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LA ILUSTRACION MILITAR

situacion engai1osa no debe prolongarse mucho
lidad no debe preocupar al comandante de ella,
tiempo (pues á lo sumo no ha de exceder de un dia,
sino que, al contrario, debe servirle de incentivo
ó todo lo más de veinticuatro horas), sin embargo,
para aguzar su ingenio á fin de buscar un medio
este tiempo que se ba ganado, es siempre muy pre- ·
hábil de salir ileso de la ratonera en que se ha me•
cioso.
tido.
Muchas veces estas requisiciones se emplean para
Cuando los medios de insinuacion no bastan, es
engañar á las poblaciones, á fin de que á su vez den
preciso emplear la fuerza si han de obtenerse los
falsas noticias al enemigo. Es este caso, el comandatos que se desean. En este ca.so, el jefe de lapa;-dante de la partida no se detendrá en el pueblo más
rechazando los e.JJploradores, arrojándosi; soórc la es- tida marchará con las mismas precauciones que se que para dar las órdenes, reparar las fuerzas de su
colta siii datle tie1;ipo para p1•ipa1·a,·se, sembrando el le han prescrito anteriormente, hasta llegar frente tropa y anunciar la próxima llegada de una gruesa
al sitio por donde desea penetrar en la cortina.
desórden y p,·oc1irando eii-oolcer el con1Joy.
columna, continuando en seguida la marcha, y
En cuanto la pr11·tida lo haya copado ó se apodere Una vez en él, dispone su fuerza como si se tratara cuando se haya perdido de vista, se retrocederá por
de copar una avanzada; cuan1o anochece cae sobre
de los almacenes de provisiones, recoge lo más imotro camino.
el enemigo por retaguardia, y si consigue arrollar
portante, y al resto se prendera fuego para que no
Por último, completa el número de las misiones
el punto adverso, penetra en la zona de seguridad,
comprendidas en el segundo grupo en que hemos
pueda utilizarle el enemigo.
hace las observaciones que necesita y se retira en
Como advertencia final respecto de las partidas
dividido las asignadas ~ las partidas móoilcs, la ue
seguida, ántes que se reunan los refuerzos y le perapoderarse por medio de un ¡;olpe arriesgado ue
1nóoiles ofensivas, ai1adiremos que son tanto más
sigan; teniendo en cuenta que la salida no ofrece
un general enemigo ó de un personaje importante.
eficaces cuanto ménos se sospechan, porque como
gran dificultad, porque el ataque de un puesto por
Los factores necesarios para esta operacion son el
el enemigo no espera el ataque de la infantería que
retaguardia deja abierta una puerta segura para la ardid, el secreto, la sorpresa y la emboscada; cuyo8
se halla léjJs, no toma precauciones contra sus ero•
medios quedan expuestos en el párrafo en que se
pres1s; circunstancia que da al que ataca muchas retirada.
Algunas Yeces se emplean las partidas móoiles
describe el modo de cazar ó copar una patrulla ó un
probabilidades de éxito.
para enviar noticias á otras cqlumnas que 6peran á
Analizadas las diferentes misiones que pueden
puesto fijo del enemigo.
mucha distancia, para saber á donde se encuen~an
La pa1'tida móvil defensiva no existo en absoluto,
confiarse á las partidas movilcs ofensivas, estudiaó para estableeer relaciones con ellas y vigilar el puesto que su misma índole exige siempre una
remos ahora las que tienen por objeto especial a i ·
espacio que media entre ellas. El peligro que cor- marcha ofensiva ó agresiva para apoderarse de una
quirir noticias determinadas. Si se destaca una
partida móoil para ir á compr(lbar la presencia ó ren estas expedicion, s es grande á causa de la hos- posicion que perjudique al adversario, completántilidad de los habitantes; pero puede evitarse no dose el papel que representa por un ¡¡.cto de resisausencia de fuerzas enemigas en ciertos lugares,
haciendo nunca alto cerca de poblado y tomando tencia ó de intimidacion; cuyo conjunto le da uu
debe el comandante de ella emplear el mayor disimulo, asi en la marcha como en sus observaciones, muchas precauciones con objeto de ase6 urar su carácter ofensivo y defensivo.
existencia. La marcha de la partida será irregular
A veces es conveniente apoderarse de posiciones
permaneciendo oculto en los bosques, mieses ó suá fin de desorientar al enemigo sobre la verdadera ó de pasos útiles mucho ántes de que aparezca el
bido á una altura para iorprender durante el dia
direccion; y como puede encontrarse cerca de una enemigo. Para esto se destacará una JJ«rtida mú1Jil
los movimient,) s del enemigo, y poniéndose en capatrulla hostil, tendrá el jefe gran vigilancia para que, por medio de una marcha larga y rápida, cum.
mino por la noche para u~var la_s noticias recoestar informado á tiempo y evitar un encuentro.
pla su cometido. Coa vez ocupada la posicion, pue.
gidas.
Con destreza, marchas largas y descansando en los de suceder que haya un combate si el enemigo tiePero alJrnnas veces no serán completas las notibosques, puede un oficial llevará feliz término una ne interes en conquistarla; pero si tal sucede, el
cias que puedan adquirirse desde los observatorios,
expedicion de este género, que no es tan peligrosa
jefe de la partida habrá tomado préviamente todas
porque el enemigo habrá tratado de ocultar sus
en realidad como á primera vista parece.
las medidas para resistir y continuar la defensa
maniobras y movimientos. En este caso, ~s ind.isOtras veces se envían partidas mócilcs á cortar basta el sacrificio completo del destacamento.
vensable llegar hasta la cortina de seguridad, insilas comunicaciones y á interceptar la corresponTambien se emplean las partidas 1;ióoiles do innuándose en su interior; lo cual puede conseguir&amp;•'
dencia y despachos del enemigo. Esta operacíon es fantería para apoyará la caballeria y mantener sus
de dos maneras: valiéndose de la astucia y de la
de un género particular, y por eso se requiere que
conquistas. En este caso, salen con ella, le siguen
fuerza.
el oficial que la mande tenga conocimientos espelo más de prisa posible, y se instalan en las posiEn el primer caso, recurre el comandante de la
ciales para poder descifrar y traducir cuantos dociones conquistadas, en las que organizan su re~:,partida á ardides ingeniosos, utilizando todos los
cumentos recoja. Pero si la 1iartida es muy numeaccidentes del terreno para disimular su marcha.
rosa, se agregará á ella un oficial de Estado Mayor, tencia.
Otra de las misiones que se confía á las partid.M
Obrará del mismo modo que los buques corsarios
á fin de que se dedique á los trabajos especiales,
cuando tratan de escapar de los navios de guerra,
móoiles es la proteccion de los conrnyes y la de lts
quedando las medidas tácticas á cargo del jefe de
de salvar las lineas de bloqueo ó de deslizarse por
trenes; para lo cual se ocupan las avenidas por
la expedicion; porque ~egun el art. 28'2 del reglaentre las escuadras; teniendo presente que el éxito
donde se teme un ataque, y con objeto de no emmento de campal'la, á los jefes y otf.ciales de Estado
depende "de la intrepidez, de la futiliddu de inplear mucha gente, se buscan los nudos que abran
Jfayo,· corl'espoiide la delicada tarea de i-ecoger, centi-avencion, del conocimiento del pais y del enemigo,
todas las comuoicaciones.
del secreto que se imponga y de la rapidez de la lizar, c01ifro1itar, depw·a1· los fodicios y noticias q'IU
Las partídas rnó1Jiles son ventajosas para la defen ·
ha,i de trasmitir rápida y directa;neíite al cuartel 9emarcha. La noche le cubrirá con su oscuro velo y
sa de las lineas férreas y telegráficas. No deben es1ie,·al.
calonarse las fuerzas sobre el camino, sino que
la velocidad le sustraerá del peligro.
Las disposiciones que deben adoptarse para obúnicamente se ocuparán los puestos principales,
En ciertas circunstancias tambien podrá martener buen resultado, se reducen á ocupar un pun- dedicándose el resto de la fuerza á ur.a defensa
char durante el dia á traves de los bosques, mieses,
cercas, arboledas y jardines; pues deber del jefe es to céntrico, tendiendo desde él una especie de red móvil é intermitente. Las partidas que se consagren
oculta-rse continuamente y no moverse de dia en por medio de pequeños puestos, con objeto de vi- á este servicio han de marchar incesantemente
terreno descubierto. Estará siempre con ojo avizor gilar todas las direcciones y ver venir á lo léjos. Al para registrar el país y ahuyentar al enemigo.
Hemos terminado nuestro humilde trabajo, en el
y se detendrá con frecuencia para observar por to- mismo tiempo se prepararán emboscadas cerca de
dos lados. Si divisa al enemigo, se oculta y le deja los caminos para echarse encima del que transite
cual creemos haber expuesto con la amplitud posi~
pasar; luégo se colocará en un buen puesto de ob- de noche, siendo excelentes puntos de espera los
ble, dada la índole de esta Revista, la doctrina Y
se1 vacion para estudiar todos sus movimientos, y desfiladeros, las alturas situadas entre dos caminos procedimiento de ejecucion relativos á la exploracuando quede el campo libre, v~lverá á avanzar y las cercanías de los sitios de comunicaciones.
cion y sus servicios complementarios, cuando loa
Aunque hemos dkho que el secreto es factor
aproximándose á los puestos ho~tile3.
ejecuta la infantería.
Pero si el adversario descubre la partida, el co • importantisitno en estas operaciones, sin embargo,
CLEMENTE CANO,
mandante de ella ordenará una rápida retirada y algunas veces no sólo no será necesario, sino que
TENIENTE DE INPANTlUtÍA
desfilará. por la derecha ó por la izquierda; y cuan- la publicidad relativa contribuirá eficazmente al
do se vea libre, Yolverá de nuevo á dirigirse á su mejor resultado. Tal sucederá cuando no se pueda
objetivo por otro camino; practicando lo mismo atender á todos los caminos: en este caso, se preADVERTENCIA
siempre que no pueda ir directamente al punto sentará la 11artida sobre los puntos principales y
simulará allí preparativos de defensa. El enemigo,
marcado.
Se ruega de nuevo á. los seil.ores suscriiores del dia-,
Cuando el jefe lle h pa,·tida 11egue á un sitio con- apercibido de estos trabajos, enviará sus correos
veniente, esperará á que cierre la noche para mar- pcr otros caminos, en los que tropezarán con una irito de Casiilla la Vieja se entiendan para los pagot 1
char sobre uno de los puestos por entre los cuales fraccion de la 1iartida.
reolamaoiones oon nuestro corresponsal D. Ramon lail
Tambien confiase a las partidas móoile, la mision
desea pasar; en momento oportuno, simulará un
de preparar provisiones para la columna ó .la de Descalzo, Alférez del Batallon Reserva de V'alladalll~
ataque contra los centinelas, y en seguida se retirará á derecha é izquierda para eludir la accion de ir á imponer y cobrar requisiciones y contribucio- bien directamente, 6 por medio de sus represen\&amp;Jlleli
las patrullas que se destaquen, y miéntras que és · nes de guerra á un centro de poblacion. En estos habiliiados 6 pagadores, para no lastimar los i l l ~
casos es preciso aparecer fuerte para intimidar á
tas le buscan, se deslizará entre dos grandes guarlos.habitantes, lo cual se consigue colocando pe- de esta publicaci~n cou la demora en dichos paplf:
di is para observar á su gusto.·
Desde que la partida penetra en la cortina, 'p uede quei'los grupos en las alturas inmediatas, simulando
lJllp. de 8. Bablios, plaza de J~ Paja, '/1 Iadrld.
considerarse copada de hecho; ·pero esta eventua· avanzadas de una fuerte columna; y aunque esta

Tambien se ua á. las partidas m.ó,,iles el encargo
de copar los convoyes y de destruir los almacenes
de provisiones. Para llevar á cabo su cometido,
marchan con las mismas precauciones y rapidez
que hemos expuesto anteriormente para que el ataque sea, como dice el art. 402 del reglamento para
el servicio de campai1a, sMdto, impetuoso, por so,·presa, y, si es posible, sobre diferc,itts pu1ttos á la ocz,

REVISTA

•

20 DE SETIEMBRE DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2,0 -NúM. 36

Almirante, 2, quintuplicado.

