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LA ILUSTRACION MILITAR

Jo;é de Alcántara, uno de esos periodistas te.n proPor ejemplo:
CENTENARIO DEL MARQUÉS DE SANTA CRUZ
fundos como modestos, y destinados, por tanto, á no
Sobre el blanquísimo campo de una cuartilla de
La Junta directiva del centenario del marqués de merecer la menor proteccion de los hombres que
papel corren las cinco vocales, riendo como cinco
Santa
Cruz de Marcenado ha dispuesto, en conme- sólo quieren servil adulacion y constante escolta.
locas y jugando al diptongo todas ellas_; un caballereTan notable obra termina con unas profundhs
moracion
del insigne tratadista de milicia D. Al val
te, el signo p, las divisa y se va aproximando al
consideraciones á propósito del idealismo y el rearo
de
N¡i.via
y
Osorio,
marqués
de
Santa
Cruz
de
grupo del cual sale la i á la carrera y, al pasar
junto al curioso, el corazon de la p vibra pi; aléjase Marcenado y viconde del Puerto, celebrar en esta lismo, y un trabajo crítico de E. Zola sobre H. Taine.
esta vocal, á quien seguía de cerca la o, y, al cruzar- corte un certámen literario para premiar los mejo- Hasta en esto ha mostrado Lopez Bago acierto y
buen gusto. Es inapreciable el mérito de los pasase á su vez con el enamorado mancebo, el pecho de res trabajos que se presenten,· desenvolviendo el
jes traducidos. Enviamos nuestra felicitacion á este
siguiente
tema:
éste inspira po, de igual suerte que su alma se es«Vida y escritos del marqués de Santa Cruz de escritor tan profundo como critico y elegante.
tremece diciendo pa cuando ve á la a, pe si tropieza
Marcenado.
i&gt;
con la e, y, si mira á la u,pu.
Las
condiciones
de este certámen serán:
Es decir, que á los seflores signos consonantes les
MISCELÁNEA
l.ª
Los
trabajos
que se presenten han de estar
gustan todas las niflas vocales en general.
&lt;$1-Burla burlando las bromas, pasan á véras: lo que escritos en castellano ó portugués, y serán examiTERREMOTOS Y PINTL: RA LOM.INOS.\
ántes fué juego y pasatiempo, se convierte en hábito nados por un jurado que se designará préviamente.
La relacion entre los terremotos y la pintura, di2.ª Dichos trabajos se dirigirán á la redaccion
y costumbre, arraiga con la edad, y no nos abandona
t
_
!
í
cilmente
podr~ concebirla nadie sin una explicade LA ILUSTR.\CION l\IrLITAR, calle del Almirante, núy en toda la vida.
cion. Existe, sin embargo, y los recientes temblores
mero
2,
quintuplicado,
Madrid,
donde
se
facilitará
Esto sucede á consonantes y á vocales, quejade tierra en la América nos han puesto de manifiessando á las sílabas, se convierten en palabras; y en recibo si se exigiera.
3.a Todo trabajo deberá llevar un lema igual al to su existencia. La hay, en efecto, en el hecho noel mundo de las letras, palabra significa y es tanto
que aparezca en un sobre cerrado, que conten¿lrá e torio de que, de algun tiempo á esta parte, se han
como familia.
despachado de los Estados Unidos grandes consigAlgunas de las vocales que jugaban á los dipton- nombre y seflas de su autor.
naciones de la pintura luminosa á los países sujetos
4.ª
Se
concederá
un
premio,
un
accésit,
y
l{s
gos, diptongos se quedan, y éstas, entre las vocales,
á frecuentes terremotos.
son las solteronas que se mueren de viejas sin que menciones honorificas que se crean justas.
El uso que se hace de dicha pintura, la reviste de
5.ª El pr~mio y el accésit consistirán: en la imningun consonante las diga:
la mayor importancia en los momentos críticos del
presion
de
las
o'bras,
regalando
500
ejemplares
á
sus
-Buenos ojos tienes.
·
choque. En las islas Filipinas, donde son tan coOtras, ni amigas tienen á su lado, y andan de aqui autorfls, y en una cantidad en metálico, que se se · munes los temblores de tierra, colocan en ciertos
flalará préviamente; y las menciones honoríficas, en
para allá rampando por su respeto.
lugares de las casas planchas metálicas pintadas
Otras vocales, en su mayor número,. se casan Y diplomas firmados por los seflores que compongan con pintura luminosa, las cuales sirven de guia á
el jurado.
forman pal,abra, es decir, matrimonio.
6.ª El plazo para la presentacion de los trabajos los moradores para encontrar las puertas y salir
Los matrimonios que no tienen sucesion viven y
á la calle al primer aviso. En Manila al ménos
mueren monosilábicamente; los mis tienen prole, concluirá el dia 15 de Noviembre del presente afio.
se
ponen las planchas en torno do los dormitorios y
7.ª Los autores no tendrán derecho á la devolucon la que van á paseo y, para distinguirse de ella,
por los costados de las escaleras, porque se consicion
de
sus
trabajos.
los padres se llaman raíces, subji}.os los pequeflos
8.ª Para la concesion de premios se atenderá al dera altamente peligrosa toda luz artificial, de parte
que llevan á la derecha, y prefijos los de la izquierda;
de noche sobre todo, á. causa :le que, ya se caiga el
palabras que suenan como la de hijos, y esto son mérito absoluto de los trábajos presentados.
techo, ya se rompan las caflerias del gas, se produ9.ª
Los
sobrt¡s
que
contengan
los
nombres
de
los
unos y otros de las raíces.
ce incendio. Por eso se apagan todas las luces al
autores
de
los
trabajos
no
premiados,
se
quemarán
Entre los signos hay clases y categorías: luchan
públicamente, sin ser abiertos.-Madrid 7 ~e Julio acostarse, y se interrumpe la comunicacion del gas
que se las pelan por la vida, como las per~onas.
con la casa.
Los más afortunados llegan á sustanti?Jos, que son de 1884..-El secretario general, Ignacio Salinas.
Miéntras más oscuro esté el interior del hogar,
como jefes de Estado ó ministros á quienes adula?
más pronto darán sus moradores, en caso de alaró maltratan, segun son ministeriales ó de la opos1ma repentina, con el cerrojo de la puerta ó el desBIBLIOGRAFÍA
cion, los adjeti?Jos.
canso de la escalera, ántes de que se les caigan enLos sustanti-oos tienen ayudantes ó subsecreta- Justicia mit.i.tar.-Apéndice á la. cuarta edicima las paredes fuera de aplomo, ó el techo hendicion de la obra titulada ,Asociaciones teórios, que son los pronombres, y un secretario partido, gracias al faro de la pintura luminosa que les va
rico-prn.ctioas cte toda clase de procedimiencular, que es el artículo.
alumbrando el camino. En la noche que siguió á
tos judiciales.,
La muchedumbre, el pueblo de las palabras, son
l¡¡.
lluvia de ceniza y lava cuando la catástrofe de
Tal es la obra que acaba de terminar nuestro
los 1!erbos; á veces tumultuoso, otras trabajador Y
Ilerculano
y Pompeya, segun nos refieren, los ciegos
honrado, siempre activo; el ad1!erbio es conspirador querido amigo el teniente coronel graduado, capi- sirvieron de guia á no pocos con vista, que escapatan
D.
Joaquín
Gracia
y
Hernandez,
secretario
de
por naturaleza, y elpartic_i'P!'o ~n ministerial~~ todas
ron ilesos. Y si es en Ischia, se recordará que hubo
las situaciones: laprepoS1,cion es un correveidile, un causas permanente de la capitanía general de Cas- un intervalo suficrénte de tiempo entre el primer
mete-sillas y saca-bancos que trae y lleva de unos tilla la Nueva.
La reconocida competencia y laboriosida&lt;l. incan- choque y aquel que derribó el Gran Hotel, para que
á otros, y que siempre sale con las manos en la caescaparan con vida los que se apresuraron á dejar
beza; conjuncion se parece al borriquito de la casa; sable del autor, la forma clara y concisa con que
el edificio.
es la pobre Cenicienta, la última palabra del credo. expone las materias de-que trata, los especiales conocimientos que posee, perfeccionados por muchos
La intcrjcccion es el tribuno del pueblo. .
DIENTES ARTIPJC!ALES
Cuando unas familias de palabras se reunen con aflos de práctica, nos excusan recomendar á nuesExisten ahora en los Estados Unidos doce.fábricas
otros, constituyen oracion, esto es, ?Jecindad; varias tros lectores la obra de nuestro amigo el capitan y
oraciones enlazadas forman un período ó aldea; un notario Sr. Gracia IIernandez. Contiene la organi- de dientes artificiales, que producen al ailo obra
capítulo es una pro?Jincia; un libro una nacion, y un zacion y atribuciones de los tribunales de Guerra, de 10.000,000 de esos útiles artículos. Se fabrican
las leyes,· reales órdenes y reglamentos referentes de feldespato, kaolino y cristal de roca.
idioma una raza.
Lo mismo que á traves de los siglos se conservan á procedimientos y materia penal que se han puTÚNEL EN IT.\LIA
las momias egipcias, se conservan impresas las blicado, la formacion de expedientes y modo de dilenguas muertas, y porque más se asemejen, no ligenciar en la jurisdiccion de Guerra los exhortos
A causa de las dificultades que ha presentado la
procedentes de la ordinaria. Véndese en casa del horadacion del túnel bajo el fondo del estrecho de
hablan ni una ni otra.
La ortografía es la ley municipal de las pa~abr~s; autor, Princesa, 16, principal, al precio de dos pe. Mesina, parece que ~e ha abandonado esta empresa,
la prosodia, la provincial; la analogía, la Const1tuc10n setas.
y en su lugar va á establecerse un largo vapor de
pasajes, capaz de conducir hasta veinticuatro coches
politica, y la sintafl!is, el Código penal.
• .
Dentro deun mismo idioma, como en toda nac1on, ElPeriodista.-Novela política, por E. Lopez de ferro-carril.
Bago.-'-Un volÚmEn en 8.0-Plaza de Bilhay acentos distintos, cuyas dif~r~ncia~ ~e _ahondan
bao, 5 1 Madrid: editores Bueno y Compañía.
y seflalan más radicalmente dP, 1d1oma a 1d10ma, los
CORRESPONDENCIA CON LOS SUSCRlíORES
El Sr. Lopez Bago es un escritor ya muy veterano
cuales se hacen la guerra, establecen tratados y
y
muy
conocido.
No
necesita,
pues,
la
ceremonia
de
fraternizan unos con otros.
D. C. M.-Palencia.-Recibidas 3 pesetas en sellos.
De- esta lucha por la existencia entre las palabras la presentacion. El Periodista es un conjunto de
D. 11:M.-Chafarinas.-Idem 9 en libranza.
resulta la seleccion natural de las mismas, y cor- cuadros de la ?Jida política. Obt;ervacion sagaz, preD. V. A.-Murcia.-ld. 9 id.
riendo los tiempos, unas y otras se fundirán en un cioso, elegante y correctísimo estilo, ironía delicaD. A. S.-Algeciras.-Id. 15 id.
da y punzante á la vez, conocimiento profundo del
solo idioma 1 creando la lengua universal.
D. A. A.-Orense.-Id. 6 id.
Entónces el mundo formará una sola nacion, Y se asunto: hé aquí las principales condiciones de este
D. M. T.-1\lálaga.-ld 4·50 íd.
habrá realizado el amaos unos á otros y la fraterni- libro, en el que hay ya graciosas seII)blanzas, ya
D. S. C. A.-Astorga.-ld. 10'50 id.
retratos completos de nuestros hombres políticos
(la.l de todos los hombres.
D. J. O. G.-Balsareny.-Le quedan abonadas las
más en boga.
tres pesetas para pago de números atrasados.
V. CoLOR.\DO.
El-libro está dedicado á un compai1ero: al infortunado redactor de La Corrcspontencia Itustrada, don
Imp. de B. Rubúios, plaza do Ja PaJa, ?1 Jladrtd,

REVISTA

10 DE AGOSTO DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NOM. 34

Almirante, 2, quintuplicado.

