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                  <text>Sección Tercera

HISTORIA

�CUATRO GOBERNADORES COLONIALES
DE NUEVO LEóN
ISRAEL CAVAZOS GARZA

Universidad de Nuevo León

General Don León de Alza y Garbizo
Nació en Ayarsum, partido judicial de San Sebastián, en España.
Perteneciente a noble linaje, fueron sus padres don Domingo de Alza y
doña Catalina Garbizo.1
Antes de 1637 residía en el puerto de Acapulco, desempeñando el cargo
de visitador de las naos que llegaban de Filipinas; 2 siendo nombrado más
tarde alcalde mayor de San Luis Potosí y Río Verde, y teniente de capitán
general en la frontera de los chichimecas. En esta peligrosa región trabajó
activamente, 8 obteniendo por sus campañas de guerra honrosos ascensos militares, hasta alcanzar el de general y merecer la distinción de que se le hiciese merced del hábito de Santiago, de cuya orden fue armado cabaUero
el 21 de febrero de 1642. 4
En México ocupó delicados cargos. Compró en treinta mil pesos Ja plaza
de contador de menores y albaceazgos, creada por el rey y puesta en almoneda, aplicadas las posturas a la armada de barlovento; expidiéndosele
1

ARTURO y ANTONIO GARciA CARRAFFA, Enciclopedia Heráldua y Genealógica Hispano Americana, Madrid, 1930, L 5, p. 224. Fueron sus abuelos paternos don Le6n
de Alza y doña Catalina de Ambulodi, y matemos don Martín Ga.rbizo de Gaimeta,
de las cinco villas de Navarra, y doña María de Oláiz, de Oyarsum.

• Archivo General de la

ación. (En lo sucesivo se citará: AGN). Duplicados,

t. 13, Exp. 287, f. 144 v.
• GARCÍA CARRAFPA,
• LEoPOLDO

op. cit.

MARTÍNEz Cossío, Los Caballeros de las Ordenes Militares en México.

México Ed. Santiago, 1946.

327

�título en 15 de junio de 1651 por el virrey conde de Alba de Liste. 5 Este
cargo, que consistía en velar por los menores, pedir documentos a tutores
y albaceas, imponer penas y sacar multas, le concedía, además, notables preeminencias, y, más que todo, le dio ocasión de practicar innumerables actos
generosos y de obrar con la magnanimidad que le era genial.
Fue asimismo contador en el Real Tribunal del Consulado y visitador de
la real caja de Acapulco, ciudad en la que administró justicia durante el
tiempo que duraron los juicios de residencia de Diego de Ledesma, justicia mayor y capitán a guerra de aquel puerto.6
Reconocidas por el virrey marqués de Mancera sus excelentes dotes de
mando, le proveyó por gobernador y capitán general del Nuevo Reino de
León, para suceder interinamente a don Martín de Zavala, muerto en 8 de
agosto de 16&amp;t7
El título expedido en su favor, fecho en México a 5 de diciembre de dicho
año, le facultaba "para dar y repartir lo que daba y repartía Zavala" y para
" ... usar de la misma cédula que trujo el difunto de su majestad". 8
Las noticias que de su buen proceder se tenían, hicieron que a su entrada
a Monterrey, efectuada el 4 de febrero de 1665, se le recibiera "con mucho
aplauso". 9 Reunido ese día el cabildo de la ciudad le ent¡egó las insignias
reales, iniciando su gobierno durante el cual se gozó de relativo sosiego.
Hubo algunas incursiones de los indios, que fueron pronto sofocadas. Dispuso la vigilancia continua de la ciudad, con una guardia de seis soldados;
nombró asimismo un capitán que con una compañía de veinticinco a treinta
hombres saliera alternativamente a recorrer los parajes de Salinas, Nacataz
y de los Muertos, cuidando de la seguridad de los viajeros. También organizó "un lucido cuerpo" de ciento tres hombres que, puesto al mando del
capitán Juan Cavazos y unido a las fuerzas establecidas en Santiago del Saltillo, emprendió importantes jornadas de pacificación.10
Cumpliendo con las leyes reales, practicó, en marzo de 1665, la visita ge-

neral a los pueblos de su jurisdi ·, u ·
,
de 1 . di
.,
ccion, mteresandose por las necesidades
os m os y viendosele obrar sierupre conforme al e1·emp1 d
cesor.
lO
e su ante-

a::. l.~~;.

el Real_ Consejo dispuso su regreso a la capital de la Nueva Estal motivo, el Ayuntamiento de Monterrey levantó una inf
c10n, ~di:ndo al virreinato la continuación en el gobierno del rei~o "ormpoa~
ser ~ec1ase en ella- p ersona muy af able, de buen natural
' · · ·. ,
condi
y que trata a los vecinoli con mucha docilid d
y.
cron,
llana a d bl .
ª · · · Y es persona desmteresada
.
y gra a e, y por _la buena fama y opinión que dejó donde ha sid'
Juez ... ' pues. en San LUIS Potosí obró tan ajustadamente que cuando ce;
~argo hizo aqueJ_Ia_ ,ciudad general sentimiento; y que así de allá como
e 1stmtas partes rec1b10 el cabildo cartas dando el arabi,
.
por la buena elección que había hec4_o su excelencia.. :,, 12 en a este remo,

P_,

:o :~

cár~: 12 de julio de ese_ ,año de 67, entregó el mando a don Nicolás de Az. ga, caballero tamb1en de la orden de Santiago A fin d
.
salió a la ciudad de M' ·
d d
·
es e sepnembre
.
f
exico, on e, con fecha 31 de agosto del añ
.
gwente,. ue nombrado administrador de la renta del impuesto del pulq:e
Termmado de servir este empl
h ch
·
1 f
yor de Cholula d
te d
- co, e ne e a merced de la alcaldía ma.
' uran
os anos. Al cabo de éstos, volvió a su residencia
en la capital de la Nueva España donde murio' el 14
1682.tt
'
de noviembre de

s:;

_Dos días antes de su muerte había hecho testamento ante Bernardo S
:e;~ y Vera, S~ribano real, dejando sus escasísimos bienes a doña Mari::
_1guderdoa y amano, su esposa, y por albaceas a doña Tomasina y al Ji
cenoa o on Juan, hermanos de ésta. is
La partida de entierro, asentada en los libros de en .
Sagrario Metropolitano dice. "
t
I
berros de espanoles del
d d
. .
'
. . .. en errose en a Santa Iglesia Catedral a
on e se traJo su cuerpo y a d d
hiz 1
,
on e se
o e entierro por su pobreza".

' MS. Título de Contador en el General León de Alca desta ciudad de México
y cinco leguas en contorno ... AGN, Duplicados, t. 51 , ff. 518-29.

• MS. Título del gobernador don León de Alza, Archivo Municipal de Monterrey
(en lo sucesivo se citará: AMM). Actas de Cabildo.
' JosÉ ELEUTERIO GoNzÁLEz, Lista de Gobernantes de Nue vo León, en HERMENEOlLDO DÁVLLA, Catecismo Histórico, Geográfico y Político de Nuevo León, Monterrey, 1881.
8 ALONSO DE LEÓN y otros, Historia de Nue vo Le6n . .. Monterrey, Gobierno del
Estado y Centro de Estudios Humanísticos de la U Diversidad de Nuevo León, 1961,
p. 146.
' !bid.
10 !bid, p . 148.

11
lJ

MS. General Visita . .. , AMM, Civil
•

&gt;

MS. Libro de Gobierno, AMM.

1 10&gt; exp. 22.

O '

,. MS. Constancia de que León de Alta pagó el derecho d
.
nombramiento que se le hizo el 31 de
t p
d .
e medUI anata, por el
del pulque . .. AGN, Ordenanzas, t. 5, f.
i°66;ra a ministrar la renta del impuesto

ªft

" MS. Ent~rros de Españoles, Archivo del
México, lib. 2, f. 101, 1681-1 684 _

s

·

agrano Metropolitano, Catedral de

u Ibid, Testamentos, noviembre de 16 82 _

328

329

�Don Agustín de Echeuerz y Subí.za
Marqués de San Miguel de Aguayo.

Nació en Asiain, del reino de Navarra, en España. Fueron sus padres e1
capitán don Pedro de Echeverz y Toro, de la línea principal de este linaje
que tuvo su origen en A yun Olza, partido de Pamplona; 16 y doña Isabel
de Subí.za, de la casa de este nombre en Subiza.
Siendo muy joven aún pasó a la Nueva España. En 1664 el virrey conde
de Baños le nombró protector de loJ; tlaxcaltecas y huachichiles del pueblo
de San Esteban del Saltillo, en ]a Nueva Vizcaya, y, dos años más tarde,
el marqués de Mancera le dio título de protector y capitán a guerra de la
frontera de Ma:zapil, sirviendo este cargo hasta 1669.11
Emprendió diversas jornadas de pacificación, significándose entre sus acciones de armas la que con quince soldados de a caballo y cincmmta flecheros
sostuvo con los indios de la sierra de Mapimí. Fue después capitán general
de la Nueva Vizcaya, contribuyendo mucho a la colonización del norte de

la provincia de Coahuila.18
En 1669 contrajo matrimonio con doña Francisca Valdés Alsega y Urdiñola, descendiente del capitán Francisco de Urdiñola, conquistador de aquella región y de quien hubo cuantiosa fortuna .19
Hecha información testimonial de sus méritos y de los de sus antepasados
y los de su esposa, pidió y obtuvo licencia, en 18 de abril de 1681 de embarcarse en la flota de San Juan de Ulúa, a los reinos de Castilla, en unión
de su familia, 20 presentándose personalmente ante el rey Carlos U, quien le
agració con los títulos de marqués de la Villa de San Miguel de Aguayo y
vizconde de Santa Olaya, mediante pago de 562,000 maravedíes. 21
Los méritos de sus antepasados, uno de los cuales mereció ser armado caballero de propia mano de Carlos V, 22 valieron a Echeverz y Subí.za la merced del hábito de Santiago, orden militar a la cual ingresó el 11 de marzo
de 1682; 2 ~ concedié:ndosele asimismo, por decreto de 30 de marzo del mismo
año, el gobierno y capitanía general del uevo Reino de León, en la Nueva
Espa.na, vacante por muerte de don Domingo de Vidagaray y Saraza, por
Cossío, op. cit., pp. 88-90.
op. cit., t. 38.

1•

MAR"l'ÍNEZ

1'I

GARCÍA CARRAFVA,

&gt;k

Vrro Ar.1,s-s10 RollLES, Coahuila y Texas en la época coloniat México, E. Cul-

tura, 1938, p. 234.
,. MARTÍNEZ
it

Cossío, op. cit.

MS. Concediendo licencia al Capitán. . . AG , Reales Cédulas, t. 30, Exp. 886,

f. 267 v.
" ALnss10 ROBLES, op. cit., p. 503, citando a Fredrick C. Chabot.
.. !bid.
" MAR"l'ÍNBZ Cossío, op. cit.

330

cinco años "con tod
.
,
'
as sus calidades y preemínen . ,, •4 d
titulo en Madrid el 8 de di·c· b
.
Clas , •
e que le fue dado
1em re con seis mese
, d
posesión.
'
s mas e plazo para tomar
. El 2 de febrero de 1683 prestó jura.mento de
.
bma Sa.manieo-o es"~•bano de
.
d
su cargo ante Diego de Uro '
-.....
su maJesta
fi ·al
Cámara del Consejo de las Indias 2s
~ o c1 mayor en la Secretaría de
de Cádiz el 4 de marzo
d, y se hizo
la vela en la flota t¡ue salió
a cargo e1 general n·e
F
, d
1 go
quedando en España la eman ez de Saldívar 2s
LI d
senora marquesa y su hija 27
'
Cjª 0 al Nuevo Reino de Leó
·
de 1M4, el cabildo de 1 · d d n, ª. cu~ capital eiltró el 4 de febrero
f
a au a , previa fianza de d mil
su avor por el sargento mayor Pedro de la R
. os
pesos dada en
de la Garza Falcón Je hizo
osa Salmas Y por eJ capitán Blas
b.
'
entrega del bastón de mand 2s • • •
ierno con los juicios de residencia l
be
o uuc1ando su goy Alonso de León, sus antecesores 29 a os go madores Vidagaray, Echeverría

ª

"Recibió 1a provincia much .
..
.
o regOCIJO -dice un
.
d
que, como qU1en era vecino de p t
crorusta e entoncesb·
ª
os Y tan cercano se
•
go 1emo muy socegado".ªº
,
expenmentaría un

s:·T;o
M'iun1:e

Hizo revista de gente armada o
. ,
.. .
ciones contra lo.s indios sublevad
~e1as y efectuó algunas expeditiembre de 1686, el pueblo de
durante su gobiemo,
sepfamilias tlaxcaltecas que h" tra
igue e Aguayo, hoy Bustamante con
izo
er para este efect
bl .
,
tu1ado Ntra. Sra. de San J
o; esta ee1endo otro intiC
.
uan, que no perduró 32
umpliendo con las reales ordenanzas vis't, .
blos del reino, remediando hasta donde
I o, en febrero de 1685, los pueque encontraba.sa A su paso p 1 ·u destuvo a sa alcance las necesidades
·
or a v:i a e Cadereyta dis
aceqma del río al centro de Ja p bl . ,
puso se sacara una
E
.
o ac1on para uso del
n su tiempo se pregonó la cédula d
d
.
convento y vecinos.
basta de oficios de república.
e
e sepbembre de 1683, sobre su-

en

20

Pero el suceso de mayor trascendencia de
,. MS. Título del gobemador. AMM
.. ]bid.
,

e·iv1''I

su gobiemo, fue, sin duda al-

1 18

vo.

, exp. 5.

"' MS. Titulo del gobernado F
, d
1688-1700, f. 4.
r em&lt;Ut ez de la Ventosa. AMM, Actas de Cabildo,

.,. AGN, Duplicados, 7, 55, f. 185.
•• Id. nota 24.
"' DAVID ALBERTO

Cosfo

1925, 6 vols., II, p. 56.

,

n·

Htoria de Nuevo León, Monterrey, Ed.

J. Cantú Leal,

"' LEÓN, op. cit., p. 193.
" Cosío, op. cit.
.. SANTIAGO RoEL, Nuevo León, Apuntes Históricos 3a Ed
as MS. General Visita ... AMM Civil
1 18
,
.
., Monterrey, 1948, p. 41.
'
, vo . , e:x:p. U.

331

�que se hizo a la Bahía de Espíritu Santo, ocupada por
guna, la ei..,nedición
·r
franceses.
_,
.. .
vecinos de Monterrey y Cadereyta,
Alistadas dos compamas milicianas ,con .
d
ta última población el
d d Alonso de Leon salieron e es
l
y puestas a man ° e
'
más tarde sin resultado sa27 de junio de 1686, para regresar once meses
34
.
.
"fi
nueva salida en febrero de 87.
nsfactono y ven car una
,
. . de Texas con el nombre
.
1 an
Los SOldados bautizaron a la despues provmc1a
. •
d 1
q 's qwen no a c -

: :".!i~~:~•:~/i~:~:/: :•:u::j;o:: ;~mar en ere ::
0

Desde junio de 1685 hab~a- solicitado y co~:ali=;:a!are~:= en
de su cargo, por tener notioas de que la arq
uiso autorilid no tuvo efecto porque el monarca no q
.
Espana; pero su sa ª
.
dí "por no convenir
zarle para nombrar teniente que le ~pliera~ co~o p~
.
. . abrir la cuenta a seme1antes e1emp ares .
,
a llli serv1cro
. 1,
d A ala renovo su
En 1687 por conducto del contador Gregono o~ e ~
l M n..
'
f
dmitida en 15 de julio por el virrey con e e a o
petición, q~e le ;e tallarse " ... con achaques habituales y muy ~avosos, de
clava, en virtud e cha
. , n y asistencia de dotores médicos y muque necesita(ba) mu
curaoo
.
(de León) Je era nocivo y le
danza de temple. Porque el de aque1 remo
I .d ,, 86
amenazaban muchos peligros de perder a VI a .
.,
,
·em
.
de
octubre
de
1687
salió
de
Monterrey.
Permanec10
algun
fi1
po
f
A
mes
d
1688
embarcó
en
Veraen la ciudad de México, atendiendo su salu , y en
se

s:,

d

cruz. Murió en España.
.
dí casi toda la mitad
Fue dueño de un enorme latifundio que compren , ~
S ta
, .
d C Oahuila s'I Tuvo dos amplisnnas casas en an
de los actuales límites e
•
•
dicha población cosechaban
, .
-i..
M , d las Parras y sólo de sus posesiones en
ana.,.,:e... ;~trado-~ ,doce
, mil canast-os de uva, de que se sacaban mil arrouas
dan
d
sus a
"'" =
• ·
¡
' abun
tede aguardiente y dos mp. de vino; cultivándose asnrusmo e maiz
LLULU-'

mente. 38
,
hi.
,
.
ecayeron
ademas
del tañas
marqueEn doña Ignacia Javiera, su Jª uruca, r
,
las M
de
sado el señorío de la villa de San Miguel de Aguayo, en
. on
'
barrio de Santa Olaya; el señorío de los palaclos de Es~arza
Santander, y su
h ditario del Reino de Navarra, as1 coy el alguacilazgo mayor per~etu_o ere,
d d l
do" 39
mo "una de las fortunas temtonales mas gran es e muo
.
,. LEÓN, op. cit., P· 202.
,. AG ' Duplicados, t. 55, f. 185.
,. Jbid.
" ALl!.SSIO ROBLES, of!. cit., p. 503.
.. I bid, p. 408, citando a Morfi.

,. MARTÍNU

332

.

Cossfo, op. cit.

Le sustituyó en el gobierno del Nuevo Reino de León don Francisco Cuervo de Valdés, caballero también del hábito de Santiago.

Don Gregorio de Salinas Varona
Siendo muy joven sentó plaza como soldado en los tercios de Flandes. Durante más de veinte años sirvió en aquellos estados de la corona española,
hasta obtener, por acciones de armas, los grados de sargento, furriel mayor
y alférez de infantería. Fue también alférez de caballería de una compañía
que organizó y entregó en Santa Catarina. El rey Carlos II, por cédula de 2 de
junio de 1687, le dio pla.?,a de reformador y le incluyó en el grupo de trece oficiales que con este carácter pasaron a la Nueva España, "a disposición y
órdenes de mis virreyes '. 'º
Cuatro meses más tarde, el 9 de octubre, encontrábase ya en la ciudad de
México. Alli se le tomó asiento en la lista, por orden del virrey conde de
la Monclova, quien le envió a Tehuantepec a combatir a los piratas que habían desembarcado en aquella costa.

Al ser organizada en 1690, durante el gobierno del virrey conde de Calve,
la segunda expedición contra los franceses que intentaban colonizar Texas,
acompañó Salinas Varona al sargento mayor Alonso de León en esta jornada, que duró desde el 15 de marzo al 30 de julio y que comprendió más
de setecientas leguas. Se distinguió entonces por su celo en el real servicio
y por su pericia en materia de guerra. L1evando a su cuidado el astrolabio,
él y el capitán Francisco Martínez midieron la altitud de Texas. Vueltos
a Monterrey, se. le comisionó para que pasara a México a informar del resultado de la jornada, siendo recompensados sus servicios con el nombramiento expedido a su favor el 30 de marzo de 1691 como capitán del pre.
sidio de San Francisco de Coahuila. 41
Dispuesto el conde de Calve a efectuar una tercera expedición que ocupara y poblara la bahía de Panzacola, y no contando ya con el capitán Alonso de León, muerto el 25 de marzo de 1691, ordenó dos salidas simultáneas: una por tierra, al mando de Domingo Terán de los Ríos, y la otra
por mar, encabezada por Salinas Varona.
En el bergantín "Santo Cristo de San Román", de que era piloto Alejandro Bruno y capitán Juan Enrique Barroto, salió de San Juan de Ulúa,
llegando a la bahía de Espíritu Santo el 17 de julio, algunas horas después
"'" MS. Título de Gobernador. AGN, Duplicados, t. 38, f. 140.
op. cit., p. 256.

u LEÓN,

333

�de que el capitán Francisco Martínez, que había ido a encontrarle y deses.
perado de que no llegaba, se había regresado a río Colorado. 42
A principios de septiembre, se unió a la expedición de Terán ~e los Rí~s,
quien por querellas con los misioneros y dejando allá solamente diez o qwnce familias, dispuso e1 regreso, que emprendió el 24 de marzo de 1692.
Desembarcando en Veracruz, Salinas Varona volvió a la ciudad de México donde le tocó ser actor de un célebre acontecimiento. Con motivo del
ha.m'bre causada por la pérdida de las cosechas, y no obstante que el vin-ey procmó el abasto y tasó el precio del maíz, el 8 de junio se amotinó
el pueblo prendiendo fuego a las casas de cabildo y a las tiendas de la "!'laza.43
En esta ocasión fue cuando Salinas Varona sirvió el cargo de capitán de
Caballos Corazas, cuerpo creado por el conde de Galve para proteger la ciudad, de que se le despachó título el 14 de julio y que ~es~peñó dur~te
cuatro meses. Al cabo de este tiempo volvió a la provmc1a de Coahwla,
esta vez con el título de gobernador y teniente de capitán general, que le
fuera concedido en marzo de 1693, en sustitución de Terán de los ~os.
El 3 de mayo salió de Monclova con veinte soldados, a efecto de llevar
provisiones 7 auxiliar personalmente a los misione~os y solda~os que habí~
quedado en Texas, algunos de los cuales se volvreron con el. La esta~1lización de las misiones se hacía imposible por entonces. No obstante las reiteradas proposiciones que a fin de mantenerla hacía el P. M~~et, desidió
el virrey retirarlas, encomendando a Salinas Varona el cumplimiento de esta
orden. Los frailes abandonaron sus misiones el 25 de octubre, enterrando
las campanas y otros objetos que rio podían trasladar a Coahuila.4'1En su tiempo propuso awnentar a cincuenta los veinticinco soldados con
que contaba el presidio de Monclova, No obstante su celo por las misiones,
llegó a tener algún distanciamiento con los religiosos. ~os~enÍa q~e diez a~os
bajo el cuidado del doc~ero bastaban para que el mdio estuviera ~ mstnúdo, pudiendo, al cabo de este lapso, quedar bajo la tutela del parroco
0 beneficiado secular. 45
A fines de 1698, entregó el gobierno de Coahuila a don Francisco Cuervo
de Valdés; pasando nuevamente a la ciudad de México, con su plaza de
reformado al servicio in.mediato de los virreyes, hasta el 16 de febrero de
1705. En esta fecha, el rey Felipe V, con acuerdo del virrey duque _de Alburquerquc, le nombró gobernador y capitán general del Nuevo Remo de
León."" 6

. Su entrada a Monterrey la hizo el 5 de mayo siguiente, recibiendo el gobierno de manos de su antecesor, el general Francisco Báez de Treviño.
Siempre se distinguió por su actividad. Habiendo hallado sublevados a
los indios del norte del reino, dispuso poner tres compañías de mariscada
en campaña, sostenidas a su costá, porque la real caja nunca auxilió al reino
en estos casos, como lo hacía con otras provincias. Pronto pacificó a las tribus rebeldes, apresando cabecillas y ejecutando castigos a veces demasiado
ngurosos.
Personalmente salió a San Pedro de Boca de Leones, mineral que estaba
en pleno auge y en el que imperaban el desorden y el pillaje. En las cinco
semanas que aUá permaneció, levantó un minucioso registro de minas, disp~s? ,el trabajo conforme a las orden~zas y contuvo los extravíos de plata.
Vigilo fa recaudación estricta de los reales haberes y, para acabar con el escán~alo, no vaciló en desterrar a las familias que lo promovían. Hizo que los
vecrnos construyeran sus casas y mandó edificar las de cabildo y cárcel con
lo que disminuyeron los vagabundos, moderáronse los juegos y fueron ~i,,.1:erm:i.nados los odiosos rescates; actitud que le valió elogios y felicitaciones del
virrey.u
En 1706 efectuó la visita general a los pueblos del reino. Uno de sus cuidados principales fue la concentración de los indios de Ja misión de Santa
Teresa del .Alamillo en la de Agualeguas, y el señalamiento de límites a la
de San Cristóbal de los Hualahuises, en ese mismo año.
Durante su gobierno se hizo reconocimiento general de mercedes de tierras, efectuándose la composición por el juez privativo Manuel de Campuzano Cos y Ceballos. 48
La ganadería alcanzó proporciones mayores. Del millón y medio de ovej~ Y más de 150,000 cameros que entraban a pastar, percibía el rey cuanboso pago por derechos de alcabalas. Sólo lamentaba Salinas Varona que
el Nuevo Reino no disfrutase de este pago, que se hac(a en la ciudad de
México, lugar de rnsidencia de la mayoría de los dueños de haciendas.49
Fue uno de los gobernantes más identificados con esta provincia. Doña
Francisca de Castro, su esposa, murió aquí, siendo sepultada en el convento
de San Francisco el primero de julio de 1707. 50
En algunos documentos de su gobierno antecedidos de sus títulos, figura
como "gobernador electo de la provincia de Honduras", cargo que al pare-

" ALESSIO RoaLEs, op. cit., p. 366.
0
ANDRÉS CAvo, Los Tres Siglos de Mfaico, Jalapa, 1870, pp. 234-236.
41 ALassm Roaus, p. 368, citando a BancrofL
15 MS. Cédula de 30 de enero de 1699, AGN. Duplicados, t. 44, f. 17 v.

•• AGN, Duplicados, t. 38, f. 58.
~ Cosfo, op. cit., t. 11, p. 268.
" Id. nota 47.

" Id. nota 40.

"' Archivo de la Catedral de Monterrey, Entierros, 1707.

334

335

�cer no llegó a ocupar. De 1714 a 1717 ejerció el cargo de comandante de
Panza.cola. 51

de la alcaldía mayor de Tehuantepec º7 y otorgara en su favor el cargo de
teniente de capitán general de la misma provincia, en la Nueva España,
por cinco años, de que le dio título por real orden fecha en San Lorenzo
a 25 de junio de 1717 · debiendo sustituir en este empJeo al marqués de
Villapuente, a quien asimismo tomaría residencia.

Don Pedro de Sarabia Cortés

S bi Cortés hijo de don Francisco
El sargento mayor don _PedCro -!e daraAnagulo nació en Jerez de la Fronde Sarabia Cortés y de dona aSI a e
,
tera, hacia 1685;52
dete de caballería, guardia de corps, partiEn 1706 sento plaza como ca
,
el aniquilamiento del socorro
cipando en el cordón de Gibraltar, ~s1 codmo. en
Orihuela Se halló en la
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• t ntaron mtro uor en
.
que las fuerzas mg esas me . ,
1 de Elche y Cartagena; figurando
toma de esta importante poses10n y en as
. . d L' 'd sa
d A1manza y en el SJ:tJ.o e en a.
más tarde en la batalla e
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o fue hecho prisionero en CataEn 1709 yendo con una partl a a su carg '
.
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. . to de ués de más de seis meses e pnSio
luña, Y, restituído a su regmuen
spd Almanza en 1710 donde recibió
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don José de Oribe.
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No restablecido del todo, estuvo en ad on
e aseguró al decir de
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Lafuente, a corona
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trás venían empeñando España
almente la lucha que desde ez anos a
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de los que al día s1gu1ente acompa~aron Zaragoza en persecución del enede Orihuela marqués de V aldecanas, a
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. .
. .
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,
ALESSIO Ronu:s, PP· 431 Y 436 · .
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MS. Cuenta de la ivzswnM.. . e D p.
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111

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d~o arde

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¡·in y muerte de Da. Feliciana de

Sarabia Cortés. .. AGN, Civil, t.

42,., la.
2, 113
fs. de Sarabia Cortés . .. AGN, Duplicados, t. 84, f. 36 a
MSparte,
TitulaExp.
de dan
Pedro
43 y 218.
"'
]bid.
"' MoDl!STO

LAFUfü TB,

"' Id. nota 53.

.
. General de España, Vol. III, p. 468.
Hzstana

En julio de 1718 encontrábase ya en la ciudad de México, donde fue fa.
cultado por el virrey marqués de Valero para tomar posesión de su cargo,
que sirvió durante el ténnino señalado· al cabo del cual le fueron hechos a
su vez los juicios de residencia por don Juan Ruiz Hurtado.~8
Nuevamente recibió el real favor por su actuación en aquella provincia,
al ser designado sargento mayor del castillo y real fuerza de San Juan de
U lúa, vacante por enfermedad de don Juan Antonio Manzo; u.viendo este
nuevo cargo "con el amor y aplicación que habéis mostrado y han acreditado
vuestras obligaciones ', dice el título de gobernador.
Acéfalo el gobierno y capitanía general del Nuevo Reino de León, con
motivo del juicio sumario a que en 1724 había sido sometido el gobernador
don Juan José de Arriaga y Brambila, el virrey marqués de Casafoerte nombró a Sarabia Cortés por interino, en despacho de 11 de octubre del mismo
año. 59 El 19 del mismo mes prestaba juramento ante el oidor decano de
la Audiencia de México don Pedro Malo de Villavicencio, de la orden de
Calatrava, a fin de pasar aJ Nuevo Reino de León, a cuya capital entró en la
Navidad de 1725.
Se encontró, a su llegada, con el eterno problema de Jas incursiones de los
indios. Pidió ayuda al gobierno virreinal, y, de acuerdo con los goberna.
dores de Coahuila y San Luis Potosí, desarrolló una intensa campaña de
guerra. 00 Fue a partir de su administración cuando quedó establecido que
el gobernador propusiera a los individuos que deberían formar el ayuntamiento de Monterrey, atribución que antes tenía el propio cabildo, por tratarse de oficios vendibies.61
Como todos sus antecesores, practicó la acostumbrada visita a los pueblos
del reino 62 e hizo revista general de la gente de armas. En sus ausencias
fungieron como sus tenientes el general don Pedro de Elizondo y don Pedro de 1a Barreda y Ebra, quienes alguna vez trataron de desconocer su go.
•1

Id. nota 53.

.. MS. Comisión a don Juan Ruiz Hurtado para tomar residencia ... AGN, Duplicados, t 84, f. 218.
.. Id. nota 53 .
.. Cosfo, op. cit., t. III, p. 69.
" Actas del Ayuntamiento de Monterrey, 1725. AMM.
MS. Visita general... AMM, vol. 52, exp. 19.

0

336
837
H

�b,ifrp~ -~leg.a1]-do ser ellos- los tenientes legítimos por la destitución de Arria'
·
din d M
' j~l\'it,de 17~&lt;} entregó el gobierno a don, ~ernar o -~, en~~' co_n-l d J&gt; .,,1va $3 rp_vn,_~ando a la ciudad de Mexico donde fiJo su res1denc1a,
'jt.J !P-,,,ep"'"'J l i~ , . M . ' llí 1 13 d
en J~ caUe de los Donceles,6t dedicándose al comerCIO.
uno a e
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l_ltftyq, 4e.,l}SG. os.
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.,J)t&lt;; ~ o ,,;on doña Feliciana 1?_ionisia de Cas~o, qmen. e so revlVl~
~P,trl7.il-3 ,y de quien hubo a sus h1J0S Pedro., Gabnel, Ignacia, Ana, Jose,

LA REPÚBLICA EN RUTA HACIA EL NORTE

Mari.a: casada cen ~guel de Morales, y sor Ana de • los Dulces Nombres, re-

lmifl,Aei S~ Bernardo de

México. 06
•
tr4tamentQ otorgado en la víspera de S\1- muerte ante Juan Antonio
f§Cxibano real, 61 mandó se dijesen mil ~isas por su ~ a Y, que
1F,Hf;1JJQ,1v,esp entt.rrado en la iglesia de San Francisco, como se e1ecutó.

~

JosÉ P. SALDAÑA
Cronista de Monterrey
Sociedad Nucvoloonesa de Historia,
Geografía y Estadística

~J~q.y~
~

.

n o:&gt; ,rr&lt;'nJ 51
10bC1rr')do~ b e

ENTRE LOS ACONTECfMtENTOS de mayor alcance político-militar, acaecidos pasado el primer año de la Intervención Francesa, ocupa Jugar preeminente
]a evacuación de la ciudad de México por el Gobierno Republicano.
El hecho en sí mismo tenía wia especial significación para los intervenciomstas y para los republicanos. Los primeros, al entrar sin resistencia a la
ciudad de México, consideraron haber logrado un triunfo de gran alcance,
máxime cuando las aclamaciones de los reaccionarios, las flores arrojadas
por las damas "bien', y el repique de las campanas, les formaban un especial
ambiente de admiración.

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1

En el otro sector, el más numeroso, pero al mismo tiempo el más disperso,
las impresiones chocaban entre sí. Había quienes juzgaban catastrófica la
salida de la ciudad de México de los Poderes Republicanos; menos extremistas otros, esperaban el desarrollo de los acontecimientos; y quienes sentían
los ideales de la Patria, con la pasión de los convencidos, confiaban en que
el triunfo se realizaría cualquiera que fuesen las alternativas de la guerra,

p·¡ ·•

En tanto el Gobierno Republicano se instala en San Luis Potosí, procede hacer un análisis, aunque somero, de lo sucedido hasta entonces.

1 1 ,

Antecedentes.
-u[J

¡f;)f ..7 m· IP

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·1

del albaceazgo de Da. Feliciana de Castro, AGN, Civil, t. 48, exp.

8, l 753, 85 fs.
, .
·
t 736 ( l~ l
'" Archivo del Sagrario Metropolitano, Catedral de Mextco, Entierros,
, •
v.
• Id. nota 64.
•
" ]bid nota 65, Testamentos, lib. 5, mayo de 1736.

J88
11

En e] espíritu atormentado de los mexicanos, aniantes de la integridad de
la Nación, alentaba una esperanza en la victoria final, tomando como punto
luminoso, de un pasado reciente, la certeza de que los mexicanos demostraron
al mundo que podían vencer a los invasores, puesto que ya lo habían hecho
el 5 de mayo de 1862.

339

�Fortificado en la ciudad de Puebla el General Ignacio Zaragoza, esperaba
el ataque formal del ejército francés, cuya fama lo acreditaba como invencible. El mando directo quedó a cargo de los Generales Felipe Berri01..ábal,
Porfirio Díaz, Lázaro Garza Ayala, Miguel Negrete, Juan Francisco Lucas
Mariano Escobedo, Antonio Alvarez, Ignacio de la Llave, Lamadrid, Santiago Tapia, Juan N. Méndez, Ignacio Mejía...
Sin complejos Zaragoza arengó a los soldados, y jefes y oficiales se dispusieron a retener sus posiciones así les costara la vida. El ambiente que se
respiraba en todos los baluartes era de confianza.
El día 4 campaba ]a fuerza comandada por Lorencez en Amozoc a muy
corta distancia de Puebla. El día 5 situaba sus contingentes a la vista de los
fuertes de Loreto y Guadalupe. Algo más de 5,000 franceses tenían la pretensión de apoderarse de la ciudad, según la opinión de Lorencct que no
daba a las tropas mexicanas la capacidad combativa necesaria para contener
el ímpetu y valentía de los veteranos que comandaba.
Los soldados mexicanos, en número también de 5,000, desde temprana hora
estaban en sus puestos impacientes por entrar en contacto con el enemigo.
Existía entre ellos una especie de euforia por combatir proveniente de la
confianza que les inspiraban los jefes. Entre éstos a su vez existía la unidad
requerida y la subordinación plena a la autoridad del General en jefe, en
quien reconocían pericia~ don de mando y valor a toda prueba.
La arenga del General Zaragoza mantenía muy en alto la moral de jefes
y soldados. Sus palabras resonaban en los pechos de todos: " uestros enemigos son los primeros soldados del mundo; pero nosotros defendemos nuestra patria, y lograremos la victoria. ¡ Viva ]a índependencia nacional!'.
Por fin a las diez de la mañana una columna de franceses, integrada por
4,000 soldados, se lanzó a paso veloz sobre el fuerte de Guadafupe, en tanto
que por el frente se efectuaba una maniobra con 1,000 hombres, más que
para combatir con el propósito de distraer a los mexicanos.
Pero Zaragoza había preparado la defensa sin descuidar detalle alguno.
Como advirtiera que Lorencez cargaba el grueso de sus contingentes sobre
el fuerte de Guadalupe, advirtió al General Miguel egrete, que guarnecía
el fuerte de Loreto, estuviere alerta para cooperar en el momento oportuno,
con el General Juan N. Méndez.
La avalancha de los franceses parecía incontenible. Con decisión y bizarría
acometieron a las tropas mexicanas. Poseídos de su superioridad estratégica
y de su arrojo, pensaron en arrollar fácilmente a los soldados mexicano . e
equivocaron rotundamente. Avanzaron ha ta donde los jefes mexicanos habían
previsto, y de pronto las fuerzas de Méndez y de egrete abrieron el fuego
en forma compacta, ocasionando un revés a los franceses cuya magnitud los

340

obligó a replegarse a su base de operaciones. Todo ello sucedió en el término
de dos horas.
La prime~ jornada significaba un triunfo de las fuerzas republicanas. Zarago.ta recoma las líneas de combate sin descanso, dando instrucciones y arengand~ a los soldados. La moral se mantenía elevada, llegando a la exaltación
al obligar a los franceses a retroceder.
. ~iguieron dos asaltos más sobre las mismas posiciones. Para Lorencez significaba la derrota un fracaso inconfesable y se proponía triunfar a toda
costa. ~engó con ardor a sus tropas recordándoles que la: victoria era su
co~panera en donde quiera que combatieran, que en esa ocasión estaban
obligad~s a toma~ ~ebla pasando sobre sus defensores, que no tenían ni el
valor m la _expenenc1a de ellos. Recuerden, insistía, que cada uno de ustedes
vale por cmco de esos soldados harapientos que se nos enfrentan. ¡ Sobre
ellos hasta exterminarlos!
. Las palabras de aliento de Lorencez caían en tert·eno preparado. Respond'.eron los so~dados franceses al atacar por segunda y tercera ve-z con bravura
~1~~ de meJor causa. A pe ar de las bajas que le infligían los republicanos
ms1stían en olas continuas de ataque.
. Todo esfuerzo de los asaltantes resultó infructuoso. Los- republicanos con
igual valor y tenacidad combatieron sin permitir que avanzaran.
'
Par~ las cu~tro de la tarde la acción se había decidido a favor de los
~publicanos. Sm embargo Zaragoza había dispuesto cubrir con nuevos contmgentes las bajas sufridas, pues suponía que a pesar de todo insistiría Lorencez en un nuevo asalto.
En efecto se estaban reorganizando las columnas
otr~ asalto, cuand~ una lluvia tQrrencial cubrió el
Sen~~ como las c~c~ de la tarde, el ambiente se
cubno ~l, terreno dificultando toda maniobra. Este
convenc10 a Lorencez que nada tenía ya que hacer.

invasoras para intentar
campo de operaciones.
obscureció y el granizo
argumento contundente

_Más de ~J. bajas en las filas francesas, entre muertos y heridos, constihúan el patético argumento de su derrota. La lluvia los salvó de un escarmiento mayor. Habían perdido más del 20% de sus elementos activos.
R~~ocedieron Jas fuerzas invasoras hasta Orizaba, siendo constantemente
hostilizadas por tropas de Zaragoza. Dieron la espalda a la codiciada presa
con el espíritu compungido y las armas en rastra. En esta forma el triunf '
definiti o de esa memorable batalla quedaba patente ante la conciencia na~
cional y la admiración del mundo.
Toda la nación mexicana vibró d~ entusiasmo. Las campanas de los templos
· lanzaron, al1aire repiques de triunfo. Ya se había probado que. los me_
xicanos pose1an as prendas necesarias de patriotismo para vencer.
341

�•
Repercutió la noticia fuera de nuest:to pa.Ís. La incredulidad daba a la
hazaña dimensiones universales. El tiempo confirmó la verdad de la epopeya,
y se descubrió el semblante redondo, con sencillos anteojos, del Jefe Mexicano triunfante, que más parecía la figura de un seminarista que la de
un veterano militar.
Con Zaragoza se ilustraban las canciller.Ías de todos los Gobiernos, y los
intelectuales se nutr.Ían de informaciones sobre su vida y la del jefe máximo,
el indio adusto, de sangre zapoteca, de limpia estirpe, que de pastor había
llegado por impulso propio a Presidente de México7 el señor Licenciado don
Benito Juárez.
Su nombre se pronunciaba con admiración y respeto. Los políticos de mayor
cultura y más alta reputación de honestidad, proclamaban sus virtudes. Los
Parlamentos de Francia y de España se ocuparon repetidamente de la tragedia
que significaba para nuestro País la injustificada intervención armada de
Francia. La tribuna de Erancia fue escenario de las más violentas y apasionadas controversias. Voces autorizadas clamaban por la retirada de las
tropas francesas en virtud de que se pisoteaban los derechos de un pueblo
que deseaba gobernarse de acuerdo con sus principios, creencias y antecedentes históricos. Los Diputados franceses de la oposición concretaron sus
argumentos en estos pensamientos: "La guerra en que se ha empeñado la
Francia es injusta, intrínsecamente considerada. Ni la digrudad, ni el honor,
ni los intereses de esa potencia, exigían lo que se ha hecho. Gérmenes de
barbarie, no de civilización, están arrojando aquí de paso sus soldados, que
volverán diezmados a su país, después de causar calamidades sin cuento,
como ciegos instrumentos de los ambiciosos planes del déspota que los manda". Recoge la historia los nombres de los cinco Diputados que, e&gt;..-poniendo
su posición, se enfrentaron al Pequeño Napoleón defendiendo la soberanía
de México. Ellos son: Julio Favre, Ernesto Picard, Henón, Darimon y Ollivier.
Agregamos al genio de todos los tiempos, Víctor Hugo, cuya pluma tajante
escribió el nombre de Juárez con admiración y logró despertar en Francia,
por medio de sus fulgurantes artículos, sentimientos de respeto por la soberanfa de México.
En España, sintiéndose más cerca de nosotros, se comentaba la falta de
congtuencia entre los aspectos democráticos de que se hacía alarde en Francia
y su conducta falsa al aceptar mtervenir por medio de las armas, en los destinos de México.
Resonaron también voces de aliento ijara la causa republicana en los Estados Unidos del Norte, a pesar de su guerra intestina. Por cuanto a los
pueblos hermanos de Centro y Suramériea, cada triunfo de las tropas me-

.xicanas los llenaba de júbilo, y seguían con acentuado interés cuanto · i001al
en México. En Colombia, por 1865 se pronunciaron entusias~ dikuí1sós' 1filil
la Cámara de Diputados exaltándose la figura de Juárez, al grado dé 1'Sibillfi.ál
como luminaria y guia de las Américas. Dos años después en- fbtlniY(91,fu{lb
tucional proclamó la República Dominicana a J uárez, Benemérito ide-"'füs'
Américas.
, &lt;lml :,l'I
Sin duda alguna la actitud de los mexicanos patriotas co.dm1ó½a ál•·irl&amp;1cfá!
Se tenía conocimiento de la precaria situación económica del G6bietñ&amp;dtl'é'1
publicano; de los sufrimientos del pueblo después de cuarenta añbs ~E!oWJ
tinuas revoluciones, provenientes de la resistencia de las clasés- pi-ivif~
a perder sus ilegítimas prebendas; del cansancio natural dé qweflés ~séa5iiw
paz y no 1a encontraban.
,. , 11,' ,ini
Estos signos negativos se convertían en positivas cualidades yi.\ qhe";rw·~
de todo, se continuaba luchando sin medir ni importar el poderío tdéJc~aiañJ:~8:l
Se explica así la existencia universal de una corriente de simplrtÍiP ~ i
México, hacia ese grupo de patriotas que con tanto entusiasmd ~Í\Ífffiífu{
la soberanfa nacional.
¡ ,. Ju•.-¡1
Las noticias apru:ecfan en los periódicos, y el público, cori m ~i sim)l
patías las comentaba en las plazas públicas, las calles y los ce11t11Dti 'lJQ6&amp;1kw
del pueblo que cree en la libertad porque es producto generoso de!su tMuedxro
De este ambiente alentador participaban las poblacio)les de Mé~Q,mf'"J®o
a otro extremo.
:1 ,H nsrcl.ccl
Quedaban algunos refugios inmunes al influjo de la libertad) en' lds'•~ la¡@
nidad, alimentada por sangre azul de pastorela esperaba una opottnn.itmdi-~
le permitiera adquirir un título nobiliario, así fuese el de "camarera de la
reyna" o el de "caballerizo imperial".
No faltaban los desarraigados, los siempre amargados, que sin esperar ni
desear °1:1 título, sin antecedentes _de rango, ni _de daño alguno en,.~}lftc~rsonas e mtereses anhelaban el tnunfo de los mvasores, disp9e~tos.. ~ ,
como lacayos.

~m

, .q i·Jbr.bil
;r.1101 cl '
1- l"l ·1h
Cerca de un año hacía que la estrella del 5 de mayo brillaba· can- 1.1í) rsplendorosa. Tiempo suficiente para justipreciar la categoría del tóunfo,rre¡¡
publicano.
¡, '")

•

Quienes entendían de guerra medían la tardanza de la nueva 'ernbest!id~
francesa en razón a los perjuicios recibidos; quienes pensaban en ordtm a /sus
bastardos intereses se resistían a aceptar la derrota en la propoi:ción j~t&amp; , .i.l
Pero el tiempo hablaba por si mismo. Un año de miedo, de duda en ' ffi

�propia fuerza, detenía a lo franceses en Orizaba y Córdoba. Bien fortificados
como si de pronto se hubiesen cambiado los papeles, Jos agresores, que habían soñado en un desfile de gala desde Veracmz a México, después del 5
de Mayo, daban al ejército mexicano el mérito, cuando menos de igualdad
en valor y destreza.
., .
De haber dispuesto el General Jesús González Ortega -Jefe del EJerc1to
de Oriente, substituto del inmortal Zaragoza, encargado de la defensa de
Puebla- de los elementos necesarios, no hubiera vacilado en emprender
formales 'ataques a los centros de concentración de los invasores. Tuvo que
resignarse a esperar la embestida del enemigo, a sabiendas de que opondría a las armas más modernas .las deterioradas que integraban su arsenal
La iniciativa quedó a merced de los franceses. Avanzaron en el momento
que consideraron más oportuno. Cubrieron sus flancos en debida _fo~a~, Y
protegieron su retaguardia quizás con exceso· pero había a su disposrci~n
soldados más que suficientes, pertrechos de guerra y víveres en abundancia.
Ya militaba con ellos el conservador Márquez, de triste memoria.
Frente a Puebla, la imponente fuerza integrada por 30,000 soldados, tomó
los dispositivos de ataque: caballerías, infanterías, baterías de cañones, cuerpos
de zapadores, brillantes armas que arrancaban chispas al sol, esperaban la
orden de combate.
Dentro de la plaza sin alardes de grandeza material, los soldados mexicanos
habían recibido las dotaciones necesarias de parque, y en su espíritu anidaban
]as palabras de aliento de sus jefes que pedían morir antes que permitir un
Gobierno extranjero.

•
Sorpresa tras sorpresa para -los invasores. A pesar de su superiorida~ numérica; de Jas ventajas propias de las armas modernas; de la abundancia d_e
parque y facilidades de abastecimiento de comestibles; ª. pes~ de las facilidades para atender a los heridos· y no obstante escoger a discreo6n los lugares
y la forma de ataque, siempre encontraron enconada resistencia, al grado
de que el avance de hoy se convertía al día siguiente en retroceso.
• Cuánto valor cuánto don de sacrificio, cuánto amor a la Patria! Día
a día clisminuían los elementos bélicos y de subsistencia. Los racionamientos
cada vez más reducidos: ahorrar parque en pleno combate, comer lo indispensable, resistir a pie firme era la consigna.
Así transcun-ieron
enta y dos días sin que la plaza fuese tomada, como
la arrooancia de los sitiadores lo había proclamado. Existía abundancia afuera,
o
.
.
escasez que llegaba a la miseria adentro. Ni alimentos, ru parque, ru agua

344

ni recmsos para atender a los heridos y a los enfermos. La población civil
sufría estoicamente a la par de la tropa. No existía posibilidad alguna de
recibir auxilio, todos los intentos había11 fracasado. La resistencia había llegado al límite de lo humano.
Llamó a consejo el General en Jefe, González Ortega. Propuso rendir 1a
plaza en plan de sacrificio; pero salvando la dignidad de mexicanos y de
soldados defensores de la soberanía nacional. Al día iguiente a las nueve
horas cada soldado destruiría su fusil· los artilleros inutilizarían los cañones;
los j fes y oficiales obrarían de acuerdo con sus convicciones; los soldados
quedarían con la consigna de incorporarse a cualquier grupo de guerrilleros
liberales. En esta forma el famoso Ejército de Oriente, quedaría totalmente
disuelto.
El proirrama se cumplió al pie de la letra. Los invasores entraron a Puebla
pisando cadáveres y escombros. En el silencio imponente que imponía la
heroicidad de los vencidos se convertía el triunfo de Jos franceses en la más
triste cuanto inútil victoria.

•
La noticia de aquel extraordinario sacrificio, conmovió las fibras patrióticas
de los mexicanos. Dolía la pérdida total de un ejército disciplinado; pero al
mismo tiempo admiraba su temple, que convertía la derrota en la más limpia
exhibición de patriotismo y sublime dignidad. Los mismos invasores respetaron aquella hazaña, considerándola como uno de Jos acontecimientos más
heroicos de todos Ios tiempos.
Quedaba para los invasores libre el camino a la ciudad de México. No
tenía sentido estratégico tratar de detenerlos. Calmadamente analizó Juárez
la situación con sus Ministros acordando trasladar la capital a la ciudad de
San Luis Potosí.
Se hicieron los preparativos con las precauciones que demandaba la delicada situación militar, supuesto que la mezquina victoria francesa había
inyectado entusiasmo entre los imperialistas mexicanos.
Las impresiones y el estado de ánimo de los patriotas mexicanos lo podemos captar en las siguientes expresiones del Licenciado José Ma. Iglesias,
que aparecen en su Diario - mayo 31 de 1863.

'A fin de saber las condiciones que impondría el vencedor por casualidad, pasó el cuartel-maestre General: Mendoza, a entenderse con
Forey. Consentía éste en la salida del ejército mexicano, con sus armas,
banderas y todos los honores de la guerra con tal de que se situara en

345

�el punto que se le designase, comprometiéndose a permanecer ~eutral en
la presente facha en que se juega nada menos que los destinos de la
patria. La prop:esta fue desechada con un patriotismo digno de lps
mayores elogios.
. . .,
Entonces se adoptó una resolución que bien me:ece la calif~cacion de
heroica y sublime, supuesta la imposibilidad de abrirse paso a vw~ fuerza.
En la orden general, del día 17, expedida a l~ una de la manana, se
mandó que de las cuatro a las cinco se _1~mpwra ~odo el armame~to,
para que bajo ningún aspecto pudiera utilizarlo_ el ~nvasor: ~,ue_ se inutilizaran todas las piezas de artillería, que se disolviera el e7ercz~o, manifestándose a los soldados que no quedaban excluídos d~ seguir_ prestando sus servicios al, suelo en que nacieron, sino antes ~ien, obligados
a presentarse al supremo gobierno, para continuar ~efendiendo e~ torno
suyo el honor de la bandera mexicana; que a las cmco de la '"!ªnana se
tocaría parlamento y se izaría bandera blanca; y q~e a la mmna hora
se reunirúzn los generales, jefes y oficiales, en ~l atn~ de catedral Y ~alacio de gobierno, para rendirse prisioneros, sin pedir gara~tías de ninguna clase, por cuyo motivo se les dejaba en. absoluta libertad para
elegir lo que creyeran más conveniente a su propio honor y a .sus deberes
müitares.
~
,
Acordadas estas disposiciones, a las cuat1'o de la manana se paso una
comunicación oficial al general Forey, noticiándole que la pla.za quedaba
a sus órdenes y podía mandarla ocupar. 'No pu~~o~ decía ~on laconismo y nobleza el general en jefe de nuestro e7ercito, segui~ deftmdiéndome por más tiempo; si pudiera, no dude V.E. que lo Jiarut'.

··El inesperado desenlace

del .sitio de la moderna Zarag~z_a, así co~o
otros motivos mwy importantes, no permitieron que se hu;iese efectivo
el proyecto de defender a México con todo el empeño deseado._
,
Publicóse, pues, un decreto en que, declarándose a -~an Luis Potosi
capital interina de la república, se acordaba la traslacion a ella ~e los
supremos poderes. Al procederse con esta regular~d_ad a un camb~o ?ue
habría sido la muerte de un gobierno menos solida~ente constituído,
se dejaba a los franceses con sólo las ventajas matenales de la ocupación de México, sin darles fuerza alguna moral, sin aumentar en nada
el brillo de sus armas.
·. En la tarde del 31 de mayo sal,ió de México el gobierno. Su march~
hasta San Luis Potosí fue una ovación no interrumpida, en qu,;. autoridades, fuerza armada, particu~ares y pueblo,_ se esmera~':71 en tnbutarle
las más inequívocas demostraciones de aprecio y respeto .

346

¿ Cuál sería la realidad? ¿ Cabía la posibilidad de la rehabilitación de los
liberales? ¿ e trataba del principio del fin? Franceses y reaccionarios olvidaban que un pueblo decidido a conservar su .independencia es invenetble.

PRIMERA

ETAPA

SAN Lurs POTosÍ

Instalado en San Luis Potosí el Gobierno Republicano el 9 de junio de
1863, procedieron de inmediato los Secretarios del Gabinete a comunicarse
con los Gobernadores de los Estados, a fin de mantener en alto la moral
de los servidores de la Nación, y a la vez para poner en orden las diversas
funciones oficiales.
Por su parte el Presidente de la República subsc.ribió un manifiesto, haciendo relación de los sucesos más notables desde que se inició 1a guerra con
Francia. Considera de vital importancia la unión de los mexicanos, condición .indispensable para obtener el triunfo, en cuyo resultado se muestra más
que optimista, seguro. La voluntad de Juárez, inquebrantable, se refleja
en su escrito. No existe en él duda alguna en la victoria, que ha de producir su regreso a la Capital, para que, de nueva cuenta, la bandera nacional presida desde Jo alto de} Palacio Nacional, la vida libre y soberana
de México.
Entre tanto el servicio confidencial del Gobierno informaba sobre los sucesos que se desarrollaban en 1a ciudad de México, las fuerzas francesas al
mando del General Forey, hicieron su espectacular entrada el día 10 de
junio.
Dio realce al suceso la participación activa de los recalcitrantes reaccionarios, especialmente de los que, sin exponerse a los riesgos de la guerra,
guardaban en sus hogares las joyas, las cruces, condecoraciones y títulos nobiliarios, que adquirieron en momentos semejantes de peligro para la Patria.