SUMARIO
GRABADOS: Excmo. Sr. Teniente General D. Remigio
Moltó y Diaz-Berrio, Director general de la Guardia civil.-EI cólera.-Toledo: últimos honores fúnebrP.s al cardenal Moreno (dibujo de Lagarde).D. Cárlos Relvas.-Bote salva-vidas ideado por el
Sr. Relvas.-EI Dr. Koch.-Proyecto de monturas
presentado por el comendador Sr. Salvi.
TEXTO: Crónica, por D. Alfonso Ordax.-Excelentisimo Sr. Teniente General D. Remigio l\foltó y DiazBerrio, director general de la Guardia civil.El cólera.- Toledo: Honores tributados al cadáver
del cardenal Moreno.-Silla-Salvi.-El regreso
de Juan Sancho (cuento), por D. Manuel Diaz y
Rodriguez.-Estudios históricos: Orden militar de
Alcántara (continuacion), por D. Angel Alvarez de
Araujo y Cuéllar.-Cárlos Relvas.-Bote salvavidas.-El Dr. Kocb: la salud pública y preservativos.-Epigramas, por D. C. de Alvear.-Bibliografia.-Dos perlas, por O.-Anuncios.-Correspondencia con los suscritores.-Sobre cubierta,
por D. Eduardo de Palacio.-Variedades.-Obras
de D. Emilio Bonelli.

CRÓNICA
Francia no tendrá necesidad de bloquear
los puertos llamados celestes, porque ya ha
dispuesto China que se cierren todos los pasos
de los ríos. El comercio ganará poco con esta
medida, pero el tradicional sistema de incomunicacion con Europa será respetado.
En el caso de tomar la ofensiva, China dirigirá sus operaciones por las fronteras del
'fünkin. Esto insinúa la prensa inglesa con
profunda intencion, porque el ejército que
ocupa aquel territorio es muy reducido; no
tiene caballería para. el servicio de vigilancia,
y se ha hecho pública la declaracion del ministro de la Guerra ante la Comision parlamentaria del Tonkin: el general Campenon
manifestó que no podía destacar del Eljército
permanente más de 6.000 hombres. Por esto
pronostica un diario inglés que Francia se encontrará con cinco cuerpos de ejército inmovilizados y la mayor parte de su armada retenida á gran distancia, por los asuntos de
China y Madagascar. Malo es, en efecto, que
la cuestion Madagascar haya coincidido con
la del 'ronkin; pero Alemania no ha realizado
aún su exaltacion á potencia marítima, y aun•
que tampoco tiene Francia dispuesto el material necesario, sus fuerzas navales en Europa
no quedarán debilitadas hasta el punto de justificar las inquietudes de Inglaterra.
En cuanto al Ejército, todo se reduce á me•
didas de prevision y gastos que Francia no
suele regatear en empresas de prestigio y seguridad nacional. El cuerpo expedicionario
~

del Tonkin puede duplicarse y áun triplicar- comerciantes griegos, se supone á Kartoum en
se, no retardando cinco meses en cada afío la poder de los rebeldes. El ministro egipcio
llamada á banderas de la primera porcion del Abd-el-Kader .cree que las tropas inglesas ten•
contingente general, y dando la instruccion drán que librar con los rebeldes cuatro bata1
suficiente á los exentos del servicio. Estas y llas por lo ménos: en Abu-Hamed, en Berber,
otras medidas análogas ocasionarán gastos, en Shendy, y ante los muros de Kartoum.
En las negociaciones sobre los asuntos de
pero así el plan de movilizacion no será desconcer110.do, que es lo que parece preocupar Egipto, los Gabinetes de Viena, Berlín y San
al 'IIlinistro de la Guerra. Para los refuer- Petersburgo parecen haber llegado á un
zos de caballería podría recurrirse, dice un acuerdo.
periódico francés, á los spahis. La prensa poEn Francia se está organizando un gran
lítica hace tiempo que viene encareciendo las
tiro
nacional, y en Rusia se ha ampliado con•
ventajas de utilizar en las guerras coloniales
siderablemente
esta instruccion, la más esenlos indígenas. La anterior proposicion satisfa•
cial
en
el
arma
de
'infantería. Por el nuevo rece por completo estas indicaciones. En su virtud, los cipayos de la India podrían suplir glamento ruso, el oficial destinado á las escuelas de tiro tendrá que hacer estudios teóricos
tambien la falta de tropas de marina.
y prácticos muy extensos, pero en compensaEl emperador de Rusia está en Polonia, cion disfrutará la mitad de sueldo más que en
y ha visitado la iglesia católica, concesion im· el regimiento, y plus de alojamiento y mesa,
Durante el período de los trabajos de camportante, porque equivale á reconocer á aquepo, percibirá un plus de 5 pesetas, si es jefe,
lla religion como la del país. Inaugura, pues,
el Gobierno ruso una política de conciliacion y 2,50 si es subalterno. Las clases de tropa tienen tambien asignado un plus de 45 céntimos
con los polacos.
El emperador de Rusia ha celebrado una de peseta. Al fin del curso, los alumnos de
entrevista con los de Austria y Alemania. Es estas escuelas percibirán una cantidad equivamuy probable que su principal objeto haya lente al haber de cuatro pagas mensuales en
sido tambien la cuestion polaca, porque el con- sus respectivos empleos.
Aquí apénas se hace uso de este sistema de
de Dniednszyski, diputado del Reichsrath, ha
gratificaciones
pe.ra los distintos casos de c_o.:
dicho en una reunion electoral qÚe la Galitzia
mision
especial,
más ó ménos importante.
austriaco-polaca debía ser considerada como el
Con
cierta
prudencia,
éste sería el mejor
núcleo de una futura Polonia reconstituida.
Esta tendencia se acentúa y se protege mucho medio de estimular y dirigir aptitudes diversas
en Austria, pero el Gobierno aparenta ig- á fines de interes profesional. Porque pretender formar sabios ú hombres excelentes en
norarla.
Sobre la conferencia de los tres emperado- cualquier sentido, por el sistema del endures, continúa la misma reserva. Un diario ruso recimiento ó las privaciones, es exponerse á
ha dicho que sólo se trataba de revistar el ejér- muchos géneros de perturbacion social, tras
cito; pero la presencia de M. Giers no permite larga época de estériles sufrimientos individuales.
dudar que hay un objeto político.
No hay que atribuir ni á la guerra, ni á las
malas cosechas, ni á los efectos económicos de
la abolicion de la esclavitud, la situacion actual de Cuba, sino á la deuda, anterior á la insurreccion separatista. Esta deuda, dice un colaboradorde ElProgreso, esnacional, no local,
puesto que la mayor parte de los acreedores de
Cuba están y han estado siempre fuera de este
país. Si no se la reconoce oficialmente aquel
carácter, yno se hace en seguida el tratado con
los Estados-Unidos, en Junio próximo la situacion general económica será de todo punto
inso:!tenible. Tal es la opinion más generaliza.
da en este punto, pues la amortizacion de billetes es una medida muy conocida ya por su
Ya está en el Cairo la expedicion Wolseley, ineficacia, y áun sus efectos activamente negaSu objeto inmediato es salvar á Gordon; pero tivos.
Nos explicamos así el estado angustiosísien una carta de Berber, firmada por conocidos

El rey Humberto ha salido de Nápoles. El
cólera alU decrece, pero sus cifras de invasion
son todavía desoladoras. Por esta causa, las
autoridades de gran número de pueblos continúan produciendo al Gobierno sérios conflictos administrativos. Muchos alcaldes se
niegan á cumplimentar las órdenes de suspension de cuarentenas y otras medidas vejatorias. El sindicato y junta de Messina ha dimitido. Los sicilianos se obstinan en rechazar á
todos los viajeros del Continente. El Gobierno persevera, no obstante, en derogar las disposiciones cuarentenarias que había decretado
en las fronteras de Suiza y Francia.

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524 .

