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                  <text>Pero en realidad, nuestro interés se enfoca a un estrato mucho más profundo
que el de una simple curiosidad morbosa. Hemos pretendido utilizarlo a
manera de muestra, como se incita el gambwino al afloramiento del metaJ,
por seguir la veta minera. Si tomamos a éste y otros fenómenos históricos por
dilucidar para, al estudiarlos detenidamente, que nos conduzca -repitámoslohacia las verdaderas dimensiones de la sociología pretérita de nuestra región.
En todo hecho histórico podemos encontrar una lección para el futuro.
Lucien Febvre, elucubrando sobre el tema en su obra citada, nos obliga a
advertir que en cada página del viejo Toynbee, se encuentra la afirmación
de que la historia se repite. Y para demostrar ese sentido de la filosofía histórica, recurre a aquella antigua anécdota sobre un sha del oriente que, en
trance de agonía, se quejaba ante su anciano bibliotecario por haber llegado
al final de su existencia, sin haber logrado entender el significado de la historia y por cuánto hubiera deseado conocerla toda... «Mi príncipe - le dijo
el viejo sabio-, los hombres nacen, aman y mueren." ir

• FKBvu, o;. cil. (p. 217).

4-40

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�CELEBRACIÓN DEL XI CONGRESO HISPANO-LUSOAMERICANO-FILIPINO DE DERECHO INTERNACIONAL
Lta .. ALBERTO GARCÍA GóMEz
Universidad Nacional Aut6noma de M6xico.
Universidad Aut6noma de Nuevo Le6n.

EN LA CIUDAD de Madrid, España, tuvo lugar el XI Congreso del Instituto
Hispano-Luso-Americano-Filipino de Derecho Internacional, de los días 2 al
12 de octubre de 1977. La verificación de este interesante evento coincidió
con el cumplimiento de las "Bodas de Plata del Instituto", bajo la presidencia
del eminente internacionalista mexicano, Lic. César SepúJvecla.

En efecto veinticinco años han pasado de aquellos días similares, pero de
octubre de 1951 cuando tuviera lugar en Madrid y en Salamanca el I Congreso, en el que entonces se acordó crear el I.H.L.A.F.D.I.
Disfrutando de la noble hospitalidad hispana, el programa del Congreso
ocupó la atención de los asistentes no solamente en lo académico sino también en lo social, sin olvidar la visita a Salamanca, la que dejó ver la grandeza de España, cuando en ella añadió brillantemente una cultura que floreció a partir del siglo XIII.
Una idea de su importancia, lo proporciona el temario del propio Congreso,
el que distribuido en diversas Comisiones, realizó amplia y profundamente
sus fines.
La Comisi6n I estudió el palpitante tema de nuestro tiempo: Principws y
Reglas Fundamentales del Nuevo Orden Econ6mico Internacional, siendo
Ponente, el ilustre internacionalista español Dr. Adolfo Miaja de la Muela.
Su anteproyecto de ponencia comprende los siguientes apartados: l. Aspectos

Económicos del Derecho Internacional Clásico. 2. El llamado "orden económico internacional" clásico. 3. El período de transici6n entre las dos- guerras

�mundiales. 4. El mundo posterior a 1945: factores determinantes de la elaboración de un Derecho internacional económico y principales aportaciones a su
formación.
a) El desarrollo económico como finalidad de la comunidad internacional
organizada.
b) La llamada socialización del Derecho internacional.
c) La aportación de los países del Tercer Mundo.
d) La aportación de los países occidentales.
e) La aportación de las Organizaciones internacionales.
f) Deducciones de los datos expuestos y problemática abierta.

Del Derecho Internacional Económico al nuevo
orden económico internacional.

l. Una agrupación de reglas dispares en su origen y heterogéneas en su
contenido.
2. Contenido del Derecho internacional económico según sus cultivadores.
3. Necesidad y dificultades de una delimitación de contenido IIW precisa
para el Derecho internacional económico.
4. El Derecho internacional del desarrollo.
5. E} nuevo orden económico internacional.

Líneas directrices del estudio propuesto y
esquema de sus fuentes.
1. Imposibilidad de delimitarlo a la Comunidad Hispano Luso Americana.

Los títulos de su meritoria Ponencia explican su. importancia, ellos son:
1. Preliminares. 2. ¿ Qué se entiende por ley extranjera? 3. Naturaleza de la
ley extranjera. 4. Título de aplicación de la ley extranjera. 5. Interpretación
de la ley extranjera. 6. Control de constitucionalidad. 7. Derecho interno
y Derecho internacional. 8. Ordenamiento plurilegislativo. 9. Leyes procedentes de Estados no reconocidos. 10. Derecho Público. 11. Los problemas
de la ley extranjera en el tiempo. 12. Problemas procesales que suscita la

aplicación de la ley extranjera. 13. Alegación de la ley extranjera. 14. Prueba
del derecho extranjero. 15. Imposible determinación del derecho extranjero.
16. La información acerca del derecho extranjero. 17. La ley extranjera y el
recurso de casación. 18. Casación por infracción de la ley extranjera. 19. La
adaptación. 20. Exclusión de cuestiones conexas y, por último, Conclusiones
provisionales.

La Comisión Tercera, por su parte, estudió el anteproyecto de exposición
intitulado: La expropi,ación de bienes ante el derecho internacional, y fue
relator del mismo, el internacionalista del Brasil Doctor Renato Ribeiro.
El anteproyecto se divide en las partes siguientes:
Introducción. I. El concepto de propiedad privada. Evolución histórica.
Institución jurídica, concebida durante siglos como derecho sagrado e inviolable. Advenimiento de un nuevo concepto~ basado en función social de la
propiedad. Nacionalización de los medios de producción.
II. La nacionalización corno institución independiente y distinta de otras
formas de intervención que el Estado, en ejercicio de sus prerrogativas soberanas, hace en la vida económica mediante la apropiación de la propiedad
privada por el interés colectivo, motivo de utilidad pública o social: expropiación, estatización socialización y confiscación.

2. Las reglas de Lege lata y de lege ferenda.
3. Los "principios" en el Derecho internacional económico.
4. La equidad como principio del Derecho internacional económico.
5. Los principios de interdependencia y cooperación.
6. Las reglas de Derecho internacional económico.

111. Los derechos y deberes de los Estados, en especial, en cuanto al principio de protección jurídica de la propiedad del extranjero, tanto en el
Derecho internacional común como en el Derecho internacional convencional.
Las fuentes del Derecho internacional de los extranjeros. Interpretación del
artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia.

7. Las situaciones jurídicas subjetivas en Derecho internacional económico.

La Comisión 11 estudió un .no menos interesante Anteproyecto de Ponencia.
con el título de Problemática de la aplicación del derecho extranjero en la
comunidad Hispano-Luso-Americana"; fue Ponente el connotado interna•
cionalista Dr. Alejandro Herrero Rubio, de España.

+44

IV. Las restricciones a la noción de propiedad en el orden jurídico interno
de los Estados. Las nacionalizaciones ocurridas antes e inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, afectando bienes de extranjeros. Legislación internacional, reflejada en acuerdos, convenciones o tratados, aseguran•
do protección jurídica a la propiedad del extranjero. Evolución del Derecho

445

�de Gentes con vista a adaptarae a las nuevas y mutables condiciones de la
vida internacional, su influencia en los nuevos lineamientos de justicia.

l. Introducción histórica. II. La autodeterminación de los pueblos en el
régimen de las Naciones Unidas. III. Territorios no autónomos y territorios

V. Las Resoluciones de la Asamblea General de las aciones Unidas, referidas a 1a libre determinación de los pueblos y a 1a soberanía permanente sobre
los recursos naturales. El progresivo desenvolvimiento del Derecho .internacional, reflejado en la Resolución 1,803 (XVII), particularmente en cuanto
a la responsabilidad del Estado por motivo de nacionalización, expropiación
o requisición de bienes extranjeros. La Resolución 3,281 (XXIX), intitulada:
Carta de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados.

fideicometidos. La Resolución 1.514. IV. El problema de los mirúestados.
V. Autodeterminación y secesión. VI. La autodeterminación dentro del nuevo
orden económico internacional. VII. La autodeterminación en lo político,
social y cultural. VIII. Recapitulación y perspectiva. IX. Juridicidad del
derecho descolonizador de las aciones Unidas. X. La comunidad hispanoluso-americana y 1a autodeterminación de los pueblos. XI. Proyecto de Declaración.

VI. El reconocimiento de la práctica internacional del derecho soberano
que tienen los Estados de nacionalizar bienes de propiedad extranjera.. El
deber de dar compensación y el debilitamiento de la tesis tradicional de compensación pronta, adecuada y efectiva, exigida por los Estados Unidos en tratados de amistad, comercio y navegación. El principio de compensación admitido en las nacionalizaciones para fines de reformas de estructura.

La Comisión V en su anteproyecto de Ponencia estudia: Nuevos aspectos
del derecho internacional privado en materia de relaciones económicas, siendo
Ponente el Lic. Luis Demetrio Tinoco Castro1 de Costa Rica.

VII. La tesis de equiparación entre nacionales y extranjeros. La exigencia
de no discriminación. El Derecho de recursos ante los tribunales internos.
La tesis mexicana relativa a la expropiación general e impersonal, resultante
del cambio de la estructura jurídica y económica del Estado y que afecta por
igual a todos los habitantes del país. Los convenios globales de compensación.
Su compatibilidad con el orden público internacional.
VIII. Fundamento jurídico y extensión del deber de compensar las nacionalizaciones. Las penas, como internacionalmente ilícitas, configuran una
controversia que autoriza la protección diplomática. Identificación de las fuentes o reglas aplicables al Derecho internacional. La tesis tradicional de los
derechos adquiridos de propiedad. La tesis del enriquecimiento ilegítimo.
1,,

IX. Ot,ros estudios doctrinarios tendientes a precisar el fundamento de la
obligación jurídica de indemnizar las nacionalizaciones. La teoría de Konstantin Katzarov. La teoría de Quintín Alfonsín.

X. Conclusiones.
En lo referente a la Comisión IV, tuvo como Ponente al ameritado internacionalista mexicano Doctor Antonio G6mez Robledo, cuyo tema de su
anteproyecto fue: El Derecho de autodeterminación de los pueblos y su campo
de aplicación.
Su estudio está dividido de acuerdo al sumario siguiente:

fll

446

Resumiendo, el autor principia por decimos que:

"En la historia reciente de la humanidad, pocos sucesos han ocurrido cuya
trascendencia en el devenir de las naciones pueda equipararse al de la aceptación por la comunidad internacional, tácita o explícitamente, del concepto
socio-político-económico de que los países en estado de incipiente desarrollo
tienen derecho al aprovechamiento en benefició de sus pueblos, de las riquezas
naturales de sus territorios; y las naciones en pleno desarrollo, el deber moral
de contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de aquellos países
coadyuvando al fortalecimiento de sus economías.
Precedida por lo que ha dado en llamarse 'la revolución de las esperanzas
crecientes' que estimularon las declaraciones formuladas por los representantes de las grandes potencias aliadas durante la última guerra mundial, por
las manifestaciones de estadistas y pensadores de la postguerra, y por los pronunciamientos de la Primera Conferencia de las aciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo de 1964 (UNCTAD I), la nueva doctrina del deber
de solidaridad del mundo industrializado con las naciones en vías de desarrollo
recibió nuevo y singular impulso en 1967 al dar a la publicidad el Papa Paulo
VI su imperecedera encíclica Populorum Progressio. Tres deberes fundamentales tienen las naciones industrialmente avanzadas, como derivación de la
responsabilidad colectiva de los hombres en el desarrollo de la humanidad,
dijo el Santo Padre: 'el deber de la solidaridad humana -o de ayuda que las
naciones ricas deben dar a los países en desarrollo--; el deber de justicia
social -o de rectificación de las inequitativas relaciones del intercambio comercial entre las naciones poderosas y las naciones débiles--; el deber de la
caridad universal -o de esfuerzo por hacer un mundo más humano para

447

�todos los hombres, en el que tocios puedan dar y recibir sin que un grupo
progres a expensas d I otro'." 1

poderosa y de economía más desarrollada de la tierra, y los de veinte Estados
latinoamericanos de incipiente desarrollo económico.ª

Veinte años antes, las naciones que surgieron a la vida independient al
pañol y al pararse de Portu,,.al el Imperio brasilciio,
lograron ql!c fuesen adoptados prin ipios similares -de ámbito regionalen la Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra &gt;' de la Paz
celebrada en el Castillo de Chapultepec de la ciudad de México en el aiio
1945: "Considerando dice en la Resolución Cincuenta-, que es d mutuo interés, tanto para los países americanos ya industrializados como p:ira
aquello que no lo están, desarrollar en estos últimos industrias que tengan
bases sólidas. . . que, para lograr dicha inclustriafu.aci6n en un plazo razonabJc será indispensable que los Gobierno americanos se presten unos a
otros el grado máximo de cooperación técrúca y financiera. . . que la solidaridad económica americana será más fuerte y permanente en virtud del
desenvolvimiento del comercio interamericano derivado de dicha industrializa ión. . . Resuelve: ... 30. Con el fin de apresurar un s6lido desarrollo
industrial, así como para el fomento y explotación de los recurso naturales,
las Repúblicas americanas en las que exista abundancia de capital pondrán
1 mayor empeño para que
otorguen a aquella que los solicit n créditos
amplios a largo plazo y con tasas de interés y amortizaci6n equitath-as ...
-4-0. Las Repúblicas americanas se empeñarán en prestar amplias facilidades
para eJ libre tráfico e in ersi6n de capital . . . 50. Las inversiones de capitales ctranjeros en empresa privadas de la Repúblicas am ricanas deber.fo
on preferencia efectuarse de modo qu aseguren al capital nacional una justa
r acle uada participación no sólo en la formación de las empresas, sino también en la dirección de las misma · }' que dichas inversiones, como r la general, no desplacen a los capital na 'onales de las industrias, negocios o
acti idad económicas ya e ·istentes.. .' _:i

Prosigue el autor: "El Derecho Internacional Privado no escapa a esta
ley de la ciencia jurídica. Dio sus primeros pasos en la alborada del siglo
XIII, cuando la fragmentación del mundo occidental en Estados feudales y
Ciudades-Estados, cada uno con su propio régimen de Derecho, y el desarrollo de las relaciones humanas y comerciales entre ellos planteó por vez
primera conflictos a los jueces encargados de administrar justicia en casos
en que una relación entre personas o bien con respecto a bienes sometidos
a distintos regímenes legales, deberían ser resueltos en sus estrados. Se anuncian entonces los apotegmas, para esa época revolucionarios en cuanto significan el abandono de la regla que disponía la aplicación sistemática, sin
excepciones, de la lex fori, que en el idioma latino de uso entonces universal
fueron redactados así: Statutum non ligat ni.si subditos. . . Debat enim indicare secundum quod melius ei visum fuerit . .. Si Quod Bononiensis conveniatur Mutinae, non debet indicare secundum statuta Mutinae, quibus non
subtst. La regla cerrada de la territorialidad de las leyes, que se venía aplicando en el mundo romano desde las postrimerías del siglo III de nuestra era,
se abría para dar paso a la posibilidad de aplicaci6n de principios legales contrarios a 1a lex fori, o desconocido por ella, si formaban parte de ]a l~x
patria de alguna de las partes contendientes. La nueva disciplina jurídica que
nacía en las Universidades italianas encontraba las fórmulas de resolver con
justicia los problemas creados por el tráfico de personas y bienes en el mundo
nuevo que surgía de las ruinas de] Imperio Romano de Occidente...".

disolverse el Imperio

Formulados así en Chapultepec los principios básicos del nuevo ord n onómico internacional por cuyo e tablecimiento luchaban las naciones en d arrollo del Continente Iberoamericano con variantes y ampliacione quedaron incorporados en el Convenio Económico uscrito en Bogotá -aunqu
con numerosa$ reservas- el 2 de mayo de 1948 al finalizar la o ena Conf rencia Internacional Americana, por lo representantes de la ación más
1. Traducci6.n publicada en Costa Rica, que varía ligeramente de la que public6 la
Editorial Apostolado de la Prensa, S. ., de Madrid y Lima, en página 48 del folleto
&lt;¡ue editó en 1971.

• Acta final de la Conferencia Intera.mcricana sobre Problemas de la Guerra y de
la Paz, febret'O-IIlalYo 1945, M~xico, D. F.

448

Por último, el autor formula las siguientes conclusiones:

l. EJ Derecho Internacional Privado, en constante renovación obligada por

las circunstancias y problemas nuevos que pre entan las cambiantes modalidades del tráfico externo y las re]aciones jurídicas en que interviene un elemento extranj ro, se en uentra ahora en un período de profunda crisis, que
ha producido severos resquebrajamientos en el edilicio jurídico que \ nía construyéndose a lo largo de siete siglos de la hi toria universal.
2. Abandonada por irrealizable dentro de las circunstancias actuales, la
ilusión de crear un sistema universalista de aplicación de normas deducidas
' La ovena
en 1943, estuvo
concurrieron los
Orranización de

Conferencia Internacional Americana, que debería habene celebrado
reunida en Bogotá del 30 de marzo al 2 de mayo de 1948, y a ella
21 Estados que suscribieron y más tarde ratificaron la Carta de la
los Estados Americanos.

449
humaa.ita-29

�apriorísticamente para la resolución de los problemas jurídicos que se producen con ocasión del intercambio de bienes y servicios entre su jetos de
diversa nacionalidad y de los movimientos migratorios internacionales, la tendencia predominante hoy es la de asignar al Derecho Internacional Privado,
como misión primaria, interpretar y sistematizar las reglas positivas que cada
Estado adopta, como derecho interno, para la solución de aquellos problemas,
por sus tribunales.

3. Dentro de esa tendencia al "realismo", se abandona por inconveniente,
la oposición a procurar, en la dificil uniformidad de las legislaciones, la fonna
de evitar los conflictos de leyes cuya solución con ideraban importantes escuelas doctrinarias el objeto único del Derecho Internacional Privado; y se
estima que las "normas uniforme " constituyen medi apropiado de regulación del tráfico privado internacional y tienen cabida dentro de nuestra disciplina.
4. De igual manera, conforme a esa misma corriente, se concede creciente
importancia a las "normas de derecho interno de aplicación necesaria ', y a las
"normas materiales de derecho internacional privado", como procedimientos
adecuados para la regulación de las situaciones jurídicas en que, por circunstancias atinentes al objeto, a los sujetos o a los variables que las determinan,
diversos ordenamientos jurídicos podrían estar afectados.
5. Surge así, con vigoroso entusiasmo el movimiento "comparativ.ista" o
del método comparativo, en el estudio de la ciencia del Derecho Internacional Privado, que derivó en la formulación de una sugestiva doctrina sobre la
solución de los problemas de calificación.
6. Se profundiza, por otra parte, la intervención del Estado en las relaciones y la actividad privadas, y siguiendo la tendencia predominante hacia el
realismo, se concede "discreta acogida' en el Derecho Internacional Privado
al Derecho Público extranjero, a la vez que se inicia un interesante proceso
de interpenetraci6n de los Derechos Internacional Público e Internaciona1
Privado.
7. Paralelamente, aunque sin relación visible con el expuesto, e impulsado
por el dinámico desarrollo de las comunicaciones internacionales y del comercio con el extranjero, a la vez que influido por el contacto con los negociantes de los grandes centros mercantiles de los países anglosajone , comiel17.3
a afirmar su existencia un jus mercatorum consuetudinario, no crito, elaborado sin participaci6n de los cuerpos legislativos estatales, y basado en los
usos y costumbres predominantes en el gremio de los comerciantes; con450

junto de normas peculiares, con terminología propia, que tiende a derivar en
un Derecho económico internacional.

8. Surge en los países que no han alcanzado pleno desarrollo -ante el
extraordinario incremento de las inversiones extranjeras y de su participación
en la formación y distribuci6n del Producto Nacional- la tendencia que
propende a reservar en beneficio exclusivo del Estado o de sus súbditos el
aprovechamiento de determinados recursos o riquezas naturales; adquiere
importancia de nuevo, como consecuencia, el problema de la nacionalidad
de las personas jurídicas; y se elabora la doctrina nueva del control efectivo de
las sociedades como factor decisivo en la determinaci6n de la nacionalidad
de las personas morales, como medio de dar realidad al principio, también
nuevo, de la primacía del derecho de cada pueblo -el Estado y sus nacionales-, al aprovechamiento de sus riquezas y otros recursos naturales.
9. Por otro lado, una concepción humanista del Derecho provoca notables
ampliaciones en el contenido doctrinario del Derecho Internacional Público y
extiende sus efectos en el Internacional Público, al dar acogida a los principios de reconocimiento universal y protecci6n debida a los derechos humanos, y, particularizándolos, a los derechos de los trabajadores: el hombre debe
ser el centro de interés de todos los esfuerzos de los pueblos y de los gobiernos'', se d clara en el documento obre Principios Sociales de América elaborado en Ja Conferencia sobre los Problemas de la Guerra y de la Paz
(Chapultepec, 1945); "nada debe tener mayor primacía que procurar el
bienestar de los hombres", se expresa en la Carta de Bogotá de 1948; "todos
los seres humanos sin distinción de raza, credo o sexo, tienen el derecho de
perseguir su bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de seguridad económica y en igualdad de oportunidades y
condiciones mínimas exigidas por la justicia civilizada", se dice en la Carta
de Filadeliia del mismo año 1948; y nace así el principio de la obligatoriedad
del respeto en todos los pueblos de un "mínimo jurídico internacional'' que
cobija a todos los hombres cualquiera que sea su nacionalidad, y se extiende
consiguientemente al derecho de extranjería en cuanto tiene que ver con el
derecho de traba jo y con las relaciones laborales.
Por último, tenemos a la Comisi611 VI, cuyo anteproyecto de Ponencia se
intitula: "Los Acuerdos de la Comunidad Económica Europea con España,
Portugal y los países hispano-luso-americanos", la que tuvo como Ponente
al reconocido internacionalista uruguayo, Doctor Héctor Gros Espiell. Tomando en cuenta la extensión de tan interesante ponencia y por razones

451

�de espacio limitado, nos obliga a suprimir los Apartados III y IV, de éste
último, los números del 7 al 12.
En el Apartado Primero, el Ponente dice: España, Portugal, Argentina,
Brasil, México y Uruguay son los países hispano-luso-americanos que han
concluido, hasta el día de hoy, acuerdos con la Comunidad Econ6mica
Europea.
Estos acuerdos, todos ellos comerciales en la terminología comunitaria, son
esencialmente diferente entre sí. Los de España y Portugal -países que por
su carácter de Estados europeos pueden~ en principio, llegar a ser miembros
de la Comunidad Econ6mica Europea (art. 237 del Tratado de Roma del
25 de marzo de 1957)- son acuerdos de tipo preferencial que, aunque no
iguales, aceptan ambos la posibilidad eventual de un futuro hacia otras
formas jurídicas ( arts. 237 y 238 del Tratado). Los de Argentina, Brasil,
Uruguay y México en cambio -distintos asimismo entre eUos-, son acuerdos
estrictamente comerciales, aunque fundados también en los arts. 113 y 114
del Tratado de la CEE.
Pero las diferencias esenciales existentes entre los acuerdos de España y
Portugal y los acuerdos de Argentina, Brasil, Uruguay y México, no excluyen
el interés de estudiarlos global, conjunta y comparativamente, encarando, en
especial, su análisis desde un punto de vista que tenga en cuenta la realidad
y los intereses de nuestra Comunidad hi pano-luso-americana.
Este enfoque ha de permitir, entre otros posibles resultados, extraer conclusiones a las que no se llegaría si se analizaran tales acuerdos estudiándolos
en otro contexto y con un método diferente, como en general se ha hecho
hasta hoy.
aturalmente nuestro estudio se ha de limitar a los problemas jwidicos
que plantean estos acuerdos y a ciertas consideraciones generales sobre las
relaciones de los Estados de la Comunidad hispano-luso-americana con el
Mercado Común Europeo, sin que entremos en forma alguna, al análisis
particularizado de sus aspectos estrictamente econ6mico-comerciales.

II

2. Estos acuerdos son tratados entre Estados y una organizaci6n internacional.
El Tratado de Roma reconoce expresamente a la Comunidad Económica

Europea la personalidad jurídica (art. 210) y prevé asimismo la posibilidad
de conclusi6n de acuerdos entre la Comunidad, uno o varios Estados, y una
organización internacional ( art. 228) .
El Tratado regula la cu ti6n de los acuerdos o tratados entre la Comunidad, es decir, una organizaci6n internacional, y los E tados y entre la
Comunidad y otra u otras organizaciones internacionales, recogiendo a í en
sus normas esta cuestión caracteristica del Derecho Internacional actual."

Es sabido que estos Tratados no están incluidos en la Convención de
Viena sobre Derecho de los Tratados de 1969, raz6n por la cual la cuesti6n,
analizada por el Instituto de Derecho Internacional en su sesión de Roma
( 1973) 5 se encuentra en estudio, por decisi6n de la Asamblea General de
las aciones Unidas de la Comisión de Derecho Internacional, que ha nombrado al eñor Paul Reuter como Relator Especial. El estudio del tema ha
de terminar con la aprobación de un proyecto de artículos relativo a estos
tratados.'
La previsi6n expresa de estos tratados que hace el Tratado de la C.E.E.
facilita nuestro estudio, ya que muchas de las cuestiones que el proyecto de
• huna, Paul, Primer in/ arme sobre la cuestión de los tratados celebrados entr,
RIiados 'J organizaciones internacionaú1 o entr, do1 o m4s organizacion,s inlernacioules, Introducci6n, Desarrollo hist6rico d1 los acuerdos de organizaciones int1rnacionaús (Anuario de la Comisi6n de Derecho Internacional, 1972, vol. II, pp. 185-215) ¡
hoOUllT GAJtcfA, Enrique, La. acción normativa d, las Organizaciones Intemacional,s
(Anuario de Derecho IntemacionaJ, I, 1974, Pamplona, pp. 191-196); PESCATO.R!,
Pierre, Les rl~ions 1xúri1ures des Communautls europlmes, Contribution a l'ltud,
tl, la per,onaJi" d,s organisations int,rnationales (Recucil des Cours, Academie de
Droit InternationaJ, La Raye, 1961, II); llzUT!ll, Paul, Organisations Europlen,s
(presses UnivenitarieJ de France, París, 1961, Chap. VII. Relati6ns Extérieures des
Communautés, pp. 391-429); DuPUY, R. J., ú caractere unitaire tl, la C. E. E. dans
s,s rl~ions extlrieures (Annuaire Franca.is de Droit lnternational, 1963, p. 779);
MEORET, J., Le pouvoir de la C. E. E. d, concluredes accords internationaux (Revue
du Marché Commun, 1964 p. 528 y 1965, p. 19); RAux, J., Aspects juridiques d,s
rllations extérieum de la C. E. E., Rennes, 1964.
1
MIAJA DE LA MUELA, Adolfo, La reuni6n del "Instüuto de Droil inlernational"
en Roma (septiembre de 1973. Anuario de Derecho lntcmacionaJ, I, 1974, Pamplona,
p. 426). La ponencia que estudi6 el Instituto fue preparada por el profe,or Rcné
Jean Dupuy y e titu16: 'La apJjcaci6.n de las reglas de Derecho Internacional general de los tratados a los acuerdos concluidos por las Organizaciones lnt rnacional ".
• huTt.a, Paul, Primer informe cit., S11gundo informe (Annuaire de la Commission
de Droit Intemational, 1973, vol. II, pp. 73-92) ; Tercer Informe (A/CN 4/279);
lrrforme de la Comisi6n de Der,clio Internacional (26 Sesi.6n, /CN 4/L 211, cap.
IV, 1974).

452

•

453

�artículos en proceso de elaboración encara han sido ya resueltas para el caso
de la Comunidad por su Tratado constitutivo.
Así, por ejemplo, en lo que a la capacidad para concluir tratados respecta
problema cuya regulación normativa ha dividido a la Comisión de Derecho
IntemacionaJ/ la Comunidad se ha atribuido esta capacidad expresamente
por su Tratado de Roma.
Los acuerdos de la Comunidad son negociados por la Comisión y, a reserva
de las competencias reconocidas a este órgano en la materia, son concluidos
por el Consejo, luego de consultar a la Asamblea en los casos previstos por
el Tratado {art. 228, párrafo 1). Es decir, que la negociación de los acuerdos es hecha por un órgano colectivo: La Comisión (arts. 155-163). y su
conclusión se efectúa por otro órgano también colectivo: el Consejo ( arts.

145-154).
Esta pluralidad de órganos actuantes, plantea diversos problemas. Sin entrar a su enumeración y estudio, puede ser útil señalar desde ya que la acción
del Consejo no puede calificarse estrictamente como un caso de ratificación,
sino como la aprobación necesaria, dada por el órgano competente para
obligar internacionalmente a la Organización.8 Los acuerdos concluidos en
las condiciones fijadas por el art. 228 obligan a las instituciones de la Comunidad y a los Estados miembros (párrafo 3 del art. 228).

3. Las formas de vinculación de la Comunidad con Estados podrían ser
clasificadas en tres grandes grupos, algunos de los cuales admitirían a su vez,
subclasificaciones.

1 1

La primera forma es la E&lt;)sibilidad abierta a todo Estado europeo de transformarse en miembro de la Comunidad ( artículo 237). Esta posibilidad
está limitada por la exigencia que se deduce de diversas disposiciones del
Tratado y de su Preámbulo de que el Estado que pase a ser miembro de Ja
Comunidad debe poseer un régimen político no incompatible con el de la1
t I nf orm~ cit. Artículo 6 propuesto por el Relator Especial: ''La capaci~ d'une
organisation_ international de condure des traités est régie par les regles pertinentes
de cette organisation'' y comentario a esta norma (A/ C 4/ L 211, pp. 22-24). En
cambio el párrafo 2 de la resolución del Instituto de Derecho Internacional dice:
"Toda Organización Internacional puede concluir acuerdos conforme a sus reglas
pertinentes y a la práctica general en la materia". Es evidente la diferencia de enfoque
entre estos dos textos. dilerencia que se ha proyectado en los debates de la Camuión
de Derecho Internacional, que no ha adoptado aún un.a posición definitiva.
• RoussEAu, Charles, Droit International Public, t. I , Introduction_ et Sourcel,
París, 1970, p. 66.

454

restantes miembro de la CEE,9 es decir, que debe poseer las instituciones
p&lt;&gt;líticas propias del Estado democrático liberal, con las consecuencias económicas y sociales que de ello se derivan. Desde un punto de vista formal
la solicitud de adhesión debe dirigirse al Consejo, que debe pronunciarse
por unanimidad, luego de haber escuchado el dictamen de la Comisión.
El párrafo 2 del art. 237 prevé la situación en que la admisión requiera una
adaptación del Tratado, circunstancia en la que la adaptación debe materializarse en un acuerdo entre los Estados miembros y el Estado demandante
que debe ser sometido a la ratificación de todos los Estados contratantes.

La segunda posibilidad está constituida por los acuerdos de asociación.
Bajo el nombre genérico de acuerdos de asociación, se incluye una amplia
gama de posibles convenciones de diversa naturaleza y contenido.

La asociación se integra con la posibilidad de una infinidad de regímenes,
ya que según la fórmula de Walter Hallstein, "la asociación puede ser todo
entre la adhesión y el acuerdo comercial''. El propio Tratado de Roma dice
que la asociación "está caracterizada por derechos y obligaciones recíprocos,
acciones en común y procedimientos particulares" (art. 238), expresión vaga
• Informe Birkelbach, 15 de enero de 1962 ; Resoluci6n del Parlamento Europeo,
25 de enero de 1962; Informe Davignon, 27 de octubre de 1970; Comunicado final
de la Conferencia de los Jefes de Estado o de Gobierno de la Comunidad, núm. 1,
París, 22-23 de octubre de 1972 ; Declaraci6n de Identidad Europea, 15 de diciembre de 1973. Sobre esta cuestión pueden consultarse, entre la amplia bibliografía:
TRUJOL, Antonio, La Integraci6n Europea, Idea y Realidad, Editorial Tecnos, Madrid. GARIUotrEs, J. y A.; Anmao, José M.; MELcHOR DE LAS HERAs, A. y VEoA
PEN1ce.u, M., La participación de España en las Comunidailes Europeas, Editorial
Tecnos, Madrid; José L. Iglesias, Comunidad Económica Europea: razones y ejemplos de los obstáculos para la admisión de España, Madrid, 1972; SotDATO, P. y VAN•
DERSANDEN, G., L'admission dans la C. E. E., Cahiers de D. E., 1968; Mariano
Aguilar ·avarro: Integración europea y competencia doméstica, Anuario del Instituto-Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, núm. 4, Madrid, 1973, pp.
108, 116-119 y 123; PuENTE Eomo, José, Algunas consideraciones en torno al principio de annonfa institucional en las organizaciones europaas con especial referencia
al Derecho Español, Revista Española de Derecho Internacional, vol. XXI, núm. 3,
1~68; FRAoA IIUBAB.NE, Manuel, Forma polttica de la Umdad Europea, Arbor, ReVuta General de Investigación y Cultura, t LIII, núm. 201-202, Madrid, 1962, pp.
38-40; TOllR.Es BEllNÁR.OEt, Santiago, La participaei6n de España en la organización
earoJ&gt;ea, dificultades, realizaciones y posibilidades, Política Internacional, núm. 35,
~ebre':° de 1958, Madrid, pp. 13-16, 32-33; CONSTA TINESCO, Leonti.n, Problemas
1•ríd"os de la incorJ&gt;oracwn de lo.s nuevos Estados Miembros de las Comunidades
B~ropeas, Las condiciones políticas, Derecho de la Integración, núm. 13, Buenos
Aires, p. 89.

455

�y genérica, de complejo contenido explicativo, pero que pone de manifiesto la
variedad indefinida de fórmulas que caben en ella.

cia, Turquía y Malta), o puede limitarse a materias comerciales ( casos de
Túnez y Marruecos) .

El Estado asociado no es un miembro de la Comunidad, pero es más
que µn tercer Estado.10

Otra fórmula de asociación es aquella prevista para los países y territorios
de ultramar (arts. 3 K, 131, 132, 133, 134, 135, 136 y 227.3) que mantenían
con Bélgica, Francia, Italia y los Países Bajos "relaciones particulares", eufemismo destinado a caracterizar la situación colonial existente en 1957. El
fin de esta fórmula de asociación es la promoción del desarrollo económico
y social de los paises y territorios y el establecimiento de relaciones económicas
estrechas entre ellos y la Comunidad en su conjunto ( art. 131, inciso 2) .1•
Los Estados asociados dentro de esta fórmula a diferencia del primero de los
casos de la fórmula anterior, no pueden llegar a ser miembros de la Comunidad por no ser europeos (artículo 23 7) . Estos acuerdos establecieron entre
los países firmantes y la C.E.E. zonas de libre comercio. ·

De todos modos, la asociación se distingue del acuerdo comercial por su
carácter global, porque intenta regular la totalidad de los intercambios de
productos entre el Estado asociado y la Comunidad. 11
El artículo 228 establece, como ya hemos visto, con carácter general, el
proceso de negociación y conclusión de estos acuerdos. En el caso de los
acuerdos de asociación, el artículo 238 precisa que la conclusión se efectúa
por el Consejo que debe pronunciarse por unanimidad, luego de haber consultado a la Asamblea. La negociación -según lo dispuesto en el artículo
228- se hace por la Comisión.
Una primera fórmula de asociación es aquella genérica prevista en el
artículo 238 del Tratado de Roma. Puede incluir un tipo elaborado en función de una perspectiva precisa: la futura adhesión del Estado asociado a
la Comunidad ( casos de Grecia y Turquía) 11 o puede redactarse en una
perspectiva diferente. 13 Puede establecer una Unión Aduanera ( casos de GreV10NES, D., L'association des états africains et Malgache á la C. E. E., Librairie
Armand Collin, París, 1970, p. 12.
u K.Iss, Allexandre-Charles, Quelquis réflexions sur l'Association d'états européenes
aux Communautés européenes, Estudios de Derecho Internacional Público y Privado,
Homenaje al Profesor Luis Sela Sempil, t. 1, Oviedo, 1970, p. 434; ANANIADEs, L. C.,
L'Association aux Communautés européenes, Libraire Générale de Droit et Jurisprudence, París, 1976; COLLIARD ET MANIN, C. A., L'.A.ssociation a la C. E. E ., Jurisclasseur de Droit In temational, fase. 164 C, 1973; PINTO, Roger, Les organisations
européenes, Payot, París, 1963; LucHAIRE, F., Les associations a la CommunauU
Economique Européene, Recueil des Cours, Académie de Droit International, La
Haye, 1975.
i: Acuerdo con Grecia del 9 de julio de 1961; VAROUXAKis, S., La nature juridique
de l'association entre la Crece et la C. E. E., Revue du Marché Commun, núm. 75,
1964; Acuerdo con Turquía del 12 de septiembre de 1963.
11 Acuerdo con
igeria de julio de 1966; Acuerdo con África del Este, Arusha,
24 de septiembre de 1969; Acuerdo con Marruecos, 31 de mano de 1969; Acuerdo
con Túnez, 28 de marzo de 1969; Acuerdo con Malta, 4 de diciembre de 1970
Ver V10NEs, Daniel, La clause de la nation la plus favorisée et sa pratique contem•
poraine Problemes prosls par la Communauté Economique Européene, Recueil des
Cours, Academie de Droit Internacional, La Haye, 1970, II, pp. 312-314 y 316,
nota 14a.
10

...

1 '

456

U na tercera posibilidad -la primera y la segunda son la adhesión y la
asociación- es la de los acuerdos comerciales, que están previstos en los
artículos 111, 112, 113 y 114 del Tratado de Roma.
Estos acuerdos en su compleja variedad, pueden ser de tipo preferencial u
o tratarse de acuerdos comerciales no preferenciales,16 pueden estar referidos
a países europeos, que por el hecho de serlo tienen la capacidad de encarar
su evolución hacia otras fórmµlas que puedan llegar a la adhesión (art.
237) o países mediterráneos frente a los cuales la Comunidad sigue una
política especial 17 o con países situados en otros continentes.18
Pese a la variedad que pueden adoptar estos acuerdos comerciales, a su
• Convenciones de Yaoundé de 20 de julio de 1963 y de 29 de julio de 1969.
Esta última expiró junto con la de Arusha el 31 de enero de 1975. Ver: DELOR?,rn,
Nicole, L'Association des 2tats Africains et Malgache á la Communauté Economique
Eutopéene, Librairie Géoerale de Droit Internacional, París, 1972; VtoNEs, Daniel,
L'Msociation des 2tats Af,icains et Malgache a la C. E. E.; cit.
• Por ejemplo, el A.cuerdo con España, el 2o. Acuerdo con Israel, el Acuerdo
con la República Árabe de Egipto, el 2o. Acuerdo con el Líbano, los Acuerdos con
Argelia, Austria, Portugal, Suiza, Suecia, Finlandia.
• Primer Acuerdo con el Líbano; Acuerdos con Irán, Yugoslavia, India, Brasil,
Argentina, Uruguay, México, etc.
" VIONEs, Daniel, La clause, cit., p. 316; J. B., Engagement mediterranéen d, la
Communauté Economique Européene, Revue du Marché Commu.n, mars 1970, núm.
131. El Acuerdo Preferencial con España, en su Preámbulo, se refiere al deseo de la
C.E.E. "de desarrollar sus relaciones económicas y comerciales con los países ribereños
de la cuenca del Mediterráneo" y "Las medidas transitorias y adaptaciones al acuerdo
existente entre España y la Comunidad Económica Europea, contenidas en el docu-

457

�diferente contenido y a sus diversas posibilidades de evoluci6n hacia otras
fórmulas, todos ellos, dirigidos a obtener "la coordinación de las relaciones
comerciales de los países miembros con terceros países", se caracterizan por
el hecho de que el Estado contratante con la Comunidad, continúa siendo
frente a ésta un tercer Estado, ajeno a la estructura comunitaria. 19

· El proceso de negociaci6n y conclusión de estos acuerdos varía según los
diferentes casos, en la forma regulada por los artículos 111, 112, 113 y 114,
normas que, dentro del marco procesal general establecido por el artículo
228, fijan según las diversas situaciones, las formas de actuar de la Comisión
y del Consejo.
13. El 15 de julio de 1975 se firmó en Bruselas el Acuerdo Comercial
entre México y la CEE.~º Hasta el momento de escribir estas líneas no ha
sido ratificado por México.
Los contactos exploratorios para este Acuerdo se iniciaron en abril de
1973, durante la visita del Pre idente Echeverría a Bruselas. En octubre
de 1974 la Comisión de la CEE pidió oficialmente al Consejo autorización
para realizar las negociaciones, las que, celebradas especialmente durante
]os meses de abril y junio de 1975, permitieron llegar a un Acuerdo que,
iniciado en junio de ese año, fue firmado el 15 de julio de 1975.
El interés de México en la celebración de este Acuerdo radicó en el deseo

t

M

mento firmado en Bruselas el 29 de enero de 1973, hacen referencia al objetivo de
negociar con España un nuevo acuerdo "en el marco de un enfoque global de las
relaciones entre la Comunidad y los países mediterráneos. .. ".
u La Convención de Lomé fue firmada el 28 de febrero de 1975, luego de la
expiración de laa Convenciones de Yaoundé y Arusha el 31 de enero de 1975 por
los países africanos, partes en ambas convenciones, así como otros países af~canos del
Caribe y del Pacífico y la C.E.E. y sus Estados miembros. Esta Convención, c~ruecuencia en cierta forma del tratado de adhesión del Reino Unido a la Comuruda~
del 22 de enero de 1972, establece una nueva fórmula de acuerdo, que no es JU
una simple cooperación ni estrictamente una asociación (ScamPPHANN, Charles,
Hiitoire d'u.ne negociation et d'une Conve11tion, Le Courrier, núm. 31, Do ier Lo~
Mars 1975, pág. 3 ; WlS SINO, E., Vers de nou.velles relations economiques, op. cit.),
Se trata de un acuerdo novedoso, con un contenido diferente, con fórmulas preferenciales y de cooperación muy evolucionadas.
.
u VlONES, Daniel, L'A.ssociation des 2tats A.fricains et Malgach, a la C.E.E., cil.,
p. 12; GRos EsPIELL, Héctor, La dause de la nation la plus favorisée, la CommunavU
Economique Européene et l'aide aux pays en voie de developpement, Revue du
Marché Co=un, núm. 148, novembre 1971, pp. 411--421.
.. El texto en Communautés Européenes, Le Corueil, S/1002 1/ 75 (Comer.
289, rev. 1).

458

de alcanzar por medio de él tres objetivos fundamentales: "reducir el déficit de su balanza comercial con la Comunidad, que es, en la actualidad,
de unos 400 millones de dólares, fomentando sus exportaciones a los Nueve";
"reducir su dependencia económica con respecto a los Estados Unidos (2/3
del comercio exterior se realizan con los Estados Unidos, de donde procede
el 80 por 100 de las inversiones extranjeras)", y "sentar sus relaciones con la
Comunidad sobre bases más conformes con las reivindicaciones del Tercer
Mundo". 21
Este Acuerdo se diferencia de los acuerdos llamados "clásicos" que se habían celebrado con Argentina, Uruguay y Brasil. Sigue el camino del firmado
por la CEE en la India en 1973. Se trata de un acuerdo comercial no preferencial, pero que supera el tipo de mero acuerdo comercial, para constituir
un nuevo modelo de acuerdo de cooperación comercial y económica en todos
los sectores que presenten un interés para las Partes, que tienen en cuenta la
situación de México en cuanto país en desarrollo y la Convenci6n de Lomé
firmada pocos meses antes, en febrero de 1973.22
El Acuerdo se abre con un Preámbulo que contiene, además de frases
contenidas en los otros tres celebrados con países latinoamericanos, elementos
distintos y que señala novedosamente que " una política comercial basada
en la cooperación constituye un instrumento eficaz para fomentar el dei;arrollo de las relaciones económicas internacionales", reiterando "la voluntad
común de contribuir a la instauración de una nueva fase de cooperación
económica internacional y de facilitar el desarrollo de sus recursos humanos
y materiales respectivos, basado en Ja libertad, la igualdad y la justicia".
El Acuerdo contiene un artículo 1, que no tiene equivalente en los de Argentina, Uruguay Brasil, en el que se establece que Jas dos Partes "están decididas a desarrollar su intercambio comercial para su beneficio mutuo, para lo
cual establecerán y promoverán una cooperación comercial y económica en
todos lo sectores de interés para ambas Partes, a fin de contribuir a su progreso económico y social y al equilibrio de sus intercambios recíprocos al nivel
11 La Comunidad y la América Latina, Las relaciones con México, Comunidad Europea, Año XI, núm. 118, junio de 1975, pág. 9.
,. Discurso del Secretario de Relacion.es Exteriores de México, Lic. Emilio O. Rabasa,
el 15 de julio de 1975: Camilo Cembrero : Importante acuerdo con México, Comunidad Europea, Año XI, número 119, julio de 1975 ¡ Roberto Dávila Górnez Palacio:
El Acuerdo entre México y la Comunidad Económica Europea, Comercio Exterior,
vol. 25, núm. 6, México junio de 1975 ; Conferencia de Pren.a de1 Secretario de Industria y Comercio de México, Lic. José Campillo Sáinz, el Acuerdo con la C.E.E.,
rebasa el ámbito comercial, El Nacional, México, 14 de junio de 1975.

459

�más elevado posible, teniendo en cuenta la situación especial de México como
país en desarrollo".
El artículo 2 por el cual !léxico y la CEE se conced n en sus relaciones
comerciales el trato de la nación más fa orecida, es similar al artículo 1 de
los Acuerdos con Argentina, Uruguay y Brasil.

Sin embargo, hay una diíerencia muy importante y significativa. El.párrafo
2 que establece las excepciones a la aplicación del trato de la nación más
f~vorecida, concuerda con los tres Acuerdos anterior _en 13:5 Ietras a), b) Yc),
pero contiene la previsión de otras dos situaciones no mclu~das en estos _Acuerdos. Se trata de casos en que ventajas otorgadas por México no se_ extienden,
por aplicación del trato de la nación más favore~da a 1~ Comurudad. Estos
casos son: I) "Ventajas que México otorgue a. ciertos pruses. de acuerdo con
el protocolo relativo a las negociaciones comeroales entre pai.ses en desarrollo
en el marco del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio", y II) "Otras
' · a cua lquier
· pais
' o grupo de
ventajas otorgadas o por otorgarse por Mexico
países de América Latina y del Caribe".
Estas situaciones previstas en el Acuerdo entre México y la CEE, mu stra~
no sólo Ja modernidad de este texto, sino la solidaridad que pone, d ro~mfiesto para con los otros países en desarrollo en general y para los paises latinoamericanos en particular.
Por Jo demás, debe destacarse qu la pr visión del trat~ de la nación más
favorecida en este Acuerdo tiene una significación csp cial. En efe~to, Argentina Uruguay y Brasil, y los países miembros de la CEE, por ser M1 mbros
del Ac~crdo Gen ral de Aranceles y Comercio ya se habían otorgado este
· to en Vll'
· tud de lo dispuesto en el artículo 1 del GATT.
En
ambio,
tanuen
•
•
en el caso de México, que no es Miembro del G TT,
aplicaci~n de e te
tratanúento a sus relaciones comerciales con la Comurudad, co~stituye p_or
su carácter multilateral y general&gt; un elem nto nuev~ Y de suma 1mpor~ncia~
Por tanto, eJ tratamiento de la nación más favorecida por la Comurudad
México posee una importancia que no tiene en los otros tres Acuerdos Y constituye un beneficio nuevo y real para México. Mé~co sólo poseí~ cuatro
Acuerdos bilaterales vigentes e tableciendo el tratamiento de la nac16n más
favorecida con países actualmente Miembros de la CEE lo que aum nta el
interés de la cláusula del Acuerdo con la Comunidad que tablece te tratamiento con carácter general. 23

U:ª"

!ª

1

!ii

a Converuo
· con Italia, firmado el 15 de ·eptiembrc de 1949 (artículo 1-3);
Conve•
1•
eido
nfo con los Países Bajos, fumado el 27 de enero de 1950 (artículos 1- t , cu

•,

460

México es también parte en la Asociación Latinoamericana de Libre omercio y por ende la misma cuestión respecto del artículo 18 del Tratado de
Montevideo que establece el tratamiento de la nación más favorecida, a que
hicimos referencia al estudiar los Acuerdos de Argentina Uruguay y Brasil,
se plantea a su respecto.

