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                  <text>Su Se1ioria Ilustrísima se regresó a la Capital del Imperio, con el
sentimi811to de 110 haber lucho una visita a Ciudad Victoria como eran
sus deseos, pero la premura del tiempo y las di/icullades insuperables del
momento, le privaron de verificarlo. En conclusión, tenemos la sati.sfacción de anunciar que su Señor!a ha traldo consigo cinco sacerdotes
que han ingresado al clero de Tamaulipas, y han salido ya a sw resp,rtivas parroquias cuyos feligreses carecían hacía tiempo de pan espiritual".•
Vemos en sta crónica el respeto y cariño dispensado al Ilustrísimo Señor
Ramíre1. }' Gon7.á1ez tanto de las autoridades, familias pr.incipaJe y pueblo
en general así mismo de los redactores de la nota, la cual ha veces no deja
d ser dcf ctuosa en su escritura. ombra al comandante superior a quie11
en guida ,. remos actuar al frente de una las contraguerrillas france as
con el nombre de M. Jaquin muy aguerridamente. No se dice na&lt;la de Ja
nacionalidad del buque ''El Mosquito·• ni tampoco de la de D. David Jolly;
ambos concurren al mayor lucimiento de la de pedida. Háblm e de un agrndable paseo por el río Pánuco, lo que explica que aquellas gentes tenían mucho sentido est ~tiro y pr,ktico, cosa que nosotro hemos casi abandonado, pues
allí está eJ río Pánuco y su hijo el Tam í esperando que Turismo o el organi 1110 que. ea. l apro\ che como past'os con viaje río abajo o hacia la bocann
y en días buenos hasta altamar. ¿ Qué t'Speranios? La bahía de que s habla
ern, sin duda, la del Humo, atestada de buques nacionales y extranjero todo.
empave. ado . En fin, todo concurriendo a la gran fiesta. La nnta anunciada
la próxima vuelta del señor Obispo r Vicario Apostólico a su Vicariato (lo
llamaba Dióce. i ) . cosa que ya no e \'Crificó según el hilo de los acontccimicmtos ; de la frustrada \'Í ita a Ciudad Victoria de que otros periódir.os
infonnaron. La llegada del Ilustrísimo señor Ramírez por Tancasnequc deja
suponer que venía de San Luis Potosí. Por último se no infonna qu trajo
consigo cinco nccrdot~ para engrosar las filas del clero de TamauJipas, pero
no se nos proporcionan sus nombres. Tal fue la reseña de la visita pa~•or:iJ
y de un recibimiento magnífico en Tampico del Primer Vicario Aposrólirn
de Tamaulipas.

• Cfr.• El Cronista d, Ml:xico, pcri6dico de la capital, edición del 27 de diciembre
de 1864.

552

I

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�HACIA UN NUEVO ORDEN INTERNACIONAL

Lic.

ALBERTO

GARCÍA

GóMEz

Presidente del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Aut6noma de
Nuevo León

EN EL AÑO de I 969 escribimos un pequeño estudio titulado: "De lo nacional a lo

internacional". 1 En él hacíamos mención a que dentro de las circunstancias
reinantes en aquella época, eran de observarse nuevas corrientes de pensamiento que necesariamente reflejaban la actitud del hombre frente a los
problemas que le aquejaban, destacándose el importante proceso del tránsito
de lo nacional a lo internacional, en una etapa que se propiciaba un cambio
hacia planos distintos. Todos los signos apuntaban hacia un nuevo sistema
internacional.
Como determinadas circunstancias y acontecimientos lo ponen de manifiesto,
algunas ideas inspiradas en doctrinas, cuando no las doctrinas mismas, se han
venido modificando o substituyendo a otras que tuvieron su vigencia en el
orden de lo nacional, para incorporarse a ese proceso de integración internacionalista. De hecho, nuevas fuerzas -como la presencia de nuevos Estados--,
el notable progreso científico y su derivación tecnológíca y la no menos significativa explosión demográfica a escala mundial, así como nuevas influencias
ideológícas que han dejado sentir su presencia, han colocado a los hombres
en diferentes zonas o bloques de pensamiento y de acción. También se advierte, frente al fenómeno natural de agrupamiento internacionalista, el stntoma de una pretendida nueva forma o te.ndencia internacionalista, distante
en ser y fines de la primera corriente señalada.
GARaÍA GÓMEZ, Alberto, ''De lo nacional a lo internacional", Anuario del Centro
de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Vol. lo.
1969, Pág. 597.
1

555

�Ahora, con la existencia de la Organización de las Naciones Unidas, en
un segundo intento de agrupamiento más viable y universal, es la más importante manifestación del carácter internacionalista.
De por sí la propia Carta de las Naciones Unidas proclamaba en sus
Propósitos y Principios, no solamente "Mantener la paz ,i la seguridad internacionales" -fundamento básico de tal organización-, sino, además, en el
contenido del Artículo I, inciso 2, se habla también de "Fomentar entre las
naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad
de derechos y al de la libre determinación de los pueblos y tomar otras medidas
adecuadas para fortalecer la paz universal" y en el 3, se dice: "Realizar la
cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de
carácter eco116mico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo
del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos,
sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión ... ".
La precedente exposición del contenido del Artículo I de la Carta, permite
advertir que la Humanidad se percataba de que para asegurar los valores
primarios de la paz y de la seguridad internacionales, era necesario tener
presentes otros importantes factores constituidos por las grandes fuerzas que
han irrumpido en el mundo actual, destacándose en primer plano las económicas, debido a muy marcadas desigualdades, a in justicia, tales como la
explotación y el colonialismo, para no citar sino Jas más evidentes, en un
mundo agitado por graves tensiones.
Lo anterior necesariamente ha repercutido en el Derecho internacional.
La concepción tradicional de la simple finalidad de las relaciones internacionales entre los Estados, se ha visto enriquecida para dar paso a nuevas
circunstancias y a demandas imperiosas de los pueblos que antes fueron
postergados, destacándose sus reivindicaciones a una participación más justa
y equilibrada en lo económico.
El Dr. Adolfo Miaja de la Muela/ en una sumamente interesante Ponencia,
al referirse a los aspectos económicos del Derecho internacional clásico, dijo
Jo siguiente: "El intento de una primera aproximación al tema objeto de
esta ponencia no puede ser por menes de tomar como punto de partida
-siquiera sea con la máxima sobriedad- el hecho de que las relaciones
• MIAJA DE LA MUELA, Dr. Adolfo, Anteproyecto de Ponencia al Undécimo Congre•
so del Instituto Hispano-Luso-Americano-Filipino de Derecho Internacional, bajo el
titulo de Principio.r y Reglas Fundamintales del Nuevo Orden Econ6mico Internacional.
Madrid, füpaña. Octubre de 1976.

556

económicas no han estado nunca absolutamente carentes de una normatividad
internacional.
La vigente desde los Tratados de Westfalia hasta la guerra de 1914 a
1918, que, brevitatis causa, llamamos 'Derecho Internacional Clásico', parece
la más alejada de aquella posibilidad en virtud de dos consideraciones: la.
La configuración del Derecho internacional como orden normativo regulador,
exclusiva o casi exclusivamente, de las relaciones entre los Estados; 2a. La
concepción económica (Fisiocracia, Escuelas clásica y neoclásica) y política
(Liberalismo en sus diferentes matices) , tendientes a minimizar la actividad
económica del Estado, tanto en el orden interno como en el internacional.
Aún dentro de aquel clima económico-político, caldo de cultivo de los
avances del régimen capitalista, una puesta en total del laissez f aire, lai.rsez
pa.sser, resultó irrealizable. Sin hablar de las intervenciones de cada Estado en
sus cuestiones económicas internas, en lo gue afecta al ámbito internacional,
es fácil dejar constancia de los siguientes hechos:
a) El comercio internacional, aún desarrollado por particulares, actúa en
el marco de unos Tratados de Comercio y Navegación que los Estados conciertan según sus necesidades de cada momento, casi siempre al compás de
las oscilaciones de péndulo librecambismo-proteccionismo.
b) La regulación convencional del Derecho bélico se logra en el siglo XIX
merced a una serie de transacciones entre los diferentes intereses implicados
en el comercio marítimo en caso de gue1ra.
c) Algo análogo ocurre con la tendencia al establecimiento de un régimen
internacional para ríos estrechos y canales en tiempo de paz o de guerra,
ámbito en el que fue más fácil la coordinación de intereses.
d) El planteamiento de conflictos de leyes en materias comprendidas en
el despliegue internacional del comercio y de la navegación. Tales conflictos
ven su solución atribuida a las reglas de Derecho internacional privado, rama
jurídica que si, en principio, forma parte integrante del Derecho interno
de cada Estado, es más susceptible que otras de una codificación internacional,
cuyo inicio tiene lugar antes de 1914.
e) Posibilidad, cuya puesta en práctica también comienza en este periodo,
de una regulación uniforme de ciertas materias correspondientes al comercio
terrestre y al marítimo, bien por vía convencional, bien por el despliegue de la
autonomía de la voluntad, conducente a la adopción de cláusulas contractuales uniformes y aún a la creación de usos comerciales incorporados al
Derecho mercantil de diferentes Estados."

557

�El propio autor señala que "De este panorama, se deduce que si bien el
Derecho internacional clásico no podía desatenderse ni se desatendería de
los fenómenos económicos, la regulación que les proporcionaba era tan precaria como falta de unidad sistemática.
En efecto, parte de esta regulación caía en el ámbito del Derecho internacional público, mientras el resto de ella quedaba afectado a la rama jurídica,
sólo en mínima parte internacional, denominada Derecho internacional
privado".
De la exposición que antecede es posible encontrar indicios, tanto de princi-

pios como de reglas, que los tratadistas señalan como indicativos de un orden
económico internacional, cuya naturaleza califican de facto, o bien como lo
apunta Schwa.nenberger Pseudo OTdeTs normativos_, consistentes de unos derechos y libertades naturales de naturlleza económica y de algunas reglas en
la materia tales como la prohibición de la piratería, a las que se atribuía la
calificación de normas de ius cogens. 1

HACIA UN

UEVO ORDEN INTERNACIONAL

En años recientes han aparecido nuevos conceptos que son usados frecuentemente por los tratadistas y que de no precisarse pudieran crear cierta confusión para los que no tienen tal carácter. Tal es el caso de los conceptos:
"Nuevo orden internacional", "Nuevo orden económico internacional", "Derecho internacional económico" y " uevo Derecho internacional", mismos
que requieren una debida jerarquización y delimitación tomando en cuenta
su naturaleza. Los tratadistas, por su parte, los utilizan considerándolos sólo
como aspectos parciales del necesario nuevo orden internacional y comprendiéndolos dentro del también nuevo Derecho internacional.
El tratadista Gros Espiell,' por ejemplo, en dos encuentros de Derecho y
Relaciones internacionales que tuvieron verificación en 1979 y 1980, respectivamente, sostuvo interesantes puntos de vista sobre tales conceptos.
En el primero de tales eventos internacionalistas, el autor mencionado, dijo:
"El objeto de esta disertación no es tanto la descripción de lo que se entiende
por nuevo orden internacional, y en especial, nuevo orden económico interMuJA DE LA MtreI..A, Adolfo, 0/&gt;IIJ cit., Pág. 5.
• GRos EsPraLL, Hlctor, I y 11 Encuentros d6 Derecho :y Relaciones lntemacionales,

nacional, sino será más bien un intento de analizar la relación de estos
conceptos con el Derecho internacional, a efectos de tratar de precisar si,
como consecuencia de la afirmación de ellos, es posible sostener la existencia
de un nuevo Derecho internacional económico y, en caso afirmativo, concretar sus caracteres, su contenido, sus límites y sus diferencias con el llamado
Derecho internacional clásico.
Pese a que el nuevo orden internacional es el género y el nuevo orden
económico internacional la especie, fue esta última expresión la que apareció
primero, aunque su utilización común no se remonte a más de cinco o seis
años en el léxico internacional
Fue después de que se hizo común el uso de la expresión nuevo orden
econ6mico internacional, que se comprendió que este nuevo orden no era ni
podía ser más que un aspecto parcial, una parte, si se quiere prioritaria y
esencial hoy,
más que una
internacional
de relaciones
la paz y la
Estados.

dadas las circunstanci~ de la realidad internacional, pero nada
parte del necesario nuevo orden internacional que la comunidad
debe instaurar y respetar si se quiere que exista un sistema
internacionales íundado en la justicia y la equidad que asegure
seguridad en todos los aspectos de la convivencia entre los

En la segunda de las reuniones citadas/ el embajador Gros Espiell, afirmó:
Creo que debe comenzarse por hacer una precisión que estimo que es sumamente importante y es la de que el nuevo orden económico internacional no
puede ser concebido como un intento dirigido, aislado, hermético, autónomo,
de establecer un nuevo sistema de relaciones en la materia económica internacional, desvinculado, aislado o separado de los intentos para estructurar un
nuevo orden internacional.
El nuevo orden económico internacional, para mí, debe de ser concebido
corno un aspecto, si bien, de importancia especialísima y que merece una
atención particular y prioritaria de los intentos generales para establecer un
nuevo orden internacional."
La apertura del Derecho internacional hacia el campo del nuevo orden
económico internacional es altamente significativa en el tiempo que nos ha
tocado vivir.
El nuevo orden internacional está referido necesariamente a lo económico,
tomando en cuenta sus manifestaciones a través de diversas Resoluciones

1

• Ibid.

San Luis Potosí, 1979 y Querétaro, 1980.

559
558

�de las Naciones Unidas y de la expresión de países que se abaten en muy
bajos niveles de vida. En otro aspecto, el hombre no puede ocultar su creciente preocupación frente a las graves tensiones que por hoy agitan a su
convivencia y a la permanente ex"Pectativa de la guerra nuclear.
Sin embargo, como lo afirma el internacionalista César Sepúlveda,6 en un
muy interesante estudio titulado "Fundamentos reales y formales del nuevo
orden internacional", que habría de aparecer en la revista Nueva Política:
"Cuando se habla de un nuevo orden debe haber necesariamente referencia
al orden anterior, el cual se juzga inadecuado o inservible o injusto, que debe
ser substituido por un sistema más moderno, más equitativo, más racional,
más útil y con un genuino contenido jurídico.
La indagación cortante debe principiar por analizar el orden precedente
y sus virtudes y defectos para ver lo que debe permanecer''.
Ahora bien, ¿ cuáles son esas manifestaciones acerca del establecimiento de
un nuevo orden internacional de naturaleza económica?
La reiterada decisión de establecer un nuevo orden económico internacional
--como lo declara el Dr. Gros Espiell-, 7 afirmada una y otra vez en los
últimos años por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diversas
resoluciones, pero en especial, en la 3201-VI, 3202-VI, del lo. de marzo
de 1974, que contienen la Declaración y el Programa de acción sobre el
establecimiento de un nuevo orden económico internacional; la 3281-XXIX,
del 12 de diciembre de 1974, que aprobó la Carta de Derechos y Deberes
Econ6micos de los Estados y la 3362, en especial VII, del 16 de septiembre
de 1975, sobre Desarrollo y Cooperación Económica Internacional, implica
o supone, y es importante señalarlo bien, el reconocimiento de la subsistencia
de un viejo orden económico internacional que es necesario substituir por
el nuevo. Este viejo orden económico internacional, más que un verdadero
o auténtico orden jurídico, ha sido y es esencialmente, un orden de facto; un
régimen sobre el que se han basado y, lamentablemente, aún se basan en
parte, las relaciones económicas internacionales. Se trata de un orden integrado con una mínima regulación normativa, fundada en criterios que fueron
el resultado de un sistema internacional que aceptó la explotación, la desigualdad y el colonialismo y que, consecuentemente, ha negado o desconocido
la plena e int~graJ aplicación a las relaciones económicas internacionales de
• Cita del Dr. Héctor Gros Espiell en el Primer Encuentro de Derecho y Relaciones
Internacionales. San Luis Potosí, 1979.
' /bid.

los principios de igualdad jurídica, independencia, soberanía, libre determinación y cooperación para el desarrollo con todas sus múltiples y diversas
consecuencias.
Ha sido, por tanto, un orden, o mejor dicho, un pseudorden, que partía
del desconocimiento de la aplicación de la justicia y de la equidad a las
relaciones económicas internacionales y que fue esencialmente el resultado
de una situación de facto, repito, con una mínima regulación normativa.
Este pseudorden económico internacional, antiguo o clásico, subsiste aún: La
proclamación del nuevo orden económico internacional por_ 1~ _comunidad
internacional incluso aceptando la obligatoriedad de los pnnc1p10s en que
se funda y 1~ especial relevancia de los instrumentos internacionales que lo
declaran. no ha conseguido eliminar totalmente del mundo de los hechos,
la aplicación de los criterios y prácticas del orden antiguo. De aquí la_ necesidad de luchar para que los principios afirmados en las norm~ de los ms~rumentos internacionales constituti\'OS del nuevo orden, no solo sean obJeto
de un amplio proceso de perfeccionamiento jurídico que d~be llevar a la
elaboración de nuevos te&gt;,.'tos generales y particulares, convencionales y declarativos, que vayan progresivamente ~ubriend~, todos los aspectos de las
relaciones econ6micas internacionales, smo tamb1cn para que se encaren cada
vez m;ÍS en la realidad.s
Consideramos, sin embargo, que dada la escazes de fuentes bibliográficas
respecto al tema, Ja Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados,
es el documento que condensa mejor las aspiraciones de los pueblos gue no
han alcanzado aún su desarrollo.

LA CARTA DE DERECHOS Y DEBERES ECO óMICOS
DE LOS ESTADOS
En el Décimo Congreso México-Guanajuato, del Instituto Hispano-LusoAmericano de Derecho internacional, el actual Secretario de Relaciones Exteriores de México, Licenciado Jorge Castañeda, presentó ':111 inter~sante An. t de Ponencia a acerca del ahora instrumento mtemac1onaJ, que
t
epro) ec o
• , d M ' · al
· ., el es tudi o y. la dtSC' usión de tan importante aportac1on e ~ cxico
penrut10
campo de las nuevas relaciones económicas en el mundo.

'/bid.
M d 'd
• 15-27 de Septiembre de ]974, Publicaciones de la Secretaría General
:i. rr ,
1974, España.

560
561
humanit:u-36

�En la parte relativa a los Antecedentes de la Carta, señal6 el hoy Canciller
Castañeda, lo siguiente:

1. "En el discurso que pronunci6 ante la III Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD III), el Presidente de
México, Licenciado Luis Echevenfa, después de examinar diversos aspectos
de la cooperación económica internacional, de señalar el carácter injusto de
las actuales relaciones entre países en desarrollo y países desarrollados y
de advertir el escaso éxito logrado en obtener un cambio en esa situación,
propuso que se elaborara, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, una
carta que enunciara los principales derechos y deberes económicos de los
Estados. El Presidente de México indicó que dicha Carta debía ser complementaria de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Al explicar su propuesta, afirmó que no era posible establecer un orden justo y un
mundo estable en tanto no se crearan obligaciones y derechos que protegieran
a los Estados débiles.
2. Aunque no presentó propiamente un esbozo de carta, el Presidente
Echeverría indicó en su discurso algunos de los principios que consideraba
indispensable incluir en ella, a saber: la libre disposición de los recursos
naturales; el derecho de cada país de adoptar la estructura económica que le
conviniera y a regular la empresa privada; la abstención del uso de presiones
sobre otros Estados; la supeditación de las inversiones extranjeras a las leyes
nacionales; la prohibición a las empresas transnacionales de inte1venir en los
asuntos internos ·de las naciones; la abolición de las prácticas discriminatorias
del comercio de exportación de los paíse~ en desarrollo; las ventajas económicas proporcionales según los niveles de desarrollo; la necesidad de acuerdos que garantizaran la estabilidad y los precios justos de los productos
básicos; la convenjencia de una amplia y adecuada transmisión de la ciencia
y la tecnología, a menor costo, a los países atrasados; y la provisión de mayores recursos para el financiamiento del desarrollo, a largo plazo con bajo
tipo de interés y sin ataduras. También hizo un llamado para una mayor
participación de las naciones en desarrollo en la solución de los problemas
económicos y financieros internacionales.
3. La propuesta del Presidente Echeverría fue aceptada primero por el
Grupo Latinoamericano y después por el llamado Grupo de los 77. Con
el apoyo destacado de la Delegación de Chile se elaboró un proyecto de
resolución que recogió esa iniciativa. En definitiva, la Conferencia aprobó
la R!!solución 45 (III) por la que se decidió constituir un Grupo de Trabajo
que elaborara un proyecto de Carta, el cual debía estar constituido por 31
Estados designados por el Secretario General de UNCTAD conforme a una

562

adecuada distribución geográfica. Una vez elaborado, el proyecto de Carta.
debía ser enviado a los Gobiernos de los Estados Miembros de la Conferencia
para que formularan sus observaciones, en el entendido de que el Grupo de
Tra.bajo debería continuar el examen del proyecto a la luz de dichos comentarios y sugestiones. Asimismo, la Resolución decidió que la Junta de Comercio
y Desarrollo examinara con carácter prioritario, durante su XIII Periodo
de Sesiones, un informe del Grupo y las observaciones de los Gobiernos para
remitirlos, con sus propios comentarios y sugestiones, a la Asamblea General.
En resolución del 19 de diciembre de 1972, la Asamblea General decidió
aumentar el número de miembros del Grupo de Trabajo de 31 a 40, a efecto
de dar cabida a varios países que tenían particular interés en participar en
las labores del Grupo, y que no habían podido ser designados inicialmente
por el Secretario General. En especial, Chile e Irak habían manifestado interés
en formar parte de él.

4. La Resolución 45 (III) decidió que el Grupo de Trabajo, al redactar
la Carta, utilizara como elementos fundamentales los principios que habían
sido aprobados por 1a Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio
y Desarrollo en su Primera Sesión; todas las propuestas y sugestiones presentadas sobre este tema en el curso de la tercera sesión de la Conferencia en
Santiago; las demás resoluciones pertinentes, adoptadas dentro del marco
de las Naciones Unidas, en particular la Estrategia Internacional para el
Segun~o Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo; y los principios
enunciados en la Carta de Argel y en la Declaración de Lima. Como puede
apreciarse, la propia Resolución 45 (III) que estableció el Grupo de Trabajo reconoció que al elaborarse la Carta debían tenerse presentes sobre todo
nquellos principios que tornan en cuenta y favorcen la situación de los países
C!1 dc-s::arollo."
Por último~ acerca del terna, no podríamos dejar de citar las palabras del
eminente internacionalista hispano, Dr. Adolfo Miaja de la Muela 10 -ya
mencionado-, en lo que re.specta al nuevo Orden Económico Internacional.
"Acaso, por la rapidez con que se suceden los acontecimientos en el vertiginoso mundo actual, sin que nadie discuta este papel primordial del desarrollo, la posibilidad de sus avances parece ligada con la solución de otras cuestiones, que no era satisfactoria con la aplicación de reglas jurídicas propias
del orden económico capitalista.
Es probable que la reacción contra este orden haya sido el impulso fundamental que ha llevado a los Estados portadores de reivindicaciones más ra-

'º MIAJA

DE LA MuELA,

Dr. Adolfo, Opus Cit., Pág. 12.

563

�dicales -el grupo llamado inicialmente de los setenta y siete, hoy integrado
por cerca de un centenar de Estados-- a no contentarse con exigir medidas
para el desarrollo económico, sino también reivindicar la creación de un
orden económico internacional nuevo que sustituya al que se estima injusto
y, en parte, caducado. Seguramente, poco más que el énfasis en esta reivindicación exista en el cambio de nombre de Derecho internacional del Desarrollo por Nuevo Orden econ6mico internacional proclamado, justamente
con un Programa de acción para su establecimiento, por las Resoluciones
3201 y 3202 (S. VI)) adoptadas en el VI Período extraordinario de sesiones
de la Asamblea de 1 de mayo de 1974.
El cambio de perspectiva es, probablemente, de mayor interés que por lo
que pueda tener de ampliación de contenido del Derecho internacional del
desarrollo, en lo que supone de ofensiva frente a un orden económico internacional viejo que todavía conserva, al menos en parte, su vigencia. En el
punto 2 del Preámbulo de la Resolución 3201 (S. VI) se lee:
"El actual orden económico internacional está en contradicción directa
con la evolución de las relaciones políticas y económicas internacionales
en el mundo contemporáneo. Desde 1970, la economía mundial ha e.Yperimentado una serie de crisis graves, que han tenido serias repercusiones, especialmente sobre los países en desarrollo a causa de su mayor
vulnerabilidad, en general, a los impulsos econ6micos externos. Los
países en desarrollo se han convertido en un factor poderoso que hace
sentir su influencia en todas las esferas de la actividad internacional;,.

económico. Es curioso observar que en la Memoria que el Secretario General
de las Naciones Unidas presentó a la vigesimanona reunión de la Asamblea
en 1974 no se dedica un capítulo especial al VI Peri":!o Exraordinario de
sesiones que solamente, de manera levísima es aludida en la Introducción,
publicada aparte, de aquella Memoria
Puesta en marcha la Estrategia para el desarrollo como programa para su
se~nda Década, en ella tiene su marco natural el nuevo orden económico
internacional.
No obstante, en cuanto al nuevo orden económico internacional excede en
mucho a lo que de vigente existe ya en el Derecho del desarrollo, es explicable
que el impulso promotor de la nueva ordenación se haya orientado en una
dirección jusnaturalista, consistente en ]a proclamación de la Carta de los
derechos y deberes económicos de los Estados.
Antes de que la Asamblea General de la O.N.U. la aprobase por su Resolución 3281 (XXIX) de 12 de diciembre de 1974, el Instituto Hispano-LusoAmericano de Derecho internacional tuvo conocimiento de su génesis, a través
de tan documentado como objetivo Anteproyecto de Ponencia de nuestro
eminente colega el embajador Jorge Cartafieda,.1 3 adoptando en el Décimo
Congreso (México-Guanajuato, 1974) unas alentadoras Resoluciones sobre
aquella Carta, entonces en estado de proyecto aún."
Largo y penoso es el camino de la paz, pero ciertamente que el establecimiento del nuevo orden económico internacional puede ser y es, un eficiente
medio que lleve a ella.

Sin necesidad de mayor precisi6n, es suficiente este párrafo para comprender que el "nuevo orden" proclamado contenía en 1974 -y, acaso también
hoy-- mayor dosis de reivindicaciones revolucionarias que de afirmaciones de
reglas jurídicas con vigencia efectiva.
Es justo señalar que en este caso -agrega el Dr. Miaja de la Muela- la
calificación de revolucionario no resulta intercambiable o sinónima con la de
utópico. Merece el nombre de utopía la construcción intelectual de unas proposiciones, seguramente de realización deseable, pero insusceptibles de encarnar
en la realidad actual o en la de un futuro inmediato, cualquiera que sea la
suerte que les reserve un porvenir más lejano. En cambio, el nuevo orden
económico internacional, aparte de lo que ya pueda contener de vigente,
posee los medios para una evolución no demasiado lenta y, dentro de las
previsiones humanas, irreversible.
La Resolución 3201 (S. VI), pese a lo avanzado y completo de su contenido, se inserta claramente en la línea del Derecho internacional del desarrollo

564

11

Opus cit.

565

�DERECHO Y ESQUIZOFRENIA
(Fenómeno social y salud mental)

FRANrusco RuBÉN

DELOADo MARTÍNEz

Doctorado en Derecho
Diplomado en Filosofía
Bachiller en Filología Clásica

Si LA SALUD MENTAL no se identifica con la vida social en cuanto fenómeno
humano formalmente tal; o mejor, sj la salud mental no coincide con la
ausencia de delito, de crimen o de pena y de castigo ¿qué relación guarda
la vida social con la salud mental? Esta pregunta abarca una problemática
por demás complicada en nuestros tiempos, ya que la Biología, la Medicina,
el Derecho, la Farmacología, la Psiquiatría, la Religión, la Sociología, la Ecología y otras ciencias o disciplinas o industrias y técnicas aspiran a buscar
o aparecer ser la exclusiva solución y la única salvación del ser humano en
general y en concreto de la salud del ser humano y específicamente de la
salud mental del mismo.
Sin entrar en la discusión total y comprensiva de esa problemática en
estas líneas vamos a ocuparnos de un tema que nos pueda dar luz sobre
esta pregunta. El tema presenta dos palabras aparentemente extrañas la una
a la otra y sin relación alguna entre sí; ellas son DERECHO y ESQUIZOFRENIA. Ambas en cuanto a la Psicofilología que producen o contienen y en cuanto se relacionan con la vida humana de modo importante,
aunque no esencial y único; aquí me interesan como palabras cuyo contenido
puede presentarse como paradigmático de la vida social y de la salud mental.
La vida social no es agotada por la idea de DERECHO, aun cuando le
sea esencial y trascendente; la salud y menos la salud mental es agotada por
la idea de ESQUIZOFRENIA, aunque estén relacionadas grandemente la
una y la otra.

567

�Por otra parte las ideas de orden, de progreso, de respeto, de mutua convivencia y hasta de amor y de servicio, están necesariamente ligadas a esas otras
ideas de DERECHO y ele ESQUIZOFRE. IA de una manera sutil y desconocida, pero efectiva y perseverante. Las ventajas de las ideas del DERECHO y las desventajas, debilidades y enfermedades comprendidas bajo b
idea de Esquizofrenia son vividas por todas las personas en general; sin
embargo formalmente las realidades a que se refieren no son vi-..;da:, por fas
personas; reciben además otros nombres y otras categorizaciones. Buscando
un punto de unión entre ambos sistemas de ideas que de modo diferente se
refieren a las mismas realidades encontramos en la Psicofilología de la palabras un método út.il para lograrlo.

inglesa y alemana, no preponen a e te elemento el prefijo DES, D o DI del
español, francés o italiano respectivamente.

El DERECHO en su ambiente psicofilológico, 1 en cuanto produce un
fenómeno cultural humano y psicológico, significa lo "dirigido", lo "recto·•;
aunque con una modificación fonética que hace pensar en una modificación
en el concepto mi. mo. Lo "dirigido", 'lo recto", se convierte en ' de-recho·•;
de modo semejante como "tracto" se convierte en "trecho'. La razón de la
modificación se puede explicar de muchas maneras siendo la más evidente
y probable la existencia de dos formas de la misma palabra esencial, q11c
cambia accidentalmente por razones prácticas y así aunque se tratn de b
mi ma realidad, el lenguaje culto dice "tracto', lo que el lenguaj otidiano
dirc "trecho"; esto mismo genera cierta comodidad en la palabra DERECHO
para expresar adecuadamente fa idea indicada. Las palabras '•directo'' o
"dirigido'', si bien e=-:pre an claramente la idea de justicia, de rectitud y de
"honradez'', no tienen una relación directa a la realidad humana, aJ fenómeno
psicofilológ'ico de la palabra; simbólicBmcnte su cont nido no es lo suficientemente claro para dar a entender unívocamente la idea señalada.

Creemos ser esta la razón por la cual en español no se usa DESRECTO,
o DESREGIDO sino DERECHO; la modificación *RECHO vendría a
i:1dkar una negación de la negación con el resultado consiguiente de afirmar
la idea positiva de rectitud y de justicia. Otra explicación más general y mús
aceptable de esta aparente contradicción entre la idea de DERECHO y de
re~titud y de justicia parece encontrarse de una manera suficientemente
romprensible y evidente en la comparación de DERECHO con las palabras
compuestas por la misma raíz del radical *RECHO 3 como es por ejemplo
RITO y RITMO. Compuestos de estas palabras tenemo en griego ARITMOS
(aed)µoq) de donde se deriva ARITMtTICA. ARITMOS está compuesto
de un elemento privativo que es el A (a) y otro elemento radical que es
RITMOS (edJµoq); ARITMO por tanto significa la "negación de

La palabra DERECHO en español tiene su correspondiente en francés
DROIT y en italiano DIRITIO; la palabra alemana para expresar e ta
idea es en c-ambio RECHT y la ingl •sa RIGHT. Como es evidente, el elementn
RIGHT v RECHT corresponden ~--ractamente al elemento *RECHO 2 d,,I
e pañol; *ROIT del francés y *RITIO del italiano; las lenguas germánica .
' Cfr. DP.LGAoo, F. R., "Una incursión psicoülológica en Derecho", Humánitas,
úmero 13, pp. 131-135; e·tas refle..xiones son una ampliación de la, ideas eicpresad:i,
en dicho articulo.
• Los fonemas *RECHO, ROIT, *RITTO, no existen en realidad sino formando
la palabra DERECHO, DROIT, DIRITTO, respectivamente; los presentamos a~í
únicamente para poder analizar claramente las palabras en cuestión. Esto sii1 embargo
no prejuzga la cuestión de la existencia de voces o fonemas que coinciden con los indicados en eltex:to.

568

Este elemento DES, Do DI expre a la negación, limitación o desviación del
significado de la raíz: así por ejemplo en "desligado" -des- indica la
negación o limitación de li~ado o también se podría decir mal-ligado: de
modo que DERECHO sería en tal caso la negación de RECTO o REGIDO
o también lo mal-RECTO o mal-REGIDO o lo limitadamente RECTO o
limitadamente REGIDO¡ con lo cual aparece una contradicción no sólo con
las palabras derivadas del germánico, el inglés y el alemán sino con la idea
comúnmente aceptada de DERECHO como lo "REGIDO", lo "RECTO"'
y otras parecidas.

RITMO".
A e ta idea en otras lenguas se le llama 'úMERO; así en espaíiol;
NUMERUS en latín; NUMBER en inglés; NUMMER en alemán; 1 MERO
1:11 francés; NUMERO en italiano. ARlTMO
y ú !ERO si.,niiican lo
mismo: una en griego y la otra en español y en otras lenguas; sin emharr,;o
el modo como cada una describe el fenómeno que se quiere expresar es di ven o ¡
mientras que ARITMOS describe un contenido que significa una neo-ación
de RITMO; NOMERO describe un contenido que significa una acción
motivadora comparable a las órdenes o Yoluntades divinas que necesariamentr.
tienen que ser cumplidas; es decir a los actos in tintivos e impulsivos qu ·
son ARITMOI (aedJµoi) o sea "los no determinados según un período
concreto de veces''· en los términos de la P icología del inconsciente podría 1

'

1 La raíz del fonema RECHO la podemos encontrar en la forma RE sea en
11
forma cero •R; sea en su forma de alternancia *RE o •RA. En sánscrito la radie.al es
REGH. Cfr. V. Fointoynont, p. 50.

569

�ser identificados como constituyentes del ELLO o ID en contraposición del
YO o el SUPER-YO.
Otra voz en la que se usa la raíz del radical RECHO o RITO es la misma
palabra RITO; esta palabra se entiende como "costumbre" o "ceremonia"
o también como "conjunto de determinaciones para llevar a efecto el culto
y las ceremonias", es decir el RITO es algo determinado y fijo, lo cual sin
embargo no significa que sea algo muerto y sin vida; sino que al contrario,
es lo por la misma vida sometido a las recurrencias concretas periódicas,
convirtiéndose en algo concreto y determinado; algo no dejado a la libre ocurrencia o impulso de las personas. El DERECHO en este contexto debe, en
conclusión, concebirse como un DES-RECHO, es decir como un DES-RITO;
esto hace referencia a que el DERECHO aun describe el mismo fenómeno
c¡ue el RITO, el NUMERO, la costumbre y 1a moral, lo hace de un modo
diferente; la diferencia y diversificación de esa descripción se encuentra en
que el DERECHO es algo determinado y no fijado; algo no repetido peri.6dicamente; es algo no instintivo y tampoco impulsivo; es algo que no es
costumbre y tampoco moral; ¿ por qué se puede decir todo esto del DERECHO? Porque aunque es algo que segura y ciertamente sucederá; no está determinado por nadie sino por la existencia misma de la persona humana. Si el
rito depende de los fenómenos cósmicos; si obedece al principio del año y
fin del mismo; así como a las estaciones y al sucederse del día y de la noche;
el DERECHO en cambio no está determinado por nadie sino por la existencia misma del ser humano, el cual ciertamente tiene necesidades fijas y bien
conocidas; más aún, necesidades periódicas y recurrentes; sin embargo esa
certidumbre, esa periodicidad, esa fijeza y recurrencia, no impiden la libertad del individuo; al contrario, al individuo mediante el dominio de ellas
o la libre sujeción a ellas toca desarrollarse y realizar su propia existencia.
Por esta razón la definición del DERECHO como "la facultad de usar o de
abusar de las cosas" se entiende más claramente que en ninguna otra !\Ítuación, ya que en el RITO no se puede usar de las cosas, ni abusar de ellas;
en el NOMERO no se puede i1sar de las cosas y no se puede abusar de
ellas. El ABUSO en la definición del DERECHO se refiere a la facultad
de CONSUMIR las cosas o más fom1almente de ºusar de las cosas aún
hasta su consumación si así se quiere". En los RITOS en cambio y en los
NúMEROS no se deja lugar a la libre voluntad; sino que siguen un orden
fijo y determinado; en el RITO y en el NúMERO no hay libertad.
EL DERECHO no es RITO; no es NÚMERO; ¿ pero será AR1TMOS
y
RITMO existe una diferencia apenas perceptible y consiste en que RITO es

(aedJµo~), NO-RITMO, NEGACION del RITMO? Entre RITO

570

un sustanti\'O agente que significa "la acción de mover o de correr o lo que
corre y mueve" y en este caso se refiere a lo que se mueve o corre porque se
repite y vuelve. RITMO en cambio es un adjetivo o participio pasivo que
significa. una acción, tomando de este modo el significado de sustantivo. La
idea concreta que expresa se refiere a la música medida por compases, acentuando el sentido de recurrencia periódica e incluyendo la regularidad de
los períodos que se suceden unos a otros. El DERECHO no es ni RITO ni
RITMO, aunque participe de la idea de ambos, en un plano secundario
derivado e indirecto.
DERECHO en latín se dice JUS con lo cual se nos aclara la idea cid
DERECHO. La palabra JUS o tiene su origen en una lejana raíz' o la encontramos llena de misterio en la fórmula consagrada IOUS! SALUD: b
cual puede ser una abreviación de los nombres IOVIS PATER o IUSPATER
que después evolucionó hasta el nombre conocido como JÚPITER de la fitología griega y latina; en ella se llama así el PADRE de los DIOSES, ZEUS
en griego (Z1:v~). IOVIS, IOUS, JUS pertenecen a un mismo grupo de
conceptos relacionados entre sí por la Psicofilología de todos ellos; como
encontraremos en seguida. 5
Sin poder definir exactamente que así sea, ya que nos faltan elementos
científicamente comprobados para hacerlo, sí podemos afirmar que la palabra
latina que se usa para designar el DERECHO, IUS,8 tiene una relación
directa con la alimentación y concretamente con la acción de "aumentarse
y acrecentarse con el alimento" primariamente el recibido de la propia madre
y secundariamente con todo alimento sea liquido o sólido No por caso se suelen
unir las palabras IOVISPATER, IUSPATER; puesto que PATER 7 hace
relación y significa claramente la acción de beber, aunque después signifique
también "el que protege", "el que defiende".
En español la forma IUS se usa en palabras derivadas del genitivo singular
IURIS; así tenemos JURISPERITO, JURIDICO, JURAR, JURAMENTO:
• Cfr. MEILLl!.T-Vi!.NPRYES, Trait, de Grammair, Compa,, des Langues Classique,
p. 402, Remarques, JI.
• "II. Les deux mou rus (qui répond a skr. rávah "es pace libre") et ius ( dont l"~t
tiré l'adjective iustus de *ioucstos, abJ. iouestod=iusto SW' la pierre trouvé au Forum)
supposent des primitifs •rouos, *iouos, avec un traitement pareil a celui de deu~ (&amp;111) ;
•rous et *ious ont finalmente abouti a rus ius (&amp;107). Le nom du "jus", ius, deu."X
theme racine (skr. yuh 'bouillon'), a eté ramené a la mcme ílexion.", MEILLETVEND11.Yts, 1, c.
' MEU.LET-Vi!.NDRYES,

1. c.

' Dm.oADO, f. R., "PatOll, Matos; Padre
pp, 4-99 y

y

Madre", Humánita~, Número 18, 19i7,

SS.

