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                  <text>LA '.ILUSTRACION MILITAR

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guida, si el enfermo se siente con fuerzas para ello,
deberá pasearse aprisa, procurando con un ejercicio violento llamar el sudor; ]?ero si estuviese débil
y abatido, se acostará, admimstrándosele una ayuda, compuesta de medio vaso de agua fresca y una
cucharadita de éter sulfúrico. Se abrigará bien,
como para sudar, y seguirá tomando cada cuarto
de hora la citada infusion, hasta que las deposiciones hayan desaparecido, resultado que en la mayoría de los casos se consigue en ménos de tres
horas.
))Caso de que esta bebida produjere al enfermo un
principio de embriaguez, no hay que alarmarse por
ello, ántes al contrario, pues indica que el paciente
está fuera de peligro.
llSi le sobrevinieren vómitos, se deja la infusion y
se le da á beber cada cuarto de hora una copita de
coñac viejo. Si el enfermo tuviere sed, tomará buchadas de agua de Seltz ó bien pedacitos de hielo,
que dejará derretir en la boca.
llLos vómitos exigen, ad~más, la a~licacion de a~chos sinapismos en el estomago y vientre, no qmtándolos hasta que la piel empieza á enrojecer y el
enfermo á sentir un vivo escozor.
llCon el uso de estos medicamentos, por demas
sencillos y que están al alcance de todo el -mundo,
se combaten fácilmente los primeros síntomas de
la enfermedad.
llEn cuanto á los fenómenos característicos del
período álgido, no es fá?il exponer en _Pocas palabras un buen plan curativo, en razon a que los casos varían y las medicinas tambien. Sin embarg~.
se pueden, poco más ó ménos, _obtener ?ºn see-ur1dad felices resultados por medw de bebidas e mfusiones aromáticas alcoholizadas, ayudadas de agua
fresca con bastante éter sulfúrico, fricciones con
bayeta bien enjuta, ó bien con extracto de _alc_anfor,
de espliego, etc., y empleando el calor art1fic1a_l: en
una palabra, valiéndose de cuanto ~ueda re3:mmar
la circulacion de la sangre y castigar el s1stema
nervioso.))

BIBLIOGRAFÍA
La Agencia general establecida en Lóndres por
D. E. Prieto desde 1862 (26--JJudgc Roro. Can1ion
Strect Cify), se halla encargada de la representacion exclusiva de LA ILusTRACJON MILITAR en Inglaterra. Esta Agencia, que mantiene relaciones con
todas las grandes capitales de Europa y América,
acaba de publicar un mapa de las vías más directas entre París y Lóndres.
Segun dicha carta, atraviesan el canal de la Mancha ocho líneas distintas de vapores, siendo la mas
corta la de Calais á Dover, que mide una distancia
de 85 millas, salvando este trayecto los vapores en
hora y media.
La linea más larga es de El Havre á Southampton,
que tiene 122 millas y tarda ocho horas.
La Agencia Prieto y Compañia, que disfruta de
una merecida reputacion en todos los centros comerciales, ha prestado un importante servicio con
la publícacion de esta interesante guia á cuantos
hayan de atravesar el canal de la Mancha, ó 0tengan
negocios mercantiles entre París y Lóndres.
'5

Los salvajes de Sumatra, segun un colaborador
de Jl Piccolo, curan el cólera con incienso. Tal vez
su uso en las iglesias provenga del conocimiento
que se tenia en Oriente de su virtud desinfectante.
Para experimentar sus efectos benéficos hay que
hervir 54 gramos de aceite de oliva en un vaso de
greda; retirar del fuego este aceite, mezclarla con
10 centígramos de incienso pulverizado, y beber
esta mezcla i;iwy caliente. Si hay que repetir la toma, se hará al cabo de cinco minutos, y con doble
dósís de incienso. Si todavía es preciso otra, la dósis
de incienso será de 80 centigramos. El vientre debe
apretarse con fajas empapadas en agua de manzanilla. Para la sed, agua alcoholizada. Para la convalecencia, carne de vaca, mantecas, leche, y sobre
todo, gallina y peces frescos.
Como preservativo, el colaborador del expresado
periódico recomienda anchoas saladas y tomar 5 ó
10 centigramos de sal comun marina todas 13:s mañanas. .
Para terminar estas ligeras consideraciones sobre
la plaga que amenaza invadir nuestra península,
fáltanos tan sólo citar los consejos del célebre médico español Orfila; pero compendiados en las instruccionesya expuestas, bastará añadir únicamente
que la epidemia alcanza de ordinario mayor desarrollo donde la higiene no se amolda á una severa
limpieza, y muy especialmente en aquellas _personas de espíritu apocado, cuyo organismo en general se perturba ante la posibilidad de sucumbir á
este terrible azote de la humanidad.

EPIGRAMAS
Viéndome de oro prendido,
Cierta dama cortesana
Saludóme una maf'lana,
Y me hice el desentendido.
Ofendióse del desastre,
Y le dije: «No haya enfado;
¿Tú á mi sastre has saludado? ...
¡Ya se lo diré á mi sastre!&gt;)
Si tus versos despreciaron,
Pobre Gil, no te incomodes;
De ellos dirán que son mii,los,
Mas son tus obras mejores.

C.

DE

ALVEAR.

presentado M. Heinrích Quistorp, agente de una
gran compania de capitalistas, el cual pide:
l.º Concesion de 160 leguas cuadradas, para colonizarlas con 5.000 familias de europeos.
2.0 Veinte leguas más del departamento de Alsos, para 200 familias.
8.ª Subvencion de 15.000 pesos fuertes anuales
durante diez anos, para un vapor directo entre la
Asuncion y los puertos de Europa.
4.º Concesion de una garantía de 5 por 100 sobre un capital de 450.000 dollars.

•

11 llllfflll@IOI Mlllfflll
REVISTA

DECENAL

• •
30 DE SETIEMBRE DE 1884

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NúM.

sg

.Almirante, 2, quintuplicado.
El reino de H a-wall: apuntes geográfi=s y
estadlsticos por R . Monner Y Sane.

El reino de Hawall está comprendido en la Polinesia, una de las cuatro partes de que consta la
Oceanía. El presente estudio tiene, por tanto, un
gran interes, porque todos estos territorios son al
presente objeto de la codicia colonial y europea.
Hawall es la patria de Gaetano , á quien se debe el
descubrimiento del hermoso archipiélago de este
nombre. Por ultimo, el trabajo de hlonner es de un
valor científico incuestionable, por los preciosos datos de geografía y estadística que contiene.

EL CÓLERA

CONSIDERACIONES SOBRE LA FIEBRE AMARILLA

Con este titulo han publicauo los profesores de
Sanidad militar Sres. R. Pereda y L. Sanchez, unas
instrucciones é informacion muy notable sobre la
fatal epidemia que preocupa en estos momentos a
todos los Gobiernos de Europa. En este estudio son
muy dignos de profundo exámen los capítulos Co1~sideracioncs sociológicas sobre las epidemias y Conducta del Estado á,ntes y dura1~te za• epidemia. Enviamos
nuestra enhorabuena á nuestros compaf'leros de armas los Sres. Pereda y Sanchez por tan útil y bien
meditado trabajo.

El Dr. C. Roure y Bofill ha prestado un importantísimo servicio con esta gran obra. Las instrucciones para preservar á los hombres de la zona templada ó glacial de la terrible enfermedad de la zona
tórrida, despiertan alguna esperanza sobre la posibilidad de una aclimatacion; hasta la fecha muy dificil. Su critica sobre el estado higiénico de la Habana debería ser estudiada por las autoridades, porque, en realidad, el primer origen de todas las
plagas en todas partes es el desprecio que la mayoría de los impropiamente llamados homln·es tienen
á la ciencia en general, y más especialm,ente á la
medicina.
La reorganizacion adminit-tr.. ti va del ejército
Otro capítulo notabilísimo de esta obra es el relaespañol.
tivo á las Disposiciones especiales para las tropas.
Este trabajo es uno de los más notables que he~
Enviamos nuestra enhorabuena al ilustrado docmos leido de algun tiempo á esta parte sobre tan
tor Roure por un trabajo·tan noblemente inspirado
importante problema.
El Sr. Amorós es un escritor de condiciones muy en el bien de la humanidad.
poco comunes, y ha obtenido un éxito muy legitimo
EL «SUI GÉNERIS.ll-AUIANAQUE PAR.\ 1885.
con la publicacion de esta notable obra.
Es tan conocido, que casi podriamos dispensar•
nos
de decir el nombre de su autor, el distinguiLa casa y la calle: crónica contemporánea, por
do redactor de La Correspondencia de España don
José M. Matheu.
Ramiro Mestre. ~a novedad del presente al~anaque
Constituyen esta obra una coleccion de novelas
consiste en que el santoral va en verso. Tiene mumuy interesantes y escritas en un estilo de los más
cha intencion el romance de algunos meses, y aluelegantes y yerdaderamente castizos. Aunque no
siones de actualidad, ó, lo que es lo mismo, colcfuera el resultado de esta publicacion otro que el
1·icas. Enviamos nuestra enhorabuena al autor, Y
de haber revelado un escritor tan notable como el
le deseamos todo el éxito que merece su ya anSr. Matheu , las letras deberían considerarse por
tigua publicacion, pues cuenta trece años de exi~esto sólo de enhorabuena. Recíbala muy entusiasta
tencia. Lo que prueba bien su triunfo en este pa1s
de esta rcdaccion el nuevo novelista.
del que apénas puede ver el mejor libro su segunda edicion.
SAN FRANCISCO DE ASÍS
Con este titulo, una esmerada impreeion de la
casa sucesores de Rivadeneira y notable encuadernacion del Sr. Calleja, se ha publicado un estudio
notable por D. Leopoldo Gherancé. Enviamos á este
notabilísimo escritor nuestros plácemes por un trabajo que podrá ser juzgado con diversidad de criterios, porque las cuestiones religiosas son las más
discutibles; pero nadie podrá dejar de reconocer
por esto el gran talento y laboriosidad del Sr. Cherancé.
LA REPUBLIQUE DU PARAGUAY

Es este un estudio histórico y estadístico, hecho
con la competencia que todo el mundo reconoce al
distinguido y profundo escritor Augusto Meulemens.
Nos parece notable bajo muchos conceptos esta monografía del Paraguay, en la que M. Meulemens
concluye diciendo que es tal la prosperidad de esta
república bajo la presidencia del general Caballero,
que su Gobierno es con mucha frecuencia objeto de
proposiciones como la que muy recientemente }la

DOS PERLAS
Una gota de rocio,
dijo á ,&gt;tra gota de llanto:
¿qué vale tu dulce encanto
comparad0 con el mio?
Yo desciendo en los vapores
celestes del tirmamento;
yo presto vida y aliento
á las purísimas flores.
Y con sarcasmo profundo,
la triste lágrima dijo:
yo, con la esperanza, rijo
las santas leyes del mundo.
Tú, reclinada en el velo
que la blanca nube cierra,
vienes del cielo á la tierra;
¡yo voy de la tierra al cielo!

o.

Imp. de J. Rubmos, plua de Ja Paja, ?, JCadrJd.

