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                  <text>LA ILUSTRACION MILITAR

508

bro y el del sacristan, cuando al tomar la moneda
en mis manos y restregarla con las yemas de los
dedos pulgar é índice· de la derecha, pude leer' la
siguiente inscripcion: Bat. Proo. de Buj.! ¡Oh desencon sentimiento, cómo las doradas espigas que cae- canto cruel! Aquel objeto no tenia más valor histórían tronchadas al impulso de aouellas delicadas rico que haber sido boton del capote de un indiviroanos, se han de ver oonvcrtidas en el negro pari duo del liatallon provincial de Bujalance, cuyo bacon que tomamos el desayuno los sef\oritos de am- tallon se distinguió mucho en la guerra civil de lo~
bos sexos de la corte, cuya humilde condícion no siete at'los.
El disgusto experimentado por el actual poseedor
nos permite participar de los poéticos pasatiempos
del
boton sin asa, hizo poner fin á esta exhibicion
agrícolas, tan deliciosos en esta estacion en que
Febo deja caer verticales las hebras de oro de su de ctlriosidades.
Por la tarde se organizó una ¡;ira al cer10 &lt;le los
cabellera. sobre el planeta. terrestre. ¡Cuánta poesía!
Sarracenos,
denominado así porque en su baso
Hablando en prosa, diré á V., sel\or director, que
existen
algunas
cuevas que sirvieran de viviendffoi,--entre las personas que componen la colonia vera1
niega, se encuentran la marquesa de la Oruga, ba- a.quellos bárbaros (co11w los d•l l1gar ascgiuan). La
expedicion
se
hizo
en
carros
entoldados
con colchas
ronesa de la Langosta y su11 innumerables hijas, ma
~e
indiana.
Despues
de
una
deliciosa
marcha de
dame Filoxera y su hermana política la •iuda de
una
hora
entre
nubes
de
finísimo
polvo,
llegamo-;
Oidium, la seilora y seilOrita de Gorgojo, y la vizal pié del cerro, donde dejamos nuestros vehiculo-;
condesa del Pulgon.
El sexo feo se halla representado por el senador para hacer la ascension á pié. Esta duró un cuart,1
cunero D. Clotaldo Campanilla. y el diputado, cu- de hora;•Y al coronar la altura resonó un ¡ huna!
nero tambien, a1,iparo, como él dice, de esta C&lt;Onar- general que repercutió por todos los ámbitos de la
. ca, D. Rufo Monosílabo, el Excmo. Sr. Recaudadqr Peninsula. ¡Qué panorama tan e11cantador se extende contribuciones, sef'íora é hijos, el limo. Sr. In- día á nuestra vista! Por un lado grandes mancha~
vestigador de Hac¡enda, los pobrecitos banqueros de de olivares destrozados por un pedrisco; por otros
la corte D. Silvestre Verdugo y D. Malaventura Sa- extensos vii'ledos atacados de tnoxera; más en pricatrapos. que, al par que á saturar ¡¡us pulmones .mer término, terreno de rastrojo; más en segundo
con el oloroso tomillo, vienen á que estos opulciitos término, algunos campos don-:e las lindas y lindos
labriegos les presten algm1 dinero al 200 por 100, aldeanos se divertían en segar y acarrear la dorada
D. Canuto Alambique, hijo de esta localidad, co- mies á las eras. Por todas partes alegría, feracidad,
merciante en Madrid al por mayor de artículos de riq,ueza,.
En la deliciosa meseta que forma la parte supe(Se continuará.)
beber y arder, duef'ío de muchos terrenos que le
rior
del cerro, se sirvió un suculento l1rnch con que
han
ido
regalando
por
estos
contornos
sus
generoAsGEL AL\'.\REZ or. ARArrn Y Cui:LL.\R.
sos paisanos, el laureado pintor de historia Sr. Or- obsequió á la colonia el maestro de escuela del
baneja, que ha venido á restaurar un cuadro de pueblo, hombre que reune, á una vasta instruccion,
las ánimas benditas, y otros ilustres personajes cu- una renta saneada, adquirida con los ahorros de su
GÉNERO EPISTOLAR DE VERANO
paga, que siempre cobra. corriente.
yos nombres siento no recúrdar.
Despues de fortalecer el estómago se bailaron walHo¡,
domingo,
hemos
asistido
toda
la
colonia
veDe nuest,·o corresponsal en X recibimos la sises
y rigodones que tocó á Ja· guitarra el barbero del
raniega. á la Misa mayor. Ha oficiado el cura econóguiente carta:
lugar. El rigodon de honor lo bai!ó el anfitrion con
mo del pueblo y han cantado la misa el hijo del
«Despues de un viaje de seis horas en ferro-carril,
la seilora del senador Sr. Campanilla; el diputado
alcalde pedáneo y un tenor de zarzuela que se halla
cuatro en mala diligencia y seis en cabalgadura,
Sr. Monosilabo con la baronesa de la Lan¡::osta; el
aquí fortificando los pulmones,
aquí me tiene V., s&lt;ll"lOr director, instalado en la
Sr. Verdugo con la viuda de Oidium, y el Sr. Sacaposada del Bizco, aenominada asi por el pronunciaallá para el invierno.
trapos con la sef\ora de Gorgojo.
do estrab'i sm" de su dueno, á quien conocí vendienAl trasponer el sol estos pintorescos horizontes,
La música de la Misa, compuesta por este artista,
do aguardiente de cien grados R~aui;uv y periódi- está basada en un tema de las Cá1tti9as del Rey emprendimos el regreso al pueblo, llevando impecos noticieros en. Monte Esquinza. en la úHima.
recedero recuerdo de esta fiesta vespertina, de la
guerra civil, siendo yo corresponsal de ~n periódi- Sabio.
Terminados los divinos oficios, visité,guiadoporel cual t9roó apuntes el artista Sr. Orbaneja, que veco. La posada, única en el pueblo, hteralmente
sacristan, que se precia de arqueólogo y numismá- rán la luz en LA lLUSTR.\CIO:S.
ocupada por la crl,nc de la aristocracia. madrilen.a tico, las bellezas que encierra el templo. Fíjese Y.,
Durante el camino se le ocurrió á la seflora del
quEI viene á respirar estas salutíferas auras, no te- me decia aquel seilor, en este lienzo: ¡tieM 1,w,ckó. Recaudador de contribuciones la filantrópica idea
nía sitio para un viajero más; pero al recordar mi ,niri{,()! Esta Divina Pastora. aseguran que es de Mu- de una cuestacionDentre los expedicionarios para
nombre el dueflo, con una generosidad á la que le rillo, y que si Jo cogieran los ingleses darían por él So!)orrer á los pobres de la localidad. El pensamien
viviré siempre reconocido, me dió su propia habi- ocho ó diez millones. l\Iire V. ese ·de enfrente, ese to tuvo cumplido éxit_o, pues se reunieron 'i5 céntitaciPri, de la que me posesioné á las doce y veinti- San Geroteo es de Zurbarán, aunque está negro por mos de peseta, qfle se entregarán al seilOr cura del
cinco minutos de la noche, molido y fatigado. No las injurias del tiempo (y de los fieles, dije para mi) lugar para su distribucion.
·
tardé mucho en tomar la hori1.ontal sobre una mu- se ve que tambien tiene muchtsimo 111drito.-¡Pero si
Y aqui hago punto, pues va á salir el correo.)&gt;
llida 1·a.ma compuesta de un jergon de ji,iisima paja esa roano, objeté yo, parecen cinco salchichas colA. R. T.
de centeno, en el que me prometía pasar el resto gadas!-¡Quiá! no senor, es precisamente lo mejor
de la noche como en un lecho de hadas; pero me que tiene el santo.-¿Y qué me dice V. de esta esculllevé un solemne chasco, pues apénas mis párpados tura de Alonso Cano!-Esa me parece regular, reADVERTENCIAS
empez.aban á. entornarsf", percibía mi oido una agu- puse; pero me extrana que Alonso Cano hiciese las
dísima armonía, y mi epidérmis una rica desa~o1i,
A los compañeros que acostumbran á remitirnos erópiernas tan gordas al Sa.n Miguel, á no ser que se
síntomas característicos de una invaaion de bichos le hayan hinchado al contacto con el demonio que quia de sucesos de actualidad, les rogamos que cuando
ala&lt;los 71 olidos que venian á celebrar un festin so. nos dispensen este favor sea con la mayor premura,
iiene bajo sus plantas.
bre el magullado cuerpo de est~ humilde corresDespues de examinar otros objetos d,e 11rncko 1nd- pues de otro modo, entre los dias perdidos por la tarponsal.
tito, me llevó el ciccro,ic á. su casa, donde me ense- danza en Jlégar los apuntes,_y los necesarios para ha¡Qué noche, Yilgame el cielo! ...
nó unas cornucopias de carton recortad.o y pintadas cer aquí el dibujo y grabado, pasa la oportunidad; y
de purpurina que le han asegurado ser de estilo con ~ran sentimiento hemos dejado de publicar en varias
La del alba 1eria cuando, dejando el mullido lecho,
flore,,ti ,w.
circunstancias interesantes dibujos de actualidad, por el
abrí las Tentanas de la habitacion para respirar los
Si en antigiiedades estaba fuerte mi acompal\anoxigenados etluvios de la mailana; a~a~gué el cue- te, no lo estaba ménos en monedas, pues clasifica- retraso con que los hemos recibido,
llo fuera de la ventana, abrí con frmcion las fosas das y ,1rdenadas me ensei'ló hasta. un centenar de
nasales, y al aspirar con avidez el arobien_te mati- ellas, en 8U mayor parte ochaYos acuflados en SeSe ruega de nuevo á los seli.ores suscritores del dis~
nal trast.&gt;rnaron mis sentidos otros etluv10s ema- govia en diferentes épocas, y algWlas monedas catrito
de Castilla la Vieja se entiendan pará los pagoa y
nados des écurie&amp; dii palais. Lavéme, Yestime y talanas del primer tercio de eate siglo. ¡Esto si que
reclamaciones
con nuestro corresponsal D. Ramon Ruiz
ecbéme á. la calle en busca de otras impresiones
es notable! dijome el duetlo de aquellas curiosida- Descalzo, Alférez del Batallon Reserva de Valladolid,
que comunicará los lectores de n~esti-o diar~o. _La des abriendo una pequen.a caja y mostrando una,
madrugada. estaba d~liciosa. llultitud de ienoratal al parecer, moneda llena de orio, envuelta entreal- bien directamente, ó por medio de sus representantes,
,..,..za, cubierta la. eabua con 8fllld0&amp; SOIP~ godon en rama; esta me la dió un anticuario de habifüadoa 6 pagadores, pan. no lastimar los intereses
de paja, su cuerpo con elegante ~aya
sus di- Madrid á cambio de otras seis, romanas, del tiempo de esta pub!icacion con la demora en ~choa pagos.
minutos piés con chapines de estilo prumtivo, Y las de Caracalla. Abrí unos ojos tamatlos para ver bien
manos con guante largo de piel c11,rtida por el 101, aquella joya numismática, y ¡cuál no sería mi"asorn1111;. de J. llubi.io11 plan dt 1&amp; P~a, 71 Madrid,
se-•dirigian, llevando en la mano la cortante seg11,r,
- --

...-alientes caballeros moros que la defendían, resistiendo los continuos ataques y asaltos de los cristianos, que despues de siete meses de sitio, llegaron á
perder la esperanza do tomarla, tanto más, cuanto
· que se desarrolló en su campo una disenteria que
producía gran mort&amp;ndad. Esta enfermedad la orinaba una plaga de moscas que se ingerían en la comida y bebida. Ocurrióseles á los religiosos que estaban en el ejército, aconsejar al Rey ofreciese dos
turonesas, moneda de plata así llamada por batirse
en Turon, por cada almud de moscas que se cogiera
y d-epositara en sitios determinados para su extincion, lo que ■e logró, así como el de que por este
medio desapareciese la disenteria, cobrando nuevos
ánimos los cristianos para continuar el asedio,
que se prolongó dos meses más, hasta que el réy
moro ofreció entregar la plaza si los suyos quedaban
libres y duenos de su hacienda, y á él se le daban
rentas y lugar en que disfrutarlas. D. Alfonso convino en ello, y le dió para su residencia el lugar de
Algava, .con otros abiertos y sin defensa cerca de Sevilla, y por renta le set'laló la de la judería de
esta ciudad, con cuyo arreglo quedó duel\o de Niebla y sus términos de Triguero~, Bonales, Rociana,
Villarrasa, Vea, y demás que luégo constituyeron el
condado de Niebla, qué dió en dote D. Enrique II á
dofla Beatriz su hija al casarla con D: Alfonso Perez
de Guzman, seilOr de Sanlúcar, é hijo de D. Alfonso Perez de Guzman, llamado el Bueno. En esta
~nquista se halló el maestre con sus caballeros de
Alcántara.

