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                  <text>sentencia del Juez Primero de Distrito. El 13 de mayo, nuestro Supremo
Tribunal revocc;, el fallo del juez Hernández Ortega, con lo cual las cosas
volvieron al estado en que se encontraban, pudiendo por lo tanto, el Departamento del D. F. continuar el procedimiento de cancelación de concesiones, en tanto se entraba en e1 fondo del amparo.
Dado que se consideró que el servicio de tranvías de la ciudad de México era indispensable para la colectividad, el gobierno finalmente canceló
las concesiones y creó una entidad denominada Servicio de Transportes Eléctricos del D. F., entidad descentralizada encargada de administrar y organizar debidamente esos servicios. El desarrollo del Servicio de Transportes
Eléctricos queda ya íuera de estas notas y constituye de por sí capítulo
aparte.

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

754

�LA ORCA:-.:17..ACióN J¡\TERNACIONAL DE LA PAZ
PoR EL Ltc, ALDF.aTo GARCÍ\ Góau:z
Unhnsidad Nadonal Au16nnrn.1 de Mrxico
Uni\enidad Autónoma de Nuevo 1...cón

IIA so:-.·,.oo L.\ hora en la que el hombre ele nuestro tiempo prinripi:: la larra
ele su sah•aci6n, empleando tocios Jos medios de que aún dispone. Entre las
principales tareas urgente.!&gt; que debe implil'ar su rifuerzo, tonsidcramos está
la 01ga11itació11 J,ztemaciouol de lo Pa::, si se toma en cuenta &lt;¡uc lns circunstanrias predominantes que el mundo ofreq~ no son cicrtamr.nte alentadoras;
mando i;c contempla, con fu11clada wzolm1, que la paz se r·ncut·ntra gra\'emente amenazada en alguno.:; lugan&gt;s y mando Jas Grandes Potencia, aumentan
cada \'eZ m[1s en poderío las 111ortífcra5 arma., de sus al'S('nalc.s para clr-sembocar
en lo que posiblemente puede i;er el trágico final &lt;le la especie humana. Cosa
que deseamos no suceda nunca.

To&lt;.la\'ia en nuestro tit·mpo, &lt;ltsafortunadamentc, ~igue imperando la fucn.a
sobre la raron y pende sobre las cabezas de los humanos la amcn:17-a termonucll-ar. Lo~ nubarrones de la &amp;ruerra aumeJ1tan y ~ exticmlcn, siendo lamrntablc llc-gar a la concl11si6n de que el hombre no ha obtenido todavía Ja
madun-1. nec5aria, a pesar de las amargas experiencias del pasado, y aunque
rl empleo de tal erlt'rgfa con fine&lt;; bélicos. por fortuna toda\'Ía no se ha usado
nuc\-amente como lo fu1•ra en la experiencia "lon1l" de Hiro:.hima y Nagasaki,
la distancia entre las annas "convencional~" y las at6mkas cada día se aroru
más y mis.
Así. ante la gra\'rdad de la 11ituaci6n prn•alec.it·ntt\ el hombre clr todas las
latitudes se pregunta con ansiedad y angustia, ante la amenaza, si no hay
medios cfidentcs para frrnar el peligro d1: la carrera armamentista y. sobre
todo, si ~ puede e,·itar que tal amenaza se eonvierta en t'xtr.rminio.
Bastante confusa es la situadón pre\'akci1·nte en un mundo en el que los
,-alores moral~ han ido cediendo gradualmente ante presiones de toda naturaleza, ya sran r1•on6micas, políticas, 1•tc.; pero cirrtamente tal ~ituaci6n revela

757

�la carencia de ideales o de grandes causas que han quedado postí'rgadas ante
la absurda materialidad de la fuer7.a. La diplom::1&lt;·j a1 otrora eficaz medio de
comunicación entre los Estados, ha quedado reducida posiblemente al simple
uso de un teléfono rojo del que depende, en í1ltima instancia, la SC'gllridad y
la vida de todos los seres humanos.

¿ Cuáles son los m('dios de que dispone el hombre de nuestro tiempo para
evitar tan grave y peligrosa ext('nninación?
Por d~cia, el hombre actual se ha tornado escéptico al advertir que pequeñas guerras pueden ser la chispa que prenda la gran hoguera y t..-S entonces ruando no encuentra la respuesta adecuada a la interrogante que se fonnu.
la. Además, n: aterroril.ldo rómo la amrnaz.a a1ómi&lt;'a se arcrca c.ada vt:z más
peligrosamente; obscr\'a, confundido, cómo los gobiernos ele las Grandes Potencias aplican su esfuerzo -como es lógico-, a la rt&gt;alización y pros&lt;•cución
de S-.J política iutemacional de acuerdo con sus intereses y conveniencias, ol,idando que las consecuencias &lt;le sus decisiones, t·n el ca,;o de una T&lt;•rccra Guerra Mundial, c.:ien mortalrn1•nte sobre la Humanidad.
No está por dem.-\s decir que cuando enfatizamos esto í1ltimo, lo hacemos
al obscn:ar la realidad de nuestro tiempo, ya que sin tener presente tal realidad,
todos los esfuerzos en favor de la paz -especialmente para los que ignoran los
alcances mortales de la anwnaza lcrmonurlcar o para los que pretenden ignorarla, o para ]os escépticos-, carcn·n ele valimil'nto r resultan dl-hilcs, inoperantes o utópicos los intentos para prewnir la catástrofe. Pero, aunque algunos
e.stimen que se predica en d dcsirrto, no obstante, confiamos no con falso
optimismo, en el C'$pÍritu del hombre, en rl espíritu de todos los hombres dcl
mundo ante la grawdad de la situación señalada, ra que ha sonado la hora
de principiar las tareas de salvamento.
Respecto de los medios o posibilidades, para n·~ponder a la intcrrogaci6n que
fonnulamos con anterioridad acerca de los caminos de que di.~pone el hombre
de nue.stro tiempo para evitar la exterminaci6n, es posible ronsiderar los siguientes:
a). Tenernos, en primer término: lo Organización de- las N~iones Unida1.
en la que, en el Preámbulo a la Carta de la misma, están contenidos lo,- idt:tle.~
y la nobleza de sus propósitos. Pese a ser ampliamente conocido y tomando en
cuenta su importancia, conviene rC'cordarlo:

que dos vetes durante nuestra vida l1n irtfligido n la humanidad sufrimientos indecible.s:
- o reafirmar la fe en los drre.cl,os fwulamenlales del hombre, en la
dignidad y e,/ valOT de la persona humana, en la igualdad de deu~chos
de hombres y mujeres y de las 11acionn grarzdes ~ pr.quriías;
- a crear condir.iones bajo las CUlllcs puedan mantenr.rse. la iu1ticia
y rl respeto a las obligaciom~s emanados de los tratados y dr otras f ucnteJ
del derecho internacional;
- a promollt'r .el /irogreso social y a rlm1nr el niud de vida dentro
de un concepto más amplio de la libertad.

Y CON TALES FINALIDADf:S
- a practica, la tolrroncia )' a convivir en paz como butmos vecinos;
- a unir nuestras fuuzas Jmra ti ma11trnimin1to d,• la paz y la segu.
1idad intc,naci011ales;
- a augurar, mediante In aceptación de principios y lo adopción de
método1, que no u usará la fuer:a armada sino en sewicio del interés
común,;•
- a emplea, un mecanismo internacional para promover d progreso
econ6mico y social de todos lor pueblos.

HEMOS DECIDIDO AUNAR NUESTROS ESFC:ERlOS PARA
RBALIZAR ESTOS DESIGNIOS.
Por lo tanto, nuestr, is n·,pccti\'os gobiernos, por medio de representantes
reunidos en la dudad de San Franrisco, que han exhibido sus plenos pocfon-s,
encontrados en buena y dcbiJa forma, han con\'enido en la presente Carta de
las Nacionr.s Unidas, y por c:itc arto establrcen una organi1.ari6n internacional
que se denominará las Naciones Unidas.1
Como es de ohservaf'S(', en el contenido del Preámbulo, se trata de presrrvar
a las futuras generaciones de la guerra; se hace una afirmación de los derechos
fundamentales del hombre, de la dignidad y el ,·alor de la persona humana
)', en síntesis, se apela a la unión &lt;le fuerzas de los paises para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionalrs.

NOSOTROS, LOS PUEBLOS DE LAS 't.'ACIONES UNIDAS, RESUELTOS

No se precisa de severo enjuiciamiento para advertir hasta qué punto ha
sido posible para las Naciones Unidas alcanzar las metas para las que fue

a pre.ccrvor a lar grncracione.s t•enidera, dtl flagrlo de la gut"ª•

.s Organizaciones Internacionales no Americanas.-Instrurnentos Constitucionales.Instituto Inttramericano de Estudios Jurídicos Internacionales, Washington, 1964, p. 3.

-

758
759

�éreada la Organi7.ación, las que, en ocasiones, han resultado árduas. Además,
debe tomarse en cuenta que nació bajo el clima producido al finalizarse la
Segunda Guerra Mundial 2 y que las circunstancias de esa etapa eran de
desequilibrio y decaimiento moral y material. También debe advertirse que
han transcurrido ya veintiocho años en que tales circunstancias han variado
de naturaleza, aunque .muchas de ellas han venido agudizando la situación.
Tal parece que el recuerdo de los horrores de tal guerra permanece registrado
solamente en los libros de historia. Mas, si las heridas han cicatrizado, no así
el mal que las produjo y que ahora puede producirlas de nuevo y hacerlas
mortales.
En otro aspecto, no menos importante, encontramos la propia naturaleza
de las Naciones Unidas, fundamentalmente en lo interno y en las limitaciones
a que está sujeta, así como la carencia de elementos necesarios que le permitan
el ejercicio y la realización plena de sus tareas.
Precísase mencionar también el factor político, constituído por la acción
de los Grandes, o sea de los poderosos, que entre otros recursos emplean el
llamado Derecho de Veto, como acontece en el Consejo de Seguridad, que
paraliza las decisiones y los acuerdos del propio Consejo, cuando así lo demandan sus intereses y los lineamientos de su política.
La estructura del Consejo de Seguridad es muy sencilla: cinco de sus once
miembros (China, Francia, los Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión
Soviética) son miembros permanentes y los otros seis son elegidos entre los
miembros de la Asamblea General por el sistema de rotación. Su procedimiento
sumamente expeditivo, está previsto para que fuese capaz de reunir a sus
miembros en sesión permanente, e indica su finalidad básica, la de constituir
un cuerpo ejecutivo susceptible de adoptar cualquier resolución de carácter
urgente. 3
Al Consejo se le dejaron pocas tareas de tipo exclusivamente administrativo.
Recomienda a la Asamblea General la admisión de nuevos miembros y participa en la elección del Secretario General y de los jueces que han de formar
el Tribunal Internacional de Justicia. Su finalidad principal es, como se ha
dicho, la de velar por el mantenimiento de la paz y el orden, y con este propósito fue dotado de dos tipos de poderes claramente especificados. En primer
lugar, puede tratar de conciliar cua1qi.úer querella internacional por medios
pacíficos. El procedimiento que se sigue a este respecto ha quedado fijado
por el contenido del Capítulo VI de la Carta.
• Firmada en la ciudad de San Francisco, el 26 de junio de 1945.
• L&lt;U Nation,s Unidas )' la Comunidad Universal.-Edito.rial Hispano-Europea.Barcelona, España, 1957, pág. 25.

í60

Primeramente, ambas partes deben procurar hallar una solución al con/licto
por medio de negocíaciones, interpelació11, conciliación, mediación, apelación
judicial, recursos a organirmos regionales y acuerdos bilaterales y ot-ros medios
pacíficos que esté en su poder arbitrar. El Consejo de Seguridad está autorizado
a investigar en cualquier disputa o situación que pudiera originar motivos de
fricción internacional o ser causa de conflicto entre las partes en litigio y determinar si peligra el mantenimiento de la paz y la seguridad en la zona o intereses afectados. Si el Consejo estimase que 1a continuidad de la situación haría
peligrar la seguridad mundial, puede recomendar procedimientos de conciliaci6n o incluso los términos del acuerdo que según su punto de vista debería
ser adoptado.

Hasta aquí, los poderes del Consejo no parecen ser más amplios que los de
la Asamblea. Como esta última, sólo puedé hacer recomendaciones; pero no
dírigir los asuntos internacionales. El Consejo tiene, sin embargo, según el
Capítulo VII de la Carta, una facultad más amplia que las de la Asamblea,
como es la de determinar las situaciones en que exista un peligro para la paz,
violaci6n de la misma o acto de agresión. Una vez efectuada semejante determinación, el Consejo puede hacer las oportunas recomendaciones o decidir las
medidas que deban tomarse para salvaguardar la paz o restaurar una situaci6n
de derecho preexistente, si fue violada. Pero antes de proceder a aquella determinación o tomar tales medidas, el Consejo puede "aconsejar'' a las partes
en conflicto que cumplan determinadas medidas provisionales que eviten una
agravación de la situación.
Las medidas que el Consejo de Seguridad puede adoptar contra un Estado
que haya violado la paz incluyen la interrupción de las comunicaciones exteriores, las sanciones económicas, rompimiento de las relaciones diplomáticas y,
la más importante de todas, el uso de la fuerza armada. Las unidades militares,
navales o aéreas serán puestas a disposición del Consejo por lo Estados miembros, a base de algunos acuerdos especiales, negociados entre ellos y el propio
Consejo de Seguridad.
Todo este despliegue de poderes y funciones está regulado por las votaciones
que se efectúen en el seno del Consejo. En cuestiones de procedimiento, las
decisiones pueden adoptarse por el voto favorable de siete de los once miembros
del Consejo; en los asuntos más importantes se requiere el voto afirmativo de
siete miembros, íncluídos los uotos de los miembros permanentes."
En este párrafo se ha determinado~ implícitamente, el derecho de veto,
causa de tantas controversias en los primeros días de existencia de la Organización. AJ principio, la mayor parte de la opinión era favorable a la concesión
' lbid., pág. 27.

761

�&lt;lel derecho de veto, mientras que un grupo relativamente pequeño lo denunciaba como una inclusión de las viejas nociones de la soberbia nacional en el
organismo y afirmaba que el veto llevaría a la Organización a la impotencia.
La inmensa mayoría lo defendió como un derecho básico y una garantía de que
cada una de las grandes potencias se esforzaría en cooperar con las otras,
puesto que dispondría del derecho de oponerse a cualquier medida que afectase
a sus propios intereses, aún cuando las demás, en bloque, intentasen emprender
una acción en tal sentido.
Este derecho de veto constituye un elemento que rompe la armonía del propio Consejo de Seguridad. El tratadista Verdross, por su parte, establece: 5 De
la regla de la igualdad jurídica de los Estados ( artículo lo., punto 2o., y artícülo
2o., punto lo.), se hace, pues, una importante excepción en favor de los cinco
miembros permanentes del Consejo de Seguridad, puesto que sólo ellos poseen
el llamado derecho de veto. La verdad es que, según la letra de la Carta, se
trata de algo más que de un simple veto, si por él se entiende el derecho de
oponerse a la resolución de una corporación, toda vez que, al tenor del artículo
27/3, una decisión del Consejo de Seguridad sólo se da si hay siete votos
afirmativos, entre los cuales han de contarse obligatoriamente los cinco de los
miembros permanentes. Según este mismo apartado, todo miembro permanente
puede impedir que se adopte una resolución no sólo con su voto negativo, sino
también con la mera abstención o ausencia. Sin embargo, la práctica constante
&lt;lel Consejo de Seguridad ha dulcificado esta disposición en el sentido de que
una decisión del Consejo de Seguridad adoptada por siete miembros se considera
tomada válidamente si ningún miembro permanente votó en contra. Cabe
preguntarse si esta práctica se refiere también a la ausencia de la sesión. Es
de advertir que, según el artículo 28 de la Carta, cada miembro del Consejo
telldrá m todo momento su representante en la sede de la Organización, por
lo que si un miembro no se presenta a una sesión, habrá de ser tratado como si
en el voto se hubiese abstenido.
Podemos concluir, por lo que respecta a la Organización de las Naciones
Unidas, que ha cumplido su misión, dentro de sus limitaciones. Podría formularse, sin embargo; la pregunta de si tal Organismo es lo suficientemente capaz
para resolver la situación que actualmente confronta el mundo. Entonces
podría pensarse en la necesidad de reformar dicho Organismo de acuerdo
con las exigencias presentes; o bien, establecer una nueva institución dentro
de una nueva proyección que pudiera resolver el problema de prevenir una
conflagración exterminadora.
Es indudable que lo anterior constituye solamente un inicio en el camino
• ALI&gt;RED VERDROSs,

pág. 406.

762

d: la paz y de la salvación del hombre, puesto que la proyección de institu.
c1ones de tal naturaleza debe dirigirse no solamente al presente, sino fundamentalmente hacia el futuro, en la tarea de la Organización Internacional
de la Paz, que .exige la adaptación, si no la creación, de uno O varios organis.
mos que coordinadamente n:spondan a la urgente necesidad que de paz tiene
el hombre de nuestro tiempo.

b). Cabe mencionar a los demás órganos de las Naciones Unidas que, en
la tarea general en favor de la paz, cubren diversas e importantes áreas en
el ~po intern~cional. De, n~ menor im~rtancia, resulta la obra de la Iglesia
Catolica, a traves de las multiples exhortaciones del Romano Pontífice en favor
de la paz.
En otro aspecto, tenemos la vigencia de tratados internacionales también
en favor de la paz, que como el de Tlatelolco, se aplican fundamentalmente
a 1a prevención y proocripción de la fuerza nuclear para ser empleada con
fines ~licos y, ~r último, la meritoria Jabor de organizaciones privadas que
por diversos medios llevan a cabo importantes labores en favor de la paz.
En la enumeración de los organismos e instituciones, así como de los instrumen tos internacionales que hemos señalado, es posible concluir que desafortunadamente resultan al presente insuficientes para contener lo que aún
podemos llamar guerra; pero ciertamente son incapaces de detener una conflagración termonuclear. No es cuestión de pesimismo o de optimismo. sino de
7ealismo.

LA

ORGANIZACIÓN GENERAL DE LA PAZ

En el concepto tentativo que expusimos en nuestra teoría acerca de la
6
paz dijimos: "Entendemos la paz como la apertura y disposición del hombre, como resultado de una educaci6rt universal dirigida a tal fin, para el
establecimiento de un nuevo orden moral, filosófico, social y jurídico perma.
nente; de lo individual a lo colectivo y de lo nacional a lo internacional en
el que, por principio, se requieren por todos los medios -inclusiue el empleo
de la acción cívica de los pueblos de cada Estado- para la proscripción definitiva de la fuerza nuclear y de cualquier otra en los conflictos internacionales,
Para que su obrar permita la convivencia humana natural y justa en la libertad. El hombre debe ser educado en y para la paz."
Del concepto anterior, vamos a referirnos concretamente a lo que se refiere

Derecho Internacional Público, Editorial Aguilar, Madrid, 1957,
• At.11ERT0 GARCÍA

G6iu~z, La Universidad Internacional de la PQ.t, pág. 102.

763

�a "recurrir por todos los medios, inclusive rl nnplro de la acció11 ckica de los
pueblos Je cada Estado".
Respecto del contenido de est.'l parte del concepto sobre la paz, no debe
ohidarse que la acción dvic-a es una / urrza también y de que aunque es
hábilmente manejada en el terreno político, puede y drbe canalii.an.e para la
paz, que es un valor superior a los contenidos en cualquier política nacional.
ya que constituye básic.amrnte el bien común internacional, sobre todo en
nuestro tiempo.
Es precisamente sobre este punto, el relativo a la acción chica de los pueblos de los F..stados del mundo, &lt;¡ue hemos querido di1 igir nuestro presente
estudio dentro del esquema general de la Organización Internacional de la

Paz.
Así, la acción dvirn,

a nuc~tro juido---, pul'de tt·ncr do. direr1 ione~:

a) la política y b) la acció11 poJ1ular.
Vemos, en el primer C'a)-0, qm• es f m1dament."llmentc en el campo de l.l
política en donde la acción cívica de los pueblos se verifica. Aunque pueden
ser empleadas varias vfas por la acción cívica, es más comcnientc la del
camino legal, como así lo instituyl'n los ordenamientos comtimcionalt:s, con
objeto de que a los Jefes de Estado Ir$ sean restrinf,ridos ·o derogados los poderes
o facultades con que tales ordenamientos les permiten manejar los delir..,d0$ asuntos de la guerra: desde Juego, las refonnas legislativas que correspondan en todo el proceso, implicando, desde la toma d&lt;' decisionl's cmcrg1:ntcs,
hasta la declaración formal de la propia guerra, la que al tiempo pre~nte
reviste otros medios.
Respecto clt! lo anterior, hay ya signos positivos, ya que tomando en cuenta
la gra\'edad que hemos enfataado, e.e; lógico suponer que los pueblos del
mundo se encuentran hondamente preocupados. Por lo menos, es el inicio de
lo que puede: llegar a ser un alto en las dcd~iones que se tomen wbre la
guerra.
Teniendo en cuenta la dinámica de los acontecimiento~ hajo la creciente
presión, tanto de la ciencia como de la tecnología tcnnonuclear bélica, se
observa que marcha a una \'elocidad muy superior a la prevista t·n los ordenamientos constiturionales que otorgan u 10!&gt; mandatarios del mundo poden!.'i
para manejar las cuestiones de la guerra. Cicrtament~, lo que cambia e~ la
forma procesal, pero aún en los Estados que han consagrado su vi,ir polítko
en la dt&gt;mocmcia, pueden en un momento determinado, lanzar toda la fuerza
de que son rapaces y provocar el holocausto nuclear.
Cabe tomar en cuenta que los ordenamientos constitucionales de todos los
países dt·I mundo, con las posibles excepciont:.s. cieuamcnte fueron hecho~ con
la mentalidad y técnica jurídica del pasado, de un pasado lejano,
que el

ra

i64

legis~dor . de, ayer no pi:=vió -ni podía hacerlo-, la presencia del poder
nuclear, ru de sus extc'nrunadoras consecuencias y a\.'anres en nut-stra contem.
porancidad. Lo jurídico acerca de la l!llt•rra era distinto a grado tal q
• 1 .
1
.
'
' ue
me us1,·c. e pmp10 Derecho Internarional ~e di"idió rn dos da~s: Dert.-cho
lnten1a&lt;.1onal de la Guerra y Derecho Internacional de ta p 37~
Respecto a la ncces_idad de _revisar, para modificar, el otorgamiento de pode';~ a los mandatarios, cmp1c-a ya a ocupar la atención de pcn5adores )'
pol~llcos en los Estados Unidos, país que ha ad\'ertido lo que signific.a el
peb~o ,_norta_l, no solamente para él, sino para toda la humanidad. las dcdsiones prcs1denc1ales sobre la guerra.
Reci&lt;·11temc11te, ap.,n.&gt;eió un libro: "La Presidencia Imperial"' 1 del conocido
abogad~ e historiador norteamericano, Arthur M. SchlesingPr Jr., el que en su
obra 5enala que: "Los Estados UnidO'&gt; pad&lt;&gt;ccn de un mal doloroso en su cuerpo político''. Habla también de ''siniestras invocac·ioncs a la seguridad nacional'', Y en general, se refiere a que "se ha llegado a la ronclusión de que
s.olamt·ntc el Jefe del Ejecutivo. dotado de una singular habilidad ,. con una
~nonne _capacidad de libre y ca.mbiahlc decisión, podría manejar' las crisis
111temar1onalt.'S".

Los Podc_rl.'S Lt..-gales del Presidente, el autor los vé. como que son continuamente mod1fica~os ~e 1~ conrepci~n de John 1.ocke - nunca explícitamente
hcdaos ¡~or la Con,t1tuc1ón; pero SJcrnpre prcsenu· ,·11 .-I pcn~miento de los
Padres l•uncia dores ( romo así se k-s denomina rn Nortt~mfric.-i a los erra.
dores de· e&lt;;c país)-, en cJ sentido de c¡ue un lída democrático en una
g:1mina emergencia, tiene la prenogativa de actuar de acuerdo con su discrl'r.1ón para el bien pí1blit-o. pro,cyendo u .1¡,robarión en d pueblo y subsccuentc•mcnte c_n ~ Jegislac16~.. Por í1ltim,,. S. l1!esingcr conviene en el arquetipo
dt&gt; pre\rnpc1011 dcmoc,~1t1ra expresado por el Presidente Woodrow Wilson
quic~, 1•11 1884, dijo: "La h11. es L-. única cosa que puede purificar nuestr.:
atmosícra polítka ... luz que pen11itirá ponrr a la vist:i. IOli recintos íntimos
del Gobierno•·.
~~r su parte, también el senador norteamericano, Jacob ja,its, en su libro:

Qww hac_e. la Gurrra 8 ha csrrito: "Entn: las muchas lecciones r¡ue deben
ser a~rend1das d&lt;&gt; la tragedia de Vietnam, ninguna es más compulsiva que la
nt•c1•.~1Cla&lt;l de un debate nortcameric•;mo accrra ele rómo controlar el podl'r del
Presidente para hacer la guerra. El Jefe del Ejecuti,·o debe S('r libre para
re:.pondcr instantáneamente de su artuación, dt.&gt; arundo ron las circunstancias
M. ScnL.Esl.SGER, 1A Prtsidttma [mpttial, Re\is1a Tirnt, Jl:o\icmbre
46, 1973, pág. 52.
• Senador JacoL Javits.-Quiln l:au la guura Comentario en la Sección I.ibros

'&gt; ' ARTIIVa

TIME, 12 de ooviembre 1973.

.

i65

�del ataque. Pero en más equívocas circunstancias, lo nacional pudiera quedar
lejos de una mejor salvaguarda, si e1 Congreso reafirma su autoridad constitucional como la sola rama facultada para "declarar la guerra". Si ésto pudiera
llegar a operar prácticamente, un creciente número de tratadistas sobre política
y los políticos mismos~ argumentan ahora que el Congreso pudiera encontrar
también una forma para prevenir a los Presidentes de cómo conducir guerras
no declaradas.
El senador republicano por el Estado de Nueva York, Jacob Javits, tiene
una razón especial para examinar el problema. Se opuso a la política de los
Estados Unidos en Vietnam. Más aún, como otros congresistas, se sintió compelido a votar en favor de los gastos militares, en tanto que los combatientes
de los Estados Unidos estuvieran "allá" por orden presidencial. "Esta miserable
guerra nos ha dado una pausa", dice el autor. "Los resultados que ésto produjo
acerca de la forma en que conducimos nuestros negocios nacionales, me ha
llevado a ]as páginas de la historia en las cuales encontré extrañas analogías
que parecen 1os temas del presente".
El autor hace notar en su libro una firme erosión en la fuerza del poder
congresional a través de la historia de los Estados Unidos, a partir de 1793,
hasta la guerra de Vietnam. Por último, Javits ha constnúdo un caso sólidamente histórico, aunque las guerras son muy importantes para ser dejadas
solamente en las manos del Comandante en Jefe..
Es lógico pensar que el mecanismo constitucional pueda funcionar de acuerdo
con las circunstancias o bien con los propósitos de las políticas ~eguidas por los
dirigentes de los Estados, salvo el caso de los dictadores, investidos de facultades
plenas1 a quienes les resultaba fácil tomar decisiones que arrastrarían a sus pueblos a la ignominia de la guerra. Tal fue el caso de Hitler o de Mussoliru.
Entonces, respecto del procedimiento jurídico político del presente, encontramos que lógicamente opera; pero el hecho de declarar una guerra, necesariamente requiere un procedimiento especial, tomando en cuenta la gravedad
trascendental que significa en nuestro tiempo la adopción de una medida de
tal naturaleza.

LA ACCIÓN POPULAR

Queda, por último, la acción cívica como acción popular, para establecerla
como la acción directa del pueblo.
Este aspecto, a primera vista, pudiera presentar algunos inconvenientes y para
algunos una posible invitación a la anarquía o germen de turbulencias.
Cuando se invoca la acción popular, se está llegando al último extremo de

766

una realidad social en que los pueblos del mundo deben levantarse, para que
dentro d_e lo~ cauces legales del orden, se logre la desaparición de los poderes
o la d~stítuc1ón de los mandatarios. La denominación no importa. El hombre,
angustiado, amenazado y sín protección para su vida y la de los suyos, legítimamente puede lanzarse a arrojar del poder a quien compromete !a vida de ese
hombre y de ese pueblo, en una desesperada legítima defensa, con objeto de
que los Estados del mundo puedan decidir razonable y pacíficamente sus conflictos sin llegar a1 exterminio para resolverlos.
Pensamos que, dadas las circunstancias reiteradamente señaJadas de grave
tensión _Y amenaza por las que atraviesa la humanidad de nuestro tiempo, es
necesano establecer que el derecho a la vida, además de su naturaleza como
valor primario, ha pasado a primer plano dentro de la jerarquía jurídica axiológica ~ternacional de nuestro tiempo, si partimos de la amenaza y el peligro
que e,aste contra tal derecho y contra el cual ningún poder de la tierra tiene
facultad para destruirlo.
El prócer José Martí escribió con caracteres luminosos: "Los derechos no se
mendigan, se reclaman y se exigen. Y si es necesario, se arrancan."
En tratándose de la vida misma del hombre, es obvio que es impostergable
frente a otros valores, como llevamos dicho, en cuya escala sólo queda como
superior el de la paz, considerando que es en la paz en donde se produce la
propia vida humana.

El maestro mexicano, Manuel Herrera y Lasso, dijo también en cierta ocasión que: "El atentado tiene un límite cuando de él se pasa, el hombre que se
respeta a sí mismo y sabe que la vida, sin las razones para vivirla, no es estimable, tiene que poner un hasta aquí, aunque no sea sino para salvaguardia
de la propia dignidad que no se compadece con la merma de los derechos
fundamentales. Quien ante tal extremo no protesta, merece que se Je tenga
por desprovisto de cualidades viriles y por indigno de vivir en una sociedad
humana". 9
En nuestra circunstancia, reviste el atentado su forma más grave y artera,
tomando en cuenta que si 1a vida de un solo hombre es preciosa, resulta
inimaginable un atentado en contra de Ja vida de la especie humana. Es entonces cuando se justifica el que los pueblos del mundo, unidos, derriben a sus
ciegos e irresponsables conductores, que por torpeza o por mala fé y siguiendo
siniestros designios, pueden arrojar a la humanidad dentro de la hoguera
nuclear.

• '.MANUEL HERRERA Y

LAsso, Estudios de Derecho Constitucional, Editorial Polis,

México, 1940.

767

�cm~CIA, CONCIENCL\ y JUICIO
DR. P, RuBÍ:N Dr.LOADO M.
Doctor en Derecho
Uoh,enidad Gregoriana de Roma

EN LA PROnun1ÁTICA jurídica y ética no es raro encontrarse con un matiz
de hipocresía, que unos lrat.'ln de disimular y otros han manifestado abiertamente. Los primeros son censurados por no atreverse a confesar abiertamente
la desproporción del verdadero inteñ-s de los individuos con los resultados de la
acli\idad ética }' jurídica; los otros aparecen como francamente en desacuerdo
y buscan en otras disciplinas y dencias el c.1mino que conduzca aJas soluciones
que verdaderamente satisfagan los intereses de la justicia y de la moral. Tal
situación se encuentra 110 sólo a este nivel más familiar, sino que grandes
pensadores filósofos o teólogos, \"en con desagrado por lo menos en sus sistemas
la dependencia del homhre del Derecho y &lt;le la Etira.1 Esta tcn&lt;lcnda de los
tres últimos ~iglos, aunque con distintas manifestaciones, sigue operante en
nuestros días y parece que estamos asistiendo al nacimiento de un Derecho
y de una Etica al re-..·és, dando el ,-alor de tales a actitudrs y pensamientos
antiguamente pertenecientes al no-Derecho y a la no-Etica.:: Cuáles son las
características ele l'Sla nowdad no es fáciJ todavía sistematizarlas intcgraJmcntc.
Bástenos con obscr.-ar el cambio en cuestiones tan importantes como la vida
• Así 'Machiavelo, lle~!, Nietz.cht. Marx, Freud, etc., quienes c-.ada uno a su modo
critic-.a y dC$tmye la Etica y el Derecho de su tiempo, haciendo patent~ el etemo
problema de la moro! y de b ciencia. "l.'id~ limite d'une morale rationclle, au lieu
d'ctre UM garantie d'&lt;-ífic:1ci1é, rüque d&lt;'i íotunir un nlibi pour des reíus d'rngagement:
les wu attendront \"ninement des régles infaillibb; d'nutres cou\nront d 'une rationalit~
prétcnduc l'incrrtitude de lcur choi1t". Marce! OF-SCHOUX Jacques GAGEY et Pierre
BIGLER, LA CO!'JSCIE.'-:CE, Prcsses Univerntaires de francc, 108, Boulcvnrd SaintGermain, P;uis, 1964, p. 4.
• fü1e n1&gt;-Dcn·cho ; l'sta nn-Etic,1 titne cl srntido que le da Nietzsd1e, ''Ln thcologic a
étouffé Dicu et la mornlité n étmnglé la moralc", en la obra citada anterlormmte,
[,a Conscirnc,, p. 143.

