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                  <text>LA ILUSTRA.CION MILITAR

48
por el Coronel D. l'ASCUAL B..urJUAN y VALERO.

No ea posible entrar en un anitlisis de e~te notable fo•
lleto. Son tan importan~es las cuestiones en él planteadas,
que un aspecto cualquiera de una sola requeriria mu•
chos fólios para ser suficientemente tra~da. No. limitarem51s, pues, á decir para honra"del Ejército, que el"8eñor
S!'nJuan ha P,robado .c~n e,~ trabnjo,.§U gran corupcten•
c1a en m11ter1_ao adm1mstr11tivas y de 11aciend11.
La reputac1on que adquirió en el Con,t&gt;jo, h11 sido, pues,
c.ondrmad11, y entre otra. cosas, prueb11 con datos irrobat1~le~ qqe d,escansa en un razonamiento falso la mnnfa de
d1sm_mmr .1empra el presupuesto do la Guerra, y que por
medio del catastro se podrian atender todas las necesidades 4e1 Estado, sin perjuicio do las clases proletarias y
media.,;, que no pueden vivir hov, porquo el Gobierno no
sabe otr~ cosa que pedir cantfdades exorbitante, á l&lt;&gt;s
ayuntamiento&amp;, y ésto. recargar lo, consumos y encarecer
los ª:tículos de primera necc.idad de un modo cada vez
más msoportable,
Damos lll enhornbuena al Sr. Sanjunn, y recomendamos
la lectura atenta do s11 inte?u:&gt;santo trabnjo de carácter
muy positivo y tendencia.- pntriótic,1s.
'

. . otos esta casa se remite al juicio que merezca á los
c:•:uev~mente y en lo sucesivo la honren con •~s ó~denes.
q E
Agencia se eccarga tambien de la abncac1on de
SIR
,
I
clichés, grabados para los anuncios, e c.

ADVERTENCIAS

loltre politice, pretapueato• y admini1traclon,

Atendemo1 con la mejor vol\lntad cllantl\s reclama•
ciones se nos dirigen respecto á faltas en el recibo de
esta Revista, á. las que es completamente ajena la administracion, pues se confrontan con el mayor cllidado
las fajas antes de la salida de cada número, siendg debidai, siempre estas falta~, 6 á la circllnstancia de no dar
el suscritor aviso de S\lS cambios de rPsldencia, 6 al escMo celo que en algunas localidade!¡ despliegan lo~ em•
pleados de Correos en el cllmplimiento de &amp;n cometido.
Lo nacemos constar así para desca.rtar nuestra respon•
sabilidad en todo~ los callo&amp; qlle, por desgracia, se repiten con frec\lencia, por m&amp;s que estemos dispuestos á
remitir en el momento que se nos reclamen, por dupli•
cado, todos los número,. que no lleg\len á sn destino,
•iempre que la. reclamacion se haga dentro del mes á
que corresponda el número reclamado.

Dl1C1ar10 leido en la inauguracion del Oirmlo Jela,

OFICINAS: Ballesta, 7, bajo, MADRID

INTERESANTE
A LAS CLASES DE EJERCITO Y AR~IADA
El almacen de ultramarinos donde se dan los
b6ho5 para el descuento dsl 3 por 100 del impo1te
de las factinas es, c.-ille de

8, PRECIADOS, 8

------

ANUNCIOS

LEON DEL PUEYO

LA ILUSTRACION MILITAR

cla.9U subalterna., de la Afinada, por su Presiden to.

SEGUNDO

El espíritu de 11,ocincion 1mmcntn o,tensihlemento en
nu~stra pntri11 y ■o_?re todo en el Ejército. ¡ Qué prueba
~eJor de que Espaua entra en un periodo de regeneracion
dichosa!
Como en Madrid, como en Valencia, como en Cádiz
como en tantos otros puntos, en Snn Femnndo se oo crea~
do un nuevo Círculo militar: ol de Las Olll.$es Subaltemas
de la Armacla.
Tenemos á la vista el discurso de inauguracion, y no
hemos de escusear nuestros plácemes ni autor de tan notable trabajo, y Pre.,idente de la nueva Sociedad.
El disourso 1 de una forma admirable por la sinceridad y
la elovacion ae sentimientos que en todo tll resplandece
so concreta á la exposicion del objet.o socinl, ¡ Y qué elo~
cuentemonto PStá expue,lo ! Ante todo, o.-te objeto es el
preferente, el primero que dobe carnet.erizar á toda clase de nsot'iacione,: la union, la ttrmonín, la proleccion
mótua.
En aeguida, y tratándose do una socied11d mili tu es natural. que la disciplina_, en ~u más no~le y elevado ;entido
considerada, sea otro importante obJuto social.
El Pre.idente de In nueva 11soci11cion ha esclnrecido perfectamente bien estos puntos, y hacomos sinceros votos
por que tan noble csfoe1·zo y patrióticos deseoi; sean correspondidos con un éxito tan lisonjero como el que hasta
aquí viene obteniendo este moderno y nunca b!ll&gt;tante en
comi11do movimiento de a,ot'inri,,n militar.

!DIUBISTRAClON, REPRtSiNTACION YCOii.SIONES

Y HERMANO

Tmro

Onico establecimiento en tres secciones se1madas

Ventajas á los nuevo, su1critore1
A los que nbonen el importo do un Petncstro ó un año,
se les r~nlará:
El Hma11w,1ue ¡,ara 1883, que contit•ne má, de CO grab11dos.
Lo• retratos en gran tamaño de SS. MM. D. Alfonso XII
y doña María Cristina.
Se les h11rá ademé..~ 1m11 rebaja do 50 por 100 en e1 precio
de los tomos ¡mblicnclos do hl Hii,toría Milit11r, si dcbenn
adquirirlos.
V énse el anuncio d&lt;1 los precio, de esta publicacion.

CONFITERÍA
Gran surtido en quesos, conservas y mantecas
de todas clases

rigida por D. Emilio V1!ln•r!1e,)
Contiene esta obra In lustona do Bcltrun Dugue:;clin,
conde•table de Fruncin, duque de Molina, conde de Lonp;ueville y Btírgos, con lns guerru•, bntall11, y conquistas
hechM á los ingleses, espnñolt:s _y otros, durante lo:; reinado• de lo, reyt'S Juan:,- ÜIÍrlos Y de l&lt;'r1111C'ia.
Se mandó c,crihir 1•11 pro,m el año 1387, por Juun do
Estontebille, Capitun de Ycrnnn sobn, el Sena, y ha sido
tr11duC'ida 111 español por D. Pt·dro A. Htm•nguer, 'Peniento
do Inftlntorín. é individuo corre,pondiente de lu Rettl Acudemia de In Historit1.
Lo• aficionndo, á los estudios histórico, no podrán menos de 11grndecer mucho ln publicucion de (•sto nuevo ó
interesante volúmc1(de 111 Dibliokc11 Económica :Militar.

Don Diego de Peñalosa y su descubrimiento del rt•ino
de Quivira.-lnforme J&gt;re,cntado á la Academia de h~
Historin. por 1°I C11¡,il11n de navío D. Ce,áreo l!'ernaudez Duro, indhiduo dr m'1mero.
Entre nuestros histori11dorP, contcmporáneos,1&gt;ocos hay
Feguramente que puPdnn com¡,rtir con el Sr. Fcrn11nd1•z
Duro en obser\'ucion sag11z, ¡u·ofundn crílic:1, y correcto
y eleg11Uto (",tilo.
El estudio presente ha venido á conlinnnr la rcputacion
adquirida en obrns unteriores. N t\da fult11 cu t•,ta monografía; ninguna tlc lns contlicione, 1•xi1dhle, á un huen
trabajo históriC'o h11 sido dcsatl'mlidu. La ¡,ruelm documental está bien presentada, y c·on la net·esnria 11utorid11d.
La. crítica, ya lo Jt,,mos dicho, incom¡,umble ¡.,or su profundidad y'.m forru11.
Recom&lt;'nd11mos e.ste pn•doso libro á cuantos quier1111
adquirir s1111os cono&lt;"imicnlu; dt! nuc.,tn1 historit1 en lu conquist.a do las América$,

TAPAS PARA ENCUADERNAR EL PRIMER TOMO

'

AÑO IV

DE

RICARDO VILLASEÑOR.

TOMO 2. •-NÚM. i

1'1AD1UD, ABRIL DE 1883

LA ILlJSTRACION MILITAR

ORGANIZACION MILITAR UNIVERSAL.
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todos los tjército1 del mundo.

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Entenderse directamente con el encuadernador.

(CENTRO)

VALENTIN ALONSO

AGENCIA. DE RICARDO STORR

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Eata casa, la más antigua é independiente de toda otra
de su clase, y de antecedentes bien conocidos por la numerosa elienlela que la honra con sus órdenes, sigue admitiendo anu11dos su¿//os y co,mmicados para los periódicos de
Nadrid, prwi,uias 11 extranjero, y toda clase de publica•
ciones,
Prescindiendo por completo de pomposas frases y olre-

CALLE DE UILE!I, llÚII. 12, BJ.¡Q DEI\ECHA

MADRID
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Amazonas y libreus.

GR..I.BADOS.-Excmo. Sr. Contralmirante do la Armada
D. Rafael Rodriguez de Arias, llCtual minioko do Ma-

LA ILUSTRACION 1fILITAR.
DlRECCION Y ADMINISTRACION: ALMIRANTE, 2 QUINTUPLICADO.

l

Semtswe .... ... .......... .•...
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Afio....... .. . ..... ... ..... , • • ••

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CuBA v PUERTO Rico.•.•••••••••••.

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lsLAS FILil'INAS Y FERNANDO

l
{

Semestre ••••..••• , •••.•••...

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Semestre •••• , •.••••••.••• , ••.•

Afio •.•.••• • .••• ,.•• .•••..•••••

Semestre.
Afio..•.•.•.•••• . • • •.•• • .•.••••

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Póo.. . . . ) AAo. ..•••

l

rina.
Cen•antes.
La galera M(lrq11tsa en el combate de Lepanto.

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ESPA~A y PORTUGAL ••••••••••••••.

SUMARIO .

•

~IADRID.-Estab. tipo-litográfico, Ueal, 1

J Trimestre •.....•..•• •••. •• ••. ••
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sobre música, literatura y artes publica el acreditado S(.manario La Propaganda ,lfusical, que con
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los suscritores, de recibir .la música que deseen á
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Guerra de la Indepcndrncin . .Bntalla do Bailén.-(Fofo-

8 francos.
1,4

puo 6o centavo•
z pe·,os 6o •
-4 • Z5
•

grfl/ía de Laurenf, gral,ad() de Ma.ri.1
Album militar.-Retratoo de coroneles.

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Z pesos.

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3 peso,

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Un IIÚIDero ó U11 libro welt.o , medio p..o.

Actualidades de Cubn.-(Co vpoi-icv.111 y dibujo ·e L g,tr 't,
grabado ele Parras.)
Proyecto de un nuevo fusil ,le rept'ticion, itlcndo por el
Capitnn de artillería, D. Onofro }fata.

fi() cutavo1.

E:XUl\10. SR. CONTRALMIRANTE DE LA AlUI,\DA
=e

e•

D. RAFAEL RODRillUEZ DE ARIAS, ACTUAL MINIS.TRO DE YARINA

EL PAGO ADELANTADO
•

�LA ILUSTRACION MILITAR

50

mencion tambien de un suceso de que se_han QCUP3?º prestar su concurso al Capitan Riviere, jefe de las
con preferencia, por espacio de muchos d1as, los penó- fuerzas que en el Tonkin operan; pero los medios de
TB1To: Crónica..-Explioacion de lo• grabados -Un viaje por
que el Contr!!,lmirante dispone son deficientes, y esto
por Marruecos (continuacio1t', por EmilioBonelli-Las reforma.8' . dicos italianos: nos referimos á la botadura al agua
de justicia. lcontinuacion), por Celestino Argüelles.-La. clase
en Liorna, del magnífico acorazado L epanto, opera- obligará al Gobierno de París á ordenar el envio de
de sargentos (co,itinuacion;, por A lfooao Orda.x.-La. Tormenta.•
cion que se llevó á cabo felizmente el 19 de Marzo, algunos buques que refuercen aquella escuadra, si es
ria. antigua. oa.rta. á D. Vicente de la. Fuente, de la. Academia.
-de la Histo;ia (co11clusion , por A. de Oliver CopQns.-PoES1As:
con todo el aparato de una solemnidad, á presencia que desea terminar en un plazo breve y con escasa
La redenoion humana, por el General D. J. Guillen Buz&amp;rán,del rey Rumberto y de los personajes más importan- sacrificio de hombres y de dinero, la campaña que se
}{eouerdo, de gloria. Al general D. Tomás de Reinn,, por Fernando de Gabriel y Ruiz de Apodaca.-Celos Y amor, por Ca- tes del país.
ha visto forzado á emprender en el extremo orien·
.
yetano Alvear.-El Ejército de Filipina.s (conlinuacion, por el
El Lepanto es el cuarto de los buques de la man- tal del A.sía.
Comandante de Infantería D. Valentin Gonzalez Serrano.iPedro [ de Castilla lboceto histórico•, por el Coma.ndn,nte de
rina italiana que han de montar cai\.ones de 100 toInf,.nterfo, D. Francisco Martin Arrué.-El Ejército español
INTERIOR
neladas· tiene un deplazamiento total de 13.350 toju«:a.do por un Olicia.lfra.ncás, por Arturo Cotarelo.-~bras re·
cihidas.-Charada.-Solucion.-Advertencia..-Anunc1os.
neladas' 122 metros de eslora y 22'34 de manga, por
Por Real órden de 5 de Marzo, se aprobó, por la
8'40 de'puntal, y no es blindad? más que parcial~~nsiwerioridad,
el R eglamento orgánico de la Acadete, es decir, en aquellos paraJes donde las avenas
CRÓNICA
mia general militar, que se establecerá en Toledo, y
podrían inutilizarle.
. ·
.
.
EXTERIOR
Su casco ha sido constrnido por el sistema celula1, por otra disposicion del mismo? dia se abre concurso
para la provision de 250 plazas de alu~os, señalanPor disposicion del emperador Guillermo, de fecha reputándosele insumergible é incombustible, á causa do la fecha del 15 de Junio próximo para dar code
su
doble
fondo,
y
del
piso
acorazado
que
se
extien10 de Marzo, el Teniente general Bronsart von
mienzo á las oposiciones, las cuales se sujetarán al
Schellendorff ha sido nombrado ministro de la Guerra de sin solucion de continuidad, de proa á popa, á un
programa, ya conocido, y de que se dió cuenta al crear
m~tro
y
medio
p:&gt;r
debajo
de
la
linea
de
fl.otacion.
en sustit11cion del General de Infantería von Kalas
Academias preparatorias de las capitales de disA Jiesar de su volúmen, todo ha sido tan bien calmeke.
trito.
culado
en
esta
gran
máquina
de
guerra,
que
~uede
El nuevo ministro goza de una gran reputacion,
Con objeto de reglamentar la. enseñanza, en el Rnesin temor aventurarse en navegaciones de altur~ y
dentro y fuera de Alemania.
Al terminarse la guerra con Austria, en 1866, no permanecer mucho tiempo en el mar. sirviéndose 11?1 vo Centro, la Direccion de Instruccion Militar ha
abierto tambien un certámen de obras de texto, cuyo
era todavía más que Mayor, y servia en el Estado combustible que embarca; es susceptible ele conducir
Mayor general del Ejército prusiano¡ pero ya en esta á bordo un mi.mero considerable de soldados y se ha- programa ha tenido la bondad de remitit· á. esta Reépoca se hizo notar por un notable trabajo estratégico lla debidamente prepara1lo para los ataques submari- daccion el Excmo. Sr. Director general.
Son las obras de que se trata las correspondiente,
que se publicó por fragmentos bajo el título de Plan nos y los choques de espolon.
á
las
asignaturas de ingreso y primer curso: aritméEn
rest'í.men,
hoy
por
hoy,
y
sin
excepcion
alguna,
de campaña que debe observarse en el caso de una
no existe flota en el mundo civilizado que disponga tica, historia universal, id. de E spaña, geografia uniguerra con Francia.
Durante la guerra franco-alemana, desempeñó im- de un elemento tan potente, así para la defensiva versal, álgebra elemental, geometría, y mecinica, física y qtúmica.
portantes comisiones, tambien en el Estado Mayor como para la ofensiva, siendo superior por todos conLas condiciones, á que han de ajustarse estos lidel Ejército, de que formaba parte como Teniente ceptos al Italia, votado al agua recientemente.
bros,
se encuentrau marcadas minuciosamente en una
El
Comandante
Brin,
distinguido
ingeniero,
ha
Coronel; mas apenas se hubo terminado aquella terrible contienda, von Schellendorff fué promovido al em- sido el autor de los planos para la construccion, tanto instrnccion impresa, publicada el 19 de Marzo, y, á
la cual precede un breve y bien escrito preámbulo,
pleo de Coronel, y no tardó en obtener, sucesivamen- del Italia como del L epanto.
donde se exponen algunas ideas generales, muy perte, los de General Mayor y Teniente General. A.l ser
En Inglaterra la Cámara de los Comunes acaba de tinentes, y varias consideraciones enc~minadas á desnombrado ministro de la Guerra ejercia el mando de
votar el presupuesto de Guerra y Marina para el pertar una noble emulacion entre los autores ,milila segunda division de Infantería de la guardia.
•
El General Schellendorff disfruta, entre otros con- año económico que ha dado comienzo en primero del tares.
El primero y gigantesco paso en la vía de la receptos, el de escritor militar, de sobresalientes dotes mes actual.
El nuevo ministro de la Guerra, lord Harlington, generacion del Ejército se ha dado en la creacion. de
y bastísima ilustracion, distinguiéndose, entre sus
diferentes obras, una que ha sido tan censurada como defendió el proyecto contra los ataques de la oposi- la A.cade1nia General, esto no admite duda, puesto
aplaudida, acerca del servicio del Estado Mayor, cion, en términos que acusan una censurable debili- que conduce á la unidad de procedencia, base de que
pues en ella se proponen modificaciones sumamente dad, á juicio del periódico United Service Gazette, por- no hay forma de prescindir, en manera alguna, si el
radicales en la táctica de la Infantería y en la orga- que ni siquiera ha sabido decir cuál es la política elemento militar ha de responder álas necesidades ele
los tiempos modernos y al verdadero concepto de su
nizacion del Ejército aleman, con las cuales no se militar del gobierno, dado que éste tenga alguna.
Otro periódico, Army and Navy Gazette, opina, mision en la sociedad; y confiamos que, dado ya el
hallan muy conformes algunos elementos veteranos
por el contrario, que lord Harlington ha hecho co- impulso, no habremos de detenernos ante pequeñas
y una gran parte de la sociedad civil.
Por estas circunstancias, el nombramiento de nocer, no obstante su reciente subida al poder, que dificultades, cuando los grandes obstáculos se han
Schellendorff está siendo objeto en Alemania de co- sabia perfectamente cuál era su cometido, así como allanado, y el espíritu de oposicion á toda r eforma, ha
mentarios, á que dan calor el pase á la escala de el deber en que se halla de procurar que el año que quedado vencido.
El dia 26 del mes último se verificó el banquete
reserva del General Kameke y de otros Oficiales ge- se inaugura sea tm año de reposo, consagrado exclu-·
nerales antiguos, que desempeñaba mandos muy im- sivamente á corregir las imperfecciones que en la en honor del Sr. Perez Galdós.
La prensa diaria ha fijado ya, muy acertadamente,
portantes. como Verdy Duvernois, Hartman y von actual orgauizacion del Ejército se han advertido al
Rauch, no faltando espíritus, quizás suspicaces en efectuarse la expedicion de Egipto.
el carácter de esta noble fiesta, y son ya del público
demasía, que atribuyen el cambio ministerial á cierDe todas ellas, las que urge remediar más pronto dominio todos lof pormenores de su celebracion; detas miras políticas de desenvolvimiento exterior, que son las que ocasiona la vigente ley de r eemplazos,
bemos sin embargo insistir sobre una circunstancia,
el refl.exivo von Kameke no consideraba aún en épo- porque el número de enganches voluntarios ha dismi- á la que en el órden de ideas, en que hemos inspiraca de poder ser realizadas.
nuido de un modo considerable, desde que el míni- do esta publicacion, no podemos menos de atribuir
mmn de la edad se ha fijado en los 19 años, en vez de una importancia excepcional.
De Egipto poco interesante hay que referir; el país los 18.
La fiesta se daba á un novelista, que, sin duda aly su pseudo gobierno continúan sumidos en una esEl efectivo de los batallones, que debe ser de 450 guna, es el primero de nuestros contemporáneos. La
pecie de atonía, dejando hacer á los que se han cons- hombres, no alcanza, ni con mucho, á esta cifra, á novela, como cualquier otro género de literatura,
tituido en sus protectores. .
causa tambien de los contingentes que se extraen pa- como la ciencia, en su sentido general, no está asoLa guarnicion de Port-Said ha sido trasportada á ra nutrir el ejército de la India, y el nuevo ministro ciada á ningun fin profesional¡ pero, no obstante, hasInglaterra, y la custodia de la ciudad confiada á la se propone, sin alterar la ley, abrir la entrada á los ta en estos campos neutrales de la actividad humana,
policía egipcia, de cuyo buen espíritu se prometen el jóvenes de 18 años cumplidos que resulten con la ap- se ha observado, más de una vez, la sempiterna inresultado más completo sus organizadores. El acora- titud física necesaria para soportar las fatigas inhe- transigencia y animadversion de nuestras diferentes
zado Monarch, uno de los más poderosos barcos de la rentes á la vida militar.
clases ó profesiones sociales.
marina inglesa, regresa á Malta. y de aquí á InglaEl Broad Avion aplaude tambien al jefe del deAsí es que la presencia en ese banquete, dedicado
terra, siendo relevado por el Invencible.
partamento de la guerra, llevando su entusiasmo á un insigne novelista, de Oficiales y jefes del EjérciEl Dugnay Trouin, crucero francés, ha anclado hasta decir que si la Inglaterra cuenta, en relacion to, que no han podido tener ningun otro interés que
en Port-Said, y cambiado los saludos con los fuertes á su poblacion y superficie, con un ejército menos nu- el de prestar culto á un alto progreso intelectual
de la plaza y los barcos ingleses é italianos, surtos en meroso que las demás naciones de Europa, ninguna muy bien representado por la persona del Sr. Gal'.
bahía. Este buque, que fué botado al agua hace ape- de ellas poseerá tmo tan perfecto como instrumento dós, comprueba tm progreso paralelo en nuestras
nas un año, está construido con arreglo á los últimos de combate.
costumbres sociales y la cultura general, que·muy
adelantos de la arquitectura naval; su casco es de
acertada y elocuentemente puso de manifiesto nuesacero, la máquina tiene fuerza de 900 caballos noSegun los tíltimos telegramas, ha llegado á Sai- tro querido compañero D. Federico Madariao-aen
su
0
minales, y mide 90 metros de eslora y 13'4 de man- gon el trasporte Goreze, conduciendo á su bordo las brillantísimo discm·so.
ga, alcanzando una velocidad de 15 112 millas por tropas que el gobierno francés envía como refuerzo
La verdad es que en proporcion, relativament~
hora.
al pequeño cuerpo expedicionario de Tonkin.
numerosa, honrosos uniformes, de todas las armas, se
Lleva en cubierta cuatro medias torres, armadas
Estas tropas se disponen, en los momentos actua- hallaron por algunos momentos en cordialisima cocon cuatro cañones de 19 centímetros, y en proa otra les, á salir de la capital ele la Colonia de Cochinchi- municacion con el austero frac,' símbolo ordinario ele
pieza del mismo calib~; cuatro cañones de 14 centí- na, en union de otras fuerzas, para incorporarse á una ilustracion que para ser más incuestionablemenmetros en b~terfa y otro igual á popa¡ ocho cañones las que en el Tonkin defienden el honor del pabellon te ventajosa á la pátria, sólo necesitaría desechar un
rewólver, sistema Hotchiss y dos torpedos diver- francés, y las cuales luchan hoy con dificultades sin
cierto espíritu de fria etiqueta y displicencia.
gentes, aparte de otras piezas de desembarco para cuento, ~ fin llevar á cabo su mision en un país, cuLos militares hemos acudido con entusiasmo y co11
las dos grandes chalupas á vapor con que al acoraza- yos hab1t~tes se declaran francamente hostiles, y
gusto á esa fiesta de honor á un literato. Hemos hecho
do se auxilia.
'
donde el clima es un enemio-o terrible que no hay justicia á la necesidad, á la utilidad, á la altura de
me&lt;lio de combatir ó contrartestar.
'
la mision del escritor. Hemos prestado el culto que
Ya que hemos hablado de 1lll notable elemento de
El Contralmirante l\leyer, que manda la estacion se merece á la pluma, y sólo deseamos que entre ésla marina militar francesa, parece oportuno hacer naval de la Indo-China, tiene instrucciones para
ta y la esparl.a no se establezcan puntos de vista pro-

