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                  <text>618
proscritas de las tablas. El estudio pr, fundo y detenido del corazon humano es cosa desconocida en
el mundo de las bambali11as. A la, creaciones del
poeta han sucedido las farsas del volatinero. Las
acotaciones de los dramas contemporáneos no dicen
&lt;&lt;aquí se solloza; aquí se tiembla; aquí se pone el
alma en los ojos;1) sino ((aquí sale un toro; aquí aparece una bomba eléctrica; aquí la escena representará un toril.» Da grima leer los carteles de teatros: (&lt;Hoy se dará la 300ª representacion de Vioitos
?J coleando, Toros eii Paris, Los ,natadores, Agua y

cuernos, Fiesta torera, MazzaMiiii, Los apóstoles, Los
óa1idos de Villa/tita, Luces y sombras y Medidas sanitai·ias.1) Los papeles que anuncian tales espectáculvs se meten por los ojos del transeunte. ¡Qué colores tan vistosos! ¡Qué desfachatez! ¡Qué modo de
agrandar los autores de tales engendros, aumentando el calibre de las letras de sus nombres insignificantes! En cambio, un cartel sencillo, modesto,
medio escondido en un pliegue del ancho abanico
an·unciador, escribe casi con miedo: El desheredado, drama de D. Valentin Gomez.
Aunque la obra no es un portento dramático, críticas biliosas y enfáticas la han tratado como cosa
mezquina y despreciable. Comedia delicadamente
escrita, seriamente pensada, desarrollada á veces
con novedad é interes, si en algunas escenas se ladean los caractéres, pecando la accion de inverosímil, culpa es ésta de que no están libres aplaudidisimas comedias contemporáneas. Como van
siendo raros en nuestra sociedad los hombres de
hierro, el teatro no acierta á reflejar gigantes,
cuando sólo tiene delante enanos. Las pasiones y los
caractéres no son hoy maquinarias teatrales que
mueven con destreza los autores. Estas palancas
poderosíi,imas del alma humana, no dominando en
la vida actual, mal pueden encumbrarse en las cimas del arte. Nadie mira ya las águilas que se remontan al cielo. Concluyeron las cruz:tdas; desnaturalizáronse las guerras de conquista. Peléase hoy
por el hogar, por el placer del individuo. Estamos,
pues, en plena epopeya del gusano. No es de extrafiar que la escena reproduzca con preferencia el
mundo tle séres pequeños é incompletos que la
rodea.
El desheredado adolece, sin embargo, de un achaque que le pone fuera de toda via de salud; esta enfermedad es la del llanto, la de la monotonía. Situaciones teatrales admirables, están desvirtuadas
por la languidez con que se desenvuelven. Ningun
latigazo de sentimientos profuudos ó inesperados
conmueve al público, el cual, para comprender la
accion dramática, tiene que poner toda su alma en
la cabeza. La forma que sirve de ropaje á la última obra del Sr. D. Valentin Gomez está tejida
exclusivamente con máximas, sentencias y axiomas. ¡Cuán pocos gritos arrancados al corazon se
escuchan en El desheredado! Para probar la testarudez virtuosa del protagonista no basta reunir dos
personajes que disertan sobre puntos de moral
y mundología. Es preciso que por medio de hechos
ó de detalles tomados de la realidad, las lineas de
un carácter se vayan pintando y acentuando sobre
el rostro de un tipo. En esto consiste la·escasa impresion que hace en el auditorio El desheredado.
He escrito audito1·io, y no lo tacho. El deshc,·cdado
es más bien un discurso que una comedia.
Como libro, como obra de estilo, como poema, es
linda joya El desheredado. Los ojos podrán apreciar
mejor esta obra que el oído. Hay en ella bellezas,
ideales que encantan; descripciones del país natal
que hacen soñar al espíritu con visiones de idilio.
El público no permanece indiferente ante tales primores, y aplaude. Pero córtanse aquí los méritos de
El deskeredado; obra, á pesar de todo, que marca
una nueva faz en el talento, hasta ahora timido, de
Valentin Gomez. Más amplitud de recursos, más conatos de hundirse en la vida real; más descreimiento en procedimientos anticuados; más energía, en
fin, se observa en esta nueva produccion del autor
de El celoso de sí mismo. Gústase un granillo picante de sátira social en el condimento de su reciente comedia. Pero desgraciadamente las teorias
filosóficas que quiere poner en juego se quiebran

LA lLUS'l'IL\U10N N,\CIONAL
como frágiles vidrios, al tocar los picos cortantes de
la lucha dramática. ¡Qué hermosa es la piedad
filial! ¡Que cuadro tan sencillo es el que I epresenta
el arrepentimiento! Predicar la virtud, ¡qué fin tan
noble! ... ¡La virtud! ¡La virtud! ¿Quién no la persigue? l\Ias ¡ay! siempre Satan, roieado de sombras,
maquinando rebeldías, royéndose la lengua de rabia, será más atractivo que el ángel más perfecto
y nadando en luz, y con la cara más sonriente por
la más inmutable felicidad. Es que el hombre, en la
tierra, tiene más de Luzbel que de santo.
Por eso, r..o es nuevo el conflicto que se ha tratado
de resol ver en El desheredado. Desde Est-il bon est-il
nidehant, comedia de Diderot, hasta la obra del señor
Gomez, muchos dramas han abrazado este problema terrible de la virtud, que pelea por ser virtud y
que sucumbe, como maldad, en el ancho campamento de la vida. El delincu1ite koiwado, de Jovellanos, ó Loc¡¡,ra ó santidad, de ... quien todos saben, y
últimamente Mártires ó deli11c-uiitcs, de Pleguezu¡
lo, apoderáronse· de esta idea capital, llevándo
cada cual al terreno que le era conocitl.o. A~ui
juez, allá un sabio, acullá un adúltero, más ta e
un paroc,rn: hé aquí los ej~s sobre los cuales ha girado este mundo de la virtud que se crea por propios esfuerzos, y á la que el vulgo destruye, ora con
leyes, ora con burlas, ya con el destierro, ya con el
manicomio. L i obra, sin embargo, del Sr. Gomez
(D. Valentin), es la que ménos felizmente desata
este nudo gordiano. No es posible que un ladron,
fuere como fuere, pueda volver á alzar orgullosamente la cabeza sin una expiacion que le dignifique
ante la severa opinion de la justicia social. Gánase
el cielo con un segundo tan sólo de sentida contricion; en el mundo no pasan así las cosas. El Paraíso, segun cuentan, es muy grande; la tierra es muy
pequeña. 1Uli caben todos, espérase á todos; aqui á
nadie se aguarda, y todos estorbamos. De este modo,
Cárlos, primera persona de El deshei·cdado, creyéndose honrado al devolver lo que robó, no sólo es
un carácter falso, pues la conciencia no está tan
cíega que no vea claramente desnuda la verdad,
sino que es ademas un carácter atrozmente inmoral.
No quisiera concluir sin a¡iuntar que no todos los
actores han dado expresion á determinados rasgos
bellisimos de la obra del Sr. Gomez. Parece que el
desaliénto sobrecoge de improviso á nuestros artistas, pasanclo desapercibidos renglones de versos
donde palpita una emocion que, en otro caso, saltaría de las tablas al público. El Sr. Vico, en una sola
redondilla, hace pasar la multitud de la indiferencia
al aplauso. ¿Cómo los demas actores no hacen lo
mismo? La respuesta es fácil de concebir, aunque
descortés exponerla. La seflora Tubau es una ac
triz que interpreta admirablemente los papeles donde rie juguetona y punzante la ironía. La Elena de
El iesl1eredado es una mujer triste, tierna, afectuosa, á veces apaaionada. Pero eso es escribir en el
vacío (permitaseme esta vulgaridad), cuando no se
tienen puestos los ojos en las condiciones naturales
de los intérpretes de una obra escénica. Un fenómeno se ha verificado en El deskcredado: el actor que
hacía reir, ha hecho llorar. Es verdad que Mariano
Fernandez es un artista asombroso. Es un Jorick ficticio, que se convierte, cuando quiere, en un Talma
verdadero.

En el teatro de Jovellanos trata de reincidir en
sus despropósitos la célebre Doña Juanita.
¡Mentira parece que la empresaria codicia no se
haya detenido ante la traduccion bilingüe del libro
de ópera cómica donde más dislates ha acumulado
la intemperancia de nuestros vecinos para satirizar
nuestro país y cuanto lleva el nombre espanol!
¡Es wia delicia ver cómo se desgarran, al compás
de las notas fugaces y originalisimas de Suppé, los
jirones torpemente arrancados á nuestra honra nacional! Es seguro que el niño que vea este infame
espectáculo, saldrá con ganas de defender ma!lana
su patria. Olvidase mucho en esta época ese sér
tiernísimo, desapercibido en el bullicio de las tur-

has, que al cabo de un pufiado de años será hombr&lt;',
tal vez temible. Dásele por alimento del u.lma d«~honor y pornografismo. No importa; húndase en miserables sombras de dudas la infancia... con tal
que la gente adulta se divierta.
Los periódicos de más circulacion, entre tanto,
dedican planas enteras á reseñas de toros, á insoportables y mal perjei'tadas criticas de crirt1c1tes teatrales, que no otra cosa son las obras que hoy pasan
por las tablas. Todo para la contaduría, nada para
la gloria. Del libro, ese montoncillo de papel que
suele convertirso en mole de granitó (y á veces en
cantos rodados, no hay que dudarlo), no hay periodista que se sienta con fuerzas para ocuparse seriamente. Las fl¡¡,stracioiies agotan caudales inmensos
ciñéndose sólo á los altos méritos del arte, de la ci~
vilizacion, de la gloria, de todas esas zarandajas
que carecen, desgraciadamente, de cuernos y violones; pues bien: los esfuerzos gigantescos de que
es resultado uno de esos pliegos donde el espíritu
de un pueblo se imprime con renglones ó con figuras, son recompensados por el periodismo con el
olvido más espantoso. ¡Oh delicioso país, donde un
andarín es más celebre que un escritor!
Yo bien reconozco que hay teatros que siguen el
noble camino del deber y ele la dignidad. Pero el
Español, representando obras sin relumbron, se
arruina. Yo he visto á Vico, media hora ántes de la
representacion, levantarse de una ¡nesa del café
del Príncipe, dando un suspiro que, empezando en
rugido, terminaba en sollozo. Le he contemplado,
al principio, rebujado en su capa, con la mirada
fija en el negro humo de la taza que tenia delante,
irse ensanchando su pecho, iluminándose sufrente, volviéndose convulsos sus miembros. Yo me he
dicho entónces: ((¡ Qué inspiracion tan tempestuosa
debe agitar ahora el alma de este gran actor!&gt;)
Despues le he observado, aplomándose sobre si
mismo, achicándose, desvaneciéndose, cuando con
atento oído escuchaba el desfallecedor silencio del
cercano teatro. Aquellas noches Vico representaba
La·Carcajada. Y en efecto, aquel suspiro, escapado
involuntariamente, donde nadie sino yo lo percibía,
era la histérica, la reprimida, pero no mé.nos tremenda carcajada del genio que se siente á oscuras
cuando piensa lanzar rasgos, que se siente desoido
cuando quiere gritar con voces arrancadas al pecho
da un titan y no al cuello gangoso de una marioneta.
JOSE DE SILES.

