<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="5348" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/5348?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T16:06:48-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="3912">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/305/5348/HUMANITAS._1972._Comentarios_y_Resenas_Bibliograficas.ocr.pdf</src>
      <authentication>fbd64c7269547ea076e43d4530e23cdf</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="146757">
                  <text>nable todo intento de someterla o incorporarla a otra de las funciones manifestativas del poder. La misma, no puede ser desconocida como tal. Sus
motivos de existencia y sus fines de ejercicio, están identificados con el propósito esencial de todo Estado: El funcionamiento adecuado y cabal de una
responsable administración de justicia.

Sección Quinta

~
COMENTARIOS Y RESENAS
BIBLIOGRAFICAS

626

�UNA NUEVA Y SOBRESALIENTE OBRA DE
FRITZ-JOACHIM VON RINTELEN

-"Contemporary German Philosophy and its background"Editorial H. Bouvier U. Co. Verlag. Bonn, 1970.

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Universidad Autónoma de Nuevo León.

CoN UN BRE\.E prólogo del Prof. Herbert Schneider, catedrático de la Universidad de
C!aremont, en California (Estados Unidos), salió a la luz pública, en Alemania, una
nueva obra del egregio filósofo alemán, Profr. Dr. Fritz-Joachim von Rintelen, catedrático emérito de la Universidad de Mainz. El hecho de que la obra de von Rintelen
haya aparecido vertida al inglés, posibilita la lectura a un enorme número de lectores.
Para nadie es un secreto que el idioma inglés se ha constituido, en la actualidad, en
lenguaje prácticamente universal. El alemán sigue siendo el idioma por antonomasia
de la filosofia moderna y contemporánea. Pero cuando se pretende universalizar y
difundir al máximo una obra en nuestros días, tendrá que ser presentada en inglés.
He aquí el primer acierto de Fritz J. von Rintelen.
El libro de von Rintelen consta de una introducción, cinco capítulos y una conclusión. En la introducción, el lector penetra paulatinamente en la posición de la
filosofía, en la filosofía alemana y en la estructura del libro. Los cinco capítulos
seleccionados por von Rintelen para presentar la Filosofía Germana Contemporánea,
son los siguientes: 1.-La Filosofía del Logos (Neo-Kantismo en general; la escuela
de Marburgo: Hermann Cohen y Paul Natorp; la escuela de Heidelberg: Wilhelm
Windelband y Heinrich Ricket; Neo-Positivismo y su relación con la ciencia de la
naturaleza). II.-Filosofía de la Vida (el Vitalismo de Ludwig Klages; Oswald
Spengler; Psicología de la "Gestalt" y pensamiento organológico). 111.-La intuición
de la esencia o la Fenomenología (Los inicios en Franz Brentano; la Fenomenología
Trascendental de Edmundo Husserl ; la escuela de Husserl: Pfander, Geiger, Funke;
la Fenomenología de la Esencia de Max Scheler). IV.~La Filosofía de la Existencia
(Martín Heidegger; Karl Jaspers; Evaluación de la Filosofía de la Existencia; más
allá del Existencialismo; Friederich Otto Bollnow). V.-La Filosofía del Espíritu Viviente (caracterización del Movimiento; Historia y Filosofía de la Cultura; vida, espíritu y significación; moderno Realismo Crítico; Neo-Tomismo; Nicolai Hartmann.

629

�La obra -que tiene 177 páginas- termina apuntando, en la conclusión, la situación
filosófica contemporánea. Es preciso advertir que el Profr. von Rintelen ha tenido
la oportunidad de conocer personalmente a la mayoría de los grandes filósofos alemanes contemporáneos.

Quiero destacar, en primer término, la objetividad serena, la sorprendente concisión, el don de síntesis a lo largo de toda la obra de Fritz J. von Rintelen. Aunque
el libro tiene apenas unos meses de haber salido a la luz pública, ha sido ya encomiado en las más diversas partes del planeta: Estados Unidos, Japón, India, Argentina... El Profr. von Rintelen apunta 7 tendencias típicas de la filosofía alemana:
lo.-La búsqueda del significado; 2o.-El afán dé fundamento y perfección última
{Grundlichkeit); 3o.~Preferencia por lo activo, lo vital y lo dinámico; 4o.-lnclinación a empezar desde el principio ( ab ovo), a examinar lo nuevo en el momento;
So.--Condescendencia hacia lo auto-crítico; 60.-Alta valoración de la individualidad
de la subjetividad; ?o.-Utilización y estima de factores meta-racionales en el cono~
cimiento: emoción, experiencia interior, sentimiento intencional como órgano para
captar los valores.
Carecemos de espacio para analizar, en detalle, la presentación y la crítica de los
filósofos contemporáneos. Básteme decir que Fritz J. von Rintelen no se conforma con
describir escuetamente las diversas escuelas filosóficas y los diferentes estilos de filosofar, sino que los expone filosofando desde el núcleo mismo de la Filosofía alemana.
Filósofo él mismo, su nueva obra es el resultado de un ingente esfuerzo de investigación y de síntesis. La riqueza y la abundancia de la producción filosófica alemana
contemporánea requería, desde hace tiempo, una exposición crítica de doctrinas. Para
Hispanoamérica, en particular, cada vez más interesada y formada en la filosofía alemana -nuestra generación ha superado el afrancesamiento-, el libro Contemporary
German Philosophy and its background constituye una inapreciable fuente de inspiración y de meditación. Me parece que en el libro de von Rintelen sobresalen las
magistrales presentaciones de la filosofía de Martín Heidegger y de Nicolai Hartmann.
Personalmente me hubiese gustado ver en la obra una exposición más amplia y completa de la original y fecunda filosofía de Peter Wust, tan valiosa y tan poco conocida en el mundo. Al terminar la lectura de la obra de Fritz J. von Rintelen, quedamos con la impresión --viva, imborrable- de la riqueza y de la diversidad que
)la mostrado la vida cultural alemana. Ante todo, destaca el profundo interés en el
problema del hombre, el significado de su ser y su fundamento ontológico y ético.
Vale la pena hacer notar que en Alemania se considera actualmente el positivismo
como un punto de vista demasiado estrecho y de poco calado filosófico. Lo digo
porque en América Latina apenas si estamos superando el sarampión neo-positivista.
La filosofía no puede ser valorizada sólo por sus pruebas formales, y por sus verificaciones empiricas, ignorando todos los otros caminos metodológicos y la reflexión
metafísica.
Las ciencias culturales contemporáneas han tenido especial éxito al abrirnos nuevos
horizontes. Podemos hablar de un encuentro de las ciencias culturales con las ciencias
naturales. Los límites rígidos e infranqueables se han perdido. Los métodos de muchos
filósofos alemanes contemporáneos son perfectamente racionales. Los de otros, en
cambio, son meta-racionales. El materialismo dialéctico no ha encontrado en Alemania
Occidental resonancia considerable en su aspecto teórico, aunque se aprecien algunas
consecuencias del materialismo práctico.

630

Los p~nsadores alemanes han vuelto a interesarse en las esenciales y valederas virtudes que corresponden a la gran tradición europea. Por supuesto que sin abandonar
su preferencia por la categoría del devenir (Werdcn), en relación con la creatividad
y la emergencia de las fuerzas vitales. A la filosofía formalista del Logos se opuso la
filosofía de la vida. A la intuición irracional de la esencia que postula Max Scheler
con su método fenomenológico, se opuso la filosofía de la existencia que se volcó
hacia la individualidad única, hacia el dinámico proyecto de existencia humana desarrollándose desde la mismidad. En este sentido, el existencialismo representa un
honesto esfuerzo para comprender el problema ontológico del ser que se ofrece en
nosotros. No desconoce el Profr. von Rintelen que muchas personas, en Alemania,
fueron y siguen siendo susceptibles a las ideologías románticas que conducen a un
celoso activismo. Sólo una filosofía responsable puede mantener en orden a este tipo
de extralimitaciones. La filosofía puede conducir al espíritu del hombre, ayudándole a
comprender su naturaleza como totalidad, dentro de la realidad. Y aquí no se trata
de meras aclamaciones de formas racionales, ni de conocimientos senso-empíricos,
tampoco de formas espirituales idealisticas, ni siquiera de potencialidades vitalísticovolicionales. Todas estas capacidades convergen y cooperan para integrar la persona
completa. He aquí la conclusión del profesor emérito de la Universidad de Mainz.
Asi como la exagerada evaluación de la vitalidad contiene el peligro de negar las
normas éticas y de emplear una actitud relativizadora, del mismo modo un punto
de vista demasiado formal causa la esfera de las fuerzas dinámicas que se desplazan
para explotar en reacción contra un mundo vacío de normas y de valores. Aún hay
ecos de aquel heroico, extremo voluntarismo del genio relampagueante de Federico
Nietzsche. Fritz J. von Rintelen pone sus mejores esperanzas en la síntesis que él
denomina "Filosofía del Espiritu Viviente". Esta filosofía trasciende los confines del
existencialismo y acepta los problemas de la filosofía en su integridad para contestar
a ellos. Nos conduce a superar la angustia de la humana existencia, estableciendo la
afirmación de la vida basada en la idea del signüicado y su cumplimiento en relación
con la totalidad del ser y las cosas. La cuestión fundamental de la filosofía de nuestros
días es la cuestión del significado y del ser ( Sinn und Sein). Detrás de este problema
está el problema de los valores. Si los hombres no pueden realizar un significado, nuestra vida en su integridad resulta incomprensible y la vida humana se torna intolerable.
En palabras de Fritz J. von Rintelen: "the philosophy of Living Spirit offers us a new
synthesis because it seeks to relate the supratemporal order of the spirit and of axiomatic value with the individually concret and historically unique temporal world. The
validated facts of the world sciences should be accepted, with the task of searching
for meaning, which goes beyond the description and investigation of natural sciences.
The practica! synthesis to be sought is the concord of person and society in an inner
relation of intrinsic value and reciproca! contribution. The preeminent philosophic
task of the present is to unite a high estimation for the actual, inner human values
with a mastery of modero technology and its possibilities. (Opus cit., pág. 171). Estamos en absoluto acuerdo con Fritz J. von Rintelen cuando afirma la necesidad actual de encontrar un significado para la vida en la libertad, a despecho de la orient:lción mecanicista de nuestros tiempos. S6lo así las nuevas generaciones superan la
interna vacuidad de la vida moderna.

63L

�La bibliografía filosófica universal se enriquece extraordinariamente con la nueva
obra de Fritz J. von Rintelen. El profesor emérito de la Universidad de Mainz, verdadero "uomo universa/e", ha prestado un gran beneficio a la cultura de su nativa
Alemania y ha abierto, una vez más, el horizonte de la comprensión universal.

LE TEMPS ET LA MORT DANS LA PHILOSOPHIE
CONTEMPORAINE D'AMERIQUE LATINE

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EL MISMO EQUIPO de investigación asociado al Centro de Investigación Científica, en
Francia, que preparó el volumen Le temps et la mort dans la philosophie espagnole
contemporaine, acaba de sacar a la luz pública un nuevo volumen intitulado Le temps
et la mort dans la philosophie contemporaine d'Amérique latine. La colección está
dirigida por Georges Hahn. El nuevo libro lleva un prefacio del propio director de
la colección y está editado por la Association des Publications de l'Université de Tolouse - Le Mirail ( 19 71). Se trata de una obra colectiva del equipo de investigación
asociado al C. N. R. S. No. 80, (sobre la filosofía de lenguas españolas y portuguesas).
Colaboran en la nueva obra colectiva los profesores y doctores: Jean Cobos, Albert
Fenet-Garde, André Gallego, Alain Guy, Georges Hahn, Zdenek Kourim, Sylvie Kourim, Marie Laffranque, Paulette Patout, Mare Vitse. Los autores latinoamericanos
presentados y traducidos en la antología Le temps et la mort dans la philosophie
contemporaine d'Amérique latine, son los siguientes: María Do Carmo Tavares De
Miranda, Miguel León-Portilla, Luis Abad Carretero, Francisco Romero, Vicente Ferreira Da Silva, Luis Farré, Juan Enrique Bolzán, Agustín Basave y Francisco Botey.
El tiempo y la muerte, tema de intuición y de reflexión que ha ocupado y preocupado tradicionalmente a los filósofos iberoamericanos, no puede ser indiferente a
cualquier ser consciente cuya condición sea temporal y mortal. El decano Georges Hahn
apunta en su prefacio: "Question désespérément 'classique', done, que celle du temps
et de la mort et dont, cependant, l'approche philosophique témoigne d'une infinie
diversité des cultures, des époques et des personnes. Par lá s'explique la prodigieuse
charge d'étonnement contenue dans les travaux entrepris par un groupe de jeunes
philosophes et hispanisants sous la direction d'Alain Guy". (Opus cit., pág. 8). La
virtualidad de renovación en un tema eterno -«&gt;mo el del tiempo y la muerte- se
descubre en profundidad, en un mismo campo de interrogación o a partir de un mismo
contexto cultural. El prologuista señala, con razón, el doble denominador común de un
tema, y de una afinidad lingüística que sirve de lazo a una gavilla de intuiciones y de
reflexiones cuya riqueza no se acaba de inventariar. Naturalmente que los filósofos
iberoamericanos no ocultan sus sólidos vínculos con la filosofía alemana, francesa y,
por supuesto, española. Sorprende la sólida y fascinante información de los autores
que presentan a los filósofos latinoamericanos. Las traducciones están realizadas, las

632

633

�más de las veces, con una escrupulosa exactitud en la correspondencia idiomática. Los
autores presentados tienen formación tomista o científica, logística o bíblica, antropológica o educativa. Georges Hahn admira la apertura de espíritu y la diversidad de
informaciones intelectuales y culturales de los autores latinoamericanos. En la analogía
sobre el tiempo y la muerte en la filosofía contemporánea de América Latina, hay
resonancias del pensamiento orteguiano y del personalismo, del romanticismo alemán
y de la interrogación heideggeriana, del universo bíblico y de la cultura maya, del
pensamiento marxista y de la existencia gitana...
No resulta común, entre latinos, una obra colectiva, un esfuerzo colect.ivo de equipo,
aplicado a destacar valores en un mismo campo de investigación. Nos congratulamos
de que en Europa -Y precisamente en Ftancia- 1se haya íniciado un diálogo de
culturas auspiciado por una fraternal comunidad de investigadores.
Las presentaciones que hacen los diversos autores de la obra colectiva son breves,
concisas y esenciales. Presentan a los europeos sobre todo, filósofos latinoamericanos
--'l'asgos biográficos, obras- y filosofías sobre el "Tiempo y la Muerte". Seleccionan
y traducen capítulos representativos del pensamiento de los autores escogidos. Por
último, los traductores ofrecen una serie de notas que son advertencias, comentarios e
informaciones bibliográficas.
He aquí los temas seleccionados en las obras comentadas: de María Do Carmo
Távares De Miranda; Pedagogía del Tiempo y de la Historia -Educar y Conducir;
de Miguel León-Portilla: El Hombre Maya ·en el Universo de Kinh (Dios del Tiempo);
de Luis Abad Carretero: Los Ritmos Temporales; de Francisco Romero: El Presente
Inviolable; de Vicente Ferreira Da Silva: Meditaci6n sobre la Muerte; de Luis Forre:
La Muerte y su Signi/icaci6n Para el Hombre; de Juan Enrique Bolzán: El Tiempo
de las Cosas y el Hombre; de Agustín Basave Fernández del Valle: La Muerte Situaci6n-Límite y la Salvaci6n; de Francisco Botey: A las Fuentes del Tiempo Hist6rico.
Por elementales imperativos de justicia, quiero destacar la inteligencia y entusiasta
dirección del Profr. Dr. Alain Guy, jefe del Departamento de Filosofía de la Universidad
de Tolouse, cuya notable influencia en la obra colectiva, del equipo de investigación
asociado al Centro Nacional de Investigación Científica, se muestra patente y operante.

)

I'

...
JOSÉ FUENTES MARES:
"LA REVOLUCIÓN 'MEXICANA - MEMORIAS DE UN ESPECTADOR"

Editorial Joaquín Mortiz, S. A. México 1971.

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Universidad Autónoma de Nuevo León.

DESDE UNA NORTEÑA y mexican1s1ma provincia -más mexicana que la cosmopolita Y.
deslavada capital-, José Fuentes Mares piensa, escribe y vive. El desierto chihuahuense, propicio para la meditación, ha sido su Heimat. Desde ahí manda artículos y
libros que el Distrito Federal publica. Y aunque los capitalinos no han producido obra
semejante, tampoco han sido capaces de confesarlo. El género de las obras históricas
de José Fuentes Mares es único. Más que de novelas históricas cabe hablar de historia
novelada. Sirvan como ejemplo: Poinsett: historia de una gran intriga, Santa Anna:
aurora y ocaso de un comediante, Y México se re/ugi6 en el desierto ... , Memorias
de Blas Pav6n. Inquieto, talentoso, versátil, José Fuentes Mares ha terminado por
comprender cuál es el estilo de libros que le sale mejor. Empezó por la Filosofía
jurídica y socio-política; continuó con biografías históricas; siguió- con novelas; vinieron
a continuación algunas obras de teatro y terminó -¿pero habrá realmente terminado?~
con las sabrosas memorias de un imaginario espectador. El artificio del espectador imaginario le permite desenvolverse con una extraordinaria libertad e independencia de
criterio. El propósito primordial implícito es netamente axiológico. Trátase de valorizar los hechos históricos. A José Fuentes Mares no le ha bastado con investigar,
narrar, describir hechos en el tiempo mexicano. Su intención va más allá de la nuda
presentación del suceso histórico. Busca desentrañar la significación y el sentido de
acciones humanas y de personajes históricos. Para derribar mitos se vale de una arma
que maneja con extraordinaria destreza: la ironía. Pero su ironía no es un intrascendente y frívolo jugueteo - al estilo francés- sino un hispánico furor cáustico al
servicio de la verdad. Siempre he pensado que el humor mexicano está más cercano
al humor inglés, que a la ironía francesa.
Habría que destacar, en primer término, la poderosa facultad artística de reconstruir escenas y personajes históricos. Esa Einfühlung que tuvieron los grandes
historiadores alemanes -un Mommsen o un Ranke, para no citar sino dos ejemplos
egregios~ ha acompañado siempre -para su buena fortuna- al Dr. Fuentes Mares.

634

635

�Bastaría leer las Memorias de Blas Pav6n o la Revoluci6n Mexicana -Memorias de
un espectador- para percatarnos del vigor intuitivo y de la aptitud de síntesis que
tiene el autor. Tres o cuatro pinceladas maestras le bastan para pintar un personaje.
Y no pinta con pincel impresionista. Si se nos permite el símil, su pintura de personajes
se aproxima muchísimo más a los retratos de Alberto Durero que a los impresionistas
franceses.

El espectador de la Revolución Mexicana cumple 20 años en 1910 y termina sus
Memorias con la muerte de Lázaro Cárdenas. Empieza por decirnos quién es, antes
de juzgar personajes y acciones. Tuvo una formación clerical -por poco llega a
cura-, pero abandona el seminario porque le interesan más las mujeres, la política
y la vida libre de espectador. Es hombre de frases lapidarias. Al debilitarse la imagen
del dictador Porfirio Díaz, escribe en sus memorias:
"Cuando a los césares se les pierde el miedo principian a verse ridículos, ya que
el miedo es su pedestal natural, aunque muchas veces los doren con una mano de
respeto. Pero la verdad es que sólo se respeta a quien no tiene poder político o económico o a quien lo tuvo y lo perdió. No sé hasta dónde podrán entender los fuertes
que el respeto que los demás les guardan se reduce, en el fondo de sus almas resentidas, a pura cobardía" (pág. 24).
Además de la innegable agudeza en los juicios, campea a lo largo del libro una
admirable valentía y un limpio deseo de hacer justicia. Por supuesto que no siempre
coincido con las opiniones del autor. Vasconcelos nunca anduvo "endiosado con el
guerrillero (Francisco Villa) porque primero ganaba batallas, y después escaramuzas
de forajido". Esta afirmación no tiene base en los textos de las Obras Completas de
José Vasconcelos ni mucho menos en los juicios que nuestro Ulises Criollo solía emitir, en sus conversaciones sobre el Centauro del Norte. Respeto las preferencias subjetivas de José Fuentes Mares, pero me parece que José Vasconcelos como filósofo de
poderosa originalidad y alto vuelo especulativo, como Ministro de Educación Nacional
-el más ilustre de los que ha tenido México-- y como revolucionarlo auténtico, tiene,
para nuestra historia, una significación muchísimo más importante y perdurable que la
que puede tener Antonio Caso: un magnífico preceptor e impulsor de las vocaciones
que no trasciende el ámbito de las aulas universitarias. Por lo demás, José Fuentes
Mares tiene bastante talento como para no reconocer la genialidad de Vasconcelos:
"rara creatura en la que coincidieron las excelencias de la vida contemplativa y de la
vida activa ... En fin, querido Vasconcelos, que no era tu tiempo,, como no lo es
todavía, pero tu árbol rindió frutos y tus sueños siguen en pie" ( pág. 164).
Aunque la figura de don Francisco I. Madero tiene su sitio definitivo en la historia
de México, nuestro autor no deja de advertir las ilusiones de Madero -"andaba por
los cerros de úbeda"-, la ausencia de reformas sociales por centrarse en puras reform3s
políticas. Tenía temperamento de profesor de Derecho Público y una rousseauniana
ingenuidad que le llevaba a creer en la bondad de la naturaleza humana. Don Francisco
se negaba a admitir que el triunfo de la Revolución llevaba aparejadas una serie de
reivindicaciones inevitables. De ahí su divergencia con Zapata.
La semblanza del Var6n de Cuatro Ciénegas que nos presenta Fuentes Mares es
magn'úica: "Hombre de aristas bien cortadas y obcecado como él solo, muy interesado
en la historia por añadidura" (pág. 63). Supo imitar a sus grandes maestros del

pasado, a Juárez sobre todo, sin vacilación alguna. "Saber historia sirve para fomentar sueños y ambiciones, para perseguir alguna estrella; saber historia es como
quiera un modo de vivir entre los héroes, de respirar su propio aliento" (pág. 64}.
Carranza levantó la bandera constitucionalista, concilió intereses, fincó una jefatura
sobre las ambiciones y orgullos diversos; "se impuso por su puro empaque de viejo
venerable, por el poder de sus barbas, por su personalidad indiscutible" (págs. 71-72).
Porfirista cuando joven y adulto, revolucionario en su vejez, Carranza fue sobre todo
un ejecutivo, un hombre que sabía lo que quería.
En las memorias del espectador de la Revolución Mexicana se nos habla del drama
de figurar a cualquier precio. ¿ Por qué el chacal Victoriano Huerta tuvo ministros tan
brillantes? He aquí la respuesta:
"Tal vez la explicación se encuentre en la peculiar sicología del intelectual hispanoamericano; fraguada en el desprecio que le guardan los poderosos del dinero, del
saber y de la política. El tipo del intelectual nuestro es el de las mujeres feas que
se entregan al primero que les guiña un ojo. Han esperado tanto que luego, cuando
alguien los toma en cuenta, corren a dorar el pedestal de un chacal cualquiera sólo
porque el chacal, llamándolos, compensa en un instante toda una vida de desaires y
frustraciones. Lo peor de todo lo que ocurre a nuestros intelectuales es que allá,
en el último rincón de su alma, reclaman una compensación política, y cuando llega
la oportunidad sirven a Huerta, sirven a Villa, sirven a Calles o a otro sátrapa cualquiera, sin importarles que lleve sangre hasta en los zapatos" (págs. 73-74).
Tras de hablamos del "chacal" en su apogeo y de "los vencedores a la greña",
viene el jaleo de Aguascalientes, el surgimiento de Obregón y el Plan de A.gua
Prieta. Más que de anécdotas -muy sabrosas por cierto- quiero hablar de categorías. Nuestro autor sabe destacar aspectos valiosos de los personajes históricos, pero
sabe también apuntar nuestras tremendas lacras. He aquí un caso que vale la pena
consignar:
"En varios discursos de Carranza se advierte el despertar de una conciencia en el
destino común de los pueblos jberoamericanos. El solo hecho de hablar de la América
Española y no de la América Latina, concepto fraguado en París o peor todavía, de
Indoamérica, aberración que avalan los agentes yanquis, coloca a Carranza al nivel
de los hombres capaces de intuir que existe un mundo hispanoamericano con problemas económicos semejantes, con identidad de destino cultural, y, dicho sea sin rodeo,
con el perfil de una gran nacionalidad. Dentro de esa nacionalidad cabe por supuesto
España, que sólo cobra plena significación como provincia hispanoamericana, al nivel
de México, de Chile y del Perú. Ser naciones hispánicas y ser hombres hispánicos,
es algo de lo más importante que se pueda ser hoy. Todo lo demás es provincianismo,
como ser guatemalteco, ser mexicano o ser español. Nuestro mundo es más amplio, un
mundo hispánico que dejó de ser español para ser nuestro. Nuestro: el de una veintena
de países, España incluida. Carranza tuvo esa intuición porque fue un mexicano
fronterizo. En el sur privan demasiados complejos aztequistas, que no tienen sentido
para los hombres del norte" ( págs. 12 7-128) .
Como el presente espectador de los últimos años de este siglo "no tiene pelos en la
lengua", escribe sin cortapisas: "En México, país de larga tradición abstencionista en
materia electoral, se ha convertido en un axioma político que el gobierno sea orga-

637
636

�nizador, votante, beneficiario y responsable de las elecciones" (pág. 140). En nuestro
México se ha solido ventilar los problemas de la sucesión presidencial a punta de
balas asesinas. "Parece pues fuera de duda que Carranza fue el autor de la muerte
de Zapata; que Obregón fue de la de Carranza; que Calles y Obregón fueron de
la de Villa, y que Calles .. . bueno, mejor no sigo, no vaya a ser que alguien me pegue
cuatro tiros para confirmar la exactitud del razonamiento (pág. 154). Nuestro sufrido
pueblo ha padecido las inciviles barbaridades de un tipo "arbitrario, despótico, brutal"
como Garrido Ganaba!, las persecuciones ~jacobinas, trasnochadas- de Plutarco
Ellas Calles; las declaraciones de un "Joven Macabeo Radical" de que "al pueblo
mexicano ya no le sugestionan las frases huecas de 'libertad de conciencia' y de
'libertad económica' "; los fraudes electorales y la creación de una maquinaria oficial
cobijada bajo el amparo de un partido revolucionario que es, en el fondo, un PartidoGobierno.

página 68 ei siguiente texto: "Nadie ha puesto en tela de juicio que México fue
una ciudad huertista, ya que la concentración de gente adinerada y de burocracia
le dio ese perfil". Alguna vez tuve el gusto de escribir un artículo, publicado en el
periódico Excélsior de la propia ciudad de México, bajo el siguiente rubro: "Fuera
de Cuautitlán no hay verdadero México". Era una réplica, qwe nadie me contestó,
al injusto y petulante dicho, "lesivo de la mexicanidad", fraguado en la capital:
"Fuera de 'México todo es Cuautitlán". La verdad de las cosas es que México, D. F.,
nada sería sin el dinero y la savia de las provincias. Pero este tema nos llevaría por
otros rumbos...
La nueva obra de José Fuentes Mares constituye un aporte sustancial a la historiografía novelada de México. Obra de síntesis y obra de valorización. Páginas de testimonio escritas por una pluma insobornable que cobrará mayor valor en un próximo
futuro.

