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                  <text>I

de Archivos y Bibliotecas, Servicio de Publicaciones del Ministerio de Educación
Nacional, 1952, 772 pp. (Guadalajara, pp. 111 y 112.)
PÁEz BROTCHrE, Luis, La Nueva Galicia a través de su Viejo Archivo Judicial, lndice
analitico de los Archivos de la Nueva Galicia o de Guadalajara, y del Supremo
Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco, Introd. de Vito "Alessio Robles, México,
Antigua Lib. Robredo, de José Porrúa e Hijos, 1939, 173 pp.
PoMPA Y PoMPA, Antonio, "Contribución del INAH para la conservación de los
archivos mexicanos fuera de la capital", en Memoria del Primer Congreso de Historiadores de México y los Estados Unidos, México, Edit. Cultura, 1950. (Guadalajara, p. i9.)
STAPPORD, Lorna Lavery, Catálogo de incunables de la Biblioteca Pública del Estado
de Jalisco, compilado, con introducción y notas, por... , México, Imp. Nuevo Mundo, 1948. (Pr6logo del profesor Cornejo Franco, pp. IX-XIV. )
VILLASEÑOR Y V1LLASEÑOR, Ramiro, Bibliografla general de Jalisco, Guadalajara, Pub.
del Gobierno del Estado de Jalisco, 1958,

1,

A-F.

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

584

�TRASCENDENTAL CELEBRACióN DEL X CONGRESO DEL
INSTITUTO HISPANO-LUSO-AMERICANO DE DERECHO
INTERNACIONAL

Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEz

Univenidad Nacional Autónoma de
México.
Univenidad Autónoma de
Nuevo León.

MIENTRAS EL MUNDO se agita entre la grave multiplicidad de los problemas
que se producen en su seno, un grupo selecto de jusintemacionalistas se reunió
con motivo de la verificación del X Congreso del Instituto Hispano-LusoAmericano de Derecho Internacional, de los días 15 al 27 de septiembre de
1974, el que tendría lugar inicialmente en la ciudad de México para continuar
la totalidad de sus actividades en la de Guanajuato.

La sesión de inauguración del congreso habría de verificarse con la presencia del señor licenciado Luis Echeverría Alvarez, presidente constitucional de
los Estados Unidos Mexicanos, y, asimismo, presidente de honor del propio
Congreso. Por la noche, los congresistas asistieron a la ceremonia tradicional
conmemorativa de la independencia y a la recepción que fuera ofrecida en el
palacio nacional.

De acuerdo con la determinación del instituto, el presidente de la comisión
organizadora del X congreso, lo fue el ameritado internacionalista mexicano,
doctor César Sepúlveda Gutiérrez y como secretario, el licenciado Rodolfo
Cruz Miramontes.
El día 17 se efectuó el traslado de los congresistas a la ciudad de Guanajuato, para dar principio a las labores del congreso al día siguiente, de acuerdo
con el programa establecido, el que comprendió un interesante temario de palpitante actualidad, como así veremos más en detalle, distribuido en seis comisiones a saber:

587

�La primera comisión hubo de estudiar y discutir lo referente a la C~rta _de
los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, propuesta. por el_ hce~ciado Luis Echeverría Alvarez, siendo ponente el embajador mexicano, hcenc1ado
Jorge Castañeda, miembro del IHLADI.

Tomando en cuenta el valioso contenido de esta ponencia, haremos un breve resumen de la misma. El embajador Castañeda la dividió en las siguientes
partes:

Junta de Comercio y Desarrollo y, a través de ella, a la Asamblea General
de las Naciones Unidas,
Habiendo analizado las explicaciones del Ponente, acerca de los acuerdos
alcanzados en el seno de dicho grupo de trabajo, de las importantes cuestiones
que aún quedan pendientes de acuerdo y del estado en que se encuentran Ja~
negociaciones para llevar a feliz término esa empresa,
FORMULA LA SIGUIENTE RESOLUCIÓN:

I. Antecedentes; II. Proceso de elaboración de la Carta; III. Características que deberá tener la Carta de Derechos y Deberes Eco~ómicos de los
Estados• IV. Naturaleza jurídica del instrumento en que deba mcorporarse la
Carta;
Obstáculos por vencer en la etapa actual de negociación de la Carta; VI. Estructura y contenido del primer proyecto de Carta y VII. Conclusiones.*

V.

Como se advierte del contenido de esta ponencia, el embajador Castañeda
presenta en ella los elementos fundamentales y los p~incipios rector~ de este
trascendental documento. En la discusión de la mencionada ponencia, el propio embajador Castañeda sustentó dos interesantes con_ferenci~ en 1~ que
mostró no solamente su sólida preparación en derecho mternacional, smo su
profundo conocimiento del contenido y de los principios que informan l_a_Carta
de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, en la que participaron
varios congresistas, quienes se percataron de la ~l~ si~ficaci?n del mencionado documento para la vida económica y, en ultima mstancia, para la paz
en el mundo futuro.
Tomando en cuenta, como ya hemos expresado, la importancia de la _Carta
de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados, consider~mos perh~~1~te
transcribir a continuación las conclusiones a que llegó esta pnmera corrus1on.
"El Instituto Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional,
Reunido en su X Congreso de la ciudad de Guanajuato,
CONSIDERANDO la iniciativa presentada por el Sr. Presidente de la ~epública de México, Lic. Luis Echeverría a la Tercera UNCTAD en el sentido
de que las Naciones Unidas elaboren una Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados,
Habiendo examinado y tomado nota de los informes que rindió el grupo de
trabajo sobre la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados a la
• Debe advertirse la fecha de la celebración del congreso.

588

l. RECONOCE la urgente necesidad de establecer un orden normativo
de alcance universal que regule las relaciones económicas internacionales sobre
bases más racionales y equitativas, que contribuya al adelanto económico y
social de todos los pueblos y ayude a salvar el foso que separa actualmente a
los países en desarrollo de las naciones desarrolladas

'

2. ESTIMA INDISPENSABLE que los derechos y deberes económicos de
los Estados sean objeto de regulación jurídica mediante una declaración solemne que adopte y proclame la Asamblea General de las Naciones Unidas
como un primer paso en la codificación internacional y el desarrollo progresivo de esa materia,

3. ESTIMA asimismo que los derechos y deberes económicos que se enuncien en la referida Carta deben ser considerados y respetados como expresión
auténtica de la conciencia jurídica de la Comunidad Internacional, de su voluntad de justicia y de su propósito de crear las condiciones necesarias para la
paz y el adelanto económico y social de todos los pueblos, particularmente de
aquéllos que están en proceso de desarrollo.

4. CO!\SIDERA que la Carta debe ser concebida, no como la culminación de un proceso sino como un instrumento dinámico que pueda adaptarse
a las cambiantes circunstancias de la vida internacional y enriquecerse con
futuras aportaciones, mediante un sistema de revisión periódica de la misma,

5. ESTIMA CONVENIENTE que algunos principios que se enuncien sintéticamente en la Carta, pueden ser regulados en uno o más instrumentos que
pennitan una codificación más completa y detallada de los mismos y que, por
otra parte, ciertos temas que, por falta de estudio suficiente, o por otras razones no hayan podido ser incluídos en la Carta, puedan ser incorporados más
tarde a la misma,
6. HACE FERVIENTES VOTOS por el éxito de las co!sultas y negociaciones previstas para fecha próxima a fin de reducir las áreas de desacuerdo
Y para que, en definitiva, se logre un amplio consenso en el seno de la Asam-

589

�blea General que permita la inclusión en la Carta de fórmulas satisfactorias
para los países en desarrollo, sobre todo en materias como la soberanía permanente sobre sus recursos naturales, la inversión e.xtranjera, las nacionalizaciones, la regulación de la actividad de empresas transnacionales y el derecho
a formar asociaciones internacionales de productos en defensa de los precios justos de las materias primas, y/ o de consumidores en defensa de los precios
justos de los productos manufacturados y la concesión de un trato profesional
generalizado, sin reciprocidad y sin discriminación en todas las esferas de la
cooperación económica internacional,

7. RECOMIENDA a los Miembros y Asociados que encarezcan a sus respectivos Gobiernos b importancia de que, en la proyectada Carta, 110 queden
afectados ni reducidos principios ya generalmente aceptados en la doctrina y
en la práctica de la vida internacional, como el de la sujeción de las inversiones extranjeras a las leyes y tribunales nacionales, así como la necesidad de
mantener el principio de una relación justa y equitativa entre los precios
de las exportaciones de los países en desarrollo y los precios de sus importaciones,
8. RECOMIENDA asimismo a sus miembros y asociados que encarezcan
a sus respectivos Gobiernos y a la opinión pública la importancia de que la
Asamblea General de las Naciones Unidas apruebe y proclame en su XXIX
reunión ordinaria una Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados;
9. FORMULA VOTOS por que todos los Estados se comprometan a respetar y cumplir de buena fe los Derechos y Deberes Económicos que se anuncien en la Carta."
Por último, la prensa dio a conocer que la Carta de los Derechos y Deberes
Económicos de los Estados, iniciativa del presidente Luis Echeverría Alvarez,
fue aprobada por abrumadora mayoría, el día 12 de diciembre de 1974, estableciéndose así un nuevo orden económico en el mundo. La votación obtenida por la asamblea general, para la aprobación de dicho documento, fue
de 120 a favor, seis en contra y 10 abstenciones, después de más de dos años de
arduas negociaciones.

"El
. X C on~o del Instituto Hispano-Luso-Americano de Derech
nacional, reurudo en Guana1·uato' R epu'brica d e Mexico,
, .
.
o lnterConsiderando
Que el desarrollo econ6 ·
1 d
'
form~ción profunda de Ja~:r;: :u:: ;~llí:~c:::e~e~:~~~l~tº~ ~~:e transcesanamente producir una mutación paralela en las normas 1· 'di
n
gen la comunidad internacional.
un cas que n-

º:-

'

m::~:s ~

Que la actual condición jurídic d 1
•
.
lugar en muchos aspectos a situaci:ne: d: ;~::~:
oceánicos d,en
de desarrollo y para algunos Estados sin rt I
p
.
stados en v1as
graves conflictos internacionales·
i ora' que constituye una fuente de

'
. Que es. norma de derecho internacional general, confirmada or 1
oones Urudas, en su resolución 2749 (XXV)
p
as Nafondos m .
y otras, que aquella parte de los
.
, annos que está fuera de la jurisdicción nacional constituye patrimo
mo comun de la humanidad
' a la soberanía de..
, no susceptJ"ble de ser sometido
~=d;;!gu~~ utJh~ble ~lo para fines pacíficos, y cuya investigación cientí'
ecCJo?, exp orac1on, así como la conservación y explotación de sus
recu~ deberan hacerse teniendo en cuenta el bien común de la humanida
y especialmente, los intereses y necesidades de los países en v1as
, de desarrolid,
o·
Que es doctrina de este Instituto que el derecho al aprovechamiento de lo;
recursos renovables o no renovables de los esp .
.
e~ principio de la libertad de comunicación =:r::r:losD, no dhebe afectar
ct0nal.
erec o Interna-

DECLARA:

l. ~s conveniente que se cree una Autoridad internacional q
sentac16n
de la .humanidad
e1·erza 1"urisd"icci"6n sobre la zona de
ue los
en fondos
repre.
.
mannos y oceánicos situados fuera de la jurisdicción nacional
recursos.
así como sus

2. Todos los Estados tienen el derecho a participar en dicha A t . d d
la cual de~rá estar constituida de acuerdo con el

representación.

rinci i
u on a '
Po de igualdad de

P

La segunda comisi6n estudió los Problemas Jurídicos de los Fondos Marinos,
siendo ponente de la misma el doctor Luis Cabana, de Venezuela.
También resultaron de mucho interés las discusiones e intervención de destacados internacionalistas.

A continuación transcribimos el texto aprobado en el pleno del X congreso:

590

v 3._ L~, autoridad _deberá estar investida de los más amplios poderes de inesbg~on, protección, exploración y explotación de la zona y sus
:e e1ercerá con un c_riterio que asegure el disfrute de ella y de t:::::
tados, tengan o no litoral, favoreciendo en especial a los países en vías d
e
desarrollo.

591

�4. La autoridad deberá tener facultades para determinar aquellas partes
de la zona internacional que sean objeto de exploración y explotación; para
transferir el ejercicio de sus derechos sobre los recursos, de confonnidad con
sus propias normas y condiciones, manteniendo control directo y eficaz sobre
todas las actividades que se realicen en ella; para detenninar las condiciones
de idoneidad de sus co-contratantes, y para establecer los procedimientos relacionados con solicitudes, selección de asociados y licitaciones de todo tipo.

5. Es deseable que el principio del patrimonio común de la humanidad se
extienda a los recursos contenidos en las aguas suprayacentes a la zona internacional de los fondos marinos y que la Autoridad ejerza sobre eUos mismos
poderes de que esté investida respecto a los recursos de esta zona. Ello no
deberá afectar las libertades de navegación, de sobre-vuelo y de tendido de
cables y duetos submarinos, conforme a las nonnas del derecho internacional."
La tercera comisión debatió acerca de: La Contaminación de las Aguas
no Marítimas y de la Atmósfera más allá de las Fronteras Nacionales, siendo
ponente el doctor Alejandro Sobarzo, de México, asociado del IHLADI.
Este tema, de palpitante actualidad, fue tratado con la participación de buen
número de jusinternacionalistas y el instituto se pronunció por la siguiente
resolución:
"Texto definitivo aprobado por el Pleno.-El X Congreso del Instituto
Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional,

Consciente de la grave amenaza que en nuestros días constituye la contaminación del ambiente, en general, y de las aguas no marítimas y de la atmósfera más allá de las fronteras nacionales, en particular, lo que exige una acción
eficaz de todos los miembros de la comunidad internacional, para combatirla;
Reconociendo que, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
no se hizo constar, por no haberse puesto aún en evidencia, que el hombre tiene
derecho a un ambiente sano, así como el deber de protegrrlo en favor de todas
las generaciones;
Consciente de la importancia de la Declaración de las Naciones Unidas sobre
el Medio Humano y del Plan de Acción adoptados por la Conferencia de
Estocolmo de 1972; y
Advirtiendo que, pese a la labor ya realizada por !os Estados y los organismos internacionales en el ámbito universal y en el regional, se requieren medidas más efectivas para proteger al individuo y a la comunidad del deterioro
ambiental y para evitar futuras controversias internacionales,

DECLARA:
1) Se reconoce como uno de los derechos h
cho a un medio ambiente sano.
umanos fundamentales el dereconsecuencia,
la preservación y 1a protecoon
•, del medio ambiente contra
la En
contamin
.,
ac1on es problema de interés general
.
entraña derechos y deberes-para t 0 d 1
.
~ara la Humanidad que
comunidad internacional.

ª ª

2) Sin p_erjuicio del derecho soberano de los Estados
.
recursos, existe para todos ellos la oblio-ación d
a explo~r sus propios
a fin d:&gt; evitar la contaminación d 1 "'d"
e_ tomar las medidas necesarias
nacionales.
e me 10 ambiente más allá de las fronteras
'
b"l"d
.
. 3) d Todo
f Estado incurre en responsa
1 i ad mternacional
por d
s10na os uera de sus fronteras por cua1qmer
. contaminación p
danos ocapropias actividades O por las d
f .
rovoca a por sus
jurisdicci6n.
e personas 1S1cas O jurídicas sometidas a su
#

Dicha responsabilidad debe fundarse en el prmcipio
. . . de su responsabilidad
objetiva.
4) Las personas dañadas por 1
t • .,
da reparaci6n. A los efectos de :~:::;mn_acion ten_drán derecho a adecuaconstituir fondos de com
.,
zac1ones posibles parece conveniente
contribuciones de quienespec::::: iue se nu~n- _fundamentalmente con las
a contammac1on o pudieren causarla.

5) Para hacer. efectiva la protecci6n del roed"10 amb"1ente se recom:end
1
.
'
....
a
1a urgente a dopción de tratad b"I
taminación de la atm, f
ods 11 atera es y multilaterales referentes a la conos era Y e as aguas no marítimas.
conveniente
que .en dichos tratados se me
. 1uyera una cláusula medi 6)t Sería
1
11
an e ~ cua as controverstas que se susciten sean dirimid
.
I~ternac1onales, una vez agotados otros medios de soluci6: pp::ífT1
·canbdunalles
mismas.
e as
ad:~ci:~ ~e:o:e~dab!e, co~o una ~ía co~plementaria de la convencional, la
.
1 ec arac1ones e orgamsmos mtemacionales de ámbito regional
o umversa ' como una forma eficaz de favorece 1 d '
.
~~:'.""" del De,echo de gentes tendientes a :v'.tar

7."::~!:;;;;;•.,:'.'.

8) E~ recomendable que los aspectos fácticos de las controversias susc"tad
1
con
motivo
de
fenómenos
d
t
·
·
,
as
c ..
, .
e con ammac1on sean previamente estudiados or
dorms1on~s de tecrucos, las que con\'endría tuvieran facultades pa
p
ar soluciones a los Estados interesados.
ra recomen-

593
592

Hum-38

�RECORDANDO
.
que todo acto ponga en ríes o la .
y tnpulantes así como la segun'd d d 1
. .g
vida de los pasaJ·eros
e a aviac16
·vil ·
gravemente los servicios aéreo .
.
n ci
intemacional afecta
. .
s internacionales
b
este medio insustituible de tra
y menosca a la confianza en
nsporte.

9) Se considera útil establecer, de preferencia por el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),
de zonas que sean de interés para dos o más Estados en lo concerniente a la

ª

protección del medio ambiente.
Los Estados incluídos en dichas zonas deberán cooperar en la prevención

TENIENDO EN CUENTA las medid
.
Organización de las Naciones U 'd
~ de segundad adoptadas por la
·
m as. 1os mstrum t ·
arac1ones elaboradas por la Org . · . ,
en os mtemacionales y deel
.
amzac1on de la A · ·6 c· .
otros organismos intergube
1
•
viac1 n ivil Internacional
Hada por diversas institu . rnamenta ~s P1:vados, así como la labor desarro~
c10nes acadenucas internacionales y nacionales

de la contaminación y en la lucha contra la misma.
10) Es deseable que se cree una autoridad internacional, ya sea regional o
universal, con facultades para imponer sus decisiones a los Estados sobre pre-

'!

'

servación y protección del medio ambiente.
11) Deberá establecerse un procedimiento adecuado entre los Estados vecinos con el objeto de prevenir la contaminación de las aguas no marítimas y
de la atmósfera, cuando en uno de ellos se desee realizar obras o actividades

RECOMIENDA:
. PRIMERO: Que se acepte por los Es d
.
c10nes contenidas en los Convenios de Tok'ta os la aplicación de las disposi10
dc Montreal de 1971.
de 1963, de la Haya de 1970, y

que puedan ocasionar daño al otro Estado interesado.

12) Los Estados deberán infonnar sin demora a los Estados vecinos de
todo caso de contaminación que pueda causar daño a éstos y tomar las medidas adecuadas para atenuar al máximo los efectos de la contaminación producida, así como para evitar que se repitan.
13) Constituye un anhelo de la Humanidad que cualquier acción contaminante de seria gravedad sea considerada como delito internacional que implica la consiguiente responsabilidad individual y se recomienda sin inclusión
en el Código de delitos contra la Humanidad que están elaborando las Naciones Unidas."
Por su parte, la cuarta comisión fue encargada de discutir lo relativo a

SEGUNDO·
.
. Q ue paralelamente a esta acci,
tos mtemacionales que ¡Jerfecc·
1
o~, se concluyan los instrumen.
il'
ionen a prevención
·,
rmento icito de las aeronaves d 1
o repres1on del apoderay e os atentados contra la seguridad ,
TERCERO: Que los Estados consa n
aerea.
das de prevención y represión establecf::
su de~ch~ positivo las medizando, para ello, algunos de los p
d' .
el. ~bito internacional, utiliroce lllllentos s1gwentes:

ee:

a) ~u. incorporaci6n como delito aeronáuti
bre aviación civil.
co

b) Su reconocimiento en leyes especia
. les
c) Su inclusión como delito en los co'digos
. penales.

Medidas para la Sanción de los Actos Ilícitos contra la Navegación Aérea,
siendo ponentes el doctor Luis Tapia Salinas y el doctor Femando Murillo
Rubiera, de España.
El resultado de las deliberaciones del instituto. Esta ponencia también reviste gran trascendencia para el derecho internacional de nuestro tiempo, dada
su vigencia ante los hechos que han estrujado la conciencia del mundo.
A continuación transcribimos las conclusiones que se obtuvieron:
"Medidas para la sanción de los actos ilícitos contra la navegación aérea.
El X Congreso del Instituto Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, reunido en la ciudad de Guanajuato (MEXICO),
CONSIDERANDO que el funcionamiento seguro y ordenado de la aviación civil internacional constituye una necesidad para las relaciones de amistad
y comunicación entre los pueblos,

.
.,
ª la legislac1on
específica 50_

CUARTO·. Q ue sena
, deseable que la O
. .,
ternacional propusiera una se . d
. rgaruzac1on de Aviación Civil Inne e medidas de
'd
tados deberían incorporar con
,
. segun ad que los distintos
caracter obhgatori
.
1 .
preservar la a\'iación civil en su c d' 'ó d
o a su egislac16n, para
n . 1
on 1c1 n e medios d
.
ac1ona entre los pueblos del mundo.
e comurucaci6n inter-

Es

~UINTO: Que los delitos contra la nave . ,
,
delitos de naturaleza int
.
I
gac1on aerea se califiquen como
1
ernac1ona ' por cuanto atent
a comunicación entre los pueblos, la vida la .
an contra la paz mundial,
derechos y bienes de la comunidad . t y . libertad humanas y contra otros
in ernac1onal.
y

SEXTO: Que en la base a lo dispuesto en 1
. .
La Haya de 1970 ti ifi u 1 .
os co~vemos de Tokio de 1963
p q e e delito de apoderamiento 1'líci·to de aeronaves

595
594

�como una infracci6n específica y diferenciada en el campo del derecho internacional positivo.
Que se proceda de igual manera en base a lo dispuesto en el convenio de
Montreal de 1971, en lo que se refiere a ciertos delitos contra la seguridad
de la navegaci6n aérea.
StPTIMO: Que en ningún caso la apreciaci6n de los m6viles políticos
debe intervenir cuando se trate de determinar la existencia de actos delictivos
dirigidos contra la seguridad de la navegaci6n aérea, en raz6n de que tales
actos lesionan derechos y bienes de la comunidad internacional.
OCTAVO: Que para la má.xima eficacia en la represi6n de estos delitos
de naturaleza internacional se reconozca subsidiariamente y sin perjuicio de
otras competencias establecidas, la competencia del Estado que hubiere aprehendido a los presuntos culpables, como ya previsoramente fue señalado en
el párrafo primero de la tercera conclusi6n del acuerdo VII, adoptada en el
Cuarto Congreso del IHLADI (Bogotá, octubre de 1962).
NOVENO: Que debe superarse la heterogeneidad de los ordenamientos
internos en la prevención y represi6n de los expresados delitos o cuya tipificaci6n haya sido en instrumentos internacionales, por lo que debe procurarse
la adaptaci6n de esos ordenamientos a las normas internacionales sobre la

en la economía de los mismos y en eneral
nacionales, han hecho eviden~e
g
' sus ~fectos en las relaciones interque sea necesano regular sus acti .d d .
d.
vtaes
Que se a vierte igualmente la necesidad d
'
cuada para las mismas cons·d
d
e adoptar una terminología ade1
,
eran o su compos·icion
·, Y sus objetivos;
.
.
y,
Habiendo tomado nota de las im
. . . .
nente del tema en este Congreso;
portantes imciativas aportadas por el po-

RECOMIENDA:
l. Considerar
como "socie
· da des transnacionales" a 'll
. .
.
sus actiVIdades a territorios de Estad d. .
que as que exnendan
·
os 1stmtos al de su
· .6
qwera que sea su nacionalidad 1 f
constituri n, cualy a orma que adopten para ello.
2. Reservar la denominaci6n de "soc· d d .
.
constituidas por acuerdos entre Estad ie a es mternac1onales" para aquéllas
Público.
os u otros entes de Derecho Internacional
3. Considerar "soc1e
· dades supranacionales" a l
.
.
que sean constituidas con el f d
.
as sociedades mternacionales
m e supervisar admi · t
o servicios que interesen a dive
Es d
, , ms rar o explotar bienes
ficiente para dictar con carácte rsobsl . ta ~s, y esten dotadas de autoridad su.
r o igatono las norm . 'd.
sus fmes específicos.
'
as JUn 1cas precisas para

materia.
DtCIMO: Que para que las medidas internacionales de prevenci6n y represi6n sean eficaces, se debe establecer en los ordenamientos nacionales:
a) Un sistema preciso de jurisdicci6n; b) la detención preventiva obligatoria; c) el enjuiciamiento obligatorio en el caso de no extradici6n a cualesquiera de los Estados normalmente competentes, y d) la previsi6n y aplicaci6n de penas severas en los casos de delito."
Otro tema de gran actualidad por su trascedencia econ6mica: Las Sociedades Multinacionales fue encomendado a la quinta comisi6n, siendo ponente
el doctor Roberto Lara Velado, miembro del IHLADI, quien además hiw
una ampliaci6n de su anteproyecto de ponencia.
Las conclusiones a que lleg6 esta quinta comisi6n, son las_siguientes:
"Teniendo presente:
Que el crecimiento, cada vez mayor, de las sociedades que operan simultáneamente en territorios de diversos Estados, la influencia que suelen ejercer
596

4. Aplicar el nombre de "sociedades comunit . "
,
nen de conformidad con una le . I '6
, anas a aquellas que funcioEstados que componen una
_6gis ac1 n comun adoptada por los diferentes
reg1 n en proceso de int
.6
.
que permita a tales sociedades ope
.
egrac1 n ya mtegrada y
.
rar sm trabas e instinf
tonos de todos ellos aprovechando I be f .
ivamente en los terri'
os ne icios del mercado ampliado.
DECLARA:
l. Que todo Estado tiene la facultad d
1
íonnidad con su propio derecho a 1
_edredg amentar y controlar de cond
as soc1e a es transn · ¡
entro de su territorio, cualquiera ue sea la f
. , . aciona es que operen
ten y de tomar medidas
ql
igura JUnd1ca que aquéllas adoppara ve ar porque e
· d d
mente con sus leyes d.
. .
sas soc1e a es cumplan plena'
1Spos1c1ones
y
reofament
.
econ6micas fiscal
.al
º
os, se a1usten
a sus políticas
'
es
Y
soci
es
Y
se
abstengan
d
tod
·
• en sus asun-'
tos internos.
e
ª mtervenc16n

Todos dlos Estados tienen el deber de cooperar en el ejercicio de este d
recho
. ' y e respetar la competencia así establecid
cio de la misma.
ª Y d e cooperar en el ejerci-e597

�Que todo Estado tiene, asimismo, facultad para sancionar a las sociedades
transnacionales por cualquier infracción a los principios anteriormente enunciados, inclusive con la suspensión o prohibición definitiva para actuar en el
territorio del Estado donde opere, ya sea que la violación sea imputable a la
sociedad local, a la sociedad matriz o a cualquier otra entidad que forme
parte de la sociedad transnacional de que se trate;

3. Que las controversias que se susciten entre un Estado y una sociedad
transnacional que opere en su territorio, deben quedar sujetas, exclusivamente,
a los tribunales del primero, siendo por tanto deseable que este principio sea
confirmado en la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados,
pendiente de aprobación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas,
y que las controversias entre la sociedad transnacional y las personas naturales o jurales o jurídicas sujetaS a la jurisdicción del Estado en que opera,
sean sometidas a los tribunales de éste, salvo pacto en contrario compatible
con las leyes del Estado.
4. Que para el mejor control de estaS sociedades, es deseable el establecimiento de políticas comunes, entre Estados de similar grado de desarrollo
o situados en una misma región.

5. Que es deseable la creación de un servicio internacional de documentación sobre estas sociedades a cargo de las respecti,·as organizaciones internacionales y que tendría, entre otras, la función de recopilar, procesar y sistematizar información sobre las sociedades transnacionales a fin de poner los
datos pertinentes a disposición de los Estados interesados.
6. Que es conveniente la adopción de legislaciones comunes que permitan
el funcionamiento de sociedades comunitarias en los procesos de integración."

Por último, la sexta comisión se habría de encargar del tema relativo a:
El principio del respeto a los derechos adquiridos en Derecho Internacional
Privado, de la que fue ponente el doctor Antonio Ferrer Correia.
El instituto se pronunció por las siguientes conclusiones:
"TENIENDO PRESENTE:
1) La plena actualidad y el sentido evolutivo del Derecho Internacional
Privado como consecuencia de la creciente intensificación de las relaciones
internacionales;
2) La necesidad de reconocer los derechos adquiridos en el extranjero,

como una manera de contribuir
.
fomento y desarrollo d 1
. ~ la segundad de los actos 1·urídicos y al
e comercio internacional .

3. Que es conveniente limitar el , .
'
normalmente competente, en benefici:~!;to de aplicación_ de la ley personal,
postulado anteriormente enun . d
RECOMIENDA:

cia o.

I. Los Tribunales de d
determinación con un concepto
ca a Estado
. derecho para la
ale aplicarán
. . s~ propio
derechos adquiridos;
'
anee y hrrutaciones de la nación de los
11. Los Tribunales de cada Estado
. ,
tengan establecida dentro de
.
aplicaran como Ley personal la q
su sistema de Derech I
.
'
ue
III. Los derechos ad . 'd
o nternacional Privado.
qum os de buena f
.
'
como consecuencia de un acto ju 'd'
e,_ en matena de estatuto personal
Estado de residencia habitual del :t~:::;ahzado de acuerdo con la ley deÍ
ese Estado, aunque dicha ley
o, podrán ~er reconocidos fuera d
Internacional Privado del Esta~~ ~:l ~::;imente aplicable según el Derech:
IV. No surtirán efectos los derechos d . .d
sean contrarios al orden público del Estada ~ut _os en el extranjero, cuando
o e tribunal que conoce del caso "

como Io di'Jera el ro io d
.
. Por último
,
s1dente
de .la' comis.ion
, organizadora
. p p deloctor
L
X CCesar Sepúlveda Guti,errez, preuso-Americano de Derecho Inter . 1 ongreso del Instituto Hispanolas conclusiones
de esta docta corporación
nac1_ona ' es por
d .
d demás importante resenar
nes . ,e mt~macionalistas que existen en e~una e las tres grandes asociacio~:1on articulada e incisiva de una conci m~~o-, ya ~ue constituyen exti a, una voz sensata de profesional .
e~cia independiente, o compromecon cautela científica sus pron . es _imparciales; una institución que formul
. . d
unc1anuentos y
.
a
,anas e sus resoluciones tiene
recomendaciones. y no sólo
.
arena internacional
·
n
que
ver
con
la
·
·
eso.
·
s asp1rac1ones de M,exico
· en la
· internacionalista
·
. El propio
a
ó. "
.
tltuto constituyen una aporta 'ógreg ·. Las resoluciones adoptadas por el .
al d
CI n sena ro d
.
ms'b e~~ollo progresivo del derecho int; a. ural y valiosa a la codificación y
tn ucion, además de novedosa es b1'en rns·ac~f~na . de nuestro tiempo. Esa con' la razónigm 1cativa: S~s tesis
· son ciertamente
favanzadas, pero se sustentan en
:to una vez más que la latinidad si se~ en la Jusbcia, y ponen de mania respetable e influyente, y con~buir ~ p~~po~e, puede crear una docreformular y hacer avanzar el derecho . s1gn~1cativamente en la tarea de
un orden justo y una paz duradera." mtemac1onal, con el fin de conseguir

599
598

�EL BIEN, EL MAL, LA GUERRA, LO BELLO Y LA PAZ

Un estudio psicofilol6gico
F. RUBÉN DELGADO, J.C.A.
Dipl. Phil. Br. Filol.

ORDENADA convivencia social, sana y válida, las nociones de BIEN y
de MAL son esenciales; consiguientemente estas nociones son igualmr.nte esenciales para la ética y para el derecho; para la moral y la sociología; para la
psicología y las ciencias de la conducta en general. Junto a ellas se encuentran
muy cercanas las ideas de GUERRA, de BELLO y de PAZ. tsta es la razón
por la cual queremos en estas líneas ocuparnos de ellas desde el punto de
vista psicofilológico, aplicables tanto al derecho como a la psicología, prescindiendo de cualquier clase de teorías generales de ambos.
PARA LA

En un estudio anterior hemos hablado de la noción CONCIENCIA, CIENCIA y JUICIO. 1 Bíblicamente se relaciona la idea de CIENCIA con el BIEN
y con el MAL; 2 comúnmente del mismo modo se suele asociar la idea de
CONCIENCIA y de JUICIO, con el BIEN y con el MAL. La conciencia
suele definirse como el "juicio práctico último de la bondad o malicia de una
acción". La sentencia o proposición que dice "esto es bueno" o "esto es malo",
tiene un significado bien concreto psicoculturalmente, que indica no sólo la
sujeción o no sujeción a la norma, sino el modo o la razón por la cual existe
o no esa sujeción a ella. Trataremos de indagar el fenómeno percibido al usar
esas palabras, acudiendo a la filología de ellas y a su etimología en latín, en
griego y en sánscrito; tratando de encontrar la raíz común del indoeuropeo;
de este modo podremos entender mejor esas nociones y las realidades que sig' Anuario Humaniw, 1974.
• "Y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal", Gén. 3, 5. "He aquí el hombre
es uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal. .." Gén. 3, 22.

601

�al social . con el
1 bienestar person y
' .d d
sariamente relacionadas con e
e se refieren a la capac1 a
nifican; nece
l salud y la salvaci6n; ya qu . d 1 bueno y evitando
• . 1 raz6n· con a
.
hac1en o o
ju1c10 y a
'
ara vivir en esta uerra,
t lo que desintegra
misma del ser humano p
1 .da. lo malo es la muer e,
1 ya que lo bueno es a V1 '
lo ma o,
, d es a
•
divide en todos los or en .
EN
"el con1·unto de bienes
y
.
el BI
es
S'
Entre los filósofos, Sócrates piensa ,;~:, fundamental del BIEN en oc~~
r la raz6n". La caracten
r ha "bien que no sea para
regulados ~- d OFELEIA ( wcpd.eia). No y 1 s útil." Lo bueno y lo
tes es la utilida '
, ·1 bien para aquél que e e
guna cosa" . "Lo que es utl es
·
Tican.•
útil se identl

1
. te en concreto y se pregunta
,
cambio el problema s6 o exis"
iedad fundamental" del
Para Platon en
h b ,, y concluye como prop
rar la feli, ,
a) para asegu
1 b. del om re
"cuál sea e 1~~ .
UTARKEIA: avr:aexe,
·stirá en una
. mo "la suf1c1enc1a (A
. "5 El BIEN del hombre cons1
BIOS·
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bre con su posesión .
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.
cidad del hom
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bas cosas, en una vida
uede compamezcla proporcionl_ada taed::e dos fuentes: "la del placerl,bqu:apun agua pura
' Ri,o,-) a imen
"d , de la cua ro
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d
. 1 y la de la sab1 una,
. , en que deberá
fuente e m1e '
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d b" es conforme a la
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la e ien '
y saluda e . .d f r establece Platón una esca
1 mentalidad griega
entrar en la vi a e iz,. a la verdad y la belleza, que en a
tri le norma de la medid '
,, G
so! las notas esenciales del BIEN. 1
todas las cosas buscan"' tom~dod
IEN "como o que
1
la plemtu
Aristóteles define el B
, 'l el BIEN consiste en ograr
. de
tiguos
Segun
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,
)
BIEN
propio
1
1
esta definición de os an
. 1 tarse perfeccionarse y e
T
· 'n (comp e
, "bT dades de su naturaleza.
de su Propia perf ecc10
. do por las pos1 11
f'
1
da ser está determina
. ,f
Ulpiano nos de me e
ca
no menos filoso ico,
.
diciendo
En un sentido jurídico, aunque "hace fe1·iz,, y "hacer feliz''' sigue
1 BIENES como 1o que
BIEN, os
'
ch "s
Ulpiano, "significa aprove ar .
sen.
d "ntegridad personal, en el
. 'n encierran la idea e i
•
claramente el con• La idea de salud y de sal~~c1;om leta. con lo cual se re:_acion:ncuentra claramente
tido de una "totalidad eLnterati:nologia de,"s6lo" y de "sMalEvolL•L;T et J. VENDRYES,
. Y de mal. •gnif'e "todo entero" , cfr· A·
ccpto de b1en
en el skt. sárvah ~ue ~~mp~~e, París, 1953,_p. 4/¡· I Grecia y Roma, Madrid, 1956,
Traité de Grammair~
H' toria de la Filoso a,
• FllAYLE, Fr. Gu1llenno, IS

ª

pp. 226-227. . .
353
1 FRAYLE, 1b1d., p.
'
• FRAYLE, ~-e:
494-495.
. t. beare est prodesse, UL·
, FllAYLE, ib1d., pp.
d beant . hoc est beatos faciun '
• Bona ex eo dicuntur quo
'

BUENO en español se define como lo que es útil y agradable; y se deriva
de la palabra latina BONUS. tsta a su vez se deriva de una forma antigua
del latín, escrita DWENOS, que evolucion6 hasta la forma conocida BO9
NUS. La antigua palabra latina DWENOS está compuesta de dos elementos,
el semantema final -NOS, que indica agente o acción y la otra *DWE o
*DUE, que sirve de raíz. De esta raíz procede por ejemplo la palabra latina
BIS, usada literalmente en español y que en su forma anterior es *DWIS y
significa "dos veces" o también "repetición" o simplemente DOS.
No podemos claramente deducir la noci6n raíz de BIEN o de BUENO;
ya que no nos consta claramente; sin embargo acudiendo a esta raíz y a otras
análogas, podemos formarnos una idea clara y suficientemente exacta del fenómeno percibido o expresado al decir la palabra BIEN o BUENO o sus equivalentes en las distintas lenguas indoeuropeas. Efectivamente tenemos en el
hindú las raíces DU: mover, lanzar; de donde procede por ejemplo la palabra
griega DINE ( L1 iní ) que significa "fuerza o torrente". Así mismo tenemos
la raíz *DA o *DAU con el significado de "romper o dividir"; de donde procede el latín DUO y de éste directamente el español DOS y finalmente la raíz
*DI, *DUIS que significa "disminuir o emitir", de donde se hace proceder el
Skr. DUR, "dañino" y el griego DU («'v-) con el significado del prefijo español DIS.10
Analizando comparativamente todas estas raíces encontramos que todas ellas
se reducen a una raíz *DW o *DU con el significado conjunto, y éste es el
fenómeno descrito o percibido, de "lanzar algo o emitir algo, dividiendo o separando". De este modo el significado de BUENO sería "lo que lanza o emite
dividiendo o separando o quebrando"; el BIEN, forma adverbial y sustantivo,
sería la misma acci6n de LANZAR, DISMINUIR o EMITIR COMPLETAMENTE, mediante una DIVISION. Dos elementos supone por tanto esta
noción: algo acumulado y algo que se separa o divide. Esto en cuanto respecta
al fen6meno percibido por la lengua latina y sus derivadas las lenguas romances : francés BIEN, BEAU, BELLE; italiano BUONO, BENE; español: BUENO, BIEN; porrugués BOM, e incluso para las g6ticas: alemán GUT; inglés
GOOD. La diferencia de la derivaci6n tiene fácil comprobación en la gramática comparada; la DW se deriva tanto a B, como a G; la D indoeuropea suele hacerse B en latín y lenguas derivadas; la W o digama se pierde; en cambio
en las lenguas g6ticas se pierde la D y la W o digama se convierte en G.11
PIANO, L. 49; D. de verborum sign. citado en F. SEIX, editor, Nueva Enciclopedia
Jurídica, 1951, p. 348.
' A. MEILLET et J. VENDRYES, o.e., p. 90; 91.
,. Cfr. F.G. E1cHHOP, Grammaire General lndoeuropeenne, París, 1867; t. 4.
u ME1LLET et VENDRYl!.s, o.e., p. 4 7; y p. 90.

603

602

�En griego encontramos que BIEN y BUENO se expresaron con palabras
diferentes; para la primera se usa EU (fu) y para la segunda AGATHOS
( a yaOós-) aunque casi nunca sola. EU ( tv) se hace proceder del indoeuropeo *ES que significa "ser"; "to be" en inglés. Junto a esta deri\'ación griega
tenemos el sánscrito SU, cuyo significado es "fuertemente" y además SADHU
con el significado de "derecho, recto, listo" derivado del sánscrito SADH1 que
indica "alcanzar la meta propia, llevar a cabo, guiar rectamente, etc." . : En
griego y en sánscrito BIEN significa el fenómeno SER, como expresión de la
misma realidad con una modalidad diferente, ya que "el lanzar algo completamente" es decir "dividiendo" equivale a SER, es decir, a permanecer; ahora bien, "permanecer'' o "ser" se entiende en oposición a lo que "pasa" o sea,
a lo que "se divide". En sánscrito aparece claramente la idea en la significación de SU como derivado de SADHU y éste de SADH: "alcanzar la meta
propia, llevar a cabo, guiar rectamente, etc.". "Lanzar completamente, emitir,
etc." equivale a "alcanzar la meta", ya que la noción de "lanzar, emitir completamente" es dinámica, se refiere a una acción o esfuerzo que consiste en
"emitir, partir, completamente", o sea "alcanzar la meta". Filosóficamente se
ve más clara la coincidencia o equivalencia, ya que el SER, significado de EU,
necesariamente es BIEN, ya que metafísicamente el SER y el BIEN coinciden;
15

el primer BIEN es SER.
En griego e.'Ciste además otra palabra no adverbio y que se usa poco sola
14
y es AGATHOS (a yaOós-) ; su etimología es muy disputada y quizá, es lo
único que se puede afirmar, procede de AGA que significa "muy'' y por tanto
15
no lejana de la significación de EU ya descrita. AGATHOS ( ayaOós-) en
griego comúnmente se usa junto con KALOS (Kalós-); se decía KALOS
KAI AGATHOS en griego al hombre "valeroso y bueno", ideal de la cultura
griega.u
Esta noción se aplica a la actividad humana y a los objetos de esa actividad
y en general a cualquier objeto y actividad. BIEN y BUENO se refieren a
cualquier acción de "lanzar o emitir completamente", tanto del ser humano,
JS BucK, Car! Darling, A Diclionary of selecled synonyms in lhe principal lndoEuropean Languages. A contribution to the History of ideas, by; The University of Chi-

cago Press, Clúcago, lllinois, 1949, p. 1175.
u FRAYLE, o.e.; p. 494: "Para Arist6teles existe una correlaci6n exacta entre ser y
bien. No hay un SER único, sino muchos seres. Y tampoco hay un Bien único, sino
muchos bienes particulares y analógicos".
1• Cfr. FIUsK, Von Hjalmar, Griechisches Elhymologisches Worlerbuch, s.v. «J.a8~
(AGATHOS).
11 "Muy" y "fuertemente" en efecto no tienen una significaci6n muy lejana.
" V. FoNTOYNONT, Commenlo al Vocabulario Greco, Roma, 1949; p. 9.

como de cualquier otro ser. Estó se entiend
analítica epigenética que habla de la ev
~, perfectamente en la psicología
fancia hasta la edad adulta a
. d oluc1on del ser humano desde la in.
parec1en o clarament 6
1 .
propia e.&gt;..-periencia del ser hum
e c mo a idea nace de la
completamente" tanto
ano, que llama BIEN a todo cuanto es "emitir
'
en su aspecto f . l' .
.
racional y BUENO a todo c
t
ISIO ogico, como b1ológico, psíquico y
nifican lo que hace descansa~any o para ello_ le es útil. BIEN y BUENO sig.
repo~ar, remtegrarse al · di ·d
.
m v1 uo, rehacerse
de una división interna nacida d
aquello que amenaza la unidad in:;:ª n:~~1dad, de una limitación. Todo
le hace mal, lo divide en ún orden b, . y das1ca del ser humano, lo preocupa
esa división desaparece cuando la as1c?d de su naturaleza libre y teleológica '.
.
neces1 a se ha tisfech0
'
tJrse BIEN y llamar BUENO al b.
sa
Y lo hacen senaún, en el orden psicolómco I o Jeto º. persona que lo han satisfecho. Más
.
. .
o· , a presencia de otra
d
a.ende a dividir al individuo, a h acerIe m al a coarta persona o ,e un objeto'
su expansión autónoma Est d' . '6
'
r su autonom1a y reprimir
..
·
a IVIS1 n este mal y esta
•, .
ermbdas, lanzadas completamente". '
~epres1on tlenden a "ser
dos eficaces para lograrlo que
1~ esto se logra ~ediante determinados moDERECHO. La noción de B~N :ano:o:as ét~c~ ~ jurídicas o BIEN y
y no un objeto. Si la persona n b dp
to dmarmca, es una acth-idad
o o e ece a esta din' ·
oportunidad de vivir y desarr
.
a.nuca, no sólo pierde Ja
o 11arse, smo que pued
.
la conducta antisocial c . . al d
..
e monr y llegar hasta
' runm o eseqwhbrada E ta
'6
al orden biológico como al g n'•:
. s noc1 n se aplica tanto
, .
e e....co; tanto al orde f. 16 •
logico; tanto al orden individual como
.al s· n ISlo gico como psicoprimer BIEN es el SER. en el o d b' 1~1 . I en el orden metafísico el
'
r en io ogico el p .
BIE
en el genético la cultura. en el f.. 16 . 1 .
runer
N son los hijos;
'
is10 gico a mte 'd d 1
quico la creatividad. en el S"".
d
gn
Y a salud; en el psí'
vda1 e1 or en y el eq 'lib .
E
ser humano; aná)oo-amente de lo b.
UI
no. 1 BIEN se dice del
s o Jetos que perm·t
¡
. .
0
mana su desarrollo autónomo y tel 1' . 17
I en a a propia vida hu-'
eo og,ro.

ª

Esta nOCion
·' no sólo comc1de
· . sino
d ,
.
. .
ciones y nociones dadas por PI t6
qAriu~ ~ emas hace mtelig1bles las defini. •
ª n Y stoteles· po UI ·
1
Junstas. Efectivamente Aristóteles define el BIEN como
r ,,riano
os modernos
lo queytodas
las cosas '

1:

" ERIKsox, Enk
. H., lnfancia y Sociedad Edi .
a &lt;:1~~es Hormé _S.A.E., 3a. edic., 1970,

p. 68: "Es aquí (en la época del destete

madres) donde lo bueno y lo mal . '
pancion de los dientes, separaci6n de las
confianza básica en sí mismo y en
:n el mund~ del niño, a menos que su
etapa por paroxismos indebidamente
. dy se haya Visto socavada en la primera
to"
"E
.
pro~oca os o prolongado d
b'
. sta prunitiva catástrofe en la relaci6 d 1 • d' .
s e ra ia y agotamienmundo es probablemente la contribuci6n
n , ~ m IV1duo consigo mismo y con el
donde los primeros habitantes de la b.
ontod~enebca a la leyenda bíblica &lt;le! paraíso
·
·
sm
esf uerzo lo que se habh a su dis erra
.. 6 per 1eron
. para siempre
el derecho de obtener,
pos1ci n; mordieron la manzana prohib1'da y enco1en•.

