.
No obstante aunque de todo ello resulta la. certeza de qu~
üuauhtémoc fué sacrificado en Centro-Aménca, á una mm
rande distancia del lugar en que se supor_ien hallados sus r?stos
!n Tabasco, podría aún sostenerse la conJetura de que dichos

�514

SOCIEDAD MEXICANA
DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA.

restos sean aut~nticos, si se la hace descansar sobre otras bases.
ásaber: las medidas osteométricas que se hicieron i que revelaro~
ser un cadáver de azteca el hallado, i la prueba fundada en costumbres,_ tradiciones ó documentos de indudable autenticidad,
~e que dwbo cadáver fué trasladado, ó pudo serlo, desde el leJano lugar. de la provincia de Acalan, en Centro-América, en
que fué eJecutada la inícua sentencia, basta el pueblo de mi
~stado natal en que se cree haber dado con los nobles despoJOS.

515

NECESIDAD
DE UNA

MARCOS

E.

BECERRA.

ESTADISTICA FORESTAL EN MEXICO.
(CONCLUYE)

--~©]~--

Por poco que viajemos en nuestro pintoresco país, no es posible pasar inobservada la enorme diferencia que pasa entre una
región que luce rica vegetación arbórea, y otra región desierta
y baldía, despoblada ele toda vegetación.
No quiero molestar al auditorio, llevándolo en el intricado
problema de la utilidad y necesidad de los bosques, bajo sus múltiples puntos de vista políticos y económicos, solamente haré
notar que la destrucción de las florestas ha sido la primera conquista geográfica del hombre, el primer trastorno que el hombre
llevó á la armonía de la Naturaleza.
Mucho antes de que la primera hacha de piedra ó de obsidiana
del hombre de la edad de la piedra intentara talar los árboles de
las florestas seculares, el incendio propagado de una choza. ó quizás algún rayo, habrá sugerido al hombre la idea de destruir las
florestas, para libertar y despejar en corto tiempo vastas superficies de terreno.
Los gobiernos de tiempos pasados, en diferentes épocas cooperaron á la destrucción de lo(bosques con el fin de destriur madrigueras de bandidos y ladrones que en los bosques asentaban
sus guaridas.
Sin embargo, es justicia recordar que la civilidad antigua tu·
vo sabios legisladores que pensaron en hacer respetar los bosques.

�516

SOCIEDAD MEXICANA

Una tradición hebráica atribuye á Josué'diez estat t
l
que se hallan excelentes leyes respecto á l~s b
u os edn os
rrollo y cultivo.
osq ues, Ru esa.
Los ro~anos habían proclamado sagradas las florestas
Los códigos forestales de la Edad Media l
.
Y es coutnmes, 6 costumbres locales del fe d 1.
u a ismo contenían
d" ·
ros, y hasta inhumanos adoptados más b. proce 1m1entos seve::i1~~:ef :eb~ossq~:ssqe1nie~ , ob~eto d~ cacerí~:~ :::ª:a:~t~:;r:t:~~
0
8 1 mismos.
L
o el ªtRuz~~al ge_neral contra las :florestas fué origanada al tiemP e a ern uc16n Francesa con
b. t d
.,
odios políticos. En la mente d~l puebli eJe o e_vengar antiguos

er

!:~:~:estas indicaban los atroces abuso:::;::!:!~!:~;:~~~
de loa i~mo, y cedgados por la ira, los pueblos se dieron al saqueo
s ~sques, estruyéndolos furiosamente.
A l~ ignorancia se debe añadir la avidez de ganancia
te de v1 vos especuladores. quienes trataron de sacar el
por parmayor provecho del fanatismo popular.
dEl sacrificio de los bosques fué completo y los daños ocasio
os enormes, á tal punto, que solamente pasando muchos s."
g os y gastando millones de pesos se podrá
61
,
!mediar al mal.
Y s O en parte, re-

n:

E~taba reservado á nuestros tiempos el apreciar los b
·
fi
·
osques
ancia geográ ca, así como reconocer la tala de los
mot~tes como la cansa más potente del deterioramiento físico de
la 1erra.
y su 1mport

En ef ecto, hoy se ~orruó una nueva ciencia, la Selvicultura ó
arte forestal, cuyo obJeto es fomentar el cultivo d 1
repoblando los montes.
e os árboles,
d b A nuetros gra~des padres, á los héroes de la independencia
e emos a redención de la Patria y la libertad política. er
hay que reconocerlo, debemos también la destrucción de \~é ~,
co Forestal.
.LU., xi -

Í

J u::ez los demás grandes legisladores mexicanos al dictar
s~s. sa ias e_y es de libertad y reforma, obedecieron al 'ran r·
01 P10 de la Mertad económica principiio que ·.
.
'
Slc:m pregqueclpa men
pie, pero que cada día ofrece excepciones que i
.
car la antigua doctrina.
mponen rect1fi .

DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA.

517

Nuestras propias experiencias, y la de las naciones europeas
particularmente, demuestran sin que se pueda oponer confutación ninguna, que este ·principio de la libertad económica aplicado á la legislación forestal, ó sea, á la conservación de los
montes. lleva inevitablemente á la destrucción de los m0ntes
mismos.
Esto sucedió en Europa, eso pasó y pasa en México en donde notamos cada día más alterados los elementos fundamentales
de la naturaleza, particularmente los climas y los cursos de las
aguas.
La Patria foé redimida, fué libertada del yugo extranjero,
pero á causa de los errores consecutivos á una mala entendida
libertad, ahora nos precisa salvará la misma Patria de las inundaciones, de las avalanchas, de los deslaves, de los huracanes y
desbordes de los ríos que atentan diari'amente d la integridad

del ier1·dorio nacional.
La prensa de hoy confirma mis aserciones con un cablegrama
de Galveston, fechado en Julio 12 de 911. (El País, de México)
quf&gt; dice: Sábese que las inundaciones á lo largo de la frontera
México-Tejana están cambiando de tal manera el curso del Río
Grande, que diez mil acres de terreno, pertenecientes á México. van á corresponder á los E. U. por este cambio, fasi es que,
de resultar cierta esta noticia, el cambio en el curso del río,
arrebata diez mil acres de territorio nacional.
Este peligro constituye un enemigo tan poderoso y tan temible como el de una invasión extranjera, y sin embargo, muy
poco nos preocupamos en evitarlo.
El principio ó la doctrina de dejar pasar, de dejar hacer,
aplicada á los bosques, favorecida por el interés indiYidual, empujó los terratenientes á destruir sus montes. El largo periodo
de paz gue afortunadamente disfrutó México, la actividad desplegada en la construcción de ferrocarriles, caminos carreteros,
barcos y obras marítimas; el violeuto desarrollo de las ciudades
en donde se construyeron incontables edificios, fomentó considerablemente el aumento de precio del la madera, lo que á su vez
empujó la tala ele los montes.
Los hombres de estado no se preocuparon por esas operaciones destructoras, pues miraban la destrucción de las :florestas co-

�518

DE GEOGRAFIA Y E'lTADISTICA.