El grueso de los manifestantes fue reclutado entre los peones de las haciendas vecinas, los vagos y los curiosos.
La vanidad de FOTey se refosiló con el Te Deu.m que se cantó en su
honor en Catedral, las comisiones de bellas damas que le ofrecieron ramos
de flores, los discursos empalagosos de los candidatos a empleos, prebendas
y títulos de nobleza.

Los banquetes suntuosos suplieron en buena parte 1a falta de entusiasmo
del pueblo. Había extrema curiosidad por ver de cerca a los primeros soldados del mundo, según pregón de los propios invasores. Pero pronto la des-

347

�ilusión acabó con la curiosidad; pues los famosos soldados eran borrachos,
mujeriegos y arbitrarios.
En un alarde de suficiencia Forey lanzó un manifiesto a la Nación en tono
jactancioso. Más parecía el presidente de un páis conquistado que el simple
jefe de un ejército invasor.
Hablaba de la fusión de los partidos políticos, de establecer la libertad
dentro del orden, el re peto a las propiedades y a las personas., anunciaba
la desaparición de alcabalas, la justicia para todos, y, como sucede con esta
clase de documentos demagógicos, agotaba las promesas.
Pero entre otras cosas, hacía el cargo de que en México el robo era cuestión tan generalizada que abarcaba a la mayor parte de la sociedad. Mencionaba la libertad de cultos, como algo que le agradaría al Emperador Maximiliano.
Se trataba de la primera actuación pública de Forey y la susceptibilidad de las clases privilegiadas se vio profundamente afectada. Ni aceptaban
el título de ladrone , Il!. estaban de acuerdo en la libertad de cultos, ni les
parecía bien que se respetara la posesión en manos de particulares de los
bienes confiscados al Clero por el Gobiemo Republicano.
Tratando Forey de darle un barniz de nacionalismo a la intervención designó treú1ta y cinco personas para integrar la Junta de Gobierno, la que a
su vei nombró un triunvirato ejecutivo que debía gobernar al país en tanto.
Maximiliano asumía el Poder. Quedó el triunvirato integrado por don Juan
N. AJmon te, el Arzobispo Pe1agio Antonio Labastida y Dávalos y don Mariano Salas.
Algunos conservadores en quienes quedaba algo de dignidad, se negaron
a coiaborar con los intervencionistas. De los liberales que no pudieron salir
de México, ninguno hizo causa común con el flamante gobierno, y el pueblo en general, cada vez más ·decepcionado, se irritaba cuando en público era
azotado algún mexicano, y ésto sucedía con frecuencia. Una simple denuncia era suficiente para el castigo, que en repetidas ocasiones producía la
muerte del reo.

•
En la amplitud del territorio nacional se producían, después multitud de
episodios significativos de profunda desorientación. Los sucesos colocaban
]a situación militar en difíciles condiciones, lo que se agravaba por la falta
de conocimiento exacto de los hechos, dada la dificultad en las c;omunicaciones.
Esto originó divisiones entre mucho jefes liberales, lo mismo en el norte,

348

que en el centro y sur del país. Su origen inmediato procedía de la falta
de un caudillo, o jefe, que por sus méritos reuniera a su alrededor a los
descontentos, fenómeno que fue superándose a medida que el tiempo pasaba.
Lo extraordinario es que, a pesar de los altercados locales, con las excepciones del caso, se mantuvo en todas partes firme el espíritu de lucha por la
independencia nacional.
Procede, para satisfacción de los norteños, mencionar el hecho significativo
de la participación guerrillera del General y Licenciado Lázaro Garza Ayala,
en el Estado de Puebla. En estrecha acción con los Generales José Ma. Maldonado Juan N. Méndez, Juan Crisóstomo Bonilla, Juan Ramírez y J uan
Francisco Lucas, mantienen en jaque a franceses y conservadores en Zacapoaxtla, Chignahuapan, Aquixtla, Xochitlán, Apulco, Tezuitlán y numerosas
poblaciones más.
También el General Mariano Escobedo participó activamente durante 1863,
combatiendo bajo el mando del General Porfirio Díaz en Oaxaca Puebla
Morelos y Estado de México. Al frente de la Legión del Norte, ' de Lan-'
ceros de San Luis y de Carabineros de Morelos dio ejemplo de disciplina,
valor y capacidad combativa. Su actuación brillante sirvió al General Díaz para
significarse como el más capacitado para asumir la jefatura del movimiento
republicano en el sur, lo que logró, ganando la causa liberal en fue17..a y unidad. En esas memorables campañas lo siguieron entre otros Nuevoleoneses
distinguidos los Generales Jerónimo Treviño y Pedro Martínez.
~tuación semejante se producía en el interior del país y en el norte. Sobre todo en esta última región. Chihuahua, Sonora y Baja California mantenían en pie de guerra magnífica fuerza combativa liberal, y dada la distancia que los separaba de la ciudad de México, se veía lejano el día en
que fuesen atacados.
osa distinta ocurría en Nuevo León, Coahuila y Tamau1ipas. Era la
ruta que seguiría Juárez con su séquito oficial, codiciada por los franceses,
por su proximidad con los Estados Unidos del Norte, proveedores potenciales
de víveres y armas.
La figura más destacada de la época en el noreste era la de don Santiago
Vidaurri, Gobernador de Nuevo León y Coahuila. Había logrado conquistar un gran prestigio por su habilidad para reclutar gente y formar militares,
que sin estudios académicos, llamaban la atención por su valor, acometividad
y dotes estratégicos, como los Generales Juan Zuazua, Mariano Escobedo,
Francisco Naranjo, Jerónimo Treviño, Pedro Martíne-¿, Lázaro Garza Ayala. . . y además por su audacia al disponer de los recursos de las aduanas
y de los impuestos federales, a pretexto de que todo lo dedicaba al sosteni-'
miento de las tropas.
No estaba alejado de la realidad. Las duras campañas de la Guerra de

349

�la Reforma, en que con tanta brillantez participaron las fuerzas fronteriza$
organizadas por Vidaurri, se mantenían en buenas condiciones gracias a esas
extraordinarias exacciones.
Mareado por los éxitos y el incienso quemado en su honor por algunos
encumbrados políticos, como don Guillermo Prieto, y don Ignacio Altamirano, soñando en convertirse en árbitro de los destinos del país, fue cambiando su posición ideológica en forma radical.
La actitud arrogante de Vidaurri producía en Juárez una profunda contrariedad. Sin embargo por todos los medios a su alcance trataba de solucionar las dificultades, máxime cuando, acosado por el enemigo, forzosamente tenía que seguir la ruta trazada, introduciéndose en los terrenos dominados por el cacique.
No era Juárez de los que retroceden ante las dificultades. En el caso de
Vidaurri había concedido, contra su íntimo sentir, facilidades que se oponían al orden y a los intereses de la federación, todo por evitar un rompimiento que consideraba de suma gravedad.

soldados, se dispuso la evacuación a las cuatro de la tarde del día 22 de
diciembre. Se hicieron veintiún salvas de cañón, en tanto Juárez y su comitiva tomaba el rumbo del norte.
Seis días después se autorizó al General Negrete para que atacara la plaza
de San Luis ya en posesión de Mejía. El encuentro fue sangriento con grandes pérdidas para ambas partes, resultando frustrado el asalto. Con sus tropas
maltrechas Negrete se incorporó a la columna de Juárez.
Por esos mismos días tuvo Juárez conocimiento de la batalla sostenida
por el General Uraga en contra de Márquez que se había atrincherado en
Morelia. También las fuerzas republicanas perdieron esta acción.
Todavía Juárez, con la esperanza de conseguir alguna victoria de importancia, caminaba lentamente, considerando la posibilidad de regresar a San
Luis; pero los últimos reveses lo decidieron a seguir hasta Saltillo.
Después de diecisiete días de continuo caminar a través de sierras, interminables desiertos, e incontables dificultades, el abigarrado tren, compuesto
de coches, carros con provisiones e impedimenta, cañones, caballerías y cuanto
es menester para una emergencia de guerra, hizo su entrada a la ciudad de
Saltillo el día 9 de enero de 1864.

SEGUNDA ETAPA
SALTILLO

En tanto los imperialistas avanzaban al sur y al interior del país, los republicanos hacían desesperados esfuerzos por mantener en alto la moral de
las tropas. La multiplicación de guerrillas, si por una parte servía para hostilizar al enemigo, por la otra no permitía realizar acciones de armas de
alguna importancia.
Ante este panorama transcurría el tiempo. Para Juárez todo se resolvería favorablemente tan luego se pudiesen proporcionar armas y parque a los
republicanos. Pero no todos los elementos que lo habían seguido hasta San
Luis Potosí pensaban en la misma forma.
Habían pasado seis meses desde que el Gobierno Republicano se instaló
en esa ciudad. Las perspectivas no eran apropiadas para continuar allí, ya
que los ejércitos reaccionarios y franceses se habían apoderado de las principales ciudades del interior, como Querétaro, Guanajuato, Morelia, León,
Guadalajara y Aguascalientes y el General Comonfort había muerto en una
emboscada cerca de Querétaro.
No faltaba acción a los republicanos; pero la adversidad se empeñaba en
negarles la oportunidad del triunfo.
Resuelta la salida de San Luis Potosí, por la proximidad de fuerzas enemigas, especialmente las de Mejía, que se hacían ascender a varios miles de

350

•
Puede calificarse de aciago el año de 1863 para la suerte de la República.
Al iniciarse 1864 los síntomas indicaban que no sería el nuevo año menos desventurado.

En Saltillo los Poderes legales del país se veían ante una perspectiva negra,
fatal. Don Santiago Vidaurri, Gobernador de uevo León y Coahuila, acentuaba su actitud hostil contra Juárez. Toda medida acordada por el Gobierno Federal encaminada a poner en orden la hacienda pública de esos
Estados, era rechazada abiertamente por el cacique. No aceptaba intromisiones en lo que consideraba correspondía a su autoridad, y contestaba con
actos que bien pueden calificarse de rebeldía.
A pesar de todo, y con la finalidad de hacer un último intento para
acabar con aquella anárquica situación, Juárez y sus Ministros acordaron ir
a fonterrey.
El día 10 de febrero en 1a mañana se emprendió la marcha, antecediendo
a los funcionarios la división Guanajuato a las órdenes del General Doblado. Al obscurecer llegó la Comitiva a Santa Catarina, en donde se conocieron algunos graves incidentes.
Detuvo el General Doblado su fuerza en este pueblo, en atención a que
Vidaurri le comunicó no estar en condiciones de proporcionar alojamiento a

351

�la tropa. Se tuvo .razón además de que por instrucciones de Vidaurri sus
soldados se apoderaron de las pie?..as de artillería que el General Doblado
había ordenado emplazar para hacer la salva en honor a la llegada del Presidente de la Rel)ública. Los artilleros fueron apresados.
A pesar de todo se dispuso seguir adelante, dándose las instrucciones del
caso al General Doblado. La noche del día 11 la pasaron los funcionarios en
la quinta deJ señor López y a las once horas del día 12 hizo Juárez y su comitiva la entrada a la ciudad. Llovía copiosamente y sin embargo el pueblo
recibió con entusiasmo a Juárez. El Ayuntamiento envió una comisión a
saludarlc y presentarle -Sus respetos. En cambio Vidaurri no mzo manifestación
alguna.
A los ttes días de permanencia del Gobierno en Monterrey, sin indicación
alguna de parte de Vidaurri para allanarse a 1111 cambio de :impresiones con
Juárez, y en atención a que no se contaba con los elementos necesarios para
someterlo al orden, se dispuso el regreso a Saltillo.
En el momento en que Juárez se disponía a ocupar su coche se presentó
Vidaurri solicitando una entrevista. Se le concedió, siendo su arrogancia tan
altanera, que Juárez dio por terminado todo vínculo amistoso con quien
había faltado a los más elementales deberes de cortesía, y aún se mostraba
con la altivez del que se considera merecedor de toda clase de honores.
Las fuerzas de Doblado ya habían emprendido la marcha y J uárez quedaba en situación comprometida. Terminó el violento diálogo y se retiró
convencido de que nada quedaba ya por hacer para retener en el cumplimiento
de sus deberes a quien había decidido cambiar el rumbo de su vida.

Ante el pesimismo de algunos funcionarios civiles y militares J ~
·
al
d
, uarez, SlD
asomo guno e temor, emprendió nuevamente la marcha sobre M t
d d
,
on errey
a on e llego el 3 de abril. Incapaz Vidaurri de enfrentarse a las fu
federales, huyó a los Estados Unidos del Norte acompana-do d Q •erzas
o·
e
urroga
ispersaron a los soldados con la consigna de que guardaran las armas.
pues esperaban regresar pronto.
•
Monterrey fue para Juárez un relativo remanso. Pudo atender en lo posible
a su abnegada esposa y a sus hijos, hizo algo de vida social a pesar de que
la tempestad amenazaba por todas partes acabar con su Gobierno
La pres~ón militar de franceses y reaccionarios lo obligaron a. dejar Monterrey el d~ 15 de agosto, cuando ya Quiroga amagaba la ciudad. Chihuahua
era su desri_no, tomando el rumbo de Parras. Antes envió su familia a los
Est~dos U~dos; no era posible ya exponerla a una expedición de lama durac1on y peligrosa.
t&gt;

A ~ar de todo, el _15 y el 16 de septiembre celebró el fausto acontecimiento
con fiestas en las haciendas de la Noria de Pedriceña y en el b
h
b ·1
dis
·
o aco. o etes
ªC1 es, Y lcursos· a cargo del Lic. José Ma. Iglesias y de don Guillermo
p · t ~
.
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, orno ~ ca:rruno a seguir era accidentado y de grandes riesgos resolvió
Juarez dejar en Jug~ seguro el voluminoso archivo oficial. Quedó a cargo
de un grupo de patriotas en el poblado El Gatuño del municipio de Matamoros, Coah.

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El Maestro de Maestros don Justo Sierra a esta altura de l tr a·
di
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a age 1a
ce:
marchas as fuerzas
, . de Juárez agotaban el último aliento en marchas y contra. penOSJ.SllDaS. El 21 fueron desastrosamente aniquiladas en la acción
d~ Ma1oma, a la que siguió la dispersión. La República había termin d
Cin 00 dí as d espues
' e1 Gral. Tomás Mejía se apoderaba de Matamoros en
º·
donde se habían prducido vergonzosas disensiones".
'
Habría que agregar a esta serie de calamidades la deserción en Jalisco d -¡
Gen:rª! José _López U'rag~~ que con tanto empeño venía luchando por ~
Republica. Liberales tamb1en, como López Portillo y Alvarez del Castillo influyero~ ~ara ~econoce~ a Maximiliano como Emperador. ¿ Qu, quedaba de
Ja R~ublica, ~ su P:r:es1dente, casi solo, se perdía en el desierto del norte?
Mientras Juarez ~n polvosas y escondidas haciendas de Durango festejaba
el , 1~ y 16 de sepnembre~ Max:imiliano, en su carácter de Emperador de
Mexico, celebraba
ruidosa y espectacularmente el .....,smo
..... :
· ·
.
acónteolln!ento
en
Dolores Hidalgo, cuna del grito emancipador. Con él asistía al t
·
M' ·
liberal
ac o su pnmer
llllS~
d~n- José Fernando Ramírez, ostentando el Tecuerdo de su
actuaCion como Muustro reformista en el Gabinete de G6mez Eatías.
·
. La adversa
. suerte hacía creer en el desastre definiu'vo del ord en eonst1tuc10nal, y s1 no todos, muchos liberales prudentemente se re•=-b
la
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w..L&lt;l an
a
V1 a pnva a, y otros, menos precavidos, se adherían sin rubor aJ Imperio.

ª

•
Vuelto J uárez a Sal tillo se enfermó de gravedad recuperándose pronto
gracias a su magnífica constitución física.
Su problema más importante lo constituía la ai;:titud rebelde de Vidaurri.
Procedió en consecuencia a dictar las disposiciones del caso: decretó la separación de Coahuila de Nuevo León, y el estado de sitio de ambas Entidades;
ordenó que la Aduana de Piedras Negras dependiera directamente de la
Federación. Envió varias circulares a las autoridades municipales para que no
obedecieran las instancias de Vidaurri, que pretendía se efectuara tm plebiscito para que los ciudadanos votaran por la Repúbliea o por el Imperio;
requirió refuerzos de González Ortega para marchar sobre Monterrey; se
comunicó con los Jefes militares• de CoahuiJa, Nuevo León y Tamaulipas,
poniéndolos al corriente de la situación creada por Vidaurri logrando la adhesión de todos, con excepción del Coronel Julián Quiroga.

352

353
H

.

�Seguía sin embargo caminando por el desierto el indio impasible Benito Juárez, acompañado por una fracción leal de soldados, y por un grupo pequeño
de intelectuales, que veían en Juárez algo tan grande, tan excepcional, que
no dudaban en el milagro que para Juárez era seguro, el del triunfo definitivo de la República.
Así caminaban largas jornadas por extraviados canúnos, iluminados por
la clarividencia de un hombre, de pequeña estatura, de rasgos macizos, de
tez bronceada, que hablaba poco, y así se le cayera el cielo encima y se
apagara el sol, seguiría adelante, alumbrándose con el fuego interior de su
espíritu. Por fin tras privaciones sin cuento, molidos los cuerpos por las
sinuosidades de las primitivas carreteras, llegaron a la ciudad de Chihuahua
el día 12 de octubre de ese terrible año de 1864.

CUARTA

ETAPA

CHIHUAHUA

Ya podía Juárez meditar sobre los proyectos a seguir. Estaría cuando menos
por un período de seis meses al abrigo de un ataque del enemigo. El General
Luis Terrazas, Gobernador del Estado, garantizaba con sus fuerzas una positiva seguridad, muy apreciable en aquella época, y el General Roberto
Pesqueira, Gobernador de Sonora, constituía una reserva de gran aliento.
Cuanto más se aleja Juárez del centro del país, más aumentan las dificultades para obtener noticias. Se sabe que en el sur, a pesar de las dos
expcdicione enviadas por el llamado Imperio, expediciones integradas por
más de diez mil hombres cada una, los republicanos, en línea progresiva,
controlan mayor número de poblaciones tanto en Puebla, como en Oaxaca,
Chiapas y Veracruz.
Con todo éxito operan en esas regiones los Generales Félix Díaz, Diego
Alvarez, Juan N. Alvarez, Fernando Ortega, Juan Francisco Lucas, Juan
Ramírez, Alejandro García y haciendo cabeza sobre estos y otros jefes, el
General Porfirio Díaz.
En el centro y costa del pacífico mantienen a los franceses y reaccionarios
en constante alarma, los Generales Carlos Salazar, Nicolás Régules, Ramón
Corona, Nicolás Romero, Vicente Riva Palacio, Felipe B. Berriozábal, Antonio
Rosales, José Ma. Patoni, Jesús González Ortega, Anacleto Herrera y Cairo,
Anastacio Parrodi, Santos Degollado, Amado Antonio Guadarrama, Francisco A. Vélez ...
En el noreste la situación aparece también favorable, a pesar de defecciones
como la de Cortina e Hinojosa. Aumentan sus contingentes y actividades

354

guerreras, Mariano Escobedo, Miguel Negrete, Sóstenes Rocha, Pedro Martínez, Francisco Naranjo, Jerónimo Treviño, Lázaro Gana Ayala, Pedro F.
Méndez, Servando Canales, Juan J. de la Garza, Ruperto Martínez, Andrés
S. Viesca, Ildefonso Fuentes, Francisco Aguirre, Albino Espinosa, Juan Doria,
Joaquín Garza Leal y J. M . Carvajal. En términos generales el maleficio que
acompañó al año de 1864, para terminar, ha venido desapareciendo. Si agregamos las esperanzas de los republicanos, en el triunfo de las fuerzas del
norte de los Estados Unidos sobre las del sur, en la tremenda guerra civil
de separación que inundaba de sangre al país, entonces la racha favorable
aumentaría con ]as facilidades que seguramente daría Llncoln para la importación de armas, municiones y comestibles.

Y corno el año turbulento, difícil, del 64, estaba por expirar, veamos cómo
la pluma brillante del mismo Licenciado Iglesias lo despide: "Si el pasado
envuelve a la vez dichas y tlolores, si en el presente abundan las calamidades;
el porvenir, rico en esperanzas, nos anuncia el desenlace deseado y f~liz de
1a segunda guerra de nuestra independencia, 1864 muere en estos momentos:
1865 nace lleno de mil promesas halagüeñas".
La videncia de un iluminado puede, en muchas ocasiones, más que la fuerza
bruta, porque el aliento del espíritu y la luz del ideal, penetran en las conciencias de los individuos y los convierten en aliados convencidos.
A las noticias halagadoras recibidas por Juárcz durante los primeros meses
del 65 había que agregar las negativas a Max:imiliano.
Su distanciamiento radical con el Clero, en virtud de las disposiciones dictadas en que, virtualmente, reconoce como convenientes para el país ]a mayor
parte de ]as Leyes de Reforma; Ja apremiante situación económica sin posible
solución satisfactoria; las numerosas derrotas sufridas por las tropas francesas y reaccionarias; las insurrecciones en gran número de _poblaciones aparentemente sometidas al Imperio; la constante deserción de jefes militares
mexicanos que han vuelto a combatir por la República· la noticia proveniente de Francia sobre la salida del país de diez mil soldados francesas; la
animadversión del Gobierno Norteamericano que preside Lincoln contra el
propio Maximiliano...
De estas y otras muchas circunstancias adversas la situación de Maximiliano
puede calificarse justamente de difícil, en momentos en que, para la causa
que encabezaba Juárez, los signos la favorecían en todos los aspectos.

355

�QUINTA ETAPA
PASO DEL NORTE

Para los imperialistas, franceses y mexicanos, a medida que el Presidente
de Ja República se retiraba de la Capital, lo tenían como signo de triunfo
de] imperio y de su consolidación. Sin embargo tal conjetura no tenía más
base que la aparatosa situación de juzgar débil al que se aleja de una contienda, sin detenerse a considerar la categoría de esa persona y las razones
fundamentales de lo que pudiera llamarse constantes bmdas.
Cuando Juárez tuvo que abandonar la ciudad de Chihuahua para radicarse en Paso del Norte del mismo Estado, la excitación que esto provocó
entre las filas imperialistas fue enorme y basta Ma.'{ll]lliiano se atrevió a
declarar que había terminado definitivamente la República, pues Juárez,
al internarse en los Estados Urúdos, perdía toda categoría oficial.
Para los republicanos se trataba simplemente de medidas estratégicas, pues
en tanto Juárez, que representaba la legalidad se retiraba del centro del
país, las fuerzas imperialistas forzosamente se veían en el caso de dispersarse
por todos rumbos para mantener, por lo menos en apariencia, el dominio
militar en el país.
Teniendo conocimiento Juárez de que el General francés Brincourt había
salido de Durango con dos mil hombres rumbo a Cbihuahua, el día 30 de
julio ordenó cuanto correspondía y e] dia 5 de agosto emprendió 1a marcha
rumbo al Paso del Norte. Otra vez el calvario de los caminos sinuosos, carentes en su mayor parte de vegetación y de agua; pero 1as necesidades de
la campaña así Jo exigían y hubo que pasar nueve días más de tristes pe.rs-pectivas para llegar al lugar dete1minado nueve días después.
Ya se tenía conocimiento en Paso del Norte de la llegada del señor Presidente de 1a República que fue recibido con las notas limpias de las campanas de las iglesias y con el entusiasmo de ]a población. En cuanto al
General Brinoourt se posesionó de Chihuahua sin combatir pues las fuerzas
republicanas, aun cuando fuertes en número, no competían con el armamento
de los franceses y prefirieron dejar la ciudad que exponerse a una derrota.
En cambio organizaron guerrillas de manera de no permitir la salida de los
franceses por ningún rumbo de la ciudad.
Juárez tuvo oponunidad en Paso del Norte de estar cerca de los Estados
Unidos y conocer las alternativas de la guerra civil que sostenían los del norte
y los del sur, alegrándose de que, prácticamente la guerra estaba ya dominada por los unionistas del norte, a cuyo frente se encontraba el Presidente
Lincoln.
Desgraciadamente, poco después, fue asesinado Lincoln siendo substituído

356

por el General Johnson, quien siguió la misma línea de conducta de su antecesor en su propósito de mantener buenas relaciones con 1os republicanos,
habiendo hecho declaración patética de sus simpatías por J uá.rcz y su repulsa
abierta en contra de Maximiliano. Siguió en el Gabinete de Johnson el Se-·
cretario de Estado que fungió en el gobierno de Lincoln, Mr. Seward, quien
siempre se inclinó por la República Mexicana. Otros elementos amigos de
México, como el General Ulises Grant, héroe de la unión, hacía declaraciones precisas a favor de la República Mexicana llamando la atención su
prodigalidad en las palabras, cuando era bien conocida su abstención por todo
cuanto significaba hablar en público. Y todavía más, el Presidente americano
virtualmente reconoció al gobierno de la República de México al designar
ante éJ al General John A. Logan como Ministro. Se trataba de uno de los
más ameritados Generales de la Unión y amigo de la República Mexicana.
Antes de su designación había declarado: "Por lo que a mí hace, creo que
el establecimiento de Maximiliano en México forma parte de la rebelión
contra este gobierno y que por eso los Estados Unidos deben decirle: ¡ Ea,
amigo, líe usted sus trapos y eche a andar!. .. ". Por cuanto a Maximiliano,
que a pesar de sus declaraciones ampulosas, no las tenía todas consigo, expidió un decreto con fecha 3 de octubre de ese mismo año de 1865 disponiendo
que fuesen fusilados quienes participaran con las armas en la mano a favor
de la causa republicana; que mediante una corte marcial se ejecutara la
sentencia en el término de veinticuatro horas sin apelación ni recurso de
ninguna clase. Más pronto de lo que el mismo Maximiliano imaginaba tuvo
aplicación el draconiano decreto, pues el 13 del mismo mes de octubre fue
den·otado por los imperialistas mexicanos, al mando del General Ramón
Méndez, el General Republicano José Ma. Arteaga, cayendo prisionero así
como el General Carlos Salw..ar y los Coroneles Díaz Paracho y Villagómez
y el padre Mina. El Genera1 Méndez, considerando inhumana aquella Ley,
pidió órdenes directas a Maximiliano quien contestó de inmediato disponiendo que se cumpliera al pie de la letra con su decreto. Sin dilación alguna
procedió a fusilar a los patriotas prisionerós.
Este hecho enardeció a los liberales quienes respondieron con represalias
semejantes lo que vino a provocar una situación contraria a la que esperaba
Maximiliano, pues en lugar de atemorizar a los republicanos, los colocó en
camino de la venganza. Se dio principio a una verdadera carnicería, que
horrorizó a los mismos que la iniciaron, y los jefes imperialistas, empezaron
a tratar con los republicanos e] canje de prisioneros, lo que dio lugar a que
continuaran en pie Jas reglas de la guerra. Para los republicanos aquello significaba el pleno reconocimiento de que actuaban en plan de altura como
militares.
Durante ese mismo año de 1865 la guerra se extiende de uno a otro confín

357

�del país, llegando a Chihuahua, por el Pacífico a Sonora y a Sinaloa, al sur
a Oaxaca, Morelos y Guerrero, y por el sureste a Veracruz, Chiapas, campeche y Yucatán. Las acciones se multiplicaban en todas partes y el destino
tnarcaba las cartas a favor de la .república, al grado de que pronto quedaron
libres de expedicionarios imperialistas Yucatán, Campeche, Tabasco y Ve.racruz, y en cuanto a los demás estados día a día ganaban terreno los republicanos. En el norte vuelven a las filas republicanas ]os Generales Juan
N. Cortina y Pedro Hinojosa actuando con el valor que siempre se les
reconoció. En Tamaulipas, Coahui]a y Nuevo León logran los republicanos
triunfos muy sonados que hacen mella en la mente de los franceses, al grado
de que no encuentran si retroceder o avanzar al norte, ya que el General
Tomás Mejía en posesión de Matamoros se veía constantemente amagado por
las fuerzas republicanas.
Se realizan en esa etapa una serie de acontecimientos militares y políticos.
Entre ellos el regreso de Juárez el 13 de noviembre de 1865 a Chihuahua,
por haberla abandonado los franceses, llegando a la ciudad el día 20 · pero
se vio fon,ado a regresar de nueva cuenta a Paso del Norte en atención a
que el General Brincourt contramarchó por órdenes del General Bazaine. Se
instala de nueva cuenta Juárez el 18 de diciembre de 1865 en Paso del
Norte, hoy Ciudad J uárez. Agrega a los Ministros que lo acompañan, Licenciados Sebastián Lerdo de Tejada y José Ma. Iglesias, al General Ignacio
Mejía, como Secretario de Guerra.
Antes de salir de Chihuahua expidió J uárez un decreto fechado en noviembre 8 prorrogando las funciones del Presidente de la República en atención a la dificil situación por la que atravesaba el país, hasta en tanto
pudiesen efectuarse elecciones populares. En la misma fecha prorrogó las
funciones del Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para
que, en caso necesario, supliera la falta del Presidente de la República. Estos
decret.os, especialmente el primero, merecieron la réplica de algunos funcionarios, entre otros del General Jesús Ortega, quien, diciéndose Presidente
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, reclamaba el puesto de Presidente de la República, haciendo largas co~sideraciones sobre las inconveniencias que traería consigo la permanencia por más tiempo de Juárez en la
Presidencia de la República. Se le contesta pormenorizadamente rebatiendo
sus argumentos de carácter legal y moral, considerando que sería una cobardía abandonar la tarea qu~ se había impuesto el Presidente de la República al abandonar su puesto en momentos tan críticos. Se da a conocer
en todo el país este incidente, enviándose copias de lo actuado a los Gobernadores de los Estados y a los Jefes de Operaciones, quienes unánimemente
enviaron su adhesión a Juárez, con excepción del General José Ma. Patoni,
Gobernador de Durango, quien se comprometió con González Ortega.

358

Permaneció Juárez en Paso del orte hasta el mes de junio de 1866. Durante el Jargo período que estuvo en ese lugar, sus atenciones se dividían entre
las actividades de los republicanos dentro del país, Jas acometidas guerreras
y verbales de los imperialistas, y l.is preocupaciones por conseguir armas y
parque de que tanta urgencia tenían las fuerzas republicanas. Las facilidades
que consideraba tener Juárez después de la victoria de los del norte en los
Estados Unidos se vieron eclipsadas, pues en tanto que el gobierno norteamericano daba facilidades a comisiones que llegaban de México y de Francia en plan de compra de armas y parque para el Uamado imperio de México,
a los republicanos se les colocaba en posición discriminatoria con lo cual
se producían situaciones enojosas entre Juárez y las autoridades norteamericanas. Con insistencia abordó esta cuestión J uárez significando su disgusto
cuando en la vía diplomática se Je reconocía como el único gobierno de
México, y en cambio, en el plan de los hechos los resultados eran negativos.
No fue sino hasta pasado algún tiempo cuando, sin que desaparecieran ]as
dificultades pudo disponer de elementos combativos que enviaba tanto al
noreste como al sur del país. En esta forma el ejército republicano fue colocándose en un nivel de igualdad en cuanto a parque y armas, con el ejército
imperialista, lo que se tradujo en los notables y continuados éxitos de los
republicanos.
Durante el año del 66 acentuaron los imperialistas sus retrocesos tanto en
Sonora, Chihuahua, Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, como en Oa:xaca,
Guerrero, Morelos y Puebla, así como en Jalisco, Durango y Zacatecas, en
euya virtud estaba cercano el momento de la caída del aparatoso gobierno
encabezado por Maximiliano.
Regresó Juárez a Chihuahua para continuar después al sur del país. Los
hechos desarrollados durante 1866 y principios del 67 demuestran notoriamente que había dado resultado 1a estrategia adoptada, y podía advertirse
que su retirada no obedecía a temor, pues de nueva cuenta se interna rumbo
a San Luis Potosí, a sabiendas de que se combate en varios lugares de la
ruta que ha de seguir; pero su presencia la considera necesaria en aquellas
regiones y sin complejos sigue adelante.
Mi propósito aJ hacer este estudio sobre el largo recorrido de Juárez desde
la capital de la República hasta Paso del orte, queda realizado, y aun cuando la narración signifique un pálido reflejo de tan extraordinaria hazaña,
es comprensible que no me extendiese en pormenores, pues hubiese alargado
más de la cuenta lo que deseaba fuese un breve relato.

359

�LA UNIVERSIDAD SOCIALI STA DE NUEVO LEÓN
( Octubre de 1934-Septiembre de 1935)
ToMÁs MBNDIRICHAGA CuBVA

Sociedad Nuevoleonesa de Historia.
Geografía y Estadística.

ANTECEDENTES

UNIVERSIDAD DE NUEvo LEÓN fue creada bajo el prme1p10 de
la libertad de cátedra y con una autonomía relativa. Inició sus clases el lunes 25 de septiembre de 1933, pero se clausuró al año siguiente, el viernes
28 de septiembre de 1934.
LA PRIMERA.

El creador de esta Universidad fue el Gobernador don Franci5e9 A. Cárdenas, quien había tomado posesión del cargo el 4 de octubre de 1931, debiendo ejercerlo hasta el 3 de octubre de 1935. Sin embargo, el Congreso
local le aceptó su renuncia el 27 de diciembre de 1933.
El "nuevo orden" político, encabezado por el Gobernador sustituto licenciado Pablo Quiroga, impuso a mediados de agosto de 1934 como segundo
Rector de la Universidad al doctor Angel Martínez Villarreal, Gran Maestro
de la masonería nuevoleonesa y miembro de la directiva del Partido Comunista en Nuevo León. El nombramiento violaba la Ley Orgánica universitaria, ya que el nuevo Rector no tenía la edad legal requerida y, además,
ocupaba un cargo de elección popular en el Ayuntamiento de Monterrey ( artículos 14, fracción II, y 53).
La reacción estudiantil no se hizo esperar. En septiembre de 1934, al inaugurarse los cursos del segundo año lectivo en el antiguo Teatro Independencia
(hoy Rex), los universitarios se rebelaron contra los usurpadores del poder
que pretendían implantar la "educación" socialista.

El movimiento de protesta contra la reforma educativa socialista se extendió a pu;i todas las Facultades y Escuelas de la Universidad. Una semana
361

�después, el 26 de septiembre, Jos estudiantes se apoderaron del edificio central universitario, o sea el antiguo Colegio Civil.
Por fin, el ex Presidente Calles y el Presidente electo General Lázaro Cárdenas llegaron a la hacienda Soledad de la Mota, propiedad del primero,
en el municipio de General Terán ( uevo León), a 100 kilómetros de Monterrey, y sostuvieron una larga conferencia con el Gobernador Sustituto licenciado Qui.raga. Ese mismo día, viernes 28 de septiembre de 1934, el licenciado Quiroga efectuó una junta de carácter privado en el Palacio de Gobierno con los diputados locales. En seguida entregó al Congreso del Estado
Ja iniciativa de ley por la cual pidió la derogación de la Ley Orgánica de la
Universidad y de las partidas de egresos para su sostenimiento. La Legislatura local aprobó el dictamen y decretó 1a extinción de la máxima casa de
estudios. 1
Al día siguiente, 29 de septiembre, las tropas federales ocuparon los edificios de la extinta Universidad de Nuevo León. Mientras los soldados iban
cumpliendo las órdenes superiores, los Generales Calles y Cárdenas presidían
un banquete en la Mesa de Chipinque, "al que asistieron más de cien personas'', invitadas por el General Juan Andrew Almazán, Jefe de las Operaciones Militares. A más de mil metros de altura, en el escenario natural
de la meseta y frente a Monterrey, se gestaba 1a Universidad Socialista de
Nuevo León.

El licenciado Quiroga, acatando la consigna callista, nombró el día 3 de
octubre siguiente a los cinco miembros que debían integrar )a Comisión Organizadora de la Universidad Socialista de Nuevo León. Esta Comisión
presidida por el mismo doctor Mart'mez Vtllarreal, instaló sus oficinas en ei
Salón de Recepciones del Palacio de Gobierno, a la sombra del poder político. El doctor Martínez Villarreal nombró Secretario de la Comisión Organizadora al profesor Abelardo González, miembro activo de la logia Juárez
número 8, quien ostentaba el cargo de Gran Secretario de la Gran Logia
de Nuevo León.
El día 27 de octubre se anunció que los trabajos de organización de la
Universidad Socialista habían sido definitivamente terminados. El 5 de noviembre fueron abiertas las inscripciones de las Facultades y Escuelas de la
naciente Universidad y del Instituto de Orientación Social, "que deberá funcionar dentro de la referida Universidad. . . ."
La reorganización era « con la única salvedad de que la inscripción se hiciera m ediante la declaración de absoluta conformidad con los programas
que el Gobierno tuviera a bien confeccionar y previo ingreso a la Federación
de Estudiantes, la cual se comprometía a respaldar y cuidar el cumplimiento
de la promesa de acatar las disposiciones escolares de la organización socialista de la educación del Estado, sirvi.endo de constancia la credencial de
miembro de dicha Federación".2 En otras palabras, para ingresar a la Universidad se exigió a los estudiantes un juramento socialista y su afiliación
a la F.E..

I
El Instituto de Orientación Social
ÜRGANlZACfÓN SOCIALISTA DE LA UNIVERSIDAD

Los planes oficiales se pusieron ilnmediatamente en marcha. La camarilla
política había tenido el primer tropiezo en septiembre de 1934, cuando los
universitarios rech azaron la imposición del doctor Angel Martínez Villarreal,
como Rector de la Universidad de Nuevo León, y de Ja enseñanza socialista.
Pero el decreto de 28 de septiembre concedía facfiltades extraordinarias al
Gobernador Quiroga para disponer la nueva organización.
El lo. de octubre se dio un paso decisivo, al constituirse con el apoyo oficial la Federación de Estudiantes Socialistas ( F .E.S.) , de la que trataremos
más adelante.
1 DoN SANTIAGO RoEL (1885-1957), historiador libexal y masón, afirma que el gobierno del licenciado Quiroga, "con un completo desconocimiento de los ideales de
la juventud estudiosa, subordinó tan encomiable obra a bastardos intereses políticos ... "
(Nuevo León-. Apuntes...", p. 253).

362

Este organismo "cultural" fue creado por el Gobierno de Nuevo León
para impartir las materias fundamentales de la escuela socialista. La Comisión Organizadora de la nueva Universidad afirmaba que tales materias "serán en consecuencia, aquellas que sirvan de palanca para -una verdadera y
elevada libertad humana, aquellas que descubran por medio de la razón,
cuáles son las cadenas que atan al espíritu del hombre a fin de que logre romperlas y le ponga en condiciones de superación real y positívd'. 8
Las asignaturas que se debían explicar, según ese criterio, eran nueve:
Historia del Movimiento Proletario, Derecho Revolucionario Mexicano Sis'
temas Educativos, Historia de las Religiones, Economía Social, Geografía
Económica de Nuevo León, Teoría y Práctica de las Sociedades Cooperativas, Arte y Literatura Proletarios e Hígiene de la Adolescencia. Los pro' Ordóñe,z, p. 1264.
' " Instituto de Orientación Social. Conceptos generales. . .", p. 4.

363

�gramas de clase revelan un sectarismo desgreñado, que sustentaba como principios de doctrina el odio y la lucha de clases. En algunas materias aparece
el tema "táctica de lucha", que no es precisamente cultural. La bibliografía para los profesores contiene las obras de autores, hoy olvidados, como
Beer, Bujarin, Grinko, Pinkievitch, Plejanov, Yakoliev, etc., aunque también se citan las obras de otros más conocidos, por ejemplo: Carlos Marx,
Federico Engels, Lenín y Stalin ..t
Se proyectó que el año lectivo del Instituto estuviera dividido en tres 'Ciclos, teniendo la duración de tres meses cada uno, "dos de éstos exclusivamente consagrados al elemento obrero, y, el otro, para maestros''. Las "cátedras" se debían sustentar como "conferencias".5
El Instituto de Orientación Social fue inaugurado el 8 de abril de 1935.
por el Gobernador Quiroga, quien nombró el día 16 del mismo mes como
Director del mecionado organismo al doctor Eduardo Aguirre Pequeño. Este
joven marxista había sido designado DireGtor de la Escuela de Bachilleres
por el mismo Gobernador el 9 de febrero de 1934, pero un movimiento estudiantil lo obligó a renunciar seis meses después, en agosto de ese año. 6
A mediados de abril de 1935 se integró la plana de maestros, siendo casi
todos masones, quienes recibieron sus nombramientos de manos del Gobernador. El Instituto, según afirmaba el doctor Aguirre Pequeño, "sirve de
guía en la reforma de planes de estudio, libros deJ texto y programas de clase"
de la Universidad. 7 Sin embargo, después de varios meses, este organismo
"no llegó a normalizar su funcionamiento . .." 8

• Como asesor de la Comisión Organizadora vino a Monterrey el licenciado Manuel
R. Palados, quien ' se dedicó a elaborar el estudio que se le había encomendado y
dos meses más tarde se tenía perfectam nte delineada Ja finalidad del establecimiento
y creación del lnstituto, así como ·señaladas las materias que formarían el programa
respectivo..." (Gaceta Uniuersítaria, número 2, p. 5). El licenciado Palacios fue uno
de los principales dirigentes de la Universidad Obrera de México, fundada el 8 de
febrero de 1935.
• Gaceta U11iuersitaria, número 2, p . 21.
• Un valiente editorial publicado en el número J9-20, julio-agosto de 1934, de la
revista El Estudiante, órgano de los alumnos de la Escuela de Bachilleres, denunciaba
la "tiranía estúpida y proterva" que se pretendió imponer. En sólo dos años, de 1933
a 1935, la Escuela de Bachilleres (antiguo Colegio Civil) tuvo cinco Directores.
• Ariel, p. 52.
• Los programas y planes de estudio elaborados por el Instituto sólo se pusieron en
vigor en la Escuela Normal, "siendo en realidad la única .Escuela que hizo profesión
de fe socialista". El Instituto de Orientación Social, por último, "sirvió de norma
a la estructura socialista que se dio a la Enseñanza ormal en el Estado y que,
como hemos dicho, constituyó, en verdad, todo el movimiento que fue posible -producir y dejar establecido en Nuevo León ..." (Ordóñez, p. 1265) .

364

La Escuela de Cooperativismo

En la nueva organización universitaria quedó incluída la Escuela de Cooperativismo, creada y sostenida por el partido oficial PNR. La dirección
del plantel estaba a cargo del conocido agitador comunista doctor Mateo A.
Sácnz. Esta Escuela se estableció en la avenida Pino Suárez, pero a fines de
octubre de 1934 se trasladó al edificio que había ocupado la Escuela Mariano Escobedo, en la calle de este nombre, entre las de Allende y 15 de
Mayo. Tenía alumnos internos y externos, que usaban como uniforme un
"sweater' rojo y negro, obsequio del ingeniero Plutarco Elías Calles hijo, ex
Alcalde de Monterrey. Los internos se alojaban en la antigua mansión de
don Ignacio Usel y Guimbarda, Gobernador del Nuevo Reino de León situada en 1a esquina sureste de las calles Abasolo y Mina, después convertida
en Casa del Agrarista. La Escuela de Cooperativismo fue clausurada siendo
Gobernador de Nuevo León el General Anacleto Guerrero ( 1936-1939).
La F.E.S.

La Federación de Estudiantes Socialistas se constituyó en una junta celebrada la noche del lunes lo. de octubre de 1934, en la Escuela León Tolstoy.9 La sesión fue dirigida por el Presidente de la Confederación Nacional
Estudiantil Socialista, quien dijo en tono profético: "la nueva federación estudiantil será la abanderada en Nuevo Le-ón en la lucha $Ocial que se ha
iniciado . .." Se nombraron las comisiones de propaganda y se acordó formar las primeras brigadas estudiantiles que debían. visitar todos los pueblos
del Estado y propagar el socialismo. Tal es el origen de la Federación de
Estudiantes Socialistas de Nuevo León. La F.E.S. era una "organi.zación
estatal integrada por el estudiantado de nuestra Universidad", según declaración oficial. La mayor parte de sus miembros actuaban desde años antes
en los "grupos culturales", organizados y dirigidos secretamente por la masonería, siendo .el más conocido el "Alfonso Reyes", que creó la Gran Logia
de Nuevo León en 1931.
Hagamos un poco de historia. En la exposición de motivos de la Ley Orgánica de 1933, ya se trata bre emente de los "gremios estudiantiles" y la participación ~e los alumnos "en el gobierno de la Universidad". Pero es en la
misma Ley Orgánica donde se afirma la representación estudiantil. En efec• La Escuela León Tolstoy, convertida en cuartel general de la F.E.S., se en&lt;;ontraba
en la avenida Madero y la calle Juan Méndez; ahí funcionaba también la Escuela
Secundaria Nocturna Número 2. A princípios de este siglo era conocida con el
nombre de Escuela de la Calzada.

365

�to, la Federación de Estudiantes Universitarios obtuvo dos delegados: uno
ante el Consejo Universitario como Consejero Electo y el otro como miembro del Consejo de Administración de la Universidad (Artículos 7, inciso III,
y 39, inciso VI). Además, la Ley Orgánica de Ja primera Universidad concedía a los estudiantes un representante propietario y otro suplente por cada
Escuela y Facultad, como Consejeros Electos, ante el Consejo Universitario
(Artículo 7, inciso II). Y, por último, dos representantes de la Sociedad
de Alumnos ante la Junta Directiva de cada Escuela y Facultad (Artículo 27).
Todo lo anterior se llevó a efecto en el primer año lectivo 1933-1934. Sin
embargo, al desaparecer la Universidad, a fines de septiembre de 1934, se
desecharon estos planes. El Gobierno del Estado patrocinó la creación de
la F.E.S. y de los "bloques" estudiantiles, que se extendieron a todas las instituciones universitarias. Es decir, las "sociedades de alumnos'' fueron transformadas en "bloques de estudiantes socialistas" y adheridos a la F.E.S. Una
de las actividades más importantes que imponían 1os estatutos de estos ''bloques" a sus agremiados, establecía la "acción social" marxista de los universitarios en los medios obrero y campesino. Así penetró por primera vez el
"gansterismo" político ~n la Universidad de Nuevo.,León. Este "gang" estudiantil adoptó el siguiente lema: "Por la socialización de la culturd'.
Algunas hazañas de la F.E.S.

El 28 de septiembre de 1934 fue clausurada la primera Universidad de
Nuevo León. Pero el movimiento universitario contra la "educación" socialista aún se mantenía en pie, vigoroso, a principios de octubre. Para aniquilar
la rebeldía estudiantil se desató el terror.
Los universitarios habían desafiado a la ''mafia" callista efectuando varias
reuniones públicas en las calles y plazas de Monterrey. El mitin celebrado
la noche del 2 de octubre de 1934, en la Plaza del Colegio Civil, terminó trágicamente y se ahogó en sangre la protesta de los estudiantes. Grupos de individuos armados, giraban en automóviles y camiones en torno a la plaza disparando sobre la gente. Cayeron heridos seis hombres, entre estudiantes y
obreros, y dos mujeres. Otros fueron golpeados con garrotes y pistolas; algunos tuvieron que ser internados en los hospitales. Los obreros Benjamín
!barra -herido de gravedad en el pecho- y Modesto López -con dos perforaciones en el estómago-, fallecieron unos días después. Testigos presenciales afirmaron haber visto entre los atacantes a varios miembros de la F .E.S.
Fueron practicadas algunas diligencias por el Agente del Ministerio Público, pero después se suspendieron y el expediente fue sustraído de la Procuraduría de Justicia.

366

Entre otras hazañas de la F.E.S., patrocinadas por la Comisión Organizadora de la Universidad Socialista, aún se recuerdan las "giras de divulgación ideológica" o "excursiones" de sus agremiados, que en realidad fueron
verdaderas incursiones. También se hicieron campañas de "difusión cultural"
en los municipios y se llevaron a cabo diversas actividades en algunos "centros de acción social".
A mediados de diciembre de 1934, la F.E.S. se adhirió a la Confederación
de Estudiantes Socialistas de México. En esos días la prensa local informó
que uno de sus dirigentes se había embarcado en Vera.cruz para asistir, como representante "del gremio estudiantil de todos los Estados de la República", a un congreso mundial comunista que se iba a celebrar en Ginebra
(Suiza), convocado por el célebre agitador Henri Barbusse.

II
LA

NUEVA UNIVERSIDAD

A fines de octubre y principios de noviembre los "bloques" estudiantiles
solicitaron al Gobernador Quiroga la reanudación de las clases. La reapertura de las Escuelas y Facultades se efectuó el día 20 de noviembre, bajo
los nuevos métodos y sistemas. Como hemos visto, para ingresar a la Universidad se exigió a los estudiantes un juramento socialista y la credencial
de miembro de la F.E.S. Las instituciones universitarias quedaron bajo el
control de la Comisión Organizadora, "pero sin constituir propiamente autoridad efectiva legal . .." 1 0
Durante varios meses los planteles universitarios navegaron al garete, en
un ambiente saturado de demagogia. 11 La actividad que desarrolló la Comisión Organizadora no fue, por cierto, académica. Creó y sostuvo dos "centros culturales" marxistas, que funcionaron en las escuelas "Revolución" y
"Abelardo L. Rodríguez", convirtiendo además las escuelas secundarias nocturnas, que habían sido fundadas un año antes bajo la égida de Ja primera
Universidad, en centros de agitación.
Ordóñez, p. 1318.
El primer "sábado rojo" se celebró el 26 de enero de 1935 en la Escuela Normal.
En mayo la Universidad era humillada por sus dirigentes politicos al hacerla participar
en un "concurso de música proletaria", bajo los auspicios del Gobierno de Nuevo
León. Hasta el nombre estuvo a punto de desaparecer, pues algunos estudiantes propusieron a la Comisión Organizadora que la nueva Universidad se nombrara Instituto
Politécnico Socialista; la idea cundió, atizada por los lideres de la F.E.S., pero al
fin no tuvo éxito.
10

n

367

/

�A princ1p10s de 1935 la Comisión Organizadora nombró doce subcomisiones, que tenían 1a consigna de formular los nuevos programas y planes
ele estudio, ele acuerdo con la reforma del Artículo 3o. Constitucional.
En vísperas de una breve visita del Presidente Cárdenas a Monterrey, a
fines de febrero, se comentó en los medios oficiales que el proyecto de ley
para la creación y funcionamiento de la nueva Universidad, ya estaba redactado. Entonces la Comisión Organizadora se apresuró a declarar que en abril
de ese año sería entregado el nuevo proyecto de ley universitaria al Gobernador Quiroga, para ser turnado poco después al Congreso local. En
septiembre de 1935 se abriría la flamante Universidad Socialista de uevo
León, "según los nuevos lineamientos".
Los exámenes finales se iniciaron a mediados de junio, aunque la Universidad no existía "bajo ministerio de ley'. El partido oficial P.N.R. declaró
que, al aprobarse la nueva Ley Orgánica, las Escuelas y Facultades tomarían
parte activa en la labor de "cultura popular" que desarrollaba el mencionado partido. También se pretendió que los planteles universitarios colaboraran en los "festivales de difusión" y las "jornadas culturales" del P.N.R.
El Congreso del Estado a fines de junio, anunció que convocaría en menos
de una semana a un período extraordinario de sesiones, en el que pondría
a discusión el proyecto de ley para la creación de la Universidad Socialista,
"el cual se halla terminado ..." La Comisión Organizadora creyó alcanzar
sus objetivos. Los diputados locales aseguraron públicamente que votarían
la ley. Sin embargo, el Congreso local, "en espera de trámites oficiales y
ratificación de conceptos jurídicos y políticos", nunca llegó a discutirla.

El asunto político
En los últimos meses de 1934 se había agudizado la agitación política en
todo el país. El lo. de diciembre tomó posesión como Presidente de México
el General Lázaro Cárdenas, quien acaudilló la acción demagógica. Dos
semanas después, el día 19, el Congreso nuevoleonés aprobó la reforma del
artículo 3o. de la Constitución, que convirtió Ja enseñanza laica en socialista.
El siguiente año fue decisivo en la historia política de Nuevo León. El
día lo. de enero de 1935, el ingeniero Plutarco Eüas Calles hijo transmitió
en "solemne ceremonia" el cargo de Alcalde de Monterrey al ex diputado
local Heriberto Montemayor, de extracción callista, quien no había tenido
contrincante en las elecciones municipales, efectuadas el domingo 2 de diciembre de 1934. Rigió los destinos de la Ciudad durante el bienio 19351936J siendo muerto a tiros muchos años después.
A fines de enero el doctor Angel Martínez Villarreal, amigo íntimo de

368

Calles, fue reelecto en su cargo de Gran Maestro de la Gran Logia del
Estado. La actividad masónica del ex Rector era desbordante: debido a sus
gestiones se fundaron tres logias, en los municipios de Doctor Arroyo, Cerralvo
y Galeana.
El ingeniero Calles, originario del Estado de onora, se decidió a escalar
el Gobierno de uevo León. Cuando surgió públicamente la precandid.atura de Calles, se organizó un poderoso movimiento de opinión que se le
enfrentó postulando al General Fortunato Zuazua, lampacense, quien fundó
el Partido Liberal Nuevoleonés. Pero en las elecciones internas del P.N.R.,
celebradas el domingo 5 de mayo, intervino el Comité Ejecutivo Nacional
y dio el triunfo al ingeniero Calles. Entonces se produjo un cisma en el seno
del partido oficial. Zuazua presentó su renuncia como miembro del P.N.R.
y desarrolló una vigorosa campaña electoral.
La candidatura del ingeniero Calles se proclamó en la Convención Estatal del P.N.R., celebrada en Monterrey los días 19 y 20 de mayo. Actuó
como presidente de la reunión política el doctor Angel Martínez Villaneal
Gran Maestro de la masonería nuevoleonesa y Presidente del Comité Organizador de la Universidad Socialista. En dicha Convención se dio a conocer
el programa de gobierno, inspirado en el Plan Sexenal cardenista, al que
debería sujetarse el candidato oficial. En el capítulo referente a la enseñanza superior, se afirma que la Ley Orgánica de la nueva Universidad estaba "próxima a expedirse . .." 12
La campaña electoral se caracterizó por su violencia. "Numerosas victi-mas cayeron ante las embestidas de aquellos criminales en casi todos los
municipios".13 Las elecciones se efectuaron el día 28 -último doming~
de julio de 1935, pero fueron anuladas el 19 de agosto siguiente. El mismo
historiador don Santiago Roel afirma que las administraciones públicas emanadas del callismo y "surgidas de un partido político que se hizo odioso, se
habían distinguido por su falta de escrúpulos, su incompetencia, sus atropellos de toda índole y por el sistemático saqueo de las arcas públicas''. El
mencionado autor expresa el siguiente juicio severo y definitivo: "Sin el
menor respeto para los gobernados, hicieron de Nuevo León un feudo que
manejaron a su capricho, con arrogancia y crueldad".H

12

12

Partido Nacional Revolucionario . .. , p. 22.
Rocl, p. 256,

" Roe!, p. 255.