'

BIBLIOGRAFÍA
,¿Qué hay?, - Verdades psicolÓgioa!il segun los
principios de la. o encía. moderna, por UbalctoQuiñones.

Con este titulo, el conocido pensador y dístinguidisimo escritor Sr. Quillones ha publicado un conjunto de conclusiones sobre los temas más profundos del órden moral y social. Notabilísima es esta
obra, y sobre todo el pasaje en que demuestra que
los sacerdotes cristianos no siguen el ejemplo de
Cristo, sino más bien le contrarían. ((Los que se
llaman ministros de todas las religiones, dice, léjos
de vivir de su propio trabajo, con el sudor de su
rostro, para atestiguar con el ejemplo la bondad de
su doctrina, viTen regaladamente del culto.&gt;)
Par¡i. el Sr. Quiñones es ínadmisible que haya
quien viva á costa del trabajo de los demás, ejerciendo funciones de ninguna clase de utilidad general. El sabio, el pensador que ha sitio siempre pobre en una sociedad adelantada, deberá ocupar el
rango que hoy tienen los propagandistas de lauupersticion y la ignorancia.
Porque el trabajo del pensador, aunque aparen•
temente ménos productivo que el de la industria,
elabora y trasforma las ideas que inlluyen lut\go
decisivamente en el movimiento industrial de toda
índole.

- - - - - --Imp. de B. Rubl.i.oa1 plau de la P&amp;ja, ?1 Madrid.

~~

REVISTA

10 DE DICIEMBRE DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NúM, 46

Almirante, 2, quintuplicado.

•

SUMARIO
GRABADOS: Excmo. Sr. Teniente General D. Manuel
Cassola, director general de Artilleria.-Sociedad
cooperativa fundada en Barcelona para la elaboracion de productos de farmacia: fachada principal del edificio; patio central, y despacho.-Vitoria: ejercicios practicados por la brigada de Vanguardia en las inmediaciones de Arriaga.-Tánger: calle principal y mercado, conocido con el
nombre de Soco de Abajo (Sok-et-Theti).-Ejércíto
francés: incorporacion de los reservistas á sus
regimientos.-Guerra del Sudan: expedicion de
la escuadrilla inglesa por el Nilo; llegada á la segunda catarata.
TEXTO: Crónica.-Excmo. Sr.D. ManuelCassola, director general de Artilleria.-Sociedad Farmacéutico-espa!lola.-Maniobras militares en Vitoria.-Tánger: vista del Soco de Abajo .-Francia:
la marcha de los reservistas.-Guerra del Sudan.
-Cfoncias y sus aplicaciones, por Z.-Exposicion
artístico-literaria, por D. J. M. S.-El centenario
del marqués de Santa Cruz de Marcenado.-Cautiverios (poesía), por D. C. de Alvear .-Teatros:
Corazrm- de hombre, drama del Sr. Novo y Colson,
por A. z.-Anuncios.-Sobre cubierta, por don
Eduardo de Palacio.-Desde el Peñon de Alhucemas: carta-intima (poesía), por D. Cárlos Cano.Variedades.-Remembranza, por D. Cayetano de
Alvear. -Advertencias.

CRÓNICA

dría ser mejor utilizada en el trabajo ó en la
guerra.
Francia no es tan altruista como en otros
tiempos; atribuye á su desinteres tradicional
gran parte de sus desdichas; pero se equivoca.
~o que quedará en su historia, es ese espíritu
citalleresco, ese Don Quijote que en épocas
~'lrsls la ha conducido á sublimes hazafias.
Nápoleon (una voluntad y una ambicion srn
INTELIGENCIA); Napoleon mismo, obtendrá juicios benévolos, ya que no por su irracional deseo de dominar el mundo, por sus obras de
difusion y propaganda civilizadora. En las
actuales circunstancias, Francia debe volver
á su primitivo programa: «Todo por la civilizacion y para la civilizacion. &gt; Solamente que
no se trata ya de conquistar, sino de amparar;
de hacer respetar el derecho de los débiles.
Acaba ahora de pedir un nuevo crédito para
la guerra del Tonkin. Aquí gasta sus fuerzas
y dinero de una manera desastrosa. Debe po•
ner término á este conflicto. ¿Cómo? Por la
mediacion de Inglaterra. El discurso de lord
Granville es bastante expresivo. Los ingleaes
tienen sobre nosotros esta ventaja¡ si compren•
den que se han equivocado, se apresuran á
corregir su error. Inglaterra ve ya tal vez la
necesidad de aliarse á Francia y á Italia; está,
pues, dispuesta á prestar servicios á Francia.
Quizá en este momento habrá ya empezado su
obra de pacificacion entre franceses y chinos.
Conseguido esto, Francia debe adoptar una
actitud franca y generosa en la cuestion de
Africa; sostener los derechos de Portugal; apo•
yar las pretensiones de Espafia; explorar y
sostener tambien las de Italia; disputar, en
suma, á .Alemania sus pretensiones de coloni•
zar los países latinos. ¡Ay de éstos si no se
alían para una defensa comunl

El estado de los trabajos de la conferencia
de Berlin no nos permite apreciar aún su alcance y sus resultados. Pero insistimos en observar que sin sacrificios de sangre ni dinero,
Alemania se instalará y desergolverá sólidamente en Africa, á. expensas de los países latinos. Las cuestiones del Tonkin, Egipto, Congo
y Madagascar han debilitado á Francia é In•
glaterra; más aún: las han separado. Alemania
se aprovecha perfectamente de estos errores y
obcecaciones políticas.
No hace mucho tiempo decía la Pall Mall
Gazette, con ocasion de un discurso de BisNuestro país pasa por una crisis moral im·
mark: «Los franceses tenían, al ménos, rasgos
portante.
Estamos en un período de crítica
generosos; si turbaban alguna vez la paz de
Europa, era por sus tendencias á anteponer implacable, y sabido es el efecto primero de
los intereses de la humanidad á los del equi- todo trabajo de refl.exion: un efecto disolvente
librio europeo. Los alemanes, ya está visto, sobre los instintos buenos y malos. ¿En qué
no conocen otra política que la del egoismo proporcion se disuelven unos y otros? No es
fácil decirlo. Tal vez muchos instintos feroces
nacional.&gt;
Esto es exacto; Inglaterra, que pasa pot ser desaparecen; pero 1ayl tambien muchos bueegoista, no lo es en riinguú- sentido. Solamen . nos instíñoos se debilitan. Este hecho no au•
te su accion práctica, incesante, la impone á toriza á declarar perjudicial la crítica¡ al conveces ese género de inconsecuencias que acom• trario,,su resultado será el de fortalecer, el de
pafia siempre á la vida real, demasiado activa. arraigar una moral sólida definitiva. Pero en
Es más egoísta Alemania, á pesar de sus pro- la transicion tendremos que resignarnos á ver
fundos pensadores y generosos poetas, porque retrocesos de índole diversa. En política, por
éstos no dirigirán la humanidad sino cuando ejemplo, no se nota ya ningun desinteres, ó
se extinga en el pueblo esa crasa ignorancia mejor dicho, ningun alto interes general 9 na•
que le hace oir con delectacion á charlatanes cional. Muy recientemente hemos podido compolíticos, sin ningun otro mérito que el de un probar este hecho. Un compaftero nuestro,
buen pulmon y una resistencia física quepo• D. Emilio Bonelli, ha levantado la bandera

espafiola en importantes territorios de Marruecos. Dimos en nuestro número anterior el gra•
hado. Pues la prensa de todos los matices (con
excepcion de La Correspondencia Mititar),
ha dado amplio espacio á pequei'l.as cuestiones
de política interior, y no ha tenido dos líneas
para comentario de este suceso. Su importan..
cia, sin embargo, en otro país, habría sido considerada como de carácter extraordinario.
En arte, en literatura, se descubre más afan
de lucro inmediato ó satisfaccion vanidosa, que
gusto y pasion como las del inolvidable Becquer, por la interpretacion de los más nobles
estados del espíritu humano.
No tenemos apénas pensado~·es, es decir,
hombres consagrados á la cie.ncia, sin explotarla para su exaltacion política. Pero, es más,
se mira con incredulidad y prevencion al hombre que estudia y no se pone al servicio de las
pasiones militantes. Se juzga, en suma, imposible, que un hombre sin fortuna pueda des cuidar su carrera ó profesion, y sus probabilidades de medro político, por esclarecer el problema de la moral científica á cualquioc otro
de los que las ciencias contemporáneas tienen
sobre el tapete. En los más aplicados ateneistas, el fin práctico (la utilidad inmediata), se
sobrepone en seguida al fin teórico (la investigacion de la verdad y la satisfaccion consiguiente). No se cree en la existencia de estos
hombres desinteresados, y no se les ayuda; no
se contribuye á su conservacion y perfeccionamiento. Se explica así la esterilidad de Espafia
en pensadores de ve1·dad, no en pensadores
candidatos para diputados y ministros, y destinando á estos fines dos partes del dia. El
pensador sincero, hace lo que dice Renan; si
la patria le llama y le saca de su gabinete para
ir al Parlamento, va; pero no se dedica á estu•
diar medios de baja intriga para obtener proteccion de ningun género, ó falsear la voluntad del cuerpo electoral. Tampoco puede aceptar el papel de abogado en un partido, cualquiera que sea la causa que se le encomiende.
El carácter de un verdadero pensador es el
arquetipo del carácter. «Por la verdad y para
la verdad:, hé aquí su sola é invariable divisa.

