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. 1

LA ILUSTRACION MILITAR

rías de la Orden de San Julian por territorios de los en Jaen con Ramon Bonifax, ciudadano tle Búrsi no la cumplia, la tomase por la fuerza de las arTemplarios,
tomando villas, matantlo y aprisionan- gos y gran marinero, armm' una tlota que le promas; hízolo así el maestre, negóse el alcaide á endo hombres y ganados, en términos que se vieron tegiese en las operaciones emprendidas y en el
tregar la fortaleza, fiado en el valor de su gente y
estar colocada Benquerencia en la cima de una sier- precisados á acudir al Rey contra el maestre de San cerco que pensaba poner á Sevilla, á cuyo objeto
ra, por la parte Norte inaccesible, sumamente difi- Julian del Pereyro, dándole por escrito todas sus salió de Ja.en para Córdoba á fin de reunirse con el
maestre de San Julian del Pereiro y sus gentes con
cultosa por Oriente y Poniente, y no muy fácil la del quejas, citando sitios y hechos, lo que no hizo e_l de
Mediodía, bien murada y torreada, con foso y bar- 'San Julian, que se limitó á exponer las suyas de otros muchos caballeros y los suyos, así como con
cabana. El maestre no tomó en cuenta nada de esto palabra. y en términos generales, el Rey dió comí- el maestre y caballeros templarios, y con el prior
sion en 6 de Octubre de 1257 para la a.veriguacion
de la Orden de San Juan y los suyos, de donde pary se apoderó de ella con muerte de no pocos de sus
tieron todos para Sevilla, estableciendo su cerco el
defensores: los que quedaron con· vida solicitaron de los hechos, sin que consten los resultados, que se
supone serian de paz y concordia, por no volverse á mártes 20 de Agosto, fiesta de San Bernardo, al que
permanecer como vasallos del Rey; Jo consultó á
éste el maestre, y les fué otorgada la gracia, por lo hacer mencion de tales discordias que duraron tan- vinieron tambien los infantes referidos y maestres
tos años.
de Santiago y Calatrava con sus tropas; duró el
que dejó fuerte guarnicion que evitase un levantaVolvientlo á la época en que dejamos el relato, te- cerco diez y seís meses, siendo fr~tG-- las esca.miento. D. Fernando premió este servicio haciennemos que el año 1240 el rey D. Fernando fué á la ramuza.s y celadas de los moros, en las que algunas
do merced á la Órden de Benquerencia y su tierra.
frontera
de Andalucía á seguir la guerra contra los veces cayeron las Ordenes militares, llevadas de su
De vuelta el maestre á su convento, fué demandado
moros,
y
tomó por armas á Ecija, Estepa, Lucena, · ,¡¡arrojo, con el que se salvaban tambien en momenél y su Orden por D. Estéban de Belmonte, maestre
tos de gran peligro; los moros vieron sus puentes
de los Templarios sobre el castillo y heredad de la Porcuna, Marchena, Cabra, Osuna, Baena, Cazalla,
Luque,
Hornachuelos,
l\lirabel,
Ft1ente
Rumié!,
Sancortados,
sus arrabales tomados, y fué tal el apriecabeza de Esparragal, ante el rey D. Fernando; aletaella
l\Ioratalla,
Zafra,
Nogen,
Rubetesa.,
Montero,
toen
que
'se
llegaron á encontrar, que no tuvieron
gaba el maestre de San Julian del Pereyro que su
Aguil~r,
Benamejís,
Zambra,
Zuheros,
Curet~potje,
más
remedio
que solicitar entrar en tratos sobro la
antecesor D. García Sanchez con sus caballeros le
Moron y otros lugares, le sirvíó en estas empresas entrega de la ciudad, tratos que terminaron bajo la
habían conquistado cuando la villa de Valencia, en
11
cqyo término estaba, y que en virtud del privilegio el maestre con sus freiles y vasallos, y estando ~n base de quedarles libre el paso con sus mujeres,
dado por D. Alfonso á la Órden, era de ésta; por su Córdoba le hizo merced de confirmar el privilegio hijos y haciendas, para irse á Céuta ú otro punto en
que el rey D. Alfonso de Leon, su padre, había dado la Peninsula., dando carta de seguridad á los que
parte, el maestre de los Templarios decía que don
al maestre su antecesor, de que siempre que vinie- prefirieran quedarse en Sevilla, parn. que en un
Fernando II de Leon, cuando ganó la primera vez la
se
á su corte, todo el tiempo que estuviera., ya fue- mes pudieran vender las cosas que no llevaran y
villa de Alcántara por los años de 111\7, le habia
se en Castilla ó Leon, se le diese á él y á seis de sus dejar Hbre la ciudad; proporcionó el rey barcos á
dado á su Órden el referido castillo y heredad; el
rey dirimió la contienda haciendo que el maestre freiles racion do su Real Casa: tiene la focha de 9 de los que pasaron á .\frica, que fueron unos 100.000,
Julio de 1240.
entre ellos el walí Abul-Ha.ssan, defensor de Sevilla,
de los Templarios ce~iera, entregando además la
En
1243,
el
maestre,
con
los
suyos,
acompañó
al
y á otros 300.000 se les &lt;lió bagajes para trasladarse
carta de donacion que D. Fernando II le dió, y en
infante D. Alfonso, hijo de D. Fernando, á la con-. á Jerez, dándoles escolta el maestre de Calatrava
cambio le hizo merced del castillo de Almorchon
quista del reino de l\lurcia; llegó el infante á Toledo con sus caballeros y ,gente.
con sus términos.
y allí llegaron tambien los embajadores de l\IohamEl 22 de Diciembre de 1248 D. yutierre, arzobispo
La muerte de Aben-llud produjo la division de
med-ben-Aly, Aben-Hud, rey de l\Iurcra, á ofrecer de Toledo, consagró la mezquita, que los moros quisus Estados; Niebla y los Algarbes tomaron jefes insieron derribar ántes de la entrega, y no se les condígenas para su gobierno; Sevilla, constituyó uno la sumision de su reino y la mitad de las rentas
reales al rey de Castilla y sus sucesores, con la con- sintió; por consejo del infante D. Alfonso, hecha la
casi republicano; Murcia, eligió emir á Mohamedconsa.gracion, se ordenó la entrada triunfal en la
ben-Aly-Aben-Hud, y Arjona proclamó á l\Iohammed- dicion de quedar éstos obligados á defenderle de
propios
y
extraños,
y
muy
particularmente
del
rey
ciudad despues de la ceremoui.a de la entrega &lt;le
Abu-Abdallah-ben-Yussuf el Ansar, y conocido_luémoro de Granada Alhamar; vino en ello el infante sus llaves, en la forma si3 uiente: precedían las trogo con el nombre de Alhamar (el Bermejo), el que
pas sitiadoras, á las que segu~an los eclesiásticos en
con su sagacidad logró que Guadix, Huesca, Mála- sin consultar á su padre, por la urgencia del caso,
y partió despues que los embajadores á tomar po- ordenada y devota proresion, cantando el Te Deur,1;
ga, Jaen y Granada le tomaran tambien por su Rey
sesion del reino, guarneciéndole con sus tropas, y
entre ellos iba el confesor del rey, D. Pedro Gonzay señor, con lo cual se originó el reino de Granada,
que subsistió con gran brillo y poder durante si- muy especialmente Murcia y su castillo. No se con- lez Telmo, dominico y compañero de Santo Dominformaron con lo pacta.do los moros de Lorca, Mula y go, San Pedro Nolasco, fundador de las Ordenes &lt;le
glos, representando el último dominio de los musulmanes en Espafla, como Córdoba representó glo- Cartagena, y no teniendo D. Alfonso fuerzas para la Merced, los obispos de Astorga, Segovia, Palenriosamente el primero, verificándose, con rara coin- obligarles á ello, satisfecho con lo alcanza.do, dió la cía., Cartagena, Jaen, Córdoba, Cuenca, Avila, Covuelta á Castilla, encontrando á su padre en Tole- ria y Marruecos, les presidía el arzobispo de Toledo,
cidencia, el nacimiento del uno al morir el otro.
do,
ya restablecido dela enfermedad que le impidió seguía la imágen de la Virgen que el Santo Rey lle.\lhamar era hijo de unos labradores ó carreteros
ponerse
al frente del ejército; ambos pasaron á Búr- vaba consigo, puesta en un vistoso y rico carro&lt;'~de Arjona; recibió una educacion superior á su nagos,
y
al
poco tiempo supo que su herma.no D. Ro- coita.do por el r~¡ c?~ los inf~ntes, maestros de tocimiento: de costumbres austeras y frugales, se disdas las Ordenes m1lltares c1tatlas, comentladores,
tinguía. por su valor, prudencia, dulzura y amor á drigo había. sido vencido y derrotado por los moros
de
Granada,
que
seguían
recorriendo
tierra
de
criscaballeros
y ricos-homes: entraron por la puerta que
las grandes empresas, como lo acreditó contributianos
con
notable
daño,
sin
encontrar
resistencia.;
se
llamó
la
Real, y se dirigieron á la mezquita. conyendo á aniquilar el poder de los Almohades, haresolvió
el
rey
marchar
á
Andalucía,
y
desde
luégo
sagrada
á
la
Virgen, cuya imágen se puso en el alciéndose luégo rival de Aben-Hud, y concluyendo
mandó á su hijo á l\lurcia para aquietar los ánimos tar mayor, haciéndose los divinos oficios con gra:1
por constituir un nuevo reino musulman, haciendo
de sus· nuevos vasallos.
solemnidad.
á. Granada su capital.
Asi
lo
hizo
el
infante,
marchando
á
la
ciudad
de
El rey concedía mercedes á los que le servian e·1
Este maestre y sus freiles gozaron de gran favor
Murcia., y de alli pasó á Mula, que tomó, y árecorrer el cerco de Sevilla, para animarles en su conquista,
con el papa Gregorio IX, al que en 1237 acudieron
y tocóle al maestre de de San Julian del Pereiro la
para que confirmase cuantas gracias tenían ya con- y talar los campos de Lorca y Cartagena., cuyas
ciudades,
atemorizadas,
se
le
entrega.ron;
acompaconcesion de una barca en el rio Gui\diana, al paso
cedidas, les otorgase otras nuevas, y ampara.se en
ña.ron
en
esta
ocasion
al
infante
los
maestres
de
por l\ledellin, y 1.300 maravedís chicos de renta en
sus derechos de jurisdiccion, que varios prelados
Santiago
y
San
Julian
del
Pereiro,
con
sus
caballela
de Sevilla, cuando se gana.so, que le cambió por
no querían reconocerlas, todo lo cual lograron; al
ros;
recipió
éste,
por
premio
de
sus
servicios,
el
unos
molinos en el río Guadaira., junto al puente
afio siguiente le suplicaron indulgencia plenaria
castillo
de
Alcocer
con
sus
tierras.
Acaeció
esto
en
por
donde
pasó el ejército, con sus casas, pesquepara los que muriesen bajo las banderas de la Órrías y demas adherentes, con tres aranza.das lle
den, lo que tambien concedió por bula dada el 31 de el año 12-i.3, y continuó luégo D. Alfonso en el reino
Mayo. Con esta misma fecha les confirm.'., en todos de l\lurcia con parte de sus tropas, en union del huerta y una do viña frente de San Ponce, en ar¡uelos bienes que el maestre de Calatrava y su Órden maestre de San Julian y los suyos, marchando el lla parte del Guadalquivir; tiene esta ces ion la fecl1a
les liabía dado en el reino de Leon; alentados con de Santiago con sus caballeros y otros ricos-homes de 21 de Octubre de 1248.
(Se continuará,.)
tantos favores, acudieron en queja contra la órden á Mártos á reunirse con el rey D. Fernando, áfin de
ANGEL ALV.\REZ DE AR.\L'JO y Ct:.ELL,m.
de los Templarios, que les tenía ocupada la villa de ayudarle en la. conquista del reino de Jaen, que tenia
proyectada:
se
entregó
esta
ciudad
en
1247
sin
Ronda hacia 30 años, y 15 que les había uespojado
haber llegado á romperse las hostilidades, porque
de 2.000 ovejas, reclamando restitucion de frutos y
CORRESPONDENCIA CON LOS SUSCRlTORES
emolumentos de tau largo tiempo, que estimaban el rey de Granada, á quien pertenecía, lo consideró
conveniente
á
sus
intereses,
á
fin
de
hacer
fácilD.
P. E.-San Sebastia.n.-Recibidas 9 pesetas.
en 10.000 ducados de oro por lo que hacía á Ronda,
D. D. P.-Pamplona.- ldem 41,50 id.
mente
las
paces
y
aliarse
con
el
Salilto
Rey,
el
cual
y en 40.000 por las ovejas, contando con lo que en
D. F. R. C.-Oiudad-Rodrigo.-Id. 4,50 id.
quince años pudieron multiplicarse: el Papa some- pasó á conquistar otras ciudades y pueblos de AnD. l\I. C.- Padron.-ld. 9 id.
da.lucía;
rindió
á
Alcalá
de
Guadaira.,
taló
los
camtió el asunto al maestre, tesorero y á Pedro, canóniD..\. Y.-Cádiz.-Id. 4,50 id.
D. B. O.-Santander.-ld.18 íd.
go de la iglesia de Talavera, por su cercanía á la de pos de Carmona, envió á que hicieran lo mismo en
Ateneo artístico literario de Seo de Urgel.- Idem
Ronda. Citamos este pleito porque fué muy ruidoso. los campos de Jerez, al rey de Granada, su nuevo
4,50 id.
aliado,
con
el
maestre
de
Calatrava,
y
al
infante
Los Templarios se negaron á consentir lo que los
D. J S.- Figueras.-Id. 22,50 id.
jueces determinaron, resistieron por la fuerza, fue- D. Enrique, su hijo, y al infante p. Alfonso, su herD. A. G.-Almagro.-Id. 12 id.
ronexcomulgados, y hasta lo fué el maestre por sen- mano, con el maestre de Santiago, los mandó á corImp. de E, Rubiños, plaza de la PaJa, 7, Madrid.
tencia de 31 de Mayo de 12.J.3, originándose corre- rer la tierra &lt;le Sevilla, en tanto que él concertaba

REVISTA

20 DE JULIO DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACIÓN Y REDACCION

TOMO 2.0 -NúM. 32

Aimirantet 2, quintuplicado.