º1~;7er:;

605

604

�buscan". Lo primero que todas las cosas buscan es "lanzar completamente"
aquello que divide su ser; por esta misma raz6n el mismo filósofo dice que el
Bien consiste en lograr la plenitud de su propia perfecci6n (complemento;
acabado). Para Plat6n en cambio la propiedad fundamental del BIEN es 1a
suficiencia para asegurar la felicidad al hombre con su posesi6n. Para entender mejor la idea de Plat6n, veamos el significado de la definición dada por
Ulpiano: Bona ex eo dicuntur quod beant, hoc est, beatos faciunt; beare
autem est prodesse.18 "Los bienes se llaman tales porque hacen felices; hacer
feliz (o beatificar) por otra parte es aprO\·echar." Bienes en plural se refiere
a las posesiones, por consiguiente a objetos que no son el sujeto mismo; se
llaman bienes por su relación al sujeto. Esta relación es dinámica, ''hacen felices". "Hacer feliz" es "apro\·echar". Este verbo tiene en este caso un significado casi plástico; prodesse se compone de esse y pro, es decir, ser por o en
favor de. Hacer feliz por tanto es ser por alguien o en favor de alguien. La
persona en favor de la cual es el objeto, se hace feliz, es decir, se quita de su
mente o de su espíritu o de su organismo la necesidad que el objeto satisface.
De este modo BIEN es hacer feliz, "emitiendo, lanzando completamente algo"
es decir una necesidad; por esta razón se llama a los objetos, "satisfactores de
necesidades", BIENES. De este modo ya podemos entender a Plat6n cuando
habla del BIEN del hombre diciendo que es "aquello que tiene suficiencia
19
para asegurar la felicidad del hombre con su posesión" .
En conclusión podemos decir que el BIEN, hablando psicofilológicamente, es
"una dínamis vital consistente en emitir perfectamente algo que divide al ser
humano". BUENO en cambio se dice del objeto que hace BIEN. La aplicación de esta noción al orden científico o al orden metafísico no es posible sin
una disciplina o elaboración analógica; la principal razón puede ser que el
origen absoluto de ella es la e:i-.1&gt;eriencia del individuo humano mismo o de
zaron a Dios." Este aparecimiento del mal se alivia con el "bien", como el mismo autor
hace notar en la misma obra, p. 70. En cuanto a la relaci6n de estas experiencias con
la ley y el orden, es de grande interés lo que el mismo autor escribe en la obra citada,
pp.La
228-229.
enumeraci6n de estos bienes, los hijos, la cultura, etc., es ejemplificativa; es decir,
en ese orden humano es BIEN todo cuanto signifique "una prolongaci6n del ser de un
modo completo o perfecto".
11 ULPIAN0, 1.c.; ibid.
u Esta definici6n del BIEN no satisface a ROBERT S. HARTMAN, en su libro La
estructura del valor, donde en la p. 35 y ss. hace ver c6mo lo que define Plat6n son las
cosas buenas, no el BIEN en sí; sin embargo, como lo e,cp\ica ULPIANO, ya no se trata
únicamente de las cosas "buenas"; sino de "¿ por qué?" son buenas y "¿ c6mo son buenas?"; es decir, "son en favor de". Una explicaci6n más profunda y quiza satisfactoria

otro
. individuo humano. D e un mod
SUJeto humano mismo· sólo
d ~ u otro el contenido de la nocio'n es el
'
secun anamcnte los ob. t
Junto a la idea de BIEN
Je os.
f'ISlCo
· como moral L
normalmente pensamos la .d d
.
la de BIEN. no 61 a pnmcra concepci6n del MAL
t ea . e MAL, tanto
en expeler ;erfe~t o contradictoria. Si BIEN es "una e~, com? id_ea contraria a
será la ne.,.ac1'ón da.mente algo que divide al ser h
ma:1s vital consistente
b
e esa d'
·
umano · el MAL
que divide al ser human~~a~s expulsiva, sino que signifi~á "
no sólo
veremos. La idea de BIEN ' damontonarlo, cubrirlo u ocultarlo"almacenar lo
supone el MAL y .
e MAL se relacionan dinámi
como luego
viceversa.•o
camente. El BIEN

~

El problema del MAL .
espin
, ·tu humano d
' sm embargo' ha s1'do una grand dif'
lestia para 1a f'l urf:'"°te tocia la historia de la hum 'dade icultad para el
I oso ia. e ánd l
aru
. dif 1
para el hombre
' se
a o para la reli ·ón. an
.'
icu tad y modin. 21 La noción
Mis~erio del univers~, l; 11~:t; '! desesperación
del MAL el ho b h al ha sido hecha analóuicam t
e1lhard de Charro re a tenid
C ,
bº
en e a la expe . .
ra tratar
.
o. ¿ ual ha sido
. .
nenc1a que
tratando e:o:n~e indagar en las huellas lingüí~:c:~enencia? Es lo que abocado el MAL ~ntrar no s6lo las palabras mediant ~ la cultura occidental,
meno percibid~ ::~ a~emás individuar lo más exa;ia: c~ales se ha signifio sus equivalentes. e e cual los individuos han tenido que
en eusar
posible
el fenóesas palabras

~:t:º·

La palabra MAL en es - l
de esta palabra es deseo/~º s~ deriva de la latina MALUM.
.
misma raíz ue l
o~1da, sm embargo se la su
' la etunología
o falta" o t q b' palabra irlandesa MELLAIM " ele_ hacer provenir de la
am 1en del anti
. ,
, enganar" MELL "
mán "SMAL"
guo mg1es "Smoel" equ • 1
'
, pecado
' correspondiente quizá al . ¡',
iva ente al antiguo alto aleOtros sin emb
mg es actual "small".2~
bra MAL
argo, con mayor seguridad
.
ot
. , UM. de la raíz *MAL o *MLA y clar~da?, hacen derivar la alaamb1en del mdoeuropeo *MAL *M I que s1gmfica "cubrir". "
p
por la descripción de esta I b '
UL "tener, comprimir" 23 E' apagar";
meno percibido en la form
a ra llegamos a la conclusión .
n todo caso
o comprimido"
d . ac1on del concepto MALUM
I de que el fenó' es ecrr " 1
es e de "
.
se encuentra"; "lo d 'b'l' I a macenado, no tomando parte d I estar cubierto
e t ' o sobrante". de ah' "
e ser en que algo
De la palabra latina se d .
'
i
mancha, pecado".
envan no sólo Ia espanola,
sino también h f
'" S. TowÁs S
rancesa

,ª

~~

u
' umma contra
·¡
TEILHAllD DE CH
. gentr es, I, y passim.
,. BucK, o.e., p.
ARDIN, Pierre• El me d'10 divino, Edic T
F
· aurus 1967
1178·
12
.G. E!CHHOFF, o.e.,
'
• p. 81.
t. 4, s.v.

es la que damos arriba.
O

607

606

�. 1·iana MALO
.
tantivo; la ita
. y. MALE,
ad
d
mo adverbio y como sus
MAL En itahano
eMAL, usa a co .
.vamente; la portuguesa
. . . f r "malo".
adverbio y sustantlv~ respectixiste la palabra "cattivo" para sigm i~,:,. risionero
ás de la palabra senalada, e.
. d 1 latín "captivus''' o sea, _P
'
m " tti\•o" se la hace provemr . e
l ecado" : tiene su equ1valent~ en
Este • ca
. . h ace clara referencia a
"
mo cuando se dice "cautivo de• pT ión
c~~tivocésc'~chetiP'' miserable, pés~o. -~-u si~ i~:~que sPa diferente fonéticae ran
en cuanto a la s1gni icaci '
s "mam·aisº', que prola raíz IE. MAL; d más de la palabra citada tenemo tro "malh~dado"' es
t En frances a e
· ale a nues
:~: edel viejo latín "malefatius" ,; Á~:~1U1~gualmente en francés'. ten:mos
d . "de destino débil, ~nf~~o ,; l débil" y que viene del antiguo~ ranecrr,
"
también significa ma o,
.d al "mis-" cspanol y
"mechant que
" es " correspon e
h t"
cés "mescheant", desafo:tunad~;l i:,n-"cadere", caer; es decir, "mee an
"cheant" o "cheoir" denvado e
i
significa "mal caído"_:•
.
de BIEN y al de SER, ya
,
to contrano a1
·,
m
de MAL es segun es
.
l"
de "proyecc1on co El concepto
.
d "extensión integra Y
mancha.
que ambos incluyen la i~e~ d~
tancamiento y división, pecado y
del
AL
cambio m ica es
l BIEN es la causa
pleta". El M
en
nen mutuamente, ya que e
do. el BIEN
El uno y el otro se supo
MAL que exige ser expulsa '
. . , BIEN, supone unAL
MAL . la acc1on
&lt;liante un acto vi·ta1 completo e m
' en hacer desaparecer el M
me
consiste
tegral
,,, ) que más concretamente
.
.
l MAL se dice KAKON (Ka~? ' Al KAKON significa
En el gnego e
. , . de la nocion M ,.
.
a
hace referencia al orige~ ps1col~::: ·ega KAKOS (Kax_ó;) no tien:;o
"malo débil, defectuoso . La pal
gnle dar la del verbo gnego KAKK ºd
'
• el · se e sue
los cm araíz indoeuropea ~ien_ ara, obabilidad una palabra referente ~~~ En sánsK ª""ª"')' que indica con pr_,
la orden "void excrement' .
(
.
del bebé en conexion con
Ji .ón de una palabra refcren
dos pnmeros
dº PAPA- · probable redup ~ 1
PA- En griego existe
crito MALO se ice_
del bebé como en gnego,
POPOI
te a los cuidados pnmeros 1 e:clamaciones p APAl (
mal
igualmente esta palabra ,,~n ~ de la raíz griega PEEMA ( uµa '
'
(IIo:no,): "Ay, ay de m1 saca as

II

an;,)'. )

• 2e
inforturuo.
bº se derivan d e urta r aíz indoeuro, BÓS en cam 10
¡ f ómeno
El inglés BAD y el aleman . De este modo en estas lenguas e e~ ,, o
pea *BAD que significa des~~e destruye", "que divide", "que,
alMAL se percibe como algo . q" "1 di ºdido" "lo golpeado o debil . gu
. . "lo destruido ' o vi
'
también en pasiva.

~~.P;ª

" BucK, o.e., pp. 11 i8, 11 79.
:s BucK, ibid.
,. F.G. E1cHH0P, o.e. t . 4, s.v.

608

mente de esta raíz se suelen derivar el comparativo PEIUS y el superlativo
PESSIMUS.21
En indoeuropeo tenemos el prefijo DUS- hecho según SU-; DUS- tiene el
significado de "enfermo"; "débil"; "malo", etc., y que equivale a nuestro español MIS- como en MISántropo; o a MAL- como en MALentendido; o a
DIS- como en DIStorsión. Este prefijo se encuentra derivado de la raíz DI
o DUIS que significa "disminuir o emitir''; el prefijo se deriva de la misma
raíz, o una análoga a *DWE, seguida no de E como en BUENO, sino de I
como en BIS. Esto nos sugiere la idea de un BIEN disminuido o un "todavía
no BIEN". Esto hace quizá alusión a la causa por la cual es necesario "hacer
salir"; "expeler o emitir" algo: la falta de vida en el ser viviente; la degeneración de la substancia en los seres materiales.
La idea de MAL, tanto como la de BIEN, tiene connotaciones culturales
de grande importancia en todas las culturas de los pueblos; ellas hacen referencia al MAL como a aquello que no es perfecto y acabado; sino que se desarrolla en una subexistencia de la cual lucha por salir y lo logra, sea trágica sea felizmente. Los sentimientos de maldad no aparecen claramente como
indignos del ser humano y parece inútil el tratar de renunciar a ellos; ejemplo de ello tenemos en las tragedias griegas; en la Biblia; en las religiones en
general; en la historia de la humanidad y en la psicología analítica y criminal
contemporánea. El MAL es tan connatural al hombre como el BIEN; el ser
humano sin MAL, no se individualiza; no crea; no se proyecta personalmente
en el BIEN y en la realización de sí mismo. No podemos erradicar, y este
concepto es ya tradicional, el MAL de la vida humana; pero el MAL lleva al
BIEN que lo hace fecundo y creador; que arroja hacia afuera lo que nos duele
y divide lo que nos preocupa y debilita. El modo puede ser feliz o trágico.
tste es el quehacer de las ciencias de la conducta, de la cultura, de la educación, de todo cuanto alienta en la humanidad de esperanza y fe en la bondad de la constitución del ser humano. No creemos exagerar al decir que el
éxito de los escritos de Freud y del psicoanálisis se debe sobre todo a que
enseñan eficazmente a convertir el MAL, el ID, en BIEN, en YO, en ética
autónoma y personal, para llegar al equilibrio entre uno y otro, el BIEN que
causa el MAL, como dice santo Tomás; el MAL que se desarrolla BIEN.28
n F.G. EICHHOPP, ibid.
,. Freud, según Meng, "ve en la veracidad la situación del consciente de la humanidad . . . Esto significa: el hombre tiene la obligación de madurar, debe ser capaz de
amar y amando desarrollar un yo fuerte de una conciencia autónoma". Tiene que
en lugar de morbosamente reprimir, hacerse capaz de juzgar y de renunciar, sin
enfermarse por eso. "La paz que nosotros significamos, no es la activaci6n de un ador-

609
Hum-39

�La idea de BIEN y de MAL traen consigo la idea de VALOR y de VIRTUD. La valoración, los valores, problema muy discutido desde el punto de
vista filosófico y científico, parece deducirse espontáneamente y sin ningún esfuerzo de la idea de BIEN y de MAL; sin embargo, en las presentes líneas nos
vamos a fijar únicamente en la idea de BELLO y GUERRA, también relacionadas con ellas.
La relación más evidente la tenemos en el griego entre BELLO y BUENO;
la axiomática frase KALOS KAI AGATHOS (Kalo~ xai aya8ó~) "valeroso y bueno" o más comúnmente "HERMOSO y bueno" indicaba el ideal de
la cultura griega. En las lenguas derivadas de las indoeuropeas esta relación
' es también muy usada: en francés BEAU se usa para significar tanto BUENO
como BELLO; en italiano se dice BELLO significando BUENO y BELLO.
La belleza se concibe como consecuencia natural de la bondad y viceversa, la
bondad como fruto necesario de la belleza. Ni la belleza sola; ni la bondad
sola.
¿En qué consiste el fenómeno BELLO? BELLO en español se dice también
hermoso; la etimología de esta palabra viene del FORMA y OSUS; es decir,
lo perteneciente a la FORMA, figura o aspecto exterior. Antiguamente en español se decía FORMOSO. BELLO en cambio se deriva del adjetivo latino
BELLUS; y se le suele derivar de un diminutivo BENULUS de BONUS.
BONUS, luego BENULUS y finalmente BELLUS, del cual se originaría nuestro BELLO en español. La idea exacta sería en este caso BELLO igual a
BUENECITO o BUENECILLO.
Dado que ya conocemos la psicofilología de BUENO y de BIEN podemos
determinar más concretamente el significado de este diminutivo. Toda palabra
tal significa, como su mismo nomble lo indica, una "disminución"; no precisamente en la cantidad, sino más bien en el aspecto lógico expresado por la palabra. El diminutivo expresa algo "que todavía no es lo que es" o algo "que ya
terminó o está terminado de ser lo que es". Lo que es, se refiere al sustantivo
del cual se hace el diminutivo. BUENECILLO por tanto sería algo que "apenas es ya BUENO" o algo que "está acabando de ser BUENO"; un BIEN
o algo BUENO disminuido en sentido dinámico lógico. Teniendo en cuenta
mecimiento de la naturaleza instintiva del hombre mediante la sugestión o la imposición
externa -ningún problema por tanto de una droga mágica- está él arraigado en
vitalidad, fuerza de la conciencia, razón e interhumanidad" ... "Había Karl 'Marx preguntado: ¿cuánto pan necesita el hombre, para hacerse hombre? Freud preguntó:
¿ cuánto amor, conciencia, satisfacción de los impulsos y renuncia de ellos son necesarios
para hacerse hombre?" MENG sobre la ética de Freud, citado en la obra P1ychoanalys1

e_l s~gnificado psicocultural de BIEN
.
s1gu1ente: "una dínamis vital consist;n!e tUE~? arriba descrito y que es el
algo que ya no pertenece al ser h
em1t1r perfectamente, dividiendo
d'
·
umano BELLO
~:m1IS descrita; el resultado o dinámicam' " será "rl efecto" de la'
d1v1de al ser humano". Si lo BUENO
ente, el estar expulsando lo ue
o el MAL, lo BELLO es el
I d y el BIEN consisten en rrnitir '.o MALqO
d 'b'J l
resu ta o del BIEN d
e i ' o oculto, lo que se encuentra de t
o e lo BUENO, porque lo
da lugar a la reintegraci6n del mi
n ro ~el ser humano, una vez emitido
to diferente a sí mismo el mal smdi~' es decir, el hombre transforma en ob ' '
f
d
·
me ante el
· ·
Jeu~ra. el SUJeto, sigue haciendo feliz a éste ~i°v1ID1ento vital. El objeto, que
o md1ca el haber sido bueno o BIEN se 'nse ama bueno; si además significa
Belleza depende de c6mo se defina lo BE~r;;\BELLO. La definición de la

?,

En griego BELLO se dice KALOS.
.
una palabra clásica épica y que . ü'. el ongen de esta palabra es KALYA
·,
sign 1ca "vig
r·
,
noc1on que coincide con la antes e
oroso, irme, preparado listo"
E 1 ' •
xpuesta segu'n el ·
•
'
'
n atm sm embargo BELLO
d'
ongen latino de BELLO ªº
NUSTUM y no BELLUM. lse ic__e PULCHRUM, FORMOSUM o VE.
l
, e espanol y J 1
a expresión BELLO de ellas sino d BONUas enguas romances no derivaron
seusantamb''
e
· ·
icn los adjetivos ' PULCRO
HE Mensudimmutivo.
En español
bargo no se les da comúnmente el si /
RMOSO y VENUSTO; sin emque etimológicamente no se
gn icado que suele darse a BELLO. aun
encuentre muy lejano '1
'
Entre
r BOI\UM y BELLUM tenemos la rel · , a e..
exp icar; sin embargo, retrocediendo a 1 , ac1on cierta que acabamos de
tramos
d · .,
ª raIZ de BONUS' DUENOS, enconuna envac1on paralela en DUEL
general de *DW o *DU. , ,
LUM, procedente también de 1 ,
' mas aun tenemos un
f
.
a raiz
guerra: efectivamente DUELONA
a re erencia concreta de DU
sa d 1
es la forma antigu d BE
a
e a guerra, cuyo primer templo f
.
a e
LLONA, la diot
ue construido
A .
por p10 Claudio Ciego. s1
por anto podemos concluir con s f .
LUM, en el sentido de guerra n~ ~:ente seguridad de DUELLUM o BiLtanto BONUM, BELLUM
"BELLO como en español. Tenemos por
'
erra y finalmente BELLUM, "hermoso 0

,;gu

. ,. Efectivamente la BELLEZA
Clones
es sólo la .forma
. q ue sue en darse de la BELLEZ
.
abstracta de lo BELLO La
. .
arriba dada deI
B
A coinciden más
.
·
s defm1I
disciplina que ha ºcon~L~~- Platón habla de la BELLE~::nos d1rlectamente con esta
LLEZA
,
UCI o a través de la vis
d
orno e resultado de una
en s1; se le suele a trib .
ta e cosas bellas a la . . ,
v~ri, el esplendor de la verdad. ( ;;; ~r ello la ~efinici6n de Ía BEL~;;: de la BELibrary, Plato V.)
. ato Sympos1um, 210 E· 21 .
' splendor
• F
'
l, The Loeb Classical
11

RISK

'

OC , SV

MEILLET

• •'

et

•

'

"ª).O&lt;;,

VENDRYES,

(KALOS)
o.e.; p.

90.

und Ethik de Ernst Blom.

610

611

�bello". De las formas intermedias se conserva DUELO en español, con significado análogo al de "guerra".
La diferencia de significación en las lenguas modernas es evídente; sin embargo acudiendo a las raíces de estas palabras, la diferencia se convierte en
analogía y descripción de un mismo fenómeno. Fonéticamente la diferencia de
las tres palabras que queda inexplicada y autoriza la diferencia de significado
es el uso de L en DUELLUM y BELLUM ante el uso de N en BONUM. El
cambio de la D en B se encuentra totalmente explicado. La analogía o variación de la raíz parece autorizarnos a afirmar que BONUM, DUELLUM y
luego BELLUM serían la expresión del mismo fenómeno; más aún que BELLO en español, estaría emparentado de alguna manera con el BELLUM,
guerra, latino. El fenómeno general sería el de "emitir algo mediante división"; este fenómeno estaría expresado por BONUM; DUELO y BELLUM
(guerra) indicaría la división que es causa y resultado de la emisión; BELLO,
"hermoso", sería igualmente resultado de la emisión; se ha polarizado al uso
de significar "hermoso"; pero ya tardíamente o mejor ya en las lenguas romances derivadas del latín.
En todos estos casos se significa el fenómeno percibido por el sujeto, el individuo humano. Análogamente, al igual que en el caso de BIEN, se llama
DUELO al objeto externo al sujeto; BELLUM, "guerra", a la resultante histórica de la división psíquica; BELLO al objeto capaz de causar en otros individuos la emoción o afectos sentidos primero por el BIEN en el sujeto.
Psíquica y culturalmente por tanto, la causa de la guerra, aunque parezca paradójico, es el BIEN. El individuo cuando actúa BIEN, se divide,
pierde algo; esto mismo lo pone en tensión; en guerra o en duelo o simplemente lo hace BELLO, "hermoso". La vida social sin embargo complica estas
sencillas realidades humanas; ya que el individuo humano cuando actúa BIEN,
se divide, pierde; pero está seguro y cierto de que su objeto perdido ha ido
a parar a sus semejantes; ellos por consiguiente son los culpables de su pérdida; entonce les hace la guerra, proyectando de ese modo en ellos su división
psíquica. Esta misma realidad humana incluye el DUELO, tanto en el sentido
de pena y dolor, como de guerra privada entre dos individuos; sólo que se
limita su uso a la pena y el dolor producidos por una división irreparable,
inevitable. Lo BELLO se usa para indicar una división; pero tal que no sólo
no es inevitable la pérdida o división del objeto del sujeto; sino que se intenta
esa misma división.
Hemos usado la palabra emisión y división para indicar el sentido de perfección y de acabamiento que tiene la idea de BIEN; sin embargo, sobre todo
cuando se trata del BIEN en la ética, la idea de Bien se expresa hablando de

612

comunicación o de participación d , .
se expresa como lo RECTO
. e s1 rmsmo. En derecho la idea de BIEN
pación o ampliación de sí ~que. igualmente supone una extensión o particimo, por esta razón en ingl'
sar la idea de BIEN la palabra RIGHT
es se usa para expre' contrapuesta a wrong.
En este contexto, junto a las palabra DUELO GUERRA
PAZ, que aunque pertenece a otra f 'lía d
Y
, se ocurre la
ficado está íntimamente ligada a 11 ~
palabras~ en cuanto a su signilatina PAX este sustantivo
edas. a pa abra espanola PAZ víene de otra
. d
,.'..
proce e a su vez del verbo PANGO
· .
.
f1ca o es fiJar' plantar en t'1erra, f'.
1Jar,, y también
ce
t ,, ,ce cuyo s1gruacuerdo". El verbo PANGO
d .
pac ar , ponerse de
*PAG
. .. '
a su vez se enva de una raíz indoeuro
*PAK
1
o
' que s1gn1f1ca 'unir fuertemente" ,. "'JUntar f uertemente"pea,
.2

t

En griego pAZ se expresa EIRENEE ( ei
·
.
una palabra pre ·
• •
l!'1J"'1J) derivada de EIREE y es
gnega por 1a termmac1ón EIREE ( , )
d
ARARI ( ªl!ªl!' ) que si •fica ce •
;, "
e l!'1/ proce e del verbo
EROO (
)
. .~
yo puedo ; yo tengo poder'' sa o tamb', d
Ef!W que s1gmf1ca, "rayar ext
" . 1 •d
'
ien e
o franja que hacen los cañones
'a raer .' a i ea exacta es como la raya
. "l
cuan o son disparados. p AZ en tal c so . .
a . s1gn1f1ca . a que puede, la que raya o extrae". Quizá d ,
, .
asooar el arcoiris con la p AZ
.
e aqui viene la idea de
en 1a creencia popular La ·d d PAZ
contrapone a la de GUERRA
.
.
i ea e
no se
la palabra nos hace pensar má~r;?iamente hablan~o; '.ª que la etimología de
fuerzas para lanzarlas contra otr iefn en unaLcoor_dmac1ón. o disposición de las
as uerzas. a U11Sma acción d "f · hin
en e1 suelo" en algunos textos se refiere a "fijar la lanza" p
e ~ itr, l car
pode batalla entre dos contendientes L ·a
ara sena ar e cam.
tumbramos expresar mediante l
l .b aP1AZea que n~sotros ~ctualmente acos1
..
ª pa ª ra , es decrr la qmetud l
,
y a tranqwhdad, en este contexto psicofilológico se d' ,
, bº ' a armoma
el tiempo libre que dejan las o
.
.m a mas ien OTIUM,
cupac1ones y que se pasa en casa.
La guerra, el bien, el duelo la belleza la
un fenómeno perteneciente a Ía
. '. d paz son palabras que hablan de
importancia Ell .
expenenoa el mismo ser humano. de ahí su
· as, Junto con el mal se ref
. d
'
básicos de la vida humana. diaria '
_ieren a activt acles fundamentales y
mente de significado muy g~neral y co~~nu~1;1ente ejercitadas; consiguientede el punto de vista filosófico 'a:~ya. iscus1on tie~e interés únicamente des.
ciencias de la conducta h
y
ongen de la ética, del derecho y demás
umana.
El OCIO, la PAZ, exige la capacidad
d ·
angustia y divide; aquello que en un orden h:a eJar. aquello q~e preocupa,
de crear un orden instinti
1 1
no e,oge ser arroJado so pena
vo en e cua ' proyectando el mal en los objetos y
,. F
F.G. ElcHHOFF' o.e..' t . 4' s.v. PAC. BUCK o e.
,.
'd
RISK, o.e.; s.v. €,(!É'l'1J (EIRENEE)'.
' .. , peaee i ea.

613

�en los semejantes, se trata de arrojarlos, fomentando el MAL interno, el aniquilamiento, la soledad, el egoísmo, la brutalidad y el desgaste inútil de individuos y de pueblos. Es necesario el BIEN, los BIENES y lo BUENO; es necesaria la GUERRA y el DUELO; es necesaria la PAZ. La humanidad se ha
debatido durante toda su historia entre esas realidades y pocas veces ha podido
gustar del OCIO, de la tranquilidad, del descanso y de la armonía. Igualmente necesario es el MAL, con sus consecuencias trágicas o felices. Es necesario convencerse de que el BIEN trae la guerra, o la BELLEZA o la PAZ;
más aún el MAL. Una ética convincente y verdaderamente viva necesita partir de estas realidades necesarias; son desconcertantes, es cierto; impiden al
individuo saber qué comunicar y qué ocultar; qué decir y qué hacer misterio.
La experiencia es la única que se lo enseña y se lo ha enseñado ha5ta ahora;
cuando esta experiencia existe se puede hablar de una ética, o de un derecho,
de una religión o de un misterio. Sin los primeros el hombre se vuelve histérico
o neurótico, lábil y débil, falto de orientación y dirección en la existencia humana; sin los últimos, el hombre se hace banal y obsceno; sucio, tímido, ridículo e intranscedente. El problema del BIEN y del MAL es el problema de
la guerra; o de la histeria y el misterio; de la neurosis o de la ética viviente y

en la Escritura: ";" Acaso si tu' tam bº1en
, ob rares bien
.
ás ·
do?" La envidia y los celos la gu
1d
' no ser VISto y acepta'
erra Y e uelo causad
¡ BI
os por e
EN y los
BIENES se curan haciendo el BIEN ha .
y despreciable, lo que vcrdaderame t yd bciedndo BIENES. El MAL, lo débil
.
n e e e esaparecer· n 0 1 f
.
poco 1a propia integn"dad •gu 1m
,
a uerza m tam' i a ente se cura obrand bº
El
fuerza, que es promesa, que es inte "dad del in . . o ien; . MAL que es
es educación, aprender cómo obrar~ BIEN
dividuo, lo _umco que necesita
camente o mejor felizmente lo q
1 h b ' progresar, salir adelante. Trági,
ue e om re produce 1
·
' o ~ue enute y expulsa
d e s1_mismo es débil y deleznable: la alabra
ello sm embargo puede domm· 1 . p
' el pensamiento, el gesto. Con
ar a tierra • lo ' ·
•
le significación a sus palabras
'
umco que tiene que hacer es dar.
' a sus gestos al conte "d d
.
si lo logra se hace BELLO f
r· ' . ru o e sus pensamientos.
, uerte irme d1spuest · r· ·
'
para poder aplicarse a toda b b '
'
o, su ic1entemente tenso
ciente y significativo.
o ra uena. Será KALOS KAI AGATHOS, efi-

convincente.

'

.

La realidad desesperante de que el BIEN fomenta la GUERRA y no el
ocio; de que el hombre no puede ser BUENO sin fomentar la guerra parece
hacer fútiles y sin ningún valor los esfuerzos de lograr la PAZ, de evitar la destrucción y la muerte; la violencia entre los hombres y los pueblos. O más claramente, intentar evitar la guerra, queriendo el BIEN, evitando el MAL, aparece como una invitación a renunciar a la vida, al progreso, a la comunicación
humana. La psicofilología nos invita en cambio, en cuanto a tales realidades,
a admitirlas, a aceptarlas como necesarias a la condición humana; a vivirlas
incluso con la filosofía y desapego que las mismas lenguas nos transmiten la
experiencia que los hombres del pasado y del presente han tenido y tienen de
ellas. Ciertamente la cultura no es la solución; quizá no obstante nos convenga
recordar la historia de Caín y de Abe! narrada en el Génesis.,. Caín envidiaba
el BIEN de Abe! y su furor lo llevó a darle muerte a su propio hermano. ti
deseaba la muerte y sin embargo Jahvé Dios prohibió que se le diera muerte,
a pesar de haber cometido fratricidio. Cuando Jahvé vio enfurecido a Caín le
dijo: "¿Por qué te has ensañado y por qué ha desaparecido tu semblante?"
"¿ Acaso si tú también obrares bien, no serás visto y aceptado?, ¿ y si obrares
mal, recostado a la puerta del pecado, no llegarán a ti sus deseos y serás dominado por él?". Quiero decir, quizá la única solución sea el consejo de Jahvé

" Gén. 4, 4-16.

615
614

�EL FINANCIAMIENTO DE LAS ELECCIONES PÚBLICAS EN LAS
SOCIEDADES DEMóCRATAS. UN ANALISIS DE LAS
ALTERNATIVAS Y DE SUS EFECTOS*
PROFR. DAVID

G.

DAVIES

Universidad de Duke

EN LA PASADA década ha habido un creciente número de propósitos para reformar el financiamiento de las campañas políticas y de las elecciones en los
Estados Unidos. Estos planes han recorrido toda una gama; desde el limitar
las contribuciones, los gastos y el tiempo permitido para la campaña, hasta la
asistencia gubernamental para el financiamiento parcial o completo del costo
de las mismas. El objetivo principal de este estudio es el examinar el caso del
apoyo gubernamental para las elecciones, así como analizar algunas de las
formas en que el gobierno podría implementar tal política.

Me refiero, en primer término, a una breve discusión acerca del financiamiento privado y luego a la cuestión de si es o no justificado el gasto del dinero público para las campañas políticas y las elecciones. ¿ Puede darse el caso
de fo17.ar a los contribuyentes a apoyar tales actividades, o ser el argumento
del control el que sostiene que las elecciones en una sociedad dem6crata deben
ser financiadas con fondos de las fuentes privadas? Una respuesta razonada
a estas preguntas debe tomar en consideración tanto las ventajas como las
desventajas de cada una de las formas de financiamiento de elecciones.
VENTAJAS DEL FONDO PRIVADO

Pocas personas discutirían en los Estados Unidos que nuestro actual sistema de financiamiento de campañas podría mejorarse. Más aún, hay fuertes
• Este artículo se adapt6 del próximo libro Private M oney and Public Relations: A
Democratic Contradiction. © por Joel L. Fleishman, David G. Davies, Gleen Reichandt,
Robert B. Rice y Cristopher G. Sawyer.

617

�razones para sostener el principio general de la utilizaci6n de fuentes privadas
de financiamiento. Una de las más importantes razones para esto descansa en
que el contribuyente no está forza¿o a financiar la campaña política de un
candidato que no desea apoyar. Un buen argumento puede formularse en el
sentido de que es moralmente equivocado el forzar a un individuo para contribuir con parte de su riqueza a favor de un político, cuyos puntos de vista
encuentra repugnantes y antitéticos a su propia filosofía y valores. El financiamiento privado permite al contribuyente escoger cuáles actividades políticas
debe respaldar económicamente, si las hay, y a quién apoyar, si hay alguien.
1
Así, la libertad del individuo no se perjudica.
Un efecto de apoyarse en un sistema de financiamiento privado, es hacer
que los partidos políticos dependan en lo que mi colega Martín Bronfenbrenner ha descrito como "subvenciones financieras capitalistas para propósitos
eleccionarios".2 Sin duda, el Senador de los Estados Unidos, Walter F. Mondale, cree que "hay algo muy saludable y aún benéfico, al forzar a los candidatos a ir directamente al pueblo para obtener apoyo financiero en modestas
cantidades." 3 Harry Reasoner agrega que un sistema de financiamiento que
permitiera a un donador dar una cantidad de dinero limitada "preservaría la
necesidad, para los apoyados, de tener que cortejar a sus patrocinadores",'
ciertamente un saludable prospecto desde el punto de vista del electorado.
Ralph K. Winter Jr., un experto en el financiamiento de campañas, recalca
otros argumentos importantes para preservar a nuestro actual sistema eleccionario de financiamiento privado. Observa que el dinero está sujeto a la ley
de la utilidad decreciente y que es de menor uso para el beneficiario o partidario bien conocido, que para un recién llegado. Más aún, los candidatos que
buscan el cambio, tales como el gobernador George Wallace y los opuestos a
la guerra de los pasados años de 1960, pueden tener mucho más necesidad y
pueden emplear mejor el dinero, que los candidatos con imágenes ya establecidas y apoyo del sistema existente,5 a través de la televisión, exposiciones de
prensa y ayuda del gobierno en forma de personal, equipo y contactos en relaciones públicas. Una gran cantidad de dinero adicional sería necesaria para
1

K. W1NTER, Ralph, Financiamiento d, campañas 'Y libertad política, Washington,

D. C., American Enterprise Institute, 1973, p. 3.
• BRONPENBRENNER, Martin, "Notas sobre el futuro del capitalismo", manuscrito sin
publicar para el Coloquio de Tokio, que se verific6 en octubre de 1974, p. 4.
• F. MoNDALE, Senator Walter, "Prospectos de reforma de campaña", The Christian
Science M onitor, enero 7 de 1974, p . F 8.
• REASONER, Harry, "El mejor plan de campaña", Ibid., 28 de diciembre de 1973,
p. B 8.
• W1NT.ER, op. cit., p. 4.

618

que el. candidato
que está en contra del "establish
.
,,
ventajas inamovibles de los c d.d
. .
ment pudiera superar las
V d
1
an 1 atos trad1c1onales El r
.
a o, por o menos, permite al candid
. . .
manc1amiento prigrar la oportunidad de compet·
batobordmano tener una salida para loafianzar su candidatura y de
Ir so re ases m ,
. alitarias. También el
t
, .
as igu
.d
mos rar sus mentos I d..
paro o, como a los donadores poten . 1
a os mgentes políticos del
w·
c1a es ante el público en general e
mter también hace notar las ven .
. .
.
vado, las contribuciones privad
ta?s ad1c1onales del financiamiento pritos acerca de cuestiones espe 'f~s pelrm1tcn medir la intensidad de sentimiend
ci icas, o que result
ali
que e otra manera se perdería .
a ~cr v osa información la
de decisión mayoritaria en n t s1 ponemos absoluta confianza en una r:.gla
ues ro proceso del voto M, ,
nos pueden servir la función de a d
. as aun, las contribuciolidez de la posición del don d yuE ar a convencer a otros votantes de la soa or. n suma man
d
en apoyo hacia un candidato co I
'
comunan o sus contribuciones
. .
n e que están de acu d
.
.
pueden, ordmanamente hacer c
.d
er o, vanos cmdadanos
.
,
onocr a su po · · ,
que s1 cada uno persiguiera po , .
sic'.ºº con una mayor eficacia
.
r s1 mismo sus objet" . J
,
ventaja de la economía a esca)
. .
l\OS. untos pueden tomar
ª Y d e espec1ahzaci6n.1
. , rep
• Las contribuciones privadas pueden tamb1en
. .
mtereses que en otra forma estar'
1
resentar, mdrrectamente
·¡
ian ma representad0 s w·
'
1 ustración, un ejemplo sob .
. .
;
mter cita, por vía cie
.
re mvers1omstas de tierr
.
un candidato opuesto a increme ta 1
. . as, quienes contribuyen a
ár d .
n r as restncc1ones s b
1
eas e berra no desarroll d Lo
.
ª as. que los mve · · o re e uso de grandes
es representar sus propios intereses
6 .
rs1omstas hacen, desde luego
.
econ micos pero e
.
'
mente realista también re
'
n un senado verdadera'
presentan a los potenciales
d
ores &lt;le propied.ades, cuyos intereses no estar'1an en otra forma · ¡ compra
.d
t1co.ª
me u1 os en el proceso políFinalmente, la falta de apoyo financiero a 'ti
. •
forma pudiera llegar a ser
y da a ehmmar lo que en otra
un exceso de candid t u L
obtenida en una campaña
,
.
a os.
a cantidad de dinero
causa de la elección io Un es md~d un reflejo de probabilidad de éxito que la
·
can I ato popul
f
blemas, automáticamente atraerá 1 d.
ar,, con irme dominio de los proe mero as1 como los votos.
L • L.

FLEISHMAN' Joel• "L1'ber ta d de exp
.,
•
a constitucionalidad de la campaña fedc res1on_ e i~aldad de oportunidad política.
La,w Rev., 462 (1973).
ral eleccionana de octubre de 1971", 51 N.

C.

W!NTl'!R, op. cit., pp. 4.5
lbid., pp. 4-5.
.
' lbid., p. 5.
,. FLEISHMAN, op. cit., pp. 461-462.

1

619

�El dinero de las campañas ayuda entonces a h acer el proceso de elecci6n
más ordenado y manejable.

BIENES PRIVADOS y BIENES PÚBLICOS

rsuasivas para mantener el principio del
. H también razones compul.
. .
d lecciones pnvadamente. t ay
.
fmanc1am1ento e e
.
b
.
d s por desembolsos del gobierno
.
e en elecciones su venc1ona a
s1vas para apoyars
?
b. to de contestar a esta pregunta, es
o de una política de impuestos. Con o
los llamados bienes públicos y bienecesario examinar los conceptos acerca

He hecho notar algunas razo~es pe

1:

nes privados.

.
.
. d" . duo que desea comprar un bien
En el área del mercado pnvado, un m IV! l
.
licitado con objeto de
. .
luntariamente paga e precio so
privado o un serV1c10, vo
d I
sa Por medio de este acto vod
. dad y uso e a co .
obtener derech os e prop1e
f
. h c:., bienes económicos particu.
a =
1 sus verdaderas pre erenoas
luntano, revea
. d
,
~ales a }os hombres de
n un mercado pnva o, envia sen
lares. ~ada persona, e
lares los hombres de negocios, en cambio, tranegoc1os al v~tar con sus. ª!os mo~elos de producci6n diseñados para enconducen esas senales en varia
.d
Un comprador está excluido de
trar a las demandas de los consumi ores. .
incapaz de pagar el
disfrutar los servicios de un bien si no está dispuesto o es
precio fijado para el artículo.

.

.

individuo, siguiendo su propio : ~~bJolr
En el mu ndo de Adam Smith, .cada
d
, " . ado por una mano mV1s1 e
,
1,
de mercado pnva o, sena gw
l
interes en e area
d
. t .6 n" 11 Smith concluy6 que e
.
o era parte e su m enc1
.
.
,
a promover un f 10 que n
,
. . di •dual- proporoonana
.
d l
d -a traves de la acc16n m VI
'
•
mecarusmo e merca o
l
. d como en lo social. En el lenguaJe
l
, . o del bienestar tanto en o pnva o
1 d
:e~=mista, una efi;iente dis~ibuci?n de rec;;:n:ed:c~;~~ :nm:ca:~
1
mandas y d~se~s individuales, exis~, ~1 yp:::o:o total de producir la óptima
cías, el preoo iguala el costo ,~argm
suma de cada cosa es a lo mm1mo.
. , sin embargo descansa principalmente en dos importantes
Esta conclus10n,
'
.
l área del mercado y que
tal . q e hay competenoa en e
'
puntos fundamen es· u
· d" ·d al como resul1
no hay efectos importantes indirectos o externos en o m lVI u '
.
M dem Library Edition, 1937, p. 423.
u Sw1TH, Adam, La ,.jqueza de las naciones,
programas de subsidio, Gainesville,
u z. KAFOGLlS, Milton, Bienestar económico
Florida: Universidad de Florida, 1961, p. 6.

,,º

620

tado de decisiones econ6micas hechas por una tercera parte.18 El último punto es en ocasiones referido como la hip6tesis de independencia. Alfred Marshall, el gran economista inglés, fue el primero en desechar cualquier duda
acerca de la hipótesis de independencia de Smith; y más recientemente, el
profesor W. J. Baumol, notó que no sólo hay muchas apariencias externas de
producción observadas en nuestra economía, sino que los casos de apariencias
externas de consumo son la regla más que la excepci6n.ª
La existencia de apariencias externas significa que el costo total de una
actividad económica es diferente del costo privado y que el área del mercado
privado puede no proveer a incrementar al máximo el bienestar social. En el
caso de una fábrica que está arrojando humo sobre terceras partes, los costos
soportados por la firma al elaborar su producto, son menores que los costos
totales a la sociedad, desde que éstos incluyen el costo del humo cargado por
las terceras partes junto con los costos a la firma. Importante, desde el punto
de vista del incentivo, el costo del humo sobre las terceras partes no es sentido
por los propietarios de la fábrica. Obviamente, los costos son más bajos para
los propietarios, quienes hacen las decisiones acerca de la fuente del uso y de
la producci6n de lo que podrían ser, si los propietarios hubieran tenido que pagar también por los costos incurridos por las terceras partes.15 Desde que así
es esto, muchos recursos pueden ser distribuidos a tales firmas y el precio del
mercado privado puede ser muy bajo. Si con nuestras instituciones actuales,
sin embargo, cuesta más cobrar por los daños a terceros que en lo que éstos
estiman, es económicamente eficiente mantener el status quo. Alternativamente, si los daños son de tal magnitud que excedieran el costo de cobro y distribuci6n para afectar a las terceras partes, entonces sería económicamente
eficiente para el gobierno asegurar que los daños fueran pagados. Aquí, por
tanto, hay una racionalización económica mayor por haber alterado el gobierno los resultados generados por la actividad en el mercado puramente privado.
El evasi\'O concepto de un bien puramente colectivo o público, f'.S un caso
de extrema apariencia externa. Un bien público, en efecto, puede definirse
como uno en el cual su consumo o uso por una persona no disminuye la can_.. Los efectos negativos externos o hu extemalidades son descubrimientos proporcionados por un individuo o asociación de individuos a otro individuo o grupo de individuos. El caso clásico de una externalidad negativa es la expulsion de humo y polvo
de una fábrica sobre personas y propiedad.
" BAUMOL, W. J., Bienestar económico y la teor{a del Estado, Cambridge, Prensas de
la Universidad de Harvard, 1965, p. 166.
u Esos costos incluirían cosas tales como más altas cuentas claras, tanto para ropas
y la persona, así como pUIIto para hogares y los costos incurridos por más enfermedades y una más corta vida.

621

�tidad disponible para otros individuos, una vez que el bien público se ha producido. El caso de la defensa nacional se menciona a menudo como un ejemplo aproximado del bien público. Así, cada residente de un país recibe el
beneficio de todo el dinero gastado en la defensa nacional. El consumo de un
residente en dicha materia no disminuye la cantidad disponible para su vecino. Cada individuo recibe aproximadamente la misma cantidad de protección.
Desde que no existe una forma económica para excluir a los individuos de
disfrutar de los beneficios de los bienes públicos, éstos voluntariamente no se
ofrecerán a pagar por tales bienes. Cada individuo razona correctamente en el
sentido de que la cantidad de servicio que recibirá no estará relacionada con
ningún pago de dinero. Como resultado, el mecanismo del mercado caerá para
distribuir la óptima configuración de recursos para la producción de un bien
público. En nuestro ejemplo citado, pequeño, si cualquier defensa nacional
fuese financiada y producida como dejada al mercado libre. La implicación
de este razonamiento, es de que, para disfrutar de los beneficios de un bien
' público, debemos organizamos nosotros mismos, ya sea en un club, grupo, o
gobierno y obligamos a pagar derechos o impuestos para financiar un bien
público.
¿ Existe alguna relación entre el concepto de bienes públicos puros y las elecciones? ¿Puede establecerse un caso para las finanzas públicas de campañas
políticas sobre la base de que tales actividades son puramente bienes públicos?
La observación sugiere que los frutos de los esfuerzos de los legisladores son
ordenamientos y leyes que son las bases de la política pública a la cual todos los
ciudadanos de la municipalidad, Estado o nación están sujetos. Más aún, bajo
un esquema de elecciones públicamente financiadas, no estamos simplemente
sosteniendo campañas de candidatos individuales. El proceso electoral total
puede ser visto como un bien público en un país con instituciones políticas
democráticas y un individuo no puede ser económicamente excluido de los
beneficios de un sistema democrático, aun si él se rehusará a apoyar voluntariamente su operación. Si estamos para evitar este problema gratuito adicional, debemos -como así lo hacemos con otros bienes públicos-- obligamos
nosotros mismos a pagar impuestos en apoyo del proceso político democrático.

