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                  <text>LA ILUSTRACION NACIONAL

568

senciJ)ez que tanto distinguen á Mad. Judic, y que
somos los primeros en admirar. Los &lt;lemas ar'tistas
de la compañ.ia no hacen más que acompañar á la
sefíora.
La cuestion del teatro Real se ha resuelto á medias, porque una parte de los abonados se mantie.
ne firme contra la empresa, y el resto ha caidomansamente en los brazos de Rovira. Pero Rovira está
inconsolable. Y no le falta razon: sabrán ustedes que
Menendez de la Vega acaba de poner dos nuevos pares de bandel'illas á los abonados de la plaza de toros: un par forzoso, puesto que se trata de dos
corridas de abono; y otro par voluntario, que se
compone de dos corridas extraordinarias (por ahora). Y dice Rovira: «¿Qué haré yo para no quedarme
á la zaga de Menendez?ll
Está pensándolo, y todavía no sabe Jo que podrá
hacer; pero indudablemente hará algo.
•

REVISTA

•

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

:!10 DE OCTUBRE DB 1884

TOMO 2,0 -NOM. 42

Almirante, 2, quintuplicado.

A.D.

~'
~~

·-·..~...:..._

BIBLIOGRAFÍA
Gi,tnnnstica civil y militar, por el teniente de
infanteria D. Francisco Pedregal Prida.

,·

::Y}t(l
-

Esta obra, cuya importancia no necesitamos encarecer, viene á llenar un vacío que se dejaba sentir, no sólo en las bibliotecas militares, sino en la
organizacion del ejército, y demuestra el constante
trabajo y el buen deseo del autor, en pró de la patria.
Acompafía al libro un concienzudo prólogo del autor de Las llaves &lt;kl Estrecho, D. José Navarrete, y en
su elogio sólo podemos decir que es digno de tan
autorizada pluma.
El métc,do seguido es sencillo y muy á propósito
para el estudio. Empieza la obra por unos breve~
apuótes de la historia de la gimnásti~a; la primera
parte trata de los ejercicios de agilidad. sin instrumentos, y la segunda con ellos.
Réstanos añadir que se vende á 5 pesetas en la
calle de la Libertad, 16, duplicado, imprenta, y en
las principales librerías de Madrid y provincias.

Ami,liaoion al proyecto de division territórial militar de la Península, aprobado por
la Junta de defensa general del Reino. por el
genE&gt;ral D. Antonio Daban .

.,

No nos proponemos, por ahora, hacer un estudio
científico y analítico de este proyecto de division
territotial militar de la Península. Problema es éste
sobre que han emitido informe varias comisiones
científicas y la respetable Junta de defensa general
del Reino, por la trascendencia inmensa que revis ·
te y las complejas cuestiones que abarca.
El proyecto del señor general Daban, aprobado
TIPOS NACIOMLES.-EL GALLEGO (Dibujo de Balaca.)
por la citada ,\~ta y sometido en la actualidad ~l
estudio de la Stlperior Consultiva de Guerra, considera dividida la Península en ocho dis\ritos ó regiones, amoldándolas á Ja organizacion politica del
aplicarle los más expresivos y hermosos calificati- ideas, drama del novel autor Sr. Salillas, desapare- país, á la militar existente en la actualidad, y denvos. Original, correcto en la ejecucioa, realista en ció del cartel y del escenario despues de la tercera tro de los limites de la posible, y al sistema defenel concepto más noble de esta palabra, dotado de un representacion; el autor tuvo la idea de llamar al sivo ó defensivo-ofensivo propuesto por la Junta de
talento inimitable para escoger sus asuntos: tal fué público, y éste ideó hacerse el sordo, por Jo cual no defensa.
Estos solos datos revelan sobradamente la imporel autor de la Batalla de las Kavas, y tantos y tantos se pusieron de acuerdo las dos ideas. Da tan sensitrabajos en que se extasian hoy los amantes del ble discordancia es responsable casi totalmente la tancia del estudio que tenemos á la vista; pero, adearte, condoliéndose ante su vista de la cruel des- compañ.ia del Español (i:on excepcion de Vico). En mas, comprende la Ampliacion del proyecto, un
gracia que arrebató en lo mejor de su carrera a este Esla¡;a embarrancó el ya conocido .Berga1itin Adelan-- estudjo concienzudo de la division de fuerzas, con
te, y aunque lo~ periódicos consiguieron ponerlo á arreglo á la diversidad de poblacion, é importantes
inimitable artista.
El dibujo que damos hoy en la página 5e8 es uno flote, no lograrán que siga su derrotero viento en consideraciones sobre todo género de vías o.e com~popa. En Variedadts echan mano del repertorio, y
nicacion, que por sí solos acreditarían al distinguide los más bellos que se consenan de Balaca.
Representa un gallego, tipo perfecto en que re- sólo han presentado la novedad intitulada Por asalto, do general D. Antonio Daban como uno de nues~ros
saltan juntas la realidad y la poesía. Es un hijo zarzuela en un acto de los Sres. Marsa] y Nieto, que generales más ilustrados y estudiosos, si no t~v1~se
de·aquellas risueñas playas bañadas por el Cantá- resistirá algunos dias. En Apolo se quiso poner de ya bien cimentada esta reputacion en el e;érc1to
brico ó surcadas por pintorescas rias. Gallardo de manifiesto El milagro de la T'frgen, y será milagroso por otros trabajos no ménos notables.
Ofrecemos, pues, á nuestros lectores ocupar~os
apostura, serena la faz, como conviene á los que se que dure mucho tiempo en la escena, á pesar de
sienten fuertes para todo, apóyase en la clavetea- que Cha pi dicen que ha hecho prodigios. Nada de detenidamente de este proyecto de division territoda moca, y con la chaqueta de botones filigranados particular en la .-llhambra: sigue la misma compa- rial militar, tan pronto como se conozcan tod~s los
al hombro, parece escuchar los acordes de la bulli- ñia, y siguen los triunfos del barítono Aragó y del estudios practicados por eminentes corp?rac_1ol!es
ciosa muiñeira que resuena en la cercana romería. bajo Clloa, columnai; que hoy sosttenen el edificio y respetables personalidades de nuestro eJérc1to.
de aquella empresa, acompañados últimamente por
el tenor Rubís En general, el público que asiste á
los teatros manifiesta poco entusiasmo y mucha
REVISTA DE TEATROS
desconfianza.
IMPORTANTE
Triunfó en el coliseo de .Jovcllanos la compañia
Estamos en plena temporada teatral. Se ha roto francesa. ;\Jad . .ludie nos ha dado varias pruebas de
Roo-amos
encarecidamente á los señores susoritores
el fuego en toda la linea, por cierto con no envidia- su talento: es indudablemente una buena actriz,
o
una cantante deliciosa y una mujer bella y simpáble fortuna.
que
residen
en
el distrito de Galioia y que no hagan sus
Los únicos teatros que empiezan bien, son el de la tica, lo cual no la impide alguna que otra vez des- .
afinar
un
poco.
Tiene
arte,
delicadeza
y
distincion;
Comedia y el de Lara. Lo positivo, C1·isáli.da y Jlfapagos directamente, comisionen á sus respectivos habiri11osa y C1i in9lds y u1i vi~caino, discretamente re- canta unas p:tcncras por todo lo alto, representánpresentadas por la l:ompañia de Mario, han satisfe- dolas para -Oar colorido á la letra y suplir con el in- litados para que éstos puedan entenderse con el Te~
cho al público. En el coliseo de la Corredera de San genio la falta de e$tilo. Bl único defecto que nos he- niente del Regimiento infantería de Murcia D. RaDloJt
Pablo, La J11a&amp;zana y Vi~irpara vu, piezas nuevas y mos atrevido á ver en,.\lad. ludie es la exuberancia
agradables, consiguen entretener á los espectado- de su personalidad artística: los tipos que crea y las lolina, ·repte&amp;elltante de esta publicacion en la Coruña,
res. La compaliia de Xovedades y la de ,lfartin se fisonomías i¡ue finge d&lt;iscubren siemprd la persona
defienden hasta ahora con obras de repertorio. En de la actriz: ésta no desaparece jamas, por lo que 1
:::1
Imprenta de Enri&lt;l,ue Rubiño, , plata de la Paja, 7, bis,
el Espafi:ol ha fraca:sado el primer estreno: Las dos resultan muy convencionales la naturalidad y la

SUMARIO
Excmo. Sr. Teniente General D. Fernando Primo . de Rivera y Sobrenionte, marqués de
Estella, Director general de Infantería.-Guipúzcoa:. Recuerd?s del cordon sanitario (dibujo de
!rabien, ampliado por Lagarde).-Madrid: El regre~o de las _car~eras. _de caballos (grabado de
:r,!ar1c~alJ:-V1tor1a _m1htar, monumental y artística (dl~u;o de Irabten),-:-~ovus ortus ( copia del
techo pmtado por D. Em1ho Sala para el palacio
de Anglada).
TEXTO, Crónica, por D. Alfonso Ordax.-Excmo. sefíor D. Fernando Primo de Rivera y Sobremonte
marqués de Estella.- No¡;us Ortus (copia del tech¿
pintado por D. Emilio Sala para el palacio de Anglada). -Ensayos comparativos de planchas de
blindaje en Spezzia, verificados en el mes actual.-Carta del Sr. Inspector general de Sanidad
militar, al Director de LA ILusTR.\CION NAc10NAL.-Recuerdos del cordon sanitario.-El regreso de las carreras.-Vitoria militar, monumental
y artística.-Anuncios.-Sobre cubierta, por don
Eduardo de Palacio.-Variedades.-Epigramas,
por D. Luis Vidart.