SOCIEDAD .MEXICANA

mo una aplicación inevitable de las sanas d t .
.
cas.
oc rmas econom1Existe, es verdad, una Comisión de B
osqnes, pero no tengo
conocimientos de su act' 'd d . d
iv1 a m e su eficacia. ad á
que no tenga jurisdicción en los E t d
'
em s, creo
p
t
s a os.
or o ra parte, ¿ existe acaso una estadística
.
tre la superficie ocupada
que no demues1 b
pecies de árboles que con~~~u º:n r::;es, que nos djga las espresentan, y las hectáreas qu/á d' . oredstas, el valor que reH
iano se estruyen?
.
ace anos, la Secretaria de Fomento IDA h
.ó , d onlró con el encargo de estudiar las causas de la dest
ocotes en el Estado de Mé .
,rucci n e os montes de
xwo, Y entonces tuve
de Ia selvicultura nacional.
que ocuparme
. ' mas por cuantas pesquizas haya he
cho n
d
'. o pu e encontrar ninguna estadístic 1 t'
tan importante de la rique
.
1
a re a iva á este ramo
N' ,
za naciona.
ingun dato oficial se ocupa del estad
o que guardan los bosques nacionales ni los privados t d
abandono.
'· 0 0 está en el más completo
.
Unicamente las estadísticas relati,a á
comerciales con el extranjer
.
sl nuestras relaciones
de la exportación de made o arroJ~n a gur:os números acerca
cuenta de la mayor ó meno;ªJ/stero .eó aldlí no podemos darnos
rucc1 n e montes pu t
l o que se exporta es nada
.
' es o g ue
en comparación á lo
en el país. ya como madera d
.
qne se emplea
,
e construcción' ya como leña para
combustible.
La n.ecesidad de una estadística forestal emer e el
Las rnundaciones los camb.
~
aramente.
1 ¡·
co, las alteraciones cl'1·matoló . Ios e e c ima sufridos por Méxiaicas en gene l h · ·
nos observadores lerantaran ~u voz clam r~' ICieron q~e alguta destrucción de los bosques h . d an o contra la rnsensares del tiempo pasado· peros: ac~en ·º1ºº1tar los graves erro.
desierto.
,
voz a sic o a voz perdida en el
Solamente cuando el mal nos azota
y nos agitamos, como hoy que el desbord~ ~:t~:~e;, recorda~os
co son causa de tan graves cala ·a d .
ios en Jalisvolvemos á la indiferencia d .mi a es, pero pasado el peligro
e siempre.
El problema forestal es, á mi arecer d
. .
resolver' pues el derecho de pro~iédad 'lae ll?bs máds ~1fdí?1~es de
'
I erta In 1v1dual

'

519

la higiene pública, la soberanía de los Estados y otras causas
que largo seria enumerar, dificultan en extremo la proclamación
de una ley práctica y eficaz.
El problema merece y debe ser estudiado.
México pagó y paga graves tributos á las inundaciones y á
los desbordes de los ríos; estamos pagando caramente los errores de un pasado que aún no podemos llamar remoto, y si no
procuramos remediar el estado actual de las cosas, muy pronto
sentiremos todo el peso &lt;le nuestros mismos errores. La reciente inundación que asoló el pueblo de Encarnación de Diaz, en
el Estado de Jalisco, y de León, Gto. debe escarmentamos.
Precisa ocuparnos de la ciencia forestal,. con atender las
ciencias aplicadas á la conservación de los bosques, empezando
por una ~stadistica que sirva de base á la dificil y larga tarea.
Nuestra Sociedad que cuenta con afamados legisladores, distinguidos ingenieros, notables geógrafos y aventajados estadistas, mejor que cualquiera otra agrupación, puede ocuparse del
asunto.
En la cuestión de los bosques se presenta muy claro un grave conflicto entre el interés público y el privado, y me parece
que sólo y únicamente con un detenido estudio fundado sobre
una estadística general de los bosques, que anote la superficie, el
valor, la importancia higiénica, estratégica, estética, etc., se podría emprender el estudio para llegar á una solución conciliadora entre los intereses públicos y los privados.
Gran satisfacción sería para mí si nuestra Sociedad tan dignamente presidida por verdaderas ilustraciones jurídicas como
son los Sres. Licenciaclos Don Félix Romero y Don Francisco Belmar, lumbreras y honras de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, no desdeñaran mi atenta y respetuosa moción para que la estadistica forestal fuera objeto de estudio por nuestra Sociedad.
Es una vieja máxima legal, que la ley no se cuida de las cosas mínimas; de minimis non cm·at lex; pero en el vocabulario
de la naturaleza, el pequeño y el grande no son sino términos
comparativos; para la naturaleza no hay nada de mínimo, nada
de insignificante.
No cabe duda de que mi moción es insignificante, pero la es4

�520 ·

DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA,

SOCIEDAD }IEX!CANA

'

ta~ística que pido y que sería el fruto de mi moción mira á ·f0
mentar la educación del u bl
·
'
d d 'br
.
p e o mexicano, á respetar la propiea
~c; y pnrnda; la estadística forestal mira á proteger
aque r o cuya raíces son la firmeza del suelo patrio y las fl
restas que ~osotros protejamos serán la riqueza y la' salud ;~
~~/;;er~c10n~ fiuras por las que debe preocuparse la Socie. exhwan~ ~. eogr~fía y Estadística, de la que me es hon:oso ser um1ld1s1mo miembro.

521

r:

ESTADISTICA PRECEPTIVA
POR EL

.

México. julio 13 de 1911.

LIC. RAMON MENA
DR. SYLvIO J.

BoNANSEA.

( DE LA SOCIEDAD MEXICANA DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA),

---···- --ji !a Sociedad )liexicana de &lt;;eograjía y Estadística, devotamer¡te
dedica este libro
El jiufo'.

--~~--

SEÑOR

VlCEPRESIDENTE:
SEÑORES

.

'

.

Coxsocros:

Acometo hoy la empresa de escribir una obra. de Estadística
nacional, siquiera sea breve y mal perjeñada,· fruto al fin ele notas y de apuntamientos que he podido formar durante ;-5 afíos de
labores en la Dirección General de Estadística, o'ra en el m1esto &lt;le Oficial Primero, ora en el de Inspector.
.
Me prometo el dar á conocer á mis ilustrados consocios, clurante algunas sesiones, los capítulos principales de aquella ob¡:a,
para la que pido crítica y consejo.
Extensa como ninguna, la ciencia estadística, sen·irá de campo amplísimo á los individuos de esta docta Corporación, para
sembrar y para :recoge.r frutos que acarréen beneficios á la Pa. tria, pues no hay que olvida.r que la Estadistica es la saiYación
de las naciones.
Justo es que nosotros volvamos los ojos á la Estadistica, así

�522

SOCIEDAD MEXICANA

como los volvió desde su fundación esta Sociedad, que llegó á
contar con especialistas como Lerdo de Tejada, Lafragua y Gar.
cía Cubas.
Que mi pequeña cuanto modesta labor, sirva de estímulo á
quienes andan por ahí observando hechos, reduciéndolos á nú.
meros y derivando fórmulas que aplicar al medio social en que
nos agitamos.

