<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="5133" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/5133?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T18:46:24-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="3712">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/50/5133/La_Ilustracion_Militar_Revista_literaria_cientifica_y_artistica._1884._Ano_5._Tomo_2._No._33._Julio_30..pdf</src>
      <authentication>7d7538d9104b1d6eeb00bdaa53b1546c</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139247">
                  <text>LA ILUSTRACION MILITAR

460
luce como espejo del&amp; nob'eze '!I honra de la milicia
de. mar y tierra.
El segundo folleto es aún, si cabe, más notable
que el anterior, pues se trata de una personalidad
histórica de mucho más bulto. Además, en este trabajo la tarea del Sr. Fernandez Duro ha sido ba~tante más extensa, y la narracion biográfica completamente original, habiéndose complacido el
autor en hacer destacar, por medio de admirables y
enérgicos toques, el gran carácter del conquistador
de Cambrai, y del gobernador de Milán, que fue
porteito de 'ta naturaleza y ejemplar en el desinteres
nunca 11iato.
Recomendamos especialmente la lectura de los
dos folletos, á cuantos tengan en alguna estima las
glorias y la literatura ·nacionales; y al dirigir al seflor Fernandez Duro nuestra entusiasta felicitacion,
lo excitamos á no desmayar en la prosecucion de
trabajos tan útiles y. provechosos pará las ciencias
históricas, y en los que sabe conquistará cada paso
nuevos títulos al reco11ocimiento de sus conciudadanos, y nuevos timbres para su fama..
El puente de Alcu,lia, poema de dolor, dedicado á. la ¡¡u.,roioion oe Zaragoza, por don
Valentin Marin Carbonell.

Nuestros lectores conocen al correcto y fecunuisimo poeta, autor de este poema, pues en diversas
ocasiones hemos publicado gran número de sus bellísimas poesías.
.
La composicion última, inspirada lln esa hecatombe que conmovió al mundo púr las víctimas causadas por un descuido incalificable ó desgraciada
casualidad es notable, como todo lo que hace el señor Maria,' y en ella ensalza las admirables condiciones, por todos reconocidas, del soldado es?~i'lol.
Para que nuestros plácemes no puedan ~ah~carse de apasionados, copiaremos varias de sus prtmeras estrofas:
EL TREN DE LICENCIADOS
¡Cuántas tristez!ls, Di?s mio,
Ese nombre en m1 despierta! ...
Es algo cruel, sombrio: .
•Llega á mis huesos el fr10
De tanta esperanza muerta!
No puedo amasar colores
Para el rudo cuadro aquel
De gigantescos horrores, ..
¡Hay allí tantos dolores!. ..
¡No caben en el papel!
¡Cuán miserable la, pluma
Para tan gran desconsuelo!.,.
¡Amargas voces de duelo!
La catástrofe me abruma:
Mi corazon no es de hielo.
Y no sé cómo decir
Cuál me angustia ese pesar
Que no llego á describir .. • .
¡Ay, pobres madres! ... sentir
Con vosotras, es llorar•
¿Vuestras lágrimas? ... ¡Qué bellas!
¡Cuán tristes! ... Yo las adoro.
Son un inmenso tesoro;
Hay algo sublime en ellas...
¡No se compran• con el oro!
·Oh mujeres sin ventura! ...
Pi~dad los ojos despierten
Donde esa nube fulgur~:
·En las lágrimas que vierten
1-lay abismos de amargurá!
y 0 no sabré pintar bien
La escena conmovedora...
·Sol que brillaste en mal hora!
;cómo arrastraba aquel tren
Aquella locomotora!
¿Quién la podr)a seguir
En su veloz cammar .
y en su indomable rugir?
¡Cuánta prisa de II!-ªt~r. 1
Algo que empieza a nv1r ....
¡Suerte aciaga! ¡impuros hados! ...
.\que!los anchos wagones
Repletos de licenciados,
¡Sabeis de qué van cargados!
¡De esperanzas, de ilusiones!

Si: de dulzuras, de gozos.
¡Recuerdo, cómo me agobias!
¡Cómo me pides sollozos! .. .
¡No irán alegres los mozos
Si les aguardan las novias? ...

á los piratas en la isla de Tonquil, capturándoles

tres embarcaciones con gente, y causándolt;s varias
bajas. En tierra les quemó el pueblo de la orilla,
miéntras la tropa perseguía á los malvados, que
en buen número se habían internado conduciendo
¡Y sus madres!. .. Vano afan:
algunos eautivos, con quienes habían llegado el dia
No paran mientes en ello:
anterior de arribada para continuar el pirateo, en
¡Harto sabido tendrán
algunas embarcaciones que habían ocultado entre
Que las primeras serán
el ramaje de los mangles, ó sumergido en los esteQue se abracen á su cuello!
ros para sacarlas cuando hubiera pasado el peligro;
Y al descender del wagon
pero el alférez de navío D. Ramon Lobaton, fué coTanta noble bizarría,
misionado
para su destruccion y lo consiguió, á la
Resonará en la ·estacion .
par que la de un pequeño pueblo, no sin habar teUn ¡hijo del corazonl
Ahogado en un ¡r,iadre miat...
nido ántes que rechazar po_r la fuerza Gtnemigo, á
q,uien la tropa no pudo encontrar por haberse refu¡Qué feliz el licenciado
Con su atavío sencillo,
giado á lo más frondoso de la montaí'!.a, donde la
Y con el rostro atezado,
~ persecucion no hubiera dado resultado.
Y al pecho un pafluelo atado,
La expedicion abandonó la isla de To_nquil aquel
Y un canuto en el bolsillo!
mismo dia y fué á recalar sobre la de Don-Dong, al
i Y ha de trocarse ese anhelo
Sur de la de Joló, al amanecer el dia 28, cogiendo
En las escenas de luto
tan de sorpresa á los piratas, que, cercados en su
Y de amargo desconsuelo?
pueblo principal, fueron batidos, causándoles mu¡Cuánto dice ese pafluelo!
¡Cuán~o encierra ese canuto!
chas bajas, haciéndoles 553 prisioneros y reduciendo el pueblo á cenizas.
Dos tesoros, en verdad,
En este día, el cabo segundo de infantería de maY nada existe mejor
.Xi en suei'los ni en realidad:
rina José Ferna.ndez patroneaba un buque tripulado
El uno es ¡ay! el arp.or;
por seis marineros y se encontraba en la costa sepEl· otro, la libertad.
tentrional de la isla, para evitar la evasion de em- ·
¡Ah si fuese un gran poeta
barcaciones. Habiendo divisado una vinta que huía
Ante el noble grupo aquel
en demanda de la costa de Joló, salió en su perseDe juventud que arde inquieta,
cucion, baleándola, pero sin atreverse á abordarla
Para .-iantar la chaqueta
por la superioridad numérica de los que 1a tripula- ·
Y la gorra de cuartel! ...
ban; conociendo aquélla su ventaja, volvió contra los
¡Bajo el puente derruido,
perseguidores, que á su vez empr~ndieron la retiLos muertos de aquel monton
.rada, colltinuando el cabo FerQandez hostilizándoles
Me dicen en su vestido,
En sus gorras, que han servido
con su carabina miéntras sus seis compa~eros forCon sn sangre á la nacion!
zaban el remo; castigados los moros, volvieron á
ha~er
rumbo•á Joló, y los cristianos á perseguirles,
Y ante el grupo aquel inerte,
Aún creo oír la guitarra
teniendo que batirse en retirada segunda y tercera
Que pulsó una mano fuerte,
vez, hasta que observando que el enemigo estaba
Y cual sollozo de muerte,
disminuido y acobardadQ, les dieron el abordaje, y
.\quella voz me desgarra!
soltando todos los remos para empui'lar las armas
Sentimos no disponer de espaciQ para copiar toda blancas, despues de una corta, pero furiosa lucha,
la composicion, dedicada al ejérc:to, en el nombre quedó el cabo José Fernandez dueño de la vinta enedel cual enviamos al Sr. Marin y Carbonell la ex- miga, con catorce cadáveres, que condujo victorioso
presion uel más profundo reconocimiento.
al fondeadero, habiendo resultado todos los vencedores heridos, y de alguna más gravedad un marinero y el héroe de la jornada.
LOS HÉROES DE FILIPINAS
Pío A. DE PAZOS
1

FRAGMENTOS HlSTÓRICO·MlLITARES

EL CABO DE lNF!NTER!A DE MARINA JJSÉ 'FERNANDEZ

vEPIGRAMAS

Los grandes actos de heroismo militar ensalzan
Don Nui'lo una madrugada,
y ennoblecen el ánimo de las clases subalternas que
Salió buscando su honor
se inspiran en el ejemplo de sus superiores. LamaCon la punta de la espada ...
rina, de guerra incansable ante toda fatiga y peligro
¿Y lo encontró?-No, señor;
en la activa persecucion de los piratas, daba freSólo encontró una estocada.
·cuentes testimonios de un valor que en muchos lances.' ha llegado á temeraria imprudencia, por no
Unas flores, cierto hidalgo,
perder ocasion en que batirá tan activo enemigo,
Dió á Celia en prueba de amores,
distinguiéndose todos, desde el jefe principal del
· Y ella desdei'IÓ las flores
buque ó expedicion al más humilde soldado ó gruDiciendo:-¿Tan poco valgo? ...
mete, cuya insignificancia social en estos últimos
Al ver tamaño desprecio,
no es ciertamente merecedora de que se relegue
Dijo él:-¡Celia, por favor,
al olvido en las páginas de la Historia, cuando la han
Ya que no sé tu valor
eanobleddo con hecltos notables, que en individuos
Deja que ignore tu precio!
de jerarquías superiores han hecho sus nombres
C. DE ALVEAR,
inmortales . .
El capitan de fragata D. Fermin Sanchez Cifuentes (padre del malograd0 héroe del Callao D. Vic·coRRESPONDENCIA CON LOS SUSCRITORES
toriano Sanchez Barcáiztegui), comandante de las
fuerzas sutiles del Sur de Mindanao, se había proD. P. G.-Sahagun.-Recibida$ 9 pesetas.
puesto perseguir, hasta aniquilarlos, á los piratas
D. G. M.-Cartagena.-Idem 4,50 id.
samales, capitaneados por los temidos datos Tibli
D. T. B.:-BurgoS.-1~. 6 id.
-y Banquias, restos de los feroces defensores de Sipac ·
D. V. V.-Alineria.-Id. 4,50 id.
y Balanguingui, y al objeto salió de Zamboanga ~l
D. E. P.-Toledo.-Id. 5 id.
día 25 de Junio de 1851, á bordo del vapor Reina &lt;Ú
D. A. P. B.-Lérida.-ld. 9 id.
Castilla, remolcando una lancha y dos falúas cartoD. C.F. D. -Leon.-ld.12 id.
neras, y trasportando_ 200 hombres del regimiento
D. J. D.-Santa Cruz de Tenerife.-Jd. 4,50 id.
del Príncipe, al mando del com:mdante D. Julio
D. l\J. R. de G.-Pei'laranda.-ld. 9 id.
Garnier, para practicar algunos desembarcos, en
D. E. B.-.Andújar.-Id. 4,50 en sellos, y pagada
union de la escasa guarnicion de infantería de suscricion hasta fin de Setiembre:
marina, y marinería que fuese disponible.
En la maflana del siguiente dia logró sorpreuder
Imp. de B. Bubhios1 plaza de la Paja, 71 Jladr/d.
0

REVISTA

30 DE JULIO DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NÚM. 33

Almirante, 2, quintuplicado.

-

SUMARIO

GnAo.100s: Naufragio del vapor Gijon á consecuencia de un choque con el buque Laxham, en la costa cantábrica.-Soldado abisinio en traje de combatc.-Excmo. Sr. Teniente General D. J\liguel Ricardo de Alava y Esquivel.-Asturias: Vista general de la fábrica de Trubia.-D. Juan Fernandez
Suarez, Oficial primero de Secciones-Archivo,
corresponsal general de LA ILUSTRACION l\JJLITAR
en América.-Vitoria: Traslacion de los restos del
general Alava desde el palacio de la Diputacion al
cementerio.
TEXTO. Crónica.-Naufragio del vapor Gijon, de la
Compañia Trasatlántica.-Un soldado abisinio en
traje de combate.-El Teniente General D. Miguel
Ricardo de AlaYa y Esquivel.-Vista general de la
fábrica de Trubia.-D. Juan Fernandez Suarez,
corresponsal general de esta Revista en América.-Traslacion de los restos del general Alava al
cementerio de Vitoria.-Autoridades que declaran el mérito del marqués de Santa Cruz de llla.rcenado y de sus Rej1e.riones Militares (continuacion), por D. Luis \'idart.-La explrracion irregular por la infantería (continuacion), por D. Clemente Cano, teniente de infanteria.-Combates
de la vida, por D. Adolfo Llanos.-Letras y palabras, por D. V. Colorado.-El Centenario del marqut'.,s de Santa Cruz.-Bibliografía-~liscelánea.Correspondcncia con los suscritores.-Anuncios.~obre cubierta, por D. Eduardo de Palacio.-Yariedades.-Anuncio de las obras de D. Emilio Bone_lli.