1

e~ su. primer estado caótico de una vaga con- d~d; la enfermedad y la guerra. Por esto la
1
GRADAJ?OS: Excmo. Sr. Teniente Ge11eral D. Agustín ciencia.
m1s10n de los Gobiernos es evitar esas monsde Burgos y Llamas.-Modelo de buque acoraza•
El puerto de Taiwan y el arsenal deFu-Tchu truosidades de egoísmo, que son las verdaded_o, en proyecto, para el aumento de nuestra marma ~e guerra.-Incendio de la Real Armería
pasarán pronto al dominio de Francia, y el vi- ras causas del desórden y el malestar general.
OCU\'r1~0 en la noche del 9 del actual.-Yista pa~
noram1ca del ensanche Noreste de Madrid (dibujo rey Li-Hung-Tchang, aliado de ésta, llegará tal El cólera vendrá á Madrid si siguen constru.
de D. A. de Caula, grabado de Soler).-Antigua vez á ser el encargad9 de una trasformacion yéndose casas de corredores interiores, con
fortal~za .de Bayon~: puerta del Parque.-Tone radic!Iisima en el imperiq.
doce ó cato1·ce celdas en cada cor1·edor·, si
del Prmc1pe, en la fortaleza de Bayona.
-Sucederá lo mismo á otros países salvajes; y siguen vendiéndose alimentos adulterados en
TEX!o: &lt;;;rónica.:-Excmo. Sr. Teniente General don áun aquéllos que, como el nuestro, presumen
mercados como el de la plaza del Cármen, peo·
Aou_s~m de Burgos. y Llamas.-Modelo de buque
acm azado. -Incendio de la Armería Real.-Vista de muy civilizaoos, si no apresuran por todos res que los de Marruecos; y si siguen, en fin,
genera._! del ensanche N. E. de l\Iadrid.-Antigua
fortaleza de B~yona, y To~re del Príncipe de la mis- los medios posibles la difusion de la ciencia, estas aglomeraciones ·de g~nte, estas grandes
ma.-Naturahstas é idealistas: rontestacion á una podrán dar pretexto á invasiones extranJ· eras
. natural de inevitables vio-' ciudades, que ha condenado el doctor Ifoch en
carta del S1·. D. Yictor Balaguer, por D. Eduardo
con
su
corteJo
nombre de la ciencia y de la salud.
Lopez _Bago.:-La piedad del ~ron_ce (poesía), por
~. Jose ~e Sdes.-La explorac1011 irregular por la lencias.
Enseñanza científica, enseñanza de la higiemf~nteria (continuacion), por D. Clemente Cano
ne: h~ aquí lo que necesitamos; hé aquí lo que
temen te de i~1~antería.-Dos palabras sobre la lo2
cura en los militares, por D. C. L..\drada.-BiblioEl cólera continúa monopolizando por com. necesita, sobre todo, nuestra mujer, sólo ocugrl':fía.-Los héroes dP. Filipinas: el cabo de infanpada de perjudicar su cuerpo con fútiles ata.
ter1a de m~rina José Fernandez, por D. Pío A. de plato la atencion general. Hasta Gordon pare
Pazos -~p1gra.mas, por D. C. de Alvear.-Corres- ce enteramente olvidado. Se ha vuelto á hablar víos, ya abriéndose las orejas, como las salvapon~enc1a con los suscritores.-Anuncios.-~obre
1:ub1erta, por D. Eduardo de Palacio.-Yarieda- de su muerte, pero nada aún se sabe con com- · je~, para colocar inútiles pendientes, ya oprides.-Obras de D. Emilio Bonelli.
plata certidumbre. Sólo, sí, que la insurreccion miendo su muñeca con igualmente inútiles
d.el Sudan no decrece, y que Inglaterra acari- pulseras, ya aprisionando su pié en bota de ta.
c'.a la esperanza de no traer mayor complica- · con contrario á todas las más elementales remon al actual- estado de su política internacio- glas de descanso del cuerpo sobre la línea de
CRÓNICA
nal con la próxima Conferencia.
gravedad; ya, en fin, creándose neceaidades
~o que está pasando en Uhina viene á con Por lo damas, todo se vuelven partes sanita- facticias, que son siempre el gérmen de la de•
firmar lo que tantas veces hemos dicho nos- ~ios y ~oticias de aislamiento, y ruina para las
pravacion ó la locura.
otros: la ley de la vida en el órden material es
mdu.stricts~s. poblaci?nes invadidas por la epila evolucion, y en el órden intelectual moral demia colerica. Nadie piensa más que en aislar
Pocas noticias militares. Eu las Córtes sólo
social, el progreso. O progresar, 6 per~cer: tai á los atacados; aquí, en España, en Madrid, ha
parece haberse presentado el proyecto relativo
es el dilema. Turquía, el Egipto, y ahora mis- d~~o un periódico una noticia espantosa: un
á destinos civiles para los sarg~ntos. ·
mo China, sufren los efectos de esta inexora- muo ha muerto del tifus enteramente abandoEl proyecto reserva á los sargentos que
ble le!, y se ven obligado~ á -trasformarse y nado. Y á la verdad, no es que nosotros exijatengan doce a!ios de servicios on activo y de
cambiar sus .costumbres, ajustándolas á un mos un~ abnegacion personal de que sólo pueéstos cuatro de sargento, los destinos civiles
c~erto fondo de reglás inflexibles que la cien . de dar eJemplo el hombre, pues sabido es que
de 1.000 pesetas arriba. Los de 1.000 para
eta va esclareciendo y precisando, y la conduc- hay pocos hombres, aunque por consideracioabajo se adjudicarán á los cabos y soldados
ta humana no puede en manera alguna eludir. nes de estructura é hipócrita condescendencia
que cuenten v_einte años de servicio, siempre
El hombre biológico1 el hombre predominan- esta denominacion se haya extendido extraorque no haya sargentos que lo soliciten.
temente animal, el bárbaro, el salvaje, el mons- dinariamente. No: nosotros no pedimos al rico
. ~s imposible dejar de aplaudir esta dispotruo de pasiones y egoismos que todavía ·pu- por ejempl~, que ponga en riesgo su persona:
s1c10n, pero falta ver cómo se practica.
lula en la mayor parte de las regione,s del glo- que él considerará seguramente como la más
Este es siempr~ el punto árduo en España,
bo, será al fin vencido por el hombre-Cristo
p~eciosa y .necesaria en el mundo; pero le pe- y parece que hubiera debido consignarse más
qi;e se sacrifica por la causa del bien, y com'. dim.os el dmero que le sobra; le pedimos el diclara y terminantemente que los destino.1 exb~te (~n cualesquiera condiciones, aquí solo nero que. dilapida, la riqueza que derrocha; y 1
presados no podrán p1·ove-erse, bajo ningun
é mdefenso, allá armado y poderoso), por la se lo pedimos en nombre de su propio interes,
concepto~ más que en los sargentos que pronoble ~a~sa de la iniciacion en la cultura ge. porque esas grandes masas de personas como
ponga el ministel'io de la Guerra.
neral o científica, único medio de formar una él, que necesitan asearse, vestirse, alimentarse:
ba extension de esta medida á la clase de
~erdade:ª. raza do hombres que puedan j usti _ esos har~posos_ del sótano ó la bohardilla,
jefes y oficiales daría solucion á ese difícil
fi~ar. sufi~tente~ente su natural aspiracion á él no ~mere mirar siquiera desde el elegante
problema, que á cada momento que pasa va
d~~tmgim·se bien del resto de la escala zooló- car-ruaJe que le conduce al teatrn 6 á los toros·
agravándose
en términos de dificultar la
gica.
esos mismos miserables envenenan paulatina'. existencia normal del ejército.
El Imperio de la China, tanto tiempo triun- mente la atmósfera de la casa y de la calle
,y
.Atfo no se sabe cómo se planteará, ó con
fante en su tEinaz propósito de permanecer ai~. ?rean_ 1a pes~e, que á la larga no deja de hacer
qué criterio se aplicará lo acord~o sobre el
lado del resto del mundo, 'ha cedido ya al argu- mv:as10n :traidora ha!lia en las más escondidas
aumento de sueldos. Punto es éste, como el u.el
mento de la violencia, el solo eficaz contra los Y cuidadas habitaciones del poderoso.
1 excedente, que el ministro de la Guerra estupueblos bárbaros, y bajo sus propios esfuerzo
Convénzanse todos los grandes egoistas de
de resistencia caerá tal vez el decantado Celests I la tierra, de q~e ningun hombre tie e derecho dia: con asiduidad. ¡Qué gran triunfo si loo-ra•
11
I
.
e
ra hallar una solucion satisfacltoria al problemper10, que hasta en su titulo nos ofrece una á lo supérfluo miéntras otro hombre carezca
ma! Y no hay remedio: la solucion es necesamues~ra. de la inagotable supersticion y vani- ' de lo necesado; de que la natÚraleza es infle' ria y urgente. Estos mismos dias, cuando
dad s1miana, que caracteriza á la humanidad xible, Y que emplea como freno á la inmoraJiveíamos cruzar las calles de Madrid á esos jó.

.

qu;

�LA ILUSTRACION MILITAR

450

451
MILITAR
--- -~--~- ~ - - - - - -- - - - - -LA- -ILUSTRACION
- - - - - - - - - - -- - - - - - - - -- ------'---- - -

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EXCMO. SR. TENJENTE GENERAL

D.

AGUSTIN DE BURGOS Y LLA~l.~S

MODELO DE BUQUE ACOR.\Z.IDO, EN PROYECTO, P.\RA EL .\UMENTO DE :SUESTR.I MARINA DE (HIERRA

r

�462

venes y apuestos alumnos de la Academia Ge- to, en prevision de los c()l1flictos que hoy ameneral Militar, que constituyen naturalmente la nazan la existencia de nuestras provincias ul ·
más legítima de nuestras esperanzas, no po- tramarinas, seilalando los gravísimos inconvedíamos ménos de pensar tristemente en los nientes que puede originar la contínua dismi- ·
desencantos y los peligros que ·representará nucion de la fuerza armada. hasta el punto de
mafíana esta juventud si la escala de infante- reducir los cuadros de las fracciones orgáoi. cas á un número iosufidente para el sosteniría sigue en el mismo ~stado de ahora.
miento del órdcn público y la integrídad de la
Se ha analizado mucho en la Gacela Uni- patria; miéntras que, á la par que se llevan á
i:ersal el notable trabajo del general Berroudez cabo esas ra.;::;ias de oficiales porque no perReina sobre la division territorial. Un distin- tenecen á un partido político que los sostenguido escrito1· profesional lo ha juzgado bajo ga, se mantiene un personal de empleados
aspectos diversos, con apreciaciones muy li- civiles exagerado, con sueldos exorbitantes.
sónjeras, ó con disentimientos corteses, que se que no pueden satisfacer las condiciones de
explican bien por la árdua dificultad y comple- aquel Erario.
Todos los aííos se exigen nuevos sacrificios
jidad de esta cuestion. En otra ocasion nos ,
ocuparemos de ella con el detenimiento que al ramo de Guerra, sin que los demas ministerios contribuyan al ménos en igual proporexige.
cion. Y la perturbacion de las ideas en 'este
Se ha hablado de trasladar á una capital de sentido es tan grande, que ni siquiera se atien?
prqvincia la Academia de Estado Mayor. Igno- de á suprimir ' los ser\'icios reconocidamente
noramos qué fundamento pueda tener este ru - inútiles, algunos de la marina por su falta de
mor; pero desde luégo creemos poco. verosí- material disponible, dándose el caso de haber
mil que se haya pensado seriamente en sacar sido consultadas las principales dignirlades del
de Madrid un centro de ensefianza que, por su clero por. si se amoldaban á percibir un sueldo
propio carácter é índole esp~cial, tiene en esta ménos fabuloso del que ahora tienen seilalacorté su más apropiada y legítima residencia. qo, suprimiendo ciertas partidas que pudieran
Aquí, en efecto, los jóvenes militares más es- llamarse de representacion, consideradas como
pecialmente consagrndos al estudio de cornbi- innecesarias.
La cuestion de in.migracion.e s fué tambien
nacion y direccion general de los diferentes
elementos armados, tienen á la vista, en vario objeto de profundo análisis por el general Day amplísimo conjunto, museos, campos deins- bau, presentando á la consideracion del p_ais
aquellos derroches, ya proverbiales, de la adtruc~ion, cuarteles de todas las armas, direc
ciones ganerales, círculos militares, grandes ministracion, qne, con el descrédito para Es masjl.s de fuerza, frecuentes· revistas, y, pOT pafia, arrastran á nuestras colonias á la ruina
último, ese medio so'cial que en ninguná par- de sus diferentes veue1·os de riqueza.
En diversas ocasiones hemos expuesto ya
te e~ tan diverso y complejo, tan nutrido. de
nuestra opinion sobre las reformas que se improfundas enseñanzas como en Madrid.
Coutra estas razones de carácter fundamen- ponen en el organismo político y administratal, por referirse al fin mismo de la institucion tivo de la isla de Cuba para disipar los recelos
que·nos ocupa, no es posible reconocer valor qne hoy inspira el porvenir de esta colonia; .Y
uingnno :í consideraciones de cierta índole en armonía cou las ideas del ilustrado general
utilita'r ia. Pues si fuera cierto que algun ayun- Daban, no nos cansaremos de r~petir que el
tamiento de provincia había brindado espa- florecimiento de aquella preciada pose~ion escioso y adecuado local para la Academia, en pafiola estriba principalmente en la moralidad
esto; ofrecimientos, que sinceramente aplaudi- de los servicios encomendados al Estado, en
mos, no puede, no creemos se rezague el dig- la distribucion equitativa de los sacrificios que
no municipio de Madrid, ni que consienta que, toda provincia tiene con la patria, y en la procon indirecto ·reproche, se ponga en auda su pagacion de la industria, separando l!}s trabas
que actualmente asfixian su comercio.
desinterés, su celo y su patriotismo.
Poco!, discusiones podrán presentarse eu el
iCongreso de mayor importancia que la refeirente á autorizaciones para implantar en la
isla d9 Cuba cu~ntas reformas exige la grave
crisis que atraviesa aquel'fl.oron de la corona
&lt;le Castilla. En este debate se encierra la solucion de,á.cduos probiemas, de los cuales depende la salvacion ele la isla, ó su total aniquila•

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRAOION MILITAR

EXCMO. SR. TENIENTE GENERAL
D. Agustín de Búrgos y Llamas.