369
H

�El congreso estudiantil

El XII Congreso Nacional de Estudiantes se celebró en Monterrey a mediados de julio de 1935.
La Confederación de Estudiantes Socialistas de México había enviado una
circular al Gobernador de uevo León fechada el 30 de mayo de 1935,
advirtiéndole que "los jóvenes conservadores del país, agmpados en la llamada C.N.E. (Confederación Nacional de Estudiantes) ... tratan de llevar
a cabo un cónclave e11 algún sitio del país". Añadían: "Hasta la fecha ningún Estad{) ha permitido la reunión de semejante Congreso ..." Y terminaban diciendo: "el Comité Ejecutivo Nacional de esta Confederación de Estudiantes Socialistas de México, se dirije a usted con el objeto de suplicarle
que en caso de llevarse a efecto el mencionado Cónclave, no se le preste ninguna ayuda a quienes quisieren asistir a él de ese Estado . .." Era costumbre
que l Gobierno ayudara económicamente a los jóvenes que concurrían a
los congresos estudiantiles, pero en esa ocasión los urúversitarios nuevoleoneses no tuvieron que solicitar apoyo al E tado, pues la convención se efectuó en esta ciudad.
Las primeras delegaciones llegaron a Monterrey en la noche del domingo
14 de julio. ªUn grupo de soldados, a corta distancia, se mantenía atento
a que el orden 120 se alterara" decía el periódico El Pornenir al día siguiente.
Pero la provocación no se hizo esperar. La misma noche del 14 se registraron algunos choques entre estudiantes. Dos universitarios de Jalisco fueron asaltados en la Calzada Madero y varios pistoleros entraron al céntrico
Hotel Saboy en la calle Zaragoza, junto al Teatro lndependencia (hoy Rex) ~
y secuestraron a seis jóvenes congresistas, a quienes abandonaron en las
cercanías de los antiguos Panteones MW1icipales, a extramuros de la ciudad,
donde ahora se encuentra el Centro Escolar Venustiano Carranza, en la avenida del mismo nombre. Otros atropellos sufrieron los delegados de San
Luis Potosí, Tamaulipas y Puebla a manos de la facción callista. La consigna
oficial era impedir la celebración del Congreso.
Las amenazas y agresiones a los delegados estudiantiles fueron preparando
el ambiente propicio para el crimen. El editorial del diario capitalino El
Universal afirmaba días después que "los representantes estudiantiles comenzaron a sufrir misteriosos atentados . .. "
"La caravana pasa . .."

Habiéndose celebrado dos sesiones previas en el Teatro Anáhuac (hoy Cine Palacio), el Presidente de la Confederación Nacional de Estudiantes Da-

370

niel Kuri Breña_declaró solemnemente inaugurado el Congreso, a las ocho y
media de la noche del lunes 15 de julio de 1935. La asistencia era numerosa:
doscientos cincuenta delegados integrantes de veinte Federaciones. Ensegtúda
se inició la primera esión plenaria, siendo el primer acuerdo ratificar las
conclusiones del anterior Congreso Nacional de Estudiante , celebrado en la
ciudad de San Luis Potosí en mayo de 1934 referentes a la Autonomía Uni•
versitaria y la Libertad de Cátedra. Acto seguido el Presidente de !a C.N.E.
saludó a las delegaciones con un brillante discurso y, poco después, ocuparon
la tribuna veintiún oradores, "quienes fueron breves en et uso de la palabra".
En duodécimo lugru: habló Víctor Manuel González, estudiante poblano, quien
"hizo vibrar en arenga candente su voz y externó sus conceptos por última
uez". Su discurso, q_ue aún no se olvida, lo rubricó afirmando como un reto:
"la caravana pasa aunque los perros ladren . .." Antes de veínticuatro horas
su cadáver seria velado ahí mismo.

La asamblea estudiantil terminó hacia las diez de la noche, "en medio
de un entmiasmo desbordante". Los congresistas, en general, se retiraron a
sus casas. También se formaron varios grupos que invadieron Jas calles desiertas y en silencio. El grupo más numeroso se dirigió por la calle de Zaragoza
hacia el sur, siguiendo algunos por la de Cinco de Mayo al poniente· estos
últimos bordearon el costado y el atrio de la iglesia del Sagrado Corazón.
El bullicio juvenil fue cortado brutalmente por los disparos. Del más bajo
nivel social, de Ia hez humana protegida por la política de secta, surgió el
"matón". Parapetado cerca del curato del templo, el asesino disparó su arma
varias veces. Cayeron gravemente heridos al borde de 1a acera, en el tramo
de la calle Cinco de Mayo, entre las de Zaragoza y Escobedo, los estudiantes
Víctor Manuel González y Francisco G. González. Eran las 10.25 de la noche. El
criminal huyó empuñando el arma, pero fue perseguido y alcanzado por los
estudiantes, que lo desarmaron. Las tropas federales tuvieron que intervenir
y rescatar al homicida.15 Los heridos fueron trasladados rápidamente al Hospital Muguerza.
Víctor Manuel González, delegado por el Estado de Puebla, falleció a las
10.55 de la noche; tenía "una herida penetrante en el tórax y el vumhe".1 6
Tres minutos después, a las 10.58, murió Francisco G. Gonzálcz, estudiante
de la Escuela de Bachilleres regiomontana, a consecuencia de "una herida
penetra1Lte en el vientre".17
"' La Confederación Nacional de Estudiantes, en agosto de 1955, dedicó una placa
en memoria de los dos estudiantes "caídos en este lugar". Sin embargo fue colocada
,
,
'
erroneamente, Junto a la entrada lateral del citado templo por la calle de Zaragoza.
'º Vfotor Manuel González, de 25 años de edad, había terminado sus estudios en
la Facultad de Medicina de Puebla ese mismo año.
)t Francisco G. González vivía en
una humilde casa de la calle de Garibaldi; "era

.

371

�La Procuraduría de Justicia inició el proceso, declarando varios testigos,
Sin embargo, el culpable nunca recibió la sentencia y fue puesto en libertad.
Años después murió asesinado en una población del Estado de Coahuila.
Receso

Las labores del Congreso estudiantil se suspendieron en señal de duelo el
martes 16, siendo citados los congresistas para el día siguiente a las nueve
de la mañana. Los cadáveres fueron velados en el Teatro Anáhuac, sede
oficial del Congreso, erigido en capilla ardiente.
El periódico capitalino Excélsior dijo que el asesino "se juzga está en connivencia con los elementos hostiles (al Congreso estudiantil) ..." La prensa
de la Ciudad de México informó sobre el crimen, pero éste quedó en parte
opacado por el asesinato de varios .estudiantes, cometido el mismo día 15
por los secuaces del ex Gobernador Tomás Garrid.9 Canabal y sus "camisas
rojas" en Villahermosa (Tabasco).
Se paralizó la vida de Monterrey por unas horas. El comercio cerró sus
puertas el día 16 en la tarde como protesta.
El entierro del estudiante regiomontano Franci~co G. González se adelantó
una hora, efectuándose a las cinco de 1a tarde, en una imponente rnaniiestación de más de veinte mil personas. El féretro fue llevado en hombros por
estudiantes universitarios hasta el Panteón del Carmen. "El paso de la comitiva fúnebre ... fue presenciado por millares de personas que se agolpaban
en aceras, puertas, ventanas ,i azoteas. Cuando el desfile llegó a la necrópolis,
aJlt esperaba ya un enorme gentío ..."', decía el corresponsal de Excélsior. Un
periódico local asentaba: "Fue un cortejo imponente, en el que participaron
elementos de todas las clases sociales; una manifestación de duefo ,i de protesta que sobrecogía el espíritu· ,i enardecía los ánimos", añadiendo: "Puede
decirse que pocas veces en Monterrey el sentimiento de sus habitantes. se ma• .
,, 18 T n.ifestó tan unific:ado frente a un acontecimumto
. LOS es tu.l!
wantes
. Juraron
.ante el cadáver de su compañero "morir luchando por la conqmsta de la
libertad ,i de la justicia para México'~.
sostén de sus pequeños hermanos (tres ntnas y dos niños) , ya que desde h~e
tiempo habían quedado huérfanos de padre y madre y, por lo tanto, él tuvo qu_e
ir a trabajar a una droguería..." ("El Porvenir", julio 17 de 1935, p. 5). El Pres1-dente de Ja Federación Estudiantil Poblana, que encabezó su delegación en el XII
Congreso de Monterrey, declaró .al corresponsal de Excélsior en la Ciudad de P~ebla,
entre otras cosas, lo siguiente: "el estudiante regiomontano Francisco Go.nzález, viendo
que Víctor M-anuel González era agredido a balazos, lo cubrió con su cuerpo, siendo
-entonces herido también . .. "
"' Bl Porvenir, julio 17 de 1935, p. 5.

,el

:372

La policía estuvo acuartelada durante el funeral y 1a ciudad quedó bajo la
vigilancia de las tropas federales.

El mismo día 16, a las ocho y cincuenta minutos de la noche, una inmensa
muchedumbre despidió el cadáver de Víctor- Manuel González en los andenes de
Ja Estación Unión. Fue recibido al día siguiente, a medianoche, en la Ciudad
de México por las autoridades universitarias y más de cuatro mil estudiantes.
Un imponente cortejo silencioso acompañó el ataúd por las desoladas avenidas capitaliñas hasta el salón de actos de la Facultad de Derecho. Ahí fue
velado el cadáver del universitario poblano junto a los demás estudiantes asesinados el día 15 en Tabasco. En la Ciudad de Puebla, en una manifestación
pública sin precedentes, miles de personas esperaban los restos mortales de
Víctor Manuel González, quien recibió cristiana sepultura en el Panteón de
1a Piedad.
El Gobernador Quiroga declaró públicamente que "reprueba de la manera
más enérgica" los asesinatos. Y agregó: "Puede estar seguro el pueblo de
Nuevo León, de que será en absoluto satisfecho en su justa indignación contra el responsable, a quien se castigará con todo el rigor de la ley, para
ejemplar escarmiento en lo futuro. El individuo señalado como autor de
este doble asesinato no tiene, como pudiera maliciosamente pretenderse, actuación oficial ninguna relacionada con este Gobierno". 19 Terminaba: "Este
Ejecutivo no tiene ni ha tenido ma,ior celo que el de vigilar cumplidamente la
observancia estricta del or.den, el apego a la ley y el respeto inalterable a todas
nuestras instituciones".

Conclusiones

El miércoles 17 fueron legalmente instaladas tres Comisiones, que trabajaron
en distintos locales: Ja primera en el sindicato obrero de la fábrica Troqueles
y Esmaltes, 1a segunda en un hotel y la tercera en el Teatro Anáhuac. Estos
locales eran resguardados por los .sindicatos obreros independientes. La tercera
Comisión estuvo integrada en forma mixta por obreros y estudiantes. Los
temas desarrollados por las Comisiones fueron los siguientes: "La organización estudiantil", "La Educación y el Estado" y "Servicio social de los estudiantes a las masas proletarias".

En el seno de aquel Congreso se gestaron varias maniobras para dividir a
~ AJ asesino "se le encontraron en sus bolsillos vales extendidos por la Tesorería
del Estado y del Municipio. así como una credencial de representante de Calles en
Sabinas Hidalgo. ..", dice el General José E. Santos en un .interesante folleto,
páginas sin numeración, anécdota número 30. (Ver la Bibliografía).

373

�la asamblea. Sin embargo, "a pesar de los atentados 1 las amenazas del pistoleri&amp;rno municipal", se tomó el acuerdo de proseguir los trabajos.
El XII Congreso Nacional de Estudiantes se rebeló contra la llamada "educación socialista ' y rechazó el monopolio estata1 de la enseñanza. Además
reafirmó la autonomía universitaria y el principio de libertad de cátedra.
Por último, precisó la participación de las Universidades en la política y
los deberes de los urriversitarios. La C. .E. proelamó vigorosamente la bandera de principios que s-osterua en todo el país, afirmando en un manifiesto:
"dijimos nuestra verdad y nuestra posición ante la 01¡,gustia del pueblo mexicano".
El sábado 20, a las dos y ocho minutos de la tarde, se clausuró la convención estudiantil. Fue electo nuevo Presidente de la C.N.E. el estudiante Manuel
Pacheco Moreno, delegado por Zacatecas, quien escribió poco después refiriéndose . al XII Congreso: "nos persiguieron los asesinatos, y las capitulares
de nuestras labores., estaban encendidas por los disparos que segaron vidas
de congresistas. Pero el Congreso tenía que realíz.arse . .." 20

],¡.forme que rinde el Ing. Plutarco El/as Calles Jr, de los trabajos desarr-01/ados durante
el segurrdo y último año de ejeraicio del Ayuntamiento. Monterrey, MCMXXXV.
Las más importantes leyes y decretos ile las Legislaturas Constitucionales del Es1ado
de Nueuo León, en el transcurso de ciento treinta y cuatro añ.óJ de vida instilfJcional.
Monterrey, . L., Se_ptiembrc de 1958.
Ley Orgánica de la Universidad de Nueuo León, en el P,riódico Oficial del Gobierno
Constitucional del Estado Libre y Soberano de N11evo León. Monterrey, miércoles
7 de junio de 1933. Tomo LXX. úmero 45.

1

/
✓

v
,.,

L1vAs, ENRIQUE C., Breve reseña histórica del movimiento universitario en Nue110 León,
en Univeuid.ad, órgano del Consejo de Cultura Superior. Número 1, septíembre
de 1942, pp. 71-74,
SEnASTIÁN, La educación socialista en México. El asalto a la Universidad Nacional. Editorial BEAR. Rosario (Argentina), 1964.
Memoria Anual de la Gran Logia dd Estado de Nuevo León y Directorio Oficial Masónico Clasificado, 1928-1929, Grandes Talleres Linotipográficos J. Cantú Leal.
Monterrey, N. L.
01u&gt;ÓÑEZ, PLINIO D., Historia de la Educación Pública en el Estado de Nuevo León.
Cuarto volumen, tercera parte. La Escuela Socialista. Monterrey, . L., 1948.

MAYO,

RoEL, SANTIAGO,

Mievo León. Apuntes históricos. Quinta edición. Monterrey, 1954.

El fin

La Ley Orgánica de la Universidad Socialista se fue elaborando en secreto durante varios meses, pero nunca se expidió. A fines de agosto de 1935
renunciaron algunos miembros de la Comisión Organizadora, iniciándose la
desbandada.
La Comisión Organizadora de la Universidad Socialista de Nuevo León
actuó por espacio de once meses, desde el 3 de octubre de 1934 hasta el 4
de septiembre de 1935, en que el Gobernador Quiroga mediante un decreto
la disolvió y creó el Consejo de Cultura Superior. Este nu~vo or-ganismo
gubernamental se hizo cargo de las Facultades y Escuelas universitarias durante ocho años, hasta 1943, y en general mantuvo la misma orientación
marxista.

BIBLIOGRAFIA

D. F., 1959. (Obra
muy mteresante y amena sobre la Unión Nacional de Estudiantes Católicos).
CovAllRUBIAS, Rrcuoo, Gobernantes de Nuevo León, 1582-1961. (Sin pie de imprenta).

CALDERÓN VroA, Ltns, Cuba 88. Memorias de la UNEC. M6ci.co,

FOLLETOS

V instituto de Orientación Social. Conceptos generales, materias y programas de clases.
Publiéaciones de la Comisión Organizadora ~de la Universidad Socialista de Nuevo
León, número 2. Monterrey, 'Nuevo León. Diciembre de MCMXXXIV.
AVA, PEDRO RuBÉN, 30 años de vida masónica (1924-1954). Imprenta Villarrubia.
Monterrey, 1954.
./ Partido Nacional Revolucionario, Nuevo Leó,1. Convención Ertatal, 19 y 20 de Mayo
de 1935. Talleres Linotipográficos J. Cantú Leal. Monterrey, 1935.
Proyecto de decreto del Ejecutivo del Estado para la derogación de [a Ley Unioersitaria,
con el dictamen de la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales de la
H. XLV Legislatura y te.do integro de la designación oficial de lar miembros
componentes de la Comisión Organizadora de la Universidad Socialista de Nuevo
León y el adjunto Instituto de Orientación Social. Publicaciones de la Comisión
Organizadora de la Universidad Socialista de Nuevo León, número 1. Monterrey-.
uevo León, Octubre MCMXXXIV.
SA:'.IITos, Josf. E., Nuevo León en 1935. (Sin pie de imprenta). (Raro e interesante
fo11eto con anécdotas, versos y fragmentos de los discursos pronunciados por su
autor durante ]a campaña política del Gene~! Fortunato Zuazua para, 1a gubernatura de Nuevo León).

10 Folleto sobre el Xll Congreso Nacional de Estudiante, p.
l. El ejemplar consultado, de 36 páginas, s6lo carece de portada, por tal motivo no se menciona en la
Bibliografía.

374

375

�REVISTAS
Ariel, revista quincenal mas6nica. Organo de la logia Rafael aJera _número 33 de
Monterrey.
úmero 179, diciembre 31 de 1935. Director: José Salas. Véase
"Una plática de Biología en el Instituto de Orientación Social", por el doctor
Eduardo Aguirre Pequeño, pp. 49, 51 y 52.
Ciencia, revista cultural estudiantil. Publicación mensual Año II, número 6, mayo de
1935. Director: Albino González.
Gaceta UniueTsitaria, órgano mensual de la Comisión Organizadora de la Universidad Socialista de Nuevo León. Año I, número 2 y 3, abril 15 y mayo 15 de 1935.
Momento, revista mensual Año I, números 1, 2 y 3, abril, mayo y junio-julio de
1935. Director: Ricardo Ramírez.
Provincias, revista gráfica revolucionaria. Edición dedicada al Estado de Nuevo León.
Año III, número 28, mayo de 1935. Director Gerente: Tte. Cor. José Garcia V.
Universidad, órgano del Consejo de Cultura Supeñor. Número 1, septiembre de 1942.

Todos Jos congresistas, en manifestación muda de protesta, conducirán los
cadáveres.
El Congreso dedara el día de hoy, Día de luto, suspende sus sesiones y
pide al comercio de la ciudad cierre sus puertas en señal de duelo.
Segundo

La Confederación Nacional de Estudiantes se ha dirigido a sus delegados
al XVII Congreso Internacional que se reúne en Praga, capital de Checoslovaquia, para que pidan a los universitarios de todo el mundo que expresen
su enérgica protesta por los asesinatos de que han sido víctimas los estudiantes
de México, en Villahermosa, Tabasco, y en esta ciudad de Monterrey.
Teraero

PERIODICOS

Mañana a las ocho de la mañana continuarán las sesiones del XII Congreso
Nacional de Estudiantes en el Teatro Anáhuac.

Diarios El Porvenir y El sol de Monterrey y Excélsior y El Universal de México, D.
F. Años 1934 y 1935.

PoR LA UNIÓN EsTUDIANTU..

Monterrey, N. L., 16 de julio de 1935
APENDICE I
APENDICE II
BoLETÍN HrsTÓRico
CoMrrÉ

EJECUTIVO DE LA CoNFEDERACIÓN NACIONAL DE EsTUDIANTEs

Primero
El Duodécimo Congreso Nacional de la Confederación Nacional de Estudiantes participa a la República con profundo do1or que ayer por la noche,
al salir de la solemne sesión inaugural del Congreso, fueron asesinados por
pistoleros callistas los compañeros Francisco G. González, de la Federación
Universitaria de Monterrey, y Víctor M. González, delegado por el Estado
de Puebla.
El Congreso, Ueno de incontenible indignación, levanta su más enérgica
protesta ante la nación entera y exige que no se sacrifiquen más vidas de
universitarios.
Los cadáveres serán velados durante el día de hoy en el Teatro Anáhuac,
de donde partirán los cortejos fúnebres, para el primero a las 17 horas con
rurobo al panteón de Dolores y para el segundo a las 20 horas con destino
a la ciudad de Puebla.

Presidente, Daniel Kuri Breña; Primer Vicepresidente, Benito Palomino Dena; Segundo Vicepresidente, Froylán Hernández; Secretario General, Clicerio
Cardoso Eguiluz; Subsecretario General, Aurelio Barbosa Olascoaga; Secretario
de Hacienda, José González Jáuregui; Secretario de Prensa, Roberto Carriedo
Rosales; Secretario de Estadistica, José Urueta Septién; Secretário de Acción
Social, Jorge Salazar Hurtado; Secretario de Acción Universitaria, Juan Lauderreche Obregón. Delegado propietario ante el Consejo Universitario, Armando Chávez Ca.macho; Delegado suplente ante el Consejo Universitario,
Carlos Ranúrez Zetina; Secretario Auxiliar de Actas, Alfonso Lechuga; Secretario Auxiliar de Prensa, Rafael Aguayo pencer.

376

377

•

�APENDICE

nr

Trabajo aprobado en el XII Congreso de la Con/ederacióri Nacional de
Estudiantes. Tema: "Estado y Educación".

l. PoLÍTICA Y EouCAcIÓN
a) Finalidad del Estado.
l. Es la finalidad del Estado coordinar y dirigir, respetándolas, las fuerzas
de una nación, para conseguir que los ciudadanos puedan más fácihnente realizar su vocación y aspiraciones.

b) Obligaciones del Estado.
Siendo el hombre un ser complejo que dirige sus actos por medio de la
razón, corresponde al Estado colaborar eficazmente al desarrollo de todas 1as
facultades del hombre, que es el fin de la educación.

II.

Mo OPoLro oE LA ENsEÑANZA

a) Se en.tiende por monopolio de la enseñanza e) control absoluto que ejerce el Estado sobre toda la educación de un pueblo;
b) Rechazamos el monopolio de la enseñanza.
l. Por irrncional:

Pues no pudiendo tener el Estado una filosofía precisa, y siendo necesaria
una filosofía para toda educación, no tiene competencia para señalar normas
intocables en esta materia, siendo imposible uniformar el criterio de un conglomerado de diversas ideologías, pugnará contra el fin coordinador del Estado, el sostener, por la violencia una sola probable; es contra la razón impedir a los diversos grupos sociales no incondicionales al Gobierno, el derecho
a la enseñanza.

DERECHOS DE LOS MAE&amp;TROS

Para cumplir con sus finalidades, se exige al Estado en materia de educación:

l. La promulgación de una legislación adecuada y sincera;
II. El apoyo a que tienen derecho los diversos grupos nacionales;
III. El descargo de todo aquello que no le competa directamente, en la
iniciativa ciudadana suficientemente garantizada.
c) Derechos de los ciudadanos.

J. Pero no corresponde primariamente al Estado dirigir toda educación,.
pues anteriores a los derechos del Estado reconocemos los derechos de la
familia;
II. En consecuencia, reconocemos que, en educación, no es el hombre para
el Estado, ni el Estado para el hombre, y que todo abuso de Jas facultades
del Estado ll~a consigo una degradación de la enseñanza.
d) Autonomía de la educación.

I. Como miembro de una democ~cia, todo hombre tiene derecho a pugnar por el razonable triunfo de su criterio;
II. Este derecho da posibilidades a todos los grupos sociales de una nación,
de presentar diversas soluciones a los problemas nacionales;
III. Teniendo la educación objetivos claros y métodos propios, tienen los
ciudadanos el derecho de organizar corporaciones de enseñanza en vista de la
educación. Este derecho es lo que llamamos Autonomía de la Educación.

2. Porque va contra los derechos de los mae-stros:
Siendo las corporaciones magistrales las más indicadas para señalar las
rutas de la educación, no corresponde al Gobierno sino dar oportunidad a
todas ellas, lo que se impide con el monopolio e.scolar.
Tienen derecho las organizaciones magistrales y aún los maestros aisladamente, de. hacer valer sus razones en materia de educación y este derecho
se lo veda el dogmatismo que se llama "monopolio escolar''.
Pone en grave riesgo la situación de las organizaciones magistrales y la
moral del profesorado, Ja condición de ciega obedíeocia que no toma en
cuenta la razón, que exige el monopolio escolar a todos los profesores del
Estado.

DERECHOS DE LOS PADRES DE FAMILIA

3. V a contra los derechos de los padres de familia.
Porque corresponde a ést-os, por deber natural, el señalar los principios
generales para la educación de sus hijos.
Porque cuando no hay una annonía entre Ja ideología del monopolio y
la ideología de Ja¡; familias, se contrapoJ1en ambas en la práctica, lo que redunda en perjuicio de la familia y de la enseñanza.

379

378
•

�Porque al invadir el Estado funciones inseparables a la familia, impide
que ésta cumpla con uno de sus principales objetivos sociales, el educativo,
al que tiene pleno derecho.

EL MoNoPouo

c) La "Razón Política" del monopolio de la Educación.
No fundándose el monopolio escolar en ninguna razón, tenemos que buscar
sus bases en lo que se ha llamado "la razón política", que es la actividad
que toma un gobierno dado para su defensa.
Sin embargo, la razón polltica:
1. No se justifica si va contra el derecho.

2. Está limitada y condicionada sólo por las necesidades, pero no puede
darse en vista sólo del capricho del gobernante, sino en función del bienestar
colectivo.
3. Tiene que tomar, por su propia esencia, un carácter de accidentalidad
y excepcionalidad que impide se erija en norma habitual.

En tanto que la razón política es Ja expresión de un partido, será justificable sólo en la proporción en que represente dicho partido, las aspiraciones
y las necesidades de una nación.
d) La representación proporcional escolar.
1. Siendo imposible en la práctica la neutralidad escolar, y habiéndose
visto por todo lo anterior las dificultades del monopolio escolai:, se impone
una reforma de la enseñanza en México.

LA

a) Todo ciudadano, como contribuyente que es a la educación, tiene derecho a elegir la escuela de sus hijos;
b) Tiene el Estado el derecho a vigilar la competencia de los maestros,
impedir el ingreso de los inmorales, y asegurarse de la coherencia de la enseñanza;

c) Es obligación de los profesores luchar por la formación de una conciencia de nación, en la cual e] hombre aparezca en toda su plenitud.
5. Sólo bajo la fórmula R.P.E. podrá exigirse la obligatoriedad de la enseñanza sin las perturbaciones a que lleva la lucha e&amp;:0lar.

III.

LA UNIVERSIDAD Y LA FuNCIÓN EouCATIVA DEL

EsTADo

a) Finalidad de la U11iversidad:

Unico. Sostenemos como principios todos los acuerdos del XI Congreso
Nacional de Estudiantes en este tema. En consecuencia, reiteramos que para todo trabajo universitario se tienen que defender los siguientes principios:
La Universr.dad es la comunidad de maestros y alumnos que aspiran a la
organización del saber humano y tiene como principios:
a) Convocar, acrecentar y transmitir la cultura;
b) Acrecentar, conservar y transmitir el acervo de la ciencia;

e) La formación cultural y la capacitación profesional de los estudiantes
en yjsta al servicio social;
d) Interesar al estudiante en el conocimiento de la realidad social }' en
el estudio de ]os problemas sociales;
e) Dar al estudiante un espíritu de comprensibilidad y respeto para toda
verdad.

REFORMA

b) Articulación de la Uniuersidad e11 el conjunto de la Educación:

2. Las bases de esta reforma son:
a) La obligación del Estado de colaborar e impulsar la educación;

l. Es la Universidad la medida y el eje de la educación de las naciones,
por llevar inseparable a su esencia la organización de todo saber.

b) La presencia de grandes grupos nacionales de diversas ideologías;

2. En consecuencia, los ataques a los institutos universitarios nunca podrán
justificarse y son durns cargos para cualquier gobierno.
3. Para toda I"eforma de la enseñanza, si es racional, debe tomarse en
cuenta siempre el criterio de la Universidad.

c) El derecho que tienen dichos grupos de tener en sus hijos herederos
ideológicos.
3. La representación proporcional escolar es la fórmula que mejor garantiza las condiciones indicadas, pues satisface los derechos de las corporaciones de maestros y de padres de familia.
4. Se entiende por R.F.E. la organización de la educación pública sobre
bases nacionales, con el siguiente fundamento:
380

4. La Universidad es el árbitro entre verdad y verd¡.id y asigna a cada una
de ellas particularmente su debido puesto, según su naturaleza e importancia.

381

�LIBERTAD DE CÁTEDRA

c) Libertad de cátedra.
l. Se entiende por libertad de cátedra el derecho que tiene el maestro de
enseñar en su clase las ideas filosóficas y pollticas que más de acuerdo estén
con su formación intelectual. La libertad de cátedra no es, pues, sino una de
las formas de libertad de enseñanza.
2. Luchamos por la libertad de cátedra por ser ésta una de las formas
más eficaces de luchar contra el monopolio escolar.
3. Por considerar que al lado de algunos principios demostrables con evidenciaJ hay un gran número de cuestiones disputables y es injusto imponer
a la Universidad una mordaza, aunque sea con prete:id:os racionales.
4. Porque la dignidad y las exigencias de la alta cultura, no toleran la imposición de normas simplistas.
5. Porque la Universidad no puede sujetarse a legislaciones puramente políticas, pues está por encima de toda política de partido.

d) Obligaciones del Estado con la Universidad y derechos del mismo.

Siendo la Universidad en su aspecto cultural la mejor parte de una nación, corresponde al Estado garantizar su existencia.
1. Proveyéndola de un patrimonio suficiente para Su, sostenimiento.
,
2. Tomándola como guía mltural.
3. Evitando todo conflicto con ella, pues esta es la forma más eficaz de
garantizar su adelanto cultural.
Un gobierno que garantiza así la existencia de la Universidad, tiene derecho:
1. A encontrar en ella sus mejo~s colaboradores.
2. Al apoyo de la Universidad según su esencia, naturaleza y fines, en caso
de ataque injusto, grave y evidente.
3. A exigir de ella el máximo de trabajo individual y social
e) Deberes de los universitarios.
l. El deber principal del universitario es el estudio, participación en la
vida intelectual de su corporación.

2. Pero no es esto lo único que se exíge del estudiante; sino junto a él,
hay urgencias que a veces son inaplazables. Entre éstas, como fundamentales, consideramos las siguientes:
a) La defensa de la Universidad de los ataques e intromisiones de fuerzas
ajenas a ella;

382

b) La creación o la fortificación en su caso del espíritu universitario,
que Je da una fuerza de grupo en el conglomerado social;
c) La depuración en las filas universitarias de los estudiantes indignos.
Consideramos que los más.graves delitos estudiantiles son:
Traición a la causa universitaria; oportunismo político, sobre todo, si en
él se comprometen organizaciones estudiantiles; demagogia.
3. Como universitarios sostenemos que es indispensable la existencia de
maestros con autoridad, pero que la autoridad del maestro, garantía de la
disciplina escolar, sólo pueden tenerla aquellos que representen una concreción nobilísima de sabiduría y ejemplaridad moral.
4. Pero no son los deberes de los universitarios sólo los de- sus intereses
.
.
'
smo que tiene la clase estudiantil la obligación de coadyuvar a la éievación
del ambiente social.

f) La Universidad y la Política
l. No es fundamental a la Universidad, el participar en la política militante y señalamos dicha participación como uno de los más gi·andes riesgos
que puede correr, pero
2. Debe la Universidad participar en ella.
a) Cuando el Estado constante y habituahnente viole los derechos de los
ciudadanos;
b) Cuando su existencia es amenazada po1· intromisiones indebidas, según
el sentido de los Congresos Estudiantiles;
c) Cuando es sujeto de provocaciones.

3. Debe alejarse de la política militante inmediatamente despuf.s de que
la situación de anormalidad se haya suspendido.
4. En cuanto a la política como cultura, tiene. la Universidad la obligación de dar a los estudiantes una doctrina completa sobre sus derechos y
necesidades, y orientándola hacia la aplicación práctica de dichos principios.

IV. Eouc-.Ac1ÓN SocIAuSTA
Consideramos que es necesario, para ubicar una discusión sobre educación socialista, una base, pues las escuelas poütico-sociales que se !Jaman so•
cia1istas, son innumerables. Por otra parte, considerando también que el socialismo oficial mexicano, pretende aparecer como radical, organización y
sincero, hemos escogido como tip0 de socialismo para la base de la discusión el "socialismo científico", que es el más radical y, al mismo tiempo,
el que filosóficamente tiene mayor unidad.
Pero advertimos que no se condena ni se acepta teóricamente ningún socia-

383

�lismo, poi la diversidad de opiniones que están representadas en la C.N.E.,
y que todo el debate est.á en tomo de la reforma que el Artículo Tercero
Constitucional llama socialista, y que en los paralelos, siempre la palabra
socialismo toma la connotación estricta de socialismo científico.
A) Definición.

l. Se entiende por enseñanza socialista la que corresponde a un Estado
proletario que tiene por bases:
a) La filosofía del materialismo histórico, como solución íntegra del destino humano;
b) La extinción de la propiedad privada;
c) El exterminio de la burguesía mediante la dictadura proletaria;
d) El antiimperialismo revolucionario.
2. En consecuencia, dentro del socialismo cientüico, considerar a la enseñanza efecto de un orden social "sui generis", y al exigir ese orden social
aparece como una incoherencia el aspirar a su realización en una sociedad
que no tenga las características enunciadas anteriormente.
3. Para que se lleve a la práctica, es necesario que el Estado tenga una
completa intervención en todas las ramas de la economía y de la vida. Sin
una radical economía, los enuncios de una enseñan7,a socialista no son sino
diversos aspectos de una posición demagógica.

B) Escuela Socialista Mexicana.
a) Errores en general.
1. La Escuela Socialista Mexicana, es un plan cuyas finalidades, esencialmente políticas, son: Entregar totalmente Ja educación en las manos del
Estado y plantear el sectarismo como excelencia de toda educación.
2. No es socialista, porque carece de la notas señaladas en el inciso "A".

No CORRESPONDE A LA CONTINUIDAD DE LA REvoLUCIÓN

3. No corresponde a la continuidad de la Revolución Mexicana, porque
ésta la hicieron las masas no para establecer el socialismo de Estado, sino
que tuvo como finalidades Ja creación del ejido y la pequeña propiedad, destrucción del latifundio, la liberación de los trabajadores dentro de un régimen democrático y la libertad electoral de los ciudadanos.
4. Es mal intencionada, porque para que sea aceptada por masas impreparadas confunde dolosamente dos acepciones de la palabra socializar; la pri-

384

mera que aceptamos hacer la enseñanza más social; la segunda, hacerla socialista, imposible de realizar en el régimen actual.
5. Tiene como finalidad principal el monopolio escolar, pues ]a única solución indudable es el proyecto de "control efectivo", sobre todos los planteles
de educación públicos y privados, la imposición de planes de estudio, programas y métodos de enseñanza, ]a subordinación incondicional de Rectores,
Directores y Catedráticos de todos los planteles educativos y la coacción administrativa inapelable para todas las instituciones que intentan liberarse de
la tutela oficial.
b) Errores Pedauógicos.

l. Pedagógicamente, la escuela socialista no tiene como finalidad ni la
formación de la cultura ni la búsqueda desinteresada de ]a ciencia, sino primerísimamente, la formación de técnicos que necesita el Gobiemo para el
más eficiente desarrollo de su economía.
2. En consecunci~ es incompleta, pues no aspira a formar hombres en
todas sus facultades, sino apenas crea apéndices de la economía del Estado.
3. Al suprimir el aspecto orgánico de las universidades, dispersando las
ciencias y llevando al estudiante al laboratorio aislado en busca de soluciones a problemas inmediatos, se opone a la necesaria organización del saber, y con ello a la sabiduría y a la cultura.
4. No puede ser nunca base para un sistema de educación racional, un
principio poütico-económico del Gobierno, si no está su jeto a crítica y revisión, lo que se prohibe en la Escuela Socialista.
5. Mientras más el Estado se arrogue el papel de maestro único y mayor
violencia emplee en dicho atentado, más violenta los derechos de todo hombre, superiores a la finalidad política del Estado.
) Errores filosófico-morales.

l. Repugna a la razón que una doctrina que afirma asentarse en principios lógicamente justificados, apele a una imposición externa en la enseñanza.
2. Es irracional todo proyecto que cohiba al maestro en el ejercicio de su
docencia, mediante la promulgación de normas restrictivas erigidas en principios inapelables.

385
H

,

�Es

IN SINCERA

3. Es insincera, pues los campeones de la reforma:
a) Por su posición económica;
b) Por sus aspiraciones políticas;
c) Por su ideología;
contradicen cualquier reforma socialista sincera.
4. Al llevar latente la doctrina de que sólo los hijos de los trabajadores
tienen derecho a la enseñanza, con exclusión del resto de las clases sociales,
proclama un principio que no se ha atrevido a sostener ni el capitalismo
en sus peores grados de corrupción.

SENTIDO

OCIAL

FORTALECER LA NACIONALIDAD

1. En el caso mexicano se acepta 1a necesidad de una reforma en la enseñanza para el desarrollo del sentido social, y 1a fortificación de la nacionalidad, pero ella debe tener en cuenta:
2. La realidad nacional y las justas aspiraci~nes de las masas de la Revolución Mexicana.
3. Hacerse por refonnadores competentes, en un tiempo oportuno.
4. Con la reforma actual, sólo se ha conseguido una crisis de educación,
trastornos de todos los órdenes al dividirse el país en agresores y agredidos.

HECHOS

Para la parte de la ponencia Estado y Educación, se propone que cada
delegación en un tiempo perentorio, entregue a la Presidencia de la Comisión, una exposición sucinta de lo que, en las diferentes provincias es la situación del estudiante, la situación de los profesores.
Además como la reforma socialista ha traído una gravísima inquietud a
todo el pai.,, propone asimismo la ponencia que entreguen nuestros compañeros un relato de los hechos más destacados de la lucha por la libertad de
enseñanza, para que ordenados por la Presidencia, sean la parte descriptiva
de la ponencia.
Se dan dos días de plaro para entregar estos informes a contar del día de
la aprobación del presente dictamen.

386

CoNCLUSJO ES PRÁCTICAS

l. Lúchese por la reforma del Artículo Tercero Constitucional, según los
principios sostenidos en la ponencia presente.
II. Envíense telegramas inmediatamente a los Poderes Federales, para que
sean informados de la tendencia de reformas del XII Congreso Nacional de
Estudiantes.
III. Encárguese al Comité Ejecutivo de la C.N.E. la integración de una
comisión de reformas que redacte un estudio detallado sobre Ja ponencia
presente, para que sean conocidas con toda amplitud las razones en que nos
fundamos.
IV. Edítense las conclusiones sobre cuestiones educativas de los Congresos
de Estudiantes XI y XII, así como el estudio de que habla el inciso anterior
para que circulen profusamente y sirvan para crear una corriente de opinión a la reforma del Artículo Tercero. En el mismo folleto dense a conocer los datos de las Federaciones que son miembros de la C.N.E. y háganse públicos los detalles de los asesinatos de los que de alguna manera han
luchado por la libertad de enseñanza.

HOMENAJE A LOS CAÍDOS

V. Inscríbanse con letras de oro en el Paraninfo de la Universidad Autónoma de México, los nombres de los estudiantes caídos en la lucha por
la libertad de cátedra en toda la República.

LAS

SOCIEDADES DE ALUMNOS

VI. Que, presentándose una coyuntura en las entidades donde han sido
clausurados los institutos, universidades o colegios de enseñanza superior, vgr.,
un cambio de gobierno, las diversas organizaciones estudiantiles dirijan comunicaciones al Gobierno del Estado de que se trate, para que dichos centros de cultura sean abiertos nuevamente. Que la Confederación a ional
de Estudiantes pida la ayuda de los sectores sociales organizados para estas
campañas pro-cultura.
VII. Eríjanse las diversas Federaciones Estudiantiles locales en comisiones permanentes encargadas del cumplimiento exacto de las presentes conclusiones.
VllI. Orgarucese una propaganda efectiva por medio de ciclos de con387

�ferencias estudiantiles y extra estudiantiles, radio-transmisiones y en general
todos los medios que se juzguen conducentes a la realización de estas conclusiones.
IX. Establézcanse comunicaciones entre las diversas Federaciones locales
mediante una Comisión dentro del Consejo Directivo de la Confederación
Nacional de Estudiantes, a fin de lograr una actuación armónica a la vez
que efectiva por generalizada. El próximo Congreso Nacional de Estudiantes
pedirá cuenta a las Federaciones locales de los trabajos que hayan emprendido para lograr los fines antes enunciados.
Monterrey,

. L., a 18 de julio de 1935.

LA PRESENCIA DE NUEVO LEÓN EN EL CO GRESO
CO STITUYENTE DE QUERÉTARO

DE 1916-1917
E. VÍCTOR NIEMEYER, JR.
Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística.

DR.

Cu.ANDO UN PuÑADo DE MEXICANOS valientes y determinados firmaron el
.Plan de Guadalupe el 26 de marzo de 1913 no pi:cvieron que sus obras tendrían por consecuencia una nueva constitución para México. Pero una vez
que el usurpador Victoriano Huerta había sido derrotado y el rebelde Francisco Villa bahía sido forzado ~ limitar sus operaciones a unas de naturaleza hostigadora en el norte, el victorioso Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista Encargado del Poder Ejecutivo de la Nación, se volvió hacia la reconstrucción de su país y a 1a necesidad de establecer orden
constitucional. De acuerdo con el Plan de Guadalupe y modificaciones subsecuentes, el siguiente paso después del llamado de elecciones para ayuntamientos municipales, proclamado por don Venustiano Garrama el 12 de
junio de 1916, hubiera sido Ja convocatoria de elecciones para el Congreso.
Pero no fue así.
Por un decreto de septiembre 14 de 1916, el Primer Jefe expidió un llamado para la elección de representantes a un congreso ~nstituyente con el
propósito de refonnar la Constitución de 1857, la consagrada bandera de
su causa reivindicadora. En realidad, para estructurar un nuevo México, fue
necesario. Defectos en la carta magna de 1857, la necesidad de incorporar
reformas revolucionarias en 1a Constitución, y la dificultad de hacer esto en
la forma legal prescrita para enmendar la Constitución de 1857, todo combinado para hacer necesaria la redacción de una nueva ley fundamental.
El decreto del 14 de septiembre de 1916 anunciando el Congreso Constituyente fue seguido por la convocatoria al mismo, cinco días más tarde.
Cuando la noticia telegráfica llegó a Monterrey, se hicieron los preparativos
inmediatamente para la designación de candidatos como delegados de cada

389
388

�uno de los seis distritos electorales del estado. No había tiempo que perder
pues las elecciones fuernn programadas a través del país el 22 de octubre.

En la selecci6n de candidatos, el Sr. José P. Saldaña, en su carácter de
Jefe del Partido Constitucionalista Nuevoleonés, el Sr. Gral. y Lic. Pablo A.
de la Garza, Gobernador Interino, y el Gral. José E. Santos, Jefe de las
Operaciones Militares en la Laguna, y candidato a Gobernador del Estado,
tuvieron un papel importante. Acordaron que las personas mejor capacitadas en preparación y experiencia para representar a Nuevo León en el
Congreso eran 3 abogados: el Lic. Santiago Roel, el Lic. Galdino P. Quintanilla y el Lic. Cecilio Gana González. El Sr. Saldaña fue seleccionado
para entrevistarles y persuadirles que se postularan. Extraordinariamente, estos tres caballeros rehusaron el honor de ser postulados, afirmando que a
ellos les faltaban los requisitos intelectuales y la preparación para desempeñar
un cargo tan importante. A pesar de sus esfuerzos el Sr. Saldaña no logró
convencerlos, cosa que en realidad privó al estado de Nuevo León de tres
elementos que pudieron haber desempeñado cargos brillantes en el Congreso
pero que no tuvieron la oportunidad por motivos de humildad y modestia.
Cuando rehusaron aceptar, sugirieron que el Sr. Saldaña se postulara pero
él también rehusó por los mismos motivos.
La selección fue finahnente hecha poi: los Sres. Saldaña, Gral. da la Garza
y Gral. Santo.s, en reunión con representantes de los dos grupos de revolucionarios de Nuevo León: el fartido Constitucional Progresista (tricolor) y
el Partido Constitucionalista N uevoleonés (trián&amp;ülo rojo) .1 Se enviaron telegramas a, 12 personas, seis propietarios y seis suplentes, notificándoles de
su seleGción. Las boletas se imprimieron en Monterrey y .se enviaron a los
presidentes municipales para su distribución en los distritos electorales respectivos. Hasta donde se conoce, no h1,1bo oposición en el 4o. distrito en
donde Ramón Gámez obtuvo 3,550 votos. En ese distrito (Salinas Victoria)
el candidato de oposición, Vida! Garza Pérez, "obtuvo un número considerable de sufragios''. 2 En Monterrey los CC. Agustín Garza González y Plutarco
González, candidatos del 60. distrito para diputados propietario y suplente
respectivamente, resultaron electos por una mayada de 754 votos cada uno,
un número de votos considerablemente menos que los recibidos por los candidatos de Salinas Victoria. 3
La diputación electa que representaría a Nuevo León se constituyó como
sigue:

Entrevista con el Sr. José l'. Saldaña, Monterrey, 25 de enero de 1967.
Diario de los Debates de-J Congreso Constituyente, 1916-1917 (México, 1960),
p. 129.
• Ibid.

1

~

r,

390

Número del Distrito

1. Monterrey
2. Cadereyta
3. Linares
4. Salinas Victoria
5. Galeana
6. Monterrey

Propietario

Suplente

Manuel Amaya
Nicéforo Zambrano
Lic. Luis Jlizaliturri
Crnel. Ramón Gámez
Gral. Reynaldo Garza
Dr. Agustín Garza González

Luis Guimbarda
Dr. Lorenzo Sepúlveda
Wenceslao Gómez Garza
Adolfo Cantú Jáuregui
J. Jesús Garza
Plutarco González

¿ Quiénes eran estos endurecidos norteños que fueron destinados para representar a Nuevo León en esta famosa reunión? Aunque de diferentes antecedentes, la mayoría de ellos tenían dos cualidades en común: eran hijos
uativo del estado y amigos personales de don Venustiano. En seguida una
mirada a cada uno:
Manuel Amaya, fumador empedernido de cigarros de hoja de maíz, nació
en Candela, Coabuila, y se convirtió en un próspero comerciante después de
llegar a Monterrey. Ramón Gámez nació en Montemorelos el 14 de junio
de 1877. Después del movimiento político de 1902 y como estudiante de
leyes se hizo uno de los redactores de La Constitución, una publicación antireyista. También fue uno de los colaboradores del Lic. Santiago Roel en la
redacción del semanario Renacimiento, periódico liberal típico que fue independiente du,rante el período del gobernante Bernardo Reyes ..i Se incorporó
a la revolución constitucionalista inmediatamente después del cuartelazo de
la Ciudadela militando en el cuerpo del Ejército del Noreste a las órdenes
directas del General y Lic. Pablo A de la Garza, primero en la 9a. Brigada
y cuando se postuló como constituyente, en la Brigada "Nuevo León" con
el grado de Coronel. Reynaldo Garza nació en Marín el 4 de febrero de
1864 pero se consideró vecino de Allende, Coahuila y cuando se postuló como
constituyente estaba radicado en Nuevo Laredo~ Tamaulipas.
El Dr. Agustin Garza Gonzá]ez nació en la hacienda de San Isidro en la
jurisdicción de la Villa de Pesquería Chica el 28 de febrero de 1873. A la
edad de 12 años su padre lo llevó a Monterrey en donde hizo estudios en
una escuela oficial y después en el Colegio Civil y la Escuela de Medicina
del Estado. El 12 de enero de 1899 recibió su título de Médico-Cirujano-Partero.
De ideas liberales fue uno de los que formaron el Club Político Antinecleccionista a principios del siglo. En 1911 fue electo Presidente Municipal Suplente de Monterrey y un año después se hizo el propietario. Al estallar la
"decena trágica" abandonó Monterrey para ingresar al movimiento revolucionario y cuando no encontró 1úngún grupo armado al que pudiera unirse,
• Hic-roR CoNzÁl.l!Z, Siglo y Medio de Cultura NuevoTcones.a (México, 1946),
pp. 104-105, 248-249.

391

�.
se trasladó a San Antonio, Texas en donde fue designado por comisionados
del Primer jefe para desempeñar el cargo de Cónsul Constitucionalista en
Brownsville. En julio de 1914 entró en Mont-errey con las fuerzas victoriosas
del Gral. Pablo González Garza y más tarde se hizo director de la Casa de
Salud "Bruno Gloria". Cuando se postuló para el Congreso Constituyente,
estaba desempeñando el cargo de Acl.ministrador de la A,duana de Nuevo
Laredo, Tamps. Era descendiente de Simón de la Garza y Melo, diputado
al Congreso Constituyente de 1857 del Estado de Coahuila. 5
Plutarco Gonzálcz nació en Lampazos el 2 de noviembre de 1863. Fue
maestro de primeras letras en una ~uela primaria y después tuvo a su
cargo la oficina federal local del timbre (hoy la Agencia Federal de Hacienda ) .
Trabajó como oficinista en la Hacienda "El Alamo", cuyas tierras ahora
están inundadas por el vaso de la presa "Don Martín", y fue también oficinista
en la casa proveedora de Don Luis G. Vázquez de Lampazos. Cuando en
1901 el Ing. Francisco Naranjo, hijo mayor del viejo general del mismo nombre,
fundó en Lampazos un club liberal antirreeleccionista, Plutarco González se
afilió a ese club. Al llegar la Revolución a Lampazos, González fue su simpatizador y probablemente le prestara algunos pequeños servicio.s civiles. Antes
de 1916 él y su familia se marcharon de Lampazos para radicar en Tamaulipas. 6
El Dr. Lorenzo Sepúlveda, hombre de largas barbas blancas, fue un distinguido médico de uevo León. que practicó su profesión en Monterrey por
muchos años. A él le había tocado el honor de saludar a "GonzalitoS"' de
parte de la Sociedad Médica de Monterrey en la gran velada llevada a cabo
el 22 de noviembre de 1883 con motivo de su regreso a Monterrey a raíz
de un tratarrúento médico en los Estados Unidos.7
Nicéforo Zambrano nació en Monterrey el 22 de febrero de 1862. Aunque
de padres humildes, él se dedicó tenazmente a sus negocios y llegó a ser un
comerciante próspero. Fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1912
y más tarde se hizo alcalde. Al estallar el cuartelazo que derrocó al Presidente
Madero fue aprehendido como presunto revolucionario y conducido a México
en donde quedó internado en la penitenciaría. Al triunfar los Constitucionalistas se adhirió a la causa. 8
Todos los propietarios asistieron y Lorenzo Sepúlveda y Plutarco González
ocuparon sus puestos cuando sus propietarios no podían hacerlo.
Cuando las sesiones preparatorias comenzaron en la Academia de Bellas
' L a Herenr;ia del Constituyente, No. 16, 5 de diciembre de 196-l-, p . 3; entrevista
con el Sr. Raúl Garza González, Monterrey, 6 de febrero de 1967.
' Ernesto Zertuc.he al autor, Lampazos, 22 de julio de 1967. Carta en posesión del
autor.
' Siglo y Medio de Cultura Nuevoleonera, pp. 64-65.
8 SANTIAGO RoEL, Nue vo Le6n, Apuntes Hist6,icos (Monterrey, 1963) , pp. 258-259.

