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                  <text>Re.{i~traio co11&gt; artículo de

Segunda Epoca.

2~

clase, el

26

de Febrero de r9r4.

Sábado 14 de Marzo de 1914.

,

• Arb fotográfico, Es .udio por Muñana.

Tomo 1.-Núm. 4.

�INDICADOR

''Arte y Letras"
S, publica tod-lS los sáb,dos por la

Cía. PerlodístiGa Mex!Gana, S. A.
DIRECTOR:

J. M. COELLAR.
GERENTE:

MlGUEL LANGARICA.

OFICINAS:
3~ RiocJoada de Sao Diego 41.
Teléfonos:

Neri -Eric. 14-51.
A;,utado postal 45 bis.
MEXICO. D. F.
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Sub,cripcióo, trim•stre .•... .. 2 . 50
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con excepción d"' E,tadns U oidos y Cnba, eo donde regirá el mismo precio
que para '" República,
NO GIRAMOS
TODO PEDIDO DEBERA VENIR
, CON SU IMPORTE.
Mdx 20-85

No se devuelven originales.

EL .ECLIPSE
En los momentos en que escribo, la luna está eclipsada.
Este acontecimiento, que tantas veces se ha repetido durante
mi vida, en esta vez me llena de
espanto; siento como si toda la
sangre de la raza india que corre
p©r mis venas, y que forma una
mayoría absoluta en mi caudal
sangµíneo, poseída por los terrores ancestrales, tuviera miedo
sin saber de qué.
La pálida Selene de los poetas
griegos, la que tan tas noches bellas me ha dado, en mi juventud
como en la madurez de la vida,
se convierte en el dios Tezcatlipoca; sufre la terrible lucha con
su hermana la tierra, en la que
seguramente ha de salir vencida
y en la que aumentará las manchas que recibió cuando opacaron su faz con el golpe del conejo simbólico de la teogonía astronómica de mis antecesores.
Y el sufrimiento del ~ios de
mis mayores me hace sufrir, y
como la fe de los hijos de Huitzilopochtli ha sido matada en mí
por las enseñanzas de los descendientes del rubio Quetzalcoatl,
· que vinieron del Oriente para
destruir a los -míos, no me queda
ya d consuelo de ayudar a Tez,1)

..

catlipoca con mis gritos y mis
lamentos; el dios se quedará sin
mi ayuda en la lucha, y yo me
quedaré con el espíritu contristado porque ya no soy bastante
indio para ayudar al dios de mi8
mayores, ni he dejado de serlo
lo bastante para no temer las
consecuencias desastrosas del
combate.
En mi mente flotan las ideas
del cono de sombra proyectado
por la tierra, de la posición relativa de lo~ astros, de todas las
nociones adquiridas en los libros
de astronomía de los europeos,
las que tantas veces me han
ayudado a ver impasible a la luna llena oscurecerse y desaparecer tras el velo de sombras que
cubre su cara; pero ahora recurro a ellas en vano, siento miedo a pesar de todo.
La suave luz amarillenta del
principio de ocultación me pareció luz de muerte; cuando Ta mitad de la luna hubo desaparecido
se me figuró que no había de verla
más, y, ahora que solo se ve un
globo rojizo, me parece la realización de las amenazas que hace
San Juan a Herodes en la "Salomé" de Osear '\11/ilde.
"La lana se pondrá roja: las estrellas
caerán sobre la tierra, y el rey de la
tierra sentirá pavor."

La luna está roja, tiene color
de sangre; las estrellas aún no
empiezan a caer, oero nada me
asegura de que no caerán dentro
de un momento,y yo,que siempre
me he considerado como ser superior en la tierra, como hombre
pensante, siento pavor sin saber
de qué.
La lluvia de la tarde me había
dejado muy gratas ideas; la Primavera con todas sus bellezas
vino a mi mente en seguida.
Veía los campos verdes y húmedos y.ya en mi imaginación había forjado paisajes C"lntemplados durante paseos que tuvieran
como pretexto la llegada de la
Estación de la~ flores; pero en
la noche la lluvia suave de la tarde se cci'nvirtió en pedrizca torrencial: el ruido de los granizos
comenzó a hacerme mal e'fecto y
el eclipse acabó de restar energías
a íni ánimo.
Hoy cayó la primera pedrizca

del año; el domingo ví un cadáver y hoy he visto otro; la luna
tiene color de sangre; Tezcatlipoca está vencido en su lucha con
la tierra; mi sangre de indio me
dice que todo esto presagia algo
malo. ¿ Qué será? qué p0drá ser?
Quie11 sabe; mi eterno optimismo
me falla por la primera vez y creo
que no es difícil que sucedan
desgracias cuando han ocurrido
ecliises.
Y mientras ¿qué hace el ser civilizado que yo sentía dentro de
mí hasta hace poco más de una
hora? Duerme arrullado por algo que no sé si es una alucinación de los nervios o si realmen·
te significa un retroceso a los
terrores ancestrales de mis antepasados. La poca sangre europea que llevo en las venas parece que se ha recogido al cerebro
para ayudarlo un poco en este
cataclismo, y ha dejado a la sangre india que se enseñoree del
corazón y que sacuda al sistema
nervioso como sacudió el de los
fieles hijos de Tezcatlipoca.
o o o

Ha pasado el medio del eclipse; la sangre que·fluyó a la cabeza me dice que dentro de poco
rato volveré a ver a la luna en
todo su esplendor; no se ha perdido, y, durante las noches primaverales, tendré otra vez el pretexto de ella para largos paseos
por el campo humedecido por las
lluvias. Quizás la vista del satélite en su mayor brillo desvanezca los terrores sentidos durante
la ocultación; tal vez la vista del
campo inundado por la argentada claridad me haga olvidarme
de la raza y de sus teogonías,
pero de cualquier modo; ya sea
por predisposición nerviosa, ya
por heredismos ancestrales, esta
noche me he .c;entido profundamente indio: he asistido con terror supersticioso a la lucha de
los dioses, he tenido miedo del
eclipse como lo tenían mis antecesores los ,indios cuando desde
este mismo valle contemplaban
a Tezcatlipoca aumentando las
manchas que le cau.;ó en el rostro el conejo que sus hérmanos
envidiosos le arrojaron a la cara.

J. M . •e!,

-- {~..~~~/~~

De Sociedad
En la preseote semaoa, segunda de
-la cuaresma, mis amables lectores habrán podido advertir qi.izá por esa razón, que nuestro movimieoto sccial va
declinando.
o o o
Como supuse y de ello di cuenta en
mi anterior cróoica el Exceleo1ísimo
Señor Paul Lefaivre, Eoviado Extraer•
oinario y Ministro Pleoipooteociario
de Fraocia acreditado ante nuestra
cancillería salió el jueves último para
Europa gozando de un período de vacaciones que su Gobierno le ha conferí•
do y que pasará en la Capital de la Re•
pública Francesa.
El Excelentísimo Señor Lefaivre,
que duraote su permanencia en nuestro país ha cooquistado grandes y onmerosas relaciones ha podido atesti,
guar el aprecio y el cariño con que
cuenta eotre ellas por los agasajos de
que ha sido objeto aotes de partir.
Al Círculo Francés le cabe el hoaor
de haber dado un banquete de despedí•
da el sábado último en sus elegantes
salones al distinguido diplomático.
En el hermoso comedor de estecentro de reunión fué servido 61 banquete
a las nueve y eotre los distinguidos co•
mensales que concurrieron a él se en·
contraban además del invitado de honor los miembros más prominentes de
la Colonia Francesa, radicada aquí.
Una cariñosa despedida en el andén
del Mexicano tributaron al ExcelenlÍ•
simo Señor Lefaivre y a su digaa consorte sus amigos; la Excelentísima Señora de Lefaivre fué regalada con fragantes flores.

oo o
Nuestro. Gobierno teniendo en cuenta los largos años de servicios que a la
nación ha prestado el distinguido galeno
señor doctor Eduardo Licéaga lo ha
pensionado.
Para festejar el acertado acuerdo de
la Secretaría de Gobernación los seño,
res vocales del Consejo Superior de
Salubridad, en el que por largos años
fué presidente el señor doctor Licéaga
le ofrecieron un banquete el domingo
ocho en el Tívoli del Elíseo.

000

Los stñores corresponsales de peri6•
dicos extrangeros que actnalmente son
nuestros huéspedes, fueron obsequiados
por el stñor Presidente de la Repúbli·
ca, General don Victoriano Huerta con
un té- cbampagoe que• fué servido en el
hermoso comedor de palacio.
Los agasajádos quedaron altamente
complacidos de las distiociones de que
fueron objeto de nuestro primer man,
datario.

Damas Y caballeros que tomaron pa~te en el con~ierto efectuado el sábado último en la Sala Reethoven
a beneficio de la Asociación Cristiaoa de Jóvenes.
•

�hacienda de Coa•
pa el lunes últi·
mo los señores
De!ffo Algara,
arquitecto Eori•
qoe Feroáodez
Castelló, Maouel
Mart.ioez Arau·
na, Rafael Aldu·
cío yotrosdistio•
guidos sportmeo .
Este deporte
qoe hacia tie~po oo se prach·
caba eo México,
ha sido puesto
nuevamente eo
mo1a y se harán
El Eiccmo señor Ministro de Bitaocia, ro~eado por los promioeotes c~llalleros de la colonia
diversas ponles
fr.i.ocesa que le ofrecieron uo banquete de despedida.
de las que t:Sla·
remos informando oporcunameote.
o o o

oo o

De su viaje de placer por Guadalaja ·
ra regresó en esta semana el Exceleo·
tlsimo señor Kolo~ao .Káoia. d~ Káoya
Enviado Extraord1oano y 1ho1stro Ple·
dipoteociario de Austria-.Huogcia aote
ooestro Gobierno.
D11ra,:ite su permaoeocia eo 1~ capital
e J.i.lisco el Diplomático Austriaco fué
ortesmeote obsequiado por las aotori•
ades de ese Estado y por la mejor so·
tjiedad de abí, y por la de Cbapala.