CARACTERÍSTICAS PÚBLICAS Y PRIVADAS EN TODOS LOS BIENES Y SERVICIOS

Adelantando el pensamiento, sin embargo, podría uno objetar las implicaciones de que todos los ciudadanos reciben beneficios netos de una política
622

pública
dada. Petcr Stemer
.
1
nota que tales
en a definición de un bien público so d.r,r?ramas de gobierno que encajan
ma que "el gran volumen de 1
' n I ICI es de encontrar. De hecho af
nes
. .
os gastos públicos ( d f
' rr. y servicios que no encuentran definic", Cno e ensivos)' son para biearreteras' escue1as, pagos de
d
b1enestar social' med'ios de recreo la . . ion.
tre otros)' son importantes clases de :~en ~• ~oder público, irrigación ( enpueden estar imposibilitados de disf~tar~s pubhcos que algunos (individuos)
totalmente o en parte y que t, .
' que pueden ser consumidos ya
de
. "
'
ecmcamente pued h
'
sea
t' udsuanos ,16 por ejemplo, el mecanismo d 1 en acerse _sujetos a los cargos
ien e a anular la idea de
e mercado pnvado Tal
. .,
b.
'b
que una política 'br
·
posicion
ien pu lico. Si se está de acuerdo
I pu i~ dada califique como un
con el en·teno
· del bien púbr
en que a política pu'bl.tea no se ide t T
cación
.
. . ico, entonces debe enco
n I ica
. para el fmanciam1ento público de lo
n~arse alguna otra justifiexp1den las leyes que son el fundame t d s congre~1~tas, quienes formulan y
Ha al
n o e las pohhcas públicas.
y gunos otros aspectos no muy , bli
proc~so de elección sobre el cual el P~. cos ni privados que circundan el
prop1eda~. El ganador, en el caso de 1:;:dato gan~dor ejercita derechos de
un atractivo salario
tados Umdos por eje I b .
"h
. ,,
' generosos beneficios de . bil . , '
mp o, o tiene
acer el_ ~ten ' compromisos oratorios ue ;u ac1~n, una oportunidad de
por apanción
. ~ Más
P gan ,arriba. de los 5,000 do'Iares
. ' así como poder y prestigio
para Washmgton como para 1
.
aun, miles de dólares tant0
• .
'
os gastos de la
d
'
,·taJar tanto en los Estados un·d
casa e la oficina del di·trit
d f
.
I os como en el extr
.
~ o,
e ranqwcias, tanto en el aspecto privado
ª?J~ro y tener el privilegio
te d~ tale~ recursos le permite al individuo d como publico, por el uso diligenfunctonario con la consecuente larg .d esarroll~~ todas las ventajas de un
cargo significa más salario; beneficio:;~ :b~~ s_e,rvic10. La longevidad en el
altos honorarios y más y más p d
J .i . cion más y más elevados. más
0 er Y preStlgio a través d 1
del e y
·
·
'
orru e, presidencias y otros imp ta
..
e as designaciones
or ntes servicios.
Hemos observado en los últim
,
nen aspectos tanto publicos
, .
anteriores' que 1as e1ecciones
.
como os
p .parrafos
d
tieBroussalian desarrolla esta .d
nva os. En un periódico influyente Vartk
b
i ea acerca de que I b.
'
es
am as características, tanto privadas
os ienes y servicios tienen
mente comerciables
·
( o parcialment como no .privadas y pueden ser parcialte St .
e no-comerctables) 11 D 1 .
r emer establece que el b'
'br
.
e mismo tenor Peien pu ico puro es suficiente para justific:r el
lt

sTEINER,

Peter O., "El sector

, bli

luation of p u bl'le Expenditures: The
pu PPB
co YSel interés .p'bl'
u ico,,' The Analysis and E
°:~gress, 1969, p. 24.
ystem, Jomt Economic Committee, U.

•

v;,

BROUSSALIAN V
L
p bl'ic
Finanu, p.' 16.· ·, "Non-marketability an d Public Expenditure Theory", 27
11

623

�gasto público, pero que la existencia de un bien público puro no es necesaria
para justificar los gastos públicos. Como Broussalian lo señala, y lo demostramos en el caso de las campañas, las características de lo no privado o público,
están siempre presentes en los bienes y servicios y la demanda para este aspecto de bien o servicio puede cambiar. Si el cambio en la demanda es lo suficientemente fuerte, apretará el gatillo de la maquinaria decisoria del gobierno
para proporcionar rendimiento. En el caso propuesto, esto significaría el financiamiento público de campañas.

CJAAACTERÍSTICAS PÚBLICAS DEL PROCESO ELECTORAL

Hay tres factores, cada uno de los cuales tiene características de lo no privado o público, asociadas con el quehacer de las campañas y los trabajos de
una democracia que aún no hemos mencionado, los que en el despertar de las
irregularidades de la elección de 1973, en los Estados Unidos, pueden causar
la demanda pública para alterar un estilo que pudiera conducir a los gobiernos
a financiar el proceso eleccionario. Todos los factores se centran alrededor del
tópico crucial del dinero. El primero es la preocupación del público acerca de
que los candidatos puedan ser desviados de la carrera para el desempeño
público debido a la falta de fondos. En segundo término, la indebida ventaja
que ciertos candidatos adinerados tienen, es otro factor que puede incrementar la demanda de los votantes para lograr la ayuda gubernamental. Las oportunidades desiguales suministradas por la riqueza de las familias Kennedy y
Rockefellcr, por ejemplo, son casos principales de ventaja indebida. El tercer
factor, que está fuertemente saturado de características no privadas, es tal vez
el más importante punto, mismo que resulta dañoso en contra del financia18
miento de elecciones puramente privado en nuestra estructura democrática.
tste es el problema de la influencia indebida que ha llegado a ser una cada
vez mayor área sensitiva.
La evidencia continúa ascendiendo, a grado tal, que los votantes están poniendo más y más énfasis en las características no privadas, asociadas con el
quehacer de las campañas. Los votantes están reclamando un cambio como
resultado de recientes situaciones notorias que manifiestan indebida influencia.
Algunos de estos escandalosos hechos, largamente dados a la publicidad, son:
el caso de la ITT, en el que la demanda antimonopolista del gobierno en
contra de la corporación se arregló fuera de la corte, una vez que la propia
ITT ofreció una gran suma de dinero para ayudar al financiamiento de la
" STEINE!l,

624

op. cit., p. 24-.

convención del parti·do repu blicano u L
.
tica de la administración pe ·u· . d a ~pentma marcha atrás de la polí'
nru en o mas alt
sostener el precio de la leche 20 d
,
os apoyos del gobierno para
con cerca de 400 000 dólares' despue~ de que los productores contribuyeron
'
en onativos para la
en el que fueron donados 200 000 d'l
campana,21 el caso Vesco
.6 d
.
'
o ares en efecti al
. ,
'
ci n el presidente (Nixon) por R b
L
vo cormte para la reelec.
. .,
'
o ert
Vesco
f'
mvestigac10n por la comisión de v 1
.
. ' cuya mna estuvo bajo
causando a los votantes el
a ores y cambio. Factores adicionales estan'
concentrar su at ·,
b
vados del quehacer poli'u·co
encion so re los aspectos no pn·
en una campa ,
con el posible aumento de la re 1 . , nab, asi como el proceso democrático
d
gu ac1on gu em
,
e todo el proceso, son las espectaculare
a~enta1 y el apoyo financiero
gales hechas por corporaciones
l
1 s _revelac10nes de contribuciones ile.
en as e ecc1ones de 1972.
H~y ~a creciente evidencia para sostener la .
.
contribuir público están' nf . d
hip6teSts de que el votar y el
'
e atizan o más
' l
la fase eleccionaria de nuestro roceso d y ~- os aspectos no privados de
están hablando ahora tan I p
emocrattco. Los ciudadanos privados
c aro como nunca I hi ·
manera actual del financiami t d
- o cieron antes en contra de la
en o e campanas 22 N d be
de sorprendemos si los votantes c b.
.
o e remos, sin embargo
am ian su mane d
'
. ra e pensar y deciden que
1as características públicas del p roceso d e elección
so
, ·
aspectos privados. El otorgamiento de fondos , . n mas unportantes en sus
será entonces cuestión de tie
publicas del proceso eleccionario
mpo.

FORMAS GUBERNAMENTALES ALTERNATIVAS

DE FINANCIAMIBNTO DEL

PROCESO ELECCIONARIO

Si los ciudadanos camb·tan su manera de pensar
d 1 .
.
. acerca e a importancia
d e Ias características públicas d 1
dan el r·manciamiento gube
e proceso
d elecc1onano Y d ebºd
i O a esto demanrnamentaI e las carnp J' .
gunta: ¿ Qué forma podría tomar esta a d . an:i-5 po ittcas, surge la preyu a financiera gubernamental? Por
u ÚTTEN,

19!3, p. 24-.

Alan L., "Políticas

,,
y gente ' The WaU Street Journal, 26 de abril de

Jerry, "Leche y dinero", T he Wall Street Journal 21 d
1971 'LANDOVER,
p · 1·
.
,
e septiembre
de
u ÚTTEN, op. cit.
u I .
~ng Kristol ilustra apropiadamente esta o in.,
cosa
P 1ion1 suya
d cierta que aparece de este lío (Watergate) es
• 1 . cuando afirma•· " • •. U na
e c~paña. tsta será largamente retrasada Coma egis ación afectando a los gastos
campanas electorales en el futuro cierta
.
o un resultado del Watergate las
ameri
á
mente van a se
, b
,
canos ser n de aquí en adelante menos corrupt L r ~as , ª:atas y los políticos
os. a vi a publica puede aún llegar

625
Hum-40

�de pronto, hay cuatro importantes métodos que pueden ser usados por los gobiernos para canalizar los recursos de los contribuyentes a los aspirantes a políticos. tstos son: Subsidio directo ( ya sea con provisión en efectivo o en cierta
clase de bienes específicos o servicios); rebaja de impuestos, deducción del
impuesto y crédito de impuesto.
Desde hace tiempo los economistas llegaron a la conclusión de que desde
el punto de vista del beneficiario, existe una diferencia entre el subsidiar en
efectivo, en un aspecto, y el hacerlo con bienes específicos y servicios en otro.
Han sido capaces de probar que los beneficiarios individuales de programas de
subsidio están en mejor posición si reciben dinero, más que cosas o subsidios
de precio específico. Diferente de la ayuda en efectivo, los subsidios específicos podrían restringir las preferencias del candidato político. El efectivo a
usarse para todos los consumos de la campaña es superior al del gobierno,
reduciendo solamente el precio de televisión por un subsidio. Los subsidios directos en efectivo permiten al candidato el comprar esos consumos de campaña y de que son los más propensos a explotar sus únicos talentos en la
campaña. Los subsidios directos generales también minimizan el papel del gobierno en influenciar la naturaleza y forma de la campaña. Un efecto importante de cambiar al financiamiento puramente público de las campañas, es
hacer entrantes carreras políticas y los gastos derivados de la campaña resulten más baratos al candidato. Mientras que el costo de tiempo no pueda variar mucho, el costo del dólar está menos restringido. Siguiendo la primera ley
de la economía, cuando cualquier cosa de valor llega a ser menos cara, más de
ella será adquirida. Ceteris paribus, más individuos, incluyendo aquéllos con
recursos financieros limitados, ingresarán al proceso electivo y democrático
como candidatos. Como consecuencia, la suma de apropiaciones para la subvención será más grande que algunos de los proponentes del subsidio gubernamental calculan. Pero esto puede ser un precio reducido a pagar si ambos
subsidios públicos permiten más igualdad de oportunidades para los candidatos
y disminuye la influencia indebida.
Existe un efecto referido de la suscripción del gobierno a las campañas. Por
vía de ilustración, la proposición del senador Hart para el financiamiento
público de campañas en los Estados Unidos, permite que con diez centavos por
votante, el subsidiar a los candidatos en las elecciones primarias.
a ser más atractiva para hombres de más finos espíritus y sensibilidades -aunque esto
es tal vez una de esas perennes fantasías que encantan la imaginación de reforma-.
En cualquier forma, no hay simplemente nada para ser dicho en favor del presente
sistema -nadie ha sido capaz de decir alguna cosa inteligente en su favor- y la reforma es eminentemente deseable". Irving Kristol, "¿ Qué es lo que viene después del
Watergate?", Wall Street ]ournal, 14 de junio de 1973, p. 16.

626

En California, esta fórmula daría
d
tado, aproximadamente 1,400 d6lare: ca a ca~did~to a través de todo el Esveer a muchos candidatos para c
~a estllllac16n garantizada para prograndes cantidades probablemente t':abq~e~ senador que sea apoyado. Tales
de que é_ste ahora normalmente tiene ~Janan e_n desventaja del apoyado, des..
f~ndo pnvado siempre en aumento soba ventaJ~ , de haber obtenido un gran
odos. Mientras sea solamente una 'hi : _los ~cien llegados que son desconozón el predecir un más alto
~ SIS, Ciertamente no está fuera de ra
porcenta3e de derrot
1
programa de subsidio gubernamenta1.2s
a para os apoyados bajo un

al

El dinero
.
stru
tura público destinado a elecoones
.
e c
y naturaleza de los partid
r'· tendrá un ef ecto defmitivo
en la
mos y comprendemos. Ya sea ue :: po ibcos como actualmente los conocedepende de cómo el dinero d
tos_ sean fortalecidos o debilitados esto
da t os. s·i 1os fondos son en . ed osd'contnbuyentes sea encauzado a los candi'
v1a os irectamente al
did
tante, los partidos se debilitar'
can ato o a su represen
an, ya que el poi'ti
·
•
prestar atención a los jefes del part'd s· . I co nene poca necesidad de
dos
.
I o.
Imilarmente s· 1 f d
a una coIDISi6n eleccionaria . d
di
' I os on os son enviatim d I
m epen ente la que
, 1
os e a campaña sobre la base d
'bo '
pagana os gastos legísobre los individuos será dismin 'd e r~o s de cuentas, el poder del partido
w o, s1 no es que deaparecería.

i

En otro aspecto, si los fondos pu'bl'1cos son apropiad
.
parn'dos po1íticos para las
_
os d'rrectamente por los
1
d
campanas congresionales
.d
eza y po er serían incrementados D h ch
y pres1 enciales, su fortalos partidos nacionales serán refo;tale:de o, algunos. observadores creen que
estatales y locales, y que la presente es':uen lo relativo a las organizaciones
será grandemente alterada en d tnm·
ctura descentralizada del partido
e
ento de los
'
no hay abundancia de fond
las d . .
grupos estatales y locales.H Si
di
os,
ec1S1ones en 1
can dato primario recibirá de subsidios
o que respecta a lo que el
cada candidato, de qué estado o
. , gu~~amentales y de cuánto dinero
region, recibirá para la 1 '6
.
e ecc1 n general, lle.
gará a ser superior. El poder fluirá hacia 1
miembros de los comités e·e .:
. os presidentes de los partidos y a los
.
J cuuvos, qwenes pued f
o bien retener fondo de I
al .
en avorecer la confianza
os rec c1trantes 2s Esta el
d
a estar peligrosamente cerca a una . d b. 'd .
ase e arreglo puede llegar
b
ID e I a influencia Más
,
1
uyente puede no estar de acuerdo e
1 .
.
aun, e contrin que os cmdadanos privados sostengan
,. LAROE,

Arlen

J.,

"¿ C6mo debemos

Journal, 10 de mayo de 1973 p 24
financiar las elecciones?", The Wall Street
.. PE
' . .
NNIMAN, Howard R. y W1NTER Ral h K
.
D. C., American Enterprise Institute 1971 p 2 ., Campaign Finances, Washington
• El od
•
, p. 6.
,
• . p er que los altos partidos políticos d b ,
.
Rntimíentos de la lealtad de partidos tant
e er1an tener, esumularán más fuertes
'
o como en Austria e Inglaterra.

627

�las posiciones más altas del partido pero no elegidos por los votantes, deberán
tener el derecho legal para desembolsar el dinero público sobre una base arbi-

traria.
Otro efecto del financiamiento de elecciones carente de cuidados de método, es de que hay menos recursos y tiempo de trabajo disponible para todos los
otros proyectos y esfuerzos en la economía. Todo el otro rendimiento económico es reducido, y así podemos tener "rendimiento de campaña". Una importante pregunta acerca de estos rendimientos es, ¿ quién está pagando para
qué? Casi bajo cualquier esquema de subsidio público y cualquiera que haya
sido propuesto, la carga del pago para el "rendimiento de la campaña" será
cambiado de los individuos más ricos a los más pobres, pero las sumas requeridas per cápita, bajo un plan de apropiación gubernamental, no será tan
grande.

¿ Qué hay acerca de la escala de operaciones? ¿Debemos esperar más recursos para ser dedicados para los gastos de campaña bajo el fondo privado o
público? í.sta es una cuestión muy compleja que requiere mucho más reflexión y análisis. No debemos elaborar un argumento y sujetarlo aquí a una
verificación empírica, sino solamente hacer notar algunos factores.
Después de observar el porcentaje de aumento en el gasto de la campaña
privada en los últimos veinticinco años, pudiera parecer insólito el pensar que
el consumo de la campaña pudiera aún ser más elevado bajo un plan de
subsidio público. Importantes actividades de gobierno en un período de tiempo similar, sin embargo, revela una robusta actividad en su magnitud. Los
gastos del gobierno federal y los impuestos que en la mayoría de los países han
aumentado más rápidamente que el producto nacional bruto y neto. El empleo del gobierno federal en los Estados Unidos se ha incrementado más rápidamente que el empleo privado, el total de los salarios y sueldos federales
y los sueldo y salarios por persona han aumentado más rápidamente que en el
sector privado.26 De hecho, la estructura del salario federal es ahora más
alto que la del sector privado.27 Más aún, de los veintiún años de 1954 a 1974,
en los que el concepto del presupuesto unificado es consistentemente usado
para calcular la posición del presupuesto del gobierno, el gasto gubernamental
ha sido más grande que su ingreso en 17 de tales años. Siri duda, los últimos
,. Tax Foundation, Hechos y figuras en el financiamiento del gobierno, Nueva York:
Tax Foundation, 1973, pp. 24, 33, 34 y Reporte econ6mico del presidente, Washington,
D. C., oficina de imprenta del gobierno de los Estados Unidos, 1973, pp. 220-228.
u RATCHPORD, B. U., "Cambios recientes en las políticas de pago públicas", 25 National Tax ]ournal, 1972, pp. 531-540.

628

cinco años (1970-1974 inclusive) de l
. .
.
revelan déficits totalizando cas· 1' 90 bailaldm1mstrac1ón del presidente Nixon,
1 os
ones de dólares. 2s
La naturaleza de los sistemas de incentivo de h
.
aspectos políticos, así como la inh b'J'd d '
rec o~ de propiedad y de los
.
a 11 a para medir el
d' .
gob1erno, presentan un amb'e
ren uruento en el
1 n t e d'f
.
I erente de aquél q
tor privado de la economía N t d l
,.
ue se encuentra en el sec,
. o o as as pohticas y d ..
d l
están aparejadas a la eficiencia ec , .
L
ec1S1ones e gobierno
onom1ca a falta d d' . r
cado de la economía en el uso de traba'o .
.
e isc1p ma en el mermás altos porcentaJ·es de ere . .
J y materiales, probablemente permite
.
cmuento en el uso de
c1os e industria.
un recurso que en los nego¿ Sería acaso en algo diferente un ro
. .
ticas? Si el programa fuera enl d p grama de subs1d10 de campañas políaza o a una fórmula q
·
acuerdo con el número de votantes ele 'bles
. . ue asignara fondos de
campaña política crecería en ,
gi
' el subs1d10 del gobierno para la
,
numeros redondos a ¡
·
nuestra población La tasa del
. .
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a misma proporción que
,
.
crecimiento de la població
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que aquella de la mayoría de I s
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.
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• .
ª
cosas e gobierno y
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v o. ntonces uno se se .:_,
1 .
confia o acerca de la estabilidad de las a ro .' .
n...u1a re ahvamente
candidatos políticos Dos facto
. . p piac1ones para subvencionar a los
.
res pnnc1pales necesitan
b
es e1 ajuste en el subsidio permitid d b'd
.
_ser o servados. Uno,
y el otro, es la posibilidad de un r~' id: i o ~ l.a mflac16n del tiempo extra,
independiente de elecciones que
~ la creclllllento en una nueva comisión
b .di
'
sena
que administra ,
I
su s1 o. Aunque las agencias del gobierno l
.. na e . programa del
forma misteriosa de sobre . .
y as com1S1ones tienen casi una
vivir y crecer, es difícil po ah
grandes sumas de recursos sean
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ora prover el que
.
consagradas a la admin. t . ,
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.
is rac1on del financia.
nas. a comparación en ¡
d
e) f manciamiento de las
e uso e recursos para
campanas es precisar las dif
·
.
erenc1as entre cuántos
d•ólares deberían ser dedicados a la campana
ba3o ¡ ' d
·
no y cuántos bajo el subsidio público.
e meto o privado voluntaUn último efecto del financiamiento de elecciones
dos o públicos, es el impacto sobre l
.
. ' ya sea por fondos privarendimiento físico. Cuando l f dos precios relativos y la configuración del
.
os on os para una camp d
tanamente, éstos son retirados de tr
ana son ados volun.
o os usos. Desde q
1 •
gran cantidad de donación voluntaria se obtiene d I ,ue una re ativamente
ble que esos fondos que van a la e
,
e mas poderoso, es proba.
.,
ampana esten más a e
d 1
mvers1on que de consumirse. N h
d d
xpensas e ahorro e
que disminuye por los donadores oAuay u 1a que :1 consumo también es algo
las tasas de interés que podr' .
nque ~ ~agn1tud del cambio es pequeña,
ian esperarse m1c1almente fuesen más altas' y Ios
,. "Reporte econ6rmco
. del presidente" lb "d
1 ., p. 267.
'

629

�. y e1 rendimi·ento del consumo de bienes más altos, para que el ingreso
precios
individual de compra sea más bajo.
En el caso del subsidio público, una más grande disrninuci6n ~n el consumo
rivado
que baJ·o la donaci6n voluntaria, sería de esperarse, deb1dod a que roluP
. de mgreso
.
, b aJOS
· que los
chos individuos con promedios
mas
. dona ores. vo un.
'an obligados a cortar el gasto del consumo pnvado con obJeto de
tanos sen
•d ·
' · sobre
dar ~istencia al financiamiento de las campañas. La ev1 encia emp1~ca
d
ingresos anuales y gastos revela que el más bajo ingreso _es: como m . ~ 2~
ea la ro rci6n de cualquier cambio en ingreso destinado ~ co~unurse.
sE
po
• teres', el ahorro agregado y la mvers16n en dla
troP aspecto
las tasas d e m
n
o
,
~
menos
afectados
bajo un. subsidio
público para gastos e
econom1a, ser
ao
campaña que bajo el presente esquema pnvado.
. Qué hay de los efectos sobre la economía, cuando los fondos de _la camltch d.f
·
sea haJO e espana son gastados.? No parece que haya mu a t erenc1a, ya h b '
os
uema voluntario o gubernamental, aunque es de esperarse que .ª .na ~e~
q rtunidad para el gasto ilícito o no ético bajo un plan de sub~1d10 ~ublico.
sea que los fondos voluntarios o los fondos de impuesto. ~bhgaton~ se;-n
- 1a demanda de tiempo para la telev1S16n
y ra o, os
usados para 1a campana,
.
. . d las firmas de relaciones públicas, escritores de discursos y prograservic1un_osp~ta y publicaci6n, publicidad en peri6dicos y revis~, _sondeosdde
mas,
.
- d ·ras y viaJes y to os
• ·6n pu'blica cuartos de conferencias, campanas e gt
'
b bl
lDl
op
,
- pol'ti
a e
los demás detalles deseados para llevar una campana
1 ca, no es pro tal

~

dependan en la naturaleza de la fuente de fondos. La deman~a para es
que .d
poüucas entonces
umenta y sus precios aumentan. L as campanas
parti os
I demanda precio y cantidad de los detalles inconexos co~ ~
;;:n:s ta~e:, y la de~anda, precio y la ca~tidad de detalles y serv1c1os
que los políticos usan en un intento para ser elegidos aumente.

t

INCENTIVOS DE IMPUESTOS PARA EL FINANCIAMIENTO DE ELECCIONES

la ley permite sea
U na d ed ucc1.6n de impuesto es una suma de dinero que bl
Es una cantisustraída del ingreso bruto para alcanzar un ingreso grava . e.
.
dad, sin embargo, que no está sujeta a impuestos. La cantidad del unpuesto
.
ro nsidad marginal para el consumo de 101
" En el vocabulario del economuta la P pe
d ·
más alto.
.
á b ·
más alto que para los grupos e 1ngres0
al
grupos de mgrcso m s a~o es
dhieren a la teoría del ingreso permanente y
• Para aquellos economistaa ~uedif~e a .
tre el voluntario y los esquemas del goahl hab , una pequena
erencia en
.
consumo,
ra
h
agregado
y a la inveni6n se concierne.
bierno, tanto como el efecto en e1 a orro

630

ahorrado que un contribuyente puede llevar a cabo, depende de su clasifica.
ción en el impuesto sobre la renta. Mientras más alta sea su clasificación de
impuesto, más grande su ahorro del mismo, y consecuentemente, más grande
la pérdida de impuesto para la tesorería. Un contribuyente del 50% del porcentaje de clasificaci6n, por ejemplo, si no da 100 dólares para fines de caridad, paga 50 dólares en impuestos y retiene 50 dólares para sí. Alternativamente, si da los 100 dólares a una causa caritativa, cede los 50 dólares que
pudo haber guardado para sí, y a la tesorería le es negado el 50% en impuestos que hubiera recibido, si el contribuyente no hubiera hecho la donación
caritativa y ésta obtenido los 100 dólares. Por lo tanto, al contribuyente le
cuesta en la clasificación del 50%, solamente 50 d6lares al dar 100, pero le
cuesta 80 dólares al propio contribuyente en el 20%, donar 100 d61ares.
En los Estados Unidos no fue esto así sino hasta que el congreso aprob6 la
ley de ingresos de 1971, el que las deducciones de impuestos fueron permitidas
para contribuciones políticas. Aunque cinco estados tenían leyes similares, casi
listas para su aprobación, ésta fue la primera vez en la historia de la nación
que el gobierno central permiti6 incentivos de impuesto directo para campañas políticas.
Estas nuevas deducciones de impuesto permitidas, pueden usarse para contribuciones de los candidatos, comités o partidos políticos, en elecciones federales, estatales o locales. Las deducciones de impuestos para contribuciones
políticas operan de la misma forma que los donativos para organizaciones
caritativas, excepto en que s61o una mitad de la cantidad de la contribución
política puede deducirse del ingreso bruto, y la máxima deducción es de 50
dólares.
Un crédito de impuesto difiere de una deducci6n de impuesto, debido a que
el crédito directamente reduce la cantidad de impuestos que un individuo debe
pagar antes que su ingreso gravable. La ley de ingresos de 1971, por vez primera permiti6 al contribuyente de impuestos único el reclamar un crédito de
impuesto de la mitad de la suma destinada a fines pacüicos, arriba de un
máximo de 12.50 dólares. Aquellos individuos colectivamente registrados por
sus declaraciones pueden reclamar dos veces el máximo permitido para contribuyentes únicos.
Una importante ventaja que el crédito de impuesto tiene y le falta a la
deducción, es la de que todos los contribuyentes pueden utilizar el crédito, no
solamente aquéllos que pormenorizan las deducciones en sus formas de impuesto sobre la renta. Un crédito de impuestos de cantidad fija para todos
los contribuyentes, tiene el efecto de hacer más progresiva la estructura del
impuesto. Una cantidad dada del crédito de los dichos 25 dólares, es de un

631

�porcentaje más bajo de un más alto ingreso, que aquélla de un ingreso más
bajo. Debido a la forma en que los créditos de impuesto y deducciones del
mismo actualmente funcionan en la práctica, los créditos son más atrayentes
a los donadores de más bajo ingreso, mientras que las deducciones son generalmente más atractivas para los contribuyentes de más alto ingreso. La adopci6n simultánea de los créditos de impuesto y deducciones, manifestada en la
ley de ingresos de 1971, fue un factible compromiso entre los abogados de esos
dos tipos de incentivos de impuestos.

Bajo tales esquemas hay una libre selección
f.ste escoge exactamente quién va a
. .
en la ~art~ del contribuyente.
debe darse, un resultado que le e
re;1b: ~u contnbuc16n y qué cantidad
Más aún, si el contribuyente po;,;ega o ªJº los planes de subsidio directo.
tisfecho con un candidato o
co -cooperador-, llega a sentirse insamediata y directamente un:ar11 o. partic~lar, puede retirar su apoyo in'
se eccion no abierta oport
,
.
planes de directa apropiación Esta h b'lid
d f .
unamente a el baJo
d al
•
·
a 1 a e ecbva de dar O retira
a contnbuyente una sanción y al na e .
.
r apoyos,
los recipientes de su dinero
gu
p quena medida de mfluencia sobre

El impuesto de las rebajas sindicales hechas por los patrones contenido en
la Ley Long que el congreso aprob6 en 1966 y suspendi6 un año después,
representó nuestro primer esfuerzo federal para subvencionar las campañas
políticas. Esta ley permitió al contribuyente el indicar si deseaba donar un
dólar de su compromiso de impuesto al fondo presidencial de campaña de
elección. El dinero reunido sería para los gastos de la elecci6n para candidatos
calificados como presidenciales (y vicepresidenciales) solamente. Las provisiones especiales se hicieron para la fijaci6n de fondos para los candidatos de
partidos minoritarios. Cualquier porci6n no usada del dinero sería devuelta
a la tesorería de los Estados Unidos, una característica que sin duda garantizaría el gasto hasta del último dólar distribuido.

En conclusión, un buen caso
or d , .
retener el método tradicional
~ma; mteres~te-, puede hacerse para
campañas políticas E
tr
e usar os ondos privados para financiar las
teorética puede ha~e; ºparaº aslpef~to, ~ . razonable Y adecuada ju~tificación
e manc1am1ento p' bl' d 1
Por lo tanto si los ciudadanos co tin',
~ ico e proceso electoral.
,
.
'
n uan en cambiar su op· ·'
enfas1s en las características públi
d 1
. m1on y ponen más
una cuestión de tiem hasta cas e .proc~so ?e elección, será simplemente
mental llegue a triuni T
que el fmanciam1ento de elecciones gubematos o los mecanismos : ime;:~s ~ntonces_quánedeci~r si los subsidios direco esempcnar meJor nuestras necesidades.

f; :n

¡p

El impuesto de las rebajas sindicales hechas por los patrones tiene casi la
totalidad de las mismas ventajas y desventajas de los créditos de impuesto y
deducciones. Quizás su característica más importante sea su inefectividad como
un productor de renta y vehículo para fortalecer el esparcido apoyo financiero.
De acuerdo con el servicio fiscal interno, de los 78.3 millones de las formas de
impuesto llenadas por los contribuyentes, solamente 2.4 millones usaron el impuesto de las rebajas sindicales. Esta estimación representa alrededor del 3%
de los contribuyentes. Estadísticas sobre las declaraciones archivadas a principios de 1974, sin embargo, indican que el porcentaje de los contribuyentes,
usando la rebaja sindical, es mucho más alto que el año pasado.
Una importante ventaja de los incentivos de impuesto es que éstos evitan el
difícil problema de la asignación de fondos que debe resolverse cuando el gobierno destina fondos públicos para el apoyo de las campañas políticas. Bajo
un plan de apropiaciones directas, el gobierno debe decidir cuánto dinero debe
ser distribuido y a quién o a qué organización política lo recibirá. Más aún,
los funcionarios del gobierno deben tratar acerca de la difícil cuestión de la
equidad, así como también de la constitucionalidad de varias fórmulas para
no ser usadas con objeto de apoyar a los partidos políticos minoritarios y candidatos. Todas estas cuestiones son automáticamente resueltas bajo los esquemas del incentivo de impuesto.
632

633

�ASPECTOS HUMANOS DEL PROBLEMA MUNDIAL
DE LA ALIMENTACióN
Da. C. A.

CANNEOIETER

Profesor en Economía
Instituto de Investigaciones Econ6micas
Nueva Zelanda
(Traducción del Lic. Alberto García G6mez)

HAv VARIOS ASPECTOS humanos insertos en el poblema mundial de la alimentación. En uno, tenemos lo que fue llamado en la sesión especial de la asamblea
general de las Naciones Unidas sobre los problemas de materias primas y desarrollo (abril-mayo 1974) , el cuarto mundo: que es el área inmediata del
desastre del mundo, en donde el hombre está presente ya en parte de Oriente
y de África Oriental. Cerca también, el hambre azota otras áreas tales como
Bolivia, Siria y Yemen.
Aparte del hambre, está también el problema de la desnutrición. Orville
Freeman dijo en su libro Mundo sin hambre, que la "desnutrición resta habilidad a un niño para aprender. Debilita la habilidad de la nación para progresar'' .1
En un estudio más reciente, Alan Berg, director delegado para la nutrición,
en el banco mundial, dice que la desnutrición es "la contribución singular más
grande para la mortandad del niño en los países en desarrollo".2
Freeman también menciona que "ahora, en las naciones en desarrollo, algunos 171 millones de niños menores de 7 años de edad y algunos 98 millones,
entre los 7 y los 14 años, sufren seriamente de desnutrición. Los prospectos
' FREEMAN, Orville L., World Without Hunger (Mundo sin hambre), Nueva York,
Frederick A. Praeger, 1968, p. 14.
' BERo, Alan, The Nutrition Factor (El factor de nutrición), Washington, D. C.,
Brookings lnstitution, 1973.

635

�, en los siguientes 15 an-os son igualmente trispara los millones que naceran
,, a

con los aspectos humanos del problema
En otro aspecto, ten~~s que tr~~undo'' de economías de mercado
mundial de la alimentac1on en el primer m tas al grupo previo de aspectos
desarrollado, las que son completamente opues

Este término puede emplearse en muchos sentidos. Arthur Lewis, por ejemplo, da cuatro diferentes formas en las que este concepto puede ser usado. 7

tes. . . .

humanos:
_
,
brepeso que por hambre,
l. Que mucha gente muere cada ano mas por. so,
declaración de The Economist.
de acuerdo con una
, di
recomiendan una porción
2. En los Estados Unidos las autorid:d~;ee ;::a frenar una epidemia de
de cuando menos 1/3 en el consumo e
, G
ataques a1 corazon.
. , e se ha probado por el profesor ChitEn Humanitas de 1974, menc1on~ qu
d ,, de los países desarrollados,
1
te en este "pnmer mun o
f
tenden el que a gen
. Q los países ricos comen mucho, ue
come dos veces más de lo ~~e necdes1tal. d ue lanteamiento familiar de la India,
.
b. ,
r el m1D1stro e sa u y p
74 11
sugendo tam ien po
f
. d la población mundial en 19 ' e·wgh
en
la
con
erenc1a
e
doctor K aran S
,
vada a cabo en Bucarest.s
.
Para tratar de estos aspectos humanos del problemba' ~un~ial de la alimen· 1os problemas as1cos.
tación, tenemos primero que descubnr
, . . uida ahora y en lo futuro, cuando consideramos
- cuánta gente está mrrusc
t I hambre y la desnutrición,
d
tos con respec o a
el primer grupo e aspee
. .ó . qué es lo que verdaderamente
- en consideración a la sobrenutr10 n, t
?

necesitamos para estar san?s.,f. .
r entos disponibles para alimentar a
. !mente, t. habra su 1c1entes a un ?
_ y, f ma
la población mundial ahora y en lo futuro.
Con respecto a estos Problemas, tenemos primero que determinar qué será
de la población futura.
. Habrá sobrepoblación? Para contestar esta pregunt a debe definirse el sigl

1. Primero, se dice que un país está sobrepoblado si tuviera un gran rendimiento por cabeza con una población más pequeña.
2. Segundo, el término "algunas veces" no significa sino que la población
es más grande y que pueda comer sin tener que importar alimentos.
3. El término es usado en un sentido extremo, indicando que la población
del país es relativamente tan grande para sus recursos que un cambio en la
población no tendría efecto sobre el rendimiento total.
4. Finalmente, el término es usado en un sentido vago para indicar que
un país está agotando recursos irreemplazables a una tasa excesiva.
En el caso de la definición mencionada en el punto 3, ¡ la productividad
del trabajo marginal es igual a cero! John Fei y Gustav Ranis también consideran el concepto de la sobrepoblación en el tercer sentido, cuando analizan
una economía en desarrollo, en la que la productividad de trabajo marginal
en el sector agrícola es cero.8
Existen muchos grupos que están muy preocupados acerca de la sobrepoblación en el sentido mencionado bajo el punto 2 aplicado a todo el mundo.
Mencionamos algunos de ellos:
l. René Dumont y Bemard Rosier, en su libro El hombre en d futuro,
contemplan una amenaza de muerte muy real por hambre en un futuro no
lejano, a menos que, dicen, adoptemos medidas drásticas inmediatamente.9
2. El doctor George Irving, del departamento de agricultura de los Estados
Unidos, expresó en la conferencia mundial sobre alimentación, llevada a cabo
en Washington durante 1970, que sería imposible adquirir suficientes alimentos para la población mundial, si el aumento de la producción de éstos no
está combinada con una limitación del crecimiento de la población. Si para
finales de siglo, tanto la población mundial como el suministro de alimentos
se duplicara, la única cosa que podría ser alcanzada, sería que la situación
mundial de éstos no se deteriorara, pero aún habría mucha gente y no suficientes alimentos.10

.,

nificado de sobrepoblacion.

' LEw1s, Arthur, La teoría del crecimiento económico, 1956, p. 320.
FE1, John y RAN1s, Gustav, Development of the Labour Surplus Economy, 1964,
capítulo 11.
1

• F
N Orville L !bid.
" (Conferencia mundial
REEMA ,
·•
•
) "World Food Conference
• The Economist (El econonusta
sobre alimentos) ' abril 20, 1974, p. 48.
• El economista, mayo 18, 1974, p. 73d 1974
• Véase comunicado del 20 de agosto e
.

636

• DuMONT, René y RosrER, Bemard, The Hungry Future (El hambre del futuro).
Nueva York, Praeger Publishers, 1969.
" Le Figaro, 12 de agosto de 1970 (Trap d'etres humains pour trop peu de nourriture).

637

�3. El doctor George Borgstrom, profesor de ciencia de los alimentos, nutrici6n y geografía, de la Universidad del Estado de Michigan, llega a una conclusi6n similar. Advirti6 que el hombre se está lanzando a una crisis de hambre que la ciencia sola no puede detener.11
4. Más recientemente, el reporte del Club de Roma, Los límites del crecimiento, también advirti6 que los resultados computados indican que la poblaci6n mundial dejará atrás sus alimentos y suministros industriales para el año
2020.12
5. El grupo londinense, denominado Cuenta Regresiva de la Poblaci6n, está
haciendo una campaña para reducir la tasa del crecimiento de la poblaci6n.
También están interesados acerca de c6mo alimentar a los 6,000 millones de
gentes para finales de siglo, recordando que en 1972, 30 millones murieron
por inanici6n o desnutrici6n.18
En aspecto diferente, hay otros quienes están menos preocupados acerca de
tal sobrepoblaci6n, mismos que asumen que gradualmente un nuevo equilibrio
será alcanzado a un nivel más alto. Este grupo, que parece hacer un acercamiento más realista, está representado por los siguientes ejemplos:
1. Colín Clark emple6 veinte años examinando los factores bio16gicos, médicos, hist6ricos, geográficos, agrícolas, econ6micos y sociológicos que afectan
al crecimiento de la poblaci6n y las técnicas matemáticas necesarias para medirlos. El resultado de esto se public6 en su libro Crecimiento de la poblaci6n y
uso de la tierra, en el que señala que a lo largo de la historia, el crecimiento
de la poblaci6n ha actuado usualmente como un estímulo efectivo, tanto para
el desarrollo agrícola como para el económico, y que esto sucederá probablemente otra vez en lo futuro.1' Cree que la organizaci6n de alimentos y agricultura está trabajando con estimaciones de requerimientos alimenticios por
cabeza que son muy altos. Y consecuentemente, la extensi6n común de la desnutrición puede parecer ahora como una exageración. Más aún, el potencial
de la agricultura mundial es enorme, y sin embargo, no se preocupa acerca de
la sobrepoblaci6n ni de la inanici6n.

Es interesante observar cómo Colín Clark explica la gran diferencia entre
qué estamos produciendo y qué será producido en el campo de la agricultura.

11
12

Culpa a la falta de incentivos para los cam . 05
.
su propia subsistencia. Esto se ca
lasJ&gt;C:5~
el no producl.J' más allá de
usa por
siguientes razones:

l. Bajos impuestos de tierra. Si el labrador f
tasadO
tendría que producir más.
uera
más pesadamente
11. Precios controlados de alimentos C 1
.
todo el mundo los gobiernos están ~ on os problemas inflacionarios en
de la vida
d
.
do ésto manteniendo bajo el costo
nivel más baJ·o qau;::uhaceºestotrasignifti
.. ica fijar los precios de alimentos a un
'
a cvoparaelcam ·
1.
producci6n. Su esfuerzo incrementad0
,
pesmo e mcrementar su
d
dinero devaluado.
sera recompeosa o con un poco más de

Mi:s

ª

111., Facilidades de transporte inadecuadas. Colin Clark
.
"
mayona de los cultivadores en África están t d ,
estima que la
de lo que estimaríamos como
- d
o ~v1a ocupados en una fracci6n

e:·

día e~ ~romedio. Entonces, ¿ pou;1 q:tnoep:~1:nn~::t de \ a 4 horas f&gt;?r
ten límites a la cantidad que la subsistencia de un c:.iti:a~: ~ : q_ue_
mente puede comer, y si tiene aún más rendimi
,
a~ Cie •
en venderlo, si tiene que llevar tod
d ento, tendra gran dificultad
o su pro ucto a una gr d'
. d
mercado en su cabeza El •
,
an istancia el
la posición de la su~tenJan:~r:U1:asdurgent~ paso ::querido para mejorar
es hasta que 1
~a or es a prov1Sión del transporte. No
as carreteras y los vehículos estén di
'bl
un adecuado suministro d
d
.
.
sporu es, como también
e pro uctos mdustriales a
·
cambiar por su producto, que el labrador está dis
preCios razo?ables para
cosa substancialmente por encima d l
. ~uesto a producl.J' cualquier
su propia familia".15
e os requenmientos de subsistencia para
Más aún, Colin Clark
no se preocupa acerca de la sobrepoblación deb'd
,
a que asume que aun una modesta tasa de economia
, y de p
'
i• o
causará una aguda caída en los presentes altos índices de
rodrog1:_so social
SOCil'edades de bajo ingreso, mucho antes que los daños :~ la ~ccio~ 'óde las
a caneen.
maruci n se
de~·c:~~ d!ª;;~:aªU:eºnrefranlascés_ de lo_sdestudios demográficos y miembro
o·
' u
mismas i eas En
t' l
bli
Direction ie tarnb'é 11
l
.
.
un ar icu o pu cado en
i n ega a a conclusión de que no debemos preoc
mucho acerca de la sobrepoblaci6n en el futuro d b'd
l
. . upamos
zones:
' e 1 0 a as siguientes ra-

The Meadville Tribune, 11 de junio de 1971. (World on Verge of Hunger Crisis.)
Véase a Meadows, Donella y otros, Los limites para crecer, Londres, Earth Island

Limited, 1972.
,. Véase a "Chaos unless trend stops", The Evening Post, 22 de noviembre de 1973.
1• CLAJt.K, Colín, Crecimiento de la poblaci6n 'Y el uso de la tierra, Londres, Macmi-

..,. sCLARK,
AUVY,

Colin, op. cit., p. 139
.
Alfred, "Quelques vues sur Ja
1969, pp. 361-364.
population de demain", Direction, abril

llan, 1968.

638

639

�l. Una decadencia de la tasa del crecimiento de la población en Europa es
probable para el futuro. Esto tendrá un efecto restrictivo en el crecimiento de
la población en el Tercer Mundo desde que esos países probablemente seguirán las ideas de los países más desarrollados "por sicología colectiva".
II. Las mujeres empezarán a trabajar más y más fuera del hogar en los
países menos desarrollados y esto las hará más conscientes acerca de tener niños y las elevará de su anterior posición en la que parecían como animales

Considerando
dif
. mundial esos
blac1ón
parece erentes .acercam·
. _1entos respecto del futuro de lapo'
como s1 lo s1gwente is sea lo mas
, rea1·1sta.1 '

teniendo su embarazo cada año.
III. Problemas con la educación también jugarán su parte. Como en los
Estados Unidos, la gente en el Tercer Mundo tendrá más cuidado en tener
una familia pequeña que puedan educar bien, que una demasiado grande que
sea superior a sus recursos para educarla.
IV. Los problemas de la vivienda, que esperamos en el futuro presionarán
en la misma dirección. Cuando la gente en el Tercer Mundo llegue a ser próspera, probablemente preferirán tener una casa mejor que sólo una cabaña,
y así puede ser que se incline más a esperar para empezar una familia hasta
que puedan tener medios para una verdadera casa, que significa, quizás, algún aplazamiento en tener niños y una limitación al tamaño de la familia.
3. No encontramos estas ideas sólo en Inglaterra y en Francia, sino también
en otros países, tales como los Estados Unidos. Allí, un grupo que se reunió
en 1968, bajo los auspicios de la asamblea americana, establecida por el general Dwight D. Eisenhower cuando fue presidente de la Universidad de Columbia, en Nueva York, llegó a la estimación de que la población mundial
para el año 2000 sería de 6,000 a 7,000 millones de habitantes. Pero no estaban
muy preocupados acerca de la sobrepoblación o que no habría suficientes alimentos, desde que creyeron que la humanidad en el año 2000 estará mejor
alimentada como nunca antes. Creyeron en la "Revolución Verde" y también
que hay suficiente potencial de productos marinos como una fuente de proteína. Además, incluyeron el planeamiento familiar en su pronóstico.
4. Thomas Boyle, del Observatorio de Lowell, Flagstaff, Arizona, hizo una
reforma en el programa original de Dennis Meadows (Club de Roma) , proyecto de Los Límites para Crecer, desde que encontró que "un número en
la secuencia era más grande por un factor de 10 que sus compañeros". Más
aún, cambió dos de las suposiciones. Con esos cambios llega a resultados completamente diferentes: alcanzaremos el año 2100 con una población estabilizada de 6 billones * que "será afluente y saludable" .17
• En Francia y E.U. un bill6n equivale a un millar de millones.

&gt;

INGRESO PER CAPITA

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l En ,el eje horizontal está medido el ingreso
p
, .
os pa1ses pobres están al lado d l
. . er cap1ta; consecuentemente
dual en el crecimiento de la poebl a .:°ano izquierda con un incremento gra~
acion y un c · •
mento (más desarrollo económico)
.
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' mi~n~as qu~ los países ricos están en el
. .
un crec1ID1ento di . .d
crec1ID1ento económico. Todo el mundo ca . , smmw o de la población y
da a la derecha y una población mundialmb1ara_ ~dualmente de la izquierel crecimiento de la población toque la línea :o~~=a se alcanzará, cuando
Que este m d 1
.
del cero en el punto A.
o e o es realista puede ·1
períodos de los Estados Unid ' . di i ustrarse por los datos de diferentes
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1
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~co_ como el crecimiento de la población d
,
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,
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u

•

. .
b Basado en
. el modelo del crecmuento
del d t s 1
erger ! :;fymt. Vera Solow, Robert, "Una oc or_ o ~w y en los modelos de Kindleecon6m1co ' Q,uarterl)I Journal of Economi ';;tnbuci6n a la teoría del crecimiento
Desarrollo Econ6mico, 1959 p 36· Ki dlcsb, e rero 1956, p. 91; Higgins Ben1·am:~
segund
' ·Mc-Graw-Hill
'
n e erger
=,
¡
a edici·6n, Nueva York,
1965 Charles p ., Desarrollo 'Econ6mico
; ~o:e los paLses en desarrollo, Londres, 'Libreri/u!~2; : ~yint, H.,. Las econo~
·
versita.ría Hutchinson 1967
,. El modelo del reporte del Club d

R

.