Al lado de insensateces como la creación de un "Estatuto jurídico de los Trabajadores al Servicio del Estado", que colocaba a la Nación al arbitrio de su propia burocracia, Lázaro Cárdenas tuvo actos políticos de extraordinaria importancia para México, como la expropiación de tierras en La Laguna y en Yucatán, y sobre todo la
expropiación de los bienes de las Compañías petroleras.
Hemos sabido fincar nuestro sistema político en un sistema de pesos y contrapesos, en un equilibrio de los factores reales _del poder.
"Cárdenas, al entregar el poder a Avila Camacho, y no a Almazán o a Múgica, fue
el primer artífice de esa política que abreva en la experiencia. Si además se piensa
en los regímenes que siguieron: el de Alemán frente al de Avila Camacho; el de Ruiz
Cortines frente al de Alemán, el de López Mateos frente al de Ruiz Cortines, y el de
Díaz Ordaz frente al de López Mateos, nos veremos en la necesidad de confirmar la
actuación de una sana dialéctica en virtud de la cual cada gobierno busca corregir
el fiel de la balanza en la que gravitan, con su peso variable, los factores reales del
poder. Y que no se diga que un gobierno así es un gobierno sin ideales, porque el ideal
supremo de un gobierno se reduce a la satisfacción del anhelo primario de los gobernados,
que luchan todos los días por una vida mejor. Cárdenas, el autor de esa nueva política,
fue ya como ex presidente su representante más genuino. Puso toda su voluntad al servicio
de la paz del pueblo mexicano, e intervino positivamente cuantas veces esa paz se halló
en peligro, la última en 1968, cuando los disturbios estudiantiles arriesgaron la estabilidad del gobierno del Presidente Díaz Ordaz. Digámoslo sin rodeos: con su muerte perdió
el país a un hombre irreemplazable, a la más eficaz de sus personalidades al servicio del
equilibrio de los factores reales del poder" (págs. 238-239).
La capital, vista desde diversas partes de la República Mexicana, aparece como
una bella ciudad-pulpo que vive nutriéndose de las esencias mexicanas que se gestan
en provincias. Porque el estilo colectivo de vida de la mexicanidad, las revoluciones,
las producciones agrícolas e industriales --en su gran tonelaje- se hacen en provincia.
El espectador de la Revolución Mexicana que nos ofrece Fuentes Mares, no vacila
en decir: "Pero mi destino era México, la capital, donde no se ha hecho una sola
Revolución, pero donde se han cobrado las recompensas de todas ellas" (pág. 31). Y
páginas adelante, el espectador nos relata que la curiosidad, en la capital, mataba más
que las balas. "Nadie corría mayor riesgo que un curioso, y la ciudad de México es una
urbe de curiosos". Para seguir con las citas sobre el Distrito Federal, encontramos en la

638

639

�COMENTARIO EN TORNO AL "MEMORÁNDUM DE WORMS"

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ l)EL VALLE
Universidad Autónoma de Nuevo León.

EN LA REVISTA Folia Humanística (tomo IX-Núms. 103-104), correspondiente a los
meses de julio y agosto del presente año, el Profr. Dr. Richard Wisser publica un
ágil e interesante artículo sobre hs intenciones y el efecto del "Memorándum de
Worms".
Quiero recordar que vivimos bajo el signo del ecumenismo. El Concilio Vaticano 11
asentó, en un decreto ecuménico, que la Iglesia necesita de una reforma continua.
El Instituto "Johan Adam Mohler", fundado en Paderbom (año de 1957) está
destinado al diálogo científico con los protestantes. Y en Gótinga se formuló -año
1965- una exigencia que aún resuena en nuestros oídos: "Los cristianos separados
debieron .hacer todo en común, prescindiendo de las separaciones impuestas por la
conciencia". En Ginebra se ha formado un grupo mixto de trabajo de la Iglesia
Católica y del Consejo Mundial de Iglesias. Y en Alemania se reunieron en Fulda
-Doiningo de Cuasimodo de 1966~ una Coinisión de Obispos Alemanes Católicos y
la Iglesia Protestante hermana. Podemos afirmar, consecuentemente, que la Iglesia
ha entrado, después del Concilio, en una nueva e importante fase de diálogo con los
cristianos protestantes. Si empezamos por confesar nuestras propias faltas y nuestros
propios errores, podemos esperar que los cristianos protestantes confiesen, también,
sus culpas y sus equívocos.
Richard Wisser nos relata las gestiones del Dr. Michaelis para lograr la anulación
de la excomunión pronunciada contra Lutero, las declaraciones favorables del Arzobispo
Rohrocher, de Salzburg, del padre Pedro Arrupe, general de los Jesuitas. La comunidad de Worms - religiosos y laicos- logró expresarse en el famoso "Memorándum
de Worms", dirigido al Papa, pidiendo la expresada anulación. En Worms, dicho sea
de paso, abundan los matrimonios mixtos entre católicos y protestantes y conviven
armoniosamente sacerdotes y pastores. En este año ( 1970) están llegando al término
los actos conmemorativos del 450 aniversario de la Dieta luterana. Hasta ahora, el
Papa no ha contestado el Memorándum. Y este hecho parece preocuparle mucho al
Dr. Richard Wisser.
Independientemente de que el Papa conteste tarde o no llegue a contestar -porque
así lo juzgue prudente--, lo fundamental radica, a mi juicio, en el nuevo clima

641
H4!

�11 El propio Pontífice Paulo VI, al comienzo de _la
creado por el Concilio Vaticano •
.
.
• p t t ia·
. , d l Concilio Vaticano II, pronunció su famosa oraci6n im e ra or .
segund a secc1on e
.
D·os
humildemente
culpa en esa separación, rogamos a 1
"Si rige sobre nosotros al guna
h
" Esta conmovedora acd.
b.é perdón a nuestros ermanos .
nos perdone y pe imos
n I
d, n conjuntamente con todos los cristianos, contitud del Santo_ P~dre, rogan o ~ ,~r ºnuestro anhelo el unirnos en la sinceridad y el
cluye con las s1gwentes palabras.
ea h' .
, que cualquier contestación formal
,, y t
labras valen más mue mmo mas
amor .
es as pa
,, p ' lo demás la pretendida anulación de la excomual "Memorándum de Worms . d~r tid
di~cutible El Presidente de la Iglesia Evan.,
e recayó sobre Lutero es 1scu a Y
•
mon qu
1
ffld (Darmstadt) agradeció sinceramente a 1os cagélica de Hassen Nassaw, He mudt I b bl' d un "testimonio de una comunión cada
tólicos de Worms en su Memorán um y a o e
vez más fuerte".
·
y distorsiones que hay
También los protestantes han reconocido las exageraciones
en las afirmaciones polémicas de Lutero y otros reformadores.
, 1 "M morándum de Worms" es la
La conclusión de Richard Wisser ~: su r:cu o que ~é un signo -deseado por el
siguiente: "Los católicos de Worms p1 e~ a aHpa ·endo esta petición se dan cuenta
. .
aciguaría las tensiones. ac1
'
lado cristiano-- que ap
ó .
rehúse reconocer los signos del tiempo, no
a
vuelta
atrás
anacr
ruca
que
., .
d e que un
.
f
puede triunfar una reparac1on ingenua que
d triunfar de la ID!Sma orma que no
b
1
pue e d h
, . xistente lo que efectivamente ha tenido lugar, pero sa en que a
preten e acer m~ .
. ti .
de un amor cristiano proviniendo de una
manifestación histonca de una JUS cia Y
situación concreta, se impone"•

tam;

TEMATICA DE LA OBRA "SER Y QUEHACER DE LA UNIVERSIDAD"
DEL DR. AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE

LIC. JORGE MONTEMAYOR SALAZAR
Universidad de Nuevo León.

"SER y QUEHACER DE LA UNIVERSIDAD", Estructura y m1s10n de la universidad vocacional, es el nuevo libro del distinguido catedrático universitario Dr. Agustín Basave
Fernández del Valle, quien con esta obra acrecienta su aportación intelectual al patrimonio cultural mexicano y en particular el de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, de la cual es ameritado maestro.
La obra es publicada bajo los auspicios del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, y es prologada por el Sr. Dr. Fritz J. Von
Rintelen, reconocido maestro alemán de la Universidad de Maguncia. En veinte sugerentes y bien estructurados capítulos, el Dr. Basave va desarrollando su temática
universitaria con la propiedad de estilo que le es característica.
La Universidad en la historia; Universidad y educaci6n; La Universidad frente a la
pluriversidad; Universidad vocacional y carreras universitarias; lnvestigaci6n y docencia; son títulos de los primeros cinco capítulos de la obra que se reseña. En ellos
se ofrece una temática atractiva y fundamental. Se describe la génesis de la Universidad y la evolución que ha tenido en los diferentes Estados. La proliferación de las
universidades y su crecimiento progresivo se explican por el interés de toda sociedad
de conformarse adecuadamente en la educación y la cultura. La estructura y fines de
la educación constituyen una de las preocupaciones primarias y esenciales de la actividad universitaria. Para el Dr. Basave, en la Universidad, estudiantes y profesores, por
medio de la investigación y la docencia, deben orientarse a la contemplación de la
verdad, a la búsqueda de la unidad orgánica del conocimiento, al cumplimiento de
las vocaciones personales y a la adecuada preparación profesional, para servir y realizar el bien común. El desarrollo de cualidades y posibilidades personales es el sentido
y fin de la Universidad. Es conveniente armonizar la enseñanza profesional con la
inclinación vocacional. Frente a la Universidad disgregada en escuelas especializadas,
propone la realización de un auténtico sentido de la "Universitas" que signjfica universalidad. La Universidad debe formar hombres, manifiesta el autor- y el hombre
debe cumplir su trayectoria vocacional. La carrera universitaria debe concluir en la
formación de un auténtico universitario en el más amplio sentido de la expresión.

643

642

�Reiterando su concepto sobre la Universidad vocacional, el Dr. Agustín Basave Fernández del Valle, expresa: "Decíamos que es preciso poner el énfasis en el hombre.
Pero como el hombre es su vocación, la Universidad debe tener una estructura vocacional. Sé de sobra que hasta ahora vivimos bajo el imperio de una Universidad profesional. Pero me parece que en el próximo futuro - si las cosas marchan bien- el
centro de gravedad de la enseñanza universitaria se desplazará de la formación de
profesionales y especialistas a la formación superior de hombres, a la clarificación e
impulso de las vocaciones. No quiero decir que la tarea profesional de la Universidad
tenga que desaparecer. En buena hora que se enseñen profesiones y que se enseñen
de la mejor m3.nera. Pero estas profesiones deben adecuarse a las vocaciones personales.
Y una vocación personal es más, muchísimo más que una profesión". La investigación
y la docencia universitarias son inescindibles. Mediante la investigación, la Universidad,
se mantiene viva y creadora, evita el peligro de anquilosarse en una docencia rutinaria,
carente de fuerza y dinamismo. El verdadero maestro --'expresa Basave-- es el forjador de libertades y plasmador de vocaciones. Para el autor, h investigación básica
y la investigación aplicada, constituyen tareas vitales en la actividad cotidiana de
la Universidad.
Como creación del esfuerzo popular la Universidad realiza su tarea en busca de sus
objetivos primordiales. La Universidad no puede ser ajena a una serie de realidades
políticas y sociales que en el seno de la comunidad se hacen presentes. El Dr. Basave,
atento a esta realidad, analiza en el capítulo sexto de su obra las relaciones de la
Universidad con el Estado, con la política, con otras instituciones de cultura superior y
destaca la importancia de su proyección social, a través de los programas de extensión.
Universidad abierta al pueblo, así califica Basave las labores de extensión universitaria.
Mediante dichos programas se prolonga la vida universitaria más allá del recinto académico. El Estado debe servir a la Universidad. El respeto a su autonomía académica,
administrativa, legislativa y económica -subraya el Dr. Basave Fernández- permite
a la Universidad, enseñar, investigar, difundir la cultura, darse sus propios reglamentos,
organizarse, funcionar y aplicar sus recursos económicos en plan adecuado y libre. La
autonomía --advierte el autor- puede ser socavada no sólo desde fuera sino también
desde dentro. Es necesario estar atentos a la marcha armónica de la institución universitaria. Por lo que respecta a la política, a la Universidad le compete la enseñanza
de la ciencia política más no la actividad política.
En los capítulos séptimo, octavo, noveno, décimo y decimoprimero, el Dr. Agustín
Basave ofrece un juicioso estudio sobre: La idea de la Universidad moderna en
Alemania; Las nuevas modalidades e inquietudes de la Universidad norteamericana;
La reforma universitaria en las Universidades latinoamericanas; Las Universidades
soviéticas; Las Universidades francesas. En este amplio panorama se destacan las ideas
de teóricos, filósofos y acreditados maestros de la educación superior. Se señalan, valoran y critican teorías, sistemas y estructuras de enseñanza y de política educativa.
Se resaltan las inquietudes y nuevas modalidades en las universidades más avanzadas
de nuestro tiempo, sobresaliendo entre ellas las alemanas y norteamericanas. La integración, los problemas, las necesidades y las aspiraciones de las universidades latinoamericanas son motivo de sereno análisis en el texto que se comenta. Destaca el autor
la enseñanza superior en Rusia, indicando su estructura, funcionamiento, modalidades
y métodos ; lamentando el carácter monolítico de hs universidades soviéticas. Las universidades francesas son objeto de un estudio crítico que revela sus insuficiencias,

644

defectos y carencias. Las ideas contenidas en la nueva estructura de la enseñanza superior en Francia, indican un sendero a la superación de algunos de los problemas
tradicionales de las universidades francesas.
En los capítulos decimosegundo, decimotercero y decimocuarto, el autor de Ser y
quehacer de la Universidad nos ofrece una temática sumamente interesante en la que
plantea: Crisis y 'lisis' de la Universidad; Etiolog!a y valoraci6n de la rebeli6n estudiantil; Reforma universitaria. Exponiendo en su texto el sentido de la crisis, el Dr.
Agustín Basave Femández del Valle cita al profesor español José Orlandis, que ha
expresado: "Decir que la Universidad está en crisis no significa lanzar a los cuatro
vientos una opinión aventurada o alarmista, porque la palabra crisis se emplea aquí
en un sentido muy diverso de su acepción peyorativa, que suena a descomposición o
decadencia. Crisis quiere decir simplemente transformación, cambio profundo, revisión a fondo de viejos moldes y estructuras, y bajo este concepto es perfectamente
lícito hablar de crisis; más aún, lo alarmante sería que esa crisis no existiera, porque
significaría que la Universidad había perdido el pulso y no marchaba ya al ritmo de
la sociedad contemporánea". La Universidad -apunta Basave- se encuentra en
transición y por lo tanto en un momento crucial de su existencia. Las Universidades
gigantescas, el efecto de las ideologías en el medio universitario, la crítica de los teóricos
en torno de la Universidad, llevan al autor a proponer una búsqueda de la estructura
permanente de la Universidad, indicando de nuevo el significado e importancia de
la Universidad vocacional. La rebelión estudiantil es considerada en sus causas, ideas,
propósitos y aspectos positivos y negativos. Una reforma universitaria integral que
cubra los renglones administrativos, académicos y vocacionales, se hace patente desde
hace décadas en el panorama universitario mundial. La reforma integral de la Universidad --expresa textualmente el autor- abarca el aspecto estructural -Organización de la Universidad entera, unidades universitarias y redistribución de actividades-,
aspecto administrativo -unidad normativa y flexibilidad ejecutiva, presupuesto, mantenimiento, planeamiento y desarrollo- aspecto académico -asignaturas, carreras,
pedagogía, investigación- y aspecto vocacional ---personalización del estudiante universitari0-. Sobre bases adecuadas de renovación universitaria, la Universidad -señala
Agustín Basave-- debe ir en búsqueda de su auténtico sentido y fin. Expresa el autor que
para no caer en una destotalización de la realidad, hay que repetir, machaconamente,
que lo primordial en la Universidad, es la formación humana universal. Una reforma integral de la Universidad -afirma- no puede emprenderse sin que se adopten, ante la crisis universitaria, los siguientes medios: lo. Reforma de la primera y
segunda enseñanza -organización, programa, métodoS--, para que el alumno llegue
a la Universidad con una base decorosamente sólida de cultura general. 2o. Estudios
electivos, al lado de los cursos básicos, para que germine la personalidad, para que
florezca la vocación incanjeable, sacrificada hoy en día a la vulgaridad y la rutina
del estudiante despersonalizado. 3o. Bibliotecas ágiles que permitan seguir a los alumnos el movimiento actual de las ideas en las diversas disciplinas científicas. Laboratorios, aparatos clínicos, observatorios y colecciones científicas debidamente organizadas
y suficientes. 4a. Otorgamiento de becas y pensiones para estudiar dentro del país y
en el extranjero. So. Desarrollo de los estudios pedagógicos para preparar debidamente
al profesorado universitario. 60. Los salarios de los profesores deben bastar para que
éstos no se vean precisados a buscar un suplemento fuera de la cátedra. 7o. Disciplinar
la conducta y acción universitaria. 80. Educación integral y armónica de los discípulos.
9o. Despertar, en el educando, el sentido del ideal que nos libera de la vulgaridad y

645

�confiere gusto y sabor humano a la existencia. Habría que apuntar, además -manifiesta
el Dr. Basave-, las siguientes bases para la reforma universitaria: a) La Universidad
debe buscar la unidad orgánica del saber, la implantación de materias comunes verdaderamente universales -Antropología Filosófica, Teoría de la Política, Historia de
la Cultura- y abertura a los fundamentos filosóficos; b) Diálogo interdisciplinario; c)
Departamentalización sin abolir las Facultades; d) Simbiosis de investigación y docencia; e) Actividad original y creadora en una integración metodológica con el seminario
científico y el practicum, el taller y el laboratorio.
La estructura orgánica de una armónica universidad, debe mostrarnos una disposición apropiada de "Facultades, deplrtamentos e institutos interdisciplinarios" que
sean la base operativa desde la que se fomenten y realicen los "Tipos y métodos de
la investigación científica en la Universidad contemporánea". Las dos temáticas apuntadas son desarrolladas, con especial habilidad y propiedad intelectual, por el Dr.
Agustín Basave Fernández del Valle, en los capítulos decimoquinto y decimosexto de
su obra. Resaltan en ellas las consideraciones que hace de la filosofía como eje espiritual
de la Universidad, y de las exigencias de una actividad interdisciplinaria en el seno
de las Universidades. Las tareas de investigación científica son motivo de especial atención y grave preocupación en las universidades contemporáneas. El profesor universitario
debe ser un auténtico y entusiasta investigador. La Universidad, consciente de la importancia de la investigación y utilizando los dispositivos metodológicos adecuados,
propiciará la formación de profesores-investigadores. En un mundo que cambia aceleradamente -expresa Basave- la investigación requiere de inteligencia, observación,
previsión, orden y, sobre todo, voluntad.

Universidad. Los aspectos esenciales de un nuevo humanismo universitario. La Universidad -afirma Basave- debe liberarse de la técnica alineadora, avocarse a la
superación de su crisis y a jugar el papel de rectora espiritual en el seno de lo social.
Todo ello descansa en el compromiso y responsabilidad de los universitarios.
Nuestro estudio sobre el Ser y quehacer de la Universidad -indica su autor- concluye en la tarea y autenticidad de los universitarios. Es tiempo --expone finalmentede que las vocaciones universitarias formen una clase social bien definida, con una
posición particular y consciente de obligaciones sociales bien delimitadas. Si se nos
permite un término, tomado del ruso, pero quitándole todo sentido peyorativo que
históricamente pudiese tener, nos atreveríamos a decir que los universitarios genuinos
constituyen la intelligentsia de las naciones y de la comunidad internacional. Fraternidad de los espíritus que ponen la inteligencia al servicio de los valores que son patrimonio de la cultura universal.
Ser y quehacer de la Universidad, Estructura y misión de la Universidad Vocacional,
publicada el año próximo pasado, por el Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León y con extensión de 496 páginas, constituye una
magnífica obra de información y formación universitaria, hecha por el Sr. Dr. Agustín
Basave Fernández del Valle, que contribuirá a ofrecer una adecuada semblanza de
la realidad universitaria que frecuentemnte se distorsiona por error o mala fe. Su texto
servirá para iluminar obscuridades, disip:1r dudas, generar inquietudes, incitar responsabilidades, proyectar acciones, en el amplio y generoso ámbito universitario.

Antropología pedagógica y personología universitaria; Democratización de la Universidad contemporánea. Son los temas que se abordan en los capítulos decimoséptimo
y decimooctavo, de la obra que orienta hacia la estructura y fines de la Universidad
vocacional. El autor precisa el sentido de la persona como centro de atención en la
actividad universitaria. Al estudiante hay que formarlo en la medida e intensidad de
sus posibilidades existenciales. La pedagogía universitaria se orientará hacia esos objetivos. La Universidad planeará los medios y actividades apropiadas a la consecución
de este fin. Transmitir y desarrollar -'llOS dice el autor- la alta cultura, brindar una
formación profesional y contribuir al descubrimiento y desarrollo de la vocación, sólo
puede hacerse en la Universidad. El libre acceso a la Universidad forma parte esencial
del sistema democrático. Existe una igualdad esencial de oportunidades y todo aquel
que sea apto para el estudio debe ocupar su lugar en el campo universitario. La Universidad -indica Agustín Basave- no puede originarse en un privilegio. Un proceso
de democratización se hace evidente en las universidades contemporáneas, en donde
los índices de inscripción y de egreso de profesionistas es impresionante. El fenómeno
de la masificación de las universidades, ha planteado el problema relativo a la presencia de masas y élites en la Universidad. Que la instrucción universitaria sea accesible para todos -&lt;:omenta el Dr. Basave-- sin descuidar la formación y preparación
de élites democráticas. La Universidad no es un lujo ni una utopía. Es actividad
incesantemente renovada de esfuerzos por alcanzar la verdad.
Nuevo humanismo universitario y Tarea y responsabilidad de los universitarios, son
los enunciados temáticos de los capítulos finales, decimonoveno y vigésimo, de la obra
que se reseña. En ellos se expone el carácter consubstancial del humanismo con la

647
646

�¿CIENCIA CONTRA/CON FILOSOFfA?

