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                  <text>�EL NUEVO DERECHO COMUNITARIO

Lic. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ
Universidad Nacional Autónoma de México
Universidad de !'\uevo León

dentro de los movimientos integracionistas,
principalmente en Europa y posteriormente en América, un nuevo concepto
de Derecho cuyos creadores, promotores y simpatizadores, lo hacen autónomo:
El Derecho Comunitario, como así ha sido denominado.
Como es lógico suponer y a semejanza de los pretéritos estudiosos y tratadistas del Derecho Internacional -si bien a escala menor-, el hecho de la
reciente aparición del así llamado Derecho Comunitario, ha despertado un
interés general, tomando en cuenta su innegable importancia, al considerarse
el incremento de las relaciones preponderantemente económicas y de toda
índole que se han multiplicado en forma por demás notoria. Como resultado
de la aparición de este nueYo derecho, se ha formado, desde luego, el bando de los propiciadores y, también, el de los que se muestran escépticos acerca de las posibilidades de que este nuevo campo jurídico pueda tener viabilidad para lo futuro.
Acerca de este tema, el 24 de marzo de 1965, el entonces presidente del
Banco Interamericano de Desarrollo. Doctor Felipe Herrera, produjo una
interesante conferencia en la Escuela Libre de Derecho de la Ciudad de
México acerca de los "aspectos institucionales de la integración de América
Latina".1
En su conferencia, el Doctor Herrera presentó nuevos aspectos, no solamente en Jo que toca a la cuestión relativa a la integración de América Latina, sino también -y esto es lo que más nos interesa-, señaló la importancia
que en nuestro tiempo y en nuestras sociedades tienen los nuevos sistemas

RECIENTEMENTE HA APARECIDO

' Versión de una exposición hecha por el Presidente del Banco Interamericano de
Desarrollo, Dr. Felipe Herrera, en la Escuela Libre de Derecho. México, D. F., 24
de mano de 1965. Publicaciones del Banco Interamericano de Desarrollo.

703

�jurídico-institucionales comunitarios, en enfoque hacia el Derecho Comunitario, el Derecho de la Comunidad Regional.
Así, al referirse al proceso mundial de regionalización, el Dr. Herrera
dijo: "Bastaría una somera mirada al escenario mundial para apreciar cuánto
y cuán rápidamente ha cambiado -y sigue cambiando--, la organización
de las relaciones internacionales. Un análisis más detenido nos permitiría
advertir la profundidad de algunos cambios jurídico-institucionales que se
han producido en el esquema tradicional de esas relaciones, basadas hasta
antes de la Segunda Guerra Mundial en los conceptos ortodoxos del Estadonación y en la práctica de la predominancia política de las metrópolis sobre
países dependientes.
En San Francisco y Bretton Woods -prosigue el Dr. Herrera-, se adoptó
un esquema de organización de las relaciones mundiales -en lo político y
en lo económico-- en base a un concepto de cooperación internacional entre
naciones-Estados teóricamente iguales, que en proporción creciente -hasta
hacerse posteriormente masiva- incluía a los nuevos pueblos soberanos que
surgieron de la quiebra del colonialismo hasta entonces imperante. Es decir,
una concepción basada en la creencia de la posibilidad de tránsito directo
de la ilusión de la autarquía nacional al internacionalismo.
Pero ha ocurrido que en estos veinte años recientes se ha afirmado la tendencia intermedia: la regionalización. Y esa es la etapa que estamos viviendo
y cuyas manifestaciones advertimos por doquier. El mundo de hoy está organizando sus relaciones en base a grandes esquemas regionales, en los que
las comunidades estaduales se coordinan para equilibrarse con las poderosas
naciones continente que tienen la mayor gravitación político-económica.
Los Estados Unidos, la Unión Soviética, la China Continental, la India,
constituyen unidades políticas de dimensión prácticamente continental y que,
por ende, tienen una significación enorme en el contexto de las relaciones
mundiales.
La integración económica de Europa Occidental es la respuesta que los
países de esa región se han dado para desenvolver en un plano de equilibrio
sus relaciones con los otros grandes bloques. La Organización de los países
socialistas de la Europa Oriental en el COMECON, los esfuerzos de constitución de la Unión Arabe y de su Mercado Común, los esquemas regionales
que están adoptando las nuevas naciones africanas y asiáticas, responden a esa
misma preocupación".
De la anterior exposición, es posible advertir las grandes realidades que
conmueven al mundo de nuestro tiempo y es evidente que entre la tendencia
de lo nacional al internacionalismo, se encuentra la regionalización -nueva
forma de integración-, o sea la etapa que permite el proceso de interna-

704

cionalización, en un mundo en que la multiplicación de relaciones económicas y de toda índole va adquiriendo una escala ascendente mayor.
De acuerdo con un análisis de las situaciones que hubieron de presentarse
con motivo de la visita del alcalde de la ciudad de Nueva York, señor Nelson
Rockefeller a diversos países latinoamericanos, se hizo evidente que el progreso deseado para la América, desgraciadamente, está en un punto lejano
todavía, porque efectivamente los factores económicos han determinado tal
situación. Al señalar el económico, es indudable que hay otros factores determinantes, pero lo cierto es que la realidad actual de las exigencias y de las
necesidades requiere de nuevas zonas para el fortalecimiento de los mercados
interiores, y, también, para la armonización frente a las unidades políticas,
que señalaba el Dr. Herrera.
Cabe, sin embargo, el hacer una interrogación respecto a qué sería más
interesante estudiar, si el fenómeno del internacionalismo que corre vertiginosamente a través del adelanto tecnológico, salvando fronteras y llegando
hasta la luna, con toda la movilización de nuevos e increíbles adelantos o
bien el atender al proceso lógico, no precipitado, del desenvolvimient~ y
desarrollo natural de los Estados-naciones en el camino de una inteo-ración a
•
•
b
escala mternac1onal. Esta alternativa parece difícil de resolver para el hombre
de nuestro tiempo, al que el progreso de la tecnología moderna lo ha sorprendido -en la mayoría de los casos- en la penumbra del subdesarrollo
y del desarrollo mismo, en lo que se refiere principalmente a Jo económico,
para no mencionar factores tan importantes como son el cultural y el político.
Ante la situación anterior, se hace necesaria la presencia del derecho y así
se demanda la creación de normas e instituciones idóneas para la integración.
Porque, como bien dice el autor anteriormente citado, respecto de aquel
principio tan repetido, de que "mal puede existir igualdad jurídica de hecho -aunque esté consagrada de derecho-- entre desiguales económicos".
Explicándose así la actitud solidaria asumida en el año de 1964 en la Con'
ferencia de Ginebra sobre Comercio y Desarrollo, por los países menos
desarrollados que se han encontrado con la necesidad de coordinar sus relaciones
económicas frente a los grandes bloques, procurando por ese medio alcanzar
una mayor gravitación que la que aisladamente tiene hoy cada uno de ellos".
Y ante el reconocimiento de esta nueva dimensión del proceso económico al
nivel mundial proyecta sus consecuencias más allá de los esquemas políticoadministrativos de cada Estado-nación. Y ello se ha reflejado en la necesidad
de contar con un sistema institucional que corresponda a los requerimientos
de este nuevo tipo de organización de los países en escala regional. Cuando la
ruptura de los estrechos marcos feudales, surgió el derecho nacional, afirma
el Dr. Herrera. La teoría del Estado que ha seguido vigente hasta ahora corresponde a una etapa histórica que hoy está en revisión. Las nuevas rela-

705
H45

�ciones de inte&lt;&gt;nción
entre los países de una misma región demandan
o
.
. la
modernización de esa teoría; no, por cierto, para abolir el Estado-nación smo
para dotarlo de los medios e instrumentos que faciliten su eslabonamiento en
el espacio mayor de las comunidades económicas regionales. Y todo ello, co~o
etapa intermedia al establecimiento final de un sistema verdaderamente mternacionalizado y equitativo de relaciones políticas y económicas.

Qué es el derecho comunitario
Tomando en cuenta el interés que tiene el contenido del Derecho Comunitario, estimamos necesario estudiar dentro de las posibilidades de una limitada bibliografía, los antecedentes del mismo. Para tal efecto, resulta conveniente conocer las ideas centrales y los conceptos fundamentales en que
descansa este nuevo campo jurídico, consultando la autorizada opinión y
pensamiento del Profesor Walter Hallstein, quien fuera Presidente. de _la
Comisión Ejecutiva de la Comunidad Económica Europea, reconocido mternacionalmente como uno de los fautores precursores de la disciplina en
cuestión. Además, como la institución citada constituye el primer establecimiento que ha tenido vigencia jurídica desde su nacimiento dentro del orden legal del Derecho Comunitario, de la mayor importancia resulta, pues,
la opinión de este autor.
En un estudio intitulado: La Comunidad Europea. Nuevo Orden Jurídico/
el Dr. Hallstein establece que: "La Comunidad Europea es una creación de
Derecho. Es ese el elemento nuevo que la distingue de todas las tentativas
anteriores hechas para unir a Europa. No es la fuerza ni la conquista que
sin·en de medio de unificación, sino una fuerza espiritual, el Derecho. La
majestuosidad del Derecho debe crear lo que la espada y la sangre no han
podido hacer desde siglos.
•Cuáles son las razones de nuestra confianza en esa materia? Yo daré dos:
es ~na primera constatación que ninguna compulsión puede obligar a realizar la unidad; pero el Derecho, que es un orden jurídico común que reposa
sobre un acto de compromiso personal consentido por los pueblos de Europa,
lo puede. Solamente la unidad que es requerida por todos y que es, asimismo,
jurídicamente garantizada tiene posibilidades de durar. Es una segund~ constatación que Derecho, Igualdad y Unidad están indisolublemente ligados.
~o hay orden jurídico sin igualdad ante la Ley, y quien dice igualdad, dice
unidad.
• Clase pronunciada en el Centro Universitario de Estudios de las Comunidades
Europeas de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas de París. Instituto Interamericano de Estudios Jurídicos Internacionales. Washington, D. C., 1965, p. 255.

706

Es sobre estas constataciones que reposa el Tratado de Roma y es por eso
que crea un orden pacífico 2or excelencia. El no e:-..-presa la coacción de una
fuerza, mas encarna por el contrario el acuerdo de voluntades entre Estados
libres e iguales. Es un acto jurídico.
Pero la comunidad no ha nacido solamente del Derecho, ella crea derecho.
E_l Tratado ha hecho nacer un orden jurídico autónomo. El se distingue radicalmente de los tratados internacionales tradicionales.3 El Tratado nos
hace ~eflexio~a~ no sobre un derecho internacional público de obligaciones,
es decir una lista de derechos y deberes de los Estados contratantes, sino sobre
un derecho de las colectividades públicas.
El Tratado de Roma es la Carta constitutiva de una nueva persona jurídica.

I
La Comunidad Económica Europea es una fuente de Derecho. Una Leycuadro fundamental.
La Comunidad es una fuente de Derecho. Creada por el Tratado, ella
debe vivir su vida a fin de alcanzar su objetivo, que es la unión social y
económica de Europa. En tanto que constitución y ley-cuadro fundamental,
el Tratado no provee por consiguiente, más que los objetivos de la Comunidad, los órganos motores y un calendario. Los órganos instituidos están encargados de llenar el marco dentro del interés de la Comunidad, y el Tratado les atribuye a este fin competencias legislativa y administrativa.
Así, la Comunidad se welve la fuente de un derecho nuevo, de un derecho _"secundario", en relación con el Tratado. A pesar de las diferencias que
pudieran haber en cuanto a la forma, objeto, protección y destinatario de
los actos jurídicos de la C&amp;nunidad, éstos tienen carácter común: ellos son
de un rango inferior al Tratado y están sometidos a las disposiciones obligatorias que él contiene, porque cada institución debe actuar "dentro de los
límites de las atribuciones que le son conferidas por el Tratado". (Art. 4,
párrafo 1).
No se puede considerar -prosigue el Doctor Hallstein- la jurisprudencia
de la Corte de Justicia de las Comunidades Europeas, como fuente de derecho en sentido estricto. Sin embargo, esta jurisprudencia juega un gran rol
en el desarrollo del Derecho Comunitario. La simple lectura del artículo 177
del Tratado lo demuestra. En virtud de este artículo, la Corte de Justicia
1
Como lo ha constatado la Corte de Justicia de las Comunidades Europeas en su
fallo sobre el caso 6/64 a propósito de l'Enel.

707

�asegura una interpretación uniforme del Derecho Comunitario. Aún más, desde que la Corte interpreta los términos jurídicos imprecisos como por ejemplo aquel del "derecho de aduana" 4 o cuando ella constata el "Derecho
Común" europeo (es decir, los principios jurídicos que se aplican en todos
los Estados miembros en razón de una comunidad de concepciones jurídicas,
por ejemplo, la licitud de la reserva de propiedad,5 la práctica que ella siguió creó la base de donde nacería poco a poco un derecho consuetudinario".
Por su parte, los Profesores Eduardo Jiménez de Aréchaga y Felipe H. Paolillo, en su estudio: Contralor de la Legalidad de los Actos Comunitarios.
Interpretación unitaria del Derecho de Integración,8 consideran que los "juristas europeos han tenido la fortuna de observar de cerca y aun de participar
en el nacimiento y desarrollo de un nuevo orden jurídico internacional, el
de la Comunidad Económica Europea, que dentro de un lapso considerablemente breve evolucionó hacia formas muy maduras de supranacionalidad.
Ellos han podido, entonces, palpar y poner de manifiesto en repetidas oportunidades las dos tendencias principales, características: por un lado, el nuevo
sistema normativo revela como todo sistema jurídico, una tendencia natural
hacia la unidad; por el otro lado, y simultáneamente, tiende hacia la diversificación, en el sentido de que multiplica sus elementos formativos y se
expande sobre campos cada vez más vastos. En el orden jurídico de las Comunidades europeas, ambas tendencias son fácilmente perceptibles por cuanto el derecho comunitario aparece desde su origen dotado de un vigor particular: manifiesta su vocación por regir mayores sectores de la actividad
económica, y opera directamente dentro del ámbito interno de cada Estado miembro.
Respecto de los dos puntos que estudian los tratadistas citados, cada uno
referido a las posibilidades y proyectos de la ALAC (Asociación Latinoamericana de Libre Comercio) son ambos resortes cuya finalidad última es la
de mantener la unidad del orden jurídico comunitario. Esta unidad puede
enfocarse desde el punto de vista intrínseco y desde el punto de vista extrínseco, división ésta que proponemos siempre que no se la considere con demasiado rigor técnico sino sólo a los efectos de una más clara exposición.
Cuando nos referimos a la unidad intrínseca tenemos presente que todo ordenamiento jurídico se compone de normas diferentes por su origen, por su
naturaleza y por su eficacia jurídica. Estas diferencias son particularmente
claras en los sistemas jurídicos de entidades internacionales tales como la
CEE (Comunidad Económica Europea) y la ALAC, es decir, de personas
• Recopilación de jurisprudencia de la Corte, vol. 8. p. 882.
• Recopilación de jurisprudencia de la Corte, vol. 8, p. 754.
• Aparecido en Derecho de la lntegraci6n. Instituto para la Integración de América Latina. Banco Interamericano de Desarrollo. No. 1, Octubre, 1967, p. 10.