LA ILUSTRACION MILITAR

que trajo la anhelada paz á esta trabajada nacion,
natural espal'íola á las proposiciones absolutas: puede decirse que no descansó un solo dia, contánroo de nuestro ejército; pero lo que no nos exPara ser científica la argumentacion del redac- dose, por lo tanto, en gran número los hechos de
plicamos es la actitud del Banco Hispano Cotor de El Imparcial, debería empezar por de- guerra que se registran en su notable y honrosa
lonial ante tanto infortunio. Comprendemos
finir la organizacion del sistema de preser- hoja de servicios. En la imposibilidad de menciobien á qué extremo es lícito estimular la activacion que preconiza. Porque ahí está el ver- narlos todos, lo que daria demasiada extension á estos apuntes, citaremos los de más importancia,
vidad comercial en épocas ordinarias. No disdadero punto del debate. Decir cuarenten_as es como son: las acciones de Muros, Artazu, Se~ma,
cutiremos siquiera el derecho de ganar cuanlanzar una expresion vaga, que puede ser mter- Zúñiga, Orbisu y el Carrascal; en 1835, la segunda
to sea posible, que es la máxima mercantil
pretada con la extension de lbs de Alcoy: de Orbisu, en que fué herido, obteniendo en premie
corriel).te. Pero el fin económico tiene una liel grado de teniente, las de Arguijas y Zubiri, batamitacion necesaria y natural en el fin huma- ~¡Fuego al colérico!»
Un aislamiento que no pueda ser notado lla de Mendigorria y combates de los Arcos, Gueno, que no puede ser otro que el mayor bienvara, Estalla, Villatuerta y Montejura; en 1836,
por el enfermo; un aislamiento q~e no sea de Arlaban, Urzá, San Adrian y Aránzazu; en el
estar comun; y en épocas de extrema crisis, es
cruel abandono, y todas las precauciones que aí'l.o 1837, los combates de San Pedro y cuesta de las
inconcebible y poco justificable una prosperiuna higiene experimental haya acreditado, son, Veneras, Santo Domingo, Santa María y Galdácano,
dad parcial cualquiera, en contraste vivísimo
sin duda ninguna, necesarias. Nadie tampocO'.&gt; operaciones sobre Durango, toma de las lineas de
con una inmensa desventura general.
Oriamendi y Hernani, lrun y Fuenterrabia, acciones
las combatirá, ni los mismos coléricos. Pero
Si el Banco Hispano Colonial progresa en
de Urrieta, Andoain, Lecumberri y lllurguía, pasanlos extravíos, los rigores de un aislamiento ab- do despues con su divisional territorio de Aragon y
los términos que numerosas cartas nos descrisoluto, los bloqueos de poblaciones :nteras, Valencia, donde le cupo co~batir contra los faccioben, debe ya creer llegada la ocasion de modeson actos de prevencion egoísta que en ni~gu- sos de Cabrera y demás cabecillas en Orihuela del
rar furores comerciales ó rigores de derecho
na sociedad cristiana ó científica pueden ser Tremedal, Aranzueque, Retuerta, Víllanueva de
tan extremos como el de la incautaciondetodas
Carazo y Huerta del Rey, uno de los hechos de arsostenidos sin contradiccion con lo que se enmas más gloriosos para las tropas liberales en
las aduanas de la isla, y el percibo corrienta
sefía desde el púlpito ó en la cátedra.
aquella encarnizada lucha.
de intereses cuantiosos.
El problema, pues, es de definicion, de
Durante los aí'l.os 183~ y 39 concurrió á las accioNuestros compañeros, en tanto, no pueden
límites. Pero de ahí precisamenLe su ex- nes del Vado de San Martin•, Fuente de la Braza,
cobrar sus pagas de Junio, ni áuu por el intraordinaria importancia, porque no se puede, Soncillo, Zurza y Villare?.l de Alava, y otras de metermedio de la sincera y muy constante inno se debe dejar á la arbitrariedad guberna - nor significacion. En 184.0, hecho el convenio, pasó
por segunda vez á Aragon y Valencia, asistiendo á
fluencia de los generales Castillo y Beaumont.
mental. Una ley muy detallada debe abrazar y los combates de la Caí'l.ada, la Gimbrosa, sitio y
Los soldados están igualmente desatendidos.
prevenir todos los casos y procedimiento_s de toma de Segura, asedio y conquista de Pe11arroya,
El pauperismo en el ejército toma, en fin, prola cuarentena en cuestion. Tal vez, por eJem- accion de las alturas de Gandesa, Valldelladres y
porciones inverosímiles.
plo, la simple inspeccion médica fuera sufi- sitio y toma de Morella.
Confiamos, pues, por el interés de la patria,
Tantos merecimientos y tan seí'l.alada constancia
ciente¡ porque, despues de todo, ¿cómo podría
en que ante la crisis verdaderamente extraoren el cumplimiento de los deberes militares no podemostrar el redactor de El bnpai·cial que dian quedar 1,in recompensa; así es que, aunque la
dinaria de Cuba, el referido Banco y toda Solos efectos malos de las cua1·entenas, 6 aisla- fortuna ayudó poco á D. Remigio llloltó en esta priciedad ó particular en análogas condiciones de
miento absoluto (incluyendo su influencia en mera parte de su carrera, sus servicios suplieron
fortuna, se conducirá de modo que no puedan
las costumbres, en los sentimientos del pue- en cierto modo á los favores de aquella inconstante
suscitarse quE1jas sobre el rigor con que el fin
blo) no soa mayores que los mismos del cóle- deidad, y el jóven que empezó de cadete la campaí'l.a, la terminó de capitan efectivo de la Guardia
comercial se impone á todas las consideraciora ~ombatido solamente con una buena higie- Real, á cuyo distinguido cuerpo había pasado en
nes de humanidad y patriotismo más elemen ne' y .una prudente terapéutica?
1837, hallándose en posesion del grado de teniente
tales.
coronel.
ALFONSO ÜRDAX.
Por la gracia general de 1843, obtuvo el empleo
El' proyecto de coÍonizacion de Melilla ha
de segundo comandante. En 18!7 concurrió ~ la
sido •desde luégo objeto de universal encoexpedicion de Portugal, y hasta 1856, en que paso al
Excmo. Sr. Teniente General
Instituto de la Guardia civil, desempeí'l.ó en varios
mio. lié ahí el mejor medio de conjurar los
cuerpos el seJl{icio de su clase, y mandó como coroD. REMIGIO MOLTÓ Y DIAZ-BERRIO,
peligros de toda agitacion comunista. Dentro
nel el regimiento de }fallorca, haciéndose acr~edor
y fuera de España hay extensísimo_s ~erritor!os
Director de la Guardia civil.
á la munificencia de~- 111., que lo recompenso con
sin cultivar. Entréguense, en cond1c1ones bien
Pertenece el general l\loltó á la ilustre pléyade el empleo inmediato.
meditadas, á la accion de individuos que deComo brigadier, desempeí'l.ó durante cuatro aflos
de aquellos oficiales generales que inauguraron su
seen vivir de uú trabajo honrado y fructuoso. carrera militar en el último período del reinado de el cargo de jefe del primer tercio de la Guardia civil
Se evitará así el cesante de todas las profesio- Fernando VII, y que al surgir la guerra de sucesion y mantuvo entre sus subordinados aquel espirito
militar que supo infiltrar en el ·instituto el ilustre
nes v la riaueza nacional se aumentará con- dinástica corrieron entusiastas á agruparse en der- duque de Ahumada, su organizador, y contribuyó al
' J
...
siderablemente, porque en la tierra es en don- redor del trono de una tierna niña, que representa- enaltecimiento de sus clases y á hacer merecedores
ba todos los derechos y era á la vez el iris de nuesde tenemos los espafioles la solucion al proble• tra regeneracion política y paladion sagrado de á sus individuos á la estimacion de los hombres hon•
rados. Por Real decreto de 30 de Junio de 1860 fué
ma económico. No somos los primeros en gra- nuestras libertades.
nombrado Gobernador politico militar de \'isayas
nos; per~ en vinos y I_llinerales_esta a~rmacion
Nació D. Remigio l\Ioltó en Valencia el 1.0 de Oc(Filipinas), y tomó posesion de este cargo en Marzo
tubre de 1816. Hijo de militar y perteneciente á
no po~ría argüirse de temeraria.
una antigua familia, en que la mayor parte de sus de 1871.
Tres ail.os sirvió tan importante destino, ocupán·
individuos habíanse distinguido en el servicio de
En El Imparcial se ha suscitado una cuesdose sin descanso, en todo este tiempo, en el fornen·
las armas, cuando se halló en edad hábil, mostró
tion difícil: «las cuarentenas y el cólera son decidida vocacion por una carrera á que tan bue- to de las rentas públicas, agricultura, instruccion
dos males, ha dicho un polemista. iCuál se es- nos ejemplos le estimulaban, é ingresó á los trece de la poblacion indígena, persecucion de malhechores, organizacion de ayuntamientos y fundacion de
coge?» El dilema implica que las cuarenten~s aí'l.os como cadete en el regimiento infantería de poblaciones, dedicando preferente cuidado á la re·
no pueden coexistir con el cólera. Le ·previe• Córdoba.
Hasta que se inauguró la guerra civil, prestó el presion y exterminio de la piratería, que tantos d~nen ó excluyen.
.
servicio de guarnicion y se consagró á sus estudios; flo's causaba en aquella parte del archipiélago flh·
Esta opinion ha sido expuesta en contrad1c- pero al mediar el año 1833 salió con su regimie~to pino.
Con el fin de abreviar, diremos que, á partir de
cion j , la que combate todo sistema de aisla- á operaciones á las provincias del Norte, encontranesta
fecha, desempeí'l.ó D. Remigio ?.Ioltó los cargos
miento, y se apoya en el ejemplo de París, que dose el 26 de Octubre en la toma del puente de Lo- de se(l'undo cabo de Filipinas, nuevamente el de gogroil.o,
donde
recibió
el
bautismo
de
fuego,
y
sucesiª
.~
no ha interr~mpido sus comunicaciones con
vamente en los combates de Peflaranda, Puerto de bernador de Visayas, y que habiendo regresado ª.
Marsella, y en el de Españlt é Italia, que se han Vitoria, Oñate, Segura, Nazar y Asarta, siendo re- Península en 1866, cuando hacia ya un afiO que dis•
acordonado. Aquí está. el cólera; allí no hay, compensado por su comportamiento en el primero frutaba el empleo de mariscal de campo, fué no~hasta ahora, casos que justifiquen, por su mí- de los hechos citados, con la cruz de San Fernando, brado segundo cabo de la capitanía general de 'Va·
t
lencia primero, y de Cataluil.a despues, ca~go eS e
mero y su índole especial, una afirmacion aná- y con el empleo de subteniente, por su distinguido último que sirvió hasta la revolucion de Setiembre,.
valor de que en el último dió repetidas pruebas.
811
loga.
1 demostrando en aquellas críticas circunstancias
De;de esta fecha hasta el convenio de Vergara,

• •

l1a.,.-••

Observamos en esta cuestion la tendencia

525

carácter y energía, al secundar las acertadas disposiciones que adoptó el conde de Cheste, capitan
. general del Principado.
Desde estos sucesos 'hasta Agosto de 1874, permaneció en situacion de cuartel. En Agosto de dicho aí'l.o obtuvo el mando de una division en el distrito de Castilla la Nueva, concurriendo á diferentes hechos de guerra, que por muy recientes y conocidos dejamos de mencionar. Fué más tarde, y
sucesivamente, comandante general del Campo de
Gibraltar, capitan general de Granada, de Búrgos
y de otros distritos, pasando en Agosto del afio actual á desempeil.ar el importante puesto de director general de la Guardia civil.
D. Remigio l\Ioltó es teniente general desde Abril
de 1876; cuenta cincuenta y seis años de efectivos
servicios y se halla en posesion de las grandes cruces de San Hermenegildo y Cárlos 111, con otra~uchas condecoraciones nacionales, extranjeras y de
distincion por hechos de campaña.
La alta reputacion que disfruta por sus buenos y
dilatados servicios; sus condiciones de carácter, los
nobles sentimientos que le han animado siempre
en el cumplimiento de su obligacion, y su bondad .,
distinguido trato, son prendas que le hicieron granjearse, cuando ocupó puestos inferiores, la e~timacion de sus jefes, y que despues le han conquistado
el respeto y el carií'l.o de cuantos han servido, ó sirven, bajo su inteligente direccion.

EL CÓLERA
La alteracion de la salud pública ha producido en
la mayoría de nuestras provincias tal perturbacion
y alarma, que dificilmente puede concebirse por
aquellos que tienen la fortuna de vivir alejados de
los pnntos infectados por tan terrible enfermedad.
La exageracion en las precauciones es tanta, que se
aproxima al ridículo; y al amparo de los más grandes ideales de la sociedad, pretendiendo observar
las prevenciones aconsejadas por la higiene y aparentando un respeto absoluto á la salud del pueblo,
se vienen cometiendo toda clase de vejaciones y los
actos más repugnantes é inhumanos.
El grabado de la pág. 52.-3 representa las escenas
producidas por el terror que inspira la sola sospecha de una invasion colérica. Cerrada herméticamente, por decirlo así, la frontera al comercio y la
industria, verdaderas fuentes de riqueza de un pueblo, todos los intereses se resienten, la paralizacion
en los trabajos se generaliza, y una gravísima crisis económica amenaza su~ergirnos en complicaciones sociales mayores di¡! las que nos rodean. Aún
pudieran tener disculpa las precauciones en la frontera; pero lo que no admite justificacion, es el lujo
desplegado en los lazaretos en estas azarosas circunstancias, y del que puede servir de muestra el
establecido en el Cerro de los Angeles, á ocho kilómetros de esta capital.
Por fortuna, las noticias publicadas por la Gaceta
son en extremo satisfactorias, y permiten confiar
en que _de este exagerado temor sólo quedará el
recuerdo de las pérdidas causadas á la riqueza pública y los sinsabores sufridos por los cuarentenarios.
TOLEDO
Honores tributados al cadáver del cardenal Moreno.
La traslacion á la imperial Toledo, capital de su
archidiócesis, de los restos mortales del cardenal
D. Juan Ignacio Moreno, primado de las Españas, y
las ceremonias que precedieron al acto del sepelio,
han inspirado á nuestro querido y particular amigo
D. Nemesio Lagarde, artista· ventajosamente conocido del público por sus notables dibujos, la mayor
parte de los cuales vieron la luz en las planas de LA
ILUSTRACION l\11L1TAR, una composicionartistica, cuyo
mérito no há menester ser realzado en estas columnas; porque, prescindiendo del acreditado nombre
que lo autoriza, ofrece á la primera ojeada cuanto
el más exigente puede pedir en esta clase de trabajos: exactitud, perfecta y original ejecucion, varíe-