ZDENEK

KouRÍM

Gidy, Francia.

UN FENÓMENO CURIOSO pero sociológicamente explicable, el que un libro, arduo por
su lenguaje y difícil por los conocimientos previos que supone, obtenga un considerable
éxito editorial y llegue a interesar y hasta a apasionar un gran público, se produjo
hace menos de un año en Francia y está repitiéndose actualmente en España.

¿Por qué el trabajo de Jacques Monod El azar y la necesidad 1 provoca tantas reacciones ~ o positivas o negativas? La respuesta es bastante sencilla:
l. El origen de la vida fue desde siempre y será, sin duda mucho tiempo aún, una
de las cuestiones más inquietantes que surge ante la humanidad.

2. Al hombre de este siglo le asaltan las ideologías en lucha perpetua; le tienen aprisionado sin que pueda apoyarse en ellas con seguridad; se da cuenta de que Jo que
buscan no es la verdad sino una predominancia más eficaz: Pero el hombre no
puede no creer: aspira a una depuración a la vez que teme la inseguridad radical.
3. La ciencia está de moda. Además de la garantía de eficacia, parece ofrecemos
--después de haber sobrepasado mal que bien su crisis del crecimiento (particularmente en la microfísica)- la del conocimiento imparcial, la aurora de un nuevo
racionalismo.
El Profesor Monod presenta su trabajo con el subtítulo explícito -La filosofía na•
tural de la biología moderna- como un deber: el papel de un científico de hoy
consiste no sólo en la contribución a los "conocimientos técnicamente importantes"
en el caudal de la cultura actual, sino también en el aporte de las ideas de su ciencia
que puedan considerarse como "humanamente significantes".
Es decir que el biólogo francés cree en la misión de la ciencia que es, ante todo,
misión purificadora. Porque la ciencia sola -constituyéndose como ciencia- detiene

1 Le hasard et la nécessité, París 1970; trad. española:
Editorial Barral, 1971.
Nuestras citas se refieren a la edición original.

649

�el "postulado de objetividad de la Natur:tleza" y es capaz de aplicarlo con toda
rigurosidad, siendo la definición de éste "el rechazo sistemático de considerar como
susceptible de conducir a un conocimiento "verdadero" toda interpretación de los
fenómenos dada en términos de causa final, es decir de "proyecto". 2

Fuerte de las adquisiciones de la biología, Jacques Monod combate todos los "animismos y vitalismos" filosóficos e ideológicos que pecan por la "ilusión antropocentrista",
por deduccionismo que no dará nunca cuenta del fenómeno vital,8 y esboza sus propias
soluciones para reemplazar las filosofías defect uosas.

Esta noción justamente pone en interrogación las condiciones de la investigación
biológica. En efecto, dentro de "propiedades más generales que caracterizan los seres
vivos y los diferencian del resto del universo", a saber "teleonomía, morfogénesis
autónoma e invariancia reproductiva", la primen, realizándose sobre todo en el
cumplimiento "del proyecto fundamental" que es la "reproducción invariante", nos
conduce a reconocer "una flagrante contradicción epistemológica". Según Jacques
Monod "el problema central de la biología es esta misma contradicción, que se trata
de resolver si sólo es aparente, o de probar radicalmente insoluble si es así de veras".ª

Desdichadamente, esta parte que debería ser filosóficamente positiva, no lo es. Particularmente desde el punto de vista gnoseológico, el biólogo francés, prisionero de su
9
óptica científica, no traspasa el nivel del pensamiento de la L6gica de Port-Royal,
a una
Y' consecutivamente' da en la creencia que es suficiente aceptar ~ecurriendo
.
ética
de conocimient0- que "la naturaleza es objetiva, (que) la verdad del conocimiento no puede tener otra fuente que la confrontación sistemática de la lógica Y de la

El autor nos demuestra que en realidad la teleonomía es necesariamente precedida
por invariancia, que la "última ratio de todas las estructuras y alcances teleonómicos
de los seres vivos queda pues encerrada en las secuencias de radicales de fibras polipeptídicas", y que "a este nivel de organización química es donde yace, si lo hay,
el secreto de la vida". 4
Secreto al que podemos aproximarnos con el Profesor Monod por dos lados: por
una parte vemos la tendencia conservadora a ultranza que se manifiesta en los
"mecanismos de la traducción , ... estrictamente irreversible", referente al traslado de
información desde el A.D.N. hast:il la proteína; sentido delimitado y único que excluye toda explicación dialéctica, la célula apareciendo más bien como una máquina
cartesiana; por otra parte, una perturbación --que entra en seguida en el ciclo rígido
de transmisión- no puede ser explicada sino por el azar. "De donde resulta necesariamente que s6lo el azar está en la fuente de toda novedad, de toda creación en la
bioesfera". Y el autor añade: "esta noción central de la biología moderna ya no es
hoy día una hipótesis, entre otras posibles o por lo menos concebibles. Es la única
concebible, porque es la única compatible con los hechos de observación y de experiencia.
Y nada permite suponer (o esperar) que nuestras concepciones en este punto deberán
o incluso podrán ser revisadas.•
De esta manera la evolución no es inherente a los seres vivos sino que procede de
"las mismas imperfecciones" de su "mecanismo conservador". La selección o la evolución
que progresa (siendo aceptada en el organismo dado una nueva mutación) por la interacción entre "medio exterior y el conjunto de las estructuras y alcances del aparato
teleonómico" 6 está garantizada esencialmente por éste, por su orientación. 1

• !bid., p. 32.
• !bid., p. 33.
• !bid., p. 110.
' !bid., p. 127.
' !bid., p. 141.
' "Las únicas mutaciones aceptables son las que, en todo caso, no reducen la coherencia del aparato teleonómico, pero más bien Jo refuerzan aún en la orientación ya
adoptada o, y sin duda mucho más raramente, el enriquecimiento de posibilidades
nuevas". ]bid., p. 136.

650

experiencia". 10
En práctica, el propio Jacques Monod ilustra su fracaso filosófico cuando escribe que
"la definici6n misma del conocimiento 'verdadero' descansa en último análisis sobre un
postulado de orden ético" 11 a pesar de que, teóricamente, quiere salvar su concepción,
apoyando la "ética del conocimiento" sobre el "conocimiento de la ética" Y la "búsqueda de la autenticidad" sobre la "coherencia lógica".
El autor de El azar y la necesidad nos ha facilit!l.do la prueba de que en la bioesfera,
la dialéctica, tal corno la imaginaron Engels y la escuela del marxismo ortodoxo, queda
difícilmente sostenible. Pero nada más. Al contrario, su insistencia incondicional sobre
el "postulado de la objetividad" que desemboca en la constatación implícita de cortadura
entre el mundo de la ciencia y un "anti-mundo", su ceguera científica que olvida que
no hay "la lógica" sino las lógicas, que una experiencia no es un hecho simple sino
cargado ya por una interpretación, que el pensamiento humano no se agota como reflejo
y comportamiento de la realidad sino que tiene la capacidad de crearla pensándose a sí
mismo, -todo eso nos indica que lo dialéctico, propio al hombre, tiene un papel importante en nuestra existencia.
De cierta manera podría decirse que el Profesor Monod, queriendo combatir a fuerza
de argumentos científicos las ideologías que pretenden fundarse en las bases de la ciencia, deslizó - por ausencia de una estructuración efectiva y continua de las esferas
• "Creo que podemos afirmar hoy que una teoría universal, por cabales que sean sus
éxitos de otra parte, no podrá jamás contener la bioesfera, su estructura, su evolución en
tanto que fenómenos deductibles de los primeros principios". !bid., p. 54.
• Cf. los siguientes pasajes: "Es el análi~is de la lógica de. ~u,funcionamient~ _subjetivo
(del 'simulador', 'instrumento de la descubierta y ~e la creac1on )_ lo ~~e permitió formular las reglas de la lógica objetiva y crear nuevos mstrumentos s1mbólicos, como las matemáticas". ]bid., p. 172.
"Como no podemos tener conocimiento alguno de lo que está fuera de nosotros sino
por la mediación de las ideas que están en nosotros, las ~e~exiones que se pueden hacer
sobre nuestras ideas, quizás sean lo más importante en la log1ca, porque son el fundamento
de todo el resto". (A. ARNAUD ET P. NxcoLE: La logique ou l'art de penser, París, 1970,
p. 63).
•• Le hasard et la nécesité, p. 181.
11
!bid., p. 188.

651

�ciencia-filosofía, ausencia no sólo suya sino omnipresente en dichas ideologíaS-- hacia un
cientismo ideológico.
Falta que aprovecharon inmediatamente los primeros apuntados por sus críticas (los
marxistas ortodoxos) para transformar su defensa en un contra-ataque. Una de las primeras reacciones apareció en L'Humanite del 11 de diciembre de 1970 por Marcelle
Huraux, seguida después del frente organizado --de una serie de artículos publicados en
las principales revistas teóricas del P.C. francés.
Por ejemplo, Pierre Boiteau, después de otorgar la aprobación al Profesor Monod porque éste "en el plano filosófico, da golpes decisivos al vitalismo cuya vanidad demuestra
definitivamente, sobre bases experimentales irrefutables", indica que a El azar y la necesidad hay que aplicar una "doble lectura o incluso una triple lectura porque el discurso
científico no coincide con el discurso filosófico, discordando este mismo de la práctica
filosófica que subtiende la obra". 12

..

Por su parte, Jacques Ninio 1• y Jacques Milhau" se limitan a destacar la ruptura
entre la rigurosidad del discurso científico de Jacques Monod y la arbitrariedad de su
cerradura (justificación de ésta) filosófica más aparente en sus extrapolaciones éticas,
ruptura que también pone en tela de juicio un polemista del otro borde en la revista
Esprit.
Para él las tesis generales que Jacques Monod presenta como una opción del científico
en su propio terreno de objetividad relevan, en el mejor de los casos, de una "esquizofrenia
auténtica" o son simplemente inauténticas, llegando hasta "la confusión mental", dado
que "de la práctica científica no procede automáticamente ningún valor comportamen-

tal",,.
En consecuencia, El azar y la necesidad plantea el problema de las limitaciones del
conocimiento científico más en la forma negativa que positiva, mostrándonos su traspaso
ilícito.

Y gracias a esta pirueta hecha posible por la ingenuidad filosófica del biólogo francés
-subrayémoslo de nuevo- su oponente puede concluir, sin parecer perder la seriedad:
"A mi ver, los hechos objetivos que destaca Monod en su propia disciplina, no sólo no
contradicen el materialismo dialéctico sino que al contrario constituyen un notable enriquecimiento de dicha dialéctica. Tal es por otra parte, el caso de todo cuanto permite
una mejor adecuación del pensamiento científico a la realidad objetiva". "

El conocido escritor francés, el Padre Marc Oraison, trató en su último libro, con
título muy sintomático -El azar y la vida- de ofrecer, si no una respuesta a la interrogación que origina la actitud de Jacques Monod, al menos una réplica a sus afirmaciones. Invocando frecuentemente a Freud, opone al cientismo invasor del biólogo la
barrera de la vivencia, de lo existencial que tiene -SÍ las hay- sus propias leyes no
reductibles a lo inmediatamente racional.

¡ Como si fuera posible saltar de los hechos a la teoría sin preocuparse del eslabón
intermediario y constitutivo: de la metodología que, a pesar de todos los esfuerzos de
ocultación por parte de los marxistas ortodoxos, aparece en el materialismo dialéctico
como tomada de otra realidad, la social, con criterio científico mucho menos evidente e
impuesto ideológicamente!

En efecto, la generalización del conocimiento de una disciplina, si bien fundamental, no
implica forzosamente la regla del saber sobre la personalidad humana. Al contrario, la
objetividad del primero queda anclada en la exigencia "de ascetismo elemental y rigoroso" de esta última. El hombre, su "conciencia interrogativa", "plantea una cuestión
que está más allá de la biología".''

Esta misma línea --deducir unas conclusiones contrarias a partir de lo factual expuesto
por J. Monod, aprovechando su punto flojo, su coherencia insuficiente entre lo puramente
científico y su interpretación filosófica (y empleando el mismo procedimiento, pero en
sentido opuesto)-, la continúan también otros críticos comunistas.

No obstante, no debe hablarse de una incompatibilidad de perspectivas; el mundo
sólo posee una dimensión suplementaria: la intencionalidad que dimana como esfuerzo
para sobrepasar la incertidumbre constitutiva, como esfuerzo hacia los otros; la especificidad humana se define en un complejo de relaciones.

Pierre Jaegle cita un pasaje de El azar y la necesidad y se exclama: "¿ Qué mejor
ilustración de la idea dialéctica del movimiento y de la evolución como solución de la
contradicción (aquí contradicción entre irreversibilidad y reversibilidad, entre acrecentamiento de entropía y disminución de entropía, entre el pasar del tiempo y el remontarse
en el tiempo) puede darse?" "

El azar cobra aquí una significación diferente, únicamente intra e inter-personal; del
mismo modo, el análisis terapéutico cambia: en lugar de sujeto y objeto hay dos su-

De manera semejante, Philippe Cazelle opina que "desde luego hay, en el "antidialectismo" del señor Monod, cierta equivocación". ,.

" "Une éthique délibérément idéaliste'': celle de
brero de 1971, núm. 155, p. 61.
11

J.

En la tercera parte de su libro, la crítica filosófico-teológica de Marc Oraison se hace
más incisiva. Después de notar el carácter enigmático del ¿ por qué? del proyecto, del
misterio que envuelve la ultima ratio del surgimiento de la vida, dirige al Profesor Monod
el reproche de antropoformismo, es decir de extender el juicio científico fuera de constatación hasta la calificación. Un racionalismo, a pesar de su modernidad, podría des-

Monod, in La Pensee, París, fe.

lbid., p. 63.
" Entropie, information, invariance, in La Nouvelle Critique, París, marzo 1971, núm.
42, p. 49.
15
Le concept de hasard et l'l:i catégorie de contingence, in Jbid, p. 44.

652

jetos...

" Réflexion d'un biologiste, in lbid., pp. 51-9.
' 1 Une éthique de la science, in Jbid., pp. 41-4.
11 MAX DE CECCATY: Les protéines et le chapelet, in Esprit, París, marzo 1971, núm.
3, p. 576.
" Le hasard et la vie, París, Seuil, 1971, p. 66.

653

�embocar en una "dictadura científica", peligrosa como toda "dictadura doctrinal", si no
añade otro criterio al suyo.
El Padre Oraison propugna la humildad en la aceptaci6n de la frontera de nuestro
conocimiento, del no-saber, y formular de la manera siguiente "un principio de reflexi6n
que no desconozca lo adquirido por todas las ciencias: en la inmanencia de su ser al
mundo a la vez singular y colectivo, de la percepci6n dramática de su carencia y de su
deseo, percibe el hombre la interrogaci6n de una trascendencia que ya no tiene nada mitol6gico" .•
El camino que la reflexi6n ha recorrido desde el "postulado de objetividad de la Naturaleza" hasta el llamamiento trascendente de Dios-Amor es circular. El discurso sobre
la ciencia, a partir de ella, no la alcanza: se mueve en h esfera de creencias oculta o
deliberadamente pero no sale nunca de ella porque continúa ignorando su verdadero
estatuto. ¿ C6mo romper este encanto que persiste sin tener cuenta de todos los decretos
de la "única filosofía científica"? ¿Hay que renunciar y juntar el filosofar con otro
hecho de la existencia humana no menos importante, con la fe?

LA DIMENSIÓN DE PROFUNDIDAD A TRAVts DE UN SIMBOLO
INTIMO EN UN POEMA DE JUAi"I RAMÓN JIMtNEZ

Puede ser que no sería completamente inútil buscar una salida en el lugar original
del fracaso. Sin embargo, si se quiere efectuar una tentativa sería por b:ülar un punto de
cruce p:ua facilitar una interpretaci6n válida en ambas disciplinas; en la ciencia y en la
filosofía, es necesario cumplir con un postuhdo imprescindible: descubrir, mantener y
desarrollar, a pesar de todos los obstáculos, el principio metodol6gico común, es decir
asumir el riesgo intelectual de apertura recíproca incondicional. En otras palabras: dia-

AL REFERIRNO,s A LA profundidad como un:i dimensi6n, estamos pensando en una
de ~as categonas de valores que se manejan en relaci6n con el llamado espacio existencial. Concep~o que se refiere a la totalidad de todos aquellos ámbitos y relaciones
en los cuales nene lugar nuestra vida, la vida que en cada momento se manifiesta
como pensamiento y expresi6n.

lectizar el mismo pensamiento.

Luis MuÑoz GoNzÁLEZ
Universidad de Concepción, Chile.

La profu~~ida~ podemos entenderla como la señala Guardini. Para él, "significa un
carácter 0~1gmano, de acuerdo con el cual el proceso vital tiende hacia lo interior, y
tanto más '.ntensamente, cuanto más desarrollado se encuentra tal carácter. La profundidad se entJende aquí no como direcci6n hacia dentro".'
N'.'5 inter~sa hablar de la profundidad espiritual en cuanto que ella existe en un
senado propio._ Así podemos seguir diciendo con Guardini que el carácter espiritual de
u~ comportanu:mto s~ encuentra en su sentido. Y que, como en otros tipos de profundidad, hay aqu1 t_amb1én grados dentro de la determinabilidad espiritual. Según el rango
del valor determinante o según la graduaci6n del acto de acuerdo con el carácter de
profundidad que le es propio.
Podríamos decir entonces que la existencia del hombre está construida desde el interior, o bien, hacia el interior.
~ues bien, si ponemos en relaci6n esta detenninaci6n de la existencia humana con las
actttudes que asume el poeta a través del lenguaje y expresi6n en su búsqueda del sentido
Y de la. forma ~tica,_ no nos puede sorprender la tendencia de muchos poetas a hacer
referencia a esa dunens16n de profundidad espiritual, valoradora del decir poético incluso
en la configuración simbólica de estados y situaciones anímicas.
'
A veces ocurre que en esas referencias a la profundidad se da el encuentro con "lo
alto", también como dimensi6n valorativa del espacio existencial en un sentido equivalente.

1

• !bid., p. 153.

654

GuARD1N1,

ROMANO,

Mundo y persona, Madrid, 1963.

655

�En nuestro propósito de mostrar esta búsqueda de la profundidad en el hacer poético,
partimos de la concepción de que el poeta objetiva su espíritu interno de hombre. De
donde su poesía viene a ser una revelación especial de la realidad en cuanto determinada
por valores.
A modo de muestra, para la comprobación de nuestras propos1c1ones, analizaremos
el poema en prosa El pozo, de Juan Ramón Jiménez, de su libro Platero y yo.• Dejamos
clara constancia de que sólo para la claridad de la exposición hemos procedido a formular teóricamente nuestra proposición, pues hemos derivado a ella a través del análisis
mismo.

EL POZO
"¡ El pozo! Platero, ¡ qué palabra tan honda, tan verdinegra, tan fresca, tan
sonora! Parece que es la palabra la que taladra, girando, la tierra oscura, hasta
llegar al agua.

Mira: la higuera adorna y desbarata el brocal. Dentro, al alcance de la mano,
ha abierto, entre los ladrillos con verdín, una flor azul de olor penetrante. Una
golondrina tiene, más abajo, el nido. Luego, tras un pórtico de sombra fría, hay
un palacio de esmeralda, y un lago, que al arrojarle una piedra a su quietud, se
enfada y gruñe. Y el cielo, al fin.
(La noche entera, y la luna se inflama allá en el fondo, adornada de volubles
estrellas. ¡ Silencio! Por los caminos se ha ido la vida a lo lejos. Por el pozo se
escapa el alma a lo hondo. Se ve por él como el otro lado del crepúsculo. Y parece
que va a salir de su boca un gigante, dueño de todos los secretos. ¡ Oh laberinto
quieto y mágico, parque umbrío y fragante, magnético salón encantado!).
Oye, Platero, si algún día me echo a este pozo, no será por matarme, créelo,
sino por coger más pronto las estrellas.
Platero rebuzna, sediendo y anhelante. Del pozo sale, asustada, revuelta y silenciosa, una golondrina".

Este poema en prosa se abre con dos exclamaciones, separadas por un vocativo:
"¡ El pozo! Platero, ¡ qué palabra tan honda, tan verdinegra, tan fresca, tan
sonora!"

La primera exclamación está constituida por una frase "¡ El pozo!", que tiene casi el
valor de una interjección que, seguida del vocativo "Platero", deja en suspenso su sentido referencial. El vocativo introduce un momento de reflexión, desde el cual esa interjección se desarrolla enumerativamente en la segunda. Y ya sabemos cuál es la referencia.
Es la impresión que la palabra misma deja en la interioridad del poeta. Esta segunda
exclamación está constituida por una serie de adjetivos precedidos por el ponderativo

• JUAN RAMÓN

656

JrnÉNEZ, Platero y yo, Editorial Losada, 1952, pp. 63-64.

·'tan", en función anafórica. Los adjetivos, 'honda', 'verdinegra', 'fresca', 'sonora', hacen
referencia al modo de la impresión causada en los sentidos abiertos del poeta a esa realidad que es la palabra misma, su materialidad. Es así como el poeta insiste en una
explicación del sentido que guarda para él esa palabra: •
"Parece que es la palabra la que taladra, girando, la tierra oscura, hasta llegar
al agua".
Sin embargo, aquí ya el poeta no puede menos que aludir a la función designadora de
la palabra, incluso en su materialidad misma. Es por ello que recurre a procedimientos
como la aliteración imitativa para hacer más evidente y armoniosa la referencia designadora: " ...es la palabra la que taladra, girando, la tierra oscura, hasta llegar al agua".
Desde la palabra, desde la impresión de la palabra en los sentidos, desde la referencia
significativa de ella, el poeta crea el objeto en el decir poético. Y desde aquí queda
señalado el tránsito a la descripción siguiente del objeto mismo, en una gradación de
estancias que llevan a la profundidad y al encuentro con "lo alto".
"Mira: la higuera adorna y desbarata el brocal. Dentro, al alcance de la mano,
ha abierto, entre los ladrillos con verdín, una flor azul de olor penetrante. Una
golondrina tiene, más abajo, el nido. Luego, tras un pórtico de sombra fría, hay
un palacio de esmeralda, y un lago, que, al arrojarle una piedra a su quietud, se
enfada y gruñe. Y el cielo, al fin".
Nuevamente el poeta, a partir de la necesidad estructural unitaria del libro, construido
sobre la base del diálogo imaginario con Platero, diálogo que más bien es un monodiálogo, como diría Unamuno, inicia la presentación del objeto con un vocativo. Este
tiene el carácter de un vocativo verbal, "Mira". Su función tiene una extraordinaria
importancia, pues este vocativo determina el cuadro, el ángulo visual, casi objetivo, de las
imágenes descriptivas.
La gradación va desde la boca del pozo, oculta casi por la higuera, hacia adentro.
Allí, al alcance de la mano "una flor azul de olor penetrante". Más abajo, el nido de una
golondrina. Luego, descendiendo más, "tras un pórtico de sombra fria", "un palacio de
esmeralda", y un lago, "que, al arrojarle una piedra a su quietud, se enfada y gruñe".
Y, al fondo, lo sorprendente: "Y el cielo al fin".
La convención nos hace pensar, en relación con el término cielo, en la dimensión de
la altura externa. Aquí podíamos pensar, tal vez, que el cielo se refleja allá en el fondo
del pozo. Sin embargo nos queda la duda, y pensamos más bien que la altura es en
este caso equivalente a lo interior. ¿No podrías decir, acaso, que el cielo del pozo, no
habría de estar allá en el fondo?
Después de esta descripción gradual descendente en el sentido de lo interior físico,
viene un paréntesis largo:
"(La noche entra, y la luna se inflama allá en el fondo, adornada de volubles
estrellas. ¡ Silencio! Por los caminos se ha ido la vida a lo lejos. Por el pozo se
escapa el alma a lo hondo. Se ve por él como el otro lado del crepúsculo. Y

657
H42

�parece que va a salir de su boca un gigante, dueño de todos los secretos. ¡ Oh
laberinto quieto y mágico, parque umbrío y fragante, magnético salón encantado!)".
Lo dicho en el paréntesis retoma la línea descriptiva en el efecto de la noche y la
luna y las estrellas, "allá en el fondo". El movimiento de la noche en su entrada allá, es
seguido por una exclamación o interjección: "¡ Silencio!" El silencio es una determinación valorativa que surge entre las relaciones del ser humano y las cosas u otros seres,
como actitud asumida ante las cosas. Las cosas quedan ahí afuera en su simple estar,
pero dentro del poeta, cortadas las comunicaciones, el silencio es actitud contemplativa
desde donde surge el pensamiento. Tal es el sentido de los dos períodos que siguen a
esa exclamación:
"Por los caminos se ha ido la vida a lo lejos. Por el pozo se escapa el alma a
lo hondo".
Estos dos períodos entrañan una actitud que implica a su vez un doble movimiento.
El primero implica una desvalorización de la vida en cuanto exterioridad, una desvalorización del tiempo horizontal, que es tiempo vida del poeta en relación con las cosas y
los demás. Y el segundo implica un vuelco sobre sí mismo, un concentrarse sobre su
propio tiempo íntimo, vertical. En este movimiento hacia dentro, y que no es tal movimiento, sino más bien un uer a o en, el objeto creado, el pozo, se vuelca y se ve ahí en la
profundidad del espacio vital del poeta.

como el pozo lo guarda en su profundidad; y que, según Unamuno, es el secreto de la
vida, y para quien, mientras más grande y oculto, más hombre, mayor humanidad. Secreto que aquí es "laberinto quieto y mágico", es "parque umbrío y fragante", es "magnético salón encantado". Tres imágenes sucesivas con duplicación de adjetivos que remansan la expresión y constituyen el estado contemplativo. Es también el momento cli•
má tico del cierre del paréntesis.
¿ Por qué el paréntesis? Este procedimiento aquí tiene para nosotros el valor de un
hipérbaton, ya que en la impresión y creación del objeto poético, todo lo dicho entre
paréntesis, viene a ser una transposición, un vuelco de ese objeto, el pozo, hacia la
interioridad del poeta, hacia su profundidad. El pozo, el fondo del pozo se le ha metido
dentro, en su propio fondo quieto, mágico, parque umbrío y fragante, espacio magnético
y encantado. Y la atracción ineludible que experimenta, constituye su posibilidad de
crecimiento.
Lo dicho entre paréntesis, considerado como hipérbaton, es antecedente de la cuarta
estancia del poema:
"Oye, Platero, si algún día me echo a este pozo, no será por matarme, sino por
coger más pronto las estrellas".
Tal es la atracción de lo misterioso que sólo tiene analogía con la actitud del suicida
ante la muerte, pero es solamente análoga en la fuerza de la atracción, pues el poeta dice:
"no será p1ra m:i.tarme, créelo, sino por coger más pronto las estrellas".