j~rídicas internac!onales con fines esencialmente económicos, y cuya existencia se basa en cierta clase de tratados p_oseedores de algunas características
peculiares que han justificado para muchos autores la creación de una nueva
categorí~: la de _los_ traité-cadre. (Tratados-cuadro). En este tipo de tratado,
las c~esbones pnncipales se solucionan mediante fórmulas globales y se deja
al cmdado de los órganos y mecanismos que el propio tratado crea la complementación y concreción de esas fórmulas para que éstas puedan' ser aplicadas efectivamente.
Por último, en lo que respecta a la naturaleza del Derecho Comunitario
lo~ autores q~e glosamos, dicen que: "Al organizarse los diversos procedí~
rruentos q~e tienden a garantizar la unidad e integridad del orden jurídico,
debe partirse de un supuesto básico: la superioridad del Derecho Comunitario, que es en esencia un orden jurídico internacional sobre los ordenamien~os jurídicos de cada Estado. De ello se deduce que la' unidad y el respeto
de dicho ordenamiento jurídico no podrá lograrse si se deja en manos de
cada Estado miembro de la organización el funcionamiento de los mecanismos aludidos".
De ~ _lectura de los conceptos vertidos por los tratadistas mencionados que
transcnb~os_ acerca del Derecho Comunitario, pensamos que la ubicación
y denorrunación que este nuevo Derecho recibe puede prestarse a confusión.
. Así, en aras de la claridad, debemos indagar en las raíces de la problemábca que presenta el Derecho Comunitario, y analizar las analogías que pueden presentarse entre éste y el Derecho Internacional· si bien haciendo la
dis~nción de que ~o es cuestión puramente de analo~as, sino 'que es necesario _establecer primeramente la diferenciación que hay entre uno y otro,
atendiendo a la naturaleza intrínseca de cada uno de ellos, de ser esto posible en lo que se refiere al primero.
En el Derecho Comunitario, de acuerdo con los criterios anteriormente
expuestos, vemos que se parte -lógicamente- del concepto fundamental
de comunidad, concepto que no siempre ha tenido la connotación actual
'
especialmente en el campo del Derecho Internacional, que ha sido el gran
crisol en donde nacen las nuevas instituciones. Ahora bien, conviene admitir
que existen categorías preestablecidas para llegar a ese estadio, cuar.do modernamente se ha hablado de Jo regional y de integració11, ru.í como de Jo
supranacional, elementos que han venido apareciendo en forma gradual, impulsados preponderantemente por necesidades de orden económico, que son
el factor que ha determinado modernamente su existencia, si bien los tratadistas en cuestión hacen alusión a una "unión social y económica", como
así se advierte en el criterio sustentado por el Dr. Hallstein. Por tanto, no es
posible inadvertir el desarrollo de esas agrupaciones que se han producido

709
708

�'

en lo jusinternacional, pero que en su concepción, definición y establecimiento, se separan de él para llegar hasta la constitución del Derecho Comunitario.
Diversos conceptos se han elaborado en torno a lo regional y para el caso
hemos tomado uno que nos parece tener mayor claridad, ya que abarca los
elementos que lo fonnan. Así, tenemos la concepción de J. Lloyd Mecham;
quien establece que: Desde los más remotos tiempos los Estados que han
tenido áreas geográficas vecinas se han unido para alcanzar mejores objetivos
comunes deseados. Las características, propósitos y éxitos de tales agrupaciones regionales han variado ampliamente; pero la ,·alidez del principio de
que similares propósitos en los asuntos internacionales pueden ser totalmente
realizados a través de una acción conjunta por un grupo de Estados comprometidos o teniendo un interés en algunas áreas geográficas, ha nutrido la
idea del regionalismo a través de las edades".
Ahora bien, algunos autores no están de acuerdo con el contenido del principio enunciado, si se toma en cuenta que en los últimos cincuenta años un
nuevo concepto de la universalidad de intereses entre todas las naciones ha
encontrado aceptación y aplicación práctica, tanto en la Liga de las Naciones, como en las Naciones Unidas. Así, los uni,·ersalistas afirman que los intereses políticos, económicos y estratégicos no pueden ser divididos en regiones ya que, como la paz misma, son indivisibles. La asociación geográfica,
dicen, no necesariamente corresponde a los intereses actuales de vecinos, ya
que para las naciones colindantes no siempre hay lógicos y actuales cooperadores, tomando en cuenta que las diversas naciones no están frecuentemente
distantes, desde que los mares no las separan ya.
Sin embargo, aunque las fuerzas del nacionalismo son aún significativas,
el mundo moderno ha llegado a ,·erificar que el Estado-nacional es muy pequeño como comunidad política y que el viejo estilo del equilibrio del poder
es muy precario, ambos como medios para afirmar la seguridad en el siglo
XX. El autor citado estima que la creación de los dos recientes y grandes
experimentos de organización mundial para los fines de seguridad mundial no
ha significado la desaparición de la asociación regional de naciones con propósitos de seguridad. Por el contrario, el regionalismo florece durante la corta
vida de la Liga de las Naciones y en la elaboración de la Carta de las Naciones Unidas, cuando el principio del universalismo se comprometió a extender y asegurar el acomodamiento de los acuerdos autónomos de seguridad
regional.
El "regionalismo", como concepto de colaboración internacional y de organización, con propósito de seguridad, no se ha precisado y no ha tenido
1

J.

Lloyd Mecham, The United Statts and Jnteramtrican Securit)', 1889-1960.

University of Texas Press, p. l.

una aceptación general, tanto en lo individual como por las naciones, las que
no han llegado a ponerse de acuerdo acerca de una definición. De hecho
el comité de acuerdos regionales en la Conferencia de las Naciones Unid~
e~. ~an Francisco, ~l.udió el intentar una definición debido a la obvia impos1b1hdad de rec~nc1h~r puntos de vista divergentes. Se decidió entonces que,
des~e que las s1tuac~ones a las cuales el término "acuerdo regional" puede
aplicarse son muy diversas y que desde que los intentos para formular una
definición precisa serían imposibles, el curso más prudente a seguir debería
ser aquel que proveyese una laxitud ilimitada para los fines de una comprensión general, con un significado que pudiera ser aceptado para desarrollarlo a través de la experiencia. Como es de notarse, la historia de los acuerdos regionales bajo las Naciones Unidas ha probado la sabiduría &lt;le tal decisión, ya que, aunque el regionalismo ha asumido formas inesperadas una
más clara comprensión del concepto se ha desarrollado.
'
Por ejemplo, dice J. Lloyd Mecham 8 al definirse un acuerdo regional,
normalmente debe esperarse que un elemento geográfico sea esencial, tomando en cuenta la contigüidad de un grupo de Estados.
Sin emba~go, de acuerdo con Kelsen, no se requiere que las partes en un
acuerd~ regional sean geográficamente vecinas. Es esencial solamente que
las acciones de la organización establecidas por el acuerdo reo-ional sean
restringidas a una cierta área la cual esté determinada por el ac~erdo.
Un acuerdo regional de seguridad es considerado generalmente como asociación voluntaria de un grupo de Estados soberanos, ya sea dentro de un
área determinada o ~eniendo intereses comunes en esa área para los propósitos
de una defensa conJunta. La cooperación debe estar basada más en el consentimiento que en la fuerza y este consentimiento puede ser obtenido solamente cuando en ella hay coherencia en el grupo.
De los anteriores conceptos es posible distinguir los dos fines primordiales
qu~ han dete~nado los ac_uerdos regionales: fines de seguridad y de cooperación, esto ultuno detennmado por fines esencialmente económicos· aclarando, lo que h~ sido sostenido por muchos tratadistas en el sentido de que
un acuerdo regional no puede serlo realmente sin una debida organización,
que tenga un fundamento jurídico. También el que una "comprensión" regi~n~l es muy dife~ente de un "acuerdo'' regional, ya que la primera puede
ex1strr totalmente sm una maquinaria para implementar políticas comunes.
Regionalismo bajo las Naciones Unidas. En contraste con el Pacto de la
Liga de Naciones, los acuerdos regionales tuvieron una positiva y detallada
ratificación en la Carta de las Naciones Unidas. Aunque parecía haber poca
disensión en San Francisco en lo concerniente a la necesidad de acuerdos re' lbid., p. 3.

711
710

�gionales de seguridad, si hubo un gran desacuerdo en lo referente a la propia
relación entre tales agrupamientos y la nueva organización mundial. La cuestión, como terna, era la naturaleza y el intento de autonomía que deberían
ser celosamente acordados en los arreglos regionales dentro del contexto de
un sistema universal de seguridad. La estipulación en los Proeósitos de Dumbarton Oaks de que una organización regional no debería tomar una acción
compulsiva sin estar expresamente autorizada para hacerlo así por el Consejo
de Seguridad de las Naciones Unidas, tuvo una fuerte objeción, particularmente entre los latinoamericanos. Veían que un simple miembro permanente
del Consejo de Seguridad podría bloquear la acción de seguridad regional
con su veto.
La Carta de las Naciones Unidas dedica un capítulo entero (Cap. VIII,
artículos 52-54) para el tema "Acuerdos Regionales". Los artículos 33 y 51
también están relacionados con la materia. En general, nada en la Carta
"preclude la existencia de acuerdos regionales o agencias encargadas de
tales cuestiones relativas al mantenimiento de la paz internacional y la seguridad cuando son apropiadas a una acción regional, proveyendo que tales
acuerdos o agencias y sus actividades, sean consistentes con los propósitos y
principios de las Naciones Unidas". ( Artículo 52, párrafo 1).
En otro aspecto, no menos importante es el punto de vista que nos proporciona el Dr. Luis García Arias,' en su estudio denominado "El Regionalismo Internacional". Este autor establece que el Estado nacional ha sido el
gran instrumento que han usado los pueblos para manifestar su presencia
actuante en la historia del mundo moderno. Desaparecido el orden medieval,
realizado dentro de un ámbito territorial más bien estrecho, ampliado el campo en la revolución espacial de los descubrimientos hispánicos, entre los siglos XVI y XIX el Estado-nación ha sido "la más adecuada combinaci6n
de potencial humano, econ6mico y espacial, con los medios técnicos e institucionales" de que se dispuso. Pero ya en el siglo XIX, tales Estados nacionales tuvieron que efectuar despliegue de fuerzas para formar imperios coloniales con el fin de ampliar su potencia política y económica. Por las propias
características de los pueblos coloniales, éstos resultan insuficientes a medida
que el proceso de concentración de poderío prosigue y se expande. Se precisa
entonces una ampliación del espacio no sólo a costa de los pueblos coloniales, sino aun sobre los pueblos nacionales, esto es, sobre las pequeñas potencias por parte de las grandes potencias, que estrechan su número y multiplican sus exigencias. Este proceso culmina en nuestros días, en los cuales hasta
el mismo concepto de Gran Potencia es rebasado por el nuevo concepto de
• Luis García Arias, El Regionalúmo Internacional. Actas del Primer Congreso
Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, vol. II, pp. 80 y siguier.tes.

Superpotencia, la cual ya no sólo domina política y económicamente a las
pequeñas Potencias, sino incluso dirige a grandes Potencias. En realidad, es
fácil ver hoy ejemplos concretos de esta enorme concentración de poderío.
Este fenómeno de desarrollo de poderío -agrega el autor citado- ha
sido causa también de la producción de otro: el fenómeno del regionalismo
internacional. De éste cabe establecer dentro de las causas de su nacimiento
una doble etiología: por un lado, el proceso ya señalado de crecimiento ha
hecho que las Sueerpotencias, que por definición llevan a cabo una "weltpolitik", ya que tienen intereses mundiales, aspiren a crear dentro de su área
geográfica más próxima una zona reservada de influencia indiscutible, que
le sirve, al propio tiempo, de zona de seguridad (en cuanto "glacis" para
el choque militar) y de zona de apoyo ( en tanto pueda conseguir en ella
apoyos incondicionales), y que, en todo caso, les liberen de la necesaria atención al espacio próximo en momentos en que han de concentrar sus esfuerzos
en zonas de choque lejanas. Por otro lado, el surgimiento de los grupos regionales es debido a la señalada angostura del pequeño Estado nacional, que
se encuentra empequeñecido todavía más ante las Superpotencias, y que opta
entonces por unirse con otros pueblos afines, para con la unión lograr la
fuerza. De este doble modo, pues, arranca, a nuestro parecer, el fenómeno
moderno del regionalismo internacional.
Ahora bien, estima el Dr. García Arias que para que se efectúe la necesaria integración de varios Estados en un grupo regional internacional, es preciso existan determinados elementos que lo hagan posible. ¿ Cuáles son estos
elementos de integración?
En nuestra opinión, hay cinco factores o elementos de integración de las
comunidades regionales internacionales, que son:
1). La comunidad espiritual, abarcando en ella el pasado histórico común, la identidad de lengua, la igualdad de religión, la semejanza racial,
la comunidad cultural. Estas afinidades son de primera importancia, ya que
los pueblos que tienen estos rasgos comunes, evidentemente son aptos para
constituirse en grupo frente a otros de diferentes características.
2). La cooperación económica; es decir, la posibilidad de que ésta pueda
existir por haber sistemas económicos complementarios entre los diversos Estados que forman el grupo regional, de manera que por el intercambio de
diferentes producciones entre sí y la debida distribución entre productos agrícolas e industriales, se logre que en gran parte se constituya una unidad económica autárquica.
3). La uniformidad política, la existencia en cada Estado de formas similares de Gobierno, de regímenes políticos que respondan a principios idénticos. Menos importante este elemento en otras épocas, es hoy uno de los más
relevantes.

