<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="5056" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/5056?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T00:45:18-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="3620">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/55/5056/El_Mexicano._1866._Tomo_1._No._25._Abril_1.ocr.pdf</src>
      <authentication>d72637999c19580d477fd024cd528760</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="135926">
                  <text>MEXICO: DoMINGo·l?

DE .ABRIL DE

1866.

Tomo 1.

EL MEXICANO.

192
CIUDAD DEL C.A.RME:N.

Esto periódico saldrá á lnz los
Domingos y los Jueves. El precio de suscricion es el de do~ reales al mes para la Capital y tres
para los suscritorcs foráneos. Los
números sueltos valen una cuartilla. Lo.s suscriciones se reciben
en la Capital, en el deSJ&gt;acho del
"Diario del Imperio," Bajos de
S. Agustin Ng "8; fuera, por los
corresponsales del mismo Diario.

demaudan_do á las autoridades que no dejen de la. mano un asunto de tan importante trascendencia ..
''.La instituc}on de juntas de exposicione'é, de beneficencia, de
meJoras materiales, que se han verificado en estos últinlos diae,
n?s hac_en conocer que el espíritu de asociacion ha venido í,. viviJcar a nuestra,ciuda_d, y nos prom~temos que muy pronto podia comenzarse a sentir su benéfica inftuencia.
"A; la sombra d'e la. paz, ain el estruendo de las armas, n~ escuch~ndose mas ruido que el de nuestras fraguas y de nuestros
martillos, veremos no muy lejano el dia en que nuestro Distrito
alcance el destino señal!do á. los pueblos honradoir é industriosos.-Este es el porvenir que esperamos para Jalapa.''

Del upedódico Oficial" de esta ciudad, fecha 6 de Marzo tomamos lo siguiente:
'
"El 1~ del corriente tom6 posesion del destino de Alcalde municipal el Sr. ~- Fr~n~iaco Perez de Acal, persona cuya probidad y aceptac1on publica son muy conocidas. Por el nuevo ai·reglo 9-ue_se ha ~ado á las Mnnicipalidades, esta autoridad es de
suma ~portanc1a Y. una, de las que desempeñan trabajos mas
complicados, pues tiene a su cargo todo el peso del Municipio
.la policía, el registro civil y ob'os ramos que demandan constan:
te_dedicacio;1: entendemos que el Sr. Acal es capaz de dar cumGUANAJU.A.TO.
plido lleno a sus deberes y que su eleccion es acertada.
"La ley de 1~ de Noviembre que arregla la policía en el ImDice el «Semanario Oficial:"
perio, y cuya publicacion toca ya á su término, reclama de pre. «El mié1·coles 7 del presente ha sido entregado por el seúor
fere~cia. la atenci?n del ~caldo múnicipal: mucho puede hacer director de la. Escuela ele, Minas de esta ciudad, el premio que
en bien de esta cmdad BID qi¡e cueste gran cosa, sino la voluntad fume de llevar á cabo sus disposiciones. Uno de los abusos S. ~- el E11;1perador tuvo a bien regalar al alumno de ella ue
hu~i~re tenido mayor aprovec~amiento durante el año esc:S.ar
quo seria fácil corregir, es el de la irregularidad de !as paredes
pasado.
. •
_ :
Y, fachadas de las casas; para ello bastaría hacer cumplir los ar- proximci
«El premio consiste en la obra intitulada «Diccionario de Arttcul?s 150 y 153_ del capitulo 14.. Los ~stablecimientos peligroM~nufo.cturae," lujosamente empastado.
sos, maalubres 6 mc~modos, conVJene 1gualmente que se sitúen tes17
Hab,iéndose~en~ontrad.o _acreedores á. dicho premio los alumcomo expresa. el capitulo 15, ahora que se teme la invasion del nos D. Severo Na.via, D. Lme Gutierrez, D. Juan Salas D José
cólera, crour, y otras . enfer1;11edades contagiosaP, 6 que por lo Ma_ría Aiizm~ndi y ~- Cárlos Alcocer, se sorteó en~e ~llos y
menos req~uer~~• p~a unpedir sus estragos, una atmósfera pura, s~b~6 favorecido el último de los citados alumnos, quien lo recomo medio h1g1éruco y preservativo. El planteo de árboles pai6 .
~a hermosear algunas callea anchas de la poblacion, es una me- ci "Esperamos
que es~a alta frueba de distincion que S. M. el
J0ra de ornato muy fácil de hacer, pues su cuidado y riego cor- Emp~ador se h~ sei;vi~o dar a la Escuela de Minas, servirá de
res¡onde por obligacion á los vecinos mas cercanos, segun el un pode!ºªº est1IDulo a los alumnos de ella para aspirar en el
articulo 148. Las calles do Pueblo Nuevq, Asuncion, Campo presente año á un honor semejante al que han obtenido los alumSanto, y la calle real, desde donde empieza su mayor anchg has- n~s citados, cousiguiéndo~e de esta manera el mayor aprovechata la plaza, adornadas con árboles, que los tenemos muy visto- m1ento de !odos, y que la escuela. aumente mas cada dia la buesos, aumentarían la. hermosura del panorama que p1·esenta -esta na reputac1on que hace tiempo tiene justamente adquirida.''
ciudad, y la pondrian al abrigo de los vientos que generalmente
son molestos y causan algunas enfermedades.
"~~ ñu, l a mis~~ leJ: ab1·e un campo· vasto á la autoridad
NOT.ICIA HISTORICA •
mUD1cipal q~~ quiera deJar buena memoria y aspire á la gratitud
de s~ concm~adan?s: es e~ ~ueatro concepto el destino que mas
_D E V ARIAS INVENCIONES, DESCUDRDIIENTOS, ETC,
conviene á. quien desee ser util al punto en que vive.''
( Continfla.)
BARNIZ. -Hasta el siglo XVI, en que los misioneros jesuitas
REGISTRO CML,
enh·aron_en la China, se ignoraba. en Europa el arte de compoDe conformidad con la l ey de 1~ de Noviembre del año próxi- ner barructs: desde entonces se han hecho müchos ensayos, lomo pas~do, se han _establecido e~ el Departamento de la Laguna gran?º en esta materia los mayores adelantos. La invencion del
l~s o.~mnas respect~vas del Registro del Estado civil, y están bai'IllZ,que se da sobre el barro cocido, se debe desde el siglo
XII~ a un alfarero de Schelestad, en la Alta A.lea.cía.
e1erciendo l as funciones que la ley les comete.
BARó:METRO.- Instrumento fisico inventado por Torriceli en
1643, para pesar el aire é indicar las variaciones del tiempo.
DISTRITO DE JALAPA.
B~oN.- Pa~ece que esto empezó á ser \ID título de honor en
Pice el pedódico "La Esperanza:"
Francia en _el siglo VI, y que en el IX se aplicó á los grandes
«Sin ser optimistas, _sin ver por toda¡¡ partes un horizónte co- d? aquel remo. Malcolm III, rey de Escocia, creó en el siglo XI
lor de rosa, creemos, sin engañarnos, que se goza de paz actual- diferentes- barones, y desde entonces se generalizó este título.
mente . ~n nuestro Distrito. Por todas partes vemos renacer la
BARONET.- Título de nobleza creado por Ja.cobo I de Inglatranquilidad y la. confianza; los habitantes del campo se dedican
terra
en 1611.
á sus ~eas ordinarias; las escuelas se abren para la juventud,
,B~1u. (juego de la).- Se cree que tnvo orígen en los juegos
la. segundad de l~s per~onas y d~ la propiedad se hace efectiva, ol11:n,p.1
cos que _celebraban los ¡rl'iogos: los romanos se ejercitabn.n
Y h a comenzado a sentirse la acc,on y la influencia del Gobierno
"La agricultura, poi· medio do asociaciones ha comenzado i t amuien en el Juego de la burra.
BARRENA.- Instrumento de carpintería cuya iuvenciou atrisentir un poderoso estímulo; nuestros caminos trasversales con'
vertidos no hace mucho tiempo en teatro de deprcdacion¡s no- buyen algunos al ateniense Dédalo.
BASA-- S~ vió por primera ~ez en las columnas del célebre
tamos que se componen diariamente.
'
"Nuestras innum~fbles minas no eepei·an mas que la accion templo de Diana en Efeso, construido unos 550 aiios antes de
d~ poderosas compamas para ponerse en una bonanza indefi- nuestra éra.
BASIL10s.- San Basilio, Obispo de Cesa.rea, instituyó estos
ciente.
ad~istracion pública se regulariza por todas partes: el monges en el Ponto el año 363. En . España tuvo orígen la 6rregistro civil se establece en los pueblos, se han valorizado sus d~n de los ~o~ges Basilios por algunos varones de conocida.
capi~~s para c?nocer la riqueza pública y estudiar un sistema piedad que v1V1an en una soledad del obispado de J aen á. loe
r~ntístíco apropiado! y se ha comen:i:ado á dotar á las pobla- que aque'l O~ispo dió la regla de San Basilio en 1540. '
cio~es de persona~ 1dónea~ qu~ sirvan las escuelas y juzgados,
-~.A.T.AN.-Segun Plinio, los batanes fueron inventados por
qmtando esa multitu? de tmtenllos que no servian sino para te- Niciaa de ~legara; pero otros pretenden que el arte de batanar
ner á las gentes suID1das en pleitos interminabJes y sustraídas fué descub1~rto mucho tiempo antes en A.sía y en Egipto, y que
de la. obediencia de las autoridades.
'
no se conoc1ó en Europa hasta despues de la guerra de Troya,
"Hé aqiú el preaente de nuesh·o Distrito: grato nos es conBAYO~'"ET.A..-Esta ai·ma ofensiva fué inventada en 1670 en
templar el porvenir.
"Si como hemos dicho en nuestros artículos anteriores, se pro- 13ayona de Francia, de donde tomó el nombre. Se dice que los
cu!a que hasta e°; las aldeas mas pequeñas existan escuelas de franceses fu~ron los primeros que hicieron uso de ella en la bapnmeras letras; s1 estas son servidas por personas aptas, procu- talla de Turm contrn loa confederados, en 1693.
( Continuará.)
rau~o _que las dotaciones sean competentes, se habrá establecido
e~ ClDllento de una buena sociedad.- Nunca creeremos haber
1\IE~IOO.- hn&gt;.RElIT.A. ruPElUAL,
dicho demasiado, si insistimos siempre en nuestra publicacion

P eriódico bisemanal, dedicado a l P ueblo.