571

�todo lo cual necesariamente crea en el espíritu la idea de alimento, de alimentación, sea líquida, sea s6lida; junto con la riqueza inmensa que esta
idea tiene para la vida humana, sea simb6licamente, sea semiótica o semánticamente. Otras palabras en español en las cuales se usa el IUS son JUEZ
y JUDICIAL, las cuales son abreviaciones o correspondencias de las latinas
JUDEX, JUDICIALIS y se entiende como JUEZ al que reparte el DERECHO, diciéndolo; JUDICIAL se entiende como el adjetivo del sustantivo
señalado.
Con la etimología de la palabra DERECHO llegamos claramente a la
conclusión de que el DERECHO se refiere cierta y primariamente a la alimentación y en forma de "FACULTAD PARA USAR AUN HASTA EL
ABUSO de la cosa propia", como reza la definición más frecuente del DERECHO en general en cuanto es una realidad subjetiva. El ABUSO se
refiere al uso que incluye la consu'lción de la cosa; es pues vidente que
se trata del alimento; del que evidentemente y primariamente se puede decir
''usarlo hasta consumirlo".
El DERECHO en este ambiente determinado por las reflexiones que hemos
escrito se encuentra asociado también con la SALUD; no tanto y solamente
en la fórmula IOUS! SALUD, que en un ambiente de religión y de misterio
se encuentra usada en la antigüedad, sino también en cuanto la SAL UD se
concibe asociada con d bienestar, la felicidad, la satisfacción, la cual inclu, e
sobre todo alimento, aunque simbólicamente se pueda referir a otras situaciones de la vida del ser humano, como por ejemplo al matrimonio y al
nacimiento. El Derecho incluye la salud y de este modo nos encontramos
relacionando el DERECHO con la MEDICINA; en cuanto ésta tenga alguna
relación con la salud y la alimentación.ª La rama de la Medicina con la
cual más claramente nos interesa ahora relacionar el DERECHO es la
PSIQUIATR1A, LA PSICOTERAPIA, EL PSICOANÁLISIS y todas las
ciencias y técnicas afines; sea porque el IUS se puede concebir como PSIQUE O ; sea porque con el pasar de los siglos la trascendencia del DERECHO
• Filológicamente y consiguientemente hist6ricamente, la relación entre el DERECHO
y Ja MEDICINA es mucho más cercana de cuanto se pudiera creer; así por ej., tene-

mo un sustantivo antiguo *meddicationem, acusativo de un nombre abslracto sacado
de medclix "juge, magistrat''. Es decir en osco-umbro lo que nosotros \lamamos MEDICACIÓN, MtDICO, claramente significa "JUEZ, MAGISTRADO"; JUICIO.
Cfr. los datos en MEILLET-Vl:NURYES, o. c., p. 460.
• La posibilidad de concebir la PSIQUE como JUS estriba en que la PSIQUE se
entionde también como energía; e igualmente el JUS como energía, es decir como
fuente de energía, el alimento y de este modo como ZEN, SOUL, ALMA, SEELE, etc.

572

haya permitido la aplicación de la idea a otras necesidades relacionadas
parcial o totalmente con el alimento y la alimentaci6n.10
La palabra SALUD dice relación con la alimentación y nos consta por
la etimología de la palabra, que siendo en español SALUD es en LATlN
SALUS; SALUTE en italiano y SANTÉ en francés; HEILE o GESUNDHEIT en alemán y HEALTH en inglés. i tenemos en cuenta que en las
lenguas indoeuropeas la S con frecuencia se convierte en H y viceversa, la
etimología de SALUD depende de una raíz o radical de forma *SAL, *HEIL,
*REAL, *SAN, *SUN; el significado de este radical lo podemos deducir del
homérico OLOS (ovloS"), de *OLFO (en latín: sollus et salvos; sánscrito
SARVATH; "tout entier" en francés; "sano y salvo" en español. "Tout entier"
en francés y sano )' salvo en español dicen una relación esencial al alimento
y a la alimentación, ya que la integriclld y la entereza están relacionadas
como es evidente con el enterarse; "enterarse" por otra parte está relacionado
con el "alimento del pecho de la madre"; de ahí "íntegro"; "entero";
"integridad''. De este modo la SALUD, el "salvarse", el enterarse, el tener
conciencia, significan "estar sano" o sea "bien alimentado.,.
Por otra parte la raíz indú: SAN, significa servir y amar. Esta raíz se
asemeja al griego SAO ( S"ªru) y al SANO latino. En esta raíz no aparece
directamente el significado relativo a la alimentación; sin embargo indirecta.lllente sí en cuanto la alimentación incluye el amor y el servicio. Además,
el amor y el servicio dicen relación directamente con la MEDICINA la cual
es concebida originariamente como cuidado, atención y reflexión. 11
EL DERECHO, en conclusión, desde el punto de vista psicofilológico, incluye
esencialmente una relación a la alimentación; al mismo tiempo incluye una
relación más o menos directa a la salud y a la sanidad. La salud además
dice relación a la salvación. Etimológicamente la salvación es la acción de
salvar, o bien, producir la SALUD, es ALIMENTAR.
El concepto del DERECHO es de este modo trascendente, estrechamente
ligado a la realidad humana histórica, visible y apreciable en toda la vida
humana y en toda vida humana, la cual depende primariamente y en esencia
de la alimentación. Una reflexión semejante podemos hacer al hablar de
la LEY, en el sentido de que la primera ley es ésta: "buscar el alimento"; en
griego ley se dice NOMOS (N oµor;) ; la raíz de la palabra y el ambiente
psicofilológico de ella hace referencia a la distribución de los campos para

10

Cfr. supra.

u Cfr. MEILLET-VENDRYEs, o. c., p.

400.

573

�pastar, para dar alimento a los ganados y finalmente ocupar, poseer y administrar; además la palabra está relacionada con otra de la misma raíz
NEMOS (N eµor;) y que significa directamente "pasto". Además del significado concreto, poéticamente se relaciona con la verdad, con el "pasto para
las almas": los caminos y mandamientos del Señor; es decir el DERECHO
y la LEY. Uno de los poderes que se solían atribuir a las autoridades en la
antigüedad es la de Pasto.res de hombres/ 2 es decir REYES, quienes se
supone buscaban el pasto para el ganado y lo distribuían entre los demás,
señalando a cada uno su lugar;15 de ahí el poder pastoral cuya formulación
sin embargo en la actualidad no es fácil encontrar, no sólo en el consciente,
sino ni en el inconsciente de las personas; ya que en nuestra época predomina
otro tipo de organii.ación social y jurídica, la llamada industrial, en la cual
el contacto de la vida con el ganado, con las ovejas, con la alimentación de
las personas y de los animales, con los alimentos frescos, se ha reducido notablemente. Es importante sin embargo señalar el paso del derecho al alimento,
al derecho de propiedad, que incluye primariamente el espacio vital en que
se desarrolla la persona, en el cual "se alimenta". De este modo el DERECHO
originalmente relacionado con la necesidad de alimento, que es la fuente de
la salud y de la sanidad y salvación; poco a poco .se ha ido relacionando
con otras realidades humanas igualmente necesarias para la salud y para la
sanidad o necesarias indirectamente para lograr la una y la otra. La psicofilología del DERECHO relacionada con el tema que estamo tratando
coincide claramente con la definición del DERECHO: "la facultad ele usar
incluso hasta el abuso si se quiere de la cosa propia"; 'basta el abuso si se
quiere" significa "hasta la consumación de la cosa si se quiere',
Porque el DERECHO indique la necesidad humana básica y esencinl de
alimentarse con todas las consecucnc-ias de ello deducidas históricamente y
deducibles en el futuro· no por eso e.xi te y e respetado y admitido. La
limitación humana puede no sólo dificultar y satisfacer esa necesidad. sino
aún negar la posibilidad de satisfacerla; con lo cual, como es evidente, se Je
niega a la persona o personas la existencia, la salud, el estar sano y la
salvación. El negar de este modo la existencia al ser humano constituye una
violencia extrema y por lo mismo su cita las reacciones más \'iolentas ori inando así directa o indirectamente las guerras; según el antiguo principio:
"es lícito repeler la fuerza con la fuerza"; aunque se tenga que llegar a la
c-onclusión de que prevalece "el derecho del más fuerte". Al más débil, al
vencido, la única solución que le queda es la de la emigración o la muerte en
" O PouttB.'11 TooN ANDROPOON ( d no1µ~,, T"'" c1,,9l)O'ltQ),,).
11
Esto es cierto por lo menos de loe pueblos nómadas; es decir de los pueblos pastores.

574

,

manos de quien le niega DERECHO. De este modo se ha ido moldeando
la soci dad humana hasta llegar a nuestra moderna sociedad en 1a cual se
garantiza con la fuerza de las naciones mismas DERECHO a todo ser humano. Es decir la fuerza se pone a disposición del más débil no s6lo de lo
indh·iduos, sin al más débil de todo los derechos que es el DERECHO mi. mo,
o sea Ja necesidad de alimentarse ya que el hombre necesariamente ucumbe
}' e· sometido a esa necesidad, la cual sin una disciplina y ejercicio eficaz,
se apodera de él totalmente. invariablemente, masivamente.
En este ambiente de ideas: el DERECHO, la ALUD, 1a SANIDAD, In
LEY. la GUERRA, la PROPIEDAD PRIVADA, la MUERTE, la FUERZA,
cncuntramos otro concepto importante y fundamental en la vida humana y
es el designado con Ja palabra ESQUIZOFRE IA.
La asociación de este concepto con el DERECHO es de ha e psicofilológica; directamente no es ni histórica, ni filosófica o jurídica. Al buscar la idea
antitética al DERECHO, podríamos haber escogido otro concepto· el del
Derecho penal, fuera en forma de delito, fuera en forma de crimen; el
DERECHO penal sin embargo supone la sociedad jurídica establecida y no
existe propiamente hablando ningún delito o crimen contra el DERECHO
mismo en su acepción originaria antes descrita: ya que como hemos dicho,
en tal e-aso el crimen y el delito serían Ja negación misma del derecho mismo
y por tanto exigiría la existencia de un caos social; má, aún una situación de
guerra, de oposición violenta de dos existencias de las cuales una tendría
que seruir existiendo y de alojar la otra, fuera por la muerte, fuera por la
emigración.
Esta situación extrema aunque no se pueda decir que sea rara no es actualmente problema directo de los individuos ya que, como hemos dicho, la fucn;i
&lt;' tá puesta al servicio del individuo mismo y precisamente en los aspectos
m:ís débil del mismo como es el hacer posible la exist ncia real del DERECHO, lo ual podría sin duda coincidir con lo que se llama bien mún.
La existencia del DERECHO es la existencia de la facultad para vh·ir; siendo
la base y origen de la ,·ida el alimentarst. El ser humano que no se alimenta
n cesariamente perece de hambre e inanición. El no alimentarse y el no tener
derecho por tanto puede ser debido a que no existe la posibilidad do alimentarse; sea porque no exi te alimento suficiente; sea por que no se tiene b
fuena uficiente para hacerlo; pero puede ser también porque el ser humano
decida voluntariamente no alimentarse. En este ca o tenemos la llamada
huelga de hambre, empleada en muchos casos por indidduos notables y no
notables para hacer constar su rebelión contra ]a injusticia, contra el desconocimiento del DERECHO mi~mo; haciendo contar la ,·erdad de la situación

575

�en qu se encuentran de no poder alimentarse.u También se puede decidir
l.'l iudh·iduo a no alimentarse mediante una decisión involuntaria, es decir
inconscientemente, mediante un acto inconsciente d la voluntad lo cual
aunque parezca ilógico, desde l descubrimiento del inconsciente, sobre todo
desde FREUD, resulta perfectamente comprensible v de grande consccu ncias; en tal caso ten mos una relación del DERECHO con la esquizofrenia.
Esta relación apar ntemente extraña y bizarra, aparecerá más natural
de cuanto se pueda creer o imaginar después del análisis que haremos de la
p icofilologí.a de la palabra ESQUIZOFRE IA.

La palabra se di vid en dos elemento·: ESQt;IZO y FRENIA. El segundo
elemento FRE IA a u ,·ez puede cr dividido en otros dos elementos de
lo· cuales uno es la terminación o . ufijo y se llama -IA y el otro que podría
llamar e radical r es -FREi .
La terminación -1
un sufijo o elemento final u ado para ignifir:·1r
aspee.tos abstractos o pluralidad de objetos o frecuencia de un hecho. Un
c&gt;jemplo qu nos puede ayudar a comprender es SESOR. Señor es un . ustantivo cuya significarión está 1elacionada con el HtROE con el REY
muerto; con la señal o símbolo de otras realidades. El sustantivo euona
tiene el mismo ignificado que ESOR; pero añadiendo el carácter de frecuencia; es decir El'JOR1A es una di!!nidad de la persona que fr cucntemcnte
.. manific ·ta como E~OR. Así pues -FREN con la terminación -1 indica
el aspecto abstracto de -FRE , sea porque el significado de -FRE se repite
\"arias v1:ces; ·ea porque
aplic-a a vario objeto .
El significado de -FRE. no e fácil encontrarlo: lo diccionarios etimológicos dan el significado de FRE , FRE O ('Pe'l", cper¡'llo~) 15 como el cle
un órg~no del cuerpo y que en español sería el diafragma; poéticamente o
literariamente se concibe el diafragma como el órgano en el cual sr sienten
los afectos y las emocione del ser humano; de modo parecido a romo el
c:oro,:6n o la entraña 'S pensado como el centro en el cual ·e sienten tambi{,n
las penas, lo dolores y el amor, la compasión y en general los afecto y emociones. -FREN ría el diafragma como centro de la emociones y ele los
nfectos y -FRE IA la idea ab·tracta de -FRE ; es decir la repetición o frcruencia del sentir los afectos y emociones.
La raíz la encontramo en muchas palabras en e ·pañol; así en FRE.. E. I:
delirio furioso o violenta perturbación y e..xaltaci6n del ánimo. También ui
u De los casos mú famosos e5 el de Mahatma Gandhi; asesinado en l 9•rn.
Cfr. Fo1 'TOV ·oNT, V., s. v.

11

576

palabra técnicas como FRENOLOGfA, tratado sobre la mente; FRENOPATfA, enfermedad de la mente¡ FRENOPLEXIA, parálisis de la mente.
foualmente encontramos FREN en palabras que tienen un sentido concreto,
es decir no moral, como FRENO: lo cual se entiende un objeto duro que
se pone a los caballos en el hociro para sujetarlos y conducirlos por donde
se quiere; la palabra de aplicarse a los animales pasó a aplicarse también
a las máquinas, como el automóvil, el tren, los aviones, y en general los
motores, en los cuales se usa también como instrumento para controlar su
movimiento.
En otro sentido tenemos la palabra FRE TO como
derar y someter y controlar las propias acciones y
general o también las acciones y la conducta de los
se habla de FRE O moral; de no te!ler FRE O; de

la capacidad para mola conducta propia en
demás: en este sentido
conducta sin /mio, etc.

En otras lenguas -FRE ' se encuentra también en diversas pala.bra. y con
diferentes acepciones. En general se puede decir que guardan el mismo
orden y significación que en español. Sin embargo, existen algunas particularidade que nos pueden dar luz sobre el fenómr.no p. icofiloJó~ir.o derivado
d la palabra o radical -FREN. Así en griego clásico tenemos OOFREE.'
(tw!F~1ry) con el significado de MF.NTE; FRONIMOS (cpi&gt;1w!'o~): de
buen sentido. En griego moderno sin embargo se usa FRENO ( cpe11vo)
como en español, / reno, simplemente como instrumento u objeto duro para
controlar algo en movimiento. En este sentido tenemos las palabras correspondientes: BRAKE en inglés; BREM EN en alemán; FRETN en francés; en
italiano y latín se conserva la misma raíz o radical que en español. Esta variación de las lenguas inglesa y alemana dan a la palabra una connotación importante, ya que al fonema FR equivale el fonema BR, con lo cual la palabra se
relaciona ron otras realidades para significar las cuales se usa ese mismo
fonema. Pongamo por ejemplo la palabra BROTHER en inglés; BRUDER en
nlemán; FRATER en latín y su correspondiente HERMANO (GERMANO)
en español. El aspecto labial y gutural del fonema hacen pensar en un rt"ílejo
relacionado con la necesidad de alimento. Trnernos el mi. mo fonema en palabras como BREATii, respiración, aliento: o también BREAD en inglés, significando pan; podemo decir que la radical FRE. . relaciona con la arrión
de masticar, triturar o también uccionar, absorber: ~acar o atraer con lo
labios "el jugo o la substancia de una cosa", como dice un di cionario
popular; esta significación fundamental. no tanto del fonema FREN, cuan o
de la raíz FRE se usa con diversas significaciones en muchas palabras }' en
muchas circunstancias aunque en general dentro de la ignificación o fenómeno fundamental psicofilológico arriba de crito y que incluye la acción de

577
huinaniw-37

�absorber un líquido de un objeto duro, tomando la idea de la acción de succionar, absorber con labios el jugo producido por la boca al contacto de un
objeto duro sea externo, sea interno, como los dientes.
De este modo llegamos a la actitud instintiva básica de la cual se deriva
el significado de la palabra y en el mismo encontramos u relación con el
alimento, con la acción de alimentarse; es decir con el DERECHO, como
hemos explicado arriba; de ahí la relación de el DERECHO con la ESQUIZOFRENIA, que no es una palabra enigmática o cabalística, poderosa en
sí misma para producir milagros de conducta o de conveniencia, sino una
palabra a la cual corresponde una realidad humana de las más importantes,
tan importante como el DERECHO mismo, s6lo que visto en su negación
total; es decir, Ja ESQUIZOFRENIA no es una pena que castigue un delito
o un delito que sea castigado, sino la negación misma del DERECHO; ahora
bien, como el DERECHO se relaciona con la alimentación primariamente,
del mismo modo la esquizofrenia se relaciona primariamente con la alimentación. Esto no excluye sino que incluye todo aquello que implícita o e..-.plícitamente dice relación a la alimentación, sea directa, sea indirectamenle.

El tercer elemento de la palabra E QUIZOFRENIA es ESQUIZO. Esta
parte de la palabra se suele usar en español en compuestos como E QUIZOMAN1A; o también parcialmente en palabras como ESQUEMA, E QUELA,
ESQUISTO, o también otras; con alguna modificación: E CISióN, ESCINDIR, CISURA.
En otras lenguas e."Usten igualmente palabras parecidru; como en alemán
SCHISS: miedo cerval o un grandísimo miedo; y otras palabras relacionad~
con el verbo SCHEISSEN. En francés existe la palabra CIE y significa
sierra, lata, broma, estribillo o refrán. En italiano en cambio SCffiSSO que
si iíica separado dividido, hendido, o tambi 'n desgarrado (una parte desgarrada )• renta. interés. Esta significación da a la palabra una característica
nueva rdacionándola con la actividad económica (ingresos y gastos; entradas
} salidas ; "out puts e in pub" ) ; idea que expresamente no se encu&lt;'ntJ·a c::11
pañol ni en otras lenguas.
En latín la palabra parecida a la del español es CINDO. CI
·M y sus
derivados; en griego SCHISO (tx,uoq) es un sustantivo de la mism·,
raíz que el verbo SCHISOO ( ( XLO'a&gt;) y significa escindir, hender; la rafa
más antigua de te verbo sería *SEGH con la significación de "cortar o
dividir para apoderarse de" ª; el sustantivo SCHISO por tanto tendrí

la significación "del que corta o divide para apropiarse de algo". Después
la palabra Jlegó a significar escindir, dividir o cortar en general.
Aquí la palabra SCHISOS ( (x"1oq) se encuentra formando un sustantivo
compuesto del cual el primer elemento es SCHISOO y el segundo -FRENIA.
Dado que se trata de elementos nominales y no verbales suele Ja significación
del primero depender de la del segundo término; así FRENIA determinaría
la signüicación de SCHISOS; es decir: "La cualidad abstracta de -pensara) que divide o escinde o Ja escisión". O en términos más usuales FRENIA
igual a MENTE· SCHISOS igual a divisi6n: es decir MENTE DIVIDIDA
o guardando las características del compuesto "MENTE-ESCISIÓN'', como
sería por ejemplo el sustantivo griego IATROMANTIS, aclivino, que al mismo
tiempo méclico 11 y otros muchos casos.
Teniendo en cuenta el significado más originario de FRE IA y de CHISOS podemos decir que la ESQUIZOFRENIA como fenómeno psicológico
consiste en una "acción repetida de absorber o succionar dividiendo o escindiendo". Poniendo en términos más usuales podríamos decir que la ESQUIZOFRENIA consiste en una acci6n contradictoria; es decir en hacer una
cosa y su contraria al mismo tiempo; la idea es clara: una persona que
hace una cosa y al mismo tiempo, que cancela la que hace o está haciendo.
se llama demente, ya que actúa de un modo ininteligible e incomprensible
en general; pero sobre todo i se trata del punto de vista primario y original
y por ende más importante que e la necesidad de alimento.

De este modo el DERECHO, la facultad de alimentarse, es contradicha
por la ESQUIZOFRE TIA; es d cir, la ESQUIZOFRE IA es la negación
inconsciente radical de DERECHO; un reino dentro del cual vive la confusión y el desorden; en donde reina la incomprehensión y el absurdo; en donde
falta la comprehensión y la trascendencia; la cordura y la misericordia; en el
cual la palabra y la razón son negadas llegando al resultado o de la de trucción o de la inconsecuencia; en el cual el ser humano no es entendido y
comprendido, sino visto como una serie de acciones ilógicas o alógicas; sin
cantidades ni semejanzas.
Más técnicamente la ESQUIZOFRE üA se define de muchos modos; sin
embargo, una de las ideas más claras que se han dado de la misma es la
de E. BLEULER cuando describe: "Die Spaltung ist die Vorbedingung der
meisten komplizierten E~cheinungen der Krankheit (Schlzophrenie); sie
drückt der ganzen ymptomatologie ihren besonderen Stempel auf. Hinter

• Du.oADO, F. R., "CIENCIA, CONCJE. 'CIA y JUICIO", Humánitas, 15, pp.
769-781.

"ME11.1. tiT-Vn:,;1&gt;Rv::.s 1 o. c., p. 432.

578
579

,

�dieser systematischen Spaltung in bestimmte Ideenkomplexe aber haben wir
vorber eine primare Lockerung des Assoziationsgefüges gefunden, die zu eine
unregelmassigen Zerspaltung so fester Gebilde wie der konkrete Begriife
führen kann. Mit den Namen der Schizophrenie wollte ich beide Arten der
Spaltung treffen, die in ibren Wirkungen oft in Eins verschmelzen".18 La
estructura asociativa a la cual se refiere BLEULER es sobre todo aquella que
se refiere a la alimentación la cual si es destruida, se pierde la capacidad de
entender y de producir ideas.
De este modo nos consta como la cultura, al definir situaciones de la vida
humana, acude a las necesidades más profundas del hombre para definirlas
y hacerlas inteligibles; adquiriendo de este modo las palabras y la facultad
de hablar la utilidad inapreciable de la convivencia, de la comprensión, de
la participación mutua, de la MENTE, en una palabra; ya que esa convivencia, comprehensión y participación no excluyen ninguna posibilidad o realidad
del ser humano existente o que ha existido a través de los siglos.
El DERECHO es considerado como la serie de normas o leyes que dirigen
al hombre en la sociedad, la conducta del mismo en cuanto necesita ser
dirigida ; coincide con las inquietudes de la Psicología en cuanto ésta se ocupa
de la conducta humana; si bien la Psicología no depende de las leyes o
normas promulgadas, sí depende de las normas o leyes de la conducta
humana; en cuanto ésta tiene leyes y normas como las tienen los elementos
cósmicos; el movimiento y la extensión, la gravedad y el tiempo; por esta
razón la Psicología resulta sumamente útil para la sociedad humana, ya que
hace posible una comprehensión más profunda de su naturaleza, con las
evidentes ventajas para los individuos, que aún cuando siempre vive en sociedad desde el nacimiento hasta la muerte, Ja sociedad humana, sea política,
sea familiar, no siempre necesita de ellos o de su conducta y por tanto necesitan por sí mismos adquirir el conocimiento completo de su naturaleza, de
su biología, de su vida, de su ánima, de sí' mismos en orden a una má~ perfecta existencia en la sociedad humana.
Junto a la ESQUIZOFRENIA se pueden colocar otras ideas afines como
el CISMA, el ANATEMA, la HERE]1A, las cuales al mismo tiempo que
son concebidas como faltas contra la sociedad en general o contra la autoridad en especial; son también o pueden ser también concebidas como esquizofrenias; es decir como conductas incomprensibles, supuestas las necesidades
básicas del ser humano que es alimentarse, propagarse, convivir en sociedad.
"Citado en SzoNDI, L, SchickJalsanalytische Therapie, Ver!ag Hans Huber Bern und
SLuttgard, p. 381.

580

El CISMA es una escisión continua; un alimentarse continuamente independientemente de la autoridad constituida; el ANATEMA hace refere~:ia
más concretamente al tomar los alimentos en la soledad, no en compama,
como se supone debería ser; la herejía si bien no hace mención directa de la
alimentación en un sentido material, sí hace mención de la alimentación en
un sentido espiritual, en cuanto la verdad que alimenta las mentes de los
individuos es considerada como el pasto o alimento de sus almas. En tal caso
)a HEREJlA es considerada como una mera adherencia, no como una verdad
auténtica y originaria de su fuente.
Nos hemos reducido a ideas muy elementales y básicas de las palabras
estudiadas; sin embargo con un poco de paciencia es posible encontr~r la
aplicación a una• variedad infinita de situaciones en las cuales sin las 1~leas
antes expuestas resultaría imposible una comprehensión exacta de la realidad
humana• con la consiguiente imposibilidad para ayudar a las personas a
encontr:r la salud, la fuerza, la virtud, la mente y la prudencia, la cordura
y la misericordia.
Las situaciones en que más claramente aparecen estas ideas es en el mundo
laboral; en el cual, para satisfacer las propias necesidades de manutención,
es decir )a necesidad de alimentarse del ser humano, se desempeña una labor
0 trabajo, que representa al mismo tiempo la satisfacción de una necesidad
de la sociedad O de los demás individuos; resultando de este modo una
continua participación en la civilización y en la cultura de nuestro tiempo;
estando enterado de los alimentos adecuados; de la moda en el vestir, de
las señales del tráfico, de las películas y programas de la televisión populares,
"que todo mundo ha visto"· o al contrario la gama de actitudes no partid,
'
pativas: vida desordenada, contradictoria, incomprensible, que lle~a en. s1
misma la negación de la vida misma o incluso la posibilidad de la existencia ;
ya que se niegan las necesidades básicas de la vida humana; como son el
alimentarse y propagarse; viviendo se ordena la vida para lograr lo contrario a la vida misma.
En un plano general, las estadísticas señalan como poblaciones en las c_uales
se encuentra con más frecuencia la ESQUIZOFRENIA, a aquellas rmsmas
en las cuales existe el subdesarrollo, donde es deficiente la alimentación,
deficiente la vida de hogar, deficiente la cultura, deficiente la salud; al mismo
tiempo en esas poblaciones el DERECHO no existe, en cuanto si bien las
necesidades del individuo existen; no se sabe cómo satisfacerlas; abundando
por Jo mismo la delincuencia, la criminalidad y en general el uso de métodos
no admitidos para satisfacer las propias necesidades.

581

�Para tenrunar
·
recordemos
q
, ti
. . dos cosas: que estas 1"deas on sumamente e _
e;e;g~;~ l~g;;\::n:gu~:te tienendel peligro de ser incomprehensibles;
.,
'
n l eas trascen entes; se pueden aplicar a una
de extension
de
situaciones
tanto rus· t6ricas
.
.
como actuales
I
d granb"d
·
, con as e I as
Precauc1ones y acomod ac10nes,

EL PROBLEMA AGRARIO DE MtXICO

Dr.

LUCIO ME:-IDIETA

y Núsu

1) EL PROBLEMA de la distribución de la tierra en México, empieza a
gestarse durante la época colonial. Los españoles conquistadores acumularon
grandes e.xtensiones territoriales constituyendo, así, la propiedad privada
fonna jurídica que no era conocida por los pueblos indígenas conquistados.
Más tarde, los colonos, también españoles, que empezaron a llegar a la
Nueva España en busca de fortuna, se asentaron en las regiones densamente
pobladas por los aborígenes y mediante mercedes reales y encomiendas, obtuvieron, legal o ilegahnente, según el Derecho de la época (las Leyes de Indias)
propiedades agrícolas muchas veces en detrimento de las posesiones de los
indios.
Puede decirse que los trescientos años de la dominación española se caracterizaron por el constante aumento de la concentración agraria en pocas
manos y la decadencia paulatina de la propiedad indígena, de tal modo
que al terminar la época aludida, se encontraba completamente configurado
el problema agrario que dio origen a la guerra de independencia.
Parece absurdo hablar del mencionado problema en un país que tenía
entonces enorme territorio y una población muy reducida; pero ésta se
hallaba concentrada en la parte central de la Nueva E paña y era allí en
donde las grandes haciendas materialmente aprisionaban a los pueblos de
indios impidiéndoles expandirse de acuerdo con las necesidades de su población siempre en aumento. Podría ésta buscar en otras regiones del país,
prácticamente deshabitadas, nuevos lugares a fin de crear nuevos asentamientos; pero carecia de recursos para trasladarse y esperar el producto de las
primeras cosechas durante todo un año. Además, el indígena de entonces
carecia de iniciativa y de ambición.

582

583

�A partir de la Independencia ( 1821) los gobierno se enfrascaron en luchas
fratricidas por el poder y aun cuando algunos dictaron leyes de coloni?..ación
para regularizar la distnouci6n de los habitantes sobre el extenso territorio
nacional, esas leyes no cumplieron sus fines, fueron un completo fracaso.
La desigual di tribuci6n deJ agro sigui6 agudizándose. Hacia 1910, verdaderos latifundios estaban en poder de pocos propietarios y una propiedad
mínima en manos de la población rural.
En 1908, según Toribio Esquive! Obregón, había 42,237 grandes propiedades y s61o para dar una idea de la proporciones alcanzadas por el latifundismo, citaremos los siguientes ejemplos tomados de la obra magistral
de Femando González Roa sobre la Cuestión Agraria de México: En el Estado
de Coahuila, Santa Teresa c:on 60.899 hectáreas; en Sonora "La'-?tlnita del
DosaJ y Anexas" con 158,123; en el Estado de iéxieo, ';La Ga\·ia" r.on
132,620. Don Luis Terrazas poseía en e1 estado de Chihuahua
enta kilómetro cuadrad .

-l

e cuenta que cuando le preguntaban i era de Chihuahua, el contestaba:
'o. Chihuahua es mío.

L-i enormes concentraciones territoriales de loo latifundista produjeron
estrujantc miseria en el campo que explot6 en Ja r!'beli6n de 1910. vcrd, dero
trasfondo del le\',Ultamiento que promoviera Madero por una causa politic:1
apar ntc: la sucesión pre idencial.
AJ triunfo de la revolución, se promul ó una nueva Constitución el año
de 1917 para sustituir a la de 1857 )' en el artículo 271 de aquélla se tableció
un admirable programa de Reforma Agraria. En efecto, concretándono
cxclusiva.Jncnte a la materia, en ese precepto varias veces rcfonnado se
di pone:

A fin de lograr lo primero, ordenó que las Legislaturas de cada Estado,
establecieran la máxima extensión d que podría ser dueña una persona o
sociedad y que el resto se fraccionara )' se pusiese a la venta, pagadera cada
fracción en largo plazo y con reducido interés. i el propietario no llevara
a cabo el fraccionamiento, los Gobiernos de los Estados correspondientes
deberían hacerlo mediaI1te e:..-propiaci6n y al efecto se le facultó para que
constituyeran su deuda agraria.
La mediana propiedad resultante de estas disposiciones era legal¡ pero no
inafectahle pues podría afectarse hasta el límite de la pequeña propiedad.
El fraccionamiento forwso de los latifundios, tenía por objeto crear una
mínima propiedad privada para aquellos campesinos que no hubic n aJcan1..ado o que no desearan el r'gimen ejidal.
Si
hubiese realizado con eficacia y bonrade-l e te admirable programa
agrario en forma científica y técnica -que como se ve abarcaba todos lu.
aspectos distributivos del problema-, se habría resuelto de manera satLfactoria. Las legislaturas de Jos Estados expidieron la leyes aludidas en la
Constitución; pero ni los dueño de grandes propiedades fraccionaron us
excedentes ni los Gobernadores llevaron a cabo el fraccionamiento formso
por d05 razones :

la. Había en cada mudad f •derativa general y politico poseedores el
extensas sup rficies territoriales y no deseaban molestarlos.
Cuando • escriba el Libro . egro dt la Re/onna Agraria, en él a~recerán
los nombres de los revolucionario que traicionaron a la revolución convirtiC-ndo~ en latifundistas a partir de la fecha en que ésta se hizo Gobierno.

l) Que se dote de tierra~ }' ai,m :i los núcleos de población que caN'zr-a,,
de ellas o no l:ts tengan en c:antidad suficiente para las necesidad s d

2a. Gobernador alguno qui7o cargar aJ débil presupuesto de su provincia.
ron una deuda agraria.

su población, tomándolas d la propiedades inmediatas, respetando
siempre la pequeña propiedad agrícola en explotación.

Por otra parte &lt;'ra necesario reglamentar los prt&gt; eptos constitucion~e
agrarios para lle\'nrlos a la práctica y puede decirse que desde que empez6
sa rcglamentaci6n que aún no tennina, la Reforma Agraria ha venido
evolucionando del brazo de la ineptitud y de la corrupción hasta llegar
aJ desastre que actualmente vi\'e el proletariado rural de iéxico.

2) Previendo el

limitaciones impuestas no bastaran para dotar a todo los camp inos que la necesitaran estableció la posibilidad de crear uevos Centros de Población
Agrícola en los que fuese posible acomodar a quienes no hubieran al~
canzado la dotación en los lugares que les correspondiesen.
ca.,;o de que la. tierras señaladas CO!'l la

3) Y todavía para llevar al limite la distribución del a!?T'O, dispuso 1a
extinción total de la gran propiedad y la creación tran itoria de la
mediana.

Para llc\"a.r a cabo la redistribución de la tierra, las leye reglamentarias
adoptaron el siguieme si tema, básicamente erróneo, que en seguida describimos en sus lineamientos fundamentales:
1) Los pueblos que hubiesen sido despojados de sus propicdade . podían
solicitar ·1a restitución de ellas.

584
585

�2) Los habitantes de los núcleos de población que no pudieran probar
el despojo y que carecían de tierras presentaban una solicitud a fin de
que se les dotara de las que necesitaban, ante el Gobernador de la
entidad federativa correspondiente.
3) Se mandaba hacer un censo agrario para determinar con exactitud el
número de habitantes carentes de propiedad agraria.
4) Con arreglo a ese número se proyectaba el ejido y se entregaba a los
peticionarios en posesión provisional. La definitiva se les daba por las
autoridades agrarias superiores: el Presidente de la República a través
del Departamento Agrario, con o sin modificaciones a lo realizado en
la distribución provisional.
5) En el procedimiento dotatorio, a partir del Reglamento Agrario e&gt;.-pe-

dido durante el régimen del Presidente Alvaro Obregón, se dio ingerencia a los propietarios afectados estableciéndose así, una especie de Juicio
Agrario ante autoridades administrativas (El Departamento Agrario)
en el que los ~des terratenientes hacían el papel de demandados y
los campesinos peticionarios de demandantes.
Aparentemente el procedimiento dota torio era simple y sencillo; pero en
la práctica para que los solicitantes recibieran tierras en dotación provisional,
transcurrían entre quince, veinte, treinta años y en ocasiones más. Esto se
debía y se debe:
a) A la falta de personal técnico suficiente. La proyección de los ejidos
está a cargo de ingenieros agrónomos generalmente y es lenta y complicada.

reas, el total sería de trescientas; pero como entre la fecha de la
iniciación del expediente respectivo y la de la entrega de la extensión
de tierra acordada transcurrían, como se ha dicho antes, veinte, treinta
y más años, ya para entonces la población necesitada de dotación era
de trescientas personas. A fin de no desairar a los 270 restantes y con
fines políticos, se les repartían a todos a razón de una hectárea, violando
lo dispuesto en el artículo 27 de la Constitución de la República que
ordena que se proporcionen tierras a los núcleos de población que las
necesiten "en cantidad suficiente para las necesidades de su población".

El ejemplo que hemos puesto de dotaciones de una hectárea, es optimista,
en la realidad hay numerosos ejidos en los que la parcela correspondiente a
cada ejidatario, es de un cuarto de hectárea ( nosotros visitamos uno, el de
San Juan Guelavia en el Estado de Oaxaca) y a veces menor, aun cuando
parezca increíble.
En el año de 1953 se publicó el Censo Ejidal de 1950. Había 17,579 ejidos
de los cuales 7,859 con superficies de parcelas comprendidas entre 4 hectáreas y fracci6n y 10 hectáreas; 4,860 con parcelas entre 1 y 4 hectáreJa.s y
3 874 con más de diez hectáreas por parcela. En el censo aludido se indica
que 175 ejidos carecen de superficie de labor y en 709, "cada ejidatario sólo
dispone de una parcela de menos de una hectárea".
Como se ve, el fracaso de la Reforma Agraria en 1950 era total. Se dice
que actualmente hay más de 25,000 ejidos; pero como no se detuvo la pulverización puede afirmarse que la mayoría de los núcleos dotados tienen
ejidos de parcela insuficiente, causa de la miseria que priva en el campo y
del éxodo de braceros.

b) La intervención de los propietarios en el procedimiento dotatorio favoreció la corrupción del personal técnico y burocrático, porque mediante gratificaciones, siempre altas, se retardaban. los trámites, se
proyectaban los ejidos sobre tierras de mala calidad o en extensiones
menores de las debidas fundándose en falsas clasificaciones de aquellas.
Se usaban también influencias con iguales o parecidos propósitos.

Pudo haberse evitado este desastre mediante una legislación adecuada;
pero las leyes agrarias y los Códigos que se dictaron de 1917 hasta la actualidad resultaron muy deficientes.

c) El retardo en las dotaciones provisionales produjo la pulverización de
los ejidos, verdadero cáncer de la Reforma Agraria. Las mencionadas
dotaciones se dictaban en favor de quienes las habían solicitado y de
los que en el censo agrario aparecían sin patrimonio alguno. Suponiendo que en un caso fueran 30 y que el mandamiento del Gobernador
fuese en el sentido de que a cada peticionario se le diésen diez hectá-

El mencionado precepto no dice que se dotará de tierras y aguas a los
habitantes de los núcleos de población que carezcan de ellas, sino a estos
núcleos que no las tengan en cantidad suficiente para satisfacer sus necesidades.

586

El error fundamental de la Reglamentación del artículo 27 constiturional
en materia agraria, consistió en que se apartó por completo de sus lineamientos fundamentales.

Ahora bien, el grupo de campesinos de un núcleo de población que carecen
de tierras es distinto del núcleo de población propiamente dicho, éste, tiene
587

�una vida y necesidades diversas que se proyectan hacia el porvenir y una
dotación que sólo tiene en cuenta a quienes necesitan tierras en un momento
dado, no cumple con la Constitución. la viola porque confunde dos cosas
inconfundibles. La dotación individual de tierras se agota en cuanto e cumple
y deja sin resolver el problema del núcleo cuyas necesidades varían con el
tiempo.