Bien dice el poeta a continuación: "Se ve por él como el otro lado del crepúsculo".
Es decir, el poeta intuye a través de lo sensible algo que no puede expresar directamente,
puesto que no se trata de una cosa más. Lo que intuye es un ámbito borroso, indeterminado. En lo hondo, hacia donde se ha escapado el alma "se ve por él como el otro
lado del crepúsculo". Esta visión del poeta está determinada por el movimiento descriptivo de la noche, la luna y las estrellas, pero sólo como transposiciones del lenguaje. ¿ Cuál
es el otro lado del crepúsculo? ¿La noche, tal vez? ¿Lo oscuro, lo velado y por eso mismo
no nombrado directamente?

Y he aquí que otra vez surge la dimensión de "lo alto" en equivalencia a "lo interior". La segunda estancia del poema terminaba: "Y el cielo, al fin", es decir el fondo
del pozo. En la construcción total del poema es evidente la transposición que implica el
paréntesis.

En todo caso se nos hace evidente que aquí se da un asomo intuitivo de esa dimensión de profundidad y la creación del misterio:

"Platero rebuzna, sediento y anhelante. Del pozo sale, asustada, revuelta y silenciosa, una golondrina".

"Y parece que va a salir de su boca un gigante, dueño de todos los secretos".

El doble movimiento del dentro y fuera, del encuentro con la cosa a su propio encuentro consigo mismo.

Ya en este período se enuncia el juego ambivalente de los misterios; la atracción que
significa lo velado, lo oculto, el secreto; el temor ante la posibilidad de su conocimiento, a
través de la imagen posible de un gigante. Pero tal situación es sólo un atisbo imaginativo, desde donde el poeta únicamente puede exclamar admirativamente el misterio:
"¡ Oh laberinto quieto y mágico, parque umbrío y fragante, magnético salón
encantado!"

Esta exclamación tiene para nosotros un valor epifonémico, pues el poeta condensa
aquí su intuición del misterio, del secreto que, como todo hombre, guarda en su fondo,

658

Se cierra el poema con la presencia sonora del animal. Y ocurre también que el borriquillo tiene sed y está anhelante como el poeta. La golondrina sale asustada, revuelta
y silenciosa, como el poeta sale de su inmersión en la profundidad de su espíritu:

Indudablemente el poeta ha logrado configurar un "símbolo íntimo", según la clasificación de Marshall Urban.' Símbolo que tiene como carácter peculiar el llevar a, el
ser medio o vehículo de la intuición de un mundo espiritual dado a través de lo sensible,
el pozo en el caso que acabamos de analizar.
El símbolo, como bien se sabe, lleva el doble plano de lo real y de lo imaginado. Y lo
real es aquí ese atisbo de un mundo espiritual profundo, indeterminado, que tiene el

' MARSHALL URBAN, WILBUR,

Lenguaje y realidad,

México,

1952.

659

�valor, en la gradación de la dimensión existencial del poeta, del misterio con todo el
atractivo del asombro y encanto que implica; y, de otra parte, el temblor y temor de la
revelación total.
Es también evidente que el poeta, en este caso, como en muchos otros, construye o
intenta construir su existencia hacia dentro, hacia su interioridad. Así también es evidente que su referencia a la profundidad y desde allí a "lo alto", se da como equivalencia
en el encuentro de una dimensión valorativa en la búsqueda del sentido de su espacio
existencial por medio de la poesía.
TENTACIÓN Y PENITENCIA EN "AL FILO DEL AGUA"
DE AGUSTIN YA~EZ
R.AMONA LAGOS BUSTOS
Departamento de Español
Universidad de Concepción, Chile.

SE HA DESTACADO A MENUDO el singular valor que le cabe a la provincia como venero
de los temas, motivos y lenguajes de la producción literaria de Agustín Yáñez. En las
novelas y cuentos del escritor mexicano observamos, efectivamente, que la gente de la
provincia, en especial la gente y la tierra de Jalisco, es la materia de su quehacer creador. Sin embargo, no es sólo la provincia la abastecedora literaria de Agustín Yáñez,
sino que su propio hogar de infancia suele encontrarse cosmizado y elevado a categoría
de universal símbolo del mundo y de la vida. Tal acontece con la novela más novela que
definitivamente ha proyectado el nombre de su creador fuera de las fronteras nacionales y
americanas. Nos referimos Al filo del agua, donde provincia y hogar, exterioridad e
intimidad entremezcladas, constituyen una sola e indisoluble realidad.
La novela comienza con un extenso fragmento introductorio que constituye una unidad
en sí mismo y en el que se nos presenta y describe una comunidad humana con características singulares. Será la intensidad de vida de esta colectividad el tema en torno del
cu11 se arquitectan los diversos elementos del mundo narrativo. Este Acto Preparatorio,
según denominación del mismo a utor, se caracteriza por una perspectiva narrativa omnisciente y está construido en dos momentos perfectamente delimitables. Esta división
surge de un cambio en el modo narrativo que determina una doble captación de la
realidad. El narrador comienza entregándonos el vivir de la comarca situado fuera de
ella. Tiene sólo una visión panorámica y nos la va dando en descripciones que destacan
únicamente la superficie, la exterioridad de las cosas. De este modo, siguiendo el desplazamiento de su mirada, vamos conociendo la especial arquitectura del pueblo, el
color de sus paredes y calles, la fachada de las casas, la siluet:i. de sus moradores silenciosos y la especial atmósfera que, desprendiéndose de las casas y de las gentes, impregna
a la totalidad.
Podemos decir que el deslizamiento de esta mirada sobre las cosas y los seres es semejante a la visión cinematográfica; con un desplazamiento lento y moroso de la cámara
que enfoca la realidad, serán de gran significación dentro del posterior desarrollo de la
fábula novelesca. El Acto Preparatorio constituye, en este sentido, un pórtico desde el
cual contemplamos una comunidad humana. La visión es panorámica y totalizadora en
el comienzo, pero después la mir:i.da del narrador irá penetrando insensiblemente en la

660

661

�intimidad de los habitantes. Ya no se destacan sólo las textu~as. Lo que ahora se reve~a
es una realidad oculta a la mirada, perceptible sólo pan quien. conoce los secretos
íntimos de las mujeres con luto y de los hombres graves que eX!sten en esta com~ru a
silenciosa. El tono que el narrador asume para reve¡amos 1a intimidad de los habitantes
.
deja de ser impersonal para hacerse confidencial y susurran~e. El mundo por él descnto
adquiere un carácter cada vez más inquietante y problemático:

.:ªl

"El deseo, los deseos disimulan su respinción y hay que pararse un p~co para
oírla, para entenderla tras de las puertas atrancadas, en el rostro de las mu¡eres con
1
luto, de los hombres graves..." , P ág. 5 •
· nif1cat:1va~
·
A través de este Acto Preparatorio se encuentran frases s1g
que_ resumen. el
ser de la totalidad comunitaria abarcándolo en múltiples aspectos y matices singulares .
"Pueblo de mujeres enlutadas. . . Pueblo cerrado... Pu~b~o sole~e. · • Pueblo
conventual... Pueblo de perpetua cuaresma... Pueblo de aromas. • • , pág · 10 ·
·
· d o d e lo que. el narrador
enEstos leitmotius constituyen el sentl'do qumtaesenc1a
.
.
D
'odos
de
frases
cortas
Resumen
y
definen
a
la
comumdad
s1lenc1osa.
trega en 1argos pen
·
.
•
d
· e
a uí su carácter de letanía lenta y monocorde semejante al sonido re1te~ado e una mm~a
n~ta esada oscura, marcada sobre el resto de los acordes, dete~nándoles su se~tld ' XnándJes su ritmo y dominando la sinfonía. El Acto Preparatorio es, en este sentido,
1o, o~ ed
·of ndidad a un mundo en constante tensión. En él está condensado, en
af mira a e~ ~I ut1'd' no agónico revelado a través de diversas polaridades susceptibles
e ecto un v1v1t co 1a
,
'ó
1
de ser 'reducidas a un principio único y abarcador de todas: la lucha entre tentac1 n Y a
penitencia.
La pugna entre la tentación y la penitencia es la ley que estruc~ 1~ totalidad ~ 0 velesca. Su función es la de regir la organización de los diversos aconteclIIllentos Y motivos
poéticos que, encontrándose sugeridos sólo de un modo muy general en el Acto Preparatorio, lograrán después un pleno desarrollo.
La tentación es, en su significación más profunda dentro del texto, la en~dad que se
yergue d uran te 1a noche y la vigilia obsesiva· Es trasunto concreto y consciente de los
deseos y de la intimidad frustrada:
"En las noches de luna, cantan en las cantinas vergonzmtes una canción profana, canción de los terrores, jinetes de los deseos", pág. 8.
La tentación, según podemos observar en la novela, no ~ólo se ge~era en intimidad
de los sujetos, sino que también puede provenir de la reali~ad e~tenor a ellos. Es el
caso, por ejemplo, de Mercedes Toledo, a qu.ien intenta seducu Julián.
La tentación que se sitúa en la intimidad de los personajes se resuelve de dos maneras extremas:

• AousTÍN YÁÑEZ: Al filo del agua. México, Editorial Porrúa. 1952. Citaremos por
esta edición.

662

a) La más dramática es aquella en la cual los deseos no logran hacerse realidad. En
este caso permanecen impotentes dentro de la interioridad, retorciéndose inútilmente,
destruyendo psíquicamente a sus portadores.
b) La tentación no es, sin embargo, siempre reprimida. También puede dominar a
los personajes. En este caso se objetiva a través de una rebeldía de los individuos contra
las normas que restringen su liberación. Tal es la situación, por ejemplo, de Micaela
Rodríguez, de Damián Limón y de Luis Gonzaga Pérez, quienes, hechizados por la
gran ciudad, el país del Norte y la vanidad, respectivamente, hacen pública demostración de su nueva perspectiva vital.
La tentación puede también provenir de la realidad exterior. Una serie de personajes
de la novela ejercen la función de tentadores, de incitadores, de provocadores de ansias y deseos "prohibidos". Es lo que hacen, por ejemplo, Damián con Micaela, Julián
con Mercedes Toledo, Victoria con Gabriel Martínez, los revolucionarios con María.
La penitencia, a diferencia del carácter nocturno de la tentación, es eminentemente
diurna y se objetiva en el remordimiento del pecador o el desprecio de la comunidad.
Esta entidad es la creadora de los miedos, la vergüenza y el mutismo diurnos. Los abarca
a todos ellos en su calidad de fuerza opresiva y frustrante. En todas las circunstancias
en que la tentación logra manifestarse, hay expiación de la culpa. La penitencia, en las
múltiples formas que puede asumir, destruye y aniquila. Este es el poder que la define.
En principio bipolar tentación-penitencia se hace presente de diversas maneras, delatando siempre un modo de existir dual, ambivalente y desgarrado. Las concreciones
más significativas pueden enunciarse a través de diversas parejas de vocablos antitéticos:
deseos-miedos, obsesión-vergüenza, avidez-abstinencia, instintos-muerte, noche-día, canción-silencio, negro-rojo, estanque-río, etc.
Examinaremos las más importantes polaridades:
Noche-Día: La vida, en su doble faz, transcurre dentro de cada uno de estos ámbitos
temporales. La noche está regida por la presencia de los deseos, de las ansias, de la
tentación. El día es el imperio del silencio, de la uniformidad psíquica y de la tradición
hecha ley:
" ... pero entre sombras, con vieja discreción, como lo exige -y lo permite- la
costumbre del pueblo", pág. 9.
Negro-Rojo: Estos son los colores que matizan la realidad pueblerina. El negro está
adherido a las gentes y las cosas, adoptado- ritualmente por la comunidad inmóvil. El
rojo es el color del mundo que tienta y seduce. El negro, color de la muerte, de la
renuncia. El rojo, color del dinamismo vital:
"Pueblo de templadas voces. Pueblo sin estridencias. Excepto los domingos en la
mañana, sólo hasta mediodía, un río de sangre, río de voces inunda los caminos, las
calles ... río colorado cuyas aguas no se confunden o impregnan el estanque gris",
pág. 11.
Avidez-Abstinencia. La avidez, forma de la tentación, se da a través de la permanencia,
siempre vigente, de los deseos obsesionados. A ella se opone el disimulo, el temor y la

663

�vergüenza. Y la avidez nocturna es captable en la máscara diurna, en las huellas del
insomnio:

"De profundis para lenguas y gargantas. Y en los lagrimales la cuenca de vigilia
tenaz, con dárselas en las frentes y en las mejillas", pág. 9.
Esta dualidad es signo de la distorsión emocional de los seres, para los cuales el disimulo
obligado y la renuncia son una forma de penitencia, ya que se niega a sí misma, pues no
hace sino exacerbar los deseos obsesivos:
"Tertulias, nunca. Horror sagrado al baile: ni por pensamiento: nunca ...
rechinan los huesos, las lenguas enjutas y sedientas", pág. 4.
Instintos-Muerte. Los instintos luchan contra la muerte en desgarrado afán por perdurar. Es una agonía dolorosa entre los límites de la existencia. La paz definitiva nunca
se logra. La agonía sólo se interrumpe momentáneamente con el triunfo alternado de
las dos instancias: la vida, en la noche; la muerte, en el día.
La consecuencia más inmediata de la desolación existencial que experimentan los
personajes de Al filo del agua está explicitada por el narrador omnisciente en el Acto

Preparatorio:
"En las noches de luna hay dulce tristeza en los pilones exangües de la plaza ...
Nunca estas pilas, ni en las noches de luna, quién sabe si ni en las más negras
noches, han oído un diálogo de amor; nunca vienen a sentarse más que deseos
en soledad", pág. 8.
Advertimos en estas palabras un rasgo especialmente significativo: la soledad de las
almas. Cada personaje existe torturadamente en soledad construyendo un claustro cerrado coercitivamente por una fuerza que en un comienzo no se define en sus móviles.
No sólo existe la soledad de las almas, sino también la soledad de las casas. Cada hogar
es un claustro como cada persona también lo es:
"Muy más adentro la cocina, donde también se come y es el centro del claustro
familiar" , pág. 4.
Pero no existe solamente el claustro individual y el claustro familiar. También está
encerrada en sí misma toda la comunidad, no sólo por su distanciamiento físico del
mundo exterior, sino por la voluntad consciente de sus habitantes:
"Fondas y mesones vacíos y ordinarios. El pueblo no está en rutas frecuentadas" ,
pág. 11.
Estos tres claustros ---almas, casas y pueblo-- están concentrados en si mismos, viviendo
de acuerdo a un código moral rígido. Se relacionan sin comunicarse, se yuxtaponen sin
unirse. De este modo, el único nexo que relaciona a los personajes será la presencia de la
tentación, de las obsesiones y las huellas del insomnio. Todo tiende hacia una realidad

664

profundament~ oculta.ª. la mirada. Los seres miran hacia su propio centro dando por
resul_tado un vmculo vicioso que no opera, que no funda, sino que destruye y aniquila.
El_ s1IDbolo de este carácter claustral de la comunidad es el brocal, siempre oculto a las
miradas forasteras:
"En cada casa un brocal, oculto a las miradas forasteras, como las yerbas florecidas
en macetas que pueblan los secretos patios, los adentrados corredores.. .", pág. 4.
Ca_da ser Y cada cosa habla y se expresa desde su particular rincón, desde su íntimo
l~bennto, desde l~s profundidades obsesivas que los someten. El pueblo no sufre solo,
sm emb_ar~o: Algwen con el carácter de una superconciencia vela por él. Es el sacerdote_ D1oms10 María Martínez. La enumeración introductoria del capítulo Ejercicios d
Encierro nos lo dice explícitamente:
e
"los caídos, los insomnes, los pecadores, los concupiscentes, los fieles tibios.
temprano asaltan la vigilia del señor cura don Dionisio María Martínez".

.. '

Hay una frase que ubica definitivamente a este personaJ·e en eJ centro de la novela,
detenninando su carácter protagónico:
"Reo él mismo y reo por su pueblo".
Dionisio ~aría Martínez, . víctima propiciatoria de las mismas convicciones que sustenta Y consciente de su calidad de pecador, se sabe, a un mismo tiempo, instrumento
del Verbo Eterno, responsable de la salvación de cada uno de sus fieles. Su dogmática
concepción religiosa y su frígida visión del mundo amenazan y asfixian a Ja comunidad
enconchándola cada vez más. De aquí la distinción que él establece rígidamente entr~
"pueblo" y "universo":
" ...el desenfreno de las costumbres, la descristianización del Universo )a total
amenaza cernida sobre este pobre, inerme rebaño que se le ha encom~ndado"
pág. 40.
'
Los medios que le confieren un poder especial a Dionisio María Martínez son básicamente tres: el confesonario, la casa de ejercicios espirituales y el campanario.
El . confesonario es el ámbito espacial, "el punto" desde donde el sacerdote dirige
las vidas de la comarca. La confesión matutina representa siempre el momento liberador
~e la obsesión de los deseos, enunciado por las campanas de la iglesia. El alba es el
mstante en que los individuos logran liberarse de su conciencia nocturna. La relación
entre el alba y la confesión se hace evidente, pues es esta última la que verdaderamente
libra la carne y el alma de la conciencia del pecado. Los insomnios de la novela nos
penniten comprender y comprobar este carácter liberador de la confesión. Timoteo Limón, en la desesperación que le produce la vigilia, piensa lo siguiente:
"Apenas hoy tocaran a misa se levantaría para confesarse. Su pobre alma
estaba en pecado, con el más feo de los pecados", pág. 21.

665

�"Pero desde mañana, o mejor dicho desde hoy mismo -cuán poco faltará
para que amanezca- renunciaré al mundo...", pág. 32.

La prédica del sacerdote durante estos ejerc1c101 adquiere niveles de inaudita elocuencia. La propia transformación física que se opera en el sacerdote, trasuntando el
terror ante la probable cólera y furor divino, provoca indescriptible pánico entre los
fieles. Sus palabras operan básicamente sobre el nivel irracional de los individuos logrando producirles el espanto cósmico por el misterio tremendo de lo sagrado ~ la
venganza de un Dios terrible:

. En el fragmento final del cuarto insomnio tenemos un epifonema que explicita de
modo definitivo el significado catártico del amanecer:

" ... entonces ruge su voz, crispándosele las manos, los ojos van a salírsele por
el espanto y todo el cuerpo vibra comunicando terror...", pág. 42.

"Inexorable tañe la campana del alba... Inexorable vuelve la rutina del día

Confesión y prédica son manifestaciones concretas de la voluntad de dominio espiritual del sacerdote sobre los fieles. Sus efectos, sin embargo, no son permanentes. Una
vez de regreso en sus hogares los personajes se enfrentan nuevamente a sus deseos
reprimidos.

Mercedes Toledo, atenazada por el horror de lo que ella cree su pecado, se aferra
a la inminencia del alba:

sobre el pueblo", pág. 38.
"Severo y solemne" es la expresión más justa para definir el modo de ser del párroco. Son estos dos rasgos de su personalidad los que impresionan la sensibilidad de
sus fieles y los que le otorgan dominio sobre toda la comunidad. Estas características
las observarnos más explícitamente durante los ejercicios de encierro que anualmente
dirige el sacerdote en la Casa de Ejercicios Espirituales. Esta casa es un edificio amplio, recio, de cantera. Construido aceleradamente por el fanatismo popular, es uno
de los centros de la vida religiosa del pueblo. Es el claustro mayor. Aislado absolutamente del mundo exterior tiene la función de unir el cielo y h tierra a través de
los ejercicios espirituales realizados en Cuaresma. El enfrentamirnto del sacerdote con
los fieles no se realiza individualmente. El sacerdote ejerce presión sobre todo el grupo
sometiéndolo a una penitencia implacable durante seis días. El edificio, sin ventanas,
de sombrías estancias con leyendas que recuerdan las "postrimerías del hombre", de
dormitorios con cruces sobre las que duermen los penitentes, se define por el silencio
riguroso que lo sitúa fuera del tiempo, en una atmósfera sin palabras ni sonidos que
conmueve hasta hacer sentir la presencia de Dios. El silencio se conforma como un
ser más adentro de la casa, impregnando y espiritualizando la materia.
" ...Casa sorda ~ n sorda que no pueden oírse siquiera los ladridos de los
perros, acaso ni el tañer de las campanas, menos el rumor de la villa. . . Casa
llena de ecos, donde se tiene la impresión de haber sido transportados a otro
mundo remotísimo del que nunca se saldrá y en el que no hay tiempo ni espacio", pág. 54.
Los cuatro cirios, la cruz negra y la calavera amarillenta son los signos que anuncian
al penitente su ser de criatura de "ceniza y polvo". Estos simbolos sólo se ven una vez
durante el año, pues la puerta de la casa permanece siempre cerrada.
El protagonista afirma y aumenta, durante los ejercicios espirituales o ejercicios de
encierro, su influencia sobre la grey. Todo lo que hace y dice tiene un solo objetivo,
un único propósito: la lucha contra la concupiscencia, el deseo y las obsesiones.
"Los ojos, el alma sobrecogida, pasan de las terribles inscripciones hechas con
grandes caracteres, a los terribles cuadros, viniendo de las terribles palabras que
resonaron en la capilla: Muerte, Juicio, Infierno y Gloria, sin hallar punto de
reposo en la batida contra la concupiscencia y el pecado, ni en sueños, porque
aun allí las impresiones de la vigilia bullen dislocadas", pág. 59.

666

El tercer poder espiritual, constituido por el campanario, gravita fundamentalmente
sobre ~l estrato afectivo de la comunidad. La función de la música de las campanas es
anunciar los momentos en que toda la comunidad comparte experiencias religiosas fundamentales:
"Cuando las campanas anuncian la elevación y la bendición, el pueblo se postra, en las calles y en la plaza. Cuando a campanadas lentas, lentísim3S, tocan
las doce, las tres y la oración, se quitan el sombrero los hombres, en la calle
y en la plaza", págs. 5-6.
Este elemento es el único medio realmente eficaz para mantener viva la conciencia
religiosa de la comunidad, para concentrarla ascéticamente, para instarla en el tiem¡&gt;&lt;&gt;
sagrado de la elevación y la bendición. El sentido religioso de la música que desciende
desd~ _el campanario es advertido por Victoria durante el breve tiempo que permanece
de vmta en el pueblo.
"Nadie, sino el Arcángel de la Muerte pulsara los bronces transformando en
música el sonido, elevando a la eternidad lo transitorio, a Ía univenalidad ¡0
comarcano y mudando el horror en deleite: Catártico", pág. 184.
La música existe en una relación íntima y esencial con su creador. Nos referimos a
Gab~el, el "cautivo de la torre", el personaje más extraño y misterioso de todos, expres1on sonora de la comarca a la cual ha logrado captar en toda su hond:i tristeza
Hay en él una búsqueda desesperada de la esencia de la música, el intento por comu~
nicarse a través de ella con el infinito:
".•.y este anhelo-~speranza lo hace sentirse arcángel, patrono de los aires, arcángel patrono, cautivo en la torre, sin alas para seguir el rumbo de la melodía
Y aprehenderla; burlado por la resistencia, por la obstinada rebeldía del bronce
de los bronces, del sordo son que no traspasa el aire todo hasta llegar a la má:
alta esfera, Y oye allí otro modo de no perecedera música, que es de todas ta
primera. (¿ Cuándo será que pueda, libre de esta prisión, volar al cielo?)", pág. 180.