Siguiendo el propósito de formar en nuestras coecciones una galería, lo más completa posible, de
retratos de generales, publicamo.s l~oy el del excelentísimo Sr. D. Agustín de Bürgos y Llamas, tlircctor que fué, hasta hace pocos meses, del benemérito cnerpo de la Guardia civil, é insertamos á la yez
e'lltos breves apuntes biográficos.
miento.
D. Agustín ,le ílürgos nació en Sevjlla el 10 de
· Emtre los di,_olm',Os pronunciados con este
Abril de 1828, y tuvo ingreso en el ejército,· como
motivo, merece espeoí~ mencion el elocuente
cadete ue infantería, en .\layo de 1E40, cuando acay bien razona.do del genei;.q}. Daban, cuya com- baba de cumplir doce años, sientlo filiado en el repetencia en este ,género de .c.u.estiónes nadie gimiento infantería de Borbon.
Sn carrera se halla debidamente justificada, como
puede poner en duda. A grandes ,r~sgos trazó
vuetle ob)'Cl'\ arse en la segunda division de su hoja
¡!g. historia de continuos desacientos .adminisde servicio&lt;;, donde se consignan sus ascensos y re~..rativos, y con gran acopio de datos hizo ,Qn 1 compensas en el órtlen siguiente: )layo de 1845, em
reS'Úmen crítico de los presupuesl,(ls y econo- ' p:.eo Q.G n¡bt,•niente por antigüedad; Julio de 184~,
u1fas •·ealwadas en los últimos ofioe, repitiendo t.eniet)tr por pa~e á l'ltramar; Julio de 1~54, grado
consideracioo.es y.a expuest_as en ti Parlumen- de capitaH poi· gr~,ci.\! gr1icral; 1858, pase al cuerpo

de infantería de marina 'al reorganizarse éste, y
empleo de capitan por antigüedad; 1860, comandante tambien por antigüedad; :'.'ioviembre de 18ti3,
teniente coronel por el mismo concepto ; Mayo
de 1864, grad.o de coronel por mérito de guerra,
1868: coronel por igual concepto; l869, brígadier
por iguales servicios; mariscal de campo en 1812, y
teniente general en Enero de 1814.
Tomó parte, durante el afio 1847, en )a activa
campai'la sostenida en Catalui'la contra las huestes
carlistas, asistiendo á las acciones de San Miguel de
las Perchas, Pon de San Martin y algunas otras,
hasta que el regimiento fué Ciestinado de guarnicion al distrito de 13úrgos, pasando en 1849 á la isla
de Puerto-Rico, donde. permaneció ~
C meses.
Con el quintn batallon de marina formó parte del
etrcito de orupacion de :retuan; en 1869 fué. P!º
movido al empleo de temente coronel, por ant1guedad en la escala, obteniendo el mando del expresado batallon, y en 1864 pasó con dicho cuerpo á la isla
de Cuba, ele l•sta á la de Santo Domingo, donde la
insurrecdon separatista había tomado ya mucho incremento. Yarias fneron las acciones á que concurrió D. Agustín de Búrgos; pero en la imposibilidad
de citárlas toda~, mencionaremos las más importantes, como las do~ de Monte-Cristi, en que se distinguió notablementP, mereciendo cal.urosos plácemes de sus superiores, las de Laguna Verde, Laguna del Rimen, el asalto y toma de Puerto-Plata y
ataque del campamento del Teatro, obteniendo por
su comportamiento en esta campa!'la el grado ele
coronel.
De vuelta en Ja Península, continuó al frente de
su cuerpo, hasta que en 1861 empezó á ser objeto de
algunas persecuciones por sus opiniones li\-ierales.
.\1 triunfar la revolucion de Setiembre se le concedió, por gracia general, el empleo de coronel de
ejército, y pasó á tomar el mando del regimiento de
Yalencia, con el que conrurrió á los combates sostenitlos en Málaga el 1.0 de Enero de 1869, mere • ciendo del Gobierno, por sus buenos servicios en ,
los sucesos, el que se le recompensara con el empleo de brigadier.
Desde esta fecha puede decirse que el brigadier
Bürgos permaneció en constante actividad. Entre
los honrosos cargos que desempei'IÓ en el periodo
que inaug uró la rernlucion y que 'llegó hasta finalizar el año 7•1, sirvió los destinos de jefe de los Guardias tlel rey D. .\madeo y de la brigada volante que
se organizó contra las facciones insurrectas, haciéndole ascentler, por sus servicios, al empleo de
mariscal tle campol.,que obtuvo en Julio de 1872, y
desempeñó sucesivamente las ·capitanías generales de Búrgos, Vascongadas y Navatra, y la del distrito militar· de Aragon, en la que se hallaba en
Enero fle 1874 al dar el golpe de Estado que disolvió las Cortes federales. Harto cono~idos son los
sangrientos sucesos de Zaragoza en aquellos dias, y
el carácter, seren·idad y teson de que dió sei'lalada
prueba el general Búrgos, po.niendo término á la insurreccion armada. El Gobierno apreció semejantes
servicios en su justo.valor, y le concedió el segundo
entorchado, nombrándole poco despues capitan general cte Castilla la Vieja, y más tarde de .Aragon,
de donde pqsó á ejercer igual cargo á Granada, y
por ültimo, en Andalucía.
Duran~e los afíos '81, 82 y 83 ha servido los destinos de director general de Sanidad, de Administracion militar y de la Guardia civil, cesando en .
éste en Abril último.
Posee el general Búrgos las grandes cruces delMéri to militar roja y San llermenegildo, la del
Medjedhi de Turquía, y alguna otra. de distincion
por servicios de guerra, y cuen.ta en la actualidad
cuarenta y cuatro afíos de efectivos servicios, sin
la más pequel\a nota desfavorable.

MODELO DE BUQUE AOO&amp;AZADO
La prensa viene discutiendo, tlesde hace algun
tiempo, si las naciones pobres como Espalla debiaf!
aumentar su flota con buques tle poco precio, torpetleros bien rostrados, ó c~n grandes navC's aco,raza-

das, semejantes al Lepanto, en cuya construccion
y armamento se han invertido próximamente cien
millones de reales; pero la cuestion era tan compleja y de tantas dificultades prácticas, que no ha
sido posible sei'íalar aquel tipo perfectamente armónico con nuestras exigencia$ militares y con la
precaria situacion del Tesoro.
Hé aquí S"guramente las razones que ha tenido
nuestro Gobierno para contratar el buque cuyo grabado figura en nuestro número de hoy, y cuyo tipo,
muy semejante al Dupcrré y Marceauz, es un término medio entre los grandes buques de corazll y los
cruceros de gran velocidad y poca artillería.
Tiene el buque proyectado 101 metros de eslora
entre perpendiculares, 19,mti0 de manga en el fuerte y~mSSc-omo calado medio, sin que pueda pasar
éste de 7,m55, á fin de hallarse en condiciones de
acudir á nuestras provincias occeánicas por 1f vía
de Suez.-Puede adquirirse perfecta idea de la forma que la nave tiene en la carena, observando que
al desplazar en su calado máximo 9.800 toneladas,
la relacion entre el desplazamiento y el paralelepípedo circunscrito (14,946) es de 65,51 por 100: pertenece, pues, esta nave á la clase de buques cortos
de gran manejabilidad, ó sea de pequeño radio de
giro.
La máquina es de 1.000 caballos efectivos, de alta
y baja presion (compound). Consta de tres cilindros
verticales como la de I Marce4u:c, y toda ella se
aloja debajo de la cubierta blindada. Los generadores de vapor son 10, de tiro forzado con cuatro ventiladores; por lo ciernas, la ventilacion de la cámara
de máquinas y todo el resto del buque bajo cubierta se hace con otros ventiladores independientes
de los que funcionan en la cámara de calderas.
El casco es de acero, y su blindaje se extiende en
toda la region de la línea de agua, con una altura
de 0,m60 encima de la flotacion, y de l,m50 debajo,
siendo su espesor de O,m45 en la flotacion misma,
y 0,m30 en la parte más baja del blindaje.
A estas condiciones defensivas reune 16 grandes compartimentos estancos, y toda la cubierta,
blindada con 0,mo7 de acero, sin contar los pequefíos compartimentos, dependientes de la naturaleza
celular tle la construcQion y del doble fondo.
Hasta aquí las condiciones defensivas, en las cuales no se ha omitido detalle alguno relacionado con
la proteccion de las partes esenciales del buque, y
las precauciones se han extendido hasta proteger á
los servomotores; y á los guardines con tubos blindados encima de la cubierta.
La misma disposicion ha sido adoptada para la
proteccion del proyectil: un ¡ubo vertical revestido
de grueso blindaje, conduce la granada desde la
cubierta blindada, hasta los cafíones,• que, montados
á barbeta, van en la cubierta alta; de manera que
~uanto corresponde al aparato motor y al director,
se halla cuidadosamente protegido, así como el servicio de la artillería, emplazada en la cubierta alta
en cuatro torres acorazadas con 0,m49 de acero.
Completan la defensa, bombas centrifugas que
achican rápidamente cualquier compartimento estanco que fuera anegado en combate, y para este
importante servicio se utiliza tambien la bomba de
circulacion del condensador· superficial de la máquina.
Si la defensa es completa, las armas ofensivas no
dejan nada que desear. Como ariete, el buque contratado ha de llevar un robusto espo1on; como torpedero irá armado con dos tubos á proa, dos á popa
y otros dos en la parte central; y por último, como
cai'lonero montará en las regiones extremas, dos
piezas Krupp, de 50 toneladas y 305 milímetros de
diámetro.
Este es, en suma, el buque que tanto ha preocupado á las C_ámaras y á la prt&gt;nsa toda; nosotros no
hemos de entrar en consideraciones ajenas á la índole de esta publicacion, discutiendo la forma más
ó ménos legal que el Gobierno ha dado al contrato
veri!icado con la casa ((Forges et Chantiers de la Méditerranée;)) pero es evidente que si el ministro de
l\larina no hubiera obrado en este asunto con grande actividad, omitiendo en el curso de nuestros procedimientos burocráticos aquello que legalmente