392

Artes de Querétaro el día martes 21 de noviembre de 1916, fueron pocos de
los presuntos diputados presentes que pensaban que un neoleonés quedaría
electo como presidente de la Mesa. Pero así fue. Manuel Amaya, por 50
votos a 49 por el Gral. Esteban Baca Calderón, diputado propietario del 170.
distrito de J alisco, ganó la elección.
Luis Ilizaliturri fue electo como uno de los cuatro secretarios.
Por diez días (hasta el 30 de noviembre) estos dos hijos de u evo León
desempeñaron sus deberes. Según el Diario de los Debates, lliza).iturri habló
sólo una vez y fue en defensa del Dr. Ignacio Roe!, diputado propietario
del orte de Baja California, pero nativo de Monterrey en donde nació el
31 de julio de 1885. Su admisión al Congreso fue discutida porque había
sido acusado de ser porfirista y de representar a un huertista en Baja California, un Coronel Cantú. Ilizaliturri señaló que delegados representaran a
conciudadanos que los habían honrado con sus votos y que sería "traición"
negar a los habitantes de Baja California su única representación en el Congreso Constituyente. Por el uso demasiado entusiasta de la palabra "traición"
en defensa de su colega regiomontano, la intervención de Ilizaliturri fue
acogida con "Risas, Siseos, Voces: ¡ o! ¡No!".9 Sin embargo, al Dr. Roel
se le admitió al Congreso.
En cuanto a Manuel Amaya, una amarga diatriba se desencaaenó el 28 de ·
noviembre posiblemente por la manera autoritativa en que se supone que
condujo las sesiones. Su determinación de aplicar la regla de no fumar no
le ganó muchos amigos entre los fwnadores empedernidos. Según un di-putado, don Manuel, como buen ranchero,. siguió la regla d~ "aquí se hace
lo que yo mando y nada más". Y como si fueran estudiantes de primaria,
decía "cállese" o "siéntese" al hablar a los diputados.10 Esto irritó a algunos
y a un diputado, el Coronel Juan Aguirre Escobar, diputado propietario
del So. distrito de Zacatec.as pero oriundo de Coahuila también, abiertamente atacó a Amaya como garzagalanista quien~ en lugar de ser revolucionario,
había tan sólo vivido "de la revolución".11 Luego siguió un período llamándose nombres en el que los do.s contrincantes se difamaron mutuamente y se
pusieron a probar cuál era el más revolucionario. Lo que parecía molestar
especialmente a Aguirre Escobar era que el 28 ó 29 de septiembre, Amaya
• Diario de los Debates, I, pp. 17.5-176.
D111.o .BoRQV RZ (nombre de pluma de Juan de Dios Bojórquez), Crónica del Constituyente, (México, 1938), p. 119.
n Diario de los Debates, I, p. 245. Un garzagalanista fue partidario del Cornl.
José Maña Garza Galán, gobernador y hombre fuerte de Coahuila entre 1885 y 1893.
Cuando sus violaciones de las g,uantías individuales de la Constitución y la dureza
de los jefes políticos bajo su mando habían provocado una fuerte y abierta oposición en 1893, fue destituido de su cargo por el representante del Gral. Diaz en el
noreste, el Gral. Bernardo Reyes, Gobernador Constitucional de Nuevo León.
1•

393

�y los "reaccionarios de Coahuila" habían abordado un tren especial en México compuesto de carro pullman y con una escolta, "por temor del castigo"
del pueblo.

para regresar a .ras hogares a costillas de la nación. . . mientras los
hombres de la revolución, los que no disponen de la amistad del Primer
Jefe, los que no tienen para explotarla ni para venderla, esos no pueden
conseguir ni un pase siquiera, en segunda d-ase, de un tren .. .12

Visiblemente excitado y lleno de ira, Amaya le contestó a Aguirre Escobar
desde su silla presidencial llamándolo "un traidor" y "un desleal". Como
prueba de su espíritu revolucionario, dijo que cuando el Primer Jefe hizo un
llamamiento a toda la República para combatir a la usurpación, él y Nicéforo ZambFano fueron los primeros en responder con mensajes de adhesión a
don Venustiano. Esto fue verificado inmediatamente por Gerzayn Ugarte,
diputado propietario del 3er. distrito electoral del Distrito Federal. Además,
dijo Am.aya que él y don Nicéforo habían sido arrestados por su actividad
revolucionaria en México. Una vez libres se habían dirigido al norte a Monclova para unirse a Carranza en donde habían organizado tres cuerpos de
soldados con sus propios recursos. Continuando dijo:
Por otra parte, no nos venga usted con cosas vze7as, agua pasada no
mueve molino ... (risas). Preguntan ustedes cuál ka sido mi labor revolucionaria desde 1913 a la fecha y verán si soy o 110 revolttcionario;
e11 Chihuahua señores, cuando la batalla de Tierra Blanca, cuando faltaban elementos para la lucha, compré trescientos mil cartuchos hipotecando mis fincas por veinticinco mil dólares. (Aplausos) Y

Con estas palabras don Manuel ganó la simpatía de sus compañeros del
Congreso. Excepto por su pequeño intercambio de palabras con Aguirre Escobar, a quien se iba a referir el 20 de enero como un "loco'' y "extravia_?o",
no se le volvió a escuchar más durante el Congreso. Ya había desempenado
su papel y dejó el escenario definitivamente.
Durante el período único de sesiones, o sea el lo. de diciembre a través
del 31 de enero de 1917, se busca en vano por los dos tomos del Diario de
los Debates para averiguar la participación de la diputación neoleonesa en
el Congreso Constituyente de Querétaro. Aunque los diputados de Nuevo
León est.aban presentes, no participaron en los debat s importantes del Con~
greso. Solamente por medio de brotes de información encontrados aquí y
allá se puede relatar el rol de ellos en la redacción de ]a Constitución de 1917.
,. Diario de los Debates, I. p. 246.
'ª !bid., p. 249.

Los acalorados debates en el Artículo 3 concernientes a la educación indicaron la existencia de un elemento radical en el Congreso que se oponía
a las reformas moderadas propuestas por el Primer Jefe a la Constitución de
185 7. Como finalmente presentada por la Primera Comisión de Constitución, el 16 de diciembre, el artículo estipuló que la enseñanza sería libre
pero laica en los establecimientos oficiales de educación así. como en enseñanza primaria, elementa1, y superior, impartida en establecimientos particulares. También ninguna corporación religiosa, ni ministro de ningún culto
podrían establecer o dirigir escuelas de instrucción primaria. Redactada en
tal forma de manera de terminar una vez por todas el poder de la Iglesia
en el campo de Ja educación, el artículo fue aprobado el 16 de diciembre
por votación de 99 a 58, según el Diario de los Debates, con "aplausos, hurras,
voces: ¡ Viva la revolución! ¡ Viva el ciudadano Primer Jefe! ¡La patria se
ha salvado! Aplausos prolongados". De la ruputación de Nuevo León, Amaya,
Gar.m, Gar-a. González y Sepúlveda habían votado en contra mientras Gámez
e llizaliturri habían votado a favor. 14 Sepúlveda votó como suplente de
Zambrano a quien se le había concedido licencia el 11 de diciembre por
tiempo indefinido para desempeñar una comisión.
Aunque se aprobó el artículo 3 esto no quería decir que fue aceptable a
todos en uevo León. Al contrario. El día 17 de enero se empezó a dar
lectura a un memorial de protesta contra el artículo 3 enviado por varias
damas de la ciudad de Monterrey que pidieron que el aswito se reconsiderara.
Al anunciarlo el joven José Rivera, diputado propietario del 80. distrito de
Puebla, no podfa decir más que: "ya nos imaginamos lo que podían decir
las beata : 'Que hemos hecho muy mal'." En realidad, la lectura provocó
mucha confusión y desorden entre diputados que querían que se leyera y
los que no querían escucharla. No se podría terminar con la lectura. Sin
embargo, una parte se copió para el record que se reproduce como sigue:
"¡ A la Nación Mexicana!

Hasta nosotras ha llegado el eco de las discusiones del Congreso reunido en Querétaro para dar al país una nueva Constitución, y hemos
sabido que muehas de las leyes que se proyectan- son vejatorias u opresoras de nuestra santa religión; esto nos ha causado un profundo dolor,
y ni este puede permanecer oculto, ni nuestro deber nos permite sufrir
calladas tanto atropello a lo que más amamos en el mundo: mtestro Dios
y nuestra fe. Protestamos contra esas leyes opresoras, seguras de que
nuestra protesta 110 es únicamente la expresión de los sentimientos de
las que fimzamos, sino que es la de todas las mexicanas, pues todas, sin
'' /bid., p. 774.

395

394

•

�excepción, abundan en iguales O mejores sentimi~ntos que nosotras, Y no
hay una que no firmara 1iuestra protesta. E11tre esas le~es froyectadas
nos ha llamado particularmente la atención, como que mas direc!ame1ue
nos atañe la que se refiere a la enseñanza. Comprendemos, stri duda
alguna, q~e se trata en esa ley de uno de los más i~~ortantes problemm
que pueden tratarse en un Congreso: de la edu~acion. porque
ens~ñanza y la educación están tan íntimamente u~idas, q~e no_ hay m_edio
laica, racional
d e seParar las,. comprendemos también que esa instruccion
. ,
,
z
como
quiera
llamársele
es
una
educación
atea,
tm/na,
por
mas que
0

:ª

ª

hipocresía . .."

15

-,
anilla se suspendió la lectura.
Aquí entre murmullos, conf uSion Y camp
,
_.
. _,
Cuando constó a todos que la acosada Primera Corms16n ~e ?onst1tuc1on
, preparar un informe sobre cada artículo constttuc1onal en las
nunca podria
· b l
.
.
t
l Mesa Directiva nombró el 23 de d'tciem
re a
cinco semanas restan es, a
,
S
Se nda Comisión de Constitución para la consideración de
Garuara. e
a :bó de inmediato. Entre los inco miembros de esta Com1S1on fue, el D~:
tin Garza González de Nuevo León. Ya para el 8 de enero babia pa1ti;ado activamente en la redacción de informes (que llevan su nomb:e
eo!e los firmantes) sobre treinta y cinco artículos en cuanto a la sober~1a
nacional y de la forma de gobierno, las partes integrantes d~, la Federaoon,
la elección e instalación del Congreso, la iniciativa y formac10~ de~~
las facultades del Congreso, la Comisión Permanente, y del Pdol eCr 1ecu vol.
tirarse e
ongreso e
Sin embargo el Dr. Garza González tuvo que re .
.
.
'
.
d E 1
licirud de licencia de la misma
1
8 de enero por motivos de sa u . n a so
f . d d
fecha que pidió sin goce de sueldo él hizo constar que estaba su nen o e
. f . , . t un· al y que se vio precisado a trasladarse a Monterrey pauna m ecc1on m es
1
Pl
.
f
an·o Dio a conocer que su sup ente era ura el tiempo que uera neces
.
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tarco González, entonces desempeñando el cargo ~e j~fe de 1:ªºe~ a:
E tado de Tamaulipas con residencia en_ Cd. V1ctona. ~~ mmedi
el s
. ,
I C OUSI-Ón y su lugar
le concedió la licencia.1a No se le sustituyo nunca en a o
, ez
d, vacante durante el resto de las sesiones aunque el Dr._ ?ª,rza Gonzál
~ue o
a uerétaro
rque el record indica que él participo brevemente
:~ r:e~~bat~ sobre el ~tículo 27 sostenidos durante la sesión permanente

!~ ,

l¿es,

e;

efectuada los días 29, 30 y 31 de enero.
. .,
C
do se discutía la fracción II de dicho artículo que pro~1b10 que la
~
.
..
dministrar bienes raíces, el diputado FerIglesia pudiera adqmnr, paseer, .º-~
la f é'' tambi~n limitara la pronando Lizardi de GuanaJuato p1d10 que
rae ion
e_
.
piedad mueble de la Iglesia por la razón de que por medio de acciones po" Jbíd., II, pp. 520-521.
16 [bid., p. 258.

dría suceder que se adueñara de todas las industrias nacionales. Su único
apoyo vino del Dr. Gara González que manifestó que cuando las fuerzas
constitucionalistas entraran en Monterrey en 1914 habían encontrado "en
el palacio episcopal un proyecto de un ingeniero católico para apoderarse de
todas las industrias". 17 Pero no les hicieron caso los diputados y la fracción
sin la enmienda propuesta por Lizardi y apoyada por e1 Dr. Garza González
fue reservada para la votación.
Con esta breve intervención terminó 1a actu~ión en el Congreso del miembro de Nuevo León de la Segunda Comisión de Constitución. Por una razón desconocida no finnó la Constitución el día 31 en la sesión solemne de
clausura.
En cuanto a Plutarco González probablemente le avisaron de inmediato
de la retirada de su propietario pero él no llegó a Querétaro hasta el 22 6
23 de enero porque hizo la protesta de ley el 23 del mismo mes. 18 Entendido
de q~e su propietario estaba presente durante la sesión permanente, él no
podría haber asistido más de nueve o diez sesiones ordinarias del Congreso.
No participó en los debates pero firmó la Constitución el día 31.
En cuanto a la disposición en el artículo 22, como fue redactada por la
Primera Comisión, estipulando la pena de muerte por violación de mujeres,
Luis Ilizaliturri habló brevemente el 12 de enero oponiéndose a la disposición diciendo que estaba seguro que "ningún Código Penal de ningún Estado
va a imponer la pena de muerte por el delito de violación". El y otros pudieron convencer al Congreso para derrotar el inciso relativo a Ja violación
por la votación de 119 a 58:19
Puesto que el Diario de los Debates proporciona tan poca evidencia de la
participación de la diputación neoleonesa en las discusiones sobre los artículos que formaban la Constitución de 1917, uno tiene que recurrir a los regjstros de la votación para averiguar cómo los miembros de la diputación
consideraron los artkulos de mayor importancia, o sean los artículos 3, 5, 24,
27, 115, 123 y 130. La votación sobre el Artículo 3 ya ha sido mencionado
con cuatro neoleoneses en contra y dos a favor. En cuanto a los Artículos
27 y 123, 1os más trascendentales de la Constitución, los cómputos difieren.
La versión oficial es que el Artículo 27 fue aprobado por votación unánime
de los 150 delegados presentes pero el Lic. Andrés Molina Enríquez, asesor
al petit comité de diputados que redactó extra oficialmente y en forma pre!bid., p. 1102
"Congreso Constituyente. Indice de CC. Diputados. 1916-1917". ( rchivo de
la Cámara de Diputados, México, D, F.).
11

18

" Diario de los Debates, II, pp. 333, 353.

397
396

�liminar este artículo, afirma que los primeros quince votos fueron en contra zo
¿Puesto que la votación fue nominal, pudo haber sido uno de éstos el voto de
Amaya? Quién sabe.
,
El Artículo 123 fue sometido para la consideración de la Asamblea el d1a
13 de enero de 1917. Ocho diputados fueron los que presentaron el anteproyecto aunque 14 lo firmaron diciendo: "apoyamos el presente proyecto de reformas" entre ellos e1 diputado de uevo León, Reynaldo Garza.21 La votación jW:to con el artículo 5 ocw-rió el día 23 y resultó la aprobación por_ los
votos afirmativos de 163 diputados de los dos artículos, el 123 en casi la
misma forma en que se presentó por el Comifé de redacción. Se supone, entonces, que los neoleoneses votaron a favor de los artículos 5 Y 123 o no participaron en la votación.
En cuanto al Artículo 24 que otorgó al hombre la libertad de prof~~ la
creencia religiosa que más le agradara y que estipuló que todo ~cto religioso
de culto público debiera celebrarse dentro de los templos que siempre e~tarían. bajo la vigilancia de la autoridad, Luis Ilb..aliturri y Plutarco Go~~~z
votaron en pro el 27 de enero cuando se presentó por la Segunda Corrus1on
y Reynaldo Garza votó en contra. No se registra la votación de los demás
miembros de la diputación.
Uno de los artículos más discutidos en el Congreso fue el 115 especia!mente las fracciones I y II que trataban del municipio libre Y la administración libre de su hacienda. Parece que todos estaban de acuerdo en cuanto a la necesidad de que el municipio fuera administrado por un ayuntamiento de elecci6n popular directa sin autoridad intermedia entre é~te Y el
gobierno del Estado (como fue con la odiosa in_s~tución del jefe políttco durante el porfiriato). Pero en cuanto a la fraccron II ~ue ~taba de la administración de la hacienda municipal, hubo mucha discus1on y, por casualidad, se mencionaron Luis Ilizaliturri y Manuel Amaya.
Rafael Martínez de Escobar, el diputado fogoso de Tabasco, en los debates sobre la fracción 11, temíó que la libertad municipal económic~ ~~ra estrujada por los estados y en tratar de obtener apo~o para el munmp10 verd~deramente libre, regañó en un discurso pronunciado el 24 . de enero a L~
Ilizaliturri "que nunca ha querido venir a hablar en esta tnbuna, y _que esta
obligado a hacerlo porque ha sido abogado consultor del ayuntamiento de
México y debe colaborar en la Carta Magna". 22 No aceptó ~lizaliturri el desafío
y tampoco hizo saber sus opiniones sobre el asunto tan IIIlportante como el
del municipio libre.
,. A uR.és MoLINA E RÍQU"EZ, Esbozo de la Historia de los Primeros Diez Año, de
la Revolución Agraria de México (México, 1936) , t. V. p. 179.
" Diario de los Debate!., II, p. 364.
= Jbid ., p. 883.

Más tarde en la misma discusi6n, el brillante Fernando Lizardi, diputado
propietario del 13 distrito electoral de Guanajuato, hizo una referencia al
bonachón Manuel Amaya en términos lisonjeros cuando se discutió el mismo asunto. Dijo Lizardj:
"Y o 110 sé, señores diputad-os, si en estos momentos debo decir un refrán que provocará la risa de la Asamblea: pero el único recurso que
me queda es ponerlo en boca de alguna de las personas que, por su honradez, buen criterio, serenidad y franqu eza, dice11 las cosas como se llaman, sin perjuicio de que se juzgue a los autores como ellos quieren.
Permítaseme por un momento imaginar que el señor Amaya, hombre
toda honradez, hombre toda sinceridad, ocupa en estos momentos la tribima, y sinceramente pongo e11 boca del señor A.maya estas palabras:
'Cuando apuntan a la barriga, todos se fruncen'. (R.isru;. Aplausos).
Pues bien, señores diputados; si los ayuntamientos no tienen libertad
económica; si los ayuntamientos no pueden administrar libremente rus
intereses, jamás serán libres''. 2ª

Al fin, la fracción II del Artícu1o 115 estipuló que los mwricipios administrarían libremente su hacienda, 1a cual se formaría de las contribuciones
que señalarían las legislaturas de los Estados y que, en todo caso, serían las
suficientes para atender a sus necesidades. Para muchos diputados la libertad lograda no fue completa. Se ignoran las opíniones de los diputados de
Nuevo León porque nunca se expresaron durante los debates.
En cuanto a la votaci6n sobre el artículo 129, más tarde el número 130
de la Constituci6n, que impone restricciones sobre la iglesia en México, e
mcumbe a los poderes federales ejercer en materia de culto religioso y dis,..
ciplina externa la interveneión que designen las leyes, se votó muy de madrugada del día 28 de enero en votación nominal pero nunca se anunci6
el resultado. Por lo tanto, no se sabe cómo vot6 1a diputacíón de uevo
León.
Aunque la fuente de información indica que hubo poca participaci6n ~n
los debates de parte de los diputados de Nuevo León, se puede asegurar
que ellos estaban activos durante las sesiones. Al prin ipio de las sesiones
las líneas de combate fueron retiradas entre los defensores del proyecto de
reformas de la Corutitución de 185 7 presentado por Don Venustiano Carranza al Congreso el lo. de diciembTe y aquellos que querían un documento más radical, aquellos que estaban determinados a redactar una constitución que básicamente cambiara la vida económíca y social mexicana. A
este último, se le consideraba como izquierdista jacobino. Entre el grupo an,. lbid., p. 899.

399
398

�t rior cu os cabecillas fueron designados como el "apostolado", se encontraban Lorenzo epúlveda, Reynaldo Cara
ic'f ro Zambrano y Manuel
may , lo últimos do. llamado los "inseparahles nue" le n .- ·• por Juan
de Dios Bojórqu z, cronista del ,ongreso. De hecho, Bojórque-L alifi&lt;·a
a
púlv da romo uno de los diputado que prcsidier n al "apo tolad ", 1
otro iendo Jo ' . Macías diputado propi tario de uanajuat y uno de
los más ilu tr ·s del Congreso.
ice Bojórque-z que Zambrano ,· púJ eda, y
Amaya fueron "in .ondicionales y devotos ' ele don enustiano. ~
t Hubo izqui rd1 tas en la dipu rión d · 1 uevo León? El 31 d enero un
Manifie lo a la ación fi1mado por noventa y cuatro diputado de la izquierda, hizo a ·u. acione coutra I s líderes d la d1:rech , o sean los diputad J. r ti -idad Macías, Luis ~{anuel R jas, Félix F. Pa1a\icini, y G rayn
ga1te calificándol s como ' tardatarios,,, 'aduladores" y "obstruc ionistas''.
Esto fu el último reventón de amargura de una serie qué
había e tallado
d de lo primeros días del omrreso entre los dos grupos de diputados. ¡ El
primer signatario de 1 s 9+ izquierdistas que firmaron te manifiesto fue el
ral. R ynaldo Gana de ue,·o León que curiosament se ha descrito antcrionnente como uno del "apostolado!" También lleva la lista el nombre d
Ramón ámez pero de ningún tro d la diputación ncoleonesa.
o-ím Bojórquez, que usó orno base el manifi to del 31 de ener , i diputad
(Amaya Garza Gonzá.lez,
nzál17, Ilizaliturri
púlveda y Zambrano)
califi ar n omo d rechistas y dos (Gámez y Garza) fueron izquicrdi tas.
pesar de que I s nstituyentes d
u vo León d jaron muy poca constancia escrita de u participa ión en el Congreso, sí conoc roas a1go de u
manera d pensar uando se redactaba la onstitución per sus pensamientos
ritos en los álbwnes de uatr diputados compañero quienes, en la última quincena de en ro, tuvieron la preV1sión de anotar para la post ridad
las piniones de ario de sus colegas, incluyendo a is micmbr s de la di-

puta ión de uevo Le6n.
Para Manuel Ama ·a, ra una uesl..ión d d re hos y de
DaVld Pastrana Jairnes, diputado de Puebla le cribió:

r .

su amigo,

La nvolucwll co11.1titucio11alista i11iciada por el ciudadano Primer Je/ e
del Ejército Conslitucionaluta Encargado del Poder Ejecutivo de la
Uni6n don V rmutia110 Carra11za ha , nseñado a los Ciudadanos a ser
esforzados y i•irilcs en la df'/ensa d su derechos y espontáneamente
exactos en el cumplimiento de sus deberes.:º
r6nic4 dtl Co'll.'ftituyente, pp. 12l 176, 229.
" /bid., pp. 555-562, 735-744.
'" " onstituyent -1917" (Album de D avid Pa.suana Jaunes. Propiedad de la Srita.
Emma Villascñor, Palenque 372, Col. 1 arvarte, México L2, D. F .).
"

Ramón GáJll z parece haber tenido algunas dudas acer a d la efe tividad
de, 1~ Constiturión, al menos como una solución al problema sociológico de
MeXJco. Lo que la Constitu&lt;'ión no podía hacer pensaba éJ la aaturali,za lo
)~aria. Su pensamiento completo, escrito el 30 de enero d 1917
cita como
1gu

Cuando el piu-blo me:cicano llegue a tener verdad ro carácter nacional
-carácter del que hoy carece- entonces y s6lo entorices. podremos
comprender que hoy llamamos patria al territorio en que hemos nacido
e~clavos: esclavos eri la conciencia esclavos en la razón, esclavos en la
ltbertad. Entretanto )' ya que nuestra obra. redentora en este Congreso
Constituyente trascienda poco al fondo del problema sociológico dejemos a la aturoleza que obre por sí misma. Ella, al menos, no es transgresora de sus leyes. 27
Para el Gral. Re maldo Garza era un asunto de haber destruído a Hu rta
por la fuer✓.a, pero la reconstrucción de
éxico tendría que s r !~grada de
otra f rma. El 19 de enero de 1917 él escribió·

Los Revolucionarios de 1913 a la fecha destruyeron el Ejército Federal
Emanado del Cuartelazo del Traidor Victoriano Hu rta y a /.os elenientos nuebos (sic) y estudiosos les toca reconstruir la naci6n Mexicana.i&amp;
Aunque Plu~rco Gonúlez estuvo presente sólo un poco ti ropo, expresó
us ,ru~tos de
sobre el patriotismo uando escribió n el álbum del Dr.
Jose Pil~ Rmz, diputado por Michoacán, qu 'el patriotismo consisL en
laborar s1e~pre por la edu~ción · engrandecimient de la Patria' _29 El 29
de enero dio un_a_ pn:;b,a sincera de su contn'bución personal al trabajo del
Con~eso _a1 ~n~Ir: . ol aporté demasiada oluntad y escaso contingente".3º
Luis Ih1.aliturn ~na~ t6 su ideas en lo que debe ser I aspecto más notabl~ de una e _n tltu ion cuando dejó e te recuerdo en el álbum d su colega,
el ~1putado Lws Fe,mánde-.l Ma~íne-L de Guanajuato: "La mejor Constitu •ión
ra la qu esté mas en armon1a r.on el spíritu público '.n •Tendría
su
. ., d
t
n
mente 1a
nst1luc1on e 1917 cuando escribió ' to? o se sabe.

:·ista_

Al Dr. Lor

1170

púlveda le locó escribir sus pensami nto sobre el pa-

"' I bid.
"' /bid.
"' "Album del Congreso Constitu.yente de 1917, Querétaro-JPR" ( Jbum del Dr.
José Pilar Ruiz, Agrarimio 57, Morelia Mkh.) .
• "Constituyentcs-1917''.
21 "Ideario de los Constituyentes', El Nacional. 5 de febr ro de 1937, p. 4.

401

400
H

�trimonio y I pr greso. Dijo él: "En la Con titución están escritas las I yes.
El patrioti mo ronsi. t c-n umRlir con ella ••_ 3 : También dijo: ·•Et origen dd
patriot~mo e el hogar. Hay que d rle hogar a los fcxicano pa' hacerlo
muy patriotas".
Pastrana Jaime-· también le ex-prcsó I scntimi nto que
sigue:

Gom.áJez quien como miembro de la egunda
'omi ión de Constitución participó en 1a n.·dac ión de 35 artículos de la
nstituci6n y quien más tard
fue d • tinado para ser mi mbro d 1 Congreso
ou titu) nte que reda tó la
Con.titurión Estatal d
uevo León de 1917.

Hoy, en el aiio de 1967 bien pod mos preguutam

En In Co11 tituciún están Neritas las le)'es, p, ro hay una ley. la del progreso, qu lo dicta cada ciudadano en su e ft'Ta dr acción. Nuedro dt:ber
es ser progresista. El progreso no es sino un simple mejoramiento. 3 •
o cabe duda de que el diputado epúl c&lt;la vio claram nte el n ·o entre
el progreso y el m joramiento si léxico se r on truía.
Hubo otros diputados en el
ngreso
nstituy nte de
uerétaro que
na ieron en u ,·o León, o de padres neoleone s pero r pres ntaron otros
e tado . Entr ellos se pueden m ·n iouar lo iguientes: oronel Dr. Gilberto de
la Fuent diputado propietario del 16 Dislrito de Puebla, que na ió n
Monterrey; Amador Lozano, diputado propietario d 1 4o. Distrito del istrito Federal, qu nació n Cadereyta Jiménez el 13 d diciembre de 1858,
uno de I s más viejos del 'oogrcso· Arturo Méndez, diputado propi tario del
2o. Distrito de an Luis Potosí, qu nació en fontemorel s el 31 de enero
de l 868; Li . Franci
Ramírez Villarrcal diputado del distrito ,Jectoral
único de Colima, qu nació en altillo de pad
regiomontaoo qu habían
ido allá por escapar de la fiebre amarilla· el Dr. Ignacio Roel, ya mencionad ¡µites coro el diputado propietario de Baja California pero nativ de
Monterrey; y el Cm l. Pedro
hapa, diputado propi tario del primer
di ·tri to de Tamaulipas. in embargo,
ignora la participación de ellos en
el
ngreso por n formar parte de la diputación neoleonesa.

esto: ¿Qu' han hec-ho
lo nrol oneses para honrar la memoria d aqueUos qu sirvi ron omo sus
diputados con ·tituyente hace incuenta ru"ios? E
ierto qu quizá sea dema.~iado temprano para comenzar a rendir hom naje a los Constitu} nte. de
191 7 pue. to q u · hace apenas muy poco Liempo los grande redacto
d la
Constitu ·ión de 185 7 no lo habían ido todavía. Y aun ahora. Jo• má de _
tarados d · Querétaro, romo Francisco iúgica Fernando Lizardi, Félix Palavicini, Pastor Rouaix, y J. atividad Macía no han recibido la aten ión
que en realidad mer cen. in embargo, ¿ no sería apropiado que calles 0
scu las, parqurs o puent s en los arios municipios de ucvo León llevaran
los nombr \ dt·
11 tín Garza G nzález, Manuel Ama.va, Ramón Gáme2,
P eynaldo Ga17.a, Luis Ilizaliturri, Plutarco Gonzálcz,
icéfo Zambran y
Lorenzo , ·púlveda? El ti mpo vuela antes de qu sean olvidados por rompleto. sus fVICJos para on uc\·o León y M 'xico ntero deberían ser
onocidos. Ila er 'sto, no sería más que un acto de justicia.

E. .

Abril de 1967

IE fEYER, }R.

Encargado de Asuntos Culturales
e Informativos
onsulado eneral Americano
Monterrey
.L.

En on Ju "ón se pued decir que i la ontribución d los diputados de
u vo León al 'on · so cl Querétar fue opaca, sí di pusieron d su ti mpo, u talento , y su honor sagrado en la reda ción de una Constitución
dedi ada a una solu ión r al a los probl mas de México basados en el ntid de justicia
ial y económjca. Aunque uperados por oradores más brillant de otros estados y por diputados que tenían una mejor preparación
n el derecho con titucional para una tarea tan importante como la redación de una nueva constitución, deberá recordarse que fueron leal a su
juramento y fueron dedicados n lo mejor de sus capa idades. Tal vez 1
miembro más d stacado de la djput.a ión d
uevo León fue I Dr. Gar7..a
onstituycntes de 1917, coleccionado en
Michoacano", p. 35.
1917".

" ". )bum de Autógrafos y Retratos de los

Querétaro por José AJvarez y Akare:z,
" "AJbum cl I ongr&lt;:.$0 onstituycnte d
" oruutuyentes-1917 '.

onstituyent

4-02

·103

�EL PF.RIODICO OFICIAL DEL GOBIER~O DE NUEVO LEON
EN EL SIGLO XI X
Ts!ORO V1ZCAYA CANALES

1nstituto Tuno[ ígico de Montency

EL GOBIERNO DEL ESTAt&gt;O de Nuevo León publicó por primera vez un Periódico Oíi1wl el 3 de agl•~to de 1826. f,st, periódico. no sólo t~ el más
antil{110 de Monterrl'y, sino de•! norte· de Ml·xico. Es igu.clmC'nlc probable que
Xui·vo L,'f,n hara sido uno de los prirn&lt;'r, , ,-stJ.dt)s que nwif"r"n su Periódico
Oíit íal. En una cokrción en microfilm de los pct iódiros oficialc•s de los Estados
de la RepÍtblica Mexicana que l':\.;stc en la Biblioteca del (',ongrc.so de los
Estados Unidos, aunqur. no cs completa, sólo del estado dt• Yuratán hay
números m{lS antiguos que del de: Nuevo l..&lt;'ón.
Los diversM nomb,.-s
En su hrga vicia. 1•1 Periódico Oficial ha aparecido bajo muy di\'rrsos
nombres. Los cambios ele gobierno fueron la causa más frecuente de alguna
moda ficar 11'.,n en c-1 título; loS nombres que ha tenido este periódico son los
sigui1·11tes:

GACE1'A Co~STITUCIO:-.AI. 111,: NtrF.VO

Lti&gt;N

Agruto de 1826 a Xouin11b1,· de 18.15

..

El pnmer nÚml'ro del Periódico Oficial con este nombrt', apart·ció t·I 3
de agosto tic 1826 )' el últim11 el 12 de noviembre de 1835 Se ¡,11blit ,·, semanarianwnte y tiene una numeral"ión corrida que va desde el número 1
hast.1 el 486. fJt'.Sdc los primcrru aiios, salieron wn frecuencia númrros complementarios, CtJando hahía noticias importantes, dándoi,clcs a fsto~ los nom-

t-05

�bres ele Gaceta Extroordi11aria o upl,•menlo a la Gaceta. El año de 1833
empiezan a aparccer otros números complementarios con el nombre de Alco11ces.

Poúr,co DEL Go»mR o OE
Evo LEó.
ovie'mbre de 1835 a Octubre de 184ó

!!lllla fecha entre el 19 de abril y el 16 d ag to &lt;le 1819, pu no se han
podido \'Cr número entre estas fecha , y ya para la última había cambiado
de nomb1 .

EMANAruo

EL , RGA.;

ÜFfCIAL DF.L

'PRF.. 10

OBlER O DEL

E 'TAO

LlBRr. DE

llEVO LEÓ

Este cambio de nombre fue ocasionado por la sub titución del isterua de gobi mo fedcrali ta por el c ntralista. El primer ní1mero del periódico con te
nombr apareció el l de novi mbre de 1835.
1 principio se igu una numeración orricla hasta el núm ro 164 de f cha 27 de dici mbr de 1838. El
número siguient d 1 3 de en ro de 1839, aparece orno el primero de un
Tomo eg1mdo. De aquí n adclant continúa la división de tomo·, aunque
sigui ndo un sistema arbitrario n ta división, pu s I tomo s gundo por
ejemplo, e tá formado por 96 númer s y el ter ero por 156. D I tomo quinto
no se onoce más que el núm ro 1 d fecha 6 de octubre de 1846, y es
posible qu sea I único que se haya publicado, pues unos días antes (28
de ptiembrc) el ej~r ·to invasor american había ocupado Mont rrey. Parece qu
n este número e uspendió la publicación del periódi o ofi&lt;·ial
hasta abril de 1848.

EL PATRO ·o DEL

P

EBLo

Mayo de /839

El 25 de abril de 1839 1 general Pedro L mu ocupó Monterrey pr ·Jamando el
tabl imiento del federalismo. E t militar
vi obligado a
va uar la ciudad el ·f de junio. El Patro110 del Pueblo fu el órgano oficial
de e te e[ím ro régimrn. El prim r númer apareció el 2 de may y I núm ro
5, que parece er el último, el 30 de mayo. La publica i6n d l S ma11ario
Politico se suspendió de de l 25 de abril hasta J 27 de junio de 1839.

(?) a Julio de 1853
cambio de nombr del periódico se ontinúa I numeración del anterior. El torno primero e ci rra e n I número 143 del 26 d
diciembre de 1850. En I núm ro I d I tomo gundo de fecha 2 de enero
&lt;le 1851 . uprime la palabra El al principio del títul y n el núm ro 8
d J tomo tercero de f ·cha J3 el ner d 1853, se suprim la palabra Libre.
El núme
32 del t rccr tomo, e: r pondient al 7 de juJio de 1853 fue
el último que se publicó c.on este nombre.

Pmuómco ÜPICIAL DEL GoBTl!RNO DEL ESTADO DE
Julio de 1853 a layo de 1855

ÓRGANO ÜFICIAL OEL

OBl.1,;R O l&gt;EL

Abril d

Este fue I nombr que se di al
eóa al rminar la guerra c n los
1 funcionamiento de las autoridad
apa~ ió el 6 de abril de 1848 y

406

E

TADO DE

LEÓN

Este cambio de nombr fue motivado por el tablecimiento una vez más,
del ,&lt;-gimen rentrali ta durant el último
bi mo del general ntoni Lópe-z de Santa Alma. El número 1 d I tomo prim ro d
te peri6dico apareció el H de juli de 1853. En I número 13 d fecha 1 de octubre d
ese mism año la palabra Estado s ustituida por Departam 11to. El últim
número fue el 97, orre pondiente al l 7 d may el 1855.

RE n RAOOR DE LA LmERT
Oficial del Gobierno del Estado Libre y Soberano de
Mayo de J855 a S ptittnbre d J858
EL

Pcriódic

fu.

UEVO

ucvo León

UEVO LEÓN

1848.a (?)

periódi
Cicial
u o
•stados
normafüar
e tata! . El número I del primer tomo
I periódico llevó e te nombre hasta al-

Esta publicación fue el periódico oficial del gobierno d don antiag Vidaurri qu habiéndose pronun iado n Lampazo d J 3 de mayo de 1855
rnntra el régimen de anta Anna, ocupó :Monterr y el 23 d may . El núm ro I del primer lomo de e te p riódic apareció 1 28 de mayo de 1855
y el último parece ser el número 23 d I tomo gundo de fec·ha 26 de septiembre ele l858. El prim r número que se publicó no ti ne subtítulo y

407

�desde el número 40 del primer tomo de fecha 8 de abril de 1856, el subtítulo aparece en la siguiente forma: Periódico Oficial. del Estado Libre y
Soberano de Nuevo León y Coalmila, por haber decretado Vidaurri (19 de
febrero) la unión de oahuila y uevo León.
Este periódico apareció con mucha irregularidad, pues con frecuencia era
sustituido por Boletines Extraordinarios y Boletines Oficiales. El p ríodo más
largo en que no aparece El R estaurador es entre el lo. de enero y el 29 de
agosto de 1858.

BOLETÍN EX-rRAORDIN ARIO

Voz DE LA FRONTERA
Periódico Oficial del Gobierno del Estado Libre y Soberano de
y oahuila
Noviembre de 1859 (?) a Abril de I 860
LA

uevo León

Este fue el órgano oficial de la administración que siguió a Ja de don antiago Vidaurri, pu debido a un conflicto de éste con el gobierno del Centro fue. ?e.salojado de su puesto el 25 de septiembre de 1859. Parece que
este penódico se empezó a publicar el mes de noviembre de 1859 y es probable que el último núm ro sea el 26 con fecha 4 de abril de 1860.

Junio y Julio de 1855

El número 1 de esta publicación apareció el 26 de julio de 1855 y el último, que fue el número 6, es de fecha 24 de julio del mismo año.

BoLETlN OFICIAL

Julio de 1855 a S eptiembre de 1859 (?)

Esta publicación continúa la numeración de la anterior y el primero, que
Jleva el número 7 es de fecha 29 de julio de 1855. egún parece la numeración es corrida hasta el número 46, correspondiente al 9 de diciembre
de 1855, olviéndose a iniciar la numeración a principios del año de 1856.
En septiembre de este mismo año vuelve a empezar la numeración, pero on
la indicación Tercera Epoca, apareciendo on mucha frecuencia, pues el de
fecha 25 de noviembre lleva el número 25 de esta s rie. Esta publicación
aparece varias veces el año de 1857 y muy seguido en enero de 1858 si.empre sin numeración. Empieza otra vez con el número 1 el 15 de febrero
de 1858 y continúa la numeración corrida hasta el número 53 de fecha 21
de agosto de 1858.
Hay varios Boletines Extraordinarios en septiembre y octubre de 1858 y
el 20 de octubre de este mismo año empiezan a salir otra vez los Boletines
Of íciales, sin numeración, continuando su publicación durante casi todo el
año de 1859. No salió durante todo este tiempo ningún otro periódico, pues
el último número de El Restaurador de la Libertad parece er de fecha 26
de septiembre de 1858.

EL RE TAURADOR
Periódico Oficial del Gobierno del Estado Libre y oberano de
y Coahuila
Noviembre de 1859 (?) a Abrü de 1860

u vo León

Este fue el órgano oficial de la adnúnistración que siguió a la de don
Santiago Viudaurri, pues debido a un conflicto de éste con el gobieron del
Centro,!~~ desalojado de su puesto el 25 de septiembre de 1859. Parece que
este pcnód1co se empezó a publicar el mes de noviembre de 1859 y es probable que el último número sea el 26, con fecha 4 de abril de 1860.

EL RESTAURADOR
Periódico Oficial del Gobierno del E tado Libre y Soberano de
y Coahuila
Abril a Junio de 1860

uevo León

~uelve a publicarse este periódico al regresar ( 11 de abril d 1860) al
gobierno del estado don antiago Vidaurri suprimiéndose ahora la segunda
parte del título de la Libertad. El número 1 apareció el 12 de abril de 1860
y el último que fue el número 28, es de focha 28 de junio del mismo año.

BoLETÍN OFICIAL

Julio de 1860 a Marzo de 1864-

Fue ésta la publicación que substituyó a El Restaurador durante el resto
d I gobierno de Viudaurri. El primer número apareció el 6 de julio de 1860

408

409

�y siguió saliendo on frecuen ia aunque írr gularmente, hasta el 20 de marzo de 1864.
idaurri se vio obligado a abandonar el gobierno de u vo
L ón el 25 de marzo ante el avan e de las fuerzas enviadas por Juárez en
su contra.
En esta ocasión, el Boletín está todo numerado, iniciándose cada año la
numeración. El total de números publicados fuemn: 50 en 1860, 86 en 1861,
85 en 1862, 81 en 1863 y 22 en 1864. Los números del 11 al 15 correspondientes al año de 1864 y que aparecieron entre el 11 y el 15 de febrero

llevan por título: Boletín Oficial Extraordinario.

LA ÜPINIÓN
Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Nuevo León
Abril a Agosto de 1864

un subtítulo que, d_ecía: Periódico Politico, Literario }' Comercial. El número 63 fue el ulllmo de este periódico y apareció 1 9 de abril de 1865.

BOLETÍN Ü.FICIAL

Abril a

Junio

de 1865

_El 12 de abril de. 1_8~? volvieron a ocupar Monterrey las fuerzas republicana~ Y el 14 s~ relllic.io la publicación del periódico oficial bajo e te nombre. JSolo
· · d't(l en
í aparecieron. 1 7 números' I último con fecha 7 de Juruo,
que as uerzas republicanas volvieron a abandonar la ciudad de Monterrey.

LA GACETA DE MONTERREY

Periódico Político, Literario y Comercial
Este fue el periódico oficial del Estado, durante el tiempo que Juárez
tuvo stablecido su gobi mo en Monterrey pues llegó a esta ciudad el 3 de
abril y la abandonó el 15 de agosto de 1864 y La Opinión empezó a salir
el 21 de abril y el último que fue el número 17, salió el 11 de agosto.

BoLETÍ

ÜFIClAL

En esta ocasión parece no se publicó más que un número con fecha 18
de agosto. Esto fue durante el corto gobierno del coronel Julián Quiroga,
que habiéndose pasado al Imperio de Maximiliano, ocupó Monterrey poco
antes de la llegada del ejército francés-.

LA GACETA

Septiembre de 1864 a Abril de 1865

Este periódico fue 1 órgano oficial del gobierno imperial en uevo León,
pues el general franc' Castagny ocupó Monterrey el 26 de agosto de 1864
y ] primer número de este periódico apareció el 4 de septiembre. Tuvo
esta publicación la característica de que en lugar de haberse dividido en
tomos como los anteriores, se le dividió n aiío.r. Desde el número 18, correspondiente al 2 de noviembre de 1864 se le denominó La Gaceta de M onterrey y del número 25, con fecha 27 de noviembre en adelante, se le agregó

Segunda Epoca
Junio de 1865 a Julio de 1866
Empie1.a a p~blicarse este periódico a] volver a ocupar lo imperiali tas
Mo~terrey. El numero 1 del Año Segundo es de fecha 25 de junio de 1865
cerr:m~ose e~te Año Segundo ~on el número 50 del 13 de diciembre de 1865.
El ~l~o numero de este. penódico fue el 58 del Año Tercero de fecha 25
de _J~~o de 1866. Las fuerzas francesas evacuaron la ciudad de Monterrey
def1mttvamente el día siguiente.

BoLETÍN

Julio y Agosto de 1866

El,número 1 de esta publicación apai:ece el 28 de julio y el último que fue
el numero 7, el 15 de agosto.

PERIÓDICO ÜFIClAL

Del Gobierno del Estado Libre y oberano de uevo León
Agosto de 1866 hasta el fin det siglo
Es éste el nombre que adoptó definitivamente el periódico del
b'
del Estad
1, ·
b.
go 1erno
o Y e um o cam 10 en el resto del siglo XIX sera' que d urante d os

411

�períodos de vanos años, se suprimirán del subtítulo las palabras Libre Y
Soberano. El número l del periódico con este nombre apareció el 18 de
agosto de 1866 y se publicó con mucha regularidad dos veces por semana.
Los tomos, fueron de 100 números cada uno y hasta el fin del siglo se habían publicado 34.
. .
.
Durante muchos años, el periódico oficial, con sus dístmtos nombres, siguió publicando números complementarios cuando alguna noticia extraordinaria Jo hacía necesario. L&gt;s .Alcances aparecieron hasta el año de 1872.

Los Editores
Por casi tres décadas no aparece en el Periódico Oficial el nombre de ninguna persona Iesponsable a cargo de la redacción. ~ólo se inse~ ~1 nombre
del encargado de la imprenta. Las personas que realizaron este oficio durante
el siglo XIX fueron las siguientes:
Lorenzo Antonio de Mela
Manuel Maria de Mier
Sixto González
Trinidad de Mier
Antonio González Dávila
Francisco del Pozo

Francisco Malina
Froylán de ]:v.iier

F. Malina
Viviano Flores
José Sáenz

del 3 de Agosto de 1826 al 31 de
Enero de J828.
del 7 de Febrero de 1828 al 19 de
Febrero de 1829.
del 12 de Marzo de 1829 al 28 de
Junio de 1832.
del 12 de Julio de 1832 al 6 de
Septiembre de 1832.
del 13 de Septiembre de 1832 al 10
de Enero de 1833.
del 17 de Enero de 1833 al 12 de _.,
Septiembre de 1833.
del 19 de Septiembre de 1833 al 23
de Octubre de 1834.
del 30 de Octubre de 1834 al 6 de
O tubre de 1846.
del 6 de Abril de 1848 al 3 de Marzo de 1853.
del 10 de Marzo de 1853 al 16 de
Enero de 1894.
del 18 de Enero de 1894 en adelante.

Por primera vez figura un redactor responsable del periódico oficial en
El Restaurador de la Libertad, Tomo Primero, número 28 de fecha 15 de
412

enero de 1856, en el cual dice simplemente: "Por las noticias sueltas, Simón
de la Gana y Melo". En el número siguiente~ de fecha 22 de enero, sigue
figmando la misma persona, pero se cambia la redacción pues dice: "Por
las noticias diversas .. ."
No se ha podido saber con exactitud cuándo dejó de figurnr Garza y Melo
como responsable, pues no se han podido ver algunos números del periódico de este período, pero ya para el número 40 de fecha 8 de abril, había
cambiado el responsable pues dice: "Por las inserciones y diversas materias,
Manuel G. Rejón". En el número siguiente de fecha 15 de abril ya figura esta misma persona como "Redactor y Editor responsable". Sigue Rejón
desempeñando este puesto hasta fines del año de 1856 en gue es sustituido
por Jesús Garza González y en agosto vuelve a responsabilizarse Rejón hasta
septiembre de 1858. En los dos últimos números de El Restaurador de la
Libertad, aparece como responsable Ignacio Galindo.
En los Boletines, que desde octubre de 1858 hasta septiembre de 1859,
substituyen a El Restaurador, el responsable es Jesús Garza GonzáJez. Al ser
desalojado Vidaurri del gobierno del Estado y adoptar el periódico oficial
el nombre de La Voz de la Frontera, estuvo éste a cargo de Juan N. Margain.
El 13 de marzo de 1861 vuelve a aparecer Manuel G. Rejón como responsable del Boletín Oficial hasta el 10 de diciembre de 1862 en gue es substituído
por José María Leal, el cual continúa hasta el 20 de marzo de 1864 en que
deja de publicarse el Boletín al abandonar Vidaurri por segunda vez, el gobierno del Estado ante el avance de las fuerzas juaristas.
La Opinión, el periódico oficial publicado durante la estancia de Juárezen Monterrey tuvo como responsable a Pedro Dionisio de la Garza y Garza.
En cambio, José Ma, Quiroga aparece como el "editor responsable" del primer
período del periódico imperialista La Gaceta de Monterrey y A.M. ortés
durante 1a "Segunda Epoca" de esta publicación.
El primer responsable del Periódico Oficial al empezar a salir definitivamente con este nombre en agosto de 1866 fue Pedro J. Morales. Durante las
siguientes tres décadas los cambios de redactores fueron muy frecuentes,
algunos de ellos desempeñaron el puesto en varias ocasiones. Así, por ejemplo, Emeterio de la Garza fue el responsable en tres ocasiones distintas entre
los años de 1870 y 1878; Juan J. Barrera en cinco ocasiones entre 1877 y
1882 y Hermenegildo Maldonado cuatro veces entre 1880 y 1885. Otros
redactores del Periódico Oficial en esta época fueron: Juan Peña, Jesús
Treviño, Hennenegildo Dávila Juan B. Sáncbez, V. de la Garza y Míreles,
Juan de Dios Villalón, Jo é María Garcla Luna, Francisco P. Serna, Enrique
Go.rostieta, Lic. Francisco E. Reyes y Lic. Teodoro Roe!. Este úJtimo que
desempeñó el puesto de responsable entre diciembre de 1888 y septiembre
de 1889, ya no fue substitwdo, pues de allí en adelante aparece como respon-

413

�sable "La Secretaría d Gobierno'. Ya en varias ocasiones anteriores, durante
cortos período , había aparecido la ecretaría como responsable. El año de
1872 se informaba que suprimirían I puesto de redactor por ahorro, pues
le costaba al E tado mil pesos al año.
Características del Periódico Oficial.

En la época actual, los periódicos oficiales se dedican exclusivamente a la
publicación de diversos asuntos de carácter legal como acuerdos, decretos,
r("soluciones y avisos judiciales. El Periódico Oficial de Nuevo León en el
siglo "IX, aunque fue cambiando a través del tiempo, tuvo características
muy clistintas.
iempre incluyó las informaciones legales que caracterizan a los periódicos
modernos de esle tipo, pero en otro aspectos fue imilar a muchos periódicos
no oficiales de la época. En sus columnas se incluían noticias tanto locales
y nacionales como int macionales. Igualmente aparecen, en casi todos sus
número , poesías, ensayos y otros trabajos de carácter literario. Son también
numeroso los artículos de divulgación técnica y cientíüca. Además publicaba
anuncios.
En ]a recreación de la historia, tanto regional como nacional el Periódico
Oficial constituye una fuente de primera importancia. Trae abundant informa ión sobre lo diversos planes &gt;" revoluciones, lo mismo que numerosa
correspondencia entre personajes importantes en la vida política del país.
Algunos de los asuntos de carácter nacional de los cuales la información es
más profusa son: la e:&gt;..-pedición de "Barradas, el problema de Texas, el conflicto con Fran ia los añ.os de 1838-1839, la guerra con los Estados Unidos,
la revolución de Ayutla y la Guerra de Reforma, y la intervención Francesa

Las Coiecci&lt;mes drl Periódico Oficial.

En Monterrey existen tres colecciones principales del Pe1iódico Oficial: n
el Archivo General del Gobierno, en la Biblioteca Cervantina del Instituto
Te nológico y en la Biblioteca Universitaria Alfonso Reyes.
En la preparación de este trabajo se han utilizado las dos primeras. La
colección en la Biblioteca
niversitaria Alfonso Reyes sólo comprende los
años correspondientes a las tres últimas décadas del siglo pasado. La colec~ón que
encuentra n la Biblioteca ervantina aunque muy incompleta,
mcluye algunos números de casi todo los años, aún varios que no se encuentran en el rchivo General del Gobierno.
Esta última colección
la más completa, pues de los 74 años en que se
publicó el periódico en el siglo pasado, sólo faltan 8 años completo y otros
22 años se encuentran incompletos aunque en aJgw1os de ellos sólo faltan
uno o dos números. Además junto con esta colección del Periódico Oficial se
encuentran empastados muchos números complementarios d I mismo periódico y que aparecieron con los diversos nombres de: Números Extraordinarios,
Suplementos y Alcances, lo mismo que otros impresos de índole muy diversa.
En varios de Jos archivo municipales del Estado d
uevo León, existen
bastantes números del Periódico Oficial. Es posible que recogiendo estos periódicos dispersos se pueda completar o cuando menos suplir algunas de las
deficiencias que existen en la coleccjón principal del Archivo General del
Gobierno. El valor extraordinario de esta publicación, hace urgente esta tarea.

y el S gundo Imperio.

De carácter local es especialmente importante la información sobre incursiones de indios bárbar s. La información es también abundante en lo relativo
a los cambios de gobierno, contrabando, abigeato, salteadores y otras formas
de delincuen ia lo mismo que acerca de personajes destacado , no sólo en
Ja vida política, sino en otras acti idades. Los anuncios, avisos judicia_les, y
en Jos últimos tiempo , los acuerdos de ex nción de impuestos, proporcionan
datos abundantes sobre el desarrollo económico. Es también numerosa la
informa ión sobre educación y profesionistas, lo mismo que con relación a
ferias, teatro y otra diversiones. Los anuncios de repre entacione,&lt;; y las crónicas teatral s, sobre todo en las décadas ompreudidas entre 1860 Y 1890,
proporcionan un panorama bastante amplio de la actividad teatral en el
Monterrey de sa época.

415
414

�LA

C.u,IPA.ÑA ELECTORAL:

1936. 1

DRA. MARIA GUADALUPE MARTÍNEZ 81!.RRO.NES

Facultad de Filosofía y Letras.
Universidad de Nuevo León

Sumario: !.-Presidencia de Alcalá Zamora. Il.-La contienda elecloral: Derecha contra I zquierda. (Principales Jefes Políticos: José Ma. Gil Robles, Jefe de la C.ED.A.,
Manuel Azaña, Jefe deJ Frente Popular y Largo Caballero, de la filiación marxista). 111.-La propaganda electoral. IV.-Los que atacaban a las Derechas. V.Petición de aplazamiento de dccciones. VI.-Candidaturas para las Diputaciones.
VII.-En víspera de las e.lecciones. VIII.-EI resultado final. IX.-Ultimo Consejo
de Ministros. Dimisión de Portela Valladares. Presidencia de Miguel Azaña. X.Conclusión: La Guerra Civil Española.

l.

PRESIDE GIA DE

D.

ICETO OE ALCALÁ ÜMORA

D. ICETO DE ALCALÁ ZAMORA, el presidente de la República fil! 1936, católico y conseivador, puso fin al "bienio negro" al disoJver las ortes. Mas, en
su gobierno, poco a poco vio decaer su fuerza al ser atacado tanto por las
Derechas como por las Izquierdas al formarse los dos grandes partidos de
la C.E.D.A. -Confederación de Derechas Autónomas- y 1 Frente PopuJar,
dirigidos por José Ma. Gil Robles y D. Migu I Azaña respeclivamente.
En esa época, Gil Roble.s trató de adquirir el poder en la presidencia del
Consejo, .mas no Ja alcanzó, ya que Alcalá Zamora 1o consideraba como
decidido adversario del régimen parlamentario. A. Z. nombró a Portela VaUadares como Presidente del Consejo, uya misión era la preparación de las
' Dedicatoria: AJ Dr. Vicente Palacio Atard distinguido catedrático de los Cursos
de Doctorado en la Universidad Central de Madrid, Profesor mío en el año 1965-66,
en mi estancia en la Madre Patria. Con Agradecimiento. La autora.

417
H

�elecciones. Este, a su vez, en su debido tiempo le presentó el decreto de
disolución de las Cortes y se fijó, también por decreto, la fecha de las próximas elecciones, el 16 de febrero de 1936.