Las dos disposiciones más importantes de
guerra, han sido la concerniente al nuevo Código penal militar y la Coleccion legislativa
del ejerciro. No podemos entrar en critica de
aplicacion ó procedimientos. Ya hace tiempo
indicamos algunas de las ventajas que repor•
tarla la nueva clasificacion de delitos militares, y sobre el punto más importante de las
teoría&amp; que han debido inspirar á la nueva legislacion, no es de esta ocasion su exámen;
pues nos colocaríamos en el punto de vista de

�LA ILUSTRACION NACIONAL

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LA ILUSTRACION NACIONAL

•

1

L

_ _ _ _J
EXCMO. SR. TE'.'&gt;IENTE GENER.\L

0.

MANUEL CASSOLA, DIRECTOR GENERAL D"B ARTJl.LERIA

o

621

�622
una justicia penal puramente defensiva, y las
deducciones ó consecuencias lógicas exigirían
mucho más espacio que el destinado ordinariamente á esta Crónica. Contentémonos con de
cir que edificar es ya un progreso, y que la
nueva legislacion, aunque no mucho, difiere
ya bastante de la inspi11ada en la justicia penal de los tiempos bárbaros.
Una cuestion importante suscita El Correo
Militar. Nuestra divisa y nuestro interés por
el ejército nos obligan á tratarla con imparcialidad, cualesquiera que sea el órden de intereses particulares que afecte.
El Correo Milita1· anuncia que tal vez se
forme un cuerpo burocrático-militar, y opina que sería conveniente que los funcionarios
de las dependencias no tuviesen participacion
alguna en las escalas.
Como promete desenvolver este punto en
artículos sucesivos, reservamos para entónces
nuestra opinion. Es, por otra parte, difícil de
improvisar; pero comprendemos que el asunto
tiene importancia y es digno del mayor y más
imparcial análisis. Hemos conocido sargentos
que han llegado á generales sin salir de la oficina: este es un hecho importantísimo. Pero
hay que examinar otros aspectos de esta funcion burocrática para decidirse por una separacion ó distincion absoluta entre ella y las de
la restante oficialidad del ejército.
Un distinguido coronel retirado del arma de
c'aballería, ayudante que fué del insigne general Espartero, del invicto duque de la Victoria (el marqués de Murrieta), ha logrado introducir en su preciosa posesiou de Higay el
cultivo de una planta que hasta hoy teníamos
que pedir á Inglaterra.
El lúpulo del marqués de Murrieta concurre ya en el mercado con el lúpulo inglés; en la
última Exposicion manufacturera obtuvo esta
nueva planta medalla de primera clase, y en la
de Logroílo ha sido tambien premiada.
Está tan dentro de nuestro sistema general
de reorganizacion espaiíola ver á. un marqués
y distinguido hombre de armas cooperando y
enalteeiendo la produccion nacional, que no
podemos escasear frases de elogio á este aristócrata, verdaderamente digno de sus títulos.
Advirtamos que ha residido mucho tiempo en
Inglaterra. Al contacto de aquellas costumbres
activas y útiles, un gran carácter no puede
ménos de sentirse inclinado á importar en su
país hábitos de trabajo, seriedad y rectitud.
Tal ha hecho el sefior marqués de Murrieta. Su
posesion de Logrofío (Higay) es una verdadera escuela de agricultura; allí hace experiencias y procura, por todos los medios posibles,
nuevos productos á la explotacion nacional.
Por último, nos consta que el móvil del lucro
no influye en su conducta, aunque pudiera legítimamente influir. Gasta más que le producen sus deseos de ser útil al país. Recomendamos, pues, este modelo á la mayor parte de los
aristócratas y acaudalados de Espaf'ía, que ni
siquiera saben circular su riqueza.
En el Centro Militar continúa el Sr. Buesa
sus notabilísimas conferencias sobre el Código

LA ILUSTRACION NACIONAL

LA ILUSTRACION NACIONAL
cargo desempef!.ó hasta Diciembre de 1862, en que
se le otorgó el grado de comandante por la gracia
general, y habiéndose comenzado la dificil campana
de Cuba, cambió espontáneamente el profesorado
por el peligroso puesto de los campos de batalla.
Organizó en cuatro dias una pequei'la fuerza de
voluntarios, que movilizó bajo el nombre de «primera guerrilla volante,)) y se dirigió inmediatamente
con ella á las Villas Orientales, donde se sostuvo con
ligeros combates, siempre victoriosos, á la cabeza
de aquel puñado de ciudadanos guerrilleros, base y
ejemplo de esa institucion que tantos dias de gloria
ha sabido conquistarse en aquella ruda campaña.
Con dicha fuerza, y á veces otras á sus órdenes, •
concurrió el capitan Cassola á multitud de operaciones, combates y diarios hechos de armas, difíciles de enumerar, tanto en las Villas como en el Camagüey, obteniendo sucesivamente en recompensa,
por la accion de las Mercedes y otras en Mayo
de 1869, el empleo de comandante; por el victorioso
combate de Santa Gertrudis, el 30 de Setiembre del
mismo ario, el grado de te11iente coronel; por el buen
resultado en las operaciones que practicó contra los
La que con el tema ,Fuerza y derecho&gt;
el sábado 29 de Noviembre el comandante de issurrectos en Sancti-Spiritus desde Enero á Junio
ingenieros D. Castor Amí, proporcionó á su de 1810, el grado de coronel; por la accion de
Clueco y brillante mérito obtenido en el combate
autor una entusiasta ovacion del numeroso que sostuvo como jefP- en Meloncitos el 2 de Julio
público que acudió á oirla, atraído por la ven- de 1870, la placa roja del Mérito militar; y por últi~
tajosa reputacion alcanzada en análogas ma- mo, establecida á su iniciativa y bajo su inmediato
mando la línea de vanguardia de la llamada Trocha
nifestaciones por este jefe distinguido.
No fué ménos notable la qmi, con el tema de Moron al Júcaro, obtuvo el empleo de teniente
coronel, como recompensa al result¡,.do de las ope,América,, pronunció el sábado último el se- raciones que practicó en dicha línea desde Enero á
fíor D. Héctor Varela, representante de la Re- Junio de 1871; pero habiendo enfermado gravepública Argentina en esta corte. El Castelar mente en aquel rudo y peligroso servicio, regresó á
americano estuvo á la altura de su envidiable España en Setiembre del mismo año.
Apénas mejorado de su grave enfermedad en Sereputacion, y desde las primeras frases arrebatiembre de 1872, fué destinado al regimiento de
tó al auditorio, cuyo entusiasmo se manifestó Cantabria, y eoviadtf en Diciembre al Norte á coro·
en repetidas salvas de aplausos. Terminado el batir las primeras partidas carlistas que se alzaban
acto, tuvimos el gm1to de estrechar la mano en armas; cúpole al teniente coronel Cassola la
del Sr. V arela, felicitándole pot· su triunfo, y suerte de sostener con buen éxito, en 29 de dicho
por el que acaba de conseguir venciendo una mes, el primer combate en el puente de Lacunza
(:-iavarra), y propuesto por su distinguido comporgravísima enfermedad, que puso en peligro su tamiento, obtuvo en recompensa el empleo de corovida.
nel, con el que concurrió á otros hechos de armas,
hasta que enfermó nuevamente en Mayo de 1873.
Disfrutando licencia en Madrid y fundándose el
Excmo. Sr. Teniente General
Gobierno en las especiales dotes de aptitud del coDON MANUEL CASSOLA FERNANDEZ,
ronel Cassola, le encargó de las comisiones de direcDirector general de Artillerla,
tor del Parque de Artillería de Madrid y vocal de la
Continuando la tarea que voluntariamente nos Junta organizatllra del ejército, y obligad.o á acephemos impuesto, trazamos hoy, á grandes rasgos, tar dichos cargos por las difíciles circunstancias
la biografía de uno de los generales mas jóvenes que atravesaba entónces el ejército y el país, obtuvo
de nuestro ejército, y que sin embargo ha sabido por sus laboriosos trabajos en dicha junta la placa
adquirirse un brillante renombre en su Estado Ma- blanca del :\lérito militar, hasta que confiándosele
en Setiembre del mismo año el mando del regiyor general.
El actual director de Artillería nació en Ilellin miento de Galicia, marchó con él á sitiar á los cantonales de Cartagena, concurriendo á varios hechos
(Albacete) el 27 de Agosto de 1838. Fué admitido
como cadete en 20 de Diciembre de 1852 en el cole- de armas y á todas las operaciones del sitio hasta
gio de infantería de Toledo, y ascendió á subtenien- la rendicion de la plaza en 13 de Enero de 1814.
Con dicho cuerpo pasó inmediatamente á operar
te, reglamentariamente, en 25 de Junio de 1856,
concurriendo á los combates del 16, 17 y 18 de Julio á Catalm1a contra los carlistas, y necesitando redel mismo año, sostenidos en la corte, por los que fuerzos el ejército del Norte, se incorporó á éste á
obtuvo la cruz de San Fernando de primera clase. los pocos dias, tomando inmediatamente parte en
el sitio y ocupacion de Laguardia; asistió el 11 de
Ascendió á teniente, por antigüedad, el 25 de
Agosto de 1857, é iniciada en Méjico la íntervencion Febrero á la accion de Onton, con que se inauguraarmada europea, fué destinado al ejército de Cuba, ron las sangrientas operaciones sobre Somorrostro;
á su instancia, para formar parte de la division del . concurrió al combate de l\lonte-Monta110 el 25 del
mismo mes, formando durante él parte de las trogeneral Prim en 1862.
Pasó despues á la isla de Santo Domingo, donde pas encargadas de restablecer el combate y conteasistió al ataque y ocupacion de Santiago de los Ca- ner á los carlistas en sus líneas; asistió con su regiballeros, á la retirada de Puerto-Plata, á los comba- miento al ataque de la posicion de Cortes, en el ala
tes librados para ocupar á San Cristóbal, Baní y derecha del ejército, el dia 25 de Marzo, y el 26 y 21
Azúa, y á las demas operaciones de la division Gán- ocupó distintos puntos en el centro de la línea que
dara; al asalto, ocupacion y defensa de Monte-Cristi atacaba á Pucheta, Murrieta y San Pedro Abanto,
y hechos de armas de sus inmediaciones y á otra quedando despues al frente de estas posiciones,
serie de funciones de guerra ocurridas en aquella apoyando á la artillería de ataque más avanzada Y
mortífera campaña de dos aílos, donde obtuvo por obteniendo por recompensa de estos servicios el
recompensa de sus servicios, sucesivamente, el empleo de brigadier.
El 29 de Abril siguiente desalojó al enemigo, con
grado decapitan y la efectividad del mismo empleo.
Efectuada la evacuacion de la isla, fué elegido el el regimiento de Galicia, del caserío de l\lontellano,
capitan Cassola profesor de geometría y topografía y facilitadas las comunicaciones entre los cuerpos
de la Academia de la Habana en Junio de 1865, cuyo de ejército del marqués del Duero y duque de la