SUMARIO
Gn:\nAoos: Excmo. Sr. Teniente General D. Francisco Javier Matheu Arias Dávila, conde de Puilonrostro, presidente del se·nado.-Asturias: el
puerto de Pajares.-Gijon: Vista del muelle viejo.-La Ptña Santa y el valle de Enol; donde Pelayo fué proclamado Rey.-Entrévista de oficiales
de lllarina con sus familias durante la cuar.entena.-Tipos y costumbres de Galicia: preparativos para la pesca de~ bou.
Crónica. - Excmo. Sr. Teniente General
D. Francisco Javier Matheu Arias Dávila y Carondelet, conde de Pm1onrostro, presidente del
Senado.-Recuerdos de Asturias (cuatro grabados).-El cólera: entrevista de oficiales de Marina
con ·sus familias durante la cuarentena.-Salida
para la pesca del bou.-A1,1toridades que declaran
el mérito del marqués de Santa Cruz y de sus
Reflexiones Militares (conclusion), por D. Luis Vidart.-En un album (poe~ía)', por D. Cayºetano
de Alvear. - Exploracion irregular por la. infantería (continuacion), por D. Clemente ·cano,
teniente de infantería. - Bibliografía. -Anuncios.-Sobre cubierta, por D. Eduardo de Palacio.-Variedades.-.\nuncio &lt;l.e las obras de don
Emilio Bonelli.

T.EXTO:

CRÓNICA
Un artículo del Figa1·0 ha suscitado una
singular cuestion:· la de la posibilidad de una
alianza entre Francia y Alemania. Un periódico de Berlín, órgano de la aristocracia belicosa de Prusia, acoge este proye(tl;o de alianza
como ventajoso por su semejanza con el sistema continental de Napoleon I; cree, en fin,
conveniente una coalicion europea contra-Inglaterra. Otra publicacion que suele reproducir las ideas de Bismark, dice que esta alianza implicaría la seguridad de Alemania y
Francia contra cualquier enemigo, y acaso su
dominio sobre el mundo entero.
Todo ésto proviene.de la actitud de Alemania en la cuestion egipcia, pues ha apatentado
a poyar las proposiciones francesas.
En cuanto al éxito de la conferencia, ya es
conocido; los delegados de Francia y de Inglaterra ~o han podido llegar á un acuerdo.
De modo que los ingleses continúan en desgracia, y .á sus complicaciones en el Sudan
hay que añadir la actitud de la ciudad Berbera,
que se niega á reconocer á las autoridades inglesas.
En París se va á celebrar una Exposicion
de niñes de uno á tres años, con la cooperacion del Estado, del ayuntamiento y de varias sociedades protectoras de la infancia.
El comité organizador ha resuelto adjudicar los premios siguientes:

Uno de mil francos al bebé más bonito, en
•estado de salud.
·
Otro de quinientos francos al más robusto
con relacion á su edad.
Cinco de á 100 francos á cinco niilos que,
habien&lt;lP figurado en propuesta para los dos
preraios primeros, no los hayan obtenido.
Una medalla de oro y dos medallas de plata á los padres ó nodrizas que . se hayan distinguido por sus cuidados 6 por alguna mejora introducidá en la manera de cuidar á los
nifíos...
Medallas conmemorativas distribuidas á tddos .lo·s cn.icuelos que hayan tomado parte en
el concurso.
Se adjudicarán los premios á propuesta de
un jurado compuesto de médicos y artistas.
. La Exposicion se inaugurará en Octubre, y ·
lQs niños serán expuestos por séries.
El comité directivo ha recibido ya más de
400 peticiones de padres que quieren presen•
tar á sus hijos en el certámen.
Hé aquí una idea que aplaudimos; tanto
más; cuanto que la hemos podido sugerir en
diferentes ocasiones cuando hemos encarecido
la necesidad de dar preferencia al problema
de la educacion 1 estimulai:ido por todos los
medios posibles al buen padre de familia. Es
una injustic~a incompr~nsible que el ,Estado
y la sociedad misma, la nuestra sobre todo, no
fije apénas su atencion sobre los matrimonios
que viven pacíficamente y atienden con incansable solicitud á sus hijos, en medio de las
mil fluctuaciones de una posicion modestísima. ¡Y cuántas v~ces el sufrido y heróico jefe
de esta honrada familia se ve arrollado en la
concurrencia social por un .pedante y necio
cualquiera, que toma su fuerza en las ventajas
naturales del que no tiene que cuidarse más
· que de sí mismo, y en todos los indignos estímu\os que encuentra en. nuestra depravada
6 ligera sociedad un hombre soltero!

En esta secci~n. procuramos naturales des envolvimientos al programa de LA ILUSTRA·
croN MILITAR. Y bien conocidos son sus términos de série lógica:
0
1. La ·morál, la civilizacion más po3itiva,
y como condicion una gran cultura científica,
2. 0 La: instruccion profesional, en armonía
siempre, en necesaria dependencia de la general, qtle es fa que facilita la formacion de un
gran carácter humano. Nosotros queremos te ner ante todo hombres, y despues milita~es, ó
médicos, 6 a.bogados, ó sastres, ó ingenie•
ros, eti::. Nada tan absurdo y ridículo como lo
que pasa hoy en Espafia más que en llinguó

.. otro país del globo. Aquí, de tal manera el estrecho criterio individual y profesional se ha
exaltado·, que todo lo que no es milicia, parece
á ciertos militares poco ménos que inú.til 6 repugnante, y á su vez el abogado desprecia al
ni_ilitar, ei médico á éste y á ar¡uél, el carpintero al sastre, en sum.a, todo hombre que ántes que hombre es un oficio, constituye por
este ·solo hecho un símbolo de implacable
guerra y un perpetuo motivo de perturbacion
EOCial. ¡Abajo esa vana soberbia, tan estéril en
beneficios como fecunda en trastornos! Nosotros proclamamos que ni áun desde el punto
devista de la mayor ó menor destreza en el
ejercicio de una profesion, es provechoso ese
aislamiento y ese exclusivismo, qué sólo parece originarse de la comodidad de ia rutina.
Nosotros negamos que un militar, que no sabe
absolutamente más que milicia, pueda sbr un
gran militar, en el sentido más ámplio y noble
de esta palabra; nosotros sostenemos que hay
una relaci~m, una cone:xion tal entre todos los
conocimientos humanos, que. apénas parece
posible profundizar. un órden cualquiera de
ellos sin el auxilio de los restantes. Por esto
pedimos una cultura científica fundameutal,
y despues una aplicacion práctica ó profesio. nal, que te!!drá tantas más garantías de acierto, cuanto mayor y más completa haya sido
la educ:,acion é instruccion fundamental sobre
que descansa.
¡Hombres! ¡ homb~es! Esto es lo que pedimos primero y ante todo. Cese al fin ese necia
guerra de oficio á oficio, de clase á clase, trasunto digno de aquella gran imbecilidad vanidosa que pretendió que·era la tierra el centro
del mundo.
En conformidad con estas consideraciones,
nosotros daremos á esta Crdnica un creciente
carácter de universalidad. Cuando el suceso
de la decena haya sido militar, hablaremos de
· milicia; cuando creamos que es preciso plan- ,
tear alguri problema de relacion entre las instituciones militares y las restaµtes del Estado,
lo abordaremos con sinceridad y firmeza; cuando juzguemos útil dar ó ampliar alguna noticia de carácter militar, tambien lo haremos;
pero todo esto sin prescindir, sin omitir cuanto concierne á la marcha general del mundo .,.
á las profundas ensei1anzas que es posible sacar de los hechos al parecer más indiferentes
ó destituidos de interés para una gran colecti•
vidad.
·
·
La noticia más nimia puede sugerir al ob:
servador un problema, como el hecho más insignificante sugiere á yeces al científico una

�474

LA ILUSTRACION MILITAR
LA !LUSTRACION MILI'l'AR

~~-::::::::::::::.-::::::::::::::-======--======-=========7

Excuo. SR.

TENIENTE GENER,IL

D.

FR.\:SCISCO JAVIER l\I.\TllEU ARIAS DAVILA, CONDE DE P UÑONROS'fRO, PRESIDENTE DEL SENADO

475

�476
teoría más perfecta 6 un progreso real para la
práctica.
El cólera mismo;·ningun hecho de tan viva
actualidad y tau pi;ofundísima enseñanza .
como éste. ¿Y qué? tEstá reducido-este hécho
á un microbio, produciendo tales 6 cuales des- ·
órdene!'l funcionales en los intestinos? El observador, en el movimiento de precaucion que
ha invadido á todos los Gobiernos, en la cuestion de orígenes del microbio, en la conside racion de la miseria, obrando como causa ini- .
cial, germinal, de todo.linaje de epidemias, ¿no
puede formar inducciones bien conducidas y
fecundas en consecuencias para la conducta
práctica'! Pues ~sta es la mision del cronista 6 ·
publicista crítico que ejerce esta profesion
con' una ·1&gt;erfecta conciencia del bien 6 el mal ·
que sus extravíoe, sus descuidos, sus complicidades 6 condescendencias con la opinion corriente, pueden producir en la penosa y accidentada marcha del género humano. Y á esta
mision nos consagraremos siempre con el.in
terés y la imparcialidad de que creemos haber
dado inequívocas pruebas en el curso de esta
publica~ion.

'

LA ILUSTRACION MILITAR

J.;A ILUSTRACION MILITAR

En la prensa militar se ha debatido mucho el proyecto de aplicar la situacion de reemplazo al cuerpo de carabineros .. En el estado
· actual de la organizacion de nuestro ejército,
es difícil poder definir lo malo ó lo bueno con
relacion á un caso particular, á un aspecto de
la institucion.
Si se tiene en cuenta el gran excedente que
existe en las armas generales, la índole especial de los servicios del cuerpo de Carabineros, las conveniencias particulares y á yeces
las ineludibles circunstancias que obltgan á
los oficiales á buscar en el reemplazo ocasion
de dedicarse al arreglo de sus intereses ó atenderá una desgracia de familia, etc,, se hallará justificado este acto de prevision del Directqr
de Carabineros, que aspira á tene¡ un sobrante de oficiales de quienes disponer en determinadas circunstancias.
·
·
. La cuestion, bajo este aspecto, cae fuera de
la crítica. El mal de esta situacion, en todo
caso, está en la manera de ser del reemplazo
en las armas generales, y nosotros nos atre veríamos á indicar al. Sr. Director de Carabineros, tan celoso siempre de los intereses de
sus subordinados·, que al trasplantar esta novedad al Instituto, la descartase de sus vicios
&lt;le orígen, tomándola sólo en lo que tiene de
práctica y beneficiosa para el oficial.
·
El reemplazo debe ser siempre voluntario,
y en ningun caso, al decretar una órden de
reempl_azo forzoso, debe mermarse el sueldo
del oficial.
Porque lo que viene sucediendo. en .este
asupto es curiosísimo.
Un oficial por desgracias de familia, gastQs
-&lt;le vh1jes ó por otras causa~, se empeña (mal
oficial), y se ve asediadc;, por la necesidad y
aniquilado por la miseria.
El Estado, en vez de ser providencia de sus
servidores, se convierte en padrastro, y dPja al
oficial de reemplazo. Es uoa medida de prevision que completa el idilio del infeliz á quien
persigue la desgracia.

