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                  <text>200

W. lLUSTRACION .MIL.IT.All.

La lnfan:tería española. - Apuntes sobre Ja 1ituaeion actual y porvenir aproximado de los
0.8cial11 da la expresad&amp; arme., por D~ ANTONIO

TIXE.

El autor de este estudio es un Jefe de larga y muy 11son~era historia militar. Asistió it toda. la campatia de
A.frica, fué Ayttdante del ilustrado General Makena. y
puó de1pue1 á. la aftuacion de supernumerario en la que
contfn11a.
'
Esto es lo que no noR explicamos despues de hs.ber leido
el presente trabajo. Oficiales como su autor deben ser
dig4mo1lo de una vez, b11,9radca1 solicitados: porque
deber de todo hombre de gobierno"ª perseguir, recoger,
eongregar todo 11 los hombres más aptos, y no agu11rdar
pacientemente &amp;-que los intrigantes de oficio conquisten
1ua favores por todos los más variados medios de una vulgar audaciPL
La. verdlld 81!1 quA 111. primera. conslderRcion que rngie'T'8
Hte estuiiio, es la dA cómo está füera de 1M filas 6 de una
dependencia centrA.l el que t,:m buen tr11.bnjo esb,dístico,
de eomparacfon y de cAlculo ha. hecho, con relnr.ion al
nómero, edadea 1 situaciones diver~as, etc., del personal
de infanterla, y viniPndo Y" á lfls cnnclusiones, el hecho
ea eviderite. En ese folleto c 0 tá probado que el ar.,.,a de
infantt1rfa no ofrece más porvenir que el visducf.o:; léanlo
loa padrea de familia y he.st, los jóvenes que todavía estén
&amp; tiempn de OO'T'l'8gir el extravío de su vncacion. Mucho,
muchísimo bmdriR que csm bi11.r la or~anizacion de este
A.rms, para llegar 4 ofrecer la perspectiva. de . acabar Ja
csrrera en el empleo de Comandante. Hoy ni Rl de CapitAn llegArán los mth afortunados 6 de más larga vida, en
un órden normal y legal de a11censos.
R&lt;&gt;comen&lt;iamo11 Is lecf.Ul'R de este notable trabajn. por
el que AA ver4 al de.mudo la situacion actual de la infanterís espat'lohi.
La pintura es seca, pero fiel. ¡Quiera Dios que sirv11. al
meno• para avivar en todos el patriótico deseo de dar al•
guna soluoion á. este anormal estado del Ejército!

el

r

Sent1Jn.lentos.-El conocido escritor festivo
que se ocultn bajo eete p1teudónimo, el Cronista de El I11iparcial, ha ideado nada menos que dotar de sus correspon•
dientes anales á laa fl.estas:de torosi y hé aquí ya un Anuario taurino.
Lo tenemos &amp; la vista., lo rElpasa.mos, y encontramos
siempre algo que admirar en el genio de este humorista
escritor. Pero todo lo que de él podemos decir de bueno,
nos es imposible .decirlo del asunto escogido para derrochar donaire y aguda satira,
Desearíamos que dirigiese.por otro camino sus aptitudes
raras ..... pero tal vez nos dijera entonces: &lt;que no quiere
morir en el Pardo.&gt; Ha.bria que resignarse y en conciencia
excitarle ague siga eacril.iiendo de ro,·os.

CHARADAS

; 1

'1
1

Las represalias de la vida es una.excelente novela de .Edouard Delpit, traducida con mucho
eamero por Miguel Bala, representante de la amena libre
ria El Cormoa editorial. Le agradecemos el recuerdo que
nos envía, y le damos nuestra enhorabuena por el :1.cierto
que ha tenido al inaugurar.se con tan preciosa. novela roo•
dema.
Otra de la misma casa y de análogo mérito hemos recibido tambien . Se titula EZ suplicio detmpatlre; es de Louis
Ulbach 1 y ha sido muy bien traducida. por D . CárlosNesgra. Reiteramos nuestra felicitacion, y deseamos á esta
caaa todo género de prosperidades.

Nociones ele Veterinar1a.-Recomendamo1 lu eacritns por D. Vidal Novillo Gonza.lez,
primer profesor veterinario grbduado, segundo de la comandancia de la guardia civil de Cuba.
Eai¿n expresamente dedicadas á la guardia civil de caballería de loe tercios de Cuba y Puerto-Rico, pero contie.
nen inaicaciones de carácter general muy útiles y revelan
conocimientoe especiales de la materia, altamente profundos.

TOMO 2.0 -NOM. 13

Almirante, 2, quintuplicado.

So ha distribuido ,el «Aln1.ana':i_ue» á los susoritores. El sa?rlftcio que nos imponemos en Justa
compe:n .saoion clel favor con que
:n .os honrá el E,iérclto9 puede calcularse con s610 pasar la vlstá
por las 200 páginas dEfl. expresado «Almanaque» llenas de grabados, que represen.tan u.ngastoextraordln.arlo.

MADlUD 1883: Imp. de E. Meseguer, Fuencarral, 137

ANUNCIOS

JEROGLÍFICO

' ,.

TACTIC\ DE COMBATES DE LAS TRcS AP,l!AS

~

~:

D0X EUSTASIO GOKZALEZ Y LIQUl~ANO
ComtA la obra de un volúmen en 4,01 de 612 páginas y
con nuc""e ~mndes láminas.
Sas 1¡rec10s:
En In Penínsuln 1 Hi pC'setas en rl'letice. y 17 en telR.
En Ultrnmar, 26
&gt;
y 28
En peclid.os de 10 eiem.plares so

RESERA HISTÓRICA Y ORGA!IICA

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JOVENES
DESDE SU FUNDACION EN 1853
HASTA FIN DE 1881

'°ª

DON !NORtS MOLINERO Y GOKEZ CORNEJO
Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

DE L\ CONDUITE HE L' ARTll,LERrn
DANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT
IR!DUII DE L'!LLEMAND PAR ! OBIH. BRU!!LLES\883,

AD\/ ERTENCIAS
Constando el primer tomo ya
coleeolo:nado de LA IIJU~TRACION ~.IILITARdo 460 pá¡.,;inas .
y no aloan.zanclo lo p ·ublioado en
el presente a1J..o para :for·mar oi
sep;undo n'l.ás que hasta la página
200. creemos lo más conve.nlente aplazarla term:lnaeionde este
11astaquepuedapresentar u1t voJúmcn. igual al prhnero. que es
el que t1en.oq proolsa:n.1(~.nto todas las 111.LbHcaolones do Índole
análoga.. Cuando lleg1.Le estt' &lt;Jaso~ regalaremos á los suso1·ltores 1..1.na n1agn.iflca portada y el
oorrespo:n.d1ente ínclioe.

...'· -., .

'

Pueden hacerse al Traductor, profesor de las Uo1;f~mmcia.3 de Ofici11les dr.1 dil'trito de .Andalucía; al Adm1mstrador de JI\ Reviafa Oienfilico-Militar en Barcelona 1 y á. la
Libreria Milita-,· en Madrid.

ex

'\,-

por el Genorn.1 balgn. Brit1lma11t.
TR,ADUCJDJ. PvR EL r,APITAN DE INF/.NTERÍA.

rebaja el20por 100.

Colon. y Plnzon.-Hé aquí un nuevo trabajo del diating1.1ido acndémico de la do Historia D. Cesáreo Femandez Duro. Es un informo relutivo á los pormonorea del descubrimiento del Nuevo Mundo, y no Slibc
uno qué admirar más en él, si la erudicion y el tr11.bajo
perseverante de investigacion que supono, 6 la extremada
correccion de estilo y aun belleza. lileraria que el se,ior
.Fernandez Duro sabe b.1:1.cer compatibles en e:.tos penosos
eat11dioa de riguroso cará~ter y disciplina científica.

ADMINISTRACION Y REDACCION

PRECIO DE UN TOMO LUJOS.IMENTE ENCO!DERNIDO, 6~tluro,.7

~

gue con el califl.cativo de extravagante. Aunque no fuern
más que por esto merer.eria lectores; porque este país, de
)a uniformidad y la correcta alineacion por arriba, por abajo Y por el meflio, necesita más que otro, s.trevimientos de
Iniciativa en cualquier sentido. El de la que nos ocupa 1 es
de un escritor ventajosamente ya conocido, Adolfo Llanos, y se puede pronosticar que tendrá. todo el éxito que
noaotrol!, como buenos compañeros, le deseamos.
En la portada del !ibro hay una rnujer con un magn:l'.fl.oo tórax al aire libre.
Ea imposible pasar por er escaparate donde esté ese libro sin mirar ue tórax. Un anuncio á la americana. Lla•
nos conoce bien la batalla. comercial de aquel laborioso
país, y sus pl'imera11 estratagemas prueban bien que no ha
residido allí en balde largo tiempo .

6 DB ENERO DB 1884

DECENAL

Para satisfacer los :n.u:cnerosos
pedldos quo se nos han dirigido.
hemos hecho u.1.1b. tirada especial
de los niun.eros oorrespondiente.s al prinier t;o.1no de esta P'-}blicaoJon. que i'orn'la ~ magnífico
votún1en ele 460 paginas, co:ú.
n'l.ás ele 1. 00 ret.-ratos y preciosas
1ái:n.1nas J.nteroaladas en el 11:exto,
ele tal at.ractlvo é Jm1&gt;ortan.c1a ..
qué este ton10 es u.na adquisioton
inclisponsablo _para toda biblioteca.

¿Qué 'salta más en h1. tierra
Do cuanto ha criado Dios?
La u.na-dos.
¿ Y cuál es arma terrible
Que infame crírnen secunda?
Tres~segunda.
~ Y con qué se mide el mundo,
A que no acertais el modo?
Con In /&lt;el&lt;&gt;,

muy bien escogido, de una. biblioteca que su autor distin•

REVISTA

,•

0

iNoleais esto n1ujeres!-Es el título

'1

,,

Segunda-prima de prisa
Que está. la todo subiendo
Y pri1na prim.era )guarda
Y está. impaciente por vernos,
.Porque tres-prima é. su11 hijos
Q 1e le llevan el sustento.

so ha empozado á distribuir el
volúmen 1.3 de la blblloteca «Deberes del Jefe do 1;3atall~n». Y en
n:i.uy breve plazo estara e:n.,poderdetodos lossuscrltores. a los
que volvenios á recorda~ que
no obstan.te llevar este volumen
el núm. 1.39 n.o se han. repartido
los volúmenes S, 9 y 10 por oorrespo11derá la «Hlstor_laMil1 tar».
ouyotrabajoseestátermlnan.do

UN VOL-IN

8.o

BROCIUI:

TABLE DES MATIERES (introduction). - Chapi·
We I. L'eficacité du feu de l'artillerie.-Ckap. ll. Les
manreuvres de l'n.btheilung.-• hr¡,p. III. La conduite de
l'artillerie isolée. - Chap. IV. De l'emploi tactique de
l'artillerie.
Llamamos la atencion de nuestro! !!luscritores sobre
esta importante obra, que es dP. gran utilidad práctica..
Se halla de venta en la librería de D. Cé.rlos BaillyBailliere, Plaza de 8a.nta .A.na, núm. 10, Madrid.

Proclo: 2'75 pesetas

FUNCIONES DEL ORGANISMO MILITAR
POR

DO:N JOSÉ iSAEZ .D OMINGO

Se vende en el Centro Militar á 50 céntimos y
en las librerías á peseta. '

DON JUAN RUIZ DE APODACA Y ELIZA
CONDE DEL VENADITO

�•
LA ILUSTRAOIO.N MILITAR

202

. LA ILUSTRACION MILITAR
SUMARIOS
....!

GRAnADos.-El almirante Apodacá.-Ye1mo de1 Duque de Alba.-Los Aguinaldos de Reyes.-La funcion de Santa Bárbara (dibujo tk P/aJ.-Viaje del
Príncipe Imperial (dibujo de Caula),-Botadura
al agua del canonero General Concha, en el Ferrol.-Defensa de la torre de Colon.-Una tarde
de Invierno.
TEXTo.-Crónica.-Explicacion de los grabados.La Escala de Reserva de Infantería, por E. L.-La
Gloria del Marino ante la grandeza del Océano
(poesía), por el brigadier D. Manuel Eulate.-La
clase de sargentos, por A. Ordax.-Lo que puede
y debe hacerse, por D. José García Capilla.-Revista de La Pasionaria, por Adolfo Llanos.-Invenciones, por Eduardo de Palacio.-Obras recibidas.-Actvertencias.-Anuncios.

1'

CRÓNICA
EXTERIOa.

Cuando en nuestro número anterior llamá.bamos la atencion sobre el cuidado que las islas Filipinas deben inspirará nuestro Gobierno, ·estábamos léjos de sospechar que el conflicto francochino pudiera tener desenvolvimientos inesperados, que pudieran trasportar el teatro de la
guerra á puntos poco distantes de nuestras colonias.
El diario francés Le Temps, á quien se supone
en muy íntimas relaciones con M. Ferry, ha
Yeuido á dar una explicacion á la ambigua respuesta de M. Ferry en el Parlamento, sobre si
la guerra sería marítima 6 no,
Le Temps lo dice ya muy claramente:
«Ilaiuau, Formosa y Chusan son tres islas
en las que una potencia europea podría hallar
una garantía contra la hostilidad china, sin hacer la guerra en litoral chino y sin dificultar
el comercio internacional. El producto de las
aduanas en los puertos abiertos de dichas islas,
sería facilmente cobrado y podría constituir la
garantía de una indemnizacion de guerra.»

r

IIainau está á las mismas puertas de Tonkin,
y frente al golfo de este nombre.
El estrecho que las separa del continente asiá.tico no tiene más de 20 kilómetros de ancho; la
superficie de la isla es de 36.200 kilómetros cuadra.dos, en los que viven 2.300.CXX&gt; habitantes, 6
sea 69 por kilómetro cuadrado.
Es muy rica en minerales, pero toda la parte
del litoral conocida, está envenenada por los estanqnes.
Formosa está separada de la costa china por
sólo el estrecho Tokien; tiene 38.000 kilómetros
cuadrados de superficie y 3.600.000 habitates, ó
sea 93 por kilómetro cuadrado.
Ofrece un gran aspecto por su vegetacion y
montañas, sobre todo en Triwau ( costa occidental) .
El archipiélago Chusan está en la desembocadura del Yang-Ize-Kiang. Tinghai es una ciudad
muy industrial. Mas ó ménos, la poblacion de
todas estas islas no está á gusto bajo la domiminacion de los chinos.

Si realmente foera éste el objetivo de Francia,
preciso es prestar atencion á este asunto y prevenir todas las probables derivaciones y resultados últimos de un.a guerra en esos puntos, y de
una. posesion definitiva de los mismos por la
nacion vecina.

j
1

Los últimos despachos de Lóndres, con relacion á Egipto, presentan cada vez mas grave la
situacion efe este país. El Mhadi recluta sin cesar
gente: el número de sus fami.ticos partidn.rios
crece en términos considerables; entre Suakin
(puerto de mar Rojo) y Seneat, hay más de 20.000
rebeldes armados; la insurrecc.:ion se extiende
por la costa Kosseir, y en fin, para c1ue no que
nincrun resto de conjetura optimista, segun el
Dai1y-News, han sido interceptadas varias cartas
del falso ptofeta, y en ellas anuncia sus propósitos, que no pueden ser más sencillos: invadir
y posesionarse de todo el Egipto.
Las noticias de Egipto quitan, por el contrario,
importancia á los progresos de la insurreccion
musulmana pura. El diario oficial W d.haié-olMisriyé, publica partes mu~ tran~uilizadores &lt;le
Berber y Dongola.