penal militar, ante una concurrencia distinguida, que presta sefíalada atencion á los razonamientos del orador, cuya facilidad de palabra
es, por cierto, extraordinaria.
Sabe el Sr. Buesa, ilustradísimo y antiguo
jurisconsulto, unir con acierto lo útil á lo agradable, de modo que el interes durante sus discursos no decae un momento, y al levantarse
la sesion, el auditorio se admira de lo rápidamente que el tiempo ha trascurrido, y toma
el propósito de no faltar á la conferencia inmediata.
Esto hace el mejor elogio del distinguido
profesor de derecho militar, á quien, al felicitarle, debemos hacer presente nuestro testimonio de reconocimiento por las útiles lecciones que nos proporciona en sus conferencias.

46

Torre, concurrió con su division á atacar durante la
noche y ocupar las posiciones de Triano y Galdames_, que decidieron la rápida retirada del ejército
carltsta en l.º de IIIayo, quedando librada Bilbao.
Reorganizado aquel ejército, fué el brigadier Cassola nombrado jefe de la primera brigada en la division de Vizcaya, y con una columna de mil infantes cruzó cautelosamente las líneas enemigas, logrando. sorprender á su retaguardia al pueblo de
:\fungu1a y coger unos rehenes, sosteniendo al regreso un victorioso combate entre Grbe y Lejina el 9
de Julio de 1874.
Obtuvo despues el mando de la segunda brigada
de la misma division encargada de fortificar y de.., fender la parte baja de la ria de Bilbao hasta Portugal~t~; y para completar su línea por ambas orillas,
dec1d10 ocupar el pueblo de .A.lgorta, lo que consiguió
merced á un ligero y rapido ataque por sorpresa al
amanecer del 21 del mismo mes.
Continuó en el mismo mando tomando parte activa y dirigiendo los hechos de armas de Nocedal y
Monte Curendi los días 28 y 29 de Setiembre, y al
combate de Berango el 27 de Octubre siguiente,
como otros varios de ménos importancia.
Nombrado por estos dias gobernador militar de
Astúrias, dejó de tomar posesion por haber obtenido el mando de la brigada de operaciones de Guadalajara, y poco despues el de toda la division encargada de cubrirá la corte y operar contra las facciones del Centro por los límites de Castilla la Nueva, donde sostuvo diferentes encuentros, así como
los combates del Campillo de Alto-Buey y Huélamo
(Cuenca), ocurridos respectivamente el 13 y 20 de
Enero de 1875, y por los que obtuvo la cruz roja de
tercera clase del Mérito mílitar.
Destinado en 28 de Mayo del mismo año á mandar una brigada del ejército del Centro, concurrió
á varios hechos de armas, á la accion de la Muela de
Chert, á otras operaciones a~iliares del sitio y
rendicion de Cantavieja, por cuyos servicios se le
concedió la gran cruz roja del Mérito militar.
Pasó inmediatamente el rio Ebro, en persecucion
de las facciones del Centro refugiadas en Catalufl.a,
donde sostuvo las acciones de Sanahuja, Montanicell, Torá, Ardevol y Tremp, logrando cooperar decisivamente á la destruccion de dichas facciones y
extincion completa de las del Principado, obteniendo en recompensa de estos servicios el empleo de
mariscal de campo.
Formando ya parte del ejército de la derecha,
pasó con su brigada á Navarra, ocupó á Oteiza y
Monte-Esquinza, continuamente ho~ilizados por los
carlistas, hasta que, nombrado comandante general de la division de Vizcaya en Enero de 1876, se
dirigió á la plaza de Bilbao á tomar el mando.
Seguidamente operó en combinacion con el cuerpo de ejército que debía apoderarse de Valmaseda,
á cuyo buen éxito contribuyó atacando y ocupando
las posiciones de Santa Agueda, para facilitar así la
reunion en Bilbao de todo el ejército de la izquierda y retirada de las facciones á la línea del rio
Deva.
En cuanto esta maniobra tuvo lugar, avanzó con
el ejército hacia dicha línea, y recibió la mision de
sostener las comunicaciones de éste, que libraba la
batalla de Elgueta, ocupándose miéntras en perseguir y deshacer las partidas carlistas que quedaban
en Vizcaya á retaguardia del ejército, lo que consiguió en el corto plazo de ocho dias, y por cuyos servicios obtuvo las gracias de Real órden.
Terminada la guerra en Es pafia, fué destinado en
Abril de 1876 á mandar la cuarta division del ejército de Castilla la Nueva, cuyo puesto abandonó por
continuar la lucha en la isla de Cuba, que tomaba
alarmantes proporciones, y destinado á. aquel ejército en 9 de Octubre del mismo afio, partió para
América, tomando posesion el 15 de Noviembre siguiente de la comandancia general de las Villas
occidentales que se le había confiado.
Emprendió sin descanso las nuevas operaciones
con arreglo al plan general de campana, y obtenidas positivas ventajas sobre el enemigo, que casi
desapareció en aquel territorio, se le confirió en
Abril de 1877 el mando civil y militar del departa-

mento Central de aquella isla, de que tomó posesion
con los nuevos refuerzos de tropas que se pusieron
á sus órdenes.
Imposible sería expresar, en los reducidos límites
de una biografia, la cantidad de trabajo personal é
intelectual que allí se vió obligado á desarrollar el
general Cassola, porque sería preciso comenzar por
describir el deplorable estado en que se encontraba
aquel territorio, asiento ordinario de la cámara y
gobierno rebeldes, y centro principal de toda la insurreccion cubana.
Practicados por él mismo los primeros reconocimientos armados sobre el campo de operaciones,
visto el estado ruinoso de los poquísimos pueblos y
aldeas que habian librado al furor del enemigo;
apreciada la situacion moral y material de éste, y
la necesidad de proceder con método para contrariar sus propósitos, se ocupó en organizar la guerra, á la vez que ordenaba una activa persecucion y
echaba las bases de la futura reconstruccion de
aquel asolado territori0.
·ªnas tropas sostenían victoriosos combates, otras
abi\_-tn v1as de comunicacion, las más construían
carr}pamentos militares que habían de trasformarse
despues en ricos poblados, donde las gentes que
diariamente ofrecían su sumision al legitimo Gobierno, hallaban trabajo, proteccion y justicia, y
así, atraídos los rebeldes, unos espontáneamente,
otros por el esfuerzo de las armas y muchos por la
.generosa y frater~al conducta de las tropas y autoridades, llegó el mes de Noviembre, quedando sólo
en el campo insurrecto los hombres más comprometidos por sus antecedentes ~ por el espíritu de
. una falsa dignidad.
En esta fecha, habiendo logrado el general Cassola
que la mayoría de los rebeldes, con sus jefes ya
muy disminuidos, se reconcentraran en una zona
determinada, dirigió personalmente una operacion
general que dió por resultado, á los quince dias de
numerosos y pequel'\os combates, el que, convencidos aquéllos de la inutilidad de sus desesperados
esfuerzos, pidieran una tregua ó suspension de hostilidades, precursora de la paz general que tan
hábilmente supo conquistar el general I\Iartinez
Campos.
El Gobierno de S. l\L, accediendo á lo propuesto
por este caudillo, premió los servicios del general
Cassola confiriéndole su actual empleo de teniente
general en 9 de lilayo de 1878, en el cual regresó á la
Península.
Por fin, la anhelada paz en todos los dominios españoles permitió á este distinguido soldado dedicarse al restablecimiento de su salud y al cuidado
de sus inteseses, tan abandonados por largo tiempo,
invertido exclusivamente en el servicio de la patria.
La opinion pública, sin embargo, marcaba un límite muy corto á este descanso, señalándole para
puestos de importancia, y efectivamente, al regreso del general Martinez Campos y su inmediata subida al poder en I\Iarzo de 1819, fué nombrado el
general Cassola capitan general de Granada, cuyo
destino pasó á, desempenar inmediatamente. Pero
tanto los amigos de su país natal cuanto los de la
provincia de Murcia, donde ordinariamente residía,
conocedores del talento, instruccion y extraorJinarias dotes de carácter del general, y comprendiendo los servicios que en la esfera política podía prestar á la nacion, le eligieron diputado por Cartagena
·en Junio siguiente, obligándole á dimitir su cargo
incompatible con aqnella represcntacion. El ministro de la Guerra no quiso, sin embargo, privar al
ejército de la utilidad que podían reportarle los trabajos del inteligente y práctico general Cassola, y le
nombró vocal de la Junta superior consultiva de
Guerra, destino que desempel'ló con la dignidad y
acierto que acostumbra hasta la caída del Gabinete
l\Jartinez Campos en Diciembre de 1879.
Opuesta la índole de este periódico á o.cuparse de
los l-lechos políticos de los individuos del ejército,
no hemos de seguirle en este terreno; pero sí podemos manifestar que elevándose desde el primer
momento sobre la política menuda y considerando
conveniente al país la union de todos los elementos