..

En ·principio, no~oti·os no podemos vacilar. del que nos consta se ocupan con solícita
en sostener que todo arreglo y clasificacion de atencion el marqués dEt Estella y el ministro
situaciones individuales que tienda á mermar
los sueldos, es una violacion de la ley constitutiva dehjéccito, que da todos los. derechos y
consecuencias de u11a propiedad á los empleos
'militares.
Rigurosamente examinada esta éuestion,
ningun oficial debería disfrutar un· céntimo
ménos del sueldo asignado á su empleo. Pues
si por cualquier motivo se juzgaba conveniente ó necesario establecer situaciones de reemplazo, reserv~ y activo, las diferenci~s en el~
sueldo deberían sólo resultar de un plus ó gratificacion gradual para los que están en armas
y sufren los gastos extraordinarios anejos al
movimiento de las guarµiciones.
0
No conviene, ni áun al Tesoro, sostenerana
gran variedad de estad'os individuales con el
solo objeto, muchas ye~es, de neutralizar los
gastos del excedente, cercenando ;neldos. El
excedente no dehe existir, porque gobernar es
preyer todo caso de desproporcion entre un determinado personal y tales ó cuáles servicios.
Pero cuando el exced\,lnte se produce, no cabe
otro remedio que extinguirle por combinaciones y trasferencias de un ramo á otro de la
admi~istracion, respetando escrupulosamente
lo que las leyes.hayan prometido en cada caso
á los funcionarias de q lie se trate. En suma:
para exigir la seriedad y la moralidad abajo,
es indispensable el Pjemplo de la constante seriedád y moralidad arriba.
·
Siendo este nuestro punto de vista, aplaudimos la consideracion con que en esto~ momentos se ha procedido respecto al cuerpo de
Estados Mayores de Plazas, cuyos derechos se
respetan,dejandosin aplicacion lo dispuesto al
crear la escala de reserva.
Si todo acto de consideracion .de los poderes atrae voli;mtades, cuando éste recae, como
en el caso presente, sobre veteranos y encanecidos servidores ~el Estado, el aplauso no debe
escasearse.
Cuanao las complicaciones producidas por
cualquier accidente de organizacion social se
multiplican, á mayor atencion viene tam_bien
obligado el.gobernante. Estudiar, prevenir, escudriñar, descender de hecho en hecho v de
detalle por todo un organismo: hé aquí
tarea que en éste y en todos los momentos, pero
hoy más que nunca, se impone á los hombres
de Gobierno.
· · .·
Mandar no es sólo trazar con la conciencia
dormida un millar de rúbricas al pié de otros
tantos documentos.
Gobernar no es reprimir constantemente,
desoir las necesidades, desdeñar la prensa, que
se inspira en las palpitaciones de la opinion.
Hay en la organizac:on militar hoy cuestiones fundamentales de Yida 6 muerte. Un ministro de _la Guerra adquirió, no há mucho,
merecida popularidad,, atacando de frente estos problemas, que importa mucho no perder
un instante de vista. De aquellos proyectos tan
discutidos, han quedado en pié algunos jalones que pµeden servir de puntos de partida
hacia ideales unánimemente perseguidos. ·
La escala de reserva por e emulo, asunto

1;

de la Guerra; puede traer desenvolvimientos y
satisfaccion _de diversas. a-spiraciones á todas
las clases.
Parece que se piensa en extender los efoctos ·
de esta situacion á los batallones de reser~a ·
y como esta medida puede ~er conveniente,'
nosotros aplaudiremos que los planes de dichas auto_ridades se traduzcan cuanto ántes á
la práctica. _
Gt- •
Algo ,hemos oído tambien á oficiales del arma de caballería, pe la conveniencia de crear
una escala. análoga; y hemos de hacernos eco
de estos rumores para que se piense sobre
esto, y, si es t:onyeniente, se lleven las ventajas
de esta disposicion á esa arm~, tan digna de
ser atendida.
·
El bien·d~be llevarse á todas partes. Una de
las campañas más fecundas en nuestro país,
sería la que se hiciera conti:a el pesi_mismo, en
qu·e de ordinario nos asfixiamos.
Así, nosotros no hemos estado nunca Mn formes con esas . alarmas exageradas que se
vierten al tratar del du·alismo de los cuerpos de
escala cerrada. Los individuos de esos cuerpos
contestan con lógica: «Nosotros vivimos bien
así, y no procede que á nosotl'os se nos arranque el bien, sino que. éste se extienda á los
demas. »·
Y es claro y evidente que esto es lo práctico,
y lo razonable, y lo justo, y que por estos procedimiento's optimistas es como se hacen instituciones perfectas, y se hace administracion,
y se hace país.
Pero, doloroso es confesar!o: las corrientes
no van por esos cauces; y m.iéntras todos no
· cambiemos de vía y entendamos que la «organizacion » es materia puesta á discusion y esclareeimiento, y que en el debate es necesario
el concurso entusiasta de todos; y las autoridades se pers\!.8,dan que en este difícil proceso
las partes de_b en ser escucpadas, seguiremos
en una candorosa inocencia, sin saber, en
suma, qué es lo que exigeu las circunstancias
respecto de organiz.acion, si el vohtnta~iado,
las quintas ó el servicio obligatorio, los ascensos de escala cerrada ó los electivos, las grandes masas ó las pequefías unidades, y así sucesivamente sobre cada una. dE&gt; la::! diferentes
fases .que ofrece el vast~ y complE&gt;jo organismo
militar.
~n Mina de la Cruz (Linares) ha tenido lugar un_o de esos actos de. abnegacion, que nosotros quisiéramos obtuviesen la celebridad y
recompensa, que sólo parecen reservados en
esta s0ciedad ligera á las destrezas del torero, ó
á \as habilidades del juglar.
En una charca de tres metros de profundidad, _y casi medio de lodo, había caído un
nifio de once años _de edad, que se hallaba con
otro entretenido en cog~r peces. Un operariode
la fundicion de.la Cruz, Antonio García :Montes, se arrojó vestido á salvarlo; pero no lo
consiguió, y á duras penas pudo salvarse él
mismo con el auxilio de otras personas. En
esta situacion, un cabo de carabinerosJ Ildefonso Sa~chez Trigueros, se lanza al agua Y
empieza á buscar al nifí.o, á quien ya todo el