Para Europa ha saliJo el señOt' Sal·
vador Cordero, miembro distiogui.io de
nuestra sociedad y q 11e hará un largo
viaje por las principales capitales de
ese continente.
El caballero en mención durante so
permanencia por esos palses será oues·
trn corresponsal y oos enviará. notas
ilustradas, oportooameote, de. 1~ má.s
001able que acontezca eo so v1a¡e.

l

o o o
1

J Un i¡:rupo de

o o o

fotimo1 amigos del se•
qor Teniente Coconel Jorge Hnerta
ofreció una fiesta campestre en el De·
sJerto de los Leones al referido militar
¡¡ara celebrar la distioció.1 que el go·
qieroo le ba hecho ?torg~~dole 11 con·
decoración del Mérito Militar.
o o o
Muy reñi•fos y aoim"dos faer&lt;'o los
partidos qne ti luoes último jugaron en
el Frontón de la
residencia Bra·
oiff - Garameodi
ea la calle de
Lafragua, y en
las que tomaron
parte las señori •
tas Ar cocha,
Monteverde, Ituc
bide, de la Ve·
gay López Ne·
grete v los seño·
res Torres Pe•
rooa, B &amp; 1o es,
Gotiérrez, Bra·
oiff y su:01ga,

Divenas ~ropaciooes recreativas y
alguoo; salones de nuestra sociedad cla·
ráo en la próxima p~scua brillantes
fitstas qoe me proporciooaráofel p'acer
de amenizar esta sección.
Sr. D. Salvador Cordero,
quien acaba de emprender un
viaje rombo a Europa

EL Dur,¡t:E DE SANTO Do,11NGO.

o o o
Para hacer ti· Et"señor Presidente de ta República y caballero• corresponsales de pe!iódicosextraojeros que asistieron
ro de pichón se
a la recepción oftecida por el Primer Magistrado.
•
reunieron en la

Sueños de amor....
en la mar

leocio. Las aguas recobr:i.o
la serenidad y duermen, sue,
ñao ......

······ ................... .
Cantan las ~ireoas en la
mar. Las aguas, oyeo traoqui·
las los cantos.
Las olas forman baladas de
amor.
Un silencio .. . .. .
El Vendaval en la mar sien•
t;,. so dominio; la soberbia rte.
Las aguas se agigantan.
Las olas forman concierto
de amor. Vuelve de nuevo
el silencio, la calma. Las
aguas duermen.

Lloran las sirenas eo la
mar. Las aguas bao enmode•
cido. Las escarchas del in•
vieroo las congelan. Las olas
gimeo, eomndeceo, lloran ....
Fenecimiento de amor.
Cantos ..... Risas....... Llo•
res ....
MENTOLIUM.
México, Febrero de 1914.

I ... ········ ·· ····
..........
Ríen las sirenas ea la mar.
Las aguas murmuran dulce•
mente. También ríen.
Las olas suspiran tristes...
pero simulando so dolor, son•
ríen. La Armonía del Amor.
Un ruido ..... .
El huracán bravío, se de•
sala. Las aguas tiemblan. Pa•
vor, oobarrones y negruras
siniestros apodéraase del si•

Las revoluciones oaceo dti
cansas ba )adíes y pooeo en
juego grandes iotereses.,-LA.
COUR.
o o o
Lo falseado puede corre•
girse; lo envilecido, envileci-

Arte Moderno .Mexlcano.-Jarrones decorados,
creación de don Josá Tovar.

do se queda - HAUSSONVI,

LLE.

�-

LA CASA DE LOS RELOJES

Por ~na Catalina Green

ciooes entre aquellas dos mujeres, me
Esperaba bailarme a noa enferma esa cara daban señales tan patentes de inclinaban a concederle mucha. Vao
terror,
que
toda
la
simpatla
que
al
prio·
postrada eo .cama, y me la hallé seota•
ustedes a ver basta dónde tecla razón.
da. Era noa mujer oo~able; se seo· cipio seoti por mi cliente se cambió por
Arabela Menda había sido dotada en
uo
sentimiento
muy
cercano
a
la
aver·
tia sn ioflneocia desde el momento eo
su juveotad d1 no grao poder de fascina•
que se entraba eo ~n cuarto. No era sióo.
ció o, del cual vemos que aú11 conservaba
Eo medio de mi estupor oí la voz de la mucho. Por lo tanto tµvo mochos adojoven oi bella, y seguramente que ono•
señora
Postletbwaite
que
se
diri¡ía
a
ca babia sido lo último; oo parecia do·
raclores, eotre ellos los hermanos F raok
tada de uoa p,rsoualidad. d, grao fuer· la oiña, "poedes irte," dijo, pero coo tal y Andrés Postlethwaite. Este último era
za flsica, pero se compreodia desde tono de orden que yo ere! qoe la débil el mayor, el má! bello y ,il más r ico; su
luego que sn voluntad era ley, y que criatura iba a salir volando del enarto. nombre aún se recuerda en relación con
estaba acostumbrada a que lo fuera. No sucedió asi: anoqne no había -perdi · grandes empresas de la América del Sni';
Pose!a el poder, qoe muy pocas perso· do nada de la expresión de su rostro, pero ella prefirió a Fraok.
oas tieoeo, de imponer obediencia e no se movió de su sitio, dirigió sus ojos
Todo el mundo estaba de acuerdo eo
imponerla coo gracia. Era de esas per· hacia a mi en solicitud de ayuda, iodu• que ella tenia uo gran cariño por su
sooas que coo una mueca eocadeoao dablemeote, y eo seguida mostró tales espeso, pero nn cariño celoso y antori·
voluntades y coo noa sonrisa corazones. síntomas de desfallecimiento que tuve
Estaba sola, o al menos lo ere{ al eo· que recibirla eo mis brazos
trar. S,otada eo noa silla de alto res• para que oo cayera al suelo.
paldo, y tenia a la mano todo lo que Al recibirla oí su respira·
pudiera oecesit;1r de urgencia ; me miró ción; oo era fatigosi,.. Yo seo·
y, con nni dt sus sonrisas me indicó d que babia caído entre los
uo asiento, que yo ocupé eo seguida. hitos de una tragedia que no
Al priocipio temi que su parálisis le me babia de ser muy fácil pe•
impidiera hablar, paro pronto el sooi· netrar.
-Parece sentirse muy mal
do de su voz me sic6 de mi equivoca·
cióo. Su voz y su manera de hablar me iosioné al volverme para bus·
confirmaron en mis ideas; era suave pe· car no sofá d.inde recostarla.
-Está perdida!
ro penetrante, firme y coo uo marcado
Esta~ palabras fueron di•
e irresistible tono de mando. Lo que di·
jo oo significaba oada, fueron los cum• chas eo un 1000 de c:oomise,
plidos de estilo, pero dichos de tal ma• ración que estuvo muy tejos
oera que se antojaba que loJ volviera a de cooveocerme .
-Está tao mala como yo,
d'.lcir para tent:r el gusto de oírlos oue•
y si oo es que más, continuó
vamente.
Yo babia ido para el arreglo de ne• la señora Postlethwaite. Por
gocios, y pasados los cumplidos entra• eso fué por lo que hice la
observación final, que nunca
mos de lleno eo materia.
crei que llegara á sus oidos.
Durante las horas que precedieron a
No la deje usted eo al sofá;
mi visita, babia adquirido algunos io• voy a llamar a una de mis enformes acerca de ella, así es que cnao·
do, despné, de algunos legados de poca fermeras.
Entró noa mujer de cara
significación se trató de que testara el muy poco inteligente y se lle·
grueso de su inmensa fortuna y ella me vó a la niña; el silencio ,te mi
habló de nombres de algunas personas, cliente me llamó la atención
me atreví a decir, eo medio de mi mis•
de nuevo hacia ella.
ma admiración: "Pero es que usted tie•
-Estoy esperando, me di
oe noa parienta joven. ¿No pieosa usted jo; y sin volver a hacer meo•
incluirla eo esta reparticíóo de sus cióo de lo que acababa de
tario, y como él, por su parte, era do•
bienes?"
ocurrir, seguimos entregados a uues ro de carácter, se produjeron algooas
Pasó uo rato eo silencio; después es•
tros negocios.
escenas desagcadables entre los dos,
hozó noa sonrisa que pareció más bien
Gracias a la claridad de las instruc• pero oiognua de ellas llegó a no serio
uoa mueca, y dijo:
ciones de la señora y el perfecto orden
-"La joven pariente de qnieo habla eo que tenia sus asuntos, pude cumplir rompimiento.
Después del nacimiento de su único
usted se halla eo este mismo enarto.
mi tarea sio dar muestras de mi turba• hijo se ootó un brusco cambio en las
Sabe que oo tengo ioteoción de dejarle ción ioterior.:Dispnso íntegramente has• relaciones matrimooiales q ne se eo·
nada. Y ano di ria que oo hay probabi · ta de su último peso siu causarme la mí• friaron basta llegar casi a noa separa·
lidades de que llegue a necesitar de oima molestia; pero esto no impidió que
cióo efectiva.
algo."
yo sintiera dentro de mí la urgente ne•
El hermano mayor permaneció sol·
La última frase fué apenas susurrada, cesidad de hallar alguna solución a aqne• tero, pero oo dió muestras de ese amor
pero tengo la cooviccióo de que fué Jlo tao raro que había ocurrido en mi fracasado ae los solterones; por el con•
oída basta el rincón del cuarto hacia el presencia.
trario; el Rey del Perú, como le llama·
cual me hizo volver la cabeza un lijero
¿Cuál era la importancia que tenia la bao eo el mnodo de los :negocios, pro·
ruido, y eo el que vi la cara de una niña
escer.a que acababa de presenciar? Los curó crear a su hermano y a su cuña,
de cuya presencia oo q1e habla dado
da una. renta de coosideracióu.
cuenta basta eotooces. Los rasgos de antecedentes que yo tenla de las rela•