CAPITULO I.
La Estadística es una ciencia que Bstudia numéricamente
hechos sociales.
Quettelet, llamado el Legislador de la Estadistica, la ha definido así: ''Aritmética administrativa."
Siendo, como es la Estadística, ciencia de cantidad, su instrumento, necesariamente, es el número. La Matemática es el
apoyo de la Estadistica; sin embargo, la Matemática es ciencia
de cantidades abstractas y la Estadística es ciencia de cantidadades concretas.
.
Ya en 1846 y en la Memoria de la Secretaría de Relaciones.
don ,José María Lafragua dijo:. . . . "la Estadística no se reduce
á cantidades ó relaciones puramente numéricas sino que debe
comprender todos los elementos de la vida social, sea cual fuere
el aspecto bajo el cual se presenten."
La Estadística abarca en su estudio, el mayor número de be.
chos reales, y por el resultado, determina leyes fijas. No es fácil
fijar una Ley Estadística, acaso por esta circunstancia se Je vie.
ne desconociendo su papel de ciencia: en 1909, F. Y. Edgeworth,
escribió: "La Estadística es el arte de contar cosas concercien.
tes al Estado y á la sociedad humana." En el mismo año, Fr.
Zahn, afirma: "La Estadistica, más qne una ciencia, es un mé.
todo.''
Dos eminencias en verdad, pero aliquando dormitat Homerus. Cómo ha de ser un arte ni menos un método la Estadistica? Precisamente el acumular hechos homogéneos de m~nera
metódica y el inducir de tales hechos conclusiones científicas
imprimen á la Estadística el carácter de ciencia, y qué ciencia!'

DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA,

f

523

La más relacionada con las otras, la de amplitud ilimitada. La
ciencia, en fin, de los hombres de Estado. Si fuera de otro modo, no se hubieran pronunciado en la XII Sesión del Instituto
Internacional de Estadistica en París, hace menos de dos años,
las siguientes memorables palabras: "El Instituto Internacional de Estadística, emite el voto de ver introducir la enseñanza
de la teoría estadística, entendida en su sentido más amplio, no
solamente en el Programl de los estudios sociales, sino aun en
aquel de los estudios biológicos."
Utilidad de la Estadística.-Napoleón I, dijo: "La Estadística es el presupuesto y sin presupuesto no hay salvación."
La Hacienda pública es la base del bienestar de las nacio.
nes y la Hacienda necesita del auxilio constante de la Estadis~
tica.
Para el Legislador, la Estadistica es indispensable, porque
le pone de manifiesto el quietismo, el avance y el retroceso de un
pueblo, fijando las causas, con lo que la Legislación orienta sabiamente sus determinaciones.
Podria un Gobierno ejercitar sus múltiples funciones, sin conocer su territorio? Pues el conocimiento del territorio es uho
de los asuntos en que se ocupa la Estadística. La relación entre
las importaciones y las exportaciones, es de capital importancia
pública; pues toca á la Estadistica el anotar las relaciones dichas é investigar las causas.
El decrecimiento de la población, sea por emigraciones, por
la aparición de epidemias, etc., preocupa hondamente á una Nación y es á la Estadistica á la que corresponde dar la voz de alarma. Sin la Estadística, nada ele esto se sabría. El movimiento
ele los Bancos, nos pone de relieve la situación de ese nervio social que se llama el dinero y es la Estadística la que lleva el registro numérico bancario.
Pero no concluiría si quisiera mencionar la milésima parte de las actividades sociales en las que la Estadística es el alma.
Historia de la Estadistica.-La Estadística nació, luego
que un acto de progreso llevó á las tribus á congregara~ en pueblos, á organizarse; desde entonces, aparece la Estadistica corno
recolección de hechos, sirviendo á las determinaciones del Po-

�,.

525

SOCIEDAD llEXICAKA

DE GEOGRAFIA .Y ESTADISTICA.

der. Se practicaba la Estadística sin saberlo; no se conocía la
. causa, pero se aprovechaban los efectos.
En el siglo XV, William Petty en Inglaterra, aplicando el
, . cálculo á los hechos demográficos, &lt;lió origen á la Estadistica
científica:; después, en la -segunda mitad del siglo XVII, Godofredo Acherna!, de la Universidad de Gotinga, fué el primero eu
usar de la palabra ESTADISTICA.
Desde el siglo XY..basta el XVIII, dos agrupaciones de hombres de ciencia, discutieron acerca de la Estadistica y .fundaron
. la Escuela Histórica, unos, y la Escuela Matemática., otros;
'.cuestión ..&lt;le.métodos. La segunda, tomando por base el cálculo
,de las probabilidades, definió la Estadistica, como hija de este
&lt;cá\Qulo.
Del siglo XIX á nuestros días, las dos Escuelas han venido
, á la re9onciliación. y asi, ·han acarreado progr~o efeetirn á la
,·importantísima ciencia que motiva este trabajo.
En los países europeos, la Estadística no ha sido formalmente establecida, sino durante la primera mitad y parte de la se-·gnuda d~lsiglo XIX; aei, l{é::dco, no ha ido tan atrás al dictar
sn ley ele 1882, estableciendo la Dirección General de Estadís. tioa, y conste que desde 1880, el Congreso.estudiaba tal asunto,
. como dt- .gran tniecendencia.
La, Estadística en México.~Loi pueblos indígenas precortesianos, no escllparon á la ley de la evolnción. por lo que, sin
sospeoharlo, hicieron estadísticas y se aprovecharon ele sus en.señao.zas: foeron estadistas empiricos. Se limitaron á describir
el territorio y á numerar sue ~ributos, indicando proced~ncias;
. á establecer'el c.üastro, pues no otra cosa es el gran plano en
-papel de maguey, coneervado en el .Museo de Arqueología; á nu.merar prisio~eros y hacer nómina .de Soberanos. En los Códices. se conservan datos estadísticos y ya han prestado servicios
. a~eciables á nuestra. Estadistica. En 1908, se buscaba el medio
. ele rnejorar la produeción de oacao y de .desarrollar su cultivo,
. era iuilispensable cotíocer los lugares de producción y como
quiera que ,se trataba:de,planta.Jncligena, :fué preciso ocurrir á
,los. Códices.; con efecto, en la Matrícula de Tribtltos á Moctezu. m.a. se vió que los lugares prorhictores se encontraban en lo~. ac-

tuales Estados de Veracruz, Tabasco:ühiapas. Oaxaca y Colima·,
con un rendimiento ele ..rn,ooo kilogramos, anuales. .
La Üónquista cambió totalmente la faz social de Anáhuac y
de sus posesiones, implcmtando el sistema colonial de España
en aquellos tiempos.
En 1808, el eminente Barón Alejando de Humboldt, recolec ..
tó datos estadísticos de la Nneva España., fundando, por decir
así, la Estadística en México y en América.
Preciso es hacer justicia al Virrey, Conde de Revillagigedo,
(174-7-179:1:) quien en su inteligente y múltiple labor, no descuidó la Estadística, pues recogió datos de todos géneros, los ano.
tó en Cuadros y mandó practic::tr un mny exacto Censo de Habitantes.
Los datos de Revillagigedo, fueron siempre consultados por
Humboldt y le auxiliaron eficazmente para la parte estadística
dl'l su monumental obra acerca de la Nueva España.
Lástima grande que la obra de ReYil1agigedo haya permanecido inédita.
Al Virreinato sucedió el Gobierno independiente y desde
1821, fué seguido el sistema estadístico que legaron los Virreyes, mejor dicho, un sistema caprichoso, un tanto inspirado
en los trabajos ele Humboldt. El trabajo serio, que pasó de
1818 á México independiente, fué la Estadística de Oaxaca por
Ghilardi.
Yo tengo para mi, que Espafia debió en gran parte la pérdina de sus colonias, á la falta de Estadistica; el descono::imiento
del territorio, de sus productos naturales, del número real de habitantes, de la clasificación de éstos, etc., acarreó el caos. No
hubo estadística, no hubo salvación!
En 1822 el Soberano Congreso, dió un Decreto relativo á que
las Juntas Provisionales y los Ayuntamientos recogieran datos
para formar la Estadística. Tal es el origen de esa serie de obras
que desde entonces hasta 1850, informaron de la Estadística de
los Estados de la Federación. (*) Luego, los trabajos de los par-