-

477

En 1859 se Je confirió el cargo de vocal de la mites de esta provincia, ante las elevadas montaJunta Consultiva de Guerra, y al aí'lo siguiente as- ñas del Pajares, una de las más difíciles cordilleras
cendió al empleo de teniente general, nombrándose- que arrancan de los Pirineos cántabros y frontera
natural de Astúrias. Saliendo de Busdongo, que es
Jé director general de Artillería.
Desempeñó despues la de Estado Mayor, y al la estacion de término de la línea leonesa, había
ocurrir la revolucion de 1868, quedó en situacíon de que hacer en diligencia ú otro vehículo el trayecto
que separa este punto de Pola ele Lena, con grancuartel. ,
En 31 de Mayo de 1871, y en ·virtud de sentencia des molestias, y áun á yeces con graves peligros
del éonsejo de guerra, se le d.ió de baja en el ejér- para los viajeros. Desde Busdongo, el camino carcito,' por haberse negado á prestar juramento de retero empieza á ascender por peladas y grandes
fidelidad al rey D. Amadeo; y continuó en tal sítua- cuestas que se extienden por casi toda la parte que
cion hasta 19 de Febrero dé 1873, en que_volvió á corresponde á Leon; pero desde la Perruca, y en las
ser alta, quedando en situacion de cuartel en esta laderas del I\orte, la vegetacion se pre¡¡enta exuberante y el -aspecto cambia completa y notablecorte.
Despues de. la Restaura-cion ha desempeñado el mente. Por bien empleadas pudieran ya, en este
cargo de director general de Artillería, destinán- punto, darse las i"ncomodidades de la diligencia en
dole á la secciop de reserva, por haber cumplido la que se atravesaba este hermoso país, si aquéllas
edad regla,mentaria en 5 de Junio del año actual. no fueran á veces: tan terribles. En el rigor del inHoy ocupa el importante puesto de presid~te del vierno, el atravesar el puerto era empresa que po•nia paYor en el alma mejor templada. Así ocurría
Senado.
•
Il_á!Jase el conde de Puñonrostro en posesión del el que se retrasara, en dicha época del año, el corcolrar de la insigne Orden del Toison de Oro, y del reo, y eso que, desde que empezaban las nieves,
numerosas cuadrillas de corpulentos y fuertes monEXCELENTÍSIMO SEÑOR DON FRANCISCó MATHEU •de la de Cárlos IIT; es caballero gr:m cruz de las de tañeses retribuidos por el Gobierno, ocupábanse sin
San !Iermenegildo, Encina de Hola.nda, San Benito
Aria.s Dávila y Carondelet
de Avis de Portugal, Leopoldo de Austria y Cons- descanso en abrir camino y mantenerlo Jo más exconde de Puñonrostro y presidente del Senado.
tantLniana; comendádor de la Legion de Honor de pedi~o posiblé; ttabajo ímprobo y penoso, del que da
una idea el dibujo que reproducimos en la pág.475.
• Publicamos en el presente nümero el retrató del Francia; caballero profeso de Calatrava, y disfruta · Salvar este dificil paso, era la gran obra del ca- ·
ademas otras várias condecoraciones sencillas; dos
señor conde de Pt1flonrostro, uno de nuestros más
cruces de San Fernando, una _de ellas laureada, y · mino de hierro jeonés-asturiano, y esto es Jo qºue la
más veteranos oficiales generales, y de los próceres
ciencia, secundada par la empresa constructora, ha
más ilustres de la antigua aristocraci\l, española. algunas de distincion por méritos de guerra, con- lle".ado á feliz término, pudiendo dar idea de la· imSu titulo nobiliario data de 1523, y en una dilata- tando más de cincuenta y cinco años de servicios portancia de los trabajos, el datJ de que en el corto
efectivos.
da sucesion lo han llevado honrosamente muchos
trayecto de Busdongo á Pola de Lena se cuentan 57
El general conde de Puñonrostro goza de un alto
personajes de ;,na misma familia, entre los cuales
túneles, uno de ellos, el de_ la Perruca, de más de ..
algunos supieron distinguirse en el servicio de su concepto por la firmeza de sus opiniones, la nobleza tres kilómetros, y 29 p1:1entes y viaductos.
de
su
carácter
y
la
distincion
de
su
trato;
aparte
de
patria, consignando sus nombres en nuestra HistoAstürias será de lioy en adelante más conocida
las distinguidas condiciones militares que desde
_ria nacional.
·
por
los españoles; sus risueños puertos, sus valles
El acttfal conde pertenece á este número. Nació muy jóven le granjearon la estimacion de sus su--- amenísimos, surcados por tranquilas y claras col-periores,
y
el
respeto
y
la
consideracion
de
cuantos
D. Francisco hlatheu Arias Dávila en Cádiz, el dia 5
rientes que se abren paso lamiendo las faldas de
de Junio de 1812, y en 1829 ingresó en clase de al- han servido.á sus órdenes.
poblados y pintorescos montes, atraerán á aquel siférez- en la Guardia real de caballería, con destino
tio á muchos de los viajeros que hoy, siguiendo las
al regimiento de cazadores, no teniendo antigüedad
exigencias de la moda, cruzan la frontera y acuden
REO.UERDOS
DE
ASTÚRIAS
en su empleo hasta 1833, en que cumplió la edad reá los balnearios franceses, ó á los puertos. vasconglamentaria.
Cuatro grabados.
gados, porque verdaderamente es difícil que region
En los campos de Navarra recibió el bautismo de
alguna rivalice como paisaje, y áun como lugar de
Hace
apénas
tres
aí'los,
un
distinguido
publicista
fuego en 1835, combatiendo á las huestes carlistas.
esparci'miento,
con éste, llamado por sus admiraHallóse más tarde en las acciones de Cervera de recordaba en el encabezamiento de. un discreto dores, y no sin justicia; la Suiza de España.
Pisuerga, Durango, Oñate, en la que su ,r'alor con- artículo, consagrado á la clásica y poética Astürias,
Valles más dilatados los tiene Gali&lt;lia; las provinestas palabras del insigne Jovellanos, uno de los
quistó la cruz laureada de· San Fernando; Urdía,
cias vascas, como más frecuentadas, ofrecen mayohijos
más
predilectos
de
aquel
privilegiado
rincon
~Idndigorria, Puente la Reina, Erice, Puente de Olores com&lt;_&gt;didades al viajero; pero el sello de rientes
zagoitia,- Viana, l\luro, Puente de. Azquija, y otras de España, tan fecundo en hombres eminentes:
«Situada en el extremo septentrional de España, perspectivas con que la naturaleza ha dotado á la
muchas, cuya relacion sería p¡r demas extensa.
y
confinada
entre la mar brava de sus costas, As- provincia de Oviedo, río se advierte en aquellos
Durante el afio 1835, continuó en const:¡.ntes opetúrias
es,
no
ya poco conocida, sino siniestramente países.
raciones, distinguiéndose en los combates de UrbiEstán en éste los Picos de Europa, de 2.630 mejuzgada
por
los
españoles, que tienen de ella, poco
sa, Puente de Azquija- y Artaza.
tros sobre el nivel ciel mar, cubiertos de nieves
más
ó
mimos,
la
misma
idea
que
de
la
Siberia
ó
de
En 1836 concurrió t. los dos de Arlaban y al de
eternas, y-siendo almenara que el marino descubre
Víllareal, mereciendo ser especialmente recomen- la Laponia.&gt;)
Así hablaba, hace poco ménos de un siglo, el céle- á inmensa distancia; allí los lagos de Enol y de la
dado al Gobierno, que le concedib el grado de cobre ministro que por no querer doblegarse á .las Calabazosa, el uno en lo más alto de_! puerto de Canmand.ante.
·
despóticas
exigencias de una política antinacional gas, el otrójunto al collado de Balbasán, en la diviPrestó más tarde diferentes servicios, y en 1838
sion del Yierzo; allí la hospedería de Arbas, en el
;ngresó. en clase de exPJ}tO en el real cuerpo de y á los Yicios y preocupaciones de una sociedad ca- centro de los montes Nervarios, donde la tradicion
Guardias de Corps, al que perteneció hasta la &lt;liso- . duca y corrompida, arrastró largo cautiverio en el dice tuvo lugar la terrible batalla de los sucesos de
lucíon, pasando entónces á continuar su!:'. servicios castillo de Bellver de lllallorca; y d.e esta palabra se
Hermenerico y los vándalos de Gunderico; allí el
_al regimiento dé caballería de Lusitania. En 18-!2 hacla eco, con qierta sarcástica amargura, el escri- famoso, el venerado san$uario de Covadonga, de
le fué concedida licencia ilimitada para .Madrid y tor á quien aludimos, el Sr. D. Rafael l\I. de Labra,.
condoliéndose del olvido en que en Espal'la se tiene dcmde arranca esa obra colosal del esfuerzo humaAndalucía.
no que se llama la reconquista; allí 13orines, Caldas
Aquí le sorprendieron los sucesos de 1843, adhi- al célebre principado.
• Pero que en este juicio había algo de exageración, y Fuensanta, con sus aguas termo-tiedicinales;
riéndose al movimiento, y siendo despues recomAvilés, con los recuerdos de sus célebres galeras, copensado con el empleo de coronel. ?.landó sucesiva- disculpable• por el sentimiento que le inspiraba, lo
ronadas de laurel en las márgenes del Bétis; Oviedo,
prueban
hoy
los
hechos,
y
principalmente
el
que
da
mente los regimientos de Tala vera y Bailén, y forcon
sus vetustas construcciones y su moderna fámó parte con este último de la expedicion proyec- motivoá estas lineas. Cuatroaí'los hace, parecía embrica
de fusi[es; Trubia, honor del cuerpo de artipresa punto ménos que imposible, más que por los
tada en 18-14 contra el imperio de ~Iarruecos.
llería; Gijon, la antigua y legendaria ciudad de
obstáculos
de
la
naturaleza,
por
la
inercia
ó
antipaAscendido á brigadier en Octubrtl de 1846, contiMunuza y Ormesinda; allí, por último, mucho monuó desempeñando el mando de su regimiento, ·has- tía de los hombres, el hacer que la locomotora franvimiento y viqa á causa de la densidad de pobla- '
ta .Marzo de 1848, en que pasó á situacion de cuartel queara el puerto de Pajares, desembocando en la
cion, gente por todó extremo laboriosa_ y hospitalavertiente
septentrional
del
Pirineo
marítimo:
y·sin
á' voluntad propia. Al disponerse la expeuicion á
ria, populosas ciudades y alegres caseríos, cómoembargo,
en
estos
momentos
las
obras
están
termiItalia en 184.9, se le destinó á las órdenes del genedos
y seguros puertecillos y ancones, elementos,
ral en jefe, quien le confirió el mando de la brigada nadas, y S.M. el Rey, acompañado de la real famien
fin,
inapreciables para pasll.r un verano delilia, se dispone á inaugurarlas, dejando abierta á la
de vanguardia.
cioso.
prosperidad
de
Astúrias
una
importante
vía
que
la
En 1854, fué, por Real decreto, nombrado caballeAl dirigir una ojeada sobre el mapa de esta proriw mayo:·, montero y ballestero mayor de S. 111., y pone en comunicacion directa con todas las provinvincia
y reparar el trazado de las obras que hoy la
en este honroso cargo subsistió, no obstante su as- cias españolas, y que ha de dar salida fácil á sus
c0locan e'n comunicacion directa con Madrid, se ve
productos
yegetales
y
minerales.
censo á mariscal de campo en 1857, hasta Julio de
El ferro-carril que del centro de -Espafla se dirige hasta qué punto la mano del nombre puede modi1858,en que hizo dimision del mismo, siéndole acepficar las condiciones de la naturaleza. Enteramente
á Astúrias por Leon, se detenía al llegará los litada.

mundo creía ahogad"o, y al término de una penosísima exploraci:on por bajo del agua, luchar entre la vida y la muerte, apareciendo y
desapareciendo de la superficie, logra · al fin
salvará la criatura, agarrándose á un cordel
que los espectadores le arrojaron en crítico,
momento.
El niño, despues de los'cuidados ordinarios
'\"Olvió en sí, y.la madre, como todos' cuantos
presenciaron este honroso hecho, dieron á 11de~so Sanchez Trigueros esa recompensa
que no tiene comparacion con nada en la esfera de la conciencia; pero_el Gobiern_o, la sociedad, debería' estimular estos rasgos en9a
misma proporcion que se estimulan tantas
otras cualidades de discutible utilidad ó
bondad.