453

Fl'ERZ.\ YlY,I PÓR CENThfETROS CUADR.\DOS DE !.A
podía ser suprimido; si no hubiera tenido el buen
tacto de escoger para el desempeño de la comision
SEC'ClO:S RECT \ DEI. PROYECTIL
al ilustrado y laborioso teniente dC' navio Sr. Conla boca . . ..........•• , 8,90 tonelámetros (1).
cas, la modificacion tal vez no hubiera sido hecha, En
A mil m. de la boca....... 7,88
&gt;&gt;
las dificultades sobrevenidas en el trascurso de las A dos mil m. . . .. • . . • . .. . 6,96
&gt;)
negociaciones no se hubieran quizá vencido, y un A dos mil quinientos m. . . 6,55
&gt;l
cúmulo de meticulosidades se hubiesen presentado
al ministro, perdiéndose los sobrantes de lo presu- PLANCO.\ DE ITIERRO EN l'N.\ SOL.\ PIEZ.1, QUF. ATRAYIES,\ EL PROYECTIL
puestado en. marina dentro del capítulo de construcciones navales.
En la boca ..•...•.. : .•••.. 69
centímetros.
))
:\'uestro grabado representa el buque acorazado A mil m. de la boca ..... .. 62,10
con las modificaciones introducidas en el proyecto A dos mil m ............. . 56,60
A dos mil quinientos m ..• 54,lO
primitivo, que, como saben nuestros lectores, se encontró deficiente en velocidad. Y en efecto, el andar
de 13 millas que le fijaba el primer proyecto y la
escasa artillería de 36 toneladas, no correspondían
á la clase de buque que deseaba el Gobierno espaINCENDIO DE LA ARMERÍA REAL
ñol. La comision enviada por el señor ministro conEl grabado de la pág. 4;-Jl da. una idea del aspecsiguió garantizase la casa francP.sa un andar de 15
millas constantes como máximo, bajo el precio tipo to que ofrecía el edificio de la Armería Real cuande 14.200.000 pesetas, rebajando 710.000 pesetas si do las llamas hicieron en él su presa la noche del
el buque no alcanzaba más que 14,50 millas, pero dia 9 al 10 del actual, poniendo en inminente peli&lt;jiedando el Gobierno español en· aceptar ó no el gro aquel archivo de· nuestras glorias nacionales.
Como el suceso ha dado materia abundante á
buque si no llegaba á las 15 millas estipuladas. Las
la
prensa diaria, no nos ocupamos aquí en resefíar
pruebas han de hacerse, no sobre la milla medida,
las
circunstancias del siniestro; pero si debemos
sino sobre 6,75 millas, lo cual garantiza más la velocidad constante. Ademas se ha conseguido: una hacer constar, para satisfaccion de nuestros lectorebaja de 300 pesetas por cada tonelada de las 800 tores, que á la hora en que escribimos estas líneas,
de aumento que habrá de sufrir el buque; más es- inventariados ya todos los objetos que forman aquel
pacio en las carboneras, 100 toneladas sobre las 500 riquísimo museo, por el activo conde de Valencia
del proyecto primero, y un consumo de combusti- de Don Juan, sólo se han echado de ménos unos
ble inferior al que ántes se marcaba por milla re- pistoletes y dos espadas de las de ménos valor histórico é intrínseco; bien entendido que esto es en
corrida.
La construccion ha de terminarse en tres afíos y cuanto se refiere á las armas ofensfras y defensivas, pues se han quemado algunas banderas, casi
tres meses, á contar del 1.0 de Julio.
En el puente lleva dos luces ell-ctricas, y el ar- todas las monturas y anones, y algunos otros objetos históricos, como tres de las cinco fa.rolas que llemamento se completa con 20 ametralladoras.
Aquí pudiéramos dar por terminado nuestro tra- vaba en Lepanto la galera del marqués de Santa
bajo; pero la índole del asunto y el carácter pecu- Cruz.
El museo no tardará en l1allarse reconstituido;
liar de esta publicacion, exige dediquemos algunas
consideraciones analíticas sobre la excogitacion del pero las obras de reparaci_on del local han de durar
bastante tiempo.
moderno buque de combate.
Parece que en un principio se opinó derribar el
La última palabra sobre las disposiciones ofensivas ó defensivas no se ha dicho aún respecto al ma- edificio, dejando despejado el frente principal de Paterial de guerra marítima; pero, á poco que se me- lacio, pero se ha desistido de este pensamiento, y
dite, se comprende que miéntras la artillería no el local se edificará poco más ó ménos en la forma
venza á la coraza, habrá buques blindados, porque que tenía.
Con ocasion del suceso, la prensa ha hecho notar
seria muy simple no precaverse contra la artillería
que
este museo es uno de los más completos de Eupudiéndolo hacer; sin embargo, los buques sin coraza han de ser más numerosos en la flota del por- ropa, y nosotros no dudamos en afirmar que, si se
venir, tanto más cuanto mayores progresos se ha- · atiende sólo al valor histórico, ningun otro puede
gan en el ataque submarino y en el de ariete. Ya CO]ll petir con él. Hallábanse custodiadas, y como dehemos dicho que como ariete tiene el buque pro- cimos, se han salvado, piezas de armadura de las
yectado condiciones estimables que le dan gran épocas cartaginesa y romana, entre ellas algunos
manejabilidad y mucha resistencia para oponerse capacetes que se atribuyen á Anibal y César; las
á la reaccion de 15 ó 20 tonelámetros por centíme- armas de Guzman el Bueno, llernan-Cortés, Pizartro cuadrado, trabajo máximo necesario para per- ro, Colon, D. Juan de Austria, el que ciM la inmorforar el costado del más grande buque de coraza, tal Isabel la Católica en el sitio de Granada, varios
de Cárlos V, Felipe II y sus sucesores; los del maren las condiciones especiales de una colision.
La artillería es sólo útil, casi en la totalidad de qués de Pescara, Garsilaso do la Y ega, Alonso de
los casos, para ofender á la tripulacion y no á la Céspedes, y el del obispo famoso de Zamora D. Anfábrica; y un buque- bien rostrado y armado con tonio de Acui'la, con las de otros muchos persónajes
torpedos automóviles, combatirá ve(ltajosamente célebres, cuya relacíon daría extraordinarias dicon un blindado que carezca de este nuevo arma- mensiones á estos apuntes. La coleccion de espadas
mento marítimo, y esta idea adquiere grandísimo y montantes aún, si cabe, era más rica que la de
fundamento cuando el duelo sea á muerte; por es- armas defensivas, distinguiéndose en ellas las que
tas razones, nuestro Gobierno ha fijado su atencion se suponen del Cid y Roldan, las de múchos monaren dotar al nuevo blindado con seis tubos lanza- cas españoles, la del formidable Hércules extremetorpedos, robusto espolon y velocidad de 15 millas. fío García de Paredes, la del capitan historiador de
Si esta velocidad se consigue mantener constan- la conquista de Méj leo Berna! Diaz del Castillo, la de
temente durante las horas que naturalmente pueda Gonzalo de Córdoba, y las de Boabclil el Chico, Ilerdurar un combate, no titubeamos en asegurar que nan-Cortés, Pizarro, y el Conde-Duque.
Las ar.mas de torneo y caza son tan curiMas 'e ,mo
nuestro empobrecido material flotante contará en
breve con. un buen buque, más perfecto que otros completas, y responden cumplidamen'te á. las cosreputados en las flotas francesa é inglesa, como la tumbres de Castilla, la tierra del vnlor personal y
del Paso Honroso. En la c0leccion fl¡:rura la espada
última perfeccion de la construccion naval.
de Suero de Quiñones, partesana do D. Pedro el
Cruel; las asta~ de gallardete que se colocaban s11,.
Datos ballsticos de los callones emplazados en las
bre las murallas de las ciudades tomadas; las fam~.regiones extremas del buque.
~as adargas que. aunq11° ligeras, resistían á lan,-.a.
Calibre ....•••..•..••....•. 305
milimetros. y espada; la Borgoñota ó casco que labró 13em·enutP,
))
Longitud total de la pieza ... 10,700
Cellini para Cárlos Y; el ca~co de D. Jaime el ConPeso del ca1'\on .•.......•... 48,550 kilogramos.
45.'5
))
Peso del proyectil.. ... , ....
(1) Trabajo desarrollado p~ra elevar en un segundn, :\ uu m;n-o. ole,:
141
»
Carga .....•.•.•..••.•.••..
altura, una tonelada.

�LA ILUSTRAOION MILl.TAR

r-/
,)

VISTA PANORÁMlC4 DJIL -NCHE N, E, DE MADRID

~ 1..r.~, ..

�456

LA- ILUSTRACION MILITAR

·-

457

LA ILUSTRACION MILITAR

asfixiante en verano, fétido lodo en. el invi~rno, y en · teratur.a co·ntemporánea, de la mayor fuerza, de la
el fondo la puerta de Recoletos, mezq~in~ como más sana y robusta vida. El naturalismo vence
ornato, inútil para la defensa, y que, umda a la ta- tambien en las artes; pinta el Spoliarittm, de Luna;
pia de ronda, servia de limite, en lo que hoy es La fllttlta de la pesca, de Senet: esculpe Un accidente,
de Benlliure; y cuando todo este movimiento arroplaza de Colon, á la capital de las Españas.
.
Mucho queda aún por hacer; pero ya el :Uadrid llador se produce, el Sr. Alaréon cierra su tintero,
que conocemos no guarda semej~nza con el l\Ia- deja enmohecer su pluma, y encomienda á los
drirt aquel que carecía de alcantarillas Y de agua, Sres. Luis Alfo.nso y Cañete la conserncion del
y en el que el establecimiente más notable de su fuego sacro en honor de los antiguos y falsos dioses.
Pero oigamos, oigamos á un idealista que interfamosa Puerta del Sol era una fábrica de patatas
viene,
á última hora, en el asunto. Oigamos al exal vapor. Si nuestros ayuntamientos dieran de lado
á la política, y se ocuparan más de asuntos de_ ad,- ministro y poeta Sr. Balaguer, que publica en uno
ministracion, no cabe duda que en breve Madrid se de los últimos números de La Jl11,stracion Española y
hallaría en estado de competir, sin desrnntaja, con Americana una carta dirigida al Sr. Calcai'lo, y que
las primeras capitales del mundo en edificacion, por ser carta impresa y documento público, voy á
paseos y ornatos, ya que, afortunada~ente, no contestar yo, aunque á mí no vaya clirt)(r'lia. "7;
l\fi amigo el Sr. Balag uer no creerá por ello que
tiene nada qu,~ envidiarles su alegre cielo, el caintei:ven"'o
en asuntos que no me importan, pues
rácter independiente ele sus hijos y la hermosura Y
sabl
qu/mi
naturaleza, de suyo batallado:ª• ha de
gracia de las madrileílas.
serlo mucho más tratándose de defender mtereses
eideales que son de los que yo participo.
VISTA GENERAL DEL ENSANCHEN. E. DE MADRID
La carta del Sr. Balaguer, segun nota con que se
ANTIGUA FORTALEZA DE BAYONA
public3, ha sido leida en la Academia Española,
Con ocasion de la ültima revista que pasó S. M. el
cosa que en extremo celebro y encuentro ~n no_ mePuerta del Parque y Torre del Príncipe.
Rey á las tropas de esta guarnicion y sus cantones
" nor extremo natural, así como me pareciera Justo
en los paseos del Prado, Recoletos, la Castellana y
No léjos de \'igo, y dominando la villa de B,ayo11a,
que si la Academia Español.a tiene el propósito d?
el !Iipódromo, el conocido artista Sr. ~aula ha t~- levanta todavía sus ya maltratados muros, una for- intervenir en estas polémicas literarias, fuerza s~ra
nido la feliz inspiracion de hacer una vista panora- taleza construida en lqs primeros arios de la dinasconsao-rar algunas sesiones á la lectura de lo qne
mica que comprende gran parte de la anti~ua po- tía austriaca. Cerca de su recinto se ven las ruinas acere; del naturalismo escriben los idealistas que
blacion de Madrid, y en casi toda su extens10n, los de un convento de franciscanos, y doquiera los derson académicos y los naturalistas que no lo som_os.
barrios de Salamanca, Almirante, Recoletos y 13: ruidos cubos y abandonadas almenas, que, si nada
Ignoro el juicio formado por la docta corporacion
Castellana, que constituyen, sin disputa, lo más dicen al arqueólogo, hablan con elocuencia al alma
de la calle de Yalverde. Respeto su fallo, y figuránMgno de ser reproducido en _la capital ~e Es~aíla._
del artista.
dome cuál sea lo acato, pero no lo cumplo.
El observador halla en primer térm1110, a la 1zLa Torre del Prb1cipe, cuyos restos sei'lala el dibuEl Sr. Balag~er incurre en grandes equivocacio&lt;.¡Llierda deldibujo, el palacio de Buenavista, ~on sus jo •de la pág. 459, ¡:tuarda el secreto de la triste
nes, y apénas leo en su carta párraf~ que no ~1e
jardines y pabellones! á la derecha, el precioso de historia de un ~ástago de la dinastía austriaca demuestre hasta la saciedad un estudio superficial
.Murga, bien que dommado por las altas construc- que allí vivió prisionero, oculto el rostro por un
y ligero del tema puesto á disc~sion. ~studio inciones que le rodean; y en el centro, el pasee de máscara de hierro, que llevó á la tumba, sin que
digno, por ende, de su talento é ilustracion reconoRecoletos en toda su extension, y los de la Castella- sea conocido ni áun el nombre de aquella infeliz
na hasta el Hipódromo, por los que se ven desfi- victima de lo qtle se llamaba alta razon de Estado. cidas.
~o, Sr. Balaguer; ni nosotros somos banda de
lar ]as tropas en columna. El horizonte lo ma:can,
~íontereal, donde están situados los restos del que amotinados, ni pretendemos suprimir los ideales
de derecha á izquierda, las últimas construcciones · ful&gt; castillo de Bayona, pertenece hoy al Excmo. seen la conciencia, ni somos secta, ni somos escuela,
del barrio de Salamanca, las colinas inmediatas al ñor D . .losé Elduáyen, marqués del Pazo de la
ni somos ni pretendemos nada de lo que V. afirma.
lli¡iódromo, los Cuatro Caminos y caser_ios de Cham- Merced, quien, con un celo que le h,,nra, ha he('ho
El naturalismo, ya que Y. pregunta lo que es, es
berí hasta muy cerca de San Bernardmo.
restauraciones y obras importantes en él.
lo más sencillo en su definicion. No es una secta
E] artista se ha ajustado exactamente á la· vernueva, no es una revolucion,. no es un motín, no es
dad, como se nota de una simple ojeada. Las calles,
nada de.eso. Es todo lo contrario. Es antiguo, t~n
los edificios, los paseos, se conocen todcJs. Desde la
antiguo como los rapsodas, y lé¡os de ser reYoluc_10~ATURALISTAS
É
IDEALISTAS
casa de Murga se van contando las calles del Marnario, es reaccionario en literatura. Es una reaccion
qués del Duero, Olózaga, Recoletos y &lt;lemas !ras- C'ONTESTAflON I UX I C.\RT \ DEL SE~OR DON VÍCTOR
completa, es un movimiento que ejecutamos muversales del paseo de este nombre, el palacio de
8.\L\GUER
chos escritores Yolviendo sobre nuestros pasos al
~alamanca, el proyectado é inacabable .Mus~o, la
convencel'nos de que habíamos equivocado el camiLa
polémica
que
venimos
sosteniendo
unos
y
otros
Casa de la Moneda, el hotel de Anglada; cletr_as la
no y andábamos por \endas extraviadas.
•
· calle de Serrano ? las principales del barrio de acerca de esta cuestion llamada pa1pitante en liteA
poco
que
se
reflexione,
compréndese
la
verdaü
Salamanca. En el costado opuesto se distingue_n ratura, y calificada así con extrema exactitud por la
del aserto. En lo que respecta á la forma, la prosa
Jas calles del Sauco, Almirante, la de la Veteri- señora Pardo Bazan, va revistiendo ya los caractéy Ja poesía castellanas habían llegado al abuso del
res
de
reñida
lucha,
en
que
está
concentrado
todo
naria, como se halla ahora, las casas de Elduá;ímil en tal manera, que no se concebía ninguna
el
interes
de
losliteratos
espaíloles.
yen, el circo del Príncipe Alfonso, el Pan_orama, 1~
En el Ateneo, en los saloncillos de los teatros, en mujer sin sus correspondientes rosas en !ªs mejivílla Olea y el palacio de Indo; descubriéndose a
las
Academias y hasta en las mesas de- los cafés, llas, perlas en los dientes, coral en los labios, fr~ncontinuacion las calles del BaT"quillo, algunas de las
na
hablamo!
de otra cosa. El naturalismo se discu- te de marfil y cuello de alabastro; hasta las oreJas
que desembocan en ~sta, las Sales~s ~eales y otros
te, se pesa, se miele, se cuentan sus 'partidarios y podían compararse con lás conchas 'de nácar, Y asi
muchos edificios y v1as de comumcamon.
Hermoso resulta el 'dibujo, como es hermosa esta sostenedores, así como los no ménos valiosos que compuesta y aderezada, teniendo para andar, en lugar de piés, dos almendras, para accionar, nomaparte del ;\[adrid nuevo; habiendo ~ue conven(r ante defienden el idealismo.
Estqs, sin embargo, luchan con ménos'fe, con mé- nos, sjno dos palomas, hecha, en fin, un verdadero
él que algo se ha hecho de trernta afias a esta
parte, para convertir la corte de España_ e~ una nos denuedo. Casi luchan en retirada; de vez en monstruo que recordaba la Epistola á los Pisones,
capital á la moderna. No pecamos de optimistas, cuando .\.larcon, el autor de El. diario de un testigo de nuestra heroina era la virtud personificada, la terero justo es reconocer que en esta manifestacion la g1~er1•a de A/rica, escribe una carta declarando nura más exquisita, la nobleza de sentimientos, la
~el progreso, los habitantes de Madri~ no han anda- su oposicion á la nueva tendencia, y sus propósitos pureza, la inocencia y qué sé yo cuántas cosas más.
do perE&gt;zosos. Puede decirse que la piqueta, desde de no escribir nada, ni un solo libro que venga á El O'alan que la adoraba dejábase tamailitos á los
el ai'lo 1860 particularmente, no se ha dado punto poner un titulo más en el catálogo donde figuran cal;alleros de la Tabla Redonda por el valor; á toEl sombrero de tres picos, El Escé,ndalo, Et Niño de dos los filósofos antiguos y modernos, por la extende reposo en derribar las vetustas casas de nuestros abuelos, para levantar en sus solares las mon~- la Bola y La Pródiga. .\larcon se retira. 'No es de sion ele sus conocimientos; al mismo Don Jwm, por
mentales de cinco pisos, que si interiormente y baJo los que defienden el idealismo predicando con el su altivez·, á Rostchild, por sus riquezas, y él Y ella.
el punto de vista de la higiene dejan ~ún mucho ejemple. En cambio, si con la re.tirada de Alarcon eran ademas dos espíritus puros que no cortnan m
que desear, su aspecto exterior sed~c_e P?r la ele- queda la escuela sin noYelistas casi, no le faltan crí- bebían, puen se limitaban, en punto á comida, á
gancia y el buen gusto que ha presidido a la cons- ticos que lancen sus anatemas contra Zola, contra comerse con los ojos cuando se encontraban, y en lo
Daudet, y en España recriminen la noYela moder- de beber sólo bebían los flientds por buscar una ocatruccion.
Hace veinticinco ó treinta afl.os, el paseo de Rec?- na. Los Sres. Luis ,\lfonso y Caflete se encargan de sionen que pudieran decirse, á hurta,dillas del traidor lo qUe Romeo y Julieta se dijeron en la ventaletos ofrecía una apariencia mez&lt;¡u\na, con la tapia esta tarea.
El naturalismo, entre tanto, ataca y se defiende. na ~n pleno Teatro· Real, delante de todos los especde las Salesas que lo reducía y estrechaba, con su
raquítico y sediento arbolado, los malos barraco~es Tiene comentadores y novelistas. 1'ovelistas como tadores.
:\fe dirá Y. que exagero, que el idealismo no es
destinados á bailes públicos, desmontes por aqu1 y Percz Galdí&gt;s, Pereaa, Palacio \'aldés y la condesa
acullá boca-calles á las que se ascendía por es- Pardo Bazan; autores dramáticos como Sellós. El (!So, no llega á tanto. Cierto. Pero yo combato con
calone's, el viejo edificio de la Veterinaria, polvo naturalismo revélase en todo como dueño en la li- las mismas armas empl~adas por V.; y tampoco es