713
712

�4). La contigüidad geográfica, que es elemento de primer orden, en cuanto soporte material de la agrupación, e implica la solidaridad teritorial.
5) . La solidaridad grupal, esto es, la conciencia y la voluntad de los pueblos de pertenecer a un grupo diferenciado de los demás, y de mantenerse
solidariamente unidos, no de una manera esporádica y circunstancial, sino
en relación al mayor número posible de actividades que presenta la compleja vida internacional. 1 º
Lo que sí cabe decir -agrega- es que, en ausencia de la mayor parte
de estos factores, no puede constituirse una verdadera agrupación regional,
aunque sí cabe establecer acuerdos regionales, o sea, establecer una forma
societaria internacional, mientras que una auténtica agrupación regional ofrece los rasgos característicos de una forma comunitaria.
Ahora bien, en el Derecho Internacional -atendiendo a su concepto tradicional-, se establece su objetivo como regulador de las relaciones que de
toda naturaleza se producen entre los Estados considerándolos como comunidades jurídicas soberanas y al hablar de estas relaciones, quedan comprendidas todas las que se producen en la necesaria y cambiante vida de relación social, cultural, política y, preponderantemente, de acuerdo con la circunstancia privativa actual, las económicas. Es sobre este aspecto que se
ha efectuado una proliferación en el campo internacional de nuestros días
y dentro del marco elemental básico en que se encuentra ubicado el Derecho
Internacional, vemos que ha desempeñado su cometido en la medida en que
las exigencias lo han requerido, como se comprueba con la institución de
múltiples instituciones, hasta llegar al propio Derecho Comunitario, el que
nace bajo la égida de un instrumento jusinternacionalista.
Hemos observado cuáles son las características del regionalismo y de su
proceso, pero cabe señalar que como un período transitivo que es, no puede
constituir un status quo definitivo y permanente, si atendemos al dinámico
proceso de internacionalismo 11 en que se encuentra el mundo de nuestro
tiempo. Con cuánta razón el eminente Vitoria, con su penetrante inteligencia,
pudo establecer por primera vez su noción de comunidad internacional, derivándola del conocimiento que tuvo de la sociabilidad, de la sociedad natural,
de las relaciones entre los pueblos . ..
Cuando actualmente se haWa de comunidad, no siempre se tiene una idea
que pueda brindarnos la claridad suficiente. Tal resulta del concepto de
Derecho Comunitario y cuando se emplea tal concepto a agrupaciones de
Estados determinados. Como lo afirma Verdross,1 2 la definición del Derecho

Internacional Público no puede hacerse sobre la base de características abstractas, sino partiendo de una comunidad concreta y ésta no es otra que
la comunidad internacional de los Estados, que en el curso de la historia
ha ido adquiriendo únidad sociológica y normativa.
Sin embargo -agrega Verdross-, la idea de comunidad está todavía
poco desarrollada en el Derecho Internacional común. Ello resulta, ante todo,
de la escasez de normas coercitivas que ha movido a algunos autores a afirmar que el Derecho Internacional carece de ellas. El moderno Derecho Internacional no comprende sólo normas cuyo objeto sean las relaciones entre
Estados y las relaciones entre los Estados y otras comunidades reconocidas
como sujetos del Derecho Internacional Público, sino que algunas de sus
normas particulares regulan directamente la conducta de individuos. La comunidad de los Estados ha ido, de esta suerte, convirtiéndose paulatinamente
en una multiforme comunidad internacional.
La doctrina más reciente -agrega- ha ido, sin embargo, sustituyendo la
sistemática jusprivatística por una sistemática juspublicística. Como ocurre
en derecho político, se toma como punto de partida una comunidad. Ahora
bien: la comunidad de que arranca el Derecho Internacional Público no es
un Estado, sino la comunidad de los Estados. Por eso, las normas que constituyen esta comunidad pueden considerarse como la constitución de la comunidad de los Estados, en el sentido natural de la palabra. Pero el concepto
de constitución en sentido material se emplea en una acepción lata o estricta:
de ahí que en el caso presente pueda la constitución abarcar todas las normas
del Derecho Internacional común, o simplemente las más importantes.13
Al referirnos al aglutinarniento internacionalista, multiforme y siempre en
proceso, vemos que la dinámica de la vida social internacional ha tenido
tal aceleración que se han atropellado las transformaciones más allá de lo
previsible.
Desde el fin del período feudal, la sociedad humana ha puesto especial
interés en el desarrollo del Estado nacional; ello no obstante, todavía no
hemos alcanzado la meta del Estado mundial, nos encontramos en el proceso
del regionalismo, que, hoy por hoy, ha dado origen al Derecho Comunitario,
el que, en buena hora debe ser acogido para el estrechamiento y fortaleza
de los vínculos que deben existir entre todos los pueblos del orbe.

10

lbid., p. 81.
Alberto García Gómez, Internacionalismo y Universalismo, Humanitas, vol. V,
p. 533.
12 Alfred Verdross, Derecho Internacional, p. 5.
11

11

lbid., p. 83.

715
714

�ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LAS TÉCNICAS DE
PARTICIPACIÓN ENTRE EL PERSONAL DE L1NEA
QUE LABORA EN EMPRESAS INDUSTRIALES Y
LA ALTA GERENCIA DE LAS MISMAS
Lic. FERNANDO GARZA Quraós, C.P., M.B.A.

"NUNCA HE oíoo CANTAR A LOS OBREROS mientras trabajan, en tanto que
siempre que entro a un taller de artesanía veo sonrisas y escucho cantos, es
que la inteligencia está produciendo su labor". (Cárdenas, César Augusto,
Humanitas, 1967, p. 110).
Es un hecho evidente que a pesar de lo sensacional y estridente de los inventos y descubrimientos, nuestra época no ha llegado aún a congraciarse
con los adelantos de la llamada Revolución Industrial. Sin duda alguna,
esto se debe a que el equilibrio es obra de maduración y la iniciación del
fenómeno aludido, dista sólo dos centurias de nuestros días, lo cual, para la
biografía de la Humanidad, representa muy poca cosa.
También es notorio que en la actual controversia entre trabajadores y
empresa, la última ha obtenido ventajas a expensas del ser humano, y que
mientras la organización empresarial justifica su existencia por la eficiencia,
la contraparte, que en la terminología moderna se le conoce con el nombre
de recursos humanos, trata aún de armonizar y de evitar el desperdicio de
las facultades de sus componentes.
Situándonos ante este conflicto de intereses, trataremos de presentar una
síntesis de la problemática y de las soluciones que se han experimentado
en otros países, o que han resultado ser francamente satisfactorias. Al hacerlo, estamos conscientes de que tales soluciones -en caso de que lo seanrepresentan formas que aunque en sus directrices generales tienen similitudes
con nuestra situación (es decir, con el problema de los recursos humanos
aquí y ahora, o para mayor claridad, los problemas de personal en México
y en 1969), pertenecen a circunstancias ajenas a la nuestra, por ello, nos
adelantamos a reconocer las limitaciones de nuestra exposición.

717

�Panorama Introductorio
Para proceder a analizar la problemática planteada esbozaremos algunos
factores sobresalientes:
l. La Revolución Industrial tuvo su origen en Inglaterra alrededor del
segundo tercio del siglo XVIII y sus últimas consecuencias aún no han

sido alcanzadas.
2. Al hecho histórico anterior se añade el de que las llamadas "Ciencias
· del Hombre·• hayan surgido tan próximamente, pues mientras que las
ciencias fisicoquímicas, filosóficas, fisicomatemáticas y otras disfrutan de
una respetable antigüedad, es notoria la falta de madurez de la Antropología, la Sociología y la Psicología.
Sobre esta última ciencia, una de las mentes mejor formadas de nuestra época, que planteó una abundantísima problemática y que al mismo
tiempo era una pluma de primera magnitud, don José Ortega y Gasset,
decía: "Es lamentable que la labor psicológica de los últimos cien años
no haya desembocado aún en la cultura general, y sea forzoso de ordinario reducirse a la óptica gruesa, que aún suele emplearse para contemplar la psique humana".
3. El último factor que vamos a incluir en nuestro análisis es el nacimiento
de la Ingeniería Industrial, o lo que es igual, la aplicación de las técnicas de la ingeniería en la industria. Esta conquista genial cometió el
error de aplicar al ser humano las mismas consideraciones que a la máquina y por una idea que en este momento no importa desentrañar,
juzgaba que el hombre posee una tendencia hacia la holgazanería.
Recapitulando lo expuesto encontramos:
a. Un fenómeno muy complejo, la Revolución Industrial, que tuvo su
origen en Inglaterra hace cerca de dos siglos, cuyas últimas consecuencias aún no conocemos.
b. Una falta de apoyo oportuno por parte de las ''Ciencias del Hombre"
para estructurar en forma armoniosa y equilibrada los cambios introducidos por el fenómeno anterior.
c. La aparición de una técnica novedosa que parte de principios escépticos sobre la naturaleza humana, y que trata de aplicar al trabajo
humano las mismas consideraciones que a los mecanismos.
Con lo anterior resulta obvio que surgiera, entre otras consideraciones negativas, el patemalismo. El hombre es flojo, por ello se le debe vigilar estrecha-

mente para que trabaje en forma adecuada. El único incentirn que tiene en
la empr~ es su s~lario. Por ell_o, entre más produzca, más se le debe pagar.
~I salan~ ~ clesta30 es el único que debe utilizarse. Es evidente que estas
ideas peslffilstas se encuentran en discrepancia absoluta con las que sirvieron
de bandera ideológica en la lucha e instauración de los ideales democráticos
, son .1as que conforman nuestro sistema político-social, a saber:
'
que aun
l. Todos los hombres somos iguales y tenemos iguales derechos; y
2. El hombre es un ser dotado de razón, y mediante el uso de esa facultad
p~ede escoger dentro de sus semejantes a los mejores, para que lo gobiernen.

_La probl~mática queda planteada con los datos anteriores y puede resumirse drásticamente en: democracia o totalitarismo; participación de lo;
componentes o dirección dictatorial. O dicho en otras palabras: ¿No representa desaprovecha.miento no utilizar en forma íntegra y sistemática las sugerencias de quienes se encuentran en todos los niveles de la organización
industrial? ¿ O es que el monopolio de la racionalidad está localizado única
y exclusivamente en la cúspide del organigrama?

Problemática de la Participaci6n
Una de las autoridades en materia administrativa Lyndall Urwich, sostiene
que: "Es imposible concebir la existencia de la organización (empresarial)
a menos que alguna persona o personas estén en situación de exigir que
otras actúen".
Esto nos lleva a la necesidad de definir el término control, el cual de acuerdo con A. S. Tannenbaun es "cualquier proceso a través del cual una persona o grupo de personas determina lo que va a hacer otra persona o grupo
de personas". Resulta obvio que el control está íntimamente relacionado con
la autoridad, que no es otra cosa que el derecho / ormal de ejercer el control. Ambos términos se conectan con el concepto de poder, que es la capacidad de ejercer el control. Tanto el poder como la autoridad tienen existencia potencial, es decir, pueden o no realizarse. El control puede ser:
l. Especüico o General;
2. Mutuo o Unilateral.

Adelantando un poco nuestra exposición, podemos decir que para obtener
un aprovechamiento íntegro de todos los participantes o miembros de una
719

718

�empresa, el control debe ser general, en vez de específico; y mutuo en lugar
de unilateral.
Antecedentes Ideológicos de la Participación.

l. En 1938 K. Lewin llevó a cabo una serie de experimentos sorprendentes
sobre el liderazgo democrático y autocrático que se han convertido en arquetipos de la psicología industrial.
Importancia de la Presencia del Líder.

2. Dentro de los innumerables experimentos que llevó a cabo este gran
guestaltista que en vida llevó el nombre de Kurt Lewin se encuentra uno
realizado durante las premuras de la Ultima Guerra Mundial, cuyo hallazgo
fundamental fue que los grupos son más flexihles que las personas aisladas;
por ello, para cambiar los hábitos y aptitudes se debe trabajar con los grupos
importantes o crear nuevos grupos.
A este respecto es pertinente aclarar que el grupo no es la simple suma
de los integrantes, así que para estudiarlo no podemos proceder a estudiar
uno de los integrantes y multiplicar los resultados obtenidos por el número
de componentes. La dinámica del grupo es diferente de la dinámica personal.
Por similitud consideramos oportuno mencionar el argumento tan traído
y llevado y sobre todo por quienes lo detentan y defienden como blasón: "Yo
tengo n años de experiencia en este trabajo (o empresa)". El problema que
surge es: ¿Tiene esa persona realmente n años de experiencia? ¿ O es la experiencia de un año, multiplicada por n?
¿ Por qué no se ha aprovechado en forma adecuada el cúmulo de conocimientos que se deducen de estos experimentos? Nótese que los primeros
experimentos de Lewin son de hace treinta años.
Un notable filósofo ruso. N. Berdiaeff, sostiene que "todo cambio significa
violencia". Y dentro de la empresa la parte que reúne las características de
la persona madura es la administración, mientras que la que por algunos matices podríamos en cierta forma equiparar a la adolescencia, es el grupo
laboral. Por ello, la oposición hacia estos cambios surge de la administración.
Por otra parte, hay una cantidad de razones por las cuales los administradores se oponen a que los trabajadores tengan una participación mayor, ya
sea a través de los sindicatos, o como parte de un sistema organizacional
de participación.
Primero, la teoría tradicional de la administración no considera la responsabilidad o iniciativa del trabajador, por ello los administradores conceden
o tratan de conceder un papel limitado y pasivo a los trabajadores.

720

Sin embargo, muchos administradores expresan puntos '1e vista inconsistentes sobre este aspecto, dado que los tratamientos tradicionales se oponen
a los valores que sostienen y propugna la democracia. Sobre el particular
es conveniente hacer mención de un estudio internacional de tres mil administradores de catorce P.aíses, que mostró que los administradores apoyaban
en forma decisiva la idea de que los trabajadores participaran en la toma
de decisiones. Sin embargo, el mismo grupo sostuvo que los trabajadores
carecían de liderazgo y que preferían ser dirigidos y evitar responsabilidades.
Esta inconsistencia implica una democracia aristocrática, que incluye una serie de creencias negativas en relación con las capacidades humanas.
Segundo, la experiencia de los administradores a menudo es contraria al
punto de vista de la participación, porque el tratamiento tradicional puede
lograr y de hecho en la mayor parte de los casos logra, una mayor productividad inmediata. Sin embargo, esta ventaja en la productividad puede exagerarse en las mentes de los administradores que no tienen acceso a las mediciones normales (en caso de que las haya) que registran las motivaciones
importantes, las actitudes y percepciones de la fuerza del trabajo.
Las cifras de producción pueden estar bien, mientras que la atmósfera social y psicológica está deteriorándose.
Tercero, los administradores temen que entregar parte del control a los
trabajadores conduzca al caos. A menudo se cree que los trabajadores están
abiertamente en contra de la empresa y de sus objetivos. Por ello los gerentes
creen que conceder poder a los trabajadores sería lo mismo que "darles alas
a los alacranes".
Por último, los gerentes consideran o se inclinan a pensar que el control
por parte de los trabajadores amenaza su propio poder.
Esta creencia está apoyada en dos supuestos:
l. Lo que se llama la ley de todo o nada del poder. O uno conduce o es
conducido. O es fuerte o es débil; o controla o es controlado; "o friega,
o lo friegan".
2. El poder es una área de tamaño fijo, consecuentemente el aumento de
poder de una persona disminuye automáticamente el del otro.
La dinámica de la participación se basa en el hecho de que a través de
participar se mitigan, si no es que se superan, algunos de los problemas
creados por la jerarquía. En vista de que los operarios de línea son los únicos
a los que no se les permite tomar ninguna decisión, los sistemas de participación se refieren fundamentalmente a la intervención de estos sectores empresariales.
La jerarquía crea serias diferencias en lo que se refiere a la satisfacción
y adaptación de las personas que se encuentran en rangos diferentes. La par-