52!•

(*} Dignos rle mención resultan los trab1jos de la ~ociedad de Geografía y Estadística, la que desde su fundación en 1833, no ha cesado de trabajar en favor de la Estadística y aun formó un Censo General de Habitantes:

�SOCIEDAD MEXICANA
DE GEOGRAFL\. Y ESTADISTICA.

r

on la falta de Ofide los Ministerios, sup ier
da sino hasta
ticulares y aq~ello:e .como dije antes, no frte~::ario General
cina Gener~.l, a q 1\,f"" • tro de Fomento, e . º "6 General de
1880 el J.ullllS
d
Direcc1 n
p beco' acordó la creación e una
1822. En
l s E st ados ·' desarrolla,
' Oficinas similares en o Francisco Ramirez
Carlos ~o
Estadistica y de
Dr Antonio Peñafiel y f
aron los 00,
·d los Sres.
·
d·
lo re orm
és era presentaron la 1 ea
l Congreso- tal estu 10 y
Rojas, (*) pasó a
y Carvajal; un año despu ia Estadistica
D
iputados Zamacona t de .Ley para formar d Félix Rod l Proyec o
OC D" puta os
t debido á los
. l
E 1882. fué
do y aproba o e
d la República, proyec o d
Aaustin del Rio. n
.
e
.
J Bermú ez Y º . h ta 1900.
mero, Francisco . no se reglamentó smo as to de Ley y su in.

526

.

expedida la

r.:y 6.pitulo, insertando el p~~r~~gralia de las pri-

Cerraré es e
. .va asi como una 1
. te
teresante parte expo~it1t' ' del México independ1en .
merae obras de Esta is ica

.
d s del Congreso de la
d
de Diputa
~ .6n de G~bernación.
Secretaría e la . Cámara
-Segunda
Oom1s1
Unión.-Sección Primera.
CC. Representantes:
.
demuestra sin esfuerzo,
ue se depositan de
los negocios públicos
La marcha de estériles los gérme~e~ q de la administraue no siempre son
o de la poht1ca y
vienen á

iuena volun:d e:::/:::son de tál natu'.ª\:::i::~: vida, del
tración, ~uc od~ los elementos má~ es~n:ia Se trata, ciudadaconstitmr
el punto de
O de las soe1eda e ·
1 uno
d l progres
· dijéramos,
desa~:\~ ~st:distica, que ~s, co~: t:~as las aptitudeslt' dde .t:i
nos,
dos los cammos,
t ran res u a o.

conftuencia de t\ntos que conducen á es :ergde individuo y de

dos los ~onoc1;::~ hombre en su d_oble carácestructura de nación,

mejoram1e~~ adelanto de la sociedad en s~ humanidad.

.

ciudadano, ed l grandes esl.abones de
s ocupa, q\1e imO e os
t que no
h
otivo del asun o . .
. n del pais, ey como un
Recordamos con m
. ar la adm1mstrac10
l deseo de meJor
pulsados por e
, . que tuvo la Repú1 de Estad1St1ca
(*) Fué e1 primer Director Genera
blica.

-

.

527

mos pedido á esta Asamblea, al discutirs,e los presupuestos, en
las sesiones de Mayo de 1880, que votase treinta mil pesos para
la creación de la Estadística Nacional; después en Noviembre
del mismo año, el C. Zamacona formuló ya un proyecto para la
formación de la Estadística de la Reptí.blica, y últimamente el
C. Carvajal, inspirándose en sus propias ideas, y en lo que dejó
escrito el anterior representante, no ha presentado la iniciativa
que es objeto del presente estudio.
No cabe duda que es un trabajo digno de aprecio, el que da
lugar á que razonemos, algunos momentos, sobre la ciencia que
está llamada á gobernar las naciones. Tema es éste de la necesidad de la Estadística q •1e ya nadie discute, y antes bien, un
hombre, que afectaba ser tan escéptico en materia de ciencias y
descubrimientos, aunque de una elevada capacidad Administrativa, como Napoleón I, la llamaba conversando con sus ministros, el p1·esupuesto de todas las cosas, y que sin presupuesto,
agregaba, no había salvación. En efecto, para creer en la Estqdfstica, será bastante analizar este hecho: ¿Qué es á la ,erdad
ese cómputo de cuadros oficiales que resulta del empadrona.
miento general de una nación, ordenado de tiempo en tiempo
por el Gobierno, si no el análisis de un grande hecho ? Se nos
dice, por ejemplo, que México tiene diez millones de habitantes
Pero este es un dato con el cual no nos contentamos en Estadística; por lo mismo descomponemos el hecho, considerándole su.
cesivamente bajo todos sus aspectos, y entonces se encentrará
la población repartida también sucesiva111ente entre las dfrersas
divisiones territoriales, y clasificada por edades, sexos, profesio.
nes, etc.? ¿ Qué resultará de este trabajo de descomposición?
Un conocimiento completo y profundo del hecho enunciado. Por
lo demás, notemos bien que no habfa otro medio más para llegar á este conocimiento, y que en iguales ttsrminos se procede
en las otras ciencias. El geólogo y el botánico están del mismo
modo obligados á remontarse á las partes elementales, éste de
una planta, aquél de una formación, para adquirir nociones
exactas de ellas. El espíritu humano no tiene dos modos de descubrir la verdad; no hay sino uno, que es el análisis. La sínte.
sis es tan sólo un medio de comprobar los resultados, y á veces
también 5de deducir de ellos esas felices relaciones en que con.

�528

SOCIEDAD )IEXICAN.\

siste todo el prestigio del talento. Por el análisis se sabe, vor la
síntesis se crea.
.
Pero si bi&amp;n ya nadie duda de la necesidad é importancia de
la Estadística, algunos gobiernos y estadistas ~ifieren aún sobre
el modo df:· orgunizar un servicio en esa mutena, :7erdaderamente provechoso. Como la ciencia, en su forma de sistema regul_ar
y metódico, es nueva y vasta. no ob~tante tenerse datos_ es:ad1sticos clesde el nacimiento de los primeros pueblos. Y ,emr haciendo Estadística algunos hombres de gobierno, como el ~ayo
de Moliére hablaba prosa, sin saberlo; no obstante, l~ repetimos,
los encargados de plantearla en sus naciones respectivas h~n tenido que vencer serias dificultades para_ ello, tanto,. que primero
han comenzado por crear pequeñas y aisladas oficmas para recoger los datos de ciertos ramos de la administración'. después
los de otros, y así progresivamente, hasta haberse vemdo á fu.u.
dar en estos últimos tiempos Direcciones generales. de los distintos brazos de la ciencia, en París. Londres, Bélgica, Ber!in.
Viena y San Petersburgo, y también de este lado del Atlán:ico,
en el Brasil, República Argentina, Chile y los E~tados Umdos,
donde además se trabaja porque en la actual sesión Parla~entaria se ensanche el departamento de agricultura, comprencl~endo en él lo relativo á la Estadística, el Comercio, la ~ndustna Y
sección :Meteorológica de la oficina de señales, y temenclo como
jefe á un miembro del gabinete. México ta~bién, no o~s:ante
lás 'vicisitudes de todo género porque ha tem&lt;lo que atra, esar en
un período de medio siglo, ha mostrado inte.nc_iones Y ~1e~ho esfuerzos laudables á fin de formar su Estadistica; Y si ?ien ha
comenzado como l~s naciones más civilizadas, por trabaJos frac.
cionados é incompletos por lo mismo, auxiliándose de los elementos ~articulares, formando para esto asociaciones de. h~mbrés competentes, como la Sociedad de Geografía)'. Estadistica,
y ya de l~ acción más 6 menos ~irecta del _G?b'ierno, no ha
logrado hasta hoy tener un trabaJo de Estadistica regular. ~eneral, verdaderamente científico, para poder resolver las cuest10.
·nes de alta y fecunda adminü,tración. Y todo¿ por qu~? po~que,
· bien la empresa es ele suyo labor'iosa y necesita de rntehgenst
1
·
t
;-c ia tiempo y dinero para dar resultados satis1actor10s,, ~mpoco
se }ia cuidado de formar nn plan bie11 sistemado para pedir, com-