dad en los tonos, la inspiracion manifestándose en fabricar en 1227 la actual iglesia, por disposicion de
todos los detalles, y sobre todo campeando ese ini- Fernando el Santo, continuándose las obras duranmitable estilo, que hacen de nuestro amigo un ar- te dos siglos y medio, si bien se abrió al culto al
tista de genio, capaz de lanzarse á las más árduas finalizar el siglo xm.
La planta del edificio es cuadrilonga, y mide 401
empresas y de darlas cima con fortuna, si la modestia no fuera en él un defecto imposible de cor- piés de longitud, 204 de latitud y 160 de elevacion.
Cuenta 72 bóvedas sostenidas por tli&lt; pilares, comregir.
El asunto que le ha inspirado en esta ocasion, puesto cada uno de 16 columnas, repartidas aquéprueba el talento del Sr. Lagarde. Aquí, en Madrid, llas en cinco soberbias naves, siendo incalculables las
los honores y ceremonias funerales consagrados al maravillas que en ellas pueden admirarse; pero no
que fué en vida cardenal primado de la Iglesia es- nos pararemos á enumerarlas, pues no es este lugar
pañol:J., por mucha solemnidad y grandeza que re- á propósito para hacer una descripcion de un templo
vistieran, nada podían decir al alma de ningun ar- reputado por muchos como el primero de España.
tista. Con esta costumbre tan arraigada ya entre Incidentalmente tratamos de él ahora, y sólo hemos
nosotros, y, á nuestro juicio, tan inconveniente, de estampado las anteriores cifras y datos como una
conceder honores milítares á toda persona de distin- curiosidad que contribuirá á completar la idea que
cion, sucede que, al ver desfilar entre filas de solda- hace concebir el dibujo.
Otro detalle de éste representa el acto de penedos uno de estos cortejos fúnebres, se duda, careciendo de antecedentes, si el que de él es objeto trar el cortejo fúnebre en la ciudad por el puente
perteneció á la más alta clase de la milicia, si ocu- de Alcántara, y no es ménos digno de atencion que la
parte de que nos hemos ocupado, advirtiéndose en
pó una presidencia en los Cuerpos colegisladores,
1.n lugar entre los consejeros de la corona, ó un él la gran facilidad que tiene el Sr. Lagarde para
asiento entre los prelados del romano colegio. Para reproducir las figuras en todas posiciones. Aqui la
comitiva pasa el puente y el observador la ve desde
todos es lo mismo; el cañon truena cada media hora;
abajo; siendo de advertir la circunstancia de que no
la escolta lleva enlutada bandera y armas á la funerala; el capitan general del distrito preside e1 se ha deslizado la menor inexactitud.
El momento de desembarcar del tren el féretro
acto, y el mayor de plaza, á caballo, marcha al frente de un piquete de cada cuerpo, abriendo paso á la en la estacion, y la guardia de honor dada al cadáver miéntras estuvo expuesto al público, son los otros
comitiva.
¡A cuántas reflexiones daría lugar esta observa- dos detalles que completan esta composicion notacion, y cuánto podríamos J.ecir sobre el particular bilísima. El entusiasmo que en nosotros despiertan
á esas clases que abominan por sistema el mili- siempre los trabajos de Lagarde, avivado por el
tarismo, y no saben sin müsica ni escolta dar so- sentimiento de orgullo que sentimos al contarlo en
el número de nuestros hermanos de armas, nos ha
lemnidad ásus procesiones, entierros y ceremonias!
Pero no es esto del caso. Decíamos que el Sr. La- hecho extendernos quizás demasiado, y por ello pedimos indulgencia á nuestros favorecedores y al
garcle ha sabido inspirarse, porque ha tomado el
artista, cuya personalidad ponemos aquí de relieve,
asunto para su hermoso dibujo donde debía tomarlo: eñ el teatro en que mejor encuadra el suceso, en á despecho de su modéstia.
la clásica Toledo, poblacion que por sus condiciones se presta, como ninguna otra de Espai'ia, á una
SILLA-SALVI
ceremonia esencialmente religiosa, como lo es el
entierro de un prelado.
En diversas ocasiones nos hemos ocupado de este
La antigua corte de los visigodos, la capital de Ya- arriesgado caballista, muy conocido en nuestro ejérhia, la pátria del más ilustre de los comuneros,
cito por sus experiencias sobre la resistencia del
inspira siempre respeto y admiracion. Toledo es un
caballo español.
·
archivo de recuerdos, un vasto y honroso panteon
El estudio de hoy es, sin embargo, de índole disde nuestras glorias. Los edificios que, permanecien- tinta. Invitado por el sei'ior general Búrgos, direcdo aún en pié, nos dicen cómo vivieron aquellas vi- tor general de la Guardia civil, para presentar
riles generaciones que elevaron al más alto grado un modelo de silla más en armonía con los &lt;lemas
de prestigio el nombre español; las ruinas que pare- puestos en práctica en los ejércitos extranjeros,
cen reprocharnos nuestra incuria y nuestro abando- el Sr. Salvi se ofreció generosa y, galantemente
no, todo contribuye á mantener en el ánimo del
á estudiar los modelos que verán nuestros lectoobservador ese mistico y tierno sentimiento, que res en el grabado de la pág. 531 para silla de tropa
es al poeta y al pintor lo que la melodía al músico. y de oficial.
Aquellas empinadas, estrechas y revueltas calles,
Afecta esta nueva silla para el soldado la forma
de un galápago, cubriendo un fuste de madera para
dominadas por sombrías y altas paredes de antiguas viviendas, sobre cuyas vetustas fachadas cam- ofrecer un asiento cómodo, seguro y con libre circulacion del aire, á fin de mantener fresco el estado
pean rotos escudos de nobleza; aquellos templos
suntuosos, coronados por altas torres; el antiguo del caballo, evitando sofocamientos ó irritaciones
peligrosas para el noble bruto. La silla recibe inmoZocodover, convertido en plaza de irregular forma;
el alcázar dominando desde su elevada cima la po- vilidad perfecta, porque la cincha es de cuerda de
blacion, que se extiende hasta la vega, reflejándo- doce centímetros de ancho, trenzada á malla y pase en el encauzado rio; lo antiguo, lo vetusto, sobre- recida á la que usa la caballería inglesa y portusaliendo, imponiéndose á despecho de las alegres guesa.
El armamento se halla colocado con gran inteliy modernas construcciones: tal es el conjunto en
que se ha inspirado Lagarde; y sin embargo, el po- gencia y propiedad; y los resultados obtenidos en
der del genio es tanto, que en el dibujo, sin pres- las ex.periencías hechas de Madrid á la Granja y
cindir de este carácter verdaderamente clásico, el Segovia, ofrecen apreciables ventajas.
Para que la modificacion próxima á verificarse
artista ha hecho, en honor de la muerte, un cuadro
tenga las mayores probabilidades de éxito, hanse
en que palpitan la vida y el movimiento.
Lo que atrae más principalmente la atencion en presentado otros dos modelt&gt;s de silla: el del ilusel dibujo, es la parte central, que representa el in- trado coronel de caballería Sr. Lambea, y el del seterior de la gran basilica en el momento en que el i'!.or Barrasa, teniente de la misma arma. Merece
cortejo fúnebre se dirige á la cripta para depositar entusiastas plácemes este espíritu de emulacion
en ella el cadáver del prelado. La inmensa bóveda entre todos nuestros jefes y oficiales, y sus estudios
de la catedral, exactamente reproducida por el inte- serán conocidos por el ejército con verdadero interés.
La silla proyectada por el Sr. L¡tltnbea está comligente lápiz de Lagarde; las soberbias columnas y
monumentales arcos, hacen concebir, al que no puesta de un fuste de madera, sin bastes, herraje,
petral ni baticola, cubierta con dos pedazos de suehaya visitado Toledo, lo que puede ser esa colosal
la y ciñéndose tanto al caballo, que permite sei;tir
obra de la arquitectura cristiana.
Sobre el emplazamiento que ocupó la catedral de en las piernas del jinete la respiracion del bruto.
San Eugenio, primer obispo toledano, convertida El asiento es amplio, de fácil composicion en camdespues en mezquita árabe, y más tarde bendeci- paña y muy económico, pues no excedería de 50
da por los cristianos reconquistadores, se empezó á pesetas.

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TOLEDO.-ÚLTIMOS HONORES FÚNEBRES AL CARDENAL MORENO

l. L:egada del tren.-2. for el puente de Alcantara.-3. Guardia de h~nor.-4. El sepelio.-(.Dibujo de L1garde.)

�LA ILUSTRACION MILITAR

528
El modelo del Sr. Barrasa tiene la forma de la
silla espaflola mixta, como de asiento más cómodo
y elegante, reuniendo, ademas, inmejorable~ condiciones de seguridad en todas las posiciones del
jinete, cualidad muy esencial miéntras nuestros
reclutas permanezcan tan poco tiempo en las filas.
El fuste está tambien perfectamente estudiado para
la mejor ventilacion y evitar todo rozamiento, siempre grave.
La almohadilla de grupa, el baste y la baticola
son susceptibles de trasformaciones, segun la clase
de terreno en que se opere. Esta última puede suprimirse en absoluto en comarcas de extensas llanuras. La colocacion del equipo se varía tambien
en este proyecto, suprimiendo la maleta y reemplazándola por unas bolsas de cuero y lona.
En suma, estos estudios y proyectos pueden servir para realizar la reforma en buenas condiciones.
A fin de obtener este resultado, basta examinar todos los inconvenientes y ventajas de estos modelos,
y proceder sin demora á elegir el aprobado para
los diferentes cuerpos montados.

EL REGRESO DE JUAN SANCHO

de su pueblo, al otro lado de los mares, entre lamanigua, víctimas del vómito ó del machete del insurrecto; tan sólo tú vuelves de los ocho.
¡Cuántas veces, despues de andar muchas leguas
bajo el sol abrasador del trópico, sin comer en todo
el día, cuando el copioso sudor te aniquilaba, caias
desfallecido, y en el ardor de la calentura sufrías,
c-0mo los demás compafleros, alucinaciones, en que
se te representaba ese pintoresco valle que ahora
miras con los ojos tan abiertos, real y efectivo, y no
desvariando y como entre sueflos. ¡Qué feliz es Juan
Sancho con volverle á ver! ¡Qué le importan las calenturas, ni el vómito, las cuchilladas, machetazos
y balazos dados y recibidos, ni los peligros que ya
pasaron! ¡Qué le importa que haga tres aflos no haya
visto un centavo m el pals dd dinel'o, ni haberse batido, viviendo poco ménos que de limosna! Trae de
allá un papel con varias firmas y el sello del regimiento de caballería último en que sirvió, y que ya
está suprimido. Aquél es el abonaré de sus alcances,
que ascienden á doscientos pesos, y esa cantidad
economizada á la fuerza, espera pueda servirle P'1'ª
casarse, ó, si las necesidades de la nacion hace que
se lo abonen más tarde, de pan para sus hijos. Mucho, ha variado Juan Sancho en nueve al'los; pero su
aldea parece se halla en el mismo estado que la dejó.

CUENTO

lII

tendrán ambas cercas, y tras ellas se ven las ramas
de manzanos, perales y granados; el camino que le
queda no es largo, y entra en el callejon alegremente. Pero aún no ha andado la mitad, cuando siente
gritos de angustia y un bramido que retumba en
las sinuosidades y linderos de I valle, y ve venir bacia él un nií'lo de ocho á diez anos, decentemente
vestido, y muy cerca, casi alcanzándole, un enorme toro negro, con un asta manchada de sangre, con
la cual ha derribado al criado que le acompal'laba.
Juan Sancho puede, si quiere, saltar la tapia, apoyando sus piés en los salientes de las piedras que la
forman, y se habrá salvado; pero ¡cómo dejar perecer aquel angel rubio que bácia él se dirige con los
brazos abiertos y el pavor pintado en el semblante!
¡No lo consentirá! Quien en Cuba se batió como un
bravo tantas veces, y estuvo pródigo de su sangre y
di.,uesto á dar su vida por la patria, la dará hoy
por humanidad y por salvar á un semejante. ¡Y su
padre, y sus hermanas y la hermosa Juana! ¡Adios
ilusiones alimentadas durante tantos al'los! ¡Perderlo todo cuando lo está casi tocando! ¡Adios para
siempre! Juan Sancho, decidido á morir, no salta la
cerca; recibe en sus brazos al pobre niilo y lo echa
por encima de ella al otro lado, viéndole caer dentro
de la huerta; pero casi al mismo tiempo recibe en
la espalda un terrible golpe, y en su cuerpo penetra
el asta del toro, que le hace el mismo efecto que si
le clavaran una bayoneta enrojecida al fuego. La
intensidad del dolor que experimenta es tal, que entre los bufidos de la fiera cae sin conocimiento,
acordándose de los suyos, creyendo no volverlos á
ver más.

Porque nueve aflos son bastantes para desfigurar
á una persona; marchóse jóven, sin más que un ligero bozo, y vuelve con una larga barba que le
llega al pecho. Hace poco más de un mes recibió la
última carta de Juana. La digna muchacha ha permanecido fiel á su cariflo, aunque sólo tenia quince
aflos cuando le dió llorando el abrazo de despedida,
y hoy ya tiene veinticuatro. En esos nueve aflos,
que han sido nueve eternidades para ella, la lian
solicitado buenos partidos; porque es hermosa, y
han querido casarse con ella los más ricos mozos del
pueblo; pero lo ha despreciado todo por ser fiel á su
Juan, indisponiéndose con su propia familia, que la
calificaba de loca. Los padres de Juan Sancho viven,
y no hace mucho que tuvo noticia de ellos; las dos
hermanas que iban á la academia de nií'las, una se
casó el afio pasado, y la otra tiene novio y lo hará
pronto. ¡Cuántas variaciones ha sufrido el vecindario en nueve aflos! Muchos de los viejqs habrán
muerto, los niflos se han hecho hombres; apénas conocerá á nadie, ni lo conocerán á él. Y Juan Sancho,
embebido en sus pensamientos, avanza á. una pequeí'la alturita á la derecha de la era, en donde hay,
sobre un pilar de piedra, una cruz de hierro; desde
aquel sitio se divisa todo el pueblo. Ve la puerta de
su casa entreabierta, y un giron de humo blanquecino que sale por la chimenea. Arrodillase ante la
cruz y se quita su ancho sombrero; vése entónces
que la cicatriz que empieza en la frente le coge casi
toda la cabeza.
Llenos los ojos de lágrimas, reza una coria plegaria, pues no olvidó nunca las oraciones que le ensel'ló su buena madre; y estando aún en su rezo, empieza á oirse, tocando á misa, la campana de la aldea. Es la misma que tocó para su bautizo, la que
anuncia las bodas y los entierros; la que toma parte en todas las alegrías y tristezas de los honrados
labradores. ¡Qué poco falta á Juan Sancho para lograr la suprema dicha por que tanto ha suspirado
durante nueve al'los! Dentro de breves instantes es11
pera bailarse en los brazos de sus padres, de sus
¡Qué dichosos van á ser tus padres, Juan Sancho, hermanas y de su adorada, de aquélla que quiere
y con qué envidia van á mirarte todas las familias compartir con él lo que le quede de vida, y ser la
del pueblo! ¡Cuántas conquistas harías entre las mo- madre de sus hijos, si Dios se los da.
zas si quisieras! Pero no; tú te acuerdas siempre de
IV
la hermosa Juana, que tanto lloró al despedirse de
ti, entregántlote el relicario que sobre el pecho lle¡Qué léjos nos hallamos de pensar, cuando se esvas, y á cuya eficacia crees haher escapado con la
pera
la dicha, en que lo efímero de nuestra vida
piel, á pesar de la profunda cicatriz que te parte la
puede desastrosamente terminar en un instante
frente y va á esconderse debajo de tu sombrero.
Acuérdate, Juan Sancho, que contigo salieron de con todas nuestras ilusiones! Al levantarse Juan
la aldea siete compai'leros más, todos sorteados ó Sancho despues de rezar ante la cruz, dejó á la derecha la era y tomó uno de los callejones que convoluntarios, para la guerra de Cuba, y tú solo vuelducían al pueblo, formado por las tapias de piedra
ves: ¿á dónde se han quedado tus amigos1 ¡Ah! Tode dos huertas; poco más de una vara de altura
dos están enterrados á. muchos centenares de leguas