GRABADOS.

CRÓNICA
Continúa siendo objeto de comentarios el
pensamiento de definir en una conferencia internacional el derecho de ocupacion en territorios no civilizados.
El principal carácter de esta definicion consistirá en que la ocupacion no se interrumpa,
en exigir que el territorio esté realmente ocupado. Inglaterra, que es duefl.a djl infinidad de
territorios, que no ocupa, tendráYpues, que resignarse á perderlos, ó entrará en una posesion efectiva. Ya parece que lo ha hecho así
en los más importantes. La idea de este t&gt;rden en lo.s movimientos de colonizacion tiene
novedad y se presta á consideraciones muy
atentas, bajo el punto de vista del derecho internacional.
A la conferencia de Berlin han sido invitadas Espafl.á, Holanda, Bélgica, Portugal, los
Estados Unidos é Inglaterra. Esta, ya que no
pueda eludir su asistencia, embarazará lo posible el curso de las negociaciones.

•

Las últimas maniooras militares de Alemania han sugerido observaciones muy apreciables. El fuego impone la formaciou abierta;
pero ideberá por esto descuidarse la ensefl.anza
del órden compacto~ El coronel Kaulbars ha
dicho que los defectos de la cohesion se corrigen por sí mismos en el combate. En efecto; las balas dispersan co_n facilidad las ~ás
sólidas formaciones, miéntras que los perjuicios de una dispersion extrema son muy difíciles de reparar. Por consiguiente, cuanto mayor y más arraigado sea el hábito de una formacion regular, menor será el riesgo de Ulll.
dispersion desordenada. Así parece que han

crazonado los alemapes, pues en sus últimas
maniobras los tiradores y sostenes han sido
mantenidos á distancias poco conformes, con
·1a5tJ&gt;r~ripciones del órden disperso.
l'!&gt;s oficiales han mostradÓ un rigor extremo
en lo que respecta al gasto de municiones, á lo
qu~ se ha llamado da disciplina del fuego.&gt;
Esto parece confirmar lo que ya dijimos en
otra ocasion: que Alemania y algunas otras
potencias preparan sus tropas á un cambio de
armamento; el fusil de repetici9n Rustituirá en
breve al Remington y sistemas· análogos.
El oficial aleman se sirve de un silbato para
indicar á su tropa la posicion que ocupa; guía
las operacione!! por gestos, y obliga así al soldado á tener constantemente fija en él su vista.
Aun en la ofensiva, la infantería alemana
hace un uso muy frecuente de las herramientas y de los atrincheramientos rápidos.
En la defensa de las posiciones, la infantería avanzaba hacia el enemigo, de modo que
éste no pudiera alcanzar directamente con sus
fuegos á la artillería de la defensa.
En marcha ofensiva, una brigada de seis
batallones (veinticuatro compafiías) operó del
modo siguiente:
Dos batallones á. vanguardia desplegan en
tiradores tres compafiias cada uno. Forman
una línea densa con sostenes 'á unos 200 metros
de distancia. Lasdoscuartascompaf!.fas quedan
detras, á 500 pasos próximamente. A retaguardia de estas dos compaf!.fas y á igual distancia
(500 pasos), sigue el tercer batallan, y todavía,
á la misma distancia, dos batallones. En resúmen: cuatro líneas (sin contar los sostenes),
que pueden reforzarse y proteger los flancos
por un movimiento oblicuo de las reservas.
Forma de ataque: amagar al centro y girar,
ya sobre un flanco, ya sobre otro.
La caballería alemana está armada con la
carabina Mauser. Se ejercita mucho en el tiro,
pero no con tanto exceso como la rusa, y sin
descuidar su característica destreza en el manejo del sable, y su agilidad y animosidad
extraordinaria.
Para explicarse la causa del creciente perfeccionamiento militar en Alemania, no estará demas recordar algunas de sus principales bases fundamentales de organizacion.
El servicio militar obligatorio (Militiirdienstpflicht) comienza para todos los ciudadanos sin distincion, á los diez y siete años, y
dura hasta los cuarenta y dos.
El país entero en armas, está dividido en
dos secciones, tituladas: Wehrpflichty Landsturmpflicht.

Wehrpflicht, que quiere expresar la obligacion de servir en el ejército, consiste en tres
años de servicio activo en el St,ehende Heer
(ejército permanente), cuatro años en la reserva del ejército activo, y cinco años en la Landwekr (reserva).
En la segunda seccion (Landsturmpflicht)
figuran todos los alemanes de diez y siete á
cuarenta y dos años que no pertenezcan á, la
primera seccion.
La Landrvehr es una parte integrante del
ejército activo, y toma parte en las primeras
operaciones de guerra. En tiempo de paz, los
hombres que la constituyen pueden ser llamados á la instruccion.
Los oiciales de la Landwehr son de la misma reserva: en un distrito que haya un grupo
d~ oficiales hay un círculo cuyo objeto es fortalecer el espíritu militar é instruirse en los conocimientos de la profesion.
La Landrvehr consta de 293 batallones de
Infantería con 245,534 hombres, caballería y
tropas auxiliares, pudiendo elevarse hasta
500,000 hombres el número de los individuos
de reserva.
La Landsturm no puede l!ler llamada más
que en caso de guerra y para defender la in•
1
tegridad de la patria, limitándose en operaciones de campaña al territorio nacional.
En las maniobras de Francia, el general
Lewal ha demostrado la posibilidad de asociar
largos y profundos estudios teóricos á las cualidades propiaa del hombre de accion. La prensa profesional ha hecho juicios analíticos muy
lisonjeros para el expresado general, como director de las últimas maniobras.
• Algunos casos de insubordinacion en regi.
mientos extranjeros, han sugerido consideraciones diversas sobre el tacto de mando. El
general Letona, en sus notables Con{erencias,
pedía que los jefes fueran algo psicólogos, que
observaran y penetraran bien en las diversas
aptitudes é inclinaciones de sus subordinados.
No es tal vez necesario que se explique en la
Academia general, Psicología; pero sí es un
hecho que todos nos ejercitamos diariamente,
áun sin notarlo, en estas observaciones, sobre
lo que llamamos el carácter ó el genio ó las
cosas de Fulano: ¿por qué no habríamos de
leer siquiera los tratados, que son la consecuencia de esas observaciones recogidas y expuestas con cierto órden, analizadas con todo
el rigor posible, y comprobadas por una comparacion constante? Porque no hay que olvi•

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GUIPUZCOA.-RECUERD0S DEL C0RD0N SANITARIO

(Dibujo de !rabien, ampliado JJOJ' Lagarde.)

•

Carabinero veterano de San Sebastian (retrato). Cabo de Higuer. Soldados de los regimientos de la Lealtad y Astúrias, vigilando los pasos del Bidasoa. Desembarcadero de Santiago. Guardia civil en los desfiladeros del Pirineo.