á la poética faena de la siega. El cuadro era encantador. Ante él
me puse á considerar,

~º1:~•

...

REVISTA
--

•

_ _ _ _ _,::::_:;......=-

10 DE SETIEMBRE DE 1884

OECENAL

i

A;MINISTRACIO;Y~EDACCION

1

Almirante, 2, quintuplicado.

SUMARIO
El General D. Jlamon Corona, ministro
plenipotenciario de Méjico en España.-Bilbao:
Las Arenas.-Galicia: Túnel de )Jonte Furado.Viaje de SS. ~l~I. á Galicia: Vista de \"illagarcia;
11,!gada ele los Heye~ al palacio de la duquesa de
)l_erlina de las Torres (dibujo de Caula).-Episochos de la :.rnerra do Cuba: reconocimienta de un
potrero (dibujo del teniente de infantería D. Ramon Pefluelas).-Proyecto de un farol higi{&gt;nico
para dormitorio de tropa.-Gijon: Arco de Pelayo.-:'tlodifiraciones hechas en el ~hakó que osó
el ejército francés desde el afio li91 al 1816.

GR.\O\UOS.

TEXTO. Crónica.-EI General D. Hamon Corona.La. galería balnraria en la. playa de la, ,\renas.Galicia: t'l túnel do :,\Ion te F1.,rado.- \'iaje de los
Reyes á c:alicia: \'illa~arcia: lle;.(ada &lt;le sus ma_iestades al palacio de fa duquesa de )ledina. de
las Torres.-Episodio de la guerra de Cuba: reconocimiento de 1111 potrero.-Arco do Pelayo, en
r.ijon.-El ~!,akó en el ejército frances.-Apolo!!'ia
de las Escuelas de Tiro.-Observaciones sobre el
concepto de las guerras civiles, por D. Ramon
Ruiz l)escal1.o.-rna batalla, por D. Adolfo Lla11os.-~lá.xi111as.7Proyecto de un farol higi¡;niro
para dormitorio de tropa.-La exploracion irre~u1ar por la infanteria (conclu~ion), por D Clemente Cano, teniente de iníanteria.-Adve:-tencia.-.\nuncios.-Sobre cubierta, por U. Eduardo
ele Palacio.-\'ariedades.- Obr,ts ele D. Emilio Bonelli.

--

-

~

TOMO 2.0 -NúM. 37

-

tos, podría rehusar suministros de carbon á
los navíos franceses.
Hé aqui una cuestion nueva de derecho iuteruacional. Porque guardar la neutralidad,
:.en el singular caso presentado por el Globe,
sería continuat· abiertos al comerc:io universal
todos los depósitos de carbon ingleses, y no
cerrarlos al beligerante que más puede necesitar d~ ellos por circunstancias diversas. Pero
lo. c?rísis del carbou anunciada por algunos sabios, no está tau próxima, y Francia podría
establecer depósitos en Oboch, en sus puertos
de la India, en Saigon y en Formo~a. La escuadra de China ya tiene las minas do Kelung.

los Estados. Ofrece interes la enumerucion é
impugnacion que hizo de ciertos lugares comunes, ciertas frases de cliché que todo el
mundo repite y coloca maquinalmente en la
categoría de axiomas, cuando sólo son en realidad vulgares sofismas ó proposiciones ligeras.
Citó, entre otras, la frase de que e basta para
la defensa de la patria uila ,mu·a lla de ¡w·
chos ... , y la más corriente de «guardémonos
del militarismo. , Y aüadió que, por el contrario, lo que debe decirse es cguardémonos
del antimilitarismo 6 espaiiolisino. )
Juzguen nuestros lectores de la triste sorpresa que habrá debido producirnos esta identidad de significacion que encuentra el orador
Fambri cutre las voces antim,ilital'ismo y espaiíolismo. La verdad, hasta este extremo no
creíamos qt?-e hubiera obtenido resonancia
fuera de nuestro país el viejo desacuerdo entre
nuestras clases civiles y militares.
Pero ya lo vemos; y si somos capaces de alguna reflexiou, retlexionemos sobre la tras•
cendencia de un disentimiento injustificable, y
que es ya conocido y exagerado fuera. Porque no es el país, seguramente, el que muestra animadversion ó prevencion contra el ejér•
cito y entorpece una reorgauizacion militar
que, sabiamente hecha, al país debiera apro•
vec:har en primer término.

Alemania aparenta proteger la accion de
Francia en China. La Gaceta de Colonia dice
que fué mucho más deplorable el bombardeo
de Alejandría que el de Fu-Tchu, y sin embargo, dejaron obrar libremente á Ioglaterra.
Añade que Alemania no tiene el propósito de
sacar las castaüas del fuego para los demas, y
que, eu todo caso, esto lo haría méuos por Inglaterra que por cualquiera otra naciou.
Esta actitud parece confirmar el rumor de
CRÓNICA
una alianza enti-e Alemania y .Francia contra
La destruccion del araeual marítimo de Fu- Inglaterra. Pero ¿uo sería más yerosimil que
Tchu ha suscitado una cuestion sobre el va- la verdadera alianza estuviera ya secretamenor actual de las fortificaciones en tierra para te hecha entre Inglaterra y Alemania? Esta
la defensa de las costas. La entrada del río idea ha sido sugerida á un escritor belga
:\,Iin estaba defendida por fuertes construidos por la circunstancia muy interesante de codicon arreglo á los últimos progresos de inge- ciar Alemania los puertos holandeses y belgas,
niería militar. Los chinos tenían caflones é Ioglaterra las colonias holandesas.
· · J{rup, carabinas rayadas, torpe4:J.os fijos y autoEl inconveniente para las pretensiones de
móviles, y en cambio la division naval fran- Alemania, que aspira ahora á ser potencia
cesa no contaba más que con dos acorazados, marítima, seria siempre Francia. Pero por eso
que no intervinieron directamente en el com- trabaja Birmark á Bélgica y le brinda el de•
bate.
parta.mento del :Norte, porque entónces FranPero el almirante Courbet, en vez de ata- cia, que se ha fortificado de uno. manera imcar las defensas sucesivamente hasta llegar ponente desde Toul á Belfort, y que apénas
con totla seguridad frente á FL1-Tchu, invirtió está defendida por el lado del Oise, podría
todo el tiempo que los chinos pretendían ga- ser más fácilmente invadida.
nar con falsas negociaciones, en remontar el
Sin embargo, la situacion de Alemania con
río y colocarse en condiciones de destruir, pri• respecto á Rusia, podrfa inclinarla á preferir
mero la flota y el arsenal, y en seguida todos la alianza con Francia, si ésta se aviniese .Y
los distintos fuertes del Min, que con frentes aceptara compensaciones territoriales inmedefensivos al mar, ofrecieron por el costado diatas. , Holanda sería siempre la. víctima.,
opuesto muy débil resistencia.
como Bélgica, que está en uua situacion muy
E~le éxito ha moderado algo la crítica in• difícil y tal vez tenga que optar, ó por Fran•
glesa. Si Inglaterra no ve con gusto este con- cia que la ayudó á conquistar la independentiicto cutre l•'rancia y China, es sólo por el in- cia, ó por Alemania, que con su admirable
teres de aquélla, tanto como por el suyo pro• prevision de costumbre tiene ya establecidos
pío. , !so podemos admitir, dice el Times, en suelo belga cerca de 200.000 pacíficos ciu•
quo los motivos de esta guerra sean propor• dadauos alemanes. Slo en Anvers pasan·
cionados al mal que hará, no solamente á nos- de 44.000.
otros, sino á los franceses., No obstante, el
Globc excita á China á declarar la guerra en
Paolo Fambri, conocido orador de Padua,
debida forma, pues en tal caso, Inglaterra, obli.
gada á mantener la neutralidad de sus pucr• ha dado una conferencia sobre la defema de

'Gn corresponsal del F/ga,·o presentaba hace
poco tiempo á Moltke en un estado de decrepitud creciente. Disfruta, al contrario, de una
envidiable salud. Se le ve pasear todo el dia
en Ragaty, donde está tomando baño!.'. Ya
siempre solo, sin baciton, sin hacerse seguir de
criado ninguno y admira á todos por su roo destia, por su sencillez, y hasta por sus gustos
y ac::pecto pacífico, y que el vulgo encuentra
ordiuariameu te incom patil&gt;lo con las condiciones de un gran guerrero. ¡Como si la aptitud militar estuviera en los órganos más aparentes del cuerpo y en algunos gestos caracte•
risticos, con preft:rencia al cerel.iro, \"erdadero
centro del poder y de todas las más nobles facultades ilUmanas!
Ante la sencillez ele l\Ioltke, el más oscuro
de nuestros diputados á Córtes, el último do
nuestros empleados, el más afoble de nu:!stros
conserjes ó porteros, se quedaría estupefacto.
Entra en Ragaty, sin acompai'l.antes de
ningun género; jamas se anuncia; so aloja en
cualquier habitacion, ocupa en la mesa cualquier sitio, y muy frecuentementelaironia del
acaso le coloca en la~ más incómodas ó sin•
guiares situaciones.
Este afio mismo, le tocó en suerte un modcstisimo cuorto inmediuto á una habitaciou des·

�1
1
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c.•,;
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GENERAL

D.

RAMON CORONA, )IINISTRO PLE:SIPOTEl-iCIARIO DE MÉJICO EN ESTA CORTE

BILB.\O.-LA5

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GALICIA.-~Io~TE

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�513

LA ILUSTRACION MILITAR
LA ILUSTRACION MILITAR

612
tinada á las expansiones de las criadas del
hotel.
Eran éstas en su mayor parte francesas, y
producían á cada momento nn insoportable vocerío. El gcnoral llegó á perder su habitual
paciencia, y reclamó silencio en términos enérgicos. Pero oyó una voz masculina que decía:
«Dispensad, general: pasareis á otra habitacion, pero desistid de imponer silencio á estas ·
muchachas. Es más fácil vencer en Sedan que
hacer callará las mujeres. &gt;
El general agradeció el consejo, y se batió
en retirada.

En uno de nuestros números últimos decíamos:
(&lt;llaja 1 desciende C'l cblera, y sube y crece ya la
confianza inmoderada. En ningun país como en este
es una triste Yerdad aquel adagio &lt;l_&lt;' los tardíos recuerdos 6 votos al santo que preserva de las tempestades. 1' uestra devocion no com icnza ni se prolonga un momento más del tiempo en qne azotl&gt; la
horra.sea. Parece como que no obedecemos más que
al látigo, y casi seria permitido por esto dar un triste
adios al cólera ... porque ... ¡a.dios el completo aka1.1tarillado de 1IadriU (en proyecta)! ¡adios la reforma
O destruccion de las llamadas ca.i:(ts d:? rl'ci1td11d,
adios, en fin, la higiene: todo habrá desaparecido
con el último microbio en activo ejercicio!))

r

No sería justo decir ahora que desaparecieron, en efecto, todas las más ciernen tales precauciones higiénicas ó adm_iuistrati vas; pero
no han debido mantenerse con el rigor de los
primeros momentos, porque la temible invasion no se ha evitado.
¡Ya está aquí el cólera! Así al ménos lo ha
anunciado la Gaceta, y en Noyelda sus estragos han revestido proporciones verdaderamente desoladoras.

este punto, como en tantos otros, es siempre
la eterna revelacion de nuestro destino en el
mundo: saber ó inoi"ir.