Empieza á amanecer: los campos, bal'lados del rocío matutino, exhalan embriagadores perfumes de
romeros y tomillos; poco despues sale el sol por el
horizonte entre arreboladas ondas de fuego, y mil
risuel'los cantos y trinos de alegres pajarillos saludan la alborada. A medida que el sol va elevándose,
las pintadas mariposas, hormigas, abejorros y todos
esos millones de séres que viven su efímera existencia en la primavera, bullen, se agitan y se apresuran i gozar de las delicias matinales: ¡qué alegre
está toda la naturaleza!
Cn camino atraviesa la llanura, y tras de ella se
apercibe el campanario de una aldea que debe estar
en la hondonada; por el sendero de la vecina montaña que domina tan encantador cuadro, baja un
hombre; y si álguien se admirara de tan bello paisaje, no seria tanto como él, que le rebosan en los
ojos la admiracion y alegria. Su cabeza la cubre ancho sombrero de palma, y viste traje de rayadillo
algo gastado por el uso; á la espalda lleva un morral de lona, y va apoyándose en una vara de roble
cortada por él en un árbol del camino. ¡Cómo le late
el corazon á. Juan Sancho al mirar aquel campo que
le es tan querido, y que no pensaba podria volver á
saludar! Todo está lo mismo que cuando lo dejó hace
nueve aflOs; á. la izquierda la era del pueblo, donde
bailaba los domingos con Juanilla, su novia; más allá
la alameda que conduce á la huerta del tio Antonio,
el que tocaba la vihuefa, y en el fondo el bosque,
donde tantas veces fué á. cortar la leí'la ántes de que
Je tocara la quinta. Por el otro lado se desliza el rio,
que cruza la pradera como una cinta de plata, formando un remanso profundo al lado del caí'laveral,
donde se oye el candencioso canto de las ranas. Estas, así como los pájaros, parece que lo conocen;
cree que, como en otro tiempo, saluda á aquellos
antiguos conocidos, y que en sus lenguas le dicen:
¡Bien venido seas, Juan Sancho!

529

LA ILUSTRACION MILITAR

V

Pero Juan Sancho no está. muerto; siente como entre suenos, personas que hablan; oye que pronuncian su nombre, y le parece ver algunas mujeres
arrodilladas á su lado y que varios hombres del pueblo le colocan en una parihuela; luégo vuelve á caer
sin sentido, continuando así no sabe cuántos dias,
hasta que, con ímprobos trabajos, vuelve en sí y
abre los ojos.
Alli, á su cabecera y rodeando la cama, se encuentran su viejo padre, su madre, sus dos hermanas
y su novia; todos le abrazan, le acarician y le cubren de besos y lágrimas; pero pasado este primer
momento de expansion, observa con extraneza Juan
Sancho que al pié de la cama hay un hombre extrano á la familia, fuerte y robusto, aunque viejo, que
tiene completamente blanca la barba y el cabello, y
le mira dulcemente..j:I desconocido, al observar que
lo ha visto, le dirige la palabra en estos términos:
«Es la segunda vez que expones la vida por mí; pues
si mi hijo único hubiera muerto, yo no viviría. En
la accion de las Guá.ximas me salvaste la vida recibiendo ese tremendo machetazo que me dirigían, y
que por poco te abre el cráneo. En verdad que el ne•
grazo que te lo dió cayó muerto á mis piés, y no
volverá á dar otra. Ahora has librado á mi único
hijo de la furia de un toro. Yo soy el general Quirós,
y no quiero dejar sin recompensa tu abnegacion ni
los senalados favores que te debo. He pagado tu
abonaré de doscientos pesos, y me encargo de cobrarlo si alguna vez el Gobierno lo manda satisfacer. Ademas, como cosa mia, te regalo mi huerta
con doce vacas, dos pares de mulas y mis aranzadas
de viflas, las mejores del pueblo.» Juan Sancho, con
los ojos muy abiertos, se le quedó mirando, sin que
se le ocurriera ni una sola palabra para darle las
gracias; las lágrimas silenciosas que cayeron de sus
ojos se encargaron de responder por él de un modo
harto elocuente. El general Quirós se marchó de la
casa y del pueblo, sin que se le volviera á. ver en
muchos días.

y

Vl
La curacion de Juan Sancho no fué larga; la herida había sido profunda y grave, pero los cuidados
de la familia, las miradas de Juana, su conversacion
con todos ellos reanimaron de tal modo el estado
moral del herido, que contribuyeron mucho, segun
la opinion del médico del pueblo, á que recobrara
muy pronto la salud.

Dos meses despues, la campana de la aldea repicaba alegremente anunciando la boda de Juan Sancho y de su hermana menor, y los mozos y mozas
cantaban á los novios las canciones del pais· ·qué
. h
' i
d1c a para el licenciado de Cuba! Gran día fué aquel
para todos en el pueblo, y aún recuerdan los mozos
y mozas lo mucho que se bailó, comió y bebió, formando época la fiesta del matrimonio de Juan y
Juana.
Desde que está instalado en su huerta no deja pasar Juan Sancho á ningun licenciado sin ofrecerle
un vaso de vino, y cuando éste ha servido en el
ejército de Cuba, no consiente que abandone su casa
sin que se quede en ella cuando ménos un par de
dias, cantando las guajiras, y refiriendo sus bailes,
yuateques y aventuras guerreras y amorosas, para
lo cual ha de almorzar y comer con él, y se le trata
á cuerpo de rey.
Ya tiene cuatro hijos; y el 2-! de Junio, todos los
al'los, el general D. Juan Quirós, á quien han dado
el canuto por pase á la escala de reserva va invariablemente á. la huerta del antiguo sold;do de caballería de su escolta, á beber el vino de su Yifla• y
allí pasan el dia de su santo, que tambien lo es' el
de Juan y Juana, con la mayor alegria, y haciendo
saltar sobre sus rodillas á los niños más pequeños.
Como se escoge el vino mejor y más viejo para un
día tan sef\alado, se exalta un poco la imaginacion
de ambos veteranos á los postres. El general y el
soldado empiezan á referir sus proezas, y entre los
dos matan tal cantidad de insurrectos negros, blancos y chinos, que no es posible los haya habido, ni
áun de habitantes en la isla de Cuba.
Pero si algunos de los que dan por muertos están
vivos, 4se atreverán á protestar de lo dicho por los
dos veteranos?
Yo no lo creo; en todo caso, lo mejor será que no
vuelva á haoer insurrecciones que combatir, y que
los hijos de Cuba, que son tan espafloles como los
de la Península, peleen por la grandeza de su patria
comun, y unidos de un modo inseparable contra los
ingleses, franceses ó contra el moro llluza, con tal
que no lo verifiquen en ningun caso unos contra
otros.
MANUEL DÍ.\Z Y ROORIGUEZ.

ESTUDIOS HISTÓRICOS
ORDEN IILIUR DE ALCANURA

(CMtinuacion.)

•

Sabiendo el maestre que el Papa Atejandro IV era
deft:lrente con el cardenar Juan, y qne éste patrocinaba á. su Orden, aprovechó este favor para obtener cinco bulas importantes; por la primera se
les relegaba del pago de diezmos, áun de los adquiridos dP,spues del Concilio general en tiempo de
Inocencio Ill; por la segunda, no se les puede sacar
de sus monasterios en causa ó pleito que ocasione
más de dos dietas, aunque los jueces eclesiásticos
ó prelados procediesen en virtud de cualesquiera
letras apostólicas: ambas bulas tienen la data de 31
de Enero de 1258 y de 18 de Marzo de este mismo
ano; la tercera bula que faculta al maestre para absolver á sus súbditos de cualesquiera excomunion,
suspension ó irregularidad, aunque estuvieran incursos en ellas al tiempo de entrar en la Orden,
dando potestad para ello al prior del convento de
Alcántara; la cuarta, fecha 29 de Noviembre, ordena á los prelados no pronuncien sentencia de excomunion contra personas de la Orden, ni contra las
que traten con ellas por razon de ventas, beneficios
ó salarios, y si las dan, las tengan por nulas y de
ningun valor; por último, la quinta, dada en 18 de
Diciembre, les hace libres de cualquier contribucion.
En 1~9 se arreglaron los términos entre l\ledellin y Magacela. En el de 1261, cambió el Rey ciertos bienes que tenia en el término de Sevilla con
los de la Orden en Murcia, y con la condicion áun
de abandonar aquéllos si les daba cambio en los
términos de l\iebla ó Jerez.
El maestre impuso el pecho de la martiniega á la
vilia ·de Valencia el año 1262; en este mismo afio se