�572
dar que la psicología experimental contemporánea no se parece en nada á la antigua y
sofíolienta psicología. La verdad es que se cometerían muchos ménos errores en el mando
si se conociesen de un modo general las leyes
á que está sujeto nuestro organismo y las prin cipales condiciones de su füncionamiento físico é intelectual.
Bajo este punto de vista, algunos cursos de
Ciencia integral ó repaso general de todas
las ciencias fundamentales, no contribuirían
poco á. completar la instruccion de nuestra fu.
tura oficialidad, y avaloraría mucho el actual
plan de estudios militares, con respecto al vigente para la segunda ensellanza en los institutos. Repetiremos que es mucho ménos difícil de lo que parece la adquisicion de esta cultura científica, y que presta una utilidad inconcebible en la solucion de los problemas morales ó sociales más complejos, y á.un en la direccion de nuestra conducta en los casos más
familiares.
El pensamiento del general Salamanca ha
sido desarrollado en un reglamento que revela
una sagacidad de observacion y un gran sentido práctico incuestionables. Todos los detalles, al parecer nimios, pero siempre influyentes en el éxito de este órden de combinaciones
administrativas, han sido admirablemente previstos. Un género puede ser mal ó bien pesado.
Pero esta falta de peso puede provenir del que
pesa 6 del que hace ia compra. Pues este inconveniente práctico, de tan conocida importancia, se evita anotando el pedido hecho en
el libro, donde consta la relacion de militares
que tienen tarjetas, por las que acreditan su
derecho á suministros de la administracion militar,
El servicio á domicilio es verdaderamente el
caballo de batalla en las operaciones de tráfico
en Madrid. El ideal sería que una familia recibiese todos los géneros que pueda necesitar
sin salir de casa. Se suprimiría así la intervencion de un sirviente-comprador, llena de dificultades y motivo constante de disgustos para
el consumidor y el abastecedor. Pero este servicio no puede ser gratuito. Hay que pagar algo,
y ¡,qué ménos que 15 céntimos de peseta por u'°
peso cualquiera hasta una arroba, y 10 céntimos por cada artoba más de aumento1
Hemos citado estos dos puntos como ejemplo de lo bien que ha meditado el general Salamanca todos los detalles prácticos de ejecucion. La probabilidad de denuncias ó quejas
de índole di versa; la excitacion al celo del
cuerpo de Administracion militar para que estudie la manera de sostener el mayor número
posible de almacenes, á distancias bien combinadas; la forma de intervencion, todo, en fin,
resulta ya previsto en términos que justifica
una esperanza séria respecto á la posibilidad de que el oficial pueda algun dia comprar
sus alimentos, sus ropas, su calzado, sus
prendas de equipo en establecimientos de la
Administracion militar, y á precios que le ase•
guren una subsistencia social decorosa. Insistimos en que este es el resultado definitivo que
debe perseguirse, en tanto, al ménos, que no
sea pesible retribuir bien los servicios milita-

LA ILUSTRAC1O.N NACIONAL

res. Pero aún parece que sería preferible, hasta para el país, esta forma de ventajas militares por asociacion; y el ejemplo de los empleados de ferro-carriles es ya de bastante fuerza
en este sentido.
Los únicos que perderán por el desenvolvimiento de estas asociaciones para fines económicos, serán esas séries escalonadas entre el
consumidor y el productor, con grave-dallo del
bienestar individual y la paz pública. Es absurdo que el trabajo de circulacion seamuchísimo más ventajoso ó reproductivo que el de
la invencion ó produccion directa, y sin em•
bargo, así sucede, en términos que hoy la más
escandalosamente lucrativa de las profesiones es la de comisionista, bajo todos aspectos,
y con inclusion de los acaparadores, bolsistas
y· agiotistas de .todo género. Investíguese bien
el fondo último de sus funciones, y se v~·á o,f,.e
descansan en hábiles y bien concertadal ó
protegidas interposiciones entre el productor
y el consumidor. Acercará ambos: hé aquí el
gran progreso realizado por el general Salamanca, tan excelente administrador como
buen hombre de armas, sin afectacion ni exageraciones propias de tiempos caballerescos
sin verdadera caballerosidad.
Con ocasion de los proyectos del general Salamanca, una gran parte de la oficialidad del
cuerpo administrativo estudia y coopera con
gran entusiasmo á la solucion de problemas
más ó ménos directamente relacionados con el
prestigio y enaltecimiento de las instituciones
militares. El Sr. Amorós, conocido ya muy
ventajosamente por sus conferencias en el
Cent1·0 Militar, va poco á poco ensanchando
el marco de un mqseo predominantemente industrial. En una ligera revista de sus principales instalaciones, máquinas é inventos de di•
ferentes clases, muestras de importantes semillas, cocinas ecouómicas, ttc., hemos tenido
ocasion de apreciar el carácter utilísimo de estas exposiciones permanentes, y las ventajas
prácticas que pueden reportará la iinstitucion
oficiales tan observadores é inteligentes como
el Sr. Amorós.
Otra prueba de esta. entusiasta. cooperacion
es el proyecto que recientemente ha sido presentado por nuestro querido amigo el comisa- ·
rio de guerra D. Jacinto Hermúa.
Propone el Sr. Hermúa la creacion de una
compañía-escuela de obreros j6venes de Administracion militar. Tendrían derecho á ingrAso los hijos de los jefes, oficiales y clases de
tropa del cuerpo adminiRtrativo. En tre,s cureos se les dotaría de la instruccion militar y la
técnica del instituto, en su parte mecánica ó
de manipulacion.
De este modo podrían contar las tropas de
Administracion militar con cabos y sargentos
instruidos en todos los conocimientos útiles al
de,arrollo de los diversos artes que ha de tener
que desarrollar en breve la corporadon que
nos ocupa, á más de los que ya tiene constituidos en la actualidad.
El Sr. Hermúa propone tambien que esta
escuela tenga el carácter de preparatoria para
el ingreso en uu cuerpo subalterno de auxiliares con destino á los servicios técnicos del instituto, en su parte prá&lt;&gt;tica y ejecutiva: cuerpo ·

573

LA ILUSTRACION NACIONAL

cuya creacion se hace cada dia más urgente si
ha de ser verdad en este país la administracion del ejército y ha de responder á los venta.
josos fines á que está llamada, eomo se propone el ilustrado 1 enérgico Director general que
tiene hoy á su frente.
Al cuerpo de auxiliares podrán pertenecer
previo un curso preparatorio, los sargentos pri~
meros de Administracion y los de otros cuerpos
de la milicia que reunan ciertas condiciones y
antigüedad.

La Correspondencia Militar

dirige muy
justos plácemes al coronel del regimiento infantería de Canarias, por el libro en que ha
coleccionado todas las órdenes expedidas durante el tiempo de su mando. La manera
cómo concibe esta funcion el expresado coronel, constituye un análisis muy profundo de
los complejos aspectos del carácter que tiene
que establecfl" ponderaciones tan delicadas en
actos que, por un extremo cualquiera, pueden
producir efectos contraproducentes. La ener•
gía es necesaria en el mando; pero es susceptible de tan varios matices, y puede ser influida por tan diverso conjunto de circunstancias,
que se _necesitan condiciones muy raras de reflexion para no incurrir alguna vez en extre·
mos de viveza, que, más pronto ó más tarde,
nos causan sonrojo. Atribuimos por esto mucha importancia á este trabajo del Sr. Molins,
que constituye ademas una instruccion abreviada de lo que es un regimiento y lo que exige un buen mando del mismo.
ALFONSO

ÜRDAX.

Excmo. Sr, Teniente General
D. FERNANDO PRIMO DE RIVERA Y SOBREMONTE,
Marqués de Estella, Director general de Infantería,
Vamos á trazar, á grandes perfiles, el boceto bio ·
gráfico de un Oficial general, cuyos anteoedentes
y servicios son \ Itamente apreciados en el pais, y
cuyas excepcion~ es condiciones de carácter le han
conquistado por do quiera universales simpatias.
No es, por lo tanto, difícil nuestra tarea; D. Fernando Primo de Rivera es para cuantos llevan siquiera veinte aflos en las filas, aquel profesor inteligente, de perspicaz mirada, de sin igual amabilidad y de voluntad firme, que les ensefló, con el
ejemplo, á dirigir sus primeros'pasos por la senda
del honor y del deber, desembarázando de abrojos
el camino y haciend~ por todo extremo fácil la jornada. El simpático capitan del colegio de infantería, aquel ·profesor que en todas las ocasiones supo
.hacerse respetar y querer, ha sido luégo el distinguido oficial general que al aparecer en las comarcas del Norte los primeros sintomas de la insurreccion absolutista, voló entusiasta á combatirla; y un
dia y otro, sin mostrar jamás desaliento, sin desconfiar nunca del resultado, consagróse á esta noble empresa , vértiendo su sangre , poniendo en
constante tributo su inteligencia y sus fuerzas,
hasta lograr ver clavado sobre los baluartes de la
tenaz Estella, ciudad santa del c.-lismo, la bande
ra que simboliza la libertad y el derecho.
La patria de Herrera y de Murillo, la ciudad conquistada por el tercer Fernando, cuenta en la pléyade de sus ilustres hijos al hoy Director de Infantería. En fa poética y bella reina del Bétis nació el
teniente general D. Fernando Primo de Rivera, el
dia 24 de Julio de 1831, y fueron sus padres el brigadier de la Armada D. José y la señora doña Juana
Sobremonte.
Ingresó como cadete en el Colegio general militar el 20 de Noviembre de 1844, y habiendo termi-