La utilización directa de loa versos de fray Luis nos permite comprender mejor el

667

�valor ascensional de la música de las campanas. H1y, sin embargo, una diferencia fundamental entre las dos músicas, pues la de Gabriel no logra traspasar el aire hasta
llegar a la Divinidad. No lo logra porque se nutre de dos realidades opuestas: el
ansia mística del campanero y las humanas apetencias de la comunidad. El cotidiano
esfuerzo por doblegar los bronces s6lo logra despertar las almas, mas no reincorporarlas definitivamente a la armonía universal de donde proceden.
El pueblo se siente reflejado en la música de Gabriel. Es en esta identificación donde
reside la fuerza de las campanas. A los personajes les es imposible desoír la voz que les
habla desde lo hondo de su conflicto, comunicada por el campanero que, dotado de
caracteres de arcángel, se mantiene siempre en las alturas, alejado del mundo de la
"concupiscencia y del pecado".
El ángel conlleva, en el pensamiento cristiano, el significado de emisario, mensajero
e instrumento de Dios. Su misión es salvar a los humanos, promover el bien en el
mundo:
"La esfera de ángel es toda la altura, toda la profundidad, toda la anchura
de lo sensible y de lo esencial ... El ángel se eleva, penetra, lo recorre todo; esto
se expresa en las alas: el ángel es una criatura alada ... '' •
Estas palabras permiten comprender el conocimiento que Gabriel, "el enviado de
Dios", tiene de su pueblo. Aunque carece de las alas, la música le sirve de eficaz instrumento de conocimiento, comunicación y ascención. Desde lo alto del campanario bajan las órdenes del vivir cotidiano de la comarca. Las campanas no sólo determinan el
comportamiento religioso, sino también el profano, manteniendo un ritmo acorde con
el peculiar modo de ser de la comunidad. Gabriel sabe esto y el narrador omnisciente lo
destaca en el relato del pavor provocado por el campanero cuando una vez tocó las
campanas de otra ciudad:

'

"Gabriel tiene la experiencia de esto que siente: hace dos años lo mandó el
Seminario de San Juan de los Lagos ... la primera vez que le permitieron
tocar las campanas ... sembró consternación en el Cabildo y el vecindario (¿por
qué llamaban a muerto?), porque no supo tañer de otro modo que a las de rn
pueblo y respondía su mano a un secreto impulso ... era como si él hablase, como
si en él su pueblo hablase...", pág. 181.
Gabriel será la "Providencia de aquellos a los que se les ha ido el sueño", el "protagonista del vivir lugareño", la "lengua común que ha sabido arrancar a los timbres
de las campanas el acento, los acentos con que habla el pueblo de mujeres enlutadas".
Pero, por sobre todo, la función de Gabriel se define a través de la siguiente expresión
del narrador:

Nuncio o anunciador, Significator en latín es el que tiene la función sagrada de
recordar a los hombres su origen divino y su m.turalcza mortal, regulándoles el tiempo
efímero e integrándolos a la armonía del universo. Por su posición de intermediario
entre el hombre y Dios, el campanero es quien más próximo está de la Divinidad, siendo su función la de "despertar las almas" y liberarlas del "destierro de la serenidad y
b armonía cósmica":
"Melodía cuyos registros quisiera reproducir en la conjugacion de tañidos
--&lt;lespertadores de las almas- a sus manos confiados...", pág. 180.
La importancia de esta misión exige que Gabriel evite el contacto con el mundo y
las experiencias mundanas. Fier Damiani destaca esta exigencia fundamental en el
oficio de campanero:
"Sepa quien da señal de las campanas que nadie más que él debe evitar las
distracciones. Pues, si, en efecto, alguna hora sagrada -por premura o por retardo- no está en su puesto, sin duda será turbado el orden de todas las sucesivas. Por esto, no se ponga a confabular ... ni desespere qué hacen los seculares.
Medite, quien está encargado de dar las horas, en el sabio aviso de cuánto debe
estar atento y vigilante en todo momento de la tarea que le ha sido asignada, de
modo que una empres'.!. de tal importancia -acordar lo efímero y lo etern&lt;&gt;--' no
venga a turbar el orden en que esto está establecido". •
La ruptura del equilibrio entre tentación y penitencia empieza a hacerse presente,
de un modo germinal, en los dos últimos días de los ejercicios espirituales. La expresión
más exacta para describir este proceso la proporciona el narrador omnisciente cuando
habla de un existir "subterráneo" que, en medio del fervor ritual de la plegaria, bulle
desordenadamente, dominado aún por los miedos, el temor y el arrepentimiento:
"Allá un pueblo subterráneo de pensamientos consentidos, deseos, actos ocultos,
vergüenzas solitarias, conversaciones y palabras, fue tendiendo sus redes invisibles; sin los colores del deleite...", pág. 65.
•
El temor a Dios lanza fuera toda la existencia subterránea y la desborda penitencialmente en la confesión. Es este comportamiento de grey el que hace tomar conciencia a
Dionisia María Martínez del poder que han logrado las tentaciones. La lúcida comprensión de este poder expresado en dudas religiosas, periódicos escandalosos, novelas
eróticas, fotografías inmorales, gérmenes revolucionarios y sesiones de espiritismo produce en el sacerdote el surgimiento de la duda. Por primera vez intuye el error del
inflexible dogmatismo adaptado para proteger a la comunidad del "Mundo", del ''Demonio" y de la "Carne". La duda lo domina hasta enfermarlo:

"Gabriel, Nuncio y Péndulo", pág. 178.
Esta afirmación sitúa a Gabriel en sus dos dimensiones: la metafísica y la secular.

' RoMANó GuARDINI: El ángel en La Divina -Comedia de Dante. Bs: As., 1961, p. 32.

668

"Nos esperan días tristes, días de calamidad, y nada puede regocijarnos,
explicaba", pág. 67.

' S. PER DAMIANI: De Divina Omnipotencia. Cap. XVII.

669

�.
1 carácter de profética visión. Sin embargo,
Esta afirmación del sacerdote tiene e
b" de comportamiento. Es durante
ofuscado por la duda y el temor del fracalsod,' nodecamla c1aonvi·vencia cuando se verüica la
· bólicamente e 1a
'
el dia de Jueves Santo, s1m
.
ándose en, la libertad que en esta ocadecidida exteriorización de las pasiones, ampar
b
an¡·ares y gozar de la fiesta
,
.
·d d para estrenar colores, pro ar m
, . . .
d
sion nene la co~~m a
'
.
forma de rechazo colectivo, aun incipiente, e
callejera. Se mamf1esta aqu1 la pnmera
f
conciencia de la verdadera
1
. to fundada en una ugaz
. ..
la situación de ene austra':men '
f de los tiempos del cristianismo prUilltlVO:
religiosidad basada en la libertad y en la e
, .
de la liturgia rota y del pasado: un pretérito
"católica voz, ecumemca voz
,.
.
f d'bl
(· Nunca so. .
f or. magnifica voz mcon un I e. . . 1
perfecto de trad1c1ones y erv ' .
,
nserváramos en el hechizo del
de ruttna y as1 nos co
narán ya las campanas, voz
'
, 1)" : s 96-97.
l
presente
de
los solemnes d1as. ' pag .
pasaoyene
d
.
.
destruirse perceptiblemente desde lo sucedi_d~ a
El universo narrattv~ comienza a
Macías el sentido popular de lo r:lig1oso
Luis Pérez el día de Viernes Santo. . Luc~s
d b: hacer la comunidad -dedicada y
·
de la penitencia
1ven en este hecho e1 signo
d . .que .e •'n de "gente extraña". L a 1"nf"l
D"
or a 1mt1r 1a mvas10
destinada al serv1c10 d e ios- p d
.'
manifiesta desde la llegada de Daul .
d stos agentes e tentac1on se
.
d
tración pa attna e e
d V'
.
uicn impresionada por la música e 1:is
mián Limón desde el norte, y e ic;r~a.
Es~e encuentro es el motivo desencadecampanas, planea un encuentro con a ne . .
z tiene una noche de insomnio.
ero quien por pnmera ve
d 1
nante de la caída d el campan '
y por consiguiente, de to a a
d
Tbrio
de
as
campanas
,
1
1
Su conflicto produce e1 eseqw
,
,
·ca y del significado sagrado del · paso
C
t a de la armoma cosm1
,
comunidad. on 1a ru~ ur
d .
a la penitencia, haciéndose presente a, traves
de las horas, la tentac1on puede orrunard D
.
Carne La huida de Mana con
de sus tres manifestaciones bíblicas: M~, o, d elmfomo y del sa~erdote en su intento de
.
l
'xima expres1on e racaso
l d
los revolucionanos es a roa
• 05 de la "pureza" que é esea
comunidad
de
esos
tres
enemig
la
d
mantener separa as a
imponerle.
.
d b"d forma ha aprendido lo mis alto que
"d a angusttarse en e I a
•
"Quien ha aprend1
d D" . • María Martínez reconoce, en
d " h dicho Soren K1erkegaar . ioms10
.
cabe apren er ' a .
d
al religiosa rígida e inflexible:
el estado de la angustia, el eff'Or e su mor

i

°

.

"Introibo ad altare Dei. · ·"
Queda la posibilidad de un cambio hacia un comportamiento más vital y legítimo.

"RESPONSABILIDAD Y CAMBIO HISTÓRICO":
UNA NUEVA OBRA DE RICHARD WISSER

DR. JosÉ ALBERTO Soro B.
Universidad de Costa Ric:t.

NUESTRA ÉPOCA, resultado de la constante transformación de la cultura, motivada
principalmente por la aceleración misma del desarrollo, la eficacia y la expansión de la
ciencia y con ella de la técnica, ha llegado a un conocitniento y mejor dominio de
ciertas fuerzas de la naturaleza, las cuales pueden emplear tanto para su plena realización como para su propia esclavitud. No se deben dejar nunca de lado las consecuencias
de este fenómeno en los valores mismos del hombre: en sus estructuras políticas, económicas y espirituales que condicionan, dan su peculiaridad al cambio histórico actual,
donde el papel del hombre asume una actitud muchas veces trágica, en la medida en
que no logra controlar las fuerzas de la naturaleza que él ha hecho suyas para su propio
servicio y que más bien se pueden constituir en un medio de su alienación o quizás
de su destrucción.
Estamos aquí ante el grave problema de tomar una uruca decisión: la de asumir la
"responsabilidad en una época cambiante". Con ella se trata de "desprenderse de instancbs trasmitidas o consideradas como preceptos y ley obligatorios, con el objeto de
no matar de antemano mediante regulaciones probablemente insuficientes y en cambio
sí de apreciar en Jo justo, la vida interior de las situaciones nuevas".
Responsabilidad que significa, por tanto, colocarse en el cambio; esto es ya un asu- '
mir la responsabilidad, que jamás es algo abstracto sino "siempre el compromiso del
hombre real" dentro del acontecer. Colocarse en el cambio presente pues "en vista del
presente sólo la marcha en la esfera de la responsabilidad permanece al corriente, pues
únicamente tal marcha no se limita a seguir en pos de las huellas del cambio histórico,
sino que simultáneamente produce el cambio" (Cfr., p. 15). La responsabilidad, por
consiguiente, en cuanto "condici6n y forma fundamental de nuestra realidad" es precisamente la "referencia fundamental de lo real". "No excluye, sino que, por el contrario,
incluye a) otro, al Tú; pero no es en cuanto inexpugnable instancia judicial, sino
como aquél que contradice allí donde no existe nada abstracto y universalmente obligatorio ni nada que se mantenga firme". Responsabilidad, pues, como el aceptar nuestra propia realidad histórica y considerar en una dimensión mis positiva lo que el
hombre puede obtener de ese cambio en su propio bien y en el de su destino.

671
670

�Richard Wisser, actualmente Priuatdozent en la Universidad Johannes Gutemberg de
Maguncia y autor de numerosos escritos sobre filosofía y antropología contemporánea,
con su libro Responsabilidad y cambio histórico, nos coloca ante la temática de la
responsabilidad dentro de la orientación del pensamiento alemán, del cual se pueden
extraer las líneas de un nuevo mensaje filosófico. Ha querido Wisser en su libro dejamos ver a través de cinco modelos de la filosofía alemana (Jaspers, Buber, von
Weizsacker, Guardini, Heidegger), cómo se percibe la "responsabilidad en una época
cambiante" (p. 7) sin querer por ello y por razón de método, dar las disposiciones
necesarias para determinar el "concepto" de responsabilidad o para preguntarse por su
"esencia".

La primera parte, dedicada al pensamiento político de Karl Jaspers, tiene una unidad que ·está regida justamente por una responsabilidad basada ante todo en la libertad del pensar y por el pensar. Entre la variedad de los puntos tratados, se estudia
aquí la linea general de las críticas jasperianas a los políticos de la República Federal
de Alemania por sus pretensiones, ahora históricas, de la Reunificación política alemana
después de la Segunda Guerra Mundial. Es ciertamente inútil continuar soñando en
ese ideal de la "unidad política de todos los alemanes", oportunidad echada a perder
por Hitler. Frente a la tesis de la reunificación opone Jaspers la tesis sobre la primacía
de la libertad, según la escala de valores a que reduce su pensamiento político conforme a la fórmula: verdad, libertad, paz (Cfr., pp. 81 ss.). O sea, "en primer lugar:
no se puede mantener la paz exterior sin la paz interior del hombre. Segundo: la paz
existe únicamente por la libertad. Tercero: la libertad sólo es gracias a la verdad", es
decir, la verdad es el presupuesto de la libertad y la libertad, a su vez, es el presupuesto de la paz.
Wisser estudia ampliamente la polémica en torno a los escritos, entrevistas, cartas
públicas de Jaspers sobre la política alemana; asimismo, analiza las fuertes críticas a
que se vio sometido por parte de los hombres políticos. Todos los escritos jasperianos
sobre política -según Wisser~ se caracterizan por no ofrecer doctrinas sino un modo
de pensar de ellas, conforme a las reflexiones del mismo Jaspers en donde "filosofía y
política deben coincidir" ( Cfr., pp. 132 ss.). Para J aspen cualquier construcción
filosófica-conceptual no se corresponde mutuamente con alguna manifestación política
cualquiera, más bien "el modo de pensar propio del filosofar y el modo de pensar
en pol1tica coinciden o bien provienen de la misma fuente" (p. 133). No se puede
simplemente hacer derivar una política de determinada filosofía; inversamente, una
filosofía de una política. Pero la coincidencia de los dos modos de pensar trae nuevamente a la vista y a la conciencia el hecho de que filosofía y política se pertenecen
la una a la otra, y esto significa que "si una falta, tampoco existe la otra". Un mejor
filosofar permite que se llegue a ser mejor en política: un mejor comportamiento político permite inferir una política menos confusa. De aquí que sea difícil -asegura
Wisser- que pueda comprender bien a Jaspers, quien no haya problematizado la fundamental cuestión de la interdependencia de filoso/la y polltica.
Esta "coincidencia" de los dos modos de pensar político y filosófico que sostiene
Jaspers es más importante que considerar como dogmas o dictados sus singulares impulsos intelectuales y sus ensayos de aclaración, no siempre comprendidos y la mayor
parte de las veces desnaturalizados, por añadidura, en posiciones abstractas y contradictorias, por aquellos críticos políticos y periodistas que no se encuentran con Jaspers

672

••~ncuentro_ significa ir junto a un hombre, sin seguirlo en todo" (p. 163 )~, pues
as~ como. su filosofar compele a cada uno a la decisión dentro de la situación concreta
as_1 también un pe~samiento político encierra la invocación a abandonar la rutina, Jo~
chsés_ Y las d~clarac1ones para abocarse a la seriedad de cuestiones que sólo la estrechez
de mu~ considera como ya decididas. Pero para Jaspers, las respuestas no únicamente
son posibles cuando se ju~ga política contra la moral y la teoria contra la praxis, sino
cuando en lugar ~e la_ exotaoon de la voluntad propia (entendida como obstinación) se
hace presente ~ mqu1etud_ de I_a razón que, a partir de la "coincidencia" de los modos
d_e pensar prop'.os de la f1losof1a y la política, renovadamente pregunta en cada situación concreta s1 las respuestas pu~den o no ser respondidas con responsabilidad ( pp.
163~4) • _De modo que estas cuestiones concretas y su propio comportamiento frente
a situaciones concretas, es la intelección de la recíproca interdependenci'a d f'I f'
r·
·
e 1oso1a
Y ~- 1tica ~n ;uta de la l!~ertad del hombre. De aquí que el filósofo Jaspers sea más
pohtico, e mvita a los pohti':°s a que sean más filósofos que hasta ahora ... , pue~ "las
c_osas van mal en una comumdad cuando los políticos permanecen entre sí y ¡05 filósofos
sigue?, e~ce_rrad~s ,~n su torre de marfil". Por lo menos esta cuestión queda clara y es
esta c_omc1~enc'.a la que permite pensar y juzgar con responsabilidad sobre ¡0 que
se ha Sido hutóncamente y sobre lo que hoy se es.

!~

•
_El hilo conductor sobre la responsabilidad lo continúa Wisser a través del pensam1en:o de Martín Buber. Este pensador no pretende tampoco dar doctrinas a seguir;
~1 ~were que se ~stablezca el diálogo entre los hombres, por ello habla del "encuentro,
umcamente accesible entre personas, en el cual está en juego algo común ya sea en la
co~a o ~n lo personal". Para Buber "encuentro" es un acontecimiento importante y
pnmord1al. Este
11 se funda
, • en la idea metafísica de que "la esencia del ser-hombre,osea,
un ser que ega a s1 l'llJsmo en el encuentro con el otro, en cuanto referencia por la
cual el uno hace frente y al. mismo tiempo confirma al otro" (p. 173). Las ideas que
mueven este argumento provienen de efectivas experiencias y de una real "conversión"
de una "transformación del ser". La verdadera existencia humana consiste en un "nos:
otros", en una relación interpersonal inmediata. Para Buber la responsabilidad reside
por tal motivo, en 1~ ~ecesidad de recu~rar, de fomentar y de mantener esa relación'.
esto es, la responsab1l1dad como expresión de nosotros-existencia (p. 174).

•
Carl-Friedrich von Weizsacker: físico de profesión, filósofo por pasión, político cont~ su voluntad y _religioso por convicción, es el siguiente pensador alemán que incluye
W1SSer en su estudio. Von Weizsacker es el pensador que partiendo de la escrita ciencia
física no se encierra en ella, más bien, se proyecta en una reflexión sobre las consecuencias de esta ciencia en su sentido moderno de física atómica y su consecuente
repercusión en la humanidad. De aquí su concepción de la filosofía como "polo complementario" de la física, ciencia hoy dominante, sus concepciones políticas abiertas
al futuro ( Y que abren en general al porvenir) basados en el trasfondo de los resultados y cono~i~ientos de la física actual: física atómica y su conjetura de que ciencia
natural y rehg1ón representan dos aspectos diversos de una misma cosa (p. 279).
Para Von Weizsacker el hombre es el que importa, en cuanto se refiere a las conse-

673

H43

�cuendas y efectos del quehacer cientilico; por esto, en virtud del problema de la
bomba atómica, reclama particularmente una apremiante revisión de lo denominado
por él como la responsabilidad de la ciencia en la era atómica. En los hombres coinciden todos los rasgos de su más tenso interés; por este motivo, también la política es
un tema importante en Von Weizsacker (aunque sea político contra su voluntad), ya
que por ella y por medio de las técnicas modernas en materia de armamentos se es
capaz de llegar a un contacto muy inmediato con el núcleo de la vida humana, en
cuanto nos coloca ante la alternativa del "uso pacífico" o "aniquilamiento total".
Von Weizsacker da también su respuesta a los problemas objetivos de la ciencia natural y de la filosofía; tal respuesta (difícil pero necesaria cuando se le lleva a cabo)
es la de la transformación consciente de la responsabilidad.

•
El cuarto estudio es dedicado a Romano Guardini, filósofo de la persona. Considera
Guardini a la persona como lo irreemplazable y subsistente por amor a la alteridad del
otro, pues ella, en verdad, se "actúa" dentro de la relación Yo-Tú, si bien no surge
de la misma. La libertad la ha definido como "procreadora" y al mismo tiempo al
mundo como poderío cuya sujeción sólo se logra en la conciencia de que "no está
contenido, atravesado ni modificado por nada". Se plantea además la cuestionabilidad
del poder, el cual no puede ser respondido, pero jamás "no responsabilizado", puesto
que el hombre puede no querer la responsabilidad pero incluso la energía natural, en
última instancia, es "respondida" y por cierto, de manera creadora mediante Dios
(p. 289), y esto, porque en Guardini la valoración de lo finito tiene lugar, precisamente, en virtud de que toma en serio un llamado dirigido al hombre desde lo infinito. Como personas, lo finito se posee de tal modo "que ya no puede perderse por
toda la eternidad sino que tan sólo malograrse".
El mensaje de Guardini es concreto, en la medida en que despierte en el hombre
mismo, conocimiento de que, a pesar de todos los automatismos y determinaciones, lo
peculiar de la existencia humana, esto es, la responsabilidad, en cada caso debe ser
asumida por el hombre (pp. 324 ss.). A la pregunta: ¿ Qué llegará a ser de nosotros?,
corresponde también el conocimiento de que en nosotros mismos reside la respuesta y
la responsabilidad del futuro. Y esto se logra bajo una condición: cuando el hombre,
aunque en su interior siga siendo enigmático para sí mismo, no se enajene a causa
de sí mismo.

•

"El preguntar como camino de pensar", conforme enseña Martín Heidegger, ocupa
la quinta y última parte de este estudio sobre la Responsabilidad y el cambio histórico.
Con esta parte se completa, como veremos, la estructura del argumento, y el desarrollo
de la temática queda abierta; esto es lo que el autor precisamente ha querido suscitar.
A la compleja ontológica heideggeriana y su última concepción sobre "la esencia
de la técnica" entendida como un destino del ser, se le dedica en este estudio un
importante análisis. Wisser analiza detenidamente las concepciones heideggerianas sobre
la responsabilidad de la técnica, la ciencia y el humanismo con respecto al hombre
entendido como el ser "ahí" del ser. El "pensar interrogante" de Heidegger se ofrece
como un camino que no se detiene ante respuestas "naturales", sino que prosigue,
constantemente, abriendo nuevas posibilidades.

674

Ante la pregunta por la técnica no busca Heidegger cualquier respuesta, sino antes
bien la responsabilidad "de" la técnica a partir de la experiencia de su esencia. En
este caso no debe entenderse la responsabilidad en el limitado sentido de asumir éticamente las circunstancias de la técnica. La responsabilidad cuestionante ( en lugar de
buscar respuestas a cuestiones relativas a la suma de todo lo técnico) alude al hecho
de que la existencia del hombre debe alcanzar, por de pronto, la incerteza acerca
de las enunciaciones corrientes y la duda con respecto a las respuestas sobre la técnica;
tan sólo entonces llegará a las estructuras de un auténtico preguntar. En tal sentido
puede ser planteada la siguiente pregunta: ¿ Puede el hombre responsabilizarse de las
preguntas que ha dado hasta el momento? (p. 331). No se trata tampoco, simplemente,
de dar respuestas sobre lo que la técnica no es. A pesar de todo, esto es más que las
respuestas todas dadas hasta ahora y que tratan de decir lo que la técnica es, sin ser
capaces empero de hacer justicia a la responsabilidad que tal pregunta exige en cuanto
auténtica pregunta. A Heidegger no le importa una respuesta netamente correcta, ni
una respuesta respondida ya entre signos de pregunta. "A él le interesa la responsabilidad. Por esto, no se debe esperar una respuest:i, no la habrá, pues le será planteada
una pregunta que por primera vez y en general debe hacer visible la originaria responsabilidad, y no una responsabilidad referida en este caso a un determinado sistema
ético" ( Cfr. p. 339).
El hombre heideggeriano en cuanto "el ahí en sí mismo patente" (p. 37) permite
que el ente esté y llegue a ser obra dentro de tal "ahí". El ser del hombre es, en el
estricto sentido de la palabra, el "ser-ahí"; en él únicamente se funda la perspectiva
de la patencia del ser y en el que el ser mismo puede acaecer. Heidegger, termina
afirmando Wisser, saca a luz los supuestos bajo los cuales tal cosa puede acontecer.
Jaspers apela al hombre para que éste haga lo que está en su poder para que acontezca. Ambos saben que eso no se puede conseguir por la fuerza. Pero mientras que
Jaspers invita al hombre a mostrar quién es él, intenta Heidegger pensar quién es el
hombre. Ya es, en vista del ser, su "respuesta" a la responsabilidad en el cambio de la
época ( pp. 369-70).