En el Senado francés continúa la discusiQn sobre el presu_puesto de guerra.
A propósito de los víveres y los llamadosmercados de concentracion, la aduana m1htar han
sido duramente atacada.
El general Billot la ha defendido diciendo que
estos mercados están relacionados con un plan
de defensa del país, que sería indiscreto revelar
desde la tribuna. El general Campenon (ministro de la Guerra) los defiende tambien, y dice que
los perjuicios de estos mercados son subsanables
fa.cilmente, y que su creacion está justificada.
Un periódico militar francés pide y aboga con
gran energía por que se aumente cuanto sea posible el prestigio de los capitanes de infantería.
Aumento de sueldos, mayores atribuciones, mayores consideraciones de toda índole: bé aquí lo
que cree el colega necesario y urgente, dadas las
condiciones de la organizacion militar y la guerra modernas.
Se queja de que en Francia se descuida, sin
embargo, este punto.
&lt;
Entre nosotros, el general Lopez Dominguez
ha dado un paso; el aumento de sueldo. Pfro
faltan aún muchos otros 1 y convendría adelantarse áotras naciones, perfeccionando cuanto concierne al importantísimo mando y manejo do la
unidad táctica moderna: la compañía.
. Como compartiremos hasta donde es posible
nuestra atencion entre las cuestiones de pura
ciencia y los diferentes problemas de carácter
profesional, nos creemos obligados á. comenzar
hoy esta crónica por una triste noticia, relacionada con una de las más notables revistas de
Francia.
La Filosofía Positiva. fundada por Littré y
,virouboff en 1867, y dirigida actualmente por
,virouboff y Robín, desaparece, con su último
número, correspondiente á Diciembre último.
Sus directores declaran que como órgano de
una concepcion particular del mundo, su programa está agotado y cumplido . El espíritu positivista, en efecto, extremado ya, desvirtuado en
la práctica, domina en toda Europa, y hechas
del dominio público las doctrinas ele la escuela
de Comte, sus desenvolvimientos ó perfeccionamientos en la esfera de la especulacion, son seguidos con infinitamente ménos interes que sus
aplicaciones prácticas.
Este es un mal sin duda. Porque si las altas
síntesis científicas no encontraran todavía algunos centenares de hombres-Cristos, llenos de abnegacion, la humanidad volvería al estado salvaje. Pero en materia de errores sociales, corno
dicen muy bien Robin y Wirouboff, se puede
consignar, no corregir.
Confiamos, sin embargo, en que estos distinguidos pensadores no abandonarán su obra más
que para trasformarla. A la filosofía de Comte
se le venía atribuyendo un carácter estrecho de
escuela, que no tiene en realidad. Y esto puede
explicar tambien en parte su pasajera crisis.
Totalmente cientifica ademas, no ofrece el
atractivo ni las facilidades de comprension que
el pesimismo aleman, especie de alta novela escéptica, ni las teorías darwinianas ó monisticas,
tan interesantes por los datos concretos de historia natural que las sirven de base.
En fin, preciso es reconocer que el particularismo, las codicias profesionales de toda índole,
ciegan, ofuscan á la mayoría de los hombres en
este crHico momento, y el penoso esfuerzo de la
generalizacion científica no puede ser aceptado
con gusto más que por unos pocos hombres igualmente sabios y virtuosos. La humanidad se salvará por ellos si los ayuda, ó los reviste de autoridad siquiera. El gran riesgo está en que los
Gobiernos, compuestos de hombres vulgares,
abandonen tambien á la alta ciencia, á la ciencia
desinteresada, desprendida de todo fin útil; pues
el retroceso entónces de la civilizacion sería incalculable.
Mal síntoma es ya el de la desaparicion en
Francia de una publicacion como La Filosofía
Positiva . Agnardaremos todavía mayores crisis
para el mundo de la inteligencia; aguardemos
tambien combates, porque tal es el lote de la humanidad, y pidamos sólo, con M. Caro, que la
lucha tenga sólo por teatro la conciencia, por arbitrio la razon, por arma el libro ó la palabra
persuasiva, y que ninguno de los partidos em-

peñados en esta lid de las ideas ( ó por falta de
las altas ideas), se prevalga de la tuerza que los
aiares de la política puedan poner momentáneamente en sus manos. Pidamos, en fin, con el
ilustre Littré, que la verdad se abra paso por sí
sola.
INTERIOR

No es posible desconocer la importancia. de los
trabajo llevados á cabo en el ministerio de la
Guerra; y cualquiera que sea el éxito de las reformas propuestas, el ¡¡eneral Lo pez Dominguez podrá ser motejado de todo ménos de ministro
poco diligente y celoso del bien del ejérci_to.
Constará siempre que ha rntentado meJorar la
situacion económica de todas las clases militares,
tmprimir algun movinüentoá_l~s escal_as, y ¡&gt;tantear, en fin, or~amzac10nes ~~ersas, imper10sa•
mente reclamadas por la opimon.
Se podrá objetar acaso que tan vasto plan de
reformas exigía sin duda más tiempo y más amplias y previas deliberaciones. Pero las vivas excitaciones de la opinion, la necesidad de no retardar con trámites de pura fót-mula y lentos informes el planteamiento de reformas urgentes, la
misma significacion del actual Gabinete, para el
que constituye empeño de honor el dar patentes
muestras de consecuencia y perseverancia en la
realizacion de aspiraciones acariciadas con fe y
entusiasmo, han precipitado estos trabajos; y en
esta circunstancia se apoyan los que temen 6
dudan de un éxito tan completo como todos debemos desear, por el bien del ejército y del país.
La primera de las citadas reformas ha sido la
referente á la escala general de sargentos segundos de Infantería.
Se ha reparado con ella una anomalía importante: la de que miéutras unos sargentos ascendían al año, otros tardaban en ascender siete y
ocho.
Hacía tiempo que este mal era conocido, y que
la escala general había sido propuesta como remedio . Pero la solucion se había aplazado por
consideraciones de índole muy varia. Bastará indicar, á esto fin, que, reconocida. la urgencia de
abordar el problema de una organizacion general
de la clase de sagentos, esta reforma debió parecer prévia, y se quiso, sin duda, evitar el que se
interpretase el establecimiento de la escala general como una solucion al sistema de ascensos,
optándose en definitiva por el ele antigüedad, con
postergacion del mérito distinguido.
Difíciles son siempre de abordar los problemas
de organizacion, y no hemos de pretender decir
la última palabra en estas polémicas, pues abriO'amos la firme creencia de que no se puede hablar dogmática}hente en estas materias; de que
desde ningun trípode se puede aspirará la infalibilidad, en los complejos problemas de administracion, por lo que nos limitaremos siempre á
una descripcion fiel de los más probables inconvenientes 6 ventajas, sin responder de que unos
ú otras hayan de manifestarse indeclinablemente, porque esto seria profetizar. Reservemos
esta mis,on dificil al Mahdí, ayudado en ella por
el argumento, bastante fuerte en si mismo, de
cien mil intrépidos y fanatizados musulmanes.
El decreto sobre las zonas militares es un desenvolvimiento de la or9anizacion vigente. Ila
producido alguu movillllento en las escalas; ha
amortizado el excedente de coroneles y tenientes coroneles; faciUtara, en fin, las operaciones
tan importantes del reclutamiento, la movilizac~on, etc.;_y aunque pu~daobjetarse que no estan
bien defimdas las relaciones entre el Director del
arma y los jefes de zona, de reserva, de depósito
~ ca¡a de recl~tas, esta disposicion no da flanco
a nmguna critica que presuma de enteramente
desapasionada.
En el preámbulo de este decreto se hace una
d~claracion .importante, que no será inútil consignar. Se dico literalmente: que esta disposicion
proporc10na legitima manera de ascenderá todas
las clases militares, algunas de las cuales, contando ya más de catorce años de antiyüeda.d en
sus respectivos empleos, aguardan con justa
razon un mome;11to favorable á aspiraciones, que
no deben considerarse desprovistas de fundamento en vista de los datos expuestos.
R~conocemos los buenos deseos que tanto evidenc1_a? estas solemnes declaraciones; pero nos
perm1t1remOs observar que, reconocida ya ofi-

cialmente la anómala situacion del arma de Infantería, en cuanto concierne á las más natur·ales y justificadas aspiraciones en toda carrera
con lo que se ha hecho en este sentido no se ob:
t~ndrá.n resultados enteramente satisfactorios
si no se complem~n~a con otras disposiones tale~
como la de constllmr el batallon en unidad táctica y administrativa.
La insbllacion de la cajas de reclutas por zonas, podr1a haberse decretado en simultaneidad
co? las compl~m~ntarias de gobernacion que
exige su cumplinucnto.
P~ro nuestro carácter, tan poco inclinado á
co.n~iertos y combinaciones previas, justi.fica al
n11~1~tro, que tal iez, por es~ re~oluci.o n suya,•
anticipe la reforma de la leg1slac10n vigente de
reem_plazos. ?Omo aqui no hay apénas diYergencia de op1mones, preciso es aplaudir ó excusar} por esta vez, una precipitacion á todas
luces provechosa.
, La creacion de las do.s escalas para la infanter1.a e~ un. tema com¡!leJO que necesita para su
d~luc1da~10n mucho tiempo de experiencia. Conv1ene, sm embargo, no extremar esperanzas sobre sus efectos beneficiosos en los ascensos reglamentarios no obstante que el ministro se reserva el establecer la proporcionalidad entro
los de la escala activa y la sedentaria . Este recurso á la arbitrariedad ( como el de los expedientes, art. 3.°), no favorece al Estado, porque
se le :7e como co~tratando bajo el influjo de una
sagacidad negociante, y al Estado no corresponde ofrecer nunca este carácter.

f

~Las reformas en Artilloria é Inaeuieros sobre
todo esta última1 han suscitado vÍva polé1.:iica. en
la prensa profes10nal. No podemos intervenir en
ella más 9ue_ para aplaudir este saludable espíritu de anahs1s, que conduce y obliga á todos a
p~rfeccionarse en el estudio y en la argumentaC)On. Nada_ malo puede resultar de estas &lt;liscuswnes, y ciertas destemplanzas de forma deben
sólo atribuirse á la falta de hábitos de polémica,
a la tradic10n antigua, que convertía en virtud el
mutismo, la indiferencia, la renuncia al uso más
noble de la razon, y el análisis y debate de todo
génerd de acciones humanas era considerado
como un acto díscolo y acreedor a sc-vcro13 cotrectivo~. Por fortunaJ aqifello s,e va; hoy se cree
compatible la. subordmacwn mas Ir.al con la más
minuciosa controversia. Un gran pensador ha
dicho:, «L~s discípulos que yo ptefiero, son los
que mas discrepan de nus teorías. Estos prueban, al méno~, q~e las comparan, que las analizan; por cons1gmente, estos estudian.»

•

E~ _el momento de ce~rar este número, importantisimas novedQ.des v10nen á completar el vasto plan del ministro de la Guerra.
La nueva organizacion de los tribWJales militares, publicada por decreto en .la Gaceta, y los
proyectos sometidos á las Cortes ·de reforma de
pensiones, division territorial• y aumento de
sueldos, señalan ya la meta de las más exigentes_aspiraciones,~ á la gratitud que debemos por
la rndiscutible actividad y celo que estos trabajos
revelan, se agrega la satisfaccion por los palpables beneficios que ha de reportará todas las
clases nuhtares, y á la mejor organizacion de las
instituciones armadas .
Haremos de estos proyectos un estudio tan detenido como por su importancia merecen, y entre
tanto no escasearemos nuestro aplauso y adhesion hácia las tendencias de tan favorab'les disposiciones.
lla sido muy bien recibida la circular publicada por el nu~evo director de Administracion y
Sanidad Militar, señor general Socías, al tomar
posesion de este cargo.
El general se propone estudiar muy &lt;letenielame1~t~ los div.ersos proble~as que todo cuerpo
auxiliar suscita. Sus relac10nes con el ejército
de-un lado, su organizacion interior por otro, y}
en fin, hasta qué grado puede llevarse la asimilacion en cuanto concierne al disfrute de ventajas
que no serla equitativo negar en absoluto.
Un colega suscita un.a cuestion que pone en
relieve la inmoralidad evidente del Estado, cuando se legisla con lo que alfíunos mal llamados
políticos entienden por habilidad.
En 1874 hicieron falta oficiales de infantería v

'. '

203

se publicó el _decreto de 10 de Noviembre, que
recurriendo a todos los medios de seduccion
posibles} brindaba el ingreso en este arma á
aqucl!os que tuviese_n term_inada una carrera; y
po1' ~i acaso no hab1a suficie_nte numero de preten~1entes con carrera t~rrrnnada, á los que estuv1ei:an cursando y hubieran aprobado ciertos
estudios; y en fin, como todavía pudiera faltar
número suficiente, á todo el que demostrase su
aptitud previo un determinado exá.men.
Esto último era bien poco exigir, y dió lugar
muchos abusos de influencia. Pero en fin mal
6 bien, el Estado creyó deber hacer ~sto J' ~ntre
otros estímulos, se consignó expresam~nte que
se abon.a~·ia á. estos alféreces dos años d_e tiempo
de serv1c10 para los efectos del retiro en compensacion de los estudios que se les ex'iO'ía.
En 1875 (Abril 26), el Gobierno de 1,i' restauracion,pormedio de Real órden hizo una seO'unda convocatoria en condicione; iguales . Pe1~0 se
pres~~ta un ca~o de_ reelamacion de tiempo de
serv1cw:&gt; 1 y la d1recc10n de Infantería niecra el
abono, porque dice: la Real órden de
de
Ma,o 1877 prohibe todo abono que no esté consignado en la ley de retiros de 2 de Julio 1865
con ~xcepcion de los de cam paíia.
'
DeJemos á un lado la cuestion lecral la cuestion de si un decreto de la Repúbli¿;, ~o puede
derogar la ley de retiros.
¿Cuándo predominarán en todas estas cuestiones la sinc~ridad, la nacionalidad, la equidad1
Que pueda o no pueda más es_e decreto, ipor qué
los perJmc1os, las responsab1bdades ha de sufrirlas el victima precisamente de esos embrollos
legislativost El que ingresó entónces en la carrera, tno ingresó bajo condiciones promulgadas
solemnemente. en el Diario oficial? ¡Se puede
baJO nrngun genero de arguctas desconocer su
derecho i!1-cuestionable á. que se le cumplan todas
las ventaJas con que creyó entónces conveniente
el Estado desvanecerle para llevarlo inmediatamente á campañaf
No nos cansaremos de repetirlo. El Estado no
debe contratar
con la habilidad de un vulo-ar om.
pr·esar10, porque, una vez conocido el ciudadano
juicioso y honrado abrirá su cor~on á un escepticismo que lo conducirá al retraimiento más
absoluto y si las com;ecucncias del retraimiento ..
de las personas más superiores fueran determinables, todaYía no seda enteramente desastroso
el result~do; pero cuando pOt..;O á poco, y por
c?'usas_ ~1versas, cuan.do por· una informalidad
s1stematica, ó un nepotismo abSurdo cuando en
fin, por un absurdo sistema de el;ccion to'talmente contrario al de la natm·aleza, se desprende un Estado de todo lo que más vale en el pais
la catástrofe final del banquete de Baltasar n¿
puede estar léjos .
El Estado debe, poi: esto, dar el más vivo y
constanteeJemplo posible de una O'ran sinceridad
y la prácti_ca constante de_l_gra':i principio de
mterpretac1011 legal: -zn dubiis, benigniore sunt.

12

~

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
EL ALMIRANTE APOJACA

El almirante J?. Juan__ Ruiz de Apodaca. y Eliza,
conde del Venad1to, nac10 en la ciudad de Cádiz el
di~ 3 de.Febrero de 1754, siendo sus padres D. Tomas ~u1z de. Apodaca y Lopez de Letona y doña
Eusebia de Ehza yLasquetti. A la edad de trece años
abrazó la gloriosa carrera de la Armada, ing1?esand? en ella como guardia-marina, en 1767, lo que le
hizo hallarse desde muy jóven en expediciones y
C!)mbates contra ~rgelinos é ingleses, y andando el
ti.empo, y ascendido sucesivamente á alférez y tement~ ~e fngata y d~ navío, tomó parte brillante
en yiaJeS y_explorac1ones científicas á Méjico el
Per~ y las I!ilas Ele Qt3:~iti y Filipinas. Siendo, ya
cap1t~n defr~gata as1stto en 1782, con comisiones:
especiales é importantes, al célebre sitio de Gibraltar, y capitan de navío desde 1786 hallóse en la
ocupacion y defens_a de _'l'olofl:, dando 'siempre pruebas de su valor, tnteltgenc1a y humanidad y salvando en sus botes gran número de habita~tes de
dicha ?iuda~ que, abandonados por los ingleses al
desal~Jarla éstos y nuestras tropas, hubieran si no
perecido al furor de sus enemigos políticos.
Formando parte con el navío San Francfsco de
Paula, que montaba, de la escuadra del vicealmirante Gravina, distinguióse mucho en los últimos
meses de 1794. y primeros de 1795 en la d13fensa de
Rosasj y declarada _más adelante la guerra á la Gran
Bretaña, y en ocas1on en que se dirigía con dicho