•

i!I

nado, con aprovechamiento notable, sus tstudios,
ascendió á subteniente tres aflos más tarde.
Como recompensa á su distinguido comportamiento en los combates librados en .Madrid contra
las tropas y paisanaje insurreccionados los días 26
de Marzo y 7 de Mayo de 1848, obtuvo el grado de
teniente. Ascendió á este empleo en lt!52; por la
gracia general de 1854 le correspondió el grado de
capitan; el empleo en 1857, y un al\o despues se le
nombró profesor del Colegio de infantería.
En el largo periodo de siete aflos que sirvió este
cargo, puede decirse que echó,D. Fernando Primo de
Rivera los cimientos del envidiable concepto que
hoy disfruta. Allí probó su idoneidad para el desempel\o de una comision de suyo delicada; su ilustracion, sus talentos fueron pronto conocidos. Sus dotes de mando le granjearon el aprecio de sus superiores; su bondad natural y su caballerosidad, le
hicieron popularísimo entre los cadetes. El cap~n
Primo, .como se le llamaba para abreviar, era, á los
ojos de todos, el tipo más perfecto del militar moderno, que sabe hacerse obedecer cuando es preciso sin revestir la forma del mandato, de ese as
pecto de severidad, de ese tono imperativo que ·
aturde á los débiles y ofende tanto .á los fuertes, como á la urbanidad. En suma, tuvo el tacto de formar subordinados y no hombres sumisos; términos
que, aunque parece se confunden, no tienen nada
de comun. De los primeros salen jefes discretos, tolerantes y enérgicos, tales como al ejército convienen; de los segundos, no salen sino medianías. Entre aquellos hay que buscar generales dignos de
este nombre; entre los otros, si alguno llega á esta
dignidad, no hace otra cosa que realizar una de las
más vulgares fábulas de Esopo.
Ascendido á comandante en Abril d.e 1865, por
haber cumplido los siete aflos de profesor, fué destin~do al regimiento infantería de Búrgos. El 22 de
Junio de 1866, hallándose, con dicho cuerRo, de
guarnicion en Madrid, mandó una de las colúmnas
que se dirigieron contra el cuartel de San Gil, y de
tal modo logró distinguirse, que el ilustre duque de
Tetuan lo hizo Teniente coronel sobre el mismo
campo de batalla. Tambien los generales marqués
del Duero y duque de la Torre lo propusieron
para igual recompensa.
Pasó en su nuevo empleo á mandar un batallon
del regimiento de Valencia, y algunos meses más
tarde el de cazadores de Alcántara. Al estallar la
revolucion de Setiembre halibase de guarnicion
en Granada, y salió con una c lumna para mantener el órden en Antequera, c o lo consiguió, regresando despues á la capital. n certificado expedido por el, entónces, ca.pitan general del distrito,
conde de las Quemadas, expone lo satisfecha que
quedó aquella autoridad de los servicios del TenientP, coronel Primo de Rivera, afladiendo que e'l batallon cazadores de Alcántara fué á sus órdenes «modelo de instruccion, subordinacion y buen espiritU.ll
Triunfante la revolucion, quedó de reemplazo;
mas al organizarse, en Noviembre del mismo afio,
el ejército que debía operar en Andalucía, se presentó al general en jefe ofreciéndole sus servicios,
que dicha autoridad aceptó desde luégo, empleándole en varias importantes comisiones. Por su bizarra conducta en los combates sostenidos en Cádiz
obtuvo el empleo de Coronel. El l.º de Enero del
al\o 1869 se halló en la toma de Málaga y combates
sostenidos en las calles, atravesando por dos veces
la linea enemiga, con grave riesgo, que mereció calurosos plácemes del general enjefe.
A los pocos días de estos sucesos, se le confió el
mando del regimiento de África, de guarnicion en
Zaragoza, y apénas se hizo cargo de él, tocóle salir
con su batallon para desarmar la milicia de Huesca
é impedir la formacion de partidas carlistas. En
los dias 7 y 8 de Octubre combatió bizarramente la
insurreccion que estalló en la capit¡¡.1 aragonesa.
Dividida 9a ciudad en dos distritos, fué encargado
de pacificar el de la derecha, lo que consiguió, habiendo dirigido personalmente el ataque de la
Puerta del Duque. El Gobierno supo estimar estos
servicios, concediéndole el empleo de brigadier.
Hasta 1872 mandó brigada, en Aragon, primero,

luégo en Castilla la Nueva. En Abril de este afio,
se le concedió la gran cruz de Isabel la Católica, y
en 21 del citado mes, con motivo del levantamiento de las· Provincias Vascongadas , salió para e1
Norte, donde se le confió el mando de la primera
division, compuesta del regimiento del Rey, batallon cazadores de Cuba y algunas otras fuerzas. Su
mision fué operar en la Alta Navarra, y la cumplió,
obligando á la faccion Rada á internarse en Francia, persiguiendo sin descanso al Pretendiente,
hasta dar lugar al combate de 0roquieta, y siguiendo luégo sin descanso en operaciones contra Recon do, Elio y otros cabecillas. El resultado fué que estas facciones se entregaron á d.iscrecion y sus jefes
cruzaron la frontera. Pasó á los pocos dias á Guipúzcoa, en cuya provincia y la de Vizcaya operó
hasta el convenio de Amorovieta, acudiendo á dar
apoyo á las fuerzas de Letona que peleaban en l\fañaria, y al batallon de .Mendigorria, refugiado en
01\ate despues de una gloriosa accion. De vuelta á
Navarra, contribuyó á la disolucion de las partidas
de Carasa y Lizárraga, y fué recompensado con el
eltlpleo de Mariscal de campo.
Contra lo acostumbrado en esta clase de trabajos,
al llegará este punto dejaremos de extractar la hoja
de servicios del general Primo he Rivera, por la razon de que, siendo del dominio público los hechos
que siguen, nada podríamos decir, que no hayan dicho ya plumas de conocidcs escritores, rindiendo
á los importantes méritos de este conocido caudillo
el homenaje que se merecen. Recordaremos sólo,
para nuestra satisfaccion, que Primo de Rivera es
aquel general que dispersó en Dima, con un batallon, al cabecilla Goirena y aseguró la paz en el
distrito de Vascongadas; el que, al volverá encenderse la guerra meses despues, fué nombrado segundo de .Moriones, y batió al tenaz carlista en Azpeitia y Azcoitia, escarmentándole aún más duramente en Aya; el que despues de un paréntesis de
siete meses, ocasionado por un cambio político, regresó al teatro de la guerra, y midió rudamente sus
armas con el enemigo en Allo, Dicastillo, Caserío de
Baigorri, Lárraga, 0teiza y tantos y tantos hechos
memorables; y por último, el bravo y sereno general que mereció de un hombre tan parco en tributar
elogios corno D. Domingo Moriones, estas frases, tomadas del parte de las batallas de Luquin, Barbárin y Urbiola:
((No obstante de ser conocidas en el ejército las
brillantes condiciones que reune el acreditado y
entendido general D. Fernando Primo de Rivera,
cumple á mi deber elevará conocimiento del Gobierno el distinguido comportamiento y relevantes
servicios que con la division á sus ordenes ha prestado en la batalla de la línea de l\Iontejurra (da
aquí cuenta de haberle confiado el cometido más
importante, y del valor, inteligencia y serenidad
con que lo cumplió, y termina diciendo): Merece,
pues, por mi parte, todo elogio su compottamiento,
y sus servicios son dignos de la gratitud de la patria, que tiene en el citado general una esperanza,
debiendo estar orgulloso el ejército con tan entendido y valiente caudillo, que le conducirá siempre
á la victoria. ll
Ocurren despues el ataque á 0teiza, la marcha
sobre Tolosa y otros memorables hechos, y en todo¡
demostró Primo de Rivera la justicia de aquellas
apreciaciones. ¡ Quién ignora su conducta brillante
en la rendicion de La Guardia, en la toma de Onton,
en aquellos rudos y sangrientos combates del 24 y
25 de Febrero de 1874; el furioso ataque del l\fontaflo, donde resultó contuso, y más tarde su heróico
denuedo en aquellos tremendos dias de Somorrostro; en el primero la toma de Cortes, en el segundo
la de Pucheta, y en el tercero el ataque al inexpugnable San Pedro Abanto, donde el ejército liberal
se aplastó como una bala de caflon, y Primo de Rivera rellibió gravisima herida?
¡Terribles hechos que no es posible olvidar! A
ellos va indisolublemente unido el nombre del general que motiva estas lineas, y juntos figurarán
en nuestra historia contemporánea. ¿A qué extendernos más, si no hay para el militar pundonoroso
honor super.ior á. éste?