Los salvajes de Sumatra, segun un colaborador de 1l Piccolo, curan el cólera con incienso. Tnl yez su uso en las iglesias provenga del conocimiento que se tenía en Oriente
de su virtud desinfectante. Para experimentar
sus efectos benéficos, hay que hervir 54 gramos ele aceite de olirn en un vaso de greda;
retirar del fuego este aceite, mezclarla con 10
centlgramos de incienso pulverizado, y beber
esta mezcla muy calienlt'. Si hay que repetir
la toma, se hará al cabo de cinco minutos, y
con doble dósis de incienso. Si todavía !IS preciso otra, la dósis de incienso será de 30 cerrtígramos. El vientre debe apretarse con fajas
empapadas en agua de manzanilla. Para la
sed, nieve alcoholizada. Para la convalecencia,
carne de vaca, mantecas, leche, y sobre tono
gallina y peces frescos.
Cc,mo preservafü·o, ~1 colaborador del expresado periódico recomienda anchoas saladas y tomar 5 ó 10 centígrnmos de sal com1m
marina todas las maílanas.

E} cólera, como todas las plagas, se ceba en
los pobres. En términos generales, los poderosos se defienden bien de todo lo que no es sus
propias pasiones. Sus desgracias son sus extravíos, ya de conducta, ya de imagiuacion.
Aquello de que , todo el mundo sufre, del rey
abajo, • debe sonar como una atroz ironía en
los oidos del pobre. Porque hay una diferencia irreductible entre el pesar que uuo se produce con los caprichos más absurdos ó las fontasias del ocio, y el cruel destino de la mujer,
del niño, del anciano desvalido; del hombre
que no encuentra ocnpacion, y del que, áun

norante. Pues en vez de vivir hacinada, se diseminaría, en proporciones bien calculadas,
por toda la tierra. Cada casa estaría construida con arreglo á las previsiones higiénicas más
eficaces. Cada individuo disfrutaría de la can•
tidad de aire, agua, luz y medios de aseo indispensable á su conserYacion y desarrollo.
Todos los rios serían canalizados. Así, el
Gánges no produciría ya el cólera. Toda aglomeracion de gentes en locales reduciJos ó mal
ventilados, sería prohibida. Esos cafás y esas·--,.¡i•--taberuas, esos grandes colaboradores de la esta.
dística criminal, no existirían. Espaciosos pa1ques, locales campestres perfectamente acon•
dicionados á sus diferentes objetos, proporcionarían diversiones más purasá una humanidad
que ya suponemos perfeccionada por nnn gran
educacion de los sentimientos. Los poderosos
no se complacerían, como hoy, en destruir ri quezas y en apreciur la extension de su fuer•
za por el número de familias que pueden condenar á la más feroz ele las sentencias de
muerte: la miseria. La caridad cristiana en
fin, y la moral cientí6ca, idénticas en las conclusiones, sólo di vergeutes en la explicacion,
gobernarían los espíritus que, cegados hoy por
la soberbia y la ignorancia, apénas saben hacer otra cosa que negar y morder la lima, en
vez de resignarse, meditar y complacerse en
las sencillas satisfacciones de un trabajo útil y
soportable.

Cuando en el estío el caudal de los tios &lt;lis- trabajando diez horas diarias, no reune lo nemiuuye, quedan al descubierto pantanos, la- cesario para su subsistencia.
gos, balsas, depósitos diversos, en fin, de mateSe ha discutido mucho sobre los. medios
rias en estado de putrefaccion. Se cree que to- más eficaces para prevenir epidemias. El de
das las enfermedades que proceden del suelo, aislar Y. comb¡¡tir actil"amente el foco de intienen este orfgen comun. Sus diferencias lué- feccion, ha sido impugnado por los perjuigo se atribuyen á la distinta constilueion de cios que causa al comercio, y hasta por su
los terrenos ó rle las plantas y animales que re· aspecto antihumanitario. Los que recibiecogen los rios. La peste bubrínic11 de las bocas ron á tiros á viajeros procedentes de Ali del ::Silo no es, en efecto, semejante á la fieb,·e cante, dan, en efecto, una idea del extremo de
amarilla de las del Mississipí, ui al có/el'(l de precaucion higiénica á que el sistema de gue1·las del Gánges, ni á la malai·ia ó intermitentes 1·a al ca/frico puede conducir. Ademas, en
&lt;le los pantanos y marismas de Europa.
países católicos ó científicos, el procedimiento
Los gérmenes coléricos son rxtraordinaria- aislador puede ser argüirlo decoutradiccion con
mente pequeños, y están organizados do unn las máximas de moral social que se predican
manera tan definida como la de los animálculos ó se enseílan desrle el púlpito ó desde la cáteque producen ln fermentacion de la levadura dra. Pero sin pretender concluir este pleito de
de cerveza. De aht tal vez su denominacion de actuali&lt;lad entre los acordona¡¡1ienlo~, la i11smic1·0-01·ga11ismos ó mic,•o/Jios. Los microbios I peccion méclica y otros sistemas de preservaofrecen tambien rliferencias determinables, ya cion, recordaremos siempre que el orfgen de
por su estructura ya por:sus diftlrentes formas toda enfrrmedad, como de todo dolor, es la igde crecimiento, desarrollo y efectos. El médico ,w,·nncia y la indolencia.
puede, por tanto,distinguir el microbio dela tiEl Egipto decadente que abandonó el cullifoidea,deldela tuberculósis,del del carbúnculo, YO en las márgenes del Nilo, creó la peste b11del d,e las intermitentes ... Pero limitémonos á /Jónira. La naturaleza responde con m&lt;1nsla exÜnc,on del rolél'Íro. que e3 el que reclama truo•idades al desprecio del hombre. Supon en estos momentos toda nuestra atendon, por gamos por un momento conyertida á la cienun proceclimiCiífu sumiirísi,no. El dilema en.TJ!atód:a. lirtmmanidnd, hoy esencialmente 1g-

I

La noticia militar de mayor interes es la
que se refiere al proyecto de p1nsiones. El
minish-o de la Guerra parece resueito á poner
los derechos pasivos de los militares en relacion con lo establecido para los funcionarios
civiles.
Ya tenemos en sustilucion del ros la gorra
teresiana. En Francia ha sido propuesto, en
lugar del képis,,un casco ligero, pero que preserva muy bien los ojos y la nuca de la lluvia
y el sol.
El fin de esta prenda de uniforme, llámese
como se quiera, debe ser, sin eluda y ante
todo, el de resguardar bien la cabeza. Despues, requieren tambien estudio sus condiciones de coste y duracion. El oficial, sobre todo
en Espaíla, no debe ser obligado á gastos que
puedan justificar quejas perjudiciales bajo muchos aspectos.
Tambien parece aceptada la guerrera y el
sable de tirantes.
En cuanto al capote azul-oscuro con cuello
de terciopelo negro, tambien es cosa resuelta.
De un farol higiénico y un proyecto de la·
vandería militar, que el general Salamanca se
propone llevará cabo en plazo brevísimo, hablamos ya en otro lugar.
En este órJen de útiles perfeccionamientas
para cuanto concierne á la satisf•crion de
las necesidades diarias, el coronel D. José Buil
ha prestado taro bien un gran servicio con !11
nueYO utensilio ele cocina. En el regimiento rle
Cuenca se ha probado prácticamente que toda
clase de ranchos se confeccionan en cuatro boras y media, La economía del com busti h!e puede calcularse en un G0 por 100. .. ,
1
El capitñn áe·infoñtería :b. Elíseo B3rmudo

l

Soriano y Palacios ha construido un modelo
de at·mario-carna, aplicable á todas las armas, con ligeras variantes. Este mueble consta de una especie de caja-armario, que se fija
sobre la pared y sirve de base para el movi .
miento de la cama, la banquPta y la mesa. El
soldado puede así tener encerrada, bujo llave,
toda su ropa, cama y armamento; puede tambien sentarse, leer ó escribir en la mesa.
AU'0NSO

ÜRDAX.

EL GENERAL DON RAMON CORONA

•

fuerzai:; de la linea que mandaba. A mitad del camino se vib flotar bandera blanca en lo alto del cerro,
y un ayudante vino á anunciar al general Corona
que el Archiduque se rendía. Adelantósc Corona, y
no queriendo tomar la espada que le entregaba
l\faximiliano, y rehusándose á la pretension de darle
una et:colta, man ló anunciar al general en jefe lo
ocurrido, y le entregó en el acto los prisioneros.
Al dia siguiente salió de Querétaro para unirse al
fteneral Diaz, que sitinba Méjico, y despues de la
toma de esta ciudad, fué nombrado por el Gobierno
nacional comandante militar de Mazatlan, y general en jefe de la cuarta division del ejl'rcito.
Entretanto el cadque Losada se había sometido
aparentemente, y el Gobierno no ltabin. querido
aceptar las of~rtas de Corona para atacarlo en sus
propias madrigueras.
Pero un día Losada, seguido de más de 12.000
hombres, y al grito d"' Rcligio,i y fu.•ros, se subleva y se lanza sobre el rico Estado de Jalisco. Ante
aquella sorpresa, Corona con unos tres mil hombres
escas'3s y con los pócos elementos que pudo reunir
e~ unas cuantas horas, sale á su encuentro.
Ese dia la civilizacion mejicana corrió un grave
riesgo; si Losada triunfa, la raza blanca, la propiedad, las conquistas del progreso hulieran desaparecido.
La batalla tu,·o lugar en •I punto llamado la ,ifojoiiua, y la disciplina y la sangre fria de las tropas
del Gobierno, contrarestaron la superioridad numérica.
Losada tuvo que retirarse herido y desalentado,
y á poco pagó sus crímenes corno un vulgar asesino.
En 181!, reanudadas ya las relaciones entre Espana y ~léjico, el presidente de la República designó al general Corona para ln. plenipotencia. en Madrid, en donde, como es sabido, gou de unánimes
simpatías.
Aun alejado de su país, no ha descansado un solo
día, no sólo en el buen éxito de su mision diplomática, sino en iniciativas en todos los ramos y en promover ante su Gobierno cuanto cree interesante
para el progreso y adelanto de su patria.