na vi.o .Y un bergantin á Cádiz, de regreso de una.
.com1s1on que le había sido confiada, fué atacado el
13 de Febr_ero de 1797 por la escuadra del almirante Jerv1s. Gracias á sus hábiles maniobras consiguió. burlar la caza que le dieron cinco b~ques
enem!gos 1 y tomar el puerto de Vigo, en el que,
con dichos dos _barcos y ~as lanchas y baterías de la
costa, que armo apresuradamente rechazó no muc~o desp~e~ 1:n ataque del comodo~o Hood, que reg1a una .d1v1sion de dos navíos, tres fragatas y dos
bergantmes.
Jefe de escuadra en 1802, y nombrado despues
comandante general del arsenal de la Carraca introdujo en ~l grandes economias y notables rdejoras, ascendiendo aquéllas it más de 'Dcinte millones
de real~s, y ponsistiendo éstas principalmente en
la reed1ficac~on de un cuartel y varios talleres y en
la construcc10n de una gran cisterna. Continuando
en el mando de dicho arsenal contribuyó eficaz•
mente á preparar la escuadra' que mandada por
G:ravina, libró poco despues el fun'estamente glor10s0 combate de Tre.falgar, armando al efecto en
brevísimo plazo el considerable número de doce
nooios, por lo que mereció, una vez más, gracias
muy especiales del Rey.
Nombrado en 1807 comandante general de la escuadra del Océano, arbolo su insignia en el navío
de tres puentes y 112 cafiones Prítidpt de Astúrias,
y á su frente se hallaba fondeado en Cádiz al estallar en Mayo de 1808 el patriótico alzamiento de Espaila para rechazar la dolorosa invasion de nuestro
t':"rritorío, perpetrada por Napoleon l. Surta tamb1en en la bahía de Cádiz una escuadra francesa de
ig~al fuerza que la española, regida por el vicealIDirante RoseJly, cupo á Apodaca, que para ello se
puso de acu~rdo con los generales Moreno y l\Iorla,
que, r.espechvamente mandaban el departamento
°:1ant1mo y el distrito militar de Andalucía la gloria de batir, en _union de los fuegos de la pl~za y el
arsenal, y rendir el 14. de Junio del indicado año
de 1~08, ~icha escuadra francesa, siendo trofeos de
su v1ctor1a,. ademas de la persona del vicealmirante
Roselly (qmen en la cubierta del navío Héroe de su
insigni.~ 1 entregó su espada á Apodaca, qu~ se la
d~volv10 ~n el acto con caballeresca galanteria),
crnco nav10s y una fragata con 3.676 tripulantei
4.42 canones, 1.651 quintal~s de pólvora, más d;
4.00~ armas portátiles de fuego y blancas, y gran
can.t1dad de efectos navales y de municiones deboca y guerra; obteniéndo~e además el importantísim~ result~do de infundir el mayor ánimo con este
prime~ tnunfo de nuestras armas, en las tropas y
poblaciones andalu~as, y que, libres de todo recelo
por la espalda, pudieran consagrarse todos los esfuerzos, como se hizo, á impedir que el ejército
francésl que capitaneaba el general Dupont, se ensefl.orease de Andalucia, alcanzándose sobre él en
19 de Julio siguiente, los lauros inmarcesible$ de
Bailén .
LaJ unta Suprema de Gobierno instalada en Sevilla para ~írigir el alzamiento, que presidía el insign_e estadista D. Francisco Arias de Saavedra apre.
c!ando el di.stinguido mérito de Apodaca y la ~rgencta y necesi_dad de que, cesando la guerra con la
Gran Bretaña, se buscasen en tan poderosa nacion
el apoyo Y los recursos que exigia la tremenda lucha comenzada, confióle, no bien realizado el.triunfo sobre Roselly, la importante mision diplomática
de pasar á Lóndres, en union de general Jácome
C?n tal obj~t?. Allí prestó con este motivo señaladi~
s1mos serv1c1os, y muy en particular el de coadyuvar eficazmente á que las tropas espa-frolas que,
mandada~ por el marqués de la Roma:na 1 se hallaban en Drnamarca auxiliando á las francesas 1 burlaran la vigil~ncia d~ éstas y fueran trasporta das á
Españ_a en buques rngleses; operacion tan dificil
como 1m_porta.nte par.i; la causa nacional, y que, con
arreglo a las mstrucc10nes de Apodaca, dirigió su
ayudant~ D. Rafael Lobo.
Constituida la junta central de Gobierno de Espa1)a é Indias, bajo la presidencia del ilustre patricio ·el antiguo ministro de Cárlos 111 conde de Fforidabla1:c~, mereció Apodaca ser elegido entre todos
los com1s~on~dos de las diversas provincias españolas en )a md1cada corte, para representar á España
C?n el 1mp?r.tante carpo de mimstro plenipotencianu, Y Ja m1s1on especial de formar y llevar á cabo
un ~ratado de paz, amistad y alianza entre ambas
nacwnes, lo cual realizó "felizmente firmándolo con
el _mini~tro de ~egocios extranjero; de la Gran Bretana, l\Ir. Cannmg, el 14 de Enero de 1809 y siendo el que aún subsiste.
,
Cooperó despues eficazmente al que ta.mbien se
celebró entre Rusia é Inglaterra, y á que la prime•
ra_d,eclarase la g_uerra á Napoleon, contribuyendo
as1 a la destruccton de éste; y durante los tres años
que desempef1ó la plenipotencía, cedió la mitad de
sus suel~os para la~ atenciones de la guerra de
nuestra móependenc1a, y fueron infinitos los au:rilios de ~inE:ro., armas, _municiones y uniformes que
proporcwno a. la patria para sos.tener su gloriosa
lucha contra el C~sar francés; mirando asimismo
por el decoro nacional al rescatar, como lo hizo los
r;:stos del co~de de (?-ramedo, embajador que fué de
Espa1ia en Lo11dres a fines del siglo xvu, y que por

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haber fallecido en lG91 sin pagar algunas deudas
que.por. la penuria de los tiempos había contraido,
yac1an insepultos en aquella capital, con mengua
del buen nombre español.
~romovido entre ~anta á teniente general, nombro.sele en 1812 capltan general de la isla de Cuba
á_ la que cons~guió preservar del contagio separa~
t1~ta, g?bernandola en paz y justicia durante cuatro
a~os, sm qu_e, no p~stante lo grave y dificil de las
c1rcunstanc1as, hiciera derramar para ello ni una
gota de san·gre, -y· echando los fundamentos áe su
prosperidad me'rqantil; lo que le valió el afecto y la
grahtu~ de sus h~bitantes, y muy en particular del
comercio de la Habana, que quiso signiticárselo,
acordando hacerle un ,donativo de cien mil pesos
fuertes, el cual no consintió Apodaca de modo alguno en aceptar; tlando así nuevo testitnonio de su
noble desinteres, _como ya lo había dado al no cobrar su sueldo més alguno hasta que el último em¡,ieado de la Isla estuviese pagado, y habiendo deJado de percibir por esta causa, al cesar en el mando, muy cerca de un rnillon de reales.
Elevado en 1St6 al cargo supremo de virey de
Nueva-Espa1)a, ert ocasion en que aquel hermoso,
rico y extensísimo territorio era presa de todos los
horrores de la guerra civil, tuvo que abrirse paso
con s1;1 espada hasta su capital, Méiico; y á fuerza de
celo, mteligencia y laboriosidad, y gracias tambien
á su carácter humano y conciliador, logró restablecer la paz y la tr;inquilidad, y áun amortizar, no
obstante los gastos ocasionados por la guerra, la
cuantiosa suma de más de cien, millones de reales,
de los '740 que, al. encargarse del mando, pesaban
sobre aquellas CaJas.
Sofocado un nuevo é importante recrudecimiento
de la insurreccion, promovido por l\Iina el Jóven,
recompensó S. M. los altos merecimientos del virey
Apodaca con el titulo_de conde del Venadito., por ser
éte el nombre de una hacienda en cuyo término foé
destruido y aniquilado en Noviembre de 1817 aquel
peligroso partidario.
Corria el afio tle 1820 cuando, pacificado el vireinato hasta el punto de marchar sin escolta los 'convoyes de plata que desde Aléjico se dirigían al puerto de Veracruz, vinieron los sucesos de España en
aquel año a esterilizar tantos y tan fructuosos esfuerzos.
Sublevado trai.doramente en Febrero de 1821 el
coronel !túrbide, jefe que se había señalado por su
lealtad ª. la c~usa tle España y por sus servicios y
hasta ammos1dad contra los rebeldes 1 y en quien no
concurría, por 1~ tanto, circunstancia alguna para
que no se depos1tara en él la mayor y más legítima
Mnfianza, como concurrían, por el contrario, muchas para que el sagaz rey de Francia Luis XVIII
no hubiera puesto la suya en el mariscal Ney al en·
comenáarle, como lo hizo en 1815, el mando de las
tropas que d~bian c'Jmbatir, y no combatieron, a
Napoleon I, sm que ocurriera por ello a nadie tachar
de ~oco hábil á aquel habilísimo monarca, hubiera
el v1rey logrado sofocar, como las dos anteriores,
aquella nueva insurreccíon, si la morosidad inevplicable ~~ unos ,jefes, la abierta .t~aicion de otros, y
e_l esp1r1tu casi general de sed1c10n, vi va mente estimulado por los ~contecimientos políticos de Espai'la y por los dis~ur$os y doctrinas que desde ella
inflamaban el es1i1iritu separatista, que cada dia iba
labrando más hondamente en el ánimo de la raza
criolla y de algurtc,s malos españoles, y que más O
ménos pronto había de producir sus natuiales frutos, no hubiesen paralizado los nobles esfuerzos y
sabias medidas de Apodaca; dando inevitablemente
e,n _Méjico el mis~o resultado que en las demas vastisi!Das y en un tiempo pacíficas y afortunadas posesrnnes españolas del Nuevo Mundo.
Consec.ue~cia ~e todo esto, y de la ceguedad y
de·sco~ocim1ent_o 1del est~do de las cosas por parte
de quienes hubieran debido obrar muy diversamente, _fué la cesion en el mando, en 5 de Julio del referido _año '1e 1~21, del ilustre virey, á im,pulsos
(como antes habia ocurrido en el Perú la del preclaro general Pezuela), de lo que ha dado en llamarse un pronun.ci_am~ento; clase de sucesos de que tenemos el pr1v1leg10 entre las modernas naciones
europeas, y de que Dios. q?iera qu~, para honra dél
nombre español.Y preshg1~ del umforme que vestimos, no vuelva a reproducirse en lo venidflro ejemplo alguno, y hecho que, en la ocasion a que nos
vamos refiriendo, no consiguió más que adelantarse
bre_ve tiempo á ~a aceptacion. de.la..r.en.u.o.c.ia..de_s.u
ernmente cargo,· que, previendo el incontrastable
huracan que se preparaba, tenía Apodaca presentada á S. l\l. desde el afio anterior.
Reemplazado interinamente por el general Novella, que levantaron sobre el pav{•s lo&lt;; pronunciados
fué su_primer cuidado restablecer y dar nueva fuer~
z:i Vl$0r á tod~s las disposiciones de Apodaca, sat1stacc_1on la mas grande que éste portia recibir;
mas s111 que por ello se consiguiera atajar 1 ni mucho _ménos, _los progresos de los insurgentes, pues
nadie se cuidaba de cumplirlas.
~ Lleg~do luégo el tristemente célebre general
O DonoJu, nombrado por el Gobierno espai'!ol para
sustit_ui_r á Apodaca, hízose cargo del mando 1 para
011,Ser1bir el fur¡esto tratado de Córdoba, por el cual

r

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MILITAR
se consumó la pérdida de Nueva Espafia para ]a
metrópoli; y habiéndose entre tanto Apodaca retirado á la Habana, pasó despues á Espal'\a, fijándose
en Sevilla,donde residió hasta fines de 1823, en que
el Gobierno del Rey, altamente penetrado de sus
grndes servicios y distinguidas cualidades, nombróle primero capitan general de Andalucía, y despu~s nuevamente virey de Nueva Espaila, no obstante su repugnan&amp;ia á aceptar otra vez este elevadísimo cargo, por lo quebrantada que á la sazon se
hallaba su salud.
No llevado á cabo el pensamiento de reconquistar
aquella pi:eciosísima joya de la corona de nuestros
Reyes, por el enflaquecimiento á que había venido
el poder de la antigua nacion doininadora de los dos
mundos 1 y queriendo S. M. y su Gobierno seguir
significando~ Apodaca 1 de una manera inequivoca,
su alto aprecio y confianza 1 nombrósele en 1824 virey de Navarra, y más adelante, en 18213, consejero
de Estado; puestos en los cuales, así como en el
de consejero de Guerra, para el- que fué ta.mbien
nombrado posteriormente, prestó muy siRgulares
servicios y evacuó notabilisimos informes.
En 1830 fué elevado á la suprema dignidad de capitan general de la Real Armada 1 ó sea almirante
de ella, é investido al propio tiempo del car~o de
director general de la misma; asistiendo ademas, an
union def general Castaf1os y de otros p·e rsonajes,
por decreto especial de S. M., á los consejos de ministros; y en 1834 fué nombrado· pi·ócn· del 1·ci1io,
falleciendo en Madrid el 11 de Enero de 183"5, y dejando una reputacion bien merecida de valeroso é
inteligente marino, sabio estadista y rectisimo é intt::gérrimo va.ron.
VeStia el hábito de Calatrava desde 1783, siendo
comendador de Vallegay Algarga, en dicha nobilisima Orden, y ostent.aba ademas en su pecho todas
las grandes cruces españolas, la de la Rendicion de
la escuadra francesa en Cádiz y la de la Flor de Lis
de la Vendée.
Escribió diferentes Memorias notables sobre asuntos de su profesion, y una doctísima defensa del teniente general D. José de Cól'doba, respecto á su
conducta en el combate del Cábo de San Vicente;
ideó y dirigió la construccion del importante puerto
de Tarragona, cediendo á beneficio de las obras la
gratificacion de 60 rs. diarios, que durante diez ai'ios
tuvo señalada; hizo construir en la Habana el muelle de S. M. Francisco; inventó un sistema de canones de retrocarga, usados con feliz éxito en la
guerra de.Méjico, otro de colocacion de los conductores eléctricos en los buques, que fué adoptado en
nuestra marina de guerra; otro para trincar las
portas en los mismos, y otro, en fin, para hacer potable el agua del m_ar.
Estuvo casado con la señora dofia Rosa Gastan de
Iriarte y Navarrete, dama de tanta virtud como bell~za; cuyas distinguidas prendas fueron recompeffsadas en 1819 con la banda de la real órden de María Luisa, y que era hija del teniente general de la
real armada D. Miguel Gaston de Jriarte y Elizacoechea, caballero comendador- de Reina en la Orden
de Santiago, y de doña Marfa Josefa 'Navarrete y
Lanz, que lo era á su vez del mariscal de campo
D. Melchor de Navarrete 1 del propio hábito de Santiago, capitan general que fué J.e Yucatan, y gobernador de Cartagena de 1ndias, en la memorable defensa de aquella plaza contra el almirante inglés
Vernon.
Del feliz matrimonio del almirante Apodaca con
doña Rosa, fueron fruto: D. Juan, segundo conde del
Venadito, que sirvió con distincion, en sus moceda•
des, en la Guardia Real, y falleció á fines de 1874
llorado sincerairrente de cuantos Je trataban:---&lt;lo~
Fr~n~isco, tercer poseedor de dicho titulo, dficial
as1m1smo del~ Guardia en su juventud, y que derramando pródigamente su sangre, alcanzó el empleo
de brigadier y justo renombre de valeroso y excelente soldado; y doña Maria de los Dolores señora
de raro mérito, que casó con el tambien b'rigadier
D. Fr~n~isco Javi~r de Gabriel y Estenoz, caballero
del habito de Alcantara y gobernador militar y político que fu~ d~ lladajoz, do.nde aún se consei-va y
se conse~vara siempre su digna memoria.
E~ Gobierna' espartol ha hontado la memoria del
a~m1rante A-pod.aca, ordenando en 1853 que haya
siempre en nuestr:i marina de guerra un buque
quelleve por nombre el titulo de Co1id~ del Venadito
aq~el disting1:ido y leal gincral_; Y autorizando e,~
62..Ja aeac1~n et-paHteon --de mar+fle-s ilastres
d~ ~n cen~tafio que le esté consagrado. A su vez
Cad1z, su ciudad natal 1 y las de Tarrao-ona
Sevilla
O
Y la ilabana, así Gamo la ca-pi tal de la mo1;arquia,
han datlo por nombre su apellido, la primera, á su
celebrada Alameda, y las otras cuatro á una de sus
calles respectivamente.
\'?s~tros le tributamos este justo recuerdo en
las pagmas &lt;le L.\ lLUSTRAC!O~ ~hLIT.\fl, archivo QUC
d~seamos sea de las glorias todas de nuestro ejército J de nuestra armada; y al hacerlo, estamos segu;o.11 de que habrán de asociarse á nuestro homenaJe, cuantos rinden culto á la memoria de los claros varones que enaltecieron su vida y engrandecerán ~iempte en Ja Historia el nombre augusto de la
patria.