Al iniciarse el régimen del Presidente Echeverría, la Confederación Nacional Campesina Je presentó un anteproyecto de Ley de Reforma Agraria
que es la vigente ( 1979) y fue di cutido por un grupo de personas, del que
formamos parte, hasta con\'ertirlo en el proyecto definitivo que se envió al
Congreso de la Unión.
Logramos, no sin dificultades. introducir en el proyecto IO! articulas 220
y 269. El primero para detener en Jo sucesivo la pulveri?.ación de lo ejido
pues ordena que al concederse una dotación se considere no sólo a lo. peticionarios sino al aumento poblacional entre la fecha del mandamiento dotatorio y la d la entrega real de las tierras, y el segundo a fin de rehabilitar a
los que tengan parcela in uficiente ya creando Nuevos Centros de Población
Agrícola para llevar a ellos a parte de la población de los ejidos congestionados, o comprando propiedad
privadas para repartirlas entre los ejidatarios. Si se hubiesen aplicado estos preceptos activa y honradamente, la
Rcfonna Agraria estaría, cuando meno.. en vías de regeneración; pero los
ucyos Centros de Poblari6n Agrícola han sido un fracaso y en cuanto a
la comprc1 de propiedades privadas con objeto de rehabilitar ejidos de parcela insuficiente, ra sabemos a qué dieron lugar, según las cancla!osas
informaciones periodístic de los último año ( J977-78-79) .
Otro de lo problemas derivados de las desviaciones de Ja Reforma graria es el relativo a la titulación de las parcelas ejidales. El Presidente Manuel
Á\"ila Camacho qui1..0 resol\'erlo; pero us cola.boradore inmediatos del Departamento respectivo le dijeron que titular esas parcelas sería co a de cincuenta años y Je propusieron y aceptó que se expidieran a los ejidatarios
simplemente certific.ado de derechos ig,-ario que legalizan su participación
en el ejido correspondiente; pero no su derecho sobre parte determinada del
mismo, circunstancia que favorece una serie de abusos y mantiene al ejidatario prácticamente bajo la sujeción política del Gobierno.
En resumen, la situación actual de la Reforma Agraria es la siguiente. Hay
aproximadamente 25,000 ejidos, en su gran mayorfa, de parcela insuficiente
y de tierras de mala calidad. A e to se d be que un crecido número de ejidatarios o no las cultivan o las alquilan a quienes se dedican a acapararlas para

formar extensiones de explotación co teable. Otros emigran en busca de
trabajo hacia diversas ciudades y regiones del país, o a los Estados Unidos
de orle América en calidad de braceros.
De los que quedan en México, regular número de ejidatarios que poseen
parcelas de buenas tierras y de extensión suficiente, que disponen del crédito
necesario para cultivarlas, llevan una ,vida normal porque pueden cubrir
todas sus necesidades en forma modesta; pero la inmensa ma)·oría vegeta en
la pobreza o en la miseria más deplorable.
El Crédito grícola oficial que podría ayudar a resolver la cuestión agraria,
apenas llega aJ diez por ciento de lo ejidatarios y desde que se fundaron
los bancos que 1o otor an en 1926, ha sido un barril sin fondo en el que se
pierden millones de pesos cada año, por ineptitud y corrupción. El Pre idente Luis Echcverría se vio en el caso de condonar al Banco de Crédito
Ejidal un adeudo de nue\'e miJ millones de p os. 1
Responsables de este de astre doloroso de la Reforma Agraria son la demagogia la política militante y la corrupción. No s quiere titular la parcelas
ejidales con mira a la colectivi7.adón de la tierra en un futuro más o m nos
lejano &gt;' para mantener a los ejidatario bajo el dominio del Gobierno. Estas
no son conjeturas sin base pues en una entreví ta que celebró el General
Ignacio C. Enríquez con el General Call , entonces Pre idente de la República abogando por la titulación de las parcelas ejidales, le contestó "que
si daban títulos de propiedad de las parcelas a los ejidatarios, se C'onsiderarían
dueños absoluto de las tierras y al no necesitarnos no mandarían a pa,eo''.
En la cuestión ejidal, agregó es el mejor medio de tener controlada a esa
gente. con sólo decirles: ''si quieres tierra tienes que e tar con el gobierno·
que no e ·tás con el gobierno, pues no tendrás tierra". 2
Es necesario insistir en que el Problema Agrario de México e una cuestión
científica y técnica y que solamente podrá resolver e volviéndola a los cauces
con titucionales y aplicando honradamente, ciencia y t~cnica en su solución.
Esto resultaría e. tremadamente costoso y dilatado, pero los errores r las culp:lS
polítir-::is se deben pa!!ar en beneficio de la 1.ictima: Nuestra Patria.

' Véa§e ME ' DIETA v . 'fü;u, Lucio, El Crldito Agrario en México, Editorial Pornía,
S. A., 2a. cdici6n, 1977.
.,
.
• General c. Er,;RÍQUEZ, Ignacio, "Carta a Lázaro Cárdenas , pubh~da_ en Temas
Cont,mpor4neos Núm. 237, Instituto de Investigaciones Sociales y Econom1cas, A. C.,
año XX, Julio 15, 1974, p. 10.

588
589

�la administración, propietarios en corta escala de fincas rústicas y urbanas, o

sea rentistas de no muy considerable capital, de esta clase media mexicana

SALVADOR ALVARADO, SOCJóLOGO DE LA REVOLUCióN

Profr. ANTONIO PoMPA v PoMPA
Instituto Nacional de Antropología e
Historia

SALVA~~ ALv~o, en su monumental obra acerca de La Reconstrucci6n
de J.fexico,. analiza con singular penetración los múltiples problemas de
~éxi~o,. cast
hay uno _de ellos que escape a su análisis y nos dé su
dia?11ostico sugmendo terapia; en esta ocasión haremos enfoque al problema
SOCial, te~ qu_e tant~ preocupó a Alvarado, quizás más que muchos otros
que tamb1en exigen pnmacía.

~º-

-~alvador Alvarado, en la parte segunda de su referida obra, tras análisis
cnt_1;0 como se verá por el recorrido que hagamos en los textos de este
soc1ologo de la Revolución, nos dice que en la República Mexicana están
perfectamente deslindadas estas tres clases sociales que é) Jlam .
·
l
b ·
a. prunero,
case . ªJªi segundo, clase media; tercero, clase alta. Acerca de la clase ba'a
n_os dice que corresponde ª. esta primera designación el peonaje de las ~a~
cien~as que forma un considerable porcentaje del pueblo mexicano y que
proviene en su mayoría del grupo indígena, los artesanos no ilustrados que
abundan en las ciudades, y los domésticos.
La clas~ media, dice que comprende dos grupos perfectamente definidos,
Y que clasifica de esta manera: clase submedia, compuesta por los obreros en
general, por lo~ artesan?s que se han ilustrado algo, por los trabajadores de
obras fe~ocai;ile:as, mineras, industriales y agrícolas, en las que se requiere
p:ep~c1on , te~ruca eleme?tal; los agricultores en pequeño y los empleados
publicas de ínfima categona, tales como guardias fiscales, celadores de aduanas, etc.
La_ clase media la define ~ro~iamente de esta manera: está integrada muy
especial.mente por los profesiorustas, comerciantes, industriales, empleados de

590

salen los médicos, los abogados, los ingenieros, los hombres de negocios, literatos, periodistas, diputados, senadores y en general, desde los escribientes
de la Secretaría de Estado, hasta los Ministros y Presidentes de la República,
la oficialidad y jefes del ejército generalmente provienen de esta clase media
que con la submedia, forman el mejor elemento nacional de trabajo, capacidad
y facultades evolutivas.
Luego nos define dentro de su concepto lo que es la clase alta; está formada
-nos dice- por los industriales y comerciantes que se han hecho ricos en
regular escala y que forman la verdadera clase capitalista de México, con
numerosos extranjeros entre ella, los grandes terratenientes, las familias de
abolengo, cuyo capital se ha ido mermando con el transcurso de los años;
entre la clase capitalista de esta clasificación y la clase media adinerada, hay
diferencias tan poco sensibles que escapan a una rigurosa especificación. No
así la llamada aristocracia mevicana, dentro de cuya clase mal llamada
aristocrática, se reclutan muy particularmente los elementos enérgicamente
renuentes a la Revolución, sin incurrir en error, diríamos que esta clase es
esencial.mente consumidora, mientras que todas las demás son productores o
laborales, no incurriríamos dentro de las modernas concepciones sociales al
designar a esta clase aristocrática, con el poco envidiable título de parasitaria,
lo mismo se encuentra en la ciudad de México que en las capitales de la provincia y en poblaciones de mediana importancia, todo depende de la mengua
que vayan sufriendo los caudales hereditarios de que disponen, en donde con
mayor fuerza destaca esta clase social, es en la ciudad de México, en Guadalajara, en Puebla y Mérida, en nuestro estudio la designaremos con el mote
de aristocrática, para diferenciarla de la capitalista, que también es laborante
y productora.

En cada una de estas clases sociales encontramos vicios y cualidades, que
en mayor o menor escala van siendo modificados por la civilización, por la

cultura que cada grupo va adquiriendo, así por ejemplo, en el grupo indígena
se advierten cualidades de valor, abnegación y resistencia, que apenas se compaginan con su docilidad proveniente de una larga servilitud y con las pésimas
condiciones de vida que llevaron. Tiene en cambio numerosos vicios por falta
de educación, siendo entre ellos los más notablesi el de la apatía, la holgazanería y la afición a las bebidas embriagantes. En la clase submedia y media,
se advierten cualidades de inteligencia, imaginación, gran adaptabilidad para
el trabajo, desinterés, valor, entusiasmo, pasionalidad y en cambio se advierten
como consecuencias de una defectuosa educación, una sensible falta de

591

�carácter, ausencia del sentimiento de responsabilidad y noción algo confusa
del deber. In istimos mucho, que esto proviene por falta de educación, dada
nuestra mala organización social. En la clase capitalista ha • cualidades de
energía r tenacidad para el trabajo, a í como algunas tendencia de nuestro
acaudalados a caer dentro de la pa ividad aristocrática una vez llegados a
cierta altura. Sobre esta clase pesan algunas responsabilidades, que en su
tiempo haremos observar por la ninguna participación que han querido
tomar rn eJ mejoramiento colectivo, no obstante que sus miembros disponen
del pmncr elern" lfo p ra llrv:1rlo al cabo, el dinero, preferimos -:m:, 'Ir..
de hablar aquí de la clase aristocrática por temor de que no hallare sino
defectos de los mcno.s disculpables. Luego nos dice Ah-arado cómo \'ive
nuestra clase baja, cómo ha captado él Ja forma de vivir de este grupo humano
de mexicanos, y él se hace esta interrogante: ¿cómo vive nuestra d~e bnja?
y responde, en el mayor desvalimiento, antes de la Revolución, a cu1o triunfo
armado hemo asistido, y cuya consumación en el campo de la reforrnarión
nacional, apenas hemo ' comenzado, el peón de nuestros campos vivía prácticamente en la esclavitud, era una unidad de trabajo, con la que nunca s
contaba para que participara en los asuntos que afectaban a toda la colecti\'idad, habiendo sido léxico, en us primeros tiempos un país netamente
agrícola, no agricultor -entifndase bien-, sobre la riqueza natural d h
tierra que halló el conquistador, apoderándose de grnndes e.·dension~, que
han venido constituyendo, en sus ramificaciones y us di\iiones suc ivas, los
actuales latifundíos. Esa clase latifundista, era la clase directora, legi ladorn.
gobernante, y en consonancia a sus apetitos y a sus particulares interese .
creó ·l medio social en que vino a dcscnvoherse la clase humilde, e~cl:wos
de hecho r por derccl10 ante ele la independcnria, y esclavos de hecho r
por indiferencia. por ignorancia, por ignorancia de otra condición social
meno mala, despu '• de nuestra emancipación politica. El peón de los cnmpos
(¡ucdó siempr · sujeto al señor de Ja tierra, de quien era deudor. y que siempre
procuró mantenerlo en la ignorancia~ para conservarlo sometido }' parie1 tí'.
Dice un notable
ritor norteamP.ricono, que ::isí como en el sur de Jps
E tado· nidos hubo cscla,istas humanos, que lograban con su omportamiento, que los e davos mismos no descaran la libertad, a í hubo en . !éxico
terrateniente· que fueron tau paternale para su peon , qu é. t no ~
resistían de la ~rvilitud real en que vi\ían, y que les parecía natural y
oportable, máxime cuando no conocían otro gfoero de ii:.111, sus ~ne-e. tr
la habían soportado, y ellos no habrfan de entirse. por in piració11 prop ia,
descontentos con un orden de cosas, en que nada lesionaba su atrofi Ad . . o
quizás rudimentaria sensibiHdad, u necesidacle. materiaJe
taban cuhiems,
una choza en qué pernoctar, unas cuantas varas de manta para cuhrir sus

desnudeces, un sarape para resguardarse del frío, un sombrero de palma, un
ar de sandalias o huaraches que era Ja indumentaria total del hombre, un
p
.
la h abº1tac1on,
.'
rebozo completaba eJ guardarropa de la mu1er;
era al
. go
h6rrido, un cuartucho infecto que servía para ~odo, alcoba, comedor, cocma,
por todo menaje de cocina, por todo menaJe unos cuantos taburetes de
tosca madera y unos petates, por todo menaje de cocina, unas cuantas ollas
de barro unos cuantos jarros y un metate, un comal y un bracero, y la
familia del peón, Ja india y los chiquillos desnudos, suc~, ine~itablemente
abandonados a su suerte, ,·ivían alegremente en su pocilga, a_lunentándose
con maíz y chile, y con unas cuantas plantas y hierbas, _queli~es, nopales,
verdolagas, que la pródiga naturale7,a ponía a su alcance, sm ~ que recogerlos del terreno inculto, para llevarse esta vida, más que sufJCJentes, eran
los 37 centavos de jornal que eJ pe6n de ...engaba al día y que it1evitablemcntc iban a caer en la tienda de raya de la Hacienda, una mínima p~rte
en pago de los menesteres y alimentos, y otra gran parte en pago de bebidas
&lt;'mbriagantes de la peor especie, aguardiente y pulqu~. Hemos e_s~do hablando en tiempo pretérito, mas este es un error, esas m1 mas _cond1~1ones prc,·alccl'n en mucho, en la actualidad. Alvarado con estas cons1derac1ones trataba
de lograr despertar en el peón, nuevas exigencias que antes le eran desconocidas, pero nada hemos hecho ha~ta este mome~t~, por co~pensarlo en la
pérdida de aquelJa que para él era una felicidad, felicidad de ongen netamente
irracional, y que por tanto no podía prolongarse en aquellos ~res que, po~ ~
solo hecho de ser hombres, estaban en la obligación de rendir a la colectiv1tlad el servicio que de ellos reclama la sociedad. Pernútasenos ~guir hablando
&lt;le la \;da del peón, como si fuese algo pasado, esto nos da oe~o. consuelo,
nos forja la ilu ión de que ra han sido remediadas aquellas condmones; con
frecuencia se \Cía al peón emprender la marcha hacia otras regiones en
lmSt·a de trabajo. la abundancia de bra7.os en una hacienda, el hecho de _ser
clc.\pe&lt;lido por el mayordomo, la suspen.ión de tr~bajo ~n una mina, la pr.rd,d~
de una cosecha, cualquiera de las muchas contingencias a que qu:daba e. ·
puesto, hacían que el peón y su familia emigrar:111 en busc~ de meJor suerte
¡ or otro lado, allí iba la doliente caravana a pie por caminos, por ve~das,
sin aberlo ellos mismos a dónde se encaminaban, empujados por la fatalidad,
&gt;" llevando a cuestas todo lo que les pertenecía. el hombre con un bulto be:!&gt;o
con el sarape r conteniendo las cazuelas, ollas, metate y harapos de_ la _familia,
la mujer llevando a cuestas, y o teniendo por el rebo7.o, al chiquillo que
todaYÍa no podía caminar, y en las manos las canastas con la provisión )'. les
trasto• menudos, allá van con su menudo trote, silenciosos, melancóhc~,
mansos pacientes, deteniéndose junto a un riachuelo para echar unas tortillas y pasar la noche a la luz de las estrellas, y reanudar la marcha a las

592
593
hwnaniu.-38

�primeras luces del día siguiente, en una peregrinación de muchas leguas: allí
donde encuentran trabajo se detienen, allí se arrumba en un jacal, ni menos
ni más cómodo que el que acaban de dejar, allí vuelve a la misma vida
vegetativa e inmutable. Hay regiones insalubres del país, donde los jornaleros
escasean, a fin de ir llenando los huecos que en las filas de Ja peonada va
dejando el clima, se organizan expediciones de contratistas de trabajo, o enganchadores, que recorren la zona del país donde falta trabajo, celebrando
arreglos fantásticos con los peones, para llevarlos a la zona mortífera, el peón
se siente seducido por una posible mejoría, y emprende la jornada siempre
acompañado de la mujer y de los hijos y de todas sus propiedades.
No queremos hablar de la vida que allí hace el peón de la mesa central,
bástenos recordar que la deportación a esas regiones, fue en épocas del general Díaz un castigo, con la correspondiente pérdida de libertad, cuando el
peón abandonaba definitivamente el campo, y se queda a vivir y trabajar
en las ciudades, comienza para él el verdadero calvario de su existencia. Es
cierto que el haber que obtiene en las fábricas, es superior al que obtiene en
el campo, pero en cambio, la vida en la ciudad es más cara, los alojamientos
más caros y no menos incómodos que los del rancho, y las condiciones de
salubridad son mucho peores que las que él gozaba al aire libre en pleno
contacto con la naturaleza, la civilización lejos de mejorar Jas condicion s
de la clase más humilde, las ha empeorado, la aglomeración en las ciudades,
ha traído como consecuencia, una exacerbación de las condiciones antihigiénicas en grado superlativo, que hacen a la mortalidad media en México algo
espantoso, sobre todo en la infancia, los vicios citadinos hacen fácilmente
presa a los antiguos jornaleros, la criminalidad como producto del alcoholismo
recluta sus más salientes y primitivos personajes, entre esa clase arrabalera
que no encuentra más comercio espiritual, ni más distracción deportiva que
la aglomeraci6n en Ja taberna y la esgrima del puñal homicida. La clase
baja en las ciudades, no tiene oportunidad de un mejoramiento material,
sino cuando se dedica al servicio doméstico, allí come mejor, se abriga y se
protege y algo se instruye con el trato de clase mejor acondicionada, pero
la servilitud sigue siendo la misma, para cada quince días de constante trabajo, unas horas dominicales de paz y descanso, especialmente la mujer de
la clase humilde, encuentra más en armonía con su sencillez y pasividad el
servicio doméstico, que el obrador. Tal vez a grandes razgos, sin que hayamos
pretendido hacer un cuadro lleno de colorido, la vida que hace nuestra clase
humilde sometida a la esclavitud material, llena de supersticiones y falsas
concepciones del deber y del derecho. En nuestro concepto, esa clase baja,
es perfectamente redimible, basta para elJo, no dejarla totalmente desvalida,
velar por elJa, aun cuando sea, desde el punto de vista de la conveniencia,
594

tomando en cuenta que es la unidad de trabajo de que necesariamente habremos ele hechar mano, y como directamente provienen su gran mayoría del
grupo indígena, entremos de lleno en el terreno reconstructor, preco~an~o
las ideas que abrigamos respecto a la reconstrucci6n del problema del mdio,
tal y como lo hemos visto.
Un enfoque por demás interesante, hace este sociólogo mexicano al exponer
el problema del indio, desde el punto de vista de la educación, nadie sabe en
verdad cuál es el número exacto de indígenas puros o de indígenas me-.lclados
que existe en el país. Lo que a nadie puede escapar, es que esa población
constituye un magno y serio problema para la nación, hay quienes afirman
que son tantos millones, en tanto que otros creen que llegan a más, cono•
eiendo la manera defectuosa de hacer el censo en nuestro país, y la repugnancia que el indio siente para ser inscrito en lista o padrón alguno, se
comprende cómo nunca ha sido posible asegurar el número exacto de indígenas
con que contamos. El problema consiste en transformar toda esa enorme
energía latente en fuerza productora, en hacer que cada indígena de los
nuestros, se civilice y mejore su actual situación, para que sea un elemento de
producción, y un factor de trabajo en armonía con las necesidades de la
época, es decir, por todo el peso de sus deberes y todo el bagaje de sus derechos.
Ya hemos hablado someramente de la situación de esa raza o de ese grupo
de nuestro país, su miseria, su atraso moral y material, están a la vista de
todos en las ciudades y en los campos, a lo largo de las vías férreas y a los
márgenes de los ríos, y en donde quiera que se les encuentre. ¿ Cómo aumentaremos la potencialidad de ese grupo humano?, ¿ cómo transformaremos
a los actuales indígenas en activos agentes de progreso?
Desde luego debemos pensar, cómo lograremos mejorar las condiciones
económicas del pueblo, pero es el caso que, sin la previa educación, no es
fácil lograr el mejoramiento económico, y sin éste, no se puede desarrollar
la obra educacional. A resolver ese círculo vicioso tienden estas páginas, o
tiende este estudio; el plan educacional que en seguida trazaremos está tomado de la verdad, basado en la experiencia obtenida en otros pueblos, y
tiene este sello de confianza, la de que alcanzaremos mejores resultados,
porque nuestros indígenas son inteligentes, y con quienes hemos hecho experiencias a que nos referimos.
Si logramos duplicar la capacidad productora de nuestros indígenas, habremos dado un paso inmenso en el camino de nuestra reconstrucción. no perdamos de vista, insistimos, la inmensa ventaja de que nuestros indígenas son
inteligentes y bastante civilizados, con quienes se han seguido procedimientos

595

�educativos que detalladamente expondremos, y que nos dan una franca esperanza, Muchas _ocas_iones_ hemos tenido oportunidad de admirar la sagacidad,
la agudeza, la mtehgenc1a, la paciencia y la industria de nuestros indígenas.
En el interior del Estado de Chiapas, todavía puede verse en San Cristóbal
de las Casas y en Comitán, infinidad de objetos útiles, curiosos y artísticos
que fabrican los indígenas. Estas mismas manifestaciones de habilidad se
producen en México, en Oaxaca y en casi todos los estados de la República·
es sorprendente cómo el indígena de estos lugares, comprende todo lo qu;
se le ~nseña, quién no le ha visto en las plantas eléctricas y en las fábricas,
m:ine1ando, al poco tiempo de aprendizaje, las máquinas más complicadas,
millares de veces nos ha ocurrido encontrar indígenas mucho más inteligentes
que muchos de nuestros mestizos, especialmente en Chiapas y en Ja región
del Isbn.o que pertenece a Oa.uca y recuerda Alvarado de la manera más
grata, las comisiones de indígenas de la sierra de Oaxaca que bajaban a Sao
Jerónimo a hablar con él sobre asuntos de sus pueblos, con qué clarividencia
presentaban sus alegatos, y qué sagacidad desplegaban para contestar; alguno
hubo, que con gesto varonil y sereno contestara en nombre de sus acompañantes, "si se pretende hacer eso, nos haremos respetar por la fuerza, el gobierno no tiene ningún derecho a mezclarse en nuestros asuntos municipales".
De esta gente se puede hacer todo lo bueno que se quiera son diamantes
sin pulir, y hay que pulirlos; de los indígenas que conozco,' puedo asegurar
que el más enérgico e inteligente es el oaxaqueño, sin que deje yo de darle
un lugar prominente al indígena de Chiapas, con excepción de algunas ramas
el indio y el mestizo de Chiapas, son susceptibles del más alto grado d~
desanullo; "Siempre admiré la inteligencia y la serenidad del chiapaneco en
los comb~tes -nos afirma Alvarado-, no era el valor ciego del yaqui, sino
el ~a~qwlo ~onsciente del_ hombre civilizado; no deseamos extendernos porgue
sena mtermmable la sene de citas que podríamos hacer, tantas han sido
r.ucstras perturbaciones y tantas enseñanzas hemos podido sacar de ellas".
Nuestros indios -repite-, son un inmenso criadero de diamantes en bruto
hay que tallarlos, para que ingresen con su verdadero valor, al haber sociaÍ
de nuestra patria: Juárez, Altarnirano, Ramírez, que hablen ellos, si nosotros
no sabemos hacerlo.
Hace Salvador Alvarado, unas consideraciones sobre la instrucción rudimentaria para los indígenas, y nos pone esta cita: Hace poco llegó a nuestras
manos -nos dice- un libro del señor ingeniero Alberto J. Pani, recientemente publicado con el título de Una encuesta sobre educaci6n pública, en el
que reúne todas las cartas que le fueron dirigidas con motivo de su_ folleto,
La instrucción rudimentaria en la República, y en él, incluye también algunos

596

folletos sobre el mismo tema, y algunos artículos publicados en la prensa,
nótase la absoluta falta de alusión a otro trabajo producido sobre el mismo
tema, y con el mismo motivo por el profesor Gregario Torres Quintero, y que
muy bien pudo haber figurado al lado de los otros, si se quería dar al asunto
toda la importancia que merece. El libro del señor Paní tennina con un
trabajo del licenciado Ezequiel A. Chávez, a manera de conclusiones finales
que suscriben también al doctor Alfonso Pruneda y el señor Paulino Machorro
Narváez. Desde luego hay un interesante trabajo del señor licenciado Chávez
que no debe estimar.;e como un resumen de las diversas opiniones emitidas
en el cuJso de la obra, sino como un estudio nuevo, bien meditado que difiere
totalmente de aquéllas, hay en esas conclusiones algunos puntos de conpcto
con las ideas que sustentaremos en las líneas posteriores, y así nos complacemos en conseguirlo, pensando que no estamos solos en nuestra brega por
una reforma profunda de nuestro sistema escolar; el libro carece de importantes rectificaciones que el profesor Torres Quintero hace al folleto del
señor Pani. Este trabajo de Torres Quintero fue presentado al señor José
María Pino Suárez, quien no tuvo tiempo de llevarlo a la práctica como
quería, pero después se tradujo en un hecho que fue el primer esf uer1.o para
fundar 5,000 escuelas federales en el territorio de la República, pero nótese
que esa fundación, de 5,000 escuelas, promovida durante el régimen del
General Victoriano Huerta, no fue al fin de su agrado puesto que en un
momento hechó por tierra aquella obra iniciada con tan buen auspicio; las
renuncias de Vera Estaño! primero, y después la de Torres Quintero, señalaron
el final de aquel hermoso sueño de rehabilitación del indio.
Hoy tenemos que insistir sobre el mismo tema, las escuelas rudimentarias
eran imperfectas sin duda, entre las opiniones publicadas por el señor Pani,
figura la del señor Agustín Rivera y San Román, docto sacerdote, muy conocido por sus ideas liberales, en ellas se lec: "opino que a pesar de tantas
dificultades, se acometa la empresa, porque dice Horacio, que el que comienza
una empresa, tiene la mitad de lo hecho, tal es la cuestión, comenzar, es el
cine1ienta por ciento, el perfeccionamiento vendrá después, si ante esta magna
obra nos detiene el escriípulo, de que la escuela rural ofrecida al indio no es
perfeeta, corremos el peligro de aplazar indefinidamente aún, la iniciación
de ella, toda obra buena ha tenido humildes principios". No reducimos nuestros deseos a una escuela simplemente de leer, escribir y contar para los
indio , por lo que expondremos enseguida, se comprenderá, que vamos más
lejos que el núcleo de opinantes que escribieron en el libro del señor Pani,
sin embargo, una cosa es enunciar un ideal, y otra indicar la realización de
ese ideal, el ideal marca una dirección, es una luz que señala el camino hacia
la cumbre, para alcanzar la meta es preciso emprender la subida como se

597

�pueda, a pie, en burro, a caballo, en ferrocarril o en aeroplano, debemos ser
hombres de acción y no simples teorizantes.
Más adelante, Salvador Alvarado, insiste en la necesidad de educar al
indio, nos creemos dispensados, desde luego, de preconizar la educación
del indio con rimbombantes parrafadas, han abusado tanto de este tópico los
politicastros, que no queremos ni por un momento parecernos a ellos, el que
quiera conquistar aplausos o popularidad, baste con que hable de la redención
del indio, y sea para acreditar una plataforma política para embaucar a
sencillos gobernantes o para batir el récord de progresista en un congreso
pedagógico, ya estamos cansados de tanta logorrea retórica en favor del
indio, y sin embargo, el indio está allí, estorbando el progreso de la patria,
pero él también es parte de la patria, no podemos hacerlo a un lado, no podernos aniquilarlo, como hicieron los colonos ingleses con los pieles rojas o
los búfalos, para después reunir piadosamente los rebaños de unos v otros
y poblar con ellos las reservaciones de los parques, tampoco podemos fundar
la República sobre un cimiento o capa de esclavos, el indio por sí solo constituye uno de nuestros más hondos problemas, necesitamos transformarlo en
eficiente elemento social, va en ello nuestro futuro, todo nuestro destino como
nación, para ello no tenemos más que un medio evidente, la educación. No
creemos en la omnipotencia de la educación, pero tampoco podemos renunciar
a ella, nos desarmaríamos, cruzamos de brazos sería un crimen, al contrario;
es necesario obrar, y obrar pronto, pero al hablar del indio, no nos concretamos solamente a la educación escolar, su redención no está en enseñarle
a leer, escribir y contar, etc., está en algo más, está en el trabajo, en el trabajo
inteligente, en el trabajo intenso, está sobre todo en mejorarle su vida
física, intelectual y moralmente; está en curarle del mal de la embriaguez,
el indio es un elemento productor, un elemento económico, pero es preciso
que lo sea de un modo consciente, no es ni debe ser una máquina, es un
hombre. debe ser también un ciudadano, debe ser un ciudadano que trabaje
con eficiencia, para su bien y para la comunidad, debe ser un ciudadano
que posea siquiera el mínimum de ilustración que corresponda al común de
los habitantes de un país civilizado, debe vestir mejor, debe alojarse mejor,
debe comer mejor, debe saber leer, escribir y contar y las demás menudencias
de nuestro programa escolar hoy en uso, mas no es del programa de lo
que debemos preocuparnos mucho, como lo hacen todos los que opinan respecto a la instrucción rudimentaria, desde el señor Pani, hasta el último,
siguiendo el vicio de todos nuestros reformadores escolares. El mismo programa
puede servir en manos de un maestro para embrutecer al discípulo, y en
manos de otro para elevarlo.

598

El elemento vital no está pues, en el programa que puede ser teóricamente
bueno, sino en el maestro, si el maestro es bueno, no importa que el programa
sea deficiente, él le dará vida.
El éxito bueno o malo de una educación, no depende del mayor o menor
número de materias elegidas para elaborar un programa, cada maestro, cada
inspector, cada jefe de educación, cada gobierno, cuando piensan en reformas
escolares, creen que el problema es de aumento de materias, debido a ese
afán, nuestros programas alcanzan dimensiones kilométricas. Esas reformas,
por otra parte muy discutibles, son s6lo externas, lo más importante es el
método y más que el método, el espíritu de la educación, mientras más largos
son los programas, más trabajo para la memoria, dan pávulo a nuestra enseñanza memorista, los maestros comprendan que no pueden desarrollarlo sino
verbalmente. La enseñanza experimental y práctica demanda mucho tiempo,
y ellos no puf'den perder el tiempo, es necesario hablar mucho, repetir mucho,
leer mucho, exigir mucho, si no, ¿ qué van a saber los niños sobre exámenes?,
¿qué van a saber los indígenas sobre reconocimientos?, es necesario pues que
nuestras escuelas, y en las de los indígenas especialmente, se reduzcan los
programas únicamente a lo fundamental, el resto de la enseñanza debe ser
en forma de trabajo, no s6lo realizado por la agencia escolar propiamente
dicha, sino por otras agencias que concurran al mismo fin, y sería aquí el
lugar de entregar en largas, aun cuando oportunas y necesarias, refle.'tiones
sobre la manera de educar eficientemente a nuestros indios.
Tenemos la seguridad de que estas aseveraciones tan largas, como interesantes, habrán hablado mucho, con bastante eiocuencia como lo hicieron
Demóstenes o Cicerón, a través de ellas, notan ser fragmentarias, se puede
ver la génesis de un programa completo para la educación de nuestros indios,
no para realizarlos dentro de las cuatro paredes de un mal salón escolar de
piedra o madera opaca, sino con mayor empeño fuera de aquel salón, aun
cuando éste estuviera equipado con todos los elementos materiales de la
última moda, la elevación de nuestros indios y aun la de nuestros mestizos,
no está en la educación libresca e intelectualista de nuestras viciosas escuelas,
la escuela del saber, debe ser sustituida por la escuela de la acción, leer,
escribir y contar nada valen si no se usan, enseñar a vivir mejor, esto es lo
que importa. ¿ No estamos cansados de ver pueblos y aldeas con escuelas
desde hace medio siglo, que permanecen invariablemente en el mismo estado
de atraso y sin que hayan sufrido la menor modificación y hay quien ose negar
que esas escuelas, esos maestros, esos libros y esas lecciones orales, han fracasado por completo? queda mucho por responder.

599

�Hemos seguido el pensamiento de Alvarado en este problema fundamental
de México, sin que discrepemos en su planteamiento y sugerente solución, la
clave está en educar al indio, como un deber nacional, esto engendra en el
campo dos problemas, el agrario y el educativo, si llegamos a resolverlos,
habremos resuelto un gran problema de Mé.'Cico; mas para resolver esto dos
problemas, no basta la instrucci6n, se necesita una intensa acci6n social y
económica que ejerza su influencia constante sobre nuestro indio, y sobre nuestras clases económicamente insolventes.

RESPUESTA JURIDICA A LA GUERRA ENERGí.TlCA

Dr. ALDo

ARMANDO

CoccA

Presidente del Consejo de Estudios Internacionales
Avanzados, Miembro correspondiente en la Argentina de la Academia Internacional de Astronáutirn
(París).

I. PROBLEMATICA JURlDICA ANTE LA "GUERRA ENERGí.TICA".
EL DECENIO CONCLUIDO se ha caracterizado por una nueva forma de guerra
-en su sentido propio de. disidencia llevada al extremo- que parece no
quedará aislada. Se ubicaría como precedente de otras próximas, como la
guerra de los recursos renovables, es decir, de las materias vitales para la
subsistencia, comenzando por los alimentos. Es una guerra sin ocupación
territorial, pero con efectos económicos más completos, dado que abarca a
la comunidad civilizada por entero. Tal disidencia -que ha superado hace
años la etapa de crisis- no parece anunciar una paz previsible; por el
contrario, cada día se muestra más agresiva. Se ha extendido ya por un
periodo que superó el de la I y la II Guerra Mundiales; y no se atisba
siqujera una tregua. Se trata de una guerra que tiene su término o su fin
en sí misma. El arma empleada es un recurso no renovable, que se agotará
en los próximos veinte años, o antes. Este hecho parece alentar la dureza de
los países productores de petróleo, como si pretendieran en el curso de una
sola generación tomar el predominio económico mundial.

¿ Qué han hecho las naciones, en su inmensa mayoría agredidas por la
guerra energética?

Han celebrado consultas, reuniones internacionales y regionales, se han
unido en organizaciones que responden a sus necesidades e intereses energéticos, han trazado planes y contraofensivas internas e internacionales. . . Y

600

601

�han recurrido, entre las soluciones que impone la angustia, a la peli rosa
proliferaci6n de reactores, por ahora pacíficos, de energía nuclear.
Ha faltado previsi6n para contrarrestar la rápida acción de los productor
de hidrocarburos. Se ha querido di imular la enorme importancia que tiene
para la comunidad civilizada esta derrota económica. Y falt6, sobre todo,
la ran estrategia internacional, la única que en el mundo interpenetrado de
hoy, puede anunciar la superación de la gran disidencia. Por encima de todas
las soluciones tibias, panaceas de corto alcance y efecto, ha de pen a.rse en
Ja solución final Ha faltado, en definitiva, grandeza en la acci6n.

Así lo entendimos en 1976, cuando, lurrio de participar en un diálogo
que organizamos por convocatoria de la Universidad acional de Córdoba
en l 975, sobre los aspectos internacionales de la utilizaci6n de la energía
~obr decidimos, en nuestro carácter de Representante Permanente de la
Argentina ante la Comisi6n sobre la Utilizaci6n del E.~pacio Ultratcrrcstre
con Fines Pacíficos de las Naciones Unidas, llevar la cuestión al más alto
organismo político. Así también la comunidad jurídica competente, escuchó
en Ginebra, en el XV Periodo de Sesiones de la Subcomisión de Asuntos
Jurídicos del COPUOS, nuestra e:-..'J)Osición y el 25 de mayo de 1976 se conoció
nuestro trabajo "ProbJel}las internacionales que surgen de la explotación de
la energía solar y otros tipos de energía conexos·•. Este trabajo, por haber
r&lt;'cibido eJ apoyo de muchas delegacioues, a pesar de no corwponder a ninguno de los asuntos que trata el temario de dicho 6rgano de las raciones
Unidas, fue publicado como documento de la Asamblea General, pocos días
después, el 9 de junio de 1976, bajo el c6digo A/ c.105 /L.91. Ante ese
cenáculo de expertos legales, que habían ganado la gran batalla del Derecho
frente a la técnica y a la política con la conclusi6n del Tratado del Espacio
d 1967, y lo otros instrumentos internacionales que le sucedieron, se llevaron
las siete conclusiones del 16 de agost1J de 1975 obtenidas en Córdoba. En el
documento a entino se lee: " e-ría alentador para quien s han participado
en la elaboración de estas conclusiones verlas convertidas en principios del
tlrrccho e:;pacial. Aunque, en nue tr.1 condición de juristas, debemo ser
rautas r prudentes, no podemos dejar de expresar un alto grado de optimismo frente a los enormes beneficios que se derivan de la utilv.ación de la
energía olar. El optimismo se debe no s6lo al hecho que cualquier cue tión
que se trate en el marco del derecho espacial tiene una sólida base de conocimientos científicos y ofrece oportunidades para el mejoramiento de Ja
coexist ncia internacional en. una dimensión desconocida hasta el Tratado
de 1967 sobre el espacio ultraterrestre, sino también el hecho de que diariamente
reciben informaciones como ' ta: "La radiación solar qu llega a la

Tic&gt;rrn es 30,000 ,·eces mayor que el total de la energía actualmente u ada
por el hombre en la industria (16 billones de \'atios). S gurnmente, nue ra
enorme capacidad reativa y tecnológica podrá usarla como energía potencial
y entonces el si tema vital que sostiene nuestras industrias durará tanto como
el Sol" (Doc. /AC. 105/L. 91, p. 13).
En la reunión pi naria de la Comisión del Espacio de las aciones Unidas,
celebrada en Nueva York en agosto de 1976, nos tocó también presentar el
documento de trabajo y entrar en el debate de la cuestión. Las actas con
las versiones completas de esas intervenciones representan hasta el presente
la más amplia discusión en la ONU de los aspectos jurídicos y políticos de
la materia.

E te esfuerzo de la Argentina no fue suficientemente apoyado en ese momento y no figura, a pesar de que las consecuencias de la hostilidad energética on c da día más agudas, en la agenda de las Naciones Unidas, en el
ternario de asuntos altamente prioritarios de la Comisión del Espacio Ultraterrestre.
Estamos persuadidos de que todas las estratenfas intentadas hasta el presente son débiles e impropias. Por ello insistimos en que el foro c¡ue debe
nrordarle preferente atención es la ONU y, por ser el derecho del espacio
el que habrá de dar, también en esto, la solución anhelada, en el COPUO..
o se tuvo la decisión requerida en el e5CCJlario internacional que, recalcamos, es el propio, ni en el ámbito interno y regional. Si el Estado o Estado
más directamente perjudicados, hubieran tenido la decisión que llevó a crear
la bomba atómica y los capitales que se pusieron al servicio de esta idea
d tructora, la crisis energética se hubiera superado en menor tiempo que la
JI Guerra Mundial y a menor costo que la bomba atómica. Lo lamentable
e que el mundo entero comienza hoy a reflexionar que la paz económica,
la paz en definitiva, no se logrará como en 1945 con una explosión nuclear,
sino con la "revolución solar", que unirá a todos los pueblos del planeta, en
lu(!'ar de separarlos y destruirlos.
El conocido trabajo del físico Amory Lo\·ins Energy Strategy: The Road
Not Taken? publicada en la revista británica Foreign Alfairs (Octubre, 1976)
enfoca la solución energética tomando alguna de estas dos sendas: la " nda
dura" que, luego de la era del petróleo y del gas, prevé sistemas energéticos
en gran escala y "arcano ", tales como reactores reproductores, aparatos de
fusión nuclear no concebidos todavía, enormes estaciones espaciales que
recogerían electricidad del Sol e irradi::uí.an el fluido a la Tierra en forma de
micr ondas. Y la otra, la "senda suave", que comienza con la
en·a de com-

602
603

�bustibles fósiles, para ganar tiempo y no recurrir a nuevos reactores nucleares,
sino a fuentes renovables }' benignas, principalmente lo rayos solares y otros
productos relacionados con el Sol.
Las reflexiones de Lovins, que alcanzaron resonancia por haberse con\'ertido en el núdeo de los debates arerca de los planes energéticos de Jos
Est.1do Unido, son correctas. Lo que él llama "senda .suave" preferimos
denominarla "revoluci6n solar", por oposici6n a la "senda dura", que es la
actual guerra energética. Pero a juicio nuestro ofrece una fisura, aunque
más no sea en su concepción mental y es la de haber separado una misma
eneig-ía, la solar en dos sendas y sobre todo el haber colocado en la "senda
dura" a la energía obtenida en el espacio por medios de la tecnología espacial. Si hubiera pensado en el Derecho no existiría esa fractura. Tal \·ez lo
que preocupa en su calidad de físico es la irradiación de electricidad a la
Tierra por microondas. También ello nos preocupó como juristas y lo dijimos
ante el foro mundial: "En el documento elaborado por la Secretaría (de J~
acioncs ni das) se hace referencia a las microondas y se dice que ese medio
para enviar la energía transformada a la Tierra no produce efecto alguno
en Ja atmó fera misma, pero que es mene ter estudiar y determinar lo·
fectos que pued n ocasionar en !as aeronaves r av que \-uelen a través d
rn ha,:. Ello e cierto· sin embargo no estarnos mur seguros de i las microondas en fonna permanent )' en tal amplitud e intensidad, no producirán
efectos también en la atrnó fera terrestre, es decir, efectos que interesen a toda
la Humanidad. Ello se debe a que no tenemos experiencia en cuanto a los
pro3rama propuestoc;·• (Discurso del Embajador Cocea ante las Nacionc s
nidas, 29 de junio de 19i6: Naciones Unidas, Asamblea General, Doc..
A/.\C. JQj/ PV. 166, p. 28-30 versión taquigráfica. En la misma se ión expusimos los peligros de contaminación ambiental). Algo más de un año después.
el 5 de julio de 197-7, se realizó en Toronto el Congreso de la Asociación
Canadien e para Control de la Contaminación Atrno férica, donde se afirmó
que las microonda. pueden ser muy peligro as para el ser humano y que es
necesario estudiar rápidamente las consecuencias de las e.¡posiciones a tales
irradiaciones.

hasta el presente que propone soluciones jurídicas, y, por
definitivas.

onsiguiente,

En efecto, repeler una agresión con otra agresión: la guerra energética
con la guerra de alimentos, no es solución ni principio de solución. o
el enfrentamiento, sino la armonía y la concordia aseguran situaciones estables. Ellas equivalen a restaurar un orden quebrantado, es decir, requiere
la accíón del Derecho. El Derecho que ha experimentado tan i;eñalados
progresos en los últimos quince años con motivo de la exploración · utilizari6n del espacio ultraterrestre (que pudo haber derivado en guerra total o
política de dominio g1obal) es la medida de la paz y la seguridad internacional . Tales realizaciones han significado el predominio de la ra16n sobre
las ambiciones de dominio de ]as naciones.
Por ello, por encima de todo, la guerra energética tiene una problemática
fundamentahnente jurídica.