~hora empieza lo que oo ncilo en
calificar como algo extraño. Los dos
hermanos se bailaban juntos cuando
ocn~rió el ac.cidente que les privó de
la vida al mismo tiempo. Se envió a
llamar a la señora, quieo llegó a la po·
sada ª d~o:ie se les condujo, irnos
cuantos minutos antes de que expira,
ran. Fraok murió primero y su berma·
00 m~y pocos mi~utos después; detalle
que ueoe mncha1mportaocia al c~oocer la última voluntad de éste.
E~ efecto, esta voluntad estaba con·
ceb1da en los siguientes términos: toda
su fortuna la legaba eo favor de su
hf=rmaoo, pero previendo el ca~o de que
no le sobreviviera, disponía que si es•
t o_sncedfa, toda su fortuna pasara a

manos de la viuda; como ya sabemos
que ~l hermano murió poco antes que
él mismo, de esta maoera la señora he•
redó y tuvo !Duchos millones. Cuando
se trató de e1ecntar erta voluntad
llegó al conocimiento de los motiv se
que tuvo el. matrimonio de los señor~!
Po~tletbwa ite para no ser eoterameote
fehz. Al contraer matrimooio Fra k
?º era soltero sino viudo y con lloa bi,
¡a'...y este hecho, que fné revelado a 1
~enora al _oac!miento de su hijo, produ~
JO el 1:n~nam1ento notable de que todos se dieron caer.ta; la señora no ~ólo
n_o l?erdonó nunca a su esposo sino ne
s1ahó un odio irrecoociliable 'contr~ la

inocente niña que oo tenía oiognna ria el documento para su firma a la ma •
culpa eo la. falta cometida.
yor brevedad .
. Más tarde mostró alguna considera,
-SI, me dijo, aún puedo hacer mi
c1ón por la memoria de su marido y firma ~¡ se .lleva cuidadosamente el pa,
llevó a la niña a vivir con ella, cuando p~l ba¡o m1 mano; procure usted vol"er
s~po que el.bermaoo de su esposo había mientras conservo fuerza suficiente pa·
vivido también ignorante de la existen· ra hacerlo.
cia de la hija de Fraok. Pero no por
E speraba que al pasa, por los corre•
h~berla 1!.:vado a la casa mostró el mi· dores y es~aleras de la casa. encootra,
01m~ ~anuo para ella: todo so empeño ría " alguien que me pudiera sumiois•
se d mgía a su propio hijo, que parecía trar datos .acerca de la dueña de ella,
muy fuerte y muy saco.
per~ la cna_da que me acompañó no
Esta apariencia, como otras muchas
1osp1raba 01ngnna confianza, y aparte
era engañosa, y, al llegar a las siet~ de ella solo encontré a un anciano que
años de su edad, el niño murió dejando escncba?a coo tal dedicación el paso de
a su !f!adre eu medio de la mayor de· uo relo¡ de péndulo, que 00 me sentf
solac1óo.
coo ácimo de distraerlo. Sin embargo
Los que sabían que el niño era el be· era una figura muy digna de atencióo'
redero aparente y al volverme para verlo nuevament~
de la fortnoa dd me di cneota de que el reloj frente al
su tío, y que esa qne se bailaba no era el único en la
fortuna babia ido obscura ga.lerfa. F ácilmente pude coo·
a parar a manos t~r hasta: cinco, Y esta circunstancia me
de li señora de hizo tal impresión, que olvidé casi la
uoa manera ac· qn_e me había producido mi visita a IA
cidental, espera· senora.
Aotes de salir de la ciudad rumbo a
han que, muerto
el niño, la seño• la m~ consulté al doctor de la casa de
ra llam:\ría a la la senora Postletbwaite acerca de la
hija de su Psposo enfermedad de la niña; era uno de
a ocupar el sitio esos doc!ores q ne todo lo toma o por el
que la Natnrale· lado fácil Y que no SI' preocupan por
za le babia de· nada; lo único que obtuve de él fué
signado. Nada que se ocuparía con más atención
de esto sucedió, del caso.
_!,a coofereocia en que presenté a la
y cuando la pa·
rálisis hizo que senora su testameeto ya ndactado y en
las riquezas fue• orden oo t~vo nada de notable; cuando
rao casi noa hube termmade la lectura y ella firmó
burla en sos ma• a~t~ los testigos, dió señales de no grao
nos; la señora se ahv10.
P~ro antes de salir de la casa tuve
mostró verdade•
ramente ensaña, mc.h~~s para reforzar mis sospechas.
da contra la po, El v1e¡ec_1to estaba nuevamente freote
bre oiña y la hi- ª. su relo¡ 1 lo escuchaba con grao ateo•
zo el blanco de c1ón cuando salf; esta vez me decidf a
todas sus amarr preguntarle por la !alud de b. niña y
con . esa i?teoción me dirigf a él. Se
guras.
volvió a m1; en sus ojos había noa mi•
¿y la oiña? radª.?,la?ca como de esta.toa; me con,
lCómo pasaba teS tó. O,ga usted, solo dice "Nol" "Nol"
los tristes dfas de creo que no llegará a decir otr~ co·
...
esta desastrosa san
vida? Con una
_Le miré c_ou estupefacción y después
resignación q ue miré el reloJ; este no teofa nada nota·
era la maravi• ble, per~ el pobre vitjo estaba idiota.
lla de todos los
A! s~hr ?e la casa l,usqué por si aca·
q.ne la conocían. so d1st1ogu1a la cara de la niña por al•
J•más escapó ~ut°a parte, y mis esfuerzos no fueron
uoa sola mnrmu• i~ rnctnosos, la ví eo uoa veotaoa vi·
_
ración de sos la• gilaodo la calda de alguna cosa blaoca
bios Siempre se que acababa de dejar caer. Recogf esa
mostró soHcita en el cuidado de·!
cosa y vi que era una pieza de tela
ferma, quien la domioaba Jo ;. en- blanca con esta ioscripci·óo· "N q •
.
•
o n1e•
que dominaba todo cnaotd babi ismo r.o monr, pero moriré seguramente
la casa.
a en
si·····: " N ~ tuvo tiempo O 00 pudo
000
coo_cln1r la idea, la cual seguramente
tenia que completar alguna otra perso•
Tales fneron los detalles que h' .
roo que ·
·
1c1e•
señora t m! primera entrevista coa la na Y esto a la mayor brevedad.
mí
uv1era tanta importancia para b Me pn~e a pensar y solo hallé el nomti~f que los a~ootecimieotos de su úl, re de Violeta Strange, de quien se ha•
fund parte me impresionaran tan pro• ~laba .como de una especialista para
ameot~. La actitud de la señora IDveshgar casos obscuros como e¡ que
Postletbwa1te hacia su v' t' d
me preocupaba.
e.o mí algo más profnod;~~~a laf~:~~~
Las. primeras investigaciones de Vio·
c~mpreodiendo la i&amp;tlexibi• ie!a dieron los mismos resultados que
me d e. car cter de la atormentadora
mis observaciones; sui:o q ne la señora
ominé y pude ofrecerle que lleva'. se bacía obedecer sin restricción de

f¡~:~'l~ro

�oioguoa clase; supo que la hija del es·
poso de la señora se dejaría morir si
tal era la voluntad de su dominadora,
y supo que el viejecito que escachaba
los relojes era la única persona de la
casa que podía dar la clave del teoe•
broso caso.
A obtener asa clave dedicó todos sus
esfuerzos. Siguió al viejecito durante
sus visitas a los reloj.is y siempre le
oyó decir lo mismo; los primeros relo·
jds que veía le decían que ''Sí;" pero
el último, el grande que S13 bailaba al
pié de la escalera le decía que No! Vio•
leta, tras mucho observar comprendió
que el día que este reloj dijcira que
"Sí" habría hallado la clave del se·
creto.
Un día el viejecito hizo su visita co·
mo de costumbre; todos los relojes le

dije_roo que "Sí," y al llegar al grande
al que se bailaba al pié de la escalera,
este, mismo afirmó a su vez; todos le di•
jeroo que "Sí." El aociaoo no se dió
cueota de que el péndulo no se movía
ni de que las manecillas no cambiaban
de lugar; si se hubiera 6j~do en esto
hubiera visto al mismo ti empo la figura
de Violeta que salía de dentro de la ca•
ja del péndulo. Sin darse cuenta de
oad 1, sólo dijo en tono de alivio: ''.Al
fin llegó la hora, aún el reloj que ella
tanto quiere ha dicho que Sí; hay que
decir todo."
En tal estado de cosas fué fácil para
Violeh recoger la confesión del anciano.
Por ella supo que este había sufrido,
como todo el muo1o, la fatal influencia
de la dueña de la casa, y que bajo ella

se había: convertido en'.cómplices de los
más horribles crímenes.
La señora conocía el testamento de
su hermano político, y para entrar en
posesióo de los millones iomediatameo·
te, mientras que nadie la veía, colocó
la mano sobre la boca de su marido y
le privó de la respiración hasta dejarlo
muerto; este crimen fué presenciado por
el anciano, que había sido tutor de Fraok;
pero el inmenso cariño que sentía por
la señora y el dominio de esta sobre él
hizo que oo dijera nada. Desde eotoo•
ces quedó ligado a ella para toda la
vida.
Cuando regresaron a la casa se dió
cuenta de que el reloj del pié de la es·
calera estaba parado a la misma hora
en que hab(a muerto Fraok; lo recor•
daba muy bien, erañ las cuatro y dos
mioqtos. Por más que se trató de hacer
andar el reloj, no se consiguió nada y
continuó apuntando aquella hora como
un eterno acusador. La señora se dió
cuenta de ello una vez, pero lo olvidó
al empezar la enfermedad que llevó a
la tumba a su hijo.
. "Después de la muerte de Ricardo, el
reloj anduvo, pero yo lo detuve para
llamarle la atención: esto dió un resultado, pero fué terrible, por que esa mis·
ma noche sufrió su primer ataque de
parálisis y desde entonces empeora cada
día.
"Y lo más terrible es
que esto me hizo deseo·
brir otro crimen de la mu•
jer a quien adoro. Desde
que empezó su enferme•
dad mandaba todos los
:lías una taza de fresas con
crema a la hija de su es,
poso y procuraba que ouo.
ca le faltara; yo era el en•
cargailo de llevársela. No,
té Que la niña las tcmaba
con repugoanéia y cuando
me informé con ella me
dijo que las fresas estaban
envenenadas; lo quise re,
prochar a la culpable, pe·
ro ella me desarmó per,
mitiéodome besar su ma•
no: desde entonces había
estado esperando que los
relojes me permitieran de·
cir los horrores de esta ca•
sa, pero no me lo habían
permitido sino hasta abo•
ra. ,Ella mató a su esposo
y está matando a la niña
por su odio a lo que juz·
¡za una falta irreparable
de Fraok."
o o o

Cuando Violeta ene poso en conoci•
miento el resultado de sus iuvestigacio •
oes, comprendí que habla que sacar a
la pobre niña del circulo de hierro que
la tenía oprimida y a ello encaminé to,
da mi persuación. Me costó mucho tra·
bajo, pero con la ayuda del doctor con•
seguí al fin su cooseotimieoto.
Llegó el día de su libertad, y la sacá·
btmos de la casa cuando, al pasar por
la puerta del cuarto de la señora, vimos
a la paralítica que h1bía dejado su silla
para reclamar a su presa.
Yo entonces le hice ver que le era
más conveniente dejarnos obrar, porque
de lo contrario quizás lo sintiera.
Ella reunió sus últimas fuerzas y Ha·
mó a su viejo cómplice: ¡Humpheryl
1Humphreyl pero el pobre anciano ha•
bía muerto aquella misma mañana cuao ·
do el reloj de la escalera marcaba las
cuatro y dos minutos.
Cuando la señora oyó proouociar esa
hora cayó pesadamente en los brazos
de su eof11rmera laozaodo uoa sonora
carcaj1da.
(A.rregh,do del ioglés espedalmeote
para ARTE Y LETRAS).