YELMO DEL DUQUE DE ALB~
En la Real Armería, depósito riquísimo de venerables reliquias militares; en aquel ancho salan que
contiene coleccionados los más preclaros trofeos de
nuestras victorias, se conserva hoy, como objeto de
inapreciable valor, la damasquina armadura que
ciño en vida el famoso D. Fernando Alvarez de Toledo, tercer duque de Alba, el capitan insigne que
por virtud de sus excepcionales condiciones tuvo la
rora fortuna de enaltecer el nombre español, lo
mismo cuando triunfaba en las brumosas orillas del
Elba, que cuando renunciaba á vencer en las fronteras napolitanas, por no arriesgar la su,erte de 1rn.
reino contra 1Ma casa recamada áe oro, único gaje que
exponía en el juego el duque de Guisa, su adversario.
0 La armadura del conquistador €.e Portugal, señalada en el catálogo con el núm. 2.333, carece de espaldar y brazales, piezas que se supone existen en
el Museo arqueológico de Lóndres; el adorno es del
más puro estilo florentino, trabajado á martillo y
adamasquinado de oro con admirable delicadeza.
El casco ó yelmo, reeroducido en el grabado de la
página 204, pertenece a la misma armadura y tiene
igual crnamentacion. El creston ó cimera se halla
formado por una artistica esfinge, y en los costados
se observan simbólicas representaciones de los ríos
Erídano, Tibe_r y Pó, entre arabescos, palmas y otras
delicadas labores, debidas sin duda á la mano de
unos &lt;le esos famosos artistas del siglo xvr, desgraciadamente desconocidos para nosotros.
LOS AGUINALDOS DE REYES
Varios niños, en animado grupo, pruebaR el cañon con que acaban de ser obsequiados en celebridad del dia de Reyes. Uno de ellos, el más intrépido
y decidido, se asigna el llape! principal de aplicar
la mecha al oido del disforme aparato de destruc,;.
cion; otro, con toda la gravedad que requiere el
caso 1 izando una bandera en ademan belicoso, permaneoe atento a estudiar sin duda las condiciones
de la pieza, la resistencia, .el retroceso y acaso la
penetracion del proyectil. Junto á este primer grupo, hay Otro formado por dos graciosas nifl.as, que
miran, no con el interes del artillero en ciernes
sino temerosas de la formidable detonacion que s~
prepara, aunque la curiosidad propia de su sexo.
pueda en ellas más que el miedo, y las haga permanecer siendo testigos de la salva. La gentil muñeca queda momentáneamente abandonada; pero
cuando el tern?r se resuelva en algazara, sera compensado el olvido con las más tiernas caricias y las
frases de amor más sinceras.
Estas aficiones guerreras de los niiios, tan generalizadas en todos los países,- empiezan á ser objeto
d~ Qt)~~rvacion por parte de algunos hombres esencialm~nte per.isadore_s, porque es incuestionable que
las pr1meraslmpresrnnes de la vida influyen en el
h1.nnbre, hasta el punto de modificar sus instintos y
carácter. En repetidas ocasiones hemos indicado la
convenie1Jciade_ ltacer una. aplicacion práctica de
estas aficiones a la educacton de los párvulos de
modo que 1~ que .el nin.o h~ce hoy -por placer: se
acostumbre insensiblemente a hacerlo por obligacion. En las es~uelas ~e _párvulos 1 por eJemplo, Jas
marphas, que eJecuta 1m1tando al soldado las. verificará con s~s ~ompañeros á la voz de l~s profesores; los rno-v:tH:nentos, las evoluciones desordenadas
de sus juegos, aprenderá á ejecutarlas dirigido por
, persnnas competentes, y siguiendo este camim1, al
mgre~ar en la esc1;1-ela de adultos, que ya existe en
Fr_a!l,Cla Alemama, n? ~allar3."Violento un régimen
m1htar, a que se habra 1do acostumbrando á medida que ha itlo creciendo.
Asunt~ es éste que se presta á larga discusion y
i:-az~namlento, y en el qüe insistimos un dia y otro,
a_ riesgo de hacer monótonas nuestras observa.Clones.

r

LA FU~C!ON DE SANTA BARBARA
. No es Rola.mente ~uestro cu~rpodeartilleria quien
tiene por patrona a Sant_a Barbara· en Francia se
celeb\a t~mbien _la fiest~ de esta Sa~ta, de un modo
parecido a la que se verifica en España remontá'ndose .el ~r~gen de la devocion á tan exc;lsa Patrona
~ pr1nc11?10. del u~o ~de la.:.Utille.ria. Segun las vers10nes mas autorizadas, la eleccion tuvo por causa
el ser abogada contra los rayos y centellas fenóme~os que.más s~mejanza guardan con los c~fl.onazos,
J los m?'s. tcm1bl~s en los almacenes de pólvora. La
!iupe_rshc1on se 1mpuso en los primeros tiempos
~asta el extremo de hacer una cruz en los caflones
antes de ~argar, invocando el nombre de Sa1ita .Bárbara f!lorwsa, para tener seguridad en el acierto de
los disparos.
Ei,1 el.siglo xv1 se. establecieron en Espai'!.a compa1~ias o congrcgacrnnes de bomberos bajo la advocac1on. de la citarla Santa, en cuyos estatutos se
prevema que cualquier bombero abonase á su entrada cierta cantidad para el fondo comun ó bien
cuando blasfemase de Dios, de la Virgen ó d~ la San-

207

va buque encargado tal vez de sostener incólume la serán héroes tambien. Quinientos enemigos rodean
la mal llamada fortaleza, y le envuelven en un círcial, se invertían en soconer á los bomberos enfer- honra del pabellon español en lejanas tierras.
Cuando las autoridades ocuparon sus puestos y culo de fuego. Las tablas no defienden á los defenmos, á sus familias, ó para sufragar los gastos de la
funci()n religiosa que anualmente se verifica en el público llenaba la preciosa tribuna construida sores; en corto tiempo es hel"ido el alférez Sanchez,
para estos actos, en cuyo centro se hallaba el altar su segundo, el sargento Garabito Fernandez 1 cae
honor, de la Patrona del arma de artillería.
El grabado de la pág. 208 es la representacion donde se celebraban las preces de tan patriótica sin aliento; de tres cabos, dos son muertos y uno
;ráfi~a del aspe~t? majest~oso que _µ~esenta~a la ceremonia, el eapitan general del departamento, queda gravemente herido; cinco soldados mueren
y quince resultan heridos de gravedad; es preciso
Sr. Suarez, hizo su entrada con los honores de or
1gles1a de los Jerommos el d1a 4. de D1c1embre ultidenanza. Despues de algunos preparativos y tras- descender al piso bajo de la torre, y cuando esto
m~, durante la funcion de este ano. El templo, que
baJo el punto de vista artístico puede considerarse mitidas las órdenes convenientes, fueron despren- se verifica, el alférez Sanchez, desangrado y moricomo 'una de las joyas mas valiosas del arte que en- diéndose, á los lentos golpes de tambor, los contre- bundo casi, empuna un hacha y se apoya en la puercierra la capital de la monarquía ha sido restaura- tes que sostenían el buque en equilibrio; y la má- ta, decidido a que su cuerpo sea e'l primer peldano
,
da Ultima.mente, codservando todas las bellezas del quina hidraúlica, poniendo en movimiento al caño- que pise el enemigo.
Mas éste, asombrado de tan ernpei\ad_a resistenest~o gótico que pr~sidió á s11 construccion; y su es- nero Gen.eral Concha., hace que éste se deslice ma{)aciosa !lave, cubierta por gigantesca bóveda, se jestuosamente como en un plano inclinado, hedien- cia, no se arriesga á dar el asalto, y el fuego condo á los poG0S momentos el agua con su popa, que núa con mayor violencia: seis cazadores que aún
hall~b.a literalmente llena de distinguidas señoras,
pronto queda rodeada de espesa y blanquísima es- pueden sostenerse, contestan á los disparos de los
com1s1o~es ~e todos los cuerpos de la guarnicion y
puma, como si el mar se alborozase por la nueva msurrectos, valiéndose solamente de tres carabicuantos md1viduo.séle artillería residen en esta cornas, porque las demas se habían inutilizado. Un nete, ansiosos ~e ~endir este honor á su Patrona para9 adquision que conseguía.
Los vivas á Espafi.a y al Rey, los acordes de la gro de formas atléticas ani.ma con voces estentóreas
tributar al siguiente dia un recuerdo á los que en
marcha real, los aplausos de los espectadores y el á los suyos, y se encarama á Ja plataforma; pero un
el a~o dejaron de existir. y elevar al .Sér Supremo
bayonetazo le derriba sin vida al fosQ; otro jefe de
regocijo que en todos los semblantes se notaba,
fervientes preces por el 6te:rno descanso de sus
contribuyeron a dejar un recuerdo imperecedero de mas categoria intenta llegar hasta la puerta, y una
almas.
El dibujo ha sido hecho por (11 Sr. Plá, discípulo esta solemnidad, que representa el grabado de la • bala le hiere mortalmente en el pecho.
Este es el postrer esfuerzo de los sitiadores; desde
pág. 212.
aventajadisimo de Emilio Sala/¡ el que esculpió en
El s¡cerdote de San Julian puso á este nuevo bu- aquel instante, aterrorizados y en desórden, ceden
la portada de esta Reoista esa. gura correcta y vique de nuestra marina de guerra los nombres de huyendo á ocultar su vergüenza en la manigua. Al
gorosa, considerada ya como una¡· oya del arte, que
Alflnso y Gregario, este último por ser el del Santo conve.rtir el sitio en bloqueo, piensan que la rendiha merecido sancion y aplauso ca uroso de la prenque la Iglesia celebraba. en aquel dia; pero el nom- ciou del fuerte no se b.ará esperar; mas tambien en
sa más ilustrada de Europa. Ha aprovechado bien
el autor del dibujo que hemos descrito las leccio- bre oficial del cañonero guarda-costas es General este punto quedan fallidas sus esperanzas; el más
Concha,. Tanto este buque como el Ma_qallanes y humilde de los defensores, el corneta Máximo Garnes de tan a.ventaja.do mae:stro, y se tevela en todos
Elcano, construidos en Cádiz, y el Lezo., en Cartage- rido, salta sobre un caballo, atraviesa las filas relos tonos y líneas de las figuras trazadas en esta
beldes á escape, siendo blan•~ de una lluvia de
co~posil.1on, una mano segura, y una inspiracion na, tienes las dimensiones y armamento siproyectiles, y Ilega ileso á PuePto-Principe, de donfáctl y brillante, que le augura envidiables triunfos. guientes:
de no tarda en salir una columna de socorro.
Eslora.. . • . • • • . • . • . . . . . . •
48 metros.
Tal fué, con ligeros rasgos, la defensa de la torre
Manga................... 7'80
óptica de Colon; hazana que guardaron nuestros
EL PRÍNCIPE IMPERIAL, EN BARCELONA
Puntal................... 4'20
anales, en cuyas páginas quedan escritas con eterCalado de popa.. . . • . . . • . . 3' 15
nos caractéres los nombres del alférez Sanchez y de
La serie de fes~ejos y atenciones que ha mereciId.
de
.proa.......
....
2~15
los 25 héroes de Chiclana.
do del pueblo español el ilustre vencedor de SadoDesplazamiento..........
524
toneladas.
El Gobierno recompensó al alférez D. Cesáreo
wa, ha tenido un brillante coronamiento con los
respetuosos agasajos que le tributó el Principado
Posee 3 eai'l.ones, sistema Gonzalez Ilontoria, de Sanchez y Sanchez, promoviéndole al empleo de cade Cataluña. DeBpues de su llegada a la estacion 1 1.4.20 kilos y 1.000 el montaje; pero en caso de guer- pitan, y dispuso que todos los suyerviventes del
donde fué re~oibido por todas las autoridades oon
ra puede montar en su proa una pieza de gran hecho, llevando á su frente al heró1co oficial, desfilasen delante del batallan de Chiclana, que, formalos honores de su elevada jei-arquía, recorrió un
calibre.
extenso trayecto de la capital, completamente adorLa máquina es de 600 caballos, con una velocidad do en órden de parada en la plaza del Paradero de
Puerto-Príncipe, les tributó los honores de ca pitan
nado con vistosas colgaduras, agolpil.ndose en ]as
media de 12 á 15 millas por hora.
general. Más tarde, y depurado el mérito en juicio
calles un inmenso gentío hasta la capitanía genecontradictorio, la cruz laureada de San Fernando
ral, donde se hospedó el régio huésped, y desde
honró el pecho de los defensores de la torre de
cuyos balcones ¡,resenció el desfile de las tropas de
DEFENSA DE LA TORRE ÓPTICA DE COLON
Colon.
aquella guarnic1on.
(ISLA DE CUBA/ EL 20 DE FEBRERO DE 1871
La falta de tiempo impidió que el príncipe Federico Guillermo :asistiese á la gran comida preparaUNA TARDE DE INVIERNO
El hecho her6ico que representa el grabado de la
da por el ayi;intamíento enel famoso salonde las Casas Consistoriales, y á la funcion de gala que debió pág. ili no es seguramente desconocido de nuesUn cielo plomizo, matizado de oscuras nubes de
tener lugar en.el Elíseo, embarcil.ndose en el mismo tros lectores.
Cuantos allende el Océano lucharon por mante- indeterminada forma; en el fondo espeso bosque,
dia, despues de haber visitado los monnmentos más
notables que encierra la capital del trabajo y de la ner incólume la integridad de la patria en la im- árboles que crecen entre la maleza, elevando al
pía lucha que se encendió al grito criminal de cielo sus brazos desprovistos de hojas; en primer
industrii\ española.
Yara, recuerdan hoy con entusiasmo, y recorda- término, la aldeana que junta en un peque~o haz
El acto de la despedida, que el talento del señor
Caula ha representado con asombrosa exactitud en rán miéntras existan, la admirable defensa de la las ramas que ha cortado, disponiéndose á volver
el grabado de la. página 209, fué majestuoso é impo- torre óptica de Colon, llevada a cabo por 25 cazado- al hogar, donde quizás la espera el esposo impanente, Los buques de guerra sµrtos en la bahía, es- res de Chiclana, á las órdenes del entónces alférez ciente por reparar sus fuerzas al amor de la lumtaban em:eavesados; la escuadra del Imperio ger- D. Cesa.reo Sanchez, episodio que poi;- su propia vir- bre, despues de un dia penoso. Estos son ?os datos
mánici) tributaba á su príncipe lol honores de Or- tud alcanzó el privilegio envidiable de despertar en de que un artista, modesto, bai;;ta el punto de ocultar su nombre, se ha valido para representar un
denan~a, miéntras del Monjmch se atronaba el es- Espa!'l.a la atencion pública hil.cia los sucesos que
paisaje de invierno, á 1a caida de la tarde, cuando
se desarrollaban en aquella region apartada, y de
pacio con las salvas reglamentarias; la colonia .aleya en lontananza aparecen las ti.midas sombras, premana lanzaba entusiastas vivas, agitando sus som- producir en las gentes impresion dulce y profunda,
que venía á indemnizar, si bien no mas que por cursoras del triste y breve crepúsculo.
breros, las sen.oras le saludaban con sus ~nuelos,
Hay verdad en este modesto paisaje; aquel cielo
y un numeroso gentío se descubrió en senal de res- cortos instantes, de las miserias y errores á merincoloro, aquellos arboles acusan el estado de la atpeto cuándo, al caer de la tarde, la falúa régia ced de los cuales se preparaba en nuestra Penínsumósfera, el cierzo helado que silba entre las ramas.
arnj.n~nó el mueble, donde se hallaban en primera la otra lucha, no ménos cruel y liberticida.
El artista se ha inspirado directamente en la natuLa verdadera crónica de los tiempos actuales e$,
fi~a las personas mas notables qu~ Barcelona enraleza¡ pero se aparta en lo posible de las prescripsin duda, la prensa ilustrada. A ella corresponde,
c1err4.
ciones de la escuela realista, y sin perjuicio de Ja
Muliitud de lanchas escoltaron la de S. A. 1 ; al- por su índole exenta de pasion, y por su doble forexactitud, consigue que el conjunto resuUe bello.
gunas de ellas, como tambien un vaporeito, se ha.. ma,gráfica y descriptiva, reunir los mas valiososmaJlabad ocu_padas por alemanes, que acompai'i.aron teriales con que en lo porvenir elaborarán las ge- A la vista de este dibujo, hubiera podido decir el
•
con e~trep1tosos hurras al ilustre príncipe hasta la neraciones que han de suc.edernosla historia, por de- poeta:
más accidentada, de nuestra época. Así, pues, nada
fragata Princip• Albert-O.
Estas las noches son, estos los clias,
I}rewes momentos despues el muelle quedó com- más conveniente y lógico en una Revista., que á su
En que es mas miserable la miseria,
pletamente iluminado con luces de bengala, y la carácter de publicacion ilustrada reune la. de conY en qlie sufren más hondas agonias
escuadra se haeia á la mar escoltada por el cano- sagrarse eh primer término á enaltecer las virtuEl espíritu flaco y la materia.
des militares y dignificar la profesion tle las armas,
nero 4e guerra Pilar, anclado en aquel puerto.
que cobijar en sus páginas los hechos todos que
1
merecen ser legados á la posteridad, por humildes
1
que parezcan. Bsto es lo que hicimos hasta aqui, y
LA ESCALA DE RESERVA DE INFANTERlA
'EL CA~ONERO «GENERAL CONCHA»
repetimos hoy, proponiéndonos perseverar en esta
De todas las reformas llevadas á cabo, hasta hoy,
El ~umpleaftos de S. M. el Rey se solemniz6 en conducta, que no audamos será justamente apreel Fe~rol con uno de esos actos oficiales que con ciada por esa mayoría de hombres modestós que en por el señor ministro de la Guerra, ninguna. se ha
prestado, ni continuará por tao_ largo'tiempo presfrecuéncia se repiten en los departamentos mariti- nuestra sociedad militar viven consagrados al cumtándose a la controversia, como la que establece
mos, ~lena.ndo de júbilo á la pOOlacion por el gran- plimiento de sus árduos deberes, y que al llegar la
dioso 'espectáculo que ofrecen, y porque represen- ocasion no vacilan nunca en aceptar el sublime y la llamada escala de reserva en eI arma de Infantería.
tan e; engrandecimiento de las fuerzas defensivas tristísimo p&amp;pel de héroes anónimos.
Un pe&lt;t_ueflo torrean, formado de mal unidas taY esto se explica sin dificultad, &amp;ún prescinde !~~patria, y el resultado del árduo trabajo de
mlfés. de operarios que sostienen a igual nú.mero blas y ch'cún&lt;lado de estrecho foso; en derredor el diendo de la importancia de la medida, porque en
bosque espeso, la intrincada y salvaje manigua, que
las demás disposiciones qu.e hanid,)·viendo la luz
e.le !ai¡nilia,.
.
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. Q.e&amp;d.e las priméra.s horas de la roa.nana, veíanse ofrece al audaz mambf, amparo y aegnridad para pública, se aprecian desde· el prim\r momento, sin
nec~!da~ de recurri,r_ á un meditado·exámen, las
ct_f.Gufa.r por las espaciosas calles Real, .Magdalena deslizarse á cubierto dél fuego y ªEi.nntar.con. ca.lv.tn.loJa• ,¡nll·proporc1omllt·ál ·&amp;ttiltk! i la agrupay,·Dói¡,re"' 11)¡ apinado gentlo, en direccion del AS·. ma al ~en tineta que vigila "n la p · . a d~ la
tineta de Asteiro, confundiéndose el brillante uni- torre: tal es el escenario donde se veri Ca, eri'la-rtra:- filan O aüñdiV1d:tio; injéntras ·que éD élta por su ínforme de las autoridades militares y civiles con el f\ana del 20 de Febrero de 18'71, un sangriento é in- dole y I0s árduos problemas que envuefye para lo
suces.ivo, sólo. l~ experienci3: ~s. la llamada a prohumilde pero honroso traje del artesano. El clero teresante drama. Veinticinco soldados guarnecen
castrense salia del templo de San Julian con cruz el torreon; son españoles, no hay para qué decir nunciar defimtivamente un JU1c10 que se aproxime
á la exactitud, por más que los cálculos hechos, y
alzada y &lt;lemas enseres necesarios para tomar su qne son valientes; pero á su frente se halla un héde que puede formarse idea a la vista del razonado
parte activa en esta solemnidad, bautizando al nue- roe, y los 25 cazadores, electrizados por el ejemplo,