•

•

�478

LA ILUSTRACIOM MILITAR
LA ILUSTRACION MILITAR

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LA ILUSTRAC10N MILrrAR

LA ILUSTRACION MILITAR

tes Acevedo en su biografía del marqués de ~anta
si por parte de ésta hubiera habido esto no sucede sin un cúmulo de detalles que im?iCruz anteriormente citada, participa de las mismas
parece como
·
• ·t ·
dan
el
contacto,
y
de
consiguiente
la
pro~agac10n
una manifiesta complicidad ~ar~ separar a As uideas que el Sr. Maldonado, en órden al asunt~ de
rias del trato del mundo, encaJ_on~ndola tras la ele- de la enfermedad. Despues _d e s~me~erse a la den- que ahora tratamos, y asilo manifiesta c~ndo dice:
·ada Y difícil c0rdillera &lt;lantabr1ca, que al pasar sa atmósfera de una sala de fum1gac10n, los perso&lt;1Una circunstancia especial ofrece a nu:stros
~e Sa~tander, se levanta é intrinca de la man~ra najes de este cuadro se hallan sepa1'.a~os por dos re-_. ojos la idea del marqués al intentar la formac1on de
jas,
distantes
entre
si
·un
metro
prox1mamente,
de
más adecuada para ofrecer sorprendentes pun,os
un Diccion'ario liistórico y geográfico, sobre el cual
de vista pero tambien las dificultades mayores al tal suerte que con dificultad pudieran d~rse la tr.abajó con laudable empeí'lo, clama~do por que
acceso; al tránsito. Por el lado del N"orte, ~ lo lar~ mano; y e~ este caso es necesario intr~ducu:la en se asociasen en Espal'la los más sab'.os ~arones,
una cubeta ll~na de vinagre , colocada a. la mmede la provincia y guardando cierto paral~hsm? con
estableciendo una especie de corporac1on, ª. seme.
la cordillera, está la furia del mar.que mas cuidado diacion .
¡Cuán desconsolador debe ser para un padre ver . anza de la planteada en Turin, con el obJeto de
inspi"a á los navegantes de Europ~ por la fuerza
á su niño angelical, á su esposa adorada, con los ~levar íi. cabo el pensamiento que Santa C'.uz prode la resaca, la violencia de las corr1?ntes ~ la esonía como un gran paso para el es~" de ¡¡o..,._•
casez de· puertos de refugio .. J~a. ~1sma s1?gular brazos abiertos, y no poder acud!r ~ es~recl~~rl~s ilisto;ia, pues esa idea parece como la precur~ora rue
entre los suyos! Est~ nuevo sacrificio viene a audisposicion del país, q1;1_e fa?1hto _sus glorwsos y
mentar la serie inagotable de los que pesan sobre p1·esidió á la fundación de la Acade~ia de la ¡Jisforia.»
continuados empeños de res1stenc1a ent:e _los ro~
Fundadisimas son las ohservac1ones de lo~ señomanos, los bárbaros y los moros, ha co~tribuJO.O se- la vida del marino, ~1 cual, sometido siemp:e. $¡ .r es Maldonado· y Fuertes Acevedo: y bastaria p_ara
pruebas más rigurosas, considera co~o un lem.hvo
guramente á que él conocimiento de ~sta comarca:
demostrar la influencia que ejercieron-los escritos
no haya sido tan fáci, como el de las tierras llanas para esperar con resignacion el término del periodo del marqués de Santa Cruz de Marcenado en la f_uny provincias del ~Iediterráneo; pero la voz del hom- cuarentenario, el poder contemplar de .vez e~ cuan- dacion de la Academia di la ms·tori~, pasar la vista
do y en esta forma á s11 familia. As1 lo exigen la
bre ha resonado potente, y la naturaleza le ha
tranquilidad de sus conciudadanos y la s/Bud di la por las páginas de la historia del rein~do en_ ~s~aabierto paso, declarándose venci~a:
.
. .
patria, por quien ha expuesto en mil comba~s su í'la de la dinastía de Borbon, del escritor br1tamco
España no debe ménos á la Asturias del ~1g_1~;-ix
Guillermo Coxe, en que se trata de la forma _en que
que á 1a· Astúrias del siglo vm; :en éste se m1~10 la vida generosamente. ·
tuvo origen la organizacion de dich~ Academia; forreconquista, cuando sus abruptas montañ~s dieron
m:i. que recuerda las eruditas reuniones que se ceasilo á los náufoegos del terrible c~tachs~o de
lebraban en casa del embajador e~pa~ol ~n la corte
Guadalete, y el grito de independenc1~ y ~1bertad
de Turin; y recordar despues las _ind1cac1ones Jue .
SALIDA PARA LA PESCA DEL BOU
lanzado por Pelayo, halló eco has~a _extmgu_l.l'se . en
tan repetidamente habían aparecido en la te:i:rimala oriental Alhambra; pero la Asturias del siglo XIX,
Es esté un cuadro que áun par!'- los que vive? en cion de tres volúmenes de las Reff.exiones Militares.
al r~coger la protesta sublime del Dos de .lllayo y
los puertos de mar y se hallan acostumbrad~s a los Cabe, por lo tanto, afirmar, sin ningun género de
declarar p~r sí la guerra á es~ ?ºloso d~.las batallas
furores de ese terrible eleroerito, ofrece_ s1e~?re duda, que el marqués de Santa Cruz de M~rcenado
que se llamó Napoleon, sei'ialo a la nac1on espa~la novedad y predispone er ánimo á la reflex1on o a la es el iniciador del pensamiento que•produJo la funel camino que debe seguir todo pueblo que estime
dacion de la Academia de la Historia;
.
melancolía.
. .
·
eri más su honra que su existencia.
. ...
El Sr. Fuertes Acevedo menciona ta~bien un esLos pescadores que abandonan coti~anamente
Esa protesta y esa declaracion no ~a dmgw ~s- el ho"'ar tranquilo á fin de consagrarse a las rudas
·t de D. Alvaro de Navia Osorio, titulado: J/ecri o
. •• ¡ fl 1115
túrias solamente contra el francés mv~sor, smo
morialdirigidoáS.M.,queseimpr1m1oe
a o
,
tarea~ en que han de hallar los P.recisos elemento~•
. contra el regimen absolutista, y ~erce~ a esa com- para la vida de sus hijos, traen a la mente el re
es una fundada ·queja de los desa'fueros que por
penetracíon de las ideas de patria y ltbertad, las cuerdo de los que perecen víctim~s del furor de las ~que! entónces se cometian co~ la nobleza de Asluchas civlles que en dos ocasiones han ensangren- olas, de súbito encrespadas por el fuerte temporal .
túrias.
• d · ·
tado el suelo espal'tol, allí carecen d.e eco. ~os no~- ola galerna, y despierta en la mente del ho~bre
Resulta, pues, de todo lo que hasta ~q_m eJabres de Jovellanos, Toreno, Argüelles y Riego, hi- ·pensador tristísimas ideas.
mos consignado, que las Reflexiones Militares de
.
jos de aquel país de héroes, viven eternamen~e e:1
y sin ~mbargo, nada más poético, na~a mas Santa Cruz han merecido las alabanza-s de lo~ dos
la memoria de sus habitantes, y les enseí'lll.n a mi- agradable á la vista que el animado espect~cul_o de capitanes más ilustres de la Eda~ M~d~r:1-a, Naporar c~n desden cuanto se oponga al progreso de la la salida para la pesca, reproducido en el d1buJ_o de leon y Federico de Prusia; del mas JUICIOSO de los
especie immana.
. .
. 1 3. " 483. Y que retrata fielmente á esos bravos
historiadores del arte tle la.guerra, el coronel frana P o·
' •
d
.Mucho hay que ver y- admirar e_n Asturias: _sus habitantes
de nuestras costas, para los que na a cés ~l. Carrion Nisas; de todos los autores que en
monumentos históricos, sus poblacwnes, sus_ pa1~a- sí{l'nifican peligros ni trabajos cuando se trata de Espaí'la han escrito de bibliografia milítar, los gejes, darían mater\a -abundante á ~na pubhcac1on c:mplir el, para ellos, deber sagrado de procura_r ?l nerales D José Almirante y D. Pedro de Lucuze, lo~
.ilustrada. Nosotros, creyendo que a nue~tros sus- sustento á sus familias, ó de sostener el prestigio poetas D. Yicen.te Garcia de la _Huerta D. M,anue
critores ha de agradar el que le de¡nos a co~ocer, de .nuestro pabellon;_pues ~e ent:e ellos salen esas Juan Diana y el capitan de mfa~tena D. U_baldo
por medio del dibujo, lomás'notable de un pa1s que valientes tripulaciones de la marma de guerra, que . Pasarón y LaC/;tra; y de gran número de escr1tor~s
nace por completo á la vida exterior, les ofr~cem?s saben morir honrosamente, hundiéndose con sus nacionales y extranjeros, antiguos y contempora-.
hoy á más del grabado de_ que se ha~e mérito ~as bajeles, pero conservando incólume el honor na- neos, unos militares, y por. lo tanto comp~t?nte~
arriba una vista de Gijon, ciudad en que termina
para juzgar obras de su profesion, y otros ?r1t1cos ~
cional.
la líne~ férrea, y que va á ser vi~itada por los Rehistoriadores de fama, Y por Jo tan~o tambien com
yes· ~tra de la célebre Peña Santa, lugar donde ta
peten tes en todas las materias de que tratan en s1~s
tradicion supone que fué proclamado rey D. Pel_ayo;
AUTORIDADES O.UE DECLARAN
obras· hallándose entre este gran número de eser'.omitiendo dar noticias que son pordemas con~c1das,
tores ' autoridades tan respetab¡ es como 1as de Fe1el mérito del marqués de Santa Cruz y de sus
y que sólo contribuirian á alargar este escrito, ya
jóo,
~l conde de Guibert, el capita!} general D. Ev¡;
· «Reflexiones Militares·. t
sobradamente extenso.
risto San l\liguel, Ro~quarcourt, Labaum~, el con e(Conc1usion.).
de Clonard, Ciuillermo Coxe y otros :arios que ~.
jamos
citados en los sitios correspondiente~. .
·
Ademas tle las R,flexiones .Militares y de la R_apEl favorable juicio que hace el c~tedr~t'.co d:
EL CÓLERA
sodia económ.ico-politica-'faonárq1iic1t, ya hemo_s. -~1sto
l\lanuel Colmeiro del libro de econom1a pohhca, .
que el marqués de Santa Cruz taro.bien escrib10 un
Santa
Cruz y la importancia de los folletos en qu_e,
Entrevista, durante la cuarentena,
•
1o que, segun demuestra el Sr.
opuscu
. lllaldonado
d
desenvolvi~ndo la idea de la formacion de un picLas proporciones· a_larman~es con que de~de ~n l\lacanaz, es merecedor de singular é imperece era cionario histórico-geográfico, se pusieron las_ bas_es
. . . se ha manifestado ~a horrible ep1dem1a memoria. Las Ultimas ideas &lt;lel marqués de. Sant_a
de la Academia de la Jhstor1a,
0
prrnc1p10
h' ·
doptar Cruz para compr,:rtir las ma.terias y efectuar el trabaJo Para la or"'anizacion
•
d as o bservaciones
que tantos estragos ha causado, ic1eron ª.
.
seo-un se demuestra en las atina
aquellas precauciones aconsejadas ~or la c1enc1a, del Piccionario histórico-geográfico, for~a~ un '.olle- deº D Joaquín l\laldonado y D. llláximo Fuertes Ac~to que, si bien con numeracion de pa~mas inde· hechos que hacen ver con t da ev1ara evitar en lo posible la propagacwn del mal.
vedo. son dos
p Los incidentes de todo género á que ha dado lugar pendiente, se halla al final del to1:10 dé~1mo de las déncia. que D. Alvaro de Navia Osorio traspaso
la '.invasion de la epidemia, están representados por Reflexiones Militares. La frase Ultimas ideas, se ex.
. 1 d e Ias medianías;
.. .
Siempre en sus escritos el mve
· digno
los trabajos del reputado' pintor ltl. A. ~run, que plica fácilmente, teniendo en cuenta_ ~ue al final
siendo
eminente
como
tratadista
de m1·¡·1e1a,
del
tomo
octavo
de
las
Retlexioties
Milita1·es
se
hasu pa•
cedor como
d esafi a ndo los riesgos á que podJ.a 1conducirle
·r . fecta - lla el proyecto de un Diccionario üni'oersal, y. en ~1 de· atencion como economista, y ~ere .
sion ele artista, penetró en to.dos os s1 ios m
erudito de loable y prolongada memoria.
dos por esa mortifera plaga, a fin de tomar ~e_l na- tomo noveno se termina tambiel\.con un e_sc~Ito t'.Ante~ de concluir el presente escrito, eremos_ q_ue
tulado: Pctalle de la idea que par~ 'U1' »:ccionai·:o
.
tural cuadros tan admirables en su compos1c1on y
no
será inoportuno insertar
aqm. a¡"'
eunas not1t1as
Uni'oei·sal dt á continuacion det anterior 1Jolumen. ~o
dibujo, como el que aparece en nuestro grabatlo de
acerca de la vida del marqués de Sar¡ta Cruz., que
creemos necesario insistir acerca de la importancia
. . á 1a curiosa
·
bioo-raf1a
O
la pág. 4.82.
.
·
'd d
sirvan como de apendtce
des-z
. D • Pedro
llernan
ete
La escena se verifica en el depósito d? sam a ' de estos proyectos de Diccwnarío UniDer~l: d?spues crita por nuestro buen amigo
.
d
donde son mayores las precauciones._Sab1do es ~~-e de las lógicas consideraciones acerca d~i ul_hmo de Raymundo, que se publicó en el nu~ero
los oficiales de la marina de guerra tienen el prn '.- ellos, e;,¡puestas en el tomo del Semanario Pintoresco periódico; correspondiente al 20 de Jumo del
legio de poder abp.ndonar los lazaretos Pª'.~ apr?x 1- Es añol del afio 1853 y copiadas por nosotros ,?n el ai"JO 1834. ¡
marse á tierra y comunicarse con sus fam11tas; ·p!)ro pr!sente escrito; y sólo afladiremos que el Sr. 1: uer-

!

°

.