DE GEOGRAFIA Y E5TA.DISTICA

529

pilar y publicar comentados los datos estadísticos, buscando al
efecto no hechos aislados, sino la conexión íntima de los hechos
sociales. Y es indudable ']ne por haber descnidado de formar
ese plan, y de estudiar y clasificar esas dependencias, por las
cuales todo se liga en el orden de la civilización, lo mismo que
en el orden de la naturaleza, han quedado mal resueltas tantas
cuestiones entre nosotros, y muchas otras que han quedado por
resolver.
La perseverancia en el camino que indicamos debe conducir
muy lejos, si no nos equivocamos, á los que entren francamente
en él, y á los que quieran antes de deducir un principio de ciertos hechos, ilustrarse previamP-nte sobre las relaciones directas
6 indirectas que estos hechos puedan tener con otros de un or.
den diferente. .Más todavía, no existe otro medio que éste para
evitar el error y llegar á la verdad, y sólo se edificaría una ciencia falsa obrando de distinta manera. Por otra parte. así se ha
comenzado en todos los ramos dA los conocimientos humanos.
La Alquimia nació antes que la Química, la Astrologfo antes
qne la Astronomía, y el Empirismo antes que la Medicina. En
Estadística se ha procedido del mismo modo con actos mal ob.
servados, de donde se deducían leyes necesariamente hipotéti.
cas. Abramos, pues. con valor, la era ele la Estadística positini.
Hay tres maneras de formar la Estadistica, las cuales se han
ensayado por las naciones más adelantadas en este ramo, y son:
por empresas ó trabajos particulares; por Ja iniciativa y acción
&lt;le los Gobiernos: por la inteligencia y la fusión de los esfuerzos
de unos y otros; pero dirigidos, apreciados y pnblicados por los
mismos Gobiernos.
La inteligencia y los esfuerzos particulares por más extensión que hayan tenido, nunca han logrado hacer la Estadística
general de un pueblo y muchas veces ni la de una localidad; pues
si bien Achenwal, llamado el padre de la Estadistica, por su libro '·Constitución ,de los principales Estados de Europa en
1768": Sir John Linclair formando por medio ele los curas la Estadística de Escocia en 1796, y Humboldt, inquiriendo, compilando y publicando cintos preciosos recogidos en sus viajes de
Cosmopolita en la transición del último al presente siglo, han
contribuido con ricos materiales para la Estadística, todas las

�SOClEDAD )lEXlCAXA

530

demás empresas particulares se han declarado impotentes para
dar cima, por sí solas, á un trabajo de esta naturaleza. Y no podía ser de otro modo, por los gastos y medios de ejecución que
exige una operación semejante, son las más veces superiores á
los recursos personales de un particular en cualquiera situación
que la fortuna le baya colocado. Hay, además, localidades en
que la inepcia, el abandono ó ciertos vicios de administración que
apenas pueden salvarse, opondrían á su investigación obstáculos
insuperables, y que sólo con las mayores dificultades y por mediación de una autoridad incontestable y suprema, como la de
la ley, pueden proporcionar los elementos neceaarios al objeto de que tratamos. Por esto es que, en muchos casos, noticias tomadas al vuelo por los viajeros, reproducidns por los geógrafos, y divulgadas por lo ámbitos del mundo, han hecho incurrir en errores notables sobre Estadistica, á los hombres más
prominentes de todos los países. No sucede generalmente lo mismo con los trabajos que hacen los gobiernos, porque ellos se hallan en la posibilidad ele recoger. y recogen si lo emprenden con
inteligencia, decisión y perseverancia, las noticias que el estadista somete á sus cálculos, pues entonces con tal que los hechos
que se reunan no sean muy numerosos, ni los métodos porque
se proceda muy extensos, los elatos recogidos ofrecen un carácter incontestable de autenticidad por ser el resultado ele observaciones exactas. Pues bien, lo que acabamos de exponer, conduce naturalmente á esta conclusión: sólo los gobiernos pueden
emprender con éxito la formación de la Estadística en su más
extensa escala, si son ayudados por agentes de verdadera vocación, inteligencia y actividad. Este U1étodo que se denomina
mixto. entre los hombres de la ciencia, es el que, después de haberse ensayado los dos primeros sin resultados satisfactorios,
han adoptado Francia, Italia, Holanda y en general los Estados
Europt&gt;OS. La organización más usual del sist.ema consiste en el
establecimiento de un gran centro estadístico en uno de los Miuisterios de Estado, que al principio, imitando á la República
Francesa, que desde Francisco de Neufchateu, ministro en 1796,
fué establecido en el Ministerio e.el Interior, le dieron también
la misma radicació:i los demás gob:ernos europeos, excepto Inglaterra. Pero desde 1834 en adelante, y comenzando también

-

DE GEOGRAFIA y

por F

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ESTADISTICA
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SOCIEDAD )1EXICANA

532

DE GEOGRAFIA y

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EST.ADISTrc•
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Art · 5º Es bla · os.
políticas J.l d' .
' l 1c1al
·
Judiciales y o igación de 1
es 6 munic1'
osg b'
·
mu · ·
. obierno
n1c1pales de 1 o 1eri1os auto .
G
cianea de feneral, Jlll&lt;a qne t;s Estados, :i.cun~1dade,, políticas

General de Estadistica, una oficina que se encargue de pedir.
compilar, clasificar y publicar cada seis meses por cuadros comparativos, todos los datos concernientes á ese ramo.
, Art. 29 Para formar el censo y catastro generales, como elementos esenciales de la Estadistica, el Ejecutivo Federal bará
cumplir á los ciudadanos y habitantes de la Nación, las obligaciones que respectivamente les impone el art. 33 y la fracción ia

ella se expid?resente ley y lo ngan cumplimie11 tar J~ ar,ción dei
A
s rf'ala
.o.rt.
6º N'1eren .
º mentos que o las prescrip
Ingún f
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obediencia por la Dirección ~s ¡que se le pidan e excusarse de
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ca o por el E' Y, salvo el c
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del 36 de la Constitución.
Art. 3° Son bases para la formación de la Estadística:
I. El censo de la Nación, clasificando á sus habitantes por
sexos, edades, razas, modo de vivir y estado de cultura.
II. El catastro ele la propiedad urbana, rústica, minera, con
los pormenores necesarios al conocimiento de la riqueza na-

d

cional.
III. El registro pormenorizado de la producción agrícola del
país.IV. El de sus industrias en su diversa clasificación, relacionada con sus primeras materias, y su consumo.
Y. El movimiento del comercio ele exportación, imvortación,
y el de los Estados entre sí.