ta. Estos fondos, administrados por una junta espe-

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preámbulo que encabeza el real decreto, dejen e_ntrever inmediatos beneficios, sin que resulte lesionado ningun derecho.
En absoluto, la reforma obedece á un principio de
buena organizacion, adoptado ya en Sus ejércitos
por algunas de, las grandes potencias europeas; el
de contar para la reserva con una oficialidad que,
á su aptitud, reuna la condicion de ser poco gravosa al Estado. Ambas circunstancias las posee hoy
Alemania en los oficiales de sulandwerh; y otras naciones, como Fráncia, estudian la forma de realizar
tan útil di~posicion, que permite aumentar considerablemente el efectivo de los cuerpos de reserva.Para nosotros, el pensamiento no es enteramente
nuevo, pues no otraeos&lt;i se pretendió en los primeros
anos del siglo xvm, al crearse las milicias provin ciales, si bien con éxito tan desventurado, que nos
alejará siempre de los sendercfs entónces labrados
para la realizacion de este ideal.
Dada la situacion, verdaderamente an6mala, en
que se encuentran las.-escalas, por consecuencia ló•
gica é ineludible de las últimas guerras y del irvitante nepotismo ejercitado por los partidos en las
anteriores épocas de trastornos, se impone la necesidad ·de dar algun movimiento al ascepso, si ha de
alimentarse la hm1-rada a:mbician, que tan eficaz y
poderosamente contribuye á sostener la :rnbral d111
los ejércitos, y que es ley de progreso y de existencia á. Ja vez en las instituciones armadas; y á esa vi·
tal y ya perentoria necesidad, se ha a_tendido en e_l
decreto de que nos ocupamos con un mteres que, a
fuer de imparciales, no podemos dejar de reconocer y aplaudir,
Ahora bien, y esta e~ la pregunta que se deriva
inmediatamente: ¿dará en la práctica tales venta
jas la medida en cuestion, y no se ocasionarán graves perjuicios á los jefes y oficiales quepa.sen á formar la escala de reserva, á cambio del beneficio
que para los de la escala activa resulten?
La primera parte de la pregunta se contesta sin
anfibologías con el decreto, donde se ve que las vacantes destinad4s al ascenso y á la amortizacion de
la escala {1-Ctiva son, á más de las que se produzcan
en ella, Ja¡s tres cuartas partes de las que ocurran
en la de reserva. El benefioio para dicha. escala
existirá, pues, si hay número suficiente de voluntarios con que organizar la escala de reserva; esto es
tan evidente que no ha menester más demosti'a·
cion.
·
Se advierte que no habr3. el mismo movin1iento
en laS dos escalas; pero la diferencia se compensa
para la d~ reserva al prorogar las edades de retiro
segun los términos que establece el real decreto.
Además, la indole del servicio que están llamados
á prestar )os que en ella ingresen, los indemniza
de cuantas ventajas prescinden al abandonar el se.r.:,~
vicio activo; ganan en independencia seguramente
más de lo que pierden en carácter militar, y cambian las fatigas inherentes á la profesion, por un
género de vida exento de privaciones, normalizado,
y en el que pueden dedicarse, sin desatender sus. deberes, á olras ocupaciones que hasta los que c'arezcan de bienes de furiuna podrán procurarse, tanto
más fácilmente, cuanto que se les permite fija!' la
residencia "n los pueblos que elijan dentro de la a'emarcacioO sen.alada al cuerpo á que soliciten ser
destinadoe.
No hay-para,qué mencionar otras uti1idades 1 que
se desprendén,
al comparar la situacion del oficial
1
en activo, con la del qtte sirve, áun hoy, en las reservas. En aquél, frecuentes marchas 1 comisiones
que le obligan á efectuar largos y penosos viajes,
entretenimiento de un uniforme costoso, residencia
forzos_a ell¡ puntos que no convienen á la salud ó a
sus gusto~. y otras muchas desventajas, que, bien
pesadas, llevan hasta el ánimo de oficiales jóvenes·
la duda acerca del partido que habrán de adoptar
si, como es de suponer, encuentran facilidades para
salvar el escollo de la edad.
Al establecer el pa-se voluntario, se ha atendido
preferentemente l los intereses individuales que
no siempre'~s fácil armonizar con los de una per- ~
fectá'"organizacion. Con ello, es verdad, se ha conseguido qhe laopinion se muestre favorable á la reforniá.; pero juzgan?o de l~s cosas con elevaclon, dejando aparte cons1derac1ones del momento, ,hay
que convenir en que el, principio fundamental en
que se ªPt?Yª la disposicion, se modifica considerablemente hasta quedar reducido á. un objeto que,
por simpUico 7 convenienie que sea, resulta1 ante
la tr~sce~denc~a que la refor~a ent~an_a, secu!ld~rio de todo ptmto. L.o accesorio pasa a ser Jo prrnc1-·
pal; y de que esto es a.si, da iestimon~o el último articulo del!decreto, donde se autoriza al ministro,
bien que por una sola vez, para disminuir las edades settalll(las para el pase á !a reserva,. si el núme•
ro de oficiales ep. condiciones que soliciten su ingreso en dicha escal., · no bastara para organizarla
definitivamente. En resümen, parece perseguido el
resultado- de producir a1gun inovirniento en Ja" escalas, áun é costa de alterar las b&amp;ses sobre que ha
de llevarse á cabo la reorganizacion.
No es esto decir que hubiéramos querido ver estampada. la condicion del pase forzoso¡ comprendemos que bay que atemperarse á los elementos de

LA 1LUS'l'RACION MILITAR
que se dispone y á. la época. en que .se rive, sin olvidar otras consideraciones de lugar y oportunidad,
porque la experiencia nos dice que disposiciones á •
todas luces justas, cayeron en el descrédito, por no
estimarlas convenientes la opinion; mas no obstante, h.ay que dejar anotado este aspecto especial de
la reforma, por si algun dia, resueltos ya otr0$_ problemas militares, puede llegarse á su yerfecc1onamiento.
En asuntos tan árduos y espinosos; cuando bay
que luchar con una organizacion defectuosa y. que
co:rregir vicios y hábitos arraigados I tanto en. las
costumbres del individuo como en la existenoia-"de
las agrupaciones; cuando hay que hacer compatibles _las exigencias del servicio milltar con las _necesidades apremiantes de un personal excesivo,
por fuerza han de surgir dificultades que embaracen la accion reformadora; y de aquí que, como resulta en el decreto á que aludimos, haya algo verdaderamente empírico, que sólo mediante la práctica puede estimarse, y que excluye, por lo tanto,
cualquiera afirmacion apriorista. Tal es el problema de averiguar si habrá número suficiente de vo •
luntarios para formar la escala de reserva, pro:
blema de imposible solucion hoy; es más, que m
aproximadamente trata de abordar el real dec•to,
limitándose á allegar datos, -con la ampliacion de la
edad se,ñalada. para el pase, y echando mano, en ú~
timo extremo al recurso de destinar oficiales en comision de la escala activa,
No es, por lo tanto, posible aventurar una opinion, ni decir la última palabra en este asunt~.
Conviene esperar con calma para juzgar en defimtiva; bien entendido que, áun en el caso más desfa·
vorable, es decir, si el número de voluntarios para
el pase es tan e-xiguo que hay que procederá la organizacion de la escala de reserva en jefes y oficiales en comision, áun en es.te caso, no se ocasiona el
menor p~rjuicio ~ ninguna clase ni individualidad,
q_uedanQ.o siempre espacio de corregir los defe~tos
que se vayan notando, ó de introducir las mejoras
que la práctica seflale.
E. I,.

LA iLUSTRACION MILITAR
A pcl,lar eLAtlante..de bajeles,
A ostentar de la ciencia los portentos,
Y al Buelo her6ico que quemo sus naves
Del emporio naval volvedle el cetro.
Juradlo en esta atmósfera de gloria,,
Juradlo en este acto tan supremo,
En que unidas las I,idias Con Iberia
Aplaude este festin el orbe entero.
MANUEL EULAT'E.
~

LA CLASE DE SARGENTOS
(Continuacion./
En Austria hay casas milita.res de educacion (primaria secundaria} y compaiiias &amp;, e,siula, en las que
jólenes de 15 á 16 anos son preparados para la cla-

se de suboficiales en sus tres grados: corporal ó
cabo, zugsfiikre·· Ósargento, y feldn¡ebel, wachtmeister ófcuermei"ker (segun el arma), sargentos mayores encargados unos de la contabilidad y otros del
seriicio de armas . Cada compañía•escuela e_sta bajo
la direccion de un ca pitan, y hay dos para infantería (en Haimburgo, y blmutz), cuatro para artilleria
(en Praga, Olmutz, Cracovia y Liebef!.~u),.,..dos para
ingenieros (en Tulla y Saint-PolftmT, y un escuad ron-escuela (en Ens). pu,racii:rt,, de los cursos: dos
anos en infantería, tres en las demás escuelas.
Compramüa de los alumnos: servir ocho anos en activo.
Hay además escuelas regimentales-1P,l sold_ado
aprende en ellas el aleman y cuanto es necesar10 y
propio de su arma. A los seis rrieses puede ascenaer á cabo, y al ai'io á sargento.
Los reenganches tienen lugar de afio en ano, hasta cuniplir 21 de servicios efectivos, con los tres
obligatorios.
El cadet-ofjl:ier-sltllocrtretcr es un empleo intermedio entre el defclamcóel y el de ojlcial. Exige un
exámen que puede sufrirse pasando ó sin pasar por
algunas de las 14 escuelas de cadetes que hay en infanteria; ó las dos de ingenieros, ó la de artillería
ó caballería. Ingre~an en ellas jóvenes de 14 á 11
anos de edad, ó solPiados. Duracian d8 lds cursos:
años, ó tr"-'l, 6 dos, seg~n la insttuccion de
MAR¡ No cuatro
cada alumno.
Hay toda Vía otras seis escuelas, llamadas preparaANTE LA GRAiiDEZA DEL OCÉANO (1)
tor,ias: la ensefianza dura dos afios. Sirve este tiempO para CUJllplir el reglamentario de cuatro en las
Colon postrado ante la cruz sagrada,
,!¡ • otras escuelas.
Regalando un eden al universo
En tiempo de paz, los sargentos no pueden as.,.
Y arrancando á las nieblas maravillas
cender á oficiales sin haber sido ántes ca:detes, Hay
Que el loco adivinaba en su cerebro;
escuelas regimentales á este objeto. Para ca.da arma
hay'
un.a escala especial de cadetes. Ascienden á
No fuera el gran Colon, ni el gran Marino,
oficiales por antigüedad y por eleccion, pero la ofiDe fama eterna y eternal recuerdo,
1 , cí-aUdad del cuerpo interviene y puede oponerse,
Si el rodar de w1a máquina. potente
como en Alemania. Los reglamentos no determinan
Le ayudara á dar cima á sus ensuefios.
el número de v¡i.cantes de 9-ficía.les que debe reserLo frágiCde la nave á. quien confia
varse á los cadetes, con retacion á los alumnos de
La fé de su inaudito pensamiento;
las escuelas especia!e's; academia militar de VieLo débil de la lona que lo impulsa;
ner-Neustadt (par• infanterla y caballería) yaca1
Su arrojp comparado con su lefio:
'. demia.itécnic:i 4e X¡ena (artillería é ingenieros), En
las escuelas preparatorias de Guns, Eneustad, y
Eso es lo que al "l\~au,ta diviniia
Saint Polteu, llaro.ad~s secundarias, y la superior
Por su hazaña en los siglos sin ejemplo;
de \Veisskirchen, los estudios duran euatt-o anos y
Y por ello, es el héroe de los héroes,
la instruccion es vastisima . Como ep. Italia, hay ofiY por ello, es el genio de los genios.
ciales de contabilidad que pasan luégo al cuerpo de
AlmiraJ1.te sin 1.1ar, yo te saludo
intendencia. Se da tatnbien por aquí salida a los
Con el amor ferviente de mi pecho:
sargentos, previo exámen.
Poeta, iiento el peso de tus grillos;
Hay, en ffn, seis escqelas de aspirantes a ojlcfol de
Marino, con tu sombra me deleito.
la la,idroeh.r y mochas más preparatorias. Pueden
ascender por ellas, los que llayan cumpHdo ocho
Océano inmortal, mi fe te admiraanos de servicio en activo. En guerra puede ascenComo arrullo de espíritus selectos,
derá oficial el sargento mayor, por accion distinComo tumba de mártires sin nombre
guida; pero la oticialidad del cuerpo ha áe ratificar
Y como union del alma con el Cielo.
el ascenso.
Que si al sonar la horrísona tormenta
F1'ancia.-En tiempo de paz ningun sargento asVi de cerca á mi Dios brillando excelso,
ciende á oficial, sino en el caso de haber seguido con
Y á bordo del bajel gocé su trono,
éxítlo los cursos fijados en la escuela Saint-Maixent
Al mar y á su grandeza se lo debo;
(para los sargentos de infantería, sanidad y administracion, é infantería de marina) ó de la ESCUELA
Al mar, y á su grandeza,·donde el nauta
01
DE APLICACION para los de caballer1a.
;
Sólo allí con su honor y su denuedo,
~¡ ·
1
Escu.ela .Saint•Maizent-A propuestaj ·ordinariaNo tiene 'otro placer ante el a~ismo
mente de su inspecto~ general, ingresa11 en ella los
Que las olas, los astros y los cé_ijros!
sargentos qµe prueban su aptitud en un concurso
Lezo y Ba$0,n, Ch.wru~al Me1idez-Nuñez
ouyas condiciones se deterpiinan por el ministro.
En este gran festín toma asiento,
Pa_r~ ser propue~to-,s~,r84u\1~' )levar un ano de
Y hacinando proezas y laureles, . .
·
~··· ser. v1c1Q en.el eQlpleoud.e sa~ to. ;+-El ministro fija
De nuevo abrillantad el nornbre ibero.
calla ailo el nú~~~ de alutnM' ,~11' b~&lt;i• ingresar
en. ~8;. escue~.-La 1~trucc1on ué' reciben en esta
Fullon y ll'at, del Genoóda bermanoo,
escuela es:gc,¡,ral y~fcsional¡ 1o'miiit,i.r. Se procuServid de pedestales á su templo
ri ante
desenvplve, en., ellos la c1"l#ra intefocQue si la vela herói~ anió á dos Mundo,,
(•al i•"''J!'.•sabl/ atodo q¡f~ial. Despues ~ les obliga
El rayo del vap~_r liga á los p,..~lo',: l
a_adqmr,~4~ ~pt,tud profesionM nece$aria por meCorazones berrol!idog de gran4eza,
d.10 d~ eJ~~1c1os i la vez,. teóri.~.y" prácticos. Los
Almas orlada• por la !~• del genio, ;f •
&lt;le •~ta 111 ~, clase pompre1J,tle'.J aH,emas de las
Alj'a. nacion mim~da por las olas ; . ".. _·
i,.
mamo~!"',1! f mfa~terla y; del'ti~¡, la de las ~iezas
Augusto trqnode su aJRor ob¡·~)J/;~'i;•,-, ,., )
~ d_e
eq\tj1ª9ion¡ )a esgtimJ y la g1mna•
"" J. "
-·•&gt;!?J /lli,;,t • ..-il;,'(~'i«i/J•t,;.;~"J•'.,.,,.. ' .
ili~.-;--Lo1 Jjrogramu dii 8nsoftanta son fijados por el
mmtstro.-Al año de estos estudios se verifica un
(l) Esta composicion fué leida en el banquete exá!l:en de;salida.-Lo preside un jurado, cuya comdel Teatro Real 1 dado con motivo del aniversario del pos1c1on determina el ministro.-ta clasificacion se
descubrimiento de las Américas.j
hace por órden de mérito, segun los resultados del