y no h,allaron en él el cu~r~o del Seiíor. Su sorpresa fué grande,
y Mana :Magdalena cornó a J erusalem para advertir á Pedro, ó.
Juan y á los otros apóstoles lo que sucedía.
Pedro y Juan salieron al instante de la ciudad, y presurosos
Hé aquí el día que hizo el Señor, el gran dia de los cristianos:
C ~
¡el dia de la líbertacl! Así es que por los aires, así en las ciuda- tomaron el camino del sepulcro, y ambos conian: Juan llegó prisp,,l,a A¡
des como en los campos, se oye un gran cántico que cual himno mero, y asomándose á la entrada de la tumba, percibió 1a. sábana por el ,suelo; empero, aguardó la llegada de Pedro para en- 'B"ibliowco
f.
de Desde
alegriaelresuena.
'l
alba anuncian las campanas alegremente la fiesta. trar con el.
1 I f-1
Y habiendo ambos penetrado, vieron la. sábana que envolvía
. l;1
Envuelta há cuarenta días la tierra en penitencia y luto, resu•:.
cita tambien el regocijo, y cada uno sale de su morada con sus el cuerpo, y el sudario que se habia puesto sobre la cara del Salmejores vestidos: en este día nuestras vastas iglesias son peque- vador, y creyeron, como las mujeres, que habia sido robado el
ñas, porque los mas indiferentes se creen obligados á concurrir cuerpo, porque no sa.bi.an entonces lo que la Escritnra enseña:
á la solemnidad de tan llanta jornada. Es verdad que la religion "Que era preciso que resucitase de entre los muert-0a.''
LlenoP. de admiracion se tornaron á J emsalem para decir á los
ha desplegado todas sus pompas, que los altares han vuelto á
apóstoles
lo que habían visto. 'Empero, las mujeres se quedaron
tomar su magnificencia, sus •ramilletes de flores, sus relicarios
y candclcroe de oro, y 9.uo no ha.y :roas voloe. que oculten á..Jos 1l la. cntratl::i. del momtmcnto, y Marfa :Magdalena, dejando correr
santos y ángeles adoradores. El incienso e.e eleva como en nu- sus lágrimas, lloraba al ver vacío el sepulcro, cuando de repente,
•
b~ por el santuario; el terciopelo y el brocado rojos revisten los en lo o&amp;cmo de él, vió dos ángeles vestidos de blanco, sentados
en
el
lugar
en
que
se
babia
puesto
el
cuerpo
de
J
esus,
uno
en
ministros1 la mitra. brilla sobre la frente del pontífice, y su bá.
. culo resplandece en sus manos; los cirios arden á cada lado d.cl la cabecera y otro hácia. los piés.
Y los ángeles dijeron á :María :Magdalena: «Mujer, ipor qué
tabernáculo en que domina la radiante Eucaristía, y los aiá.co11
t
nos y subdiáconos, y los canónigo«, y los acólitos y cantores, llorais7" Y ellii 1·espoudi6: Han sacado de aqm el cuerpo de
mi Seiior, y no sé dónde lo llcvaton.'' Y al instante en que ella
con hachas encendidas, dando la vuelta á. la. iglesia,
por
en
me11
dio de las olas de pueblo, cantan est!I.S palabras: Un ángel del deeia esto, vió á. Jesus en pié cerca de t&lt;Í, que le preguntó tamSeñor ha bajado del ciclo, y echa!ldo por tierra la losa ael se- bieu: 11:Mujcr, ipor qué lloras1"
Y como el sepulcro estaba en un · jardin, creyó al principio
pulcro, se sentó sobré él, y dirigiéndose á las mujeres, les dijo:
No temais, porque sé que buscais á. Jesus, que ha resucitado: :María l\Iagdalena. que el hombre que le l1ablaba era el jardinero,
venid y ved el lugar en que el Seí1or estuvo tendido. ¡Aleluya! y le respondió: "Si sois vos el que ha sacado de aquí el cuerpo
de mi Seiíor, tlecidme cu elónde lo pusisteis, y yo lo recogeré.''
¡Aleluya!
Jesus pronunció apenas esta palabra: ¡Maria! cuando ella lo
«y cuando ellas hubieron entrado en el sepulcro hallaron scnmdo al lado derecho un jóven vestido de blanco, &lt;J.ue al verlas hubo reconocido, y e:rlendieudo sus brazos hácia. él, exclamó:
temeroeas, les di.jo: No tenga.is miedo, porque sé a quién bus- ¡Rabbani! que quiere~ecir maestro.
"No me toqneis, añadió el Saivador, porque aun no he subido
cais, y él ha resucitado.
"Resucitando J esncristo de entre los muertos, no morirá mas:· hácia mi Padre. Id á mis dh,cípulos y decidles lo que ha.beis
·\"isto, y que subo á. mi Padre, que es vuestro Padie; hácia Dio1.1,
la mue1-te no tendrá imperio sobre él.
·•¡Murió por el pecado y aliora vive para D ios! ¡Murió uua que es vuestro Dios.''
:Magdalena fné donde estaban los tliscípulos llenos de aflicyez por nuestras culpflS y resucitó para nuestra justificacion!
·cion, y les dijo que habia visto al Señor, relatándoles cuanto le
Era
preciso
que
el
Cl'isto
sufriese
lo
que
sufrió,
y
que
así
11
hubo dicho; mas estaba ella en tal abatimiento de espíritu, que
entrase ó. la gloria.
no la creyeron, aunque afirmase que estaba vivo y que sus ojos
"El Seiior se levaut6 glorioso de entre los muertos.
"Por nuestro amor fué puesto en l a cruz: hélo aquí resucitado. lo babia.u visto.
Las otras santas mujeres, llenas ele miedo permanecian tem¡Aleluya! ¡Aleluya!"
Así, pues, los sacerdotes, bajando del santuario y pasando por blando cerca acl sepulcro, y los ángeles les dijeron: "No temai.s:
en medio do los fieles, por las naves y vestíbulos, cantan al pue- busca.is á J esus N azarcno que fuó crucificado; y ¡,por qué busblo la grande nueva d~ la Resurreccion. Esta palabra aleluya, cui.s entre los muertos al que e~tú. vivo1 El no está aquí, porque
que quiere decir loor á Dios, se 'ha hecho una palabra cristiana ha resucitado, como dejó dicho. Recoraad sus palabras cuanque el ¡,ueblo católico comprende; así es --que la repite con una do aun estaba en Galilea: Es preciso que el hijo del hombre sea
especie de santo delirio: y es en cierto modo extraordinario el entregado, c-rucificado y muerto, y resucitado al tercero dia. V eui.d
oir resonar las bóvedas de nuestras iglesias con el grito que los y ved."
·
Recordaron, en efecto, las santa, m\ljerce aq_11ellns palabras
do
hebreos rep.,tian por la.B profundidades ele la mar, cuando el Todopoderoso les abrió paso por medio de hs suspendidas olas. J esus, y saliendo de la. tumba agitaclas de temor y gozo, se apreY aun hoy es un grito de libertad como entonces lo fué: la muer- suraron á llevar la gran noticia que acababan de oir, á los apóste y la Resu1Teccion del Cristo abrieron tambien el pasaje hácia toles y á los discípulos.
Y en el camino, que ellas hacían de prisa, alabando á Dios de
otra. tierra prometida, hácia el cielo donde Crist-0 subi6.
Despues del sábado que siguió á la muerte del Salvador, :Ma- lo íntimo de su corazon, J esus se les presentó de nuevo y las
I
ria Magdalena, María, madre de Santiago, y Salomé, madre de bendijo. Ilabia en él tanta mansedumbre, que las santas mujeres
osaron
accrcársele
y
1!3
besaron
los
piés.
l os hijos del Zebedeo, que á la bajada del Calvario compraron
Y el Salvador pronunció estas pala.bias: «:Mujeres, 110 tema.is:
perfumes fara embalsamar el cuerpo de J esus, partieron de Je•
rusalem a otro dia temprano y llegaron al sepulcro antes de la id y decid. á mis hermanos que vayan á Galilea. y allí me verán.''
Cuando llegaron al cenáculo en q_ue se hallaban los apóstoles
salida de~ s~l, lleva~do consigo los perfUIUes preparados. Empero, aproximandose a. la tb.mba se preguntaban: i,Quién nos le- y que dijeron lo que acababan de ver y oir, fueron tratadas, como María :Magdalena, ele visionarias.
vantar~ la lo1:1a sellada del sepulcro1
Mas de otro lado algunos soldados de los que estaban apostaY ID1entras que hablaban así, tembló fuertemente la tierra y
fué el momento en que el ángel del Senor, bajando del ciclo, der- dos en la ·guardia del sepulcro, fueron á la ciudad y refirieron á
los príncipes de los sacerdotes cuanto habia pasado.
ribó la losa de la tumba.
A la noticia de estos prodigios, se juntaron los príncipes de
Tenia
es~e
ángel
la
cara
esplendorosa
cual
un
relámpago,
y
.,
era su vestidura mas blanca que la nieve. Los soldados aposta- los sacerdotes con los hombres de Pilatos y Herodes para acordos de guardia., que lo vieron, cayeron como muertos. De tal dar lo que babia. de hacerse, y fuó reijnclto poi· lo!! enemigo!! de
Jesus, que se d:iria una 1mma d.e clinC'rO ~ 1n. guardia para liacermodo los h abía sobrecogido el miedo.
,
Las muj eres, viendo 4uitada la piedra, entraron al momento

PA. SClJA..

U

...

":1iª

EL IBIICANO

Se publicarán gratis los remitidos qul' tengan por objeto el
fomeulo do Jo.s ciencias 6 lail artes, 6 que sirvan para instruccion
del pueblo.
Por precios conveucionales, se
itlscrtarán avisos qne tengan las
mismas cualidades.

•

.

r

r

..

�EL MEXICANO.

194

la decir al pueblo que los discípulos del Nazareno habían venido
por la noche y llevádose el cuerpo del Maestro.
Los soldados recibieron el din~ro é hicieron lo que se les ordenó; empero á pesar de la mentira, fué la verdad conocida, y
nuestro Señor apareció á San Pedro y á los discípulos de Emaus,
y Santo Tomás mismo se convenció.
Hé aquí todo lo histórico de la gran fiesta de la Resurreccion:
hay en esta relacion, hecha por testigos oculares; un t_ono irresistible de verdad. El h ombre bastante desgraciado que repugnase
creer, se hallará forzado á admirar los pormenores tan sencillos
y puros de esta grande historia.
La Igle11ia ha debido reunir á la memoria de la R esun-eccion
de J esucri8\_o su mas imponente solemnidad: así es que ella le
llama el dia aei Señor, la F iesta de las Fiestas, el dia de la Li-

ff:\

•.

bertad.

lli\{S(\m~

San Gregorio Nacianceno dice: "Que la fiesta de la-PASCUA

.~, i~a,: es tan superior á las otras fiestas del Señor, como lo son estas á

f l "~UHO&amp;

las de los Santos."
El Papa San L eon decía: "Que entre todos los dias que se
honraban con algun culto de la religion cristiana, -ninguno era
tan augusto ni tan excelente como el de Pascua, y le miraba como el punto principal de toda. la disciplina de la gran república.
cr~stiana, de donde. dependía la economía del culto divino y: de
. los sacramentos de la Iglesia, porque la Resurreccion del Salvador es el funda.mento de nuestra religion, y que sin ella nuestra.
esperanza el! ilusoria."
Y en efeeto; habríamos amado al Hijo de María en su cuna,
lo hubiéramos adorado tambien con los magos del Oriente, lo
habríamos oido en el templo con los doctores, lo hubiéramos admirado en todos sus milagros.... todo seria i~útil si él no hubiera resucitado al tercero dia. La piedra rota del sepulcro es mas
eloc\lent.e que todo para proclamar la divinidad del Crucificado
del Calvario.
Este paso de la tumba á la vida es el que ha hecho dar á la
fiesta de la Resurreccion el nombre de Pasclta, que significa

paso.