CRÓNICA
Lo más importante del extranjero, en lo que
á nosotros concierne, es el lenguajE: de la prensa italiana con respecto al pendiente conflicto .
con España. Parece que las explicaciones que
nuestro presidente del Consejo •de •ministros
dió en las Cortes, á propósito de las apreciaciones del señor ministro de Fomento sobre la
unidad de Italia, no han calmado la susceptibilidad italiam1..
Con este motivo, se nos dirigen algunas frases tan punzantes como la de que si hubiera
pasado á nuestro Rey D. Alfonso en Lisboa
lo que le pasó en París, no hubiera tenido
aquella cuestion el desenlace que tuvo.
En cuanto al cólera, continúa naturalmente
preocupando en primer término la atencion
pública. Su desenvolvimiento es lento; pero si
se confirmase que en poblaciones próximas,
como Valen ce, Brignolles y Vins ha hecho
ya su aparicion, á pesar de las precauciones
que habrán debido allí tomarse desde el pri- ·
mer momento, no habría ninguna excusa para
la tranquilidad y la confianza. Teóricamente,
el Gobierno y el Ayuntamiento de Madrid han
hecho algo, porque han proyectado: prohibir
los enterramientos dentro de la poblacion, las
industrias insalubles, los cebaderos de cerdos,
la aglomeracion de gente en casas estrechas, la
expendicion de alimentos en mal estado, etcé.
tera, etc.
Pero el vecino, y sobre todo el vecino rico,

léjos de mostrar iniciativa y acudirá auxiliar
la accion de las autoridades, ó se ha marchado
al campo, ó se ha ce:llido á precauciones rigu\osamente personales, en la creencia, muy dominante en España, de que no hay más realidad que el número 1, y que el número 1 no
implica ni depende qel 2. ¡Expresion matemática ae un egoismo tanto más absurdo cuanto qie, si en él persistimos, con él perecerá
toda esta altiva, y generosa, y caballeresca,
y humanitaria raza española!
Deepues del cólera, no hay otra noticia por
el extranjero de importancia, más que el conflicto franco-chino. Nuevamente parece en arreglo; pero decidida Francia á pecar en lo sucesivo de prevision, ha hecho fondear su escuadra á corta distancia del arsenal Fu-Tchen.
La escuadra francesa destinada á exigir á los
chinos una reparacion, se compone de quince
buques de guerra, con 114 piezas de artillería
y 3.076 tripulantes.
Francia pide 500 millones de francos á título de indemnizacion, y China ofrece 3.
La conferencia egipcia se reunió, y los periódicos londoneses reconocen que las proposiciones inglesas tendrán que sufrir muchas
modificaciones, si no se aprueba con preferencia un proyecto mixto, ~e las potencias neu trales, que acude á la satisfaccion de las necesidades urgen tes sin tocar á la organizacion
definitiva de la.Hacienda egipcia.
El Cuestionario redactado por la comision
para el estudio de los problemas que se relacionan con el bienestar de las clases obreras,
tanto agrícolas como industriales, en armonía
con las exigencias del capital y el trabajo,
constituye un paso gigantesco en la vía del
progreso, á fin de mejorár las condiciones de
las clases proletarias, analizando el mal, conocer hasta dónde puede llegar la accion gubernativa y formular preceptos sintéticos y prácticos, que destruyen el cáncer social que se
manifiesta de vez en cuando , con alarmantes
caractéres en las grandes crisis económicas y
políticas.
Consideramos de inmensa utilidad el concurso que se solicita de la prensa en tau árdua como compleja cuestion. Solo despues de
profundos estudios se llegará á resultados positivos, cuando el análisis del sábio, completado con la práctica, imprima á sus decisiones la
aprobacion de las reformas indispensables
para mejorar las condiciones de las clases
obreras.
A medida que el derecho consagra mayores
garantías al hombre, quedan desterrados, por
inhumanos ó insensatos, aquellos principios de
los sábios de la antigüedad que consideraban

el trabajo como un estigma deshonroso, y la
pobreza como título de esclavitud. Las ideas
democráticas, apadrinadas ya por el Redentor,
abren mrevos horizontes á la ciencia; y la institucion, de quien hemos presenciado tan grandes conmociones universales, apelando á todos los medios para destruir el pauperismo,
el trabajo estéril y la desproporcion entre las
necesidades del organismo humano y los recursos para satisfacerlas, encuentra implícito
reconocimiento de sus fueros en la sociedad
moderna.
Discurriendo sobre los medios que han de
emplearse para desterrar los grandes vicios
que minan nuestra organizacion social, El
Correo, periódico que se distingue por la dis•
crecion de sus juicios, se expresa en los siguientes- términos:
«Hoy, en cambio, se ha dignificado el trabajo,
pero no se ha puesto á cubierto de la miseria¡ hoy
se ha afirmado la igualdad ante la ley, conffrmando
la distincion de clases; hoy se reconoce que si los
pobres faltasen, habría que hacerlos y procurarlos,
como se codician y ambicionan los tesoros; pero
esa desigualdad de condicion, ley de vida para las
sociedades, tiene sus limites, y cuando se borran ó
traspasan, lo que era una necesidad se convierte
en un peligro, peligro de graves males que no
pueden desatenderse, y ménos en los tiempos que
corremos, so pena de legitimar la violencia convertida en derecho por el derecho al trabajo.&gt;&gt;

Y, en efecto, si la gran mayoría de los hombres, segun dice Stuart Mill, «hubiese de vivir
siempre como hoy vive, esclava de un penoso
trabajo que no le inspira el más leve interés,
atormentándose desde que amanece hasta que
anochece para ganar un jornal que á duras
penas alcanza á cubrir sus más perentorias necesidades, rodeada de las privaciones morales
é intelectuales que semejante situacion lleva
consigo, etc... , egoísta por imposicion de la miseria, pero con conriencia clara de la injusti. cia real ó imaginaria que se le hace, y de los
bienes que otros por su trabajo disfrutan y de
que ella carece; si tal estado de cosas hubiese
de durar siempre, no volvería á ocuparme eu
nada que haga relacion á los destinos del humano linaje, y creo que tal debe ser la opinion
de todo pensador.»
La prensa militar ha comentado mvtho estos clias las opiniones de un general extranjero
sobre nuestro ejército. No son lisonjeras. Esto
era casi ocioso decirlo. Pero son extremadamente severas, ya que no infundadas. El p
neral se coloca desde el punto de vista del
dividuo, del elemento. Sus observacione,
recen abocará este silogismo: ( El indi·
el elemento, es malo; luego el total, el ,
es malo tam bien.&gt;
Nosotros, para razonar con el m:i

�462

LA ILUSTRACION MILITAR
• -

-

••

•.

~~

....

----

.;.

463

LA ILUSTRACION MILITAR

· -~.l_

----- ----------------~------- ---·---.1

1
1
~

.1

-- --- - - - ---- - . - - - -- - - ~

NAUFRAGIO DEL Y.IPOR «GIJO:-i)) .\ CONSECUENCIA DE UN CHOQt:E COli EL Bt:QUE «L .IXII \M)&gt; E:-i L.\ COSTA CANT.\BRICA

!:,OLD.IDO llll~l:-i!O E:-; Tíl 1JE DE CO\10.ITE

�LA ILUSTRACION MILITAR

464
do posible, no haríamos descansar toda la
bondad de un ejército en sólo la moral individual. Ciertamente que la bondad -de una colectividad es la suma de las bondades particulares que contiene. Pero hay que dar alguna
(y en algunos casos mucha) importancia. en
las sociedades, al trabajo de gobierno, de direccion, de organizacion, y hay que admitir que
la organizacion crea y estimula vh'tudes, y crea
y estimula defectos. Pues en tal caso, sin negar ·que la organizacion de nuestro ejército
puede justificar la acerba crítica de tan respetable general extranjero, preciso es decir que
esa perturbacion se reduciría muy considerablemente si tuviéramos ménos leyes, pero más
claras, más precisas, más hábiles (en el sentido
de impedir toda ocasion y justificacion),ymás
directamente inspiradas, no en las jerarquías,
que se obtienen por la intriga ó la diaria y
apasionada batalla de la vida pública, sino más
bien en los grandes pensadores, naturalmente
imparciales por vocacion consagrados al estudio de 1a equidad, que es la jnsticio, tem-

y

plada por la mise,·icordia.
Con sábias leyes no tendríamos esos generales ni esos jefes y oficiales consa.grados á
medrar por la intriga política ó el más vulgar
é innoble comercio. Los estudios superiores,
las ciencias y una práctica ilustt-ada, serían -los
solos timbres y méritos de un oficial para el
ascenso, y el individuo, el elemento, aunque
tuviera una fatal tendencia al mal, se modicaría al influjo de una ~oral gubernamental
rígida, sábiamente desenvuelta y escrupulosamente aplicada.
A 7.005 ascienden los destinos civiles que
se declaran reservables para los sargentos en
el proyecto de ley recientemente presentado á
las Uortes. Estos destinos es.tán dotados con
mil á mil ochocientas pesetas; pero la comision del Senado opina que ningun sargento
debe disfrutar sueldo mayor de 1.600 pesetas. ¿Por qué? Difícil sería dar una contestacion pasablemente 1/\gica. ¿En qué podría
fundarse esta negaciou á, p1·iori de la aptitud
de un sargento para desempeñar los cargos
superiores que pudieran merecer y obtener en
el curso de su nueva carrera administrativai
Pero :í pesar de esta anomalía, la trascen ·
dencia social de este proyecto es tan grande,
que si se planteara y practicase con fidelidad,
y si se extendiese ó se hiciera algo análogo
con respecto á los oficiales de la reserva, sería
justo el decir que el problema de nuestra organizacion militar habría sido resuelto, á la
vez que el llamado muy propiamente de la

empleomanía.
El empleado, y nuestro empleado sobre
todo, suele ser un hombre que vegeta por los
cafés ó las antesalas de los ministerios en las
condiciones que tantas veces ha utilizado el
escritor festivo para sus cuadros más cómicos.
Este perso1rnje, si es hombre ilustrado ó de
carrera y tiene algun vivo !:entimiento de dignidad personal, no sufre más que decepciones,
y por consigui~nte nada perdería con saber
definitivamente que el Estado no tenía destinos para él, salvo los de oposicion 6 carreras
técnicas. En cuanto al otro tipo de empleados

que no puede alegar más méritos que los servicios domésticos•ó de baratería en tiempo de
elecciones, el exterminio de esta plaga representaría una verdadera y completa emancipa·
cion del país, y purificaría nuestras costura bres políticas.
En suma, nuestra bandera, nuestro progra"·
ma en esta cuestion, es el siguiente:
«Que todo el que quiera ganar su vida con
el trabajo ordinariamente fácil y cómodo de
los destinos del Estado, desde ciento basta lo
ménos seis mil pesetas, haya servido á su patria con las armas en la mano en tal ó cual
clase del ejército.&gt; Se podrá objetar, y se ha-·
objetado, ya lo de aptitudes y estudios ap1·0piados. Esta objecion, como ya han dicho con
imparcialidad algunos periódicos civiles, es
simplemente ridícula, y mucho más l:tóy, con
los nuevos programas de estudios militflres.
Además, nosotros pediremos siempre que los
conocimientos científicos generales que deben
servir de fundamento á todo género de profe·
siones, se ensefien á todas las clases militares
con la mayor amplitud posible, porque la ciencia militar es más general que profesional.
Desafiamos á todo hombre político de buena fé á que exponga argumentos sérios y
fuertes contra esta solucion, ú otra análoga, al
conflicto presente de nuestra política y de
nuestra administracion militar y civil.
El resultado obtenido en el ensayo del horno de campana de chapa ondulada, inventado
por los oficiales de Administracion Militar
Sres. Oscáriz y Piquer, no ha podido ser más
satisfactorio.
El ejército puede, pues, contar desde hoy
con un n&gt;1evo medio económico y rápido para
la coccion del pan en grandes cantidades, segun lo exigen esas masas de hombres que las
modernas guerras necesitan para sus evoluciones y maniobras.
El Pardo ha sido visitado estos dias por numeroso público, para presenciar la fiesta preparada por el regimiento infantería de Cuenca,
con el fin de aumentar los fondos reunidos
para socorrer
las familias de los soldados
víctimas de la horrible hecatombe ocurrida en
el puente de Alcudia.
Se lidiaron cuatro toretes, vencieudo todos
los obstáculos anejos á la falta de plaza para
este género de diversiones. El ingenio, hermanado con la buena voluntad, suplieron estos
inconvenientes, convirtiendo en vistoso circo lo
que pocos días ántes tenía todo el aspecto de
un pequefío oásis del Sahara.
El fin noble y generoso de estos actos me
rece todos nuestros plácemes, pues en ellos se
revela que el ejército procura constantemente,·
acudiendo á todo género de recursos, remediar
los grandes infortunios, inspirándose en los
más nobles y levantados sentimientos.