769

�y la muerte; la verdad y la mentira; el matrimonio y la sociedad.ª No creernos
en posiciones contradictorias ni contrarias, sino más bien en lo estable y per-

. no " med"10"
durable; por lo cual es urgente para nosotros encontrar e1 cammo
o "intermedio", sin objetivo, que nos permita el contacto con la realidad
correspondiente al hombre en este planeta, a pesar del temor a caer en la
vaciedad y en lo pasado de época. Por otra parte, la convicción de que el
mundo en {tltimo término depende de lo duradero y perdurable, de lo que
queda y sigue abriéndose paso, nos obliga a ser fieles a nuestro propósito.
Sin querer hacer una teoría sistemática, selecciono tres palabras, para mí
claves en nuestro tiempo: la CIENCIA, la CONCIENCIA y el JUICIO. No
me detendré en todos los aspectos presentados por la problemática de estas
palabras; quiero limitarme a examinar la psicofilología de ellas, convencido
de que con ello se abren senderos fecundos de reflexión, elaboración y decisión, de utilidad y de provecho para la responsabilidad ante las instancias de
nuestro tiempo. puestas por el hombre que vivimos.
Con este método logramos no s6lo conocer mejor las palabras y lo que significan, sino que maravillosamente vamos encontrando la coincidencia, desconcertante a veces, de lo antes tenido como contrario y contradictorio. El conocimiento psicofilológico de una palabra o de varias palabras, no sólo nos
indica su significado exacto, sino que nos hace penetrar en el misterio del
entendimiento humano, que al encontrarse con la verdad, ''el hacerse de las
cosas'', llega a un mundo lleno de luz y de vida humanas. El entendimiento se
hace a sí mismo ante "el hacerse de las cosas"; o más claramente, la naturaleza
del entendimiento humano, es "hacerse a sí mismo ante el hacerse de las cosas".
Esto intentamos al examinar la!i palabras CIENCIA, CONCIENCIA y JUICIO: buscar no sólo el fenómeno fonético o gramatical, sino el "hacerse
mismo" del objeto descrito, para con ello llegar a la verdad de su -contenido.
Tarea modesta, es cierto; sin embargo básica y fecunda, ya que una vez logrado
su propósito, podremos multiplicar, permítase la expresión, mágicamente, la
misma operación, conscientes de ello y por tanto útilmente.

CIENCIA:
La palabra CIENCIA. de todos es sabido, viene de otra palabra latina
SCIENTIA. Esta a su vez está compuesta de un elemento ENTIA Y de
otro SCI. El elemento ENTIA es un semantema final que en Jas lenguas
indoeuropeas tiene una raíz '- nt que se usa para significar una acción activa
• Una síntesis de este problema en cuanto a 1a vida y a la muerte se refiere lo
tenemos en el arúculo del Dr. Humberto Piñera Ll. de la Universidad de Madrid en
HUMANITAS, Universidad Aut6noma de Nuevo Le6n, 1973, PP. 130 Y ss.

770

o pasiva.• Con la edición de la terminación IA se convierte, determinándose
de este modo, en un abstracto equivalente a "la acción de" o más claramente
a "una serie de actos de". El semantema tiene una significación independiente,
de tal modo que puede añadirse, tanto en griego como en latín, y en otras
lenguas indoeuropeas, como el español, o cualquier raíz sin cambiar esencialmente su significado.
Examinemos la raíz SCI correspondiente al español CI-. Procede del verbo
latino SCIO y se encuentra en los adjetivqs verbales SCIENS y SCITUS, participios activo y pasivo respectivamente del mismo verbo y de aparente igual
significación; SCIENS significa "el gue sabe"; "SCITUS" en cambio "el
sabido" o "el enterado de". "Saber'' y "ser sabido" parecen identificarse debMo
a la significación refleja que tiene el verbo "saber", como otros verbos también,
así el verbo "beber", ya que podemos decir "el que bebe" o "bebido" y aunque la diferencia e:-i:acta es el denotar la acci6n como efectuándose ·'SCIENS"
o ya efectuada "SCITUS", se dio a ambos participios significación activa.
SCIO por tanto tiene una significación profunda reflexiva: el sujeto actúa y
recibe el efecto de su acción; sin embargo culturalmente ]as cosas están más
determinadas en el caso del verbo SCIO.
Lo más importante de la palabra es la raíz 'SCI, de la cual vamos a en.
contrar el significado por una parte y por otra determinar lo más exactamente
posible "el hacerse" concreto al cual ese significado se refiere, de lo cual
podremos deducir una idea clara de lo que es CIENCIA.
La raíz latina SCI significa saber, conocer, estar enterado de; pero saber ¿&lt;'Ómo? Veamos cómo. La raíz griega correspondiente ef1 SJA (
),
que se encuentra en el verbo SJAZO (uxatw) y SJOO (uxw) y en el aoristo
SJASAI (axauax) , que es la forma más usada en el griego, de la cual todo
el sistema de palabras y significaciones en griego se deriva claramente.
Como un significado original, en griego, de todo este sistema SJASAI
(uxaua") tenemos "hacer una hendidura", "hender", de ahí "abrir" y "'soltar''; la palabra habría sido usada sobre todo en el lenguaje técnico ca.
racterístico de la profesi6n médica quirúrgica; esta significación fundamental
la encontramos en la expresión técnica FLEBA SJASAI (&lt;pUpa uxáuax),
es decir "abrir las venas"; "hacer una sangría". No obstante una equivalencia
segura de la palabra griega con otra no griega no ha sido encontrada, por lo
cual es posible que el aoristo SJASAI sea una creación original del griego.11
No obstante, se suele comparar, entre otros, con el sánscrito CHYATI, que
• A. MEJLLET et J. VENDRYES, Traité de Grammaire Comparée des Langues Classiques, París, 1953, p. 336,
• HJALMAR FRisK, Griechisches Ethymologisches Worterbuch, Heidelberg, 1970, Karl
Winter, Universitats Verlag, s.v. SJASAI.

771

�significa "hender", "herir" y se dice sobre todo de la piel. Hipotéticamente se
suele también hacer derivar de ahí el \'Crbo latino SCIO 11 : otros en cambio
lo aseguran s:implmncntc, diciendo 1¡ue el verbo SCIO latino se reduce al sánscrito CHYATI: "él corta; separa cortando".'
¿A qué se refiere exactamente relacionar la significación de "{-1 corta separando" con el verbo "saber"? El probable neologismo griego nos hace pensar
en un ambiente cultural muy determinado psicoculturalmente, como es el
lenguaje térnico de la medicina quin'argica, en el cual "saber" equivalía a
la acción de hacer una incisión en las venas, una sangría y más generalmente,
en el lenguaje corriente, a la acción de cortar la piel cn general; qui1.á el
neologismo se hizo para expresar tambi{-n la práctica mí-dka probablemente
8
más antigua (2980 a. C.), la de asistir a la mujer para dar a h11_
Tí'niendo en n1enta la importancia para la vida humana de hac&lt;&gt;r una
incisión en las \'enas. o también la de asistir en el parto a la mujer, se explica
la ronsagrar.i6n, por a!'&gt;Í decir, dr la palabra "saber", ron lo cu:il por una
parte se le dio , it&gt;rto sentido mágico y por otra se asoció c.onstantemcnte
ron el he.dio d1• "estar enterado"; de "haberi;r dado cuenta de algo por haberlo visto con los propios ojos". "Saber" por tanto significa en este oonte.xto
''comicrr algo importante" por hal)("rlo "visto". De hecho, el vt•rho "saber''
es traducido al griego por OIDA (O,da) que significa ver; y el sánscrito
CIT, que según algunos significa igualmí'nle ver,• ya que lo hacf'n pror&lt;&gt;cler
de una antigua forra.'\ KIT 10 que tiene ese significado.
Todo e!\tO sin t·mb.-u-go no nos lleva aím claramente al hecho o "harrr..e''
. ., en 1a t'111, " se•.,·
·
perca'bºd
I o nccesanamente
y expresado m edº1ant e la p ala bra " seto
en español, de donde podremos concluir al significado de CIENCIA. Es posible
concretar todavía má.~ los datos expuestos, ya que hasta ahora hcmt&gt;s llegado
al ambiente próximo semántico de la palabra, c:s decir, a ttn significado atribuido e.xternamente y lo que nos interesa es el ambiente intrínseco de la palabra; para ello \'Olvamos a la s.ignifir.ación de "s.'lber" como "cortar separando''
o "hender" para preguntarnos po, qué la.~ lengu:is indoeuropeas llaman a la
acción de "saber'', "cortar separando'', aclarado lo cual podrema.; cletenninar

daramentr la razón por la cual "saber" es un "cortar separando" y qué clase
o modo de cortar separando.

, 1-:n ":alidad fa palahra sánscrita CHYATI no es la última rafa del verbo
SCIO smo más bien una drscripción o c-qui\,;ik'llci.'\ semC'jantc a la existente
las palabras esp:ü10la~ "saber" y ''di~cemir''. Encontrarnos además la
raaz mdocuropea 'SECTII, que significa "apoderarse de'' 0 también "dominar
algo ,a la
fuerza". ¿Qué
relación
existe entre 'SEGI"
• "SCIO
· " O, llll'j0r,
· CS
,
•
•
•
• :i )
la rarz SF.GH el tercio medro, el la20 de unión entre los \'Crbos "cortar"
''scn.'l
o
r-rar cortand o., r "sabcr''? Creemos que sí. SABER es un separar cortando; pero no sólo sino "para cnscñon:~rse de" algo; para "apoderarse de''
dio. 'SEGJ I significa "~cnsc11orearse
d e" a1go )' por rom,1g11wntc
· ·
"cortarlo"·
SABER.&lt;: un cortar y separar para sí. No sabemos si la raíz 'SEGH se refer~
~ la acaon concreta de dominar por la fuen.a a un pueblo O a una aldea 0
srmplemcnt~ :i cortar y dividir un c:impo para hacerlo propio. En tocio ca.so
las le~guas mdocuropeas usaron ese verbo para CX'J)rcsar la acción de "s.,bt'r" •
los gr'.cgos en épocas más n·dcnt~ usaron esa raíz &lt;'onvcrtida sobre todo e~
eJ aonsto SJASAT (axaoat} para indicar la acci6n tt'cnica ele abrir las venas
en la medicina q1~i~rgi1•a para "ensciiore.1rsc del vem'no" y sanar al enÍf'nno.
Era w1 uso e~1fem1st1co dcl \'Crbo ªcortar separando''; "apoderar.;e de". "Saber"
algo, no es s1mplcmcntc conocerlo, sino "ronocr.rlo por propia cxperirncia, 0
sea, cortándolo _Y ~~ar.ín~olo para apoderarse de ello y poseerlo". Esto es muy
claro en la cknvanon latma d1• la raíz 'SEGII; el gri&lt;'go dcsarro116 el verbo
OIDA (Owa}; d sánscrito VEDA (sabio). No tcncmos por ahora datos
p~ra afirmar!~; ~C'ro no cm·rnos difícil poder lograr la rrducci6n de rstas
diferentes den\'3Clones
a la misma raíz indoeuropea 'SEGH• Esto sm· embargo,
.
~ secundano ya que nos r&lt;&gt;krimo~ ronnctanwnte a la palabra CIENCIA
por consiguiente a la deri\'ación latin:i y romance, que se usa también en
,nglés. En alemán se desarrolla má., bien la derivación griega OIDA.11

t·~m:

0

t

En la ~n~epción dr Aristóteles del entendimiento humano se distinguen
dos entcndmncntos: el agentr. y el pariente. El primero está siempre' en arto
hace toda~ las cosas; es romTIKOS (:nou:r,"o.:-}; el segundo es pacien~
P,\ THETTKOS (.na811roco;) y ~· hace todas las rosas. El primt&gt;ro act(1a
'" Efectivamente CIT ,endría de KIT; la K "endria de SJ ya que SJl (

• lb. J.c.

' C:.-.aL D/IRLING Bucic, ,-l. Dictionar, of uluttd lndo-F.IHoPtan Lang1JagtS. A ro11tribu1ion lo the history o/ ldtar, by. Thc Univtrsity of Chicago PttSS, Clñcago, lllinoo,
1949, ~.v. SCIENCI-:. GONTER-SCHERER, Grund/rngrn drr Spracliwissenschaft, Q1ulle
ond /,ltytr, Heildcllieq;, l 9j6, p. i6.
• Al hablar de 1·sto c:on la P!ic:. A. Flores de D. me hizo 11 sugerrncia de I;\ posibilidad que el significado inclu}·era también "el cortar'' el cordón umbilical del recién
nacido y "separarlo" de la madre.
• BoPP, M. fRAr:i;o,s, Crammaire Comparl des 1,angues lntloruroptnnu, t . 1, Parl,,

1866, p. 152.

772

)

igu,il a 'Ky o 'Kh. Cfr. Meillct-Vcn&lt;lr}'l'S 0.1\ p. 19. remarque.'
es
11
Sabio y Cii:.ncia en alemán se dice WEISE y WJSSENSCHAIT rcs~cth-amcnte.

El DR. GJ\RCI,\ B.\CA en su intrre.s:mtc :irrirulo "Svbre el sentido de 'conciencia'
l'n la '~lcstina/ HUMANIT,\S, Unhwsidad Aut6noma de NuC\-o l..cón, 1973, p. 110,
reduce fa hosulrdad de las cosas", qur estaría representada por Ll raíz indoeuropea
'S~&lt;1H: "dominar'' a la c-oncepd6n estoico-romana de CONCIENCIA. Sin embargo,
psioofilol6gicamcntc ~blando es mi.5 seguro extender tambifo esa signiíicaci6n a b
palabra griega OIDA y comiguicntcmentt• SINOIDA (O'ivo,6a).

773

�hac-icndo especies .inteli_gib1es, mediante las cuales el entendimiento pasivo es
impresionado para entender y conocer. El entendimiento agente es como el sol
que ilumina todas las cosas para que puedan ser vistas. Al concebirse el entendimiento agente como activo, siempre actuando. como eterno e inmutable,
mmortal y tenido por Aristóteles como separado del alma y del cuerpo, aunque no todas interpreten a Aristóteles en este sentido.12 La concepción de Aristóteles en todo caso, aun no siendo cierta ni clara, nos ayuda a determinar
el sentido de "saber". "Saber algo" equivale a "cortar separando para apoderarse de" e.'le algo por parte del entendimiento pasivo, llamado así no porque
nunca esté en acto, sino porque es el que pasa de la potencia ( de1 poder
entender) al acto (al entender). El entendimiento agente es la misma intdigibil.idad de las cosas, sean naturales, sean artificiales; pero inteligibles-, no contradictorias consigo mismas, coincidentes con su propia definición; tales que no
contienen ninguna contradicción interna entre sus elementos constituyentes.
Pongamos un ejemplo: "pacta sunt servanda", los contratos deben ser guardados; si decimos: lo no pactado debe ser guardado, o al contrario, lo pactado
no debe ser guardado, nos resulta ininteligible e imposible no sólo la proposición
en sí misma, sino la existencia misma de una realidad social semejante, ya
que sus elementos ihtrínsecos resultan contradictorios el uno con el otro. Los
seres inteligibles, son al mismo tiempo verdaderos, buenos y bellos; bajo el
aspeclo del ser. El entendimiento pasivo es impresionado por estos seres, por
su inteligibilidad, llamada especie inteligible, con la cual entiende; describiéndolo con términos concretos: "corta el objeto, separando su inteligibilidad de su
realidad en la cual se encuentra para apoderarse de él". Zenón compara,
al decir de Cicerón, la ciencia con la mano izquierda cubriendo el puño cerrado
de la derecha.
Los griegos al hablar de "saber" dicen "ver"; prescindiendo de que ese
"ver" tenga el mismo contenido psicofilológico que «saber"; no toda visión es
"ciencia" sino aquella que "separa lo inteligible del objeto, cortándolo para
poseerlo". Con ('.$ta actividad nada es comparable sino la misma sabiduría,
como dice Cicerón,13 ya que versa sobre lo inteligible del objeto, sobre sus
causas internas, llegando al mismo hacerse del objeto; al cómo está hecho, a
su verdad y cohesión interna dinámica de sus elementos. La CIENCIA es
por tanto una serie de conocimientos o de "actos de saber". Tal es e1 conocimiento verdaderamente científico, fecundo y útil, hábil para el hombre; me~
&lt;liante él no sólo se puede usar adecuadamente de los seres, de su bondad
y de su belleza, y al saber cómo están hechos, puede crear seres nuevos, en lo
ú Fr. GUILLERMO FRAILE O. P., Historia de la FilosofÍti, I Grecia Y R oma por Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 1956, p. 475 y ss.
u FRAILE, o.e., p. 583.

774

cual participa del poder creador del entendimiento divino, del entendimiento
POIETIKOS, creador de todas las cosas; pero sobre todo el hombre al ponerse
en contacto con "el hace1-se de las cosas", "se hace" a sí mismo.
No nos proponemos ahora discutir la relación existente entre la SCIENTIA
de los romanos; el NOUS de los griegos, la CHIT hindú, con la fe, la creen.
cia, la PISTISI (nt&lt;1n;) traducida, como nota GARCIA BACA, CONCIENCIA del Nuevo Testamento. Problema de gran trascendencia desde este punto
de vista psicocultural o psicofilológico.w
La CIENCIA es el grado de co~ocimiento más alto y sólo puede adquirirse
mediante una seria disciplina, so pena de quedarse en dividir "las cosas", sin
separar de ellas su inteligibilidad, para apoderarse de ellas y poseerlas. Efectivamente, la CIENCIA está a disposición de todos; consiste en "conquistar'';
pero no es una conquista única y exclusiva, ya que Ja inteligibilidad de los
objetos es eterna e inmutable y consiguientemente se está participando a todos
los que la buscan. Antes de separar lo inteligible del objeto del objeto mismo, los hombres buscan apoderarse del objeto mismo, creando de este modo, un
problema jurídico natural, ya que todos tienden a apoderarse de un objeto
bueno, una vez conocido, naturalmente, es decir necesariamente; por esta razón
en todos los conjuntos de leyes de las naciones, desde que nos consta, existe un
sector de ellas que regulan este fenómeno, cuya manifestación más típica es la
compra-venta mecliante la permuta de un objeto por otro. El fenómeno psicológico de este fenómeno puede ser descrito así: si un individuo junto con
otro u otros "sabe" el mismo objet-0, algo nuevo se origina en ellos, con Jo
cual se sienten ligados, dependientes unos de otros, comprometidos: de la
mera CIENCIA se origina la CONCIENCIA. Esto es verdad, sea que se trate
de un objeto material, de una ley física e incluso del ser absoluto.
Psicofilo)ógicamente la palabra CONCIENCIA, está compuesta de CON
y de CIENCIA. hablando en términos generales podemos decir que f.i1ol6gícamente, siendo el primer elemento un tema verbal, CON, el sentido de]
compuesto es regresivo, es decir, el segundo elemento pasa al primer lugar, de
este modo CONCIENCIA tiene el sentido de CIENCIA CON.
El elemento CIENCIA lo tenemos ya determinado como «¡a serie de actos
de cortar Jo inteligible de un objeto, separándolo del resto del mismo objeto
(su materialidad) para poseerlo".
El segundo elemento es CON. Su sentido es claro en español; y se concreta
" Dr. Juan David García Baca, Le., p. 111; en cuanto al problema de la CIENCIA,
la RAZON y la FE ha becho una brillante exposición a prop6sito de Galileo el Dr.
JOAQUIM DE MONTEZUMA DE CARVALHO, Sociedad de Estudios de Mozambique (Africa Portuguesa) en HUMANITAS, Universidad Autónoma de Nuevo
León, 1973, pp. 184-217.

775

�. fil I , El pañol CON viene directamente
más todavía conociendo su ps1co l o ogia.
es
M
. ·gnili'ca "seguir
d de una raíz 'Ko , que s1
del latín CUM, queª su vez proce e ,
di -='ica en el griego KATA Y
.
. , d ,, "' tat'Se a" Esta raiz se ve1""
la direcc1on e , JUD
·
.
d
.b el sentido de este elemento
,
. SAM En gnego se escn e
SYN; en el sanscnto
·
( ,
, ) . "sur&lt;&gt;'iendo la dirección de
., KATA ROUN uai-a eov'I' .
o·
"
con la expresmn
ANA ROUN ( a-va eov") : contra la
las aguas del rio" y se con~~t;t a tid de CON la realidad o hacerse que
sen o .
l m~ntos a uno sólo siguiendo
dirección de las aguas del no .
''1
.6 de J. untarse uno o vanos e e
'
expresa es a aco ~
,
f
'SEM se usa para formar palabras
su dirección". La misma raiz en su
·ego OMO (~µo)· el latín
d "hacerse uno asi e1 gn
'
1 ·d
que tienen a 1 ea e
.
. filoló • de CONCIENCIA, es
00
UNUM. De este modo el equivalente ps1co
gi 1 . teligi'ble del objeto
"una serie de actos de cortar o m
CON O
CIENCIA
sea
.
d , d se de él (ello) para poseerlo,
separándolo del resto del nusmo . ap~ e)ran o
. . do la dirección de" ( otra aencta .
SJguien d f . . ,
determinación la encontramos coofirmada por la palabra
~ta
S~i.;;; : SINEIDESIS, es decir «visión junto a", con la que se
1
~ ~~
.
.
sánscrito en cambio se llama CHIT a la CONs1gruf1ca la misma i~ea. En "CIENCIA JUNfO CON", sin contenido, es
CIENCIA y se explica_ comol
li . , del fenómeno al estado de sentir
decir, s.in objeto, reduc1endo a exp bc_ac10~ terminado is Esa misma palabra
saber con otros (hechos ~o) un o Je~o e e com~ente decimos en espa. ifi ''pensar" en su sentido absoluto, lo qu
, ,
S1gn
ca
.,
'gnifi
estar
pensando;
pero
en
rungun
ñol "No pensar en nada , lo que s1
ca
. "
d . "
darse pensando o pensativo .
objeto c.oncreto, es ec1r que
d d
ºto este fenómeno
Con gran elegancia y gozo nuestro hemos encon~ o desctan alma pecadora"
las alab
"Que as1 goce es
por García Baca al comentar
P . ras
d
· ar el sentido de CONde la Celestina de Fernando de Ro1as para etemun

~!"°1ª,

~ ·l 1e
CIENCIA en esa obra espano ª·

.
" ún" y
rioNCIENCIA tiene en cuanto a CON el mismo ongen ~u: com
,
'-'
d . d 11 Cómo se ongina lo comun
"socio" y consiguientemente todos sus ~nva os.
d 1 estudio de la palabra
y lo social mismo, creemos que aparecera claramente e
JUICIO.u
.
NlKHILANANDA SWANI The Upiinishad, by. Vol. I, Harper
u Cfr. por eJem~lo:
is0-178.
1 D Garcfa Baca se refiere
iind Brothers Publishers, Nueva York, 1949, pp.
u D
JuAN DAVID GARCÍA BACA, l.c. : el gozo a que e
r.
,
. • .pura. , en la cual se encuentra uno a s1
R.
se identifica
con el CHIT, con 1a conciencia
b·
·
como expenencia
mismo; pero no como o ¡eto, s~? d I raíz 'KOM y de Yo. Cfr. Meillet Vendryes,
~• El adjetivo KOINOS se ongma e ª
o.e., p. 44.
has d fi . .
. traemos a cuento la del Diccionario
u De CONCIENCIA se dan mue
e lillciones,
· Ed Gustavo Gil 1942 ·
Etimol6gico de la Lengua Estañ~la ~~ Cázares y ~ánchez, !:~~ion~ actuales o pasad~
Barcelona. Tomo I, s.v. conc1enCia: Es la suma e repres

716

Lo que hemos encontrado sobre la CONCIENCIA no lo hemos obtenido
a base de abstracción o deductivamente, sino a base de inducción, es decir
examinando los elementos constitutivos de ella y del nexo necesario y dinámico
existente entre ellos, tal como nos lo transmiten los datos psicofilo1ógicos de la
raíz de la cual la palabra procede. No nos referimos por tanto sólo a la CONCIENCIA psicológica, puesto que se incluye su aspecto ontológico; no se
refiere a la CONCIENCIA llamada moral, puesto que no se limita a la
Etica y tampoco a las costumbres, sino en cuanto estas y aquella participan
del ser; no se refiere a la CONCIBNCIA de sí, puesto que no se limita al
sujeto como objeto de sí mismo; no se refiere a 1a fe o a la c~ncia, puesto
que es simplemente CIENCIA CON. Se refiere a todas estas CONCIENCIAS
y a la actividad humana continuamente existente en los seres humanos en la
cual existe una CIENCIA COF otra persona presente o ausente; pero posiblemente presente.
La CONCIENCIA así descrita es la base ontológica para Ja actividad social
y jurídica, sobre todo y más claramente cuando de crimen, delito, culpa, frau-

de, sanción y pena se trata. Toda sociedad, incluso la familiar&gt; es la unión
intencional de varias personas para conseguir una meta o fin determinado: el
fin es el objeto presente o por adquirir, conocido por quienes se unen, es una
CIENCIA CON.

JUICIO: Junto a la CONCIENCIA ponemos el JUICIO como la solución
de la CIENCIA y de la CONCIENCIA o como el efecto o producto humano
integral de ambas, o también como Jo que pone o vuelve a poner a la
CIENCIA y haya CONCIENCIA en contacto con la realidad planetaria y
cósmica al ser humano, siendo dirigido, armonizado y equilibrado por ella.
Veamos cómo:
La palabra española JUICIO, se deriva del latín JUDICIUM, siguiendo
en esto la suerte de la palabra correspondiente en las otras lenguas indoeuropeas
primitivas y derivadas. La palabra tiene dos elementos, siendo el primero
]UDIC y el segundo (I) UM. Este último elementos semántico no es más que
el sufijo que indica el abstracto del primer elemento y eqiúvale a "la acción
de" o a "la cualidad de".
que permite al hombre obtener una imagen de su personalidad física y moral". Esto
sería CIENCIA CON sigo. Más exacta nos parece la del SHORTER OXFORD DICTJONARY, Oxford at the Clarendon press, 3a. edición, 1944, s.v. Consciou.rness:
(Mutual knowltdge-rare) 1681. The state or faculty of being Cóunscious. Counscious
Knowing somethif18 with another; knowing something in oneself ( with oneself) ; 1664.
Knowing together with another.

777

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" !\IF.U 1.Er-VF.SPRYES, o.r, p. 372; adt•má.s V1.ADUUR l. GEORCffV, 1 ,cusAnULA
GRAl,r.A, Vol. IX, Introduzioru: al/a Storia delk I,ingue Indocuroper Roma, Edizioni

dell'.\teneo, 1966.
" A. ERNOUT, Mo,phologir /listorique du Latin, trc-isiime edition, revue et corrigée,
Par1s, Librnirie C. Klincksieck, 1953, p. 46; M. NIEDERMAN:s', Phonetiqut histo,iqtu
du 1,atin, 1,ihraiñe C. Klindsie&lt;k, Parls, 1953, p. 154.
" BucK, l.c. 2 t. 11, p. 14'.!0.

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I&gt;IX.2º
DIX se hace proceder del \erbo gri~o DEIKNIM l {Ótix,iiµi), que junto
ron DEKOMAI (ócxoµat) y con el adjcti,·o DEXIOS (ó1:tt0~} provienen
de la raíz indoeuropea 'DESK o 'DEK i en ~nc;nilo DAC que significa ofrecer;
o también DAKS, que significa mover, alcanzar. Entre todas &lt;•!las la más
antigua es la A Vt:STA DAKS y si~nifica ''ensl·ñar". Como trasfondo &lt;le todas
1.'llas SI.' !'nruentra con toda probahilidarJ la antigua ~ánscrita DIS (la más
semejante a DIX) que tiene 1•1 ~ignific.ado de "dirección" o "regibn del cielo".
Para t•ntenclcr esto dchcmos hacer rcladón a la importanria de la Astrología
l'nlrt' los pueblos más antiguos, en la cual se toman las rstrcllas y loe; astros,
principalmente rl sol y la luna, como lo~ que señalan o indican el destino de
los pu&lt;'blos y de los individuos, dchido sobre todo a que ele ellos dep&lt;'ndcn las
cosechas de los &lt;'ampos, el día )' la noche. la esrascz y la abundancia. Si
11os fijamos ,·n la significación dinámica de esta "DIRECOTON'' o ''REGION
DEL CIELO", encontramos que todas las significacion&lt;'S coinciden: ''región
del ciclo", ''direcrión", "ensrñar" ''mowr y ak:mzar". "hacer hábil y útil" (visihle). La significación de DIX hásiramrnte srría "iluminar'', d sol por ejemplo, a las personas y a las rosas, ''en~eiiar1as", "hacerlas visihles"; el&lt;' ahí la
significación de orient:ir, i11cli,·ar, dirigir para hacer algo o dejar de hacerlo.
El prim1•r clcmmto JUS :1 su vez viene clt·l indoeuropeo '}'U que significa
"reunir"; ''acrecentar" en d sentido de- producir (Cfr. el significado de lUS,
caldo, mrzcla) ; de ahí la signifir ación de "acuerdo"; "annonía" "tranquilidad''. La raíz se di\'ersificí, en sánscrito en IOUS, qua significa "salud''. es
decir "el bienestar que se ~icnte d&lt;'spu(,s de haber hecho salir algo"; por esto
mismo, significación no lej;ma de la de "acuerdo, armonía". De ahí &lt;'1 vi.':&lt;lico
1
IOUS-DA: "harrr ritualml'nte puro", ts d&lt;'rir "cil-rto, wrdadero" _:

1

i1¡
'

El primer cle11l!'nto JUDIC e~ la variación fonétita que convierte en radical
d compueqo IUDEX, que a su vez con~ta de IUS y de DEX. Para entender
la SÍ!,'llificación de ambos, t'Xaminemos primeramente el segundo, DF..X. Este
elemento es un nombre-raíz 1º que se cncurntra únicamente en la compo:,ición
JUDEX y sus deri,'aclos. ¿Cuáles el significado de este nombre? N&lt;mnalmentc
S(' dice que rs un derivado o un sinónimo dcl verbo ''decir", lo l'Ual aunque
es exacto, nada nos clic-e &lt;ld fenómeno de "&lt;lrcir" y concrctamrntc del f enómcno psirnfilológico DEX. DEX en 1calidatl es n11a &lt;·onvrn,ión analógica del

'.