'-

.

La Pascua de los hebreos era la memoria del paso de la escla:
vitud á la liberto.d.
L a pascua de los cristianos es el recuerdo del paso de la muerte á la vida; de las 8ombras del sepulcro á las glorias del cielo;
de la servidumbre del pecado ú la libertad de hijos de Dios redimidos con su sangre.
Cuando hubieron los hebreos.atravesado el miu- por medio de
las ondas divididas é inmóviles, y que se hallaron á la orilla.
opuesta, ieparados y libres do su!! enemigos, sintieron un grande gozo, y en un santo entusiasmo cautar~n al Señor liimnos de
libertad.
Los cristianos el dia de Pascua hacen oir cantos semejantes y
exclaman: "Prostérnate, pueblo, y adora la víctima pascual, el
cordero que salvó el rebaño.
"Adora al Cristo que ha reconciliado I:i. tierra con el cielo!
"¡Maravilloso combate entre la vida y la muerte!
_
"~l Señor de la, vida muer~, y la muerte es vencida, y el
Crucificado vuelve a tomar la V1da como un vestido que le perteneeia y que solo babia depuesto.
"tDinos qué viste, Magdalena? iQué hallaste en el camiuo1
"Ví el sepulcro de Cristo vivo; ví la gloria. de Cristo 1·esucitado; ví los ángeles, testigos celestiales, con ropas de blancura esplendoro~, que me mostraron la tumba del Señor vacía y me
dijeron: No está aquí.
«El Cr.ial.o mí esperanza resucitó de entre los muertos, y fié
os adelanta á. Galilea.
·
"Tembló la tierra y se tuvo en sileueio cuando Dios se levantó para dar su juicio."
·
'l'odo el oficio de esta grande solem1údad respira alegría y entusiasmo; empero las ceremonias no tienen nada de extraordinario. La misa y las vísperas se parecen á laa de las otras fiestas:
no hay de mas en el santuario. sino c1 cirio pascual que por la
tarde se lleva con solemnidad cu derredoi- de la Iglesia. Pya
los que saben lo que representa el símbolo de este cú-io, cuya
· grande llama brilla sobre la multitud, ha.y que pensár y que reflexionar.
Lo que ha civilizado el mundo es \a luz de la fé, la luz de
quien el cirio pascual es una débil sombra; y para extinguirla,
tqué no ha hecho el infierno7
Cuando estais en la Iglesia veis partir el cirio de cerca clel
altar, adelantarse en el santuario, bajar.las gradas; de¡¡pues, volteando por entre las naves del costado, desaparecer de repente
. su luz sagrada detras de un haz do columna~ aparecer luego
por el abra de un arco,•y mas lejos ocultar8e otra vez p-as de los

pilares; á alguna distru¡cia mostrarse de nuevo; y en fin, le veréis volver resplandeciente al lado del altar.
Esto semeja á una fiel imágen de las vicisitudes por que ha
pasado la llama de la fé cristiana. Por momentos na brillado con
resplandor: su luz á veces se ha ocultado; empero nunca se ha
extinguido, y al ñu de los siglos subirá pura y radiante al cielo,
así.como el cirio vuelve al altar.
Durante la procesion cantan los sace1·dotes: "Cuando Israel
salió de Egipto y que la casa de J aeob no estuvo bajo el yugo
de un pueblo bárbaro, la mar vió en sus riberas el pueblo libertado y se hizo o.tras.
"El J ordan vi6 á Israel y retrocedió háei¡i. sus fuentes; las
montañas se levantaron como cameros, y las colinas saltaron como corderillos.
"tPor qué, oh mar, te vuelves hácia atras7 Jordan, tpor qué
retrocedes hácia tus fuentes1 Montañas, ipor qué os levantai¡¡
como carneros1 Colinas, tpor qué saltais como corderillos1 .
"La tierra se estremeció á fa vista del Señor, á la vista del
Dios de J acob, que cambió la piedra en una fuente, y las rocas
!lº corrientes de agua viva.
"No por nosotros, ¡oh Señor! no por nosotros, sino por la gloria de vuestro nombre, manifestad vuestra misericordia y vuestra· verdad para que las naciones no digan: ten dónde está su
Dios1
"Nuestro Dios está-en el cielo, y todo lo que ei-iste ha sido
hecho por él; l°" ,doloe de lM nacionea no eon maa que oro y
plata, y obra do manos de hombres.
"Esos ídolos tienen boca. y no hablan, ojos y no ven, oídos y
no oyen, narices y no huelen, manos y no tocan, garganta y no
pueden gritar.
.
"¡Semejan á .cllos los que los hicieron y que en ello1¡ confian!
Mas la casa de I srael ha puesto su esperanza. en el Seiíor, que
es su protector y su apoyo,
"La casa de .Araon espera tambien en el Seiíor, y el Señor la
protege. El Señor se acordó ae su pueblo y lo bendijo."
Tales palabras de alegría y de triunfo dicen bien con la solemni1lad de Pascua, y hemos visto hombres de- verdaderos talentos, trasportarse de entusiasmo al oir millares de cristianos
cantando bajo las bó\&gt;edas de nuestras antiguas iglesias el cántico de los israelitas libertados.
Despues de esta poesía de los salmos, tiene la Iglesia aúu el\
el dia de Pascua, su himno de / O filii et filial Nuestros padres
compusieron para esta historia rimada de la Resurreccion, una
aria que saben nuestros hijos y .que cantarán nuestros nietos.
No hay un corazon bastante frio que no se sienta latir cuando
todos los :fieles, respondiendo á. las voces puras y sonoras de los
coristas, repiten: ¡Aleluya! ¡.Aleluya!
El ceo ele nuestras catedrales, de nuestras iglesias de aldea,
de nuestras capillas, 1·epiten tambion esta aria que conocen largo tiempo há.
Para 11Da solemnidad como la. de Pascua, la piedad de nuestros
padres no pudo contentarse con uh solo dia, y el lúnes y mártes
que seguian al domingo de la Resurreccion, fueron por mucho
tiempo fiestas dé obligacion. Hoy estos gias no son reverenciados solemnemente, pero el pueblo los santifica aún.
Esto tiempo de P ascua no tiene solamente regocijos religiosos:
como fiesta ele la Resurreecion viene con la. vuelta de los hermosos diaa; es el momento en que ~os artesanos y lo's obreros de
las ciudades tienen necesidad de respirar fuera de las calles est.rocL.ua T el.o 1~

t95

EL MEXICANO.

roolnto•

c1·een en la Resurreccion; y no solamente creen en la del Cristo'
sino que ao-uardan tambien la. de la sociedad.
Sí· atro~damente lo decimos: la sociedad no permanec&lt;'rá en
el ;n:nto en que cstú. hoy. En vano so que1-i-á rel?garla á ~as sombnas regiones de la muerte; en vanó se a~o~aran guard1as_para.
impedir que salga de la tu_mba: _ella echara las losas por t1,ena,
ron1perá los sellos y saldra radiante, desplegando con. uu tlopl?
del cielo el estandarte do la cruz. Porque con este s1guo sera
que ella ha vencido:
·
.
Nosotros, que creemos 6rmemet\t&lt;' que este gran dia de la
Re¡mrreccion lucirá para el mundo,_ traic'mos como lwmJn:es de
btten&lt;i i:olu11tad &lt;le asegurar su venida. Un pecado1·, lo veis por
ipí, puede tambien trabajar para este bc·llo dia, y 11_0, e.st~ reservado exclusiv~ente á las manos santas la rccddicamon del
templo. .
Vamos, pues, por todo et país, y cuando veamos que el escepticismo se engrandece; cuando no se quiera creer !i_uo 1~ que se
puede explicar; !mando apenas se reconozctL la ~apn,_rnahclad del
alma, porque as1 como el cuerpo, no la lian podido d1i;1ccar; cuando la estúpida vanidad afei:re su Mmbreri&gt; ante una cruz que
pasa delante de ella; cuando se ponga un emblema profano en
lugar del signo del· cristianismo y do la Resu.rreeeion sobre 1:1
ceniza de los muertos; al ve1· tales cosas, exclamaremos: "¡á.utigua fé de nuestros padres, creencias sagradas, salid ele entre los

•

.-

a. pi.a.-. :L... natura.le•~ que h a ceta•

do como muerf;;I. bajo su sudario de nieve, parece tambien resucitar á esta 6poca del año, y comienzan las fiestas fuera de las
ciudades. El pueblo va á cantar el himno ¡ O filii, et filue! en
las iglesias de los campos, y á comer en la aldea. Es este el
tiempo en que los magistrados padres de familia visten de nuevo
á sus hijoij, én que los magistrados, los hombres de negocios y
los niños de la esca.ela tienen .una corta vacacion.
Estos dias que avecinan la Pascua, han sido considerados dtimasiado santos para que el trabajo tuviCl!e lugar en ellos.
Tuvo Navidad sus regocijos bajo los nubarrones oscuros de
Diciembre y al lado del hogar. La Pascua tiene los suyos cuan
do comienzan los árboles dll nuevo á retofiar, cuando abren las
p11mulas sus flores y que se tienden los cielos de azul.
Cuando consideramos toda.a, estas santas alegrías que el catolicismo esparce en nuestra vida, no podemos menos que eompadecer·de lo "íntimo de nuestros co1·azones, los escépticos y fríos que
no reverencian nu.estras fiestas. No e~ para ellos que esei;ibo; mi
libro se dedica. á los que uo desdeñan los _puros goces que tienen de lo alto, y que, por el contrario, los desean con All.líia. Estos no se acomodan con las frias sombras de la muerte,. sino que

•

,,
/

ALGUNAS NOCIONES DE tRONOLOGIA.
( Continúa.)