'

'

crecer, está trabajando con relaciones e_nf orna :unba mencionado Los límites P
de 1 . f
•
e 1 ormac16n 1
1
ara

D a

~ ormao6n actual

o estudios empíricos Vé ' os c_~ es no están configurados
~easurement without Data" (La. din~ a Wdlia~ D. Nordhaus "World
, Economic Journal, diciembre 1973, p. 1157.
ca mundial; medidas sin datos)

rr1amics:

" Search, octubre de 1973, pp. 404 y 405, refiriéndose a Nature (245-127).

641

640

Hum-41

�ha habido recientemente una tendencia hacia una lenta bajada de la tasa de
nacimiento.21

TASAS DE CRECIMIENTO ANUAL PARA LOS ESTADOS UNIDOS

Crecimiento de la Población

Crecimiento Económico

1909 - 1929
1913 - 1950
1929 - 1957
1950 - 1960
1959/60 - 70/71
1961 - 1971
1972
1973
1974 (pronóstico)

2.82
2.9
2.93
3.2
3.9
4.1
6.1

5.9
1.3

1860 - 1970
1870 - 1913
1950 - 1960
1958 - 1964
1960 - 1965
1965 - 1968
1968 - 1972
1973
1974 (Abril)

2.4
2.1
1.7
1.6
1.5
1.1
l.

0.75
0.73

Fuentes:
Fuentes:
l. H1001Ns, Benjamln, Desarrollo
Econ6mico, Nueva York, Norton, 1968, p. 428.
2_ Hroorns, Benjamín, Desarrollo
Econ6mico, Londres, Constable,
1969, p. 22.
3 _ MAnorsoN, Angus, Des~rrollo

Econ6mico en el Occidente,

Londres, Allen &amp; Unwin, 1964
p. 28.
.
4. Instituto Nacional d; .Investtgaci6n Social y Economica. ~e-

1 Survey of Current Business, De. partamento de Comercio de los
E. U.
2. Abstracto estadlstico de los Estados Unidos, 1966, 1969 Y 197l,
Departamento de Comercio de
los E. U.
3. El Almanaque Mundial 1973,
Nueva York, Newspaper Enterprise Association Inc.

vista del Instituto Econ6m1co
Nacional, febrero 1974, p. ~8.
5. OECD, Perspectiva Econ6m1ca,
Dic. 1973, p. 23.

.
el Reino Unido, la gente ya se está
Tanto en los Estados Umdos, como e~
,
untando a una población
dando cuenta que las p:esentes tendencias es~:r:~imiento de la población.20
en estos pa1ses con un cero en e
1
tab"Jizada
es
d' ·
tendencias de 1a f ertJ·¡·1dª d en el
El reporte interino sob~e :n _1c1o~~~das también indicó que ambos, en
mundo de 1960-1965, de as ac10ne
d ' 11 (con datos más precisos),
los países desarrollados y en algunos en esarro o
.
.
.
. 1R .
(La revista financiera
austra 1·iana) ' marzo 12
,. Ver The Australian Financia ev1~w. d 1973
26
de 1973, p. 8 y The Economist, 2 de JUlllO e
' p.
.

Aceptando la cwva inclinada hacia abajo del crecimiento de la población
del modelo arriba mencionado, se extraña uno a qué nivel de ingreso, y cuándo alcanzará el cero del eje horizontal de ingreso.
Si las presentes curvas de crecimiento del ingreso nacional continúan, llegaremos entonces al final del siguiente siglo y al principio del siglo 22 en la así
llamada cecana sociedad posteconómica, como lo expuse en Humanitas No.
12, p. 557. Desde que, de acuerdo con el modelo, es de esperarse que la tasa
del crecimiento económico baje gradualmente en lo futuro, parece ser una
suposición razonable que en el siguiente siglo, el XXIII, el mundo habrá alcanzado un ingreso per cápita (véase la tabla en la página 556, de Humanitas
No. 12) donde la curva del crecimiento de la población alcanza la línea horizontal del O. Esto significa entonces que una población mundial estable habrá
siclo alcanzada.
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1500 50 1600 50 1700

50

1800 50 1900 50 2000 50 2100 150 2200 250

PToyecciones de la Poblaci6n Mundial
Fuente: Constantinos A. Doxiaclis en 2000 Revue de l'Aminagement du TeTTitoire et
du Diveloppement Regional, marzo 1969, pág. 26.

" Ver Internationale Samenwerking, 2 de marzo de 1973.

643

642

�A. Doxiadis, la población munDe acuerdo con los cálculos de Constantinos
.
, .
de 50 000 millones y a un

dial habrá crecido entonces a un mvel maxrmo
. ' l d n de 35 000
mínimo de 20,000 millones, con un probable promedio en e or e
'
3
millones. (Ver grabado de pág. 64 .) ª~
, llegando a la misma
Estadísticas de las Naciones Um.das están
. l clase
, de
b . conde
. , mund.al
el . , la de ue una poblac1on
i
estabilizada a un mve mas ªlº
1;5;°~ilones s;rá alcanzado en algún futuro no le~an? (el año 2150), más o
·
· , muuroa
' ·
de Doxiadis.28
menos
en línea con la proyeccion
Un punto débil que tenemos que cons1•d erar a~ui' es el de si, será posible ha11
cer una política de planteamiento familiar efectiva en los pa1Ses en desarro o.
Tenemos que admitir los siguientes hechos:
as de control de la población son impedidos por muchos
- Los prograrn
d d
., las barreras del lenguaje y la cláf
tales como la falta e e ucac1on,
~ctores, .
d familias. Una familia grande es considerada como
s1ca creencia en las gran es
, d
con ayuda gratuita en la
si o de la riqueza de un hombre, proveyen o1º.
.
gn .
dándole una forma garantizada de seguridad social;
granJª;:r lo tanto como el doctor R. Ravenholt lo expuso en 197~, en la
'
. , d las Naciones Unidas, en Bucarest, ex1Ste una
conferencia de la pobla~1?n e
.
ti os amenazando intentos por las
a da carestía de surrumstros anticoncep v
. .
n~ones en desarrollo para controlar las tasas de nacimiento;
tro as cto existen otros, más prometedores, hechos que hacen probable!; ;ue a 1:1a~a la política sobre población trabajará en los países en
desarrollo;
al final, están
- Las tasas de fertilidad en los países menos desarrollados,
empezando a caer; H
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cambios
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1 tamaño de la familia y los medios para llevarlo a .ca o.
para determinar e
.
., U
política nacional de planeamiento fa.
gobierno alentó la ant1concepc1on. na
miliar fue adoptada en 1972 i
.ka "Lo rospectos para una población estacio., Esto está de acuerdo con T_. FreJ ,
s p
15 23.
A McCormack "Po.
dial" Scientific American, marzo 1973, pp.
• , y .
'
nana mun
'
291-308
blaci6n", Just!ciª. de M~n~o,_ marzdlo 51~71~º de 1974 y The Economist, 17 de agos,. Ver publicaoón penodística e
e
to SAdeVer
197T4,hp.E88.
. t 17 de agosto de 1974 "Down with Babies", p. 88.
e conomrs,

644

- En Tunisia, el programa de planeamiento familiar lanzado en 1964, fue
impedido por las tradiciones religiosas. Para romper esto, el presidente Bouruiba ha sostenido el programa de planeación familiar, hablando claro en la
gran mezquita en la ciudad santa de Kairouan, sobre el aborto y la esterilización durante julio de 1973;
- También el gobierno de Singapur se ha vuelto más activo en este campo.
El gobierno ahora castiga a las familias con más de dos niños. Una nueva ley
deroga la maternidad existente que deja los beneficios para las mujeres que
trabajan, quienes ya tienen dos nifios e impone cargas para los cuidados hospitalarios de la maternidad en una escala variable, que aumenta de acuerdo con
el número de niños que la madre tiene. Además, las familias grandes tienen
una prioridad más baja para la vivienda del Estado;
- En la India, el gobierno trató de prevenir una explosión catastrófica de
la población, esterilizando a los hombres en una grande escala; las festividades
de esterilización fueron organizadas con música y baile. Los participantes fueron
recompensados con regalos. A finales de 1972 cuando menos once millones de
operaciones de esterilización se habían realizado. Se asume que cada esterilización previene cuando menos 1.5 nacimientos;
- China está ahora ofreciendo a su gente todos los métodos de control de
la natalidad, desde el libre aborto sobre demanda, a lazos, condones, esterilización, tanto para hombres como para mujeres y dos clases de píldoras. Los
empleados sanitarios están repartiendo anticonceptivos en los hogares de la
gente y aun a las mujeres que se encuentran trabajando en los campos;
- Las Naciones Unidas está patrocinando un programa de amplitud mundial para el control de la fertilidad a través del fondo de las Naciones Unidas para actividades de la población (UNFPA), establecido en 1967 y el
cual está trabajando bajo la supervisión del administrador del programa de
desarrollo de las Naciones Unidas;
- Las técnicas anticonceptivas están aumentando y mejorando todo el tiempo. Bernard Berelson menciona en su libro Detrás de la planeación familiar,
29 métodos de planeación familiar obligatoria. 26 Aparte de los métodos arriba
mencionados, existen, además, los siguientes:
1. La píldora después de la mañana, que tiene el menor número de desventajas entre los nuevos métodos anticonceptivos, de acuerdo con d profesor
Derek Llewellin-Jones, jefe del departamento de Ginecología y Obstetricia de
la Universidad de Sidney. 29
21

Estudios en el planeamiento fa miliar, Bemard Berelson ( ed.), publicado por el
Consejo de Población.
.. En el Congreso ANZAAS en Perth, durante agosto de 1973.

645

�2. Fomentar los matrimonios tardíos en densas áreas de población como en
China. La edad sugerida para el matrimonio en China es la de 25 años para
las mujeres y alrededor de los 29 para los hombres. Esto ampliaría la brecha
entre los padres e hijos de 20 años a cerca de 20 años y reduciría ::1 tamaño
de las familias. 27
3. A. F. Corwin sugiere fuertes multas para las grandes familias, tales como
impuesto adicional y limitación de servicios sociales. 28
Si aceptamos un cálculo para la población futura de una extensión de los
12 1/2 a 25 billones( dependiendo en qué nivel de estabilización se normalizará), entonces podemos continuar, considerando las otras cuestiones arriba
mencionadas:
-

¿ qué necesitamos para alimentar a la población en una forma saluda-

ble?, y
- ¿ habrá suficientes alimentos disponibles para mantener a la población
mundial ahora y en el futuro?
El problema aquí es de que tenemos solamente un conocimiento muy limitado si se considera qué es lo que verdaderamente necesita un cuerpo para
estar sano. Tiene que admitirse que la F AO y la WHO han publicado reportes
muy detallados acerca de los requerimientos de nuestros aliroentos,29 pero en
la conferencia de la UNCTAD, en Nueva Delhi, en 1969, fue ya observado
que "existe, sin embargo, un número de complicaciones en calcular los requerimientos, especialmente para la proteína". "Los requerimientos de un individuo cuyo peso de cuerpo y actividad reflejan la desnutrición y la mala nutrición desde el nacimiento, no estarán de acuerdo con aquéllos a quienes el
potencial físico completo ha sido llevado a cabo. La cualidad nutricional de
proteína de diferentes fuentes alimenticias varía marcadamente..." so
" La revista económica del Lejano Oriente, 23 de julio de 1973.
,. CoRWIN, A. F., "Población mundial y la responsabilidad americana", El Tribunal
de Áreas en Desarrollo, octubre, 1970, pp. 7-15.
'" Ver a FAO, Requerimientos de calor!a, reporte del segundo comité sobre requerimientos de caloría, FAO, estudios de nutrición No. 15, Roma, 1957; FAO/WHO Requirimientos de protelna, reporte de un experto grupo de la FAO/WHO, FAO Nutrition Meetings Rcport Series No. 37. Roma, 1965; Requerimientos de calcio, reporte
de un grupo experto de la FAO/WHO, FAO Nutrition Meetings Report Series No.
30, Roma, 1962; Requerimientos de vitamina A, Tiamina, Riboflavina y Niacina, reporte de un grupo experto de la FAO /WHO, FAO Nutrition Meetings Report Series
No. 41, Roma, 1967.
.. Conferencia de las Naciones Unidos sobre comercio y desarrollo, segunda sesión,
Nueva Delhi, volumen V: Problemas especiales en el comercio y desarrollo mundiales,
Naciones Unidas, Nueva York, 1968 (El problema mundial sobre alimentos), p. 168.

646

Por 1~ tanto, la FAO ha sido criticada a este respecto desde que "Th
Econom1st" la cara?t~rizó como "una institución permanen;e dedicada a ro~
bar que no hay suficientes alimentos en el mundo".ª1
p
. Mientras tanto, la FAO ha reducido sus requerimientos alimenticios. or
eJem~lo, para el consumo diario de calorías, el requerimento mínimo ~ pha
reducido de 2250 a 1936 calorías.s2
. Entrevistas con expertos sobre nutrición y un examen de la literatura médica, han demostrado que sólo un relativamente pequeño número de científicos saben much~ acerca de la nutrición humana, Y la mayoría de ellos de
buena gana admiten que su conocimiento está lejos de ser completo.
~uy poc~ ~e ha aprendido todavía acerca de los niveles óptimos de substad nlcias nutritivas p~~, mantener a la gente de varias edades y las necesidades
e cuerpo en condicion saludable.
h D: acuerdo con el doctor Theodore Van Itallie, director de medicina del
osp1tal de S~n Lucke, en Nueva York, la nutrición ha sido plagada en una
en~uesta mediocre, con. una gran cantidad de experimentos de ali:nentación
ammal que no son particularmente relevantes al desarrollo human D'.
la encuesta de nutrición humana es "dif'ic1·1, ted'10sa Y exige
. mucho
o. tiempo
. iJO que
que los resultados no son dramáticos".
y
El doctor C. _E.' Butterworth, director del programa de nutrición, en la Facultad de Medicma de la Universidad de Alabama, señala las consecuencias
de
investigadores médicos destacados han desvia
. do su
t esto:
·, como resultado,
,
a encion a campos mas fascinantes, tales como la cirujía profunda y el trasplante. 88
Apl_icando n~e~tro limitado conocimiento acerca de los requerimientos de
los a~entos b~1cos que tenemos, podemos contestar la pregunta &lt;le qué es
ne~esano para alimentar las grandes poblaciones arriba mencionadas en la siguiente forma:
'
l. Para ~antener la actividad corporal y el calor, necesitamos calorías. Hay
una extension de consumo diario que está disminuyendo en a ¡gunos pa1ses
,
y
aumentando en otros, por ejemplo:

*'

The Economist,
23 de agosto de 1952 •
•
Ver Internationale Samenwerking mayo 1969 p 134· Th p 'd ,
·
Ad ·
e
·
'
' ·
, e res1 ent s Science
V1sory omm~ttee,. El P;oblema mundial sobre alimentos, Washington, D. c., 1968
32
. Ver la Revista financiera australiana, 4 de septiembre de 1973 p 38 (N y
Times, News Service Series).
• · ·
ew or
32

k

647

�PROMEDIO DE CONSUMO DIARIO POR PERSONA

Países

1960-62

1963-65

1966-68

EE.UU.
Nueva Zelanda
Los Países Bajos
México
Perú
India
Pakistán

3,120
3,490
3,160
2,500 1
2,210
2,030
2,090

3,140
3,470
3,190
2,600
2,140
2,000
2,260

3,210
3,380
3,200
2,620 2
2,280
1,880
2,260

1

Fuentes:

1961-62.
-

2

1964-66.

FAO Estado de Alimentaci6n 'Y Agricultura, 1968.
Anuario Estadistica de las Naciones Unidas, 1972.
Internationale Samenwerking, mayo 1969, p. 135.

2. Para el mantenimiento de trabajo en músculos y en otros tejidos del
cuerpo, necesitamos proteínas. En un tiempo se pensó que debíamos obten~r
cuando menos la mitad de nuestros requerimientos de proteínas de fuentes ammales (carne, pescado, huevos y leche). Esta teoría se ha abandonado ahora.
De acuerdo con Colin Clark, "Es posible. . . para el hombre vivir casi enteramente de cereales -lo que es decir, cereales propiamente dichos, y no raíz
de cosechas-, las que en su mayoría son muy bajas en prot~ína, Y su}etas
también a la calificación de que la calidad de proteína en mai.z es en cierto
modo sospechosa''.3'
El doctor Ruth Huenemann, un experto en nutrición de la Universidad de
California, llega a la misma clase de conclusión: con un~ combinación de cereales y legumbres, guisantes secQs, frijoles secos y lenteJas, uno es capaz de
,
obtener toda la protema
que neceS1'ta.85
tsta es también la opinión del profesor John Waterlow, un destacado nutricionista británico, quien dijo en una entrevista publicada por la
(Organización Mundial de la Salud), que las dietas que dependieron pnnc1palmente
de melón de indias, maíz, trigo, arroz y papas, "eran realmente muy buenas".ªe

~?

3. Como algunos lubricantes, necesitamos vitaminas y minerales, ya que su
ausencia puede llevarnos a serios daños.
4. La grasa está descartada: muchos fisiólogos parecen considerar ahora las
grasas, particularmente la margarina y la mantequilla de grasa, como potencialmente dañosas y ningún fisiólogo parece considerarlas como positivamente
deseables.87
Concluyendo, parece que entonces las calorías sean las más importantes, asumiendo que por lo menos cuando la recta combinación de cereales y legumbres es llevada a cabo (por el requerimiento de proteínas) así como por una
variedad de algunas ensaladas y otros alimentos frescos es incluida para las
necesarias vitaminas y minerales.
Ya hemos observado que la F AO (Organización para la Alimentación y
Agricultura) ha reducido su requerimiento mínimo de calorías de 2,250 a

1,936.

Cuando consideramos las áreas bien conocidas por su longevidad, tenemos
que tomar en cuenta que ahí el consumo diario es todavía más bajo. Por ejemplo, en Vilcabamba, Ecuador, uno de los tres lugares en el mundo renombrados por su longevidad, el promedio de consumo diario es sólo de cerca de
1,700 calorías. Si tomamos este requerimiento tan bajo, entonces el promedio
de consumo es suficiente en todas las áreas del mundo ( véase Los límites de
crecimiento, arriba citado, página 47, y también la tabla arriba mencionada:
Promedio de consumo diario de calorías por persona) . Esto está en línea con
la experiencia de Colin Clark en la India, la que de acuerdo con un examen
estadístico muy cuidadoso, sólo cerca de 1/4 de la población está bajo la
línea de calorías en lugar de la mitad del mundo.38 El doctor Fougeret de
Lastours, mantiene aún, basado en su experiencia, que los africanos podrían
vivir saludablemente con una dieta de menos de 1,500 calorías, si disfrutaran
de los rayos del sol en sus cuerpos desnudos, recibiendo de este modo una clase
de alimentación corporal. Esta "pigmentación de la piel" se perdi6 tan pronto
como se vistieron.89
Si tomamos 2,000 calorías por persona en el consumo de cereales diario,
como una suposición razonable, entonces estamos todavía por encima del nivel
mínimo de calorías de la FAO, y muy por encima del promedio del consumo
11

" CLARK Colín, op. cit., pp. 123, 128 y 130.
u En un~ conferencia sobre educaci6n en la nutrición en Washington, véase publicaci6n periodística del 5 de noviembre de 1971:
• Véase publicación periodística del 4 de abnl de 1974.

648

CLARK, Colin, op. cit., p. 123 y doctor Ruth L. Huenemann, ibid.
Colín, en un discurso al gremio de St. Luke, Cosmas y Damian, el 22 de
julio de 1973, ver The Evening Post, 23 de julio de 1973, p. 11.
• Ver al doctor Fougerat de Lastours, L'Homme et La Lumiere and "La Faim sur
le Monde", Vie et Lumiere, 13 de mayo de 1967, p. l.
•

CLARK,

649

�en las áreas que son bien conocidas por su longevidad. Iguala el consumo de
calorías alrededor de 1/2 hogaza de pan tres veces al día.
Los cereales rinden cerca de 3.2 calorías por gramo, lo que significa que
necesitaremos por persona, anualmente,

2,000 X 365 =
3.2

2 000 gramos

2 8,

=

nosa podría drenarse. Desde que la humedad es más un factor lirnltativo que
la temperat~ra, podríamos dividir al mundo en grados de "tierra tipo" en la
siguiente forma:

=

228 kgs., de cereales.

Tierra tipo
tierra agrícola, a la cual estamos acostumbrados en los países de humedad temperada, con una cosecha al año, como Europa Occidental
y la parte oriental de los Estados Unidos de América.

Lo anterior está completamente de acuerdo con una declaraci6n en The
Economist, respecto a la conferencia mundial sobre alimentos de 1974, de que
"un hombre puede sobrevivir saludablemente con 500 lb (= 227 kg) de trigo
o grano comido en un año. 40

Alta temperatura, con elevadas lluvias tropicales con dos cosechas al año =
a dos unidades de tierra tipo_, como en los estados mexicanos de Veracruz y
Tabasco, Cuba, Jap6n e Indonesia.

Calculando una pequeña cantidad de productos animales, de vegetales verdes
y de fibras textiles, podemos elevar esto a un requerimiento por persona, por
año, de 250 kg. Japón produjó 6,720 kg. de grano por hectárea, en granjas
muy pequeñas en 1970.n Asumiendo que esto es una cosecha doble, tenemos
que dividir esta cantidad entre dos para obtenerla como un sistema único de
cosecha. Esto significa que los 250 kilogramos de cereales podrían producirse

Tierra agrícola sub-húmeda y tierra serniárida = unidades reducidas de
tierra tipo, como el noreste de México y partes de Australia, como un factor

1

reductor de -.
30
Thomthwaite 43 da una completa división de toda la superficie de la tierra
de la siguiente manera, llevando al siguiente total del área de agricultura potencial en términos de "tierra agrícola tipo":

=

250
,
.
do esta
. neces1'da d, a cuan
, ta ti'erra
sobre 0.07 hectáreas.
Re1ac1onan
3,360
se necesitará para producir esto para toda la población del mundo, y cuánta
tierra está disponible, tenemos también que poner atención a la tierra que se
requiera para producir las necesidades mínimas de madera.
Desde que los niveles del consumo de madera en un país como los Países
Bajos no causan ningún perjuicio, Colín Clark toma este consumo como requerimiento mínimo,42 lo que parece ser un consumo razonable.
Esto lleva al requerimiento mínimo de madera a un nivel de 1/2 mª por
persona, anualmente.
Para calcular qué cantidad de personas podría ser alimentada al máximo,
el potencial de terreno en el mundo tiene que considerarse ahora. Por principio, necesitamos advertir que las tierras pobres pueden mejorarse por medio
de la fertilización. Las áreas montañosas, siendo demasiado frías, deben mantenerse fuera de consideración. La tierra abrupta y cenegosa, sin embargo,
debe incluirse, si se toma en cuenta que puede ser cultivada. La tierra panta" The Economist, 20 de abril de 1974, p. 48.
"' McNAMARA, Robert S., Address to the Board of Gobernors, Banco Mundial, Nairobi, Kenya, 24 de septiembre de 1973, p. 16.
.
.
., CLARK, Colin, Crecimiento de la poblaci6n y uso de la tierra, Londres, McM11lan,
1968, p, 150.

650

Superficie total
de la Tierra

Arcas 1

Total del Potencial Agrícola
expresado en "Nivel de Tierra
Laborable".
En mill6n de hectáreas

África
América
Asia 2
Europa 2
Oceanía
U.R.S.S.
Total del Mundo

3,031
4,208
2,753
493
851
2,240

1,555
2,840
1,505
403
268
1,109

13,576

7,680

1

Excluyendo la tundra y tierras de nieves perpetuas.
• Excluyendo a la U.R.S.S.

Fuentes:
Oficina de Estadísticas de las Naciones Unidas.
CLARK, Colín, Crecimiento de la poblaci6n y uso de la tierra, Londres, MacMillan,
1968, p. 149; LoNo, Luman H., El almanaque mundial de 1970, New York, Newspaper
Enterprise Association, 1969, p. 380.
" Thornthwaite en Revista Geográfica, julio de 1933.

651

�La anterior estimación de cerca de 7,000 millones de hectáreas pare~e ser
aún un cálculo conservador, si se compara con el verificado por Malin de

9,330 millones de hectáreas.º
El potencial total agrícola de 7,680 millones de hectáreas, podría significar
7,680 millones
que esto podría proporcionar alimento para - - - - - 5 X 7,680

1/5

mln

=

=

38 billones de personas.

Comparando estos 38 billones de personas que podrían ser alimentadas con
la población estimada del mundo del futuro, de 12 1 /2 menos 35 billones, esto
lleva a la conclusión de que sería posible alimentar a tan grande población.
Aún si estimamos estos cálculos muy optimistas, están aún los siguientes hechos que necesitamos considerar y que respaldan un más optimista punto de
vista:
1) En primer lugar, hay la posibilidad de agregar otros materiales orgánicos como algas marinas, y toda clase de vegetación marina para nuestro ali5
mento existente, como así lo sugirió Tinbergen.~ Pirie menciona que la proteína de esas algas tiene más valor nutritivo que la proteína de la mayoría de
las semillas.'6 Tales productos no fueron incluidos en los cálculos arriba mencionados.
2) También está la posibilidad de producir alimento artificial. El almidón
ordinario puede cambiarse a un alimento de elevada proteína, lo que significa
que los filetes del futuro podrían ser hechos de papas o de caña de azúcar y
que el arroz podría ser elevado a un nivel de alta proteína. También hay la
posibilidad de que esa proteína comible pudiera hacerse del pasto y de hojas,
7
de acuerdo con un nutricionista de las Naciones Unidas.'
En los Estados Unidos, los alimentos sintéticos, hechos de frijol de soya, están ya extendiéndose en supermercados y despensas hogareñas. Este alimento
artificial aumenta la cantidad total de alimento disponible desde que puede
ser hecho de artículos completamente diferentes, tales como los productos basados en el petróleo y en la basura. N. Kosarik ' 8 señala que al usar los proop. cit., conferencia sobre la poblaci6n mundial, 1965.
.. Tinbergen en su lectura final en la Universidad de Erasmus, Rotterdam, 8 de no-

« MALIN,

viembre de 1973.
.. P1R1E, N. W., "Las algas no están todas mal", CERES, julio-agosto, 1970, pp. 31-34.
" Dr. K. K. P. M. Rao de la FAO en una reuni6n en Bangkok, ver The EgyptiaA
Gazette, del 15 de noviembre de 1968.
" KosARIK, N., "Desarrolla nuevas tecnologías". CERES, enero-febrero 1973, pp.

duetos de
. en el cuadro total: reduce
. , esta última. e lase, se 11ega a otra ventaJa
la polucion del ambiente.
3~ Más aún, con el método de Van der Meulen (el que introduce una equena ,planta cen~osema, que tiene capacidad de tomar agua de la atmósf~ra
:-:taves de las hoJas al suelo)' anticipa la posibilidad de alimentar a otros 20
1 ~nes de seres humanos, abriendo 5 billones de acres, que por ahora no son
cultivables, y consecuentemente, no están incluidas en nuestros cálculos.49
E~te método ha sido recientemente más apreciado por los economistas del
Instituto
Sociales en La Haya y por b.io, 1ogos en 1os Paises
,
.
T b" de
h Estudios
.
Ba1os
~ ien a sido explicado en las reuniones del Club de Roma, en los Paíse~
Ba1os. Un proyecto de 300 hectáreas ha sido programada para Indo .
obJ'eto de
b
1 , od d
nes1a con
pro ar e met o e nuevo más ampliamente.
4) La can~dad de alimento consumida podrá ser usada más económicamente. Por eJemplo,
. uno podría interrogarse de si la forma us u al en que tomamos
nuestro
alimento
es la más efectiva. El doctor H · J• R og1er, secretario
.
de I líni d
d
a e ca . e sa1~ danesa Humegaarten, en donde todo el alimento diario
s: consume sm cocinar, llega a la conclusión, basada en la experiencia de 25
ano_s con cerca de sesenta personas, de que al usar los productos del suelo sin
cocinar,
puede
uno economizar
, ob tener un valor
'
d
. . . el 50% de la cantidad Y aun
mas gran e de salud y ef1c1enc1a. Verificando el gasto de este sistema se
bó
que los costos están a la mitad del nivel de otros restaurantes danes'e pro
de h ' d · di , d
s y casas
uespe
es, m ,can ose que en esta forma un enorme ahorro en el consumo
.
d e a ltmento podna alcanzarse.
Más aún, como así lo descubrieron en esta clínica de salud . 1 ¡·
es cons 'd .
.
' s1 e a rmento
~ o sm cocinarse, más minerales son preservados (al cocm
·
demos tam'
•
arse, per. ;1 mas y minera1es) . Este consumo más alto de minerales reduce la
exi~enc1a de ~a toma de proteínas. Consecuentemente, la dieta de alimento no
cocid~, necesita menos proteínas y puede hacerse un ahorro en el uso de las
protemas costosas, como la carne, el pescado y los huevos.
Cam~:ando la producción de la carne, lleva a otro ahorro, desde que la ali
mentac1on
de un
eon p1antas, desperdic1a
. . el 7 /8 de las calorías ue•
,
. animal
.
50
podnan estar disponibles si las plantas mismas f uesen consurrudas.
.
q
: Ver a N R C Handelsb/ad, 25 de abril de 1972.
De acuerdo con el doctor Ruth L Hu
en la nutrici6n llevada a cabo e W .hi enemann, en una conferencia sobre educaci6n
n as ngton D e ,
bli . ,
.
5 de noviembre de 1971.
' · ·, vease pu cacion penodística del

32-37.

653
652

�Los

ASPECTOS HUMANOS

Cuando consideramos todas esas posibilidades parece que será posible alimentar a la población del mundo futuro.
Sin embargo, se ha dejado un gran problema: y aquí estamos tocando los
aspectos humanos de nuevo. ¿ Cómo podremos cambiar los hábitos de comer
de las personas e inducirlos a comer nuevos alimentos (tales como el alimento
artificial) y usarlos en una forma más económica ( tal como comer su alimento sin cocinar) ? Éste es realmente el problema más grande que se señaló
en la conferencia de la Casa Blanca en los Estados Unidos, sobre alimentación,
Nutrición y Salud, verificada en ese país durante diciembre de 1969. En ella
se estableció que podría aprenderse de otros países, que es más fácil desarrollar y producir, a bajo costo, alimentos altamente nutritivos, que hacerlos comer por aquéllos en la mayor necesidad.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, muchos alimentos, altamente
nutritivos de bajo costo, especialmente formulados, han sido probados y puestos en el mercado en países subdesarrollados por compañías americanas. Pero
una severa desnutrición aún existe, porque la gente no está dispuesta a probar
estos productos.
Esto es una cuestión de educación y de propaganda. Un cambio en la conducta social podría probablemente ser llevado acerca de esto si la necesidad
realmente está allí. Cuando es una cuestión de supervivencia, debe ser posible
retirar a la gente de su platillo familiar a la antigua, particularmente si esto
no sucede en una situación de presión, como una de guerra. Colin Clark ve
hacia atrás en la historia y llega a la conclusión de que en muchas ocasiones
es el rápido crecimiento de la población lo que determina el motivo principal
para forzar el elevar los cambios radicales.51 Esto también podría ser cierto para
el futuro: que el crecimiento de la población está llevando estos necesarios
cambios en la producción y el consumo de alimento, el hacer posible el que
es suficiente para todos.
Richard K. Manoff sostiene que los medios de comunicac1on -radio y
televisión-, deberían de ser usados para educar e influenciar a la gente para
atacar los problemas de la educación de la nutrición, de presionante prioridad
y para alcanzar metas populares en masa. Estima que el término medio de televidentes, observan penosamente nueve años completos de su vida (noche y
día). Desde que esto sucederá en todos los países tarde que temprano -de
., CLARK, Colin, op. cit., p. 137.

654

acuerdo con
. l enorme para usar
. del escritor. mencionado-.,
, hay un p otenc1a
estos med10s e comun1cac1on en programas de la nutrición. 52
Uno de los otros medios de comunicación -el cinepropósito en los E tad U .d
' se usa ya para tal
"D'
s _os m os. Ahí, la película recientemente producida
ieta para un pequeno planeta", describe cuánto más saludable y ambientalmente .r,esulta el comer menos carne y más frijoles y crranos sin d' . .
su absorc1on proteínica. 5s
o
,
ismmwr
:rambién en los Esta~o~,Unidos ha sido sugerido por el doctor George W.
Bnggs,
de
t profesor
"·
, ,,nutnc10n de la Universidad de California, gravar los ali_
men ~s sm ca1onas , tales como dulces y bebidas suaves, con objeto de obtener dinero para la educación nutritiva. "Los problemas de la mala nutrición
son un componente de muchas enfermedades que nos matan como los ata ues
al ~oraz,~n, el alcoholismo y enfermedades de diabetes y ~erturb~cionesq diges~vas. ~sos ~alos hábitos de comer son terribles y le cuestan a los Estados
'?ru~o tremta billones al año en atenciones de salud de acuerdo ~on 1
el d1ce.5'
'
'o que

CONCLUSIÓN

Con~iderando el problema de la alimentación en el mundo, tenemos que
conclwr
los aspectos humanos son los más importantes• No es una cuest" d que hí
1~n e que a hay o de que habrá mucha gente, o de que no hay suficiente
alimento, pero los aspectos humanos tienen que ser más enfatizados con oh 'eto
de resolver el problema poniendo atención, por e1·emplo a los
J
puntos:
,
siguientes
Cómo educar a la gente para ser más consciente de una alimentación sana.
Cómo c~-~iar sus ?áb~tos de comer; cómo hacer que usen una nueva for~
de acuerdo a más eficientes y saludables princ1p1os
reararse
de
la
carne
y
de
grasas animales Y acercarse mas
, a granos
f
rutas, vegetales, etc., y tomar alimentos sin cocinar y menos refinados).
'

~ª. de (nut~1c1on por s1 mismos,

... MANOFF, Richard K., "Potential Uses of Mass Med1'a
Re t d D
ll
in Nutrition Programs",
a e esarro o Internacional, 1973, No. 3 , p. 13 _
.. Ver Deuelop1;1ent For~m, abril, 1974, p. ll.
Ver Perspectiva de Vida• Reuoluci6n Verde, p nmavera
·
1974, p. 14.

!IS

655

�EL CRONISTA LAS CASAS, HUMANISTA Y POLITICO
ANTONIO POMPA

y

POMPA

Instituto Nacional de Antropología
e Historia

FRAY BARTOLOME DE LAS CAsAs, más jurista que samaritano, un tanto o un
mucho ajeno al Romo apostolicus y más apegado al Romo bellicus, me toca
en esta ocasi6n emitir un juicio, una opini6n, un punto de vista en breve
semblanza: como humanista, como político y como cronista, en la maravillosa
etapa del impacto de Occidente en Oriente y en la creaci6n de un mundo nuevo, que ya no sería Oriente ni Occidente, sino síntesis por el mestizaje, de una
concepción medieval, renacentista de lo universal, y que emanaría a hombres
de diversas latitudes, en el derecho, en la filosofía, en la teología, contribuyenlo de la manera más amplia y concreta a sentar las bases de la integración del
sentido universal de la cultura.
Varios son biógrafos de fray Bartolomé de las Casas y muchos comentan
escritos, actitudes y circunstancias de su activo devenir; otros tratan de entender sus actitudes dentro de una semblanza psicológica y llegan como Ramón Menéndez Pida! a ubicarle en la linde de paranoico; otros, como Manuel
José Quintana, guía de la mayoría absoluta de los bi6grafos posteriores, presenta a Las Casas como inmenso benefactor de América y de la humanidad,
frente a los arrogantes conquistadores que eran Azote de la raza americana.
Mas de las semblanzas o elementos que aporta Remesa!, Fabié, Pérez de Tudela, Giménez Fernández y otros, no considero se llegue a ubicar la semblanza
precisa del padre Las Casas, con el imperativo de las motivaciones que le llevaron a sus francas y enfáticas actitudes que se ven discrepantes dentro de la
secuencia de su momento hist6rico, dentro de un ángulo moderno de observación.
Nacido Bartolomé de Las Casas en Sevilla, en 1474, licenciado en Leyes, sin
duda en la misma Sevilla, en el año 1502 embarcó a las Indias. Conducía la

657
Hum-42

�flota de treinta y dos navíos, con 2,500 entre tripulantes y pasajeros, don Frey
Nicolás de Ovando, comendador mayor de Alcán~ra Y te~;er gobe~ador
nombrado por los reyes católicos para las islas y regiones reaen descubiertas.
La expedición desembarcó en la isla La Española o de Santo Domingo.
Las Casas, prácticamente allí empezó a obtener fr":11ca experie~cia. Tomó
parte activa en las guerras que Ovando hizo a los na_nvos con el ~m d~ compelerles a vivir con los españoles, siguiendo la política de d~trmanuen~ Y
servidumbre. de ello nos dice Las Casas que, durante ocho anos que duro el
régimen de Ovando, acabaron con las nueve décimas partes_ de
numerosa
blación que vivía en aquella isla, así lo calcula él en su Historia de_ l~ lnLas Casas narra episodios de batallas, matanzas, cru~ldades hornp1lantes
cometidas por los invasores. Las Casas, seguramente, a~tuo como soldado con~
tra los taínos y contra los nativos del Higuey, com_ba_udos a sangre y fuego:
Las Casas obtuvo por sus servicios, buenos reparunuentos de n~turales '. el
dice haber hecho junto al río Xonique, una hered~~ cuyos nativos enviaba
a coger oro en un arroyo cercano, y nos dice tamb1en que tuvo !n la R~al
Vega de la Isla grandes labranzas de maíz ''.que valían cada año más de cien
mil castellanos'',2 cantidad, si exacta, demasiada.

!ª

:as.

En el 1510 llegaron a la isla Española y a la ciudad ?e la Veg~, ~ grupo
d dominicos que traían por vicario a fray Pedro de Cordoba, religioso de la
o;den de Santo Domingo, formado en los estudios de S~n Estéban de Salamanca, convento el más famoso de dicha orden en Espana.
Por esta época Bartolomé ingresa en la orden dominicana y canta misa Y
predica en la misma ciudad de la Vega.
El contacto con fray Pedro de Córdoba, oírle sus sermones ,Y trato con los
demás frailes, transformaron las actitudes del ya fray Bartolome. T_odos los ~omingos predicaba fray Pedro y también lo hacia fray Bartolome, y no solo
a los naturales, sino más bien a los españoles.3
Allí se presentaba una apremiante dificultad, nos dice Menéndez_ Pida!.• El
· · · cns·.:ano de la esencial igualdad de todos los hombres se vio en granpnnap10
u
·¡¡
T
de peligro al ser descubiertos aquellos hombres nuevos de las Anti as y 1erra
Firme; el lamentable atraso de desarrollo humano en que se hallaban, tanto
1

en lo moral como en lo físico, que los expuso luego a la ávida codicia de
Colón y de tantos otros descubridores posteriores. Colón proponía a los reyes
católicos la venta de esclavos "a 1,500 maravedís la pieza" y fue Isabel la que,
indignada al ver en Sevilla unos indígenas esclavizados por el almirante, les
mandó poner en libertad y reembarcarles para su tierra. "¿ Qué poder tiene
mio el Almirante para dar a nadie mis vasallos?" 5
De esta manera Isabel la Católica afirmó con energía la dignidad de los
hombres nuevos, calificándolos de vasallos libres de la corona, iguales a los vasallos castellanos; más esto no era posible, puesto que los antillanos no querían
vivir en comunidad con los españoles, ni querían el trabajo aunque fuese retribuido. Entonces se les obligó a agruparse con ·1os españoles y a trabajar en
edificaciones y cultivos, a jornal "como personas libres, como lo son, e no como
siervos''.8
tsta es la base de la encomienda de naturales a los pobladores españoles.
Esto dio origen a que los conquistadores a quienes se otorgaba encomienda o
repartimiento abusaran confundiendo la libertad y la servidumbre; actitud
que hizo a los dominicos reaccionar ante la violación de un derecho humano,
el de la libertad.
Y así, en la humilde residencia de unos obscuros frailes del orden de Predicadores, surgía un derecho nuevo. Un derecho de profunda raíz teológica,
afirma el historiador cubano José M. Chacón y Calvo, y por ello uno de los
mayores acontecimientos de la humanidad, afirma Pedro Henríqucz Ureña;
fray Antonio de Montesinos, uno de los cuatro primeros dominicos que llegaron al Nuevo Mundo, subió al púlpito, quizás del entonces incipiente templo
de Santo Domingo, en la desembocadura del río Ozama, en la isla Española,
y propugnó la suprema expresión de todo ideal y lucha entre los hombres:
la libertad.
La fecha se discute, el cuarto domingo de Adviento del año 1511. Miguel
Giménez Femández, Edmundo O'Gorrnan, Max. Henríquez Ureña y otros,
especulan la fecha que preconiza el padre Las Casas, pero sea de ello lo que
fuere, este acontecimiento en la historia de América nuestra, data del mes de
diciembre del año 1511, cuando ya se había implantado en la isla Española el
sistema del trabajo colonial; es el momento antillano de las encomiendas que
desarrollaron las primeras experiencias que serían modelo posterior a los grandes centros continentales de la colonización: México y Perú. 7

CASAS, Bartolomé de las, Historia de las Indias (Edición de Fuensanta Y Sánchez

Rayón).
.
1 CAsAs, Bartolomé de las, ,Apologética Hist.
• !bid., Historia de las Indias.
.
M
adre Las Casas su doble pe,sor.ahdad, Espasa-Calpe, a• MEN É N'DEZ PmAL, El P
'
drid, 1963.

• Memorial de 30 de enero de 1494, Scritti di Cristoforo Colombo, Racolta della R.
Commis Colombina.
• ZAVALA, Silvio A., La encomienda indiana, Madrid, 1935.
' SoLÓRZANO y PEREYRA, Juan de, Polltica indiana, tomo 1, libro 2o.

659
658

�Lo cierto es que en la isla Española fue donde con mayor rigor y crueldad
se siguieron las prácticas de la colonizaci6n, nos dice Manuel Arturo Peña
Batlle. En ningún otro sitio -nos narra- se oper6 con tanta rapidez el exterminio de la población aborigen, ni fueron humanitarios los sentimientos de la
gente de gobierno: Diego Colón, Bobadilla, Nicolás de Ovando, Pasamonte,
Garay y tantos otros, cerraron la conciencia a todo miramiento de humanidad
y dieron pábulo a que la voluntad de la reina Isabel, se convirtiera en letra
8
muerta por la codiciosa acción de los colonizadores.
Súmanse a esta circunstancia enferroedades como la viruela, que propagóse
en la isla, los efectos del choque de civilizaciones y demás inherente, que
aumentó el sufrimiento de los isleños.
En el año 1510 la situación de los indígenas de la isla llegó a una etapa
verdaderamente sombría, que expresa patéticamente a Carlos V, con verdadera
desolación, fray Pedro de Córdoba, vice-provincial de la misión. "Por los
quales males y rudos trabajos -dice-, los mesmos indios escogían y han es-9
cogido de se matar, escogiendo antes la muerte que tan estraños trabajos."
Fue ése el estado de cosas que encontraron los padres dominicos al llegar
a la Española, enviados por Femando el Cat6lico para evangelizar y defender a los indígenas, y fue éste también el estado de cosas que empezó a causar
impacto en Bartolomé de Las Casas.
Constituye, pues, acontecimiento relevante la llegada de los frailes dominicos a la isla Española, quienes por su política auspiciaron la nueva doctrina
del Derecho de Gentes y grande proporción a las bases del pensamiento político contemporáneo.
Estudiada por los dominicos la situación social, más las confidencias de
los nativos, muy particularmente de Juan Garcés, antiguo colono de la isla,
más tarde miembro de la orden de Predicadores, hicieron en la conciencia
de los frailes el imperativo humano de la defensa de los naturales y la responsabilidad de denunciar en público los métodos de sumisión y oprobio a que
estaban sujetos los isleños.
Protesta a la intolerable situación fue el hist6rico sermón de fray Antonio
de Montesinos el cuarto domingo de Adviento de 1511 ante el virrey Diego
Colón y demás autoridades. El padre Montesinos predicó en nombre de la
Congregación y por mandato del vice-provincial fray Pedro de Córdoba, sermón que leído, fue firmado por todos los frailes.

El tema de la predicación fue E O
• •
del apóstol San Juan a I f .
g vox clamantis m deserto, contestación
os anseos, cuando éstos J
•,
La frase es repetida en la mis
d
e preg\,\ntaron qwen era.
mingo de Adviento
a, c_uan o es cantado el evangelio, el cuarto do' o sea el dommgo anterior a la natividad del Señor.10
El ¡aso dado por fray Pedro de Córdoba y por Montesinos fue f"
cuan o provocara, como era natural reacci6n d
,
irme, aun
civiles y encomenderos L s d . . ' d
. esfavorable en autoridades
. o om1mcos e la isla sentab
una protesta h
an con esta censura
umana contra el trato abusivo q
d b
. ,
los invasores.
ue se ª a a los md1genas por
Fray Bartolomé de las Casas con su e
. .
con sus hermanos relioiosos hº
xpen~nc1a en la observaci6n y trato
o·
, IZO causa comun con la polític d
.. ,
al abuso de los dominadores e hi
.
a e opos1c1on
Córdoba, de Cristo frente a l '
zo suya la vehemencia de Montesinos, de
os nuevos mercaderes añadie d
,
h
y énfasis, frente a la energía y audaci d I
,
n o mas ve emencia
la razón de la supuesta d
.
a e os encomenderos. He allí la raíz y
del conquistador la ené,:m~gogia
Ldasl Casas, frente al abuso y violencia
,
·o·
reacc1on e defensor fragu d
1d
y la experiencia, bien le a lica A
,
a o en e erecho
~l con su base . 'dº
p
. gustm Yánez ser el conquistador conquistado.
JUn ica Y experimental no pod'
1
sino vehemente defensor en su barricada d laia ser conso ador de los indios,
el espíritu de la reconquista en su d. , . e 1 pal~bra, contra los que traían
fo Además d ¡
mamica Y aVJdez del botín tras el triuntida dentro d: 1:on~;pto d:léh~mbre americano cuya nacionalidad fue discuv1 a aca mica de la Universidad de Sevilla
.
Paulo III expedir su célebre bula: UNIGENITUS
y q~e ~o a
de los naturales.
acerca de la racionalidad

?;

ª

Bien sabido es el reparto del mundo en que las bulas aleJ·andrin
.
ron a España las tierras de Am,enea
.
, y razón de la ·
ra1z
. , as asigna.
.
Las Casas rechaza esta
.
'
mvas1on-conqu1sta.
defiende atribuyendo al d;:p:m;o• q~~ el -~¡rdenal Ostiense (Enrique de Susa)
millo c1v1 y temporal sob t d 1 .
doctrina admitida
d
.
.
re o o e universo,
de I dº
por eI . octor Palacios Rubios y otros juristas del ConseJ·o
n ias,
.f1ºca
d "pero6 tal doctnna era negada por muehos otros, y Las Casas la
call
e err nea y. a' h '( " El
Nuevo Mundo
a 1
un - ;re tea .
Papa no puede regalar las tierras del
d
os espano es, no puede darles derecho de conquista, 'I
pue e otorgarles una comisión para propagar allí la fe.11
so o
En cuanto a Vitoria, coincide en. Io esencia
. 1 con Las Casas, es decir, en
10

'Manuel Arturo, La rebeli6n del Bahoruco, C. Trujillo, 1948.
Luis Alonso, Influencia de los dominicos en las leyes nuevas, Sevilla, 1915.