Las Partes, por el artículo 3, se comprometen a promover al nivel más alto
posible el desarrollo y la diversificación de su intercambio reciproco y se
obligan a desarrollar su cooperación económica&gt; cuando esté vinculada a1 intercambio comercial ( art. 4). e adoptan, asimismo&gt; las medidas requeridas
para comenzar el proceso de aplicación de los artículos 3 y 4 (art. 5) . Estas
normas no tienen equivalentes dentro de los otros tres Acuerdos.
e crea una Comisión Mixta para vigilar el buen funcionamiento del Acuerdo y fonnular recomendaoion . El Acuerdo prevé la integración y forma de
funcionamiento de la Comisión (art. 6) y enumera, a título de ejemplo, sw
competencias (art. 7) . Estas competencias no sólo reproducen las incluidas
en los otros tres Acuerdos, sino que además incluyen aquellas que son la conlCCUencia necesaria de las caracterísúcas propias que este Acuerdo posee.
El articulo 9 relativo a la sustitución de la disposiciones de los acuerdos
anteriores cel brados entre México y los Estados Miembros de la CEE, incompatibles e idénticas con las de este Acuerdo, es igual al 6 del Acuerdo con la
Argentina, al 6 del Acuerdo con ruguay y al 8 d l Acuerdo con Brasil Se
aplica a los Convenios o Acuerdos que hemos citado en la nota No. 52 de
Italia, Francia, Países Bajos y Unión Belgo-Luxemburguesa.
El artículo 10, referente al ámbito espacial de aplicación del Acuerdo, coincide textualmente con el artículo 9 del Acuerdo con Brasil y se diferencia
del artículo 7 de los Acuerdos con Argentina y Uruguay, en la forma que ya
hemos indicado al tucliar el texto brasileño.
El artículo 8, qu no tiene equivalente en los otros tres Acuerdos, det.ermina
que este Convenio no se contrapone a ciertas prohibiciones o restricciones a la
importación, exportación o tránsito, que se enumeran, con la condición de
que no constituyan un medio de discriminaci6n arbitraria ni una restricción
simulada en los intercambios entre las Partes Contratant . Se trata de una
Comercial con la Unión Bclgo-Luxemburgucsa, firmado el 16 de septiembre de 1950
(artícu!OJ 1-5); Acuerdo Comercial con Francia, .firmado el 29 de noviembre de 1951
(artículos 1-6) Tratados Bilaterales de los Estados Unidos Mexicanos, Secretaria de
Relacione, Exteriores, Tlatelolco, 1979. Todos estos acuerdos entraron en vigencia
como COllJeCuencla del canje de ratificaciones por las Parles.

461

�norma que tiene su fuente en los Convenios o Acuerdos de México con Francia (artículo 7), con la Unión Belga-Luxemburguesa (art. 6), con los Países
Bajos (art. VI) e Italia (art. 6). Estas normas serán sustituidas por el artículo 8 del Acuerdo, según lo dispuesto en su articulo 9.

venio de Coperación" con el Consejo de Ayuda Mutua Económica (COMECON) . Aunque no entra en los límites de este estudio analizar este Convenio
es interesante señalar la trascendencia política que significa la fuma simultán~
de estos dos textos.

Se determina que el anexo forma parte del Acuerdo ( artículo 11) . Este
artículo es igual a sus equivalentes en los otros tres.

V

En cuanto a la entrada en vigencia ( art. 12, párrafo 1), el régimen es el
mismo que el establecido en los Acuerdos con Uruguay (art. 9) y con Brasil
( art. 11) , difiriendo en la fonna ya estudiada del de Argentina ( art. 9) .
Su duración será de cinco años (art. 12, 2), mientras que la duración de
los otros es de tres años.
Si ninguna Parte lo denuncia seis meses antes de su expiración, se prorro-

gará anualmente (art. 12 2). Es un régimen similar al de los Acuerdos de
Brasil y Uruguay (artículos 11, 2 y 9, 2), con la única diferencia de que en
estos dos casos el plazo es de tres meses. Se diferencia del de Argentina, en que
éste, para ser prorrogado, requiere la expresión formal del común acuerdo de
las ,Partes (art. 9, 2).
El Acuerdo comporta un Anexo.
El Anexo contiene una declaración común relativa al artículo 6, que al
tratar lo referente a la acción de la Comisión Mixta, regula especialmente
lo referente a la cooperación para el desarrollo económico de México.
Asimismo el Anexo incluye una Declaración de la Comunidad relativa al
istema General de Preferencias, que coincide, en términos generales, con la
Declaración No. 1 de la Comunidad contenida en el Anexo Ill del Acuerdo
de Brasil, con la Declaración o. 2 de la Comunidad incluida en el Anexo
II del Acuerdo con el Uruguay y con la Declaración No. 3 de la Comunidad
que se encuentra en el Anexo II del Acuerdo con Argentina. Se ha tenido
el acierto de no incluir una Declaración correlativa de México, sobre la posibilidad de que se estudie la concesión de arreglos tarifarios de productos que
interesan a la Comunidad, del tipo de la Declaración No. 1 del Uruguay del
Anexo II del Acuerdo del Uruguay, de la Declaración No. 1 de la Argentina del Anexo 11 del Acuerdo de la Argentina y de la Declaración No. l
del Brasil del Anexo III del Acuerdo del Brasil, a que nos referimos al es-

tudiar el texto uruguayo.
México es el único país hispano-luso-americano que ha firmado un Acuerdo con 1a CEE y, casi simultáneamenter el 13 de agosto de 1975, otro "Con•

462

14. Estos Acuerdos celebrados por los países iberoamericanos con la CEE
no han sido concebidos, en g_eneral, tomando en cuenta la necesidad de una
coordinación negociadora para llegar a fórmulas más o menos similares en
cuanto a los derechos y obligaciones entre la CEE y los países americanos
pactantes, que contribuyan a instrumentar una acción común en materia comercial y una cooperación económica que tuviera en cuenta la inserción de
nuestra América en el mundo de los países en desarrollo.

En cuanto a los Acuerdos de Portugal y España, han olvidado, o no han
considerado en toda su proyección, la realidad de las vinculaciones entre los
países hispano-luso-americanos y los Estados de la Península Ibérica y Jo que
podría hacerse para lograr la coordinación de las políticas comerciales entre
ellos y la CEE, teniendo en cuenta y respetando las diferencias que resultan
de la inclusión de unos Estados en el Continente Americano y su actuación
dentro de los países en desarrollo, la condición europea de los otros dos y la
situación jurídica, actual y futura, de ellos con respecto a la Comunidad.
. No es aventurado pensar que España, y en cierta forma Portugal, pueden
~ar un papel altamente interesante como vínculo entre los países füeroaroencanos Y la CEE y como platafonna de reexportación, siendo posible, quizá1
llegar basta encararse la posibilidad de creación de una zona de libre comercio
entre los países iberoamericanos, la ALALC y España e incluso Portugal. u

VI
CO CLUSIONES

7

U~ Los acu rdos co~erciales firmados por España, Portugal, Argentina,
guay, Brasil y México con Ja CEE, poseen una naturaleza jurídica y un
: Ramón Tamanes, Alejandro M agro y Manuel Guash: Las relaciones entre Ese Iberoamúica, Hac.ia
· un coten d"umento
·
global, en Seminario de América La-

pana

463

�contenido diverso, que responde al distinto tipo de relaciones posibles entre
los dos países europeos citados y los otros cuatro americanos con la CEE.
b) La existencia actual y el contenido de estos seis instrumentos internacionales, bastan para demostrar el interés y la importancia de los Acuerdos de
los países hispano-americanos con la CEE.
c) Es posible y d~seable que otros países iberoamericanos, además de los
cuatro antes citados, concluyan en el futuro acuerdos comerciales con la CEE.
d) Es de esperar que tanto la renegociación de los Acuerdos vigentes; como
la negociación de Acuerdos futuros, se haga teniendo en cuenta la necesidad
de considerar y defender los intereses económicos globales de nuestros países y
sus ineludibles vínculos con los demás países en vías de desarrollo.
e) Estos Acuerdos deben traducirse en obligaciones concretas para la Comunidad, dirigidas a fomentar el comercio recíproco e impulsar el desarrollo
económico, saliendo de enunciados vagos y genéricos que no constituyen sino
manifestaciones no exigibles de buena voluntad eventual.

f) Es preciso encarar la coordinación entre los Acuerdos actuales y futuros
de los Estados americanos con la CEE y los Acuerdos de ésta con Portugal
y España.
g) La evolución posible, aunque condicionada por causas políticas cuyo
proceso no puede hoy preverse, de estos dos Acuerdos no debe impedir, sino
que por el contrario, obliga, a pensar en fórmulas que tengan en cuenta 1a
especial naturaleza de las relaciones entre los países de la Comunidad HispanoLus0-Americana y la necesidad de traducir normativamente este extremo en
los futuros Acuerdos que España y Portugal negocien con la CEE.

tina y España, Bases ·comunes para el incremento de las relaciones comerciales, financieras y de cooperación ~cnica, Ediciones Mundo Hispánico, Madrid, 1969.

•,

464

LA GENERATIVIDAD

DE LAS PALABRAS
F. R

DELGADO MARTÍNEZ

Doctorado en Derecho, Diplomado en
Filosofia, Bachiller en Filologia
Clásica.

SE ENTIENDE GENERALMENTE por generatividad la capacidad de generar. Ge◄
nerar en cambio es una palabra que se origina en Género; de donde generar
significa la acción de género. Es evidente la incorrección de esta frase; sin embargo nos ayuda a percibir claramente cuál es la idea de generar, o sea "hacer
género"; lo cual equivale al sentido usado de "engendrar", "producir"; es
decir hacer un semejante a sí mismo. Esto se entiende, como es evidente, en
primer término, del nacimiento de los hijos de los padres, del engendrar hijos;
sin embargo también se entiende de las palabras, aunque rro conste claramente
si engendrar sea primeramente propio de las palabras y luego de los seres
humanos o viceversa, primero de] engendrar hijos y luego de las palabras.
Este hecho nos consta por ejemplo en el verbo latino en su tercera persona del
singular, fertur, que tiene a la vez el significado de "se cuenta", "se dice"
y también de "es engendrado", "es producido" aunque no se use en este
último sentido si no es raras veces.
De este modo las palabras reciben el atributo de engendrar, producir, "generar" o "hacer semejante a sí mismo". No tocia palabt¡:¡. es evidentemente
generativa; si bien observamos el lenguaje de los animales que hablan, como
los loros, no consta claramente que sea "generativo"; no tanto porque sean palabras repetidas de las ya oídas a las personas; cuanto porque las palabras
de un loro no son tales que "hagan semejante a sí mismo". Igual problema
se puede plantear al hablar de las grabaciones magnetofónicas, radiofónicas
o televisivas o mejor radiovisivas. Estos problemas no nos interesan por ahora;
además de que suponen estudios complicados -sólo posibles de hacer en laboratorios expresamente preparador- para descubrir la influencia tanto cons-

465
J,umaniw-30

�ciente como inconsciente en el radiovidente o televidente1 en orden a dete~minar la bondad o la maldad o capacidad de dañar ~e los ap rato tele a:..
diovisivos y luego secundariam ote el contenido de los p~am '
S1vos o ra
.
d terminar en
en cuanto pudieran ser generativos. No nos interesa en s~ _caso e
.
su con. unto el fenómeno humano y cultural de la edición de ~ libro o
J
d e R a d"1ov1. 1'6n o de Televisión , como olemos •decir
nosotros,
de un programa
•
erativo de lore y apreciamientos
en cuanto pued a ser gen
.
, )' cntenos;í ya que
J
. almente upondría hacer un e tudio largo y tedio o. Bast nos con orm_u ar
tgu
, que ersar nuestra r flexión:
l
ta básica en torno a la cual ten dna
.,
a pregun
ás d
ba 'ón o reprodu ion de
. Puede la p rsona aprend 'r tanto o m
e una gra
.
O
fa voz humana; uanto d escuchar la misma oz humana ~,~en~e?
odo: ¿La generati"idad de las palabras es una cualidad u1tn~ca
d tr
o o ro
l . taxis d l IDlSmaJ
al sonido mismo y contextura de cada palab~ o a a sm
e as
rdaalabras o supone el ser producidas por el IIUSlllO ser humano para ser ~
pderamente
' genera o·vas o sea para que verdaderament se
. . aprenda medtante
d
Jlas. o uizá de la exactitud de los apara ti vos r productivos de la voz y e
~as ¡ctit~de humanas dep oda su generatividad? ~osotros por lo pronto y
por todas las anteriores razones nos ceñimos en estas hn as al er humano y no
a los animal que hablan; ni tampoco a los aparatos r productores de la v01.
y de las actitudes humanas como la radiovisi6n.

Una caracter'istica propia del lenguaje humano es el ser "inventado"; es de:
cir es producido adaptándolo a las necesidades que se le pre n~n. Aqw
rescindimos de las repeticiones colectivas que se someten a ~etermm~~ CS:
p
fi"
q",e reciben por su periodicidad un carácter ntual y religioso,
quemas JOS Y ~
, t
· do la
lema
no
lo mencionaremos especialmente en este artícu o, sien
t rob
es e P
· · temente
razón el que son reproducidos por seres humanos, cons1gw:°
, . la generatividad de las palabras no tiene ningún elemento extrano a s1 misma que
pudiera relativizar su naturaleza.

1 1

El término "inventar el lenguaje" es actualmente usado ~por todos los fil6entiende primariamente en l sentido de adaptar y
lin ... tas
1 os y
gws
Y
1 · di 'd h ano·
adecuar la palabras a las necesidades que experirnent~ e m vt uo um ~
"dades pueden ser instintivas y en este seno.do nos acercamos ~

esas necesi

· ·d d

generatividad de las palabras en ?':°eral. Toda generabvt a

pero no toda invención es generativtdad.

·

e16n·

e mven

'

.

. "d a d d e las pa Ia b ras.? En general. podríamos
deca
¿ Qué es pues la generabvt
, .smo"
que es "la capacidad de las palabras para producir un seme1ante a Sl mi
•
.
·
Las palabras tienen en pnroer
lugar una substan oa

esencia ' que enconi en
abra
misma
verbum
o
verba
en
latín;
logo
la
Pal
resad
tramos exp
a por

466

0

griego; wort o woerter en alemán; word en inglé : parola en italiano; mot
en francés. De todas estas palabras aparece claro que el ignificado común de
toda! ellas es spiraculum, "espiral de vaho ' salidas d la boca, como nubes
de rocío o sea piraciones de ,ida (o sea spiraculum vitae).

Toda palabra tiene un ontenido consciente; es de ir. del cual está enterado tanto el que habla como el que escucha. E te sentido es comprendido
por la referencia convencional a un objeto d terminado ea objetivo, sea subjeti o. Sin embargo este enterarse y estar consciente del contenido de las
palabras, ya ncierra en sí mismo una fuerza generativa que podemos explicar
de este modo: la conciencia hace referencia directa a un ' venir juntos o juntarse para dividir o cortar algo"
decir "al juntarse para comer". En toda
comida o banquete se crea una conciencia y al mismo tiempo un lenguaje; una serie de expresiones fonéticas, llamadas palabras, wo-rds en inglés;
woerter en alemán. Es decir, con el mismo movimiento en el cuál se come,
se va a hablar después; precisamente el lenguaje en lo niños p queños comienza a existir teniendo como contenido la acción de mamar o beber. Más
aún1 la lengua significa eso: el toparse el músculo llamado lengua con los
dientes; ya que la palabra lengua viene de la raíz que significa paladear o
saborear1 lo cual consiste precisamente en limpiar el alimento de los dientes
una vez que se ha dividido con estos. Explica la palabra conciencia la referencia a las expresiones "partir el pan"; "compartir el pan"; "partir el pastel";
etc., etc. Como es evidente, cuando se come e hacen exactamente los mismos ademanes que cuando se parte el alimento; con los dientes se parte
el alimento que se ha tomado ( cortado o partido) y con la lengua se cataloga
su sabor, bondad, etc. De aquí también el contenido psicofilológico de "darse
cuenta"; "tener razón" y otras expresiones semejantes. La cuenta y la raz6n
es la medida de la parte que se corta o se separa para sí mismo o para otro
de los que "se han juntado''¡ de los que "han comido" ( nótese la relación
casual o no de la palabra española comer con el verbo inglés to come y con
el verbo alemán zu kommen) . tsta es igualmente la base psicofilológica de las
palabras "madre' , matemáticas y otras semejantes. En el lenguaje tenemos
la repetición d lo mismos sistemas y mecani mos usados para comer; repetidos mediante una síntesis vital y consiguientemente en orden y para bien
del individuo mismo que habla. e repiten por tanto para indicar la necesidad
de alimento o para repetir una situación afectiva o emotiva desarrollada en
torno a la acción de alimentarse, es decir para satisfacer Wla necesidad de
"estar junto con" o "juntarse con'' o también "comer", etc., etc.

Con esto ya podemos darnos cuenta que el lenguaje es generativo; ya que

sirve para generar,

para "hacer otro semejante a sí mismo".

467

�Hacer otro "semejante a sí mismo" tiene por lo di ho hasta ahora un significado bien concreto y determinado, es decir 'repetir una situación afe tiva
0 emotiva mediante la repetición de un sistema o mecanismo o compl jo de
movimientos de la boca y de la faring hablando en eneral".
Diciéndolo de otro modo toda palabra tiene un ignificado convencional;
pero también un significado simbólico, es decir expresado al mismo tiempo que
ese significado convencional; el significado simbólico es el que es ~ ~ t e
generativo, por el mismo hecho de hablar expresa una ~ecesidad mstmtiva, Ja primera de las cuales es la referente a la misma serie de partes del
cuerpo puesta., en movimiento para hablar, com~ son la _boca, ~ len~a, loa
labios, la faringe, etc., iempre dentro de una sei:e ~e. realidades mtencionales,
dirigida! y originadas para el bien de todo el md1V1duo humano.

De t modo la g neratividad de las palabras
origina de la actividad
misma del organismo humano, que al exp~se ~ rba~e~~' crea otro ~mejante a sí mismo, repite vitalmente una situación m.suntiva de esencial
· portancia para la existencia del individuo humano; con lo cual logra
:cer un semejante a sí mismo, o sea, una actitud o _serie de ac~tudes de
sí propio y al mismo tiempo logra una reacción semeJante en qw~ lo es-cucha, ya que el oyente comprende lo dicho mediante 1~ refere~~ a una
necesidad común, como es la de alimentarse, tanto on alimento solido como
con alimento líquido, es decir mediante la referen ia al papá y a ~a mamó
en último termino mediante la referencia al movimiento de lo labio de la
~ . de la lengua, de la faringe, etc. La generatividad consiguientem':°te
es en un doble aspecto, con referencia al sujeto mismo que habla y al SUJeto
con quien se habla; en toda comuni ción verbal por ~to,_ en&lt;:°n~
sentidos o significados, uno de lo cuales es una ~m~caoón m~tlntlva,
, ·
te posible mediante la refer ncia a la expenenc1a de la vida huurucamen
·d d
· .:-ti·va&gt; mediante
la referencia a la vida instintiva o a las neces1
mana lDSLlll
·
'd a es
instintivas propias de todo individuo humano, dotado de cuerpo uru o _n~
sariamente a una alma racional, o en 1 peor de los caso a una expenen~
de 51 mismo, de )a cual no pued prescindir y mediante la cual determma
su propio destino.
La generatividad de las palabras hace referen~. en ~rimer término, a _lol
ecanismos sistemas o complejo usado para re 1b1r alunento, tanto ~qwdo
m
s6li"do' 0 también para rehacer una situaci6n afectiva y emotiva •
como
,
.
, .
d ·
· ti6
mejante a la cual se recibió alimento liqwdo º. solido, es ecir, ~
satisfechas sus necesidades de alimento líquido o s6lido, con lo cual ~
recibió seguridad y en un orden tan primitivo ~ o~ginal que al ~
tiempo recibió el sistema básico para toda comumcaoón humana posteri«

468

con aus sem jantes y con las cosas. in embargo, mediante la semejanza
de unos sistemas con otros, de unos mecanismos con otros, de unos complejos
con otros, de una serie de actitude con otras, el significado de ]as palabras,
su capacidad simbólica, su carácter generativo,
extiende igualmente a
todos ellos, acomodándose vitalmente a unos y luego a otro . eamos más
concretamente cómo:
La boca. Esta palabra es, en español, la que se u a para indicar I órgano
del h.1bla r también mediante el ual
alimenta el individuo humano.
Proviene de la palabra latina Buceo cuya raíz podría ser *Bue, que tiene
el significa.do de cavidad, de hueco d entrada, etc. Con este significado
general la palabra se puede aplicar a todas las partes del cu rpo que tienen
la forma de cavidad, de hueco y d entrada; así por ejemplo se habla de
boca del estómago (lo cual, por otra part , no deja de ser una tautología,
ya que boca y estómago vien n a ignificar lo mismo; stómago es derivado
de la palabra griega Stoma); buscando una aplicaci6n más vital del término,
encontramos que en ingl' la raíz Bue
encuentra en forma de Buck y en
alemán en forma d Bock, lo ual hace referen ia directa al Tragos griego
(de ahí tragedia) ; o
a la máscara que usaban los actores 'trágicos"
en la representación de las obra trágicas. El Tragos griego hace, por su
parte, referencia a la máscara que usaban Jo actores a la "persona" (sonare
pe,), hecha de piel de cabra o d cabrito. La palabra Cabra -o Cabrito-.
por su parte, tiene el significado de un animal que usa la boca para comer
de una manera singular, por antonomasia. De la misma raíz tenemos la
palabra Vagido, el lloriqueo de los niños aJ nacer · Vagido, en latín Vagitu ,
tiene su origen en Bue, igualm nt .

De la boca pasamos pues, a otras cavidadc del mismo organismo; sin
tmbargo, mediante la evolución de las palabras es decir no directam nte;
ya que de Boca Ucgamo a la angu tia, al dolor, a la aflicción, sentimiento
todos que ya no
r lacionan con la Boca, jno con e corazón, con el
pecho, con la entrarías ; pero d e te modo teniendo una ref rencia directa
a otras fun ion y 6rganos del cuerpo, qu guardan una mejan7,a con la
boca y todo los ro canismo y funcion a tivadas por la nec idad y satiafacci6n d la n
idad d alimento tanto sólido como liquido. De aquí
ya no es difícil pa ar a otras vidad d 1 u rpo, orno por ejemplo, )os
labios vaginales: 1 vago · etc., te. D t modo lo generati o d las palabras actúa continuamente
bre la persona misma que habla
obre la
J)Crlona a quien se habla.

La verdadera comunicación humana In que es válida

y soluciona

el pro469

J

�blema de la necesidad de contacto, de seguridad y autosuficiencia; la que es
básicamente el origen de la actividad social; del fenómeno Venir (to
come en inglés) y del fenómeno "juntarse" o estar juntos; la que hace
posible las iglesias y las asambleas; las comunidade y organizaciones; los
pueblos y las naciones; depende totalmente de esta cualidad llamada generatividad de las palabras, es decir de la capacidad de "hac r a uno emcjante a sí mismo".
Toda palabra por más que sea abstracto u significado y esté lejano de
la mente de quien habla el expresar una necesidad de alimento o de seguridad o de comunicación y contacto, dice relación n ce aria a la necesidad
instintiva de recibir alimento líquido o sólido. eamos un ejemplo: la palabra Ser. Esta palabra se usa sobre todo en Metafísica o en Ontología
para expresar al ente a lo contrapu to a la nada. Su significado es tan
abstracto que no es fácil encontrar la persona que pueda definirlo. Esta
palabra tan abstracta se dice en griego To einai · en francés Etre; en
italiano Essere; en alemán Zu Sein · en inglés To Be. Del estudio de
todas estas palabras encontramos que el significado común a todas ellas es la
misma que la de la palabra Madre. Es evidente la relación pues, de esta
palabra con la necesidad de alimento tanto líquido como sólido. Del mismo
modo encontramos que el niño succiona el alimento del pecho materno o
su ustitutivos. El niño recibe la esencia del pecho de su madre; ahora
bien, esencia es al mismo tiempo el sustantivo del verbo ser como es evidente.
Lo más abstracto consiguientemente tiene relación cuando
e,q&gt;resado en
palabras con la necesidad de alimento tanto liquido como sólido.
Aquí encontramos nuevamente la generafü,ídad de las palabras; la generatividad en este caso consiste en mover al que escucha mediante las palabras
que son como cla es que encierran en sí mismas las capacidades necesarias
para mover. Las palabras, digo son como claves en cifras que al pronunciarlas el que habla las inventa y emite¡ quien las recibe u oye las descw:"
y al hacerlo se mueve mediante ellos· llevan antes que nada un mensaJe
básico para ]as necesidades básicas d I individuo humano.
Lo generativo se e"'Presa en latín de modo semejante a como se expresa
la acción de hablar; como ya decíamos al principio. De este modo fertur
es "se habla"; lo cual es lo mismo a "ser engendrado"; ser generado · es
decir al Hablar e Hace uno semejante a sí mismo, hacer uno semejante 1
sí mismo, tanto en el que habla como en el que escucha.
Las palabras identifican al que habla con el que escucha y consigo :mismo,
La identificación es un proceso intelectual, yóico ( egol6gico) , mediante el

470

cual dos elementos o dos individuos --de los cuales uno es sujeto y otro objeto- se activan en su ser propio. La identificación por tanto no supone una
desaparición de un elemento y el engrandecimiento del otro elemento; sino
que ambo elementos, personas, egos, se mue en mutuamente en orden a su
propio ser y dentro de su propio ser. La gcneratividad es también por esta
razón un proceso de identificación ya que con las palabras tanto el que
habla como el que escucha "hace un semejante a sí mismo.,, es decir "hace
una identidad·'.
Esta cualidad de la generatividad de las palabras no siempre es bien
aceptada; de alú las épocas de la humanidad en las cuales masivamente
se pensaba en el silencio como la alternativa más necesaria para oponerse
a las palabras, a la opinión, a la calumnia, a los efectos dcsa trosas o onsiderados como tales del uso de la lengua. Sería interminable I traer a
cuento, aun brevemente, la cantidad de escritos antiguos y modernos sobre
la disciplina de la lengua, sobre Ja asccsis que el bien hablar exige; además
de los tratados sobre gramática y literatura; sobre retórica y oratoria.

Es además interesante la erie de xpresiones e.xj tentes en torno a ]as
palabras, a la palabra, como alimento obre todo cuando se trata de predicar, enseñar, hablar en público, escribir, comunicarse masivamente. e le
llama "pasto para el alma' ; "alimento del espíritu", etc., etc. Con los medios
de comunicación de masas, este aspecto parece haberse perdido y el espectador en el cine, o el radiovidente, se siente más bien inclinado a comer
golosinas cuando ve una película o su programa favorito de televisión o
radiovisión.

De la capacidad generativa de las palabras se ha aprovechado siempre
la humanidad para hacer el bien al ser humano, y así como se abomina
de las palabras, igualmente se las bendice cuando son portadoras de paz, de
tranquilidad de Juz y de armonía. Cuando de un modo sist mático se u an
las palabras para hacer bien al individuo se originan las técnicas de la
palabra -entre las cuales se encuentra sobre todo 1a Psicoterapia verbal
Y otras semejantes- con las cuales, mediante las palabras, se cura a la
persona sus enfermedades y debilidades. Tal técnica es posible mediante
la cualidad de las palabras llamada generatividad.
Otro elemento que se desarrolla mediante las palabras es lo que podríamos
llamar la supervivencia del "semejante a sí mismo ', en quien habla y principalmente, en quien escucha. Puesto que las palabras "hacen un semejante a
si mismo", la persona que habla comienza a vivir mediante su semejante en la
persona que escucha. De este hecho se deduce que las palabras nos conducen

471

�al conocimiento no sólo del ignificado convencional de las palabras, sino
también de la personalidad o persona que dice las palabra o habla. .~ te
conocimiento es po ible gracias al "uno semejante a sí mismo" que e ongma
en la persona que escucha u o ,e las palabras. Más ~múnmente te fenóm no
expresa diciendo que
forma el oy nte una una en d la-~ _na
qu habla. E a im en s vital, e d cir, no s estática tampoco ftJ : smo
que ,-iv iguiendo la vida cl la persona oy te, a tal grado qu no tve_ la
persona que habla jno la persona que scucha. Estos fenómenos ~ n ron 1go
una seri de probl mas p icológicos muy importantes y que se estudian cuando
e trata sobre el conocimiento o la capacidad de conocer. El problema más
importante es el problema de la pro ia indiv~dualidad,, qu: se ve amenazada
por el mismo hecho de encontrar a un
Jant en SJ _rrusmo; d . te conflicto se originan las llamada defensas gológi~as, ~ons1st~ntes ~~nente
en asegurar la propia personalidad frente a la mvasi6n o mtromL ton del semejante creado por las palabras en la persona que escucha.
El pr blema se ha e todavía más intrincado cuando la persona confunde •
quien le babia con una persona superior a sí mismo, a su padre o a su madre
0 alguna otra persona mayor en edad o en algun~ o algunos de 1~ aspectOI
de su vida. De este modo el oír exacerba los conflictos de personahdad. de la
propia individualidad y de la propia identidad. Aunque este f en6m_ no ~
entenderse también desde un punto de vista diferente, como alunentaci6n
de esas relaciones del individuo que oye; pero, el significado convencional
guiría siendo el mismo y únicamente sujeto a las modificacion
hechas
por el significado simbólico.
La ausencia de problemas upondría en I oy nt la a ptación d u supervivencia en la m ote o en la p rsona de las d más g ntes o d los demál
n general; dando de este modo parte de í mismo. a lo~ d ~ con los
ya de por sí mismo tiende a r pariente, uno, amigo, igual; ,el a u vez te~
dría que tar dispuesto a ten r n í mismo parte d_e los d ~as con 1 uaJcs
igualmente tiende a ser igual uno, s mejante, panente, arrugo.
La ausencia de e ta disposición a dar parte de í y recibir parl &lt;l l01
demás conduce a la onducta antisocial; a la condu ta d lictuosa
criminal~ a la conducta demente o a la locura·
decir, a la catatonia, a la
esqu~frenia o a la paranoia; a una detención del proceso. ~tal humano.
dentro del cual se encuentra la necesidad instintiva de parttopar, de trllcender a los demás el propio ser humano.
La generatividad de las palabras explica el porqué éstas han sido ~
en todas las religiones en sus rito ; en todas las culturas en sus monumentoli

472

y IObre todo en sus leyes y en su vida jurídica, ya que es el derecho el gestor

mú importante de la cultura, desde el momento que toda su fuerza se encuentra precisamente en el respeto a la ley, a las f 6nnulas en que la misma
se encuentra participada.
La generatividad d las palabras
igualmente fuente de magia y de poder
oculto; de los cuales en toda la historia se ha servido igualment la humanidad para hacer el bien y, como en todas las cosas, para hacer también el
mal. Las fórmulas mágicas, los ensalmos poderosos, no deben a otro ser su
fuena, sino a esta capacidad de las palabras llamada generatividad. El aspecto
más importante de este fenómeno de las palabras ulta ser su eficacia oculta, es decir simbólica· lo significado convencionalmente por las palabras, quizá
no pueda ser entendido por el oyente; pero el significado simbóli o será ciertamente captado o comprendido por 'l. A i se explica que una persona esté
atenta a lo que estamos diciendo y sin embargo no entienda lo que estamos

diciendo.

Tanto más
aleja el significado convencional de las palabras del significado simbólico, tanto menor es I número de personas que lo pueden comprender y entender y \-Ícevcrsa: tanto más el significado convencional
acerca
al significado simbólico, tanto mayor e el número d personas que Jo comprenden y lo enti nden. Esto explica el éxito de las grand obras de literatura que ya n su tiempo
tienden entre multitudes inmensas, sobre
todo despué d 1 invento de la imprenta; la misma explicación tienen en nu stros día

las películas cinematográficas vistas por millon de persona d •
todas las edades y de todas la culturas y capacidad . Ej mplos notabl son
Tiburón y La Guerra de las Galaxias. E cierto que en la cinematografía juega un papel muy importante la fotografía; sin embargo, la parte de los diálogos
es muy importante; además d que el pod r de simbolizar no es s6lo de las

palabru.
uestras reflex:ion sobre la generatividad d las palabras pu de on retizarsc más todavía, analizando su fica ia n la conducta mi ma del oy nt
ya que como hemo dicho la encratividad crea un semejante a sí mismo, primero en quien habla luego en quien CSC'Ucha. En el que habla como ya
decíamos, al hablar pone en juego la necesidad instintiva y básica, coincidente con la de lo animal irracionales, de aferrarse, de agarrar, d 11 Yal1C a la boca d soltar y d buscar de nuevo. Esto se llama en Psicología
Profunda (Szondi) impulso o instinto de contacto. La rie d a tos que se
llevan a cabo para tomar aliment crean la capacidad para formar las palabra, Ma, Ma · Pa, Pa; al pronunciar la cuales no 1o emiten los sonido
dicboa, sino también crea una situación psicol6gi parecida o semejante

473

�a aquella en la cual el niño es alimentado; después siempre que el niño necesite no sólo alimento, sino simplemente sentir la situación del ser alimentado repetirá los mismos mo irruentos que entonces, hasta llegar a ser el
mismo sujeto de contacto como lo eran sus padres y sus protectores. Más aún,
1 movimiento o serie de movimientos hechos para decir Ma, Ma; Pa, Pa,
&lt;'nera movimiento en otras acciones del mismo sujeto consistentes en último
término en dar y recibir; en abrir y cerrar; en llenar y vaciar.
La generatividad de las palabras no debe. confundirse con la genética_ No
suele hablarse de que las palabras sean genéticas y sí uele de~e que sean
generativas. o es que debidamente explicado el ténnino fuera inadecuado
usarlo para cualificar las palabras; sino que no suele indicarse como cualidad
genética, sino la propia de los seres vivos en sí mismos; pero no lo que ellos
hacen como son hechas las palabras. Adecuadamente explicado el término
sí puede referirse también a las palabras; en cuanto que las palabras de cada
cual estén caracterizadas por sus propios genes; no creo sin embargo que en
la actualidad haya algún método o técnica mediante el cual se pueda descubrir la carga genética de las palabras de un individuo humano; aunque no
dudo que con asiduos estudios se pudiera llegar a reconocer los componentes
enéticos de una persona mediante el conocimiento de sus palabras. Por tal
razón al aplicar la palabra genético a las palabras habría que decir más bien
no "genética de las palabras", sino genio de las palabras, lo cual es muy diferente a la generatividad de las mismas como ya hemos explicado; las palabras
n sí mismos no tienen ninguna cualidad genética; sino más bien las palabras son cualidades genéticas del individuo humano parlante.
Por tan.to al hablar de Psicología Genética hay que hablar de las cualidades genéticas de la Psiqué; lo cual es muy diferente a decir que la P iqué en
sí misma, en abstracto, tenga cualidades genéticas. Es decir, las cualidades
genéticas de un individuo se encuentran o pueden encontrarse también en su
Psiqué; pero no existen cualidades genéticas sin individuo, por más psicológicas que sean.
Aunque parezca evidente no lo es, sin embargo, el pensar que la Psiqué
no es un fenómeno social sino un fenómeno vital, en este sentido animal
y en cuanto espiritual o racional, lID fenómeno anancástico, lo cual no es
precisamente social, aunque en él se trate de muchas o varias personas, es
decir los mayores, antepasados, padres, abuelos, etc., de cada individuo. El
fenómeno social, por más que en virtud de la raíz Soc (Som) pudiera eD•
tenderse como la unificación de varios elementos en uno solo, no lo suelen
entender las lenguas de la Psiqué, sino de varias, más de una, Psiqué. Al
tratarse de organismos vivos, la tendencia de los organismos es moverte

474

para sí mism?s, o sea, en orden a su propia vida y perfeccionamiento, 00 en
orden a la ~~da de otro organismo ni en orden al perfeccionamiento (llevar
a cabo el vivir) de otro organismo.
La Psiqué, por tanto, no es un fenómeno místico extra individual. s6lo en
p~abras m~y estrictas, en cuanto al nombre con que suele expresars~ la acti\ldad y me;or, en cuanto a la descripci6n que suele hacerse de la actividad
3cnética, podría decirse que es una actividad mística. La realidad o fenómeno místico en este orden de las palabras, serían más bien las supervivencias
de la prrsona que habla en la persona que escucha, en la cual como ya hemos
e~resado,, co~enza a ~vir y a seguir la suerte del mismo. Quien habla part~cipa de Sl ~ o a qu1en escucha, con el cual comienza a ser uno, igual, pancnte y armgo.
P~ede ll~se ~~tica y miste~osa esa supervivencia en cuanto se logra
mediante una UlID1s1on de los sorudos en los oídos de quien escucha• no es
en ~ mi~a una vio~ón de la individualidad de la persona sino
perfeccionamiento del sentJdo del oído, ya que mediante el oír el sentido del
oído lleva a cabo su funci6n orgánica.

:in

M~dernamente se ha hablado mucho de la generatividad de la gramática•
no directamente de las palabras; sobre todo con la aparición de los libros
de NoA.M Cn~MSKY de los cuales es el primero Sy11tactíc lS'tructure, en
1957. Hablar drrectamente de la generatividad de las palabras ha aparecido
hablando en general hasta la fecha como un trabajo anticientífico y fuera
c~c época y se prefiere hablar de la semántica, de la gramática, de la gramática comparada, de la semiología y otros muchos aspectos. La teoría de
Ca~MSKY es directamente sobre la gramática llamada por él "transfor~acional"; de tal modo que la cualidad que él llama generatividnd se refiere
directamente a las frases; distinguiendo dos clases de O'eneratividad una
"débil" (weake en inglés) y otra "fuerte" (strong). La p:·unera se entiende
aquella que es capaz de producir frases gramaticales y la segunda la que además sirve para producir frases no-gramaticales.
Prescindiendo de la signüicación lingüística, filosófica y psicológica de la
teoría chomskiana en general y sobre el concepto de generatividad de las reglas gramaticales en especial, el problema verdaderamente importante se
encuentra según mi opinión en el concepto mismo de genera.tividad de las
reglas gramaticales; es decir, la generatividad que nosotros ponemos en las pa~bras -según este concepto-- se encuentra en las reglas gramaticales que
ngen una lengua determinada. Al hablar de las reglas gramaticales, necesariamente nos encontramos con la. psicología o sea la ciencia de la conducta; de tal

475

�modo que las reglas gramaticales aparecen como las ~ormas de educación,
que más tarde se convertirán en las normas morales directoras de la ex_presi6n de los afectos y sentimientos morales, finos y referentes a la sexualidad
( Szondi). Según esto hay frases ( las gramaticales) que son débi~ente generativas se refieren levemente a la idea general de la generacion, a los
actos p~pios para la generación, a la actividad sexual. En cam?io las normas fuertemente generati: ~, se refieren a las frases (gramaticales Y no
gramaticales) fuertemente relacionadas con la generación y lo~ _concep_tos
cercanos a esta idea. La idea de fuertemente generativo hace qwza relación
a un contenido no simplemente sexual sino además agresivo. Nuestro modo
de pensar -aunque prescinda de dar ~ juicio sobre
teoría ~e CHOMSKY
por Ja razón, sobre todo, que ha modificado sus teonas postenormente- es
más bien que la generatividad es inmediata y directamente de las_ palabras
y no de ]as reglas !ITamaticales; o sea, las normas o reglas gramaticales son
posteriores a las palabras, de tal modo que su generatividad pertenece ~ las
palabras mismas y no a las reglas gramaticales; por más que el ambiente
psicológico de )as palabras y de las reglas sea. o pueda ser el mismo: Quere-mos repetir que nuestro conocimiento de CHOMS~Y se reduce ,exclus1vamen~
al concepto de generatividad y no a toda su teona o sus teonas en general.

;ª

Nos hemos referido exclusivamente a la generatividad de las palabras e~
el complejo O sistema de movimientos producidos en la necesidad ~e la alimentación; pero como ya apuntábamos, el mismo sistema o compleJo_ se acomoda a otros sistemas con movimientos parecidos. En esta capa 1dad de
acomodabilidad encontramos la base para la cualidad de simbolizar de _1:15
palabras. Hay algunos autores que reducen esa capac~da~ _de acomodac1on
y consiguientemente de simbolizar al aspecto se~al_ ~el 111d1v1duo ~UID~O; es
·
toda palabra al mismo tiempo que el s1gnif1cado convencional se end ecir,
en
,
. ..
.
contraría un significado e.'q)resado al mismo tiempo que el (s1gnificado sunbólico) y el cual se referiría a las necesidades sexu_ales directamente y no
indirectamente como pensamos nosotros a las neceS1dades orales de aferramiento y de alimento.
Huella de esa otra teoría la encontramos en una nota de Freud que dice asi:

"Aquello que en la actualidad se encuentra enlazado por ~n_a. relación
simbólica, probablemente se hallaba unido, en épocas pmnitwas, por
una identidad de conceptos y de expresión verbal"; sigue así:
, Para estas ideas cfr.
Introduction.

476

GRBENE,

Judith, Psyeholin¡uistics, Pinguin Boob, 1972.

"Esta concepción sería corroborada en forma extraordinaria por una
tesis del doctor Hans Sperber. En Ueber den Einfluss sexueller Momente
auf Entstehung, und Entwicklung der Sprache (La influencia de los
momentos sexuales en el origen y el desarrollo del lenguaje), ]mago, 1,
1912, Sperber opina que todas las voces primitivas designaban objetos
sexuales, habiendo perdido ulteriormente esta significación sexual al
pasar a otras cosas y actos que fueron comparados con los sexuales."~
La referencia a las voces primitivas es en cierto sentido también aplicable
a los origenes del lenguaje en cada persona; aunque naturalmente el proceso
de ese primitivismo actual, por así decir, a una introducción al ambiente paterno y familiar y hogareño, sea incomparablemente más rápido que la evolución que en la historia de la humanidad ha sufrido el mecanismo, sistema
o complejo de movimientos en torno a la necesidad de alimento.
únicamente hemos puesto un ejemplo de la generatividad de las palabras,

pero un ejemplo que es necesario&gt; como es necesaria la referencia a la
boca y a sus partes al hablar del lenguaje y de las palabras. Podemos sin
embargo tomar cualquier palabra y analizar su capacidad generativa. Veamos por ejemplo la palabra Libro. Esta palabra se deriva de la palabra latina
Líber; en otras lenguas tenemos sonidos semejantes: en francés Livre; en
inglés Book; en alemán Buch; en italiano Libro. En griego tenemos la palabra
Biblos. Prescindiendo de la semejanza del 1ocablo que se usa para indicar
la parte del cuerpo de los rumiantes, busquemos de qué modo se encuentra
dispuesta la generatividad en esta palabra.
El signüicado convencional de la palabra es perfectamente bien conocido y
consiste esencialmente en la unión en cuadernos, uno sobre otro, de hojas
impresas antes.

El significado convencional nos hace pensar en esa idea; sin embargo el
significado simbólico, en el cuaf se encuentra la cualidad generativa de la
palabra lo debemos de indagar de la situación psicológica o emotiva que es
revivida o repetida por la palabra misma. Ya de antemano sabemos que
esa situación psicológica se refiere a la necesidad de alimento en general,
al aferrarse al objeto, al ll~várselo a la boca, a succionar, masticar, luego
dejarlo y buscar otro. La palabra Libro por tanto tiene necesariamente
alguna referencia a ese conjunto de actitudes. ¿De qué modo concreta1 Fu.u», S., Obras Completas, vol. 111, Editorial Biblioteca Nueva, Barcelona,
1967, p. 160.

477

�mente? Si atendemos a la semántica, es evidente que el concepto de libro
se refiere a palabras impresa y por consiguiente die r ladón nccc aria a la
necesidad de alimento o d contacto n general. o b::i. ta sin embargo; es
necesario encontrar una relación más concreta y d terminada para poder
hacer evid nte la cualidad generativa de la palabra misma.
La raíz de la palabra Libro es doble: por una parte Lib junto con la terminación er (ro, re,); por otra parte tenernos la raíz bu con la adición ch (k)
que en griego es bi, bli y en inglés boo. El conocimiento de la raíz n~ acerca
metodológicamente a la serie de actos del complejo dicho. Efectivamente, la
raíz Lib se usa para indicar la acción de amar,_ desear gustar, agradar; de
este modo Libro viene a significar "lo que selecciona, gusta, agrada" o bien
"lo seleccionado, gustado, agradado, amado". tste es el significado de la
raíz Lib o Lub; en cuanto a la raíz, Bi, Bu, no tenemos ahora datos concretos, por lo cual bástenos con la anterior.

Para llegar a la esencia ~sma_ del fenómeno hemos tenido que prescindir,
naturalmen_te, en un trabaJo de mducci6n y de deducci6n, de otros muchos
elementos Junto, a .los cua.Jes se encuentra incluido este fe nomeno
,
d e 1as
palabras; no sena, sm embargo, difícil hacer una síntesis para encuadrar este
fenómeno en todo el context.o de la Gramática de la Litera.tu
d I p ·
d 1 0
.
ra, e a s1co1
og¡a, ~ a raton~, de la Antropología, de la Filosoíía y del Derecho.
pe~ sena un ~baJo largo y daría materia para un volumen de no pe~
quenas proporciones. Bástenos por ahora, pues el haber indicado aJ
'd
, ·¡
,
'
gunas
1 eas ub es -as1 lo esperamos-- para indagar más ampliam t
.
en e y en mayores
1

p_r~~r~~nes la naturaleza de las palabras, sobre todo en sus relaciones a la
avilizac'.on _de nuestros tiempos y aprovechando los inventos y conclusiones
de las c1~cras modernas, tanto en el campo de Ja técnica, como en e1 campo
de la psicologia profunda, que al descubrir 1a naturaleza de las necesidades
humanas, alienta y fundamenta la grande esperanza de su satisfacción tanto
en el orden de los energéticos, como en el orden de Ja alimentaci6n' de 1a
humanidad.
1

Si la palabra Libro significa "lo seleccionado; lo amado; lo agradable,
etc.", ¿qué relación tiene este significado concreto con el s.istema o complejo de Ja necesidad de alimento? Ya en este momento aparece evidente
que la acción de tomar alimento exige precisamente antes que nada aferrar
o seleccionar el alimento o la fuente de alimento; de este modo, al decir la
palabra Libro significamos en primer momento el objeto llamado así, ya que
ésta es 1a significaci6n convencional inmediatamente transmitida por la palabra. Además de esta significaci6n tenemos el significado simb6lico, transmitido
al mismo tiempo por la palabra, por el hecho de tratarse de una palabra
con determinadas letras; esto equivale a decir que al oir la palabra "hbro",
se genera en nosotros al mismo tiempo en cantidad más o menos grande la
necesidad de seleccionar, de preferir, de amar, de gustar y de agradar; esto
es tan e.vidente que no es necesario analizarlo más detaUadamente.
Por lo anteriormente comentado ya nos damos cuenta cómo junto al significado simbólico o generativo, se encadenan inmediatamente otra serie de
acciones o movimientos o complejos y sistemas, que están íntimamente relacionados con el signüicado indicado. Preferir, gustar, etc., se refier·e en primer
término al movimiento de aferrar o tomar alimento; sin embargo inmediatamente se ocurre también hasta la uni6n conyugal, que suele presentarse como
la máxima preferencia en este orden.
Del modo antes analizado podríamos demostrar cómo cualquier palabra
tiene su significado llamado convencional y su significado simbólico, y como
este último es la base de la cualidad de las palabras llamada generatividad.