II. LA

CoNTIENDA ELECTORAL: DERECHA CONTRA IZQumRDA

(Principales Jefes Políticos: José Ma. Gil Robles, Jefe de
la C.E.D.A., Manuel Azaña, Jefe del Frente Popular
y Largo Caballero, de filiación marxista) .
Lo que se discutía en las elecciones y se ventilaba en la contienda electoral
eran los acontecimientos de los últimos años, la represión de 1934, la reacción revolucionaria del ''bienio negro" y el movimiento obrero, puntos éstos
que tenían bloques plenamente opuestos. Se formaron vastas c~aliciones de
diferente orientación ideológica. Mas toda la publicidad encammada a este
fin, requería fondos económicos.
En 1933, la derecha, en las elecciones, tuvo menos votos que la izquierda
pero dos veces más de diputados.
En la segunda propaganda electoral para la contienda de febrero 16 del
36 hubo una fuerte propaganda de la C.E.D.A., y Gil Robles se coaligó
co~ un gran número de organizaciones de derecha que se ~abían ~anteni~o
al margen en 1933. Gil Robles daba a entender que su tnunfo sena el fin
de la República y el advenimiento de un régimen autoritario. Se formó el
partido de "Derecha-Centro" en contra de la otra gran coalición de izquierdas
que formó a su vez el Frente Popular.
El Frente Popular, en la aliai;iza del 15 de enero de 1936, estaba formado
por los partidos domin,tntes siguientes : La Unión Republicana de Martínez
Barrio, ]a Izquierda Republicana de Azaña, el Partido Socialista, la U.G.T.
-Unión General de Trabajadores-, el Partido Sindicalista de Angel Pestaña el Partido Comunista el P.0.U.M. -Partido Obrero de Unificación
M~ta- entre otros, los que fijaron un programa de gobierno que dieron
a 1a publicidad.
En cambio, la e.En.A. y el Partido "Derecha-Centro" no daba a la publicidad un programa concreto, hecho éste que se le atacaba. Gil Robles,
solamente decía que había un Indice de necesidades y problemas de la España que era necesario tratar de resolver. Su ideal era negativo: anti-marxista anti-revolución.
A~ pues, los grandes contrincantes en esta campaña electoral eran: Gil
418

Robles, de derecha y Miguel Azaña y L argo Caballero de izquierda, principales jefes políticos.
José Ma. Gil R obles, jefe de la "Acción Popular", periodista del "Debate",
hijo de un jurista católico, disdpulo brillante de los Salesianos de Salamanca,
casado con la hija de un Conde riquísimo, tenía grandes cualidades para
ser dirjgente político : buen organizador, orador capaz y muy· activo, tomó
como modelo al Jefe austriaco Dollfuss y a su Estado Corporatista. Logró
unificar las Derechas Autónomas en el período 1934-36, formando como decíamos la C.E.D.A. Su fin era crear un Estado de tipo "republicano", dentro del régimen parlamentario mas sustituyendo todo carácter "laico". Escribió en el Debate: "la democracia no es para nosotros un fin sino un medio
de ir a 1a conquista de un estado nuevo. Cuando haya llegado el momento,
o bien las Cortes se someterán o bien nosotros las suprimiremos".
Gil Robles tendía a abolir toda etiqueta de "monárquico" en su partido.
Señalaba que los Monárquicos con su política contra los Republicanos orillaban
a la posibilidad de una revolución que crease una "república comunista".
Manuel Azaña, jefe de la "lzquierda Republicana'', hombre "pequeño y
rechoncho de tez biliosa y verdosa, de ojos fijos y sin expresión" era un
buen orador parlamentario pero un mal tribuno. Presidente del Consejo en
Octubre de 1931, adicto al Régimen Parlamentario, Azaña representa para
la Historia a los republicanos españoles. ació en Alcalá de Henares, de
familia acomodada, alumno brillante del Colegio de los Agustinos del Escorial,
poco después fue un anti-clerical. Se dedicó por un tiempo, más a la literatura que a la politica. Fue Presidente del "Ateneo" de Madrid. Desempeñó
un papel .importante en el Movimiento Republicano contra la Monarquía.
Encabezó al gi:upo de los Diputados de "Acción Republicana". Y como la
mayoría de los republicanos, admiradores de una Francia Burguesa, soñaba
con una República de orden y de equilibrio guiada por personalidades notables y apoyada por una burguesía de campesinos propietarios. Mas persuadido por una serie de "reformas" tales como la Expulsión de los Jesuitas,
1a secularización de los b.ienes de los Cementerios -ley nociva, vejatoria y
humillante-, y la Reforma Agraria, según los Artículos 26, 27, 48 de la
Constitución del 31, y otros, decepcionó a muchos de sus sirnpatizant.es. Después de la Revolución de Octubre, aunque no tomó parte directa, fue perseguido y encarcelado mas logró su liberación y recobró nuevament.e las
simpatías de los republicanos y socialistas que querían ver una España renovada. Su ideal era tener "un verdadero estado liberal, laico, democrático
y de regeneración de la sociedad mediante una reforma agraria que convertiría en propietarios a millones de campesinos sin tierra". (p. 50. Pierre
Broue y Emile Témime. La Revolución y la Guerra de &amp;paña, t. I. Tiempo
Presente. México. F.C.E. la. ed. 1962).
419

�Francuco Largo Caballero. del Partido Socialista, secretario de la .G.T.
-Uníón General de Trabajadores-- nacido de una familia miserable en
Madrid, en 1869 comen1.ó a trabajar desde ]a edad de ocho años para
subsistir. Aprendió a leer a los 24 años. Obrero en 1890 se afilió a la U.G.T.
En 1894, al Partido Socialista. En 1917 fue cond nado a muerte sentencia
que se le conmutó por los trabajos forzados; fue amnistiado en 1918 al ser
elegido Diputado a las Cortes. Fue Ministro de Trabajo en el Gobierno republicano de Azaña. En esa época tuvo disgustos personales con el Presidente de la República Alcalá Zamora, por motivos de "reformas sociales'
y a partir de entonces buscó otro camino para Jlevar a efecto sus ideales
or«anb..a.ndo la "Alianza Obrera". Posteriormente con sus "ideas marxistas"
t&gt;
sin baber leído a Marx se hacia llamar merxista -y arremetió contra todo
ideario político que tendiera a una verdadera Democracia. Tuvo ligas con
el Comintern y puso a España al borde de ser romunista. A los 67 años,
Largo aballero, encarcelado, se puso a leer por primera vez a Marx Engels,
Trotsky, Bujarín y Lenin. L.C. fue llamado el "Lenin Español". Se entusiasmó con la Revolución rusa. J.R. Bloch uno de sus biógrafos lo retrata así:
"de una vejez robusta. . . la cabeza calva. . . cuadrada, el rostro pesado, la
frente obstinada, la boca amarga, el modelado de la cara bello y d licado en
su forma, los ojos claros, terriblemente cansado", a los sesenta y tantos años.
Fue el ídolo de los trabajadores madrileños por su origen obrero como ellos.

nr. LA

PRoPAGANDA ELEcToRAL

El periódico "Política', diario de Izquierda Republic.ana, de fecha lo. de
enero de 1936, .publica el resultado de los acuerdos del Consejo celebrado
el día anterior.
Portela Valladares explica a los periodistas que en las alianzas ·electorales
no iba a permitir wurse con los enemigos- del Gobierno. Dice que "todo
Gobierno forma una unidad y es el presidente, según la Constitución, quien
encabeza y recoge esta unidad de pensamiento político ' y que por ello no
podía admitir alianzas electorales contrarias a la República. De aquí que
surgió la crisis en el Consejo y disgustos entre los Ministros.
En estos momentos se temía ya una revolución interna por "la hostilidad
implacable entre derechas e izquierdas".
El Presidente de la República, Alcalá Zamora, por su parte, se sostenía
en la política de su posición-centro, política republicana cuya misión electoral
era ejercer su más alto poder en la illlparcialidad y en la ley.
Según los datos dados a la prensa por el Sr. Alvarez Mendizábal, el Con-

sejo de Ministros daba un voto de confianza al señor Presidente, en esos
momentos de lucha política,
En el mismo periódico "Política" de fecha lo. de Enero de 1936, se señalan
las fallas del 'bienio anterior", debidas a la incapacidad de sus dirigentes
para administrar el Gobierno y por sus "bravatas intolerables". Que la victoria
electoral de 1933 no justificaba que se hubiesen infiltrado en el Gobierno
partidos cuya bandera era "contra 1a Constitución" y "conlra el régimen.. .''
'Por encima de las inclinaciones personales y de los intereses partidistas de
los componentes del Gobierno· por encima de las pretensiones electorales que
pueda tener, está 1a necesidad apremiante de que se ponga fin a la bochornosa situación en que colocó a España la crisis de octubre de 1934".
Por su parte, las Izquierdas
han amplia publicidad a Ja impopularidad
de las ort-cs, y opinaban que, por consiguiente, era necesario abolirlas. En
'Política" el 3 de Enero de 1936 se anota: "Se trata de unas Cortes inservibles impopulares desacreditadas, condenadas a muerte a fecha fija que
han entrado en colisión con los altos intereses de la República .. .'' "La República española es constitucional y parlamentaria· pero no a ratos sino
si~~re. Las Cortes que van a morir lo han olvidado constantemente~ con
oDl!Slones y extravíos tejieron su propia mortaja. La defensa que de elJas
hace alvo Sotelo es su mejor epitafio".
Las Derechas, a su ez, hacían su propaganda, en e] Debate de fecha 3
de -~ncro del 36: "Con el año nuevo entramos así en el período de preparac1on de esta gran batalla ciudadana". . . "se trata de disputar n2.da menos
que los destino de Espai1a" ... "El frente revolucionario proclama alevosamente su verdadera naturaleza y carácter. 'Somos los de octubre' han dicho
Y su anunciado programa es en esencia la sovietización de España". . .
'
Gil Robles expresa: "Estas Cortes han realizado una labor fecundísima
y aun podían haber seguido realizándola. Además no son incapaces para 1~
refonna constitucional" . . . (El Debate, 7 de Enero de 1936).
Ahora bien los Monárquicos querían que continuasen las sesion&lt;',s de las
Cortes que estaban suspendidas hasta fines de enero. Por lo tanto, tomaron
una actitud de reserva con dos proposiciones acusatorias: "una contra los
ministros y otra contra el presidente de la República".
Portela Va11adares, entretanto, mantenia una actitud de suspenso.
Calvo Sotelo y Goicochea continuaban, sin embargo, su propaganda de
resurrecci6n de las Cortes.

El 7 de enero de 1936 hubo sesión de la Diputación Permanente constituida por D. antiago Alba, Presidente· D. Manuel Jiménez Fernández VicePresidentc; D_· J~sé Ma. Lad~~a, D. Francisco Largo Caballero, Don Miguel
Maura, D. S,gfrido Blasco Ibanez y otros. Esta Diputación había sido desig421

420

�nada e instituída por la misma Constitución de la República, cuyas funciones
eran distintas a las de ]as Comisiones Parlamentarias.
D. Manuel Azaña y el Sr. Salmerón, Pte. y Sri.o. del Partido de Izquierda
Republicana, en Asamblea provincial, daban a publicidad la buena marcha
de todas las organizaciones en vista a la próxima contienda electoral.
Por fin, el 8 de Enero del 36, se dio a conocer el Decreto de Disolución
de Cortes y el de Convocatoria a elecciones para el domingo l6 de febrero
del mismo año.
Política, con fecha 8 de Enero del 36, publica lo siguiente acerca de 1a
disolución de las Cortes: 'Lo que acaba de morir no era un Parlamento legítimo porque nació de la corrupdón electoral y s apoyó sobre una mayor
que no representaba el mayor número de V(tWS en el país. No tuvo aliento
para crear sino para destruir. Vivió siempre a espaldas de la legis1ación republicana o contra ella..."
Por otra parte, Portela Valladares explicaba la conducta del Gobierno:
Que era evidente que no se había cometido transgresión constitucional alguna
al suspender las sesiones de las Cortes. (Se fundamentaba en el Artículo 81
Constitucional).
En tanto que los Partidos Republicanos de Izquierda, a través de una
nota dirigida al Gobierno, pedían unas "condiciones mínimas de neun·alidad
política" en vísperas de las elecciones. En dicha nota, suscrita por el Sr.
Amós Salvador, pedían:
lo. "Respeto escrupuloso a todas las garantías con. títucionales, al fin restablecidas por decreto...
2o. Libertad de los detenidos ilegal o gubernamentalmente y rápida su tanciación de los procesos todavía en curso por delitos político-sociales.
3o. Reapertura de centros politicos y obreros autorizando el funcionamiento de las organizaciones sindicales y politicas bajo el régimen de la ley.
4.-o. Cesación inmediata de las Comisiones gestoras municipales de nombramiento gubernativo y reposición de los Ayuntamientos arbitrariamente
suspendidos...
So. Instrucciones categóricas a los agentes de la autoridad y a los gobernadores, cuyo nombramiento deberá recaer en personas de inequívoca lealtad
al régimen, a fin de que todos ellos se atengan al más riguroso cumplimiento
de la ley y a 1a observancia más absoluta de su deber de neutralidad política
y electoral". (9 de Enero de 1936. Política).
Por su parte, los grupos derechistas estimaban conveniente el decreto de
disolución de Cortes, ya que como estaban las cosas 'o había que cambiar
la política o había que ir a las elecciones con toda rapidez''. (El Debate,
8 de Enero de 1936).
A su vez, D. Miguel Maura censuraba la decisión del Gobierno, en la
422

sesión de la Diputación Permanente. De ía: "He de empezar por recordar
en qué forma víenen estos decretos al conocimiento de la Diputación Permanente. Estaba pendiente una acusación contra el Gobierno, firmada por
la décima parte de la Cámara; terúa todos los requisitos que la Constitución
exige para que fuese cursada· era una acusación motivada". . . "Cuando
está pendiente esa acusación motivada, el Piesidente de la República de
acuerdo con e1 Gobierno, disuelve el Parlamento y no comparece siquiera
ante la Diputación Permanente. Pues bien, eso se hace a través de un Gobierno que no tiene más significación que la de un favo1ito del Presidente
de la República" ... (El• Debate, 9 de Enero de 1936).
Así pues, ante las elecciones se continuaba la propaganda política. Las
Derechas opinaban que había que esclarecer la esencia de las cosas que
se tenía en juego el futuro de España "en su propio ser'', amenazada por los
marxistas que querían cumplir la promesa del octubre rojo de 1934. Que
había que actuar y combatir al enemigo. "Octubre es la anarquía frente a
1os más elementales principios del orden social. Octubre es la ruina". . . "es
la negación de España" ... (El Debate, 10 de Enero de 1936).
Al fin, con fecha 14 de Enero de 1936, se forma el Bloque Antirrepublicano
contra las Izquierdas Unidas.
Lerroux y Miguel Maura, dirigentes de derechas, se adhirieron a la C.E.
D. . y hacían una amplia publicidad, aunque tenían sus detractores. En
Política., con fecha 16 de Enero del 36 refiriéndose a Maura leemos: "El
angel malo de la reacción, el protervo ministro de la quema de los conventos
-así le presentaban antaño los cedistas-- va del brazo de Gil Robles a las
elecciones' . . . "Maura, el que se confabuló con los socialistas para echar al
rey, puede congraciarse con las derechas" ...
in embargo, tanto la Liga Catalana dirigida por Cambó como Martínez
de Velasco, Goicochea y Calvo otelo, representantes de los Monárquicos,
Tradicionalistas y Radicales se adieren a la C.E.D.A.
Se suponía que el conglomerado derechista lo que perseguía era, al conseguir la victoria electoral, haeer de las Cortes futuras una parodia, pasar
por una etapa premonárquica con nn ''hombre férreo", en la jefatura del
Estado que tendiese más a la Monarquía que a la República.
Entretanto~ Política, de fecha 23 de Enero de 1936 opinaba que el bloque
contrarrevolucionario preparaba un plan de golpe de Estado.
Por su parte, los dirigentes derechistas seguían su publicidad en las diversa
p~ovincías españolas. Calvo Sotelo, Coicochea y Gil Robles se u.nen para
discutir y decidir el programa del cual fueron revelados ciertos datos importantes por Calvo Sotelo en un mitin en Cáceres aunque se mant nía un
tanto velado para la prensa, lo que dio lugar a dudas del partido contrario.
y diversas suposiciones de toda especie.
·

423

�El Gobierno se mantenfa con su política neutral del Centro y así lo daba
a la publicidad Portela Valladares. De todas formas, tanto las Derechas
como las Izquierdas le atacaban por los acontecimientos del bienio anterior
y por su conducta seguida. En Política de fecha 26- de enero del 36 se anota:
"hubiéramos preferido que en estos momentos ocupara el Poder un Gobierno que limitara su actividad política a arbitrar con imparcialidad intachable la contienda ante las urnas". . . . .. "Hasta ahora hay que confesar
que se .ha comportado -Portela- de muy otro modo ..."
El Partido Comunista a su vez continuaba con su propaganda. Largo Caballero, en el &lt;lis urso pronunciado en el Cinema Europa, en Madrid, el 13
de enero de 1936, declaraba al proletariado que era deber, en esos momentos, "traer la República, pero establecido ese régimen, traer el socialismo
marxista". . . El mismo se declaraba marxista.
Y en las declaraciones que Lru·go Caballero da a Manuel Cásares, para
la U1úted Press, en "Claridad", con fecha 18 de Enero del 36, dice: "La
Monarquía no pudo sostenerse por el cretinismo de la figura que la representaba, la amoralidad de sus Gobierpos y la degradación de sus instituciones, especialmente el Parlamento, anegado en el descrédito más desmoralizador. Fue fácil derribarla. Pero después, la República, salvo el primer
bienio, ha venido a caer estúpidamente, por confianza del proletariado y
error de los republicanos, en manos de los antiguos monárquicos y de los
desertores del republicanismo ..."
Y en otro párrafo anota: "El proletariado ante el Gobierno Portela es
forzosamente de oposición..." ..."Madrid, Barcelona y Asturias siguen en
estado de prevención ... "
Otro de los objetivos de los Socialistas, al adherirse con los republicanos
de izquierda, era el de "aplastar el fascismo" y "arrancar de los presidios a
los camaradas" ...
Como Largo Caballero tenía mucha simpatía entre la masa obrera y la
mayoría de sus discursos eran ovacionados, suponía la clase trabajadora que
con la victoria de la contienda electoral adquirirfan toda clase de derechos.
Por otra parte, también en el Semanario Claridad, de orientación socialista, Manuel Castedo, Presidente de la Federación de Trabajadores de la
Tierra, señala que tenían la responsabilidad de tratar de "nacionalizar la
tierra", ya que la obra socia] del camarada Largo Caballero estaba deshecha,
y 1a Ley de Reforma Agraria de septiembre de 1932, anulada. Por ello, "la
experiencia rusa de ]a colectivización campesina debe tenerse presente" .. .
(Claridad, 11 de Enero de 1936).
Como vemos, en esa época, había diversidad de orientaciones ideológicas.

424

Con fecha 26 de Enero de 1936 se dio a la publicidad la detención de
los propagandistas comunistas Dolores Ibarruri "La Pasionaria", y Vicente
Uribe, encarcelados en Madrid, por intervención en mitines políticos.

IV. Lo

QUE ATACABAN LAS DERECHAS

En Política, de fecha 28 de Enero del 36 leemos: "Ni siquiera está claro
qué revolución es la que combaten. ¿La de octubre de 1934?..." "La revolución de octubre la provocaron deliberadamente los derechas. Empezaron su
criminal tarea el mismo día en que tomaron el Poder que no habían ganado,
porque el resultado electoral de 1933, aún logrado en circunstancias excepcionales para ellas, no justificaba la serie de Gobiernos iniciada por el que
presidió nominalmente Lerroux". . . "la sistemática vulneración de las leyes
sociales, las violaciones reiteradas de la Constitución, los salvoconductos que
las Cortes Monarquizantes concedían al feudalismo económico para que
agarrotara a los trabajadores... " .. .' herir al régimen" ... "para poderlo
reemplazar cómodamente por un Estado teocrático y plutocrático" ...
Así pues, las Izquierdas tenían su visión particular y propia al enfocar el
problema gubernamental y político.
Señalaban que tal como estaban las cosas, por error, un gobierno de tipo
republicano con matices derechistas es peor que una República legalmente
constituída con dirigentes doctrinarios de esta forma de configuración estatal. Pues opinaban que hubiera sido mejor que hombres de tipo más conservador tuvieran el poder. "La realidad es que ya deja de serlo, incluso en
la forma, puesto que se Uama (centro-derecha' ... " (Política, 26 de Enero
de 1936).
Las Izquierdas pretendían "regenerar y vigorizar a la República dentro
de la ley" con programas propios y definidos, mientras que la C.E.D.A. no
los tenía. Suponían en el Frente Popular una mayor capacidad cívica y
conciencia ciudadana de sus problemas con objeto de no llevar a España a
la guerra civil. Sin embargo, con las pruebas históricas objetivamente nos
damos cuenta que el desenlace fue muy otro.

V.

PETICIÓN DE APLAZAMmNTO DE ELECCIONES

Hacia el 2 de febrero del 36, cundió la idea de un aplazamiento de las
elecciones, idea que no se sabía exactamente de dónde provenía. Se suponía.
sin embargo, que fuese de origen derechista.

425

�En El Debate, con fecha 31 de enero del 36 se anota : "El Consejo de
Ministros trató ayer algo de política electoral; pero es difícil precisar de
qué y cómo. Varios ministros aseguran que se habló de Ja propuesta de
apJazar quince días las elecciones. El Sr. Portela y sus allegados aseguran
que no se trató para nada de eso" ... " . ..Lo cierto es que la C.ED.A. no
desea de ninguna manera ese cambio..."

VI.

CA.NomATURAS PARA LAS D.IPUTACIONES

El bloque izquierdista proponía a D. Manuel Azaña, en cambio, el "CentroDerecha", a Gil Robles (A.P.) • entre otros.

VII.

EN

VÍSPERAS DE LAS ELEOOIONES

Por su parte, el Sr. Portela Valladares promete resguardar el orden de
la vida política el día de las elecciones. Y con fecha 16 de febrero del 36,
hace sus declaraciones: "Creo que no pasará nada, sea cualquiera el resultado
de las elecciones" .. .
Concretando, el programa de los partidos coaligados del Frente Popular
era el siguiente :
"l. Restablecer el imperio de la Constitucíón. Serán reclamadas las transgresiones cometidas contra la ley fWidamental. La ley orgánica del Tribunal
de Garantías habrá de ser objeto de reforma...
2. Se procederá a dictar las leyes orgánicas prometidas por la Constitución
que son necesarias para su normal funcionamiento, y especialmente las leyes
Provincial y Municipal. . .
·
3. ..."Se revisará la ley del Orden Público, para que, sin perder nada de
su eficacia defensiva, garantice mejor al ciudadano contra la arbitrariedad
del Poder. ..
4. . .. "Se simplificarán los procedimientos en lo civil; se ímprimírá mayor
rapidez al recurso ante los Tribunales contencioso-administrativos, ampliando
su competencia, y se rodeará de mayores garantías al inculpado en lo criminal" ... (Política, 16 de Enero de 1936) .
Las Izquierdas, en vísperas de las Elecciones aguardaban la victoria electoral, casi decisiva, y, de lo contrario, suponían la guerra civil. Política, con
fecha 20 de enero de 1936, señalaba que "sólo un gobierno izquierdista lograría encauzar el régimen y apartar de España los peligros de la guerra
civil y de la insurrección social. .. "
426

VIII.

EL RESULTADO FINAL

El 17 de febrero de 1936~ los resultados electorales conducían a la decepción

para las derechas, y, en cambio, gozo para las Izquierdas por su triunfo.
Según el Censo, el Frente Popular tuvo una mayoría.
Manuel Azaña . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 224,928 votos
por Madrid.
Sin embargo, son difíciles de aclarar las Elecciones, pues se prestan a análisis
muy sutiles y confusos, ya que no hay posibilidad de una aclaración convincente acerca de si se emitió el voto, si hubo intimidaciones o violaciones;
co-acción moral en las provincias, pueblos, arrendatarios o campesinos. Tampoco se ha hecho un estudio concienzudo sobre las fichas electorales. No se
sabe a ciencia cierta si hubo "fraude electoral".
Las consecuencias de las Elecciones fueron que el 17 de febrero las masas
populares insistían en la dimisión de Portela Valladares, y éste dimite el
19 del mismo mes aunque Gil Robles le aconsejaba que se sostuviera en el
poder y Primo de Rivera le sugería las fuerzas armadas, "un golpe de estado".
España en 1936 tenía alrededor de 39 millones de habitantes, de los cuales
un 31 por ciento se abstuvo de votar; un 30 por ciento participó en la contienda y un 30 por ciento en edad de votar.
Según David Jackson en su libro sobre "La Guerra Civil de España",
opina intuitivamente que el Frente Popular fue alentado por la Derecha que
pretendía hundir a Azaña para que fracasara en la Política, opinión digna
que merece abandonarse.
Los resultados deductivos fueron que el Frente Popular obtuvo mayoría de
votos y de esta forma Azaña llega al poder gubernamental; siguió la dimisión de PorteJa Valladares que no se arriesgó a sostenerse en el poder, pues
expresaba: ''Yo no puedo hacer más que entregar hoy mismo el poder" y,
consecuentemente, Alcalá Zamora fue destituido por el Gobierno echando
mano del artículo 81 de la Constitución del 31.

IX.

ULTIMO CONSEJO DE MINISTROS: DIMISIÓN
DE PoRTELA

V ALLADAREs

El Presidente del Consejo de Ministros, antes de dimitir, en vista de la
crisis por el resultado electoral publicó el estado de alarma en toda España,
una vez en palacio. Luego se celebró el Consejo de Ministros y éstos se mostraron partidarios de la dimisión de Portela en virtud de los hechos acontecidos. Entretanto, la Diputación Permanente se reunía. Y en el Consejo

427

�último, se procedió a nombrar e] nuevo gobierno que quedó constituido bajo
la presidencia de D. Manuel Azaña.
Gmma: . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Estado: ..................
Marina: .... . ..... . .. . ....
Hacienda: ........ . .... . ..
Instruccióh Pública: ........
Trabajo: ........ . ........
Agricultura: . ............ .
Industria: ... . ............
Justicia: .... . .. . ..........
Obras Públicas: ...........
Comunicaciones: . .. .. .. ...

Gral. Masquelet.
D. Augusto Barcia.
D. José GíraL
D. Gabriel Franco.
D. Marcelino Domingo.
D. Enrique Ramos.
D. Mariano Ruiz Funes.
D. Plácido Alvarez.
D. Antonio Lara.
D. Santiago Cásares Q.
D. Manuel Blasco G.

La mayoría del nuevo Consejo eran republicanos de izquierda -Presidencia&gt; Gobernación y siete carteras más; tres de Unión Republicana del
partido del Sr. Martínez 'Barrio y un Gral. de Guerra. Los Socialistas no
tenían participación. Tampoco la Esquen-a Cata1~ana.
El Sr. Portela creyó que con el cambio rápido y las responsabilidades del
mando en el Sr. Azaña, se mantendría el orden público. Mas nos damos
cuenta que fue pasajero, pues las inquietudes y las inconformidades siguieron
en pie hasta desembocar en la guerra civil. Por su parte la propaganda socialista continuaba. En el semanario Claridad, de fecha 19 de marzo del 36
leemos: . . . "Hay que eliminar la ilusión de que la revolucióp proletaria socialista o sea la transformación de la propiedad individual o corporativa de
los instrumentos de trabajo en propiedad común de la sociedad entera y la
consiguiente abolición de todas las clases, pudi~ndose asi en una sola comunidad de trabajadores, podrá realizarse reformando el estado social vigente. No queda otro recurso que destruirlo de raíz ..." ... "Esta crisis -se
refiere a la Economía- no tiene mas que dos salidas: una, anti-natural,
anti-histórica y transitoria, el fascismo, y otra, natural, histórica y definitiva,
el socialismo" ...
Como sabemos, el Partido Socialista Españo1 tenía como ideario político
las normas o principios marxistas, pues todas las agrupaciones pretendían
una igualdad absoluta de razas, de sexos, de religión. Ahora bien enfocada
filosóficamente esta pretensión, nos damos cuenta que es difícil de llevarse
a cabo, pues la misma aturaleza nos enseña que cada cosa tiene un fin específico y cada ser humano una jerarquía en el conglomerado social.
En esa época, D. Miguel de Unamuno decía: ''España es un país de locos
o de tontos°', pues se daba cuenta del problema crítico de su país. Asimismo,
428

otros escritores de ese entonces como Baroja, Maeztu, Salaverría Castillejo,
Ortega y Gasset Azorín, se extrañaban con profunda tristeza del nuevo
sesgo que la política de su patria iba tornando y presentÍ&lt;\n y vislumbraban
el trágico conflicto.
Al final, este lapso histórico de interés por formular una República, con
un ideario finne en pro de la dignidad de la personahumana se fue en declive,
quedando el partido del Centro-Derecha sólo, y atacado tanto por el Frente
Popular como por la C.E.D.A., dando lugar a la inconformidad española y,
finalmente, al desenlace fatal de la Guerra Civil del 36.
A la dimisión de Portela Valladares, Azaña es elevado a la Presidencia del
Consejo, como decíamos, mas, poco después, a la destitución de Alcalá Zamora, es elevado a la Presidencia de la República, sustituyéndole en el Consejo, Indalecio Prieto.
Hacia el 14 de abril se temía que Azaña diera paso al Comunismo; no
había «garantías -individuales".
Después, con el asesinato de Calvo Sotelo, el 13 de julio del 36, con la supuesta intervención de Indalecio Prieto, a través de un ex-guardia civil, se
desencadena el temor, la furia, Ja anarquía. Asimismo, se suporúa que querían "liquidar" a Gil Robles ese mismo día que estaba él en Biarritz. Por
ello, muchos intelectuales y destacadas personalidades tanto de Derecha como
Repúblicanos se alejaron de España. La Guerra Civil había comenzado...
el 18 de julio de 1936.
Indalecio Prieto es amenazado de muerte por los Fascistas y por los Socialistas. Gil Robles declara: "Indalecio Prieto es impotente para controlar la
situación". Largo Caballero exigía "un ejército rojo" y todo mundo demostraba inquietud y desasosiego.

X.

CONCLUSIÓN: LA GUERRA CIVIL EsPAÑOLA

La Guerra Civil Española no empieza estrictamente el 18 de julio, sino el
17 de febrero de 1936. Desde ese día se crea una tensión y no hay poder
para evitar que el caos tenga término. Se crea un clima propicio para los
C-'&lt;tremismos. Las milicias se instruyen; los anti-facistas, los "requetés". Se
dice que la Guerra Civil suicidó la República, mas hay quienes opinan que
ésta se suicidó a sí misma. Era una situación caótica. Sólo quedaba la violencia. . . En conclusión, la "Guerra Civil Española" del 18 de julio del 36 fue
consecuencia de Wla tensión anterior, resultado lógico de la vida española.
Ahora bien, si fue resultado de una crisis anterior no fue sólo un fenómeno
interno sino que el problema internacional complicó el drama interno español.

429

�BIBLIOGRAFIA

Periódico Política. Diario de Madrid. Enero-Febrero, 1936.
Periódico Debate. Diario de Madrid. Enero-Febrero, 1936.
~
Pl.ERRE BROUÉ y EMILE TÉRMINE, La Revolución y La Guerra de Espana. Fondo de
Cultura Económica. C.P. 33. No. 1, México, 1962.
R:rvoXRE, Europa Desde 1918 Hasta Hoy. Manuales U.T.E.:S:.A., México, 1961.
Semanario Socialista Claridad. Enero, Febrero, Marzo, Abril, 1936.

LA DIVISION DE OPERACIONES
FRANCISCO

R.

ALMADA

Universidad de ChihtJahua

•

EL GOBIERNO NACIONAL que presidía el Lic. Benito Juárez se había vISto
obligado a abandonar la ciudad de Méxíco y a establecerse en la capital de
San Luis Potosí, con motivo del avance de las tropas francesas mandadas por
el general Elías Federico Forey, después de la rendición de la plaza de Puebla
de Zaragoza.
La Secretaría de Guerra y Marina quedó vacante el 13 de noviembre de
1863 en virtud de que el titular de ella, general de división Ignacio Comonfort, fue muerto en una emboscada que le tendió en Molino de Soria, Guanajuato, una partida imperialista que comandaba el coronel Sebastián González y Aguirre, y quedó encargado del despacho de los negocios del Ministerio el Oficial Mayor, general Juan Suárez y Navarro.
El 24 de febrero de 1864 el Presidente .Juárez, encontrándose en Saltillo,
nombró Secretario de Guerra y Marina al general de división Miguel Negrete, quien protestó al día siguiente, y como el Oficial Mayor renunció, se
nombró en lugar de Suárez y Navarro al coronel Anastasio Aranda. Para
estas fechas ya se había agudizado el conflicto P9lítico entre el Presidente de
la República y el Gobernador del Estado de Nuevo León y Coahuila, general Santiago Vidaurri.
Después de que el Gobierno Nacional decretó la separación del Estado
de Coahuila, concediéndole nuevamente el ejercicio de su soberania, el General Negrete avanzó al frente de las tropas leales y el 2 de abril ocupó la
ciudad de Monterrey, sin que el gobernador rebelde hubiera opuesto resistencia.
Al día siguente llegaron el Presidente y los demás Secretarios de Estado y
se fijó allí la residencia del Gobierno Nacional.
Después de transcurridos cuatro meses las circunstancias de la guerra provocaron una nueva movilización del Gobierno, habiendo seguido la comitiva
p residencial por las regiones meridional de Coahuila y noreste de Durango,

430

431

�mientras Nuevo León y Coahuila quedaban totalmente en manos de los
enemigos de la causa nacional. El 29 de septiembre el presidente d~ la
Rep(1blica, sus Secretarías de Estado, licenciados Sebastián Lerdo de Tejada y
José María Iglesias y general Negrete, seguidos de un corto número de empleados civiles y militares dispersos, y escoltados por el "Batallón Supremos
Poderes" y el "Escuadrón de Carabineros a Caballo", que comandaban los
coroneles Pedro Meoqui y Juan Pérez Castro; penetraron a territorio chihuahuense y pernoctaron en Villa Coronado. En seguida tocaron Valle de
Allende, Hidalgo del Parral, C. Camargo, La Cruz, Rosales y Bachimba y
el 12 de octubre a las cinco de la tarde hicieron su entrada a la ciudad de
Chihuahua, en donde fue recibido el Primer Magistrado de la Nación con
verdadero entusiasmo por el pueblo, encabezado por el Gobernador y Comandante Militar del Estado, general Angel Trías (p) .
En los cortos días que el Presidente se detuvo en Hidalgo del Parral acordó
la convocación de una junta en la capital del Estado, con elementos de
significación que conocieran el medio local, a fin de oir opiniones y resolver
la manera de organizar nuevas fuerzas, acumular elementos para continuar
la lucha y obtener recursos económicos para afrontar las primeras necesidades
del Gobierno Nacional. Dicha junta se verificó el 21 y el cumplimiento de los
acuerdos que en ella se tomaron quedó a cargo del Gobernador Trías. ( p) .
Entre las corporaciones de nueva organización se contó el "Batallón Patriotas de, Chihuahua", cuya jefatura como coronel se reservó el mismo
general Negrete y ocurrieron a inscribirse en sus filas numerosos jóvenes
chihuahuenses, entre los que se contaron algunos alumnos del Instituto Científico y Literario del Estado.
La situación económica del Gobierno Nacional se agudizaba cada día más,
por los gastos inaplazables que demandaba su sostenimiento y el de las nuevas
tropas que se estaban organizando y la necesidad de auxiliar a civiles y militares que peregrinaban siguiendo al mismo ·Gobierno para no quedarse a
residir en lugares ocupados por el enemigo, en momentos en que la Secretaría de Hacienda sólo podía disponer de los cortos recursos que le proporcionaban las oficinas federales existentes en el Estado; de los productos
de .las contribuciones extraordinarias- que se impusieron sucesivamente a los
chihuahuenses y de la moneda de cobre mandada acuñar por decretos presidenciales en 1a ceca de Chihuahua. Este grave problema determinó al Primer
Magistrado a disponer la organización de una expedición militar que marchara a impulsar la insurrección republicana en los Estados de Coahuila,
Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, en momentos en que en Clúhuahua no existía p1oblema inmediato de operaciones que atender, y a recuperar la Aduana Fronteriza del puerto de Matamoros, a fin de aprovechar
sus recursos para mejorar la situación hacenda:ria.
432

La dirección y organización del proyecto se encomendó al general e!ITete
b
J
atular de la Secretaría de Guen-a y Marina, sin perder este carácter y añadiéndole el de general en jefe de la nueva unidad militar. Después cÍe haber
recibido instrucciones del Presidente de la República, en la segunda quincena
de enero de 1865 dejó e] despacho de ]os negocios del Ministerio en manos
del Oficial Mayor, coronel Aranda, y se desplazó en dirección a la región
meridional clúhuahuensé, estableciendo su cuartel general en Hidalgo del
Parral.
Antes de salir el general Negrete de la ciudad de Chihuahua para desarrollar
su programa de organización de fuen:as y de operaciones militares, ordenó
que se movilizaran en dirección al sur algunas corporaciones, entre las que
se contaron los Batallones lo., 2o. y 3o. de Chihuahua, Cazadores, Patriotas
de Chihuahua, una fracción de "Supremos Poderes" y la artillería. Igualmente se ordenó a los genexales Antonio Carbajal, Gobernador y Comandante
Militar del Estado de Durango, Manuel Quesada y Manuel R.uiz, Comandante
de la Línea del Sur del Estado, le quedaran subordinados con las fuerzas que
de cada uno dependían. La nueva unidad militar organizada por egrete
tomó la denominación de "División de operaciones", en cuya labor contó con
la cooperación eficaz del Gobernador Trías (p) y del general R.uiz.
Una vez el General en Jefe en Hidalgo del Parral previno al Jefe de la
Línea que procediera a ordenar el empadronamiento de los ciudadanos comprendidos en el servicio de Guardia Nacional Móvil en los canto11es de su
jurisdicción y los llamara a filas en la siguiente proporción: Cantón Hidalgo,
200 hombres para el Batallón lo. de Chihuahua; Cantón Balleza 150 individuos para el de "Supremos Poderes"; Cantón Allende, 150 para :1 "Batallón
de Cazadores"; Cantón Camargo, 150 para el .Batallón 2o. de Chihuahua y
Cantón Jiménez, 150 individuos para reforzar la artillería y la caballería.
~revino á~emás el general Negrete al Comandante de la Línea del Sur que
si no podía entregarle los reemplazos en el perentorio plazo de ocho dfas
él se haría cargo personalmente de su concentración. Igualmente ordenó
se hiciera requisición de carretas y bueyes o bestias de tiro para movilizar
oportunamente las provisiones de boca y los pertrechos. Por último, el 19
de febrero giró orden al general Carbajal, que se encontraba en el mineral
de Piedra Larga, que emprendiera la marcha de regreso, a incorporársele
.

qu;

sus fuerzas.

El coronel Miguel Palacios fue enviado a los municipios de San Míguel de
las Bocas (Villa Ocampo) y San Bernardo, Durango, a levantar la Guardia
Nacional, pues a ellos no había llegado todavía la dominación imperialista..
El coronel Alejandro Hernández, jefe del "Cuerpo de Lanceros de Durango",
en lugar de incorporarse a la División como se le había prevenido tomó el
.
'
carruno de occidente con la mayoría del mismo, bajo el pretexto de que

433
H

�Palacios había obstaculizado su acción y de que los pueblos ya no soportaban
más exacciones y se unió al general Ramón Corona en el pueblo de Tamazula.
Fueron comisionados para concentrar los reemplaws mencionados antes los
mayores Francisco Borges y Melquíades Campos, capitán Cosme Gutiérrez
y teniente Francisco Cano. El general Ruiz suspendió en su cargo al Jefe
Poütico del Cantón Jiménez, Narciso Acosta, bajo el cargo de negligencia
y fue substituido por el suplente Mariano Gabaldón.
Desde el 2 de febrero se había situado en Villa Coronado el coronel
Juan Pére-,: Castro con la e&gt;..1:rema vanguardia de la División que se estaba
constituyendo· el general Ruiz impuso un préstamo forzoso reintegrable de
veinte mil pesos a los habitantes de los Cantones Hidalgo y Allende y el
general egrete otro de cinco mil pesos al Cantón Jiménez, por conducto
del Lic. Manuel I Muñoz, destinados ambos para haberes y gastos de las
fuerzas que se estaban organizando. Se acumularon todos los elementos de
combate que pennitieron las circunstancias económicas y la "División de
Operaciones" quedó constituida de la manera siguiente:
General en Jefe, el de división Miguel egrete.
Estado Mayor: Coroneles Ramón C. Arroyo y Lenar Chávez, teniente
coronel José Cosío Aramberri, mayor Melquíades Campos y capitanes Florencio Chávez y Darío Benelto.
Segundo en Jefe general graduado Agustín Villagra.
Estado Mayor: Coronel Vicente de la Fuente, mayor Gregario Pacheco y
capitán Manuel Samilpa.
Secretario del Cuartel General: Mayor y Lic. Manuel Azpír-oz.
Mayoría General: Coronel Mariano Díaz, teniente coronel Juan Estrané
y capitán Juan Guzmán.
Prove duría General: Tenientes coroneles Pascual Jara.millo y Feliciano
Ruiz y mayores Eutimio Colunga y Eusebio Martinez.
Pagaduría General: Mayor Gorgonio Rosas.
Depósito de Jefes y Oficiales: Tenientes coroneles Agust'rn Ayala y Pedro
Medina, mayores Luis G. Solana, Paulino Lea~ Miguel Villegas y Antonio
Gómez; capitanes Jesús Lozano, Vicente Ramos, Jesús José Reyes, Rafael
Guerrero y Jesús Martínez, teniente Manuel Guzmán y subtenientes Manuel Gálvez y N. Campbell.
Primera Brigada de Infantería: Coronel Manuel F. Loera.. Batallones de
Zapadores, coronel Miguel Palacios, lo. de Chibuahua, coronel Manuel Ojinaga y fracción de "Supremos Poderes" teniente coronel Pedro Yépez.
Segunda Brigada de Infantería: General Villagra. Batallones de Cazadores, coronel Francisco de P. Nieto; "Bravos", coronel Guadalupe Soto y
2o. de Chihuahua, coronel Joaquín Terrazas.
Primera Brigada de Caballería: Coronel Juan Pérez Castro. Corporaciones:
434

"Carabineros a Caballo' , el mismo jefe; ''Cuerpo de Rifleros", "Lanceros
de Quesada", coronel Rafael Quesada y '"Escuadrón del Valle de México".
Segunda Brigada de Cabalforia: Coronel Rafael Arredondo. Batallones
de Saltillo, "Patriotas de Chihuahua' teniente coronel Jesús Escobar, fracción del ''3er. Batallón de Chihuahua'' y fracción del "Cuerpo de Lanceros
de Durango", teniente coronel Santiago Nieto.
Batallón de Artillería, General Fernando Poucel.
Sección Sanitaria: Doctores Manuel Robles y Mariano Becerra. El primero había tenido que resignar el mando del 2o. Batallón de Chihuahua en el
coronel Terrazas.
De la dispersión del "Cuerpo de Ejército de Occidente" como .consecuencia
de su derrota en la Majoma; de la pobreza del Estado de Chihuahua originada por la guerra sostenida durante treinta años en contra de los apaches
y comanches; del entusiasmo patriótico de los clrihuahuenses y del esfuerzo
infatigable de las autoridades militares surgió la ''División de Operaciones"
como una esperanza para la causa de la República. Los generales Negrete,
Trías (p) y Ruiz y sus subalternos pudieron poner en pocos meses en pie
de lucha un tren de guerra superior a los elementos de combate que el Gobierno Nacional había pedid0 al Gobernador Terrazas, que éste no pudo
completar en dos años a pesar de que contó con mayores recursos pecuniarios.
En los cfias en que se inició la formación de la "División de Operaciones",
los Estados de Coahuila, Nuevo León y San Luis Potosí se encontraban totalmente dominados por los defensores del Imperio, igualmente que la porción septentrional de Tamaulipas. Mientras se completaba la organización
y se ejecutaba el desplazamiento de dicha unidad, se registraron tres movimientos armados en los Estados de Coahuila y uevo León, fa orables a
la causa de la República, sin ninguna con_exión entre sí. El primero en la
r~ón inmediata al río Bravo del Norte encabezado por el general Mariano
Escobedo; el segundo en la comarca de La Laguna dirigido por el coronel
Jesús González Herrera y el tercero iniciado en Parras por el coronel Francisco Antonio Aguirre.
El general Escobedo había marcado en septiembre de 1863 rumbo al Estacio de Oaxaca, con el mando de una brigada de caballería, bajo las órdenes
del general Porfirio Díaz~ quien salió de San Luis Potosí comisionado por
la Secretaría de Guerra y Marina para reorganizar el Cuerpo de Ejército
de Oriente, desaparecido desde la rendición de Puebla. A fines de 1864 pasó
el primero a los Estados Unidos de América, por la vía de Tabasco en el
desempeño de una comisión de parte del Jefe de la Línea de Oriente, cerca
del Mínistro de México en la ciudad de Washington Lic. Matías Romero.
Una vez. terminada dicha comisión el general nuevoleonés se aproximó a la
frontera septentrional, se reunió con los coroneles Francisco Naranjo y Ní-

435

�colás Gorostieta y en la primera quincena de febrero de 1865 cruzaron el
río Bravo del Norte al frente de una corta partida de hombres armados,
con el intento de revolucionar en contra del Imperio en los Estados de Nuevo
León y Coahuila. El 13 de marzo participó Escobedo al Gobierno Nacional
i:esidente en Chihuahua, los primeros movimientos que había realizado en
contra de los enemigos de la República y la Secretaría de Guerra y Marina,
por acuerdo del Presidente Juárez, el 27 lo nombró Gobernador Y C~mandante Militai: del Estado de uevo León y jefe de las tropas republicanas
de éste y del de Coahuila.
El coronel González He1Tera se levantó en armas el 15 del mismo febrero
en el pueblo de Matamoros, logró organizar una sección de ciento cincuenta
hombres armados, que denominó "Sección de la Laguna", derrotó a una
partida imperialista que mandaba el comandante Fl~r~s~ fue se~undado por
el teniente coronel David López Orduña en el MumCip)o de Vit:sca, colocó
de Jefe Político del Distrito a Miguel Fernández y participó los hechos al
general Negrete a Valle de Allende. Este nombró Jefe Político y Comandante
Militar de Mapimí, Durango, a Ventura Cortinas enviándole el despacho
por conducto de González Herrera y el Jefe Político ~e Viesca solici~ autorización para mandar a Agustín Espinosa a re oluc1onar en el Parad~ de
San Juai1 de Guadalupe. También los vecinos de Cuencamé fueron eslnnulados para revolucionar en contra del Imperio.
El 15 de marzo se insurreccionaron en la villa de Parras el citado coronel
Aguirre y los comandantes Erniliano Laing y Aurelio Labatón, al frente de
una fuerza imperialista acuartelada allí, que in.mediatamente fue reforzada
por otros elementos adictos al Gobierno Nacional. Depusieron_ a las. ~ut~ridades imperialistas colocando en su lugar a otras de su m1sma filiac1on,
retuvieron prisionero al Prefecto y pusieron al frente del Distrito al cor?nel
Andrés S. Víesca con el carácter de Jefe Político y Comandante Militar,
atendiendo a su prestigio, pues el año anterior había sido el primer Gobernador de Coahuila al restablecerse el Estado. Este seis ellas después subscribió dos manifiestos, el primero dirigido a los habitantes de su jm-isdicción
y el segundo a sus subordinados, exhortando a unos y a ?tros para que _perseveraran en la lucha en contra de los in •asores y sus aliados. En la rrusma
fecha participó los sucesos ocurridos allí a la Secretaría de Guerr~ y Marina,
añadiendo que aunque la situación era adver a a la causa nacional, como
el Supremo Gobierno lo sabía, estaban dispuestos .ª _cumplir con. las leyes
del patriotismo y del honor y a impulsar el movl.Illlento republicano, que
habían iniciado. El Oficial Mayor encargado del Despacho le contesto de
enterado que ya había informado al Presidente de la República y que, por
conducro' de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Gobernación, se le confumaba su nombramiento de Jefe Político.
436

En la primera quincena del mismo marzo comenzaron a movilizarse, en
forma escalonada rumbo al sur, las diversas brigadas que integraban la ('División de Operaciones" y conforn1e estas avanzaban los destacamentos franceses que cubrían la línea desde Nazas hasta Santa María del Oro~ Durango,
tuvieron que replegarse a la capital de aquella entidad sin atreverse a presentar combate a las tropas del general Negrete. Este, con el cuartel general,
se movilizó de Villa de Allende por Villa Coronado y Cerro Gordo, habiendo
llegado a Ja Hacienda de La Zarca el 25, mientras el coronel Loera con su
brigada tomaba cuarteles en 1a hacienda de San Fernando. De allí éste mandó
exploradores a reconocer los caminos en dirección al Estado de Zacatecas y
tropas a ocupar la plaza de Nazas, recién abandonada por ]os invasores.
Para apreciar el esfuerzo y los sacrificios desarrollados por los individuos
que integraban la "División de Operaciones", hay que considerar que hace
cien años eran completamente deficientes las vías de comunicación, pues
todavía no había ferrocarriles, carreteras, diligencias, telégrafo ni teléfono que
facilitaran el transporte rápido de las personas y la trasmisión de las informaciones indispensables para comunicarse facilmente con otras fuerzas
leales a la República. La correspondencia se enviaba por conducto de correos
extraordinarios, porque las vías postales ordinarias estaban dislocadas a consecuencia de la guerra internacional y la División apenas pudo disponer de
carros de mulas y carretas de bueyes para el transporte de los pertrechos y
de los elementos de boca. La travesía de ida y vuelta, de Chihuahua hasta
]os Estados fronterizos del noreste, se hizo a pie por la infantería, a caballo
por los dragones y la artillería fue aITastrada por bestias o bueyes.
El general Maimel Quesada no formó en la "División de Operaciones"
(aunque sí su hermano Rafael), en virtud de que fue llamado en aquellos
días a la ciudad de Chihuahua por la Secretaría de Guerra y Marina, con
objeto de que depurara su conducta en vista de algunas quejas presentadas
por el Jefe Político del Cantón Allende y por el coronel Joaquín Terrazas.
Trató de resistir el llamado, mas habiendo consultado su caso por medio de
carta al general Negrete, eyte le recomendó que acatara la cita y se presentó
en Chihuahua en los primeros días del mes de abril. Tal vez quedó resentido,
pues a fines de año se contó entre los elementos que siguieron al general
Jesús González Ortega en su aventura Presidencial.
El 27 de mro:zo el coronel Viesca informó al coronel González Herrera
que el coronel Aguirre había ocupado el puesto de Patos (general Cepeda)
dos días antes, después de haberse retirado sin hacer resistencia Ja fuerza
imperialista que estaba alli; que al día siguiente se le había incorporado el
teniente coronel López Orduña con gente de La Laguna; que en la conferencia tenida entre estos dos jefes no había sido posible convencer al segundo
que apoyara al primero para dirigirse sobre la plaza de Saltillo, que estaba

437

�de~ndida debidamente, y que lo único que se había conseguido era que L6pez Orduña vermaneciera dos o tres días en Patos, mientras se prncuraba
armas, caballos y provisiones. Insistía Viesca en suplicarle que ordenara al
citado t.eniente coronel que apoyara el movimiento de Aguirre, tomando en
cuenta las ventajas de orden político militar y hacendario que resultarían con
la ocupación de la capital del Estado, así como las pérdidas y quebrantos que
sufriría e1 enemigo, que remitiera dichas órdenes por conducto del mismo
extraordinario, bajo el concepto de que en asuntos de armas, caballos y todo
género de provisiones él se encargaría de que todo le fut&gt;.se proporcionado.
El coronel Agwrre se dirigió sobre la ciudad de Saltillo, que ocupó el
29, después de corta Iesistencia, habiendo tomado dos cañones dotados al'
gunos elementos y varios prisioneros. Amagado por tropas imperialistas superiores mandadas por los generales Rafael O\vera y Florentino López,
tuvo que abandonar su conquista y retirarse por el camino del oeste, buscando contacto con el general Negrete, de cuyo avance ya estaba informado.
Las fuerzas de la "División de Operaciones" arribaron el 30 a la hacienda
de Santa Rosa, al mismo tiempo que se terminaba el repliegue de las tropas
francesas hasta la ciudad de Durango; sigweron las primeras la ruta de
El Gatuño, Hornos y Viesca, en donde se presentó el coronel González Herrera y el 7 llegaron a Patos. Allí se incorporó el general Escobedo con la
gente que había organizado y fue nombrado jefe de las caballerías; Negrete
:recuperó Saltillo el día 9 y nombró Gobernador y Comandante Militar del
Estado de Coahwla al general Andrés S. Viesca.
El nuevo funcionario subscribió un manifiesto efusivo dirigido a sus gobernados que, entre otros páiTafos, contenía los siguientes:
" .. .Un tlía, conciudadanos, lanzasteis el grito santo de libertad y las
fantásticas cadenas del Imperio uini.eron a tierra hechas mil pedazos,
los satélites del pupilo de Napoleón huyeron despavoridos de vuestras
legiones valerosas, que los asedian ahora en la más importante de nuestras
ciudades fronterizas.., en donde en vano piens.an guarecerse del empuje
brioso de un pueblo libre.
El denodado Ministro de la Guerra, e! caudillo que tuvo una parte
tan principal en las gloriosas hazañas de Puebla de Zaragoza, manda
hoy las tropas coahuilenses y las del magnánimo Estado de Chihuahua,
que salvando inmensas distancias y superando serios y numerosos pe~
ligros, han venido a juntar sus esfuerzos y su sangre a los esfuerzos y
a la sangre de sus hermanos, en la grandiosa obra de la independencia
nacional. Honor y gratitud a su generosidad y a su valor.
Creedme, coahuilenses, muy cerca está el día en que el sol alumbre
a los hijos de la frontera, libru y apercibidos para volar en auxilio d'e

438

los Estados del interior y redimirlos de la esclavitud que soñó imponer
a .México el Tiberio de la Francia degenerada . . ."