VI. El cuadro de los planteles de instrucción pública, y de

los establecimientos de beneficencia.
VIL Los derroteros generales y caminos vecinales, canales.
telégrafos y caminos de fierro.
VIII. El curso de la justicia civil y criminal: los cultos.
IX. Las contribuciones y productos de las rentas públicas.
X. El estado de la fuerza armada y todo lo que se relaciona
con ella. como sns gastos, las pensiones militares, y la marina
de guerra.
X.I. Todo aquello que abraza la Estadística en sus más importantes ramificaciones.
Art. 4° Las secretarías de despo.cho continuarán recogiendo
y orc1enando como hasta hoy los datos de sus respectivos ramos,
i;iara enviarlos después á la Dirección General de Estadistica á
fin de formar y publicar los cuadros comparativos de ellos; pero
los dE&gt; más concernientes que no se reoiban de las mismas secretnriaf, 6 cualesquiera otros neoesai:ios. podrá pedirros la direc-

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Cámara de Dipu.
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Fmncisco ·
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. Romero.i
Sala
b
e 1881.-Félix
1 turaéimpr.
ciem re 9 de 1 Rio.
1881.--p n·mera ec
-Agustln
Diciembre 12 de
ARCE, Oficial
Al margen. b ica.
13 de 1881.-E.
r . Diciembre
México,
mase.- Una
. rú
Es copia.
mayor.

DE GEOGRAFIA Y .F!STADISTICA.

535

53-1

CAPITUL(J U.
PROCESO ESTADÍSTICO.

ae

Llamo "proceso estadístico," á la serie de ope,acfone, que
dan principio con la recolección de datos y concluye con la ex.
posición
mismos, &lt;nás las inducciones aplicables al asun.
to
de quede
selos
trate.
Cuando las inducoiones faltan, hay material estadístico, pe.
ro no ciencia estad!stica. En México, hemos hecho fatalmente,
material estadístico; hemos sentado premisas, no hemos llegado
á conclusiones; de ahí el que carezcamos de Leyes Estadísticas
y el que
la Sociología
Nacional no pueda hacer progresos elec.
tivos;
mas,
no divagemos.

CIONAL.
, DE ESTADl'STICA NA
BIBL lºGRAFIA

'

.
-José
. Mexicana.
· da de l a República
. á la forrna1821.-Guia de Hacien
reso, relativo
Ig · Esteva.
S b rano Oong
nacio2 Decreto del o e
·
. · de M·ch0acán.1
182 .adistica.
. de la Provmcia
t. ada en el
'ón de la Est . . Estadistico
c1
A áhs1s
.
rae 1c
182J3.: :artinez delL~:~::istica Ge~era1G~lardi. (Los daJ uan
é Mª Murgma y
18 os E tracto de a
27 - x
Jos
Re. Guanajnato.Chihuahua.
Estado de 826).
. . as del Estado de
de Escuder?.
tos son de Nl ticias Estad1st1c U-obierno.-,J.JA. é Maria Lms
1834.--.i: o
d l Supremo .
-Dr. os
dA orden e
R voluc1ones.
impresas
M, é ico y sus e
t de Querétaro,
8
'.)6- x
t roen o
l ..i •
d 1 Depar a
.
,f s e
d l mismo.
Mora.
Notas Estad1S ic~onstitucional e de la Antigua Pro-.
1848.Asamblea
E tadisticas
formadas por !:cias Históricas ~ro sBautista Pino.
1849.-No
México.-Pe
· c1·a d el Nuevo ·
VID

Cuatro operaciones constituyen el Proceso Estadístico,
l ª La recolección de datos;
2a Su clasificación;
3ª Su concentración; y
4ª Su exposicióú.

Recolección.--La recole,,ción de datos nace de la observación
de hechos. Cuando un hecho ea iinportante, preciso y verdade.
ro, ya se le puede recoger como dato estadístico.
La recolección es directa é iodirecta. La directa, que se re.
fiere á dat~s de hechos concretos recogidos in situ, se divide en
continua y 'en periódica. Es continua, la que se refiere á datos,
á hechos constantes, como el número de matrimonios, nacimien.
tos, defunciones, eto. Es periódica, la que se refiere á datos, los
que por so naturaleza son recogidos de tiempo en tiempo, tales
los del Censo de Habitantes.
La recolecoión indirecta, se refiere á datos abstractos que
no se recogen in situ, como la determinaoión del número de
plantas determinadas, por él total de kilos dsfrutos producidos
conociendo el número de kilos de fruto que Produce cada plan.
ta; el número de oarto, y de t.eleg,ama, que oiroulan en un año,
por los que cireulan en nn me&amp;, eto.
La recoleoción
de dalo,, puede IOr heoha por Agentes de la
6

,

�DE GEOGRAFLA. 'i ESTADISTICA,

536

537

SOCIEDAD )IEXICASA

Autoridad ó por particulares. Entre nosotros, es hecha por
Agentes de la Autoridad política principalmente.
Como casi hemos centralizado la Estadistica, hay nna Oficina General en fll Ministerio de Fomento y éste se entiende con
la recolección en toda la República. previo acuerdo del Ministerio. Pedidos los datos á los Gobiernos de los Estados, con las
instrucciones necesarias, éstos los mandan recoger directamente
por conducto de los ,Jefes Políticos y de los Presidentes Municipales.
La recolección típica en Estadistica, es el Censo.
Ccwsas de error en la Recolección.-En toda recolección,
hay evidentemente causas de error, y pueden ser: sistemáticas ó
accidentales. Las primeras son constantes y las sPgundas, como
su nombre lo indica.
Causas de error sistemáticas entre nosotros, son: la resistencia del indígena á ser empadronado y á ministrar datos á la Autoridad; la ocultación de su origen racial, tan pronto como se
aleja del campo, aprende lit lengua española y entra ele sirviente en las casas de la Ciudad. Esto sería una dificultad para la
formación de un Censo indígena, que desgraciadamente no ha
siclo intentado.
Las causas de error accidentales, obedecen á ignorancia ó indiferencia de los recolectores y también á instrucciones ambiguas 6 deficientes.
La recolección, como las demás opetaciones del proceso estadístico, debe de ¡,er uniforme, y para que la uniformidad, indispensable en Estadistica, sea un hecho, es preciso que las instrucciones para recoger &lt;la.tos, sean las mismas; con este fin y
con el de facilitar la operación. se eoYían "formas estadísticas,"
esto es, Cuad_ros. Cédulas ó Boletas ele rayado especial y enea.
bezamientos impresos, para que sean llenados con los datos, según las instrucciones que vá.n al pié ó al reverso.
Clrisificación.-Recagidos los datos, se procede á agruparlos
por materias y por procedenci!is; esto es, á clasificarlos, con 10
que se hace la distribución y división del trabajo.
Concentración.--'-Clasificados l0s datos, se procede á su concentración, que es la formación de totales de datos homogéneos;
más claro, a la formación de lo's resúmenes de cacl,i materia. Se