• PEÑA BATLLE,
• GETINO,

660

u

Bartolom'e d e ¡as, y·istorra
• de las Indias t II lib III Ed
•
MARIANO, Juan de, Historia de España, Apcn
, d.'
'
. IX, , 1796.
. Agwlar, s/ f.
ice .a1 tomo

CASAS,

661

�que son hombres racionales y libres, tan dueños de su gobierno y de sus cosas
públicas y privadas como los demás cristianos.12
Las Casas, ya dominico, sintió apasionada vocación por el indio americano
y a este apostolado entregó su vehemente espíritu, ansioso de justicia, con
verdadera preocupación jurídica, la del indígena despojado de su dominio libre
y selvático sobre el exuberante Mundo Nuevo, y, al dar la libertad a los indígenas que él tenía encomendados, se sintió investido de una grandeza moral,
según él decía, sentía que Dios le había elegido para salvar las Indias, devolviendo a los señores de estas tierras la soberanía usurpada o coartada. He allí
el humanismo apasionado de Las Casas.13 Humanismo teológico que ahora le
convierte en Romo Apostolicus, con base en el Jus gentium de los romanos,
que explican Ulpiano y Justiniano. He allí la querella de Las Casas.
A Las Casas, como jurista y como filósofo, no le era ajeno Aristóteles, y aún
cuando acepta Aristóteles en el libro I la esclavitud, en el libro sexto de su
Política nos dice que la libertad es el principio fundamental de la constitución
democrática. Esto es lo que acostumbra decirse, implicando ello que sólo en
este régimen político pueden los hombres participar de la libertad, y a este
fin apunta, según se afirma, toda democracia. De acuerdo con esta teoría, todos los ciudadanos deben estar en pie de igualdad.u
A Las Casas, como filósofo y como teólogo no le podía ser ajena la Summa
de Santo Tomás,16 el teólogo más destacado de su orden, cuyos tratados, muy
particularmente el De regimine principum, ad regem Chiprae, le deben haber
sustentado en su base política, en que tampoco debe haberle sido ajeno el
obispo de Hipona, aquél que enérgicamente sostiene que: Cum axíomata
negando fustibus est arguendum, y es lo que hizo Las Casas con quienes negaban el respeto al Jus gentium. En consecuencia la política de Las Casas fue
de enérgica oposición, de lucha sin cuartel a los que consideró conculcaban
el derecho de los indígenas de América. Y esta defensa y esta lucha sería
cruenta con su palabra y su acción, frente a la cruenta lucha de la conquista
militar, política e ideológica de España.
En la sonada polémica entre fray Bartolomé de Las Casas y Juan Ginés de
Sepúlveda acerca de la justicia o injusticia de la acción que España estaba
llevando al cabo en América, hay una circunstancia de excepcional importanu VITORIA, Francisco de, Relecciones del Estado, de los indios y del derecho de la
guerra, México, 1974.
11
MENÉNDEZ PmAL, Ram6n, Cap. VIII, p. 350, Espasa-Calpe, Ma,drid, 1963.
" ARisT6TELEs, Polltica, Bib. Scriptorum Graecorum et Rom. Mexicana, UNAM,
1953.
11
AQUINO, Sto. Tomás, Summa Theologica.

662

cia que recientemente se ha especulado en ella. La tesis de Sepúlveda en pro
de la guerra de conquista, previa condición de la cristianización de las Indias
está apoyada en la autoridad de Juan Maior.
'
. Este dominico, de nacionalidad escocés, Juan Maior, teólogo y jurista nacido e~ 1470, que estudió en Oxford y en los colegios de Santa Bárbara de
M?n~gu Y Navarra de P_arís y fue profesor de la Universidad de St. Andrew,
o~mo respecto a 1~ co~~msta del Nuevo Mundo diciendo que era un palpable
eJ_emplo de la aph~c~on de su tesis: "en Indias -dice- hay reyes que se
~egan a hacerse cnstianos, a pesar de que su pueblo se convierte al cristia.
msmo; luego ~les_ reyes,. P?r su indignidad, merecen ser depuestos y substituid?s po~ los prmc1pes cnstlanos españoles". Tesis que Las Casas rebatió con
v~?lenc1a y doctrina jurídica y que consideró herética, basada en una afirmac1on un tanto sofística de Juan Maior, por Jo que le respondió afirmándole
que : "Si a un rey indigno puede privársele de su trono, jamás puede privarse
al pueblo de su derecho de elegir librementé a su propio rey".
Las Casas vivo aún, es insenescente, y por ello se manifiesta en el análisis
de s_u obra política con un enconado pro y contra, es el pro y contra del
?1exicano que ~ún _no está integrado como simbiosis de oriente y occidente; y
esta es la exphcac1ón del eterno debate mexicano.
Del único modo de atraer a todos los pueblos a la verdadera religión es
la primera obra importante de Las Casas en que daba la psicoloofa
de los
O
i~díg~nas, propone técnicas para el doctrinamiento; y esto en el fondo es
histona.

Después su Historia Apologética con grande caudal de informes sobre las
costumbres y la vida de los indígenas destinada a puntualizar quiénes eran
los pobladores de América, a quiénes no era aplicable la teoría aristotélica
de la esclavitud. Y esto, señores, es historia, de este "belicoso humanista medieval" como le llama Gabriel Méndez Plancarte.18
Por lo que hace a la Brevísima relación de la destrucción de las Indias el
libro más combativo de Las Casas, más que histórico, es un alegato vehemente, como lo haría cualquier jurista en defensa de su defenso. Pero en cuanto a la Historia de los indios de Nueva España es su verdadero legado histórico; su composición tiene el prurito de dejar un testimonio, de ella se
conocen varios manuscritos, pero se advierte en ella método; utiliza fuentes
humanas, impresos y manuscritos, que analiza, lo que le da las características
de verdadero historiador, de auténtico cronista, siendo uno de los indispen11

MÉNDEZ PLANCARTE,

Gabriel, Humanismo mexicano del siglo XVI, 'México, 1946.

663

�sables en la consulta, para entender la conquista y la simbiosis de oriente y
occidente en la primera mitad del siglo XVI.
Si los cronistas del ciclo de la conquista merecen destacada presencia en este
tipo de estudios acerca de los orígenes de lo mexicano, fray Bartolomé de Las
Casas no puede ser ajeno, por su importante obra histórica y por ~u actitud
crítica, que dentro de un espíritu dialéctico llevará a los historiadores venideros a ubicar con mayor enfoque histórico, los fenómenos fundamentales de
una nueva comunidad humana que tiende a lo universal, LA MEXICANA.

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664

665

�LOS NEGROS, SU IDIOSINCRASIA, COSTUMBRES Y VIDA
EN LAS DOS AMÉRICAS
DR. EnMUND STEPHEN URBANSKI
Howard University

EL PROBLEMA NEGRO en las Américas está históricamente ligado a la lamentable esclavitud, que tiene antecedentes en varias partes del mundo. La esclavitud fue cultivada desde tiempos inmemoriables en Asia, África, Europa y
aun en América, donde ya fue conocida entre algunas tribus indígenas precolombinas. Éstas, a veces, sacrificaban a los esclavos a sus dioses paganos.
De un lado, la esclavitud fue consecuencia de guerras que convertían a los
prisioneros en esclavos, quienes tenían que trabajar por los vencedores; de otro
lado, resultó de la captura de unos grupos por otros dentro de la misma raza,
con el propósito de venderlos a quienes querían adquirirlos. Los imperios de
Babilonia, Persia, Egipto, Grecia y Roma, que extendían su dominio a otros
países, practicaron la esclavitud como cosa _corriente; también los rnltanes y
caciques de algunos países de Africa.
Cuando el imperio romano conquistó a otros países europeos, africanos o
asiáticos, en la capital romana y en sus campos aparecían los esclavos, que
ostentaban varios colores de piel, confesaban distintas religiones y hablaban
diversos idiomas. A veces esos esclavos por tener una alta cultura, se convertían en conquistadores espirituales de los vencedores. Caso conocido es el de los
griegos quienes llegaron a ser maestros de sus menos civilizados amos romanos.
Los árabes que dominaron a España y Portugal durante ocho siglos ( 711 a
1492), tenían no pocas gotas de sangre negra. Mezclándose con los peninsulares, les inyectaron algunos rasgos de la cultura africana, por cuya razón
Miguel de Unamuno dijo en cierta ocasión que "España es medio africana".
L~ guerras posteriores entre los españoles y los moros produjeron esclavos en
ambos lados. Notable es el caso de Cervantes, quien como esclavo turco en Argelia fue rescatado por unos misioneros. Las tribus germánicas, con el viejo

667

�afán imperialista de extender su dominio a los territorios de sus vecinos eslavos,
no raras veces los capturaban, esclavizando, así, a los obotritas y serbios e
"incorporándolos" a su raza. En nuestros tiempos, el más notorio es el caso
de la Segunda Guerra Mundial cuando los alemanes, antes de ser vencidos,
esclavizaron a varias naciones europeas. Las obligaron a trabajos forzados, matando a la vez a millones de judíos, polacos, rusos, etc. Este genocidio con su
falsa "superioridad" racial, que a menudo se asocia a la esclavitud, todavía
no se ha olvidado en los anales modernos.
Los españoles y los portugueses introdujeron a los esclavos negros en sus
colonias americanas en el siglo XVI. Les llevaron de África para que sustituyeran a los indios, quienes por ser físicamente más débiles, no podían aguantar la rigidez laboral en las minas y plantaciones, pero quienes prestaban sus
servicios en otras faenas agrícolas. El trabajo de los esclavos negros ·contribuyó, en varios grados, al desarrollo económko de la América colonial. El ejemplo esclavista ibérico lo siguieron un siglo más tarde los colonos ingleses, sobre
todo, en las plantaciones del sur. Allí, los negros equivalían a los indios esclavizados, quienes en números mucho más elevados, trabajaban para sus amos
en Hispanoamérica. Aunque la tremenda mayoría de los esclavos eran africanos, según nota Aquiles Escalante, no fueron raros los envíos de esclavos
blancos, especialmente en la primera mitad del siglo XVI. Entre ellos predominaron las mujeres.
El "comercio negro" o sea la "trata" fue cultivado por las naciones latinas
como por las anglosajonas. El investigador chileno, Rolando Mellafe, en su
monografía La esclavitud negra en Hispanoamérica (Buenos Aires, 1964),
señala que los centros directivos del comercio negro se encontraban en Guinea,
Lisboa y Sevilla. Mientras tanto, los principales puertos de entrada para los
barcos negreros fueron Campeche, Veracruz, La Habana, Cartagena, Portobello, Panamá y Caracas. Participaron en este negocio abominable los barcos
negreros bajo la bandera holandesa, portuguesa, francesa, inglesa, y más tarde, la estadounidense y la de algunas repúblicas hispanoamericanas. Durante
la época colonial, los barcos negreros gozaban de la protección de los convoyes
españoles, que acompañaban a las flotas empleadas en el comercio entre España y América. Pocos barcos negreros y sólo al principio, izaban la bandera
española, puesto que España prefirió conceder las concesiones llamadas asientos a las compañías extranjeras a quienes cobraba altos derechos. Satisfizo,
así, los mandatos morales que no permitían a los españoles inmiscuirse en
tales asuntos, que a veces eran objeto de controversias teológicas. Las motivaciones religiosas españolas exigían, por lo menos al principio, que los esclavos
introducidos a América ya fueran bautizados y estuvieran algún tiempo al
cuidado de buenos cristianos.
668

~egún ca,lculan w_agley y Harris, durante tres siglos de la "trata" negra se
traJeron mas de qwnce millones de africanos al Nuevo Mundo. De este númer~, más .º menos diez millones correspondían a Latinoamérica y alrededor
de cmco millones a lo que ahora son los Estados Unidos.1 Por abominable que
fuera, la "trata" debió haber sido provechosa tanto para los mercaderes negreros como para los plantadores, quienes se beneficiaron del trabajo esclavo
a través de generaciones. Al parecer, el trato de los esclavos negros, salvo indudables casos de crueldad criolla y mestiza, ha sido algo mejor que el de los
no menos esclavizados indios. Tal hecho se debía indudablemente a inversiones de dinero que los hacendados hicieron en adquirir las nuevas manos de
obra, así como por querer utilizarlas de la mejor manera. Lo afirman las observac_iones del h~storiador Sergio Arboleda, quien dice: "Los negros en su
esclavitud son baJo la Colonia menos desgraciados que muchos de los indios
que se llaman libres. El in~erés de su señor, que los considera un capital suyo
y sabe que su descendencia le pertenecerá, procura su conservación y aumento".2
Los negros, debido a sus buenas condiciones físicas e inteligencia, no raras
v~ces llegab_an a ser capataces, utilizándoselos también para castigar a los indios. Conocidos son los casos de los negros cimarrones, también llamados montuvios, quienes escapándose de las haciendas donde se les maltrataba, se internab_an en l~s selv~s donde arrebataban a los indígenas víveres y, a veces, sus
mu1e~s. Dichas circunstancias, por lo visto, no mejoraban las relaciones interra~ial~s entre los negros e indios, despertando entre aquéllos el sentido de
supenondad y ahondando entre éstos el sentido de humillación e inferioridad.
Los ecos de tales actitudes del pasado todavía se notan en ciertas comarcas
de los países grancolombianos, donde, como afirma Manuel Zapata OJivella
los negros a causa de sus habilidades se consideran superiores a los meno;
aculturados indios.
~n las áreas compartidas por ambos grupos étnicos, se dan casos de mezcla
racial entre negro e indio que se llama zambo. Mientras tanto, el producto
d~ _l~ m~:cla entre negro y blanco, que se denomina mulato, da origen a la
civzlzzaczon mulata. Esta civilización consiste en la interacción de valores y
rasgos culturales y costumbristas de las dos razas, con todas sus características anímicas. Al parecer, en muchos casos lo occidental domina lo africano
por cuya razón E. Caballero Calderón afirma que "el mulato se siente más'
cerca de Europa que de África". La civilización mulata logró considerable
1

WAOLEY, Charles and liARRis, Marvin, Minorities in the New World (New York
1964), pp. 88 y 120.
'
• ARBOLEDA, Sergio, La Colonia. Su situaci6n política y econ6mica (Bogotá, 1951) .

669

�importancia en varias comarcas septentrionales de Sudamérica, se extendió en
la América del Caribe, y se nota en muchas regiones del Brasil. Son áreas,
en su totalidad, tropicales. Según relata Fernando González en su obra Los
negroides (Medellín, 1956), las influencias mulatas, o sea, negroides, se extienden con frecuencia aun a las zonas sudamericanas ligeramente pobladas
de negros. Tales son algunas regiones de Colombia, Ecuador y Venezuela,
donde se nota el impacto de la mentalidad mulata en el modo de vivir del
ambiente mestizo. El desarrollo de la civilización mulata sigue diferente rumbo en los Estados Unidos. Pese a su aculturación, los densos núcleos negros
del sur no han alcanzado todavía todos los beneficios de la civilización angloamericana, que son más accesibles a los menos numerosos pero más dinámicos
grupos del norte y mediooeste. Pero, en uno y otro caso, el impacto negro
sobre la vida estadounidense sigue creciendo. En vía de comparación, se puede decir que hay no pocos negros hispanoamericanos que se sienten tan "latinos" como los demás sectores de Hispanoamérica. Mucho más sentido de
igualdad despliegan los negros estadounidenses respecto a sus conciudadanos
"anglosajones". Debido a la preparación educativa y profesional, ya emergió
un sector negro-estadounidense, que ostenta superioridad intelectual sobre sus
coterráneos negro-hispanoamericanos. Éstos retuvieron mucho más rasgos del
tradicionalismo ancestral africano que aquéllos. Por eso, la intensidad asimiladora negra a la cultura angloamericana no puede sino considerarse como
parte del mismo proceso orgánico-dvilizador, al cual está sometido cualquier
grupo étnico en los Estados Unidos.
La economía colonial española de plantaciones favorecía la esclavitud, porque estaba basada en la agricultura tropical de exportación, que rendía mejores beneficios que otro tipo de cultivo para fines domésticos. Fue un sistema
esclavista que agudizó, a la vez, la división de la población colonial, haciendo
una rigurosa distinción entre los amos y los siervos, con sus respectivos privilegios y deberes. En su esencia, fue una especie de patemalismo regional que
tenía sus reflejos también en aplicaciones políticas. Como sistema social de
tipo económico, se desprendió de la mentalidad de plantaciones, la cual se
identifica con la explotación humana mediante procedimientos inescrupulosos. Esta mentalidad encajaba en la estructura de la Hispanoamérica colonial
y encontraba parentesco en el igual sistema esclavista, que se desarrolló en el
sur de las colonias inglesas. Fue un sistema inhumano y de vejación para
todos los que fueron sus víctimas.
En esa situación colonial de dependencia económica de muchos frente a un
solo latifundista, no faltaron, sin embargo, en Hispanoamérica casos de liberación de esclavos o sea manumisión. Se les ponía en libertad como premio por
los servicios rendidos durante la conquista y después, a veces, por fidelidad del
670

esclavo para con su amo o por exceso de manos de trabajo, cuando su mantenimiento no era económico. Los esclavos podían también obtener m libertad,
repagando al patrón el precio original de su compra, lo cual era posible ya
que a algunos esclavos se les permitía poseer propiedad. En tales drcunstancias, según menciona Mellafe, no faltaban negros libres con dinero, que conseguían para sí esclavos indios. A veces, los indios libres como artesanos adinerados compraban a los negros, convirtiéndose en amos de esclavos. Los
investigadores de la esclavitud, citando aquellos casos, dicen que la manumisión fue favorecida por la Iglesia Católica con su doctrina de igualdad espiritual ante Dios. Mientras tanto, el protestantismo calvinista fue ideológicamente adverso, pero no los cuáqueros que resentían la esclavitud como cosa
inhumana y, por eso, abogaban por su abolición con otros grupos abolicionistas yanquis.
La situación de los esclavos nunca fue satisfactoria. De un lado, se abusaba
de ellos, y por eso, no pocos esclavos negros se escapaban. De otro lado, desarraigados de su nativo suelo africano, a causa de su maltrato y prejuicios, les
faltaba la voluntad para el trabajo, que hacían mayormente bajo látigo. A
menudo se separaba a las familias esclavas, lo cual producía rencor y odio,
factores contraproducentes a su satisfacción personal. Desde el punto de vista
moral, la esclavitud fue una mancha negra sobre la pudiente sociedad colonial, tanto española como inglesa.
Poco conocido es el intento de aliviar la esclavitud que se remonta a la
guerra de independencia de los Estados Unidos. El héroe polaco de aquella guerra, general Tadeusz Kosciuszko, se compadeció de la vida mfrida de
los negros. Por eso, al abandonar los Estados Unidos en 1789, autorizó a su
amigo Tomás Jefferson que utilizase la compensación que le ofreció la república agradecida por sus servicios militares, "a libertar a los esclavos de éste y
de otros en su nombre, proveerlos con la oportunidad de educación y en prepararlos para su nueva vida mediante instrucción en sus obligaciones morales
para que se volvieran buenos vecinos, buenos padres y buenas madres, y que
por medio de la enseñanza de sus deberes civiles pudieran llegar a ser defensores de su propia libertad y la de su país".
Según parece, no faltaron ciudadanos estadounidenses que sentían semejante simpatía hacia solucionar el problema esclavista a la sazón, ya que algunos
negros hacían causa común con sus amos blancos en lo que se refería al librarse del yugo colonial inglés. En tal respecto hay que recordar que durante la
famosa "masacre de Boston" en 1770, el negro Crispus Attucks fue el primer
hombre que cayó de las balas inglesas en la defensa de la libertad estadounidense. Por eso y como lo anota el investigador negrocolombiano Lozano Gar-

671

/

�cés, "Tomás Jefferson intentó condenar con énfasis y claridad la esclavitud
negra, pero su noble propósito no tuvo el respaldo de los demás signatarios de
la Declaración de Independencia" .8
La institución de la esclavitud en la Hispanoamérica colonial empezó a
perder terreno por varias causas. La disminución de la exportación del azúcar
a Europa a fines del siglo XVII, hizo poco provechoso el mantenimiento de
esclavos cuyo trabajo no siempre rendía los beneficios esperados. Otra causa
fue el incremento del mestizaje, "capaz de reemplazar al esclavo en calidad
de fuerza de trabajo asalariada". El trabajo de los mestizos rendía mejores
resultados económicos, cuando en tal mestizaje participaron los mismos negros e
indios, ya como peones o inquilinos. Hay varios nombres para tales mezclas
étnicas como mulatos, mestizos y zambos, introduciéndose últimamente también el de afromestizos. Mellafe cree que "el mestizaje es uno de los factores
regionales más importantes de la decadencia de la esclavitud negra en Hispanoamérica". Tampoco se puede despreciar el impacto de las ideas racionalistas
de la Ilustración dieciochesca, con su énfasis en la igualdad y los derechos
del hombre. No cabe duda que esa ideología hizo brecha en la mentalidad
colonial, llevando a la vez la esperanza de desprenderse de los crecientes impuestos que la metrópoli europea imponía a sus posesiones americanas. El golpe final a la esclavitud lo dio, desde luego, el capitalismo industrial que se
basaba en el sistema del asalariado y en la eficacia de trabajo, del cual carecía
el sistema esclavista.
Los Estados Unidos heredaron el sistema esclavista de los ingleses junto con
semejante sistema francés, que resultó de la adquisición de Francia del territorio de Luisiana en 1803. Las prácticas de los plantadores sureños, cuyas
riquezas derivaban del cultivo de azúcar, algodón y tabaco, mediante el trabajo
de los esclavos negros, causaban mucho descontento del celoso e industrializado norte del país. Fue allí donde se refugiaban los cimarrones del sur y lo
abandonaban los freedmen o sea negros libres, quienes encontraban en el norte
mejores oportunidades de vida. El movimiento abolicionista yanqui, en que se
fusionaron razones humanitarias con las económicas, movilizó la opinión pública y se transformó en poderosa fuerza política. Entre los estados del norte y
del sur estalló una sangrienta guerra civil, en la cual pereció casi un millón de
hombres blancos y no pocos soldados negros. Durante esa guerra el presidente Lincoln abolió la esclavitud en 1863. Según parece, los acontecimientos
norteamericanos influyeron en el sentimiento abolicionista del Brasil, donde
la emancipaci6n de los negros realizóse en 1888. La abolición allí provocó, sin
• LozANO GARcÉs, Ramón, "Dimensión universal del negro", ensayo publicado en
la Rev. Universidad de Antioquía, No. 171 (Medellín, 1968).

672

~mbargo, des~o~tento entre los conservadores, lo cual, junto con otras causas
mtemas, precipitó la transformación del imperio del Brasil en la rep, bli
federaI al ano
- siguiente.
· ·
Descontento y resentimiento estallaron también uen cal
sur de los Estados Unidos durante el período de la "reconstrucción", cuy:s
ecos provocan todavía amargos recuerdos entre los descendientes de los "confederados", vencidos por los "unionistas" norteños.
En Hispanoamérica: 1~ ~bolición comprendió a pequeños y medianos grupos de negros que alh vivian y, en algunos casos, también a aquellos indios
que_legalmente se encontraban en el estado de esclavitud. Entre los nuevos
gobiernos republicanos, algunos proclamaron la emancipación unos años des~ués de lo_grar la independencia, otros todavía vacilaron. México, Centroamérica Y Chile, donde la esclavitud carecía de importancia económica fueron
los primeros en_ abolirla. En otras naciones, debido a la oposición d: los hacendados-esclav1Stas que no querían desperdiciar las oportunidades económicas, se promulgaron leyes de emancipación gradual. Colombia Venezuela
Ecuador ~ Perú abolieron definitivamente la esclavitud durante Ía década d~
1850. ,~s interesante_ notar que Inglaterra declaró la abolici6n del "comercio
negro en sus coloruas en 1807, siguiéndola con la de la esclavitud en 1834
El ej~mplo británi~o lo siguier~n Francia ( 1848) y Holanda ( 1863). Pa~
erradicar tan abommable negoc10, la corona británica se sirvió de la vía diplomáti;a al f~ar tratad~s _con las naciones americanas e imperios europeos
q_~e teman coloruas en Amenca. A tal respecto, gran influencia moral la ejercio la bula
papal de 1839, que no sólo condenó la esclavitud sino tamb''
,
1en
amen~ con 1~,exco1:11~~ón a los que se dedicasen al "comercio negro". Esta
doble mtervenc1on bntámco-papal, según se cree, junto con la buena voluntad
de l?~ gobernaz:ites hispanoamericanos, dio el golpe final al tráfico negro entre
Amer:ca y Afnca. Puerto Rico y Cuba, que todavía estaban bajo el dominio
coloma_l de España, lograron libertar a sus esclavos negros en 1873 y 1886
respectivamente.
'
Desgraciadament~, la emancip~ción no resolvió los problemas que anhelab~ algunos _emancipadores. L_os intereses económicos de muchos plantadores
~spanoamen~os y estadourudenses eran más fuertes que el idealismo polí~co de los gobiernos. Por eso, según observa Magnus Morner las consecuen~ias de la abolición negra en Afro-Latinoamérica no eran m;y positivas. Los
libertos no tardaban_ en ~~gresar a las plantaciones en calidad de jornaleros
mal
, · con
, pagados. Esta situac1on prevaleció en los países de Hispanoamenca
nucleos de .la población negra. En el sur del Brasil, ademas', los liberossen1an
t
t'
c~mpetenci~ _con los ~grantes europeos, aunque éstos evitaban las plantaciones, p~efmendo coloruzar_ tierras vírgenes, las que no atraían a los negros.
Una variedad de razones hizo, pues, a los negros seguir una existencia com-

673
Hum-45

�pletamente marginal! Su regreso al campo fue casi como un retorno a la
anterior tradición esclavista de las plantaciones. Así, ocurrió en la costa del
Perú, también en el Caribe y las Guayanas, donde los negros, a su vez, hallaron competencia en forma de nuevos inmigrantes asiáticos, como los indios
de la India y chinos. Tales condiciones no pudieron sino fomentar una economía de subsistencia para la gente de ébano.
La situación de los negros estadounidenses, después de la abolición, con corto período de relajamiento cívico, tampoco cambió mucho. Es cierto que durante la época de la "reconstrucción" consiguieron representación parlamentaria y municipal, también algunas ventajas de carácter jurídico. Pero, en su
conjunto, no pudieron mantenerlas mucho tiempo, sobre todo, en el "deep
South", donde estuvieron expuestos al antagonismo de sus vecinos blancos.
Así, los únicos beneficiados fueron los negros más emprendedores que se mudaron a las industrializadas regiones del norte y mediooeste. En estas áreas, su
asimilación al "American way of life" siguió un camino normalizado, absorbiéndolos la vida granurbana. En tanto, los que se quedaron en el sur, regresaron en su mayoría a las plantaciones, donde seguían sus tareas anteriores.
Su nueva condición no era muy diferente de la que existió antes de la emancipación. Wagley y Harris atribuyen tal estado de cosas a la supremacía blanca, que abogaba por "la redención del sur para los blancos", fomentando así
el conflicto racial. Lo curioso es que entre ellos hubo también (y los hay) un
número considerable de "blancos pobres", cuyas c&lt;;mdiciones socioeconómicas
casi no se distinguían de las de los negros. Unos y otros, como pequeños agricultores-arrendadores, ocupaban áreas que no producían mucho. La existencia
marginal de los dos grupos fue resultado de la monopolización de las buenas
tierras por el sistema de plantaciones. Las áridas se las arrendaban a los que
se contentaban con una cosecha inferior. Tan desigual estructura económica
es la clave de la problemática sureña, en contraste con el norte industrializado
que mediante prácticas más democráticas, ha fomentado la urbanizada clase
media.
El desarrollo industrial y comercial de los Estados Unidos, que llegó a su
apogeo en las últimas décadas del siglo XIX y en las primeras del siglo XX,
exigió más manos de obra. Las necesitaban también varios servicios relacionados con dicho empuje económico. Tales condiciones favorecieron al creciente éxod_o de la población negra del sur al norte del país, entre !a primera
y la Segunda Guerra Mundial e inmediatamente después. En este movimiento
demográfico, los negros mostraron igual movilidad y espíritu de iniciativa que
• MoRNER, Magnus, "Proceso histórico del mestizaje y de la transculturaci6n en
América Latina", Rev. Aportes (Paris, 1969), No. 14.

674

otros.grupos étn~cos,_ desplegando los rasgos favorables de la civilización angloame~ic~na. El mevitable proceso de urbanización fomentó un considerable
crecim1ent~ ~e la clase media negra, cuya transición rural-urbana se llevó a
cabo con v1SJb!e mejoramiento de sus condiciones económicas y culturales.
A pesar de que la población negra estadounidense viva tadavía en barrios
mayormente segregados o sea ghettos, gradualmente están desapareciendo las
barr~r_as ~: sus ocupaciones tradicionales. En su lugar, aparece una extensa
paruci~acion de los n~gr?s en las tareas técnicas, profesionales, oficinistas,
con_i~males, !~boral-umorustas y otras. La intensa participación negra en la
p_olitica municipal tiene fuertes efectos, lo que confirma el hecho que cinco
cmda?es norteamericanas ostentan en 1970 alcaldes negros, con la ciudad de
Washmgton, D. C., a la cabeza. Tal fenómeno parece indicar una disminución
de prej~cios raciales, ya que solamente dos de esas ciudades tienen población
prcd~minantemente negra. Pese a la .desigualdad de trato que causa reacciones VIOientas, s~ nota_ que el mejoramiento general de la población negra en
los Est_ados Urudos sigue un camino fijo y trae resultados positivos. A veces
la lentitud del progreso origina la impaciencia y explosión del emocionalismo
negro, responsable del extremismo de sus acciones. Tal cosa encuentra sin
embargo, su equivalente en el extremismo de algunos sectores de la pobl;ción
blanca.
En Hispanoamérica, las desfavorables condiciones económicas en el camp
causan _e,l éxodo a las ciudades, mayormente, de la población indígena cuy:
propor~ion es mucho mayor que la negra. Los negros que viven en densas
comumdades de sus respectivos países tanto urbanas como rurales son más
conservadores y económicamente menos ambiciosos que los de Angioamérica.
Entre ellos, como no~ aseguran los sociólogos negros Zapata Olivella y Caballero Salguedo, todavia no se ha despertado la conciencia social aun cuando
osten~en un fuerte sentido de comunidad racial. Estas masas n:gras hispano~encan~s _p~r:cen contentas con lo poco que tienen y, por eso, les falta movilidad e 1mc1at1va. La iniciativa se ve sólo entre los negros educados como l
muestran, por ejemplo, los educadores y médicos en Colombia Venezuela ;
en ~l Caribe, q~ienes se trasladan a otr~s lugares que les ofrecen 'mejores oportunidades de vida._ Intelectuales, profesionales y políticos negros son contados,
pero entre los escritores y poetas no faltan quienes se distinguen en l ¡ tras
hº
.
E
as e
1spanoamencanas. n general, estos autores se identifican orgullosamente con
la cultura de sus respectivos países, aun cuando su temática tenga relación
con la négritu~e~ movimiento cultural que trata de la conciencia negra en el
arte y de su afm1dad ancestral africana. La dinámica negra se manifiesta plen~mente en ~u música y baile. Aunque no faltan casos de terratenientes negros
hispanoamericanos, entre la mayoría prevalecen rancheros, pequeños comer-

675

�ciantes, artesanos, labradores, pescadores, etc. Su peso econom1co está limitado a sus propias comarcas y no tiene dimensiones nacionales, por carecer
Hispanoamérica de millonarios negros, cuyo número en los Estados Unidos
alcanza a casi sesenta (1970). Semejante disparidad se nota también en la
educación superior. Mientras los Estados Unidos cuentan ya con más de cien
universidades y colegios negros, con la Howard University a la cabeza, todavía ninguna ha sido establecida en toda Latinoamérica, inclusive en el Brasil
donde la población negra es mayor que la que corresponde a los EE.UU.
En Hispanoamérica, todos los individuos de sangre mezclada, sean éstos
mulatos, mestizos o zambos, constituyen hoy junto con los indios, criollos y
negros, parte integral de la población de sus respectivos países. Debido a su
multicentenario entrecruce étnico, en Latinoamérica no existe hoy un problema racial tan agudo como en algunas partes de los Estados U nidos, donde
prevalece cierta homogeneidad étnica, formada por la gente blanca. Este gente
ve a menudo a sus minorías étnicas como individuos extraños, sobre todo, si
ostentan diferentes rasgos somáticos y distintas costumbres. Los angloamericanos, con notables excepciones, prefieren que los "otros" conciudadanos se
asemejen y actúen como ellos. Aun cuando el cosmopolitismo migratorio estadounidense de los últimos cien años difícilmente justifique esta postura psicológica, ésta existe como una peculiaridad idiosincrática. Desde luego, hay que
tomar en cuenta también la diferencia en las actitudes y costumbres entre el
más liberal norte y el más conservador sur de los Estados Unidos.
A veces se tiene la impresión de que dicha peculiaridad idiosincrática es una
reacción de los "viejos" angloamericanos frente a la amenaza a su propio
modo de vivir de las influencias ajenas, las cuales invaden su "santidad" mental y costumbrista. Parece que ésta es la causa de no pocos prejuicios, que
extrañamente existen lado a lado del liberalismo intelectual y económico. Algunos sociólogos creen que la falta de tolerancia es un resultado del todavía no
bien sentado conglomerado racial norteamericano, en el cual cada grupo étnico-cultural intenta imponer sus propias actitudes mentales y costumbres. Eso
es lo que causa los choques inevitables que presenciamos. Al parecer, a los
Estados Unidos todavía les falta tiempo para que llegue a consumarse el proceso final del ablandamiento étnico-ideológico con sus dimensiones polifacéticas. Quizá esto explique las desigualdades existentes, de las que tampoco
carecen otras sociedades con tradición mucho más antigua que la norteamericana.
En vista de tales circunstancias vale la pena examinar la participación negra en el desarrollo general de los Estados Unidos. Durante las últimas décadas, la comunidad negra ha logrado un alto grado de cohesión espiritual,
de la cual se deriva su dinamismo de acción. Estos elementos le permitieron

extender la participación más acti·va a vanos
. campos de l
·d
.
1
cana. Así, aumentó considerablemente el núme d bo adv1 ª. ang oamencos, profesores rti tas
•
.
ro e
ga os, Jueces, médifederal y munic;pat d~l ~j::!?tes,t ~rq_mtectos, de~tistas, oficiales del gobierno
les negros. Su pes; crece en l
con:ierc~antes y pequeños industriaª edecmc~s;
ucac1on ciencias tele · · ,
como en el entretenimiento d
. '
. . '
VIS1on y prensa, así
sorprendentes, a veces
, eportes, :1ªª relt~osa y política. Son hechos

ª

¡°'

oír casi sólo de las dis~!;~:d~~s s:::;:1eros, qu1e~es_están ~costumbrados a
cuales les nutre la prensa sensa .
li
yCacontecim1entos v10lentos, con los
c1ona sta uando en un s . .
d
cano sobre los problemas cultu
. ·
.
ermnano su ameri1 mteramencanos, mencioné que en los Estados Unidos ha hast b' raes
"latinos" ca .
y
, a o ispos, generales y millonarios negros mis colegas
s1 no quenan creerlo A la vez me inf
,
cias todavía estaban fuera de I . , rb"t d
~rmaron que tales ocurrenla pasivididad negrá y t a o. I a e c_oncebirse en Sudamérica, debido
o ras c1rcunstanc1as que preferían no me nc1onar.
.

ª

at

Desde luego, los hechos del evidente ro e
. .
comprueban que la situación general
lagr o~I n~ro mdicados arriba, no
Unidos sea del todo satisfactoria p
p aci n negra en los Estados
población blanca hech
· ero tampoco lo es de algunos sectores de la
,
o a1 que, a veces no se hace cas s·
f
se habría establecido hace tiem
'.
o. I no uera así, no
rra contra la pobreza" d " po ya_ ;anos programas federales, como la "gue1 ,,
, e renovacion urbana", la ley "sobre la · ald d d
emp eo y otros programas seme.antes p
.
igu a
e
autoridades de Washingt
. J
. o~ medio de estas medidas legales las
on piensan erradicar las desigu Id d
.
'
tre los sectores menos afortun d d
.
a a es existentes en.
ª os e 1a población
Nadi ·
¡
••
relaciones
interraciales que existe en Ios E stad os .U nidos
e mega
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desd ah en.ns ¡en las
anos y la cual es combatida or el
.
e ace a gunos
fin se ha movilizado la coop~rac·, g~b~mo federal norteamericano. Para tal
y comerciales del país Son pasos 1?~ m pe?sable de los círculos industriales
ocupacional que es, a .menudo, fru~: o~eql~: :e;d.en ~ combatí: la desigualdad
tramiento técnico Desde luego I
be ,1cul1encias educativas y del adies.
' e mayor o stác o que tien
negros y otros grupos minoritan'os proced entes de las r · en que vencer los
1
penoso ajuste a la moderna vida anu b
eg10_~es ~ra es, es el
integración comunitaria.
gr
r ana, lo cual les fac1htana una mejor
Las relaciones interraciales en el Nuevo M . d
Los prejuicios contra los negros existen tant un :no¡ son
que deberían ser.
noamérica, aunque difieren en su
~ en . ng oamenca como en Latinoamericano doctor Juan Com florma e i_ntens1dad. El antropólogo hispa,
as, os examma en un estud"
b
d
resultados de investigación' obtem.dos por vanos
. pentos
.
a ase Dicha
e los
en laiomateria.~

~º-

• Coius,
Juan, Relaciones inter-raciales en A mérica Latina, 1940-1960 (México,
1961)'
pp. 29-31.

677
676

�obra es arce una interesante luz sobre las actitudes sociales ha~ia los n~gros
el B~sil que tiene más población de ébano que todos los pa!Ses de Hisp~::américa 'en conjunto. Las investigaciones al respecto ~e7cen tanto n~
atención como que comparan con frecuencia acti~dl haci~ ?s ne~:s 1:s e.xE tados Unidos. Es quizá más conveniente citar aqui as opm1ones
s
.
perimentados
antropólogos sudamencano~
que las de, los expertos norteamericanos, aun cuando no pocas veces coincidan entre s1.

!ª

,
.
. d b il o Costa Pinto el prejuicio racial existente en
Segun el investiga or ras en '
'
. del ue se
el Brasil difiere sólo en cuanto a sus menos ~arcada _frecu~c1a N q ·ra
observa en los Estados Unidos. Otro antropolog_o can~ca, rae! ogue1, '
.
trata no de la diferencia de intensidad, smo de calidad. Se~n
sostiene que se
l B ·1
"pre¡·uicio de marca", es decir,
N
.
lo que se observa en e ras1 es
. . "d
ogue1ra,
. . .
.
l . , n con la apariencia física del md1v1 uo.
cuando el preJU1c10 se eJerce en re ac10 E d Unidos Nogueira lo define
Mientras tanto, lo que se nota en los sta os
'.. ,
1 indicomo "prejuicio de origen", es decir, que ~as~a la su~s1c10~ ?e qu~das di#

viduo _desci;~e~~e ~tr!e:=;~;:,u;~

~i:~;0~u:u::: ;~:u:n~:go de la

~~;~~O ha es~diado la situación étnica y socioeconómica del nordes~;. del
. .
e "el re "iúcio contra los negros y mulatos existe y se mam iesta
Brasil, dice qu
.p J
.
amparándose en estereotipos referentes a la
en las clases media Y superior,
, dose en resistencia a
inferioridad racial y cultural de los ~egros, y expresan
la misceginación"' o sea, la mezcla racial.
S , Comas también en las naciones del Caribe se mantiene una ~uer~e
eguo
'
.
rados de intensidad. Tal conc1enc1a
conciencia de color, aunque en var~os
entre los mulatos y negros. Se la
existe entre los blancos y n~gr?s, as1 co do H "t' donde el conflicto mulatob t d en la repubhca negra e ai 1,
.
nota, sotá~e o ºa,centuado e incluye el desprecio del mulato de sus progemtonegro es muy
.
l
'l
ch"leno Ale•:llas Británicas como afirma e antropo ogo t
res negros E n las An ...
'
I
entra
. d Li. schutz "el burgués mulato desprecia al obrero negro Y_ e.e~cu
~:: =sm! defe;tos que el mestizo indoamericano anota en_ ,el md;° . En ,la
, .
. . a ue tiene una preponderante poblac1on mu ata, segun
Republica Dom1mcan ' q 1
. . . raci·al es mm'imo La discriminación no
• ·
ti d ras e preJu1c10
·
constancias mves ga ~ '
.
d de abarca tanto a lo negros como
está ausente en los pa1ses sudamencanos, on
,
otro
los indios pero difiere en intensidad y condiciones local~, de un paIS .;. ~
a ,
ar:Ce las actitudes discriminatorias hispanoamencanas se mam ie~ .
Segun p
'
1 de patemalismo y la convicción acerca de las hrruen forma de una mezc ª
I
ales
dentro

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tadas habilidades ~e ~; n;~:~/;:ªs::~~:~!id::. ;ic~::~titud ~parece,
de ellas, en el restnng1 o
d" . l d Desde luego tal postura excluye a
. rta
tras veces isimu a a.
'
,
a veces a b1e
Y, 0
'
b"
r la mayona
los con~dos intelectuales y profesionales negros, tratados ten po

678

mestiza y criolla. Esta manifestación de compañerismo y sociabilidad se nota
en varias latitudes geográficas del Nuevo Mundo, inclusive la estadounidense.
El agudo problema racial de los Estados Unidos es a menudo el tema favorito en el ambiente de Latinoamérica, donde hay muchos censores de los
"gringos". Lo curioso, empero, es que el problema negro e indio en los países
latinoamericanos reci~a poca atención práctica, casi como si no existiera. Y
todo el mundo sabe que existe y es muy grave, sin tratársele de resolver como
lo hacen en los Estados Unidos. No sabemos, por qué hay tanta inercia al respecto. Hablando de las discrepancias raciales entre el norte y el sur, no nos
parece exagerado sugerir que, en general, la situación económica y educativa
de la mayoría negra estadounidense es mucho más ventajosa que la de la
mayoría indígena hispanoamericaria. En tal respecto, hay que señalar, sobre
todo, a los países andinos donde los indios viven prácticamente al margen de
la vida nacional. Tampoco es buena la situación de los negros en varios países
de Latinomérica donde, por lo general, se dedican a los trabajos reservados
para la clase más baja, lo que no les permite su rehabilitación socioeconómica. Viviendo, en su mayoría, en extrema pobreza y resignación, los negros
sudamericanos tienen muy limitadas oportunidades para mejorar sus condiciones, que los condenan a una vida marginal de sus respectivos países.
Pese a tales circunstancias, en la literatura de Hispanoamérica y Angloamérica no faltan novelas, que presentan la temática negra con mucha comprensión. Sus autores despliegan, a menudo, una mejor percepción de las desigualdades raciales que sus respectivas sociedades o gobiernos. Parece que el valor
mágico de la palabra escrita penetra a veces, en el corazón humano más fácilmente que los mandatos oficiales, sirviendo así de útil instrumento para la
movilización psicológica de sus pueblos. Entre las novelas de este tipo vale
la pena mencionar Uncle Tom's Cabin (1852) de Harriet Beecher Stowe.
Dicha narración, al describir las iniquidades sociales sureñas que resultaban
de la esclavitud, inflamó hace más de un siglo la opinión pública yanqui hasta
tal punto que precipitó la guerra civil, por medio de la cual se logró la abolición. Desde entonces y, sobre todo, en nuestra época, la temática negra constituye una seria preocupación de la literatura norteamericana. Lo atestiguan
las novelas de conocidos autores blancos como William Faulkner, Harper Lee,
Sinclair Lewis, Warren Miller, Robert Peen Warren, John Howard Griffin,
Lilian Smith y Sarah Patton Boyle. Las complejas relaciones humanas entre
las razas y sexos, así como las aspiraciones negras, las exponen con igual habilidad los escritores negroamericanos como Ralph Ellison, Richard Wright,
James Baldwin, Le Roí Jones, William Edward Dubois, James Weldon Johnson y William Lelvin Kelley. En la ficción narrativa de todos escritores, sin

679

�distinción étnica, aparece el fondo social sureño como norteño, rural al igual
que metropolitano.

. .

His anoamérica no se queda atrás en exponer las dram~t'.~s cond1c1ones de
p negra en su propio
. seno. Cronolócricamente
los m1ciadores
de la nola vida
o·
'
.
vela negra sudamericana fueron los autores mestizos o cnollos,
e1 ~~­

tº~º

toriano Demetrio Aguilera-Malta con su Don Goyo (1933), e cu ~no e!~
.
E , y b -O (1933) el colombiano Bernardo Anas Tru11Carpentier con cue- am a
'
p b negro
R"
ld (1935) el venezolano Rómulo Gallegos con o re
llo con isara a
'
.
.
con Baldomera ( 1938) .
.
.
( 1937) y el ecuatoriano Alfredo Pare1a D1ezcanseco
d d 1
en la ficción hispanoamericana
Los motivos negros aparecieron, es e uego, .
d l . 1 XIX Eran éscon una anterioridad que se remonta hasta mediados_ e s1g o
.
tos, sin embargo, motivos en su mayoría fragmentanos.
E ntre las novelas de los escritores negros contemporáneos,, que i:on poA~s,
· ·
Ramon Marrero
nsse destacan las siguientes: Over (1939) d e1 d ommicano
(1943)
Ju n o (1943) del ecuatoriano Adalberto Ortiz, Nochebuena neg1:a
d~l v:::ez!lano Juan Pablo Sojo, Tierra mojada (1947) del col~mb1a~o
nuel Zapata Olivella, Las estrellas son negras ( 1949) del colom?1an;, ~
p l . Mosquera Cumboto ( 1950) del venezolano Ramón D1az anc ez, y
, ( 1958), del ecuatoriano Nelson Estupiñán Bass. Notables son tamEal apoo
araiso
.
b
extraorbién las novelas del puertorriqueño Ennque A. La~erre_ so ,:-e u:\
&lt;linaria variedad temática. Algunas de estas novelas ' negn~tas no t ieren en
calidad de la narrativa de los mejores escritores sudamencano_s._ Se adentran
en las complejidades raciales de su ambiente con mucha autenticidad. La~entablemente, dichas obras, por ser poco accesibles, apenas se las conoce uera
de sus respectivos países y, a veces, aun dentro de ellos.