II .. I TEM: DE GE ERACióN DE E. ERGfA PARA LA TIERRA
co T B E E EL E PACIO.
A e te tema dedica un capítulo el Informe Anual presentado por la Federación Internacional de Astronáutica a la Comisión del Espacio de las
• 'aciones Unidas y que se ha difundido como documento de la samblea
General A/ C. 105/249, 17 de agosto de 1979.

0

1:'3

primera observación que es dable hacer, cuando de estrategias para
pahar la~ consecuencias económicas de la guerra energética se habla, es
la ausencia del Derecho. Corr sponde al jurista asumir el papel que Je corresponde en este quebrantamiento del orden internacional, en su aspecto económico y político. Felizmente, los juristas están exentos de reproche, porque
fue un documento jurídico el que se conoció con anterioridad a cualquier
otro en la Comisión del Espado Ultraterrestre de las Naciones Unidas, único

En él
consigna que el concepto de la conversión en el e pacio de la
energía solar en energía eléctrica para trammitirla a la Tierra para su
consumo como carga comercial básica ha sido estudiada en forma conjunta
por el Departamento de Energía de los Estados Unido y la ASA de de
W76. El pro"rama de e,•aluación se hace a través de un plan conjunto q_uc
abarca cuatro esferas funcionales de estudio:
a) d finici6n del sistema;
b) evaluación de factores ambientales, sanitarios y de seguridad:
e) cue tiones socioeconómicas conexas;
d) evaluación comparativa de otros sistemas de eneraía.
Se guardan para junio de 1980 las recomendaciones finales.
Sobre la base de estas recomendaciones se proJ eta adoptar, antes de
octuhre de 1980, una decisión obr la continuación del programa.

604
60.;

�~l. sistema del sat~te de energía solar (SPS) se base en el empleo de 11 n
satcbte con una batena solar fotovoltaica plana y una antena de microondas
que m:a~aría energía a una antena rectificadora situada en la Tierra, que
produc1na 5.000 megavatios de potencia eléctrica. Se consideraron dos sistemas de conversión de energía fotovoltaica: pilas de arseniuro de galio aluminio y pilas solares de silicio. El satélite se construiría en una órbita
geosincrónica, con materiales lanzados desde la Tierra en un vehículo reutilizable. Un vehículo de transferencia orbital, movido por un motor eléctrico
que obtendría también su potencia mediante baterías fotovoltaicas solares
llevaría los materiales de 1a baja órbita terrestre a la órbita sincrónica. Lo;
estudios realizados el último año confirmaron la viabilidad técnica de este
concepto que se seguirá analizando y modificando. Entre las importantes
características del diseño se señalan: 30 años de vida útil, 63% de eficiencia
de transmisión; tamaño de la antena: 10x13 km en la latitud de 35º; propulsión
para el mantenimiento de la estación en órbita; las especüicaciones de los
sistemas, las operaciones y la construcción; el empleo de cinco vehículos de
dos etapas totalmente reutilizables.
En Europa se ha considerado la posibilidad de utilizar tecnología espacial
en la producción de energía y se han identificado tres posibles aplicaciones
de esa tecnología que podrían contribuir en forma significativa:
a) El establecimiento de estaciones espaciales de energía solar en órbita
geoestacionaria;
b) El desarrollo de un sistema de transporte sin riesgos para lanzar los
desechos radioactivos nucleares hacia el Sol; y
c) La. construcción de grandes laboratorios y fábricas en el espacio en los
que ~~dieran desarrollarse nuevas tecnologías y procesos industriales que
pemutieran hacer descubrimientos tecnológicos trascendentales en la esfera
de la energía. (Doc. cit. pp. 20•2 l).
(;orno se advierte, los estudios están comenzados y los científicos no se
desalientan. Falta una decisión poütica común. Hay que mirar el futuro
con grandei.a )' abandonar el complejo de derrota que acreditan los gobiernos
así como los intereses de la comunidad industrial que mira a sus babnr.e;
anuales y no a su propio futuro. En efecto, los países industrializados han
descuidado la energía solar, porque el mundo industrial tiene el 90% de su
capital invertido en edificios y equipo mal adaptado a la transición solar.
Es a!P:ntador que algunos gobiernos, como el de los Estados Unidos aumentó
de 5 a 300 millones de dólares en cinco años los gastos anuales de' investiga•
606

ción sobre energía solar. Para que esta nación pueda superar su problema
energético deberá hacer un esfuerzo comparable a la movilización de la
última guerra mundial. Si lo hace, habrá resuelto su problema para el año
2,000. Y habrá triunfado en la guerra energética. Los otros gobiernos honra•
damente afectados por la crisis económica derivada de la energía, si sólo
destinan a un plan conjunto de abandono del escenario perdedor de los hidrocarburos la diferencia que han acusado sus presupuestos por el alza del
petróleo en un sólo año, serán igualmente vencedores.
Desearnos adelantar que la objeción de uso de la órbita geoestacionaria
por temor a su saturación, se resuelve ya desde el punto de vista técnico. En
efecto, en el estudio "Carácter físico y atributos técnicos de la órbita geoestacionaria" (Un Doc. A/ AC. l 05 /203) se dan las soluciones. Algunas naciones
contribuyen a evitar la saturación, eliminando satélites que ya no se utilizan
( los Estados Unidos de América eliminaron su satélite de aplicaciones tecnológicas ATS-6 de la órbita geoestacionaria el 2 de agosto de 1979: Un
Doc. A/AC. 105/252/Add. 1, p. 3).
Con relación a las fuentes energéticas, la tecnología espacial ofrece algunas soluciones, primero parcialmente y luego incrementándose, convirtiendo
b energía solar en formas que puedan ser utilizadas en la Tierra (Eilene
Galloway, The future of Space Law, IAF'76, Anaheim, Calif. Oct. 1976,
IAF-ISL-76-06, p. 7). La autora cita en ese estudio el primer trabajo conocido sobre el tema jurídico, presentado en las Naciones Urudas, y que entendemos es el punto de partida para la decisión importante, esfuerzo comenzado
por la Argentina en 1976, al cual debemos volver la mirada.
El dispositivo solar-eléctrico más interesante es la celda fotovoltaica o solar,
que es la principal fuente de energía de los satélites en órbita, por los que
pasa gran parte de las telecomunicaciones internacionales del mundo. Las
celdas generan electricidad directamente cuando reciben la luz solar. No
tienen partes movibles, no consumen combustibles, no contaminan, funcionan
en una gama muy amplia de temperatura, duran mucho tiempo, requieren
poco mantenimiento y generalmente están hechas de silicio, elemento que
ocupa el segundo lugar entre aquellos que más abundan en la corteza terrestre (Denis Hayes, La energía en el mtmdo en desarrollo, en "Diálogo sobre
la Energía", Internacional Comunication Agency, U.S.A., p. 32).
Existen algunas opciones, iniciándose la gama de posibilidades con el
proyecto de satélite de transmisión de energía solar (Glaser, 1968), otras
propuestas de estaciones espaciales, o la construcción de colonias en el espacio
que administren la planta energética destinada a servir a nuestro planeta.
607

�También se ha estudiado la posibilidad de instalar estaciones de energía
,lar con materiales lunares (O' eil, 1975). Pero con anterioridadJ se habían
cC1nocido los trabajos del ganador del Premio Nobel y académico . N.
Sernenov, quien propuso se utilice a la Luna para sati facer las necesidade
de energía de la Tierra. Según emenov es posible cubrir la superficie total
del satélite natural de nuestro planeta con fotoelementos semiconductores
de gran eficiencia para transformar la energía de la luz solar en el ctricidad
y transmitirla a la Tierra. De ta manera la Luna se convertiría en una
poderosa planta energética para el futuro de la humanidad (Guías Iakubovich
Urnarov y Anatoli Andreevich Ershov, "Znanie", Moscú, 1974, p. 3, biblioteca del autor. citado también en su documento de trabajo presentado en
19i6 ante las aciones Unidas (A/AC. 105/L. 91, 9 junio 1976).
El 5 de diciembre de 1979 la Asamblea General de las Naciones Unidas
adopt6 la Resolución 34/68, por la cual :se pide al Secretario General de
las aciones Unidas que abra el Acuerdo que debe regir las actividades de los
Estados en la Luna y otro cuerpos celestes a la firma y ratificaci6n de todos
los Estados, lo antes posible y expresa la esperanza de que la adhesi6n a este
cuerdo sea lo más amplia posible.
La conclusi6n de este acuerdo, cuyo primer proyecto responde a la iniciativa de quien esto escribe, quien en su carácter de representante permanente ante la
aciones Unidas, .redactó, presentó y defendi6 por espacio
de nueve años el pro ·ecto, que fue ampliado con sucesivas propuestas, es
de la mayor relevancia para nuestra materia. Nuestro "Proyecto de Convenio
sobre los Principios que deben regir las actividades de utilizaci6n de los
recu~o naturales de la Luna y otro Cuerpos Celestes", a que nos referimos
(Un Doc. A/AC. 105/C. 2/L. 71; A/ C. 105/85, p. 50/51, 1970, etc.) fue
el primer texto que incorporó la expresi6n "patrimonio común de la Humanidad" a un instrumento internacional vinculatorio, principio jurídico que
obtuvo consagración, por su aceptación universal, en 1979.
Por aquel principio de justicia distributiva que aprendimos de los clásicos
del Der cho. correspondió al derecho del espacio el mérito de hab r incorporado el principio jurídico del "patrimonio común de la Humanidad'' al derecho
positivo universal. Justo homenaje al más cientüico de los derecho , que
llevó nueve años de esfuerzos sostenidos pero que representa la más importante
conquista del hombre para su bienestar a través de toda la historia de la
Humanidad.
Cualquiera sea el tipo de energía captable y utilizable con base en el
espacio, la solución jurídica, que fuera ofrecida en 1975 en el campo aca-

démico, cuenta hoy con el texto de un acuerdo internacional abierto ya por
el Secretario General de las Naciones Unidas a la firma de todos los Estados.
Para ampliar el panorama de e te capítulo. recordaremos que bien pueden
instalarse ''fábricas-laboratorios espaciales", que circulen precisamente a través de los cinturone de radiaci6n hoy por hoy temidos aún por los cosmonautas y que reconvertirían la energía de· las partículas elementales que,
impulsadas por el Sol, se almacenan precis.."tmente en el cinturón de von
Allen, que no es ni más ni menos que "un grao paquete de energía" (Sebastián E. tradé Rodoreda, La energía en el futuro, en "La energía y su
transformación: Presente y Futuro", Barcelona, 1974, p. 402).
Aparte de la energía obtenida del hidrógeno, que en cualquier parte que

sea captada causa problemas de derecho internacional (Veáse Hydrogen
Energy, Clear Energy Research Institute, University of Miami1 Coral Gables,
t 974), tenemos otras muchas fuentes procedentes del espacio. En agosto
de 1975 el satélite científico británico "Ariel-5" captó un cataclismo que
genera energía 35.000 veces más potente que la del Sol. El "objeto" es conocido como ''A0621 menos O" (Aldo Armando Cocea: El Sol ante el Derecho
Internacional, Revista Temis, ros. 35-36, Zaragoza, nota 3, p. 329). Y en
el Informe presentado por el Comité de Investigaciones Espaciales (COSPAR)
del Consejo Internacional de Uniones Científicas (ICSU) a las aciones
Unidas correspondiente a los adelantos de Invesúgaci6n Espacial ( 1978-1979),
se hace saber que el primero de la .serie de Observatorios Astronómicos para
Radiaciones de Alta Energía (HEAO-1) fue lanzado el 12 de agosto de
1977 y reingi s6 en la atmósfera el 14 de marzo de 1979, día del nacimiento
de Einstein. Este vehículo espacial, ha permitido realizar muchos descubrimientos nuevos:

1) Se ha descubierto una nueva clase de sistemas de emisión de rayos ~
4

suaves;

2)

e ha hecho la medición D12S exacta del espectro y la isotropía de los

raros X cósmicos en una grama determinada;
3) Se han identificado más de 100 fuentes con sus elementos de contraparte ópticos o de radio;

4) e han medido emisiones de rayos X de muchas fuentes extragaláctic:is
nuevas;
5) e ha ampliado el espectro de muchas fuente
fuentes cxtragalácticas;

galácticas bin:irias )'

608
609
bumanitu-39

�y

6) Se han descubierto más fuentes de emisiones rápidas de rayos gamma
ha determinado con exactitud el e~tro y la variación temporal;

&amp;e

7) Se han obtenido nuevos resultados en relación con el límite de las
emisiones de rayos gamma, que explicarían el origen de lo rayos gamma de
alta energía detectados desde el satélite COS-B. (Un Doc A/ C. 105/248,
pp. 27-28, 18 septiembre 1979.) ·

Y con tan sorprendentes descubrimientos relativos a fuentes de alta energía,
cómo la Humanidad no se decide a dirigir, firmemente, su mirada hacia el
espacio.
Analicemos ahora la energía no convertida: luz y calor solares con base
en el espacio de captación y transmisión.
Dos siglos antes de Cristo, Arquímedes destruyó la flota de los romanos
mediante e) empleo de energía solar concentrada y sin transformar. e trata,
seguramente, del primer paso de aprovechamiento mejorado de la luz que
envía el Sol naturalmente a la Tierra. Tal vez, por habérsele dado un uso
bélico. la Humanidad no le dio la importancia que tal empleo tenía para
el desarrolJo de la civilización. Faltó el concepto básico: no se trataba de un
ingenioso medio de destrucción de naves enemigas. En todas las edades del
laombre, energía significó "cap~cidad para realizar trabajos". Si a partir
de Arquímedes el pensamiento humano se hubiera orientado hacia el más
rico y completo de nuestros recurso energéticos, muy distinto hubiera ido
el camino de nuestra civilización. Y no llevaríamos el anatema que pesa
obre el hombre de nue tros días: haber hecho de su ambiente natura] un
ámbito agotado, contaminado y donde la vida parece perder cada día las
po ibilidades de permanecer. La duda de la supervivencia del hombre en su
planeta es el resultado de su propia obra. Corresponde a la generación presente asumir la responsabilidad y seleccionar lo remedios apropiados para
enmendar tan grande y r iterado d acil'rto.
Felizmente, aquella utilización de energía solar, dos milenios y dos centurias atrás, ocupa hoy la atención de científicos, que siguen lo estudios iniciados hace más ele medio iglo por Hennann Oberth, en 1929.

En efecto, la tecnología espacial ha colocado al hombre en el umbral
del control de la magnitud de la luz solar reflejada que alcanza la uperficie
de la Tierra. Mediante los reflectores orbitales, áreas pequeñas en relación
con la superficie de la Tierra, pero grandes para la apreciaC"ión común,
pueden ser ÜTadjadas en forma controlada con una intensidad de brillo variable entre el equivalente de la Luna llena hasta la luminosidad del Sol.

(Kraíft A. Ehricke: Space Light: Space itidurtrial enhanccment o/ the .solar
tronáutica ', Journal of lntemational Academy of Astronautics, Vol. 6, o. 12, December, 1979).

oplion, ''Acta

La idea es emplear "espejos espaciales" para la reemisión de Ja luz solar
hacia la Tierra. La utilización de una variedad de órbitas subgeosincr6nicas,
particularmente órbitas heliosincrónicas (sun-synchronous orbits) -SSO-,
amplía la flexibilidad de aplicaci6n de la luz espacial. El concepto de retroreflexión permite la irradiación en áreas durante el día, enriqueciendo los
efectos solares. Los sistemas de luz espacial se caracterizan por un alto grado
de versatilidad funcional.
Ehricke ofrece una tabla de utilizaciones de la luz espacial, a través de
cinco sistrmas:

Lunneta (área iluminada) con aplicaciones específicas de aumento de las
horas de labor agrícola, creación de empleos rurales, iluminación wbana y
de regiones de desastre.

Bio.solelta (incremento de la bioproducci6n): producción de alimentos y
biomasa, vegetación, algas marinas.
Agrisoletta (modificación del tiempo, procesamientos por calor) : estabilización del clima para la agricultura, control de lluvias y ientos, desalinización, de. hidratación o ecado de rosee.has.
Powersolttta (generación de energía): conversión fotovoltaica, energía química y tennal.

Mct.solelta (administración de climas): manipulación de máximas y mínimas. ( Ehricke, op. cit., loe. cit., p. 1520).
Las po "bilidades de aprov chamiento de la oergía
ultraterrestre y de los cuerpos celestes) ofr ce, según
versiones, toda ellas concreta y de positivos beneficios.

pacial ( del espacio
ha visto, múltiples

llI. ENERG!A OL R Y COMU ICACIONE ESPACIALES.
La relación entre eneigía solar transmitida a Tierra y comunicación espacial transmitida a Tierra es trecha. De allí que un experto haya hecho la
siguiente reflexión: • i Ja tecnología espacial es utilizada para la transmi i6n
de la energía solar a través de radioondas, se debe dar una consideración
cuidadosa de lo efectos que esta actividad tiene o puede tener sobr las

610
611

�comunicaciones espaciales existentes. ¿ Qué beneficio adicional puede brfodar
la transmisión de Ja energía sol:u a la SOC'ieclad universal para equilibrar las
pérdidas de las comunicacfones espaciales? (Subrata K. Sarkar, Space Solar
Power u.1, Space Comunications, "Acta Astronáutica, cit., vol. 6, p. 1753).
La enema solar en órbita es de seis a diez veces superior a la recibida
en la superficie terrestre. Esta energía puede ser transmitida utilizando amplificadores de potencia y antenas. Las estaciones terrenas convierten la energía
por microonda en corriente continua mediante antena y rectificadora ( rectanna) . La energía eléctrica en la Tierra es disponible 24 horas por día,
excepto 72 minutos de caída energética en el año, durante los equinoccios,
cuando el SP (Satellite Solar Power Station) entra en la sombra de la
Tierra. Si el SSPS ofrece un costo de energía competitivo con cualquier otra
planta energética terrestre, dicho sistema representará una serie alternativa de fuente energética en la última parte de la centuria {Sarkar, op. cit.,
loe. cit .. p. 1173-1174).
El SP ocupará una posición en la órbita geoestacionaria y usará el
espectro de radiofrecuencias para la transmisión de energía a la Tierra. Esta
asignación del recurso del espectro orbital al S PS requiere un sacrificio,
prima facie, de las comunicaciones espaciales dado que ambos utilizan los
mismos recursos limitados. La introducción del SSPS creará una situación
de desequilibrio en la órbita gccw tacionaria y en el espectro de frecuencias,
por cuanto los criterios pal'a amplitud de banda y separación angular necesarias deberán basarse en diferentes hipótesis. Los ruidos termales y por interferencia, que juegan un papel crucial en la transmisión de información, no
afectan en absoluto al SSPS. Pero otros servicios de comunicacione deberán
ser protegidos contra los ruidos del
P . Por otra parte, los objetivos del SSPS
. on totalmente diíerentes de los de las comunicaciones espaciales, y deberán
crearse nueva~ organi1A'lciones no sólo para mantenimiento y operación ino
también para la coordinación y regulación técnicas con varios sistemas SSPS.
La posición orbital y el espectro de frecuencias deberán ser asignadas a
cualquier país que los solicite, sin embargo, este país nunca usará estos recursos para el SSPS. De lo contrario, e plantearía un serio conflicto y choque
de intereses, nacionales e internacionales, entre diferentes instituciones. Las
estaciones terrenas SSPS deberán ubicarse, en lugares remotos y exclusivos,
para proteger de las radiaciones de microondas. Los efectos del calor de
lo desechos térmicos y la intensa radiación de microondas sobre el medio
ambiente total, especialmente sobre el clima, no han sido aún completamente
dilucidados. Mientras el costo de la energía sube, el de procesamiento, almacenamiento, coparticipación y transmisión de la información baja. El co to

612

de la transmisión de la información se está independizando de la distancia,
debido a las técnicas de comunicaciones espaciales y a las computadoras
de comunicaciones. El desarrollo de los medios de comunicación representa
wt modo de conservación de energía y/o un ahorro de tiempo y costo.
Para el nombrado autor, deberán estimularce definitivamente la continuación de las investigaciones para aumentar la energía solar en la Tierra. Pero
la dirección de las investigaciones debería ser reorientada por cuanto las
microondas no son apropiadas para la transmisión de la energía solar.
(Sarkar, op. cit., loe. cit., pp. 1756-57-58).
Celebramos que la autori2a.da opinión del experto a quien hemos seguido
en esta parte de nuestro trabajo coincida con la nuestra, expuesta tres años
antes en las aciones Unidas, en cuanto al peligro de las microondas. Y
también compartimos con él la seguridad de que las inve tigaciones y pro~as de energía !'olar incrementarán a no dudar la eficiencia y reducirán
los costo. de las comunic-aciones espaciales.

IV. E1 'ERGIA SOLAR VERSU

ENERGtA

UCLEAR.

E!- cada día mayor el número de na.clone que estiman prudente diferir
las medidas que implican comprometerse en una "economía de plutonio".
Ello es con ecuencia de que la preocupación relativa a la proliferación nuclear,
pese a los intereses de parte, se ha universalizado.
La EICC1 -INFCE, Evaluación Intemacional del Ciclo de Combustible
Nuclear, es una organización integrada al presente por 66 E tados y varias
organizaciones internacionales. Real.izó un e tudio que llevó 16 me~ sobre
sistemas de combustibles nucleares. El objetivo de la organización es ofrecer
procedimiento para reducir al minimo la producción de plutonio y uranio
de alto enrique imiento, fácilmente utilizables para fabricar art factos nucleares. Realizó su última sesión plenaria en Viena, el 26 y 27 de febrero de
1980. En aquella oportunidad expresó el Embajador Gerald C. Smith, representante de lo Estados Unidos de Am 'rica ante la Conferencia: "Todos
sabemos que la proliferación es básicamente una cue tión política y que si
una nación elige desarrolJar explo. ivos nucleares puede hacerlo sin dar mal
uso a las instalaciones civiles de energía nuclear. Sin embargo la EICC
seiiala que esas in talaciones pueden ser objeto de rnal uso y que por sa
razón
importante planear los futuros ciclos de combustible, prestando
cuidadosa atención a los riesgo de 1a proliferación. Los Estados Unidos

�recono~en q.u: esos riesgos existen en cada ciclo de combustible. La AICCN
no ha 1dentif1cado ninguna solución técnica que elimine esos riesgos".
~a Conferencia de Viena llegó a la conclusión de que las restricciones
aplicadas al reprocesado Y al plutonio separado necesitan ser reforzadas con
otros mecani~os prot~ctores, como ser un mecanismo de seguimiento, que
aco1:1ai:ª especi_al atenci6n a la colocación del exceso de plutonio bajo vigilanCia mternac1onal, un régimen efectivo de almacenamiento internacional
de plutonio y la concertación de acuerdos internacionales para almacenar
combustible usado.
~os .inf~rmes de la EICCN reclaman nuevas medidas de seguridad, técnicas

~ mstltucionales, de los riesgos de proliferación que son inherentes a las
m~talaciones sensitivas, como son las plantas de reprocesado y enriquecimiento, de todo lo cual nada concreto se ha podido alcanzar.
. El Subsecretario de Recursos Energéticos de los Estados Unidos de Amé-

rica, John M. Deutch, en una audiencia ante el Congreso dijo: "Con toda
certeza,
no ha descubierto ninguna fo'rmula t'ecn1ca
·
.
, la . evolución internacional
.
.
rn ~onorruca que pudiera librar de riesgo al desarrollo de la energía nuclear".
Y francamente, nunca hemos abrigado esa esperanza. Todos los ciclos de
combustibles contie_n~n. algún riesgo de proliferación, pero la EICCN ayudó
~ esta~leccr la legitumdad -en rigor, la necesidad- de ronsiderar la resistencia a la proliferación como una base importante para las decisiones
estratégicas en el ciclo de combustible".
Por otra parte, "la creencia de que la fisión nuclear suministraría unu
fuente barata, limpia y segura dt&gt; energía, ha desaparecido bajo un alud de
problemas técnico , económicos y morales. . . Las dificultades inherentes a
supera_: estos obstáculos contribuyen a explicar por qué se está desvaneciendo
suen~ nuclear. . . Las posibilidades de una catástrofe nuclear es indiscutible. S1 ~legase a haber una calamidad importante, en que se perdieran
muchas VJdas, la preocupación del público quizá obligaría a las autoridades
a cerrar todas las instaJaciones de energía nuclear. En esas circunstancias
como es natural, se derrumbaría una economía que tuviese por base la ener"Í;
nuclear. La duda moral es si nuestra generación tiene derecho a hacer p;Jj.
grar la salud y el bienestar de generaciones futuras con el objeto de satisfacer
(agregamos nosotros, en forma parcial y limitada) sus propias necesidades"
(~ester B;own: Energía: La pr6xima transici6n, en "Diálogo sobre la Energ1a-Energ1a Solar o Energía Nuclear", Intemational Communication Agency
USA, pp. 6-7).
'

e!

Además de los problemas morales y políticos se pone en duda h
f ••
bTd
,
oy su ac 0
J I ad económica. Así, 1a Administración para la Investigación y Desarrollo

614

de Energéticos de los Estados Unidos, ha reducido en forma muy significativa
sus cálculos de capacidad de fuerza nuclear para el año 2,000. Otras naciones
han destinado a la energía nuclear una proporción mínima de sus requenmientos, aun ésta, con carácter precario, en vista del cúmulo de factores
negativos que trae consigo la instalaci6n de reactores.
En el informe Nuclear Power lssues and Choices, patrocinado por la Ford
Foundation (1977) se lee: "El tiempo necesario para llegar a la capacidad
de fabricación de armas nucleares se reduciría muchísimo, y en una crisis
sería difícil resistir la tentación de tomar !a decisión irreversible de fabricar
armas nucleares y hasta de emplearlas". Por otra parte, todo control externo,
afectaría la soberanía de los Estados. La energía nuclear lleva de este modo
a intentar la violación de principios intangibles del Derecho internacional.
El programa espacial, además de todas las maravillosas realizaciones que
vienen asombrando al mundo, ha contribuido a enriquecer la ciencia de
recubrimientos selectivos, que permiten a los aparatos absorber grandes cantidades de energía solar sin pérdidas considerables. Aún hoy, en la cúspide
de la era de los combustibles fósiles las fuerzas de energía renovable derivadas de sistemas renovables y de ciclos impulsados por el Sol representan
alrededor de la quinta parte de la energía que conmueve al mundo. Se ha
calificado de "creciente fascinación" la del Medio Oriente -depósito mayor
de hidrocarburos-- por las tecnologías solares para la producción de electricidad.
Algunas de las permanentes y reiteradas críticas que se hacen contra el
desaJTollo de la energía nuclear, pueden ser resumidas del siguiente modo:

1. Los reactores liberan material radioactivo hacia la atmósfera.
2 . Provocan daños genéticos.
3. Ofrecen el constante riesgo de una explosión nuclear.
4. En los reactores de "agua ligera" existe el peligro del "derretimiento",
si cesa de fluir el agua que enfría el núcleo de los reactores, lo cual
conduciría a una liberación de materiales radioactivos hacia la atmósfera.
5 . Los reactores generadores de plutonio imponen un riesgo mayor de
explosión nuclear.
6. El plutonio en sí es un combustible demasiado peligroso para que pueda
permitirlo la sociedad.

615

�7. La eliminación de desechos presenta hasta hoy un problema insoluble.

8. La permanencia de desechos en la Tierra, aún enterrados, importa un
riesgo tal que es causa suficiente para la abolición de Ja fuerza nuclear.

9. La contaminación téonica, con el agua de enfriamiento que descarga
en lagos, ríos y océanos, crea consecuencias catastróficas para la vida
acuática.

10. La energía nuclear es antieconómica. Sus costos rutinarios son mucho
más altos que en otras formas de producción de energía.

11 . Las plantas nucleares son mucho menos confiables que las de cu:.1.lquier
otro tipo.
12. U na industria nuclear e tá ine. ·tricablemente enla7,ada. a la proliferac-i6n de armas nucleares.
13. Representa un con tante peligro de envenenamiento para la especie
humana: unos cuantos kilos de plutonio, distribuidos apropiadamente,
pueden extcnninar toda la población del mundo.
14. De acuerdo con el curso de las cosas, puede representar la próxima
etapa del terrorismo internacional. Cuando los materiales nucleares
puedan caer en manos de terrorfatas, estos pequeños grupos podrán
retener como prisionero o rehenes a los habitantes de toda una gran
ciudad o a los dirigentes de toda una nación.
15. Y como natural consecuencia, a manera de "protecci6n contra el
terrori mo nuclear'', aparecerían lo "Estados anti-terroristas", que
aniquilarían la libertad individual a cambio de una garantía de
protección.
16. Los "Estados policíacos'' derivados de la situación, ejercerían una vigilancia y una represión que no tolerará ninguna sociedad humana,
por atemorizada que esté.
17. Y tal \'ez romo síntesis de cuanto va dicho, y sin perjuicio de muchas
otras observaciones, con la liberación del átomo, el hombre ha dado
el paso má~ fonnidable hacia su autodestrucción, dado que ésta ha sido
su finalidad, al iniciar un proceso decidido de destrucción de la naturaleza, comen7ando por el aniquilamiento de su condición moral.
Estamos hoy mucho más allá de la afirmación de Wi!Lia.m ,·on Arx, ex
profesor del MIT y a esor de la Academia Nacional de Ciencias1 para quien

la energía nuclear es otro intento de perpetuar la violación peligrosa de "los
límites de la abundancia natural". Según von Arx, el ideal es ccvivir según el
régimen natural del Sol". Para nosotros es no s61o un ideal: es la salida
en Ja encrucijada energética mundial.
Aparte que una guerra mundial estará más cerca en cuanto mayor sea el
desarrollo de reactore nucleares y la producción de plutonio, se han planteado problemas jurídicos internacionales propios de la energía nuclear. Las
salvaguardias acordadas por el Organismo Internacional de la Energía Atómica están en el límite de lo tolerado por las soberanías de Jos Estados. El
Tratado de No proliferaci6n ruclear es a diario controvertido, por constituir
una limitación al derecho de cada país a propender al desarrollo de Ja energía
nuclear con fines pacíficos. Si bie:1
cierto que los acuerdos pactados con
libertad son más eficaces que los controles artificiales lesivos de los derechos
soberanos, el mal radica en el empleo de la energ{a nuclear y no en la
contramedidas con las que
pretende legitimarla.
El perfeccionamiento del bienestar de la Humanidad a través de la urevoluci6n solar" ( por oposición a la destrucción a t6mica) constituye también
un valor politico digno de ser tenido en cuenta: es una fuente descentralizada:
independientemente del control, virtual o efectivo, de los gobiernos.
FeJizmc 1te, la sensatez ha predominado en algunos núcleos ciudadanos:
aquellos que han creado nuevas ciudades al amparo de la energia solar, como
la de henandoah, en Georgia, cerca de Atlanta, y un pueblo en Los Andes
argentino , en la provincia de Jujuy.

V . LAS SOLUCIO ES QUE OFRECE EL DERECHO.
Desde el punto de vista académico. las soluciones comenzaron con los
trabajos de juristas a partir del Coloquio Internacional de Lisboa, del Instituto Internacional d D recho del Espacio, en 1975. Importantes estudios
de muy distinguidos científicos del Derecho se difundieron desde ese momento,
CU}O número impide glosarlos aquí. En las
aciones Unidas. el tema fue
llevado a la Subcomisión de Asuntos Jurídicos del COPUOS en mayo de
1976 (Ginebra) y en junio de ese mic;mo año en las sesiones plenarias de la
Comisión del Espacio ltraterrestre de las aciones Unidas ( ueva York)
por la Argentina. El tema fue racionalmente defendido por la delegación de
e$te país en Viena, en las plenarias de 1977 y mencionado por dicha representación en Ginebra, en 1978, en la referida Subcomi i6n.

616
617

�En los coloquios del Instituto Internacional de Derecho del Espacio, como
su nombre lo indica, se cambian opiniones sobre los temas de la agenda, pero,
salvo alguna rara excepción a través de sus 23 años de reuniones internacionales, no se adoptan conclusiones ni recomendaciones.
Sin embargo, antes de todo este movimiento académico internacional, existía un manojo de conclusiones -siete- alcanzadas el 16 de agosto de 1975,
luego de las deliberaciones de ese día y del anterior, en La Falda, Córdoba,
Argentina, al término del &lt;(Diálogo sobre Aspectos Jurídicos Internacionales
del Aprovechamiento de la Energía Solar'': ~a Univers~3? de C~rdo~a,_ que
había or1Tanizado ese encuentro de espeaal1Stas, orgaruzo al ano s1gwente
b
d.
un Seminario sobre la materia. Las siete &lt;mnclusiones de Córdoba fueron 1fundidas a través del documento de trabajo que presentamos en Ginebra, al
que nos hemos referido ya (Un Doc. A/AC. 105/L. 91, 9 de ju~io 1976) Y
también en órganos académicos internacionales. Al regresar de Ginebra Y de
Nueva York, entendimos que las primeras siete conclusiones debían ser
ampliadas. Y es así como elaboramos las "XII Tablas _para la ~nergía S~lar::,
que fueron difundidas, inter alia, a través de "Junsprudenaa Argentmn •
Núm. 4963, 13 de octubre 1976. En el IV Congreso de la Asociación Argentina de Derecho Internacional (Santa Fe, septiembre de 1976), las XII Tablas fueron objeto de extenso debate entre internacionalistas y fueron aprobadas
por el Congreso referido. Finalmente, esas mismas XII Tablas fueron aprobadas por IX Jornadas Nacionales de Derecho Aeronáutico y Espacial (El
Calafate, Argentina, noviembre 1977), oportunidad en que fue relator del
tema el profesor Jaime Mosquera Ubios, un estrecho colaborador de la materia. Estos principios, consolidados entre 1975 y 1977, pueden servir de partida
para estudios más profundizados y un más amplio desarrollo de sus enunciados.
Los reproducimos en su versión actual, que contó con la aprobación de los
dos últimos congresos especializados:
I. El principio de "patrimonio común de la Humanidad" es aplicable al
Sol y sus reci.m;os naturales, así como a toda otra energía captada en el
espacio ultraterrestre y transmitida a la Tierra.

Carta de las Naciones Unidas, el Tratado del Espacio, las convenciones
internacionales espaciales, y de los organismos especializados del sistema.
IV. La órbita geoestacionaria, además de recurso natural limitado cons'
tituye un patrimonio común de la Humanidad.
V. La definición de "daño" comprende los que puede provocar el empleo
de la energía solar al medio ambiente, a las telecomunicaciones, a la navegación aérea o a cualquier otro tipo de daño en la superficie, en el e. pacio
aéreo o en el mar de la Tierra, a las personas físicas o legales, a los Estados
y a las organizaciones internacionales.
VI. Los daños que puedan causarse en el espacio ultraterrestre o en uo
cuerpo celeste, o en el espacio aéreo o en la superficie de la Tierra en ocasión
de la captación y transmisión de la energía solar y derivadas, serán regidos
por un sistema de responsabilidad absoluta.
VII. Se garantizará un sistema de prevención para evitar daños: a) Provenientes del desarrollo de la tecnología empleada en la captación y transmisión
de la energía solar y derivadas en y desde el espacio ultra terrestre; b) En el
equilibrio ecológico derivado de las mismas causas;
VIII. La cooperación internacional es el elemento condicionante de la
licitud de toda actividad en este campo.
IX. Se asegurará la participación de todos los países y asistencia técnira
}' de otro orden a los que carezcan de medios para intervenir en la explotación de la energía solar y derivadas, teniendo particularmente en cuenta las
necesidades y los intereses de los países que no han completado aún su
desarrollo.
X. Gozarán de un régimen de igualdad todos los Estados, se encuentren
dentro o fuera del cinturón solar.
XI. Queda prohibida la utilización de energía solar y conexas con fines
que no sean exclusivamente pacíficos.

II. La energía solar y derivadas no podrán ser objeto de apropiación nacional en manera alguna en el espacio ultraterrestre, incluso Ja Luna y otros
cuerpos celestes, en razón de que deben utilizarse en beneficio común de toda
la Humanidad.

XJI. La administración de la energía solar y derivadas se hará a través
de un mecanismo internacional con capacidad suficiente para asegurar su
aprovechamiento racional y equitativo y se establecerá una jurisdicción obligatoria para el conocimiento y decisión de las controversias que se susciten
y medios eficientes para su ejecutoriedad.

III. El aprovechamiento de la energía solar y otros tipos conexos de energía.
deberá hacerse de conformidad con el Derecho internacional, incluida la

Estas ccinclusiones están lejos de completar el sistema jurídico que corresponderá aplicar a la energía solar, pero entendemos que constituyen un buen

618

619

�punto de partida para una discusión más a fondo, habida cuenta de los
acontecimientos registrados a partir de 1977, en que fueron aprobadas.

Entre Jos hechos significativos, en el orden legal, debe destacarse Ja
conclusión y apertura a la firma del Acuerdo que debe regir Jas actividades
de los Estados en la Luna y otros cuerpos celeste , versión finaJ de los
proyecto)) relati\·o aJ Tratado sobre Ja Luna, y que responde a la idea originaria del pro}'ecto argentino de 1970, en su fondo, en su forma y hasta en
el título. dife ntr. de un tratado p:,ra la Luna.
Por consiguiente, deberá hacerse mención expresa en la Tabla III a este
nuevo acuerdo, y tener en cu nta que us disposicion ·s se aplicarán tambi ~n
a ohos cuerpos celt:stes de1 sistema solar distintos de la Tierra, excepto
en los casos en que con re pecto a alguno d esos cuerpos ceJestes entr n
en vigor nonnas jurídica. especificas, conforme al art. I del Acuerdo, y
que responde igualmente a la doctrina y la po. ición argentinas.
El artículo de mayor trascendencia científica, política económica y de
otro orden, es el 11, que determina que "la Luna y sus recursos naturaJes
son patrimonio común de Jn. Humanidad'', que los Estado:; se comprometcll
a cst,1blrcer un régimen internacional, incluidos los procedimientos apropi:i&lt;los. que rija la explotación de lo recursos naturales de la Luna, lo que
se hará --&lt;:onforme aJ art. 18 in fine- t&lt;&gt;niendo en cuenta en particular
los adelantos tecnológicos que sean pertinentes.
Preceptos incorporados al Acuerdo sobre la Luna y otros cuerpos celeste.
son de mucha importancia para la redacción de un instrumento internacional
relativo a la energía solar. Este instrumento intemacionaJ deberá contar
con los mayores adelantos de la ciencia jurídica y la ponderación propia de
un convenio destinado a regir una actividad que interesa de una manera
vitaJ a la comunidad humana por entero.