721
H46

�ticipación aminofá. este aspecto. En general, todos los miembros de la organización quieren ejercer control, por eso la participación es una fuente importante de gratificación.
Los miembros obtienen varios tipos de satisfacciones al ejercer control. El
primero es psicológico o simbólico. Las personas pueden obtener satisfacción
debido a su necesidad de autodeterminación. En otras palabras, afirmar que
un miembro de la organización es importante o que ha tenido éxito despierta
sentimientos de respeto y consideración para la persona de referencia, lo cual
redunda en mejoría de su ego. La participación también puede incluir recompensas materiales o prácticas.
Por último, la participación a menudo es intrínsecamente satisfactoria, porque puede incluir actividades de reto o desafío sobre habilidades intelectuales,
técnicas y de otra índole. Los trabajadores pueden utilizar sus conocimientos
y habilidades para elaborar formas nuevas y mejores para desarrollar sus
trabajos.
Resumiendo, podemos decir que la participación reduce algunas de las frustraciones inherentes a los puestos de rangos bajos, al aumentar la autoridad
y el status de estos Euestos y al ampliar las actividades de aqué11os al conducir a decisiones que parezcan menos arbitrarias y desventajosas, por e11o
afecta su motivación, más que su satisfacción en el trabajo.
La jerarquía es divisiva; crea resentimiento, hostilidad, y oposición. La
participación reduce la insatisfacción y aumenta la identificación de los miembros con la organización. Las personas se inclinan más a tener cierto sentido
de entrega o trasmisión y de responsabilidad en relación con las tareas que
les han sido encomendadas a través de su capacidad para tomar decisiones.
Los supervisores ya no trasmiten unilateralmente órdenes que vienen de la
superioridad; el supervisor se convierte en alguien que trabaja con, en vez
de contra. La participación también desarrolla el intercambio de ideas y sentimientos, reduciendo con ello las discrepancias en las percepciones, e ideales
- discrepancias que existen fundamentalmente entre personas en diferentes
rangos y que pueden contribuir a los conflictos.
La hostilidad y oposición se reemplazan por actitudes más cooperativas,
acrecentando la influencia que la administración tiene en sus relaciones con
los subordinados. Paradójicamente, a través de la participación, la administración aumenta su control al ceder algo de su autoridad.
Un aspecto importantísimo de la participación es su capacidad para mejorar el control ejercido por los administradores, mientras aumenta el de los
miembros de nivel inferior, porque la participación puede ser un sistema
más controlado, estructurado e integrado que el sistema tradicional de oligarquía. Sin embargo, la naturaleza del control y su distribución son diferentes, el control es más mutuo, en lugar de ser exclusivamente unilateral. Más

aún no intenta operar únicamente a través de la cadena formal de mando.
, ge(Por' eso dijimos en un principio que se trata de que el control sea mas
neral y más mutuo) .
. . .
Los compañeros juegan un papel importante en el eJerc1c10 de~ c~~trol Y
en el mantenimiento de su adhesión hacia las normas de la orgamzac1on que
ellos han ayudado a establecer. El grupo que discute cara a cara es un elemento vital en este proceso. A estos grupos, que pueden haber tenido una
existencia informal opuesta a la organización, se les concede un "status" formal dentro de la oro-anización.
Los supervisores son integrados
en
los grupos,
b
•
•,
,
y el poder de los grupos se ejerce ahora a favor de la orgamzac1on, mas que
en oposición a la misma.
Problemas y limitaciones de la participación

El supuesto básico de toda idea participativa es que hay una fuerte com~nidad de intereses entre empleador y empleado. Este supuesto puede ser mas
0 menos válido, dependiendo de circuntancias políticas y económicas. Por
ejemplo, no tiene sentido en un país ocupado y ex.~lotado
una nación
extranjera, y es menos sostenible durante una depres1on economic~ o duran~e
un exceso de disposición de mano de obra, que durante la prosperidad o baJo
condiciones de escasez de la fuerza del trabajo.
Hay otros puntos de oposición que aparecen como desfavorab~es .ª la "administración participativa", entre los más descollantes están los siguientes:

ro~

l. Las personas cuyas opiniones no han sido tomadas en consideración por
el grupo pueden alejarse de él;
2. La cohesión que produce la participación pueden dirigirse contra la administración;
3. La participación puede formular mayores peticiones de participación,
las cuales tal vez no puedan ser satisfechas por la administración; y
4. La participación normalmente toma mucho tiempo, lo cual puede ser
frustrante para los interesados.
Por último el sistema de "administración participativa" ¿ va a producir
una respuest~ total para la democratización del trabajo? ¿Representa _una
forma de manejar a la empresa y de ampliar los intereses de todos los miembros de la organización? ¿ O es una forma de endulzar una reali?ad que ?culta hechos desagradables de la vida organizacional, y que permite maneJar a
los trabajadores en una forma más hábil?

722

723

•

�Aplicaciones
Todo lo expuesto es producto de la mente académica, es decir, no pasa
las fronteras de la "cultura libresca'', a continuación presentaremos algunas
aplicaciones que han sido desarrolladas y que ya están funcionando para permitir que toda la membrecía de la organización participe en la vida empresarial.

tradores se oponen a hacerse problema de la política en vigor, o a preguntarse sobre la estructura de la organización. En una consideración a corto
plazo, la investigación a través de encuesta puede hacer más eficiente la administración, pero bajo una consideración a largo plazo, la mejoría de la
eficiencia administrativa puede no llegar a traducirse en una contribución
~~itiva para la efectividad organizacional, más aún, puede impedir la efectividad, dado que refuerza las políticas antiguas que pueden haber sobrevivido a su falta de actualidad.

III. Sistemas Sociotécnicos.

Problemática de la Participaci6n
l. Consultoría de Personal.
La consultoría de personal fue uno de los subproductos de las investigaciones llevadas a cabo en la Western Electric. Parece mejorar el estado de
ánimo de los trabajadores y ayudar a adaptarlos a sus condiciones de trabajo. Utilizando una metáfora clínica, se puede sostener que el procedimiento
de consultoría de personal que se basa en el aligeramiento y la satisfacción
que muestran los operarios después de tratar sus problemas de trabajo, viene
a ser una cura sintomática, más que una terapia total.
La mecánica de la consultoría es buscar problemas de relaciones humanas
en la situación de trabajo y estar disponibles para todo el personal cuando
los integrantes deseen o sientan necesidad de apoyo y consejo. Este sistema,
que ya está operando en la práctica mexicana, enfrenta una problemática
seria, porque al rastrear el consultor la fundamentación de las inadaptaciones, tensiones y conflictos que se dan en la industria, debe ayudar a corregir
esas faltas, pero por una P.arte, puede haber situaciones extraempresariales
cuya corrección no cae dentro de los limites ni del consultor ni de la empresa,
y por otra, el área de intervención del consultor en la empresa es una consideración que aún está sujeta a debate.

II. lnuestigaci6n de Encuesta.
Es un acopio sistemático de información a través de entrevistas, cuestionarios y observación. Con ello, se trata de acomodar en forma satisfactoria a
los trabajadores y /o se trata de lograr mejor información sobre la forma de
pensar de la fuerza de trabajo. Representa una ayuda valiosa por lo que se
refiere a modificación de las políticas, aunque este uso es relativamente poco
frecuente.
En forma semejante a la consultoría, la investigación a través de encuesta
en la industria generalmente ha sido utilizada para complementar más que
para cambiar las políticas de la organización. Con frecuencia los adminis-

. Es a todas luces evidente la importancia de los efectos sociales, y psicológicos de la tecnología. Por ejemplo, 1a producción en masa a menudo reduce
los trabajos en sus componentes más sencillos, lo cual, al traducirse a términos humanos, puede frustrar a los trabajadores. Además, la tecnología
también afecta las relaciones entre los trabajadores, al impedir la comunicación de compañero a compañero, o al obstaculizar la formación de nuevos
grupos sociales.
Para contrarrestar los aspectos mencionados, se ha investigado el rediseño
de trabajos proponiendo dos soluciones:
l. La rotación de puestos.
2. La ampliación de puestos.

La ampliación de tareas implica mayor variedad, permite más flexibilidad
requiere más habilidades, y en una palabra, posibilita un mayor aprovecha~
miento del ser humano.
Al iniciar este estudio señalamos que la revolución industrial tuvo su origen en Inglaterra. Don José Ortega y Gasset afirmaba sentir "una profunda
anglofilia''. y en uno de los prólogos de su obra más difundida y comentada,
La Rebelr6n de las Masas, asentó en forma rotunda que "Inglaterra desde
la época de Alcuino está cuando menos cincuenta años adelante del continente". Por ello, si la Revolución Industrial se originó en Inglaterra, y este
país se encuentra a la vanguardia de los sistemas industriales y considerando
su vastísima experiencia, es de esperarse que haya superado muchas de las
consideraciones que plantea el desarrollo industrial. En efecto, los psicólogos
del Tavistock Institute de Londres conceden una importancia especialísima
a las implicaciones sociotécnicas del diseño de puestos, al considerar que la
mayor parte de los sistemas productivos y satisfactorios de trabajo son aquellos
que combinan los aspectos sociales con los técnicos.
El Tratamiento Sociotécnico es semejante al de ampliación de puestos en

725

724

•

�cuanto que ambos reintegran a los elementos simples de un puesto en una
estructura mayor. Sin embargo, se diferencia del anterior en que los puestos
reconstruidos se asignan a grupos, no a individuos, el objetivo es establecer
unidades coherentes de trabajadores y supervisores que correspondan a unidades técnicas que tengan sentido empresarial. Los grupos de trabajo deben
ser aut6nomos en relaci6n con el trabajo total.

IV. El Laboratorio de Entrenamiento.
Este método intenta trabajar tanto en el nivel emocional como en el intelectual del comportamiento a los entrenantes, por ello, desde el punto de
vista psicol6gico este procedimiento es una experiencia de entrenamiento más
profundo e intensivo que el de los métodos antiguos. Este método también
se orienta hacia los grupos. Es frecuente que el primer requisito sea la creaci6n de un grupo coherente de entrenamiento. Además, el entrenamiento no
se dirige tanto a cambiar los rasgos específicos, como a cambiar o tratar de
cambiar los valores y la valoraci6n de los componentes del grupo, es decir,
trata de que las personas sean más conscientes y sensibles en los aspectos de
relaciones humanas. El término laboratorio de entrenamiento se refiere al
programa coordinado que incluye los puntos mencionados. Para lograr dichos
prop6sitos se pueden emplear exposiciones y diferentes ejercicios, pero la parte medular del laboratorio de entrenamiento es el Grupo T. El Grupo T
parte de la consideraci6n de que el principal objetivo general es que los
entrenantes tengan una mayor comprensi6n hacia sí mismos y hacia los demás,
por lo que se refiere a las motivaciones, sentimientos y otros efectos del comportamiento. Esta profundizaci6n del entrenante debe conducir a un incremento de sus capacidades asistenciales y directivas de los demás.
También es posible que el Grupo T aliente a los componentes hacia un
liderazgo más ~emocrático o participativo.
El Grupo T, se integra aproximadamente con diez personas. Los miembros
pueden ser extraños o compañeros de trabajo. Desde el punto de vista formal carecen de líder y de estructura, aunque normalmente dentro del mismo
se encuentra el entrenador profesional, que puede aclarar lo que está pasándole al grupo, o proporcionar informaci6n efectiva. La atrn6sfera del Grupo T debe ser permisiva, esto quiere decir que los componentes pueden experimentar. Por ejemplo, una persona de tipo gregario puede tratar de ser
proselitista, para ver qué efecto tiene esta característica en sí mismo y en
los demás. El Grupo T está diseñado para impulsar tales experimentos, por
ello, parte de una estructura social en la que se dejan en suspenso en forma
provisional las reglas ordinarias de correcci6n o adecuaci6n.
Por último, el Grupo T es autoanalítico. Los integrantes pueden introducir
al grupo cualquier asunto para discutirlo. al hacerlo, los miembros entregan

parte de su int!midad al d:scribir sus posiciones, sentimientos, valoraciones,
etc., ~ro los xruerobros no solo hablan de sí mismos, sino que tratan de hacer
reaccionar a los demás, por ello el valor de estos ex-perimentos personales depende de la retroalimentación, en tal forma, que los integrantes que no se
aventuran a actuar en el grupo pueden aprender en O de los dema's, que'
efecto puede tener su comportamiento.
Estas
del Grupo
T: la falta de estructura, 1a r1cencia,
· la
. características
.,
..
expenmentacion, el autoanáhs1s y la retroalimentación han producido efe .
tos ~umame~te satisfactorios, uno de ellos es que los integrantes se sientacn
atrai_d?s hacia. el Grupo y adquieran conciencia de su membrecía, además
se dmgen hacia. otros en busca de afecto, apoyo y aprobación, con lo cual
el grupo se convierte en un marco de referencia.
La mecfnica del Grupo T se puede describir como una técnica derivada
de la teona de K. Stanislavsky con las variantes del Psicodrama de Moreno.
Los entrenante~ son los actores, pero son actores sin gui6n, es decir desarrollan
su papel con libertad absoluta. En contra de lo que se cree, todo mundo es
buen actor cuando elabora su propio guión, como los participantes conocen
sus papeles '.~ro carecen de guiones, rápidamente se identifican con los primeros.
Se ha criticado que el Grupo T no crea cambios perdurables en las actitudes y los valores. Desgraciadamente la novedad del método no permite que
se tengan datos que apoyen esta tesis o la contraria.

V. Técnicas de Participación.
La deseabilidad de una mayor participación por parte de los trabajadores
e~ la t?ma ~e decisiones ha recibido una gran importancia en la investigación ~sicológica cont~mporánea. El método conocido como simplificación del
trabajo p~rte de 1~ id~ de que los trabajadores son capaces (al igual que
los superv:sores e mgemeros) de diseñar métodos más eficientes de trabajo.
En la epoca contemporánea se ~a revitalizado el método usado por los
constructores de las Catedrales medievales para mejorar el diseño de tareas
a través del _c~nocimiento y la experiencia técnica que los trabajadores tienen de su oficio. Pero la participación se orienta tanto hacia la adaptación
de nuevos métodos, como a la creación de ellos, porque tal y como se ha
expresad~ felizmente "un método no es bueno, a menos que quien lo va a
operar piense que lo es".
A~nque la simplificaci6n de tareas alienta a, los empleados a contribuir
c?n ideas so~re _el trabajo, difiere del esquema normal de la caja de sugerencias en los siguientes aspectos:
. Primero, es una ~ctividad de grupo, no una acfü·idad individual. Los participantes en los equipos de simplificaci6n de trabajo se reúnen para discutir

727

726

�un proyecto y para crear en conjunto formas nuevas y mejores de realizar
un trabajo antiguo e ineficaz.
Segundo, los participantes están entrenados en los métodos de simplificación de trabajo, incluyendo algunos principios de estudios de tiempos y movimientos.
Tercero, los equipos de simplificación de trabajo tienen un "status" oficial
en la compañía, están sancionados, si no es que impulsados activamente por
la administración de plana mayor, y pueden disponer de las instalaciones
de la compañía para sus análisis y deliberaciones.
Cuarto, la actividad del grupo está organizada en tal forma, 9-ue los equipos de simplificación de trabajo llevan a cabo sus tareas a través de pasos
ordenados.