Cuando la hma 6 el sol se osclll'ecen en una parte 6 en toda de su superficie brillante, por un tiem- _
po mas 6 menos prolongado, para vQlver despues á
su estado primero, se dice que hubo eclipse.
Cuando el fenómeno acontece con la luna, i;e llama eclipse ele luna; si con el sol, se denomina eclipse de sol.
·Si la eclipsada es solo· una fraccion del disco del
astro, se nombra eclipse parcial; si todo el disco queda oscurecido, se dice eclipse total.
. Com~ ya hemos indicado, en. cualq~era posicion
ue
en el espac10, aJ.1.'0Ja ·-su
q la berra teno-a
b
b sombra
.
en la d.ireccion opuesta al sol: Esta soro ra tiene
la figura cónica, y ~a dis~ancia á q_ue termin~ del
globo terrestre, es igual a 216 radios de la ~en·a.
La luna, dando vueltas alrededor de la tierra,
muertos! ¡Resucito.él, resucitad!"
no
camina precisamente en la misma direccion de
Cuando los sectarios del egoísmo profesen abier_romeut~ sus
secas doctrinas; cuando levanten los hombros al ou- referir un la eclíptica, sino en una órbita que tiene con la
acto de devoeion· cuando se mofen de los deberes, y cuando la eclíptica una inclinacion de cinco grados, och0- mitorpe mora~ del i~t~rés, como las ondas de un ~iélago de_ ~íquido nutos, cuarenta y ocho segundos.
lodo, se agite, se hmche, se eleve y amenace a sumcrg;u la soDurante cada revolucion de la luna, la tien·a se
cied!ld· entonces, invocando la noble moral del deber, gritaremos
con toda nuestra. fuerza: "¡Nobles doctrinas de abnegacio11, gran- encuentra interpuesta entre ella y el sol Si el cades devociones, generosos sac1;ficios, salid de entre los muertos! mino de la luna fuera idénticamente al de la eclíp¡Resucitad, resucitad!"
tica en cada. llena la luna entrwia
en el cono de
1
Se nos querria hacer ¡á nosotros! una patria enteramente nueva, totalmente despojada de tradiciones, arrasa~a do monume~- so~bra que la tierra lleva tras de sí; quedarian intos; y si nuestros padres tuvieron renombre, sena ~euester olvi- terceptados los rayos luminosos que alumbran á la
darlo; si tuvieron gloriosas tumbas, apenas que_ilara el ,:iolvo! lo luna, perderia ésta su brillo y se diria que se habia
que date,do una edad cristiau~, h,a de ser como si no l10b1era sido. eclipsado; pero la inclinacion del camino de la luna
·Hé aqm la volru1tad de los imp1os! l\las noaotroB no nos some1
,
, .d
con respecto á la eclíptica, hace que la luna, segun
tel'emos a tan estup1 o querer.
. .
Nosotros echaremos menos en nuestros campos las vieJas aba- su posicion, entre ó no en el cono de sombra, resuldías con sus ¡utos campanarios, sus arcos y sus claustros; l~s tando que no siempre que hay llena hay eclipse.
castillos con sus torres, sus profundos fosos, sus puentes levadiQue la luna pueda entrar en la sombra de la
zos: ··cuando veamos la banda negra¡ sacrílega poner sus vantierra
es fácil dti entender, supuesto que, como ardálicas manos sobre el blanco polvo do estos roo~umento~, exclamaremos: "¡Santos ermitaños, /iadosos peregrinos, valientes riba dijunos, la sombra se prolonga 2~6 radios de
caballeros, poetas, trovadores, sali de entre los muertos! ¡Resu- la tierra, mientras que la luna solo dista de nosocitad!"
tros 60 de los mismos radios. Así, la sombra de la
En la resurreccion de lo que era. s~nto, y que se ~a de~trni~o,
es en lo que debe un cristiano trabaJar. . . . ¡Ah, Dios m10! bien tien-a puede eclipsa!' á la luna, y no sol? en J?ai:te,
a.abemos que no es diciendo á los reyes, á les pontífices y á los sino tambien en el todo, po1·que á la distancia . de
ermitaños: "¡Resucitad, resucitad! que loa haremos levantar do los 60 radios á que la luna puede pasar, la seccion
sus leéhos de mármol ó de piedra: bien sabemos que no es la
del cono de sombra es mucho mayor que el disco
voz del ho,mbre capaz de despertar á los muertos; emper?, l_o
que podemos y debemos hacer, es reponer y h omar los prmci- entero de la luna.
Resumiendo estas indicaciones, tenchemos: que
pios y doctrinas de religion, de. honor, de franqueza y lealtad.
Demoú lo presente lo que babia de bueno en lo pasado, Y ase- los eclipses de luna no se verifican ni pueden veriguraremos aaí la mw:idacl del ~rvenir.
.
y cuando háyamos comenzado la obra no uoa desammomos. ficarse mas de en la llena de la luna; que poi· el
.A los obstáculos que se opongan, ,hagamos nu~vos esfu.erzoa, re- movimiento de la luna, no siempre que está en llecordando que queremos obedecer a lo que el Dios d,_e nuestros pa- na hay eclipse; que el eclipse no es otra cosa sino
dres ha ordenado; que deseamos que sea la sociedad como las que la luna pe~etra parte ó to~a en la sombra proCl).aaB de los hijos de I srael, señalada con la sangre del Cordero,
ducida por la tieITa: en el pnmer caso se llama
ara que el Señor irritado no la diezme: reeo~demo~.q~o los he.
hreos en la Pascua estaban de pié con sandalias cemdos ! en la eclipse parcial, en el segundo. eclipse _total
mano el báculo, é imitémoslos. Estemos prontos á pa~~ acorLos antiguos que no conocieron con toda exa~tidándonos que somos viajeros, que la_blandUTa y las delicias del tud los movimientos del sol y de la¡ lun~, se valian
dMcanso no son h echas para aquel que quiere alcanzar ?l fin
del periodo conocido por los caldeos baJo el nomque le está sejialado; y si en el camino hallamos lechugas silvestres y yeil:&gt;a.s amargas, no murmuremos ni perdamos por. eso el bre de Baros, para predecir los eclipses de luna.
valor, porque Dios no~ ha dicho que el viajero hallará siempre Consiste este periodo, segun Delaunay, en q~e:- ·
en la tierra leche y miel con que alimentru:so.
.
"Si los nodos de la órbita de la luna no estuVIeran
Las fiestas católicas hacen más que regocijar las almas cris- animados de un movimiento retrógado. el intervalo
tianas que las celebran, porque las hacen mejores; y no solamente riegan flores sobre la tien-a, sino que hacen germinar las se- de tiempo comprendido entre dos coincidencias sucesivas del sol con uno de los nodos, seria precisamillas del cielo y madurar los fruto11 para la eternidad.
EL VIZCONDE WALSB .
mente el año sideral; pero· en virtud del movimiento retrógrado de los nodos, este intervalo de tiempo

....

�,

.,

196

EL MEXIC:A.NO.

es mas corto: su valor es de 346,619, y es lo que se
llama la revolucion sinódica de los nodos de la luna.
Formando diez ·y ntieve veces esta cifra, se encuentran 6585,76 dias. Por otra parte, conforme á la
duracion que asignamos á cada lunacion, se encuentra que 223 lunaciones hacen 6585,32 dia:s. Así es
que, diez y nueve rev..oluciones sinódicas de los nodos de .la luna son ~asi 223 lunacione,s. Este periodo, que comprende ceréa d~ diez y ocho años y
once dias, ha servido mucho y sirve aún para la
prediccion &lt;Je los eclipses."
Se concibe, en efecto, que las posiciones de 1a
luna serán las mismas con respecto al sol despues
de 223 lunaciones; de manera _que, si se ha observado un eclipse en tm tiempo cualquiera, hay segmi.dad en que el mismo eclipse se veiificará pasadas 223 lunaciones, ó sean 18 años y 11 días. Por
este medio prédecian lós antiguos los eclipses de
luna, y los puede predecir toda persona coo solo
poseer diez J nueve calendarios y ajustar el fenómeno de que se trata, al repetido periodo de 18
años 11 dias.
Pero como 223 lunaciones no son exactamente
19 revoluciones sinódicas de los nodos de la luna,
se infiere que este método es aproximativo y no
completamente ajustado: sirva para saber si en tal
época habrá un eclipse, pero nada se puede a-seg·urar acerca de su i.niportancia y de su duracion, que
difterén siempre del ·e~lipse anterior, y aun podría
suceder que un eclipse parcial muy débil no llegara á verificarse.
_ La importancia de los eclipses· la ., .a nuncian los
almanaques diciendo qué la parte eclipsada es de
tantos dígitos: esto quiere decir que el diámetro del
astro se considera dividido en doce partes iguales
ó dígitos, y que de esas doce parte~ se eclipsaron
las señaladas.
Los eclipses d~ sol se verifican cuando la luna
está interpu~sta entre el sol y la tien-a; de manera
.que estos siempre tienen lugar hácia la conjuncion,
aunque no siempre que hay conjuncion: la mayor
parte de los eclipses de sol son parciales; acontecen
los eclipses totales raras veces, y no son visibles
sino en cortas distancias de la tierra en cada ocasion.
. El p_eriodo d? 18 años once dias, que sirve para
predecir los eclipses de luna, se emplea tambien en
predecir los eclipses de sol, pero únicamente cqmo
co~ aproximada; pues si bien se podría señalar que
en tal época se repetiría un e'clipse pasado diez y
ocho afios antes, seria imposible fijar si era. visible
ó no en un lugai· determinado, y caso de que fuer~
visible, no puede deQirse cuál seHa su grado de iwportancia. De aquí proviene• que si l9s antiguos se
aventmaban á predecir los eclipses de luna y acertaban en ello, se abstenian de predecir los eclipses
de sol, para lo cual-les faltaban conocimientos.
. La ~bservacion ha demostrado que en el repetido per10do de 18 años 11 dias, hay por término medio setenta eclipses, diez y nueve de luna y .cuarenta y uno de sol, aunque no todos visibles para
los mismos puntos de la tierra. Nunca acontecen
mas de siete eclipses en un año; ni nunca tampoco
acontecen menos de dos: cuando solo se verifican
dos eclipses, ambos son de sol.

EL MEXICANO.