51

LA ILUSTRACION 1HLITAR

SUMARIO

fesionales, que, avivando tradicionales discordias y
recelos, nos impulsen á injusticias recíprocas y retarden ó estorben una fusion tan íntima, como la que
nosotros deseamos y procuramos, entre el ejército y
el país.

EXPLICACION DE LOS GRABADOS

ss.

AA. RR. L os PRÍNClPES DOÑA MARÍA DE LA PAZ
DE BoRU0N, INJ,'AN'l'A DE E sP.AÑ'.A, y D. Lms l!'.&amp;RN..\.N·
DO DE B.1.V'lER.l. y BoiinoN.

-

Con el esplendor tradicional en las R égias rnlemnidades de la Uórto de E-pañ:l, se ha veriticado el Ítll)Sto
ncontecimiento 11ue se anunció oficialmente el 23 de
Enero último, feativic!.id del santo de S. M.: D. A lfonhO XII: el enlace de la bella y espiritu11l Infanta Doña Maria de la Paz, con 6U primo herm,mo D. Luia l!'ernando de
J3aviera.
Este jóven Príncip11, hijo primogénito de S. A. R. Adxlborto-Ouillermo de B:tvierfl ( falltcido en Nymphernburg
11\ 21 de Setiembre de 1875) y de la Inf•nt11 de E,pafü1
Doña Amalia (hermana del Rey D . Francisco de AFls)
nació en el p11lacio de Madrid el 22 de Octubre de 1859,
v tuviéronle en la pila baufümal los Reyes Doña Isabel
j:r y D. Francisco. L'I que es hoy su espom, vió tambien
1a luz en el mismo edificio el 23 de Junio de 1862y fueron
ñ su vez sus padrinos, a.l imponerle aquel sacramento, los
¡nfantes D. Adalberto y Doña Amalis, padres de su
primo.
Por una coincidencia verdaderamente singular, la nodriza, que despuesde criará D. Luis babia regrerndo á su
país, vino lueR:O tambien á Ftr nodriza de Doña Paz, con
Jo que se verifica hoy la notabilfairna circunstancia de que
ustos dos seres se hallen unidos por el triple hizo de esposos, primo~ hermanos y hermanos de leche.
D. Luis Fermrndo de Baviera es, á todds luces, un Príncipe tan ilustrado corno modesto, de trato ameno y de
irreprochables costumbres. Pertenece 1tl ,irma de caballería del ejército bávaro, en clase d e Capitsn, y siente el
mayor entusia.Emo por una carrera que eligió voluntariamente, habiendo y11 llevado á cabo algunos estudios eruditos y concienzudo~, acerca do las necesidades que reclama constantemente el sostenimiEmto de la caballería, y
de su importancia y aplicacivn en la guerra moderna.
Cultiva asimismo, con notablo aprovechamiento, la medicin~, y á su regreso á Munich debe recibir la investidura de doctor en dicha facultad, á cuyo efecto tiene casi
terminada una obra que presentará al hacer 103 ejercicios
del doctorado. Al par que á las ciencias y á las armas, su
cora.zon y m mente rinden un culto idólatra á lu artee,
hasta el punto de haberse hecho acreedor á los dictados
de pintor hábil y de pianista di,tina"uido.
La estirpe del Príncipe Luis Fern11ndo es muy ilustre. La casa do Bischueiler-Deux-Ponts-Birckenfeld,
que reina en Baviera desde 1799 y de la cual es digno
vástago el Oilposo de Doña Paz de Borbon, tuvo por
,Tefe y funde.dor á 1\Isximilisno José I, Duque de DeuxPont3, el cu11l contaba entre rns ascendientl's á L uis II
General de Cárlos V en las guerras contra Francia. Ma:¡:imiliano sucedió en 1799 á Cárlos Teodoro, elector pa•
latino y de Baviera, que babia muerto sin hijos, y fué
aliado de :Napoleon. Por el tratado de Presburp:o, qu~ se
vió obligada á firmar el Austria, defp•ies de Austerhtz1
la Baviera se constituyó en reino, y Maximiliano quedo
reconocido como su primer Rey. Por parte de se madre,
el Príncipe Luis Fern1tndo pertenece á la casa de Borbon.
La augusta Infanta Doña Paz, ta.n visuosa corno bella
y simpática es sin duda, una de las princesas más ilustradas do E~ropa¡ su pasion por las bellas artes, y el culto
que, en particular, profesa á la que eultiva~on R afael y ~l
Ticiimo, 1\Iurillo y Ruben~. son muy not?r1as y el p_ú~hco _ha podido juzgar de. los talento~ .artí_st1cos de la d1stmgu1da Infanta de España, en esa11 lmdísimas acuarelas que
se titulan: M , único 1nodelo, Puerto dB Omn l'as, En May~
y Maria, donde no se sabe qué produce mayor encanto, El
la perfeccion del dibnjo, el parecido de los retratos, 6 la
vs,meda_d y dulzur11. de la entonacion. .
Tamb1en Doña P az de Borbon manifiesta á veces suq
dotes y aficione, literarias en algunas tímidas y dulcísi•
mas composiciones poéticas, á través de cuyos conceptos,
emitidos con espontánea sencillez y correcta forma, ,e
trasparenta un alma virginal, educada en los preceptos
morales y puras máximas de la sacrosanta religion ca•
tólica.
Los retratos de SS. AA.. que ofreMmos en la página
56 de PSte númílrO, son debidos al lápiz del inteligente
artista Sr. Badillo yR. conocido entre nuestros fa&lt;"orece•
llores por otros m~chos trabajos de la misma índole que
han salido á luz en las columnas de LA ILUSTRACION MI•
:¡.ITAR.
EXCMO. SR. D. RAFAEL RODRIGUEZ DE ARIAS
Los que atribuyen una importancia excepcional á las
influencias hereditarias¡ los que, como Blunschi, estarían
dispuestos á rayar en la injusticia por una proteccion demasiado exclusiva hácia los hijos de los grandes hombres
en cada ramo especial de la actividad humana; los que, en
fin, aceptan como indiscutible la ley de la herencia fisiológica y aun psicológica, no dejarían de invocar como un
'hecho más, en confirmacion de sus convicciones, el de las
aptitudes especiales d'&gt;l Sr. Rodriguez de Arias, con tant11
fortuna coronadas, por un talento frio y un corazon animoso, á la vez que impregnado de loi más nobles sentimientos de tolcrancill, imparcialidad y rectitud.
El abuelo materno yel padre del Sr. Rodriguez de Arias,
bravos é inolvidables marinos, alcanzaron la alta jerarquía
de Capitan generxl del cuerpo, y su madre doña Dolores
Villavicencio, es hija tambion de otro dignísimo General
de nuestra armada.
La natui;aleza física y social, el mar y los hombres paYecieron1 a.si, decidir de consuno con juicio inapelable, el
destino ael Sr. Rodríguez de Arias, que desde su primera
:\nf&gt;lucia, se halló en ese medio imponente del mundo

marfLimo , donde una vida on lucha constante con los
elementos, y en con -tan1e dgilancia de las costas nacionales, desenvuelve e,e c11rácter alto y sérin, y esM sen•
timientos de abn,·gacion tan r~ros en las muelles rnciedaJe.; do una e• ¡,it ..l hiu ¡,layas.
Guardia m"rina en 1836, el casi niño entónces Rodl'Ígt1ez de Arias, recorre, con regularillad, la escala de ascensos hnsh 1872, en que es ya Uontraalmimnte.
La l,al,m,J r~, D nacion; las goletas. l8abel II y Om ; los
vapores Vigilante, Blasco de GaYay, Vasco Nuñe, y Villa ,/,e
··adri.d y casi tudns nuestro, huques de guerra, ti.les entre
otros como Triunfv, Berenguela y Francisco de A.sis, están
sin duda llenos de recuerdos para el Sr. Rodríguez de
Arias¡ recuerd,is no enteramente 10arinos, porque el
cor•zon humano, mtil que les pese á todas las tiranfas
profesionales, antepone siempre un símbolo comun: el
amor, la fraternidad soci11l á ioda.; las faenes tan necesarias como rudas, do la conservacion individual.
Su talento se ha revelado siempre en lo anormal, en lo
imprevisto, y de aquí las importimtes y difíciles comisiones que en distintas épocas se le han confiado.
Bajo este aspecto el Sr. Rodriguez de Arios no ha escaseado copiosas pruebas de sus aptitudes envidiables.
En 184'1 va en la Cristina á Tánger, con una delicada mision de S. M. A su regreso, hace rnencion especial de
su a,wrtunado cumplimiento. E n 1852 es condecorado
con J'l'í cruz de Marina, por su comportamiento en Cuba.
EL 51, una comision hidrográfica le vale espechilísimf recomendacion del Comandante General de las islas
Canarias. El 59 obtiene la cruz 'e San Hermenegildo. El
61 se encuentm en la campaña de Méjico, y encargado de
intimar la rendicion de Veri1cruz, toma al dia siguiente
posesion del cs,;ti.llo &lt;San Juan Ulu11, • del que es nombrado en seguida Gobernador.
El 68 se le da la encomienda de Isabel la Católica. por
su tacto y firmeza durante su estancia en Safi. E 1 64 el
príncipe de Mónaco le nombra Ofici11l de la órden de San
Cárlos· y en 1871, á propuesta del Almir11ntazgo, es condecorado con la gran cruz de I sabel la Católica por su
celo é inteligencia en el despacho de la secretaría del
mismo. En 1880 se recompensan sus distinguidos servicios
con la Gran Cruz del Mérito Naval, y últimamente ha
merecido del Rey de Ilalia la distincion de ~e.r nombrado
Gran Oficial de la Orden de los San Maur1c10 y San Lázaro.
En tierra ocupó tambien el Sr. Rodríguez de A.rias puestos
adecuados á su carácter é inteligencia clarísima. Se observa sobre todo cierto órden que en algunas cosas es sin
du'da una legitimidad y una justificacion del encumbr~miento personal. Cuando llega á ocupar el puesto de 1\-!1nistro de Mari1,a por primera vez en 1874, l~odriguez de
Arias ha desempeñado ya los de A yud,mte .Fiscal del Supremo de Guerra, Secretario de la Direccion Ge~eral de la
Armada Oficial de armamentos, Secretar10 de la Junta consultiva Director del personalJ Vocal de la junta provisional dei' gobierno d e la Armaa1.1, J efe del personal, Secretario del Almirantazgo, Comandante General del A.rsenali
Jefe del departamento de Cartagena y Secretario genera
del Ra.mo.
Al frente del Ministerio de Marina, sus aptitudes encontraron vasto campo en las especiales circunstancias porque
11 travesaba el país, cuyos destinos dependian de la direccion que se imprimiera á las fuerzas militares de mar y
tierra.
La actividad y el acierto de las _medida~ _adoptadas por
los Ministerios de Guerra y }\-!arma, füc1htaron grandemente los éxitos que más tarde alcanzaron las tropas sobre las bandas r ebeldes del absolutismo.
Por la caída del Ministerio de que formaba parte el Contraalmirante Roctriguez de A:i~s, cesó este ilustre Ge;11eral
en sus funciones el 30 de D1c1embre de 1874, habiendo
vuelto á encargarse del departamento de M1_1rina á consecuencia de la. última crisis parcial promovida en el Ga•

del Sumo Pontífice, el Rey de Espnña y la Señoría dJ
Venecia, contra el Sultun Selim, cuyas !lotas, tripulada~
por los marinos más audaces y afortun11do• que habien
hasta aquella época, surcado las olas del Mediterráne&lt;'.
acababan de conquistará Chipre y amenazaban posesionar;e de M&gt;llta y de todds las isl.s de i.quel hbtórico mar,
reemplazando la cruz de redencion por la media lunti
triunfante en las bizantinas cúpulas dtl S11nta S ,fía.
D. J uan lle Au.trift, el hijo e.el r~yo de 111 guerra Cár•
los V, recibió tll mar,do de todas las tropas de mar y tierra y difponiendnse con la actividad que en rn alma herólca fe encendió á impulso del más noble entusiasmo,
voló desde Roma á organizar sus eecuadras, que zarparon
del puerto de Me,ina el 13 de Setiembre, llevttndo el present.imiento de un triunfo, 11ue debía ser el más glorioso
que en anales de la hnmanidud se hubiere estampado.
T11l lo fué el obtenido el 7 de O. tubre en las aguas del
golfo de L ep11nto1 en cuy •s pr,,fundo3 senos dorwi1_1n un
sueño de veinte siglos, libres de bárbaras prof,mec1ones1
las armonías arrancad11s á la lira d11 Apolo, por las mueas
de la Greci" &lt;1ultR, en los heróicos tiempo1 ae Milciades y
P ericle, de Temístocles y E Paminondns, Allí; no lejos
de las s;guda,i ruinas, donde la inspirnd-1 voT. de la Pitia
anunció¡ quizás, á los atenienses efpant11dos &lt;&gt;l término do
su orgu lo y de s~s glorias, la fiot.,, turca, forzada á ~atirse con un enemigo, hasta entonces, por ella despreciado, sufrió el des•stre m~s terrible que deron los si~los.
Dividida la 11rmnda de la cruz 011 tres escuadres de combate, y otra~ dvs de resnva, formuba el cuerno siniestro,
como ee decrn entonces, la que m,md.1ba el e-forzado proveedor de Venecia Agustin Barbarigo, que debía hallar
en el mi,mo instante la palma dol martirio y lll coron,\
del triunfüdor, y por ella empezó el ataque á la hora del
mediodía, empeñándose á poco el fuego en toda la extensa
línea de batalla.
En la cscundra del proveedori...ocupaba un punto la galera M ,t·7u.esa, de Juan Andrca lJoria1mandad" por Fr11ncisco de Sanc:o Pi&lt;&gt;tro¡ y en ella, vfot1ma de aguda dolen·
cia gemi11 postrado un soldado novel, que, por aquell&gt;&lt;
ca~ss, hallábase diwensado de todo servicio¡ pero que al
escuchar el estruendo d11I zafarr:.iocbo de combate, aban·
donó el lecho del dolor, y poniendo, con firmísima vol un•
t11d coto á sus sufrimientos, corrió á ocupar su lugar, re•
chazando con enojo á los que protendian disuadirle de tal
intento.
-Cómo señores-gritó con orgullo, y clavando en sus
compañeros una mirada, en quti se leía una resolucion
inquebrantable¡-qué se dirá de mí si no peleo hoy. En
el puesto de mayor peligro me hallaré, y en él sabré cumplir, como á mi condicion conviene, con lo que mi Dios y
mi patria exigen.
Y en efecto, accediendo ~•ra.ncisco Sancto Pietro á las
vehem&lt;&gt;ntes instancias del soldado doliente, lo destinó ul
frente de otros doce al lugar del esquife, donde luchó col).
singular bravura. D os balas de arcabuz alcanzaron al héroe en el oecho y otra en la mano izquierda, que le quedó
estropeada, hasta el punto de no poder valerse ya más de
ella; pero ¡ destino providenciall-;-como exclamaba, con
inspirado acento, no ha muchos d1as, uno de nue.tros más
elocuentes oradores;-la mano que útil restab a 111 valeroso
tripulante de la Marquesa, habii. de servirle, tiempo e.de•
!ante p11ra srrancar de raiz l&amp;J preocupaciones de su si·
glo
derribar toda una edad; porque en la mente dP
aqu'el soldado infeli31 y mutilado brilJa~a el mhr_ien del
genio· p orque el herido y manco de la mmortal Jornada
naval; llarnábase Miguel de (?ervan~es_ Saavedra.
_
La gloria de este nombre vive y v1v1rá entre la especie
humani. mientras subsista el nombre de la patria espll•
ñola y ~ientras la hermosa lengua que él habló halln
inté;pretes sobre la tierra. Es tal la magia que para quien
siente y piensa va unida á esta palabra sola, &lt;Oerv,intes¡ •
tal la sensacion que produce, en quien lo conoce siquiera que sólo puede formarse de este sentimiento una
idea ~l recordar el respeto mf.ticoque al alma creyente
~
.
,r
L os que conocen _el talento oriaruza~or del n_uevo =I· inspira cuar:ito tiene visos de rnbre.r:iatural: y cómo no,
nistro y los propósitos de que viene ammado, alientan las
si en el gemo del autor de D. Qu1Jnte, hay verdadeTRmás 1lsonjeras esperanzas.
mente al¡¡;o que no parece ya humano¡ .Y ese algo es hi
El General Rodriguez de Arias.¡. en los últim~s cargos
superioridad colosal qne, cerca de tres siglos despues do
que ha desempeñado tanto en la Junta Consultiva como
su muerte, hace que una sociedad que ha marchado con
en el mando del Ap~stadero de Filipinas y _D1Jpartamen~o
seguro pié y marcha acelerada por la senda de un pro de Cádiz ha estudiado con la. mayor atenc1on las necesigreso redentor, no se juzgue con fuerzas ni aun par"
dades de'la ltlnrina, ysehalla, por lo tanto, en condiciones
emularle, y se resigne á post.rarrn y enmudecer ante sus
de ilustrar con sus conocimientos los vastos problemas
obras: 1ella, que ha destruido todas las travas y roto toplanteados en tan important~ ramo.
.
das les prisiones de la inteligencia y del 11lna a !
Inspirándose en estas necesidades ha sahdo al eucuer_itro
P or eso mismo, nosotros, si los más indoctos, los má3
de la opinion, y secun~ando el celo y la muy plausible
sumisos de sus admiradores, ¿qué podríamos añedir, desiniciativa de algunos diputados, ha presen~a~&lt;? un proyecpues de cuanto se ha pensado y escrito, y de cuanto se
to de reorganizacion de la Armada, que á JUICIO de toda la
comenta y dice á ca.da paso, i.l tratarse del fecundo obreprensa es completo.
. .
ro de 1,\ intoliiencia á quien lacivilizacion debe, sin duda,
L o abarca, e_n efecto todo, segun las not1c1as que tenemos
sus más gloriosas etapWi¡ del escritor que es apellidado,
res_pecto al mismo.
con más exactitud que James dijo de Walter Scott, el más
Se propone en cuanto al material, la construccion de
grande, el más original que produjeron los siglos'/ ¿ Qué
tres grandes barcos blindados, y de otr&lt;?s buques de mehubiéramos de hacer ni :le pensar qne no resultara desnor importancia, desguaz~ndose y vendiendo todos aqueprovisto de novedad, inco11rente y p4lido?
llos cuya conservacion exige gastos no compensados por
Así pues, al tributarle un homenaje en este mes, en que
el servicio que pueden prestar.
cae ei aniversario de su muerte, dRndo cabida al dibujo
~o es esta ocasion, ni tenemos datos suficientes para enque representa. una escena del combnte en que figuró ten
trar en el análisis de este v1_1sto proyecto, ~ u_e es natural
ventajosamente y ganó la heridR, que aunque P.arecia fea
sea ocasionado á controvers11_1si dado3 los d1stmtos _puntos
la tenia él por teu hermosa, nos limitamos .i dedicarle esta,
de vista expuestos por la opm1on en lo que concierne á
brevísim11.3 líneas y no más, añadiendo, al señalar el r&lt;&gt;las reformas de la Marina.
trato de 111. pág'na 62 que ese que •vei8 ahí de rostro aguiSea cualquiera el resultado, la inicie.ti"ª que determina
leño, de rabeUo castaño, frente lisa y _de8embaraza;da, de aleeste proyecto, será siempra un título de gloria para su
gres ojos y &lt;k nariz , orva, aunque b,en. p oporcwn do,, la.~
autor y un término tan dichoso como honrado á la brib rbas e plata, que ante, jue)'(&gt;n d_e oro, los bigotes_gran&lt;les,
llantí~ima carrera militar y social del Contraalmirante don
la boca 1Hqueña, los dientes no crect.dos. ... la color viva, anwJ
Rafael Rodríguez de Arias.
blanca que 1norena;.... que ese es el rostro del autor de la
Galatea y de D. Quijote de la Mancha.
PEDRO HERNANDEZ RAYMUND0
CERVANTES