VI. Familias Organizacionales y Encuesta de Retroalimentación.
La retroalimentación incluye algunas formas. Primero, es una encuesta
diseñada para medir las actividades y percepciones de todos los miembros de
la organización en relación con su trabajo, sus superiores, sus compañeros,
oportunidades de promoción, y otros aspectos de sus situaciones de trabajo.
Se forman grupos de discusión en toda la organización. A cada uno de ellos
se le llama familia organizacional y consiste de un supervisor o gerente y sus
subordinados inmediatos. Con ello, la mayor parte de los ejecutivos son miembros de dos familias organizacionales, una en la cual son dirigentes, y otra
en la cual son subordinados, al igual que sus compañeros. Estos grupos se
entrecruzan como resultado de la junta de miembros superiores, y forman
las unidades básicas del proceso de retroalimentación.
Los datos obtenidos mediante encuestas son "alimentados retroactivamente";
es decir, se reportan a estos grupos empezando con el grupo compuesto por
la cabeza de la organización y sus subordinados inmediatos, y dirigiéndose
gradualmente a los niveles inferiores. Como la mayor parte de los supe~sores son miembros de dos "familias" están en contacto con los datos, prunero
en el grupo en el que están entre compañeros, y luego en los grupos con sus
propios subordinados. Con ello, los supervisores juegan un papel coordinador
entre los grupos, al llevar información de un grupo a otro.
La retroalimentación está diseñada no sólo para resolver problemas inmediatos, sino también para establecer un sistema más permanente y participativo en la elaboración de decisiones.
El sistema de familia organizacional y retroalimentación ha sido aplicado
exitosamente en algunas compañías norteamericanas, pero igual que el laboratorio de entrenamiento aún está en período experimental.

728

VII. Descentralización.
La necesidad de descentralizar es particularmente fuerte en compañías grandes, donde el tamaño acentúa los problemas de la burocracia y de la autoridad. Por ello, los sistemas de descentralización permiten a las empresas grandes mantener muchas de las ventajas económicas que proporciona la magnitud, sin sufrir todas las desventajas sociales y psicológicas.
Básicamente el sistema de descentralización trata de reducir los niveles de
supervisión entre la parte superior e inferior del organigrama, concediendo
mayor libertad a las empresas que antes pertenecían a una central o matriz,
convirtiéndolas en esta forma en entidades autónomas o semiautónomas.

Consideraciones Finales
La vasta gama de las aplicaciones de la participación ilustra en forma fehaciente la posibilidad de investigar al individuo desde el punto de vista social
y psicológico y de arrojar resultados satisfactorios, tanto para la persona como
para el o los grupos en los que interactúa. Sin embargo, se ha criticado severamente que la investigación social se encamina casi exclusivamente a disminuir
o socavar la lealtad de los trabajadores hacia su sindicato o evitar el sentido
de pertenecer a una clase determinada. Pero las Ciencias del Hombre pueden
contribuir a un entendimiento entre las partes contendientes al formular nuevas técnicas. Desde luego, no todas ellas van a verse coronadas con el éxito
o a ser efectivas en sus primeros intentos, sin embargo, quienes postulamos
la dignidad y el valor de la persona humana, y estamos convencidos de que
una utilización íntegra del ser humano requiere que se le trate como tal, es
posible que podamos lograr que los trabajadores al igual que los artesanos,
canten y sonrían mientras desarrollan sus labores.

729

�"EL ANÁLISIS DEL SER DEL MEXICANO"

Lic.

DESIDERIO GRAuE

Investigador Honorario del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de Nuevo León

de un cuarto de siglo que, en nuestra cátedra de Sociología en
la Escuela Nacional Preparatoria, en las aulas del vetusto y bien amado edificio de la calle de San Ildefonso, exQoníamos que en esos últimos años, tanto
en el campo de la literatura como en los de la filosofía y la sociología, se
apreciaba la tendencia de nuestros intelectuales a ahondar en el examen del
"Ser" del mexicano, a analizarlo con acuciosidad para tratar de encontrar
auténticas interpretaciones a su modo peculiar de entender e interpretar su
vivencia y quizás por ese camino hallar soluciones a su existencia, y que en
tal tarea, diversos escritores, a partir de la aparición en 1934 del libro El Perfil del Hombre y la Cultura en México, del filósofo, maestro y amigo Samuel
Ramos, al referirse al mexicano le atribuían una serie de rasgos y actitudes
que podíamos denominar su caracterología propia. Señalábamos entonces,
que los escollos que desde luego apreciábamos para llevar a cabo tal cometido eran muchos y de índole muy diversa, tales como: la complejidad del
pasado histórico; la multiplicidad de los grupos autóctonos y sw notables
diferencias tanto somáticas como culturales; las características del conquistador hispano que, mestizo de celtíbero y de árabe, a su vez produjo el nuevo
mestizaje al unirse al indígena americano; el estilo medieval de la vida española y la influencia que la Contrarreforma tuvo en dicho estilo, la cual
se reflejó forzosamente en el mestizo mexicano; el cambio mental y consuetudinario operado con la Independencia; las singularidades especüicas de
nuestro medio ambiente físico, fragmentado en regiones climáticas diferentes
y totalmente diversas desde todos puntos de vista; los acentuados contrastes
de patrones de vida, de civilización y culturales de cada región del país, así
como la evolución económica, tecnológica, e intelectual del marco histórico,
en fin una interminable serie de factores que complicaban la tarea de poder

HACE YA MÁS

731

�clasificar al mexicano, no ya como un hombre de tipo determinado, pero ni
siquiera ubicándolo dentro de varios tipos específicos; señalábamos, además,
que era preciso considerar que todo su modo de vida estaba cargado de un
profundo dinamismo evolutivo y que quizás sólo con el transcurso de un
lapso razonable, tendiera a delinearse en uno o varios estereotipos más o
menos precisos, pero que, en lo general, la multiplicidad aludida de matices que presentaba, aunada a la dificultad de ser captados metodológica,
sistemática y científicamente, hacían la tarea sumamente ardua, por todo lo
cual se recomendaba que había que abordar dicho tema con cautela suma,
metódicamente y con verdadero rigor científico, y recordamos que como pauta
metodológica señalábamos a los alumnos la tesis de la Licenciatura en Derecho de Manuel Cabrera Maciá "Bases para una Fundamentación de la
Sociología" ( Metafísica de la Solidaridad) ( 1938) y posteriormente también
señalábamos la importancia del libro de Félix Kaufmann titulado La Metodologia de las Ciencias Sociales ( 1946).
Desde aquel lejano entonces, como es bien sabido, las inquietudes de los
intelectuales inexorablemente se han seguido traduciendo en infinidad de obras
que sobre el mismo tema han producido tanto ilustres literatos e historiadores, como economistas, filósofos y sociólogos, cada uno de ellos exponiendo
su punto de vista particular conexo a su disciplina, y obras que actualmente
integran en su conjunto una copiosa bibliografía que hemos seguido leyendo,
y observando que de todo este acervo ha resultado un complicadísimo mosaico
compuesto de las más contradictorias opiniones, y de afirmaciones muy subjetivas, produciéndose así una especie de catálogo multifacético de todo género
de adjetivaciones, epítetos hasta denigrantes, que, en resumen, creemos que
han contribuido a deformar, distorsionar totalmente lo que los autores estiman como supuesta personalidad del mexicano, a la cual cada uno de
ellos, con contadísimas y honrosas ejtcepciones, le atribuye, desgraciadamente, los más absurdos defectos y desafortunadamente también, muy pocas cualidades, convirtiéndolo en alguien totalmente distinto de lo que en realidad
de verdad es, o puede ser, pero cuya imagen, así ofrecida, lesiona íntimamente nuestros sentimientos patrióticos, y ello no porque tengamos miedo a
afrontarnos con la verdad, sino por la profunda aversión que profesamos a
las generalizaciones apriorísticas, sin sustentación científica, que constituyen
falsedades. En efecto, muchas de estas opiniones por emanar de personas intelectualmente muy acreditadas cada una en su particular esfera profesional,
y que llegan a la gran mayoría de la población (la que sin ningún espíritu
crítico las acepta y divulga), contienen conceptos, imágenes y tesis inexactas,
que incluso al trascender nuestras fronteras nos son altamente perjudiciales
a pesar de su inexactitud.
Por todos estos antecedentes, al llegar a nuestras manos el libro titulado

732

El Mito del Mexicano, del cual es autor el señor Raúl Béjar Navarro, hemos
dedicado con especial atención algunas horas a su lectura y meditación y su
contenido nos ha sorprendido gratamente. Efectivamente y como afirmamos,
para nuestra sorpresa, hemos encontrado que dedica toda la primera parte
de su estudio, a exponer el "Marco Teórico y Metodológico para el Estudio
del Carácter Nacional", o sea que, con singular acierto y rigurosa técnica
científica, se profundiza en primer término en el análisis de la clasificación
de las ciencias en general, examinando sus postulados y sus métodos de investigación sui-generis, para terminar con el examen de las ciencias sociales
con sus técnicas específicas y sus métodos propios de investigación que deben
ser rigurosamente atendidos si se desea obtener un estudio sistemático de resultados científicamente valederos. En efecto y sin desear profundizar demasiado para no cansar a los lectores, s6lo diremos que el autor describe con
claridad los diferentes procedimientos que han servido y sirven actualmente
de normas en la investigación de las variadas y ricas perspectivas que presenta la conducta social. Se desmenuzan los más modernos métodos tanto de
tipo psicológico como filosófico y sociológico, así como las prácticas de la
auténtica investigación social, tendientes todos ellos, desde su ángulo específico, a capt~ :las reali~ad~ que ofrece. la soci♦d. Creemos que este solo
esfuerzo analítico, de smtes1s metodológica y conceptual, merece sincera felicitación para el autor, pues además de mostrarnos su vasta cultura, que en
resumen sería lo menos importante, nos está señalando con toda precisión la
necesidad imperiosa de la aplicación sistemática y metodológica al examen
del especial tema que enfoca: el análisis del Ser del mexicano.

La segunda y meritoria tarea del autor, es el examen casi exhaustivo de
los principales títulos de la copiosa producción sobre la ' misma temática,' separando para tal objeto las obras, atendiendo al enfoque de cada autor, según
su especialidad, ya sea literaria, psicológica, filosófica o sociológica, y analizando entre las primeras tanto las obras de los nacionales como las de algunos
autores extranjeros.
Indudablemente esta separación conceptual, por especialidades, nos parece
afortunada porque atenta la diversidad de personalidades que han escrito
sobre el mismo tema, es lógico que hayan también partido de supuestos teóricos radicalmente distintos y con trayectorias asimismo diversificadas, por lo
cual era urgente el intentar una clasificación como la lograda en este libro.
Es por demás, digna de elogio la serenidad y la objetividad que el autor emplea al estudiar a cada uno de los expositores y al criticar, como era su ineludible deber, los defectos metodológicos, las carencias sistemáticas y las erróneas
conclusiones que presenta cada una de esas obras, elaboradas desconociendo
el empleo de las técnicas adecuadas, de los presupuestos lógicos adecuados al
fin científico que debe perseguirse con toda seriedad. Sin embargo y a pesar

733

�de la justicia de su crítica, el autor en cada uno de los casos que somete a
examen, puntualiza, cuando ha lugar, lo valedero de algunas conclusiones o
justifica, cuando ello es posible, la actitud personal del escritor.
Pero si bien la crítica serena y justa, cuando se emprende con completa
buena fe y legítimo afán de superación, como la que hace el autor que comentamos, ya constituye por sí misma una ímproba y poco grata labor. estimamos que el principal mérito de su obra consiste en señalar, en delimitar,
en concretar en forma además definitiva, el auténtico tratamiento científico
que el tema exige. Ello nos parece decisivo y creemos que debe ser tomado
en cuenta en las futuras investigaciones por los auténticos estudiosos, pues marca claramente la inutilidad de seguir insistiendo en analizar el "Ser" del mexicano sin sujetarse a un marco científico, positivo y fidedigno.
Cabe aún, en el anterior supuesto, preguntarnos con toda franqueza: ¿ estamos en presencia de realidades, respecto de las cuales, aún empleándose los
métodos más rigurosos de investigación social, puedan ser captadas parcial
o íntegramente? Son obvias, según lo hemos esbozado, las dificultades tanto
teóricas como pragmáticas que debe confrontar el investigador de la realidad
mexicana, pero creemos que pueden solventarse si se acatan, en lo humanamente posible, las directri
metodológicas y sistemáticas en su enfocamiento,
a las cuales se refiere magistralmente Pauline F. Young en su valiosa obra
Métodos Científicos de Investigación Social (1948), y como lo sostiene también en fechas más recientes Osear Uribe Villegas en sus obras: Técnicas
Estadísticas para Investigaciones Sociales (1957) y Veinticinco Conceptos de
Uso Sociológico (1965). Pero además sinceramente estimamos que teniendo
en cuenta consideraciones puramente axiológicas vale la pena el intentarlo
para tratar de ahondar en el conocimiento, en el esclarecimiento y en el señalamiento final de los rasgos más sobresalientes del mexicano, y es urgente tal
empeño, para hacer desaparecer toda la falsa mitología de que se le ha rodeado, que se le ha gratuitamente atribuido, y la cual, en muchos aspectos,
como lo hemos afirmado, no sólo no nos beneficia en absoluto, sino que por
la carencia del adecuado tratamiento sistemático y científico, ofrece ya sea
una imagen parcial, fragmentaria, meramente subjetiva en la mayoría de los
casos, o bien incurre en generalizaciones apriorísticas sin fundamento y sin
valor real alguno, pero en ambos casos, con el común denominador de su
falta de autenticidad a todas luces nociva para nuestro país. Nuestros parabienes para el autor por su sinceridad, por su rigorismo, por su sistemática
y por el definitivo señalamiento, en sus substanciosas conclusiones, de la única
ruta valedera: la auténtica investigación científica.
~féxico, D. F., a 27 de agosto de 1969.

