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                  <text>LA ILUSTRACION MILITAR

368

El. C'\U.\LLO ~IOl&gt;EHNO
,r;il'oo;;, á que hicieron coro la esposa é hijas del ge- te, y pu&lt;lo consagrarse al cultivo ~e la poesía y l_a 1
música,
{¡
la
par
que
desempefiaba
algunos
servineroso patriota.
.
Es un trabajo notable sobre las diferentes ra1.at(
cios en la administracion pública, sin poder aseguEran más de las doce de la noche, oscura Y fria,
&lt;le la cria caballar. En un artistico cuadro se hallan
cuando Rouget se retiró á su casa con la cabeza rarse un porvenir. Napoleon le senaló unaco_rtar~n- comprendidos todos los tipos que resultan de la
exaltada y el corazon conmovido, sintiéndose presa sion, que siguió cobrando en tiem~o de ~u1s x, I.I[ mezcla diversa de razas, los caballos que han obtede un extrano malestar, y entró con vacilante pas? y Cárlos X y que triplicó Luis Felipe, qmen en su nido mayores premios en los principale~ hipoUro&lt;'n ~u aposento sombrío y solitario. Ya alli, procuro juventud h'abia sido compañero de armas de l'lsle.
mos de Europa, y torios los detalles y ~chtudes ~1~El autor del «Canto de guerra del ejército del
inspirarse lentamente en los puros sentimientos de
cesarias para el estudio de este ammal, tan util
artista, componiendo ya el aire ántes que la letra, Rhin)) no fué nunca republicano, ni su himno pudo como imprescindible en las guerras actuales: .
ser propio exclusivamente de un partido. Basta
va l•sta ántes que la müsica, y juntando notas Y paTiene, pues, el trabajo Uel Sr. Laurent, de~1do ,.ª
iabras en su pensamiento, de modo tal, que ni él recordar las estrofas que escribió Rouget; en ellas los adelantos hechos por tan ilustrado fotogra10
mh,mo podia decir si ('ra el aire ó el verso lo ~ue no hay na.da contra la monarquía france~a; es la. en los de la fototipia, un mérito é importancia
primero había concebido, siendo, ~~ lo tanto, u~- provocacion, el guante arrojado al e~t~anJero ~~e grandes para los cuartos de banderas~ y especialp:&gt;sible separar la poesía de la mustea y ~l senti- amenaza la integridad nacional. La. rnJur1o~n C - mente para nuestra arma de cab~er1a. ~..~s. susmiento de la expresion; cantaba conforme iba com- manola y el repugnante Ca irá dejaron de mrse. e.n critores que deseen obtenerlos, se les re1:11tira por
cuanto se conoció .la Marsellesa, y esto s6lo fue) a
poniendo, pero no escribía nada:
.
la administracion de esta Revista, al precio de 3pe-Fatigado dcspues de varias h~ras_ de incesante un servicio que la cultura del pueblo francés tuvo setas 50 céntimo.1i, en vez de 4, que cuesta en casa
tl'ubajo, se Uurmi6 con la cabr,za rnchnada _sobre el que agradecer al ingeniero de Estrasbu~go.
del autor.
Rouget de rI.sle murió en 1836, en Ch~,s~-le-Ro~,
clavicordio, y despertO al amanecer, volnendo al
punto y con nuevo ardor á su tar~a. Lenta Y p~no- cerca de París. Recientemente se ha cr1gu.lo, pata
J,.\ TH\DIT.\ IT\LI.\, POR FR.\l\Cr.::co HOSISIO
samente reprodujo en su memoria los pensamien- consagrar su memoria, una magnifica est~tua en
bronce.
tos de aquella noche eternamente memorable; _&lt;;s~
.Este libro merece un estudio bastante más ex!ene
cribió luégo las estrofas. las puso en nota y c~rr10_ a
so del que, por falta de cspacio 1 nos vemos obliga·BIBLIOGRAFÍA
casa de Dietrick. llallft.base el anciano en el J~rdm
dos á. dedicarle.
cultivando sus hortalizas de invierno; su ~uJer Y
El autor intitula. su trabajo: Descubrim1·ento de la
Hemos
recibido
un
folleto
titulado
El
general
Sosu~ hijas dormían áun; pero el alcal.d.c las hizo d~sinfame
traicion llamada de las Galerías de los~ IJJ:s, Y
prrtar, y salió á buscar al~unos aml!-{OS tan apas10- cias y su gestion adminisfratifJa, durante el tiempo obsertaciones critico-históricas sobre el derecho de la
nndos como f'l de la música. Pasaron al s~lon; _la en que desempefl.ó el cargo ti.e Director gene~a_l de sobetanfa nacional; y por si este titulo no fuera ~u~los cuerpos de Administracion y Sanid~d m1htar_.
hija mayor de Diotrick tomó asiento al clav1cord1~,
En muy discreta forma., con moderac1on, pero a ciente para atraer toda la atencion del lector hacia
y ¡.e dispuso á acompañar a Rouget~ y ~ste canto.
tan interesante problema, encabeza sus observaAl escuchar la primera estrofa, pa\Jdec1eron t.od~s la vez con gran energía, algunos amigos del gene- ciones con esta contundente afirmadon: Los infaral han crei&lt;lo deber reco~cr frases reticentes !
]os circunstantes; á la segunda corrieron las l~gr1rumores calumniosos que, á la verdad, no han vi- mes traidores tienen e1i ltalifl nume,·osos amigos !I ?'ºm:is, y estallo en la tercera el delirio, el -~1·P.nes1 del
vid.o
mas tiempo que el que tardaron en ser espar- lectores. JJara quienes el amor Jifitrio mei-ece ser odiado,
entusiasmo. La. mujer de Oietrick, sus lHJaS, el alpuseg¡;,ido1 desdeii.ado !J castigado.
.
:
cidos.
calde, Rou~ct, los amigos, se arrojaron llo~ando unos
Las
consideraciones
do
su
extenso
prologo
rstan
Creemos, pues, que, bajo elite aspecto, el presente
en IJrazos de otros. So lrnhia hallado el himno de la
trabajo de vindicacion era innecesario. Pero no. po- hechas todavía con mayor Yalentía en la fr_a~e Y en
patria. Pero ¡ay! tambien debia se~ el. himno del
los pensamientos; nada arreíl~a al ~r. llos1srn_ par_a
terror. El infortunado y generoso D1etr1ck marchó demos decir lo mismo de la biografía, que contiene
porier tlc relieve las enormes d1mens1ones que aba1poc.os meses tlespucs al cadalso, al c~m!1ás de aque- cerca de cincuenta anos &lt;le oficial en su carrera el ca el cáncer que corroe nuestra sociedad, cega_da
lla cancion nacida en su hog-ar &lt;lonu•st1co del cora- general Socias, y en todo este t_i~mpo h_a desemp~ñado cargos de gran responsab1htlad é 11nportanc1a por un espíritu de egoista mere~tilismo ó po_r mzon de nn amigo y de la voz de sus hijas.
moderado lucro, á costa de los ma_i,. sag-rados 111te.\qnel himno sublime, cantado en notas graves y diversa.
l'eses.
Subordinar la salrncion de la patria á las gaBasta, en efecto, 1lcsplegar este periodo para que
al.melas alternativamente, parecía rugir dentro del
nancias materiales, abriendo ámplias br('ch~s en
toda
duela
sobre
su
honorabilidad
resulte
desvap&lt;'cho con los estremecimientos de la cólera nacio- 1
las colosales cadenas de los .\!pes, para. cont11iuar
nal. y en seguida con el entusiasmo y el placer de . neci&lt;la.
con
rl :\[ontc Blanco, Monte Rosal San Bernardo, el
Ahora bien. Del rxámen minucioso de la hoja de
la victoria. En él había algo de solemne co~o _la
SimpJon,
el Spluga, el Stehio, el Tosc~le, _etc.,_ demuerte, y de sereno como la confianza del p~tr1ohs- servicios del general Socias resulta que éste curnta jando desamparada la defensa del territorio, s1 no
cincuenta
allos
de
servido,
siemp1·r
en
las
filas
hasmo; algo terrible como la venganza, maJestuoso
ta brigadier inclnsi,·e; que ha asistido á má.s de cua- se empican millones en abundancia para obras de
como la nacion, grande como el puC'blo ..
fortificacion que contraresten el avance dol eneLa nueva cancion, ejecutada algunos d1as despues renta acciones de guerra, entre ellas asaltos y toma migo, es, en concepto del autor de e~ta obra, un
de
plazas
fuertes,
habiendo
resultado
herido
graveen Strasbur~o. voló de aldea en aldea y de provincrimen ele lesa nacionali&lt;lad, que conv1cnt' presencia en provincia, repetida por todas las orquestas mente en una ocasion y declarado contuso otra, Y tar al país con los repugnantes caractl'res que lo
populares. La adoptó Marsella para que se cantase que está en posesion de la gran cruz pensionada de
rodran.
.
al principio y al fin de las sesiones de sus clu~~. Y San llermenegildo; comendador de Cárlos 111, por
Todas estas ideas están desarrolladas en qumce
méritos
de
guerra,
y
condecorado
con
varias
cruces
,te aquí su nombre, que sustituyó con po~o acierto
capítulos, entre los cuales m~recen citarse .los qu_e
al de «Canto de guerra del ejército del Hhlil,)&gt; que le de distincion, entre ellas cuatro de San Fe~nan.&lt;lo
i:;e ocupan ele los Alpes, galena de) Montcéms,. pe1dió su autor. La madre de Rouget, realista y devo- de primera clase, sin c¡u~ conste h~ber ~uf~1d_o Ja~
foracion del ~an Gotardo 1 lineas féneas actuales,
más
el
menor
castigo
m
reprens1on
s1qui01
a,
lll
ta, c¡ue oía con espanto el eco de la voz _de su hijo,
CQnsideraciones sobre los perjuicios que estas e.&gt;estado
sujeto
á
procedimiento
alguno
en
tocia
su
le escribía así: (&lt;¿Qué significa esa. canc10n cant~dfl
municaciones irrogan al comercio italiano, &lt;lescupor esas hordas de bandidos, y al cual ".ª umdo vida, como militar.
bl'imicnto de la infame traicion, etc.; revelando su
vuestro nombre?)) El mismo Houget, proscrito como
1•. \ )a(EJOR DE L.\S VlltTUOES ll!LIT.\llt:S
autor' un gran e~tudio y conocimiento de la. forma
r('alista, pues amante del re;v y de la Constitucio_n
en
que se han hecho las_ concesiones, móvile~ que
Con este titulo explicó una interesante confe1•cnmonilrquica, dimitiú su empleo al saber la. depos1impulsan
á las di,•ersas empresas de estas lmeas
cion Jel monarca; el mismo autor del lnmn? de cia D. Rafael Rosado Brincau en el Circulo militar
férreas
en
sus gestiones, y de los buenos resultados
gucrra 1 fugitivo en las montai'l.as del J~ra, oyo un de la Ilabana 1 publicado luégo en un elegante foJlcque pueden tener para la nacionalidad it~liana . .
to
de
20
paginas.
dia, estremeciéndose, resonar su canc10n, cuando,
La cuestion es, por lo tanto, de actualidad J)a1 a
Nuestros lectores conocen el buen éxito con
acompanado de un ,.,uía. trepaba ocultándose por un
diversos
países; y la obra del Sr. Bosisi~, publicada
b
.
'
qu"l el Sr. Rosado cultiva algunos de los v?stísi~os
escabroso sendero.-¿Cómo
se llama e.o;;;e l11mno.
á sus expensas y düi:tribuida con profus1on1 rner~ce
conocimientos
profesionales;
y
esta
cons1derac1on
preguntó al guía.-La Marsellesa, respondió el pa.ileerse con detenimiento, para aprovechar las salusano.-De este modo supo el nombre de su propia nos dispensa de añadir nuevos elogios para en~odables
atlvertencias que encierra.
obra· el entusiasmo que había fomentado con eVa miar la última produccion de este estudioso oficial,
la
cual
contribuye
á
generalizar
la
sólida
rcputalo pe'rseguía, y sólo a duras penas pudo salvarse de
\a muerte. Así se volvió el arma contra la mano que cion conquistada por otros trabajos de indole semela había forjado, y la. Revolucion delirante no reco- jante. m cumplimiento del deber militar, en todas
ADVERTENCIA
sus manifestaciones, ofrecía un ancho campo donde
noció ya su propia voz.
.
Es inexacto que Rouget emigrara ~ª¡ e~tranJero; desplegar los vuelos de la ima1iinacion, al par que
Advertimos {¡ nuesti·os suscritores que los
el jóven oficial permaneció oculto en l; ran~1a duran- se ponian de relieve las virtudes que, yor fo_rtuna,
pagos han de ser precisamente por adelantado,
te el Terror, preso algun tiempo en las carc~les ~e resplandecen en la milicia con mayor rntens1dad y y que no se servirá suscricion al_gu~a cuyo
Lons-le Saunier, y volviendo á. las filas d~I eJército profusion que en cualquier clase de la sociedad.
El discreto y elocuente orador supo sacar gran pago no se haya verificado; ¡,roced1m1ento que
despues del 9 de Termidor. Entónces tomo parte_en
provecho de estas ventajas, haci(,ndose_ acreedor no debe sorprender, pues es el que siguen todai;
algunas campanas á las órdenes de Hoche, de q~1en
fué amigo, y resultó herido de ~ravcdad en Qu1be- á los entusiastas plácemes de cuantos tienen por las publicaciones de Espa11a y del ExtranJerú.
ron. Otra vez se separó del servicio, y otra segun- creencia ele ~urs actos la r&lt;"ligion del honor.
Imp. de E. R11°1uio~, plaza c/P la P;Jja, i, Madrid.
da volvió á él; perv en 1802 se retiri1 definithamen1•