LA. GLORIA. DEL

~oto

ar1~•ii~~l•

exámen y las notas del ai'io.-Los aprobados pasan ta pasado un afio de servicio de alférez graduado
inmediatamente á un cuerpo de infanteria con el en filas. Los alféreces graduados y los sargentos
empleo de alfdreccs. La antigüedad en ésta sé de- ayudantes y primeros se sustituyen recíprocamentermina por el número de la clasificacion de sali- te cuando en cualquiera de estas clases falta el
d l.-Los no aprobados vuelven á su cuerpo con el ali.mero necesario para conservar aquella propormismo grado que tenían a11tes de entrar en la es- cion necesaria.
cuela. Si alguno de éstos hubiera sufrido involuntaExcepcionalmente pueden ser nombrados alféreriamente una interrupcion de más de un mes de ces graduados los que á las condiciones de robusestudios durante el afio, puede excepcionalmente tez y buen coro portamiento añadan la de haber sido
repetir el curso á propuesta del jurado.
aprobado¡; en el curso de la clase de sargentos 1 ó
Escuela de aplicacion de caballcría.-N1hnero de contar más de treinta y cinco anos de edad.
alumnos -Lo fija el ministro anualmente.-LosejerA. ÜRDAX.
cicios de ingreso son: por escrito (,;scl'ltura al dictado, composicio,z. sabre u.1z. tern,a sacado á l(f suerte, problemas de aritm)tica, y geonietria),· orales (preguntas
de gcomelria, topograf'ia, kistoria de Francia y geografía, todas sacadas á la suerte).-La clasificacion se
LO QUE PUEDE Y DEBE füCERSE
funda en el núm~o de puntos obtenidos por cada
examinando; se clasifica ieparadamente, de un lado
Antes de entrar en materia sobre el asunto en
la instruccion militar y ecuestre; de otro, la conque he basado el presente articulo, 'SOiicito la indulducta, capacidad y aptitud para el mando.
Co1idicio1ies pa1'a el -ingrcso.-Haber cumplido dos gencia de los lectores, porque, dada mi insuficiencia
aí"ios en el grado de sargento; ser propuesto por los y la pobreza de mi ingenio como militar y como lirespectivos jefes de cuerpo, ó por el jefe de escuela terato, no es de esperar que sea un trabajo que
pueda despertar interes alguno por la novedad del
á que están afectos, ó por el jef~ de la circunsríp•
•
cion de remonta, segun el distinto destino de los pens!miento ni por la f0rma del len_g uaje.
fo voy, pues, á decir nada nuevo, ni nada que
sargentos.
Reen,r¡anclies.-Se admiten por un ano lo menos y pueda avivar la tendencia que todos y cada uno tetres lo más.-Los de tres alios son rcnooables hasta nemos por el bien del ejército en particular, y de la
tres veces, con las ventajas sucesivas siguientes: nacion en general.
No pretendo resolver ninguno de esos que podePrú'Mr reenganche por tres aiios.-Una prima de
1.500 francos, cuyo capital conservará el Estado, mos llamar grandes problemas militares; mis aspiabonando al reenganchado un interes de un 5 por raciones son más humildes, pues si bien es cierto
100; prima de untretenimiento (500 francoS), que "se que muchas veces «basta un solo gr.ano de arena
le abonarán en dinero contante, y un plus de 30 para variar el curso del rio más caudaloso 1 )&gt; tamcéntimos diarios. De donde resulta que, sobre el bien lo es que, en la inmensidad donde esos problesueldo de su empleo, cobrará el sargento reengan- mas que se agitan, no creo yo tener ni áun la im•
chado 35l francos anuales, miéntras que, segun la portancia del átomo para ocuparme de ellos; por lo
tanto 1 al escribir estos desalinados renglones no
ley de 1881, sólo cobraba 329.
El segundo rcciigancke da derecho á una prima de me anima más deseo que el de sacrificar en aras
del estudio y del ejército los pocos ratos de ocio que
500 francos, que se afl.adirá al capital prinutivo de
1.500 francos, á otra prima de entretenimiento de el cumplimiento de mis deberes me han dejado Ji.
300 francos y á un plus de ;)Q céntimos, con lo cual bres, inspirándome en aquello de que «no es buen
la paga del sargento recibe un aumento de 38i militar el que se coutenta con hacer lo preciso de
francos durante el tiempo de su se.gundo reen- su deber, sin que su voluntad adelante cosa alguna.»
ganche.
Esto s·e:ntado, entro de · lleno á explanar la idea
Ademas, despues del segundo reenganche, t'iene
derecho el sub-oficial á los empleos civiles que de- que sirve de tema al presente escrito.
Nadie ignora QIJJLerr. el siglo x1xlas____llil.9io_nes _~i.:termina rigurosamc;1,tc el proyecto de ley.
El tercer rcenga1ir;ke proporciona la tercera prima vilizadas, puestas en conmocion por los adelantos
de entretenimiento, que asciende á otros 300 fran- hechos en todos los ramos del saber humano, corren
cos y un plus de 60 céntimos, cobrando entónces el desalentadas por la senda del progreso, concibiendo
sargento un sobresueldo de 419 francos. Por Ultimo, la esperanza de que el hombre puede llegar á un
despues de sus doce anos de servicio, tiene derecho grado ae perfecdon absoluta sobre la tierra, la cual
á una pension proporci"Oital de retiro y á mi emplea le ha de permitir vivir en ella en eterna paz y completa felicidad. Pero, en vez de la aurora precursora
ci?Jil.
Ademas de los reenganches de tres anos, pueden del bien, en vez de contemplar el iris de bonanza y
los sargentos, despues de llevar tres años de servi- la dicha tras la cual corre la humanidad afanosa,
cios, reengalll.\harse sólo por un a1)0, pero única- parece que el destino se complace en presentar
ante sus ojos un caos, un abismo insondable, un
mente con derecho á plus.
Portugal.-En cada cuerpo del ejército hay un:i. enemigo, en fin, que pretende arrastrarnos hácia
escuela regimenta[, compuesta de dos clases: una ese abismo, de cuyo fondo pueden brotar las huestes que ahoguen ha.jo sus plantas á la civilizacion
para los cabos y_ otra para sargentos.
B1iseñanza CJt la alas~ de cabos.-'6e divide en dos moderna, como Atila y Ala.rico en tiempos de la
grados: l.º Lectura y escritura correcta, copiando antigua Roma; ó bien el coloso que, imponiéndose á
de impreso y manuscrito. Leer y escribir números . todos los demas por la fuerza lleve su audacia hasenteros. 2. 0 Lectura rápida en cualquier libro, ex- ta el extremo de querer dictar leyes al mundo.
Pero ya no es posible retroceder; es preciso se•
plicacion de lo leido, escritura al dictado, ejércicios de ortografia y caligrafía, las cuatro primeras guir adelante, y las naciones, comprendiéndolo así,
toman precauciones mejorando y aumentando sus
operaciones sobre números enteros, numeracion de•
cimal, sistema métrico, legislacion militar. redac- avanzadas, esto es, los ejércitos.
Al mismo tiempo, fijilndose en el porvenir, se decion de documentos militares (partes de cualquier
suceso, relaciones nominales, vale de raciones, etc.) terminan los puntos donde esos ejércitos han de
Ensciia1iza en la clase de sargentos.-Se dí vide en moverse com_o actores, en el gran teatro de la guerdos afios. l.ª Gra~ática portuguesa aritmética ra que al parecer se prepara.
Pero, en mi ~entir, esa necesidad imperiosa de
práctica, geometría, dibujo lineal, geografía, legislacion y administracion militar. 2.ª Arte militar, aumentar los ejércitos y de mejorar sus condiciofortificacion pasajera, topografía, historia militar nes es una consecuencia lógica que tiene su explicacion en la misma ley del progreso, como procuraré
conternporanea é higiene.
•
No se puede ingresar en la clase de sargentos sin demostrar mas adelante; sin que trate de negar por
, haber aprobado las materias que constituyen el eso la existeneia de un peligro más ó ménos lejano
curso ó clase de cabos.-Los exámenes de éstos son que pueda dar lugar á la guerra bautizada con el
presididos por un Jurado, compuesto del director nombre de ei¿rapea. Esto por sí sólo basta para dar
Lle escuela corno pres-i dente, el profesor de la cla- á conocer que en la moderna sociedad el ejército
se de cabos y uno ó dos de la de sargentos, elegi- está llamado á llenar una mision tan importante
. dos poP sorteo. El exámen es escrito y oral y sobre como difI~il de desempei'tar.
Ahora bien; hubo un tiempo en que las ciencias
las materias arriba expresadas. El Jurado de exámenes para sargentos se compone del president_e y las artes, huyendo de una guerra sin cuartel que
·de la escuela, y dos profesores de escuelas reg1- todo lo llevaba á s,angre y fuego, que no respetaba
_mentales de otros cuerpos, nombrados por el ge115- nada ni a nadie, fueron á refogiarse al pié de nues·
ral respectivo. Estos exámenes son tambien orales tros altares, amparadas por las armas de la fe, que
con tanto acierto esgrimian en todas partes los priy escritos.
1
PrC&gt;maciM á ofieiales.-Obtienen el grado de al- mitivos propagadores de la religion cristiana,
Más tarde, rlnidos el clero y el ejército, marcha¡férez los alumnos de la escuela del ejército con
~arta general de habilitacion de curso de infanteria ron juntos I casi hasta confundirse, y siendo los
únicos depositarios de la fu.erza y el saber. Esto
ó caballería, y que hayan tarnbien aprobado un
aumentó de tal modo la importancia y el prestigio
curso del colegio general militar, ó servido un año
por lo ménos en cuerpo. Pasan á ser efectiv-os cuan- de estas i1.stituciones, que en ellas tigura.ban los
principales personajes de la nacion, pudiendo detlo hay vacante, teniendo de cada tres de éstos dos,
pues ta tercera se reserva para los sargentos ayu- cirse que ambas á. dos lo eran todo.
Pero la. ciencia tiene algo de ~divino, y lo divino,
&lt;lantes y primeros sargentos.
J,og que no tienen aprobado el curso del Colegio para existir, .necesita deja inmensidad; de aquí que
general militar, 6 un año de servicio en cuerpo, · las ciencias y las artes, (Jne en ----su infancia, digá.obtienen tambien el grado de alféreces, pero no moslo así, habían encontrado un refugio en la Iglepueden entrar en concurso para la efectividad has- sia católica( y despues un apoyo en el ejército, fue1

1

1

211
ron creciendo poco á poco hasta el punto que,_s~endo estrecho para ellas el recinto en que v1v~an,
rompieron la valla que limitaba su campo de acc1on 1
y guiadas por Galileo I Copórnico, Lavoisier, Gutenberg, Newton y otros; se pusieron en contacto
con la humanidad entera, reemplazaron la locomocion animal por el vapor, pusieron la electricidad
á nuestro servicio, y con estos elementos pregonaron las excelencias del saber por todas partes, con
la aterradora voz del trueno y la velocidad del rayo.
Bajo este punto de vista puede decirse que las
ciencias se separaron de las armas, sin haber llegado sus relaciones, permitaseme la frase, a revestir
carácter de intimidad entre ambas; sin embargo,
no fueron ingratas las ciencias C'On las armas, pues
paga.ron con creces el apoyo que éstas le prestaron
durante los primeros a1ios de su infancia.
Su a dios al salir del estrecho recinto en que vivian,
fué una explosion que se dejó, sentir en todos los
ámbitos del mundo conocido; fué una explosion que
redujo a la nada todas las antiguas máquinas del
arte de la guerra; fu~, en una palabra, el descubrimiento de la pólvora.
Este descubrimiento estaba llamado á estrechar
las relaciones del ejército con la ciencia 1 á. ponernos
en contacto con ella, y á perfeccionar el antedicho
arte de la guerra; pero habiendo de pasar muchos
anos, y áun siglos enteros, para llegar á producir tales efectos, el ejército emprendió una marcha lenta
por el camino que la ciencia le trazara, y cuando la
guerra dejó de constituir el principal elemento de
vida entre las naciones 1 fué decayendo poco á poco
la importancia. del ejército 1 y los hombres pensadores y de saber se apartaron de él insensiblemente, porque su espíritu hallaba más atractivos y mas
expansionen otros centros ó en otras profesiones;
y esto dió lugar á que tomara cuerpo la popular
creencia de que las letras y las armas no podian
vivir juntas.
Es necesario combatir incesanternen.t.tan grave
error, y poner de manifiesto una vez más la nece •
sidad que en nuestros dias se siente de mejorar la
instruccion del mismo para levantar su decaida
importancia:, no sobre las bases en que ésta des.
cansaba antiguamente, sino sobre otras que tengan
más valor, más solidez Que aquérlas, y que cambien
por completo la faz de tan noble institucion, la pon•
gan al nivel de las exigencias que hoy tiene el arte
de la. gue,rra,..fo cµa-1.,puede y debe hacerse.
Debe hacerse, porque este es el único medio de
evitar que se pierdan entre nosotros las virtudes
militares, que son la salvaguardia de las naciones,
como decía .Napoleon ~; y puede hacerse, porque
esto depende en gran parte de la general y mutua
cooperacion de todos, hácia el interes que desde
algun tiempo manifiestan tener con el mismo fin,
tanto S. .M. el Rey corno sus ministros.
Ademas, el ejército ha de estar siempre en condiciones para llenar debidamente su cometido; y
siendo la base de la existencia social, es acreedor
al respeto y á la consideracion de todo el mundo;
pero esta comiideracion no ha de in~pirarla sólo el
uniforme; es necesario que el que Jo vista, nunca
deje de tener conocimiento exacto del lugar que
ocupa y del papel que desempei'la en la sociedad,
que sólo así se honra ese uniforme y se hace respetar el que lo viste. Y ya que en nuestros dias no
puede existir el ejército, ni puede hacerse la guerra sin que la ciencia le preste un apoyo más eficaz
que el que le ha dispensado hasta: aquí, facilitense
los medios para que ese mismo 0jército adquiera
una más sólida y más extensa instruccion, que esto
facilitara á su vez la solucion de esos grandes problemas militares que en la actualidad existen sobre
el tapete.
Y no hay que dudarlo. Sólo la, 'liirt1id ensalza, y
solo la sabid1wia, iguala, como dijo Ai Excmo. señor
director general del arma de Infantería, en circular l1Ublicada en l.º tle Enero de 18'71. Y en la conciencia de todo'&gt; está que sólo la instruccion puede
servir de base para elevar la deca_ida importancia
y el prestigio del ejército, allanando al mismo tiempo los obstáculos que impiden ver desde .Iéjos la
solucion de los antedichos problemas.
Tal vez habrá quien crea que para 1a guerra no
se necesita una instruCcion tan lata como la que se
reclama; pero a esto de_bo·objetar que actualmente
no es la St1perioridad de la fuerza quien da el triunfo
en las batallas, sino la superioridacl del saber, que
permite hacer un buen uso de cuantos elelJlentos
vienen á constituir en Iluestros días el. complicado
arte de la guerra.
.
·
¡Pero qué digo en nuestros dias! En todos tie_mpos
y en todas partes ha triunfado siempre la inteli•
gencia de la ignorancia, y la Historia nos da infinidad de ejemplos que demuestran esta verdad.
Ahí están los grandes hechos de todos los conquistadores, desde Alejandro á Napoleon; y si se quieren ejeffipfo.s más recientes, bastará con recordar
los lauros conquistados por el ejército prusiano en
la guerra de 1810, que f~eron del;iidos 1 más que á.
otra cosa, á que éste tema muchos mas grados de
instruc?ion que su enemigo; instru·ccion que venia
fom~ntandose des~e 1815, que llevó á cabo reformas
tácticas de suma importancia; in.struccion, en fin,

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ISLA DE

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CUBA.-ATAQUE y DEFENS.\ DE LA TORRE DE COLON

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�214

LA ILUSTRACION MILITAR

que elevó. el prestigio del ejército en particular, y el

de la nac10? en general á tan alto grado, que aún
conserva fiJa, sobre este punto, su atencion Europa

entera.