478

479

�HISTORIA Y SOCIOLOG1A DE UNA GRAN CIUDAD
ANTONIO POMPA y PoMPA

Instituto Nacional de Antropologia e Historia

Los ÜRÍGENES DE GuANAJUATO. Mucho se ha especulado en dimensión de
fantasía acerca de los orígenes mestizos de 1a histórica ciudad de Guanajuato;
algunos los sitúan en los comienzos de la conquista española, otros fijan
fechas posteriores, y todos ellos fundan sus aserciones en supuestos con aparentes visos de verdad, creando una serie de hipótesis que no vislumbran
históricamente la realidad del fasto.
S61o la investigación en las fuentes, con criterio y cultura histórica; la
valoración del aporte de las fuentes y la exégesis completa y metódica del
fen6meno, podrán dar las efemérides precisas de este acontecimiento.
Únicamente de esta manera se podrá lograr una precisión histórica en el
acontecimiento de los orígenes del Guanajuato mestizo, que de los orígenes
de la población indígena pre-hispánica se remontan a un período que aún
no han podido precisar las ciencias auxiliares de la Historia, como la arqueología, la etnología antigua, la lingüística y la antropología física. Sólo
una que intuimos protohistórica avisora con unos importantes vestigios, un
horizonte de antigüedad remota, y de ellos tampoco se puede a~irmar su
}X)Sici6n en lo positivo.

En esta situación de incertidumbre dentro del conocimiento de los orígenes mestizos de la ciudad de Guanajuato, procedemos a esta disquisición
histórica.

•
La dramática epopeya que hace ciclo trascendental en la conquista española
en la Mesopotamia del Bajío, clave en los orígenes de poblaci6n sedentaria en
481
humanitas-31

�la región, ]a llevan al cabo porciones de 1a caballería de don Nuño Beltrán
de Guzmán, después de cruzar posesiones de matlatzincas y purépechas.
Así se puede conjeturar 16gicamente al conocer el texto de la Tercera
Relación anónima de la jornada que hizo Nuño de Guzmán, y así lo entien.
den en sendas Crónicas don Matías de 1a Mota Padilla y Fray Antonio Tello.

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En este escenario que cubría la flora se ubica Guanajuato, de cuyos ha·
bitantes remotos nada se puede afirmar con sentido evidente, aun cuando
hay manifestaciones arqueológicas de un horizonte magalitico y una tradi•
ción acerca del culto zoomorfo como símbolo de la fecundidad en los aledañol
al Paxtítlan mexica (lugar antiguo en la lengua náhuatl), y la historia
antigua apunta a incursiones toltecas, otomíes, mexicas y pu.repechas de cuya
invasión nos queda el nombre del lugar, Guanajuato, de dos raíces dialectales
Kuanas, que significa ranas y juata que significa cerro, donde está el cerro
de las ranas, y nos quedan también otros indicios como yácatas y coecillos en
la hacienda de Cuevas y cúes, plataformas y cerámica en diferentes Jugares
aledaños, ésta desde el teotihuacano y otros horizontes como el de occiden~

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482

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En un depósito sedimentario de edad terciaria, seguramente del miocenGi
es donde ahora se asienta la ciudad; depósito constituido por fragmentos dit
acarreo de granitos, sienitas, pizarras arcillo as y rocas volcánicas unidGI
por un cemento arcilloso rojizo.

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"Partió Nuño de Guzmán, de Puruándiro -dice la Tercera Relaciónque es postrero pueblo de la provincia de Mechoacán, hada los teul s chlchimecas en diez del mes de febrero, año de quinientos y treinta. . . y llegó
al río de Nuestra Señora de Buen Paso (Lerma) ... Allí se detuvo tres
días, uno más o menos ... " Además, el propio uño afirma en su Relaci6n
al Rey, que fue "seis días por despoblado, la mitad dellos por el río abajo..."
y es de suponer, como lo hace el historiador López Portillo y Weber, los ot:rol
tres o cuatro días lo hizo al norte, y así coinciden y lo parece a los cronistas
Tello y Mota Padilla.
Luego, después de cruzar e] río de uestra Señora de Buen Paso, o sea
el Lerma y la región de una Mesopotamia mesoamericana -el Bajío, ~
irrigan con amplitud en distribución trapezoidal el Lenna, el Laja y e(
Turbio-, los conquistadores españoles Uegaron, subiendo las estribaciones dt
la sierra, al lugal' en donde ahora se aposenta 1a ciudad de Guanajuato,
región de poderosa formación sedimentaria que la constituyen pizal'ras arcillosas despro istas de restos fósiles, que sirven de caja a la mayor parte de
los criadores minerales que e encuentran en eUa. Sedimentos que se conjeturan de edad precretásica.

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�además de monolitos desde el arcaico, y objetos líticos, y contribuciones ~
fósiles que bien estará investigar para precisar si hubo contemporaneidad
humana.
S6lo don Pedro Goozález, don José Guadalupe Romero y don Lucio Marmolejo, investigadores insignes, apuntan a este ti~ de investigacío~es locales,
lo que preconiza la urgencia de investigar y ~b1car en~ cronolog1a ~orrecta
ese remoto pasado que precedió a la Conqwsta espanola,_ ~blamt nto. y
colonización estanciera que situamos históricamente en proxmudad posterial
al año 1530.
Mucho se. ha sostenido que la colonización estanciera la inicia n Guanajuato Rodrigo Vázquez a raíz del Mandamiento a su favor dado por el
rimer virrey de ueva España, don Antonio de Mendo1.a, fechado ~
ciudad de México el día tres de julio de mil quinientos cuarenta y SCll,
mas hame parecido qu este documento no es inicial en los orígenes de
Guanajuato.

~

Pero Núñer, Maue de Roa. Recordemos que uño Beltrán de G ~
· TVKP,oiones de matlaltzincas y purépecha , y al hacerlo por las pnmeras
cruzo r .
1
~6 en
estuvo en estancias recién concedidas a Pero úñez, qw~ e acomp~
la expedición a la Nue a Galicia, según onsta en la nómina de los Jmetes.
Este Pero úñez, que algunos por error llaman Pedro_ ~uñoz, era n.a~
de la Villa de Roa, médico o curandero de palabra lDSllluante Y facil Y,
además, escritor de croniquillas; hijo d Alonso, Maestro de Roa Y de
Catalina Bennúdez.
El soldado cronj ta, Bernal Díaz del Castillo nos lo describe con donaire
al narrar que era vecino de México, qu se d ía el Maestro de Roa; ya
era hombre viejo, con un gran lobanillo en el cuello y _cuatro palmos de
tatura • como t nía nombre de Maestro de oa le d cian adrede
de Rod~ y este comisario fue el que el Marqués (Hemán Cortés) hubo
enviado a llamar a Castilla y llegó a u va E paña en 1528 para que le
cura el brazo derecho que tenía quebrado de una caída de caballo, despu&amp;
que el conquistador vino de las Hibu ras, y porque vi~ies~ a curarle, el brazo
se le pagó muy bien dándole encomiendas en pueblos m~geoas y a.si des~ués
fue a Castilla a curar a doña María de Mendoza, muJer de don FranCIICO
de los Cobos Comendador Mayor; y al Cardenal Sigüenza, Presidente de
Indias, con que más que éxitos curativos consiguió fama y posición de mú!·
tiples estancias en la ueva España, ya en la matlaltzinca, ya en las chichimecas.

J;

Mucho se ha discutido acerca de que si los conquistadores al mando de
uño Beltrán de Guzmán llegaf9n o no al lugar donde ahora se ubica
Guanajuato; históricamente no se puede afirmar, ni negar, en vista de
que las Crónicas y Relaciones conocidas del viaje de don uño describen
explícitamente este acontecimiento, ni el lugar t nía entonces la prominencia
que hiciese obligatorio el consignarlo; mas de los elementos y referencias que
se deducen de la propia Relación de don Nuño fechada el día 8 de julio
de 1530, y de la Tercera Relación anónima de la jornada qu hizo ~uño de
Guzmán, auxiliada~ de las relaciones conexas de Gonzalo López autorizada
por AJonso de Mata escribano del Rey (3-11-1532) · la de Pedro de Carrarv.a.
la de García del Pilar, la Relación de la onquista de los teulcs chichimecas
de Juan de ámano )' la Cuarta Relación anónima y la jornada de don
uño, se puede conjeturar la posibilidad de una entrada de los conquistadores de don uño hasta el Jugar donde se ubira Guanajuato, y así lo
parecen entender los cronistas Tel10 y Mota Padilla.
En la expedición de don uño, tras el acontecimiento del paso del rlo
Lerma, parece que se oculta Pero úñez, el Maese de Roa, ¿ acaso fue a
incursionar en la región para volver a México y aparecer al ser consolidada
legalmente la colonización estanciera y el asiento definitivo de una sociedad
donde estuvo con Pero ápoli o
ápoles, Melchor Hernández Antonio
Frausto, Diego de Aguilera y otros más, en donde ya había sido propietario

Juan de Cuenca y después Juan de auc do y María Burgueño desde 1555
en que hacen traslado de dominio a Martín de Aranda?

¿ Fue antes estanciero en Guanajuato Pero
Vázquez?

úñez, que el mismo Rodrigo

Y de esta manera queda planteado un período hipotético acerca d Jos
orígenes y poblamiento de Guanajuato orno ciudad mestiza entre lo años
Primeros de la Conquista en que el enorme paí de lo "chichimecas" fue
invadido por hombre blanco y aliados indígenas d don uño Beltrán d
Guzmán, de don icolás de San Lui Montañez, ca ique indígena a rviao
de Villaseñor, de Diego de lb rra y hru.ta de Juan JaramilJo, quien obtuvo
f&gt;ro..isión n 1543 para internarse a d ubrir en la región de lo "chichi-

mecas".

Concordes están testimonios documentales en que para antes del año 1554,
que algunos autores fijan, había en Guanajuato poblaci6n de estancieros
dedicados al ganado y a la incipiente agricultura, así como de la minería,
no ajena a los otomies, purépechas, y náhuas que tuvo en no pocas circuns-

11

484

•,

85

�tancias sus primeros descubrimientos por los españoles, debido al infonne
de los propios indígenas.
Meditando las proposiciones que hemos planteado, consideramos que se
establece en los orígenes de Guanajuato una obligada división entre lo que
forma un período hipotético, y el que constituye un período estrictamente
histórico, que se inicia con la colonización estanciera que da origen a una
población sedentaria que toma después nuevos cauces con la actividad minera
hasta llegar a la consolidación de un grupo humano, que con el tiempo se
,'tlelve meta de progreso y evolución y cuyos reflejos se proyectan en la historia económica del mundo.
La Estancia de Guanajuato. Para algunos es conocido el tenor del documento que da propiedad a Rodrigo Vázquez de una estancia en las clúchimecas, cerca del nacimiento del río de Guanajuato; mas este documento,
por lo que yo he visto, no ha sido publicado en la integridad que hoy lo
damos a conocer, debido al esfuerzo inqu.Ísitivo de don Pedro fartínez de
la Rosa, quien lo ha puesto a nuestra disposición.
La estancia concedida a Rodrigo Vázquez hemos podido ubicarla por una
minuciosa confronta de documentos, en terrenos de lo que despu' constituyó
la Hacienda de Cuevas, colonización estanciera que se proyectó de sur a
norte en el caso de Guanajuato y puso las bases para el posterior desarrollo
minero.
El famoso documento dice como sigue: ''Yo don Antonio de Mendoza vi50rrey e gobernador por Su Magestad de esta Nueva España, etc. Por la
presente doy licencia a vos Rodrigo Vázquez para que en las chichimecas
cerca del nacimiento de un río que se llama Guanaxuato el río arriba una
legua encima de un cue arrimado al mismo río podais asentar y asenteis una
estancia donde de la cual e de caballería e media de tierra cerca de la dicha estancia e para el sustento de ella en parte sin perjuicio vos hago merced
para que sea vuestra e de vuestros herederos e sucesores y como en tal estancia
vuestra podais tener en ella vuestros ganados sin que os sea puesto impedimento alguno e podais labrar e cultivar la dicha caballería e media de tierra
de lo que quisieredes e por bien tuvieredes e tomada por vuestra parte
la posesion de la dicha estancia e de la dicha caballcria e media de tierra
mando que de fecho no seais despojados sin primeramente scais oido e por
fuero e derecho vencido ante quien y con derecho deba.is e podais disponer
de lo susodicho con tanto que no sea a Iglesia ni a monasterio rú a otra
persona eclesiastica la cual dicha merced vos hago de la dicha estancia e
caballeria e media de tierra con tanto que no sea en perjuicio de los indios

487

�ni de otros tercero alguno e con que en el asentar y poblar de la dicha
estancia y culth·ar de la dicha tierra guardeis las ordenanzas que en este
caso estan hechas e so las penas de ellas e mando a Antonio de Godoy Jus.
ricia en los chichimecas que os ha!!a medir y señalar la dicha caballeria e
medio de tierra en parte sin perjuicio e con que no sea en tierra e termino
de la tierra que tá señalada para la población de los chichimecas. Fecho ea
México hoy tres días del mes de julio de mil e quinientos e cuar nta · seis,
años.-Don Antonio de Mendoza.-Por mandado de u eñoria.-Antonio de
Turcios".
A continuación, damos el tenor del documento suscrito por Antonio de
Godoy en que da posesión a Rodrigo Vázquez, de la estancia de Guana.'&lt;:uato.
"En jueves quince dias del mes de eptiembre de este año de mil e quinientos e cuarenta e seis años Yo Antonio de Godoy recibí esta omisión
de u Seiioria Ilustrisima hecha a Rodrigo Vazquez de una estancia caballería e media de tierra contenida en esta dicha merced e confom1a a ella
y en el dicho dia medi la dicha caballeria e media de tierra en un río que
esta a mano derecha que viene de hacia San Miguel del dicho asiento de
estancia el rio arriba de una parte e de otra del dicho rio e por parte
de arriba esta una angostura e vuelta que hace el dicho rio e porque s ,-e.edad
que di la dicha posesión conforme a e ta merced de esta dicha parte con.
tenida lo firme de mi nombr Testigos que se hallaron presentes Antonio
de Godoy el Mozo y Diego criado del dicho Rodrigo Vázquez que es fecha
en el dicho dia mes y año susodicho.-Antonio de Godoy."
Por este importante documento que inicia el período histórico de 1a estanria
en Guanajuato, encontramos diversas circunstancias que nos hacen conjetu•
rar la posible presencia del conquistador mucho antes de ta fecha, mas téngase como período hipot' tico, que del histórico ésta es la primera fecha
evidente.

La colonización estanciera de Guanajuato hist6ricamente comprobado desde el año 1546 con el Mandatario de don Antonio de Mendoza a Rodrigo
Vázquez, agrega en 14 días del mes de agosto de 1548 la merced concedida
a Hemán Sánchez Mancera de "tres sitios de estancias donde tenga sus ganados, en términos de Yuririapúndaro, que se llaman de Temascatío al pie de
una sierra, cabe unos manantiales una fuente de agua e tule junto a un rio;
la segunda está más adelante, junto a otro río que
dice de Jo CarrizaJes en
términos de San Miguel, a un pozo de agua; la tercera junto al río de Guanaxuato, en términos de la estancia de Rodrigo Vazquez e Juan de Cuenca,
que entra en el dicho Guanaxuato, estancias que podrá poseer y heredar

.

488

,

y donar y vender, con tal que no sea a iglesia o monasterio o persona eclesiástica"; mercedes concedidas por don Antonio de Mendoza, quien las suscribe, así como Antonio de Turcios.
Téngase idea de la importancia económica de estas estancias, tan sólo
con la parte que poseía Juan de Cuenca de media estancia de Guanajuato,
con ganado vacuno y caballar por valor de quinientos ochenta pesos de oro
de minas de ley perfecta, .iendo el valor de cada peso de cuatrocientos
cincuenta maravedíes.
Así también Hemán Sánchez Mancera estan iero de Guanajuato y terrenos aledaños del ur, tenía en us tres estancias corrale , casas asiento
sitios, términos que poseen las estancias, más la mitad de dos mil cabezas d;
vacas chicas y grandes, yeguas, asno , etc. con un valor de tres mil setenta
pesos de oro, de ocho reales cada uno.
En esta forma dentro de la estancia, va aumenta.'ldo día a día el poblamiento de Guanajuato.

López de Legazpi, Estanciero de Gua.najuato. Al principiar la segunda
mitad del siglo XVI, ya tenemos un grupo de e tancieros que dan vicia a la
región de Guanajuato; está Rodrigo Vázquez natural de evilla y casado
con Juana de Moralle el 30 de ago to de 1526 y con quien aposentó en su
estancia; este Rodrigo Vázquez fue conquistador e hijo de Rodrigo Alonso
Y de Leonor Femández, y se le considera, históricamente, el primer estanciero de Guanajuato; contemporáneo a él en la concesión de merced está
Juan de Cuenca, poseedor d media estancia de Guanajuato, y que adquirieron después Juan de Sau edo y María Burgueño, su mujer, y que en 1555
enajenaron a Martín de Aranda, con ganado vacuno y caballar evaluado
en quinientos ochenta pesos de oro de minas de ley perfecta; así también en
~uel tiempo era estanciero Hernán Sánchez Mancera, que fue vecino de la
ciudad de Valladolid en Michoacán, así como también de la ciudad de México, quien posteriormente enajenó en favor de Miguel L6pez de Legazpi,
Adelantado de Filipinas, la estancia de Temascatío el Carrizal y la Calera
c?n todos los corrales, casas, asientos, sitios, términos que poseen las estanc~, más un mil cabezas de vacas chicas y grandes, yeguas, asnos y otros
anímales en la suma de tres mil setenta pesos de oro de ocho reales cada uno.
Tal movimiento en la propiedad estanciera advierte la necesidad de una
pobl~ción que organizara y mantuviera el equilibrio de la estancia, y así se
explica que desde temprano hubiese tal movimiento en la región que ya era
Guanajuato; así se explica que posteriormente la minería haya podido de489

�sarrollar sus trabajos con decoro y holgura por la agricultura y ganadeóa
que la sustentaban.
Miguel L6pez de Legazpi y Gorrichategui fue también es~~iero de

?~-

na juato. Este ilustre vasco, nacido en Zubarraja de la Provmc1a de. Gwpuz-

coa, hijo de Juan Martínez de Legazpi y de Elvira de Gorrichat~i, fue ~
famoso Adelantado de Filipinas, quien sali6 a ese memorable viaje el día

21 de noviembre de 1564.
Miguel L6pez de Legazpi, a principios. de la segunda mit_ad del sigI_o XVI,
fue adquiriendo un sinnúmero de propiedades en la regt6~ guanaJuat~
y así Hernán Sánchez Mancera es el primero que vende a Lopez de Legazps
la mitad de tres sitio de estancia de Temascatío, el Carrizal y la Calera en
los chichimecas y términos del Río Grande, las que poseía ánchez Mancera
por titulos otorgados por don Antonio de Mendoza · la venta incluye la mi~d
de todos los corrales, casas, asientos, sitios, t 'rminos que poseen las estancw,
más mil cabezas de vacas chicas y grandes, macnos o hembras y qninicntas
y guas, la mitad de siete garañones asnos, herrados de su hierro? más la
mitad de }os muletos y muletas, todo ello en la suma de tres ID1l setenta
pesos de oro de ocho reales, y esta venta se llev6 al cabo _el día 20 de marzo
de 1556; en el año siguiente, el día 5 de mayo Hernán Sanchez
Man~era
vende a Gabriel Díez la mitad de su mitad de las tres estancias refcndaa
en donde había cien yeguas, siete asnos garañones, dos mil cabezas de ganado
acuno más otras mil trescientas cabezas de ganado vacuno recientemente
adquiridas, más las tierras de labranza que hay en las estancias Y sitial
donde se siembra maíz y todo esto lo enajena a Gabriel Díez por un mil
quince pesos de oro de minas, y también considera _en la venta ~a terceia
parte de las minas que el primero tenía en sus estancias, y es el pmner dato
que se encuentra acerca de las minas de Guanajuato, ex~epto aquellas referencias a las minas descubiertas por Juan de Jaso y el d1a 9 de octubre_ de
1558 el mismo Sánchez de Mancera vende a Miguel López d~ Legaz~1 la
cuarta parte de aquella su antigua propiedad sobre las tres estancias refendal,
entre el ruo Grande y las minas de Guanajuato, con todos sus ganados
propiedades, quedando Migu l López de Legazpi como propietario; ª, este
. agregó López de Legazpi un cuarto de sitio de estancia y una caballena de
tierra en compañía de Juan y Pedro de Aranda que venía a quedar_~•
la estancia de los dichos Aranda y Temascatío, más la mitad de otro sino de
estancia en compañía de Martín Martínez · este dicho Martín Martínez tenla
pedido para aumento de la propiedad a don Luis de V~lasco otr~s terrelllll
con todas las aguas y pastos y todas las entradas y térmmos Y salidas Y UIIII
, costumbres y servidumbres que le pertenecían, por el precio de un JDil

?e

doscientos pesos de oro de minas de marca real, que bajo ciertas condiciones
le tenía hecha cesi6n a Francisco Ramos, que estaba en las minas de Guanajuato, para que quedara todo en favor de Miguel López d e ~ De esta manera sigue extendiéndose la propiedad agrícola y ganadera que
sustentará en el advenimiento del desarrollo minero, ese auge que desde
los primeros años dio importancia a Guanajuato, la base de sustentación que
presenta la agricultura y la ganadería hace que desde el nacimiento la
minería se desarrolle con toda la importancia que corresponde a esa nobilísima industria, que fue uno de los blasones de mayor categoría para los
primitivos guanajuatenses.

Progreso de la Estancia. Ha quedado plenamente comprobado que la primera fonnaci6n mestiza a raíz de la Conquista en el ámbito donde hoy se
asienta la ciudad de Guanajuato, se debe a la estancia, esa porción de territorio destinado a la cría de ganado, para cuyo mantenimiento dispotÚa de
terrenos suficientes con pastizales que aseguraran su mantenimiento; así
también había una extensión que fuera suficiente para asegurar el mantenimiento de los ganaderos, o estancieros, lo que significa las extensiones que
fueron sumándose al aumentar las mercedes y las personas que las obtenían.
Ya h mos referido cómo ha ido creciendo la institución de la e tancia
en terrenos donde hoy está la ciudad de Guanajuato y lugares próximos;
hemos visto c6mo empezó a crear el primer latifundio el poco tiempo después
adelantado Miguel L6pez de Legazpi, y seguiremos viendo cómo va tomando
una mayor importancia esta región en vísperas de iniciarse en una forma
lúst6ricamente comprobada el auge minero.

Es muy importante tener presente que la primera escritura de compañía
que se otorga el día 29 de diciembre de 1559, en relación con territorios
aledaños a Guanajuato en la región de los chichimecas, es suscrita por Miguel
I..6pez de Legazpi y Pedro de alcedo por una parte y Juan Ortiz por él y
en nombre de Pedro Marfil, cuyo nombre perdura aún en la ciudad muerta
de Marfil a la entrada de Guanajuato, y esta compañía hizo crecer los territorios hasta la región del río Turbio, adelante de las estancias de Comanja
hacia Guanajuato, de cuyas estancias dos tercias partes eran de Pedro de
Salcedo y una tercera de Miguel L6pe:z de Legazpi; y ambos venden la tercera
Parte de los sitios a Juan Ortiz y Pedro Marfil, según carta de venta y hacen
compañía por ocho años, según las condiciones que estipul6 la misma carta.
Es curioso anotar que en la cláusula primera de esta carta se indica que es
condición el agregar por los compradores cien yeguas; y en las cláusulas tercera Y décima segunda se menciona la entrada de individuos de raza negra

�como parte de lo bienes de la compañía y de esto, que sepamos, es la primera entrada de los negros n la región de Guanajuato de que hist6ricamente tenemos noticia.
Poco después equilibraron los propietario d
te enonne terreno en extensiones iguales considerando siempr cabeza de esta compañía a Miguel
L6pez de Legazpi. Ya para aquel entonces, por 1560, apar ce el primer telar
de jerga que trabaja Maria de Turencio mujer de Juan Ortiz y también de
esta primera industria e I primer dato rigurosamente histórico que hem01
ncontrado.
En 14 de mayo de 1566 Juan Ortiz da poder amplio cumplido y ba tante
al mercader Alonso Ball tero para vend r a don P dro de astilla y a
Pedro de auc do o a otras personas i a bien I par cier . la ua_;ta parte
de ciertas tancias de ganado va uno en la re 'ón de lo chi hlm :as n el
río Turbio, qu él tiene en compañía y que linda por una part con las
stan ias d don Luis d
astilla y Juan d Jaso y por otra con estancias
d Diego de Ibarra, autorizándol para que esta najen.ición la concierte
por l pre ·o d maravedíes o pesos de oro que le pareciere, al contado o de
fiado; y Alonso Ballesteros, aceptando el poder vende en nombre de Juan
Ortiz a don Pedro Lorenzo de Castilla, ecino y regidor de la ciudad de
México, la uarta parte de todos los sitios de e tan ia de ganado vacuno
y la cuarta part de todo el ganado ,·acuno novillos, vacas, toro y becerros y la cuarta parte también de todo los negro · y mulato esclavo varones
y hembras, chicos y grandes, y 1a cuarta parte de todos los caballos, potros y
}eguas de aquería, y la cuarta parte de todo el apero que había allí, y del
ganado menor y mulas que Juan Ortiz tiene en los llanos de los chichimeca,
en el óo Turbio, en compañía de dicho don Pedro Lorenzo de Castilla y de
P dro de auc do en el precio d nu v mil pesos de oro común.
Apuntó como creador del prim r latifundio en la regi6n de Guanajuato,
el ilustre don Miguel L6pcz d Lcgazpi, poco después Adelantado de Filipinas, mas no tocó a él crear el verdadero latifundio, sino a don Pedro
LoreI120 d Ca tilla, por lo que verem adelante.
El latifundio creado po teriormente por don Pedro Lorenzo de Castilla
merece una crítica pecial por las circunstancias qu con unieron y por ser
el conjunto d
tas propiedades lo qu puso los cimiento d la rdadera
colonización estanciera en la amplia región del Bajío, pue to que las características del latifundio d don Pedro Lorenzo d Castilla fueron n rmas en
su ve inos de estan ·as aledañas.

•

492

Gtulnajuato 1n el Latifundio. Es indispensable para entender la historia
de la propiedad territorial y Ja evolución en us orígenes, del núcleo inicial
guanajuatense, hacer algunas digresiones, que si bien aparentemente separan
de un método rígido, son indispensables para una ubicaci6n en Ja dinámica
y en el espacio de la posteriormente metrópoli guanajuatcrue; por ello be
considerado pertinente señalar los orígenes del latifundio regional, ligado al
núcleo inicial de las estancias que dieron origen a la población de la ho)'
ciudad capital del Estado de Guanajuato, primero por el Adelantado de
Filipinas don Miguel López de Legazpi y Gorrichategui y después por don
Luis y don Pedro Lorenzo de Castilla.

Son don Luis y don Pedro Lorenzo de Castilla creadores del primer latifundio, en la xtensión del término e.n los al daños de la posterionnente
metrópoli guanajuatense.
Caballrro de prosapia fu don Luis de Castilla, qui n vi tió el hábito de
caballero de :antiago y vino a México a poco d hecha la conquista: n busca
de fortuna empezó desde luego lo que pudiéramos llamar su carrera política
y reobió de Hemán Cortés y de la segunda udi ncia el encargo de fundar
una villa en los límites de la provincia de olima
de someter al famoso
don Nuño de Guzmán.
Don Luis de Castilla salió y llegó a la Nueva Galicia, y fue requerido

por el Ayuntamiento de Compo tela para que saliese de la provincia, mas
don Luis desoyó el requerimiento diciendo que tenía poder del Marqués
del Valle )' autorización de la Real Audiencia para poblar en la provinria
y siguió adelante en olicitud del rebelde don uño, y poco faltó para que don
Luis pcrecie en mano de Guzmán, aunque don José Fernando Ra.míre7
dice que tan sólo trató de intimidarle, reteniéndolo en prisi6n por algún

tiempo.
Seguramente las andanzas de don Luis por territorios chichimecas fueron
el origen de las propiedades mercedadas en su favor, y constituyeron el
núcleo inicial del latifundio 'más grande, creado por los Castilla en el hoy
territorio guanajuatense.
Fue don Luis de Castilla R gidor en la ciudad d M' ··co-Tenochthlan
en 1534 y Procurador en 1549, según aparece en los libros capitulares; en
155? fue Alférez Real y por esa época encom ndero d Tututepec.
Cuando se preparaba la conducente para las expediciones a la Esp cieria
en Huatulco y Santiago (Manzanillo), don Luis de Castilla tuvo significada
intervención y acompañó a Pedro d Alvarado :i la acción del Mixt6n.

493

�Don Pedro Lorenzo de Castilla, descendiente de don Pedro el Cruel e
hijo de don Luis de Castilla, fue Alférez Real en 1577 y Escribano de Cabildo
en 1595 y con su padre fue de los prisioneros a quienes se conside~
complicados en la sonada conspiración del Marqués del Valle, y es qwen
adquirió de Juan de Ortiz, en 14 de mayo de 1566 por conducto del mer•
cader Alonso Ballesteros, la cuarta parte de ciertas estancias de ganado va,.
cuno en la región de los chiclúmecas en el río Turbio, que Ortiz tenía en
compañía y que lindaban con las estancias de su padre don Luis de Castilla
y Juan de Jaso y por parte con estancias de Diego de lbarra, como ya lo
hemos referido.
Diego de !barra era hidalgo de la casa de !barra establecida en la villa
de Eiliar en Guipúzcoa y pertenecía a la orden militar de Santiago. Vino a
Nueva España en tiempo del primer Virrey; hizo la campaña conn:a kll
chichimecas en la parte norte del país y se contó entre los cuatro capitanes
q_ue fundaron Zacatecas en 1546. Después !barra expedicionó por la Nu~
Galicia y la costa del Pacífico y como recompensa le nombraron Gobernador
y Capitán General de Copala, Chiametla y Nueva Vizcaya, y fue Alcalde
Mayor de Zacatecas.

En breve tiempo Diego de Ibarra hizo fortuna y tuvo diversas propie~det
de minas, ingenios y estancias, como las estancias de Santa Ana, ~antiago,
Estancia Vieja, Chichimecas, Ciénega Salada, Buenavista y Guad1ana que
constituyeron el Mayorazgo de !barra; consígnase que las vacas que, había
en esas propiedades estancieras no podían ser contadas, pero que excedían de
ciento treinta mil y los caballos pasaban de cuatro mil. También tuvo en propiedad las haciendas grandes de Trujillo, a orillas del Río Grande y de Lagos,
esta última junto a la población de ese nombre y que entonces se estaba
formando.
Con las propiedades de don Luis de Castilla, de su hijo don Pedro Lorenzo y demás descendientes, se construyó y fue ampliándose el Mayorazgo,
que se componía de diversas pertenencias, entre ellas la ha~enda de L~ Erre,
en jurisdicción del norte de Guanaj uato (hoy Dolores Hidalgo) , colind~te
de la de Reoyos, perteneciente al Mayorazgo de Salvatierra; ~as de La_ Pila,
Trejo y Mezquite Gordo situadas en Irapuato y Santiago Silagua (Silao).
Además de éstos y otros diversos bienes, pertenecían al Mayorazgo el oficio
de Alguacil Mayor del Tribunal y Audiencia de Cuentas, valuado en cua•
renta y cuatro mil pesos q_ue reconocía la hacienda de Arandas, al sur de
Guanajuato.
De esta manera tenemos en la historia de la propiedad territorial, los

"

494

oñ-

genes del latifundio en Guanajuato, representado por las pertenencias de
los Mayorazgos de Castilla y de !barra, ejemplos de la organización y coordinación estanciera, ligados en su principio con aquel núcleo primitivo de
estancias que dieron nacimiento, desde la primera mitad del siglo XVI a
una de las más importantes ciudades de Nueva España.

El Auge minero. Asegúrase que las primeras minas halladas por los españoles en la Sierra de Guanajuato, lo fueron por Juan de Jaso, el viejo, hacia
1552-53, cuando en calidad de Capitán combatía en la región de los chichimecas a los grupos indígenas de la región, mas entonces no fueron registradas
por é~ ni parece haber trascendido la noticia del hallazgo, quizás porque el
propio Jaso y sus soldados guardaron celosamente el secreto, como que quizás
también la noticia de esas minas fue comunicada a Jaso por los propios
indígenas, como aconteció en muchas ocasiones a los conquistadores.
Mas en el año 1556 el estanciero Pero Núñez, Maese de Roa, halla y
hace de su dominio por denuncio, minas en la Estancia de Guanajuato y la
noticia se difunde y a fines del año mencionado, 1556, aparecen los primeros registros ante Juan Sánchez de Alanís, teniente de Alcalde Mayor
de la recién fundada villa de San Miguel (esta villa data de fines de 1555,
aunque el pueblo de indios, u antecedente, fue fundado en 1542, donde
ya había comunidad indígena prehispánica); tanto San Miguel como Querét:rro dependían por aquel entonces de Jilotepec.
Cabe hacer notar que otros registros de minas ubicadas en Comanja, fueron
hechos al comenzar mayo de 1557 en la estancia de Chapapetiro, ante Antonio de Godoy, Corregidor de Yuriria.

Al principio de 1557, diremos sin exagerar, tumultuosamente se acudió
al registro de fundos mineros; la afluencia de españoles fue caudalosa, asegurándose que hubo día en que hubo más de cien propiedades registradas,
Y es que quizás por alguna disposición gubernamental se fijaba plazo para
el registro de los yacimientos hallados, so pena de que fuesen declarados
realengos.
Como verdadera "fiebre de la plata" puede ser considerada la afluencia
de numerosos españoles a principios de 1557 a las minas recién descubiertas,
Y ante esa caudalosa migración fue preciso que el Alcalde Mayor de Pátzcuaro,
Francisco Velázquez de Lara, a cuya jurisdicción se supone pertenecía por
aquel entonces la estancia de Guanajuato, se trasladara a dicho lugar para
atender el registro de las minas; día tras día, durante el mes de mayo hubo
abwidante registro, y da la impresión de que este inquieto ajetreo vivo y
dramático de quienes se afanaban por poseer yacimientos en las venas de

495

�plata de la en potencia riqwsuna región guanajuatense, ponía la piedra
angular de esa singular y excepcional industria regional.
Mucho se ha dicho que Juan de Jaso, el viejo, fue víctica de algunoe
españoles que trataron de apoderarse de las minas que encontró en la Estancia de Guanajuato, y se aduce documento de protesta del propio Jaso
ante Francisco Velázquez de Lara, Justicia Mayor en las dichas minas y
esta acusación y protesta se enderezó muy particularmente en contra del
Maese de Roa y de Pero Nápoles, mas lo que vale n Derecho es el Registro
del fundo, y este lo hizo legalmente Pedro Núñez, Maese de Roa.

El Maese de Roa no sólo tuvo estancia en el núcleo inicial de Gua.najuato, sino que: "tiene en las Chichimecas en Guanajuato tierras de estancia
de ganado mayor e otros ganados... que le había (n) hecho merced de ellas
y que porque agora la quería hacer labor de pan y demás de su aprovechamiento, que redundará en pro y utilidad general para la nueva población
de las dichas minas de Guanajuato, de que él ha sido descubridor" y por
ello pide al virrey: "se las mida y amojone conforme a las Ordenanzas, de
manera que no reciba agravio e tenga causa de quejar..." propiedades que
amplió con largueza y constituyeron posteriormente la conocida Hacienda
de Cuevas.
Mucho más podría ser agregado acerca de los orígenes de la Estancia y
de las minas de Guanajuato; poseemos documentación facsimilar de repositorios oficiales y particulares, d 1 país y extranjero, que amplían las informaciones que ilustran este ensayo· por ello sabemos que la Estancia en el
13ajío y en los altos de Guanajuato no fue sólo agrícola, sino más bien
ganadera, pues era necesaria en abundancia 1a con-ea cruda para el ademe
de las minas, ya que el claYo metálico era efímero en el interior1 por el calor
y la humedad; debido a ello la Corona española urgió la multiplicación
de la E tancia que, como era natural exigía cultivo de zona. agrícola para
el sostenimiento de estancieros y forrajes y, dentro de este extraordinario
sistema la Estancia de Guanajuato no sólo satisfizo la necesidad y exigencia de la miner.ía Guanajuatense sino que auxilió ampliamente a la minería
en Zacatecas.
Valga por hoy la síntesis que antecede, que de un desarrollo mayor el
tiempo y la Historia se encargarán de ampliar.

¿DECADE CIA O NUEVO ORDEN?
AJociaci6n Mexicana de Sociol&lt;&gt;sfa
ÁNGELES MENDIETA ALATORU

Prólogo

ME HA TOCADO vivir, contemplar y padecer una interesante época de transici6n social de mi pals. Caigo en la tentación que ha tiempo me desazona:
relatar las observaciones hechas, pues aunque conllevan las limitaciones de
cualquier vivencia personal, se apoyan en testimonios que le otorgan cierta
validez.

En pocas décadas, ante mis ojos, México aumentó su población de 20
millones de mexicanos a más de 60. Como el país tiene la natalidad más
elevada del mundo y el índice de crecimiento demográfico es de 3.6 por
ciento anual, se estima que la población mexicana para el año 2,000 alcanzará
la extraordinaria cifra de 210 millones de personas.
La ciudad de México, lugar donde nací y vivo, tuvo que reunir en 1920
a varios pueblos aledaños para contar con un millón de habitantes: actualmente se calcula que hay de 12 a 13 millones de personas.
La economía de tipo rural se ha orientado hacia la industrialización, violentando así la mentalidad cíclica, morosa y mágica de un pueblo agrícola
por excelencia.

La demanda de educación sigue siendo superior a los presupuestos, pero
ha formado una ciudadanía cada vez más atenta a la problemática social.
Grandes grupos -nueva clase social sui generis sin arraigo alguno, analfabeta e impreparada- ha cercado las grandes ciudades y está compuesta
en su mayoría por jóvenes, niños, madres solteras y población flotante.

496

497
humanitru:-32

�La enseñanza de carácter laico instaurada desde la época independiente.
destruyó la labor formativa de la iglesia colonial y no la ha suplido con
eficacia para formar la dignidad cívica y ejemplar de los grandes patrici0&amp;

costumbres del hombre que convive con la tierra obedecen a una mentalidad
cíclica, morosa, humana y mágica, en ese orden.

liberales.

El campesino es ajeno a la rutina -devastadora hasta la deshumanización- que exige el trabajo de las máquinas. El clima, el gozo de la siembra,

En las familias ha hecho crisis y llegado a su término la esclavitud doméstica de la mujer hecha por otra mujer.

la ~ra de la ~osecha y las . fiestas tutelares, señalan pasos calendáricos y
son aJenos a la vida del trabajador industrial.

Un intelectualismo híbrido y snob, imitador de la decadencia europea, ha
sido la respuesta siguiente al movimiento sumamente valioso y original de
carácter nacionalista que surgió al triunfar el movimiento revolucionario de

Se ha dicho: la Revolución la hicieron los campesinos para que la disfruten los obreros y parece verdad, pero no se ha recapacitado bien hasta
qué punto hay cierta resistencia de los campesinos a transfonnar su modo
de vida por alternativas industriales que no consideran mejores.

1910-17.
Los grandes mitos mexicanos han sido puestos en duda y analizados para
luego sostenerse a ultranza.

De vez en vez han ocurrido fenómenos de enfrentamiento y disolución
social, así como la solidaridad, pero ha sido más poderoso el último que los
primeros.
Una gran movilidad social, el cambio de economía, la multiplicidad de
opciones y la inestabilidad han estremecido y resquebrajado los patrones sociales provocando un ambiente de inseguridad, propio de las épocas de tm•
ción social.

De todo ello se colige la pregunta obligada: ¿ decadencia o nuevo orden?
Estas notas, exclusivamente desde mi particular circunstancia, señalan algunas líneas estructurales, las que, si no ocurren cambios inesperados, serán
poderosas vertientes de influencia en el próximo y cercano nuevo siglo.

a) Economía: orientación industrial para un pueblo
de mentalidad agrícola
Los patrones económicos de poder industrial tienden actualmente a despreciar o por lo menos a devaluar a los de economía agrícola a pesar de
que la tierra y el mar son fuentes vitales de Ja Humanidad.
De acuerdo con este criterio y con la injusta costumbre de pagar mal
los frutos de la tierra, los pueblos agrícolas se han convertido en servidores
de los países tecnificados y de las potencias industriales: por ende, la gran
tentación de aquéllos es imitar el modelo de país industrial.

Sol~.e~te la e~riencia_ ha ido planteando necesidades que no se vieron
al prmcip10 de la renovaaón rural. De la frase "tierra y hbertad" de los
Flores Magón, a la posesión de la tierra, la reforma integral, y el crédito
~ ha lleg~do. a la conclusión de que no importa estrictamente la po~6n smo es mas importante que ella produzca. No tiene sentido repartir
berras . ~cas. ~s jornaleros sin tierra representaban en 1970 el 27% de la
~bl~on acbva del país, lo cual informa también que no hay ya tierra
dispomble en buenas condiciones.

rw:a1,

El campesino sí recibió beneficios incalculables de la Revolución, hay algunos hech~s que no ,se han destacado bien como la ausencia de los golpes
a los ~~~aJadores agr1colas, la restauración de la dignidad del trabajo rural,
la posibilidad de ser sujetos de crédito, además del incipiente ejercicio de los
derechos cívicos al pedírseles su voto. El campesino ha comenzado a tener la
sensa~ón de su valor como persona humana. La idea revolucionaria de la ejidatana como dueña de tierra, también es sorprendente.

N~ pertenezco a partido político alguno para tener cierta libertad de exp~i6n, pero el partido revolucionario oficial ha logrado que el campesino
se sienta "algu1en
· " , aunque este
. , manipulado.
·
Votar por un partido que tiene
los colores de l a ms1gma
· · · naciona
·
1, 1o convierte en persona importante aunque
sea como agregado a la fuerza de presión política del líder.
Por otra parte, el campesino trata de aprovechar tractores y técnicos contra
la erosión, pero es renuente a englobar el proletariado industrial. Este proceso de elegir lo mejor y rechazar lo obsoleto, es un fenómeno lento pero
firme, en el agro mexicano.

Oon poca perspicacia, México ha caído en el error de querer transformar
a un país de mentalidad agrícola en un pueblo industrial. Craso error. 1M

•

498

499

�b) Educación: extraordinaria demanda
La imagen, no por familiar menos valiosa, de la madre analfabeta que
hace guardia varias noches antes del día de la inscripción para obtener lugar
para sus hijos en la escuela cercana a su hogar es ciertamente significativa.
La sorprendente demanda de instrucción, explicable en un país de jóvenes,
ha desquiciado todos los pronósticos y es un signo de pujanza asi como la
respuesta más grata a la lucha por lograr que la educación sea popular.
En cuanto a la educación superior sigue siendo, a pesar de su gratuidad,
un tanto elitista; las puertas están abiertas pero no todas las familias tienen
el mínimo nivel económico para prescindir de los ingresos de uno de loa
miembros de familia.

En un pueblo formalista de tradición señorial, las carreras profesionalel
otorgan jerarquía social, de ahí la pretensión de las familiall de contar con
hijos graduados en estudios superiores. La consecuencia de estos afanes es
la presencia de miles de estudiantes sin vocación, ni amor a los estudioa.
Mientras el país siga ofreciendo educación superior sin pedir a cambio sea,,
vicios, prestaciones o remuneración posterior, las casas de estudio serán .,.
mili ero de perezosos, irresponsables, fósiles o discrepan tes por inconsciencia.
Un mayor rigor en los estudios evitará que el país gaste inútilmente en proporcionar carreras para quienes no las ejercerán o desertarán en los añ01
intermedios.
c) Población: formación de nuevos grupos sin arraigo social
Una gran movilidad social tiene lugar en México a partir de 1920. Sabido
es que nuestro pueblo es andariego y va de santuario en santuario cumpliendo
con sus curiosas mandas y que los millonarios siempre han tenido posibilidad de
viajar, pero en las últimas décadas la clase media comienza a trasladarse
de a lo largo y lo a11cho de la república. Esta migraci6n se incrementa cila
a día con el turismo nacional y con el cambio de radicación.
Desde la época revolucionaria numerosos grupos de familias se refugiaron
en las grandes capitales de los Estados y no volvieron más a sus lugares de
origen. Con el tiempo comenzó también la migración de los estudiantes
en busca de centros de educación. El paulatino empobrecimiento del campo
y el deslumbramiento de las grandes ciudades provocó finalmente un movi•
miento masivo de grupos que se situaron en los alrededores de las capitales,
en sitios sin urbanización y que formaron ciudades perdidas y cinturones dt
500

miseria. Ahí fueron creciendo grupos numerosos de jóvenes que no reconocen
nada familiar, carecen de religión y de conciencia cívica y son semianalfabetas. Son algo parecido a los grupos formados en el siglo XVI en Nueva España, cuando apareció el mestizo audaz y todavía sin conciencia de identidad.
Estos grupos influenciables y peligrosos porque se mueven emocionalmente
son, por naturaleza, agresivos. Si no se les educa prontamente -y estoy diciendo un disparate quizá por preocupaci6n, a sabiendas de que educar lleva
mucho tiempo- México va a padecer la presencia de estos grupos un tanto
apátridas, definitivamente ignorantes y potencialmente violentos. Sus miembros no creen en nada y no aman lo que hacen. Constituyen un serio reto
a la sociedad. Yo creo que más que la pesadumbre de la llamada explosión
demográfica --sobre la cual tengo pensamientos negros pues lo asocio con
las campañas de dominación extranjera- digo, este tema de la explosión
demográfica es miedo a estos grupos y a la impotencia de hacer de ellos
algo positivo.
Un temor no totalmente formado ni confirmado, es que estos grupos, debido
a sus características, en un momento dado puedan asaltar la opulenta riqueza de las ciudades, destruir el orden ciudadano, violar las leyes y atacar
a las personas, o sea, provocar el caos.

d) Religión: crisis de conciencia
México ha padecido y aún padece sucesivos cambios de religión, de ahí
su perfil heterogéneo en cuestión de creencias.
En nuestros días subsiste todavía la actitud ceremonial de las antiguas religiones a las cuales los evangelizadores supieron darles nuevo curso. Los
curas de pueblos fueron los iniciadores del movimiento de Independencia. A
mitad del siglo pasado, la Iglesia tuvo conflictos con la Reforma pero nuevamente en la Revolución, la iglesia sin jerarquía estuvo con el pueblo.
Establecida la educación laica, el Estado no ha podido emular la paciente
Y formativa labor de la iglesia colonial y ha creado una población apática e
indiferente, apenas ceremoniosa, que no ha podido alcanzar a los niveles
ejemplares ni a las virtudes cívicas de los grandes patricios liberales.

En nuestros días hay un fenómeno peculiar: a raíz de la exhortación del

?