.¡

1

REVISTA

8 DE MAYO DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION
Almirante, 2, quintuplicado.

SUMARIO

el consejo; pero, en fin, hay ca~os en que puede
ser lícito seguirlo. Luchar en un extremo
&lt;iR.\B.\00S: Un autógrafo del almirante Mendez Nu-•
nez.-Sable de honor regalado á Mendez Nuñez de evidente impotencia, es un exceso de hepor los cuerpos de la Armada.-Mendez Nuf'lez:
casa donde nació; casa en que pasó su infancia; roismo. Y es una gran verdad que en lodo exaposento donde murió; fragata N11mancia; casa en
en que falleció; casa de campo y capilla donde
reposan sus cenizas.-Servicios del cuerpo de
carabineros: ¡Mala noche!-D. Ramon Jáudenes y
Alvarez, teniente coronel, comandante de Estado
l\Jayor, Jefe de la Comision de estudio de Marruecos.

Crónica.-Mendez Nunez.-Sable de honor
regalado a Men&lt;Jez Nuttez por los cuerpos de la
Armada.-Servicios del cuerpo de carabineros:
¡Mala noche! -La Hipótesis I poesía por el alférez
alumno de Estado Mayor D. Cándido Ruiz Martinez.-El centenario del marqués de Santa Cruz
de Marcenado, por D. Luis Yidart.-El fusil eléctrico.-Estudios históricos, por el brigadier don
Angel Alvarez Araujo.-EI comunero 1 soneto 1 por
don Alfredo A. Armendariz.-D. Ramon J3.udenes
yAlvarez, teniente coronel, comandante de Estado .Mayor.-Bibliograf1a.-Pensamientos.-Anuncios.-Sobre cubierta, por D. Eduardo de Palacio.- Variedades.-Correspondencia.-Charada..

'TEXTO:

ceso hay

im

defecto.

Por¡j¡ugal estudia su nueva orgauizacion mi•
litar. Los Estados-Unidos prosiguen la tenaz
contienda industrial entre la coraza y el caiion. ¿Quién vencerá á quién'/ Ahora es un cafion el que parece obtener una pasajera 1:en/.aja, porque, en bre,·e, el telégrafo nos anun•
ciará una coraza que hará ineficaces los fuegos
de aquel monstruo. ¡Qué país tan admirable
por el género de sus trabajos, por su pasion
industrial y su concepcion general de la vida,
como uu movimiento constante para perfec•
clonarlo todo!

Es muy rara la vez en que en Espall.a pueden los cronistas inspirar sus observaciones
críticas en hechos agradables; pero en la preCRÓNICA
sente ocasion, abruma al espíritu más frio
tanto distinto género de infortunios ó contra¿Cómo salvará Gordon? Se puede y en fin riedades nacionales. Un puente {el de Alcu-se debe formular así moment_áueamente la dia) se hundió al ¡,aso de un tren de ferro•carcuestion del Sudan. Inglaterra, recurriendo ril. Perecieron ó quedaron mal heridas infini-siempre á un argumento de eficacia sin duda dad de personas, en su mayor parte soldados
-en la mayor parte de los casos, ofrece ahora que regresaban á sus pueblos con la tan anhe•
dinero para salvar á un hombre, como ántes lada licencia absoluta. Se tardó un plazo de
lo ofreció para matar á otro. Hay lógica mer- tiempo inverosímil en prestar socorro á los
cantil en este hecho; pero todo lo excusable y desdichados protagonistas de este horrible
plausible que es la compra del bten, es odiosa drama. Y como de costumbre, los comentarios
la del mal. Si el Gobierno egipcio es oido y sobre sus causas más probables se han encalas 5.000 libras esterlinas al que entregue salvo minado á eludir las responsabilidades más diy sano al general Gordon son eficaces, no ya rectas. La empresa ha sido, pues, defendida, y
la vida de éste, sino la de cualquier hombre la coincidencia de algunos desórdenes ha surno manchado de delito, hará considerar el gido á tiempo para atribuir la catástrofe á un
empleo de esta suma como incomparable con criminal propósito político. Pero á ménos de
su mérito moral.
tener á la vista una abrumador&amp; obsesion de
Entre tanto la situacion de Kartum no ha la realidad, es inconcebible en este caso el ob.
variijdo. Su incomunicacion continúa, y todo jeto ó plau estratégico que debieron considehace temeruna próxima é inevitable catástrofe. rar los criminales como mereciendo el sacrifiAl Sudan no van tropas inglesas por el calor; cio de próximamente 200 viajeros. Raya en el
un hombre inteligente á quien se había pensado absurdo esta opinion, y es más natural la de
en\"iar con gente sudanesa, no merece toda la que el puente estaba en mal estado, y que el
confianza que el caso exige, y se ha desistí• tren iba demasiado deprisa, dada la gran pendo de utilizarle; por último, los soldados egip- diente y curva que tiene este trozo de vía.
cios no están en paz con los ingleses, ni áun 1 Esta version, aunque no fuese cierta, debiera
en el Cairo: ¿y á qué habría da enviárseles idearse y acogerse para dar satisfaccion á nuesante los insurrectos, si se sabe Jª cómo han 1 tra maltrecha honra nacional ante Europa, si
vuelto cuantas veces han ido1
! no queremos seguir pasando por un pueblo
El telegrama del Cairo dice que Berber no extrafio á toda idea de ci vilizacion y de culha capitulado; pero despues de la desercion al tura.
enemigo de óOO soldados, no creemos que tenEn Cnba, el incendio de un polvorín prorlujo
ga otro remedio que seguir el consejo del Dai- tambien víctimas de ese terrible entronque de
ly Ne,vs, que opina por la entrega pacífica de hechos que llamamos acnso, y en Barcelona,
todas las plazas. ,La suerte de Tokar, dice, es análoga catástrofe tuvo al ménos por dichosa
preferible á la de Siukat., No es muy militar compeosacion el descubrimiento de un cora-

TOMO 2. 0 -NOM. 25

zon tau generoso como esforzado. La conducta del teniente de infantería D. Dionisio Vega,
que salvó la vida de cuatro personas, escalan•
do el piso tercero de la casa incendiada, es de
eso que se ve poco y parece estimarse ménos.
La abnegacion y el heroismo no tienen en Es•
pafia la celebridad que un discurso ó una poesía. Oradores, poetas (de salon), cómicos, to•
rercs, negociantes, agiotistas, usureros, etc.: hé
aquí las profesiones que producen mayor reputacion ó provecho. Hombre de honor y de
abnegacion, y mujer virtuosa: personas oscuras. Pero la muerte deja á todos de un mismo
color, y lo que sobrevive enlónces es la influencia, el bien á que ha cooperado uno durante
su vida. De todo lo &lt;lemas, cuando queda
algo, queda sólo sonrojo por la gloria usurpada, y el mal que implican estas usurpaciones.
Hasta en las elecciones de diputados ha habido inesperadas víctimas de violencia injustificable, y como digno remate de este triste
cuadro, hay aún que consignar nuevos chispazos reyolucionarios: la partida Mangado,
deshecha en Navarra; jefes y oficiales de la
Reserva de Santa Coloma, cogidos al abandonar su residencia; la interrupcion de algunas
comunicaciones, y la aparicion de dos partidas
.en Gerona, han puesto nuevamente en relieve
el estado moral de esta sociedad minada por
un mal de carácter y extension indetermina•
bles. La represion ha sido pronta y fácil; pero,
en vez de limitarse á calificaciones vagas é
inútiles sobre la naturaleza de estos delitos,
procede á nuestro juicio quitar todo lo que les
pueda servir de ntenuacion ó excusa. ¿Cómo'?
Mejorando la situacion moral y material del
ejército. Porque lo que late en el fondo de esos
desórdenes, es ménos adhesion á un partido
que la desesperacion producida por implaca•
bles necesidades, y á veces por absurdas injusticias. La negra nube de la inmoralidad se
extiende por todo el país, y amenaza resolverse en contracciones epilépticas y mortal palu•
dismo.·
La nueva disposicion sobre mandos militares ha sido objeto de algunos reparos en un
artículo que se atribuye á uu Geueral, que es,
sin disputa, d&amp; los mejores escritores que conocemos en materias de critica militar. Dejando, en efecto, á un lado la cuestion concreta de
si ha sido ó no conveniente modificar el decreto del anterior ministro, la cuestion planteada
con este motivo por el expresado General, sobre las dimisiones, tiene todo el carácter de
un árduo problema de administracion, y está
tratada cou ese rigor de razonamiento y clari.
dad de estilo que imprime particular carácter

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UN AUTÓGRAFO DEL ALMIRANTE MENDEZ NU¡q,Ez

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La carta anterior fué escrita por el ilustre marino en víspera de graves sucesos y
cuando su ánimo se hallaba preocupado por las ingratitudes y desvíos de que era
victima. Se conoce y se aprecia en lo que es, se siente honrado y lo dice, se cree
merecedor del aprecio público y no lo niega. Sencillo y modesto, pero digno y resuelto.
Pocos hombres alcanzaron una fama y un respeto más merecido que el almirante
i\Jendez Nuí'lez. Reverdeció el recuerdo de aquella raza de gloriosos caudillos con que
Espaúa asombró á Europa en otros tiempos, valerosos y emprendedores hasta lo imposible, firmes en sus propósitos, corteses y mesurados en su conducta. Tal fué .Mendez
~unez ántes y despues de las jornadas que le dieron un puesto legitimo en la Historia
contemporánea. Tal nos le da á conocer la carta que publicamos hoy como un dato
histórico, como una revelacion del carácter del ilustre marino y como un tributo de
carinoso respeto que en las columnas de LA !LUSTRACJOs MILITAR rendimos á una de
las más puras glorias militares del preaente siglo.

SABLE DE IIOSOR REGALADO Á )fENDEZ

N L 5lEZ

_J

POR LOS CUERPOS DE LA ÁfülADA

~
-.¡

....

�372
á los trabajos de la Gaceta Universal, con

tan buen colaborador honrada.
No hay otra disposicion militar que citar,
como no sea la nueva organizacion del ministerio de Marina, y la concerniente á los pases
á Ultramar. La formacion de una escala y el
propósito firme de garantizar el derecho de los
aspirantes, por un turno riguroso, es una disposicion justa_, pues de este modo se impone
una estrechísima y bien definida obligacion de
imparcialidad .y rectitud.
En el concurrido círculo de la calle del Príncipe leyeron ~n la última velada varias composiciones, los Sres. Prieto, Capdepon, Vidart,
Palacios y Alvear. Del primero gustó mucho
un romance titulado Dios le ampare: del sefior Vidart, Glorias ibéricas y algunos epigramas. El Sr. Alvear leyó un poema inédito titulado El anillo de boda, original del Sr. Campoamor, muy bueno como todo lo del ilustre
vate, y por último, D. Miguel Palacios su precioso idilio La Jwra del dolor, y nn episodio
histórico titulado La noche de Villalar, en la
que se descri~en admirablemente los últimos
momentos de.Padilla.
Todos los p·oetas fueron muy aplaudidos, y
la concurrencia bastante numerosa.
Los Sres. Campoamor y Palacios han sido
nombrados sócios de mérito del Centro Militar.