Esto no ha de parecer e~-agcrado, si se tiene en cuenta lo que ya hemos
expresado: energía es "capacidad para realizar trabajo".
Corresponde al jurista de nuestro tiempo ofrecer la herramienta -el instrumento internacional- para que esa capacidad no falte y favorecerla, con
la promesa cierta de un mundo mejor.

EL OVERBOOKING O EXCESO DE RESERVAS DE PLAZAS EN EL
TRANSPORTE ASREO

Dr. E. 'RIQUF. MAPELLI
España.

L,. on.Á1ue&gt;. del transporte aéreo en su vida práctica constantemente en
evolución hacen que surjan fenómenos jurídicos carentes de la adecuada
regulación. Una vez más puede decirse, con absoluta certe-La, que, en esta
actividad humana, los hechos van muy por delante de la regulación legal
correspondiente y que es preciso improvisar actuaciones frente a fenómenos
muy difíciles de ene.ajar en los marcos tradicionalmente establecidos.
Hasta hace muy pocos años es probable que escasas personas hubieran
pensado en los problemas jurídicos que con singularidad pudieran presentarse
en relación con el transporte aéreo y menos aún en que una venta de plazas
en las aeronaves en número superior a las disponibilidades de las mismas
pudiera constituir una práctica no extraordinaria.· Esta actuación del transportista aéreo hubiera, sencillamente, sido encajada como un mero incumplimiento de los compromiso contractuales asumidos frente aJ viajero.
Sin embargo, en el día de hor, el planteamiento aludido aparece como
muy ajeno a lo que en la realidad del transporte aéreo } aunque sea sustentado por quienes tan sólo contemplan las normas habituales del Derecho,
ya se abre camino una regulación mucho más compleja y, desde luego1 con
carácter de indudable originalidad.
Cada aeronav tiene un número determinado de plazas hábiles de ser
utilizadas de acuerdo con las respectivas r gulaciones administrativas. Estas
plazas se dividen en dos categorías en atención a quienes pueden utilizarla :
a) Personas que trabajan a bordo de la aeronave y que integran tanto la
tripulaci6n técnica como Ja auxiliar; b) Personas que integran el pasaje y

620
62]

�que ocupan denominadas plazas comerciales, en las que comprendemos, tanto
aquellas que se ocupan por personas que han satisfecho el precio del pasaje
como las utilizadas por quienes tienen derecho a transporte gratuito (pases
del gobierno, empleados de la compañía aérea, etc.). El hecho de que sean
ocupadas esas plazas por quienes no han pagado el importe del billete de
acuerdo con las tarifas establecidas no desprovee a éstas de su índole comercial ya que integran, en todo caso, la explotación económica de la aeronave.
Es lógico que los sistemas de venta establecidos por una empresa aérea
se circunscriban, en sus operaciones mercantiles, a las plazas comerciales de
cada avión. Otra cosa supondría concertar contratos que, a priori, ya se
sabe que no pueden ser cumplidos. Ya nos dice Broseta (Vid: Manuel Broseta Pont, Manual de Derecho Mercantil, Madrid 1974, pág. 395) que el
porteador está obligado a aceptar al viajero (obligación del monopolista)
al que debe expedir y entregar el billete y que también el porteador está
obligado a poner una plaza adecuada a disposicjón del viajero para el vuelo
contratado. Esta obligación necesariamente se conculca sj el porteador vende
más billetes para un vuelo determinado que el número de plazas disponibles
en la aeronave que ha de realizarlo.
El vender un número de plazas superior a las que tiene la aerona\·e, se ha
denominado, en el lenguaje usual de la aviación comercial "overbooking".
término intraducible, muy expresivo y que ya va adquiriendo carta de naturaleza. En el mundo de la aeronáutica civil nos encontramos a cada paso
con vocablos, generalmente de procedencia Anglosajona, muy precisos y concretos que, poco a poco, se aceptan en la práctica usual y que plantean a
los celadores del idioma una seria c:!ificultad. Así podemos mencionar, por
vía de ejemplo, los que ya generalmente son utilizados como "charles", "handling", etc., etc. El "overbooking" ha sido traducido al castellano, con nula
for tuna, como la "admisión excesiva de reservas,., más descriptivo que denominador, Ja "sobreventa' que, en efecto, puede aceptarse, "contratación
excesiva", etc.
Debemos ilistinguir, dentro del fenómeno, dos especies bien diferenciadas, el
"O\rerbooking", a que venimos refiriéndonos y el "oversales". El "overbooking"
supone el haber aceptado el compromiso de transportar en una aeronave un
número de personas superior al de su capacidad respectiva. El compromiso
puede quedar expresado en el documento en que reposa el contrato de transporte denominado billete de vuelo o billete de pasaje y mediante las letras
usadas habitualmente "OK", con expresión de la línea y la hora correspondiente de su salida.

622

El "oversales" es una práctica mucho más moderada. Se venden un número
de billetes en cantidad superior a la disponibilidad de plazas de la aeronave,
pero no aceptando compromjso alguno en cuanto al transporte de aquellos
que exceden de tales plazas. Las personas en exceso integran una denominada
"lista de espera" y pueden presentarse para la realización del vuelo advertidas
de que éste sólo lo realizaraán si alguno de los pasajeros comprometidos deja de
personarse hasta el momento límite establecido en los reglamentos. A nuestro
juicio, la práctica del "oversales" no encierra problema jurídico alguno en
el caso de que el pasajero no fuere aceptado a la realización del vuelo por
estar la aeronave completada. Entre el transportista y el viajero se había
establecido un claro convenio de índole condicional y no cumplida la condición -falta, en su momento, de la presentación de alguno de los pasajeros
admitidos en firme- el porteador no responderá de ninguna de las conserucncias que al fallido viajero puedan derivársele.
El "overbooking" puede ser debido a circunstancias muy diversas entre
las que cabe señalar las siguientes:
a) Errores en los sistemas electrónicos o de otra especie establecidos para
la reserva y confirmación de plazas.
b) Consignación en un billete de vuelo de mención de la reserva en firme
(0.K.) sin consultar a la compañía transportista o no dando cuenta
a la misma de la venta y reserva efectuada.
c) Procedimiento ponderado para compensar, según épocas, líneas y corrientes, la falta de presentación de pasajeros a pesar de tener hechas
sus correspondientes reservas, evitando la falta de utilización de espacios comerciales en la aeronave.
A este último supuesto es al que ya de forma expresa se ha referido el
Director General de la JATA Knut Hammarskfold (Vid: La situaci6n de
la industria del transporte aéreo, Singapore, 8-10 Noviembre 1976, página
21). Esta costumbre tradicional de las líneas aéreas -dice- no puede
revisarse aisladamente sino en conjunción con el gigantesco problema que
plantean los pasajeros que no se presentan para hacer uso de los servicios
aéreos regulares. Si bien no se dispone de estadísticas generales -añade-,
los datos reunidos por diversos transportistas internacionales de importancia
indican que el número de pasajeros no presentados oscila entre eJ seis por
ciento y el quince por ciento de las reservas, según las rutas, estación1 etc.,
cifras que pueden ascender hasta el veinte por ciento en rutas con un elevado
tráfico de viajes de negocios. Si bien tal vez no es posible determinar el

623

�perJ111C10 mon tario que ocasiona e te problema, la admi i6n e.xcesiva de
reserva de una manera controlada representa un sistema para conse uir la
utilización eficaz económica de los recursos de las lineas arreas.

r

Los organismos de aviación -sigue el Director General de la IATAestán c da vez más convencidos del razonamiento económico que inspira
la contratación excesiva. Al mismo tiempo, casi todos los transporti~ta~ •·
o ierno son de la opinión de que es preciso indemnizar al pa. ajero rccha1.ado y ·e han implantado medidas a tal decto. La garantía de que no se
abusara de la contratación excesiva re.ide en las posibilidad c-ompetivas
clel transportista. Todo método de contratación excesiva que dé lugar habitualmente al rechazo de pasajeros, incita a éstos, especialmente a los que
viajan frecuentemente, a reservar con exceso, lo que viene a complicar el
problema. Pe10 en la lucha para atraerse a los pasajeros, la eficacia del
i tema de reservas es decisiva; el pasajero al que se ha&gt;·a negado el embarque
con una reserva confirmada, cambiará de compañía en el futuro. La aclv ·rtencia al público del auténtico carácter de las reservas r de la con esión de
indemnizaciones equitativas, sirven para tranquilizar al viajero pero la compet ncia entre transportistas constituye un importante instrumento para qne
no se abuse de los interes1.:s públicos.
Refiriéndono concretamente al ''overbooking'' originado por el portcndor,
de propósito, como un elemento má de su política de \·e:1tas }', d acu-: rc1o
con lo que hasta aquí llevamos cxpue to, podemos sintetizar
·os puntos
que denuncinn claramente los e!emeutos que hay que considerar con carácter
prioritario en el cnfoque de este problema.

,-a,

l. En principio se Yulnera el derecho que a ocupar una plaza determinada
en un avión concreto tiene el pasajero a quien, dentro del uso aeronáutico, se le ha ''cerrado" su billete, es decir, habiéndo cst.ibleci&lt;lo
con el compromiso de transportarle.
2. El uso de la práctica "overbooking" está delimitado por la competencia reinante en el transporte aéreo de tal forma que el transportista
que aplique esta práctica imprudentemente verá retraída su clientela
r derivada ésta hacia otras compañías aéreas que ofrezcan mayores
seguridades en el cumplimiento de sus compromiso .
3. El porcentaje de plazas reservadas en exceso de las que respectivamente
tenga cada aeronave, deberá ser establecido de forma absolutamente
razonable y con adecuación a circunstancias de época y lugar; es decir,
que el porcentaje de sobrereserva asignado a una linea que por sus

624

cone. iones o densida'd de utilización denuncie una pobre utilización
no será el mi mo que en otras en la que la experiencia tiene demostrado
que los avfones van regularmente repletos; tampoco será la sobrereserva
igual en épocas de baja temporada que en otras -&lt;:omienzo o término
de vacaciones. fines de semana, etc.- en que rara vez se producen
anulación de plazas o falta de prescntaci6n del pasajero en el momento
de partida.
4. Se pretende contrarrestar el efecto económicamente negativo que producen las anulaciones de plazas y la falta de presentación del pasajero
en el mbarque. Si estas actuaciones no se palian con el "overbooking"
las plazas quedarían sin utilizar definitivamente.

Los cuatro puntos que han quedado ofrecidos plantean muy serias meditaciones desde cualquier ángulo que se contemplen. in perjuicio de los que
hagamos conviene recordar que, el "overbooking'' ba adquirido ya carta de
naturaleza en la legislaci6n de algunos pa{ses, entre ellos, en primer lugar,
los Estados Unidos.
Videla Escalada (Vid: Federico Videla Escalada, Derecho Aeronáutico,
Tomo III, Buenos Aires 1973, página 396) dice que los derechos del pasajero corresponden a las obligaciones del transportista y consisten en la obtención del billete, la reserva de un lugar en la aeronave, el traslado en la misma
hasta el punto de destino convenido, la elección del itinerario de su viaje,
con las limitaciones nacidas en las posibilidades del transportista de operar
en la ruta elegida, la determinación del momento del vuelo dentro del plazo
establecido al celebrar el contrato, el traslado de u equipaje consigo y la
obtención de devolución total o parcial del precio pagado cuando el transporte no ,e realiza.
En el repertorio de derechos del viajero elaborado por Videla
alada
figura el de "resezva de un lugar en la aeronave". Si esta reserva es aceptada
por el transportista, el compromiso queda perfeccionado y es de tener en
cuenta (artículo 1256 del Código Civil) que la validez y el cumplimiento
de los contratos no puede dejarse al arbitrio de los contratantes. Por ende,
el porteador deberá tener la plaza reservada -comprometida- a disposición
del viajero. Por otro lado, el artículo 1091 del Código Civil dispone que las
obligaciones que nazcan ele los contratos tienen fueI7..a de ley entre las partes
contratantes, y deben cumplirse a tenor de lo mismos y que -artículo 1, 101quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que
en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o
morosidad y los que de cualquier modo contravinieren el tenor de aquella.

625
bumaniw-40

�Estas normas sustantivas escogidas del Derecho tradicional no contemplan
la realidad aeronáutica y, por ello, en países donde la legislación es más
dinámica -Estados Unidos, como más adelante veremos--, ya se han establecido regulaciones específicamente adecuadas a los supuestos de "overbooking'', eminentemente prácticas y que tienden a evitar los planteamientos
jurisdiccionales, siempre largos, difíciles y costosos, en orden a obtener una
indemnización de daños y perjuicios.
Las condiciones Generales de Transporte de Pasajeros aprobadas por la Conferencia de Tráfico de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo
(IATA) celebrada del 12 de Noviembre de 1970 al 17, de Febrero de 1971
'
que no constituyen Resolución sino mera Práctica Recomendada -la número
1013- establecen (Condición XVII, apartado 3, punto i) que si el Porteador
no proporciona espacio en la clase de servicio para el que se hizo la reserva
y siempre que no se deba a circunstancias de seguridad u otras ya establecidas
en las propias condiciones, será responsable de los perjuicios que como consecuencia de ello sufra el pasajero. La responsabilidad del porteador se limitará
al reembolso de los gastos razonables en que haya incurrido el pasajero por
alojamiento, comidas, comunicaciones y transportes en tierra a y desde el
aeropuerto, así como a compensarle por cualquier otro perjuicio hasta ciento
cincuenta dólares USA por día o parte del día hasta el momento en
que le pueda proporcionar dicho espacio en sus propios servicios o en los de
otro porteador.
Hemos dicho en otra ocasión (Vid: Enrique Mapelli, "La responsabilidad
del porteador aéreo en los casos de retraso", Revista de Aeronáutica, No. 385,
Diciembre 1972, página 936) que teniendo en cuenta la consideración de
asociación privada, aunque internacional, que tiene la IATA, sus condiciones
s6lo merecerán ser aceptadas como formando parte del contrato de adhesión
que una parte, la Compañía aérea, impone, y que otra, el pasajero, tiene
que aceptar, sin posibilidad de discutirlas ni de variarlas, si se quiere utilizar
el servicio que la compañía le ofrece. Estas condiciones deben estar claramente avisadas en los billetes de vuelo y en cualquier otra documentación
del transportista y, desde luego, a disposición de consulta y estudio por parte
de cualquier usuario.
En los billetes de pasaje, los transportistas suelen imprimir, normalmente
en inglés y en el idioma correspondiente a su nacionalidad, unas "Condición
del Contrato", especificando que en cuanto no se halle en contraposición con
los Convenios Intemacionales, todo transporte realizado y demás servicios
prestados por cada transportista estarán sometidos a: 1 ) Las disposiciones
que figuran en el propio billete; 2) las tarifas aplicables; 3) Las condicio-

11es de transporte establecidas por el transportista y las reglamentaciones conexas que forman parte del contrato y que pueden ser consultadas en las

oficinas del transportista.
Cabe establecer que las aludidas Condiciones Generales de Transporte elaboradas por la IATA tienen un valor jurídico en virtud, tanto de su integración en el contrato de transporte por la vía de la adhesión como por constituir
un uso, costumbre o práctica mercantil, ya que son generalmente impuestas
en el transporte aéreo, al utilizarse su normativa por casi todas las compañías
aéreas que operan en el mundo.

Según hemos dicho antes, en los Estados Unidos el tema ha sido afrontado
con realismo y en busca de soluciones prácticas y directas. La Compañía Trans
World Airlines (T. W. A.) informa (Vid: Auiation News Digest, No. 51,
Diciembre 1976, página 2) que más de medio millón de sus pasajeros, entre
los meses de Enero a Septiembre de 1976, no hubieran podido haber embarcado en los vuelos en que deseaban viajar si no se hubieran seguido las prácticas del "overbooking''. El porcentaje de sus pasajeros, con reservas formalizadas, y no presentados para la realización del vuelo es del veinte por ciento
y se aclara que el "overbooking'' no afecta sino a un número reducidísimo
de personas, de tal manera que quien viaje una vez a la semana por avión,
esta medida no tendría relación con ella sino cada treinta años.
El "Civil Aeronautics Board", conocido por sus tres iniciales C.A.B., ha
establecido con fecha 28 de febrero de 1977 unas normas en relación al
"overbooking" a las que hemos venido aludiendo. En su virtud, las compañías
aéreas deberán notificar públicamente la posibilidad de que la práctica del
denominado "overbooking'' tenga lugar. Este aviso deberá expresarse de las
tarifas y horarios de las compañías aéreas y mediante carteles en los mostradores donde se expenden billetes de pasaje. En el supuesto que no pueda ser
acomodado un pasajero en un vuelo para el que se le emitió billete y para
el cual se le reserv6 una plaza en concreto, deberá proporcionársele otro
medio de transporte que deba llevarle a destino no más tarde de dos horas
de vuelo para el que tenía su reserva, si se trata de punt05 situados dentro
del territorio de los Estados Unidos o de cuatro horas cuando el vuelo tenga
carácter internacional. En otro caso el pasajero tendrá derecho a una indemnización económica por la cantidad del valor del primer cupón de vuelo de
su billete de pasaje que aún no haya sido utilizado, siempre que esta cantidad
no sea inferior a 25 dólares. Esta suma será pagada automáticamente y su
aceptación constituye la indemnización total por los daños y perjuicios que
el pasajero haya podido sufrir como consecuencia del "overbooking".

�Como puede verse, la regulación aceptada por el C.A.B. ofrece las siguientes
y muy variadas características:
a) Admite y consagra la práctica del "overbooking" en el transporte aéreo.

b) Requiere a las Compañías aéreas para que adviertan de la posibilidad
de "overbooking'' a sus pasajeros, a fin de que éstos, al utilizar el medio
aéreo de transporte conozcan que, entre sus limitaciones, figura la de
esta contingencia.
c) Tasa de una manera práctica el importe de las reparaciones económicas
a que pueda haber lugar, evitando discusiones y ofreciendo un planteamiento inmediato que, desde luego, mantenga la resolución del
ámbito de los Tribunales.
A nuestro juicio, la aportación de Jos Estados Unidos a la resolución del
problema compensatorio que plantea el "overbooking" es sumamente positiva
y, teniendo en cuenta el peso que este país tiene en todo lo que se refiere
a la actividad aeronáutica, sus disposiciones servirán para que, a nivel internacional, pueda llegarse a análogas disposiciones. Conviene tener presente
que, tanto en el Reino Unido como en Australia ya se han establecido normas
de carácter parecido. En cambio hay países como Filipinas en Jos que los
Tribunales han impuesto condenas de sustantiva importancia ( cerca de
50.000 dólares USA, en fallo de 16 de julio de 1976) a favor de pasajeros
y a cargo de la compañía aérea por no haber sido admitidos a un welo para
el que se tenía la correspondiente reserva.
A la vista de todo cuanto queda expuesto, una vez más se pone de manifiesto que las peculiaridades del transporte aéreo y entre ellas el signo de su
internacionalidad, requieren normas uniformes y ágiles para la solución de
sus problemas, sin que el tradicional derecho sea bastante para ello. El
"overbooking" no puede ser considerado aisladamente como un mero incumplimiento de contrato por parte del transportista aéreo, aunque, en realidad,
lo sea, sino como un fenómeno nacido de la propia actividad aeronáutica. El
solucionarlo mediante planteamiento puramente jurídico parece inaceptable,
ya que, en cada paso, surgiría la discusión entre las partes y la necesidad
de que por el pasajero perjudicado se llevare a cabo una penosa y difícil
prueba de los daños y perjuicios que se le habían irrogado.
Por ello, los ensayos normativos llevados a cabo en las Condiciones Generales de Transporte de la IATA, por los Estados Unidos, Reino Unido y
Australia deben considerarse como muy positivos y dignos de servir de base
para un planteamiento y solución a nivel internacional del problema.

628

APROXIMACIONES EMPÍRICAS DE LA INCIDENCIA DE LA
ESTRUCTURA DE IMPUESTOS

Dr. DAVID G. DAvrns
Duke University Durham,
North Carolina, E.U.A.

Los ESTUDIOS de incidencia intentan determinar quién es el que en realidad
paga tal cantidad de impuei;tos. Uno de los objetos de la investigación sobre
la incidencia es determinar si en efecto la estructura de impuestos de un
país ha tenido efecto alguno sobre la distribución de rentas y si la estructura
de impuestos es equitativa desde el punto de vista de la mayoría de los
votantes. Para hallar las respuestas a dichas preguntas, los investigadores
estudian la equidad vertical de los impuestos. Desemejante a la regla de la
equidad horizontal, la cual implica que individuos en circunstancias económicas parecidas deben ser tasados de forma semejante, la equidad vertical se
dirige a la distribución de impuestos entre las diferentes clases económicas
y entre los miembros constituyentes de cada una.
La mayoría de gobiernos, sociedades y páises utilizan en forma implícita
o explícita la renta individual o la renta acumulativa de cada hogar como
medida del bienestar económico de la unidad contribuyente. La equidad
vertical en la imposición &lt;Je impuestos se interesa por la relación entre los
impuestos pagados y la renta del contribuyente. Aunque la cuenta de impuestos c!e un individuo rico sea mayor que la de un individuo de medios menores,
si el impuesto que paga el primero en proporción a su renta es menor que
la de la persona de renta menor, se clasifica el impuesto como impuesto
regresivo. Si la proporción de la imposición de impuestos es constante para
todo individuo, no obstante el nivel de la renta, se clasifica como impuesto
proporcional. Finalmente, si la porción de la renta que una persona paga
en impuestos aumenta a medida que aumenta su renta, se clasifica como
impuesto progresivo.

629

�Aunque la tendencia es menos marcada que hace una década, los ciudadanos de la mayoría de las federaciones industrializadas tienden a favorecer
un impuesto progresivo como el más equitativo. Esta preferencia por parte
del electorado, si en efecto persiste como preferencia, es puramente subjetiva.
Los economistas son incapaces de defender o atacar los impuestos o las estructuras de impuestos desde el punto de vista de equidad.

PROBLEMAS DE ESTADISTICA Y TEOR1A EN LOS ESTUDIOS
DE LA INCIDENCIA DE IMPUESTOS
Un investigador se encuentra con varias dificultades al estudiar la incidencia de impuestos. Se puede mejor clasificar los problemas que surgen como
estadísticos o teóricos.
El primer problema con los estudfos de la incidencia de impuestos es que
se basan en parte sobre reconocimientos de los presupuestos domésticos de
los consumidores. Dado que no se entrevista a todo consumidor, los resultados de dichos estudios están su jetos a errores de muestreo. Quizás de mayor
importancia es el hecho de que, al ser entrevistados, los hogartenientes tienen
que recordar cuánto dinero se gastó y cuáles artículos se adquirieron durante
el periodo de tiempo pertinente. Incluso cuando existen registros escritos
exactos, los cuales el consumidor medio no mantiene, las estadísticas reunidas
estarían sujetas al error.
Afortunadamente la mayotía de los hogartenientes tiene una aproximación
bastante exacta de su renta. Además, los impuestos sobre la renta y el salario
recaudados por las empresas son normalmente identificables y disponibles.
Desafortunadamente, el consumidor no tiene un conocimiento exacto del
impacto que tienen las obligaciones anuales de impuesto asociadas con las
rentas de la compañía o la corporación )' de impuestos indirectos tales como
aquéllos sobre compraventa y sobre consumos. En tales casos es preciso que
el investigador haga aproximaciones y éstas están sujetas al error.
La aproximación es particularmente difícil en el caso de impuestos sobre
la empresa, porque los economistas no han desarrollado una base teórica satisfactoria para analizar la incidencia de estas recaudaciones. Algunos analistas
son de la opinión que los impuestos sobre la empresa son llevados exclusivamente por los dueños de la empresa, mientras que otros creen que los impuestos
sobre la empresa son completamente distribuidos y llevados por los consumidores de los productos de la empresa o por los empleados o abastecedores
de los servicios de factor. Además otros profesan que porciones del impuesto
son llevadas por los dueños, los consumidores, y los trabajadores.

630

Dados casos inclividuales, ninguna de estas posturas es improbable. Sin
embargo, como lo veremos, el patrón de incidencia revelado depende de
forma significante de cuál de estas suposiciones se adopta. 1
Un problema parecido ocurre en las tasas y la imposición de impuesto
real. Hasta recientemente, casi todos los expertos sobre asuntos impositivos
creían que las tasas y los impuestos reales eran regresivos. Actualmente, H. J.
Aaron, un economista altamente respetado y un especialista en finanzas
públicas ha argüido que dichas recaudaciones son progresivas. 2
El hecho de que los reconocimientos de presupuestos y rentas normales
consisten de datos anuales, complica aún más las dificultades estadísticas ya
mencionadas. El Comité Asprey comenta que "existe la tentación con estadísticas anuales de cliscutir como si las familias de cada grupo económico
permanecieran ahí toda su vida, lo cual desde luego no es el caso".ª
La clase económica más baja en casi cualquier estudio de presupuestos
casi siempre exhibe una propensidad promedia a consumir, la cual es mayor
que su unidad; muchas veces ésta es más que dos. Cuando una familia es
capaz de gastar dos veces su .renta anual en el conswno, el concepto de renta
anual obviamente pierde su utilidad como inclicador del bienestar de esa
unidad familiar.
Para que los individuos y las familias actualmente conswnan más que su
renta actual. la relación entre su renta previa y su consumo debía haber
sido tal que ahorros positivos les permitieran la acumulación de bienes que
pudieran ser reducidos en la actualidad, o alternativamente, debe existir la
expectación que futuras rentas excedan el consumo ( de manera que se pudiera incurrir obligaciones en la actualidad). La decisión de red~~ los
bienes o de incurrir obligaciones surge de un empeño de estabilizar el
consumo propio a lo largo de la vida de la unidad familiar. 4
Normalmente son los inclividuos más jóvenes quienes pueden incurrir obligaciones en el presente para consumir actualmente, mientras que los duda' Para una discusión comprensiva de varios temas teóricos encontrad06 en estudios
de incidencia, véase L. C., Th.urow, "The Economics of Public Finance", National Ta;;,;
Journal, June 1975, pp. 185-94; y G. F., .Break, "The Incidence and Econornic Effects
of Taxation", en The Economics o/ Public Finance, Brookings Institution, Washington,
1974, pp. 119-237.
• H. J., Aaron, Who Pays the Properly Ta;;,;l The Brook.ings Institution, Washington,
1975, pp. 18-55 y 92-6.
' Taxation Review Committee, Preliminary Report, Canberra, 1974, pp. 29-30.
• D. G., Davies, "Com:modily, Taxation and Equity", The Journal of Finance, December 1961, p. 585.

631

�danos mayores pueden liquidar ahorros previos y así consumir más de lo que

sus rentas anuales actuales les hubieran permitido.
Las figuras de rentas anuales tienden a reflejar de manera excesivamente
moderada los sueldos a largo plazo de los ganadores actuales de bajas rentas
al mismo tiempo que reflejan en fonna exagerada las rentas de por vida de
los individuos que actualmente reciben altas rentas.

permanente de Milton Friedman, pero en la literatura se ha reconocido sólo
recientemente la necesidad de tener un horizonte de mayor duración en los
estudios de inddencia. 7

Esta propuesta tiene validez porque los recipientes actuales de bajas renta.~
constan mayormente de personas muy jóvenes o personas viejas y jubiladas.
Las rentas promedio restantes de por vida de los individuos jóvenes serán
más altas que sus rentas relativamente bajas actuales. Los trabajadores viejos
y jubilados, quienes ya han pasado sus años de ganancia máxima, habrán
tenido ahorros previos cuyos promedios excedían sus rentas relativamente
bajas o nulas. Del otro lado, la edad promedio de los individuos ganadores
de altas rentas es de entre 50 y 55 años y se encuentran ganando lo máximo
que ganarán. Su renta promedio de por vida será inferior a su renta máxima
actual.

Añadidas a los problemas ya mencionados están las críticas básicas recién
lanzadas contra la. metodología de la investigación de la incidencia de impuestos. L. Thurow, en su brillante análisis de varios ensayos de Brooki.ngs,
ha notado que la diferencia fundamental en los estudios de la incidencia
de impuestos es que son formidables desde un punto de vista empírico y
teóricamente imposibles. 8 Como reconoce Thurow, cada impuesto tiene tres
efectos principales. Primero. separa Jas rentas de los individuos y la economía.
Segundo, por medio de multiplicadores y otros dispositivos, genera efectos
macroeconómicos. Y finalmente, un impuesto ayuda a pagar los gastos del
gobierno. El problema que existe para el investigador comprometido en la
incidencia de un impuesto es el de mantener constante el gasto y los efectos
macroeconómicos al mismo tiempo que analiza el impacto del impuesto sobre
la renta real.9

La dependencia en cifras anuales resulta en una exageración de la tasa
promedio de impuesto que los recipientes actuales de rentas bajas pagan
sobre sus rentas de por vida y resulta en una declaración excesívamente moderada de la tasa de impuesto que les corresponde a los ganadores de rentas
más altas. Esta conclusí6n surge del hecho de que la tasa de imposición de
impuestos se deriva al dividir la cantidad de impuesto pagado por la renta
anual del individuo o de la unidad familiar. Como resultado, la incidencia
de impuesto o de la estructura de impuesto parece ser más regresiva o menos
progresiva de lo que es en realidad en casi todos los estudios de incidencia. 5

Thurow arguye de forma convencedora que las técnicas específicas de
incidencia y de la incidencia de un presupuesto balanceado ni siquiera pr&lt;'tenden mantener constantes los gastos y los efectos macroeconómicos. El
enfoque de incidencia diferencial, el cual sustituye un impuesto de rendimiento igual por otro en un esfuerzo por descubrir cuál diferencia esto produce, t~mbién es generalmente insatisfactorio. Thurow propone que ''mientras
que uno puede siempre encontrar un impuesto con un rendimiento igual o
una combinación de impuestos con efectos macroeconómicos iguales, no es
gcr:rralmente posible cumplir con ambas condiciones a la vez. 10

Se puede medir mejor la incidencia y la equidad a largo plazo al comparar la relación entre impuestos pagados y rentas acumuladas por diferentes
individuos durante Ja vida.
Desgraciadamente, esta infonnación no está disponible. Probablemente la
mejor solución disponible a este problema es utilizar conceptos de renta
que tienen un horizonte de tiempo de más que un año. Se han empleado
con cierto éxito 6 el concepto de renta de lrving Fisher y la noción de renta

En su asesoramiento eA'tensivo de la metodología de los estudios de mc1dencia, L. De Wulf también ha criticado las muchas investigac!iones empíricas
que han lle\'ado a cabo los expertos en las fianzas públicas en los estudios
sobre la incidencia. Sus reservaciones están parecidas a las de Thurow. ti
afirma que el estado actual de la teoría sobre incidencia es tal que no se
puede alcaro,ar conclusiones claras y que Jos resultados de los estudios empíricos sólo producen resultados aproximados. 11

' Véase la discusión de este punto en D. G., Davies, "A Further Reappraisal of Sales
Taxation", National Tax Journal, December 1963, pp. 410-15.
• D. G., Davies, "An Empiriéal Test of Sales-Ta:x Regressivity", The Journal o/
Political Economy, February 1959, pp. 72-8, D. G. Davies, "Progressiveness of a Sales
Tax in Relation to Various lncome Bases", Ámtrican Economic Review, December
1960, pp. 987-95; y D. G., Davies, "Clothi.ng Exemptions and Sales Tax RegressivityNote", American Economic Review, March 1971, pp. 187-89.

• J. M., Sc.haefer, "Clothing Exemptions and Sales Ta.x Rcgrcssivity", American
Economic Review, September 1969, pp. 596-99; y Aaron, op. cit., pp. 93 and 18-55.
• Thurow, op. cit., p. 187.
' Ibid.
,. !bid.
11
L., De Wulf, "Fiscal Incidence Studies in Developing Countries: Survey and
Critique", IMF Staff Papers, March 1975, pp. 96-104.

632

633

�A pesar de las advertencias pertinentes de Thurow y de De Wulf vale
la pena examinar los últimos esfuenos de eruditos haciendo estudios de incidencia. Se presentan los resultados en un formato cuantitativo, pero los problemas estadísticos y teóricos mencionados arriba deben prevenir que el lector
interprete los datos demasiado literalmente. Hay un aire de precisión desafortunado y sin fundamento en cuanto a los resultados de la investigación de
la incidencia. A lo más estas aproximaciones presentan impresiones de la
realidad muy generales.

RESULT.i\DOS EMPlRICOS DE LA INVESTIGACIÓN DE LA
INCIDENCIA DE IMPUESTOS
Esta sección presenta aproximaciones por clase económica de tasas de
impuestos a nivel federal, estatal-local y total para los tres pa'LSeS federales
de Australia, el Canadá, y los Estados Unidos. Examinaremos las figuras

(e) l:lS aproximaciones de la incidencia de los impuestos separados pueden
juntarse para formar una aproximación total de la incidencia; y

(f) la renta anual para un año es un reflejo verdadero de la posición
económica o del bienestar de la unidad familiar.

Al examinar la Tabla VII-1 se nota que las tasas para el impuesto federal
australiano caen en forma de "U" en relación con la renta de la unidad
familiar. Las clases más bajas y las más altas pagan los impuestos más altos,
mientras que las clases medias pagan los impuestos más bajos. Las tasas a
nivel estatal-local ( aunque menos), y por consecuente las tasas para el impuesto
total de las unidades familiares australianas, exhiben un patrón general
semejante.
Tabla VII-I
Impuestos Australianos como Proporción de la Renta, 1966-67.

para cada país, uno por uno.

Impuestos Australianos como una proporción de l11J renta. Las aproximaciones australianas de la incidencia de impuestos por P. Bentley, D. J. Collins
y N. T. Drane se basan en el Survey of Consumer Finances and Expenditt¿res
(Análisis de Finanzas y Gastos de Consumidores), 1966/68, de la Universidad
de Macquarie. 12 Este estudio admirable de las finanzas de unidades familiares fue llevado a cabo bajo la supervisión del Profesor Gates de Queensland
University y los Profesores Edwards y Drane de la Universidad de Macquarie.
Entre las suposiciones críticas fundamentales del análisis de la incidencia
de impuestos están :13
(a) los impuestos sobre la renta individual no se desplazan;
(b) principalmente los propietarios pagan los impuestos sobre la renta de
las empresas;

Renta Anual

0-999

Tasas de Impuestos
Federales

Tasas de Impuestos
Estatales-Locales

Tasas de Impuestos
Global

31.3

10.0

41.3

1,000- l,999

24.0

6.4

30.4

2~000 - 2,999
3,000 - 3,999

23.l
21.3

5.4
4.6

28.5
25.9

4,000 - 4,999

22.4

4.1

26.5

5,000 - 5,999

22.4

3.9

26.3

6,000 - 6,999

21.4

3.8

25.2

7.000 - 8,999

24.0

4.1

28.1

9,000 - 11,999

35.8

6.4

42.2

12,000 y más

42.2

7.6

49.8

24.7

4.8

29.5

Total

( c) los consumidores pagan todos los impuestos indirectos;
( d) las tres clases económicas más altas pagan la mayoría de los derechos
'lobre los bienes muebles y sobre donaciones tanto como aquéllos
sobre la comprobación de testamentos y sobre la sucesión;
n P., Bentley, D. J., Collins and N. T., Drane, "An Estímate of the Incidence of tlie
Australian Tax Estructure", mimeo, Economic Society of Australia and New Zealand,
Third Conierence of Economists, Adelaide, May 1973.
11 lb!d., pp. 4-12.

634

• Para la fuente, véase la bibliografía.

El patrón en forma de "U" para las proporciones de los impuestos efectivos sugiere que la estructura de impuestos australiana es regresiva en cuanto
a las clases bajas, proporcional en cuanto a las clases medias y notablemente
progresiva en cuanto a las clases altas. No es raro observar que Ja clase más
baja o las dos clases más bajas tengan una tasa de impuestos mayor que la
de las unidades familiares de la clase media que les sucede. De los 22 países
635

�que De Wulf analiza, 12 manifiestan una estructura de impuestos regresiva
entre la clase más baja y la que precede a la más baja.·u

Tabla VII-2
Impuestos Canadienses como Porcentaje de la Renta, 1969.

La tasa de impuestos relativamente alta para Ja clase más baja se debe
en parte a las suposiciones fundamentales en cuanto al desplazamiento de
impuestos. No obstante, la influencia más importante probablemente es la
marcada tendencia notada anteriormente de la renta anual, que refleja en
forma excesivamente moderada la posici6n económica de muchas unidades
familiares de la clase más baja.

Los estudios de presupuestos muestran repetidas veces que los gastos de
consumo de la clase más baja vacilan entre un ciento cincuenta por ciento
y un trescientos cincuenta por ciento de su renta anual promedio. M.ientras
que el bienestar de la unidad familiar de la clase más baja no puede de
ninguna manera caracterizarse como afluente, es mucho más acomodado
de lo qut: sugiere la renta anual. La aproximación alta de la tasa de impuestos
efectiva para este grupo es en gran parte ilusoria.
En relación a las figuras de la Tabla VII-I y de las Tablas VII-2, VII-3
y VII-4, a continuaci6n, se debe recalcar que la tasa de impuestos promedio
calculada para una renta dada oculta tanto las diferencias grandes como las
pequeñas entre las diferentes unidades familiares individuales. Además, la
dispersión alrededor de la tasa efectiva de impuestos promedio aumenta a
medida que la renta promedio del grupo económico aumenta. 15

lmjJUestos Canadienses como proporci6n de la Renta. La Tabla VII-2
demuestra que el patrón general para las tasas de impuestos totales en el
Canadá es parecido al de Australia. Las tasas de impuesto en relaci6n a la
renta también exhiben forma de "U", aunque la "U" sufre cierta distorsión
en las clases económicas más altas. El estudio de A. M. Maslove para El
Consejo Económico del Canadá manifiesta una regresión marcada en la
clase económica más baja, pero esto es probablemente ilusorio debido a las
razones detalladas arriba.10 Aunque el mundo real a veces trae consigo numerosas sorpresas, no es intuitivamente obvio que el grupo económico más bajo
del Canadá, que recibió una renta promedio de aproximadamente $ 1,000,
pudiera pagar más o menos la mitad de esa cantidad en impuestos, como
sugiere la Tabla VII-2, mientras que consiguiera sobrevivir. Se debe notar
"De W11ll, op. cit., pp. 111-14.
"Si sabemos, por ejemplo, que hay cientos de unidades familiares en los E.E. U. U.,
que ganan en exceso de un millón de dólares por año pero que legalmente no pagan
impuestos sobre la renta.
11 A.
M., Maslove, The Pattern of Taxation in Ganada, Economic Council of

Ganada, Ottawa, 1972.

636

Renta Anual

O- 2,000
2,000- 2,999
3,000- 3,999
4,000- 4,999
5,000- 5,999
6,000- 6,999
7,000- 7,999
8,000 - 8,999
9,000 - 9,999
10,000 - 10,999
11,000 - 11,999
12,000- 14,999
15,000 y más
Total

* Para

Tasas de Impuestos
Tasas de Impuestos
Tasas d.e Impuesto
Federales
ProvinciaJes-Municipales
Total

19.8
14.5
16.4
17.6
18.9
19.4
20.2
20.7
20.8
21.2
21.6
21.5
23.3
20.9

28.8
20.2
19.3
19.0
19.0
18.3
18.1

18.5
17.9
17.7
17.3
17.1
17.2
18.4

48.6
34.71
35.7
36.6
37.9
37.7
38.3
39.2
38.7
38.9
38.9
38.6
30.5
39.3

la fuente, véase la bibliografía.

que el concepto de renta de Maslove, el cual se utiliza en la Tabla VII-2,
es medido ante~ de los impuestos pero después de hacer pagos de transferencia.11
Las interesantes diferencias entte el Canadá y Australia incluyen:
(a) Las tasas de impuesto total en el Canadá tienen un promedio que es
diez puntos de porcentaje más alto;
(b) el grado de progresividad a nivel de las clases altas es marcadamente
menos;
(c) las tasas de impuesto federal en el Canadá son mucho más bajas pero
sus tasas provinciales-municipales son tres veces y medio más altas;

1'

/bid., p. 11.