LA SERPIENTE, DIOS PROTECTOR
ÁNGELES MENDIETA

Al.ATORRE

Academia Mexicana de Sociología

CONTENIDO
Prólogo
a)
b)
c)
d)

El símbolo
Las serpientes en la sociología del arte
México, tierra de serpientes
Conclusión que apoya la teoría del origen oriental de las inmigraciones que poblaron América

PRÓLOGO
DURANTE EL OTOÑO DE 1967, mientras los extremistas hacían detonar las curiosas bombas chinas en el dominio inglés de Hong Kong, tuve la oportunidad de adentrarme en los sitios que no frecuentan los turistas, entre ellos,
los mercados de serpientes, prohibidos por el gobierno inglés.
Se venden estos animales al público, en "puestos" al aire libre, como se
venden las "fritangas" en nuestros mercados populares. Desde luego hay diversas formas de presentación para complacer los diversos gustos, por lo tanto
algunas están vivas en recipientes acuosos y pueden ser desolladas y cocinadas
delante del cliente, mientras otras yacen colgantes. La carne de víbora es
~uy apreciada aunque no alcanza los precios de los perrillos de aguas, parecidos a los que se ceban en el occidente de México.
Lo interesante es advertir que la carne de víbora tomada en ayunas, limpia
el organismo de impurezas, según la opinión de quienes la comen.
Cuando pasé a Tailandia, advertí que el signo peculiar de la expresión ar-

734

735

�tística era la serpiente del agua. Los templos tienen en el centro de su construcción un maderamen preciosamente tallado que termina en vértice; a los
lados se desprenden tableros superpuestos y policromos, generalmente en rojo
y oro que terminan en una moldura que forma el cuerpo de la serpiente. Son
las serpientes de la lluvia que imploran a los cielos agua y cuyo símbolo está
ligado a la supervivencia de un pueblo agricultor.
Junto a estos templos de aleros ondulantes y víboras erectas, hay otros gigantescos como el Templo de la Aurora, por donde pasan las barcas hacia
el mercado flotante de Bangkok, donde también se vende la carne de víbora.
En la India hay múltiples representaciones de la serpiente cósmica que se
enreda, sin principio ni fin en los cuerpos sedentes de los dioses tallados en
las rocas.
Un hecho colmó mi interés: en la ciudad de Bangkok, existe la creencia de
que rodeando a la ciudad de una serpiente simbólica, queda a salvo de los
malos espíritus; pues bien, en el Museo Nacional de Antropología de la ciudad de México, se encuentra una maqueta que reproduce la antigua ciudad
de Tenochtitlan, y todo el centro ceremonial se encontraba rodeado por una
muralla de serpientes, llamada precisamente Coatepantli.
¿Qué similitud extraña podía hilvanar este símbolo en las dos culturas? Si
se logra probar que las serpientes tenían el mismo significado y éste era totalmente ajeno a la llamada "cultura occidental", podría obtenerse otro punto
de apoyo para la teoría que sostiene el origen malayo-polinésico de los primeros inmigrantes de América, verdad ya casi probada pero que de todas maneras se soslaya.
1

a) El Símbolo
Símbolo, del latín simbolum y éste, del griego simbolon, es la imagen o divisa que representa un concepto por alguna semejanza o correspondencia que
el entendimiento percibe en ambos o sea una relación entre realidad y significado, definición de la cual partimos para considerar los símbolos animales,
tan frecuentes en las culturas de la antigüedad.
En principio "el animal entró en la conciencia humana como un arquetipo
de un período prehistórico y se manifestó en el artista individual como una
obra de arte vital; pero esta obra de arte, este arte animal, fue arte por ser
vital. Se estableció una correspondencia entre la eficacia de la imagen como
símbolo, o como totem, y su vivacidad como representación de la esencia del
animal; la imagen correspondía en su intensidad, en su realidad".1
Luego, en casi todos los pueblos antiguos, la representación de los anima1

Read, H., Imagen e Idea, Breviarios, No. 127, Fondo de Cultura Econ6mica. Méx.,

p. 37.

736

les no fue algo casual, sino el resultado de una correspondencia vital y familiar.
Ahora bien, hay símbolos superficiales y otros persistentes; de estos últimos es
el símbolo de la serpiente.
Es curioso advertir que los estudios sobre la simbología animal son escasos
habida cuenta de que la interpretación de ellos se hace siempre desde un punt~
de vista particularmente europeo. Respecto a la serpiente, la interpretación
cristiana a temprana hora fijó la interrelación entre serpiente y maleficio con
una buena dosis de repugnancia y rechazo. Pero, ¿ qué oficio particular representaba en la interpretación antigua y particularmente en la oriental?
Conviene, en primer lugar, observar la persistencia del símbolo 2 y luego las
diferentes interpretaciones para encontrar y deducir "constantes" que puedan
dar lugar a una hipótesis.
Frazzer,3 que ha dedicado su vida a las investigaciones de la magia, señala
en sus estudios, numerosas costumbres en las cuales persiste la relación íntima
del hombre con la serpiente. De esta realidad pasaremos a la proyección del
an~al en las obras de arte, para tener a mano la realidad, luego el símbolo
y fmalmente encontrar una interpretación.
Entre las tribus occidentales de Nueva Guinea Británica, el hombre que
mata una serpiente y cubre sus piernas de sus cenizas, queda protegido contra
otras picaduras; los akikuyas de Africa Oriental Británica, dan culto a la serpiente de un río y a intervalos de varios años, organizan una ceremonia en la
cual desposan al dio-serpiente con las jóvenes más hermosas de la tribu. Los
cafres temen matar a la boa constrictor, el mismo temor existe en Madrás; en
el caso de que alguien se vea obligado a darle muerte, es menester enterrar
las cenizas como si pertenecieran a una persona y hay necesidad de hacer purificaciones diversas.
En muchas tribus de África, la serpiente es dios tribal. Los habitantes de la
isla de Fernando Poo, consideran a la cobra como su deidad guardiana y, en
muchas regiones, los niños deben ser tocados por la cola de la serpiente para
que sean protegidos por el dios. Asimismo, sirve de comunión en una tribu
de Punjab y las palabras del rito señalan claramente que si se obedece a la
serpiente se progresará.
Como advertimos, la serpiente es la encarnación de un dios temible, pero
que no causa daño sino inmuniza y protege. ¿ Con este mismo carácter pasa
como símbolo en la historia del arte?
Antes de proseguir veamos que en las costumbres de los primeros pobladores
de Europa, no tiene el mismo significado. Las viejas crónicas relatan ceremonias atroces de crueldad y enconado repudio. En las vísperas del solsticio, se
' Véase El símbolo, su significado y efecto. A. North Whitehead. Inst. Inv. Filos6ficas. U.N.A.M.
' Frazzer, La rama dorada. F.C.E., Méx., 1965.

737
H47

�.
e se habían recogido y al huír por las ramas
serpientes qu
,
. . En la antigua Galia
P rendía fuego a las
, d
l
al produc1a gran regoc130.
ascendían enroscan o~, o cu,
rpientes y desde luego existía
se suponía que las bruJaS podían encarnar en se
"la quema de las brujas"•
b) Las Serpientes en la Sociología del Arte
.,
lástica de la serpiente en las obras de
Veamos a~ora, la rep:esentac1o;H~rus se encuentra en el relieve tinita que
arte. La serpiente con el s1mblolTo_d h ka ' Jain hermosísima escultura ( siglos
data 3 000 años a.J.C. En e rrt an ra
'
,
J?) ha una cobra real que protege al rey.
, .
VII a VII •
'.
.
las fábulas de personajes híbridos; por
La literatura misma se enriquece conl .
de los primeros pobladores de
,
leyenda Khemer, e origen
.
ejemplo, segun u~a
. t
en los seres primigenios fueron Nagas, es decir,
Angkor es la pr~p1a serp1en e, ya humanos Un buen día un príncipe indio se
serpientes termmadas en torsos
N .
, se fundó el reino luego de
casó con la bella hija del rey de los agas y as1
'

h b.
"t
"él procedieron los a itantes .
di ( VII) se encuentra la talla del
En el plafón del templo Haccap~ay:gu ósm:~ env~elve su cuerpo. En Creta
dios Vishnú Arantasayana y la serp1~n edc
do•:~~ prehelénica labrada en
,
h
,·
estatmta e sacer ...,,..
'
se encontro una ermos1s~
1 ·t d la erección de las serpientes emn
actitud de e3ecutar e ri o e
b
mar I y oro e~
. , obre los poderes subterráneos de ultratum a,
brujadas, aludiendo a una acc1on s
.
entra en el Museo de Boston:
procedente del ciclo cretense. La estatu1tadse tn~~ven y terminan apresadas por
las dos serpientes se enroscan al cuerp: ~ ª1 \orso descubierto de la doncella
ella, pero desde sus manos se vu~lven ~c1a e 5
y el rito informa del poder del dios .serp1ent~...a a partir del Génesis y toma
Una interpretación total~ente a3~n~
m1C1 ersión ue se ha sostenido casi
importancia decisiva a partir del Cnstianl~smo,tuv y arqte popular acentúan a
,
p· tu
escultura itera ra
hasta nuestros d ias. m ra,
l 'f ' d l serpiente hasta cobrar definitiva
través de los siglos el carácte~ ma e ilcoC e ·1ª1 Sixtina donde Miguel Angel la
•
,f
simbólica en a ap1 a
importancia este 1ca Y
, d L
d de Vinci de acuerdo con la
tr de su célebre bóve a. eonar o
'
sitúa en e1 cen o
b
b. ta de sierpes pero ellas guardan
mitología helénica, representa la ca eza cu ier
,
el poder de reproducirse nuevamente en cada corte.

s:

) México Tierra de Serpientes
'
. , .
d América tuvieron una relación cordial con las
Los pueblos prehisparudi?º~ . e
Entre los chiriguanos del sudeste de Boliserpientes y algunos las v1mzaron.

c

• Cid, Carlos, Mitología

iental ilustrada. Ed. Vergara. Barcelona, España,

Or

1962,

via, se supone que la serpiente muerde a las jóvenes durante el catamenio; los
huicholes admiran la piel de las serpientes y acostumbran cazar algunas para
que sus mujeres copien sus dibujos en sus bordados; antes de iniciar su labor,
la mujer toca el cuerpo muerto del animal y luego lo lleva a su propia frente.
En algunas partes el hombre que tenga un totem pájaro-lluvia puede hacer
llover tomando una serpiente y sosteniéndola debajo del agua, donde puede
sacrificarla y obtener el beneficio para la tierra.
México ha sido llamado tierra de serpientes y el calificativo es justo. Es también explicable que se encuentren diversas relaciones totémicas y mitológicas
que aludan a la serpiente. La fundación del gran imperio de Tenochtitlan
nace precisamente con el símbolo de la serpiente y se proyecta después en el
emblema nacional.
Por otra parte, la leyenda habla de Quetzalcóatl, el pájaro serpiente unido
a la presencia de un hombre extraño pero definitivamete benéfico.
Esta significación se proyecta en tableros, estelas, cornisas, adornos y pinturas que forman el gran acervo cultural de los pueblos antiguos.
d) Conclusión

Es curioso observar cómo la imposición de una cultura poderosa sobre otra
que se detiene en su desarrollo, llega a fijar determinantemente su pensamiento al grado de causar una franca miopía en la visión exacta de las realidades
sociales. Baste citar por el momento que la interpretación cristiana que impusieron los colonizadores con relación a la serpiente fue definitiva y solamente
subsisten sus aspectos protectores o benéficos en 1a hechicería popular.
Desde luego, la serpiente no era para las culturas prehispánicas un animal
repugnante y además ¡ mal podía tomarse a la serpiente como demonio en
pueblos que no conocían la doctrina cristiana!
Indagando un poco más sobre la presencia de la serpiente en el Génesis de
la Biblia, según las interpretaciones a partir d~l Concilio Ecuménico 11, se
admite que ella representaba precisamente al mundo antiguo, es decir al paganismo que la religión israelita quería destruir y que se acentúa visiblemente
a partir del cristianismo. El signo más poderoso de las religiones orientales,
desde el punto de vista de la persistencia de un símbolo era el de la serpiente,
de ahí que aparezca durante toda la Edad Media corno vencido, sojuzgado e
inclusive ultrajado por los pies de la Virgen María, que triunfa sobre los dioses
protectores del paganismo.
Los ejemplos citados bastan para señalar la importancia de la serpiente en
las costumbres antiguas, la proyección simbólica que de la misma se realizó
en las obras de los artistas y finalmente la diferente interpretación que este

p. •5p7?:
J Historia del arte, Salvat Ed., S. A. España, 1946, p. 209.
1Joan, .,

739
738

�animal tenía en las culturas orientales con referencia a las que florecieron
en Europa.
Las relaciones que encontremos entre las culturas antiguas de América y
concretamente en las que tuvieron asiento en el territorio que ocupa actualmente la República Mexicana y las culturas orientales permiten fortalecer la
teoría del origen oriental de las inmigraciones remotas. Para ello podemos encontrar estas últimas referencias.
En la lápida hallada por el arqueólogo Rafael Orellana en las ruinas del
llamado "castillo" de Teaya, en la parte norte del Estado de Veracruz, se encuentra la representación de un jugador de pelota degollado, del cual salen
siete culebras erectas que se abren en forma de abanico. Puede ser, según la
arqueóloga Eulalia Guzmán, representación simbólica de Chicome-cóatl (siete
culebras), nombre calendárico de la diosa de la tierra, pero también nos informa del poder que tiene el sacerdote que juega a la pelota y que adquiere por
ese rito ceremonial, poderes divinos.
La Crónica Mexicoyotl, escrita en náhuatl por Femando Alvarado Tezozómoc
contiene esta espeluznante referencia:

no mayor de 20,000 años A.C. Estos pequeños grupos de sobrevi\'ientes eran
de origen mongoloide, australoide y malayo polinésico.
El significado de la serpiente como dios protector en las culturas antiguas
de México, igual al que prevalece en las culturas de Oriente, puede ofrecer
un fortalecimiento más a la teoría del origen de la inmigración primigenia.

Los aztecas mucho se alegraron
cua11do uieron las culebras,
a todas las asaron,
las asaron para comérselas,
se las comieron los aztecas.

Sin embargo, no debe causar asombro tal actitud a la luz de esta interpre- •
taci6n que proponemos; no es, como se ha dicho, un signo de fiereza tempranamente expuesto ante las otras tribus y como preludio de la voluntad de
poder de los futuros creadores del imperio, sino la expresión congruente con
una costumbre todavía no perdida, esto es, la de suponer que esos animales

•

purifican.
En la Ciudadela, el gran cuadrángulo formado por templos en el recinto
ceremonial de Teotihuacán, se ven en los taludes las serpientes emplumadas,
como signos externos del panteón teotihuacano; lo mismo ocurre en El Castillo, la pirámide de Chichen Itzá, donde en las alfardas de los escalones, las
cabezas de serpiente rematan las salientes. En la obra maestra, de la estatuaria
americana, Coatlicue, resume en sí misma el simbolismo del mundo mexica
y su falda presenta sus atributos poderosos con falda de serpientes.
Quizá nunca tengamos la prueba fehaciente de lo que aconteció en la dramática inmigración de los primeros pobladores de América; hoy se acepta
que pudo haberse efectuado durante la última glaciación o sea en un período
741
740

�SOCIOLOG1A DE LA GUERRA
LUCIO MENDIETA

y

NÚÑEZ

Introducción

LA Soc10LOGÍA DE LA GUERRA está ya muy estudiada en la mayoría de sus
aspectos fundamentales; pero no así por lo que se refiere a lo relativo a las
causas que la originan. En este ensayo nos ocupamos principalmente de la
discusión de las que han sido señaladas como tales; pero para colocarlas dentro de su contexto adecuado, hacemos una breve síntesis de la materia guiándonos por las enseñanzas de ilustres autores.
El tema de la Sociología de la Guerra es de actualidad permanente porque
desde que empieza la Historia de la humanidad siempre ha habido y parece
que siempre habrá conflictos bélicos entre los pueblos del mundo.
Según Montaigne ( citado por Sorokin), "la guerra es una característica
específica de la especie humana".1 Si esto fuera así, la paz universal resulta
imposible.
La guerra no sólo es odiosa por la pérdida de vidas y la destrucción de bienes materiales que ocasiona, sino porque constituye una vergüenza y un cargo
de conciencia para el género humano.
La lectura de la historia antigua de Europa, es, en verdad, repugnante,
porque está llena de agresiones, la mayoría injustificadas, de los pueblos más
fuertes sobre los más débiles para imponerles por medio del terror y la muerte, duras gabelas o la esclavitud.
En la Grecia que llamamos divina por la radiante luz de su cultura que
aún nos alumbra, las luchas más sangrientas la mantuvieron siempre al borde de la desesperación y de la ruina.
Como un ejemplo de barbarie, entre muchos, citaremos a Alejandro el
Grande "que se apoderó de Tebas porque no quería reconocer su autoridad
1

P. A. Sorokin, Les Theories Sociologiques Contemporaines. Payot. Paris, p. 244.

743

�e hizo degollar a los vencidos. No cesó la ejecución hasta que 6,000 tebanos
hubieron dado su contingente a la matanza".2
El salvajismo de la guerra se desbordó durante el poderío de Roma en
todas sus épocas. Julio César, dice Charles Richet, "fue implacable, hizo correr
la sangre en la conquista de la Galia y en otras guerras por él promovidas.
Cuando Atila, que se llamaba a sí mismo "el azote de Dios" y que agregaba
"donde pisa mi caballo no vuelve a nacer la yerba" ,8 pasó a cuchillo a la
población de Tracia, apenas si igualó la crueldad de que hicieron gala los
romanos en la destrucción de Cartago.
La barbarie de la guerra no sólo no decreció con el desarrollo de la civilización y de la cultura en los países occidentales, sino que en cada etapa de su
historia ha venido aumentando de modo terrible. P. A. Sorokin, el egregio
sociólogo ruso, formó un cuadro sobre la magnitud de las guerras en Europa
basado en datos de sus investigaciones y de él tomamos las siguientes cifras:
Siglo

XII .................... ·
XIII . . ................. .
XIV ............ . .. . . .. .
XV ................... ..
XVI ................. . . .
XVII ................... .
XVIII ................... .
XIX . . .................. .
XX (1925) ............. .