Los Campesinos

Como divioidades
1rllactas a través de las edades,
Que, en el variar del tiempo indefinido
Perpttuáls la faena y el vestido;
Que cortáis, eo las luchas afanosas,
Coa la ley soberaoa de las cosas;
Que tenéis, eo las manos, la medida
Dd ritmo inalterable de la vida:
Toscos, sombrios, férreos, iospiradcs,
Hechos a sembrar trigo, resignados
A la fatalidad de los destinos,
Yo os evoco eo mi verso, campesinos.
JI

Vi ~jos padres, patriarcas
De los pueblos de todas las comarcas;
Seculares abuelos
De todo el mundo y todts sus ac.helos;
Serenos geoitores
De conquistados y conquistadores;
Que es, en vuestra vigilia:

Teda la Humani-iail vuestra fami li~:
JCampEsioosl. .. El himno que os dedico
Nació poema y torna villancico:
Glorificaros quise y, fatalmP.ote,
No laurel, hesospongo en vuestra frente.
Quise eoramaros puertas y ventanas
Y lloro, eo el albor de vuestras cana~:
Quise el gesto evocar de vuestrc bra zo
Y os busco, con cariños, el regazo;
Llegué,auda z,basta vuestros ciiser, m s
Y oo me voy sin vu estras beodi cioots.
Que, al veres, he sentido
Resplandecer mi amcr st bre mi oh ido,
Y la copa del árbol con su~ flores
Su nidos y sus pájaros cantores, •
Obscuros campesiocs infelices,
Ha temblado, peosando en sus rafees....
Y ccn aroma que pasai:do lento
H a recogido el vieoto,
La copa ha sido,eoloaltodelaSierra.
Lengua de las ternuras d~ la tierra...

m
Campesinos abuelos:
Por todos vuestros nietos pequeñuelos,
Por tc dos los que un día
Se partieron de vuestra compañía,
Y les visteis perderse por las seodas
Hacia el logro de todas las leyendas,
Y vieron, al partirse, que morfa
Deshecho en vuestras lágrimas el dfa,
Y allá quedaron lejos
De la saota tutela de sus viejos;
Y fundaron ciudades
Con los nombres de vuestras hered;des;
Y en lo ignoto de vagos hemisferios
Levantaron imperios;
Y tuvieron enseñas y estaoilartes
Y crearon las artes;
Yo, dolientes ancianos,
Os beso las arrug2s de las manos,
Y traigo a la quietud de estas cabañas
Uo poco ele! a rdor de ses entrañas·
Y levanto mi voz en la vigilia; '

�Campos de trigo, abarcas de pastores,
Poniendo en ella un dejo de familia:
Carretas bien colmadas,
y, en el propio artificio de mi canto, ·
Husos
de vieja, espigas hacinadas.
Hago latir vuestro recuerdo santo,
Un
segador,
al sol, todo tostado,
Que a dos rimas va uncido mi dictado
Como uncido a dos bueyes vuestro arado. y un cavador tras él todo encorvado;
Un pajar al arrimo de unas eras;
Molineras
hablando a espigaderas ....
IV
Parda figura del pastor, que escueta,
Pones sobre la tarde tu silueta,
O andas, sonando a maravilla el paso,
En el encantamiento del ocaso:
Saber de tí quisiera
El arte sin manera
Con que esculpe, a la tarde sosegada,
Tu cuchillo no retablo en tu cayada.
Y una cayada haría,
y toda, á mi sabor, la poblaría...
Brazos de sembradores,

Y, ya en lo alto, al curvarse la cayada
Para empuñar el triuofo en la empuñada,
Pámpanos, uvas, abundancia eximia,
¡ rodo el otoño y toda la vendimia!. ...
En la curva dorada,
Una vendimiador:i. recostada,
Ceñida la basqniña
Con sarmientos de viña,
Color de lirio y mcscatel las venas
Ea la carne nevada de azucenas,
Y, en los dos senos puros,

~--==::----~¡

Dos granitos malbares muy duros., . •. •
Y esta cayada mia,
Como un cetro en las manos la pondría,
Camp sioos abui-:lo~,
De aqoel de vuestros oietos pequeñuelos,
Aun no nacido, aun por venir, que, un
Cuando llegu11 a sazón la profecía, (día,
Justo, acabando todo cautiverio,
Haga del mundo un fraternal Imperio;
Y, de nuestros afanes,
Harina muela a los futuros penes:
y muestre, dando fin a toda guerra,
Que habéis hecho una Madre de la tierra,

Sor Purificación -~

0

EDUARDO MARQUINA.
Ilustraciones de Saturnino Herrán.

La cúpula añil del cielo, veíase abu·
llooada por blanquísimas nub3s; el sol,
pró:ligo en poner su esmalte de oro en
todas partes, se deshacía en coofdti
áoreo al atravesar tos limone1os del
judiacillo; prendía collar de perlas al
tazón de la fontana; enrojec&lt;a al clavel; ponía. tintes de marfil ea el nardo,
congestionaban a la bugambilia y ru ·
bJrizaba a la rosa; su luz intensa y ce•
gidora, se detenía ea las columaas ca•
ticbadas para hacerlas rasaltar má;
blancas y más limpias.
A to tejos, vibró la campana mayor
de la Cate:lral, anunciando a ta ciuda.:l
el medio día ; luego, campanas y ca.m·
panitas, por diferentes rumbos, también
dieron al aire sus locas vibraciones, y,
por último, pausadamente, la esquila
r\e Regina turbó con metálicos sonidos
la. paz augusta del Hospital Béi,tegoi.
Con el sombrero de paja eu la mano,
i aclioado sobre un raspado bastó o, con
traje limpio, pero raído; pobre, pero
elegante; con una mueca disfrazada de
s'Joris-.; coa una sonrisa que encobríil
el dolor, subió por las escaleras añosas,
rumbo a la dirección, Alfonso Lujáo,
i nploraodo un lecho para su cuerpo,
un remedio para sus males y uo coa•
suelo para su alma.
Sobre uo camastro d~ fierro, cubier•
11 hasta el cuello por las mantas, yacía
in'llóvil. C'la la vista chvada en un
ponto, Alfonso, el pobre vencido. Ni!.da
le distraia: quejidos, suspiros, lamen•
tos, imprecaciones, tosiduras, garras·
p ,o,, to:lo, todJ ese aparato del Sufri·
miento, hijo de la Enfermedad y her•
m1.oo de la Muerte; nada le b1cía camhi ,r de postura oi volver la vistl a
otro sitio: su1 verdes ojos estab,n sere·
nos com'l los m ,res gélidos del Poto;
s51o de vez en vez, y poco a poco, el
pírp1do los limpiaba de una lágrima
que volvi1 a brotar coa tenacidad de
recuerdo amado.
Peasab1 y meditaba eo qué había
e111pleado su; treinta años. Niñez huérfana del dulzor de unos labios mater•
nos; su instrucción primaria al._:o deficiente, ea un colegio católico; la eotra·
da eo la Preparatoria; el deslumbra·
miento de su juventud; la decisión de
abandonar los estudios para ir a ofreo•
du sus energías ante una máquina de
escribir y una prensa de copiar; des·
pués, la fecha esperada, el día que
cumplió veintiún años, cuando ya ea
posesión de su fortuna, creyó un orgo•
tlo tener coche; deleite, teoer amigos
a quienes invitar en las éaotioas; sa•
tisfaccióa, poseer una mujer con los
labios cansados de tanto besar, corazón
duro por no haber amado a nadie, y
cerebro ducho para endulzar las cari·
cias coa peticiones de dinero y jura•
meatos de amor. Su juventud, cegada
por tanta luz artificial, se fué a estre•

llar contra la arista tres veces filosa de
la Ptostitacióa, que hiere, envilece y
mata. Luego, pJr la im1gioacióo del
enfermo, dcisfilaroa todas sus aventuras: sus amores coo la tiple de moda,
su pasión por aquella rubia, como haz
de trigo; el ansia de beber ajenjo, mu
cho ajenjo, cuando lo olvidó la "co·
cotte" de más cartel; los propó,itos de
enmienda cuando, eo el Café ColóJ,
tuvo una hemoptisis: el retorno a los
amigos para correr má; aventuras; des·
pués, la pobreza, el asalto a los amigos
pidiéndoles una peseta,que íntegra tdr·
minaba eo el mostrador de una canti·
na; la muerte de su padre, allá, en Ta·
basca; ei alejlmieoto de los amigos de
antaño; el desprecio de las mujerei
que fueron sus amantes; sus primeros
accesos de tos eo una banca de la Ala•
m~da; los días sin sol y sin dinero, pe·
ro coa ham )re y con frío ..... , Todo,
todo llegaba presuroso a su memoria;
los recuerdos veoíao armados con da·
gas floreotioas y antes de llegar a su
cerebro, pasaban por su corazón, para
desgarrarlo sin piedad...... Por fin,
el sueño refrescó la ardorosa frente,
harta de sufrir el sordo golpear de las
ideas.
Sor Parificación estaba. eac:lrg ,da
de cuidar al enfermo. La monjita, diligeote, desde que la aurora nacía sobre las montañas, entre e;pumas roH•
d 1s y velos azula-los, hasta que P) sol
agonizaba, tambiéo sobre los monte,,
ea medio de una h1g11era saogrieoll,
daba a Alfonso las cucharadas con
ahinco maternal; cuidct.dosa, contaba
las gotas; muy seria, pooia las ioyec•
ciooes y, am ,ate, lo ayudaba a iocor•
pararse para que tom1se el consomé,
poniendo su maoecita blanca debajo
d, la barba del enfermo, a fiu de que
no se cayera ni una gota del odorante
y nutricio jugo
Una tarde, a la h:ira del "Aogelos,"
cuando las monjitas salia.o de la capilla, Sor Purificación se acercó a la cama de Alfonso y, solícita, preguotóle
si deseaba algo.
-Sí, hermana; deseo coa toda mi al•
ma conocer el amor que ustedes sienten por su Esposo el Señor. Que se me
explique la manera que tienen de in•
terpretar el sentimiento "amor," que
toda la humanidad cree llevar eo el
corazóa. lQaiere usted, hermana?
,-Lo que usted me pide, como soy
tonta, quizá no pueda expliculo, pn•
que hay asuntos que no se razoaaa,
i tan altos y sublimes sool
-Un esfuerzo, hermana; bág1me la
caridad de decirme lo que es para us•
tedes el amor.
--Creo yo, que amor es deseu todo
bien a la persona amada, es querer que
la bendición de Dios caiga sobre el es•
pirita del amado para que lo baga bue-