•

El sugestivo estudio de Richard Wisser nos coloca ante la responsabilidad entendida no como contenido de alguna concepción prefabricada, no como manifestación
de una ideología histórico-cultural, más bien responsabilidad entendida como ese preguntarse el hombre por sí mismo, como aquel tal que es en función a su desarrollo
actual, un preguntarse individualmente, no en simple busca de respuestas, que no se
trata de dar patrones a seguir, sino que en la pregunta misma sobre la responsabilidad
deben ser comprendidas todas las dimensiones culturales de los hombres; por eso no
vale una respuesta; lo que interesa es el comportamiento, más aún el comportamiento
auténtico del hombre con respecto a la pregunta que se pregunta por la responsabilidad,
la que según Wisser constituye la esencia misma del hombre.
Los filósofos que estudia Wisser en su libro, no son patrones de respuestas a seguir
a gusto del mejor postor; más bien, son ejemplos dentro del discurso que muestran
no el contenido de las respuestas dadas a la pregunta, sino el cómo estos filósofos se
han planteado y han hecho suya la pregunta que se pregunta por la responsabilidad del
hombre en una época cambiante. Es esta la actitud filosófica y auténtica que debe ha-

675

�cer suya el hombre de hoy, ante la propia cris1s y cambio histórico, en función de su
propio futuro y su destino.
Pero aun la inquietud nos asedia en cuanto a la responsabilidad nos referimos -por
eso el discurso continúa abierto-. Todos somos responsables; cada uno tiene su responsabilidad ante el momento histórico en que vive, pero ¿son todos los hombres
responsables?; ¿ se siente así la gran masa ante la aut~ridad "~esponsable" d~ su~. gobernantes?. 0 ¿ la responsabilidad pertenece a una "élite" de mtelectuales, c1ent1ficos
y políticos' que son "conscientes" de su papel histórico a seguir? ¿ Será sólo la de
sobrevivir a la destrucción parcial o total. .. ?
A mi modo de entender y sin querer dar contenidos a las preguntas por hacer -para
continuar la lógica del discurso aquí seguida~, la responsabilidad sólo se puede. ~edimensionar al nivel de las relaciones interpersonales; en otras palabras, la responsabilidad
nos responsabiliza a sobrevivir en las relaciones interpersonales, las cuales en nuestro
tiempo, particularmente, se ven precipitar debido a
des~erso~alizac~ón ~. ~ue el ~om1
b e también de nuestros días se ve llevado por medio de manipulaciones 1deológ1cas:
p:líticas militares, económicas, sociológicas... , que lo reducen a ser "objeto" de
estudio 'de otros hombres. Responsabilidad, pues, para vivir como personas Y "promover" a los otros como personas en la sociedad. ¿ Qué significado tiene el vivir corporalmente... si en cuanto persona se es un cadáver? La r~sponsabilidad no s~r~ ~lo
para sobrevivir materialmente a, pues nuestra pregunta serta ¿ a qué?; sob_revtvi~ s~gnifica "a algo" y en este "algo" un "mucho" permanece; nuestra propia Y umca
condición de persona debe conservarse a través de cualquier cambio histórico, si
queremos ser hombres y ser considerados tales por los otros que también lo son. ¿Habrá para el hombre otro modo de no llegar a ser un histórico-aborto de la Historia?

!ª

CHOMSKY, NoAM. El lenguaje y el entendimiento. (Col. Ciencias Humanas de Biblioteca Breve). Ed. Seuc Barral, Barcelona. 1971. 19½ x 13 eros. 163 pp.

Aparece por vez primera en lengua castellana el extraordinario tratado del lingüista
norteamericano Noam Chomsky. Esta vez, curiosamente, mucho más cercano a la fecha
de edición en su lengua original ( Language and Mind. Harcourt, Brace and World,
Inc. 1968). Decimos "curiosamente" ya que estábamos acostumbrados a leer las traducciones de originales en otras lenguas con 1O ó 15 años de retraso. Enhorabuena
para el traductor Juan Ferraté y la editorial barcelonense Seix Barral.
El prefacio del texto El lenguaje y el entendimiento nos indica que el libro ha
sido elaborado con base a tres conferencias dictadas por Chomsky en la Universidad
de California (Berkeley) en enero de 1967. Las conferencias tenían por objeto valorar,
exponer y discutir desde el pasado hasta nuestro presente las direcciones que el estudio
del lenguaje en conexión con el entendimiento han tenido y tendrán. El texto que
ahora nos ocupa está constituido, de esta manera en 3 capítulos presididos cada uno
de ellos por: Pasado, Presente y Futuro, respectivamente.
Nos dice Chomsky: "Dado el estado en que se encuentra la investigación de la
Historia de la Lingüística, el mero intento de valorar las contribuciones del pasado no
puede tener sino un carácter provisional. La lingüística moderna participa en la ilusión
-ese es el término adecuado, en mi opinión- de que las ciencias modernas fundadas
en el estudio del comportamiento han logrado en un sentido esencial dar el paso decisivo desde la 'especulación' a la 'ciencia', con lo que se puede con toda tranquilidad dejar al cuidado de los eruditos el estudio de la labor de nuestros predecesores"
( p. 7) . Sin embargo, en el pensamiento de Chomsky, se hace necesario analizar las
contribuciones del pensamiento y la especulación de épocas anteriores ya que, de
desdeñarse, se podría correr un enorme riesgo. De hecho, Chomsky analiza el pasado en
función de los puntos de vista que servirán de fundamento a sus siguientes exposiciones:
presente y futuro.
El primer capítulo, titulado Contribuciones de la Lingüística al Estudio del Entendimiento, analiza, partiendo desde filósofos cartesianos tal como Cordemoy, pasando por
la escuela lingüística de Port-Royal, Humboldt, Saussure, Whitney, etc., el desarrollo
de determinadas direcciones en materia lingüística que llevan evidentemente hacia los
conceptos más modernos en el campo de la ciencia del lenguaje. Es muy importante la
observación que sobre el cartesio realiza nuestro autor (hay que recordar su texto Meditaciones Cartesianas que tanta validez tendrá para el desarrollo de su método explicado posteriormente en Aspects of the Theory of Syntax o en Syntactic S tructures et al.) .

676

677

�También es muy importante la observación que se deriva del conocimiento de estructura
profunda y superficial propugnados por la escuela de Port-Royal. El hecho claro se
abre ante una relación de la teoría de la antes mencionada escuela con la lingüística
estructural y descriptiva modernas.
Al terminar el capítulo deja Chomsky una enseñanza muy particular que se sintetiza
en la siguiente frase: "la moraleja no consiste en abandonar herramientas de indiscutible utilidad; sino, más bien, en primer lugar, en reconocer que debe mantenerse suficiente perspectiva para ser capaz de anticipar la llegada inevitable del día en que
la investigación llevada a cabo con dichas herramientas habrá dejado de ser importante; y, en segundo lugar, en aceptar la necesidad de conceder valor a ideas y atisbos •
de evidente relevancia, por más que tal vez también resulten prematuros, y vagos e
infructíferos desde el punto de vista de la investigación en determinado estadio de
desarrollo de la técnica y los conocimientos" (p. 41).

capítulo dedicado al futuro un importante mensaje que alienta a continuar la investigación puesto que, de una manera o de otra a través de la misma, se podrán "interpretar
los fe~ómenos que están, en una medida considerable, más allá de nuestra conciencia
Y gobierno Y que puede muy bien ser que pertenezcan al hombre y sólo al hombre"
(p. 158).
BERTHA AURORA SÁNCHEZ DE LA GARZA

El capítulo segundo, dedicado al presente en el estudio de la lingüística, parte de la
afirmación de que existe un defecto que desfigura el estudio del lenguaje y el entendimiento en la época moderna. Este defecto se debe a la influencia del racionalismo
cartesiano radicando en el hecho de que desde entonces no se ha concedido un suficiente margen ni a la abstracción de las estructuras que se hacen presentes al entendimiento cuando se produce o percibe un enunciado, ni tampoco a la longitud y
complejidad de la cadena de operaciones que establecen la operación entre las estruc•
turas mentales que expresan el contenido semántico del enunciado y la realización
física del mismo. (Cfr., p. 47).
Se subraya en este capítulo que la gramática propuesta por el lingüista es una teoría
explicativa, "ofrece una explicación del hecho de que ( ... ) el hablante de la lengua en
cuestión percibirá, interpretará, formará y usará los enunciados de cierta determinada
manera, y no lo hará de muchas otras maneras" (p. 49), y es que el hablante adquiere
su gramática sobre la base de elementos muy reducidos y degradados. En este mismo
capítulo, Chomsky ejemplifica su concepción de estructura superficial y estructura profunda, dando una serie de representaciones y rotaciones que ya son propias de su
método de investigación lingüística. Prueba la relación que existe entre ambas estructuras y establece que el lingüista trabaja en dos niveles de una gramática: el particular
y el universal. Dice "por otra parte, ciertos supuestos, altamente específicos, acerca
de la gramática particular y universal, nos ofrecen hasta cierto punto la esperanza de
que se llegue a explicar los fenómenos con los que tenemos que enfrentamos cuando
consideramos el conocimiento y el uso del lenguaje" (p. 103).
En el capítulo tercero y último del texto afirma Chomsky: "es muy n:itural esperar que la preocupación con el lenguaje seguirá siendo central en el estudio de la
naturaleza humana, como lo ha sido en el pasado. Todo el que se interese en el estudio
de la naturaleza humana y de las capacidades del hombre tiene que enfrentarse de
algún modo con el hecho de que todos los seres humanos normales adquieren una
lengua ( ... ) hecho que fue subrayado, con toda razón, por la filosofía cartesiana" (p.
113). Este capítulo final propone como una línea a seguir para el futuro la ampliación del conocimiento y la investigación en el campo de la gramática generativa ya
que en la medida en que "disponemos de una primera aproximación provisional a la
gramática generativa de una lengua cualquiera, podemos formular por vez primera de
un modo provechoso el problema del origen del conocimiento" ( p. 129). Hay en el

679
678

�SAPJR, EowARD y HARRv HoIJER. The Phonology and Morphology of The Navaho
Language. University of California Press. Berkeley and Los Angeles, 26 x 17 cms.
X-124 pp.

En el prólogo de este libro de la importante colección lingüística de la Universidad
de California, se afirma que la mayor parte del material documental que ha servido para
su elaboración fue recogido por Edward Sapir entre los años de 1927 hasta 1939, fecha
de su muerte. Los textos reunidos por el eminente lingüista norteamericano fueron
publicados en 1942, pero no es sino hasta estos últimos años que se intenta realizar el
estudio gramatical de la lengua navaho.
El texto que ahora reseñamos está dedicado a estudiar la fonología y la morfología
de la lengua. El estudio fonológico está dividido en dos grandes partes, siguiendo en
mucho el camino de análisis de la escuela lingüística norteamericana: Los fonemas y la
morfofonémica. El estudio propiamente morfológico se inicia con el nombre, siguiendo
las postposiciones, el verbo y las partículas. Con respecto a los fonemas los autores inician
su investigación clasificando los tipos silábicos del Navaho. La sílaba navaho puede ser
descrita en general de la siguiente manera:
a ) .- La sílaba usualmente empieza con consonante o n silábica; las excepciones son
sílabas consistentes en vocales.
b) .- Los elementos silábicos pueden ser v, vv, n, n, s, s, z y l.
c) .- La sílaba termina con vocal, consonante o consonante silábica.
d) .-Con excepción de sílabas que contienen consonantes silábicas sordas, toda sílaba
contiene un fonema tonal si el elemento silábico es v o n, y dos fonemas tonales si el elemento silábico es vv.
Después de analizar la sílaba los autores incluyen una tabla de clasificación de consonantes. La tabla está dividida en punto y modo de articulación. Los modos de articulación considerados son: oclusivas, espirantes, resonantes, africadas y sibilantes. Aparte
se consideran las consonantes en sordas, inaspiradas, aspiradas y glotarizadas y sonoras
(espiradas, sibilantes y resonantes). Los puntos de articulación incluidos en la tabla son:
bilabial, alveolar, prepalatal, velar, laveovelar, faucal, laveofaucal, alveolar, alveopalatal
y lateral. De acuerdo con el punto y modo de articulación se analiza y se ejemplifica toda
la gama fonológica del navaho.
En el apartado de morfofonémica se 1mc1a la investigación con una clasificación de
clases de morfema: prefijos, raíces y enclíticos. Afirman los autores: "A word, or a

681

�minimum free forro, may consist of a single free stem or it may be polymorphemic, having
as few as two morphemes or as many as ten. Polymorphemic words contain at least one
stem, one or more prefixes, and zero, one, or more enclitics" (p. 13).

tivales, partículas adverbiales, partículas interrogativas, enclíticos (relativos Y direccionales, colectivos, modales, nominales), locativos, y partículas interjeccionales conectivas o introductorias.

Los prefijos en navaho pueden ser de dos clases: prefijos derivacionales (DPr) y
prefijos paradigmáticos ( PPr).

Se cierra este espléndido estudio con una muy completa bibliografía ordenada tanto
por autores como por fecha de aparición de sus diversos trabajos. Interesa hacer notar,
con respecto a esta bibliografía, que los estudios más antiguos datan de 1923 Y es
Sapir quien los inicia.

En los nombres, los DPr aparecen directamente antes de la raíz. Los PPr preceden a
la base nominal aunque ésta consista de una raíz sola o de una forma polimorfémica.
Los verbos en navaho son muy complejos ya que tienen diez posiciones de morfema.
La décima posición se ocupa con la raíz, la posición 1 y 6 por los DPr y las posiciones
2 a 5 y 7 a 9 por los PPr. Un aspecto muy importante, considerado por los autores,
dentro del campo de la morfofonémica es la asimilación, dando innumerables ejemplos
en lengua navaho.

El texto The Phonology and Morphology of the Navaho Language de Sapir Y Hoijer,
aparte de ser un estudio fundamental para el conocimiento de esta lengua indígena de
Norteamérica, se puede considerar como una metodología lingüística de investigación.
RICARDO ALANÍS GUAJ ARDO

Con respecto a los tonos prefijales, los prefijos pueden ser de tres clases: a) Prefijos
sin tono. b) Prefijos con tono fijo o invariable. c) Prefijos en los cuales el tono varía
conforme a las relaciones en que los prefijos aparecen.
La parte morfológica, previamente dicha, se inicia con el estudio del nombre. Se afirma
que la palabra en navaho, con contadas excepciones, consiste en un simple morfema
libre o en una secuencia de dos o más morfemas. Las excepciones a la generalidad establecida incluyen algunos nombres compuestos y frases nominalizadas que tienen dos
formas libres como constituyentes inmediatos. En estos casos se dice que dichas palabras
están sujetas, como otros nombres, a la inflexión.

Siguiendo el criterio inflexional, las palabras pueden ser de tres grandes clases: Nombres y posposiciones forman la primera clase. Todos los elementos de esta primera clase
son inflexionados solamente en un pa.radigma.
Los verbos conforman la segunda gran clase de palabras. Los verbos neutros ( estáticos) se conjugan en un simple paradigma; los verbos activos y pasivos se conjugan en
7 paradigmas.
La tercera clase de palabras está conformada por las llamadas partículas: Son palabras que no se inflexionan tales como pronombres independientes, demostrativos, interrogativos, indefinidos, colectivos, numerales, modificadores e interjecciones.
Las postposiciones se conforman, por otra parte, con base en un prefijo pronominal
y una raíz postposicional. Se dan ejemplos innumerables en lengua navaho de estos
elementos morfológicos.
El verbo ocupa un Jugar muy importante en el estudio de Sapir y Hoijer. Los autores indican que el verbo navaho se compone de 3 o más prefijos aparte de la raíz.
Los tres prefijos requeridos son PPr; una forma verbal puede tener en adición a éste,
cero, uno o más DPr, y PPr adicionales.
La última parte del estudio morfológico se destina a las llamadas partículas, siendo
éstas, pronombres personales clasificados en una tabla (Número 19), pronombres demostrativos (se da una lista ejemplificadora), otros sustitutos del nombre como el
pronombre indefinido o algunos numerales con función pronominal, numerales ( ordinales y cardinales, haciendo estos últimos elementos polifuncionales), partículas adje-

683

682

�Quius, ANTONIO. Fonética española en imágenes. Ed. La Muralla. Madrid. 1970. 19
x 23 cms. 32 pp. más 5 cartuchos con 12 transparencias cada uno.

Con gran aplauso por parte de las universidades que, desgraciadamente, en la actualidad no cuentan con un apropiado laboratorio de fonética ni con los medios
suficientes para costearse uno, aparece este maravilloso libro del eminente investigador
del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, don Antonio Quilis, el cual viene
a resolver, en cierta medida, la carencia a que hacemos mención.
Dice el Dr. Quilis en la introducción a su texto Fonética española en imágenes:
"En nuestros dias es cada vez más imperiosa la necesidad de dotar con material didáctico las materias que constituyen los distintos ciclos de enseñanza. Para cubrir una
parcela de la asignatura de Lei;igua Española ha surgido este trabajo".
Afirma el Dr. Quilis que la fonología y la fonética por mucho tiempo fueron olvidadas pero que en la enseñanza moderna se integraron al estudio de la lengua. Sin
embargo, la didáctica de estas materias era muy complicada para el profesor y para
el alumno. "Con esta Fonética española en imágenes no pretendemos resolver todas
las dificultades pero si creemos que ayudará eficazmente en la enseñanza al materializar
y hacer patente algo que siempre resultaba una abstracción para el alumno".
Todos los esquemas, presentados en una forma muy agradable en las diapositivas que
ilustran el trabajo, son de índole articulatorio. Están tomados de la realidad: "Proceden
de las películas radiológicas que posee el Departamento de Fonética del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, realizadas con la colaboración del Instituto de
Fonética de Estrasburgo, en el Hospital Civil de la mencionada ciudad". El texto del
Dr. Quilis incluye una serie de páginas explicativas que tiene por objeto el dar a
conocer mejor la imagen proyectada por la diapositiva al tiempo de que se adquiere
una visión general de la fonética articulatoria.
La primera diapositiva nos da un esquema simplificado del proceso de la comunicación. Se sigue muy de cerca la concepción de Ferdinand de Saussure sobre el proceso del habla. Se dice que en el proceso de la comunicación intervienen 5 fases: 2
fases psíquicas, 2 fases fisiológicas y 1 fase acústica.
Las diapositivas dos, tres, cuatro, cinco y seis nos muestran los diversos órganos que
intervienen en la fonación: laringe ( corte frontal ) , laringe durante la fonación, cuerdas vocales en diversas posiciones, corte vertical de los órganos fonadores y zonas bucales. Se incluye en las transparencias la clasificación por modo y lugar de articulación
de los diversos sonidos del lenguaje.

685

�Otro grupo de diapositivas (de la 7 a la 28) estudia los sonidos vocálicos abarcando
en ellos realizaciones orales y oronasales de los 5 fonemas vocálicos el triángulo articulatorio, diptongos crecientes y diptongos decrecientes.
'
Las diapositivas 29 a 36 estudian las consonantes oclusivas. En las notas aclaratorias
se hace notar las diversas realizaciones o alófonos de dichas consonantes.
Las transparencias que van de la 37 a la 44 estudian las consonantes fricativas.
Aquí también se dan las diversas realizaciones de dichas consonantes.
Dos diapositivas, la 45 y la 46, estudian las consonantes africadas.
Las consonantes nasales y sus diversas realizaciones se ejemplifican en las transparencias 47 a 54.
Las diapositivas 55 a 58 estudian las consonantes laterales y las últimas dos transparencias se dedican a las consonantes vibrantes.
Creemos importante subrayar la presentación en color de las imágenes, medio por
el cual se pueden distinguir con mayor facilidad las diversas posiciones articulatorias
de los sonidos del lenguaje.
BERTHA AURORA SÁNCHEZ DE LA GARZA

CERDÁ MAssó, RAMÓN. Lingülstica, Hoy. (Col. Hay que Saber No. 4). Ed. Tcide.
Barcelona. l 8 ½ x 13 ½ cms. 158 pp.

Ha llegado hasta nosotros este extraordinario librito del profesor Ramón Cerdá 'Mass6,
catedrático de lingüística general en la Universidad de Barcelona. El libro del profesor
Cerdá viene presidido por un elocuente prólogo de Badía Margarit en donde se nos
hace ver de una manera muy p:i.tente la base académica de donde parte el prologado.
El libro de Cerdá responde a una corriente que desde apenas muy poco tiempo empieza
a cobrar impulso en lengua española: Aportaciones de lingüística en relación original
en castellano. Dice Badía Margarit "un libro como el presente ( ... ) ve la luz en una
época crucial de la historia de la lingüística. La ciencia no iba a ser una excepción
dentro de este mundo de la segunda mitad del siglo, que bulle de inquietudes, ensaya
caminos, y ahora rechaza algo que antes parecía interesarle" (p. 7).
En la introducción el profesor Cerdá deja notar su intención última al redactar su
libro. Afirma que se pretende ofrecer un ''breve y elemental balance sobre la lingülstica
actual, indicando los problemas que ni la tradición ni los estudios modernos han resucito..." (p. 13). Hay que subrayar que el libro no está dirigido a especialistas sino
fundamentalmente a personas cultas no especializadas que podrán encontrar en él algo
nuevo.
Se abre el libro con un capítulo cuyo título es la interrogante medular de la ciencia:
¿ qué es la lingüística? La respuesta no se hace esperar pero, desde un punto de vista
muy general, nos dice: "estudia una concreción específica de la capacidad expresiva del
hombre" (p. 15).
Al estudiar la expresión del hombre, el profesor Cerdá empieza por limitar el objeto
de la lingüística. Nos hace ver que el objeto lingüístico gira en tomo sólo de los
signos verbales utilizados. La comunicación lingüística se convierte en "un proceso
alternativo de interiorización recíproca entre dos sujetos voluntariamente sometidos a
un sistema común, que les sirve de nexo" (p. 18). Señala Cerdá que se requieren tres
dimensiones esenciales para la vida del lenguaje: espacio, tiempo y hombre.
Dentro del capítulo primero se hace mención a la relación que tiene la lingülstica
con una serie de ciencias humanísticas tales como podrían ser la filosofía, la historia,
la sicología, la sociología, la biología y la lógica matemática entre otras.
Al terminar el capitulo el autor nos explica las diversas ramas en que la lingüística
se especializa con arreglo a sus fines y asi surgen: la general o teórica, la comparativa
y dialectológica, la diacrónica o histórica, la sincrónica o descriptiva y la aplicada. Ade-

686

687

�m~ de ello, establece los diversos planos en que la lingüística es estudiada: fonología.
morfosintaxis y semántica.
El capítulo segundo, llamado Breve Ojeada a la Lingüística Actual, parte de lo
que el autor llama orígenes inmediatos. Hacen nacer la preocupación moderna con
todas las perspectivas nuevas del año de 1915. Sin embargo, para llegar al establecimiento de esta fecha revisa lo más esencial de las investigaciones lingüísticas desde los
más remotos antecedentes en la cultura occidental.
Lo que caracteriza la etapa contemporánea es una serie de conceptos que abren las
diversas tendencias lingüísticas de hoy. Merece considerarse como elemento aglutinador
de la lingüística de hoy al estructuralismo ( Cfr., p. 43). Entre los rasgos más sobresalientes del estructuralismo señala cuatro principios: funcionalidad, oposición, sistematicidad y neutralización. Ejemplifica, por motivos de claridad, con elementos exclusivamente fonológicos. Hace el profesor Cerdá una diferencia entre el estructuralismo
europeo y el norteamericano.
Otra corriente que se analiza de una manera muy general es el transformacionalismo
y la gramática generativa de Noam Chomsky. Y para completar el panorama de la
lingüística actual menciona otras corrientes de último momento: idealismo, neohumboldtismo, neolingüística, crítica semántica y teoría de la información.
El tercer capítulo, titulado Cosa, Idea y Palabra, parte de lo que Cerdá llama un
círculo vicioso y para aclararlo nos abre dos caminos: el "estrecho camino del estructuralismo" o "el examen abierto de las posibles fuerzas causales o determinantes"
(Cfr., p. 60). El capítulo se aprovecha para precisar la distinción entre palabra y
signo. La diferencia la basa nuestro autor en la concepción saussuriana del signo.
La semántica es estudiada en el capítulo IV. Se hace notar la dificultad y la complejidad que encierra la sistematización de las significaciones (Cfr., p. 92). El profesor
Cerdá llama la atención como posible solución a la problemática de la semántica sobre
el trapecio de Heger. El estudio de la morfosintaxis ocupa el espacio del quinto capítulo
y parte de una distinción propuesta por Hjelmslev entre sintagmática y paradigmática.
Utiliza también la división del signo (él lo llama monema) en expresión y contenido.
La ejemplificación de los conceptos está buscada con gran esmero por parte del autor.
El capítulo sexto se dedica a la revisión de la f onologia partiendo de su elemento
fundamental que es el fonema. Diferencia la fonética de la fonología mencionando que
esta última basa sus intereses en elementos estrictamente funcionales. Afirma nuestro
autor: "podríamos decir que la fonología ha suscitado la creación de un tipo especial
de investigación fonética. Hablar de fonética fonológica supone, por lo menos, partir
conscientemente de los fonemas, es decir de los sonidos que tienen autonomía funcional"
(p. 140).
En las conclusiones se cierra el texto reseñado con una inferencia de lo anteriormente
expuesto y se afirma que "cada vez más, el lenguaje solicita interpretaciones que superen los criterios actuales y, aun desbordando la angostura de todo aquello que sólo
es explícito en la expresión, por este sendero, la lingüística fundamentada en el comportamiento valorativo del hombre, se enfrenta con un horizonte todavía sin límites a
la vista" (p. 152).