0 ncilio

Vaticano II pidiendo la intervención del pueblo de Dios, muchos
J6venes, renuentes a seguir el despiadado materialismo, han formado asociaciones que podríamos llamar pararreligiosas. Trabajan a veces con la colabo501

�ración de jesuitas, dominicos y otros sacerdotes, pero en forma autónoma.
No hacen mucho ruido, tampoco les interesa hacer alianzas. Se mueven en
generosa búsqueda y están presentes en los hospitales, ciudades perdidas y
conflictos laborales. Buscan algo y seguramente lo encontrarán.

de una larga, abyecta y cruel esclavitud hecha por la mujer en perjuicio de
otra mujer.

e) Feminismo: fin de la esclavitud doméstica

Como en la religión, la cultura mexicana avanza a marchas forzadas. En
nuestros días se advierte la intensa preocupación de la identidad, buscada
en forma diversa a la generación antecedente.

¿Ha escuchado usted algo sobre la esclavitud de la mujer hecha por la
propia mujer? Pues persiste hasta nuestros dias.
La jornada de las servidoras del hogar no es como la del peón del por•
firiato, de sol a sol, sino de sol a luna y de ésta al sol -podríamos llamarla
jornada lunasol- porque las faenas domésticas no tienen fin y, por la noche,
es más frecuente la gravedad de los enfermos, el llanto de los niños y la
impertinencia de las fiestas.
Estas esclavas han vivido sujetas a raciones alimenticias; asuetos, conforme
al humor o necesidades de las amas, pero sobre todo han soportado en forma
persistente e inmisericordiosa, humillaciones en el trato, lenguaje, órdenes
y condiciones de vida. Un látigo verbal las ha flagelado siempx:e y en el
lenguaje de las mexicanas hay frases y palabras tradicionales para denigrarlas.
El pago siempre ha sido a discreción. Todavía hoy no es posible reglamentarlo. Además en muchos países latinoamericanos y en el nuestro propio,
la vejación a las muchachas es mayor por obligarlas a dar servicio de otra
clase para satisfacer los apetitos de patrones y jovenzuelos.
Un instinto natural de procreación las hace fácil presa de cualquier promesa y luego soportan doble trabajo porque las amas se cobran la manu•
tención de los hijos que ellas procrean. Explicablemente su defensa es la
irresponsabilidad en el trabajo y el rompimiento intempestivo del contrato
oral.
Las sirvientas no desean más ese trabajo para sus hijas y las han enviado
a trabajar en otros lugares, así se ha presentado ya la escasez del personal
de servicio domiciliario. Esta situación, aparentemente de poca importancia
ha provocado una radical transformación en las reglas del juego de la organización familiar. La comida no es más. Cientos de personas han vendido
sus residencias por falta de personal de servicio y los nuevos matrimonios
prefieren un departamento l'equeño que les permita disfrutar de su tiempa.
Quizá esto no es mejor para muchos, pero obviamente ha sido el resultado

502

f) Cultura

Los artistas quieren sacudirse la tutoría obligada que sucedió al gran movimiento nacionalista, ocurrido como consecuencia del movimiento popular
de 1910.
En algunos grupos, incluye el deslumbramiento propio de las colonias hacia
las metrópolis y tratan de imitar la decadencia de las metrópolis europeas;
otros, toman diversos rumbos, pero algunos más, con talento y rigor, han
creado sus propios patrones estéticos, su particular modo de expresión, y
conforman hoy un movimiento promisorio.

g) Forlaleia y deterioro de los grandes mitos
¿ Cuáles mitos? Los mitos mexicanos que van del brazo y por la calle,
conocidos por todos, junto a los temas prohibidos.
¿Nombres? Libertad, ejidos, familia, movimiento, cristero, Revolución, Señor Presidente, etc. Esta cita es deliberadamente un contubernio para comprobar precisamente la visión disparatada de nuestra personalidad.
Nadie ha sido llamado a engaño en estas cuestiones, pero se fortalecen los
mitos. Va una breve revisión de algunos.
El ejido ha fracasado en muchas partes pero está ligado a un ideal de la
Revolución. Modificarlo sería ser culpado de reaccionario, por lo tanto se
sostiene con doble protección, digo doble por la cuestión de la propiedad.
Recuerdo el asombro de unos sociólogos extranjeros en Sonora cuando vinieron expresamente a conocer los ejidos. El primer problema fue analizar
la cuestión de la propiedad ejidal, hecho explicable para nosotros pero motivo de escándalo para ellos.
En un pueblo duramente esclavizado, el concepto de libertad está enraizado
a los anhelos más profundos.
México proclama y grita en sus ceremonias su amor a la libertad y hace

503

�renovado homenaje a sus libertadores; de ahí que presidente, gobernantea.
legisladores, patrones, líderes y autoridades cuidan bien de dañar esa imagen,
Se ha dicho: más vale el abuso de la libertad que el de la carencia de
ella; así se ha llegado a tolerar el libertinaje y actuar con un paternalismo
censurable.

El tema del machismo, revisado por la psicología tan agudamente, encuentra en nuestros días una respuesta peculiar. A las jóvenes les importa tener
un hijo y no desean al padre. La situación de la madre soltera, que escandalizara a la sociedad de hace unos cuantos lustros, hoy no solamente
se acepta sino que mue.has no desean vivir con el esposo y ellas solas soatienen el hogar.
No recurro a juicios de valor, personalmente toe parece antinatural esta
nueva situación, pero es un hecho; lo han declarado asi muchas mujeres en
una gran ciudad aledaña a la ciudad de México, donde la mayoría son
madres y los hijos viven felices solamente con ellas porque no hay padres
golpeadores o viciosos y ellas "son limpias y saben cocinar". Señalo esto súnplemente como un nuevo concepto de grupo familiar.
La Revolución es tema intocable en el ambiente oficial y atacado pm'
detractores de buena o mala intención. El pueblo admite que los gobiern01
"emanados de la Revolución" han buscado el mejoramiento material del
pais: legislador para realizar la justicia social; pugnado por la educaci6n
popular, generado riqueza y han actuado con talento frente a Jas presiones
internacionales, pero no han sido ajenos a la deshonestidad y a la corrupción, que han provocado una inmoralidad en cadena.

hay casos contados de cooperación, generalmente en apoyo de las demandas
gremia~es _de otros líderes, ~ero estos grupos privilegiados han sido ajenos
a la misena de los no asalanados. La corrupción de los líderes se manifiesta ,
pero se disculpa por solidaridad o por conciencia de clase.
La revolución cristera se ha convertido oficialmente en un tema tabú. Los
historiadores extranjeros se han preocupado por investigarlo. Quizá el pueblo, por salud mental, trata de eludir aquellos asuntos que en el pasado
crearon divisiones y conflictos ideológicos.

Naturalmente, todos los pueblos tienen sus nútos y sus temas intocables,
pero los primeros se cnraizan más en nuestro país por cierta mentalidad
mágica, que parece haberlos transformado en íntimo resguardo, de ahi que
cualquier investigación programada de carácter social, deberá prever un
inesperado cambio en las respuestas previstas, porque esos nútos funcionan
como elementos de defensa que muchas veces han desconcertado a los observadores y sociólogos de otros pueblos. Estos símbolos funcionan además de
factores de influencia inexplicable, como elementos de cohesión e identifi-

cación social.

Epílogo
Las épocas de transición conllevan siempre la interrogación insoslayable:
¿decadencia o nuevo orden?
El gran peligro de Iberoamérica, incluyendo a México, es decaer sin
su cabal florecimiento. Dice Luis Villoro que toda predicción
histonca es por principio, desconfiable, pero indudablemente el análisis de
lo que es hoy, permitirá descubrir lo que será mañana.

~~- logrado

En cada nuevo cambio de régimen, el pueblo contempla la fí~ta de la renovación del poder y confia en la suerte para que la fruta que caiga de la
piñata llegue a buenas manos, pero algún dí.a deberemos crear al político
de carrera y al funcionario elegido por concurso de capacidad. Se considera
que el cambio es saludable para evitar los abusos del poder, pero se hi
creado la idea del rito en el cual el nuevo ungido deberá tener la doble babi·
lidad de destruir la imagen de su predecesor pero sostener siempre la unidad
de la familia revolucionaria.

Un llamado para el Tercer Mundo fue hecho por Frantz Fanon: crear
l'h~mme neuf, que no imite a Europa. Tiene razón, la competencia es imposible, suicida y desmoralizadora. Hay que forjar un modelo propio de
desarrollo congruente con la tradición de humanismo y -¿ por qué no decirlo?- wrido al propio concepto de felicidad.

A raíz de las grandes expropiaciones del subsuelo y de la electricidad,
pasaron a poder del Estado esas riquezas y éstas fueron entregadas a 101
trabajadores; se crearon así fuertes grupos sindicales que agrupan a person':'
con muchos privilegios. Sus demandas periódicas pulverizan el valor adqw•
sitivo del salario de otros trabajadores y desde luego de los campesinos. S6lo

' · apresurad a, cualquiera puede ver que los signos me. En una panoranuca
xican~ son alentadores. He señalado algunos que pueden ser positivos o
negativos, según el manejo que de eJJos se haga, pero influirán en la nueva
sustentación social, más inclinada a crear un nuevo orden. Hay una pujante
promesa económica y no ha sido destruida la calidad humana del pueblo.

504

505

�Repito: hay signos promisorios y esta época puede ser -si se n:i~ntiene
l
se.evita
la corrupc1on moe espíritu, se meJ·ora la voluntad de trabajo y .
,
ral- el paso que antecede a una hermosa anuncrac1on.
ÁNGELES MENDIETA .ALATORRE

(Antigua Hacienda de S. Juan Hueyapan, ligo. Mayo 1978)

EL CASO DE LAS ISLAS CANARIAS Y EL DERECHO
A LA LIBRE DETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS
HÉcTo&amp; GRos Es PIELL

I
l. LA DECISIÓN ADOPTADA recientemente en Trípoli por un Comité de la
Organización de la Unidad Africana, respecto al derecho a la libre determinación de las Islas Canarias, así como las actividades de un llamado Movimiento de Liberación acional de estas islas, han centrado la atención
internacional sobre la cuestión de las Canarias.

La enérgica reacción del Gobierno español y de las Cortes, en un pronunciamiento apoyado por todos los partidos politicos, rechazando el criterio
de la OUA y afirmando el carácter español de las Canarias, ha dado origen
a un serio diferendo, que se ha proyectado incluso en un enfriamiento de
las relaciones hispano-argelinas.
Estos extremos muestran el gran interés actual de la cuestión y la necesidad
de hacer un intento para clarificarla, situando el asunto en el marco del
Derecho Internacional actual.
Las Islas Canarias son parte de España. Su ingreso en la esfera de influencia castellana se produjo ya en el siglo XIV. Luego se realizó su integración a la Corona de Castilla en un complejo proceso de conquista, de
conflictos internos y de enfrentamiento internacional con Portugal, que en
el Tratado de Toledo, después de la paz de 1479, reconoció 1a soberanía
castellana sobre las islas mientras se reservaba para sí la conquista de Fez
Y de Guinea. De modo que la conceptualización de las Canarias como territorio de lo que después sería Estado e~pañol es wi hecho anterior al término
de la Reconquista de la Península y a las últimas etapas del proceso que

506

507

�culminó en el siglo XV con la formación del Estado nacional español, que
si bien no constituyó una manifestación de centralismo unificador, se tradujo
en la existencia de uria monarquía hispánica única, común a todos los reinos
y territorios españoles.1

2. La cuestión planteada respecto de las Islas Canarias debe estudiarse
en función de lo que el derecho a la libre determinación de los pueblos es
y significa en el Derecho Internacional actual, teniendo en cuenta lo que
las Canarias son respecto del Estado español, como consecuencia del análisis
no sólo de su situación jurldica sino también de la realidad histórica, étnica,
económica, social, cultural y política de estas islas en relación con el resto
de España.

Período de Sesiones, ítem 9 de la Agenda), estudia los problemas jurídicos
que plantea el reconocimiento por el Derecho Internacional del derecho a la
hbre determinación de los pueblos. No trato en mi estudio como Relator
Especial el caso de las Canarias, porque no existe ninguna resoluci6n de las
Naciones Unidas al respecto, ya que no ha sido, con raz6n, estimado como
un caso pendiente de solución por aplicación del derecho a la libre determinaci6n de los pueblos sometidos a una dominación colonial y extranjera.
Pero conceptuamos de interés aplicar los criterios que hemos afirmado en
nuestro estudio a este caso concreto de las Islas Canarias, cuya significación
actual y cuya importancia práctica no pueden desconocerse.

4. En nuestro informe, los párrafos en los que hacemos afirmaciones que
pueden considerarse aplicables al caso de Jas Canarias son los siguientes:
II
3. En nuestra condición de Relator Especial de la Subcomisión de Protección de Minorías y Prevención de Discriminaciones de las Naciones Unidas, sobre el tema: "Aplicación de las Resoluciones de las Naciones Unidas
relativas al derecho a la libre determinación de los pueblos sometidos a una
dominación colonial y extranjera", hemos debido estudiar los aspectos jurídicos generales de la cuestión del derecho de los pueblos a la libre determinación.
Las conclusiones genéricas a que hemos llegado se pueden aplicar, naturalmente, a la situación de las Canarias y eso es lo que haremos en este estudio.
Nuestro informe (E/ C .4/Sub.2/390) en la versión que fue analizada por
la Subcomisión en agosto de 1977 [Informe de la Subcomisión de Prevención
de Discriminaciones y Protección de Minorías sobre su XXX9 Período de
Sesiones, E/CN.4/126; E/ C .4/Sub.2/399; Resolución 7 (XXX)], por la
Asamblea General en noviembre de 1977 (Resolución 32/14 del 7 de diciem•
bre de 1977, párrafo 12,b) y por la Comisión de Derechos Humanos en
febrero de 1978 (Informe de la Comisión de Derechos Humanos, XXXIV'
1 DoMÍNOUBZ ÜRTIZ, Antonio, Historia de España Al/aguara, tomo III, La Exp~sión Atlántica, Alianza Universidad, Madrid 1973; Antonio Beltrán, Los Paleog!ifOI
Canarios Historia año III, No. 23, 1978, Madrid, p. 35; Pedro Molas Ribalta, Centralismo 'y Auton;mia en la formación del Estado Español, Hístoria 1 Vida, No. 20,
año XI, Madrid 1978, p. 64; Marqués de Lozoya, Historia de Espafia, tomo III, L,
revelación de las rutas oceánicas, Salvat, Barcelona 1973, p. 112; Y H. Elliot, La Es·
paña Imperial 1469-1716, traducción de J. Marfany, Editorial Vicens-Vives, B~
lona, 1974, pp. 39, 41, 55 y 69.

508

A. Al terminar el capítulo introductorio, en la parte titulada "Significado
de la expresión derecho a la libre determinación de los pueblos sometidos
a dominación colonial y extranjera", decimos:
40. El Relator Especial se refiere a este tema específico de la secesi6n en otra parte de su informe. De las diversas variantes de estas
respuestas resulta un criterio común que el Relator Especial comparte:
la dominaci6n colonial y extranjera significa cualquier forma de dominaci6n que el pueblo interesado conceptúa libremente como tal, sea
cual fuere su naturaleza. Implica la privaci6n del derecho a la libre
determinación por un elemento externo y ajeno &lt;1l pueblo titular de
ese derecho. No hay, por el contrario, dominaci6n colonial y extranjera
cuando un pueblo vive libre y voluntariamente dentro de un orden
jurídico estatal, cuya integridad territorial, siempre que sea real y no
una mera ficci6n jurídica, debe ser respetada, sin que, en ese caso,
exista el derecho de secesión.
41. En consecuencia el derecho a la libre deterrninaci6n de los pueblos existe como tal en el derecho internacional de hoy, con todas las
consecuencias que de ello se derivan, cuando un pueblo está sometido
a cualquier forma o tipo, sea cual fuere su naturaleza, de dominación
colonial y extranjera. El concepto de dominación colonial y extranjera
de acuerdo con lo dicho en el párrafo anterior, es más amplio que
el de ocupaci6n extranjera, aunque lo incluye, y por lo tanto el derecho a la libre determinación de los pueblos se puede configurar y tipificar en otras situaciones además de aquéllas en que s6lo existe una
ocupaci6n extranjera. Pero es evidente que la ocupación extranjera de
509

�un territorio, hecho condenado por el derecho internacional actual,
que no puede producir efectos jurídicos válidos ni afectar al derecho
a la libre determinación del pueblo cuyo territorio ha sido ocupado,
constituye algo absolutamente violatorio del derecho a la libre dete,.
minación. Todo pueblo sometido a cualquier forma o tipo de dominación colonial o extranjera posee el derecho a la libre determinación,
sin que sea posible distinguir entre un pueblo u otro para reconocer la
existencia de tal derecho si se dan los elementos necesarios de que dicho
o dichos pueblos están sometidos a una dominación colonial o et•

C. En el mismo capítulo I, en el que se analizan los problemas jurídicos
básicos que plantea este derecho a la libre determinación de los pueblos,
decimos:

55. El derecho a la libre determinaci6n, en su regulación por las
Naciones Unidas, ha sido configurado como un derecho de los pueblos
sometidos a dominación colon.ial y extranjera. No se refiere a los pueblos ya organizados bajo una forma estatal, en los que no se dé una
dominación colonial y extranjera, porque la propia Resolución 14J5
(XV), así como otros textos de las Naciones Unidas, condenan cualquier intento dirigido a destruir total o parcialmente la unidad nacional
y la integridad territorial de un país. Pero si bajo la máscara de una
pretendida unidad estatal, existe en los hechos, una realidad de dominación colonial y e,"l:tranjera, cualquiera que sea la fórmula jurídica que
intente disimular tal realidad, el derecho de ese pueblo sometido no
puede ser desconocido sin violar el derecho internacional. La Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional referentes a las relaciones de amistad y cooperación entre los Estados, usa para precisar
este conocepto una fórmula particularmente feliz porque reafirma la
necesidad de preservar la integrid(ld territorial de los Estados soberanos e independientes, pero relaciona dicho concepto con la obligación
de que éstos estén "dotados de un gobierno que represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio, sin distinción por motivo
de credo, raza o color".

tranjera.
B. El caso de las Canarias debe ser analizado y resuelto no en función de
los títulos originarios que pudieran derivarse de Ja conquista hecha en lm
siglos XIV y XV o del Tratado de Toledo con Portugal de 1479, sino por
aplicación del Derecho Internacional de hoy. De acuer~o ~~ lo que _resul~
del "derecho intertemporal", es por aplicación de los pnnc.1p10s de la ~te~•
dad territorial del Estado o, en su caso, del derecho a la libre determmaaón
de los pueblos, que la cuestión debe ser resuelta. En nuestro informe decimos
al respecto en el párrafo 64 del capítulo I:

Debe destacarse a este respecto que) en especial a partir de la R,.
solución J514 (XV) todos los títulos en los que se fundó o se pretendió
fundar la soberanía o el dominio sobre un territorio colonizado han
caducado en cuanto violan el principio de la libre determinación tU
los pueblos sometidos a una dominación colonial y extranjera. En vir•
tud del nuevo decreto intertiacional aplicable, todos los antiguos t!tulol
coloniales, resultantes del viejo y caducado derecho internacional, haa
dejado de existir. El llamado "derecho intertemporal" permite M1
resolver todas esas situaciones mediante la sola aplicación de las con·
secuencias del reconocimiento del derecho a la libre determinación d,
los pueblos. 2
• La caducidad O pérdida de valor de los tltulos originarios en virtud del nuevo clelicable es una cuesti6n resuelta por el llamado "derecho intertemporal". Ell
rech o ap
,
.
J • • di" "L Corie
el caso de Minquiers et des Ecréhous, la Corte Int~cional de ustlc'.a J~:
a tulo
considera que basta decir que, a su parecer, aun si los reyes de Francia teman un tí .do
feudal originario que se extendía a las Islas de la Manch.i, dicho título ha de~
dejar de existir como consecuencia de los acontecimientos del a,ño 1204 Y de_los_aiíOI
· · tes" . (CIJ
1953 , p. 56). Igual criterio se sostuvo en . el. arb1tra¡e
de
s1gw.en
. . ., necueil
..,.
. telJ)lf
de los distintos sis •
1a I s1a d e Palmas. El Juez Huber dijo: "[Para] saber cuál
d.
. d .
-cuestt6111
jurldicos en vigor en épocas sucesivas debe aplicarse en un etermma o caso

del llamado derecho intertemporal-, hay que distinguir entre la creación del derecho
y el mantenimiento de tal derecho. El mismo principio que somete un
acto creador de derecho al derecho en vigor en el momento en que tuvo origen el
derecho, exige que la existencia de ese derecho, en otros términos su manifestación
continua, reúna las condiciones requeridas para la evolución del derecho". (Naciones
Unidas, Recueil des sentences arbitrales, vol. 11, p. 845). El Juel: Gros había e,.:presaqo en 1953: "Un hecho jurídico debe apreciarse a la luz del derecho que le
es contemporáneo. . . Cuando desaparece el sistema juridico en virtud del cual el titulo se ha creado válidamente, ese derecho no puede ya mantenerse en el nu.evo
sistema juridico a menos que se ajuste a las condiciones exigidas por este último".
(C.IJ .• Mémori,s, Minquiers et Ecréhous, vol. U, p . .375). Y en 1975 el Juez de
Castro, comentando la jurisprude.ncia sobre esta cuestión, dijo: "La Corte ha estimado, pues, que el título originario pierde su valor ai ocurren hechos nuevos que
considerarse según un derecho nuevo" (C.I.]. Recueil '975, p. 168). Véase
a!IIIllSmo, la resolución del Instituto de D~cho Internacional, adoptada en 1975 y
105 comentarios al respecto hechos en el Annuaire Francais de Droit Jnternational,
1975, pp. 1313-1317.

en cuestión

'11:~

511
510

�Y en los párrafos 81 y 82 concluimos

~

En cuanto a la preservación de la integridad territorial del Estado n
relación con la aplicación del derecho a la libre determinación de lot
pueblos, tanto la Declaración sobre la concesión de la independencia
a los países y pueblos coloniales, como la Declaración sobre los prin,.
cipios de derecho internacional referentes a las relaciones de amistad
y a la cooperación entre los Estado,8 afirman en/áticamente la necesidatl
de respetar y preservar esa integridad. Cuando está en juego la int,gridad territorial del Estado, no se aplica, en principio, el derecho d,
libre determinación! pero la propia Declaración sobre los principios
de derecho internacional relativos a las relaciones de amistad y cooper•
ción entre los Estados exige que los Estados independientes y soberanos
para tener el derecho a que se respete su integridad territorial, deben
conducirse de conformidad "con el principio de la igualdad de der,.
chos y la libre determinación" y estén "por tanto dotados de un gobierno que represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio,
sin distinción por motivos de raza, credo o color".

La aceptación expresa de los principios de la unidad nacional y de l,
integridad territorial del Estado en estos textos, implica el no reconocimiento del derecho de secesión. 5 El derecho a la libre determinaci61&amp;
de los pueblos, tal como resulta del sistema de las Naciones Unida,,
existe para los pueblos sometidos a una dominación colonwl y extrtJ1'-o
jera, es decir, que no viven bajo la f arma jurídica estatal. El derecho
a la secesión, con respecto a un Estado existente Miembro de las
Naciones Utzidas, no existe como tal en los textos y en la práctica SI'
guida por la Organización porque si se pretendiera invocarlo par,
romper la unidad territorial y la integridad territorial de un Est~
se estaría haciendo una aplicación abusiva del principio de la lihfl
determinaéión, contraria a los prop6sitos de la Carta de las Nacionll
Unidas. 6 Sin embargo, para evitar todo equívoco, es necesario precisar.
• Resoluciones 1514 (XV) , párr. 6, y 2625 (XXV).
' Declaración del Juez Nagendra Singh, en el caso del Sahara Occidental, (CJJ
Recueil, 1975, p. 80).
• G. ScELLE, "Quelques reflexions sur le droit des peoples a disposer d'eux-mlmd'!I
Festschrift /ür ]ean Spiropoulos; Antonio G6mez Robledo, El derecho de autodlldl
minaci6n de los pueblos y su campo de aplicaci6n, Madrid 1976, p. 11.
• Informe del Comité I de la la. Comisión de la Conferencia de San Francisclil
respecto a la inclusión en la Carta del principio de la libre determinación.

512

a. juicio del
Especial
· ¡ y za
. Relator
.
. .' que si la pretendida u m'dad naciona
invocada integridad
terntonal
son
sólo
ficciones
·
'd"
. .,
.
JUn zcas que encu bren
u~a real d~minaczon. co_lo_nial y extranjera, resultado del desconocimient~ efect_wo del principio de la libre determinación,1 él O los pueblos
sometidos tumen derecho a e7·ercer, con todas sus consecuencias, su
derecho a la libre determinaci6n.

respecto:

ITI
5. Corresponde ahora que apliquemos estas conclusiones genéricas al caso
concreto de las Islas Canarias.

En p~er término, es necesario precisar que tipificándose para el Derecho
Intemacio~al actual el derecho a la libre determinación de los pueblos s6Io
cuando eXISte un pueblo sometido a una dominación colonial y extranjera,
debe determinarse si este extremo se da en el caso de las Islas Canarias.
Creemos que es evidente que no. Las Canarias integran el Est:ido españ 1
no como una ficción jurídica destinada a ocultar un hecho colo ·a1
o,
d · -6
ru
o una
0~~ n extranjera, sino como una realidad indiscutible. Las Islas Ca~ son Esp~ Y nada existe en ellas que se asemeje a una dominaci6n
co_l~al o extranJera. Por el contrario, histórica y actualmente, han sido ad~str~das sin ninguna forma de discriminación respecto del resto de los
temtonos españoles.8
Si la afirmación del carácter español de las Canarias ocultara la realidad
penúltimo párrafo preambular de la Resolución 2887 (XXVI) de 6 de d' ·
bre' El
de 1971 d 1
1oem.
e a Asamblea General, dice: "Considerando además que todo intento
quebrantar parcial o totalmente la unidad nacional o la integridad terride un euun Es~o, establ~cido de conformidad con el derecho de libre determinación
P eblo,. es incompatible con los propósitos y principios de la Carta".
1
1
1 ~corporación del Arcbipiilago Canario a la Corona de Castilla y a la
um
• e ~crente Estado Español, en los siglos XIV y XV se aplicó a las Islas
en
. diferencras
•
• de estatuto
'
algusu mtegndad , .el d erech o castelJ ano, sm
jurídico de clase'
XIXnaia tan~ ª ruve~ de ~ Administración Central como de la Local. En el siglo
las
re:on can~ envió, como las demás regiones españolas sus representantes a
Conati:~6 e : Nació? en Cá~, que elaboraron y promulgaron' en 1812, la primera
naria lasª~ma mo~~?ca Espanola. A todos los niveles, siguió siempre la región ca,, __ , De
L 9 VlCISltudes del resto de la Nación española y en la actualidad por
creto ey de 17 d
'
mico sem .
: mano de 1978, se la ha dotado de un régimen preautonóCJante ª otras regiones del Estado español.

=:ado a
.;:;:e a
Co

-=

513
hwnaniias-33

�de una dominación colonial o extranjera, podría plantearse intemacionalment el problema de la libre det rminación de su pueblo, pero ello no ea
así. Lo ant cedentes qu han e."i tido en la práctica internacional reciente,
en que la afinnaci6n de la pertenencia al E tado s61o encubría una dominación olonial o extranjera, han permitido en algunos caso la acción internacional,9 como en el caso de los territorios bajo dominación portu...uesa
hasta 1975, pero n otro por el contrario, pese a ci rtas objecion doctrinarias,1º no han hecho posible fundar una decisión al respecto de las aclones Unidas, aunque el de nvolvimiento y el resultado final de las situacionos ha ido distinto.u

i no hay una dominaci6n colonial o extranjera y si las Canarias son realmente y no como una mera ficción jurídica parte integrant de E paña,
el principio aplicable es el del necesario respeto de la int ·dad territorial
del E tado español. Libre determinación de los pueblos e inte:rridad territorial del E tado no on término antitéticos y no tie e sentido díscutir cuál
de ello debe predominar. Son conceptos di erso , aplicables en el Derecho
Internacional de hoy en casos y para ituaciones diferentes.1 2 En u11a situaci6n
(cuando hay dominio colonial o extranjero) se aplica el principio d la libre

determinación
de los pueblos•' en otras, cuando ex.iste Ia real'd
.
.,
I a d d e una mtegracaon estatal
que
cumpla
con
las
exigen
ias
de
ser
real
d
•
Y e respetar los
extremos lll1puestos por la Declaración
sobre los principios de De rec h o In ter•
cional re ferentes a las relacion d amistad y a ¡
na
·, entre los
Estad [R
·
ª cooperac.mn
. _os ~luCJ6n _2625 (XXV)] se aplica el principio de la integridad temtonal_ segun lo di puesto entre otros muchos texto pertinentes
r
R.esolue1ones 1514 (XV) y 2625 (XXV) de la Asambl Gen
'
po las
·
U 'd
ea
eral de las Naoonts ni as.

En efecto, el p~fo 6 de la Resolución 1514 (XV) de 14 de diciembre
de 1960 (Declarac1on obr la concesión de la ind p d
.
l
,
r pueblos coloniales) , d.l e..
en encJa a os paises
Todo _intento encaminado a quebrantar total o parcialmente l
•
dad ,1acio11al y la integridad territorial de un país es i
pat'bla unilos p p6 't
. . .
ncom i e con
ro n os y prmcip1os de la Carta de las at:iones Umas.
'd

a:s la º. c}aración

_obre los principios de Derecho Internacional referente
relaoones de amistad y a la cooperación entre lo E tados de conform'd d
con la Carta d e las aciones
·
U rudas
.
[Resolución 2625 (XXV)] de 241 ade
octubre de 1970, expresa en el párrafo 15 de su preámbulo:

• Caso de lo antiguos territorios bajo administración portuguesa, situaci6n reapedlD
de la que la Asamblea General e pronunció en reiteradas oportunidades en este 11:ntido (S. Calogeras-Stratia, Le Droit d1s peup/,s d disposer d'eux-memes, Bruylam-

· de que todo intento
.
. Convencida' en comecuencra,
de quebrantar parcial o totalmente la unidad nacional ,, la integridad territorial de
Estado
o p~u' ~ _su ,n
· dependencra
. pol1t1ca
, . es incompatible con los proun
•
Ó
p sitos Y pnncipws de la Carta.

Brwcelles, 1973, pp. 318-319 ).
w J. Zo'lfRBK, La lutle du peuple de Bangladesh l la lumi~re du Droit Intemational,
Le Monde, 5-6 diciembre 1971; M. G. K. ayar Self determi.nation beyond tbe colonial context. Biaíra in r trospect, Texas JnJernational Law ]ournal, 1975; M. O. K.
ayar, Sel! determination; The B ngladesh experiencc, Revue des Droits de l' hom,n1,
París 1974, o. 244; M. G. Marco((, Le Droit des peuples d disposer d'eux-mhtll,
principie 1Jtructurd du Droit lntemational Public, Fribourg, Editions Universitaitel,
1977; S. Calogeras-Stratis, op. cit., pp. 296-299, 342-347.
u En los caaos de KaWlga y Biafra, la ituación finaliz6 con In afirmaci6n raclic:,I
del principio de la integridad territorial. En el de Bangladesh, producida la separaci61
de Paquistán, luego de un amplio conflicto internacional, con intervención de tercedl
potencias, Bangladesh fue admitido como fiembro de las aciones Unidas (v&amp;II
Antonio G6me.i Robledo, El Dueeho de aútodeterminaei6n d, los pu,blos y su t:111111'
dt aplicaei6n, Instituto Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, Macid4
1976, pp. 11-14.
" CA,iuuL:Lo SALCWO, Juan Antonio, Sobtranla del Estado 'J D1r11cho Irtt,rll4Cio..,
Editorial Tecnos, Madrid, 1969, pp. 58-59; MIAJA DE LA
UELA, Adolfo, La ,,,....
cipat:i6n de tos pueblos coloniales )' iJl Deruho Jnternai:ional, Editorial T nos, Madrid.
1968, pp. 115-116; ELÁZQUBZ, Carlos María, ''Las Naciones Unidas y la. I)cscolc#
:zaci6n", Anuario Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, tomo II, 1,i,
ragoza, 1963, p. 64; CALOOEllAS-STRAns, op. cit .

Para afirmar luego en

1•
lil

parte

a· po 1t1va:
··
J

N_inguna de las disposiciones de los párrafos precedentes se entende que autoriza o fo menta acción alguna encami
na ~ ª. quebrantar o menoscabar, total o parcialmente la integritla~
temtonal. de Est ados so beranos e mdependi
·
• ntes que se' conduzcan de
~or.fom_nda~ con el principio de la igualdad de derechos y de la libre
d:te:mmac~6n de los pueblos antes descritos y stén por tanto, dotados
al ten _go~,er~o q~e. re fresen te a la totalidad del pueblo perteneciente
rrttorio, sin dutmci6n por motivo de raza, credo o color.
d

°

aa11
d en el sen tuf

na::t!º
un

q~e el intent~ de quebrantar la integridad territorial y la uuidad
1
b. e stado espanol, soberano e independiente, que está dotado d
go terno que rep1·esenta a la totalidad del pueblo pertenecient a su

515

•,

514

�territorio, sin distinción por motivos de raza, credo o color, para provocar
la secesión de las Islas Canarias, al margen y con olvido de la libre expresión de la voluntad d~ su población, es incompatible con los propósitos y prin,.
cipios de la Carta de las Naciones Unidas.

En segundo lugar, para que exista el derecho a la libre determinación tiené
que haber un pueblo capaz de ser titular de ese derecho. La Corte Internacional de Justicia, en su opinión consultiva sobre el Sahara Occidental, hi
reconocido que la consideración de que a certain population did not con.rtitute a people, tiene importantes consecuencias. 13 Es evidente, en efecto,
que si no hay un pueblo titular del derecho colectivo a la libre determinacióu,
y sólo existe una población que no constituye un pueblo, es imposible Pnl?
tender que este derecho se tipifique en la forma en que ha sido óbjeto de regulación por las Naciones Unidas.
En el caso de las Islas Canarias no hay un pueblo que cumpla con estas
características que lo determine11 y califiquen como tal ante el Derecho Inter•
nacional. En efecto, la población originaria que los españoles encontraron
en los siglos XIV y XV, se ha extinguido prácticamente en forma completa
y la población de las islas es desde ~ce siglos totalmente española, exacta'mente igual a la de las otras regiones de España, en una diversidad que no
excluye la unidad.1' Fue, por lo demás, esta población canaria, es decir
l,I

INTERNATIONAL CoURT OF Jus'l'ICE, Western Sahara, Advisory opinion of Octobet

16, 1975, Nv 59, p. 33.
1• La actual población de la región canaria, cifrada en 1977, en 1.322,861 habitantes, lo que equivale al 3.75 % de la población total española, tiene absolutas características de españolidad por:
1Q La escasez de la población originaria a la llegada de los castellanos en los

siglos XIV y XV.
29 L¡¡. semejanza racial existente, en aquel tiempo, entre la población originaria
y la que llegó al Archipiélago, ya que ambas entroncan históricamente en el grupO
racial, de origen mediterráneo, que pobló zonas diversas del Norte de África, Península Ibérica y Archipiélagos Balear y Canario.
39 La integración perfecta, por uniones conyugales, entre originarios y la num
aportación de población, a partir del siglo XV, lo cual produjo la situación existenter
ya desde hace varios siglos, de españolidad total de la poblac,ión de Canarias y de
identidad completa con la del resto de España.
49 La españolidad poblacional está demostrada perfectamente en el hecho de qui
la única lengua empleada en el Archipiélago es la española, no existiendo lengua
aborigen alguna. Esta lengua desapareció rápidamente, dejando al español hablaclo
en Canarias, sin embargo, una aportación, compuesta exclusivamente por toponímicel
y por algunas palabras de la vida diaria, que enriquece, como ha ocurrido en laa
demás zonas de habla hispánica, la lengua española hablada hoy por más de trescienllll
millones de personas.

516

española, la que contribuyó en gran parte al poblamiento hispánico de ]os
territorios conquistados por España en América.
En tercer lugar, hay que concluir que el territorio de estas islas forma
par~e ,~tegrante de~ territorio español. Í.sta es una realidad jurídica, politica
e histonca. Los hab~tantes de este territorio 15 no sufren discriminación alguna
respecto de los habitantes de las restantes partes del territorio español y su
v~l~tad política se ejerce libr~1;1ente. De tal modo se cumple con ]as exigenaas unpuestas por la Declarac10n de los principios de Derecho Internacional
~ferentes a las relaciones de amistad y cooperació11 entre los Estados [Resoluc16n 2625 (XXV)], para la plena aplicación del principio que impone el respeto de la integridad territorial del Estado.

6. Resta hacer algunas consideraciones respecto de la situación de las Islas
Canarias como consecuencia de su proximidad al Continente Africano.16

Es cierto que la Carta de la Organización de la Unidad Africana establece
como uno de sus objetivos de la Organización la eliminación de todas las
form~ de colonialismo en África (artículo 2, 1, a). Pero este objetivo
altamente loable, nada tiene que ver con el caso de las Islas Canarias, porque
no hay ahí un fenómeno colonial, ni las Canarias son ni histórica ni étnica
'
ru. cu] turalmente africanas. Pretender imponerles una solución como
la que'
proclama el llamado Movimiento Nacional de Liberación de las Canarias
constituye una forma de intervención y de neocolonialismo, ya que supone
RE~o BROToNs, Antonio, Las Cortes 'Y la Polltica Exterior Española (1942-1976),
Valladolid, 1976, pp. 42-52; REMIRO BROT0NS, Antonio, El Territorio Naciono,l y la
Constitución, Madrid, 1978.
" _C~n respecto a la situación geográfica del Archipiélago, como consecuencia de su
proxmndad al Continent.e Africano, cabe señalar que:
19 Tod
· · espanol,
. o eJ t,er~1tono
tanto el peninsular como el Archipil!;lago de Baleares
Y ?ananas, está situado en la vecindad del Continente Africano, estando, por ejemplo,
mas cerca de Africa la zona sur de la Península Ibérica (25 km. desde Tarifa) que
el propio Archipiélago, cuyas islas más cercanas al Continente están separadas de
éste por más de un centenar de kil6metros.
. 29 España es una naci6n que, po.r su localización geográfica, está compuesta báS1camente por una masa continental, que ocupa buena parte de la Península Ibérica
Y por los dos Archipiélagos mencionados, siendo ademá.s una nación bicontinental per~
ellonoe5 un caso umco,
,.
.
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ya que existen,
en la actual estructura politica del mundo
numerosas
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naciones
que poseen caracteres continentales y archipiélagos y al mismo'
tiempo
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' territorio
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, ~on b'icontinentales
y que no se ajustan a un esquema simplista de
lln solución de continuidad.
. Por tanto, las características geográficas, aunque son elementos a considerar, no
tienen valor determinante en relación con cualquier intento de aplicar esquemas
pseudo descolonizadores al Archipiélago Canario.
11

517

�suplantar la libre voluntad de los canarios,17 que son los úrúcos competentes
y capaces para determinar, mediante el libre ejercicio de su voluntad, su
futuro destino político.

PROPIEDAD PÚBLICA VERSUS PROPIEDAD PRIVADA DE LAS
EMPRESAS ECONÓMICAS Y SU EFECTO EN EL COMPORTAMIENTO DE LOS LIDERES FINA CIEROS
DAVID

G.

DAVIES

EL DEDATE ENTRE los advocadores de empresas públicas y los de empresas
privadas se viene desarrollando por lo menos desde la época de Adam Smith.
Desde ese entonces han habido vastos pronunciamientos por parte de escritores socialistas, comunistas, clásicos y neoclásicos pero muy poco trabajo
sistemático teorético o empírico se ha desarrollado que compare las dos alternativas de organización económica. Este artículo representa un modesto
atentado en hacer comparaciones sistemáticas entre empresas privadas y gubernamentales.
Nuevamente hemos comenzado a reconocer la crucial importancia de las
empresas económicas y su directo impacto en los derechos de propiedad.
Las alternativas en las estructuras de los derechos de propiedad están íntimamente relacionadas con los diferentes sistemas de incentivos y dichos incentivos presentan a los líderes con diferentes tablas de recompensa/costo.
Como resultado se espera observar diferencias identificables -las cuales resultan de los procesos de decisión bajo la influencia de las diferentes estructuras
de recompensa/costo. Lo necesario es derivar de los métodos teoréticos las
diferentes clases de comportamfonto que se puedan esperar de cada una de
las diferentes estructuras de las instituciones económicas, derechos de propiedad, métodos de incentivos, estructuras de recompensa/costo.

11 AouILAR Nt.vARRo, Mariano, "La 'Africanidad' de Canarias", Ya, Madrid, 11
de marzo de 1978.

518

Además, necesitamos evaluar los diferentes resultados con la mira de analizar la eficiencia económica de las dos alternativas, ya sean empresas públicas
o empresas privadas. Se debe tomar en cuenta que existen otras metas
además de la eficiencia económica que puedan dictar el optar por un tipo
de organización u otro. Por ejemplo, la equidad, puede ser tan fuerte e un-

519

�portante que los lideres políticos sacrifiquen la eficiencia económica por lograr
más equidad. Sin embargo, sin tener noción de la relativa eficiencia de las
dos formas de empresas, los líderes tienen poca idea del costo real de las dos
alternativas.
Como hipótesis un líder, ya sea público o privado, tiene como meta el
realizar ganancias máximas. Generalmente, las fuentes de ganancias pueden
ser pecuniarias o no-pecuniarias. Poder, prestigio, ambientes placenteros y
personas agradables con quien trabajar son ejemplos de fuentes de ganancias
no-pecuniarias. Las varias fuentes de satisfacción para los líderes son ~scasas
y substituibles. Por lo tanto, bajo esas condiciones, ase eramos que mientras
más bajo sea el precio o costo de una oportunidad de ganancia, más f recuentemente el líder se verá inclinado a escoger dicha oportunidad.
Para poder usar la anterior relación como ayuda en predecir, es ne~es~
el explicar la forma en que cualquier cambio afecta la raz6n de subst1tuc1~n
entre Jos varios productos y servicios que representan fuentes de g~aa
para el líder. Debido a las limitaciones impuestas por la tecnología y ~I estado
de la naturaleza, varios escritores 1 han desarrollado un punto de vista ha,.
tante fuerte que es la estructura de los derechos de propiedad que af~tan
cierto producto que el líder vaya a escoger al igual que afectan la rap1dei
con la cual el líder substituirá un producto por otro.
Historia de la Investigación

El área especifica que estamos examinando es la industria bancaria de Australia en donde se realizan las transacciones comerciales. A pesar de que los
bancos privados están regulados, es una situac~ón ideal Pª:3' investiga~
porque ambos bandos públicos y privados co-ex1sten y compiten en los IJl1So
mos mercados.
La estructura del sistema bancario Australiano, como la de todos los otroS
países del mundo con excepción de los Estados Unidos, está dominada por
pocos grandes bancos, cada uno con una e~ensiva cadena .de s~cursales. En
Australia existen seis bancos de importancia en el comeroo. Dichos bancos
son: Australia and New Zealand Banking Group Ltd. (ANZ), The Bank
1 ALcEIAN, A. A. , "Economía de los Derechos de Propiedad 11 , Jl Polftico, Di~
de• Propiedad
br e
1965
, ,Pp
. 8 16-829·, DEALEsst'L.
' "Implicaciones .de los Derechos
.
M
en las Alternativas de Inversión Gubernamental", Am,mcan Economtc Reuuw, . ai;,
1969, pp. 16-23; y DEMSETZ, H., "Algunos Aspectos de Jos Derechos de Prop1eda ,
Journal of Law and Economics, Octubre, 1966, pp. 61-70.

520

of New South Wales, Commercial Bank of Australia Ltd., The Commercial
Banking Co. of Sydney Ltd., The National Bank of Australasia Ltd., The
C.Ommonwealth Trading Bank (el cual pertenece al gobierno Australiano).
El Bank of New South Wales es el banco más antiguo, habiendo sido establecido en 1817, y el banco más nuevo es el Commercial Bank of Australia
Ltd., que fue fundado en 1866.
Los dos b~cos más grandes son: el Bank of New South Wales., que es
un banco privado, y el Commonwealth Trading Bank, que es un banco de]
gobierno. La información generada por estas dos instituciones constituye Ja
esencia de la investigación. Estos dos bancos son similares en tamaño al igual
que en otras características importantes. En realidad, es la habilidad de
encajar características lo que en efecto permite el sostener ciertas variantes
en un molde ceteris paribus y establecer una metodología de investigación
útil y certera.

No se logro conseguir estimaciones detalladas de costos, pero se pueden
producir medidas de productividad significativas utilizando las relaciones
~ haberes y ganancias, haberes y empleados, depósitos y empleados, réditos Y empleados, y ganancias y empleados. Una variante importante que
se mantuvo constante bajo estas relaciones es la estructura de salarios que en
~te _caso, y en general en Australia, se ve fuertemente influenciada por los
smdicatos de comercio.
El costo de obtención de dinero por dólar es también igual para cada
empresa porque las dos insfituciones se enfrentan con una tasa de interés
que es determinada por un mercado financiero razonablemente competitivo.
E~to no significa que una empresa no pueda pagar un mayor volumen de
dolares ~ara atraer depositarios ni pagar intereses más altos ( con un efecto
contráctil sobre las ganancias pecuniarias) .

Resultados
La evidencia sostiene la predicción resultante de incentivos impregnados
en 1~ alternativas estructuras de derechos de propiedad. Los gerentes públicos
atenuan los derechos de los dueños (pagadores de impuestos) más que los
gerentes en el sector privado en reducir las riquezas de sus accionistás. La
empresa privada, a pesar de estar regulada, aparenta ser más eficiente que
el banco del gobierno.

Las r:ned_idas de productividad indican que el banco de comercio -operado
Y perteneciente al gobierno tiene más haberes por empleado, y ya que los

521

�haberes y las deudas están altamente correlacionadas y casi iguales en bancos
comerciales, tiene más depositarios por empleado que el Bank of New South
Wales. Por otro lado, la relación entre ganancias y haberes, que muestra
con qué eficiencia se están utilizando los fondos, y la relación entre ganancias
y depósitos durante todos los años de 1964 a 1972 fueron mejores en el
sector privado que en el banco del gobierno. Además, la relación entre ganancias y empleados en ocho de los once años que se observaron es mayor
para el Bank of New South Wales. También, el promedio de los once años
es más alto para el banco privado. El Cuadro 1 incluye detalles de estas
medidas de productividad.

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Las columnas 3 y 4 representan abstractos del portafolio de inversiones
de los dos bancos. La columna 3 representa la. razón de posesiones del gobierno Australiano en depósitos del CTB a las del BNSW. Dichos depósitos
constituyen los haberes más seguros. En este caso nuestro análisis predice que
los gerentes del gobierno pre!erirán el mantener una proporción mayor de los
haberes de la firma en bonos de gobierno ya que son más seguros. Las estadísticas indican que en todos los años estudiados, la firma pública mantuvo
una proporción significantemente mayor de sus haberes en bonos del gobierno
central que el Bank of New South v\/ales.
Por otra parte, la columna 4, que resume la razón entre las posesiones de
"otras fianzas" del CTB y del BNSW, indica que el Bank of New South Wales

522

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Las cifras en el Cuadro 2 son instructivas. La primera columna, que es
el resultado de dividir los haberes del banco del gobierno (0TB) entre los
haberes del banco privado (BNSW), es el indicador con el que se comparan
las otras columnas.
La columna 2 está compuesta del volumen de dólares en préstamos del
Cammonwealth Trading Bank dividido entre el valor en dólares de préstamos del Banco de New South Wales. uestra teoría nos dice que los pr' tamos, siendo los haberes que producen mayores ganancias pero los más
arriesgados, son una proporción menor de los haberes del Commonwealth
Trading Bank que de los del Bank of New outh Wales, que ~s el banco
privado. Como es de esperarse, la razón de préstamos del CTB a la del
BNSW fue más baja durante 10 de los 11 años observados que la razón de
los haberes del CTB a los del BNSW como se ve al comparar las columnas
1 y 2. Esta prÓporción se reversó únicamente en 1972. Una comparación
de la mediana de las dos colurrmas sostiene la hipótesis que los gerentes del
banco privado persiguen las ganancias más agresivamente que los empleado
que dirigen el banco público.