Indice de magnitud de la guerra

2 -2, 9
3-5
6-9

Las Teorías Sociológicas de la Guerra

En torno de la guerra, se han expuesto numerosas teorías que Sorokin reduce a dos grupos: a) las que bajo la influencia del Darwinismo social pregonan la lucha por la existencia y la sobrevivencia de los más aptos, sostienen
que la guerra y las luchas en general han sido los principales factores del
progreso humano y han ejercido una serie de efectos de lo más beneficioso
(J. De Maistre, Proudhon, Constantin, Gumplowicz) y b) las que consideran
que es infernal y que no ha influido sino de manera desastrosa sobre los elementos de la vida social (Novicow, Nicolai, Kropotkine, Ferrero, Lapouge) .5
Para resolver esta cuestión es necesario analizar siquiera sea esquemáticamente, los efectos de las contiendas armadas internacionales.

8 -11
14 -16

45

Efectos de la Guerra

40

17
52

Por lo que respecta al número de víctimas en las guerras, Sorokin dice que
a medida que aumenta la población, aumenta el número de víctimas "en tanto
que el total de víctimas de las guerras desde el siglo XII hasta el XIX inclusive ascendió a unos 14 millones, el de la primera guerra mundial fue de
unos 20 millones y el de la segunda rebasó los 50 millones".•
La guerra ha pasado, de los tiempos antiguos en que asolaba a todas las
poblaciones, a la etapa de los ejércitos que combatían entre sí y que afrontaban todos los peligros con mínimo riesgo para los civiles, a los días del siglo
actual, "el más espantoso y sangriento de la Historia" en que la guerra es to• Charles Richet, Premio Nobel, Compendio de Historia Universal. Edit. Araluce.
Barcelona, España, p. 77.
• Charles Richet, op. cit., p. 123.
• P. A. Sorokin, Society Culture and Personality. New York, London Harper Brothers
Publishers, pp. 4.98 y siguientes. Ed. en Español Aguilar. Madrid, 1962, pp. 971 y 972.

744

tal y se destruyen por medio de bombardeos aéreos, ciudades enteras en donde perecen niños, mujeres y ancianos que nada tienen que ver en la lucha.
Con razón Shaftesbury ( citado por Sorokin en la primera obra mencionada) dijo que el famoso aforismo de Hobbes: "el hombre es el lobo del hombre", resulta injurioso para los lobos porque entre ellos son menos rapaces y
crueles de lo que es el hombre para el hombre mismCA

Las consecuencias de la guerra, sobre la vida individual y colectiva en los
países beligerantes, han sido ya muy estudiadas. Vicente Herrero hizo de esos
efectos una descripción prácticamente exhaustiva basándose en numerosos
autores que cita escrupulosamente y que coincide en gran parte con la que
expone Sorokin.6
Sorokin clasifica los efectos de la guerra en varios capítulos que, con variantes en sus denominaciones, sintetizamos en seguida y completamos con
otros señalados por Herrero y con algunas adiciones que consideramos necesarias:

• P. A. Sorokin, Les Theories Sociologiques Contemporainer. Payot. París, pp. 254
255.
• Vicente Herrero, "Efectos Sociales de la Guerra", Jornadas, No. 6. Ed. de El
Colegio de México.

y

745

�I. Efectos de la guerra en los procesos vitales
l. Declina el porcentaje de matrimonios porque se van a la guerra gran
número de personas en edad casadera. En determinadas circunstancias hay
al principio una elevación temporal de matrimonios.
2. Desciende el porcentaje de divorcios porque las desavenencias conyugales se suspenden.
3. Aumentan la morbosidad y el suicidio.
4. Baja la natalidad durante la lucha, porque van a la guerra hombres casados y jóvenes en edad de contraer matrimonio, para volver a su nivel normal después de que termina.
5. Hay un desequilibrio en la proporción de sexos en los países combatientes, pues mueren gran cantidad de hombres "en edad de procrear".
6. Se produce también un desajuste "en la pirámide de edad de la población", porque mueren muchos jóvenes.

II. Efectos de la guerra sobre la vida psíquica
l. En los combatientes se acentúan los desórdenes mentales y las neurosis
funcionales.
2. En los civiles se nota una integración psíquica más vigorosa que en
tiempo de paz.
3. La conciencia de combatientes y civiles tiende a ser dominada por todo
lo relacionado con la guerra.
4. Se intensifica el emocionalismo, la histeria, el odio al enemigo y al mismo
tiempo, "el afecto ardiente hacia el propio país y a quienes afrontan el peligro en beneficio de la patria".
5. "El sentido del patriotismo se intensifica salvo en las guerras impopulares".
6. Se produce una desintegración de los egos individuales.
7. Hay cambio sensible en "muchas opiniones, evaluaciones, actitudes e
ideologías de la población civil, con el estallido de la guerra para cambiar
nuevamente, a veces en dirección opuesta, cuando se concierta el armisticio".

III. Efectos de la guerra sobre la conducta externa de las personas
l. Se debilitan o se retraen a un segundo plano las actividades "desvinculadas del esfuerzo de guerra".
2. Los combatientes se ven privados de sus costumbres y sus aseos normales.
3. Los combatientes están expuestos a grandes fatigas y peligros.
4. Los combatientes prescinden de las comodidades indispensables.
5. "La guerra tiende a transformar el organismo humano en un mecanismo meramente militar".

746

6. Se eliminan cientos de actividades públicas y privadas ajenas a la guerra.
7. Se introducen y se refuerzan cientos "de actividades que colaboran en la
victoria".
8. El miedo produce en los combatientes desórdenes fisiológicos, histeria.
"En las condiciones de la guerra total, esos cambios afectan igualmente a la
población civil".
9. Al volver a la paz, todo lo mencionado antes, desaparece; "pero sus.consecuencias persisten durante algún tiempo en forma de desórdenes funcionales del sistema nervioso, psicosis, etc.".
10. La guerra acentúa los actos egoístas y antisociales: la explotación, la
delincuencia. Al propio tiempo, el altruismo, la abnegación, el heroísmo.

IV. Efectos de la guerra sobre la organización social
l. Los grupos que no contribuyen a la victoria son desplazados o castigados.
Su número disminuye o desaparecen. Se robustecen, en cambio, los que ayudan al esfuerzo bélico.
2. La posición social de la nación derrotada, declina en conjunto, en tanto
que la de los vencedores se eleva en relación con las demás naciones.
3. Los grupos y estratos que ayudan a la victoria "son encumbrados". Lo
contrario sucede en la nación derrotada.
4. Se concede mayor valor a las actividades militares del que tiene en
tiempo de paz.
5. Suben en la escala social los aptos en la guerra y son desplazados los
que en tiempo de paz "hubieran ascendido rápidamente en esa escala".

V. Efectos de la guerra sobre las ciencias, la tecnología y las artes
De carácter distinto a los señalados antes son los efectos de la guerra sobre
la vida cultural y académica. Los autores que han tratado de este asunto
están de acuerdo en que produce sensibles perturbaciones en la instrucción
y en las actividades de los centros culturales de toda índole, especialmente
en las zonas que son teatro de las batallas o de las ocupaciones militares. La
misma libertad de enseñanza sufre radicales modificaciones.7
En cambio, la investigación científica y la tecnológica alcanzan notables
progresos, sobre todo en cuanto se refiere a los fines bélicos. Herr_ero ci~ a
este respecto a Sorokin quien afirma "que probablemente las primeras invenciones matemáticas, físicas, químicas y tecnológicas, se lograron en relación con la guerra. Añade una lista impresionante de nombres que va desde
' Vicente Herrero, op. cit., pp. 61 a 69.

747

�Arquímedes hasta Halley, pasando por Galil~, _Desca~tes, Lei~ni~, Newton,
Euler y muchos más cuyas invenciones son atnbmbles directa o mdrrectamente
a la guerra".
.,
.
. .
Las luchas armadas internacionales estimulan tamb1en la 1~ve~tigac1ó~ en
otros campos de la ciencia, tales como la medicina y las ~1enc1as soc1al~s,
pues, por ejemplo, el estudio científico de la propaganda ha sido consecuencia
de la primera guerra mundial".8
VI. Efectos de la guerra sobre los procesos sociales

l. Aumentan notoriamente:
.
a) La migración voluntaria y especialmente la inv~luntana. Se desplazan,
así de los países en conflicto grandes masas de población de un lugar a otro.
La movilidad horizontal, general y diferenciada.
c) La circulación vertical.
. . .,
.
,,
d) "En el campo económico la guerra conduce a la diSI~ac1on de la nqueza .
e) Desciende el nivel de vida, especialmente en la nación derrotada.
f) Hay "considerable redistribución de la ~qu~za".
.,
g) Se produce una tendencia a la centrahzac1ón y reglamentac1on de los
procesos económicos por el gobierno.
.
h) Se realizan intentos de racionalización de
procesos de producción Y
distribución de los artículos necesarios para la vida.

b)

!ºs

VII. Efectos de la guerra sobre la política
En el campo de la política, la guerra produce los siguientes efectos:.
l. Aumento de la intervención gubernamental "a expensas de la libertad
' de 1as personas" .
y autonoIDia
.
,
2. "En los países derrotados se producen, a veces, rev~luc1ones y d~o~denes
que provocan la intervención del país vencedor en la vida del venc1d~ • ,,
3. "Cambios compulsivos en los territorios de los Estados en conflicto •
4. "Pérdida de la soberanía e independencia de los grupos derrotados Y
,,
adquisición de soberanía por los grupos venced ores .
. .,
En este punto es necesario hacer notar que siendo exacta la aprec1ac1on
de Sorokin tiene sin embargo numerosas excepciones, pues son muchos los
,
aíses que 'después de una guerra, conservan ,mtegra su soberarua.
p 5. "Cambios súbitos en la posición y vigor relativos de los d"1versos part1"dos
políticos, estamentos sociales y clases, etc."
6. En el país derrotado aparecen reformas "igorosamente desarrolladas Y
movimientos revolucionarios.
• Vicente Herrero, op. cit., p. 67.

7-18

VIII. Efectos de la guerra sobre la ética y la religión

l. Se producen corrientes sociales religiosas y anti-religiosas.
2. "Todos los progresos notables en la codificación ética y en las ciencias
religiosas se han producido ya durante, ya a raíz de las guenas mayores, revoluciones y otras calamidades y muy rara vez en épocas de bienestar físico
y prosperidad prolongada".

3. Durante la guerra, también se advierten olas de criminalidad, depravación, cinismo, ateísmo, etc.
4. En las costumbres, dice Waller ( citado por Herrero), "en tiempo de
guerra hay una decadencia de todas las moralidades constituidas, que tienden a ser reemplazadas por reajustes hedonísticos a breve plazo". Esto, sin embargo, según Sorokin no es general pues también en la calamidad surgen
los héroes y los santos.º

IX. Otros efectos de la guerra
Pueden agregarse además varios efectos de la guerra en la vida colectiva,
no menos importantes que los antes señalados.
a) Aumenta la mezcla entre pueblos de distinta raza o de diversa nacionalidad. Esto produce en los países beligerantes diversos desajustes sociales:
si las razas son más o menos afines y sobre todo si entre ellas no hay "aversi6n racial", surge el mestizaje en gran escala que da lugar a la formación
de nuevas nacionalidades, a poblaciones distintas a las mezcladas, como sucedió, por ejemplo, en la hoy América Latina al contacto con españoles y
portugueses. Pero si la diferencia étnica es completa como pasa entre blancos y negros, indúes y europeos, el mestizaje, desde el punto de vista social,
es limitado y negativo pues coloca a los mestizos en situación de inferioridad.
Cuando la mezcla, a consecuencia de la guerra, se realiza entre pueblos
racialmente afines, como los europeos, se forman también nuevas nacionalidades; pero con distintas características de las que producen el mestizaje. En
Europa, según Charles Richet, se fusionaron desde la antigüedad, a través
de invasiones y guerras numerosas, tantos pueblos que aun cuando dieron
lugar a la formación de diversos Estados, su sangre es la misma, de manera
que las luchas entre ellas son verdaderas guerras civiles. Sin embargo, pensamos nosotros que la formaci6n de las nacionalidades europeas no ha sido
bien estudiada, pues en unas predominan ciertas características de alguno de
los grupos étnicos mezclados que las hacen totalmente diferentes de otras en
las que las características raciales predominantes son distintas. La diferencia
psíquica y física entre ingleses, alemanes, franceses y españoles, por ejemplo,
• Vicente Herrero, Op. cit., p. 23.