MENDEZ NUÑEZ
La fecha memorable del 2 de :\layo despierta
grandes recuerdos en todos los que aman las glorias y la libertad de la patria.
Al llegar este aniversario, todos los años hemos
dedicado en.esta Revis.ta un tributo de admiracion
á los mártires de la Independencia, á los heroicos
marinos del Pacífico y á los libertadores de Bilbao.
Siendo nuestro objeto tributar un homenaje á la
memoria de tan esclarecidos patricios, nada más
léjos de nuestro ánimo que el pensar en resucitar
odios ni prevenciones hacia los pueblos que un dia
fueron enemigos de España; pues, por el contrario,
hemos de contribuir siempre, en- cuanto podamos, á
estrechar fraternales lazos entre pueblos que tienen
tantas tradiciones é intereses comunes.
A los diferentes grabados que en años anteriores
hemos publicado, referentes á los sucesos que se
conmemoran el Dos de Mayo, añ·a dimos hoy una
composicion .en la que campea un magnífico retrato
del insigne almirante D. Casto Mendez Nuñez. La
fragata Numancia, la casa en que nació, la capilla y
casa de campo en que descansatt sus restos y el aposento en que exhaló su último suspiro Mendez Nuñez, que acompañan al retrato, deben ser preciosas
reliquias que debemos mirar con religioso respeto.
. Podemos ofrecer hoy á nuestros suscritores estos
agradables recuerdos, gracias al interes que do11
A. Chao tiene por cuanto se relaciona con las glorias de Galicia, pues á su diligente afan se debe el
que la señorita doña Cármen Babiano Mendez Nuflez, sobrina del almirante, tuviese la bondi¡.d de
hacer estos dibujos, que revelan una verdadera artista.
:Mucho nos felicitamos de que la fortuna nos haya
fav-0re~ido liasta .Ell punto de que esta Revista se
~va\o\:e con tan notable colaboracion, al honrar la
rliemoriii. .dei ilústr/niarino.
Todos los rasgos característicos de la vida de
Mendez Nufiez, los actos de heroismo que constituyen la biografía del que inmortalizó su nombre en
el Callao, los recuerda el pueblo español en estos
dias y sirven de noble estímulo para enardecer el

sacro sentimiento de independencia de sus habitantes.
Los pueblos, en general, necesitan de cuando en
cuando reverdecer esos sentimientos con ejemplos
dignos de imitacion, y pocas pueden presentarse
al corazon hidalgo y varonil de nuestra raza, como
el realizado por nuestro inmortal l\Iendez Nuf!.ez en
el bombardeo de Valparaíso, despreciando maquiavélicas amenazas y la arrogante resistencia de
los buques de guerra de otras potenci~s.
¡Loor eterno al marino ilustre que supo guardar
incólume el honor de la bandera española!

SABLE DE HONOR REGALADO A MENDEZ NUÑEZ
por los cuerpos de la Armada.
Terminada la gloriosa epopeya que el combate
del Callao representa para todos los españoles, los
cuerpos de la Armada, confundidos en el entusiasmo general, dispútase el puesto de honor qq¡¡l les
corresponde para rendirá su ilustre jefe un trib~o
de admiracion despues de la victoria, con el mismo
entusiasmo con que en la lucha secundaron sus órdenes y compartieron los peligros.
Un objeto de arte había de ser el vivo recuerdo
para .Mendez Nuñez del entusiasmo que experimen- ·
taban sus compañeros y subordinados-, y se encargó al notable artista D. Celestino Ansorena la fabricacion de una espada en cuya hoja toledana se lee
la. siguiente dedicatoria: Los cuerpos de la Armada
al jefe de escuadra Me1idez Nuñez, en conmemorocion
del 2 de Mayo de 1866. La empuñadura está coronada por una cabeza Lle leon, de oro, con ojos de rubíes é incrustaciones y dibujos alegóricos que, así
como los de la vaina, representa fielmente el grabado de 1~ pág. 371.

SERVICIOS DEL CUERPO DE CARABINEROS
¡~t.\L.\ l.;QCUE!

Si en nuestra sociedad se prestara alguna atencion á la trascendental importancia que en sí tiene
cualquiera de los cometidos que se confian á la fuerza armada; si nuestros hombres públicos, si las
clases todas se preocuparan un tanto de la suma
de sacrificios y virtudes que requiere el cumplimiento del deber militar, en la más sencilla de sus
manifestaciones, grabados como el presente, inspirado en ese realismo que se impone, porque es un
exactisimo trasunto de la verdad, serian indudablemente de algun efecto, y contribuirían al prestigio
de nuestras instituciones más que cuantos argumentos se condensaran en razonado escrito ó prolija
disertacion.
Pero aquí, hay ya que manifestarlo sin más circunloquios ni rodeos. Pueden aún preocuparnos las
luchas mezquinas de una política miserable y rastrera, circunscrita á un pugilato en que nada gana
el pais y mucho ménos la moral pública; aún somos
capaces de interesarnos en las disputas que surgen
todos los domingos con motivo de esos espectáculos
que en los últimos años del siglo del vapor recuerdan las contiendas del pueblo que, gritando: Pa11e
et circenses! vió pisoteada su dignidad y ahogado su
poderío por las razas bárbaras del Norte; todavía
alguna causa trivial puede encender en ira nuestros
pechos y llevar nuestras manos á las armas; pero
nada que signifique un progreso; nada que tienda
al perfeccionamiento de nuestro modo de ser, de
nuestra existencia social, es capaz de sacarnos del
marasmo que nos domina, de esa indiferencia que
parece ser en nuestro caráder el gérmen de una
gangrena incurable, exacerbada hasta ahora por
medio de empíricos paliativos.
Triste es hacer esta declaracion, pero llega la
hora de poner de manifiesto la llaga que nos corroe,
á fin de que se acuda á los enérgicos medicamentos
que requiere su curacion. El verdadero patriotismo,
el patriotismo que piensa á la vez que siente, aconseja obrar de este modo, y nosotros no hemos de
cejar en nuestra conducta de siempre ante el pue-

373

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUS'fRACION MILITAR
ril temor de alarmar á esos espíritus pudibundos:
que repugnan la verdad cuando no se ostenta con
agradables vestiduras adornada.
El ejército, no nos cansaremos de repetirlo, el
ejército es el brazo social, y por lo tanto, á robustecerlo, á darle vida, á dignificar sus clases, á facilitar sus medios de existencia, deben dirigirse en
primer término los conatos de nuestros hombres
públicos; esas deben ser las primeras aspiraciones
de nuestras clases sociales, si el concepto patrio
significa aún algo entre nosotros. Porque, no cabe
ponerlo en duda, los males que lamentamos nosotros, más que nadie tal vez, ese malestar que se
manifiesta en actos punibles hoy, C!sffiO se manifestaba ayer, es hijo de la deficiencia de nuestro
erganismo militar y las causas que de i¡.quí se deducen.
Arduos, terribles son los deberes que al militar
exige su profesion, y en el cumplimiento de ellos
ha de exigirse la mayor exactitud, sin dispensar la
más mínima falta; pero en compensacion no han de
escatimar tampoco sus derechos ni mermar en
nada la justa retribucion, como sucede, si no en todas, en algunas clases.
El grabado aludido es el origen de estas reflexiones, expuestas en desaliñadas líneas. Dos carabineros, en una noche tempestuosa y horrible del invierno, prestan su servicio de campo, sin que sea obstáculo á su vigilancia el hielo que cubre el piso, la
nieve que entumece sus miembros y el frío cierzo
que los paraliza; nada los detiene en su deber; el
cumplimiento de éste requiere que se expongan á
la intemperie en esta noche cruel, y con sus deberes cumplen, viéndose obligados á llamar á la misera cabaM, -para restaurar sus fuerzas ó quizas
salvar la vida con una bebida refrigerante. En cambio, ¿qué les ofrece el Estado por estos sacrificios
inapreciables, por esta continua exposicion, en
pago de este género de vida que les impedirá llegar
á una edad avanzada, ó habrá de proporcionarles
una triste, enfermiza y prematura vejez? ¡Sarcástica respu_esta! Dos pesetas de sueldo diario por toda
remuneracion y el derecho á la pension de retiro
de una peseta ... con el descuento del diez por
ciento.
Véase ahora si no teníamos razon al decir que el
grabado en cuestion es más elocuente que todos los
argumentos y discursos.

HIPÓTESIS

o
Cuando perdido el pensamiento humano
En los revueltos mares de la duda,
Quiere arrancar á la materia muda
El misterioso_arcano
Que niega á su porfia,
Tú eres el ancla que su fe mantiene,
Y eres el faro que su rumbo guía.
Gérmen de la verdad, sin ti la ciencia,
A ciegas caminando,
No tuviera progreso en su existencia:
Penumbra ténue, vas iluminando
El camino que lleva á la evidencia,
Como al brillante sol
Va el matinal crepúsculo anunciando.

Desde la edad primera,
Desde que el hombre apareció en el mundo,
Y contempló la cristalina esfera,
Y el mar ancho y profundo,
Oponiendo á su paso una barrera,
Y oyó el rugir del trueno,
Y huyó espantado ante la luz del rayo,
Y contempló gozoso el valle ameno
Que con flores variadas pinta :Mayo;
Desde que observa, en fin, tanta grandeza,
Quiere saber la causa y el principio,
Pregunta como Job en el desierto,
Como Luzbel levanta la cabeza.
Vé de la duda ante sus piés abierto
El abismo insondable,
Y en él se precipita ... ;
Mas el espacio sigue impenettable,

La razon en su vuelo debilita,
Y entónces, consolando su tortura,
La hipótesis surgió; ella le incita
A proseguir la marcha ya insegura,
Ella el tupido velo
Va haciendo trasparente;
Ella alimenta el insaciable anhelo
Del pensamiento que alcanzar ansía
Cuanto toca en la tierra y vé en el cielo:
Y si el hombre un momento se extravía.
Y sorprender intenta
El misterio vedado,
Ella entónces inventa
l'n inmortal espíritu increado;
Pa~a explicar la causa, lo imagina
Con poder absoluto; Je da nombre,
lt
Y al trocarse en hipótesis divina,
Hace que nazca Dios dentro del hombre.
¡Cuán desdichada la existencia fuera
~i la razon humana
fü áun vagamente adivinar pudiera
La eterna causa que en buscar se afana!
A la virtud, el crimen se impusiera,
Reinara solamente el egoísmo,
Y sin deber, ni freno, ni templanza,
El mundo se trocara en negro abismo
Si la fé no trajese la esperanza.
Y ¿qué es la fé? ¡llipótesis sublime!
lli pótesis que lleva al infinito,
Hipótesis que espera y que redime;
Por ella sube el Hombre hasta el Calvario
Y muere allí sin exhalar un grito;
Por ella lucha el mártir en la arena,
Llorando sólo el crimen de aquel pueblo
Que al Circo le condena;
Por ella los Profetas nos legaron
Himnos de eterna gloria,
Y en lo ignoto atrevidos se lanzaron
Yaticinando la futura historia;
Ella forma los héroes que han vivido
Y vivirán del tiempo en la memoria;
Por ella vuelve Régulo atrevido
A entregarse á Cartago,
Sócrates se echa en brazos de la muerte,
Leonidas ya vencido
En el Persa provoca horrible estrago,
.Juana de Arco, tranquila ante su suerte,
Con paso firme marcha hasta la hoguera.
Y el alma, en fin, por ella se agiganta,
Sueña una vida etern;oy justiciera,
Y si el dolor un punto la quebranta.
Se reanima á esta voz: ¡sufre y espera!