Las tropas republicanas prosiguieron su avance, en El Alto y en Los Muertos
fueron tiroteadas por los imperialistas que no se atrevieron a presentar combate formal y el 12 en la mañana hizo su entrada a Monterrey el general
egretc. El Iesto de la División hizo su arribo el 13, mientras los jefes
enemigos Olvera y López proseguían su repliegue para Matamoros. El General en Jefe aprovechó los días que permaneció en la ciudad reinera para
procurarse vestuario, pro isiones y fondos para su gente y lanzó un manifiesto redactado en los mejores términos de conciliación.
El parte oficial de las operaciones militares desarrolladas por el general
egrete, que di.rigió al Gobierno Nacional, se recibió en la ciudad de Chihuahua a las doce y media del día 28, siendo anunciado JJOr medio de un
repique general que llenó de júbilo al público en general y a las autoridades
superiores.
Al día siguiente el Presidente de la República firmó un manifiesto dirigido
a la Nación, en el que anunciaba la buena nueva de la recuperación de las
plazas de Saltillo y Monterrey, cuyos sucesos celebraba desde el fondo de
su corazón, porque más que el espectáculo de una victoria militar, le regocijaba la buena nueva de la reconciliación de hermanos que habían superado
el obstáculo que les impedía estrechar los sagrados vínculos que deberían unir
a todos los mexicanos; porque para envenenar relaciones, pervertir afectos
y destruir el sentimiento de familia por el odio de partido, sus opositores lo
habían pintado a él y sus adictos como enemigos de Dios y de las creencias
religiosas y a las tropas republicanas como gavillas de asesinos y salteadores
y que los corifeos del Imp rio, que presumían de creyentes, dictaban leyes
para sojuzgar y asalariar a los sacerdotes y hacían de las cortes marciales
instrumentos de muerte para los mexicanos que defendían su patria. Invocaba los manes del general Zaragoza y de sus compañeros, exaltaba la
política conciliadora del general egrete como agente del Gobierno Nacional,
en virtud de que todos los mexicanos eran hijos de la misma patria; ensalzaba la conducta de los hijos de Chihuahua.que militaban en la 'División de
Operaciones" y excitaba a los habitantes de los demás estados fronterizos
para que lo secundaran en Ja obra de reivindicación que encabezaba.
Cerraba su exposición con la siguiente exhortación: " ...Unión, mexicanos
todos. Un esfuerzo unánime y el recuerdo que nos dejará esta intentona imposible de dominación extraña, sólo habrá servido para estrechar los lazos de
familia y para tener en mayor estima los bienes de la paz y de la independencia de la patria".
La "División de Operaciones" se desplazó el 20 en dirección al puerto

439

�de Matamoros, que estaba defendido por el general imperialista Tomás Mexía, que contaba con las simpatías de los confederados que dominaban en
la ciudad de Brownsvi11e y en otros lugares de los Estados Unidos de América situados sobre la margen izquierda del río Bravo del Norte, habiendo
tomado cuarteles el 24 en el pueblo de China.
El general Juan N. Cortina, quien en septiembre del año anterior sa había visto obligado por circunstancias adversas a someterse al Imperio en
los días en que las fuerzas de éste habían ocupado Matamoros, el lo. de
abril de l865 se pronunció en favor de la República en el pueblo de San
Femando, comenzó a hostilizar al enemigo y se introdujo furtivamente al
puerto, de donde logró sacar un poco de parque que había dejado enterrado.
Habiendo tenido noticia de la ocupación de Monterrey por la División de
Operaciones, con fecha J8 envió al coronel José María Cortina a comunicar
los anteriores sucesos al general Negrete y a ponerse a sus órdenes. Este Jo
aceptó en sus filas, le felicitó por haber reingTesado a las fuerzas republicanas, el jefe tamaulipeco se presentó en el citado pueblo y el ~neral en
Jefe participó los hechos al Gobierno Nacional, quien aprobó la conducta
de ambos jefes mílitares.
El general Escobedo, después de haber inicia{io el ejercicio de sus funciones como Gobernador y Comandante Militar del Estado de Nuevo León,
el 21 del mísrno abril escribió una amplia carta al general Angel Trías (p)
que desempeñaba iguales cargos en Chihuahua, informándole que había iniciado la reorganización de la administración pública; que no había en aquella parte de la República un solo mexicano que no fuera adicto a la causa
de la patria y omitiera contribuir de alguna manera al feliz éxito de la guerra;
que aquellos de sus paisanos que no pertenecían a su comunión política,
contrariados cada día más con el Imperio se desengañaban y se le unían,
acordándose que eran me..~canos y ayudándole a romper el yugo ominoso
de la dominación cxtran jera y todos ellos arrojarían sobre los pocos enemigos que quedaban la deshom-a, la infamia y la vergüenza con que habían
pretendido mancharlos y probarles su calidad de malos mexicanos; que estaba convencido de que los franceses no eran superiores en valor a nuestros
soldados, como se había comprobado en Puebla, Oaxaca, Sinaloa y Sonora
y que en cuatro años de lucha los invasores y sus aliados no habían podido
dominar al país y citaba la recuperación de Saltillo y la derrota sufrida por
el jefe imperialista Tabachinski en el pueblo de ava.
Expresaba que su política era la guerra en contra de los enemigos de nuestra nacionalidad y contra el Imperio de burlas que los franceses tenían establecido en la ciudad de México, institución que amparada por manos
mercenarias extranjeras, se desplomaría bien pronto y arrastraría en su ruina
lo verdaderamente malo que había entre los mexicanos, dejándonos la unión

440

y la concordia que habían comenzado a operar entre los partidos políticos
del país a la vista del enemigo común; que su propósito era el de no perseguir a nadie por simples opiniones políticas, porque tenía la convicción
de que los intervencionistas y los adictos al Imperio no tardarían en convertirse en enemigos de éste al verse humíllados hasta Ja burla y despreciados.
e refería en seguida a 1as Aduanas y a las oficinas superiores de Hacienda manejadas por franceses; al terror impuesto por las cortes marciales,
a las deportaciones in justificadas y a la condición impuesta a los militares
mexicanos adictos al Imperio de quedar sometidos a los jefes invasores, aunque fueran de menor jerarquía Por último lo exhortaba a que prosiguiera
unido a sus principios, a que lo auxiliara con sus luces, haciéndole cuantas
indicaciones fueran encamínadas a dicho fin, para remover todos los obstáculos. Le informaba de 1a salida de Negrete para Matamoros, con cuya
ocupación esperaba que el Imperio desapareciera de la frontera septentiional y sus habitantes pudieran gozar de 1a tranquilidad necesaria para dirigir
sus esfuerzos a combatir a los bárbaros, a fin de poder impulsar el desarrollo
económico del Estado y trabajar como buenos por la independencia de México )' su regeneración.
Los generales Barón Aymard, Comandante Superior de Durango, Tomás
Me. ía &lt;le Matamoros y Anastasio Parrodi que ejercía igual mando en San
Luis Potosí, se alarmaron con Jas noticias de las actividades desarrolladas por
el general Negrete y se dirigieron al Mariscal Bazaine, jefe del cuerpo expedicionario francés, en solicitud de auxilios para hacer frente a la situación,
en momentos en que el general Armando de Castagny, Comandante Superior
de Sinaloa, operaba por la vía marítima sobre el puerto sonorense de Guaymas, de donde tuvo que regresarse Juego, dejando como jefe de la guarnición al coronel Garnier.
La "División de Operaciones" salió el 25 de abril del pueblo de China,
llevando de extrema vanguardia a la corta brigada del general Cortina, por
el conocimiento que tenía del terreno. Este llegó el 26 frente a Matamoros,
mientras el grueso de las fuer.ütS republicanas acampaban en El Zapote. Las
operaciones sobre el puerto las detalló el general en Jefe en el siguiente parte
que rindió al Gobierno por conducto de la Secretaría de Relaciones y Gobernación:
" ...Establecido mi cuartel general a menos de una legua, sobre el camino
Y la vista de Matamoros, me adelanté con los batallones 'Supremos Poderes'
Y 'Bravo de Chihuahua, con una pieza de a 36 a practicar un reconocimiento sobre la plaza.
"Al frente estaba un trozo de caballería del enemigo, que al primer ti.ro
de cañón dirigido con acierto sobre ellos, se replegaron en dispersión a la
plaza. El enemigo que la guarnecía no se movió aparentemente, limitándose

441

�a incendiar las c,1.sas de los suburbios para despejar el campo, cuya operación continuó los dos días siguientes.
"En esos momentos tuve aviso de que los confederados que se hallaban
en la banda izquierda del río, se presentaron armados en la orilla. Inmediatamente mandé que un piquete de caballería permaneciera en observación
de sus movimientos. Poco después supe que treinta a cuarenta ru'tilleros habían pasado el río y entrado a la plaza de Matamoros.
"En seguida establecí una batería y en la tarde formé mi batalla al frente
de la plaza, sobre la cual mandé romper el fuego de artillería, P!ra provocar d(j nuevo a una salida al enemigo, que sólo nos cürigió mal algunos
cañones. Los confederados, que habían desaparecido de nuestra vista, volvieron a presentarse annados, amagando mi retaguardia.
"En e1 río había algunos vapores de guerra que, con la guardia de policía
de Matamoros, lo recorrían en observación de mis movimientos.
"Después de una hora se retiraron los cuerpos sin novedad a sus campamentos quedando a orillas de la plaza varias guerrillas de caballería hostilizand; al enemigo, con orden de tirotearlo toda la noche, relevándose cada dos horas. Durante ella salieron de la plaza doscientos caballos, sobre
treinta de la brigada Cortina que cubrían la izquierda0 quienes los obligaron
a retirarse precipitadamente y en desorden a la plaza, matándoles a un coronel Garda y a varios soldados, con la pérdida nuestra de un caballo ..
"El resto de la noche y todo el siguiente día se mantuvo por las guerrillas
de ambas partes un vivo tiroteo sin novedad por la nuestra.
' La noche se aprovechó también en comenzar los trabajos de zapa necesarios para establecer las baterías a cubierto de los fuegos del enemigo. .
'El día de ayer permaneció todo en el mismo estado que el antenor y
continuaba ]a obra de zapa comenzada en la noche, sobre la cual y sobre
]as guerrillas de la izquierda disparó la pl~a tres cañonazos que no hicieron
ningún daño.
. .
. .
"Durante él continuamos el general Cortina y yo rec1b1endo nottcias que
confirmaban las ya referidas respecto al enemigo a las que pude añadir
las contenidas en el parte, que impreso acompaño, del coronel Francisco Naranjo, relativo a la toma de la plaza de Piedras Negras por el que me unpuse que los confederados protegieron a los unperialistas para que se pusieran a salvo pasando el río Bravo, oponiéndose a que lo rep~ el p~ue
del enemigo, como trataba de hacerlo el chalanero que lo condujo, a qwen
amenazaron de muerte y rompiendo el fuego sobre los soldados del coronel
Naranjo.
"Estos y otros datos análogos que ya tenía yo, eran bastantes para comprender: lo. que el enemigo que cuenta con mil ochocientos infantes trescientos caballos de línea y con el auxilio de otros mil entre comerciantes,

!

442

dependientes y otros individuos del pueblo y con el de los confederados que
me batirían por la retaguardia en caso de asalto, tenía una fueza muy superior a la mía para defender la plaza en sus posiciones. 2o. Que por lo
mismo, sólo poch-é batirlo sin exponerme a una derrota segura si sale de
ellas, a lo cual dos veces lo he provocado, porque en una batalla campal
sobreempiearía su tropa de línea, sobre la cual tengo una superioridad moral incontestable. 3o. Que encen-ado en la pJaza, conociendo que en la defensiva está toda su fuerza, será inútil cualquiera otra tentativa para hacerlo
salir.
"Estas consideraciones y la imposibilidad de permanecer más tiempo al
frente de ]a plaza de Matamoros por falta de recursos, principalmente de
forrajes, me indicaban como prudente y necesaria la retirada, que no debía
diferir un solo día; pero quise efectuarlo de acuerdo con los generales y
principales jefes del Cuerpo de Ejército de mi mando. A ese fin, en ]a tarde
de ayer los reuní, les expuse nuestra situación y la del enemigo con toda
exactitud y he tenido ]a satisfacción de ver unánimemente seguida mi resolución de retirarse, a pesar de su decisión para lanzarse sobre Ja plaza,
si se les hubiera ordenado. . ."
Le faltó consignar al general egrete en su parte, que el mariscal Bazaine
desplazó fuerzas por la vfa marítima en auxilio de Matamoros, bajo el mando del comandante Brian, que llegaron en barcazas a la bocana del río Bravo
del orte y lo remontaron hasta Matamoros.
Tardíamente se operó el cambio de mando militar en la plaza de BrownsvilJe, en donde estaba el general confederado E. R. Camby cuando los republicanos habían asediado Matamoros. El 26 del mismo mayo este jefe
entregó la plaza al general unionista E. W. Brown quien inmediatamente
se dirigió al general Mex:ía reclamando la devolución de diez y seis cañones,
dos carros y otros elementos que, antes de verificarse la transmisión de mando, se habían pasado a la margen derecha del río Bravo del Norte y le
expresaba sus deseos de conservar las mejores relaciones con las autoridades
de la República Mexicana, tomando en cuenta el estado de guerra extranjera en que se encontraba. El jefe imperialista devolvió los elementos reclamados y expresó en su contestación que ignoraba la existencia de la República y la guen-a extranjera a que se refería.
El general Negrete arribó de regreso a Monterrey el día 12, encomendó
el mando de las infanterías al general Escobedo, el de las caballerías al general León Guzmán, ordenó al Gobernador Viesca que se previnieran provisiones y forrajes en Rinconada y San Gregorio y el 18 se inició la moviliz.ación de la División para Saltillo.
Con fecha 13 el coronel González Herrera avisó al Gobernador Viesca que
avanzaban por el camino que conducía a Cuencamé dos columnas invasoras

443

�de mil qtLirúentos hombres cada una, la primera para proseguir por los ranchos de La Laguna y la segunda por el Pozo del Calvo, a s~lir a la Villa de
Viesca con objeto de volver a dominar la frontera, combatu a las tropas de
Negre;e y examinar a la citada villa, en donde deberían p~rmanecer tres
días. Le suplicaba que lo participara al general Negrete, ~ªJº el concepto
de que su gente estaría dispuesta para el día siguiente para disputarle el P~
a los invasores aprovechando las ventajas del terreno; que le mandara capsulas y cuantos elementos pudiera, por el camino d~ Mayrán, para cuyos
ranchos marcharía. Viesca transmitió el parte antenor al General _e~ Jefe
y éste le recomendó el 18 que redoblara ]a vi~l':"°cia sobre l~s mov:ume~tos
del enemigo y que le partiópara todas las nobcias que considerara de lIIlportancia.
. .
El alto mando francés había destacado dos columnas de dos mil qulillentos
hombres de las h·es armas cada una bajo el m.ando de los generales Pedro
Juan Jeaningros y Agustín Enrique de Brincourt, la primera por la ~ta de
San Luis Potosí y la segunda por el camino de Fresnillo y Cuencame, con
instrucciones de cortar su línea de comunicaciones a la División de Negrete
y batirla. También los generales Aymard d~ ~urango y Mexía de _Matamoros
recibieron instrucciones de apoyar los movuruentos de los dos pnmeros, con
el plan de encerrar a los republicanos en un círculo de fu~go.
.
El general Negrete dictó sus disposiciones para que se unproVIsaran ~osiciones en el cañón de La Angostura, a fin de detener el avance de los mvasore en el mismo campo de batalla en donde habían combatido angloamcric~nos y mexicanos diez y ocho a~os antes. Las !uerzas. beligerantes
quedaron colocadas en posiciones contranas a las que hab1an tenido en 1847,
pues mientras Negrete se situó en los puntos que había ocupad_o ~l, genei:al
Taylor, el general Jeaningros al frente de la columna francesa SlglllO el m.Ismo camino que había recorrido el general López de Santa Anna de San
Luis Potosi al norte.
El General en Jefe anunció la próxima presencia de los franceses por medio del siguiente manifiesto :
"El Ministro de la Guerra, General de División Miguel egrete, a las
tropas de su mando:
, Compañeros: Una columna de los invasores av~ sobre estos Estad?s,
que acabais de arrancarles con sólo vuestra presencia. Dentro ,de pocos _días
tendremos que combatir con ellos y les probaremos una vez mas que e,usten
mexicanos que saben cumplir con su deber.
''l.a justicia de nuestra causa y vuestro denodado arrojo n9:_han abierto
un camino de triunfo hasta Monterrey, sin que se hayan temdo nuestras
armas con la sangre impura de los enemigos, que espantados huyeron de

"No os pese que nuestra-s armas tampoco en Matamoros se emplearon en
matar mexicanos, que aunque indignos de este nombre, pueden más tarde
convertirse a la defensa de la patria; ellas darán la muerte a los infames
extranjeros, cuya sangre toda aun no sería e1 precio de la que han derramado de nuestros hermanos.
"Preparaos al combate. CumpJa cada uno de vosotros en su puesto el
deber que tiene como soldado; no olvideis que la subordinación y la exactitud en la obediencia de las órdenes son indispensables para alcanzar el triunfo.
"Por mi parte os ofrezco emplear todos m1s esfuerzos para aseguraros la
victoria. A la hora del combate estará con vosotros vuestro compañero y
amigo. Saltillo, a 23 de mayo de 1865. Miguel Negrete".
La función de armas entre las tropas beligerantes tuvo lugar el lo. de junio, habiendo sido rechazados los invasores. El parte oficial del general
Negrete expresaba lo siguiente:
" . . .La fortificación de la Angostura es una linea transversal al camino
principal de San Luis Potosí, apoyada por la derecha en un cerro elevado
y por la izquierda en una serie de lo;nas de poca elevación.
"La designación y destino de las fuerzas para la defensa de la Angosh1ra
y su situación el día 30 de mayo eran las siguientes: El coronel aranjo
en Aguanueva y en el de Piñones el teniente coronel Villarreal a media
legua, a vanguardia de la línea fortificada. En ésta ocupaba la derecha el
general Escobedo con la Brigada de uevo León; el centro del coronel Qabañas con la la. brigada de infantería, y la izquierda el general Villagra
con un "batallón de la 2a. brigada y el de la perteneciente al Cuartel General. La artillería distribuida en toda la línea.
''El puerto de La Cruz estaba cubierto de la manera arriba dicha; la
Boca de Palomas, hacia el costado izquierdo y a retaguardia de nuestras
posiciones por el coronel Miguel Gómez Cárdenas con una guerrilla de patriotas de su Estado y en Buenavista se hal1aba la reserva general compuesta
de los batallones 'Supremos Poderes , Cazadores y '2o. de Chihuahua' bajo
e] mando del general Lorenzo Vega y de los cuerpos 'Carabineros' y 'Rifleros'
a caballo y de la 'Brigada Treviño' b&lt;J,jO el mando del coronel en jefe de
esta brigada.
'El enemigo permanecía en la situación arriba dicha. En la noche, volteando los puertos del Piñón, del Camero y de Aguanueva, avanzó hasta
la punta. de Santa Elena, con la esperanza de dejar cortado por medio de
este movimiento rápido sobre La Encantada, la fuerza que tenía yo en Aguanueva y en djchos puertos. Mas aunque para lograrlo emprendió su marcha
a media noche, yo recibía oportunos avisos de sus movimientos y ,nuestra caballería se replegó a La Encantada, según las instrucciones que tenían. El
31 ava07,ó el enemigo a San Juan de la Vaquería.

nosotros.

445

444

I

�"Calculando que el ataque debería ser al día siguiente, mandé que se
reunieran los generales y jefes de los cuerpos, les manifesté el plan de defensa y ataque que me parecía conveniente y lo que cada uno debía de ejecutar en los casos que podían ocurrir.
'La fortificación, la artillería y la infantería debía de ocultarse cuidadosamente a la vista del enemigo. Solamente debía dejarse ver la caballería avanzada que mandaba el coronel Naranjo y una columna de reserva de esta
misma arma, a media legua al frente de la fortificación, bajo las órdenes del
teniente coronel Pérez Villarreal. Al avanzar el enemigo sobre nuestras posiciones debían batirlo en retirada nuestras guerri.llas simulando, uando fuesen atacadas, una clispersión hasta replegarse a su reserva donde harían alto
para volver a resistir. Cuando las columnas enemigas estuvieran cerca d~ la
fortificación, había de romper el fuego sobre ellas la línea toda o en el flanco
por donde se presentaran y en el momento en que estuvieran en desorden,
saldría en su persecución una fuerte columna de caballería, que hasta ese
momento había de permanecer cubierta.
"El día lo. a las siete de la mañana avistaron al enemigo nue tras avanzadas y una hora después comenzaron a batirse en retirada, disput.ándole el
paso dos leguas y media según las instrucciones que tenían.
"El enemigo avanzaba en dos columnas de infantería, con dos ~ones rayados de a doce y dos piezas de montaña y en otras dos de caballería, protegidas por cortas guerrillas de ambas armas.
« uestras tropas, cumpliendo exactamente la orden que tenían, permanecieron ocultas y guardando perfecto silencio. Cuando las guerrillas enemigas estaban a corta distancia y las columnas a la de tiro de rifle de Ja
fortificación, mandé hacer fuego a la artillería. Al mismo tiempo la música tocó el Himno Nacional y en toda la línea estalló el entusiasmo de
nuestros soldados, quienes se levantaron . para ser testigos del completo desorden y de la precipitada fuga del enemigo.
"Hice marchar entonces sobre los fugitivos al coronel Treviña con una
fuerte colwnna de caballería, que los persiguió por espacio de tres leguas causándoles muchas pérdidas, pues en todo el camino había regada sangre, que
por cierto no era de nuestros soldados...
"Una persecución más dilatada habría dado por resultado la más completa derrota del enemigo; pero no era prudente llevarla adelante por el
peligro de que la columna que al mando de Brincourt se esperaba por el
camino de Patos, nos atacara lejos de nuestras posiciones o se dirigiera a
éstas por el flanco que las amagaba ..."
Entre )os muertos de la acci6n de anuas de La Angostura se contó el joven chihuahuense Efrén Armendáriz, alumno del Instituto Cientfüco y Lite-

446

rario del Estado, quien había abandona&lt;lo sus estudios para afiliarse en el
"Batallón Patriotas de Chihuahua".
El general Negrete, quien no supo acar ventajas de su triunfo inicial, temió un fracaso al reunirse las dos columnas francesas, mandó levantar su
campo de las posiciones de La Angostura, el 2 de junio llegó a Saltillo
y de allí rindió el parte oficial anterior.
En cambio Jeaningros se reanimó con la retirada de Negrete y con la noticia de la proximidad de Brincourt y avanzó hasta La Yerbabuena, en
donde fue detenido por los soldados del general Aguirre y por el Escuadrón
del Valle de México. El 5 estableció contacto con la columna de Brincourt
que había tomado cuarteles en Parras y casi al mismo tiempo el general
Aymard recuperaba la ciudad de Nazas.
El general egrete dispuso que el general Cortina con su gente volviera
a Tamaulipas · que los generales Escobedo y Guzmán se dirigieran al Estado de San Luis Potosí; que los coroneles González Hentra, Viesca, Naranjo, Treviño y Pedro Mart'mez se quedaran al frente de sus fuerzas en
los Estados de Coahujla y Nuevo León y él, con los restos de la División,
resolvió volverse al Estado de Chihuahua. .
Se quedaron al lado del general Escobedo los coroneles Miguel Palacios
y Manuel F. Loera, exprisioneros deportados a Francia, que se habían presentado en Chihuahua al Gobierno Nacional y se les había destinado a la
''División de Operaciones'. El primero organizó el Batallón lo. de Nuevo
León, que jugó un papel importante en las operaciones posteriores, y el
segundo fue comisionado para establecer una maestranza para las tropas que
constituyeron el Cuerpo de Ejército del Norte.
El jefe de la División, con los restos de ésta concluyó por abandonar la
ciudad de Saltillo, tomando el camino de Monclova y aunque no se resolvió
a presentar combate formal a los franceses, noche por noche acampaban
las tropas republicanas en cuadro, esperando ser atacadas. En esta retirada
sólo se registró un tiroteo en Mesillas el día 7. Negrete prosiguió la reti1~da ~: Monclova por el ~ o de Cuatrociénegas y Laguna de Jaco, en
direccron al Estado de Chihualma, a pesar de la recomendación del Presidente de la República de que se sostuviera en pie de guerra en las entidades del noreste.
La inconfonnidad del Primer Magistrado con la conducta que en este
caso observó el general egrete se ep.cuentra consignada en el siguiente párrafo de una carta que escribió en aquellos días al Lic. Pedro Santacilia:
" .. .Hasta aqui nada hay perdido y egrete ha obrado conforme a mis instrucciones de no aventurar una batalla si no hay probabilidades de éxito.
Lo que sí me tiene disgustado e~ que haya emprendido la retirada hacia este
Estado, adonde llegará esta semana, pues mi plan era que siguiera llaman-

447

�do la atención del enemigó y protegiendo la insurrección de los Estados de
Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí".
Como la travesía se realizó en Ja época más difícil del año que es la de
verano, en que el calor es excesivo y la falta de agua bastante seria, el general Negrete ordenó que los coroneles Joaquín Terrazas y Agustín Vázquez
se adelantaran a Cd. Camargo y Cd. Jiménez, por el camino de Laguna de
Jaco, aprovechando el conocimiento que tenían de la región orien_tal chihuahuense, a fin de que señalaran los aguajes de dicha zona y pudi~rru1 abrevar hombres y animales. Se desprendieron de Monclova el 15 habiendo quedado con el mando del 2o. Batallón de Chihuahua el teniente coronel Rafael Platón Sánchez.
Terrazas, obrando de consuno con el jefe Político de Cd. Camargo, Merced Valles, hizo requisición de carretas, bueyes, barricas para conducir agua,
reses, senúllas provisiones y cuanto más consideró necesario y se movilizó de
rc_,o-reso para auxiliar las tropas en la misma travesía y evitarles un desastre.
Vázquez cumplió iguabnente con su cometido en el Cantón Jiménez, con la
cooperación del Jefe Político Mariano Gabaldón, y remitió a Cd. Camargo
a disposición de Terrazas, veinte cargas de harina, diez y iete fanegas de
maíz, cinco de frijol, veinte reses en pie y las carretas y carreros, con sus
troncos indispensable.s; para el transporte hasta el punto donde fuera necesano.
Los restos de la "División de Operaciones/' sufrieron fuertes bajas originadas por la sed, el cansancio y la deserción y se salvaron de un desastre
total en la travesía del desierto. por los oportunos auxilios que recibieron
de parte de los dos coroneles mencionados. El 3 de julio arribó el General
en Jefe al rancho de Aguachile, Municipio de Camargo, y subscribió el siguiente manifiesto:
"El Ministro de 1a Guerra, General de División Miguel Negrete. a las
tropas de su mando:
·
"Compañeros: En cinco meses de campaña habeis dado relevantes pruebas de patriotismo, de valor y de abnegación. La imparcial historia consignará vuestros servicios, que no han sido ni serán estériles para la defensa
de la Independencia.
"Por vuestros esfuerzos y fatigas los Estados de Coahuila, Nuevo León y
San Luis Potosí cuentan con fuer-tas de consideración para sostener ]a cansa de la patria y han sacudido el yugo muchos -pueblos. Habeis tenido la
satisfacción de ahuyentar a los enemigos con vuestra sola presencia, de rechazar en La Angostura a los orgullosos extranjeros y de trastornar completamente los planes del enemigo para la invasión del Estado de Chihuahua,
que sirve de residencia al gobierno legítimo.
"A vosotros, hijos de Chihual1ua, os devuelvo al benemérito Estado que

448

os puso bajo mi mando para la defensa de la independencia y del honor de
México y a todos, valientes compañeros, os conjuro a que siempre seais,
como hasta aquí, fieles subordinados y sufridos defensores de la patria.
"Creo haber cumplido con mis deberes de mexicano y de soldado; pero no
debo ocultar que si lo he logrado, ha sido con vuestra eficaz cooperación.
"Al separarme de vosotros he querido dirigiros la palabra asegurandoos
que he quedado satisfecho de vosotros y siempre guardará vuestra memoria
vuestro compañero y anúgo.

"Camf&gt;O en Aguachile, a 3 de julio de 1865. Miguel Negrete".
El General en Jefe entregó el mando al general Villagra y se dirigió a
Cd. Camargo acompañado de varios jefes y de la artillería e hizo su arribo
el día 7, prosiguiendo para Chihuahua. En seguida llegó Villagra a la primera población, se dedicó a recibir y acuartelar los restos de la División,
mandó a la capital al teniente coronel Lorenzo Avilés y Encinas a pedir
órdenes y se quedó en espera del general Ruiz, quien venía replegándose
desde Hidalgo del Parral con una fracción de ''Supremos Poderes", el ler.
Batallón de Chihuahua y su arti.llería.
Las primeras órdenes dictadas por el Presidente de la República dispusieron que el "J3atallón Bravos" se dirigiera a Valle de Allende y fuera
puesto en asamblea después de darles las gracias a sus componentes; que
el general Aguirre con las tropas de Coal1uila volviera a su Estado por la
misma ruta de Laguna de Jaco; que el general José María Patoni y el coronel Remedios Meza marcharan con sus fuerzas a operar en territorio de
Durango y que los Batallones lo. de Chihuahua (coronel Ojinaga) y 3o.
de Chihuahua ( cornnel Annendáriz) emprendieran la marcha para la plaza
de Chihuahua.
La conducta militar del general Negrete fue tratada por el Presidente en
Consejo de Ministros, habiéndose acordado que no había estado a la altura
de las instrucciones que había recibido, pues no había podido tomar el puerto de Matamoros, no había podido sostenerse en los Estados del noreste, la
situación económica del Gobierno había desmerecido y se había regresado
a Chihuahua poniendo a la División a orillas de un desastre completo. El
Lic. Lerdo de Tejada, Secretario de Relaciones y Gobernación, le participó
los resultados de la junta, a reserva de hacerlo oficialmente, y se separaron
en aparente buena armonía; pero en seguida se desataron las iras del general y renunció el mando de la "División'' y la Secretaría de Guerra y Mar.ina, que anunció por medio del siguiente documento:
"El General de División Miguel Negrete, a los habitantes de la República.
"Conciudadanos: Desde el momento en que los extranjeros hollaron el territorio mexicano, acudí a la defensa de la patria, a la que he estado con449
II

�sagrado incesantemente hasta el momento de mi separación del Cuerpo de
Ejército de Operaciones.
"La ación sabe que me he conducido con lealtad y abnegación, como
cumple a un mexicano y a un soldado.
"No diré yo los poderosos motivos que me han separado del Cuerpo de
Ejército de Operaciones, mas darán testimonio de ello la mayor parte de los
habitantes de este Estado y los soldados y valientes compañeros que han
militado últimamente bajo mis órdenes. Las mismas- causas me obligan a
renunciar el Ministerio de la Guerra.
"Awique precisado por circunstancias ajenas a mi voluntad a retirarme
a la vida privada, no vacila mi fe en la justicia de la causa que por más
de tres años y medio he venido defendiendo con la espada, ni desmaya mi
confianza en que algún día verá México el triunfo de su independencia, que
es y será siempre el más ardiente deseo de vuestro conciudadano y amigo.
"Chihuahua, 20 de julio de 1865. Miguel Negrete".
Los generales Villagra y Ruiz llegaron basta la Villa de Rosales, ya empujados por la primera invasión de las tropas francesas al Estado de Chihuahua. De allí mandó el primero a la capital al coronel Mariano Díaz en solicitud de nuevas instrucciones. Como al mismo tiempo que Negrete dimitió
la Secretaría de Guerra, el coronel Aranda renwició la Oficialía Mayor, el
Presidente nombró en lugar del último al citado coronel Díaz, con el carácter de Encargado del Despacho.
Las órdenes que éste comunicó al general Villagra se encuentran comprendidas dentro de la siguiente nota oficial:
"Ministerio de Guerra y Marina. Sección la. Ha tenido a bien disponer
el C. Presidente de la República que con el 'Batallón de la Guardia de los
Supremos Poderes' y otros cuerpos que después se dirán, se forme una brigada de la que tendrá usted el mando de jefe, siendo el C. general Pedro
Meoqui segundo jefe de la misma.
"Com.unícole a usted por separado las órdenes e instrucciones relativas
a las otras fuerzas que deben unirse a la Brigada y a las operaciones de la
misma, transcribiéndose esta com-wücación al Comandante Militar de la línea del Sur y al C. general Pedro Meoqui, para que sea usted reconocido
como General en Jefe de dicha Brigada y para los fines consiguientes.
"Independencia y Libertad. Chiliuahua, julio 27 de 1865. Mariano Díaz,
Oficial Mayor. C. General Agustín Villagra, en Jefe de la ~rigada Guardia de Jos Supremos Poderes'."
Los generales Ruiz y Meoqui contestaron de enterado el mismo día y ]a
citada Secretaría de Guerra ordenó a Villagra que se dirigiera con su Brigada a la región de Balleza y le otorgó las siguientes facultades la de Relaciones y Gobernación.

450

"Ministe1:io de Relaciones Exteriores y Gobernación. Sección la. Pudiendo suceder que por las circunstancias de las operaciones militares se dirija
usted con la Brigada de su mando, ya sea al Estado de Coahuila o al de
Nuevo León o ya a algún otro Esta.do de la República, el C. Presidente de
1~ República ha tenido a bien acordar, en Junta de Ministros, que comuruque a usted las instrucciones siguientes:
_Si llegase usted con la Brigada de su mando a un Estado en cuyo
terntono no haya quien esté ejerciendo el Gobierno y la Comandancia Militar, podrá usted asumir ambos cargos o nombrar, en representación del Supremo Gobierno, a la persona que le parezca mejor para desempeñarlos.
"2a. En el mismo caso de reasumir usted con algún motivo el Gobierno
y Comandancia Militar de un Esta.do, tendrá usted en el mismo todas las
facultades necesarias en los Ramos de Hacienda y Guerra, para sostener
Y aumentar, cuanto sea posible, las fuerzas de su mando, pudiendo disponer
de todas las rentas que se recauden en el Estado, tanto las propias del mismo, como las pertenecientes al erario federal o decretar los nuevos impuestos
que _sean indispensables. Si resolviere usted nombrar otra persona para, el
~ob1emo y Comandancia Militar del Estado, podrá usted delegarle, de
dichas facultades, las que crea conveniente.
"3a. Si llegase usted a un Estado donde haya quien esté en su territorio ejerciendo el Gobierno y la Comandancia Militar o respecto de que haya
un General en Jefe que tenga el mando superior de las fuerzas del mismo
procUJ'~rá uste?. obrar de acuerdo con uno y otro funcionario, para que ~
operaciones m.1litru.·es sobre el enemigo, teniendo usted siempre las facultades propias del carácter de General en Jefe de la Brürada de su mando
Y debiendo proporcionarse usted los recursos necesarios p:a sostener la Brigada y aumentar cuanto sea posible las fuerzas de la misma.
"Lo que comunico a usted ·y transcribo en este oficio al Ministerio de la
Guerra, para que pueda dirigirle sus comunicaciones en igual sentido.
. "Independencia y Libertad. Chihuahua, julio 27 de 1865. Lerdo de TeJada. C. General Agustín Villagra, Jefe de la Brigada de los Supremos Poderes'.
En la forma anteriormente descrita concluyó totalmente la unidad militar
organiza~a en Chihuahua por el general Negrete con la eficaz cooperación
de~ &lt;?°hterno y de los habitantes del Estado, que si no logró sus principales
0 bJeb.vos, en cambio levantó el espíritu público y dejó fuertes núcleos republicanos en los Estados del noreste, que no abandonaron las annas de la
mano _Y no dejaron de combatir un solo día a los invasores y a sus aliados.
Un ano más tarde dichos núcleos constituyeron el "Cuerpo de Ejército del
Norte" bajo la jefatura del general Escobedo.
Una vez desaparecido el peligro que para el Imperio representó la "Di-

'?ª·

451

�visión de Operaciones" en el noreste del país, e1 mariscal Bazaine encomendó
al general Brincourt la invasión del Estado de Chihuahua; pues si Negrete
no había presentado combate a los franceses después de haberlo rechazado
en La Angostura, menos podía hacerlo después de su disparatada resolución
de tomar el camino del desierto con los restos de la División, en plena estación de verano.
Brincourt inició su marcha de Parras de la Fuente el lo. de julio a1
frente de una brigada de las tres armas, jntegrada por dos batallones del 180.
Regimiento de Línea, una fracción del 950., tres compañías de Cazadores de
Africa~ cuatro baterías de artillcúa y un convoy de pertrechos, equipajes y
provisiones. Tomó el camino de Ja Laguna el día 8 pasó el río Nazas en
el vado del Torreón, dejó al coronel con parte del 950. Batallón en la hacienda de Santa Rosa, para que cubriera ese flanco hasta Cerro Gordo,
pasó por el mineral de Mapimí, hizo su entrada a territorio chihuahuense
y el 22 pernoctó en Villa Coronado. Dejó allí al teniente coronel de Linage,
el 23 ocupó Valle de Allende, al día siguiente ordenó al teniente coronel
Piot que se movilizara con 90 soldados sobre Hidalgo del Pan-al, con instrucciones de agenciar provisiones de boca y dinero efectivo. Como está expresado antes, el general Ruiz se había desplazado en dirección al norte.
El general francés llegó a C. Camargo, en donde demoró ocho días detenido por las avenidas del río Conchos y tuvo que improvisar canoas con
troncos de árboles para poderlo pasar. Los invasores arribaron a la Villa
de Rosales el 9 de agosto, en ·donde Brincourt mandó distribuir un manifiesto
que traía impreso, expresando que venía a Chihuahua como amigos y hermanos de sus moradores; el 13 entraron a la capital del Estado las avanzadas de los franceses bajo el mando del comandante Tourdais y el 15 en
Ja mafiana hizo su arribo la parte principaJ de la brigada, con el general
en jefe a la cabeza, sin haber combatido con los republicanos en ninguno
de los puntos de tránsito. Brincour.t y su estado mayor se dirigieron a la
Iglesia Parroquial, en donde el Pbro. José María Terrazas cantó un solemne
Te Deum en acción de gracias por la entrada de los invasores de la patria.
El Presidente de la República Lic. Benito Juárez, sus Secretarios de Relaciones y Gobernación, Lic. Sebastián Lerdo de Tejada, de Hacienda, Justicia, Fomento e Instrucción Pública, y el Oficial Mayor encargado del
Despacho de GueITa y Marina, coronel Díaz, habían salido el día cinco
para la villa de Paso del Norte, escoltados por el Escuadrón de Carabineros
que mandaba el coronel Juan Pérez Castro. La traslación de equipajes, artillería, pertrechos y la imprenta oficial se encomendó al general Fernando
Poucel.
En una forma completamente tendenciosa y falta de veracidad el general invasor que ocupó la ciudad de Chihuahua el 15 del mismo agosto,

452

informó aJ aJto mando del cuerpo expedicionario que había dispersado al
ejército republicano antes de ocupar la población y le había quitado todos
sus elementos y veinte y cinco cañones. Dicho informe dio origen al siguiente boletfo, que se dio a la prensa de información de la capital de la
República: "México, 28 de agosto de 1865. Tengo el honor de comunicar
que S.E. el Mariscal Comandante en Jefe ha recibido un parte del general
Brincourt en que le comunica su entrada a Chihuahua el 15 de agosto,
después de haber dispersado al ejército disidente, que huyó en todas direcciones. Veinte y cinco cañones quedaron en nuestro poder. Juárez huyó
precipitadamente para Paso del Norte. El Teniente Coronel jefe interino
del Estado Mayor General, Napoleón Boyer".
Los periódicos de la ciudad de México se dejaron llevar por las mentiras
francesas y dieron amplia publicidad a la supuesta derrota de ]as tropas
republicanas en Chihuahua. Más tarde el historiador don Niceto de Zamacois se hizo eco de esas noticias falsas y publicó la siguiente información
en el t. XVIII, p. 60 de su Historia de México:
"El Ministro de la Guerra y general don Miguel Negrete que, después
de su infructuosa tentativa sobre Matamoros y de su retirada de Monterrey,
retrocedió a Chihuahua, había llegado a esta ciudad con muy escasas fuerzas después de una penosa marcha por un inmenso desierto, donde muchos
de los roldados murieron de sed y 1a mayor parte de los caballos de hambre.
"Repuestas en lo posible las tropas, procuró aumentar su número para
opon:11;e al avance de sus contrarios y dictó órdenes a varios jefes para que,
enterandose de todos los puntos ventajosos, hostilizaran de continuo al general Brincourt. Dadas estas disposiciones Negrete se situó con sus tropas
fuera de la capital y a larga distancia de ella, ocupando posiciones bastante
fuertes por su naturaleza y no menos aún por las obras de arte que se hicieron
en ellas.
"Si el éxito era contrario a las armas republicanas la ciudad de Chihuahua
debía ser evacuada por don Benito Juárez antes de que se aproximaran a ella
I:15 tropas franco-mexicanas, dirigiéndose a Paso del Norte, corta población
S1tuada en la margen derecha del río Bravo, que sirve de límite entre México y el territorio de los Estados Unidos de América.
"~~ general Brincourt, después de algunos días de penosa marcha, llegó
al SJ.1:J.o en que lo esperaba para disputarle el paso el general Negrete con
todas ]as fuerzas que había reunido. Pronto dio principio el combate; pero
a pesar de los esfuerzos de los jefes republicanos se vieron obligados a reti~ en_ completa dispersión, dejando en poder de sus contrarios veinte y
cmeo canones, muchos fusiles, municiones y varios utensilios de campaña . . ."
El parte oficiaJ del general Brincourt, el boletín del gabinete militar del
Mariscal Bazaine, las informaciones de la prensa de la ciudad de México y

453

I

�la fantasía descriptiva del lústoriador Zamarois no pasan de formar un conjunto de mentiras destinadas a impresionar favorablemente a la opinión
franco-imperialistá. de aquellos días. Además de que nadie pudo fijar lugar
y fecha exactos de la supuesta derrota o dispersión del "ejército disidente",
el 22 de julio en que el general invasor Brincourt penetró a territorio
chihuahuense hacia diez y nueve días que el general Negrete había entregado a Villagra el mando de la División de Operaciones en Aguacbile Y
dos días que había renunciado el mando de la misma y el Ministerio de la
Guerra, retirándose a la vida. privada. Ya están explicadas con anterioridad
las movilizaciones de tropas republicanas ordenadas por la Secretaría de
Guerra y Marina a raíz de la separación de Negrete.
Lo único que logró Brincourt fue mandar ocupar algunos elementos que
el general Ruiz había dejado ocultos en la villa de Rosales y otros que
quedaron almacenados en la plaza de Chihuahua, porque e1 general Poucel
no pudo llevarlos a Paso del Norte por falta de medios de transporte; pero
el jefe invasor no combatió ni dispersó ningún ejército republicano desde el
22 de julio en que penetró a territorio chihuahuense hasta el día de su entrada a la capital.
El 8 de agosto, fecha en que el general invasor se venía aproximando a
Rosales, el general Villagra, con tropas pertenecientes a la Brigada de la
Guardia de los Supremos Poderes, derrotó y aniquiló a la guarnición francesa de Hidalgo del Parral, que mandaba el teniente coronel Piot. Este
revés sufrido por los invasores constituye una prueba contraria al infundio
contenido en el parte oficial del general Brincourt en el sentido de que había
dispersado totalmente al "ejército disidente". Además, diversos autores se
han encargado de señalar la excesiva inflación de los partes de guerra de los
jefes militares franceses, que encontramos repetido en el caso de Chíhuahua.
Otro caso que prueba que no hubo tal dispersión del "ejército disidente-''
de Negrete, fue la constitución de una nu~va "División de Operaciones",
por órdenes comunicadas el 4 del mismo agosto por la Secretaría de Guerra
y Marina, con las brigadas: la. de Durango (general Patoni), 2a. de Durango, (coronel Meza) y Supremos Poderes (general Villagra).
Este último jefe, después del triunfo que obtuvo en Hidalgo del Parral,
se dir.i!!ió a la vil1a de Belleza. Allí se reunió con el general Patoni, se. dio
organización a la nueva División y dirigió el siguiente informe al Gobierno

poniéndome con mi Brigada a sus órdenes, para comenzar las operaciones
en el Estado de Durango.
''Ninguna dificultad ha habido y se ha organizado la 'División de Operaciones' con tres brigadas: la primera y segunda de Durango y fa 'Brigada
de la Guardia de los Supremos Poderes', quedando de jefe de la expresada
el C. general José María Patoni y de segundo el que subscribe, sin perjuicio
del mando de la Brigada que se me confió por el Supremo Gobierno.
''Todo 1o que espero se sirva poner en conocimiento del C. Presidente, p:,lra
los efectos correspondientes.
"La_ ~ndependencia y Libertad. Balleza, agosto 13 de 1865. Agustín Villagra.
C. Oficial Mayor del Ministerio de Guerra y Marina. Donde s-e halle".
En la fecha de la comunicación anterior las avanzadas francesas hicieron
su entrada a la ciudad de Chihuahua, Negrete había desaparecid0 del lado
del &lt;?º~íerno Nacional y éste había tenido elementos de qué disponer para
const,turr una nueva «División de Operaciones".

~

Nacional:
"Brigada de la Guardia de los Supremos Poderes. General en Jefe. Ayer
he }legado a este pueblo, a la vez que lo hizo también el general Patoni, e
inmediatamente que recibí la comunicación de ese Ministerio fecha 4 del
corriente, cumplí con la determinación del C. Presidente de la República,

455

454

�UNA VISITA DE INSPECCION AL ABRIGO DE ROCA
LLAMADO "CUEVA AHUMADA", EN LA VILLA
D.E GARCIA, NUEVO LEON
ANTONIETA ESPEJO

Instituto Nacional de Antropología
e Historia

TRABAJANDO

EN

MONTERREY, Nue".o León, entre otras actividades recabé

informes sobre localización de sitios arqueológicos y exploraciones- hechas por
personas e instituciones de aquella capital de estado. Tuve conocimiento de
excavaciones que se habían efectuado en un sitio denominado "Cueva Ahumada", municipio de García, donde existen petroglifos y pinturas rupestres,
por Burney B. McClurken y Glen S. Greene, alumnos del doctor J. F. Epstcin, de
la Universidad de Texas, quien tiene contrato con el Instituto Nacional de
Antropología e Historia para explorar en esta región noreste del país. Extemé
deseos de visitar ese sitio y se organizó una visita de inspección el día 26
de abril de 1966. Salimos de Monterrey el ingeniero químico Bruno Morales,
el señor Don Spence, norteamericano residente en Monterrey y yo, por FF.CC.,
en el tren número 3, Laredo-México, que sale de Monten-ey a las 9 A. M.
rumbo a Saltillo, llegando a "Los Fierros", N. L., a las 10 A. M.
Nos dirigimos a la casa, casi dcrnúda, del casco de la antigua hacienda
ganadera "Los Fierros", desde donde emprendimos la marcha a pie hacia
"Cueva Ahumada", lugar situado a unos tres kilómetros al N.-N.O. del casco
de aquella vieja hacienda.
La región es terreno quebrado, con cañones y planicies o vallecillos cubierl'9s de vegetación de monte, característica de lugares senú-desérticos, donde
abundan el mezquite, chaparro, anacua, sangre de drago, cactáceas, agaves,
palmas, etc.
El sendero que sale de "Los Fierros" hacia el sitio donde se hallan las pinturas rupestres, es un angosto camino pedregoso e irregular con altibajos
hasta donde se llega al borde del río Pesquería, a cuyas márgenes se en-

457
H

�cuentra el repecho cubierto de pinturas y cuyo cauce hay que seguir por
un largo tramo para llegar hasta el sitio arqueológico.
A unos seiscientos metros del casco de la hacienda ''Los Fierros", atravesamos por un lugar donde afloran a ambos lados del sendero numerosas
rocas de material silíceo-margoso, sobre las cuales aparecen gran cantidad
de petroglifos.
Las figuras al parecer fueron hechas a percusión con cincel que dejó
sobre la roca pequeñas huellas incisas en bisel, colocadas una, después de la
otra, quedando delineados los motivos con esas pequeñas rayas, ligeramente
separadas a manera de pespuntes.
Los motivos que se observan son principalmente pequeños y grandes círculos
aislados o unidos entre sí.
A este sitio denominé yo "La Gachupina'', en honor de Amalia Mendoza,
india cuachiclul de San Luis Potosi, que vive en la casa del casco de "Los
Fierros" y a quien Don Spence denomina con aquel nombre.
Seguimos el camino por el cauce del río pesquería rumbo a "Cueva Ahumada". Cerca del sitio observé raspadas sobre la superficie de un cantil de
poca altura, las iniciales MF; una figura que parece la representación de
un fierro de herrar ganado; una víbora y una letra A.
Las letras del monograma resultaron ser las iniciales de uno de los antiguos
dueños de la hacienda de "Los Fierros", Mel:ítón Fernández, y la figura
antes aludida, probablemente sea el dibujo de uno de los fierros de herrar,
propiedad de aquel ganadero.
El abrigo de roca de que se trata se levanta sobre Ja margen derecha del
río Pesquería.
La afloración es un corto espolón silíceo-margoso del Cretásico, con fósiles
marinos, que emerge en una planicie situada al N-N.O. del Cañón de Los
Fierros, el cual, a su vez, separa dos. elevaciooes montañoS&lt;IS de la Sierra
Madre Oriental que corren por esa parte del Estado de Nuevo León.
La formación consiste de grandes rocas superpuestas en secciones típicas
de esquistos y sigue una dirección sensiblemente N.S.
El abrigo de roca mira al S. y tiene una extensión aproximada de 16. x 8.
mts. en su sección O.; de 9. x 3. mts. en su extremo E. y una altura media
de cuatro a cinco metros.
Las rocas que constituyen el techo son lajas de gran espesor y proporcionan abrigo en verano, defendiendo de los vientos del N. en el invierno.
Las paredes interiores del abrigo presentan una superficie irregular con
grandes rocas largas y angostas que sobresalen en planos inclinados verticales.
Sobre estos paneles y todas las superficies disponibles, los artistas aborígenes desplegaron su capacidad para dejar sus mensajes en forma pictórica.
Lo m~ sobresaliente de este abrigo de roca es un alud en su extremo O.
458

�Algún fenómeno ocasionó que algunas rocas perdieran su base de sustentación, arrastrando en su caída numerosos bloques que se deslizaron a distintos niveles de acuerdo con la gravedad y los accidentes topográficos del
terreno.
Alrededor de la cueva o abrigo donde se yerguen numerosas afloraciones
de rocas aisladas y sobre las rocas del alud, aparecen numerosos petroglifos.
Algunos signos se en,cuentran grabados en earns de las rocas, cuyo ángulo
actual de inclinación no hubiera permitido que se labraran las figuras que
sobre ellas aparecen.
A mayor abundamiento, hay una gran mole de piedra que debe haber
caído desde lo más alto del abrigo de roca, la cual se resquebrajó.
La hendidura angular de la fractura está cubierta de pinturas que no fue
posible observar bien.
Estos datos indican, desde luego, dos épocas de ocupación humana del
sitio. Al mismo tiempo, permiten inferir que fueron dos grupos diferentes
los que vivieron en la vecindad del lugar.
Los primeros, grabaron petroglifos en un cantil que se desplomó después y
en las rocas que afloran en las cercanías del abrigo.
Los segundos, cubrieron de pinturas las paredes internas del repecho, donde
se aprecian varias capas superpuestas de pinturas, que parecen indicar, a
su vez varias fases de una misma ocupación humana del sitio.
Los colores son planos, en blanco y en negro, asi como en varios tonos de
rojo y de amarillo.
Se distinguen dos estilos. El de los petroglifos que es principalmente geométrico y consiste de motivos y elementos de los más usuales como el circulo,
la raya; drcu1os concéntricos, lineas ondulad~, lineas quebradas, etc.
Excepcionalmente, se notan motivos realistas en los petroglifos, como uno
de ellos, que parece representar una flor o un motivo estelar.
En las pinturas rupestres, se aprecia otro estilo menos ingenuo, con posible tendencia a convertirse en abstracto.
Los motivos y elementos son por lo general bandas repetidas sensiblemente paralelas: horizontales, oblicuas o verticales y líneas rectas, onduladas
o quebradas, arregladas en paneles, de tal manera que se puede observar un
intento de lograr una composición dada, de contenido particular.
Por otra el ingeniero geólogo-biólogo petrolero Sergio Cavazos, ha interpretado algunos motivos como representaciones de la flora regional; por
ejemplo cree ver en las pinturas la representación de la planta de la higuerilla muy abundante en esa provincia fisiográfica.
El ingeniero químico Bruno Morales concuerda con -la opinión del ingeniero Sergio Cavazos, en reconocer la representación de la higuerilla y

459

�cree advertir que se dibujó en corte transversal, cuya observación sería muy
interesante de poder confirmarse.
Este último profesionista, hizo hincapié en el hecho de que los colores cambian en el transcurso del tiempo debido a oxidación de los pigmentos al
contacto con emanaciones de la lluvia, del humo y del calentamiento de la
atmósfera. Dice que por oxidación, los rojos se convierten en blancos.
Tal vez esta aseveración sea una de las causas de los diferentes tonos de
rojo que se observan. Habría que considerar también si los tonos de ~arillo
sufren cambio en su tonalidad y si los blancos conservan su color ongmal o
son resultados de la temperización.
Los campesinos de la región dicen que han oído que los antiguos pintaban
el color rojo con sangre de mula.
El ingeniero Bruno Morales aclaró que tal vez los informantes se referían a la yerba sangre de drago, muy abundante en esos lugares.
Maximinio Martínez, refiriéndo.$tl a esta planta dice: " ... Según el_ Prof.
D. Mariano Lozano Castro, las raíces (de la sangre de drago) contienen:
materia grasa sólida, aceite esencial. .. y materia coloran~ roja".1
El mismo autor más adelante, al hablar de su distribución geográfica,
'
"aloa. • •"
menciona que la "Sangre
de drago. . . palo muela, (se da en) Sm
y en otro lugar indica que es curativa para la dentadura. 2
Posiblemente, los campesinos cuando hablaron sobre el uso de aque_lla
yerba, como colorante, se refirieron a la sangre de muela, cuyo nombre se mterpretó como sangre de mula.
Por otra parte, cabe mencionar que el C. de la Vía del FF:CC. yendo ~e
Monterrey a los Fierros, aproximadamente a la altura de 1a villa de G~cia,
se observó una gran cantidad de almagre despedazado y que se recogieron
noticias de que existen yacimientos del mismo material en la región.·
Sobre el color rojo utilizado por indígenas en pinturas rupestres, se puede
mencionar lo dicho por el capitán norteamericano Jim Cook quien fue cautivo de Jos comanches. Jackson, en su libro sobre epilítica de Texas, refiere
algunas observaciones de Jim Cook, como sigue:
" ...The indians took a soft red and burnt it until it was ready to crumble,
then crushed it into a powder an mixed it with water to make a red pasty
paint... ". 3
Es notoria la ausencia de representaciones ,zoomorfas o antropomorfas tanto
entre los petrogliios como entre las pinturas rupestres de "Cueva Ahumada".
Se mencionó antes una víbora grabada en la roca cerca del monograma
1

MARTÍNEZ, MA.xnlINIO,

Plantas Medicinales de M¿xico, México, 1959, p. 285.