J_untai~do_ los d_~s elementos qur tcnmms c.,-aminados DE..-X • IU
mos la s1gnifil'acion psicocultti1....
..,1 &lt;le " CIL&lt;;Cna
_ r ba&lt;'('r
)
·e·JCSlo
1S encontrala annonía" •• 0 , •·
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"
'
mam
e
acuerdo a
,am )Jl n, c-nscnar la salud"• 0
¡ · ~ .. . .
.
' • tam &gt;trn, ltab1htar, hacer útil
ofrecer la salud"· ¡
' o qut&gt; no es muy d1forcnte &lt;le "hacer n't ualmente puro'.
.
,
JUICIO consiguicntemt&gt;11tc es la "accion
. , e1e ensenar
la sal d" Tocl • • .
por tanto es una ooincidcncia o identidad
"
- 7 u .
o JUICIO
mejor dr la '':;;il d .,
de ensenan ,a'' con "salud"• 0
•
• 11 &lt;on 1a rcgion del ciclo"• d ¡ "l
,,
•
Esto t·ntonces cq11i,-alía a '·li '. . 1
' e
iacer con la "dirección''.
,
:icr i ntua mente puro" a
TO
formula rdicios.'l v sigue 51·.~ncl 1
.
, ) que
US-DA or:i
'
, ·
~ .1o o, por CJCmplo
e 1
·
1
•
rlas diferC'ntcs religiones ~· más ·)
'. n os ntos &lt;e pemtencia de
.,
,
,
.&lt;aramentcrnelntoosa·
,.
confesion o penitencia I a 'el "d d
e •
,. 1 l'lll! a
en estas
I b cramcnto. l'atohco de la
mica, es decir '·la .....,.;ón del . 1 ,,
,
pa a ras se concibe como din:í,
'
"'é,"
ne O artua o hace ob" f
1
annoma; la tranquilidad El d"'"''
d 1
. Je iva y rea la salud; la
·
·
c.-.mo e o~ hombres taba - 1
ciclo, .,
por "una r~rión del cielo"·' (·ra taml11·rn
~ 1a " ensl'nan:r"
. - es
sena ado
&lt;l por el
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(
cpifaní
t)
v
dcspu.
.
:a
un
acto
e maníf
• ,
es una ~ne de co · ·
&lt;'ho espontáneo v ordinario
. ,
nocumcntos en tomo a este hr"DIX" ''la d . . .. , " , qu~ const1trna una "enscñan1.a". De rste modo 1
'
octrma y la sabiduría" e
I
e
destino, de la suerte que le espc•ra r la ~n. par~ e hombre la medida de su
¿cómo existir? r ·1,ara e ~ .· .. ;) so u':ºº a problema filosófico primero,
''D .
&lt;.'.
¡uc existir. ; es dcnr, (·ra la verdad
ecir el Derecho" cqm· \'a1r a h accr comci&lt;lir
.
"la ~ t d" · "
_
t·1wontrando ¡.. . . ·d d
.
sa u con la enscnanza"
" \Ct a
Y 1a rcrt1&lt;l b
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Derecho" es HACER coincidir "la ~;md'~r, ~'1 ntua~~entc puro". "Occir &lt;·1
de se extiende ,· desde donde 1
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con a re!.'1011 dd rielo", de.-;dc don•
,
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1 lUe\l'll OS rayos ele J J
f'1 .
intencionalmente dcspucs'· . 'b"d
a uz, s1camcnte primero
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' rtc1 J os por el homb
tra el "DECET" 1
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re, qmen e este modo encuen•
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·
• .
tierra; ese ser ''enseñado'' '·1
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'. a su seguir existiendo en la
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, naru esta o , constituye el ''DECUS" 1
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y mas precm~ para el hombn•. i.u decoro b ·11
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779

I¡

1

\

�la muerte, de la abundancia y de la escasez. Tanto más el hombre conoce y
domina las leyes de la naturaleza, tanto más esa enseñanza se humaniza, se
hace humana y viceversa.
Este es el contenido psicofilológico de JUICIO, JUDICIUM; tales son los
fenómenos y realidades que lo constituyen. Ni DERECHO (DEXIOS; ~ci;i0 t;)
sólo; ni ENSE~ANZA (DIX) sola, sino JUICIO (JUDICIUM; JUDEX;
JUS-DIX) ; o hablando más literalmente JUS-DERECHO. En nuestras lenguas se traduce JUS dándole el significado de DERECHO; sin embargo, psicofilológicamente, una cosa es el JUS, el producto humano de uno solo o de
varios hombres, y otra cosa es el DERECHO; lo valorado por la realidad, lo
objetivo, real, cósmico; aquel es dependiente del hombre, es personal o social.
En español la palabra "juicio" por esta razón también significa una. actividad
mental recta, equilibrada, objetiva y real, verdadera, "ritualmente pura"; es
decir, correspondiente en su debida proporción y en una determinada manera
a la historia de la humanidad que "ha sabido" y "sabe" sobrevivir, a través de
los siglos y a pesar de todo y contra todo, en este planeta, la tierra. Igualmente
decimos en español que una persona es juiciosa, es decir "jw,ga" rectamente.
El JUICIO, todo JUICIO en la debida proporción, es la comprobación Y la
experiencia hecha por los siglos de la historia de la humanidad, que "ya sabe
los caminos", la DIKE, manera, modo, sabiduría, que realmente conducen,
enseñan y dirigen a la vida y alejan de la muerte.
Junto a este fenómeno primario, JUS-DIX, el hombre añade su juicio ~ropio, la manifestación de sí mismo, su palabra, su JUICIO: una senten°:1 o
axioma una simple frase que hace coincidir dos elemenlos de mil modos, iluminando el uno mediante el otro. Este es el JUICIO verbal o gramatical, la
fórmula mágica, aunque controlada por el uso, natural y evidente, en la cual se
expresa la relación del entendimiento con la realidad. Si la luz del cielo orienta
la salud (wohl en alemán; health en inglés) de los hombres y valoriza las cosas, laluz del JUICIO de la inteligencia de los hombres, orienta las mentes y las
intenciones, la actividad humana y las costumbres, las emociones y los afectos,
las actitudes y las pasiones, el ETHOS y el PATHOS del hombre, produciendo
armonía existente antes en el cosmos; con un JUICIO el hombre se tranquiliza,
se armoniza, oye la verdad, se rectifica.
"Decir el Derecho" es una meta, algo que tiene que hacerse continuamente;
la coincidencia de la "salud" con la "enseñanza" no nos es dada una vez por
todas; ni para todos para siempre; por eso hay juicios erróneos; juicios falsos;
juicios injustos; pero aun en tal caso, todo juicio, aun el erróneo e injusto, sigue
siendo un acto vital que "cura", pone en armonía y tranquiliza. Esto es evidente
si se trata de un juicio privado y personal; pero es también cierto si se trata de
un juicio forense; aunque el decoro y el esplendor en tal caso sea para la socie-

dad; es saludab!e que haya un tribunal y que ese tribunal juzgue en la sociedad.
De_ los datos ps1coculturales que hemos recogido sobre el JUICIO hemos conclwdo los elementos intrínsecos y necesarios del Jlll.• cio su física '
hace,
tai' ·
,
,
, como se
Ysu_
1S1ca, como ~;. r_ero no las proporciones entre un juicio y otro; entre
un JlllCio forense y el Jwc10 personal; entre el juicio de la humanidad en los
albores de su existencia y otros de la nuestra actual.

°:1~

La diferencia entre el JUICIO y el ETIIOS, entre el DERECHO y la ETI-

?A o la_ MORAL, por tratarse de la esencia misma de unos y otros, sí se ve

influenaada por lo que hemos dicho, es decir, con ello la diferencia entre la
ETICA Y el DERECHO no se reduce a la existente entre la parte, el DERECHO Y el
J_a E~~CA; sino que es más profunda; la ETICA no compromete con lo ob3ebvo, no hace ritualmente puro" no hace la
rdad·
1
DERECHO n
·
·
•
'
ve
, Ye
"
.
ecesan~:nte, s1 es tal, mcluye este compromiso, necesariamente
hace ntualmente puro , valora, produce esplendor y honor "hace ser visto"
Esto no ~~ la po_sibilidad a la ETICA de ser verdadera; :unque hay éti~
falsas~ e! JWClO es siempre verdadero en sí mismo, compromete lo humano con
Jo obJ~tl~o Y lo real, con el cosmos. El JUICIO es siempre pasto para el
entendimiento humano, sea verdadero o falso, falible O infalible, ético O no.
La ?I~CIA es la participación de la infinitud de lo inteligible, pasto del
entendimiento del hombre; la CONCIENCIA ES LA COMUNION en la
verdad del ser encontrado y el JUICIO es la armonía consagrada entre el
ser Y am~~· Es la r~alidad ~um~~ que se hace camino a través del tiempo y
de_l espaci~, contraria a la mmovilidad y estacionamiento estériles; es fruto y
ongen radical de la existencia humana; realidad que es vida y muerte eternas
a la que se somet~n desde los milenios hasta los individuos de una generació~
Y de la que le sigue. Hay tantas ciencias como sistemas de encontrar "el
hacers~" de las cosas; hay tantas CONCIENCIAS como grupos humanos;
pero solo el JUICIO las conforma y las ilumina a todas. Si el JUICIO de los
h~mbres falta, "la región del cielo" sigue "enseñando", haciendo patentes la
\1Ida y la muerte.

tod?,

780
781

�LA PINTURA RUPESTRE PRE Y PROTOHISTóRICA EN MÉXICO
SU EXPRESióN COMO TESTIMONIO DE UN HORIZONTE
I)E CULTURA
Por ANTONTO POMPA Y P01,tPA
del Instituto Nacional de Antropología
e Historia

Tooo AQUELLO QUE el hombre pensaba y que constituía el eje de su existencia
fue, durante los milenios anteriores a la escritura, confiado a las rocas para
dar duración y permanencia a sus pensamientos. Por eso las representaciones
rupestres son valiosos documentos del espíritu humano, de la mayor importan.
cia para el estudio de los problemas del desarroJlo del pensamiento, del origen
de todos los movimientos espirituales }' de los comienzos del conocimiento del
orden terrenal.1
Por ello, el hombre situado en la tierra sintió el deber de relacionarse con
el mundo exterior para registrarlo en su esfera espiritual y articularlo en _su
recuerdo. Las representaciones rupestres manifiestan su diálogo con el mundo
exterior, con su realidad; de allí la importancia y la significación de los símbolos y signos del hombre JJre y protohistórico para tratar de entender el
mensaje lejano y al parecer inasequible del hombre primitivo.
Bien está que ante todo y de manera sumaria hagamos el deslinde aproximado de algunos estadios de la pintura rupestre en México, en que se observan características de variable cronología, superposiciones y estilos que pueden
llevar a preconizar expresiones de la prehistoria, a la Historia propiamente
explícita; es decir, de un supuesto paleolítico nuestro, a un supuesto también
neolítico, quizás con mayor énfasis en un supuesto mesolítico, dentro del amplio
cuaternario.
Especial interés para la investigación presenta el estadio que abarca el ahora
sureste de los Estados Unidos y noroeste mexicano, particularmente Ja parte
• KUHN,

H., El arte rupestre en Europa.

783

�central de la Raja California y el oeste de Sonora, dentro del gran complejo
de la Cultura del Desierto, con sus expresion,-s cochi.se y }'lllila, guaicura y
pcricú, estadio donde se proporcionan elementos para ent&lt;'ndcr la evolución
cultural de esta región, cuya pintura mpestre sugiere pender quiás de la era
paleolítica con sus expresiones scminaturalistas de animales, como se manifiesta
en el Palmarito ubicado en la Si,·rra de San Francisro, con la magnífica reprcsentaci6n de un ciervo; o rn la cueva de San Borjita próxima a Mulegé, con
esc,enas ele hombres traspas.,dos por lan7.a5, así como representaciones de animales; o en ]a gruta de San Juan próxima al río San Pedro, o en la cañada
dr San Matillita donde se adv:iertl'n superposiciones.
En la región sonorense debe ser mencionada la gruta amplia y espectacular
denominada La Pintada, t·ntre Hermosillo y Guaymas, con pintura rupestre
antigua y superposiciones de épocas post.eriorcs. Más al sur, en el ámbito
sinaloense, que en otra ocasión hemos estudiado. son múltiples los lugarc-s que
dan testimonio de la presencia dd hombre primitivo: Ahome, El fuerte, Mocorito. Culiarán, Co-&lt;alá, Elota, Concordia y otros sitios más exponen testimonios ironomásticos en la representación de sus figuras; a veces ideográficas,
representativos de ideas u objetos por símbolos o jrroglíficos que &lt;;ugícren la
presencia de c:uadorcs-recolectores en una protohistoria de la región.
Otras estadones del art&lt;• rupestre hemos encontrado en los territorios de
Nuevo León, en Coahuila. donde recientemente se han descubierto .mauifesta.
dones por demás importantes de manos negatiuas; en San Luis Potosí, en Michoacán, en el cerro del Opeño, con superposiciones de diversas épocas, en
Guanajuato, en la Sierra dd Cubo, con pinturas que suponen la diáspora humana provocada por erupción de la zona volcánica denominada Las siete luminaria~; en Mitla, de Oaxar.a; en el estado de Guerrero, en el lugar denominado Juxtlahuaca y en la cueva de Oxtotitlán; súmanse también los territorios
de los estados de Morelos, Hidalgo, y México, con las pinturas rupestres de
Tetitla, Ateteko e Ixtapantongo.
Muchas estaciones de pintura rupestre están diseminadas en territorio mexicano, que invitan al estudio, para tratar de entender el mensaje del hombre
primitivo en el territorio nacional, raíz y oríl{Cn de nuestro primer testimonio
histórico de la presencia del hombre americano.
De la observación de las gráficas constitutivas del mensaje rupestre americano, se pueden obten&lt;'r elementos que nos ¡&gt;J"(lporcionan carartcrísticas gl'ncrales
para el mejor conocimiento de estas manifestaciones culturales dd hombre
antiguo~ pues al primer contacto con la e_xpresión rupestre, sin adentrar en
observación analítica, piensa uno en el mundo de los cazadores recokctores
del pakolíti, o europeo. o de pueblos primitivos de Afrira o de otros lugares
semejantes. Las figuras de animales en la edad de piedra europea, llevaban

con frecuencia flechas clavadas, aquí las vemos también y además en los
hombres; lo que nos lleva a plantear diversas interrogantes acerca de las acrit~des .del hombre ~re _Y protohistó~co en México que, en cuanto se hayan
disc_utid~, pueden dilucidar con clandad, las motivaciones que produjeron los
testimoruo~ rupest~, de allí_ la urgente necesidad de, dentro de una rigurosa
metodolog1a, estudiar el ambiente, la tipología de los motivos su temática así
co~o la p~colo~ia d~ los hombres que ]a crearon, y de es~ manera e] ~
parietal sera test1moruo q~e -~xprese el concepto del mundo y de la vida que el
hombre de la remota ant1guedad nos transmite en tiempo y espacio.
La variedad de motivos que sugieren manifestaciones culturales diferentes
~ccn pensar en estructuraciones db1.intas, más en tiempo que en espacio .
sin ;mbargo, ~ método comparativo, aun ante la expresión del viejo mundo:
dana ~onclus1ones aceptables, ya que existen manifestaciones sugerentes en
evoluciones
paralelas de grupos primitivos que viven de la caza o ta reco¡ce.
.,
c1on; es por ello necesario comprobar otras, tanto como sea posible, semejanzas
que rcspond~n a ieme~ante tipología, para entender la evoluci6n y preconizar
un planteamiento te6nco qu: se proponga verificar las hipótesis para lograr
normas que lleven a una posible o a una relativa evidencia.
. Rí'.Sp_ecto a l~ representación del espacio se obst'rva una falta absoluta de la
~1~~c16n_ de este, como si se deseara la represcntaci6n de las cosas en su
md1v1~ual1da~ ma~rial cerrada, no en el espacio sino en el plano. Se desea
traducir las d1mens1ones de profundidad en relaciones de superficie.
. Este fenómeno no es sólo observable en las pinturas del estado de Sonora
sino que puede gcncrafüarse a diferentes culturas, en las cuales se nota c6mo
la tendencia a la abstracci6n busca separar los objetos del acaecer y tomarlos
absolutos, a través de la captaci6n de los mismos en su individualidad material
~ representnci~n en un plano. y la no existencia del espacio, puesto que éste
Yltl~~la los obJet~s. En_ la abstracción geométrica se busca lograr la emancipac1on de la accidentalidad r temporalidad que rigen el panorama universal.:
Un aspecto de fundamental importancia es la observación de la posición
de mu~h_os de los grupos animales que parecen seguir un camino, lo mismo
que las figuras human3:5 que se encuentran alineadas en el mismo plano. Leroi
Gourhan hace referencia a que "las explicaciones temporales y espaciales están
es~hamente ligadas al mundo natural (entre los grupos primitivos}" (André
Lero1 Gourhan, 1958-59, p. 8), "y que entre los grupos que viven de ta
explotación directa del medio natural se observa que los objet~ no se sitúan
en un espacio sino sobre un trayecto".
• M1 SSMACHER, M., Las Pinturas Rupestres dr La Pintada.

lógico, MS.

f

Un rn oqur Metodo-

785
784

�diez mil años, aunque Meighan, sin fundamento, les da una edad menor, pues
las compara con las de la Cueva Gardner que fecha con el carbono 14 en
1432 + 80 de nuestra era; en consecuencia, no podemos opinar de este impor.
tante fenóme~o pre_~ protohistórico en forma amplia y precisa porque carece~os ~e razon suf1c1ente, por ello nuestra hipótesis está basada en algunas
evidencias_ Y ~uchas hipótesis de trabajo que sirven de esquema para un
enfoque oentllico que nos proporcione mayores evidencias.

El mismo autor explica también la forma en la que esto se realiza entre los
cazadores de América, ... "los cazadores del continente americano explican la
ordenación del caos original por un héroe civifüador que recorre el mundo
destruyendo monstruos, nombrando lagos, ríos y montañas, y humanizando
un espacio geográfico que corresponde aJ que humanizan los cazadores con sus
itinerarios" (!bid.).
El espacio y el tiempo descritos anteriormente tienen una estructura afectiva
puesto que dependen en el fondo de las dificultades y peripecias de aquel que
las hubiera recorrido.
La significación de la Simbología parietal está en la exclusiva concepción
del espíritu humano y por ende en el horizonte de su expresión cultural, por
ello, define un momento histórico en la evolución e historia de la cultura,
cuya naturaleza excluye causas de otra índole.
El arte de las cavernas no sólo representa una expresión estética, sino algo
más que eso, la transmisión de un pasado anecdótico por lo general, no aislado sino dentro de un contexto que revela la presencia de grandes temas
hall~dos en su propia área geográfica y social, económica y religiosa. La carencia de estudios acerca de la simbología parietal de la pre y protohistoria mexicana, a pesar de su extraordinaria importancia para el conocimiento de las
actitudes y actividades intelectuales de sus creadores ha planteado serios problemas en el estudio de los orígenes de la historiografía mexicana. El significado
y propósito de la pintura rupestre no pueden ser otros que la trans~ón de
acontecidos en la variada gama de las actitudes humanas que para su mterpretación ameritan la aplicación de una sistemática muy rigurosaJ ya que los
indígenas actuales han perdido toda continuidad histórica y cultural con sus
antepasados, quienes crearon las pictografías.
En consecuencia, sólo una sistemática adecuada y lógica podrá hacer voz
informativa y testimonial del fenómeno pre y protohist6rico mexicano.
Ubicar en el tiempo las múltiples expresiones rupestres, es posible sólo con
un estudio metodológico que a ello lleve, que aún no se ha postulado en México. La cronología de la antigüedad aún no está preconizada dentro de la
evidencia. La presencia del hombre en América se sugiere ~ntre c~nta
sesenta y cinco mil años antes de nuestra era y se dan treinta y cm~o ~1
años a. C. al testimonio más antiguo de la presencia del hombre en Califorma
y Texas. Doce mil quinientos años se anotan para una segunda penetración a
América por Beríng que llegó hasta el México central. Cinco mil años antes
de Cristo se da a la cultura californiana en su período inicial, en que aparece
la pesca y la recolecci6n de frutos, se origina la cerámica y se utilizan recipientes de piedra y de fibra. ¿Podremos ubicar a 1~- pintura rupestre _en sus
orígenes en esa etapa? A las pinturas de San Boq1ta se les han asignado

'!

786

La significación de la pintura rupestre ya lo hemos indicado obedece a la
transmisión de hechos humanos en el tiempo y en el espacio' acerca de su
~u~d_o Y de su vida y por ello constituye la piedra angular de los testimonios
histoncos acerca de la presencia del hombre en México.
Su s'.gnificación es tan variada, como variada es la vida del hombre, por
ello qu1enes han especulado en el aspecto etnológico encuentran en la pintura
~pestre sim~logía mágico-religiosa; otros la ven como indicaciones cinegé.
hcas; _los mas, como expresiones estéticas del hombre primitivo. Quizás todo
eso exista en la expresión parietal, pero, ante todo y con mayor profundidad
exp~esa _un lenguaje de símbolos que crea los más antiguos y espontáneo~
testimomos de la presencia del hombre en la pre y protohistoria.
Los ,cronistas e historiadores como Francisco Javier Clavijero afirman que
por mas que se ha preguntado a los indios californios qué significan las pinturas, rayas, y caracteres, no se ha podido conseguir razón alguna que satis.
faga._ Lo mas que se ha averiguado es que son de sus antepasados y que los de
hoy ignoran absolutamente la significación.
C. Reichel Dohuatoff, en su estudio acerca del simbolismo de los indios
tukanos del Vaupés, nos dice que a veces los payés (chamanes) van a los ce.
rros, morada del Dueño y sus animales, no .imaginariamente, sino en realidad
para afirmar sus solicitudes y fomentar la fertilidad de los animales. Eviden~
temente encuéntranse en la actualidad las rocas cubiertas de pictografías representando diversos animales y símbolos de fertilidad donde generaciones de
payés . (cha.manes) han dibujado en colores, rojo, amarillo o negro, formas
de amrnales de presa. Los dibujos muestran venados, micos, dantas o tapires,
roedor~s, tortugas y aves, al lado de símboJos fálicos y uterinos. También figuran allí las rayas y rombos, así como la culebra mítica que trajo la humanidad.
Las paredes rocosas son verdaderos palimsestos con superposiciones de figuras
~ue, a trav~ de los siglos, muestran diferentes estilos. A veces aparece un
J~ar dorrunando la multitud de representaciones más pequeñas de los otros
arumales, mostrando esta fiera divina su poder fertilizador y dominador de
la selva.
Salomón Reinach en su estudio acerca del arte y la magia afirma que el
arte paleolítico es un arte mágico, así como que los animales representados

787

�eran aq_uellos con los cuales se nutrían los grupos de cazadores y que para los
primitivos tenía grande importancia ejercitar dominio sobre los animales, lo
que no discrepa de La Rama Dorada.
Sin descartar la importancia de la magia de la c~ en la pintura rupestre,
no podemos aceptar que sea el único motivo ni el más preponderante, puesto
que se hallan representados fenómenos de la naturaleza, ritos de iniciación y
asuntos propiamente anecdóticos.
La presencia de las manos en la pintura rupestre mexicana, si la comparamos
i:on la de la América del Sur, tiene grande importancia y significación de
antigüedad, sean estas representaciones positivas o negativas, y así lo aceptan
investigadores de la expresión en el Sur como Menghin, Casamiquela, Ibarra
Grasso, D. M., Heizer, R. y Barumhoff en su estudio Prehistoric Rock Art

Color

Especie
M inerológica

Rojo

Compuesto
Químico

Fórmula
Química

Hematita

Oxido Férrico

Fe2 O s

Negro

.Pisolusita

'Oxido de Manganeso

Mn O

Negro

'Polvo de carbón fósil
(vegetal o mineral)

Carbono

Limonita

Oxido Ferroso

Amarillo

of Nevada.
Muy importante es pensar en los materiales utilizados en la pintura rupestre
del estadío mexicano; mas no contamos con análisis de dichas pinturas y sólo
se pueden sugerir tierras colorantes de la región correspondiente ( Apéndice 1).
Acerca de la permanencia de la pintura en abrigos poco profundos, Obermayer nos dice que se debe a la feliz circunstancia de haber experimentado
con frecuencia una verdadera fosilización, gracias a la cual adquirieron una
gran resistencia, y más adelante el mismo Obermayer nos refiere la experiencia
del quúnico y minerólogo A. Stois, de Munich, especial.izado en investigaciones de pinturas antiguas, quien se ha dedicado a examinar con los más modernos métodos científicos, pruebas pictóricas procedentes de los abrigos españoles, habiendo llegado a la conclusión de que la capa de color es-tá cubierta
frecuentemente por una durísima película caliza, que ha dado lugar a que las
pinturas quedasen protegidas como por una capa sólida de barniz. En algunos
casos la pintura se ha hecho sobre una capa de barniz calizo ya preexistente;
entonces esta capa fue reforzándose de dentro a fuera a medida que iba recibiendo la pintura, creciendo en cierto modo dentro del mismo color, de tal
manera que éste quedó fosilidado.

1

Verde

Malaquita

Carbonato Cúprico
Oxido de Cromo

1

1

Azul Obscuro

1

Azul Obscuro

1

Cu COs
1

Cramita

Verde

Fe O
1

1

Verde

e
1

Espinela

Metales bivalentes
forman entre los
aluminatos el grupo
de espinelas

Azurita

Carbonato
Básico Cúprico

(Al02 ) 2 Mg.

1CU2(OH)z CO8

co o

Oxido Cobáltico

1
Azul Cielo

Turquesa

1
Blanco

1

tosfato de aluminio 1
cobre, hierro y calcio~

2A12OsPh2Os
HO

Sulfato de Bario

Ba So.

Barita

+s

1

1

1

1

¡

AGLUTINANTES: Cactáceas -

Tragacanto Algas
Grasa animal.

Cirio -

etc.

Marinas -

788

789

�Motivos rupestres

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rupestres
Motivos

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Chalcatzmgo..
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Sierra de S an Pablo.-Sinaloa.

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¿ UNA GENERACIÓN DESENCANTADA?
Por ANOELES MENDU!TA ALATORR"&amp;
Asociación Mexicana de Sociología

Contenido:. Prólogo.
- ¿Nuevos Valores? Unirse para el odio. - Desacral'17.:.lCl. 6 n: oranf
.
d,ad• espmtual.
se destruye un 1Wºt0 , nace un ieb=e.
r " A - ¿ Eq_wvocados
•
•
hé - Sexo:
.
proneros
vicllmas
o roes Vlolentos'· - e· Protesta para a ¡canzar una convivenaa
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raaon
de
otra
forma
de
pod
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A/rica.

796

PRÓLOGO

DE
' ALGO
d PODEMOS estar ciertos en un tiempo quebrado, trans'ido.. v1V1Inos una
epoca e profundos cambios sociales cuya consecuencia inmediata multiplica
respuestas Y c~ graves excisiones; es así como se han formado grupos de rechazo, acep~cion o entusiasmo, con las dosis correspondientes de sufrimiento
humano debido a la tensión a la cual todos nos vemos sometidos.
~l impacto ~e r~novación o deterioro funciona en razón inversa a la edad, de
ahi que lo~ m~ Jovenes parecen ser más sensibles a su nueva circunstancia.
Nu:5tro pa.is registra como población mayor a jóvenes y niños, de ahí la preocupación de las •generaciones adultas• Nuestro paternalismo trad.'1C1·0 na1nos trae a
mal tra~r hab1~a. cuenta de que los jóvenes están haciendo el mundo en el que
ellos q~eren VIVJ.r y de poco o nada servirán nuestras llamadas; empero, por
honestidad que se apoya en la propia convicción, es legítimo señalar los riesgos
advertir c~án dañada puede quedar una generación que responde con violenci~
a las pr:51ones del ~mbi~ socí~l~ no muy bien definidas, inciertas y aparentemente ~Jenas al patnmoruo espmtual. La finalidad no es lograr la rectificación
-también nosotros somos ajenos a la inocencia- sino para tratar de encontrar
el pl~teami~nto de las dudas, una actitud más propicia para entablar el
diálogo. Bien a bien, quizá también esto pueda ser calificado como un deseo un

~?

797

�tanto mezquino de perseverancia, pues siempre los mayores dejan su mejor
legado con el fin de prolongar lo mejor de su propia heredad.
Grandes líneas, aparentemente irreversibles -supongo que nadie gustará de
retroceder su vida en el reloj del tiempo- señalan dos caminos diferentes y
la disyuntiva puede ser total: una que presagia el comienzo de una nueva forma
de convivencia hu.roana, más justa, menos ambiciosa en cuanto a la captura de
la felicidad humana y por ende más limitada y, por otra parte, la instauración
de otras formas de poder con estructuras más demoledoras, pero consideradas
como un paso necesario dentro de la experiencia, en el proceso histórico de
la vida humana.
Congruente con la objetividad de la investigación sociológica, se señalan solamente los fenómenos sociales, principalmente los de nuestro país, revisión válida
como testimonio, ajena a la toma de juicios de valor, más difíciles e inciertos en
Los tiempos de cambio.
La imposibilidad de poder alcanzar mayores horizontes, confiere por lo tanto
a este trabajo, las limitaciones de lo que puede ser la crónica o la historia, esto
es, apenas el comienzo elemental de una indagación.

¿NUEVOS VALORES? UNIRSE PARA EL ODIO

Numerosas corrientes de opinión parecen haber roto un mundo de sólida
apariencia asentado comodinamente en teorías desgastadas. Sin embargo, es
probable que tampoco los cambios sean definitivos pues la sociedad es algo
cambiante cuyo proceso se adelanta y consolida en trasmutación parecida a la
complejidad humana,
Conviene anticipar: inmersos en la propia circunstancia di: conflicto, los hechos parecen a veces contradictorios por falta de perspectiva. Ignoramos si
algunos pueden prevalecer, tampoco este apunte es de carácter crítico. Sabemos
que algo puede ser preservado a ultranza, no poco relegado y acaso alguna cosa
menor, elevada o restaurada.
En trazo elemental, esquema apenas, estas son algunas de las características
más dramáticas que han recaído sobre un mundo en formación como es la
juventud, penetrándolo, distorsionando su \'ida o modificándola.
Lo más ostensible parecen ser los nuevos valores.
¿Otros valores? ¡ Cómo! ¿Acaso otros valores, ahora -&lt;le repente- nuevos,
realidades intemporales pero históricas, concretas, donde uno configure su propia vida como desti,i.o, entre el ser y la nada que apremia la muerte? No los
hay ni podrá haberlos. Son nuestros valores en tanto que criatura humana in-

798

conclusa. H abrá estilo de vivirlos, y cada época perfila el suyo, imagen del mundo en Dilthey. Engarce de lo temporal y lo eterno. Tampoco podemos crear
valores. ¿Habremos creado, por ejemplo, la verdad, la justicia? (F. Cannona
Nenclares: Cultura que sirua al hombre.) Esta es nuestra posición, sin embargo
hay algo que desasosiega y escuece, como una trasposición de la cual no estamos
bien ciertos, o sea del añadido de lo valioso a aquello que antes se encontraba
totalmente despojado de valimiento.
Por ejemplo, la destrucción como valor: ¿ Valentía de romper, de enfren.
tarse? Viejo es el tema del enfrentamiento humano, la sañuda imagen de 1a
guerra, la ira del iconoclasta; pero ahora sucede que en esta actitud no hay
fines por alcanzar, sino que parece estar en la violencia misma el principio y
el fin. No se ven las banderas, sobre todo entre los jóvenes. Algunos aducen
que todavía no están preparados. "Las expresiones juveniles carecen de mensaje". (T, Ramírez: ¿Generaciones uacías?)
La destrucción adquiere perfil de paradoja, pues se acepta la certeza de
carecer de la habilidad para construir. No se ve o no se quiere ver, qué puede
sobrevenir, como si esa ceguera formara parte del presentimiento fatal. La
consigna parece ser: nos toca destruir, a los demás corresponderá hacer mañana su parte.
¿ Qué más? Un contumaz apresuramiento y, por ende, en la contrapartida,
el desprecio a la obra paciente. Unos y otros hemos sido arrebatados en ef
vértigo y la velocidad, atrapados en las ruedas de las máquinas, desplazados
del camino grato. Así sobreviene el miedo de no estar "in", temor de quedarse
rezagado, no se sabe bien para qué es la carrera, pero tampoco cuenta. Vivir
al día, como los antiguos guerreros que ignoraban si el destino les depararía
el gozo del mañana. En el trasfondo, qui2á) se reinvierte en cada hora la
pesadumbre de saber que un botón de mando puede provocar el desastre final.
También dentro de esta convicción ca.be la consigna: todo lo permanente
debe ser destruido, todo lo estable, asesinado. La obra lenta, benedictina, se
desprecia. Pero sucede que el deslumbramiento provoca ceguedad momentánea,.
lo cual impide ver las metas de llegada. Correr, partir, sin billete de vuelta,.
sin estación marcada, deviene en aniquilación. "El hombre moderno piensa
que pierde el tiempo si no actúa con rapidez; sin embargo, no sabe qué hacer
con el tiempo que gana, salvo matarlo". (Eric Fromm).
Veamos un ejemplo en la vida de los jóvenes: el estudiante se encasilla
en la plétora de la información. Para fijar rápidamente los conocimientos se
aplican métodos tan sutiles que pueden llegar basta 1a violencia psicológica_
El apresuramiento compulsivo impide "tragar'' la cultura, digerir la ciencia~
Seminarios, cursillos de adiestramiento rápido, lectura mecánica, idiomas fijados por medio del ensueño, educación intensiva, todo lleva un visible engaño.