Esperar sin desmayo; de ese modo
l'odremos alcanzar los ideales,
Y tierra, y cielo, y universo, y todo,
~os mostrarán sus obras inmortales.
Por eso, aunque la hipótesis naciente
'l'enga por fundamento
l' n suel'10 de la mente; ·
Aunque á veces engañe al pensamiento,
Con error y apariencia,
Ko es permitido desdeñar su ayuda,
Pues la hu mana y falible inteligencia
Tiené por ley atravesar la duda
Cuando va de lo ignoto á la evidencia.
¿Acaso los principios que tuvieron
Las ciencias todas, físicas ó abstractas,
.Eternos é inmutables siempre fueron ...?
_¿No forjaron quimeras .. .?
Y hoy, sin embargo, exactas,
~os descubren sus leyes verdaderas.
Que en su ambicion constante
Por llegar á lo cierto,
El hombre se asemeja al caminante
Que observa un espejismo en el desierto;
La sed que Je devora no se calma
Con la verdad fingida,
Pero el engaño, ilusionando el alma,
:'luevo vigor le infunde, y nueva vida.

•

¡Cuán elocuente prueba nos ofrece
El estudio astronómico, esa ciencia
Que contener parece
La quietud inmutable del abismo,
El continuo bullir de la existencia,
Y la vasta extension del cielo mismo!
Absurdo y visionario
Es el primer concepto que se muestra
Del mundo planetario;
Pasan los siglos, y su error demuestra
El sabio Ptolomeo:
Mas en un giro sólo imaginario
Funda el nuevo sistema;
Copérnico despues, y Galileo
Resuelven ya un problema;
Y siguen las hipótesis naciendo,
Las teorías se van perfeccionamlo,
Dudas y dudas van despareciendo,
Y ora en reposo, ora adelantando,
Los más raros fenómenos se explican,
~ombras se desvanecen,
Métodos sin cesar se multiplican,
Y por fin aparecen
Los planetas on toda su armonía;
Y i'iewton busca el lazo que los une,
Y Laplace se remonta hasta su origen,
Y Kepler inmortal observa y reune
Las misteriosas leyes que los rigen,
Sus órbitas elípticas nos traza,
Y por série magnífica que abraza
La hipótesis verdad y el desvarío,
En divino creador
El hombre se trasforma,
Pues si Dios formó un mundo en el vacío,
En la humana razon un mundo él forma.
Fuerzas que en lo ignorado estais latentes,
Hayos de luz envueltos aún en sombra,
Anchas esferas, soles relucientes,
Que vaga.is en el piélago sombrío
A distancia que asombra,
Etéreas vibraciones del vacío,
lncalculable abismo, negro arcano,
Misterios todos los que estar podeis
Dentro del radio del saber humano;
¡,\.y de la oscura noche que os rodea
Si una hipótesis brota, y sabe el hombre
Siquiera que existís! sólo esta idea,
Con fé le arroja en brazos de lo ignoto,
Y habrá un momento en que gritando: ¡sea!
La ciencia os tocar;í con mano fuerte,
Y el sudario de sombra entónces roto
Surgireis del olvido y de la muerte.
Y vosotros, pro_b lemas intangibles,
Causa y principio, espíritus sin nombre,
¿Jliunca sereis visibles
,\ la razon del hombre?
Los siglos á los siglos van siguiendo,
Las razas á las razas sepultando,
Sus secretos los mundos descubriendo
Sus limites los cielos dilatando,
'
Y siempre queda muda
La ansiada voz que revelar pudiera
Lo inmortal y absoluto, en lucha ruda
Continúan la ciencia y la quimera,
La fé que afirma y la razon que duda,
Y el alma, como nuevo Prometeo
A quien t,maz excita
El terrible acicate del deseo
Ora vacila, ora se prosterna:
Y anhela y ruge, y sin cesar se agita
De su eterna impotencia esclava eterna.
l\o basta ya la hipótesis oscura
Que brotó en los orígenes del mundo
Y en la fé se asegura;
Las hipótesis nunca se sostienen
Sí más tarde no afirman las creencias,
Si no son las semillas que contienen
Futuras evidencias;
.
Y en vano en todos tiempos s~ ha querido
Descubrir un misterio, un ,solo rayo,
Se eleva el pensamiento, )'~.¡¡,batido
' .'
Torna despues á su morta('cíesn';ayo~ -~·.• .

Como él torrente cuando llega al muro
Que su carrera impide
Se detiene un momento, el choque duro
Redobla luégo, con violencia nueva
Se extiende cual coloso,
Y potente, iracundo, proceloso,
Salta el dique opresor, audaz se eleva,
Inunda el valle, la vertiente sube,
Y hallando al fiu estrecho
Su primitivo lecho
Lanza en los aíres la preñada nube,
Así mi alma tambien, una y,mil veces,
Rompiendo sus mortales ligaduras,
Miró las glorias, removió las heces,
Alzó despues su vuelo á las alturas,
Buscó con ánsia el limite sombrío
En que termina el cielo,
Y allí, s.ila, vagando en el vacío,
Gritó sus dudas, formuló su anhelo,
Y el espacio quedó inmutable y frio,
Y los astros siguieron su carrera,
Y desmayó en su loco desvarío,
Y fué otra vez del polvo prisionera.
Inútil es, todo es en vano;
Mas cese ya el lamento y la agonía.
Cese el esfuerzo vano,
¿Por qué buscar en la regíon vacía
El insoluble arcano?
Palpemos la materia inerte y fria,
Brote al continuo choque de la idea
La hipótesis fecunda
Qui! adivinando crea,
Y cuando el hombre en su tenaz empei'lo
Logre alcanzar el término á que aspira,
Cuando convierta en realidad el suefio,
Cuando venza el error y la mentira,
Y consiga imponerse como dueño
A cuanto hiere y fija su mirada,
Lo conocido mostrará lo ignoto,
Lo mortal le alzará hasta lo inmutable,
Y surgiendo la hipótesis ansiada,
Verá si existe ó no lo impenetrable.
C.\:-.orno Rurz

l\lARTIXEZ.

EL CENTENARIO DEL MARQUE) DE SANTA CRUZ
SR.

D. ARTURO Z.\NCAO.\:

Mi estimado amigo: Pertenece V. al número, no
tan grande como fuera conveniente, de los españoles que procuran contribuir al progreso intelectual
de nuestra patria, y tambien pertenece Y. al número de los militares que entienden que la cultura del
ejército es valioso é indispensable factor de la vida y
de la salud del Estado, y firme fundamento del poderío naciona'I. Estas condiciones de su carácter y
de su inteligencia me dan la seguridad de que Y. ha
de acoger, mejor dicho, que Y. ha de llevar á cabo
un pensamiento que someramente procuraré indicar en la presente carta.
El dia. 19 de Diciembre de 1684 nació e~ Veiga
(Astúrias) D. Alvaro de Navia Osorio, marqués de
Santa Cruz de Marcenado, y por consiguiente, en el
último mes del presente año se cumplirá el segundo centenario del nacimiento del inmortal autor del
libro titulado: Re.flexiones Militares, libro traducido y
admirado en el extranjero, y en España más citado
que leído, y mucho m(•nos leido que Jo que su mérito requiere. Indicando esto mismo, en su Bibliografía Milita;• de España, dice el general D. José Almirante, al tratar de Santa Cruz: «Por supuesto
que en el extranjero es más conocido que en Espa~
ña.» ¿Y no Je parece á V., amigo mio, que ahora seria ocasion oportuna para invalidar la acre censura
contra nuestro descuido, que el señor Slmirante envuelve en la forma peculiar de su p~uante humorismo? Bien puede aseg_u rarse que p~r completo se
conseguiría este resultado, si el ejército español se
decidiese á conmemorar solemnemente el segundo
centenario del nacimiento del primero de nuestros
tratadistas militares. Y digo el primero, porque
el malogrado Villamartin, que es el único que pu-

�---~---~

-~~------

-

-- - - - - -

MENDEZ NUÑEZ
Casa donde nació,-Casa en que pasó su infancia.-Aposento donde murló,-Fragata •Nu.mancia•,- Casa en que fallecló,-Casa de_campo y capilla donde reposan sus cenizas,

'

�377

LA ILUSTRACION MILI1'AR

LA ILUSTRACION MILITAR

376
diera disputarle tan preeminente lugar, aún es contemporáneo nuestro, y el tribunal de la Historia sólo
puede dictar sentencias inapelables en materias
científicas, cuando el tiempo trascurrido permite
apreciar tas obras y sus autores con el criterio de la