-

política interior. El objeto de la entrevista imperial puede, pues, haber sido: impedir á Inglaterra la confiscacion del Egipto y el canal
de Suez; preparar el reglamento de la cuestion
del Congo, para facilitar la expansion colonial
de Alemania; moderarlas impacienciasdelbajo
Danubio; establecer, en fin, un modus vivendi
entre Austria, Hungría y Rusia. El envío de
una division alemana ante Alejandría y una
escuadra austriaca á Pola, por una parte, y
la oposicion de Bismark al nombramiento de
Morier
para embajador en Berlin, por otra,
Nuevas cartas de Gordon dicen que en una
accion con los rebeldes, sWJ tropas habían he- puede dar una idea al Times de la inoportunicho al enemigo cerca de 2.000 bajas, y que dad con que se felicita de la reunion de los tres
podría sostenerse aún cuatro meses. De Don- emperadores. Pero el giro de los acontecigola tambien ha habido partes de una gran mientos, y tal vez un furor colonial excesivo,
victoria en Kortí sobre los rebeldes del Kordo- ha colocado á Francia é Inglaterra en una situacion de enemistad tanto más absurda,cuanfan y Berber.
El rey de Abisinia parece dispuesto á coope- to que el fondQ de todas las tendencias que
rar tan eficazmente como pueda al éxito de la han podido manifestarse en la entrevista imperial, no ha sido realmente otro que el de
expedicion W olseley.
Para llegar á Khartum hay tres caminos: el contener á Inglaterra en su poderío marítimo,
de Suakin á Berber, la vía del Nilo y el de Ko- é impedir á Francia todo movimiento de una
rosco á Berber. El de Suakin es el más corto, accion séria en Europa.
pero, como el del Nilo, es impracticable, segun
Al recuerdo del naufragio del w·avina irán
el coronel americano Colston. El de Korosco
no se puede recorrer en ménos de cuatro 6 unidos siempre los nombres de los alféreces de
cinco meses. La parte del desierto que atra- navío D. Gabriel Quiroga y D. Manuel Gaviesa es la más árida del Sudan, y care- lan, del contramaestre D. Manuel Gestal y del
ce enteramente de agua dulce. La expedicion médico del buque D. Eugenio Fernandez
Wolseley ha preferido el Nilo, por la imposibi• Valdés.
Quiroga fué el primero que para salv:ar á los
lidad de trasportar agua para 6.000 hombres.
tripulantes
se arrojó en un bote, instantáneaEl general confia en la próxima bajada de las
mente
deshecho
por la borrasca y roto contra
aguas del Nilo y en que el rio Rojo tiene Úna
corriente mucho más rápida, mayor número el costado del buque. Gestal sigue su heróico
de cataratas, y sin embargo, lo remontó en ejemplo, y queda tambien sepultado en las
1870. La expedicion irá en más de mil embar• olas con la frágil guía sobre que se arriesga.
caciones, construidas á propósito para estos Otro tanto sucede á Galan, con tres marineros,
rios, pero se ha censurado este gasto, porque héroes oscuros cuyos nombres sentimos ignoera fácil hallar barcos para esta navegacion rar, hasta que Fernandez V aldés, con la misespecial en el mismo Nilo. Tambien se ha cen- ma nobilísima abnegacion, peto mayor fortusurado el concurso de barqueros oriundos del na, logra llevar, al fin, á tierra una salvadora
Canadá y se han hecho, en fin, objeciones di- guía y un cable de acero.
Desde entónces fué posible salvar á todo el
versas y fáciles de fundar por el género de
resto
de la tripulacion.
esta expedicion ,erdaderamente extraordi¡Pocas
glorias serán tan envidiables como la
naria.
de este heróico médico de nuestra Armada!
Y es justo decir, á este propósito, que nues•
Miéntras Inglaterra lucha así en Egipto y
tros
oficiales de Sanidad militar de mar y tierFrancia en China, los tres emperadores estrera
han
dado muy frecuentemente pruebas de
chan su alianza por connniencia más que
un
gran
valor en las más empefiadas acciopor espontánea simpatía. Austria no puede ver
con· gusto la política agresiva de Rusia en nes, y parecen combinar, con rara fort,una,
Oriente¡ Rusia no mira tampoco con tranqui- grandes aptitudes ínilitares con profundos eslidad ciertas manifestaciones de la opinion en tudios científicos.
Austria COll~to á Polonia. Pero estos y
La Gaceta Universal invoca el concurso
otros motivos análogos de inquietud recíproca,
parecen haber sido subordinados por los tres de toda la prensa para el esclarecimiento de
emperadoree. 4. intereses generales-de política una cuestion que afecta á la defensa nacional.
europea, y á las más graves cuestiones de su Trá.tase, dice, de una nueva línea de invasion

para decidir en qué oportunidad y sobre qué
Con este número ae distribuye la portada para el se- puntos puede hacer fructuoso empleo de ellas.
gundo tomo, y en breve remitiremos á loa susoritores el Prueba de esto es, que cuando se creía en geindice del mismo, dando por terminado el segundo vo- neral al almirante Courbet marchando de Matsou hácia el Sur, aparece, por el contrario,
lúmen en uno de los próximos números.
avanzando por el Norte de la costa china, tal
vez ccvi el fin de establecer hácia Sbanghai:
SUMARIO
un1 base de operaciones que se resolvería en
GRAe.rnos. Excmo. Sr. D. Eduardo Fernandez San último término por la ocupacion del rio Azul,
Roman, marqués de San Roman, segundo vice- y tal vez áun de la ciudad N ankin.
presidente del Senado y presidente de la Junta

ADVERTENCIA

directiva del Centenario del ,marqués de Santa
Cruz.-Pluma de oro y brillantes, y escribanías
de_plata, ofreci~as por el qentro Militar para los
primeros premios del certamen para conmemorar el centenario del marqués de Santa Cruz de
Marcenado (de fotografía de Laurent).-Un tribunal árabe.-Taller mecánico de costura, establecido en la factoría de Utensilios militares de esta
corte.-Isla de Cuba: Iglesia de Puerto-Príncipe:-rarque de la plaza del Cristo, en PuertoPrmc1pe.
TEXTO. Advertencia.-Crónica, por D. Alfonso Ordax.-Excmo. Sr. Teniente General D. Eduardo
Fernandez San Roman, marqués de San Roman,El ejército y la marina inglesa, por D. Emilio Bon_elh.-Un tribunal árabe.-Puerto-Príncipe: Iglesia mayor y plaza del Cristo.-El taller mecánico
de costura en la Factoría de Utensilios militares
de Madrid.-Los teatros de Madrid en la temporada próxima, por D. Adolfo Llanos.-Certámen del
Centro del ejército y armada para celebrar el
Centenario del marqués de Santa Cruz de Marcenado.-Las luchas del pensamiento, por D. Luis
Vidart.-Bibliografia. -Anuncios.-Sobre cubierta, por D. Eduardo de Palacio.-Caso de conciencia, por D. A. Ll.-Epigramas, por D. Luis Vidart.-Variedades.

CRÓ~ICA0
Una parte de la prensa francesa trasporta
ya la cuestion de China al terreno económico,
y pregunta qué resultados prácticos van á obtenerse de esta guerra. Se calcula que ha producido gastos por valor de cien millones.
En cuanto á los ingresos, no son calculables
en cifras mayores de cero. Por consiguiente,
urge una accion enérgica: marchar inmediata•
mente sobre Pekin, como quieren algunos, ó
llegar con cualquier otro sistema de operaciones á un resultado rápido y definitivo. El Gobierno parece optar por la continuacion del
estado de represalias, en la esperanza de que
los intereses comerciales obligarán á algunas
potencias á aconsejará China concesiones razonables.
Entre tanto, los chinos reponen sus baterías
. sobre las alturas del paso Kimpai y se fortifican en las inmediaciones de Pekin. Pero el almirante Coúrbet ha sido autorizado para obrar
de la manera que estime más.ventajosa al éxi•
to de sus armas, y esta disposicion no podrá
ménos de producir buen resultado. A nuestro juicio, un comandante general en jefe no
debe ser limitado en su accion, porque nadie
mejor que él conoce el estado de sus fuerzas

�LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MILITAR

534

535

• •

- -

......

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1 •

.. _.,.~ ~~'~-"""'•'-,•~h.:¡•

.

~7

1

Exo1 0 . SR.

D.

EDUARDO FERNANDEZ DE SA"i ROMAN, MARQUÉS DE

S AN R OUAN, SEGUNDO VICEPRESIDENN.E DEL SENA1JO,

Y PRESrDENTE DE LA JUNTA DIRECTIVA DEL CENTENARIO DEL )lARQrÉS DE SANTA CRUZ

PLU)IA DE

onu

Y BRll, L.\ \Tt:S \ ESC illlJA:-,AS DE l'L.\T.I QI E EL

Ci:::--rno

)IIL[T\ll, E ST.lllLECIDO E:-i EST.I CORTE, ,IDH:l&gt;rCAR 1 .1 LOS QUE OBTENGAN LOS PRIMEROS PREMIOS

EN EL CERTAMEN ANUNCIADO PARA SOLEMNIZAR EL CENTENARIO DEL MARQUES DE SANTA CRUZ DE MARCENADO

(De fotografía de Laurent.)

�536

que un negocio particula1· ha abietto en
nuestra frontera.
Alude á la carretera recientemente construida entre el collado de Tosas y Puigcerdá. Establece, en efecto, una comunicacion directa entre las carreteras y ferro-carriles espailoles con
los franceses. Habrá, pues, que construir las
defensas necesarias para que, en el caso de un
conflicto de guerra, no puedan los franceses
apoderarse de los' ferro-carriles de Cataluña al
dia siguiente de romperse las hostilidades.
Si se repara bien en las disposiciones tomadas por nuestros vecinos para sus maniobras
militares, es fácil observar que han tenido sin
duda en cuenta la línea de invasion denuncia•
da por La Gacela Universal. El caso es, pues,
de una trascendencia extraordinaria, y bien
merece que se haga una amplia informacion
sobre este asunto, que tan seriamente compromete nuestra integridad territorial.
Varían poco las noticias militares del interior, en cuanto concierne á la adopcion ó desenvolvimiento de un cierto número de reformas, constantemente solicitadas por la prensa
profesional. Que no se desiste de procurar una
disminucion de excedente, estimulando el retiro; que se estudia siempre el mejor medio de
regularizar el movimiento de las escalas, de
manera que la mayor parte de la oficialidad no
se estacione en los empleos subalternos; que
está decidido asimilar las clases militares á las
civiles en lo que respecta á pensiones; que, en
fin, directa é indirectamente la situacion del
oficial de infantería será mejorada: hé aquí el
fondo general de noticias que son periódicamente objeto de comentarios diversos. Pero la
complexion administrativa de nuestro país es
de tal índole; nuestras aptitudes para la combinacion y ponderacion de intereses contradictorios son tan limitadas, que los mejores deseos de dar solucion á estos problemas rara
vez dejan de chocar con otros deseos no ménos mejores, pero con solucion distinta, y el
resultado de estos choques acaba siempre por
justificar la iugeniosa observacion de que
«aquel lugar cálido que la Iglesia reserva á los
pecadores más graves, debe estar empedrado
de buenas intenciones.»
Sin embargo, esta vez alguna de las reformas, y no la ménos importante, parece llamada. á un éxito poco comun.
Se asegura que se presentará en seguida á
las Cortes la reforma sobre pensiones, y que
pasará de proyecto. Este resultado justificaría
mucho ciertos movimientos de aprobacion á la
superioridad, que en los casos ordinarios encontramos tan irreverentes como las censuras
vivas ó mal razonadas. Excusaría tambien, por
consiguiente, nuestra vehemencia y no escasearíamos nuestros sinceros y desinteresados
aplausos al ministro que suscribiese ley tan
benéfica y justa.
Han muerto tres tenientes generales: don
Simon de la Torre, D. Gabriel Torres Jurado
y D. Antonio Letona. Lo!! dos primeros han
espirado al término de una larga carrera militar, llena de servicios de importancia diversa y distinguidos hechos de guerra. El último