á

NAUFRAGIO tlEL VAPOR «GIJON»

de la Compañia Trasatlántica,
En los momentos que entra en prensa este número, la opinion se encuentra profundamente afectada

LA ILUSTRACION MILITAR
con el naufragio del vapor Gijon, correo de las Antillas.
Lo que de este trágico suceso pudiéra:mos comunicar á nuestros lectores, será de éstos perfectamente conocido, pues suponemos que, como el público en general, habrán leido con avidez los partes y demas noticias publicadas acerca de la espantosa catástrofe que hoy deja sumidas en el luto y
la miseria á centenares de familias.
A falta de otros detalles, inser tamos hoy un grabado que representa el momento en que, ya sepultado en las olas el vapor inglés Laxham, el Gijon
empieza á sumergirse, y los pasajeros y la ·tripulacion, poseídos de un pánico que se etjrfica por lo
inesperado del suceso, se lanzan en desórden á los
botes salvavidas, y procuran librarse de una muerte inmediata y terrible, miéntras- algunos, conservando en cierto modo la serenidad, intentan dar
ayuda á otros séres más débiles, y se encuentran
dispuestos á todos los sacrificios.
¡Cuántas escenas del más sublime de los heroísmos se habrán realizado inútilmente! ¡Cuántos habrán querido en vano dar su existencia por salvar
las de séres queridos que demandaban cun el acento de la desesperacion auxilio en la breve y espantosa agonía!
A tristísimas reflexiones se presta este gran siniestro, de que no puede culparse á la prevision humana, y que tampoco al hombre le es dado paliar.
Sólo la religion y la füosofia tienen recursos para
dolores tan inmensos, y á ellos deben acudir las almas creyentes y los espíritus que miran con la necesaria elevacion lo deleznable y ruin de nuestra
naturaleza.
El vapor Gijon conducía el núm. 32 de LA ILUSTRACION i\l11.1TAR á nuestros compañeros de Cuba y
Puerto-Rico, y á los suscritores de las Repúblicas·
de América que nos favorecen con su apoyo. A todos süplicamos perdonen el retraso que habrá de
ocasionar este accidente, pues liemos de hacer nueva tirada, Jo cual nos proporciona, además del gasto, los perjuicios consiguientes, que, por considerables que sean, pueden sobrellevarse si se comparan
con las inmensas pérdidas y fas lágrimas que esta
catástrofe ha llevado al seno de mur.has familias.

despues los turcos y egipcios á dominarlo alternativamente, segun la suerte de las armas y épocas de
mayor florecimiento. El dialecto que hoy emplean,
mezcla del hebreo, siriaco y árabe, confirma los
hechos principales que la historia de la humanidad
ha señalado con caracteres indelebles.
Los abisinios son fuertes, activos y de aspecto inteligente; su color bronceado es de especial matiz,
sin que se encuentre la raza blanca pura, ni la negra en absoluto; sus trajes son complicados y lujosos en algunos, churriguerescos y súcios en otros;
pero la mayoría va desnuda, dejándose largas melenas d~lo en la cabeza.
Los soldados, como el que representa nuestro
grabado Je la pág. 463, faltos 1le organizacion comparable con la de cualquier otro ejército, se hallan
armados con lanzas de seis ó siete piés de longitud
y puñales cortos, suspendidos del lado derecho de
la cintura. El rey Teodoro introdujo algun adelanto, creando varias ·compaí'iías con machetes y fusiles.
:Bste país carece de industria, artes, manufactura
y comercio; su vida pacífica se desliza entregados á
las labores del caro po; sólo los judíos que allí residen forman el reducido gremio de carpinteros, albañiles y demas oficios de parecida. índole.

EL TENIENTE GENERAL

0

UN SOLDADO ABISINIO
La reciente visita hecha por el almirante señor
William Hevett á Abisinia, y la entrevista sostenida
en la capital Ad~ua con el rey Juan, jefe de aquella singular comarca oriental de Africa, á fin de obtener su cooperacion para el abasteqimiento y refuerzo de la guarnicion inglesa sitiada por las huestes del Mahdi, han despertado la atencion·pública.
hácia aquel reino á donde Inglaterra dirige sus miras para hallar honrosa terminacion al conflicto
creado pqr su torpe política en el Sudán.
Aun cuando faltos de espacio para describir orográfica é hidrográficamente todo el territorio abisinio, no podemos, sin embargo, prescindir de señalar aquellos datos que son necesarios para el conocimiento del país y sus habitantes.
Tiene esta comarca 400 millas ,le longitud de Norte á Sur, y cerca de 300 de ancho de EstP. á Oeste;
y se halla separada de la costa del Mar Rojo Y
ccéano indico, por una larga faja de terreno montuoso muy poco habitado. Debe considerarse este
reino dividido en dos provincias, que constituyen
igual número de naciones, pues sus moradores pertenecen á diferente raza, sosteniendo entre sí
arraigados antagonismos, que generalmente ocasionan encarnizadas luchas. Ambos pueblos se designan con el nombre de Tigris ó Amhara, segun el
territorio que ocupan: los primeros, ó del Norte,
son de constitucion vigorosa, pobres y sóbrios; los.
amharas, ó del Sur, más ricos y civilizados que sus
contrarios, disfrutan un clima tropical, y el terreno
les ofrece una vegetacion exuberante.
La historia de estas dos razas se presenta.bien
confusa desde los primeros tiempos hasta nuestros
días. El pueblo hebreo dejó alli rastros trasmitidos
por la tratlicion y monumento:; del arto; el cristia- ·
nismo invade luégo el territorio abisinio, viniendo

D. Miguel Ricardo de Alava y Esquive!.
La noblé figura del general Ala va se destaca al
lado de las de aquellos inimitables patricios_ á cuyo
esfuerzo y voluntad firmísima debemos el régimen
constitucional y las libertades patrias; pléyade insigne que supo mantener la independencia de
nuestro suelo y abrir camino á las expansiones del
espíritu, rompiendo las trabas impuestas al pensamiento humano· por el más degradante de los desspotismos.
Vitoria ha tributado un homenaje de respeto á la
memoria de uno de sus más predilectos hijos, deparando honroso asilo á sus despojos, que reposaban en fierra extranjera, y este hecho plausible nos
proporciona hoy la oportunidad de publicar en las
columnas de LA ILUSTRACION MILITAR el retrato del
honrado patricio y entendido general, que nos ha
sido remitido por el capitan de cazadores de Estella
D. Francisco Cortés, distinguido oficial cuyos trabajos artísticos le han proporcionado merecido renombre.
•
En la capital alavesa vió la luz el '7 de Febrero
de 17'72; se educó en el seminario de Vergara, y en
edad hábil ingresó como cadete con destino al regimiento infantería de Sevilla, pasando, á poco, al
cuerpo general de la Armada, pues dueña entónces
nuestra nacion de una escuadra soberbia, la carrera marítima ofrecía halagüeño porvenir á los jóvenes que, como Alava, hallábanse animados de uúa
honrosa ambicion de gloria y de fortuna.
Recibió el bautismo de fuego en el combate naval
de San Vicente, y su valor fué recompensado con
el empleo de oficial, obteniendo el cargo de ayudante del almi_rante Gravina, al que acompañó en Finisterre y Trafalgar, ganando en esta última batalla el ascenso á capita,n de fragata.
Al estallar la guerra de la Independencia, había
sido elegido dip.utado para las Cortes de Bayona;
pero en el acto se adhirió al movimiento nacional,
y c,mvencido de que habían de ser en la contienda
que se iniciaba más útiles sus servicios en el ejército de tierra, abandonó la escuadra, y á las órdenes del duque de Alburquerque hizo toda la campafla de Extremadura, mandando el famoso regimiento de Ordenes militares, con el que asistió á
las jornadas de l\Iedellin, 'l'alavera y Medina del
Campo, contribuyendo á libertará Cádiz y á proteger la retirada del Gobierno supremo. Más tarde fué
agregado, en calidad de agente del Gobierno espaflol, al cuartel general de ,vellington, y tomó parte
en los hechos de armas que dirigió este caudillo,
concurriendo á la sangrienta y decisiva batalla de
Vitoria, terminada la cual, penetró en las calles de
la poblacion al frente de un escuadran inglés, Ji-

brándola de la devastacion y saqueo á que indudablemente la hubiera entregado nuestros carisimos
y -fieles aliados.
Siempre en union del duque de Wellington, pasó
Alava á Francia y combatió en Orthez y Tolosa,
ascendiendo, por su distinguido valor, al empleo de
trniente general.
Fué más tarde ministro plenipotenciario cerca
del Rey de los Países-Bajos, y al verificarse la restauracion del imperio de Napoleon, pasó á incorporarse al ejército de Wellington, permaneciendo al
lado de este general durante la batalla de Waterlóo,
cJ.onde se hundió para siempre la fortuna colosal
del hijo de Córcega.
En 1820 fué elegido diputado á Cortes por Vitoria,
y á la caida del régimen constitucional vióse obligado á emigrará Lóndres, estableciéndose posteriormente en Tours, hasta que el decreto de amnistía de 1832 le abrió las puertas de la patria, despues de diez años de destierro.
Dese!ipei1ó en 1835 el ministerio de Marina, pasanlo, en igual aflo, de plenipotenciario á la Gran
Bretafla, en donde contribuyó al aumento y organizacion de las legiones auxiliares. Fué ministro de
Estado con l\Iendizabal, representante en Francia é
Inglaterra, y su falta de salud, agravada por sus
muchas heridas, le restituyeron á España en 1841.
Desde Vitoria, por prescripcion facultativa,.se trasladó á los baños de Bareges (Altos Pirineos), y allí
dejó de existir el 14 de Julio de 1843.
Tal es, á grandes rasgos, la biografía de este ilustre personaje, tan distinguido militar como hombre
de j:stado. Bajo el primer aspecto, su valor indomable, sus dotes de capitan hábil y decidido, y sus
consejos, que siempre fueron escuchados por sus
superiores, lo presentan como uno de los héroes
más legítimos de la causa de la Independencia;
como hombre de Estado, sus hechos de ministro y
sus gestiones diplomáticas constituyen dignos títulos al respeto y agradecimiento de la posteridad.

VISTA GENERAL DE LA FÁB&amp;IOA DE TRUBIA
El principal establecimiento con que cuenfa hoy
el arma de Artillería,'1' cuya vista publicamos,
tomada de una fotografía, es no solamente motivo
de legítima satisfaccion nacional, sino fuente de
beneficios inagotables para la provincia de Asturias,
en que se encuentra enclavado.
La prensa diaria nos ha dicho que con motivo ere
la inauguracion del ferro-carril de Oviedo y Gijon,
visitará en el mes que viene S. M. el Rey la fábrica
de Trubia, y esto es lo que no~ ha impulsado á dar
á la estampa en este número la vista del magnífico
establecimiento industrial militar, á fin de que
nuestros favorecedores adquieran de él una idea,
proponiéndonos en tiempo y Jugar oportuno ocuparnos, con la debida extension, de este importantísimo
centro que tanto y tan en favor habla de nuestro
cuerpo de Artillería y de las dignisimas clases que
lo forman.
La descripcion, siquiera sea á grandes rasgos, de
cuanto contiene en su recinto la fábrica de Trubia,
daría lu5ar á largas páginas, llenas de interesantes
noticias; pero hoy no disponemos de espacio para
ello. Sin embargo, no queremos dejar pasar esta
ocasion sin expresar nuestras simpatías á los jefes
y oficiales que, renunciando voluntariamente :i. la
vida de las grandes capitales, se encierran en los
muros del establecimiento, consagrando la mejor
época de su existencia al esto.dio y realizacion de
los problemas, cada dia más árduos, de la ciencia
compleja del artillero.

DON JUAN FERNANDEZ SUAREZ
El dia 3 del actual, up despacho telegráfico, fechado en la Habana, nos sorprendió dolorosamente,
participándonos el fallecimiento de nuestro celoso é
inteligente conesponsal en aquella capital, el oficial l.° del cuerpo de Secciones-Archivo, D. Juan
Fernandez Suarez. Telegramas y cartas posteriores
han venido á confirmar esta triste noticia, dándonos detalles de. la desgracia, ocurrida á consecuen-