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�CUADRO 2

CUADRO 3

Una Comparación entre el Banco Privado y el Banco Público: Total de Haberes,
Préstamos, Inversiones en Documentos egociables del Público Australiano
y Otras Fianzas

Año

Inversiones
Total de Haberes
Préstamos
Inv. Público Áust.
Otras Fianras
CTB+B SW CTB+B SW CTB+B SW
CTB+BNSW

1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972

.650
.612
.641
.668
.673
.693
.712
.740
.752
.743
.674

Promedio

.698

.549
.588
.561
.585
.612
.636
.663
.670
.686
.700
.719
.656

.870

.923
.931

.260
.213
.324
.272
.165
.154
.175
.159
.163
.181
.082

.870

.195

.625

.781
.965
.922
.885
.878
.951
.842

posee una proporción significantemente mayor de sus haberes en inversiones
más arriesgadas y más productivas que el banco del gobierno. Esta conclusión
se vio durante todos los once años de observación.
Al examinar el Cuadro 3 se nota lo mediocre de Jas ganancias del Commonwealth Trading Bank. A pesar de ser el segundo en tamaño, en lo que a
depósitos y préstamos se refiere, ha languidecido durante los años con respecto
a ganancias.

Ganancias del Banco Comercial Después del Pago de Impuestos
(Los dólares se muestran en millares)
Banco
Año

A.N.Z.

1964 $ 3,626
1965
4,567
1966
5,360
1967
6,919
1968
8,511
1969
7,929
1970
9,384
1971
6,067
1972
7,789
1973
11,395
1974
11,271
% de in-

Banco
Nacional

B.N.s.w:-

C.B.A.

C.B.C.

$ 5,592
5,244
5,115
6,416
9,175
11,014
11,175
10,245
13,357
20,557
18,205

$1,370
1,522
1,570
1,857
2,058
1,604
1,345
1,412
1,375
2,859
3,239

$1,656
1,727
1,683
2,043
2,534
2 587
2,566
1,987
1,734
2,394
2,645

$1,854
1,614
3,275
4,037
4,110
3,995
3,611
3,883
6 881
6,468

$2,311
2,199
2,550
2,809
3,896
4,103
5,183
5,246
5,272
7,253
4,333

226%

136%

60%

249%

87%

2,142

C.T.B.

cremento
1974 sobre

1964

211%

Como se predijo, la evidencia empírica indica que los gerentes de gobierno
tienen mayor predilección en evadir riesgos y prestan menor atención a las
ganancias que los gerentes en el área privada.

Conclusión

Un anáJisis de las diferentes estructuras de los derechos de propiedad, los
incentivos resuJtantes y las restricciones puestas sobre la obtención de ganancias
máximas produce predicciones especificas acerca de las diferencias en el comportamiento económico en las empresas privadas y las públicas.

524

525

�LA ORDEN DE MALTA COMO SUJETO DE
DERECHO INTERNACIONAL
Por AL.Do ARMANno CocCA
Catedrático y Embajador de la
Argentina

LA ORDEN DE MALTA es, en definitiva, una creación intelectual del Derecho
Internacional, con una finalidad espiritual de alcance universal. Tal apreciación que debe hacerse de esta legendaria institución, a la luz del moderno
Derecho lntemacional y de su papel en la comunidad jurídica internacional
de nuestros días.
Anticipamos esta conclusión y daremos los fundamentos para sustentarla.
Entendemos que no existe duda alguna de que ha sido desde su creación, y
lo es en la actualidad, un sujeto de Derecho Internacional. Un sujeto de Derecho Internacional no necesita forzosamente ser soberano: las organizaciones
internacionales, comenzando por la más completa (Las Naciones Unidas),
carecen de soberanía. Sin embargo, la Orden de los Caballeros de Malta se
denomina a sí misma "soberana" y esta mención constitucional forma parte
de su denominación como sujeto de Derecho Internacional. Tal soberanía
supone independencia que es Ja ausencia de dependencia o de subordinación
política; es, sobre todo, una noción negativa y, en esa medida, insuficiente
de ofrecer un criterio que satisfaga.
La independencia implica a la ,·ez la exclusividad, la autonomía y la plenitud de la competencia. Las dos primeras nociones tienen carácter cualificativo
r la tercera cuantitativo.
La exclusividad de la competencia supone:
a) El monopolio del ejercicio de la competencia coercitiva;
b) El monopolio de la competencia jurisdiccional;

527

�c) El monopolio de la organización de los servicios públicos.
La autonomía es un carácter positivo de la independencia. Es la libertad
de actuar como se desee, sin seguir directivas ni consejos que un tercer Estado
o bien otro sujeto de Derecho Internacional pretenda imponerle.
Es de advertir que mientras las competencias de ]as colectividades públicas
diferentes del Estado son competencias de atribución, necesariamente limitadas
a su objeto, la competencia estatal queda indeterminada ratione materiae.1
La Orden de Malta tiene las dos primeras exclusividades. La competencia
coercitiva se manifiesta en la capacidad para punir las infracciones de los
Caballeros. La competencia jurisdiccional también le es propia, dada la organización actual de sus órganos jurisdiccionales, sin que para ello sea óbice
el hecho de que exi ta una última instancia judicial derivada al Estado de la
Ciudad del Vaticano. Hemos visto que esta instancia se hace por delegación y,
consiguientemente, se respeta el requisito determinado por el Derecho internacional para que tal competencia se considere propia. Asimismo goza de la
capacidad procedual activa y pasiva, conforme lo reconoce pacífica y permanentemente el Estado que podría disputarle esa capacidad: Italia.
En cuanto a la organización de los servicios públicos debemos adelantar
que la noción de servicio público se extiende hoy a nuevas y más amplias esferas, que incluyen actividades de la Orden de los Caballeros. Pero en razón
de que las competencias específicas de la Institución son competencias de
atribución, limitadas a su objeto, esto es, a sus fines institucionales, no debe
imponerse este requisito sino a Jos Estados, y no a otras personas del Derecho
internacional que no sean Estados.
Debemos agregar que, si bien en el sistema del Derecho internacional
tomado como entidad, la subjetividad de los Estados se nos presenta como la
regla y la de otras entidades como la excepción,2 la Orden de Malta constituye una de esas excepciones y por cierto la más singular de todas. Guarda,
sin embargo, alguna semejanza con la anta Sede, en el aspecto de que, en Jos
sujetos ordinarios, la personalidad aparece de abajo hacia a;rrib~, y en este
sentido se da un "reconocimiento"; en la Ciudad del Vaticano el proceso
1

También debemos recordar que son sujetos de un ordenamiento jurídico
los posibles destinatarios de la norma de dicho ordenamiento, esto es, individuos y entes a los cuales la nonna de tal ordenamiento les atribuye capacidad
e idoneidad para ser titulares de poderes, derechos y deberes. 4 Y es sujeto
internacional el destinatario de la norma jurídica internacional.
Además de la capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones
internacionales, es menester ejercerlos. Los Caballeros de Malta los ejercen
en el marco de sus fines institucionales y en la medida de sus atribuciones.
La soberanía de la cual gozó siempre la Orden de los Caballeros de Malta
es la soberanía institucional o funcional, que poca o ninguna relación tiene
con la soberanía territorial que ejercio en Rodas o en Malta. Esa soberanía
territorial era un complemento de su soberarúa institucional, con alcance espacial limitado, en tanto que la soberanía esencial de la Orden no tenía ni
tuvo esa limitación física territorial. Más bien habrá de verse en tales territorios, una "base" para el ejercicio de la otra soberanía, del mismo modo que
fueron bases los castillos y fortalezas en Tierra Santa y lo es hoy el Palacio
Magistral o la Residencia del Gran Maestre, en Roma. Por encima de esa
soberanía externa, ostensible que oa el territorio, la Orden poseyó siempre
una soberanía interna, que la acompañó en todas sus manifestaciones ante
otros sujetos del Derecho internacionaJ de todos los tiempos. A la pérdida de
Rodas, que significó la carencia de una base territorial simplemente, su soberanía institucional en nada quedó afectada, y es así que durante su peregrinar
en Civitavecchia, Viterbo, iza, Villaíranca, y en todas partes, se reconoció
la soberanía interna de la Orden y a sus embajadores. inguna nacmn ni
entidad jurídica internacional dejó de mantener relaciones con motivo de la
pérdida de soberanía territorial en aquel período, ni luego de la caída de
Malta.
Dada la calidad _soberana institucional de la Orden de los Caballeros de
San Juan de Jerusalén desde su creación, el Emperador Carlos V no podía
someterla a vasallaje. Pero en tanto le cedía parte de sus dominios terrestres,

RoussEAU, Charles, Droit lnternational Public, 3e. Edition, Paris, 1965, pp.

98-100.
~ BEREZOWSKY,

Cezary, Les sujets non souverains du Droit internalional, en "Re•
cueil des Cours de l'Academie de Droit Intemational de La Haye, 1938-111, T. 65,
p. 78.

528

es inverso, de arriba hacía abajo, y en este sentido se podría hablar de una
"constitución".ª En lo concerniente a la Orden, se puede hablar de "constitución", palabra esencialmente jurídica, creación intelectual, donde los hechos no tienen la misma trascendencia que con relación al reconocimiento.

1 PuENTE

Eomo, José, Personalidad internacional de la Ciudad del Vaticano Ma-

drid, 1965, p. 65.
4

llALLADOu

PALLt111u,

.'
G., Diritto InternazionaLe Pubblico, Milano, 1962, p. 101.

529
bumanitu-34

�se recurrió a la ficción de la oferta del halcón, como 'grata y perpetua memoria de la concesión". Y era tan espiritual el sentido de esa ofrenda que la
Orden se comprometió a celebrar anualmente en el Convento 'una misa solemne según la intención de S. M. Cesárea". Esto se halla muy Jejos de los
tributos y de las otras obligaciones que adquirían los señores feudales frente
a su monarca.
Por otra parte, el emperador deseaba seguir protegiendo la acción de los
Caballeros -pues lo que interesaba eran sus fines institucionales y no su
calidad de feudatario o posibilidades de desarrollo como nación- y por ello
en el diploma imperial se consignaba que "no le era permitido transferir los
lugares enfeudados a persona alguna, sea quien fuere, no importando a qué
título, o de enajenarla sin mandato expreso", y que si tal cosa ocurría "sin
su licencia y consentimiento, dichos lugares volverán de pleno derecho a
Nosotros y a Nuestros Sucesores". Esta protección imperial contra terceros
no fue debidamente tenida en cuenta por los Caballeros que actuaron en la
toma de Malta por Bonaparte. Sólo uno de los Hospitalarios, el Caballero
Felipe de Amat, al suscribir el acta de capitulaciónI del 12 de junio de 1798,
dejó expresa reserva de esa protección que con tanta previsión política le
había acordado a la Orden Carlos V, al declarar Amat antes de su firma:
"11alvo el derecho de alto dominio que pertenece a mi Soberano, como Rey
de las Dos Sicilias". Si todos los representantes de la Orden hubieran hecho
valer las cláusulas del diploma imperial de concesión del archipiélago maltés, Bonaparte se hubiera visto en la imposibilidad de concertar la renuncia en
favor de la República Francesa de los derechos de soberanía y propiedad sobre
la isla de Malta y las de Gozo y Comino.
Como persona internacional, la Orden ha sido amparada en toda su existencia por derechos territoriales de los lugares en que ha actuado. Primero fue
el derecho islámico, en Jerusalén, que determinó o permitió su establecimiento
y funcionamiento como fundación pía. Luego, con posterioridad a las Cruzadas, el derecho canónico, en su carácter de Orden religiosa de la Cristiandad.
Durante la Edad Media el Derecho de Gentes, cuando reforzó su acción
militar y hospitalaria y cuando, además de soberanía institucional, dispuso
de soberanía espacial territorial. En la actualidad el Derecho internacional,
en su más refinada elaboración, como sutil creación intelectual.

en cuyos territorios se manifiesta la actividad institucional de Ja

rana. 5

Y esa situación es. la misma que se presentó con la per'd'da
· ·
1 de sus terntonos
~n que l~ Orden siguió gozando de su condición en De,recho intemaciona/
mdepend1entemente de sus derechos territoriales. Las actividades instituciona~
les de la Orden se cumplen en diversas naciones; habiendo sido federal en su
estructura, _dado que los Prioratos fueron distribuidos en diferentes Est d
como
las diversas. Asociaciones
os,
.
.
. Nacionales de hoy. Cump le su programaa mediante· un· mecarusmo
mternac1onal
de
conformidad
con
las
reglas
part·
ul
•, 6
1c ares
de su mshtuc1on.
E~ cuanto ~! derecho público melitense, es decir, el ordenamiento jurídico
propio, que Sl • se tratase de un Estado, sería su derecho nacional, es igualmente reconoodo en el campo internacional. Sobre el particular recordaremos que la Suprema Corte de Casación de la República Jtalia~a, confirmando precedentes relativos a la soberanía de la Orden en su se t ·
9 2056 d l
.
' .
n encia
n .
, e 25 de. Julio de 1964, ha declarado al ordenamiento jurídico
~eli~ense como propio de la Orden y originario de la misma que como tal
.
de " separación" con otros ordenamientos jurídicos.1
'
J
unp lica re1ac10.nes
·•

En cuant-0 .ª la ac~vidad que realizan los Caballeros de Malta en el campo
del Derecho
mternac1onal, es del caso señalar que si se analizan ¡0 s acuerdos
1·
conc w,dos por la, ?rden _con organizaciones internacionales y los tratados
con paises d~ Amenca Lanna, Asia y Africa, sin dejar de estudiar una forma
de acuerdo-tipo elaborado por dicha Institución se destaca un hech · d"
'bl l
,
o m 1s~uti e:. a Orden afirma de más en más su calidad de sujeto de Derecho
~ternac~onal, que, en definitiva, implica la evolución misma del Derecho
mtemaoonal. 8
Esperemos que este aporte de la antigua Orden ecuestre no se detenga
en, ese plano y alcance una dimensión mayor, como resultaría si adhiere a las
mas acabadas formas del Derecho internacional: los tratados en Derecho
~ ' !dANLio GAZz.ONI, Tito, Allocution de l'Avocat de l'État . .. en ''Zeitschrift fü.r Auslandisches Offentliches Recht und Volker.recht" t. 18 nQ 1 octubre 1957
120
'B
V
'
'
'
'
'p.
.
RE:CH• AUTIEll, Arthur C. y PoTUUCKI, Michael, The Oráer of St. John in
lnternat1onal Law, en "American Journal of International Law" vol
1954, N9 4, p. 558.
'
. 48, octubre,
7

Hoy el derecho de los Caballeros de Malta se presenta caracterizado e informado de los principios del Derecho canónico -que la acompañan desde su
creación- y de los principios del Derecho internacional actua 1 do r rmónicamente y tonexos en coexistencia con el derecho privado de los vados Estados
530

or den sobe-

MANLIO GAzZONI,

1973, p. 29.

Tito, L'Ordine di Malta e la sua Carta Costituzionale Roma
'
'

1

NAKA~ARA, Kiichiro, The Sovereign Order of Malta Today-An Inquiry into its
treaty-makmg, en "Hogaku Shimpo (Chuo Law Review)" vol. I N9 10 T ky
1970· V • "A nnal es ..." , Juillet-D écernbre 1970, Nros. III-IV,' p. 112•
, 0 0,

531

�espacial internacional. Los fines institucionales de los Caballeros de Malta,
superadas las etapas de las guerras santas y contemplando la labor que hemos
bosquejado en este libro, tienen alcance universal. Por lo tanto, hacen al
interés general de toda la Humanidad. Hasta el presente, los únicos instrumentos internacionales que responden a un interés común de la Humanidad
son los elaborados por el Derecho del espacio, que ha logrado la más revolucionaria mutación del Derecho internacional: Los Estados dejan de actuar
como sujetos soberanos del Derecho internacional cuando realizan una actividad espacial, a título individual, para hacerlo en nombre y representación
de la Humanidad, sirviendo los intereses de ésta y no los propios. No van
al espacio en busca de nuevos ámbitos de soberanía ni reclaman apropiación
de cuerpos celestes. Van al servicio de la Humanidad, nuevo sujeto de Derecho internacional y no un superestado.
A la luz de la ciencia del Derecho, el reconocimiento por el Tratado del
Espacio de 1967 de la Humanidad como nuevo sujeto de Derecho internacional, es una creación intelectual del núsmo modo que lo es la Orden de
Malta para el Derecho moderno. Uno y otro tipo de sujeto de Derecho internacional nacieron de documentos solemnes que los tiempos acordaron la
más alta significación: la Bulla approbationis et confirmationis Paschalis II,
del año 1113 y el Tratado del Espacio, de 1967. Y ambos tienen un valor
universal: el Derecho del espacio considera a la Humanidad como un todo,
y el derecho humanitario que desarrolla la Orden de Malta considera al
hombre individual, en todas las latitudes del planeta.

'

Por lo menos con relación al Acuerdo sobre Salvamento y devolución de
astronautas y la restitución de objetos lanzados al espacio ultraterrestre
de 1968, inspirado en ''sentimientos de Humanidad" (preámbulo), la Orden
debe acceder a ser parte en el mismo, dado que se encuadra entre las finalidades institucionales de los Caballeros de Malta. El Vaticano es parte en
algunos tratados espaciales. La Orden no debe dejar de afianzar su personalidad internacional ni privar su concurso en las nuevas esferas de actividades humanas, donde la vida humana se halla en peligro en una dimensión
mayor que en los campos de batalla y en actividades excluyentemente pacíficas. 9
Es propio que así lo haga, porque desde el punto de vista institucional, la
Orden puede ser mirada como la más vieja -después de la Satila Sede-organización internacional que registra la historia. Puede considerársela como
• Para mayor información sobre el particular, nos remitimos a nuestro dictamen del
31 de octubre de 1970, elaborado para el Gran Magisterio.

532

p~ursora de la Cruz Roja en el campo de prestar asistencia a través de 1a
candad ª. los seres h~anos.1 º Hay similitudes entre la Orden caballeresca
y el Comité
Internacional de la Cruz RoJ· a·• ambas cumpl en func10nes
·
·
.
m~~acxonales, pero e? tanto el ClCR nació de una convención, el .reconocmuento de los traba1os de la Orden se basan en una costumbre p Iunsec
• u1ar.
D_e~ tenerse en ~uen~~' por otra parte, que para el Vaticano, el esta~leCl.IDle~to o consolidaeton de la paz religiosa es un factor de estabilidad
mtemaetonal. Esto tiende a disipar aprehensiones y deJ·a entrever nuevos
desarro_U~s para la política concordataria, se sostuvo hace algún tiempo.11 La
paz rehg:tosa es parte de una paz genera] que todos los pueblos ambicionan.
Por eso debe de ser no sólo objetivo de la Santa Sede sino de t d I
u·
'
oas as
re gtonesJ Y a ello contribuye con su acción humanitaria los Caballeros de

Malta.

Se ha venido consolidando en los últimos tiempos a través de org ·
cíf
d
,
an1s.mos
~spe 1c_os entro del sistema de las Naciones UnidasJ un nuevo Derecho
mtemacmnal: el Derecho hwnanitario internacional. En ese sentido, la Orden
de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, de Rodas o de Malta repre~entan ~I antecedente más firme y permanente de ese moderno Derecho
internacional.
Para los Caballeros Hospitalarios, en todos los tiempos de su larga historia
cont6 por _sobre todo el hombre, el prójimo. y se ha afirmado que es sólo
la_ eo~cepa6n de] hom~re lo que permite edificar la historia después de dos
mil anos para la Iglesia de Roma y de casi un milenio para las órdenes
caballerescas más antiguas, sobre cimientos mucho más firmes que los inciertos y vacilantes que ofrece la sociedad de hoy.u

Al antiguo proverbio árabe wataniya fil Islam {no existen nacionalidades
e~ el Is~~), los Caballeros Jerosolimitanos, mucho más allá de esa solidaridad m1stica con preferencia a la lealtad local entre los pueblos musulmanes
crearon la solidaridad universal, que la practicaron en las mismas tierra~
del Islam.
• BREYCHA-VAUTIER y PoTULICKI, The Order of St. John in /nternational Law
A forerunner of the Red Cross, cit. loe. cit, p. 554.
'
_u Luc1BN:BRuN, Je;w., La politique concordataire de Pie Xll, en "Annuaire Frande Dro1t International", 1955, I, p. 222.

~a:

MouuN, Leo, Une forme originale du gouvernement des hommes: le gouvernem,nt des Communaulés religieuses, Comunicaci6n hecha al Instituto ·de Derech e .
parado _de la Univ,:1'sidad de París, el 15 de enero de 1954, en "Revue lntem:tio::e
de Dro1t c;Jompm , N9 4, oc~bre:diciembre,. 1955, p. 771.

533

�Para ello necesita la Orden del apoyo de los Estados territorialmente interesados y, en tal sentido, se requiere la calidad de soberana, por tratarse
de una actividad gubernamental, apoyada por una acción diplomática indispensable ante los gobiernos de esos Estados. Los fines propios, institucionales
de los Caballeros de Malta, son reconocidos en el plano internacional, y son
además uniYersales, en el sentido de que competen al Derecho internacional
humanitario. La calidad de soberana es propia de la Orden y responde a sus
fines. Por eso ninguno de sus miembros cambia de nacionalidad al ingresar
a ella, ni tampoco cuando la Orden ejerció soberanía espacial territorial.
El nuevo Derecho internacional está enraizado en nuevos valores humanos
universales . .. Al servicio de esta noble finalidad -se ha dicho con acierto-están ya actualmente algunos órganos de la comunidad internacional que,
a diferencia de los Estados, no tienen intereses particulares que perseguir.
Abre el corro aquellos sujetos del Derecho Internacional cuyos cometidos
son exclusivamente religiosos, sociales y humanitarios, como la Sede Apostólica, la Soberana Orden de Malta, el Comité Internacional de la Cruz
Roja. Pero se suman a ellos también algunos órganos recién creados de la
comunidad internacional, como son, en primer término, el Consejo Económico
y Social, la Secretaría de las Naciones Unidas y varios organismos especializados que actúan íntegramente al servicio de la comunidad internacional
en su conjunto, constituyendo así factores de integración de esta comunidad.u
Tenemos de este modo que, si los Caballeros de San Juan, de Rodas y de
Malta constituyeron el centro más antiguo de la unidad europea y de iniciativa asistencial internacional, a través de su pabellón, el más antiguo de
la comunidad internacional, también ofrece el valioso precedente del primer
factor de integración de la comunidad internacional.
Otros importantes factores han de tenerse en cuenta en la consolidación
del Derecho internacional, como ser el sentido y el ejercicio de la neutralidad.
Tal neutralidad fue siempre permanente en conflictos que podían surgir
entre naciones cristianas. Y mucho costó a veces a los Caballeros mantener
ese principio del Derecho internacional.
Aparte de esa práctica, observada durante siglos, la Orden contribuyó con
el Código de Rohan a la formación del nuevo Derecho internacional público,
y bastará para ello ver cómo en él hallan inspiración cartas constitucionales
de entidades internacionales del pasado y organizaciones internacionales del
presente.
st

534

VERDRoss,

Alfred, D1recho Internacional Público, Madrid, 1963, p. 570.

Tampoco debe olvidarse aquí, si de integración hablamos, la importante
&lt;'Ontribución que a tales fines significó la creación de la Universidad de
Malta, primera universidad internacional conocida.

Y un detalle que no debe escaparse: los Gobiernos que mantienen relaciones diplomáticas con la Santa Sede lo son ante la Silla Apostólica y no
ante el Estado de la Ciudad del Vaticano. Es ante el sujeto de Derecho
internacional y no ante un Estado. 14 Lo mismo ocurre con la Orden de Malta
que ejerce su derecho de legación activo y pasivo sin otra calidad que la'
propia de sujeto de Derecho internacional. Esta calidad, cuando deben
actuar los Caballeros de Malta en territorios bajo la jurisdicción de otros
sujetos de Derecho internacional, firma acuerdos que responden a un llamado
'derecho de coordinación". Ambos sujetos, la Orden y el Estado en cuestión,
se comprometen mutuamente en un terreno donde se superponen sus competencias.
Por ello es conveniente destacar aún más que, por sus propios fines institucionales, la Orden de los Caballeros de Malta no podría constituir un
Estado, ni tampoco puede ser visto con un ente "ex estatal". Su personalidad
propia, singularizada, sin ejemplo que le precediera, parangonara ni sucediera, nada tuvo ni tiene que ver con el concepto de soberanía espacial
territorial. Nacida con personalidad internacional, ella confirió y no recibió
soberanía de los territorios que ocupó y extraterritorialidad diplomática a los
lugares que hoy ocupa en Roma, concepto diverso de la mal llamada extraterritorialidad de las embajadas. Mantuvo además su plena independencia
y su propia organización interna luego de la pérdida de posesiones territoriales, en mérito de su constitución y por el ejercicio permanente de sus
derechos y obligaciones internacionales.
En suma, la Soberana Orden Militar de Malta, por carecer de atributos
tales como territorio, población, ejército y otras formas físicas de poder,
constituye un hermoso ejemplo de supremacía del Derecho sobre hechos materiales, en el caso, del Derecho internacional.

Y por sus finalidades humanitarias, un triunfo frente a la política que, si
es propia de los intereses particulares de los Estados, no Jo es de una institución con finalidades generales de proyección universal.
u existencia que marcha hacia el milenio, ha supuesto la actuación de
" CCr. SIOTTO PlNToR, Manfredi, Les sujets de Droit lnternational autres que les
Eus, en "Recueil des Cours de la Académie de Droit lntemational, 1932-111, tomo 41
de la Colecci6n, Paria, 1933, p. 331.

535

�Derecho internacional con un sentido moderno, muchos siglos antes de que
se Jo concibiera como tal. Y su quehacer multisecular en tierras y lugares
tan dispares, demuestra una acción internacional que sólo pudo tener, en
todas las etapas de su larga vida, amparo en el Derecho.

JUICIO CRITICO SOBRE LA INDEPENDENCIA
DE PANAMA 1

Juuo E.

LINARES

l. Mucho se ha escrito, principalmente en el extranjero, acerca de la independencia de Panamá. Pero la historia auténtica, objetivamente narrada
y serenamente analizada, espera todavía un primer esfuerzo. Nuestros historiadores, en este aspecto, están en mora. Nuestro Gobierno está igualmente
en mora. Mora que debe cesar, ya que la mayoría de las cosas que en tomo
a aquel suceso han sido expuestas, o lo han sido con el propósito manifiesto
de causar daño, o han sido producto del patriotismo herido, pero apasionado, de quienes sintieron en lo más hondo de su ser que una nación que
se obligó por tratado público a garantizarles la soberanía sobre una parte
del territorio, le impidiera toda posibilidad de recuperarlo desde el instante
mismo en que ese territorio se separó.
Y estas circunstancias, acompañadas de una intensa propaganda política~
han forjado una leyenda negra, para usar la expresión del Dr. Ricardo J.
Alfaro, acerca de la independencia de Panamá. Y no son tan contados, por
desventura, los panameños que sin un conocimiento previo de los hechos
y circunstancias que llevaron a Panamá a separarse de Colombia, han llegado a mirar con poca simpatía aquel acontecimiento histórico, han llegado
a condenar a todos sus protagonistas, contribuyendo así, inconscientemente, a
reafirmar la leyenda. Resultado de todo esto es que un alto porcentaje de
panameños no sólo no está compenetrado de la significación histórica del
3 de noviembre de 1903, sino que cuando se enfrenta con el tema visualiza a
nuestros próceres como codiciosas marionetas, ayunas de todo sentimiento
1
Discuno pronunciado por el Dr. Julio E. Linares en la sesión-almuerzo que celebraron el 4 de noviembre de 1972 las asociaciones cívica! Club Activo 20-30, Club
de Leones, Club Kiwanis, Club Rotario y Club Rotario Sur, en el Hotel Continental.

536

537

�patriótico, cuyos lúlos movía desde Washington Teodoro Roosevelt, por lo que
un buen día elijo: 'hágase una república", y la República de Panamá fue
hecha. í.sta es la verdad dicha sin eufemismos, verdad que pone de manifi to la gran falla de nuestra e uela y la gran falla de nosotros mismo .

clcramente alarmante por aquellos días, debido a la cesación de los trabajos
del cana~ ~r parte de los franceses y a los d astadores efectos de la guerra
de 1~ IOJI días que durant los tr año que precedieron al de la separación
a,:otó cruelmente a toda la nación y de manera insen ata al Istmo d e p an amá.

Los que así piensan ignoran, o pretenden ignorar, que si ha existido un
pueblo donde la semilla de la independencia gennin6 y sielJlpre se mantuvo viva,
ese pueblo fue, precisament , el pu blo panameño. Los que así pi nsan también ignoran, o pretenden ignorar, que si ha existido un territorio cuya función
geográfica, aislamiento y condiciones de vicia empujaron a la independencia,
ese territorio fue, precisamente, el territorio istmeño. o oh tante, la secesión
de Panamá se tiene como algo artificial, como una obra prefabricada por Teodoro Roosevelt, con la complicidad escandalosa de un puñado de hombres.
Y surge así la leyenda, esa leyenda negra que pretende quitar toda signifi-

" El historiador ~o~ombiano Eduardo Lemaitre ratifica lo anterior al afirmar
qu_e_ la guerra C1 il, pero sobre todo la guerra en el I trno, fue factor tan
d~~-1~º 2en la separación de Panamá como el mismo de obiemo a que la
d1viSJon
conservadora había llevado •al pa'15» .a y mas
• a d e1ante en otro
,
parrafo de su obra sobre la sece ión de Panam~ agrega. "A ' '
d 1
.
_
•
st, cuan o a
Paz· sobrevin ~, no ~os 1Stmenos,
... , se empezaron a preguntar si valía
la pena co~tmuar urudos a una nación que necesitaba la ayuda extranjera
para garan_ozarI:5 su soberanía, y los arrastraba dentro de la vorágine de sus
trastornos intestinos, que se umaban a lo propios"!

cación histórica al movimiento secesionista.
Que el rechazo del Trabajo Herrán-Hay fue la causa exclusiva de la
ecesi6n, se comienza por decir. La angre de sus lújos no fue la que dio
nacimiento al nuevo Estado, se difund por doquier. Asimismo, se afirma
que los próceres actuaron siguiendo consignas extranjeras r que la sece ión
fue concebida, planeada y ejecutada por los E tado Unido d América.
o han faltado tampoco quien s han condenado a los próceres por haber,
·opuestamente, puesto en manos de Bunau Varilla los destinos de nuestra
República.

2. ebe quedar por encima de cualquier duda la part de la leyenda
negra que erróneamente con idera que el rechazo del Tratado Herrán-Hay
par el Senado colombiano fue la única causa que motivó la sec ión de Panamá, por cuanto la autonomía fue siempre una aspiración con tante del
pueblo panameño. Pruebas abundantes de lo anterior las encontramos en la
emancipación de España en 1821, en las secesiones más o menos efímeras
de 1830, 1831, 1840 y 1861, y en la creación misma del Estado Soberano de
Panamá. Ni siquiera nuestra unión voluntaria a la Gran Colombia se podría
esgrimir para tratar de negar aquella aspiración, puesto que los ideales bolivarianos constituyeron fuente de dicha unión aparte de que la propia pequeñez d l Istmo habría hecho difícil su subsistencia autónoma en ese entonces.

Es e~dente que ~¡ rechazo del Tratado Herrán-Hay fue factor detenninante
~e_ la mdependenaa de Panamá, ra que los istmeños habían depositado su
ultuna esperanza de bienestar y progreso en la construcción y funcionamiento
de una vía de agua interoceánica en parte de su territorio. Pero de esto a
sostener que tal rechazo constituyó la causa única de la secesión es no tener
un claro conocimiento de la historia.

. 3. Refiriéndon~s ahora a otro aspecto de la leyenda, para cualquier Estado
nene que ser motivo de orgullo la proclamación de su independencia gracias
a la sangre ~e sus hijos heroicamente derramada en los campo de' batalla.
'tste, desgraciadamente no es el caso de Panamá ni podía serlo con una
po~laci6n aproximada de apenas 381 000 habitantes y una exte;sión territorial cat~rce vec~s. más pequ ña qu la del resto de la nación. Cualquier
nfrentamiento militar con Colombia estaba, consiguientemente, condenado
al fracaso.
Com~ si esto fuera poco, Panamá, en 1840 s separó por tercera vez de
olomb1a en ese entonces denominada la ueva Granada, paración ésta
que duró
hasta el 31 de diciembre de 1841 • Una .....
·
•
v..... produet"d a la remcorporaCJón,
las
personas
en
cuyas
manos
estaban
los
destinos
de
la
a
·6
¡
n c~ n, n
ugar de preocuparse por conocer la causas que llevaron a los istmeños a

'o se deben marginar, por otra parte, el grado de abandono en que el
regionalismo y las estrecheces de miras tenían sumido al Istmo, para no
mencionar el desgobierno, la anarquía y las constantes luchas fratricidas que
impedían a la nación toda posibilidad de progreso, como causas mediatas
d la independencia. Además la po traci6n económica del Istmo era verda-

538

, ~ ~I. historiador citado alude a la eacisi6n del Partido Conservador colombian
históncos' Y "nacioruilisw".
o en
1 U!MAJTRJt, Eduardo, Panamá 1 ni Separación de Colombia, Biblioteca Banco Popular, Bogoti, 1971, p. 299.
' lbid,m, p. 431.

539

�la secesión, pretendieron buscar una fórmula milagrosa que habría de garantizar a la Nueva Granada su soberanía permanente sobre el Istmo de Panamá. Y esta fórmula la creyeron encontrar en un tratado con los Estados
Unidos, el Tratado Mallarino-Bidlack, ya que en el mismo este país se obligó
a garantizar positiva y eficazmente a la Nueva Granada la perfecta neutralidad del Istmo, con mira de que en ningún tiempo, existiendo dicho tratado,
pudiera ser interrumpido ni embarazado el libre tránsito de uno a otro mar;
garantizando, por consiguiente, de la misma manera, los "derechos de soberanía y propiedadu que la Nueva Granada terna y poseía sobre el referido
territorio. Como el Tratado Mallarino-Bidlack, suscrito en Bogotá en 1846,
a iniciativa de la Nueva Granada, tenía una duración de veinte años, prortogables hasta un año después de su denuncia por cualesquiera de las partes,
la sumisión del Istmo de Panamá había quedado aparentemente asegurada. s
Excluido, por las razones indicadas, el camino de la beligerancia, quedaba
tan sólo el de la conjura y, aún así, siempre que los Estados Unidos, movidos
por el interés de construir el canal por Panamá, incumplieran el Tratado
de 1846, reconocieran prontamente la independencia del Istmo y le brindaran., además, su protección. Era, pues, de imperiosa necesidad, motivar a los
Estados Unidos en favor de la causa panameña, y esto explica el envío a
aquel país del capitán J. R. Beers y del Dr. Manuel Amador Guerrero, una
vez que el Senado colombiano rechazó el Tratado Herrán-Hay.

1

,

Volviendo al tema que nos ocupa, repetimos que 1a secesión de Panamá
fue producto de una conjura. No porque así lo quisieron los próceres. A ellos
no quedaba, sencillamente, otra alternativa. Y siendo la secesión producto de
una conjura infantil es pretender encontrar en ella epopeyas heroicas. La
conjura no es guerra abierta, previamente declarada. Los instrumentos de
la conjura son otros ( el sigilo, la sorpresa, la oportunidad, la rapidez, etc.)
y la misma para triunfar tiene que valerse, no en pocos casos, de la pasión,
de las apetencias y de las ambiciones humanas, sin que ello signifique que
los conjurados tengan que compartir esas deformaciones espirituales.
4. ¿ Y qué decir de aquella parte de la leyenda que afirma que los próceres actuaron siguiendo consignas extranjeras?
Al comenzar el presente siglo cuatro intereses bien determinados se movían
en favor de la construcci6n de un canal interoceánico: el de Colombia, el
de Nicaragua, el de los Estados Unidos y el de la Compañia Nueva del

~anal de Panamá, sucesora de la Compañía Universal del Canal Interoceáruco, la cual era tenedora de 68,887 acciones de las 70 000 que constituí'
. l SOCJ.a
ºIde la Compañía del Ferrocarril de Panamá.
'
an
e1 cap1ta
De estos cuatro intereses los de Colombia y los de la Compañía Nueva
eran concordantes y coincidentes en cuanto a que ambos buscaban interesar
a. los Estados U nidos por la ruta de Panamá. Pero mientras que para Colombia un cana~ por Pan~ se justificaba tan sólo en la medida en que dicho
canal_ produJera beneficios a la nación, para la Compañía Nueva la construcción
canal ~r dicha ruta constituía un bien final, puesto que de tal
construccion depend1a la venta y traspaso a los Estados Unidos de todos
~os derechos, ~~vilegi~s, propiedades y concesiones que ella, como sucesora
de la Compama Umversal del Canal Interoceánico había obtenido de
Colombia.
'

~;I

La Compañía Nueva del Canal de Panamá se constituyó co,n el propósito
apar~t~ de reanudar lo~ trabajos ~e excavación. Sus directores, sin embargo,
en mngun momento tuvieron en .m.iente la realización de ese propósito pues
el verdadero objetivo de la empresa fue el de traspasar a los Estado; Uni~os la concesión canalera. Para lograrlo, consiguieron que Colombia consintiera~ a cambio de cinco millones de francos, prorrogar por seis años el
~rmmo para concluir y abrir el canal a la navegación. Faltaba, por ello tan
solo, que los Estados Unidos se decidieran por la ruta de Panamá, cosa difícil
por ~quellos días en que Nicaragua lucía favorita, hasta el punto de que
el BiJI Hepburn, r~erente a la construcción del canal por aquel país, fue
aprobado por la Camara de Representantes por 234 votos contra 36. No
obstante, los intereses franceses y colombianos apuntaron hacia un mismo
objetivo, con William Nelson Cromwell y Philippe Bunau Varilla a la cabeza y
superaron todos los obstáculos: la ruta de Panamá sustituyó a la de Nicara¡ua
Y el C~ngreso norteamericano expidió la Ley Spooner, por la cual autorizó
al PreSidente de ese país para adquirir, por la suma de cuarenta millones de
dólares, los derechos, privilegios, franquicias, concesiones, obras inconclusas
Y propiedades que la Compañía Nueva del Canal poseía en el Istmo de
Panamá. Por la misma ley el Presidente de los Estados Unidos quedó ürual. d
, º
mente, _autoriza o para negociar con Colombia un tratado que le permitiera
constrwr, mantener y proteger un canal interoceánico, pero, si dentro de un
plazo razonable no se llegaba a un acuerdo satisfactorio, el Presidente quedó
facultado para iniciar negociaciones con Costa Rica y Nicaragua.º
Cae, por tanto, dentro de la lógica más rigurosa que, una vez que el

' Aaos"EUENA G., Di6genes A., Historia Documental del Canal de Panamó, Universidad de Panamá, Imprenta Nacional, 1962, pp. 37 y 38.

540

' Ibídem, pp. 14-9 a 155.

541

�1 mbiano hubo rechazado el Tratado Herrán-Hay, los intereses
d
S
ena o co o
l
·tu "6 de un nuevo
franceses e istmeños unieran sus esfuerzos en a const1 c1 n
d
Estado que pudiese negociar con los Estados Unidos otro tratado, sobre to o
si se tiene resente que figuras representativas del Panamá de aquel, entonha b,P manifestado públicamente favorables al Tratado Herran-Hay.
ces se
ian
l probara ' En
El Consejo Municipal de Panamá instó al Congreso a q~e o a
. .
pro del mismo escnoieron Pablo Arosemena, Rícardo Anas y Juan ~nto~o
Henriquez a y de los tres senadores que el Departamento de Panama tenda
en el Con~reso: José Agustín Arango, al t~ner la _c~nvicción de, que el t~a~a ~
,
ado ni siquiera se tomó la molestia de v1a3ar a Bogotá para asistir
sena neg
'J , D .
de Obaldía se abstuvo de ir a la sesión en la cual
Congreso, y ose ornmgo
. .,
se rechazó el tratado, por estar en desacuerdo con esa decmon.
Siendo coincidentes y concordantes, desde el :echazo de! Tr~tado Herrá;Ha los intereses franceses e istmeños, así como lo hab1an sido, antes e
di yh,O echazo los de los franceses y colombianos, no debe causar aso~br?
c
r
,
G
tras dos pnnc1.
J , Agustín Arango y Manuel Amador uerrero, nues
que ose
t
·al el prunero
ales figuras del movimiento secesionista, fueran agen e espec1 ,
, '
p
'di
.
·ano
el
segundo
de
la
Compañía
del
Ferrocarril
de
Panama.
y
y me co cm1J ,
· ,
. •
no debe causar asombro, porque no pudiendo realizarse el mo~ento ~e~aatista por medio de un levantamiento armado ¿quiénes en me3or pos1;1ón
rd . . .
.
llevar a cabo la conjura
que Arango y Amador ' personas estas
e m1C1ar Y
• tm ~
zones
ue además de las vinculaciones que tenían entre 1os is enos por ra
.
:oliticas y sociales estaban a"simismo ligados a una empresa, la del ferrocarril,
ara cuyo accionista principal era de vida o muerte que e~ canal_ ~e consp
Panamá;i . Quiénes volvemos a repetir, en meJor pos1c16n que
truyera por
· &lt;!
'
• d
d ·
ellos para fusionar los esfuerzos que en favor de nuestra m epen encia pu.
;i
dieran hacer franceses e istmenos.
~

I En vez de examinarse y analizarse los hechos, a la luz. de todas
ero no
·
limitan a af un:lar solas circunstancias que los rodean, no faltan quienes se
~.
te. Arango y Amador eran funcionarios de la Comparua del Ferrof,isttcamen
.
• · d
·gnas
carril de Panamá, luego Arango y Amador actuaron s1gwen o cons1
.p
1

extranjeras.
Esta aíinnaci6n podría tener cierta aceptación si Pa~amá hubi:se sido :
bl donde la semilla de la independencia no hubiera gemunado y.
pue
o como por ar te de magia , el movimiento secesionista hubiese surgido.
pronto,
, T llÁ óscar Del Tratado Herrán-Hay al Tratado Hay-Bunau Varilla, Segunda
Parte,E llll~renta
"motivos colombianos", Ciudad de Panamá, 1934, p. 378.
• lbidem, p. 378.

de

542

Mas la realidad histórica demuestra que el movimiento secesionista de 1903"
fue el quinto que llevó a cabo el pueblo panameño, desde su emancipación
de España. La afirmación anterior podría tener también cierta aceptación
si la construcción de un canal interoceánico por nuestro territorio hubiese
sido una cuestión irrelevante para la nación panameña. Mas la realidad histórica también demuestra que desde que Vasco Núñez de Balboa descubrió
el Mar del Sur, el destino del Istmo qued6 dispuesto por su función geográf ir.a
y unido indefectiblemente a una comunicación interoceánica, con todos los.
peligros que para un territorio de poca extensión representa una obra colosal,
como la del canal, peligros éstos que desde los tiempos de Felipe II &gt;'ª fueron
advertidos por la Casa de Contratación de Sevilla y por el Consejo de Indias.
La afirmación anterior podría tener asimismo cierta aceptación si entre Panamá y Colombia hubiese existido una unión real, verdadera y auténtica.
Mas la realidad histórica asimismo demuestra qtn! el aislamiento en el cual
la impenetrable selva del Darién colocó a Panamá, al impedirle comunicarse
por tierra con ninguna de las provincias colombianas limítrofes, produjo períodos en los cuales la soberanía de Colombia sobre nuestro Istmo no pasó
de ser una soberanía meramente nominal. Y la af irmaci6n anterior, finalmente, podría tener de igual modo cierta aceptación si el abandono en el
cual el regionalismo y las estrecheces de miras tenian sumido al Istmo de
Panamá, unido a las constantes guerras fratricidas que frecuentemente ensangrentaron a la nación, no hubiesen pintado un cuadro de desidia, miseria
y dolor, que hizo exclamar al Dr. Rufino Cuervo, encontrándose de pase&gt;
entre nosotros: "Quien quiera conocer a Panamá, corra, porque se acaba",!&gt;
5. Ocupémonos ahora de otro infundio de la Leyenda.
Aunque la creencia de que la secesión de Panamá fue concebida, planeada
y ejecutada por los Estados Unidos pudiera encontrar cierto apoyo en dolosas
adulteraciones periodísticas a manifestaciones de Teodoro Rooseve]t, Presidente de aquel país en la época en que tuvo lugar el movimiento secesionista,
la realidad ha sido otra. Es comprensible que una vez que el Senado colombiano hubo rechazado el Tratado Herrán-Hay, los Estados Unidos, si en
verdad estaban deseosos que el canal se construyera por el territorio del Istmo~
tenían 1 ecesariamente que simpatizar y hasta favorecer cualquier movimiento
revolucionario que pudiera culminar con la independencia de Panamá, para
luego suscribir, como en efecto suscribieron, un tratado con la nueva entidad
jurídica-política. Pero de esto a convertir a los Estados Unidos en artífices
' CAsTILLl!RO R., Ernesto J., Historia de Panamá, Séptima Edici6n, lmpre.,ora Panamá, Panamá, 1962, p. 87.

543

�de la secesión de Panamá hay una gran diferencia, por más que los medios
empleados para favorecerla no fueran los más convencionales.
Cualquiera persona con capacidad para sopesar adecuadamente las fuerzas
políticas y económicas en juego tendrá que convenir que lo aco~tecido en
noviembre de 1903 ocurrió como tenía indefectiblemente que ocurnr. Es más,
-casi dos meses antes de la secesión el Encargado de Negocios de Colombia
en los Estados Unidos y firmante del Tratado Herrán-Hay lo había predicho,
sin ser vidente, en nota que remitió al Ministerio de Relaciones Exteriores
de su país, fechada el 11 de septiembre de 1903. Escribía Tomás Herr_án,
luego de infonnar acerca de una entrevista de José Gabriel Duque, Editor
de La Estrella de Panamá, con el secretario de Estado, entrevista en la cual
el Sr. Duque describió como alarmante la exaltación de la opinión panameña
-y anunció como probable un movimiento revolucionario separatista, en el
supuesto de que el Congreso colombiano adversara el tratado del canal, lo
.siguiente:
Parece que el Sr. Hay se apresuró a manifestar que el Gobierno de
los Estados Unidos ningún apoyo daría a semejante movimiento, Y
que observando estricta neutralidad, su acción se limitaria a conservar
libre y franco el tráfico interoceánico, en cumplimiento de lo estipulado
en el tratado vigente entre los dos países.
Mientras nuestro Gobierno conserve su autoridad en las ciudades de
Panamá y Colón, la intervención americana contribuirá poderosamente
a impedir la realiza~ión de los planes revolucionarios, pero en el caso
de que lograra una conspiración apoderarse de la ciudad de Panamá,
muy difícil sería la recuperación de esa plaza, pues nuestras fuerzas
probablemente no podrían hacer uso del ferrocarril, ni se nos permitiría
emprender en las ciudades terminales operaciones que suspendiera o
estorbaran el tráfico.