799'

�Alguien habló ya de las píldoras del saber -¿Ezequiel Martínez Estrada?-

º sea esos estudios realizados para acrecentar los créditos del currículum uitae,

ajenos al verdadero conocimiento y menos a la sabiduría.
Pero es ciertamente la exigencia impuesta a los jóvenes; ellos saben que
deben estar listos a los 22 años porque a los 28 serán elementos desechables y
encontrarán cerradas las puertas de las grandes compañías. La vida en las
grandes ciudades se ha vuelto parecida a los cursos de enseñanza, sus habitantes
son como bólidos ciegos, incapaces de disfrutar del camino, como buenos viajantes de esta vida, sin saborear las pausas. Correr con miedo pánico para no
quedar rezagado, terror a no estar listo a la hora exacta, impaciencia por
marcharse. Otro sí: dar validez a los medios, no a los fines.
Como todo movimiento que nace, la nueva conciencia necesita adeptos para
buscar la solidaridad. La "concientización", palabra fea, ha menester de identificaciones para que sus miembros sean reconocidos. El manejo de las conciencias, la manipulación de las multitudes a base de símbolos como signos de
identificación, presenta numerosas gamas, desde el lenguaje cifrado hasta la
vestidura estrafalaria, tal como lo hicieron con el pez los antiguos catecúmenos.
También hay necesidad de fortalecer esa identificación, con perió.dicos, festivales y reuniones, sin fronteras geográficas ( happenings) donde no se comenta la realidad, sino se evade por medios diversos como la droga, que provoca en
algunos la supuesta visión de paraísos artificiales o se lanza a los mismos al
desasimiento total, por medio de la estridencia de las ondas sonoras en el
límite mismo del rompimiento de los tímpanos. No hay héroes tampoco y si
los hay, son efímeros y pueden ser sustituidos.
Pero la solidaridad puede ser negociada y cualquier circunstancia de conflicto se aprovecha para gritar la disidencia y fortalecerla. Naturalmente, la
vida estudiantil presenta numerosas grietas que se manejan arbitrariamente:

"El problema no es de autonomía sino de ideas. Los nuevos mexicanos,
en la Universidad, expresan a su manera de adolescentes la incultura y
la barbarie de nuestro país; la asombrosa habilidad para transformar un
argumento razonable en prejuicios fácilmente refutables; persistiendo a
la vez, en una característica nacional: unirse para el odio. La joven
generaci6n puede dividirse en dos vastos grupos: el de los indiferentes,
profundamente individualistas, preocupados por un incierto destino personal --entre los cuales están los mejores- y el de los que crean el
desierto de la razón. Los primeros dialogan y los segundos constituyen
el reino de la acción directa."
Gast6n García Cantú añade las palabras del maestro "bajo las especies de
sindicalismo y fascismo aparece por primera vez un tipo de hombre que no

q~ere tener ~ón, sino sencillamente se muestra resuelto a .
.
unponer
sus
opiruones. He aqu, Jo nuevo.. el d erech o a no tene
,
, ¡
raz.ón ( mínimo homenaie a Ort
G
r razon, a razon de la sin~
ega y asset).
Por otra parte, los jó\·enes, debido a su entusiasm
.
o y a su frescura, no parecen darse cuenta de que han .d
l
. .
si o maneJados Hay cal
.
.
cas, panes fiJos, unpuestos a sangre y fuego Del cab' . te
. ·
~e m rnacmnal · "C"
·
•
destitución del uobierno Una
el.
meo mil estudiantes piden la
o
·
ra JOerotsora andestina
·
li .
.
COllffilna aJ presidente
a salir a la calle a dialogar S
. e so cita pan libertad . d
.
cian los intereses norteame •
El
·. '
Y emocracia. Se denun.
ncanos.
gobierno culp
l
.
lllgenuos que los siguen. Estud1"a tes
b
. a a os extreIDistas y a los
Y o reros msultan
¡
Jd
n
tanque aplasta la verJ·a del Polit'ecmco
.
La go1piza
. fu · a• os
. so ados. Un
heridos y 200 muertos Ofic· 1m
9 .Lo
.
e uurusencorde. Hay 600
.
ia ente . s vecinos de las
.
•
ron sus puertas para prot e
casas cercanas abne1
sultó herida". No no es egcr'r ~ os es~diantes. Una periodista extranjera reomca mexicana de 1968 .
. .
,
, Smo noticia del 17 de
noviembre en Grecia.

a·

.

Dentro de todos estos signos e
d
violencia.
rnza os, parece campear la justificación de la
Este es uno de los temas más perturbadores p
tocia, para el estudioso de la socio} ,
_e!, observador de la bisdestruir la ignominia l
1 . d ogi~, _la
tificaoon de la sangre para
' ª ese avitu o la mJusttc1a
f ,
asaz válido. Pero en el tiempo en el cual estos hech es un enomeno recurrente,
os parecen enlazados, cuando
no se sabe hasta dónde está la . •=fi . , d
Jus... cacron e algunos t
d6 d .
.
ya los criminales, estas cosas parecen rofund
ac os y' n. e mtervienen
p "
_amente contradictonas. Por ejemplo, ante la ola de asesinatos d
.
e nuestro septiembre negro" . d l
.
meXIcana se vio estrernec·c1a
d
, cuan o a sociedad
1
e espanto por los
· to
•
secues~~do~~s que solicitaban dinero para la luchaa;;:cas 1::a~o~
los
sos políucos se apresuraron a negar su reJ . ,
1 ' .
arna os pre. b"
ac1on con os IDJSmos y a
.
que, s1 ien ellos también cometían "
. .
precisar
dr' exp~piac1ones", eran ajenos a esas terribles matamas. En todo caso
por desatar f
han , po ian ser Juzgados como reos de mal ejemplo
uerzas que
llegado al exterminio.
de violencia han cread o e 1 caos o propiciado estas . f .
L Las palabras
.
os extreJDlstas de todo el mundo
.
m arruas.
humanidad no
, 1·b h
no vacilan en decirlo abiertamente: "La
sera l re, asta que el último ca .talis h
.
p1 . ta aya sido ahorcado
con los intestinos del último b , ta" "L
. tifi
.
urocra .
os estudiantes extr · tas d h
JUS mm la v10lación a la ley con el fin d
l
effils
e oy
una generación de gentes anormal
l e p~mov~r e cambio". "Se necesita
irreligiosas y aniñadas" (Revista V'rtes? oclas3,dirrac1onales, sexuales, irritadas,
,
.
e ice,
e enero de 1969).
S1, precISamente
if" d
. . es la generaci,on que nos conmueve sacrificada
para d ar advenuruento a otra q . ,
. ,
, cruc 1ca a
Ul%a no muy convencida d IO
hi
•
mayores.
e
que c1eron sus

!~s.

:rra

~~

800
801
H-51

�Naturalmente hay miles de jóvenes, convencidos, que no han advertido que
en su miés ha sido sembrada Ja cizaña y quizá no pueda ser separada en la
hora final de la cosecha.
Finalmente, también en la cultura hay cambios muy precisos, sobre todo con
la presencia de un lenguaje cifrado cargado con simbolismos ajenos a 1a etlmolog'ta y semántica de las palabras. También el vocabulario ha sido perpetrado: una mentira repetida cien veces adquiere categoría de verdad, dicen
los viejos textos. La sociedad puede ser sorprendida por caminos más vulnerables que el de las ideas, de paso lle_gan también los mensajes a los menos
cultivados. A los grupos débiles, flexibles, se les ha educado por medio del
cinematógrafo, no c-0mo séptimo arte, sino en sus expresiones menos felices;
manipuladas por intereses comerciales también, eStá el triunfo de la revista
ilustrada, la novela gráfica, el cómic, la caricatura. Se ha logrado el repudio
a la lectura morosa, a Ja reflexión sensata, a los caminos del pensamiento
y la caridad para penetrar en la sabiduría.
El arte presenta fisuras donde suelen colarse los suplantadores. También la
simplicidad cúbica a] invadir el espacio arquitectónico simplifica -¿ cuadricula?- el ímpetu poderoso de la creación. Oficio nomás. Presencia de lo feo
estético hasta sus últimas consecuencias.
Sin embargo, creo que en estos campos hay muchas coincidencias. No ha
sido deliberadamente hecho por grupos violentos poco calificados, sino simplemente se han aprovechado para aparentar un contubernio tácito.

DESACRALIZAClÓN: ORFÍ!-NDAD ESPIRITUAL

En religión se ha operado una desoladora puesta en tela de juicio. La revisión de la Biblia con nuevos ojos, eJ deseo de establecer una. Iglesia menos
meticulosa y ornamental, los documentos del Concilio Vaticano II han buscado
una "vuelta a la sencillez, que en el fondo es el eco de la sencillez del Dios
único. No es sustituir e] cristianismo por algo distinto o mejor, sino volver á
poner de relieve lo cristiano mismo en su propia novedad que no envejece"
{Joseph Ratzinger: ¿Qué significa renovacién en la Iglesia?)
Sacudido el árbol de sus hojas secas prevalecerá por la vitalidad de sus
ramazones eternas.
Esto es cierto, pero no a todos ha llegado la gracia de la nueva era, ni el
gozo de la anunciación. Muchos han sido llamados a escándalo. Algunos, sin la
fe de sus mayores, ciertamente simplista, modosa, casi mecánica, enta.i.zada en
sus costumbres, han sido sacudidos violentamente. Si ha habido desbandada
de sacerdotes, religiosas y miembros de la jerarquía, hay que suponer lo que

802

ha ocurrido entre los jóvenes. Solamente consignamos hechos, definitivamente
maravillosos y abiertos para algunos, pero para otros la renovación los há sitiado en un espacio personal, de conciencia aterrada, desasimiento cuva consecuencia más inmediata es la orfandad espiritual.
'

SEXO; SE DESTRU\'E UN MITO, NACE UN FETICHE

¿ Cuáles fetiches? ¿ Los tuy-0s o los míos?

Interrogado el doctor B. F. Skinner si en su mundo programado había lugar
para Dios, la rebeldía o la espontaneidad, repuso que e] destino del hombre
está en peligro a causa de su apego a los fetiches de libertad y dignidad.
¿Será? No lo consideramos así. En todo caso, los frutos agrios no recomiendan la alegría de los nuevos caminos. Veamos un ejemplo:
En 1970 aparecieron en las discotecas mexicanas muchos discos con audaces
ilustraciones, uno de ellos tenía en la cubierta una imagen significativa: presentaba a un joven únicamente de la cintura a 1a rodilla y la cremallera del
pantalón tenía que abrirse para sacar el disco. ¿ Connaturalización con el sexo
o sublimación de un fetiche? En el fondo una falacia: e] triunfo de la muerte
de un mito, la constancia de haber destruido una prohibición.
·
La exaltación fálica es explicable en las civilizaciones primitivas; hoy es solamente pretexto para crear un fetiche al servicio de los más oscuros intereses
desde los comerciales hasta el envilecimiento de los jóvenes.
'
Ciertamente, las parejas buscan otras formas de convivencia, más allá del
viejo escándalo del amor libre; pero no parece que la homosexualidad legal
y el irrestricto mandato "ama y haz lo que quieras'' hayan dado satisfacción
cumplida a sus adeptos. Por el contrario, el baile ha destruido a la pareja,
cada uno se satisface en sí mismo y la desilusión les ahoga el alma y marchita
el rostro a destiempo. La propia juventud parece harta de la vulgaridad y la
pornografía.

¿ EQUIVOCADOS PIONEROS, VÍCTIMAS O HÉROES VIOLENTOS?

No hay respuesta. Aceptamos a regañadientes los hachazos a las viejas banderas de la libertad del pensamiento, el advenimiento de la superficialidad y
la puesta en juego de los héroes violentos.
"Nuestra generación adolece de tres males que amenazan acabar paulatinamente con la independencia del pensamiento y de la voluntad y con toda

803

�firmeza de carácter, en una palabra con lo que llamaríamos el hombre interior.
El primero de esos males consiste en la errónea manera de formar el espíritu,
según la cual el hombre es exclusivamente una máquina. El segundo mal está
en el descuido de la voluntad; es decir, el desenvolvimiento moral dentro de la
educación. Producimos térnicos) pero estamos olvidando al hombre en su es-plendorosa e indestructible integridad de cuerpo y espíritu. El tercer mal es
la superficialidad. Pero los jóvenes no son totalmente responsables de esos tres
males. En cierta forma, todos somos una generación en fuga. ( Genaro María
González: Ante el hombre quebradizo, Generaciones en fuga.)

¿PROTESTA PARA ALCANZAR UNA CONVIVENCIA MÁS JUSTA
O INSTAU~CIÓ~ DE OTRA FORMA DE PODER?

Presentado asi el fenómeno social, no cabe duda que puede calificarse como
mundo desafortunado. Pero no lo es. Hay ahora más cosas maravillosas que en
otros tiempos. Más hechos singulares para renovar la esperanza humana. Inclusive estas reacciones arrebatadas han dado paso a formas más frescas y
limpias para la convivencia humana. Se han destruido formalismos caducos, se
ataca la hipocresía, hay mayor libertad para la conciencia, se busca la gracia
por encima del dogma. Puesto a contraluz, por los mismos jóvenes, advertimos
fácilmente las grietas, la aparente solidez, hoy quebrada. Ellos parecen decir:
no nos interesa el dinero, tampoco el poder, menos lo construido artificialmente.
Optamos por una vuelta a la naturaleza, por las razones del amor, no de la

guerra.
Somos ahora más libres-¡ cierto!- menos hipócritas-¡ también!- y más
felices. . . ¡ no, ojalá. fuera verdad!

EN

UNO U OTRO CASO, UNA GENERACIÓN HA SIDO SACRIFICADA

En la legítima búsqueda de una convivencia más justa, se han manejado
superficialmente, sin responsabilidad alguna, elementos perturbadores como el
sexo, la violencia, el odio y la rebelión.
Hasta aquí se han expuesto hechos que requieren interpietación, pero conviene hacer un breve comentario.
En el trasfondo ha funcionado un grave engaño. Se han añadido dosis de
validez a aquello que no está probado que lo sea; se ha impulsado a los jóvenes
a destruir, entre otras cosas porque aparentemente es muy fácil hacerlo; pero

se enfrentan al peligro de carecer del patrimonio espiritual largamente resguardado por 1~ generaciones viejas. Directamente, Ja acción destructiva daña a la
~ostre Y quien ar~a confronta la necedad de su tarea meuiuina. Quizá haya
sido bueno ~estrwr Jo caduco; pero esa tarea conlleva obligado sufrimiento. No
enaltece ammar un poco de fuerza para provocar la caída.
Muchas de estas situaciones han dado lugar a la vacuidad• la sensación de
desasimiento deviene en vacío total.
'
. f-,as _pro.m~ del goce in-estricto del sexo se han desplomado. Sin moderaci~n Til IlllS~no, el hecho descamado deviene en melancolía. Ha habido algo
mas que la infracción mo~l: las leyes de la naturaleza no pueden manejarse a
gusto humano Ymuchos sienten ya lo que significa el hastío y la frustración.
Convendrá quizá ela~rar un mensaje, un manifiesto que diga algo más de
lo ~ue se ve Y se ~a dicho, que hoy por hoy no satisface, ni a los mismos
conJurados en la nolencia.

Quizá en el fondo sea solamente el coletazo de las viejas doctrinas marxistas
que mueren cer~~o la inti_~~ad humana. El llamado a la Jucha-"proletarios
mundo, ~os - prop1C10 el rencor que ha sido llevado a campos más
mtimos y radicales, como la lucha de sexos la aeneracional

?el.

'

1:)

•

Se han tratado aquí de señalar los riesgos. Conviene a veces hacer lll!ª pausa
Y. moderar el paso. Hay tma desoladora y breve biografía escrita por Octavio

Paz:

No lo que fue.
Es lo que ha sido
y esto está muerto.

Es el réquiem de un mundo trasmutado, donde una generación parece haber sido sacrificada.
Cuentan los testimonios: muchos han sido encarcelados, otros envilecidos,
la droga ha marginado a miles y a algunos Jos encaminó al suicidio. Muchos
escaparon de su hogar y otros fueron expulsados. Los menos cautos fueron
llevados hasta la violencia total, inclusive al crimen. Algunos mantienen ,altas
sus banderas, pero los mismos líderes parecen haberlos traicionado
No es ciertamente agradable el panorama. Todos somos culpables,· pero más
algunos.
Lo más penoso ha sido el exterminio de la fe en sí mismos y la convicción
de que el mundo sigue su marcha.
Confiamos en que prevalezca lo mejor y cese ya tanto sufrimiento. Pero a
reserva de creer en ello fervorosamente, como una renovación de esperanza,
duele contemplar a una generación ciertamente desencantada.

805

804

�POLíTICAS DE INGRESO E INFLACIONARIAS, EMPLEO Y
PROBLEMAS EN LA BALANZA DE PAGOS
DR. PROFESOR DAVID G. DAvms
Departamento de Economía
Universidad de Dulce
Durham, N. C., EE. UU.
(Traducei6n del Lic. Alberto García G.)
Por

el

COMO GoTTFruED fIABERLER Jo bace notar en su excelente monografía intitulada: Políticas de Ingresos e In/ladón, la política de ingresos significa cosas
cliferentes para países diferentes.1 El autor distingue entre dos tipos básicos.
En una clase de política, el gobierno utiliza determinadas líneas de manejo
o controles para tratar de regular las fuerzas del mercado. Más específicamente,
el gobierno intenta controlar la economía y fijar tanto salarios como precios
en un esfuerzo para prevenir las significantes redistribuciones en el ingreso,
para que los salarios se mantengan constantes mientras los precios se eleven.
Esto es, en general, un cambio en el ingreso de los asalariados a los propietarios
de capital. En otro aspecto, si los precios se mantienen constantes o aumentan
más despacio que los salarios, hay una redistribución del ingreso para los
asalariados. Es generalmente cierto el afirmar que la mayoría de tratadistas y
autoridades están pensando en términos de controles sobre salarios y precios
cuando se refieren al concepto de política de ingresos.

"

El segundo tipo básico de política de ingresos no substituye la regulación
gubernamental en las fuerzas del mercado; pero envuelve al gobierno en un
programa para hacer las fuerzas del mercado más competitivas y responsables
de acentuar los cambios econ6micos. Esta clase de política involucraría, entre
otras cosas, el estímulo de oportunidades en el aumento educacional y ocupacional para los trabajadores, así como también una infonnación incrementada
acerca de oportunidades de trabajo para los miembros de la fuerza laboral.
1

GOTTFRIED IíABERLER,

PolEticas de Ingresos e In/lacwn. (WashingtOn, Instituto

Americano Empresarial, 1971), pág. 3.

807

�Las políticas de ingresos de la primera clase no son nuevas; las autoridades
estatales han intentado controlar los precios en varias ocasiones en los pasados
7000 años. Cuando Hannnurabi inició su reinado en el año de 1800 a. C.,
introdujo los controles de salarios y precios, mismos que persistieron alrededor
de 1500 años. El pre-cio de una mercancía muy importante: el buey, para
labores agrícolas, permaneció aproximadamente en 20 shekels sobre ese vasto
período de tiempo. El hecho que Hammurabi estableciera con firmeza tal
precedente, teniendo violadores de sus controles de sueldos y precios sometidos,
sin duda, ayudó a mantener los precios fijos por un largo período, pero even2

tualmente la inflación llegó aun a Babilonia.
A pesar de los edictos de la Dinastía Sung y de Diocleciano, así como de los
esc1itos de Santo Tomás de Aquino, China, el Imperio Romano y los países
de Europa durante la Edad :Media, todos experimfilltaron inflaci6n. En la
mayoría de los casos, los controles de salarios y precios no podían simplemente
acabar con los altos sueldos causados por la escasez de trabajadores después
de la Plaga Negra; el dramático aumento en los precios siguiendo el influjo
del oro en Europa, procedente del Nuevo Mundo, o las más sutiles formas de
inilaci6n cuando el legislador mermó el contenido del precioso metal en las
nuevas monedas acuñadas. Aunque los violadores de los edictos sobre precios
y salarios fueron multados, encarcelados, empicotados, desterrados o condenados a muerte, los vendedores, en forma individual, continuaron aumentando
los precios cuando el dinero se devaluó y las mercancías o el trabajo llegaron
3

a ser relativamente escasos de obtenerse.
No obstante la falla, o quizás debido a la ignorancia de las duras políticas
de ingreso del pasado, los encargados actuales del gobierno han vuelto incrementadamente las modernas versiones de las políticas de ingresos, especialmente
desde el final de la Segunda Guena Mundial. La razón de que hayan regresado a estas políticas es que, dado el apremio politico de mantener el empleo
total, las medidas económicas tradicionales han fracasado en frenar la inflación.
Los economistas estuvieron examinando la cuestión de la estabilidad econ6mica y los problemas de inflación y desempleo, aún antes de la Revolución
Industrial. Hasta fecha relativamente reciente, sin embargo, sus principales
prescripciones para controlar la economía, fueron, en su mayor parte, varias
técnicas monetarias. Estas técnicas incluyen el cambio del suministro de dinero,
porcentajes de interés y ténninos de crédito.

t•

A partir de la Segunda Guerra M di
las ~conomías más desarrolladas
se han comprometido a mantener eJ un
altos nÍ\•eles de empleo l
.
emp ~o a ruveles muy el.evados. A estos
, os precios y salanos pued 1
rentes razones: demand pull (infl . ,
. en evantarse por dos dife(inflación por costos) llamad
ª;1ºn poir presión de demanda) y cost push
'
as as1 por os economi ta L
.
.
i .
s s. a pnmera, resulta
de la .escasez de mercanclas y trabaJo
re anvos al sum· · tr d di
carencia de mercancías disminu e la
.
.
1lliS o
e nero. La
más altos. Similarmente la es y
dresistenc1_a de los consumidores a precios
'
casez e trabajo mengua ¡
·
•
patrones al pago de salarios , al
a resistenaa de los
mas tos que deben of
·
la propia escasez del suministro de tr b . *
recer un mt-ento por superar
.
a ªJº·
eon baJos porcentaJes
· de desempleo y con un
.
creciente costo de la vida
las uniones de comerc1·0 .:e d
unenasermásagrei
'
rios más altos y beneficios m~mn 1 Mi
s vas en sus demandas por salaes.
entras tanto las firm d
que estan obteniendo niveJes más altos de utili
' ,
~ e negocios
para conceder sueldos más altos tamb''
1 dade~, están meJor dispuestas
cuando estos pagos negociadosal t b . ren a trabaJo. Un punto crucial es
ra ªJº exceden las ga
·
·
nancias en e1 promedio
d e .productividad del trabªJº,
entonces
el
costo
de
1
d
y viene a ser una art ·
uru a Ia boral aumenta
. p e rmportan-te del factor "cost-push" (infl . ,
en e 1 proceso inflacionario.:,
ac1on por costos)

,

ª ·a

Guiados por. el profesor Milton Friedman, 1os monetanstas
.
así
1
o tros economistas creen que J
lí .
,
como mue 10s
.
'
ª
po tica monetaria es
ll
confianza primaria debería d
aque a en la cual la
l
.
escansar cuando los gobiernos b
.
uscan combatir
as presiones inflacionarias del "demand ull"
anteriormente) . Hay mucho m
p
(en el concepto que se expresa
¡
¡
enos acuerdo prot ·
apropiada debería ser si la econom'
.~
. esiona en o que la política
.
,
.
ia es._.. expenmentand
.
.
nas, las que se deben a los fact
d 1"
o presiones mflacionaores e cost push" G
puros siempre contar'
.
, aunque 1os monetaristas
1a1l con 1os cambios en el
. .
d
.
medios por los cuales los gobiernos pued
e dine.ro, como los
riables macroeconómicas tal
. en prove osamente afectar esas va'
es como el mgreso el
I ahorro, la producción agregada y el empleo.
,
consumo, e

7tro

Opuestos a Ja posición de los monetaristas, están los fis .
• .
data de fecha anterior a la Revolución Ke esian d 1 c_alistas, cuyo hnaJe
analistas ponen una fuerte ~oniianza
yn , ~ e_ os anos de 1930.1 Estos
en Ja polínca ÍIScal como un conjunto
• ALBERT REEs, Wage-Price Polúy (Política de Salari
.
General Learning Prcss, 1971) á 1
os y Precios). (Nueva York:
• Ibid.
' P g. .

• Algunos economistas no creen que haya un fe ,
costos.
nomeno tal Y como la inflación por
1

• ELLIOT CAiu.soN,

Re/renamienlo del Sueldo-Precio a través del Tiempo, Wall

Street Journal, 23 de septiembre de 1971, pág. 8.
• HABERLE&amp;, op. cit., pág. 3.

808

-o-ª

General TheM

f

(Teoría General del Empleo, el I
é
y ~ Employment, lnlerest, and Money
nter s y el Dmero). Nueva York: W. W. Norton,
1936.
'
JoBN MAYNARD KBYNRs

809

�de medios para controlar la inflación y et des&lt;&gt;mpleo. Los gast05 del gobierno
y los impuestos son los instwmentos espedfk·os que debt&gt;n usarse para akan7..1r

el empleo total sin un aumento general en los pl'l'Cios.
En años recientes, la política fiscal no había tenido éxito notable en Europa,
Latinoamérica o los Estados Unidos, en t'I mantenimiento del empleo total
mientras se reducia la inflar.i6n. Una investigación reC"iente tiende a confirmar
fa hipóte~is d1• &lt;1ut• los gastos multiplkadores di'! gobierno Kcynisiano son
mucho más bajos (cerca de q.-ro), que los previamente estimados por los neoKcynisianos. m resultado es debido, parcialm!'nte. como el mismo Kcyncs lo
hizo notar, al "crowding ont" ( derroche) de los ga.~tos privados en los desembolsos del gobierno. Roben Spencer y William Yohe sefialan que el "crowding
out" (derroche) del gasto privado es teóricamente más parecido al empleo
total y considcrablt•mcnte mmos que las condirioncs del emplro total,ª tal y
como existieron en la Gran Brctafia }' en los F..stados Unidos en los años de

1930.
Estudios empíricos del Ranr.o de la Reserva .Federal de San Luis ( Mi~uri),
tienden a mostrar que las acciones fiscales pued!'n no tener un efecto a largo
plazo l'n d gasto total, en 1•1 ingreso agregado y el empico. La~ are-iones fiscales
del gobierno puedm afectar al producto nacional bruto a término corto y
pueden también cambiar La distribución del ingreso. A largo plazo, sin embargo, el gasto drl gobit•mo pan·rr t&lt;·ncr un pequeño efecto sobre importantes
macroagn-gados.11
En otro aspecto. los fiSC".alistas señalan que la política monetaria no ha trabajado muy birn en llevar a rabo el rmpleo toL1l sin inílari6n en los año~
recientes. En Inglaterra, por ejemplo, los políticos creyeron ,·erse constreñidos
a usar una polítira monetaria para propósitos domésticos por la necesidad
de proteger su posición de fCS&lt;'l'Ya intemadonal. El Gobierno Conser,.-ador
trató de alentar la im-ersi6n con objeto de rebajar los costos, mejorando la
producthidad )' fortaleciendo el Cl'C("imicnto eron6mico, esperando que lo.ahorros suficientes compensarían cualquier problema inflacionario a corto pla::ro. Los aumentos en el ingreso generado~ por la política del gobierno, sin
embargo, causaron un aumento t•n las importar iones, lo que trajo la crisis en la
balanza de pagos de 1964.10
• Roor.R W. Sn:NC!!R y \\'11.uAM P. YoHr., "The 'Crowding Out' oí Prívate ExJ)('oditure by Fi~I Policy Actions", Rtciati-Ftdual Rtsnu Bad o/ Sto. Lcuis,
Ottubw 1970, p.:íg, 24.

• Nouus N. Bowsm,a, "1971 - Ycar of Rcco\ery and Controls", Recuu.-Fcdtral
Rmn•t Dan/,; o/ St. louiJ, diciembre 1971, pig. 4.
• LLoYn Uuu:,¡ y RoDERT J. Ft.ASAOAS, Restriccionu de Precio: Un estudio dt lnf
pollticaf de ingwo tr: Europa Ouidtntal. (Bc.rkeley: Imprenta de la Unh~rsidad
de Caliíomia, 1971, pp. 13-14.

Los fiscalistas tambifn hici&lt;'ron notar que la II Fase del programa del Pre.
~idente Nixon falló t-n frenar la elevaci6n de los precios. De hecho, los precios
han aumentado más rápidamcnté durante la IJJ Fase que en cualquier otro
tiempo en los último.,; 20 años. Los monetaristas responden que la 111 FaSt'
no es una prueba de la capacidad política monetana para alcanzar la estabilidad &lt;le los pn:cios y del empleo total, debido a que las autoridades federalC'S
de la Rescrya permitieron que c-1 suministro de dinero aumentara más rápidamentr que el porcentaje de la producción real. Mis aún, los monetaristas afirman que la estabilidad monetaria en el crecimiento dd suministro de dinero
( como opuesto a los altamente variables porcentajes de crecimiento de lo
federal), es sólo necesario, pero no condición sufiriente para una satisfactoria
actuación económica. Hay largos retrasos entre un c.arnbio de políti,.-i monetaria y el resultado de tal política. El daño de una política altamente variable
no puede ser deshecho rápidamente, por lo tanto, se necesita tiempo antes de
que w1a justa tasa de rontribud6n r.n polític.a monetaria pueda ser heda.u
Los oponentrs de la confianza en la política monetaria observan, sin cmba~o,
que la acción fedrral ,¡ue ha eausado aumentar tan rápidamente el suministro
de dinero, es evidencia Jirima /acir de que ainbas, tanto la política oomo la
ccon6mica, constituren la falla de Ja política monetaria.
En cualquier caso, corno Ilmry Wallad1 y Sidncy Wl'intraub lo hacen notar,
"los objetivos gemelos dl' la &lt;'SL'lbilidad del precio y del t·mplco total, nos han
hecho hasta escapamos de las técnicas convencionales monetarias y ftsoles".1 =
La inefec-til.'idacl de la polí1ic a económica ortodoxa en los Estados Unidos produjo der.&lt;&gt;pción r.ntrc los economistas, así como también en tocios los segmentos
del público.13
fatancada la libre economía, economistas tales como d Dr. Arthur Bums.14
han cambiado de posicjones con rcsp&lt;&gt;cto a su burna voluntad de confiar cu ta.~
tradicioualcs políticas para acabar ron c1 desempleo y la inflaci6n. En la plática
en la Asodaci6n Económica Americana, en Toronto, Canadá, el 29 &lt;le didrmbrc
de 19i2, el Dr. Bums declaró &lt;jlle no podía contarse ya más con las fuer11

LU.AMI B. Yr.AOF.R, l'olitica Monttaria y Rtali.:adó11 f:conómica. W:uhington ,\me•
rican En1erprise Imtitu1e, 1972, pá~. 11.
" Hr.NJlY WALI.ACII y Smx1\Y Wl'JNTRAUB, Una Po/ltic(t dr Jngrtros basada tn /n.
gr,•1os. Yale Depanment oí Ekonomic.s Discussion Paper ~o. 6, mimco, pig. l. Vfasc
tambifo a A. L. Gaathon. "Para una Política de l11gr&lt;' o )' SaLuio", Jsratl Quartrr!y
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197J, p5g. 4.

" ARTUUJI

in F.conomics.

F. BuaNs, Gulas de Salario• No, Reprinted in Paul Samuelson, llt11dings
(l'•fo~\-a York: .McGraw-Híll, 1970). pp. 373-377.

810
811

�zas del mercado para detener el rurso ascendente de salarios y precios. Sostuvo que observadores informados estiman que las reformas ~structw-ales en
la economía se necesitan con objeto de debilitar las ya construidas fuerzas de
]a inflación. Entre otras cosas, el Dr. Burns recomendó reimponer la adecuación de leyes dirigidas en contra de las prácticas monopolistas de negocios y
trabajo; restricciones de ingreso a negocios o a profesiones; los subsidios a
campesinos; el salario mínimo federal; el sistema de beneficencia; cuotas de
_importación; tarifas y otras clases de legislaciones que inhiban el proceso competitivo.15
..
Hay, desde luego, individuos que siempre han declarado que las tradlClonales políticas económicas no llevarán a cabo la estabilidad del precio y del
desempleo total. Quizás el más elocuente de estos escritores, lo es John Kenneth Galbraitb, exadministrador comisionado en la Oficina Federal de Administración de Precios de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Ha sido por largo tiempo, proponente de los controles de salarios y precios
,
•
, ]6
para ayudar a regular y llevar a cabo una estable pero creciente economra.
Como previamente lo hicieron notar, Wallach y Weintraub, así como también muchos otros observadores, éstos afirman que no hemos sido capaces de
alcanzar la estabilidad de los precios y del empleo total. Bien pudiera ser que
este fracaso no sea tanto económico como lo es en lo político. Los funcionarios elegidos deben, si es que sobreviven, poner atención al plazo corto Y, si
las políticas económicas toman un tiempo más largo en ejecutarse de lo que
uno puede esperar, los líderes políticos descartarán tales políticas. La siguiente
elección es qué es lo importante. Un líder político no puede hacer mucho
"bien" si no está en el cargo.
En cualquier caso, un número creciente de autoridades gubernamentales en
muchos países ha cambiado a políticas de ingresos con la esperanza de detener
la inflación de la pasada Segunda Guerra Mundial, mientras, sosteniendo al
mismo tiempo, el empleo total. Estas políticas han variado ampliamente entre
los diferentes países. Probablemente la forma de política más débil, fue el esquema indicador de salario-precio que existió en los Estados Unidos ~ntre
1962 y 1966. Los indicadores fueron promulgados por la Junta de Conse1eros
Económicos, quienes recomendaron que los salarios deberían ser aumentados
sólo para igualar los aumentos ineludibles en los costos. Los indicadores sólo
fueron consejeros desde que no hubo una ley que los estableciera.17
,. A.RTHUR F. BuRNs, "La Difundida Reforma Estructural vista como cura para la
Inilación". Houghton Mifflin Economics/Business News, 1973, pp. 8-10.
1
• J. KENNETn GALBRAITH, "La necesidad para más directos e indirectos ~ntroles",
reprinted in Paul Samuelson, Readings in Economics, Nueva York, McGraw-Hill, 1970,
pp. 371-372.
1
' Ress. ! bid., pp. 3-4.