465
cia de una caida en el gimnasio del Círculo l\lilitar
de la Habana, donde el Sr. Fernandez Suarez, por
prescripcion facultativa, pasaba diariamente algunos ratos ejercitando sus fuerzas.
La nueva del suceso fué para nosotros de un efecto tan rudo .como imprevisto; pues en el correo llegado tres dias ántes habíamos recibido extensa carta suya, en que nos daba cuen~a, con la minuciosidad y exactitud en él acostumbradas, de las gestiones de su administracion, empresa á que con fe
profunda y ánimo inquebrantable consagraba cuantos instantes le dejaban libre sus deberes militares
y las ocupaciones peculiares de su destino en la
Capitanía general.
l'ío conocíamos personalmente al Sr. Fernandez
Suarez, y sin embargo, la constante y larga correspondencia con él sostenida, desde que salió de la
prensa el primer número de LA ILUSTR.\CI0N MILIT.IR,
había echado los fundamentos de una intima y cordial amistad, que en nosotros era resultado del conocimiento y del justo aprecio que nos merecían
las excepcionales cµalidades de su carácter, su
acrisolada honradez, sus nobil:simos sentimientos,
y su nunca vacilante confianza en el éxito de esta
publicacion, consagrada á elevar el prestigio de
nuestras instituciones armadas, y á fundar con las
demas clases sociales lazos de union indisoluble.
;Cuántas veces, en esas horas de desfallecimiento
moral que por fat::.lidad inevitable son los paréntesis de nuestros trabajos, s·u voz acudía con solicitud cariliosa á desvanecer las nubes de nuestro espíritu, y á darnos nuevas fuerzas con que proseguir
en nuestro camino!
Todas estas causas hacen que su muerte revista
para nosotros los ca:-ácteres de -una desgracia irreparable. Pero dejando aparte tales consideraciones,
si se aprecian sólo las circunstancias que eran del
dominio público, el fallecimiento del Sr. Fernandez
Suarez no ha podido ménos de impresionar á los
que son capaces de condolerse de todos los infortunios inmerecidos. Como hombre, era digna del mayor aprecio su acrisolada honradez; como miHtar,
su dilatada y laboriosa carrera puede servir de
ejemplo á los que se sienten animados de inconsiderada ambicion: despues de treinta años de servicios-, había llegado al modesto empleo de capitan, y
se mostraba satisfecho. Excelente padre de familia,
cifraba sus aspiraciones en asegurar el porvenir de
su hija única, niña de doco años, que, huérfana tambien de madre, recogerá ahora la triste herencia
que los que ceñimos espada legamos generalmente
á nuestros hijos: un nombre sin mancha, pues casado el Sr. Fernandez Suarez de subalterno,· creemos no tenga derecho su hija ni á la mezquina pension correspondiente al empleo decapitan.
Al publicar hoy el retrato de nuestro desgraciado
amigo, no sólo i:endimos un homenaje de carino y
re&amp;'peto á su buena memoria, sino que ofrecemos
un testimonio público de la consideracion que nos
merecen y del reconocimiento que debetf10S á los
que, como el Sr. Fernandez Suarez, han aceptado
nuestra representacion, y coadyuvan con el mi~mo
entusiasmo que aquél á la realizacion de nuestra
empresa, consideracion y reconocimiento que hacemos igualmente extensivos á los dignísimos compafleros que espontáneamente acudieron á nuestro
llamamiento cuando nació á la vida periodistica LA
ILUSTR.\CION MILITAR, y continúan hoy, sin dudas,
sin vacilaciones, prestándonos su apoyo inestimable. No han de ser todo notas de pesimismo en medio de las luchas abrumadoras que un dia y otro sostenemos; esas nobles manifestacion(Js nos animan
á perseverar en la senda reivindicadora que nos
trazamos y de que nunca hemos salido, ni por halagos del_poder, ni por consideraciones mercantiles
que no encuadran jamas con nuestros propósitos; y
á eso apoyo desinteresado no ha de faltar· jamas
nuestra sincera y :profunda gratitud, como no le faltó en vida al digno amigo cuya muerte prematura
da motivo á estas Eneas, pálido reflejo de nuestro
sentimiento y del respeto que nos inspiraron sus
estimables virtudes.
Descanse en paz D. Juan Fernandez Suarez en el
seno de esa noble tierra espaflola que se llama la

�MILITAR
___ LA_ILUSTRACION
_____
_ _ _________ _ _

467

LA ILUSTRACION MILITAR

466 - - ~ - - - - - _ _ . : _ _

11

il
¡1
1 1

1

:¡

¡,::

'I'
¡''111'
1¡¡:,

11 11

11,,

l'ILl!1 1l 'i¡1\1.i..•.. •
..... !

,1

::'~il!! \, \

1

¡

·"'.j!.

.:. . .

\, .//IW
\'I' 1 .

\

'

!1

¡¡:· ,;·j.
¡1;·.. 111 ..

'i ¡¡1·,·n',. .
1

11

¡

1

1 j¡ .. , !1;
• : :'
1:/·::\ ;!:··

¡11 !1

..,:

i

~

o:i

!/!,

'I

~

~

1

&gt;4

Q

'
ll

r'

\1'1·

S:!

1 J' .

' 1¡1::1i111i;;

1

¡i\.!
'1111¡

;i

111

,)1

11 ' i'

,.r
¡•

. .1/i/l
1,

1

1

11
1

"'

&lt;
..:,

•

~

,,¡ :,:

Q

1í ,• . .
1U'· ·

..:,

&lt;

...

~

0

. 1

,.1

· ·
.,,,

.,lii),,li1\j¡11,1;Í:"

·i: ,
:

::

'

1

&gt;';

~¡

i!!l¡ll'!; .

:Ílii"

r..:)

"'¡..
,;;"'

1 ••

\:::

¡,;!

1:
,1

1

¡·, 1¡•.1:·
1•/1.'i ..

(f)

&lt;
é2

1

-~
~
&lt;

1

ll
t

i'
¡, ·;:;

~='

EXOIO. SR. TE!'IIE'.',TE GE~ERAL

D.

MIGl'EL RIC.\RDO DE ÁLW.\ Y ESQCITEL

-

i.

-i

�468

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MIL!TAR

esa fiesta militar se realice con toda la solemnidad
neral, rodeado por dos matronas representando el
Tiempo y el Dolor, y artísticamente colocadas en que merece el esforzado general de Orán, vamos á
una cruz, símbolo de la fe cristiana y la bandera ofrecer á los lectores de La Crónica algunas noticias
del batallon de la Milicia ciudadana en la última biográficas y bibliográficas de este ilustre caudillo.)&gt;
Terminada esta advertencia preliminar, el señorguerra civil, como muestra de adhesion á la memoFuertes
Acevedo comienza su relato biográfico en
ria del general, de los ciudadanos que, como él, han
TR.ASLAOION DE LOS RESTOS DEL GENERAL ALAVA defendido lealmente la causa del órden, de la liber- la forma siguiente:
«Muchos títulos reune el ilustre marqués de Santad y de los poderes constitwidos.
al cementerio de Vitoria.
ta
Cruz para ser considerado como uno de los más
Por la parte posterior, elevabánse dos tibores esCon motivo del aniversario de la batalla librada
esclarecidos hijos de Espai'ia. Valiente en el combeltos,
sosteniendo
dos
elegantes
jarrones.
Tras
ante los muros de Vitoria entre las tropas franceellos, y custodiada po-r dos leones dorados, se veía, bate é ilustradísimo en las cosas de la política y de
sas y el ejército anglo-hispano-portugués, el 2l de
la guerra, alcanzó para su patria victorias insignes
Junio de 1813, ha presenciado este año la capital en precioso modelo, la fragata Santa Ana; de la pieza que elevaron el nombre de este eminente&lt;!!f.,luriano
Krup arrancaban un grillete y cadena dorados, símalavesa un espectáculo tan conmovedor como pabolo del tiempo que estuvo preso por el feroz abso- á una gran altura. Escritor profundó y sei'lalado,
triótico, dispuesto por el ayuntamiento y diputacion
lutismo, que se ensañó con los Argüelles, Torreros, sus obras dieron al valeroso Santa Cruz la más exprovincial, y al que han coauyuvado todas las autoCalatravas y demas ilustres liberales, cuyo horrible 'Mendida fama, siendo sus Re.fte;&amp;i(mes Militares miridades y corporaciones, así como el vecindario endelito era haber contribuido á la restauracion del radas por el grán Federico de Prusia como escritos
tero. Nos referimos al acto de trasladar pública y
del mayor valer, y tenidas por Napoleon en el más
Deseado.
solemnemente al cementerio de la ciudad los restos
La totalidad ue la carroza estaba revestida de grande aprecio. Experto general y hábil y discreto
mortales del valeroso soldado y distinguido patridiplomático era á la par sabio y erudito, lo mismo
terciopelo negro con grandes borlones de seda y
cio D. Miguel Ricardo de Ala va y Esquivel, teniente
en las prácticas de la milicia que en toda clase de
oro, y las rued¡¡.s forrados sus radios y termfoados
general de los ejércitos nacionales, que falleció en
conocimientos de historia y literatura; era, en fin,
cada uno con una granada. Preciosas coronas fúP.:eBaréges {Francia) el 14. de Julio de 1843.
D. Alvaro una de las personas más eruditas é ilusbres esparcidas entre los pliegues del terciopelo,
Con anticipacion de cuatro días había llegado á
tradasde
su época, así en EsP,ai'ia como en Italia y
completaban el conjunto de tan bella obra.
Vito~ia el féretro qÚe contenía las cenizas del ilustre
Francia, donde se dió á conocer por la excelencia
compañero de armas de Wellington, quedando exde su talento y lo grande de su ilustracion.»
puesto en el salon de juntas de la Diputacíon proEntre las noticias poco conocidas que da el seflor
AUTORIDADES QUE DEOLARAN
vincial, convertido al efecto en cámara ardiente, á
Fuertes Acevedo acerca de los escritos del marqués
el mérito del marqués de Santa Oruz y de sus
la que daba la gua-rdia una compañía de infantería,
de Santa Cruz, merece especial ' mencion la que
«Reflexiones Militares.»
cop banda y música.
ahora vamos á trascribir. Dice el ilustrado catedráDispuesto se tributaran á los restos del general
tico
del Instituto de Badajoz que, hallándose en
(Continuaci0n.)
Alava los honores fúnebres sei'ialados á su elevada
Turin
en 1727 el marqués de.Santa Cruz de MarceEl sabio Feijóo, ~n su Teatro critico universal, tomo
jerarquía, el sábado·l8 de Junio se verificó la trasnado,
envió
al ReY, el proyecto de la formacion de
Jacion con todas las formalidades prescritas para primero, discurso 1:, párrafo 14, dice: ((No faltan
un Diccionario de las lenguas española, francesa Y laespai'ioles
que
escriban
con
suma
naturalidad
el
estos casos, adquiriendo, sin embargo, la ceremotina, en el cual se comprendiesen todas las voces de
nil]., un carácter más popular que oficial, pues el idioma nacional. Sirvan por todos y para todos de la Historia, geografía y demas ciencias y artes, indaejemplares D. Luis de Salazar ... y el mariscal de
vecindariG en masa acudió á tomar parte en ella,
gando sus etimologías. «El Rey, dice el Sr. Fuertes
por tratarse de uno de sus más distinguidos ciuda- campo vizconde del Puerto, que con sus excelentes
libros de Reflexiones Milita1·es, dió tanto honor á la Acevedo, quiso oír el dictámen de la Acade1i:ia
de la lengua castellana, y esta docta corporac, · ,1
danos.
Rompía la marcha una seccion de mii'iones de nacion española entre las extranjeraS.ll Y el mismo
opinó que el pensamiento del sabio marqués e1·a
Ala va, con las armas á la funerala; seguían luégo la Feijóo, tratando de las estimables prendas de ca- U11a de aquellas ideas qiie lisonjeaban á los esptritus
rácter del autor de las Reflexiones Militares, afirma
cruz parroquial con el clero; el soberbio carro fúnegi·andes, como el de aquel ilustre y celoso español, pe,·o
bre, tirado por ocho mulos, lujosamente enjaeza- que el marqués de Santa Cruz de Marcenado, que
que ofrecta insuperables dificultades para su prácti,;a.
dos, y á c,mtinuacion, comisiones de todas las cor- sacrificó su vida en la batalla de Orán, «entre otras
Parece que el proyecto del Diccio11ario de que aquí
poraciones civiles y militares, cerrando la comitiva muchas virtudes ilustres de que era adornado ... se trata, no es el mismo proyecto de la col'llpilacion
púsole
en
sumo
grado
la
de
la
modestia,
de
tal
modo,
el ayuntamiento y la díputacion provincial, preside los Diccionarios universales de historia y geogradida por las autoridades é individuos de la familia que no sólo nos~ le oyó jamas una palabra en que fía, en que ya nos hemos ocupado, citando las apredel general. y d piquete compuesto de una compa- expusiese algun concepto de.su mérito, mas ni oyó ciaciones que acerca de esta compilacion expuso en
flia con bandera y música del batallan cazadores de con agrado alabanza alguna que le tributasen en
el afio 1853 D. Joaquín Maldonado y Macanaz. Por
Madrid, á retaguardia del cual iban replegándose su presencia, y ántes discretamente repelía el elo- último, el Sr. Fuertes Acevedo, despues de haber
las tropas que formaban la carrera. Llegada la co- gio, procurando persuadir eficazmente que era in- encarecido el métito de varios escritos de D. Alvamitiva al cementerio, y al ser inhumado el cadáver, motivado.)&gt;
ro de Navia Osario, dice: &lt;&lt;Pero su obra más aplauEl escritor D. Luis de Salazar, citado por Feijóo
se hicieron las descargas y salvas de Ordenanza.
dida, la que ha dado á su nombre la gran celebaidad
expuniendo
su
juicio
sobre
las
Rejlexioms
Militare;
La construccion del carro fúnebre, que se halla
dé que hoy goza en el mundo militar y literario,
exactamente reproducida en el grabado de la pági- de Santa C"uz, decía: ((El empeflo es glorioso; el fueron sus Reflexiones Militares, que el rey Fedena 471, fué dirigida por los oficiales de artillería se- ))método, admirable; el estilo, elocuente, y el todo, rico 11 de Prusia estimaba como una el.e ks dos
ñores Diaz y Eriz, á los que felicitamos por su acier- »digno de una perpétua y generosa envidia.»·
El general D. Pedro de Lucuze, en sus i'rincipios obras clásicas de Re militari. Y no es el mayor méto, ejecutando los trabajos los obreros del Parque, á
rito de este libro lo que parece indicar su título, la
cuyo frente se hallan los maestros Sres. Guerrero y deforti"li,cacion {Barcelona, 1772), al presentar la re- exposicion de reglas militares más ó ménos acertálacion de nuestros tratadistas de milicia más digLorenzo.
das que alientan á la guerra, sino que su espíritu y
l\Iontaclo sobre una cureña y armon con su pieza . nos de estudio, dice que las Reflexiones Militares
fundamento
es la idea de que la milicia es un verKrup, de 8 cm., se acondicionó sobre una platafor- de Santa Cruz ((compre11den todos los ramos de la dadero sacerdocio, que tiene una gran mision que
ma su cuerpo prismático, en el que iba colocada la guerra ofensiva y defensiva: es obra excelente, y
llenar, cual es la de cimentar y fortalecer la paz,
caja mortuor ia. Dicho cuerpo ostentaba en sus ca- como tal, celebrada en toda Europa.»
previniendo la guerra y evitándola en cuanto posiUn
ilustrado
catedrático
del
Instituto
provincial
ras los escudos de armas é inscripciones side Badajoz, en el periódico de dieha ciudad titulado ble sea.»
guientes:
Aun podríamos copiar aquí algunas otras justas
Parte anterior. Escudos de las corporaciones pro- La Crónica, acaha de publicar una notable biografía
alabanzas
que el Sr. Fuertes Acevedo tributa al
vincial y municipal. Parte posterior. Escudo de· la del marqués de Santa Cruz de l\larcenado, en la marqués de Santa Cruz de Marcenado; pero parécual se hallan muchas noticias poco conocidas acercasa de los Ala vas.
cenos oportuno proseguir el curso natural del preParte lateral íz(iuierda. La siguiente inscripcion, ca de sus escritos y de los merecimientos de este sente escrito, no sin felicitar ántes al catedrático
en letras de oro: N.\CIÓ EN VITORI.\ EL 7 DE FEilRERO insigne tratadista de milicia. Comienza el seflor del Instituto de Badajoz por su erudito estudio bioDE 1712: MURIÓ EN 8.\REGES EL 14 DE Jcuo DE 1843. D. l\Iáximo Fuertes Acevedo, que es el autor de di- gráfico del inmortal autor de las .Refle;&amp;iones MiliDIRECTOR GENERAL DE INGENIEROS Y AUTILLERÍ.\1 EM- cha biografía, escribiendo lo siguiente:
•
((Los periódicos de Madrid anuncian que varios tares.
13.IL\DOR EN LOS J'.IÍSES BAJOS, LÓNDRES Y P.IUIS.
En
la
conocida
Biblioteca
Militar
Española
(l\laEn esta parte se ostentaban, como atributos mili- generales y otras personas sei'ialadas en las armas
drid, 1760), del célebre autor dela Raquel, D. Vícen·
-y
en
las
letras
se
reunieron
en
casa
del
teniente
tares, un cai'lon~ una• rueda y varios pistoletes y
general Excmo. Sr. D. Eduardo Fernandez San Ro- te García de la Huerta, se lee lo siguiente: ((No han
machetes.
faltado en nuestra patria grandes generales, y entre
Parte lateral derecha. Otra inscripcion de sus man, con el objeto de acordar la forma en que debe
ellos excelentes escritores, como lo acreditan las
más notables hechos de armas. TR.IFALGAR, 180:i. conmemorarse el segundo centenario del nacimienobras del marqués de Santa Cruz, celebradas _por .
to
de).
ilustre
marqués
de
Santa
Cruz
de
Marcenado,
T1LAVEILI, 180?. ALilUERA, 1811. ARAP!LES, 1812.
toda Europa.»
que
cumple
el
19
de
Diciembre
de
este
año
de
1884.
SAN IsroRO Dll DoEÑ \S, 1812. VITORI.\, 21 JUNIO 1813.
En la Historia orgá-nica de las armas de infantería Y
Es,
sin
duda
alguna,
D.
Alvaro
de
Navia
Osario
una
ORTIIEZ, 1814. W.\TERLÓO, 181:i. Y como trofeos náucaballeria
españolas, del teniente general conde de
ticos, un anteojo, un sextante, y una brújula ó com- figura de primer órden, así por su valor y pericia
Clonard, al llegar la ocasion de relatar la expedimilitar,
como
por
sus
conocimientos
políticos
y
litepas de mar.
cion á Africa del afio 1732, dice que cuando el conde
Destacábase, en la parte anterior, el busto del ge- rarios; y despues de desear, por nuestra parte, que