)

637

�(d) e1 Canadá tiene was federales más progresivas en lo que afecta a los
grupos de renta media.
Un estudio anteñor de la incidencia de impuestos y gastos Canadienses
fue completado por W. l. Gillespie para la Comisión Rr.al Canadiense de
Impuestos.18 Las figuras de la Tabla VII-3 demuestran que el patrón general
de tasas de impuesto total es muy parecido al de Australia. El grado de
regresividad en las clases bajas y el grado de progresjvidad en las clases alta
corresponden mucho con los resultados australianos.
Dado el desbalance fiscal que exhte en Australia (véase Capítulo VI arriba)
no es sorprendente encontrar que las tasas de impuestos federales sean mucho
más altas en aquel país. Del otro lado, las tasas provjnciales-locales en el
Canadá son más de dos veces más altas que las de Au tralia.
Tabla VII-3

rara poder eliminar deficiencias en la materia prima que formaba la base
investigaciones anteriores sobre la incidencia . ~e im~ue~~s. Pe:111°ª?
y Okner combinaron información sobre 3?,000 f~l~ias e md1v1d~os mclmdos en e1 Survey of Econom.ic Opportumty (Analisis de Oportunidad Económica) de 1967, el cual fue dirigido por el Cens~ Bureau (De~to. del
Censo) para la U.S. Office of Economic Opportumty c~n un ar':luvo que
contenía información proveniente de los 90,000 fonnulanos para impuestos
federales sobre la renta individual que fueron completados para el año 1966.

para

Pechman y Okner proveen al lector ocho grupos diferentes de su?°5iciones
relativo~ al proceso de desplazamiento de impuesto~, cada cual ~lustra un
enfoque plausible pero diferente a la incidencia de la estructura de impuestos.
os interesaremos aqui sólo con lo que ellos han llamado las varia~tes IC Y
3B. Las suposiciones de la variante IC producen la estructura de impue~tos
más progresiva mientras que las de la 3B generan el .sistema menos progresivo.
Las suposiciones asociadas con las otras variantes producen un patrón de
incidencia de impuestos que cae entre aquéllos de las variantes IC y 3B.

Impuestos Canadiense como Porcentaje de la Renta, 1961.
Las suposiciones de la variante IC incluyen:
Renta Anual

0-2,000
2,000 - 2,999
3,000 - 3,999
4,000 - 4,999
5,000 - 6,999
7.000 - 9,999
10,000 y más
Total

Ta~as de Impuestos Tasas de Impuestos Tasas de Impue~to
Federales
Provincialc:$• Municipales
Total

13.5
12.1
15.1
15.4
18.2
20.7
26.2
18.5

16.t
11.4
12.0
11.7
12.8
13.5
16.1
13.3

29.6
23.5
27.1
27.1
31.0
34.2
42.3
31.8

(a) lo impuestos sobre la renta individual no se desplazan;
(b) tos consumidores pagan los impuesto· sobre las ventas y consumos;

(e) los propietarios pagan lo impuestos corporativos y reales;
(d) el empicado paga los impuestos sobre planillas de sueldos;
(e) la renta consiste en el sueldo, el interés, los dividendos, los a.lq uileres,
los regalías, las ganancias de capital acumulado y los pagos de tran !erencia; y

( f) la renta anual es un reflejo preciso de la posición econ6mica o del
bienestar de la unidad familiar. 10

Impuestos en los Estados Unidos como proporción de la renta. El estudio
más ambicioso sobre la incidencia de impuestos que se ha completado en
cualquier país es el que fue llevado a cabo por J. Pechman y B. Okner en lo
Estados Unidos. 111 Se basa en lo que se ha denominado el archivo MERGE.
11 W. l., Gillespie, The lncidenc• of Taxes and Publ~ Expenditum in the Ccnadian
Economy, Studics of the Royal Commission on Taxation, Ottawa, 1967.
11 J. A., Pechman and B. A., Okner, Who B1ars lhe Tax Burd1n? Brookings Institution, Washington, 1974.

638

El uso de estas suposiciones y las manipulaciones estadísticas nec~rias
producen el resultado anotado a la izquierda de la Tabla VIl-4 baJo el
encabezamiento Variante IC. Al estudiar las figuras es obvio que los patrones para las tasas de impuesto federal tanto como las de impues~o total son
desemejante a las de Australia y del Canadá. En ve:z. de manifestarse en
forma de "U", las tasas de impuestos suben continuamente desde el grupo
económico más bajo hasta el más alto. Las tasas de impuestos estatales-locales
» lbid., pp. 25-43.

639

�Tabla VII-4

(a) se presume que la mitad del impuesto corporativo es respaldada por
los consumidores;

Los Impuestos en los Estados Unidos como Porcentaje de la Renta, 1966.
Variante
Renta Anual

O- 3,000

2C&lt;•&gt;

Federal

(b) los terratenientes pagan los impuestos de propiedad recaudados sobre
la tierra y no los recipientes de la renta de la propiedad en general;

Variante 3B(b)
Estatal
Local

Estatal
Total

Federal

Local

Total

8.8

9.8

18.7

14.1

14.0

28.1

5,000

11.9

8.5

20.4

14.6

10.6

25.3

5,000-

10,000

15.4

7.2

22.6

17.0

8.9

25.9

10,000-

15,000

16.3

6.5

22.8

17.5

8.0

25.5

15,000-

20,000

16.7

6.5

23.2

17.7

7.6

25.3

3,000-

20.000-

25,000

17.1

6.9

24.0

17.8

7.4

25.1

25,000-

30,000

17.4

7.7

25.1

17.2

7.1

24.3

30,000-

50,000

18.2

8.2

26.4

17.7

6.7

24.4

50,000-

100,000

21.8

9.7

31.5

20.1

6.3

26.4

100,000 - 500000

30.0

11.9

41.8

24.4

6.0

30.3

500,000-1,000.000

34.6

13.3

48.0

25.2

5.1

30.3

1,000.000 y más

35.5

13.8

49.3

24.8

4.2

29.0

17.6

7.6

25.2

17.9

8.0

25.9

Total

Notas: (a) La variante 2C asume que los impuestos sobre Ja renta corporativa e
impuestos reales son respaldados por los propietarios.
(b) La variante 38 asume que la mitad del impuesto sobre la renta corporativa y todos los impuestos sobre la propiedad m.e jorada son desplazados hacia el oonsumidor.

son regresivas a nivel de las clases bajas pero son progresivas a nivel de las
clases que se encuentran con rentas de entre $ 5,000 y $ 1,000.000 y más.
La tasa promedio de impuestos para todo residente apenas se pasaba el
25 por ciento. La tasa de impuestos estatal -locales en promedio era de
7.6 por ciento mientras que la de los federales era de 17.6 por ciento, o sea
dos veces y un tercio más de la tasa correspondiente a las jurisdicciones
suboacionales.
Como se mencionó anteriormente, las suposiciones asociadas con la variante
3B de Pechman y Okner produce la estructura de impuestos la menos progresiva en relación con las ocho variantes que se han formulado. La variante
3B refleja las siguientes diferencias, en contraste con la variante IC:

(c) los impuestos sobre las propiedades mejoradas (viviendas, etc.) son
desplazados hacia c1 consumidor; y
(d) la mitad de los impuestos sobre la nómina de sueldos se desplaza
hacia el consumidor.
Pechman y Okner presentan otros descubrimientos interesantes que no
dependen en forma decisiva de las diferencias en las suposiciones que hacen
sobre la incidencia. 21 Ellos han encontrado que los dueños de c&amp;as pagan menos
impuestos que los que alquilan, que los residentes urbanos pagan menos
impuestos que los que viven en wnas rurales, y que la gente soltera paga
impuestos más altos que los casados.:2 Las familias que reciben la mayor parte
de su renta de los pagos de transferencia pagan la tasa de impuestos más
baja y las unidades familiares que derivan grandes rentas de su propiedad
pagan las tasas de impuestos efectivos más altas. 23
Una conclusión es particula.nnente digna de mención. Pechman y Okner
han encontrado que, no obstante el grupo de suposiciones que empleen, la
renta proveniente del capital presupone impuestos más pesados que la renta
proveniente de labor. Si se consideran los impuestos sobre la renta de la
corporaci6n y sobre la propiedad como impuestos sobre el capital, la tasa
promedio de impuesto sobre el capital es calculada a 33 por ciento, en contraste con una tasa promedio efectiva de 17.5 por ciento para el labor.
Aunque se presuma que los impuestos sobre la renta de la corporación y

la propiedad se pagan en su totalidad o en parte por el consumidor, el
capital es sujeto a una tasa de impuesto marcadamente más alta que Ja del
labor.u Los ocho grupos diferentes de suposiciones reconocen una tasa promedio de impuesto de un 25 por ciento sobre el capital y un 17 por ciento
sobre el labor. Para una sociedad que depende principalmente de lQs incrementos de capital para crear nuevos empleos y aumentar rentas reales per
c,ipita, estas estadísticas son grases.
lbid., p. 38.
lbid, pp. 71-79.
11 /bid., p. 82.
,. /bid., p. 38.
11

1t

640

64l
humanita..+J

�Las estadísticas completadas por Pechman y Okner también revelan que
los impuestos sobre la venta, impuestos sobre artículos de consumo que
generalmente están sujetos a impuestos estatales de venta y de consumo, son
proporcionales o muy levemente progresivos. Bajo las suposiciones de las
variantes lC y 3B, la tasa de impuesto sobre el consumo aumenta a medida
que sube la renta, empezando con la décil más baja de la poblaci6n en la
distribución de rentas y continuando a través de las primeras déciles de
la población.26
Esta interesante tendencia general, la cual fue presentada por primera
vez por el autor de esta monografia/ 0 se debe en parte al hecho de que se
han eliminado del análisis los recipientes de renta más baja. Cuando Pechman
y Okner disponen de sus datos por déciles de población de la distribución de
la renta en vez de por clases económicas, modifican su suposición en forma
explícita (la cual forma la base de las figuras en la Tabla VII-4) que
presupone que el sueldo anual para cualquier año dado refleja con exactitud
el bienestar económico de una unidad familiar o de un individuo. Con toda
razón ellos justifican la eliminación de los recipientes de las rentas más bajas
notando que "las rentas anuales en el caso de los primeros cinco porcentajes
no son representativos de la renta de dichas unidades a lo largo de un periodo
prolongado". 27

a la renta alta para aquel año, las tasas de impuestos pagadas parecen ser
menos de lo que_ les corresponden. Como consecuencia, el limite superior de
la estructura de unpuestos parece ser menos progresiva o más regresiva de lo
que es en realidad cuando se mide el bienestar económico de los contribuyentes con exactitud.

FUENTES PARA LAS TABLAS
TABLA 1: P. Bentley, D. J. Colliru, y N. T. Drane, "An Estimate of the Incidence
of the Australian Tax Structure", mim,o Economic Society of Australia and New
Zealand, Thi:rd Conference of Economista, Adelaide, May 1973, Tablas 3.1 y 3.2.

TABLA 2: A. M. Maslove, Th, Pattern of Ta.xation in Canada, Economic Council
of Ganada, Ottawa, 1972, pp. 128-129.
TABLA 3: W. l. Gillespie, Th, lncidenc, of TtUes and Public Expenditures in the
Caadian Economy, Studies of the Royal Commission on Taxation, Ottawa, 1967,
p. 201.
TABLA 4: J. A. Pechman Y B. A. Okner, Who Bears th, Tax Burden? Brookings Institution, Washington, 1974, p. 62.

Como se indicó previamente en este capítulo en la sección titulada "Problemas Estadísticos y Teóricos en Estudios de la Incidencia de Impuestos",
se pueden observar razones convincentes para un reajuste hacia abajo de las
rentas relativamente altas presentados para cualquier año dado. Los individuos normalmente comienzan su ciclo vitalicio de rentas a una edad joven
y con rentas bastante bajas, ven la culminación de sus rentas cuando tienen
aproximadamente 50 años, y experimentan una disminución de rentas durante la última década que trabajan, acabando cerca de cero durante los
aiios de jubilación. La probabilidad es extremadamente alta que una unidad
familiar que experimente grandes ganancias en un año dado tuviera considerablemente menos previo a ese año y que tenga un sueldo menor durante
alguna época posterior a ese año. La renta del año en curso exagera la
verdadera posición económica de la unidad familiar a largo plazo. En relación
_. lbid., p. 81.
"Véase D. G., Davies, "An Empirical Test of Salcs-Tax Regress.ivity", op. cit., y
D. G., Davies, "Progressiveness of a Sales Tax in Relation to Various Income Bases",
op. cit.
"'Pechman and Okner, op. cit., pp. 67-8.

642

643

�"PROBLEMATICA JUR1DICO-INTERNACIONAL DE LA
PROTECCION DEL MEDIO AMBIENTE"

ERNESTO

J. REv CARO

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales
Profesor de Derecho Internacional
Público en la Univenidad Nacional
de Córdoba y en la Universidad Ca-

t6lica de C6rdoba, Argentina.

645

�ASOCIACIÓN ARGENTINA DE DERECHO INTERNACIONAL
5° CONGRESO ORDINARIO

San Juan, 20 al 23 de septiembre de 1979
Tema: "DERECHO INTERNACIONAL AMBIENTAL"
Documento de trabajo presentado
por el Relator
Doctor EllNESTo J. REY CARo
Comisión de Estudio:
Dres.: Pedro Baquero Lazcano
Antonio Boggiano
Miguel Ángel Ciuro
Nelly Eve Cbiesa
Roberto Iglesias Llanos
Joaquín L6pez

I. Introducción.
El Derecho internacional de nuestros días presenta un carácter dinámico
que contrasta con la evolución lenta y pausada de los siglos anteriores, má!
ello no es sino consecuencia de una comunidad internacional en franco
proceso de transformación, una comunidad internacional que ha dejado de
ser conceptual y esencialmente "europeizada" para lograr su universalización,
meta esta cuya consecución ha sido alentada en gran medida por el proceso
de descolonización, promovido, instrumentado y convertido en realidad por
la acción de las Naciones Unidas.

647

�Simultáneamente con este proceso que ha integrado como cuerpos políticos
soberanos e independientes a los pueblos de todo el orbe, la evolución científica y tecnológica experimentada en los últimos decenios ha permitido al
hombre y a los Estados, aunque en desigual grado, avanzar en el desarrollo
económico, social o cultural, les ha facilitado el aprovechamiento intensivo
de los recursos naturales del planeta y les ha abierto las puertas para Ja
conquista del espacio ultraterrestre. Todos estos hechos, que no excluyen
la concurrencia de otros acontecimientos que también han contribuido a
modificar la estructura de la comunidad internacional y de las rclarionrs
internacionales, han planteado la nececjdad de formular una nueva normatividad jurídico-internacional que ha ido ensanchando progresivamente los
ámbitos de validez personal, material y esencial del Derecho internacional
público.