Los eclipses son, pues, fenón:¡.enos natmales que
el hombre conoce, y en el estado actual de la ciencia, puede predecir con extraordinaria exaditud.
No hay motivo, no hay razon alguna para que
se les atii.buyan influe.ncias maléficas, y se les mire
con malas prevenciones y casi con horror. Carecen
de todo fundamento los terrores á que se enti·egan
las personas vulgares, y las acciones que ejecutan
oti·as mal _aconsejadas. Es una torpeza creer que
el eclipse come los labios del nifio alojado en el
vienti·e de una madre, y que para que no salga á
luz tencua, es pteciso cubrir á aquella con un pañuelo encarnado, y así de oti·as,cosas por el mismo
jaez. Hombres ni animales padecen en los eclipses,
ni influyen en su salud ó en sus cosrn:mbres.
La ecuacion del .tiempo señalada algunas veces en
los calendarios, no e·s otra cosa que la diferencía
enti·e el tiempo medio y el tiempo verdadero.
.Ambas cosas hemos dicho ya en qué consisten;
mas para adaptarlas ahora á,. nuestro intento, las
repetiremos de oti·a manera.
Un ~·elox de marcha regular y perfectamente
constI·túdo, sefialará las veinticuatro horas del dia
sin discrepancia alguna; y cuando sean las doce del
dia, el horario y el m.inut~ro estarán juntos sobre
el número que marca la hora. El tiempo que el relox señala en su marcha regular, es el tiempo medio:
Cuando el sol está sobre el meridiano de un lugar, señala el medio dia, las doce de la mañana; y
esto se puede medir por una meii.diarn\, ó por los·
cuadrantes solares que se encuentran en las iglesias, en las haciendas y en las casas de campo donde no hay reloxes. De un paso del sol por el méridiano al paso inmediato siguiente, trascllrre un dia,
y el sol, con los dos pasos sucesivos, marcará el
tiempo verdadero.
•
,
Si en ;un dia determinado, v. g., el 15 de Abril, al
estar el sol sobre el meridiano marcando el medio
dia, se arregla el relox á la misma hora, es decir,
se le ponen las doce, de allí en adelante debiera suceder que el relox y el sol, siguiendo una marcha
uniforme, irian marchando unísonos, y siempre que
el relox tuviern las doce, el sol estaría sobre el me..
ridiano, y vice versa. Pero no es así; la marcha del
sol no es absolutamente .uniforme: por circunstancias que no toca aquí explicar, una vez sep¡arado
clol mAridiano, no

vuelvo ol.rni.amo

todos los demas dias el relox adelantará ó ati·asará
conforme á la, tabla siguiente. Está formada de
diez en diez dias; si se quiere determinar pai·a uno
de los intermedios, se busca el término medio correspondiente.
Ecuacion del tiempo á medio dia en los diversos
1
meses del- año. -·
.Ms. Seg.

Enero. . . .
l. . .
,, . . . . 11.... . .
,, . . . . 21. . . . . .
,, . . . . 31. . . . . .
Febrero. . . 10. . . . . .
20. . . . . .
,,
28. . . . . .
Marzo. . . . 10. . . . . .
,, . . . . 20. . . . . . .
,, . . . . 30. . . . . .
Abril. . . . 10. . . . . .
,, . . . . 15. . . . . .
,, . . . . 20. . . . . .
,, . . . . 30. . . . . .
May.o. . . . 10. . . . . .
,, . . . . 20. . . . . .
,, . . . . 30. . . . . .
Junio . . . . 10. . . . . .
,, . . . . 15. . . . . .
,, . . . . 20. . . . . .
,, . . . . 30. : . . . .
Julio . . . . 10. . . . . .
,, . . . . 20. . . . . .
,, . . . . 30. . . . . .
Agosto . . . 10. . . . . .
20. . . . . .
",,
31. . . . . .
Setiembre . 10.. :- . . .
20. . . . . .
"
30. . . . . .
"
10. . . . . .
Octubre
20. . . . . .
",,
30. . . . . .
Noviembre. 10. . . . . .
20. . . . . .
",,
30. . . . . .
•.Diciembre . 10. . . . . .
20. . . . . .
"
24. . . . . .

"

.-

punto en el mis-

mo intervalo de tiempo; este intervalo de tiempo es
á veces ma~ grande, á veces mas pequeño.
Se seguirá de aquí, que como el relox marcha
con· regulaii.dad, señalará siempre las doce en el
mismo intervalo de tiempo; y como el sol señalará
las mismas doce: unas veces antes, otras despues,
dimanará de aquí que no irán ambos acordes, pareciendo que el relox unas veces adelanta, oti·as
atrasa. Esta diferencia entre el tiempo medio y el
tiempo verdadero, ó enti·e-la marcha del relox y la
del sol, es lo que se llama la ecuacion del tiempo.
La difereneia es conocida. Solo en cuatro dias,
que son el 15 de Abril, el 15 de JuniQ, el. 31 de
Agosto y el 24 de Diciembre,.coincidi.rán el ,tiempo
medio y el tiempo verdadero; el relox marcará las
doce cuando el sol esté sobre el meridiano; no habrá diferencia, no habrá ecuacion de tiempo. En

,,

2

45
10
35
42
30
00
47
30
40
36
22
00
5

52 Tiempo verdadero mayor que él medio: el
46
relox está mas atra43
·sado que el sol.
48

O 56

o· oo

1
3
5

J3
6
5
3
O
3
6
9
12
15
16
15
14
11
7
2
O
2

Tiempo medio .mayor
que el verdadero: el
relox mas adelanta-do que el sol.

•

9
15
'riempo medio mayor
•O
que el verdadero: el
1
relox mas adelantado
9
que el sol.
8
14
00
O
~2
57
54
Tiempo verdadero ma5
yor que el medio: el
12
relox mas atrasado
-57
que el sol.
·
14
12
3
15
00
El tiempo medio mayor que el v erdade42
{ ro: el relox mas adelantado que el sol.

En la Catedi:al se ha acostumbrado an-eglar el
1·elox al tiempo verdadero, ó dar las doce cuando
el sol pasa por el meddiano. Al oir esas horas, muchas personas confrontan su relox, y encontrándolo adelantado ó atrasado, lo CQI'li.gell" moviendo las
manecillas. Si esto lo ejecutan porque siendo hoJllbres de negocios no quieren llevar á la memoii.a la
diferencia para tenerla en cuenta cuando tienen
que ocm-rir á alguna cita, podrá ser disculpable el
hecho; pero sin necesidad alguna hacer diariament~
la correccion, es cometer una , injusticia con el relox, creyendo que no marcha bien; se detedora la
máquina.tocándola con tan imprudente frecuencia,
y muchits veces acaba por darse por malo, llevándolo á que le hagan compostmas que no há menester, con gran provecho del artífice que se aprovecha de la ignorancia del duefl.o de un buen relox.
(Continuará.)

,

30. · · · · ·

3
8
11
13
14
14
12
10
7
4
1
O
1
2
3
3

M. 0ROZCO y BERRA.

197

CURACION DE LA LEPRA Y DE LAS PALPITACIONES DE CORAZON.

(Concluye.)
OnsERVACI0N SEG'ErNDA_.-Antonio Torres¡ edad, 45 años. Un
poco mas de dos años de enfermo, con los síntomas siguientes:
Fisonomía bastante cambiada; ojos arredondados; alopesia de
las cejas y algo de la cabeza; tubérculos e~ la. frente, y otros
menores agrupados en las orejas; manos regord1das, r.ugosas y
lustrosas· insensibilidad de la piel, y entorpecimiento para cerrar
las man~s; piés 7oluminosos, más el izquierdo que ~l d~recho,
cou una úlcera en el dedo gordo del primero. La med1cac1on comenzó el 8 de Febrero ºde !865, tomando el enfermo un gramo
del medicamento: á los cuatro dias de usarle ha sentido movimientos sobre la piel, como de animales que le andan sobre ella;
á los ocho dias ha sentido picotazos como de pulga, sudores,pocturnos y aumento en la orina, que se advierte muy sedimentosa.
-El dia 24 se aumentó la dósis á dos gramos; los picotazos
eo~tinúan, mas repetidos y con · comezones en toda ~a perüeria;
las orinas .y sudores aumentan tambien, tanto de d1a como por
la noche.- El 1~ de Marzo, habiéndose notado saburras gástricas por algunos trastornos en la digestion, se le prescribió un
emeto-catártico que obró muy bien, y siguió á otro dia el uso
del medicamcnto.-El dia 9 aparecieron en los b.razos y en las
piernas manchas equimatosas, que en breve se cambiaron en vesículas llenas de un líquido amarillento; se rompieron espontáneamente y continuaron- con una supuracion muy heáionda y de
color tambien amru:illento.-El füa 17 habían oicatrizado las úlceras, producto de las ampollas, á la. vez que aparecia.n nuevas
equimosis, que siguen el mismo curso de vec¡¡icacion, supuracion, y cicatrizacion. El mismo dia se aumentó la ctósis del medicamento á 25 centígramos mas.-El día 21 el sudor es excesivo y la orina tambien; las manchas de sangre sobre la piel aparecen casi rápidamente y siguen el mismo curso de trasformacion .que las otras, con mas corta duracion; la supuracion es de
buen carácter.-El día 8 de Abril las 89.uimosis tienen menos
extension; ya no se trasforman en vesiculas, sino en grandes
pústulas, diseminadas sobre la extension de las manchas sanguinolentas, y muy semejantes á la viruela, que reconen ciertos
períodos que llama.remos de infiltracion, · vecsicacion, supuracion
y descamacúm.-El día 20 de Abril las infi.\traciones de sangre
á la piel son menores; la supuracion que despiden sus pústulas
es de buen carácter; ya no hiede, ni el sudor tl!Illpoco, que sigue
muy abundante, pa1·tícularmente por la noche, lo mismo que las
orinas......:..El 2 de Mayo las equimosis se pr11sentan muy pequeñas, las pústula.a se asemejan á las de la sarna; la piel co~ie~a
á esflorearse por todo el cuerpo.-El 20 ya no a.parecen m p~stulas, ni equimosis; el hombre, pai·ece otro; ha mudado su ~1?1
como la serpiente; su fi.sonom1a es la del hombre sano; su cut1s
es finísimo como de -los recien nacidos: por fin se ha obrado en
él una regeneracion, pues aun parece mas jóven, y dice que se
siente con mucha fuerza en todo su cuerpo.-El último do M~yo se le dió de alta.-El mes de Júnio el hombre entonaba sencillas cantilenas tras del arado, con que se animaba en el trabajo, y pol,1]_ue estaba sano.
·
Tenemos pendientes otras varias observaciones_ que escribiremos cuando concluyan las curaciOJ?-eS de los enfermofl, que van ·
muy aliviados, sucediéndose los fenómenos de que hemos hecho
relacion en las observaciones precedentes, con mas rapidez, mediante que la medicina ha.. recibido cierta mejora en su elaboracion, pues ahora las equimosis aparecen al terce~·o día del uso
del medicamento, convirtiendo luego en verdaderos ki~tes'sauguinolentos, que se rompen espontáneamente dejando esca.par
la sangre líquida y despues p1-1s. Con esto creo que hay lo basJ
tante para no dudar de la energía del medicamento, é inducir~os
á establecer problemáticamente las siguientes conclusiones: ·
1~ Parece que el elíxir de Rhusina. es el agente terapéutico,
mas enérgico hasta hoy conocido, que se puede ingerir sin inconveniente en el estómago y que obra de una manera m11y general en el ~rganismo.
2~ Es el medicamento sudorífico, diurético, mas seguro sobre
los ya conocidos.
3~ Obra especialmen.te sobre el aparato de la circulaciou de
·1a sangre, do una manera muy singular que en nada se asemeja
á la accion ele otros medicamentos enérgicos.
4~ Parece que cura radicalmente la lepra y demas enfermedades rebeldes de la piel; y cierta clase de lepra, si no la cura,
detiene sus I?rogresos á lo menos.
5~ Es casi probable gue cura las palpitaciones del corazon,
que aun se ha sospechado depenªian de lesiones orgánicas. Dos

•

,

�EL MEXICANO.