conduciéndonos por el camino de nuestra regene-

EL FUSIL ELÉCTRICO

racion.
Los resultados obtenidos hasta el dia con los diNo hay para qué recordar la gratitud á que es
ferentes sistemas de fusiles eléctricos, modernadeudor por este hecho el distinguido publicista de
mente inventados, no habian hecho concebir granquien nos ocupamos: cuantos estiman la trascendes esperanzas en el empleo de esta nueva arma;
dental importancia de aquella magnífica y sublime
pero la Réunion des Ofjiciers nos describe ya un fusil
])Osteridad.
manifestacion, saben lo que el Sr. Vidart merece.
presentado por M. Pieper, que, si bien no llena toBien sé que carezco de la autoridad y de la eloSí debemos consignar aquí que la carta que insercuencia que serian necesarias para intentar la em- tamos hoy es un titulo no ménos valioso al recono- das las condiciones exigidas, debe al ménos considerarse como un progreso trascendental en este gépresa de convencer á mis antiguos compañeros de
cimiento público, aunque en escala modesta, que su
armas de la altisima conveniencia que tendria la
inteligente iniciativa en el festival del Centenario. nero de estudios.
El arma en cuestion tiene toda la apariencia de
realizacion de la idea que acabo de indicar; pero el
El marqués de Santa Cruz de lllarcenado ocupa,
un
fusil ordinario, sin gatillo ni mecanismo de seactivo é inteligente director de L.1 lrssTR 1c10~ i\11- , en su doble cualidad de escritor profesional y de
guridad
alguno; sólo se vé al exterior el d~parador
1.rTAR tiene á su clisposicion tan eficaces medios de
general esforzado, una página brillante de nuestra
con su guardamonte, además del cañon y la culapublicidad, que si quisiera emplearlos en la propahistori:i. militar. En una época poco fecunda en homta, lcPcual termina en una placa metálica.
ganda y explicacion del prayecto de conmemorar el
bres ilustres vivió este insigne tratadista; asi sus
La culata se halla perforada en toda su extension,
segundo centenario de Santa Cruz, acaso su tarea contemporáneos en Espafia no le hicieron justicia,
y en esta abertura hay una baqueta de hierro, cuya
no resultase infructuosa. No es probable que fuera
porque no se hallaban en aptitud de apreciar su
extremidad anterior se encuentra en contacto con
desoída la voz de LA lLUSTR.1c1os M11.r-r.1R si recorprofunda erudicion, sus ideas respecto al arte de
el fiador, y colocada de modo que resulte oprimida
dase que el aut::&gt;r de las Rc/1,e:ciones Militares no es
las batallas, organizacion y modo de ser de los ejérpor un resorte cilindrico contra la placa de asiento.
tan sólo un gran tratadista de milicia, sino que tamcitos. En aquella sociedad de un siglo que, conw
Apoyando el disparador á esta baqueta, se pone
bien fué un buen patricio, que gastó gran parte de
dice el distinguido geneMl.1 Almirante, forma un patambien en contacto con otra más corta, cuya exsus heredadas riquezas en servicio de su patria, y
réntesis en la vida de nuestra nacionalidad, D. Alvatremidad anterior, aislada por una envoltura de
un valeroso caudillo que murió peleando en defensa
ro de ?íaYa Osorio es verdaderamente una nota que
cautchouc, se dirige al fondo y precisamente al
de la honra de la bandera espanola; y fundándose
resuena sin eco, como produciéndose en el vacío.
en estos gloriosos recuerdos biográficos, se dirigie'
A la po~teridad cumple tributar sus homenajes centro del cai'lon.
La inflamacion ele la carga es el resultado del
se á la Sociedad Recreativa, que sirve de punto de
al hombre que sus conteporáneos no apreciaron, y
efecto de una chispa eléctrica al trasladarse la correunion á los hijos de Astürias, y al Centro del Ejéresto es lo que el Sr. Vidart se propone, con ocasion
cito y de la Armada para excitarles á que, en la del centenario del nacimiento del marqués de Santa riente por los dos polos del ac·1mulador. Con este
objeto, el cierre. está unido á uno de los polos, y la
forma que Jo tuviesen por conveniente, no dejasen
Cruz, excitando en este sentido la opinion pública.
placa de asiento, tambien, por consiguiente, rodeapasar el 19 de Diciembre de 188! sin rendir un tri¿Obtendrá en su noble empresa nuestro querido
de igual modo al otro polo por medio de la baqueta
buto de püblica consideracion al ilustre asturiano y
amigo el éxito que debe prometerse? Esto es lo que
al gran escritor militar, marqués de Santa Cruz de
no sabemos decir; pero, á nuestro juicio, la socie- directriz aislada de la montura.
M. Pieper emplea para los cartuchos el estuche
.M arcenado.
dad militar responderá á la excitacion del Sr. YiTambien L, ru·sTR.1c1os M1t.rr.1R podría promover
metálico de Kynoch, ó Birmingham, que, en vez de
dart, como responde siempre que se invoca algun
la celebracion de un certámen científico-literario,
cebo, se hallan provistos de una punta de cobre,
pensamiento patriótico. Es de esperar que el pencuyos temas fuesen estos Íl otros parecidos: una biocolocada exactamente en el centro y de suficiente
samiento será en todas partes acogido con aplauso;
grafía de Santa Cruz que contuviese noticias nuevas
longitutl J)ara rebasar la carga de pólvora. Esta
pero no hay que olvidar que se trata de un militar,
i1 poco conocidas; un exámen de las Reflexiones .Mipunta se halla sujeta al fondo del cartucho y aisde uno que perdió la vida en defensa de su patria, y
litrres, comparando este tratado de milicia con los estas virtudes no se estiman hoy; tales valores no se lada por una capa de cautchouc endurecido. La
publicados en su misma época, y quizá alguna poepólvora tiene encima un taco de carton, agujereado
sía en que se cantase la heriiica muerte del tenien- cotizan en la llolsa.
en su centro y reforzado con un cubo de laton. El
Si nuestro entusiasmo fuera bastante á asegurar
te general marqués de Santa Cruz de Marcenado.
carton se halla cubierto de un lado por una hoja
el éxito de la idea lanzada del Sr. Yidart, superaria
Claro es que todo lo que dejo dicho se reduce á
muy delgada de cobre que envuelve las paredes
éste á todas las esperanzas. Ya lo sabe nuestro
una indicacion muy somera de los medios que más
amigo, y porque lo estima asi, nos dirige las frases metálicas del cartucho al cubo de laton.
fácilmente pueden emplearse para conmemorar el
La electricidad se obtiene en un acumulador de
que contiene su escrito, pagándonos con la esplencentenario de Santa Cruz; pero yo confío en que la
la forma de un estuche bastante pequeño para que
didez de la lisonja nuestros buenos deseos .
buena imaginacion de \'. aún ha de hallar otros meel soldado pueda llevarlo en uno de los bolsillos del
Creemos que, como punto de partida, pudiera
dios no más dificiles, y tal vez de mayor eficacia,
uniforme. Al tiempo de disparar, se empieza por
organizarse una comision organizadora y de propaque conduzcan á la consecucion del mismo reenvolver los dos polos del acumulador al fusil; la
ganda, bajo la presidencia del Sr. Yidart, de la que
corriente, dirigida por un lado al aparato ele cierre,
sultado.
Aprovecha este motivo para saludará,-. afectuo- podrían formar parte distinguidos y respetables Ge- asegura la comunic~ion entre el cañon, el cartunerales que culti\'an las letras, los vicepresidentes
cho, la hoja de cobre del taco y el cubo metálico.
samente su invariable amigo,
de las principales sociedades de esta corte, tales coLa comunicacion con el otro polo sólo se verifica al
mo la Geográfica, Circulo ~Iercantil, Fomento de las
hallarse
en accion estos elementos, pues entónces
Artes, Casino de )ladrid, Centro ~lilitar, Casino de la
Madrid, 26, Abril, 1881.
se pone en contacto la placa de asiento con una tela
Peña, etc.; y aunque la (•poca del Centenario no es
la más á propósito p~ ra cierta clase de festejos, metálica fija al hombro del tirador y sujeto al.aparato elécti,ico. La corriente, partiendo de la placa
.\1 hacernos cargo de las anteriores líneas, debeputlieran, sin embargo, éstos organizar~e con las
rnos empezar manifestando al Sr. \'idart nuestra
previsiones 1:onsiguientes al rigor de la estacion, y de asiento, se dirige por el intermedio de la baqueta hasta el disparador, y cuando se aprieta éste
gratitud por las bené,·olas frases que dedka al Di- entre aquéllos pudieTan figurar:
rector de esta publicacion y por la deferencia y
(n gran concurso de tiro, al que se invitaria al se trasmite por conducto de la baqueta aislada y
la punta igualmente aislada del cartucho, hasta el
bondad con que supone que su pensamiento, que
elemento &lt;:id!, dándole así un carácter nacional.
con ser suyo tiene ya toda la autoridad necesaria,
L'na scsion literaria y asalto de armas en el teatro cubo de laton, donde los dos polos se aproximan lo
}luede lograr garantía de éxito siendo acogido en Real, premiándose la mejor composicion y los más suficiente á fin de producir la chispa que inflama
las columnas de L.\ 11.rSTRACIOS l\lJLIT.\R.
inmediatamente la pólvora.
hábiles tirado1 es.
Tan pronto como la presion de los gases ha expulEntre las distinguidas cualidades y aptitudes del
Torneo militar y ejercicios de Ca1·r01bset en el IIisado el taco, se restablece la corriente, de modo que
Sr. \'idart, hay una que forma su rasgo más caracJ)ódromo.
terístico, y que basta á hacer respetable su nombre.
Cn gran certámen musical, al que se invitarán la fuerza adquirida, en Yez de perderse por la acNos referimos á la solicitud con que investiga consmúsicas extranjeras, premiándose al autor de la cion del dedo sobre el disparador, constituye una
tantell).ente nuestra Historia, para poner Jespues composicion más inspirada en honor del olvidado reserva para la continuacion del tiro.
El acumulador puede conservarse durante quinde r~I1~ye hechos ~eróicos, rasgos sublimes, \'irtumarqués ele Santa Cruz.
des Íi.crisoladas, que la injusticia de los hombres
Los p1 emios para estos certámenes serían sea:u- ce clias y contener la electricidad necesaria para
tiene en el abandono y el olvido.
ramente proporcionados graciosamente por las ;or- disparar mil cartuchos.
1\1. Pieper considera como Yentajas principales de
Este sentimiento, innato en el alma lel Sr. \'i- poraciones oficiales y admiradores del ilustre ge1lart, le impulsó, en union del malogrado Romero
este
sistema las siguientes:
neral.
l.ª Seguridad absoluta de que no se verifique
Ortiz, á ser el iniciador de la idea del centenario
Por nuestra parte, L.\ ILnTR.1c10:s l\lrLJT.IH ofrece
de Calderon de la Barca, de aquel acto grandioso desde luégo una espingarda con incrustaciones de ningun disparo accidental.
2.ª El tiro sin interrupcion se produce sin que
en que, confundidos al calor de un propio pensaplata y oro para uno de los premios de tiro, en el
miento, contribuyeron los que viven de continuo caso de que se realice el pensamiento, al que nos pueda preocupar el percutor ni el disparador.
8.'1 ta inflamacion de la carga es instantáne~.
apartados por la; estériles luchas ® una política adlierimos con el mayor entusiasmo, pues no consi4,a La inflamacion de la carga por su parte ansuicida, á." enaltecer la memoria de nuestros dra- deramos nada más di~no de un pueblo que el pagar
maturgoit demostrando á los ojos de las naciones- estas del;ld3:s_de gratitud á los que han honrado lfli., terior debe tener su combustio~ !lompleta, de m¡ldo
que la fuerza y penetracion db"la bala sean mayocultas qué· en esta EspaOa, donde por punto genepatria.
--~-·
\ res que con otra cualquiera arma.
ral parece sólo predominar el indiferentismo, aün
hay algo capaz de aunar esfuerzos y voluntades,

~-ª La imposibilidad de obtener disparos falsos,
poi que se pu~den registrar los cartuchos por medio
de un galvanometro especial.
6.ª lmposibili~ad tambien de cargar varias vecesLel cartucho sm una operacion pré vra.
.
. as :en tajas indicadas en los números 3 y 4 no
se ,1ust1fican, sin embar"O'
. fl amac10n
.
o , pues con la m
por ? elante de la carga, ésta se consume con más
lentitud
.
1o, en
. que en otros casos· , como , por eJemp
e~ m ctodo Lafaucheux, ó en _e l ordinario de intlamacion central. En estos sistemas el cebo penetra profundamente
en la carira
.
.
o , rcsultanrlo la
, confl agrac10n
simultánea
de cierta cantidad d e pól vora, y
•
. .
von especia1Í6/'ªd la del centro; en los cartuchos Pieper no _se obtiene una inflamacion intantánea, sino
una cluspa elévtrica que comunica inmediatamei.te el. fuego tan sólo á un pequeflo número de granos
de polvora, los cuales trasmiten á su vez el fue"'o á
los granos próximos, de modo que la combustio~ es
lenta, y por lo tanto la ventaja de una fuerza mayo~ es por completq ilusoria. Alg unos especialistas
y t'.raclores se figuraban que con la inflamacion anterior se consumi~ por completo la carga, miéntras
q_ue en el caso ele mflamarse por detrás, vierta canti:lad de pólvora salía intacta del cai'l.on, lo cual pod1a observarse en tcrren'.&gt; cubierto por reciente nieve; pero la explicacion de este fenómeno es sencilla, pue~to que, á medida que las capas de pólrnra
d_e detras se trasforman en gas, las primeras han
sido ya exp11_lsadas por estos gases y salen intactas
d_el caí'lon. Si, por el contrario, la inlfamacion se Yenfica por tlel_ante, la pólvora sin consumir no puede esc_apar, au1~ con una carga diez veces mayor;
pero s1 en ~l primer caso los gases expulsan granos
no consumidos, en el otro los rechazan hácia atras,
de modo que el excedente de pólvora se consume
muy_despa?ío, cuando el proyectil ha recibido ya
una 1mpuls1on sensible.
No conviene prescindir tampoco de que en la inflamacion o~dinaria los residuos de la pólvora se exp~lsan al mismo tiempo que los granos no consumidos, miéntras que con la inflamacion por delante
toda la escoria queda en el cafion, y sobre todo en
el estuche. ~l. Pieper no ha estado, pues, acertado
al ~olocar el punto de inflamacion por la parte ant0r1or.
El cierre de la. corriente en el momento en que se
a~oya el arma al hombro, intercepta la línea de
mira, puesto que el disparo se produce tan pronto como la placa de asiento toca la tela metálica colocada en el hombro del tirador.
Difícil _e s profetizar el porven"' reservado á la
clectri~i~ad para las armas portátiles; pero sj fuéramos a Juzgar por los resultados &lt;le las últimas experiencias, se podria afirmar que el problema se
halla aün al principio de su desarrollo, y que sólo
por curiosidad, y de ningun modo para utilizarlo
conviene estudiar su estado actual.
,