LA ILUSTRAOION MILITAR
637
--------------.---__:_-~.:...:::_=====----,----------___.:_

LA ILUSTRACION MILITAR
habrían seguramente de bastarnos las páginas de
un gran volúmen; y esto, por muy decidida que
nuestra voluntad se halle á enaltecer lo que juzgamos digno de serlo, es empresa que el conocimiento de nuestra insuficiencia nos vedaría acoroeter.
Concretémonos, pues, á hacer un breve sumario
de la vida militar del marqués de San Rornan, y dejemos a otras plumas llevar á cabo la ardua tarea
de escribir su biografía. La simple exposicion de los
hechos bastará indudablemente para juzgar hasta
qué extremo se asocian en este General distinguido
Es justo consignar que el general Salaman- las variadas condiciones que pueden exigirse desde
ca estudia soluciones al problema militar eco- el campo de las ideas, en el caudillo de las armas,
nómico, que no por ser de detalle tienen mé- en el escritor digno de este nombre, en el caballero,
en el prócer y en el ciudadano.
nos importancia ni son ménos buenas. Tal
En su juventud, pensaron sus padres dedicarlo á
vez, por el contrario, sea ese medio el más efi- la carrera de Ingeniero de caminos; pero los sucecaz; porque pretender de una vez y por una sos vinieron a cambiar este plan. l\luerto Fernanreorganizacion total de los más complejos ser• do VII, estalló la guerra civil, y sintiendo D. Eduarvicios, asegurar á cada oficial una sub$isten- do Fernandez San Roman encenderse en su alma
el fuego del entusiasmo, abrazó la profesion de las
cia decorosa en Madrid, es un buen deseo que armas, en que era cadete educándose en su casa, y
no debe ser desatendido, pero sobre CU)U rea- á los cuatro aflos de antigüedad fué alférez del regiIizacion cabe abrigar alguna desconfianza. iZs miento infantería del Rey, que se hallaba de guarpreferible, pues, hacer algo, aunque no sea nicion en l\lá.laga.
En Mayo de 1835 pas6 al segundo regimiento de
todo, á aplazar soluciones parciales por una
la Guardia Real, y recien incorporado, so.lió con él
extrema fidelidad al plan general. Por esto en- á formar parte del ejército del Norte, en cuyo terricontramos muy plausible el pensamiento de torio tomaba ya la lucha un aspecto por demas terrila farmacia militar y el suministro de pan y ble y amenazador.
Durante el afio 1836 asistió á las operaciones prac•
carne á los jefes y oficiales del ejército por la
ticadas sobre Arlaban y formacion de la linea del
factoría de subsistencias.
Arga, ocupando los cantones de los Barrios, inmeEstas medidas, como la de pabellones en los diatos á Pamplona. Concurrió á la importante y recuarteles ó uu plus de alojamiento, pueden flida accion de la Borda de h1igo, y por el valor y seresolver nuestro problema económico en los renidad que demostró en este hecho, fué agraciado
términos en que está resuelto en otros países, sobre el campo de batalla con el empleo de teniendonde el oficial tiene el sueldo para sus necesi- te de infantería. Más tarde, peleó en Cirauqui, en
Montejurra, en las alturas de Estella y en otros padades primeras, pues todos los damas gastos, rajes, bajo el mando del general conde de Clonard.
más ó ménos directamente ocasiouados por los
En el aí'!o 1837 siguió sin descanso operando en
compromisos sociales, son en cada caso espe- el teatro de la guerra, y midió sus armas con el
cial, previsoramente cubiertos por disposicio- audaz y ensoberbecido enemigo en Erice, Múzquiz,
nes ingeniosas, encaminadas á mantener y fo. Luraínzar y Lizaso, asentando sólidamente por su
comportamiento en estos hechos su reputacion mimentar el indispensable prestigio de las clases litar. Destinado el cuerpo á que pertenecía á la
armadas. El militar no puede, ni, casi esta- persecucion del Pretendiente, en la division manmos por decir, debe, enriquecerse; pero tampo- dada por el general Iribarren, concurrió á la bataco es justo, ni conveniente, que su pobreza lla de Huesca, donde aquel intrépido jefe perdió al
traspase ciertos límites, en una época ·y en un vida, y asistió a las acciones de Barbastro, paso del
Cinca y batalla de Grá, donde tan ruda leccion hupaís, en el que se marcha tan de espalda á las bieron de recibir las lm~tes absolutistas.
más nobles máximas del cristianismo, que se
Excusado es dJcir que en estos hechos el Sr. San
huye del pobre con mayor inquietud que del Roman tuvo ocasiones de demostrar sus dotes milit::.res. Hoy, despues de cuarenta y ocho aflos, la
cólera.
bien cortada pluma del veterano nos deleita y conALFONSO ÜR.DAX.
mueve relatando aquellas marciales y terribles funciones en que como actor logró distinguirse.
Cuando en 1838 se- creó el cuerpo de Estado MaExcmo. Sr. Teniente General
yor, fué nombrado auxiliar del mismo y destinado
al ejército del Centro y á su cuartel general, con el
D. EDUARDO FERNANDEZ SAN ROMAN
que no tardó en marchar al sitio de Morella, a las
Marqués de San Roman.
órdenes del general D. Marcelino Oraa. En esta difícil
operacion de guerra tomó activa parte, asisHarto conocidos son en el ejército y en el país los
dilatados y honrosos servicios del ilustre Oficial Ge- tiendo á las acciones de Illorella, paso del Estret des
neral cuyo nombre encabeza estas lineas, para que Portes, á la brillante carga que dió el cuartel genesea preciso consagrarles gran espacio en las colum- ral, al combate de la masía de la Torre de Miró, al
ataque de la brecha en el primer asalto nocturno, á
nas de LA II.USTRACION JllrLITAR.
Ademas de esto, las especiales condiciones de esta la segunda accion de la ermita de San lllárcos, al
Revista, y el plan que venimos desarrollando, no segundo asalto de la bateria de brecha, al tercer
nos permiten hacer una biograf1a de los personajes ataque de la referida ermita, y por último á la recuyos retratos publicamos, sino solamente trazar tirada del sitio, rigurosamente sostenida en el Esun débil bosquejo en que se comprendan las prin- tret des Portes. Por sus méritos en tan continuada
cipales acciones de su vida, y se marquen los ras- série de combates fué recompensado con el grado
de comandante.
go8 más carasterísticos de su personalidad.
Durante el afio 1839 se halló en las operaciones
En la ocasion presente, si hubiéramos de enumepracticadas
sobre el Segura y en la accion y toma de
rar los merecimientos del general San Roman, y
.Mirabel;
y
en
18-10, en el reconocimiento de Aliaga,
anotar, áun en extracto, las gallardas muestras de
su ilustracion y de su ingenio, que han Yisto la luz operaciones y rendicion del fuerte de este nombre,
pública en discretos libros, trascendentales folletos y en los combates que se sostuvieron para la torna
y artículos profesionales, preñados do doctrina y de Alcalá de la Selva. Seflalóse bizarramente en la
palpitantes de interes; y si á semejante trabajo de- accion de la Cenia, cargando á la cabeza de los tirabiéramos aún sumar, siquiera fuera por de mas bre- dores á la vanguardia enemiga, y obtuvo como preve, una síntesis de sus discursos parlamentarios, no mio la cruz de San Fernando. En Junio de dicho ano

asoció á estos méritos el de estudios profesionales, tan perseverantes como doctos. Colaboró
en importantes publicaciones civiles y militares, y dejó, entre otras obras, unas Conferencias sobre el arma de caballería, y Critica del
Estado militar de España, que serán leidas
muy atentamente por cuantos sientan verdadera vocacion á los estudios militares.

•

- -

asistió, por encargo del general en jefe, al asedio del
Collado de Alpuente, para activar los trabajos de sitio, y tuvo la satisfaccion de ocupar con las tropas
leales el último punto que poseían los rebeldes en
el territorio valenciano.
Hecho comandante al terminar la guerra civil,
tomó parte, con otros muchos jefes, en'.las oposiciones que se abrieron para proveer dos plazas de comandantes en el recien organizado cuerpo de Estado l\Iayor, y obtuvo una de ellas despues de brillantisimo exámen. Entre los opositores figuró el comandante D. Manfredo Fanti, que despues, en el
ejército italiano, llegó á la mas alta dignidad.
Desde 18t3 hasta 18&lt;l7 sirvió el destino de oficial
de secretaría del ministerio de la Guerra. En 1849
fué nombrado gobP.rnador militar de Leon.
En 1851 se le confirió el cargo de secretario de la
junta presidida por el seneral lJ. i\Ianuel de la Con
cha, para examinar los proyectos sobre organizaáon
militar de la isla de Cuba, de que fué autor el conde de Mirasol, y poco despues se le nombró para el
mismo cometido en la junta encargada de formular
el proyecto de ley de ascensos.
Fné subsecretario del ministerio de la Guerra
C:'n 1852, y siguió desempeñando este destino no obstante su ascenso á mariscal de campo el afio siguiente. A su voluntad se debió entónces la creacion de
la notable biblioteca dPl ministerio de la Guerra,
destinada á ser pasto del fuego treinta años más
tarde. En 1854 quedó encargadrJ del ministerio de
la Guerra.
Los acontecimientos políticos de 1854 lo alejaron
de la vida oficial, y aprovechó esta época en efectuar
interesantes é instructivos viajes por España y el
extranjero. En l&amp;i8 fué nombrado segundo cabo de
Canarias, destino de que no tomó posesion; en 1864
se le confirió la capitanía general de Castilla la
Vieja, en 1866, la de Granada, y luégo la inspeccion
general de Carabineros, pasando á la direccion de
Infantería en Octubre de dicho afio, al mes de haber sido promovido al empleo de teniente general.
Cúpole en 1861 pasar á Biarritz con el objeto
aparente de felicitar en nombre de S. M. la Reina
al emperador Napoleon, pero llevando una mision
po]itica y regervada del Gobierno espatlol, que supo
cumplir á satisfaccion de éste. Verificada la revolucion de 1868, quedó en situacion de cuartel.
En 1870 fué dado de baja en el ejército, por negarse a reconocer la forma de gobierno entónces
establecida; en 1813 se le rehabilitó en su empleo
con los demas generales que se encontraban en su
caso. Despues de la restauraciun ha desempeñado
sucesivamente los cargos d~ director general de
Ingenieros y dos veces de Infantería, y en la actualidad es presidente de la segunda seccion de la Junta superior consultiva de Guerra.
Ha sido diputado á Cortes en varias legislaturas
y vicepresidente del Congreso, senador electivo y al
presente desempefla el cargo vital_icio y el de vicepresidente del Senado; es gentil hombre de ca.mara
de S. 111.; gran cruz de las órdenes de San Hermenegildo, Cárlos Ill, Isabel la Católica, San Luis de Parma, y Cristo de Portugal, hallándose ademas en posesion de varias cruces y encomiendas nacionales,
extranjeras y otras de distincion por mérito de
guerra. En la actualidad cuenta cincuenta y un aflos
de servicio efectivos, diez y siete en el empleo de
Teniente General.
Al ocuparse el general D. José Almirante, en su
Bibliografía inilitar de los trabajos literarios del
marqués de San Roman, inserta las siguientes
líneas:
«La antigua amistad con que nos honra, haría
sospechoso hast.i el más inocente adjetivo de lisonja
ó cortesía. No haremos, pues, observacion alguna.
Ni es necesaria. Tan conocidas son sus dotes de escritor, como su repugnancia á la publicidad.
))Pensador profundo, crítico severo, bibliófilo insaciable, ha logrado á fuerza de perseverancia y de
dispendios una biblioteca militar, la primera sin
disputa de Es pafia.))
En estas buenas frases hay todo un juicio exactísimo del hombre y del literato. Su aversion á dar al
público su nombre es lli mejor prueba de su modes-