812

A pesar del hecho de que las reglas del Consejo sobre salarios-precios no
tenían base legal, se ejerció una gran presión presidencial para sobrellevar
a varias grandes industrias entre 1962 y 1965. Quizás el más famoso de tales
casos fue el de la industria del acero. El gobiemo usó veladas amenazas de
acción antimonopolista y el FBI hizo un esfuerzo para obligar a la industria
del acero a rescindir el 3.5% de aumento anunciado en los precios. No es
necesario decir que tal acción dejó una marcada impresión en los dirigentes
empresariales de los Estados U nidos.18
La política británica de ingresos, desarrollada por el Primer Ministro Wilson
en 1966, fue más sólida que los "indicadores" anunciados antes por la Junta
de Consejeros Económicos de los Estados Unidos. Todo el proceso, incluyendo
individuos especiales y oficinas para administrar el programa, tenían una base
legaJ. Gran número de fijadores de precios y salarios se requirieron para dar
noticias adelantadas al adecuado ministro del gobierno, quien entonces podía
someter Ios planes de precio-salario a la Junta Nacional de Precios e Ingresos
para su estudio. En tanto que esta Junta podía aplazar todos los cambios de
predo o salario, mientras estudiaba una proposición, sus recomendaciones no
tenían fuerza de ley.19
La forma legal más poderosa de una política de ingresos de tiempo de paz, se
produjo en los Países Bajos. Los salarios, que son fijados de acuerdo con los
procedimientos oficiales, llegaron a ser los salarios máximos legales. Los hombres de negocios, que podían verse tentados a pagar salarios más altos debido
a que la demanda para su producto estaba aumentando, se encuentran inhibidos
de hacerlo, ya que pueden ser legalmente perseguidos. 2 º
Con objeto de implementar y evaluar un tipo de salario-precio en la política
de ingresos, es necesario determinar y convenir un criterio general de conducta
sobre precios y salarios. Si los consumidores, las uniones de trabajo, los hombres
de negocios y las autoridades del gobierno no especifican cuáles son los objetivos de 1a política y, específicamente, cómo habrá de suponerse que trabajará
el programa, será imposible de evaluar; como tampoco el programa podría ser
un éxito.
La regla específica a Jargo plazo más a menudo utilizada para intentar hacer
funcionar una política de ingreso, es la de que los salarios deben ir paralelamente con la tendencia del promedio productivo del trabajo en la economía.
En algunos casos, como en el de la Gran Bretaña, se otorgaba una extensión
en el promedio de la productividad y las fijaciones del salario caían dentro
u TaoM.As GALE MooR.E, La política de ingresos de los Estados Unidos, su racionalidad 'Y desarrollo, Washington: American Enterprise lnstitute, 1971, pp. 21-22.
j t Rees. !bid., pág. 4.
'"Ibid.

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B . Hasta hace poco, e comp
, ,
de los Paises a1os.
ºd
lta estima por los holandeses. Mas aun, es
a largo plazo, ha sido sosteru o en a
n Jbid., p.

5.

" lbid., pp 5-6.
.. lbid., p. 7.

814

un país relativamente pequeño, con un gobierno y un mercado centralizado
de trabajo y una población homogénea.
La Segunda Guerra Mundial dejó la economía de los holandeses en condición desesperada. En respuesta al desafío de reconstruir la economía, la ma.
yor.ía de los habitantes de los Países Bajos, incluyendo los miembros de las
uniones comerciales, convinieron en un sistema de controles económicos comprensivos. El meollo de esta estructura era el controlar Jos porcentajes de
salarios. El control de precios probó ser evasivo, aún al principio, a caúsa
de que gran cantidad del producto nacional bruto en los Países Bajos dependía del comercio con otras naciones 2t y los holandeses sólo podían tener muy
poco control sobre el precio de las materias primas y otras importaciones. 2~
Aún en el pasado, en 1951, no obstante, los líderes de las uniones comerciales
estaban todavía dispuestos a apoyar el plan económico comprensivo, aceptando
una disminución en los salarios reales del 5%, con objeto de ayudar a desviar
una crisis en la balanza de pagos. Continuadas presiones oficiales para rebajar
los precios siguieron, a pesar de las carencias de trabajo a finales de 1950 y
a principios de 1960. Sorprendentemente, los líderes de las uniones laborales
estuvieron de acuerdo en otro corte en el ingreso real, cuando un problema
serio en la balanza de pagos surgió de nuevo en 195 7. Como era de esperarse,
los miembros de las uniones de comercio no estuvieron muy contentos acerca
de la erosión de su ingreso real. Más aún, los trabajadores no estaban satisfechos con los aumentos del salario general, siempre que la economía estuviera
limitada al costo de los aumentos de vida. Las diferenciales de ganancia variaron ampliamente entre las industrias y los unionistas del comercio desearon
una nueva política de ingresos que les permitiría obtener porcentajes de salario más altos, con una productividad más alta y más altas ganancias para las
industrias. Como dato curioso, algunos patrones simpatizaron con este argumento cuando se enfrentaron con la escasez de trabajo, generalmente, con un
cerrado mercado en 1950.26
Como resultado de esa distribución de los problemas de ingreso, aumentados
por el trabajo, el plan económico fue cambiado en 1959; pero debido a su
inoperabilidad, se desechó cuatros años más tarde. Sin embargo, bajo el nuevo
sistema adoptado en 1963, la economía holandesa experimentó una "explosión
de sueldos". Después de un prolijo regateo en 1964, los patrones concedieron
un aumento en el promedio de sueldos del 15%. Este enorme aumento tuvo eJ
efecto de distorsionar el plan económico del gobierno y mostró que la temprana
" U1.MAN Y FLANAGAN, op. cit., p. 57.
,. ER1c ScmFF, Las Políticas de Ingresos en el Exterior. Washington American Enterprise Institute, 1971, p. 15.
" ULMAN Y FLANAOAN, /bid., pp. 58-60.

�•
fe del trabajo en la profecía y planeamiento económico holandés, se fía desvanecido considerablemente. El aumento total del salario durante el período
1963-65, ha sido estimado aproximadamente en un 38%-~7 La política de
ingresos en los Países Bajos estaba claramente en términos confusos.
Mas grandes aumentos de salatios en 1966, llevaron al gobierno a decretar
un salario congelado. Afortunadamente, las condiciones del meneado se aligeraron y ambos, tanto precios como salarios, subieron menos rápidamente en
1967. No obstante, a principios de diciembre de 1967, los Países Bajos se
alejaron de los sueldos controlados por el gobierno hacia la determinación,
_pero no del todo aún, de fijar libremente los sala1ios en el mercado. 21
Como el profesor Ulman y Flanagan lo hacen observar, "los prospectos para
el éxito de la política de ingresos, pueden a priori aparecer más favorables
en el Reino Unido que en &lt;sualquiera de los otros países" estudiados en su
encuesta. 2 &amp; La actuación de la economía británica ha sido pobre desde la
Segunda Guerra Mundial, si bien el sistema político y social era estable.
A diferencia de los Estados U nidos, pero como la mayoría de otros países
europeos occidentales, la Gran Bretaña sufrió periódicos problemas en la balanza de pagos. Bajos niveles de productividad y altos costos en la unidad de
trabajo fueron menos severos frente al éxito del Reino Unido en arribas esferas
económicas; la doméstica y la internacional.
La primera experiencia de postguerra. de la Gran Bretaña con la política de
ingresos, ocurrió en 1948, cuando el Gobierno Laborista invocó el que un
aumento general en el ingreso del dinero sería rechazado por los trabajadores
hasta que la productividad aumentara. La política del gobieno era estrictamente voluntaria, sin embargo, perduró por dos años y medio. En 1950 hubo
una explosión de salarios.ªº
En 1956, serios problemas en la balanza de pagos, alentaron al Gobierno
Conservador a formular un plan que refrenara la política de precios de los
patrones, así como también las restricciones del salario. Las uniones, sin em.
bargo, se rehusaron a cooperar. Nuevamente, en 1961, bajo otra crisis en la
balanza de pagos, el Congreso de la Unión de Comerciantes se rehusó a
sostener el pedimento del Gobierno Coruervador acerca de un salario congelado temporal. Un año después, el gobierno publicó su Diario Blanco sobre
politi::a de ingresos, que invocaba aumentos de saJarios basados en la tendencia
de la productividad agregada. El Diario pedía, específicamente, aumentos en
los salarios de entre 2 y 2.5% Más aún, el gobierno estableció la Comisión
" SCHll'F, op. Út., pág. 19.
'" Ibid., pp. 21-24.
'" Uu1AN y FLANAGAN ,

Ibid., p. Jt.

Nacional de Ingresos la q
te ,
1
fines sobre el salario 'si am;:: ~~oe 1~der -de inspeccionar y reportar, con
de acuerdo. Las un.i~nes com:rciales
nuevo a cooperar.~1

~rir:~~;

:~mo los empresarios, estaban
' m embargo, se rehusaron de

.
Aunque el gobierno había establecido un
prec10_ tope de 2.5% para los
aumentos de salarios en 1962 el rome .
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0 e e esa cantidad En I
· ·
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Consejo Nacional de Desarrollo Eco , .
·
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.
. .
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como 1a meta intermedia d 1
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Su proyectado aumento de sueldos y sal .
'
. ingreso agregado.
del _porcentaje propuesto d
. .
anos, que sena cons1Stente con el total
.
e crecimiento se fijó del 3 al 3 S% E
of1ciaJ en el precio tope de I saJ .
ste aumento
edl 2.5% al _3.5% tenía poco, si algún
efecto, en el mercado para :;
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•,
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en octu bre d e 1964 pro
'
movm una nueva política voluntaria d .
.,
e mgresos, en
mayo de 1965. Esta política tenninó cuando se
legal, que tuvo vigencia de ¡'ulio de 1966 . _est.adblcc10 un congelamiento
'd d
a Junio e 1967 Tal pe 'od r
segw o urante un tiempo de "mocle _, ,. El
· .
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al final de 1969 EIG b. . L
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de ingresos en diciembre de 1969· pero d b.d
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En ténninos generales, la historia de la
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para frenar la p " h .
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la economía danesa. Más aún, debido al sistema ~:~10s que peo~~~~ en
en el ~undo, la tasa de cambio entre los daneses y las m~d~ cam~10 tJ~~a
extranJeras no podrían acomodar la inflación doméstica sobre en c.ucu acmn
marca se valoraba ella misma fuera de los mercados mundiales,

r::~::~~

" /bid., p. 17.

10

11

SCHíFF, op. cit., pp, 6-8.
UU1AN Y FLANAGAN, op. cil., pp. 17-23.

• /bid., pp, 16-17.

816

817

�mal acogida en una situación en la cual las exportaciones son esenciales para
la salud económica de un pequeño país que descansa en gran escala en el
comercio internacional.
En marzo de 1963, el Parlamento Danés sancionó los diferentes contratos
de sueldos y salarios existentes en el momento por dos años, a partir de entonces. La Ley, de hecho, no congeló los salarios debido a que los contratos
contenían cláusulas que sujetaban los c.ambios de salarios a los cambios en el
costo de la vida. Además, algunos ajustes (ueron pennitidos para aumentar
los salarios y sueldos para los trabajadores más bajamente pagados, tanto en los
sectores privados como públicos de la economía. Como Eric Schiff lo observa
en algunos otros países, en Dinamarca había wia tendencia a usar la política
de ingresos como un instrumento para cambiar la distribución del ingreso hacia la igualdad.34
El Parlamento también decreló la misma legislación que fue la base para
un congelamiento temporal de los precios, en los márgenes de prbvecl10, en
los dividendos, honorarios de directores y los subsidios para la agricultura. No
obstante las leyes y la maquinaria establecida para cumplirlas, la espiral sueldoprecio ptido ser observada nuevamente a principios de 1964. La pregunt.a era,
entonces, si resultaba posible mantener una política de ingresos y, de ser así,

qué forma debería tomar. 35
La respuesta del gobierno era eliminar los controles obligatorios de sueldos
corno herramienta de la política de ingresos. El Consejo Económico empleó
un sistema de guías para gobernar el total del aumento anual en los ingresos
de dinero. Sin embargo, debido a los continuos aumentos de sueldos y precios
y a la devaluación danesa, en 1967, el nuevo y más conse:ivador gobierno,
36
impuso nuevos controles de precios y márgenes de provecho, en 1968.
Es imposible saber lo que el movimiento de salarios y precios pudo haber
sido en ausencia de una política danesa de ingresos. En !a Tabla 1 podemos
vi;:r, sin embargo, lo que en efecto sucedió a las ganáncias por hora en la
manufactura y construcóón, asi como también el índice de precios del consumidor. Usando aún un criterio liberal para la evaluación, parecería que ambos,
salarios y precios, estuvieran lejos de ser estables y que los aumentos de salarios
fueran aproximadamente el doble de grandes que aquellos para lm precios.
Más aún, mientras las figuras en la Tabla no lo muestran, los costos de la
unidad laboral en la manufactura, de 1963-1969, fueron alrededor del 140%
del niYel de otros 12 países mejor industrializados de Europa. En los cuatro
" ER1C Sclfll'F,

Política, de lng,esoj en el Exterior II. Washington American Entcr-

¡,rise lnstitute, 1972, pp. 44-45.
"' I bid., p. 46.
• Ut.JJ.A:-1 y fLANACAN, ,:,p. cit., pp. 1'1)-143.

818

:ño.~ precede.ntes a la ??lítica de ingresos, los Costos de la unidad laboral daesa ¡fuero? _Justamente iguales a aquellos en los otros 12 países." Parece claro
ª pohnca de ingresos en Dinamarca no está trabajando efectivamente.38

que

Tabla J
INGRESOS DANESES y EL INDICE DE °PRECIOS DEL CONSUMIDOR
AUl,-IENTOS OEL PORCIENTO SOBR.E EL AÑO EN PROCESO

Afio

Ingresos

1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971

12.0
11.8
9.1
11.6
11.6
11.1

13.2

Indice de Precios
del Consumidor

6.1
6.9
7.7
8.0
3.5
5.9
5.2

Ingresos por hora en la manuf~ctura y construcci6n·
PUENTE·· E ~·e Seh.ff
· de Ingresos en el Exlianjero.
.
1 , p 0 l'itica
Instituto Ameri
E
sana!, 1972, p. q7_
cano mpre-

Canadá es el país más reciente en adoptar una política de in!?re.S
Co
los Estados Unidos, en muchas formas Canadá cubre una J,,r&lt;r "', os.
~o
fica ti
· d
.
-.,a area geograba .~ d ene un ~tpo e gobierno federal y una población heterogénea con trad J ¡ ~entralizado Y mercados de productos. Aunque plagada por muchos
ti e os mismos ~ro~l~mas de la mayoría de las otras naciones mejor industriad:~as, Ca~iad~. oficialmente ~10 adoptó una política de ingresru; hasta después
. a pHbl.icacion por el gobierno del DiariO Blanco en diciembre d 1968
Fmalmente
'
· económico
e
d
, sin em bargo, un 1cnto porcentaje del crecimiento
el•
esempleo en aumento y la elevación de la inílación incrementaron I p '.•
para tomar Ia dec1S1on
· ., d e hacer algo en la política acerca
'
a resmn
de estos problcm
. bl ec1endo
•
. E!. gobierno re spon di,o esta
una CoriJlsión de Precios e fngre"'" as.
JUJUo de 1969 S f'
= en
ha
· u lll era señalar los problemas creados por la inflació
cer reeomendaciones sobre cómo podía alcanzarse la estabilidad del pre:i:.
: S~llfffl', Polílica en el Exterior, pp. 49-53.
Vcasc a Bowen Northrup, ''Una Lecci6n para los EstadóS Unidos", Woll Strett
Jaurnal, Sept. 13, 1971, p. l.

819

�La Comisión entró en negociaciones con el trabajo, empresas y profesionales,
teniendo como meta organizar un conjunto de acuerdos que controlarían los
aumentos de precio e ingresos. Después de mucha discusión y grandes negociaciones, el Congreso Laboral Canadiense y la Confede.ración de Uniones de
Comercio Nacionales, dos de las organizaciones principales del trabajo en Canadá, rechazaron la idea de establecer represiones de ingreso específico.s:i
Audazmenle, la Comisión de Precios e Ingresos, presionó sobre esto con un
plan para comprometer la resistencia de los hombres de negocios a mantener
voluntariamente los precios bajo conlrol. Mientras éstos respondieron favorablemente a las peticiones de la Comisión, los miembros y el personal de la
Comisión trabajaron diligentemente para obtener la cooperación del trabajo
organizado. Mientras los empresarios aparentemente estaban dispuestos a stúrir
algunas presiones en sus márgenes de ganancias, cualquier éxito a largo plazo
de la política de ingresos dependía en cierto grado de la restricción del salario.
Los patrones no podían pagar continuamente de 8 a 10% de aumento en los
salarios, en tanto que la productividad se incrementara solamente del 2 a
2.5o/c:40
Con esta idea en mente, la Comisión de Precios e Ingresos promulgó un
conjunto de tarifas sobre sueldos y salarios, en 1970. Un parcentaje anual de
aumento del 6% fue impuesto como el limite tope sobre los salarios. Como
ocurre en otras naciooes con políticas de ingresos, las excepciones fueron reconocidas en cierta situación especifica. Aunque sostenidos por el gobierno federal, los gobiernos de provincia y las uillones de trabajo, rechazaron la tarifa
del 6%, Los aumentos de sueldo operaban entre el 8 y el 9% por año, en ese
tiempo. Desde que no había fundamento legal para el 6% establecido, la
Comisión simplemente renunció a la tarifa. Justamente un año y medio después de su iniciación, los patrones también descontinuaron su participación
en la política de ingresos. De hecho, el Canadá no tuvo por más tiempo tal
política. 41
Tal vez la adopción más dramática y sorprendente de una política de ingresos, oclllTió en agosto de 1971, cuando el Gobierno de los Estados Unidos
anunció un congelamiento de salarios y precios durante 90 días_ La economía
había operado bajo presiones inflacionarias des~e que el Presidente Johnson
intentó una "econorrúa de pistolas y mantequilla", en 1960. Grandes aumentos
en el slllllinistro de dinero, acompañados por grandes desembolsos del gobierno, tanto para tiempo de paz, como para propósitos de guerra, propiciaron
ScRJFF., ]bid., pp. 35-37.
.. lb.id., pp. 37-38.
.i fbid., pp. 39-41.

•

820

una gran tensión en la utilización de recursos y, como consecuencia, amnentaEstos aumentos de precios continuaron, como así predijeron
los monetaristas que sucedería, muchos meses después aún de que el Presidente NiJmn asumiera el cargo.
ron los precios.

La administración de Nixon usó restricciones de política monetaria tradiciollal, para tratar de frenar la inflación. Debido a los largos retrasos de
tiempo que ocurrieron entre la iniciación de un cambio en la política moneta1'ia
y los efectos de ese cambio, se produjo cierta mejoría en la lucha contra la
inflación, hacia e.! verano de 1971. Más aún, el desempleo había aumentado
a niveles polític-.amente intolerables. Como resultado, el Presidente creyó que
no podía esperar más para la ad.opción de una política monetaria que tuviera
efecto y frenara el persistente aumento de los precios. Invocó la Ley de Estabilización Económica que el Congreso de los Estados Unidos aprobó en 1970.
Esta Ley permitió al Presidente utilizar ambos controles: los de salarios y los
de precios.

El congelamiento original de salario--precio de 90 días, que empezó en agosto
de 1971~ se prorrogó en noviembre de 1971 y continuó hasta enero de 1973,
cuando el Presidente Nixon abolió tanto la Comisión de Precios como la Junta
de Pagos que habían estado controlando los precios y los salarios, respectivamente. En lugar de estas últimas, la administración estableció un Consejo de
Costo de la Vida, al que se le responsabilizó de la administración de la III
Fase de la política de ingresos del Presidente. En efecto, la Tercera Fase
representa un retomo a la política voluntaria de indicadores practicada en
Inglaterra de 1948 a 1950 y en los Estados Unidos entre 1962 y 1965.
Resulta difícil juzgar acerca del éxito o del fracaso de la experiencia de los
Estados Unidos con un sistema de control de salarios-precios obligatorio. El
período de tiempo en el que tal poütica estuvo operando fue breve y estamos
aún muy cerca del mismo para ser capaces de hacer una efectiva evaluación.
Sabemos que, el suministro de dinero aumentó al 8% en 1972 y de que la
economía está creciendo rápidamente. En consecuencia, el porcentaje de desempleo es menor que cuando el gobierno .inició la poütica de ingresos, en 1971.
También sabemos que el porcentaje anual de aumento en el indice dPI precio
de! consumidor~ alcanzó su mayor alza en enero de 1971, siete meses y medio
completos antes del congelamiento de salarios-precios en agosto de 1971. Más
a(m, el porcentaje de aumento en este índice continuó decreciendo hasta bien
entrado 1972, cuando empezó a aumentar casi a mitad del año. A final de
marzo de 1973, los awnentos del precio del consumidor tuvieron el porcentaje
más alto obsen•ado en 22 años. No obstante, tendremos que esperar una más
completa información antes de obtener una completa y efectiva evaluación
de este experimento, el más reciente en la política de ingresos.

821

�¿ Qué se puede decir acerca de la política de ingresos? Los proponentes citan
la necesidad de controles sobre salarios y precios, para eliminar las expectativas
inflacionarias. Algunos defensores argumentan a favor de los controles permanentes debido a que la inflación ha llegado a ser el tema permanente de
la economía de los tiempos modernos. Creen que hay factores existentes, de
carácter sicológico, institucional y eslructural, que hacen que las econonúas
estén más inclinadas a la inflación que en el pasado.t 2
Por su parte, los antagonistas de la política de ingresos estiman que inter•
fiercn en los trabajos del mercado libre. El resultado es una ineficiente asig.
nación de recurws. Más a6n: incertidumbre y desequilibrio en los precios
de los productos y el trabajo; una nueva y grande burocracia gubernamental
son fraudulentamente impuestas sobre la economía. Y, en suma, al mismo
tiempo, la energía estéril y la frustración, causadas a los individuos, al intentar
cumplir con las variadas y a menudo confusas directrices del gobierno. Muchas
libertades esenciales, tanto personales como económicas, deben ser reducidas.~ 3
En conclusión, tal vez sea seguro predecir que, a pesar de las grandes defi•
ciencias de la política de ingresos, los políticos continuamente recurrirán a su
empleo para tratar de acabar a cm1o plazo con los problemas inflacionarios,
de desempleo o los de la balanza de pagos.

LOS POBRES Y LOS RICOS EN EL MUNDO DE HOY
f'Rop. C. A.

CANNl!OIBTER

Doctor en Economía
lrutituto de Jovestigación Económica
Nueva Zelanda
(Traducción del Lic. Alberto García Gómez)

CUANDO CONSIDERAMOS A los pobres y a los ricos del mundo de hoy, tenemos
que comprender que la gente pobre está viviendo como la mayoría de algunos
países, tales como Ja Inclia y Pakistán, mientras en otros países, los ricos, están
viviendo como en los Estados Unido y en el Canadá. Esto no significa que
no haya gente rica en los países pobres, ni gente pobre en los países ricos, como
es el caso de los negros en los Estados Unidos. Sin embargo, es la vasta
mayoría la que es pobre en los países pobres y, en otro aspee:to, hay una
vasta abundancia en los países ricos, al grado que dichos países podrían ser
llamados países "ricos".

Esta distinción divide al mundo en dos grupos: los que "tienen" y los que
"no tienen", Los economistas y políticos llaman a los que no tienen o a los
pa~ses pobres, países "en desarrollo", ya que nadie, y ningún país, quiere ser
llamado "pobre", por considerar ésto como una clase de calificación denÍ•
grante o de.sagradable.
Por consecuencia, los países ricos son llamados entonces países "desarrolla.
dos", y así el mundo está dividido en dos grupos: los países "desarrollados"
y los "en desarrollo".
¿Qué queremos decir exactamente con ésto y qué hay detrás de ello?

e1 THOMAs'M. HuMPJIIUIY, La. uonomla dt las palíti,a1 de ingre.ros, Federal Reserve
Ba.nk oí Richmond Monthly Review, Oct. 1972, p. 9.
., Para una excelente discusi6n de los muchos aspectos de las poüticas de ingresos,
véase a Martin Bronfenbrenner, Teorla de lo distribuci6n del ingreso. Nueva York y
Chicago, Aldine Atherton, 1971, cap¡tuJo 17.

822

"Pobre" y "rico" es, básicamente, wia distinción basada en cosas materia.
les, en condiciones económicas. Por consecuencia, tenemos que considerar la
distinción en primer lugar desde el punto de vista del economista al tratar
sobre estos aspectos .
El economista caracteriza a los países en desarrollo como países con un bajo
nivel de vida para una gran mayoría de su población. Estos países tienen

823

�grandes y complejos problemas en sus intentos por mejorar la suerte econÓ•
mica de sus muy a menudo grandes poblaciones.
Examinándolo con más detalle, los países en desarrollo tienen las cuatro
características siguientes: l) su economía depende de unos cuantos artículos
de exportación; 2) tiene problemas con el financiamiento de su desarrollo
económico; 3) un deterioro drástico de sus condiciones de comercio; y 4) problemas con la rapidez de su creciente población.

1. Su economía depende de unos pocos artículos de exportación:

11

Esto puede ser ilustrado contemplando la dependencia de exportación de
una sola mercancía, que es lo que prevalece en los países de América Latina,
como así se sumariza en la Tabla l. Esta dependencia de exportación hace a
esos países en desarrollo mucho más vulnerables en su economía que los países
desarrollados, como, por ejemplo, los Países Bajos. Cuando vemos las estadísticas de exportación, se hace claro que tal país no depende sólo de un
producto de exportación: los artículos de exportación son tan variados que
no hay un artículo que sea sobresaliente. Así, cuando la demanda de cigarros
holandeses fuese repentinamente reducida del todo a cero -debido a que la
genle ya no quiere fwnar más--. Holanda no se vería en problemas con sus
exportaciones, ya que hay otros muchos artículos que son exportados y los
cigarros suponen sólo una pequeña cantidad del total de las e&gt;..l)Ortaciones.
Pero ¿qué sucedería si la demanda mundial de café se redujera a cero, debido
a que el café es dañino para el corazón? Significaría una catástrofe para países
como Colombia y Brasil, que perderían el 77% y el 58%, respectivamente, del
total de sus ingresos de exportación.

2. Todos esos poi.res tienen grandes problemas para financiar su desarrollo.
Puesto que necesitan enormes cantidades para su desarrollo económico, mien.
tras que los medios de que disponen son muy limitados.
3. El deterioro de las condiciones de comercio.

¿Qué significan las condiciones de comercio? Es la relación entre sus precios
de exportación y los precios de importación. Esto quiere decir que, cuando
sus precios de exportación están subiendo o sus precios de importación bajan,
y así puedan comprar rus importaciones más baratas, sus condiciones de co.
mercio mejoran y, en el caso opuesto, se deterioran. Cuando consideramos,
por ejemplo, qué está sucediendo a los precios de exportación e importación
de un país como Nueva Zelanda, que tiene los mismos problemas a este respecto que los países en desarrollo, ya que posee la misma clase de productos

824

de exportación (productos agrícolas) y la misma clase de productos de ím.
portación (mercancías manufacturadas), entonces vemos que los precios de
exportarión se están quedando atrás de los precios de importación. En el
esquema No. 1 ésto se ha ilustrado para un período más reciente. Este dete•
rioro de las condiciones del comercio en los países en desarrollo, tiene como
consecuencia que constantemente surgen problemas para obtener suficientes
ganancias de exportación para el pago de sus importaciones. Es tan obvio, que
el Fondo Monetario Internacional, explícitamente ha establecido que está dis•
puesto a ayudar a esos países con financiamientos compensatorios, si están
ex.perimentando un déficit temporal en el total de las ganancias de exportación,
mayormente atribuibles a circunstancias fuera de su control.

Tabla I
M:ÁS DE

50%

DE DEPENDENCIA DE EXPORTACIÓN DE LOS
PAÍSES LATINOAMERICANOS

Promedio 1957--59

País

Venezuela
Colombia
Cuba
Guatemala
El Salvador
Panamá
Chile

Haití
Bolivia

Brasil
Ecuador
Uruguay
Costa Rica
Honduras

Porcentaje del Total de las
Ganancias de Fxportación
Derivadas de una
Comodidad

92% (petróleo)
77% (café)
77% (azí1car)
72% (café)
72% (café)
69% (plátanos)
66% (cobre)
63% (café)

62% (hojalata)
58% (café)

57% (plátanos)
54% (laoa)
51 % (café)

51% (plátano)

Fuente: Comité poro .d Derorrollo Eeon6mico, Cooperación para el Progreso ,n ,lm/.
riea Latina, Nueva York, 1966, p. 27.

825

�¿ Cuáles ron las razones que determinan rl deterioro dc- las rondidoncs dcromerl."io de !(,.. paÍSC'S en d&lt;"!.J.rrollo? Hay varias. MenrionaremOll cuatro·

Rsq11, mll 1
Drn-'IUORl:t.ACIÚN 01' 1.AS CON l)IGIONES m: COMERCIO

I. L M productos sínléticoi e.ttán rn:mpla.zando los royos. Las ramisas de
ah;oclón y Jos trajes de lann que tuvimos en el pasado, se han ttCmplazado
por camisas de nylon y trajes hechos con fibras elaboradas por el hombre. El
hule natural ha sido repuesto por el hule artiíidal. El cambio ~ignifica una
di~mínurión en la demanda de los produrtos de exportación de los países en
desarrollo, lo que es una de las causas del N'7.agO de sus precios de exportación. füto ll{'Jl:ó a ser un problema tal, que en la Primera Conferencia de las
NacionM Unid;1s sobre Comercio y Desarrollo, llevada a cabo en Ginebra,
('n 196-1. se debatió oobre planes para ayudar a los productores de materias
prima~ naturales a enrararse con la creciente competencia de los productos
sintéticno;. Loo;: paÍ!óCS en desarrollo acnrdaron entonces que nl're;ibban un
pJ"Oí!ratna de investigación y desarrollo sostenido, para combatir en esta batalla.

JI. Los paí.1n desarrollados están gastando su in¡:rno adicional rn otrar
dirueio,1n Los países ricos csL-\n volviéndose más y más ricos; pero su ingreso
adicional no u utilizado para comprar los produck&gt;S de los países pobres. En
lugar de comprar, debido a sus in_i,-esos más altos, café, algodón, lana y otros
productos agrícolas que son producidos por los países pobres, este in.gres&lt;&gt; adi.
cional ~ u~ en un campo dl' gasto completamente diferente, como hoteles,
motelrs, sc-nicios, "iajes, salones de belleza, peluquerías para da.mas, dcportl."S,
doctores, dentistas, enknncras, salud, educación, diversión, etc. Cuando se es
rico, sólo se puede llenar el estómago una vez al día y se tiene un sólo cuerpo
para ponerst un traje en cada ocasión, mientras las otras posibilidades son
mucho más numerosas y atractivas. Cuando uno le pregunta a alguien qué
haría si de pronto recibiera un millón de dólares, la respuesta e~, la mayoría
de las veres: No comer o tomar más; pero sí hacer un agradable viaje, o
comprar prodoctos industriales ( automóviles, etc.) de los países ricos. Esto
si~íica en loda la extensión de la palabra, más demanda para los productos
de los países ricos y no un aumento relati\'O en la demanda de produrtos de
los países pobres. En consecuencia, los precios más altos son para los productos
de importación de los países pobres y no los más altos precios para sus produc•
tos de exportación. En otras palabras, Wl deterioro constante en sus condiciones
de comercio.