no ; es olvidarse de lo que son ouest ro-s
cuerpos para peasar en lo que son
nue,tras almas; y 011ac1, ni antes de pro·
fes 1r, cuando estaba en el mundo, he
sentido el amor de otra manera.
,....H 1rmaoa, yo vengo del muodo y
nunca be sabido amar así. Mi pobre al·
ma cree, como Reoao, que el amor es
uaa voz lejana de un mundo que quie•
re existir.
......,Voz lejana, no. Sin duda, la niñez
de usted se vió santificada por las ple•
garias de uaa madre. A no dudarlo,
usted vió, cuando hizo sus prime ras
travesur.is, lágrimas en los ojos mater·
nos, y hoy, ya hombre, al cometer una
m ,ta acción, escucha muy adentro, sin
que u ;ted baga caso, una voz, la con·
ciencia, que le dice que eso está mal
hecho, y esa voz que usted nunca oyó,
era la de su madrecita que desde lo
alto del cielo le aconsejaba. ¿Verdad
que no es voz lejana para los boeoo,
la que viene del cielo? Usttd dice que
es de un mundo que quiere existir. No
está bien dicho: ese mundo existe en el
alma de t()fo el que es bueno y sigue
la línea rech durante los actos de s11
vid,, de todo el que se impone el sa·
gca:lo ddber de obrar bien, no con la
esperanza de obtener una recompensa,
sino ·con la satisfacción de ver su con·
cieocia tao pura como un· lirio que na·
ciera en la tumba del Divino Maestr'l.
E,e mondo existe, créame usted, her,
m100.
Alfooso sentía hondo y lloraba que•
do. Su alma, nuoca arrullada por este
evangelio de amor, sintió estremeci
mientes de resu1reccióo con sólo oír la
dulce voz de la hermana; su alma idolatrab1 ya el alma de la monjil l. P or
vez primera la miró a la cara. L'&gt;s úl•
timos rayos d-il sol, como escultor anciano que arranca al mármol los se•
cretas de la línea, bañaron la blanra
figura de Sor Parificación. La oívea
frente corría parejas con la nieve into,
cada; cejas como arcos góticos; oj ,s
azules, colllo si Dios, a rese1va de dar·
le todo el cielo, le hubiera adelantado
dos fragmentos; las mejillas blancas y
rosadtS, r.i.yo de sol sobre volcán, péta·
lo de rosa en leche; nariz agoileñ~ ;
boca roja como corola de clavet;,.y el
rostro todo, rodeado por blaoca toca, y
to:io el cuerpo, encubierto por blanco
hábito. Y la im1gioación de Alfonso
creia que ese nardo gigantesco era 1,
hostia que Dios, el Dios del amor. le
enviaba pua que comulgase y creyera
ea el Evangelio salmodiado por los di,
vinos labios de Sor Purificación.
En el silencio poblado de mil ruidos
de la ooche, se oye el pasar de las ho•
jas de un breviario, que lee, puesta de
hinojos ante no Crucifijo, Sor Purifi•
cacióo. Con temblor de beso, las ora,
ciones florecen eo los labios de ta moo-

�ja; pero su imagiaación corre, at1a a
riesgo de enlodarse, sobre la vida de
Alfonso, contada por él mismo bac1,
unas noches. Su voluniad, que ha profesado, la obliga a quedarse hincada;
pero su imaginación, libre de Ja5 trabas coaventaales, llega hasta la boca
del eafermo y le da un beso, qaizás de
amor, quizás de consolación, quizás de
aliento ... Alfonso está despierto, con
los ojos brillantes, las ojeras marcad{·
simas, los pómalos levemente rosados,
los Jal:ios cianóticos, J..s mejillas perladas ....
-Sor Parificación: voy a morir; no
tiene derecho a vivir más qaien ha vi•
vido tanto y de tan mala manera. Muero lejos de todos los que creyeron
amarme y a quienes creí amar; alejado de lo&amp; qae se llamaron mis amigos;
abandonado de las que juraron por
siemPre y para siempre estar a mi lado; conforme de toda conformidad con
mi fin, me arrepiento de lo malo qae
hice y sieato haber hecho tau poco
bueno. La felicidad se parece a esa
estrella qae desde aquí veo; alumbra
sin calentar; la luz que tiene no es pro·
pia; es mentira que hay felicidad ; lo
que existe es una tregua en el dolor.
Hermana, todos los momeatos que en
mi borrascosa vida creí de dicha, lrs

daría gastoso en este instante porque
usted no me creyera p.irverso. ¿Ver·
dad qne no soy malo? ¿Verdad que
paedo amar at1n como usted dice?
¿Verdad que mi amor no puede ni debe manchar el alma de usted? ¿Ver•
dad que la pasión que por tí siento es
tan blanca como la hostia, tan grande
como tu Dios, tan firme como tu credo 1
Te juro que esta es la primera vez que
mi alma se riza coa los temblores de
no amor verdadero; en mi vida pasada
creí haber amado; más no fné así: el
iaterés en todas sus manifestaciones,
el descuido del alma y la satisfacción
morbosa de los sentidos. A tí, Sor Pu,
rificación, te quie~ coa amor de amor,
coa devoción, con pureza: tt1 eres el
único ser que me ha hablildo al alma;
pide a Dios por el hombre qne te amó
sin pecado y agradeció la pureza de
tus consej'os ...... este exceso de vid1
que siento ahora, este ahinco de vivir,
no sé si me lo dará tu amor o me lo
dará la Mnerte que sieoto acercarse
con pasos sigilosos .... SI, ideal en mi
existencia, adoracióa en mi ag Jnía, mi
vida se extingue .... Voy a morir, a en•
tregarme al sueño sin sueños .... no, a
despertar en los brazos de mi madre,
para tener a quien contar Jo mucho
que te aaoré .... Sor Purificación ....

me llevo ta alma pua no estar sólo ....
La hermana tiró el breviario, sintió
qae por sus venas corría to-to el fuego
de los trópicos, y que en su alma se
anidaban todas las pasiones sicilianas.
Su Dios, el Dios baeno y misericordio·
so, le arrancaba con mano despiadada
al t1uico ser que babia hecho l~tir con
más fuerza su corazón, el ser que la
babia hecho olvidarse de sus blaacos
hábitos, para palpar su carne fresca,
sedieata de vida; el ser que babia be·
cho que ella, Sor Purificación, en las
altas horas de la noche, h 1ras en que
los enfermos empeoran y las conciencia~ débiles declinan, se enfrentase coa
su Dios, exi~iéodole la vida que le es•
catimabao los muros conventuales, mu·
ros que había tra~puesto. no por su vo,
luotad, en lo que esta palabra encierra
de grandioso, sino por falta de energla
para oponerse a las añejas creencias
paternales.
Con mimo, atrajo la cabeza del cadá,er contra los florones de marfiil y
seda de sus pechos, y lo besó mucho,
mucho, en la boc1, como querieodo en
so fiebre erótica, que la boca del amado, ea eco amoroso, le contestara sus
beso~, llenos de pasión y desbordantes
de idolatrfa ..... .
GILBERTO F. AGUILAR.

Asistentes a la velada efectuada en la escuela de Comercio el sáb1do pasado para conmemorar el srgundo
aniversario de la muerte del profesor don Eduardo Noriega.

PAMAS DI ST I NGU I DAS,-Srita, Nacha Villaseñor, de lasociedad de Guadalajara ciudad doade coa•
traerf matrimoaio próximameate.
•

�,

1

A

ll!IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIUalllll_ _. . . . . , . _ _ _ _ _ _

cm•-ffl'III~

La Ultima Tarde

Y continuamos en nuestra charla, ha~
blando mucho, de tantas cosas, cuan
tiene amor, y había palabras qne resol·
taban entrecortadas por los su~piros,
por los suspiros que se escapaban a
nuestro mando •..• y nos callamos la cau·
sa de ellos ...... y en derredor siempre
flotaba, cual mariposa de negras alas,
el pensamiento: ¿por cuánto tiempo se•
rá la ausencia? ¿ por cuánto tiempo tan
gran dolor?

i

l.wuwoio1mm111111111u11iw11mn11111n1111w111m11wmmu1111n11mnna11wi11111111U111111111111E1lllllPPWW"IP•1mU1111IIKIIIIIUIIIIIB__.IIIIIIUIII_;
Especial para ARTE

Y

LETRAS

Tarde de Marzo de grises tonos; luz
mortecina de sol veladopor nubes blancas; viento que agita las ramas secas,
viento que arrastra por los senderos de
los jardines a la hojarasca. ¿Por qué las
hojas amarillentas gimen tan triste?
¿qué es lo que dicen? ¿qué es lo que
hablan cuando caminan sobre la arena?
¡Es un misterio su grave charla ...... !
Allí cercano de aquel paraje; una
estación y un tren en calma.
Así el paisaje; el parque sólo, sin luz
de oro, muertas las flores ...... ¡más
qué importaba, si nuestras almas juntas
estaban1 ¿ no son propicias a los amores
las tardes todas? ¿a qué los brillos de
un sol de fuego si las pupilas de nuestra amada no le retratan ...... ? la qué
las rosas y los claveles si no hay sus la·
bios que las osculen, si falta ella para
adornarla ...... ?
Y es causa bella que las nostalgi ,s
que siempre vienen en tardes grises, no
me acogieran, y es causa que se abu•

yentaran mis sinsabores; todo tan sólo
por sus miradas, por sus palabras, por
sus encantos .... 1siempre las flores da·
ráu perfume! ¡siempre Cupido !erá mo•
narcal

damos de aquesta tierra .... .. ¡Oh la
sublime, divina influencia del rey amor!
1I[