sublevaron los moros de Granada y .Murcia, negando sus Reyes la obediencia á D. Alfonso, que estaba
á. la sazon en Segovia; esta conducta del Rey moro
de Granada tuvo eco en Jerez, Arcos, Béjar, Medinasidonia, Rota, y Sanlúcar; por lo que el Rey se
vió obligado á combatir esta sublevacion, y para
ello trató de reunir la más gente posible, librando
del pecho de la martiniega al que se le reuniera
con armas y caballo; reunidas las tropas, marchó
sobre Jerez, reduciéndola á la obediencia, asi como
á Béjar, Medinasidonia y &lt;lemas pueblos ya citados
como rebeldes; echó fuera los moros y los pobló
con cristianos, abasteciéndoles de armas y demas
cosas que habian menester, y en 1263 regresó á.
Sevilla; al afio siguiente volvió á la obediencia el
Rey moro de Granada, buscando apoyo contra los
Arraeces de Málaga y Guadix, que le hacían mucho daflo, ofreciendo desamparar á los moros de
Murcia que continuaban sublevados; no le pareció
mal la oferta al Rey, y la consultó con su Consejo y
con los infantes, que tambien la consideraron ventajos!l; así que se avistaron los dos Reyes en Alcalá
~ Ben~ayde, asentaron las paces y convinieron
que el Rey moro y su hijo, cuando reinase, habian
de dar anualmente al Rey D. Alfonso, 250.000 maravedís de Castilla, y había de servirle, con su ayuda, contra el Rey de Murcia; por su parte, el monarca castellano no ayudaría á los Arraeces de Málaga y de Guadix; pero despues de recobrado el
reino de Murcia, el Rey de Granada pidió la vida
del vencido; accedió á ello D. Alfonso, aunque no de
muy buena gana, exigiendo, en cambio, al Rey moro no hiciera en un afio la guerra á los Arraeces,
para en este tiempo tratar la avenencia, y caso de
no lograrla, quedaba en libertad de obrar.
En este mismo afio celebró el maestre de Alcántara concordia con la ciudad de Badajoz, sobre términos, y en el siguiente de 12f.5, logró de su Santidad Clemente IV indulgencia de veinte dias á los
que dieran limosna para sostener el hospital de
San Julian del Pereyro, donde se acogían los enfermos, los heridos y los niil.os expósitos, y acompat'ló
al Rey D. Alfonso al reino de Murcia, cuya capital
había ya sujetado el Rey de Aragon D. Jaime. Tuvo
aviso de su ida el Rey moro Aben-hudiel, y le
salió al encuentro pidiéndole perdon; le concedió la
vida por la promesa al de Gl'anada, pero le quitó el
reino, dejándole rentas con que vivir, y se le dió á
otro moro de gran autoridad entre su gente, con
las condiciones que le tenia su antecesor; concluido
esto, D. Alfonso volvió á. Sevilla, acompaflado de las
huestes de la Orden de Alcántara, cuyo maestre se
fué luégo á. su convento á. ocuparse de las cosas de
su Orden; impuso, en 1267, el pecho de la martiniega á la villa de Zarza, y en 1268 dió fueros á. los vecinos de la de Beciella. En este afio se celebraron
en Búrgos, con gran pompa, las bodas de D. Fernando, primogénito de D. Alfonso, con dofla Blanca,
hija de San Luis, Rey de Francia. Acabadas las fiestas, part:ó el Rey para Sevilla, á fin de concertar
los medios de volver á la obediencia al Rey moro
de Granada, que babia roto las treguas con los
Arraeces de Málaga y Guadix; no vuelve á tenerse
noticias del maestre de Alcántara y su Orden hasta
el afio 1270, que estando en su convento, puso á ZaIamea el pecho de la martiniega; el mismo afio heredó la Orden los bienes que dol'la María la Serrada, mujer de Gonzalo Yanez, tenía en Benavente.
Cuando en 12'71 se confabularon varios ricoshombres, desavenidos y malcontentos por las donaciones que D. Alfonso había hecho á. su nieto el infante de Portugal D. Dionis, permaneció fiel i los
intereses del monarca el maestre de Alcántara, y
coadyuvó eficazmente al estado de cosas engendrado por las pretensiones de los magnates, á cuya
causa suponía el Monarca eran favorables los maestres de Santiago y Calatrava, aunque ostensiblemente no tomaron parte.
Estando en Belvis el maestre D. García Fernandez, dió el 2P de Junio de 121l'&gt; carta en favor de los
vecinos de la villa de Alcántara, repartiendo entre
ellos los terrenos baldíos de su término, pero con la
condicion que, hasta pasados cinco anos, no pudieran venderlos ni disponer de ellos como cosa pro-

pia. El objeto era lograr de este modo que aquellos
terrenos infructíferos produjeran algo, y efectivamente se convirtieron en praderas con muy buenos
pastos para el ganado ovejuno, conservándose l1oy
dia la mayor parte de estas dehesas y heredades,
segun el repartimiento que entónces se hizo, y algunas hasta conservan los nombres de sus primeros poseedores, despues de más de seis siglos.
Los reyes de l\larruecos y Granada rompieron las
treguas que tenian pactadas con D. .\lfonso, aprovechando la ausencia que hizo de sus reinos con
motivo de haber sido elegido emperador de Alemania, cuya corona no llegó á ceflirse por su descuido
en acudir al llamamiento de sus electores, que,
cansados de aguardarle, hicieron segunda eleccion,
dando á Rodulfo de llapsburgo la corona vacante
por la muerte de Guillermo; D. Alfonso protestó de
esta eleccion, y hasta llegó á ejercer en Castilla actos de soberanía de aquel reino, como fué dar la investidura del ducado de Lorena á Federico.
El rey moro de Granada prometió las villas de
Tarifa y .\lgeciras al de Marruecos si le prestaba
ayuda contra D..\lfonso, y como le tenía gran cuenta al africano tener puertos seguros en la península, aceptó la promesa y vino en persona, acompaflado de mucha y lucida gente, que, con la del de Granada, entraron en la Andalucía cristiana á sangre
y fuego: el infante D. Fernando, que estaba visitando sus reinos en ausencia del Rey su padre, levantó
ejército, y puesto á su frente, marchó á combatir al
enemigo, pero ántes de lograrlo le sorprendió la
muerte en Yillareal; su hermano D. Sancho dispuso
se le enterrase en las Huelgas de Búrgos, cumpliendo su voluntad, y puesto al frente del ejército,
al que se había reunido el maestre de Alcántara
con sus caballeros y vasallos, se pusieron en marcha: pero estaba de Dios 4ue no habian de combatir, pues recibió el infante noticias de la vuelta del
Monarca y concertó treguas con los enemigos para
ir á Toledo á ver á su padre; éste, agradecido á su
conducta, le hizo jurar por heredero de su trono en
las Cortes que al efecto reunió en Segovia, con perjuicio de los derechos de los hijos de su hermano
Fernando, que lo eran D. Alfonso y D. Fernando de
la Cerda.
No hay memoria del maestre y sus caballeros
desde esta época hasta el afio 1218, que fué á servir al Rey en el cerco de Algecira, en el que no fueron afortunados los cristianos, originando este asedio la nueva villa de Algecira; agradecido el Rey á
los servicios y lealtad del maestre y su órden, les
hizo merced de las villas y castillos de .Moron y Cote,
mandando pusieran en el primero de éstos el convento mayor de la órden; la carta de donacion está
fechada en Sevilla á. 14 de Diciembre de 1219, pero
no tuvo efecto este traslado por lo perjudicial que
resultaría el abandono de Alcántara y lo difícil de
defender á .Moron; sin embargo, la órden puso caballeros para su defensa y conservó la donacion
l1asta 1461, que el maestre D. Gomez de Solis la
cambió por otros bienes.
Cuando las desavenencias de D. Alfonso con sus
hijos, el maestre de Alcántara siguió fiel al )lonarca; en su tiempo se reedificó Santa Maria de Almocábar, enterramiento de los maestres y antigua.
mezquita de Alcántara, consagrada al culto católico; tuvo fin la reedificacion en el ano 1281, y en el
siguiente Fernan Gomez de Roa, caballero de la casa
del infante D. Pedro, entró al frente de tres mil
hombres en territorio de la órden, tratándola como
si fuera de moros, sin más motivo que la fidelidad
del maestre á su Hey, y áun se dice lo hizo sin conocimiento ni mandato de D. Pedro, que se babia limitado á encomendarle la guarda de sus Estados fronterizos á. los de la órden; puesto el maestre al frente
de sus gentes, alcam:ó á. las de Fernan-Gomez, las
puso en huida y reconquistó lo robado, sin ensañarse con ellos, como pudo muy bien hacerlo.

(Se co,1ti,rn11rá .)
A~GEL ALV.\REZ DE AR.\UJO Y CUÉLLAR,

�LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRAC!ON M!LI'l'AR

580
1

por quien sabe de tal s uerte emplear los
dones que el cielo le co1:cede en la tierra.

CÁRLOS RELVAS
El nombre quP. encabeza estas líneas ha
sido repetido con entusiasmo por muchos
españoles, y con imperecedero agradecimiento por las familias de las vi ctimas
que ocasionó el hundimiento del puente
de Alcudia.
Tarea superior á nuestras fuerzas seria
encerrar en los estrechos limites de esta
seccion, todos los hechos más notables que
constituyen la biografía de este intrépido
y filántropo personaje portugués, cuya
fama corre parejas con la nobleza de sus
sentimientos. Rico, jóven, generoso hasta
el sacrificio, tiene el privilegio de atraerse
las simpatías de cuantos hallan ocasion
de tratarlo, estando siempre abierta su
casa para albergue de los necesitados,
como tradicion de la antigua hospitalidad
del pueblo lusitano.
Hace próximamente tres aflos que presenció un naufragio en la desembocadura
del Duero. Desde entónces dedicó su fortuna, actividad é inteligencia á enéontrar
un medio más rápido y seguTO para prestar auxilio á cuantos tienen expuesta su
vida en esas imponentes convulsiones del
mar. La voluntad triunfa siempre de todas
las dificultades, y como resultado de sus
estudios, obtuvo el Sr. Relvas el bote salva-vidas, que describiremos más adelante.
Entre sus prodigiosas y áun opue~tas
aptitudes, descuella la habilidad que le
distingue como sportman y to1·e1•0. Este último medio ha empleado para auxiliar á las familias de las
víctimas del puente de Alcudia. Organizada una
corrida de toretes en Badajoz con tan laudable objeto, el Sr. Relvas fué invitado como filántropo y hábil en la suerte de rejonear, aceptando con entusiasmo esta nueva ocasion de demostrar sus generosos sentimientos y contribuyendo muy particularmente al lucimiento de la fiesta. La magnificencia con que se presentó en la plaza, su gran serenidad de espíritu y la elegancia de sus movimientos,

BOTE SALVAVIDAS

o

o

D.

C .\RLOS RELVAS

cautivaron bien pronto á los espectadores, que con
nutridos vivas y salvas de aplausos querían demostrar al ilustre bienhechor de la humanidad el agradecimiento y simpatías que conquistaba á cada
suerte.
Este opulento capitalista no ha escatimado gasto
alguno, dl&gt;nativos ni regalos valiosísimos para aumentar los productos de la fiesta; y el grabado que
representa su , fotografia es, por nuestra parte, el
tributo mayor que hoy podemos ofrecer al seflor
Relvas, como prueba del entusiasmo y admiracion

Segun demuestra el grabado de la página 530, tiene este bote la forma de una T,
y lo constituyen una quilla muy delgada,
unida á los bordes de la embarcacion por
hierros espaciados convenientemente; la
parte superior está rodeada por almohadones flotables y pallo, y una vez lanzado
al agua, adquiere un aspecto muy semejante á las lanchas de este objeto.
Los ensayos hechos en Oporto por la comision nombrada especialmente, fueron
en extremo ~uriosos. Puesto en competencia el botP. salva-vidas del Sr. Relvas con
otro oficial para socorro de los náufragos,
y tripulado por su autor y ocho marineros,
un público numeroso presenció, cambiando toda suerte de emociones, las pruebas
hechas con violentísima mar por las dos
embarcaciones. El resultado vino á confir-.
mar la opinion de que el nuevo bote salvavidas constituye una de las invenciones
más perfectas en su género; pues, por
grandes que sean las olas, logra dominarlas, miéntras las demas lanchas retroceden ante la fuerza de la impulsion recibida, y su forma espe~ial le facilita acercarse á la costa, sin temor al choque y destruccion del bote contra las rocas.

EL DOCTOR KOCH
La salud pública y preservativos.
La invasion del terrible huésped del Gánges ha
contribuido á generalizar el renombre del médico
ilustre cuyo retrato aparece en el grabado de la página 531; pero su brillante l)istoria demuestra que
no es una celebridad improvisada.
Hoy sólo se le cita por los arriesgados estudios
hechos en los hospitales de Marsella y Tolon, cuan-

•

-

do realmente enaltecen su mérito las observaciones practicadas en Egipto, sus investigaciones respecto al origen de la imponente plaga que asola la parte meridional de Europa, y los estudios llevados á
cabo en la India, foco permaneute de tan
devastadora enfermedad.
El doctor Koch, que sólo cuenta cuarenta años de edad, nació en Gottinga, donde terminó sus estudios universitarios,
demostrando desde un principio dotes no
comunes de inteligencia, y una pasmosa
actividad.
Hannover, Welestein y Breslabia fueron
los primeros puntos donde se diera á conocer como aventajado médico, dedicando
luégo su especial aptitud al estudio de ese
gérmen inconmensurable de animales microscópicos que tanto influyen en la salud
ó en los achagues de la humanidad. Sus
conferencias sobre el virus carbuncloso
la tuberculósis y otros le conquistaron, ai
cabo de sucesivos cargos, el puesto de
consejero sanitario del Imperio.
Las conclusiones. pues, del doctor Koch
sobre el cólera morbo asiático, forma de
su desarrollo y cuidado que se debe emplear para preservarse del mal ó conseguir su curacion, tienen una autoridad
grande y ofre::en verdaderas garantías de
éxito. Segun el ilustre médico, existe
realmente un insecto que es la causa del
cólera morbo; la enfermedad se desarrolla
cuando este insecto penetra en el intestino humano; la aparicion del insecto coincide siempre con la presencia de todos los síntomas
que caracterizan al cólera, y por último, la multiplicacíon de tau perjudiciales insectos constituye
la agravaciou del mal, que sólo desaparece cuando
se extinguen aquéllos.
Estos microscópicos animales mueren tan pronto
como se hallan sobre una superficie muy seca, ó
cuando se depositan en cualquier líquido acidulado;
pero se desarrollan de uR modo prodigioso en soluciones alcalinas. De aquí que en los estómagos perfectamente sanos su muerte es tambien inmediata
lo cual explica la causa de atacar á ciertas perso~
nas con preferencia á otras ..