623
de la oposicion liberal para formar un gran partido
que as gurase la libre alternativa en el poder de
las fuerzas monárquicas, dedicó á este noble ideal
toda su inteligente y enérgica voluntad, atribuyéndosele con fundamento una parte no pequel'\a en la
realizacion de este hecho, que produjo la subida al
poder del ministerio Sagasta. Por eso, sin duda,
desde el primer momento la opinion pública, que
nunca se engaña respecto al verdadero mérito, le
designó para los primeros puestos, tanto en la Península corno en Ultramar. Razones, sin embargo,
de delicadeza, alegadas con la sinceridad y confianza
que forman la base de su amistad, consiguieron se
le dejase en su pasividad militar, asintiendo solamente á la reeleccion como diputado con que le
honró el mismo distrito.
Los tristes acontecimientos de Agosto de 1883 le
obligaron, no obstante, á aceptar el puesto de director general de Artillería, cvn que en aquellos momentos fué favorecido por S. M. el Rey, y del cual
tomó posesion en 12 del mismo mes.
El singular aprecio que le dispensa el arma que
dirige es una demostracion muy elocuente de los
brillantes servicios que al país y al ejército viene
prestando desde que desempel'\a el cargo. Su inteligencia y enérgica actividad están deiicadas constantemente al aumento y mejora del material que
hoy existe, al artillado de las plazas y costas, y á la
preparacion, en el más breve plazo posible, de todos
los elementos de defensa compatibles con el estado
de penuria del Tesoro, que es su más ferviente anhelo y la mision que se considera llamado á cumplir en su destino. A esta idea, fija de una manera
tenaz é insistente en su irnaginacion, obedece la reciente y detenida visita que ha practicado á la
grandiosa fábrica de Trubia, el conocimiento que en
ella ha adquirido de sus condiciones y elementos
tan susceptibles de mejora, la consiguiente propuesta hecha y aprobada para establecer en ella la
fabricacion de aceros, que tan beneficiosos resultados ha de dar en el porvenir, y la inspeccion de las
plazas y establecimientos de Astúrias y Galicia, que
continúa en el resto de España, para saber de un
modo positivo é indudable todo lo que puede exigirse á nuestra industria militar, y los elementos que
faltan y con que es indispensable ayudar á nuestro
brillante cuerpo de Artillería para que pueda llevar
á cabo su honroso cometido.
Digno de alabanza es el general Cassola, que así
dedica toda su poderosa iniciativa y todos sus talentos al engrandecimiento de la patria, la cual
paga sus constantes desvelos con la consideracion y
el afecto que no escatima á aquellos de sus hijos
que de tal modo la enaltecen.
Por nuestra parte, le dedicarnos este pequeMhomenaje de nuestro respeto y cariño.
0

SOCIEDAD FARMACÉUTICO-ESPAÑOLA
Sabido es el preferente interes que merecen á.
nuestra publicacion todo lo que al desarrollo y progreso de nuestra patria se refiere.
Hay en España muchas cosas buenas desconocidas,
y por esto muchas veces se nos juzga equivocadamente.
La Sociedad Farmacéutico-española es una de
ellas. Dedicada á la fabricacion de productos químicos y farmacéuticos, viene hace af\os prestando
verdaderos servicios á tan importante ramo de
nuestra industria.
Los grandes laboratorios montados con arreglo á.
las últimas exigencias de la ciencia, su importantísimo capital social (500.000 duros) y la importancia de los directores, hacen de la Sociedad que nos
ocupa una de las pruebas más palmarias de lo que
puede conseguirse con la asociacion de capitales.
El capital social está dividido en acciones, que
poseen más de mil asociados, todos farmacéuticos.
Su mision principal es fabricar todos los productos farmacéuticos conocidos y proporcionarlos á los
asociados con notable ventaja en los precios respecto de los mercados nacionales y extranjeros.
Ademas, lo que de los laboratorios de la Sociedad
sale, lleva la garantía de una esmeradísima é inte-

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624

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625

�LA ILUSTRA010N NACIONAL

626
ligente elaboracion, y de que en su confeccion se
han empleado la¡¡ primeras materias más escogi&lt;las y mejor analizadas.
Precisamente el dia .iO de Noviembre se verificó
en Barcelona la junta anual de accionistas, que demostró el estado floreciente de la Sociedad. Segun
tenemos entendido, los beneficios del año actual se
elevaron al 20 por 100 líquido sobre el capital desembolsado.
Como asunto que interesa, hemos de volver sobre
él, cerrando estos apuntes con indicar á nuestros
abonados que el único camino para que en la industria puedan hacerse milagros, es la cooperacion de
capitales y de esfuerzos.
Nuestros grabados dan exacta idea de los edificios
que ocupa la Sociedad Farmacéutico-española en
Barcelona, qae es donde tiene su domicilio social.

MANIOBRAS MILITARES EN VITORIA
Publicamos hoy con este epígrafe un caprichoso
dibujo, hecho con unos exactos y originales apuntes
de los Sres. D. Francisco Cortés y D. Enrique de
!rabien, que han sido ampliados y artísticamente
combinados por Lagarde.
En la época actual, siempre que lo permite la inclemencia del tiempo, las inmediaciones de la capital de Alava ofrecen durante el trascurso del dia
uu aspecto animadísimo, por la concurrencia de las
tropas de todas armas que asisten á sus ejercicios
doctrinales.
El comandante en jefe del cuerpo de ejército del
Norte, capitan general D. Arsenio Martinez de Campos, dedica á estas prácticas una atencion que no
hay términos bastantes con que encarecer. Intérprete fiel de las ideas que hoy mueven las palancas
de la opinion en todos los ejércitos europeos, el general Campos deja el cuidado de los detalles á sus
inferiores inmediatos, y se reserva la alta inspeccion, como cumple á su jerarquía, sin cohibir atribuciones de nadie, y permitiendo á cada cual moverse dentro de la esfera que le es propia. El bizarro
y jóven brigadier D. Narciso Fuentes, jefe de Estado Mayor general, secunda con su reconocida inteligencia y el exquisito tacto que le distingue, las
órdenes del comandante en jefe, ejecutándose las
maniobras de los seis batallones que constituyen la
brigada de Vanguardia, bajo su exclusiva direccion.
En este asunto hánse inspirado nuestros corresponsales los Sres. Cortés é Irabien para bosquejar
los apuntes parciales que forman la composicion.
Las pintorescas riberas del Zadorra, en las inmediaciones de las aldeas de Arriaga y Yurre, fueron
teatro los dias 11, 12 y 13 del pasado Xoviembre de
un simulacro de combate, llevado á cabo por la brigada de que se hace mencion, y sus distintos episodios son los que en el dibujo se apuntan.
El 11 tuvo lugar, á presencia del Comandante en
jefe, un ensayo preparatorio del combate moderno,
á cuyo efecto la brigada atravesó el Zadorra por el
puente tl.e Ynrre, que, destruido en la última guerra civil, ha sido ligeramente habilitado con posterioridad: episodio á que se da bastante preferencia
en la composicion, y que es~á discretamente representado. El dial2, á causa de una neblina pertinaz,
hubo de suspenderse el simulacro proyectaüo, que
se verificó en el siguiente, siempre bajo la direccion del brigadier Fuentes. En este dia los seis batallones, efectuada una marcha de precaucion, simularon un ataque á las alturas de Arriaga, de que
se posesionaron, regresando á Vit,iria despues de
una retirada escalonada, que se ejecutó con brillantez.
Tanto estos episodios como otros detalles accesorios, se encuentr m tratados en el dibujo con la
gracia y originalidad con que saben hacerlo artistas como los que han puesto mano en esta composicion.
Bajo el punto de vista militar, las prácticas á que
nos referimos nos satisfacen cumplidamente, porque las consideramos como un estudio de verdadera

utilidad y aplicacion en el campo de batalla, y como
nosotros, las aprecian cuantos dan alguna atencion
á estos trabajos y saben juzgarlos desapasionadamente, haciéndose superiores á la rutina, que aún
cuenta entre nosotros numerosos prosélitos. El brigadier D. Narciso Fuentes es un militar á lamoderna, en la acepcion más pura de esta frase·. Instruido y constante en el estudio, hállase al corriente de todos los adelantos del arte, y pertenece al
corto número de los que no dan su aprobacion á un
punto científico ó artístico sin haberlo examinado
previamente con serena imparcialidad. Su carácter,
firme y graciable á la vez, su esmerada educacion,
y muy particularmente la belleza de sus sentimientos, le hacen ser objeto de grandes simpatías,
y á la vez le preparan un brillante porvenir. Júzguese por estas dotes, que imparcialmente anotatamos, el partido que habrá podido obtener este
acreditado jefe de las excelentes tropas puestas
bajo su direccion, y de la brillante y entusiasta oficialidad que las manda.
Nuestra felicitacion alcanza, en primer término"1
al ilustre caudillo que manda en jefe el cuelpo d ·
ejército del Norte; al triunfador de Cataluña y d;
Navarra, al pacificador de Cuba, complaciéndonos
sobremanera el verle hoy en uno de esos puestos
que siempre ambicionó su alma honrada y generosa, porque lo mantienen en contacto con el soldado,
á quien tantas veces supo dirigir al combate y al
triunfo, apartándolo de las luchas de la política, en
que los más grandes caractéres se empañan con el
aliento de las ruines pasiones que en su mefítica
atmósfera nacen y prosperan, á despecho de la moral y del buen sentido.