:·c~:al

En el folio 147 de un libró d·e bautismos, de la
parroquia de Santa Marina de Vega ó Vejga, que se
principió en el año 1642 y se terminó en 29 de Junio
de, 1690, se halla la siguiente partida de· bautismo,
que por primera vez se publica ahora, para desvanecer por completo todas las dudas que se han suscitado acerca de h fecha del nacimiento del ilustre
autor de las Re.flexiones Militares. lié aqui di.cho documento:
«Digo yo, Antonio Lopez de Trelles, cura de ~anta
Marina de Yeiga, cómo en veintiuno de Diciemqre
- • - de mil seiscientos ochenta y cuatro,.bauticé un niño
· llam#o 4 l1Jaro, José, Antonio, Ignacio, cuyo nacimiento fué _en diez y nueve de dicho mes,J1ijo legítimo de D. Juan Antonio Navia.Osorio y de doña Ja•
cinta Antonia Yigil de la Rua, sus padres. Fueron
P,adrinos D. 'Alvaro de Navia y Arango y dofla Ana
de Castrillon, viuda que fué de D. F. de Trelles, vecina de Moías, y contrajeron el parentesco espiritual por haber-tocado al niño al tiempo del bautismo, y advertíles lo que manda el. Manual Romano;
y por ser verdad, lo firmo en dicho dia.-.\ntonio
Lopez de Trelles.»
•
El Sr. Fuertes Acevedo, en los artículos publicados &lt;m La Crónica de Badajoz, dice que eljóven don
Alvaro de Navia Osorio estudió gramática latina y
retórica en la Unh:ersidad de Oviedo, a la cual legó
su copiosa biblioteéa, en prueba de su agradecimiento por la enseñanza que en sus ª"ulas había recibido;
pero que por la fatalidad de las circunstaricias, este
legado no llegó á cumplirse, á pesar de las gestiones practicadas por la Universidad, hasta el año
de 1814.
El marqués de Santa Cruz de Marcenado se casó
en primeras nupcias con dofla Fi:ancisca de Navia
Montenegro, hija de los marqueses dfl Ferrera; habiendo enviudado, contrajo nuevo matrimonio con
doí'la Isabel de la Rocha, señora catalana de distinguida estirve, y por segunda vez viudo, volvió á
casarse con doña Maria Antonia Bellet, hija del teniente general Ele este apellido.
En la biografía escrita por D..Má_ximo Fue~tes
Acevedo, ya repetidamente citada, se halla un resúroen ó indice anali-tico de las Re.flexiones Militares,
resúmen ·que vamos á copiár aquí, para que los
lectores que no conozcan esta obra, puedan formarse alguna idea de las materias que en sus páginas
i¡e hallan tratadas con discreto juicio y asombrosa
erudicion:
•·
«Tomo primero ...:....Parteprimer:a-Libros,, rrym,
dedicados á S. lll. Católica Felipe V. (Turin, 1724).
En el libro 1 trata de las virtudes morales, po1í'ticas
-¡ militares de un jefe de país y ejército; en el 11,
de los motivos de la paz y de la guerra, y precau~
ciones·sobre alianzas y socorros, y en el 11r, de las
disposiciones para una guerra.
»Tomo. segund;i.-Libros IY, v, v1 y Yll (Turin,
afio de 1724). Dedicado tambien á Feiipe Y. - Trata
el libro IV del principio de la guerra; el v, del campar;. el v,, de las marchas, y el vu, de los espías
amig-os y enemigos.
&gt;1Tomo tercero.-Liliro rnr (Turin, 1724). Al principio dedicatoria y elogio de la obra: Contra. las re,
belion,es.
»Tomo cuarto.-Parte segunda.-Libros IX y X
(Turin, 172.'l). Trata de las reglas de la ofensiva y
lle los motivos y forma de obligar á los contrarios á
una batalla; cuándo conviene f\lcilitar un combate,
y la manera ele que.Espaí'la tenga.1.ma poderosa escuadra.
.
»Tomo quinto. - Libro x1 (Turin, 1725): Está dedic,ad'l al príncipe de Astúrias. Se discurre sobre las
disposiciones para un'a batalla, ya resuelta por nosotros ó por los enemigos; y el apéndice es una 1·elaC'ion de las embarca,;iones armadi2s en giierra 11 de tras-

portes, ,/ftladas por cuenta de S. M., r¡ue componen la
armada y /lota que pasa de este muelle de Barc~lona á
la e.rpedicion de la isl1t de Mallorca, cte., etc.
»Tomo sexto,-:--Libros x11 y XIII (Turín, li25). Dedicado á D. Cárlos de Borbon, infante de Espaila,
más tarde rey con el nombre de Cárlos Jll. Refiere
lo que tiene que hacer un jefe durante la batalla, y
cuándo su éxito queda indeciso ó la ganó declaradamente. A continuacíon·inserta dos cartas en ita-

481

liano del abate Muratori, dirigidas al marqués, en
que se le proponen algunas dudas acerca de varios
de los puntos que se tocan en las Reflexiones Mili- .
ta1·es, y las respuestas del vizconde del Puerto.
»Tomo sétimo.-Libro x1v (Turin, 172.6). Dedicado' al Sermo. Sr. D. Francisco Farnesio, duque de
Parma y de Plasencia. Ataque y bloqueo de toda
clase de plazas.
»Tomo octavo.-Libros x,· y xn (Turin, 1127).
Dedicado al Sermo. seí'lor príncipe Eugénio de Sabo ·
ya, generalisimo del imperio. Sorpresas de plazas,
cuarteles y tropas en campai'la; emboscadas-.y pasajes de· rios. Proyecto para un Diccionario Uni-

1!ersal.
»Tomo noveno.-Parte tercera.-Libro X:Vll (Turin, 1127). Dedicado á la majestad el.e Yictorio Amadeo JI de Saboya, rey de Cerdeña. Guerra defensiva. Al final: Detalle de la idea para un Piccionario
DniDersal, que dió á continuacion del anterior volúme•.
•
.
s&gt;Tomo décimo.-Libros xrnr, XIX y xx (Turin, 1727). ·
Dedicado al rey D. Felipe Y de Espaí'la·. Trata de
los motivos y formas de evitar el combate; de las
oportunas diligencias para despues que se halle un
ejército derrotado, y lo conveniente para cuando se
retire de los enemigos despues de haber combatido.
Inserta, al principio del tomo, los elogios y cartas
de felicitacion dirigidas al autor por varios reyes,
príncipes y generales, y termina el tomo con las
Ultimas ideas del marques de Sa11,ta Cruz para compartir lzs materias y efectuar el wa!Jajo del Diccionario

histórico-geográfico.
»Tomo undécimo.-Libro xx, (Paris, 1730). Dedicado al rey Felip'e Y, á quien suplica le conceda un
regimiento, sin grado ni •sueldo, para poner en práctica sus ideas. Trata de la formacion de regimientos y de las armas de fuego, °Cita las pruebas he- ·
chas con una pistola de arzon, dn su invento, ante
el capitan general D. Luís Espínola. qué dice al.canzó 1.750 piés, habiéndose aplastado la bala contra una piedra. El fusil que inventó, asegura que alcanza, haciendo blanco, tanto como un caí'lon regular de 24. Refiere otras pruebas hechas en presencia del general Esp:nola, con otra arma de fuego·
de su invencion, que, con carga de una onza de pólvora, lanzó la bala de libra y media de peso, á 800
piés de distancia.»
•
El Sr. Fuertes Acevedo termina esta resefla de
las Reflexiones. Militares diciendo que el marqués
de Santa Cruz tenía ya dispuesto el tomo Xll, en
que había de tratar de los reglamentos de hospitales, carruajes de artillería y víveres, cuándo tuvo
que interrumpir sus trabajos por los preparativos
de Ir. expedicion militar á Africa; y aflade que se
proponía terminar la obra con el tomo xm, que
habría sido la traduccion anotada de la obra de
M. Nodot, El Perfecto Vivandero ó Pro1Jeedor de las

Armadas.

·

El historiadÓr inglés Guillermo Coxe, en su obra,
anteriormente citada, obra que ha sido traducida
al espaí'lol, con diversos títulos, por D. Rafael Sevillano y Sanchez Pleités, D. José Gonzalez Carvajal
y D. Jacinto de Salas y Quiroga; el historiador Guillermo Coxe, dice, segun la traduccion del Sr. Gonzalez Carvajal: «El rey de Espafía había hecho salir de Barcelona un gran convoy para Orán el 7 de
Noviembre .de 1132, que habiendo llegado felizmente á la bahía de aquella plaza el 14 del mismo mes,
no pudo desembarcar hasta el 20, por lo alborotado
del mar. A pesar tle un refuerzo tan considerable,
el ejército bárbaro, qué ya no mandaba Riperdá, sino
Ali-Den ... , constaba de unos cincuenta mil hombres
y seguía estrechando vivamente el fuerte de Santa
Cruz. El gobernador de Orán, marqués de Santa
Cruz de Marcenado, así que reciliió el auxilio
de tropas, municiÓnes y víveres, tan largo tiempo
· deseado (porqµe ya empezaba á haber escasez en
la plaza), hizo el 21, despues de celebrado un gran
consejo de guerra, una salida con ocho mil hombres
para ataca~á los bárbaros, á pesar de su superiori. dad, pues habia cinco africanos por cada español. Este
hábil. general emprendió la accion al día siguiente
del desembarco para sorprenderá los infieles, que
naturalmente habían de creer que se daría algun

tiempo de descanso á las tropas, y el ataque fué tan
. bien meditado, que tuvo el éxito que se esperaba.
Los bárbaros se defendieron con valor, y la accion
duró seis horas; la victoria de.los españoles fué de
las más completas; pero costó cara á los vencedores,
porque perdieron al marqués de Santa Cruz, que se
encGntró entre !Qs muertos con el coronel D. Josi•
Pinel, oficia:! de distinguido mérito, á quien sintió
igualmente mucho el ejército espaí'lol. El brigadier
marqués de Yalclecaflas fué hecho pri;;ionero, habiendo perecido ochocientos hombres, sin contar
gran número de· heridos; y en cuanto á los moros,
sufrieron una horrorosa carnicería; y despues de
aquel desastre no se atrevieron á volver á aparecer
en mucho tiempo. El rey Felipe supo con dolor la
pérdida de un oficial tan bizarro y tan hábil como
el marqués de Santa Cruz; en los primeros momen-:.
tos se le creyó prisionero de los moros, es decir, esclavo; y el rey mandó inmediatamente que se le
rescatara á cualquier precio que fuera, yá costa de¡
Tesoro público. Cuando ya no se pudo dudar de su
muerte, colmó de favores á su familia; á la marque·sa, que se hallaba en cinta, le sei'laló, á su llegada
&lt;le Orán, una pension anual de 3.000 esr,udos; al
mayor de sus hijos le dió una encomienda; al segundo le hizo capitan de caballería, y al tercerv de
infantería, ofreciéndoles ademas cuidar de sus ascensos.&gt;1
En una nota del mismo libro, c.uyo texto acabamos de copiar, se ensalzan los méritos tlel marques
de Santa Cruz de Marcenado, y se afirma que, en su
heróica muerte, puso en práctica el gobernador de
la plaza de Orán lo que había escrito en sus Rejlc:ciones Militares, donde se aconseja al general que se
halle empeflado en una batalla de condiciones semejantes á la que se libró en defensl). de Orán el 21
de Noviembre de 1132, que pierda su vida en la pelea, ántes de intentar retirarse estando rodeado
por tropas de 9ran superioridad numérica.
Hémos terminado nuestra tarea. El propósito que
nos ha impulsado· á redactar estos apuntes bibliográficos ha sido contribuir, en la medida de nuestras
débiles fuerzas, á que los que concurran al certámen anunciado por el Centro lllilitar, donde existen
dos temas, que uno de ellos es biog1·afía db D. Al1Jaro de Na"Dia Osario, y el otro, juicio de las RejlexiOlf.es
Militares, ó al certámen convocado por la Junta directiva del centenario de Santa Cruz, cuyo único
.tema es: 'Vida y escrjtos del marqués _de Santa Cruz de
Ma1·cenada, puedan tal vez hallar aquí alguna noticia que se haya escapado á sus inteligentes investigaciones. En materias de erudicion histórica, los
aficionados, en ocasiones, podemos ser útiles á, los
sabios, por modo semejante al que, en ciertos oficios, los obreros son útiies á los maestros, poniendo
los materiales al lado del constructor para qµe éste
los use ó los deseche, segun lo pida la índole de su
obra. Como obrero, y nada más que como obrero, ·
ha trabajado el recop_ilador de las citas de autores
extranjeros y nacionales que constituyen este escrito; y grande será su satisfaccfon si aparecen
maestros de la ciencia histórica que relaten la vida
y juzpuen las obras didácticas de D. Alvaro de Navia
Osorio, emulando la fama del antiguo Plutarco ó del
moderno lord i\Jacaulay.
, Lms Vrn.\RT.