Terminaremos, pues, anotando cómo contribuyó
á reparar el desastre de Lácar y Lorca, al tener de
de él noticia en el alto Esquinza, y el airoso papel
que le cupo desempei1ar en el último acto de la
guerra. Al dar cuenta de aquel hecho, se expresaba
de este modo el general en jefe:
«Merced á sus acertadas disposiciones y á la energía de su carácter, restableció la confianza en sus
tropas despues del acontecimiento de Lácar, rechazando al enemigo de los demas puntos de nuestra línea, á que dirigió sus ataques. Su comportamiento, tanto en los hechos de armas como durante
el tiempo que ejerció el mando de dicho cuerpo de
ejército, nada me dejó que desear, demostrando su
pericia, valor, actividad y especiales dotes para el
mando, en tantas ocasiones reconocido.&gt;)
Al verificar en Enero de 1876 la marcha al Baztan
el general .Martinez Campos, quedó Primo de Rivera
independiente en Ta.falla. El 30 atacó la linea enemiga, apoderándose con violento empuje de Santa
Bárbara de Oteiza; el 17 de Febrero arrolló al enemigo en la Solana y línea del Ega; el 18 ocupaba á
Jiiontejurra, y el 19 Estella veía flotar en sus muros
la bandera liberal. Tal fué la mision que en el último periodo de la guerra se encomendó al general
Primo de Rivera, y de tal modo supo cumplirla. La
gran cruz de San Fernando es testimonio del extraordinario mérito contra.ido.
Su mando en Castilla la Nueva, durante seis aflos,
y en Filipinas, durante tres, han acreditado sus dotes de gobernant~. El arma de Infantería, á cuyo
frente se halla ahora como Director, sabe cuánto
puede esperar de un general en quien al valor se
juntan el talento y la ilustracion, el buen trato y la
cortesía. Nosotros, á habernos dejado llevar por la
simpa.tia, hubiéramos ocupado el número entero
reseflando sus aeciones y citando mil ejemplos que
dieran fe de nuestras palabras; pero tenemos hecho el propósito firmisimo de no traspasar ciertos
limites, y haremos alto, pidiendo al distinguido general nos dispense si este cróquis, por efecto de
nuestra insuficiencia, no corresponde á nuestros
sinceros sentimientos de respeto y profunda consideracion hacia su persona.

NOVUS ORTUS
El nombre de Emilio Sala puesto al pié de este
dibujo, nos excusa de extendernos aquí en conmemorar sus bellezas y avalorar su mérito.
Los habituales favorecedores de LA lLUSTRACION
NACIONAL conocen al autor de ese l\Iarte que campea
en la primera página de cada número, y que ha sido
considerado como acabada obra de arte. Emilio Sala
es un pintor que Qonra á su patria; su estilo es
sobrio, sintético, digámoslo así; la factura de sus
obras tiene el sello que se advierte en las de los clásicos españoles; la entonacion, el colorido de sus cuadros acusan un vigor poco comun, y en el asunto se
revela al artista de originalidad é inspiracion.
No1Jus orllus es un cuadro de grandes dimensiones,
destinado á formar el techo de una de las habitaciones del palacio de Angla.da. Varias hadas, en caprichosas actitudes, queman en un brasero artistico las caretas de la falsía, lo~ atributos del error
y de la mentira, disponiéndose á inaugurar en el
mundo una nueva era: el reinado de la verdad, en
que sustituye á la fe, la ciencia, á las preocupaciones, el estudio y el cálculo; á la supersticion y la
inrolerancia, la libertad del pensamiento humano,
y el progreso de las ideas que han de fundar el
bienestar de nuestra especie, rompiendo las trabas
que reducen al hombre á la esclavitud del espíritu,
la más intolerable y funesta de las esclavitudes.
Sentimos que las dimensiones del grabado no permitan apreciar más que en conjunto la obra del
Sr. Sala, á quien ofrecemos desde estas columnas
el testimonio de la consideracion y alto· aprecio que
nos merecen su talento y especiales dotes para el
arte sublime del Ticiano y Murillo, Tenier y Rubens,

�LA TLUSTRAoroN NACIONAL

MADRID.- EL REGR

ESO DE !,AS CARRERAS

(GRABADO

DE MARICHAC)

�576

LA lLUSTRACION NACIONAL

577

LA ILUSTRACION NACIONAL

ENSAYOS COMPARATIVOS DE PLANCHAS DE BLINDAJE EN SPEZIA

tiles defwndicion endurecida y de acero colado, lanzados con una potencia total de 10.6u0 tonelámetros;
en el tiro actual, los proyectiles de acero forjado, de
calidad muy superior á los anteriores, y de menor
calibre, eran lanzados con unas fuerza viva superior
en ¼á la precedente.
Asi es que, ántes del tiro, nadie dudaba de la perforacion total de las planchas. Para las de Schneider había podido sentarse el hecho por medio de
una fórmula basada sobre cierto número de experiencias; y en cuanto á las mixtas, podía augurarse
á priori, en vista de los resultados del tiro de Amagex, en Marzo de 1884, en cuyos ensayos proyectiles

VERIFICADOS EN EL MES ACTUAL

Fig. 2.
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7.
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\'!STA DE UN BLANCO DE COSTADO

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Krupp, de acero forjado, habían atravesado dichas
planchas con gran exceso de velocidad. Por lo demas, se concibe fácilmente que cuando un proyectil
ha conseguido atravesar la capa de acero de una
plancha mixta, la resistencia opuesta por el resto
de ella es inferior á la de una plancha ordinaria
de hierro, puesto que, por las condiciones mismas
de la fabricacion, esta última no puede conservar
las propiedades que pudiera tener ántes de la colada de la capa de acero, no siendo factible restituirsela despues. Esto explica la presentacion de las
rajas anchas despues del tiro del 1.0 de Octubre; y
de esto se deduce que, á medida que mejore la fa-

bricacion en los proyectiles de aoero, se demostrará
cada vez más palpablemente la superioridad de resistencia de las planchas de Schneider sobre las
planchas mixtas.
Independientemente de la separacion considerable de los fragmentos de estas planchas que han
quedado en los blancos, el número de los desprendidos en las inmediaciones del punto de impacto
y la importante distancia á que han sido arrojados
detras de los blancos, prueban hasta la evidencia
que despues de la perforacion el proyectil conservaba todavía un exceso de fuerza viva considerable,
miéntras que la plancha Schneider absorbió casi