el goce de tales beneficios. La preservación y el mejoramiento del medio
hum_ano es, según la Declaración de Estocolmo, una cuestión de capital importancia que afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico de
todo el ~~do imponiendo obligaciones a los gobiernos, sin perjuicio de )as
responsabilidades especiales que recaen sobre el propio hombre a título
~~~f
'
Con agudeza sostiene Kis.s, comentando las disposiciones de la Carta del
Agu~ del Consejo de E~ropa que de~lara al agua como un patrimonio
comun Y un recurso comun de las Naoones, que del reconocimiento de tal
carácter internacional del medio ambiente a la concepción que considera a
éste y sus diferentes elementos como un "patrimonio común de la humanidad"
~•un~S
,

Todo progreso, amén de los beneficios lógicos que de él se derivan, trat'
aparejados algunos inconvenientes. En efecto, sin perjuicio de la viabilidad
de las predicciones apocalípticas de algunos científicos, es indiscutible quf'
una utilización irracional de los recursos naturales y de lo que constituye
el ''medio ambiente'', puede conducir a la humanidad a trances realmente
comprometedores en cuanto a su subsistencia. Surge así la necesidad de
preservar la "calidad de la vida" en el planeta ya que, como se ha destacado
reiteradamente, se ha tomado conciencia que la tierra no es infinita. Con
gran realismo se ha dicho que si en alguna forma quiere caracterizarse la
época actual por los inmensos e increíbles avances técnicos, debe señalarse
que constituye también Ja época de la intromisión del hombre en muchos sistemas naturales cuyo orden y equilibrio ha perturbado y amenaza con seguir
haciéndolo si no se actúa en forma inmediata y enérgica. 1

El agotamiento de los recursos naturales no renovables y el deterioro del
medio ambiente, conjuntamente con otros hechos, como el desbordado crecim~ento de la población mundial, la aceleración industtial y Ja escasez de
alimentos, como así también el reconocimiento de que los términos del "desa•
rrollo". no pueden llevarse hasta el infinito y la posibilidad de introducir
alteraciones a las tendencias · de crecimiento estableciendo condiciones de
estabilidad ecológicas y económicas susceptibles de permanencia, constituyeron
los ele~e?tos básicos y las conclusiones a que arribara el grupo de técnicos
Y especial~tas del Instituto Tecnológico de Massachussetts (Sistem Dynamics
Group), inf~~e q~e, a~nque polémico por sus predicciones, sirvió para
despertar múltiples mqwetudes en la opinión pública mundial.' También
contribuyeron a centrar la atención sobre esta problemática el Club de
Roma 5 y el mensaje del ex-presidente de la Comisión de las Comunidades
Europeas, Mansholt.

De allí que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano
expresara la convicción común de que los recursos naturales de la Tierra,
entre ellos el aire, el agua, la tierra, la flora y las muestras representativas
de los sistemas ecológicos naturales, deben ser preservados para beneficio de
las generaciones presentes y futuras; que la capacidad del planeta para producir recursos naturales vitales renovables debe ser mantenida y en su caso
restaurada y mejorada y que los recursos no renovables deben utilizarse
evitando el peligro de su agotamiento, asegurando a toda la humanidad

Todas estas obse1;aciones sobre el comportamiento humano y de los pueblos,
ha desarrollado la idea de que por encima al "culto" a la producción y al
consumo deben buscarse nuevos valores, entre ellos ]a "calidad de vida".
No obstante, esta meta enraizada ya en la mente de gobernantes y habitantes de los países industrializados, no aparece a menudo conciliable con las
aspiraciones de los Estados aún no desarrollados, que lejos de haber obtenido
• Cfr. Un Doc. A/Conf. 48/14/Rev. 1, p. 3.
Cír. Kxss, Alexandre-Charles, "Los principios generales del derecho del medio
ambiente", Cuadernos de la Cáted1'a, J. 13. Scott, Universidad de Valladolid, 1975,
p. 91.
• Cfr. "Los limites del crecimiento. Informe aJ Club de Roma sobre el Predicamento de la Hwnanidad", Fondo de Cultura Económica México 1973
1 Cf
'
'
.
r. SEPÚLVEDA, César, Mbcico y el Club d, Roma, México, 1974, ¡i 31 y M.
1

' Cfr. CRUZ MmAMONTES, Rodolfo, "El hombre frente al deterioro del medio marino',
en Natural Resources Journal, University of New Mexico, Vol. 16, july 1976, p. 549;
MARÍN L6PEZ, Antonio, "La contaminaci6n del medio ambiente y la Conferencia de
Estocolmo", en Anuario del Instituto Hispano-Luso-Americano de De11cho Internacional, o. 4. 1973, p. 435-438.

648

649

�niveles dignos de vida, luchan aún para satisfacer las necesidades más elementales en materia de alimentación, vestimenta o educación. De allí,
que toda normatividad internacional debe conciliar las aspiraciones de desarrollo de tales países con los requerimientos para la protección del medio
ambiente.

Ha de tenerse en cuenta también que existe una real y efectiva solidaridad
entre los distintos elementos de la naturaleza, el aire, el agua -sea marítima
o fluvial-, el suelo, la vida animal y vegetal, etc. Es decir que el medio
ambiente desde el punto de vista físico es infragmentable, como lo es desde
el punto de vista geográfico. Hay una unidad esencial en la biósfera. Esto
determina que los actos que atentan contra el medio ambiente -p. ej., la
contaminación por aire, mar o rí~, no tenga fronteras y pueda producir
efectos nocivos a distancias considerables de sus fuentes.
Asimismo, para la elaboración de las normas internacionales, en esta problemática quizá más que en otras, se deberá tener en cuenta la información
y observaciones que previamente aporten otras ciencias. La interrelación
disciplinaria surge como una realidad incontestable en la lucha para la
protección del medio ambiente. Biólogos, meteor6logos, oceanógrafos, economistas, sociólogos y urbanistas, entre otros, proporcionarán los datos necesarios,
los que deberán ser evaluados por el jurista. Las normas de derecho deben
adecuarse a la realidad física, social, económica o cultural que se pretenda
reglar. De su justa adecuación o ensamble dependerá la efectividad para el
cumplimiento de sus fines.

Hay coincidencia en que en las circunstancias actuales, tal Derecho internacional del medio ambiente no constituye una rama del derecho con sustantividad suficiente para ser considerada como disciplina autónoma reguladora
de un área específica de las relaciones internacionales. Desde este punto de
vista, puede hablarse del Derecho internacional del medio ambiente como
se habla del Derecho internacional marítimo, del Derecho internacional fluvial
o del Derecho de los tratados. Más aún, se ha llegado a afirmar que tal
conjunto de normas no excede e] ámbito de las relaciones jurídicas reguladas
por el Derecho internacional más clásico y que por ello forman parte del
Derecho internacional público y colocadas bajo este título por razones prácticas y porque responden a una determinada problemática. Así, para Kiss
sería e1 "conjunto de reglas de derecho internacional público cuya finalidad
es la de proteger el equilibrio esencial del medio humano" .1

No obstante, ello no significa aceptar que la estructura actual del Derecho
internacional, pueda proporcionar los medios más adecuados para hacer
realidad la preservación del medio ambiente, ni que no sea necesario buscar
nuevos principios y normas para lograr ese objetivo, como los principios
"supra internacionales" a que se refiere Nelly Chiesa, emanados de una
realidad objetiva, cual es ''la finitud de la Tierra y su degradación progresiva
como hábitat humano". Según esta jurista, tal realidad exigiría para tutelar
la calidad de la vida humana, la toma de previsiones objetivas independientes
de la voluntad humana y superiores a las leyes nacionales, determinaciones
estas que llevarían irremediablemente a un replanteo del concepto de soberanía estatal que prima en el Derecho internacional actual sustentado fundamentalmente en los formalismos del consentimiento estatal.ª

II. El Derecho internacional del medio ambiente.
La existencia de normas internacionales concretas o de principios básicos
que tengan por objeto la protección del medio ambiente o la regulación
de la actividad de los Estados en lo que respecta a la utilización de los recursos
naturales, ha inducido a los autores a hablar de un "Derecho internacional
ambiental", de un ''Derecho internacional del medio ambiente" o, también,
de un ''Derecho ambiental internacional".9
• Cfr. CAN-o, Guillermo J., Visión Sumaria del Dereclio Ambiental Internacional,
Disertación inaugural. Primera Conferencia Nacional de Derecho del Entorno (Santiago
de Chile, 18 al 20 de agosto de 1977, p. 2, citado por CBmSA, Nelly Eve, "La protección del meclio ambiente y el Derecho internacional", en Revista d, derecho internacional 'Y ci,ncias diplomáticas, Rosario, años XXV-XXVI, No. 46/ 47, 1977/1978,
p. 38. Según aquel jurista el Derecho ambiental internacional, abarcaría trca categorla,
de principios o normas, que se refieren a los recursos naturales y elementos ambientales

650

Ill. Las Normas y principios del Derecho internacional del medio ambiente.
No constituyendo una rama autónoma del derecho, al menos en la actualidad, sus normas se crean, modifican o extinguen por los procedimiento!!
usuales del Derecho internacional de nuestra época.
Es indudable que el Art. 38 del Estatuto de la Corte Internacional de
Justicia no agota el problema de la fuente del Derecho internacional, ni
que pertenecen a la Humanidad, a los recunos naturales y elementos ambientales
compartidos por dos o más países y a los efectos extraterritoriales del uso de recursos
naturales o elementos ambientales internacionales, tanto mundiales, regionales o
bilaterales.
' Cfr. K1ss, Alexandre-Charles, op. cit., p. 10.
• Cfr. Op. cit., p. 36.

651

�establece las únicas vías de producción jurídico internacional. Existen otros
procedimientos para su creación entre los cuales revisten gran importancia&gt; los
instrumentados a través de las organizaciones internacionales que por cierto,
son muy variadas, dependiendo su relevancia de la propia estructura de las
organi7.aciones, sean éstas de tipo clásico o comunitario.
A la luz de estas consideraciones y del examen de la normatividad aplicable al medio ambiente es posible observar con cierta decepción, la carencia
casi total de normas de Derecho internacional común directamente aplicables
a la protección del medio ambiente. La mayor parte de las normas provienen de tratados o acuerdos, particularmente regionales, subregionales o bilaterales sin perjuicio de la aplicación de los principios generales del derecho.
Puede constatarse sí, la existencia de una apreciable cantidad de resoluciones, recomendaciones y decisiones de organizaciones internacionales con
distinto valor vinculante y normas generales de conducta emanadas de conferencias internacionales.
Es posible también constatar que en su mayoría las normas convencionales
están destinadas a prevenir la contaminación de las aguas, sean dulces o
marítimas, la protección de ciertas especies animales o evitar la contaminación radiactiva, es decir que sólo abarca aspectos parciales de la amplia
problemática inmersa en la protección del medio ambiente.
En cuanto a las normas de Derecho internacional común, se ha dicho
que la única regla que puede ser invocada es la de responsabilidad internacional del Estado por los daños ecológicos causados a otros Estados, ya que
no existe una norma de carácter general que proht'ba los ataques al medio
ambiente. Sólo los actos lesivos al medio ambiente que produzcan daños
concretos fuera de los límites territoriales de un Estado, pueden hacer responsable a este Estado. 9 Según Pontavir.e, el daño debe presentar los siguientes
caracteres para que genere la obligación de reparar: debe ser real, o sea
existir, debe ser importante y debe ser cierto. 10 Esta norma ha sido reiteradamente reconocida y aplicada por la jurisprudencia internacional.

Si bien cada Estado tiene en principio el derecho de usar de su territorio
en la forma que más le convenga, no puede abusar do ese derecho en forma
tal que afecte los derechos de otros Estados. Si se ha servido de su territorio
para ejecutar actos que producen contaminación más allá de sus fronteras,
• Cfr. Kiss, Alexandre-Charles, op. cit., p. 25 y 55.
Cfr. "La réparation du dommage en matiere de pollution transfrontiere", en
Aspects Juridiques de la Pollution Transfrontiire, OCDE, París, 1977, p. 445-451.
Jt

652

debe responder internacionalmente por los daños causados, ya que los Estados
vecinos tienen también el derecho correlativo de que su territorio sea respetado
y esté exento de ingerencias extrañas que impidan su utilización.
La norma en examen ha sido considerada como uno de los pilares fundamentales del llamado "derecho de vecindad", 11 derecho este que puede servir
de base para el desarrollo de un principio general de responsabilidad por
daños que afecten al medio ambiente, pero que no cubre toda la problemática que encierra la protección del medio ambiente, pues la contaminación
puede producir efectos mucho más allá de los territorios de los Estados
vecinos. 12
Aquella regla ha merecido un amplio reconocuruento en la Declaración
de Estocolmo, en cuyo Principio 21 se establece que "De conformidad con
la Carta de las Naciones Unidas y con los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de explotar sus propios recursos
en aplicación de su propia política ambiental y la obligación de asegurar que
las actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción o bajo su
control no perjudiquen al medio de otros Estados o de zonas situadas fuera
de toda jurisdicción nacional". Según Pierre Dupuy, este principio aparece
a la vez como una confirmación y un desarrollo del derecho existente. La
novación que el texto mencionado introduce, consiste en que ya no se habla
más de daños en el "territorio", como era tradicional, sino de daños "al
medio" de otros Estados, lo que significa otorgarle un alcance más vasto,
extendiendo las obligaciones estatales.18
"Cfr. .A,,mllAssY, J., "Les relations internationales de voisinage", en Recueil des
Cours, 1951, Vol. II, p. 73; REUTER, Paul, De-recho Internacional Pú.blico, Trad.
de Puente Egido, Barcelona, 1958, p. 104-105; VERDRoss, Alfred, Derecho Internacional Público, Trad. de Truyol y Serra, 5a. edici6n, Madrid, 1976, p. 273; RoussEAu,
Charles, Droit lnternational Public, París, T. III, 1977, p. 287.
11 Cfr. Ki:ss, Alexandre-Charles, op. cit., p. 58.
11 Cfr. "La rcsponsabilité intemational des Etats pour les dommages causé par les
pollutions transfrontib-e", en Aspects Juridiques de la Po/lution Trans-frontiere, OCDE,
Paris, 1977, p. 380-381. "La novation vient tuot d'abord du fait que le texte, s'il
reprend des principes antérieurs, ne parle plus de "territoire", comme par exemple
la Cour lntemationale de Justice dans l'affaire précitée du Droit de Corfou, mais
"d'environnement". II y a sans doute la une évolution significative, et !'une des
premicres tentatives pour faire reconnaítre cette notion, jusqu'ici tres diffuse, comme un
concept de valeur juridique: ce phénomcne pourrait a terroe avoi.r certaines répercussions sur le contenu meme des obligations étatiques. Beacoup plus large que la notion
tres matérielle de territoi.n:, la notion d'cnvironnement &amp;ignifie que les Etats devront a
!'avenir clargir le champ d'exercice de leur controle administratiI. Leur vigilance devra
couvris non seulemente le territoire proprement dit (terre et mer territoriale) mais

653

�Sin dejar de reconocer la importancia de este principio y de la influencia
ejercida por la Conferencia de Estocolmo, algunos autores estiman que es
un error considerar a esta reunión como el punto de partida del Derecho
internacional del medio ambiente y examinando el Principio 21, sostienen que
no hizo sino exponer el Derecho internacional existente. 16

Es bien conocido el "leading case» de la Fundación Trail. conflicto suscitado entre Estados Unidos y Canadá que provocó un pronunciamiento de
un tribunal arbitral, que en su sentencia del 11 de marzo de 1941, sostuvo
que ningún Estado tenía el derecho de usar de su territorio o de permitir
su uso de manera que los humos provoquen un perjuicio sobre el territorio
de otro Estado o a las propiedades de las personas que en éste se encuentren
tratándose de consecuencias serias y si el perjuicio es acreditado con pruebas
claras y convincentes.15
La doctrina ha confirmado la norma de que todo Estado puede usar de
su territorio a condición de no causar un perjuicio sensible en el territorio
de los demás Estados y si el mismo se produce, tiene la obligación de repararlo;
ello sin perjuicio del desarrollo de otras normas que tiendan a evitar el daño
en el caso de los recursos naturales compartidos, como es la regla de la
información y consulta previa o del acuerdo previo.

Cabe señalar que cuando el Estado afectado por un acto contaminante
que tiene origen más allá de sus fronteras, reclama la reparación, está
haciendo valer un derecho propio derivado del derecho de soberanía. De
allí que, si el perjuicio ha sido sufrido por individuos o particulares y el
Estado actúa por esta circunstancia, no está ejerciendo la protección diplomática en el sentido corriente, sino que ejerce un derecho cuya titularidad
ostenta. Esto no impide que el particular pueda recurrir directamente a los
órganos competentes del Estado que provocó la contaminación para procurar
égalenrent l'atmosphcre et, de facon plus génb-ale, tous lea agents écologiques qui
constituent son "environnement" et interagissent avec celui des autrcs Etats, proches
ou éloignéa. Si la formule reste assez vague, l'évolution n'en est pas moins certaine.
Elle interdit, ~ tout le moiru que les pays se retranchent derri~re une conception
axagérément restrictive de la notion classique de territoirc".
1 • Cfr. "International Environmental Protection: Policy, Legal and Trade Aspects'',
en Proceeding of th, 71st Ánnual Meeting, American Society oí International Law,
1977, p. 49.
"'Cfr. ONU, Recueil d,s sent,nces arbitrales, Vol. III, p. 1965. Un análisis de eate
caso y una extensa bibliografía puede consultarse en AaNAUD, Vicente Guillermo,
"Derecho Internacional Ambiental. La contaminación de los rios en el Derecho Internacional Público", Instituto Nacional de Ciencia y Técnica Hidrlcas, :Ba. Aa., 1974,
p. 44-55.

654

la reparación del daño. El interés de la comunidad internacional en llenar
los vacíos normativos, se manifiesta en la exhortación contenida en el Principi~ 22 de la Declaraci6n de Estocolmo: "Los Estados deben cooperar para
continuar desarrollando el derecho internacional en lo que se refiere a la
responsabilidad y a la indemnización a las víctimas de la contaminación y
otros daños ambientales que las actividades realizadas dentro de la jurisdicción o bajo el control de tales Estados causen a zonas situadas fuera de su
jurisdicción".
Es evidente que las normas sobre responsabilidad internacional hasta ahora
reconocidas son insuficientes para asegurar la defensa eficaz del medio ambiente. La protección de éste no puede fundarse únicamente en la reparación
de los daños causados ya que ello significa aceptar los hechos consumados,
cuando en realidad surge como absolutamente necesario desde el punto de
vista ecológico, desarrollar normas que obliguen a los Estados a prevenir las
actividades que puedan degradar el medio ambiente.
Se destaca así el "principio de prevención" como uno de los pilares sobre
el que se asienta la acción internacional para la preservación del medio
ambiente, y para ello es necesario la cooperación internacional. Tal principio
aparece claramente en el contenido de las Recomendaciones No. 70 y 71 del
Plan de Acción aprobado en Ja Conferencia de Estocolmo, referidas a las
actividades de los Estados que lleven consigo un riesgo apreciable de repercusión sobre el clima, a la utilización de medios eficaces para disminuir al
máximo el lanzamiento de sustancias tóxicas o peligrosas al medio ambiente
y a la aplicación de medidas de control apropiadas cuando la utilización
de dichas sustancias sea inevitable y a la conveniencia de que los Estados
se hagan partes en los tratados en materia de lucha contra la contaminación
marítima.
Asimismo, Ja cooperación internacional requerirá una amplia solidaridad
en los medios seleccionados para luchar contra la contaminaci6n, como podía
observarse al examinar algunos tratados y la acción de las organizaciones
internacionales. La otra faz de esta cooperación ha sido destacada en el
principio 20 de la Declaración de Estocolmo, que aconseja el fomento,
especialmente en los países en desarrollo, de la investigación y los estudios
científicos referentes a los problemas ambientales, tanto nacionales como
multinacionales, como así también el apoyo al libre intercambio de información científica actualizada para facilitar la solución de los problemas ambientales y la necesidad de poner a disposición de los países en desarro!Jo
las tecnologías ambientales en condiciones que favorezcan una amplia difusión,
sin implicar una excesiva carga económica para esos países. A este propósito

655

�se ha referido expresamente 1a Resoluci6n 2995 (XXVII) de la Asamblea
General de las Naciones Unidas titulada "Cooperación entre los Estados en
el campo del medio ambiente".
La Resolución, además de reiterar el principio de que la exploración, explotación y el desarrollo de sus recursos naturales los Estados no deben causar
efectos perjudiciales sensibles en zonas situadas fuera de su jurisdicción nacional, reconoce que la cooperación interestatal en el campo del medio
ambiente sólo puede alcanzarse adecuadamente "dándose conocimiento oficial
y público de los datos técnicos relativos a los trabajos que han de ser emprendidos por )os Estados dentro de su jurisdicción nacional, con el propósito de
evitar perjuicios sensibles que puedan ocasionarse en el medio ambiente
de la zona vecina", y que dichos datos técnicos deben ser facilitados y recibidos con el mejor espíritu de cooperación y buena vecindad "sin que ello
pueda ser interpretado como facultando a cualquier Estado a retardar o
impedir los programas y proyectos de exploración, explotación y desarrollo
de los recursos naturales de los Estados en cuyos ter¡itorios se emprendan tales
programas y proyectos" .18

En estrecha vinculación con el principio de prevención, se plantea el proWema de saber si existe una obligación juridica que imponga a los Estados
el deber de informarse recíprocamente de cualquier actividad o uso en su
territorio que pueda dañar el medio ambiente más allá de los límites de su
competencia territorial.
La cuestión fue abordada en la Conferencia de Estocolmo y si bien es
cierto que por oposición de un grupo de Estados no pudo aprobarse el proyecto original que incluía el principio de la información, no por ello puede
afirmarse la inexistencia de una norma internacional que obliga a los Estados
a informar de toda actividad desarrollada sobre su territorio que pueda producir daños más allá de sus fronteras.U En este sentido, compartiendo la
opinión de Julio Barberis y otros autores 18 hemos tratado de demostrar
mediante el análisis de una vasta práctica convencional y distintas resoluciones de organizaciones internacionales, que al menos en el aprovechamiento
de los recursos naturales compartidos, en particular de los ríos internacionales,
"Cfr. Resoh1cione.1 aprobadas por la Asamblea General en su vigésimo séptimo periodo de sesiones, p. 47.
"Cfr.Ktss, Alexaodre-Charles, op. cit., p. 43 y 46.
" Cfr. BAR.BERlS, Julio, "Los recursos naturales compartidos entre Estados y el Derecho
Internacional", Madrid, 1979, p. 150 y ss; "Los recursos minerales compartidos entre
Estados y el Derecho Internacional", en Deret;ho d, la Integración, INTAL, No. 18-19,
marzo-julio de 1975, p. 45 y u.

656

i~te una nonna consuetudinaria que exige la consulta previa e incluso en
oertos casos una norma más avanzada, la del acuerdo previo.ª

1

. No o~tante, hay_ autores que han puesto en duda la vigencia de una norma
mt:~c1onal que imponga la obligación de informar previamente sobre Jas
actividades desarrolladas y que puedan causar daños a terceros Estados O a
personas bajo jurisdicción de éstos. 2º
Respecto de los "principios" de Derecho internacional ambiental, algunos
ya consagrados Y otros en proceso de elaboración, Amaud señala los siguientes:
a) ~a. '~buena vecindad ecológica", que constituye una especificación
del pnncip10 de buena vecindad e incorporado ya en numerosos instmmentos internacionales a iniciativa de la diplomacia argentina. De él se derivarían
dos princi~ios:, el de la "explotación y uso de los recursos naturales propio~
con Ja _ob!1g~~~ de ~ a r que las actividades que se llevan a cabo dentro
de su Junsd1cc1on o baJo su control no causen perjuicios al medio de otros
~stados º. ,de zonas situadas fuera de toda jurisdicción nacional" y el de la
explor~on y uso de los recursos naturales compartidos y el medio ambiente
compartido de manera de no causar perjuicios al medio de otros Estados 0
zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional", principios estos que se
fundarían en una práctica y jurisprudencia internacional uniforme y constante;
b). E~ _p~n~pio de "intercambio de información y consulta. previa", por
propia m1C1at.1va o a pedido de Parte interesada, en la realización de obras
Y us_o de los rec~os naturales compartidos, de modo de no causar perjuicios
sensibles al medio de otros Estados o en zonas fuera de su jurisdicción;
c) El principio de la "solidaridad", que presupone la colaboración entre
los Estados. Se reconoce el derecho del Estado a utilizar sus recursos naturales
compartidos o el medio ambiente compartido pero limitándolo por el igual
de¡echo de los otros Estados participantes del mismo sistema ecológico;
d) El principio sociológico de la "reciprocidad", que tiende a un equilibrio entre los distintos intereses en juego;

11

Cfr. REY CAR.o, Ernesto, "La consulta prev:ia en el aprovechamiento de los recursos
naturales compartidos. Los ríos internacionales", en Cuadernos de Derech p 'bf' d
la u . . d
o u ICO ,
nivernda de Los Andes, Mérida, Venezuela, No• 4, 1978J p ª 9 y SS~
•

~~- MA&amp;rno MENÉNDEZ, Fernando M., "Politicas sobre el medio humano y conAspectos jurídico-internacionales", ª~
R~~v ...
:..,a Espano
~ la
dtradice.iones Pu. eblo-Estado:
.
~
e Derecho Internacional, Vol. XXX, 1977, No. 1, p. 46.

657
Jiwnani tas-4 2

�e) El principio de la "utilización justa y razonable, óptima y racional de
los recursos naturales", incluido en las Reglas de Helsinki y en el Tratado de
la Cuenca del Plata;
f) El principio desprendido del anterior de "estudio, utilización y explotación de una cuenca de drenaje internacional como una unidad indivisible",
para evitar la contaminación de las aguas internacionales fluviales y lacustres,
superficiales y subterráneas, del mar en donde desembocan y del medio
ambiente compartido;
g) El principio de "responsabilidad internacional de los Estados en relación
con el medio", consagrado en la Declaración ?e Estocolmo Y_ cuyo des~ro.llo
doméstico seria la política de "polleur-payeur' de la Comunidad Econorruca
Europea. Se aplicaría en última instancia al no ser cumplimentados los ante•
21
riores que son esencialmente de carácter preventivo.
Entre las importantes contribuciones para el desarrollo del Derecho internacional del medio ambiente, puede mencionarse el "Proyecto de Principios
de Conducta", para servir de guía a los Estados en la conservación y explotación armónica de los recursos naturales compartidos por dos o más Estados,
presentado por la delegación argentina, en el Grupo de Trabajo intergubernamental sobre recursos naturales compartidos por dos o más Estados, del
Progrmna de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. 22 Tales principios
son:
"1} de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y con los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de
e&gt;--plotar sus propios recursos en aplicación de su propia política ambiental,
con la obligación y la responsabilidad de cada Estado de asegurar que las
actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción o bajo su ~ontrol
no causen perjuicio sensible al medio de otros Estados o de zonas situadas
fuera de toda jurisdicción nacional. Ningún Estado tiene derecho a usar
0 permitir el uso de su territorio de manera tal de causar perjuicios sensibh:s
al territorio de otro Estado o de las personas o de la propiedad en el mismo
o en zonas situadas fuera de toda jurisdicción nacional;

partidos, con el objeto de preservar y mejorar el medio, preservar la paz
internacional y lograr un mayor beneficio común, teniendo en cuenta la
necesidad del respeto mutuo de los Estados por el igual derecho de los pueblos de las naciones a la soberanía permanente sobre sus riquezas y recursos
naturales;
3) dicha obligación de cooperar debe ser cumplida sobre la base de un
sistema de notificación, intercambio de información y de consultas previas,
de conformidad con los principios generales aquí enumerados;
4) el sistema de notificación, intercambio de información y consultas previas que se establece en estos principios generales, debe cumplirse de buena
fe y en un espíritu de buena vecindad;
5) los Estados deben adoptar las medidas preventivas y prácticas necesarias para asegurar que las actividades que se lleven a cabo dentro de su
jurisdicción o bajo su control no causen perjuicio sensible al medio de otros
Estados o de zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional;
6) cuando en un Estado, o en varios, se proponga la realización de una
actividad que afecte recursos naturales compartidos, que pueda afectar en
fonna perjudicial el medio de un Estado o de varios Estados que comparten
dicho recurso natural, el Estado o Estados que se propongan llevar a cabo la
actividad deben, en la etapa inicial del proyecto, notificar la actividad que
se proyecta a los Estados que comparten el recurso natural. Si así lo estimaran
necesario el Estado o los Estados que proyectaran llevar a cabo la actividad,
la notificación podría ser enviada al Director Ejecutivo del PNUMA, quien
a su vez la transmitiría al Estado o Estados que pudieran ser afectados;
7) la notificación previa debe incluir la información existente referente
a la naturaleza de la actividad que se proyecta, incluyendo datos técnicos y
científicos, planos, cálculos, el programa de operación y los demás elementos
necesarios para que el Estado que pueda ser afectado determine las consecuencias de la actividad que se proyecta en su medio o en zonas situadas
fuera de su jurisdicción nacional;

2) Los Estados partes en un mismo ecosistema deben cooperar entre sí en
la exploración, uso, explotación y desarrollo de los recursos naturales com•

8) el estado o los Estados notificados podrán, si lo consideran necesario,
dentro de un tiempo razonable, pedir y obtener información adicional del
Estado o Estados que proyecten llevar a cabo la actividad;

"Cfr. Op. cit., p. 116-125.
.. Cfr. PNUMA, Doc. U EP/IG 2/3, 10 de diciembre de 1975. El proyecto fue
preparado por el Embajador Arnaud.

9) si un Estado que comparte un recurso natural sobre el cual se proyecta
realizar una actividad, haya sido o no notificado, tiene motivos para creer
que la actividad que se proyecta pudiere causar perjuicios sensibles a su
medio, o afectar la utilización óptima, racional y armonioso de dicho recurso

658

659

�.
drá dentro de un plazo razonable, y teniendo en
natural compartido, po '
.
dir . • tificadamente los programas
cuenta su obligación de no retardar o unp~, lllJ:sarrollo de los recursos nay proyectos de exploración, uso, explotac1on y
bo 1
tividad solicitar
turales del Estado o Estados que proyectan llevar a ca
a ac
1,
, 'to
, .
tos últimos la celebración de consultas con e propos1
a este úlumo O es
. . d la actividad que se proyecta Y
de determinar juntos las consecuencias e
. gún perjuicio sensible a su
buscar maneras de asegurar que no se cause run

ª

medio;

l
'b' dicho pedido de consultas, el Estado o los Estados que
10) a rec1 ir
la
. 'd d teniendo en cuenta la naturaleza de
. tan llevar a cabo
activi ª ,
proye_c
l
'bilidad y la extensión del perjuicio que pudiera causar,
la nusma, a Pº51
• nsultas deberán acceder
. d'ci'ón
del Estado que solicita 1as co
'
conforme a 1a m
1ca
a este pedido sin demoras innecesarias;

• ~ tra clase de actividades
11) si hay aspectos del proyecto, obra o cua1qwer
1 6 tima
.
d n causar perjuicios sensibles, afectar a p
que se coOS1dere que pue e
contaminación que supere
tiliz . , d n recurso natural o provocar una
u
aoon e u
d
la respuesta a 1a
los niveles considera~os ace~tables o que ,se a~~~entro de un plazo
tif •,
umimstro de informes debera rea
d
no 1cac1on y s
1 .
rtancia y características del hecho e
corto y razonable, conf~rme a
unlpo
articular por acuerdo entre los
t
detearunar segun e caso p
que se tra e, a
l
, ctica internacionales y en las etapas
Estados interesados, en base al uso y a pra
l bl' .ón de no
eniendo particul.armente presente a o igac1
acordadas. En tal caso, t
l ealiza . , n del proyecto obra o ac.
dir · · tificadamente a r
cio
'
retardar o rmpe
_mJus
.
desarrollo de los recursos naturales,
tividad de explorac16n, uso, explotaci6_n y '6 d I mismos se indicarán las
de facilitar la e1ecuC1 n e os
'
en todo o en parte, Y
á1
fundan las objeciones, nombre
razones técnicas, científicas y e, cu1os en qu~ se
. .. .
de expertos y las sugerencias destinadas a evitar aquel perJweto,

,ª

de
12) si dentro de un plazo razonable no h ub'ier~ respu esta O pedido
no existe
sultas por parte del Estado notificado, se considerará de que
. d
con
. o a ue se lleve a cabo la actividad relaciona a
objeción por parte del nus_md
q I Estado o los Estados que han efectuado
al recurso natural comparo o, por e
la notificación ;
. d

los Estados que compartan recursos naturales acuerden
.
otros mecanismos institucionales con el
establecer collllS10ne~ ~n1untasci;n llevar a cabo consultas y hacer un plaobjet~ de inte~carnb1ar:::rm\oración y explotación armoniosa de los recurneanuento conJunto pa
exp_
1 .
1 disputas relativas a los
sos naturales compartidos y evitar y so uc1onar as

13) se reco~:º a a

mismos;
660

14) con el objeto de lograr una exploración, explotación y uso racional
y armónico, como asimismo una correcta administración de los recursos naturales compartidos y con el propósito de evitar, eliminar o controlar la
contaminación transfronteriza, los Estados parte de la región o ecosistema
deberán acordar, con espíritu de solidaridad y a los efectos de una efectiva
cooperación internacional, el intercambio regular de información científica
y técnica referente a la posible exploración, explotación y uso de los recursos
naturales compartidos. También es de desear que estos Estados establezcan
programas conjuntos de cooperación técnico-científica y determinen, inter
alia, niveles aceptables de polución transfronteriza;

15) si Jos Estados interesados determinan que una actividad que se proyecta con relación a un recurso natural compartido ocasionará perjuicio sensible al medio de uno o más Estados que comparten el mismo, tal actividad
no podrá llevarse a cabo sin el previo consentimiento expreso del Estado o
de los Estados cuyo medio será afectado en forma sensible;
16) en el caso de que no se llegara a acuerdo entre los Estados interesados
en algún aspecto de una disputa referente a la actividad propuesta, dicha
controversia se arreglará de conformidad con las disposiciones de la Carta
de la Naciones Unidas y los principios y las reglas del derecho internacional.
Los Estados interesados acordarán, en particular, hacer uso de los buenos
oficios del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente para
ayudar a Jos Estados interesados a clarificar la infonnación técnica y establecer
los hechos involucrados en la diferencia;

17) de conformidad con las reglas y principios generales del derecho internacional, todo acto u omisión por parte de cualquier Estado, que constituya
una violación de los antedichos principios de acción preventiva, acarreará
la responsabilidad del mismo por el perjuicio sensible que se cause al medio
de otro Estado que comparta el mismo recurso natural. El Estado o los Estados
responsables de dicha violación deberán adoptar las medidas necesarias para
evitar causar mayor daño y compensarán al Estado o a los Estados afectados
por el perjuicio sensible causado, conforme se haya acordado con los mismos
o con lo que determine un tribunal o mecanismo de arreglo de disputas en
consonancia con las disposiciones del principio anterior;

18) Con el objeto de asegurar una efectiva cooperación internacional se
insta a Jos Estados que comparten recursos naturales a concluir entre sí
acuerdos bilaterales o multilaterales que regulen su conducta, con fuerza
legal obligatoria, con respecto a la cooperación en el campo del medio ambiente referente a la exploración, explotación, uso y desarrollo de los recursos
661

�naturales compartidos, teniendo debidamente en cuenta los principios generales precedentes y la necesidad de armonizar su legislación nacional a la
luz de sus obligaciones conforme a dichos acuerdos".

IV. La coope-ración en el marco de las Naciones Unidas.
Según Kiss, la lucha por la protección internacional del medio ambiente
plantea algunos problemas que deben ser abordados en el plano universal,
como es la determinación de los principios generales de la acci6n internacional, el estudio y la administraci6n del medio ambiente humano y la
coordinación de actividades entre las organizaciones internacionales especializadas y regionales. No obstante, las acciones concretas tanto en lo que hace
a la reglamentación como a la administración, pueden ser instrumentadas
a través de organizaciones intergubemamentales que reúnan a Estados con
niveles de desarrollo y sistemas económicos semejantes. Por último tratándose
de problemas concretos nacidos de las relaciones de vecindad o de la participación en un recurso natural, como en el caso de los ríos internacionales,
cuencas hidrográficas o una zona de mar, la cooperación internacional puede
hacerse realidad a través de instrumentos regionales. 23
Teniendo presente ese posible marco institucional de la cooperación internacional, se constata que a partir de la década del 60 se desarrolla en los
distintos planos una labor progresiva que denota una toma de conciencia
sobre la necesidad de agotar medidas urgentes para preservar el medio humano
y evitar las consecuencias irremediables. Ello no quiere decir que en años
anteriores no se haya manifestado preocupación por este problema, sino que
basta aquella época sólo se adoptaron medidas aisladas, faltando una acción
concertada tanto a nivel universal, regional o subregional.
En el marco de las Naciones Unidas, desde 1968 la Asamblea General
abordó la cuestión con carácter general y comenzaron los trabajos preparatorios de la Conferencia Especializada que se realizaría en Estocolroo, en 1972.
El 20 de diciembre de 1971, la Asamblea General aprobó la resolución
2849 (XXVI) titulada "El desarrollo y el medio". En ella se destaca aspectos
importantísimos de la problemática inherente al medio ambiente o lo que
pueden llamarse "realidades" que no deben ignorarse al esbozarse las posibles
soluciones. Al tiempo de señalar la acción hasta ese momento desplegada
dentro del sistema de las Naciones Unidas, recalca la importancia fundamental
"'Cfr. Op. cit., p. 93/94;

662

MARÍN LÓPEZ,

Antonio, op. cit., p. 442 y ss.

de la Administración del medio para el futuro
.
sidad de compatibilizar los planes d d
ll
de la h~dad y la neceLa resolución, advierte:
e esarro o con un buen sistema ecológico.
Q~e los problem:i-5 del medio resultantes de la situación de subdesarrollo
constituyen una sena amenaza para los países en desarrollo·
Que las alteraciones del medio, los problemas
'
.
1, .
la propia naturaleza y contam·
"6 d
eco og1cos relacionados con
. .
mact n e alcance mundial so
roe! 'd
pnnapalmente por los países altamente desarrollados.
n p
UCJ os
Que por ello la responsabilidad rinci al
1 · ' • .
correctivos deb
b
p
P por a fmanciacr6n de los medios
'
e recaer so re estos países;
Que la mayoría de los problemas del medi
,
originan en la falta de recursos de é t
oh en los paises en desarrollo se
s os para acer frente a tales problemas.
Que un desarrollo integral
· al
.
'
mayoría de los problemas del y r;~1on I const:tuye la mejor solución para la
me 10 en os p3.1ses en desarrollo.
Que la calidad de la vida humana en los
,
'
buena medida de la solución d I
bl paises ~n desarrollo depende en
propia naturaleza y producto :el ossubpdro emllas ~b1entales originados en la
esarro o mismo·
d

¡~e

al m~rgen de los principios generales que pued~ acordar la
. .
a mternacronal, es necesario instrumentar solu .
.
. comuruJa conservací6n del medio
'tand el
c1ones a mvel naaonal para
' ev1
o
uso de normas que s'l
ál'd
0
para naciones adelantadas·
o son v 1 as

'

Que un acrecentamiento de l
• .
.
nistrarían una base más sólid
os ~nocuruent~s científicos y técnicos sumílos problemas del medio en :e~:~al. a comprensión y evaluación adecuada de
o

,

Que las condiciones del medio pueden ser af
actividades desarrolladas por los E tad
,
, ectadas adversamente por
s os mas alla d
· · d' ·
nales incluidos los océanos los f d
.
e sus JUrtS 1cc1ones nacio1
'
on os marmos y la atmósfera en parti I
por e ensayo de armas nucleares con efectos perjudiciales par¡ otros Est:~:
En consideración a estas " l'dad ,,
de la cooperación intemac·rea JI
esrel, la_ Resolución
10na en
ación con el
pau~s del plan de acción que debería elaborarse en
Naciones Unidas sobre el M di H
e o
umano.

·
insta al fortalecimiento
medi
bl
l Co
es~ ece las
a o erencia de las

J

Ya la Resolución 2398 (XXIII) del 3 de di . b d
blemas del medio h
,, º•
,
crem re e 1968 sobre "Proumano ,- advertía que las relaciones entre el hombre y
s.i Cfr. Resoluciones aprobada.!!
A---LJ
41 uu ea General durante su.
·
por 1ª ru
·
periodo de sesiones, p. 2-3.
v1gésimo-terce1

663

�el medio había experimentado profundas mutaciones como consecuencia de
los recientes progresos científicos y tecnológicos, como así también sobre el
deterioro constante y acelerado de la calidad del medio humano provocado
por contaminación del aire y de las aguas, la erosión, los desechos, el ruido
y los efectos secundarios de los bióxidos, acentuados por el rápido crecimiento de la población y por la urbanización acelerada. La Resolución señalaba la conveniencia de proporcionar un marco para el examen global de
los problemas del medio humano dentro de las Naciones Unidas, con el
objeto de llamar la atención de los gobiernos y de la opinión pública sobre
la importancia ,¡ urgencia de las cuestiones que debían resolverse mediante
la cooperación y acuerdos internacionales, convocando con esa finalidad una
conferencia para 1972.
La Resolución 2581 (XXIV), del 15 de diciembre de 1969 titulada "Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano",25 destacaba que
el principal objetivo de tal evento era proporcionar un medio práctico de
fomentar la acción de los gobiernos y de las organi7.aciones internacionales,
dirigido a proteger y mejorar el medio humano y proporcionar directrices
para esa actuación y, mediante la cooperación internacional, corregir e impedir el menoscabo de dicho medio y evitar que tales problemas afecten a
los países en desarrollo.

Es indudable que la Conferencia de Estocolmo, celebrada en junio de
1972, marca un hito en la evolución del Derecho internacional del medio
ambiente. Más aún, puede afirmarse que constituye el espaldarazo inicial de
una acción a nivel universal en pos de la protección y conservación del medio
ambiente. Allí se establecieron los principios fundamentales que debía regir
la conducta de los Estados para alcanzar aquella meta.
La Declaración aprobada, 26 algunos de cuyos principios han sido examinados, destaca la idea de que el disfrute de condiciones de vida adecuadas
en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna, constituye
uno de los derechos fundamentales de hombre, teniendo como contrapartida
la obligación de éste de proteger y mejorar el medio para las generaciones
presentes y futuras, reiterándose en otros principios las reflexiones efectuadas
en la Declaración de la Asamblea General sobre "El desarrollo y el medio",
ya mencionada.
:,; Cfr. Resoluciones aprobadas por la Asamblea General durante su vigésimo-cuarto
periodo de sesiones, p. 51-52.
u CCr. UN, Doc. A/Conf. 48/14, Rev. 1 (Informe de la Confef'encia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano), p. 3-6.

664

La conferencia aprobó también el llamad "
Humano" 21 que comprende tres .
o Plan de Acción para el Medio
hpos generales de
1
g obal de evaluación del
di h
accion: a) el programa
me o u.mano· b) Ja
..
del medio humano y c) las ed'das . '
. s actividades de ordenación
•
m I
mternac1onales auxiliar' d
nacional e internacional de eval uacion
. , u arde
es e la acción
. , n·
pañado de 109 recomendaciones diri' 'd
nacion. icho Plan fue acomgi as a los gobie
al S
.
General de las Naciones Un'd
. .
mos,•
ecretano
1 as Y a 1as distmtas or
· ·
entre las que se destacan l d' . 'da
gamzac1ones internacionales
.
as mgi s a la Org · ., d
'
Umdas para la Agricultura I Alim
.
aruzaeton e las Naciones
,
Y a
entac1ón ( FAO) N0
aqm el contenido de tod
·
es el caso analizar
.
as estas recomendaciones
11
propósito de este trabaJ·o s·
b
ya que e o excedería el
. m em argo puede f'
el con junto algunas ideas b, . . l '« . . ~ irmarse que subyace en todo
as1cas. e pnnc1p10 de
'6 "
tento de toda la acc1'o'n pl 'f' d
cooperac~ n como susaru 1ca a y el " · · •
último se manifiesta en
t' ula
pnncipro de prevención". Este
par ic r en la recome d '6 5
recursos hidráulicos comunes a , d
. . . n. ac1 n 1, referida a los
.
mas e una Jurisdicción S . t
J
interesados a que logren
rd
.
· e ms a a os estados
acue os en el senado d
IJevar a cabo actividad
.
e que cuando se trate de
es unportantes respecto d l
que puedan tener efectos amb' tal
.
e os recursos hidráulicos
ien es considerables
tr
,
tenga que notificarse al ot,r
,
en o o pais, este hecho
0 pais con una antic'p ·,
.
en que deban dar comienzo las t· 'd d
~ ac1on aprecrable a la fecha
1
ac IVl a es previstas Un .
,
e e recomendaciones estaban referidas al
.
unportante numero
general y a la contaminación mar't'
28 problema de la contaminación en
•J

l

l.l?la.

En otras de las resoluciones aprobadas
institucionales permanente
y a los efectos de adoptar medidas
s para proteger y mejorar I
di h
del marco de las Naciones Unidas
. e me o u.mano dentro
blt'a General el establee. .
d' la Conferencia recomendaba a la Asamm:ucnto e un Consejo d Adm' .
Programas Relativos al M di H
e
mistraci6n de los
un Fondo del Medio H e o umano, una Secretaría del Medio Humano
u.mano Y una Junta Coordinado d l M
r.uyas funciones se explicitan en la reso1uoon.·
. , •s
ra e
e 10 Humano,

a·

'

La Asamblea General, en su vigésimo-sé timo
.
.
la resolución 2997 (XXVII) tit I d " . P .. penado de sesiones aprobó
·
u a a D1.Spos1crones · titu ·
1
CJeras para la cooperación inte
.
1
ms
ciona es y finanrnaciona en lo relativo al medio amb'1ente,,
., lb 1.dem., p. 7-31.
" V. ·Capítulo
referido a la " Dee·inici
.. 6n de los age t
.
•
portanoa
internacional Y lucha contra los .
"
n es contammantes de vasta im• [bidem., p. 32-34.
mumos (Recomendaciones 70 a 94).

665

�. ªº y por la moluci6n
t
r la conferencia
. K 3004
n
creando los 6rganos propues os po, d 1Medio Ambiente, en Nairob1, enya.
(XXVII)' se estableci6 la Secretaria. e
. ti. del Programa de
d l Directot· E1ecu vo
.
Sobre las bases de las propMuesdit~ Amebiente el Consejo de Administfra~das6n
O
1
•
• es .(e1len
las Naciones Um·das p ara el e. d s de sesiones, vanas
reso1uoon
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stintos
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ha aprobado en sus
.
. al del medio ambiente. En e as, se
al Derecho mternac1on
expresamente
en ser destacadas:
autas que merec
l
establece a gunas P
•
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.
.
al
del
medio
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ien ,
D Pcho mternac1on • liza.das del derecho
a) Que para e1 desarrollo del er- otras ramas especia
.
ulta con expertos en
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. ·entos ambientales;
. .
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y en distmtas es e
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b) Que la soluCI6n e mu
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existencia de normas jurídicas adecua ~:;es y los planeamientos regionales.
cuenta las neces1
la
que se deben tener en
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.,
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d) Que el Derech~ mternaciona
'almente prevenbvo.
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E. ecutivo la recopilación, an t~lS y
... A:-: ........ o se recomienda al Director J 1 ,.,ctº1vidades y convenciones
,n=UL:&gt;u•
• f
.ón sobre as ""
. . .
presentación de datos e m orma~. mbiente. el desarrollo de los pnncip10s
internacionales en la esfera_ ?el me¿~o:olmo m~diante estudios por un
enunciados en la Declarac1.on de tos de los problemas relativos a la ~ ó de expertos de los as~ect~~ con:~ daños ambientales y la indemn1Zac1 n
sabilidad por contamlllac1on y
. .

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al durante su Vl• gésimo-septimo
d
r la Asamblea Gener
.
N tionsLEnvironas poC B
"The Role of the Uruted a
__ J1 en
.
48 50. T
. acon,
.
1 E . onmcnt ª"" '
periodo de sesiones, p.
~
Development of lnternat1ona
nVll' ?55 y ss.
oo Cfr Resoluciones aproba

ili .

mcentd~::s;:,b~~~~;~n:rna;ional Law,

V~l. ~~l~c~;:~T~i!~~J~

·con ~a probble·
ana i
•
d
a robaron varw
N . nes Urudas so re
.,. En esta oportumd~ , se I p2994 sobre "Conferencia de las acio
I campo del
d' ambiente: a
.
los Est:idos en e
mática del me 10 ". la 2995 sobre "Cooperación . entre . al de los Estados en rela·
el Medio Humano '
bre "Responsabilidad mtemacton d
. la financiaci6o
medio ambiente"; la 2?96
la 2998 sobre "Criterios que han egregirb "Creación de
" . la 299 so re
1 d' ambiente ,
ción con e me io . .
los asentamientos humanos ~
Asentamientos Humultilateral de la v!vienda y
Institución de .Financia~on del los di ambiente" y la
Pondo IntemaC1onal o un~
servar y me1orar e roe o
un
b e "Medidas para pre
manos"; la .~OOOd so r llo y el medio ambiente" .
74
35 ( lll) del 2 de mayo
3202 sobre El . esarro 11) del 22 de mano de 19
y
.. Cfr. Resoluciones 8 (
de 1975.

!~.

666

de tales daños; la promoción de acuerdos y convenciones internacional~
sobre cuestiones ambientales de interés mundial y regional y sobre problemas
ambientales concretos en determinados contextos geográficos; el estímulo
en las universidades y otras instituciones, de estudios de principios y práctica
del Derecho ambiental; la convocatoria de un grupo de trabajo reducido
sobre derecho ambiental para el estudio de diversos aspectos de la problemática
y el apoyo a las actividades relativas al derecho ambiental, dentro del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, entre otras recomendaciones. as
El Consejo de Administración ha aprobado también varias resoluciones
relativas a la cooperación en el campo del medio ambiente en materia de
recursos naturales compartidos por dos o más Estados y sobre contaminación
de los mares.,.
Debe destacarse, también dentro del marco de las Naciones Unidas, la
labor desarrollada en sus respectivos campos específicos por las organizaciones
especializadas, tales como la FAO, OMS, OMM y la UNESCO, entre otras. 35
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, celebrada en Mar
de la Plata, Argentina, en marzo de 1977, incluyó en el llamado "Plan de
Acción", varias recomendaciones -Nos. 34 a 40-, referidas al "Medio
ambiente, salud y lucha contra la contaminación", en las que se reiteran las
políticas y mecanismos de prevención y protección del medio ambiente y en
particular de las aguas, aconsejadas en las distintas resoluciones de los órganos de las Naciones Unidas y en la Conferencia de Estocolmo. 36
El examen de las diferentes resoluciones y recomendaciones emanadas de
órganos de las Naciones Unidas o de conferencias, y de los principios en ellas
contenidos, nos conduce a la problemática del valor jurídico de estos instrumentos, si se quiere determinar en qué medida tales principios tienen efectos
,•inculantes.
Tal cuestión, que ha sido objeto de documentados estudios y controvertidas
opiniones desborda el objetivo de este trabajo. No obstante, es necesario
si Cfr. Resoluciones 66 (IV) del 13 de abril de 1976; 91 (V) del 25 de mayo de
1977 y 6/ 9 del 24 de mayo de 1978.
"Cfr. Resoluciones 44 (III) del 25 de abril de 1975, 77 (IV) del 6 de abril de
1976, 88 (V) y 99 (V) del 5 de mayo de 1977, 6/7 y 6/14 del 24 de mayo y 19

de mayo de 1978, respectivamente.
ªCfr. Krss, Alexandre-Cbarles, op. cit., pp. 102-110,.
• Cfr. Plan de Acción de Mar del Plata, pub. de la Subsecretaría de Recursos
Hídricos de la Secretaría de Estado de Transporte y Obras Públicas de la República
Argentina, Mendoza, 1978, p. 27-33 .

667

�recordar respecto de las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones
Unidas, que la doctrina se ha inclinado a desconocer a tales .instrumentos un
efecto jurídico propiamente dicho en cuanto puedan generar auténticas
obligaciones jurídico-internacionales. Ello no implica que carezcan de efecto
o valor jurídico, el que deberá determinarse de conformidad con diversos
factores, entre los que se cuentan, su intención de establecer normas jurídicas,
el consenso manifestado en la adopción de la resolución, las manifestaciones
verbales vertidas en los debates, la aceptación posterior, etc. Como ya lo
sostuviéramos, lo que no puede negarse es la influencia ejercida y el papel
protagonizado por las sucesivas resoluciones de la Asamblea General en el
desarrollo progresivo del Derecho internacional.ª'

De allí que si bien estas reglas o principios contenidos en las resoluciones
y recomendaciones examinadas, no posean el carácter de normas jurídico
internacionales "stricto sensu", por la naturaleza del órgano del cual emanan,
no por ello puede negarse el influjo que ejercen en el desarrollo del Derecho
internacional del medio ambiente. Todo ello sin perjuicio de que tales resoluciones ratifiquen la existencia de auténticas normas jurídicas originadas a
través de diferentes fu entes del Derecho internacional.
Sin duda, este accionar de las organizaciones internacionales y en particular de las Naciones Unidas, adquiere significativa relevancia y coadyuva
con el proceso de fijación del contenido del Derecho internacional del medio
ambiente.

V. Cooperaci6n regional y subregional.
Quizás sea en el ámbito europeo donde más se ha desatrollado la cooperación a nivel regional, habiéndose producido una auténtica distribución de
actividades y competencias entre las organizaciones de esta región a los
~fectos de llevar a la práctica la protección del medio ambiente. 88
Dichas organizaciones regionales, han sido clasificadas en cuanto a su
composición, en cuatro categorías. En la primera, se incluye a la Comisión
Económic:i para Europa de las Naciones Unidas, que comprende a todos
"Cfr. REY e.u.o, Ernesto J., "La competencia legislativa de la Asamblea General de
las Naciones Unidas. Efectos jurldícos de las resoluciones", en Boletín de la Facultad
de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba, año XL-XLI,
1-2 enero de 1976, diciembre ele 1977, y la bibliografía alli citada.
" Cfr. K1ss, Alexandre Charles, "La protection de l' environnement et les organi·
sations européennes", en .tfnnuaire Francais de Droit Jnternational, 1973, p. 892 y u.

668

los Estados del continente sin distin' . , d
. el
'
cion e regímen
1í .
in uyen dos organizaciones de Euro a
. es po ticos. En la segunda,
y las Comunidades Europeas constituid~ 10codenta1, el_ Consejo de Europa
bros europeos. La Tercera Categoría
as dos exclUSivamente por miemlos miembros europeos incluye a los Estc~mp;n~e la OCDE, que además de
y Nueva Zelandia y la OTAN en la a os rud_~, Canadá, Japón, Australia
Canadá. En la última categoría
. elque particrpan los Estados Unidos y
los Estados Europeos de re •
se m ~y~ el COMECON constituido por
Extenor.
. s9
gimenes socialistas y tamb.len
, C u b a y Mongolia

se

. ~os mecanismos de acción y los métodos se .
difieren considerablemente de
rd
gwdos por estas organizaciones
Algu
acue o a su estru tu
'
nas se mueven en el marco más lás. d c ra y a sus competencias.
otras
l
c ico e la coopera '6 .
. ' corno as organizaciones co
. .
c1 n mtemacional.
~nniten crear una verdadera legis::~s poseen facultades tales que l;
directamente a los Estados miembros.
' gunas de cuyas normas se aplican

El Consejo
de Europa ha centrado su accionar ll
toda
J
d l
a problemática que orim
.
aman
a atención sobre
1
tin
i,,•na a protección del
di O
c.on ente europeo, abordand
me
ambiente en el
1
contribuido a la formac. • d o plasanes concretos de acción. A la vez ha
.
ion e reg
de condu ta
d'
instrumentos tales como la Cart d I
c me iante la aprobación de
principios sobre la lucha contr I a e A~a,. de 1968; la Declaración de
a a contarrunac · ' d 1 •
del Suelo, de 1972 etc Tamb·'
h
. ion e a1re, de 1968. la Carta
'
·
ien a promoVIdo J
rta •,
'
y acuerdos regionales. La OCDE h
.
~ corree c1on de tratados
. •¡·
a promovido unportant .
.
Y estudios c1ent1
icos y económicos· la C .. ,
es mvesttgaciones
ha constituido en el centro d '.
om1~1on Económica para Europa se
.
e mtercamb1o de · f
.6
b
am iente procedente de todo 1
.
m onnao n sobre medio
.
.
e con tmen te europeo. 1 COME
1a investigación
científica
té ·
' e
CON coordina
Jb
Y cruca de los estado
· b
ce e _ración de acuerdos regionales relativos a l
s
ros, facilitando la
El eJemplo europeo, desafortunadame
a ~roteccion del medio humano.
continentes.
nte1 no tiene correlación en los otros

°

~:1°

En
·
, el plano su b regional,
la cooperación se ha . . .
.
de organos bilaterales o multil t al
mshtucronal1zado a través
1
a er es, aunque general
t
os aspectos de la lucha para la p t . • d l
men e no abarcan todos
o as
t
.
ro eccion e medio amb' te .
pee os particulares de la problemáti'
ien ' smo facetas
taminac1"6n de las aguas dulces o · ,ca
como ser I ·nh
.
a i erente a la conantiguos de esta naturale
I ml ar1tima~. Uno de los organismos más
za es a ntemational J . e
por e! Tratado entre los Estados Unidos d
º";t. ommission creada
e Norteamenca y Canadá del 11
• Cfr. K1ss, Alexandre-Charles, Los principios generales .. ., p. 97 y ss.

669

�ele enero de 1909, que tiene competencia en las cuestiones fronterizas y en
toda la problemática referida a la contaminación atmosférica y de las aguas.
Recientemente por el Tratado del 15 de abril de 1972, sus funciones han
sido ampliadas para proteger la calidad de las aguas de los Grandes Lagos.
La bondad y las posibilidades de estas comisiones internacionales para solucionar las cuestiones derivadas de la contaminación en el campo bilateral,
como es el caso de los Estados Unidos y México en cuanto a sus ríos internacionales, han sido motivo de interesantes estudios críticos.'º
En el campo de la cooperación bilateral pueden citarse numerosos ejemplos.
Sin embargo cabe señalar la mecánica del Tratado sobre el Río de la Plata
suscripto entre Argentina y Uruguay el 19 de noviembre de 1973, que creó
dos órganos, uno para la zona íluvial y el otro para la zona maritima. 41 La
Comisión Administradora tiene entre otras funciones la de promover la
realización conjunta de estudios e investigaciones de carácter científico referidos especialmente a la evaluación, conservación y preservación de los recursos
vivos y su explotación racional y la prevención y eliminación de la contaminación y demás efectos nocivos que pudieran derivarse del uso, e:i..l)lotación y exploración de las aguas del Río de la Plata. La Comisión Técnica
Mixta tiene entre sus múltiples facultades realizar estudios, adoptar y coordinar
planes y medidas relativas a la conservación, preservación y explotación racional de los recursos vivos y la protección del medio marino, particularmente
dentro de las zonas marítimas de interés común.u

'° Cfr. Bn.DER, Richard B., "The settlement oí disputes in the ficld of the intemational law of the environment", en Recueil des Cours, 1975, Vol. 1, p. 227; SEPÚLVEDA,
César, "La contaminación de los rios internacionales y el Derecho. El conllicto MéxicoEstados Unidos sobre el Río Colorado 1961-1973 y sus lecciones", en Anuario de
Derecho Internacional, Universidad de Navarra, 1974, Vol. I, p. 309 y ss; CRUZ MIAA·
MONTES, RodoUo, "El problema del Rfo Colorado y el acta 242 de la Comisión Inter·
nacional de límites y aguas'', en Revista de la Facultad de Derecho de México, T.
XXV, No. 97-98, p. 25 y ss; "Las comisiones fluviales internacionales y la Comisión
Internacional de Límites y Agua.,", en Natural Resources Jounr.al, University of New
Mexico, Vol. 18, enero de 1978, p. 111 y ss.
"Cfr. Auus BAREA, Calixto, '"El Tratado del Rio de la Plata y su frente marítimo",
en Revista de Derecho Internacional y Ciencias Diplomáticas, Rosario, años XXII·
XXIV, No. 43/45, 1973/1976, p. 7 y ss; VtEI.RA, Manuel y otros, Tratado de Limites
del Rlo de la Plata, Montevideo, 1973, p. 87 y ss; R1zzo ROMANO, Alliedo, "El Estatuto
Jurídico del Rio de la Plata", en La Ley, No. 249, 27 de diciembre de 1973, p, 2 y ss.
u El Art. 82 del Tratado, establece las funciones de la Comisión T~cnica Mixta:
a) fijar los volúmenes de captura por especie y distribuirlos entre las Partes, de con·
formidad a lo establecido en el artículo 74, así. como ajustarlos periódicamente; b) promover la realización conjunta de estudios e investigaciones de carácter científico,
particularmente dentro de la zona de interés común, con especial referencia a la

670

. Otros organismos similares en áreas fluviales fro
.
.
sido creadas para el Río Urugua tal
ntenzas argentinas han
Y,
es como la Comisi~ Admin'
de esta vía fluvial y la Comisio'n T' . Mi
on
1stradora
ecruca
xta de Salto G d
f
tades par-a tomar medidas en mate . d
.
ran e, con aculna e protección ambiental. o

VI. La Práctica Conuencwnal.
La cooperación internacional en el campo del me.J:
b"
.,
·f
d
,
wo am 1ente, tamb1en
i:an~esta o ~ traves de numerosos tratados bilaterales y multilaterales
que.
ado ongen a un Derecho Internacional del medio
b"
particular.
arn 1ente
se ha

Resulta imposible y carece de significado analiz tod
.
que abordan t
, .
ar
os estos mstrumentos,
biente. Debe
específicos de la lucha para la protección del medio amsena arse que la Asamblea General de I N ·
U •
su resolución 3436 (XXX)
if ,
. as aaones rudas en
las
.
man esto su preocupaoón por el hecho de ue
convenciones y protocolos internacionales en la esfera del m di amb" q
no hubiesen recibido todavía la amplia aceptación
"ó e o
i:nte
Ello det
. ,
y ap icac1 n que merec1ao
e~o, un~ exhortación del Consejo de Administración del p
.
de las N ac1ones U rudas ara J Medí Am ,
rograma
E d
.P
e
o
b1ente -Resolución 24 (III)- a los
sta os para que reuniesen cuanto antes los requisitos necesarios para ll ar
a ser partes en Jos convenios y protocolos existentes.
eg

~ªt

r

A solicitud del consejo de Administra .6
¡ N ·
•
ª n Y de 1a Asamblea General de
~s ac1ones Unidas, e1 Director Ejecutivo elaboró un RPaistr d C
0
ciones y protocolos interna • al
e onvenaon es en esta materia que contiene el título
"t)•

evaluación y preservaci6n de los rec
.
.
vcnción y eliminación de la co tarn· ~ ; VIVOS y su racional explotación Y a la predel uso, exploración y explotat1·0• dmal CI cdn: otros_ efectos nocivos que puedan derivar
n e m JO manno. c) forro I
d .
presentar proyectos tendientes a ase ar el
.' .
u ar recomen aCiones y
los sistemas bioecolóincos. d)
tablgur
mantenuruento del valor Y equilibrio de
o· • ,
es
ecer normas y m d"d
J •
racional de las especies en la zona d . t ,
, e l as re at1vas . a la explotación
de la contaminación; e) estructurar e ~::s~e comun Y ~ la prevenaó_n Y eliminaci6n
de los recursos vivos en la zona de i ~é
, preservación, cons~aCIÓn y desarrollo
ción de los respectivos Gob"
. fn)
s comun, que. serán sometidos a la consideraiemos,
promover estudios
armonización de las leai&lt;lacion
d
p
. Y presentar proyectos sobre
,
oes e Ias artes respecbvas a las
t ·
obJeto del cometido de la Comisión . g) tr
. .
f
ma enas que son
. .
'
ansrruttr en onna expedita
l p
comumcaetones que las mismas se intercarnb·
d
d
' a as artes las
p
ien e acuer o con lo disp t
la
arte Segunda del presente Tratado· h) cwnplir las d á fun .
ues o en
le asignen en su Estatuto, o por medio de notas reversal:1 s tr c10fnes que las partes
.. Cfr. ÜANo G ·u
.
u o as ormas de acuerdo.
1979
150 ' w enno J., Recursos Hidricos Internacionales de la Argentina Bs A
'p.
y st,
'
. s.,

671

�b. etivos de los acuerd os, un resumen
. de
. sus
1
completo del instrwnento, los o J
te el nombre del depos1tano, as
disposiciones, las condiciones para ser_ par l~s idiomas empleados, las partes
b "6 y entrada en vigor,
fechas de apro ac1 n
tifi" . , de cada instrumento.
las fechas de ra cac1on
.
contratantes Y
.
. 44 puede mencionarse
d l Director E1ecut1vo,
Sobre la base de los informes e
.6 del medio ambiente, celebrados
distintos tratados referidos a la protecci n

Convención internacional para la prevención de la contaminación de las
aguas del mar por los hidrocarburos, del 12 de mayo de 1954;
Acuerdo de protecci6n fitosanitaria para la región del Asia suroriental
y el Pacífico, del 271 de febrero de 1956;
Convención interina sobre la conservación de las focas de pelo fino del
Pacifico del Norte, del 9 de febrero de 1957;

desde 1933:
.
a la p reseIVación de la fauna y la flora en su estado
Convenio relativo
d
"embre de 1933;
, .
natural, del 8 e nov1
d las bellezas escerucas
rotecci6n de la flora, fauna y e
Convención para la P
, .
d
de octubre de 1940;
,
de
Amen.ca, e1 12
l
naturales de os paises
d 1 ballena del 2 de diciembre
. al de la pesca e a
'
Convención ioternac1on
de 1946;
noroeste del Atlántico, del 8
Com-eoción internacional de pesca para el
de febrero de 1949;
..6 interamericana del atún
.
ra el establecimiento de una coI0.1S1 n
Convenio pa
d 1949 .
tropical. del 31 de mayo e
'
l de pesca del Me•
·
jo genera
Acuerdo para el establecimiento de ~ conse
.
,
d l 24 de septiembre de 1949'
diterraneo, e
del 18 de octubre
. .
. al para la protección de las aves,
Convemo mternac1on
de 1950;

.

•, n de protección fitosa-

1 tablecimiento de la orgaruzaoo

1

Convenio para e es
.
,
del 18 de abril de 195 ;
, el Med1terraneo,
nitaria para Europa )
.
. . del 6 de diciembre
. al de protección fitosan1tana,
Convención intemac1on
de 1951 ;
.
la protecci6n de las poblad. d
ecesanas para
Acuerdo relativo a las me i as n d l
borealis) bogavantes europ~os
aigantes
(Pan os
a us(Nephrops norveg,cus
'
• ) , y canrrreJos
ciones de camarones ;:,·
.
b
. ) langostmos norueg
l
(H omarus vu gans '
d 1952 ·
(Cancer pagurus), del 7 de marzo e
,
Pacífico septentrional, del
.
.
al
ara
la
pesca
en
el
Convención mtemacion p
9 de mayo de 1952 ·
A/32/156 del 23 de agosto de 1977 y A/ 33/134
.. Cfr. UN, Asamblea General, ~~-EP /GC Information 5).
del 23 de agosto de 1978 (Doc.

672

Convención sobre la plataforma continental, del 29 de abril de 1958;
Convención sobre pesca y conservación de los recursos vivos de la alta mar,
del 29 de abril de 1958;
Convención sobre la alta mar, del 29 de abril de 1958;
Convenio sobre pesquerías del Atlántico nordeste, del 24 de enero de 1959;
Convención sobre la pesca del Mar Negro, del 7 de julio de 1959;
Acuerdo para el establecimiento de un Instituto Latinoamericano de Investigación y capacitación forestal bajo los auspicios de la FAO, del 18 de
noviembre de 1959;
Tratado Antártico, del 1 de diciembre de 1959;
Convenio sobre la cooperación en materia de cuarentena de plantas y su
protección contra plagas y enfermedades, del 14 de diciembre de 1959;
Convenio sobre la pesca en las aguas del Danubio, del 29 de enero de 1958;
Convención sobre responsabilidad de terceros en materia de energía nuclear,
del 29 de julio de 1960;
Protocolo relativo a la constitución de una comisión internacional para la
protección del Mosela contra la contaminación, del 20 de diciembre de 1961;
Convenio sobre la langosta migratoria africana, del 25 de mayo de 1962;
Acuerdo relativo a la cooperación en pesca marítima, del 28 de julio
de 1962;
Acuerdo relativo a la comisión internacional para la protecci6n del Rhin
contra la contaminación, del 24 de septiembre de 1963;
Tratado por el que se prohíbe los ensayos con armas nucleares en la atmósfera, en el espacio ultraterrestre y debajo del agua, del S de agosto de 1963;
Acta relativa a la navegación y a la cooperación económica entre los Estados de la Cuenca del Níger, del 20 de octubre de 1963;

673
humanita.,..43

�. '6n para la lucha contra la1
1 . . t de una conuS1
Acuerdo para el estab ec1m1en o .
1 d u zona de distribución en e
.
la región onenta e s
langosta del desierto en
. . bre de 1963.
Asia sudoccidental, del 3 Cde ~•~~emde; río Níg:r y la navegaci6n y el transAcuerdo relativo a la om1s1 n
d 1964·
del
25
de
enero
e
'
'd d
el , N'ger
porte en
no 1 '
•
d p , sobre responsabilt a
. de la Conveno6n e ar1s
Convención suplementana
,
l
del 28 de enero de 1964;
t . de energia nuc ear,
de terceros en ma ena
. al ara la Exploraci6n del Mar,
. , para e1 Consejo Intemac1on P
Conveneton
del 12 de septiembre de 1964;
.. 6 ara la lucha contra la
b1 imiento de una conus1 n p
Acuerdo para el esta ec
O . te del 2 de julio de 1965;
.
el Cercano nen '
1
langosta del desierto en
"6 del atún del Atlántico, de
. l para la conservaci n
Convenio internac1ona

14 de mayo de 1966 ;_ .
. del 18 de septiembre de 1967;
. , fº arutana para Africa,
Convenaon 1tos
leza y los recursos

•, n de la natura
.
fricano sobre la conservacio
Convenio a
.
d 1968.
,
d 1 15 de septiembre e
naturales, e
. .,
de detenninados detergentes
b la restnccion en el uso
1968
Acuerdo europeo so re
lim . d l 16 de septiembre de
;
lavar y
piar, e
·
en los productos para
.
. ales en el transporte mter,
opeo para la protecc16n de arum
Converuo eur
68 .
. 1 del 13 de diciembre de 19 '
del 6
naoona ,
del patrimonio arqueológico,
la
protección
Convenio europeo para
de mayo de 1969 i

Convenio del Benelux sobre la caza y la protección de las aves, del 10 de
junio de 1970;
Convenio sobre las marismas de importancia internacional especialmente
como habitat de aves acuáticas, del 2 de febrero de 1971;
Acuerdo para el establecimiento de una comisión para la lucha contra la
langosta del desierto en el África noroccidental, del mes de noviembre de 1970;
Tratado sobre la prohibición de emplazar armas nucleares y otras armas
ele destrucción en masa de los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo, del
11 de febrero de 1971;
Enmiendas a la convención internacional para la prevención de la contaminación de las aguas del mar por los hidrocarburos, de 1954 en lo relativo a la regulación de los tanques y Ja limitación de su tamaño, del 15 de
octubre de 1971 ;
Convenio relativo a la responsabilidad civil en la esfera del transporte ma-

rítimo de sustancias nucle~, del 17 de diciembre de 1971;
Convenio internacional de constitución de un fondo internacional de indemnización de daños causados por la contaminación de hidrocarburos, del 18
de diciembre de 1971;
Convenio para la prevención de la contaminación marina provocada por
vertidos desde buques y aeronaves, del 15 de febrero de 1972;
Convenio sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y toxínicas y sobre su destrucción, del 10 de abril de 1972;

taminaci6n del Mar
. , en la lucha contra 1a con
Acuerdo para _la coopera~o~el 9 de junio de 1969·
del Norte por hidrocarburo '
.
la prevención de la con·
Enmiendas a la convención intemaeto: ~=ocarburos, de 1954 del 21
. '6n de las aguas del mar por
tammaCJ

del 23 de noviembre de 1972;

de octubre de 1969;
. d l Atlántico sudorien. d e los recursos vivos e
.
bre
la
conservación
Convenio so
.

Convenio sobre la prevención de la contaminaci6n del mar por vertimiento
de desechos y otras materias, del 29 de diciembre de 19~;

969

tal, del 23 de octubre de 1
'
. bilidad civil por daños causad~s par
Convenio internacional de responsa hidrocarburos, del 29 de noviembre
.
'6n de las aguas del mar por
contammac1
de 1969;
.
.6n en alta mar en los casos
b
del
al rel a tivo a la mtervenet
intemacion
d
1
mar p0r bidrocar uros,
Convenio
• · , de las aguas e
de accidente de contarmnaoon
29 de noviembre de 1969;

674

Convenio para la conservación de las f~cas antárticas, del 1 de junio de

1972;
Convención sobre la protecci6n del patrimonio mundial, cultural y natural,

Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de
flora y fauna silvestres,_del 3 de marzo de 1973;
Convenci6n sobre pesca y conservación de los recursos vivos del Mar Báltico
Y sus estrechos, del 13 de noviembre de 1973;
Convenio internacional para la prevenci6n de la contaminación originada

por buques, del 2 de noviembre de 1973;

675

�casos

•

de contaminación
1
Protocolo relativo ~ la ~t~rvcnc~bn len ~:=b:os, del 2 de noviembre
del mar por sustanetaS distintas e os
de 1973;

... r:ón de los osos polares, del 15 de noviembre
Acuerdo para la Conserv _,.
de 1973;
. • del medio ambiente, celebrada entre DiConvenci6n sobre la protecc.ion
974.
.1:a Noruega y Suecia, el 19 de febrero de 1 '
Finlan
na.marca,
w ,
Bál ·
.
di
· en la zona del Mar
neo,
Convenio sobre la protección del me o manno
del 22 de marzo de 1974;

• ·6 marina desde fuentes
Convención para la prevención de la contanunaci o

terrestres, del 4 de junio de 1974 i
,
d l 18 de noviembre
Acuerdo sobre el programa internacional de energ1a, e
de 1974;

'6 d 1 mar Mediterráneo contra la contaminaConvenio para la protecci n e
.
del 16 de febrero de 1976 i
,
C160
,
.
hit' ·co y art1s. 6 d l atrimonio arqueológico,
s on
Convenio sobre la prot~ci n e(¿,
'6n de San Salvador), del 16 de
t.ico de las naciones amencanas

nveno

·d· nal
. d la naturale-La en el Pacífico roen 10 ,
Convenio sobre la conservac1 6n e
del 12 de junio de 1976¡
.
uerdo relativo a la comisión internacional
Acuerdo suplementano del Ac
.
-60 del 12 de diciembre
para la protección del Rhin contra la contaminac1 '

junio de 1976;

de 1976;
• ·6
ímica
'6 d \ Rhin contra la contaminaci n qu
'
Convención sobre la protecct n e
del 12 de diciembre de 1976;
.. .
.
bibici6n de utilizar técnicas de modif1cac16n am·
ConvenCJ6n sob~ .la pro
f
hostiles del 10 de diciembre de 1976;
biental con fines m1htares Y otros mes
'
.
.6 por
.
.
bilidad civil por daños de contammac1 n .
Convenc16n sobre la responsa
l
.6 y explotaci6n de recursos mmehidrocarburos resultantes de la exp orac1 n
rales del fondo del JDar, del 17 de diciembre de 1976;
.
les
.,
.
ecci6n de trabajadores contra riesgos la~ra
Con\'enoon relauva a la prot
. .6 del aire ruidos y vibraciones,
del medio de trabajo debidos a contammao n
'
del 20 de junio de 1977.

.
• al d l edio ambiente se
El d .gual desarrollo del Derecho intemac1on . e m
.6n del
eSJ
l
. , de la normatividad re[enda a la prcservac1
manifiesta en a pnmac1a

676

medio marino, habiendo algunos instrumentos alcanzado cierto grado de
pcrfecci6n, aún cuan.do todavía no se haya logrado una reglamentación que
abarque todos los aspectos de esta problemática.u

Yturriaga Barberán señala que, hasta la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Medio Humano, la preocupación internacional se había
limitado fundamentalmente a la prevención de la contaminación de las aguas
del mar por hidrocarburos, cambiándose con posterioridad la metodología
al centrarse su estudio no ya en los agentes contaminantes, sino en las diferentes fuentes de contaminación, como descarga de buques, vertidos d de
buques y aeronaves, descargas procedentes de tierra y exploración y explota•
ci6n de fondos marinos.••
.. Cfr. YnJJUUAGA B.utBERAN, Jatt Antonio, "Convenio de Oslo de 1972 para fa
prc,•ención de la conta.m.i.nación marina", en Revista de Instituciones Europeas, ln\tituto de Estudios Pollticos, Madrid, No. 1, p. J 21 y ; "Convenio de Londres de- 1972
sobre la prevención de la contammaci6n del mar por vertimientos de dt"Sechos y otr::u
materias'', en Anuario dtl Instituto Hi.rpano-Luso-.A.mericano de De11cho Jnt,rnacional,
No. 4, 1973, p. 343 y ss; KJss, Alcxa.ndtt Charle.1, "R.écent traiteJ régionaux conccrnant la pollution de la mer", en .4.nnuaire FrancaiJ de Droit lnttrnational, 1976, p.

720 y

11.

.. Cfr. YTUARIACA BAAUl!RÁN, Jo~ Antonio, "Convenio de Oslo de 1972 pára la
d,l Instituto de Oc,anoira(Ca, Madrid, mayo de 1977, p. 9. El juruta español ofrece
las siguientes condll!iones respecto de la situación actual del Derecho internacional
en esta materia: ''l. A nivel mundial, la normatividad internacional es adecuada en
materia de contam.inación marina caUllada por buques o por vertidos desde buques
y aeronaves, y es totalmente in~uficiente en el ámbito de la contaminación marina
de origen terrestre o provocada por la exploración de los fondos marinos. 2. A nivel
regional la normatividad internacional es, asimismo, adecuada en materia de contaminación marina causada por buques o por vertidos de buque~ y aeronaveii, se empieza
a desarrollar con dificultades la relativa a la contaminaci6n marina de origen tcm:strc,
y es prácticamente inexistente la relativa a la contaminaci6n marina provocada por
la exploración y explotaci6n de los fondos marinos, dentro o fuera de la jurisdicción
nacional. 3. El desarroJlo de la normatividad ha estado grand mente condirionada
últimamente por la celebración de la 111 Conferencia de w Naciones Unidas sobre
el Derecho del Mar, que pretende ofrecer una solud6n global a la variada problemática
del Derecho del Mar, incluido el tema de l:t. preservación del medio marino y la lucha
contra la contaminación. No obstante, los esfuerzos realizados, especialmente en el
imbito regional, han influido favorablemente en el tratamiento dado al tema en la
Conferencia. 4. Cualquiera que sea la pertinencia de w normas internacionales existentes, pOCo se podrá conseguir en la lucha contra la contaminaci6n marina $¡ k,s
E.stadot no aceptan los Convenios existentes o no dictan las disposiciones nacionaJe5
adecuada• para su aplicación. Va siendo cada vez mayor el número de Estados que,
preocupados por la prescrvaci6n del medio marino, esúo asumiendo w obligaciones
internacionales de los Convenios cxutentc~, figurando España entre los paíseJ má.11
destacados".

677

�Dentro de la obra codificadora emprendida en el ámbito de las Naciones
Unidas, la cuestión de la contaminación de las aguas fluviales constituye uno
de los aspectos fundamentales de la temática qt¡e bajo el título de "El derecho
de los usos de los cursos de agua internacionales para fines distintos de la
navegación", se encuentra actualmente a consideración de la Comisión de
Derecho Internacional, habiéndose planteado el interrogante en torno a que
si dicha cuestión debía constituir el punto de partida de todo el estudio. 47
El propósito de lograr una legislación universal en ciertas áreas del medio
ambiente, ha determinado que uno de los objetivos principales de la m
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, sea elaborar
un acuerdo básico sobre la protección y preservación del medio marino. No
ha sido en general materia muy conflictiva y el Texto Integrado Oficioso
para Fines de Negociación, refleja en sus numerosas disposiciones el consenso
alcanzado hasta el momento. 48
Se parte de la obligación general de proteger y preservar el medio marino
y del derecho soberano de los Estados de explotar sus recursos naturales, pero
este derecho no es ilimitado debiendo atenerse a aquella obligación general.
El proyecto prevé las medidas que los Estados se obligan a adoptar para
impedir, reducir y controlar la contaminación del medio marino proveniente
de cualquier fuente, prescribiendo la necesidad de utilizar la capacidad individual o colectiva y de armonizar las políticas al respecto. La adopción de
medidas con tal finalidad, lleva implícita la obligación de no traspasar directa
ni indirectamente perjuicios o peligros de una zona a otra, o transformar un
tipo de contaminación en otro.
Dentro del campo de la cooperación en el plano mundial o en el plano
regional, se prevé la adopción de planes de urgencia para hacer frente a la
contaminación, como así también la promoción de estudios, programas de
investigación e intercambio de información y datos. Se destaca la obligación
del Estado que tenga conocimiento de casos en que el n1edio marino se
encuentre en peligro inminente de sufrir daños o los haya sufrido ya por
contaminación, de notificar de inmediato a los demás Estados que puedan,
a su juicio, resultar afectados por tales daños y en su caso, a las organizaciones
internacionales competentes.

Se crean obligaciones a los Estados de vigilar los riesgos de contaminación
~ de sus efectos, de publicar informes sobre esta materia y de evaluar los
efectos potenciales de ]as actividades proyectadas bajo zonas de su jurisdicción
o control. Se ha proyectado un catálogo de reglas internacionales y nacionales
para prevenir, reducir y controlar la contaminación de] medio marino, que
comprende la contaminación procedente de fuentes terrestres, la contaminación
producida por actividades en los fondos marinos sujetos a la jurisdicción
estatal incluyendo islas artificiales&gt; instalaciones y estructuras que están bajo
su jurisdicción, la contaminación en la ''Zona", la contaminación por vertimientos, la contaminación causada por buques y la contaminación desde la
atmósfera o a través de ella.
Finalmente, el proyecto incluye una extensa nonnatividad tendiente a asegurar el cumplimiento de la reglamentación nacional e internacionaJ, regulando las cuestiones de jurisdicción y los procedimientos.
El Texto Integrado Oficioso para Fines de Negociación, consagra la
responsabilidad estatal por el incumplimiento de las obligaciones internacionales respecto a la protección y preservación del medio marino y la obligación de reparar los daños provocados como resultado de las violaciones de
tales obligaciones. Igualmente compromete a los Estados para que sus sistemas jurídicos aseguren una pronta y adecuada in_demnización o reparación
de los daños causados por la contaminación del medio marino por personas
naturales o jurídicas dentro de su jurisdicción y los obliga a la cooperación
en eJ desarrollo del Derecho internacional relativo a criterios y procedimientos
para determinar la responsabilidad y los daños, el pago de indemnizaciones
)' la solución de controversias.
. _Debe destacarse en este nuevo Derecho del Mar en gestación, la modificacion de algunos conceptos tradicionales, como el principio clásico de la
j~~sdi~ción exclusiva del pabellón, principio este que reconocía muy pocas
hm1taetones y que estaban referidas a los casos de buques piratas, al derecho
de visita o reconocimiento a los buques sin nacionalidad y al "hot pursuit".

Se prevé igualmente la asistencia técnica, que deberá extenderse especialmente a los países en desarrollo, los cuales gozarán de un trato preferencial.

Dentro del espíritu de la nueva legislación, se pretende transformar este
principio introduciéndole ]imitaciones tales que permitan al Estado ribereño
perseguir y controlar la contaminación proveniente de buques, en su Zona
Económica Exclusiva.º

"Cfr. Anuario de la Comisi6n de Derecho Internacional, 1976, Vol. II (Primera
Parte), p. 161 y ss.
.. Cfr. UN, Doc. A/Conf. 62/WP. 10 y Add. I, Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, Documentos Oficiales, VoL VIII, pp. 37-40.

.. Cfr. SzÉKuv, Alberto, "Desafío al principio tradicional de la jurisdicción exclusiva
del pabellón, como logro previsible de la Conferencia sobre el Derecho del Mar para
preservar el medio ambiente marino", en Natural Resources Joumal, New Mexico, Vol.
16, july 1976, No. 3, p. 573 y ss.

678

679

�La mecamca del proyecto, se basa fundamentalmente en el princlp10 de
prevención, para lo cual se establecen prohibiciones y subsidiariamente la
reducción y control de las actividades contaminantes del medio marino. Las
obligaciones de los Estados en este aspecto se extienden tanto a la zona bajo
su jurisdicción como a la internacional. Al margen de la normatividad internacional propiamente dicha, los Estados se obligan a adoptar una eficiente
reglamentación interna.
Subsidiariamente, y no pudiéndose evitar la contaminación, obra la sanción
y la responsabilidad internacional. En este aspecto se han observado los
principales elementos de toda reglamentación ambiental: prohibición, control
y sanción.
Cabe señalar que el principio de cooperacion tanto en el plano regional
como universal, sigue siendo el sustento de todo el sistema de la futura legislación internacional, pudiendo también observarse el fortalecimiento de la
solidaridad internacional manifestada en una distribución de cargas que
implica el menor gravamen posible a los países en desarrollo.

cepto de daño y perJ·w·a·o

de culpa. Go

b' tal
·
am 1en
transponiendo la concenri6n
trad"tcion
· al
r-

No obstante esta verdad, puede estimarse que se han dado
·
pasos muy unt
por antes.. F un d.amentalmente
se
ha
tomado
·
·
d
J
·
. ,
conciencia e que a protecc16n
d l
e medio ambiente constituye una "cuestión vital" por c
t
·
1
.
.
uan o se Juega a
superv1venc1a de la propia humanidad Asimismo se ha to d
·
·
de que la actual estructura del Dereclio intern:o•onal noma o co~cienola
d'
,
proporetona os
me
ma~ adecuados p~ hacer efectiva la protección internacional del
med10 ambiente. La sola circunstancia de que tanto el h b
1
Estados hayan caído en cuenta de estas realidades constituye uonmherechcomo_~ os
· ul
.,
o poSI..vo
para 1mp sar la acoon futura en materia del medio ambi'ent E
1b
e. n otras
pa a ras, ha comenzado a formarse la llamada "conciencia ecol6oi.ca" .
0
Las consideraciones hasta aquí realizadas que no han tenido ¡
t ·,
d
t
1
, .
'
a pre ens1on
e ago ar a tematica, sino exponerla en sus grandes lineamientos permiten
ofrecer algunas conclusiones:
'

'.os

. A~~ptar la _e~tencia_ d~ ~n Derecho internacional del medio ambienteJ no
una d1sc1plina autónoma, sino que debe ser considerada por
su especif1Cidad como una rama del Derecho internacional público;
51 gnifica. ~~trr

VII. Reflexiones finales y conclusiones.

El examen de toda esta realidad en tomo a la problemática vinculada con
la protección del medio ambiente, permite apreciar que el Derecho interna-

~ sta rama abarcaría aquel conjunto de principios y normas jurídicas internaci?nales que tienen por objeto la protección y preservación del medio
ambiente;

cional del medio ambiente, como un capítulo más del Derecho internacional,
sólo cuenta con los medios que actualmente éste posee para cumplir con la
finalidad específica.

Estando en una etapa incipiente de desarrollo, actualmente existen pocas
~ormas . de Dere&lt;:110 internacional común, siendo en su mayoría Derecho
internacional particular;

Ello justifica la preocupación manifestada en la doctrina acerca de su efectividad para dar respuesta a la necesidad de asegurar la supervivencia del planeta.
Este bien supremo a tutelar s61o podría asegurarse; según Nelly Chiesa, a
través de lo que con sentido ecuménico llama el "Derecho universal ambiental", cuyo sujeto de protección sería la Naturaleza "en su condición de abstracción que prevé una realidad tangible cuya protección hay que ordenar:
el medio ambiente, entorno, biósfera o hábitat humano a través de sus tres
reinos: animal, vegetal y mineral". Este bien a tutelar exigiría a la teoría
jurídico internacional replantear algunas instituciones y conceptos tradicionalmente politizados como los de soberanía, supremacía, dominio territorial
o fronteras. Según esta publicista los objetivos más inmediatos en esta esfera
de acción serían entre otros, tipificar el delito universal ecológico, institucio•
nalizar la responsabilidad material de los Estados e individuos por la comisión
de tales delitos, resolver el "Jocus standi" y establecer con precisión el con·

~º. ~bstante esta falencia, se cuenta ya con un considerable número de
~nnc1p1os o r~gl~s.de conducta, que abrirán el camino a la creación de auténticas normas Jundicas;
. Dentro de la estructura actual del Derecho internacional del medí
•
0 am
b1ente 1 · · · d
.,
.
, e pnnci~io e prever_ioon constituye un principio rector en la lucha
por la preservación del medio ambiente y fuente de obligaciones jurídicas;

La fal_~ ~e estru~turas centralizadas, determina por el momento que la
r.oopcrac1on mternacional constituya uno de los pilares en la lucha
1
. .,
.,
.
para a
Prcscrvacion
y protecoon del medio ambiente·

'

~sta cooperación debe instrumentarse en mecanismos de alcance general
regiona~ o subregional, según sean las particularidades geográficas, económi~
cas, SOCiales, cul torales;
• Cfr. Op. Cit., p. 38-39.

680
681

�.
.
dmitir ue esta realidad sea la más favoTal particularidad no un.plica ~,
q
.
internacional del medio
la
preservac1on
y protecc16n
rabie para asegurar
.

ambiente;

edid

,.

podrá ase rarse plenamente en la m

a
De alli que este propos1t~ s6lo
~ rganos investidos de facultades
que la comunidad internacional cuente con o
supranacionales i
. , di
.
.
clási
proporciona un basamento JUfl co
El Derecho mternacional
co no
dimensión a C'Oncep•
d b' d
consecuencia otorgarse una nueva
adecuado, e ten o en
, d . . territorial, competencias, responsatos tales como los de soberama, onumo
bilidad internacional, etc.

EL CONFLICTO LIMlTROFE ENTRE VENEZUELA Y GUYANA
Y UN LIBRO RECIENTE

Dr. HicToR GRos

EsPIBLL

Uruguay

Es SABIDO QUE LA demandada nulidad del laudo arbitral del 3 de octubre
de 1899, fundado en el Tratado de Arbitraje del 2 de febrero de 1897
(Convenio de Washington), que pretendió dar fin a la contienda entre Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre la
determinación de las fronteras entre aquélla y la entonces Guayana Inglesa,
generó un diferendo que no ha podido ser resuelto hasta el día de hoy y que,
en la actualidad, se plantea entre Venezuela y Guyana en cuanto ésta es
ahora un Estado independiente.
El laudo arbitral del 3 de octubre de 1899 fue dictado por un Tribunal
integrado por F. de Martens, Melville Waston Fuller, David J. Brewer,
Rusell of K.illowen y R. Henn Collins. El Presidente era ruso, dos jueces
ingleses y dos norteamericanos (¡en vez de dos venezolanos!), según lo dispuesto en el Articulo Il del Tratado. Esta circunstancia sui generis le da
al arbitraje un carácter singular. Con raz6n ha dicho Paul Reuter que: "Las
condiciones en las que Venezuela consintió en hacerse representar, sin que
existiera un protectorado o cualquier otra institución análoga, por un tercer
Estado, se encuentran muy raramente en un procedimiento arbitral y ponen
de manifiesto una soberanía cuasi-colonial" .1
El Tratado en que se bas6 el laudo fue negociado prácticamente entre Estados Unidos que impulsó la solución invocando la doctrina de Monroe, y la
Gran Bretaña, dentro del marco de los intereses y las relaciones globales
1
REUTER, Paul, La motivation et la revision des sentences arbitrales a la Conférence
de la Paix de la Raye ( 1899) et Je conflit frontaJier entre le Royaume Uni et le
Venezuela, Mélanges offerts a Juraj Andrassy, La Haye, 1968, p. 246.

682

683

�t cias mantenían en los últimos años del siglo XIX sin
que las dos po en
lim'tó a firmar y ratificar un texto ya
intervención de Venezuela, que se
i
convenido de antemano.
. .d d
incluy6 f undamentaci6n ni razo..
El laudo, adoptado por unanllDl ª ' no liam t analizado en el estudio de
namiento jurídico alguno. E ste ~tremo,
circ:n~cias especiales del ca.so,
. . . 1
Pau l R euter que acabamos de CJtar, porhab , de poner en tela de JUIClO
e

ai;!

-&lt;¡ue ya entonces se sos:chab3:11-~an;el laudo de 1899. No hay que
fundamento, la razón y
esenetda 11
l fecha del 3 de octubre de 1899,
.d
1 demás que el lau o eva a
olv1 ar, por O
•
• d la Paz de La Haya había aprobado, con
. .
11
Delegado de
Y &lt;1ue, poco antes, la Conferencia e participaba
en e a como
~=-1~t!:,~;2 ~~:n~r::ra Convención que consagra la obligación
de motivar las sentencias arbitrales.
. .
la determinación de la linea limítrofe.'