Idem, pp. 489 y 285.
• jACKSON, A. T., Picture Writing o/ Texas Indiant. Anthropological Papers, Vol.
II. B. R. in the Social Sciences. Austin, 1938, p. 142.
2

460

MF, en las inmediaciones del repecho; sin embargo, aquella fue ejecutada
de perfil en forma realista, con el ojo formado por un punto y los crótalos
se figuraron con pequeñas rayas transversales en el extremo de la cola. El
estilo, en general, es indudablemente contemporáneo del fierro de herrar y
de las letras a que se hizo antes alusión.
Es de esperarse que las exploraciones de los alumnos de Epstein arrojen
alguna luz sobre fechas relativas del sitio~ si la estratigrafía se realizó con
buenos resultados en los fosos que excavaron frente al abrigo de rocas.
En el citado lugar de las excavaciones de Epstein y su grupo, entre ]a
trinchera y el foso perforados en escuadra por McClurken y Green, hay una
pared delgada en peligro de desaparecer debido al uso que los ixtleros hacen
del albergue, transitando constantemente sobre los fosos para protegerse del
sol mientras tallan el ixtle.
Don Spence solicitó mi autorización para retirar esa pared por medio de
capas estratigráficas. En vista de la urgencia del caso, le dí autorización
verbal para que lo hiciera, ya que él también estuvo presente cuando trabajó el grupo de Epstein.
Spence se comprometió a proporcionar un informe del resultado de este
corto trabajo que no pude llevar a cabo personalmente, por falta de los
elementos indispensables de transporte y demás.
Por último, es preciso mencionar que en esta primera inspeeción, durante
la cual se visitó "Cueva Ahumada"; se examinó también rápidamente el
sitio "Ja Gachupina", donde aparecen petroglifos y además, con la ayuda
de binoculares, se pudieron reconocer los lugares cercanos donde hay petroglifos en los alrededores de "Cueva Ahumada", tales como la Loma de la
Cruz, la Loma Bola y la Loma Larga.
Si .se toma asimismo en consideración que saliendo del Cañón de los
Fierros~ rumbo a Saltillo, se halla el sitio "Rinconada" cueva cubierta de
.
'
pmturas rupestres, y tres kilómetros adelante, está la cueva "Casa Blanca",
tapizada de pintw-as, se puede comprender la riqueza de la epilítica de
Nuevo León en el Municipio de García, cuyas numerosas estaciones arqueológicas se suman a la cantidad de un centenar de sitios arqueológicos
con vestigios de epilitica que aparecen en el "Registro de Epilítica de Nuevo
León", trabajo que se ha estado preparando en estas oficinas del Noreste de
México desde hace algún tiempo.
Salta a la vista 1a insuficiencia de datos que se pueden obtener en una
primera visita de inspección ocular a un sitio de la importancia de "Cueva
Ahumada", Municipio de García, Nuevo León.
Es evidente que para estudiar sitios arqueológicos de las características que
presenta aquel lugar y tantos otros semejantes del .Estado de Nuevo León
es indispensable emprender el estudio sistemático de los mismos bajo u~
461

�enfoque metodo1ógico,4 llevando a la práctica el proyecto que se propuso ante
la X Sesión de la Mesa Redonda de Antropología celebrada en San Luis
Potosí, S. L. P., en agosto de 1963/ solicitando apoyo pm-a la organización
de equipo de trabajo de investigadores competentes que pudieran seguir en
todos sus pasos los lineamientos de las técn:iQis más modernas de traba jo
de campo y de laboratorio, para estudios de prehistoria y arqueología. 6
Se propuso asimismo un enfoque etnohistórico auxiliar en el trabajo de
gabinete, por las condiciones especiales de aislamiento y luchas entre españoles
e indígenas que prevalecieron en esta región del país durante largos tres
siglos después de la conquista de México por Hemán Cortés.
Muy conocidos son los datos históricos que existen tanto sobre indios apóstatas que huían de las misiones y congregaciones y se refugiaban en las rancherías de indígenas nativos de esta gran zona del NoTeste de México, así como
sobre las incursiones de apaches, lipanes y comanches que efectuaban sus
correrlas por el Suroeste de Estados Unidos y se internaban por Texas a los
Estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.7
Se hallan en el archivo de estas oficinas, cerca de doscientas fotografías de
petroglifos y pinturas rupestres de sitios arqueológicos donde aparece epilítica en el Estado de Nuevo León, en las cuales se observan varios tipos de
representaciones, entre los cuales uno de ellos corresponde a mapas o planos
donde se aprecian motivos i:¡ue al parecer representan montañas, veredas,
depósitos acuíferos, y demás. En algunos casos aparecen flechas que probablemente denotan rumbos, etc.
Sin &lt;"mhargo, existen muy pocos datos sobre epilítica registrados en los escritos de los primeros conquistadores. Alonso de León, mencionaba a1 guía
indígena Martinillo, quien mostró a lo lejos de la ruta que seguían, el lugar
donde un hombre blanco había dejado grabadas "Las huellas de sus pies"
sobre una piedraª y Santiago Roel se basa en documentos de primera mano,
• M:EssMACH.EJI., Mlóul!L, Las Pinturas Rupestres de Ja Pintada, un Enfoque Metodológico, Tesis q_ue para obtener el grado de Maestro en Antropología presentó a
la Escuela de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e Historia, México,
1964, (Por cortesía del Arq. Messmacher, me fue posible consultar su tesis).
• EsPEJe, ANTONIETA, "Moción que ltace la Antropóloga del lmtit11to Nacional de
Antropologla e Historia. . . Sobre estudios de EpillLica en Nuevo León, ante la Directiva de la X Reunión de Mesa Redonda de la Sociedad Mexicana de Antropología,
que se Teunió en San Luis Potosí., S. L. P., del 18 al 23 de agosto de 1963".
• Brothwell, Don and Eric Higgs,_ London, 1963.
1 Informes de la Comisión Pesquisidora del Norte de México, 1874. Monterrey, 1880.
Del Hoyo, Eugenio, El Carácter de la Conquista y Colonización Española en el
Noreste de México, (Siglos XVI y XVII). Copia mimeográfica, 1963.
• DB LEÓN, ALoNso, Historia de Nuevo Le6n ... , México, 1909 p. 29.