quistador; las hermosas hojas toledanas Je !lliguel
Cantero, una hecha por Sebastian llernandez, y
otra pertenecie.nte á D. Juan de Aus~ria, ,·on la ra'.'ª
marca del Perrillo, un escudo magmfico en el estilo
de Cellini con óvalos representando el Rapto de las
Sabinas, y otro con alegorias del Triunfo del Amor;
la hermosa armadura hecha por Desiderio Colman,
y la llamada de Felipe de Borgoña, hecha por los
hermanos Negroli, y que son quizá las más bellas
de la Armería, y por último, las magnificas colecciones de escopetas de caza de Cárlos lll Y Cárlos IV.
.
Abrigamos el convencimiento de que los amantes
de nuestras glorias podrán admirar dentro de algun
tiempo reinstalado debidamente el magnifico museo, para lo cual contamos con el c:lo inc_ansable Y
la ilustracion del seílor conde de 'alencia d~ Don
Juan, á quien se halla encargado este cometido.

.

el naturalismo el coco que Y. describe como «secta
empef\ada en hacer oro del fango, en sustituir al coturno la alpargata, en elevar la grosería á carácter,
y santificar la inconveniencia como virtud,)) Tampoco tiene el naturalismo por mision única la de
«sublimar la caricatura, aplaudir la obscenidad,
asolear lo monstruoso y enaltecer lo inmundo.))
El naturalismo es la naturalidad en todo, la ver•
dad en todo, lo humano en todo. ¿Dice\'. que quiere
realidad y .arte? Pues arte y realidad es el naturalismo. ¿Dice V. que sin ideal no hay arte? ¿Y quién
niega el ideal del naturalismo? ¿Acaso no tenemos
nosotros un ideal? ¿Acaso la naturaleza está ref!ida
con PI ideal artístico? Al contrario, ese es nuestro
ideal; la na'Tttraleza.
Pero hay otra afirmacion, amigo mio, que importa rebatir, en la carta. de V. La. afirmacion de
que el naturalismo es francés, de que la ese11ela naturalista nos viene de Francia. Ya lo ha demostrado suficientemente, mejor que yo pudiera hacerlo,
la seflora Pardo Bazan en su polémica «La Cuestion
Palpitante,)&gt; El naturalismo está donde V. lo niega,
en el Quijote¡ de Cervántes: en aquellos que V. llama «idealistas que en un rincon de Judea se agru•
paron junto á .Jesus y regeneraron el mundo.&gt;&gt; El
naturalismo viene de Francia, de Inglaterra, de Italia; en Alemania los lieds ·verdaderamente popula- ·
res son naturalismos, como lo son en Espaíla las co- 1
plas del pueblo, como lo son en Francia, como lo
son en todas partes.
No es mi propósito hacer más extensa esta carta;
termino aquí rogando al amigo que no vea en estos
renglones más que lo que en ellos hay escrito. \"o
he visto en los de V. un ataque. Véase en los mios
una defensa .
• EDUARDO LOPEZ BAGO.

LA PIEDAD DEL BRONCE
Traído del combate,
vencido, encadenado,
claváronle á la puerta
de espléndido palacio.
Era un cañon valiente;
su voz cruzó los campos,
su metralla los pueblos,
sus llamas el espacio;
y, en el delirio hórrido
del infernal estrago,
las gentes se abatían
ante su soplo infausto.
¡Así caen ante el boa,
exánimes, los pájaros!

•

Hoy yace rerto y mudo;
su seno ya sm rayos,
y arrancadas sus alas
de dragan sanguinario.
Hoy guarda tristes hueílas
sobre sus duros flancos,
cual hondas cicatrices
la sien del veterano.
Aún muge, si los vientos
perturban su letargo;
y aún, cual siniestra pompa
de su poder nefando,
le cubre orin do sangre
como purpúreo manto.
Mas ¿qué de sus rencores?
iqué de sus duelos bárbaros
con el altivo muro
ó el escuadron gallardo,
conserva en las cenizas
de su ardor, ya apagado?
¡Piedad, piedad tan sólo!
Perfume que en el vaso
tlej a el licor vertido;
retlejo ténue y vago
que, de la extinta lámpara,
brilla en el templo santo.
Por eso, allá en las noches
de frio y de relámpagos,
cual pájaro sin nido
refugio ha!la en el árbol
de carcomido tronco
que echó por tiorra el rayo,
en ei caf\on ije alberga,
con calma, sin espanto,
otra avecilla erran te:
¡el nit1o abandonado!
JOSÉ

DE SILES,

L!l EXPLOR.AOION IR.REGULAR. POR LA INFANTERÍA
(C01itinullcion )

Los grupos móviles, con su corto efectivo, podrán
viYir bien casi siempre sobre el país, y, por consiguiente, recorrerán enormes trayectos, si se tiene
la precaucion de no omplearlos más que de cada
tres días, 11110.
l.,as diarias exigencias de la exploracion irregular entrañan generalmente una mitad más ele camino que el franqueado por la columna. Un trayecto de 2"2 kilómetros Pxigirá nn recorrido de 32 para
los exploradores. Una jornada 32 kilómetros obligaria á los g:-upos á andar 48. Cna marcha doble que
la ordinaria impondría al servicio de exploracioh
un trayecto de 66 kilómetros, cuyas fatigas pueden
IOP0rtarse, segun hemo~ demostrado.
E¡¡tas jornadas no deben sorprendernos á los espaf1oles, porque en la última guerra carlista hemos
visto qne Re han recorrido mayore~ trayectos por
brigadas de infantería, cuyos soldados, la mayur
parte bisti1,os, llevaban pendiente de sus hombros
el pe!W,do morral. Sin embargo, los jefes deben huir
del abuso, enalteciendo, en cambio, el empleo de
este sistema, por la inmensa eficacia que tiene en
multitud de casos.
Merced á la potencia de marcha de los grupos
móviles y á la posibilidad de disponer de triple número de los que se necesitan, la infantería puede
operar áun cuando no cuente con caballería, así
como adquirir noticias y acometer golpes audaces á
larga distancia.
Durante el combate, se enviarán grupos móviles
á los puntos dominantes, á los flancos del adversario, á los bosques, barrancos y pendientes escarpadas y á las corrientes de agua no vadeables, ya.
para observar, ó para efectuar eficaces diversiones.
Algunos oficiales rutinarios no quieren e-0nvencerse, á pesar de los ejemplos de la Historia, de la
magnitud de los resultados que pueden obtenerse
con estos débiles destacamentos, si se opera por
sorpresa. Pero es preciso decirlo muy alto: con oficiales activos, seguros de sí mismos y de su tropa,
dotados de intrepidez y resolucion, hábiles para
sacar partido de todo, que sepan moverse tanto de
noche como de dia, habituados al país y que maniobren en él con far.ilidad, aliando á la sangre fria
una gran inventiva, recorriendo !argos trayectos,
apareciendo impetuosamente, atacando y desapareciendo en seguida, con estos oficiales se causará
gran d¡¡.f\o al enemigo, y se le hará vivir en continuo sobresalto y en constante agitacion.
Cuando marche la columna, se colocarán los grupos móviles delante de la vanguardia y de las flanco-guardias, porque su principal mision es obtener
noticias, y su único ·y expreso encargo advertir el
peligro mucho ántes de que sea inminente. No ha, . rán caso de las pequeílas patrullas opuestas, de
' cuya ba.tida se encargará el servicio regular de
seguridad, y dedicarán toda su atencion á los destacamentos numerosos, los que, como no pueden
marchar más que por los buenos caminos, serán
fácilmente vistos; no necesitándose, por consiguiente, muchos grupos para encontrarlos, á causa
de que las buenas comunicaciones son raras.
Como los caminos paralelos son muy escasos, los
exploradores tendrán que servirse de lineas oblicuas para extender sus investigaciones y volver en
seguida á la ruta que sigue la columna. De la vanguardia se enviarán grupos móviles que la rebasarán y se extenderán por sus flancos á medida que
encuentren sendas regulares. Estos grupos se dirigirán á los puntos culminantes, para divisar lamayor extension posible, permaneciendo allí algun
tiempo en observacion.
La distancia á la qúe pueden separarse los exploradores por los flancos de la columna se calcula fácilmente, teniendo en cuenta que ti grupo móvil
está an disposicion de recorrer una mitad más de
camino que la columna, porque marcha una cuarta
parte más deprisa,
Una jornada de 22 kilómetros, que exige cinco horas y 30 minutos, la recorrería un grupo móvil, partiendo al mismo tiempo que la vanguardia, en