IV

Un gran suspiro, luego nn silencio,
despué, sonidos qoe se repiten con rit•
mo igual, notas diversas de un canto
-Cuánto me quieres?-,preguota ella, extraño .... es traducción de ruido, que
en las calderas forma el vapor : es el
y de su pecho vuela un suspiro.
-Cuánto .... 1 pues ya lo sabes mi que llega de la estación; el tren en cal·
dulce vida ...... ayer te dije, quererte ma que tan silente se habla mostrado,
hace el anuncio ele su partida, lanza un
mucho, hoy te aseguro quererte más.
gemido de despedida, suena la esquila,
--.De todas veras?
-Y a qué mentirte ? si oo podría, si el tren se vá ....
Aquí volvimos de nuestro sueño, aquel
esto que hablo lo estoy sintiendo; eoga·
ño fuera que te contara: pues no te tañido nos despertó, y cuando perdidos
quiero; engaño, que el alma entera des· en la distancia los ruidos todos: de fre·
nos y de vapor, sólo un gemido ya muy
mentiría.
lejano el tren lanzó; nos encontramos
...... ....
... ... ..... . con
las miradas y silenciosos tristes
De ahí seguimos en esa charla tan quedamos ....•.
Al fin sus labios de grana, abrió:
dulce y bella que nadie entiende tan
-Mañana ... . me dijo quedo.
sólo aqoellcs que cierto se aman; ha•
- Calla mi cielo-le interrumpí-IDO
blamos de porvenires todos risueños,
forjamos viajes, dijimos cosas que por me tortures! mañana ya ~é que así. . . .
sencillas aquf se callan, y así vagando el tren su marcha imperturbable prose·
por los espacios de la ilusión, nos olvi• guirá, mañana con él te irás ..•... ya sé

L1s nubes grises seguían velando la
lu7. del sol. .....
Las bojas amarillentas cantaban con
triste son . ....

II

Yo contemplaba con embeleso sus
ojos negros, sus rizos brunos que se agi,
t~ban merced al viento, y yo pensaba:
s1 con la ausencia, de su cariño me deja
huérfano, si en la distancia me brinda
olvido, seré cual boja que seca rneda,
que el viento lleva de aquí hacia allá ,
que el viento lle.a .... y nunca sabe, a
donde irá.

······ ·· ·····

DOMINGO GARCIA DE LEON.
(Angelina Domo di Gorce).
G1an1jaato, Marzo 6 de· 1914.

El señor coronel don
Ramón Corona, gober•
oador del Distrito, y la
señora sn esposa, en la
ceremonia del &lt;día de
árboles&gt;, en Tacubaya,
el domingo último.

El Ministro de Instrucción Ptíblica presidiendo la ceremonia de dedicación del Aula "Dr. Miguel Jime0 e ,.
en la escuela de Medicina.
z

que sólo despoés ven•
dré aquí a este sitio, y
en todas partes do nuestras voces las confun·
dimos, eo todas partes
te buscaré. . . . 1y todo
en vano princesa mla..!
ipues tú muy lejos, mis
grandes quejas, mi fiel
reclamo tú no Jo oirás!
Pero hoy no quiero
que el pensamiento de
tu_ partida ncs ponga
tristes, ¡seamos felices!
que nuestros sueños
inte~rumpidos prosigan
su 1cpulso grato, que
no pensemos en esta
tarde más que en que•
rernos . . . • (querernos
sie'Dprel
- Y ya partiendo. me
olvidarás?
-N unc a mi vija
nunca, jamú.
'
•

•

•

•

•

•• •

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

♦ ••

El temp~oe:e·sao Lorenzo _dnraote las solemnes honras ítíoebres al señor coronel O'Shau·
g Y, padre de su senorfa el encargado de Negocios de los Estados Uuidos .

�•

Para ella

mes tranquila eo el ataúd! he aquí· el de!tino
de la humanidad •..• . .
Justos decretos de Dios: ¡estáis ejecuta·
dos!. ... Leyes inmutables de la naturaleza:
¡estáis cumplidas!. . .. Muerte despiadada: ¡tu
voraz apetito está satisfecho! ..• Hija de Adán:
has recibido tu fatal herencia, hija desterra·
da del cielo: ¡has llegado a tu patria!. ... ¡Rosa feliz! tus despojos vao pronto a ser aleja,
dos de nuestro lado; pero tu alma bajará a
menudo a visitar este planeta, que fué el ho•
gar de tu nacimiento y adonde pasastes unos
años de feliz infancia .... Rosita, ya la tierra
reclama, su presa, y en tu rostro inocente, es·
tán marcadas las señalll\s de tu orígen.
¡Adiós! partes ya, para la helada morada de
los muertos, tus purísimos despojos, irán a confundirse con el polvo infecto de algún criminal
¡ay! ¿por qné oo tienen mejor destino los res
tos de la inocencia?... ... .... .
A. A. MARTINEZ

7

Dicen que fa púrpura de tus
labios iguala a la de los claveles,
y dicen también qu~ caail~o son•
ries a ella van a hbar •la dulce
miei de uo amor sublime, la ma•
riposa de mis ensueños .. ·•. ..
Mentira ...• mentira, murmu·
ra!, y en el azul misterioso de
tus pupilas. cruza como eo l~s
espacios siderales, con la rap1·

dez de un rehimpago, uoa mirada ar,
dienta.
Pones en duda mis palabras, tienes
razón, pero tú no sabes, tú ignoras que
tienen su orígen en mi alma, santuario
en el que resplandece tu imágen . •
De noche c11aodo · no se es::ucha el
más leve rumor, y el suave murmullo
de la fuente confia a la soledad sus
líricas canciones, me parece qoe vibra
como una sonata el cristal armonioso
de tu voz.
Me incorporo silenci~sameote en mi
lecho, creo que estás cerca de mí, y
temeroso, casi coa miedo, inundando
el espíritu de · dicha tiendo los brazos
al espacio.
Si alguna vez reclinas la frente sobre
los lirios diminutos de tus manos y
percibes que los bucles de tu cabellera
se agitan a impulsos del viento piensa
querida priocesita, que no hay tal, que
son las caricias de mis besos invisibles
caandc tú cantabas los versos azules
de mi alma.

"Rosa ha Muerto"

ERNESTO PARH ES.

Los primeros juegos del torneo de cricket, jugadcs el domingo pasado en terrenos
del &lt;Reforma Athletic Club&gt;

!Rosal Qué mal te sienta ahora ese
nombre, tu lívido semblante lejos de
tener J?Urpúreo color de rosa, desafía
en palidez a los cirios que alumbran
tu féretro.

¡Rosa! que apenas alean·
zó su capullo a abrirse
;:;::;.....
para recibir una gota de
la púpu ra sangre redentora
del Salvador y se cerró
luego, para no abrirse sino ea los collados eternos.
{Rosal ¡qué rápida pasó
tu escena en este mundo! G..raciosas actitudes y momentos sorprendidos por
¡¡i.yer dormías sonriendo
la cámara d~rante el juego de tennis del do·
en la cuna, y ahora duer·
mingo _en terrenos del &lt;Reforma.&gt;

lb

�Algo que Podríamos Imitar

~

1

L--~-~~------7

J

Mieotras que entre nosotros parece
que la alegría y el placer de la vida
social hao muerto de una manera defi•
oitiva y para siempre, de los países de
más allá de las fronteras nos llegao ooticias de que aún se puede ser alegre
en pleno siglo XX, y de que la serie•
dad de los negocios no está reñida con
la alegría de la vida de· sociedad.
De Bostoo y de Philadelphia, las dos
ciudades más puritanas de allende el
Hravo, nos hao dado ocasión para pu,
blicar en·esta plana_los originales tta·

graciosa manera que también indican
los grabados. No damos los _nombres de
las personas que figuran en los grupos
porque sospechamos que nuestros lfc·
lores no tendrán muchos amigos entre
la sociedad de Boston, y como la idea
nuestra es sólo de presentar algo que
imitado por nosotros nos podría sacar
de la inercia social en que nos hallamos, presentamos la idea de la celebra•
jes de fantasía que~ aparecen en ella, ción de bailes periódicos de ' fantasía
portados por los principales hombres de · por los principales centros de reunión,
negocios y sus seño~as . e_sposas 'de la con lo cual ganaría mucho el puen gusto.

El perro

cuanto más raros y más extravagantes
mejor.

No es para nadie un secreto que uno
de los caprichos más poco razonados. y
por lo mismo más inveterados de las
damas • la moda, es el de poseer perros,

Este capricho dió origen hace unos
siete años a una nueva raza de perros
que se llama &lt;sealyham terrier&gt;. Un
señor capitán del ejército ioglés, cuya
señora era seguramente de grandes exi•
geucias, se puso a estudiar la manera

de crear una raza nueva para dar gus·
to a su señora, y creó la especie mencionada cuyas características son ..... .
pero para qué menciooarlas; a la vhta
estáo en esta página que reproduce los
perros más famosos de esta raza, que
son propiedad de damas de la alta so;
ciedad londinense.

�ARTE MODERNO EXTRANJERO

Escuela de Arte decorativo, anexa
a la Escuela Nacional de Bellas
Artes.-Clase de dibujo y pintura, a cargo del señor Ramos Mar•
tin~z.-Clase de escultura, a car·
go del señor don José Tovar .Estudio de los profesores.

Se abren temblando al misterioso beso
De tibia primavera.
Confiada entregó a su aleve dueño
Las primicias de su alma enamorada
Ajena de traiciones;
Más ¡ayl al despertar del grato sueño
Se encontró la infeliz abandonada,
Sin honor ni ilusiones...

•

Ella era ...
PA RA &lt;ARTE Y LETRAS&gt;

Ella era la tímida avecilla
Q ae ensaya en la arbolada solitaria
El inexperto vuelo:
Le dió sus galas la niñez sencilla,
Su alma era luz, su voz nna plegaria
Y su mirada UQ cielo.

Dalce cadena de inocentes gocfs
F11é su existencia que llenó de encanto
L:i pródiga fortuna;
Sus penas, nubecillas que veloces
Surcan del aire el zafirino manto .
Sin dejar huella alguna,
Su corazón nn dla·a los amores
Se entreabrió con el cándido embeleso
De la pasión primera,
Como a l,1 aurora las nacientes flores

Cuando el invierno su brumoso manto
Sobre la tierra desolada extiende
Como fúnebre velo,
Y la avecilla 10terrumpiendo el canto
Hacia otra playa hospitalaria tiende
El afanoso vuelo,
Ella también huyó desengañada:
Los ángeles de Dios arrebataron
Al celestial palacio;
Pero al subir a la eternal morada,
En el fango del mundo se quedaron
Sos alas de topacio.
LA_CATEDRAL DE REIMS, NOTABLE DIBUJO A PUNTA SECA.