531
9. 0 El mejor y puede decirse único remedio es 15 gotas de láudano, que tomarán inmediatamente despues de sentir las
primeras manifestaciones de la diarrea.
Las dósis sucesivas deben ser reguladas
por el médico.
10. Las moscas pueden llevar las materias fecales y del vómito sobre las frutas, verduras, etc., que por este solo hecho resultan peligrosas, aunque tambien
pueden serlo lavándolas en agua que contenga microbios.
11. Apartar, por lo tanto, las moscas
de todas maneras, usando especialmente
tela metálica en las ventanas.
12. Suprimir completamente la costumbre de llevarse la mano á la boca. Mucha limpieza en las manos y particularmente en las uflas, donde fácilmente anidan los microbios.
13. El cólera se ha presentado muy
bien, y no en esta última mvasion. l\Iuchos
casos de simple diarrea adquieren, sin
embargo, el carácter de cólera, y se puede, por lo tanto, contraerlo de una persona.aparentemente inmune.
14. Se puede contraer el c.'.,lera nadando en agua infectada.
15. Reírse de todas las fumigaciones.))

•

De los estudios practicados por diferentes eminencias médicas y comisiones científicas, deducense algunas prescripciones que s~uramente nuestros lectores conocerán con interés; pero ántes se-

No ménos instructivo que las opiniones
citadas, consfderamos los preceptos y tratamiento de la enfermedad aconsejados
por otra especialidad médica, el doctor
A. de Gran Boulogne:

DocroR Kocn
i'ialaremos las opiniones de otros médicos, que no
carecen de importancia en los momentos actuales.
Segun 111. Pasteur, célebre doctor francés:
«La pululacion de los microbios es la consecuencia
d_e la introduccion de gérmenes venidos del extenor. Para !II. Béchamp, el microbio podría proceder
de un modo particular de evolucion de granulaciones part\culares vivas, á las que ha dado el nom·
bre de mw·ozymas, granulaciones que existirían en
todos los, protoplasmas y cuyas evoluciones vidriosas J?Odr1an r~conocer causas independientes de
toda rntroducc10n de levadura de origen exterior.))

La comision científica de l\Iilan encargada de estudiar el cólera en Francia é Italia formuló las siguientes prescripciones, despues de luminosos informes:
1.0 El cólera n? se propaga por el aire, porque
los gérmenes del colera mueren en la atmósfera.
2.0 El cólera se propaga por las materias fecales, rara vez por el vómito.
3.0 No siemp_re, sin embargo, lo
propagan; por eJemplo, cuando están
bien desecados, ó tambien cuando se
hallan en un estado de putrefaccion
muy avanzada.
4.° Se puede, por lo tanto, aproximar.~e impunemente á un colérico·
siendo necesario para coger la enfer~
medad que una cantidad cualquiera,
grande ó pequeña, de materia fecal
llegue al estómago ó al intestino por
conducto de la boca.
5. 0 Es necesario una predisposicion
á esta enfermedad; de otro modo no se
adq~i_eren más que cólicos ligeros ó liger1s1mos.
6.0 Las materias fecales llegan á la
boca, ó directamente tocando con las
ma~os r?ras ?e cama ó mesa y objetos
sucios, o md1rectamente por el agua
potable, en la que los gérmenes se multiplican con mucha rapidez.
Co~secuencia :_ 110 be?er agua, ó beber solo agua mmeral, o agua hervida
ó al ménos agua de cuya pureza n¿
pueda dudarse.
7.0 Si las manos están sucias de
materias sospechosas, deben lavarse
con una disolucion- de sublimado al
l por 100, con prudencia, pues es sustancia venenosa.
8.0 Quien come ó ha comido demasiado, quien digiere con dificultad está
pr~~i.spuesto al cóle~a .. Es, por lo t'anto,
ut11Is1mo el uso metod1co de la pepsina
ácida, que repara estos inconvenientes.

«Los casos fulminantes son muy poco
frecuentes. De 20, los 19 empiezan con
una diarrea. En saber distinguir si ésta es
ó no colérica, estriba la linea de conducta
que hay que seguir en tiempo de epidemia, época en que se ha de observar con
atencion el más insignificante flujo de vientre.
))Cuando las evacuaciones son amarillas, verdes ú
oscuras, más ó ménos ligadas ó consistentes, es una
diarrea mucosa ó biliosa que no ofrece peligro, bastando para detenerla beber agua de arroz con goma
ó medio vaso de agua azucarada con algunas gotas
de láudano.
llSi, por lo contrario, las deposiciones fueren acuosas, parecidas á café con leche muy claro, á cocimiento de arroz con cuajarúnes ó sin ellos, á agua
de fregar, ó bien á té revuelto con unas cuantas gotas de leche, en este caso, sea cual fuere el estado
general de la persona, y aunque no experimente
dolor ni debilidad, se halla bajo el influjo de la epidemia, esto es, tiene el cólera ... ¡;Qué se debe hacer?
Nada es más fácil, repito, que impedir el desarrollo
de la enfermedad.
1)Para conseguirlo, se prepara inmediatamente
Uf!ª abundante infusion de menta sazonada con pimienta, y se bebe cada cuarto de hora media taza
muy caliente y convenientemente azucarada, añadiéndole dos cucharadas regulares de rom ó coñac
viejo'y veinte gotas de extracto de canela, En ee-

PROYECTO DE )IONTURAS PRESENTADO POR EL CO)IENDADOR SR. SALYI
BoTE SALVA-VIDAS IDEADO POR EL SR. RELVAS

�LA '.ILUSTRACION MILITAR

532
guida, si el enfermo se siente con fuerzas para ello,
deberá pasearse aprisa, procurando con un ejercicio violento llamar el sudor; ]?ero si estuviese débil
y abatido, se acostará, admimstrándosele una ayuda, compuesta de medio vaso de agua fresca y una
cucharadita de éter sulfúrico. Se abrigará bien,
como para sudar, y seguirá tomando cada cuarto
de hora la citada infusion, hasta que las deposiciones hayan desaparecido, resultado que en la mayoría de los casos se consigue en ménos de tres
horas.
))Caso de que esta bebida produjere al enfermo un
principio de embriaguez, no hay que alarmarse por
ello, ántes al contrario, pues indica que el paciente
está fuera de peligro.
llSi le sobrevinieren vómitos, se deja la infusion y
se le da á beber cada cuarto de hora una copita de
coñac viejo. Si el enfermo tuviere sed, tomará buchadas de agua de Seltz ó bien pedacitos de hielo,
que dejará derretir en la boca.
llLos vómitos exigen, ad~más, la a~licacion de a~chos sinapismos en el estomago y vientre, no qmtándolos hasta que la piel empieza á enrojecer y el
enfermo á sentir un vivo escozor.
llCon el uso de estos medicamentos, por demas
sencillos y que están al alcance de todo el -mundo,
se combaten fácilmente los primeros síntomas de
la enfermedad.
llEn cuanto á los fenómenos característicos del
período álgido, no es fá?il exponer en _Pocas palabras un buen plan curativo, en razon a que los casos varían y las medicinas tambien. Sin embarg~.
se pueden, poco más ó ménos, _obtener ?ºn see-ur1dad felices resultados por medw de bebidas e mfusiones aromáticas alcoholizadas, ayudadas de agua
fresca con bastante éter sulfúrico, fricciones con
bayeta bien enjuta, ó bien con extracto de _alc_anfor,
de espliego, etc., y empleando el calor art1fic1a_l: en
una palabra, valiéndose de cuanto ~ueda re3:mmar
la circulacion de la sangre y castigar el s1stema
nervioso.))

BIBLIOGRAFÍA
La Agencia general establecida en Lóndres por
D. E. Prieto desde 1862 (26--JJudgc Roro. Can1ion
Strect Cify), se halla encargada de la representacion exclusiva de LA ILusTRACJON MILITAR en Inglaterra. Esta Agencia, que mantiene relaciones con
todas las grandes capitales de Europa y América,
acaba de publicar un mapa de las vías más directas entre París y Lóndres.
Segun dicha carta, atraviesan el canal de la Mancha ocho líneas distintas de vapores, siendo la mas
corta la de Calais á Dover, que mide una distancia
de 85 millas, salvando este trayecto los vapores en
hora y media.
La linea más larga es de El Havre á Southampton,
que tiene 122 millas y tarda ocho horas.
La Agencia Prieto y Compañia, que disfruta de
una merecida reputacion en todos los centros comerciales, ha prestado un importante servicio con
la publícacion de esta interesante guia á cuantos
hayan de atravesar el canal de la Mancha, ó 0tengan
negocios mercantiles entre París y Lóndres.
'5

Los salvajes de Sumatra, segun un colaborador
de Jl Piccolo, curan el cólera con incienso. Tal vez
su uso en las iglesias provenga del conocimiento
que se tenia en Oriente de su virtud desinfectante.
Para experimentar sus efectos benéficos hay que
hervir 54 gramos de aceite de oliva en un vaso de
greda; retirar del fuego este aceite, mezclarla con
10 centígramos de incienso pulverizado, y beber
esta mezcla i;iwy caliente. Si hay que repetir la toma, se hará al cabo de cinco minutos, y con doble
dósís de incienso. Si todavía es preciso otra, la dósis
de incienso será de 80 centigramos. El vientre debe
apretarse con fajas empapadas en agua de manzanilla. Para la sed, agua alcoholizada. Para la convalecencia, carne de vaca, mantecas, leche, y sobre
todo, gallina y peces frescos.
Como preservativo, el colaborador del expresado
periódico recomienda anchoas saladas y tomar 5 ó
10 centigramos de sal comun marina todas 13:s mañanas. .
Para terminar estas ligeras consideraciones sobre
la plaga que amenaza invadir nuestra península,
fáltanos tan sólo citar los consejos del célebre médico español Orfila; pero compendiados en las instruccionesya expuestas, bastará añadir únicamente
que la epidemia alcanza de ordinario mayor desarrollo donde la higiene no se amolda á una severa
limpieza, y muy especialmente en aquellas _personas de espíritu apocado, cuyo organismo en general se perturba ante la posibilidad de sucumbir á
este terrible azote de la humanidad.

EPIGRAMAS
Viéndome de oro prendido,
Cierta dama cortesana
Saludóme una maf'lana,
Y me hice el desentendido.
Ofendióse del desastre,
Y le dije: «No haya enfado;
¿Tú á mi sastre has saludado? ...
¡Ya se lo diré á mi sastre!&gt;)
Si tus versos despreciaron,
Pobre Gil, no te incomodes;
De ellos dirán que son mii,los,
Mas son tus obras mejores.

C.

DE

ALVEAR.

presentado M. Heinrích Quistorp, agente de una
gran compania de capitalistas, el cual pide:
l.º Concesion de 160 leguas cuadradas, para colonizarlas con 5.000 familias de europeos.
2.0 Veinte leguas más del departamento de Alsos, para 200 familias.
8.ª Subvencion de 15.000 pesos fuertes anuales
durante diez anos, para un vapor directo entre la
Asuncion y los puertos de Europa.
4.º Concesion de una garantía de 5 por 100 sobre un capital de 450.000 dollars.

•

11 llllfflll@IOI Mlllfflll
REVISTA

DECENAL

• •
30 DE SETIEMBRE DE 1884

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NúM.

sg

.Almirante, 2, quintuplicado.
El reino de H a-wall: apuntes geográfi=s y
estadlsticos por R . Monner Y Sane.

El reino de Hawall está comprendido en la Polinesia, una de las cuatro partes de que consta la
Oceanía. El presente estudio tiene, por tanto, un
gran interes, porque todos estos territorios son al
presente objeto de la codicia colonial y europea.
Hawall es la patria de Gaetano , á quien se debe el
descubrimiento del hermoso archipiélago de este
nombre. Por ultimo, el trabajo de hlonner es de un
valor científico incuestionable, por los preciosos datos de geografía y estadística que contiene.

EL CÓLERA

CONSIDERACIONES SOBRE LA FIEBRE AMARILLA

Con este titulo han publicauo los profesores de
Sanidad militar Sres. R. Pereda y L. Sanchez, unas
instrucciones é informacion muy notable sobre la
fatal epidemia que preocupa en estos momentos a
todos los Gobiernos de Europa. En este estudio son
muy dignos de profundo exámen los capítulos Co1~sideracioncs sociológicas sobre las epidemias y Conducta del Estado á,ntes y dura1~te za• epidemia. Enviamos
nuestra enhorabuena á nuestros compaf'leros de armas los Sres. Pereda y Sanchez por tan útil y bien
meditado trabajo.