forman tres ó cuatro resúmenes, simplificándose más las operaciones en cada nuevo resumen; así, tenemos. primera, segunda, tercera, cuarta concentración. Concentrados los datos, no
queda sino exponerlos.
Exposición.--La cuarta operación del proceso estadístico,
consiste en la publicación de los elatos; pero la publicación es
asunto delicado; puede hacerse por semanas, quincena:;:, mensualidades, trimestres, semestres y anualidades, conteniendo las
publicaciones respectivas, los datos del período inmediato anterior.
La oportunidad es condición de vida para la Estadistica.
La exposición se hace en Cuadros especiales, en los qne debe
procurarse hacerlos atr8ctivos y gratos á la vista, combinando
bien el claro-obscuro y separando los títulos del resto de los
cuadros, por líneas dobles 6 bien gruesas. Con líneas verticales,
dobles ó gruesas, se separan diversos asuntos en un mismo Cuadro. Por de contado, que tales reglas son subordinadas en ocasiones, á las necesidades tipográficas, lo que aft&gt;a siempre la
labor estadística. Cuadros atiborrados de números peqneños,
ó muy negros y con exceso de puntos y líneas. deben desecharse.
Es conveniente dejar, arriba ó abajo, amplios márgenes á los
Cuadros estadísticos. para establecer el tanto por cien, por mil,
etc., y para colocar los resultados homogéneos de la materia del
Cuadro en fecha inmediata anterior. Ya sabemos que la comparación es el alma de la Estadistica. Además, en dichos márgenes
y con extrema brevedad, debe establecerse la Ley Estadística á que dé origen el Cuadro ó serie de Cuadros expuestos.
Esto, si queremos hacer ciencia estadística. Yo no concibo el
material estadístico sin las inducciones, sin las Leyes Estadísticas q 1te de él se originan; es la parte non grata de un todo
harmónico y útil. Precisamente el haber abusado del material
estadístico !1SÍ trunco. ha acarreado un respetable horror á la
Estadística y es común creerla fria como las Matemáticas y casi
inútil.
Para hacer la Estadística agradable y á todos asequible, se ha
ideado un sistema gráfico, muy en boga actualmente en todos
los países cnltos; aunque esto pertenece á la exposición estadística, dada su importancia, habré de tratarlo en otro Capítulo,

�DE GEOGRAFIA Y ESTADISTICA

538

539

SOCIEDAD MEXlCA~A

denominado Estadistica Gráfica . .Pero antes, resumiré: El proceso estadístico. el procedimiento, el método, en fin, en la Estadistica, consiste en reunir una cantidad cualquiera de datos
homogéneos; en agruparlos por materias, cantidades, procedencias y cotegorías; en r8unirlos en totales, y en darlos á conocer con toda oportunidad, de manera agradable y atractiva, determinando semejanzas y diferencias, con datos iguales
de tiempo inmediato anterior, estableciendo Leyes Estadísticas.
(CONTI!IUARÁ.)

más de 2,000 millas de extensión con numerosas islas. El país
es montañoso y desierto, cuenta con una población escasa, y
prAsenta condiciones que contrastan de una manera muy pronunciada entre si. Por alli, llanuras bajas, chamuscadas por
el sol. donde espera la muP,rte al descuidado viajero, debido á la
sed; y en la base de ellas, unos picos de granito que se asemejan
á unas torres, cercados de pinares y cubiertos de una nieve reluciente, durante el invierno.
Altiplanicies vastas y desiertas, de lavas negras y escabrosas,
realzan unos valles parecidos á joyas, y donde unos ríos, cuyas
márgenes están cubiertas de verdor y de follaje de las palmas
datileras, nos recuerdan las misteriosas y ocultas llanuras de las
"Mil y Una Noches.'' La costa, hacia el Poniente, está bañada
por unas aguas frías, habiendo allí unas neblinas abundantes.
mientras que en la costa oriental lavan las olas calientes un
mar interior, centellando casi continuamente en la claridad del
sol.

LA BAJA CALIFORNIA,
UN PAIS DESIERTO Y SECO.

- - ···-SEÑOR VICEPRESIDENTE :
SEÑORES

No obstante estar tan cerca á algunos de nuestros territo.
ríos mejor explorados y contando con una historia de cerca de
,cuatro siglos y abundante en varios sucesos, es la península aún
una parte de Norte América mny poco conocida. Las primeras
crónicas nos hablan del descubrimiento hecho en 1533 por una
ex¡.iedición que envió Cortés en busca de una isla fabulosa y rica, habitada, según se decía, por amazonas.

Sooros:

Nuestro afán especial ha sido siempre la transmisión de
asuntos que se refieren á la Patria, y por tal motivo, nos permitimos presentar á esta Honorable Sociedad un articulo, escrito
por el Sr. E. W. Nelson, publicado en el Repertorio Nacional
de Geografía, de Washington, tomo 22, número 5 (Mayo 1911),
páginas números 443 á 474.
El autor se expresa en los términos siguientes:
"La Baja California es una península larga y angosta. que
se destaca por la frontera de California, hacia el Sur, en una longitud de cerca de t,00 millas. La anchura de dicha península
varía ele 30 á 100 millas; la línea irregular de sus costas tiene

LA LABOR PACIENTE DE LOS JESUITAS.

La población de la península, incluyendo las islas adyacentes, se calculaba en la época del descubrimiento, en 25,000 indios. Los habitantes se opusieron con vigor á la intrusión de
los recien venidos, y por más de ull siglo resultaron los ensayos de establecer en el nuevo pais unas colonias militares, fracasos desastrosos. Entonces se les encomendó á los jesuitas
la ocupación de la Baja California, y sus misiones alcanzaron
éxitos maravillosos. Los jesuitas exploraron todas las partes de
la península y establecieroh misiones en casi toda la extensión

�540

SOCIEDAD )IEXICANA

de dicha península, introduciendo á la Yez muchas semillas y
frutas del Antiguo Mundo.
Se establecieron además los tres caminos principales que seextienden prácticamente por todo lo largo de la península, y que
sirven aún en la actualidad á los viajeros, de rutas regulares.
Uno de esos caminos conduce á lo largo de cada costa, pasando
el tercero por el montañoso interior. Por los caminos de la costa se viaja cou mayor facilidad, pues ellos son menos accidentados, pero el del medio es más empleado, debido á que se encuentran allí mejores pastos y un número mayor de depósitos de
agua. En nuestro viaje, hemos seguido principalmente ese último camino, cambiándolo de vc~z en cuando, retrocediendo y
a\·ar1zando por los otros dos.
Por el Sur hemos atravesado unas secciones largas ele vere.
das, haciéndolas transitables, separando laboriosamente de ellas
unas cantidades grandes de lavas rotas; de esta manera foé posible ¡,eguir nuestra ruta. Esas Yeredas eran unos pedazos del
"Camino Real" construido hace siglos por los indios bajo la
dirección ele los primeroa misioneros. Esos caminos son todos veredas para perlestres: sólo en uno que otro lugar se encuentran unos trechos para carros. Dos caminos carreteros cruzan la península: uno, de Ensenada á la Bahía de San Felipe,
con un ramal hacia el interior, Caléxico, situado en la frontera
de California; y el otro, de la P11z á Todos Santos. Dos otros caminos penetran á la parte septentrional de la península, desde·
la frontera; uno bajá ele las montañas de la Laguna Hansen, y
el otro pasa á lo largo de la costa, desde las cercanías de San
Diego, hacia abajo. á San Qnintín. Tres ó cuatro caminos penetran al interior del país, partiendo de unos puntos de desembarque, situados en las costas del Poniente. y que van por lo regular á algún campo minero.
Hoy día han desaparecido los indios en todas partes de su
antiguo territorio, exceptuando unos pocos gue se encuentran
en la punta septentrional más extrema de la península. Aún se
emplean algunas ele las iglesias antiguas, edificadas por los misioneros; pero la mayor parte de esas misiones rstá representada por los fragmentos de muros arruinallo&amp;y unas zanjas de r i&amp;go, obstruídas.