y

0

UN EPISODIO DE LA BATALLA DE LEPANTO
La primavera del año 1571, se anunció con un aco~tecimiento que la cristiandad entera anhel11.ba "&lt;'er cumphdo
y que por lo tanto, fué salud~do, en todos los ámbitos de
Eurora con unánime y entusiasta aclamacion, no obstante la mfranqueable barrera que l~ reforma de Lutero ha•
bia medio siglo antes levantado entre los pueblos de la
comunion católica.
_
Este suceso tras •endenta!, no era otro que la famosa hga

GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.
PICADORES Y VAQUEROS BATIENDO Á. LOS FRANCESES
LA BATALLA DE BAILÉN

1

BN

En la pág. 57 ofrecemos á nuestros lectores la reproduccion exacta de un cuadro presentado en la Exposicion
de Hernandez, por nuestro distinguido amigo el reputa·

��54
do arti;ta D. Angel Rodríguez Tejero, y adquirido por
S. A. R. la Infanfa De ña Paz.
El asunto de esta composicion artística no puede ser
más interesante ni más simpático para los amantes de las
glorias nacionales. Torondo de las Memorias íntimM que,
con gran st1tisfaccion de nuestros literatos é historiadores
ha publicado el Excmo. señor Teniente General D . Fernando Fernandez de Córdoba, dejaremos á su elegante y
castiza pluma la descripcion de este episod~, donde se
revelan hechos aislados, pero importantísimos, de aqueJla
g loriosa jornada', y que no todos los historiadores han
podido conocer y apreciar en su verdadera ma~itud.
Dice así el ilustre General y eminente historiador á que
nos referimos:
• ..... Otra noche nos contó el noble General Zarco,
cómo los picadores y vaqueros andaluces, t0rmados en escuadron vulcroso, vestidos con el pintoresco traje de nufstros hombres del campo, y urmadoscon !!IS formidables garrochas, cargaron á los coraceros enemigos, y meándoles de
sus sillas, con forzado brazo los levantaban en el aire,
pamhucerlos caer y besar la tierra que con sus plantas
profanaban. Este era un hecho que no tiore igual ni
parecido en la historia de las más v1Uerosas ca ballerfas..... &gt;
Sentimos carecer de espacio par,\ hacer un estudio crítico del cuadro que nos ocupa; pero ¿necesitamos demostrar que el Sr. Tejero ha subido dnr rea'ce á una escena
del combate más gi~~ntesco que se consigna en los anales
del presente siglo1 !'io. El autor de esta composicion, si
no tuviern ya acreditado su indisputable mérito, lo hubiera conquistado seguramente para los inteligentes en
estas obras del genio, examinando tan sólo el movimiento,
l a animacion, la vida, en fin, que adquiere cada una de
las infinitas figuras comprendidas en ,u cuadro.
Nuestra entusiasta y sincera felicitacion al Sr. Tejero,
Comandante de infantería, por sus merecidos triunfos.
ISLA DE CUBA
:MISA DE CAMPAÑA EN CELJIBRACIOX DEL CUMPLEAÑOS
DE S. M. EL REY.-DISTRIBUCION DE LA CRUZ DE LA
CONSTANCIA.-CU.A.NTEL DEL ESCUADRON DE LA PIUN·
CESA.
En el último m1mero insertamos una carta de In Habana, en laque el Ca pitan de Artillería D. Francisco Ortega,
nuestro estimado amigo, al dar cuenta de los sucesos ocurridos en dicha I sla, reforia detalladamente las solemnidades con que en dicha capital se celebró el cumpleaños
de S. :M., figurando entre aquellos una misa de campaña
que tuvo lugar en el Parque central, con asistencia del
Ejército y voluntarios, y un numeroso público que se
asoció á. la solemne fiesta.
El dibujo señalado con el núm. 1 representa la disposicion en que. se hallaban las tropas formadas para aquel
11cto , figurando á su frente el Capitnn general con su
Estado Mayor.
Abundando en detalles la mencionada carta, á la que
rmitimos ánuestros lectores, creemos excusado repetirlos.
El dibujo siguiente, núm. 2, representa el acto de repnrticion de In medalla de la Constancia á los individuos de
un Batallon-de voluntarios reunido para este acto frente á
la Iglesia Ciitedral, cuyo edilicio se destaca en el fondo.
Tambien sobre esta ceremonia dimos pormenores en el
número anterior al referirnos á los Batallones que con el
mismo objeto se reunieron en el Parque central, y nada
hemos de añadir sino rntificai-nos en el elevado concepto y
distinguid!\ consideracion que nos merecen aquellos leales
voluntarios.
Los núms. 8 y 4 de la compo~icion, reproducen con lid••
Jidnd el aspecto exterior é interior del cuartel que ocupa
la fuerza del Escuadron de la Princesa, 3. o de Tiradores¡
que manda nuestrp estimado amigo el Teniente Corone
D. Juan de Ampudia, á cuya bondnd hemos debido la remision de la' correspondiente fotografía.
El cuartel está situado en el punto Jlamado Jamáica, á
dos leguas de Guantánamo, y en el centro de una riquísima zona azuearera.
Este cuartel tiene la circunstancia es;;ecial de estar
construido por los mismos soldados que lo ocupan, y reune todas las comodidades compatibles con la índole de su
ligera construccion y los elementos de que ha podido
disponerse.
Las fuerzas del citado Escuadran ejercen una contínua
vigilancia sobre una e:,.,-tensa comarca, y han contribuido
muy eficazmente á que aquella recobrase su estado normal, despues de las perturbaciones é intranquilidades por
que pasó al terminarse la guerra.
Puede decir~e que para estas fuerzas no ha concluido aún
la campaña, y de ello nos ofrece una prueba evidente el
aspecto de ese provisional alojamiento, que da una idea da
la índole del servicio á que está destinad!\.
Digna es, por todos conceptos, dendmiracion la conducta
de nuestros hermanos d.,l Ejército de Cuba, que bajo ln
iníiuencin de un sol abrasador, y con la amenaza constante de un clima enemigo, soportan con la mayor abnegacion,
los más penosos servicios, probando constantemente que
se hallan animados de un espíritu elevado y patriótico.

de guerra, los progresos en nuestro armamento se hacen
de cada vez más difíciles, cuandonoirrealizables.
El mecanismo de esta arma de fuego es análogo al del
fusil Hotchki,s-Russel, del sistem11 de carga misto tubular
y de paquete. El proyecto, presentado por_ el autor, se r~fiere á una tercerola, pero la trasformac1on puede. aplicar.le al fusil con sólo var'ar las dimensiones esenciales.
Hé aquí como lo describe la citarla revista:
&lt;Un tubo A conduce l os cartuchos al U1eranismo de introduccion en la recámara, recibiéndolos del paquete de
alimentacion B. que puede contener cinco, diepuestos como en el fusil Hotcbkiss-Russel, si bien se ha sustituido
su muelle en espiral por otro de lámina en Z, como el de
l os paquetes del fusil Lee, para asegurar su accion. El taquito P, que recibe un movimiento de traslacion igual á
la longitud de un cartuchn, hace avanzar todas las del
tubo un pue, to, y permite descender el primero del pa·
quete al avance; en su retirada arrastra consigo al siguiente, tocándole C'on una pestaña por el cordon, con lo cual
desciende la ojiva, quedando en la disposicion que la figura representa, hasta su nuevo a,·ance.&gt;
El manejo de la tercerola, empleada como arma de repeticion ó d" carga sucesi, a, estriba en el de la palanca ó
manivela. El arma, completamente cargada, contiene
once cartucho~, número c11nsiderable si se tiene en cuenta que la carga y pi-oyectil pesan tanto como los reglamentarios v que rn trata do una tercerola.
Dos únicos tiempos constituyen la repeticion: dlir
um, vuelta completa á la mnnivel&amp;., y hacer fuego. El tiro de repeticion puede veriftcar,e sin mover la po~cion
del arm111 y 111 velocidad del disparo, á carg1i sucesi\1"!11 es
tan grund" como en los principales sistemas conociaas
hasta el dia.

Nació

El Memorial de At·tílleria, notable revista publicada por
distinguidos Oficiales del cuerpo, nos describe en su última entrega, correspondiente al mes de Marzo un nuevo
proyecto de fusil, debido al ilustrado Oapitan de Artillería
D. Onofre lfat!l, y sometido al estudio de la Junta superiorfacultati.-a. Con objeto de que nuestros lectores conoz·
can los principales adelantos, que pudiéramos llamar nacionales, trascribiremos á continuacion algunos detalles
que revelan el mecanismo y trascendencia de esta nueva
arma representada en el grabado de la pág. 64.
Este fusil de repeticion ofrece en primer lugar la ventaja de su economía en la trasformacion do! R"mington reglamentario, condicion esencinlísima, pues dada la escaee~ de ¡:ecursos que el Estado p11ede dedicar al Material

D. LUlS ALOHSO YIAYANS

RKGlMIENTO LANCEROS DE VILLA.VICIOSA., 6.o DE
C..I.BALLERÍA

Na ió ea 011teniente, prl&gt;'Vincia de Valencia, el dil.i 10 de

Nació e11 Madrid el :iü 11 de Ab il de 1827

Diciembre de 13:16.

DIA 1

MES1

DIA1

D. JOSE DE LAR! Y HEUMAR

- ~OMBRA.MIENTOS

81 Julio 1847...... Cadete del Colegio General.
1:l Julio 1851...... Subteniente de J.nfanterín.
20 Julio 1854. ..... Grado de Teniente.
;¿5 Junio 1855 ..... Teniente por antigüedad.
ti Marzo 1866 .... Cnpitan por id.
6 Julio 1868 . . . . . 1Uomandante por años de profesorado.
2"2 Setiembre 1868. Grado de Teniente Uoronel pvr mérito de guerrn.
1 Noviembre 1877. Teniente Coronel por antigüedad.
28 Enero 1878..... Grado de Coronel.
19 l!'ebNro 1880... Coronel por antigüedad.

DON FERN!JIDO DE VIVAR Y GARZlllO
TENIENTE CORONEL DEL BATALLON CAZADORES
DE REUS
Nació en Mrf.laga el 17 de Noviemln·e de 1sc

18 J\far1.o 1842 .... Cadete.
15 Febrero 1847 ... Subteniente de Infnntel'Ía.
27 Enero 1849 .... . Grado de Teniente por mérito de
guerra.
20 Julio 18-54 . ..... Grn~o de Capitan por gracia general.
18 Abril 1858 ..... Ten,entede lnfünterín pornntigüedad.
29 J.Inrzo 1860.. . .. 011pitan por antigüedad.
20 Junio 1861 ..... Segundo Cupitnn de la Guardia civil.
6 Noviembre 18ü5. Comandante por eleccion.
29 Setiembre 1868. Grado de 'l'eniente Uoronel por gracia
general.
24 Octubre 1868.... Emyleo de Teniente Coronel de Ejér•
cito.
1 Enero 1869..... Grado de Coronel.
2 Julio 1878...... Teniente Coronel de la Guardia civil
por antigüedad.
1 Marzo 1878..... Coronel de la Guardia civil por anti\üedad.

D. JOS8_1HRTITEGUI

DIA1 MES, AÑ'O

=•, A&lt;o

NO.MBRA.MIENTOS

31 Enero 1860.. . . .
1 Julio 1862.... . .
27 Enero 1864.....
11 J ulio 1865.. . . . .
26 Enero 1870.....
4 lliyo 1870. . . . .
14Noviembre 18,2.
29 Mnyo 1878 .....
:/,7 J.In:z'&gt; 1874.....
28 Setiembre 1874.
5 Agosto 1875....

Cadete de infantería.
Subteniente.
Teniente por paseoá Ultramar.
Grado de Oapitan.
Ca pitan por méritl'l de guerra.
Grado de Comandante por id.
Grado de Teniente Coronel.
Uomandante por mérito de guarra.
Teniente Uoronel por id.
Grndo de Coronel por id.
Coronel por fractur11 de una pierna.

¡

NOlllBRAMIENTOS

7 Julio 1849 ...... Cadete del colegio general militar.
1 Enero 1851. .... \Vndete del colegio de caballería
19 Julio 1853...... Alférez por haber terminado sus es•
1 tudios.
28 Junio 1854 ..... Grado de Teniente por gracia general.
80 Ju!!io 1854 ..... 1Teniente por mérito de guerra.
81 Enero 1860 ..... Grudo de Capitan por id.
5 Setiembre 1864. Cnpitan por pase á Ultramar.
29 Setiembre 1868. ¡Grado de Comandante por gracia general
9 Octubre 1869 ... Grado de Teniente Coronel por mérito
J
de guei-rn.
9 Agosto 1870.... Comandante por mérito ele guerra.
~ Ago~to 1878 .... 1&lt;.::-ra~o de Uoronel por mérito de gue1a.
2i.&gt; Noviembre 1875.l'Ieuiente Coronel por mérito de
guerra.

D. JUAN GOCOY ALVAREZ

28Noviembre 1877. 1Coronel por mérito. de guerra•

CORONEL DEL REGIMIENTO INFANTERÍA DE Ll,,)HANA,
NúM. 28

DI.A., MES1

AÑO

--

D. R!CARDO WNSO l\ECAffO
TENIENTE CORONEL DEL BATALLON CAZADORES DE
CIUDAD·RODRIG0 1 NÚM. 7
Nació en Oeuta, provincia de Oádiz, el día 14 de Junio de 184/J

NOMBRAMIENTOS
DIA 1 MES,

12 Julio 1860......
1 Julio 1863......
28 Abril 1864 .....
11 Julio 1865......
17 :Marzo 1869.....
~ O~t!1bre 1870:.· .
,n D1c1embre 1810.
10 Marzo 1872 . . . .
4 Jun\o 1872 .....
1 Abril 1876.. . . . .
18 Febrero 1877 ...

Cadete de infantería.
Subteniente.
Teniente por pase á Cuba.
~ra~o de Capitan por mérito de guerra.
Cap1tan por id.
Grado de Comandante por id.
Grado de Teniente Coronel por id.
Comnndante por id.
Teniente Coronel por id.
G1·ado de Coronel por id.
Coronel por id.

AÑO

28 Febrero 1868 ...
22 ~m:io 1866 .....
29 S~ti_embre.1868.
11 D1c1embre 1869.
4 ~Iayo 1872 ... . .
2 Febrero 1878 ...

NOMBRA...mE~TOS

Subteniente.
1:eniente por mérito de guerra.
~ru~o de Capi?ln por gracia general.
Uap,tan por merito de guerra.
Grado de Comand,mte por id.
Grado de Teniente Coronel por mérito
de guen-a.
22 Junio 18i4 ..... EmJ?leo ele Comandante por id.
27 Julio 1875...... Temente Coronel por id.
2"2 Agosto 1875 .... Grado de Coronel por id.

2 Julio 1857. . . . . .
1 Abril 1860......
24 Abril 1866 . . . . .
l!2 Junio 1866 ....
28 Setiembre 1868.
28 Setiembre 1868.
4 Mayo 1872......
19 Julio 1872..... .
22 Enero 1874.....
28 Junio 1875. . . . .

Cadete de infantería.
Subteniente.
Teniente por antigüedad.
GradodeUapitanporméritodeguerra.
Capitan por ídem.
Grado de Comandante.por id.
Comandante por mérito de guerra.
Grado de Teniente Coronel por id.
Teniente Coronel por id.
Grado de Coronel por id.

( Oontini,acion.)

CORONEL RETIRA.DO

m,_

NOMBRA..MIENTOS

RABAT

Nació e,i Sevilla ei día 16 de M.r,yo de 1834

Nació en Artajona (Navarra) el 2/1 de Novietnbre de t 844

DIA, MES, AÑO

UN VI AJE POR MARRUECOS

!l. LUIS GASCON Y MACHIN

CORONEL DEL REGUIIENTO INFANTERÍA DE GEllONA,
NÚM. 22

NOMBRAMIENTOS

ANO

•

Málaga el 17 de S. tiembre de 1882

DIA1 MES, A°RO

A.RTILLRRÍA

Cadete en el colegio de SegoYin.
Subteniente alumno.
Teniente del Cuerpo.
Capitan del CuerJJO.
Comandante del Cuerpo.
Teniente Coronel del Cuerpo.
Retirado cuyo tiempo es abonable segun órden de 15 de Abril da 1874.
21 Setiembre 1873. Vuelto al Cuerpo de Teniente Coronel.
9 Marzo 1877 .... Coronel del Cuerpo.
•

NOMBR.AMIEN TOS

DIA, MES 1 AÑO

YES 1

DE

5 Enero 1842.... .
17 Diciembre 1847.
28 Diciembre 18!8.
7 Mayo 1857. . . . .
21 Setiembre 1865.
14 Enero 1870.....
8 Febrero 1878 ...