Hoy publicamos el retrato del general mejicano
D. Ramon Corona. una de las más interesantes
figuras militares del ?\uern-Mundo.
El general Corona, que desde hace diez ai'ios \"lno
a Madrid con el carácter de enviado extraordinario
y ministro plenipotenciario de Méjico, tiene en su
pais un pasado glorioso y legendario en las grandes
luchas por la libertad y la independencia.
Allá por los ai\os de 1~9. cuando el partido liberal se aprestaba a. luchar en contra del clero y las
insubordinaciones del antiguo ejército permanente,
pesaba sobre los pueblos de Jalisco hl odiosa tiranía
de un indio salvaje, que, alentado por unos cuantos
contrabandistas ingleses, era una terrible amenaza para los Gobiernos nacionales. Corona vivía dedicado al comercio, y fué el primero en rebelarse
contra el cacique )Januel Losada, poniendo su
vida y su valor al servicio del Gobierno constitucional. En la guerra civil que vino Juégo, y en la que
el presidente Juarez, apoyado por los Estados de
la federacion, soStU\'O hasta triunfar la bandera de
la legitimid.ad, Corona ingreso en el ejército constitucional, conquistando cada grado en los reñidos y
sangrientos encuentros de aquellos dias.
Apénas acababa de ser vencida la roaccion, cuando la invasion extranjera vino á alejar de nuevo la
par. del territorio mejicano. Todo el país se preparó
á la lucha, y uespues de ocupadas Méjico y Puebla
por los franceses, Corona recibió instrucciones del
Gobierno mejicano y organizó la defensa en el Occidente, teniendo que luchar á la vez con las hordas
de Losada y con las divisiones imperialistas. No fué:
ciertamente aquella una carrera. de fáciles triunf,)s;
seis anos de combates diarios,~ escaramuzas, de
sorpresas, de ventajas relativas, de reveses, no domaron ni su patriotismo ni su entereza. Por donde
quiera que iba, levantaba. tropas, que aleccionaba
sobre el campo mismo de batalla; en todas las circunstancias mantenía é imponía la más severa disciplina en sus regimientos improvisados, y en aquellos puntos en donde no le era dable resistir, dejaba
la simiente de la lucha y de la conspiracion en contra de la dominacion extranjera.
El ejército francés hizo sacrificios incalculables
para destruirlo, pero no pudo. En más de cien encuentros quedó vencedor de tropas superiores á las
suyas en número y pericia.
Cuando el gabinete de las Tullerias dispuso retirarse de Méjico, Corona tenia sitiada a la guarnicion francesa que se había concentrado en ~lazatlan. El vicealmirante Mazave pidió al general republicano un plazo para embarcarse, pero le fué
negado, y Corona despidió á loi- in,•asores como los
habia recibido en !as costas del Pacifico, á sangre y
fuego. Libre ya del d,1minio extranjero aquella parte del territorio nacionl\l, se encaminó con su cuerpo de ejército hácia el interior, y en esta marcha,
una de sus brigadas Yen&lt;ÜÓ de nue,~o á una columna imperialista, haciendo prisioneros á ciento cincuenta oficiales franceses.
Corona, que en lo más re11ido de aquella lucha
había recibido la banda de general de division, vino
á. unirse al ejército que en Querétaro sitiaba al archiduque Maximiliano.
El dia que aquella plaza fué: sorpreadida, Maximiliano se retiró con el resto de sus tropas al cerro de
as Campanas, y Corona atacó esta posicion con las

embates de las olas, medios de disfrutar del bano
sin producirse la menor molestia y sin violentar su
naturaleza con arranques de Yalor.

EL T1JNEL DE MONTE FURADO
Entre los muchos é importantes vestigios de la
dominacion romana que ~e ,•en en nuestro suelo,
ninguno tan curioso, y seguramente ménos conocido, como este túnel labrado á pico en el seno de
una montaña y que da paso al ria Sil 1 sientlo á la.
vez canal )' puente.
En la provincia de Lugo y ayuntamiento de Quiroga, entre el valle de este nombre y el de \'aldeorras, se halla el célebre monte horadado, sobre
cuya superficie pasan tres raminos, y cuya base
está perforada por un conducto de 4.50 varas de largo, de 18 á 30 de ancho y de 12 á 16 do altura. La
obra de romanos. en toda Ja extcnsion que hoy damos á esta palabra, data de los tiempos del

BILBAO.-LA GALERÍA BALNEARIA EN LA PLAYA
de las Aren&amp;S.
Salieñdo de Bilbao, en el tranvía que sigue la orilla derecha del l'\ervion, se llega, despues de tres
cuartos de hora de camino, á tra,·és de un paisaje
por demas pintoresco, al balneario de las Arenas,
anchurosa playa que se desem•uelve en una curva
de dos kilómetros de longitud.
Descúbrense, á. la derecha, el avanzado puerto de
Algorta, semejante á un nido de palomas; á la izquierda, los pintorescos hoteles d{} Portugalete, que
parecen construcciones hechas de carton-piedra 1 á
juzgar por los detalles de su elegante arquitectura
y por la profusion de adornos que ostentan sus
fachadas; y enfrente el lejano hori1.0nte del Cantábrico, siempre cubierto de un diáfano tul verdoso,
que se confunde con la region azul.
Tal es la hermosa perspectiva de que disfruta el
viajero que acude durante los meses del estío á
buscar recreo y esparcimiento en las playas de las
Arenas.
Lindísimos chalets, suntuosos hoteles, ricos cl1at~a11r se elevan en la misma orilla del furioso mar,
proporcionando comodidades múltiples á los expedicionarios veraniegos. Cafés, bill;:.res, cervecerías,
de todo .se encuentra en aquel grupo &lt;le construcciones, pequeno en relacion con las populosas ciudade~ que el viajero abandona en esta estacion del
a1)0. Hay alli cuanto puede apetecerse, no echándose de ménos ese agradable co,iforl que se considera
corno la más útil de las importaciones piren.í.icas.
[no de los e!ltablecimientosmcjor acondicionados
para el uso á. que se destina, es el que figura en
primera línea en el JZrabado de la pág. 510. La galería balnearia, que con este nombre se le distingue 1
reune toda clase de comodidades y ofrece á los que
temen arriesgarse, aun en la misma orilla, á los

Pio, felice, triunfador Trajano 1
ante quien muda se postró la tierra.
Antes de que se Jlevase á ejecucion este proyecto
colosal, el rio Sil rodeaba más de tres kilómetros
para faldear la colina.
¿Por qué y con qué fin se empre:1dió tan colosal
é inmenso trabajo, AJgunos historiadores suponen
que para dedicará. explotacion agrícola los terrenos
del cauce antiguo, miéntras otros afirman que es
producto de un pensamiento estratégico de los conquistadorei.; pero la verdad es que los hombres de
hoy no se explican satisfactoriamente . ninguno de
estos objetos, por más que los estudian y analizan.

VíAJE DE SS. 11!!. A GALICIA
Llegada de SS. 1!11. al Palacio de la duquesa de Medina
de las Torres, en Villagarcla.
El grabado de la pág. 514 rerresenta el pueblo de
VilJagarcia, banado por cristalinos riachuelos que
descienden de las vertientes del Gicebre y situado
á orillas del Atlántico. Esta comarca, rica· en vcgetacion, con abundante arboleda y pintorescos valles, forma una de esas encantadoras mansiones del
reino de Galicia, abierta hoy á la civili1.acion europea por las nuevas vías férreas recientemente
inauguradas.
La historia de este país constituye una série gloriosa de páginas, que, á empezar de la Edad Media,
nos descubren las grandiosas apopeyas con que rl
el pueblo hispano selló el triunfo de su independendencia y regeneracion. Todos los hechos más notables figuran representados en esos magníficos castillos feudales, baluartes sacros del amor patrio
que, si bien pasan de incorporacion en incorporacion á los diferentes príncipes reinantes, atesti5uan
el entusiasmo de aque11os defrnsores que llevando
por escudo la fe del Crucifica¡lo, recorren vastos territorios d-&gt;nde se amparan los ejércitos conquistadores.
.
Este vistoso pueblo ha sido visitado por sus majestades en su última excursion, alojándose en el
suntuoso palacio que alli poseo la duquesa de Medina de las Torres. Seria demasiado prolijo hacer
reseña detallada del lujo, en combinacion con el arte
y el buen gusto, con que estaba adornado esta en.cantadora morada, de uno de los titulos de Castilla
más distinguidos.
La parte inferior del grabado es una vista tomada del natural en el momento del desembarco de la
régia comitiva. ¡\umerosos cohetes, profusion do
fuegos artificiales y vistosas iluminaciones embellecían alln más aquel delicioso lngar, llamado Vist..ri
Alegre p-&gt;r lo espléndido de los panoramas con que
se deleita C'l espíritu que desde cerca los contempla.

EPISODIOS DE LA GUERRA DE CUBA
Reconocimiento de un potrero.
Los que han hecho durante algun tiempo la guerra en nuestra gran Antilla; los que han concurrido
á c!óia lucha cruel contra los hombrrs v el clima vi-

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LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MILITAR