de Montemar regresó á España, quedaron en Orán
unos 8.000 hombre~ ((bajo la conducta del marqués
de Santa Cruz, oficial de eminentes cualidades que
dotado de un talento poderoso, había sabido unir'
c~n el áspero ejercicio de las armas, el suave cul~
hvo de las letras.)&gt;
No tenemos á la vista el número de las famosas
Memoria~ de Trévoua;, donde apareció un artículo
laudatorio ~e las Rejle1eiones Militares; y tampoco
he:n~s podido comprobar la afirmacion que hace el
anomm~ autor de la Biblioteca Asturiana, anteriorme_nte citada, cuando dice que el célebre conde de
Guibe~·ibutó grandes elogios al marqués de Santa Cruz ae Marcenado por las teorías que desenvuelve en su tratado de milicia.
Aun ?udíéramos añadir, á todas las autoridade~
que deJamos citadas, en prueba del mérito de don
A!var&lt;l_ de Navia Osario considerado como escritor
chd~ctico, las aprobaciones que se hallan en el tomo
décm~o de sus Reflexiones Militares; aprobaciones
que ciert~mente son muy curiosas, ya por lo que en
ellas se dice, ya tambien por las firmas que las
autorizan, siendo una de estas firmas la del famoso
D. Eugenio Gerardo Lobo, que si en la poesía
~o obtuvo mayor grado que el que le concedil&gt; Felipe ~, llamándole el capit2n coplero, en el ejército
llegóª. alcanzar la alta jerarquía de teniente general, Y a desei_npei'iar el importante cargo de capitan
gene_ral de Catalui1a. Renunciamos á la copia de
las citadas aprobaciones, porque fácilmente pueden
ser.consultadas por nuestros lectores en el ya dicho
volum~n de las Rejle:r:io11es Militares. Pasemos,
pues, a otro asunto.
. En la Biblioteca de los economistas españoles de los
siglos xvr, xvn Y xvm, publicada por el catedrático
D. ?.~anuel Colmeiro, en el tomo primero de las Me-

isla de Cuba, y reciban su afligida familia y numerosos amigos la expresion del dolor que embarga
nuestro ánimo al dirigirles el pésame por tan terrible é irreparable pérdida.

r

•

mo_rias de la !?-eal Academia de Ciencias Morales y Polilicas (Madrid, 18+il) se lee lo siguiente:
(&lt;~anta Cr~z de Marcenado (Marqués de) .-Rapsodia eco1tó::1ico-político-monárquica, comercio suelto
y~~ ~ompa,iias, general y particular, en Méjico, Perú,
Filipinas y Moscol)ia; poblacion , fábricas' pesquería,
plantíos, colmias en A/rica; empl~os de pobres y vagabund~s '!/ otr~s l)Cntajas que son fáciles á España, C011
los medios aqui p-ropuestos, extractados ó comentados

\

pJr el... comandante general de Ceuta y teniente
general de los ejércitos de s. J\f. (ilfadrid, 1732 _)- Un
tomo en 8.0
l&gt;Aboga por la uniformidad de pesas, medidas
monedas; por la construccion de caminos canale~
y puertos; (ª supresion de las adaanas i~teriores;
la mod:rac1on de los derechos sobre · mercaderías
extranJer~s,_ y la proteccian á todos los oficiales útiles que qu1s1eran avecindarse en España. ~Iuéstra~e el autor muy apasionado al sistema restrictivo y
a las comp~fií~s de comercio. Su política mercantil
s~ funda prmc1palmente en seguir la de Ustáriz, si
bien la e~agera en algunos puntos, como al pedir la
pena capital y confiscacion de bienes para reprimir
el co~tr.abando. Desea que las compai'iías de co~erc10 _sean temporales,· y propone que al cabo de
~1erto tiempo todos participen del beneficio de la
libertad. Propone algunas reformas en los tributos, clama por el reparto proporcional y condena el
abuso de·da~ en arrendamiento las rentas reales.»
Hasta aqui las apreciaciones del Sr. Colmeiro·
p_ara comprender la importancia de tales apre;i/
. Clone~, hay necesidad de buscar en la misma obra
el articulo referente
á D · Jero'ni·mo de Us t'ariz,
. en
.
el cual se d1ce:_que el libro de este autor, intitulado:
Teoría y práctica de comercio y de marina está de
acuerdo con las doctrinas económicas del ;ran Colbert, y q~e- en sus páginas se sefialan co~ acierto
muchos v1c1os. del Gobierno, que son or'10_en d e nuestra decadencia en las artes, comerci·o y n avegac1011.
.
En su_ma, el ~r._ Colmeiro puede decirse que considera a D.. Jerommo de Ustáriz
·
, como el ma's d"1gno
de estu_dio y al~banza entre nuestros escritores
economistas tlel siglo xviu, y siendo el marqués de
Santa
. . Cruz un propagandista de las enseñ anzas d e
Us t ar1z, caro
1
aparece el mérito de su trat d d
.
J't"
.
a o e
econom1a po 1 1ca, s1 se tiene presente el estad d
.
.
lfi
o e
t
•es a. c1enc1a
, . a nalizar el primer tercio de Ja cen _
,ur1a prox1mo pasada.
·

Este juicio nuestro se halla conforme con la autorizada opinion del catedrático de economía política
de la Universidad de Sevilla, sei1or baron de Sabasona, que en una erudita carta que tenemos á la
vista, de¡;pues de manifestar las equivoca~iones en
que inc_urren al citar la fecha de la impresion de la
Rapsodia económico-político-monárquica , tanto los
auto:es del J?i::tion_naire de l' Economie politique, Coquelm y Gu1llaumm, como el Sr. J\loreno Villena,
en el folio 41 de la primera edicion de su obra de
economía política, afirma que el marqués de Santa
Cru_z, al escribir_dicho libro, combatió las preocupac10nes de su época, si bien él mismo participaba
de no pocas; y asi-es que el escritor que deseaba el
reparto ~roporcional de los tributos, ·que condenaba el_ arriendo de las 1·mtas 1·eaks, que limitaba á
un t1e~po fijo los _privilegios de las compañías de
comercio, que petlia la desaparicion de las aduanas
interiores; el escritor que tan acertadas ideas sostenía, cediendo al influjo de teorías exageradament• proteccionistas, quería que se castigase el
c~trabando con pena de muerte y confiscacion de
bienes. En suma, puede decirse que el marqués de
S_anta ~ruz es un economista reformador y progresivo, s1 vale la frase, pero que no llegó á romper
los e~trechos moldes de la política comercial que
segman los estadistas del siglo xvrn.
. (Se concluirá.)
Lurs Vrn.1RT.

LA EXPLORAOION IRREGULAR PO.&amp; LA INFANTERIA
(Continuacion )

. Si la ct&gt;lumna descansa una hora y el grupo móvil no hace alto, ganará éste una hora y podrá aumen~ar su _trayecto sn :i kilómetros, acrecentando
al mismo tiempo su radio de exploracion.
to mismo sucederá si se supone que el grupo mó•
vil s~le una hora ántes que la vanguarrlia, ó si se
admite que vuelve á su puesto una ó dos horas despues que la retaguardia.
Estos cálculos son sencillísimos, están al alcance de todas las inteligencias, y dan á conocer bastante exacta y rápidamente, teniendo á la vista un
mediano croqui~, ~l movimiento que ha de practicar el grupo mov1l, su amplitud, su alejamiento
probable y el momento en que se incorporará á la
columna.
Los ejemplos citados demuestran que, sin que
trayecto exceda de 30, k;i00,· un grupo llegará al
p~nto d~ etapa en la jornada de 2? kilómetros al
mismo tiempo que la retaguardia, alejándose por el
flanco 3, k050 como mínimum, 10, k:i()0 como máximu1:1, ~, ~800 como término medio. Para la jornada
de 2:.i kilometros, los resultados de alejamiento, con
un trayecto de 37, k250, serían 3, k725, 13, k800 y
8, k 760 respectivamente.
Teniendo en cuenta estos datos, es fácil deducir
lo que se ?btendría exigiendo á los grupos móviles
un :ecorndo de- 40 á 50 kilómetros, que no es excesivo.
E~tas condiciones satisfacen las necesidades ordinarias y extraordinarias de la exploracion irregular con los esfuerzos que se exigen al soldado.
Generalmente no basta una sola punta móvil
~ara explora~ un fl~nco: por lo cual se enviarán dos
o _más, co~bmando sus trayectos á fin de que batan
bien el pa1s.
Del mismo modo que se opera por los flancos, debe
procederse delante, enviando
vanguardia de la
columna las puntas móviles algun tiempo ántes de
emprend~r la marcha: Tr~s puntas, cinco algunas
veces, y siete extraordmanamente, circuirán la cabeza de la.vanguardia á una distancia que variará
de cuatro a ocho kilómetros, elevándose al doble en
algunos casos.
La ~ificultad para las puntas no estriba en avanzar m en explorar; sino en avisará tiempo. Muchos
, ~ro?onen, par~ trasmitir las noticias, los medios
opticos; pero tienen un alcance muy limitado y no
pueden emplearse porque ademas su marcha es
lenta_. Otros quieren suplir este medio colocando
1 puntas movibles ~n la direccion principal, pero
[ tampoco puede aplicarse este método, porque es in-