Este fué el premio concedido á las virtudes militares de ese pueblo, cuyas virtudes tratan de poner
en práctica hoy todas las &lt;lemas naciones· pero para
ello hay que hacer extensiva á todas las 'clases del

ejército el estudio de las ciencias auxiliares de la
guerra, que este es el único medio de sacar provecho y conservar esas virtudes.
.
Ejemplos mil tenemos que nos demuestran cómo
muchas naciones han logrado elevarse sobre las &lt;lemas, imponiéndoles sus leyes, sus costumhres y

hasta sus caprichos, muchas veces, para venir más
tarde á perder poco á poco toda su importancia y
poderío, de cuya grandeza apénas si ha quedado,
con el tiempo, algun recuerdo y alguna página en
el libro de la Historia, para conmemorarla y serYir
de ejemplo á las demas naeiones.
Dignos de estudio son por todos conceptos esto§
hechos que guarda la Historia; pero si han de servir de e,1emplo para evitar la ruina de la patria, á
nada ni a nadie pueden aplicarse con más prove;cho
que al ejército, puesto que este es una tinstitucion
sin la cual el hombre quizás no hubiera dado aún el
primer paso en el camino de la civilizacion y el
progreso; porque dada la condicio11 humana, de
nada servirían las leyes si no hubiese una fuerza
armada para hacerla respetar, y no siendo las leyes respetadas, las ciencias y las artes no hubieran
llegado nunca á la altura que hoy las contemplamos.
En una palabra: el ejército es la columna sobre la
cual descansa todo el edificio social.
Y para que el ejército pueda llenar cum plidamente su mision, para que la nacion pueda mantener
su dignidad á la altura que corresponde, siendo al
mismo tiempo respetada entre las &lt;lemas, es necesario que su Gobierno haga un estudio detenido de
las virtudes militares del pueblo, para fomentarlas
y sacar de ellas todo el partido posible cuando llegue el caso, sobre las cuales debe basarse todo el
arte militar, y por consiguiente el de la guerra.
Desde la mas remota antigüedad, hasta nuestros
dias, los imperios ó las repúblicas más poderosas
han tenido que humillar su orgullo a los piés del que
ellas creían más débil ó ménos fuerte, por haber olvidado 6 prostituido sus virtudes militares al creerse invencibles y dormirse sobre los lauros de sus
pasadas gloria,s.
Así, pmis, la conviccion que debe tener todo el
mundo de que la primera necesidad del hombre es
la de tener patria y sus principales deberes amarla
y defenderla, es lo que yo entiendo que debe form~r la b~se de las antedich~s :·irtudes; y cuanto
mas arraigada esté esta conv1cc1on, tanto má.s fácil
será evitar la corrupcion de las costumbres á la
vez que funcionará sin entorpecimiento •algu~o la
c~mplicada ~áqu5na del a:te militar, cuyo potencia aumentara mas cada d1a, en vez de debilitarse.
Ahora b~en; el medio más poderoso para conserv~r esas v.1rtu~es, no pue,de ser otro que la instrucc1~~ del eJérc1to en su mas alto grado posible.
r1empo es ya de .que la parte científica militar,
encerrada hasta aq u1 en un estrecho circulo rompa
su valla y se haga extensiva á todas las cl;ses del
ejército, en la proporcion que á cada arma ó instituto corresponda.
De esto se trata, y esto se procura.
_Mas téngase presente, por lo que toca á las academias de los cuerpos, que para cierta clase de estudios, ademas de fos libros, hacen falta otros medios
con_9.ue poder apre~der lo que los libros ensei'ian.
F_acihten.se esos meo.tos, y los oficiales, en vez de recitar artrc?los de la Ordenanza, ó explicar movimientos de tá.chca en las Academias, convertirán á éstas
en A!eneos_ mil_itares, para discutir, aprender y difu~d1r. la ciencia: elevando a! ~ismo _tiempo la decaida importancia y el prestigio del eJército. Y ESTO
PPEDE HACERSE y DEBE HACERSE; que si bien es ciert? que en n~es~ros dias no es la guerra la que constituye el ~rmc1pal elemen~o d~ vida para los pueblos, tamb1en lo es que la c1enc1a constituie al presente el más poderoso. elemento de la 'gtierra; y
esta es la causa que obliga á las naciones á tener
numerosos ejércitos; porque el imperio de la fuerza
de la razon tiene que estar apoyado sobre la razon
de la fuerza, y cuanto más grande y más extenso
sea aquél, tanto mas patente tiene que ser ésta.
JOSÉ GARCÍA CAPILLA.

LA PASIONARIA,
DR.·UIA EN TRES ACTOS Y EN VERSO,

LEOPOLDO

ORIGINAL

DE DON

CANO Y MASAS

Estre¡¡ado M el teotro de la Zorzucla el dia 14 de
Diciembre de 1883.
EL AUTOR
Posee tc:mperamcnto de ·autor dramático. En sus
o?ras persigue ~on tenacida~ y energia un fin social, aunque sm reparar a veces en los medios;

busca los contrastes y extrema los cara_ctéres; deleitase mezclando lo sentimental con lo Jocoso; gusta imitando á nuestros antiguos autores, de los
cu~ntos y chascarrillos, preparados quizá. con más
violencia que verosimilitud, aunque por lo general
con acierto; escribe con facíl idad y abundancia, y se
resiste á sacrificar totalmente lo supérfluo, _eomo lo
prueba su costumbre de incluir en la obra impresa
la parte que·se suprimió al repres-ental"la; camina
de triunfo en triunfo, demostrando en su última pro
duccion un adelanto notable; maneja cada vez con
más habilidad•: los complicados resortes del arte escénico; y acomete al publico militarmente, á la ~ayoneta, exigiendo en vez de suplicar, como quien
está seguro de la victoria.
LOS ACTORES
Unos han hecho algo y otros todo lo posibl_e por
salir airosos de la empresa. El Sr. Vico 1 admll'able
en la primera noche, no hizo todo lo que podía hacer, porque podía haberse encargado del papel de
Justo, que es el más difícil de la obra, y prefirió tomar el mas fácil. La señora Tenorio es una excelente damajóven, y el papel de Petra es más propio de
una actriz como la señora Civili. Los &lt;lemas attores (con excepcion de la niña Angela Ruvira, ,verd3e
dera joya) pusieron de su parte cuanto pod1an poner, y todos sabemos lo que puede poner en una
obra dramática una compa1)ía tan incompleta como
la del teatro de Jovellanos.
En resúmen: La Pasionaria, represeutada. con entusiasmo y seguridad por la compañía del Sr. Vico,
ha triunfado sola. Sin embargo 1 los actores merecen sinceramente un voto de gracias, como premio
de sus laudables esfuerzos.
EL PÚBLICO
Desde las primeras escenas se enamoró de la
obra: la comprendió, la sintió, quiso saborearla.
Respondió al 1mpetu con el ímpetu, siguió al autor
hasta donde éste quiso llevarle, rió y lloró con los
personajes del drama, se puso al lado del héroe y
de la heroina, se indignó contra los opresores, puso
su voluntad en la balanza 1 sobre el platillo de la justicia, y fió al sable del generoso Marcial el éxito de
la lucha. Despues, en el acero que tomó Petra vió el
instrumento vengador, y con él hirió al monstruo,
recibiendo Justo en la mortal pui'ialada el odio y el
resentimiento de millares de corazones.
Cuando el protector y la victima reclamaban á la
criatura, salían de las galerías voces que gritaban:
{qque se la f!ntreguen!)) Cuando cayó muerto el tirano, todos los espectadores aplaudieron con frenesí, cual si se tratara de la muerte de un enemigo
crmun.
.
Así obraba el público en la representacion del
drama Cárlos JI el Hechizado. Necesitaba la .sangre
de aquel fraile, y la ¡&gt;edía á grito_s: fué preciso variar el fin de la obra y hacer que muriera el fraile
a manos de su víctima.
Si el Sr. Cano se hubiera olvidado de matar á
Justo en Le, Pasio1iaria, el público le habría obligado á matarle. Esto es un éxito.
LA OBRA

En general, es un acontecimiento literario la produccion de un autor dramático •otable y de un
poeta fecundo, enérgico y atrevido.
Argunumto.
En medio de una familia de canallas, cae como
una oomba un hombre honrado, Marcial: un sér
que se rebela contra todas las injusticias, que atrol)ella la ley cuando no le parece respetable, y que
busca en las costumbres de la sociedad y en los
arti~ulo_s del Código los puntos negros y las soluciones md1gnas. Este hombre es el drama, el que juega en las principales peripecias y da color á la obra
P?r m~s que.no toma parte en 1a catástrofe. Lo Pa,n.on~na, muJer engañada, vilipendiada y herida,
victima que desf ues de sufrirlo todo halla un puñal
y se venga, es e rayo de luz que, en union del rayo
de la guerra (personificado en Marcial) ilumina el
f?ndo tenebros? del cuadro. Margarita, bija de la víctima, es una mña que sirve de resorte al autor para
pre.parar la venganza. El Juez, personaje auxiliar,
pahdece entre la grandeza de los buenos y la infamia de los malos.
.O?ila Lucre_cia, D. Perfecto y Justo forman una
t:1m~a~ horrible, que pretende triunfar de la justicia sirviéndose ~e la ley. Angelina, hija de D. Perfecto y prometida de Justo, es una jóven casquivana y ego1sta, sin alma y sin corazon. De ellos va á
vengarse Ma_r~ial, despues de haber sido derrotado;
pero se ant101pa Petra, la víctima, asesinando á
Justo, que fué su seductor y que iba á ser su verdugo.
No creo necesario analizar la obra escena. por escena, ni seguir la trama en todos sus detalles. El
público debe asistirá la representacion de las obras
dramáticas para enterarse de ellas.

LA ILUSTRACION MILITAR
Caracthcs.
En las cuatro ~rimaras escenas del primer acto,
expone el autor a los cuatro hipóeritas, séres que
constituyen la familia vil, retratándolos de mano
maestra con los más sombríos colores.
El carácter de Angelina se revela en los siguientes versos:

•

&lt;(En la cuna, al despertar
Como el pájaro en el nido,
Los antojos he sentido
Y el instinto de volar.
Niña, alegre y caprichosa,
Vagué errante, suspendida
Sobre el fango de la vida,
Con alas de mariposa.
F.l lujo oprimió mi sér •
En la ca.rcel de sus galas,
Y se quebraron mis alas;
El ángel se hizo mujer.
Y una mujer es ... un traje
De la moda más reciente,
Ceñido á un cuerpo indolente
Que, á trueque de ir en carruaje,
No vacila en explorar
Las regiones mas ignotas;
Pues, ángel con alas rotas,
No vilela ni quiere andar.)&gt;
&lt;,;Si supiera que me caso
Con otro! ... ¡Pobre Marcial!
¡El más guapo de mis dos
primos, duelista y ateo! ...
Y arruinado ... Justo es feo ...

(De p1·onto.)

El del Juez es débil: no sabe defender Ja ley como podría _lograrlo diciendo que la ley no es caJuista, y con pmceladas cómicas que, en mi concepto,'
le afean.
En el conjunto hay valentia, contrastes golpes
vigoroso~; y _el efecto resulta, justificando ~l éxito
extraordmar10 de la obra.

Que la arrastraba en castigo
De no comprar, por flaqueza,
Con residuos de belleza
Credenciales de mendigo.
Dicto sentencia á mi modo
Al ver impune á un bellaco:
Alzo el puí'i.o, suena un taco·
Cae un bombre; salta el lod~.
Huye la mujer de alli;
Doy cuenta al juez del suceso 1
Y al instante abre un proceso
Para castigarme á mí,
Demostrando esta verdad
Que acojo como noticia:
«El que sirve á la justicia,
))Ofende á la autoridad.)&gt;
Resúmen de lo ocurrido:
El infortunio, insultado;
El defensor, procesado;
Y el delincuente, ascendido.&gt;)

Versi.ficacion.
Es brillante, espontánea, -y generalmente correcta; pero podría serlo mucho más si el autor no tuviese tanta aficion á las redondillas. De cuarenta
escenas se compone el drama, y están escritas en
re~ondillas treinta y nueve. Sólo hay, en la escena
primera del acto segundo, un romance de treinta y
seis ve~sos, y est¡ misma escena concluye con una
redondilla. El abuso que de su facilidad para verstflcar hace el Sr. Cano, le obliga a cometer algunas
faltas que podria evitar si quisiera.
La redondilla (lo mismo que todo verso aconsonantado) luce mucho en determinadas escenas y situaciones; pero es difícil y fatigoso en los diálogos
y en las conversaciones vulgares. Así lo comprenderá el distinguido autor á quien me refiero cuando observe que, á pesar de su incontestable fa.cili-...
dad y ~e su gallardía en el deci~, se le ha escapaao
una vemtena de versos largos o cortos 1 ha tenido
que servirse de algunos ripios, y se ha visto obligado á consonan~ar varias veces nomOre con homOre,
lodo con modo, seis veces rey con ley y diez padre con
madre, amén de los consonantes culpa"/Jle y miserable, repetidos en el espacio de dos versos.
Estas pequeñeces no quitan ni un ápice de mérito al dr ama, pero resaltan algo, porque se hallan
sembrada.a en una obra muy hermosa.

,&gt;,

((Porque el tren y la justicia
Corren mucho y llegan tarde.))

«En 1a noche del pecado
Cualquier sombra infunde miedo ))
«Tu honor ... -Va en mí.-En la mujer
Se deposita.-Asi os pasa
Dejar el honor en casa
Y no encontrarle al volver.&gt;)

Chistes.

«Cuando fuéjusta la pena,
El indulto es criminal.))
«Sufra el yugo
Ignominioso el culpado.))
A1tgeli1ta. «¿ Y para el desesperado?
-Las leyes tienen verdugo.)&gt;
Doña Lucrecia, beata hipócrita, que descansa
de los golpes de pecho leyendo á Nana, y que da
dinero á sus parientes, por segunda mano, con un
interes leonino, dice quién es en esta parte de la
escena tercera del primer acto:

&lt;(PerfecW
Falló el juez.
Lucrecia. Hoy lo he sido.
Angelina. ¡Ah! ¿En la sesion
Para la distribucion
De premios á la honradez?
Lucrccia. Si.
Angelina
Aqu!l anciano achacoso,
Con diez nietos, ¿ha obtenido
Socorro? ...
Lucrecia
l\o. Es un perdido.
¡Contrae deudas!&gt;)
Justo, rey de los hipócritas y malvado de tomo y
lomo, descubre su carácter d8 esta manera:
«¡Pobre .Marcial! Yo confieso
Con sentimiento profundo
Que es un loco, un vagabundo;

(Co,, saña.)
Vigilado, si no preso,
Sin decoro ni honradez,
Jugador, duelista impío;
Y (aunque expliquen su extravío
El vicio de la embriaguez,
'Su carácter insolente
Y su instinto criminal),
Yo, que de nadie hablo mal,
(Sobre todo si esta ausente),
Declaro con afliccion
Que es el mayor bandolero;

( Fingidndosc eut,cniccido.)
Pero es mi primo, y le quiero
Con todo mi corazon. ))
.Como se ve, el alltor ha rebuscado estos tipos en
el fondo del cieno; ha querido presentar tres canallas de solemnidad, y lo ha logrado con usura.
Los ~aractéres de los cuatro referidos personajes
se sostienen bien, con excepcion del de Angelina,
que flaquea un poco en la escena novena del primer
acto.
Pe~ra es un gran car3.cter, aunque en algunas
ocasiones me parece demasiado habladora.
Margarita, ni1la encantadora en el primer acto,
habla como mujer en el tercero.
El carácter de Marcial es magnifico: lleva consigo
la victoria.

Y afan de ponerme bueno,
Y, de este modo, al galeno
Expliqué mi enfermedad:
&lt;{ Yo me río sin placer
&gt;)Cuando veo á un hombre malo,
»Y hasta suelo darle un palo
))Sin poderme contener.
))Si tremola sin baldon
))La bandera roja y gualda
))Siento fria fºr la espalda,
))y me late e corazon.
))Ante las infamias, ciego
))Con vértigos de locura;
)) Y me duele la cintura
&gt;)Si ante alguno me doblego.
))Aborrezco, si no adoro;
))Si veo un mal, no estoy bien.
))Presto, sin mirará quien;
)) Y con los que lloran, lloro.
&gt;lMe pica cualquier agravio
)) Y me amarga la mentira.
))Los farsantes me dan ira,
))Y si triunfan, gruf'i.o 1y rabio ...
))De justicia tengo sed
&gt;&gt; Y reniego de mi casta ... ))
Y el médico dijo:-((¡Basta!
))Ya sé lo que tiene usted·
)) Y como el tiempo no ve~za
))Esa enfermedad extraña,
&gt;)Debe usted salir de Espaf'i.a ))
-&lt;(¿Qué es lo que tengo'!)&gt;-(&lt;Vergüenza.))
Yo sali sin, saludar
Ni pagar la curacion,
Y él dijo desde ol balcon :
-«Ya se empieza usté á aliviar,))
Era cierto. Ya estoy sano;
No soy orate, ni bobo;
Ya fu:ij_o, y calumnio, y robo;
(Ofreciendo la mano á Justo.)
Ya puedes darme la mano.))

«Lo~ que escuchan mi plegaria,
.Me msultan, no me redimen.
S?y del fango que hace el crimen.
• Mt nombre es la Pasionaria..)&gt;

Tendré coche ... Idilio, ¡adías!)&gt;
Don Perfecto, seductor de baja ralea, vicioso, y
tan severo para los demas como benévolo para si,
queda retratado al decir estas palabras:

215

Los hay de buena ley, esparcidos en los tres actos: citaré a]gunos.
-«Y ¿qué es martingala?
-Significa ... que es de gala
El dia de San Martin.&gt;1

&lt;(¡Verla! ... y en seguida iré .•.
Mas ¿dónde? ¿Qué soy sin ella?
Arbol que hirió la centella·
Tronto inerte, muerte en Pié.»

En la noche del estreno, el público, al llegar á la
palab:3: vcrgUenza, no quiso esperar más, y pidió la
repetrc10n. Ignoraba el público que aún quedaba
mucho que aplaudir.

«Quiero dar lo que me sobre
A todo el que lo mande.
Siempre tengo un perro grcmde
Preparado para un pobre.))

«Son rezadores maestros
Pudibundos y contritos,
,
Que andan cambiando delitos
.A. cuenta de Padres nuestros.»

Sit11,aci,01tfJS.

.

'•

...... .

«Llego, pregunto,
Y dice un municipal:
«¡Ves ese señor de anteojos
))Que ha tropezado al entrar
En la sala? Ese es el juez
))De b¡¿ena, vista.» «¡Ese? ¡Quiáb&gt;
Pensé yo ... Le di la esquela
Y contestó: «Le dirás
))que tengo u1ia vista corta;
»Cuando se acabe, iré allá ,))~
¡Lástima es que el público (refiriéndome al de las
primeras representaciones) no haya advertido este
Juego de palabras!
El mejor de todos, ó, más bien dicho, los tres
chistes mejores y de mayor efecto, son los que se
hallan al fin de la admirable relacion de Marcial,
que copiaré más adelante.

..... . ....

«Con actos de contricion
Los protervos se redimen.
~l escrúpulo, ante el crímen;
No ante la reparacion.

.........

&lt;(Considero
Que Dios desprecia el dinero
Al verá quien se lo da.&gt;)
'

........

-«Se expone usted.-Pues no miento.
-(Bien dice Justo. Está Ioco.)&gt;1
«¿ Y se inmola
A la. mujer? ¡Vive Dios!
Pues si 1a culpa es de dos,
¡Por qué lo paga ella sola?