la defensa de la patria, necesitan indispensablemente hallarse ejercitados en la práctica del tiro.
les, males sin cuento, como lo fueron el tener con defenderla, e,i engrandecerla, y de ningun modo en
,,~o podía suceder lo contrario contaninnumerafrecuencia que suspenderse el curso de las opera- ensangrentarla y destruirla.
bles vías férreas, que permiten trasportar con la.
ciones, obligando á los generales en jefe á hacer
Entónces desaparecerán esas rivalidades de los
mayor rapidez, de uno á otro extremo de Europa,
renuncia de s,.;s cargos. Asi sucedió con el esforzado partidos que rPfundidos en uno Ílnico y exclusiYo,
los ejércitos más considerables, provistos de todo
Moriones, así tambien con el veterano é ilustre Za- desde ahora podemos llamar pai·tido 1iricio,ial.
su gran material de guerra.
rnla. Los politicos de Madrid, alejados del teatro
Así tambien nuestros gobernantes legislarían con
,,Seria preciso tambien, señores, no preocuparse
•
ele la guerra, y como si no se hallasen tan interesa- mejor conocimiento sobre puntos tan delicados como
en lo más mínimo de la vida é indiferencia de su
dos como el &lt;¡ue más en poner término á situacion los que sirven de base á estos humildes apuntes.
país, para desconocer que las sociedades de tiro son
tan anómala, contribuyeron indirectamente á dar
En conclusion, para realizar lo propuesto deinstituciones necesarias y que tienen un c&amp;.rácter
aliento á los contrarios, proporcionándoles treguas be el elemento militar prepararse á saber manesencialmente patriótico.
con que adquirir recursos y poder organizarse, ma- dar inclividuos sin instruir, puesto que la condicion
,,Lo que más me ha sorprendido en la vuestra
logrando así el esfuerzo de nuestros caudillos, la de ser soldado no implica ejercer con él, por parte
señores, es el esmero con que aplicais á lajuventu~••---.:sangre vertida generosamente por nuestros solda- del supP-ríor, un tratamiento y una consideracion
la instruccion de tiro en uso con el ejército. El éxito
tlos y los tesoros consumidos por la nacion.
igual; necesario es que todo sea relativo y adecuaalcanzado por sus alumnos con nuestra arma de
Justo es qne, al proceder á nombrar un general do á los casos y á las circunstancias, inculcando
guerra, ya en el .::oncurso de Ilaumef-les-Dames ó
en jefe para un ejército español, se examinen dete- tatinadamente en cada ciudadano las máximas y
con el de Besancon dan una brillante prueba delos
nidamente por los Gobiernos las condiciones de los principios militares, pues que todos recíprocamennotables resultados' obtenidos, merced á la incansacandidatos á tan importante puesto; pero una vez te nos hallamos revestidos, no sólo de derechos,
ble laboriosidad del capitan Boyer. El ministro de
elegido, hay que concederle todo cuanto pida, sus- sí que tambien de deberes, que unos y otros
Instruccion pública me encarga le entregue las palcribir sin exámen á sus exigencia!!, y especialmen- debemo,¡ cumplir con toda exactitud.
mas académicas, como testimonio de su gran comte revestir su autoridad de prestigio y de respeto.
NÍlm. 1.-Guardia nacional, 1'"191.
)
R.\M01'1 Rt.:IZ DESC.\LZO.
placencia, y por mi parte me considero muy bon.\fortunadamente, España cuenta en su seno ge2.-Infanteria ligera, 11113.
rado al poderle felicitar püblicamente por sus renerales de gran valer, y esto llignifica mucho para
3.-Coronel, general de IIÍlsares·de
lernntes méritos.
que cuando se les conceda la jefatura, seles revisleon I, 1804.
UKA BATALLA
,, Habeis comprendido, sei'IOres, que, ante todr¡, es
ta de todas las atribuciones inherentes á tan ele4.-Batallon de marinos, 1804..
Reina el silencio en el dilatado campo. El ejército
necesarto saber manejar bien el arma nacional y
vado cargo en tiempos excepcionales, sin que deban
5.-Guardia imperial, 1805.
enemigo ocupa con su centro el valle, apoyándose
dar á la enseflanza de tiro la u_niformidad precisa
jamas estar supeditados á un Consejo de ministros,
6.-lnfanteria de linea, 1805.
para que nuestro·s esfuerzos sean provechosos á la
que, áun cuando sea muy competente para decidir en alto cerro cubierto de artillería, teniendo el rio
7.-Coronel de infantería. 1806.
patria.
_. .
asuntos de·esta índole, no apreciará la marcha de á vanguardia, fortificados los puentes, y extendiS.-Tnfanteria ligera, 1806.
&gt;l:'\uestros discípulos, al ingresar en el eJerc1to,
una guerra á la altura que puede verificarlo el que das sus alas en las inmediatas alturas.
9.-lnfanteria de linea, 1800.
Duermen los soldados sin abandonar la formaestarán
perfectamente
preparados
para
completar
se
encuentra dirigiéndola, y que necesariamente
10.-Artilleria, 1805.
cion,
y los centinelas, ojo alerta, dirigen sus mirasu
instruccion
militar;
y
no
creo
necesario
maníha
ele
conocerla,
así
como
sus
necesidades,
en
to
11.-Ingenieros, 1806.
das á la diestra orilla del rio, interrogando á la osfestaros que el país cuyos sübditos estuYiesen predos sus detalles.
12.-Guardia de París, 1808.
parados como lo están vuestros alumnos, podrá enExceptuamos, por consecuencia, las decisiones en curidad.
13.-Obreros militares, 1808.
Nada se ve; ni el relámpago fugitivo d3 alguna
tregarse
con
tranquilidad
al
desarrollo
de
suco•
el
curso de una guerra contra extrai'los, en la que
14.-Guardia nacional, 1808.
mercio y &lt;le su industria, pues tendría la certeza
la diplomacia y otros elementos, que no son las bo- siniestra luz, ni la negra. masa de los batallones, ni
15.-Escuela militar, 1812.
absoluta de que nadie se atreYerá á pretender
cas de los cai'lones, juegan casi siempre el principal el ágil cuerpo del escucha, que se arrastra cule16.-Artillería ligera, 1812.
breado sobre la. hierba. Pero allí, en el mismo valle,
usurparle sus riquezas.
papel.
17.-Escuela politécnica, 1815.
á
la diestra del río, está el ejército perseguidor.
&gt;)Examinado
el
conjunto
de
los
re1;ultados
del
déSe
&lt;lice
por
extension
que
palitica
d1
la
gu:na
es
18.-Infanteria de linea, 1816.
cimosexto concurso, se obser,·a con satisfaccion los
la ciencia llamada á disponer y distribuir los ejér- Sesenta mil hombres en acecho, amagando á cinnotables progresos obtenidos.
citos sobre el teatro de la guerra; señalando á cada cuenta mil; vida contra vida; la muerte amenazanARCO LLAMADO DE PELAYO EN GIJON
llTodos
los
premios
han
sido
tenazmente
disputauno su papel respectivo, y que esto compete al Go- do á la muerte.
APOLOG1A DE LAS SOCIEDADES DE TIRO
Al despuntar la aurora suena ei" gorjeo de los paEste monumento, elevado en la patria de Jovellados; de tal suerte, que los favorecidos han necesibierno de la nacion ó del Estado. l\Ia~ ya queda diEn diversas ocasiones nos hemos ocupado ya de
nos al restaur::.dor de la nacionalidad española, hátafo aproximarse al sumr11,¡¡;;i de la perfeccion.
cho que en las guerras civiles no debe existir más jarillos que revolotean por el bosque; luégo un disllase situado al extremo de la calle Corrida, y en el este importante problema, de carácter nacional,
»El nÍlmero de tiradores que han asistido con la
política que la de su pronta terminacion; porque paro, dos, veinte. Los tiradores han roto el fuego, y
mismo punto en que principia la carretera de Cas- que encierra la solucion de otros muchos, íntimacarabina, ha sobrepujado nuestras previsiones,
pretender un Gobierno otra cosa contraria, es aten- comienza la batalla.
mente
ligados
con
la
milicia
del
porvenir,
y
cuyo
Levántanse como un solo hombre los regimientos
hasta el punto de que todas las municiones destitra contra sí mismo: decretar, por ejemplo, una
tilla.
Su aspecto sencillr, corre~ponde al pensamiento planteamiento constituirá el paso más gigantesco nadas á este ejercicio, se han consumido. Este resuspension de armas, por muy justa que á prime- enemigos, y descubren á sus perseguidores agruque guió á sus autores, que no debió ser otr_o que el para la reorganizacion del ejército. Nuestras ideas sultado nos debe lisonjear.
ra vista aparezca, es conceder treguas para que el pados en imponente masa sobre la llanura.
Cinense el correaje, y examinan sus armas los
·
h
·
adversario
se rehabilite.
de conmemorar con él la época en que se maugu- han hallado un intérprete admirable en el general
»Nuestros ex8elentes vecinos de Suecia an as1s•
ró la vía que allí tiene principio. Sobre el arco Richard, cuya ilustracion es notoria entre nuestros
tido, como siempre, para tomar parte en este conEs preciso distinguir la política de la giieNa, de la soldados de ambos ejércitos; montan los jinetes;
campea el bl¡¡.son de la villa, y debajo la siguiente vecinos de allende los Pirineos; y en este concep- curso, distinguiéndose notablemente. Aprovecho
pDíltica de partido, que Í&gt;sta es casi siempre la im- engánchanse los tiros, y se ponen en batería las
to,
creemos
conveniente
insertar
á
continuacion
el
esta ocasion para renovar el testimonio público de
perante en las luchas interiores, sin tener en cuen- piezas; galopan los ayudantes y los oficiales de órinscripcion latina:
discurso pronunciado por tan distinguido general,
nuestra
cordial
simpatía.,&gt;
ta
que sólo debemos hallarnos afiliados á un solo denes, recorriendo las lineas: los generales obserJ:SFA'iS PEL.\GIUS
al conceder las recompensas á las sociedades que
partido: al de la prosperidad nacional, que llavará van con el anteojo los movimientos de las tropas; se
E GOTllORUM S.\NGUl'iE REGUM
han tomado parte en el concurso internacional de
siempre en sí una paz perpetua entre nosotros mis- abren las cajas de municiones, y se preparan los
UISP.\'il.E J,IRERTATIS RELJGIONISQUE RESTAUTI.\TUR
mos.
Mucho se tardará aÍln en llegar á la reafü.a- botiquines.
tiro en Besancon:
OBSERVACIONES SOBRE EL CONCEPTO
SE'iATüS POPULCSQnE GEGJONENSIS
((El ejércit~, dijo, no puede permanecer indifeUna division trepa por la agria altura que cubre
cion de este idealismo; pero el camino está trazado
de hs guerras civiles.
REGALI Cl\'ILE DO'iNUll DEDERE
rente ante los esfuerzos de las sociedades que se
por una experiencia dolorosa, en que hemos visto con su ala izquierda el enemigo. Empéilase ardoroA'i:-iO mr. :-iTRT. J. c. s. MDCCCLXXX\"l
La politica de la gunrra examina y analiza, to-.
consagran á la educacion nacional, por la práctica
medrar desmedidas ambiciones; causar la ruina de so combate; á la Yoz del cañon sucede el estampido
Y en la parte opuesta, que da al camino, existe de ejercicios civiles; dando á la juventud el senti- mando por base el derecho de gentes, reglas de
alguna comarca; y hacernos desmerecedores de ti- de la fusileria, y calla el fusil y se cruzan las bayomutua observancia entre las partes beligerantes,
tularnos hijos de España. Porque, despues de todo, netas. Los defensores de la posicion resisten denomiento de su fuerza á la par que nobles goces y
otra inscripcion, que literamente es como sigue:
aceptando
cuantas
tienden
á
humanizarla,
á
dismi¿qnién
ha realizado sus aspiraciones, si ha osado dados, y pugnan por despenará los que suben; éspatrióticas aspiraciones.
A'i:SüENTI C.\ROLO 111, P.\TRIS PATRI.E
nuir sus horrores y estragos; en una palabra, á liperturbar nuestra tranquilidad, buscando otra ma- tos vacilan, retroceden, vuelYen á la carga, se apo))Las
sociedades
de
tiro
desarrollan
especialmente
PRINCIPATlS ASTl"RISCE'iSIS CO~IERCIO ET UTILITATE
nera de ser distinta de la constituida, hablando de yan en los arbustos y en los peftascos, ó ruedan hasel espíritu de observacion, el golpe de vista, la mitar en todo lo posible los males que en si lleva.
JNCOL.\RUM COSSl'LENS, VIA~I IIANC .
Pero
en
las
guerras
civiles,
consideraciones
de
aquellas
guerras? La contestacion la darán los suce- ta el valle; prolóngase la feroz lucha cuerpo á cuerprontitud en la direccion y la ctJnfianza individual,
A M.\Rl 013ETUM USQUE APERUIT
otro órden se oponen al respeto de esta!! reglas,
sos pasados. Un fanatismo sin limites y sin justicia po, el jefe de los ofensores cae mal herido, y se
tan
necesaria
para
las
ocasiones
de
peligro.
Son
A'i'iO IIU~l.\N:E REP.\R.\T:E \'OLUTIS MDCCLXXXV
nos trajo en mal hora disturbios considerables; pero niega á dejar el campo; de una y otra parte acuverdaderas escuelas donde todo hombre _Íltil para el porque á lo que dabe atenderse, en primer lu~ar,
es
á
sofocar
prontamente
el
foco
de
la
insurrecc1on,
un patriotismo y una abnegacion tambien sin limi- den refuerzos, los ánimos se enardecen, y la victoservicio de las .armas adquiere una parte de la instes se encargaron de darlo una solucion merecida ria está indecisa; pero un irresistible empuje lo deEL SHAKÓ EN EL EJÉRCITO FRANCÉS
truccion profesional, y las más nobles cualidades acudiendo á todos los medios, sin que los Gqbiernos,
como dice Almirante, se abochornen de su superiopor la justicia de la causa, que más pronta hubiera cide todo, y las alturas son tomadas. Un toque de
Tiene una importancia relativa en los momentos del soldado.
ridad.
A
los
generales
en
jefe,
como
más
interesasido si los acontecimientos enunciados no lo hubie- corneta anuncia el triunfo á la segunda division, y
»Todas pMvienen de la iniciativa individual, lo
actuales el conocimiento de la historia de esta prenésta cruza el rio por un abandonado puente, se landos
en
el
término
de
la
lucha,
pues
en
ella
arriessen
impedido.
da cubrecabezas, empleada durante tanto tiempo, cual prueba de un modo evidente lo incontestable
za en el desfiladero, y embiste al pueblo que sirve
gan
constantemente
su
reputacion,
han
de
conc?·
¡Bendito
el
país
donde
no
se
verifica
ni
se
obra
y suprimida en la actualidad para la gran mayoría de su utilidad.
cambio alguno por medio de guerras civiles! Espa- de apoyo á la izquierda enemiga. Lo toma á la ba,üntes de nuestros desastres habia ya un gran nú- der omnímodas facultades, y proporcionarles, sm
de los cuerpos é institutos.
discusion,
cuantos
recursos
juzgen
necesarios,
pues
na podrá acaso contarse en este nÍlmero el día en y,meta, lo vuelve á perder, se mezclan los adversaDel año 1791 data el uso del shakó en las diferen- mero de estas sociedades; pero despues se han desque
sufra esa metamorfosis tan deseada, el día en rios en medio de las calles, y prefieren dejar la vida
por
grandes
que
sean
los
sacrificios
que
esto
r~tes formas que representa el grabado de la pág. 519. arrollado ritpidamentt•. Se cuentan hoy tres mil, y
quiera, siempre resultarán menores para el paie
quesead vierta en ella un verdadero progreso moral; ántes que el terreno; tan pronto adelantan los unos
Durante el primer imperio, en aquella época de flo- como su nÍlmero aumenta constantemente, se pue- que la prolongacion de la discordia, capaz de conel
día en que ese tan deseado servicio obligatorio se como los otros; caen sin retroceder; se baten en las
recimiento para Francia, cuando las enormes ma- de profetizar que, en breve plazo, cada municipio sumir las fuerzas virns de una sociedad y de conimplante
para no desaparecer en ningun tiempo. plazas, en los jardines y en las habitaciones; los
isas creadas por una revolucion tan gigantesca C(•mo de Francia contará con un Sta11d, segun hoy cuenEntónces, y sin género alguno de duda, cada ciuda- muertos y heridos sirven de trinchera; los vivos
ducir
á
una
nacion
á
su
ruina.
sublime recibieron una verdadera organizacion mi- ta con su escuela primaria.
dano convendrá en que no se pertenece á si mismo; trepan sobre los cadáveres, y no se da cuartel. Por
La falta de energía en los Gobiernos para oponer·
&gt;)En efecto: en estos ti-empos en que todos los ciulitar, el shakó adquirió el tamaño más grande _coque pertenece á su patria, y sólo á su patria, y cla- fin, el enemigo desmaya, y los asaltantes se apodese
á
las
exigencias
de
los
partidos,
ha
producid~
e~
nocido; pero, á pesar de su exagerado peso, no im- dadanos Miles para el servicio tienen e! imperioso
ro está que, comprendiéndolo, estará interesado en ran del pueblo.
Espafta,
durante
el
periodo
de
sus
discordias
civi~
pidió que aquellas tropas recorriesen, de victoria en deber dr acudir á las filas, en caso de peligro, para