ran amenazada la integridad del territorio si se
concede la apertura de un canal submarino de cien
piés de latitud.
Han pasado ya los tiempos en que un soldado de
la Reina se comparaba con tres de cualquier otro
país; por fortuna para ellos, estas ideas no se sosmilitar y noticias sobre la orgalLizacion einstituciones tienen entre personas sensatas, ni desconocen que
inilitares del ejército cspaii,ol: es un volúmen que al armamento moderno no se puede contestar con
salió á luz en 1847, y fué traducido al francés; sus fanfarronadas. En época reciente, y con enemigos
artículos en la Revista militar, periódico que fundó
ó adversarios poco temibles, las tropas británicas
en 1846, y de los cuales merecen citarse los que lle- han dado escasas pruebas de consistencia y espíritu
van por titulo; «Consideracion sobre la campaña de militar; pero tal vez estos hechos no merezca• ser
Catalufla; Descripcion del terreno en que operó el vituperados, porque el prestigio del ejército es tan
ejército del Centro de la guerra de los siete aflos; delicado, que cualquier sombra lo empaña, y comcampaña sobre el Tessino, batalla de Novara,» y prendiéndolo así, los soldados ingleses juzgarán nealgunas otras. Hace pocos meses ha publicado el cesario no exponerlo á aventuras, si las circunstanprimer tomo de las carnpaflas del genvral Oraa, cias no lo imponen. Ademas, ¿qué ventajas reporta
obra de sobresaliente mérito, y de la que hubimos
el pagar c8n la sangre d-e un hombre lo que puede
de ocuparnos en LA ILUSTRACI0:S MIT.ITAR. Al presente obtenerse con un fajo de bíl'etes de Banco? ¿:'fo dese emplea en escribir el tomo segundo, que no duda- muestran los hacendistas británicos que un infante
mos en afirmar será digno del que ya conocernos y
de la Reina representa mil quinientos duros? ¡Cuándel talento de su autor.
tos bajáes podrán comprarse con la cantidad que,
~o terminaremos estos desordenados apuntes sin segun esta cuenta, representa un batallan!
invocar la indulgencia del marqués de San Roman,
Sin embargo, al leer las descripciones de sus hesuplicándole mire sólo en ellos una nueva prueba chos de armas, diríase que son los maestros de la
de nuestro respeto y profunda consideracion hacía táctica y de la estrategia, miéntras que las ocasiosu persona, y el testimonio de la gratitud que como
nes en que el soldado inglés ha dado mayores prueespañoles y militares debemos al General distin- bas de su instruccíon, han siclo tan só'o en las granguido entre cuyos servicios figura, acaso como el
des paradas verificadas en el campo de Aldershot,
más digno de alabanza, el de haber dotado al ejér- Hyd-Park y en las maniobras de Brighton.
cito de un establecimiento dí.~no de albergar á la
Las reformas últimamente acordadas dejan subjuventud estudiosa, destinada á contribuir en plazo sistente la mayoría de los vicios del reclutamiento,
no lejano á la obra de nuestra regeneracion militar aplicando al soldado la rigidez automática de un
y política.
granadero de Federico ó de Bonaparte. El recluta no
La restauracion del alcilzar de Toledo es una. obra se forma por llevar un gorro de pieles, alinearse
verdaderamente artística, llevada á cabo por el ge- como un tubo de órgano ó girar sobre los talones,
neral San Roman y por él ¡¡olo dirigida; por cierto como un eje automóvil, segun acontece hoy en Inque con bien escasos gastos del Tesoro, en cornpara- glaterra; y por esto el ejército británico constituye
cion de las cuantiosas sumas que con gusto Je han
una excepcion en el mundo civilizado, á manera de
suministrado la provincia y el municipio agrade- monstruo fósil de la edad de las bombas de mecha,
cidos. Es la admiracion de propios y extraños, y y el solo ejemplo que aún se conserva del soldado
perpetuará su nombre, si no se perpetuara por mercenario, filiado é instruido para servir como
otros servicios importantes, pudiendo asegurar que guerrerb durante toda la vida.
considera como su mayor gloria el haber sido deEl reclutamiento tiene la apariencia de eng:rnclarado hijo adopth·o de la imperial ciudad.
che voluntario, primero por doce aflos en activo
servicio ó parte en reserva; pero si la conceptuacion es buena, puede reengancharse á los veintiun
aflos de su ingreso en la milicia, concediéndole la
EL EJÉRCITO YLA MARINA INGLESA
permanencia provisional en lo sucesivo, con derecho á retirarse despues de trascurridos tres meses
La Gran Bretafla, que aparentemente constituye á la peticion de su licencia.
el Estado más poderos¡¡ entre las naciones euroHasta el afio 1879 el reclutamiento revestía un
peas, tiene el privilegio de preocupar a los hom- carácter poco moral y digno. Cu;indo el sargento
bres politicos de los demas pueblos del continente, ,·eclu,tador conocía á un individuo de buen aspecto y
imponiendo con su astuta diplomacia la resolucion de condiciones adecuadas para el servicio de la Reide los pavorosos problemas internacionales que na, procuraba atraerlo á cualquier guarida, donde,
hace tiempo se hallan planteados. En estos mo- una vez saturado de promesas y aguardiente, le
mentos, pues, reviste gran importancia la série de hacía firmar un compromiso, áun C'!andosólo fuese
artículos publicados por Le Temps, sobre organiza- con una cruz; Juégo le entregaba una moneda, el
cion politica y administrativa de Inglaterra, debi- skelling de la Rei.na, á cuenta de sus benefirios, y
das al elegante escritor Philippe Daryl, y que for- desde este momento quedaba hecho soldado. En caso
man un libro interesantísimo para el conocimiento de resistir ó alborotar, alegando no haber tenido
de la actual constitucíon del Reino-Unido.
conciencia de la obligacion que contraía, el sargenDe este instructivo trabajo nos proponemos pre- to citado prestaba juramento de haber pagado el
sentar á nuestros lectores un ligero bosquejo, en shelling, los testigos juraban tambíen haber preque se refleje con toda fidelidad el organismo de las senciado la entrega, y el recluta quedaba inhabiliinstituciones militar y marítima, base sobre la tado para toda reclamacíon.
cual debe fundarse ese poderío tan decantado por
Este ignominioso proceder quedó anulado por
vulgares preo&lt;'upaciones.
disposicion legislativa de 18i9, prescribiéndose rePero al hacer un estudio de la organizacion mili- glas más morales para el reclutamiento del ejércitar, lo primero que ocurre es preguntar si la so- to; pero a.un así, la Yíctima sufre las mismas conseberbia Albion dispone de fuerzas en número sufi- cuencias con diferéntes medios. Preciso es confeciente para la lucha ofensiva, dadas las condicio- sar, sin embargo, que la retribucion asignada al
nes de las guerras modernas; y en este concepto, si recluta es tentadora: á su ingreso en el servicio repuede dignamente figurar entre las principales po- cibe, además del equipo, 25 pesetas, y luégo 1 petencias militares, áun teniendo en cuenta su espe- seta 45 céntimos diariog; pudiéndose aumentar este
cial posicion enelcontinente europeo. La opinionnos haber, si asciende á cabo ó sargento, hasta 5 y 6 pecontesta por las autorizadas palabras del feld-rnaris- setas diarias. De todos modos, satisfechos los gascal Moltke, que «Inglaterra, al prohibir la f'eMlidad tos, el soldado recibe 0'f)(), teniendo asegurado un
de los empleos, había perdido loírnico bueno quepo- ventajoso retiro si obsen·a buena conducta.
seía en su ejercito.)) El general Wolseley confirma
(Se co1itinuará.)
este criterio sosteniendo constantemente que su
E. BosEu.r.
nacion carece de elementos para una guerra con
cualquier potencia militar, y las Cámaras considetia, y ya sabemos que en esta sociedad tan pagada
de oropeles, la modestia encubre al verdadero mérito. Mucho ha escrito el general San Roman; pero
sus trabajos aparecen casi siempre sin firma, y
esto nos priva de anotarlo aqui. Entre los pocos que
ostentan el nombre de su autor, figuran: Estadistica

�LA ILUSTRACION MILITAR

538
UN TRIBUNAL ÁRABE
Las costumbres de los pueblos musulmanes, su
género de vida., sus hábitos, politica y administra-

cion, revisten ordinariamente un carácter tan ex-

'

.

traño y original, que bien merecen ser conocidas de
los demas países donde la civilizacion ha modificado por completo la sociedad, con relacion á sus
tiempos primitivos .
En este concepto publicamos el presente grabado,
que representa el aspecto de un tribunal árabe .
Las Shcjs, ó personas más respetables por su edad,
experiencia y saber, de una kábila, se reunen para
juzgará un criminal empedernido. Sentados en una
alfombra de lana y recostados en mullidos cojines,
interrogan al reo sobre su conducta, delitos de que
se le acusa y pruebas obtenidas en averiguacion de
su falta, miéntras éste queda vigilado por dos megarilrns ó soldados.
El pueblo se aglomera para presenciar el juicio y
conocer la ~entencia que, segun las leyes del Profeta, debe recaer sobre aquel desdichado; y los jueces,
con tranquilidad imperturbable, aquilatan la gravedad del delito, recitan de memoria los capítulos
del Koran en que Dios castiga cada falta probada ó
reconocida por el reo, y sin titubear en la sentencia,
ni escribir un renglon, ni acudirá tramitaciones
que desvirtúan la ejemplaridad del castigo 1 condenan á la última pena al criminal, siendo este fallo
ejecutorio.
La naturalidad de los personajes y la exactitud
de todos los detalles que figuran en este cuadro,
avaloran considerablemente su interés y utilidad
para el conocimiento de la administracion de j usticia que rige entre esa raza ismaelita, objeto en
esta época de las codiciosas miradas de la Europa
colonizadora.

1

brevísimo plazo, anadiéndole un cuerpo más, y el
ayuntamiento acordó, como muestra de su reconocimiento colocar ·en ella una lápida conmemorativa,
donde el nombre del Sr. Ampudia figurara en lugar
preferente.
La plaza llamada del Cristo era un vertedero de
escombros y basuras, perjudicial á la salud pública

LA ILUSTRACION MILITAR
importancia, como fueron la reparacion del templo
que se ve en el fondo del segundo de dichos grabados, el empedrado de la calle del Comercio, la construccion de una fuente en la plaza. de la Iglesia y
algunas que seria largo enumerar; debiendo advertirse que todas se ejecutaron en el periodo álgido
de la insurreccion y sin desatender las operaciones
&lt;le campana, en que causó el brigadier Ampudia al

pezó á funcionar el día l.º del actual en la factoría
de utensil_ios militares de Madrid. Hasta el presente, ero pleaba~s~ en el en~retenimiento de las ropas
de la cama m1htar de treinta á treinta y cinco operarias, con tan reducidos jornH)es, que ninguna regular ~osturera hubiera podido aceptar, y por lo
tanto solo el mayor número de brazos podía abreviar el tiempo para la recomposicion de las prendas

se~tado, y se recibieron en Madrid las máquinas
«Smger» y el motor Otto, destinado á ponerlas en
movimiento.
Desde entónces, el oficial-administrador del servicio de acuartelaíniento, de acuerdo con M. Edmundo Adcock, director-representante de la companía «Singer» en Madrid, no cesó de trabajar en
los [detalles de la instalacion, para que ésta resul-

••

PUERTO-PRÍNCIPE
Iglesia Mayor.-Plaza del Cristo,
DOS GRABADOS

La ciudad de Puerto-Príncipe es la tercera poblacion de la isln de Cuba y capital del departamento
central. Hállase situada en una admirable posicion
topográfica, y sus condiciones climatológicas permiten al europeo disfrutar en ella, bajo el punto de
vista de la salud y de la higiene, beneficios que
desgraciadamente no gozan ciudades €te más importancia, como la Habana y Santiago de Cuba.
Mucho ha sufrido durante la guerra el territorio
en que se halla fundado Puerto-Príncipe; pero, en
cambio, se obsen'a la compensacion de que el aspecto de la ciu!lad ha mejorado bastante durante
este tiempo, merced al interes dt~ sus autoridades
locales, y más particularmente de sus gobernadores.
Al celo é inteligencia. de uno de ellos, el hoy general D. Juan Ampudia; que desempefló dicho cargo
el breve espacio de seis meses, es deudora la ciudad de Puerto-Principe de algunas importantes mejoras, entre las que merecen citarse la reparacion
de la torre de la Iglesia Mayor y el embellecimiento
de la plaza del Cristo .
Los dos grabados de la pág. á43 dan idea exacta
del aspecto que en la actualidad ofrecen la iglesia y
plaza de que nos ocupamos, merced á la voluntad
firme y decidida del general Ampudia.
Un rayo había destruido una parte de la torre, y
cuarteado toda ella. El edificio .amenazaba desplomarse, y el ayuntamiento carecía de Tecursos para
emprender la obra, presupuestada en 12.000 duros,
sin que ni el comercio ni el resto del vecindario se
hallaran en disposicion de allegar recursos.
El ent6nces brigadier Ampudia tom0 la empresa
á su _cargo, acudiendo al patriotismo de todas las
clases, y salió adelante en su noble propósit 1) . Los
propietarios de tejares facilitaron gratuitamente la
cantidad de ladrillos que se necesitaba; los negros
libertos del batallan de Aragon hicieron la cal; el
batallan de .Milicias de color Ui6 los albaí'liles y carpinteros; el tren de trasportes, las carretas para la
conduccion de materiales, y la torre se reedificó en

539
hasta el punto de que no hay persona que al visitar
este taller no se vea favorablemente impresionada
por el acierto que revela la colocacion de los diferentes sistemas de máquinas, su modo de funcionar y la marcha perfectamente regulada del motor
Otto, de dos caballos de vapor, construido en Deutz
y montado por la inteligente casa de M. Bloss y
Companía.
El salon que representa el grabado es de 18 me.
tros de extension por 12 de anchura . En su fondo, y
en el centro de la pared, se halla el motor de gas,
con su depósito de agua y tubería correspondiente,
y á unos dos metros de las paredes laterales y paralelos á ellas, los bancos de trabajo, que sustentan
el uno siete magnificas maquinas de lanzadera oscilante de kran modelo 1 y el otro cuatro de lanzadera grande impelente de rueda; aquéllas para la confeccion y recom posicion de las prendas de la cama
militar, y éstas para la construccion de tiendas de
campaña.
Ademas de la perfeccion con que se recomponen
las ropas y la resistencia de la puntada, la ventaja
que representa el establecimiento de este taller mecánico es de suma importancia, puesto que, segun cálculos practicados, en la primera construccion de prendas que dentro de unos dias va á empezar, y que continuará por espacio de cinco meses, ha de obtenerse una economía mayor de cuatro
mil pesetas, comparando el gasto resultante con el
tanto por pr.enda que venía abonándose á las costureras á domicilio.
Es indudable que, cuando á toda reforma precede un detenido estudio, entrando por mucho en él
la meditada observacion de los procedimientos empleados por las industrias similares, y es llevado á
la práctica dentro de las condiciones téctiicas que
cada servicio requiere, responde siempre en la
prácti~a el resultado de los cilculos hech(Js; y
cumpliéndose estas circunstancias en la instalacion .del taller de que nos hemos ocupado, no sólo
servirá para producir mejor y más barata ia obra
que antes se hacia á mano, sino que, en nuestro
tonc~pto, es susceptible de ampliarse para el planteamiento de otros nuevos servicios administrativos, de que nuestro ejército carece, y que no se
ocultarán al ilustrado criterio del director ~eneral
de Administracion y Sanidad militar.