cuatro horas y 22 minutos, y llegaría á la misma hora al punto de etapa, clespues de haber andado en sus investigaciones 6 kilómetros más, y llevándole una delantera de una hora y ocho m inutos.
Pero si la jornada fuese de 33 kilómetros, 6 sea una
mitad mayor que la ordinaria, llegaría al punto de
parada una hora y tres minutos despues que la vanguardia..
Cuando la columna tiene alguna extension, les es
fácil á las puntas móviles incorporarse á ella en
cualquier sitio, especialmente á la cola, de la misma manera que las flanco-guardias.
El caso más desfavorable para un grupo móvil
es aq11el en que tiene que separarse de la columna
por un camino perpendicular á su direccion, é in•
corporarse por el mismo sitio. Empero, esto tampoco entraíla extrema dificultad, pues se calcula
muy pronto, en cada caso, la distancia á la cual
puede llevarse una punta móvil, con arreglo á las
órdenes que se le den.
Si la punta móvil debe llegar al canton ó vivac Ít
la misma hora que la retaguardia, se sumaria la
longitud de la etapa, la de la columna y el alargamiento ele ésta, y de dicha suma se deducirá la octa\'a parte. Hé aquí dos ejemplos:
l.º Supongamos que la jornada es de 22 kilómetros, de dos la longitud de la columna,y que el alargamiento mide 400 metros, cuya suma nos dará en
resultado de 24, k400. Si ahora dividimos esta cantidad por 8, tendremos en el cociente 3,050 metros
la distancia máxima del alejamiento. Doblemos ahora este cociente, y ·el producto 6,100 metros será el
suplemento de marcha del grupo móvi,l, que tendrá
que recorrer 24 k 400 + 6, k 100 = 30, k 500, cuyo
trayecto, á razon de 5 kilómetros por hora, lo andará en seis horas y cinco minutos. Ahora bien: como
la cola de la columna llegará precisamente al cantonó vivac seis horas y cinco minutos despues que
la vanguardia, entrará al mismo tiempo el grupo
móvil.
2.0 Si la jornada fuese de 25 kilómetros, la longitud de la columna de 4 y el alejamiento ele 800 metros, tendríamos:
25 kilóm. +4kilóm. + 0,k 800_29, k 800 - 3 k72"-

8

-

8

-,

.,

para el alejamiento, y como suplemento de marcha
el doble, ó sean 7, k4'50. E'n este caso, el grupo móvil
recorrería. 37, k25Q en siete horas y 2ñ minutos, y la
cola de la columna llegaría al término de la jornada siete horas y veinticinco minutos despues de haber emprendido la marcha la vanguardia, es decir,
al mismo tiempo que el grupo.
Si la colum~a hiciese un alto de una hora, y el
grupo móvil continuase marchando, recorrería este
5 kilómetros más que aquélla, y podría alejarse
2.600 metros más.
Pero de ordinario no se le impone al grupo móvil
la rigurosa condicion de operar por una direccion
perpendicular, sino que puede separarse de la columna por una oblicua y volver á su puesto por otra
inversa. Supongamos que estas dos oblicuas están
unidas á las dos extremidades de la.jornada, siendo
ambas de la misma longitud, y estudiemos, basados
en el cálculo anterior, los mismos dos ejemplos.
l.º El recorrido del grupo móvil puede considerarse como dos lados de un triángulo isósceles, midiendo cada uno de ellos

30 500
•~ =15,k250.Labase

es de 22 kilómetros y la altura, alejamiento, será
de 10, k50()_
31 250
2. 0 El lado del triángulo mide • ~
18, k 625

=

La base tiene 25 kilómetros, y la altura, alejamiento, medirá 13, k800.
En estos dos ejemplos hemos seflalado el alejamiento mínimo y el máximo; pero la~ condiciones prácticas se hallarán indudablemente en el
término medio, ó sea, para el primer ejemplo, en
3,k0OO+l0,k55()
6, k 800; y para el segundo caso,

2

en

3,k125

+ 13, k800_2

k (l0

8, 7 .
CLEMENTE CANO,

(&amp; C011ti111,aré.)

TB~l2'.\'TE DE lNFANTB.RÍA

�4ó8

da militar tengan contratiempos justos ó inmereci- á él, le puse el lazo, y en el acto levantó el pié y
dos que rebaj en su dignit.lad, empanen su honoró siguió paseanJo. Como estas alucinaciones eran
hieran el sentimiento del deber, que ese! sentimien- frecuentes, y le atormentaban bastante, me ocurrió
Si no fuera una verdad indiscutible en la Medicito
más desarrollado en todos los buenos militares. su3erirle la idea de que nu se volvería á quedar
na, y de conocimiento vulgar, la influencia que ejer- ,
1
Hemos
visto en el hospital militar de l\Iadrid, que, aprisionado, áun cuando se le soltase de nuevo el
cen las profesiones y los oficios en la manifestacion
dicho sea de paso, ha sitio y áun es, sin saber por galon del zapato .ó del calzoncillo, ó se acercase á. los
de numerosas dolencias, tendríamos necesidad de
qué, el refugio de todos los mi litares locos, á pesar ángulos del jardín, en cuyos sitios sufría tambien
recordar muchas enfermedades que no •reconocen
de
carecer hasta de las condiciones más elementa- con mucha frecuencia la misma alucinacion; y con
otra~causas. No es d·ecir con esto que los militares
efecto, no le volvió á suceder miéntras permaneció
padezcan, por el hecho de serlo, una enfermeda\i les para tener y tratar esta clase de enfermos; hemos visto, decia, .varios locos de esta. clase, ha bien- en este hospital.
determinada, corno sucede con otras profesiones ú
Otro adquirió un día la preoficios; pero si esto es asi respec- ·
ocupacion de que el vino le hacia
to á la medicina general, no su-·
daño, y desde aquel momento,
cede lo mismo en la patología
apénas lo tomaba Soilltídolores
especial del sistema nervioso.
de vientre y diarrea, por lo cual
Las enfermedades de los cense le suspendió. Pero como estros de inervacion, y princiJialtaba muy débil y era necesario
mente las alteraciones mentaento.narle, le sugerí la idea de
·les, suelen tener entre los milique bebiendo un dia la mitad del
tares una analogía, un parecido
vino que me llevaban de casa
tan exacto en su forma, en las
para f'I almuerzo, se le quitaría
manifestaciones exteriores y en
la propension á la diarrea, y
su génesis ó modo de producirse,
podría seguir bebiendo el del
que podemos afirmar existe un
hospital sin temor alguno. No
pequeño grupo de locuras que,
se hizo rogar; aceptó ef ofrecisin ser exclusivas del ejrécito,
miento, porque gusta del vino á
visten de uniforme, si se permila comida.
te la frase, y tienen un aire y
Aquel dia, almorzó más que de
sabor militar tan marcados, que
ordinario, segun me dijo el enlos denuncia á los ojos de cualfermero que le cuida, y lo hizo
quier médico medianamente inscon mucho apetito y en muy
truido y observador, sobre todo
poco tiempo. Cuandó entró en
si vive entre militares. Tal es, al
mi cuaFto, dividí con 61 mi raménos, nuestra humilde opinion,
cion de postres y de vino, en dos
que, de ser cierta, justificará el
partes iguales; ·comimos aquéepígrafe de este articulo.
llos, y cuando yo bebía durante
El Sr. Estévanez, en su libro
el almuerzo, lo hacía él tambien,
titulado La Milicia, tipos y cosfijándose con cuidado en la cantumbres militares, dice: &lt;(Los que
tidad que yo tomaba, para imihemos pertenecido al ejército,
tarme. Concluimos á un 'tiemno solamente podemos asegupo, y á pesar de su imbecilidad,
rar, al ver á un paisano, si ha
se mostró satisfecho y áun agrasido ó no militar, sino que conodecido. Ni este dia ni despues
cemos de una manera segura el
volvió á sentir molestia alguna
arma á que perteneció, la clase
en el vientre, á pesar de seguir
á que consiguió ascender, y totomando el vino del establecidas las circunstancias de su vida
miento, que ántes creía perjumilitar. Presentadme un licendicial.
ciado, añade, y me atrevo á reLa segunda forma ó tipo de
dactar su filiacion ...ll Pues bien;
locura la constituyen militares
nosotros diremos: ((Presentadme
que, bien sea por exceso de traun loco, y sin gran esfuerzo me
0bajo intelectual (principalmente
atrevo á declarar si es militar,
si no han tenido la fortuna de
la graduacion que alcanzara, la
estar dotados de instrucciqn y
clase de locura que padece, y
de regular talento, y han deshasta las causas ·que han podido
empeñado las jefaturas del Dedeterminar su enajenacion.
tall ó cargos análogos), ya por
Dejando á un lado las locuras
tener desfalcos voluntarios ó inANTIGUA FORTALElA DE li.HONA: PUERTA DEL PAH&lt;,¡li.E
orgánicas y algunas hereditavoluntarios, que han lastimado
rias, encontramos entre los misu reputacion y buen nombre,
litares locos, formas tan frecuenora
por
caer
por
otro
concepto· bajo la accion de
tes como características, cuyos rasgos pro~urare- do podido obsérVai' los pi'ogl'esos ele tan triste mal
la justicia militar, ó bajo la presion de algun supedesde
el
primero
hasta
el
ültimo
periodo.
Entre
mos exponer en pocas palabras.
ellos hubo dos oficiales muy interesantes por la fa- rior, principian á preocuparse seriamente por su
Unos padecen una especie de locura instintiva,
situacion, por su futura suerte y por la de su facilidad con que se sometían á las sugestiones.
c)n gradaciones que varían desde la debilidad hasUno, carabinero, tenia frecuentes alucinaciones; milia, y lo que, al principio era una 8obrexcitata el idiotismo. Todos ellos tienen igual filiacion
cion cerebral y un estado congestivo del encéfalo,
fisiólogo-fisiológica; son impresionables, y están, en pero la más persistente era la de que no podía mo- determina, · á la larga, verdaderos estados patoverse
de
un
punto
dado,
por
lo'.cual
se
le
veía
horas
condiciones normales, bajo el punto de vista psíenteras fijo y mirando al supuesto obstáculo que le lógicos, imposibles de corregir. ¡Cuántas veces y
quico, en un estado de hipóstasis ó depresion tal,
impedía andar. Un dia que estaba de guardia, me con cuánta pena recordamos un pobre oficial, casi
que les pe3an demasiado los azares de la vida, deimbécil, con una hoja de servicios brillante, digna
bilitándose ó suprimiéndose completamente en entretuve, como otros muchos, en observarle. El
de un oficial genera!, que lloraba y se ponía furioso
paseaba
por
el
jardín
con
aire
resuelto;
de
pronto
ellos toda resistencia moral. Personas distinguidas
se le soltó la cinta que sujetaba uno de sus zapatos, si álguien le decía que estaba en el hospital por co-:
en su trato, afables, inteligentes en· general, fieles
barde ó por haber estafado los fondos á Jos compaobservadores del cumplimiento de su deber, y de y tocó en el suelo, La casualidad hizo que él lo noñeros, el corto tiempo que fué habilitado! Era lo
ta5e
en
el
acto,
como
yo,
y
este
sencillo
incidente
delicadeza más que comun, tienen, sin embargo,
único que le sacaba de su constante silencio. Loco,
despertó
en
él
la
falsll.
idea
de
que
el
peso
de
dicha
cierta falta de armonía en sus funciones cerebrales,
imbécil,
aniquilado·y hecho un ente casi· vegetal,
ó carecen de la necesari.l compensacion entre las cinta le impedía continuar su pa5eo. Principió á ha- despertaba de su letargo cuando se le heria en su
oer esfuerzos para levantar el pié del suelo, pero
facultades imaginativas y l:1s razonadoras, por lo
en vano; el peso de la cinta era tal, que no le permi- . delicadeza, ó se le recordaba Jo que quizá fué causa
cu.al se ven privadas de iniciativa, de voluntad, y,
tía moverse. Se quedó como si lo hubieran clavado. de su locura. ¡Llamarle cobarde y ladron al que fué
en una palabra, de resistencia moral para hacer
Tuve la paciencia de verle tres cuartos de hora en siempre valiente y en ocasiones héroe, como acrefrente á cualquiera de las contrariedades tan freesta situacion; pero comprendiendo que se impa- ditaba su hoja de servicios, y de honradez intachacuentes en la milicia. Estos enfermos-sanos están
cientaba algo, y que era objeto de curiosidad entre ble, era el único estímulo que aguijoneaba y ponía
muy expuestos á contraer una locura lúcida y razootros varios se!'lores oficiales, dije á éstos el por qué en ereccion su aniquilado espiri~u! Sólo Je quedaba,
nable al principio, que puede llegar con el tiempo á
al parecer, una i:áfaga dP. inteligeµcia, y despilfarla imbecilidad,_sblo con que en el trascurso de su vi- estaba fijo y mirando al pié. En efecto; me acerqué