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1
~

FRENTE

I

Fig. 3.
La prensa extranjera ha seguido con interes el
Las planchas no se apoyaban sobre ninguno :e
curso de las pruebas que se han verificado en Ita- sus cantos.
lia, y creemos que se leerá con gusto el resultado
La distancia de la boca de la pieza á la cara ande estas experiencias, tan importantes para todos terior de las planchas era de 98 metros 898 mililos que siguen el desenvolvimiento de la'. industria metros.
militar.
Las velocidades fueron medidas con el cronógrafo
Ya en esta publicacion se ha dado cuenta, en di- Le Boulengé.
ferentes ocasiones, de varios ensayos comparativos
CORTE HORIZONTAL
DESCR!PCI0:-1 DEL TIRO
de las planchas de blindaje de las casas Schneider,
Cammell y Brown, y especialmente de los verificaPrimer disparo.-Plancha Cammell.
hallándose parcialmente obstruida por astillas y
dos el ano 1882 en el poligano de Muggiano que
Velocidad en el choque, 5'70 metros.
fragmentos de plancha la practicada en la madera.
causaron la más viva emocion, y pusieron de relieTrabajo total en el choque, la.828 tonelámetros. Las dos cuadernas próximas están completamente
ve la inferioridad de las planchas del sistema mixEl proyectil hiere la plancha un poco más arriba destrozadas, y las dos siguientes en extremo resento, adoptadas exclusivamente hasta aquí por la del centro, atravesando francamente, y con gran tidas. Una de las tornapuntas ha sido arrancada en
marina inglesa.
exceso de potencia, la plancha y el muro de apoyo: la prolongacion del disparo. Grandes fragmentos
Los ensayos que se han verificado recientemente
El agujero que atraviesa la plancha es próxima- de la plancha y del proyectil se ven esparcidos por
en Dinamarca sobre planchas de 225 milímetros de mente de 0,70 milímetros de diámetro; seis grietas el suelo, entre el muro y el espaldon, muy estroespesor, confirmaron las conclusiones de los ensa- radiadas la dividen en igual número de gruesos peado por los pedazos que en él han penetrado.
yos de 1882, mostrando además que eran aplicables fragmentos (fig. 5.ª); muchas de ellas son muy
Sólo un perno, inmediato al efecto del disparo, se
tambien á las planchas de pequeilo espesor.
anchas, alcanzando una el ancho de 265 milímetros. ha roto normalmente hacia su parte media. La deEl ministro de la Marina italiana decidió que las Ademas, toda la superficie de la plancha está formacion de las arandelas y del cautchuc de los
nuevas pruebas, que, como las precedentes, debían cruzada por numerosas grietas radiadas y circula- otros pernos acusan una fatiga bastante grande.
tener lugar sobre planchas de 0,48 milímetros de res. Buen número de fragmentos despedidos ~e la
Tercer disparo.-Plancha Schneider.
espesor, se efectuarían segun un programa muy cubiert¡,. de acero, yacen en el suelo delante del
Velocidad en el choque: 567 metros.
diferente del que se babia seguido en 1882.
blanco.
Trabajo total en el choque: 13.683 tonelámetros.
El programa que babia de servir para el tiro, fué
La brecha, en la parte exterior, tiene próximaEl proyectil hiere la plancha un poco más arriba
el siguiente:
mente 0,70 miiimetros de ancho por 2,00 de alto, del ceRtro, atravesaifo francamente ésta y el esl.º Dirigir al centro de cada una de las planchas, y la producida en la madera se encuentra en parte paldon con un excesl de potencia sensiblemente
normalmente á su superficie, un disparo del cailon obstruida por astíllas y por fragmentos de plancha. inferior al observado ~ las otras dos planchas.
de retrocarga de 43 centímetros, lanzando un .pro- Las dos cuadernas más próximas están total~nte
La plancha está atr«vesada por un ~gujero neto
yéctil de acero forjado Krupp de 835 kilogramos de destruidas; las dos siguientes lo están sólo en parte , de 0,50 centímetros de diámetro. Está dividida en
peso, con una velocidad de 5'i0 metros por segundo, y el tirante horizontal, por bajo del impacto, está tres fragmentos por igual número de grietas rade modo que reprodujese en el choque una ener- arrancado de su sitio y echado hacia atrás. La plan- diadas, de las cuales la más ancha tiene 40 milígía total de H.000 tonelámetros próximamente.
cha de la hilada que une entre si las tornapuntas, metros. En el pedazo grande de la izquierda se
2.0 Tirar en los cuatro ángulos de cada una de ha sido tambien arrancada en la prolongacion del nota una grieta capilar radiada que no se une al
las planchas un disparo del cailon de 25 centíme- disparo. Gruesos fragmentos de plancha y de pro- punto del impacto.
·
tros, lanzando un proyectil de acero forjado Krupp, yectil cubren el suelo entre el muro y el espaldon,
Estando completamente intacta la cara anterior
de 180 kilogramos de peso, animado de una veloci- muy deteriorado por los ped11-zos que en él han pe- de la plancha, ningun fragmento ha caido delante
dad de ',00, produciendo una fuerza total en el cho- netrado. Ninguno de los pernos ha cedido, pero las del blanco.
que de 4.500 tonelámetros.
copelas deformadas y el cautchuc, saliendo por las
La brecha en la parte exterior es de unos 0,65 cenLa primera sesion del tiro tuvo lugar en l.º del uniones, demostraban una fatiga hotable.
tímetros de ancho por 1,50 de alto, y la producida
corriente Octubre.
Segundo disparo.-Plancha Brown.
en la madera no está obstruida por astillas, cuya
Las planchas sometidas al ensayo estaban fijas·
Velocidad en el choque: 567 metros.
circunstancia es debida á haber sido menor la cancada una á un blanco independiente, formado por
Trabajo total en el choque: 13.6o3 tonelámetros. tidad de metal arrancada de la cara posterior y lanun muro de chapas y ~ngulares de acero (flg. l.ª).
El proyectil hiere la plancha un poco más arriba zada hacia atras. Por la misma razon es menor el
En la parte inferior el muro reposaba sobre un ar- del centro, atravesándola francamente, así como el número de fragmentos que se encuentra &lt;letras, que
mazon de madera, apuntalado en su extremidad muro, con gran exceso de potencia.
en los otros blancos y las tornapuntas del centro
posterior sobre otro apoyado al pié del espaldon.
El agujero tiene un diámetro de 0,65 centímetros no han sufrido casi ningun deterioro. El menisco
El aforro se componía de dos chapas superpuestas próximamente: la plancha está di vidida en ocho arrancado por el proyectil de lá parte posterior de
de 19 milímetros cada una. La plancha se apoyaba gruesos fragmentos, por otras tantas grietas radia- la plancha, ha caido al pié mismo del blanco. Fragsobre un almohadillado de encina, formado por vi- das (fig. 6), muchas muy abiertas, y una de ellas de mentos del proyectil se ven al fin de las tornapungas verticales de 25 centímetros.
260 milímetros de ancho. La plancha está ademas tas y del espaldon, en el cual la punta de la ojiva
Las tres planchas estaban fijas á los blancos por crazada por varias grietas radiadas y circulares, ha penetrado á una profundidad muy pequef!a. Tomedio de 18 pernos del sistema Schneider.
si bien en menor número que las observadas en la dos los pernos han resistido perfectamente, sin preLa plancha Schneider, perfectamente plana, te- plancha Cammell.
sentar seii.ales de fatiga, á pesar de ser de menores
nia un r.spesor uniforme de 478 milímetros. El esLa cubierta de acero está des.prendida alrededor dimensiones que los empleados en las otras dos
pesor de la plancha llrown era de 483 milimetros; del impacto en un diámetro de 1 metro 600 mili- planchas.
el de la plancha Cammell, de 480 milímetros. Las metros próximamente, y fragmentos muy numePor lo expuesto se v~ que el tiro del l.º de Octudos planchas inglesas presentaban una curvatura rosos culJren el suelo delante del blanco.
bre se ha efectuado en condiciones. verdaderameute
de unos 20 milimetros, con la convexidad hacia el
La brecha tiene en la parte exterior 0,60 centí- excepcionales. En los ensayos verificados en 1882,
proyectil.
metros de ancho por 1,60 de alto próximamente, las planchas, del mismo espesor, detuvieron proyec-

PLANCHA SCilNEIDER

PLANCllA C.UIMELL

Fig.9.

VISTA POSTERIOR DE LOS BLANCOS
SCIINEIDIR

por completo, en el trabajo de perforacion, la fu.e.rza ,
viva del proyectil que la atravesó. Ademas, el efecto destructor ejercido en la parte posterior del
blanco por los fragmentos del proyectil y de la plancha sobre las cuadernas, tornapuntas y el maderámen, ha sido muy limitado en esta última plancha,
miéntras que ha sido muy importante en las
mixtas.
El exámen de las planchas despues del tiro ha
permitido hacer constar que la perforacion había
desarrollado en la plancha Schneider una enorme
cantidad de calórico, al extremo que, trascurridas
algunas horas despues del disparo, no se podía poner la mano sobre ella á una distancia de Om ,50
del agujero: por el contrario, en las planchas rnix·
tas el calor alrededor del impacto era apénas sensible.
Este hecho curioso prueba incontestablemente la
enormeabsorcion de fuerza viva que han exigido las
planchas para ser perforadas. El retraso ofrecido
de la penetracion del proyectil por la resistencia
superior de la plancha, puede tener suma importancia cuando se trata, como en el caso particular,
de granadas en las cuales el calor desarrollado por
el choque podría producir la inflamacion de la carga Y determinar el estallido ántes de que hubiera
penetrado suficientemente.

C.UOJELL

El número y naturaleza de las grietas producidas
prueban que la fragilidad de las planchas mixtas
es mayor que las de las ph,nchas Schneicler; esta
circunstancia se había ya manifestado en las experienéias de Noviembre de 1882.
El desprendimiento de las cubiertas de las planchas mixtas, y especialmenta de la de Brown, demuestra el grave peligro que presentaría el tiro
oblicuo contra ellas con proyectiles de acero. Este
es un hecho qu~ debe llamar ~ériamente la atencion
de las personas competentes, porque en !os combates el tiro oblicuo es el que más generalmente se
usa.
Despues del tiro de este primer disparo, la plancha Schneider, por razon de su escaso fraccionamiento, de la poca importancia de sus grietas, de
la fatio-a casi nula de sus pernos y del pequeilo reº
.
sentimiento del blanco sobrn el cual estaba fiJada,
era la única capaz de resistir, sin cambiar la posicion de los puntos de impacto, los disparos de cañon
de 25 centímetros fijados en el programa de los
ensayos.
En vista de estos resultados, se ha decidido suspender la continuacion de las pruebas hasta que se
ha&lt;&gt;a un nuevo exámen. Cuando este caso llegue,
te;dremos á nuestros lectores al corriente del resultado de estas experiencias que encierran un in-

BROWN

terés de primer órden. para todas las Marinas de
guerra, pero especialmente para la de Inglaterra,
que, hasta el dia y acaso por un estimulo de orgullo nacional, ha perseverado en el empleo de las
planchas mixtas.
Con la mayor satisfaccion insertamos la siguien-

te carta, que nos ha remitido el Inspector general
de Sanidad de la Armada D. Manuel Chesio:

Scii,or IJircctor dt: LA ILUSTRACJON

N,ICJONAL.