LOS TEATROS DE MADRID
EN LA TEMPORADA PRÓXIMA

En pocos dias se basfurmó en un lintlo jarUin cerrado por una sencilla y elegante verja 1 con asientos
de piedra y plantada de arbolillos. En el espacio
cerrado se levantaron algunos pedestales sosteniendo estatuas y figuras; y de musgo y boj se formaron
cuadros cubiertos tle flores, ofreciendo en conjunto
agradable aspecto. La. corporacion municipal diLl á
este parque el nombre de su fundador.
Aparte de estas mejoras, se realizaron durante la
administracion del Sr. Ampudia otras de menor

enemigo Mó muertos y m&amp;s de ioó prisioneros eri
los diferentes encuentros que con él sostuvo, y en
los cuales siempre salió victorioso.

EL TALLER MECÁNICO DE COSTURA
de la Factoría de Utensilios.
El grabado que ofrecemos á nuestros lectores en
la pág. 542 representa el taller de costura que ero-

1
'
a· o crec1an
1·as neces1da
' des de este serv1c10
' . por
Cuan
aumento de la guarnicion .
Comisionado un oficial de administracion militar
por el director general, Sr. Salamanca, para que informara acerca de la conveniencia de establecer el
cosido a máquina e11 los talleres de la Factoria, se
redactó la correspondiente Memoria, en que se optaba por el nuevo sistema, y en ménos de dos meses se preparó por el cuerpo de Ingenieros el local
conforme al pliego de necesidades que le fué pre-

tase sobre todo útil, y presentada en las mejores
condiciones de seguridad y de conveniencia para el
servicio. El senor representante de la ((Compania
Fabril Singer,)) animad.o del mejor deseo, y siendo
este taller el primero que se monta en Espaf1a, movido por un motor de gas dedicada solamente á. este
objeto, ha demostrado el mayor interesen el montaje de las máquinas, sus bancos de trabajo y trasmisiones, dirigiéndolo personalmente y auxiliado
por el entendido gerel'l.te de Madrid, Sr. Torcida,

Tiempo há que los amantes de la literatura dramática y de las glorias escénicas reconocen y deploran la visible decadencia de nuestro teatro. En
esta calamidad nacional todos tenemos una parte
de culpa: los autores, unos por no escribir otros
por escribir lo que no deben;· éstos por hala~ar con
torpe servilismo las malas costumbres del vulgo:
aquéllos por sacrificar su conciencia y su talento en
aras de una reputacion falsa ó de una ganancia segura: el público, por sancionar con Su aplauso los
errores groseros de un mediano autor ó los caprichos ridículos de un autor notable: y los actores
por su falta de tacto para escoger y rechazar obras,
p~r sus interminables disidencias íntimas y por s~
mego afan de representar en todas ocasiones l0s
primeros papeles.
Supongo que á pesar de las protestas y quejas
del buen gusto y de la sana crítica., seguirá el teatro espaílol rodando por la pendiente fatal que ha
d~ conducirle al abismo; pero refiriéndose á la prox1ma temporada dramática en los coliseos de Madrid, no es posible calcular todavía cuáles serán las
hazanas de los autores y los extravios del público·
únicamente puede calcularse lo que harán los acto~
res, porque todos son conocidos y todos han formado ya en su respectiva línea de combate.
Desde aquella breve y memorable tem parada que
1'eunió en el teatro Espanol á. nuestros actores máS"
e,minentes; desd~ que Romea, Guzman, Arjona y
1eodora Lamadr1d representaron Sulli1Jti;i no ha
existido en ninguno de nuestros teatr6s una ~ompania completa. Hoy, cada compania. es un elemento

�540
disperso; cada actor notable es un jefe de compañía; cada jefe quiere ser monarca absoluto.
Carolina Civili ha muerto sin haber logrado ocupar el sitio que merecía; Valero, Calvo, Cepillo, Buron, Delgado y llfata procuran separarse tod~ lo posible como si temieran vivir mal estando Juntos;
Elis; Mendoza se ha apartado de Vico; lllaría Tubau
se ha separado de Mario; Elisa Zamacois y Enrique
Ferrer dejan á Apolo y entran en Jovellanos con algunos artistas del teatro de Price; Oolores Franco
se refugia en Eslava; Matilde Rodríguez, Zamacois,
Rubio y Riquelme huyen de Lara, como Eloisa Gorriz y Romea huyen de la Comedia; Ruiz deja el teatro de sus glorias, y hasta el consecuente Orejon se
divorcia de Arderius. La desercion triunfa en el
campo de los actores.
Agrupados ya bajo diversas banderas, segun la
conveniencia ó los caprichos de cada uno, forman
los actores que van á trabajar en Madrid tres compañías dramáticas de importancia, Español, Comedia y Lara; tres de zarzuela p?r m~yor, Apo~o, Jovellanos y Eslava; una compaí'lla mixta, Va.~1edades;
y lo que resulte en la Alhambra, en Pr1ce y en
Martín.
Se dice que Calvo podrá venir en Diciembre, y
que trabajará tambien con su compañia: ¿ en qué
teatro? ¿En la Alhambra1 ¿En el Príncipe Alfonso?
Creo aventurado cuanto se diga respecto de la
lle"'ada de Calvo y de sus planes, así como acerca
de los espectáculos que -preparan algunos coliseos.
Yeamos ahora las fuerzas de cada compaí'lía, tal
como se -presentan en los carteles:
TEATRO EsPAflOL. Primeras actrices: llfaría Alvarez Tubau de Palencia, Julia Cirera, Clotilde
Lombía; Virginia Perez, Ade laida Zapatero.-Primeros actores: Antonio Vico, Manuel Catalina, l\fariano Fernandez, Julio García Parreí'lo.-Nueve ac. trices y diez actores de segundo órden.
Esta compañía es numerosa é incompleta. Antonio Vico héroe de los estrenos, continuará siendo
una gar~ntia para los autores. La elegancia, la discrecion y si arte de Manuel Catalina son generalmente reconocidos y estimados. El veterano Fernandez, rey de los sainetes, domina como pocos al
público madrileflo. La dístinc!on ~e Maria ~ubau Y
las buenas condiciones de Juha C1rera son innegables. Los demás actores contribuirán á realzar el
cuadro... ; pero éste resulta coi:i demasiado fondo y
pocas figuras en primer término.
·Cuenta la empresa con obras de suficiente empuje para levantar de su postracion al infortunado
teatro Espaí'l011 Este es el primer problema que necesita resolver la compañia de Vico y Catalina.
·Son tranquilizadoras las condiciones económicas
en~ que la referida compai'lia se dispone á trabajar?
Segundo problema.
¿Podrá Maria Tubau acomodarse á la ma1iera de~
drama y de Vico tan hábilmente como se acomodo
á la de la comedia y de Mario? Tercer problema.
TEATRO DE' LA COMEDIA. Primeras actrices: Elisa 1\Jendoza Tenorio, Matilde Rodríguez y Josefa
Guerra.-Primeros actores: Emilio Mario, Ramon
Rosell Enrique Sanchez de Leon y José Rubio.-Ca,
, d
torce actrices y trece actores de segundo or en.
Tambien esta compañía es imcompleta y grande,
con pocas primeras partes y mucho coro, pero
aventaja á la del Español en la circunstancia de
que sólo tiene que resolver un problema: la compatibilidad del talento y la manera de llfario con la
manera y el talento de Elisa Mendoza.
Lo más sensible para el público que ha de fre cuentar el teatro de la Comedia será la ausencia
de Dolores Fernandez, inolvidable actriz que goza
de muchas y merecidas simpatías, y que, segun
parece, se ha retirado de la escena.
TEATRO L.\RA. Primeras actrices: Balbina Valverde Sofia Alverá y Eloisa Gorriz.-Primeros actores:'Julian Romea, José Mesejo y Pedro Rui2l de
Arana.-Ocho actrices y diez actores de segunda
clase.
Echanse de ménos en esta list~ algunos de los ac-

LA ILtJSTRACtON M!LrrAR
tores predilectos del público, si bien han sido sustituidos por otros apreciables. Pero aunque el teatro
Lara pierda ó gane algo con los cambios en el personal de su compaí'lía, no es problemático asegurar
que el empresario no ganará ni perderá muc~o,
comparando sus utilidades futuras con las anter10res, porque el coliseo de la Corredera de San Pablo
tiene f ortima propia, y únicamente lleg aría á perderla en el sensible caso de que las catástrofes se
repitieran de un modo demasiado tenaz, lo cual no
debe esperarse, aunque pudiera suceder.
TE.\TRO DE APOLO. Maestros directores y concertadores: l\lanuel F. Caballero, Ruperto Chapí, Antonio Llanos.-Tiples: Matilde Bona, Rosa Cisneros,
Ano-e]a Nada! Gabriela Roca, Almerinda Soler Diº
,
.
Franco.-Tenores: Gabriel G. Berges, otro (en aJuste).-Tenores cómicos: Pedro Constantí, José ~oscano.-Característica: Conccpcion Baeza.-Bar1tonos: Ramon Navarro, José Sigler .-Bajos: llliguel
Soler, José Subirá.-Director de escena: llliguel Soler.-Segundo barítono: Julian Gonzalez.-Segundo
director y concertador: Jerónimo Jimenez.-Do~
segundas partes.
Esta compaí'lía, formada por la sociedad de autores tiene varios problemas que resolver y no pocos' obstáculos que dominar. En los empresarios
consiste, pue~to que son autores, despejar de una
de una vez todas las incógnitas: hagan una zarzuela que llene el teatro doscíentas noches seguidas, y
harán lo suficiente; pero si las buenas zarzuelas faltan, los problemas se resolverán de un modo desastroso. Apolo tiene 1nala soinbra, y necesita muchos
y variados auxilios para mantenerse abierto durante algun tiempo: es un egoísta que no pone nada
de su parte; ahuyenta á los espectadores en lug ar
de atraerlos.
TEATRO DE JOYELLANOS. Director: Guillermo Cereceda.-Primera tiple absoluta: Elisa Zamacois de
Ferrer.-Tiples: Concepcion Castelló, Cecilia Delgado, Emilia Espí, Consuelo Montai'íés, Soledad Perez, Juana Sanz y Vidala Maestre.-Tenores: Antonio Valle y Enrique Llorens.-Tenores cómicos:
José Moron y Miguel Tormo.-Baritono.s : Enrique
Ferrer, Jaime Ripoll, Bonifacio Pinedo y Antonio
Rodriguez.-Bajos: Leopoldo Olivier y Ramon Hidalgo.-Bajos cómicos: Emilio Tormo y Francisco
l\íora.-Cinco partiquinas (que podrían haber sido
llamadas tiples ó contraltos cómicas, para que abultaran más).
Dos hdmbres de suerte, Arderías y Cereceda, han
formado está compafiía. El problema que se ha de
resolver en el teatro de Jovellanos dice así: «Dos
empresarios afortunados, ¿podrán tener la suerte
de hacer un buen negocio juntos?))
TEATRO ESLAVA. Director: Juan Orejon.-Actrices: Dolores Franco de Salas, Matilde Gomez, Elisa
Gonzalez, Elvira Justi, Luisa Lopez, Amalia Sabater, Matilde Sapera, Carolína Sapera, Julia SegoTia,
Dolores Reicalde, Gabriela Ruiz y Rosa Vila.-Actores: José Bosch, Francisco Blanco, José Duran, José
Escriu, José Larancé, Diego Más, José Montes, José
Moreno, Juan Orejon, Antonio Rodríguez, lllanuel
Rajo y José Roso.-1\laestro dírector: Manuel Nieto.
Esta compaflia ha empezado á trabajar rompiendo la tradicion del teatro Eslava: dando cada noche
una sola funcion de pi·ecio indivisibl!J. Tal novedad
encierra un problema de solucion peligrosa. Y la
compaflía es otro problema de no menor dificultad.
TEATRO DE VARIED.\DES. Primeros actores: José
Vallés, Juan J. Luján, José Alverá, José Roche!, Andrés Ruesga, Luis Carceller, Ramon Guerra.-Primeras actrices: Juana Espejo, Maria llfontes, Dolores Perlá.-Catorce actrices más y diez actores.
Esta compaflia se ha mejorado y completado.
TEATRO DE NOVEDADES. Va á presentarse una
compaí'lía dramática en la que figuran la distinguida actriz Josefa Hijosa, los populares actores Ricardo l\Iorales, Ricardo Zamacois y José García, y otros
bastantes apreciables. No les será dificil atraer numerosa concurrencia.