~;~

, d e vi·,,;,.
Los negros, a traves
..... en América varios siglos, dejaron· en su dam·
biente muchas influencias, descritas a veces en las novelas. Es pertinente ecir
.
afncana
.
es mucho
más extensa len
aquí que la tradición cultural-costumb nsta
.
Latinoamérica que en los Estados Unidos. Tal ocurrenoa se ?ebe a q~e os
negros pudieron cultivar su tradición ancestral con menos obstáculos al_h dafo~,
M"ientras tanto' la herencia n d
. , an en grupos densos y homogeneos.
e VIVI debilitó en las reITTones en que 1os negros esta b an sometidos a la acul,
cana
se más o menos intensa.
º
. costeras de Su damérica todav1a
turación
Así, en las fa1as
.
ha numerosas comunidades negras, donde la retención de los rasgos afnca~?s
y
eV1·dente sobre todo, en Colombia, Ecuador y Venezuela, tamb1en
es muy
,
d d
·
q e la prefeen las Guayanas y en las islas del Caribe. Es allí on .e ~up~os - u
. d . vir en las costas tropicales fue eco de la prurugema anoranza negra
rencia
e vi
en volver
a sus pa1'ses ancestrales, la cual se desvaneció con el transcurso del
tiempo.

680

Según asegura Aquiles Escalante en su obra El negro en Colombia (Bogotá,
1964) , las influencias africanas se manifiestan en la costa colombiana en los
vocablos denominados "afrocolombianismos" y en la música, así como en las
máscaras de carnaval, instrumentología y ciertos hábitos funerarios, que acusan paralelismo con los de África Occidental. Interesante es, sobre todo, el
caso de la música negra, la cual según observa Zapata Olivella, conserva su
carácter ancestral más en la costa colombiana del Caribe que en la costa del
Atlántico, donde ya ha sido sometida a las influencias españolas. Dicho investigador escribe también el origen africano a ciertas costumbres y terminología pesquera, prevalecientes todavía entre los negros colombianos. También el
etnólogo caraqueño, Miguel Acosta Saignes, en su obra Vida de los esclavos
negros en Venezuela (Caracas, 1967), dice que los africanos defendieron siempre su música y sus cantos, que aún enriquecen al folklore venezolano. Los
representan todavía, con gran alegría y no pocas bebidas, durante las fiestas
religiosas de San Juan, y de San Pedro y San Pablo. Como se sabe, Pedro
Claver, apóstol de los negros en la antigua Nueva Granada, goza entre ellos
de culto especial. La obra de Acosta Saigncs contiene valiosa información sobre las costumbres negras respecto a su matrimonio, festejos y cofradías, faenas agrícolas, mineras y pesqueras, también sobre la variedad de castigos que
hacían a los esclavos escaparse y vivir en los "cumbes" como cimarrones o sea
prófugos.
Los negros, a pesar de estar desarraigados de su suelo africano durante varios siglos, nunca se apartaron de su patrimonio ancestral, en el cual veían
la fuente de su cohesión espiritual y fraternidad. Tal fenómeno quizá ex'J)lique
su instinto etnocéntrico, que les ayudaba a sobrevivir la amargura de la esclavitud, ya que no podían fiarse de otros grupos étnicos. Indudablemente añoraban a sus patrias y pensaban regresar a ellas, lo cual explica la conspicua
concentración de densas comunidades negras en las costas de varios países latinoamericanos. La herencia africana tiene varias formas. Según Wagley y
Harris, las influencias africanas entre los negros del Nuevo Mundo se manifiestan en la estructura de su vida familiar, los hábitos laborales, la música, el
folklore y la religión. A estas características se pueden añadir algunas influencias lingüísticas e inclinaciones hacia lo mágico, así como la preferencia negra
por los colores alegres de su indumentaria, rasgos señalados por otros investigadores.
Los negros imponían, a veces, las costumbres africanas a su nuevo ambiente
americano mediante sus tareas, que se desprendían de la esclavitud y las cuales
habían sido voluntariamente aceptadas. De tal manera, los africanos, "conquistaron" el Brasil colonial mediante la cocina, el baile y la música, elementos
que, en varios grados, llegaron a ser parte de la tradición folklórica brasileña.

681

�Retuvieron también, en el seno latinoamericano, varias creenci~ mágicas Y
supersticiones de carácter mitológico, las cuales no raras veces están mezcladas
con sus prácticas de carácter religioso. Otros rasg?5. negros que,llaman la a~ención son la rítmica de movimiento que se manifiesta a traves d~ los bailes,
el lirismo que se nota tanto en la música como en la poesía, al igual ~u~ el
sentido de plasticidad, la inmensa imaginación en contar cuentos fantasticos
y la tendencia hacia la grandilocuencia.
Varios de los raso-os señalados se conservan todavía entre los negros norteamericanos quien~ muestran una sensibilidad extraordinaria para la ~úsica, danzas ~ canciones. Sus inimitables "blues" y "spirituals"
se han m:
corporado a la tradición angloamericana, al igual que el famoso 3azz ~ue l.ogro
la fama internacional. No menos notables son también algunas contnbu.ciones
negras al campo de las ciencias. Fue el científico agrícola, George_Washingt?n
Carver, quien derivó varios comestiblés de cacahuates y de semill~s de so3a,
facilitando así víveres baratos para millones de gente. Dos conocidos personajes negros han sido galardonados con Premio Nobel po~ sus labores. en favor
de la paz: Ralph Bunche ( 1950), jurista y subsecre~no estadou~idense de
las Naciones Unidas, y el reverendo Martín Luther Kmg (1964), hder de la
lucha pacífica por los derechos políticos para los negros, comparado con Mahatma Ghandi. De considerable impacto son, además, los modales negros, que
se sobrepusieron en la pronunciación del idioma inglés de la población sureña
y los cuales constituyen hoy parte de la realidad lingü~stica ~~ ese sector de
los Estados Unidos. Notable es también el liderazgo clerical utilizado en ~e~lamar los derechos civiles negros, cuyo símbolo se hizo la Southern Christian
Leadership Conference, fundada en 1957.
Entre los intelectuales negros se nota resentimiento cuando sus coterráneos
blancos hablan de la cultura negroamericana como de una "subcultura" de los
Estados Unidos. Según ellos, la contribución negra es semejante a la de otros
grupos étnicos estadounidenses, lo cual afirma la i~tegración negra en el horizonte civilizador angloamericano. Las manifestaciones cul~urales ne~oam~ricanas llegaron a ser, en los últimos años, objeto de estudi~s en. vanas universidades estadounidenses, y son c~nocidos c?mo Black Studies.. Si~ embargo,
hay también un sector de la joven mtelectuahdad ~e color que iza ,a b~ndera
del nacionalismo negro, atándolo con las raíces africanas, por cuya razon esos
jóvenes prefieren llamarse afroamericanos. Entre aquello: . jóvenes muy_ de
moda están ahora el peinado a la africana, el uso del dashikt y otras marufestaciones indumentarias del continente negro.
Desde más O menos la Segunda Guerra Mundial empezó a vislumbrarse en
las actividades negras del Caribe una conciencia de comunidad espiritual con
raíces africanas, llamada négritude. Aplicada originalmente al arte popular

?'ª

682

negro de las Antillas Francesas en el que se ve la inspiración ancestral de
África, la négritude se transformó gradualmente en una doctrina de tipo cultural y artístico. La palabra "négritude" fue utilizada por primera vpz por
el poeta martiniqués Airné Césaire en su Cahier d'un retour au pays natal
(París, 1939). Como doctrina fue elaborada por el mismo Césaire, el senegalés Sédar-Senghor, el haitiano Jacques S. Aléxis, León Damas de la Guayana
Francesa y otros. La négritude, o sea, negrismo, se hizo símbolo de reivindicación de los valores artísticos y folklóricos negros, frente al desinterés que la
cultura blanca occidental mostró hacia estos valores.
Según G. R. Coulthard, tal vez no es de extrañar que la négritude o negrismo naciera en América, mejor dicho, en las Antillas, donde la población
negra y mulata convivió con la cultura europea, aunque se quedase extrañadamente apartada de muchos de sus conceptos. Era, pues, un caso de alienación psíquica que hubo de sustituir con algo que fuera emocionalmente más
atrayente y que contrapesase el sentido de la inferioridad negra, resultante de
las prácticas coloniales y neocoloniales. Por eso, el concepto de espiritualidad
negra encarnada en el negrismo en el sentido raizal, halla ahora partidarios
en varios países americanos y europeos. Hay quienes ven en el negrismo una
semejanza con el indigenismo hispanoamericano, ya que las dos tendencias
comúnmente tienden a rehabilitar ambos sectores étnicos del abismo históricocultural (los negros y los indios), aun cuando entre ellos haya más divergencia que similitud civilizador-costumbrista.
El escritor ecuatoriano Adalberto Ortiz dice que la négritude, que el llama
también negritud y negrez, rechaza el pasado, porque éste conlleva la connotación de esclavitud y alienación. Para él, la negritud "no es un fenómeno
pasajero, ya que nos ha restablecido la legitimidad de pertenecer a la cultura
africana, al igual que somos parte también de la cultura hispanoamericana y
la indoamericana". En su reciente ensayo La negritud en la cultura latinoamericana ( Quito, 1972) , Ortiz afirma que la espontaneidad de la negritud
constituye una manifestación de gozo, casi sexual, con la naturaleza. Es una
buena incitación a vivir en reacción a largos padecimientos y desgracias. Como
ideólogo sudamericano de esta tendencia étnico-cultural, dicho autor reflexiona sobre ella de una manera seria y equilibrada: "Viéndola con menos dogmatismo, la negritud para nosotros, los americanos, no puede ser ya un 'Retorno al África', ni una exagerada apología de la cultura africana, sino más
bien un proceso de miscigenación étnica y cultural de este continente". Ortiz
añade también que ello puede apreciarse, "no solamente en las manifestaciones somáticas del mestizaje, sino también en cierta corriente literaria y muy
poderosamente en la música popular, en las creencias y supersticiones de los
campesinos negros".

683

�Hay varios estudios sobre los negros del Nuevo Mundo, algunos de hondura
continental, que los tratan en sus aspectos históricos, culturales y sociológicos.
Entre ellos vale la pena mencionar Los negros esclavos ( 1916) de Fernando
Ortiz, Las culturas negras en el Nuevo Mundo (1937) de Arthur Ramos, Casa
Grande e Senzala ( 1934) de Gilberto Freyre, An American Dilemma: The
Negro Problem and Modern Democracy (1944) de Gunnar Myrdal, Slave or
Citizen. The Negro in the Americas ( 1947) de Frank Tannenbaum, Minorities in the N ew World ( 1958) de Charles Wagley y Marvin Ha1Tis, y La
esclavitud en Hispanoamérica (1964) de Rolando Mellafe, para señalar sólo
algunas obras.
Debido a la mezcla étnica que se ha consumado en diferentes partes de
América, es algo difícil determinar ahora la población negra en cifras redondas. Sin embargo, hay estadísticas de la población negroide que comprenden
a los negros como a los mulatos, y, posiblemente, a los que Mellafe llama
afromestizos. De las tablas estadísticas empleadas por Harris,6 se puede señalar
que mientras 1~ población negroide en los Estados Unidos abarca alrededor
de 10 por ciento o más, la del Brasil oscila entre 31 y 40 por ciento, y la de
las Guayanas entre 51 y 60 por ciento. En los países sudamericanos la proporción de la población negroide en relación con la población caucasoide varía
de país a país, siendo para Venezuela del 31 a 4-0 por ciento, para Colombia
del 21 a 30 por ciento, y en el Ecuador oscila entre O y 10 por ciento. En tanto, la proporción de la población negroide en la América Antillana presenta
las siguientes cifras: Puerto Rico y Cuba, entre 41 y 50 por ciento respectivamente, mientras que la Hispaniola, Jamaica y las Bahamas ostentan entre 91
y 100 por ciento del total de la población, contándola para cada entidad
geográfica.

• liARRIS, Marvin, Pattern of race in the Americas (New York, 1964), pp. 130-131.
Debido al constante aumento natural de la población, dichas estadísticas tendrán que
ser periódicamente revisadas.

684

LA ACADEMIA DE DERECHO AGRARIO

DR. Lucm

MENDIETA

v NuÑEz

Presidente de la Asociación Mexicana
de Sociología

LA ACADEMIA DE Dei:echo Agrario, de la Asociación Nacional de Abogados,
fue fundada por un ilustre jurista, el señor licenciado Antonio Díaz Soto y
Gama que tuvo a su cargo la presidencia de la misma. tl me hizo el honor
de ~?m~rarme vi_ce~president~ Y, no sólo por esta circunstancia que compro~et10 nu reconoc1m1ento hacia el, sino porque se trata de una de las figuras
mtelectuales y morales más grandes de la Revolución Mexicana, de un hombre, en la íntegra acepción de la palabra, que dedicó toda su vida al servicio
de los campesinos de México; es necesario y justo recordarlo en este momento
en que la mencionada institución renace bajo el signo de sus ideales.
Lle~ó la A~demia d~ Derecho Agrario, en un principio, existencia precaria
por diversas circunstancias que no es del caso mencionar; pero principalmente
porque la quebrantada salud de su animador le impidió transmitirle la energía de su carácter y guiarla con su sabiduría y los impulsos de 5U corazón
gen~roso: Cuando se _fue de este mundo para convertirse en un prestigio de
la histona de su patna, la academia quedó prácticamente desintegrada y así
permaneció largo tiempo, como si, tácitamente, sus integrantes de entonces
hubiesen querido guardar, en la inactividad y el silencio, una especie de sentido homenaje a su memoria. Ahora, gracias al talento y al dinamismo admirables de los dirigentes de la Asociación Nacional de Abogados, señores licenciados Miguel Alemán, doctor Luis Garrido y licenciado Juan González A.
Alpuche, la Academia de Derecho Agrario ha sido reorganizada y aun cuando
inmerecidamente, me ha tocado el honor de presidirla en esta segunda etapa
de su vida institucional. Seguramente no sería capaz de realizar tan importante cometido por dos razones: la primera porque es una tarea que rebasa
mis fuerzas y mis posibilidades personales y la segunda porque después de más

685

�de 40 años de lucha en la cátedra y mediante artículos periodísticos, ensayos
en revistas nacionales y extranjeras y libros en torno de las cuestiones agrarias,
he llegado a la conclusión de que la reforma agraria de México ha _caído_ en
manos de la política militante que parece desestimar toda especulación cien-

pone tan corta, que lo obliga a emprender una carrera de antorchas en la
que la luz de la justicia viene pasando, de mano en mano, a través de los
años, desde el principio de la humanidad y así habrá de ser hasta la tumba
del tiempo.

tífica.
La primera razón, sin embargo, ha cedido ante el hecho de que un buen
número de juristas, especializados en Derecho Agrario, llenos de entusiasmo,
respondió al requerimiento amistoso de la Asociación Nacional de ~bo~~dos
para reconstituir la academia de esa disciplina y cuento con su ded1cac1on Y
sabiduría para cumplir satisfactoriamente la misión que se me ha encomen-

Hablo, naturalmente, de los verdaderos abogados que son los que llevan en
lo íntimo de su ser la vocación del derecho y que cualquiera que sea la posición en que el destino los haya colocado, buscan, a través de las leyes, en su
aplicación práctica, la realización de la justicia o en el silencio del gabinete
de estudio el perfeccionamiento de las legislaciones con ese mismo sentido humanista.

dado.
En cuanto a la segunda razón, ha cedido también después de someter mi
pensamiento a dilatadas reflexiones. Cierto que durante un larguísimo período
qua aún no termina, el derecho parece instrumento al servicio de las clases
sociales acomodadas; pero es necesario no confundir las leyes con el derecho,
éste se manifiesta no sólo en ordenamientos legales, sino en teorías y doctrinas
y en la jurisprudencia de los tribunales que, cuando cumplen su altísima ~isión, aplican aquellos ordenamientos interpretándolos de acuerdo con los principios inmutables de la justicia. Quienes tienen el poder en sus manos, hacen
la ley para defender sus posiciones, sus bienes, sus privilegios; pero en una
labor lenta, de años y de siglos, el derecho que sólo es tal cuando resulta
expresión de la justicia, se ha venido abriendo paso de manera cada día más
firme y poderosa. Para aceptar esta verdad, basta examinar, siquiera superficialmente, su historia en todos los aspectos de la vida social y así se ve cómo,
por ejemplo, las leyes penales bárbaras de los primeros tiempos de la humanidad y los sistemas punitivos y las disposiciones civiles y mercantiles, las que
regulan el trabajo y las que defienden a la persona de los abusos de las autoridades, se han mejorado científica y técnicamente y humanizado bajo la influencia del derecho. Cierto, ese constante hacer de éste, ése su inacabable
ímpetu por expresarse en las leyes con afán de pedección no ha terminado,
acaso no terminará nunca; pero está dotado de una energía inmanente como
la del agua que taladra la roca para salir a la superficie, más pura y cristalina,
bajo la luz del cielo pronto a calmar la sed del caminante.

Es claro también que no pretendo que basta ser abogado para conocer siempre la esencia del derecho y para ser portador de la justicia. Quienes ejercen
la abogacía y la especulación jurídica en sus diferentes niveles, son seres humanos y como tales propensos a errores y debilidades, no trabajan en torre de
marfil, sino inmersos en su mundo y en su tiempo, influidos por diferentes
intereses, pasiones políticas y corrientes doctrinarias; pero siempre, en la lucha ideológica que emprenden, hay mentalidades escogidas que a pesar de
todo logran captar una luz eterna, una verdad que se impone por sus propios
valores. tste es el primer paso de la justicia, el segundo, lleno de dificultades,
consiste en proyectar y desarrollar esa verdad en las leyes y el tercero, no
menos arduo, en lograr que esas disposiciones legales de contenido justo se
cumplan, pues ante ellas se levantan inmediatamente las barreras, que a veces
parecen insalvables, de los intereses creados bajo el auspicio de la política
militante.

En esa lucha por el derecho de que habla Iering, el abogado tiene una misión que cumplir, misión impostergable que no puede abandonar so pena d_e
traicionarse así mismo como profesionista y como hombre, so pena de traicionar a su patria y a la humanidad. Su misión consiste en hacer triunfar
el derecho sobre todos los obstáculos y en todos los aspectos de la convivencia
colectiva. El campo en que debe cumplirla es vastísimo y la vida de que dis-

686

Ya en un brevísimo ensayo publicado hace muchos años, dijimos que: la
"ley escrita nada vale si la política no le infunde su aliento vital. tsta, a su
vez, no sólo se aparta con frecuencia de la ley, sino que en muchas ocasiones
la contradice o la hace inoperante".*
La política interviene en todas las ramas del derecho, lo mismo en la redacción de las leyes que a cada una corresponde, que cuando se las modifica
y en la orientación de sus aplicaciones prácticas; pero hay algunas de aquellas ramas en las que se advierte su intervención de manera más directa y
decisiva, entre ellas está el derecho agrario -que en términos generales se
refiere a los aspectos jurídicos, económicos y sociales de la distribución y tenencia de la tierra-. Este fenómeno se debe a que desde tiempos lejanos, la
.• Valor sociol6gico del folklore 'Y otros ensayos, cap. "Sociología de la política", Biblioteca de Ensayos Socio16gicos, Instituto de Investigaciones Sociales de la Univenidad Nacional, México, D. F., p. 17.

687

�lucha por la posesi6n del agro se ha venido entablando en todas partes del
mundo entre los terratenientes y los campesinos. Cuando aquéllos dominaban
o tenían gran influencia dentro del Estado, la legislaci6n favorecía largamente
sus intereses; pero en cuanto el campesinado adquirió por su número y en
algunos lugares, además, por su organizaci6n, fuerza determinante de la paz
interna de las naciones y se convirti6 en factor político, la política atrajo a las
masas proletarias del campo con el señuelo de la reforma agraria para usar su
organización y su fuerza de acuerdo con sus designios. Así fue, concretamente,
desde la época del Zar Alejandro I en Rusia y después de la Segunda Guerra
Mundial, en la mayoría de los países de Europa y así es en nuestros días en
que primero bajo la influencia de la Revolución Mexicana de 1910 que plasm6 sus principios sociales y económicos en la Constituci6n de 1917 y más
tarde bajo presiones interiores y con el interés de gozar de los beneficios de la
Alianza para el Progreso, se sumaron a los pueblos europeos los de América
Latina y dictaron leyes para la redistribuci6n de la tierra.*
Resulta evidente que sin la fuerza política de los campesinos, que se basa
en su número y en el hecho de que por su ignorancia y desvalimiento son
fácilmente manejables, la reforma agraria, en cualquier parte del mundo en
donde se intente, es una cuestión puramente científica, social, económica, jurídica, técnica, que debe seguir los lineamientos de rigurosa planificaci6n al
margen de toda clase de intereses privados o políticos; pero no ha sido así.
Las reformas agrarias pueden dividirse en dos clases: las que son el resultada de una revolución como la de México y las que, en un ambiente de paz,
se intentan por medio de leyes meditadas. Es claro que las primeras están más
estrechamente ligadas a la política partidista que las segundas. Así, la de
Italia se ha desarrollado de manera débil, sobre una elaboración jurídica aún
apegada a viejos moldes del derecho y en Latinoamérica, se ve en las reformas
agrarias de sus diversos países un esfuerzo para apartarlas de los movimientos
políticos, pues en alguno se ha puesto en manos de institutos descentralizados
del Estado; pero en ellos interviene el gobierno de dos maneras: por medio
de los recursos que les proporciona y sometiéndolos a la orientación y decisiones de cuerpos consultivos que, si bien es cierto que están integrados por representantes de lo que ha dado en llamarse las fuerzas vivas del país y en
algunos hasta del clero cat6lico, también es verdad que los gobernantes aseguran su predominio delegando su representación en de!erminados !:ecretarios
de Estado.
• Sobre las leyes agrarias dictadas en Europa y América, véase Lucio Mendieta Y
Núñez "El sistema agrario constitucional", 3a. edición, Porrúa, 1967.

Ninguna de las dos clases de reforma agraria ha tenido, hasta ahora éxito
~omp!e.to. ~n las de origen revolucionario por la política, la demagogi~ y la
ms~f1c1enc1a de recursos y en las segundas por la influencia de los Estados
Urud?s d~ Norte_américa (que son contrarios a que se toque la propiedad
agrana privada sm el pago previo de la indemnizaci6n correspondiente) por
la planificación defectuosa, el desarrollo lento y los fondos insuficien~ de
que ?'.sponen las instituciones gubernamentales o descentralizadas que tienen
la m1S16n de ponerlas en práctica, y en ambas clases de reforma, por los efectos de la contrarreforma agraria que emprenden sutilmente, de diversas maneras, las clases sociales interesadas en que no se realice o cuando menos en
atenuar su realización hasta límites de miseria de los proletariados del campo.
En estas condiciones, ¿cuál es el papel que debe desempeñar una Academia
de ~erecho Agra~~ y cuáles los resultados que pueden esperarse de ella? Para
dominar el escepticismo que de primera intención nos invade al tratar de responder. a las dos cuestiones involucradas en la interrogación planteada, es
necesario volver al pasado, a los tiempo en que el trabajador del campo era
un esclavo y absoluto el derecho del propietario sobre la tierra y a partir de
entonces reco~dar el traba~o tesonero de años y de siglos, en su época aparen~emente perdido, que realizara toda una pléyade de fil6sofos, de juristas, de
mtelectuales, de políticos en el prístino sentido de esta denominaci6n, en tomo
de las dos cosas fundamentales de la convivencia social: la libertad del hombre y la propiedad de la tierra, hasta que se logró el reconocimiento universal
de la primera y la humanización de la segunda que ha llegado a ser considerada no como derecho absoluto, sino como una funci6n social.
Gruesos volúmenes pueden escribirse y no pocos han sido ya escritos sobre
el origen y evolución del derecho de propiedad territorial en los diversos pueblos del mundo. En México, a partir de la independencia qued6 como un lastre el latifun~io heredado . de los tiempos coloniales y desde entonces y aún
antes, empezo la tarea del mtelectual verdadero que es el que medita sobre los
problemas humanos y los estudia considerándolos objetiva y subjetivamente
con afán de justicia. E~ el caso, pa~ lograr la equitativa distribuci6n del agro
entre las masas campesmas. Y tamb1en en la época de cada uno pareci6 inútil
cua~to dijeron y escribieron. Se perdió en el vacío la instancia de Abad y
q~e1po antes _los ~eyes de España a fines del virreinato y se perdieron tamb1en en el desmteres y el olvido los proyectos de reforma agraria de Francisco
Severo Maldonado, el plan de Sierra Gorda, las palabras luminosas de Ponciano ~rriaga en ~l congreso el año de 1856 y probablemente s6lo despertaron
sonnsas despectivas entre las clases dominantes, el programa del Partido Liberal de 1906, los trabajos valerosos y generosos del licenciado Andrés Molina
Enríquez, de don Antonio Díaz Soto y Gama y de Juan Sarabia hacia 1910

689

688

Hum-44

�y el proyecto del modesto labriego de Nuevo L~n, Manuel. Alardín ante l~
XVI Legislatura durante el gobierno del presidente FranC1Sco I.. Madero,
pero todos estos esfuerzos, puramente intelectuales, prepararon el clima ~e la
revoluci6n durante la que en plena lucha aparecieron el plan de San LUIS ~e
1910, el plan de Ayala de 1911, el plan de Veracruz de 1914, l_a Ley Ag1:'na
de Francisco Villa en 1915 y por fin, cuando empezaba a consohda~e el tnunfo revolucionario, la ley de 6 de enero de 1915. Desde este admira.ble ordenamiento en el que se precisaron los elementos fundamentales d~ la ref?rma
agraria que aún perduran en la legislaci6n actual sobre la matena, comie~za
la influencia de los juristas en el derecho agrario, pues fue obra del senor
licenciado don Luis Cabrera. Intervinieron también eminentes abogados en
la redacci6n del artículo 27 de la Constituci6n de 1917 base, de~~ ~ntonces,
de la reforma mencionada y sus leyes reglamentarias fuero~ mod1f1candos~ y
perfeccionándose, en un largo proceso legislativo, por me~o de 1~ tr~baJos
de brillantes personalidades del foro hasta llegarse al C6chgo Agrano v1ge~te
·
marcar un alto en el desarrollo normativo de la reforma agrana,
~~a
. E
pues hace 26 años que no se introduce en él modificaci6n alguna esencial.. s,
desde luego, una obra llena de cualidades pero no pe~ecta, ~o hay c6d1gos
perfectos, s6lo c6digos perfectibles, porque aún los meJ~~ tienen _que resque
ponder Oportunamente a los cambios operados en las acuv1dades
. . sociales
.
rigen y ponerse de acuerdo con nuevas corrientes _doctnnanas,, ~1empre en
busca de la justicia. Son, sin embargo, muchos los intereses pohticos que_ se
oponen a la renovaci6n fundamental del c6digo mencionado, q~e no es smo
parte básica, es cierto, pero s6lo ~art~ de nu~tro derecho agrano que ofrece
un despliegue impresionante de h1stona, doctnnas y leyes.
Con estos datos que por Jo demás son ya sobradamente conocidos del il~stre
auditorio que me escucha, estarnos ya en capacidad de responder a
mterrogaci6n que nos hicimos antes: ¿Cuál es el papel que debe desempenar una
Academia de Derecho Agrario y cuáles los resultados que pueden esperarse de

!ª

ella?
La tarea está a la vista, es extensa, clifícil y apasionante. Consiste _en el estuclio crítico de nuestra legislaci6n agraria, de la política qu~ la am~a Y de
las aplicaciones de ambas desde un plano de absolu~ sere~dad e mdepe~· N' el elooio servil de todo lo que en esta matena proviene de los regidenc1a.
1
o·
"6 ·
'ti
es de las autoridades agrarias, ni la negac1 n sistema ca
menes gubemamental ,
· d be
de cuanto crean y hacen. El jurista especializado ~~ derecho agrano e .
emprender una constante confrontaci6n entre la pohtica, las leyes y las realidades sociales, la equidad y la justicia y dar su apoyo a todo lo que corresrealidades y a esos valores éticos. Ha de colaborar con su penponda a esas
•
· t
samiento, exponiendo con clignidad y valor sus ideas, en el perfeccionamien o

690

de las instituciones. No importa que no siempre acierte, ni siquiera que algunos jamás acierten, porque la ciencia se desarrolla a través de luces y de sombras, de verdades y de errores. tstos, aparentemente negativos, tienen una
funci6n positiva porque al indicar lo que no es, son como señales de falsas
orientaciones que ayudan a los que vienen detrás a encontrar el verdadero
camino.
Y menos aun ha de importar al jurista, especializado en cuestiones agrarias, que sus teorías y sus admoniciones y sus enseñanzas en la cátedra o en la
prensa o en la tribuna, sean desoídas, inclusive menospreciadas o ignoradas
por los detentadores del poder en un momento dado o en toda una época.
Para cobrar fuerza y optimismo, para estar seguro de que no siembra en tierra
árida, le bastará revisar el pasado y ver c6mo las luchas, las ideas, los proyectos de los agraristas del siglo XIX y de la primera década del presente, que
entonces parecieron inútiles, se tomaron, con el correr del tiempo, en realidades juríclicas, económicas y políticas, defectuosas si se quiere; pero realidades
al fin que, desde el momento de serlo, por ese solo hecho adquieren valor
social inapreciable, puesto que pueden perfeccionarse. Así ahora, nuestra labor
con raíces en el presente ha de proyectarse hacia el futuro de nuestra patria
y debemos tener la certeza de que por humilde que sea, contribuirá algún día
a su bienestar y engrandecimiento.

Los

ROMÁNTICOS DEL AGRARISMO

Voltaire decía que unos cuantos libros gobiernan al mundo. La verdad es
que han influido e influyen en el destino de los pueblos; pero no lo rigen, pues
si así fuera, la humanidad viviría en paz y en constante superaci6n material y
espiritual.
Porque los geniales pensadores de quienes proceden esos libros pusieron en
ellos lo mejor de su inteligencia, de su coraz6n y de su espíritu; pero nos
atrevemos a decir que es una ley sociológica el hecho repetido a través de los
siglos en todos los pueblos de la tierra, que consiste en la prostituci6n inmediata de los grandes ideales en cuanto el hombre intenta realizarlos. Si una
idea noble es aceptada generalmente, apenas se lleva a la práctica, la ambición, los apetitos, las pasiones, los bajos instintos, los intereses mezquinos la
falsifican, la desvirtúan, la contrahacen en su provecho ; o si se trata de principios morales, se elude su cumplimiento, pues ¿en d6nde, por ejemplo, ajusta
la gente su conducta a las normas de la religi6n que profesa?
Y si de los muy elevados planos religiosos -al fin y al cabo inasequibles

691

�para el común de los mortales- descendemos a la organización política de
las naciones, nos bastará, para comprobar nuestro aserto, referimos a El espíritu de las leyes de Montesquieu, frente de la teoría del equilibrio de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial que aparentemente es precioso patrimonio de los Estados modernos de cultura occidental; pero que en la realidad
de las cosas, sobre todo en los regímenes presidencialistas, no pasa de ser eso:
una apariencia más o menos alejada de su verdadera significación.
Así ha sido y parece que será siempre: unas cuantas mentalidades selectas
se han ocupado y se ocuparán de forjar teorías, doctrinas y proyectos impecables para bien de la humanidad, mientras que los que detentan el poder
hacen de todo eso pobres, a veces trágicas o ridículas caricaturas por su propio designio, o constreñidos por fuerzas sociales que los dominan.
Otra corroboración de las ideas que venimos exponiendo, la tenemos aquí,
en nuestra patria, con l¡¡. cuestión agraria. Desde la independencia, ante la
excesiva concentración de la propiedad territorial y la dolorosa miseria de
los campesinos, talentos incorruptibles en sucesión magnífica fueron exponiendo, inútilmente, sus puntos de vista para aliviar ese contraste injusto que constituye la esencia del problema agrario. Todavía resuena, como un eco, el fracaso del egregio Ponciano Arriaga en el Constituyente de 56. A quienes le
antecedieron y a quienes le sucedieron en el empeño de lograr una nueva
organización más justa y más humana de la distribución de la tierra, se les
llama los ideólogos del agrarismo.
Uno de esos ideólogos insignes acaba de morir: Antonio Díaz Soto y Gama.
Aquí, en México, nuestro medio moral está de tal modo corrompido que se da
a la palabra ideólogo cierto sentido peyorativo. Todo el que lucha rn el campo del intelecto: prensa, libro, cátedra, tribuna, por que se realicen los principios de la revolución; pero no tiene costosos automóviles, soberbios edificios,
latifundios, gruesos depósitos en los bancos de México y de Suiza, es ideólogo.
Don Antonio Díaz Soto y Gama fue un gran ideólogo. Algunos consideran
que no pasó de ser sino uno de tantos políticos fracasados porque jamás ocupó
altos cargos públicos; pero en realidad no puede decirse que fracasó quien
como él, nunca pretendiera vistosas jerarquías administrativas o señaladas prebendas. Antonio Díaz Soto y Gama fue un ideólogo puro, un Quijote de la
revolución, un extraordinario ingenuo.
Don Graciano Sánchez, el gran líder agrarista, me refirió interesante anécdota que demuestra, sin lugar a duda, cuanto acabamos de decir:
"Cierto día, me dijo, nos presentamos, la Plana Mayor de la Confederación
Nacional Campesina, en la casa del Lic. Antonio Díaz Soto y Gama para

comunicarle que nuestra or=nización
lo hab:.,.
.... escomd
o· o a f'm de postularlo
0 opara Gobema~or del _Es~?º de San Luis Potosí. Apenas oyó esto, lanzó estentórea carcaJada, prmc1p10 de un ataque de risa incontenible. Llamó a grandes voces a su señora y le dijo, riendo siempre -figúrate que vienen a pro~nerme la gobematura de San Luis Potosí a mí que no sé ni como gobernar
fil casa.
"Nosotros estabamos,desconcertados, molestos ante la actitud inesperada de
un hombre que me~c1a nuestra admiración y nuestro respeto. Para no salir
com~letamen~e desarrados le pedimos que, puesto que no aceptaba, nos dijera
a qwen podnamos postular en su lugar.
"-Vean a Aurelio Manrique, nos contestó.
"-Seguimos su consejo y tras de algunas vicisitudes electorales, lo llevamos
a la gobematura del Estado de San Luis Potosí."
En o~as pala~ras,. si don Antonio Díaz Soto y Gama hubiese aceptado su
postulación habna sido gobernador, inicio de una posible sucesión de altos
cargos desde los que pudo haber influido en la realización de sus ideas.
Pero. ya lo he~os dic~o, era un gran ingenuo. Pensaba que con la palabra
ence~di_da Y el eJe~plo mtachable podía orientar al país de acuerdo con sus
conV1cc1ones ~anas y se equivocó. Por no verse salpicado de lodo desdeñó
los
. , puestos oficiales, se mantuvo limpio·, pero inefi'caz. M u chas veces arremet10 _c~n valor, desde la prensa, desde la cátedra, desde la tribuna, contra los
fals1f1cadores de la revolución y del agrarismo, pero sus palabras rebotaron
sobre la dura ~oraza de políticos y burócratas y en el manso conformismo del
pueblo. N~ sabia que, en política, sólo teniendo el poder en las manos se puede
hacer el bien y el mal.
Los románticos del agrarismo, entre los que figura don Antonio Díaz Soto y

Gama e~ primera -~ea, a través de muchos años de innumerables escritos,
planes, libros, manifiestos, etc., contribuyeron a la formulación de la ley de
6 dedenero de
• 1915 y .del artículo 27 de la Constitución de 17, en donde fue
crea o un _si~t~ma ~si _perf~cto para la equitativa distribución del agro y el
total y defm1t~vo aruqwlamient? de _los latifun~ios; pero inmediatamente que
estos ,ºr~enaID1entos, llenos de idealismo y de Justicia, fueron proyectados en
1~ practica, se apoderó _de ellos la po_lític_~ militante con sus intereses y sus pasio~es Y en vez de la ngurosa organizac1on constitucional de la propiedad de
la berra, al cabo de 50 años la reforma agraria es una realidad injusta defectuosa y amarga.
'
Don Antonio Díaz Soto y Gama, que en los últimos años de su vida recibía
en su modesta casa a los campesinos que iban en caravanas interminables a

693
692

�exponerle sus quejas y sus problemas y a pedirle consejo, debe haberse ido de
este mundo lleno de desilusión, pensando en la inutilidad de sus sacrificios y
de sus esfuerzos; sin embargo, luchador hasta el fin, idealista, romántico, ingenuo, dicen que dejó un testamento político. ¿Pero en dónde están sus ejecutores? La generosa semilla que sembró durante lustros en su cátedra de la
Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, con apasionantes prédicas
y discusiones, no cayó en tierra abonada. Tuvo muchos alumnos; pero a lo
que parece, ni un solo discípulo, pues al terminar la carrera olvidaron sus
enseñanzas y se dispersaron calladamente en busca de acomodo material. Los
Quijotes de la revolución murieron con él.
Y a pesar de todo hay algo en el fondo de la conciencia que se niega aceptar el triunfo de Calibán sobre el Ariel de nuestra juventud. Ya lo hemos dicho ("Valor sociológico del ideal"), los idealistas y sus ideales desempeñan
una función social trascendente porque señalan metas hacia las que se dirige
lenta; pero seguramente, la humanidad. La grandeza cívica y moral de Soto
y Gama y el valor de sus doctrinas agrarias son orgullo del verdadero México;
tarde o temprano han de dar sus frutos. Ejemplo insuperable de hombría,
de integridad, de honradez, brillará siempre con propia luz en el horizonte de
nuestra patria guiando y protegiendo a los proletarios del campo que tanto
amó.

INTEGRIDAD MOLESTA

ÁNGELES MENDIETA ALATORRE

de la Asociación Mexicana de
Sociología

Contenido: Prólogo. Fuerzas regresivas de la dinámica social. Análisis del fenómeno
psicosocial. Características de la agresión. La integridad molesta. Definición.

PRÓLOGO

Hay agresiones anónimas que irritan a la sociedad y la avergüenzan. Las
lesiones morales y materiales aparecen en forma recurrente y tipifican la regularidad propia de un fenómeno psicosocial.
De ello tuve claro conocimiento frente a dos observaciones aparentemente
aisladas, las cuales movieron mi curiosidad y dieron paso a estas reflexiones.
Más tarde habría de hallar implicaciones más profundas, aunque mucho tiempo me llevó descubrir las que incumben al daño moral.
En el jardín botánico de la Ciudad U!'}iversitaria en la ciudad de México,
bajo una gigantesca campana que cubre una atmósfera cálidamente artificial,
se encuentran para su estudio muchas plantas tropicales. Una de ellas, fascinadora para los ignorantes de la biología -yo entre ellos-- es la "vergonzosa"
o sensitiva cúbica, la cual, al acercarse alguien o al menor contacto, cierra
rápidamente sus corolas. El movimiento de protección es inmediato ante un
supuesto ataque a su integridad. Es decir, los seres vivos reaccionan frente a
lo que puede dañarlos y según sé, los estudios sobre la sensibilidad de las plantas, hoy abre nuevos caminos de interés científico.
El tren metropolitano, uno de los mejores del mundo, a pocos meses de haber sido inaugurado, tenía ya las cicatrices del embate de los violadores. Ves-

694

695

'

�tiduras rasgadas con navaja, letras obscenas y lesiones en los labios de hule
de las puertas hechas por instrumentos punzocortantes, como si un grupo misterioso hubiera estado al acecho para cumplir de inmediato su rito de destrucción.
A estas imágenes se unieron los comentarios de los que sufren atentados a
sus personas y a sus propiedades, lo cual provoca una actitud machacona de
protesta tan familiar como inútil.
¿ Por qué algunos rompen focos y vidrios, manchan paredes recién pintadas, destrozan jardines, pisan el césped, bollan los campos sembrados, rompen
las antenas de automóviles y apedrean los murales?

¿ Por qué se golpea a animales indefensos? ¿ Qué rito cumple la calumnia
que debe sufrir el que se eleva por encima del grupo social?

En suma ¿ qué hay en esta aparente aversión a la integridad material y
moral? ¿ Cuáles son las características de este fenómeno social que irrita a la
sociedad y muchas veces la avergüenza?
He aquí unas reflexiones sobre el tema.

FUERZAS REGRESIVAS DE LA DINÁMICA SOCIAL

cuestiones que más preocupan al sociólogo es sentirse desguarnecido por la carencia de lo que en la ciencia se llaman leyes.

UNA DE LAS

"Sería a todas luces exagerado aseverar que en la sociología ya se hubiera
llegado a ese acuerdo consolidado sobre sus problemas y propósitos de investigación por lo cual se distinguen otras disciplinas más antiguas." 1
Sin embargo, la sociología estudia los acontecimientos regulares, recurrentes
y periódicos de los fenómenos sociales, los cuales constituyen sus propias leyes.
El estudio de las regularidades del grupo social, da paso a la consideración
de las conductas sociales, con su necesaria implicación psicológica.
"El estudio del factor físico dio lugar a la Sociogeografía; el del factor
biológico, a la Antroposociología, en sus dos ramas: la Etnografía y la Xenografía; ahora el estudio del factor psicológico nos sitúa en la Psicosociología.
Es, pues, esta parte de la Sociología la que investiga las relaciones existentes
entre los fenómenos psicológicos y los sociales. Se trata ahora del factor más

íntimo, más medular respecto a los fenómenos interhumanos. Se ha seguido el
orden de la periferia al centro, en la consideración de los diversos factores de
lo social." 2
Profundizar y constreñir son ahora obligaciones del estudio social.
"En el estudio de las formas sociales, se funda o edifica por el uso el procedimiento de abstracción. En todo hecho social, el sociólogo debe tener en cuenta no solamente las formas de los fenómenos sociales, haciendo una :ibstracción
o contenido de dicho fenómeno. El sociólogo no debe entrar en lo absoluto en
el estudio de los ingredientes concretos de los fenómenos sociales; wlo debe
dirigir su atención al estudio de las configuraciones o formas como se produzca el fenómeno social. El formalismo sociológico endereza su crítica contra el
enciclopedismo sociológico que venía desde Comte hasta la aparición de pensadores contemporáneos", dice Antonio Caso, y por lo tanto este trabajo se
divide en varias partes, unas que son estricta,µiente sociológicas y otras de interpretación personal. Caso añade algo que también viene aquí a cuento: "A
priori puede afirmarse que las leyes de los organismos han de influir en la
vida social. Las sociedades se componen de hombres, y éstos son organismos;
por consiguiente, las leyes de los organismos o leyes biológicas, determinan
también, en ciertos aspectos fundamentales, las relaciones colectivas.
únicamente que si se hace abstracción de la naturaleza psíquica de los individuos para pretender explicar por sólo las leyes biológicas los fenómenos
sociales, se incurre en el mismo error en que se incurriría, si se tendiera a explicar por las leyes físico-químicas los fenómenos biológicos, o por las leyes de
la mecánica los hechos físico químicos." 3
Al descubrir al hombre mismo detrás de los fenómenos sociales, se explican

por un lado las dificultades de la sociología y por otro, permite ponerse en
guardia contra las interpretaciones parciales y por lo tanto, limitadas. El hecho de hablar de un fenómeno psicosocial, como en este caso, solamente acentúa más el factor interno, por análisis del mismo, sin desconocer la importancia
de todos los demás.
Característica fundamental del ser humano es su movimiento, el cual comienza desde su concepción y cesará con la muerte, pero está también inmerso
en otros más. Un símil podría informar con claridad de los dos fundamentales
dentro del concepto sociológico. Por ejemplo, la tierra tiene un movimiento de
rotación sobre su propio eje y de traslación alrededor del sol con armonía
• SENIOR, Alberto F.: Sociología, Ed. Méndez Oteo. 3a. ed., México, 1967, pp. 241 a

1

DABRENDORF, Ralf: Sociología" naturaleza humana, No. 155, Revista Eco, Buch-

jolz-Bogoti.

696

242.
• Citado por Senior, Ibidem, p. 143.

697

�perfecta dentro del ritmo universal; de la misma manera el ser humano posee
su propio movimiento como ser autónomo pero se mueve dentro de las grandes fuerzas sociales de su circunstancia y de su tiempo histórico. 'En ambos,
estrictamente ajenos a su voluntad, hay influencias. Hip6lito Taine sigue vigente en cuanto a la determinación del medio social y el momento histórico,
no en la influencia racial, pero sí es importante recordar la mecánica psicológica del pensador francés.
Merced al libre albedrío, el hombre parece tener opción a ciertas elecciones
dinámicas, las cuales conforman el fascinador nombre de libertad. Además, los
movimientos sociales y personales tienen ciclos y velocidades diferentes. Penosamente las guerras y revoluciones parecen acelerar los cambios sociales de los
pueblos.
No debe confundirse evolución con dinámica social. La evolución es generalmente lenta y casi nunca modifica sustancialmente la materia, en cambio
la dinámica social transforma radicalmente las estructuras humanas.
"Dinámica es el término de la mecánica teórica, rama de las matemáticas
aplicadas, que trata de los movimientos de los cuerpos, de las fuerzas que los
generan y la anulación recíproca de éstas con un cuerpo en reposo. Esta situación tiene aplicaciones en el análisis del movimiento social, la resistencia
al cambio y el equilibrio." 4
Ahora bien, el movimiento perpetuo que origina los cambios y transformaciones es apreciado como positivo por la sociedad, si en ese momento se considera como un avance, logro o adelanto -aunque después pueda ser tildado
como retardatario- y es juzgado negativamente, si retrasa, interrumpe o nulifica el movimiento de avance o aceleración. La escueta verdad es que el
movimiento social obra con una mecánica de selección y rechazo que preserva
lo que considera bueno en tanto que deteriora y rechaza lo obsoleto.
La sociología estudia las fuerzas de integración, los factores y modos de lo
social, las corrientes unificadoras y de cohesión, pero también se preocupa de
otras fuerzas disociativas que atacan a la sociedad o la vulneran, perturban o
molestan, esto es, aquéllas que pueden ser calificadas de movimientos regresivos o atávicos.
De una de estas últimas se tratará aquí.
• MoNs1vÁis, ZoRRILLA, MENDrETA AuToJUlE y Soro ÁLVAllEZ:

musa, México, 1963, p. 20.