El Dr. C. Roure y Bofill ha prestado un importantísimo servicio con esta gran obra. Las instrucciones para preservar á los hombres de la zona templada ó glacial de la terrible enfermedad de la zona
tórrida, despiertan alguna esperanza sobre la posibilidad de una aclimatacion; hasta la fecha muy dificil. Su critica sobre el estado higiénico de la Habana debería ser estudiada por las autoridades, porque, en realidad, el primer origen de todas las
plagas en todas partes es el desprecio que la mayoría de los impropiamente llamados homln·es tienen
á la ciencia en general, y más especialm,ente á la
medicina.
La reorganizacion adminit-tr.. ti va del ejército
Otro capítulo notabilísimo de esta obra es el relaespañol.
tivo á las Disposiciones especiales para las tropas.
Este trabajo es uno de los más notables que he~
Enviamos nuestra enhorabuena al ilustrado docmos leido de algun tiempo á esta parte sobre tan
tor Roure por un trabajo·tan noblemente inspirado
importante problema.
El Sr. Amorós es un escritor de condiciones muy en el bien de la humanidad.
poco comunes, y ha obtenido un éxito muy legitimo
EL «SUI GÉNERIS.ll-AUIANAQUE PAR.\ 1885.
con la publicacion de esta notable obra.
Es tan conocido, que casi podriamos dispensar•
nos
de decir el nombre de su autor, el distinguiLa casa y la calle: crónica contemporánea, por
do redactor de La Correspondencia de España don
José M. Matheu.
Ramiro Mestre. ~a novedad del presente al~anaque
Constituyen esta obra una coleccion de novelas
consiste en que el santoral va en verso. Tiene mumuy interesantes y escritas en un estilo de los más
cha intencion el romance de algunos meses, y aluelegantes y yerdaderamente castizos. Aunque no
siones de actualidad, ó, lo que es lo mismo, colcfuera el resultado de esta publicacion otro que el
1·icas. Enviamos nuestra enhorabuena al autor, Y
de haber revelado un escritor tan notable como el
le deseamos todo el éxito que merece su ya anSr. Matheu , las letras deberían considerarse por
tigua publicacion, pues cuenta trece años de exi~esto sólo de enhorabuena. Recíbala muy entusiasta
tencia. Lo que prueba bien su triunfo en este pa1s
de esta rcdaccion el nuevo novelista.
del que apénas puede ver el mejor libro su segunda edicion.
SAN FRANCISCO DE ASÍS
Con este titulo, una esmerada impreeion de la
casa sucesores de Rivadeneira y notable encuadernacion del Sr. Calleja, se ha publicado un estudio
notable por D. Leopoldo Gherancé. Enviamos á este
notabilísimo escritor nuestros plácemes por un trabajo que podrá ser juzgado con diversidad de criterios, porque las cuestiones religiosas son las más
discutibles; pero nadie podrá dejar de reconocer
por esto el gran talento y laboriosidad del Sr. Cherancé.
LA REPUBLIQUE DU PARAGUAY

Es este un estudio histórico y estadístico, hecho
con la competencia que todo el mundo reconoce al
distinguido y profundo escritor Augusto Meulemens.
Nos parece notable bajo muchos conceptos esta monografía del Paraguay, en la que M. Meulemens
concluye diciendo que es tal la prosperidad de esta
república bajo la presidencia del general Caballero,
que su Gobierno es con mucha frecuencia objeto de
proposiciones como la que muy recientemente }la

DOS PERLAS
Una gota de rocio,
dijo á ,&gt;tra gota de llanto:
¿qué vale tu dulce encanto
comparad0 con el mio?
Yo desciendo en los vapores
celestes del tirmamento;
yo presto vida y aliento
á las purísimas flores.
Y con sarcasmo profundo,
la triste lágrima dijo:
yo, con la esperanza, rijo
las santas leyes del mundo.
Tú, reclinada en el velo
que la blanca nube cierra,
vienes del cielo á la tierra;
¡yo voy de la tierra al cielo!

o.

Imp. de J. Rubmos, plua de Ja Paja, ?, JCadrJd.

-

política interior. El objeto de la entrevista imperial puede, pues, haber sido: impedir á Inglaterra la confiscacion del Egipto y el canal
de Suez; preparar el reglamento de la cuestion
del Congo, para facilitar la expansion colonial
de Alemania; moderarlas impacienciasdelbajo
Danubio; establecer, en fin, un modus vivendi
entre Austria, Hungría y Rusia. El envío de
una division alemana ante Alejandría y una
escuadra austriaca á Pola, por una parte, y
la oposicion de Bismark al nombramiento de
Morier
para embajador en Berlin, por otra,
Nuevas cartas de Gordon dicen que en una
accion con los rebeldes, sWJ tropas habían he- puede dar una idea al Times de la inoportunicho al enemigo cerca de 2.000 bajas, y que dad con que se felicita de la reunion de los tres
podría sostenerse aún cuatro meses. De Don- emperadores. Pero el giro de los acontecigola tambien ha habido partes de una gran mientos, y tal vez un furor colonial excesivo,
victoria en Kortí sobre los rebeldes del Kordo- ha colocado á Francia é Inglaterra en una situacion de enemistad tanto más absurda,cuanfan y Berber.
El rey de Abisinia parece dispuesto á coope- to que el fondQ de todas las tendencias que
rar tan eficazmente como pueda al éxito de la han podido manifestarse en la entrevista imperial, no ha sido realmente otro que el de
expedicion W olseley.
Para llegar á Khartum hay tres caminos: el contener á Inglaterra en su poderío marítimo,
de Suakin á Berber, la vía del Nilo y el de Ko- é impedir á Francia todo movimiento de una
rosco á Berber. El de Suakin es el más corto, accion séria en Europa.
pero, como el del Nilo, es impracticable, segun
Al recuerdo del naufragio del w·avina irán
el coronel americano Colston. El de Korosco
no se puede recorrer en ménos de cuatro 6 unidos siempre los nombres de los alféreces de
cinco meses. La parte del desierto que atra- navío D. Gabriel Quiroga y D. Manuel Gaviesa es la más árida del Sudan, y care- lan, del contramaestre D. Manuel Gestal y del
ce enteramente de agua dulce. La expedicion médico del buque D. Eugenio Fernandez
Wolseley ha preferido el Nilo, por la imposibi• Valdés.
Quiroga fué el primero que para salv:ar á los
lidad de trasportar agua para 6.000 hombres.
tripulantes
se arrojó en un bote, instantáneaEl general confia en la próxima bajada de las
mente
deshecho
por la borrasca y roto contra
aguas del Nilo y en que el rio Rojo tiene Úna
corriente mucho más rápida, mayor número el costado del buque. Gestal sigue su heróico
de cataratas, y sin embargo, lo remontó en ejemplo, y queda tambien sepultado en las
1870. La expedicion irá en más de mil embar• olas con la frágil guía sobre que se arriesga.
caciones, construidas á propósito para estos Otro tanto sucede á Galan, con tres marineros,
rios, pero se ha censurado este gasto, porque héroes oscuros cuyos nombres sentimos ignoera fácil hallar barcos para esta navegacion rar, hasta que Fernandez V aldés, con la misespecial en el mismo Nilo. Tambien se ha cen- ma nobilísima abnegacion, peto mayor fortusurado el concurso de barqueros oriundos del na, logra llevar, al fin, á tierra una salvadora
Canadá y se han hecho, en fin, objeciones di- guía y un cable de acero.
Desde entónces fué posible salvar á todo el
versas y fáciles de fundar por el género de
resto
de la tripulacion.
esta expedicion ,erdaderamente extraordi¡Pocas
glorias serán tan envidiables como la
naria.
de este heróico médico de nuestra Armada!
Y es justo decir, á este propósito, que nues•
Miéntras Inglaterra lucha así en Egipto y
tros
oficiales de Sanidad militar de mar y tierFrancia en China, los tres emperadores estrera
han
dado muy frecuentemente pruebas de
chan su alianza por connniencia más que
un
gran
valor en las más empefiadas acciopor espontánea simpatía. Austria no puede ver
con· gusto la política agresiva de Rusia en nes, y parecen combinar, con rara fort,una,
Oriente¡ Rusia no mira tampoco con tranqui- grandes aptitudes ínilitares con profundos eslidad ciertas manifestaciones de la opinion en tudios científicos.
Austria COll~to á Polonia. Pero estos y
La Gaceta Universal invoca el concurso
otros motivos análogos de inquietud recíproca,
parecen haber sido subordinados por los tres de toda la prensa para el esclarecimiento de
emperadoree. 4. intereses generales-de política una cuestion que afecta á la defensa nacional.
europea, y á las más graves cuestiones de su Trá.tase, dice, de una nueva línea de invasion

para decidir en qué oportunidad y sobre qué
Con este número ae distribuye la portada para el se- puntos puede hacer fructuoso empleo de ellas.
gundo tomo, y en breve remitiremos á loa susoritores el Prueba de esto es, que cuando se creía en geindice del mismo, dando por terminado el segundo vo- neral al almirante Courbet marchando de Matsou hácia el Sur, aparece, por el contrario,
lúmen en uno de los próximos números.
avanzando por el Norte de la costa china, tal
vez ccvi el fin de establecer hácia Sbanghai:
SUMARIO
un1 base de operaciones que se resolvería en
GRAe.rnos. Excmo. Sr. D. Eduardo Fernandez San último término por la ocupacion del rio Azul,
Roman, marqués de San Roman, segundo vice- y tal vez áun de la ciudad N ankin.
presidente del Senado y presidente de la Junta

ADVERTENCIA

directiva del Centenario del ,marqués de Santa
Cruz.-Pluma de oro y brillantes, y escribanías
de_plata, ofreci~as por el qentro Militar para los
primeros premios del certamen para conmemorar el centenario del marqués de Santa Cruz de
Marcenado (de fotografía de Laurent).-Un tribunal árabe.-Taller mecánico de costura, establecido en la factoría de Utensilios militares de esta
corte.-Isla de Cuba: Iglesia de Puerto-Príncipe:-rarque de la plaza del Cristo, en PuertoPrmc1pe.
TEXTO. Advertencia.-Crónica, por D. Alfonso Ordax.-Excmo. Sr. Teniente General D. Eduardo
Fernandez San Roman, marqués de San Roman,El ejército y la marina inglesa, por D. Emilio Bon_elh.-Un tribunal árabe.-Puerto-Príncipe: Iglesia mayor y plaza del Cristo.-El taller mecánico
de costura en la Factoría de Utensilios militares
de Madrid.-Los teatros de Madrid en la temporada próxima, por D. Adolfo Llanos.-Certámen del
Centro del ejército y armada para celebrar el
Centenario del marqués de Santa Cruz de Marcenado.-Las luchas del pensamiento, por D. Luis
Vidart.-Bibliografia. -Anuncios.-Sobre cubierta, por D. Eduardo de Palacio.-Caso de conciencia, por D. A. Ll.-Epigramas, por D. Luis Vidart.-Variedades.

CRÓ~ICA0
Una parte de la prensa francesa trasporta
ya la cuestion de China al terreno económico,
y pregunta qué resultados prácticos van á obtenerse de esta guerra. Se calcula que ha producido gastos por valor de cien millones.
En cuanto á los ingresos, no son calculables
en cifras mayores de cero. Por consiguiente,
urge una accion enérgica: marchar inmediata•
mente sobre Pekin, como quieren algunos, ó
llegar con cualquier otro sistema de operaciones á un resultado rápido y definitivo. El Gobierno parece optar por la continuacion del
estado de represalias, en la esperanza de que
los intereses comerciales obligarán á algunas
potencias á aconsejará China concesiones razonables.
Entre tanto, los chinos reponen sus baterías
. sobre las alturas del paso Kimpai y se fortifican en las inmediaciones de Pekin. Pero el almirante Coúrbet ha sido autorizado para obrar
de la manera que estime más.ventajosa al éxi•
to de sus armas, y esta disposicion no podrá
ménos de producir buen resultado. A nuestro juicio, un comandante general en jefe no
debe ser limitado en su accion, porque nadie
mejor que él conoce el estado de sus fuerzas

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