LA ILUSTRACION MILITAR
Nada positivo se sabe respecto de las compaflias
que han de presentarse en los teatros de la Alhambra, de Price y de Martín.
Las obras anunciadas son pocas. Los autores dramáticos no auguran bien de la campana teatral. En
resúmen: débiles esperanzas, temores fundados y
poco entusiasmo artístico. Lo cual puede convertirse en todo lo contrario, si el público desea que se
efectúe la conversion.
La temporada lírico dramática de 1884-85 se inaugurará en el teatro de Jovellanos con diez representaciones dadas por una compaí'lia francesa. lié
aquí la lista de los actores que la componen:
l\fadame Anna Judic.-Madames Helene Bilhaut
Dangel, Alice Dorigny Ber~old, Jeanne Froment
Freiny, Lucille Derville Laferte, Dancourt Mansar.1\lessieurs Henri Emmanuele Dupuis, Edouard Georges Verret, Worms Millaud, Allart Vernier, GatinailLassome, Charlier Henri.
Repertorio de esta compaflia: Lili, Niniche, Ln

--

Femme á Papá, Dívoi·,ons, 11/am'zelle, };itouche, Les
Charbonniers, La Princessc, Josephine, Cha11teuse par
amour, Ckansoiinet~s; Piezes e1i 1m acte.

f Anna Judic es una actriz muy notable, y será
aplaudida con entuRiasmo. Los demás actores de la
compal'lía francesa tienen fama de 1'Cgttlarcs en París; en Madrid nos parecerán s1tperiorcs.
Otra novedad, más grande que la ofrecida por la
empresa de Jovellanos, acaba de traernos la empresa del teatro Real. Sabido es que existe un seflor
Rovira, competidor y cofrade de otro señor que se
apellida l\lenendez de la Vega. El primero es empre~ario del teatro Real, y P.l segundo lo es de la
Plaza de toros: cada uno se na colocado en un extremo de la p,Jblacion para coger á ésta en medio,
y explotando la más ruin aficion del pueblo y la
más necia vanidad del público, ambos se han empeí'lado en poner á prueba la resignacion y la tontería de los habitantes de ~Jadrid. Menendez nos
esquilma y nos aburre en verano, y Rovira en invierno, y los dos empresarios andan siempre á caza
de recursos para dar un p&amp;so más en el camino de
sus propósitos.
Va á entrar el invierno: Menendez se dispone al
descanso, y Rovira dice: «Ahora entro yo.)} lilas
como el de los toros ha hecho prodigios para bur ·
larse del público en la estacion veraniega, el de la
ópera no quiere quedarse atrás, y ha empezado su
campafia con un rasgo de primer órden: aumentando los precios de las localidades.
En la próxima temporada, un palco del teatro
Real costará en el despacho 189 pesetas, sin entradas; una butaca, 20 paletas; una delantera de palco
por asientos, 10 pesetas, y así sucesivamente.
De la lista de compañia que ha publicado la empresa no puede hacerse caso: sabido es que los cantantes dejan de venir ó se van ántes de tiempo con
la mayor facilidad, y nadie ignora cómo sustituye
el Sr. Rovira á los cantantes de prfow cart~llo.
La modesta compaflia que actúa en el teatro de
la Alhambra puede continuar sus tareas tranquilamente hasta el verano próximo: barítonos como
Aragó y Carbonen J bajos como Ulloa pqeden competir muy bien con la mayor parte de los, que presentará Rovira, y los demás artistas del é&amp;liseo de
la calle de la Libertad son aceptables, porque son
baratos. Si la competencia se establece, cGmo deseo, el Sr. Rovira tendrá muchas butacas que regalar á sus amigos.
:
Mas ¡oh sorpresa! los abonados del teatro Real,
perplejos ante la salida del empresario, se han reunido para aconsejarse mutuamente, como si se
tratara de una calamidad pública, y despues de
consultar los apetitos de la vanidad y las fuerzas
del bolsíllo, han resuelto en primer lugar ... no abonarse, y luégo han tomado la resoluciEm ... de oír al
empresario, á fin de que se componga el asunto.
Aquí de la elocuencia del Sr. Rovira: un discursito
que halague la vanidad, y abono hecho.
El autor de la comedia en tres actos y en prosa
intitulada La (Juestio1i, ha parecido.
Esta obra fué entregada á D. Manuel Catalina en
Octubre del año 1883. Su autor no volvió á acordar•

se de ella. Formada la compaí'lía que ha de actuar con un lema que los distinga, igual al escrito en un
en el teatro Espai'lol durante la temporada próxima, sobre que encierre el nombre y domicilio del autor,
el Sr. Catalina presentó La C11cstion á. sus compafle- cuyo sobre deberá presentarse lacrado.
ros; agradóles la comedia, y se buscó al autor para
CUARTA. Al entregarse cualquier trabajo, la Seque la reformara en algunas partes; mas á pesar de cretaria otorgará recibo.
que fué llamado hasta por edictos, el autor, hombre
QUINTA. Es condícion indispensable, para tomar
distraído y que no lee periódicos, no se enteró de parte en el Certámen, pertenecer á alguno de los
que le buscaban, y sólo por una casualidad ha lle- Cuerpos ó lnsti tutos del Ejército y Armada ó auxi •
gado á enterarse del asunto, y hoy, al conocer la liares, sin distincion de categorías.
extraordinaria importancia que la prensa y el púSEXTA. Ningun autor tendrá derecho á reclamar
blico han dado á La Ciwstion, el autor nos ruega que los originales de los trabajos que haya presentado.
publiquemos las siguientes lineas:
SÉTIM.\. Se constituirán tres Jurados, uno para
«La obra intitulada La C11estion no es original de cada uno de los temas, compuestos de personas de
ninguno de los eminentes escritores á quienes ha reconocida competencia, que los calificarán, atensido atribuida; no pasa de ser una sencilla comedia diendo al mérito absoluto de los trabajos.
de costumbres, modesta y sin pretensiones, que neOCTAVA. El día l.º de Diciembre de 1884 se recesita muchas reformas ántes de ser puesta en es- unirá los Jurados para la adjudicacion de premios,
cena. Algunos críticos que la conocen la declaran y el 19 del mismo tendrá lugar su distribucion en
mala, y el autor acepta desde luégo esta opinion. 1 1a forma y con la solemnidad que se determine.
Conste, pues, que no se ha querido dar importancia
NOVENA. Las composiciones que obtengan pri•
á la referida obra, porque no la tiene, y que el au- mer premio se imprimirán por cuenta del Centro
tor deplora sinceramente cuanto acaba de suceder. Militar, en el número de ejemplares que determine
Si La C¡¡estion llega á representarse y gusta, el au- el Jfra!o.
tor no ocultará su nombre, pues no ha tratado ni
!Jtc 1MA. Los sobres que contengan los nombres
trata de ocultarlo.»
de los autores cuyas obras no sean premiadas, seQueda complacido, por mi parte, el autor de La rán quemados sin abrirlos, en presencia de los
Cuestio1~, y deseo que el público le complazca.
Jurados.
U:-1DÉCnI.\. Si alguno de los autores quebrantase
ADOLFO LLAKOS.
directa ó indirectamente el anónimo, será excluido
del Certámen.

CENTENARIO DEL MARQUÉS DE SANTA CRUZ

de Marcenado.
CERTÁMEN DEL CENTRO DEL EJÉRCITO

,,,

L!S LUCHAS DEL PENSAMIENTO
Y

LA ARMADA

En la página 535 ofrecemos á. nuestros lectores
dos grabados que representan los premios dedicados por el Centro del Ejército y la Armada para
el certámen que ha de verificarse en honor del
ilustre general y autor de las Rejlcxio1ics 11Jilita1•es.
El Centro Militar no podía permanecer aislado de
la contienda entablada por todas las clases de la
sociedad, para conmemorar la memoria de aquéllos
que por sus trabajos ó talerttos han legado un nombre glorioso á la posteridad. En tal concepto, dispuso la celebracion de ese certámen, invitando á todos los individuos del ejército para que contribuyesen con sus trabajos y· especiales dotes al mayor
esplendor de este concurso.
El primer tema consiste en un jiiicio de la obra
titulada Rejlcr»iones Militares; el segundo, en una

biografía de D. Alvaro KaDia OsA-ío, marques de
Santa Cru; de Marcenado, y el tercero, Composicio1i
poetica, alusilJa á su lteróica riiuerte, siendo libre su
er»teiision y metro.
Examinados los trabajos que se presenten por los
respectivos jurados, se adjudicarán á los autores de
las elegidas, el primer premio, que consiste en una
primorosa pluma de oro, con diamantes incrustados en toda la extension de su centro; un tintero de
plata y oro, pluma, cortapapeles, etc., del mismo
metal, para el segundo, y una escribanía, tambien
de plata, para el tercer premio.
Todas estas,alhajas, verdaderas joyas del arte y
del buen gusto, han sido hechas en la acreditada
platería de. Mafabini, Montera, 'l, donde se ha!lan
expuestas al público, y contribuirán á justificar el
gran renombre de que ya goza esta casa, entre los
demas artistas, para trabajos de esta índole.
A fin de que sepan á qué atenerse los que deseen
presentar a lgun trabajo, volvemos á reproducir á
contínuacion las siguientes
BASES DEL CERTAMEN
PRIMER\. Los trabajos que se remitan se dirigirán á la Secretaría del Centro ilfilitar (Príncipe, 12),
en un plazo que empieza á la publicacion de estas
Bases, y termina el 81 de Octubre de 1884.
SE&lt;,UNDA. Deberán estar escritos en castellano, y
sin llevar firma ó rúbrica alguna, y serán originales
é inéditos.
TllRCERA. Se presentarán en pliegos cerrados,

SR. D. ARTURO Z.\NC.\D.\
Director de La.

lLUBTRACION M I LITAR:

No sabiendo, amigo mio, quién es el autor de las
apreciaciones referentes á mis escritos que se han
publicado en el número de LA ILUSTRACJON MILITAR
corespondiente al día 20 del pasado mes de Agosto,
me dirijo á V. como Director de dicha acreditada
publicacion, para darle las gracias por aquellas
apreciaciones en que más brilla la amistad que sin
duda debe profesarme su autor, que las duras exigencias de la severidad critica. Sin embargo de lo
que acabo de escribir, y aunque á V. le parezca que
peco de inmodesto, yo sé bien que mis escritos tienen un mérito, que no es ni literario ní científico,
pero que al fin es un mérito real y verdadero.
Dicen que el infierno está lleno de buenas intenciones; pero son de las buenas intenciones que no
se cumplen, y la buena intencion que á mi me impulsa á escribir, es de las que se cumplen, porque
el número de mis libros, folletos, artículos en periódicos y revista@, es bastante considerable. Si la
calidad estuviese en proporcion con la cantidad, si
mis escritos fuesen tan buenos como numerosos,
podía yo darme por muy contento.
Y usted me preguntaría', si en vez de escricribirle estuviésemos hablando: ¿Qué intencion es
la que V. se permite calificar de buena, y atribuir
á ella la causa que le mueve á escribir sobre asuntos tan diversos como ciencia militar, crítica literaria, estudios biográficos, arte político y otros varios?
Para contestar á esta pregunta, me veo obligado
á exponer una teoría que á mi me parece fundada
en principios y en hechos de todo punto evidentes.
Creo yo, amigo mio, que el conocimiento de la
verdad es el único medio que existe para poner
término á todos los males que afligen á la humanidad. En mi opinion, todo mal, considerado en su
fundamento, es una ignora1icia. Pondré algunos
ejemplos para aclarar lo que acabo de decir.
Un dicho vulgar afirma, que todo tiene remedio,
ménos la muerte; esto es, que el mal irremediable,
y por lo tanto el más grande de todos los ¡males, es
la muerte; y sin embargo, el fundamento de que la
muerte sea considerada como el mayor de los males, es pura y exclusivamente porque ignoramos
por completo lo que sucede al sér h~~ano c~ando se
concluye su vida terrenal. El empmco mas materialista no tiene evidencia de que la vida individual