III. Técnicas mejoradas han aumentado el suministro de lo.1 producto.1 de
paísts pobres. La "revolución verde" incrementó la productividad y rfi•
cit•nda de 10!1 países pobres con métodos más modernos¡ pero si esta aumentada
producción llega al tnl'rcado mundial y encuentra que la demanda mundial
aumenta, entonces este esfuerzo conduce sólo a un sobre.suministro de los

101

826

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1964-1972 (Alms J unio)
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t'ui::.n.s: Anuariu O/icfof de Nu,va Ztfand,a, 1972, Oepart:unento de Estadí3tica.- -Wclling•
t"n. Captacúfo Extnior Mrnwal de fü1adlslicas, Dcparumento de E.sudístic:u
Wellingt.,n.
•

�productos y, por consecuencia, a un deterioro de sus condicíon~ de comercio.
Esto es, como lo dijo Emile Lamal, cuando se consideró el drsarrollo del
precio de los productos minerales y agrícolas en 1969: "Como ya se ha mencionado aquí hace un año, el progreso técnico revolucionario ha causado el
desarrollo y creci.miento de la capacidad de producción de los productos agríco•
las y mineros más allá de las necesidades y carencias inmediatas de esos prod uctos" .1
En el mismo análisis, se menciona, cuando se está tratando sobre la sobreproducción del trigo y de las grasas, que la restricción de la produccí6n en los
Estados Unidos es constantemente neutralizada por el aumento de la productividad.2

IV. Barrerru generalizadas sin aranceles en los países ricos en contra de los
productos de los países pobres. Las barreras sin aranceles en el comercio, son
restricciones de importación, no poi- la vía de aranceles, sino por la de un
sistema de cuota. Por ejemplo : las importaciones entonces se restringen a una
cierta cuota, y por encima de esta cantidad las importaciones están prohibidas.
Estas barreras de comercio de los países ricos significan que el suministro en
aumtnto de los países pobres está llegando al mercado mundial con muy ]jmitadas posibilidades de exportaci6n, y más aHá de estas limitaciones el país no
es capaz de exportar, aunque proporcionara sus productos gratis. Estas barreras
de comercio significan, por consecuencia, limitadas posibilidades de exportación, reduciendo a precios más bajos las exportaciones de los países pobres,
o, en otras palabras, conducen a un deterioro en sus condiciones de comercio,
¿Por qué los países rjcos están protegic.ndo sus mercados nacionales tan estrictamente en contra de las e:,.-portaciones de los países pobres? Primero tenemos
que damos cuenta de que esas exportaciones son, en su mayoria, exportaciones
agrícolas. Entonces tenemos dos razones:
a). Si los países ricos no -protegieran a sus campesinos en contra de las
importaciones baratas de los países pobres, esto significaría que tales campe.
sinos se enfrentarían al trabajo sin ganancias; las granjas tendrían que cerrarse,
la agricultura se vería reducida y, en caso de guerra o de otras emergencias, el
país no seria capaz de alimentar a su población. T6mese, como ejemplo, a los
Países Bajos: si abrieran sus mercados y se especializaran en producir productos
manufacturados, jamás serían capaces de alimentar a su población, si alll se
produjera otra guerra o una emergen da cualquiera

b). Los campesinos son también votantes y, en un país demócrata, e1 Go' Analiz.e et Prévision, Chroniques d'Actualité, Coojoncture des Matiere:i premiéres,
S.E.D.E.J.S., París, 1969, p. 205.
• /bid., p. 215.

827

�biemo en el poder quiere permanecer en él y, por consecuencia, quiere complacer a tantos grupas en su país como sea posible; quiere naturalmente, tener
los votos de los campesinos también.

, .
.
4. T odos los países en desarrollo tienen problema.s con el rapido crecimiento de su población. Desde que esos países se encuentran subdesarrollados,
una gran parte de su población no p uede. leer. Aunque el porcentaje de analfabetismo de todo el mundo mejoró durante el período 1950-1960, de 44.3%
a 39.3%,8 permanece aún muy alto, y esto es particularmente cierto para los
países pobres. Si más de una tercera parte de la población mu~dial no puede
leer, tampoco puede :.aber algo acerca del contrnl de la nata!~d~ Y. la _planeación familiar, y más aún, no puede leer un libro o un penod1co s1qwera.
Para hacer corta esta larga historia, si el ingreso nacio~al aumenta, ,es_to es
sobrecompensado por el aumento de la población, y el mgreso per ca.pita se
está viniendo abajo o, en otras palabras, el país todavía perman~e pobre.
Entonces no hay mucho dinero disponible para escuelas y educaoon, Y por
0

Esquema 2

consecuencia, la población continúa ignorante y pobre. Aún si el país pudiera
construir escuelas y ofrecer más educación, cuando la gente es pobre, los niños
solamente pueden ir a la escuela solo el primer año; después tienen que salir
para hacer algún dinero y ayudar a que la familia sobreviva. Así es que ya no
pueden ir más a la escuela, debido a que tienen que sobrevivir y quedan ignorantes. Continúan no siendo capaces de leer algo acerca de la planeación
familiar y el control de la natalidad. Esta es la razón por la cual el profesor
Bos manifestó que el crecimiento de la población en los países no-occidentales
podría llevar a una disminudón proporcional del ingreso per cá¡,itn. 4 Que ésto
está sucediendo en un mundo real, puede deducirse de la crudeza de los hechos. Cuando consideramos el porcentaje de crecimiento anual por cabeza,
sobre el período 1961-1968 por el PNB en el factor costo, puede verse que
los siguientes países tienen un porcentaje de crecimiento negativo entre O y

-2%:

5

Gambia
Malagasy
Congo (Kinshass )

Nigeria
El.

Sudán
Rep. Centro Africana
Ghana
Senegal
Chad
Niger

CAMBIO DE LA ESTRUCTURA DE LA ECONOMÍA DUR;'NTE
EL DESARROLLO ECONOMlCO

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Entonces hay otra característica notable del desarrollo económico: que allí
hay un cambio en la estructura de la economía sobre el período de desarrollo
económico. Este rasgo puede observarse en el pasado de los países más desarrollados y también en el presente de los países en desarrollo.

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Foun.e:s: Departamento de Estadística del Trabajo de los Estados Unid?3; D?a~tade~to
de los Censos de los Estados Unidos ; Departamento de Econorrua Agr e.o
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Estados Unidos. Tnformalion. P(etUe Afmanac.,_Atlas and . l".~arbook., 1~72, p. l 22,
Charles P. Kindlebcrge:r, Duarrollo Econ6mzco., 2a. edieion, p. 178.
• Ayuda a /q educaci6n en los países menos desarrollados. O.E.e.O., abril, 1971 , P· 7.

828

¿ Qué vemos en el pasado de los países ricos como, por ejemplo, los Estados
U nidos? Que ha habido un cambio en la estructura de la economía lejos de la
producción primaria hacia un aumento de la producción terciaria. Cuando
figuramos, por ejemplo~ para los Estados Unidos, el porcentaje de la fuerza
laboral destinada a la primaria (agricultura, pesca, etc.); secundaria (manufactura, edificios, etc.) y producción terciaria {servicios, etc. ) en el pasado,
entonces hay un cambio nota.ble, como se ilustra en el esquema No. 2. El mismo
' Ver Quod Novum., 9 de febrero de 1968, p. 4.
• Véase h Tabla del Crecimiento publicada en The Eco numút , 30 de enero de 1971,
p. 53.

829

�cambio está teniendo lugar en los países menos desarrollados de hoy o puede
esperarse. que así suceda en lo futuro.
¿ Cuáles son las caraclerísticas de los países más desarrollados? Lo opuesto
a las caracterlsticas de los países en desarrollo. Han mejorado las condiciones
de comercio debido a que sus importaciones de materias primas para su producción marmfai::turada no ha aumentado mucho de precio. Pueden beneficiarse de una producción en gran escala y por la alta sofisticación de sus
productos industriales especializados, hechos posibles por una larga historia
de desarrollo industrial. Hay, sin embargo, también, países intermedios, como
México, que han progresado mucho más allá de su status en desarrollo, al
grado de que ha alcanzado una etapa intermedia de desarrollo.
Esto nos trae a la pregunta: ¿No deberíamos dividir al mundo en tres
grupos, en lugar de dos., o sea: en países desarrollados, países en desarrollo
y países a la mitad del camino?
Hay otros individuos que no simpatizan con la simple distinción entre países desarrollados y en désarrollo. En la Primera Conferencia sobre Comercio y
Desarro!lo de las Naciones Unidas (UNCTAD), llevada a cabo en 1964, en
Ginebra, el economista japonés Dr. Saburo Okita, Presidente del Centro Japonés de Investigación Económica y del Centro de Desarrollo Internacional del
Japón, declaró que los arreglos deberían ser hechos por 13: u:ansición de ~~a
economía en desarrollo a una desarrollada y para los casos hm1trofes. Tamb1en
hizo notar que es necesario llegar a un concepto más definido de lo que constituye una economía en desarrollo o una economía desarrollada. Y tiene
que admitirse que no hay una definición oficial o generalmente aceptada acer~'l
de los países "desarrollados" y "en desarrollo". Es notable cómo las orgamzaciones internacionales agrupan a los países de diferente manera. Las Naciones
Unidas, por ejemplo, toman como países "en desarrollo" a todos los países de
Africa (excepto Africa del Sur); de América (excepto los Estados Unidos .Y
Canadá); de Asia (excepto Japón y Turquía); de Oceanía (exreplo Australia
Nueva Zelanda); pero no a países europeos. La OECD (Organi7.ación para
y
b" . 1
Cooperación Económica y el Desarrollo) en otro aspecto, tam 1en me uye a
Grecia, España, Yugoslavia, Malta, Gibraltar y Turquía. Pero aún hay oti:o
grupo compuesto de setenta y cinco países "en desarrollo" que emitieron la
Declaración Conjunta de los Países en D esarrollo en la Asamblea de las Nationes Unidas, Ja que precedió a la Primera Conferencia (UNCTAD), de
!964. Nueva Zelanda ha sido, por ejemplo, incluída en este grupo de pa1ses
''en desarrollo". Otro agrupamiento fue hecho en dicha Conferenria por setenta. y siete países "en desarrollo", que actuaron como directivos; una clase
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di! gruro de empuje internacional de los que «
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siete" fueron, a su vez, aunlentados a noventa y seis países "en desarrollo"

R30

y ahora son llamados los "setenta y s.iete" de los "noventa y seis". Durante
diciembre de 1971, publicaron una Declaración conjunta, pidiendo una nueva
división internacional de trabajo que aseguraría relaciones económicas más
razonables y equitativas, de acuerdo con la estrategia para el desarrollo, como
la trazada para la Segunda Década del Desarrollo ( 1971-1980).

Otra distinción entre los países "desarrollados" y ''en desarrollo", fue hecha
por la Junta de Comercio y Desarrollo, fomentada más o menos como organización permanente, como resultado de las Conferencias de la UNCTAD. Todavía, para entonces, otra división del mundo fue bosquejada por el Impuesto
de Igualamiento del Interés en los Estados Unidos en 1964. Tal impuesto se
estableció para desalentar la flotación de las emisiones de los valores extranjeros en el mercado americano. En 1965, el impuesto se extendió para incluir
los préstamos a largo plazo de los bancos americanos a los extranjeros. En su
aplicación, en 1965, se definió como "países menos desarrollados" a los ya
enumerados países desarrollados occidentales y a los países enumerados dentro
del Bloque Sino-Soviético.
Filialmente, las restricciones de los Estados Unidos sobre las regulaciones
de inversiones extranjeras de 1968, hicieron por primera vez una distinei.ón
oficial del mundo en tres grupos:
-

países más desarrolla.dos,
países menos desarrollados, y
países intermedios.

De cómo todos estos agrupamientos _diferentes están dividi.endo a lo.~ países
cada uno en su propia forma, puede ser visto en la Tabla No. 2, en la que una
selección de los países m(is importantes del mundo está listada de acuerdo con
la magnitud de su ingreso per cápila, expresado en dólares circulantes de los
Estados Unidos, para el año de 1970. Desde que los porcentajes de cambio
oficial de las diferentes monedas en circulación .no están siempre en línea con
la paridad del poder de compra, una corrección ha sido hecha. para obtener las
figuras del ingreso expresadas en dólares de los Estados Unidos, en línea con
la igualdad del poder de compra, vía los esquemas de comparación del precio
internacional de las Naciones Unidas y publicados en The Financia[ Tim.es.
Para algunos paises, han s.ido usados esquemas que ya habían sido co1Tegidos,
mientras que para otros, se ha puesto más atención a la calidad de los productos, con objeto de obtener una comparación más realista. M..irando la primera
columna de la Tabla, un grupo pudo haber sido hecho de acuerdo con el
Prodm::;to Nacional Bmto per cdpita de cada país. Pero ¿dónde debería fijarse
la línea fronteriza? Paul G. Hoffman, de las Naciones Unidas, la estableció

831

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entre los países pobres y ricos en 300 dls. por año.8 ¿ Pero tiene sentido escoger
tal esquema para indicar la distinción? Parece corno si tuviera más sentido
trabajar con una zona, o con un grupo intermedio. En otras palabras, con una
clasificación de tres grupos, como así se hizo en la última columna de la Tabla.

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Considerando a los pobres y ricos en el mundo de hoy y haciendo una división del mismo en estos tres grupos (pobres, ricos e intermedios), puede uno
preguntarse cuál es la mejor forma para hacer esta división. ¿Por cuál criterio
deberá un país considerarse pobre o rico? ¿ De acuerdo con el nivel del pro.
dueto nacional bruto per cápita de nuestra Tabla 2? Este criterio tiene muchas
desventajas y puntos débiles.

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X6 provisión de teléfonos (X 100)
X7 Existencia de vehículos. de carretera (doméstico y comercial
X 8 consumo de carne en K g. por año.

X 100)

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De ésto, concluye por algunas vías, las siguientes dobles ecuaciones logarítmicas, que pueden usarse para comparaciones de ingreso entre países (Y)
Y
0.273
0,295x2
0.261x:e
0.109x1
Que ésta es una ecuación muy útil, lo bas6 en el hecho de que encontró
para esta correlación en los diferentes países, que él usaba una correlacióncoeficiente de

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+

+

0.974

.]eckerman considera la aplicación de este método puramente como un substituto para ]as comparaciones de cuentas nacionales a esca1a completa. Está
aplicado el método para una lista de países, para el afio de 1960, comparando
los datos con los resultados de usar porcentajes de cambio oficial para con,.
vertir los cálculos de cuentas nacionales de consumo privado. H a.ce notar que
su método está dando mejores resultados en oeasiones. T urquía parece, por
ejemplo, estar densamente sobrevaluacla con el método del porcentaje de intercambio, lo que la pone por encima del nivel de Italia. Beckerman piensa
que ésto no es muy realista cuando se llega a un nivel muy bajo, sobre todo

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Por consecuencia, ha habido muchos intentos para mejorar el método. Por
ejemplo, Wilfred Beckerman, del Centro de Desarrollo de la OECD, propuso
un nuevo método para medir el desarrollo de los países, con lo que él llama los
"indicadores modificados no-monetarios", "moclificados" debido a que muchos
trataron de hacer esto antes que él.7
Su método está basado en una descubierta, más que cerrada relación, entre
ciertos indicadores no-monetarios y el consumo real privado per cápita. Desde
que hay una reconocida y cercana relación entre el consumo y el ingreso (la
función de consumo de Keynes), el consumo privado de X figuras per cápita,
puede ser usado para calcular las figuras del ingreso nacional Beckerman llega
a la conclusión de que las siguientes variables explicativas per cápita, en volumen, deberían usarse :

7
Beckerman proporciona un sumario de los diferentes estudios que se han hecho en
este campo en su libro lntemational Comparis.ons of real incomes, Centro de Desarrollo
de la O.E.C.D., París, 1966, Cap. IV "Indicadores No Monetarios''.

839

�en Brasil, cuando el "método-indicador modificado no-monetario" es aplicado.8 Un sumario de sus ·resultados se da en la Tabla No. 3.9
Examinando todo lo que ha sido llevado a cabo para ordenar a los países
sobre una base de indicadores no monetarios, y comparándolo con lo que ha
sido hecho en el campo de los indicadores monetarios, no tenemos más que
llegar a la conclusión de que la clase de datos antes mencionada es la más
práetíca-en tanto no ~a sido hecho más trabajo en esta área-. El mismo
Beckerman lo siente también así y propone como un programa de investigación
futura: 10

a) . Comparaciones nuevas sobre el ingreso real deben ser hechas para los
países avanza.dos de la OECD.

b). Los países menos desarrollados de la OECD deben también ser llevados
a las comparaciones.
c). Algunas comparaciones experimentales también deben ser llevadas a
cabo para algunos países de ultramar, no miembros de la OECD.
d) . El modificado método indicador no-monetario, podría entonces aplicarse a un número muy grande de países restantes con medios estadísticos no
muy bien desarrollados.
Concluyendo, las siguientes razones pueden mencionarse para justificar por
qué los indicadores monetarios del Producto Nacional Bruto, per cápita, parecen todavía la forma más práctica y realista de ordenar a los diferentes países,
considerando las diferentes etapas de desarrollo económico, en tanto no se haya
efectuado más investigación en este campo :
L Como Beckerman lo explica en su estudio, los métodos que han sido
aplicados antes que introdujera su método no eran muy satisfactorios.11 Su
método de los Indicadores Modificados No-Monetarios, el que se publicó en
1966, está trabajando todavía con 1,960 figuras. Este hecho no es muy convincente de que sea muy fácil obtener los datos no-monetarios. Trabajando con
los indicadores monetarios en 1966, los datos pudieron ser coleccionados para
años posteriores a 1960. Esto significa que para obtener datos más recientes,
su método no sirve de ayuda, mientras ésto sea una de las cosas más importantes: ser capaces de obtener datos recientes para tener la posibilidad de
obtener resultados actuales.
lbid., Capítulo V, Un nuevo método propuesto.
' Ibid., pp. 36-37.
,. Ibid., Capítulo VI, Posible trabajo futuro.
11
Ibid., Capítulos 1-IV.
• BECKERMAl'í,

836

Tabla 3
COLOCACIÓN DE PAÍSES DE ACUERDO CON LOS INDICADORES

MONETARIOS Y No MoNETARIOs

lndice Real de Números del Consumo Privado

por Cabeza en

196()

(EUA 1960 = 100)

País
E.U.A.
Suecia
Canadá
Australia
Reino Unido
Dinamarca
Suiza
Nueva Zelanda
Noruega
Alemania
Francia
Bélgica
Países Bajos
Italia
Japón
Africa del Sur
Argentina
España
Venezuela
Portugal
Chile
México
Grecia

Brasil
Turquía
Egipto
Tailandia

Indicadores
No-Monetarios

100
77
77
65
62
59
59
59
57
56
54
54

45
31

29
26
24
20
19
17
17
13
13
12
10
6
4

Indicadores Monetarios

100
55
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57
50
47
56
56
35
41
47
48
31
22
13
36
19
14
32
12

21
16
16
6
27

-

4

2. Asumiendo que no hay ventaja del método no-monetario, en el sentido
de que los datos son tempranamente aprovechables, entonces el método de
indicadores monetarios es preferible, desde que la colección de datos es más
simple: sólo un dato para cada país, en lugar de toda una lista de datos.
3. Los notables resultados del método no-monetario de que Turquía está
837

�cerca de Brasil, en lugar de estar cerca de Italia, es también logrado con la
lista actualizada de los indicadores monetarios, de acuerdo con la primera
columna de la Tabla No. 2 arriba mencionada.
Usando los indicadores monetarios y agrupando al mundo en diferentes ca..
tegorías, ésto puede ser hecho de la siguiente manera:

l. Los países menos desarrollados, con un ingreso per cápita de 100 dls. o
menos.
2. Los países en desarrollo. Es difícil poner en figura límite más arriba
para este grupo. ¿Deberemos poner aquí el límite, como lo hace Paul G. Hoffman, de las Naciones Unidas, entre los países más y menos ricos, a 300 dls.
por año?
3. El grupo intermedio, conteniendo países que se están cambiando de un
grupo a otro y también países que tienen las características de ambos, tanto
de los en desarrollo, como de los desarrollados.
4. Los países m.ás desarrollados; el problema está aquí de nuevo. ¿D6nde
ponemos el límite? Algunos creen que en 500 dls., pero otros creen que es una
estimaci6n muy alta.
Habiendo considerado los datos esenciales de los países pobres más en detalle, es interesante también centrar nuestra atención en los países ricos.
Debido al más y más gradual progreso económico, en estos países el nivel
de vida está subiendo y están terminando en una especie de sobre-desarrollo,
con las siguientes cuatro características:

l. Falta de verdadera libertad de selección
2. Falta de actividad física
3. Sobrenutrición
4-. Tensión física
l. El primer punto mencionado, la falta de verdadera libertad de selección,
ha sido ilustrado en una película norteamericana llamada El Ser Querido.
Esta película establece con claridad que hay algo deprimente acerca de la
"forma americana de muerte". Se dice que en los Estados Unidos la realidad
de la muerte ha sido disimulada por un elaborado atavío de pomposos entie.
rros y prácticas diseñadas para inmortalizar el cuerpo del "ser querido". Esto
incluye ataúdes impermeables de bronce pulido costando 3,000 dólares o más.
El cuerpo del "ser querido" es transportado en una carroza fúnebre, Cadillac
"El Dorado", que cuesta no menos de 14,000 dólares y detrás del féretro van

tos familiares y amig.os, llevados al cementerio en una flota de 4 o 5 limousinas,
Cadillac, cada una de las cuales cuesta alrededor de$ 9,000 dólares. Uno puede sorprenderse del porqué de todo ésto a Wl nivel de costo tan alto. ¿ Se debe
a que la industria funeraria está empujando así a Ja gente? Ciertamente, no.
Hay algunos casos en que la industria funeraria trató de hacer las cosas un
poco más simples y menos costosas. Pero entonces estuvieron per-diendo clientela. En segundo lugar, podríamos sorprendemos si estamos ante un nivel tan.
alto de costo, debido a que tales complicaciones son exigidas por la ley. Ciertamente, tampoco es el caso, ya que un cuerpo no tiene que ser embalsamado
si es enterrado dentro de las 24 horas después de la muerte.
La verdadera razón de porqué el funeral tiene que ser a un nivel tan alto de_
costo, es que, de hecho, ésto le es impuesto a la gente por la idea de qué es lo
que los vecinos puedan pensar y decir cuando uno haga todo por sí mismo
para ahorrarse los gastos. Daría la impresión de que "el ser querido" no lo era
tanto y de que esa gente era muy mezquina para gastar. Estamos llegando al
punto de que, debido al nivel de elevado ingreso, 1a gente está llegando a ser
refrenada en su elección. Esto es, como John R. Ericks lo dijo: "Si la industria
funeraria está enferma, es debido a que están operando en una sociedad enfer-·
ma".12 ¿Cuál es la enfermedad de esta sociedad? El sobre-0esarrollo. Otro ejem.
plo de la enfermedad se ilustra con un extenso informe acerca de cómo las
familias amerícanas, con un ingrew anual alrededor de 20,000 dólares, pueden
duramente vivir con sus salarios.13 Aunque este grupo contiene solamente el
2% más alto de la población con los más elevados ingresos, se siguen considerando ellos mismos pobres aún. Esto no sólo se debe al constante aumento del
costo de la vida, sino, fundamentalmente, a que tienen que hacer muchas cosas
que llegan a constituirse en una necesidad, por la misma razón expresada arriba: qué es lo que los vecinos podrían pensar o decir cuando uno lo hizo "sin·
eso" . . . Con el transcurso del tiempo, estas familias han terminado de pagar
las simples necesidades de la vida, tales como un horno que se limpia por sí
mismo; una puerta nueva del garage dotada con un ojo eléctrico (446 dls.);
el necesario reestucado y remiendo de la casa (6,000 dólares); simplemente no
se deja sobrante para una sana diversión. Así, aquí aparece de nuevo el que esa
gente está forzada por su alto nivel de ingreso a mantenerse firme con los v~ci-'
nos y son, de hecho, restringidos en su libre elección. Esta es también la razón
de porqué muchos americanos dejan el país para establecerse en otros en donde
esta competenda de ratas no es tan prevaleciente, como por ejemplo, Australia.'
2. La falta de actividad física: En los países sobredesarrollados, la gente se
u ERtcKs, JoHN R., El Ser Querido en Texas: Una Seeuela. The Daily Texan, 3 de.
mano, 1966, p. 5.
11
Véase la Revista Lile del 3 de febrero de 1969, pp. 58-64.

�inclina a emplear el automóvil, el elevador; a usar la sierra eléctrica, el cepillo
de dientes, el cuchillo para la carne, etc., lo que reduce sus posibilidades de
actividades físicas. Esto es, como la Asociación Médica Americana lo manifiesta
en su campaña de publicidad: ~ mayoría de los niños en América, aprenden a
caminar a los 16 meses y paran de caminar a los 16 años. En 1968, The Economist habló acerca del "proY,ecto de ley para la prosperidad material",H men.
cionando los resultados de este proyecto en Alemania. En este último país, cerca
del 70% de los asalariados están inválidos antes de que deban retirarse a los
65 años, a causa de esta falta de actividad física. La misma característica llega
a ser aparente allí, cuando los resultados de los exámenes médicos para el reclutamiento militar son considerados bajo los siguientes aspectos: aproximadamente el 25% de los jóvenes enlistados fallaron en la prueba, mientras que de
aquellos que la están pasando, el 15% no pueden hacer ya más caminatas de
cuatro millas.
3. Sobrenutricíón. En la sociedad sobredesarrollada la gente está cambiando
por completo la comida básica, más nutritiva, para llevar una pobre dieta de
propaganda, basada en convencimientos secretos; falta de tiempo (más tiempo
se necesita para el consumo extenso de la clásica comida), o suspirar por una
vida fácil. Y así, cambian de las más básicas comidas, tales como leche, legumbres y fruta, a azúcar (dulces) y grasas ( papas fritas, pescado frito y pollo
frito) . Particularmente, las tres últimas cosas están arruinando su salud en esta
forma:

- sobrenutrición: la gente está comiendo mucho; el Profesor Chittenden
prob6 que la gente, en general, en los países sobredesarrollados, está comiendo
el, doble de lo que necesita.15
.- Mucho azúcar ( Cocas, galletas, dulces, helados, pasteles, etc.)
- Mucha grasa animal, lo que significa el peligroso sobreconsumo de grasas
saturadas y colesterol

nión anual del Colegio Americano de Cardiología, en 1966, las mujeres, particularmente, fueron culpadas por el hecho de que muchos hombres están
sufriendo de problemas en el corazón. Las mujeres están sobrealimentando a
sus esposos con ricos platillos (aquí tenemos la combinación de los tres: sobrenutrición, mucho azúcar y mucha grasa animal) y los están protegiendo mucho, poniéndolos en un confortable sillón frente al aparato de televisión, en
lugar de hacerlos segar el césped o caminar una cuadra. Los médicos procla.
man que esta es la razón del porqué las mujeres están viviendo siete años más
en el promedio actual, que los hombres, mientras que hace una centuria el
promedio de vida era el mismo para ambos. Esto también explica los dolorosos
hechos de cada día, 1,400 americanos mueren por ataques al corazón y 500
por ataques cerebrales. ¿ Qué están prescribiendo los médicos en contra de
estos sombríos hechos de la vida diaria? Ejercicio y actividad física (que se
han reducido por nuestra fácil riqueza de vida) y menos comida. &amp;tablecen
que el promedio de adultos necesita cerca de diez calorías menos por día, por
cada año que pasa, para mantener su peso. Pero con un nivel de ingreso más
alto, -aunque de acuerdo con la Ley de Engel, la gente está gastando un
porcentaje más bajo de su ingreso en comida-, están todavía inclinados a
gastar más en comida en un sentido absoluto y, particularmente, en alimentos
con alto valor en calorías, tales como dulces, grasas, animales y bebidas aleo.

hólicas.
Estos hechos amargos pueden confirmarse cuando consideramos el cambio
en la expectativa de vida. Entonces vemos que, debido a estas consecuencias
de "sobredesarrollo", la expectativa de vida en los países como Estados Unidos
Y Nueva Zelanda, por ejemplo, están bajando por primera vez en la historia
como se ilustra en la Tabla 4.

La combinación de tales sobrenutriciones, grasas saturadas, colesterol y la
falta de actividad física, mencionadas bajo los puntos anteriores, nos conduce
a otra característica predominante del mundo sobredesarrollado, la arteriosclerosis: el endurecimiento de las arterias. Las arterias o líneas conducentes de
sangre al músculo del corazón, por sí mismas llegan entonces a entorpecerse
con los depósitos de grasas: es como una clase de moho biológico. En la reu1
• El Economista, 2 de mano de 1968, pp. 24-26. Alemania: El interior de cada hombre gordo.
11
Véase a la Dra. Kristine Nolfi, My &amp;periences with Living Food, Humlegaarden,
Dinamarca, p. 12.

840

841

�Tabla 4
ExPECTAT1VA DE VIDA EN LOS ESTADOS UNIDOS y NUEVA ZELANDA

Estados Uni&lt;/os
1

~

l

Año

Expectativa de Vida

Período 1

Expectativa
de Vida
Sólo [hombres]

1850
1890
1900
1910
1920
1930
1940
1950
1960
1965
1966
1967
1968

39 (Sólo Massachusetts)
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43 "
47
50
54
50
63
68
70
70
70
71
70

1880-92
1891-95
1896-1900
1901-05
1906-10
1911-15
192-1-22
1925-27
1931
1934-38
1950-52
1955-57
1960-62
1965-67

54.44
55.29
57.37
58.09
59.17
60.96
62.76
63.99
65.04
65.46
68.29
68.88
69.17
68.67

De la Tabla de Vida comparada para la expectativa de la vida del hombre o años.

FUENTES:

Para los Estados Unidos Oficina de los Censos, Departamento de Salud,
Educación y Bienestar, Servicio de Salud Pública; Reporte Anual. Estadlsticas
Vitales de los Estados Unidos. The lnformation Please Almanac 1972, El
Almanaque Americano 1972, El Almanaque Mundial de 1970 publicado
por Newspaper Enterprise Association.
Para Nueva Zelandia: Anuario Oficial de Nueva Zelandia de 1972, Departamento de E.tadística, p. 97.

El mismo fenómeno puede verse en otros países, como en Europa Occidental, donde, también, por primera vez en la historia, la expectativa de vida
de los hombres está declinando. Las estadísticas de salud son también sombrías en otra forma: las estadísticas de la Sociedad Americana del Cáncer,
indican que el cáncer atacará a dos de cada tres familias americanas, y que
también lo hará en uno de cada cuatro americanos ahora vivientes. Para muchos autores, el cáncer es también considerado como una enfermedad de una
sociedad sobredesarroUada, causados por tomar alimentos que son muy refi842

nados, muy preparados, muy horneados, coloreados artificialmente y a un nivel muy alto de consumo proteínico.1° Tiene que admitirse que en las áreas
de muy bajo subdesan'Ollo. el cáncer está a bajo nivel, como, por ejemplo,
entre los aborígenes australianos,17 indicando también que hay cierta relación
entre el cáncer y el desarrollo económico, vía de sobrenutrición y de mala
nutrición de las sociedades desarrolladas.