17 Mayo 1885 ..... Cadete de caballería sin antigüedad.
11 Abril 1841 ...... Cadete con antigüedad segun orde,
nanza.
21 Agosto 1848 .... Grado de Alférez por gracia general,
19 Setiembre 1843. Alférez por antigüedud.
24 Noviembre 1847. Segundo Ayudante por eleccion.
1 Junio 1848 ..... Grado de Teniente por gracia $'eneral,
20 Diciembre 1851. Gi:ado de ~e Capitan sin antigüedad
por gracia general.
12 2.gosto 1852 .... Teniente.
.
19 Diciembre 1852. Ayudante por flecc1on.
14 Setiembre 1858. Capitnn por gracia especial.
18 Julio 1854...... Grado de Comandante por serv1c1os
de guerra.
80 Octubre 1862 ... Comand,mte por mérito de guerra.
29 Setiembre 1868. Grado de 'l'eniente Coronel por gracia
general.
81 Octubre 1869 ... Teniente Coronel porméritode guerra.
15 Agosto 1871 .... Grndo dJ Coronel por especiales ser•
vicios.
1 Marzo 1874..... Coronel por antigüedad

D. MANUEL GIRALDO

e11

CORONEL

NOMBRAMIENTOS

AÑO

CORONI:L DEL 14.o TERCIO DE LA OU..I.RDIA CIVIL
Nació en repes (Toledo) el 25 de Ener de 1sso

Nació en Santiago de liiba el 27 de FebrerJ de 1846

PROYECTO DE UN NUEVO FUSIL
IDEADO POR EL CAPITAN DE ARTILLERÍA. DON 0NOFRE
MATA.

D. FELIPE DE MENDICUTI Y SUAREZ

ALBUM MILITAR

CORONEL DEL RKODIIENTO INFANTERÍA DE BORllON
N'ÚM. 17.

55

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MILITAR

\

Saliendo de la Ka,bá, y en direccion á nuestra derecha
nos hallamos en el-Alú-que los europeos designan con ei
nombre de La Vista.-Desde esta posicion y dando frente
al Norte, se domina en primer términÓ uoa suave ladera
sembrada de piedras, de 60 á. 60 centímetros de altura,
colocadas en sentido vertical y que representan otros
tantos se:pulcros de los sectarios del JMIPfela. Allí, en aquella mans1on de los muertos, acuden~os moros envueltos
en sus jaikes, y sentados 11lrededor de la fosa dedican sus
oraciones por el eterno descanso de sus deudos, parientes
ó amigos. Estas plegarias carecen de todo culto exterior,
observándose tan sólo, y de vez en cuando, que inclinan
la cabeza hasta besar ll\ tierra que cubre los restos mortales, en obsequio de quien dirigen al grande Al-lah sus fervientes :plegarias.
Tamb1en acuden ó. esta amena posicion buen número
de moros, pero con distinto objeto. Como punto desde el
cual se domina una gran ext.ension del Océano y se pueden aspirar aires puros, si el viento no '1-oce.de de tierra,
es el paseo favorito de los rnbatenses, y recostados en las
piedras ya citadas invierten el tiempo repasando las cuentas
de su rosarios, con una gravedad imperturbable, hasta que
el muden, ó muecín, les llama á la mezquita para la orac1on
del Mogi·eb-puesta del sol.-El rosario es un recurso muy
importante para aquellos felices creyentes, pues aun cuando al contemplarlos en esta posicion pudiera creerse
que eran esculturas movible. ó que la tristeza y el aburrimfonto embargaban todos sus sentidos, ellos á su vez están
pers':1adido3 de que 110 puede haber ocupacion más reproductiva ni que ofrezca mayor satisfaccion y bienestar que
cuando se invierte el tiempo repitiendo el nombre del
D ueño y Señor de todo Jo criado, ó ensalzando sus glorias
y omnipotencia. Bajo este aspecto la vida del mahometa11? ofrece muchos detalles, tan curiosos como dignos de estudio, y que por su trascendencia filosófica 1·evelan un estado de felicidad bastante mayor del que disfrutan los pueblos civilizados.
Tiene ta:nbien el-Alú otra aplicacion que no está en armonía con el respeto que los indígenas guardan á los
mt?-ertos. Cuando el Sultan qui11re ejercitar sus tropas y
adiestrarl~s para ~l combate, se elige esta posicion como
campo de mstrucc1on.Enlos momentos en que practicamos
nuestro viaje, un ilustrado Teniente de Infantería del
ejército francés~ Mr. Chaumet, comisionado por su Gobier·
º?, -r auxilia~o a.e otro.Oficial y dos sargentos, procuraba redmur ~e la ignorancia á aquellos desgmciados. 1Vanas
pretens10nes I Aun cuando el Saltan le babia asignado un
bataJlo? de 800 plazas, rara vez puede conseguir ver en
formac_1'?n la sexta parte de la fuerza, lo cual contribuye
á ester1hzar sus desvelos y penosos sacrificios.
En segundo término del grabado se divisa la hermita
Kobba del sant? Sid-1.l Yaburi, al cual, segun los musulmanes, es prec1so encomendi:,-se para pasar sin averías ni
fatales consecuencias el estrecho cáuce por donde entrega
el Bn-Regreg sus aguas al Océano; á derecha é izquierda
se ven las fortificaciones del puerto, con numerosos cafto•
n_es en su mayor parte inofe118iv~s, pues datan de antiquísima focha; y finalmente, tamb1en se descubre el aspecto
que presenta la ciudad de Salé, con las pintorescas torres
de sus mezquitas ynllIIlerosos minaretes que se confunde
con la blancura de sus edificios.

** *

Pero abandonemos l.ª siquiera seá por breves instantes,
el interior de esta capital del :Mogreb, y traslademos nuestras observaciones á sus preciosos alrededores. E mbarcados en una falúa t raida de Europa, y empujados por la
marea y por las fuerzas hercúleas de dos remadores indígenas nos deslizamos suave1.0ente por el majestuoso BuRegreg, contemplando la exuberante vegetacion de sus
orillas y disparando sobre los patos y otras aves q:ie encontrábamos en el camino. Recostados en l a popa de la
lancha, amparados de los rayos del sol por un elegante
toldo y en a.menn disertacion con mi buen amigo Frost,
ponderando las inmensas ventajas de la vida Rabatense,
llegamos pronto á persuadirnos que no hay felicidad completa, ni sosiego, ni bienestnr, ni goce de cuanto la naturaleza ha creado sin habitar esa incomparable region africana. En nuestra animada conversaciou arribamos á un
lindo jardin llamado La Suisia ( 1 ). Desembarcamos con
alguna dificultad por lo cenagoso y abrupto de las orillas
del rio, y penetramos en un verdadero boEque de naranjos, melocotoneros, granados, perales, manzanos y algunos otros árboles atestados de riquísimo fruto.
De huerto en huerto, recorriendo deliciosos sitios, atravesando cristalinos arroyos de agua inmejorable que
con mano pródiga la Providencia ha dotado aquel suelo,
y disfrutando de una temperatura inconcebible para cuantos desconozcan aquel país; llegamos á Shel-lu, antigua
residencia de los Sultanes mogrebinos, Jugar sagrado por
la religion de :Mahoma y monton de inapreciables ruinas
que pudieran enriquecer la historia con brillantes páginas.
No ne¡¡¡,esitamos atravesar la hermosa puerta que representa el grabado. La accion destructora del tiempo ha abierto
ancili,os claros en lns espesas y elevadas murallas de esta
antl"quísima I ciudadela, hasta cuyos muros llegaban los
buques por el rio, segun se puede comprender por el aspecto de aquel terreno, 'las depresiones de varias colinas
y los a.ertos de algunos historiadores árabes. Tiene además dos puertas de órden inferior, que tambien recorrimos en nuestro paseo de exploracion.
Una vez dentro de este gran sarcófago, las ideas se n¡rolpaban á nuestra imuginacion de tal suerte que hacían imposible el desarrollo del pensamiento. Cartagineses y Romanos han poseído aquella hermosa region; los vándalos
y bizantinos lucharon desesperadamente con J;&gt;árbaros y
árabes antes de perder su poderío; portugueses y españoles han regado aquella tierra con su sangre. ¡Qué situacion
tan terrible debieron atrnvesi.r aquellos infolicas compatriotas durante su cautiveria I Aquel sol diáfano y puro
aparecería para ellos preñado de negros nuliarrones que
amenazaban constantemente su existencia; aquella hermosa vegetacion se asemejaría á una burla sangrienta de
la naturaleza, vestida con sus deslumbradoras galas para
asistir al sacrificio de tanta víctima inmolada, más por
los odios de sectas y religiones, que por la ambicion de
usuI'parles cuanto poseían¡ y arrastrar el secreto de tanto
crímen en los abismos de a eternidad.
De un lado observamos vá.rias collUilnas de mármol que
revelan haber pertenecido á monumentos grandiosos; más
allá inscripciones que adornaban las puertas do la gran
mezquita, cuya torre se conserva todavía á~n cuando en
lastimoso estado, tapiada la _puerta, pero on cuyo interior
puede penetrarse arrastrándose por un reducido agujero;
lápidas interesantes tambien con inscripciones del Koran
unas y refirieudo hechos históricos otras; excavaciones de
donde se han extraído grandes caudales y bastantes monedas antiguas, segun refiere la tradicion; baños, bóbedas,
subterráneos, en fui, que revelan el esplendor y justa fama
que en remotos tiempos disfrutaba esta imperial mansion.
Pero el sol desaparece en el horizonte, y es preciso volver á la poblacion, de la cual nos separa un&amp; distancia de
4 kilómetros aproximadamente. Abandonemos el sepulcro de tanto Sultan, tanto santo y tanto mártir como el
absolutismo ba sacrificado á sus bastardas pasiones; no
nos detengamos á averiguar si alguna inscripcion asegura
que allí se halla enterrado el célebre Sultan Mohammed
el-Kelial-el Negro-que sucumbió en la batalla de Alcazar-Kebir, en union del malogrado D. Sebastian y del
insigne Muluc. Nos falta tiempo para extendernos en estas
elucubraciones históricas.
Los moros nos ob~ervan y vigilan mientras contemplamos tan sagradas reliquias. En sus fisonomías se revela el
descontento que les produce nuestra permanencia en aquellos lugares. Algunos murmuran ciertas frases que no
llegan á nuestros oídos; son maldiciones del creyente dirigidas contra el infiel que adora tres Dioses, y á quien odia
porsu falta de respeto al Ser Supremo. Aun cuando sereconozcrn sus intenciones, no es posible luchar con la ignorancia que revela su fanatismo, y parodiando l'ierta
fr&amp;.se sublime, nos contentamos con exclamar:
-Perdonémosles, no sabeo lo que se dicen.

•••

Las inmediaciones de Rabat proporcionan material sobrado para descripcione, interesantes; pero prescindamos
en esta ocasion de las menos curiosas, rindiendo exagerado culto á la brevedad, y ansiosos tan sólo de reconocer
aquello que tiene alguna relacion con nuestra historia, trasladémonos á la orilla izquierda del rio, donde nos vemos
atraídos por el majestuoso aspecto de una torre, llamada
de Rasan, hermana gemela, segun afirman las crónicas
árabes, de la esbelta Giralda que proyecta sus sombras en
las aguas del famoso Guadalquivir y en su rica cuanto
amena vega.
El tiempo ha sido menos clement,, con aquella va.liosa
obra de arte, que los sultanes posteriores á Almanzor no
han sabido apreciar; y tan soberbia mole, abandonada
unas veces á la barbarie de los indígenas, sirviendo otras
de asilo o.e criminales y refu$'io de enamorados, vive humillada contemplando las rwnas de un magnífico palacio
de que formaba parte, y cuya suntuosidad se revela todavfn en las hermosas columnas de mármol que sobreviven
á tanta catástrofe. U na chispa eléctrica, segun informes
que tengo por autorizados, destruyó el ángulo Sur de esta
torre; más adelante, y para poner término á repetidos crí(1) Porque su dueño, el Gobernador de Rabat, se llama Sid.Abd-es· Sel&amp;w Es-Suisi; el cual estuvo on ~lndrid comisionado
por el Sultan, para felicitará nuestro monarca con motivo de su
primer casamiento.

•

menes, las autoridades mandan tapiar la puerta de entrada,
las ventanas y tragaluces más próximos al suelo; las paloDl!IS torcaces, en gran número; eligen despues este precioso monumento para morada, asociándose á ellas buena.
cantidad de cuervos y cernícalos; y, finalmente, las continuas lluvias sé encargan de borrar cuantos destellos del
arte se encerraban en su interior. No obstante, aún _penetran algunos moros, llegando á dominnr la cúspide de
esta torre, cuya elevacion se adivina fácilmente, sabiendo
que los marinos, segun hemos dicho ya, In distinguen á 30
millas de distancia. Para verificar la ascencion por la parte exterior hasta. el segundo piso, han formado unos rebajos en sus tallados y dibujos, donde introducen los piés, y
asiéndose como hábiles gimnastas , suben todavía con
mayor seguridad y rapidez de lo que pudiera hacerlo una
sabandija ó adiestrado mono.
Abundantes viñedos, cuyo fruto es sólo comparable con
las uvas de moscatel malagueñas; numerosas higueras, y
espesos vallados de nopales rodean esta torre, ocupando
gran parte del espacio en donde se hallaba el palacio de
Jacob-el-M.anzor. Con gran dificultad nos abnmos paso
por entre áspera maleza, á fin de reconocer estos lugares;
y mientras mi amigo Frost y yo discurríamos sobre asuntos históricos, y relacionados con el porvenir de un país
estacionado en la barbárie y la indolencia, una voz indígena, llamándonos con gran solicitud, supendió por algunos
instantes nuestras observaciones.
Nese,•ani, (1) venid á mi huertor y comereis deliciosos
higos.
En vano pretendimos rehusar esta invitacion. El musulman es exageradamente obsequioso, y no admite con facilidad las más jusiificadas excusas.
-Este fruto-nos decía-me pertenece; he comprado la
cosecha, y podeis elegir lo que mejor os plazca, pues
cuanto hay aquí es vuestro. Además, no olvideis de
traer á toda la familia, y áun cuando yo no est11viera,
disvoned á vuestro antojo.
Uonociendo las costumbres de aquellas gentes, procuramos complacer sus deseos, demostrándolé de este modo
nuestro agradecimiento por sus sinceros obsequios, áun
cuando expresados con la rudeza característica de los
pueblos bárbaros.
Cuando nos alejábamos de aquel sitio para regresar á la.
poblacion, Mr. FFost me decia:
-Estas cosas se cuentan en Europa y no.se creen.
EMILIO BONELLI
( Se continuará.)

LAS REFORMAS DE JUSTICIA ENEL EJERCITO
( Oo11ti11uacion. )

Si modificaciones consideramos necesarias en la organizacion de los consejos de guerra, ó jurad-Os 1nilifarea, mh
grande trasformacion1 más profunda reforma entendemos
que reclama la segunaa instancia en el Ejército, representada hoy por el ()onsejo Supremo de Guerra r Marina,
cuerpo consultivo á la vez que tribunal de Justicia, y cuyas limitadas facultades, en esta parte, no satisfacen cumplidamente las legítimas aspiraciones del Derecho, ni los
propósitos ~obles de la Justicia.
El doble carácter de que se halla revestido, multiplica
sus atenciones1 absorviéndole frecuentemente los asuntos
gubernativos o de admiuistracion, acaso, más que los que
á la justicia corresponden. Y este doble carácter es de
todo punto ajeno á los principios de la buena organizacion, y á los fines mismos de la Administracion de Justicia.
Como cuerpo consultivo tiene la. inmediata. depenaencia de los poderes públicos; y esta subordinacion del órden
gubernativo, que tan fácilmente alcanza al judicial, es, si
no material, moralmente, contraria á la independencia absolutA de que debe disfrutar dicho Tribunal.
Esto aparte de que tnl conjuncion de atribuciones es innecesaria, no explicándose que pueda subsistir aún, sino
por el invencible apego qne se tiene en nuestro .1_&gt;aís á la
trndicion y á la costumbre; por cuya influencia no se
abordan las cuestiones más importantes, ni se intentan siquiera las reformas más precisas.
Para demostrar que las funciones consultivas del Consejo
Supremo de Guerra y Marina son complet&gt;tmente innecesarias al gobierno y administracion del Ejército, basta examinar los asuntos gubernativos de que entiende, ninguno de
los que1 para su acertada resolucion, puede exigir el concurso a.e una asamblea compuesta de ocho Generales y
tres letrados, asesorados previamente por dos Fiscales de
elevada categoría.
Y en efecto, la clnsificacion de los derechos de retiro,
sujeta exclusivamente á la sllIIla de los nños servidos por
el Oficial, al t.umento de los abonos de tiempo que puedan
corresponderle y á la declaracion del sueldo pasivo que
le pertenezca, depende tan sólo de la aplicacion de los reglamentos y d.i las disposiciones aclaratorias que han de
cumplirse con recta inteligencia y con severa igualdad; lo
cual puede y debe hacerse á propuesta de las Direcciones
generales respectivas, con presencia de las hojas de servicios y de los demás documentos que sean pertinentes.
Los premios de constancia y los galones de distincion
en las clases de tropa, se hallan en idéntico cnso. Las cruces de San Hermenegildo de los Oficiales de limpia historia, tienen menor dificultad que la expedicion de los retiros: las notas desfavorables invalidadas, no deben impedir la concesion de las cruces; así como la invalidacion de
estas notas, que reclama detenido estudio, corresponde á
la accion gubernativa1 con el informe anterior de la l:!eccion de Guerra y .Marma del Consejo de Estado, ael mismo modo que á. esta Seccion compete rleclarar la aptitud para los ascensos y, consecm,ntemente, el alza de las
poRtergaciones que no procedan, como las notas desfavora bles, de formacion de causa, sobre todas las que ha de
dictaminar el Consejo Supremo.
El ingreso en Inválidos depende de una inutilidad dell. Nombre que so deriva de Narare110 empleado para d,~ig·
uar il. los cristianos.

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GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

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BATALLA DE

B.AILÉN.- ÜARGA DE LOS PICADORES Y VAQUEROS ANDALUCES Á LA CABA:U:1&gt;:RÍA JiRANCESA.

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Episodio descrito en lns Memorias íntima3 del Teniente General D. Fernando Fernnndez de Córdoba
(Copia de un cua'.lro de D. AnJel Roilriguez Tejero, ¡1re.,e1itado er, la última E.rposicion de Het nanaez, y adquirido por S. A.. R. la Infanta D.a Paz).-(Fotografía de Laurent, grabado de Mn:i:i.)