Pensamientos.
.Muchos y bellísimos resplandecen en todo el drama: valientes, epigramáticos, unos llenos de ternura y-otros destilando lágrimas y sangre 1 Habla
en algunos el deseo del reformador ó la conciev.cia
del filósofo: habla en todos el corazon del poeta.

«Y de ella todos dirán
Que ~s una mujer perdida;
Oue tiene muy mara vida ...
¡La vida que ellos la dan!))

.

..

.

...

((!Un clavel!)) Tú fuiste el nido
Donde un beso aleteaba,
Y otro beso le besaba,
Para que no hiciese ruido.)&gt;

-((¡Soy la esposa! ... -Sin pudor
Que es la manceba lega,
'
La que va al lecho nupcial
Por dinero y sin amor.&gt;)

-«¡De una cárcel al salir,
T.e atreves a recordar!
-Que yo no he debido estar
Y muchos debieran ir.)&gt;

Le :perdoné, ¡y me ultrajó!
Hirió á mi hija, y le maté.»

7:Tan sobrada de poder
Como falta de piedad,
Encontré á la autoridad
Ofendiendo á una mujer;
Y tendí la mano amiga

A la mártir desolada
Que era tres veces sagrada.
Por mujer, madre y mendiga.
Afónica, jadeante,
Alma y traje hechos pedazos,
Y un sér doliente en !os brazos,
Iba en pos de un vigilante,

.......

. ¡~ublime grito d~lamaternidad! ¡Hecho queaplau•
diran todas las muJeres y que comprenderán toda-s
las madres!
Citaré ah~ra 13: reladon de Marcial, la que hubiera dado la victo~ia al autor si no la hubiese asegurado desde el primer acto:

- «En la tierr&amp;
No hay sér más inofensivo.
Como, por c11alquier motivo,
Con todos andaba en guerra
Y decía la opinion
Que era un loco camorrista 1
in casa de 11n a.lieniata
Entré lleno de aprenaion.,
Algo de curiosidad

La presentacion de Marcial, los finales de los tres
actos, y la escena duodécima del tercero, son situaciones de primer órden . Las &lt;lemas, aunque no de
t~n gran efecto, mantienen el interés sin interrup~
ClOil.

Te;uiencia.
~s muy m~r~I la de la obra, si bien no era necesar10 recurru a tales ,extremos para J1egar al mismo fin . Nada perder1a la produccion si se le quitara lo que tiene de violento y de falso. Caractéres como los de Justo, doña Lucrecia y D. Perfecto,
son repugnantes, y no puede decirse que son comunes entre nosotros. Margarita podría ser nii'la durante todo el drama, sin olvidará su madre por los
los halagos de la c~modidad. Petra y Marcial bastan
para sost~ner _el m~erés, y no era preciso abultar
en demas1a la mfam1a de sus enemigos. Los ataques á la ley _no so~ lógicos, hablando rigurosament?. Y las alus1ones a Espa~a pecan de injustas; pues
st el que padece ~e verguenza tuviera que irse de
alguna parte., seria del mundo, y no precisamente
d~ Espai".ia, tr~rra dond,e, gracias al cielo, hay todavia más verguenza, mas caridad y más familia que
en otros muchos lugare8.
C~mprendo que los errores de la sociedad no se
corrigen con paliativos 1 y que el autor dramático
debe templar ~us a:mas para herir bien con ellas;
mas una rnteligencia tan rica y un ingenio tan claro como los del autor de La Pasionaria, tienen siempre recursos dentr~ d~ la esfera de la verdad y no
han menester acudir a los extremos peligrosos.
RESÚMEN

.El Sr. Cano ha obteni~o un inmenso y merecido
trrnnfo: Ha logrado dommar al público, haciéndole
a~laud1r algo '!IUY parecido (1) á lo que el mismo
publico rechazo '!!~ª vez, aunque se lo dijo el primer autor dramatico del siglo x1x, el insigne escritor Manuel Tamayo y Baus.
'.t:enga esta satisfaccion el Sr. Cano, y sírvala de
eshmu}o en sus empresas futuras. Empresas que
no _seran ménos gloriosas que la llevada á cabo tan
felizmente _el dia 14 del actual en el teatro de la
Zarzuel~, s1 1 como creo, no olvida jamás el autor de
~a Mariposa estas profundas definiciones del ilustre
hterato que acabo de citar:
El drama es l• pala6ra.
Lo bello no e, olra CDSa q111 la f»inla '8ncia de la

1Jtrdad,.

ADOLFÍi LL.\NOS

. (1) Aludo Ala últirn&amp; plll'le de la relacion de Marcial en el tercer acto de La Ptssiona,.ia.

�LA ILUSTRAOION MILITAR

216

y

~

contra Francia, sugiriendo á es.critores tan notables
como el qne nos ocupa pensamientos de invasion
espanola por Francia.

- iY al perro1 Al perro le he construido un
cajon con su tapa; así podrá el animal dormir
abrigado en las noches de invierno; se cierra la
Cuando los historiadores del porvenir relaten
tapa ...
Elementos del ser,1cio de campalos sucesos de nuestraépoca, si obran en justicia
- Y se asfixia el perro.
ña_ para las Acca demias de regino podrán negarnos la gloria de haber contad¿
Tocan ustedes un tintero que ven sobre la
en un solo siglo mayor número de inventores mesa, y en seguida dice el dueño de la casa é inmiento y tiro al blanco, y fuegos
que contaron en los diez y ocho siglos precetácticos de la ,I nfantería,
ventor encarmzado:
dentes.
-Ese es otro invento mio: se toca á este mueSon dos nuevos estudios publicados en la Haba.na
Es decir, que no podrá negarnos la Historia el lle, y salta un surtidor de tinta. 1,Ve usted! se ar- por el distinguido autor D. ANÍBAL MOLTÓ, coronel
privilegio de invencion.
rima la pluma y no hay necesidad de introducirla de infantería.
En otras edades hubo descubrimientos impor- en el tintero, manchándose los dedos.
El último (tiro al ~Zanco) ha sido ya apreciado en
tantes para la ciencia; pero tal cantidad de inTodo es invento del Robinson con cédula de forma de conferencia por el Circulo Militar ,u la llq,..
genio invertida y aun despilfarmda en inventos
bana, y el concerniente al ScrlJicio de cam.paia, como
vecindad.
los que se refieren á la especialidad profesiono se empleó jamas.
'
Los pobres chiq_uitines de su propiedad usan todos
Si repararan ustedes las listas de privilegios zapatos de nueva 1nvencion, privilegio de papá, nal del autor, no necesitan otra recomendacion que
otorgados en todos 1os países, durante algunos y no dan dos pasos.' sin caer dos veces; como si k. de su firma.
Le enviamos la enhorabuena y le agradecemos su
años, se estremecerían involuntariamente, como , llevaran patines, lo 1mismo.
recuerdo por los ejemplares que nos ha. remitido,
dicen los novelistas, al apreciar las conqu¡stas
La es¡,osa del inventor viste con arreglo á pa- esmer,.damente impresos y av&amp;lorados por las nodebidas á la actividad humana.
trones mventados por su esposo, y cuando se t~bles láminas que tienen.
Pero los verdaderos inventos, los legítimos echa á la calle es e( hazme-reir del vecindario:
inventores, son los que se conservan perpetua- parece un grabado del año 1830.
Exámen microscópico del trigo y
mente secretos.
El espíritu de invencion es ya alarmante
El inventor casero, solamente para los amigos
de la harina, con algunas indicaUn señor Shéridan, habitante en los Estadosy conocidos, es el mártir de su casta pasion cien- Unidos y de nacimiéntb inventor, segun se ,e,
ciones de procedimientos analíifica.
ha in,,entado un medio para ejecutará los reos,
ticos
para determinar su eom-¡Un capital! exclama en sus raptos de ensin
dolor.
..
posieion
química y la del pan.
tusiasmo; un capital, y me armo.
Lo mismo que s'acan las muelas algunos proPor el Comisario de guerra,
Esto mismo suelen pedir los ciudadanos no fesores en la extraccion.
·
cial primero, D. FRANCISCO ARAMBURU.
inventores, tambien para armarse.
.
Consiste el invento del señor Shéridan en su-Amigo mio, si yo encontrara en Espafia esa jetar al reo á una corriente eléctrica de suficiente
lbxcelente traba.jo, admirablemente impreso, con
proteccion que no escatiman los Gobiernos de potencia para descomponerle.
notables grabados y revistiendo todo él una gran
otros países á los inventores leales y consecuencientífica, á la vez que práctica. PorEl infeliz nada siente, segun revelacion propia. importancia
que es preciso ya convencerse de que no hay nada
tes, dentro de dos años habría realizado una rePor el contrario, cua~do se rehace, «va es ca- mil.s pr~ctico y positivo que la ciencia. La ciencia.
volucion en la industria y otra en el comercio.
da.ver.»
"
está e¡¡ todo. El estudio del Sr. Aramburu sobre
-Ande usted son cuidado en eso de las revoEl inventor ofrece su aparato á las personas una de las sustancias alimenticias más vulgares,
luciones ...
que gusten experimentar sus efectos en cabeza ha !puesto bien de relieve esta gran verdad: que
-He descubierto un agente.
sin ciencia el hombre no puede, bajo aspecto algupropia.
-¡De policíaT
En dias tormentosos, el aparato no podría fun- no, progresar ni aún vivir. Para estar sano, para
-Nol señor, no es caso de broma, un nuevo
~aber distinguir los alimentos nocivos de los salucionar, sin exponer al reo á una desgracia.
agente tísico.
Cuando se hablara de algun infeliz ejecutado, dables, hay que estudiar Fisiatft, Quimica, Morfologta, etc.; y para hacer _estos estudios es preciso
Suele ser el conocido aguardiente del Mono. ·
diría modestamente:
aprenderá observar y razonar (lógtca), y a medir
-Yo tengo un motor nuevo, asegura otro in- se -«Le
galvanizaron en tal techa:» «ó murió
ventorpacífico; otro motor desconocido ... vamos, electrizado» ó «sucunliió por seguir la cor- y pesar (matemáticas). Despréciese todo esto como
ordinariamente se de.sprecia., y volveremos al escompletamente nuevo.
J)
•
~ado salvaje, á pesar de todos los mejores idilios.
El motor es un nuevo chico que le ha dado á riente.
-Pa mi no hay invencion como la de las moAdelante, Sr. Aramburu, con esos trabajos osculuz la esposa.
nedujas de ciuca duros, decía un .asistente de ros, prosáicos, pero utiles á la humanidad y al pro-El problema de la navegacion aérea ha de- tropa de oficio, granadino; de ellas sale too.
¡¡roso.
jado de ser problema para mí, apunta otro in-¿Y la invencion de la mujé, Fra,quito? le
ventor: yo navego cuando quiera.
Sitio y batalla de Pavía.
-Por mi parte, puede usted navegar cuando preguntó un cocinero.
Es
un estudio histórico-militar muy bien trazado
Y él replicó:
por el T. C. ca~ítan de infantería D. Manuel Díaz
le acomode.
-Hombre, eso no es una invencion: es un Rodriguez.
Reciba nuestros plácemes por su nueUn ciudadano de Nueva-York-porque havo trabajo, que viene á consolidar su merecida rebrán observado ustedes que del Norte de Amé- farso téstimónio pa sarvarse.
EDUARDO DE PALACIO,
putar.ion de escritor elegante y profundo.
rica salen lo~ má.s extraordinarios inventoresanunciaba no hace muchos meses una máquina
para construir cabritos, conejos y borregos.
El último ~ú~ero de la Reoista cientijica niiliOBRÁS R~IBIDAS EN ESTA REDACCION
tar, es tan digno como todos los anteriores de la
Otro inventor ofrecía á. las naciones civilizadas un bal'Iliz para hacer que nazcan piernas y A reforma do exéreito, por CÁRLOS RoMA legítíma reputacion de esta Rer;is~.
EnTíamos al Sr. Castillo la expresion entusiasta
brazos á los que pierdan los originales.
DA BocAGE, ca pitan de ingenieros del ejército porde
_nuestr_a en~orabu~na por la no.table empresa que
Hay quien pasa su vida inventando un reclatugués.
Constituye este libro.un estudio metódico y com- ba10 su d1recc1on obtiene cada d1&amp; mayores títulos
mo para pescar bocas de la Isla.
á la gratitud y consideracion del ejército.
Hay q\Uen vive má.rtir inventando rarezas· pleto de todos los problemas más interesantes de la
organizacion
militar.
Bastara.
enumerar
llls
matecomo, por ejemplo, un sombrero de copa qu~ rias del índice para poder vislumbrar en su órden
SOLUClO:{ Á LAS CHARADAS INSERTAS EN EL ÚLTIMO
pueda servir de paraguas, de cacerola para gui- basta qué punto ha coordinado bien el autor los diNÚMERO
sar y de catre de campaña.
ferentes asuntos de su extenso exámen. Son éstos
MAREA.-PULGADA
Ya recordarán ustedes el invento de los polvos los siguientes: Politica interna, política .eJJter-na y
para hacer sardinas.
polltica colonial; Bases para fijar la fuerza total ,ul
SOLUCION AL JEKOGLiFICO
Algunos individuos se lo inventan todo· las CJcrc1,to acUvo; Comp0$icio-n del cjdrcito actfoo contiLa mujer e, una flor que sólo exhala perfumea á
noticias, la historia, las ciencias, la famili~, el nental t insula~;. Dtstribuci&lt;m del cjdr~if,o en tiempo la carrera.
capital, la mesa que usan, el quinqué, la panta- tlrl paz; Composicion. de las grandes unidades· ComJ!O .
sicion del eiárcito bajo el pié de paz; Jnccn1poracton
lla, los muebles, los trajes que se visten.
la s1gunda r_eserva; Organ_izacion de la ~1ifanteria,
Sujetos ma11osos, como los denominan cuan- de
de la_ qaballer!a1 de ~a artille~ia, de los ,ngcni'ero1;
tos tienen el disgusto de tratarlos.
S~rvu;,i9s a~m1w1.stratiDOS propiarM,itc dicko&amp;; ServiConstando el pruner tomo y_a eo~
La casa de cualquiera de estos Robinsones cio sanitario; Estado Mayor general; Ministerio de la
voluntarios, parece un baratillo.
Guerra; Reclutamiento y rcmoida; last.r-vccion miUtar· leceionado de LA ILUSTRACI0N
-1,Qué hace usted de bueno1 pregunta el que Bsc1fClas público.s y e/e.rc~cios d,e .t~r~; .P.romoeiones'; MILITAR de 400 páginas, y no
&amp;tiros; Empleos del e¡erc,to en sero,c,os de policia.
llega.
alcanzando lo pnblicado en el últi-Pues aquí estoy enredando, contesta gozomo año para formar el segundo
Nos
es
~mposible
entrar
en
un
análisis
de
esta
so el dueño do la casa, porque se le ofrece ocaobra, y e1tar un punto cualquiera de la misma obli- más (JUe hasta la página 200 ,
sion para lucir algunas de sus habilidades.
garí~ ~ explicar la omision de los restantes~ Las
Estos individuos creen que nadie ha hecho co:o,dic!ones, de e11ta ReDista limitan su seccion bi- creemos lo más conveniente apla~osa importante en el mundo, hasta que ellos la bliografica a no ser otra cosa que un sum&amp;rio de zar la terminaeion · de éste hasta
todo, lo~ Ira bajos que. salen á luz, con alguna q_ue que pueda presentar un volúmen
inventan.
-Mire usted qué jaula tan cómoda he conclui- otra ráp1da observacton sobre sus circunstancw igual al primero, que es el que tiemás notables .
do para el loro: es de mi invencion.
nen precisamente todas las pnbliCi~a~emo~, pues,~ eata obra la de que su autor,
-¡,El loro!
caeiones de indole análoga. Cuan-La jaula, no sea usted guas"'1; ..¡ui tiene el el ~istmgu1do escr!tor Sr, Roma, copilan de ín- do llegue este caso, regalaregemeros
y
secretario
de
la
legacion
porlupeaa
en
dormitorio; en lugar del aro que suelen poner los Alemama, pide para a nacion un ejército de mos á los suseritores una maguí¡aulero., para que se columpie el pájaro, he colo- 150.000
combatiente,, y bajo 011&amp; bue la alianza ~ea_ portada y el correspondiente
cado esa rueda giratoria. Así se di'&gt;J:tae mejor con Espan.a.
el loro.
So!Jre este P'!nto y el de loa finos que eata alianza mdiee.
-¡Ya lo creo! y se mar• Pues es un invento podria persegu1r, 1lamamoala aieneion de nue■tros
Madrid.-lmp, de Enrique Rubitl:o,, plaza dt la Paja, 7, bis,
lectores, para oue SA vea cómo trabaja Alemania
muy útil para la humani.-.

INVENCIONES

REVIST A

15 DE E N ERO DE ¡8 8 4

•

•

O EC ~ N AI..

ADMINISTRAQION y REPAQg¡ON
Al,mirantl:), ~. q.µiIJ.tupJlc4A,Q .

ofi-

ADVERTENCIA

1

1
1
1

D. • LEOPOLDO CANO Y.MASAS
CORONEL COMANDANTE GRADÜADO DE ESTADO MAYOR

T OMO 2 .•

NOM, 14

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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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              <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1884, Año 4, Tomo 2, No 13, Enero 5</text>
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              <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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