Éste es el apoyo indirecto que los conspiradores esperan.10
Si al frente de la Gobernación del Departamento de Panamá hubiese
estado un funcionario contrario a la secesión; si el Batallón Colombia, acantonado en Panamá, se hubiese encontrado en su totalidad en la capital del
departamento y si su comandante se hubiese mantenido leal a su país, cual11 AAAocHA GRAEL'L, C'.atalino, Historia de la Independencia de Panamá, Panamá,
1933, p. 253.

544

qui~ levantamiento annado se habría visto obstaculizado por estas circunstancias Y por una posible intervención de los Estados Unidos, con objeto de
mantener el libre tránsito de uno a otro mar, conforme al tratado de 1846.
Pero, para desgracia de Colombia, el Vicepresidente Marroquín nombró el
lo. ~e septiembre de 1903 Gobernador de Panamá a una persona (D. José
~mmgo de O baldía) cuyas tendencias separatistas eran del dominio público; parte del Ba~ón Colombia marchó hacia la Provincia de Coclé a
hacer frente a una invasión imaginaria de nicaragüenses que nunca, de más
está decir, llegó a producirse, y su comandante se puso al lado de los istmeños
lo que permitió a los revolucionarios apoderarse de la ciudad de Panamá ~
disparar un solo tiro. Y una vez que h ciudad de Panamá estuvo en manos
de los secesionistas, a las fuerzas militares que tardíamente envió el Gobierno
de Bogotá no se les permitió, como bien predijo Herrán, "Hacer uso del ferrocarril", a no ser que lo ordenara el Gobernador del Departamento, ni "emprender en las ciudades terminales operaciones que suspendieran o estorbaran
el tráfico".
Que los Estados Unidos favorecieron la independencia de Panamá es innegable. Que del Tratado Mallarino-Bidlack tan sólo tuvieron en mira la parte
que les afectaba -la interrupción del libre tránsito de uno a otro mar- y no
la que afectaba al otro signatario -el mantenimiento de "los derechos de
soberanía y propiedad" de Colombia- es igualmente innegable. Que de permitir los Estados UnidÓs a los colombianos abrir hostilidades contra Panamá
la independencia no se habría mantenido, es asimismo innegable. Pero que
los Estados Unidos ni concibieron ni planearon ni ejecutaron la secesión de
Panamá debe quedar por encima de cualquier duda.
6. Es un hecho histórico, aceptado por el mismo Roosevelt, que entre los
últimos días de septiembre y primeros de octubre de 1903 se le propuso "fomentar la secesión de Panamá".11
Él, sin embargo, se negó a ello. No por razones de escrúpulos, cosa que no
tenía, sino por simple cálculo. El mismo Roosevelt confiesa en su autobiografía
algo peor: su propósito de ocupar, no importa de que manera, el Istmo de
Panamá y proceder a la exc~vaci6n del canal. Agrega el Presidente que tenía
incluso preparado un proyecto de mensaje al Congreso en ese sentido, pero
cuando tuvo conocimiento de la posibilidad de que ocurriera una revolución,
por cuanto los panameños consideraban de interés vital para su bienestar
la construcción inmediata del canal, dio instrucciones al Departamento de
11

TwN,

op. cit., 2da. parte, p. 133.

545
hmnanitas-35

�le cablegrafiara pidiéndole "ace
.. ,
con el fin de obten r el
. p~ la m1s1on del iinisterio PI .
. .
del Canal. . . Desd
teconocrm1ento de la República v I f erupotenciano,
Bunau
.
e e momento en que recib
, a irrna del tr'ratado
. Varilla-, mi responsabilidad co .
a este cablegrama -a
ó
mediato de enviarles a Uds. e· mil
nuenza. Entonces tendré el d be~
ci,
1en
dólares
e r mon en el plazo d 48 horas•_ 111
y ver que se les extienda protec-

Marina para que anclara vario barco a corta clistancia del Istmo, listo para
entrar en acción de haber nece idad de ello/ 2

Las afirmaciones de Roosevelt concu rdan perfectamente con lo sucesos,
corno se desarrollaron. Desde que se tu,·o conocimiento de que el Tratado
Herrán-Hay ría rechazado, que algo su dería n Panamá flotaba en el
ambiente. Ese algo tenía que r una revoluci6n, dadas las circunstancias.
Por ello en la sesión del enado colombiano, de 20 de octubre de 1903, el
senador por Panamá Juan B. Pérez y Soto comenz6 su intervención así:
"Antes de discutir proyectos de ley relativos al D partamento de Panamá, he
creído que debíamo resolver otro asunto previo: si e..x.iste Panamá, esto es,
si existe para olombia, no ea que cuando estas leres que vamos a dar
queden sancionadas, ya el Istmo no et' cobijado por nuestro glorioso Pa-

eraban idóneo. para dicho cargo.

Ma volviendo a Roose elt, los conjurados en Panamá en ningún momento

se habría producido.
7. De todo lo expue to resulta evidente que no hay motivo para sentimos
a rgonzados, humillados o rebajados por lo acontecido el 3 de noviembre
de 1903. Pero si ello es así ¿por qué condenar, entonces, a nuestros próceres?
¿ Hasta d6nde es cierto que ellos pusieron los destinos de nuestra República
en manos de Bunau Varilla?
En la entrevista que el 20 de octubre, en ueva York, tuvo Amador con
Bwiau Varilla, éste aconsejó a aquél que, una
proclamada la República,

vez

,. RoosznLT, Theodore, An Autobiography, e:w York, 1913, p. 553.
11 TzllÁN, op. cit., 2da. parte, pp. 149 y 150.
» luvEllA RBns, Juan y DiAZ E., Manuel ., Hirtoria .Autlntica de la Escandalosll
Negocüici6n del Trillado d,1 Canal de Panamá Escrita por ,t Propio Autor d, 1111
Conv,nci6n, S,iior Philipp, Buno.u Varilla, Impresora, S. A., Panamá, 1964, p. 27.

546

an de Bunau Varilla o no le con i-

O

sospecharon cuál era la verdadera posici6n del Presidente norteamericano.

Estado.1' Pero todo esto lo elijo Bunau Varilla para que en Panamá se continuara con el movimiento secesioni ta&gt; mas un compromiso entre Bunau arilla
y el Gobierno norteamericano nunca existió, y es probable que de haber
tenido los conjurados conocimiento de ello, la independencia de Panamá no

b

~o;br~o~ tan sólo Agente Confidencial ~~;a vez p~oclamada República, le
a epubbca y contratar -un em , .
ra negoCiar el reconocimiento de
cable que le notificaba este nom:res~to por doscientos mil dólares". Pero el
su de tinatario el 7 d e noVIembre
.
ran:uento
sea tresfue
díarecibido' desgraciad amente, por

bellón: tal es la gravedad del momento pr ente '. 13

Ellos, por el contrario, estaban bajo la impresi6n de que los Estados Unidos
estaban participando en foona activa en la preparación del movimiento seceionista, porque Bunau Varilla así había hecho creer a Amador y le asegur6,
además, q_ue 48 horas d pué de que
le nombrara Ministro de Panamá en
Washington, 1 fuerza de los Estados Unidos brindarían protección al nuevo

Po:;~r

· em bargo o de co
d Los próc res• sm

·

ya que llegó a ueva York encon~d
B s d pués de haber sido puesto
cuando le fue pasado a Wa~¡.,;""t B o e unau Varilla n Washingt
,
va y: k E
~'f&gt; on unau Varilla
b
on y
or . sta demora, totalm nte fort .
ya esta a de regreso a uementarla el mismo Bunau Varilla
ut~, en la recepción del cable al coextraordinaria que do • b
expreso
que se "maravillaba d ¡ 'f
.
mma a todas las •
a ortuna
con~~miento de dicho cable insistió an:~unstancias", porque al no tener
Provmonal en el nomb
.
mador y la Junta de Gob·
.
ranuento de ministro
1erno
runguna alusión O omenta •
' para poder actuar in h
.
no a su de lgn ció d
,
acer
este silencio segun' 1 .
ª n e A ente Confiden cial . y
,
,
DllSmo Bunau Varill d b. .
él asumia con rela · •
1
.
e 16 mterpr tarse como que
d
'
Cion a dicho
nomb
.
esprecio" Y que su dignidad le
. , ranuento, una actitud ' de negligente
como nulo o no existente.u
exigia tratar el cable que se lo notificaba

ª

Resultado de esta mal .
a. Jugada del destino fue que el 6
.
p. m., Bunau Varilla r cibi6 el bl
de noVJembre, a
Junta d Gobierno le nombrara 'En . ;
egrama que le comunicaba que la
tenciario ante el Gob.
d
via o Extraordinario y Ministro PI .
f
ierno e los Estados U "d
erupoe ectuar negociaciones políticas fi
.
ru os, con plenos po ere para
brab
y rnanoeras , u En tr
.
a representante diplomático de p
,·
o as palabras, se le nomse le otorgaban poderes espeoales
.
anama
ante
la Casa Blan ca, pero no
ara f

las 6: 45

p
. mnar el tratado del Canal. Abramos
•~ Junta de Gobierno y presentar~e~
Bunau Varilla no recibiera de
Ciale . él oficialmentt- no podí
1· re~1 ente Roosevelt sus cartas cred n .
a rea IZar nmguna g ti6n, por lo que la notiun paréntesis para señalar aquí

;1en~

: lbidem, p. 27.
lbidem, p. 41
lbidem, p. 3B

1T

4

547

�.
, por qu • re presentar peligro '
ficación cablegráfica del nombramiento
no tema
a la luz de las normas de Derecho Internacional.
Pero siguen desarrollándose con rapidez los acontecimientos, poniendo
i almente de manüiesto que la Junta de Gobierno nunca puso en ~a~os del
gu
fr
's los destinos de la República. En efecto, el 10 de noviembre
aventurero anee
· B d C
.
partieron
para W ashington Manuel Amador Guerrero
. y Federico"fl oy . omo
·
ellos llevaban las cartas credenciales de Bunau Var1~la, nuestro
amante ~1nistro" nada podía hacer, en perjuicio de la República, hasta que llegaran os
..
p ero Amador y Bo)rd no solamente llevaban
las
coIIUS1onados
panamenos.
d' ha
cartas credenciales de Bunau Varilla, a pesar de que la Junta pret~~ ia
.
ó
d
.
ple
"'asistencia
'
la
misión
de
los
com1S1onados.
lif
cérselo creer y ca 1c e srm
,
Le llevaban, además, instrucciones que, textualmente decian:

Usted tiene que ajustar el trata.do para la construcción del Canal,
por los Estados Unidos, pero todas las cláusulas de ese tral~do deben ~er
discutidas previamente con los Delegados de la Junta, Senores Ama or
y Boyd. U d. procederá. en todo estrictamente de acuerdo con ellos.

ara el caso de que, ante tales instruccion~s, Bunau Varilla ~enuncia~e el
p Am dor y Boyd eran portadores de un decreto, según exphca el mismo
V~lla que los autorizaba "para negociar directamente con el_ Go.
d 1 E, tados Unidos" 1s Después de naITados los hechos anteriores,
b1erno e os s
·
,
l
tar
uales se a ·ustan estrictamente a la verdad, ¿ por que, vue vo a. pregun '
~:~~enar a n~estros próceres? ¿ Dónde está el pecado de lesa patri~ p: el~os
dolosa, malevo e lllcome t1'dos.? l• Es que se puede imputar a ellos la forma
. ?
fame como el Convenio del Canal ístmico fue suscrito.
y

:1:~

. es breve. En 1a man- ana del. 13 de noviembre,
8 L historia de este converuo
.
. a cto que no tiene precedentes en la historia de la diplomacia, el cereen un a
. •
· l I entrega
monial de la Casa Blanca fue puesto en movimiento para s_rmu ar a ,
al Presidente Roosevelt de unas credenciales que Bunau Varilla n~ tema,Bpu:
ue le fueron expedidas se encontraban en poder d~ Ama or y º.Y .
lasL q d 1 simulación se pasó al fraude. El 18 de noviembre, a las 6. 40
uego, e a
·
.
Am d
Bovd Bunau
dos horas antes de que llegaran a Washington
a or y
' '
p.m._,
. d Estado John Hay firmaron el tratado del canal,
Varilla y el Secretano e
,
' .
•¡·
las rru's.
. nort eamencanas -paral un
"tan bien adaptado a las exigencias
. izar 'ti
del
mas palabras del aventurero francés-, que desafiara cua qwer en ca

Mas la firma arbitraria de este Tratado es un acto de piratería que los próceres no podían prever. Ello es así, porque para .que 1a firma del tratado fuera
un acto diplomático válido, requisito indispensable habría sido la presentación
real y verdadera de las credenciales de Bunau Varilla a Roosevelt.
9. El tratado, aunque arbitrariamente, había sido firmado. Que fuera ratidada al general Rafael Reyes fue el siguiente objetivo perseguido por el avenficado antes de que llegara a Washington una misión colombiana encomenturero francés. Para lograrlo, pretendió qne los comisionados panameños Jo ratificaran en la misma fonna arbitraria como él lo había firmado. Como Amador y Boyd se negaron trató, entonces, de que la Junta de Gobierno les ampliara los poderes de suerte que pudieran ratificarlo. Habiéndole fallado también este segundo intento, el 24 de febrero envió el tratado a Panamá, dentro
de una caja fuerte seUada, en el buque "City of Washington", el cual debía
llegar a Colón el 1o. de diciembre. Pero en vista de que el Gobierno panameño
no mostraba ningún interés, al día siguiente envió un cablegrama al Ministro
de Relaciones Exteriores, Francisco V. de la Espriella, en el que, haciendo
uso de la mentira insolente y la amenaza sutil, pidió que se le autorizara para
notificar al Gobiemo norteamericano que el tratado sería ratificado a su llegada a Colón. La Junta de Gobierno capituló, desgraciadamente, el 26 de
noviembre, al autorizar a Bunau Varilla para notificar oficialmente a los Estados Unidos que el tratado sería ratificado tan pronto fuera recibido. 20
Bunau Varilla ya tenía en sus manos la promesa dé ratificación. No obstante, temeroso de que una discusión pública pudiera producir su rechazo,
empezó, entonces, a ingeniarse, para que el tratado permaneciera en Panamá
el menor tiempo posible. El tratado debía llegar a Colón en la mañana del
lo. de diciembre. Ese mismo día, a las 12: 00 m., salía el buque correo "Yucatán" con destino a Nueva York. Como el siguiente buque partiría una semana
después, el tratado tendría que permanecer en Panamá siete días, tiempo demasiado largo, según Bunau Varilla para asegurarse contra una posible reconsideración. En vano trató entonces de que el Yucatán zarpara un día después, para que pudiera llevar el tratado de regreso, debidamente ratificado.
Al no lograr su propósito, una vez más se dirigió cablegráficamente al Ministro de Relaciones Exteriores para comunicarle la necesidad de que el tratado fuera devuelto tan pronto hubiese sido ratificado, razón por la cual
debían entregarlo al Cónsul norteamericano para aprovechar la valija diplomática del Departamento de Estado. 21

Senado".19
" Ibid,m, p. 69.
,. Ibidtm, p. 45.
" Ibidtm, p. 51.

11

Ibidem, p. 80.

549

548

�La Junta de Gobierno se reunió el lo. de diciembre, a las 4:00 p.m., para
abrir la caja de hierro que contenía el tratado. Al día siguiente expidió el
Decreto No. 24, por el cual lo aprobó y dos días después, el 4 de diciembre,
a las 3: 30 p.m., fue entregado al Cónsul de los Estados Unidos, H. G. Hudger, para que lo devolviera a nuestro ministro en Washington. 22

Si consideramos solamente que la convención del canal fue aprobada al
día siguiente de haber sido recibida, se tiene que admitir que la Junta de Gobierno, f!D este aspecto, actuó precipitadamente. Llama además, la atención,
la actitud complaciente de la Junta, a partir del 26 de noviembre, la cual
contrasta con la de recelo o franca desconfianza demostrada hasta esa fecha.
Aunque lo aconsejable, en las circunstancias en que Bunau Varilla y Hay
colocaron cínicamente al nuevo Estado habría sido diferir, hasta donde humanamente hubiese sido posible, cualquiera decisión en relación con el tratado, lo cierto es que la suerte de Panamá en opinión de la Junta, ha debido
quedar echada, una vez que el tratado fue arbitrariamente firmado. En efecto,
si siendo Colombia más poderosa que Panamá, con una existencia estatal que
databa de 1819, los Estados Unidos, al violar las nonnas elementales del Derecho Intemacional, no sólo incumplieron el Tratado Mallarino-Bidlack,
sino que en lugar de garantizar "los derechos de soberanía y propiedad" que
Colombia tenía y poseía sobre el Istmo, atentaron, precisamente, contra esos
derechos ¿ que podía esperar el recién nacido Estado de Panamá de haber rechazado también el tratado del Canal? ¿Es que un rechazo del Tratado
Hay-Bunau Varilla no significaba más para los Estados Unidos que el rechazo
del Tratado Herrán-Hay, por cuanto este segundo fracaso se producía como
consecuencia de una actuación dolosa del Gobierno norteamericano, duramente criticada dentro de los mismos Estados Unidos? ¿Acaso la mala fe
demostrada por Roosevelt y Hay al simular el recibo de unas credenciales y
suscribir un tratado sin que el representante de la contraparte hubiese tenido
poderes para ello, no estaba de por sí indicando hasta dónde serían capaces
de llegar los Estados Unidos de no ratificar Panamá el Tratado Hay-Bunau
Varilla?
A las interrogantes anteriores hay que añadir que en la Junta de Gobierno
debió pesar el ofrecimiento hecho por Colombia a los Estados Unidos de aprobar, sin compensación, el Tratado Herrán-Hay. En efecto, uno de los cuatro
procedimientos que ensayó el Gobierno del Vicepresidente Marroquín, con
objeto de reincorporar el Istmo, fue el de motivar a los Estados Unidos para
Ernesto, Panamá y los Estados Unido1, Editora Panaml
América, S. A., Panamá, 1953, pp. 59 y 60.
11

550

CAsTILLEll.O PIMENTEL,

qu~ desembarca~an trop~ que permitieran a Colombia mantener su soberanía,
al igual que _el libre tránsito, en esta faja de tierra. Para ello, el general Rafael
Rey~:• a qwen se_ asignó la difícil tarea de procurar la reincorporación, prometJo a los nortenos
la proclamación de la ley marci·a1 Y, de acue rd o con Jos
. .
poderes constJtuc1onales de que se investía al gobierno cuando el orden público
estaba turbado, aprobar por decreto la ratificación del Tratado Herrán-Ha
ta] como había si~o firmado, o de preferir los Estados Unidos se convoca¡;_
al Congreso a ses~ones extraordinarias, "compuesto ya de miembros nuevos y
favora?lemente ~~spuestos" a aprobar el tratado. Ló anterior consta en un
mensaJe cablegráfico que el Ministro de los Estados Unidos en Bogotá envió
al Departamento de Estado, el 6 de noviembre de 1903.zª
rn_as de~pu~ el general _Reyes, encontrándose en la capital norteamericana,
no ~l~ reitero su oferta, sino que fue más generoso todavía, al declarar a los
periodistas:

!obre l~s ofertas que_ Colo_mbia está lista a hacer, deseo expresar que
energias Y las de mis amigos serán dedicadas a conceder los derechos
del Canal
Unidos sin el pago de un solo centavo . A'un asi,'
. a los Estados
,
Col 01~bia saldra ganando. Ustedes pueden decir que toda Colombia
est~ inflamada con_ celo por la co11strucci6n del Canal por fos Estados
Unidos Y que los infortunados disturbios políticos que han sido la sola
catisa de la muerte del Tratado ante el Congreso de Colomb; ¡
d
'd
.a, ian
esapar~cz o completamente. Nosotros queremos el Canal y he venido
a Washington para saber si el pueblo de los Estados Unidos está dispuesto a aceptar. Yo traigo instrucciones directas del Presidente de Colombitl'. 24
mis

1

R_eyes, ~- embargo, Uegó a Washington un día después de haber Bunau
Varilla notJf1cado oficialmente al Gobierno norteamericano el tele,,....,,....,,,.
·_
0 , ............ rec1
b'd
•
_1 ° es~ llll~~ día, en el que se le informaba que el Tratado Hay-Bunau Varilla ~~na ratificado tan pronto como fuera recibido por la Junta de Gobierno
ProvJSional.
Es inequívoco que de haber sido rechazado por la Junta de Gobierno el
tratado del canal, las siguientes eran las alternativas que se habrían podido
pr 'scntar: lo. Que el Gobierno de los Estados Unidos hubiese aceptado la
oferta de Colombia, en cuyo caso el canal se habría construido de todas ma11

:w

Áll.ROOHA GRAELL, op. cil., p. 284.
RtvUA R:sns y Dfa.z, E., op. cit., pp. 75 y 76.

u.

551

�neras por el Istmo, pero éste habría perdido quizás para siempre t~da posibilidad de autogobernarse; 2o. Que el Gobierno de los Estados U mdos, dejando el Istmo a su propia suerte~ hubiesen dirigido su. interés por la, ruta de
Nicaragua en cuyo caso la reincorporación a Colombia no se habna hecho
sin entrar en comproesperar ,. y '3 0 . Que el Gobierno de los Estados Unidos,
.
1C
misos con Colombia, hubiesen procedido a constnur de todas._mam:ras e anal de Panamá, en cuyo caso en lugar de existir en la ac~li~a~ un ;ncla~e
colonialista dentro de Ja República de Panamá, todo el temtono 1stmeno sena
hoy en enclave colonialista dentro de América Hispana.

10. Si los sucesos se desarrollaron en la forma que hemos indicado, mu~hos
se preguntarán la razón de ser de la leyenda negra. La respuesta es sencilla.
En Colombia se acusó a los Estados Unidos de América de ser los causantes de la secesión de Panamá, tan pronto ésta ocurrió. Por otra parte, n~ se
debe olvidar que numerosas personas simpatizaban en los Estados Uru~os
con la ruta de Nicaragua. Por ello, cuando el Tratado. Hay-Bunau varu:a
fue enviado al Congreso para su aprobación, los simpat:J.zadores de esta via
iniciaron una fuerte oposición, encabezada por el senador ~or~an. Roosev:lt
fue acusádo de complicidad con el movimient~ revoluc1onano pana~eno.
Mas que todo este escándalo fue motivado por mtereses de ruta quedo demostrado con el hecho de que, una vez ratificado el tratado, muy poco se
hablar sobre el particular. Pero el tiempo sigue su marcha Y el sel ·'
vo vio a
illiarn H Taft
gundo período presidencial de Roosevelt está por terminar. W
. •
,
quien había sido su Secretario de Guerra, se presenta como cand1dat~ c~ntinuista. Los demócratas, impulsados por el deseo de frustrar esa a_spuaci~n
y conquistar el poder, con todo el apasionamiento, desenfreno y .:1rulencia,
tan comunes en las contiendas electorales, echan mano de la seces1on de Pa, Will'
Nelson Cromwell y Philippe Bunau Varilla son acusados de
nama.
iam
d · ·
haber formado un sindicato de especuladores con el propósito de a qumr todas las acciones de la Compañía Nueva del Canal y apoderarse así de los
cuarenta millones pagados por el Gobierno norteamericano a los franceses.
Douglas Robinson, cuñado de Roosevelt, y Henry W. T~ft, h~rm~no del candidato, son acusados, por su parte, de formar parte de dicho smd1cato.
El escándalo que levantó tal acusación fue tremendo, aunque n~, por ello
se privó a Taft de alcanzar el solio presidencial. Roosevelt, denuncio por calumnia a Joseph Pulitzer, director del "World" de Nueva_ York, y a _otros
periodistas, por emanar de dicho dia~~ l~ notici~ y haber sido reproducidir.:
través de una cadena nacional de penod1cos. Puhtzer, enven~ado por la d
nuncia, continuó con mayor vigor su campaña contra el Presidente y la pre-

552

gunta de "¿ quién se cogió los 40 millones?" siguió repitiéndose por meses y
años, mientras con aspereza se debatía en tomo a la libertad de prensa, dogma
tan sagrado para la mayoría de los norteamericanos, hasta que un juez federal
falló diciendo que "si la historia de la libertad algo significa, este negocio debe
terminarse, con la declaración de inocenc1·a de los acusados •" " . .. es e Juez
debe ser un imbécil un pérfido, o un asno" fue el comentario de Roosevelt
sobre el autor del fallo. 1 5
El tiempo y la política continúan sin detenerse y al estar, en esta ocasió~
por finalizar el período presidencial de Taft, Roosevelt aspira, una vez más,
ser elegido Presidente. La pregunta "¿quién se cogió los 40 millones?" y la
secesión de Panamá vuelven a ocupar, por consiguiente, las páginas de los
periódicos. Para que se tenga una idea aproximada de hasta qué extremos
los hechos que produjeron la secesión de Panamá fueron tergiversados, basta
decir que el 23 de marzo de 1911, en una conferencia que Roosevelt pronunció en la Universidad de California, en Berkeley, expresó:
Sí; estoy interesado e,1 el Canal de Panamá, porque yo ló empecé
a construir. Si hubiera seguido los métodos convencionales y conservadores, yo habría sometido a la consideración del Congreso un solemne
_documento de Estado sobre el cual se estarla aún discutiendo,· pero yo
me apoderé de la Zona del Canal (I took the Canal Zone) y dejé entonces que el Congreso discutiera, no ya sobre el Canal, sino sobre mí,
de modo que mientras la discusión avanzaba, el Canal también seguía
hacia adelante"."

Estas palabras de Roosevelt, aunque cuucas, encierran una gran verdad.
Roosevelt se apoderó efectivamente de la Zona del Canal al imponernos, en la
forma ya narrada, un tratado que, dadas las circunstancias, colocó a la Junta
de Gobierno en la difícil posición de aprobarlo. Pero la frase "I took the Canal Zone'' fue maliciosamente mochada por la prensa opositora y transformada en "J took Panamá", que es cosa distinta. Desde entonces las declaraciones de Roosevelt, así tergiversadas, han sido utilizadas para pretender probar su participación en la preparación del movimiento secesionista.
Es inequívoco que Roosevelt actuó con insólita precipitud al reconocer a
la República de Panamá. Es inequívoco también que Roosevelt cometió un acto
de piratería con Colombia al impedirle someter por la fuerza el movimiento
• LtMAITRB,

op. cit.,

p. 575.

'" lbid,m, p. 577.

553

�•
, oco asimismo que Roosevelt cometió un acto
secesionista panameño. Es me_qwv
d d las circunstancias el Tratado
.
,
p
á al imponernos a as
'
.
de pu-atena con anam
.,
esa pasión que por desgraaa no
Hay-Bunau Varilla. Pero la pasion po ~ ca, d Roosevelt llevaron a los de"d 11 ron a los op0S1tores e
'
1
nos es desconOCI a, eva
,
. • "6 del Presidente en e
d vez mas la paruc1pac1 n
mócratas, a au~ent_ar ca a
~ h ta culminar con la leyenda negra que
movimiento seces10msta panameno, as
tanto daño nos ha hecho.

l'ti

Señores:
do de la aciencia y benevolencia de mis oy~Perdonadme que haya abus_a
_P d 1 tema No he pretendido destrmr
to la 1mportanaa e
·
tes. Como excusa presen
f .
desde los días del nacimiento de
enzó a orJarse
una leyenda negra que coro
. 'n es imposible de satisfacer con
'bl'
anto tal pretens10
·
.
nuestra Repu ica, por cu . .
1b
producen el efecto de mteresar
.
'ó Pero s1 nus pa a ras
...
una sola mtervenc1 n.
.
1 di I aci'o'n sobre todo de los JWClOS
t atado y en a vu g
'
'
1
a mis oyentes en e tema r
tr historiadores y que nuestro
. .
1 b s looran que nues os
aquí expuestos, S1 nus pa a ra
º 1
t antes a la luz pública el libro
.
.
f
Para que sa 0 a cuan o .
Gobierno unan es u~rzos
end; satisfecho me retiraré de esta tnbun~,
que destruya para siempre esa ley
' lid con un deber patriótico, prec1.do de haber cump O
, •
plenamente convenci
1 d' d 1 Bandera y el sexages1mo nono
lebrarnos e ta e a
.
samente hoy que ce .
C b"ld Abierto el Acta de Independencia.
.
.
de
haberse
firmado
en
a
i
o
'
amversaoo

LAS PRIMERAS AL TAS CULTURAS DERIVADAS

RoBBRTO LARA VELADO

A) EL

FEl'l'ÓMENO DE LA DERIVACIÓN DE LAS CULTURAS

Las altas culturas históricas, que Toynbee llama civilizaciones, se influyen
mutuamente; se difunden de unas zonas a otras, y producen filiales. Las
formas de derivación de las culturas, que son las que permiten seguir el proceso de evolución histórica, son las siguientes:
1) Paternidad-y-filiación: Es la forma en que nonnalmente se producen
las derivaciones. Supone la desintegraci6n de la alta cultura paterna, es decir
su extinción como complejo cultural armónico; de esta desintegración subsisten gran cantidad de elementos culturales, que constituyen el núcleo a
partir del cual se generan una o varias filiales.
2) Simple difusión: Las culturas pueden difundirse por ámbitos territoriales distintos de los propios y en ellos, sufrir variantes que las distinguen
de la forma original. Citamos varios ejemplos; la cultura rusa se originó por ,
la difusión de la bizantina, por las tierras ocupadas por los rusos; como
resultado de la conquista europea, la cultura occidental se amplió a toda
América. La cultura puede difundirse totalmente, como en los ejemplos
citados; pero también puede hacerlo solo parcialmente, es decir suministrando únicamente algunos elementos; como sucede con los elementos culturales
procedentes de las culturas orientales del Antiguo Mundo, encontrados en
las altas culturas americanas precolombinas.
3) Difusi6n cruzada: El encuentro entre dos altas culturas genera una
zona de doble influencia, dentro de la cual surgen, a veces, nuevas culturas
que, sin ser filiales de ninguna de ellas, son el resultado de la combinaci6n
1

554

555

�de ambas. Podemos citar algunos ejemplos: la. forma típica es la cultura
indo-china, resultado del encuentro de la hindú anterior y la china, en el
Sudeste de Asia; la m:inoica, durante la etapa de su nacimiento, sufrió los
influjos combinados de las culturas egipcia y mesopotamia. Finalmente, las
absorciones parciales resultantes de las colisiones culturales, deben colocarse
dentro de esta especie; ejemplo, la figura cultural resultante de la transformación japonesa del siglo recién pasado que combinó la variedad japonesa
de la alta cultura del Extremo de Oriente, con la alta cultura occidental
intrusa.

B) LA

~d~ a manos d~ nuevos invasores, procedentes de la destrucción del imperio
mmo1co por los b~b~s helenos; probablemente esta invasión está relacionad
con tres hechos históricos conocidos. la
d
a
pueblo filisteo citado e la B'bl:' ,
gduerra e Troya; el nacimiento del
., d E . '
n
z za, que escendía de los invasores. y la in
vas1on e g1pto ' por los 11ama d os pue blos del mar, que contuvo Ramsés
,
III.Posteriormente, hubo una nueva reacción de los hiti'tas El segu d .
.
h't't f
·
n o unpeno
' , a uc mucho menor que el primero en extensión duraci'o'n
d
.
nif ·' h' , ·
,
, po er y s1gest ic~~n f1stónca. F~e sucedido por el imperio mitano y luego por el lidio.
e
mo ue conqwstado por los persas.
,

ALTA CULTURA HITITA

C)
Colonos sumerios establecidos en Asia Meno.r, durante las primeras etapas
de la historia de la alta cultura mesopotamia, proporcionaron a los hitítas
su cultura paterna; probablemente, las comunicaciones entre esta coloni:1 y la
propia Mesopotamia se interrumpieron"' como consecuencia de las vicisitudes
que acompañaron a la caída del Imperio akadio; esto permitió que la cultura
entrara en desintegración, en Asia Menor, con independencia de la propia
Mesopotamia, donde se repuso de la crisis y floreció nuevamente. Cuando
los Heteos o hititas, una tribu indoeuropea, invadió Asia Menor, la cultura
sumeria de los colonos sirvió de cultu.ra paterna a la que crearon los invasores.
Los pueblos que realizaron esta cultura pertenecían a dos grupos raciales:
los indoeuropeos y los asiánicos o caucásicos; los autores discuten cuáles
tribus pertenecían a uno u otro grupo racial; probablemente, la capa dirigente de todas ellas era indoeuropea, mientras la generalidad de la población
era asiánica, descendiente de los antiguos sumerios.
Podemos distinguir dentro de los portadores de esta alta cultura : a los
heteos o hititas, el núcleo creador del Imperio, cuyo país recibía el nombre
de Hathi; y los hurritas, cuyo país era Hurri; además de otros de menor
importancia, como los frigios, los lidios, etc. La cultura desbordaba los límites
del Estado que crearon los hititas y se extendía a otros pueblos limítrofes,
especialmente a los mitanes y a los urarteos o armenios.
El primer imperio hitita fue un estado poderoso, dentro de la sucesión de
imperios de tendencia universalista que gobernaron el Asia Occidental en
la antigüedad; entre sus hazañas cuenta con haber quebrantado el primer
imperio asirio y haber sostenido una larga guerra indecisa con el imperio
nuevo de Egipto, que consumió las fuerzas de ambos contendientes. Fue des-

556

LA ALTA CULTURA HlNDÚ ANTERIOR

hindú anterior surgió a raíz de las 10vas1ones
.
.
d e 1os anos
.
'bLa dalta1 cultura
.
tn u .e os m~oeuropeos, al valle del Indo. Antes de la llegada de los in~
vasores, la India estaba po~la~a por los drávidas, pueblos de piel oscura
y pro?ablemente de raza as1ámca o caucásica. La India septentn' al f
conqmstad
I
.
on
ue
.
a por ~s . anos; e_llos proporcionaron las capas superiores de la
poblac16n
las inferiores•, la India men'd'10na1 se mantuvo drá.da
. y los dravidas
. .

J .' llhabrendo reC1b1do más tardíamente, por difusión, las corrientes cultura es egadas
·, m
, d'1ca,
. , del Norte. Toynbee llama a esta alta cultura, ci v1T12acion
porque nac10 en el valle del Indo.
Vl

En la zo_na don~e nació esta alta cultura, se han encontrado las ruinas
~e la colonia sumena de Mohenjo-Daro; estos colonos llevaron a estas tierras
a alta cultura mesopotamia, antes de la invasión aria; ella pennitió
ll~gado el momento, la alta cultura mesopotamia traída por los colonos, q=~
viera probableII1ente de paterna.
Los indoeuropeos, en su hogar ongmario que probablemente estuvo en
las etap~s del Sur de Rusia, se dividieron en dos grupos: el occidental, que
proporcionó
di
1 las olas de poblamiento de Europa ,· y el oriental, del q ue proce eron os pueblos siguientes: los hititas, mitanos y urarleos O armenios
por lo menos las capas dominantes en todos ellos; los iranios, entre los qu~
se encuentran los medos y los persas ; y los arios que invadieron la India }'
conquistaron la mitad septentrional de la misma.
Los períodos de su historia, los cuales s~ establecen alrededor de las corrientes de tipo religioso por regla general, son los siguientes:
I) Período védico: Es la época heroica de la nueva alta cultura; esta

557

�época ha sido objeto de poemas épicos, escritos con posterioridad, desde luego,
como pasa con todas las épocas heroicas, pero que retratan la época tal
como aparece en la tradición; podemos citar al M ahabbaratta y el Ramayana.
Los libros sagrados de la época, conocidos con el nombre de Vedas, le dan
su nombre; contienen no solamente nonnas religiosas y rituales, sino también
familiares y sociales; las normas jurídicas están compiladas en el Código del
Manú. Los dioses más importantes son Varunna, Agni e Indra, una de cuyas
encarnaciones es Rama; aparece ya Brahma, aunque sin la importancia que
le dio después. Aparecen ya las castas, pero se afincan en el período siguiente:

II) Período brahmánico: Este período se caracteriza por el afincamiento
de las castas y por la modificación de las creencias religiosas. Las castas son
círculos cerrados en los cuales se nace y se muere, no siendo posible ascender
en ellas. Las tres castas más altas proceden de los arios; son la de los brahmanes o sacerdotes, la de los chatryas o guerreros, y la de los vasias o comerciantes; la casta inferior, la de los sudras, procede de los drávidas; entre
los miembros de esta última casta, el grupo que sufre 1a máxima discriminación se conoce como el de los parias.
Las modificaciones sufridas por la religión podemos resumirlas así: 1) La
trinidad formada por los dioses, Brahma, Vishnu y Shiva, se eleva a ser
la trinidad suprema de la religión hindú; la figura de Brahma emerge como
dios supremo; la religión toma el nombre de brahmanismo. 2) Se introduce
la creencia en la metempsícosis, es decir en la transmigración de las almas,
o sea en su reencarnación después de la muerte; el comportamiento de cada
persona en la vida, sería premiado o castigado en las vidas posteriores.
111) Período búdico: La aparición del budismo marca una etapa. Spengler
dice que el budismo, más que una nueva religión, es el último aliento de
almas cansadas; en realidad, fue la religión dominante en la última etapa de
esta alta cultura. El budismo se originó de la predicación del príncipe Gautama1 quien abandonó todo para dedkarse a la contemplación y a la predicación; se le llamó Buda y Sakya-Mundi, es decir el iluminado.
El Budismo se fundamenta en la consideración de que el deseo es la fuente
de todos los males, por lo que la extinción del deseo traería la desaparición
del mal. tste es el sentido que asigna a la metempsícosis; mientras alguien
no extingue el deseo en sí mismo, se repite una serie intenninable de encarnaciones; la extinción del deseo pone fin a ella, haciendo que el su jeto se
disuelva en la realidad impersonal suprema, que los hindúes budistas llamaron nirvana.
Las diversas formas en que se diversificó el budismo, sQn l::is si "i1ientes:

558

1) ~ahayana o pequeño vehículo; recomienda el proceso de extinción exclusivamente com~ una ~~riencia personal de cada creyente, por Jo que
carece de, tendenc1~ proseht1sta. 2) Hinayana O gran vehículo; señala que
Buda habra conclmdo su peregrinaje en el mundo, una encarnación antes
de su vida histórica, pero que por compasión a sus semejantes, renunció
por el momento al descanso que la disolución en el nirvana traía consigo;
p,ua .reencarnarse una vez más, a fin de señalar a los demás el camino•
situaciones similares creen que se producen periódicamente; a los encarnado;
en estas condiciones les llaman bodisattbas; esta forma, por su particular
creencia en las encamaciones de los iluminados, tiene una fuerte tendencia
prose~tista; la d~usi6n, del_ budismo fuera de la India se debió a ella. 3)
Tantr1smo o budismo tántnco: Es una variedad del mahayana que floreció
Y flo_r~ce aún en el Ti~et; se combinó con la religión preexistente en el lugar,
a~1t.1endo 1a adoraCion de los antiguos dioses locales y aun de algunos
animales.
IV) Imperios Maur}'ª )' Gupta: El Imperio Maurya, que comprendió el
valle del Indo, con su capital en Pataliputra, es considerado por Toynbee
como el estado universal de e:,ta alta cultura, es decir como su etapa final de
desintegración. Su fundador, Chandragupta, luchó contra los macedonios
de Alejandro Magno y los expulsó de la India. El Imperio fue ampliándose
a 1a mayor parte de la India. Bao Asoka, el budismo fue la religión oficial
del Estado; después de Asoka, el proceso de desintegración de la cultura $e
cumplió totalmente. La reacción brahmánica, representada por el neobrahmismo o hinduismo, constituye el elemento más importante de la formación
de la filial. El Imperio Maurya fue prematuramente destruido por invasiones
bárbaras de nómadas mongólicas, especialmente los sakas, provenientes del
Noroeste, cuando el proceso de desintegración de la alta cultura no se había
cumplido, por lo que no era posible todavía la formación de la filial; varios
siglos más tarde, resurgió el estado universal, en el Imperio Gupta, · que al
igual que el anterior había sido fundado por príncipes nativos, en lucha constante con los bárbaros mongólicos del Noroeste y con los griegos del principado de Bactriana, estado sucesor del efímero imperio macedónico del Asia
Occidental fundado por Alejandro Magno. Este segundo estado universal
recogió el último aliento de esta alta cultura; en eJ mismo, se cumplió el
proceso ele desintegración; al ser destruido por nuevas invasiones de bárbaros
mongólicos, especialmente los hunos y los gúrjaras, la formación de la filial
estaba ya en marcha.

559

�D) LA

ALTA CULTURA EGEA

o

MINOlCA

La alta cultura egea o minoica fue realizada por pueblos que formaron
parte de la primera ola de invasión a Europa de los indoeuropeos occidentales. Procedentes de su hogar originario, situado probablemente en las estepas
del Sur de Rusia, la sección occidental de los indoeuropeos invadió Europa
en cuatro olas sucesivas de población, así: 1) Los pelasgo-helénicos, que se
establecieron en el Mediterráneo oriental; y se dividieron en los pelasgos,
que crearon la civilización minoica en las islas del Egeo y en las costas de
Asia Menor, donde fundaron a Troya; y los helenos que son los griegos
de la historia. 2) Los italo-celtas, que también se dividieron en iteliotas y
celtas; los primeros se establecieron en Italia; y los segundos en Francia,
Bélgica e Inglaterra y algunas de sus tribus pasaron a España. 3) Los germanos, que se establecieron en Alemania, Holanda, Austria y los países escandinavos; de ellos procedieron los bárbaros que se repartieron el imperio
romano. 4) Los escita-sármatas, que luego se convirtieron en los eslavos, establecidos en la parte oriental de Europa.
Toynbee considera a esta alta cultw·a como civilización sin parentesco;
señala como estímulo físico en su nacimiento, la incitación del mar. En realidad, el influjo de las altas culturas egipcia y mesopotamia, en el desarrollo de
la egea o minoica, no puede negarse, sin que por esto se trate de una filial
de cualquiera de ellas. Por ello, somos de opinión de que se trata de una
alta cultura derivada, pero no por el proceso de paternidad y filiación que
es la forma más frecuente de derivación, sino por el sistema de difusión
cruzada, que aportó los elementos egipcios y mesopotamios que aparecen en
la cultura minoica.
Esta alta cultura desempeñó el papel de puente, que condujo el fenómeno
de las altas culturas o civilizaciones del Oriente, donde aparecieron los primeros ejemplares, al Occidente o sea a Europa. Fue una cultura insular,
cuyo centro estuvo en Creta, con su capital en Cnossos, habiéndose extendido por la mayoría de las islas del mar Egeo, cuyo dominio indiscutible
mantuvo; por ello, los autores dicen que el Estado cretense fue una talasocracia.
Las religiones de misterio, surgid~s tardíamente en Grecia, en las cuales
se ofrecía a los iniciados, un medio de salvación para después de la muerte,
son consideradas por algunos autores, entre ellos por Toynbee, como una
posible reminescencia del pasado minoico; para estos autores, la religión roinoica probablemente tuvo ese carácter; los recuerdos que restaban de esa

560

r:l~gión, fueron probablemente el punto de partid
lig10nes de misterio helénicas,
ª del desarrollo de las reEsta alta cultura fue destruida or la .
.
durante la primera etapa o pe , pd h s ~vas1ones de los bárbaros helénicos
no o ero1co de su historia.
'

E)

LA ALTA CULTURA INDOCHINA

Esta alta cultura es el resultado d 1
anterior y la del Extremo de O .
e encue~tro entre la cultura hindú
.
nente en su pruner eta
l d l
de la pnmera
cultura china en la
pa, a e desarrollo
. .
cuenca del río A
·11 E
cu1tura ongmada por difus'ó
d
man o. s, pues una
I n cruza a de las altas cultu
'
encuentro le dio origen Este
ras antecedentes cuyo
del budismo por todo. el ~:i:uenttro_ c~tural tuvo dos aspectos: la difusión
0
.
erntonal de la cultu
d1E
0 nente,
. lo cual constituye parte d 1 his .
ra e
xtremo de
formación de la civilización . d
a
tona de esta alta cultura; y la
m oc1w1a, en el Sudeste de Asia.

i.::

Como resultado de la forma como se ori . ,
tesis de elementos procedentes d
b gmo, esta alta cultura es una sínprincipal es el budismo de ori;
culturas an~ecedentes. Su religión
China¡ Japón y Corea 'Su art n
u, pero ampliamente difundido por
confundibles de una y o. tra
e dy su~ costumbres ofrecen características inproce enc1a.

ª:lo:

En la etapa prehist6rica previa al
• .
Sudeste de Asia fue poblad'
. naClilllento de esta alta cultura, el
o por negntos del mism 0 f1 d 1
los seno1. y los semany Poste
•
'
Pº e os de Filipinas
lid
.
normente aparecen 1
1
'
e, conocidos como los sakaí.
,
os ma ayos, de raza austraEl período histórico se caracteriza
.
.
china, que se hizo sentir de . 1m
por la mfluenc1a combinada hlndú y
. .
s1gua . ente en los diferen t
bl
se di v1dieron en los chams d ºnfl
.
es pue os. Los malayos
e
i
uencia
china
entr
1
yuec11 o anamitas. y 1os m
,
e os que se cuentan los
'
on o peguanos, de influencia hindú.
Una segunda corriente de población de
.
.
por los tibetanos. entre ell
'
ongen mongólico, representada
'
os, se cuentan los Khmers
de Camboya. y los
thai
.
' que crearon el imperio
'
o
siameses, creadores también de su propio
. Estado.
L
.
a cultura mdochina se proyectó h . l
sobre los habitantes de Oceaní. L ªª1ª e sur, donde ejerce un fuerte influjo
a. a cu tura melanesia
f
• ..
acusa características que denotan
d ,
' aunque ue pnnutiva,
.
f
su
proce
enc1a
indochin
L
1
lineSJa o rece también muchos l
e ementos procedentes de laa. . a cu tura pouna alta cultura, aunque muy corta evolución al cabo de l Dllsmal zona; fue
'
a cua nos oúece

561
humanitas-36

�. caer a los polinesios en el primitivismo. Estas
.,
e hizo
'6 .
una clara regres1on, qu
acterísticas la navegac1 n'
, tuvieron entre sus car
.
O
dos culturas de ceama,
.
li esios llegar a América; cons.. ,
melanes1os como a po n
'
al
bl
ello penrutlo, tanto a
.
bl ci6n ue contribuyeron
po atitu)•en las dos últimas cornent~s de pocha ele!entos culturales de origen
, .
1 mbma. mu os
d
miento de Amenca preco o, .
, 1 melanesios y polinesios; sobre to o
, d a Amenca por os
asiático fueron trai os
,
alta cultura.
por estos últimos, que perteneoan a una

F) LA

ALTA CULTURA HEBREO-IRANIA

· se ongm
" 6 en
. .
a filial de la mesopotanua;
.
La cultura hebreo-irarua es un
tida largo tiempo al injluJO
blac'6n antecedente, some
h b'
1
Palestina, donde a po . i
, .
de los sumeroacadios, de los cuales a ta
cultural y a la dependencia polla.ca
. 6 1 b se humana que aportó los
tamia constttuy a ª
,
recibido la cultura mesopo
.'
tamia que fueron el nuc1eo
d de la alta cultura mesopo
'
.
l
elementos disgrega os .
. .d por los cananeos de Palestma y os
ta
poblaoón,
consbtui
1)
La
de
fili 1
de 1a
a ; es
. .
.
to de dos invasiones sucesivas:
.
rameos de Siria, rec1b16 el unpac
'6 del Imperio Mino1co,
a
dentes de la destrucci n
L d
los grupos h~manos proce
ueblo filisteo, citado por la Biblia. 2) a e
cuyos descendientes fueron el ~
d d habían sido influidos por esa cultos hebreos procedentes del Egi~to on e
1 . nos de emigrantes akadios
'
descendientes no muy eJa
tura, pero que, por ser
d
talmente su cultura ancestral.
.
d U conservaban fun amen
salidos e r,
de su nacimiento;
ltu
siríaca por e11ugar
Toynbee llama a esta alta cu ra,. . ' través de los invasores procefili 1 de la mmotca a
la considera como una
a .
. d Cn,ossos cuya cultura llevaron; con. , d 1 11'.Ilpeno e
,
. .
dentes de la destruccion e
, 1 que originó su nacimiento.
.
.,
osttninoica fue el estimu o
sidera que la mvas1on p
, .
di que su signo es una cueva,
Spengler llama a esta cultura mag1ca y ces características, señala la de
1
do como cueva. entre su
. t
porque concibe e mun
'
sus caracteres étnicos, se 1D eque los pueblos de esa . cultura: más q_ue pora ue los judíos constituyen el
l' . , de sus miembros' agreg q
gran por la re ig1on
f
bao parte de esa culhlra.
, .
o ue aún subsiste de los que orma
umco grup q
. .
or los ueblos que fueron sucesivamente
La hemos llamado hebreo-irama, p
p .
1 iranios que estuvieron
'
. .
1 h b os que la crearon, y os
sus realizadores: os e re '
1
u· 'dad de éstos en Bab1loma y
h b
durante a cau v1
en contacto con los e reos,
1
ltura nos ofrece las dos primeras
.
'nfl • . ltural Esta a ta cu
que sorbieron su I UJO c~
. l Asia Occidental: el judaísmo y el zoreligiones superiores surgidas en e.