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59

LA ILUSTRACION UILITAR

LA ILUSTRACION IIILITAR

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terminada y de un reglamento de prescripciones terminantes. El informe, pues, de la Junta Superior de Sanidad
Militar, en la parte facultativa\ y el del Director general
del Ouerpo y Ouartel de Inváliaos, en la reglamentaria,
son la mayor ~arantía de acierto en la resolucion de esta
clase de expedientes.
Las viudedades y las orfandades corresponden de derecho á la Junta de Pensiones civiles, que si se llamara,
como parece naturul, Junta de Pe11sionea del Estado, declararía,_ con arregl_~ á _la Ley gen~ral q~e se proyecta, las
pertenecientes al EJerc1to; no habiendo mconveniente 1 en
ol interin que las declarase tambien con sujecion á, los
reglamentos especiales que rigen actualmente en el ramo
de Guerra.
.
Los expedientes administrativos de todo genero, los de
abono de .s~eldos, los. d~ a_lcance y reintegro, los de las
responsab1hdades subs1diar1as por desfalc,,s, tienen la propia y natural consulta de la Direccion general de Administracion Militar.
Las mayores antigüedades, los abonos de tiempo¡ las
recompensas, son asuntos esencialmente gubernativos,
que no reclaman, en ningun caso, la opinion de un Tribunal de ju,ti&lt;iia y que pueden resolverse con el informe de
las Direcciones re,pectivas.
Pero en todos estos ne~ocios, por complicacion de un
expediente, por extraordmaria gravedad de otro, por insuficiencia de los dictámenes que hayan recaído en alguno,
puede aspirarse á más amplia iluttracion, á más elevado
informe¡ y en este caso cuenta el ramo de Guerra con la
Junta superior consultival.con la Seccion de Guerra y Marino. y con el Consejo de J!;stado en pleno, que por su organizacion, que por sus reglaD1entos, son centros consultivos que inspiran con el mejor acierto las resoluciones más
justificadas en los asuntos de la índole de que se trata.
Descartados, como deben serlo, todos los negocios que
dejamos enunciados, y cualquiera otro que, al correr de
la pluma, hubiéramos omitido, quedará al Consejo Su._
!?remo de Guerra y Marina el ejercicio de sus legítimas
±unciones como Tribunal de J ustici11.1 en propia j uriscliccion,
sin otra superioridad que la que expresamente debe declararse del Tribunal Supremo, y sin que sus opiniones
puedan ser, en cierto modo, residenciadas por otro centro
consultivo, como en ocasiones acontece, al pasar á dictámen del Consejo de Estado los expedientes que anteriormente fueron informados por el Supremo de la Guerra.
Partidarios, como somos, de los grandes prestigios, principalmente en el Ejército donde el prestigio es la más
sólida base de la disciplina, de la füerza moral y de la subordinacion, tenemos el firme convencimiento de que el Consejo Supremo de Guerra y Marina debe cambiar su nombre y dejar de ser cuerpo consulth·o, quedando encargado exclusivamente de la noble y honrada mision de administrar justicia; pues en otro caso, para sostener al primer
Tribunal de la Milicia en la elevacion que le corresponde,
y con la consideracion que se morece, sería necesario revestirle de las atribuciones de Tribunal contencioso en
los negocios gubernath•o-rnilitares, 6, cuando menos, del
respeto debido á su altn jerarquía, huciendo que sus informes fueran los últimos que pudieran reclamarse en tales nsuntos.
Sólo así estará en armonía la práctica de los hechos con
el párrafo l.o del artículo 2.o de un reglamento orgánico
y de regimén interior, en el que se declarnn al Consejo
Supremo de Guerra y Marina las mismas honras y preeminencias de que goza el Tribunal Supremo de Justicia; y
por virtud de las cuales, debieran ser definitivas las opiniones del primero de estos centros, como lo son las del segundo, cuyos acuerdos establecen jurisprudencia.
Pero el Consejo Supremo de Guerra y Marina no puede
asumir las atribuciones de Tribunal contencioso administrativo del Ejército, porque si hasta aquí pendieron las
demandas de esta clMe de un alto cuerpo ajeno á la Milicia, no es posible que hoy se monopolice semejante derecho en un ramo ei!pecial, cuando tan reconocida .está la
conveniencia de la unificacion de fueros, y cuando el Gobierno tiene presentado á las córtes un proyecto de Ley,
en el que se llel'a al Tribunal Supremo de Justicia el
conocimiento de tales asuntos, y al que deben ir tambien
los negocios militares, por multitud de razones que .no es
preciso detallar.
Finalmente, sosteniendo nuestro invariable criterio,
afirmaremos que lll cuestion no quedaria resuelta con que
los informes del Consejo Supremo de Guerra y Marina,
fuesen los últimos que pudieran ser reclamados en los
nsuntos gubernativos, porque, si bien 1&gt;sto aumentaria la
consideracion y el prestigio de dicho Tribunal, continuarinn confundidas la part(\ judicial y la gubernativa, que
han de ser absolutamente indepen.iientes, y que, por ningun concepto, deben sPguir unidas.
Ah.ora bien; supuo,to que el elevado centro de que nos
venimos ocupando tiene que dejar de ser cuerpo consultivo, veamos la organizacion y las facultades que le
han de quedar reservadas como Tribunal de segunda
instancia en la jurisdiccion militar.
CELESTINO

ARGUELLES

( Se continuará.)
~

LA CLASE DE SARGENTOS
( Continuacio,~)
Dados los anteriores principios, y con arreglo á ellos se
podría determinar el plim de estudios, en tanto que la ense11anza comun 6 civil no se organice de tal modo que laa
clases de tropa y aun los sold,v:los vengan ya á las filas
con ese fondo de conocimientos, que sólo exigiria entonces
en la Academia militar ó en las escuelas rcgimentales
una ligera re\"ision.
Pero mientras continúe la actual anarquía de materias
y métodos, y la discorde y vacilante organizacion de todos
nuestros establecimientos de instruccion pública, el Ejército tendrá que mantener entre sus diferentes aspectos
de instruccion uno exclusivamente destinado á las ciencias
generales.
En tal caso parece que podr(a aceptarse el pensamiento
de una Escueladesar_qento,, cuyo phm de estudios debería
comprender, antes que nada, los de cultura general, y luego los militares ó protesionales. Pero llegamos ya á las

cuestiones que es necesario esclarecer por detalles.No sólo
entre sargentos, sino aun entre Oficiales es muy comun oir
decir, que á qué t.111t t cienci y sobre todo, tanta ciencia
no ,, ílitar. En el indicado plan de estudios hay nada
menos que siete cienci,,s, cuya sola enumeracion intimida
á los espíritus más habituados al trabajo de adquisicion
científica. Al parecer, pues, eljuiciovulgar empieza siendo,
mayor adversario q,ue de ningun otro, del plan de estudios
que aquí se precomza. Investiguemos fria y desapasionadamente las causas.
El juicio vulgar está mu_}' expuesto por su poca disciplina, á extravíos y errores. Pero á pesar de esto, rara vez
se equivoco. la 1,pinion pública, sobre todo cuando es
muy obstinada. Rara vez se equivoca ,11 el fondo. Es üecir,
que siempre hay algo qne excusa, cuando no justifica un
error muy g111eraUzado. Y así sucede en este caso.
Los militares que no quieren tanta ciencia n, 11iílitar,
tienen razon, y se quejan del actual plan de estudios con
muy fundados motivos. En todas las Academias ( antes
sob1·e todo) el programa de la clase de Matemáticas era
tan absurdo, que no parecía sino que habfomos vuelto á
aquella manía matemático- táctica que justificó h1 irónica
frase guerra de los peómetra •.
Y el ca,o es que los autores del plan de estudios tienen
tambien razon, porque no hay ya un pensador de alguna
talla que no reconozca la necesidad de cimentar todas las
profesiones sobre un fondo comun do instruccion científica. Y trat ándose de los conocimientos matemáticos,
de o.plicacion universal , se comprende el celo de los
que han procurado popularizarlos entre las clases militares.-Lo que no se comprende es como no han visto
que hay otras ciencias de igual importancia, utilidad y
rango en la clasificacion científica, y que el problema de
la 2.&amp; enseñanza descansa todo entero en el principio de
la generalidad, y de las . ropo1·cil&gt;nea.
Oon este principio, no sólo la Lógica y la Matemática,
sino la Dinámica, la Física1 la Química, todas las ciencias
fundamentales, en fin, pueaen ser enseñadas sin dificultades absolutamente incontrarrestablcs. Todo consiste en no
olvidar nunca el fin de esta enseñanza, que es el de pasar
revista á todos los fenómenos, al órden entero del mnndo,
para poder así apreciar en toaas ocasiones el valor de lo
que se sabe por lo que se ignora. Pero para esta revision
sumarísima de todos los conocimientos humanos, nada
tan lejos y tan contrario á su objeto como ahondar un dominio cualquiera de ellos. Y así ba ver.ido haciendose, no
obstante, en la enseñanza matemática. Pero el error es
obvio.
¿ Quién puede dudar que es útil, que es indispensable,
conocer una ciencia, que partiendo de unos cuaIJtos axiomas suministrad9s P.ºr la Lógica~ y entre los dos extremos
igualmente inaccesibles de lo innnitamente pequeño y lo
infinitamente grande, subordina á condiciones de igualdad
todo lo que la inteligencia puede concebir y comprender
en magnitudes finitas, aumentando ó reduciendo valores
( si se trata de números) ó dimensiones ( si so trata de la
extension), y eslabonando, en fin, relaciones y correlaciones de funciones?
P ero de que un conocimiento general de estos estudios
y su método propio ( la de.:luccion) sea útil, á pretender
que un militar sea un matemático y no lo que debe ser un
militar, hay un abismo, que no se franquea ni se reduce
con el plan que presentarnos como más ventajoso.
La :Matemática, como cualquiera otra ciencia fundamental, permite la formacion de un cuaderno sumario de
materias, en el que pueden indicarselpero no abordar.e,
los problemas más importantes, aquel as cuestiones, aquellos refinamientosi en fin, de investigacion y demostracion,
que constituyen e objeto natural y propio del sabio especialista.
El ffaico, el químico, el matemático, cuando toma estns
denominaciones, como símbolo de haber abrazado una especialidad, tienen obligaciones enteramente distintas á las
del hombre culto, que sólo acude á buscar en aquellas
ciencias un motivo de relacion con todos los órdenes de
actividad que no están explícitos en su profesion, y un auxilio y un esclarecimiento utilísimo en la práctica de su
profesion misma.
Bajo este solo punto de v ista es bajo el que s"stenemos
la conveniencia y_ la necesidad de abrazar en un plan de
estudio militar todas !ns ciencias fundamentales, destinando un trimestre siquiera á la exposicion sum,uia de cada
una. En cuanto á la instmccion militar, habria tambien
que hacer un programa de materias, abrazando en sus lineamientos generales todo lo que se comprende ordinariamente bajo el denominador coruun de Arte de la guerra.
La legislacion constituiria un curso especial. Si pues la
tan reclamada Escwh ele sargent&gt;s se llevase á cabo, este
último plan de estudios, en proporciones iguales pero sobre un área menor, parecerla siempre indispensable desdfl
el punto de vista que dejamoa sumariamente expuesto.
Y llegamos al escollo ordinario de esta cuestion: al ingreso del sa¡-gento en la clase de Oficiales.
Al tratar este punto, surge inmediatamente la siguiente
pregunta: Lo ¿es conveniente en la Oficialidad la unidad
absoluta de procedencias?
La opinion parece haberse dP.clarado tan resueltamente
en el sentido afirmativo, que bien puede decirse que la
Academia general es un producto indudable de aquella
tendencia.
Pues bien¡ desde el punto de vista de la unidad de procedencias, la cuestion de los sargentos so resolvería fácilmente ingresando los sargentos on la Academia general y
á lo más habria que establecer sólo algunas condiciones de
aptitud sobresaliente para la concesion de matrículas gratuitas, dispensas de servicio etc.; es decir, para facilitará
los que careciesen de recursos, el estudio académico. En
realidad, hay una gran contradiccion entre exigir ciertas
condiciones de instruccion, y pedir dinero por adquirirlas. El Estado debe dar tamb1en gratis la segunda enseñanza; y mientras el Estado no lo baga, el Ministro de la
Guerra debe facilitar cuanto pueda, en las Academias de
Guerra , una instruccion suficiente por el 111inimum de
sacrificios pecuniarios.
ALFONSO ÜRDAX
eSe confüiuará)

--~

LA TORMENTARIA ANTIGUA
CART !

Á DON VICENTE DJ:: L! FUENTE
DE LA ACADl!MIA. DE LA HISTORIA.
( Conclusion)

En la Gran conquista de Ultramar, obra atribuida, como
Vd. sabe á D. Alfonso el Sabio, pero que segun D. Pas-cual Gayangos debió escribirse en francés ~n Roma y
traducirse al español de 1295 á 1312, se mencionan hasta
veintidos clases de ingenios). empleados en la guerr_a que
el año 1249 sostuvieron en ¡:;l!n Juan de Acre los pisanos
y genoveses; entre ellos figurim los trabuquetes, y las manganiellas y algarradas de que antes he hablado..
.
Estos trabucos se usaron para socorrer á Gibraltar sitiada por los moros en 1331, valiéndose de ello~ el Almirante para introducir en la plaza sacos de harma; nsí lo
refiere la Crónica de Alfonso XI en el capítulo 118. Enla
misma o,-~iica se dice tambien que se emplearon en el
sitio de A'fgeciras (1342) á causa de &lt;que así como alza&gt;ban los cristianos las cureñas del engeffo, luego gelas
,quebr,1ban · et por esto el·rey mandó poner en la Fonsaria
&gt;dos trabuc¿s delos que habian hecho en Sevilla los gino&gt;veses que es' cada uno dellos de un pié et tienen dos ar&gt;cos et son muy sotiles y tiran mucho., Un9: de las pelotas de piedra que se lanzaron contra Algec1ras, d~rante
este sitio se consen-a en el ya citado Museo de ArtJ!lería:
tiene 54 centímetros de diametro y pesa 209'07 kilógramos.
Tam bien se emplearon estos trabucos, por las fuerzas
do los Reyes Católicos que sitiaron á. Málaga el año 1487,
en union de !ns lombardas, los truenos, y otras piezas de
la entonces nueva artillería de fuego; así se lee en ll\ página 266 de la notable obra Málaf(a Mt,sul111ana que acaba de publicar mi amigo p. l!~. Guillen y Roble~, ~orrespondiente ele esa Academia¡ en la cual, la descr1pmon de
aquellos está tomada del Conde de Clonard. Esta cita y la
que antes hice del libro Granada y sus monmnentos ámbes,
demuestran que mucho despues de la introduccion de la
pólvora, continuaron usándose las antiguas máquinas de
guerra á la par de la nueva artillería, lo cnal no es de extrañar por muy diversas razones; conforme hoy vemos,
en casos de necesidad, funcionar los ya antiguos cañones
lisos ó rayados de antecarga, al lado de los cargados por
la culata.
El Empe1'8dor Napoleon, en el tomo II de la obra ya
citada, describe los trebucliets (trabucos) ó ballestas de
torno. Se reducen á un arco elástico, que á veces tenia
hasta cinco ó seis metros de longitud, llamado ver_qa, el que
se sujetaba por su mitad á una pieza de madera que recibia el nombre de cureña ó table1·0, guarnecida con varios
herrajes ¡:&gt;ara sujetar las diversas piezas que componían
el arma. La cureña de la ballesta se dividia en dos parles;
la próxima al arco, estaba rebajada formando la canal, y
el resto sin ahuecar era la t·abera. Los dos extremos del arco se unian con uná cuerda que se tensaba por m2dio do
un torno y se fijaba en una pieza de hierro llamada nuez.
El proyectil generalmente era un dardo _pesado que sellamaba cuacb-iello, si su seccion era cuadrada y terminaba en
una punta aguda; 6 pasador por su muc]1a fuerza¡ virote .v
emplomado cunndo para aume11tar su peso se le unía una
bala de plomo. E ste proyecW se colocaba en la canal despues de sujetar la cuerdo. en la nuez1 y para disparar ·el
armo. se hacia girará la nuez por meaio de una palanca
do hierro que obraba por li1 _parte inferior del tablero; así
quedaba eu libertad la cuerda, que por efecto de la fuerza
elástica del arco imprimía el movimiento al proyectil que
seguía la direccion de la canal.
Cuando la ballesta de torno se destinaba al campo de
batalla, se montaba en un carro de dos ruedas que facilitaba su manejo y trasporte; l?ero en el ataque y defensa de
las plazas, que no nccesJtaba tanta movilidad, estaba
sobre un caballete que penJllitia d&gt;1r á la cureña distintas
inclinaciones y clirecciones para apuntar el arma.
En el 1\fuseo de Artillería hay tambien ejemplares de
estas ballestas¡ tales son, entre otras, las señaladas con los
números 2.709 y 2.711, las cuales segun el catálogo de dicho establecimiento proceden del palacio del señor Marqués de Falces, en Valverde. La primera, de D. Luis de
Córdoba, tiene cureña 6 ta hiero\ q uijeras ( 1 ), nuezt.rabera
y Yerga¡ en una de las caras de a verga se lee D . .úuis de
Córdoba, y en otra Baltasar, teniendo en ambas repetida
la marca del artífice que la construyó. La segunda, de
D. Cristobal Padilla, tiene en las caras de la verga el
nombre ya expresado.
Descritas estas máquinas, aunque haya sido tan á la ligera que difícilmente podrá. Vd. formarse idea de ellas,
procede quo le dé alguna noticia de sus efectos balísticos;
para lo cual recurriré de nuevo á las Conferencias del Coronel Verdes.
]!:n la te:cera de éstas, despues de describir las máqumas destmadas á lanzar proyectiles usados por los
romanos, dice que de los medios defensivos empleados
p_ara guardarse de los proyectiles que lanzaban, se deducirá la verdadera potenr.ia de ellas; pues si para defenderse.de las pequeñas bastaban zarzos hechos de ramaje ó
mimbre, y las de mayor potencia no podían destruir una
armadura de madera de algunns dimensiones, con mayor
razon se podrá nse~urar que el efecto contra las murallas
e!o. 1_1ulo ó muy insignificante. Se puede afirmar, por cons1gmente, que la fuerza de proyeccion era muy pequeña·
pero com? podia uniformarse1 si hábiles manos las mane:
Jaban, etndando de emplear siempre proyectiles de igual
forma Y peso, llegaro.n á co~seguir que los dis.r.aros fueran
bastante certeros. As1 suced1a con los proyectiles disparados con las ballestas de torno en las cuales, igualando el
pes? Y figura de aquellos, la veÍocidad inicial de su trayecto
varmba muy poco de un disparo á otro.
Como la fuerza motriz de todas estas máquinas no era
más que el trabajo de uno ó varios hombres acumulado
por _un contra;p_eso 6 agente elástico se compr~nde que no
podian .trasm1t1r gran velocidad inicial para impulsar el
proyectil.
( 1l . Quijera: la guarnicion del tablero ó cureña del&amp; ballesta
que s1 ew¡,ro era de hierro.-Diccionario de Almirmlle.

Siendo éstos de piedras cuyo peso variaba de 45 á 130
kilógramos, el alcance ordinario y útil era de 400 á 600
metros; si bien hay noticias de haberse disparailo, con las
catapultas de los romanos, algunas que pesaban 450 kilógramos y dieron un alcance de 1.000 metros.
AL
El General suizo Duf,,ur lm calculado directamente el
alcance de todas las máquinas de la art: liaría antigua y de
la Edad media¡ segun los resultados que h» obtenido, un
ingen.:o de contrapeso, sin honda, suponiendo el proyectil
de 100 kilógramos y el contrapeso &lt;le 3.0:JO, daria un alcance de 23 metros; y exagerando sus dimensiones y haciendo que el contrapeso fuese de 15.000 kilógrnmos, podria lanzar á 100 metros un proyectil de 500. Si este cálculo se aplica á las mismas máquinas, pero suponiéndolas
dotadas de hondas, el citado Ueneral demuestra que se
dobla el alcance.
Respecto á los trabttquetea ó ballestas de torno, la fuerza
con que lanzaban los cuadriellos era suficiente para que,
tirados desde algunn distancia pudieran atraves»r á un
caballero armado y enterrarse despues en el suelo. Dufour
calc:116 que á un d:1rdo del _peso de medio kilógramo se le
puede imprimir w:in. velocidad de 127 metros por segundo,
con una ballesta a¡, torno m,m,•jada por dos hombres; y
que con esta velocidad y 150 de elevucion, &amp;u alcance seria
de 832 metros, sin tomar en cuentn la resistencia del aire;
alcance que disminuye notablemente á la par que la elevacion.
Generalmente las máquinas pedreras servian en el ataque de las _¡)lazas p&gt;1ra alejar á. los defensores que se situaban en el adarve¡ ó para destruir l,1s almenas 6 parapetos
con que se cubrian y ser más fácil así herirlos con los ar- •
cos y ballestas. En la defensa se empleaban para inutilizar•
las máquinas del sitiador, ó las defensas al abrigo de las
cuales Sfl acercaba para abrir brecha y dar el asalto. En
campaña tambien se usaron máquinas de contrapeso, aunque de menores dimensiones, sirviendo de caballete
un carro, como ya he indicado al hablar de las trabucos.
~'alta contestar la última pregunta, que se refiere á si en
la moderna artill11ría tienen algun equivalente las máquinas de que be bable.do. Si se comparan los efectos obtenidos con ellns, con los de las actuales piezas, se ve cuán
limitados eran los primeros, á pesar de lo cual se consideraban extraordinarios por sus contemporáneos. Algunos
escritores han querido distinguir, entre las máquinas ele
lanzar proyectiles, !ns destinadas al tiro directo ó por poca
elevacion, de las destinadas al tiro, vulgarmente llamado
curvo; es decir, cuales !ns que desempeñaban un servicio
análogo al de nuestros cañone_s, y cunles las que servían
como morteros.
Tampoco ha sido fácil aclarar este punto. Máquinas
hubo q,ue disparaban lanzas, dardos, t'1 otras armas de asta;
y servmn tambien para disparar piedras ó balas. En el
primer caso precisamente tenian que lanza.rse por poca
elevacion para que hiriesen de punta, mientras que en el
segundo convenían más bien las grandes elevaciones.
Las piedras y las balas que se lanzaban con las máqui-•
nas, eran unas veces de peso proporcionado á la potencia
de aquellas: otras, arrojaban varias mái pequeñas/ como
los antiguos pedreros~ produciendo un efecto semeJante al
de los actuales botes ae metralla.
En resúmen, las máquinas nebrobalísticas de que principalmente me ve ocupndo, pueden compararse bien á los
cañones, bien á los morteros, segun su potencia y servicio
á que se destinaban. Concluyo ya, convencido del poco
fruto que va Vd. á sacar de la lectura de este escrito, y
púr ende el autor de las preguntas que lo motiva. Tal
como es, sin embargo, le ruego lo acepte como pequeña
prueba de la consideracion y respeto con que le distingue
su atento S . S. y amigo
Q. B. S.M.