ERNESTO PARRES.

�,.
paran la atención de cronistas y rep6r·
ficciones representan. Los traje~, ters en la presente semana. &lt;La Morelos afeites, los colores Y los pet • ,:a de plata&gt; en el primero, &lt;La Embos•
nadas heLcen qne tal o cual ac·
tera&gt; en el segundo, y &lt;Baldomero Pator que en la calle es un perfec• chón&gt; en el tercero, por m~s _que esta
to caballero tome el aspecto de
última obra no puede coost!t~•r nn es·
un rofian O de un criminal_; la treno ya que en el teatro Lmco Y du·
dama distinguida se conv111:te rante' la temporada de la Empresa Ga~en una mujer del pueblo Y la !u· cón-Pastor. se llevó a la escena, no
ventud se desvanece para deJar
mutilada como ahora, sino en los dos
su sitio a la ancianidad; por más
qu~ a veces se da el caso con• actos de que consta.
&lt;La Morera de plata&gt; no es más que
trario.
Para que nuestros lectores la comedia francesa de Pierre Dec~ur,
teugan una idea ue lo que es~o_s celle, titulada &lt;La R n; du S~nuer&gt;
vertida al cast ellano por,un escritor e~
significan, y debido a lf amabth· pañ , llam~do José Ign1cio de Albertl.
1
dad de los actores de ,á campa·

. ta 1 como son. -Lls delicadas labo·
María Luisa Villegas y B1rre1ro
•
res del peluquero.

Teatrales
EL MUNDO DE LA AFICION
LA PELUCA

ñía del teatro Ideal Y a su peluquero, pod~mos prese~tar algu·
oas de \as transformaciones que
la peluca hace sufr_ir a María
Luisa Villegas, la primera _dama,
y al correcto dandy Barre1ro.
o e o

Cuando los asistentes al teatro se di·
vierten con las ficciones que los acto•
res les presentan en la escena, no se
dan cullnta de los trabajos que esas

Tres han sido los estrenos que
en el Mexicano, el Ideal Y el
Principal respectivamente, ocu·

Y esa comedia, que en
fraccés es un verdadero
encanto, ha perdido enor·
memeote con la adapta·
ción al idioma de Cervan•
tes; tal vt:z por ese prurito
de los arregladores de es•
pañolizar los caracteres
netamente franceses, tal
vez por el afán de agregar
en ocasiones algo de la
propia cosecha, el caso es
que las traducciones que
nos llegan de allende los
mares, llevan en ellas ese
gran defecto. Si no fuera
porque, a veces también,
se les conserva a los personajes sus nombres genuinos, se diria que lo que
el auditorio escucha, no es
más que una de tantas
comedias españolas, que
pasan sin gloria ni pena.
En &lt;La Morera de plata&gt;
que tiene dos actos muy
bellos, el segundo y el ter•
cero, en contra¡:osición
con el primero que es lán·
guido y un sí es, no es pe•
sado, loshonoresdel triun,
fo fueron seguramente pa·
ra la aplaudida actriz
Prudencia Grifell, quien
en su difícil papel de Ca,
talina, demostró una vez
más su innegable talento,
y sus especiales condicio•

\

ces de primera actriz, que
se identifican con todos
los caarcteres y con todos
los personajes, así sean es•
pañoles, franceses o italianos. 1Esa es una verdadera
actriz, como también lo era
y lo es nnestra Virginia Fá·
bregas! (vayan las sinceras
felicitaciones de este cronista para la distinguida
primera dama de la com•
pañía del Mexicano. Hay
que hacer una especial
mención de la hermosa
Matilde Cires Sánchez,
en quien día con d(a se
notan los .adelantos, y el
rápido desarrollo de sus
facultades escénicas. Los
demás artistas perfecta,
mente, y el público satisfecho y sin escatimar sus
aplausos a los intérpretes
de la obra de Pierre Décourcelle.
o o o

Diferentes aspectos de María LuiEa, debidos a la pelnca.

&lt;La Embustera&gt; es otra
alta comedia de Alfonso
Daudet, llevada a la l'scena por el mismo escritor,
y traducida- ¡oh cieloslpor Ricardo Collantes,
desconocido para nosotros,
por más que malas len·
guas aseguren por ahí, que

�tras d, Pse oonbre se
oculta el de un actor que
recorre actualmente la le•
gua, con todos sus riesgos
y amargnras. Al Ideal to•
có en suerte represen1ar
dicha cbra, en la que Ma·
ría Luisa Villegas rayó a
gran altura en su tipo de
Maria Delocbe, y que en
la escena de muerte. fal •
sa y rebuscada por lo demás, tuvo momentos muy
felices, como se lo demos,
tró el público aplaudiéndola a rabiar Dora Vita,
arcbi- simpática y muy artista, también se llevó las
palmas del auditorio, y en
fin, que el éxito de la
obra fué más allá de lo
que se esperaba. Que sea
para bien.
oo o
Por el Principal la co..

sa anda pero que perfec,
lamente; con la separación del Sr. de Capella,
tal parece que se le quitó
al teatro del Coliseo la
mala pata que tenía, pues
desde entonces, y tam•
bién desde que se estrenó
la tan &lt;lebatida &lt;Condenación de D. Juanl\, el público se dijo: &lt;Allá voy

El actor Barreiro desfigurado con diferentes pelucas,

yo!&gt; y efectivamente ocche a noche llena las loca·
lidades del vetusto teatro,
con grao safüfaccióo de
la Empresa, en coya rubi·
cunda y risueña faz, aso•
ma la sonrisa del triurfo.
Y si a ésto se agrega que
tres artistas de los más
queridos del público me•
tropolit..oo, han iogresado
a sus antiguos lares; que
· Paco Gavilanes, Etelvioa
Rodríguez y Tacho Otero,
han vuelto a deleitar a los
morenos, y que las obras,
con ese refuerzo conside·
rabie, tienen ya el realce
que les fa!,aba no es de
extrañar que la sala se
llene y el resultado se tra•
duzca en la taquilla, en
forma de billetes de to·
dos los Bancos y a veces
de algunos vergonzantes
tostones que caen por allí
por una mera casualidad.
Y para colmo de dichas,
el célebre maestro b•turro,
el ioclito Rafael Gascón,
el de los pasos dobles, que
cambian de títulos según
caen las pesas, se ha en·
cargado de la Gerencia del
negocio, y actualmente, de
la Dirección de escena,.por
más que esto último pa·rez•
ca mentira.•T RIQUITRAQU~,

MEXICO PINTORESCO.-Paisa¡e.en las ce.rcanía~ de San Angel; fot. Almagro.

�,DIDIIIIWIIDIUIIIIBIIIIIUIIIOIIIUIIIIIDIIIIIIOIIIIIUIIIDIUDIIIIIIIIIIIIIIIIIIIUlllllllUIIIIIUIIIUIHIIIIIIIUIIIIUUIUIIIJIIIIIIOIIIIIUIIIIIIIIUIIIIIIIIIIIIIRIIIIIIIIUDIIIDIUDIIIIUllllllflllllllllllDIUUlllllilDIIIIIIUIIUIIIIIIIIIIIIUIIIIIIIIIIIII"\

1 Páginas .Femeninas 1
~IIIDIIIIIIIIIIIIIIIIIIRIIIIIIIIIIDIIIUIIIIIUDIIIRIIIIUHnm111nmU11U1n1a111nommm111111111•111IIIIIIIUUllllll1D011111011m111111U110D11mn11uum1111111111m111mm11ummm11D1mmn1111D111U111■1111811111UIDIIIIII,,,

· Los encajes de todos estilos ocupan
un lugar especial en la moda actual.
Esto no sigoifica que sólo los encajes
costosos, los que estáa cornpreadidos en

la lista de encajes "verdaderos," sean
los favoritos: porque iafinidad de variedades artísticas y con dibujos modernos, los encajes trapeadosysombreados,

se emplean en el arte de vestir moder•
no con resaltados positivamente encan·
!adores.
No solamente se les emplea en trajes

B uey de mitológica estirpe preclara,
Que ya no levantas la testa triunfal:
¿Qué hay en tus silencios juato al agua
(clara,
El heno aromoso y la pnra sal?
Brillo vespertino
Tienen tus pupilas de lenta !'lirada
Q ue sahen Jo inútil de toda ¡ornada
Y Jo estéril de todo camiao ....
? :·
\

1

~

A tu paso hay hervores d~si~mbra,
En la tierra virgen cae la s1m1eote.
Y tu vas enigmáticamente
Con tu simple existencia sin hembra .....

El Buey del Camino

Cruje la carrfta.
El boyero aznza tu paso re~acio,
y, bajo el ocaso de suave _violeta, .
Sigues el camino, despac10, despacio...

\

A J. M.

C OÉLLAR.

Es grande y nervudo castrado y cobari
(de
Húmedas de gula se veu sus_ naric_es,
y en el agua turbia de bUS o¡os gnses
Toda su trhteza le dejó la tarde.
En el tibio'establo, junto al cubo lleao,
Cuando al SC:1 crepita la tierra desnuda
Filósofo cfnico, digiere su hen'l
y espanta las moscas eco su cola roda....
Secular y simple, tu melancolía ..
y tu pena oscura son mucho más viejas
Que esta nuestra humana tristera sombría
Ancestral resumen de penas complejas.

CARLOS WYLDOSPINA.
o o o

Perseguidor de Ensueños
Peregrino errante busca en su camino
A una sombra vaga, y su vida tiene
Locas espenanzas, (Pebre peregrino(
Palacios de hadas, jardines risueños,
Lagos azalados, princesas cautivas; _
Eso mira entonces sus dulces ensnenos.

Y como algún príncipe de un cueato de

•
(ea canto
Quiere aprisionar en sus macos férrtas
Dragones y tusgos, y hacer brotar llanto
De las viejas brujas que un día hicieron
Transformar en ave suave y trioadora
A la bella aquella que sus ojos vieron.
Peregrino loco, no v~ que la vid~
En sus amargaras pnocesas no t1e1;1e
Ni brujas, ni trasgos; pero s{ es temida.
Por sus amarguras y sus decepciones
Que al que sueña agotan con sus des•
(venturas
y sus desencantos, crudos aquilones,
Peregrino errante, sigue su camino
Buscando p~ncesas, dragones bus~aado
Que matar un día . JPobre peregrmol
JESUS S. SOTO.
Méx. Febrero de r914,
Grupo de elegantes trajes y abrigos para recepción según los últimos modelos parisienses.