EN UN ALBU:\I
A. C.....
..... tu nombre á escrlbir
iba, pero me arrepiento,
;No debe escuchar ni el viento,
lo" que pensaba decir ... !!
Pero ... es forzo¡;o seguir,
que el verso empezado está.
A. C... ¿Lo borro? No, ya
que lo he escrito, lo mantengo.
Si lo invirtiese ... Ya tengo
una solucion,
C. A. (1)

Julio, E4.

(r) Las iniciale~ con que termina esta ingenios:t composicion., per-tencccn á, nucst,o querido amigo D. Cayetano de Alvear.

•

�.LA ILUSTRACION MILfrAtl.

___________

......

~

483

LA ILUSTRACION MILITAR

482
LA E.XPLORACION IRREGULAR. POR LA INFANTERÍA

trullas que, ·semejantes á los barcos cruceros en
las escuadras, marcharán en sentido perpendicular
(Contitmacion.)
• al movimiento de.los exploradores. Estas patrullas
Cuando se descanse, se practicará la exploracion irán de un camino á otro, vigilarán al país comirregular de la misma m¡mera que en la marcha, prendiqo entre éstos y aventarán las embosc~das
llevándola delante de los puestos avanzados por to- que hayan pasado desapercibidas para los exploradas las avenidas importantes. Las instrucciones dores. Su fuerza, segun el art. 299 del Reglamento
que se les den limharán la distancia á que · deben para el servicio de campaña, será proporcional á la
situarse, haciendo alto en cuanto lleguen al sitio importancia de su ·encargo y á la dista11cia á que deóa
marcado y regresando á traer las noticias recogi- alejarse.
das. En seguida otras puntas irán á los mismos siVI
tios, ó l¡ien rriás léjos, á fin de que la exploracion sea
,La mision de las p~ntas irregulares no estriba soincesante.
Ademas de los puntos móviles, cuya colocacion lamente en ir á buscar noticias y el contacto con
hemos explicado en este párrafo, se enviarán pa- el enemigo, sino que tambien tienen la ineludible

obligacion de impedir que el adversario se aprotime á la cortina ·de seguridad, _para que no se aperciba de la posicion y movimientos del ejército que
exploran. Y que esta segunda parte es importantisima, nos lo dice el art. 279 del Reglamento de campaña, que en su último párrafo se expresa de este
modo: A la vez, por consiguiente, delJen los grupos móviles cubi·ir y proteger los movimientos del ejército propio, siempt'e tai-dos y laboriosos, á pesat' de la pasmosa

celeridad que hoy imprimen á totfo loi ferro-carriles y
telég11Jfo1.
Para dar exacto cumplimiento á esta prescripcion reglamentaria, es preciso elegir algun~c~dentes dE)l terreno y organizarlos con objeto de resistir en elfos alg¿nas horas: lo cual no será difícil

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EL CÓLERA

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La defensa de una posicion se prolongará á veces
mucho, pues áun en pais descubierto, puede sostenerse un grupo móvil hasta la noche, aprOV!3chando luégola oscuridad para retirarse. En ciertos
casos no debe preocupar al jefe del grupo la retirada, resistiendo en Ia posicion hasta que vengan
á socorrerle, y áuu hasta. el sacrificio, con objeto
de conservar el mayor tiempo posible el punto
esencial que se le ha confiado. ·
·
Cuando el jefe de un punto tenga órden de oponei·se al paso de toda la ca.ballería enemiga, desempeñará el mismo papel que. si fuera un fuertr
de contencion, y no le estará permitido retirarse ni ·
rendirse, dirigiendo,todos sus esfuerzos á aum.entar la resistencia, desechando toda idea de retirada.
Es preciso que todos los oficiales de infantería se
penetren de que la défensa enérgicá de los desfiladeros por los pequeños grupos de infantería, escasi
siempre de resultados satisfactorios, y fácil; siendo
hoy más que nunca un deber riguroso, á causa del
desarrollo que han adquirido las irrupciones de laca•
balleria. En ningun servicio podrá distinguirse tan·
to un oficial como en esta. lucha, desigual en apa•

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&lt;

C)

..,&lt;

O.

nos se procurará limitarlas, ó bien retardarlas,
empleando los medios defensivos arriba indicados.
Si los obstáculos están bien elegidos, si tienen un
&lt;lampo de tiro extenso, y si sus avenidas son dificiles y no pueden envolverse.con comodidad, la caballería sufrirá graves pérdidas; no pudiendo abrirse
paso los exploradores, ní las patrullas, ni las puntas, ni áun un escuadron, cuando el camino esté de- .
fendido por un grupo móvil perfectamente atrincherado. Este hecho es incontestable.
Las columnas de regimiento, brigada ó division
de caballeria: seguidas de infantería, llegarán, despues de cierto tiempo, á apoderarse de estas defensas: cntónces, el grupo •móvil, al ver que va á.
ser copado ó envuelto, retrncederá á la carrera, y se
colocará en otro punto para continuar la resistencia, pues su objeto es.crear obstáculos incesantes á
· la caballería, fatigándola, retardando considerablemente su marcha, ó quizá deteniéndola.,Esta guerra de pequeflos combates puede adquirir durante
la m,Jvilizacion, extrema intensidad, reduciendo á
la nada muchos planes, Así es que debe ponerse
mu~hísimo cuidado eri su estudio,

1-.

·&lt;

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o

empleando la fortificacion improvisada que cuenta,
con enormes recµrsos para estos casos. La trinche-·
ra es un obstáculo grandísimo para la caballería,
porque tiene que destruirla, si quiere continuar la
marcha. La tala más insignifican.te, las barricadas
de piedras, madera, 11ails ó de faginas, son obstáculos de·poca monta por sí solos, pero detienen al que
avanza cuando detrás de ellos hay fusiles.
De dos maneras puede atenderse á la defensa de
estos obi;táculos: ó por los mismos grupos móviles·
encargados de explorar, ó bien por otros enviados
detrás de ésto.; para sostenerlo8. Estudiemos ambos
casos.
El gr,upo móvil, al ir á explorar, podrá algunas
veces preparar sucesivamente varios abrigos, en
los que se cobijira luégo, cuando tenga que batirse
en retirada ante las columnas de caballería.
No porque la columna se componga únicamente
de tropas de infantería, se ha de dejar el campo
libre á los escuadrones enemigos, permitiéndoles
que se acerquen tranquilamente á reconocer las posiciones; ántes al contriirio, se tratará de impedir
las incursiones de la· caballeria hostil, ó por ló mé-

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ENTR~VISTA DE OFl('f.\LES JJE ~L\niN.\ CON SUS FA)IILIAS Dt.;R~NTE LA CUARE'.'ITENA

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�484
riencia, ni en ningun sitio prestará más útiles servicios. !::ii los oficiales de infante1 ia se penetran
bien Lle estas verdades, contrariarán vivamente los·
designios de la l'aballcria ad\'ersa, así como tambicn aumentarán la potencia de la caballería propia, protcgienúo sus. incurs.iones.
Hasta aquí hemos supuesto que los grupos encargados de explorar eran los que preparaban en su
avance los obstáculos, y los que los defendían al retirarse; pero generalmente no se les confía fa mision de defender las posicioRes, porque su papel es
todo movilidá.d, sino.que detrás de ellos se establecen algunos puestós en las angosturas de los-caminos, á media jornada, y á veces á una de las avanzadas, para detener las incursiones de las grandes
.masas de caballería.
L~s mismas· prescripciofles y reglas qué hemos
apuntado para la defensa de las posiciones en los
párrafos anteriores, son en unfodo aplicables á este
segundo caso; pero por la índole especial del mismo, afladiremos algunas considetaciones á lo ya
expuesto.
.
Téngase en cuenta ql!c no tratamos de establecer
un cordon de puestos, sino úoicam·ente de ·ocupar·
las principales avenidas durante doce ó quince horas. Si, lo que no es posible, la caballería, marchando por caminos diflciles, llegase á evitar los
puestos de contencion, aún encontraría la cortina
de seguridad, con la cual tendría que entenderse
ántes de llegar al grueso de la columna.
Las mismas obligaciones de la guerra imponen la
necesidad de establecer delante de las avanzadas
grupos de inf¡¡ntería en posicion, puesto qu~ el enemigo, al explorar, quiere ver y trata de descorrer la
cortina de segqridad y de arrancar la máscara que
oculta al adversario; desea llegar hasta las cabezas
de las columnas de · infantería para comprobar su
direccion, su número y el sitio•en que descansa,
necesitando adquirir pronto estas noticias, porque
todo retraso disminuye el valor de ellas.
.\dmitiE¡ndo que la caballería enemiga baya conseguido dispersar los grupos irregulares de explo-·
racion y haya evitado las patrullas trasversales, sufrirá una !;ran decepcion al rncontrar cerrados todos los pasos principales, y al v~rse en la necesidad
de combatir ó rodear. Durante estas luchas con los
exploradores prisioneros, y contra los grupos en
posicion despues, trascurrirá quizá la jotnada, llegará la noche, y entónces será imposible obtener
noticias. Vemos, J\Ues, que este sistema da resultatÍos satisfacctorios. ·
Este método de proteger una columna de infantería á grau distancia por grupos de la misma arma,
sirve tambie11 para sostener la caballería propia
enviada á lo léjos, porque estos puestos guardarán
precisamente los desfiladeros por los que ha de retirarse en caso de necesidad, é impedir los movimientos envolventes.
Se han hecho algunas operaciones de este sistema, y de ellas resulta que, salvo en comarcas excepcionales, se pueden interceptar bastante bien todas las comunicaciones que desemboquen en una
iona de marcha, con grupos colocados i{ un intervalo de un kilómetro.
Suponiéndolos compuestos cada uno de una escuadra, ó de 19 hombres, un regimiento, con la
cuarta parte de sus grupos móviles (38 hombres),
barrería dos caminos, ó 6 kilómetro$, y con tres
grupos (57 hombres), cubrirían tres caminos, ó 9 kilómetros.
Una brigada, empleando la cuarta parte de sus
grupos (76 hombres), interceptaría cuatl•o direcciones ó 12 kilómetros, y con seis grupos (114 hombres), seis caminos, ó 18 kilómetros.
Una division, con la cuarta parte de sus grupos (152 hombres), ocuparía ocho comunicaciones,
ó 2-1 kilómetros, y con doce grupos (128 hombres),
doce caminos, ó 36 kilómetros.
Finalmente, un cuerpo de ejército de dos divisiones, con la cuarta parte de sus. grupos (304 hoipbres), vigilaría diez y seis vías, ó 48 kilómetros, y
con veinticuatro grupos (456 hombres), veinticuatro
comunicaciones, ó 72 kilómetro~.
Esta cifra representa la mitad del perímetro de

LA ILUSTRACION MILITAR
la zona de marcha diaria de un ejército. Si éste se
coinpone de cuatro grupos, y cada uno de ellos suministra la cuarta pa¡te de sus grupos móviles
.(304. hombres), tendriamos que, con un efectil'o de
l.216 hembres, se vigilarían cuarenta y. ocho caminos, en un perímetro de 141 kilómetros. Perorar~
vez se encuentran· en esta extension tantos caminos; así-es que estimando en la mitad el número de
los que se han de interceptar, lo que es más verosímil, se podrá elevar al doble el efectivo de cada
grupo, ó sea á 38 hombres, asegurando así una resistencia más enérgica.
Este gran resultado exigiría solamente un bataJlon y medio, para un ejército de 80.000 hombres.
La accion defensi\'a de los grupos móviles de infantería, tan útil contra la cabdlería, puede emplearse tambien contra infantería, aunque con ménos facilidad, porque, en este caso, combaten con
armas iguales, y pierden la superioridad que el tiro
y los obstáculos del terreno les da contra la caballería. Sin embargo, pueden mucho, sobre todo
para contraríar las investigaciones ó para obtener noticias, y no se descuidará s.u cmpleof' Los
procedimientos de ejecucion son los mismos en a~
bos casos.