4. Tensión física. Pudiera ser que haya más tensión física en una sociedad
sobredesarrollada, pero ¿ cómo podríamos medirla? En Amsterdam fue hecho.
Por ejemplo, llevándose a cabo la verificación de que, dentro de un período
de diez años, los casos de suicidio en el Hospital Académico se triplicaron.
Alli observaron, a tra\'és de una extensa investigación, sus causas. Es notable
que tales causas se tomaron hacia el "sobredesarrollo".
De acuerdo con la investigación arriba mencionada, las causas pueden reducirse a los siguientes dos puntos:

I. Las relaciones laborales son menos personales. En el pasado, cuando la
economía no estaba como ahora tan sobredesarrollada, la gente trabajaba en
unidades más pequeñas y c1.1ando tenía algunos problemas personales los podía
discutir con su jefe y sus problemas podían resofverse o llegar a ser menos
apremiantes. Con más desarrollo económico, vino una más grande división de
trabajo más eficiente y unidades de producción más grandes; el trabajador
perdió su relación personal más íntima con su jefe. llegando a ser sólo un
número en una gran unidad. Ya no tiene a nadie con quien discutir sus
problemas; por consecuencia, tiene que resolverlos él mismo, lo que no puede
hacer, deprimiéndolo y llevándolo a un caso de suicidio.
II. Menos asistencia a la Iglesia. En el pasado, con menos desarrollo eco•
nómico, las gentes eran pobres en Holanda. Para compensar sus miserables
vidas diarias iban a la iglesia. Cuando tenían problemas, podían tener la
ayuda del ministro o del sacerdote. Con más desarrollo económico. recibieron
más educación, mayor ingreso; leyendo más y atendiendo a más eventos culturales, pudieron desarrollar sus propias personalidades. Llegaron a ser críticos de la iglesia y sintieron que podrían vivir sin ella. Tuvieron muchas otras
cosas, tales como deportes, etc., que les fueron atractivos. Por consecuencia,
" ARBUTBNOT LAm, SIR WILL!AM, El cáncer es una enfermedad de la civilizaci6n,
causada por la mala nutrición y la falta de movimientos digestiuos. Véase a la Dra. K.ris•
tine Nolfi, Levende Foede, pp. 78-98.
" Véase al Dr. Robert A. Good, Jefe del Departamento de Patología de la Universidad de Minnesota, en un reporte presentado ante el 570. Congreso del Colegio Americano
de Cirujanos durante octubre de 1971.

843

�ya no tuvieron tiempo para ir a la iglesia. La iglesia fue considerada como
opio para los pobres. Pero cuando el pueblo holandés se volvió menos aisistente
a la iglesia, tuvo también que resolver los problemas que discutían previamente con el clérigo, o tenían que ir con un siquiatra, que resu1ta más costoso. Aquí, nuevamente, en muchos casos, terminaron enfrentándose con los
problemas que no podían resolver por sí mismos, haciéndolos infelices y depresivos, guiándolos a casos de suicidio.

más joven, de volver a ésto de nuevo. Hay, por lo menos, 2,000 experimentos
comunales en operación en los Estados Unidos y muchos también en otras
sociedades con características de sobredesarrolio. Robert Hourlet, quien visit6
cincuenta experimentos comunales, llega a la conclusión de que esta. es la clase
de sociedad que vamos a ser forzados a adoptar. Sexo y drogas no están muy
mezcladas en ello como la gente piensa. Durante su viaje no vio muestras de
heroína o su empleo incrementado rápidamente.

Esto llegó a ser un fenómeno tal, que en 1970 se estableció un Centro de
Crisis en Amster-dam, para salir adelante con dichos casos de frustración. En
otras sociedades sobredesarrolladas. vemos las mismas características: en los
Estados Unidos, 250,000 personas por año tratan de suicidarse, de acuerdo
con un estudio de investigación. Los cálculos oficiales de suicidio -alrededor
de 22,000 para 1969--- no significan mucho, tomando en cuenta que todos
los casos dudosos se registraron como "accidentes''. Si .incluimos estos, también
entonces probablemente terminaremos a un nivel de 50,000 a 60,000 por año.
Tiene que asumirse que el porcentaje de suicidios en los Estados Unidos es más
alto que el porcentaje de accidentes de automóvil (54,000 en 1969, aunque
probablemente incluyendo muchos suicidios) .

4. Menos materialismo. En las sociedades más primitivas, la gente no es
muy materialista; como los Paupanos, en Nueva Guinea, las cosas les son
fácilmente indiferentes. Este es el caso, también, de porqué están viviendo más
sobre una base de grupo que sobre una de individualismo y propíedad privada.
Lo mismo vemos en la sociedad sobredesarrollada, en la que, en un aspecto,
el hombre que Ía ha hecho es tan rico que las cosas le son indiferentes en
forma fácil nuevamente (Roekefeller, Ford); mientras que en el otro aspecto,
tenemos la generación más joven de este grupo, la que ya no está muy interesada en el dinero, tanto en las cosas materiales como en ]as .inmateriales
que puedan mejorar su calidad de vida. También se dan cuenta que es mejor
dar que recibir. En la Sociedad Alternativa la gente no tiene interés en el
dinero.

Estas tensiones físicas causadas por el "sobredesarrollo" están llevando a
toda clase de desórdenes nerviosos.
Mencionemos algunos de esos otros aspectos:
1. Alimentaci6n. Como una reacción a la sobrecivilización en este campo,
hay una tendencia para comer de nuevo los alimentos más simples, menos
cocinados y menos refinados. Las tiendas de alimentos para la salud están
aumentando como hongos, también esti.mu1adas por la profesión médica, la
que proclama que debemos comer, en lugar de arroz blanco, pan blanco, azúcar blanca, macarrones blancos, tostados y corn flakes: arroz moreno, toda
clase de pan de trigo, de maíz, etc., y tanto, como sea posible sin cocinar,
como verduras frescas y frutas.

2. Construcción. Aquí también hay la tendencia a volver a una forma
más simple y primitiva, como vivir en caravanas y acampar en tiendas. Hay
de nuevo ansiedad por lo que los primitivos están haciendo, como una reaeción a las muy grandes y elaboradas residencias que hay que tener limpias y
cuyo mantenimiento es caro.

3. Comunidades. La gente primitiva vive en pequeños gru,pos; en ]a sociedad sobredesarrollada hay una tendencia, particularmente en la generación
844

Con ésto parece que el círcu1o se ha cerrado. Una especie de reloj del desarrollo puede construirse como un nuevo modelo para las cinco diferentes etapas
del desarrollo econónúco, como se indicó en la figura No. 3. Las cinco etapas son:

l. La sociedad muy primitiva. La gente está desnuda, habita en cabañas
muy prinútivas o en cuarteles; come en una forma muy primitiva, vive en
pequeños grupos y no es muy materialista; las cosas ]es son fácilmente indiferentes, como lo hacen, por ejemplo, los Paupanos en las tierras altas de
Nueva Guinea.

2. La siguiente etapa, es la sociedad menos desarrollada. Aquí la gente
se va a vestir mejor por sí misma. El Paupano usa zapatos ( que probablemente no le a justan ) , no porque sea más confortable ( ¡ oh, no, completamente
al contrario! ) , sino porque es un signo de riqueza y de distinción. Las condiciones de su casa están mejorando un poco, aunque todavía son muy primitivas; están viviendo en relación familiar, en lugar de un pequeño grupo. Se
están tomando más materialistas desde que se han extendido desigualmente
para construir sus propias pequeñas propiedades ; está empezando, como los

845

�"fedayi.nes", el campesino o trabajador agrícola en Egipto, quien no posee
ninguna tierra y tiene un promedio anual de ingreso de 12 dólares.18
3. La siguiente etapa es la sociedad intermedia. Aquí la gente tiene más de
un par de zapatos que realmente le ajustan; viven en una bonita y pequeña
casa; comen un poco más sofisticadamente; el vínculo familiar está volviéndose más fuerte ( a los egipcios pobres no les preocupa dar un niño, por ejemplo), ahora se inclinan a pensar más en términos de dinero; como el mexicano, quiere ahon-ar para dar un pequeño confort a su casa.

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4. La siguiente etapa es la sociedad más desarrollada. En ella la gente
come bien verdaderamente; tiene roperos llenos de ropa y calzado; ahora
viven en casas bonitas; están integrando su pequeño patrimonio familiar y,
por consecuencia, son muy exigentes acerca de! nivel social de los amigos de
sus niños, con los cuales, finalmente, podrían casarse. Están llegando a ser
extremadamente materialistas, prefiriendo evadir los impuestos oficiales sobre
la renta un poco, si no es mucho, y si pueden, manejan ésto de acuerdo con
su conciencia. Aquí, los grandes beneficios se logran debido a que el hombre
de negocios está inclinado también a engañru un poco a sus clientes. Los
negocios son un tanto sucios en cualquier forma. Las uniones laborales son
también tan materialistas, que no rinden más hasta que hayan recibido un
aumento de pago más aJto que su aumento en la productividad de trabajo,
forzando en esta forma la economía hacia una situación inflacionaria sin fin,
como las que hoy tenemos en la mayoría de los países occidentales.
5. La última etapa para hacer el círculo totalmente redondo, es la sociedad
sobredesarrollada. La gente está regresando a la misma forma de vida de la
primera etapa. Les gusta andar desnudos, comer las simples comidas naturales, ele. La cosa notable aquí. es que, si consideramos quién concurre a las
playas nudistas y a las tiendas de alimentos para la salud, nos damos cuenta
de que no son los pobres diablos~ sino la gente de la clase más alta. La gente
hace a un lado costosas y complicadas comodidades de su casa, a cambio de
una simple caravana u otras posibilidades de vivir al aire libre, como tiendas,
o quieren dormir a la intemperie o con un simple toldo. Es la gente que
Robert Houriet descubre en su viaje alrededor de las comunidades, los exdrogadictos y los ex-hippies, quienes fueron a tales comunidades en busca de
alguna rehabilitación natural.19 Aquí está la gente que ha reunido tanto dinero que quiere dilapidarlo y que está llegando a ser menos materialista; la

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"'4

'" VANGSJ, J., Plaidoyer pour la régulation des ,iaissances, in Je une Afrique, 31 de
diciembre de 1969, pp. 44-47.
'"HoURIET, RoBERT, Regresando Juntos. (Getting Back T ogether, 1971).

847

�gente que se cuida más para mejorar la calidad de vida, que coleccionar más
y más riquezas; la que, finalmente, se dá cuenta que es mejor dar que recibir.
Aunque es obvio que hay una especie de movimiento circular -y en esta
forma una especie de movimiento de reloj, el reloj del desarrollo- en el otro
aspecto, comparando las etapas primera y última, llega uno a la conclusión
de que hay una diferencia. Pudiera ser que la gente esté viviendo en muchos
aspectos, en la misma forma: nudismo, comida simple, etc., en la primera
y última etapa. Pero hay una enorme diferencia cuando uno compara, por
ejemplo, los aborígenes primitivos en Australia y las multitudes en las playas
nudistas de Francia, o los aglomerados campamentos a lo largo de la costa
belga en sus caravanas y tiendas.
Los últimos grupos causan una impresión más descansada y feliz que la
desagradable vista de los nativos desnudos de Nueva Guinea. Ello se debe a
que esos aborígenes no están particularmente disfrutando con el nudismo, ya
que no saben lo que es estar vestido con una corbata y un saco. Más aún,
están mortificados por toda clase de temores que los naturistas occidentales
no tienen. Es por eso que su aspecto es más impresionante: es el temor que
tienen por las enfermedades; el temor de ser molestados por los espíritus de
sus antecesores; el temor de guerra con el pueblo al otro lado de la montaña,
eso es lo que los deprime.

más realista aún y enfatizar los problemas del mundo en desarrollo, después
de ésto, el esquema puede ser completado con algunos hechos más :recientes
acerca de cuánta gente está incluida en cada categoría y cuál es su promedio
de ingreso, como se ilustra en la figura 5.
Aunque desde un punto de vista sociológico y humanitario, es interesante
distinguir este reloj del desarrollo y ver cómo hay ahí un cambio de tipo de
vida sobre el tiempo, considerando a los pobres y ricos en el mundo de hoy,
este reloj también atrae nuestra atención ante los duros hechos que siguen:

l. La distribución del ingreso es desproporcionada, inclinada hacia los ricos, en el sentido de que el mgreso está subiendo agudamente, como puede
verse en la figura 5.
2. La distribución de la población es desproporcionada, inclinada hacia los
países pobres, como puede verse en la Tabla 5.

Tabla 5
LA

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACfÓN MUNDIAL SOBRE LOS
PAÍSES RICOS Y POBRES -

Aunque hay muchas formas de similitud entre el grupo más bajo y el más
alto del desarrollo económico ( alimento, ropa, casa, grupos comunes, las cosas
les son indiferentes fácilmente), hay también diferencias:

Clasificación

- en el sentido de que la gente de la sociedad sobredesarrollada está más
consciente acerca de su despilfarro de las cosas y lo disfrutan como tal. Aunque los muy primitivos están haciendo lo mismo, lo hacen en una forma menos
consciente.

l. Los países menos de-

- en la sociedad sobredesarrollada, la gente goza más quitándose sus abrigos, corbatas y ropa; comiendo las cosas primitivas, viviendo a Ja manera
primitiva en campamentos y caravanas; mientras que la gente primitiva vive
de la misma forma, pero haciéndolo en un modo inconsciente, y más aún,
su alegría al hacerlo se oscurece por toda clase de temores primitivos, creencias

e ignorancia.
Los hechos significan que no estamos regresando a la misma etapa en la
que los primitivos comemaron, que no es exactamente un reloj circular, sino
más bien un movimiento llevando a la misma situación y estilo de vida, pero
a otro nivel. El reloj del desarrollo tiene que ser ajustado para obtener un
modelo más realista, como ha sido hecho en la figura 4. Para hacer el reloj

848

1968

PNB per cápita en
$ de E.U.

sarrollados

% de la Población

Mundial

$ 100 dls., y menos

51%

$ 100 -

16%

2. Los países en desarrollo

3. El grupo intermedio
4. Los países más desa-

$ 500 dls.

$ 500 dls., y más

33%

rrollados
100% Total
1
FUENTES:

1

Banco Mundial Atlas, Banco Internacional para la Reconstrucción y DesarrolJo 1970, y Hailstones, Mart.in y Mastrianna, Problemas Económicos Contemporáneos y Resultados, Compañía de Publicaciones Sudoccidental, Cincinnati, 1970, p. 462.

849

�200
4800

'\

'\

PAlSES MENOS
DESARROLLADOS

PAISES INTERMEDIOS

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SUBDESARROLLADOS

•-:.-.. NUOLEO REAL
DE PAISES

•• MUY PRIMITIVOS

Población en Millones
PNB por cabeza en 1971. Dólares.

1971

FueNTE: Producto Bruto 'Mundial. The Economist, 22 de enero de 1972, p. XVII.

3600
1032

población: 2300
PNB per
cápita:
204

'• MENOS DESARROLLADOS

Europa Comunista, Mediterráneos, algunos
de Asia del Pacífico, algunos latinoamerica.
nos
Población
600
PNB per cápita:
1800

500
2400

Promedio PNB per cápita:

Total de poblaci6n:

Europa Occidental
Japón
"Antiguos" Dominios Británicos
Población:
PNB per cápita:

PAISES MAS DESARROLLADOS

E.U.A.

SOBRF.-DESARROLLO
Población:
PNB per cápita:

Figura 5

INTERMEDIOS

''

Derrochan las cosas fácilmente. Temor
de enfermedades. Temen ser molestados
por los espíritus, la sombra de sus antecesores; temen la guerra, con la gente
sobre la montaña.

MUY PRIMITIVOS

REALISTA RELOJ DEL DESARROLLO

EL RELOJ DEL DESARROLLO CUBIERTO CON LOS HECHOS ACTUALES

Más conscientes en derrochar las cosas.
Disfrutan más su simple modo de vida.

SOBREDESARROLLADOS

EL AJUSTADO, PERO MÁS

Figura 4

�Tabla 6
EL

CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN EN LAS DIFERENTES
ETAPAS DEL DESARROLLO -

Etapa de Desarrollo

1971

Porcentaje del Crecimiento de la
Población por año

rápidamente, haciendo más difícil de vencer su pobreza, haciéndolos aún más
pobres. El hueco entre los pobres y ricos está aumentando; acelerado por el
hecho de que los ricos están mejorando su posición más que los pobres. Este
hueco creciente puede ilustrarse, por ejemplo, considerando la tendencia del
Producto Nacional Bruto, per cápita, durante un período reciente. (Ver Tabla 7).

Tabla 7
Muy primitivos
Corazón-duro de los países menos
desarrollados
Países menos desarrollados
Países intermedios
Países más desarrollados

}

FUENTE:

Años

Países Ricos

Países Pobres

1

1960

100

1961
1963

103
107
110

100
102

1964

116

1965
1966
1967

121
126
129

1

1962

2

Producto Mundial Bruto, The Eco1Wmist, 22 de enero de 1972, p. XVII.

Aquí estamos tocando los hechos más asombrosos de la distribución del ingreso: los que, de acuerdo con las estimaciones de 1968, más de la mitad de
la población mundial está viviendo en el grupo más bajo de los· paí.ses en desarrollo, con un promedio de ingreso per cápita de 100 dólares o menos. Nos
encontramos al mismo tiempo, con el problema básico de todo el campo del
desarrollo económico, que no lo es tanto como para que en él no haya diferencias; así como que ]a parte más grande de la población mundial está viviendo en estos países pobres. Es el prejuicio en la distribución del ingreso por
lo que el problema está aquí. Este prejuicio está llegando a ser peor desde que
la población crece más aprisa en los países pobres que en los ricos, como
puede verse en la Tabla 6
Concluyendo:

El verdadero problema de los pobres y ricos- en el mundo de hoy, es que
mucha gente está muy pobre y que las poblaciones pobres están creciendo más
852

= 100) en precios
constantes de 1966

(1960

Sobre 1

Sobre-desarrollo
TOTAL

T ENDENCIA DEL PRODUCTO NACIONAL BRUTO PER cÁPITA

2½

FUENTE:

104

107
111
113
115
118

Producto Mundial Bruto, The Ecom&gt;mist, 22 de enero de 1972, p. XVII.

La consecuencia es una creciente tensión entre pobres y ricos, la que podría
conducir a una peligrosa explosión. Este es el por qué -aparte de sentimientos
humanitarios y de una creciente conciencia social en el mundo-, los ricos están más y más preocupados acerca de la brecha en aumento. Hay un sentimiento cada vez mayor acerca de que algo debe ser hecho para ayudar a los
pobres.
Los gobiernos de los países ricos están poniendo más y más atención a este
problema. En algunos países, ministerios especiales del gobierno se han establecido para promover la ayuda a los países pobres.
La gente está volviéndose más activa en este campo para hacer algo a tal
respecto, como por ejemplo, la creciente Sociedad para el Desarrollo Internacional, la que ahora tiene sucursales en todo el m1.1ndo y abarca tanto a

853

�individuos, como a organizaciones, trabajando interesados en cerrar la brecha
entre los pobres y ricos en el mundo de hoy.
Hay que tener fe en que Ja creciente preocupaci6n y actividad en el mundo
trabajará a tiempo y reducirá las crecientes diferencias entre los ricos y los
pobres, previniéndose así una catástrofe mundial.

LOS MESTIZOS Y SU CULTURA EN LA VIDA DE
HISPANOAMÉRICA
DR. EoMuND STEPBBN URllANSKI

Howard University

LA

del Nuevo Mundo produjo el choque de dos razas y
dos culturas, cuyas consecuencias se manifiestan en el mestizaje. Es el resultado del entrecruzamiento racial &lt;lel español con el indio. Dicha mezcla, justificada mayormente por impulsos biológicos, originó durante la época colonial un nuevo grupo étnico: los mestizos. Es un término genérico que se da a
la mezcla de las dos razas. En los países andinos, a los mestizos se les suele
llamar cholos y en los países centroamericanos ladinos.
CONQUISTA IBÉRICA

El viajero norteamericano E. G. Squier, quien a mediados del siglo XIX
visitó Hispanoamérica, describió a los mestizos como gente de color moreno,
estatura mediana, bien proporcionada y fuerte. Observó, igualmente, que "es
difícil decir si los blancos se han asinúlado mucho más a ]os indios en su modo
de vida o los indios más a los blancos". Parece indicar esto que los rasgos
somáticos en el mestizaje son quizá de menor importancia que la asimilación
cultural como resultado de la convivencia histórica. Debido a la intensidad de
la mezcla de los peninsulares hispanos con los indios americanos en el pasado
y entre sus descendientes de ahora, la clase mestiza constituye hoy el tronco
de la población hispanoamericana.
Los descendientes de los españoles nacidos en América que no se mezclaron
con los indios u otras razas se llaman criollos, término sinónimo de la gente
blanca. Gracias a la gran extensión del mestizaje, tanto los criollos como los
indios constituyen hoy una minoría. En Bolivia, Ecuador, Guatemala, México
y Perú hay todavía un considerable porcentaje de indios, pero tanto en estos
como en otros paí~ de Hispanoamérica predominan los mestiros. Los indios
debido a sus condiciones generalmente primitivas y falta de aculturación, viven en su mayoría, casi al margen de la vida nacional en varios países hispanoamericanos.

855

854

�Mientras tanto, los criollos, merced a su importancia social y económica e
influencias culturales, desempeñan un papel preponderante en la mayor parte
de Hispanoamérica. Países como Argentina y Uruguay están poblados principalmente de criollos y de descendientes de inmigrantes blancos. Por eso, a
dichas naciones del Plata las llaman países criollos. También lo son Chile y
Costa Rica, ya que en ellos es difícil hallar notorias huellas de mes~je, pese
a que en el caso de Chile durante la época colonial haya vivido un núcleo
bastante numeroso de indígenas.

1 11

1

Vale la pena explicar aquí que mientras la antropología define el mestizaje
como entrecrw,amíento de la raza blanca con la india, el mestizaje en la libre
.nterpretación intelectual hispanoamericana ha de entenderre como cualquier
mezcla racial, sin restringirla a determinados grupos étnicos. Tal circunstancia
induce a veces a algunos escritores "latinos" (Vgr. F. Pallavicini) a llamar
mestizos no sólo a los hispanoamericanos sino también a los angloamericanos
en cuanto se les considera a todos producto de varias mezclas étnicas dentro
de sus constantes históricas.
La mezc.la racial estadounidense dentro del conglomerado étnico se parece
algo al mestizaje hispanoamericano, pero tiene que ser considerada bajo otros
aspectos. La estructura étnica de los Estados Unidos es diferente de la de
Hispanoamérica. L a dominan mayormente los blancos de origen europeo, quienes se mezclan principalmente dentro de los grupos étnicamente parecidos. Sin
embargo, entre ellos y varios grupos minoritarios estadounidenses, también ocurre la mezcla racial, en grados variados y quizá con menos intensidad. Esta
mezcla abarca, no obstante, a gente de tan distintos continentes como Europa,
Sudamérica, Africa y Asia, lo cual mereció a los Estados Unidos el calificativo
de crisol de razas. Sin embargo, lo que esencialmente sobresale en este país
angloamericano es no tanto la mezcla étnica sino la simbiosis ideológica, producto de la amalgama de civilizaciones e ideologías de varios continentes. Se
trata, pues, de un crisol ideológico, cuya nivelación y ajustes a las necesidades
del momento se reflejan en la constante evolución civilizadora, a través de
muchos logros e inquietudes sociales y raciales. Por estas razones, el crisol
ideológico en los Estados Unidos tiene mucho más importancia que el crisol de razas, aunque a veces Jos dos fenómenos se funden en uno.
El Libertador Simón Bolívar hizo una definición del mestizaje en 1819 al
decir: "No somos europeos, no somos indios, sino una especie media entre
los aborígenes y los españoles". Sin embargo, la herencia colonial española
sobre la inferioridad racial del indio repercutiría todavía por mucl10 tiempo. La
perjudicial doctrina racista de Gobineau sobre la "supremacía nórdica" no
contribuyó a crear un sentido igualitario. Pero, tampoco pudo contener el

856

desenvolvimiento de la civilización mestiza, que se forjó su propia conciencia
y derechos de "ciudadanía cultural".
El ensayista colombiano, Germán Arcini~as, debido al histórico proceso de
amalgama de razas, considera mestizos tanto a los pueblos europeos como a
los americanos. Su opinión se basa en el análisis del desarrollo étnico-cultural
del Viejo Mundo, "en donde se recogieron y aglutinaron los hombres de
Asia, de Africa y de Europa misma". Por eso, considera a la Europa de la
época del descubrimiento como "continente de mestizos, triángulo de razas y
culturas". Arciniegas cree que la existencia de distintas sangres le ha inyectado
a los españoles fuerza imaginativa y creadora, que por consecuencia tiene sus
proyecciones en los hispanoamericanos.
En su ensayo América, tierra finne, Arciniegas examina cuidadosamente la
idiosincrasia mesfüa hispanoamericana.1 Atribuye a los mestizos, entre otros
rasgos, la ingeniosidad y el a{án creador, por un lado, y por otro, Ja doblez
del alma y la ansiedad interna. Según él, la doblez es una virtud debido a la
grandeza del proceso en que un alma se bifurca a través de la mezcla racial.
Las ventajas de esta amalgama son evidentes cuando enriquecen al individuo
con nuevos valores psíquicos que le abren nuevos horizontes en el camino de
su desarrollo interno. Desde lu~o, el mestizo padece también de falsia, indecisión, decepción e inestabilidad. Pero estos complejos inevitables parecen ser
contrarrestados con inteligencia y un enorme potencial de fuerzas vitales que
ya se están despertando plenamente.
Otro intelectual colombiano, Jorge E. Gaitán, atribuye al pueblo mestizo un
rasgo más, denominado por él como "malicia indígena", que es un sexto sentido de desconfianza ante el explotador. Arcini~as está convencido de que
"los hispanoamericanos ostentan un espíritu faústico más desarrollado que los
europeos, porque al natural deseo de progresar unen la contemplación de una
realidad esplendorosa que les muestra hasta d6nde han podido llegar los europeos". No cabe duda que tal actitud mestiza se relaciona con la ambición de
querer superar a otras sociedades para alcanzar sus logros culturales en menor
tiempo. Es una motivación plausible, porque muestra cierto grado de uitalidad
mestiza, aun cuando el ritmo de vida en la América mestiza sea, generalmente,
lento.
Como ferviente defensor de ios valores americanos precolombinos, Arcinie.
gas cree que los logros de la civilizaci6n indígena del Nuevo Mundo eran
superiores a los que existían en España durante la conquista. Esta postura proindigenista, aunque, a veces, demasiado emocional, es comprensible. Tocado de
cierto orgullo mestizo-americanista, Arciniegas expresa su admiración por la
grandeza de las viejas capitales azteca e incaica y por los monumentos del arte
' ARCJNIBOAs,

Germán, América, tierra firme (Santiago de Chile, 1937), pp. 46-48.

857

�indígena, la cual compartimos. Empero, la comparación de las pirámides de
Teotihuacan o Chichen Itzá con la catedral gótica de Burgos o la fachada
plateresca de la Universidad de Salamanca, por ejemplo, serla muy discutible.
Aquellos monumentos tienen distintas caracter'JSticas y valores. Por eso, el
excesivo optimismo nativista, aunque bien intencionado, no es factiblemente
justificado. Hay que recalcar, sin embargo, la originalidad analizadora de
Arciniegas, al señalar el complejo idiosincrático del mestizaje, en el cual el
orgullo se entreteje con la conciencia americana y el arraigado sentido telúrico.

descendiente de ellos. Tal generalización terminológica logró, al parecer, bastante popularidad en algunas regiones de Sudamérica. Por eso, el investigador
chileno Rolando Mellafe introdujo hace poco dos nuevos términos-: euromestizo
que qenota la unión del europeo (español) con criollas o mestiz.as predominantemente blancas, y afromestizo que señala una mezcla racial en la que participa la sangre africana. Dichos términos parecen comprensibles y útiles, ya que
sugieren la preponderancia de determinada sangre en el conjunto del mestiza.je, aun cuando difieran de los _científicamente aceptados términos antropológicos.

Como ya señalarnos, el mestizo constituye hoy el tronc-0 étnico de Hispanoamérica y, por eso, en él se apoya el destino de muchos países. El mestizaje,
con todas sus virtudes y defectos, sigue su marcha histórica a escala continental. Hay pocos escritores hispanoamericanos a quienes les deja de atraer esta
difícil temática, todavía velada por el misterio psíquico de la conducta mestiza. Uno de ellos es el ensayista peruano, Luis Alberto Sánchez, quien en su
obra ¿Existe América Latina? ( México, 1945) discute la transformación étnico-cultural dentro de la compleja personalidad hispanoamericana. El autor
asume una postura que oscila entre el indigenismo y el criollismo, por medio
de la cual analiza el dualismo espiritual mestizo con evidenle sobriedad. Es un
examen psicológico en el cual Sánchez recalca que "el mestizo se acerca biológicamente al .indio, pero intelectualmente al europeo y es síntesis de ellos".
La tesis de Sánchez parece lógica; pero su afirmació~ no abarca necesariamente a todos los países hispanoamericanos de igual manera. Como se sabe,
en Colombia y Venezuela, por ejemplo, el mestizo se parece más al criollo
que al .indio.

Sánchez considera la raza como producto de la geograña y como factor
étnicamente unitario, que hubo de influir primero en el indio, después en el
español, luego en el negro, y por último en el meStizo, sintesis de todos. Este
concepto de Sánchez acerca del mestizaje encaja, pues, en la libre interpretación intelectual más bien que en la rígida definición antropológica. Sin embargo, en la discusión de las transformaciones étnicas, Sánchez hace acertadas
observaciones sobre el desigual grado de la mezcla racial, cuyos resultados se
notan ora en el aindiamiento del blanco ora en el blanqueamiento del indio.
T ales fenómenos hacen, a veces, difícil de revelar hasta qué punto las características peninsulares penetraron en el indígena y, al revés, hasta qué grado
los rasgos indígenas se adentraron en la personalidad de descendencia española. En estos casos no se trata simplemente de la simbiosis biológica sino
también, y aún en mayor grado, del trasplante de ciertas cualidades psíquicas.
Semejantes consideraciones nos llevan a distinguir entre los mestizos españolizados y los indios ligeramente amestizados. A veces es difícil penetrar en las
motivaciones internas de éstos y aquéllos. El único indicio de su distinción
idiosincrática, por lo visto, en su conducta individual que se revela en la
personalidad del hombre.

Debido a la muy arraigada tradición española, el mestizaje colombiano,
ecuatoriano, venezolano o peruano tiende a identificarse con el criollismo, desde luego, más bien en el sentido intelectual que en el étnico. T al cosa no
excluye, empero, el que algunos escritores como el colombiano Fernando González, en su obra Los negroides (Medellín, 1970) admita que no pocos sudame_
ricanos oculten a sus ascendientes indios o negros. Dice González: "En realidad, tal mezcla es un bien; pero en la conciencia tenemos la sensación de
pecado. Vivimos, obramos y sentimos el complejo de la ilegitimidad". Apenados por tal motivo, no faltan, pues, sudamericanos que simulan europeismo.
Lo contrario existe en los países mesoamericanos, sobre todo en México., donde
la conciencia mestiza es muy evidente y, por eso, mucha gente se siente orgullosa de su origen indígena.
Respecto a la terminología que concierne a los mestizos, todavía existe gran
discrepancia. Así, en la libre noción intelectual se considera mestizo a cualquier mezcla del europeo con el nativo americano, fuera este indio o negro o

858

Sánchez considera el papel del mestizo como si se tratara de quien todavía
no ha colmado sus dimensiones históricas, y añade lo siguiente: "Falta aún
clarificar su posición emotiva, difícil de precisar por su inadaptación presente,
en parte a consecuencia de una ausencia visible de vertebración substantiva y
honda. El acervo espiritual del mestizo posee. una multiplicidad desconcertante.
En ello influye la orfandad de sus tradiciones, no por carecer de ellas, sino
por sufrir muchas. De ahí, en parte, su grandeza y su miseria".
El proceso de formación de la idiosincracia mestiza se remonta a la primigenia mezcla biológica del español e indio, la cual pasó por extraños caminos.
Según el autor peruano, mientras el indio trataba de absorber lo hispánico
dentro de sus posibilidades de asimilación, el blanco peninsu1ar se mantenía
al margen. Parece que la motivación española en aquella simbiosis se basaba
más en la concupiscencia que en la voluntad de engendrar nuevos valores

859

�1

~

1

espirituales. Para crear tales valores hubo necesidad de un nivel cultural
1
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no tenían la mayoría de los colonos peninsulares F
. ue una aguna que se hizo
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responsable del abismo entre esos dos grupos humanos Sa'nche
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es e a ISmo no fue colmado por el mestizo puesto que las ..J:____
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=.n:pancias
e cas que e ~~tetiza, reside~ más en el alma que en la sangre". Esta
acertada deducc1on parece confll1llar Ja existencia del dualism p , · d
tro de la mentalidad mestiza.
o SUJUico en-

cuando se enfrentan a una mayoría, inclusive desarrollando actitudes, un tanto
racistas y, desde luego, discriminatorias". Por otro lado, se dan casos de fuerte
hispanización en varias comarcas aisladas de Nuevo México (EE.UU.) en
donde las gentes, muy orgullosas de su ascendencia ibérica, se olvidan de que
sus antepasados llegaron de la Nueva España o sea de México, y no directamente de España. Hay que subrayar aquí que el orgullo hispánico es también
un rasgo típico de la civilización mestiza.