A.

DE OLIVER·ÜOPONS

l~J

•

L:\. REDENOION HUMANA
SO~ETO

10h feliz culpa ue nos valié
tal .l:tedeotor !
( F. L. de Gra11aia . )

Plúgole á Dios: y la mortal caida
De la doliente raza pecadora
Con la sangre del Justo bienhechora
Vióse en eterno lauro convertida.
Así la Redencion al ser cumplida,
Y derramar su luz consoladora
Le clió á la noche del pecado aurora,
Y á la. muerte del mundo nueva vida.

RECUERDOS DE GLÓRIA

Ttí entre el estruendo del cañon y el humo,
Del clarin á la bélica armonía,
Al rudo son del redoblado parche,
La salvadora espada en sangre tinta,
Qantar sabrás l~s glórias de la Pátria,
Emulo digno del preclaro Ercilla.

GENERAL D. TOMÁS DE REINA
I

FERNANDO DE GABRIEL Y

¡ Y t,i aléjas, Tomás! ¡Y asílas olas
Del Mar inmenso clonde muere el día
Surcar anhelas! ¿Ni la dulce Pátria,
Ni la memória plácida y tranquila
De los felices años que del Bétis
Corrieron en las márgenes floridas,
Ni de a1nistad los cariñosos lazos
Bastan á detenerte? ¿De tu lira
No más escucharé los blandos ecos
Poblar sonoros la region vacía?....
Mas desoye mi voz, no de m"i alma
Mude tu intento la profunda herida,
Harto la cáusa de tu afan conozco,
Hat to el impulso que tus pasos guía.
Vuela, sí, vuela, ele la fuerte Nave
Hitnda las olas la cortante quilla,
Lance á torrentes de su centro el humo,
Retumbe la potente artillería,
Y despliéguese al viento en la alta popa
Lá fülgida Bandera de Castilla.

Rmz

DE APoDACA

CELOS Y AMOR
Llevábanlo al cementerio,
Celoso corrí por verle,
Y al cruzar dije CO!l ira:
- e J Y yo que juré su muerte!,

Y yo que juré su muerte,
Ouando lo iban á enterrar
Al verla por él tau triste.....
J Seguí llorando detrás !
CAYETANO DE ALVEAR
-o-o-&lt;&gt;&lt;&gt;-0 &lt;&gt;-0-&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;----

EL EJERCITO DE FILIPINAS
( Contini,acion

(il

1

IV
La diversidad de razas que pueblan el Archipiélago es

tal, que el sabio doctor aleman Semper ha dicho, con exac-

II

titud, que en ninguna parte del mundo se pueden estudiar
con wás aprovechamiento que en dicha region. El .Ejército de aquel país está., por lo tanto, formado de elementos
heterogéneos, que no se aunnn y confun,den fácilmente, lo
que no es posible perder de vista al trat,;r de su organizacion.
•
La politíca de asimilacion que ha seguido España en sus
colomas de la Oceanía, ha hecho que las leyes y las instituciones de la Metrópoli se reflejen de t1tl modo en aquel
país, que vienen á ser un remedo de las vigentes en la Península, y muy especialmente en el ramo militt1r; pero las
circunstancias no son idénticas, y la npliC11cion de unos
mismos preceptos en tan diversas regiones, ha de producir
y produce disti,ntos resultados, muy distauies de lo que
sin duda se proponiael legislador. ~a en otra ocasion hemos manifestado el poco conocimiento del Archipiélago
que en ciertos centros oficiales se tenia.
Hemos presenciado tantas y tan diversas cosas, que
nada nos parece suficiente para dar una idea completa de
lo que allí ocurre en todas las esferas¡ pero como esta tarea nos distraeria de nuestro principal propósito, y de los
estrechos límites de que podemos disponer en esta publicacion, volveremos á nuestro tema exclusivamente militar.
Los batallones de Infantería, allí llamados regimientos,
constan hoy de seis compañías, cuatro con toda stt ftttrz,
preaente y dos de depósito, donde figuran los soldados con
licencia ilimitada, y cuyos cuadros de Oficiales y clases se
hallan al completo y prestan todo el servicio dentro del
cuerpo. Todos los soldados son indígenas, así como los
cabos segundos, á excepcion de dos de los últimos por batallon, y en cada uno de estos son europeos cinco de los
sargentos primeros, cuatro de lo. dnco segundos de que
consta cada compañía y la mitad de los cabos primeros
de éstas. Los haoeres de indígenas y europeos son distintos, siendo superiores los que perciben los peninsulares
por las mayores necesidades y gnstos de la distinta alimentacion á que se hallan acostumbrados.
El batallon de obreros de Ingenieros c;,nsta de cuatro
compañías, y sus clases son europeas, á excepcion de los
cabos segundos; mas para ascender éstos al empleo inmediato\ aecesitan pasar á la Guardia civil ó Carabineros.
Las c ases del escuadron son todas peninsulares, y los indígenas no pueden llegar nnnca á sargentos ni Oficiales
del arma, alcaniando sólo estos puestos los que figuran en
la Infantería. El regimiento de Artillería ya hemos dicho
que se forma de peninsulares, y solamente para .ijercer las
funciones de músicos y asistentes pertenecen á él un centenar de indígenas.
Nada Q'.lás contrario á lo que la conveniencia y la lógica
manifiestan en Filipinas, que estas contradictorias disposiciones que rigen su organizacion. En las maestranzas y
talleres de Ingenieros y Artillería pueden y deben tener
cabida y justos ascensos los hijos del país, tan aptos par11,
las arte, mecánicas y, en las que, si no pueden brillar por
su invencion, dejan atrás á todos los pueblos cuando sólo
de imitar basta la perfeccion se trata. En las dos armas en
que pueden brillar ó ser útiles en los destinos y grados inferiores se les excluye, que á tanto equivale cerrarles 111,
puerta á todo ascenso y mejoramiento de fortuna. Tampoco existe razon para que dejen de optar á los empleos superiores al de cabo segundo en Caballería, pues la única
razon polb"ca que para ello pudiera haber, existe tam bien
en el arma de Infantería, donde alcanzan los empleos que

¡Oh noble Enseña de triunfal recuerdo,
Cuántos despiertas en la mente mía,
De honor y g lória y de entusiasmo ardiente
Claros ejemplos! El lejano clima
A donde el rumbo la acerada prora
Hoy endereza, ¡ á cuánta hazaña digna
De inmarcesible láuro ofreció un tiempo
Campo anchuroso!
Refulgente brilla,
Ante mis ojos, de la Reina augusta,
Orgullo de la Hispana l\Ionarqtúa,
La excelsa Majestad: miro en Granada,
Cuando su brazo al Agareno humilla,
Cómo á Colon acoge bondadosa,
Cómo guiada de la Luz Divina
Abre á la Fé Católica otro Mundo
Q,ue el Mundo antíguo con asombro admira.
El mismo rumbo que tu Nave ahora
Siguió, caro Tomás, la frágil qnilla
Q,ue al preclaro Colon, pasmo del Orbe,
A incógnitas riberas conducía.
Del gran Cortés, del ínclito Guerrero
Honor del Guadiana, en cuya orilla
Tanto Génio inmortal nació, que ilustra
Tu nombre, ¡oh Extremadura! ¡oh Pátria mía!
Se alza tambien la gigantesca sombra
Q,ne el vivo aliento del Señor anima.
En la arenosa playa americana
La voz dirige á su Falange invicta,
Rayos lanzan sus ojos, en su mano
La tersa espada de Toledo vibra,
En la siniestra abrasadora téa
Los lbéros Bajéles ilumina.....
Postrémonos, Tomás, la ajena História
No en sus más bellas páginas registra
Empresa tal que compararse pueda
A la que al Héroe Hispánico sublima.
De Pfaarro y los Trece de la Farna,
De Ponce de Leon y de Valdívia,
De Almagro, de Alvarado, de Balbóa,
Del que la Tierra osado circuía
Prim~ro que otro alguno, de Orellana
Del Epico inmortal Alonso .l!;rcilla, '
De Ma.,o-alláaes, los Pinzones, Soto.....
¿Pero á qué proseguir? Nunca pondría
Término á mi cantar, si fiel mi lábio,
Alzar quisiera á la region Empírea,
En sonorosos himnos, glória tanta
Como la Fama próvida eterniza.

III
Rugió el abismo al funeral portento,
Lloró la tierra el celestial quebranto;
Y al cubrirse de lnto el firmamento
Y la region precita de hondo espanto,
El vuelo del humano sentimiento
Se unió feliz al sacrificio santo.

J.

GUILLEN BUZARÁN

.A.dios, oh Amigo, bondadoso el Cielo
Tu Nave impulse á la feliz Antilla.
Que supo un tiempo rechazar valiente
Del fiero Drake la agresion impía.
TlÍ. el Pabellon que tremoló triunfante
Sobre el hunclido Império de los Incas
Sabrás ileso conservar, si, torpes,
Del Ibero Leon las justas iras
Osáran provocar los que ultrajando
Su própio honor, con infernal codicia
La del Hispano S61io esclarecido
'
Preciada joya, arrebatar ansían. '

1

(1) Alguna.a de las apreoiMiones contenidas en este artículo
han sido reb11.tidas por D. Graoi&amp;no Lopez y Gaena en I&amp; Revista titulada. Los dos mundos.
C'!ando los trabajos que se publican en estn. l1LUSTRACION llevan
al pié l&amp; firme. de su autor, R.Sume éste toda. la. responsabilidad de
1!&gt;5 opiniones que sustenta. Esto no quiero decir que en todas oca8\0nes, y muy particularmente en el c_a.so presente, esta Redacc1on no comparta con !Ducho gusto dicha responsabilidad; pero
dad~ la poc_&amp; freo_uenc1a con q!le a.parecen los números de esta
l:\ov,sta,_ es 1mpos1bl~ la 1&gt;olémiea., Porque carecerían siempre de
oportun,d&lt;id las réplicas: lamentamos hoy más que nunca. qu0
la ind_ole de esm REVISTA no nos permita. hacernos cargo de los
agresivos conceptos del Sr. Lopez Gaen&amp;.
Como en el presento número Y en los sucesivos, nuestro compafiero el Sr. Gonia)ez Serr~'!º• que tan concienzudo estudio hn.
hecho d_e lR.S neces1~ades m1htares del Archipiélago filipino· ha.
d_e seguir desenvolvtendo su; !deas de org11.niza.cion, podrá. a.pre0111.rse en el_curso de •u tr&amp;beJo el funda.mento en que h&amp; basadosus afirmac1ones.-{Nola de la Redaccion.)

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ISLA DE CUBA.-1. MreA. DE

CAMPAÑA., CELEBRADA EN LA HABA.NA. EL DIA. DEL CUMPLEAÑOS DE

,,

s. M. EL REY.-2. DmrRtBUCION DE t:A CRUZ DE LA. C0YST.I.N"CIA. A LOS V0LUNN.JU0S.-3 y 4. OUA.RTEL DJ:L :SS0UA.DR0N Dll: u

(Oomposicion y dibujo de Lagarda, grabadrl de Parras)

PB.[NCJlSA.

�•

63

LA ILUSTRACION MILITAR
62

LA ILUSTRACION MILITAR
de la Gran Bretaña á la A.sociucion de Borneo) es une.
verdadera toma de posesion, porque establece una admi•
nistracion puramente inglesa, y reserva á la corona el derecho de mediacion en caso de conflicto enti·e los agentes
de la compañía y los Jefes indígenas, y concede ttl Gobierno inglés una intervencion armada á corto plazo de
donde resultará la anexion oficial del :Norte de Borneo á
los dominios coloniales del Reino-Unido.
.
, Sobre todo, España está amenazada de que la posesion
de la costa Norte da llorneo1 y estrecho de .Balabnc en~rañe la dominacion del mar ae Mindoro que es la más rmportante vía marítima entre las diferentes islas del Sur.,
Y como si no fuese suficiente la aproximacion de tan
incómodos vecinos, véase lo que el doctor aleman H. Marbach de Leipzig dice recientemente en el periódico oficial.
LEIPZIG)l;R ZEITU, o\ referente al Archipiélago filipino:
, .... _.,Pero ¿.dónae v,imos á hallar colonius para Ale,mania ahora que las naci01ies marítimf.!; han tomado po•
,sesion'de las islas y puertos bien situados?............ .