rn
Todavía se asigna á los grupos m,óvi!es de.infantería otra mision, ademas de las ya in&lt;licadas: la de
Op!Jrar. como partidarios regulare~.
Todos los españoles sabemos el dano que los habitantes de nuestro país, operando en pequeflas
partidas, sin plan y sin mérito, han causado á los·
ejércitos regulares, siendo por esta causa nuestras
guerrillas el espejo en que se miran los extranjeros
al querer organizar el ser.vicio irregular.
Esta accion tan eficaz de nuestras guerrillas, puede acrecentarse notab-lemente, regularizándola.
En vez de las operaciones aisladas de los habitantes ó de los partidarios, se dará cierta cohesion á
las agresiones, y combinándolas con las demostraciones, diversiones, sorpresas y emboscadas del
ejército regular, se obtendrán importantes beneficios. Los grupos móviles, secundados y sobre todo
advertidos por los habitantes, son los agentes esenciales de este sistema.
Y no se crea que empleando este método se dispersa ni s~ disgrega la infantería; . ántes al contrario, aconsejamos la conveniencia de conservarla
compacta y dispuesta para soportar ó hacer grandes esfuerzos. Empero debe enviar á lo léjos una
pequefla parte c).e ella, para limpiar el campo de
partidas, para dañar á la columna hostil, para
tenerla á raya por medi9 de continuas asechanzas, y para fatigarla con ataques reiterados é incesantes ardides.
La accion de lo~ grypos móviles es considerable;
obteniéndose resultados provechosos y prácticos,
por dos medios: por la emboscada ó por la sorpresa, ó sea esperando al enemigo en ciertos pasos, ó
bien yendo á su encuentro cuando marcha ó descansa.
Los países difíciles, · cortados, accidentados, escarpados y cubiertos, son á propósito .para este género de guerras, que en Espafia no es nuevo, pero
que es preciso organizarlo metódicamente, para
conseguir con un grupo de soldados lo que quizá no
se obtuviese con una compañía ó con un batallon,
pues en estas operaciones se arriesga poco para
ganar mucho, y esto es lo que constituye su
·mérito.
Cuando los grupos móviles descubren una columna.de caballería enemiga, toman posicionen uno de
los fl~ncos, permanecen alli emboscados, dejan pa- ·
sar la vanguardia, y despues rompen el fuego contra el grueso, que, no sabiendo la fuerza que' le ataca, se detendrá indudablemente y hará cebar pié á
tierra it algunas fracciones para desalojar la posicion. Entónces el grupo móvil se retirará al bosque
ó atravesará barrancos escarpados, permaneciendo
ocultos hasta que la caballería vuelva á emprender
la marcha, en cuyo caso se dirigirá en seguida á
otro punto á hacer lo mismo.
t El gran alcaJ,1ce del fui;il permite obrar de este

modo á gran distancia, para no e"poner•á los grupos móviles; los cuales podrán á Yeces coloca1·
entr;e ellos y la caballería algun obstáculo de dificil
acceso, molestándola así sin correr grandes riesgos. Dasta que cada dia sufra la caballería enemiga
u~a ó &lt;los agresiones de este género, para tenerla
á raya.
~o cabe duda que la infantería está en mejores
condiciones que la caballería para moverse de noche por terrenos dificilés y á través de los campos,
pues miéntras que á ésta cualquier. obstáculo la detiene, el grupo móvil circula por todas partes. Esta
superioridad Je permite· operar por sor.presa,
aproximándose á los cantones ó vivacs al anochecer; para reconocer bien la posicion que o ~ l
enemigo, y el terreno que le rodea. En cuanto cierra la noche, avanzan los grupos, sin ruido, hasta
9s centinelas ó puestos extremos, los atacan á la
bahneta, aprovecbándos~ de la confusion que el
inesperado golpe produce para deslizarse entre las
grandes guardias hastaJlegar al alcance del grupo,
y en seguida romper el fuego. Este ataque pone en
pié toda la gente, y el jefe de la·.columna hace 'salir
fuer.zas á contrarestarlo: entónces el grupo móvil
desfila á la carrera, y r~noeva su tentativa una ó
&lt;los horas despues.
En otros casos, se limitarán los grupus á inquietar los puntos enemigos, teniendo en vela y haciendo tomar las armas á los sostenés. Despues de haber reconocido la colocacion de las a'vanzadas, liarán fuego por muchos puntos á la vez, par.a simular
un ataque sobre un gran frente, y c•ando el a&lt;lversari? baya tomado las armas y enviado fuerteJJ patrullas, se retirarán, praQticando lo mismo.más tarde ó en otra parte. Estos ataques tienen una eficacia
extrema, por las fatigas que ocasionan, por el enervamiento que producen, y por la inquietud que difun~n.
•
El efecto moral que por este medio se produce, es
superior á los dai)os materiales; debiendo emplearse, por consiguiente, la accion ofensiva de los grupos mó\'iles contra la caballería, P.orque con semejante régimen diario, se fatigaría 'pronto, y porque
para este servicio bastan muy pocos soldados.

,.

LITERARIA, CIENTÍFICA· y ARTÍSTICA

CRÓNICA

(Se contin"4rá.)
CLEMEt.TE

CANO,

TBNIESTE DE INFANTERÍA

BIBLIOGRAFÍA
LEYES DE L.\ GUERR.\, POR NEGRrn

Este notable ~{j.nual de las leyes de la guerra
continental fué publicado por el Instituto de Derecho internacional, votado en la sesion• plena de
Oxford el 9 de Setiembre de 1880, bajo la presidt'ncia de l\I. Dernard.
Está admirablemente traducido por el intendente
de marina D. Ignacio Negrin.
Creemos que su noble propósito de divulgar. este
imprtante órden de conocimientos en materias de
Derecho internacional, obtendrá el legitimo éxito
que merece.

Música ligera es, no un ensayo, como le ha llamado
modestamente su autor D. Clemente Garcia de
Castro, sino un excelente trabajo de ese género fes-tivo, de esa gracia ateniense que tan dificil es de
imitar.
Nuestros lectores encontraran en este libro frecuentes motivos de agradable é instructivo solaz.
D. Luis O'Valle ha acreditado su aptitud para el
dificilísimo género de la novela, con una reciente
obra que lleva el precioso y expresivo titulo de.

El Pecado simpático.

Tanto como evitamos la propaganda &lt;le la mala
llO\'ela, ·nos parece útil la de la buena, y en e~te
sentido no tenemos ningun reparo en recomendar.
esta nueva é intere~ante produccion de D. Luis
O'Valle.
La notable Revista 9 ue se publica en Toledo con
el titulo Estudios militares, ha repartido ya el número noveno.
Es esta una publicacion admirablemente dirigida y con todo esmero impresa. Felicitamos muy
,sinceramente á sus laboriosos é inteligente~ colaboradores.
Imp. dt l. Rubúio~, plaza dt Ja Paja, 71 Jlldrld.

MADRID

Afo V

SUMARIO
GR.\llADO,: Yista de Ponteve1lra.-Retrato de don
Luis Vidar.t.-Vista del muelle nuevo de la Coruña.-El castillo de San Anton, ·en la Corufla.-Fumigaciones de los viajeros y equipajes·procedentes de países infestados por el cólera.-Recuerd~s
de Vigo.-En la Pradera.-Embarcaciones que
han obtenido el primer premio en las regatas últimamcnie celebradas en Santander.
TEXTÓ: Crónica.-Biografia de D. Luis Yiüart.-Yia-

je de SS. m1. á Asturias y GaJi,.ja (cuatro graba~
dos).-Las fumigaciones en las fronteras.-En la
Prad.era.-La exploracion irre;ular. por la infantería (continuacion), ·por D. Clemente Cano, teniente ele infanter.ía.-Histor.ietas: mi asistente
por D. Adolfo Llanos.-Las regatas en Santan-'
der.-Bibliografia.-Correspondencia con los suscritores. - Anuncios. - Sobre cubierta, por don
Eduardo de Palacio.-Variedades.

Ya estaba casi olvidado Gordon, y de
nuev.o vuelve á ser su suerte objeto de la
preocupacion general de Europa. Por una
comunicacion de Gordon mismo se ha sabido que éste sostiene laciudad, ·á fuerza sin
duda de entendimiento y gran serenidad de
espíritu. Posee algunos buques armados y
hace con ellos salidas en todas direcciones.
Con sólo tres vapores y una parte de la
guarnicion, quitó una vez· á 11.000 rebeldes una gran cantidad de maíz. Pero, á pesar de todo, su riesgo es evidente, y con
harta razon pregunta Gordon por la expedicion 6 refuerzos que no parece Inglaterra
dispuesta á enviar ántes de Octubre. Gran
fracaso sería, y vergonzoso resultado de su
política, que por cualquier accidente llegase
tarde, y la tan temida y tantas veces anunciada prision 6 muerte de Go~don se realizase.
En la cuestion de China ha renovado
Francia un género de males que no es, á la
verdad, enteramente extraño á país algu no. Se trata siempre dé esa tendencia tan
.fatal en el vqlgo á hacer predominar el as•
pecto estrecho de la aplicacion profesional,
sobre la realidad entera del murído; de esa
mal llamada e~pecialidad, en fin, de ese
funesto particularismo que el coronel Lewal denunciaba en 1871 como destructor
de la unidad del ejé~cito.
Desde que Francia está en el Tonkin,
menudean los conflictos entre la marina, el
ejército, la administracion y la diplomacia,
y todo esto por falta de inteligencia, de con•
cierto entre los diversos poderes concurren. te!", pues cada cual obra por su propia cuen-

NúM. 35

ta, sin combinar su accion ni prever los diferentes resultados de esta accion misma.
Con respecto á las operaciones, Francia
ha obtenido indudables ventajas con la
toma del putJrto de Kelung. Desde él domina, en cierto modo, el brazo de mar que se•
para á la isla Formosa del continente.
Reducida ya á ochenta millones, pagada•
ros e1.t ocho años,. la indemnizacion que
Francia exige á China, parece que ésta ha
dejado pasar el plazo y prórogas concedidas
á su aceptacion. Esto explica el refuerzo de
la escuadra francesa, que ha dado lugar á
un caso de extremada precaucion higiénica
por parte de Inglaterra, pues al querer pasar el canal de Suez un buque francés de
guerra que iba á incorporarse á la escuadra
de Pekín, ha sido obligado á guardar cuarentena en Alejandría, por órden de la comision sanitaria presidida por un inglés. Un
solo caso de cólera parece que fué causa de
esta medida. Pero un rigor semejante en tal
circunstancia hará desconfiar de la sinceri,
dad con que Inglaterra protege ó permite la
libre navegacion por el canal de Suez.
En Austria.Hungría se ina.ugura en estos instantes una especie de renacimiento
marino, que, á la verdad, era ya necesario,
pprque desde la muerte del insigne almi- ·
rante Tegetthoff, ningun progreso importante se había realizado _en aquel ramo.
Ahora, la. flota austro-húngara, directa. mente mandada por el vicealmirante baron
de Staneck, maniobrará á presencia del em•
parador y archiduque Rodolfo, y. en el arsenal de Pola una gran actividad industrial
será indicio seguro de grandes reformas en
todo cuanto concierne al material y servicio de buques .

"

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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