ª

·

Las etapas de la historia de esta alta cultura son las siguientes:

I) Etapa de formaci6n: La invasión de los minoicos, padres de los filisteos,
preparo las condiciones para el nacimiento de esta alta cultura, al separar
al lugar donde se originó del ámbito territorial donde floreció la culhlra
mesopotamia, a la cual mezclaron elementos culturales traídos del Egeo. La
llegada de los hebreos, después de un largo peregrinaje por el desierto de
Sinaí, marca el principio de la formación de esta cultura; los hebreos fueron
sus creadores.

Los hebreos aportaron a la nueva culhlra que creaban, dos elementos nuevos en el panorama de Jas culturas arcaicas del Oriente medio, que fueron:
1) Su religión monoteísta y de gran contenido moral; se consideraban a sí
mismos el pueblo elegido de su Dios único, Yahvé, con el cual habían con.
cluído una alianza; Yahvé les dispensaba su protección, a cambio de que
ellos obedecieran su ley moral. 2) Su régimen político, el cual no pasó directamente del patriarcado a la monarquía, sino que entre ambos hubo un
período de gobierno de jueces electivos que duró toda la etapa de formación.

II) Período hebreo monárquico: La conversión de Israel en un reino marca
una nueva etapa. El florecimiento máximo del Estado hebreo, se da bajo
David y Salomón; pero concluye en el cisma que dividió el Estado en dos:
el reino de Israel y el de Judá. Durante el período de los dos Estados, el
movimiento de desarrollo filosófico de la religión y de afirmación de su contenido trascendente tomó gran impulso, gracias a la predicación de los profetas, que se presentaban como inspirados por Yahvé para instruir y guiar en
lo religioso y en lo moral a su pueblo. El período termina con la conquista
extranjera; el reino de Israel es conquistado por los asirios, que llevan cautivos a sus habitantes, los cuales, a partir de ese momento, desaparecen definitivamente de la historia; el reino de Judá es conquistado por Nabucodonosor, quien lleva a los judíos cautivos a Babilonia, donde cumplen con la
siguiente etapa de la historia de esta alta cultura: la de su expansión.

III) Expansi6n a los iranios: La cautividad de Babilonia fue para los hebreos un período de máximo sufrimiento y, a la vez, de culminación de su
experiencia religiosa; la obra de los profetas se completa con el más profundo y polifacético de ellos, Isaías. Además, fue en la cautividad de Babilonia donde se realizó el encuentro entre los hebreos, creadores de una
nueva alta cultura, y los iranios, en sus ramas meda y persa, todavía semibárbaros; el resultado del encuentro fue la acuJrurización de los iranios,
especialmente de los persas. Los iranios, hasta entonces, tenían una religión
inferior, la adoración del fuego, con una clase sacerdotal muy influyente, la

roastrismo.

562

563

�de los magos; bajo el influjo de la nueva alta cultura que habían ado~tado,
crearon la segunda religión superior del Asia Occidental, el zoroastnsmo;
esta religión fue predicada por Zoroastro o Zarathustra y se b~ en el durv
lismo de )os principios del Bien y del Mal, representados respectivamente por
los dioses Ormuz y Arimán; los persas fueron los portaestandartes del zoroastrismo. La rebelión de Ciro, rey de los persas, que conquistó primero a los
medos y luego a Babilonia, marca el paso a la etapa siguiente.

IV) Imperio aqueménida: Ciro y sus su~esores, C3':°'bises y Darío, crearon el imperio persa, conocido como imperio aqueménida. Toynbee lo considera como el estado universal de esta civilización aunque agrega que
englob6 las otras que se estaban desintegrando en el Cercano Oriente. Efectivamente desempeñó ese papel; porque unificó todo el ámbito geográfico
en que ~ció y creció la alta cultura hebreo-irania; y, además'. los de_ !ªs
antiguas y moribundas alta culturas siguiente : la ~~potarrua, la hitita
y la egipcia. También podemos considerarlo como ~l úl~o de los gr~des
imperios arcaicos del Oriente Medio, antes de ~ mtrus1ón. del helenismo.
Las guerras médicas, que enfrentaron este impeno con los JÓ enes_ y flo_recientes estados-ciudades helénicos, fue el último esfuerzo de cons.1derac1ón
por aumentar el ámbito territorial del imperio; después del fr~o ~e Jerjes,
el imperio se estabilizó y atendió más bien a conservar su _ex1stenc1a ~ue. a
perseguir su expansión, aunque no desperdició las oportunidades de mm1scuirse en las guerras y rivalidades interciudadanas de la Hélade.

V) La pseudomorjosis: La conquista del Imperio Aquem~da ~~r Alejandro Magno, ma.rcó la intrusión del helenismo. La conqUISta 1:°1htar del
Oriente por los macedonios superficial.mente helenizados,_ fue segwda por la
conquista espiritual de lo conquistadores por los conqU1Stados; el resultado
fue doble: Para el helenismo intruso, la etapa que los autores llaman be~enística, que no es más que una nu va figura decadente, profundamente mfluida por la cultura hebreo-irania; para esta cultura, la etapa que pengler
llamó de la p udomorfosis, es decir la subsistencia subterránea, bajo el dominio helenístico, al que procuró resistir y al que venció finalmente a costa
de un esfuerzo extraordinario. Bajo el dominio poütico helenístico, representado primero por los sucesores de Alejandro, especialmente por los léucidas,
y luego por los romanos, las culturas orientale que sufrieron el f cnómeno,
fueron, principalmente la hebreo-irania, y además, los :estos de la ~~op~tamia y la egipcia que terminaba de concluir su largo periodo de ~o~ific_aci6n.
Dentro del impacto causado por el helenismo, habremos de d1stmgwr dos
clases de influjo: a) El de la llamada cultura helenística, representada por
Alejandro Magno, sus inmediatos sucesores y los eléucidas, influjo que fue

564

muy ~u?erficial, en virtud del proceso mismo de formación de Ja variedad
h_~emstica. b) EJ de los_ rom_anos, CU&gt;·o influjo fue mucho más profundo y
V1 0 oroso, aunque haya sido finalmente vencido.

. VI~ Imperios parto 1 sasánida: Durante el dominio de los Seléucidas la
s1tuac1?n de es~ alta cultura, se diversific6 como resultado de la separación
del Irán, conqwstado por los partos. La zona occidental la cual comprendía
el nuevo estado de Judea, reconstruido desde los primeros días del I
·
A
, ·d
mperio
qu~m~ru a y que era el núcleo originario de la aJta cultura; esta zona
continuo formando
parte.,del imperio
seléucida, del cual pasó a1 romano,.
.
.
en consec_uenaa pe~ecro 50Jlletida a la intrusión del helenismo y a la pseudomorfoSis.
La mna onental, es decir el Irán, se separo' de¡ he1emsmo,
·
.
o sea
acud16 la pseudomorfosis. y pu~o voh· r al desarrollo propio e independiente
·
dde esta alta cultura; dos 1IDper10s se sucedieron en el Irá n pnmcramcntc
e1
e lo~ partos Y lueg~ el de los persas este último bajo la dinastía de los
Sasánidas. La fase v10lenta de la colisi6n cultural entre la hebreo-· ·
la h léni
· ó ..
u-ama y
e
ca, ontmu lDIDtemunpidamente, mediante una guerra de si los;
~r una parte los romanos y sus ucesores, los bizantinos; por la otra, sucesivamente, los partos Y los persas sasánidas. En este estado se encontraban
las cosas, cuando la reacción árabe puso fin a la pseudomorfo is.
. VI~) El re-nacimiento islámico: La resistencia de esta alta cultura a Ja
10trus1ón _del helenismo, fue tenaz y se presentó en diversas formas; tuvo
5~ cara violenta., como la rebelión de los macabeos contra los seléucido
en
liempo de Antío~o IV Epífanes; la r beli6n de Mitridates ayudado
Ti~es ~e Armerua, contra los romanos; y la lucha de siglos entre romanos
Y bi~tmos,_ por una parte, y partos y persas, por la otra. También tuvo su
cara ideol6gtca; las herejías nestoriana y monofisita fueron intentos de despojar al cristianismo del ropaje helénico, es decir de su forma de presentarlo
a~orde ~on los planteamientos filosóficos y teoréticos grecorromanos; en esta
mi ma lmea de pensamiento religioso, podemos situar al islamismo. El islamismo_ es 1~ religión que Mahoma predicó a los árabes, los cuales eran bárbaros inflwdos por la cultura hebreo-irania, como antaño lo habían sido los
mac~_onios por la cultura helénica. Por las circunstancias peculiares de su
ª?ªnCJ6n Y temprana expansión el Islam jugó un doble papel en las relaCJon de la cultura hebreo-irania con su congénere la intru a helénica; por
una ~rte, fue una respuesta en el campo ideo16gico-religioso · por la otra
g~lvamz6 a los_ guerreros árabes y les permitió ofrecer una exitosa respuesta
v10lenta, oonqwstando todo el Asia Occidental, tanto Jas provincias bizantinas
orno el Imperio Persa; ello permitió unificar el ámbito territorial de Ja
cultura hebreo-irania y, lo que fue más importante, librarla de la pseudo-

po/

565

�morfosis; esto constituy6 un renacimiento del antiguo tado universal hebreoiranio, que babia sido destruido prematuramente por Alejandro Magno; dentro de este estado universal resucitado, se desintegró la cultura hebreo-irania
y se produjo la formación de su filial, la islámica.

G)

LA ALTA CULTURA HELÉNICA

La alta cultura helénica paterna de la occidental, es una filial de la minoica,
que fue realizada sucesivam nte por tres pueblo , como portador principales de la misma : los helenos, que la crearon; los macedonios y los romanos
que continuaron la obra de los helenos. Los helenos creadores de e ta ultura, la realizaron en su propio hogar originario · mediante su movimiento
de colonización le dieron su primera e,.-pan ión por todos los rincones
del mundo mediterráneo. Los macedonios y los romano como portadores del
helenismo que habían aprendido, la llevaron hasta su máxima extensi6n · los
primeros mediante la conquista del Cercano Oriente; y los segundos mediante
la conquista del mundo conocido entonces.
Esta cultura descansó sobre la sublimación de los valores humanos, característica que sirvi6 para especificarla, poniendo la nota diferencial entre ella
y las viejas culturas del Oriente, que
habían proye tado hacia el Occidente,
a través de la paterna alta cultura minoica. u creación principal fue la "pelis", es decir la ciudad-estado, alred dor de la ua1 e desenvolvió toda ta
alta cultura; la reJjgión sirvi6 de justificación ideológica a la subordinación
de los inter es individual s al d la ciudad tado, a la cual convirtió en objeto de culto, a tra és del ofrecido a los dioses tutelares de la ciudad; n su
seno, se desenvolvió toda la vida de los ciudadano , con sus facetas poütica
y cultural, tan importante en la Hélade; fue el medio indispensable para la
reafuaci6n del ideal de vida de esta alta cultura, la libertad ciudadana, y
para producir las nuevas formas de gobierno, la monarquía de los tiempos
heroicos, la aristocracia y la democracia.
Spengler llama, a ta alta cultura, apolínea, porque su ideal de belleza
est' en la representación d 1 cuerpo de nudo, uyo tipo es a su juicio, la
estatua de Apelo llamada "de Beh d~re" · die qu su igno ·tá en la corporeidad del aquí y el ahora, lo cual influy en todas su peculiares mani•
!estaciones; por ejemplo, e,.i,lica el incretismo religi o del pagani roo greco•
romano del Imperio, por el hecho de que concebían a los dio
de las diferentes localidades, como propios del lugar donde eran venerados, lo que