TÁNGER.-VISTA DEL SOCO DE ABAJO
Tánger, la Tinge ó Tinges de los romanos, ó
Tandja de los marroquíes, es quizás la ciudad más
importante de aquel imperio, é indudablemente la
más conocida de los españoles.
Su posicion á la entrada occidental del estrecho
calpense, aumenta su valor á los ojos de las naciones
de Europa, y la hace ser objeto de su codicia; su
comercio es bastante considerable, porque allí afluyen las mercancías de exportacion é importacion de
las ciudades del interior; y la residencia en ella de
los ministros plenipotenciarios extranjeros le da una
apariencia de corte oriental, de que carecen la misma Marruecos, capital en el nombre, y Fez y Mequinez, puntos en que á temporadas habita el Sultan.
El Soco de Abajo, cuya vista representa nuestro
grabado de la pág. 625, es la calle más importante de
la ciudad. En ella se hallan establecidas las tiendas
y comercios, y por consecuencia la afluencia de gentes es grande, ofreciendo á los ojos del observador
un originaHsimo cuadro, abundante de luz, movimiento y colores, en que pueden fácilmente estudiarse las costumbres y el modo de ser de esas razas semi-bárbaras que vegetan á las puertas del
mundo civilizado.
La preferencia que damos á todos los asuntos de
Africa nos impulsa á publicar este grabado, como
lo iremos haciendo con otros que poseemos, y que
representan vistas de diferentes ciudades del imperio marroquí. El lisonjero éxito obtenido por el señor
Bonelli en el rio de Oro, ha venido á confirmarnos
en nuestra opinion respecto á la conveniencia de
una política de propaganda activa, que determine
un plan completo de desenvolvimiento colonial en
la costa africana. Establecida, como dijimos en nuestro número anterior, una factoría en la que flota el
pabellon español, respetado por las tribus ribereñas, nuestro compañero ha dado por terminada esta
parte de su mision, y se halla de regreso en Canarias. Su aptitud para este linaje de empresas queda
públicamente acreditada, y es de esperar que sus
esfuerzos no se malogren, cuando lo principal está
hecho. Si el interes, que es un móvil poderoso en
todos los países y sociedades, no fuera suficiente en
nosotros á sacarnos de la inercia en que vivimoshabrá que pensar en que, por decoro al ménos, es,

627

LA ILUSTRACION NACIONAL
tamos obligados á no desistir del camino emprendido, y en que, áun dado que fuéramos incapaces
de toda accion reivindicadora en política exterior,
tenemos el deber de aparentar todo lo contrario,
siquiera sea por instinto de vida y de conservacion.
No nos extendemos en hacer una descripcion de
la ciudad de Tánger, por lo mismo que es tan conocida, y porque la abundancia de originales nos lo
impide, teniendo que dejar en cartera algunas noticias interesantes del viaje del Sr. Bonelli, que acabamos de recibir en el momento de entrar en máquina
este número.

LA MARCHA DE LOS RESERVISTAS
El grabado que publicamos con este epígrafe es
un expresivo y gracioso cróquis debido al lápiz del
notable dibujante francés M. G. Julien.
Es el escenario una parte del boulevard llfontmartre de París, con sus soberbias construcciones y
magníficos establecimientos, y en el centro de la
ancha via se descubre compacto grupo de hombres
que avanza en incorrecta formacion entre dos filas
de oficiales é individuos de tropa del ejército, dirigiéndose hacia una de las estaciones del ferro-carril,
donde los aguarda el tren que va á conducirlos á
'os puntos en que se hallan acantonados sus regimientos.
El servicio militar obligatorio confunde en la!l
filas al jóven aristócrata con el obrero; la blusa
marcha junto al elegante redingot, y el sombrero
de copa al lado del gorro del campesino. i\luy pronto el capote militar sustituirá á todas estas prendas, y entónces la igualdad será más completa, desapareciendo el contraste.
Ciertamente que ninguno de los reservistas manifiesta ir muy contento; pero es porque se trata de
acudir sólo á las maniobras otoñales que duran
treinta dias, y que para el que no está acostumbrado á la fatiga militar, constituyen un purgatorio. Si
esa masa marchara á buscar al enemigo en la frontera, el dibujante, fiel á la verdad, hubiera dado
otra expresion á tan melancólicas figuras, inspirándose en el entusiasmo por la patria, que en estas
razas meridionales no se extingue ni se amengua
jamas, aunque la imaginacion exaltada se extravíe
con las hipótesis más atrevidas ó con las teorías
más irrealizables.

GU)iRRA DEL SUDAN
Nuestros lectores saber.. ya que uno de los objetos principales que ha llevado á Egigto el general
inglés 'IVolseley, es el de salvar á Gordon, cercado
en Jartum por las huestes del Mahdi: entre los medios que está empleando para conseguir este resultado, uno es el hacer subir á lo largo del Nilo una
escuadrilla con tropas y municiones.
Las dificultades mayores consisten en salvar las
cataratas que en el Nilo se presentan, y en particular la segunda, por lo rápido que es el salto que la
forma y la gran cantidad de rocas que erizan las
orillas; la dificultad, sin embargo, se ha vencido
del modo que nuestros lectores pueden ver en el
grabado de la pág. 629. En la proa del bote se amarraron tres fuertes cables; dos de ellos iban á ambas
orillas, y el tercero daba la vuelta por la roca que
se ve á la izquierda, y tomando la direccion del rio
ao-ua abajo, servia para retener al bote en caso de
r~tura de los otros, á cuyo fin lo sostenían veinticinco é treinta hombres que figuran en primer término en el grabado: tirando de los otros dos se obtenía la subida del bote, á cuya proa iba un encargado de dirigir la operacion, á la vez que varios individuos á popa cuidaban del timon.
De que la traccion por los cables se efectuara
paulatinamente y con las precauciones debidas,
cuidaba un ingeniero inglés, colocado en lo alto del
cerro de la izquierda, trasmitiendo sus señales por
banderolas.
La operacion se facilitó grandemente por un, paso
ó desviacion de 2.4.80 yardas que construyo lord

Charles Beresford, y que tambien está indicado en
el dibujo.
Los indígenas que tripulaban las barcas no quisieron exponerse á los peligros de la operacion, y
huyeron. La operacion continuó despues, y lord
Wolseley se manifestó altamente satisfecho al presenciar el paso del primer bote que salvó la catarata.

CIENCIAS Y SUS APLICACIONES

•

El comisario de guerra D. Julio Vinyas ha inventado un generador de gas, del que existe un bonito
modelo en la direccion general de Administracion
Militar: es de reducidas dimensiones: produce durante un dia más de 100 metros cúbicos de gas, cuyo número puede duplicar con sólo el aumento de
un horno por demás sencillo, sin aumentar otro
aparato alguno para la purificacion, toda vez que
los que constan en el generador sencillo, bastan para
la produccion de dos hornos.
La produccion que ofrece el generador es equivalente á una cantidad de gas de carbon cinco
veces mayor, puesto que es ésta la proporcion de
consumo que existe entre ambos gases, segun ensayos fotométricos practicados por la junta que
nombró el general Salamanca para que emitiera
dictámen acerca de las ventajas de este alumbrado.
Por las explicaciones hechas, referentes al sistema de fabricacion, el funcionamiento es todo lo sencillo que puede ser, y ~o ofrece peligro su manejo.
Las primeras materias destinadas á la produccion de este gas son los hidrocarburos de especial
preparacion, enriquecidos de parafina y que contiene mucho carbono, base de toda buena luz; estos
aceites son destilados á 800 grados de temperatura
en retorta cerrada, y están privados de esencias
de gasolina, que son volátiles y peligrosas. El empleo de estos aceites, tanto en la destilacion como
para su trasporte, almacenamiento y trasvaso,
no ofrece peligro alguno, y pueden compararse al
aceite vegetal.
Por el dictámen de la comision científica y administrativa vemos el considerable número de ventajas que ofrece este nuevo alumbrado: entre ellas
resaltan la de que la luz de este gas es blanca, sin
c,mtener los rayos del espectro solar que perjudican la vista: es ademas muy fija, en razon á que la
densidad de este gas es mucho mayor que la del de
carbono; no deja percibir olores fulfurosos y empireumáticos: la combustion es completa en el mechero, y no impurifica el aire en las habitaciones.
Responde este alumbrado á las necesidades más
exigentes.
Este alumbrado es propio para el casco de poblaciones, centros fabriles, establecimientos públicos,
y lo obtendrán mucho más económico que otro alumbrado.
Es condicion propia de este gas el no ser condensable bajo frios intensos y altas presiones; por esta
condicion puede ser comprimido en recipientes con
los que es suministrado á domicilio, sin exposicion
alguna, y conservando su poder luminoso.
Su uso facilita economía en la canalizacion de los
edificios, y en los calibres de los contadores, no produciendo obstrucciones en las tuberías, ni alterando los colores ni los metales, por¡su completa pureza.
En vista de las ventajas económicas de este alumbrado, y de ser inofensivos los productos de la co~bustion, el director general de Administracion J\hlitar Excmo. Sr. D. J\Ianuel Salamanca, acoge este
proy,ecto para el alumbrado de los hospitales militares y cuarteles, y en su consecuencia trata de proponer al señor ministro de la Guerra la instalacion
de un generador en los hospitales militares de esta
capital y de Barcelona, logrando con esta mejora
sustituir el defectuoso sistema de alumbrado que
hoy se halla establecido.
Tenemos entendido que son ya varias las construcciones de fábricas de gas que el Sr. Vinyas tiene encargadas por varios particulares; de tanta
más fácil explotacion, cuanto dicho señor puede fa-

cilitar la primera materia, á precio reducidísimo,
siendo el único explotador de las minas que mayor
rendimiento en aceite dan.

z.