DE GEOGRAFIA y ESTADISTICA

541

.
Obstáculos con que lucharon
El recuerdo de los peligros y •
K' v Ugarte llevan1 Padres Sal vat1erra, mo J
'
•
aquellos hombres, ~s
acifica de la península, excita lá adm1do á cabo la conqmsta p
. utaron y su valor, lleno
.
á
ofunda La obra que eJec
.
ramón m s pr
. 1 da el título para fignrar en la primera
de recursos y fir_meza,. es . loiadores que nos hicieron conofila de aquellos rntrépid()I exp
·
lt de América.
-cer por primera vez las partes más rncu as

EL ESCONDITE DE LO¡; FILI~l'STEROS.

.
.
·vían las costas meridionales
En una época de su b1st~natl se1 echaban Sir Francis Drake
de la península, ele lugares on e ª:oles caraados de tesoros y
. t á los galeones espan
,
º
y otros pira as . .
de Manila á México.
que hacían sus viaJes a~rnales d tercios del siglo pasado, fueMás tarde, en los primeros os e ·osos semi-piratas, contraron Yisitadas esas cost~s polr nbul~e:eros v cazaJ.ores de focas,
. t
por armaoas e e a
J
l f t
band is as, y
l b dancia de cetáceos, e e an es
atraídos á esos lugares p~r a a buln f 1é la persecución que suT
mexora e t ,
•
.
.
·
y nutnas marrnas .. an
.
unas tJocas décadas on. ales 'lue estuvieron en
. t "rminó seaún parece, para
frieron e~os am~ . '
' º
llaclos al extermm10, y ese negoc10 ,e
siempre.
. .
d
las en la costa del Golfo basAl princ1p~o foé la pt~~ á ~;~:rte española con algunas jo'1·
bsiste aún como iudustria
tante proclucti va, y abc1s edc1
.
La pesca e per ,ls su
.
1 . nos de dos 6 tres conces10yas muy neas. '
r0Yechosa, y se encuentra en as ma
p. . eon sus cuarteles generales en la Paz.
n,n10s.
" PVIDOR Ef:.Tl"YlERüN EN DOS OCASIONEf:. E'.\
LOS ESTADO" u.' '
POSESIÓN DE LA BAJA CALIFORNIA.

1 Estados Cnidos 6 ciudadanos
Acaso ignoran muchosdque os . nes en posesióncompletade
.
t ·eron en os ocas10 ,
amencanos es uvi
'
1\.f é ico en 1847 ocupa.
l'f . D rante la guerra con iu x '
'
la BaJa Ca l orn:~ lo: Estad.os U nidos los puertos princi pa~es de
ron la~ fuerzal~
1 f é declarada territorio americano, siendo
la penmsula, ,l cua u

�542

SOCIEDAD ~EXICANA

después abandonada por los americanos, cuando cesaron las hostilidades. En 1853 á 1854, fué ocupada de nuevo por unas gavillas
de filibusteros americanos, capitaneados por un tal Guille~mo
Walker. Este organizó un gobierno temporal ó provisional. Esta mal aconsejada aventura careció de apoyo y tuvo pronto un
desastroso fin.
•

(NOTA.) Aquí debemos mencionar, que el fracaso de los filíbusteros se debió principalmente á la actividad del Teniente Oo.
ronel mexicano Don José Maria de Oñ.ate. El mencionado militar perseguía á los filibusteros y éstos trataban de ganar las
fronteras americanas. Oñate no les pudo dar alcance, pero supo
ganar la buena voluntad de los pocos indígenas, pues éstos lo
apreciaban y amaban mucho. Dichos indios, instigados por el Teniente Coronel Oñate, se introdujeron de noche en el campamento de los filibusteros y cortaron allí á los caballos los tendones
de las patas. La caballada de los filibusteros quedó inutilizada
y con esto logró el militar mexicano dar alcance á aquellos,
desbandándúlos. Después de padecimientos inauditos, agobia.
dos por el cansancio, el hambre y la sed, pudieron escapar los
filibusteros, repasando al fin, á pie, la frontera, y perdiendo. como era natural, á muchos de los suyos. (Nota del traductor).
( CONTINUARÁ.}

- - ~©'~ - -

�La Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística se creó
en 18 de Abril de I 833, por ciisposic1ón del Supremo Gobierno,
con el nombre de "Instituto Nacional de Geografía y Estadística."
El 25 de Enero de 1835, se reinstaló dicho Instituto por disposición especial del Gobierno, comunicada al Presidente por el
Ministerio de Relaciones, haciéndose la primera cita á los socios
0
el 1. de Febrero de 1835,
En 30 de Septiembre de I 839, se agregó al Ministerio de
Guerra con el nombre de " Comisión de Estadística Militar, "
quedando presidida por el Ministro de la Guerra y .continu«ndo
sus trabajos h;..sta que, por decreto especial de 28 de Noviembre
de 1846, fué oficialmente declarada.

El Boletín de la Sociedad l\Iexicana de Geografía y Estadistica es el órgano de la misma Corporación, y su colección
completa forma.ya veintidós volúmenes con numerosas ilustraciones y cartas.
. La colección abraza cinco épocas: la r.ª comprende once
tomos completos y dos números del tomo XII; la 2.a, cuatro; la
3.ª seis tomos y la 4.ª cuatro tomos, en publicación el 4.º de la
quinta época.
(orno esta publicación se hace por la sociedad de Geografía con el objeto de impulsar y propagar los conocimientos sobre
las materias que pueden servir para la prosperidad de México,
se venderá sumamente barata y se dará en cambio por otras publicaciones nacionales y extranjeras.

DE LOS

ARTÍCUL9S PUBLICADOS EN ESTE

BOLETIN

SON RESPON-

SABLES EXCLUSIVAMENTE SUS AUTORES.

Para todos los asuntos referentes á la Sociedad de Geografía y Estadística
dirigirse al

L

Callejón de Santa Inés, núm. 11. · léxico.

�</text>
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                <text>Fue el órgano difusor de la mencionada Sociedad alcanzó durante el siglo XIX un número crecido de volúmenes, en los cuales aparecieron los trabajos científicos y literarios de los miembros de la misma. Las interrupciones que aparecían en la publicación del Boletín fueron motivadas por la inestabilidad política del país y por la falta de recursos económicos con los cuales costear esa publicación; sin embargo, los volúmenes que se imprimieron del Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística son numerosos y constituyen un ejemplar valioso para el investigador del siglo XIX mexicano. </text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1798145&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística,  1911. Quinta Época. Tomo 4. No. 2. Agosto 31</text>
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              <text>Gómez de la Cortina, José, 1799-1860</text>
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              <text>Fue el órgano difusor de la mencionada Sociedad alcanzó durante el siglo XIX un número crecido de volúmenes, en los cuales aparecieron los trabajos científicos y literarios de los miembros de la misma. Las interrupciones que aparecían en la publicación del Boletín fueron motivadas por la inestabilidad política del país y por la falta de recursos económicos con los cuales costear esa publicación; sin embargo, los volúmenes que se imprimieron del Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística son numerosos y constituyen un ejemplar valioso para el investigador del siglo XIX mexicano. </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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