541
del sér humano se concluye en la tumba; y el creyente más idealista tampoco tiene evidencia de que
el alma separada del cuerpo continúa viviendo en
otras esferas ó m oradas celestiales. Muchas veces
habrá V. leido en la cuarta plana de La Couespondcncia: Ayer ha s1ibido al cielo el niilo Fulano de Tal,
sus desconsolados padres ... Si estos padres tuvieran
la evidencia, no solamente la creencia religiosa, de
que su hijo estaba en el cielo, de seguro que no estarían desconsolados. Más que el amor á la vida, lo
que retiene en este mundo al hombre es el temor
á la muerte, que le es por completo desconocida;
los vivos pueden saber lo que es la vida, pero sólo
los muertos podrán saber á ciencia cierta en r¡ué
consiste la muerte.
La enfermedad ocupa el segundo lugar en el órden de las humanas desventuras, y sabido es que la
gran dificultad, mejor dicho, la absoluta imposibi
lidad que hoy existe, y que siempre ha existido,
para evitar las enfermedades y para curarlas todas
en el caso de aparecer, consiste en que, como dicen
los médicos que son pensadores, se sabe que hay
enf ermos, pero se ignora lo que es la enfermedad.
La miseria, esto es, la carencia de lo indispensable para poder vivir; la miseria que llega á ocasionar la muerte por falta de alimentos, ó cuando ménos por alimentacion insuficiente,hé.aqui otro grandísimo mal, que desaparecía el día en que se supiesen los medios de equilibrar siempre la prod uccion
y el consumo, y que la produccion se verificase sin
ninguna pérdida económica.
Creo que los ejemplos que acabo de poner explican suficientemente mi teoría acerca de los males
humanos, teoría que ya he formulado en:estas pala
bras: todo mal, considerado en su fundamento, es
'Una ignoi·ancia; y por consiguiente, buscar la yerdad, que es trabajar para destruir la ignorancia, es
la tarea más útil á. que puede consagrarse la actividad del p ensamiento humano.
l\lis escritos valdrán poco literariamente examinados; pero en todos ellos ha guiado mi pluma la
bue1ia intencio1i de que ántes hablé á Y.; buscar la
verdad, trabajar hasta donde alcancen mis fuerzas
intelectuales por destruir la ignorancia que, segun
mi juicio, es el fundamento de todos los males que
afligen á los séres humanos.
Como espaf!ol he mirado en torno mio y he procurado investigar las causas de los males de mi patria, y como militar tambien he fijado especialmente mi atencion en el cuerJJO e;ifermo d~la 1nilicia
española, usando la frase metafórica que en el
siglo XVL sirvió de titulo al tratado de milicia de
Márcos de lsaba. Creo yo que el mayor mal de Espaí'la, en la época presente, reconoce por origen la
idea que tiene la inmensa mayoría de los españoles
de que nuestra patria se halla incapacitada actualmente para realizar grandes empresas; y me parece que todos los males de las instituciones militares estriban en que, siendo equivocado el concepto
que se halla admitido como verdadero acerca de lo
que es la. ciencia y el arte de la guerra, equiYocadas
son tambien la mayor parte de las disposiciones legales que informan el organismo del ejérdto.
Se habla en tertulias ó en cafés del porYenir ue
Espaí'la en Africa, y nunca faltará quien diga, interpretando fielmente lo que imaginan la mayor parte
de los concurrentes: «Antes de pensar en contribuir
al progreso de la civilizacion en Africa, es necesario que nos civilicemos nosotros mismos.)&gt; Se dice
que es conveniente trabajar en la reconstitucion ue
la unidad nacional de la Península Ibérica, y tampoco faltará quien exclame, con aquiescencia del
mayor número delos oyentes: «¡Buenos estamos los
espaí'loles para que los portugueses quieran unirse
con nosotros!)}
Los españoles del siglo XVI soí'laron en el impe•
río universal y en la unificacion de las creencias
religiosas de todo el mundo en aquel entónces ciYi•
!izado; sueno irrealizable, cuyo trhte despertar fué
la rota de Rocroy, la separacion de Portugal y la
agonía de la nacion espaiiola entre las fiestas palacianas del rey Felipe IV y las supersticiones del
hechizado Cárlos ll. La fantasía ejerce constante
predominio en el carácter espaflol; y si ántes I!\

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PUERTO-PRÍNCJPE; PARQUE DE LA PLAZA DEL CRISTO

543

�LA ILUSTRAO1O~ MILlTAR
fantasía presentaba como hacederas y fáciles, empresas de imposible realizacion, hoy esa misma fantasía es la que, olvidando glorias pasadas y sin parar mientes en hechos ni en razones, afirma que
España no puede aspirar á futuros engrandecimientos, y que debe resignarse á ser el ménos civilizado entre los pueblos civilizados, ó el más civilizado entre los pueblos sa!Yajes.
Para combatir este menosprecio de nosotros mismos, constante rémora de todo progreso en nuestra
vida nacional, creo yo que es conveniente recordar
nuestras antiguas glorias y deducir de Jo que fuimos lo que aún podemos ser; que así la Historia, al
relatar lo pasado, sirve de enseflanza para Jo porvenir.
Y aquí tiene V., amigo mio, explicada la intencion que me decidió á escribir mi libro titulado
Lajilosoffa española, en el cual procuré recopilar lo
que habían dicho los beneméritos escritores D. Gumersindo Laverde, D. Francisco de P. Canalejas,
D. Federico de Castro, D. Patricio de Azcárate, don
Juan Yalera y algunos pocos más que, contrariando la vulgar creencia de nacionales y extranjeros,
habían demostrado que Espafla era la patria de
grandes pensadores, cuyos nombres debían colocarse al lado de los más insignes nacidos en exti afia
tierra.
Llegó el segundo centenario de la muerte del
preclaro dramaturgo D. Pedro Calderon de la Barca; mi excelente amigo D. lllanuel M. J. de Galdo
dijo en la velada literaria que se celebró en honor
del inmortal autor de Los LusiMas, que seria conveniente conmemorar este centenario; y viendo yo
que corría grave riesgo de q11e las palabras del seño1 Galdo se las llevara el viento, como vulgarmente se dice, me apresuré á redactar una proposicion
y á presentarla on la Junta general de la Sociedad
de Escritores y Artistas que se verificó la noche
del 30 de Junio de 1880, porque tenia esperanza en
que la conmemoracion de la gloria del autor de La
oida es suciio y de El Alcalde de Zala11wa levantaría
dura:.te algun tiempo nuestro espíritu nacional,
recordando que España era la patria de un poeta
dramático que, en la Edad Moderna, tan sólo tiene
un rival, segun unos, 6 un superior, segun otros,
pero de todos modos, .ww solo, el gran Sbakespeare;
y mi esperanza se realizó por completo, porque el
nombre de Calderon lo conmemoró solemnemente
Madrid; y con Madrid todas las provincias de Espa1'la; y con Espafla, Europa entera; y con Europa todos los pueblos de las demas partes del mundo civilizado.
Siguiendo en mi propósito de destruir la vulgar
preocupacion que nos empequefiece y nos incapacita para todo empeño que redunde en honra de
nuestra patria, he procurado coadyuvar al desenvolvimient.o de la idea de la reconstitucion de la
unidad ibérica, por medio de la union, hoy amistosa
y mañana fraternal, entre los portugueses y los españoles; union que, en mi sentir, es el único camino
para que Portugal y Espai'la lleguen á formar, en
plazo más ó ménos próximo, los Estad.os-Unidos de
Iberia, y despues la nacionibérica.
Mi folleto, La historia literaria de Espa"iia, donde
con motivo de exponer lo que falta en la Biblioteca
de Autores Españoles, bosquejé un cuadro del movimiento intelectual de Espafla desde la formacion de
1~. lengua castellana basta nuestros días; los estudios biográficos de D. Alonso de Ercilla, Garci-Lasso
de la Vega y D. Diego Hurtado de l\Iendoza, que he
publicado en el Almanaque de La fl11stracion Española y .imcrica1ia, durante los af\os 1881, 1882 y
1883; mis apuntamientos críticos sobre Cervántes y
m Quijote, y algunos otros escritos mios, aunque
muy diversos por los asuntos de que en ellos se trata, todos coinciden en un punto, ó mejor dicho todos se hallen encaminados á un mismo fin: reanimar nuestro decaido espíritu nacional conmemorando las glorias patrias y los espafloles ilustres, recordando la ciencia de nuestros sabios, la inspiracion de nÜestros poetas, los descubrimientos de ·
nuestros navegantes y las hazañas de:nuestros soldados.
En mis estudios histórico-literarios, amigo D. Ar-

turo, no he pretendido ganar plaza de erurlito ni
de bibliófilo; porque sin hacer intempestivo alarde
de modestia, sé yo muy bien todo lo deficiente de
mi erudicion y de mis conocimientos bibliográficos;
y asi es que no me he dedicado á dilucidar oscuros problemas de nuestra historia, sino á repetir
lo muy sabido, pero por desgracia nw,y olrJidado;
á repetir esta verdad, que parece imposible que
baya sido puesto en duda: el pueblo que produjo en la Edad Media á San Isidoro de Sevilla, Raimundo Lulio y D. Alfonso el Sabio, los judíos Maimónides y Avicebron y el árabe Averroes; el pueblo
que en la época del Renacimiento, en las obras de
Luis Vives, inició la reforma llevada á cabo por el
insigne Bacon, y al descubrir el Nuevo .Mundo completó el conocimiento geográfico del planeta en que
vivimos; el pueblo que ha producido al primero de_..
los poetas épicos en prosa, el gran novelista Miguel ·
de Cervántes Saavedra; el pueblo cuya poesía
popular ha llegado en su Roma1icero á producir
algo semejante á la épica de la antigüedad clásica,
y en su poesía erudita ha engendrado Los 2usi~das
de Camoens, el más bello, en sentir de Fedéi'ico
Schlegel, de los modernos poemas épicos; el pueblo
que en legislacion puede presentar esos monumentos que se llaman Las Siet~ Partidas, el Libro del
Co11sulado d-J Barcelo11a y las L~y•s de I ndias; el pueblo que en la historia de la ciencia médica ocupa un
puesto de preferencia, segun han demostrado el
sabio D. Antonio Ilernandez .Morejon y el erudito
D. Anastasio Chinchilla; el pueblo cuyos pintores,
escultores, arquitectos y músicos llenan con la fama
de sus nombres y el elogio del mérito de sus obras
muchas páginas de la historia de las bellas artes; el
pueblo que en su teatro nacional de los siglos xv1
y xvn presenta un monumento literario, cuya
grandeza cada dia es más admirada por la critica
moderna; el pueblo cuyos hijos ilustres tanto han
cooperado al progreso de las ciencias y de las artes,
inspirándose con su gloriosa historia, no debe dejarse caer en ese degradante letargo, que el egoísmo individual pretende revestir con las formas de
sabia prudencia y meditado conocimiento de la debilidad de nuestra vida nacional.
El ejército puede contribuir poderosamente á levantar los moribundos ideales de nuestra patria;
pero para que así suceda es necesario cambiar radicalmente el concepto que sirve do base á la organizacion de nuestras instituciones militares. A este
fin se han dirigido mis explicaciones durante tres
aflos en la cátedra pública del Ateneo de Madrid,
mis discursos en el Parlamento y mis proyectos de
ley cuando he sido diputado á Cortes; mis folletos y
artículos sobre organizacion militar, mis conferencias sobre principios de la ciencia de la guerra en
e!Ateneo del Ejército y de la Armada, y hasta en
la parte que he tomado en el proyecto de erigir un
sepulcro monumental al ilustre Villamartin, y en
los preliminares del centenario del marqués de
Santa Cruz, he procurado no poner en olvido lo que
puede considerarse como fundamento de mis ideas
acerca del arte y de la ciencia de la guerra. Diré
á V. algo acerca de este punto.
(Se concluirá)

LUIS VJDART.

BIBLIOGRAFÍA
Episodios militares. por el Teniente General
D. Antonio Ros de Olano.