749

�es evidente considerados en sus grandes conjuntos, diferencia que se acentúa
por otros factores lústóricos, culturales, medio ambiente, tradiciones, estilo
de vida, etc.
Las mezclas de individuos de diversas naciones europeas en tiempo de paz
no son mal vistas ni producen desajustes sociales; pero en tiempo de guerra
la situación cambia. En Francia, por ejemplo, al terminar la ocupación de
los alemanes durante la segunda guerra mundial, las mujeres que tuvieron
relaciones con los invasores eran rapadas y se les hacía objeto de público
menosprecio.
b) La guerra, después de concluida, deja, generalmente, entre los pueblos que combatieron rivalidades y odios más o menos latentes, sobre todo
cuando el vencedor se apropia de una parte del territorio del vencido. Las
ideas de revancha perduran largo tiempo entre los derrotados y conducen
tarde o temprano a otra guerra.
c) La guerra intensifica los sentimientos nacionalistas lo mismo en los
vencedores que en los vencidos. Estos sentimientos, al terminar la contienda,
robustecen la cohesión de los pueblos respectivos y favorecen su desarrollo
en la paz.
d) Las guerras, al terminar, acrecientan el armamentismo entre los Estados que combatieron, lo que absorbe gran parte de su presupuesto en detrimento de verdaderas necesidades sociales.
A pesar de todos los beneficios que se afirma produce la guerra, tales como
la formación de las nacionalidades y de los Estados, la difusión de la cultura,
etc., lo cierto es que el balance final resulta altamente desfavorable para la
humanidad, lo que ha inducido al estudio de sus causas para ver la forma
de evitarla.

Causas de la Guerra
Pero aquí nos hallamos ante problemas prácticamente insolubles. Sorokin
advierte que la bibliografía sobre el origen de la guerra "revela la condición irremediablemente turbia de nuestro conocimiento de este sector y también de la causalidad general" .10
En el mismo sentido José Medina Echevarría, dice que: "cuando uno se
pregunta el porqué de la guerra o más modestamente de esta o de aquella
guerra, nos adentramos en uno de los terrenos más quebradizos que nos sea
dable pisar. El problema de la causación es el más espinoso, por ser decisivo,

'º P. A. Sorokin, Sociedad, Cultura
971 y siguientes.

750

y Personalidad. Ed. Aguilar. Madrid, 1962, pp.

de los que tienen hoy planteados y no favorablemente resueltos, la ciencia
social.11
Se mencionan muchas causas de la guerra tanto por Sorokin como por otros
autores que para mayor claridad clasificamos en seguida:
l. Abstracciones filosóficas: destino, providencia.
2. Biopsicológicas: instintos de pugnacidad, de guerra, de lucha, de pelea,
de agresividad, de gregarismo. La ley universal de la lucha por la existencia.
El temor.
3. Culturales: la auténtica y la falsa cultura.
4. Demográficas: la super población, la despoblación, el porcentaje alto o
bajo de natalidad y mortalidad.
5. Económicas: penetración económica. Desigualdad económica. Manufactura privada de armamentos. Monotonía de la vida industrial. Fomento artificial del consumo. El desempleo.
6. Educativas: educación mal encaminada.
7. Folklóricas Cósmicas: manchas solares, la conjunción de los planetas.
8. Geográficas: las condiciones climáticas.
9. Ideales: la lucha por la libertad.
10. Morales: relajación de los frenos impuestos por la civilización.
11. Políticas: la ambición de poder. La ostentación, la vanidad; pequeños
y grandes grupos de hombres malvados. Dictaduras. Regímenes totalitarios.
Injusticia social.
12. Psicológicas: psicología de las muchedumbres, emocionalismo, actitudes desacertadas.
13. Raciales: diferencias étnicas entre las poblaciones de los diversos países.

La Teoría de la Causa Múltiple de Aldous Huxley
Aldous Huxley formuló una teoría de la causa múltiple indicando una
serie de factores que producen la guerra, la mayoría de los cuales se encuentran en la enumeración antecedente; pero Sorokin hace de esa y de otras
enumeraciones semejantes, crítica demoledora: "El estribillo de la causa múltiple, dice, goza hoy en día de gran popularidad. Lo utilizamos en todo momento, como algo definido, profundo e inobjetable. P'ero de hecho el problema no es ni claro ni indiscutible ni está libre de serias dificultades lógicas.
Podría ser válido, si todas las variables pertenecieran a una clase conmensurable homogénea. Y carecería de significación si los factores fueran inconmensurables, perteneciendo a planos fenoménicos profundamente diferentes.
u José Medina Echevarría, Jornadas, Prólogo al estudio de la guerra. El Colegio de
México, p. 27.

751

�Sup&lt;&gt;ngamos que como fórmula de la causa múltiple adoptamos la siguiente:
la ley universal de la lucha por la existencia, el instinto de pugnacidad y el
gregarismo, el temor y la ambición de poder, la actuación de gobernantes
malvados, la división de la humanidad en diferentes naciones, las manchas
solares, así como varios factores religiosos y económicos. Puede decirse que
los factores mencionados pertenecen a diferentes planos de la realidad y por
tanto, no son conmensurables ni comparables, ni susceptibles de ser recogidos en una realidad. ¿ Cómo sería posible comparar y medir entre sí las
manchas solares con los efectos del temor o de la codicia: o la presión del
miedo con la ley universal de la lucha por la vida; o el peso de todos ellos
con el factor religioso, o con la división de la humanidad en naciones? Es
evidente que no admiten ser medidos o evaluados comparativamente; no
existe patrón que pueda serles aplicado en común. En suma: el uso de la
causa múltiple es lógicamente inadmisible. Sólo por esa razón esa clase de
fórmulas carece de validez".
Sorokin considera que lo más provechoso parece ser descubrir la causa
principal de la guerra que expone de la siguiente manera:

Causas Primordiales de la Guerra y de la Paz,
a;í Interna; como Internacionales
"a) La causa principal de la paz social en lo interno, consiste en la presencia en una sociedad determinada de un sistema de valores bien integrado,
11
con sus correspondientes normas puestas ostensiblemente en práctica. Los
valores fundamentales de diversas facciones y miembros de la sociedad deben hallarse en armonía esencial, tanto entre sí como con respecto a ese sistema. Los valores tienen que basarse en el principio de la Regla de Oro y
no en el del odio.
b) La causa principal de la paz internacional consiste en la presencia, en
cada una de las sociedades interactuantes, de un sistema bien organizado de
valores básicos, con sus normas correspondientes, todos los cuales sean compatibles entre sí y puestos en práctica por las sociedades interesadas y basadas
en la Regla de Oro.
c) En determinado uni\'erso de sociedades o en una sociedad particular,
la probabilidad de la paz varía directamente con la integración del sistema
de valores básicos y con su mutua compatibilidad. Cuando su integridad y
11 Todo valor b.isico tiene sus propias normas de conducta, con sus "harás" y no
''harás" como los valores religiosos, éticos, jurídicos, científicos, económicos, políticos,
estéticos •.• todos tienen su código de conducta. (Nota de Sorokin).

armonía c~~icnzan a declinar, sobre todo en forma repentina, aumentan
las probab1hdades de la guerra ci\'il o internacional".
E~te bri~lante planteamiento de la cuestión nos sugiere, sin embargo, algunas
cons1derac1ones dubitativas:
l. Según la idea de_ So~okin parece que hay sociedades en las que es completo y perfecto un bien mtegrado sistema de \'alores básicos puesto ostensiblemente en práctica y basado en la Regla de Oro y que cuando el sistema
se qucb~~ta, pue~e surgir la guerra. ¿ Pero hubo o hay algún país en donde
haya e:ostido o exista ese sistema bien intt..-grado de valores básicos? Indudablemente que no. Desde la antigüedad hasta nuestros días se advierte en
todos los Estados una doble situarión. Por una parte, Jo mismo en la relig1on, en _la moral, que en la política. en la economía, etc., hay siempre una
constelación de elevados principios y de teorías filosóficas y éticas e igualmente en todos los aspectos de la vida indi\'idual y social. Esa constelación
de ,·al~rcs está, teóricamente, idealmente, bien integrada, diríamos perfectamente mtcgrada; pero no se cumple en la práctica. El otro aspecto de los
Estados es el que ofrece precisamente la constante violación de los principios
básicos, iclrales, en que pretenden basarse; el contraste entre los valores aparentes Y_ los hechos reales, la hipocresía general contra la que está protestando ,airada, a veces trágicamente, la juventud de nuestro tiempo. Siendo
esto as1 resulta que todos los pueblos viven en perpetuo clima de guerra dentro
del que se ~roducen conflictos bélicos por diversas causas y son éstas Jas que
deben estudiarse )' que en nuestro concepto no pueden reducirse a una sola.
Por ot:a _Parte, siendo exacta la teoría de Sorokin, como teoría, sobre la
causa principal de la paz y su quebrantamiento como causa de guerra no
se_ sa1':: pues ~o lo dice, si para que estalle la guerra es necesario que )a' dechnac1on del SIStema _de valores básicos a que alude se produzca en el país
agresor o en el agredido o en ambos al propio tiempo. La Historia Universal
ofrec~ n~merosos ej_emplos de países que viven en paz, aparentemente bajo
un ~1en mtegrado sIStema de valores y que no obstante son injustamente invadidos por otro u otros y llevados a la contienda armada.

Los Factores Suplementarios de Sorokin

?:

Después
exponer su temí~ de la causa principal de la guerra, no escapa
al gran soc10log~ P. A. So,rokm que no basta por sí sola para explicarla y
f?rmula en segu~da la teoria de los factores suplementarios positivos y negau,·os. Para los fmcs de este ensayo, nos ocuparemos únicamente de los primeros que "constituyen fuer.taS que generan y facilitan el conflicto de los
valores primordiales de una sociedad .determinada o un universo de socie.
" ; pero a su vL'Z, cae en Ja enumeración de múltiples
dad· es mteractuantes

753
752

H48

�causas, pues dice: "que los factores positivos son numerosos y cambiantes. La '
extrema pobreza, por un lado, y la riqueza de una fracción de la sociedad o
sociedades; la imposibilidad de satisfacer las necesidades biológicas básicas,
en lo relativo a alimentos, habitación, sexo y seguridad; los inventos tecnológicos que terminan en una secesión de los valores de las sociedades interesadas, concediendo ventajas a una secesión de sus partes y desventajas a la
otra; las ideologías y creencias que propagan el evangelio de la superioridad
- inferioridad, del odio, de la dominación, de la lucha nacional-clase-grupo;
el relativismo extremo de los valores conducentes a la anomia; el ritmo acelerado en los cambios inarmónicos en diferentes sectores de la sociedad o sociedades; Ja importancia fundamental concedida a dctenninados valores materiales cuya escasez encarece la alta estima en que se les tiene, generando
intensa rivalidad y lucha frente a su adquisición; el evangelio de la competencia y rivalidad ilimitada; el sistema educativo extremadamente individualista y egoísta; el estado de desintegración de la familia y de la vecindad; el
Estado; el carácter sensualista y hedonístico de la literatura, del teatro, de
las bellas artes, de la ciencia, de la filosofía, el nihilismo y el cinismo moral,
hasta llegar a las rivalidades de las "dinasúas" y de las unioñes de trabajo;
estas y otras muchas condiciones semejantes han desempeñado en ciertas circunstancias el papel de factores estimulantes de la guerra y de la revolución" .13

El complejo de factores bélicos
Siendo exacta la teoría de Sorokin sobre la causa princieal de la guerra y
estimando que todas las causas suplementarias positivas que menciona se presentan, unas veces algunas de ellas y otras determinados factores distintos,
resulta que como hemos dicho, existiendo siempre la causa primordial, lo más
importante, lo decisivo, desde el punto de vista práctico, es el conocimiento
de los factores suplementarios del mismo autor o de los que se mencionan
en la causa múltiple de Huxley y de diversos autores.
Frente a la causa múltiple de Huxley y los factores suplementarios de Sorokin, presentamos aquí una nueva teoría que denominamos "el complejo de
factores bélicos". Estriba en las mismas circunstancias enunciadas por los autores citados; pero no en una simple lista sin solución de continuidad sino que
consideramos que cada guerra obedece a un complejo de motivaciones, es
decir, a varias causas en interacción y solamente aplicables a esa guerra. Dentro de ese complejo hay, siempre, un factor que parece el determinante; pero
u P. A. Sorokin, op. cit., pp. 809 y 810.

754

sobre el que actúan otros que forman, en un conjunto interrelacionado, la
verdadera fuerza que precipita la guerra.
En las Cruzadas, por ejemplo, encontramos que la primera, de Pedro el
Ermitaño, se debió a un complejo de factores integrado por el fervor religioso que despertó en los pueblos de Europa el Santo Padre Urbano II,
aunado a la miseria de las clases pobres que veían en la guerra contra los
infieles la posibilidad del saqueo, del abuso armado contra las poblaciones
civiles y el espíritu caballeresco y de aventura de la época.
En cambio, en la segunda y tercera Cruzadas, el complejo de factores que
las impulsó fue primordialmente religioso; pero estuvo activado por el espíritu caballeresco y la organización feudal.
La cuarta Cruzada ofrece un complejo diverso de factores bélicos: el fondo
del mismo era religioso; pero entraron en juego, además de las circunstancias
señaladas en las dos cruzadas anteriores, las ambiciones materiales de Venecia. El Dux, "ofreciose a transportar a los cruzados a Egipto con la condición de que le cederían una parte del botín. También, esperaba y consiguió
extender los límites territoriales de sus dominios pues los venecianos se hicieron dueños de las Islas Jónicas y de casi todas las del Mar Egeo".ª
En la conquista de México por los españoles hallamos igualmente como causa un complejo de factores: la competencia entre España y Portugal por el
descubrimiento y dominio de nuevas tierras, que impulsó a los reyes españoles a estimular los descubrimientos y la anexión de nuevos territorios y poblaciones al reino español; la religión católica, pues los conquistadores pretendían evangelizar a los pueblos infieles de lo que entonces se creía que eran
las Indias; la ambición de oro, de prebendas, de honores, de aventura, que
impulsó a Cortés y a sus huestes.
En la guerra de Estados Unidos contra México, el año de 1847, el complejo de factores bélicos estaba integrado por las ambiciones territoriales de
los norteamericanos y la desorganización que reinaba en la República Mexicana debido a las ambiciones de los militares que se disputaban el Poder.
Si se analizaran todas las guerras en que se han enfrascado, en diversas
épocas, los pueblos de la tierra, se hallaría en cada una un complejo de factores distinto; pero semejante investigación no conduciría a nada práctico
porque siendo a "posteriori" sólo tendría un valor histórico, no serviría para
evitar nuevas contiendas internacionales y seguramente que su estudio comparativo no descubriría otras constantes sociológicas en el conjunto de complejos que no fuesen las señaladas por Sorokin como causa primordial.
Si la causa primordial, luminosamente señalada por el autor citado, según
hemos dicho antes, siempre se halla presente en todos los países de la tierra,
" Charles Richet, op. cit., pp. 148 y siguientes.

755

�sería necesario destruirla para evitar las guerras, cosa tan lejana que parece
imposible. Entre tanto, acaso lo más hacedero sería prevenir la formación
de los complejos de guerra advirtiendo, mediante una investigación y un análisis sociológico profundo, la aparición y el desarrollo de las causas que pueden integrarlas en dos o más países o en un universo de ellos, según las circunstancias geográficas, históricas, económicas, políticas, culturales y sociales
que tiendan a enfrentarlos, a fin de atenuarlas o eliminarlas, materia esta
que, más que a la Sociología de la Guerra, corresponde a la Sociología
de la Paz.

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

756

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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 1970, No 11, Enero</text>
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              <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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              <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Análisis del ser</name>
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      <name>Sociología de la guerra</name>
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      <name>Técnicas de participación</name>
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