DOS PALABRAS SOBRE LA «LOCURA, EN LOS MILITARES

LA ILUSTRACION MILITAR

LA 1LtJS1'RACION MILITAtt
raba este resto de razon en protestar de la sinrazon
con que herían su dignidad de hombre y de soldado!
Algunos locos de esta clase se suicidan el primer
momento de ofuscacion, es decir, en plena con"'estion y excita~ion cerebral, áun cuando no hay:, al
parecer, motivo para una determinacion tan grave·
co~o. son, por ejemplo, el sufrir una reprensio~
mas o ménos dura de su jefe, ó el haber sustraído
y jugado alguna cantidad, grande ó pequeña, de los
fondos de la compañía ó del batallon, ó de la paga
de los compai1eros. Por esta última causa, y á pesar de que era
insignificante la cantidad malgasta&lt;Ji.. hemos hecho tres autopsias en dos oficiales y un sargento, y hemos visto curar á
otro oficial suicida, á quien se le
trepanó el cráneo para extraerle
la bala.
Si no se atribuyera á vanidad
militar, ó quizá á adulacion, nos
permitiríamos hacer una observacion, valga lo que valiere: y es
la de que el suicidio no es tan
frecuente en la clase civil como
en la milicia, por irregularidades
de esta clase; y es, lo repetimos,
con el debido respeto á la clase
civil, porque en los militares, en
general, el sentimiento del honor y del deber, y el respeto á
los superiores, agitan el ánimo
con vibracion muy fuerte.
En resúmen: locuras instintivas y locuras por congestiones
cerebrales repetidas ó persistentes, debidas á las causas indica ➔ as, tales son de ordinario
las dos formas de enajenacion
mental que se observan en los
militares.
Ahora bien: ¿cuál es el fin de
estos locos? Lo decimos con profunda pena: estos enfermos son,
bajJ todos conceptos, los séres
más desgraciados. A medida que
los infelices andan errantes de
hospital en hospital, endosados,
por decirlo así, para evadirse de
ellos, su enfermedad va caminando con paso firme ·hacia su
último período, y cuando, des•
pues de observados convenientemente, se confirma su locura
y dejan de ser militares, se da
el caso, harto frecuente, de que
no pueden permanecer en los
hospitales militare~, ni pueden
ingresar en manicomios por falta de local ó de recursos, ni los
ad_miten en los hospitales civiles, por ser locos, y
as1 pas_an meses y áun años en los hospitales militares, a pesar de ser paisanos, casi confundidos con
los demas enfermos, por no tener c~ndicíones de localidad ni ~e ot_ra clase apropiadas para tratar estas d?lencias, siendo objeto de lástima y conmiserac10_n por parte de los que poco ántes eran sus
companeros en el ejército.
No hem~s de indicar siquiera que si los locos son
una pesadilla _Y una carga que tratan de esquivar
todos los hosp1tal~s, ya sean militares ó civiles no
es _porque los médicos y los demas que están ¡\ su
toda case
1
dcU1dado no estén. dispuestos á prodi"arles
,,
e ~o?sue 1os, smo porque los locos perturban. el
serv1c_10 ,le un hospital que no tenga condiciones
:~rop1adas para esa clase de enfermos, y los mé1cos ~o pu~den_ poner en obra los medios que
aconseJa 1a ciencia médica en este ramo inter
_
. .
C )'
esan
t 1s1mo. o o~uese, por ejemplo, en un mismo departamento o en cuartos inmediatos, si no se dispone de loc!ll apropiado, á un loco que pasa día
noche ?ri~ando sin_ tregua; y á otro que padezca
pemama o congeshou cerebral crónica, y es como
si se pusieran los enfermos de pulmonía y de

¡[-

catarros á una corriente continua de aire frío.
¡Valiente resultado daría el tratamiento más racional!
Y á todo esto el Estado no los abandona, sino que
se ga~ta en Guerra una cantidad respetable, considerándOS!l á los jefes y oficiales locos como si estuvieran de reemplazo para los efectos de asi.,.nacion, y á los individuos como de servicio activ~ en
los respectivos cuerpos,
Esto es tanto más .sensible, cuanto que las dos

459
Despues de escrito este articulo hemos sabido
que el Excmo. Sr. Director general de Sanidacl
Militar, apercibido de lo defectuoso de este servicio, está estudiando la manera de mejorarle ; lo
cual indica que el general Sr. Salamanca no es de
los que ven, sino delos que miran y obran; y dada
su ílustracion y natural actividad, es seguro qne
conseguirá llenar cumplidamente este vacío sanitario, prestando así un nuevo é importante servicio, que han de agradecerle el ejército y la patria.

BIBLIOGRAFÍA
Don Francisco Fernandelll
de la Cueva, duque de A 1burquerque. - Informe en
desRgravio de tan ilustro
prócer, y
Don Pedr0En1':iquez de Aoevedo, conde de Fuentes Bosquejo encomiáatioo leido ante la Real Academia
de ·la Historia,

Con estos títulos han visto la
luz pública dos folletos, debidos
á la bien cortada pluma del ilustre académico de la Historia, capitan de navío D. Cesáreo Fernandez Duro, muy conocido y
apreciado de los amantes de las
letras, por sus investigaciones
históricas y por su profunda
ilustracion, y del cual nos atre•
vemos á asegurar, sin temor á
,ser desmentidos, que es uno de
esos hombres verdaderamente
útiles, que tanto escasean en esta
sociedad, donde los eruditos á la
violeta y los parásitos literarios
pretenden falsear la opinion y
pasar plaza de sabios, á despecho de la razon y del buen sentido.
Mucho estimamos las brillantísimas condiciones que adornan
al Sr. Fernandez Duro; pero esto
no nos ofusca al emitir nuestro
juicio sobre sus trabajos. Recomendamos á los que estas líneas
repasen, la lectura de alguno de
los dos folletos que á ellas dan
ocasion, seguros de que opinarán como nosotros. Basta hojear
cualquiera de estas instructivas
y amenas obras, para pensar así.
Aparte de la belleza de la estructura, pues el Sr. FernandezDuro
ha sorprendido con rara fortuna
TORRE DEL PRÍNCIPE, EN LA FORTALEZA DE 8A YONA
el secreto de la forma, revelan
.
sus trabajos una sunia inmensa
de conocimientos y un espíritu
formas de locurá de que nos hemos ocupado no son, analítico, imparcial y sereno, que lleva al lector
Pº: fortuna, ni las más difíciles de tratar, ni las que de d~duccio~ en deduccion, al campo de la verdad;
menos obedecen á los distintos medios hi&lt;&gt;iénicos c~ah~a~es a~bas indispensables en el que se deY_ farmacológicos que están indicados par/comba~1ca a mv~st1gar el pasado y aspira á merecer el
tirlas, y por consiguiente, se podrían curar muchos titulo de historiador.
infelices que hoy no se curan.
En el primero de dichos folletos, examina el se. Si los enfermos todos son dignos de considera- ñor_ Ferna?dez Duro el precioso opúsculo de D. Anc10n y de cuidado, lo son más los enfermos locos
tomo Rodr1guez Villa: «El duque de Alburquerque y
los que, en nuestro concepto, no están atendido~ 1~ ba!alla de Rocroy,» de que se ocupó hace algun
como debieran. Bien se nos alcanza que esto no !1empo nuestra Revista, vin:endo á confirmar el
es culpa de nadie, y que no es posible atender á 1~ustre académico la opinion del incansable investantas Y tan urgentes necesidades como reclaman tigador Sr. Villa, respecto á la conducta de aquel
las numerosas dependencias del Estado; pero cree- pe:sonaje histórico en la rota famosa que señala el
mos ~ue sin necesidad de sustraer del capitulo de• prim~r escalon de nuestra decadencia militar. El
hospitales grandes sumas, se podría atender cum- trabaJo del Sr. Villa ha ganado mucho con el juicio
plidame_nte á los.militares que tienen Ja inmens¡¡, del Sr. Fernandez Duro, quien con su indiscutil&gt;le
de~grac1a de perder su razon, haciendo un pequeño autoridad concluye por afirmar, que por promover
asilo donde estos desheredados estuviesen como su el duque de Aumale, con su «Historia de ta primera
estado exige, en la seguridad de que no serían del campaña de Condé,l&gt; la empresa vindicadora llevatodo estériles los esfuerzos médicos y económicos d~ á cabo por el Sr. Villa, se le debe en primer térque se hicieran con tan laudable y humanitario n:imo el a~recentamiento que tuvo la abundante y
propósito.
rica galeria de nuestros varones eximios con la figura d_e! duq~e de Alburquerque, que hoy, merced á
'
C. L. ADRAD.\.
la d1hgenc1a, erudicion y critica del señor Villa, re-

I

�LA ILUSTRACION MILITAR

460
luce como espejo del&amp; nob'eze '!I honra de la milicia
de. mar y tierra.
El segundo folleto es aún, si cabe, más notable
que el anterior, pues se trata de una personalidad
histórica de mucho más bulto. Además, en este trabajo la tarea del Sr. Fernandez Duro ha sido ba~tante más extensa, y la narracion biográfica completamente original, habiéndose complacido el
autor en hacer destacar, por medio de admirables y
enérgicos toques, el gran carácter del conquistador
de Cambrai, y del gobernador de Milán, que fue
porteito de 'ta naturaleza y ejemplar en el desinteres
nunca 11iato.
Recomendamos especialmente la lectura de los
dos folletos, á cuantos tengan en alguna estima las
glorias y la literatura ·nacionales; y al dirigir al seflor Fernandez Duro nuestra entusiasta felicitacion,
lo excitamos á no desmayar en la prosecucion de
trabajos tan útiles y. provechosos pará las ciencias
históricas, y en los que sabe conquistará cada paso
nuevos títulos al reco11ocimiento de sus conciudadanos, y nuevos timbres para su fama..
El puente de Alcu,lia, poema de dolor, dedicado á. la ¡¡u.,roioion oe Zaragoza, por don
Valentin Marin Carbonell.

Nuestros lectores conocen al correcto y fecunuisimo poeta, autor de este poema, pues en diversas
ocasiones hemos publicado gran número de sus bellísimas poesías.
.
La composicion última, inspirada lln esa hecatombe que conmovió al mundo púr las víctimas causadas por un descuido incalificable ó desgraciada
casualidad es notable, como todo lo que hace el señor Maria,' y en ella ensalza las admirables condiciones, por todos reconocidas, del soldado es?~i'lol.
Para que nuestros plácemes no puedan ~ah~carse de apasionados, copiaremos varias de sus prtmeras estrofas:
EL TREN DE LICENCIADOS
¡Cuántas tristez!ls, Di?s mio,
Ese nombre en m1 despierta! ...
Es algo cruel, sombrio: .
•Llega á mis huesos el fr10
De tanta esperanza muerta!
No puedo amasar colores
Para el rudo cuadro aquel
De gigantescos horrores, ..
¡Hay allí tantos dolores!. ..
¡No caben en el papel!
¡Cuán miserable la, pluma
Para tan gran desconsuelo!.,.
¡Amargas voces de duelo!
La catástrofe me abruma:
Mi corazon no es de hielo.
Y no sé cómo decir
Cuál me angustia ese pesar
Que no llego á describir .. • .
¡Ay, pobres madres! ... sentir
Con vosotras, es llorar•
¿Vuestras lágrimas? ... ¡Qué bellas!
¡Cuán tristes! ... Yo las adoro.
Son un inmenso tesoro;
Hay algo sublime en ellas...
¡No se compran• con el oro!
·Oh mujeres sin ventura! ...
Pi~dad los ojos despierten
Donde esa nube fulgur~:
·En las lágrimas que vierten
1-lay abismos de amargurá!
y 0 no sabré pintar bien
La escena conmovedora...
·Sol que brillaste en mal hora!
;cómo arrastraba aquel tren
Aquella locomotora!
¿Quién la podr)a seguir
En su veloz cammar .
y en su indomable rugir?
¡Cuánta prisa de II!-ªt~r. 1
Algo que empieza a nv1r ....
¡Suerte aciaga! ¡impuros hados! ...
.\que!los anchos wagones
Repletos de licenciados,
¡Sabeis de qué van cargados!
¡De esperanzas, de ilusiones!

Si: de dulzuras, de gozos.
¡Recuerdo, cómo me agobias!
¡Cómo me pides sollozos! .. .
¡No irán alegres los mozos
Si les aguardan las novias? ...

á los piratas en la isla de Tonquil, capturándoles

tres embarcaciones con gente, y causándolt;s varias
bajas. En tierra les quemó el pueblo de la orilla,
miéntras la tropa perseguía á los malvados, que
en buen número se habían internado conduciendo
¡Y sus madres!. .. Vano afan:
algunos eautivos, con quienes habían llegado el dia
No paran mientes en ello:
anterior de arribada para continuar el pirateo, en
¡Harto sabido tendrán
algunas embarcaciones que habían ocultado entre
Que las primeras serán
el ramaje de los mangles, ó sumergido en los esteQue se abracen á su cuello!
ros para sacarlas cuando hubiera pasado el peligro;
Y al descender del wagon
pero el alférez de navío D. Ramon Lobaton, fué coTanta noble bizarría,
misionado
para su destruccion y lo consiguió, á la
Resonará en la ·estacion .
par que la de un pequeño pueblo, no sin habar teUn ¡hijo del corazonl
Ahogado en un ¡r,iadre miat...
nido ántes que rechazar po_r la fuerza Gtnemigo, á
q,uien la tropa no pudo encontrar por haberse refu¡Qué feliz el licenciado
Con su atavío sencillo,
giado á lo más frondoso de la montaí'!.a, donde la
Y con el rostro atezado,
~ persecucion no hubiera dado resultado.
Y al pecho un pafluelo atado,
La expedicion abandonó la isla de To_nquil aquel
Y un canuto en el bolsillo!
mismo dia y fué á recalar sobre la de Don-Dong, al
i Y ha de trocarse ese anhelo
Sur de la de Joló, al amanecer el dia 28, cogiendo
En las escenas de luto
tan de sorpresa á los piratas, que, cercados en su
Y de amargo desconsuelo?
pueblo principal, fueron batidos, causándoles mu¡Cuánto dice ese pafluelo!
¡Cuán~o encierra ese canuto!
chas bajas, haciéndoles 553 prisioneros y reduciendo el pueblo á cenizas.
Dos tesoros, en verdad,
En este día, el cabo segundo de infantería de maY nada existe mejor
.Xi en suei'los ni en realidad:
rina José Ferna.ndez patroneaba un buque tripulado
El uno es ¡ay! el arp.or;
por seis marineros y se encontraba en la costa sepEl· otro, la libertad.
tentrional de la isla, para evitar la evasion de em- ·
¡Ah si fuese un gran poeta
barcaciones. Habiendo divisado una vinta que huía
Ante el noble grupo aquel
en demanda de la costa de Joló, salió en su perseDe juventud que arde inquieta,
cucion, baleándola, pero sin atreverse á abordarla
Para .-iantar la chaqueta
por la superioridad numérica de los que 1a tripula- ·
Y la gorra de cuartel! ...
ban; conociendo aquélla su ventaja, volvió contra los
¡Bajo el puente derruido,
perseguidores, que á su vez empr~ndieron la retiLos muertos de aquel monton
.rada, colltinuando el cabo FerQandez hostilizándoles
Me dicen en su vestido,
En sus gorras, que han servido
con su carabina miéntras sus seis compa~eros forCon sn sangre á la nacion!
zaban el remo; castigados los moros, volvieron á
ha~er
rumbo•á Joló, y los cristianos á perseguirles,
Y ante el grupo aquel inerte,
Aún creo oír la guitarra
teniendo que batirse en retirada segunda y tercera
Que pulsó una mano fuerte,
vez, hasta que observando que el enemigo estaba
Y cual sollozo de muerte,
disminuido y acobardadQ, les dieron el abordaje, y
.\quella voz me desgarra!
soltando todos los remos para empui'lar las armas
Sentimos no disponer de espaciQ para copiar toda blancas, despues de una corta, pero furiosa lucha,
la composicion, dedicada al ejérc:to, en el nombre quedó el cabo José Fernandez dueño de la vinta enedel cual enviamos al Sr. Marin y Carbonell la ex- miga, con catorce cadáveres, que condujo victorioso
presion uel más profundo reconocimiento.
al fondeadero, habiendo resultado todos los vencedores heridos, y de alguna más gravedad un marinero y el héroe de la jornada.
LOS HÉROES DE FILIPINAS
Pío A. DE PAZOS
1