ESTUDIOS HISTÓRICOS
ÓRm MILITAR DE AL'ÁNTARA

Reinando D. Alfonso VII, en el año de 1156, estando ~ún en poder J.e los moros gran parte de nuestra
Pemnsula, como P.ran los reinos de Sevilla, Córdoba, .Murcia, Jaen, Valencia y la mayor parte ue
Portugal, Extremadura y la i\Iancha, varios caballeros, naturales de Salamanca, trataron de hacer
un_ fuerte y guarnecerle, en frontera de moros, para
ev1tar por aquella parte sus correría~ en tierra de
cristianos; y habiendo salido con esta intencion á
recorrer el terreno en el mes de Setiembre de dicho ai'lo, se encontraron á un ermitaí'lo llamado
Ama~do, que ha?iendo guerreado en su juventud,
termmaba sus d1as en penitencia. Enterado del inte~to_de los. ~aballeros, les dijo que ningun punto
m~s a propos1to para el fuerte, que junto á su ermita, porque se hacían dueños de la ribera del río
Coa, frontera de moros. Acepta"dii. la idea, en ocho
meses quedó construido el fuerte, que tomó la denominacion de San Julian del Pereyro, por ser éste
el nombre de la ermita, sin que se sepa á cuál de
los San Julianes hace relacion, suponiéndose fuese

al obispo ceno~anense, por ser el más antiguo de
los San~os as1 llamados. !Iiciéronse atalayas para
descubrir al enemigo, y se constituyó una Orden de
caballería, apellidada tambien de San Julian del
Pereyro, para guarnecer el fuerte, defender la
frontera y hacer excursiones y conquistas en tierra
de moros. Suplicaron la aprobacion al obispo de
Salamanca, al que correspondia por ser el diocesan?; se llamab~ D. Ordono, y al conceder su aprubacion les sei'lalo por regla la del Císter, que era la
s~ya, nombrando maestre de ella á D. Suero Barrient?s, uno de los caballeros fundadores, y para
~l cmdado de sus almas y culto divino trajo monJes de su Orden.
Pron~o ~uvieron estos caballeros ocasion de probar su ammo esforzado en la guerra, por los continuos ataques q~e los moros daban al fuerte, y por
los q~e ~n sus tierras experimentaban por parte de
los crIStianos. En uno de éstos tuvo D. Suero la dicha de derramar su sangre y dar la vida por la santa caj_sa q~e tlefendía. Su cuerpo recibió sepultura
en la_ iglesia del fuerte; la ·situacion de éste c·ra en
e~remo de ~eon, á orilla del río Coa, ocho leguas de
Cmd~d-Rodngo, cuatro de Sabugal, una de CastelRocl1~1go, media de Raygada y de Cinco,illas, y en
medio de eStas dos. Hoy pertenece este territorio á
Portugal. En el siglo pasado aím se veian las ruinas
del fuerte_, unido á la iglesia de San Julian, que est~ba en pié, edificio no muy grande y construido de
~iedr~ s~ll~r. ~•'uera de ella, pero arrimados á lapal ecl,_ se 'eian algunos sepulcros de piedra, sin rótulo m escudo ele ~rmas, creyéndose, sin embargo,
fuesen enterramientos de los primeros maestres y
comendadores. Al Norte se veía otro edificio arruinado, donde habia muchos sepulcros cubiertos con
losas de p!edra, y cruces en lo alto y bajo, pero sin
letrero~ m escudos ele armas, y se juzga fueron enterramientos. de
•
. caballeros y monjes de la Orden.
1gnoramos s1 aun existen estos restos, testigos mudos de las primeras hazañas de tan ínclitos caballeros.
Sucedió á D. Suero otro de los fundadores, llamado D. Gomez Fernandez. En su tiempo murió
Amand~, ~ se construyó convento y casa para la
Orden, a cien pasos de la iglesia de San Julian en
la ladera Norte de un cerro. A la iglesia de ;ste
convent~ se la ~!amó Santa María del Pereyro, siempre aludiendo a los perales silvestres que los portugueses ll~man Pereyros Domato, 'fUe había por
~quel _paraJ_e, sobresaliendo por su magnitud uno
m_med1~t~ a la ermita, del que tomó el nombre.
Aun ex1stian en el siglo pasado ruinas de cantería
gruesa, que demostraban la grandeza y fortaleza
de aquella nueva casa, matriz de la Orden.
Este mismo maestre D. Gomez solicitó y obtuvo
de Su Santidad Alejandro III, en el ai'lo de 1177, bula de conformacion, siguiendo en esto la costumbre
que empezó á. observarse en tiempos de este Papa
por las Ordenes religiosas, ya fuesen ó no milita~
res, las u~as par~ su constitucion, las otras para su
confirmacion. As1 vemos Jo hizo la de Calatrava
en 1164, la de Santiago en ll75, ésta de San Julian
del Pereyro e_n 1177, despues la de Cartujos, luégo
la de Carmelitas, etc., sin que las fechas citadas indiquen la de su creacion, pues no fué requisito legal dicha alteracion hasta que el concílio Lateranense lo estableció, é Inocencio lII lo ordenó
en 1215.
Alejandro III, en su bula de confirmacion decía
á D. Gomez y sus freiles que «los reciqia bajo la
protecci?n dP,l bienaventurado San Pedro:¡r la suya,»
estableciendo que las personas y bienes que entónces ya poseía la Orden, como los &lt;lemas que legítimamente adquiriera, fuesen para ellos y sus sucesores, libertándoles de diezmos; facultaba el recibir clérigos en la Orden, declaraba libre en aquel
lugar la sepultura, y ordenaba que el prior fuese
siempre elegido por la mayoría de votos de los
freiles.
Al morir en 21 de Agosto de 1157 el rey D. Alfonso, por su disposicion testamenta,ria quedó dividido
su reino entre sus hijos D. Sancho y D. Fernando,
ocupando el primero el trono de Castilla, y el de
Leon el segundo. Este declaraba en 1176 que recibía

en su ~ncomienda y clefension al Pereyro y sus freiles, ~si presentes como porvenir, imponiendo penas a los que les faltasen á sus personas ó bienes.
L~ Santidad de Lucio III dió nueva bula ele aprobac1on en 1183, en la que ya se dice claramente que
las personas de la Orden guarden la re••la de San
Benito, limitada y moderada cual convie~e á órden
de Caballería; tambien por ella se la hace exenta,
Y_ se la declara nwllius diw:csis, especificando los
b1enee que la Orden tenía, y eran San Julian del
Pereyro con sus términos, las Raigadas, Villar de
Jurpino, Herrera, Colmenar, Almendraseca, y la.
Granja de Pouseca.
D. Alfonso IX conquistó en 1217 la villa de Alcánt:tra, y deseando engrandecer la Orden de Calatrava 1
se la dió para que tuviera, como la de Santia"'o
o ' dos
convent?s, uno en Castilla y ot~o en Leon; pero la
Orden ue Calatrava comprendió que no era tan
fuerte ni nume~osa como la de Santiago; para aceptar el compromiso que llevaba consi"o la donacion
Y ?eclió _la villa de Alcántara con sus ~astillos y tér:
m~nos, Junto con los demas bienes que tenía en el
~emo ~e I:eon, á la O_r~en de San Julian del Perey1o, baJO ciertas condiciones que expresaba el pacto;
ent:e. ellas, que el maestre y co1wento del Pereyro
recibieran con obediencia la visitacion que el maestre de. Calatr-ava hiciese se"un
la órden del Cister ,
o
p_ero sm_ e~tar obligados á recibir monje por prior,
~1 no qms1esen, sino de su propia casa del Pereyro,
o de la de Calatrava; que cuando mu1iiese el mae•:tre de ~alatrava, el del Pereyro fuese llamado parn
la elecciou del futuro maestre, que el de Calatr~ v¡t
no tuviera poder para enajenar cosa alguna de L&gt;s
del Pereyr?, sin ?onsentimiento de su maestre y
convento. Se firmo este pacto en Ciudad-Rodri"o
el 16 de Julio de 1218, y desde entónces la orci"'e~
del Per.eyro estableció su convento y casa principal
en Alcantara, tomando este nombre y añadiendo
á sus
. armas, que eran un p~ral silvestre, pardo, sin
h oJas, con las raices descubiertas, en campo de oro,
las trabas de las de Calatrava. Esta Orden no cumplió lo pactaJ.o respecto á la eleccion de maestre
por lo que los de A!cántara no admitieron los visi~
tadores; así es que resultó ser sólo en el nombre
filiacion de la ele Calatrava, y dejó ele serlo pJr
completo por bula de Julio II, dada en 1505, contirmada en 1518 por Leon X, en virtud de las cuales la
Orden de .\.!cántara quedó libre y exenta de lo ajustado con la de Calatrava.
Los caballeros de Alcántara usaron hábitos semejantes á los de Calatrava, y capa. En 1411 les autorizó el Papa Benedicto XIII, por bula dada el 24. ele
i\layo, á cambiar las capillas por una l'ruz vP.rde de
paM de brazos iguales, terminados en flor de lis
puestas en los escapularios y lado izquierdo de su~
capas y vestiduras exteriores. Así, pues, éstos, como
los de Calatrava, no fueron caballeros cruiados hasta más de dos siglos y medio despues de constituida
su Orden.
(Se contimiarci.)
A~GEL

ALV,IREZ

DE .-\.R.H'JO y

CUELLAH.

EL COMUNERO
SO~ETO
Osa la frente alzar ante el tirano,
&lt;le patria y libertad á la voz santa,
Y el yugo que sujeta su garganta
Romper intenta con robusta mano.
De comunismo al grito soberano,
Del polvo que le humilla se levanta,
Llevando á Villalar su firme planta
Con la fiera altivez de un espartano.
Vencido queda en la fatal jornada,
Y un cadalso es el premio que á su anhelo
Da de los hombres la justicia airada.
Cae la cuchilla; el cuerpo viene al suelo,
Y al rodar su cabeza ensangrentada
La Libertad se cubre con un velo. '
:.\LFREDO A. ARME:-.O.\RJZ.

�LA ILUSTRACION MILITAR

LA I LUSTRACION MILITAR

378

-

--~-- - -- - - -- - - - -- -- - - - - - - - - - - - - - - - - -

D. RAMON JÁUDENES Y ÁLVA8EZ
TENIENTE CORONEL, COMANDANTE DE ESTADO MAYOR

11

\

una série de interesantísimos trabajos geográficos,
geodésicos y topográficos, los cuales hemos podido
examinar detenidamente, y no titubeamos en asegurar que por sí solos constituyen la reputacion de
un brillante oficial.
Pero estos estudios requerían sacrificios, fáciles
de apreciar tan sólo por los que han recorrido los
dominios del Sultan del Mogreb: sujeto á todo género de privaciones, con malos alimentos, aguas
inmundas las más de las veces, viviendo en miserable tienda de campafla, con todas las penalidades, en fin, que forman el séquito del viajero en

379
por necesidad, pues ante la ingratitud ó el olvido
de los altos poderes se extinguen los sentimientos
que enaltecen al hombre, dejando su puesto al indiferentismo, ó, lo que es peor, al más egoísta individualismo.