A. Koya: An butline Grammar (Gommu Dialect). University of
California Press. Berkeley and Los Angeles. 26 x 17 eros. Vlll-135 pp.

TYLER STEPHEN

La gramática que se establece del dialecto Koya por nuestro autor Stephen A. Tyler
data de una serie de documentos recogjdos entre los años de 1962 y 1963 durante un
trabajo etnográfico que se realizó acerca de la tribu Koya que habita en la parte central
de la India sobre el río Godavari. La mayor parte de los textos se refieren a la organización social de los koyas, es decir, modos de vida, divorcios, sacrificios, festivales,
dioses, orígenes, etcétera. Es notable que con base a textos de esta naturaleza se establezcan los elementos lingüísticos para estructurar una gramática que abarca un aspecto
fonológico, un aspecto morfológico y un aspecto sintáctico. Los textos pues, de esta
manera, han servido a un doble propósito: proveer un cuerpo de datos para el análisis
lingüístico y constituirse, al mismo tiempo, en elementos de referencia para construir
fundamentos culturales relevantes de esta población indígena.
En la introducción del texto que nos ocupa, el autor nos menciona una serie de datos
acerca de la distribución por estados y distritos de los koyas dentro de la geografía de
la India. La población Koya, conforme al censo levantado en 1931 abarcaba, en los
3 distritos más importantes de su distribución geográfica, un número aproximado de
79,209 habitantes. Para el año de 1941 habían crecido hasta llegar a cerca de 93,000
habitantes. Para el año de 1961 ya eran prácticamente 140,000 koyas. Es importante la
aculturación que se ha venido dando con la casta Telugu, la cual habita en las cercanías
de la región Koya; sin embargo, es importante hacer notar que poco ha influido la mencionada aculturaci6n en el aspecto lingüístico. La mayor parte de los hombres de la
casta Koya son bilingües ya que están en contacto contiguo con tribus de habla Gondi
o con otras castas Hindú. Hay que subrayar que entre las castas geográficamente adjuntas se tiene una diversidad dialectal que no impide, sin embargo, se entiendan
unos con otros ya que dichos dialectos --como es el caso de los koyas, telugus, y otros~,
pertenecen a un mismo tronco común.
En el análisis fonológico del dialecto Koya nuestro autor destaca los siguientes elementos: el dialecto tiene 29 fonemas segmentales y 8 fonemas suprasegmentales.
Los fonemas segmentales comprenden 10 vocales y 19 consonantes. Las vocales por
su punto de articulación pueden ser frontales, centrales o traseras y por su modo de
articulaci6n altas, medias y bajas.
Las consonantes por su punto de articulación pueden ser: bilabiales, dentales, dentoalveolares, alveolares, alveopalatales, prcpalatal-cacuminal, palatal, vehr y postvelares.

RICARDO ALANÍS GUAJ ARDO

688

689
H44

�Por su modo de articulación pueden ser: oclusivas, espirantes, aspiradas, africadas, laterales, nasales, fricativas, etc.
Las vocales tienen una distribución silábica en: inicial, medial y final. Algunas de
las vocales son raras en posición final. Otras vocales, en distribución final son raras
con excepción de funcionar como sufijos que expresan duda. Algunas vocales del dialecto Koya presentan alófonos como en el caso de la /o/, etc.
Las consonantes generalmente se distribuyen silábicamente en iniciales y mediales,
con excepción de algunas que tienen distribución final. Ciertas consonantes no ocurren
en un contexto intervocálico con excepción de estar ante vocal larga. Algunas consonantes del dialecto Koya no ocurren como geminadas, otras ocurren como tales pero
con cierta aspiración en el primer elemento de la geminación.
Los fonemas suprasegmentales en número de 8 consisten en 5 fonemas de juntura y
3 fonemas tonales. Los fonemas de junturas son uno interno y los otros 4 terminales.
Los fonemas tonales se dividen en bajo, mediano y alto. Se ha observado un tono
extra alto como variación libre del tono alto y que no es fonológicamente relevante,
es decir, no denota cambio de sentido.
Se observan en el dialecto Koya dos tipos de acento: el fuerte y el débil. El acento es
predecible en este dialecto sobre la base de la juntura, cantidad silábica y tono. Consecuentemente el acento no es fonológicamente relevante. En la frase el acento fuerte
regularmente recae sobre la primera sílaba. El acento débil recae en sílabas cortas. El
acento fuerte puede recaer en ocasiones en sílaba final de una secuencia antes de
una juntura terminal pero en relación con la entonación del patrón tonal.
El autor del texto por nosotros comentado abunda en cada uno de los elementos
fonológicos con innumerables ejemplos del dialecto.
El capítulo dedicado a la parte morfológica abarca: Nombres, cualificadores y formas menores. El nombre, nos dice el autor, está compuesto por un núcleo más una
serie mayor o menor de sufijos. El núcleo no es otra cosa que un morfema inanalizable
o bien una raíz morfémica más una serie de sufijos derivacionales. El núcleo del
nombre puede ser, de esta manera, monosilábico o polisilábico. Los núcleos monosilábicos son monomorfémicos. Los núcleos polisilábicos son analizables en 2 o más morfemas ( una raíz y varios sufijos formativos).

monomorfémicos y a los complejos. Los cualificadores en pos1c1on atributiva al nombre
son adjetivos y los de posición atributiva al verbo son adverbios. Se dan innumerables
ejemplos de estos elementos.
Las formas menores se dividen en clíticos, interjecciones, conexiones y complementos.
El capítulo cuarto se dedica exclusivamente al análisis de los verbos. Los verbos al
igual que los nombres, se componen de un núcleo o base y 11na serie mayor o menor
de sufijos. La base puede ser monomorfémica o analizable en una raíz más uno o
varios sufijos derivacionales. Los sufijos incluyen tiempo, modo y terminación personal.
Con base a la distribución sufija! y a la posición sintáctica, los verbos pueden ser
finitos y no finitos. Los verbos finitos consisten de una base verbal más sufijos de
tiempo y modo y una terminación más o menos personal. Esta clase de verbos se da
sólo antes de juntura final. Los verbos no finitos se dan antes de junturas no finales
y no ocurren en contextos con finales personales.
Los sufijos derivativos se dividen en transitivos, intransitivos y causativos. Todos los
aspectos verbales son considerados ampliamente por nuestro autor.
El capítulo dedicado a la sintaxis nos muestra 7 clases externas de distribución, las
cuales son: Sujeto, objeto, asociación, locación, habla tivos, verbos finitos y verbos no
finitos. Aparte existen 7 clases de distribución menor externa, las cuales son: Clíticos,
palabras eco, postposiciones, interjecciones, conectivos, complementos y palabras temporales. Se analizan, conforme a estos estamentos, diversos tipos de frases del dialecto
Koya.
Para finalizar el texto se incluyen varios apéndices, el más importante de los cuales
es el llamado análisis textual. Es interesante el método utilizado para este análisis
que sigue muy de cerca al análisis de la gramática transformacional en su primer acercamiento (l. C.).
Es encomiable la labor del autor del texto que ahora reseñamos ya que no solamente
nos deja penetrar en la compleja gramática de uno de los dialectos Hindis, sino que
también nos ejemplifica un método de análisis lingüístico.
RICA!IDO ALANÍS GUAJARDO

Los nombres los divide nuestro autor conforme a sus terminaciones. Una clase muy
importante de nombres es la de los terminados en -a. Los plurales de esta serie se
hacen en /-Ku/ o /-M/. Otro grupo importante es la de los nombres terminados en
-u. Estos forman su plural con /-Ku/ o /-K/. Afirma el autor que una serie de
nombres terminados en -m provienen del dialecto de la casta Telugu ya que las palabras
nativas del Koya tienen formas alternadas en un número mínimo en -m.
En otro apartado del capítulo nuestro autor analiza una serie de sufijos en virtud
a su función dentro del esquema lingüístico del Koya y a su significado semántico.
Se afirma que existen alrededor de 29 sufijos con funciones y significado diferente. Los
sufijos pueden ser de 4 clases: Plural, oblicuo, casual y posposicional.
En otras secciones del capítulo analiza los cualificadores distinguiendo en ellos a los

690

691

�MYDANs, SHELLEY. Thomas. Ediciones Grijalbo, S. A. Barcelona. México. 197 l.

En su primera edición en español y traducida por A. Saumell Bernáus, llega hasta
nosotros esta novela de Shellcy Mydans. Tomando como personaje central a Thomas
Becket, la novelista recrea la vida, pasión y milagros del santo en esa época oscura
de la corte del rey Enrique II de Inglaterra.
Con gran habilidad Shelley Mydans desarrolla su novela. Está dividida en cinco
partes y un epilogo. El punto de partida es el asesinato y los milagros del santo. Después se retrocede en el tiempo para presentar a Thomas el estudiante, el Canciller y el
Arzobispo. Para terminar, el exilio, signo por demás elocuente de la caída en desgracia
ante los ojos del rey.
El asunto es interesante aun cuando ya ha sido tomado por otros autores como T.
S. Eliot y Jean Anouilh.
Thomas de Londres, el hombre mundano, hijo de un comerciante londinense, por
azar fue a quedar bajo la protección de un noble barón de la corte de Enrique I, quien
encantado con la personalidad del joven lo lleva a prepararse para una oscura carrera
eclesiástica. Pero el destino le reservaba a Thomas un destino superior.
Llega por sus dotes políticas a la Cancillería del joven rey Enrique II y pasa a ser
el segundo personaje más poderoso de toda Inglaterra. Sagaz diplomático y soldado
esclarecido. El rey esperando dominar a la Iglesia lo eleva a la silla episcopal de Canterbury, y allí es donde surge el hondo drama.
Con gran conocimiento de los hechos, fruto de una intensa investigación, Shelley
Mydans presenta la dura elección del Arzobispo entre la Iglesia y el Estado. Su decisión
por la primera acarrea a Thomas el destierro y más tarde la muerte.
La novelista recopiló datos pertinentes al santo, durante 10 años. Visitó todos los
lugares en los que sucedieron los hechos tratando de encontrar las originales fuentes
medievales.
Es una novela agradable de leer aun cuando un poco cansada en cuanto a la gran
cantidad de personajes ambientales. Acertada en Jo tocante a la descripción y recreación
de esa época pretérita y a la presentación de los personajes buscando sobre todo hacer
resaltar la figura de Thomas y la del Rey.
LETICIA PÉREZ GuTIÉRREZ

M.L.E.

693

�\

FRANCISCO VELA GoNzÁLEZ. Diario de la Revolución. Primer Tomo. Año de 1913.
Edición auspiciada por el Patronato Universitario de Nuevo León, MCMLXXI.
Editorial Alfonso Reyes, Monterrey, N. L., 2,000 ejemplares.

Siempre he sentido una mezcla de admiración y gratitud hacia los hombres que en
diversas etapas del desarrollo de México apresuraron el parto de la Independencia con
un trueque de vidas, la consolidaron después al mismo precio y finalmente la rescataron de su celda de bayonetas, volviendo a cubrir un rédito de sangre que nunca termina.
A la Independencia, la Reforma y la Revolución, ha concurrido a platea de tres
muertes únicamente el pueblo ingenuo. Parece que otro tipo de público que no sea
ése, rehúye la asístencia a pesar de que después de la función resulta accionista mayoritario de la obra.
La Revolución de 1910 devoró enormes cifras de campesinos huérfanos de tierra, de
obreros vomitando acero para apuntalar la economía feudal, de oficinistas con ligas
sujetándoles las mangas de la camisa y el derecho de opinar, de estudiantes que aprendieron en el texto del fusil, de miles de hombres con la mochila vacía de justicia.
Uno de ellos, el teniente coronel y doctor Francisco Vela González, me hizo entrega el pasado 30 de agosto del primer tomo de su obra: Diario de la Revolución,
559 páginas redactadas con letra de protagonista real, en estilo sencillo como acostumbra serlo en todos sus actos. No trata de repicar campanas de historiador sino de
sumar a Jo mucho que se ha escrito, un guijarrito de experiencias propias, y lo hace
con fortuna, porque leyéndolo parece que estarnos sentados encarcelando una hoguera,
mientras oímos con huelga de respiración episodios guerreros que salen de una boca
que mordió angustia y miedo.
El Dr. Vela González arranca su trabajo de la Decena Trágica, para finalizarlo el
31 de diciembre de 1913. Reproduce día por día los acontecimientos políticos y 'militares registrados en la fecha, citando al final de cada uno el nombre de la obra o del
autor de quien tomó los datos.
Esto confirma que el Dr. Vela González se documentó a conciencia en la vasta bibliografía que produjo el hecho histórico. Comprueba también la paciencia y tes6n de que
se armó para ordenar los sucesos y comentarlos después, analizando la veracidad de
los informes expuestos sobre un mismo acto por vencidos y vencedores.
Lo más valioso de la obra son, para mi, los episodios en los que el autor fue prota-

695

�gonista, intercalados en el texto de acuerdo con el orden cronol6gico, a los que llama
con modestia: "testimonio personal" o "apuntes inéditos"; descripciones vivas narradas
con la calma que sobreviene después del paso de un tif6n. Estuve anotando en una
de las hojas iniciales en blanco el número de páginas y el tema que en ellas recuerda
el Dr. Vela González: pág. 26: "decena trágica"; pág. 33: "conoce a Huerta"; pág.
52 : "muerte de Marcos Hemández"; pág. 159: "resuelve escapar de México", etc.
Al final de la obra se leen ocho apéndices reproduciendo otros tantos documentos,
desde el programa del Partido Liberal redactado por los hermanos Flores Mag6n, hasta
el discurso que pronunci6 don Venustiano Carranza el 24 de septiembre de 1913 en
el sal6n de cabildos del municipio de Hermosillo; un índice bibliográfico de las 84
obras consultadas y el índice general y temático.
En 1913 Francisco Vela González era un joven estudiante inscrito en el segundo año
de la escuela de Medicina de la ciudad de México, profesi6n que su padre, Lázaro Vela
Hinojosa, confiaba que terminara sin contratiempos. Don Venustiano Carranza le había
asignado una modesta suma mensual para gastos personales.
El 9 de febrero, desde el interior del Palacio Nacional, contempla el descabellado
sacrificio del Gral. Bernardo Reyes y el primer arroyo de sangre que fluye titubeante
para convertirse más tarde en río caudaloso. La figura de Victoriano Huerta unida a
sus anteojos oscuros le produce .antipatía. El personal del Hospital Militar, donde labora como practicante, lo hostiliza por ser maderista. Allí pudo ver los estragos que
caus6 en el vientre de Marcos Hernández la bala pretoriana destinada al Presidente de
la República el día de la traici6n: martes 18.
Para el 24 de abril, Vela González había planeado ya unirse a las fuerzas de don
Venustiano Carranza. Su padre, don Lázaro, de 62 años, militaba en el comtitucionalismo pero recomendaba a su hijo que por ningún motivo abandonara los estudios.
Aar6n Sáenz y Manuel Pérez Treviño, compañeros en el Ateneo Fuente de Saltillo, y
ahora en México, con quienes compartía la fraternidad de norteño, escaparon antes
de que se cerraran las pinzas de la dictadura.
El 3 de mayo, argumentando ante los superiores una supuesta enfermedad de su
padre, obtiene permiso para dirigirse al norte que arde ya en combates. Se provee de
un estuche de cirugía y una pistola 38 en estado agónico. Obtiene a crédito un formulario francés de consultas médicas y quirúrgicas, a sabiendas de que nunca pagará
el primer abono. Cinco pesos que le obsequia un riquillo colega estudiante de leyes
tendrán que alargarse a cincuenta para llegar sin hambre a Monterrey. La despedida
de su madre y su hermana reviste la clásica escena de drama.
Llega sin contratiempo a Monterrey, donde las autoridades militares ante quienes se
presenta le recomiendan que espere hasta que Piedras Negras sea recuperada "en unos
cuantos días"; sigue a Matamoros, cruza la frontera por Brownsville y en rodeo por
tierra indiferente penetra de nuevo a México.
Narra después todas sus experiencias en el campo de resistencia armada al huertismo.
En Piedras Negras recibe el despacho de teniente aspirante al Cuerpo Médico de la
Revoluci6n con sueldo de tres pesos diarios. Un vago tufo de superstición lo cimbra
un instante al comprobar que la fecha del documento marca: martes 13. Vienen después la caída de un caballo con la imprescindible fractura de clavícula; las propie-

696

dades terapéuticas del mezcal de candela; la expropiac1on, por razones de guerra, de
libros de medicina alojados en mansiones huertistas; la observancia británica del "five
o'clock quebradora tea"; las primeras lágrimas vertidas ante el cadáver del amigo que
no pudo tomar Abasolo Viejo; la pobreza del arsenal médico, carente de lo más elemental para atender a los heridos, pero millonaria de tintura de yodo y agua oxigenada.
Dos mil quinientos hombres candidatos a la muerte veían en el estudiante Vela González la probabilidad de escapar de ella.
Padre e hijo se habían abrazado en Piedras Negras y seguían viéndose después de
cada acci6n de guerra sin atreverse a preguntar quién sobreviviría a quién. El 22 de
octubre a la vista de un Monterrey fortificado de uniformes caqui, conversan los
dos mi;ntras engullen una lata de sardinas. Ignoran que la muerte ha citado al teniente Lázaro Vela Hinojosa para encontrarse el día 23, sin excusa, en la plazuela
del Golfo.
PROFR. HuMBERTO BuENTELLO CHAPA

Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística.

�WoMACK JR., JoHN. Zapata y la Revolución Mexicana. Traducci6n de FRANCISCO GoNZÁLEZ ARAMBURU. Siglo XXI Editores, S. A. Tercera Edición, México, 1971.

Por su objetividad en el juicio, la obra de John Womack Jr., recuerda La Conquista Espiritual de México, de Robert Ricard; el Juárez y su México, de Ralph Roeder ;
Los Conquistadores Españoles, de Hammond Innes, y Huerta y la Revolución, de Edith
O'Shaunnessy. Martín Luis Guzmán afirma que los extranjeros "no penetran en el
misterio" del mexicano. (¿Realmente existe?).
La obra se divide en prefacio, prólogo, once capítulos, epílogo, tres apéndices y nota
bibliográfica. Incluye 28 fotografías muy interesantes. El estilo de Womack a pesar de
ser sencillo, es metódico y profundo. (El libro comienza como un cuento: "Este es un
libro acerca de unos campesinos que no querían cambiar y que, por eso mismo, hicieron
una revolución"). Se podría decir que el autor, como Martín Lutero, carga con la
profundidad como con una cruz, pues la de su parroquia -Womack es Doctor en
Historia por la Universidad de Harvard y Profesor de Historia Latinoamericana en
dicha Universidad- no puede negarla. Es rara la hoja del libro que tenga una sola
cita, casi todas tienen varias. El prólogo, los once capítulos y el epílogo tienen un
epígrafe, en el que el autor, haciendo gala de academicismo, resume lo que trata en
cada uno de ellos.
Al final de la obra utiliza de nuevo arabescos académicos al plantear preguntas de
tipo: ¿ Qué hubiera sucedido si. .. ? o proceder a indagaciones en forma parentética.
Womack trata de mantenerse lejano, objetivo. Si usa calificativos, los entrecomilla.
Sólo al final resume su opini6n -casi un epitafio-, sobre el líder agrarista cuya figura empieza a revalorarse: "El pueblo le pidió más de lo que podía dar".
Termina la obra con un análisis muy preciso sobre la incompletud de la reforma
agraria. Para ello toma el Ejido de Anenecuilco, lo sigue a través de sus vicisitudes y
lo sitúa en su realidad actual.
Se puede afirmar que la obra es documentadísima, pesada y objetiva y sin lugar a
dudas uno de los mejores estudios de Emiliano Zapata, del zapatismo y de sus relaciones con la Revolución Mexicana.
En la nota bibliográfica Womack comenta con amplitud y señorío académico el
material de que actualmente se dispone sobre el líder agrario y su obra. Con verdadera
minuciosidad harvardiana analiza hasta los filmes existentes sobre el Caudillo del Sur.

699

�El último párrafo de la obra de Womack dº . "
.
materiales útiles si hubiese proseguido mi bús ~e. Tal vez hubiese en~ontrado más
vados. Pero hacia la primavera de 1967
q cda_ de documentos pubhcados o prisólo la búsqueda de más detalles se h b'' me !pareció que el cuadro estaba claro. No
a 1 vue to menos fructíf
·
.
era, sino que los nuevos
d etalles que encontré obscureda 1 •
6
amor de la 'belleza indispcnsabl/ d: ;~res!i n ~ude según yo era la verdadera. Por
ar y e cons1 eré terminada mi búsqueda".

ª

~IC. FERNANDO GARZA QUIRÓS

Miembro de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística.

SEYMOUR B. The Jews in New Spain. University of Miami Press, Coral Gables, Florida, 1970.