viendo un mes y otro en medio de aquellas selvas
vírgenes en que las ceibas colosales, los mangares Y
los plátanos, palmeras y caimitos entretejen con
sus pobladas y mÍlltiples ramas espesa bóveda de
follaje; los que han visto surgir al enemigo avizor,
en los momentos que ménos po::lian esperarlo, y en
cambio han cruzado sabanas y bosques, vadeado
ríos y trepado á las altas cimas sin poder hallar sus
guaridas, ni tropezar con huella alguna de s~1 paso;
los valientes españoles que sin reparar en fatigas Y
sacrificios han contribuido á mantener en los días
de tremenda crisis la integridad nacional, esos son
los que pueden hacerse cargo del~ verdad con q~e
representa el dibujo que hoy publicamos en lapagina 515 una de aquellas escenas de la vida militar
en la manigua: el reconocimiento de un potrero, en
el que, ájuzgar por el rastro descubierto por la mirada investigadora del práctico, ha debido penetrar
momentos ántes una partida de mambises.
La guerrilla, observando cuantas precauciones
requiere lo arriesgado del servicio que ejecuta, se
aproxima á la propiedad, y despues que el comandante lo ordena, el negro gu,a,·diiro corre las trancas de la talanqu,~ra para dar paso á la fuerza. Este
es el instante escogido en el dibujo, y en justicia,
puede afirmarse que su autor, nuestro partícula'. Y
querido amigo el Sr. D. Manuel Peñu~las, ~a sido
-feliz en la eleccion del asunto y en la eJecuc10n.
Como podrá observarse, se trata aquí de un dibujo sin pretensiones, pero esto mismo realza su
mérito. Mucho hemos agradecido al Sr. Peñuelas,
ya conocido de nuestros favorecedores por otros
trabajos que ha publicado en L.\ !LUSTR.\CIOS ?llrLTT.\R, la atencion que ha tenido al remitirnos este
bonito dibujo, y le excitamos á perseverar en el estudio de un arte para el que reune condiciones por
todo extremo apreciables, sobresaliendo entre ellas
su buen gusto en el pens8.miento delos asuntos Y el
esmero con que procede al trasladarlos al papel.

victoria, la mayor parte del continente europeo.
Esta desproporcion de formas hizo que el soldado
lo empleara á manera de maleta, que, dividida en
varios compartimientos, constituía una especie de
caja de Pandora, con cepillos, jabon, calcetines, pipas y tabaco. A medida que sufrió varias trasformaciones disminuyó de tamaño, perdiendo sus excelentes condiciones para utilizarse en esta forma.
Consideramos de gran interrs el conocimiento de
todos los cubrecabezas usados en los ejércitos cuando su renovacion se hace cada dia más indispensable. Sin embargo, la opinion general de Europa se
ha pronunciado ya por el casco, de poco peso, que
reune grandes ventajas para resguardarse de los
rayos solares y de las aguas; en esta persuacion nos
inclinamos á creer que su empleo prevalecerá en
todos los ejércitos de Europa.
e
Para te~minar, citaremos, por órden cronológir.o,
los cuerpos que han usado en Francia e: shakó,
cuyos números aparecen rn el grabado.

517
Las divisiones del centro y del ala. derecha atraviesan el río por cuatro puentes á la vez, cayendo
sobre la linea contraria en una extension de tres
leguas.
Las baterías inundan de proyectiles el cerro artillado, y las posiciones de la derecha enemiga son
atacadas con brioso ímpetu por el flanco y el frente. Tres pueblos y un monte son objeto de la acometida, y al cabo se toman, perdiendo los defensores siete piezas. Pero el enemigo se rehace, y al
ver que se le corta su línea de retirada, precipitase
con decision sobre las posiciones perdidas. Ya es
tarde; los p~eblos y los edificios inmediatos al puente lian sido atronerados con singular presteza, y los
vallados y los muros se convierten en formidables
parapetos.
Retroceden los ypncidos, al tiempo que el artillado cerro cae tambien en manos de los vencedores.
Un movimiento general de avance se opera en el
ejército victorioso. Retirase el contrario. manttiniéndose aún amenazador; cae con la violencia del
rayo sobre una brigada que se adelanta, y la destroza. En esto, el ala izquierda de los triunfadores,
efectÍla un movimiento envolvente, corta de un
modo definitivo la linea de retirada del enemigo, y
le hace cambiar de direccion, empujado por la cabalferia, rompiendo su ejército y dividiéndolo en
dos partes: la una se retira en buen óruen, y la otra
se retira con preci pitacion á refut:farse en la vecina
plaza; mas acuchillados en su fuga los que acaban
de desbordarse, llegan hasta la fortaleza y quieren
entrar por las murallas, porque no caben por las
puertas. El pánico es terrible, y tanta la velocidad
de los derrotados, que 8Ólo dejan mil hombres prisioneros de la caballería; pero quedan ocho mil en
el campo, con ciento cincuenta y un ca1)ones, armas, pertrechos y banderas.
Los jinetes, en su persecucion, alcanzan al inmenso convoy que sale de la ciudad próxima, y en
el que van los tesoros del rey, la corte y sus equipajes, un tren de batir, cajas llenas de dinero, de
joyas, de vestidos, de telas, de manjares y de multitud de objetos. Aumenta la confusion de un modo
espantoso: se enredan los carros con los trenes de
artillería, piden gracia las mujeres y los niños, y
mueren los hombres atropellándose unos á otros;
infantes y jinetes forman una masa compacta en
deplorable hacinamiento, y los vencedores se distribuyen el botin, derramando las abandonadas riquezas sobre los cadáveres, y pisoteando los cuerpos de los vivos.
Los restos del ejército derrotado·escapan apresuradamente, sin poder salYar más que dos caftanes;
el mayor general pierde su baston de mando, y el
rey su carruaje lleno de alhajas y dinero, y ele interesantes papeles.
Así perdió José Xapoleon la batalla de \'itoria.
ADOLFO LT.ANOS.

MÁXIMAS
Nada al principio se hace tan perfecta, que el
tiempo, inventor de todas las cosas, no descubra
que aí"ladir ó que quitar.

X~brija.
Nada hagas sin pedir consejo, y despues no te arrepentirás.

Ecclesiastes.
No todos podemos ser sobresalientes en todo.

"Virgilio.
La más grave enfermed1d de un Estado es la que
se origina de la cabeza.
P. Jíariaiia.
Sólo es durable la fortuna que camina á. paso
lento.
Séiteca.

�LA ILUSTRACION MILITAR

___ - - - _ _ _ _ __

___...:.t=A:::....=IL_u_sT
_li_A_c_to_N_MI_L_
! 'l'_A_it_ __ _ __

- · -~- _ _.____ ~ --~ ------=-=--

PROYECTO DE UN FAROL HIGIÉNICO
P.\Rc\ DOR\IITORIO DE TROP.\

La fecunda actividad del general Salamanca se ha hecho notar desde el momento en que se
hizo cargo de la direccion de
Administracion y Sanidad Militar. Jefes y oficiales de ambos
cuerpos fueron comisionados para proceder al estudio de algunas reformas ya proyectadas, ó
de la iniciativa de S. E., y en
poco tiempo se han visto planteadas unas, en vias de realizacion otras, y aquéllas que por su
importancia ó por los obstáculos
surgidos para llevarlas á la práctica no han podido ser un hecho,
reciben constantemente el necesario impulso, facilitado siempre
por Ja incansable persev~rancia
de quien, al ocupar tan importante cargo, entiende como sagrado deber el procurar los mayores beneficios al ejército, con
economía del Erario, al par que
el progreso y perfeccionamien~o
de los ilustrados cuerpos que di·
rige.
Uno de los proyectos que actualmente se hallan en estudio,
se refiere á la dotacion de cocinas económicas, por cuenta del
Estado, á los cuerpos armadoa
del ejército, y á la adopcion de
los faroles para petróleo más á
propósito para sustituirá I_os_ que
reglamentariamente sumimSlra
el material de acuartelamiento,
y que se alimentan con aceite
vegetal.

519

De la competencia de los jefes
yoficiales de Administracion que
componen la comision nombrada
por real órden de 19 del mes último, puede esperarse confiada,
mente que no han de quedar defraudadas las esperanzas de los
cuerpos que con tanto agrado
han recibido la noticia de la mejora que representa; pues no es
ésta la primera vez que aquéllos
se han ocupado de estudios cuya __. ._ _ __
tendencia era la de procurar por
todos los medios posibles el perfeccionamiento de los servicios
administrativo -militares.
Nada podemos hoy adelantar
á nuestros lectores acerca de los
aparatos que es posible se ensayen: sólo sabemos que la comision está autorizada para la adquisicion de dos cocinas del sistema que juzgue más conveniente y económico, y que, en cuanto á los aparatos de alumbrado,
las primeras pruebas se harán
con las lámparas Qiientú, de Lieja, y fai·ol ltigiénico ideado por el
actual administrador del servicio de acuartelamiento.
Este aparato, que hemos tenido el gusto de examinar detepidamente, tiene por principal objeto el evitar los inconvenientes
que los faroles comunes presentan, relativos al desprendimiento
de gases deletéreos en la atmósfera de los dormitorios, y de la
evacuacion de humos en la misma. En este particular tan importante creemos que el autor
del proyecto ha conseguido su

•

PROYECTO DE ¡;:,¡ FAROL HIGIENICO p \R.\ DonmTORIO DE TROP.\

5

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MODIFICACIONES HECHAS EN EL SHAKÓ QGE USÓ EL EJÉRCITO FRANCÉS DESDE EL ARO