:Uos mismos jesuitas, que soa hoy los dueños de las conles corresponden, con arreglo á, las -rres_ci} pciones . reglaciencias en la capital del Archipiélago, y lo serán muy
mentarias, lo mismo que en la Guardm c1v1l yCarabmeros.
pronto
de la riqueza de las Islas, han acent!'';Wº su popuNo Jo es menos tampoco en lo referente á los europeos:
las acta~ de exámen, los escalafo11es por cuerpos para el laridad en las masas, merced al cosmopolitismo de que
hacen gala, basta el punto de que á primera vista, y sin
ascenso de los sargentos segundos á primeros, allí donde
sólo existen _siete batal_lones, y las disposiciones ~odas ó en más que por la exterioridad de sus alumnos, al observarse
la falta de respeto con que proceden estos, en todos los
su casi totalidad que rigen sobre la matena, deJan tanto
actos en que tienen que tratar con los europeos, se ve la
que desear, que ellas sola~ podriau ser obje~o ~e un_ detenihostilidad manüiesta con que nos distinguen, y que no
do estudio, del que salclrian mal paradas, s1 d1spus1ésemos
de tiempo y 1:spacio suncientes; pero con arreglo ill que iliremos que aprenden en las áulas de los padres de la
tenemos nos bastará manifestar que esta parte de la orga- compañía, pero que sí aseguraremos que en todos los que
nizacion del Ej4rcito filipino reclama urg..nte y radical salen de ellas, viene á ser el signo distintivo.
Las demás corporaciones religiosas no participan segureforma, inspirada en los principios modernos, y exenta
ramente del mismo defecto que sus afortunados rivales;
del rutinarismo que hasta hoy ha servido allí de base.
No es el afan de innovar el que nos lleva á pedir ciertas son españoles ante todo y sobre todo, pero su influencia se
reformas; deseamos solamente jgualar en derechos y en halla en estado decadente, y esto no cambiará á. •U favor,
deberes á todos los indiv:iduos de las distintas armas, cuaf- pues á medida que avanza el siglo, van abriendo brecha
quiera que sea su raza ó nacionalidad, pues una vez 1&gt;.dm1- los nuevos ideales en aquel primitivo país, y vánse relat1dos en el Ejército, y cuando la patria les confía su defen- jando los vínculos que unían al natural y al religioso,
y esto es lógico, pues hoy han cesado de ser la ,·erdadera
sa no creemos que puede haber más distinciones que las
p~d~í~~¿~_;
~~~¡¡;¡~· ·1~~- °Cspnñole~, á
providencia_ que fueron de aquellos habit~ntes Y. ha
qde marque In capacidad, la aplicaciou, conducta y v~lor
cambio de algun,,.rvicio o dinero(?) al~una isla, y con esta
militar de los inilividuos pertenecientes á tan honrosa ms- casi conclmdo el apostolado que San Franusco Javier y
el padre Ordaneta tmprendieron en las i·e~iones oceánicas fundar la Jlrimora colonia alemana. A los españoles pertelitucion.
necen las Filipinas, Marianas y Carolin:.s, y de los cientos
El soldado indígena, sobre el que tan diversos juicios se en el siglo 2.."VI, para dar paso al espíritu 1gualitario y de
de islas que forman estos grupos, seríu en verdad muy fácil
han emitido y del que faltn decir la última palabra, no es, libre exámen, que los rápidos progresos en lns ciencias recibir una ú otra sin grandes dificultades, y tanto másf4·
•
en nuestro humilde concepto, ni tan malo ni tan bueno y en las artes llevan hoy á las más remotas regiones.
cilme1ite cunnto que estas colonias no reportan á sus poseePor otra parte, el clero secular indígena, tiene tambien
.}Omo se ha dado en suponer; pero aficionado al órden ingrandes utilidades, por caus de lo ABSURDO de
terior y á la disciplina que podemos llamar casem,sead':l.pta su influencia en l11s comarc!IS que administra, y no la em- .sJ.ores
administra ion y mal compor mient .
mucho mejor al sen-icio en aquellos jnstitutos en que tiene pleará seguramente en arraigar los $entimieutos de fideli·································· ........ ············
su obligacion principal e~1 el campo y en la co~ta, que dad de los naturales bácia la metrópoli, mirando como
obstáculo á su engrandecimiento y preponderancia, á las
cuando se le reduce á !ti v1dti de cuartel, para él msopor.. ·;¡,o·s·~~t~;~¡~s·
~¡~~~-~~ ·~1· i~t~~i~~- a~·¡;s· ¡~¡~·, -~~~
órdenes
religiosas
que
imposibilitan
sus
as~cnsos,
y
con
table y contrnria á sus costumbres y usos. Jamás antes de
las que no puede competir por la inferioridad manifiesta excepcion de las islas principales Manila ó Luzon, no e~venir al servicio se ha calzado, ni ha estado sujeto á otro
de la instruccion que se le facilita en sus seminarios don- tán sujetos á los espuñoles, y son en general poco conocirégimen que á la ilimitad1\ libertad de qu~ goza en :m país
dos. Se puede, pues, decir que la mayor parte de las islas
de estuilia.
que no exige apenas trabajo para prororc10nar,e el J}eceTodos estos factores que atañen al órden interior, serian
es todavía mm tierra poco explotada.
sario sustento, y donde realmente existe un comumsmo
,De estas isln$, que no están esploradas (para volverá
suficientes, si otros exteriores no existiesen para aconsejar
práctico que no está inspirado segurt1mente en las teorías
lo
dicho al principio), se podría, JJUes, adquirir para la
de Saint-Simon y ]'ourier, pero que e~ verdadero y en la el aumento de guarniciones europc· s en el Archipiélago.
La superficie de éste excede de 27 rrullones de hectáreas; Alemania una ú otra.&gt;
única forma que le conceptuamos posible. La sobnedad y
Hemos tomado.estos párrafos de la tradncci0n que pu•
su poblacion, incluyendo las razas monteses y los mahola :resistencia son cualidades que en su propio país le dan
blica el Boletín ele la S .ciedad Geogrdfica de Madrul, que se
ventaja sobre cualquier extranjero qt..e en él tratase dopo- metanos del Sur, pasa de 8 millones de habitantes que
ocupan rrullares de islas; tenemos en frente de ellas en ocupa del asunto llamando la atencion sobre las apreciane1· la planta, y es el sold11~0 ~lipi~o valiente ~i ve el
direccion al :Norte, el esteusísimo imperio de la China,
ciones del doctor Marbach.
ejemplo en el Jefe que le gurn, inteligente y h~b1_l en e~
Por nuestra parte nad,i aI1adiremos: nos basta con dejar
cuya marina hoy se encuentra en un período de reconscampo, como hijo de In n&gt;1turalc7.a, que ha v1v1do casi
truccion que puede hacer del celeste imperio una nacion ma- consignndo de una manera evidente que huy quien se
siempre fuera de to&lt;lo centro de culturn y entregado á los
ocupa con decidido propósito de quebrnntar nuestro po1·ecursos de su ingenio parn luchar por la vida en la sele- rítima de primer órden; al .Nordeste se encuentra el Japon,
der en la Oceanía, y que, nunque ¡,or el pronto no consicuyos rápidos adelantos en todas las esferas, deben no oldad de los bosques; pero todas sus buenas c~alidades y
vidar,e
tampoco;
¿quién
nos
asegura
de
que
en
diano
lejagan sus ambiciosos planes, hora es de que despertemos
circunstancias .se anulan en un momento si el que le
del letargo en que vivimos respecto á mejorns y aumentos
dirige no le comprende ó se le increp,~ duramente, resis- no, y estallando la guerra que al fin habrá de efectuarse enen nuestras fuerzas terrestres y mnrítimns del Arch ipiélatirá los malos tratamientos, no se volverá contra la tre los que obede,:en al Mikado y los que sirven al Hijo del
Cielo, no pudieran ser las Filipinas el punto objetivo de los go para poder oponernos con fruto á c11~lquier intento
mano que le injuria, y obedecerá y será fiel á su manei:a;
beligerantes, para hacerlas teatro de su contienda? ,
que se dirigiese á turbar nuestra pncífica posesion de
pero sin poner de su parte na&lt;la ni esforzarse en cumplir,
No podemos continuar más tiempo con aquellos fuertos
aquellos territorios.
,
sino como máquina que gira impulsada por oculto mecaCon este propósito, y contando con la benevolencia que
nismo, é inconsciente de sn mision. Con estos antecedentes en su casi totalidad desguarnecidos~ y cuyas esc~sas fortiya se comprenderá que el soldado filipino, valiente y es- ficaciones antiguas y mal conservaaas, solo pueden servir nos dispensan nuestros lectores y el dirertor de esta pu bli·
como recuerdo para la historia del arte; además de una cacion, á cuya bondadosa acogidn estamos agradecidos
forzado, s1 el que le manda posee estas cualidades1 es~á
escuadra respetable, necesitamos establecer un puerto
continuaremos nuestros apuntes sobre el Ejército de aquel
más expuesto que otro alguno á malograr toda victoria
país, digno por tantos títulos de figurará In cabezaºde la
por el pánico de que fácilmente puede adolecer, si en el militar que sirva de salvaguardia á los grandes intereses
civilizacion en el extremo Oriente.
momento dado fluctúa el que marcha á su cabeza. En la marítimos que el comercio en creciente y próspero desarpa·z no cabe exigirle una disci¡ilina sev~ra al modo qu~ en rollo va creando en aquel país; es indispensable además
V.ALENTIN GONZALEZ SERR.ANO.
un verdadero ejército que contenga los suticientes cuadros
Europa se entiende, pues en ciertas latitudes no es posible
(Comandante de Infantería.)
para
que
las
reservas
que
se
creen
en
111s
Islas
puedan
ser
prescinilir de las necesidades que origina el clima, que
oAcl'.f\F:ll'J\J"o
jmpide retener en el reducido espacio de estrechos cuarte- de verdadera utilidad en caso de pel •gro; y s1 todo ello
no lo podemos hoy improvisar, ni existen recurso. para
les á centenares de hombres por larg~ tiempo, ni pue~e
sufragar
tanto
gasto,
estúdiese,
no
obstante,
un
plan
rePEDRO.I DE CASTILLA
exigirse tampoco que cada soldado deJe de tener en la mgular y progresivo que sir,·a de pnuta para ir armonizanmediacion del cual'tel J)ersona que cuide de su ropa y perBOCETO HISTÓRICO
do
la
actual
organizacion
con
la
que
piden
las
nuevas
sonal aseo, porque seria pretender un impo,iblc sm ventanecesidades1 y ateniéndose á. él, y sin di vagar en los caI
jas para el servicio.
prichosos giros que el contínuo cambio de autoridades
De todos los ejércitos coloniales el filipino es el que nos
Por la horrible grandeza y contínua exaltacion de sus
imprime
en
lagobernacion
de
aquel
territoriolbusquemos
parece más fácil de sostener y de mejores resultados; pero
en la prosperidad creciente del comercio en os impues- vehementes pasiones, poc, la terrible energía de su c111·ácesto no quiere decir, ni nosotros tratnrewos de demostrar,
ter, por su heróico valor y ánimo esforzado, por los sanque sólo al ele~e~to indígena hayamos de confiar la _inte- tos directos sobre la propiedad que allí deben establecergrientos episodios en que abunda su borrascoso reinado y
se al suprimir las trabas del fisco, los recursos precisos
gridad del territorio y el lustre de nuestra bandera. Cierto
por su trágica muerte, Pedro I sería digno protagonista en
es que en Cochinchina, y en competencia con los esforza- para el aumento de gastos que exige la jntegr1dad de
un drama de Sbakespeare. Otelo .Hamlet, sublimes crea•
dos batallones franceses, colocó muy alto el nombre de aquellas provincias y la honra nacional.
ciones del portentoso gemo ne tan msigne poeta, desde el
.En el año último el comercio de importacion y esportaEspaña :no es menos cierto que e )siglo pasado, y cuando
}?Unto d~ vis_ta trágico, apnre_ccn empequeñecidos ante la
una escuadra inglesa tomó posesion de la desguarnecida cion ha sufrido un aumento de más de ochenta por ciento,
figura h1stónca de este desdichado Monarca, á quien ],a
plaza de Manila, gue mandaba el débil é inepto arzobis¡,o y de continuar así algunos años, no hay cálculo posible
desgracia y el óilio acompañaron más allá de la tumha.
1iojo, hijo de M1jico, y en mal horagobernad"r de la~ is- para apreciar con .ixactitnd hasta dónde puede llegar la
Uual fantasma aterrador y de gisantescas proporciones
las, supieronlos rndígen~s _á las órdenes del esforz~do oidor prosperidad del país; y si esto ha ocurrido cuando aún
aparece en las páginas de la Historia, llenando .de horror
D. Simon de Anda, anticiparse á nuestros guerrilleros de existian las trabas del estanco del tabaco y las aduanas,
sublime el ánimo del que contempla sus vagos contornos,
la guerra de la Independencia, ~ tener en j~que á la div\- ¿á_ qué podremos aspirar sin ellas·/
No se pierda tampoco de vista que cuanto mayores sean desconocidos entre las nubes de sangre que por doquier le
sion inglesa, cuya esfera de acc1on estuvo s10mpre reducienvuelven. ~eñidas _en sangre sus _manos, empapadas en
-ia á la tierra que pisara; cierto es tambien que en las con- los rendunientos y la prosperidad de aquellas regiones,
sangre sus ricas vestiduras, sum01·g1dos sus piés en cbarmayores serán las ambiciones que su posesion despierte,
liendas con los mahometanos del Sm del Archipiélago
ya en las potencias europeas ó nsiaticas; y nuestro 1.1fan por chos de sangre, eangre mana la herida abi«rta traidorahan mostrado su valor y arrojo las fuerzas indígenas en
mente por el puñal fratricida que ostenta clavado en su
~uantos encuentros han tenido; pero no podemos olvidar conservar las islas, hoy que empiezan á ser ricas é imporque no~ hallamos á dos mil leguas de aquel país, que en tantes, debe eobreponei·:;e á las pequeñas rivalidades de seno; sangre que va á confundirse con h, que á raudales
vierten el Cádáver de su hermano D. ]'adrique y los de
tos conflictos que pueden surgir, ya internacionales, ya po- partido y á las misadas políticas.
tantos otros caballeros, que son hollados con salia feroz
1Qué pena causb. en aquel p11ís á los buenos españoles
líticos en el interior, debemos contar con una fuerza, con
que sólo sueñan con la grandeza de la patria, ver el des- por los piés del iracundo Monai·ca.
un núcleo que sirva de salva~uardia á nuestros intereses
.Ante tamaI1o horror, el que estudia el reinado de Peconocimiento, iniliferencia y basta puerilidad con que
en aquella extensa region, n no queremos exponernos á
11 no p_u~d_e conservar la calma necesaria para juzgar
un grande é irremediable trastorno; y que para ello, aun- suel~n ser tratados en la Península los má:i árduos pro· dro
con 1m¡,as1bihdad á los actores de este trágico drama
que sea paulatinamente y segun lo permitan las necesi- blemas coloniales l
q_ue rápidamente se des~nrnelve en la primera mitad dei
Al ocuparse de .Filipinas, si algun periódico lo hace, y
dades del presupuesto, deberemos aumentar la guarnicion
~1glo 21:1v,_ y cuyo sang~·1ento desenlace tiene lugar en las
desde luego no nos referimos á. honrosas excepciones
europea de las islas hasta contar con un contingente de
rnmedmmones del castillo de Montiel el año Ia69 Si al
doce á catorce mil hombres, cifra que estimamos necesaria que reconocemos como confirmacion de la regla general,
considerarle en abierta y enconada lucha con 1~ ambicasi gjempre es parn ridiculizar costumbres que no se han
para que responda á su objeto.
cion~s de sus hermanos bastardos, y de una nobleza leestudiado
ru
comprendido;
para
inventar
actos
más
ó
mei. Qué hubiera sido la insur~e.ccion de Y ara, si ~uba hunos bufos de sus autoridndes. y algunns veces para servir
vantisca y audaz, afrontando con intrepidez y arrojo las
biese contado con una guarn1c1on respetable el ano 68?
tempestades que sobre su juvenil cabeza acumula~on los
Y ¿qué pudo ser el levantamiento de Cavite en 1872, si inconscientemente á bastardos fines, haciendo la propalivianos y adúfteros amores de su padre; si al ver!.,· abanla fortuna no se hu bicse encargado de nuestra suerte en ganda á hechog inexactos y que sólo han existido en el cedonado de C~$1 todos los grandes de Castilla que, desleaFilipinas? A raíz de este acont•cimiento se decretó la rebro del que los propaga y da á la prensa, sorprendiendo
les á su legítimo r_ey, ab~azaron )a causa de su hermano
su buena fé.
creacion del Regimiento Peninsular de Artillería, fuerte
El peligro de que la posesion de las islas nos sea dispu- bastardo, D. ~nnque; s1 al adrmrarle en los campos de
de 1.600 hombres; y ¡.no hubiera sido mejor que esto
cuerpo se creara con anterioridad al mencionado sucesot tada en todo ó en parte del territorio, no es tan remoto batalla combatiendo para sostener en la cabeza su vacilante corona, sin _que_ la. adversidad baga desmayar su vaNo siempre hemos de marchar á retaguardia de los como algunos podrán suponer; hace poco más de un año
que el periódico oficial The Londo11 Gazette, en su número
leroso. corazon; s1 al md1gnarse ante la traicion del meracontecimientos: alguna vez debemos anticiparnos á ellos,
de
8
de
Noviembre
de
1881,
publicaba
la
cart,
,egia
en
la
cenar!o francés que lo entrega indefenso ni odio de su riy por eso exponemos franca y lealmente nuestra opinion
que S. M. la Reina del Reino Unido, con el nombre de v~l, s10nte nacer en su alm~ generosa simpatía háciaPrínde que en ] ilipinas se debe crear un núcleo de fuerza
europea, capaz de contrarestar cualquier con.pirscion ó Bristicl• Nortl• Borneo provisional Association, autorizaba c1pe t~n desventurado; olvida entonces sus crueldades y
ataque que á la integridad del territorio pueda dirigirse. el establecimiento de una sociedad en la costa Norte de sólo tiene presentes sus desgracias y las grandes prendas
que ador°:a~on _su carácter. Mas si, por el contrario, laSe ha dicho que rruentras contemos con los frailes, nada Borneo, pertenencia del Sultan de Joló, que siendo súbmenta el rnJust1fi.cado abandono en que dejó á su esposa
debemos temer; que ellos nos garantizan la posesion del dito de España, cuya soberanía reconoce, no ha podido
doña Bl~nca, y s~ infame conducta con doña A.na de
territorio, y que su influencia moral vale más que un enagenar como lo ha hecho á los in~leses esa parte de sus
domiruos¡
y
para
que
no
se
nos
considere
pesimi;;tas,
véase
C_astro; s1 l_e horrorizan las crueles ejecuciones, ó mejor
ejército y una escuadra. Esto, que en épocas pasadas pudo
lo que con este motivo dice el ilistinguido rruembro de la
dicho, asesmatos de Garcilaso, de D. Fadrique, del In•
ser hasta cierto punto una verdad, hoy es una exa~eracion.
Acaderrua
Indo
Ohinoise
establecida
en
París,
M.r.
Eugeno
fante
de ~gon, y ~e ~n~os otros que sufrieron los efecFácil nos será probarlo: ¿qué supieron los frailts de la
Gibert:
,Tal
carta
(
se
refiere
á
la
concedida
por
la
Reina
tos de su ódio y su Justicia, que se manifiestan siempre
creemos aventurarnos al a!egurar que nada.

.. ;¡~t~s·

:p~~~;.

0

a.~·

0

s¡,

q~~-

herm~nadosJ c&lt;,n perj~icío de la última, en el alma de tan
extrano ser _numano; s1 le repugna la saña con que se ceba
en l_os vencidos de Nájera; siente surgir profunda indignac10n contra Príncipe tan cruel, y le paiecen poc&gt;1s todas
las censur~ para su desaentada conducta, y envuelve en
la compas10n de sus víctimas, así á los inocentes como
ti. los culpables. Hé aquí por qué este rey ha enc~ntrado
en los cronista~ de su reinado muchos detractores, alguno
~ue ot~o apasionado defensor, pero ningun historiador
1mparcml.
.

II
Amamantado en el ódio contra sus hermanos bastardos
por una madre r~ncoros~ y ultrajada, á quien un esposo
mfi~l t~vo en olvido, mientras aposentaba en las mejores
hab1tac1ones de su alcázar á su concubina doña Leonor
de Guzman; con todas las consideraciones de una reina·
D. Pedro, a~sde su niñ~z, esconde en lo más pqfundo d~
su alm11; cre~1en e avers1on hácia ellos al mismo tiempo
que le msp1ran merecido desprecio Íos viles cortesanos
que se ª.~rastraron lisonjeros á los }?iés. de su fa,·orita y
de sus h1Jos, en tanto que en las hab1tac1ones de lu reina
la sol_ednd, hermana siempre de la desgracia, más aún qu;
en mnguoa otra parte, en los palacios de los reyes .era
completa.
'
En el primer-a!3-o de su ~einado, una grave enfermedad
p~so en grande riesgo su vida, y sin que el respeto les hiciese esperar a que la mu~rte )e obligara á dej11r vacante el
trono1 pu~o verá los Pª!·ttdarios de los que se creían cou
derecno a ~ucederle, ilis:rutar, hasta junto á su mi,m!I'
l~cho~ á quién correspondía, y aprestarse á llevar la cuestion _a.1 terreno de las armas. Esto causó una penosa impres10n _en su almn y agrió más y más su carácter de
suyo altivo y rencoroso.
'
Dió muestras indudables de &lt;:rncldad, al permitir que
su madre ve.ngase, con el asesmato de dofia Leonor de
Gnzman, el amor que á ésta babia profesado Alfonso XI
y al haeer dar muerte en su presencia á Garcilaso y_ otro~
caballeros burgaleses, por instigacion del Duque de AJburquerque, de quien eran enemigos personales. No le
honra tampoco el cruel encono con que dió cuenta á su
hermano bas~rdo, D. Tel10, de la muerte de la madre de
é_ste: &lt; Sabre1s como vuestra madre es muerta,&gt; Je dijo,
s1_n tener en cuenta el triste efecto que tales palabras debian causar en el corazon de su hermano.
Esto~ fueron los.primeros rasgos que dejaron vislumbrar
lo que 1bn á ser D. Pedro en el trascurso de su reinado.

1

lII
Esclavo de sus pasiones amorosas, nunca supo enfren'!rlas, Y á ellas sacrificó todo, hasta la tranquüidad de su
. remo. Sus amores con doña Maria de Padilla y el abandono en que, por ella dejó, á su legítima esposa doñainan
ca de ~orbon, que fueron causa del levantarru~nto de muchas cmdade_s en contra s:i:ya1 son la mejor prueba de este
aserto. Cons1ent~ quo su mm1stro el Duque de Alburquerque Ys~ madre pidan[ para él, al Rey de .Francia la mano
de laPnncesa_doña Banca; viene ésta á Castilla, celébranse en Valladolid las bodas reales, y á lot pocos dias abandona á_ su e~posa, ); corre presuroso á los brazos de doña
Mar~a. A mstanc1as de su madre y de los Grandes, vuelve
á umrse ~ su espo~a, y la abandona otrn vez, para siempre ya, s1~ q~e nmguna cl:.se de reflexiones y consejos le
hagan desistir de su propósito de nunca verla más. Toledo, adonde es conducid_a l_a .Reina l?ºr órden suya, se subleva en favor de ésta; 1m1tan su eJemplo muchas ciuda•
de_s; únense á los rebeldes sus hermanos bastardos y su
misma madre, y, no obstante, se nie'l'a D. Pedro á unirse
á su esposa,
~iendo completamente _falsos los supuestos amores de
dona B_lan&lt;;a con D. Fadr1que, ¿á qué puede atribuirse esta ob$tmac1on de D. Pedro I, sin&lt;9á la ceguedal con que
amaba á doña Maria de Padilla·&gt;
. Y sin emb¡¡,rgo, el predomini¿ de este afecto en su apaSl!)~ado corazou no b:1stó pnra aplacar los ardientes y 1ib1dmosos deseos que le precipitaron en el libertinaje más
desenfren~do, hasta el extremo de atropellarlo todo para
verlos sat1.fecbos. Poquísimo tiempo babia trascurrido
desde su boda CO_?- doña .Blanra, cuando prendado de la
he;mosura de dona Juana de Castro viuda de un distinguido cabnllero, solicitó sus favores; y como se estrellaran
todos sus balag,,s .en el firroe, propósito de esta dama de
no_ C&lt;;&gt;ncederlos sino á un )egíti!"Ilo esposo, le asegura
baJo Juramento que su matmnoruo con doña Blanca es
nulo, y no (alta un prelado adulador é infnme que corrobora lo dicho por D. Pedro y lo enlaza con doña Juana
ante los altares de Dios, profanados por esta farsa sacrílega y vergonzosa i indigna de un cristiano de un
~onarca, de un caba lero, de un hombre honr~do Satisfecho su carnal capricho, como abandonó á doña Blanca, abnndona tambien á doña Juana, y á. esta señora, su
esposa de una noche, sólo le queda para ocultar tamaña
afrenta y halagar su vanidad el título de reina que se hizo
dar basta su muerte.
Muchas fueron las aventuras amorosas de D. Pedro,. como lo acreditan los h_ijos naturales que dejó al
morir. Aquellas han dado origen á muchas tradiciones
pop_ulares, que son de todos muy sabidas. .l!,n todo aparece D. Pedro apasionado, valiente y generoso porque el
pueblo, que ama lo grande aunque sea en el' crimen le
trata en ellas con benevolencia y hasta con cariño 'No
mel?-os_ favorabl_es le han sido los poetas, sin duda en ~ radec1miento al ri&lt;?o arsenal de argumentos para leyen!as,
dramas Y tragedms gue en la azarosa vida de este monarca
encuei:itrai:i, y tamb1bn porque en él hallan, por sus extraordmarrns prendas de carácter, una de esas figuras gigantes,ms qt~e, cuando no han llXistido realmente, crean
ellos en ~u nea fantasía })!Ira sus más valiosas y poéticas
concepciones.
IV
Extremada fué la ener,gía_ cun que D. P&lt;!dro trató de
s&lt;;&gt;meter á la uoble;m de üast1ll,i, qne m.tni restó su ambic1on Y poco respeto á 1~ nutoridttd real, desde lo, primeros momentos de su remado. Ya le babia precedido en
esta empresa su padre Alfonso XI, pero en condiciones
muy favorables, porqu_e no encontró, como su hijo para
entorpece_r sus pr-,poós1tos, unos Príncipes de s:1.ngr~ real
con gran mfluencia sobre esr. misma nobleza que se viera

halagado por ellos. Los hermanos bastardos de D Pedro
por_ la infiuenci~ de su madre sobre D . .Alfonso
babia~
temdo más ocas1011 que el legítimo hijo del Rey justiciero
de &lt;;onced~r mcrce~es á los nobles y cortesanos, y esto les
babia atra1do sus simpatías, y más aún cuando con mayor entereza que hábil política, trató D: Pedro de poner
cot? ti. s_u~ crecientes ambiciones y dema~ías.
Uonctb1eron los grandes del reino por esta razon contra el Re~ g~an animosid~d., que supo explotar más' adelante p. ~nr1que en beneficio de sus pretensiones á la corona, s1g1uendo una conducta totalmente opuesta á la de
su h_ermano. H?stigado~ por D. Pedro, y halagados por
su rival D. Enrique, fác1\ es comprender por qué fueron
tan poco~ los leales al primero. Creyó D. Pedro indigno
de él variar de conducta por la defeccion d•l la nobleza
y cuanto más abandonado se vió, mayor fué el rigor qu~
empleó con ella, en vez de procurar atraérsela otra vez á
su bando. con mercedes y concesiones.
Los primeros en provocar la lucha intestina tan desastrosa para Castilla, foeron los nobles. Aún no babia tomado las riendas del Gobierno D. Pedro, cuando ya se sublevaron en contm suya, figurando á la cabeza de los
desconten~os, en And~lucia, el famoso D. Alfonso Coronel, de qmen es la sabida frase: •Esta es Castilla que así
hace los _ho1abres como los gasta., P ahibras qu~ dijo al
ver que 1~a á pagar con la v1dl\ su rebelion y considerar
cómo vema á parar en la nada de la muerte su grandeza
pasada y su poder, que babia luchado de igual á 1gunl con
el del Monarca de üastilla.
(Se continuard.)
FRANCISCO lLIBTJ.N ARRUÉ.

xi

Hospitales civiles y militares, por el Coronel,

---•&gt;&lt;O&gt;&lt;i&gt;&lt;&gt;-0-"'J&lt;ar&lt;iill-&lt;~..~-~---

EL EJERCITO ESPAÑOL
JUZGADO POR UN OFICIAL FRANCES
Aun cuand_o ya conocíamos la obra recientemente publicada
por el estudioso Capa.in de infdnleria del Ejército francés
.Mr. Séngnao, con el 11tulo de L'armée espa,mole puesto que el
autor fue insertando su~ !~cubra.iones de Sna ~anera paulatida, eo Le Spectateur Mzltta1re, debemos á la proverbial atencion
e nuestro uustiado_y buen amigo D. Arturo Zancada director
de esta Revrsta, un ~J~mplar de aquella obr , a, í como el honroso encargo de emitir modesto parecer sobre el mismo libro
Plumas me1or cortadas que la &lt;;1e quien suscribe este articulo·
pubhc1stas de más altos vuelos hteranos, escritores, en lin dJ
~sos cuya ~ucha apt1tu_d_les coloc.i siempr~ en terreno des eJado par. qcrcer ~na cnuca tao l1ena de • tractivo, como d~sprov,~ta de vul¡pndad y hgereza, debieran examinar el erudito
t(aba10 del Cae1tan ~éngn: f!; pero ya que, por suerte ó des rae,~, ~upo la m1s1on a un v1e10 periodista profesional fa ltZ de
ong10al1~ad y poco cuidadoso de llevar el fruto de sus asiduas
ta,eas all1 donde verdaderament encajen bien, proc uraremos
llenar_el 1;ome~1do eo forma mu; concisa ú0tco medio de
aburnr menos a los lectores.

'

.bfl. autor de L'armée espagnole ha viajado por la Península
1 nea; ~u obra responde, fOr lo tanto, á recuerdos é impresio•
r,es, d1garo_oslo . s1, momentáneas, y en tal concepto no seria
og1cC? eng1rle un método riguroso en la exposicion ni una

ex_.ct1 tud completa en los de tal I s. ni mén ,s un cuer '0 de doctrrna en asuntos orgánicos, referentes á la milicia pes año.a.
Co~ sumda t1odesua, ya lo indica as1 el Capitan Sérigna~ en el
pro ogo e tbro, deJ?OStrando luego, no una vez sino varias

que al lado de su cspmtu 5&gt;b_senador, como milita~, hay pasiod
por el arte,_por nu~stras ane1as Lrad1ciones populares por conocdr den ult mo termmo, usos y costumbres del país r~cortido·
no .u ando nosotros que en b, eve plazo dadas las buenas do'
tes 1ntelectu~les _del publicista, cantasi c~n plectro sonor~
n~e:,tras glon.as, o lament~se sentidamente grandes inlortu-

mos de la nac1_on que ~n d1apoblara inmensa ¡;ente.
J,,os datos ohc1ales acerca de la o~gani,acion del Ejército esp_anol estan bien t&lt;?mados; la descnpc1on de las academias mihtares d~ GuadalaJara, Segov,a y roledo nos parece hecha á
conc1enc1a; e_n contramos asimi,;;mo en barácterlo
el autor del hbr~ respecto á las malas condiciones J~en~~p;esa
;¡ujrtele,;tddmd1t1mos tamb1en en conjunto su parecer a~e~~!
_e ascua 1 a es de _soldado en esta hidaloa tierra· ero
c¡er;os deta!les, ~e1a11vos á la mú1ua cortesi.i' entre r,;,litaie/;
a 'JS•cen 1ntenor de armas é institutos, fbqu , a algo el ilustrá o apitan francés, lo cual no puede nidebesorprend rnos
m xime r, cordando que aun los hombres de imperecede;o r '
nohbre, por su profundo talento, como Schiller y v,ctor Hug~no an tog ado en sus no1ab1lis1mos dramas presentar las cos..'.
tumbres ae aquend~ el Pmneo con perfecta naturalidad.
d JI.I~eSLra. en CJmb1c;, el e~cntor un cariño, nnnca bien agraec1 o, por el pueblo espanol, y s1 con extremada delic
~l.ude á las frases de llossuet en el elogio ftlne ore del gran
e, no. es para tra~r á nuestra memoria el ant1gon1sm

'c3.,~~

produ_Jo aquel glonoso desastre d, Rocroi sino p•ra siPii lu;
que e~ta amada patna tiene un ejérc·to'
Q
ª
union entre los pa,ses de raza latina 1 • y que ccnv1ene la
De sus •preciaciones •~erca de la· prensa profesional, diremos muy poco: toda 10chnac1on particular requiere muchísimo
respet~¡ y no seremos nosotros, que hemos tenido la ncnra 1nmerec1aa de es~nb1r en la mayoriJ de las publicaciones mi,·¡ _
~~~c:'anttem p~raneas, ~os censores de semejante inclinacto~
.
n o mayor mot1vo, cuanto que á vueltas de
·'
m¡usto d nuestra humilde personali&lt;lad mer,cimo~f elogio
su,~ del Capitan Séri~nan por insertar ~lguo 8
macen~~•zs~a Mililf!-~ Espaí,o/a, segun lo habíamos h~~ho ~cgto~ e '
C1e11dtifi.¿o-dM1/1/ar, de la cual se muestra con 1·usticia e'nestues!lasª
11