L1EBMAN,

"Alteram audiamus partem" podría ser el comentario que despierta Liebman, pues
representa una visión hebrea de los acontecimientos históricos de la Nueva España, en
relación con la persecución de que eran objeto los judíos por sus creencias religiosas.
Liebman trata de colocarse en una posición objetiva. Al referirse a las consideraciones racistas de los españoles, menciona que tampoco entre los judíos "hay documentos que comprueben el matrimonio con indios".
Señala que las principales corrientes de judíos que llegaron a la Nueva España "eran
básicamente de origen español o portugués" y que aunque hubo otros grupos de judíos
europeos, éstos representaban U)lll minoría en el Nuevo Mundo. Por sus páginas pasan
narraciones de procesos, señala la abundancia de judios provenientes de Portugal ( tanto
que, durante la Colonia, portugués se convirtió en sinónimo de judío) y plantea preguntas de gran interés, como: ¿ Por qué los judíos -de origen español- residentes en
Holanda, Turquía, los Estados Pontificios, Norte de Africa, etc., donde gozaban de
libertad absoluta, venían a la Nueva España a sabiendas que iban a ser perseguidos?
Sostiene que éste es "uno de los grandes enigmas de la Historia Judía". En otros capítulos afirma que "los judíos en el México colonial llevaban una existencia casi
esquizofrénica", al referirse a las prácticas que utilizaban para "desbautizar" a sus
hijos, ocultar sus ayunos, encender velas las noches de los viernes, proceder a hacer las
oraciones que prescribe su religión, etc., etc. Subraya la socorrida costumbre de las
familias hebreas de tener a alguno de sus hijos en una orden moná~tica, para mostrar
una profunda religiosidad dentro de la fe católica y hace hincapié en que la "teología
de la judería mexicana no era profunda" (¿lo es ahora?).
En muchas ocasiones cae en vaguedades, como señalar que hubo varias sinagogas
en la ~ucva España, una en México, otra en Guadalajara y casi seguro una en Yucatán y otra en Monterrey, sin fundamentar estas aseveraciones, ni precisar fechas ni
lugares.
Señala y ejemplifica la dificultad de rastrear las genealogías de los judíos, no sólo
por el hecho de que los hijos podían llevar el apellido de un abuelo o un trasabuelo,
sino porque los hermanos del mismo padre y madre con frecuencia llevaban apellidos
diferentes, además de que "muchos judíos tenían un nombre secreto entre sus correligionarios" o "utilizaban apodos".
"Qué tantos miles de personas hubo cuya identidad religiosa permanece exitosamente

iOO

701

�oculta hasta la fecha, debe permanecer en el plan de conjeturas". Esto lo actualiza con
datos del FBI, organismo que sostiene que sólo puede detener al 20% de los delincuentes en un momento determinado, y acto seguido hace referencia a los 1553 volúmenes existentes en los archivos mexicanos, además de documentos en otros países
y documentos particulares o destruidos.
Al tratar de presentar la "versión de la otra parte", cita a rabinos que llaman a los
primeros judíos que llegaron a México "Príncipes de Israel". Desgraciadamente el libro
adolece de profundos defectos, faltas de juicio acertado y omisiones garrafales. Citaremos algunos de los más sobresalientes.
El autor no penetra en la ideología del siglo XVII, con la precisión necesaria para
poder situar los acontecimientos que menciona dentro del clima espiritual de la época,
sobre todo al hablar de la corrupción del Tribunal del Santo Oficio en el siglo citado,
menciona muy a vuela pluma que "los inquisidores mexicanos eran más severos que
los de España" (p. 93) y anteriormente (p. 60) había afirmado que los españoles no
entraban jamás en tratos con los que pisaban el Tribunal del Santo Oficio, mientras
que los criollos y mestizos sí lo hacían. En los últimos capítulos habla del enriquecimiento ilegítimo que encontró en 1659 el Visitador Don Pedro de Medina Rico en
los miembros -mexicanos todos ellos~ del Tribunal del Santo Oficio. Estos datos hubieran bastado a un observador más agudo, para cuando menos mencionar algunas
características de la naciente nacionalidad mexicana. En el caso de S. B. Liebman quedan en el tintero.
Habla de la Catedral de México (p. 117) situándola en Santiago de Tlatelolco, y en
la página 123 menciona al "académico franciscano" Angel Ma. Garibay K.
En la página 292 dice: "Uno de los más ilustres miembros de la familia Garza de
Monterrey hizo un donativo generoso al Centro de la Comunidad Judía, cuando se
construyó en este siglo, debido a que sus antepasados fueron judíos practicantes en
Monterrey". ¿ Ignora el autor que los que llevarnos ese apellido somos varios miles? Y
aún más ¿ que ese apellido casi es el gentilicio regiomontano? En esa misma página
habla de que "el pueblo de Jojutla en Nuevo León"; si alguien conoce la ubicación de
ese pueblo, agradeceríamos nos informasen al respecto, pues no nos ha sido posible
localizarlo en ningún mapa del Estado de Nuevo León. Los neurólogos afirman que
"la corteza cerebral es un mapa"; ¿ estará Jojutia en la masa encefálica de S. B.
Liebman?
Por último, en la página 296, con un paralelismo digno de mejor causa, habla del
"George \Vashington of Mexico" ... "Padre Jose Maria Hidalgo y Costilla" . . .
Si ante "el problema judío" de la época colonial el Tribunal de la Historia va a escuchar a la otra parte, tendrá que esperar.

Lic. FERNANDO GARZA Qu1aós
Miembro de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística.

702

SERGIO F. DE LA GARZA. Derecho Financiero Mexicano, Editorial Porrúa, S. A. Tercera
edición. México, 1969.
Debido a la gentileza de su autor, el sc;.ñor licenciado Sergio Francisco de la Garza,
ha llegado a nuestro poder su libro titulado: El Derecho Financiero .Mexicano, ~¡ que
viene a constituir una meritoria contribución y un serio tratado sobre la matena que
cada día adquiere mayor importancia en México y en el mundo, esto es, la de las
finanzas.
El Lic. Sergio Francisco de la Garza, cuya brillante ejecutoria como tratadista Y catedrático por muchos años del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey,
ex catedrático de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Univer;idad Autónoma de Nuevo León, y autor también de importantes estudios, tales como El Municipio, Historia, Naturaleza y Gobierno, publicado en 1947, por la Editorial Jus; El
Régimen Jurldico de la Empresa Bancaria en México, dos ediciones, publicado por la
Editorial del ITESM, 1965-1970; Programa para el Curso de Derecho Financiero, E~itorial ITESM, 1970; Programa y Materiales para el Curso de Derecho Bancario,
Editorial ITESM, 3 ediciones, de 1963 a 1971; nos brinda el autor en esta su obra,
El Derecho Financiero Mexicano, que va ya en su tercera edición, una guía inapreciable de contenido, en el que se observa un criterio jurídico profundo en el difícil
campo del Derecho Financiero, en general, y en particular, en lo que respecta fundamentalmente a la teoría y al Derecho Mexicano.
La obra que comentamos, Derecho Financiero Mexicano, consta de 679 páginas Y
fue publicada por la Editorial Porrúa, S. A., misma que está dividida en la forma
siguiente:
Parte Primera.-Principios Generales. Capítulo l. La Actividad Financiera del Estado.
Capítulo II. Nociones Generales del Derecho Financiero; Capítulo 111. El Organo de
la Actividad Financiera Estatal.
Parte segunda.-E1 Derecho Patrimonial del Estado. Capítulo l. Concepto Y Divi~i6_n
de los Bienes del Estado; Capítulo 11. El Dominio Público; Capítulo 111. El Dominio
Privado; Capítulo IV. Los Bienes de los Estados; Capítulo V. Los Bienes de los Municipios.

Parte Tercera.-El Derecho Presupuestario. Capítulo l. Concepto del Presupuesto; Capítulo II. El Presupuesto de Ingresos; Capítulo 111. El Presupuesto de Egresos; Capítulo
IV. Contenido del Presupuesto; Capítulo V. Preparaci6n y Aprobaci6n del Presupuesto;
Capítulo VI. La ejecuci6n del Presupuesto; Capítulo VII. El Control Administrativo del
Presupuesto; Capítulo VIII. El Control Legislativo del Presupuesto.

703

�P~rte Cuarta.-~/ Derec~o !ributario. Capítulo I. El Poder Tributario del Estado;
Capitulo
II. Límites
del Poder Tributario·, Capitulo 111• L OS T TI"b u t OS;
C
,
. . Constitucionales
.
ap1tulo IV. Clasif1cac16n de los Impuestos; Capítulo V. El Hecho Imponible O Presupuesto del Hecho ~el Tributo; Capítulo VI. La Relaci6n Jurídica Tributaria, Naturaleza
Y Categorías; ~a~1tulo VII. Los _Ele':'entos Subje!ivos de la Relaci6n Tributaria; Capítulo ~111: Nacimiento y Determinaci6n del Crédito Fiscal; Capítulo JX. Garantías del
Créd'.to Fiscal; Capítulo X. La Extinci6n de la Obligaci6n Tributaria; Capítulo XI. Alterac1iones de los Plazos de Cumplimiento de la Obligaci6n Tributaria. Bibliografía Genera.
Lic. ALBERTO GARcÍA GówEz

ANTONIO POMPA Y POMPA CON LOS
ORIGENES DE LA INDEPENDENCIA MEXICANA
DR. J. M. MuRIÁ I RouuT,
de la Universidad de Puerto Rico.

DENTRO DE su FIDELIDAD y dedicaci6n a una constante búsqueda de lo histórico, Don
Antonio Pompa y Pompa sorprende a veces por su versatilidad.
Casi semanalmente lo vemos preocupado por los más diversos asuntos caseros que
afectan o se relacionan con la no muy bien avenida familia de historiadores mexicanos.
En su columna de Novedades, donde no da a conocer su identidad (secreto a voces)
Jo encontramos ya fustigando, ya estimulando y, sobre todo, extrayendo de toda situaci6n, por áspera que ésta sea, una buena dosis de buen humor; cualidad indiscutible
de quien se resiste a ser arrastrado por lo trágico de la vida contemporánea. Si en él
estuviera, con seguridad que nos convertirla al mundo de hoy en una deliciosa y constructiva comedia.
Pero no todo es ligereza y frivolidad superficial; también hay una faceta austera y
rigurosa con el trabajo. Recientemente lo hemos visto abordar seriamente el tema de
los calendarios que han operado en México en una edición de la U.N.A.M. y de ahí
ha brincado a tratar los Orígenes de la Independencia Mexicana (Banco Industrial de
Jalisco. Guadalajara. 1970) que ha motivado la redacción de estas lineas.
Consecuente con su función incitadora, que debe acompañar a todo director de
biblioteca, de sugerir y estimular nuevos estudios y de abrir caminos diferentes, Pompa
y Pompa nos dispara en 133 páginas de texto, XXVII minicapítulos que sugieren y
esbozan brevemente un mismo número de cuestiones que, sin ser las únicas, deben manejarse para llegar a una buena explicación del porqué de nuestro movimiento de
independencia, respecto a las cuales no pretende ser definitivo ni considerar, en ningún momento, haber llegado a una conclusión final, aunque sí plantea diversas posiciones y puntos de vista y un intento de explicación de índole global, fundamental o
básica.
No se trata pues, de una presentación de hechos sino de ideas, muchas de las cuales
pueden ser discutibles y, tal vez, rebatibles, siendo esta confrontación precisamente lo
que el autor busca con la firme creencia de que ei resultado de un debate sólo puede
llevar a una mayor luz sobre tan importante asunto que, para "servir a nuestra patria

704

705

�conociéndola mejor" (como el propio libro clama en su "Umbral"), debe tratarse "sin
tapujos" y sin caer en una "apología patriotera". Todo lo cual hace que la Historia
pierda su finalidad principal de explicación para la comprensión y se utilice como
arma o instrumento en favor de actitudes que, la mayoría de las veces, nada tienen
que ver con el fenómeno histórico mismo.

tiempo, en relación a las ideas reinantes en el siglo XVIII, sobre todo en términos
tan primarios: " ...y tras ese renacimiento que transformaría los pensamientos y las
acciones de los hombres se agitarían las conciencias con una nueva filosofía [el racionalismo] dirigiendo a las inteligencias por distintos aunque no rectos [!] derroteros" (p.
42) o bien : "No negamos que haya habido muchos abusos en el antiguo régimen, pero
ellos podían haberse corregido haciendo volver a la Humanidad hacia la enseñanza
humanística y no echarla en brazos de una revolución que se tradujo en el imperio y
culto a la razón limitada del hombre" (p. 43).

Por otro lado, es encomiable que Orígenes de la Independencia Mexicana insista
en la imperiosa necesidad de dejar de presentar nuestro pasado exclusivamente como una
secuencia de hechos políticos y militares, incitando así al estudio de otros aspectos
(sociedad, economía, educación, etc.) cuyo papel es también preponderante en la vida
de los pueblos. Al abrir el ángulo de acción sobre un determinado hecho, en este
caso la Independencia de México, a 360 grados, Pompa entra de lleno en uno de los
principales requerimientos de la Historiografía Moderna: explicar los fenómenos de
acuerdo con todo lo que sucede a su alrededor, y no buscando, como se ha hecho
muchísimo, la existencia de unos pocos acontecimientos determinantes. Además, es
notable también el esfuerzo por plantear los acontecimientos de esa gesta en conexión
con el mundo hispanoamericano, del que nuestro país forma parte integral de una
manera ineludible.

Es decir, que en su afán de defensa del Estado Español en Indias, comete Pompa
lo que puede ser su mayor desliz, el de hacer lo que en un tiempo fue la Filosofía de la
Historia y que en términos corrientes podría subtitularse como lo que pudo haber sido
y no fue y ponerle acompañamiento de canción; es decir, lo que hubiera podido hacerse
con el Estado Español en vez de lanzarse a buscar la independencia, como si todavía no
se tratara de algo que ya sucedió.

El estilo de Pompa en Orígenes. .. es sumamento didáctico, puesto que pretende
poner su libro también al alcance de los profanos y recién iniciados en la materia. Tal
vez por eso se haya tomado la libertad, lícita en un ensayo de este tipo, de omitir todo
el aparato erudito de notas al calce que fundamenten y, dado el caso, demuestren sus
opiniones y conclusiones, algunas veces quizá demasiado arriesgadas y otras un tanto
ahistóricas :

El primero de ellos, quizá planteado como de una importancia menor que el segundo, lo constituyó el "anhelo por la libertad" del pueblo mexicano. Una "lícita"
necesidad de autonomía producto de una especie de "mística laica" (p. 17).

Un buen ejemplo puede tornarse del ya recurrido Umbral, en donde asegura que "México no ha sido ni es un país independiente . .. " con lo cual, en el sentido en que
él lo dice puede estarse de acuerdo; pero sí sorprende más la afirmación que prosigue,•
pretenciosa de determinar hasta el futuro remoto: " ...y posiblemente no lo podrá ser
en un sentido lato, puesto que sigue respondiendo a su estructura de país colonial" (p.
8). Lo único que se pretende señalar aquí es que el hecho de que el México sea hoy
una colonia, no asegura su status por los siglos de los siglos.
En otras ocasiones, Pompa, muy a su pesar, pues en varias ocasiones se manifiesta
en contra de ello, cae en el común anacronismo de emitir, desde su posición de hombre
del siglo XX, opiniones y juicios de valor muy simplistas sobre actitudes del pasado.
En su admiración por el mundo colonial pretende justificarlo ahora llamándolo "régimen si se quiere con multitud de lacras, pero legal y responsable" añadiendo que la
Independencia nos llevó a otro "ilegal e irresponsable dentro de nuestra estructura jurídica" (p. 8 y repetido en p. 35). Más bien opinamos que lo legal y lo responsable
son cosas tan relativas de acuerdo con el tiempo, el espacio y el punto de vista de
cada quien que, en su calidad de adjetivos en que los usa Pompa, tal parece que debieran desaparecer del léxico historiográfico.
El autor, si no se muestra contrario a la acción independizadora, sí muestra su insatisfacción en la forma como se hizo, entre otras cosas, por romper los lazos con España
(p. 13) y por haber emprendido una guerra contra ella (p. 35) al servicio de un
racionalismo o un culto a la razón del que seguramente no participa hoy, lo cual es
lícito y perfectamente explicable, pero al que no debería oponerse desde su propio

706

Según Pompa, y eso se convierte en la tesis, o tal vez la hipótesis, fundamental y
constantemente repetida en su trabajo, la Independencia de México, en tanto que
enfrentamiento con el sistema medieval español, fue de inspiración francesa y propulsada
por dos factores fundamentales:

Y el segundo, tal vez inspirado, aunque sea de lejos, en el poinsetismo a que Don
José Vasconcelos atribuye casi todos los males de México, cuya obra Pompa se insinúa
como buen conocedor: En Orígenes... se concibe una entidad o institución abstracta
a la que denomina "super-estado-liberal-revolucionario" que fue el que "defraudó el
caro don de la autonomía de un pueblo" (p. 9) . Este superestado que decididamente
no goza de las simpatías del autor, está constituido por los gobiernos de Estados Unidos,
Inglaterra y Francia, siendo sus principales agentes Jefferson, Pitt y Napoleón, es el
responsable de que México y el resto de Hispanoamérica conserven hoy esa estructura
colonial que la hace depender culturalmente de Europa y económica y políticamente
de los Estados Unidos.
El mejor ámbito que encontró el Superestado para manipular y dirigir la Independencia de los países hispanoamericanos, fue el mar; de ahí su tesis un tanto sorprendente y original que enuncia como título del capítulo XV "La Independencia se originó
en el mar", antecedido de otro dedicado a explicar la enorme importancia que tuvo la
piratería, en sus diversas facetas, en el asunto en cuestión.
Por último, en el capítulo XXIV hay algo que puede sorprender o parecer una
veleidad curiosa: Pompa habla de él mismo como si se tratara de una tercera persona:
" ...nos ha presentado en síntesis el historiador Antonio Pompa y Pompa". Lo que
sucede es que el trabajo se redactó para concursar en la Rama de Historia de los 111
Juegos Florales Septembrinos de la Ciudad de Guadalajara, por lo que tuvo que presentarse con seudónimo y no podía revelar el verdadero nombre del autor, y tal parece
que una vez premiado pasó a las máquinas sin ninguna modificación, habiéndosele,
eso sí, agregado unas elegantes y discretas ilustraciones de Zita Basich, unas fotografías
de papeles y grabados de la época y dos documentos muy importantes para el estudio

707

�de la historia de América: Una carta de Esteban Morín desde el "Supremo Consejo
de Charleston ( Esta~os rudos de_ 1~. América del Norte)" al Conde de Grasse-Tilly;
Y la _mu! famosa e ir6rucamente dificil de conseguir Carta a los Españoles americanos
de~ _Jesuita Juan Pablo Viscardo Y Guzmán, que por sí sola justificaría una costosa
edici_6n. Es de alabarse el criterio del profesor Pompa y Pompa al decidir incluirla en
su libro.

_u

Río Piedras, P. Rico. Febrero de 1971.
CANJE
ALEMANIA:
Mundus. A Quarterly review of german research contributions on Asia, Africa and

Latín America. Vol. VII, No. 2, 1971, Vol. VII, No. 3, 1971, Stuttgart.
ARGENTINA:
Cuadernos de Historia de España. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofía

y Letras. Tomo No. XLVII-XLVIII, 1968.
Bolet!n Bibliográfico. Universidad Nacional de Cuyo, Biblioteca Central, No. 42. Agos-

to 1970.
BELGICA:
Repertoire Bibliographique de la Philosophie. Publié sous les auspices de l'lnstitut In-

ternational de Philosophie avec le patronage de l'Unesco et avec l'appui du Ministere
de l'Education Nationale. Publication trimestrielle, Tome XXIII, No. 2, Mayo 1971.
Tomo XXIII, No. 3, Agosto 1971.
Revue Philosophique de Louvain. Revue trimestrielle publié par la Societé Philosophique
de Louvain, Tome 69 (Quatrieme série, No. 2) 1971. Tome 69 (Quatrieme série,
No. 3), 1971.
COLOMBIA:
Boletín de la Academia Colombiana. Tomo XXI, Nos. 87, 88, 89, 1971.
Franciscanum. Revista de las ciencias del espíritu, Universidad de San Buenaventura.

Año XIII, No. 38, Mayo-Agosto 1971.
Thesavrs. Boletín del Instituto Caro y Cuervo. Tomo XXVI, No. I, Enero-Abril 1971.

COSTA RICA:
Revista de la Universidad de Costa R ica. Ciudad Universitaria de Costa Rica. Vol.

No. 30, Año Julio 1971.
CUBA:
Casa de las Áméricas. La Habana, Septiembre-Octubre, No. 68, 1971. Noviembre'(

708

Diciembre, No. 69, 1971. Indice de la Revista, 1971.

709

�Islas. Revista de la Universidad Central de las Villas, Santa Clara, No. 37. SeptiembreDiciembre 1971.
Archivo lbe~o-Americ~no. Revista trimestral de estudios hist6ricos publicada por los
pp. Franciscanos, Año XXXI, Enero-Junio, No. 121, 1971. Año XXXI, Tomo XXI
Julio-Septiembre. No. 122, Octubre-Diciembre, 123, 1971.
'

ESTADOS UNIDOS:
lnter-America Review of Bibliography. Pan American Union, Whashington, D. C. Vol.
XXI, No. 3, Julio-Septiembre, 1971.
Las Ideas Literarias en España entre 184() y 1850. University of California Publications
in Modero Philology, Vol. No. 98, 1971.
Metaphor. An annotated bibliography and history, The language Press Witewater
1971.
'
'
Michigan Academican. Papers of The Michigan Academy of Science, Arts and Letters,
Vol. 111, No. 3, Winter 1971, Vol. IV, No. 1, Summer 1971.
Philosophy of Science. Official Journal of the Philosophy of Science Association, Vol.
38. No. 3, Septiembre, 197 l.
The Hispanic American Historical Review. Published in cooperation with the conference on Latin American History of the American Historical Association. Vol. 51,
No. 4, November 1971.
The Psychological Record. Published at Dension University, Granville, Vol. 21, No. 3.
Summer, 1971. Ohio.
The Southern Review. Published quarterly at the Louisiana State University, Vol. 7,
No. 4, August 1971.

FRANCIA:
A.C.R.P.P. Catalogue de Microfilms reprodusant des Periodiques, Association pour la
Conservation et la Reproduction Photographique de la Presse -Journaux et revueS-, No. 9, 1971. Paris.
Jack A. Dabbs Dei Gratia -In Royal Titles- Published by Monton &amp; Co. N. V., 1971.

INGLATERRA:

La Diversificazione dell'1nsegnamento Superiore in Europa. Pubblicazioni dell'lstituto
di Filosofía, Facolta di Magistero dell'Universita di Genova, 1971.
La "Possibilita" in Nicola Abbagnano. Pubblicazioni dell'Istituto di Filosofia, Facolta
di Magistero dell'Universita di Genova, 1971.
Le Idee e la Realta. Istituto di Filosofía della Facolta di Lettere e Filosofía dell'Universita di Genova, 1971.
Silitudine et Esemplarita. Pubblicazioni dell'Istituto di Filosofía, Facolta di Magistero
dell'Universita di Genova, 1970.

JAPON:
Bigaku. Is published quarterly, in collaboration with Bijutsu Shuppan-sha by the Jappanese Society for Aesthetics, C/o Faculty of Letters, Tokyo University, Vol. 22, No.
2, September 1971.

MEXICO:
Anuario Bibliográfico 1961. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de
Investigaciones Bibliográficas, Biblioteca Nacional, 1971.
Bibliograf!a Mexicana. Universidad Nacional Autónoma de México, No. 3, MayoJunio, 1970. No. 4, Julio-Agosto 1970.
Boletín Semestral. El colegio de México, Octubre 1970, Marzo 1971.
Comunidad. Cuadernos de Difusi6n cultural de la Universidad Iberoamericana, México, Vol. VI, No. 34, Diciembre de 1971.
Dianoia. Anuario de Filosofía, Universidad Nacional Autónoma de México, Centro
de Estudios Filosóficos, Años 1970, 1971.
Foro Internacional. Revista trimestral publicada por el Colegio de México, No. 45,
Julio-Septiembre, 1971. No. 46, Octubre-Diciembre, 1971.
Revista de Historia de América. Instituto Panamericano de Geografía e Historia, No.
70, Julio-Diciembre de 1970.

PUERTO RICO:
Sin Nombre: Revista trimestral Literaria, publicada por Editorial sin Nombre Inc.,
Año 11, Vol. 11, No. 1, 1971.

Bulletin of Hispanic studies. Liverpool University Press, Vol. XLVIII, No. 1, January
1971.

ITALIA:
Atti. Instituto Veneto di Scienza, Lettere ed Arti, Anno accademico CXXXII, (Tomo
CXXVIII), 1969-70.
I Fondamenti Filosofici della T eologla Ciceroniana. Pubblicazioni dell'Istituto di Filosofía, Facolta di Magistero dell'Universita di Genova. Vol. I, 1970.
Jl Pensiero di Charles Secretan. Pubblicazioni dell'Istituto di Filosofia, Facolta di Magistero Dell'Universita di Genova, 1971.
lmpegno Pedag6gico e Riflessione Filosofica. Pubblicazioni dell'Istituto di Filosofia Facoita di Magistero dell'Universita di Genova, 1970.
'

711

710

r

�Acab6se de imprimir el d!a 7 de octubre de 1972, en los Talleres de la
Editorial Jus, S. A., Plaza de Abasolo
14, Col. Guerrero. México 3, D. F. El
tiro fue de 1,000 ejemplares.

0026

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="305">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3234">
                <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479096">
                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="143436">
            <text>Humanitas</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="143438">
            <text>1972</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="143439">
            <text>13</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="143440">
            <text>Enero</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="143441">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="143442">
            <text>Anual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="143460">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143437">
              <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas Bibliográficas, 1972, No 13, Enero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143443">
              <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143444">
              <text>Ciencias Sociales</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="143445">
              <text>Filosofía</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="143446">
              <text>Historia</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="143447">
              <text>Letras</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="143448">
              <text>Humanidades</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="143449">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143450">
              <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143451">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143452">
              <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="143453">
              <text>García Gómez, Alberto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143454">
              <text>01/01/1972</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143455">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143456">
              <text>tex/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143457">
              <text>2017286</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143458">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143459">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143461">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143462">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="143463">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="13983">
      <name>Cambio histórico</name>
    </tag>
    <tag tagId="497">
      <name>Ciencia</name>
    </tag>
    <tag tagId="6628">
      <name>Filosofía</name>
    </tag>
    <tag tagId="13981">
      <name>Fritz-Joachim von Rintelen</name>
    </tag>
    <tag tagId="13982">
      <name>Responsabilidad</name>
    </tag>
    <tag tagId="10995">
      <name>Revolución mexicana</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