698

Dindmica social, Li-

ANÁLISIS DEL FENÓMENO PSICOSOCIAL

Al anudar los hilos de los aspectos comentados se colige el planteamiento
de la cuestión.
'
Se ha visto
.... plantas, reaccionan
·
frente
. que los seres vivos, hasta las prop;....,
al ataque cierto o posible a su integridad; con mayor raron los seres humanos
que forman las sociedades, son profundamente susceptibles.
'
Peri6di~ente, algunos individuos atacan a las personas o a sus propiedades, de1ando con la violencia de su acto el testimonio de su agresión.
Los soli~io~ depredadores -nadie sabe nunca quiénes son- destruyen lo
que parece ll'ntar más a la comunidad, esto es lo que se estiro·a
di
d
·
df···
,es gno e
aprecio o e mitivam~~t~ sagrado. En el plano material se lesiona lo que ha
costado esfuerzo, sacrificio o dinero.
En pri~cipio estas agresiones constituyen un ataque a las normas O leyes del
orden social. Son un reto a la conciencia de alguien que es, vale O tiene al 0
y forma parte de una sociedad.
g
Comentemos primero el ataque a la integridad moral, ya que es el más trascendente, aunque su frecuencia lo ha hecho tan familiar que pasa inadvertido.
En algunos casos el ataque se festeja tildándolo de ingenioso.
C~a~do un miembro de la comunidad social adquiere rango, categoría 0
~resti~o Y su conducta puede aparecer como ejemplar o ejemplarizante de
mmediat~ se presenta en forma anónima, el grupo de detractores que no
rán de difamarlo hasta vulnerar su integridad.

:esa.

La habilidad del extraño ataque es tan acertada que parece infalible, pues
prontament~ descubre la falla, grieta o defecto por la cual alguien puede ser
atacado y si no hay algo grave ... ¡ se inventa!
Las ca~acterísticas de este aspecto en nuestro país son peculiares: hace cincuenta anos, cuando un personaje adquiría relevancia, se hablaba en voz baja
de alguna amante y en el caso de una mujer, se le achacaba "un pasado". Hoy,
~entro del demoledor mundo axiológico de nuestros días, esos cargos serían
mge~uos, por lo cu~l se a_cude a otros que puedan escandalizar como: pervers1on, homosexualismo, impotencia, lesbianismo o deshonestidad política.
Se ha esta_blecido dentro de n_uestras costumbres no aceptar la integridad
?'1oral de quienes son, valen o tlenen algo. Es cierto que alguien puede ser
idolatrado, o sea llevado a los terrenos de la exaltación irracional -habida
c~enta de q~e. cump~rá su destino trágico- pero de ninguna manera se admite la ecuanime y Justa aceptación de su dignidad estrictamente humana.

699

�No se le perdona a alguien que sea mejor o superior. Habrá necesidad. de
buscar algo para denigrarlo, aunque sea un defecto físico, el cual convertido
en muletilla, provocará la burla y el escarnio.

que forma parte de una comunidad. Los daños a los valores o propiedades de
la comunidad son los preferidos, como edificios civiles, jardines públicos, museos, lugares históricos, salas de espectáculos, transportes y muros de las calles.

Un caso peculiar penosísimo en nuestras costumbres, es la agresión sexual.
En un breve opúsc~lo inédito, la maestra Emma Prado de Arai aborda m~rginalmente este asunto con peculiar perspicacia. Al hablar de las_ caractensticas del mexicano en el estudio de la primera novela de nuestra literatura El
periquillo sarniento de José Joaquín Fernández de Lizardi, advierte que,. aunque en todos los pueblos del mundo existe el viol~dor,, el_ macho meXIca~o
tiene la doble saña de empeñarse en dejar constancia publica de su fechona.
No basta mancillar a una mujer, sino pretenderá dej~ un h~jo a~ando~~do.
Como en el caso del infractor solitario, una vez destrwda la mtegr1d~d fis!ca,
el objeto atacado deja de tener atractivo, así en el caso de la mujer, esta
pasará a ser algo indiferente y en el más frecuente de los casos, hasta despre-

f ) Mientras mayor sea el prestigio de la persona o importancia de lo :dañado, se cumplirá mejor el vejamen.

ciable.

CARACTERÍSTICAS DE LA AGRESIÓN

. Cuáles son las características de este fenómeno psicosocial? ¿ Cómo, cuán-

é

do y dónde se presenta?
a) En principio el fenómeno psicosocial se presenta ~om~ un ~cto agresivo
cuya aparente finalidad es satisfacer al infractor. El objeto inmediato es de~eriorar O vejar algo íntegro, perfecto, valioso o consagr~do dentro de la sociedad sin ningún interés económico del agresor, como s1 el acto formara parte
de ~n extraño rito en el cual lo perfecto, debe pagar tributo.
b) No puede predecirse cuándo ni dónde aparecerá, pero ciertamen~e su
presencia se dejará sentir en un momento dado, de ~al suerte que configura
un fenómeno social por su periodicidad y recurrencia, esto es, cae de lleno
dentro de las regularidades o leyes sociológicas.
c) Es obra anónima, de solitarios depredadores, pero como se imita, se convierte en agresión colectiva.
d) Los depredadores dejan constancia de su mensaje rad'.cal y violento atacando moralmente a los miembros más selectos de la comunidad o destr~yendo
las cosas que aprecian sus poseedores. El caso es dañar algo con el objeto de
irritar a los miembros de una comunidad.
e) Puede tipificarse como una agresión social o agresión a la socieda~, porque al infractor no le interesa estrictamente el individuo que ataca, smo al

700

g) La afrenta a lo más limpio o lo sagrado es objetivo primordial. No ha
mucho tiempo fue lesionada La Piedad, patrimonio de la cultura universal y,
en las guerras, donde se desatan los instintos primarios, se destruyen monumentos y lugares históricos de las ciudades, lo cual causará sufrimiento indecible en sus moradores.
h ) El daño irreparable, es otra de las características de la agresión, pues el
depredador sabe que el daño será definitivo. En el ataque moral algo queda
y en caso físico, la restauración no tiene la misma validez que la obra original.
i) Se presenta en todos los pueblos. Con mala fe podría atribuirse como
expresión típica de las sociedades incultas, pero no hay tal, pervive latente. En
aquellos países donde la organización pública es coercitiva o rígida, los propios
miembros de la comunidad, educados civilmente, vigilan y castigan con mayor
eficacia a los depredadores.
Tampoco es respuesta a la represión social o como ataque a lo establecido,
como podría explicarse con un juicio tan falso como simplista, ni como reto a
la sociedad opulenta, aunque estas situaciones conflictivas aumentan su incidencia, sino que es un fenómeno de recurrencia general y periódica.
j) En cada lugar la agresión adquiere formas de expresión diferentes. En algunos grupos semialfabetizados, se recurre a palabras injuriosas, casi siempre
obscenas, escritas con letras grandes en lugares visibles donde puedan ser leídas
diariamente por los que ahí pasan para ir a sus hogares, trabajos o diversiones.
Otras veces la agresión es por medio de un insulto abierto en forma de anónimo grito. La palabra soez o procaz rompe el silencio compacto que han "construido" los asistentes a un espectáculo público, de tal manera que rasga el aire
y todos los que ahí están, generalmente con sus familiares, quedan a vergonzados.*
• En la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas de 1968 en la ciudad de México, el pueblo expectante y afligido guardaba silencio. Las cámaras de la televisión
mundial recogían la presencia de un pueblo anfitrión y la vida mexicana estaba en
entredicho. Todo había sido cuidadosamente preparado. Entonces un hombre gritó
soezmente desde las galerías y avergonzó a todos, destrozando la imagen de la dignidad
nacional.

701

�Hay en el fondo de todas estas causas, heterogéneas, múltiples e íntimas, el
fruto amargo de la insatisfacción, la necesidad y el dolor humanos.

se ~e pida cuenta, para que mi miseria satisfaga el falso juego de la demagogia".

Y en estos hechos todos somos culpables. La "mordida" es una complicidad
solapada entre el que acepta el soborno y el que paga el cohecho.

LA

INTEGRIDAD MOLESTA

Hasta aquí se han expuesto las características de una agresión social comprobable y regular dentro de los cánones estrictos de la sociología. Ahora considero necesario dar una interpretación personal de las causas de la misma, que
puede o no ser aceptada.
¿ A qué obedece esta agresión?
Una primera explicación es atribuir la causa a las fuerzas subyacentes o instintos atávicos del hombre que se encuentran soterrados y afloran en la primera oportunidad.
Una segunda consideración es admitir lo que podría ser llamado nostalgia
subconsciente por la pérdida de la libertad. El tema es tentador y presupone
la idea de una libertad irrestricta vivida en un pasado remoto, cuando el
hombre era ajeno a leyes, reglamentos y normas. Naturalmente es una idea
con sus buenas dosis de falsedad. Estudios recientes han demostrado las penosas restricciones espirituales y físicas a las que estaba sujeto el miembro de una
tribu.
En nuestro país acaece algo singular. La historia del pueblo mexicano es
la lucha por alcanzar libertad; así, esta palabra está cargada de significados y
con el tiempo ha adquirido interpretaciones peligrosas. Los individuos, las instituciones y los gobiernos tienen miedo de ser señalados como coactores de la
libertad y por esa razón prefieren dejar pasar actos censurables.
Por su parte, el pueblo ha acuñado su observación: "hacerse de la vista
gorda".
Parece que muchos aplican de manera peculiar lo que señala la vieja frase:
"dejar hacer, dejar pasar". En principio hay dos aspectos en esta actitud, uno
de carácter paternalista en el cual los que tienen más prestigio, honor, dinero
0 poder soportan las infracciones de los menos afortunados para compensar
los desniveles de una sociedad injusta, y otro aspecto oscuro y doloso que tiende a perpetuar esta situación solapando a los pequeños infractores con el objeto de contar con la miseria popular. De todo ello se aprovechan los líderes
corruptos. El desafortunado parece decir: "Yo soy pobre, luego tienen que
darme prestaciones especiales, exención de impuestos y dádivas de las que no

702

. El tema se comenta aquí por su relación con las agresiones estudiadas. El
~ract~r sabe que nunca será castigado. En el remoto caso de ser sorprendid~, _s1e~~re tendrá d~fensores gratuitos que hablen a su favor apelando a
las mJustlcias de ~ ~1edad opulenta. En circunstancias extremas, se le aplicará una pena. mllllIIla. ¿ Cómo castigar al miserable que doble la antena
de un automóvil, cuyo propietario arrastra una fortuna de cien mil pesos?
En tercer término, hay otra explicación que tiene carácter freudiano La
agresión podría calificarse como un des/ogue parasexual que tiene buenos ~poyos para ser aceptado, ya que muchas manifestaciones son claramente eróticas. ~o hay investigaciones sobre el caso, pero, por lo que he observado, estas
agresiones parecen ser obra exclusiva de varones.
En cuarto_ lugar podría aceptarse una intención trágica y demoledora de
autodestr~cct6n, co1;110 _patético desprecio. El que escribe una palabra insultante, ~~ insulta a s1 m1Smo. Con ese acto deja constancia del sentimiento de
abyecc1on que lo embarga y así se desfoga. Un triunfador en el sentido que
esta palabra tiene ~n las sociedades de consumo, no trasgrede abiertamente
las leyes: no se arnesga, se cuida bien. Es el que de alguna manera se siente
frustrado, el que agravia a la sociedad, pero en el fondo se deshonra a sí mismo.
~n las cost~b~es . ~exicanas, hay una peculiaridad trágica. Cuando algwen alca~ distmcion o renombre, otro dice de él: "yo lo conocí: vivía
frente a mi casa, era un pobre diablo". El que comenta el hecho no se siente
orgulloso por haber convivido con esa persona, sino lo baJ·a a su 'propio nivel
1o " ningunea
.
" . Paradógicamente,
·
prefiere destruirlo un poco en lugar de ele-'
varse él a la categoría del otro.
'
Una quinta interpreta~ión puede ser la tendencia del individuo a perpetuarse. Frente a la fugacidad de la vida, el misterio de la muerte y la duda
el hombre pretende dejar constancia de su paso. El ser humano siempre ~
buscado angustiosamente asideros para burlar la inanidad.
En los cantos líricos de la poesía indígena náhuatl, hay un poema sobre la
lamentaci~n por la vida efímera que dice: "¿Na será mi nombre alguna vez?
¿Nada deJaré en pos de mí en la tierra? ¡Al menos flores, al menos cantos!"
Los grandes monumentos históricos tienen un libro donde los visitantes ilustres registran su nombre para dejar el testimonio de su presencia. Pero en esos

703

�\

mismos lugares, en los sitios oscuros, aparece también la huella de los que ahí
estuvieron y dejaron corazones, nombres, golpes o arañazos.
En la muralla china hay frases ofensivas en todos los idiomas. El objeto es
herir al que pertenece a la misma comunidad, entiende el mensaje y naturalmente le avergüenza.
Finalmente, la sexta explicación que aquí se propone y que no implica necesariamente el desconocimiento de las otras que se han nombrado, se refiere
a la integridad molesta.

EN EL V CENTENARIO DE LAS CASAS

Hay en el ser humano un instinto que lo hace destruir lo que siente íntegro
o perfecto. Es algo atávico, primario, quizá derivado de la natural agresividad
sexual que aflora en cualquier circunstancia propicia. Como todo instinto, puede ser sublimado, encauzado o reprimido por la educación.

DR. HÉCTOR GRos EsPmLL
Secretario General del Organismo para
la Proscripción de Armas Nucleares en
América Latina

El hombre parece sentir opresión ante lo admirable, acabado o limpio y
tiende a rasgar, matar, destruir o atacar.

VITORIA EN

LA

CONTROVERSIA SEPÚLVEDA-LAS CASAS

Es un desasosiego espiritual, que provoca la necesidad de desfogarse y
agredir.
Un ejemplo al azar: Miguel Angel ante la perfección de su Moisés, le dio
con el marro diciendo "habla". La cicatriz se conserva en el mármol de la
escultura que está en la basílica de San Pedro In Vínculis, en Roma, Italia.
Pues bien, ¿ no sentiría el gran hombre algún extraño escozor frente a su obra
que fue inaguantable para su sensibilidad?
Y bien, la interpretación de la causa está sujeta a consideraciones personales, pero existe la realidad del fenómeno social.

DEFINICIÓN
La integridad molesta es un instinto atávico del hombre frente a la perfección moral o física de las personas y de sus propiedades, la cual se expresa
por medio de una agresión que tiende a irritar o avergonzar a la sociedad. El
instinto puede ser sublimado o reprimido por la educación. Aunque es ajeno
a condiciones eventuales de tiranía o presión, estos conflictos humanos tienden a agravarlo. Debido a la recurrencia de su periodicidad puede l&gt;Cr tipificado como fenómeno de carácter psicosocial.

704

I
~~ TRADUCCIÓN POR primera vez a la lengua española, debida a la labor meri-

3as

tiS~ de Angel Losada, de
Apologías de Sepúlveda y Las Casas y la publicaCion de ~has en _es~e ano,1 ha de tener una importancia esencial para el
cabal y meJor conocuruento del pensamiento teológico-jurídico del siglo XVI
español y de su análisis de los problemas planteados por el descubrimiento y
la conquista de América.

La monumental obra de Losada, que culmina sus trabajos y estudios sobre
el tema, ha de provocar un nuevo interés por el análisis del pensamiento de
Bartolomé de Las Casas y de Juan Ginés de Sepúlveda en relación con los
problemas jurídicos planteados por el hecho americano y con el surgimiento
del derecho internacional moderno.2
1

,La _Apología _de Sepúl~da f~e publicada en latín, en Roma en el año 1550. No
babia sido traducida al espanol ru vuelto a editar hasta hoy. La Apología de Las Casas
ae encontraba inédita en la Biblioteca Nacional de París. La publicación de ambas
Apolo~s, en ~ducción }'. con prólogo y notas de Ángel Losada, ha sido hecha por
la Editora Nacional, Madnd, 1974. En 1968 Losada había publicado un estudio sobre
esta Apología, titulado: "La 'Apología', obra inédita de Fray Bartolomé de Las Casas
actualidad de su contenido", Boletín de la Real Academia de la Historia tomo CLXII'
pp. 201-249, '.Madrid.
'
'
ª Por ej. Ángel Losada, Bartolomé de Las Casas y Juan Maior ante la colonizaci6n
española de América, Cuadernos Hispanoamericanos, No. 286, Madrid, abril de 1974.

705
Hum-45

�11

Al leer las Apologías hemos encontrado unas páginas que nos han interesado
muy particularmente. Se trata de las opiniones de Sepúlveda y de Las Casas
sobre el pensamiento de Francisco de Vitoria con respecto a los títulos para
la conquista de América.
Como veremos, ambos autores tratan de demostrar que el famoso dominico y catedrático de Salamanca estaba de acuerdo con las ideas que cada uno
de ellos tenía sobre la cuestión. Para ello interpretan el pensamiento de Vitoria, pero llegando, naturalmente, a conclusiones opuestas.
La confrontación de lo que Sepúlveda y Las Casas opinaron y dijeron sobre
la tesis de Vitoria tiene importancia, puesto que aclara y precisa sus propias
ideas y da una nueva luz sobre la trascendencia que ya entonces se atribuía
a la opinión de Vitoria, citado, como argumento de autoridad, para fundar
las soluciones jurídicas que se deseaba sostener.

III
Hacia 1539 Francisco de Vitoria había terminado ya las Relecciones "De
Indis" y "De Iure Belli".
En la primera, como es sabido, analiza los posibles títulos justificativos de
la conquista de América por los españoles y en la segunda, que es su complemento necesario, estudia el eventual derecho de guerra de los españoles contra
los indios.
Comienza Vitoria por la enumeración de los siete títulos invocables, que él
considera ilegítimos, y que son: 1) El dominio universal del emperador; 2) La
autoridad universal y temporal del Romano Pontífice; 3) El derecho de descubrimiento; 4) La renuencia de los indios a abrazar la fe cristiana; 5) Los
pecados de los indios; 6) La enajenación de la soberanía y 7) La predestinación divina.•
De tal modo afirma la inexistencia de títulos originarios por parte de los
españoles. Si alguno pudiera existir sería adventicio, resultado superviniente
de su encuentro con los indios.
• "De los títulos no legítimos por los cuales los bárbaros del Nuevo Mundo pudieran
venir a poder de los españoles". Un excelente comentario de los textos de Vitoria se
encuentra en la introducci6n de Antonio G6mez Robledo a la edici6n de las Relecciones,

Esos posibles títulos legítimos serían: 1) El dere h d
. d
comunicación; 2) La predicación del Evan e. . c o e soc1~, ad natural y
vertidos a la fe cristiana. ) D
, .g ho ~ ~) La protecc1on de los con.. .
' 4
ar un prmc1pe cnsbano a los conv
. 5) L
sacrif1c1os humanos y la antropofagia. 6 ) 1 1 . ,
ersos,
os
y 7) Los tratados de alianza 4
'
a e ecc1on verdadera y voluntaria
Aunque pueden citarse precedentes de esta forma d 1
.
cuestión de los títulos españoles a 1
. 5
e p antear y analizar la
d1
.
a conquista no hay duda de la grand
e::U~~~s:~::~o de Vitoria, de la pureza de las intenciones y de la fineza deC:
. -~e aquí la influencia de que sus ideas tuvieron en todo el debate que se
m1C1aba y el interés de aportar el nombre y 1as op1mones
. .
de Vitoria a la
causa que cada uno defendía.

IV
El hecho americano y la conquista española provocaron
.
neral debate respecto de los eventuales títulos d 1
. dun ampho y gemidad, de la naturaleza de lo . .
e conquista or, de su legitide jure y de facto, debían
:b~~~~- d;s:eu :s:~to jurídico y del t_rato que,
unta de Valladol"d
d
e a e memorable culmmó en la
1 , convoca a por Carios I Y que se reumó
. en 1550-1551.
J

se;

El caso de esta junta es excepcional , .
en la historia de la humam·dad
_Yó uruEco. En efecto: "por primera vez
.
una nac1 n spaña
•
.
s1ón la justificación 1·urídica d
'
' y su rey pusieron a d1Scue una guerra que llevaban a cabo".6
b En 1~ junta dos partes contendientes se habrían de enfrentar
as unidas en la afirmación de la obligatoriedad de la predica~i::n~:ti:~

\xnt~

• "De los tí tulos legítimos por los cuales u diera
.
españoles", A. G6mez Robledo op cit PP
los bárbai:os a poder de los
ús principes du Droit Public ;hez ·F,a:cisc~ de v·t• . M It:ntomo Truyol y Serra,
• LosADA, Ángel, Fray BartolomJ de L C
i ona,
a
' 1946, pp. 55-67.
rica, Tecnos, Madrid, 1970, p. 278; Sil:o ~as a la luz _de
":oder~a c~tica hiJt6conquiJta de América México 1971
261 2vala, Las ,nstztuc1ones 1urld1eas en la
,
,
,
, pp.
- 66.
LosADA, Ángel, op. cit., p. 24 7; Angel Losada The .
0
controversy between Sepúlveda and Las C
. h'
ideology 1 Las Casas, Th11
mé de Las Casas in hiJtory edited b
;n t e Junta de Valladolid, l'n Bartolovenity Press, Illinois 1971 · Lewis H \ J.
e_~~ B. ~een, Northern Illinois Unixico 1974
73 1'06. , .
an e,
_Pre¡u1c10 racial en el Nuevo Mundo Mé'
• pp.
·
, Lewis Hanke Spanish t ¡ ¡ · · .
'
America, Filadelfia 1949 cap 8 C ,
6
s rug_ e or 1ust1c, m the conquest of
"
'
,
· · on raz n Marcelino Mené d
p la
·
esta controversia tiene importancia capital
la .
.
n ez y e yo dice que
(Advertencia a la edici6n de 1892 M drid ~ 1 D histona del Derechos de Gentes".
xico en 1941, p. VIII).
'
a
' e
em6crates Alter, reeditado en Mé-

!ª

a:.~•

E¡"e

Porrúa, México, 1974, pp. LIV-LXII.

707
706

'

�en el Nuevo Mundo: la capitaneada por Juan Ginés de Sepúlveda, partidario
del empleo de la fuerza como instrumento para asegurar la predicación del
cristianismo y la dirigida por fray Bartolomé de Las Casas opuesta a la utilización de toda forma de violencia.
Las Relecciones de Vitoria, aunque aún no publicadas, ya que lo fueron
recién en 1557 (once años después de la muerte del maestro) , pero anteriores en varios años a la junta, habrían de influir directamente, dado el conocimiento que de ellas tenían los contendientes, en los debates que en ella
se celebraron. Vitoria había muerto en 1546, pero sus ideas y criterios habían
de estar presentes en los debates de la Junta d~ Valladolid.
Curiosamente no han llegado hasta nosotros ni las actas ni los principales
documentos de la junta.7 Lo que sí se sabe es cómo estaba constituido el "dossier" de las dos partes y cuáles eran las obras que servían como alegato para
fundamentar las dos posiciones opuestas.
Por parte de Sepúlveda el "Demócrates Secundus" o "Alter" o "De las
justas causas de la guerra contra los indios" 8 y su Apología 9 como _fundamentos de derecho y la Historia general de las Indias de Gonzalo Femández
de Oviedo como base de argumentación de hecho.
Por parte de Las Casas, sus muchas obras y trabajos y, en especial, la Apología 10 en que se rebaten o intentan rebatir los argumentos de jure dados por
Sepúlveda y la Apologética historia 11 que contiene lo esencial de la argumentación sobre los hechos, resultado por lo demás de la experiencia directa de
Las Casas en las Indias, ya que, al contrario de Sepúlveda, había vivido en
el Nuevo Mundo.
1 Un documentado estudio de lo ocurrido en la junta, en A. Losada, Juan Ginés de
Sepúlveda a traués de su epistolario y nueuos documentos, reimpresión, pp. 206-212,
Madrid, 1973.
•
1 Esta obra, escrita hacia 1545, no obtuvo autorización para ~er publicada en Es-

paña en vida de Sepúlveda. Se editó por primera vez (texto latino y edición castellana)
por Marcelino Menéndez y Pelayo, en 'Madrid, en 1892, sobre un manuscrito que no
era el original, estaba incompleto y tenía múltiples errores. Se reeditó nuevamente en
México por el Fondo de Cultura Económica (Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios), en 1941. En 1951, sobre el manuscrito original, se publicó en
España por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, con traducción en Angel Losada.
9 La Apología se publicó en Roma en 1550. No se había hecho ninguna edición en
español hasta hoy.
~ Esta obra había permanecido inédita hasta hoy.
u Apologética historia sumaria, México, UNAM, 1967, edición preparada por Edmundo O'Gorman.

708

~a junta, integrada entre otros por Domingo de Soto, Cano, Carranza de
Miranda Y Arévalo, no llegó, según parece, a un resultado concreto final.
Examinó todas las obras presentadas, escuchó la confrontación verbal de las
partes, ordenó a Soto redactar un resumen de las argumentaciones de Sepúlveda y Las Casas, pero no produjo un dictamen último y definitivo. Sin embargo, el proceso cumplido en ella -al que siguió la continuación del proceso
de confronta en curso-, es fundamental para la historia del pensamiento español, para la teoría del Derecho de Gentes y para la comprensión de la grandeza de la obra cumplida por España.
V
. Hemos ya adelantado que en las Apologías de Sepúlveda y de Las Casas se
o_ta Y co~~nta brevemente el pensamiento de Francisco de Vitoria, pretendie~do unlizar ~u fama como apoyo de las ideas que los dos contendientes
so:tienen. Estudiemos pues, por su orden, las principales referencias de Se~ulveda y de Las Casas a Vitoria, en relación con el problema de los justos
títulos.
VI
. Sepúlveda, después de recordar que Diego de Vitoria, hermano de Francisco, ley6 Y aprobó las tesis expuestas en su Demócrates Secundus 12 dice en
el párrafo XXX de su Apología:
'
"Le1' esta obra, en la cual nada encontré contrario a la verdad sino
" mueh as cosas dº1gnas d e ser leídas; por lo tanto, no sólo recomiendo
'
"sino que también admiro la obra y su autor"; firmado: "Fr. Diego d~
"Vitoria".

"Este juicio este autor no lo habría pronunciado tan libremente y sin
"vacilar contra la común opinión de los suyos si no se hubiera sentido
"confirmado con la autoridad de su hermano Francisco, varón doctísi"mo, de espíritu noble y liberal, quien se encontraba a dos días de dis"tancia de él. Tengo conjeturas claras para tener por cierto que Diego
,. _En -~l Consejo de Indias, según resulta del expediente de la autorización para la
publicac1on de la obra, que nunca llegó a concederse, Diego de Vitoria estuvo en favor
de~ otor~amiento del permiso (Angel Losada, Juan Ginés de Sepúlueda a través de su
epistolario Y nuevos documentos, Consejo Superior de Investigaciones Científicas Madrid, 1973, p. 199).
'

709

�"trató de mi libro ( que retuvo mucho tiempo mientras duraron las de"liberaciones) con su hermano Francisco y que juntos deliberaron sobre
"este mi tratado".
La verdad es que este texto de Sepúlveda carece de real interés y aporta
muy poco al conocimiento de la cuestión. La deducción de que Diego de
Vitoria había consultado con su hermano Francisco es meramente subjetiva y, aun en el caso de ser cierta, no demostraría que Francisco estuviese
de acuerdo ~on las tesis de Sepúlveda. Puede concluirse, por tanto, que
sin perjuicio de las coincidencias existentes entre Vitoria y Sepúlveda sobre
algunos de los títulos a la conquista por parte de los españoles, la Apología
no agrega nada jurídicamente.
Sepúlveda no llegó a conocer impresas las Relecciones de Vitoria, pero
sin duda tuvo conocimiento de ellas por apuntes estudiantiles o resenciones
universitarias. Pronunciadas ya en 1539, seguramente fueron consideradas al
escribir el Dem6crates Secundus en 1545.
Aunque en la Apología de Sepúlveda no se encuentra un análisis de los
argumentos de Vitoria, es posible efectuar un estudio comparativo de las tesis
de ambos sobre el tema que nos ocupa a través de la comparación de las
Relecciones "De Indis" y "De Iure Belli" y del Dem6crates Securidus. Esta
comparacíón crítica ha sido hecha ya por varios autores, en especial por Manuel García Pelayo y Teodoro Andrés Marcos 13 y de ella resulta una cierta
analogía en algunas de las argumentaciones que ambos utilizan y en varios
de los razonamientos jurídicos que emplean. Asimismo concuerdan ambos en
algunos de los títulos justificativos de la guerra contra los indios y de la subsiguiente conquista.u De tal modo es posible hablar hoy de una revaloriza15
ción de Sepúlveda, superado ya el enfoque dirigido a denigrarlo.
" Juan Ginés de Sepúlveda 'Y los problemas jurldicos de la conquista de América, pp.
28-37; Los imperialismos de Juan Ginés de Sepúlveda en su Demócrates Alter, pp.
99-165, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1947; Angel Losada, J. Ginés de Sepúlveda a través de su epistolario, cit., pp. 216, 219 y 220; A. Losada, Fray Bartolomé
de Las Casas, cit., p. 261.
" Además de los autores citados en la nota anterior, ver Silvio Zavala, Las instituciones jurldicas en la conquista de América, México, 1971, pp. 86, 87, 88, 91 Y 258.
,. Durante siglos Sepúlveda fue denigrado con la repetición, a su respecto, de frases
hechas y sin un análisis objetivo y sereno de su pensamiento. Fue Menéndcz y Pelayo,
que al editar y prologar en 1892 el Demócrates Alter inició el proceso de revalorización
de Sepúlveda al decir que "quien atenta y desapasionadamente lo considere tendrá que
reconocer en la doctrina de Sepúlveda más valor científico y menos odiosidad moral
que la que hasta ahora se le ha atribuido". Muchos años después (en 1941), Manuel
García Pelayo, en su excelente estudio "Juan Ginés de Sepúlveda y los problemas ;url-

. ~ la c~mparación de estas obras de Sepúlveda y de Vitoria resulta tamb1en que, incluso en algunos casos en que las conclusiones no son iguales, se
acep~ron por ambos los mismos principios de base, pero mientras Sepúlveda
deduJO de ellos~ª. consecuencia específica respecto de los indios, Vitoria dejó
en suspenso su JU1C10.16

VII

He aquí lo que ~as C_asas expuso en su Apología, replicando a Sepúlveda y
contestando la pertmenc1a de la cita de Vitoria hecha por éste en su Apología:
"(III) Francisco de Vitoria.
" Además Sepúlveda, en confirmación de su impía doctrina cita al
"doctísimo Padre Francisco de Vitoria, diciendo que éste aprobó la gue"rra contra los indios.
" Pero a~a_d e Sepúlve~a, para no ser despojado de su propia gloria, que
aquel doct1S1mo Padre Jamás profirió los principales argumentos que él
aduce.
" Ahora bien, quien lea las dos partes de la primera relección fácil" mente se dara, cuenta que aquel doctísimo varón :
'
" - en la primera parte propuso siete títulos y católicamente refutó
"los tales títulos por los cuales la guerra contra los indios puede parecer
"justa; y
" - en la segunda parte adujo -238- ocho títulos por los cuales 0
::~r _alguno de los :uales, los indios podían entrar dentro de la jurisdicción de los espanoles; en los cuales supone, en la mayor parte cier"tas cosas falsísimas para que esta guerra pueda ser considerada 'justa
"cosas que por estos salteadores, que amplísimamente despueblan tod~
"aquel orbe, le fueron dichas a él.
" En algunos de estos títulos se declaró un tanto blando, queriendo
"templar lo que a los oídos del César parecía que había dicho más duradicos de la Conquista de América", publicado con introducción a la edición mexican:i de
?~bre las justas causas de la guerra entre los indios", resumi6 y criticó la tesis "tan
liuutada como falta de seriedad" de que "Sepúlveda era un acérrimo defensor de la
esclavi_tud de los indios y que su doctrina no es más que el producto de un carácter
sober~10 Y o~lloso" ( ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1941, p. 1). Los
trabaJos ya Citados de Ángel Losada culminaron este nuevo enfoque con el análisis de
la obra de Sepú_lveda. Sobre es~ cuestión ver, asimismo, César G. F. Castañ6n, Les
problemes colomaux et les classaques espagnols du Droit de Gens, Recueil des dours
A':démie de Droit International, La Haye, 1951, 11, pp. 649-679.
'
A. Losada, op. cit., p. 219.

711
710

�"mente; aunque, para los amantes de la verdad, todo cuanto enseña en
"la primera parte no sólo nó resulta duro y no sólo es verdadero, sino
"que está de acuerdo con la religión católica y es verdaderísimo.
" Y el propio Vitoria nos da a entender esto ( en la segunda parte) al
"hablar en condicional por temor de suponer o decir falsedades por ver"dades.
" Ahora bien, como las circunstancias que aquel doctísimo Padre pre"supone son falsas, y puesto que afirma ciertas cosas con timidez, cierta"mente Sepúlveda no debió oponer contra mí la autoridad de la doc.
"trina de Francisco de Vitoria que se apoya en falsas informaciones".
Las Casas concuerda con Vitoria en que los primeros siete pretendidos títulos son inadmisibles y califica de "católica" la refutación hecha por Vitoria
de la tesis de la que resultaría que "la guerra contra los indios puede parecer
justa". Todo lo enseñado en esta primera parte de la Relección "De Indis"
dice Las Casas "no sólo no resulta duro y no sólo es verdadero, sino que está
de acuerdo con la religión católica y es verdaderísimo". He aquí el más grande elogio que Las Casas puede hacer a Vitoria.U
Pero el mayor interés de estos párrafos de la Apología de Las Casas se
encuentra en las referencias a los eventuales justos títulos que Vitoria enumera en sus Relecciones.
No hay por parte de Las Casas, en la Apología, una refutación jurídica del
pensamiento de Vitoria, ni se analizan ante el Derecho de Gentes o ante la
teología sus razonamientos.
Se utiliza por Las Casas otra vía que no supone la controversia doctrinaria
con Vitoria. Es evidente que se desean destacar las coincidencias y disminuir
la importancia de las disidencias, como forma de impedir que el prestigio de
Vitoria incida negativamente en la consideración, por la junta, de las tesis
Lascasianas. De tal modo, lo que hace Las Casas es negar la veracidad de los
hechos en los que Vitoria basa su argumentación. Le atribuye "en la mayor
parte", la invocación de "ciertos hechos falsísimos para que esta guerra pueda ser considerada justa, cosas que por estos salteadores que ampliamente
despueblan todo aquel orbe, le fueron dichas a él". Califica, pues, como "salteadores" a los que brindaron los elementos de hecho de los que se sirvió Vitoria como base de su argumentación.
11

Ram6n Menéndez Pida! había señalado ya, antes de que se conociese la Apologla
de Las Casas, la coincidencia existente entre Vitoria y Las Casas en este punto (El P.
Las Casas y Vitoria, Co!ecci6n Austral, No. 1285, 2a. ed., Madrid, 1966, pp. 14-16).

712

Como demostración de que el propio Vitoria comprendía que estaba razonando sobre hechos cuya veracidad no era evidente e incontrovertible, dice
Las Casas que en esta segunda parte Vitoria emplea el condicional "por temor
de suponer o decir falsedades por verdades". Termina afirmando que como
"las circunstancias que aquel doctísimo Padre presupone son falsas", "Sepúlveda no debió oponer contra mí la autoridad de la doctrina de Francisco de
' Vitoria".
Es evidente que Las Casas en la Apología, no desea en forma alguna hacer
una crítica directa de Vitoria para evitar que, como argumento de autoridad,
se opongan a sus doctrinas las ideas de fray Francisco. Por ello, incluso una
vez afirmada la falsedad de los hechos en que éste funda su razonamiento,
no deduce clara y directamente el error de la tesis, sino que se limita a decir
que Sepúlveda no debió oponerle la autoridad de la doctrina de Vitoria.
Pero ·de todos modos de estos párrafos resulta que Las Casas no quiso exponer, en esta ocasión, ante la junta de Valladolid, sus discrepancias con la
base jurídica de la argumentación de la que es posible deducir la legitimidad
de los títulos españoles para la conquista de América. Su discrepancia, tal
como resulta si se considera únicamente la Apología, se basa en la negación
de la veracidad de los hechos referidos por Vitoria.
¿ Si estos hechos hubieran sido ciertos podría concluirse que las tesis de Las
Casas y Vitoria hubieran sido idénticas sobre esta cuestión? Leyendo solamente los párrafos citados de la Apología podría pensarse que sí. Pero considerando la Apología en su conjunto y los otros textos de Las Casas, la conclusión
no resulta clara. En efecto, en otras partes de la Apología de Las Casas se
encuentran párrafos que muestran una oposición importante entre él y Vitoria,
pero en estos casos Las Casas expone su pensamiento sin señalar su oposición
con las ideas expresadas antes por Vitoria.18 Y en cuanto a las otras obras de
Las Casas, es evidente, como lo ha demostrado Menéndez Pida!, que las tesis
de éste sobre la inexistencia de justos títulos, contradicen el pensamiento de
Vitoria, en una discrepancia que va más allá del mero desacuerdo sobre los
hechos.19

Hay, sin embargo, a su vez, coincidencias muy singulares entre Vitoria y Las
Casas en algunas cuestiones referentes a los derechos humanos de los indios y
,. Á. Losada, Fray Bartolomé de Las Casas, cit., pp. 261-271.

,. 'Menéndez Pidal, en el estudio citado, basándose en las otras obras de Las Casas,
demuestra las oposiciones que existen en cuanto a los justos títulos defendidos por Vitoria, entre éste y fray Bartolomé, (op. cit., pp. 27-30). Ver asimismo, Silvio A. Zavala,
Las instituciones jurídicas en la conquista de América, México, 1971, pp. 83, 84 y 86.

713

�a su condición jurídica, en discrepancia sobre esta cuestión concreta con Sepúlveda.20
VIII
Este análisis nos hace comprender que la oposición entre Sepúlveda y Las
Casas sobre el problema de los justos títulos no se sitúa básicamente en el
ámbito formal y jurídico. Enfocado el problema desde estos puntos de vista
se encuentran entre ambos oposiciones, pero hay también algunas coincidencias teóricas. Lo fundamental es la radical oposición en cuanto a los hechos
que ambos invocan, lo que, naturalmente, conduce a la afirmación de conclusiones esencialmente diferentes. Por ello, con base en los hechos admitidos
o referidos por Sepúlveda y Las Casas como fundamentos de sus respectivos
razonamientos, el problema de si la guerra contra los indios era justa, tendría,
según la clara expresión de Losada, las siguientes respuestas: "Sepúlveda argumentaba que sí, Vitoria suponía que sí y Las Casas aseguraba que no".21
Pero situando el problema, no en el terreno de los hechos, sino en el del
rawnamiento jurídico abstracto, las posiciones no son tan claras y las oposiciones se desdibujan en parte.
Hay, sin duda, entre Sepúlveda y Las Casas -ya que Vitoria se sitúa en
otro plano de objetividad y de equilibrio, que no borra sin embargo su deseo
de justificar, si los hechos que cita son ciertos, la actitud ya asumida de facto
por los reyes de España-, un distinto enfoque del problema, y sobre todo,
una diferente concepción de la naturaleza de los indios, de su status y de sus
derechos. Es asimismo evidente que ambos buscan finalidades diferentes con
la divulgación de sus opiniones, pero la oposición radical sobre la cuestión de
los títulos está - y sin que ello implique desconocer las diferencias teóricas y
jurídicas-, en esencia, más en el diferente enfoque político de ambos y en
los hechos opuestos que se invocan por uno y por otro en defensa de sus posiciones respectivas.
Es por ello que, en pura teoría y razonando en abstracto, podría concluirse
que si ambos partieran de la afirmación de iguales hechos y las circunstancias
de facto a~eptadas por los dos hubieran sido las mismas, no sería absurdo
afirmar que las conclusiones de Las Casas y Sepúlveda -sobre la cuestión
concreta a la que nos referimos- podrían no haber sido tan radicalmente
opuestas.
·Ambas, además, pueden referirse parcialmente al pensamiento ma~stral ?e
Vitoria. Sepúlveda no se opone a Vitoria, ya que éste reconoce la posible ex1s.. MARAVAL, José A., La idea de tolerancia en España (siglos XVI y XVII), en La
oposici6n política bajo las Austrias, Barcelona, 1972, p. 109
21
LosADA, Ángel, Fray Bartolomé de Las Casas, cit., p. 280.

714

tencia de justos títulos para la guerra y el dominio de las Indias. Los casos
no son idénticos, y las conclusiones sobre cada uno de los pretendidos títulos no
coinciden siempre. Pero la conclusión final, la consecuencia real para la política de España en Indias respecto de la conquista, es la misma.
Pero Las Casas no está tampoco en oposición radical a Vitoria, porque la
teoría de éste sobre los títulos invocables no ha sido negada en la Apología
por aquél que, en términos expresos, discrepa esencialmente sólo con los hechos invocados. Y hay que reconocer que dada la forma en que están escritas
las Relecciones, debe aceptarse que si Vitoria hubiera sabido que los hechos
y las circunstancias por él invocados no eran ciertos, hubiera aceptado, en lo
pertinente, que las conclusiones a que arribó no eran adecuadas.
Sepúlveda y Las Casas quedan, pues, para la historia, no como una manifestación, respectivamente, del bien y del mal, del colonialismo y de la libre
determinación de la servidumbre y de la libertad, de la exaltación de la fuerza
y del pacifismo, sino como exponentes, igualmente ricos y valiosos, del pensamiento español del siglo XVI, de su diversidad, de la pasión con que encaró
la solución de los problemas americanos y del deseo -tan diferente de la
forma en que actuaron las otras potencias europeas- de buscar un fundamento doctrinario y jurídico a la conquista de las Indias.
Ambos, con las diferencias que resultan del distinto enfoque político de la
cuestión, de la necesidad que los dos tenían de llegar a soluciones diversas y
de la distinta sensibilidad de cada uno de ellos frente a los sufrimientos de
los pueblos conquistados, así como de sus opuestas personalidades, se nutren
en la gran tradición católica 22 y por ende, en Francisco de Vitoria, fundador
de la Escuela Española del Derecho Internacional y uno de los más insignes
padres del moderno Derecho de Gentes.
" Edmundo O'Gorman, después de comparar sabia y objetivamente las tesis de Las
Casas y de Sepúlveda sobre la naturaleza del indio, demostrando los errores y las exageraciones en que se ha incurrido al enfrentarlos como posiciones radical y absolutamente incompatibles fundadas en concepciones filosóficas distintas, dice: "Ya va ~iendo
tradicional presentar el debate sobre la condición del indio americano como una pugna
entre un concepto puramente pagano del hombre y la posición cristiana que se le enfrenta. Me parece, sin embargo, que esto no es sostenible, porque equivale a desconocer
ni más ni menos el gran fondo cristiano del humanismo en general y del de Sepúlveda
y Acosta en particular. Todo el pensamiento de Las Casas es fundamentalmente aristotélico, de la misma manera que Sepúlveda y Acosta son tan cristianos como puede
serlo el ilustre obispo de Chiapas... " No hay tal lucha entre paganismo y cristianismo.
Sólo hay dos posiciones, ambas cristianas, que son como tanteos de acoplamiento de
las nociones propias de la cultura occidental de entonces a la realidad antropológica
del Nuevo Mundo. ("Sobre la naturaleza bestial del indio americano", Filosofía y Letras, UNAM, No. 2, México, 1941, pp. 312-313).

715

�UNA COSMOVISIÓN EVOLUTIVA
(Resumen)
ROBERTO

LARA

VELADO

Universidad de El Salvador

LA EVOLUCIÓN ES a la vez, uno de los problemas más interesantes y polémicos
de la ciencia de hoy y uno de los que se proyecta a mayor número de ramos
del conocimiento humano; por ello, lo situamos dentro de la filosofía y la
fenomenología. Sus primeros enunciados aparecen en el campo del transformismo, o sea del origen de las especies de seres vivos; fueron los de Lemarck,
basado en la adaptación, y de Darwin, fundado en la selección. La teoría mecanicista de Herbert Spencer, contemporáneo de Darwin, a la par de ser una
síntesis de las ideas evolutivas de su tiempo, es un esquema general, una elaboración simbólica, aplicable a todos los órdenes del universo.
Spencer parte de situar "fuera de los límites de lo cognoscible" (según sus
propias palabras), el origen y fin de universo y la naturaleza de los seres que lo
pueblan. Por ello, sólo podemos estudiar las relaciones entre las cosas, que
nada más pueden ser de coexistencia y sucesión; éstas nos dan, respectivamente,
la idea de materia y movimiento, que a su vez pueden reducirse a impresiones
de fuerza; la primera como resistencia y el segundo como impulso.
La idea central en la teoría de Spencer, es la persistencia de la fuerza o
constancia de la realidad, que deduce de la persistencia de sus manifestaciones,
materia y movimiento; la materia no se destruye, como lo demostró Lavoisier;
el movimiento no puede suprimirse, porque sería suprimir la sucesión, sin la
cual no podemos pensar. La materia se concentra produciendo la masa, o se
difunde por dilatación; el movimiento se transforma por la resistencia de la
materia; cuando parece cesar, se almacena en forma de energía.
Del principio de la persistencia de la fuerza, Spencer deduce la rquivalencia de las fuerzas y su transformación en los órdenes cósmico, orgánico, psíquico y social. La transformación explica la formación de los sistemas planeta-

717

�rios, así como a los cambios morfológicos en cada planeta; la vida la considera
como el resultado de complejas combinaciones físico-químicas; la vida psíquica no es más que el resultado de ciertas funciones orgánicas de los centros
cerebrales.
No obstante que el proceso toma formas diversas, es posible reducirlo a ciertos esquemas generales, que podemos resumir así:
1) El movimiento tiende a alejar o a acercar las masas, produciendo gravedad o radiación, aplicado a varias masas, y cohesión o tensión, si se aplica
a una sola; sigue la ley de la mínima resistencia.
2) La ley de la repetición del movimiento es constante y universal. La forma más simple, la inercia, produce el movimiento rectiüneo; frecuentemente
se complica, por la descomposición del movimiento en movimientos menores,
que a su vez tienden a combinarse. La medida de la repetición es el ritmo;
los movimientos simples tienen un solo ritmo; en los complejos, la combinación de los diferentes ritmos origina el período.
3) La evolución se manifiesta por cambios de forma; pero, como la materia
y el movimiento (o sea la realidad y la fuerza consideradas como equivalen tes)
no pueden destruirse, los cambios sólo pueden ser composiciones y descomposiciones.
4) La composición se opera por condensación de la materia y disipación
del movimiento; aumenta la cohesión interna del agregado. La descomposición se opera por concentración del movimiento y difusión de la materia; al
reabsorberse el movimiento, éste se hace intensivo y causa la disgregación de
la materia. Ambos procesos se suceden alternativamente.
5) La evolución puede ser simple y compuesta. La primera es de corta
duración y no hay fuerzas incidentes; la segunda es de larga duración y, en
ella, las fuerzas incidentes provocan la diferenciación interna del agregado,
que deviene en un agregado compuesto. Para Spencer, la diferencia entre la
molécula y la biomolécula está únicamente en la gran complejidad de la última.