198

f
'

199

EL MEXIC:A.NO.

~nfermos han sido curados do esté-mal, para. el que antes habían
usado inútilmente la digital y demaá recursos empleados en semejantes casos. El elíxir de Rhusina obra. estimulando el sistema arterial, razon mas porque debe ser la medicina mas á propósito para combatir las afecciones del corazon, si es que seamos
consecuentes con los principios consagrados en las eternas tablas de Ooos: Confra1·ia contrariis currtntur.
~Siempre guiados por las semejanzas de la naturaleza, expli·quemos el fenómene d~Jos aneurismas y su curacion ánnestro
modo selvático de ver las cosas. Cada cabeza es un mundo, y
cada mundo es tambien un Mr viviente, provisto de una organizacion semejante á fa nuestra. El globo terráqueo, por ejemplo,
_tiene sus torrentes subterráneos y demas que corren e¡¡. la superficie: en uuo de·est¡os. los derrumbes que suele formar la noz
devastadora del tiempo, un dia obstruye el paso de las aguas,
lo cual da lugar, por supuesto, á un dilat:i,clo depósito 6 represa,
y en(onces la agua que corria silenciosa y apac,ible, ahora corre
de chiflon, produciendo ruido, porque se halla elevada. y comprimida. Este fenómeno equivale á un aneurisma terráqueo. La
sangre del globo, es el agua; sus arterias y venas son los rios;
sus nervios son las zonas metálicas que conducen el fluido eléctrico de uno á otro polo.
U na revolucion meteorológica. fornía la tempestad_ un dia, los
torrentes rebalsan, l¡i corriente impetuosa -arrastra consigo el
obstáculo que detenía el paso de las aguas; al1ora continúan su
curso interrumpido, sin ruido y apacibles como antes, porque su
aneurisma se ha curado.
Las causas de las dilataciones del corazon son todos los obstáculos á la circulacion de la saugi·e, que se acumula en este
órgano; el sonido claro y con ruido de sus con~racciones, es c:i.usado J;&gt;Or la d6bil impulsion de estas mismas contracciones, que
se comunican á l:¡.s paredes del pecho. El color lívido del rostro
y las infiltraciones de los miembro_s, todo revela una enfermedad
de falta de estímul&lt;1, 6 sea asténica, principalmente del aparato
de la circulacion de la s1111gre.
•
En vano, pues, se ha buscado en tanto tiempo el remedio.contra las dilata,ciones del corazon, en los sedantes del sistema. arterial. No hay duda que se ha caminado_ por sendas diametralmente opuestas, esforzándose en combatirlas co,n la sangría, 1a
digital, etc., medicacion que por supuesto, empobreciendo mas y
mas el elemento vital, enerva la constitucion hundiendo al fin á
los enfermos en una profunda postracion que abrevia sus dias.
Esto sucede por lo comun con los aueurismáticos sometidos al
tratamiento debilitante. Yo he visto que los que no lo han usado, habiéndose sometido solo á los medios higiénicos, sobrevivieron mas tiempo relativamente que los curados, :muderon menos abatidos y en un estado menos lastimoso, menos anémico
y con menos afectos del ánimo.
•
El elíxir de Rhusina carece de esos inconvenientes, ¡,iendo por
el contrario un estimulante del aparato cir~ulatorio. Todos los
que le han usado experimentan cierto grado de tonicidad; su accion directa sobre las funciones plásticas, se manifiesta en la
fuerza muscular y contractil. La exaltacion nsiológicá produce
en esto sin duda la benéfica. complicacion conocida. de _todos los
médicos: la dcpresion de la exaltacion nerviosa, por w. exaltaciou del sistema sanguíneo.
El uso del elixir de Rhusina, excitando la accion fisiológica
del aparato circulatorio de la sangre, imprime sobre su torrente
ímpetu.e nonnl.llee-, preparando así la u.cciou de la.Abra. 1nu......iar
ael corazon á obrar enérgicamente, los movimientos diastole y
sistole, y á las fibras convergentes y ·concéntricas á compr-imir
la sangre, pai'a hacerla salir por las aurículas á los ventrículos;
pues indudablemente le comunica al corazon una excitacion ®as
viva, suministrando á todos los vasos sanguíneos y toda la economía consiguiep.temente, una, suma crecida del elemento material de la vida, puesto que todos los que le US!l\l, experimentan
el fenómeno constante de la fuerza y· robustez, segun yo lo he
obse1·vado y consta en lmr-eertificaciones insertas al fin.
Se me dirá acaso que la excitacion 'producida pol' el medicamento, sobre el sistema arterial, seria capaz de causar la rotura
del saco aneurismático; sin embargo, esto sucederia cuando de
una manera brusca se administrara el remedio; pero cuando las
dósis, siendo pequeñísimas al principio y elevándose gradualmente se llevan al máximo, tambien gradualmente, se irá imprimiendo la accion estimulante sobre la fuQiza contractil del oorazon.
Sin afumar que los sacos aneurismáticos se desvanezcan del
-todo con este tratamiento, tno parece mas natural. y racional que
de este modo se pueden desvanecer completamente las dila~ciones del corazon, sin perjuicio de arruinar la constituoion de los

PAR-TE CJEN TIFICA.

enfermos y abrevial'lell la muerte, como sucecle con el método
asténico directo que hasta hoy se ha scguido1
La osificacion de las válvulas del corazon, reconoce tarnbien
por causa la decadencia constitucional; porque solametiJ;e la' aceion lenta de los movimientos de la. vida, predispone á la incmstacion de tierra animal 6 fosfato calizo en las partes blandas, si
damos crédito á la opinion de M. Eduardo ,Robin, distinguido
químico frances, que-se ha propuesto ha&lt;;er conocer á, la .Academia de.Ciencias de Paris las causas que concurren"á activar el
térmlno de la vida.
"La combustion ne~saria al nacimiento y á la conservacion
de la vida, me, parece ser, dice M. Robín, su detritus, la causa
que imprime un término á la existencia y hace actualmente necesaria la vejez y 111,-muerte senil." La vejez y la muerte senil
provienen, segun :u. Robín, d_e la causa siguiente: "El alimento
necesario al sostl)n de la vida, va acompañado de rninernles que •
incrustai;¡ poco á poco las ruedas del mec;inismo de la vicla, y
acaban por dar fin á su existencia."

. M'RMOJl.14.
SOBRE EL CULTIVO .DE LA O.AR.A DE .AZUCAR,
F.SCRIT,A POR D . .AJIIOfl'l'O 0)!'1~~-

--.,.--( G'ONTINU A.)

R¡HUS BITUM.INOSUS.

Arbol muy abundante en el país, del mismo órdcn q1.;,'. el rhus
raclicaus y el rhus toxicodondr·um, y vecino de estos. Deja desg11jarse ciertas moléculas, que sin duda so11..su principio mas a&lt;;- ·
tivo, y PI mismo que ha siuo analizado por Van Mons y designado con el nombre de kydrocarlxmo, extren;mdamente fügaz. En
nuestro árbol, lo mismo que los otros dos, he observado que solamente se despr~nde, este principio ~ ciertas épocas del desarrollo de la planta, á .sabe.r: ·en el tiempo que aparecen ciertos
tubérculos en el limbo
sus hojas y en el tieml,)O de la florescencia, que es en Agos o y Marzo.
.
•
·
Estas particularidades me sugirieron la idea de buscar un
medio de aproximar este principio a~tivo; lo he logrado, y con
ello he obtenido hoy un alcola.to trasparente é incoloro, mucho
. mas activo que el alcol.,do, el alcolaturo y el extracto.
Observaciones posteriores me han obligado á emplear alternativamente el alcolado 6 tintura de la planta seca, y el alcolato
claro; porque cpn el primero, á que he dado el nombre de rhusiua, se notan los fenómenos de tonicidad, de que Jicmos hecho
mencion arriba, y con el alcolato claro se sienten, al contrario,
ciqrtos fenómenos de esteniaeion 6 laxitud; no obstante que la
accion sobre la piel es muy pronta y completa, pues las 'equimosis aparecen á los tres días, s0 ¡:onvierten eµ bolsas sanguinolentas que se rompen expohtáueam.ente, y algunas veces se observa
que los enfermos largan la epidermis por completo como las víboras.
El extracto y la tintnra alcohólica, aunque obran mas lc11tamente, imprimen esa robustez y fúerza muscular que es un fenómeno constante, bajo ],a.influencia del uso de estas preparaciones. Debe pues residir esta apreciable cualidad en el principio
amargo que contiene 1a planta, y en la parte gomo-reainosa. de
que abunda.
·
Evaporando. el extracto alcohólico preparado con la. planta
fresca, y despues deshecho en agua, se advierte que queda una
gran parte insoluble, disolviéndose otra. menor que casi equivale
á una cuarta parte; la otra solo se di¡melve despues en el éter
6 el alcohol.
. El ex;tracto se ha mini,strado desde 50 centígramos hasta tres
gramoa. El elixir 4 iínt.u- ae ha minatrad.o aesde '20 gotas hasta dos cucharadas de las de toma.r café, y el alcolato claro desde 20 gotas á una. cucharada,. ·
I:ios prácticos amantes de la hun!.anidad y de los ad-elantos del
país, h_arán las modificaciones provechosas de que es susceptible
·esta planta.
·
Y o, no queriendo por mas tiempo retardar el envío de su noticia, aprovechando la oportunidad qfle hoy se me presenta, me
apresuro á remitir este imperfecto trabajo, que los que lo tomaren en sus manos tienea !a libertad de adicionar y corregir: no
hay tiempo, y por eso va en borradpr; con una arroba de extracto, un botellon de cinco libraá de elixir de rhusina y dos botellas
del a.lcolato claro de Rhus.
•
Tengo las certificaciones legalizadas de los enfermos curados
aquí y en Guade.lajara, dadas aJgnnas por médicos de aquella
ciudad; no se ipandan, porque no se estravien. Irá despues copia certificada de ella.e convenientemente.