\ª

ta a mtra or.

1

cu_cion de los a~rincheramiefi:t(!S, principios á que debe
suJetarse la elecc10n de las pos1c10n~s defensivas defensa
de a\turas, valles, ~añadas y barrancos, organi;acion detens1 va de los cammos, id. de los setos, id. de los bosques,
1d. de los mur!)S, flanqueo de los atrincherarruentos defensas !1-ecesorias, destr~ccion d~ ob,táculos, organiz;cion
defensiva. de una Cf:1Sa aislada, 1d. de los pueblos, defensa
de los atrmcheramientos y ntaque de los mismos.
Se ve por el sum~rio que .está~ comprendidos todos los
pu?tos de una ensenanza d~dáctica suficiente en esta materm. P ero adem~s, co~o ~we muy bien el Sr. Cotarelo en
el prólogo, el obJet? prmc1pal de este libro, el fin propio
de un Manual, ha sido realizado con tanta solicitud como
fortuna.
Por el órden de ~xp?sicion, y más aún por la man erra
por e_l ,nodo e e:c lic~•o~, esta obra será de una utilidad
mest1ma_ble para los mte)1gentes, como _para los profanos.
A l?s primeros no les deJará de convemr recordar en una
rá~1da lectura sus conocimientos más profundos en lamat~m~, y los segundos h~rán la adquisicion de estos conoC1m1entos por un medio extraordinariamente fácil y aun
agradable.
.Da~os, i;ues,\ nuestra enhorabuena ni distinguido escritor
d1dáct1co Sr. i::itla:ez, por un trabajo que seguramente le
valdrá la aproba_c1on de cuantos creen que estamos en )a
épo-:a m~s propia_ d_e los buenos compendios ó libros de
ruvulgac1on, y fehmtamos á la ve;; á la Re,ista Milit r Espano~a por haber enriq1;1eddo el catálogo de las obras que
publica con la producc1on de es;e ilistinguido Oficial.

,

1

-

Lisonjeras frases dedi a á la Redaccion de LA ILUSTRA:JJON M
LITAR; Y respecto a al 5 uno de sus conceptos nos pe
·
re~ordarle q 7e tos per,ódicos ilustrados y d~ caráct;rmpi:,~fe~~s
na, exigen siempre enormes sac&gt;i!ic,os M · or
conocerá el publicis a irancés de qué ak~nc;J qu!l nosotr~s
licultades_ con só,o recordar otra publicacion d~ ~=r~_estas ?1dole, s1 bien de bastante ménos !In
.
. . 1sma Intulo era el si!luient~: L'Armée Fran~~~;~f1:st!•st1ca, cu;o tiRe~u_m1endo: el hbro del Capitan Sé · ree.
erud~c1on, espín tu observador aprecio aí'g¡,nuaenbl~c;!t f,a1.ento,
espanol; su lectura impre,ion~ aoradableme.nt
Jercuo
voto de gracias quien, al fin y al° cabo . d e, y me~ece un
complace ea ensa,zar cualidades desco~os;;'dn º· extraniero, se
das 'or muchos escritores de la vecina Repúbli~a'.oco apreciaARTURO CoTAREu,.

OBRAS RECIBIDAS EN ESTA REDACCION
Manual elemental de fortiflcacion del cam
de
batalla, por el üomandante Ca ita d I
p~
D. JOSÉ SU.AUEZ DE LA VEGA., p n e ngemeros,
(?onsta esta obra de 169 páginas 12 lám"
terrns es;;án d,stdbuidns por CllpítuTos en la izas.-I:as
1 !11ª~: Prólogo (_por D. Arturo Uota.relo ) introd~:T; gmenc1ones prehru nares, triucLcras de b~t-liln.
n_o• , t r11Z• a&lt;ln'
O y CJC•

c0 •

mandante de Ingenieros, D. EDUARDO L.ABAIG.
Consta e~ta obra de 297 páginas y un magnífico .Atlas
con 19 lámmas.
A los militares ~n~iguos, y á todos cuantos vi\'en confinado~ en la especmbdad se distinguen por su intransige_ncm con_tra los que ext10nden el círculo de sus sentimientos é_ ideas, hasta perjudicándose muy frecuentemente_ i:n sus_m~reses personales, parecerá inaudito que un
II?-1htar, si bien ingeniero, haya hecho un trabajo tan concienzudo y vasto como el que nos ocupa, sobre hospitales
de toda índole. ! aun parecerá más extraño el carácter
aue el Sr. Laba1g ~a dado á este estudio, que tiene sin
\ida, como no pod1a menos, más observacion del bjgiemsta que del co!1structor ó ingeniero, que á primera yjsta
fiarece s~l? deb1a ocuparse de la resistencia, solidez y de
as cond1c~ones más salientes de ventilacion y de lu
Pues bien; aprovechamos con gusto esta ocasio:· ara
de¡1arar1 9.ue nunca se acreditan dentro de una institu~ion
m s positivos pro_gre~os que .cuando en medio de un fondo
co~un de apt!tude~ 1dénticas despuntan ciertos roro ¡_
miento~ de 1;1mform1dad, ciertas aptitudes de relacion ~e
coms:C10, d1gámos_lo así, con el resto de la sociedad ~nter\á m estos medios de comtrnicacion, una fostitucion
es muerta, Y el gran pecado de nuestras autoridades
sería el de no l~acer nada para retener esos militares- oetas, fi\ósofos, ctentíficos, pintores, etc., que se van ~esrr~nd,endo de los escalafones, porque no parece haber
s1tio para ~llos en la J:?Onótona organizacion interior de
1as ocupac1ones profesionales.
~T

Pero volvamos al libro del Sr. Labaig. Comisionado
aara red!lctar el _p_royecto de nuevos hos¡,itales militares
e Madrid, ha VlSltado todos los principales de Europa
su obra es _un_resúmen de observaciones sobre el terren~ y
una descr1pmon ~e lo~ e~tableci~i_entos visitados. Hay
t~b!as de un ~ér1to tecmco-adm m1sttativo incuestiomir e, e11 p_enflnm1e_nto general, encaminado á poner de rei~ve a m uenc1~ de la !:1igiene, no puede ser sino a la utdto por, lo~ que_ 1mparc1almente reconozcan el estaao de
n empeu(1ca, srnmpre poco eficaz.
En s r3a, este trabajo no putde ser analizado en deta11e, Y s ~ despues de una atenta lectura es como se podrán
ver con ':lad~ nuestras opiniones imparciales siempre
fcºr muy 1isonJeras que puedan prtrecer en ocasiones comó
s n necisarmmente est~ vez para el laborioso é Üustrao ornan ante de Ingemeros t:ir. Labaig.

f

6

a° 0

Doctrinas del buen carabinero

1S

graduado, 2.o del cuerpo BER;.A~~oeS argentoVl.o
LLEJO.
'
.ANCilE7.
.A-

Las ceestiones de moral ofrecen siem re
.
preferente, y es precis? atribuir á tcida ~laseude
en que se traten, una atencion excepcional B · i rfs
aspect(!, el trabajo del Sr. Sanchez es dig~o lldJeº toesdc
encomio.
,
o
Los deberes, no ya sólo militares •
al
reglas de conducta~ que debe todo bde!i~~rabi;er~\-~1~
tarse en el desempeno de sus funciones ha "d
J
concisa
y ffuci·¡ expres10n
•
muy
.
expuestos. El, fon ds1 od en
á1
~:~: i~ii~~~ti~~~ es irreprochable, y sunurilida~~ ;º;

l¡·trés

Enviamos al Sr. Sancbez nuestro más sin.cero arabien
Ydaredcomtre_ndamos ln lectura de sus bien escritas ypmedita
s oc mas.
~~

CHARADA
Para una cambina que yo quiero
que me_ haga1~ en Madrid, pieza por pieza
me traJo d .. Ueylan un artiJ!ero
'
un_ tr.do de laurel, cuya corteza
¡.nmera tercia dos-r¡ui t , -ttrcera
Y si la té?"ci -cuarta es peregri~a

(que s!lrá s1 el artífice se esmera) '
tendre yo una precio,a carabina.
B. FEl!O

La solucion en el número próximo
o ~ ..

~~o----

SOLUCION ,\ LA CH.AR.ADA INSERTA EN EL ,-.
i,uM. ANTERIOR
GALATEA

�•
LA ILUSTRACION MILITAR

64

PROYECTO DE lJN NUEVO FUSJL DE REPETICION, lD:EADO POR EL Ü.APITAN DE ARTILLERÍA,

.REVIS.TA

D. ONOFRJ; MATA

Esta Agencia se eccarga tambien de la abricacion de
clichés, grabados para los anuncios, etc.

Atendemos con la mejor voluntad cuantas reclama•
clones se nos dirigen respecto á. faltas en e~ rec;bo de
esta Revista, á. las que es completamente aJena l!), ad·
ministracion, pues ae confrontan con el mayor cm dad?.
las fajas antes de la salid' ~e ca~a número,. siendo debidas sia.mpre es~as faltas, o a la _c1rcunst9:nma _de !1º dar
el suscritor aviso de sus cambios de res1denc1a, o al escaso celo que en algunas localidades despliegan los empleados de Correos eu el cumplimiento de su cometido.
Lo hacemos constar así para descartar nuestra respo~sabilidad en todos los casos que, por desgracia, se rep1:
ten con frecuencia, por más que estemos dispuestos .ª
remitir en el momento que se nos reclamen, por duf.'h•
cado, todos los n_úmeros que no lleguen á. s·, destino_,
siempre que la reclamacion se haga dentro del mes a
que corresponda el número reclamado.

ADMOOSTB.ACION I l\EPI\I::SENTA.ClON y co1;s10NES

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JÓVENES

OFICINAS: Ballesta, 7, bajo, MADRID

DESDE SU FUNDACION EN 1853

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A LAS CLASES DE EJERCITO Y AR~IADA

se les ngalará:
El Al1nanaque para 1888, que contiene más de 60 grab11dos.
Los retratos en gran tamru'io de SS. MM. D. Alfonso XII
y doña María Cristina.
Se les hará además una rebaja de 50 por 100 en el precio
de los tomos publicados de la Historia Müitar, si desean
adquirirlos.
Vé11Se el anuncio de los p1·eoios de esta publicaoion.

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Se vende en esta 'Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

Eata casa, la más antigua é independiente de toda otra
de su clase, y de antecedentes bien conocidos por la numerosa elientela que la honra con sus órdenes, sigue admitiendo anuntú1 nultoJ y 101r,unicado1 para los periódicos de
Madrid, jrOflinntu 11 ,~tranj,ro, y toda clase de publica•
ciones.
Prescindiendo por completo de po111po1as frases y ofredmiento1, esta eau se remite al juicio que merezca á los
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Preciados, t, 4.0 dereeha.
Y una bonita casa recien construidade planta baja"y]&gt;rin•
cipal en el Camino de Carabanchel. núm. 15 provisional;
tiene 5.715 piés de terreno; construidos, 1.440, buen pozo
par a jHdin, y tranvfa á ]a puerta.-Para tratar, Preriados,
1, 4 °, Sr. Palmeiro.

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de todas clases

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•·
SUMARIO.

M.ADRID.-Estab. tipo-litográfico, Rea], 1
GRABADos.-Daoiz y Velarde'.-(Oopiade w1. 111edallon que
se conservp e¡¡ el Mu~eo de At·tilletia.)

LA ILUSTRACION MILITAR.

Album militar.-Retratos de Coroneles.

DIRECCION Y ADMINISTRACION: ALMIRANTE, 2 (lUINTUPLIC!DO.
PRECIOS DE SUSCRICION.
ESPA~A y PORTUGAL .•

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Trimestre •.•..••.••••••..•••.••
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EN LAS DEMÁS NACIONES DE EUROPA. , • . { SemeStr e. · • • · · • • · • · • • • •. • ••••.
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Tapas y encuadernacion de más lujo con relieves
dorados 10 pesetas.
Se venden tambien tapas sueltas, á los precios de
3 posetas y las do más lujo, á. 7.
Entenderse directamente con el encuadernador.

•

HASTA FIN DE 1881

DE

LA ILOSTRACION MILITAR

LITERARIA, CIEN·TlFICA Y ARTlSTICA.

RESENA HIST01UCA Y ORGANICA

ADVERTENCIA

CUI!A Y PUERTO

Rico..... , , . . . . . . . .

Trimestre.. . • • • • . • • • . • . • . • • • . . • •
Semestre • .•....... • .•. • ••.... • •
{ Ali.o..•••••.••••• , • •.•• • . . • . • • •

EN LOS ESTADOS DE AMÉRICA•••••••• { SemeStre. · • · · • • • · •" • • • • · •. • • • •
Alio .••.•••.•••.•••••••.••••• , •

Isus FILIPINAS

Y FERNANDO

Póo.. . . .

f

::estre... • ".' • · • • • • .. " • • • • • • •

\ Un

Francia.-NL1cvo uniforme adopta,lo parR los Jefes :v Oficiales_ de infüntería.-(Dibujo de Mel.endez.-Gr,rbado de
Maxi.)

3 pesetu.
6
•

Entrada. de Cárlo1 V en Amberes.-(ruad,:o rle .lfakart,
pYemiado con m,e,:lalla de 01·0 en la última Exposicion de
Paris.)

•

11

Gimnasio ele! regimi('nto infant•ría de Filipinas en rl
cuartel del Cál'meit dll Pu]ma de l\fullorca.-(Dib1\j&lt;) de
Lagarde. ~Grabado de Pa,-ras.)

8 íranoos.
14
1 peto 6o centavo,
2 pesos 6o

•

4

•

Habnnn. -Efec.ws"remitidos por la m1iestrnnza de Artill!lrí1t á. la ~xposicivn de Amsterdam.

S peaoa.
5 •

llab·ana.-Aspeeto del teatro Payrety SUij inmediaciones,
momentos de•pues del desplome del ala derecha oel edi~
:ficio.-(De fotografía r1m1itida pir nue.1tr~ • corresponsal
D. Juan Fernandez Suarez.)

3
60 -tavoa.
::
6

Episodios nacionnlcs.-Grabados de lns olmis publicadas
por D. Benito Perez Galdós:-(Dibujo8 ele Mélúla.)

•

26

~-ó··~-~-~~.-~w ,:.;;:-

. Copia de un meuallon que so oome~·va en el l\fufeo -de Artillería

EL PAGO ADELANTADO

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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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              <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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