- - S::--= - :c-=i~~=--·-

GIJO\.- :\.HC0

- - --

objeto á costa de un poco más de cuidado en el uso
del aparato, comparando el que hoy hay necesidad
de tener, con los faroles reglamentarios.
La luz que emite el farol higié1i~ se produce en
el interior de un tubo de cristal herméticamente
cerrado, y dispuesto entre dos cámaras puestas en
comunicacion por medio de tres tubos de metal que
sirven á la vez de armazon al aparato. Horadada en
forma circular la cámara inferior en su centro y
toda su altura, se da paso por el hueco resultante
al depósito de petróleo provisto de la boquilla y
mecha correspondiente. La boquilla se apoya contra la plancha circular que sirve de base o.l tubo de
cristal, y por el espacio que queda entre ésta y el
plano superior de la cámara baja, penetra el aire
atmosférico, atravesando por entre las ranuras de
una semi-esfera sujeta á rosca en la parte superior
del depósito de combustible.
La corriente de aire atraviesa constantemente
por el centro de la llama mediante la absorcion
producida por un tubo aspirador tronco-cónico que
va en el centro de la cámara alta, y en sentido vertical, por el que son tambien conducidos á dicha cámara los productos de la combustion, los cuales,
recogidos en gran parte por los tres tubos comunicantes, son dirigidos á la cámara inferior, en donde
se halla depositada una lechada de cal con el fin de
convertir en carbonato el ácido carbónico y procurar la disolucion del óxido de carbono que la atraviesa.
La cámara superior es cilindrica en el primer
tercio inferior, y tronco-cónicaenlos dos restantes,
llevando nueve ventiladores en aquél, merced á los
cuales se verifica. la tension de la corriente atmos.
fériea de abajo arriba. Está terminada por una ca-

peruza provista de un torna-humos, dispuesta de
forma que los que pudieran producirse queden depositados á su alrededor sin perjudicar ni entorpecer la combustion, ni causar opacidad en el tubo
dentro del cual se verifica, y en su base ó planta inferior lleva un resalte circular en donde encaja el
tubo de cristal por uno de sus extremos. Por último,
el plano superior de la cámara baja se co;munica
con el ambiente exterior por medio de varios agujeros, con el objeto de que los gases, ya enrarecidos
de la atmósfera de los dormitorios, puedan sufrir
igual trasformacion que los producidos por la combustion; medio higiénico mediante el cual se purifica aquélla, siquiera sea en reducido espacio.
La extension de la luz, hasta llegar á la penumbra, es de 15 á 16 metros de radio; por manera que
en las pruebas preparatorias que se han llevado á
efecto con un solo farol, se ha podido alumbrar, en
buenas condiciones, un dormitorio de 30 metros de
largo por 17 de ancho, resultando del ensayo fotométrico que la llama deljarol kigié1iico es equivalente á la de cuatro faroles de aceite recien encendidos y á seis de los mismos á las dos horas de arder sin limpiar sus torcidas.
Bajo el concepto económico, se hace constar en el
proyecto que no bajará de 8.000 duros la economía
que resultará al presupuesto con el empleo de este
aparato, en sustitucion de los faroles que hoy se
usan.
Nos complace en extremo poder dar cuenta en
nuestra publicacion de esta clase de estudios, que
representan un marcado interes en proporcionar al
soldado el mayor bienestar sin aumentar los gastos
de los aervicios, y nos permitimos rogará la junta
que de estas reformas está encargada, procure ter-

1791

AL

~-~,.._---~--l

1816

minar sus estudios en el menor tiempo posible,
para que, convertidos en órdenes dispositivas sus
dictámenes, puedan los cuerpos contar con dos reformas tan esenciales como son la mejor coccion de
los ranchos y un regular alumbrado, lo que indudablemente conseguirá con los elementos que la in dustria Je ofrece y el celo é interes por el servicio
que ha demostrado siempre el personal de los cuer•
pos de Administracion y Sanidad del ejército_.

LA EXPLORACION IRREGULAR POR LA INFANTERÍA
(Co1tclusio1t.)
Estos son los únicos medios prácticos de que ha
de servirse el jefe de una pattida; debiendo desechar los que en algunos tratados se enumeran,
porque, aunque muy ingeniosos, son complicados y
exigen útiles especiales. Los soldados de la JJartidri
mól)il trabajan con Jo que hallan en el país, tratando hacer de ello el mejor empleo.
Las destrucciones deben hacerse con ·rapidez,
porque el enemigo puede aparecer continuamente,
y una vez conseguido el objeto, se alejará lapartidff
evitando choques y combates.
Las retiradas de estos destacamentos son más peligrosas que los avances, pues el fuego y la detonacion de la dinamita difundirán la alarma, v el enemigo se pondrá en movimiento para b~scar al
agresor. A fin de desorientarle é inducirle á error.
se emplearán los cambios de direccion, las 'divisiones y las retiradas paralelas; pero si los per1Jeguidores logran alcanzar la pa1•tida, entónces se divide
en varios grupos p!lra escapar mejor, fundándose
para esto en el aforismo que dice que la rapide1.
eata en razon inversa del número.

�520

LA ILUSTRACION MILITAR

situacion engai1osa no debe prolongarse mucho
lidad no debe preocupar al comandante de ella,
tiempo (pues á lo sumo no ha de exceder de un dia,
sino que, al contrario, debe servirle de incentivo
ó todo lo más de veinticuatro horas), sin embargo,
para aguzar su ingenio á fin de buscar un medio
este tiempo que se ba ganado, es siempre muy pre- ·
hábil de salir ileso de la ratonera en que se ha me•
cioso.
tido.
Muchas veces estas requisiciones se emplean para
Cuando los medios de insinuacion no bastan, es
engañar á las poblaciones, á fin de que á su vez den
preciso emplear la fuerza si han de obtenerse los
falsas noticias al enemigo. Es este caso, el comandatos que se desean. En este ca.so, el jefe de lapa;-dante de la partida no se detendrá en el pueblo más
rechazando los e.JJploradores, arrojándosi; soórc la es- tida marchará con las mismas precauciones que se que para dar las órdenes, reparar las fuerzas de su
colta siii datle tie1;ipo para p1•ipa1·a,·se, sembrando el le han prescrito anteriormente, hasta llegar frente tropa y anunciar la próxima llegada de una gruesa
al sitio por donde desea penetrar en la cortina.
desórden y p,·oc1irando eii-oolcer el con1Joy.
columna, continuando en seguida la marcha, y
En cuanto la pr11·tida lo haya copado ó se apodere Una vez en él, dispone su fuerza como si se tratara cuando se haya perdido de vista, se retrocederá por
de copar una avanzada; cuan1o anochece cae sobre
de los almacenes de provisiones, recoge lo más imotro camino.
el enemigo por retaguardia, y si consigue arrollar
portante, y al resto se prendera fuego para que no
Por último, completa el número de las misiones
el punto adverso, penetra en la zona de seguridad,
comprendidas en el segundo grupo en que hemos
pueda utilizarle el enemigo.
hace las observaciones que necesita y se retira en
Como advertencia final respecto de las partidas
dividido las asignadas ~ las partidas móoilcs, la ue
seguida, ántes que se reunan los refuerzos y le perapoderarse por medio de un ¡;olpe arriesgado ue
1nóoiles ofensivas, ai1adiremos que son tanto más
sigan; teniendo en cuenta que la salida no ofrece
un general enemigo ó de un personaje importante.
eficaces cuanto ménos se sospechan, porque como
gran dificultad, porque el ataque de un puesto por
Los factores necesarios para esta operacion son el
el enemigo no espera el ataque de la infantería que
retaguardia deja abierta una puerta segura para la ardid, el secreto, la sorpresa y la emboscada; cuyo8
se halla léjJs, no toma precauciones contra sus ero•
medios quedan expuestos en el párrafo en que se
pres1s; circunstancia que da al que ataca muchas retirada.
Algunas Yeces se emplean las partidas móoiles
describe el modo de cazar ó copar una patrulla ó un
probabilidades de éxito.
para enviar noticias á otras cqlumnas que 6peran á
Analizadas las diferentes misiones que pueden
puesto fijo del enemigo.
mucha distancia, para saber á donde se encuen~an
La pa1'tida móvil defensiva no existo en absoluto,
confiarse á las partidas movilcs ofensivas, estudiaó para estableeer relaciones con ellas y vigilar el puesto que su misma índole exige siempre una
remos ahora las que tienen por objeto especial a i ·
espacio que media entre ellas. El peligro que cor- marcha ofensiva ó agresiva para apoderarse de una
quirir noticias determinadas. Si se destaca una
partida móoil para ir á compr(lbar la presencia ó ren estas expedicion, s es grande á causa de la hos- posicion que perjudique al adversario, completántilidad de los habitantes; pero puede evitarse no dose el papel que representa por un ¡¡.cto de resisausencia de fuerzas enemigas en ciertos lugares,
haciendo nunca alto cerca de poblado y tomando tencia ó de intimidacion; cuyo conjunto le da uu
debe el comandante de ella emplear el mayor disimulo, asi en la marcha como en sus observaciones, muchas precauciones con objeto de ase6 urar su carácter ofensivo y defensivo.
existencia. La marcha de la partida será irregular
A veces es conveniente apoderarse de posiciones
permaneciendo oculto en los bosques, mieses ó suá fin de desorientar al enemigo sobre la verdadera ó de pasos útiles mucho ántes de que aparezca el
bido á una altura para iorprender durante el dia
direccion; y como puede encontrarse cerca de una enemigo. Para esto se destacará una JJ«rtida mú1Jil
los movimient,) s del enemigo, y poniéndose en capatrulla hostil, tendrá el jefe gran vigilancia para que, por medio de una marcha larga y rápida, cum.
mino por la noche para u~var la_s noticias recoestar informado á tiempo y evitar un encuentro.
pla su cometido. Coa vez ocupada la posicion, pue.
gidas.
Con destreza, marchas largas y descansando en los de suceder que haya un combate si el enemigo tiePero alJrnnas veces no serán completas las notibosques, puede un oficial llevará feliz término una ne interes en conquistarla; pero si tal sucede, el
cias que puedan adquirirse desde los observatorios,
expedicion de este género, que no es tan peligrosa
jefe de la partida habrá tomado préviamente todas
porque el enemigo habrá tratado de ocultar sus
en realidad como á primera vista parece.
las medidas para resistir y continuar la defensa
maniobras y movimientos. En este caso, ~s ind.isOtras veces se envían partidas mócilcs á cortar basta el sacrificio completo del destacamento.
vensable llegar hasta la cortina de seguridad, insilas comunicaciones y á interceptar la corresponTambien se emplean las partidas 1;ióoiles do innuándose en su interior; lo cual puede conseguir&amp;•'
dencia y despachos del enemigo. Esta operacíon es fantería para apoyará la caballeria y mantener sus
de dos maneras: valiéndose de la astucia y de la
de un género particular, y por eso se requiere que
conquistas. En este caso, salen con ella, le siguen
fuerza.
el oficial que la mande tenga conocimientos espelo más de prisa posible, y se instalan en las posiEn el primer caso, recurre el comandante de la
ciales para poder descifrar y traducir cuantos dociones conquistadas, en las que organizan su re~:,partida á ardides ingeniosos, utilizando todos los
cumentos recoja. Pero si la 1iartida es muy numeaccidentes del terreno para disimular su marcha.
rosa, se agregará á ella un oficial de Estado Mayor, tencia.
Otra de las misiones que se confía á las partid.M
Obrará del mismo modo que los buques corsarios
á fin de que se dedique á los trabajos especiales,
cuando tratan de escapar de los navios de guerra,
móoiles es la proteccion de los conrnyes y la de lts
quedando las medidas tácticas á cargo del jefe de
de salvar las lineas de bloqueo ó de deslizarse por
trenes; para lo cual se ocupan las avenidas por
la expedicion; porque ~egun el art. 28'2 del reglaentre las escuadras; teniendo presente que el éxito
donde se teme un ataque, y con objeto de no emmento de campal'la, á los jefes y otf.ciales de Estado
depende "de la intrepidez, de la futiliddu de inplear mucha gente, se buscan los nudos que abran
Jfayo,· corl'espoiide la delicada tarea de i-ecoger, centi-avencion, del conocimiento del pais y del enemigo,
todas las comuoicaciones.
del secreto que se imponga y de la rapidez de la lizar, c01ifro1itar, depw·a1· los fodicios y noticias q'IU
Las partídas rnó1Jiles son ventajosas para la defen ·
ha,i de trasmitir rápida y directa;neíite al cuartel 9emarcha. La noche le cubrirá con su oscuro velo y
sa de las lineas férreas y telegráficas. No deben es1ie,·al.
calonarse las fuerzas sobre el camino, sino que
la velocidad le sustraerá del peligro.
Las disposiciones que deben adoptarse para obúnicamente se ocuparán los puestos principales,
En ciertas circunstancias tambien podrá martener buen resultado, se reducen á ocupar un pun- dedicándose el resto de la fuerza á ur.a defensa
char durante el dia á traves de los bosques, mieses,
cercas, arboledas y jardines; pues deber del jefe es to céntrico, tendiendo desde él una especie de red móvil é intermitente. Las partidas que se consagren
oculta-rse continuamente y no moverse de dia en por medio de pequeños puestos, con objeto de vi- á este servicio han de marchar incesantemente
terreno descubierto. Estará siempre con ojo avizor gilar todas las direcciones y ver venir á lo léjos. Al para registrar el país y ahuyentar al enemigo.
Hemos terminado nuestro humilde trabajo, en el
y se detendrá con frecuencia para observar por to- mismo tiempo se prepararán emboscadas cerca de
dos lados. Si divisa al enemigo, se oculta y le deja los caminos para echarse encima del que transite
cual creemos haber expuesto con la amplitud posi~
pasar; luégo se colocará en un buen puesto de ob- de noche, siendo excelentes puntos de espera los
ble, dada la índole de esta Revista, la doctrina Y
se1 vacion para estudiar todos sus movimientos, y desfiladeros, las alturas situadas entre dos caminos procedimiento de ejecucion relativos á la exploracuando quede el campo libre, v~lverá á avanzar y las cercanías de los sitios de comunicaciones.
cion y sus servicios complementarios, cuando loa
Aunque hemos dkho que el secreto es factor
aproximándose á los puestos ho~tile3.
ejecuta la infantería.
Pero si el adversario descubre la partida, el co • importantisitno en estas operaciones, sin embargo,
CLEMENTE CANO,
mandante de ella ordenará una rápida retirada y algunas veces no sólo no será necesario, sino que
TENIENTE DE INPANTlUtÍA
desfilará. por la derecha ó por la izquierda; y cuan- la publicidad relativa contribuirá eficazmente al
do se vea libre, Yolverá de nuevo á dirigirse á su mejor resultado. Tal sucederá cuando no se pueda
objetivo por otro camino; practicando lo mismo atender á todos los caminos: en este caso, se preADVERTENCIA
siempre que no pueda ir directamente al punto sentará la 11artida sobre los puntos principales y
simulará allí preparativos de defensa. El enemigo,
marcado.
Se ruega de nuevo á. los seil.ores suscriiores del dia-,
Cuando el jefe lle h pa,·tida 11egue á un sitio con- apercibido de estos trabajos, enviará sus correos
veniente, esperará á que cierre la noche para mar- pcr otros caminos, en los que tropezarán con una irito de Casiilla la Vieja se entiendan para los pagot 1
char sobre uno de los puestos por entre los cuales fraccion de la 1iartida.
reolamaoiones oon nuestro corresponsal D. Ramon lail
Tambien confiase a las partidas móoile, la mision
desea pasar; en momento oportuno, simulará un
de preparar provisiones para la columna ó .la de Descalzo, Alférez del Batallon Reserva de V'alladalll~
ataque contra los centinelas, y en seguida se retirará á derecha é izquierda para eludir la accion de ir á imponer y cobrar requisiciones y contribucio- bien directamente, 6 por medio de sus represen\&amp;Jlleli
las patrullas que se destaquen, y miéntras que és · nes de guerra á un centro de poblacion. En estos habiliiados 6 pagadores, para no lastimar los i l l ~
casos es preciso aparecer fuerte para intimidar á
tas le buscan, se deslizará entre dos grandes guarlos.habitantes, lo cual se consigue colocando pe- de esta publicaci~n cou la demora en dichos paplf:
di is para observar á su gusto.·
Desde que la partida penetra en la cortina, 'p uede quei'los grupos en las alturas inmediatas, simulando
lJllp. de 8. Bablios, plaza de J~ Paja, '/1 Iadrld.
considerarse copada de hecho; ·pero esta eventua· avanzadas de una fuerte columna; y aunque esta