EXPOSICION ARTÍSTICO-LITERARIA
Los que en España hayan intentado realizar algo
por sus propios esfuerzos, sin contar para nada con
el apoyo oficial, esos podrán comprender lo que significa, vale y representa el alarde de iniciativa de
que acaba de dar muestras la Sociedad de Escrito•
res y Artistas, dando cima al pensamiento de una
Exposicion Artístico-Literaria, que concibió D. José
Castillo Soriano, secretario de aquélla, que acogieron :'iuñez de Arce, Galdo y otras eminencias, y
á la que han dado forma práctica todos y cada uno
de los individuos de la Sociedad citada.
En el edificio destinado á Escuelas, y que legara
á Madrid el insigne patricio D. Lúcas Aguirre, tuvo
l~g.ar hace pocos dias el acto solemne de inaugurar
t 'li nottble concurso, asistienclo el Rey en persona,
q )'•en en correctas frases expresó cuánto valían y
significaban en los pueblos modernos esas expresiones púbFcas de la nueva cultura, y del adelanto
de las ciencias y de las artes.
L.\ lLCS'fR \CION i'Í.\CIO:-i.lL, que por su índole especial tiene que andar algo retrasada en dar cuenta
de tales acontecimientos, envía desde luégo su más
sincero aplauso y su incondicional adhesion á los
que concibieron la idea y á los que la han realizado.
Todos se han hecho acreedores á la estimacion pública, ya que á sus esfuerzos se debe el que España
celebre en estos momentos su primera Exposicion
artistico-literaria.
Prometiendo dedicarla preferente atencion en n(1mer,)s sucesivos, vamos por hoy á limitarnos á dar
cuenta á nuestros abonados de la impresion general que en nosotros ha causado la rápida visita hecha á. las catorce salas ó secciones que abarca la Exposicion.

La sala 11.ª la ocupa el Depósito de la Guerra.
Cartas, planos, libros y documentos curiosos dan
á esta seccion una importancia grande. Las láminas
y vistas panorámicas destinadas á figurar en la
Historia de lo, gu,erra cioil, que se está escribiendo,
son por demas notables, y prueban la gran cultura
científica de nuestro cuerpo de Estado )Iayor.
La sala 6.ª representa la redaccion de un pfriódico, de la que se han hecho muchos y merecidos
elogios. Xo hemos de añadir ni una palabra nosotros, sino para unir nuestro aplauso al general tri·
butado á los instal~.dores.
De la 6.ª vamos á pasará la l.ª.
En esta sala se encuentra una soberbia coleccion
de porcelanas u.e la Moncloa, las instalaciones de
La flustraciM Espaiiolti y la de L1 Ir.r:sTR.\CIOX N1CIO);AL, la del editor Zozaya, pianos de :'\avas, lade
Peña y Go1)i, que es por &lt;lemas originalisima, y otras
muchas más que, cuando llegue la ocasion, estudiaremos detenidamente.
Nuestra instalacion ha merecido generales aplausos, y no hemos de escasear la gratitud á los que
nos los prodigan. LA ILusTR.\CION NACIONAL ha respondido con entusiasmo al llamamiento hecho por
los iniciadores de este certámen, y hecho un esfuerzo para no decaer en el concepto conquistado ante
nuestros fayorecedores, á quienes muy especialmente dedicamos nuestros sacrificios.
Resumiendo: la Exposicion artistico-Jiteraria es
digna por todos conceptos de Espa11a y de la Sociedad iniciadora, y merece ser visitada por todos los
amantes de nuestra regeneracion y progreso.
J. M.S.

EL CENTENARIO DEL MARQUES DE SANTA CRUl
DE MARCENADO

Desde que nuestro querido amigo D. Luis \'idart,
ese incansable y entusiasta investigador de nuestras olvidadas glorias, se dirigió en el mes de Junio
Xo es posible que ordenemos nuestras ideas, ni
último al Director de esta publicacion pidiéndole su
en estos momentos intentamos hacer una crítica de
concurso para solemnizar dignamente el segundo
nada de lo que hemos visto. Estatuas, y cuadros, y
centenario del nacimiento del insigne autor de las
bronces, colecciones y máquinas, grabad(ls, objetos
Rej!,exio11es illílitm·es, la idea acogida cariñosamente
raros, libros y aparatos, todo ha pasado ante nuesen estas columnas y patrocinada despues por el
tra vista rápidamente.
señor marqués de San Roman, tomó cuerpo y adqui
En pintura, ha llamado nuestra atencion la sarió rápido desarrollo, hallándose hoy en vísperas
la 8. a, que han dado en denominar sala de Hernan
de ser cumplidamente realizada.
dez, aunque ni ~s propietario rti autor de todas las
El centenario se celebrará el 19 del actual, con
obras allí expuestas. No obstante, son en su mayor
seriedad y con esplendidez al mismo tiempo, como
parte suyas; y como por otro lado Hernandez cons- conviene á la memoria del esclarecido patricio, y
tituye en esto una especialidad, de aquí lajustifica- como corresponde al ejército que se honra á si pro•
cion del titulo de la sala.
pio enalteciendo á quien supo legarle una obra que
La sala Hernandez encierra las obras más notaes en primer término un código del honor y de lo,
bles que en pintura ofrece la Exposicion. Alli se deberes militares.
admiran ((Una gitana,ii de Sala {Emilio); cuadros,
Los festejos acordados hasta ahora son:
acuarelas ó bocetos de Plasencia, Pradilla, Villegas,
Una funcion religiosa en la basílica de Atocha,ála
Carbonero, Luna, Aranda, Araujo, Jl!uñoz, Beruete,
que serán invitadas SS. l\DI. y AA. En la explanada
Ferriz, Estéban, Seiquer, y, en fin, de la crc¡¡¡c de
en que se alza el templo, todas las músicas militanuestros artistas. Merece capítulo especial y aparte res de la guarnicion tocarán, reunidas, la marcha
el estudio de la sala Hernandez.
de El Profeta.
La ,escultura tiene digna representacion en este
Una gran parada.
concurso. El escultor Gandarias, que ocupa la salina velada literaria-musical en el teatro Real. En
la 9.n, ha realizado una instalacion maravillosa. Cua·
ella recibir.in sus premios los autores de trabajos
dros y dibujos antiguos de excepcional mérito; ro- que hayan merecido esta distincion.
pas, armas, muebles y objetos curiosos sirven como
Otras veladas se celebrarán en el Centro )lilitar,
de marco al cuadro que de la escultura nos ofrece Ateneo y Casino de Asturianos.
aquel reputado artista.
Se acuñará una medalla conmemorativa, cuyo
((La Fortunali es, á nuestro juicio, la obra más diseño ha hecho el Sr. Rodriguez Tejero, y por últinotable de la sala 9.ª y del Sr. Gandarias. Es una mo, se reimprimirán los once tomos de la~ ReJfe:ri()estatua de -yeso, de líneas tan correctas, de propor- ,ies Jl/ilitares.
ciones tan justas y de aspecto tan artístico, que no
Todos estos festejos se distribuirán en dos días;
dudamos llamará poderosamente la atencion de terminando en el último la solemnidad con una
todos. Tambien son notables «La victoria de Bailémi gran retreta, en que tomarán parte todas las ban-

y ((La Agricultura)&gt;,

La sala 12. ª• destinada al arte teatral, ha dado
ocasion á los Sres. Busato y Viñas nara ofrecer una
notable coleccion de objetos , ropas y muebles,
que, siendo todos al arte escénico pertenecientes,
constituyen una verdadera riqueza histórico-artistica.

das y músicas de la guarnicion.
LA ILUSTRAC!ON NACIONAL contribuirá á esta manifestacion de respeto á la memoria del primer tra·
tadista español, publicando el próximo número exclusivamente consagrado al suceso, y en sus columnas figurarán las firmas de distinguidos escritores,
y trabajos de sobresaliente mérito y grabados alusivos á la vida del marqués de Santa Cruz.

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LA ILUSTRACION NACIONAL

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LA ILUSTRACION NACIONAL

El Excmo. Sr. D. Emilio Terreros, capitan general de Castilla la Vieja, ha demostrado la mayor solicitud en obsequio de esta solemnidad, ofreciendo
Sll entusiasta é incondicional concurso. Este ejemplo, que no nos cansaremos de encarecer, por lo
mismo que sabemos apreciarlo, encontrará seguramente imitadores en los sefiores capitanes generales de los demas distritos; tantomás, cuanto que,
sin desembolso de importancia, es posible asociarse
á este gran regocijo de la milicia española. Los jefes
de cuerpo podrán facilitar su accion haciendo que
se mejore aquellos dias el rancho de la tropa y secundanio la iniciativa de las autoridades si éstas
disponen paradas, simulacros, retretas ú otros actos
de índole análoga.
.Mucho puede hacerse, y esperamos que se haga
bastante, porque el brillo de la solemnidad redundará indudablemente en prestigio del ejército.

CAUTIVERIOS
Cautivo de tu hermosura
Quedé tan sólo con verte,
Y ansioso de poseerte,
Te idolatré con locura.
Logrando asi mi ventura,
Colmar creí mi ambicion;
.Mas es tal tu condicion,
Que aún mayor dicha recibo
Hoy que te adoro cautivo
Sólo de tu corazon.
CAYETA:-(0 UE ,\LVE,\R.