Un tributo de admiracion, á la par que de justicia,
nos impulsa á publicar el retrato de este malogrado jefe de nuestro ejército, victima de una enferBIBLIOGRAFÍA
medad adquirida en las comarcas berberiscas,
miéntras dedicaba toda su actividad é inteligencia
Cuba, su pre.,u puesto de gast -0s, -por D. Mar,,,.á cumplir la delicada mision que se le había conn o C ancio V illa--Amil.-Un volúrnen de l.4..V
páginas en 4,..0 -Ma&lt;lri&lt;l, impr enta de R. Mofiado. Si los ideales de un pueblo han de inspirar
r eno y R . R,ojas.
segura gar antía en el porvenir, nada más justo que
Por el siguiente párrafo que el autor pone al frenrendir entusiasta homenaje de consideracion á
te de su libro, á modo de advercuantos contribuyen por diver- ·
tencia preliminar, podrá ya forsos modos y honrados esfuerzos
marse idea de la importancia de
á sostener ~o el interés de las
esta
obra, y del plausible interes
cuestiones que con el engrande1)
á
que
ha obedecido su publicacimiento de Espafia se relaciocion.
nan, y por todos medios procuDice de este modo el Sr. Canran oríllar los obstáculos que la
cío
Villa-Ami!:
civilízacion encuentra en terri&lt;.Ante
la contrariedad de que
torios africanos.
pudiera encenderse de nuevo la
En el ní1mero de éstos figuguerra civil en Cuba; en el teraba el comandante Jáudenes,
mor de que el Gobierno, distraíjefe ilustradisimo del cuerpo de
do en la presente agitacion poliEstado l\Iayor. En 1857, cuando
tica, no atienda con la preferenaún no ha bia cumplido los diez y
cia
que se requiere la organizaseis años, ingresó en el servicio
cion
del trabajo, y repare los
como cadete, siendo destinado,
errores cometidos en la constidespues de ascender á subtetucion del crédito de la Isla; en
niente, al regimiento infantería
la posibilidad de que por esta
de Zaragoza, con el cual asistió
falta nos sorprendan los sucesos
á la memorable campaña de Afrisin recurso ni cré..;ito para haca, encontrándose en la toma del
cerles frente, y el deseo, en fin,
fuerte Martín, aduana de Tede contribuir á evitar una gran
tuan, batalla de la misma plaza
catástrofe, nos ha impulsado á
y demas acciones, hasta su ocuescribir
y publicar los siguientes
pacion, continuando en el misar
ticuloS.ll
mo cuerpo durante los combates
A estos dignos y elevados prode Sierra Bermeja,Samsa yUadpósitos sacrificó el autor hasta
Ras, que seflalaron el término
sus principios políticos, adoptande aquella guerra.
do, sin vacilar, ideas que son
Despues de evacuada la plaza
peculiares de otras escuelas. En
de Tetuan por nuestras tropas,
su generoso .afan de conservar
fué destinado de guarnicion á
para Espafia esa admirable joya,
las Baleares, y en 1862 ingresó
engastada en la diadema de
en la Academia de Estado Mayor,
nuestro poderío por el genio más
ascendiendo á teniente con uno
portentoso que produjeron los
de los primeros números de su
siglos, el Sr. Cancio piensa sólo
promocion.
que es espaflol, y como español
Breve tiempo permaneció en
habla,
echando á un lado preel servicio sedentario. Desde la
ocupaciones de partido, por más
revolucion del 68 y la batalla d~
que adopte algunas doctrinas
Alcolea, en la cual se distinguió
peculiares de aq11él en que minotablemente, sus servicios se
lita, pero no sin hacerlas pasar
acumulan, demostrando una acpor un exámen detenido, y en
tividad incansable en el primer
alto modo imparcial, donde no
D. R.\MON J,i.UDENES
periodo de aquella azarosa époentra para nada la pasion.
•
c&amp;; enviado luégo á diversas coTeniente Coronel, Comandante de Estado Mayor, Jefe de la Oomision de estudlo de Marruecos.
No es esto·decir que todas las
misiones especiales de su cuert en Ceuta el dia t t de Abril Último.
ideas del Sr. Cancio Vílla-Amil,
po, recibió órden de incorporary que cuantos procedimientos
se á las columnas que en la propropone como remedio á la ac~
vincia de Leon perseguían á los
carlistas, mereciendo sus servicios distintas recom- Marruecos, su prematura muerte es la consecuen- tual situacion económica de la isla de Cuba, sean,
en nuestro juicio, merecedoras de aprobacion; léjos
cia de las fatigas que su deber le imponían.
pensas hasta el grado de comandante .
Las simpatías que el Sr. Jáudenes supo conquis- de ser así, con muchas de sus teorías no podremos
A su ascenso á capitan por antigüedad pasó á
Puerto-Rico, despues de corta permanencia en el tarse en todas partes, su entPreza de carácter y su jamas estar de acuerdo; pero esto no ha de ser óbiDepósito de la Guerra, y en aquella importante po- acrisolada honradez, han hecho que su muerte ce para que prodiguemos á un trabajo que se inspira
sesion española llevó á cabo numerosos trabajos, haya sido muy sentida por cuantos tuvieron la di- en tan patrióticos conceptos, condicional y entuentre los cuales figuran el levantamiento del plano cha de tratarle; pero esta desgracia es aún más siasta aplauso; porque esta clase de libros son prede la isla Cangrejos y la carta itineraria militar. Al sensible, pues como resultado de su mismo patrio- cisamente hoy más necesarios en una sociedad donpoco tiempo fué enviado á la isla de Cubá y desti- tismo, que todos le reconocían, deja en la miseria de cada día se perciben más rápidas esas corriennado á la tercera brigada de la comandancia gene- á siete hijos menores y una inconsolable viuda en tes de brutal egoísmo, que sólo conducen á destruir
el concepto patrio, y á sumirnos mafiana en la verral del departamento del Centro, siendo propuesto cinta.
güenza ante los ojos de los naciones cultas.
La
poblacion
de
Céuta
se
propone
levantar
un
en tan largo período de lucha para diversas recomDesde luégo el Sr. C:i.ncio señala el primero el
mausoleo á su memoria y dar su nombre á una de
pensas hasta el empleo de teniente coronel.
Su última y gloriosa campafia empieza en Céuta, sus calles, para que viva eternamente en el corazon más funesto de los males que se advierten en la adó más bien en la mision que le fué confiada para es- de aquellos nobles habitantes; y nosotros, al unir ministracion de la isla desde tiempo inmemorial;
tudiar los dominios de Muley-llasan. Asiste prime- nuestro sentimiento al que experimentan los aman- pero que, á partir del impío grito de Yara, ha tomaramente con la embajada espafiola á la visita hecha tes de todo ideal nacional, faltaríamos á un deber do colosales y terribles propor ciones: la inmoralien .Marruecos á la corte Sheriffiana; recorre luégo sagrado si no implorásemos la proteccion que del dad (el autor no se detiene en circunloquios para
la costa occidental desde llfogador á Cabo Jubi, con país merece su afligida familia. Si los sacrificios y pronunciar esta palabra); la inmoralidad, que lastila comision encargada de fijar el punto donde se la abnegacion con que el ciudadano dedica á lapa- ma todos los intereses, que empobrece á las clases
halló la antigua posesion de Santa Cruz de .Mar Pe- tria su existencia no constituyen una deuda inelu- productoras, que socava y concluye por destruir el
queña, y de regreso de esta expedicion, emprende dible para los pueblos, las naciones sucumbirían crédito público,ydesprestigia ydeshonra ála patria.

�380
«llnya alguna vez valor, dice el Sr. Cancio, para
imponer la más rígida moralidad en todos los servicios, y así se hallará la solucion que tanto y tan
profundamente á todos preocupa, de hacer desaparecer los estragos del déficit, sin aumentar las cargas públicas;)&gt; y despues, en forma por demas delicada, para no herir vidriosas susceptibilidades, recuerda, á proposito de esta plaga de la administracion, que aún puede aplicarse á nuestra colonia el
dicho del famoso Cisneros: «Las Indias son amparo
y refugio de los desesperados de Espafla.»
Pasa despues al exámen de los presupuestos de
diferentes anos, y hace observar el creciente aumento de los servicios, que no guardan la proporcion debida con los ingresos. Al llegar á este punto
el Sr. Cancio, inspirándose en una opinion muy comun en la isla, y á la que no son ciertamente extraflas algunas de nuestras eminencias políticas, se
muestra decidido partidario de la fusion de los presupuestos de Ultramar y la Península, idea que
juzga en gran manera conveniente y útil á la unidad nacional, y que obedece á un principio de justicia; la igualdad de derechos entre los ciudadanos ·
de una misma pátria. Ahora, por ejemplo, en España se consagra un 11,50 por 100 de su presupuesto, á
Fomento y Obras públicas, miéntras en Cuba se
destina solo á estas atenciones un 3,02, diferencia
que se maní fiesta, en razon inversa, respecto á
Guerra, Marina y Deuda pública; r tan desigual
distribucion no creemos que pueda haber causa ni
razon economica que la aconseje ni disculpe.
El Sr. Cancio indica, como uno de los medios de
reducir el déficit, la disminucion del ejército de
Cuha, en lo cual, sin embargo, aconseja que se proceda con cautela, y teniendo en consideracion el
importante papel que representan los voluntarios
de la isla y la Guardia civil, y las facilidades que
ofrecen hoy los medios de comunicacion, merced á
los cuales en breves dias, puede desde la Península
trasportarse un ejército numeroso, si aquí se halla
establecido un sistema de reclutamiento y reserva
ajustado á ll!.s necesidades de la época actual, y en
armonía con el establecido en otras naciones poderosas.
.
En este punto nuestra opinion no puede hallarse
conforme de ningun modo con la del ilustrado autor
del libro; y no es, ciertamente, porque un espíritu
exclusivista nos mueva á posponer los intereses patrios á las conveniencias de clase; léjos de eso, sí
considerásemos necesaria al progreso y bienestar
de la isla de Cuba, que es un pedazo de la pátria,
la reduccion, hasta la supresion acaso del ejército,
no vacilaríamos en aplaud.ir la medida; que un sacrificio aconsejado por tales causas, bien podría
aceptarse cuando tantos otros se han cumplido sin
protesta.
Pero semejante disposicion daría resultados contraproducentes. fü1cuérdese si no que la escasez de
tropas al estallar la insurreccion de Yara, impidio
ahogar en su origen el movimiento separatista, y
que cuando se enviaron los.primeros refuerzos, habíase propagado el fuego, hasta ocasionar ocho ai'los
de guerra civil, donde España y la isla han sacrificado inmensos recursos, y, lo que es más triste é
irreemplazable, doscientos mil de sus hijos.
A la inversa, al lanzarse por segunda vez al campo los partidarios de la independencia de Cuba, el
general Blanco, que tenía á sus ordenes un ejército
numeroeo, aclimatado y aguerrido, pudo, en una
breve y feliz campaf1a, vencer á los rebeldes, con
escasa efusion de sangre, y restablecer la paz y la
tranquilidad en la isla.
Hay, además, una razon, la primera tal vez, que
que aconseja sostener en Cuba un cjt&gt;rcito numeroso, relativamente: el clima, que tan fatal influjo
ejerce en los europeos. Trasportar de España tropas en un momento preciso, para lanzarlas á la lucha apénas saltan en tierra, es, más que inconvenientE&gt;, criminal, como lo atestiguan repetidísimos
ejemplos. Horror causa recordar las bajas que el vómito y las calenturas palüdicas é intetmitentes
producían en aquellos batallones, formados ele una
lozana v entusiasta juventud, que corrían á elefend.er la inteJridael de la patria allende los mares.

LA ILUSTRACION MILITAR
¿Cabe, despues de esto, preguntamos nosotros, abogar por la reduccion del ejército de Cuba, para vo~ver mai'lana á recurrir á tan detestables procedimientos? Sosténgase en nuestra hermosa Antilla un
personal avezado á aquel clima, acostumbrado _al
o-énero de vida que allí se lleva, conocedor del pa1s,
bien organizado é instruido, y se tendrá la mejor
garantía para el porvenir. Lo demás, es economizar
hoy y despilfarrar mañana, lograr un momentáneo
alivio por el pronto, y preparar el desprestigio y la
ruina de todos los intereses sociales.
Otro tanto pudiéramos decir de las economías
que el Sr. Cancio Villa-Amil propone se introduzcan en el presupuesto de Marina; pero tememos extendernos demasiado. Esto no obstante, nos permitiremos observar que no bastan en Cuba los cañoneros y fuerzas sútiles para atender á las necesidades del servicio, como el Sr. Cancio propone, pues
España, nacion esencialmente marítima y coloni_a l,
debe, aunque sea no más por decoro, hallarse dignamente representada, particularmente en aquellos mares surcados de continuo por las prix¡eras
escuadras del globo; y ante el monitor norte-ame~canp, ó el blindado inglés que acuden á los puertos
de la Habana ó Santiago, ejercería contraste por
demas tristísimo ver nuestro pabellon de gue~ra
izado al viento sobre una embarcacion semejante á
las falúas de vapor que llevan aquellos colosos colgadas de sus bandas.
Que la situacion económica de Cuba reclama
prontas y eficaces medidas, es una verdad pal~aria, que el ilustrado autor del folleto pone de relieve
con enérgicos y á la vez sombríos colores, el mal es
tan grande ya, que, si no se acude con solícita
mano á su remedio, dentro de un plazo, quizá muy
breve, no bastarán paliativos á ponerle coto. Júzguese por el detalle de que hace dos meses que no
se pagan en la Caja de Ultramar los alcances de licenciados y fallecidos, debiéndose á aquella dependencia por las Cajas de Cuba, más de siete millones
de pesetas, cantidad que va en creciente aumento,
sin que se halle forma de dar solucion al pavoroso
problema que envuelve, aparte de los perjuicios
enormes que se ocasionan á los que, procedentes
del ejército, regresan á la madre pátria.
Para dar una idea del sistema económico (denominémoslo así, 'por llamarlo ele alguna manera) que se
observa por la administracion pública en España,
puede citarse, como dato elocuente, que, cuando se
necesita tabaco en la Península, se acude á los Estados-Unidos, lleganelo á adquirir en un año doce
mil bocoyes, míéntras que la exportacion total á
España de tabacos de la isla de Cub~ en el ~flo
1883, no ha pasado de un millon cuatrocientas vemtiseis mil libras.
Al llegar á este punto, son harto dolorosas las reflexiones que acuden en tropel á la mente. Al sér
más optimista se le ocurre pre~untar si un mal
espíritu ha ido amontonando, con sistemática y criminal constancia, errores sobre errores, hasta conducirnos á esta situacion en que vemos oscurecerse
todos los horizontes, é irse elevando por doquiera
obstáculos á nuestra existencia, trabas al desarrollo del comercio y de la industria pátria. Hay un
instinto verdaderamente suicida, una tendencia
que parece arrastrarnos á perseverar en las faltas
de nuestros antepasados, adicionándolas con otras
nuevas; y miéntras no logremos sacudir este influjo
y adquirir suficiente fuerzl\ de voluntad para arrojarnos sin vacilaciones por otras sendas, es inútil
pensar en el porvenir. El porvenir, en estas condiciones, será más triste que el presente: y ¿á qué
llorar el mal dos veces?
Pero no nos dejemos arrastrar por estos pensamientos; hay remedios á que echar mano; el libro
del Sr. Cancío nos indica medios que son verdaderamente aceptables. A los Gobiernos toca ensayarlos; á la opinion, discutirlos y prestarles calor: Y
nosotros, que, aunque humildes, tenemos en esa
opinion un voto, cumplimos nuestra obligacion de
propagandistas, consagranelo estas desordenadas
lineas á la obra de que se trata, á la par que llenamos un deber de cortesía, felicitando cordial y expresiYamente á su distinguido autor.