. Ahora_ bie~. ~a mez~Ia racial con todas sus ventajas o desventajas bioló.
gicas o ~ISOnomicas,, lraJo_ co~igo cier~. ~rirninaciones económicas que en
: ~~orna Y despues eqwvalían a pre7utcios sociale-s. Se manifestaban en la
VIS10n de 1a sociedad colonial en varias clases segun' su condi ., d b'
.
. . .,
cron e 1enestar
matenal.
Tal divIS1on mostraba la incompatibilidad de dichas ci=
, ___ _ o grupos
, .

El papel histórico de los mestizos empieza a marcarse perceptiblemente desde la guerra de Independencia. Así, por ejemplo, en México aparecen caudillos mestizos muy notables como M.orelos y Guerrero, quienes en sus hazañas
encuentran también el apoyo de los indios. Desde los tiempos de la Revolución Mexicana, de 1910 en adelante, tanto los indios como los mestizos llegan
a ser un importante contingente militar. Aunque el mando revolucionario se
bailó dividido en manos de los criollos y mestizos, no faltaron lideres rurales
como Emiliano Zapata y Pancho Villa, notables guerrilleros. El Presidente
Lázaro Cárdenas, de origen predominantemente indio, mediante la Reforma
Agraria, hizo mucho en favor de la causa indígena. Por eso, Jiménez Moreno
afirma que desde esa época "el indígena es uno de los factores que han dado
a México una ÍISOnomía inconfundible, y México es precisamente uno de los
países más equilibradamente mestizos del continente americano".

e?'1cos, que lógicamente tuvo que ver con los prejuicios raciales. Sánchez
~cute con valor_y honestidad estas desigualdades sociales, remontándolas a la
epoca precolombma, es decir, antes de la llegada de los españoles
ortugueses al_ Nuevo Mundo. Los prejuicios existían ya entre los aztecas ye ~neas
que cons1d~rándose ~periores ª. otras tribus indígenas, se casaban sólo dentr~
de s~ propio clan. Sanc?ez considera como primer racista español al P. Barto.
lome de Las Casas, qmen tratando de ayudar a los indios, se mostró injusto
con los esclavos negros. El abuso contra los indios y negros durante la colonia
era fr~ue~te_ Y ~l, relegar a los mestizos a puestos inferiores, es otra prueba
de la ~sc~ac10n. Sánchez cree que el español, en su afán de legitimar su
conqmsta, creo el mito racial que tanto ha contribuido a retardar· la r
·,
d fi · ·
ionnac1on
e ~ttva de la pe~nalidad 1:°estiza. Contrario a algunos escritores hispanoamencanos qu~ prefieren _cubnr el asunto racial con silencio O relegarlo a un
lugar secundano, el mencmnado ensayista peruano lo e'll'Tlone de esta man .
"El
bl
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·
··r
era.
~ro ema e racismo implícito y explícito en la América Latina debe ser
considerado como primordial. De él depende, en no escasa proporción el de
nuestra unidad efectiva".
'
. Observaci~n~ muy interesantes sobre el mestizaje se derivan de los estudi~sos de ~~XIco, donde la mezcla racial parece la más equilibrada de toda
Hispano~enca. E! e~ohistoriador mexicanoJ Wigberto Jiménez Moreno, en
su t~baJo ~l mestiza7e y la transcultnración en Mexiamérica (México, 1961)
exam.ma cU1dadosamente el proceso de la mezcla étnica en varias partes d la
Repú~lica Mexicana, el Suroeste de los Estados Unidos y Centroamérica. eLo
estudia tanto en las zonas agrícolas de preponderancia indígena como en las
~rban~ que se caracterizan por su mestizaci6n activa. El autor señala la res1stenC1~ a la mestización de algunas comarcas muy indígenas como Yucatán,
donde el grupo de origen español ha permanecido muy fuerte frente al indio
por bastante tiempo, con esa cohesión y agresividad que tienen las minorías

860

La dramática participación de los mestizos y de los indios en forjar los cimientos modernos de México está descrita, de una manera realista, en las obras
de una nueva clasificación novelística, llamada la novela de la Revolución
Mexicana. Los ejemplos notables de esta narrativa revolucionaria $0n Los de
abajo (1915) de Mariano Azuela, El águila y la serpiente (1928) de Martín
Luis Guzmán, ¡ Vámonos con Pancho Villa! ( 1931) de Rafael F. Muñoz, Tierra (1932) de Gregorio López y Fuentes, Cartucli-0 (1931 ) de Nellie Campobello, La asonada (1931) de José Mancisidor y Mi caballo, mi perro y mi
rifle (1936) de José Rubén Romero, para mencionar sólo algunas novelas de
este tipo que llegan a docenas. T ambién hubo reacción psicológica antirrevolucionaria, manifestándose posteriormente en El luto humano (1943) de José
Revueltas, Al filo del agua (1947) de Agustín Yáñez y La región más transparente (1958) de Carlos Fuentes. No cabe duda, sin embargo, que la Revolución Mexicana (su etapa inicial: 1910-1917), por ser el primer auténtico
acto de protesta continental del siglo XX, ha .influido en despertar la conciencia mestiza de otros países hispanoamericanos. Acrecentó, así, más tarde su
rebeldía intelectual y política.

La novela de la violencia colombiana que describe los trágicos acontecimientos de la no declarada guerra civil en Colombia, a partir de 1948, refleja
una notoria semejanza con la narrativa mexicana. Sus ejemplos son: El Gris861

�to de espaldas (}952) y Manuel Pacho (1966) de Eduardo Caballero Calde.
rón, El alzamiento ( 1960) de Luis Castellanos, Balas de la ley ( 1953) de
Alfonso Hilari6n Sánchez, Tierra sin Dios (1954) de Julio Ortiz Márquez,
La calle 10 (1960) de Manuel Zapata Olivella, Quién dijo miedo (1960) de
Jaime Sanín Echeverri, La mala hora (1962) de Gabriel García Márquez y
Las bestias de Agosto ( 1964) de Enrique Posada, sin mencionar más novelas
de este tipo.

Igual rumbo ideológico toman también las novelas revolucionarias cubanas,
que narran la sublevación de Fjdel Castro en 1958 y la anatomía de su
revolución. Tales obras son: Mañana es 26 ( 1960) de Hilda Perera, No hit}•
problema (1961) de Edmundo Desnoes, Maestra voluntaria (1962') de Daura
Olema García, Los muertos andan solos (1962) de Juan Arcocha, Pequeñas
matziabras ( 1963) de Virgilio Piñera, Vivir en Ca11donga (1966) de Ezequiel
Vieta, y La vida en dos ( 1967) de Luis Agüero. Indicamos aquí sólo algunas
narraciones de esta índole, sin mencionar las abundantes memorias de los
autores exiliados, opuestos a la revolución castrista.
El cambio gradual de mutua postura entre los varios grupos étnicos den.
tro del espectro de la civilización mestiza se debe indudablemente al enor.
me progreso intelectual del mestizo, que se marufiesta en reconocidos lo.
gros literarios, art'isticos y científicos. Al referimos a la interacción de los
varios elementos que se funden en la idiosincrasia mestiza, conviene decir que
el sentido telúrico heredado de los indígenas~ se revela notablemente en la
litei-a.tura mestiza; pero es algo desdibujado o hace falta en la literatura criolla,
sobre todo, la rioplantense. Rasgos nativos parecen ser, además, la apacibiJi.
dad, la percibilidad artístic.a y la apatía. El sentido contemplativo puede ser
atribuido tanto a los indígenas como a los peninsulares, fundiéndose esta ca•
racterística en la personalidad mestiza muy ostentosamente. Mientras- tanto, la
herencia española se expresa en la imaginaci6n desenfrenada, sensibilidad estética y exuberancia emocional, rasgos que se reflejan tanto en las letras mes.
tizas como en las criollas. De no poca monta son también el muy desarrollado
sentido especulativo y el frecuente tono de espiritualidad, características inse.
parables de la mentalidad hispanoamericana.
Desde los tiempos del Inca Garcilaso y Alva Ixtlilxóchitl hasta la época
moderna se podría formar una larga lista de notables hombres de letras y
artistas mestizos. Bástenos mencionar sólo a algunas figuras representativas
como Rubén Darío, Ricardo Jaimes Freyre, José Santos Chocano, Ricardo
Palma, Manuel Altamirano, Franz Tamayo, César Vallejo, Alcides Arguedas,
José C. Mariátegui, Diego Rivera, José Clemente Orozco, José Sabogal, Os.
waldo Guayasamín y Carlos Chávez. Fama internacional ha logrado Miguel
Angel Asturias, ganador del Premio Nobel (1967) . La contribución cultural

862

y arfIStica de estos y otros personajes a la cultura moderna es demasiado evidente para que se reitere su importancia. Empero, en Hispanoamérica nadie
los distingue como mestizos sino como creadores de obras, que trascienden los
conceptos raciales. Quizá, por eso, pocos críticos literarios hispanoamericanos
se ocupan debidamente del aporte mestizo a las letras uruversales.

"Los

MESTIZos"

Es curioso notar que el término mestizo en el sentido étnico está usado
con más frecuencia en la literatura antropológica que su aplicaeión cultural
en la crítica artístico•literaria. Se suele hablar vagamente de "nuestro continente mestizo", pero no se le presta la atenci6n debida. Una muestra de ello
es. la obra Letras del continente mestizo ( Montevideo, 1967) del talentoso autor
uruguayo Mario Benedetti. Se ocupa en ella de algunas lumbreras de las letras
mestizas, pero al anal.izar su producción literaria; no la identifica como su ge.
nio étnico cultural. La postura de dicho autor criollo es bastante extraña,
porque el lector al tomar su obra en la mano, espera hallar la elaboración
de los conceptos psicológicos de sus autores, que provienen de su alma mestiza.
Pero salvo el fascinante título del libro de Benecletti, en su conterudo crítico•
literario no hay casi nada que pudiera directamente esclarecer los móviles
interiores del "mestizaje cultural". En este y semejantes casos es difícil adivinar si se trata de 1a falta de comprensión criolla de la compleja idiosincrasia
mestiza o simplemente de la evasión de su análisis, dejándoselo a los mismos
intelectuales mestizos, que a veces lo hacen con ingeniosidad. Por cierto, son
casos muy contados.

Así, se intenta definir, de vez en cuando, el afán del mestizaje en el sentido
intelectual. El ensayista venezolano, Arturo Uslar•Pietri, dijo en cierta oca.
sión que "Tan avasalladora es la vocación del mestizaje y el fondo histórico
del fenómeno cultural que se pone de manifiesto aún en aquellos casos en
que los hombres de pensamiento pretenden reaccionar intelectualmente contra
la tradición y la herencia del pasado e instaurar un nuevo rumbo". 2 Uslar.
Pietri se refiere, desde luego, al enfoque literario de los autores mestizos en
los aslllltos americanos, posiblemente para contraponerlo al insuficiente inte.
rés criollo por la misma temática. Es un anhelo legítimo, que a la vez señala
el alejamiento progresivo de Hispanoamérica de los asuntos peninsulares. Aun
cuando tal hecho no signifique el corte de los lazos culturales entre Hispano• UsLAR-PLETRI, Arturo, "El Mestizaje
(Madrid, 1967 ), No. 49, pp. 24-25.

en

el Nuevo Mundo". Revista de Occidente

863

�f

)1 1

américa y España, es lógico que la sociedad multirracial hispanoamericana se
esté concentrando cada vez más en sus propios problemas vitale.5. De su solución depende, pues, su propio porvenir. La probJemática mestiza ocupa en
tal respecto el interés principal, porque la sociedad mestiza constituye hoy el
tronco de la población de Hispanoamérica.
Entre algunos pueblos hispanoamericanos existe la tendencia de rechazar
ciertas raíces peninsulares, porque se culpa a España por el retraso y des.
gracias sociales, que Hispanoamérica sufrió bajo su tutelaje colonial y aún
más tarde. Tal hecho es responsable de la complejidad idiosincrática que
concierne, sobre todo, a los mestizos quienes junto con los indios, sufrieron el
abuso de la dominación española. Es un curioso problema que, al parecer,
no tiene una fácil solución, ya que está atado al complejo atávico, que se manifiesta en la similitud de costumbres hispánicas. Según señala el concienzudo
investigador mexicano, Leopoldo Zea: Hispanoamérica, aunque obtuvo a prin.
cipios del siglo XIX su emancipación política de España, no logró a la sazón
su emancipación mental. Por eso, los hispanoamericanos aún después de separarse de España, seguían siendo españoles en su alma y ostentaban las mismas
virtudes y defectos de los peninsulares.8
Así, el despotismo colonial español desde la Independencia ha sido meramente sustituido por el despotismo republicano hispanoamericano, con su caudillismo, absolutismo, patemalismo, latifundismo y otros -ismos. Muchos de
estos rasgos están todavía hondamente inculcados en el alma hispanoamericana sin que mucha gente se dé cuenta de ello. Tal fenómeno confirma
simpÍemente la inse-parabilidad psicológica entre España e Hispanoamérica,
al igual que sus nexos lingüísticos y religiosos, aun cuando las dos entidades
desde hace tiempo sigan sus propios rumbos de desarrollo cultural. La interacción de los "viejos" rasgos heredados con los posteriormente adquiridos en su
propio seno, hace, pues, la idiosincrasia mestiza bastante comple~a. Parece
como si la ironía histórica efectuara una extraña jugada al hacer que los
hispanoamericanos desdeñen ciertas costumbres perúnsulares que ellos mismos
cultivan. Es un t,pico caso del ataitismo étnico.
Por eso, el análisis de la personalidad mestiza no es fácil. El mestizaje biológico y la aculturación produjeron un complejo idiosincrático, que se caracte.
riza por diversidad de actitudes. Unas son lógicas y otras contradictorias como
sus motivaciones psicol6gicas. Su conjunto es como un laberinto misterioso en
el cual es difícil hallar el camino que conduzca a una interpretación racional.
Tal incógnita es a la vez fascinante por ocultar el subfondo emotivo de la
conducta mestiza. Tratar de penetrar su psicología es como acercarse al pozo
• Zu, Lcopoldo, Dos et-apas del pensamiento en Hispanoamérica (México, 1949).
Véase el Cap. 111, "La herencia española en Iftspanoamérica", pp. 74-85.

864

de sus mágicas vivencias, pero al mismo tiempo nos encontramos confundidos
frente a sus íntimas realidades anímicas. No obstante, la discrepancia entre lo
real y lo imaginativo hace la literatura mestiza temáticamente atractiva. Ofre_
ce una tremenda variedad ideológica y anecdótica, lo cual comprueba el alto
grado de la inteligencia mestiza.
El pensador mexicano, Octavio Paz, expone el misterioso rumbo de la conducta y actitudes mestizas con bastante claridad. En su obra El laberinto de
la soledad (México, 1950) analiza ciertos conflictos que surgen en la conciencia mestiza. Enb"e ellos señala el egocentrismo, el empleo de la violencia, el
abuso de autoridad por parte de los poderosos, el escepticismo y resignación
del pueblo, como resultado de sus desilusiones post-revolucionarias. Aunque
Paz se refiere espeéúicamente a México, su análisis también puede ser aplicado, en varias medidas, a otros pueblos de Hispanoamérica, que poseen iguales estructura étnica, mentalidad y condiciones sociales. La supervivencia del
servilismo lo atribuye Paz a la miseria y a las abrumadoras desigualdades so.
ciales, que han humillado al pueblo; pero también produjeron en él un espíritu de rebeldí~ contra las injusticias. Semejantes tribulaciones interiores las
atribuye Paz al choque étnico entre españoles e indios en los comienzos de la
conquista. Un caso ejemplar es la unión libre del conquistador Hernán Cortés
con la india Malinche, también llamada doña Marina. Su papel de amante
se Je considera como equivalente a una traición al indio y, por lo tanto, a la
dignidad mexicana. Por esta razón, e] término malinchismo se usa ahora popularmente en México para denunciar a todos los contagiados de contaminaciones extranjerizantes y, en cierto sentido, enemigas del pueblo.
Hay que señalar aquí que, de todas las antiguas colonias españolas, México
es el único país que nunca erigió un monumento a Cortés. Otras naciones, por
lo contrario, sí honraron a sus conquistadores como Pizarro, Jiménez de Quesada, Valdivia, Mendw.a, Cabeza de Vaca, Orellana o Martínez de Irala.
Esta postura mexicana está indudablemente motivada tanto por el orgullo
como por un hondo sentimiento nacionalista. Se explica tal hecho en la rene.
gación al hibridismo racial y la condenación de la tradición hispánica, que es
"un conjunto de gestos, actitudes y tendencias en los que ya es difícil distinguir lo español de lo indio". El mexicano no quiere ser ni indio ni español.
Quiere romper con el pasado colonial que produjo el mestizaje. Como mestizo,
se ni~ a sí mismo, porque no ve claro su destino. Tal conciencia le empuja
a la soledad personal e histórica. Aunque Paz no niegue el beneficioso impacto
cultural español, no puede ocultar el escepticismo popular de 1a situación actual que ha llevado a muchos mexicanos a "vivir cerrados frente al pasado".
Desde luego, esto no concierne a los indigenistas, aun cuando Paz tenga algu.
nas dudas al respecto) diciendo que "la propaganda indigenista está sostenida

865
H-55

�por criollos y mestizos maniáticos, sin que jamás los indios le hayan prestado
atención". ¿ Quiere decir esto que se trata de insinceridad o de un acentuado
dualismo psíquico?
Paz deplora, sin embargo, la tragedia mestiza del desarraigo étnico, cuando
dice: "Es pasmoso que un país, es decir, México, con un pasado tan vivo, profundamente tradicional, atado a sus raíces, rico en antigüedad legendaria, si
pobre en historia moderna, sólo se conciba cotno negación de su origen". Respecto a la actitud racial dentro de la mentalidad mestiza, la tesis mexicana de
Paz y de Jiméne-L Moreno no difieren de la tesis peruana de Sánchez. Todas
ellas están en contradicción con el excesivo optimismo de la tesis colombiana
de Arciniegas. Hay que añadir aquí que el Perú, México, Bolivia y Ecuador
tienen un considerable porcentaje de población indígena, cuyo número es insignificante en Colombia y Venezuela; pero todos estos países son fundamentalmente mestizos. Aun cuando la postura mei.tiza respecto a su origen exalte
a veces el valor de lo indígena, hay también opiniones contrarias. Estas, aunque contadas, provienen de los hispanófilos iberoamericanos, que alaban todo
lo peninsular desmesuradamente. En este respecto el orgullo mestizo no conoce
fronteras nacionales, siendo tal orgullo intelectual uno de los rasgos básicos de
la común idiosincrasia hispana.
A despecho de todo eso, la conciencia mestiza experimentó en los últimos
tiempos una especie de revaloración de los nexos emotivo-históricos con su
antigua "madre patria". Parece que en la conciencia hispanoamericana se hace
cada vez más patente que dichos lazos con España, aunque positivos en el
campo cultural, fueron más bien negativos respecto a la estratificada estructura
social y al predominio peninsular en la jerruquía política y eclesiástica de las
colonias. La exclusión de !OS- mestizos y otros grupos étnicos del manejo colonial
es bien conocida, no pennitiéndo]e heredar una equilibrada tradición políticoadministratíva, la cual se desanolló entonces, por ejemplo, en las colonias inglesas del Nuevo Mundo. Después de que Hispanoamérica se independizara
de España, no hubo modelo gubernamental qué implantar para el mejoramiento general de las nuevas repúblicas.
Desde luego, no re puede culpar de todo eso a España, ya que los pueblos
hispanoamericanos independientes hubieran podido escoger durante los 160
a,ños de su soberanía un sistema político-social que más plugiera a sus anhelos
y necesidades. Sin embargo, justificadas o injustificadas estas pretensiones de
carácter histórico-político, en los rincones de la mentalidad mestiza quedó una
especie del inconsciente reproche psíquico hacia España. Es curioso notar que tal
situación exista, sobre todo, en algunos países con bastante poblaéión indígena,
poco o no hispanizada. Es precisamente allí donde surgieron los significativos
términos lndqamérica e lndoiberoamérica, que de una u otra manera oscurecen

866

la latinidad peninsular en el histórico espectro étnico-cultural de estas tierras 0
hasta la niegan. Quizá, por eso, algunos países y escritores mestizos movidos
por la sensibilidad y orgullo del glorioso pasado indígena, lo enaltec~n ahora.
A tal circunstancia se debe la creciente tendencia del natiuismo, que en varias
fonnas trata de ligar el pasado indígena con la vida contemporánea de dichos
países mestizoamericanos.
La civilizació~ mestiza ha sido recientemente objeto de serias investigaciones
que abar~ ~an~s aspectos de la vida hispanoamericana. La antropologia hace
una clara di~?11ción entre el mestizaje biológico, es decir, la mezcla de sangre, y
la aculturacton, o sea la transferencia de elementos culturales, la cual a veces se
IJama, en el sentido libre, mestizaje cultural. En e] proceso de aculturación hay
que tomar en cuenta el grado de intensidad en transferir los valores culturales
,por un individuo a otro y la capacidad de éste en absorberlos. La persona "aculturada" es el producto del proceso de aculturación. El mestiza.je biológico tiene
poca o ninguna relación con la aculturación, ya que ésta requiere la habilidad
de asimilación en el sentido intelectual. Mientras tanto, la absorción de ciertas
costumbres y rasgos de carácter social, que llamamos aculturaci.ón social ocurre
en lo~ países ~es~os con frecuencia. El aspecto quizás más important~ de los
estudios amencarustas del presente, es la estrecha vinculación del mestizaje con
las actitudes interraciales en Hispanoamérica.
~a mayor ~portación en este campo corresponde al antropólogo Juan Comas,
qwen a traves de la obra colectiva Relaciones interraciales en América Latina:
1940_-1~60 (México, I:&gt;61), abarca el panorama de convivencia de varios grupos etmcos desde el R10 Grande hasta la Tierra del Fuego. Su significación es
tanto más amplia cuanto que comprende también alusiones al problema racial
en Angloamérica. Basándose en datos fehacientes e investigaciones regionales
Comas no niega la eicistencia de la discriminación racial, sobre todo, en los paí:
se_s ~n _pre~nderante población indígena. El autor califica, sin .embargo, esta
dJSC:runmaoón más bien de prejuicios de tipo social, cultural y económico, que
como consecuencia de determlnadas actitudes raciales entre los varios estratos
de la pobJación hispanoamericana. Según Comas, "Tal estado de cosas -de
hecho, aunque no de derech(}- motiva el que grandes sectores de población no
se _ha!an integrado a 1a respectiva nacionalidad de sus países". Ta] parecer
comade con la opinión de varios americanistas europeos, sobre todo, con Ja del
antropólogo Alfred Métraux. En su ensayo Problema racial en América Latina
(~arís, 1960), publicado por la UNESCO, Métraux dice lo siguiente: "En
runguna región de la América de habla española se presentan las relaciones raciales con la inhumana rigidez con que se asocia a la noción del racismo. Pero
sería erróneo afinnar, como sucede, con frecuencia, que en los países con fuerte
porcentaje de población indígena, no existan ciertas formas de prejuicio y de

867

�1

11

discriminación de carácter racista". No cabe duda que dicho prejuicio está
sutilmente camuflado. Pese a tales afinnaciones, es poco discutible que los pre.
juicios raciales en Hispanoamérica son menos intensos en comparación con los
de Angloamérica, pero existen.

colonizadora, las raíces europeas, africanas y asiáticas. Fertilizaron con eUas
su extenso mestizaje novomundano, mediante la mezcla con los indios y negros.
Tales hechos explican el mosaico étnico-cultural de Iberoamérica, en su dimen.
sión histórica.

Sin embargo, la vida sigue su marcha y conlleva cambios que se reflejan
también en la transformación social de la clase mesfu.a. Los mestizos ganaron
en los últimos tiempos mucha respetabilidad. El surgimiento de los sectores
medios cuya existencia era antes casi insignificante, tiene estrecha relación con
la revolución social que todos presenciamos. Entre los observadores de tales
cambios quizá el más imparcial y autorizado es el socio-antropólogo norteame.
ricano, John Gillin. En su ensayo The Social Transfonnation of the Mestizos
(México, 1961) dice que durante los últimos cincuenta afios se fueron gradual.
mente desvaneciendo los viejos prejuicios contra la mezcla racial y los mestizos,
en muchos sectores latinoamericanos. Según él, Latinoamérica está ahora experimentando una revisión fundamental de su e.structura social, en la cual el papel
de las genealogias y los atributos físicos de la raza comienzan a ser subestimados.

Algunos ensayistas ibéricos nunca utilizan el término de "mestizaje" para tal
mezcla étnico-cultural, pero su implicación histórica es evidente. Lo afoma la
obra del ilustre hispanista Américo Castro, España en su historia (Buenos Aires,
1948), cuyo subtítulo "Cristianos, moros y judíos" es muy significativo. Denota,
pues, los tres principales grupos étnico-religioso-civilizadores, que establecieron
las tres prú1cipales ramas de la cultura española antes de Colón. Sus reflejos
espirituales, como es fácil de suponer, perduraron aún por mucho tiempo. Mien_
tras tanto, las p€CUliaridades idiosincráticas peninsulares continúan influyendo
en los hispanoamericanos. Los españoles que emprendieron el mestizaje novo.
mundano, lo enriquecieron con su experiencia ecol6gica y valores culturales,
pero también lo debfütaron con sus contradictorios rasgos anímicos. Se origin6,
así, una complejidad psíquico-social, que todavía espera un análisis más detallado de las motivaciones del ser hispanoamericano, para entender tant-0 la
grandeza como las debilidades de la mentalidad mestiza.

Gillin señala que "ahora está surgiendo una 'nueva aristocracia' que se esfuer.
za por alcanzar el poder e influencia en los negocios, la política y la vida intelectual. En varios países hispanoamericanos los miembros de esta nueva y ereciente clase social son obviamente los mestizos". Muchos de ellos lograron subir
el escalafón social por su propio esfuerzo y por eso tienen poco respeto para
con la nobleza de abolengo y la pureza racial Gillin subraya que en el proceso
del cambio de los mestizos de un estrato social a otro, el dinamismo y las habilidades individuales sobrepasan las consideraciones étnicas y somáticas. Estas
observaciones son muy alentadoras, porque muestran que el mestizo va gradual.
mente llenando el vacío histórico. Le ayudan en tal p1,"0ceso su inteligencia y
dinámica social, que se desenvuelven al compás de su fantasía desenfrenada y
de varias inquietudes espirituales.
Concluyendo nuestras reflexiones étnico-culturales, hay que decir que el mes_
tizaje como consecuencia del conglomerado racial, se había conocido en España
antes de la colonización del Nuevo Mundo. Lo afirma la historia de los últimos
tres milenios. Las invasiones, conquistas y ocupación territorial de la Península
Ibérica por una multitud de pueblos, desde los tartesios, celtas, iberos y fenicios
hasta los cartagineses, griegos, romanos y árabes, hicieron del pueblo espafiol
una raza multisanguínea. Se fundían en ella rasgos de varias civilizaciones e
idiosincracias étnicas. El pueblo español como producto de aquel crisol histórico tuvo, así, fuertes antecedentes de mestizaje europeo-africano, antes del des.
cubrimiento del Nuevo Mundo. Lo trajo a las tierras americanas, reforzándolo
con la mezcla con los indios. Los colonos portugueses que llegaron al Brasil,
llevaron a su vez, a través de su histórica experiencia comercial-marítima y
868

Vale la pena añadir aquí una observación que tiene que ver con la defensa
de la tradición mestiza hispanoamericana, en el ambiente anglosajón. Se trata
de los diez millones, aproximadamente, de ciudadanos estadounidenses de descendencia mexicana, que viven principalmente en Texas, Nuevo México, Arizona y California. Expuestos a la "angloamericanización", tratan de conservar
su identidad étnica a través del idioma español y costwnbres mexicanas, los
cuales regían en estas comarcas antes de que fueran incorporadas a los Estados
Unidos ( 1848) . Entre estos mexicano-norteamericanos hay no pocos casos de
bilingüismo, pero en su tremenda mayoría están apegados a la mexicanidad
ancestral. Así, pues, aparte de conformarse con algunas costumbres yanquis de
poca monta, ellos no ostentan marcados rasgos de aculturación en el ambiente
anglosajón, en cuyo seno pueden vivir corno qtüeren. Sin embargo, esta alienación voluntaria, acompañada de varias desventajas sociales y económicas, ha
creado en ellos un extraño complejo psicf)[ógico. Se manifiesta de este modo:
de un lado, existe su resistencia a la aceptación de 1a civilización angloamericana, la cual les parece espiritualmente ajena; mientras, que del otro, debido
a limitados intereses o contactos :intelectuales con su madre patria, les falta
identificación con los valores auténticos culturales de eUa, aun cuando la están
afiorando.
Es una especie de doloroso dualismo psíquico, que emana de las misteriosas
motivaciones mestizas, que no hallan fácil solución en el complejo de la vida
moderna. Parece que semejante estado de inquietudes psíquicas son experimen.
869

�tadas también por los exiliados. cubanos en los Estados Unidos. cu,•o número
entre 1959 y 1972 ha llegado a casi 300,000. Mucho más adapbbl~s se muestran ya los hijos de estos exiliados; también los de otros inmigrantes hispanoamericanos, que no viven en densos grupos étnicos latinos en el seno angloamericano. Tal hecho parece confirmar que la voluntaria exclusión• de las
minorías que se encierran en sus propios ghettos étnicos, es contraproducente
para su elevación social o por lo menos debilita sus oportunidades en su nuevo
ambiente. Les permite, empero, defender su patrimonio espiritual, que se diluye en el contacto con la mayoría yanqui.
Felizmente, las relaciones interracíales en los Estados Unidos tomaron en los
últimos años un rumbo reinvindicador, que permite la identificación social de
varios grupos minoritarios que integran el polisangtÚneo "crisol" estadouni~en~~- Precipitaron es~ identificación las inquietudes de aquellos grupos que,
smtiendose menospreciados en sus prerrogativas civiles o enajenados del tronco
''nórdico" de la nación, reclaman ahora una mayor participación en la vida del
país. Mediante su actitud, a menudo militante, exigen reconocimiento de su
propio patrimonio étnico-espiritual, ya que hasta recientemente les fue reconocida sólo su labor en el desarrollo colectivo del pueblo estadounidense.

guas habladas en los Estados Unidos, el idioma español ocupa el primer lugar
y sigue al idioma inglés. Lo utilizan cotidianamente ~i doce millones de
personas de origen hispano que radican en este país. Merced a tal hecho, los
Estados Unidos ocupan el quinto lugar entre los pueblos del mundo con población de habla española, sobrepasados únicamente por la misma España,
México, Argentina y Colombia, según nos asegura la revista Américas, órgano
de la Organización de los Estados Americanos (Vol. 24, No. 1, 1972). Entre
paréntesis se puede añadir, aunque sea de paso, que más de 300,000 jóvenes
norteamericanos estudian el español cada año, lo cual afirma la comprensión
extendida de este idioma entre los ciudadanos estadunidenses.

Merced a esta circunstancia se debe la creciente atención que se presta ahora
a los estudios étnicos de varios grupos minoritarios, sobre todo, de los negros,
los chicanos y los puertorriqueños. Aunque no se sabe el exacto origen etimológico del término chicano, es de suponer que proviene de la palabra "chico"
usada por los jóvenes mexicoamecicanos y deformada por sus vecinos anglosajones. Este término adquirió, empero, mucha popularidad y aún entró en el
vocabulario político yanqui. Segfu: anota Luis Leal, la palabra chicanos es
apropiada para designar a los ciudadanos de los Estados Unidos de origen
mexicano, ya que el término mexicanoamericano implica que no se es ni mexicano ni americano._. No faltan escuelas con la enseñanza bilingüe: inglesa y
española. Ya hay universidades y colleges en California, Texas y Colorado, que
introdujeron Jos llamados estudios chicanos. Estos estudios abarcan cursos en
español de historia, demografía y literatura del suroeste, también de dialecto.
logía y folklore mexicanoamerieanos. En los escasos libros para la enseñan7a
de la literatura chicana se ve que su tono dominante es la raza en el sentido
ancestral, indígena y mestizo. Esta literatura es, al parecer, una especie de
recreación de las leyendas, corridos y cuentos pueblerinos, así como la exaltación de algunos héroes populares mexicanos y líderes chicanos. Su propósito
es inspirar el orgullo étnico en los lectores. Se acude también a la temática
general hispanoamericana, de la cual se sacan los valores cuturales y sociales
"latinos" para alzar la conciencia. raizal de los chicanos.
Al margen de nuestras reflexiones es útil recordar que entre las muchas len870

871

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