TEATROS

CORAZON DE HOMBRE
Ufl.\ll.\ DE :-iO\'O Y COLSON

¡Qué dificil es encontrar unanimidad de pareceres
en las críticas de una obra dramática!
¡Cuántos puntos de vista, cuántas diversas opiniones surgen naturalmente al apreciar las tendencias, la forma, los caractéres!
Y si la obra pone sobre el tapete conflictos de las
!~yes sociales, y si el autor no encierra su pensamiento en moldes y formularios santificados por la
tradicion; si, rebelándose contra la rutina, sube á
las cimas pidiendo luz y aire que renueve la viciada
atmósfera donde viYe estaciouario y raquítico el
arte dramáticQ, entónces la polémica toma todos los
caractéres de empeñada batalla, y los defensores del
pasado cierran en espesa falange con los adalides
del porvenir.
Los primeros son muchos y obstinados; los segunuos pocos, aunque animosos, y el éxito de hoy es
dudoso para los apóstoles de las nuevas ideas, porque éstas sólo consiguen su triunfo despues de
largos martirologios.
Presentarse hoy en el teatro con una obra en prosa, es un rasgo de valor heróico.
El público, educado en la insoportable canturía
del consonante, está tan acostumbrado á las sandeces líricas de; cristalfoo arroy11elo y las sonrisas
del cielo, que cuando no recibe una pedrea de ripios
y de tonterías, cree que le han estafado.
Y en estas condiciones, arrojar el metro y la rima
el que compone versos tan hermosos como los de la
Odo á Elcano, hacer pedazos los clichés donde están los ídolos del público, lanzar al teatro pasiones,
movimientos y voces humanas, en vez de convulsiones ficticias y exageraciones ridículas, es
desafiar la tempestad. Pero Novo y Colson es un valeroso marino que ha luchado con los elementos;
y con la rudeza propia de la profesion, conociendo
lo temerario de su empeño, ha dicho: «Ahí teneis
la veruad tal como la siento. El problema moral
y el problema social presentados en toda su palpitante realidad, sin octavas, ni décimas, ni vidrios
de colores. Las gentes de nuestros dias con su len-

guaje natural, con sus pasiones, con sus dudas, con
sus flaquezas.&gt;)
Y ante este rasgo de sinceridad, ¿cómo hemos de
negarle un ruidoso aplauso? Sí; ese es el teatro contemporáneo, tal como nos los han hecho sofiar Victoriano Sardou y Dumas, tal como Echegaray lo concibió en su obra inmortal Locura ó santidad; pero
Echegaray retrocedió hacia el público, y nosotros
gritaremos con todos nuestros pulmones á Novo y
Colson: «¡Adelante!i&gt;
La vida se hace en prosa, y en prosa ha de retratarse. Quédense los versos para hacer hablar á los
figurones de trapo del drama histórico ó de la leyenda mitológica; el drama de costumbres contemporáneas, al adornarse con esos acartonados primores, pierde atractivo, flexibilidad y vida.
Pero la dificultad de la prosa dramática es grande. Del verso ya se conoce la factura y el encaje,
pero la prosa dramática está por formar: de esta
tela tersa y flexible al mismo tiempo, sólo se encuentran trozos y retazos esparcidos en las páginI
de nuestros hablistas.
11'
.·
¿Cómo se trasplantan las frases usuales al teat .. ?
¿Qué es lo que se puede tomar del lenguaje corriente? ¿Dónde empieza y dónde terminan esos linderos de lo natural y lo lícito? ¿Cómo el arte ha de
trasfigurar lo trivial, como se recogen esas oscilaciones del sentimiento que se traducen en un gesto,
en una mirada? Esto es una obra difícil; es conde•
nar á gigantes á que tejan con sus hercúleos dedos
una labor finísima; y así es que en nuestro teatro
se ha acometido la empresa, pero la victoria aguarda aún las sienes del vencedor.
No obstante el brioso y plausible esfuerzo de
Novo y Colson, la prosa de Corazon, de kombl'c, aunque castiza, natural y correcta, no reune todas las
condiciones teóricas de la prosa requeridas en el
drama de costumbres.
La comedia tiene su modelo en .Moratin, el drama
romántico en Tamayo; pero el drama de costumbres
espera aún su prototipo, pues Locura ó Santidad, que
como construccion dramática es una joya inapreciable, itiene en sus diálogos arcaísmo y entonaciones
muy vibrantes, que no se ajustan á las exigencias
de la prosa dramática. Prosa de dificil confeccion,
sencilla y severa, usual y culta, maleable y vibrante, corta y expresiva, superficial y profunda á la
vez.
Al acometer Novo y Colson en Corazo1i de hombre
el ensayo de este nuevo molde literario, merece por
este solo hecho las felicitaciones de la critica.
Esto es lo que en justicia tenemos que decir en
cuanto á la envoltura de la obra.
Respecto al engranaje dramáticJ, creemos que
hay lógica, sencillez y movimiento de pasiones suficientes á mantener al püblico en anhelante expectacion. El más exigente no puede pedir otra cosa á
una produccion dramática.
Y entramos en lo que se llama la tendencia, á cuyo extremo se concede, equivocadamente á nuestro
juicio, la mayor importancia.
¡,Qué es la tendencia? ¿Se cree acaso que porque
en el teatro se pongan de relieve esas grandes fatalidades que envenenan una existencia, habrá por
esto más mujeres culpables?
¿Son ya todas las leyes inmejorables y todos los
Códigos infalibles?
¿No cabe discutir en mesurada forma, y respetando toda clase de conveniencias, acerca del medio de
arrancar á la desgracia víctimas inocentes, y trabajar por ese ideal sublime de la felicidad humana?
Parodiando la frase célebre de Stuart Mili, podemos decir: si la gran mayoría de los hombres hubiese de vivir siempre corno hoy, con conciencia
clara de la injusticia que sufre y de los bienes que
otros disfrutan, muchas veces sin merecerlos; si
tal estado de cosas hubiera de durar siempre, no
merecería la pena de ocuparse de nada que hiciera
relacion á los destinos del linaje humano.
Abundamos en la~ opiniones de ese pensador insigne; y siendo el teatro uno de los primeros elementos de regeneracíon y progreso, allí d~ben llevarse cuantos problemas agitan la vida de las sociedades modernas.

Las notas salientes de Corazo1i de hombl'e son dos
víctimas azotadas por una fatalidad, contra la que
en vano se revuelven.
Gonzalo, herido por¡la traicion de una esposa infame, vive en soledad triste y angustiosa, hasta que
un rayo de felicidad penetra en las tinieblas de su
existencia. Una mujer sencilla y virtuosa lo atrae
á la dicha, enseñándole las deliciosas lontananzas
de un nuevo hogar, de una familia carínosa y honrada; pero las puertas de ese hogar y de esa familia
están cerradas por un imposible. La esposa infiel
vive, y vive al parecer dichosa, insultando á sus
víctimas.
Hé aqui el poema de dolor, presentado con nove- •
dad y con valentía.
El argumento, semejante al de El Gran Galeoto,
con reminiscencias de El Nudo Gordiano, tiene notas
propias, toques vigorosos y originalisimos.
Cuando aparece la mujer culpable, «¡huye! le
dice Gonzalo á la niña inocente: la desvergüenza
asoma.,
Al encontrarse luégo ambas mujeres por un azar,
la palabra ¡i1i/a1nc! salta de los labios de Blanca,
que es todo candor, como una avispa oprimida entre el capullo de una rosa. El beso de la misma
Blanca, estampado como un rayo &amp;obre la frente de
Gonzalo, el amante imposible, es todo un poema
compendiado en una exhalacion y en todas sus revelaciones y desarrollos; los afectos se manifiestan
con arranques naturales y human1&gt;s.
La escena, al principio violenta, luégo patética
y dulce, de Gonzalo y Alfredo, su amigo íntimo, y
rival en el amor de Blanca, está magistralmente
trazada.
Se11alaremos como defectos la demasiada Telocidad en las escenas del primer acto; el barco parece
que cruza las olas agitado por el huracan. En el
segundo la nave se desliza majestuosa y gallarda,
con todas las velas desplegadas. Este acto es de
una estructura irreprochable. En el tercero vuelve á picarse la mar, el timon no rige bien, el
barco va entre escollos un largo trecho, la carta
de Roma, desgraciadamente, llega á su destino
{cuando tantas se pierden); y á nuestro entender,
todo lo que dice la carta sería de más efecto extractado entre las frases vivas de un diálogo; pero las
escenas últimas, por su concisicn y naturalidad, salvan la obra, y al caer el telon una sal vade aplausos
saluda al autor dramático.
Nosotros le saludamos· tambien c:m efusion y con
cariño, y le volvemos á decir: «¡Adelante!))

o

En la representacion de esta obra no es posible
regatear elogios á la señora Tubau.
Ha caracterizado admirablemente su papel de
niña candorosa, confusa, delicada y amante.
No habíamos visto nunca en la escena española
tanta propiedad. Esta actriz no ha llegado en ninguna otra obra, como en ésta, al dominio de sus excepcionales facultades. La primera revelacion de su
amor á Gonzalo está matizada con unas inflexionesde voz tan delicadas, y da á su acento y á sus ademanes tanta ternura y sencillez, que el público queda subyugado y convencido.
Xo creemos que pueda hacerse más, y enviamos
con orgullo este sincero aplauso á una actriz española.
Vico, muy bien; pero el demasiado celo de sus
apasionados puede perjudicarle, y este exceso de
celo motivó en la noche del estreno del drama una
delicada. protesta del público.
Catalina y los damas actores dicen discretamente
sus papeles, todos difíciles, porque siendo importantes en el desarrollo de las situaciones, no tienen
instantes ni ocasion de lucimiento.
La niña que embellece el cuadro escénico, contará apénas tres años; y aunque no habla en escena,
arranca lágrimas á los ojos de todas las madres.
Es una criatura monísima. El autor ha logrado
por lo ménos que su drama tenga ángel; que en
lenguaje alegórico, quiere decir tanto como tener
fortuna.
'

A. Z.

Tmp. de 11, Rublños, plaza de la

p~,, ?1 ll&amp;drld,

MADRID

NÚMERO EXTRAORDINARIO

"

. -~-": ·.. --: ~ __ -: .. , . --::a":: : :

-

ÍAUTISMO
DEL

-- - -=-- .-:- . :E: " ~

.";='-=-- -;

MARQUÉS DE SANTA CRUZ
DE MARCENADO

,Digo yo, Antonio 1ope:z: de Trenes, cura de Santa
Marina de Veiga, cómo en veintiuno de Diciembre de
mil seiscientos ochenta y cuatro, bauticé un niño
llamado ALVARO, JO.SÉ, .AN'fONIO,~GN.A.GIO,:cuyo nacimiento
fué en die:z: y nueve de dicho mes, hijo legítimo de
D. Juan Antonio Navia Osario y de Doña Jacinta Antonia Vigil de la Rua, sus padres. Fueron padrinos
D. Alvaro de Navia y Arango y Doña .Ana de Castrillon,
viuda que fué de D. F. de Trenes, vecino de Moías,
y contrajeron el parentesco espiritnal~_por . haber tocado al niño al tiempo del bautismo, y advertíles lo
que manda el Manual Romano; y¡por ser] verdad, lo
firmo en dicho dia.-.António 1ope:z:}de Trenes.,

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              <text>La Ilustración Nacional, Revista literaria, científica y artística, 1884, Año 5, Tomo 2, No 46, Diciembre 10</text>
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              <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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