Muy seilor mio: Se han recibido en este Centro
seis números de la notable publicacion que V. dirige en los cuales se dedican frases muy lisonjeras á
nu~stra Marina y á un individuo de nuestro Cuerpo, que acaba ne realizar uno de esos actos heróicos que forman ~poca en los fas_tos navales y que
honran á la nac10n donde se verifican.
Si como simple particular pudiera ba_starme con
mostrará V. mi gratitud por su atenc1on en conmemorar este hecho, como jefe del Cuerpo á que
este oficial pertenece, debo hacer algo más; que tributando honor á quien tan a_lto ha sa9ido colocar
el sentimiento de la humanidad, elevandolo hasta
el heroismo, honro á la Marina, honro á la Sanidad
naYal honro, en una palabra, á la Espaii.a toda, que
nunc~ se desmiente en estos momentos supremos
en que el hombre,. olvidan~o el sentimiento de la
pe'rsonalidad, sacrifica su vida por la de sus semeJantes.

�LA ILUSTRACION NACIONAL

578

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LA ILUSTRACION NACIONAL

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VITORIA MILITAR, MONUMENTAL y ARTÍSTICA (Dibujo de üabim.)

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579

�LA ILUSTRACION NACIONAL
El médico de la Armada, llamado por los deberes
de su profesion á una vida de constantes sacrificios,
separado de la familia, alejado de la vida social,
gastando su salud y su existencia en lejanos climas,
compartiendo las penalidades del marino sin participar de sus gloria&amp;, es uno de esos mártires ae la
ciencia que pasan desapercibidos, sin haber alcanzado, cuando han llegado á sus últimos dias, otra renumeracion, otra gloria que el sentimiento de un
deber cumplido, de una conciencia satisfecha. Su
nombre no figura en esos notables descubrimientos
que enaltecen á nuestros ilustres navegantes; su
nombre no aparece en la resefla de esos combates
que tanto han encumbrado nuestro pabellon nacional; pero en cambio en sus horas de meditacion vienen a su mente, cual consoladores recuerdos, sus
constantes afaues por iialvar á infelices cuyo nombre hasta ignora, que á sus cuidados debieron volver á sus hogares, y á sus desvelos el porvenir y el
amparo de sus familias.
Entre tantos y tantos médicos de nuestra Sanidad naval que en la ignorada enfermería de sus buques libraron tan rudas luchas con la muerte, sin
estimulo, sin gloria, sin recompensa; héroes de virtudes condenadas al eterno olvido, la Armada conmemora otros que las circunstancias han arrancado de la oscuridad, para grabar su recuerdo en las
páginas de la Historia; y los nombres de un Valdivieso, que cae mortalmente herido á la entrada del
Arsenal de Cavite al dirigir~e al punto donde su
honor le llamaba; el de un García Loranca, que sucumbe en el fragor de un combate contra feroces
piratas; el de un Gomez Nieto, que perece _.ictima
de una epidemia colérica por llevar los auxTlios de
la ciencia más allá de los límites del deber; el
nombre, en fin, de un Fernandez Menendez Valdés,
que en medio de los horrores de un huracan, en
un buque destrozado por las olas y rompiéndose contra inclementes arrecifes, ante espantosa escena de
desolacion y muerte y despues de inútiles esfuerzos, pagados con la vida de otros náufragos, dignos
de mejor suerte, se lanza á una pPrdicion segura y
salva con su arrojo multitud de individuos, evitando
mares de lágrimas á mil infortunadas familias; esos
nombres merecen estar grabados con letras de oro
no ya en la historia de nuestras glorias, no ya en
los anales de nuestra Marina, sino en lo ;más profundo de nuestros corazones: que para las virtudes
y el heroísmo, la patria se extiende hasta el último
confin donde existe la humanidad.
En nombre, pues, de la Marina, del Cuerpo de
Sanidad de la Armada, de Menendez Valdés, reciba
usted el testimonio de mi gratitud por las atentas
frases que su ilustrado periódico le dedica, y al propio tiempo por su !isonJera mencion de los altos servicios que los Cuerpos de Sanidad del Ejército y Armada han prestado á la patria, mostrándose siempre dignos de una distincion que nunca les ha sido
escaseada por la opinion de todo el pais.
Reciba V., seflor Director, la seguridad de la más
distinguida consideracion de S. S. S. Q. B. S. M.EI Inspector general de Sanidad de la Armada,-