566

permitía aceptarlos simultáneamente a todos como dioses d I dif
localidades del ¡
· d •
'
e as
crentes
,
mpeno; e igual manera, el átomo lo concebían como el
corpusculo más pequeño imaginable, el alma como el principio vital d
cuerpo y' fin a lm en t e, la geometna
, euclidiana como la geometría de los cuerpos.
e Wl
_Toyn~ llama -~vilizaci6n helénica y coloca en ella, no solamente a Jo
gneg~ mo tamb1en a los romanos, tal como lo ofrecemos al lector en este
trabaJo. Otros autores la han llamado cultura grecorromana
. . d
esto que ambos pueblos tuvieron igual importancia Pref . , sugmen o con)
nomb d
h 1, .
·
enmos mantener e
1
. re e u tura e ~mea, en atención de que los griegos fueron sus creado~, Y los romanos conbnuadores solamente. Sin embargo, es conveniente seña.·
fil que
fi ambos pueblos descollaron en campos diferentes., los gnegos
en 1a
oso Ja Y en las bellas artes; los romanos en el Derecho y en l ,, ........
p~.
~~~
Las e~p~ en que podemos dividir la historia de la alta cultura helénica
son las 1gu1ente :
I) Etapa de formaci6n: La primera ola de invasión de los indoeuropeos a
Europa, fue la de los ~]asgo-helénico , que se dividi6 en pelasgos y helenos.
Los pelasgos !legaron primero y se establecieron en las islas del Egeo y en las
c~ tas del Asia _Menor; la alta cultura minoica fue creada por ellos; Troya 0
lh6n, en el A~ ~-enor, fue una ciudad pelasga. Los helenos llegaron despué ; . estaban divididos en cuatro tribus que, en el orden de su llegada a
onllas del Mediterráneo, fu ron: aqueos o acayo , eolios, dorios y jonios.
os aqueo fueron los primero en llegar; se establecieron en las costas deÍ
Peloponeso, desde donde iniciaron las hostilidades con el mundo minoico
qu onclu ·eron en la destrucción de la taJasocracia de Creta y en ¡ d · '
t
., fin 1 d
a esmgrac10~
a e la alta cultura rninoica, cuyos elementos culturales 50 b'd
por Jo mvas
. .
d
r I os
.
ores Sll'Vleron e punto de partida para la creaci6n de la filial
hel~ca · hordas salidas de la debacle minoica, se precipitaron al Cercano
Oriente donde d:sempeñaron diver os papeles; tales como haber contribuido
de manera muy Ullportante a la formación de la alta· ultura hebreo-irania
~aber amenaz:ado,,1a existencia del imperio nue o de Egipto como invasore;
pu~blos del mar . y ~be.e sido los padres del pueblo filisteo. La guerra de
Tro)a, cuya descnpc1on legendaria recogió magistralmente Homero en la
!liada, fue probablemente una peripecia de estas luchas.

:as

U) !iempos heroicos o período homérico: Es la etapa inicial previa a la
fonnac16n de_ la alta cultura durante la cual los bárbaro invasore dan el
goJpe, de graCJa a la cultura paterna en desintegración, o sea que se produjo
el epilogo de la desintegración de la alta cultura minoica, Jo que permiti6

567

�la formación de su filial, la alta cultura helénica. Le llamamos edad heroica,
porque corresponde a la primera etapa aún bárbara de toda al~ cultura;
la llamamos período homérico, porque sus costumbres y forma de vida nos son
conocidas a través de ]as obras de Homero, la Ilíada y la Odisea, que recogieron Ja tradición, todavía reciente en la época en que fueron esc~itas, de
los hechos costumbres y creencias de la época que acababa de termmar. En
esta etapa: aparece la ciudad-estado, fenómeno que se repite e~ el nacimi~nto
de muchas altas culturas; la forma de gobierno es la monarqma de los tiempos heroicos que, por la idiosincrasia que supone, se diferen~a fundamentalmente de la monarquía de las altas culturas del Cercano Oriente; en efecto,
el rey helénico no es un autócrata, sino el pr~ero entre los nobles guerreros,
jefes del pueblo; es cierto que la mayoría de las dinastías h_el~nicas de esta
época, pretendían descender de los dioses o de héroes o sem1d1~ses; pero tal
afirmación no fue utilizada para divínizar a los soberanos, a fm de fundamentar su autocracia como en el Oriente, sino solamente para darles un prestigio de legitimidad. Las costumbres que caracterizan a los helenos? nacen a
partir de esta época, tales como los juegos y depo:tes que . pracll aron su
amor por las bellas artes y la filosofía y su tend:nc1a a subhm3;1' ~os valores
humanos. De igual manera, su religión con sus dioses antropomorficos representativos de las pasiones, cualidades y vicios humanos, se forma en esta época;
su mitología desarrollada poéticamente y sus prácticas ritualesi tales . c?roo
los sacrificios de animales y los oráculos para adivínar el futuro, ~e. ongman
también entonces; 0 sea que toda la evolución posterior de la relig16n helé:
nica, hasta llegar a su amalgama con la primitiva religión romana, tuvo aca
su punto de partida.
III) Período intermedio: La llegada de las dos últimas tribus helénicas,
los dorios y los jonios, señala el cambio de período; este fenómeno se con~ce
como "el regreso de los Heráclidas", porque la leyenda cuenta que los hiJOS
de Hércules, en griego Heracles, que habían sido expulsados a la muerte de
su padre rearcsaron al frente de dorios y jonios para someter a los aqueos;
' º de esta invasión y conquista, la Hélade o Grecia
. toma 1a
como resultado
fisonomía histórica con la cual es conocida. La consolidación de la ciudaclestado, Ja "polis" sienta la base de lo que fue la esencia del helenismo; la
monarquía de los tiempos heroicos desaparece para dar lugar a dos nuevas
formas de gobierno, nacidas ambas en el seno de la ' 'polis", que so~: _la
aristocracia favorita de los dorios; y la democracia, preferida por los JODIOS
y los eolios. Las ciudades consideradas como representativ~ de la Hélade,
inician su desarrollo histórico en este período; entre los donos, Esparta, Megara y Corinto; entre los jonios, Atenas; y entre los eoli~s, Tebas. Atenas Y

568

Esparta nos ofrece dos tipos diferentes en que se concretó esta alta cultura los
cuales ~erecen un análisis más detenido. La primera se distinguió por su desarrollo mtelectua~ y artístico, dentro de un marco de libertad; por su poderío
y po_r su comercio que le permitió relacionarse y fundar colonias en todos
los _n~~ones del Mediterráneo; su forma de gobierno final y, en cierto modo,
defJmnva, _fue la democracia, si bien sus alcances fueron limitados; fue la
r~presentattva por excelencia de la "polis" griega de la época. La segunda
~o ~ esfuerzo ex:es~vo por convertirse en una potencia militar dominante,
obJ~~vo al cual SUJeto todo su desenvolvimiento; ello exigió una espccializacion tan completa, que detuvo su desarrollo cultural en todos los demás
aspe:t~.s_; t3:11to es así, que Toynbee la sitúa como uno de los ejemplares de
sus c1vihzac10nes deterudas; se organizaron como una aristocraci.,. d r
·
á
•
.... e iorma sin rq~ca (p~r haber tenido una monarquía doble simultánea); los dorios propomonar:°n mtegrame~te el estamento lacedemonio, que fue el privilegiado, y
m_ayona de_los peneces, la clase comercial; los ilotas que eran el grupo
rnfenor escl~v1zado, e_ran los descendientes de los aqueos llegados primeramente al P~ ,Y somettd~s por los dorios. La colonización fue el complemento
de la expans1on comercial; al igual que los ferucios, con quienes el comercio
los puso en contacto y cuya influencia recibieron, en muchos detalles concreto_s, como en el alfabeto, los griegos se expandieron por todos rincones del
Mediterráneo; sus principales colonias fueron las de la costa del Asia Menor,
de la Magna Grecia que comprendía el Sur de la Península Italiana, Sicilia
Marsella en la costa mediterránea de las Galias, y en diversos puntos impor~
tan tes de la~ _costas de la Península Ibérica; las colonias griegas, lo mismo
que las fenJCtas, eran ciudades-estados independientes, fundadas desde Ja
metrópoli, con la cual conservaban nexos comerciales y culturales, pero no
dependencia política.

!ª

IV) ltpoca Clásica: Es el período que corresponde al máximo florecimiento de la cultura helénica, en su hogar originario, es decir en la Hélade, y por
el esfuerzo exclusivo de sus creadores, es decir de los griegos o helenos. Comenzó hacia el año 500 a.J.C. y concluyó alrededor del 430 a.J.C.; duró escasamente unos 70 años, pero en este período quedaron comprendidos los acontecimientos que representan el máximo florecimiento de la alta cultura helénica. En el orden político y militar, las guerras médicas, con que se inició el
período, que fueron una prueba de cohesión y solidez de los estados-ciudades
gri~gas, al conservar su independenci_a, al precio de derrotar al poderoso Im~no Persa qu~ dominaba el Asia; y luego, la formación de una liga de Jas
ciudades marítimas de Grecia, bajo la dirección de Atenas, lo que permitió
gozar del fruto de la conquista; en el orden intelectual y artístico, todo ese

569

�.11
que conocemos históricamente
Dorecimiento que hasta hoy nos maraal,,poday os encerrarlo en la hegemonía
.
p · 1 " • tocio lo cu
cm
como "el siglo de ene e '
b d d hechos heroicos de obras maestras
época sem ra a e
'
disol uf
de Atenas, que ue una
. d
d defectos como fueron la
.dad
también e gran es
,
b ,
y de prospen
pero
b , f ra del imperiafümo ateniense, que a uso
1
ci6n de costumbres Y la som na , ~
en tributarios.
de sus aliados convirtiéndolos practicamente
d l
. Los los de Esparta pro\'ocaron las guerras e
V) Decadencia parcial:
ce
,
•
. ello represent6 una
.
fin a la hegemoma ateniense,
Peloponeso, que pUSieron
acle
ue recipit6 su decadencia; si esta alta
crisis que afectó toda la Hél
Yq p
.mn!'lrio las guerras del Pelolimi d a su bogar onb-- •
cultura hubiera estado
ta ª
.
., . pero debido a Ja expansión
,
. 'tado su desmtegrac1on,
'
poneso babnan prec1p1
.
l
cedonios y luego los romanos, tode la misma, otros pueblos, pnmero os roa d es .;.,o como continuadores
¡ b 1 s no como crea or , .,....
maron 1 lugar de os e eno ' 11 1
·si·s que nos ocupa solamente afectó
.
. 1 más· por e o a en
durante vanos SJg os
'
ul ' h 1~ ica la cual continuó con los pue. . . de la alta c tura e en '
Esel hogar ortgmano
Pelo oneso concluyeron con la victoria de .
blos conversos. Las guerras del . p
h
, sobre Grecia. luego Vl·
• 6
rto uempo la egeo)onia
'
parta, que conqwst por co
. dad eolia obtuvo diez años de
d T has en que esta c1u
nieron las guerras e e '
.
dó dividida en tres bandos más o
d una de las ciudades
grande.za efímera. Finalmente, Grea.a que
.
itaneados cada uno por ca a
. .
menos de igual fuerza, cap
T bas. estos bandos v1vie•
1:1. h emonía Esparta, Atena y e
,
.
que aspiraban a
eg
' ,
d bilitaron tanto que deJaron
ron en guerras continuas entre si, ha ta q~e se e
la Hélade a merced del invasor exiranJero,
a
• de un pueblo
.
L
rimeros continuadores pro enian
VI) Los macedonios: os P
d
· !mente con los he.
de la Hélad y emparenta o racia
que habitaba al orte
'b'd algun' influjo ultural de
.d O 1 unos contactos y reo I o
lenos; habían tem
ªg
hab' an permanecido bárbaros; 5u
.
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i
sus vecinos e
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r d d libcramente por sus soberanos, espehelenización fue una obra rea iza a teod
. o lo que no llega de modo espon•
Fil'
JI pero -como
cialmente por
ipo ,
. . .
recién aprendida capa de cultura hetáneo-- fue bastante sup rfic1al, baJO su d . . en abierta a cualesquiera
.
s alma bárbara, es cru virg '
.
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lénica, conservaron u
L d' .. 6 xistente entre las CJuda es
.
1 11 garan de fuera. a i, t I n
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II con las arma en
en la dependencia; i ipo
'6
ara luchar contra los persas, bajo la
helenos a concluir una confederaci n P_,
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d · . a confederac1on era en
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dirección de Mace orua • es
A, • d:ro Magno el hi JO Y
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iti6 además, que leJan
pendencia gnega.
a ~erm '
.
d l Asia Occidental, lle ando a sus
sucesor de Fill'po II , realizara la conqw ta e

570

guerreros macedonios como portaestandartes de la primera intrusión del helenismo en tierras de la cultura Hebreo.irania.

VII) Variedad helenística: La conquista del Asia Occidental, especialmente del Imperio Persa Aqueménida, p&lt;&gt;r Alejandro Magno, fue la primera
colisión cultural de alcances mundiales de que tenemos constancia histórica;
sus resultados fueron, como es natural, muy complejos; para la cultura hebreoirania vencida, comenzó la etapa de la pseudomorfosi , si bi n ste fenómeno
d bía de acentuarse y adquirir todo el rigor con que se le conoce en la historia, hasta que apar cieron los romanos. Para la cultura helénica vencedora,
fue el punto de partida de 1a variedad helenística, la cual representa el impacto del Orient militarmente derrotado, en la cultura de los conquistadores.
Los macedonios se habían h lenizado superficialmente, pero conservaban u
alma bárbara, abierta a cualesquiera influencias exteriores; ello permitió que
la conquista militar del Oriente, fuera seguida p&lt;&gt;r la conquista cultural de los
macedonios p&lt;&gt;r los vencidos; la variedad helenística resultante del encuentro
cultural, fue h breo-irania de fondo, recubierta de una capa de barniz helénico: ésta fue la cultura del grupo dominante en los estados sucesores del
Imperio de Alejandro Magno, e pecialmente del Egipto de los Ptolomeos y
de la iria d los aléucidas. Los efectos de la formación de la variedad
helenística tuvieron, además, otros alcances; su influjo terminó por prevalecer
en una Grecia en plena decaden ia; cuando sonó la hora de Ja decadencia
del Imperio Romano, la variedad helenística jugó un papel muy importante;
finalmente, fue el punto de partida de formación de la filial bizantina.
IIT) Los romanos: Después de los macedonios, lo continuadores de e ta
alta cultura fueron lo romanos. Roma bebió su cultura en dos fuentes: la
fagna Grecia, es d cir las colonias griegas del ur de ItaJia, cuando no
taban aún en decadencia; la Etruria, que se había helenizado, a travé de sus
relaciones bélicas y comerciales con los griegos; los romanos recibieron el
helenismo en todo su igor, por ello lo conservaron con mayor pureza y por
mucho más tiempo que los macedonios, o sea que fueron mejores continuadores de los helenos que éstos. Roma fue una ciudad-estado del mismo tipo
que las helénicas; sus instituciones también fu ron paralelas a las de Grecia;
su primera forma de gobierno fue una monarquía, establecieron una república aristocrática que guardó gran similitud con los regímen de igual tendencia de la Hélade; su religión inicial ofrecía rasgos fundamentales idéntico
a la helénica, si bien era una religión agrícola mucho más sencilla y sobria
y con una mitología muchísimo menos rica· estos rasgos fundamentales fueron
los que facilitaron que, llegado el momento del contacto estrecho, ambas
religiones se fundieron en un paganismo grecorromano.

571

�IX) La república roma11a: Durante el periodo republicano se erigió la
grandeza de Roma; el Imperio, en uanto unidad política que comprendia
la mayor parte del mundo conocido entonces, fue creado en ese período.
Roma no fue inicialmente una ciudad-estado imperialista; sus primeras conquistas fueron forzadas por las circunstancias; ante la e.xistencia de vecinos
b licosos que la hacían obj to de sus ataques, ya para favorecer a los hijos
del último rey depuesto, como los etruscos, o para saquearla o imponerle
tributos, como los volscos y los galos Roma recurrió al expediente de onquistarlos para asegurar la tranquilidad propia; la mayor parte de la conquista de Italia fue hecha en esta forma· es hasta en las guerras contra Pirro,
cuando empiezan a aparecer las primera manife taciones del imperialismo
romano. Las guerras con Cartago fueron a la vez una lucha consciente por
la propia existencia, y una pugna tal vez meno consciente por el dominio
del mundo mediterráneo; al final de la segunda guerra púnica, los romanos
tuvieron plena conciencia de lo que su triunfo sobre Aníbal significaba; fue
entonces cuando recogieron la idea del imperio uni ersalista, de las antiguas
culturas orientales, pero la modificaron amalgamándola con su propio ideal
helénico de la libertad ciudadana. En su nueva creación imperial, Roma
sustituye al autócrata, de las altas culturas orientales, por el pueblo romano;
es el pueblo romano el que conquista territorios y los reduce a pro\'incias, el
que pone y quita gobernantes de toda clase, el qu celebra y rompe tratados,
el que concede beneficios a las distintas r giones y les exige tributo , en
fin, el que recibe la sumisión del mundo mediterráneo, como pueblo-rey.
X ) La crisis social: La sociedad romana estaba dividida en dos clases social , o más bien estamentos, que eran el patriciado y la plebe. A la caída
de la monarquía la república que
estableció, se {undó sobre el privilegio
e ·agerado de los patricios; toda las magistraturas les e taban reservadas: el
enado la autoridad máxima de la república, estaba formado por los jefes
de las familias patricias· el matrimonfo le al entr patricios y plebeyo staba
prohibido. Esta situación provocó la primera lucha
ial entre el patriciado
la pi
la ual fu ganada por los plebe s, aún ant d qu I imperio
alcanzara proporcion mundial ; e crearon los tribuno rep
ntant de
la pleblc, armados de un d
ho de eto ; se d ro 6 la prohibición matrimonial; se abrieron tod
lo.s magistraturas a lo ple ·o ;
se
titu ó
1 istema de otación que, de la supr a 'a de la nobleza de san re, pasó
a la pr pond rancia de la min ría adinerada ; se confirió el patriciado a un
po de familias plebeyas;
finalmente, se decidió qu el Senado se integrara con los que hablan desempeñado las roa istratura • con lo ual también
qu dó abierto a los pl beyo . Esta solución fue más apar nte que real; el

572

patriciado de pojado legalmente de sus ri ·1 •
ciclo de poder· además todos los .. . ~ Vl egtos, retuvo de hecho eJ ejer.
'
,
.emtonos conquistad
.
prop1ed d del pueblo romano formando el
,
que se consideraban
nfiteusis a ciudadanos para
1
1 ager publacus, se entregaban n
.
'
que os exp otaran a eamb_io de
bien,
el patriciado aprovechó el poder ue d
. , un censo; ahora
exclusi amente entre sus miemb
t d q I e he:11~ eJercia, para repartir
causa d una enconada pugn ros_ 1º Eso e agu publiciu,· esta situación fue
.,
a SOCta •
ta pugna se comb' ,
I
c1on
. . de los capitanes-politi"cos que aprovecharon I d mo con
,:~ a. , aparieJéttJto romano para ponerlo
. .
esmorallülc1on del
su SCl'VICIO personal · ) · ' ·
que había sido el instrumento e·
e e;ercito romano,
.d
e icaz para crear el im
.
SJ o modelo de disciplina y de lealtad
la
.
per10, por haber
el influjo del Oriente conquistado· la coªnquistª~ª• 1se desmoralizó bajo
del imperio de Alejandro f
e os Estados sucesores
variedad helenística d
ª~º• puso a los romanos en contacto con la
las costumbr s y la
!:pia cul~ ~n plena decadencia; eUo relajó

?5

'

ª

ª

m::i

políticos aprovecharon la pugn~~~~:6 la ?~adencia. Los capitanespropios fines de ambición personal. se coloca:atnci: y plebeyos, para sus
de Jo bandos, para utilizarlo de , retexto
on a a cabeza de cualquiera
premo; Ja antigua magistratura d p
para apoderarse del mando sua sw prop6 itos· ante .
e emergencia, la dictadura sirvió cabalmente
dinario se enU-C:gan
~ando la pa~a corría un peligro extraor-

t:~:~:t.e cru:C:ueª

había pasado; a la hora de la

f~il didcecltador hasta q_ue el peligro

ac
arar la patna
1·
para of.recer la dictadw·a al cap:•-'- pol'tt'
.
. o Tres
1 co \"lctono
· end pe. igro,
se disputaron sucesivamente el
d
has
.
parejas e nvales
blica. fueron ellos: Mario
·¡p~ pcr,
ta que naufrag6 d 1 todo la repúy 1 a,
mpevo
y César· An• •
0
1
marcha de iJ
b R
'
~oruo Y eta vio· la
a so re orna marca la culminación d 1
•
'
de ~ corrupción del ejército. La lucha misma a med'd proceso dísolvent: y
p rd1endo su contenido inicial y ñaland 1 '
~ a que avanzaba iba
cha entr
.
.
.
o a acentua 6n de la crisis. In lu. .
ano y ila fue efectivamente Ja lucha social
tr
I be
patncios; la de Pom ·o
C,
en e p e yos y
.
.
pe) Y esar fue en realidad entre la rep 'bli
1
•

U&lt;,UJ•

unpeno; la de Antonio y Octavio ·a
. ..
u ca y e
decidir quién de los d
, h
&gt; no tuvo otro significado que el de
os scna eredero político de César y po J
e1 amo de Roma.
,
r o tanto,
XI) El imperio: El íen6meno con¡ t te
¡
..
capitanes-políticos, es conocido con el n : b : da ap~c16n y gobierno d los
riva del de Julio César
.
cesansmo; e te nombre de, qw n entre el puñado de ambi •
los capitanes-políticos, fue el más capaz }' probabl
ciosos que fueron
·
emente el
·
·
c10nado. El imperio sur i6 como la 1 alización del
.
. m JOr mtenron todas J
·
cesansmo, se concentraas ma istraturas en la persona del dictador mediante la llamada

573

�Lex de Imperio. Durante este período, el proceso disol ~nte provocado por
el encuentro con la variedad helenística en plena decadencia, continuó
hasta la desintegración final; el establecimiento mismo del Imperio, fue un
efecto político del proceso en referencia; el imperio universal en función
y provecho de la libertad ciudadana, creado anteriormente por los romanos,
como una adaptación magistral del ideal político de las altas culturas orientales al propio ideal helénico, deja de existir· en su lugar, surge una autocracia, estructurada al modelo de los orientales disimulado al principio y
finalmente sin tapujos. Todo el período que duró el imperio, constituye el de
desin
ación final de esta alta cultura; la crisis social provocó el colapso;
el imperio fue la desintegración. El proc o fue
dual· por ello, podemos
distinguir, dentro de este período, las etapas menores siguientes:

A) El principado: Es la etapa durante la cual se vive la dictadura imperial, bajo apariencias legales republicanas; el Príncipe, que es el dictador,
asume todas las magistraturas de la república, la cual teóricamente continúa
existiendo; el régimen fue ideado por Octavio, llamado Augusto después de
su triunfo sobre Antonio; tiranos como Tiberio, Calígula y er6n pudieron
oprimir a sus conciudadanos todo lo que quisieron, a pesar de las formas
aparentemente republicanas. La crisis provocada por el influjo del Oriente
había aíectado de manera especial al campo religioso· durante la parte final
del período anterior, se había creado el paganismo grecorromano por fusión
de las religiones grie a y romana; la tendencia al eclecticismo reli ioso continuó funcionando con rapidez; fueron admitidas sucesiva.mente las deidades
de los distintos pueblos conquistados; en el Panteón romano, se dieron cita
los dioses más extraños y los ritos más exóticos; Spengler explica este fenómeno como resultado de la idiosincrasia de la alta cultura helénica, tal como
se ba dicho más arriba; Toynbee lo considera como un aspecto del sentido
d promiscuidad, que es una de las características del proceso de desintegración; como resultado de e ta mescolanza, el hombre del imperio romano
terminó por no creer en nada, y lo que es peor, por llevar en el alma el
acío que la religión estaba supuesta a llenar; el gobierno imperial d~
Augusto introdujo el culto a la persona del Emperador, el cual remataba
en la apoteosis o divinización inmediatamente de pués de su muerte; con
ello se perseguía una finalidad política a la vez de llenar el vacío; solución
artificial, incapaz de remediar nada. La etapa tuvo sus períodos turbulentos,
alternados con otros de calma, es decir "tiempo de angustia" y "veranitos"
para el lenguaje de Toynbee; la dinastía de los Antonino proporcion6 el
'veranito" más largo y de mayor prosperidad; pero, al terminar este "veranito" vino el "tiempo de an tia'' más fuerte, representado por los acon574

tecimientos que la historia conoce como "anar uía . . •
no que vino a continuación. el
di 1
•q
militar' Y el desgobierque fueron una reacción q~e : e o o pus¡ ~eron los "emperadores ilirios",
.
d e estos emperadores fue Dioclesi renacer e unperio.'. e] últim o d e 1a sene
siguiente.
ano, cuyas refonnas dieron Jugar al período
B) El verdadero imperio· Dioclesiano modif'có J
1
· · d
·
a estructura del impe ·
~pr~1en o las antiguas magistraturas de la república y dándole una no,
ruzac1 n al modelo de las autocracias orientales. és f
orgapues el establ · ·
d
' ta ue su obra permanente;
ecuruento e cuatro emperadores par d' 'd'
responsabilidades del gobierno imperial f
,
: Jvt ,ir entre todos Jas
las crisis im eriales habían
' ~e u~a o ra ef1mera. Desde que
hizo
la necesidad ~:~:za:o a ~qwetar int~m~ent al coloso,

se

sentÍr

fuera eficaz; 1as reformas de Dioclesian:q~~di~:n o;~:,7eton distinta que
pero no lo lograron; en realidad la soluo'ón hab , 'd talvcr este problema,
•
.
,
ria s1 o
,,_ la d
vertir al unperio en alg0
'd
·-,
e con•
,
pareci O a una federación de municipi .
11
eqwvalia a deponer la supremacía de Roma por lo
,
os, ~o e o
tarla. Una sorda rivalidad con la consigw·: t
que esta no podía acep'
n e pugna tras de bastidores
ó
gener por la supremacía dentro d 1 .
•
' se
oricnt l d J ·
e •mpeno, entre Ja parte ocdd ntal y
teníanª ca ea:::o, desd~ que se demostró que las legiones de las provincias
Roma 1 P 'taL p~ un.poner emperadores; la parle occidental tenía a
. ' a cap1
por o que había ejercido siempre 1a upremacía. la art
onental
~ra
la
que
contenía los núcleos de la variedad helenística' C p de
C
onstantmo destruyó la tet
,
· uan o
J
•tal C
.
rarqwa Y quedó como emperador único trasladó
a cap1
a . onstantmopla, la antigua Bizancio, en el extremo orie~tal de la
~ur~pa mediterránea, con Jo que pareció que la victoria en 1a
mc~ba hacia el Oriente; pero la rivalidad con . ó
pugna se
dosio I al morir di 'di,
.
.
tmu ª tal grado, que Teovi o eJ llDper10 en dos partes, separando el Occidente
y el nente.

º '.

'

XII) El cristianismo· Durante el tran
d .
.
el Cristian.
1
.. .
.
.
cur o e 1 un peno romano, surgió
.
lSlllo, a religión supenor que no solamente jugó un papel de
:nmer orden,.:" la desintegración de la alta cultura helénica y en la formaón y evoluoon de sus filiales sino en toda la histo . h
su p 1 nnrl...C
'
na u.mana; por el10,
ape _r,u,4 exaltarse y defenderse o podrá combatirse pero
.
La vida d e •
,
no ignorarse.
e nsto, su fundador, transcurrió en tiempos de lo d
.
emperad
·,
os pruneros
la
o~; naeto en el principado de Augusto y murió en el de Tiberio·
propagación de su doctrina se sirvió en gran meclida d la
'
po · ó · · ·
'
, e
paz que prorlcion m1ciaJ:mente el imperio, así como de sus vías de comunicación Vm'
0
a I enar el
•
d ·,
·
. . vacio que eJo en el alma del hombre del impen'o la pérdid
de su r ,:~ón ancestral· 1J f ·¡·
• .
'
'-'5'
' e o ao itó su difusión. Dio al problema político d

ª

�organización del imperio y a la pugna entre las partes oriental y occidental
del mismo, la respuesta más inesperada: declaró injusto el imperio, así como
toda supremacía y desigualdad entre los hombres; ello facilit6 su difusión
entre la parte sometida de la población, esto es, entre el proletariado interno
de la sociedad helénica en desintearación, según el lenguaje de Toynbee.
Esta actitud, así como la de negarse a alternar con las demás religiones que
concurrían al Panteón romano, a las que declaraba falsas, fueron las causas
de las persecuciones que, de Nerón a Dioclesiano, azotaron a la comunidad
cristiana. El emperador Constantino, hijo de madre cristiana, requirió y obtuvo el apoyo de los cristianos en su lucha por destruir la tetrarquía y arrogarse todo el poder imperial; después de su triunfo, el imperio se hizo
cristiano. El papel del Cristianismo, en la evolución final de la alta cultura
helénica y en la evolución inicial de sus filiales, fue de grandísima importancia. En la desintegración de la cultura helénica, proporcionó a los habitantes
un campo de acción distinto· esto es lo que Toynbee Uama "polingenesL"l";
el traslado de los problemas insolutos, del campo poütico y administrativo al
campo religioso, donde se propició la formación de nuevas culturas, con
idiosincrasias distintas, dentro de cuyos estilos aparecieron otros problemas
y otras soluciones. En el proceso de formación de las filiales de la alta cultura
helénica, la occidental y la bizantina, desempeñó el papel de crisálida de la
cual salieron las mariposas de ambas civilizaciones filiales; la primera resultó
de la reagrupación de les elementos sobrevivientes de la versión romana del
helenismo, combinados con las aportaciones de los bárbaros germanos; y la
segunda de la reagrupación de los elementos sobrevivientes de la variedad
helenística, combinados con algunos procedentes de la versión romana del
helenismo; ambas, bajo la dirección del Cristianismo, la primera bajo la
de la versión católico-romana y la segunda bajo la de la cismática griega,
que tiñeron con su peculiar carácter, los fenómenos de to~ índole de aquellos días.

XIII) Desintegraci6n: EJ proceso de desintegración de la cultura helénica,
ta] como se ha dicho, coincidió con el período del imperio romano, al cual
Toynbee identifica como el estado universal de esta cultura; su culminación
ocurrió después de la división del imperio; en la parte occidental, el golpe
de gracia fue dado por los bárbaros germanos, que estaban en guerra con
los romanos, desde los días de Augusto, recién fundado el imperio; en la
parte oriental, el paso de la cultura paterna en desintegración a la cultura
filial en formación, ocurrió gradual y paulatinamente, habiendo quedado
cumplido después de la muerte de Justiniano, el último romano de los emperadores de Bizancio. El Cristianismo jugó el papel de núcleo ideológico

576

de. fondo del proceso ,• a Ja vez que ofrecio
• , un nuevo
d.iante la palin
.
1 , .
genes1a, a as ultimas generaciones de
patema, comenzó a desempeñar el papel de crisálida
,
ed
que qu ara completa la formación de las filiales.

campo d
·,
e acC10n, mehombres de la cultu
q d b' d
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SPENGL'Ett

1948.

ASPECTOS HUMANOS DE LA INFLACIÓN
San Salvador, 25 de marzo de 1978.

DR.

c.

A.

CANNEOIETER

Profesor Residente del Instituto de Investigación
Económica de Nueva Zelanda
Traducción del Lic. Alberto García G6mez.

INTRODUCCIÓN
CoNSIDERANDo LA ECONOMÍA mundial de nuestro tiempo, vemos que la inflación gradualmente está llegando a ser uno de los problemas más sobresalientes. "La plupart des pays du monde sont actuellement en proie a
Pinflation", de acuerdo con Fran!Jois Plassard y Albert Samuel en "Les Chrétiens et l'inflation" (Chronique Sociale de France, número 4, 1975, p. 77).
Hay muchos aspectos humanos que están envueltos en ella, mismos que serán
tratados en el siguiente artículo.
¿Qué es la inflación? Primeramente, permítasenos considerar algunos ejemplos:
1. Dur;mte abril de 1974, un conductor de los típicos vehículos de Saigón
no pudo mantener a su esposa y cinco niños por más tiempo, cuando el precio del arroz subió al 100% y el aceite de cocina al 300%. Al no ver ninguna
salida, se prendió fuego a sí mismo, hasta morir, en la plaza de un centro
comercial.
2. En Francia, los ricos hermanos Goncourt dejaron su enorme fortuna
para fundar la Academia Goncourt y el premio literario del mismo nombre.
Este premio (ahora el principal de literatura en Francia), equivale a 50
francos franceses, Jo que hoy resulta difícil en extremo para pagar un almuerzo
en el restaurante donde se encuentra la Academia, debido a que el dinero
578

579

�que los hermanos Goncourt legaron se ha desvanecido en dos generaciones
de inflación francesa.
3. Si asumimos que la presente tasa de crecin'liento de la población mun-

dial, que es de alrededor del 2%, siga continuando, entonces de acuerdo con
un estudio de la Sociedad Nacional Francesa de Geografía, para el año 2600
no dispondremos más que de 1 metro2 cada quien para permanecer de
pie. Esto sería terrible, pero, ¿ qué sucedería si el promedio anual del aumento de precios del 5.3% para México durante el período 1950-69, continúa hasta ese mismo año 2600? Un paquete de cigarros costaría entonces
616,919,386,245,000 de pesos. Sin embargo, este precio es todavía muy modesto comparado con el cálculo que hice en la página 747 de Hu.manitas
1973. 1 Lo triste de esto es, no obstante, que aunque la población estime que
se esté verificando una sobreestimación, el precio del cigarro para el futuro
podría ser menospreciado.
Volviendo a la pregunta: ¿ Qué es la inflación? Vemos que hay diferentes
clases. Pero cuando tomamos la "nueva inflación", que es la que tenemos
en la actualidad, entonces la inflación es un alza más o menos continua del
nivel del precio general. Desde que esto es, hablando en lo general, también
válido para el nivel del ingreso (los salarios también cuentan: el precio por
el trabajo) , hablando generalmente, con la inflación cada quién obtiene más
dinero todo el tiempo y debería estar feliz, pero al final la inflacióp. puede
llevar a un atascamiento de nuestro sistema económico, y éste es. el porqué
un industrial brasileño acuñó la expresión de que · "la inflación' es una ilusión
de grandeza y una garantía de catástrofe".
Desde que la inflación es una garantía de catástrofe puede también ser
usada como arma por grupos políticos que quieren echar abajo nuestro
sistema. Podría asumirse que los comunistas, por ejemplo, no solamente están
haciendo campaña para obtener más altos salarios para ayudar a las clases
pobres sino también para introducirse y estimular la inflación, la que lleva
al caos económico. Entonces, solamente una cosa falta a la gente desesperada
y ella es probar otro sistema político tal come;&gt; el comunismo.

El diccionario explica la inflación como un "alza en el nivel de precios
debida al relativo incremento del poder de compra". En este sentido, el
término está relacionado a la idea de que el suministro de dinero está "in1 "Aspectos Humanos del Desarrollo Econ6mico", Humanitas, Anuario del Centro
de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo Le6n, Vol. 14, 1973,

p.

tú. -

580

fiado" (
d d
cantidad agran .ª o). Infl~ es1 de acuerdo con el diccionario, aumentar la
de dinero, espectalmente el papel moneda en circulaci6n "E
conceptos están relacio~ados a la vieja teoría de la cantidad del din~ro sos
~stablece que ]os precios suben debido a que la cantid d d din
qu~
incrementándose mucho."
e
ero esta

ª

, En
. hel otro, lado de la moneda está lo "real"
·
o el aspecto de las mercanc1as. ay mas demanda para los bienes que el suministro y co
lo
·
b
, nsecuentemente
s precios ~u en. Esto podría realizarse a través del suministro de dinero ;
que ,el con~uo aumento del nivel general del precio (que es la inflaci~n)
es solo posible cuando hay suficiente dinero circulando para sostener la alta
demanda de mercancías. Consecuentemente, tanto la caracterización del dinero como la de las mercancías se suceden al mismo tiempo
d
·d d
Y pue en ser
cons1 era as como los dos lados de una moneda.

DIFERENTES MODELOS TEORÉTlCOS DE LA INFLACIÓN

No todas las situaciones inflacionarias son 1~ mismas. Es más
d
acerca
l . f] '6
' p.o emos
rnos a a 10 aet n desde diversos ángulos. Consecuentemente hay diferentes conceptos de inflación en circulación.
'
El concepto "inflaci6n de demanda" enfatiza que en ella hay también
muc~a demanda, lo que presiona el nivel del precio general a subir. Esto
podr1a ser causado, por ejemplo, por la guerra o la preparación de la misma.
' Basán~ose e~ 1~ ~ocias de K ynes, se puede construir un modelo de la
br~ mflacionana ' (
lo que es más en Ja demanda de lo que puede
producrrse) para explicar esta clase de inflaci6n.2

=

eConsiderando el funcion~miento dinámico de una economía con exceso
d demanda, se han construido otros varios modelos. Sin emb:iro-0 mn·
d

ell

h ·d
•
-o ,
g\lno e
os a 81 o particularmente adecuado. Un interesante modelo en este campo
es el del economista danés Bert Hansen.s
En Australia un grupo de economistas sostuvo que todas las inflaciones son
• Ver, por e1emp
·
¡o, SA!l!UELSON, Paul A., Economics (Economía) 9th Editi
N
ew York, McGraw Hill, 1973, p. 241.
'
on,
de•] V;r ·:t~6sE)N, Bert, Á Study '.n the Theory of lnflation (Un Estudio en la Teoría
a n aC!J n , AUen and Unwm, 1951, Chapter VII y también ACltLEY G d
Macroeconomic Theory (Teoría Macroecon6mica), New York, Mac.millan, 1963,:. :;;:

581

�de demanda y que los " ostos" nunca pueden ser culpados por la inflación,
ya que cuando no hay suficiente demanda los precio no suben.
Otros economistas so tienen sin embargo, que si hay inflación combinada
con consid rabie desempleo, no hay inflación de demanda, ya que _no hay
demanda suficiente para competir con el desempleo, pero los precios. an
para arnba porque los costos están subiendo y mantienen el concepto mflaci6n de costo, por ejemplo, los salarios están subiendo _más qu~ la ~roductividad d 1 trabajo por consecuencia, los cotos empujan hacia am~ _los
precios; la inflación puede ser atribuida en tales casos, a la fuerte posición
de la fuerza de trabajo.
La fuer-a de trabajo está renuente a aceptar la culpa por la inflación.
En la Reunión Anual de la Asociación Económica Americana, verificada en
ueva York, en diciembre de 1969, las uniones de los Estados Unidos presentaron fuerte evidencia para apoyar su negativa. Walther P. Reuther, Pr sidente de los Trabajador
nidos del Automóvil, indicó que en los Estados
Unidos, en el período 1958-1969, el alza de lo costos de la unidad .de trabajo
siguió el alz de precio al por mayor y que antes d que esta urudad-costotrabajo subiera, había habido un aumento de utilidad; consecuentemente, la_s
ganancias deberían ser culpadas de la inflación. Esto lleva al concepto de utí-

lidad-presi6n-in/laci6n.
En la misma reunión, el Dr. Galbraith formuló que había cuatro teor~as
para explicar la ioflación.
na contempla l problema totalm~nte ~ terminos de consumidor y gasto de compañía· por ej mplo la mflaaón .d
demanda. Otra teoría ve el aumento d salarios llevando al al~ de pre 1~s,
causando inflación del costo y, una tercera que toma la perspec~va contra.na,
a que el aumento del precio conduce al aumento de_ salanos, resultando
0
así La inflación del costo de la vida. La cuarta perspecnva ~bse~ que_ los
precios y salarios reaccionan unos con otros para producir la mflaci6n mixta.
Galbraith tiende hacia esta más compleja teorla, la que de acuerdo con su
sugerencia, era una "confesión no de preocupación, sino de profunda per-

.,

que en el mundo real los precios no son determinados en el mercado libre
sino están fijado . E te modelo está basado en la práctica de fijar el valo;
de las mercancías sobre la base de algún alza de precios fijados sobre su
costo de material y trabajo directos. Esto asume que el trabajo valúa sw
servicios sobre la base de un alza de precios fijada sobre su costo de vida.
Entonce , tanto el trabajo como los empresarios, valorizan sus productos ( trabajo y mercancías) en la misma forma con un alza de precios sobre el precio
de los otros. La elevación del costo de la vida trae consigo más altos salarios
y éstos, a su vez, llevan a un más alto costo de vida. Esto conduce a un
proceso en e piral. Cada quien trata de apropiarse de las ganancias del
aumento de la productividad a través de la expansión de u alza de precios.
Cada quien quiere tener una "porción suficiente" del aumento de productividad, sólo un poco más de lo que quede para ellos. Ninguno de ellos
quier la inflación, p ro debido a que ambos desean tener más de Jo que
hay -más d 1 10091 - el resultado final es la inflación. Esto puede hacerse
debido a que ambas partes están organizadas n forma monopolista: el
trabajo n uniones y los empr sarios n monopolios, oligopolios, y a través
de acu rdos de precio. Como resultado, este modelo también es llamado in-

flación de preri6n de grupo.
Los modelos presentados anteriormente, todos ellos, están relacionados a
rtloderar la infla ión que está todavía más o meno bajo control. Sin embargo,
la situación puede subir en forma casi imperceptible que es cuando el control se ha perdido y una economía e encuentra en estado de hiperinflaci6n.
Es un tanto difícil indicar dónde comienza la hiperinflaci6n. Parece que
hay un cambio gradual en esta etapa en el que el control de la inflación
llega a er más difícil. He aquí. las caraclerí ticas de la hiperinflación:
-que la tasa de inflación es más alta que la tasa de interés,
-que la 11ente se inclina a comprar mercancías ahora, antes que los precios
uban más alto,
-que la inflación es dificil de controlar y se inclina a acelerarse .

. tífi ...

cepc1on cien ca .
Gardner Ackley introdujo la inf!ación del alzo de pruios,5 enfatizando
• Esto fue CJtablecido en un mensaje especial, el cual no eatá ~cluido en loa
·
p
d' · tos) ,....rn mencionado en The
Papers and Procetd1ngs (Documentos Y roce unten
, r-N,w York Times. Diciembre 30, 1969.
.
k
• AcnEY Gardner Macroeco 11 omic Theory (Teoría Macroecon6m1ca), cw Yor ,
;Macmillan '1961, pp. \52 y siguientes. Su trabajo debe mucho a _un ut1culo d~ F. _D,
HoLZWA
intitulado "Incomc Determination in Open InflatJon" (Detemunao6n

,1

Dichas características también están presentes en las primeras etapas de la
inflación, aunque en forma meno declarada.
Parece como si durante la primera parte de la hiperinflación, la gente
está tem rosa del futuro y quiere tener algunas reservas financieras para uno
del Ingreso en Ja lnflaci6n Abjerta), Reuiew of Eco11omics and Statistic1 {Revuta de
Economfa y Estadistica), Mayo 1950, pp. 150-158.

583
582

�que consideran peor aún. Aun cuando saben que tienen un~ pér~~a en s~s
ahorros hablando en términos reales ( desde que la tasa de mflaCion es mas
alta qu~ la tasa de interés), prefieren tener algunas reservas financieras ( que
pu~dan necesitar muy urgentemepte en lo futuro) a invertir en cosos que pueden volverse en no buenas para sus futuras necesidades {antigüedades, oro,
plata, colecciones de estampillas, segadoras de césped, etc.).
En la segunda etapa de la hiperinflación, cuando la inflación adquiere
mayor rapidez, se hace claro que es mejor tener bienes que ~versione~ ~onetarias fijas tales como bonos y libretas de ahorro, las que pierden rap1da'
. . .
mente su valor. Entonces, tanto los consumidores como los mversiorustas,
anticipan mucho el incremento de precio para lo futuro, a tal grado, qu_e
quieren realizar su consumo e inversiones, gastando ahora en lugar de ~cerlo
en lo futuro. En esta forma se provoca un movimiento rápido en espiral. El
gobierno los consumidores y los inversionistas gastan más y más dinero en
bienes y' servicios con el resultado de que los precios suben más Y más. Aquí
la preferencia d; tiempo llega a ser extremadamente fuerte. Considerados
en términos del modelo IS-LM, 6 los gastos gubemamentales financiados por
la creación del dinero circulante, significa que tanto el IS (Inversión de
Ahorro) ~ el LM ( demanda de dinero, suministro de dinero) curva el cambio a la derecha, trayendo consigo más presión inflacionaria. Los ~~l~ntes
aumentos de precio causan otra precipitación para cambiar el equilil&gt;;io del
dinero por bienes. El clímax de la hiperinflación llega cuando el unpetu
del dinero es tal que la velocidad de circulación del mismo se acerca al

LA

INFLACIÓN EN EL MUNDO

El hecho notable acerca de la inflación es que no solamente constituye
un problema para países tales como México o los Estados Unidos sino para
t~os l~s países. Fran~ois Plassard habla aun acerca de "L' épidfuiie d'inflat.Io~ qui_ se developpe dans tes pays occidentaux". 8 Algunos países culpan a
la inflación del exterior de su inflación y consideran a "la inflación importada'' como la causa de 1a inflación doméstica, mientras otros culpan a los
países productores de petróleo por haber elevado mucho sus precios.
Si consideramos a. todo el mundo como una economía cerrada entonces la
inflación. nunca podría ser explicada como "inflación importada•'•, desde que
nada es importado.
Aunque los aumentos en el precio del petróleo solamente han dado otro
empuje hacia arriba a los niveles del precio, antes de que esto sucediera el
nivel del precio general estaba ya aumentando todo el tiempo en la ma;ría
de los países durante los últimos cuarenta años. La OECD ha deducido que
los aumentos más intensos en el costo del petróleo solamente han agregado un
3% al costo de vida en los países industrializados durante 1974.
Consecuentemente, tenemos que considerar más cabalmente la inflación como un fenómeno mundial y no relacionarla con la inflación importada y con
el alza de los precios del petróleo.
La inflación, como un fenómeno mundial, tiene, no obstante, en realidad
diferentes apariencias.

infinito.
De acuerdo con Brunner y Meltzer, la hiperinflación continuada y acelerada eventualmente llega a un fin por la adopción gradu.µ de dinero ~uevo
y un nuevo conjunto de arteglos transaccional_es. S~ embargo, advierten
que este proceso de investigación y de convergencia social es no menos costoso
para las transacciones individuales o la sociedad. 1

• La Hicks-Hansen Synthesis (Síntesis de Hicks-Uanse¡i), explicada, por ejemplo, en
S.utul!LSON, Paul A., Economics {Econonúa), novena edición, Nueva York, McGraw
Hill, 1973, p. 350.
• BauNNER, K. y MBLTZER, A. H., "The Uaes of Money" (Los
American Economic Review, Diciembre de 1971, p. 80].

584

u

sos

del

n·

)

mero ,

1. En primer lugar, están las inflaciones relacionadas con los períodos de

guerra y de postguerra; por ejemplo, la inflación en los Estados Unidos durante las guerras Revolucionarias y Civiles, las que fueron financiadas por el
sistema de imprimir más dinero. La inflación puede resultar de la excesiva
demanda común en los periodos de postguerra. Entonces hay una demanda
insatisfecha de los consumidores para los bienes que no estuvieron disponibles
durante el tiempo de guerra y también para las firmas de negocios que deseaban reemplazar su equipo y reponer sus existencias. También está la demanda
creciente del gobierno para reconstruir el país. Todo esto debe ser ajustado
teniendo en contra un suministro que ha sido limitado por el daño de la
guerra a la producción potencial. El serio vacío entre el suministro y la de1
En su articulo "Réflexion sur l'inflation", publicado en la Chronique Sociale d,
France, no. 4, 1974, p. 72.

'585

�. 1 inflacionana.
·
· La guerra de Vietnam, .sin
da da como resultado una espira
,
man
d
d
ha
tn·buido
a
tal
situación
aunque
otros
factores
tamb1en
lugar a u a,
con
'
están involucrados.
2 En segundo lugar la inílaci6n tiene en ocasiones 1~ forma de_ una crónica
.
.
. , d 20 50 por ciento al ano, como en
aguda, perQ no acelerad~ mflacion e
a
or décadas. En Brasil,

• latinoamencanos. Esto puede perdurar P
.
algunos
paises
.
ha
tado
en
los
siguientes
porcentaJes
anuales:
por ejemplo, los precios n aumen
Año

9

Por Ciento

1952
1953
1954
1955
l956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974 (Noviembre)

25
20
19
20
22
19
14
37
35
38
52
75
86
61
46
26
25
23
17
21
17
13
35

l . flaci6n son tan poderosos que la eficiente y noi:mal proLos efectos de ta 1D
•
• ·ento económico se reducci6n de bienes y servicios necesitados para el creclIDl
• (M acroeco nomía} ' Chicago
.
H
D Macroeconom1cs
Fredenck Y ]ACOBY, enry ·•.
. . (I M F} (Estadística FinanAldine, 1970, p. 313. Inte~ational ;in~ncia!T~~tl~::no~ist (Ei° Economista}' 16 de
ciera Internacional)' Washington, . . Y
noviembre, 1974, P· 61.
• BROOM,

586

duce. De acuerdo con el Dr. Kahil: "Para 1963... la economía había cesado
de crecer, la industria y el transporte fueron convulsionados por innumerables
huelgas y los campesinos fueron invadiendo tierras en el campo".1 º Aunque
algunos otros factores pueden también contribuir al trastorno económico y
social, este ejemplo muestra qué sucede cuando la inflación perturba la economfa.
3. En tercer lugar, están los casos de una inflación galopante abierta, tal y
como ocurrió en Alemania entre los año~ 1920 y 1923 · en Hungría en 1947; en
China en 1949 y en Indonesia durante la segunda mitad de 1960. En Alemania, los precios aumentaron un trillón de veces. Los sueldos y salarios fueron
pagados dos veces al día en un intento por mantener e1 paso con el aumento
de precios por hora.11 En Alemania, en 1903, el valor de todas las hipotecas
pendientes de pago fue de 10 billones de dólares. Dada la inflación que
había ocurrido, esta cantidad pudo haber sido pagada en 1923 con un centavo norteamericano en el entonces tipo corriente de cambio. En Hungrla el
gobierno tuvo que emitir notas de banco de 100 quintillones de pengos, las
cuales valían menos que un centavo norteamericano.12 Y en Indonesia, la rupia, para el final de 1965, valía menos que el papel en el cual había sido
impresa. 13
4. En cuarto lugar, tenemos la "nueva inflaci6n", la cual es la de más reciente desarrollo de precios en el mundo occidental, incluyendo países tales
como Europa occidental, Estados Unidos y México. En el pasado había la
creencia común de que los niveles generales de precio podrían moverse hacia
arriba y hacia abajo. Esto ha sido ilustrado por la extraña correlación entre
los precios existentes y el corte de las faldas para mujer, exhibido primeramente en 1968 y demostrado más explícitamente en el Stock Traders Almanac
en 1971 H y en Toe Economist.15
Pero más recientemente, la idea del alza y caída de los niveles del precio
ha sido reemplazada por un nuevo concepto de alza continuada de precios.
,. Kum., Raou(, lnflation and Economic DeDelopmenl in Brazil (La Inflación y el
Desarrollo Económico en Brasil), Oxford, Clarenden Press, 1973, p. 334.
11
Coc~N, John A., Money, Banking and the Economy (El Dinero, las Operaciones Bancarias y la Economia), segunda edición, Nueva York, MacMillan, 1971, p. 579.
n Kusz, Eugene S., Money and Banking (El Dinero y las Operaciones Bancarias),
quinta edici6n, Cincinnati, South Western, 1972, p. 467.
u The Economist (El Economista}, 2 de enero de 1971, p. 62.
,. HutscH, Yale, Stock Traders Almanac (Almanaque de Existencias de los Comerciantes), 1971, The Hirsch Organisation Inc.
u The Economist (El Economista). 2 de febrero de 1971, p. 62.

587

�Un proponente de ta teoría, es el Profesor J. R. Hicks, de Oxford. Despu'
de considerar los niveles de precios en difer ntes países en los últimos veinte
años, concluye "que el aumento en los precios que se experimentó en forma
general, durant el primer quinquenio, ha continuado hasta el presente. No
hay ni siquiera algún signo de retraso; tal cambio, como se operó, ha sido
marormente en la otra foona". 16 El Profesor llicks ilustra esta afirmación con
una tabla, en la cual compara los cambios de precios sobre períodos de cinco
años para diferentes países.
En relación con el hecho de que el nivel general d l precio ( costo de ida)
haya estado subiendo en todo tiempo durante los últimos cuarenta años, no
sorpresivo el que en 1a Asamblea General de la Sexta Sesión E pecial de las
aciones Unidas (mayo 1974), el ecr tario Gen ral Waldheim lo mencionara
como una de la principales y primeras cuestione que el mundo e tá encarando: controlar la inflación como la enfermedad del cánc~r.
El Presidente Ford, de los Estado Unidos, en agoto de 1974, también
menciona la lucha n contra de la inflación como su meta más importante.
5. Finalmente e tá la inflaci6n "oculta" de los países comunistas, la cual
es solamente aparen~e en lo que respecta a los bienes: la escasez y el ten r que
hacer cola , son aún experiencias comune , ahl de acuerdo con The Economist 17 mostrando que ahí hay también más demanda que sumini tro. ado
que los pr cios no tán determinado por la fuerzas d I mercado sino por 1
gobi rno, pueden mantenerse estables y el aspecto monetario de la inflación
puede er suprimido. Esto hace que el sistema sea aparentemente más fa orablc comparado con la severa inflaci6n en el Occidente.

LAS

CA S S DC LA INFLACIÓN

Si la inflaci6n es tan prevaleci nte alrededor de todo el mundo, entonces
debe haber muy poderosas fuerzas que la cau en.
Como ya se ha explicado arriba, la inflación tiene dos aspectos: el monetario es uno y el "real" o el aspecto de los bienes es el otro.
» J:II.c s, J. R., In/lalion 4,ad lnlares (Inflaci6n e Interés) , Banca Nazionale del
Lavoro Quarterly Review, Septcmber 1970, p. 262.

" The Economist (El Economista), julio 13 de 1974, p. 42 .

588

. Considerando los aspectos monetarios, Milton Friedman ia y 1
nstas a sostienen que la inflaCl"6 n es causada por
d os .monetarelación con los bienes dis
•
un exceso e dinero en
,
.
pombles. Este planteamiento ha sido conf
d
mas recientemente por los hallaz os de la .
. .,
urna o
.,
g
mvestigac1on de Vogel concerniente
a la inflacion
en 1os países Ja tin. oamencanos.
•
Concluye que. "en toe! 1
trocesos bancarios los coeficientes de las
.
.
.
os os resuminist d din
eXJStencias de moneda corriente y el
ro e
ero atrasado un año' son altamente Sl"gnif·1catwos
.
. .
e mdican
q
ue un aumento en la tasa de crecimiento del suministro de din
awn to
·
ero causa un
en propoTCJonal en la tasa de inflación ... ., 20
Regresando al otro lado de la mo d
la in!lación- podr'
ne ª , ¿
ül uno sorprenderse del
atrás de la excesiva demanda comparada con

¡

os aspectos no monetarios de
porqué ha . mucho
é
el swrurus
· · tyro de b"1enes?
y qu hay

Parece como si la excesiva demanda fuera causada por tres culpables:

1. El gobierno.
2. La fuerza laboral y
3. Los empresarios.
. ~- El Gobierno: la mayoría de los gobiernos quiere ser popular 1
.
' o que s1g-

nifica qu de ea realizar un gran programa:

-Mejorar J~ ~teras, los puertos, los ferrocarriles y otros trabajos de
carácter publico.
- Mejorar la ducación.
-Mejorar Jos servicios de salubridad.
- fejorar Ja productividad.
--Subvencionar a los agricultores y a otras industrias pobres
-Planeación de programas de irrigación.
·
Para permanecer en la popularidad, no quieren aumentar mucho los impuestos. Consecuentemente, están gastando más de lo que están
·b· d
E t "gnifi
reo 1en o.
1ca que están poniendo más en la corriente de la circulaci6n ecos 51
n6m1ca de lo que están retirando de ella. Un gobierno que está trabajando

º.

11
er F~IEDMAN, Milton, ln/lation, Cau.res and Consequences (Jnfl "6
C
Co:secuenaas]' Londres, Asia Publi!hing Hou.se, 1963.
aci n, ausa., y
SUJ segwdores, originalmente en la Universidad de nL:r"'"'
·
aencialm
od
um......,,o, qwenes
creen que
ente t o puede ser hecho por eJ control del suministro de din
¡
• VooE R .. __
ero so amente.
•
L,
oucct . ni Amanean Economic R1view (La Remta. E 6 ·
ncana), marzo 1974, p. 112 ,
con m1ca Ame-

e r•

.

589

�/i

con un presupuesto deficitario está creando la demanda ~cesiva. ;l d!!:~:
está f inanciado por préstamos, la situación es un tanto mas co~p ica ~' lar
. cunstancras
que el efecto final en el sistema depen d e d e las cir
. d..particu es.
de
Pero, en general, puede afirmarse, codnlBemb_ard Heqteer;nq~~n~od:c::em. . , de una nueva deuda é go ierno,
la termmacron
la disminución en el gasto sea igual al
pleo total aproximado, ... a mednos toqu: l préstamo el resultado probable será
ento en consumo de los pro uc s e
'
.
.d
aum
.
aeneral ,, 21 Colin Clark participa de la nusma I ea
un aumento del precro en t1
• •
Th E
• t (de 21 de septiems6l
más directamente, al deCir en
e conomis
.
.
.
o
que
974
44)
.
"Todos
están
de
acuerdo
en
los
efectos
mflac1onanos
bre de 1 , p.
•
de los prestamos del gobierno".
del
2. La Fuerza Laboral: hay algunas razones y t endencias fundamentales
. .
porqué la fuerza laboral tiene éxito al aumentar los salar10s.
-El trabajador pobre, que fue explotado por los capitalistas, tiene que
ser ayudado.
. · d ¡ ·
Una tendencia hacia una más igual distnbucr6n e ingreso.
.
- U sentimiento de responsabilidad social acerca de que los trabaJadodre~
- deberán
n
. . "6n que conduzca a un aumento e
tener una justa parbCipao
nivel del salario rrúnimo.
sa1 e ateo para más. altos
l'tt·
La fuerte posición de la fuerza laboral en e r g
- larios con huelgas industnales
.
como un arma para fortalecer esta po 1 ca.
estos éxitos los salarios han estado y están usualmente
Como resultado_ de
d' .. dad del trabajo. En el caso de Nueva
.
d
más
apnsa
que
la pro ucbv1
.
b
su
1en
.
l
·gui·ente diagrama:
1
Zelandia, por ejemplo, esto se I ustra en e s1

°

.

..........,

_,_

....

Los datos correspondientes a México no están publicados aún por la Oficina
de Estadística de las Naciones Unidas o en los Anuarios ILO, pero para la
mayoría de los países, el modelo es similar al de Nueva Zelanda.
Esta alza en las tasas de los salarios podría llevar al desempleo: si el gobierno permanece pasivo, el trabajo se valoraría en sí mismo fuera del mercado. Sin embargo, ningún gobierno quiere tener mucho desempleo. Para
contrarrestar esto, el gobierno tiene que estimular la economía, con el incremento del suministro de dinero.
Así, detrás del aumento en el suministro del dinero, está de hecho, la presión de la fuerza laboral para obtener más del pastel del ingreso nacional. Si
queremos prevenir la inflación, entonces los porcentajes del salario deberán
subir de acuerdo a cuanto trabajo extra está produciéndose (lo cual es el alza
en la productividad del trabajo).
En tanto como la inflaci6n es motivada por el hecho de que los salarios están
aumentando más rápidamente que 1~ productividad, ello es causado por la
voracidad del trabajo para una rebanada más grande del pastel del producto
nacional.
3. Los Empresarios: la voracidad de la fuerza laboral es contestada por los
empresarios también con voracidad: igualmente quieren tener una rebanada
grande del pastel y aumentan los precios de sus productos. Y, consecuentemente, los empresarios contraponen a la fuerza del trabajo su propia presión.
Los precios de los productos son aumentados por colusión, monopolios de
industriales y acuerdos de precio. Los industriales quieren conservar sus utilidades, así como un cierto porcentaje de salarios en forma tal, que si los
salarios suben, los beneficios seguirán el ajuste .

. . . . . . . """""81Ht.T i•

INIM

,.., ,.,ntn

. , ~,..1- 1-»01

Bemard :P., Modern Pu.blic p·ma1tce (Finanza Pública Moderna) HomeIII, Iiwin, 1971, p. 562.
w ood '
u

590

HEllllER,

El Consejo Ejecutivo de la Federación Americana del Trabajo (C.I.O.),
en 1966, afirm6 que "las utilidades de los más grandes negocios y no los salarios, son principalmente los que deben de culparse por el alza de los precios." 22 Esta declaración podría ser sostenida por los datos estadísticos de
Fortune, indicando que durante 1963, las 300 compañías industriales más
prominentes, fuera de los Estados Unidos) superaron todas las marcas anteriores de ventas e ingresos, a pesar de la presión de las uniones por obtener
salarios más elevados.2 3
'" Á.u.stin American Stat,sman, 26 de febrero de 1966, p. 2.
91
Ver Th, Australian Financial Revi,w (La Revista Awtraliana Financiera), 6 de
agosto, 1974, p. 34.

591

/

�ha. o como capital, deben compartir la
E to podria signiíicar que, tanto tra J
tar su apoyo al modelo de la
bilidad por la inflación, así como pres
responsa
. d
• anteriormente.
'nfl ., del alza de precios escrita
.
1 acion
. d c6
maneJar
.
d inflaci6n es la ignorancia e mo
Ignorancia. Otra causa - e
,
di inadecuados pueden fácilmente

4. Ignorancia en relación con las medidas adecuadas para detener la inflación, como, por ejemplo, la supresión artificial de Ja inflación.
CAUSA 1. Podemos tratar de mejorar la productividad, como, por ejemplo,
creando consejos de grupos guías de productividad, los que organizan seminarios para aumentar la productividad: estimular la salida de bienes y servicios.

tal situación. Lieftinck/' senala ~ue reme os '6 artificial por controles de
. fl .6 Menciona la supreS1 n
lle,,ar a mayor m aci n. . .
d b·enes y sexvicios específicos.
. ' subsidio directo e mdirecto e i
.
precio )
.6 en el presupuesto del gobierno,
El último método da lugar. a una tensttad n
'l mismo en lugar de menos,
, dinero gas o por e
,
con el resultado de que m~
l f'
.amiento de inversiones en el
deJado para e manci
por lo tanto, menos es
,
1 roducci6n y, consecuentemente, resector público ( lo que podna acelerar a p

CAusA 2. En este aspecto, los gobiernos han actuado en formas diferentes.
Por ejemplo, después de la Revolución Rusa, el nuevo gobierno imprimió mucho dinero, a tal grado, que llegó casi a carecer de valor. Desde este punto
de vista, el Gobierno Laborista Británico tampoco fue muy bueno al principio: querian. ser tan populares, que esto llevó a la inflación: más y más
baratas casas, más hospitales, escuelas y carreteras; la industria tenía que ser
modernizada, etc. Todas las co as buenas e taban por llegar a todos los hombres. Pero, qué sucedió en realidad: Los costos de la vida subieron agudamente y promesa tras promesa en el manifiesto de la elección de gobierno
salieron a la Juz pública.

• la infiaci6n)
ductr
.
na 51·~•UA
... ción que deteriora más
.
ti den a causar u
Los controles de precios, en.
'bilida'des de utilidad en área las que
51
•
•
q u mejora. Desd e que hay meJores pod d b'damente los empresarios
tienn controla as e t
,
d
no son controladas o no so
.
bac1·a esas ~eas con el resulta o
· 'dad
roductivas
'
'
den a cambiar sus activ1
es p
,
d
n lugar de los d"' neced b' es de fantasia se pro ucen,
de que toda clase e ien
. l ll
án a ser entone s más escasos,
, l esencia es egar
sidad básicas. Los articu os
d . ón y la demanda, empeorándose
aumentándose así el vacío entre la pro ucci

Otros países, en su lucha en contra de la inflación, abruptamente cortaron
sus de rnbolso , como Franci , aminorando la producción del avión Concorde,
pagando las pérdida en el a ión de línea "'France".

CA

3. Para contener la voracidad del trabajo y de los mpresariosJ solamente hay un medio que puede ser fectivo, la así Jlamada política de ingresos. Esta política interfiere con las fuerzas libres del mercado determinando la
distribución del ingreso.

la inflación.

¿QUÉ

HACER E,

CONTRA DE LA I.NVLACIÓN?

ha
en contra de la inflación, consiAntes de considerar qué podemos odcer
tiempo primeramente, debccán r de nuestros m emos
'
d la
derada como el
ce
, es de ello O sea las causas e
1as raic
.
da
de
nuevo
a
,
mos echar una tnJJ'3'
inflación.
Como ha .ido expli cado arriba,

esas causas son :

1 Mucho dinero, causado por
t
más de Jo que reciben.
·
· n ser populares Y gas an
d
2 los gobiernos que quiere
•os los cuales quieren ca
.
d d l traba1· o y de los empresan '
3. La voracida
e
roducto acional.
quien tener una mayor parte del p

ª

r
rul Economic Dev,lQJ&gt;m,nt (Polltica Mo•
Profesor P. Lieitinck, Mon.~tory_ Po icy ad Development, Diciembre 1974.
. Y "'-·-llo
Económico)' Fmancc an
netana
UQ41•u
N

592

SA

Si Ja distribuci6n del ingreso se deja a las fuerzas del mercado libre ( en el
sentido de los mercados lihre.5 de la intervención gubernamental). El resultado es un grupo de presi6n competitiva entre el trabajo y los empresarios
llevando a una más grande inflación. Aquí, la contestación es la intervención
de] gobierno en la distribución del ingreso para proteger el interés general. El
método usual es intervenir en la determinaci6n de alarios y precios, ya que
los salarios y precios son también los ingresos de los diferentes factores de la
produci6n. Aplicando tal política de ingre s, un compromiso entre el obierno, el trabajo y los empresarios podría hacer , n el cual al trabajo podría
prometérsele un costo estable d vida, si bien, pero las uniones laborales deberán prometer no pedir más, no ir a la huelga para obtener aumentos de
salarios mayores que el aumento en la productividad laboral. A su vez, los
empresarios ( qui n no tendrán que encarar más huelgas) deberán promet r
que no incrementarán us precios, ya que mayores salario serán compensados
por una más alta productividad. La redistribución del ingreso, si se desea,

593
b=tu-38

�tiene entonces que dejarse a lo impositivo y a una política social y no deberá
exigirse por la competencia de los grupos de presión. Lo más altos precios
de importaci6n deberán llevar a mayores precios que tendrán que ser absorbidos por toda la comunidad y por los cuales ningún grupo deberá ser compensado.
La aplicación de una política de ingresos no es, sin embargo, tan simple
como parece. Dos problemas están involucrados. El primero es que el mundo
real no es estático, sino dinámico. Hay cambios en la oferta y la demanda
todo el tiempo los cuales deben llevar al precio justificable y a variaciones-salario. La dificultad está en distinguir entre ese precio justificable y los aumentos de salarios y la inflación de grupo de presión. Más aún, cuando una
política de ingresos permite aumentos salariales en linea con la creciente productividad laboral, ¿ cómo poderno distinguir entre las exigencias de aumento
salarial que están g nuinamente basadas sobre el aumento de la productividad
del trabajo y aquellos que están basadas de la inflación del grupo de presión?
La situación podría también er diferente en diferentes industrias.
Esto lleva a Rose a proponer un nue o enfoque en la aplicación de una
política de ingresos por )a industria separadamente, en lugar de por un factor
tipo ingreso. Sugiere la creación de juntas de industria con responsabilidad
para asignar precios, vigilar las ganancias y regular los precios. Para una
industria con un rápido progreso técnico, los precios deberán ser mantenidos
everamente bajos y no así los ingresos; en tanto que para una industria de
crecimiento de baja productividad, deberá aplicarse una política a la reversa. 25
El segundo problema es que en algunas ocasiones los cambios estructurales
en la distribución del ingreso son deseables. Algunos salarios deberán ser
aumentado para ayudar a algunos grupos socio-econ6mico , pero tal ez esto
pueda llevar hacia una inílaci6n de grupo de presión.
Debido a estos problemas, muchos econoroi tas están dudosos acerca de la
satisfactoria aplicación de una política de ingresos. Sin embargo, otros estiman que no hay donde escoger y de que tal política es el único medio disponible. Ejemplo de este punto de vista se mencionan abajo.

l. En los Estados Unidos, Bach no ve otra solución para la nueva inflación
que alguna suerte de política permanente de ingresos o contrato social.16
Esta idea de 11 contrato ociar ha venido trabajando en Australia.
• Ron, W. D., '

ew Zealand and the Contemporary International Economy".

Qua,rterly Predictioos (Predicciones Trimcttral ), Scptcmber, NZIER, pp. 32-33.
• BAcs, George L., The N1w Inflation (La Nueva lnflaci6n), Providence, Brown

El Presupuesto para 1974-75 está basado en la "d
que estimule un "contrato social" con
.
J ea de crear un clima
moderaci6n de salarios apli d
las ':1111ones sobre el tema de una
'
can o una poliuca de
1
a1tos impuestos y a] mismo tiem
.
cargar a os ricos más
de la escala.
po, convementemente más al más bajo fm

2. En Australia, Ronald Henderson es un fuerte
. .
de ingresos. Su Instituto de Economía Aplicada p:da~o ~~ una ~lítica
Melboume, propone un sistema más
e vestigacion Social, en
todo ingreso de dinero en
d detallado. Uno de los puntos es de que
'
exceso e un aumento a cierto precio
3%
ano, es para que sea totalmente tOIDado po 1 .
.
o por
esta forma, éJ
. U
,.
r e mgreso del un puesto. 21 En
quiere egar a una política co p I t · d
aplicada a través de un sistema im itivo m~ sa _ona. e precios. e ingresos,
llevado a cabo en una forma ligerf'OS
. . misma clase de idea se ha
Francia.ta
amente diferente por ueva Zelanda y

+

. 3. En Inglaterra, Hugh Clegg, es también partidario de un
,.
mgresos. Cree que una efectiva política de in r
,
a polttica de
una sociedad más estable y fer
. d g esos podria hacer de Inglaterra
deben ser satisfechas E tre tlzl pero, e acuerdo con él, ciertas condidones
.
· n de as, una .sola . adminis trao·6n con maqu1llaJe
. .
bipartita una politi
,
ca asenta a por la discusi6n entre l d
"d
cipalmente concernientes y un uobierno l suf" •
os os part1 os prine
o
1c1entemente podero
50
poner la fuerza de] derecho atrás de las decis1ones
··
·
• administrativas.:19
para
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C6Mo

AR.REOLÁRS"'
•s CON LA INFLACIÓN
._...,.

Si aceptamos_ el p~to de vista de los más pesimistas en econom
ui
creen que la s1tuac16n es irremediable y de que es .
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d ·
unpos e ap car una
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ca e ingresos, tenemos que encarar el prospecto de una infl "6
tinua Ento c t drem
aci n conflaci6~
n es,. en_
os ~ue arreglárnoslas con las privadones de la in___._E_tas_ pn aoones seran principalmente para los viejos, los pobres, las
." Th, Á~ralian Economic Review (La. Revista AUJtraliana Econ6mi ) 2/74
8
.
. Australia"
ca (Infla •"6p.
d ' ver
In también lliNDBRSO , Ronald F., "T.wcome Inflation
m
e
~resos en Australia), Awtralia..n Economia Pa
(
.
~n
Australianos), junio 1972, pp. 6_7_
pera Documentos Ecou6nucos

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.
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•
rvmien
con ingresos de utilidades a reducir fa infla "6
LEGO, Hugh, How to Run an Jncomes Polic
(C6
M
.
Cl n.
Ingresos), Loodon, Heincmann, 19 7 1.
&gt;'
mo
aneJar una Polltica de

°

Univenity Prest, 1973, pp. 85 y 88.

594

595

�mujeres y niños que viven en familia sin padre, quienes tienen que sostenerse
con ingresos fijos, como pensiones, anualidades, etc.
Hay algunas formas dentro de las cuales esos grupos pueden ser compensados de los efectos de la inflación.
Una forma de hacerlo es por medio de "índices"; atar todos los pagos
contractuales en un índice de costo de vida o índice de salarios. En Holanda,
por ejemplo, el lo. de enero de 1975, todos los pagos de pensiones subieron
en un 16o/o, en línea con el aumento de salarios, entre septiembre de 1973
y septiembre de 1974.
Las pensiones de los ancianos podrían ser sujetas al índice de costo de
vida, como en Holanda y en el nuevo Esquema del Gobierno para Jubilaciones, de Nueva Zelanda.
Una Ley de Ayuda Social podría dar asistencia financiera a todas las
personas que sufren las consecuencias de la inflación, como en Holand~ a
partir del lo. de enero de 1945, para cada persona, de acuerdo a su nivel

l. Un efecto deflacionario como un cambio a más altas tasas de interés
estimulando los ahorros y rebajando el que se agoten. De esta forma ell~
reducirá la inflación.
'

2. Un uso más eficiente de los medios de la Economía, ya que la tasa
de interés más alta, trabajará más selectivamente. Solamente las inversiones
como un alto rendimiento serán realizadas. Con el sistema de bajas tasas de
interés, el mecanismo de los precios se disturba y los medios de la Economía
serán. canalizados hacia donde, de hecho, la producción es muy baja.
Con préstamos sujetos al índice, debe tomarse en cuenta sin embargo
que _las tasas de interés son también un elemento de costo en' la fijación deÍ
precio y, consecuentemente, sostiene a los patrones en su exigencia para más
altos precios. En Finlandia, donde las cadenas del índice han sido aplicadas
~ f~rma un tanto extensivamente a sus reclamaciones financieras, la expenencra que se obtuvo fue Ja "conexión entre la tasa de inflación y el nivel
de la tasa de interés. . . que usualmente tiende solamente a extender el período de inflación", de acuerdo con el Dr. Markku Puntila, Director del
Banco de Finlandia.ªº

de vida anterior.
Los bonos podrían quedar sujetos a un índice para ayudar a los que tienen
que vivir de un ingreso fijo. Finlandia introdujo los bonos sujetos al. índice
después de la Segunda Guerra Mundial. Francia siguió con los se~-bonos
gubernamentales. Suecia, Chile, Israel y Australia también ~troduJe~on el
índice de sujeción a ciertos contratos. En Suiza, algunas em1s1ones privadas
de esta clase también estuvieron flotando. En Brasil, el índice sujetorio se ha
venido usando desde 1967, para préstamos bancarios, depósitos, papel del
Gobierno para préstamos, a corto y a largo plazo, así como obligaciones
privadas.
En el Reino Unido, el Gobierno está emitiendo bonos de ahorro a un
plazo de cinco años, cuyo valor es ajustado anualmente, ~eándolo_ c~n el
precio del minorista, si bien, esto es solamente para los ancianos pensiorustas.
Un segundo bono, ligado al índice, está flotando a través de un esquema de
ahorre-como gane. De acuerdo con tal esquema, los bonos no podrán ser
cambiables después de cinco años.

Los

ASPECTOS HUMANOS

Como así puede concluirse de la explicación arriba mencionada acerca de
la inflación, hay muchos aspectos humanos involucrados. En primer lugar, el
sufrimiento humano que hay en los grupos afectados por la inflación: la gente
pobre, quien, debido a los precios más altos, no puede erogar más para comprar el alimento suficiente para evitar el tener que vivir en el hambre, la
mala nutrición y otras penurias, que son las consecuencias.
En segundo lugar, también hay importantes aspectos humanos involucrados en las causas de la inflación. Como explicamos con anterioridad, las
causas básicas son :
Los Gobiernos que desean hacerse populares y quieren tomar el camino
fácil, al financiar los proyectos gubernamentales (vía inflación, en lugar de
la vía aumento tributario).
La avidez del trabajo y los empresarios.

Aparte del efecto equitativo, hay otras ventajas de tal sistema de préstamos sujetos al índice:

596

'" Financia} Markets in Finland (Los Mercados Financieros de Finlandia), Helsinki,
Finland's Bank, 1972, p. 57.

597

�La ignorancia.
í.sas son todas las flaquezas humanas y esto puede explicar el porqué
hay tanta inflación y el porqué es tan difícil el conseguir liberarse de ella.
Si no podemos librarnos de la inflación, entonces tendremos que tratar
de vivir con ella. Para superar las penurias de la inflación, un sistema de
compensarla podría ser introducido. Para la gente más anciana y para los
que invierten en pequeños ahorros en un esquema de ahorro o en bonos con
un fijo tipo de interés, la idea de los préstamos sujetos al índice o los sistemas de ahorro sujetos al índice, es una importante sugerencia. Ambos,
tanto el interés como el valor del dinero del préstamo, deberían ser sujetos a
una clase de índice.

En Holanda, el profesor W. C. Mees, ha propuesto ha poco, sujetar legalmente toda deuda a un cierto índice. Repagando una deuda en dinero para
quienes, comprando poder que ha sido reducido por la. inflación, hacen una
farsa de todo lo prestado y la ley debería ser enmendada para corregir esto.
Cuando un sistema de compensación para la inflación se ha introducido,
entonces el peligro será de que la inflación está siendo generalmente aceptada. Admitimos que algunas secciones de la comunidad están sufriendo, pero
serán compensadas por ello. Y así nomás adelante, en un camino feliz, con
salarios y todo lo demás, encadenado al costo de la vida, llevándonos cada
vez a más y más altos precios. En tanto tengamos esta actitud, la tasa de
inflación podría gradualmente aumentar poco a poco, hasta que la tasa
alcance tales niveles que llegue a ser más dificil reducirla. Con la inflación,
sucede entonces como si alguien resbalara en una cuesta de nieve. A más
velocidad, más difícil le resultaría detenerse, ya que la aceleración se estimula
por sí misma y reduce la capacidad de detenerse. Finalizamos con cada vez
más altos tipos de inflación, llevando esto a la hiper-inflación. Esta última
es un camino seguro para el caos económico, como así es de observarse de
los períodos de hiperinflaci6n en Indonesia y en otros países. Consecuentemente, la inflación puede ser usada como una arma política por grupos que
quieren atacar el sistema político, económico y social de un país. Esto es
demostrable en el caso Indonesio, en el que el caos económico fue usado por
los comunistas en un esfuerzo por adueñarse del poder y también en el caso
de Vietnam, en donde, de acuerdo con El Economista, en 1973, la táctica
comunista fue el usar la inflación y el caos económico como palanca para
obtener el poder. 51
11

The Economist, agosto 18 de 1973. "The New Communist Tactic" (La Nueva

Cuando la hiperinflación h
od .d
entonces llega a ser claro el q:e ~: influc1
el caos en el sistema existente,
.
aoon es una forma fácil de
·
nuestro_ s1ste~ presente, de acuerdo con la siruiente secuencia. com;-"11n;1'
fºr la dinflac1ón, la hiperinflación y el caos ec;nómico. Esto pu~de conf::::::
oman o en cuenta la experiencia en China El . t
.
lleg' l od
.
SIS ema actual comurusta
o a p er en 1949, debido a los 8 5 millones de ·11
d
perdido en los precios de los productos .entre 1937 y 1:9 o~es_ elaume~to
régimen qu d tru , talm
, ªJº e antenor
e es yo to
ente su credibilidad como Gobierno efectivo.u

?,

Desde que el actual Gobierno está co .
que la inflación lleva a un sistema polí=epn:.etora de ~ vulnerabilid_ad
flación ara rom
.
'
e como si se usara la mp
per otros SIStemas y usar la prevención de la infl ..
un medio par
t
.
ac1on como
. a man ener su propio sistema. El Gobierno de Pekín ha h ch
la prevención de cualquier significante tendencia hacia más alt
e. o
una · ·d d ·
•
os precios
pno~ a mmediata. Como así lo explica la Agencia de Notici Chi '
ueva: Cuando se emite papel moned a, China
.
na
hech
observa que estoasha sido
. o ~ara mantener el paso con la producción en desarrollo
andir
circulación de productos y no ha permitido la práctica de emi~ exp 1 la
neda para aumentar los ingresos".º
r pape moEl Gobierno ve el déficit-financiamiento como un ra'pºd
.
1 0 canuno
r· infla·,
,
a una
se ia • . CJon. Mas aún, el Gobierno usa una mezcla de precios administrados
y su_bs1d1os para los esenciales productos para mantener la estabilid d d 1
precio.
a
e

N~ obstante, hay también cierta clase de inflación "escandid "
explicó
· •d d
a , como se
con antenon a , ya que, por ejemplo, el arroz aún está racionado
Chin
en
a.
t Concl~ye~do, puede establecerse que si queremos conservar nuestro "sisema rru.xto , tenemos que pelear en contra de nuestra humana d b'lid d
que es la que causa 1~ inflación. Tenemos que ser menos codiciosos ~ev:n~
: nuestro falso salano y aumentos de ingresos e ideas de presupuesto gumamenta~. Tenemos q~e aceptar que hay otros valores humanos que valen
más que el mgreso del dinero, tal como la libertad personal, a la cual probablemente tendremos que renunciar si continuamos en nuestro desliz ·
· 'nfla •
.
a1D1ento
Por e.1 ~ o
1 c1onano, llevándonos a las dictaduras ya sea de d
ha
o de 1zqwerda.
'
erec

~

"Inflation under Control" (Inflac1'6 n bªJº
· Control)
F "' EConsultar
t
E a LEo. GooosTEDT,
.
ar as ern conomic Rev1ew, 8 de noviembre de 1974
64
'
• V~ase Far Easter Econom1c
· Review, como arriba. 'p.
.

Táctica Comunista).

599

598

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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