MEMORI.\S D"t:L INSTITUTO GEOGR.\FICO Y EST.\DÍSTJCO

Se ha publicado el tomo 1v de estos interesantes
trabajos. El presente constituye la segunda parte
de los metrologico-geodésicos.
El coronel Barraguer, en sus estudios experimentales sobre la ecuacion del metro de platino, y en
la definícion por trazos, ha demostrado unas condiciones de hombre de ciencia que en otro país obtendrían esa popularidad y explosiones de admiracion
que aquí sólo parecen reser.varse para una categoría especial de aptitudes: las poéticas, las oratorias,
las retoricas.
La parte tercera en los trabajos metrológico-geodésicos comprende la determinacion .rel coeficiente de dilatacion lineal de la regla de hierro lami113.do, perteneciente al aparato Ibañez, destinado á
la medicion de bases geodésicas.
No escasearemos nuestros aplausos al sabio general Ibaflez y á cuantos le secundan con tanta modestia como laboriosidad y aptitud notable.
Solamente creemos que el Gobierno debería destinar más personal á ese Instituto, y que el excedente de oficiales de infantería podría ser ahí utilizado, para apresurar y terminar los trabajos de
planimetría por distritos municipales, base de todos
los demas necesarios para la formacion de un catastro y otros hechos fundamentales y esenciales á
todo buen gobierno, á toda administracíon digna de
este nombre.
Tambien ha publicado el Instituto Geográfico y
Estadístico un resúmen de los trabajos hechos para
la determinacion del metro y kilogramo internacionales. Contiene el exámen analítico de cada una ele las
sesiones celebradas por la Comision internacional
de pesas y medidas en 1819 y siguientes, bajo la
presidencia del general Ibañez.
Es tambien éste un interesante y muy útil trabajo.

PENSAMIENTOS
Nuestro carácter señala el premio á los dones
que recibimos de la fortuna.
Nunca es el hombre tan dichoso ni tan desgraciado como se juzga.
El amor á la justicia es, en la mayor parte de los
hombres, el temor de sufrir la injusticia.
La verdad no haie tanto bien en el mundo, como
mal sus apariencias.
El silencio es el mejor partido que debe adoptar
todo el que desconfíe de sí mismo.
Es más vergonzoso desconfiar de un amigo, que
ser enganado.
La urbanidad del espiritu consiste en abrigar
pensamientos nobles y honrados.
Se hace en ocasiones el bien, para hacer impunemente el mal.
Se habla poco cuando la vanidad no hace hablar.

1

El gran Condé convidó un día á su mesa al poeta
Voiture; pero éste se olvidó de la invitacion y no
parecio por casa del principe hasta despues de una
semana.
Acercose el poeta á saludar al ilustre 0:tpitan;
pero Condé, al verlo, le volvio bruscamente la espalda.
-Vamos exclamo Voiture sin desconcertarse; ya
veo que no he perdido la amistad de V. A.
-¿Cómo es eso? pregunto -con acento desdeñoso
Condé, dando frente al poeta.
-Porque Y. A. nunca ha vuelto la espalda á sus
enemigos.

REVISTA

20 DE MAYO DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NOM. 26

Almirante, 2, quintuplicado.

@

SUMARIO

Grabados: D. Porfirio Diaz, general del ejército mejicano.-Habana: Polvorín de San Felipe, situado
en el fondo de la babia, destruido por una explosion ocurrida recientemente.-Servicios de correos en los Estados-Unidos.-Cartagena: El dique
flotante (dibujo original de A. de Caula, grabado
de Soler y Parras).-Carreras de caballos: La carrera militar (dibujo y grabado de D. Severo
Just).-Francia: Estatua levantada en Cahors al
eminente tribuno Leon Gambetta, organizador de
la Defensa nacional.-Marina francesa: cañonera
Henri RitJitre, construida para las operaciones del
Tonkin.
Texto: Crónica.-EI general Porfirio Diaz.-Explosion del polvorín de San Felipe en la Habana.La Mensajera en los Estados-Unidos.-El dique
flotante de Cartagena.-Carreras de caballos· La
carrera militar.-Estatua de Gambetta en Cahors.-EI caflonero Henri Reoiere.-La existencia
de Dios.-Los hérbes de Filipinas: Fragmentos
historico-militares: El marques de la Solana.-EI
mundo marcha, por D. José Genaro l\Ionti.-Bibliografía.-Anuncios.-Sobre cubierta, por don
Eduardo de Palacio.-Epigrama.

CRÓNICA
Ya lo dijimos en otra ocasion. Francia se
ha equivocado en política colonial, y ahora
expía su error. 2,Por qué abandonó su política
tradicional en Egipto~ De ahí vienen actualmente sus mayores dificultades. El condominittm anglo-francés está muerto, y el gabinete
Ferry sabe muy bien que su resurreccion es
imposible; pero el ejemplo de M. Freycinet,
que cayó por sus condescendencias con la
Gran-Bretafl.a, le mueven á no tomar parte en
la proyectada conferencia europea.
La actitud de .Ifrancia resulta, pues , por
esto manifiestamente contradictoria, toda vez
que su Gobierno no aspira á restablecer su
antigua influencia en Egipto, y no quiere
tampoco dejar su dominacion exclusiva á Inglaterra.
En cuanto á esta nacion, no creemos que
acepte la conferencia en las condiciones indicadas por Francia. Muy débil y vacilante es
Gladstone, pero debe parecerle preferible asumir el protectorado de Egipto á las humillaciones y peligros que implica una conferencia
europea, abrazando, á más de las financieras,
las cuestiones administrativas y políticas.
Por otra parte, la oposicion conservadora ha
tenido la suerte de que su voto de censura
coinci:la con el mayor movimiento de la opinion pública por la cuestion Gordon, y no se
ría difícil que el actual Gabinete cayera , en
cuyo caso las pretensiones de Francia tendrían aún ménos probabilidades de ser atendidas, pues los conservadores son más decididos en politlca. nterior.
•
Nada se sabe con precision de Gordon. Que
salió de Jartum, se ha dicho, y que tuvo
que retroceder, porque corrieron á cerrarle el
paso los enemigos. Su situacion, en suma, justifica bajo muchos aspectos, el alto interés

dramático que ha despertado en toda Europa.
Y sabida es la solemne declaracion que ha necesitado hacer Gladstone en el Parlamento para
satisfacer á la opinion pública indignada:
«El Gobierno se opone á todo proyecto de
conquista del Sudan; pero reconoce que Inglaterra ~tá en el deber de salvará Gordon. &gt;
&amp;

No nos equivocábamos cuando, al dar cuen•
ta en uno de nuestros números anteriores de
la salida para Rué de M. Patenotre, ministro
de Francia en Pekin, anunciamos la próxima
paz entre Francia y China; ya ha sido firmada. En su consecuencia, se ha decidido reducir gradualmente el ejército de ocupacion del
Tonkin; se ha dispuesto la creacion de dos
batallones tonkineses con oficiales del ejército
francés, y se habla de confiar el gobierno general del Tonkin á un funcionario no militar,
lo que sería á nuestro juicio peligroso, porque
lo que sucedió en Túnez con el precipitado
nombramiento de un Gobernador civil, sucederá siempre en todos los países que no están
por completo y definitivamente pacificados.
En Argelia, segun carta del viajero Sr. Jimenez, la colonia espafiola es muy duramente
tratada por las autoridades francesas.
Esta conducta es tanto más injusta, cuanto
que: l.º, la poblacion espafiola es más '.numerosa que la francesa; y 2.°, los españoles son
en Argelia los que forman el grueso de la legion extranjera, los que han poblado de huertas y de jardines á Nemours, los que cosechan
el esparto y los que cubren los campos de espigas, vides, olivos, ganados y caseríos.
Lo más raro del caso es que, á pesar de esto,
la emigracion no C'esa, ni nuestros compatriotas piensan en regresar á su pátria. Y es que
en Argelia como en América, no se recompensa el trabajo con el mísero jornal que en Espa•
fia, y el cultivador llega á colono y propietario,
miéntras aquí no logra salir nunca de infortunado jornalero.
Hay un punto en Espafia, sobre el que va
habiendo verdadera unanimidad. Nosotros hemos dicho ya sobre él nuestra opinion muchas
veces, con la claridad propia de hombres sinceros y desinteresados. Pero en honor de la
verdad, La Epoca, y más recientemente el
ministro de Gracia y Justicia, Sr. Sikela, no
han consignado, con menor energía, los gra-

ves males que urge remediar en Espaffa. Merecen leerse y meditarse bien las siguientes

declaraciones de D. Francisco Silv~n su
discurso de inaugu.racion del Colegio· N~l
de Valencia. Hé aquí algunas:
«No hay progresos ni adelantos de qt'le tan-

to necesite el pueblo español, como el de afi1·mar y rectificar su sentido jurídico, y, triste
es decirlo, pero más es esto preciso en las clases que pudieramos llama1· gobernantes, que
en las gobernadas.
, La opinion pide, lo mismo á los liberales
ayer que á los conservadores hoy, reformas
civiles, administrativas y económicas, que
mejoren su vida, porque adivina y siente que,
por lo mismo que no somos un país rico, no
nos podemos permitir el lujo (que otros p11eblos muy liberales y muy parlamentarios soportan con desahogo), el lujo costosíidmo de
vivir mal administmdos.
~ Urge la reforma de nuestras leyes civiles,
para lograr que deje de ser la familia, la
propiedad, las instituciones todas que fm·man la vida del hogar español, ALGO PERDIDO
EN LABERINTOS DE LEYES, COMENTARIOS Y JURIS-

que exigen para definirlas (siquiera en sus líneas principales), la ciencia de un
jurisconsulto, ó cuando ménos la juventud
de un hombre consagrado al estudio de nuestros cuerpos legales.
&gt; El arte no es u?a inspiracion ·aislada, una
feliz aptitud individual, que crea por sí maravillas imprevistas; es la resultante de las inteligencias, de los sentimientos, de las creencias,
de los entusiasmos de un pueblo; y así (mejor
que en los pergaminos de las Costums de Jaime I, y en los fueros de Alfonso IV, y en los
cuadernos de vuestras Cortes), se pueden leer
escritas vuestra historia, vuestras franquicias,
vuestras libertades y vuestras glorias, por el
escoplo y el pincel, en aquellos artesonados y
en aquellas pinturas incomparables.,
No ha podido ser más explícito el Sr. Silvela, porque en su manera de decir, bastante ha
dicho. Sus eufemismos no impiden al lógico
descubrir, en todas sus principales proposiciones, una afirmacion de carácter fundamental:
la de que este país está desquiciado; la
que
todos los partidos políticos actuales son impotentes ó ineptos; la de que, en suma, el problema contemporáneo consiste en sustituir la
educacion científica (y por lo tanto, ~ca),
á la metafísica ó retórica, y en dar desde arriba vivos y repetidos ejemplos de virtud 7tra.
bajo.
Pero desgraciadamente, apénas hay un caso
, en el que no sea la Administracion la. pñmera
que contraríe, en vez de estimular, el prógres_o
moral é industrial. Bien claro lo ha dichó La
Epoca á propósito del expedienteo; y •hora
mismo, con motivo del teléíono,.~--bien
La Industria Ibérica, que al ~ naer"8rse-el Estado la explotacion dél f.elcff'ci.o, lo
que se pretende es enl38J1Char el euerpo de t.e.
legrafistas y evitar la gran reduccion de servíPRUDENCIAS,

de

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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