\.

tº

J

...

co,,u ,,, ,_ ttl,IMf.
Lo primero que debe hacerse para. ijOrlar un-0ampo de cañas, es retirarle el riego detide ucho hasta
sesenta dias, segun ~l estado de humed~d que gu.arde la planta y el teneno. Esta ab8tinencia de agua,
toma en tierra caliente el·nombre de desftenw.
Para conocer si la cana e~tá en sazon, sé examina su tamafio, color, estado de la hoj_a y consisten- cia. Cuánto mas valdria aplicar un procedimiento
sacarímetro que diera á oonocer e1 máximum posi- ble. de i:;atu,racion de aquella variedad en e1 terreno dado.
•
Un procedimiento empírico~ pero muy generalmente empleado, co.nsiste en tomar una cana J:&gt;ien
limpia y tirarla lo mas alto posible: si al caer se
rompe en pedazos, se eonsidera qu.e ~stá tierna, y
si no se rompe, se declara en ijazon,
Mr. Oaseaux opina, que por lo qfie respecta á la
madUl'ez de la ~afia, los mejores indicios son el secarse y caerse las hojas. Ya hemos dicho, que segun el mismo auto1·, pasado el duodécimo ó decimo tercero mes, la caña deja de medrar, por lo que
establece como principio general el corte anual,
calculando siempre que venga á caer en la estaciori
.de secas, pues si cayese en la de lluvias., no podria
haber un desflemo conveniente, y la caña se cortaria muy acuosa.
·
Las observaciones de.este agri~ultor son tan interesantes para el corte de la cafia, que no puedo
menos de copiarlas. Dice así:
"La formacion de los cañutos de la ca.fia es tanto
mas pronta, y su grueso y largo tanto mas considerables, cuanto mas favorable es la estacion y
.mas adecuado el terreno á su cultivo. El primer
cafiuto que en razon µe las circunstancias que acabamos de citar se deja ·ver, tres, cuatro 6 cinco meses despues del plantío, conserva siempre su lugar
cerca d~l suelo. De él nace el segundo, del segundo el tercero, y así sucesivamente. Cada Bemana
poco mas ó roen.os da.nd_? su nudo, se ve ~mb~en
cada semana caer una hoJa seca. Una cañ.a de tremta y dos cafiutos, buena para corlars~ tiene de
veinticinco á veintiocho nudos despojados naturalmente d,e sus hojas, en .tanto que ~un.q-g.e próximas
á caer ya, ltts conservan aún los cinco 6 seis cañutos que les siguen; los demas, guarnecido¡:¡ de sus
hqjas verdes, forman el cogollo, el cual se tiene que
cortar por encima de la última hoja seca. En una,.
caña de dos metros y medio á trel! ine.tro.s, n,acida·
en telTeno húmedo pero no anegado, es· decir, en·
el 'terreno mas favorable al mas pronto y mas rá.pido nacimiento de la caña, puede el número de los
nudos útiles subii- á cuarenta y hasta cincuenta.
En un terreno de esta especie, el primer nudo está
formado al fin del tercer in-es, y á veces quince dias
antes, si favorece la esttteion. En -estos terrenos las

cañas que no se cortan hasta los trece 6 catorce
meses, suelen poru:irse 6 agostarse segun el afio, si
es lluvioso ó seco en extremo."
"En buen terren'o bien expuesto, poco húmedo y
metido en labor con algunos afios de anterio1·idad,
las cañM tendrán de treinta y ocho á cuarenta nu- ·
dos en una altura d~ metro y medio, y favoreciéndolas el tiempo,·fácilmente echarán nudos á los tres
meses, 6 á mas tardar á pi-i.ncipios del cuarto. Cortadas á los catorce ó quince meses, podrá entre ellas
haber muchas pom·idas 6 secas, segun la estacion."
"Plantadas en terreno seco, aunque. bueno, sin
-estiércol _pero bien trabajado, y suponiendo qué
venga el tieII}.po muy bien, haorá cafias que lleguen
á la altura de 1m, 6 1m 30, con treinta 6 treinta y
cuatro nudos, de los cuales los primeros se deja1·án
ver á los cuatro meses o cuatro meses y medio, y
á estas cafias perjudicará la falta de agua, si pará
cortarlas se aguarda. á, quince meses."
"En un terreno mas seeo, mas árido, sobre todo,
cuando el trabajo y la estacion no compensan las
desventajas del terreno, las cañas tienen apenas dp
veinticuatro á veintioQho nudos, repartidos á ,;veces
en una longitud de sesenta y cinco centímetros.
Los nudos de estas cañas no se forman hasta los
cinco meses, y á. ·veces mas tarde, y se desecan á
los quince." ·
Lo importante de esta-s observaciones es, que
calculando e1 número de semanas por el número de
cañutos que se forman en la caña segun los ~errenos, y añadiendo las ,semanas que tarda en aparecer el primer cañuto, se llega al resultado de que
casi siempre al año, poco mas ó menos, está la cana
completa en su desan-ollo y buena ya para cortarse.
Otra obseryacion de Mr. Caseaux es, que la sequedad de la estacion, que va aumentando desde
Enei:o hasta Aoril, y no la edad de la caüa, es la
única causa por la cual en Enero, 1,490 li.tros de
jugo dan comunm~nte 186 litros de azúcar y melaza;.en Febrero, de 214 á 242; en Marzo, de 242
á 280, y en Abril algun~s veces 298. Se ve claramente por estas observaciones, lo que influye tener
algun tiempo á la caña privada de la agua pai-a
obtener un guarapo•mas concentrado y de mas fácil elaboracion. De aquí la grande importancia del
desflemo.
Decidido ya el corte y desflemada la suerte, debe tener el guru:dacorte especial cuidado de que los
machetes cañeros sean delgados para que no pesen,
y que estén bien afilados para.que ,nó astillen la
tronconada. ·
Previ~ esta precaucion, hará que cada meguetero se haga cargo de diez surcos. De estos se van
cortando seis del centro, y en los dos que quedan
en cada orilla se va reuniendo y formando camellon con el tlasol.
Debe cortarse la caña al ras de la tien-a, sefararle el cogolló .sin dejarle á éste dulce, lo cua seria
pérdida, ni á la cafia cogollo, lo cual podia muy
bien alterar el producto y hacer difíciles y laborio-

sas las operaciones de. fabricacion.
.
· La caña debe limpiarse perfectamente, en términos de dejarla como un otate, porque el tlasol mancha el azúcar. ·
.
·

•
•

•

•.

.,
l

�EL MEXICANO.

20.P

..

.

Las suertes una.vez comenzadas á corta1·, deben
seguirse hasta el fin, pi:es dejándo!as á la ~itad, se
·ventea la caña. Es decir, que poméndose a descubierto una porcion del terreno y de.la planta antes
cubierta, sobreviene una rápida evaporacion y de, secacion que naturalmente alteran el resto que está en pié, y lo hacen, por decirlo así, Easarse de
sazon.
(Continuará.)

V A.RIEDADES.
DERROTA DE REGULES.

..

...

¡

1

•

Tomo l.

MEXICO:

JUEVES

Bajo este título publica la "Realidad" un editorial, en que ha•
ciendo referencia al informe de D. Guillermo Lloyd, que hace po•
co vió la luz pública en nuestras columnas, celebra como es de•
bido los adelantos que se haú hecho en el camino de hierro de
Vera.cruz, y se complace por las esperanzas que da el ingeniero
de que para el mes de Agosto próximo la via férrea habrá unido
esta capital con la ciudad de Puebla. Co.n este motivo, manifiesta
que la nueva cárcel está casi concluida; anuncia que en el local
que ocupa la antigua prision se CÓJ}.Struirá un teatro, y p1·ópone
como mejoras muy convenientes para aquella ciudad, la plañtacion
de una alameda, que ~omenzando en el paseo viejo de S. Francis•
co, termine en lá plazuela de San José, atravesando las tierral!
del Molino, y- la construccion,de un hotel de ville dondé ahora es•
tá la Alhóndiga. Añade el periódico á que nos referimos, que
para todos estos proyectos hay fondos suficientes, y concluye
diciendo que con voluntad y .accion todo se conseguirá. Poi: •
nuestra parte, celebramos que estas obras se realicen, y excitamos á quien corresponde. para que tomándolas en consideracion,
haga cuanto sea posible para que se lleven á efecto. Puebla, que
tanto ha sufrido en nuestras guerras civiles y que sostuvo últi•
mamente el sitio. y asalto del ejército frances contra las fuerzas
. que ocupaban aquella plaza, quedando muchos de sul:! edilicios
reducidos á escombros, bien merece una mirada de compasion y
q_ue se procuren. 11u11 mejoras con, todo empeiío.