a

469
completo. La manera mejor de trasmitir las notic!a~ es la qtie nos enseña el reglamento para el serv1c10 de campaña, en su art. '»37, la cual consiste
en env_iarlas por medio de piquetes á la vanguardia, utilizando como complemento el telégrafo, el
telé:ono y sei'iales . convenidas en alturas y campanarios.
Aunque este método tiene el inconveniente de limitar el alejamiento, sin embargo, proporciona
más beneficios que los anteriores. Consideremos
que un grupo móvil1 separado de la vancruardia
ocho kiló~etros, descubre al enemigo. El ;iquete
que se env1e con la noticia, encontrará á la vanguardia, marchando cinco kilómetros por Rora á
los4.6f&gt;0metros, ó sean cincuenta y un minutos d~spues de haberse separado de la punta. Como el
e~emigo avanza con ménos velocidad, puesto que
s~lo r?correrá en el mismo tiempo 3.35Q metros,
distara de los exploradores de infantería 1.600
á_ 1.700 metros. Esto no es mucho, pero ya da alo-un
tiempo (quince ó veinte minutos) para tomar al":.u0
nas medidas.
Si la p~nta estuviese á 12 kilómetros, el piquete
recorrena 6.000 metros en una hora y quince minutos. El enemigo tiene que andar, por lo ménos_, 7.200_metros y empleará una hora y cuarenta
Y cmco mmutos; disponiéndose, por consiguiente
para tomar•disposiciones, de treinta minutos.
'
Las punt¡ts móviles van precedidas de una antepunta, Y envían otras por los flancos para observar
escuchar, registrar y aventar las emboscadas; cu~
yas _ante-puntas tendrán que recurrir en algunas
ocas10n?s al paso ligero para incorporarse á la
punta, a fin de no retardar el movimiento de 1a columna.
A excepcion de los casos en que peligre la seguridad, Y en que haya que trasmitir noticias no se dividirán los grupos móviles para operar'. Gozarán
dentro de los limites de su mision, de su direccio1~
general y de su zona de operaciones, de gran libertad en la mart·ha, estando obligados á respetar dichas indicaciones, pero quedando, sin embargo,
dueños de los procedimientos de ejecucion. Cada
?no logra el objeto que persigue del modo que meJor le parece, y procura salvarse como puede, sin.
esperar socorro de nadie.
No debe existir ninguna solidaridad ootre los
grupos mó·dles, porque paralizaría sus movimientos y arriesgaría la seguridad. La recíproca independencia es una de las causas de su éxito
Sin embargo, se procurará dar cierto co~junto á
e~tas acciones aisladas, sei'ialando á los grupos móviles_ las direcciones que se ies ha asignado á los
demas, y las distancias que median entre ellos A
veces, se les indicará los que hay á ambos Jados.
'y
se les dar~" a conocer los que deben cooperar con
ellos al mismo fin; pero este conjunto estará á cargo de la autoridad superior, que tiene la mision de
~ispers~r ó de concentrar los grupos, y de alejarlos
o aprox1m~rlos segun sus designios. De aquí se deduce la evidente necesidatl de tener or&lt;&gt;ani:1.ado un
. .
.
o
serv1c10 regimenta! de noticias, encargado de recoger, _c~ntralizar, confrontar y depurar los indicios
Y noticias que le trasmitan los grupos irre&lt;&gt;ulares
y de com_u'.licar á éstos las órdenes neces~rias.
este s~rv1c10 se organiza en los cuerpos, nombrando un Jefe que, auxiliado de un oficial por batallon,
se encargue de todo lo concerniente al ramo de noticias.
L_os g_rupos móviles procurarán engañar al adversario e~ecutand?. largas marchas, apareciendo en
dete:mmados s1ti,os, presentándose en ciertas po?lac1~nes: dando ordenes de requisa por columnas
imagmarias, extendiendo ciertos rumores, retirándose y presentándose en otra parte. Para inducir á
e~ror, tendrán los exploradores una coleccion de
numeros que se colocarán distintamente en el cuello ~el cap~te. De este modo, los habitantes ó los
esp1as daran cuenta de la presencia en un mi·s
dº1st-r·ita d e varios
. regimientos de infanteria cuand
mo
0
en realidad no hay más que uno.
'

y

CLEl!ENTE C.\XO,
TBNIENTE DE INFANTERÍA

(Se contin11ará.J

�¿No comprendes que mi. conducta es infame? ¡Tomar, tomar siempre sin devolver, prestar una cantidad de amor que se me entrega en seguida anLeopoldo perseguía un ideal. Despreciaba los
mentada con réditos exorbitantes! ..... ¡Esto es horamores fáciles, y huyendo de la vulgaridad del plarible!
cer y hasta de la ocasion que á veces se le ofrecía,
Calló, y continuó su camino sin aguardar ressofiaba con lo imposible.
puesta.
Dotado de naturaleza ardiente, pero subyugándoVolví á verle poco despues, y me pareció- más
la de continuo á los giros caprichosos de su fantásalegre.
_tica imaginacion, era mártir de los deseos que le
-¿Sabes? me dijo: he pagado una pequeí'la por
agobiaban, y en dolorosa lucha con los ímpetus de
cion de mi deuda enorme. Comienzo á respirar.
la juventud y rechazando á cada instante la mare-¿Qué has hecho?
jada turbulenta de las pasiones,
-Ella conocía mi situacion;
vivía esclavo de su despótica vograndes apuros me obli'g.füan i
luntad,,ahogaba entre los brazos
aceptar un matrimonio de conpoderosos de su altivo espíritu
veniencia, antiguo proyecto de
las ansias, los estremecimientos
mi familia, que yo pude aplazar:
y los furores ele la materia.
muje:r hermosa, excelente. por
Recorría el campo de la vida,
sus cualidades y virtudes, milloambicioso, incorregible, buscannaria, enamorada de mí; una
do la mujer soñada: una pasion
joya, y la he despreciado. Esto es
inmensa encerrada en un cueralgo, ¡verdad? Pero no es mucho
po femenil; la abnegacion más
todavía. Porque la pérfida, el
insensata dentro de la más hermonstruo femenil que me ama,
mosa envoltura; un sacrificio sues invencible, tanto como son inblime en el fondo de la castidad;
saciables mi espíritu y mi cuerel arrebato en consorcio con la
po de -los hechizos sobrehumapureza; un sér inocente y cándinos que adoro y me atormentan.
do, torturado por la locura del
Forzosamente, los celos más esamor y por la energía de los cetrambóticos tenían que llegar á
los, tímido para otorgar, valerodevorarme las entraí'las: llegaso para exigir, tiero esclavo caron convirtiéndose en instrupaz de imponer la esclavitud,
me~to de suplicio, y ella, ¿podrás
heróico en la resistencia y bárcreerlo? ha caido en el potro
baro en el triunfo, lleno de secomo en un lecho de rosas. No
ducciones irresistibles y henchive á nadie, no habla con nadie,
do de veleidades tnmultt.:osas.
no lee ni escribe, porque de todo
-Buscas lo que no exi.~tc, Je
tengo celos. La propuse amardecía yo; vas á destrozarte el
rarla con una cadena sujeta á
alma.
un poste, y aceptó con júbilo.
-Yo encontraré, me respon¡Qué vergüenza para mí! Es indía sonriendo; ¿por qué no he de
vulnerable, y yo cada vez más
hallar otra tempestad que resenamorado y frenético. La paponda á la de mi corazon? ~No es
sion, por tanto tiempo contenida,
humano lo que codicio? ¿No ha.
se ha derramado copiosa, crece
de haber en el mundo un espícomo la vegetacion de los trópiritu que me comprenda, un sencos, sobreponiéndose al castigo
timiento que no se asombre de
del hacha. Y ella todo lo absorbe;
lo que ambiciono? ¿Nadie querrá
su amor es una red, una malla
el gran tesoro que aguardo? Si
de elasticidad inmensa que, enlo tengo yo, ¿por qué no ha de
sanchándose sin cesar, oprime
tenerlo igual otra criatura?
'siempre: no se opone al creciY buscaba con incesante afan.
miento de mi pasion, pero no se
El tiempo iba pasaffdo, y las
rompe ni me suelta. Ya ves que,
decepciones sucedían con dolor
en medio de mi ventura, soy iná las pruebas.
D. JUAN FERNANDJ.;Z SUAREZ
feliz, porque nunca acabo de pa-No te fatigues inútilmente,
gar. Este contras.te es un extraOficial 1.0 de Secciones-Archivo, Corresponsal general do ,La nustracion Militar, en .l.mirica.
le dije compasivo: no derroches
ordinario placer, que de seguro
t en la Habana el 24 de Junio último.
en estériles y horribles combano han conocido los hombres ni
tes tu fuerza juvenil, las horas
los dioses. ¡Qué más! Se ha inque no han de volver, las emodignado
cuando
la
dije
que ya no habia matrimo~io.
ciones que sólo pueden sentirse en la primavera Y sin embargo, en el sMo de esta abnegacion su• Por primera vez he visto en sus pupilas el br1lh,
de la vida. La mujer es el amor, y no hallarás blime, palpita la más fer'.lz energía, duerme la serfosforescente de los ojos del tigre, y me ha dicho
ninguna incapaz de resistir al desbordamiento de piente indómita, que pedirá su parte y aho3ará á
con verdadera rabia:
·
tus deseos, y encontrarás no pocas que superarán quien se atreva á negársela.
-Yo no te pedí eso; yo no te pido sacrifitios ni
-Pues
sé
dicl10s0,
le
contesté,
por
no
replicarle.
la violencia de tu ternura y podrán avergonzarte
pruebas.
Jamás seré tu e~posa; no ha de unirte á
Trascurrió un mes, y volví á encontrar :í. Leopolcon la riqueza y fastuosidad de su tesoro. Fertiliza
mí
otro
lazo
que tu voluntad.
un corazon vaciando en él esa corriente avasalla- do. Estaba pálido y sombrío.
Y me ha castigado privándome de sus besos du-¿Qué
te
ocurre?
le
dije:
¿no
has
hallado
lo
que
dora de tu carii'lo, y verás surgir el anhelado fruto,
rante cuatro días. El castigo es horrible. ¡Adios! .
que no hay más generosa tierra, ni más agradecida creías?
Se fué, y temí que hubiera perdido el juicio.
-Si, me respondió, lo he hallado, hasta con exy fecunda . Tú mismo has de asombrarte de la
Ilablanq.o despues con un camarada de Leopoldo,
abundancia de la cosecha, y despul's de segar con ceso, si paede haberlo en la felicidad; es la única
supe que éste seguía cometiendo locuras, por más
mujer
capaz
&lt;le
enloquecerme:
comprendo
ahora
las
diligente mano y de recoger la mies en tu avarienque se mostrara razonable y cuerdo 6n todo lo que
to seno, dejarás ociosa la segur, rendido tu espiritu delicias del paraiso y las torturas infernales; tener
no se refería á su insensata pasion.
lo que poseo, es alcanzar la dicha eterna; perderlo,
á la fatiga .
-¿Qué dirá V. que ha hecho Leopoldo? me dijo su
sería
la
eterna
condenacion.
Pero
estoy
tri~te,
irriLeopoldo, burlándose de mis consejos, siguió con
amigo, lamentándose del caso.
tado
contra
mi
egoísmo;
porque
á
esta
mujer
que
tenacidad su ingrata y abrumadora tarea.
-Otra tontería, sin duda.
Por fin, un di.a, con la mirada resplandeciente y no vacila en sacrificarme todo lo que vale y todo lo
-Ha reñido con sus padres y se ha separado ~e
labio tembloroso, vino á decirme lleno de satisfac- que la rodea, na la he dado nada; sólo mi amor, que
su familia completamente, creyendo que este sacrivale
poco
junto
al
suyo;
mi
corazon,
que
se
empccion:
quei'lece admirándola; mi delirio insensato, que me ficio sería grato á su amada.
-¡Ewrekal
-Pero esa mujer, ¿será capaz de pedirle tales
-Supongo, le contesté sin disimular mi incredu- estremece de placer con la correspondencia; cuancosas?
lidad, que has hallado una mujer igual á las demas to más quiero recompensarla, más gozo, y resulta,
-Esa mujer es un ángel; y no tiene más defecto,
mujeres, pero vestida por ti con los hechizos de tu al fin, que ella me da toda la ventura que siento,
si"defecto es, que la firme resolucion de someterse
toda
entera,
y
que
yo
no
sé
pagar
tanto
beneficio.
fantasía; una hermosura engalanada con los ropa_

COMBATES DE LA VIDA

lfl

jes más brillantes de tu ilusion: ella es la unidad, y
tú le has puesto los ceros á la derecha.
-No, me repuso con entusiasmo singular; es una
mujer honrada y pura, que desafía el peligro y ama
el combate; que siente la pasion y se entrega á ella
sin temer la profundidad del abismo y sin ignorar
cuánto es hondo; sabe lo que ofrece, y no pide recompensa ni constancia; da su cariño sin imponer
condiciones, generosa y espontáneamente, rindiendo su altivez y abdicando su poderío, porque no
quiere falsificar el amor ni deshonrarle con bajezas.