II
El autor francés, Edmond Perrier, en su obra La tierra antes de la historia
formula una teoría concreta, de gran valor científico en los campos geológico
y biológico. que resume el pensamiento evolutivo y transformista hasta la época de su publicación (alrededor de 1919) . Sus ideas principales son:
I) La formación de los cuerpos celestes la explica a partir de las nebulosas, que contienen todos los cuerpos simples que conocemos en la tierra, pero
en estado incandescente. La condensación de la materia gaseosa y los movimientos de rotación generan las estrellas, los planetas y los satélites; las vibraciones del éter explican la interacción de los cuerpos celestes, como la atracción.
II) La concentración y el enfriamiento explican la contextura de los pla.
netas y la fisonomía de su superficie. La contextura terrestre está formada por
zonas concéntricas, así: atmósfera o capa gaseosa exterior; hidrósfera o capa
líquida integrada por los mares; litósfera o capa sólida formada por los continentes y el lecho de los mares; pirósfera o capa incandescente bajo la corteza
terrestre; y núcleo central, probablemente sólido.
III) Según Perrier, la influencia solar determina los cambios climáticos
preside la evolución y sostiene la vida. Los cambios de temperatura y compo-'
sición habidos en el sol, han repercutido en las etapas de la evolución terrestre.
IV) Perrier explica la vida como resultado de la acción recíproca de pocas
sustancias más complejas que las demás; se produjo en condiciones peculiares,
que no han vuelto a repetirse y cuya existencia la atribuye a la acción solar.
V) Ofrece una teoría elaborada sobre la evolución biológica; explica la derivación de los diversos "phila" mediante los efectos de la adaptación, la selección y la herencia combinadas.

6) Spencer llama a la evolución compuesta, también evolución asimilativa,
porque considera que permite asimilar entre sí todos los órdenes de la realidad.

VI) Perrier hace un recorrido histórico de las formas de vida sobre la tierra, a través de las eras geológicas, señalando las especies dominantes en cada
período y formulando hipótesis explicativas de su nacimiento y desaparición.
Describe la evolución como marcha constante hacia las formas complejas y
especies superiores; el proceso no ofrece forma lineal, sino ramificada, por la
diversificación de los "phila".

7) Por ser mayor la resistencia de la materia que el impulso del movimiento, los equilibrios son inestables; por lo mismo, todo proceso evolutivo está
destinado a su fin. Spencer considera que los procesos de evolución y disolución se suceden alternativamente a lo largo del tiempo; no cree posible saber
si terminarán alguna vez; pero, como no existe organización capaz de abarcar
todo el proceso, podemos considerar irreversibles los cambios en el universo.

VII) Finalmente, estudia el orden de los primates, entre los que coloca al
hombre; la evolución partió de una especie de insectívoro arborícola, pasó
sucesivamente por los lemúridos, los tarsoides, los pitecoides o monos, hasta
llegar a los grandes monos antropomorfos y finalmente, al hombre. La similitud de caracteres anatómicos con los primates y otros animales, le sirve de
fundamento para establecer su estrecho parentesco con el hombre; no hace

718

719

�consideración alguna respecto del alma humana. Su trabajo no se refiere a
la evolución de la humanidad, por estar fuera de sus especialidades.
Como juicio de conjunto sobre las ideas de Spencer y Perrier, que están
en la misma línea de pensamiento en cuanto a su postura filosófica, diremos:

A) Ambas teorías describen el fenómeno evolutivo con bastante fidelidad,
en cuanto a las causas inmediatas y a la morfología externa. La teoría mecanicista de Spencer es un esquema interpretativo del proceso de cambio que, no
obstante estar ya superadas muchas de sus ideas, constituye un punto de
partida para ulteriores elaboraciones, aprovechando los lineamientos de su morfología externa. La obra de Perrier es de gran valor científico, desde los puntos de vista geológico y biológico; pero deja sin explicación filosófica la realidad profunda del proceso.

B) La principal crítica que puede hacerse, especialmente a la teoría mecaicista, es el exceso de generalización que, al afirmar la transformación de unos
órdenes en otros, los reduce todos a uno solo. Los órdenes ulteriores suponen
la evolución de los anteriores hasta cierto grado; pero el paso de uno a otro,
no es una simple derivación, sino la superación del orden antecedente, por la
adquisición de cualidades nuevas, no comprendidas en éste según su naturaleza. Por ello, aun cuando la morfología externa ofrece muchas características
similares, porque se conservan las cualidades íntegras del orden antecedente,
la adición de nuevas cualidades incide en la naturaleza del proceso. A lo anteriormente dicho, la teoría mecanicista responderá que no es posible conocer la
naturaleza de las cosas, por lo que no podemos fundamentar sobre ella conclusión alguna; pero si tal cosa es cierta para no poder afirmar diferencias de naturaleza entre los seres de órdenes diferentes, debe serlo también para no poder
afirmar su identidad.

111
El jesuita francés, padre Pierre Teilhard de Chardin, recientemente fallecido, es el autor de una teoría evolutiva que concilia un análisis fenomenológico rigurosamente científico, con una postura filosófica teísta y espiritualista; su obra excepcionalmente importante en esta materia, representa a la
vez, una modificación profunda en la interpretación filosófica de la tesis evolutiva y la aceptación de la realidad científica del fenómeno.
Siguiendo la descripción que hace Teilhard de Chardin, de las diferentes
etapas del proceso evolutivo podemos distinguir los pasos siguientes, cada uno
de los cuales supone la superación del precedente, pero no su extinción:

720

. I) El proceso_ parte del "estallido" del átomo original, creado por la divimdad: L~ ~atena fue creada como materia consciente, es decir llevando desde
un ~rmcipio los _gérmenes de la vida y de la conciencia, los cuales debían prod_uc1r los seres vivos y los seres dotados de autoconciencia, cuando las condiciones
fueren favorables. para ello· Como resultado del estall"d
. generan
1
bul
i o, ~e
~ ne osas de materia difusa, cuya concentración por rotación originó los
SIStemas estelares y planetarios·
· ó, en este
.
.' el descenso de la teroperatu ra Jug
proceso, ~n papel . de capital unportancia. Los sistemas estelares se apartan
con v_eloc1dad creciente; _el universo se ensancha constantemente; este ensancharmento podemos considerarlo como cierto actualmente.

II) La estructuración de la tierra, que nació como un pedazo desprendido
del sol, es el resultado de un lento proceso de enfriamiento que contin,
III), De lo inerte se p~só a lo vivo, lo que sólo puede exr'licarse, si lo:erte
contema
un
·'
· germen
r , o prmcipio
. . vital. El surguru'·ento de la vida fue una mutac1on que unp i_co una cns1s de primera magnitud, porque nació un orden
nuevo;~º- conobe como.~na maturación, o sea como resultante del conjunto
de c~n~c1ones que per~tieron a los gérmenes vitales contenidos en la materia,
extenonzarse y producir los seres vivos.
IV)_ La vida apareció_ con los organismos unicelulares, a partir de los ue
evolucionan
·, en vegetales y aniq
. . las formas vitales
.
,· a la primera di\.ersifi1cacion
males, s1gu1ó la nueva diversificación en numerosos "phila" 0
l
·.
d
.
ramas evo utl\ as, ca a. una_ ?e l_as cuales contiene diversas especies derivadas unas de
ot.ras; _las d_1vers~1cac1ones continúan por lo que la representación del roceso
e"olutivo
vital nene forma ramificada muy comple·a
p
·
d ·
J · Af'uma que 1as espeoes
se e~1van unas de otr~ y señala que lo prueban los resultados de la paleontolog1a y de la .anatom1a comparada·' por ello, se han podido reconstruir
· ·1os
procesos evolutivos de varios "phila" como el de los 'q 'd
b 11
·
f' )
'
e w os ( ca a os y
especies a mes . &amp;-plica la falta de los "eslabones perdidos"
1
se ha
d"d
.
, por o que no
n J&gt;? 1 o reconstrmr todos los "phila"' por lo poco numerosos d 'b'J
de los eJemplares d e trans1c1on;
· •,
Y de b'I es
s1. de especies bien constituidas que
1
r?~ de contar con ~Bones de individuos, tenemos apenas algunos fósile:, : ;
logico que falten eJemplares de muchas especies de transición.
V) El autor comentado llama biósfera al conjunto de seres ·
blan 1 f
"
'tal
vivos que pue~ ierra, o capa v1 izada" que la envuelve; igualmente llama noósfe
al conJunto de la humanidad o "caja humanizada" que recubre la s rf' ~a
terrestre.
upe 1c1e
V~) Dentro de cada "phila", las especies afines descienden de un tronco
comun, y no unas _d~ otr~s; las _figuras menos especializadas sirven de tronco;
el exceso 1de hespec1alizac1on detiene la evolución del ramal• p or eJemp
·
1o, 1os
monos y os ombres descienden de un tronco común y no unos de otros; la

721
Hum-46

�especialización trepadora impidió que los monos siguieran evolucionando; las
diversas especies humanas, cuyos fósiles conocemos, no descienden unas de
otras, sino de un tronco común; el "horno sapiens" u hombre actual constituye
la cima de la evolución.
VII) Al proceso de formación del hombre, u hominización, tiende toda
la evolución desde el terciario; es un doble proceso, en los órdenei; material
y psíquico; en el ·material, la cerebralización, o sea la mayor complejidad
y desarrollo del cerebro y demás centros nerviosos; en el psíquico, la concientización, o sea el aumento de la conciencia hasta la autoconciencia humana.
La evolución se produjo en el ramal de los primates, partiendo de figuras inferiores al mono, para llegar a los grandes antropoides y, luego, a los homínidos o variedades humanas. Las diversas especies de antropoides y de hombres
fósiles pueden consickr:irse como ensayos de la naturaleza en la marcha hacia
la cumbre, el hombre actual. La serie parte de los antropoides hoy desaparecidos, como el "Australopithecus" del Africa del Sur que parece ser el más
próximo al hombre; luego los prehominianos y parahominianos, probablemente ya hombres, como el "Pithecántropus" de Java, el "Sinántropus" de Pekín
y el "Zinjántropus" de Rhodesia (hacia 600,000 años antes de hoy); después
los protohominianos, seguramente ya hombres, tales como los de Neanderthal
y de Heidelberg (ambos en Europa), el del Solo o Javántropo (Java, Oceanía), el de Rhodesia (África), el de Steinheim (valle del Rhin, Europa) y
el del Monte Carmelo (Palestina); finalmente, el "horno sapiens" u hombre
actual, a partir de la raza Cro-Magnon.

VIII) El hombre es una cumbre, es el resultado más perfecto producido
por la evolución de los primates; su aparición es una crisis de primera magnitud, porque originó un orden nuevo. La evolución se diversifica; la biológica
pierde importancia, sólo produce razas pero no nuevas especies; surge la cultura humana, cuya evolución cobra preponderancia. Teilhard de Chardin cree
en la libertad humana; la interpretación de la última etapa no es determinista; la considera como la marcha hacia la autodeterminación humana; el hombre es eje y flecha de la evolución.
IX) El autor cree que la historia empieza con el hombre y no con la escritura; porque los instrumentos y monumentos que han llegado hasta nosotros,
nos dicen algo, lo cual es un principio de historia. El primer movimiento es
la dispersión, cuando los hombres se extendieron sobre la superficie del planeta; luego viene el movimiento de reunión o convergencia, cuya expresión
contemporánea es la ~'Jcialización. El crecimiento de la cultura lo considera
unido al aumento de población. Señala como factores culturales, el proceso de
producción y la religión; en el momento presente, estos factores 'ion el cristianismo y la ciencia moderna.

i22

X) Concibe la historia dividida en etapas jalonadas por dos crisis de alcances revolucionarios, la revolución agrícola y la revolución industrial. La
primera marcó el paso del nomadismo a la sedentarización y originó una
sociedad modestamente dinámica que realizó la cultura agraria. La segunda
comenzó en el siglo recién pasado y apenas estamos en sus comienzos; marca
el paso de la agricultura a la industria; la humanidad, hasta hoy, carece de
la debida comprensión del fenómeno, lo cual provoca la inquietud y confusión de este tiempo.
XI) Al proyectar su pensamiento hacia el porvenir, el autor distingue entre el próximo y el lejano. El porvenir próximo es la industrialización; cree
que la era industrial conducirá a la ciudad mundial, unificada, porque los
hombres necesitan colaboración; la unificación depende más de la actitud humana que de causas materiales. Depende de la libertad humana la marcha
futura del proceso; le parecen descartables una catástrofe cósmica y la degeneración humana; la autodestrucción de la humanidad, por la bomba atómica por ejemplo, es posible pero no probable; la evolución aumenta la responsabilidad, por lo que espera que la humanidad supere sus pasiones y evite
su autodestrucción.
XII) La visión del porvenir lejano es escatalógica, con un profundo sentido religioso; el espíritu humano se está adueñando de la evolución y dominando la materia; la evolución es una marcha constante hacia una mayor espiritualización, por lo que la humanidad se acerca cada vez más a su Creador·
cuando el calor se extinga en el mundo, la humanidad se habrá espiritualizado'
tanto que ya no le afectará; entonces el espíritu se desprenderá de la materia
y se unirá al Creador, principio y fin de todas las cosas.

IV
Pasemos a nuestra propia teoría evolutiva.
En toda elaboración como la nuestra, podemos distinguir dos aspectos íntimamente ligados entre sí, pero distintos en su esencia: la interpretación filosófica de los fenómenos y la exposición fenomenológica de los mismos.
Por ser la filosofía la ciencia de las últimas causas, aborda problemas que
trascienden del campo especializado de cada una de las ramas del conocimiento humano; busca una explicación del universo que abarque todo ese conocimiento. Su método tampoco está sujeto a las limitaciones de los métodos de
las disciplinas científicas; la ciencia se funda sobre la observación y la experiencia, mientras que la filosofía es especulación y razonamiento puro. Los
problemas filosóficos que la evolución nos plantea, se refieren al origen de la

723

�misma, al fin último de ella, al carácter íntimo del paso de un orden de
fenómenos a otro y a la causa profunda o motor primordial del proceso.
Todos estos problemas tienen una interrelación entre sí; suscitan un corto
número de respuestas armónicas que pueden reducirse a dos, aunque cada
una tenga variantes de detalle.
Los autores de las primeras tesis evolutivas tomaron una posición agnóstica;
para ellos, todo lo relacionado con el principio y fin de la evolución, es incognoscible para el entendimiento humano, está fuera de los límites de la ciencia.
Tal fue la postura de Spencer, aunque ello no le impidió afirmar la identidad
de todos los órdenes de la naturaleza; Perrier, aunque no aborda el tema,
parece inspirarse en la misma línea de pensamiento.
Que tales materias están fuera de los límites de la ciencia, es cierto; porque
la ciencia es conocimiento experimental y no puede haber experiencia respecto
de estos temas; pero la ciencia no agota el conocimiento humano; la filosofía,
que es raciocinio puro que va más allá de lo experimental, sirve de síntesis al
conocimiento científico; estos problemas pertenecen al campo filosófico; ahí
ha de buscarse su solución. Por eso, podemos decir que la postura de los autores citados, no resuelve el problema, sino que lo ignora.
Iniciemos nuestra investigación en busca de la causa. Empezamos señalando
una alternativa; la causa solamente puede estar dentro del universo o fuera
de él; si está dentro, se trata de una causa natural contenida en la materia
sujeta a evolución, es la inmanencia de la materia; si está fuera, ~e trata de
una causa inmaterial, superior a la materia y a las fuerzas naturales, es la
trascendencia al Absoluto.
Si el origen de la evolución está en la inmanencia de la materia, ésta es
eterna e increada; los procesos de evolución y disolución se han sucedido y se
continuarán sucediendo indefinidamente, como una necesidad derivada de la
naturaleza de la materia. Cada orden de seres surge como una derivación del
anterior, explicable como efecto de las fuerzas de la materia; la evolución es
un único proceso, sometido a las mismas leyes en toda su extensión; este proceso crea todos los órdenes de seres que pueblan el universo, cuya naturaleza
íntima es la misma, la materia incesantemente transformada; la materia inerte, al tornarse altamente compleja, engendra la vida; la vida, al desarrollar
un sistema nervioso y cerebral complicado, origina al hombre; los hombres al
interrelacionarse constituyen la sociedad, que tiende a ser cada vez más integrada hasta llegar al totalitarismo; el ente social, como una realidad distinta
de sus miembros, es el producto supremo de la evolución, que es la base de
las tendencias transpersonalistas contemporáneas. Toda tesis evolutiva fun-

724

dada sobre la inmanencia de la materia, niega la existencia del Absoluto;
la materia, eterna e increada, es la realidad suprema; sus leyes, resultantes
de la fuerza inexorable de la necesidad las únicas que existen· es materialista
'
'
'
atea y determinista.
Si el origen de la evolución está en la trascendencia al Absoluto, haremos
una distinción; el Absoluto puede ser una causa impersonal, es decir la fuerza
ciega de una realidad indiferente, o un Ser Personal, o sea la Voluntad Creadora de la Divinidad. En ambos casos, la materia es contingente y creada;
cada orden de seres sucede al anterior, no como derivación, sino por el impulso imperceptible nacido del Absoluto.
Si el Absoluto es impersonal, se trata de fuerzas ciegas que no pueden actuar de manera diferente; por ello, la materia, aunque creada, tiene que ser
eterna; los procesos de evolución y disolución no pueden tener fin, porque
han de coexistir con el Absoluto que no puede terminar. Todos los seres, todo
lo diferenciado, surgen como un accidente, que la realidad suprema indiferenciada abarca y supera, realidad en la cual, tarde o temprano, se diluirá lo
diferenciado; en tal contexto, la voluntad humana no puede ser libre.
Si el absoluto es personal, la interpretación es teísta; la materia surgió como
consecuencia de un acto de la Voluntad Creadora de la Divinidad, la cual ha
fijado sus leyes; el alma humana es un reflejo de la Personalidad Divina; la
voluntad humana puede ser libre, aunque ello no es indispensable, la trascendencia a un Ser Superior, puede combinarse con un fatalismo a lo islámico 0
con un librearbitrismo a lo cristiano.
La evolución es un proceso de creación continuada; tuvo principio en el
acto creador inicial y tendrá fin cuando se haya cumplido el plan de la Divinidad. Las leyes de la evolución, en sus etapas cósmica y biológica, son la
expresión de la Voluntad del Ser Supremo; en cuanto a la etapa social y humana, si se enfoca con criterio determinista, tendrán el mismo carácter, pero
si se hace con criterio librearbitrista, solamente marcarán el sentido de las
tendencias que tienen la mayor probabilidad de cumplirse, pero la fuerza de
la libertad humana puede contradecirlas.
Los materialistas han pretendido fundamentar científicamente su posición,
partiendo de la tesis de Lavoisier quien, con base en sus experiencias, afirmó
que la materia es indestructible y no puede crearse; por lo que afirman que es
falsa cualquier teoría que suponga la destrucción o la creación de la materia.
Esta postura no es estrictamente cierta; Lavoisier demostró que los hombres no
pueden crear ni destruir materia, a la altura de los conocimientos de su tiempo; lo cual continúa siendo cierto a la altura de los conocimientos actuales;
725

�pero ni siquiera podemos afirmar que lo será en el futuro; mucho menos, afirmarlo seriamente del Ser Absoluto, Superior al universo y a sus leyes.
Las más recientes investigaciones han revelado que las galaxias se apartan
constantemente con velocidad creciente, por lo que el universo no cesa de
ensancharse. Ello plantea el problema de colmar los vacíos que en los espacios
siderales intergaláxicos, ha de provocar el ensanchamiento; como no sería racional suponer vacíos tales espacios, los suponemos llenos de la materia más
sutil que cabe imaginar, a la cual llamamos éter; la consistencia del éter se
supone gaseosa en alto grado de difusión y enrarecimiento, aunque ha habido
quienes lo consideren un sólido extremadamente sutil y elástico. El problema
de colmar los vacíos resultantes del ensanchamiento, sólo puede explicarse de
dos maneras: o mediante la difusión del éter por enrarecimiento o distensión;
o mediante la continua creación de nueva materia; la primera hipótesis parece
menos probable, porque para no apartarnos de las leyes naturales, debemos
admitir que la capacidad del éter de enrarecerse o distenderse ha de tener un
límite.
Parece que habrá que llegar a revisar la tesis de que nada se crea en la
naturaleza.

V
Emprendamos el camino de la especulación filosófica. En este camino, el
razonamiento es libre, pero ni puede forzar la lógica ni contradecir la experiencia cientí.fica; respecto de esta última, puede trascenderla pero no negarla.
Discutamos las dos tesis fundamentales, la inmamentista y la trascendentista,
mediante el enfoque comparado en ambas tesis, de las transformaciones fundamentales, la génesis de la vida y la aparición de la especie humana. Ambas
suponen que la evolución del orden antecedente ha llegado a un grado avanzado. La vida no pudo surgir mientras la materia inerte no hubo llegado a la
complejidad necesaria; pero no consiste sólo en esa complejidad, puesto que
se han obtenido en los laboratorios combinaciones similares a la materia viva
'
sin haber logrado sustancia viviente. El hombre no pudo aparecer mientras
no se hubo desarrollado suficientemente el "phillum" de los primates, hasta
producir ejemplares con un aparato cerebro-nervioso capaz de permitir la
autoconciencia; aunque parezca menos ostensible, entre la autoconciencia humana y las reacciones animales hay tanta diferencia como entre la materia
viva y la inerte; la rica variedad de culturas históricas es suficiente para corroborarlo; la autoconciencia no es el simple efecto del desarrollo del aparato

726

cerebro-nervioso. En ambos casos, hay un elemento que la ciencia no ha podido determinar, un "algo impalpable" que, en el caso de la vida, 5e suma a
la complejidad y que en el caso del hombre, se suma al desarrollo orgánico;
ese elemento desconocido que la posición materialista no puede explicar, resulta lógico y comprensible si admitimos la intervención de un Ser situado
fuera y por encima del universo, intervención que no altera en lo más mínimo
la sucesión de los fenómenos.
El conocimiento humano puede ser de dos maneras, científico e intuitivo; el
primero es el resultado de la investigación y se apoya sobre la experiencia;
el segundo es el conocimiento aprehendido en un momento de iluminación de
la mente; el conocimiento intuitivo es válido para filosofía de las disciplinas
fenomenológicas, en la medida que no contradiga la experiencia científica y
siempre que se le requiera para explicar problemas que exceden de los límites
de la ciencia; si además podemos corroborarlo con inttúciones similares de
considerable número personas, es una fuente racionalmente aceptable.
La idea del Ser Supremo la conocemos por intuición; no contradice experiencia científica alguna; al contrario contribuye a explicar con mayor facilidad
los problemas que la evolución plantea. No hay intuición más corroborada que
ésta; cuenta con la aceptación de la inmensa mayoría de la humanidad, en
todos los tiempos y lugares, porque esta intuición está en el fondo de toda fe
religiosa. Hombres cuya lucidez mental está fuera de duda, han tenido esta
intuición por sus propias capacidades y aun sobreponiéndose al ambiente en
que nacieron, se formaron y vivieron; los filósofos griegos y romanos, las mentes más claras de que tenemos noticia, sobreponiéndose al politeísmo que los
rodeaba, creyeron en un Único Dios y descubrieron la religión natural.
Finalmente, el estudio de los fenómenos evolutivos, nos ofrece un proceso
ordenado que obedece a un plan fácilmente discernible; suponerlo producto
del acaso, es irracional; admitir que delata una Mente Divina es racional
'
aunque no pueda demostrarse experimentalmente.
Por ello, nos pronunciamos por la trascendencia al Absoluto; pero inmediatamente, surge la segunda cuestión, la de establecer si se trata de una realidad suprema indiferenciada o de un Dios Personal.
Nuestro razonamiento antecedente nos inclina a la segunda de las alternativas planteadas, porque el testimonio intuitivo de la humanidad es mucho mayor en favor de un Dios Personal que da una realidad impersonal. Además,
si el hombre tiene una personalidad, resulta lógico no negarla al Ser Supremo; ello nos plantea la interrogante de si la personalidad humana es una
perfección; la filosofía occidental, salvo excepciones aisladas, contesta afirma-

727

�tivamente; la filosofía oriental, en la gran mayoría de los casos, responde
negativamente. La propia evolución va a darnos la respuesta.
En efecto, el proceso evolutivo está constituido por una serie de transformaciones o maduraciones sucesivas, que conducen de lo simple a lo complejo, de
lo inerte a lo vivo, de lo inconsciente a lo consciente; es una serie de superaciones de un orden por el siguiente; desemboca en la autoconciencia, base de la
personalidad humana. Por ello, la personalidad ha de ser una perfección, o
se invierte y contradice el sentido del proceso evolutivo; por ello, afirmamos
que o el Absoluto es un Dios Personal o la evolución carece de sentido.
Sentada la conclusión anterior, solamente resta dilucidar el problema de
si existe la voluntad libre del hombre.
Nadie puede negar la existencia de la inteligencia humana; la facultad de
pensar, de apreciar las circunstancias y de valorar la actitud que frente a ellas
ha de tomarse, está fuera de duda. La voluntad libre es el complemento natural de la inteligencia, puesto que o el hombre es capaz de autodeterminarse
libremente o su capacidad de sopesar las circunstancias es inútil. La convicción que el hombre tiene de decidir libremente, no es una ilusión como pretenden los deterministas, sino el conocimiento primario de un hecho, que se
nos presenta luego como una necesidad filosófica, supuesta la inteligencia humana.
El hecho de que el hombre sea libre, no significa que lo sea siempre y en
toda circunstancia; todo ser humano tiene voluntad libre y puede realizar
actos libres; pero también realiza actos reflejos que no son libres; y, además,
las circunstancias pueden limitar su libertad, aunque no suprimirla. Al analizar el devenir de los hechos históricos podemos discernir la fuerza de la libertad del hombre. En las sociedades primitivas, el hombre se inserta en la naturaleza y sufre fuertemente su influjo; a medida que la cultura avanza se va
liberando cada vez más de esa dependencia; hasta que llega el momento en
que empieza a dominar la naturaleza y a servirse de ella. La evolución histórica es un proceso que marcha hacia una mayor autodeterminación humana; la pluralidad de altas culturas históricas, cada vez más ricas en variedades, obedece al carácter de este proceso.

VI
La evolución es el proceso a que está sometido todo el universo; es un proceso creador que produce figuras cada vez más perfectas; la marcha hacia la
complejización, la vitalización del ser, la aparición de la conciencia y la auto-

728

conciencia, la conversión de la ley natural irrefragable en libertad v autodeterminación, son formas que señalan un camino de superación; en est~ camino,
hay lagunas, detenciones y aun retrocesos, que son los tropiezos inevitables:
salvados estos inconvenientes, continúa el ascenso al punto omega, que no
puede ser distinto del punto alfa que sirvió de arranque inicial.
Este proceso creador ha permitido que vayan apareciendo, en su tiempo,
todos los órdenes de la naturaleza; la aparición de cada uno de estos órdenes
ha sido una meta alcanzada, una cumbre hasta la cual ha ascendido el proceso; pero al mismo tiempo, ha sido un punto de partida de un nuevo proceso. Los nuevos seres han reunido las cualidades de aquéllos que componen el
orden antecedente, a las cualidades nuevas que especifican el nuevo orden; y
precisamente por haber sido éstas de tal naturaleza que han diferenciado un
orden de otro, no han podido menos de influir poderosamente en el proceso
mismo; este último se modifica profundamente, al grado de ser una nueva
forma de evolución.
La evolución es una creación continua que va de lo inferior a lo superior,
en virtud del impulso dado por el Absoluto, al crear la primera molécula; ese
impulso es suficiente para originar la superación de unos órdenes en otros,
debido a la fuerza irresistible con que el Creador los atrae constantemente
hacia sí. El paso de un orden a otro no se produce por derivación; en realidad se trata de una transformación que afecta la naturaleza del ser, al desarrollar cualidades nuevas que no pudo tener el orden antecedente sin dejar
de ser lo que es; es una auténtica superación, que Teilhard de Chardin llama maturación.
Como la aparición de cada nuevo orden de seres, constituye el punto de
partida de una nueva forma de evolución, resulta que no podemos hablar con
propiedad, de un único proceso integrado por fases sucesivas, sino de un complejo de procesos, cada uno de lo~ cuales se inserta en el anterior, del cual no
se deriva, sino que lo supera; la naturaleza está constituida por ese conjunto
de transformaciones y superaciones, que se producen, entrelazan y combinan,
en virtud del impulso, incesante y continuo, surgido del acto creador del Absoluto.
El nacimiento de un orden nuevo supone que el anterior haya evolucionado
lo bastante, para que se hayan producido las condiciones necesarias a ese nacimiento. Pero la aparición del nuevo orden y la nueva forma de evolución,
no suprimen las órdenes y formas antecedentes, sino que coexisten con ellos.
Por eso hemos dicho que las diversas formas de evolución se insertan unas en
otras; la inserción supone la preexistencia del que la sufre y también que lo
insertado es algo diferente; practicada la inserción, coexisten ambas unidades,

729

�reunidas y diferentes, conservando cada cual su individualidad y formando un
todo.
Consideramos la evolución como compuesta a varios procesos, de diferente
naturaleza e interdependientes entre sí; cada proceso afecta a un orden distinto de seres, surgido como una cumbre de la evolución del orden antecedente. Es una evolución que se realiza por fases superpuestas; cada una obedece a leyes propias, resultantes de la naturaleza íntima del orden ele seres a
que se refiere.

gica. La complejidad de las combinaciones de los elementos materiales no
basta para explicar la biomolécula resultante, tal como lo explicamos anteriormente, lo cual nos condujo a afirmar la intervención de la Voluntad Creadora; esta intervención puede realizarse de dos maneras; como una intervención actual, coexistente con cada paso de la evolución, como lo suponen los
autores llamados creacionistas; o mediante el impulso inagotable del acto creador primero, o más bien único, del Absoluto, quien puso en la materia los
gérmenes de la vida, como lo afirma Teilhard de Chardin. Nos inclinamos
por esta última tesis, porque filosóficamente resulta inadmisible la limitación
de los efectos del acto creador del Ser Supremo.

VII
Las fases o formas de evolución son las siguientes:
I) EvoLUCIÓN cós111IcA o MATERIAL: Es el primer proceso que se presenta;
parte de la nebulosa, producto del "estallido" de la primera molécula de materia creada; es la evolución propia de la materia inerte; está sometida a leyes
inexorables, que rigen la gravitación universal y las combinaciones físico-químicas; tienen un carácter necesario, o sea es una serie de fenómenos a cuya
causalidad es imposible escapar. Podemos dividirla en dos fases:
A) Astral: Es el proceso evolutivo que se concreta en las galaxias, sistemas
estelares y planetarios. El descenso constante de la temperatura, que tarda
muchos millones de años, determina la naturaleza y color de las estrellas; los
desprendimientos de éstas, devienen en planetas, de los que a su vez se desprenden los satélites.

B) Geológica: Es la continuación de la anterior, reducida al ámbito de
cada cuerpo celeste; el mismo juego de fuerzas que determinó la formación
del astro, continúa ejerciendo su acción y originando cambios en su estructura.
En los planetas, la tierra por ejemplo, la influencia de la estrella madre, en
nuestro caso el Sol, es altamente importante; en todos los cambios estructurales y climáticos del planeta, tiene este influjo una participación primordial.
No todos los planetas son capaces de sostener vida; probablemente son una
exigua minoría, aunque no sea el nuestro el único. La vida surge cuando las
condiciones creadas por la evolución geológica son capaces de sostenerla; el
proceso de complejización de las combinaciones físico-químicas, que se produce a ritmo creciente en ambas fases de la evolución cósmica, acentuándose
en la última, produce sus máximos efectos al aparecer la materia vitalizada.
II) EvoLUCIÓN VITAL o BIOLÓGICA: La aparición de la vida es, a la vez,
la meta de la evolución cósmica y el punto de partida de la evolución biol6-

730

El proceso hacia una complejización creciente, señalado en la evolución
cósmica, se presenta en la biológica, pero, por haber cambiado el orden de
seres que la realiza, cambia también la naturaleza de las combinaciones· no
'
son combinaciones físico-químicas, sino asociaciones biológicas, que de seres
unicelulares originan tejidos, órganos y seres pluricelulares.
La marcha de la evolución es mucho más complicada · basta con recordar
como lo hemos señalado, la múltiple ramificación de los '"phila" que caracte-'
riza a esta forma de evolución.
En este campo es donde se ha objetado más la teoría evolutiva, debido a
los muchos "eslabones perdidos" que dificultan la reconstrucción del proceso
de la mayoría de los "phila"; con todo, existen varios "phila" completos, que
nos muestran toda su evolución; además, los indicios son tantos que, a pesar
de los mur.hos vacíos que todavía subsisten, podemos afirmar que la evolución
dejó de ser una hipótesis, para convertirse en una teoría científica que podrá
sufrir modificaciones, pero que concluirá por prevalecer. Las explicaciones y
pruebas dadas por Teilhard de Chardin y por otros autores, son, a nuestro
juicio, convincentes.
La evolución biológica se bifurcó desde su aparición, diferenciándose en dos
formas secundarias que son:
A) Vegetal: Es la forma inferior, en la cual los seres vivos sólo tienen
las cualidades fundamentales en que consistió originalmente la vida; su carácter fundamental es la marcha hacia la complejidad organizada que culmina y se agota en las especies vegetales superiores.
B) Animal: Es la forma superior, en la cual los seres que la forman agregan la autolocomoción y la sensibilidad. El proceso se transforma insensiblemente, a medida que avanza, porque está destinado a alcanzar una nueva
cumbre, el hombre. Esta nueva transformación la podemos discernir a través
de: 1) La complejización biológica va acompañada de la formación crecien-

731

�te de una conciencia rudimentaria, delatada por la aparición del instinto; el
instinto animal va perfeccionándose a medida que surgen las especies superiores, en una marcha constante hacia la autoconciencia humana. 2) Entre
estos instintos está la sociabilidad, que produce gran variedad de formas, desde las fuertemente integradas como las hormigas y las abejas, hasta las más
flojas y sueltas, como la manada de lobos; las primeras nos muestran el imperio de la necesidad, mientras que las segundas parecen, sin serlo desde luego, un esbozo anticipado de la libertad. El primer proceso es el de concientización y el segundo el de sociabilidad. La formación y desenvolvimiento del
"phillum" de los primates hubiera sido imposible sin estos antecedentes; los
primates representan el último paso en la marcha hacia la especie humana.
III) EvoLUCIÓN HUMANA: El hombre es una cumbre en la evolución biológica; a partir de la Era Terciaria, todo el proceso evolutivo animal marcha
hacia la especie humana. La autoconciencia es la culminación del proceso de
concientización animal; la tendencia social humana es la realización más alta
del proceso de sociabilidad animal. Así como la complejización de la materia
no bastó para explicar la vida, tampoco la evolución biológica basta para explicar al hombre; entre el animal y el hombre, la autoconciencia pone un
abismo.

VIII
La aparición del hombre señala una nueva forma de evolución, la cumbre
se convierte en punto de partida. El hecho de que el hombre sea capaz de
actos libres, implica una transformación fundamental en las leyes que rigen el
proceso; los factores se convierten en estímulos; es decir, las causas directas e
irrefragables se transforman en incitaciones que provocan la respuesta varia
de los sujetos de evolución; con ello se transforma el concepto de causalidad y
la mecánica del proceso; puede suceder lo más improbable. Todo el proceso
evolutivo es una marcha constante hacia una mayor autodeterminación; el
simple hecho de tener una voluntad capaz de actos libres, permite al hombre
irse liberando paulatinamente de los mil determinismos que, en forma de juego de las circunstancias, entraban al ejercicio de esa misma libertad.
La existencia de la autoconciencia humana es la causa del fenómeno psíquico; este fenómeno tiene una importancia capital en la evolución humana;
debido a la psíquis, la evolución humana es distinta de las formas anteriores.
Las reacciones psíquicas pueden ser reflejas o conscientes; las primeras son la
causa de las tendencias irracionales que entraban la libertad humana; las segundas son los actos de voluntad libre, capaces de contradecir la tendencia. El
fenómeno psíquico especifica la sociedad humana, haciendo de ella un fen6-

732

~en,o _único; los ví_nculos sociales, en la especie humana, son más morales que
b1olog1cos. La realidad humana está constituida por la coexistencia de lo biológico Y lo psíquico; en 1~ primeras etapas, el elemento biológico era aún preponderante; pero, a ~ed1da que el proceso avanza, el elemento psíquico va
ganando t~rre~~; es cierto que la marcha está llena de tropiezos y regresiones,
pero_ la direcc1on es clara y constituye la meta de perfectibilidad humana.
Debido a esta dualidad, la evolución de la humanidad ofrece gran variedad
de formas, cada una de las cuales pueden considerarse como un proceso independiente, que se inserta en el que le antecede y que recibe la inserción del
que le sigue.

IX
Las formas de la evolución humana son:

I) HoMINIZACIÓN o CEREBRALIZACIÓN: Así llama Teilhard de Chardin al
proceso biológico que originó a la humanidad actual, a partir del tronco común del que arranca el "phillum" de los primates.

El proceso empieza siendo un capítulo de la evolución biológica de los animales, para convertirse insensiblemente en el primer capítulo de la evolución
humana, cuando surgió la primera figura dotada de autoconciencia. En cuanto
a la sucesión de especies producidas en el curso del proceso nos remitimos a
la exposición hecha con anterioridad, a propósito del pensamiento de Teilhard
de Chardin.
El proceso de cerebralización se continúa en el desarrollo intelectual a través de los siglos, o sea que el proceso biológico de cerebralización se transforma en el proceso espiritual de intelectualización.

II) EVOLUCIÓN ÉTNICA: El elemento biológico del hombre ha continuado
evolucionando; este proceso origina las razas y los grupos -étnicos. Sus alcances son limitados; aunque por naturaleza, es una continuación de la evolución
biológica que produjo especies diferentes, la evolución étnica no ha diferenciado a la humanidad en especies distintas; las razas humanas, por alejadas
que parezcan entre sí, pueden cruzarse sin producir el hibridismo, señal de que
es una especie única; esta limitación, a nuestro juicio, se debe a que la psíquis
humana ~~pera al elemento biológico en el desarrollo del hombre; por ello,
la evoluc1on humana apunta hacia realizaciones culturales cada vez más espiritualizadas.
III) EVOLUCIÓN SOCIAL: El hombre, ser dotado de autoconciencia tiende
a formar grupos con los demás hombres; la tendencia de la sociabilidad es un

733

�atributo fundamental de su naturaleza; de aquí que la sociedad humana sea
coexistente con el hombre, no puede existir ninguno de los términos sin el otro.
La sociedad humana parte de un hecho biológico; su forma inicial es la
familia, resultante de la procreación. Pero al aparecer la familia, por ser una
sociedad humana, surgen los vínculos morales, es decir las relaciones de carácter psíquico, las que terminan por prevalecer a medida que evoluciona el
fenómeno. En el seno de la sociedad humana, la evolución pasa de la necesidad biológica a la libertad psíquica; de la afirmación del animal-hombre a
la del hombre-persona; de la dependencia de la naturaleza y del imperio de
las circunstancias, a la autodeterminación por la respuesta libre y a la conquista del medio externo. En su seno, surgió el fenómeno cultural, cuya evolución constituye la forma más alta y representativa de la evolución humana.
El hombre es un ser esencialmente social; la personalidad humana, producto
de la autoconciencia espiritual del hombre, necesita para su propia afirmación
de relaciones con los demás hombres, proyectándose a la colectividad; la personalidad humana se afirma en el medio social y solamente en ese medio; por
ello; la evolución humana adquiere sus formas superiores dentro del medio
social.
· ;
Al analizar la evolución de las sociedades humanas, podemos distinguir intelectualmente dos procesos, que si bien se influyen mutuamente y se presentan
íntimamente unidos entre sí, no por ello dejan de diferenciarse. Ellos son:
1) La evolución social que es el proceso que arranca de la familia, continúa a través de las distintas formas de sociedad natural humana, hasta las
formas que adoptan las sociedades contemporáneas.
2) La evolución histórica, que es el proceso iniciado con la aparición de la
historia, que acompaña al nacimiento de las altas culturales o civilizaciones;
el proceso evolutivo se concreta en esos complejos culturales armónicos que
han atraído la atención de los autores.
Entre evolución social y evolución histórica existen múltiples diferencias.
La primera se refiere a la contextura de la sociedad; la segunda a las manifestaciones culturales y a la sucesión de los acontecimientos. El hecho de que
la sociedad sea el medio en que surjan las culturas y sucedan los acontecimientos, no implica que se confundan ambos procesos. La sociedad es la contextura, el medio; la cultura es una producto social, pero no la sociedad misma;
los acontecimientos suceden en la sociedad, pero ésta es anterior a l'llos y los
sobrevive.
La contextura social, los matices de la cultura y los acontecimientos, se influyen mutuamente ; esta interacción ha contribuido a que hasta hoy, no se

734

hayan diferenciado ambos procesos; pero éstos no deben identificarse. La evolución social apareció primero, pero es mucho más lenta, porque las contexturas tienen una enorme capacidad de persistencia. La evolución histórica
apareció mucho después, pero es mucho más viva; no comprende los períodos
prehistóricos y las culturas primitivas; su ritmo se acelera constantemen te a
medida que transcurre la historia.
Pongamos algunos ejemplos para aclarar la cuestión. La ciudad-estado es
una figura de sociedad; corno tal, aparece en diversas épocas de la historia; la
encontramos en el Egipto prefaraónico, en las primeras etapas de la arcaica
Mesopotarnia, en la Hélade, en la Italia prerromana y reaparece en la Edad
Media, en Alemania, Italia y Flandes; no obstante ser la misma figura social,
el contenido cultural e histórico de cada una de las figuras citadas, es fundamentalment:! distinto.
La evolución social causa la tendencia a la producción de unidades más
extensas y complejas, mediante la fusión o la absorción de las unidades meneres. Este fenómeno es persistente y continuo en toda la evolución social.
Sigamos la pista de algunos casos. En el Oriente antiguo, las ciudades-estados
de una región dada, después de haber evolucionado como entidades independientes por siglos y aun por milenios, se fundieron en imperios de tendencia
unive~alista; tal fue la génesis del Egipto faraónico y de los imperios que se
sucedieron en Mesopotamia. Cosa similar sucedió en el Occidente antiguo· la
génesis del imperio romano fue del mismo tipo. En la Edad Media vemos' repetirse el proceso, solamente las figuras menores y los conjuntos resultantes
son de naturaleza diferente; las figuras menores son las ciudades libres y los
feudos; los conjuntos resultantes son los estados territoriales de base nacional.
Entre las ciudades-estados del primer período y las ciudades libres y feudos
del segundo, así como entre los imperios de tendencia universalista y los estados territoriales de base nacional, existe un paralelismo atrayente en cuanto
a la mecánica del proceso social, no obstante las profundas diferencias histórico-culturales que separan ambas series de fenómenos.
IV) EvoLuCIÓN HISTÓRICA: Al llegar la evolución social a cierta altura,
surgen las altas culturas, cuyo nacimiento va acompañado de la historia. El
devenir de la humanidad se divide en dos etapas, de duración variable según
los grupos humanos, que son: Prehistoria e Historia. La primera es el reino de
la cultura primitiva; la dependencia del hombre respecto de las fuerzas de la
naturaleza es muy fuerte; la evolución social es predominante; la familia se
desenvuelve en la horda por mero crecimiento natural; la lenta evolución de
los medios de subsistencia, origina la tribu y el clan; el nomadismo obedece a
las condiciones del medio físico; la sedentarización aparece con la agrieultu-

735
(

�ra; las comunidades primitivas son minúsculas sociedades insertas en la natuleza que evolucionan lentamente hacia la ciudad-estado; en esta etapa no existe historia; carecemos de católogo de los hechos y, si lo tuviéramos, estaríamos
frente a hechos irrelevantes que no permitirían una interpretaión fructífera.

aparece la sedentarización coexistente con el nomadismo, según las regiones;
se forman sucesivamente las tribus, los clanes, las aldeas y las poblaciones,
hasta llegar a las primeras ciudades-estados; la humanidad vive la cultura
primitiva.

La aparición de las altas culturas va acompañada de la existencia de la
historia; ello hace posible la interpretación de la misma o sea la explicación
de los hechos. El nacimiento de las primeras altas culturas, que Toynbee llama
civilizaciones, constituye un acontecimiento de primer orden en el devenir de
la humanidad; la alta cultura es una superación de la cultura primitiva; es
una liberación paulatina de la dependencia de las fuerzas naturales, hasta
llegar al dominio de las mismas; la alta cultura es dinámica, con una evolucón cuya vivacidad aumenta a medida que aparecen las nuevas figuras. La
evolución histórica es la evolución de las altas culturas históricas ; debido al
carácter de éstas, aquélla es la marcha del determinismo a la libertad, de la
sujeción a los factores biológicos y físicos al predominio del elemento psíquico
manifestado por la respuesta libre frente al estímulo, de la evolución a la
autoevolución.

4) Etapa terciaria histórica: Aparecen las altas culturas históricas; el proceso evolutivo toma la forma más elevada, la evolución histórica, la cual se
vuelve predominante; subsisten las otras formas en segundo término. El hombre deviene en actor de la evolución; el factor se convierte en estímulo; las
altas culturas, como fenómenos estelares, influyen de manera decisiva en todas las formas evolutivas y marcan el sentido del proceso.

V) VISIÓN INTEGRADA DE LA EVOLUCIÓN HUMANA: La evolución humana
es un proceso complejo, compuesto de las cuatro formas que acabamos de
analizar; éstas coexisten generalmente, pero ni comenzaron al mismo tiempo
ni contribuyen en igual medida al proceso complejo; conforme cada una de
ellas se ha ido insertando en la precedente, ha relegado a segundo término
las demás; la forma más nueva ha tomado la preponderancia. Este predominio sucesivo ha dado por resultado la formación de etapas en el devenir histórico de la humanidad, las cuales son discernibles en cuanto a su contenido;
su duración es variable según las regiones y los grupos humanos. Estas etapas
son:
1) Etapa previa: Ocupada enteramente por el proceso de hominización
que fue la culminación de la evolución biológica; se caracterizó por la aparición sucesiva de las especies de prehominianos, protohominianos y parahominianos hasta llegar al "horno sapiens" u hombre actual.
2) Etapa primaria prehistórica: Predomina la evolución étnica y aparece
la evolución social; se forman las primeras razas humanas y ocurren los primeros mestizajes; la familia se desenvuelve en la horda; el proceso es predominantemente biológico, pero la psíquis humana comienza a influir en los
agregados sociales.
3) Etapa secundaria prehistórica: Predomina la evolución social, aunque
continúa la evolución étnica en segundo término. La humanidad pasa de la
recolección a la caza y la pesca; y de éstas, al pastoreo y a la agricultura;

736

5) Etapa cuaternaria de autoevolución: Está apenas en sus comienzos; es
la etapa futura hacia la cual se encamina la humanidad. Sus elementos son:
el dominio creciente del hombre sobre la naturaleza y el desarrollo sin precedentes de la técnica y la investigación científica, que nos permiten esperar el
momento en que la humanidad adquirirá el dominio de todos los resortes de
la evolución; la tendencia de la evolución social hacia la constitución de unidades de ámbito regional, que conducirá probablemente a la formación de
una única sociedad humana de ámbito mundial; y la tendencia de la evolución histórica o cultural hacia una mayor autodeterminación, hacia el predominio del elemento psíquico libre sobre los elementos biológico y material determinados.

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738

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

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              <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>García Gómez, Alberto</text>
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