Tambien se ua á. las partidas m.ó,,iles el encargo
de copar los convoyes y de destruir los almacenes
de provisiones. Para llevar á cabo su cometido,
marchan con las mismas precauciones y rapidez
que hemos expuesto anteriormente para que el ataque sea, como dice el art. 402 del reglamento para
el servicio de campai1a, sMdto, impetuoso, por so,·presa, y, si es posible, sobre diferc,itts pu1ttos á la ocz,

REVISTA

•

20 DE SETIEMBRE DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2,0 -NúM. 36

Almirante, 2, quintuplicado.

SUMARIO
GRABADOS: Excmo. Sr. Teniente General D. Remigio
Moltó y Diaz-Berrio, Director general de la Guardia civil.-EI cólera.-Toledo: últimos honores fúnebrP.s al cardenal Moreno (dibujo de Lagarde).D. Cárlos Relvas.-Bote salva-vidas ideado por el
Sr. Relvas.-EI Dr. Koch.-Proyecto de monturas
presentado por el comendador Sr. Salvi.
TEXTO: Crónica, por D. Alfonso Ordax.-Excelentisimo Sr. Teniente General D. Remigio l\foltó y DiazBerrio, director general de la Guardia civil.El cólera.- Toledo: Honores tributados al cadáver
del cardenal Moreno.-Silla-Salvi.-El regreso
de Juan Sancho (cuento), por D. Manuel Diaz y
Rodriguez.-Estudios históricos: Orden militar de
Alcántara (continuacion), por D. Angel Alvarez de
Araujo y Cuéllar.-Cárlos Relvas.-Bote salvavidas.-El Dr. Kocb: la salud pública y preservativos.-Epigramas, por D. C. de Alvear.-Bibliografia.-Dos perlas, por O.-Anuncios.-Correspondencia con los suscritores.-Sobre cubierta,
por D. Eduardo de Palacio.-Variedades.-Obras
de D. Emilio Bonelli.

CRÓNICA
Francia no tendrá necesidad de bloquear
los puertos llamados celestes, porque ya ha
dispuesto China que se cierren todos los pasos
de los ríos. El comercio ganará poco con esta
medida, pero el tradicional sistema de incomunicacion con Europa será respetado.
En el caso de tomar la ofensiva, China dirigirá sus operaciones por las fronteras del
'fünkin. Esto insinúa la prensa inglesa con
profunda intencion, porque el ejército que
ocupa aquel territorio es muy reducido; no
tiene caballería para. el servicio de vigilancia,
y se ha hecho pública la declaracion del ministro de la Guerra ante la Comision parlamentaria del Tonkin: el general Campenon
manifestó que no podía destacar del Eljército
permanente más de 6.000 hombres. Por esto
pronostica un diario inglés que Francia se encontrará con cinco cuerpos de ejército inmovilizados y la mayor parte de su armada retenida á gran distancia, por los asuntos de
China y Madagascar. Malo es, en efecto, que
la cuestion Madagascar haya coincidido con
la del 'ronkin; pero Alemania no ha realizado
aún su exaltacion á potencia marítima, y aun•
que tampoco tiene Francia dispuesto el material necesario, sus fuerzas navales en Europa
no quedarán debilitadas hasta el punto de justificar las inquietudes de Inglaterra.
En cuanto al Ejército, todo se reduce á me•
didas de prevision y gastos que Francia no
suele regatear en empresas de prestigio y seguridad nacional. El cuerpo expedicionario
~

del Tonkin puede duplicarse y áun triplicar- comerciantes griegos, se supone á Kartoum en
se, no retardando cinco meses en cada afío la poder de los rebeldes. El ministro egipcio
llamada á banderas de la primera porcion del Abd-el-Kader .cree que las tropas inglesas ten•
contingente general, y dando la instruccion drán que librar con los rebeldes cuatro bata1
suficiente á los exentos del servicio. Estas y llas por lo ménos: en Abu-Hamed, en Berber,
otras medidas análogas ocasionarán gastos, en Shendy, y ante los muros de Kartoum.
En las negociaciones sobre los asuntos de
pero así el plan de movilizacion no será desconcer110.do, que es lo que parece preocupar Egipto, los Gabinetes de Viena, Berlín y San
al 'IIlinistro de la Guerra. Para los refuer- Petersburgo parecen haber llegado á un
zos de caballería podría recurrirse, dice un acuerdo.
periódico francés, á los spahis. La prensa poEn Francia se está organizando un gran
lítica hace tiempo que viene encareciendo las
tiro
nacional, y en Rusia se ha ampliado con•
ventajas de utilizar en las guerras coloniales
siderablemente
esta instruccion, la más esenlos indígenas. La anterior proposicion satisfa•
cial
en
el
arma
de
'infantería. Por el nuevo rece por completo estas indicaciones. En su virtud, los cipayos de la India podrían suplir glamento ruso, el oficial destinado á las escuelas de tiro tendrá que hacer estudios teóricos
tambien la falta de tropas de marina.
y prácticos muy extensos, pero en compensaEl emperador de Rusia está en Polonia, cion disfrutará la mitad de sueldo más que en
y ha visitado la iglesia católica, concesion im· el regimiento, y plus de alojamiento y mesa,
Durante el período de los trabajos de camportante, porque equivale á reconocer á aquepo, percibirá un plus de 5 pesetas, si es jefe,
lla religion como la del país. Inaugura, pues,
el Gobierno ruso una política de conciliacion y 2,50 si es subalterno. Las clases de tropa tienen tambien asignado un plus de 45 céntimos
con los polacos.
El emperador de Rusia ha celebrado una de peseta. Al fin del curso, los alumnos de
entrevista con los de Austria y Alemania. Es estas escuelas percibirán una cantidad equivamuy probable que su principal objeto haya lente al haber de cuatro pagas mensuales en
sido tambien la cuestion polaca, porque el con- sus respectivos empleos.
Aquí apénas se hace uso de este sistema de
de Dniednszyski, diputado del Reichsrath, ha
gratificaciones
pe.ra los distintos casos de c_o.:
dicho en una reunion electoral qÚe la Galitzia
mision
especial,
más ó ménos importante.
austriaco-polaca debía ser considerada como el
Con
cierta
prudencia,
éste sería el mejor
núcleo de una futura Polonia reconstituida.
Esta tendencia se acentúa y se protege mucho medio de estimular y dirigir aptitudes diversas
en Austria, pero el Gobierno aparenta ig- á fines de interes profesional. Porque pretender formar sabios ú hombres excelentes en
norarla.
Sobre la conferencia de los tres emperado- cualquier sentido, por el sistema del endures, continúa la misma reserva. Un diario ruso recimiento ó las privaciones, es exponerse á
ha dicho que sólo se trataba de revistar el ejér- muchos géneros de perturbacion social, tras
cito; pero la presencia de M. Giers no permite larga época de estériles sufrimientos individuales.
dudar que hay un objeto político.
No hay que atribuir ni á la guerra, ni á las
malas cosechas, ni á los efectos económicos de
la abolicion de la esclavitud, la situacion actual de Cuba, sino á la deuda, anterior á la insurreccion separatista. Esta deuda, dice un colaboradorde ElProgreso, esnacional, no local,
puesto que la mayor parte de los acreedores de
Cuba están y han estado siempre fuera de este
país. Si no se la reconoce oficialmente aquel
carácter, yno se hace en seguida el tratado con
los Estados-Unidos, en Junio próximo la situacion general económica será de todo punto
inso:!tenible. Tal es la opinion más generaliza.
da en este punto, pues la amortizacion de billetes es una medida muy conocida ya por su
Ya está en el Cairo la expedicion Wolseley, ineficacia, y áun sus efectos activamente negaSu objeto inmediato es salvar á Gordon; pero tivos.
Nos explicamos así el estado angustiosísien una carta de Berber, firmada por conocidos

El rey Humberto ha salido de Nápoles. El
cólera alU decrece, pero sus cifras de invasion
son todavía desoladoras. Por esta causa, las
autoridades de gran número de pueblos continúan produciendo al Gobierno sérios conflictos administrativos. Muchos alcaldes se
niegan á cumplimentar las órdenes de suspension de cuarentenas y otras medidas vejatorias. El sindicato y junta de Messina ha dimitido. Los sicilianos se obstinan en rechazar á
todos los viajeros del Continente. El Gobierno persevera, no obstante, en derogar las disposiciones cuarentenarias que había decretado
en las fronteras de Suiza y Francia.

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