471

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MThITAR

470

á todos los caprichos de Leopol&lt;lo, porque le adora.
Ella misma ha probado que no interviene en los
arre~atos de su ai_nante, que nada le pide, y que le
castiga con severidad por tales rarezas. La familia
de Leopoldo ha tenido ~casion de persuadirse de
esto, y léjos de culpar á la infeliz esclava, la compadece, y áun se ve en la necesidad de suplicarla
que se resigne á continuar bajo el yugo, porque si
tratarse de sacudirlo, es indudable que Leopoldo se
mataría.
-¡Peregrina ~ituacion!

---- -

---

-Y real, como V. sabe, aunque á muchos les parecerá inverosímil.
-Librenos Dios.de un amor de tal naturaleza.
-Amén.
Nos separamos, y no encontré á Leopoldo ni volví
á saber de él durante mucho tiempo.
·
Estando en el café una tarde, entró y vino á sentarse junto á mí. .Parecióme que se hallaba tranquilo. Hablamos de política, de literatura, de toros,
y al cabo me determiné á preguntarle por su amor.
-Bien, muy bien, me dijo con rerfecta calma; es

- - -- ---- - --

una cosa que no se acabará nunca; creo en la otra
vida, porque tengo que creer en la eternidad de
este amor. Ahora estamos en paz, si no me equivoco. Me he despojado de cuanto quería ó me agradaba para ofrecerlo en holocausto á mi.jamante, á
pesar de que ella nada me pidió nunca. Y la única
prueba de su vencedor cariño que echaba de ménos
mi codicia, me la ha dado ayer.
-¿Cuál?
-Yo tenia celos de que no los tuviera, y procu_ré c¡ne los tuvie•e. L:i rrueha dió .un resultado bri-

-

- --------VlTORIA.-TRASLACION DE LOS R-ESTOS DE_L GENERAL ÁLAVA DESDE EL PALACIO DE LA DIPUT/\CION AL CEMENTERIO

llánte. Mira este agujero en el bolsillo de mi chaleco.
Tan pronto como ella se sintió celosa, me tiró
un cuc~illo con toda la fuerza de su brazo y con
todo el 1mpetu de su corazon, y gracias á la casualidad, que opuso á la punta del arma algunas monedas encerradas en el chaleco ... pues de no ser así
me pasa de parte á parte.
'
-¡Canario!
-Es lo único que me faltaba saber: este rasgo
completa los de mi bello ideal, hallado tan felizmente en la mujer que adoro.
-1,Y continúa celosa?
-No, po_rque la desengañé en el acto, á tiempo
que ella, ;1~amente arrepentida, gemía y me abrazaba suph_candome ~ue la matara sin piedad. ¡Qué
c~leste cnatura! Umca vez, y justificada, que se ha
visto _la fiera en lugar del ángel. Imposible es, amigo m10, de todo punto imposible, ser más venturoso
que yo. Sólo me preocupa una cosa.
-1,Qué?
-La idea de que otro hombre pueda gozar de mi
tesoro; el temor de que una muerte repentina me
prive de recibir el último suspiro de ella.,. Vamos
esto es lo único que me haría perder la razon.
'

-¿Quién piensa en la muerte, siéndole· tan amable la vida?
·
-La muerte lo será tambien para mí, porque estoy seguro. de que ella_ no me sobrevivirá; pero yo
deseo morir des pues ... un minuto des pues; lo bastante para asegurarme de que ella ha muerto. Una
e_xageracio~, ¿verdad? Pues me preocupa. Es la última nubecilla que descubro en el horizonte.
Volvimos á hablar de otras materias, y me separé
de Leopoldo.
Aquel mismo día, Leopoldo estranguló á su amada_, ~a . desfiguró el rostro á golpes de mazo, y se
smc1do despnes, cortándose la yugular.
ADOLFO LLANOS.

LETRAS Y Pi\.LABRAS
El alfabeto no es ímicamente una coleccion de
signos; es una colectividad de séres de distintas
razas y nacionalidades que aman y viven en sociedad como los hombres.
L~s letras minúsculas forman la masa popular de
la t1pografia; los caractéres cursivos son los sprit

Jo,·t, irónicos y punzantes; casi siempre

hablan con
retintín.
Las letras públicas son las más grandes de todas
y se ostentan en inconmensurables tableros ó ca~
prichosas hojas de laton, aclamando todo lo imaginable; se parecen á muchos hombres públicos en
que, como ellos, tienen la superficie dorada y las
entrañas de palo.
Las ·1etras manuscritas son á las de imprenta, lo
que las flores naturales á las de trapo.
Como las nifias al corro, y los chicos á los soldados, el primer juego á que se entregan las letras se
llama á las silabas, entretenimiento tan sencillo
como honesto, y que consiste en reunirse las letras
de dos en dos, de tres en tres, y hasta de cuatro en
cuatro, confundiéndose todas ellas en un solo grito.
En este mundo de signos, sucede lo mismo que
en el humano: los varones son los fuertes, pero ellas
lo dominan todo.
Un señor signo consonante neces:ta de una jóven
,,,ocal desde el momento en que nace· no puede dar
un paso sin ellas.1
'
En el ju ego de las sl!abas las vocales llevan la voz •
cantante.
•

�472

LA ILUSTRACION MILITAR

Jo;é de Alcántara, uno de esos periodistas te.n proPor ejemplo:
CENTENARIO DEL MARQUÉS DE SANTA CRUZ
fundos como modestos, y destinados, por tanto, á no
Sobre el blanquísimo campo de una cuartilla de
La Junta directiva del centenario del marqués de merecer la menor proteccion de los hombres que
papel corren las cinco vocales, riendo como cinco
Santa
Cruz de Marcenado ha dispuesto, en conme- sólo quieren servil adulacion y constante escolta.
locas y jugando al diptongo todas ellas_; un caballereTan notable obra termina con unas profundhs
moracion
del insigne tratadista de milicia D. Al val
te, el signo p, las divisa y se va aproximando al
consideraciones á propósito del idealismo y el rearo
de
N¡i.via
y
Osorio,
marqués
de
Santa
Cruz
de
grupo del cual sale la i á la carrera y, al pasar
junto al curioso, el corazon de la p vibra pi; aléjase Marcenado y viconde del Puerto, celebrar en esta lismo, y un trabajo crítico de E. Zola sobre H. Taine.
esta vocal, á quien seguía de cerca la o, y, al cruzar- corte un certámen literario para premiar los mejo- Hasta en esto ha mostrado Lopez Bago acierto y
buen gusto. Es inapreciable el mérito de los pasase á su vez con el enamorado mancebo, el pecho de res trabajos que se presenten,· desenvolviendo el
jes traducidos. Enviamos nuestra felicitacion á este
siguiente
tema:
éste inspira po, de igual suerte que su alma se es«Vida y escritos del marqués de Santa Cruz de escritor tan profundo como critico y elegante.
tremece diciendo pa cuando ve á la a, pe si tropieza
Marcenado.
i&gt;
con la e, y, si mira á la u,pu.
Las
condiciones
de este certámen serán:
Es decir, que á los seflores signos consonantes les
MISCELÁNEA
l.ª
Los
trabajos
que se presenten han de estar
gustan todas las niflas vocales en general.
&lt;$1-Burla burlando las bromas, pasan á véras: lo que escritos en castellano ó portugués, y serán examiTERREMOTOS Y PINTL: RA LOM.INOS.\
ántes fué juego y pasatiempo, se convierte en hábito nados por un jurado que se designará préviamente.
La relacion entre los terremotos y la pintura, di2.ª Dichos trabajos se dirigirán á la redaccion
y costumbre, arraiga con la edad, y no nos abandona
t
_
!
í
cilmente
podr~ concebirla nadie sin una explicade LA ILUSTR.\CION l\IrLITAR, calle del Almirante, núy en toda la vida.
cion. Existe, sin embargo, y los recientes temblores
mero
2,
quintuplicado,
Madrid,
donde
se
facilitará
Esto sucede á consonantes y á vocales, quejade tierra en la América nos han puesto de manifiessando á las sílabas, se convierten en palabras; y en recibo si se exigiera.
3.a Todo trabajo deberá llevar un lema igual al to su existencia. La hay, en efecto, en el hecho noel mundo de las letras, palabra significa y es tanto
que aparezca en un sobre cerrado, que conten¿lrá e torio de que, de algun tiempo á esta parte, se han
como familia.
despachado de los Estados Unidos grandes consigAlgunas de las vocales que jugaban á los dipton- nombre y seflas de su autor.
naciones de la pintura luminosa á los países sujetos
4.ª
Se
concederá
un
premio,
un
accésit,
y
l{s
gos, diptongos se quedan, y éstas, entre las vocales,
á frecuentes terremotos.
son las solteronas que se mueren de viejas sin que menciones honorificas que se crean justas.
El uso que se hace de dicha pintura, la reviste de
5.ª El pr~mio y el accésit consistirán: en la imningun consonante las diga:
la mayor importancia en los momentos críticos del
presion
de
las
o'bras,
regalando
500
ejemplares
á
sus
-Buenos ojos tienes.
·
choque. En las islas Filipinas, donde son tan coOtras, ni amigas tienen á su lado, y andan de aqui autorfls, y en una cantidad en metálico, que se se · munes los temblores de tierra, colocan en ciertos
flalará préviamente; y las menciones honoríficas, en
para allá rampando por su respeto.
lugares de las casas planchas metálicas pintadas
Otras vocales, en su mayor número,. se casan Y diplomas firmados por los seflores que compongan con pintura luminosa, las cuales sirven de guia á
el jurado.
forman pal,abra, es decir, matrimonio.
6.ª El plazo para la presentacion de los trabajos los moradores para encontrar las puertas y salir
Los matrimonios que no tienen sucesion viven y
á la calle al primer aviso. En Manila al ménos
mueren monosilábicamente; los mis tienen prole, concluirá el dia 15 de Noviembre del presente afio.
se
ponen las planchas en torno do los dormitorios y
7.ª Los autores no tendrán derecho á la devolucon la que van á paseo y, para distinguirse de ella,
por los costados de las escaleras, porque se consicion
de
sus
trabajos.
los padres se llaman raíces, subji}.os los pequeflos
8.ª Para la concesion de premios se atenderá al dera altamente peligrosa toda luz artificial, de parte
que llevan á la derecha, y prefijos los de la izquierda;
de noche sobre todo, á. causa :le que, ya se caiga el
palabras que suenan como la de hijos, y esto son mérito absoluto de los trábajos presentados.
techo, ya se rompan las caflerias del gas, se produ9.ª
Los
sobrt¡s
que
contengan
los
nombres
de
los
unos y otros de las raíces.
ce incendio. Por eso se apagan todas las luces al
autores
de
los
trabajos
no
premiados,
se
quemarán
Entre los signos hay clases y categorías: luchan
públicamente, sin ser abiertos.-Madrid 7 ~e Julio acostarse, y se interrumpe la comunicacion del gas
que se las pelan por la vida, como las per~onas.
con la casa.
Los más afortunados llegan á sustanti?Jos, que son de 1884..-El secretario general, Ignacio Salinas.
Miéntras más oscuro esté el interior del hogar,
como jefes de Estado ó ministros á quienes adula?
más pronto darán sus moradores, en caso de alaró maltratan, segun son ministeriales ó de la opos1ma repentina, con el cerrojo de la puerta ó el desBIBLIOGRAFÍA
cion, los adjeti?Jos.
canso de la escalera, ántes de que se les caigan enLos sustanti-oos tienen ayudantes ó subsecreta- Justicia mit.i.tar.-Apéndice á la. cuarta edicima las paredes fuera de aplomo, ó el techo hendicion de la obra titulada ,Asociaciones teórios, que son los pronombres, y un secretario partido, gracias al faro de la pintura luminosa que les va
rico-prn.ctioas cte toda clase de procedimiencular, que es el artículo.
alumbrando el camino. En la noche que siguió á
tos judiciales.,
La muchedumbre, el pueblo de las palabras, son
l¡¡.
lluvia de ceniza y lava cuando la catástrofe de
Tal es la obra que acaba de terminar nuestro
los 1!erbos; á veces tumultuoso, otras trabajador Y
Ilerculano
y Pompeya, segun nos refieren, los ciegos
honrado, siempre activo; el ad1!erbio es conspirador querido amigo el teniente coronel graduado, capi- sirvieron de guia á no pocos con vista, que escapatan
D.
Joaquín
Gracia
y
Hernandez,
secretario
de
por naturaleza, y elpartic_i'P!'o ~n ministerial~~ todas
ron ilesos. Y si es en Ischia, se recordará que hubo
las situaciones: laprepoS1,cion es un correveidile, un causas permanente de la capitanía general de Cas- un intervalo suficrénte de tiempo entre el primer
mete-sillas y saca-bancos que trae y lleva de unos tilla la Nueva.
La reconocida competencia y laboriosida&lt;l. incan- choque y aquel que derribó el Gran Hotel, para que
á otros, y que siempre sale con las manos en la caescaparan con vida los que se apresuraron á dejar
beza; conjuncion se parece al borriquito de la casa; sable del autor, la forma clara y concisa con que
el edificio.
es la pobre Cenicienta, la última palabra del credo. expone las materias de-que trata, los especiales conocimientos que posee, perfeccionados por muchos
La intcrjcccion es el tribuno del pueblo. .
DIENTES ARTIPJC!ALES
Cuando unas familias de palabras se reunen con aflos de práctica, nos excusan recomendar á nuesExisten ahora en los Estados Unidos doce.fábricas
otros, constituyen oracion, esto es, ?Jecindad; varias tros lectores la obra de nuestro amigo el capitan y
oraciones enlazadas forman un período ó aldea; un notario Sr. Gracia IIernandez. Contiene la organi- de dientes artificiales, que producen al ailo obra
capítulo es una pro?Jincia; un libro una nacion, y un zacion y atribuciones de los tribunales de Guerra, de 10.000,000 de esos útiles artículos. Se fabrican
las leyes,· reales órdenes y reglamentos referentes de feldespato, kaolino y cristal de roca.
idioma una raza.
Lo mismo que á traves de los siglos se conservan á procedimientos y materia penal que se han puTÚNEL EN IT.\LIA
las momias egipcias, se conservan impresas las blicado, la formacion de expedientes y modo de dilenguas muertas, y porque más se asemejen, no ligenciar en la jurisdiccion de Guerra los exhortos
A causa de las dificultades que ha presentado la
procedentes de la ordinaria. Véndese en casa del horadacion del túnel bajo el fondo del estrecho de
hablan ni una ni otra.
La ortografía es la ley municipal de las pa~abr~s; autor, Princesa, 16, principal, al precio de dos pe. Mesina, parece que ~e ha abandonado esta empresa,
la prosodia, la provincial; la analogía, la Const1tuc10n setas.
y en su lugar va á establecerse un largo vapor de
pasajes, capaz de conducir hasta veinticuatro coches
politica, y la sintafl!is, el Código penal.
• .
Dentro deun mismo idioma, como en toda nac1on, ElPeriodista.-Novela política, por E. Lopez de ferro-carril.
Bago.-'-Un volÚmEn en 8.0-Plaza de Bilhay acentos distintos, cuyas dif~r~ncia~ ~e _ahondan
bao, 5 1 Madrid: editores Bueno y Compañía.
y seflalan más radicalmente dP, 1d1oma a 1d10ma, los
CORRESPONDENCIA CON LOS SUSCRlíORES
El Sr. Lopez Bago es un escritor ya muy veterano
cuales se hacen la guerra, establecen tratados y
y
muy
conocido.
No
necesita,
pues,
la
ceremonia
de
fraternizan unos con otros.
D. C. M.-Palencia.-Recibidas 3 pesetas en sellos.
De- esta lucha por la existencia entre las palabras la presentacion. El Periodista es un conjunto de
D. 11:M.-Chafarinas.-Idem 9 en libranza.
resulta la seleccion natural de las mismas, y cor- cuadros de la ?Jida política. Obt;ervacion sagaz, preD. V. A.-Murcia.-ld. 9 id.
riendo los tiempos, unas y otras se fundirán en un cioso, elegante y correctísimo estilo, ironía delicaD. A. S.-Algeciras.-Id. 15 id.
da y punzante á la vez, conocimiento profundo del
solo idioma 1 creando la lengua universal.
D. A. A.-Orense.-Id. 6 id.
Entónces el mundo formará una sola nacion, Y se asunto: hé aquí las principales condiciones de este
D. M. T.-1\lálaga.-ld 4·50 íd.
habrá realizado el amaos unos á otros y la fraterni- libro, en el que hay ya graciosas seII)blanzas, ya
D. S. C. A.-Astorga.-ld. 10'50 id.
retratos completos de nuestros hombres políticos
(la.l de todos los hombres.
D. J. O. G.-Balsareny.-Le quedan abonadas las
más en boga.
tres pesetas para pago de números atrasados.
V. CoLOR.\DO.
El-libro está dedicado á un compai1ero: al infortunado redactor de La Corrcspontencia Itustrada, don
Imp. de B. Rubúios, plaza do Ja PaJa, ?1 Jladrtd,