FRAGMENTOS HlSTÓRICO·MlLITARES

EL CABO DE lNF!NTER!A DE MARINA JJSÉ 'FERNANDEZ

vEPIGRAMAS

Los grandes actos de heroismo militar ensalzan
Don Nui'lo una madrugada,
y ennoblecen el ánimo de las clases subalternas que
Salió buscando su honor
se inspiran en el ejemplo de sus superiores. LamaCon la punta de la espada ...
rina, de guerra incansable ante toda fatiga y peligro
¿Y lo encontró?-No, señor;
en la activa persecucion de los piratas, daba freSólo encontró una estocada.
·cuentes testimonios de un valor que en muchos lances.' ha llegado á temeraria imprudencia, por no
Unas flores, cierto hidalgo,
perder ocasion en que batirá tan activo enemigo,
Dió á Celia en prueba de amores,
distinguiéndose todos, desde el jefe principal del
· Y ella desdei'IÓ las flores
buque ó expedicion al más humilde soldado ó gruDiciendo:-¿Tan poco valgo? ...
mete, cuya insignificancia social en estos últimos
Al ver tamaño desprecio,
no es ciertamente merecedora de que se relegue
Dijo él:-¡Celia, por favor,
al olvido en las páginas de la Historia, cuando la han
Ya que no sé tu valor
eanobleddo con hecltos notables, que en individuos
Deja que ignore tu precio!
de jerarquías superiores han hecho sus nombres
C. DE ALVEAR,
inmortales . .
El capitan de fragata D. Fermin Sanchez Cifuentes (padre del malograd0 héroe del Callao D. Vic·coRRESPONDENCIA CON LOS SUSCRITORES
toriano Sanchez Barcáiztegui), comandante de las
fuerzas sutiles del Sur de Mindanao, se había proD. P. G.-Sahagun.-Recibida$ 9 pesetas.
puesto perseguir, hasta aniquilarlos, á los piratas
D. G. M.-Cartagena.-Idem 4,50 id.
samales, capitaneados por los temidos datos Tibli
D. T. B.:-BurgoS.-1~. 6 id.
-y Banquias, restos de los feroces defensores de Sipac ·
D. V. V.-Alineria.-Id. 4,50 id.
y Balanguingui, y al objeto salió de Zamboanga ~l
D. E. P.-Toledo.-Id. 5 id.
día 25 de Junio de 1851, á bordo del vapor Reina &lt;Ú
D. A. P. B.-Lérida.-ld. 9 id.
Castilla, remolcando una lancha y dos falúas cartoD. C.F. D. -Leon.-ld.12 id.
neras, y trasportando_ 200 hombres del regimiento
D. J. D.-Santa Cruz de Tenerife.-Jd. 4,50 id.
del Príncipe, al mando del com:mdante D. Julio
D. l\J. R. de G.-Pei'laranda.-ld. 9 id.
Garnier, para practicar algunos desembarcos, en
D. E. B.-.Andújar.-Id. 4,50 en sellos, y pagada
union de la escasa guarnicion de infantería de suscricion hasta fin de Setiembre:
marina, y marinería que fuese disponible.
En la maflana del siguiente dia logró sorpreuder
Imp. de B. Bubhios1 plaza de la Paja, 71 Jladr/d.
0

REVISTA

30 DE JULIO DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NÚM. 33

Almirante, 2, quintuplicado.

-

SUMARIO

GnAo.100s: Naufragio del vapor Gijon á consecuencia de un choque con el buque Laxham, en la costa cantábrica.-Soldado abisinio en traje de combatc.-Excmo. Sr. Teniente General D. J\liguel Ricardo de Alava y Esquivel.-Asturias: Vista general de la fábrica de Trubia.-D. Juan Fernandez
Suarez, Oficial primero de Secciones-Archivo,
corresponsal general de LA ILUSTRACION l\JJLITAR
en América.-Vitoria: Traslacion de los restos del
general Alava desde el palacio de la Diputacion al
cementerio.
TEXTO. Crónica.-Naufragio del vapor Gijon, de la
Compañia Trasatlántica.-Un soldado abisinio en
traje de combate.-El Teniente General D. Miguel
Ricardo de AlaYa y Esquivel.-Vista general de la
fábrica de Trubia.-D. Juan Fernandez Suarez,
corresponsal general de esta Revista en América.-Traslacion de los restos del general Alava al
cementerio de Vitoria.-Autoridades que declaran el mérito del marqués de Santa Cruz de llla.rcenado y de sus Rej1e.riones Militares (continuacion), por D. Luis \'idart.-La explrracion irregular por la infantería (continuacion), por D. Clemente Cano, teniente de infanteria.-Combates
de la vida, por D. Adolfo Llanos.-Letras y palabras, por D. V. Colorado.-El Centenario del marqut'.,s de Santa Cruz.-Bibliografía-~liscelánea.Correspondcncia con los suscritores.-Anuncios.~obre cubierta, por D. Eduardo de Palacio.-Yariedades.-Anuncio de las obras de D. Emilio Bone_lli.

CRÓNICA
Lo más importante del extranjero, en lo que
á nosotros concierne, es el lenguajE: de la prensa italiana con respecto al pendiente conflicto .
con España. Parece que las explicaciones que
nuestro presidente del Consejo •de •ministros
dió en las Cortes, á propósito de las apreciaciones del señor ministro de Fomento sobre la
unidad de Italia, no han calmado la susceptibilidad italiam1..
Con este motivo, se nos dirigen algunas frases tan punzantes como la de que si hubiera
pasado á nuestro Rey D. Alfonso en Lisboa
lo que le pasó en París, no hubiera tenido
aquella cuestion el desenlace que tuvo.
En cuanto al cólera, continúa naturalmente
preocupando en primer término la atencion
pública. Su desenvolvimiento es lento; pero si
se confirmase que en poblaciones próximas,
como Valen ce, Brignolles y Vins ha hecho
ya su aparicion, á pesar de las precauciones
que habrán debido allí tomarse desde el pri- ·
mer momento, no habría ninguna excusa para
la tranquilidad y la confianza. Teóricamente,
el Gobierno y el Ayuntamiento de Madrid han
hecho algo, porque han proyectado: prohibir
los enterramientos dentro de la poblacion, las
industrias insalubles, los cebaderos de cerdos,
la aglomeracion de gente en casas estrechas, la
expendicion de alimentos en mal estado, etcé.
tera, etc.
Pero el vecino, y sobre todo el vecino rico,

léjos de mostrar iniciativa y acudirá auxiliar
la accion de las autoridades, ó se ha marchado
al campo, ó se ha ce:llido á precauciones rigu\osamente personales, en la creencia, muy dominante en España, de que no hay más realidad que el número 1, y que el número 1 no
implica ni depende qel 2. ¡Expresion matemática ae un egoismo tanto más absurdo cuanto qie, si en él persistimos, con él perecerá
toda esta altiva, y generosa, y caballeresca,
y humanitaria raza española!
Deepues del cólera, no hay otra noticia por
el extranjero de importancia, más que el conflicto franco-chino. Nuevamente parece en arreglo; pero decidida Francia á pecar en lo sucesivo de prevision, ha hecho fondear su escuadra á corta distancia del arsenal Fu-Tchen.
La escuadra francesa destinada á exigir á los
chinos una reparacion, se compone de quince
buques de guerra, con 114 piezas de artillería
y 3.076 tripulantes.
Francia pide 500 millones de francos á título de indemnizacion, y China ofrece 3.
La conferencia egipcia se reunió, y los periódicos londoneses reconocen que las proposiciones inglesas tendrán que sufrir muchas
modificaciones, si no se aprueba con preferencia un proyecto mixto, ~e las potencias neu trales, que acude á la satisfaccion de las necesidades urgen tes sin tocar á la organizacion
definitiva de la.Hacienda egipcia.
El Cuestionario redactado por la comision
para el estudio de los problemas que se relacionan con el bienestar de las clases obreras,
tanto agrícolas como industriales, en armonía
con las exigencias del capital y el trabajo,
constituye un paso gigantesco en la vía del
progreso, á fin de mejorár las condiciones de
las clases proletarias, analizando el mal, conocer hasta dónde puede llegar la accion gubernativa y formular preceptos sintéticos y prácticos, que destruyen el cáncer social que se
manifiesta de vez en cuando , con alarmantes
caractéres en las grandes crisis económicas y
políticas.
Consideramos de inmensa utilidad el concurso que se solicita de la prensa en tau árdua como compleja cuestion. Solo despues de
profundos estudios se llegará á resultados positivos, cuando el análisis del sábio, completado con la práctica, imprima á sus decisiones la
aprobacion de las reformas indispensables
para mejorar las condiciones de las clases
obreras.
A medida que el derecho consagra mayores
garantías al hombre, quedan desterrados, por
inhumanos ó insensatos, aquellos principios de
los sábios de la antigüedad que consideraban

el trabajo como un estigma deshonroso, y la
pobreza como título de esclavitud. Las ideas
democráticas, apadrinadas ya por el Redentor,
abren mrevos horizontes á la ciencia; y la institucion, de quien hemos presenciado tan grandes conmociones universales, apelando á todos los medios para destruir el pauperismo,
el trabajo estéril y la desproporcion entre las
necesidades del organismo humano y los recursos para satisfacerlas, encuentra implícito
reconocimiento de sus fueros en la sociedad
moderna.
Discurriendo sobre los medios que han de
emplearse para desterrar los grandes vicios
que minan nuestra organizacion social, El
Correo, periódico que se distingue por la dis•
crecion de sus juicios, se expresa en los siguientes- términos:
«Hoy, en cambio, se ha dignificado el trabajo,
pero no se ha puesto á cubierto de la miseria¡ hoy
se ha afirmado la igualdad ante la ley, conffrmando
la distincion de clases; hoy se reconoce que si los
pobres faltasen, habría que hacerlos y procurarlos,
como se codician y ambicionan los tesoros; pero
esa desigualdad de condicion, ley de vida para las
sociedades, tiene sus limites, y cuando se borran ó
traspasan, lo que era una necesidad se convierte
en un peligro, peligro de graves males que no
pueden desatenderse, y ménos en los tiempos que
corremos, so pena de legitimar la violencia convertida en derecho por el derecho al trabajo.&gt;&gt;

Y, en efecto, si la gran mayoría de los hombres, segun dice Stuart Mill, «hubiese de vivir
siempre como hoy vive, esclava de un penoso
trabajo que no le inspira el más leve interés,
atormentándose desde que amanece hasta que
anochece para ganar un jornal que á duras
penas alcanza á cubrir sus más perentorias necesidades, rodeada de las privaciones morales
é intelectuales que semejante situacion lleva
consigo, etc... , egoísta por imposicion de la miseria, pero con conriencia clara de la injusti. cia real ó imaginaria que se le hace, y de los
bienes que otros por su trabajo disfrutan y de
que ella carece; si tal estado de cosas hubiese
de durar siempre, no volvería á ocuparme eu
nada que haga relacion á los destinos del humano linaje, y creo que tal debe ser la opinion
de todo pensador.»
La prensa militar ha comentado mvtho estos clias las opiniones de un general extranjero
sobre nuestro ejército. No son lisonjeras. Esto
era casi ocioso decirlo. Pero son extremadamente severas, ya que no infundadas. El p
neral se coloca desde el punto de vista del
dividuo, del elemento. Sus observacione,
recen abocará este silogismo: ( El indi·
el elemento, es malo; luego el total, el ,
es malo tam bien.&gt;
Nosotros, para razonar con el m:i

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              <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1884, Año 5, Tomo 2, No 32, Julio 20</text>
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              <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Antigua Fortaleza de Bayona</name>
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      <name>Modelo de Buque Acorazado</name>
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