462

c~ando se refiere al descubrimiento de "Piedras Pintas", hecho por un franciscano durante la géstión del gobernador Martín de Zavala, ( 1626-1664) .9
Por otra P~:' en archivos municipales, se encuentran datos que ofrecen
bas~ para auxiliar la .reconstrucción de la historia .regional; por ejemplo, se
coll.Slgna en documentos de aquella índole, que los comanches antes de salir
a una expedición guerrera, dejaban una mano pintada en 'el frontón del
abrigo de roca donde se guarnecían o donde efectuaban la ceremonia bélica
a~tes de partir a la batalla.10 Yo examiné un abrigo de roca o repecho en la
Sierra de la Reforma, Municipio de Linares, N. L., donde se encuentra la
hueU~ de una mano pintada en bandas rojas y negras, impresa sobre el
frontón del techo de Wl abrigo de rocas.11
~~~ desechar la posibilidad de que se descubran vestigios prehistóricos de
e~il~tI~ Y aceptando desde ahora la presencia de varias épocas de actividad
p1ctonca de los aborígenes de Nuevo León y de los grupos que se infiltraban
~ su territorio, se puede establecer como una de las hipótesis de trabajo relac1_onadas con el tema, que en casos concretos los indígenas utilizaban signos
pmtados o grabados en Ja roca para indicar puntos geográficos rutas cte.
De ahí la necesidad de la investigación etno-histórica auxiliar' reco~endada
la cual puede arrojar luces para dilucidar parte del problema total que en~
cierra el estudio de que se trata.
~a ~alta de no~cias sobre vestigios de epilítica en las fu.entes históricas
p~anas, se explica porque los españoles SCc,oU.Ían rutas dirigidas por guías
nativos conversos que evadían las propias rutas de los nativos y sus rancherí.as
que eran núcleos de población semi-nómada a donde solmnente caían Jo;
españoles con el exclusivo objeto de capturar indígenas para su venta 12 mientras_ ,que estos
,
se remontaban a cañones y abrigos de roca accesibles,' de ocupac1on para ellos tradiciona~ donde acostumbraban dejar sus mensajes grabados o pintados sobre las rocas.
Por ~timo, ~ueda por agregar que el interés etno-histórico que encierra
el estudio del neo acervo de la epilítica de Nuevo León es nn venero digno
de aprovecharse para el mejor conocimiento del pasado del Noreste de México.

,: RoEL, SANTIAco, Historia de Nuevo León, Monterrey, 1945, p. 279.
Cavazos Garza, Israel y del Hoyo, Eugenio, informe verbal.
11
EsPEJO, ANTONIETA, Petroglifos de Linares, N. L. Informe enviado al Departamento de Moiuunentos Prehispánicos del Instituto Nacional de Antropoloal" e Historia
0
1962.
,

F 11 DE _SANTA MARíA, VICENTE, P. Fr., Relación Histórica. .. en Estado General de tas
Mu:i1aciones hechas por D. José de Escandón . .. , t. II, Archivo General de la ación
enco, 1930.
'

463

�DURACIO DE LOS VIAJES DESDE
ESPAAA AL NUEVO MUNDO

( 1525-1810)
JosÉ ToRRE RE.vELLo

t

Buenos Aires, Argentina.

I
LAs RuTAs
A PARTIR

DE LA PROMULGACIÓN

de la provisión real dada en Madrid a 10 de

abril de 1495, que autorizaba a los súbditos de los Reyes Católicos para na-

vegar a las Indias Occidentales, los viajes, oficiales y clandestinos, se hicieron frecuentemente.
Por el articulo primero de ese regio docwnento se señalaba el puerto de
Cádiz como único para la salida y regreso de los navíos, hasta que fue creada
la Casa de Contratación de las Indias Occidentales, cuyas primeras ordenanzas se dataron en Alcalá de Henares, el 20 de enero de 1503 y en las
que se señaló el puerto de Sevilla como único de partida y retorno de los
navíos destinados a comerciar con el Nuevo Mundo.1
Por esa época se había extendido la conquista por el Mar Caribe hacia la
1
Siguiendo referencias H;nry Harrisse, enumera JosÉ To,R.IBIO MEDINA, en Juan
Dias de Solís, estudio histórico, Santiago de Chile, 1897, t. I, capítulo III, ochenta
viajes efectuados por navíos de distintas banderas al uevo Mundo, entre los años
1492 a 1504. Sobre cuanto atañe a la Casa de la Contratación de Sevilla, además
de Ja clásica obra de JoSEPH VEITIA LlNAGE, Norte de la Contratación de Jas Indias
Occidentales, véase a CLARENCE H. HARING, Comercio y nauegaci6n entre España
Y las Indias en la época de los Habsburgos, versión española revisada por Ei.n.i:A SA.LmAs, México 1939, pp. 27-57. Consúltese a LEOPOLDO ZuMALACARREGu-r, Las ordenanzas de 1531 para la Casa de la Contratación de las Indias, en Revista de Indias,
Madrid, 1947, año VIII, núm. 30, pp. 749-782.

465
H

�Tierra Firme. Igualmente partían entonces de las Canarias navíos con ª'.lu~I
destino como lo asienta la real cédula datada en Tordesillas, a 25 de Julio
de 151'1, en la que, al contestarse una carta de Diego Colón, se le comunicaba que se había autorizado a cargar en aquellas islas a las naves que se

dirigí;,m a América. 2
•
En 26 de septiembre de 1511, se permitió a los vec~os de la ISia de. San
Juan de Puerto Rico comerciar directamente con E~pana ·y. Santo DoIDIIlgo.
Lentamente, y de acuerdo a la conquista que se iba haci~do de nuevas
tierras se fueron ensanchando las rutas marítimas. Para facilitar 1a carga Y
desear~ de los navíos destinados a la navegación de las Indias Occid~ntales,
se habilitó nuevamente el puerto de Cádiz, por real cédula extendida en
Barcelona a 14 de septiembre de 1519.3
••
Debido a las pérdidas de pequeñas embarcaciones qu~ en los V1aJe~ s_e experimentaban se dictaron unas ordenanzas en Victoria, a 13 de Julio de
1522 referen~ al arqueo y armamento de las naves, como así_ también al
níun~ro de tripuJantes que debían llevar según la capacidad de aquéllas,
cuyo porte no podía ser inferior a las ochenta toneladas.""
. .
Una referencia concreta sobre las rutas seguidas por las naves mdianas Y
sobre el tiempo que empleaban en su navegación es la que suminis_tró ?°nzalo Fernández de Oviedo y Valdés en el Sumario de la Natural Histona de
las Indias y corresponde al año 1525. En este libro expresa su autor que
los navíos levaban anclas de Sevilla, o bien de Sanlúcar de Barrameda,
entonces también habilitado, para dirigirse a las islas Canarias a cargar víveres frescos, agua y leña. Calculaba ese trayecto en doscientas cincue~ta
leguas, que eran navegadas, por lo comón, en ocho días. 5 Desde las Cananas
se dirigian los buques a las Antillas y, antes de tomar puerto en Santo Do• CDIA (=Colección de documentos inéditos relativos al deswbrimiento, ~onquista
colonización de las posesiones españolas de Amé1-íca y Oceanía .. . , Madnd, 1864i884, 42 vols.), t. XI, p. 157. Para las relaciones mercantiles entre C~narias _Y el
Nuevo Mundo véase FRANCISCO MORALES PADRÓN, El Comercio ~anano--1-mencano
(Siglos XVI, XVII y XVIII), prólogo de D. EouARDo ARCILA FARJAs, Sevilla, 1955.
Lo referente a Diego Colón, p. 172.
. .
.
• CDIU ( Colección de documentos inéditos relativos al descubrimumto,_ conquista y organización de las antiguas posesiones españolas de Ultramar, Madnd j 18851932, 25 vols.), t. X, pp. 287-296.
' CDIU, t. 1X, pp. 143-149.
• LoPE DE VEGA, en San Diego de Alcalá, acto II, pone en boca de íray PaWo,

la siguiente expresión:
Padre, muy presto será, que
desde Canaria a España si
buen viento le acompaña,
en ocho días vendrá.

466

mingo, divisaban la isla de Todos los Santos, que eran seguidas en el itinerario por las de Marigalante, Deseada, Matitinao, Dominica, Guadalupe, San
Cris:óbal, etc. Si el piloto, acota Fernández de Oviedo, no era experto y
desviaba la ruta, pasaba entonces a la vista de San Juan de Puerto Rico 0
bien de La Española, Jamaica o Cuba_, enfilando hacia las costas de Tierra
Firme. Calculaba que desde las Canarias a Santo Domingo existían mil cincuenta leguas de navegación, cuya trayectoria insumía de treinta y cinco
a cuarenta días y de Santo Domingo a Tierra Firme se empleaban de cinco
ª. siete días. Algo más de tiempo se empleaba en el retorno, pero el autor
citado anota, como hecho excepcional, que en 1525, cuatro naves que habían partido de Santo Domingo llegaron a Sanlúcar de Barrameda en veinticinco días de navegación. 6
Los navíos que desde Sevilla se dirigían al Nuevo Mundo, aunque no se
había dispuesto ordenanza alguna por entonces, solían hacer el viaje en convoy, para ayudarse en la travesía ante cualquier alteración del tiempo o ataque
que pudieran inferirles los piratas que pululaban en el océano. Con ocasión
de la guerra que España sostenía con Francia, ~ ordenó en 1543 que las naves debían hacer la carrera de las Indias en flotas, con un mínimo de diez
navíos de cien o más toneladas cada uno. Se señalaban para estas flotas
dos salidas anuales, en marzo y septiembre. Un navío de guerra costeado
con la "avería" debía escoltar el conjunto hasta La Habana. Los navíos
destinados a Santo Domingo debían formar flota aparte, eligiendo los pilotos
entre sus naves una que sirviera de capitana. Continuó este sistema de convoyes hasta que se modificó en 1553, año en que se mandó que las naves
mercantes fueran armadas y que se formaran dos escuadrones de navíos de
guerra para 1a protección de las embarcaciones comerciales, con estación uno
en las . cercanías de Sevilla y jurisdicción hasta las islas Azores y Cabo de
S_an Vicente y el otro en Santo Doming-0 para salvaguarda de las embarcaoone~ que navegaban por el Caribe. No obstante estas disposiciones, la navegación no se ajustó debidamente a lo ordenado, hasta que Felipe II pro-mulgó en Madrid, a 16 de julio de 1561, las ordenanzas que reglamentaron
el servicio de flotas. 7
• GoNZALO FKRNÁNDEZ DE ÜVIEDO Y VALoÉs, Sumario de la Natural Historia de
las Indias, en Historiadores primitivos de Indias, Madrid, 1877, t. I, p. 473.

' F.

DE

CAsmo

Y .BRAvo,

Las naos españolas en la carrera de ~as Indias, armadas

'"I flotas_ en la segunda mitad del siglo XVI, Madrid, 1927, pp. 48-50.: y MARINO,
Comercio Y navegación, pp. 251-258. El régimen de flotas y galeones perduró hasta
11_40.: véase RICARDO LEVENE, 11ivestigacio.nes acerca de la Historia Econ6mica del
V1rre~nato del Plata, La Plata, 1927, t. I, pp. 283-293. Sobre algunos puntos de

Espana que estuvieron habilitados temporariamente para comerciar con las Indias
consúltese JosÉ ToRRE REVELLO, Puertos h4bilitados en España en el siglo XVI para

467

�Por esa disposición se mandaba que los navíos mercantes debían ~alir en
dos flotas custodiadas por una armada real. Una de ellas se destmab~ ~
Nueva España y la otra a Tierra Firme. En cuanto a la armad~ real, VIgtlaria el océano tanto a la ida como a la vuelta. Una flota deb1a levar ~das en enero y la otra en agosto, llevando cada una capitán general Y ahnirante. ª En las ordenanzas que Felipe II expidió en 18 de octubre de 1564,
señaló la salida de la flota de Nueva España en abril. El itinerario que debía seguir ésta se maraaba con rumbo a las islas Dominica, Deseada o Guadalupe y Santo Domingo. Pasado el cabo de Tiburón, _se apartarían las naves
que se dirigían a Jamaica y a Santiago de Cuba, rmentras la flota se acercaba a la isla de .Pinos. En este lugar o en el cabo de San Antón, debía
ordenar el je(e principal a las naves que iban a Honduras y al Yucatán que
tomaran su destino. Pasado el cabo referido eran despachadas las naves destinadas a La Habana, y las restantes seguían su rumbo desde ese lugar hacia
San Juan de U lúa.
La flota de Tierra Firme partía en agosto y al llegar a la isla Dominica se
despachaban las naos que se dirigían al río Hacha, Venezuela, Cabo ~e la
Vela y Margarita. El general de la flota con la part: re~te enfilaba
hacia Cartagena, donde después de descargar la mercanc1a destmada a este
puerto se dirigía a Portobelo. Desde este último lugar emprendía el regreso
a ca.r:agcna y de allí a La Habana, en donde se unía a la flo~ de ~ u~va
España para retornar juntas a Cádiz y Sanlúcar de Barrame~a. S1 algun lillpediroento obligaba a demorar el viaje a 1~ naves,_ ~ebía mvemarse en La
Habana hasta que reinaran las circunstancias prop1c1as para emprender el
regreso.
dif" '
al éduJ d 20
La época en que debían partir las flotas se mo 1co por re c
a e
de enero de 1582, que señaló el mes de mayo para la salida de la de Nueva
España, y agosto para la de Tierra Firme.9
•
•
.
Las flotas, al regreso, se debían concentrar a mediados de Jumo en _La
Habana, para emprender el retomo a España. Desde aquel puerto enfilacomerciar con las Indias Occidentales, en Humanidades, La Plata, 1936, tomo XXV
da parte) pp. 353-361. Véase GUII.LER){O CÉSPEDES DEL CAsTJLLO , La ave(
segun
'
·
·
·
S vill l945,
ría en el comercio de Indias, en Anuario de Estudios Amertca.nistas, e a,
vol. II, pp. 595-698.
.
a Para más detalles sobre el régimen de las flotas, pueden consultarse _las obras c~tadas en la nota anterior de CASTRO y BRAVO llA.RINo. Pareceres que dieron los ofide Mercaderes,
cial es rea Jes de la Contratación de Sevilla y el prior y Universidad
d" O .d tal
que dieron la orden para que fuese~ dos ~otas cad~ _año a !as In tas cc1 en es,
en AGI (=Archivo General de Indias, Sevilla), ]ustma, lega10 11~0 . . ,
.
• RAFAEL ANTÚNEZ y AcEVEDO, Memorias históricas sob1e. la legulacion y gobte":"
del comercio de los españoles con sus colonias en las lfldias Occidenlales, Madrid,

1797, pp. 95-96.

ban hacia las Azores para dirigirse desde a1lí a Sanlúcar de Barrameda, salvo aquellos navíos que se hallaban. exceptuados por licencia real.1 º
Los antecedentes que hemos enumerado nos pennitirán conocer mejor el
itinerario que debieron seguir las naves en su viaje desde las costas de España a distintos sectores del Nuevo Mundo.
E1 P. José de Acosta, S. J., en la obra que publicó en 1590, se ocupó de
la navegación al continente americano en el libro tercero' capítulo IV, titulado Que en la Tórrida zona corren siempre brisas y fuera de ella vendavales y brisas, donde, después de referirse a los vientos, manifestó que era
"más segura la navegación yendo de España a las Indias Occidentales que
la de ellas volviendo a España". A continuación de lo expresado, apWltó
el siguiente itinerario: "Salen de Sevilla dos flotas y hasta llegar a las Canarias sienten la mayor dificultad, por ser aquel golfo de las Yeguas vario,
Y contrastado de varios vientos. Pasadas las Canarias, van bajando hasta
entrar en la Tórrida, y hallan luego la brisa, y navegan a popa, que apenas
hay necesidad de tocar a las velas en todo el viaje. Por eso llamaron a aquel
gran golfo, el golfo de las Damas, por su quietud y apacibilidad. Así llegan
hasta la isla Dominica, Guadalupe, Deseada, Marigalante, y las otras que
están en aquel paraje, que son como arrabales de ]as tierras de las Indias.
Allí las flotas se dividen; y las que van a la Nueva España echan a mano
derecha en demanda de la Española, y reconociendo el cabo de San Antón,
dan consigo a San Juan de Ulúa, sirviéndoles siempre la misma brisa. Las
de Tierra Firme toman 1a izquierda, y van a reconocer la altísima sierra Tayrona, y tocan en Cartagena y pasan a ombre de Dios, de donde por tierra
se va a Panamá, y de allí por 1a mar de el sur al Perú. Cuando vuelven
las flotas a España, hacen su viaje en esta forma: la de el Perú va a reconocer el cabo San Antón, y en la isla de Cuba se entra en La Habana, que
~,muy hermoso puerto de aquella isla. La flota de Nueva España viene tambien de.sd~ la Veracruz, o isla de San Juan de Ulúa a la Habana, aunque
con traba30, porque son ordinarias allí las brisas que son vientos contrarios.
En la Habana, juntas las flotas, van a la vuelta de España buscando altura
fuera de los Tópicos, donde ya se hallan vendavales, y con ellos vienen a
reconocer las islas de las Azores, o Terceras, y de allí a Sevilla".l.1
Mucho más prolijo es el itinerario que traza el cronista Antonio de Herrera y Tordesillas en sus conocidas Décadas, cuyo tomo primero fue impreso en Madrid en 160L12

'º

CASTRO Y

BRAvo, Las naos, pp. 53-85;

HARING,

Comercio y 11,avegación, pp.

258-287.
u PADRE JosRP'.B. DE AcosTA, R Euoroso DE LA COMPAÑÍA DE JEsús, Historia nafu:a/ Y nu:ral ile las Indias, reimpresión hecha en Madrid, 1894, t. I, pp. 180-185.
ManeJamos la siguiente reimpresión: Historia general de los hechos de los cas-

469

�En ]os legajos pertenecientes a la Casa de la Contratación de Sevilla, que
actualmente se conservan en el Archivo General de Indias en la referida ciudad, hemos tenido oportunidad de ver libros y registros referentes a las
naves que formaron las ilotas de Nueva España y Tierra Firme. Por ejemplo, en 1562 integraron la primera veintitrés navíos y treinta la segunda. En
ese mismo año regresaron a España cuarenta y cinco embarcaciones. En
1605, partieron las flotas de SanJúcar de Barrameda. La que se dirigía a
Tierra Firme la componían veinte naves de las cuales cuatro se dirigían a
Margarita y una, respectivamente, a Santo Domingo, Puerto Rico y Santa
Marta. Treinta y tres naves integraron ese año la flota de Nueva España;
de ellas se destinaron tres a Honduras, dos a Campeche (Yucatán) y una,
respectivamente, a Santo Domingo, Puerto Rico y La Habana. 19
En ese nusmo repositorio se conservan en gran número los registros de las
naves indianas, en donde quien se interese podrá enterarse de las fechas de
arribo y partida del navío a que pertenece el registro, nombres de los tripulantes, pasajeros, annamento, víveres, carga, etc.14
Consultando esa riquísima como importante documentación, aclaramos que
algunos navíos con licencia especial del rey, destinados al Río de la Plata,
tellanos en las lsl.as y Turra/irme del Mar Oi;éano por ANTO'NTO DE HERRERA, publicada pur acuerdo de la Academia de la Ifútoria, Madrid, 1934, tomo I, Descripción de las Indias Occidentales con prólogo 'Y notas del acadlmico de número ANTONIO BALLESTEROS BERBTTA. Véase del citado prólogo las pp. LXXV-LXXX, donde
se da noticia de la fuente utilizada; del texto del cronista, capítulo II y III. Por
R. C. dada en Madrid, a 17 de enero de 1591, se dieron nuevas instrucciones sobre
el régimen de flotas. AGI, Indiferente General, legajo 427, lib. XXIX, fo1s. 173 vta.2O3 Vru.TIA LI AGE, en Norte de la Contratacwn, dedicada en el libro TI, el capítulo
XIII a tratar De fa navegación que deben hacer las armadas y flotas y los nav-íos
que van a las islas de Barlovento y a la costa. En 1661 los galeones de las. flotas
de Nueva España y Tierra Firme al retomo hacia España, arribaron a la Coruña,
dando origen e.se hecho a una extensa información. AGl, Indíferente General, legajo
776. Véase: ERNESTO ScHAEFER, Comunicacion:es marítimas y terrestres de las Indias
Españolas, en Anuario de Estudios Americanos, Sevilla, 1946, t. III, pp. 969-983.
'" AGI, Contraiación, legajos 2898-2900. Existe folleto impreso a fines del siglo
XVIl, que firma BARTOLO'MÉ ANTONIO GARROTE, con la nómina de las flotas que
fueron a Nueva España y a Tierra Firme, desde 1580 a 1699 (Biblioteca Colombia,
Sevilla, Varios Papeles, Libro 45). De ese folleto que consta de 12 páginas, facilita
un extracto ANTÚNEZ y AcEVEDO, Memorias históricas, Apéndices, núms. 6 y 7,
pp. XVII-XXXIII.
" AGI, Contratación, legajos 1079-2913, que corresponden a los años 1523-1783.
MORALES PADRÓN, El Comercio Canario-Americano, pp. 338-366, publica una estarustica de los navíos que partieron de las Canarias a distintos puertos de América
en los siglos XVI a XVIII. Lo n:lativo a legislación sobre armadas y flotas en vigencia en 1680, puede verse en la Recopilación de Leyes de los Reinos de las Indias,

jutegraron _la flota de Tierra Firme, con excepción del filibote Nuestra Señora
de la Candad, maestre Pedro Díaz Carlos, que en 1620 partió con la flota
de Nueva España por no haber alcanzado a la de Tierra Finne.
Con referen~ia a alguno d~ los viajes efectuados a la Nueva España,
podemo~ mencionar el que realizó el virrey Antonio de Mendoza, que partió
de SanJucar de BaITameda en el mes de julio de 1535 y ruTibó a Veracruz
el 2 de ~~re. 1 ª Aunque no se da día de salida, podía calcularse la duración
de ese VJaJe en poco más de sesenta días.
Alemán refirió
, Mateo
G
.. , el viaje que hizo el arzobispo de Me'xi"c
, . o, F ray G arc1a uerra, que VJaJo en uno de ]os navíos de la flota de la Nueva España
~~ 1608, ,q~e se _hallaba al mando del general Lope Diez de Almendariz. Par~
ho de Cadiz el JU~ves 12 de junio y arribó a San Juan de Ulúa el martes 19
de agosto. Es decir que duró el viaje sesenta y ocho días.rn
En 1625 vistiendo los hábitos de la orden de Santo Domingo emba '
C, d" 1 d . .
'
reo
en a 1Z ~ 2 e _J~lio, fray Tomás Gage, en la flota de Nueva España. Integr~ba dicho religioso una misión que se destinaba a las islas Filipinas y el
Japon, pero por causas que él mismo refiere en un libro que escrib.'
d
Am' .
10, se
etuvo en
erica. El navío en que iba embarcado arribó a San J an d
Ul~a el 12 de septiembre, empleando en la travesía setenta y dos dí:.u E:
deci.r que se trató de un viaje normal.
El _navío de guerra San Román, en el que viajó el virrey de Ja Nueva
Espana~ segundo conde de Revillagigedo (Juan Vicente _de Güemes Paclieco
de ~~a) em~l~ en la travesía desde Cádiz a Veracruz, sesenta y dos días.
Partto el 7 de JtnUo de 1789 y arribó a destino el 8 de agosto.1~

II
Ria

DE LA PI.ATA

d ~on refer~ncia a los viajes al Río &lt;le 1a Plata, poseemos un gran número
e ~formaciones referentes a distintas époc;,is. Juan Díaz de Solís que descub:1~ el Río de la Plata en forma oficial para España segun' inf~rma J '
Tonb1 0 M ed"ma parb.o
·, d e Sanlúcar de Barrameda el 8 'de octubre de 1515
ose

'

C· P'EREZ DusTAMANTI!., Don Antonio Mendoza, Santiago de Compostela, 1928,
p. 27.
lglll FRANcrsco RonIÚGUEZ MARÍN, en Boletín de la Academia Española, Madrid,
33, t. XX, p. 217.
"
~ueva Relación que contiene los vi(Jjes de ToMÁs GAGE en la Nueva España pró1
og; e SI.NFOROSo AGUILAR, Guatemala, Biblioteca "GoatehemaJa" 1946 pp Í0-27
Boletín del Archivo General de la Nacifm, México, 1948, t.
n

XIX, 323. ·

·

libro IX, títulos I a XLVI.

471
470

�empleando en la navegación hasta el estuario ciento diecisiete días, lo que
permite precisar su arribo en 2 de febrero de 1516.19
.
Hemando de Magallanes levó anclas del mismo puerto que el antenor, el
20 de septiembre de 1519, penetrando en el Rio de la Plata en 10 de enero
del siguiente año, empleando en ese tramo de su viaje ciento doce días. 20
El viaje que realizó Sebastián Caboto fue muy lento, debido a las detenciones de su armada en distintos lugares de la travesía. Partió de Sanlúcar
de Barrameda el 3 de abril de 1526 y penetró en el estuario el 21 de febrero del siguiente año, empleando trescientos catorce días. 21
Don Pedro de Mendoza, primer adelantado del Río de la Plata, levó anclas del citado puerto el 24 de agosto de 1535 y fondeó en la isla de San
Gabriel el 22 de enero del siguiente afio, insumiendo en su viaje ciento cincuenta y un días. 22
De los viajes realizados en el transcurso del siglo XVI, mencionaremos
el del gobernador Diego Rodríguez Valdez y de la Handa, que partió de
Lisboa el sábado 4 de abril de 1598 y arribó a Buenos Aires el 5 de enero,
empleando doscientos setenta y seis días. 2ª
Otro gobernante de la centuria siguiente, que también embarcó en Lisboa
para clirigirse al Río de la Plata fue Diego de Góngora. Partió el 15 de abril
de 1618 y arribó a Buenos Aires el 16 de noviembre, o sea que empleó en
su viaje doscientos quince días.
Un comerciante que poco después de la mitad del siglo XVII vino al
estuario y que escribió un libro en el que recogió sus impresiones, dejó constancia de que su primer viaje lo hizo en una nao de 450 toneladas, partiendo
de Cádiz a fines de 165 7 y empleando ciento cinco días hasta alcanzar su
destino. 24
En el último tercio de ese siglo, viajaron con licencia real al puerto de
Buenos Aires, tres embarcaciones d~ las que era propietario Miguel Gómez
1•

JosÉ

ToRIBIO MEDINA,

Juan Diaz de Solís, estudio hist6rico, Santiago de Chile

182 7, 2 vols.
"' JosÉ ToIUBJO MEDINA, El descubrimiento del Océano Pacífico, V asco Núñez de
Balboa, Fernando de Magallanes y sus compañeros, Santiago de Chile, 1920, 2 vols.
y P. PABLO PASTELLS y P. CONSTANTINO BAYLE, El descubrimiento del Estrecho de
Magallanes, Madrid, 1920, 2 vols.
. .
~
21 JosÉ ToRlllto MED1NA, El veneciano Sebastián
Caboto al seruu:io de Espana,

Santiago de Chile, 1908, 2 vols.
.
.
" PAUL GRoussAc, Mendoza y Caray, las dos fundaciones de Buenos Aires, 15361580, Buenos Aires, 1916, segunda edición.
.
'" RAÚL A. MoLINA, Don Diego Rodríguez V aldez y de la Banda, Buenos Aires,
Ediciones de la Municipalidad, 1949, pp. 33-34.
•• ACAiraTIE Relación de un viaje al Río de la Plata, traducción de FRANCISCO
F°ERNÁNDEZ W~cE, prólogo y notas de JuLio CÉSAR GoNZÁLEZ, Buenos Aires, 1943.

472

de Rivero, que falleció en dicha ciudad, mientras aquéllas se aprestaban para retornar a España. Se denominaban Santa María de Lubeque, maestre
Mateo Lozano; Nuestra Señora de la Soledad y Arbol de Roble, maestre Domingo González y San José y Nuestra Señera del Rosario, maestre Sebastián
MendioJa. En el primero de esos navíos viajó el virrey del Perú marqués de
Malagón y conde de Castellar (Balt.asar de la Cueva Henríquez ~ Saavedra),
el gobernador de Buenos Aires, Andrés de Robles y una misión de treinta
y cinco religiosos de la Compañía de Jesús, a cuyo frente se hallaba el P.
C:ri~baJ Al~o. Transportó dicha nave en sus bodegas armas y municiones con desuno al frente de Buenos Aires. En el segundo navío se condujo tropa con destino a la guarnición de la ciudad. Partieron las naves del
puerto de Cádiz el 15 de diciembre de 1673 y anclaron en destino el 15 de
marzo del siguiente año, es decir que emplearon en la travesía noventa días.
Un _poco más breve fue el viaje que tres naves de las que era propietario
FrancLSco de Retana, realizaron con licencia real al puerto de Buenos Aires.
Se llamaban La Santísima Trinidad y Nuestra Señora de la Pura y Limpia
Co_ncepción, Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Soledad y El Angel San
~iguel y ~os Angeles y traían a su bordo diversos pasajeros con empleos oficial~ _desbnados a gobemacíones limítrofes al Río de la Plata y armas y
muruciones para el Fuerte San Balt.¡sar de Austria de Buenos Aires. Setenta
Y nueve días emplearon desde que partieron de Cádiz el 17 de enero de 1691
hasta que f~ndearon en su destino el 6 de abril. En uno de estos navíos viajó
el P. Antoruo Sepp S. J. y su compañero de instituto, el P. Antonio Behme.
Con las cartas que el primero dirigió a su hermano Gabriel dándole sus im.
'
presiones de las regiones que recorriera, éste publicó un volumen con interesantes noticias sobre los lugares visitados. 25
El R. P. Guillermo Furlong S. J. publicó el escrito que sobre su viaje redac~ra el presidente de la Audiencia de Charcas, José Cipriano ¿¡_e Herrera
Y Lo1zaga, cuando se dirigía a la sede de aquel tribunal, que ilustró con algunos apuntes curiosos sobre ciertas ciudades que visitara. La travesía del
Atl~ntico la hizo a bordo del navío Nuestra Señora de la Concepción y San
]~se, que partió de Cádiz el 27 de noviembre de 1717 y ancló frente a Buenos
Aires el 6 de abril del siguiente año, empleando en el mar ochenta y nueve
dí as. 26
. ". En alemán se hizo la primera edición en 1696 y se reimprimió en Nuremberg al
siguiente añ~. Se tradujo al inglés con el título An Account of a voyage from Spain
to PartUJuana; performed by the Reverend Fathers Anthony Sepp and Anthony Behme
bot~ Pubblish'd by own Brother Gabriel, Sepp, London, 1732, Sobre el autor, véas/
Guille_rmo Furlong, S.] ., Antonio Sepp, S.f. y en "Gobierno Temporal" ( 1732) Buenos Aires, 1962.
'
'
,. GuJLL'ERMo FuRLONC

S.J., Un viaje a Buenos Aires, Córdoba, Santiago de Chile

473

�Un religioso ilustre, fundador del Monasterio ~e ~ta Catalina de, Sena
de Buenos Aires, el doctor Dionisio de Torres Bnceno, cuando re~rno a la
ciudad natal, embarcó en Cádiz en el nav'ro San Carlos,_ que l~vo_ anclas_ el
20 de noviembre de 1722 y finalizó el viaje el lo. de abril del sigwente ano,
empleando en el mismo ciento treinta Y un días, 27
El célebre arquitecto de la Compañía de Jesús, P. Cayetano Cattanco, que
junto con el P. Carlos Gervaso~ trabaj~ _intensamen~e en proyectar Y ~nstruir importantes edificios relig10s0s y CJViles de la cmd~d de B~,e~os Air:5,
· ., 0 1729 Desembarcó en Buenos Aires el 19 de abnl, a los ciento diez
VlaJO e
•
· ., J .
y ocho días después que salimos de Cádiz", según escnbio e pnmero ª su
hermano José, que se hallaba radicado en Módena. 2ª
,
El P. Juan Escandón del mismo instituto al que pertenec1an lo~ ~adres
Cattaneo y Gervasorú, Iw:o un viaje partiendo de Cádiz el 13 _de diciembre
de 1733 y anclando la nave en que viajaba frente a ~uenos ~es, el _24 de
abril del año siguiente, habiendo navegado por espacio de ciento treinta y
dos días. 29
Más de un decenio después viajó el P. Vicente Saos, que ejerció la d?:
cencia como profesor en la Universidad de Córdoba del. Tucumán. P_~o
de Cádiz el 22 de abril de 1745 y desembarcó en Buenos Aires en 16 de Júlio.
·
d'1as.30
La travesía había durado ochenta y cmco
Un viajero que nos ha dejado un libro curioso sobre sus andanzas, el fran:
·
F
Pedro José de Parras nos cuenta en su relato que embarco
aseano ray
.
• L d d ' ")
en Cádiz en la fragata Nuestra Señora de los Milagros ( alias on e_ e,rz ,
·tán Antonio de Aniaga que partió el 10 de febrero de 1749 Y ambó al
capi
puerto d e Buenos Aiies ei' 29 de 1·unio, insumiendo el viaje ciento treinta
y nueve días. 31

· 1767 se calculaba que los paquebotes correos empleaban en la traH ac1a
• , a2 El ·
vesía desde La Coruña al Río de la Plata tres meses de navegac1on.
m-

. en ez s,g· zo XVIll (1717-1727) • José Cipriano de Herrera y Loyzaga, en
Historia Buenos Aires, 1955, año I, núm. 2, pp. 68-74.
.
,,. A~RÉs MILLE, El Monasterio de Santa Catalina de Sena de Buenos A1-res,
Evocación del siglo XVlll, Buenos Aires, 1955, t. l, PP· 33-34.
.. Buenos Aires y Córdoba en 1729, según cartas de los padre~ C. CATI'ANEJO
C.
G~VASONl s.J., estudio preliminar, traducción y notas del arquitecto M.Aruo • usCHIA7.ZO Buenos Aires, 1941, p. 128.
G
2e jost MANUEL PERAMAS, Vida y obras de seis humanistas, prólogo de
UILLERMO

tendente general de Buenos Aires, Manuel Ignacio Fernández, en dea·eto
que firmaba en 30 de octubre de 1780, manifestaba que "el Correo que salió
del puerto de La Coruña en quince de agosto se recibiría aquí a los cien días
de navegación". 33
Años después, la expedición científica integrada por las corbetas Descubierta y Atrevida, que navegó al mando del ilustre marino italiano Alejandro
Malaspina, partió de Cádiz el 30 de julio de 1789, arribando a Montevideo
el 20 de septiembre, habiendo empleado en la travesía cincuenta y dos días.
Finalmente, señalemos que la fragata inglesa París, capitán Wichard, que
trajo a Buenos Aiies la noticia de la invasión de las tropas napoleónicas a
Andalucía y que al conocerse dio origen a los acontecimientos que culminaron con el 25 de mayo de 1810, empleó en la travesía cincuenta y tres días,
habiendo levado anclas de Gibraltar el 21 de marzo y fondeado en Buenos
Aires, el 13 de mayo. 34
Las circunstancias de contar los navíos en el período al que nos hemos
referido sólo del viento como elemento propulsor, hizo que la arquitectura
naval se reformara haciéndolos más veleros y estables sobre las aguas, lográndose, como se ha leído con respecto a las corbetas Descubierta y Atrevida, hacer el viaje de Cádiz a Montevideo en 1789 en cincuenta y dos días. Un
día más empleo la fragata inglesa París en viaje directo, en 1810, desde
Gibraltar a Buenos Aires.
Podríamos llamar tiempo récord el empleado en ambos viajes, si tenemos
en cuenta que poco antes insumían los paquebotes correos alrededor de noventa días en Ja navegación de La Coruña a Buenos Aiies.
Sobre la vida que se llevaba a bordo de las naves dan curiosas noticias los
relatos impresos de algunos de los viajeros que hemos mencionado, cuya exposición no entra de momento en nuestro propósito y a los que remitimos al
lector para un conocimiento cabal de esos hechos. 55

y L1ma

¡

FuRLONC

S.J ., Buenos Aires,

1946, p, 20 l.

"" Jbid., pp. 242-243 · ·
749 1753 E p .,_ F
p
J sE' DE p.nn•s Diario y derrotero de sus VUJJeS, 1 , s ana
RAY
EDRO O
='
.
114
Río de la Plata-Córdoba-Paraguay, Buenos Aires, 1942, pp. 69.
B
Air
= JosÉ MARco DEL PoNT, El Correo Marítimo en el Rlo de la Plata, uenos es,
1913, p. 12.

474

33

AGI, .Audiencia de Buenos Aires, legajo 355.

" Recordaremos que Vito Dumas, el "viajero solitario" con su yate /..,eigh, en 1932,
empleó en la travesía desde Arcachon a Buenos Aires, setenta y cuatro días .
33
Entre los autores dignos de recordarse que se ocuparon de la vida a bordo de
las naves españolas, figura Euo.xmo DE SALAZAR DE ALARcÓN, en una carta que se
publicó en el volumen LXII de 1a Biblioteca de Autores Españoles, llamada de Rivadeneyra y que en la Argentina reprodujo HÉcTOR RAÚL RAno, en Boletfo del
Centro Naval, Buenos Aires, 1930, vol. XLVII pp. 657-669, que después, con el
seud6nimo TENIENTE DosERRES, se insert6 en Argentina .Austral, Buenos Aires, año
V, núms. 55 y 56. Véase entre otros autores a ToMÁ.s THAYER ÜJEDA, Un ejemplo
de c6mo se iba o se venía de España en el siglo XVI y contratiempos e imprevistos
que solían ocurrir, en Revista Chilena de Historia y Geog-raf!a, Santiago de Chile,

475

�MOROS Y CRISTIANOS EN TEXAS
Desfiles, Corridas de Toros y Salvas de Artillería
anuncian la Ascensión de un nuevo Monarca Español
Da.. M,u.cou1 D. McLEAN
Teiw Chistian University
Fort Worth, Texas

XXXIX (no. 43); GUSTAVO ÜPAZO M., Lo que costaba un vi~je a Madrid. en
el siglo XVIII, Jbid., t. LIV (no. 58) y J/uuo / G/un.LÉN /, PasaJe a Bueno: A11es
en J722 en Revista de Indias. Madrid, 1940, afio I, no. l. como reconstrucc16n de
cómo se' vivía a bordo de las naves en la travesía del océano, nadie ha igualado las
páginas, que Graussac insertó en Mendoza F. Gara,y, capítulo V, la vida en la Carabela.

L

476

"¡ Ei. REY HA MUERTO. VrVA :EL REY!" es un grito que se ha oído muchas
veces en los países europeos, pero es posible que muchos de los lectores no
estén informados, que esta exclamación -una mezcla de pesar por el monarca
desaparecido y regocijo por el nuevo gobernante- también resonó en la
adormecida frontera de Texas hace varios siglos.
Por ejemplo, el 25 de mayo de 1747, todos los soldados acantonados en el
puesto fronterizo texano de Los Adaes fueron reunidos al redoble del tambor
y se les informó que el rey Felipe V de España había muerto, un acontecúniento de primerísima importancia para ellos, pues todas las poblaciones
que entonces existían en Texas habían sido fundadas durante el reinado de
Felipe V (1700-1746) y por lo tanto los texanos de entonces eran súbditos
españoles. De hecho, el rey había muerto desde el 9 de julio de 1746, pero
la noticia había tardado diez meses en llegar a la provincia española de Texas.
Por lo tanto, en honor de la muerte del rey, el gobernador García Larios
tan pronto como recibió y leyó la proclamación oficial, se puso de pie, besó
el documento y lo colocó sobre su cabeza, como símbolo de que lo acataría.
Luego envió despachos a San Antonio y La Bahía, los únicos otros fuertes y
poblaciones de Texas, para que pudieran efectuar ceremonias oficiales de
duelo por el monarca desaparecido.
En los Adaes, la guarnición del presidio marchó en formación por las
calles y alrededor de la población al redoble del tambor de guerra mientras
todas las campanas tocaban. Entonces, en presencia de los soldados y habitantes de la comunidad reunidos "y teniendo la iglesia dispuesta siguiendo

•

477

�1

dicha doble a proporción del caso, en uanto permite su extensión, el túmulo
cubierto y en él, corona, cetro, caja de guerra enlutada y todas las demás
insignias reales y de armas, ardiendo en él cien velas de cera, se celebraron
Jas exequias, honras y misa cantada, con Ja mayor seriedad, pausa, aparato
y decencia correspondiente, que este profundo y corto país permite".
Cuatro meses más tarde, después de un período conveniente de duelo, los
soldados, pobladores y transeúntes en Los Adaes se reunieron nuevamente,
en esta ocasión, para escuchar la lectura de una cédula proclamando a
Fernando VI como nuevo rey de España. Reconocieron al nuevo soberano
como su legítimo rey y señor y le juraron lealtad, enmedio de manifestaciones generales de regocijo. Al día siguiente, los soldados en un grupo y los pobladores en otro marcharon a través de la puerta principal y alrededor
de la población,' siguiendo cada grupo una dirección opuesta y haciendo
una manifestación pública de la coronación del nuevo rey. Durante todo
este tiempo, nos dice el cronista oficial, la artillería estuvo haciendo fuego
repetidamente y "de tal manera que fuera perceptible a todos".
Cuando la noticia de la muerte del rey se recibió en La Bahía, el capitán
ordenó inmediatamente, que se observara un período de duelo en el presidio
y en la misión del Espíritu Santo, pero decidió que se pospusieran otras
demostraciones, pues no había población civil en el presidio y la mayoría de
los soldados estaban ausentes. Sin embargo, en la misión vivían dos tribus
de indios, los jaranames y los tamiques, por lo tanto, se les pidió a los padres
misioneros, que hicieran que estos indios encomendaran en sus oraciones el
alma de su monarca católico difunto.
Pero, para febrero de 1748, la mayoría de los soldados habían regresado
a La Bahía efectuándose las exequias simbólicas con cincuenta velas encendidas en' el túmulo y el altar. Posteriormente, cuando los residentes juraron lealtad al nuevo rey, estaban tan felices, que todo lo que se pudo oír
durante dos horas fue: ¡ "Viva Fernando VI! ¡ Viva el rey!" Entonces, el
capitán Orobio Bazterra les dio permiso para continuar su celebración los
tres días siguientes '~con saraos, músicas y otras diversiones, que se les tenían
unas totalmente vedadas".
En una de las tardes posteriores, la gente se reunió de nuevo, maTchó alrededor de la plaza y entró a la iglesia, en donde los padres entonaron el
cántico de acción de gracias "con estruendo de campanas y artillería". Enttmces se r~inici6 la procesión, con descargas repetidas de las armas de
fuego y gritos de aclamación.
El capitán, al concluir su informe oficial sobre las ceremonias, expresaba
su pesar, que debido a la urgencia de otros deberes, había sido necesario
posponer los torneos y tres dfas de corridas de toros, que se habían planeado
originalmente como parte de la celebración.

478

Las ceremonias que tuvieron lugar en San Fernando, que era la capital
de "la provincia de Texas y Nueva Filipinas'', fueron más fonnales. El edicto
real anunciando la muerte del rey fue leído frente al ayunta.Iíliento1 y este
organismo decretó, que todas las personas que residían en ese presidio o
villa llevaran luto por seis meses. Como tributo al nuevo rey, se les ordenó
a los habitantes ostentar en sus c;asas luces festivas durante las tres noches
sucesivas.
La parte más vistosa de la celebración fue, sin embargo, una batalla simulada entre "moros y cristianos '. Esta forma de diversión se había originado
en España para celebrar la victoria de los espafioles sobre los moros. Estos
habían invadido España desde el Africa el año de 711 y se quedaron dUl'ante
ocho siglos hasta que fueron finalmente desalojados el año de 1492. Para
celebrar esta victoria de la religión católica o "cristiana" sobre el paganismo
los españoles perpetuaron el recuerdo de aquella memorable ocasión repre~
sentando batallas simuladas cada año. Le parecerá raro al lector encontrar a
los "moros", todavía luchando en Texas mil años después de que originalmente invadieron la Península Ibérica, pero así era.
En esta versión de ''moros y cristianos" hubo, a las tres de la tarde, UD
vistoso desfile desde el Palacio de Gobierno hasta la iglesia. Adelante iban
las tropas del presidio seguidas por el gobernador con el alférez portando
a la derecha los colores reales, acompañado por el capitán del presidio y
los miembros del ayuntamiento. Detrás de éstos iba la compañía de "moros"
con su gran turco, capitán, abanderado y sargento. En seguida venían los
"cristianos" con su capitán, teniente abanderado, sargento y su gran maestre
al mando de todos. Los detalles con respecto al vestuario, se omiten del
informe oficial, pero el lector puede imaginarse la rara impresión que deben
haber producido los "moros", sobre todo con los adornos del gran turco.
Cuando llegaron a la igle.,ia el sacerdote les administró el agua bendita.
El_ portaestandarte real se aiTOdilló en el presbiterio sobre UD cojín especial,
IDientras el sacerdote bendecía los colores reales, después de lo cual se formó
la procesión y el sacerdote la acompañó hasta la puerta del cementerio.
Desde allí el grupo marchó por ]as calles del pueblo, enmedio de gritos de
i "Viva el rey nuestro señor!", así como el estruendoso descargue de mosquetes y cañones.
La procesión terminó en el centro de la plaza, en donde se había instalado
un elaborado castillo de cuatro pisos. El portaestandarte colocó los colores
reales en el punto más alto del castillo, rodeado de guardias y al pie de la
estructura se pusieron cuatro centinelas a caballo, con sus espadas en la
mano. Posteriormente, el gobernador se retiró a su palacio, acompañado por
toda la comitiva y la compañía de "moros" entró en acción, tomando parte
en muchas escaramuzas en la plaza.

479

�Estas escaramw,as continuaron., a intervalos, por un semana, ~ro tanto a
gentiles como a cristianos les fue posible dispon~r de tie~po, en cm~ de estos
días para ver las corridas de toros, deporte mtro~u&lt;:1do ª, Espana por los
moros y traído a Texas por los españoles. En el últuno día. de ,,las escaramuzas, el combate se llevó a cabo "con todo el esp!~ndor pos~bI; y cuando
terminó se formó en la plaza una magnífica procesion, encammandos~ luego
a la iglesia, llevando a todos los "moros" prisioneros y portando la ~agen
d San Femando el santo patrón de la población. Se cantó una nusa de
a:aón de gracias' y se dejó a San Fernando "en su iglesia" __(punto que se
enfatiza en el informe oficial, ya que el nuevo rey tarnb1en se llamaba
Fernando) , después de lo cual el grupo escoltó al g~~rnador de regreso a
ntinuó alrededor de la plaza con los prisioneros moros.
al ·
su P aao Y co
l · ·
t d (E
A )as tres de la tarde se representó una comedia a la cua aSISberon o os.. sta mención de la representación de una obra de teatro en T exas hace dos s1gl~s,
destaca otro hecho poco conocido ; esto es, que el teatro en T exas tuvo sus pnncipios en lengua española y no en inglés) .
.
.
Al terminar la representación, ]a artillería en formación cen:ada hizo tres resonantes descargas, marcando, con esto, el fin de las ~emoruas en que los pobladores pioneros de Texas juraron lealtad a su ma1estad Femando VI, el
nuevo rey de España.
. ns" de Helen
(Este artículo está basado en los "Bexar Archives ~ra~ latio
.
Mar Hunnicutt, volumen 17, copia en máquina en la biblioteca de la Umversidad de T exas, Austin) .
Traducido por Isidro Vizcaya Canales
Instituto Tecnológico de Monterrey

480

LA REVOLUCION RUSA DE OCTUBRE DE 1917
PROF. D R. fuINz ÜTTo Su;;nuR&lt;..
Catedrático de Historia Contemporánea
en la Universidad de Saarbrücken

H,w

EN LA VIDA de los pueblos cásís de conciencia cruciales que promueven
tambios profundos en la existencia de estas naciones, en toda su actitud ante
el mundo y en sus propósitos de influir en la H istoria. T ales transformaciones
decisivas, de naturaleia espiritual y material, liberan a esos p ueblos de la sujeción a aquellas autoridades que, en siglos de despliegue histórico de su genio
nacional, han creado fuerzas políticas, sociales y religiosas, y los hacen emanciparse. Entonces se pone en duda todo lo válido 11asta e1 momento, porque
la naturalidad ingenua del existir histótico, se complica luego convirtiéndose
en un ser truncado y reflexivo. Estós cambios del sentido de 1a existencia histórica de una nación y de su misión en el mundo, son las grandes revoluciones.
Largo tiempo preparadas con escepticismo en épocas de ilustración se convierten -con el consabido espanto de quienes las presencian- en explosiones
violentas, recorren muchos estadios de avances y retrocesos, se retardan y cobran nuevo impulso, se manifiestan en forma de entusiasmo por Ja libertad,
anarquía, deseos de mejoras sociales en el mundo y dictadura, en sucesión
cambiante. Pocas veces alcanzan su objetivo al primer impulso, casi siempre el
más violento. A notables y al parecer definitivos paros e incluso retrocesos, siguen nuevas olas en el curso de los estadios de la revolución. Por ello, las épocas de revolución son a menudo muy largas; en Roma de un siglo entero, en
Inglaterra de unos 50 años. También en Francia, el país clásico de la "gran
revolución", se necesitó casi un siglo para que el período revolucionario disnúnuyera y para que, desde finales del siglo XIX quedase sustituido al parecer definitivamente por aquella situación de tranquilidad que después ha hecho, que los logros de la Revolución Francesa produjeran la forma de vida
- mientras tanto ya conservadora- de la democracia parlamentaria que hoy,
no sólo en Francia, sino en todos los pueblos del Occidente libre, se ha con-

481
H

�.
f
d
existencia política. Porque la
vertido en la natural e inalienable orma e 1a.
ll
no s6lo
d
el
p:nmer
momento evar
d
did
R
l ·, Francesa ha preten o es e
.d
evo uc1on
.d d ntera la dicha de una forma de v1 a
a Francia, s~o ade~s al~ Humam a tee de
autonomía del individuo. Esta
política y social racional, libre y garan
.,
.
alidez universal ha

1:

exigencia q~e la Revo~ución :::c::J:!:~a~ºd::ee::~nces por la ma;oría
sido reconocida en el SJglo y
.
rinci io de su orden estatal.
de los pueblos de esta tierra y se ha co~;erttdo e~ puierepimportancia mundial,.
.
Al . al que la francesa la revoluc1on rusa a q
igu
'
d
, misma no sólo como un acontec1Desde un principio se ha conceptua o a s1
' l .,
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. tamb·, universal como una revo uc1on que
miento ruso, smo
ien
'd artida para desde allí realizar en gran
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d ,, A tal
R · , ·camente como su punto e P
a usia um
" debía hacer cambiar al mun o .
escala la exigencia de Marx de que se
l . , rusa de Octubre
.,
L . i 1 gran genio de esta revo uc1on
fin le parecto a enm, e
.
dría propagar la revode 1917 Alemania el país donde pnmeram~nte se po
rti
d Wl movi., '
.
ara con ello, universalizarse y conve rse e .
luaon desde RUS1a p '
.,
di l d l proletariado internacional ya
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la Revoluc1on mun ª e
d
miento ruso, en
. .
Jase El ob. etivo de este cambio del or en
consciente de constituir una c · .
J ra la sociedad de clases bursigue siendo pnmero supe r
social empero era, y
. 'l .
1 dictadura del proletariado. El
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·
por la vio ene1a a a
.
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. do lograr un orden socral sm
siguiente objetivo er~ enton~es: ~n;:gu:i :d~. Culmina por lo tanto en
clases en la h~arudad, ~~ histpria como un estado de la vida humana
la utopía de un~ _e~demoma s . erar ai' hombre de su manera de ser dada
de duración def1rut1va, eterna. L1b
..
la historicidad y a ella
. .,,
d cir en cuanto a ser pns1onero en
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.
. .
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fe constituye un _sucedaneo e a
muchos que se le han entrega o con '
religión en un mundo sin Dios.
que admitir una vez que hasta alNo obstante, el mismo Stalin tuvo_ mil an~os todavía y por ello en el
d 'an transcurnr
·
b. ·
canzar este o Jetlvo po n
. . dir'uidos hoy por Rusia impera
1o • ta
decir en ]os terntonos
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omni otencia estatal que el mundo viera
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, amenazante que nunca,
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Rusia desde hace tiem1 cionar el mundo por estar o ya
pretende quere~,revo u
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1 EE UU de América con sus revo. 1
1 Europa Occidental y os
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Rusia o que a
. 1 XVII XVIII habían ya superado, cosa que sm
luciones burguesas de los sig os , Ty ky 1 historiador de la Revolución
embargo, debido a lo que Leon rots. ' e

Rusa llama "evolución tardía" no se había llegado a alcanzar en el Imperio
Zarista, que hasta 1917 todavía se había mantenido retrasado en el Feudalismo.
Por esta causa, arguye Trotsky, se dieron en Rusia dos revoluciones en 1917
y, con ello, 1a "ley de la evolución combinada" había de surtir efecto alü
al sucederse rápidamente Ja revolución burguesa de Febrero y Ja proletaria
de Octubre. Esto induce a León Trotsky -que después de Lenin es sin
duda el mayor personaje del Octubre do 1917 en San Petersburgo, a la vez
que el historiógrafo partidista pero fascinante de los acontecimientos por él
mismo provocados- a dar a la Revolución Rusa de 1917 la primacía sobre
todas las grandes revoluciones de 1a Historia y a asignarle la nota de ser
única en su género cuando dice a este respecto: ''Remontándonos a siglos
pretéritos, Je parece a uno la toma del poder por parte de la burguesía un
hecho suficientemente normal: En todas las revoluciones anteriores lucharon
en las barricadas obreros, artesanos, algunos estudiantes, los soldados se pasaban a luchar en ellas... pero el poder, se lo quedaba la sólida burguesía
que con la mayor cautela y desde las ventanas, había estado observando la
lucha en las barricadas. La revolución de Febrero de 1917, sin embargo, se
diferencia de todas las anteriores revoluciones por un carácter social muchísimo mayor y, el alto nivel político de la clase revolucionaria, por la desconfianza y enemiga de los sublevados respecto a la burguesía liberal. . . y
por todo ello, sw-gió en el momento de la victoria un nuevo centro de poder
revolucionario: el "Soviet", que se apoyaba en la fuena armada de las masas". 3
Y fue este Soviet, el que por medio de los bolcheviques bajo el mando
de Lenin llevó la revolución a la segunda fase, la comunista, donde ya se
diferencia fundamentalmente de todas sus precedentes. Trotsky pretende caracterizar esta segunda revolución de 1917, y con ella la ''Revolución Rusa''
en sí, como veremos más abajo, por más que con su fonna de enjuiciarla
convierte la caracterización del objeto en una valoración positiva del mismo:
"Toda gran revolución tiene que señalar nuevas etapas de la sociedad burguesa y nuevas formas de conciencia de sus clases. Al igual que Francia
pasa por alto la Reforma, Rusia ha omitido la democracia formal. EJ Partido
revolucionario ruso, al que le estaba señalado estampar su sello en toda
una época, buscó la expresión para sus ideales de la revolución, no en la
Biblia ni en el cristianismo secularizado de la democracia "pura", sino en
las relaciones materiales de las clases sociales. El sistema soviético expresó
estas relaciones de la manera más simple, más despiadada, más clara. . . El
dominio de los trabajadores se hizo realidad por primera vez en este sistema
Y, cualesquiera que sean sus peripecias históricas posteriores, ha penetrado
imborrablemente en la conciencia de las masas como lo hicieron en sus
respectivos momentos el sistema de la Reforma o el de la Democracia "pura '. 4
Esta interpretación de la Revolución Rusa como un acontecimiento his-

483

�tórico procedente por necesidad de la pretendida ley del materialismo dialéctico -el cual a sí mismo se eleva al rango de Ciencia- podrá aceptarla
tan sólo un historiador que se halle dentro de ese esquema mental; el que
esté libre juzgará má simplemente y buscará las causas inmediatas de la
Revolución Rusa de 1917 en el enorme cansancio que había invadido a las
masas rusas a principios del año 1917, después de tres años de guerra mal
llevada y que tantos sacrificios exigía. Este historiador considerará que una
situación política muy concreta fue aprovechada hábilmente por la élite
revolucionaria de la minoría bolchevique del grupo Lenin para provocar
aquel movimiento revolucionario de Octubre de 1917 que incluso el adversario tiene que reconocer que se ha convertido como dice Herzfeld en
"símbolo de lo que se entiende por 'revolución mundial' y que 'continúa
siendo sin duda hasta el día de hoy la revolución de más consecuencias y
más importancia de la Historia :Moderna" _s Y en este momento de su r fle:idón el observador debe pensar que no se trata en modo alguno de "historia
pasada" sino que era y sigue siendo "presente" y que por su carácter de
revolución permanente es una "amenazd' eternamente actual.
También un lústoriador que, -tal es nuestro caso- no esté dispuesto a
ver actuar en esto leyes históricas a modo de sublime necesidad, como el
historiador del materialismo dialéctico se remontará a las causas de e te
violento movimiento y las busca1·á en la autarquía de los últimos Zares, vejatoria y enormemente retrasada incluso teniendo presentes las circunstancias
rusas. Pues ese Imperio no ha sido nunca un Estado Nacional en el sentido
de los Estados nacionales de la Europa Occidental y Central moderna, ino
un Imperio Mundial Eurásico, en el que vivían unos 175 pueblos di tintos y
era aún hasta el año 1861 indudablemente una Monarquía absoluta, donde
los Zares imperaban tan ilimitadamente que ese absolutismo rayaba a veces
en despotismo. A partir de los comienzos del desarrollo industrial causa de
que Alejandro II ganado por las ideas liberales diera libertad a los campesinos,
el Estado zarista empei.ó a seguir vacilante y con precaución la evolución liberal del resto de Europa. Al mismo tiempo que la liberación de los siervos
se concedió a los Municipios y Provincias cierta independencia para administrar sus intereses en los llamados " emstwos" parecidos a las Diputaciones
provinciales existentes en la Europa Occidental. 6
Estos comienzos de una vida constitucional moderna han despertado en el
pueblo ruso el anhelo de rematarlos con una Constitución General del Imperio; en la segunda mitad del siglo XIX esta exigencia se hace más y más
apremiante. Sus promotores y defensores se reúnen en los 'semstwos". Se
trata principalmente de la "inteligentsia" de profesiones, en especial: méclicos, profesores, técnicos y funcionarios administrativos. Los campesinos que
constituyen el 80% de la población están agradecidos al Estado por su li-

A partir de la liberaci·, d 1
.
aberación
ta y apoyan
h l el •absolutismo.
.
on e os siervos
~en delm~: o a actIVJdad política de los intelectuales de profesión y nace
e 1 tipo
.
b 1 t" intelectual del semstwo" . En esta clase va creciendo
la oposición
a a so u tsmo; a menudo se hace radical lleaando
al anarquism
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,
.
o, a
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q ue para aquc11a epoca
corntltuye el símbolo amenazador de 1
1 .,
en puerta 7 E t t .• ,
a revo uc10n
, . . ds a ens1on se descarga en numerosos atentados. Alejandro II
~e v1ctuna_
uno de ellos. A consecuencia de este asesinato ha
cmnes, destierros y ejecuciones de anarquista M ch
.
y persecumás famoso más r
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. .
u os errugran entonces; el
Lenin
y
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.
. Estas medidas de defensa del Estado afectan preferentemente a 1
mtelectualcs ~e las ciudade que en política trabajan con los del "semstw:~
y que se convierten en un factor social en la época en que tamb· ,
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1
• .
1en en us1a
.
uce : crecumento de las ciudades modernas y la formación de los
giandes c~~1tales, ~ la vez que surgen las primeras industrias.ª
La pres1,on del sISte~ de gobiemo que en lo fundamental. todavía actuab~ co~ metodos absolubstas, y la de los fieles servidores de , aquél los fun
:n~o ' no la experimentaban solos los campesinos y los intelectuales sin~
, n ien _Y en gran manera el proletariado industrial que aunque ;scaso
aun, se iba formando en las grand e cm
. dacles, especialmente
.
,
en San Pctersb~-go. El descontento creciente se manifiesta a menudo en l l
pontán a tr
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t erta es y una Constitución que las !Yarantice De esta form
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a burguesa otra ~ocialista apoyada en el proletariado.9
m os gi:-'pos se hallan en oposición común al absolutismo zarista.
El asesma~o del Zar liberal Alejandro II no ha hecho más transigente el Zarismo; al contrario, por lo visto le ha hecho rat·f·
1 1carse en su
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no a so ut1sta. .Los Zares
AleJ· •andro III y tamb·,
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icn su sucesor, icolás
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insensato
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exigencias
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es urguesas y de
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ai amento. Este ultimo Zar tiene además, la influencia desfavorable
e, ~u esposa, la Zarina Alejandra Feodorovna que le inculca ideas auto
crallcas. _Estos pun~s de vista los expone sin disimulo icolás II en el discurs~
r;~n~nc1ado al subJI al trono. El resultado es un nuevo endurecimiento en
e ~ o opuesto, y así, a fines de siglo, toda Rusia está debilitada p
\'Uls1one d h 1
lí .
or con~
tud_s e ue gas po tLcas, por manifestaciones que tienen casi siempre
a es . . iantes por promotores. El Estado se opone movilizando la p li ,
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l E" , •
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i~n e
Jerato y sin embargo, estas manifestaciones que nada bueno
an
unc1an, no. cesan. La lilpres1on
·
., por Jas derrotas del Imperio Zarista en la
guerra ruso-Japonesa hace aumentar el movimiento y los intelectual
atreven a tomar acb.tu
• d es mas
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. .
es se
en la oposición.
El nuev~ curso que sigue el Gobierno después del asesinato del Min. tr
Ple11ve aruma 1
.
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,
a os polineos
de la burguesía y a los intelectuales a exponer

485
484

�abiertamente sus anhelos y exigencias en peticiones y resoluciones. La co~erencia de los miembros de los "semstwos" en Noviembre de 1904, los boicoteos políticos, las sesiones de los consejales y de, ~os "semstwos" a las. que
asiste mucho público atento a los discursos políticos y . a las resoluciones
tomadas todo e1lo es un síntoma indiscutible de cuán peligroso se ha vuelto
el desco~tento respecto a una burocracia que no tiene en cuenta l~ deseos
de una vida política libre, garantizada constitucionalmen~e. El Gob:e1:1o no
lo ignora y el 12 de Diciembre de 1902 -para apaci~ar los anunos-:promulga un "Ukase' en el que se prometen reformas. Sm embargo las exigencias de la oposoción se hacen más violentas. El_, 22 de En~ro d~ 1905
tiene lugar frente al Palacio del Zar una demostrac1on de los sunpaozantcs
d c la "Asociación Subatow" dirigida por el sacerdote Jorge Capon. El
. nombre mismo demuestra que estos manifestantes no son burgueses, smo proletarios: este grupo se llama "Asociación de San Petersburgo. ~~ obreros
industriales". El objetivo de tal maniiestación es entregar una pet1c1on al Zar.
En ella se solicitaba:
lo. Libertad personal.
2o. Libertad de expresión y de prensa.
3o. Libertad de asociación y reunión.
4o. Libertad de conciencia en cuestiones religiosas.
5o. Enseñanza general obligatoria.
6o. Responsabilidad de los ministros.
7o. Igualdad de todos ante la Ley.
80. Legislación de protección laboral.
9o. Jornada de ocho horas.
lOo. Representación popular en el Gobierno.
.,
Pero la muchedumbre no puede llegar hasta el Zar. De pronto la Policia
se avalanza sobre ella y disuelve la maniiestación haciendo uso de las armas.
La revolución está en marcha.
Fué esa ]a revolución de 1905, heraldo de la gran conmoción de 1917,
considerada por sus mismos actores como su ensayo general. . Aunqu~ no
actuando todavía en primer plano, ya aparece el grupo bolchevique bajo la
dirección de Lenin, que poco antes, en 1903, con ocasión del Congreso londinense de los socialistas rusos, había descartado la tendencia moderada de
los "mcncheviques" decidiendo que la transformación ~~ R~sia por obra del
· 1·
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sostiene una larga
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revo uc10n. u J
·
. con todos los
. teóncos
del socialismo de la Europa Occidental. Ya hace tiempo que Lerun ha convertido el sistema del socialismo marxista en fundamento de la nueva estructura mental del leninismo., que por su sentido revolucionario. mundial c~nstítuirá la base ideológica de la gran revolución que se aproXlilla. Las raices

486

de este sistema se remontan a principios del siglo XIX y se basan en las
doctrinas de Carlos Marx y Federico Engels.
El "comunismo" que como término técnico aparece por primera vez en
las sociedades secretas de la Monarquía de Julio, se había convertido en
1874 en una organización, es decir, en aquella "Unión de Comunistas" por
cuyo encargo Marx y Engels habían redactado el "Manifiesto Comunista"
pregonando la lucha del movimiento. En los años revolucionarios entre 1848
y 1852 sin embargo, no pudo desempeñar ningún papel importante el referido movimiento e incluso la revolución de la "Commune" de París, no
pasó de ser un episodio. Cuando se estabil17,a el capitalismo en la Europa
Occidental y en los EE.UU. ele América durante el largo período de paz desde
1871 hasta 1914, y a raíz de ello empiezan a olvidarse los rigorismos de sus
comienzos (el movimiento obrero .internacional, cuyo precursor se consideraba
la Socialdemocracia alemana, ya empezaba a seguir la senda revisionista tal
como en Alemania preconizaba especialmente Eduardo Bernstein) entonces
y continuando esta evolución, desapareció la palabra "comunismo" tanto del
lenguaje usual que ni la "Primera Internacional" de 1864, ni la "Segunda
Internacional" de 1889 pueden ser consideradas "comunistas''.
No obstante, las ideas socialistas experimentan un nuevo recrudecimiento
al fundarse en 1889 en Rusia el "Partido socialdemócrata obrero de Rusia"
que ya tenía preparación política desde Bakunin debido a la actividad de los
anarquistas. Esto se produjo por las grandes tiranteces políticas y las dificultades sociales en la Rusia de Ja última fase del zarismo. La lucha interna
entre los representantes del "Partido socialdemócrata de Rusia'' que actuaba casi siempre fuera de Rusia, en el exilio, se resolvió a favor de los bolcheviques como ya se ha indicado, en 1903, es decir, a favor de la tendencia
radical que supo imponerse a los modernos mencheviques. El más importante
. jefe de los bolcheviques fue Vladimir Ilich Ulianov, llamado Lenin' nacrdo en 1870 en Simbirsk, a orillas del Volga. Este gran revolucionario convirtió la doctrina del marxismo en leninismo, ideológicamente más avanzado,
creando con ello el comunismo moderno, que consiguió hacer triunfar en
Rusia políticamente en la "Revolución de Octubre" de noviembre de 1917.
Por haberse convertido su ideología en fundamento del Estado Bolchevique
Soviético de Rusia, surgido de la Revolución de Octubre, trataremos de indicar sus rasgos. Pero ... Volvamos primero a los acontecimientos de 1905;
para poder ejercer influencia personal en ellos, Len.in, con nombre falso y
con falso pasaporte, regresó desde el exilio a la capital rusa por algún tiempo.
La fuerza armada que el 22 de Enero de 1905 atacó a la manifestación
de obreros delante del Palacio de Invierno y mató a 200 de ellos abrió un
abismo entre el Zar y su pueblo que ya no pudo volverse a cer~ar jamás.

487

�La revolución ya no era sólo pura teoría; la revolución era ya una 1·ealidad.
Un movimiento huelguista general fue el resuJtado de aquellos días funestos.
Intranquilizó, paralizó y agotó a Rusia durante todo el año 1905.
se
contentaban con una Constitución sino que a veces pedían la Repubhca, Y
se aguclizó por fin en Octubre de 1905 com:irtiéndose en una verdadera revolución en ]a que también la burguesía intervino como nunca basta entonces lo hiciera. Apareció así mismo por primera vez en escena el 28 de
Octubre de 1905 aquel Consejo Obrero de Diputados, en ruso ' Soviet'',
que había de da; nombre a la forma estatal surgida de la Gran. revo!ución
Rusa. Tuvo un papel tan influyente ya entonce , que los revoluc1onarios no
lo olvidaron en 1917. Este Soviet llevó la Revolución de 1905 hasta aquella
rebelión sangrienta de Diciembre en que, no obstante, volvió a salir vencedor el Gobierno principalmente porque la burguesía se espantó ante un
proletariado ya tan seguro de sí mismo y empezó ~, mostrarse reservada. D:
este modo se perdió parte de lo que la Revoluc1on de Octubre ~e 190:&gt;
había logrado onseguir del Zar: es decir que lo hecho por el Gob!emo en
su Manifiesto del 30 de Octubre de 1905 que culminó en anunciar elecciones para una 'Duma Imperial" ( una representación popular para redactar
una Constitución de base democrática), o1vió a limitarse al disolverse la
primera Duma (10 V 1906 - 22 VII 1906) y se si~er~n juicios sumarísimos
contra los cabecillas de la rebelión de rnciembre. S1 bien por la nueva ley
que convocaba a una Duma, el 3 de Junio de 1907 quedó practi_camente
anulada. la Constitución de Octubre de 1905, desde entonces el Gobierno no
pudo desembarazarse de esta institución, a menudo tan molesta, producto
de ]a Revolución de 1905 por la que Rusia se había convertido en una
Monarquía Constitucional. A partir de 1906, el Primer Ministro tol~in
trató ele eliminar las peligrosas deficiencias procedentes todavía de la li~ración de los campesinos en 1861, a base de una generosa reforma agrana
para apartar a los cam-pesinos de la revolución _Y rnlverlos a ganar par_a
el Zar. Una bala asesina puso fin, el 18 de septiembre de 1911, a la poli-

la enemistad de Alemania- en una tal guena de conquista contra Austria,

esperaban aumentar el prestigio de la familia del Zar entre el pueblo ruso
y alvar la Monarquía. El tío del Zar, el Gran Duque Nicolás Nicolaie itsch,
era el centro de esas peligrosas tendencias que iban empujando a una gran
guerra con fuerza creciente; el programa del paneslavismo lo tenían que realizar los Zares en una guerra victoriosa contra la Monarquía Danubiana y
entonces se cortarían las alas a la revolución.

:ª :1'º

tica de aquel gran estadista.U
La Revolución de 1905 había demostrado a las capas influyentes de la
aristocracia de la Monarquía rusa que las bases del poder zaii.sta estaban
ya muy socavadas. Aumentó el convencimie~to .de q~~ a la . idea revolucionaria había de oponérsele otra idea. Esto hizo mtensilicar la idea del Paneslavismo/2 y precisamente en un sentido belicista-~acion~ta ~~e se prometía de la esperada guerra contra Austria-Hungna, la disoluaon de esta
Monarquía y con ello, la hegemonía de Rusia en to_do el mun~o de los pu,~
blos eslavo-occidentales. La orientación dcmocrát1co-paneslaV1Sta de afan
conquistador "nacional-rnso" se unió a los esfuerzos de los defensores de
los intereses zaristas que -por más que con ello se había de tener en cuenta

488

•

Pero también el otro partido, el de la revolución esperaba la gran guerra:
causaría -según calculaba- a los ejércitos zaristas pérdidas más sensibles
que la lucha contra el Japón y quebrantaría definitivamente el poderío del
Zarismo. Entonces, después de la gran guerra habría llegado la hora de la
'Gran Revolución". Para esa hora Lenin, vuelto a su exilio suizo después
del fracaso de la Revolución de 1905, se había ido preparando sistemáticamente. En vísperas de la Gran Guerra e incluso dmante su desarrollo -que
por cierto le proporcionó una ayuda financiera del Gobierno alemán que
él no se avergonzó de aceptar- completó Lenin su programa político y
elaboró las bases ideológicas de la Gran Revolución rusa. Entonces, entre
1913 y 1917 y también luego hasta su muerte en 1924, escribió Lenin la
parte más importante de sus obras. Las teorías fW1damentales las tomó de
Marx pero también de los primeros teóricos del socialismo. Muchas veces
se limitó a repetir las tesis de sus antecesores en forma más simple y adaptó a las circunstancias rusas las ideas que previamente había hecho comprensibles incluso para los miembros más sencillos del Partido Socialista ruso
añadiendo sus propios puntos de vista. Nunca se muestra totalmente dog~
mático de modo que los soviéticos al querer interpretar la doctrina de Lenin,
han tenido gran dificultad en hallar la verdadera exégesis. Las más importantes obras de ese período tratan de la cuestión de si con la guerra, estaría más próxima la caída del Zarismo y con ello, la Revolución, y de lo
que b.abría que hacer tan pronto los bolcheviques se apoderaran del poder
en Rusia. Tales ideas las ha expuesto Lenin en las siguientes obras:
La Europa retrasada y la adelantada Asia (1913)
Del derecho de las naciones a disponer de sus destinos ( 1914)
La guerra )' la Social-democracia rnsa (1914)
Del orgullo nacional de los hijos de la Gran Rusia ( 1914)
De la consigna de los Estados Unidos de Europa (1915)
Los oportunistas y el fracaso de la JI Internacional ( 1916)
El imperialismo como última etapa del capitalismo (1916/17)
El programa militar de la Reuolflción Proletaria (1916)
Estado y Revolución (1917 /18)

489

.

�Las próximas tareas del poderío soviético ( 1918)
La III Internacional y su lugar en la Historia (1919)

13

En todas estas obras están en vigor las tesis de Marx de que la Constitución de todos los Estados hay que atribuirla a la lucha de clases como
motor histórico, y éste a su vez depende de factores económicos y de las cambiantes circunstancias de producción social. La política exterior, según Lenin está determinada también por estos supuestos fundamento . Acercándos~ mucho a Federico Engels, identificará en gran parte política exterior
a política belicista, puesto que, según opina Lenin: "quien no haya ~mprendido que en el mundo capitalista burgués toda crisis puede convertuse
al momento en guerra y dictadura, no ha entendido bien a Marx' .14
A estas tesis básicas -aquí tan sólo indicadas- respecto a la esencia de
la política en los mencionados escritos de Lenin se asocia un análisis de
la actualidad, es decir, de la Historia Moderna desde la Revolución Francesa. Las influencias cambiantes del capitalismo y del nacionalismo son las
determinantes del lapso desde entonces transcurrido.
El siglo XX -la fase tardía del nacionalismo y del capitalismo- se distinguirá por la contradicción tajante entre el embrollado capital internacional y el trabajo internacional. Dado que este antagonismo abar~ el. mundo entero debe existir un sentimiento de solidaridad del proletanado mdus'
trial internacional
para que en el momento oportwlo, pueda transformar la
guerra mund{al producto de la política exterior, en guerra civil mundial revolucionaria.
El monopolio de las finanzas en el mundo burgués y capitalista moderno
con estados nacionales como forma de organización política, es el causante
de )as guerras. No satisfecho con los mercados interiores, le es peculiar expan~onarse en forma de colonialismo e imperialismo. Lanza a los estados
a la conquista de nuevos mercados y fuentes de materias primas y produce
el choque de los estados modernos y de sus capitales que, por necesidad
esencial, se precipitan en guerras. La situación que, según la teoría de Marx,
predomina en las relaciones sociales, en que los grandes expropiadores devoran a los pequeños, determina también, a juicio de Lenin, las relaciones
entre los estados y da a la política exterior moderna un sello fatídico: "Monopolio, oligarquía, ansias de dominio en lugar de libertad, explotación de cada ez más naciones pequeñas o débiles",1 5 ésta es, según Lenin, en esta
época la caracter'1Stica de un capitalismo podrido cuya superación y disolución por medio de la escatología de aquende bolchevique es la necesidad
del momento histórico. Y para conseguir este objetivo, es de desear que
venga la guerra: En el siglo XX, en Europa -aunque se trate de la lejana Europa Oriental-, no se puede 'defender la Patria' si no es luchando

490

con todos los medios revolucionarios contra la Monarquía, los latifundistas
y los capitalistas del propio país; es decir, contra el peor enemigo de la
Patria; los hijos de la Gran Rusia no pueden 'defender la Patria' de otro
modo que deseando la derrota del Zarismo en la guerra, como la menor de
las desgracias para Jas nueve décimas partes de la población de la Gran Rusia; ya que el Zarismo no sólo oprime económica y políticamente a estas
nueve décimas partes de la población sino que las desmoraliza, denigra, deshonra y prostituye en tanto que les enseña a oprimir pueblos extranjeros y a cubrir su infamia con frases hipócritas y al parecer patrióticas".16
Por ello a Lenin le ha gustado que estallara la primera Guerra Mundial.
El la consideraba como una lucha-competencia entre la burguesía de Alemania y la de la Europa Occidental. Allí, según él, "las naciones democráticas progresivas se dan la man0 con el bárbaro Zarismo". A ambos partidos
le.s importa, en el fondo, un único objetivo: 'burlarse del proletariado y
distraer su atención de la verdadera y única guerra de liberación contra la
burguesía tanto del 'propio' país como de los 'países extranjeros'." 17 De ese
proletariado depende ahora convertir esta guerra imperialista en guerra civil
Quien tal cosa piensa, no puede naturalmente, hacer mucho caso de los
primitivos ideales pacifistas del comunismo. Por ello, actitudes como por ejemplo no incorporarse a filas por objeción de conciencia o hacer huelgas para evitar la guerra son precisamente "el error fundamental de los partidarios del desarme", en el que no debe caer ningún revolucionario de verdad,
ya que "los socialistas no pueden estar en contra de toda guerra sin dejar
de ser socialistas". Por el contrario, las mujeres de los trabajadores conscientes dirán a sus hijos: "Pronto serás mayor y te darán un fusil. Tómalo
y aprende bien todo lo militar puesto que los proletarios lo necesitan, no
para disparar contra sus hermanos como ocurre en esta guerra de bandidos
y como te aconsejan los traidorei,; al socialismo, sino para luchar contra la
burguesía de tu propio país. Así pondremos fin a la explotación, la miseria
Y la guerra, no con buenas palabras sino por la derrota de la burguesía y
su desanne". 18 (Así escribe Lenin cuando la gran lucha está en plena virulencia, en el año 1916) .18ª
Un año más tarde pudo convertir Lenin sus ideas en realidad política al
llevar a cabo en San Petersburgo y Moscú la Revolución de Octubre, después de haberle dado Ludendorff la posibilidad de ir, en el famoso vagón
precitado, desde el exilio suizo hasta Rusia, para allí hacer pasar la Revolución de burguesa-democrática ( durante el estadio Kerenski) a bolchevique.
El 10 de marzo de 1817 estalló de verdad la Gran Revolución tanto tiempo
esperada por Lenin y puso fin al Zarismo de los Romanov. "Había llegado
la hora de Lenin" .19
El desarrollo de la primera Guerra Mundial confirmó las esperanzas de

491

�Len.in contradiciendo a los nacionalistas-paneslavistas de Rusia. Tras algunos
éxitos irúciales frente a Austria-Hungría los ejércitos rusos tuvieron que pasar pronto a la defensiva; el año 1915 les depar6 una espantosa ~~~trofe Y
la ofensiva de Brussilov en 1916 con sus hecatombes y que en dehmt1va fracasó había agotado del todo a los ejércitos zaristas. Que la autoridad del
zar~o después de las grandes pérdidas en esas campañas estaba quebrantada definitivamente se vio pronto, pues el 8 de marzo de 1917 unas reweltas de hambrientos en San Petersburgo desembocaron rápidamente en
una gran revolución. Aumentan el 10 de marzo --el verdadero dí.a de la
Revoluci6n- con la fuerza elemental de una catástrofe de la naturaleza que
barre el antiguo orden, casi ya sin fuerza. Cierto que el 11 _de marzo tod~vía hubo luchas callejeras que cubrieron de muertos y heridos la Newskiprospekt de San Petersburgo ( en total hubo, en los cinco días de marzo de
esta "Revolución de febrero" unos 1700), pero ya el 11 de marzo se pasaron a las filas de los trabajadores sublevados las tropas de la Guarnición
de San Petersburgo, incluso la Guardia del Zar. Nadie hizo nada para defender al Zar; ni siquiera el alto generalato del frente. ~l 11 de ~a1w
se constituyó la "Duma?' del "Comité Ejecutivo" de un Gobierno ~rov1S1onal
del que formaron parte Miljukoff y el Príncipe de Lvov del_ Parudo d~ los
Cadetes Tscheidse de los mencheviques y Kerenski del Partido TrudoVlque
(Partid~ de los ";ansinos'' = pequeña burguesía.) Pero al mismo tiempo
se fmmó en el Palacio Táuride un "Consejo de Trabajadores", o sea un
"Soviet" que tomó una actitud distanciante y pronto incluso enemiga respecto al nuevo Gobierno burgués y socialista moderado, y que al detener
a Mirústros y a representantes del antiguo sistema, así com~ inca~tarse ~e1
servicio de telégrafos de San Petersburgo, impulsó la revolucron hacia la violencia. En estas circunstancias el Zar Nicolás II, entre el 13 y el 15 de marzo
de 1917 tras fracasar su intento de llegar a S. Petersbu:go desde e~ Cuartel General Mohilev, abdicó en favor de su hermano Miguel; mas e~ vaciló en asumir la Regencia, de modo que el poder cayó por su propio peso
en las fuerzas revolucionarias. El Zarismo ha,bia entregado casi sin resistencia
su otrora tan ilimitado poderío. Pronto, el 20 de marzo, fue detenido. N_icolás II y enviado primero a Zarkoje Selo y luego a Tobolsk. El 16 de Julio
de 1918 los bolcheviques asesinaron alevosamente al último Zar con su familia en Ekaterinburg.
Desde el 17 de marzo de 1917 era Rusia una República, a cuyo frente
había un Gobierno Provisional de tipo radicalista burgués y Kerenski fue
pronto su figura clave. Este Gobierno se vio muy rápi~amente recon?cido
por los Aliados Occidentales, a la vez que la Entente le m1,taba a co~ttnu~
la guerra con energía. El resultado de esta política en que la revoluc10nana
Rusia había de alargar la guerra en bien de Francia e Inglaterra, fue la ofen-

492

siva Kerenski del verano de 1917, 20 que fracasó tras enormes pérdidas y que
provocó inmediatamente, en julio del mismo año, la contraofensiva germanoaustríaca; el ejército ruso con la moral socavada y hastiado de la guerra,
sufrió una gran derrota. La. falta de Kerenski consistió~ en no haberse dado
cuenta de que las masas rusas querían la paz a cualquier precio y que él
debía su poder precisamente a tales anhelos. Entonces se alzó, como se dijo,
"la nostalgia de paz de la gra11 masa, de los campesinos y obreros y de los
soldados .. . una corriente que iba a romper cualquier oposición y que fue
explotada hábilmente, aprovechando todos los motiv-0s, por la agitación bolchevique dirigida por Lenin".21
Hasta fines de agosto la Revolución Rusa había sufrido ya wia escísi6n
en varios grupos que se enfrentaban con ánimo de lucha. Al frente del Estado continuaba el Gobierno radical burgués de Kerenski. No muy alejada
de él, pero orientada algo más a la derecha, la "Duma", de nuevo constituida. En Ja extrema derecha se alineaban los generales de la contra revoluci6n fiel al Zar, dispuestos al ataque contra lo nuevo y, en la extrema izquierda, totalmente hostiles, esperaban los Soviets bolcheviques ]a hora de la
segunda re olución. Todos estos grupos estaban reunidos a fines de agosto
y principios de septiembre cuando en una Conferencia General en Moscú,
se atacó por primera vez a Keremki y precisamente desde el punto menos
esperado; lo hizo Kornilov, General en Jefe del Ejército de Kerenski al que
los alemanes y austríacos acababan de causar una espantosa sangr.ía. Cierto
que Kerenski todavía pudo sofocar este levantamiento el 11 de septiembre
y tomar él mismo el mando del Ejército, pero cuando el 20 de octubre se
debía inaugurar un Parlamento preliminar constituido por 240 socialistas y
J20 burgueses para deliberar sobre las elecciones a la Asamblea acional
pre,·ista, tuvo que presenciar cómo la poderosa representación de los bolcheviques, acaudillada por Trotsky, abandonaba la Sala. Kerenski comprendió por fin que su más peligroso enemigo estaba en la extrema izquierda.
El conflicto declarado no se hizo esperar. Estalló por la cuesti6n de si el
mando debía someterse o no a un Comité Militar creado por los soviets.
Lenin, que en julio de 1917 había sufrido un revés al atreverse a ir prematuramente contra Kerenski, volvió a aparecer en S. Petersburgo. Desde que
por su hábil agitación en el seno de los soviets dominaba desde el 9 de octubre de 1917 una mayoría bolchevique, estóS consejos de delegados obreros
habían alcanzado un mando enérgico y consciente bajo la dirección de los
bolcheviques, Lenin y Trotsky. Estos tomaron como pretexto el conflicto entre el Alto Mando y el Soviet para provocar la segunda revolución, que ha
pasado a 1a Historia como "Revolución de Octubre".
El 6 de noviembre de 1917 se dio el ataque. San Petersbnrgo fue el centro de esta rev-0lución, Moscú su segundo escenario. En ella una minoría

493

�decidida de políticos fanáticos logró una victoria total sobre la mayoria indecisa, habiéndose convertido en punto de partida histórico del terror universal que, desde hace medio siglo, domina una sexta parte del planeta.
El 6 de noviembre pues, el Comité Militar del Soviet se apoderó tal como
Lenin y T.rotsky habían planeado del Mando Militar e mvitó al Ejército a
insubordinarse contra el Gobierno. Al mismo tiempo ocuparon los bolcheviques todos los puntos clave de la ciudad de S. Petersburgo y, especialmente,
toélos los servicios de comunicaciones. El 7 de noviembre el Comité déclaró
destituido el Gobierno Provisional de Kerenski y al día si_guiente los bolcheviques se instalaron en el Palacio de Invierno, una vez e},!)ulsado de allí. el
Gobierno de Kenmski. Este no quería ceder el puesto sin lucha, pero fue
vencido el 12 de noviembre en Zarz~je Selo por los soldados rojos y huyó
acto seguido al extranjero, donde -en Nueva York- murió ignorado en
1938. La Segunda Revolución había triunfado; los bolcheviques estaban en
el Poder.
E1 Consejo Central de los Soviets gobernó al poco tiempo ya desde Moscú,
donde Lenin había trasladado inmediatamente la capital. Lenin creó por
doquier soviets locales en los que apoyaba su fuerza De sta forma, él y
Trotsky fueron ampliando la Segwu:lá Revolución a toda Rusia. La paz de
Brest-Litovsk del 3 de marzo de 1918 que Lenin, con gran realismo político
ajustó con los Imperios Centrale$, si bien con pérdidas -Polonia, los Estados
Bálticos y Finlandia se perdieron para siempre, y la Ucrania temporalmentepermitió a los bolcheviques fortalecer y completar su dominio en Rusia.
Aunque durante los cuatro años de guerra civil, en 1919 parecía que los
Ejércitos Blancos iban a lograr la victoria sobre los soldados rojos, en definitiva los bolcheviques pudieron destruir todas las resistencias interiores antes
de 1922, no obstante la intervención ali~da de los años 1919 y 1920 (en realidad débil). Utilizando métodos sangrientos que costaron la vi.da a unos 15
millones de personas, los bolcheviques arrollaron incluso físrcamente a sus
enemigos para poder mstaurar su dominio en Rusia según los principios socíalistas. Lenin, antes de morir, pudo v~ la victoria definitiva de la revolución en Rusia. Murió en 1924, es decir, dos años después de la caída de
Vladivostok, el último bastión anti-bolchevique de la gran guerra civil, pero
se vio obligado finalmente a suavizar los métodos económicos rigurosos y
por p1-incipio enemigos de la propiedad, del llamado ~'Comunismo de Guerra"
de la primera fase. Eso se realizó con la llamada 'Nueva Política Económica" una vez que la sublevación de los marineros de Kronstadt en 1921
demostrara al nuevo Régimen que la situación empezaba a hacerse insostenible, toda vez que los otrora más fieles partidarios de la Revolución, se
volvían en contra de ella. 22
En la Paz de Brest-Litovsk, Lenin y Trotsky habían actuado en política

494

exterior en consonancia con sus teorías al sacar a su país de la "Guerra
Imperialista" y aceptar pérdídas territoriales con el fin de completar la Revolución en el interior y esperar hasta que "la discordia entre las Potencias
Imperialistas" ofreciera la oportunidad de ampliar en Revolución Mundial
la Revolución Rusa, con el objetivo de instaurar la Dictadura del Proletariado y, finalmente~ la sociedad sin clases, que sólo así, Lenin y Trotsky comprendían la Revolución Rusa: comienzo, fase primera de la Revolución Mundial. No pensaban sintiéndose rusos -como luego otros, Stalin el primero-sino globalmente, según su doctrina marxista-leninista. 23 Al proletariado alemán le atribuía Lenin la mayor importancia; su sublevación --que para él
era una necesidad histórica indefectible- había que la sublevación rusa
pasara a ser Revolución Universal. De alú que el Régimen Bolchevique de
Rusia se preocupara luego por la enseñanza del alemán, porque el soldado
de la Revolución Mundial debía estar en condiciones -como deseaba Lenin- de leer en su texto original las ediciones de campaña de Hegel y

Marx.
Así, no fue tanto el "milagro del Vístula" de 1920 lo que desmintió prematuramente las predicciones de Lenin (en cuanto se querían convertir de
válidas para ]a Revolución Rusa en univen;almente válidas) , sino mucho más
la falta de una sublevación importante del proletariado alemán. Se dieron
algunos asomos de sublevación - pues Lenin no dejó de ejercer influencia
por meclio de Bela Kun en 1919, en el Gobierno de Consejos de Munichpero luego desaparecieron antes de haber adquirido fuerza suficiente, porque tan sólo unas minorías habían intervenido en ellos; la gran parte de los
trabajadores alemanes estaba con el socialismo, es decir, al otro lado de las
barricadas. Las esperanzas de Lenin en una revolución del proletariado en
Alemania no se han cumplido porque -pudiéramos decir en sentido figurado- el apotegma que un día Vladimir Ilich Ulianov pronunciara, han
correspondido mucho más a la verdad que sus sueños revolucionarios: "Si
los alemanes, en caso de revolución, atacaran un andén, comprarían el billete de andén primero", Así pues, Lenin no pudo convertir la Revolución
Rusa en Revolución U ni versal, pero este intento no ha pasado a ser Historia; en
cada conflicto que casi a diario en el mundo se produce, se eleva amenazante la
cabeza de Medusa exigiendo Ja Revolución Mundial, el proyecto que Lenin
aplazó en 1920 pero que ni él ni sus sucesore! abandonaron jamás, y cuya
primera víctima habría de ser, hoy como ayer, y como siempre, Alemania.

495

�.BIBLIOGRAFIA

Véase : TROTSKY, Geschichte der russ. Revolution, (Ibid., p. 29 y sig.) .
Véase: flANs HERZJ&gt;Eto, Die moderne Welt, 1789-19·}5 II Weltmachte
und Weltkriege - die GeschichLe unserer Epoche, 1890-1945, 3a. Edición,
:Braunschweig 1960 p . 221.
6 Entre las publicaciones sobre los antecedentes de la Revolución Rusa,
consúltese: S. F. PtAToNow, Geschichte Russlands vom Beginn bis zur Jetztzeit
(edición alemana por Fr. Braun), Leipúg 1927, p. 385-426; A. v. HEOENSTROM, Geschichte Russlands von 1878 bis 1918, 3a. y 4a. edición tuttgart
y Berlín 1924; W . E. MossE, Alexander II. and the Modernfaation of Russia,
Londres 1959 · R. lliRE, Portraits of Russian Personalíties between Reform
and R evolution, Londres 1959; V. LEoNT ovitsah, Geschicbtc des Liberalismus in Russland, Frandort 1957 · G. FlSCBER, Russian Liberalism from Gentry to Intelligentsía, Cambridge/Mass. 1958 ( contiene un estudio muy amplio del movimiento "semstwo") · St. R. ToMPKTNS, The Russian Intelligentsia
Markers of the Revolutionary State, Norman (publ. Universidad de Oklahoma)
1957. Más adelante continuaremos citando otras obras de Historia de las
ideas sobre los antecedentes de Ja Revolución.
7 Véase: P. ScHEI:B.BRT, Von Bakunin zu Lenin - Gescbichte der russischen
revolutiona.ren Ideologien 1840-1895, t. I: Die Fonnung des radikalen Denkcns in der Auseinandersetzung mit deutschen Idealismus und franzosischem
Bürgertum, Leiden 1956 (Studien zur Gesch. Osteuropas, t. III).
8 Sobre el desan-ollo económico de Rusia en este período, véase: W. TREUE,
Wirtschaftsgeschichte der Neuzeit - Im Zeitalter der industrielJen Revolution 1700-1960, Stuttgart (Ediciones de bolsillo "Kroner", t. 208) 1962,
pp. 618-641.
9 Véase además de las ya citadas obras sobre Lenin:
H. KRAUSE, Marx
und Engels und das zeitgcnossische Russland_, Giessen 1958 (OsteuropaStudien der HochschuJen des Landes Hessen, serie 2: Marburger Abhandlungen zur Geschichte und Kultur Ostelll'opas t. I) · L. H. HArnsoN, Toe
Russian Marxists and tbe Origins of bolschevism,. Cambridge/Mass. 1955
(Russian Research Center Studies, 19).
10 Además: R. D. CHARQUES, The Twilight oí Imperial Russia, Londres
1958 y E. E. P. T1 o.ut, Marie Fedorovna - Empress of Russia, Nueva
York 1957.
u Véase: L. I. STRAKHOVSKY, The :tatesmanship of Pcter Stolypin· a
reappraisal, in: The Slavonic and East European Review 37 (1958/59), pp.
348-370.
12 Véase: H. Ko1rn, Pan-Slavism - The History and Ideology, Notre Dame
1953. Edieión alemana: Die Slawen und der We.sten Geschichte des Panslawismus, Viena 1956.
13 Véase además: W. l. LENm. Ausgewahlte Werke, 2 t. Moscú (Editorial
4

5

1. De las investigaciones más recientes sobre la Historia de la Revolución
Rusa informan, entre otras, las reseñas de: HoRST JABLONowsKI, Literaturberichteüber Geschichte Russlands und der Sowjetunion - Veroffentlichungen innerhalb der Sowjet Union 1953-1957, no. extr. I de "Historische Zeitschrift (LiteratUiberichte über Neuerscheinungen zur ausserdeutschen Geschichte) publicado por W. Kienast, Munich 1962, pág. 212 y sig. y KLAus MEYER , Llteraturbericbt über Geschichte Russlands und der Sowjetunion 19531959, no. extr. I de "Histor.isthe Zeitschrift" ya indicado, pág. 274 y síg.

Abundan las obras generales sobre la Historia de la Revolución Rusa y
de su producto, Ja Unión Soviética. Haremos especia] mención de: G. voN
RAucn, Geschichte des bolchewistischen Russland, Wiesbaden 1955; I. BJRNBAUM, Kleine Geschichte der Sowjetunion, Francfort de M. 1960; LEoNARD
ScHAPrn.o, The Comunist Party of the Sovietunion, Londres 1955; recientemente traducido al ale.mán por G. Danehl con el título: Die Geschichte der
Kommunistischen Partei der Sowjetunion, Francfort de M . 1961; E. H.
CARR The BoJshevic Revolution 1917-1923, t. I-III, Londres 1950-53;
W. IÍ. CHAMBERLIN, Die russische Revolution 1917-1921 (traducción alemana del texto original inglés) 2 t., Francfort de M., 1958; J. S. ÜURTiss,
The Russian Revolutions of 1917, Princeton 195 7; G. W ALTER, Histoire de
1a Révolution Russc, I: L'effondrement de la monarchie, Février-Mars 1917,
Paris 2a. Edición 1953.
2 En cuanto a la biografía de Lenin, citamos aquí, entre un sinnúmero
de obras, las siguientes: V. MARco, Lenin - 30 Jahrn Russland, Leípzig 1927;
G. v. RAucH, Lenin - Die Grundlegung des Sowjetsystems t. VIII "Personlichkeit und Geschichte", Gottingen 1957; GoLo MANN, Artículo "Lenin" en tomo "Aussenpolitik" del Fischer-Lcxikon, Frandort de M. 1958,
p. 164 y sig.; P. ScHEIDERT, über Leníns Anfünge en "Histotische Zeitschrift'' no. 182 p. 549 y sig.; D. W. TREADGOLD, Lenin and his Rivals - the Struggle for Russia's Future, 1898-1906, Londres 1955; publicado y prologado por
W. liAHLWEG, Lenins Rückkehr nach Russland 1917 - die deutschen Akten,
Studien zur Geschichte Osteurops, t. 4, Leiden 1957; ST. W. PAGE, Len.in
and World Revolution, Nueva York 1959.

Véase: LEÓN TRoTSKY, Geschichte der russischen Revolution (en alemán por Alexandra Ramm) Francfort de M. 1960, p. 147. I. DEUTSCIIER
ha dedicado una monumental biografía a la personalidad de Trotsky que
se publicó primero en inglés (Trotsky, 3 t. Londres 1954) y de la que también hay ahora un.a edición alemana preparada por l-IARRv MAÓR, Trotsky,
St. Stuttgart 1960.
3

496

497

�"für Fr mclsprac:hige Literatur) 1946/4-7 t. I pp. 669-670, pp. 671-728, pp.
737-744, pp. 745-749. pp. 750-754, pp. 755-766, pp. 767-875, pp. 876-886:
t. II, pp. 158-252, pp. 357-392, pp. 548-555.
1-1 Véase: GoLO °MANN, Artlculo "Lenin" (lbid., p. 165).
15 También:
ENIN, Ausgewahlte Werke, (Tbid., p. 871).
" Ibid., p. 747.
l'I Ibid., p. 738.
18 lbid., p. 876.
1 " lbid., p. 881.
19 Sobre el desarrollo de la Revolución Rusa en el año 1917, véase adem' de las obras citadas en la nota 1), las siguientes:
. A.Nw.EILE.R, Die
Riitebewcgung in Russlaod 1905-1921, Leiden 1958 { tudien zur Gesch.
Osteuropas t. ) ; R. H. BRUCE LocKHART, Two Revolutions - An Eyewitness Study of Russia 1917, Londres 1957; Edición e:n alemán: Die beiden
Revolutionen Vom Zarismus bis zum -Solcbewismus, Düs.5eldorf 195 7; A.
MooREREAD, The Russian Revolution,
ueva York 1958· Edición en alemán: Roter Oktober - Die Bolschewisten rgreifen die facbt, Municb 1958.
20 D l
omportamiento de lo Aliados Occidentales respecto a la Rusia revolucionaria en la gran coalición anti-alemana de 1914-1918, han tratado
recientemente: . D. WARTH, The Allies and the Russian Revolution fr.om
the Fall of tbe Monarchy to the Peace of Brest-Litovsk, Durham/Carolina
del N. 1954.
21 Véase H. JlERZFELD, Die modeme Welt, (Ibid., p. 157).
22 Para la problemática de la política • xterior del Sistema sovi 'tico y d
su afianzamiento desde la Paz de Brest Litovsk hasta la terminación de la
Guerra Civil rusa, véanse las obras de: H. BBYER Die Mittelmachte und
die Ukraine 1918, Munich 1956; F. F1scHER, Deutsche Kriegsziele, Revolutionierung und eparatfrieden im Osten 1914-1918 en "Historische Zeitschrift'' 188, pp. 249-310; H. W. GATZKE, Zu den deutsch-russischen Bezi hungen im Sommer 1918 en: "Vierte! jah1 hefte für Zeitgeschichte" 3, ( 1955),
pp. 67-98; H. ETON WATSON, The Patt rn of Communist Revolution - A
Historical Analysis Londres 1953 (trata de la expansión del poderío comunista por toda la Europa Oriental y Asia) y R. PIPES, The Fonnation of
the Sovietunion ommunism and ationalism 1917-1923 Cambridge/Mass.,
1954 (Russian Researcb Studies Center 13).
Desde el punto de ista soviético se o upan de la política exterior rusa
en esos años: I. I. MINz, Geschichte der Diplomatie, t. UI: Die Diplomatie
in der Periode der Vorbereitung des Zwciten W ltk.rieg , 1919-1939 Publicado por W. P. POTJOtttKIN, Moscú, Editorial 'für Fremdsprachige LiteraLur") 1947 especialmente en las pp. 79-117 pp. 136-156 y pp. 338-366.
El riterio occidental al tratar del tema de las fronteras occidentales de

la Ru ia soviética durante el período entre las dos guerras, pued verse en
la obra de: J. B. DunosELLE, Les frontieres Européenes de l'U .R. . . 191 71 I - Recueil d'études sous la direction de J. B. Duroselle, Paris 1957 {"Cahiers de la Fondation ationale des
iences Politiques" 85).
. ~a Respecto a la Historia del Comunismo Internacional, véase la ya clásica obra de: F. BoRKENAU, Der curopaische Kommunismus - eine Geschichte von 1917 bis zur Gegenwart, 1952. Hay una ecli ión inglesa de esta
obra con el título: European Communism, Londres 1953.

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              <text>Humanitas, Sección Historia, 1968, No 9, Enero</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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