REVISTA

10 DE AGOSTO DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NOM. 34

Almirante, 2, quintuplicado.

SUMARIO
Gn:\nAoos: Excmo. Sr. Teniente General D. Francisco Javier Matheu Arias Dávila, conde de Puilonrostro, presidente del se·nado.-Asturias: el
puerto de Pajares.-Gijon: Vista del muelle viejo.-La Ptña Santa y el valle de Enol; donde Pelayo fué proclamado Rey.-Entrévista de oficiales
de lllarina con sus familias durante la cuar.entena.-Tipos y costumbres de Galicia: preparativos para la pesca de~ bou.
Crónica. - Excmo. Sr. Teniente General
D. Francisco Javier Matheu Arias Dávila y Carondelet, conde de Pm1onrostro, presidente del
Senado.-Recuerdos de Asturias (cuatro grabados).-El cólera: entrevista de oficiales de Marina
con ·sus familias durante la cuarentena.-Salida
para la pesca del bou.-A1,1toridades que declaran
el mérito del marqués de Santa Cruz y de sus
Reflexiones Militares (conclusion), por D. Luis Vidart.-En un album (poe~ía)', por D. Cayºetano
de Alvear. - Exploracion irregular por la. infantería (continuacion), por D. Clemente ·cano,
teniente de infantería. - Bibliografía. -Anuncios.-Sobre cubierta, por D. Eduardo de Palacio.-Variedades.-.\nuncio &lt;l.e las obras de don
Emilio Bonelli.

T.EXTO:

CRÓNICA
Un artículo del Figa1·0 ha suscitado una
singular cuestion:· la de la posibilidad de una
alianza entre Francia y Alemania. Un periódico de Berlín, órgano de la aristocracia belicosa de Prusia, acoge este proye(tl;o de alianza
como ventajoso por su semejanza con el sistema continental de Napoleon I; cree, en fin,
conveniente una coalicion europea contra-Inglaterra. Otra publicacion que suele reproducir las ideas de Bismark, dice que esta alianza implicaría la seguridad de Alemania y
Francia contra cualquier enemigo, y acaso su
dominio sobre el mundo entero.
Todo ésto proviene.de la actitud de Alemania en la cuestion egipcia, pues ha apatentado
a poyar las proposiciones francesas.
En cuanto al éxito de la conferencia, ya es
conocido; los delegados de Francia y de Inglaterra ~o han podido llegar á un acuerdo.
De modo que los ingleses continúan en desgracia, y .á sus complicaciones en el Sudan
hay que añadir la actitud de la ciudad Berbera,
que se niega á reconocer á las autoridades inglesas.
En París se va á celebrar una Exposicion
de niñes de uno á tres años, con la cooperacion del Estado, del ayuntamiento y de varias sociedades protectoras de la infancia.
El comité organizador ha resuelto adjudicar los premios siguientes:

Uno de mil francos al bebé más bonito, en
•estado de salud.
·
Otro de quinientos francos al más robusto
con relacion á su edad.
Cinco de á 100 francos á cinco niilos que,
habien&lt;lP figurado en propuesta para los dos
preraios primeros, no los hayan obtenido.
Una medalla de oro y dos medallas de plata á los padres ó nodrizas que . se hayan distinguido por sus cuidados 6 por alguna mejora introducidá en la manera de cuidar á los
nifíos...
Medallas conmemorativas distribuidas á tddos .lo·s cn.icuelos que hayan tomado parte en
el concurso.
Se adjudicarán los premios á propuesta de
un jurado compuesto de médicos y artistas.
. La Exposicion se inaugurará en Octubre, y ·
lQs niños serán expuestos por séries.
El comité directivo ha recibido ya más de
400 peticiones de padres que quieren presen•
tar á sus hijos en el certámen.
Hé aquí una idea que aplaudimos; tanto
más; cuanto que la hemos podido sugerir en
diferentes ocasiones cuando hemos encarecido
la necesidad de dar preferencia al problema
de la educacion 1 estimulai:ido por todos los
medios posibles al buen padre de familia. Es
una injustic~a incompr~nsible que el ,Estado
y la sociedad misma, la nuestra sobre todo, no
fije apénas su atencion sobre los matrimonios
que viven pacíficamente y atienden con incansable solicitud á sus hijos, en medio de las
mil fluctuaciones de una posicion modestísima. ¡Y cuántas v~ces el sufrido y heróico jefe
de esta honrada familia se ve arrollado en la
concurrencia social por un .pedante y necio
cualquiera, que toma su fuerza en las ventajas
naturales del que no tiene que cuidarse más
· que de sí mismo, y en todos los indignos estímu\os que encuentra en. nuestra depravada
6 ligera sociedad un hombre soltero!

En esta secci~n. procuramos naturales des envolvimientos al programa de LA ILUSTRA·
croN MILITAR. Y bien conocidos son sus términos de série lógica:
0
1. La ·morál, la civilizacion más po3itiva,
y como condicion una gran cultura científica,
2. 0 La: instruccion profesional, en armonía
siempre, en necesaria dependencia de la general, qtle es fa que facilita la formacion de un
gran carácter humano. Nosotros queremos te ner ante todo hombres, y despues milita~es, ó
médicos, 6 a.bogados, ó sastres, ó ingenie•
ros, eti::. Nada tan absurdo y ridículo como lo
que pasa hoy en Espafia más que en llinguó

.. otro país del globo. Aquí, de tal manera el estrecho criterio individual y profesional se ha
exaltado·, que todo lo que no es milicia, parece
á ciertos militares poco ménos que inú.til 6 repugnante, y á su vez el abogado desprecia al
ni_ilitar, ei médico á éste y á ar¡uél, el carpintero al sastre, en sum.a, todo hombre que ántes que hombre es un oficio, constituye por
este ·solo hecho un símbolo de implacable
guerra y un perpetuo motivo de perturbacion
EOCial. ¡Abajo esa vana soberbia, tan estéril en
beneficios como fecunda en trastornos! Nosotros proclamamos que ni áun desde el punto
devista de la mayor ó menor destreza en el
ejercicio de una profesion, es provechoso ese
aislamiento y ese exclusivismo, qué sólo parece originarse de la comodidad de ia rutina.
Nosotros negamos que un militar, que no sabe
absolutamente más que milicia, pueda sbr un
gran militar, en el sentido más ámplio y noble
de esta palabra; nosotros sostenemos que hay
una relaci~m, una cone:xion tal entre todos los
conocimientos humanos, que. apénas parece
posible profundizar. un órden cualquiera de
ellos sin el auxilio de los restantes. Por esto
pedimos una cultura científica fundameutal,
y despues una aplicacion práctica ó profesio. nal, que te!!drá tantas más garantías de acierto, cuanto mayor y más completa haya sido
la educ:,acion é instruccion fundamental sobre
que descansa.
¡Hombres! ¡ homb~es! Esto es lo que pedimos primero y ante todo. Cese al fin ese necia
guerra de oficio á oficio, de clase á clase, trasunto digno de aquella gran imbecilidad vanidosa que pretendió que·era la tierra el centro
del mundo.
En conformidad con estas consideraciones,
nosotros daremos á esta Crdnica un creciente
carácter de universalidad. Cuando el suceso
de la decena haya sido militar, hablaremos de
· milicia; cuando creamos que es preciso plan- ,
tear alguri problema de relacion entre las instituciones militares y las restaµtes del Estado,
lo abordaremos con sinceridad y firmeza; cuando juzguemos útil dar ó ampliar alguna noticia de carácter militar, tambien lo haremos;
pero todo esto sin prescindir, sin omitir cuanto concierne á la marcha general del mundo .,.
á las profundas ensei1anzas que es posible sacar de los hechos al parecer más indiferentes
ó destituidos de interés para una gran colecti•
vidad.
·
·
La noticia más nimia puede sugerir al ob:
servador un problema, como el hecho más insignificante sugiere á yeces al científico una

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="50">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2979">
                <text>La Ilustración Militar : Revista literaria, científica y artística</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479327">
                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137397">
            <text>La Ilustración Militar : Revista literaria, científica y artística</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137399">
            <text>1884</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137400">
            <text>5</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137401">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137402">
            <text>33</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137403">
            <text>Julio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137404">
            <text>30</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137405">
            <text>Decenal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="137421">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753562&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137398">
              <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1884, Año 5, Tomo 2, No 33, Julio 30</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137406">
              <text>Zancada y Conchillos, Arturo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137407">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="137408">
              <text>Arte y ciencia militar</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="137409">
              <text>Fuerzas armadas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="137410">
              <text>Literatura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="137411">
              <text>Arte</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="137412">
              <text>Ciencia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137413">
              <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137414">
              <text>Imprenta de E. Rubiños</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137415">
              <text>1884-07-30</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137416">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137417">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137418">
              <text>2018253</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137419">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137420">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137422">
              <text>Madrid, España</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137423">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="137424">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="13149">
      <name>Cementerio de Vitoria</name>
    </tag>
    <tag tagId="4817">
      <name>Crónica</name>
    </tag>
    <tag tagId="13148">
      <name>Fábrica de Trubia</name>
    </tag>
    <tag tagId="13146">
      <name>Naufragio del Vapor</name>
    </tag>
    <tag tagId="13145">
      <name>Soldado Abisinio</name>
    </tag>
    <tag tagId="13147">
      <name>Teniente General</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