•

miento se inauguró el Ilipódromo nacional, la aflcion á _las carreras ~a tomado pasmoso incremento,
.\ partir de aquel dia, en que el arte consumió para
el adorno de las tribunas y de la pista. le¡;ua y media de percalina, segun dijo con sal ática el Sr. ~loyano, se ha verificado una completa trasformacion:
las primeras carreras tenían un carácter sui gene1·is; el conjunto parecía abigarrado por una extrana
mezcla de tipos pertenecientes á sociedades distintas en gustos, en trajes y en idiomas. Era un especEL DJ&amp;BOTOB Y RBDAOTORBS DB LA JLUSTBACION NACIONAL.
táculo extranjero representado ante un público espaflol. Hoy ya no sucede asi. El extranjero que presencia en el paseo de la Castellana el desfile de trenes y carruaJes en aia de carreras, cree hallarse en
RECUERDOS DEL CORDON SANITARIO
los alrededores de Epson, ó en las avenidas que conducen al Hipódromo de Longchamps, cuando conCon este ep1grafe publicamos hoy un hermoso templa en su veloz carrera los monumentales
grabado en la pág. 5'71. Hecha esta composicion con hreacks que se suceden, arrastrados por soberbios
unos discretos apuntes de Irabien, nuestro corres- troncos; los elegantes niails-coachs, semejando inponsal artístico en Yitoria, que han sido ampliados mensos ramilletes formados de deslumbradoras bepor Lagarde, resulta, como no podia ménos de re- llezas; los carruajes tirados á la Daumont, con volansultar, un trabajo que merece fijar la atencion delr tes de rizadas pelucas y lacayos de vistosas y originales libreas, los sportnia,1i sobre caballos inglPses
público.
Nuestros lector!!s juzgarán: á ellos remitimos el de gran precio, y los jockeys que han figurado en el
fallo. Sólo diremos que el Sr. Irabien se ha inspirado espectáculo y que regresan cabalgando indolentes
en la verdad, copiando del natural perspectiv~a y sobre sus enmantados ponneys de course.
El grabado á dos páginas que publicamos en este
figuras, que el Sr. Lagarde ha combinadoecon m
gracia ingénita, con el arte y el buen gusto q le número da una idea exactísima del espectáculo que
son propios. La vista de la costa cantábrica, en su se ofrece al empezar el desfile, despues de termiextremo oriental, con el promontorio que la limi- nada la fiesta, y prueba la verdad de nuestras afirta; el desembarcadero do Santiago; el aspecto de maciones. El artista ha copiado del natural, y sin
aquellas abruptas estribacione~ del Pirineo, han embargo, si no fuera por el gallardo y severo guarsido trasladados á la estampa cun rigurosa exacti- dia civil que aparece en primer término, lo mismo
tud. El carabinero veterano, de fisonomía curtida podría suponerse en España la escena que reprepor la inclemencia de la temperatura en aquella re- senta, que en cualquier otro país de Europa.
Esta consideracion, que quizás disguste por su
gion septentrional y la mano fatídica del tiempo, es
un retrato de gran parecido. Ante su vista, muchos misma realidad á ciertos espíritus refractarios á
labios pronunciarán un nombre. La pareja de guar- toda luz, demuestra el admirable progreso de las
dias civiles que se desliza por el derrumbadero, sin costumbres, y es, para los que, como nosotros, preparar mientes en el peligro, y atenta sólo á la voz fieren pecar de optimistas, Jo que presenta el lado
del deber; el grupo ae soldados de infanteria que más simpático de este espectáculo moderno.
vigila en uno de los puestos del cordon; todos estos
detalles realzan el dibujo y le dan animacion y vida.
Pero no han atendido ni el Sr. Irabien ni el séflor
Lagarde tan sólo al sentimiento artístico, al bosqueVITORIA MILITAR, MONUMENTAL Y ARTÍSTICA
jar y dibujar estas figuras. Tal vez esta idea no
haya obrado en olios más que como secundaria. El
atezado rostro del veterano; las actitudes de los
La capital de Ala va, antigua Gazteiz, ó Vélica en
guardias que descienden como las cabras por el di- algunos documentos históricos, ó la Victoriacum de
ficil vericueto; la presencia de los soldados de linea,
Leovigildo, situada en el centro de una dilatada llatodo esto constituye en primer término un home- nura, ha tenido desde sus primeros tiempos gran
naje de gratitud, un testimonio de reconocimiento importancia militar, no sólo por ser cabeza de disque debemos á las honradas y sufridas clases que trito y contener, como tal, grandes almacenes, paren todos los lances extraordinarios, en todas las si- ques y depósitos, sino porque su admirable situatuaciones anormales por que el país atraviesa, sa- cion estratégica la hará representar siempre un
ben acudir al puesto de honor y peligro, lo mismo gran papel en nuestras contiendas con Francia,
cuando se trata de combatir al enemigo armado, como lo desem_peñó anteriormente y como lo ha
que cuando hay necesidad de cerrar el paso á una desempeflado en las civiles discordias de que ha
epidemia; de idéntico modo cuando las aguas des- sido teatro aquella reglon.
·
bordadas de los ríos arruinan riquísimas comarcas,
En la actuali~'ld hállase en Vitoria establecido el
que cuando plagas como la de la langosta amenazan cuartel genera~{, del cuer¡&gt;o de ejército del Norte,
dejar yermos los campos y destruidas las cosechas; con todas sus ¡1pendencias y la brigada de vanel ejército es la providencia salvadora, la egida que guardia, comp 1•sta de seis batallones de cazadores.
.Mai~uel Chesio.
ampara todos los intereses, el brazo bienhechor que
El grabado d ,a pág. 5'78, que debemos á nuestro
solicito se extiende á todas partes d,mde hay males corresponsal artístico el Sr. Irabien, ventajosamenHemos insertado esta carta como testimonio de
la agradabilisima sorpresa que nos ha producido la que precaver ó desgracias que remediar.
te cónocido de los suscritores de LA ILUSTRAcro:s,
En la ocasion presente, si hubiéramos de enume- reproduce algunos de los locales habilitarlos interibondadosa distincion con que hemos sido honrados.
Al tributar nuestro aplauso á un dignísimo indivi- rar los titulos que han adquirido al agradecimiento namente para cuarteles, pues ocupados los antiguos
duo del respetable cuerpo de Sanidad de la Armada,
del país esos sufridos guardias civiles, esos modes- con las fuerzas que ya existían en Vitoria, ha habihemos cumplido un deber, mejor dicho, hemos in- tos individuos del cuerpo de carabineros, los jóve- do que improvisar acuartelamiento fara los cuatro
nes soldados del ejército, que en la frontera han batallones que en tiempo del genera Pavía reforzatentado cumplirlo, pues bien poco es lo que hemos
hecho comparado con los méritos del esforzado mé- prestado el penosisimo servicio de vigilancia para ron la guarnicion. En el dibujo se ofrece una vista
dico del Gr(l,viiia, al que la nacion entera debía impedir la imasion del cólera, uo terminaríamos parcial del Hospital militar y almact&gt;nes situados en
ofrecer de algun modo expresivo el homenaje de su nuestra tarea en mucho tiempo, y nuestras pala-, las dependencias del antiguo convento de Santo Dobras jamás llegarian á pintar la realidad. Por fortu- mingo, descubriéndose en lontananza la catedral y
simpatía.
na, el país sabrá estimar tantos merecimientos, y
Agradable será para todos los individuos que forsu airosa torre cubierta de pizarra; se observa taroman el citado Cuerpo, ver cómo su Inspector gene- tal vez los poderes públicos acierten á recompen- bien un bosquejo del palacio episcopal, edificio que
ral se identifica y enorgullece con sus glorias y tra- sarlos. Pero si asi no fuera, cuando esos honrados despues de servir durante la guena de prisiones
diciones. Por nuestra parte, estamos tan acostum- espafloles recojan de su conciencia el premio de sus militares, se halla ocupado ahora por el batallon cabrados á presenciar el divorcio entre la autoridad
hechos en la satisfaccion que siempre produce el zadores de Barbastro, asi como el antiguo convento
y sus administrados, que este caso, tan nuevo y ori- deber cumplido, recuerden que una humilde, pero de capuchinos, que tambien se reproduce en el diginal, nos ha llenado de gratísima satisfaccion.
entusiasta publicacion, consagrada á enaltecer la bujo, sirve de albergue á cazadores de las Navas .
Llevamos cuatro años en esta campana de reivin- . virtud y á honrar el mérito, supo elevar su voz amiUno de los detalles de esta composicion repredicacion de las instituciones armadas. Hemos pa- ~a y ofrecerles la expresion de su aprecio, si mo-' senta un fragmento de la antigua Vitoria. Es un
gado tributo á todos los merecimientos, á todas las desta, verdaderamente espontánea y desintere- edificio conocido con el nombre de'Villasuso, y cuya
virtudes, pues no hemos querido ser nunca avaros sada.
historia va unida á legendarias tradiciones. En un
en homenajes á ninguna clase de jerarquias, y
ángulo de esta casa se ostenta un soberbio escudo
mucho ménos á las que pudiéramos llamar del tade nobleza, enlazado por ricos artesones y situado
lento y la virtud.
.
bajo antiquísimo balconaje que da á 13. plazuela del
EL REGRESO DE LAS CARRERAS
Cumplíamos un deber, y no podía alejarnos de su
Machete, en que se supone fué ejecutado Barahona,
cumplimiento el que, 1:n más de una ocasion, la incaudillo de los comuneros aleYeses, despues de la
Las carreras de caballos son ya un espectáculo rota de Durana.
diferencia ó el desden fueran el fruto inesperado de
tan aclimatado en Espafla como las corridas de to
nuestros espontáneos homenajes.
La cruz elevada en el punto de union de varios
Hoy que hemos luchado con la dificultad de ex- ros, comprendiéndose desrte luégo que su Jlorvenir caminos, donde fué la antigua Avendaño, completa
es mucho más dilatado que el de aquella diversion la composicion; pero como el Sr. !rabien es imprepresar nuestra admiracion á un rasgo he•óico, resultando que los materiales acopiados por nuestro popular: o~jeto de tan ef!1_peflada~ controversias.
sionista, ha tenido el buen gusto de afladir algunos
Prescmdiendo de su ut1hdad ba¡o el punto de vista detalle~ de grupos y personas tomados de su álbum,
entusiasmo no han logrado formar más que mezdel
progreso
de
la
cría
caballar,
hay,
por
lo
ménos,
quino pedestal de tan majestuosa figura, hoy llega
donde suele trasladar cuanto llama su atencion en
que considerar las carreras como una diversion que esta género tari dificil de cultivar, de cuyas dificulá nosotros la expresion de la gratitud en la forma
más afectuosa y más delicada que pudiéramos am- tiene visos de culta, pues da lugar á todas las ma- tades triunfa siempre nuestro estimado companebicionar; siendo el que de tal modo nos lisonjea, un nifestaciones del lujo y á todos los refinamiento~ de ro, con la constancia y la inteligencia del verdadeCuerpo entero, tal vez aquel al que hemos dedicado la moda, esa deidad de los tiempos presantcs, que ro artista.
ménos espacio en las continuas vigilias de la peno- cuenta por prosélitos á la inmensa mayoría de los
sa cam_paña que venimos sosteniendo en defensa séres que se llaman civilizados.
Desde que para solemnizar un fausto :acontecíde las instituciones armadas.
Imprenta de Enri,ue Rubiiios, plaza de la Paj.., 7, bis,
Despues de delineado este contraste, puede el
seflor D. Manuel Chesio, autor de la carta anterior,
á quien no tenemos el gusto de conocer, formarse
idea del estado de nuestro ánimo, dispuesto en este
instante á la alegria del más vivo reconocimiento,
y á la pesadumbre de no haber merecido la senalada honra con que se ha servido favorecernos.
Por hacerse digna de ella, no habrá méritos ni esfuerzos que no estén dispuestos á hacer con regocijo

...:...=.l

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ADMINISTRACION Y REDACCION
TOMO 2,0 -NOM. 43

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