Del "Diario del Imperio" del dia_ 28 copiamos lo que sigue:
"El Cuartel general ha. publicado lo siguiente:
• "Estado Mayor Genéral.-Las noticias que han llegado al
Estado Mayo~ general, permiten añadir algunos·pormenor.es so•
bre el ataque del cainpo de Régules por el General .A.ymard, en
la mañana del 18 de Marzo.
. "El ~ 7, habiendo sabido el General Aymard en Za.mora., que
Régules habia salido de Jiquilpan, organizó inmediatamente una
pequeña columna para tratar a.e cortarle el camino á Uruapan.
ALU~RADO EN LOS ANGELES.
"Partil! á las cinco de la tarde, con una pieza de montaña, ,
dos compañías del 7? batallon ae cazadores á pié, tres compaEl "Cronista" publica lo siguiente:
ñías del 51? de línea .Y un escuadron del 3? de cazadores de .A.fr¡.
"La noche del lúnes 19 del actual hemos tenido la satisfaccion
ca. Despues de una marcha difícil por malos senderos y en una de presenciar la in!ugu.racion del alumbrado, que tuvo lugar en
noche muy oscura, llégó cerca de Patamban, á: una distancia tan el barrio d~los .Angeles. Despues .de tanto tiempo se ha esta•
. corta de la retaguardia del enemigo, que tuvo que detenerse blecido al fin en esta parte de la ciudad una mejora que recla.
inmediatamente, mandando guardar el mayor silencio })ara que maba no solo la civilizacion, sino la humanidad. Los vecinos de
no se descubriera su marcha. Algunas horas despues,• ~abiendo los .Angeles, que por tanto tiempo habían vivido á oscuras, ya · •
seguido ·al enemigo lo mas cei·ca posible, el General .A.ymard ~ienen luz para transitar por las solitarias calles de su pueblo. .
percibió grandes luminarias, y vió los puestos avanzados de Ré.
"El entusiasmo que ha producido en los habitantes de los An•
gules, cuyo campo estaba instalado á medilJ, legua de Tenguecho. geles el establecimiento d,el alumbrado, se manifestó en esa,no•
"El General Aymard queria esp~rar el dia para com_batir con' che con trage de fiesta, p_ues al pr~sentarse el comandante del
toda su columna formada; pero habumdo dado el enermgo la se• _resguardo, D. Manuel Na.Jera, en umon- de su segundo y del pa•
ñal de partir á las tres y media, no.había ya que vacilar, si se gador, fueron recibidos por todo el vecindario, que a¡;ompali,ado
quería no perder su ra.st¡:o.
de músicas y arrojando cohetes, le-s victore:u-on con calor. Los
"Al punto se dan las disposiciones de ataque: dos pequeñas vivas fueron dirigidos al Sr. D. Ignacio Trigueros, Alcalde mu•
columnas, formada la una de tres secciones,de cazadores á pié, nicipal; al Sr. General Gonzalez Mendoza y al mencionado Sr.
y la otra de una seccion de los. mismos cazadores y de los gra• Nájera, á _quienea se debe,,-segun estamos informados, la realiza.
naderos del 2? batallon del 51 de línea, avanzaron rápidamente cion de esta importante mejora. Los vecinos de los Angeles no
hácia el campamento enemigo: nuestros soldados caen sobre las han sido parcos en las demostraciones de su gratitud, y nosotros,
avanzadas guareciaas detras de los rara.petos, y son recibidos amigos- de la justicia, publicamos estas líneas para d¡i.r á conocer
con una descai-ga que no contiene su 1mpetu: pasan por encima al público los adelantos que promueven nuestros funcionarios
de todos los obstáculos, y se précipitan á la bayoneta sobre el públicos.-Var-ios amigos dé las mejoras materia-Us."
enemigo, que huye desordenadamente en todas direcciones, y se
J
salva á favor de la oscuridad de la noche.
.
·
"'.El campo de Régules habia caido en nuestro p9der, lleno de
armas y uniformes: más de 900 caballos, la mayor parte ensilla.
NOTICIA HISTORIO.A.
dos, corrian por todas partes sin ginetes, espantados por el es•
truendo de la fusilería.
DE V .A.RIAS INVENC::¡;ONES, DESCUBRIMIENTOS, ETC.
"Las pérdida-a del enemigo consisten en 2·6 muertos y• 27 pri•
( C(mtinúa.)
sioneros, habiendo podido salvarse ·qasi todos los heridos en las
ba.n-ancae 9 en loa bosquea.
BENED:r.=no-os.-Eata Ordelle roligiosa ft1.é instituida por San
"Quedaron en nuestro poder una bandera y dos estandartes; Benito á principios del siglo sexto, fundando su primer monas.
y se pudieron recoger 135 caballos, 45 mulas, 420 fusiles ó mos• terio en el monte Casino, en ~l mismo templo que habia estado
quetones, 259 lanzas, 99 sabTes y 6,875 cartuchos."-El Gene• consagrado á .A.polo. Su regla fué aprobada por San Grego1io
ral Gefe del Estado Mayor, .A.. D'OsMOND."
Magno en un Concilio celebrado en Roma él año 595, la que
a~ instante abraza.ro~ todos los cenobi9:s ó monjes de ,Occidente;
HOSPICIO DE POBRES.
siendo desde entonces esta Orden una de1las mas distinguidas.
Las religiosas benedictinas las instituyó Santa Escolástica, her•
Leemos en el "Telégrafo,_" periódico oficial del Departameñto mana de San Benito.
de Durango, que en la ciudad del mismo nqmbre reunió el señor
ÉERG.ANTIN.-Embarcacion ligera que empezó ·á conocerse
Prefecto político el di.a ~O de Marzo, una Junta de vecinos con
objeto' de tratar sobre el establecimiento de un hospicio de po• en el siglo catorce, cuyo nomtre se deriva c!e la palabra france.
bres en aquella capital. La idl!3 fué muy bien recibida por los sa brigand, bergante_, salteador, porque loa pirq,tas y otros mal•
hechores hicieron uso de esta na.ve desd~ su principio, por ser
vecinos, quienes se suscribieron, segun sus proporciones, con la_s muy
velera.
cantidades con que cada mes han de contr1bmr para el sostem•
mien·to de esta provechosa institucion. Para formar la Junta me- · BERLIN.A..-Este carruaje fué inventa.do en Berlín, capital de
nor dii·ectiva fueron nombrados los Sres. Grima.Ido, Palacio y Prusia, por el arquitecto Felipe Chiese; aunque algunos atribu.
Santa María. E'elicitamos muy sinceramente á aquel señor Pre• yen su invencion_á los italianos.
fecto por haber concebido tan filantrópico pensamiento, y le de•
( Continuará.)
seamos que lo vea realizado y produciendo los frutos que deben
esperarse en favor del pueblo cuya suerte le pa, sido confia,da.
MEXICO.-lMPRENTA IMPERIAL,

'j

ALGUNAS NOCIONES DE CRONOLOGIA.
(CONTnl'U.A..)

'

'

La letra del Martirologio sirve, colocada ordenadamente sobre las historias de los Santos, para determinar en cada di~ del ~ño el conespondiente á
la luna desde la conjuncion. Las letras del Marti•
rologio 1son treinta; diez y nueve minúsculas: a, b,
c, d, e, f, g, h, i, k, 1, m, n, p, q, r, s, t, u; y once mayúsculas, A, B, C, D, E, F, G, H, l'YI, N, P.
Cada letra corresponde •constantemente á determinada epacta; de manera que, para saber cuál letra del Martirologio conesponde á un afio propue~to, basta conocer la epacta del año y buscar la letra
que le· cofresponde en la tabla' siguiente:
Siendo .la Epacta.

Lit letra del Mar.

tirologio será:

1. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
2 ... ~ _
. -.
3 . . . . . . . . ....... .':. .
4._.
. ..
5.~:: .
. ..
· 6 .. ...

a.

b.
c.

1866.

.
'

duró hasta el año 312 de nuestJ.st éra, en que Constantino- mª'ndó ad9ptar la indiccion. ·
.
Las datas a.e muchos concilios, las epístolas de
lo.s pontífices y otros documentos antiguos, están puestas conforme á este período, que actq.almente
no se usa mas de en las bulas pontificias.
Para saber cuántas son las indicciones trascurridas desde_su orígen hasta un año propuesto, basta
quitar del núme1·0 de órden del año la cantidad 312,
y dividir-la resta por quince; el cuociente indicará
.lo que se busca.
·
Para encontrar la indiccion romana eu un año
cu:ó\,lquiera,-se añaden tres·trnida&lt;les al número que .
expresa el año propuesto;. la suma se divide por
q~ce; la última resta es. 1a indrcci?n qué se busca.
S1 no resultare resta alguna, se entiende que aquel
-és el último año del J&gt;eríodo.
'
La tabla siguiente contiene uno de esos períodos
de 15 años, él 104, que será idéntico en-los años, á
los que le precedieron y á los que ~e seguirán.
Años.

Indiccion romana.

d.

e.
f.

,,

7 .. ~
... _. g.
8. . .
. . . . h.
9 ..... . .... ..... : .... l.
1 O_.. . . . . . . _.... ·_ _... _. k.
11.. . . . .
. ..... l.
12 ..... _. . . . . . . . . . . . . . m.
13. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . n.
14 _. . . . . . . . . . : ... : . . p.
15. . . . . . . .
. ·. . q.
16 ... _ . . . .
. . r.
1 7 . . . .. _.... __. . . . . . . . s.
18 .. .-....... . .... : ... _ t.
19...
e
• U.
20. _.
. A.
21...
. B.
22...
. c.
23 ... _... _... _. . . . . . . . D.
24 _.... _.. _. . . . . . . . . . . ~25 .............. . .... _ F.
26 .......,_...... : . . . . . . G.

1858 .... _..... _: ... . .. l.
59 ....... _-: . ~ . . . . . . . 2.
1860 ......... _....... : 3.
61 ... '. ... ..... .. ·... : 4.
62 ......... _. : ··-··· 5.
63 .... : .. •-··- ~··-- ~. 6.
64 ....... ·.····--····-··

7.

65 . ....... ,_. .. . . . . . . .

8.

66 ......... •-······ ·

9.

6 7 ......... _. . . . . . . . 1 O.
68 ... - ........ ·· · ·• 11.
69 .................. _ 12.
1870 .. __ .. ·.. _. . . . . . . . . 13.
71 _.............: . . . . 14.
72 . . . . . . . . . . . . . . . . . .

2 7 ..... ~ .... ·.. . ..... : . H.

28 ...... ~. . . . . . . . . . . . . . M..
29 ........ _...... __ .. _ N.
I 9 cero . _...... _. . . . . p.

Indiccion Romana.-En los tiempos de · Roma
existía un período de ti·es lustros, quince años, para
indicar.el tiempo en que debía pagarse el tributo
á la república: por razon de su objeto, el período
recibió el nombre de in~iccion. El uso de este período lo introduj,eron los romanos en la Grecia, y
..,.

'

DE ABRIL DE

Se publicarán gratis los remi.
tidos que tengan por objeto el
fomento de las ciencias 6 las arte~ 6 que sirvan para instmccion .
del pueblo.
J&gt;or precíos convencionales, se
insertarán avisos que tengan las
mismas cualidades.

•

f

12

PUEBLA Y EL CAMINO DE HIERRO.

...

·,

'

o.

Letra dominical.-Las leti·as dominicales son sie- te: A, B, C, D, E, F, G. Se les llama dominicales,
porque sobre los dias de cada año se repiten sucesi~
vamente como los dias de la semana: la que le toca
señalar el piimer domingo,. señalará todos los demas, y de aquí su denominacion.
·
, Es fácil• de concebir, segun lo que hemos dicho
de la semana al hablar del ciclo solar, que las letras
dominicales siguen las mismas reglas, y que por
consecuencia no se repetirán en un órden dete1minado si no es por períodos de 28 años, lo cual ha
hecho que el ciclo so1~r se llame tambien ciclo de
las .letras dominitales.
En los años comunes, la letJ.·a respectiva señala
el domingo todo el año, y no hay mas de una letra dominical: en los añ.os bisiestos hay dos letras
dominicales; la primera sirve del 1f! de Enero al 24;

..
•

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="55">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2984">
                <text>El Mexicano</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479324">
                <text>El Mexicano. Periódico bisemanal dedicado al pueblo y publicado durante el Segundo Imperio Mexicano. Su eslogan era "Dedicado al Pueblo", he incluía las secciones: parte legislativas, parte científica, variedades, he información oficial del gobierno.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="135328">
            <text>El Mexicano</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="135330">
            <text>1866</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="135331">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="135332">
            <text>25</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="135333">
            <text>Abril</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="135334">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="135335">
            <text>Bisemanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="135349">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785287&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135329">
              <text>El Mexicano, 1866, Tomo 1, No 25, Abril 1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135336">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="135337">
              <text>Noticias</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="135338">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="135339">
              <text>Legislación</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="135340">
              <text>Ciencia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135341">
              <text>El Mexicano. Periódico bisemanal dedicado al pueblo y publicado durante el Segundo Imperio Mexicano. Su eslogan era "Dedicado al Pueblo", he incluía las secciones:  parte legislativas, parte científica, variedades, he información oficial del gobierno.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135342">
              <text>Imprenta Imperial</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135343">
              <text>1866-04-01</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135344">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135345">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135346">
              <text>2018325</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135347">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135348">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135350">
              <text>México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135351">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="135352">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="12946">
      <name>Alumbrado en Los Ángeles</name>
    </tag>
    <tag tagId="12945">
      <name>Corte de la caña</name>
    </tag>
    <tag tagId="12939">
      <name>Cultivo sobre la caña de azúcar</name>
    </tag>
    <tag tagId="12944">
      <name>Curación de la lepra</name>
    </tag>
    <tag tagId="12920">
      <name>Noticia histórica</name>
    </tag>
    <tag tagId="3229">
      <name>Pascua</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