�hechos completamente de
encaje, sino que se combi•
nao deliciosameute con
otras telas al grado que
puede decirse que no hay
toilette en que no entre el
encaje como parte importante, ya sea adoroaodo el
corpiño, va sea constituyendo una forma de la falda o formando túnica.
Bajo el nombre de en•
cajes sombreados están los
encajes de punto más mo·
dernos; y muchos de los
trajes de lencería se con•
feccionan con este gracia•
so encaje.
Tanto el punto bordado
como los volantes de en•
caje de punto se emplean
en los trajes primaverales,
y en algunos modelos de
los "ateliers" más elegan•
tes, se veo adornos de piel.
Parece que esta combina•
cióo segoirá de moda por
algunos meses; aunque el
empleo de las franjas de

teniendo por fondo satín verde oilo; la falda tiene el delantero
alforzado transversalmente, de la cintura hasta más abajo de la
rodilla, lo que permite que los lades formen paoiers. En el bor,
de interior, la falda lleva un bordado en óvalos, y es muy estrecha, siendo amplia en las caderas. Una sobre-falda caé hasta la
rodilla en pliegues ligeros, estando cortada circular, y sobre ésta
caé otra en forma de peplum. El cinturón es muy ancho, subieo•
do en forma de pico, casi hasta el escote. El corpiño es de punto
alforzado en los hombros, y las mangas llfgao hasta el codo. Una
franja de piel adorna el escote, la sisa, que baja hasta la cintura,
y la bocamanga, donde sujeta un volante
de encaje en ondas. El cinturón lleva
un bordado de cuentas en rosa, amarillo
y verde.
Los bordados de cuentas se usan mu,
cho para los adornos de- boleros, sacos
de punto, blusas y túnicas de punto.
Un lindo saco novedad, de los que
acaba de presentar un renombrado mo·
disto, es de punto color de topo, y tiene
un artfstico dibujo decorado en cuentas
de cristal rosa y azul. El bordado cubre
toda la espalda, y se extiende sobre las
mangas y el delantero, que está sujeto
por medio de cordón desedarosayazul
del que penden borlas de cuentas ver·
des, azules, rosa y color de topo. Un
cordón de seda rosa y azul bordea el
saco.
Se lleva con un traje de tafeta color
de topo, cuya distinción principal es el
adorno: un ruche de tafeta rosa muy
plegado, y que sirve para delinear la
sobrefalda, drapeada muy curiosamente,
formando grandes paoiers, y sujeta en la
cintura por una banda ancha, que lleva
un cabuchóo de cuentas en el delante·
ro, haciendo juego con las que se emplearon para bordar el saco.
La falda es muy amplia, drapeada ar•
tísticamaote para obtener la silueta estrecha en la parte inferior, sin restringir
el paso. Lleva balillas en el borde iofe•
rior, para caer ajustada.
Este estilo de falda es muy cómodo
para los tés- danzantes, pues permite to·
dos los movimientos del baile, sin mo•
lestar, y conserva siempre el estilo ajos•
tado que tao de moda es.

piel se modificará mucho debido a la introducción hecha por
algunos modistos, de los flecos de ploma de avestruz, u otra
clase de pluma, como adornos de algunas toilettes exquisi•
tas.
No cabe duda que estos adornos de pluma son suaves y ar•
mooiosos pues se les dan tintes delicadísimos y se combinan
admirablemente con el chiffóo, el crepé de chine y otras telas
suaves y brillantes.
Un delicioso modelo está hecho de punto bordado con seda,

Hermoso adorno de cabeza llamado &lt;savage.&gt;
Traje para baile en tul claro.-Sencillo y
elegante peinado para dama joven.

Otro traje de soirieé está hecho de charmeuse
vude pálido, en el estilo del primer imperio; una
mJja qae _algun:is IDJ~istos predice~ será muy
u;adapróx1m 1m~ote. Sto embargo, quizá no d 11 re
mucho tiempo, porque lleva muy pocos adornos
y drapeados.
El modelo lleva un1 graciosa chaqueta de chif·
fon blanco b:irdado con cuentas blancas, deco·
r~do_con i~;~rciones y ondas de encaje de un
-d1bu¡o bellrnm:i. L1, mangas, de cbiffoo, caen
desde los hombros hasta la rodilla, doblando al
centro de la esp.llda, donde están sujetas por un
nudo de brocado de oro.
El delantero de la chaqueta está cortado en
-dos ondas que ca.en sobre el pecho, arriba de la
cintura y dasd3 el escote, un plisa.do de chiffoo
cae suelto hista la rodilla., donde se anuda. terminando ea una borla de cuentas blancas.
. Entre los accesorios de toilette hay muchos muy
1oteresaotes.
L:is c::irdones y las hebillas, las borlas y los ca·
bochones p.irBceo representar los detatles más
ouevo, de los adornos, con excepción de los bor,
dado, y lo, encajes con eahebrados metálicos 'de
dit&gt;uj J es:¡ uisito y maravilloso tejido.
'
Lo, plisados de encaje, alambrados para man•
tenerlos erecto;. son una de las novedades para
lo, ca ello;, así ;como los encajes para puñcs y
adorno de escote,
dobles, en negro y
blanco, en negro y
rosa y otras combi•
naciones.

1
J

DELIA.

PARA EMBELLE·
CER EL ROSTRO

He aquí una excelente fórmula pa·
ra hacer en casa una
buena crema para
el rostro, teniendo
la seguridad de que
no cootieaesubstao·
cias nocivas: 50 gra·
mos de aceite de
almendras dulces
cincuenta gramos d~
agua. de rosas, doce
gramos de esperma
Y doce gramos de
cera blanca. En una
vasija se pone la
cera con la esperma, y se funde en
baño maría, sin de•
jar que hierva.
Cuando estos dos
ingredientes están
perfectamente des·
leíd_os, se agrega1 el
aceite, que se ha·
brá cuidado de ca•
leota.r al baño maria; se bate la mezcla bien con una
espátula de madera
0 de hueso; después
se agrega paulati•
oameote el agua de
rosa, muy despacio,

para que se asimile bien,
y sin dejar de batir; se es·
curre el agua que sobre, y
se pone la crema en tarros
de cristal.
SOPA DE JITOMATE
,
Se cuecen diez o doce
j itomates medianos, durante 20 o 25 minutos, se cuelan
por una coladera fina, se sazonan con cebolla molida
sal, pimienta y paprica. Se cuece medio litro de Jech~
en el perol doble, y cuando está hirviendo, se le agre·
gao dos _cucharadas de harina desleída en una poca de
leche fna. Se agregan dos cucharaditas de maotec¡uilla. Se bateo dos o tres yemas en una sopera se vierte
la _leche sobre l~s ii!omates, y luego éstos en' la sopera
cu1d~ndo de batu: vigorosamente para que no se cuajen
~e sirve muy caliente, con crackers o pan ' tostado, y
s1 se desea, se le puede agregar peregil picado fino.
Ultimes y raros modelos franceses.

DELIA.

�Gonsultas para las
damas
\

En el presente número tenemos el gusto de ofrecer a
las lectoras de ARTE v LETRAS
una sección de Consultas en
la que se contestarán todas las
pertinentes, a juicio de la señorita encargada de la sección femenina.
Diríjanse las consultas a
&lt;Delia,&gt; Apartado 45 bis. México. D. F.

ALHAJAS
Compro, Vendo y.Cambio
dando a ganar dinero a mis
· clientes.

"Alhajas de Otasion"

Infórmese Ud. como!
·' La Casa que se fundó con este nombre."

"Al Todo de Ocasión."
San Francisco 37.

• Ccmpro Caro y Vrndo Barato.

México, D. F.

Danie I Int lán.
Av. Bolívar 23. (Antes Coliseo

t)

MEXICO , D . f •

ARTE Y- LETRAS
Abre un Concurso de

ALFONSO XIII

Belleza Femenina en

En papeles blanco y orozúz.
Marca reformada de cigarros de

1

- toda ·1a Re-p ública -

1-

EL BUEN. TO NO, S. A.
Grandes Premios: París 1900.-St. Louis Mo. 1904
Proveedores de la Real Casa de España.

E. PUGIBET Director General.-México, D. F.
1

Véanse las bases en el próximo número

'

�•

Compañía Petrolera Cu~htemoc, S. A.
Capital Social Autorizµcto $750.000 ;
MEXICO , D. F.1

GO~SEJO DE ADMINISTRAGION
PRESrnEXTE: Señor D . Pedro
Méndez y Méndez (Secretario de
la Compañía Mexicana de Luz
y Fuerza Motriz, S . A,)
SECRETARIO-TESORERO; Señor
Gral. D. J. Miguel Guadai:ijara
(Jefe del Departamento de Cuenta y Administración de la Secretaría de Guerra. )
VOCALES "PROPIETARIOS: Señor
D. Federico Gamboa (Ex-Minist ro de Relaciones Exteriores y
Representante Diplomático en
var ios países) , lng. D . Santiago Méndez (Ing. Consultor de
las Líneas acionales), Lic. D.
F rancisco S. Carvajal (Magistrado de la Suprema Corte de
justicia de la Nación), D. Tomás Rivero y D . Ju lio Frank
(Comerciantes).
\, OCAi. ES SunEKTES: Sr. Lic.
D. Antonio de la Peña y Reyes,
Dr. D. Fernando Zárra¡¿a, L ic.
D. Isauro Bustamante, D. L ucindo Carriles, Ing. D. Emilio
R. Osorio, Ing. D. Ricardo López Guerrero, I ng. D . Baltasar
Fernández Cué.
Co~1,sAR10 PRor1ETA1'tO: Sr.
D . Miguel Auza (Contador del
Banco Nacional de Mexico) .
C0)IISARIO SUPLENTE: Sr. D .
I gnacio Raudón Asúnsolo ( del
Banco de Londres y !\'léxico) .
ARoCAl&gt;0 Co:-su 1.To1c Lic.
Manuel Septién.

La Compañía Petrolera Cuauh
temoc, S . A., es seguramente
la que más garantía ofrece a sus
accionistas, tanto por la ubicación de sus terrenos situados en
la zona petrolera más rica de la
República, cuanto

porgue su

Consejo de Administración está
compuesto de perso:us honórabilL;imas, de sobra conocidas en
el mundo de los negocios.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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