Con este titulo, modesto y sencillo á la par, acaba
de dar al público el sefl.or marqués de Guad-el-Jelú
un volúmen de 255 páginas en 4.0 , que forma un
libro lleno de amenidad y notable por muchos conceptos.
Punible irreverencia seria el que pretendiéramos
hacer nosotros un exámen critico de obra que tan
autorizada firma lleva al pié; pero tambien pudiera
achacarse á descortesía el que guardáramos silencio cuando ocasion propicia se nos ofrece de rendir
á su autor homenaje de respeto, que á la vez serlo
debe de gratitud, pues su atencion·y benevolencia
se ha mostrado haciéndonos don de un ejemplar
avalorado con afectuosa y expresiva dedicatoria; y

ante esta consideracion cualquiera otra cede desde
luégo el paso, porque es preferible pecar de osados
que de desagradecidos.
Por otra parte, nuestra tarea no es dificil. Con
decir que los Episodios militares son dignos de la.
acreditada pluma que los ha escrito, pudiéramos
darla por cumplida. El alma del general Ros de
Ola.no es siempre jóven; por un extraño privilegio,
sus facultades lucen poderosas, y á juzgar por su
libro, el corazon palpita hoy á impulsos del mismo
entusiasmo que conmovió sus fibras en los dias que
un amigo del alma le dió á conocer por vez primera las estrofas de ese poema inmortal que sellama El Diablo Mundo, y le encargó hacer el prólogo •
de ese libro extraordinario.
Abrid por cualquier página los Episodios militares, y no tendreis valor para cerrar el libro sin terminar por lo ménos el capitulo ó articulo que os toque en suerte. ¡Qué interes en. unos! en otros ¡qué
deleite! ¡qué amenidad! y en todo, ¡qué admirable
estilo, qué cultura en el lenguaje, qué agradable
delectacion!
El talento se muestra alli en diferentes formas.
Con el episodio que lleva por titulo ((De cómo se
salvó Efüondo y por qué fué condenado Lecaroz,» el
corazon se oprime de dolor, y Ia:s lágrimas acuden
á los ojos; es una narracion dramática que vale un
poema. Muchos de nuestros lectores recordarán que
con la lectura de este conmovedor episodio inauguró
el general Ros de Olano la velada del Centro ~lilitar,
obteniendo una ovacion tan espontánea como afectucsa del numeroso público que concurrió al acto.
Otro episodio, en que figuran como principales
actores los individuos de la Legion Argelina, es un
perfecto cuadro de las costumbres militares, de
aquellas tropas asalariadas, conjunto heterogéneo
de individuos pertenecientes á distintas nacionalidades; gentes unidas solamente por el vinculo de la
disciplina, que su general, Bernell, mantiene á toda
costa. Hay vigorosamente trazados algunos caractéres que se destacan del cuadro. El Chori, aldeano
socarron que va solo á su negocio y procura sacar
partido de todas las situaciones; el cura provinciano, que la vejez retiene en su presbiterio, cuando
sus aficiones lo llaman á la vida montaraz del guerrillero; el impertérrito general; los dos soldados
calumniadores, y basta aquel infeliz escéptico que
entre participio y geru11dio, es decir, entre bebido y
bebiendo, espera la muerte; todos estos tipos están
trazados á grandes rasgos, pero de mano maestra.
A veces el autor muestra singular gracejo y con
una frase ó cor{&gt;una situacion hábilmente presentada hace acudir la risa á los lábios. Imposible es leer
la descripcion de la carga á fondo de los lanceros
de Zarandaja sin prorumpir en una espontánea
carcajada, cuando al llegar el momento del repcl111,
la yegua del héroe se detiene para dar al mundo el
producto de sus amores clandestinos con el asno
del cantinero. Otro tanto sucede en ciertas disertaciones sobre las costumbres de la tropa en la guerra de los siete años, y con algunas escenas de campamento y de combates.
Sin transicion brusca se pasa durante teda la
lectura de un extremo á otro; de lo dramático á lo
jovial, y viceversa. Parece como si el autor se hubiera propuesto demostrar que á sus facultades les
es permitido mover todos los afectos, como á su
pluma recorrer todos los géneros de la literatura.
Esta aptitud especialisima del general Ros de Olano
es para nosotros la más digna de ser ensalzad&amp;.
No terminaríamos en mucho tiempo si hubiéramos de seguir enumerando todo lo que en este libro
nos agrada, porque nos agrada todo. Recomendamos á cuantos nos lean que juzguen por si mismo•
adquiriéndolo, plenamente convencidos de que serán de nuestra opinion. Es uno de esos libros que
leemos devorados por la impaciencia de llegar al
término, que á la vez tememos concluir, y que dejan en el ánimo una agradable impresion.
Se vende...este volúmen, al precio de 3 pese~&amp;I
ejemplar, en las principales librerías de Madrid,
en la redaccion de La Corrcspondc1tcia11lilitar, y en
la de nuestra Revista.
Imp. de •• Rublaoa, pl&amp;JI d• 1, P1Jl1 ?, J11drld,

11 11111118111 llllffill
REvrsT A

•

DECENAL

=========¡r==== ~··= ========,;=:=.==---==-==-==
ADMINISTRACION Y REDACCION

10 DE OCTUBRE DE 1884

Almirante, 2, quintuplicado.

SUMARIO

TOMO 2.0 -NúM. 40

finados en la especialidad la conciben. Se in- ciativa y perseverancia le imponen al exámen
GRABADOS: El almirante Courbet, jefe de la escua- troducirá tambien un gran cambio en ciertos de la opinion pública. Se distingue de la gran
dra francesa en el mar de la China.-El globo del usos y formalidades nimias de la vida militar masa de los funcionarios públicos espafioles
capitan Renard, elevado sobre los talleres de Jlleu- .len guarnicion. Se consentirá una mayor ini- en que no es posible dejar de juzgarlo: hay
don.-1-Iospital-barraca para coléricos.-Excelen- ciativa en todos los casos al oficial, y áun al
que condenarle ó absolverle, hay que enco tísimo Sr. Teniente General D. José de Reina y
soldado.
Se
preferirá
tal
vez
poca
gente
muy
miarle ó contradecirle; imposible un término
Frías, Vicepresidente del Cong reso.-Francia:
de omision ó indiferencia.
Tiro nacional en Vincennes.-Tipos militares: An- apta á. mucha de aptitud dudosa.
taño.-Hogaño.
:{.¡a g"uerra, en fin, parece destinada á tomar
El general Salamanca parece, en efecto, opiTEXTO: Crónica, por D. Alfonso Ordáx.-Las luchas tanfas formas singúlarísimas, que el estudio de nar que á. los altos puestos de mando ó de redel pensamiento (conclusion), por D. Luis Vi- la táctica ordinaria no puede bastar ya á un presentacion se va á hacer algo, y no á no hadart.-Excmo. Sr. Teniente General D. José de oficial de nobles aspiraciones.
cer ni dejar hacer. Va á las Cortes y uo cesa
Reina y Frias, cond~ de Oricain.-El almirante
Las marchas por desiertos, las travesías de un solo dia de presentar reformas mejor ó
Courbet.-El tiro nacional de Vincennes.-La narios, los problemas de alimentacion, la previ- peor meditadas sobre cuantos problemas convegacion aérea.-Antaflo y hogaño.-Estudios hission
del tiempo, los problemas politicos, expe• sidera de solucion urgente. En la capitanía
t?ricos: Orden militar de Alcántara (continuaCion), por D. Angel Alvarez de Araujo y Cuéllar.- diciones como la de W olseley, comisiones general de Valencia, y lo mismo bajo el asEl ejército y la }larina inglesa (conclusion), por como la de Gordon parecen exigir conoci• pecto de sus atenciones militares como bajo el
D. E. Bonelli.-Hospitales-barracas para coléri- mientos muy heterogéneos, y hasta un género
de sus relaciones inevitables con la política
cos, por D. E. Labaig, ingeniero militar.-Bibliode
disciplina
ó
relaciones
jerárquicas
muy
&lt;lis
general,
el general Salamanca es objeto de
grafia.-Anuncios.-Sobre cubierta, por D. Eduartinto
del
que
parece
tener
por
ideal
hombres
do de Palacio.-Variedades.-Obras de D. Emilio
una atencion irritada ó benévola, segun los
Bonelli.
autómatas. En prevision de todos estos des- distintos intereses que afecta. Ocupa, en fin,
envolvimientos y trasformaciones inesperadas, una de las direcciones reservadas ordinarianosotros
no cesaremos de pedir:
mente á los que desean quedar olvidad~,s y
CRÓNICA
l.º Una instruccion preliminar, basada en como de flanco, en el torbellino de las pasioContinúa Francia muy preocupada con el el método que designa la expresion lecciones nes políticas, y hé aquí otra vez al general
giro y desenlace que pueda tener su couflicto de cosas. Ver mucho, observar mucho, expeSalamanca obteniendo, como de costumbre, el
con. China. El bombardeo de Kelung se ha co- rimentar, en fin, y aprender prácticamente en
privilegio de una notoriedad extraordinaria.
menzado con fortuna para las armas france- lo que consisten las grandes generalizaciones
Un pensamiento suyo, al parecer de trascensas. Las posiciones de Morne y San Clemente de la ciencia moderna, la ley de la pesantez,
dencia definible, ha sido asimilado en imporhan sido tomadas con pocas pérdidas, en rela- la ley de la persistencia de la fuerza, la ley
tancia á una cutstion de órden público. Ha
cion á las experimentadas por los chinos. El de las proporciones definidas en química, la exigido, por tanto, una vista en Consejo de
almirante Lespes ya habrá ocupado á estas ley de la relatividad en el espíritu.
ministros, y ha salido de él sin novedad, ó más
horas Tamsuy.
2. º Coordinar despues estos conocimien- bien con la novedad de haber sido aprobado.
Inglaterra sigue con su habittfal politica de tos, ó lo que es lo mismo, repetir este mismo
Los militares podremos, pues, surtimos de
audacias extraordinarias y hábiles recogi- estudio bajo un plan lógico. Pasar, pues, una
los alimentos más indispensables á la subsismientos. Toca el turno á éstos, pues ya ha revista general á todas las principales ciencias,
tencia en los puntos que designará oportunadado directamente explicaciones sobre la cues- por el órden en que necesitan ser estudiadas.
mente nuestro cuerpo de administracion. Que•
tion de Egipto, para evitar una accion ulterior Los hechos matemáticos, por ejemplo, descandaremos así emancipados á la torpeza y á la
de las principales potencias.
S'an en los axiomas, son un simple desenvolví· codicia del comercio, que en su mayor parte
El Mhadi marcha al Nilo Blanco, tal vez miento de éstos por deduccion; pues el estudio
y en t?dos sus ramos ofrece el triste espec para atravesarlo por Duem. Gordon, despues de la lógica debe preceder al de la matemátitáculo de una i1'regularídad permanente en
de haber bombardeado á Berber, ha vuelto á ca, y la misma consideracion será aplicable sulos pesos, calidad de géneros, tipos de precio,
Kartum.
cesivamente á los hechos dinámicos, fisicos, aseo del local y formas ú co,·tesía del mosProcuramos evitar siempre con tanto cuidado químicos, de fonna ó estructw·a (morfvló· tmdo1·.
·
el prematuro elogio, como la censura irreflexi- gicos 6 anatómicos) y de funcion (p,·axeolóva; pero forzoso es reconocer que hombres gicos ó fisiológicos, sin limitacion á la especie
Se ha pretendido en todos tiempos influir ó
como Górdon houran al país de su nacimien - humana).
dirigir la conducta humana con sujecion á
to. ¡Qué carácter tan inteligente y perseveran3.º Acudir con este caudal de conocimien- ciertas teorías. Y entre los que más han prote revela todo lo ocurrido á este singular hom- tos fwzda111,enfales á la especialidad que se
curado su predominio por la coercion eficaz
bre de armas!
prefiera, sin confinarse en ella hasta la ofus- (vulgo niolencia), es inútil decir que hay homEl estado general de Europa puede definir- cacion, hasta el olvido de que hay un consenbres que han creido sinceramente quo la huse por un inmoderado movimiento ó tenden- sus entre todas las ciencias, y que no hay, en
manidad debía sacrificar su bienestar presente
cia á la aecion exterior, De ahí las excitaciones fin, en el mundo una sola cosa absolutamente
á las problemáticas bienandanzas de_otra vida,
de la prensa á la formacion de ejércitos colonia• independiente de las restantes.
ó á extremos ideales de vil·tud, honor, deles. Esto traerá nuevas complicaciones á la orber, etc. Pero hay otros (tal vez la mayoría),
ganizacion militar, y mayores exigencias de
El geneml Salamanca: hé aquí la cues- que han hecho á este caso inmoderada aplicainstruccion general ó científica para el o_fü_:ial. .tion d_el día. En cualquier puesto que este gecion de la famosa l(}y del embudo. Por esto es
Será - predso aprencler muchas . cosá'; que neral ocupe, ya sea jefe de columna, ya.dipulícito mirar ya con cierta desconfianza á los
no caben sin duda en t!l marco estrecho tado, ya capitan general de &lt;lislrito, ya direc-·
quci eu iiomhre de un honor y un deba ü
de la m~icia; tal como algunos militares con- tor de llll ramo., sus raras cualidades de inicuyos rigores se eluden CO!l el mayor cui&lt;la0

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