~~~; :;rru~~o

pero

~1 ~aud~ dt
adel territorio en disputa,
atribuy~ll a
As1gn a ran
.
una re "ón de alrededor de 5,000 mt as
Venezuela la boca del Orinoco Y d 1 gi • . La línea fronteriza partía
•6 d · dental e temtono.
cuadradas en la rcgi n su_ oca
d unta Barina y dejaba el territorio
de Puerto Playa, a 45 millas al este ~b p
poder de Gran Bretaña.
al este de esa línea hasta el Río Esequ1 a en
e pronunció "sobre
d. R t
1 d . . sto que como con razón ice eu er
Fue un au o mJU
.
l'u' . ,;.,. tener en cuenta las
,
handage' puramente po I co. ""'
la base de un marc
·
A b' tral" 1 Para
.
el Artículo IV del CompromlSO r ,
.
reglas establecidas por
. Se f dó en un tratado que es
Venezuela constituyó un verdadero despob' Jºd·
~~ imperialista y debilidad
·emplo casi imposible hoy de conce ir, e presi n
un e1
,
.
e in~ficacia de un país latinoamencano.
. . .
tad
r Venezuela, en un momento
El laudo arbitral fue en pnnc1pio acep ~ po
. de actas iniciadas
dr áti o de su vida polittca. na sene
.
particularmente am c
. b d 1900 señalaron el proceso de su
la Morejuana del 24 de nov1em re e
'
~:ruci6n y de la delimitación in situ de la frontera.
.
.
.
.
breve nota. hacer la h1stona de es~
No es nuestra inteno6n, en es~ . .
b' to de un análisis todavui
conflicto limítrofe que en su fase imc1al fue o je
..

arent and no rcasons wcrc gi~-en.
'
h s1'ble proéeeding o{ De
..
. arnvcd at by a repre en
Th award wa.s a political comp~nuse,_
h I.Aw o/ Nalions, New York, 1962,
Martens", . Nussbaum, A Concu, Hutory of I t
• " 'o legal jusúiicalion of thc dCC1s1on .

p. 219.
• R&amp;llTll,

Paul, op. cit., p. 238.

"as a

hoy muy valioso.' Pese a que en el correr de los primeros cuarenta y ocho
años del siglo XX, la convicción de la injusticia del laudo se afirmó y se
manifestaron algunas protestas, nada serio y sistemático se hizo para lograr
un cambio de la situación.

El 10 de diciembre de 1948 murió en Nueva York Severo Mallet-Prevost,
abogado de Venezuela en el juicio arbitral. En julio de 1949 apareció en el
American Journal of lnternational Law,' un trabajo de Otto Schoenrich que
incluyó un memorándum de Mallet-Prevost que daba desconocidos e increíbles detalles de la elaboración del laudo y que él, pese a haber sido asesor
de Venezuela, había ocultado hasta entonces. De estas revelaciones resultaba
que el laudo fue la consecuencia de una componenda entre Martens y lo,
jueces británicos y que el acuerdo unánime a que llegó el Tribunal fue logrado por medio de maniobras y coacciones de Martens sobre los jueces norteamericanos. Quedó planteada la fundada duda de si la alianza entre Martens
y los jueces británicos no se habría basado en un arreglo político ruso-inglés
por el que Gran Bretaña hubiera reconocido ventajas a Rusia en otras partes
del Mundo, probablemente en Asia y en la Zona del Medio Oriente, en base
de los beneficios territoriales que el Reino Unido lograba en América, en
perjuicio de Veneruela.
La publicación de este documento produjo una gran conmoción y trajo
como resultado la aparición de una serie de estudios jurídicos sobre el tema,
relativos a la veracidad de las revelaciones del memorándum Mallet-Prevost,
a las actitudes de Martens y a la influencia de todo esto sobre la validez
del laudo.
Sin duda, las revelaciones del memorándum, Mallet-Prevost, y sea cual
fuere la posición que se tenga al respecto, constituían un elemento nuevo de
gran importancia ya que permitía, racionalmente, encarar la posibilidad
jurídica de la nulidad del laudo.
Estudiando recientemente este tema, hemos comprobado que Martens fue
siempre un abanderado de la alianza entre Inglaterra y Rusia en base a un
acuerdo en el Asia Central. En 1879 publicó en Bruselas, un libro que
lamentablemente no hemos podido consultar, titulado La Russie et l'Anglaterrc dans l'Asie Centra/e. En el prólogo que Joaquín Femández Prida escribió
para la edición española del Tratado de Derecho Internacional de De Martem

pp

• PARISET, G., Historiqu, sommaire du conflít a11glo-v1nezul/ie11 ,n Guyana, BergerLevrauJt, 1898.
1 A.J.I.L., 43, 19t9 (Thc Venezuela•Britisb Guiana border dispute).

685
684

�(La España Moderna, López Hoyos, 6, s/f. La primera edición rusa fue de
1882), al hacer la semblanza de De Martens, se dice:

del mismo año, que estableci6 una Comisión Mixta "para buscar soluciones
sastisfactorias" a la controversia entre los dos países, nacida de la pretensión venezolana de que el laudo de 1899 "es nulo e írrito",

".Acomete luego la patriótica y humanitaria empresa de predicar unión
y acuerdo entre Inglaterra y Rusia con respecto a sus posesiones del
Asia Central, motivo de tantas desconfianzas y temores entre dos Estados
poderosos, cuya rivalidad constituye seria amenaza para la insegura paz
de Europa; e, inspirándose en parecidos fines, propónese evitar después
un sa11griento conflicto entre Rusia y China, dando a conocer sus recíprocas y seculares relacionu".

El Artículo IV fij6 los plazos para la actuación de la Comisión Mixta.
Pasado el plazo de cuatro años sin que la controversia pudiera ser completamente resuelta, se pondría en funcionamiento el procedimiento de solución
pacífica previsto en dicho Artículo.

A partir de 1950, Venezuela planteó reiteradamente la nulidad del írrito
laudo de 1899 y la afirmación de sus derechos, especialmente en las Naciones
Unidas y en la Organización de los Estados Americanos. Merecen recordarse,
a este respecto, los siguientes documentos:

-

Memorándum enviado al Secretario General de las Naciones Unidas para
su circulación [ (A/C. 4/536, febrero de 1962) ];

-

Declaración en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 1° de
octubre de 1962;

-

Declaración en la Asamblea General de las Naciones Unidas del 29 de
septiembre de 1964, y

-

Declaración respecto del ingreso de Guyana en la OEA, del Ministro de
Relaciones Exteriores de Venezuela, del 6 de septiembre de 1966.

Es preciso también .recordar que cuando se produjo la independencia de
Guyana, y posteriormente, Venezuela salvó sus derechos con una serie de
documentos remitidos al Gobierno de Guyana, que sería largo e inútil enumerar ahora.
Naturalmente, estos no son los únicos documentos de interés emanados de
fuente venezolana en los que se denuncia en un foro multilateral la nulidad
del laudo.
Por lo demás, no puede dejarse de citar la existencia de conversaciones
trilaterales sobre el tema (Gran Bretaña, Guyana y Venezuela), en especial
aquéllas relatadas en los Comunicados Conjuntos del 7 de noviembre de
1963, 10 de diciembre de 1965 y 17 de febrero de 1966.
El 17 de febrero de 1966 se firmó entre Venezuela y Gran Bretaña el
Acuerdo de Ginebra, aprobado por el Congreso venezolano el 15 de abril

686

El Artículo VIII estableció que al obtener su independencia, Guyana pasaría a ser Parte de este Acuerdo.
No habiéndose solucionado el diferendo, el 18 de junio de 1970, se suscribió
entre Venezuela y Guyana el Protocolo de Puerto España -objeto de una
gran polémica parlamentaria y periodística en Venezuela-, que congeló la
cuestión durante doce años a contar de la fecha de su finna.
De tal modo, el plazo fijado en el Protocolo de Puerto España finalizará,
en principio, el 18 de junio de 1982.
Este Protocolo nunca llegó a ser aprobado por el Congreso venezolano.
Nada se ha adelantado hasta hoy para la solución concreta y específica
de este diferendo limítrofe, aunque se ha progresado en la cuesti6n global de
las relaciones guyano--venezolanas y se han resuelto algunos problemas que
pueden llegar a tener incidencia en la solución de la controversia.
Su subsistencia ha tenido y tiene no sólo consecuencias bilaterales que han
impedido y continúan impidiendo una determinaci6n fronteriza aceptable
para los países limítrofes, sino que también se han proyectado en el ámbito
multilateral, haciendo imposible el ingreso de Guyana a la OEA y al O PANAL.
En efecto, el párrafo 3 del Acta de Washington, adoptada en la Primera
Conferencia Interamericana Extraordinaria, estableció :

"Que el Consejo de la Organización no tomará ninguna decisión sobre
solicitud alguna de admisión presentada por una entidad política cuyo
territorio esté sujeto, total o parcialmente y con anterioridad a la fecha
de la presente resolución, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados Miembros de la Organización, mientras no se haya puesto fin a la controversia mediante procedimientos
pacífico/'.
El Artículo 8 de la Carta Reformada de la OEA, según el Protocolo de
Buenos Aires de 1967, dispuso:

687

�"El Consejo Permanente no formulará ninguna recomendación ni la
Asamblea General tomará decisión alguna sobre la solicitud de admisión
presenJada por una entidad política cuyo territorio esté sujeto, total
o parcialmente y con anterioridad a la fecha del 18 de diciembre de
1964, fijada por la Primera Conferencia Extraordinaria, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados Miembros
de la Organización, mientras no se haya puesto fin a la controversia
mediante procedimiento pacífico".

El Artículo 25, párrafo 2 del Tratado de Tlatelolco dice:
"La Conferencia General no adoptará decisión alguna con respecto a
la admisión de una entidad política cuyo territorio esté sujeto, total
o parcialmente y con anterioridad a la fecha de la apertura a firma
del presente Tratado, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados latinoamericanos, mientras no se haya puesto
fin a la controversia mediante procedimientos pacíficos".
No interesa, a efectos de esta nota bibliográfica, exponer nuestra opinión
sobre la nulidad del Jaudo, sobre sus vicios intrínsecos, su inequitativa injusticia, sobre el vergonzoso Tratado en que se fundó, ni respecto de las vías y
medios que, a nuestro juicio, pueden seguirse hoy, en base a razones jurídicas,
pero también teniendo en cuenta la realidad internacional actual para solu•
cionar esta situación.
El libro de J. Gillis Wetter, The International Arbitral Process (Oceana
Publications, lnc. Dobbs Ferry, New York, 1979), dedica prácticamente todo
el volumen III a este asunto. En especial, su extensísimo Capítulo 111 (The

Venezuela-Guyana Boundary Dispute: an in-depth documentary case study
o/ nullity of an arbitral award). (La disputa fronteriza entre Venezuela y
Guyana: un profundo estudio documental del caso de la nulidad de un laudo
arbitral), constituye, quizás, el más completo conjunto de documentos sobre
el tema y el análisis global más integral y actualizado sobre este diferendo.
Como Anexo de esta nota bibliográfica, damos el índice de su tomo III.
Es cierto que hasta hoy se conocían otras monografías sobre el tema. A
las publicaciones antes indicadas, aparecidas en el American Journal of Jnternational Law, así como a otros estudios particulares,ª se unen excelentes pu• J. CHILD, Clifton, El hbitraje de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la
Guyana Británica, ,A.J.I.L., 44, 1950, pp. 682-693 y DENN1s, William, The Venezuela
Britain Guyana Boundary A.rbitration of 1899, A.J.I.L., 44, 1950, pp. 720-723.

bücaciones del Ministe · d R 1 •
, ·1
ul
no e e ac1ones Exteriores de Venezuela, 7 un libro
e1e utJ cons ta,a y algunos otro tr b . d
b
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s a aJos e significativo interés e Pero una
o ra como esta, preparada por un jurista no latino
.
.
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con la información utilizable en nuestros días
. ame_ncano, actualizada
de particularísima sigru"fica . ,
' constituye, sm duda, un aporte
CJOn.

Este libro es un elemento de alta importancia para el c
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asunto sobre el
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La cuestión inte::. :
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interés de que este d~
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Los estudios hechos en los últimos años
.
comentamos-- m h
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- y en particular el libro que
.,
uc o pue en ayudar a que se encare
soluc1on del problema. Pero aún puede investigarse ,
correctamente la

mas.

?reemos que ni siquiera se ha agotado el estudio de las fuentes , dºta
ev1dente, en efecto, que los años 1896-1899 f
d .
_e. 1 s. Es
1 'f
1
ueron e mtensa actividad di
p oma ica ang o-rusa en los Balcanes, el Oriente Medfo el Ex
O .
En obras que estudian la his . di l
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Y
tremo nente.
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encontrar interesantes elementos de . . .
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JU1c10 so re concesiones, parciales y limias, a us1a ec as por Gran B tañ'
re a en estas zonas.11 Sería, indudable-

i:

' Reclamaci6n de la Guvana Es u.iba D
laciones Exteriores, Carac~ 1967 eq
'. "ocum_entos! 1962-1~7, Ministerio de ReReclamación de la Guyana
uib' M~s_aJe•. Pra1denc.iales y discursos de cancilleres,
Marcos Falcón Briceños, V ene~e:• e~17t:t~;;e ~elaciones Exteriores, Caracas, 1967;

Ese

• ALL
B
. .
, aracas, 1962.
EN,
arry, La Historia de un despojo territorial L E5f
a
26 Y 27 de febrero de 1952.
' a
era, aracas, pp. 25,

:º:J

• FERNÁNDEz, Antonio de Pedro La H"
·
zolana de la Guyana Esequiba
NAVAS SPÍNOLA, Carlos lhRNÁ~DEz~C:~ a

C

el Derecho en la reclamación ven,.
1969; AsCANro JnrÉNEZ, Agustín,
SÁNcmz Aquiles
r.'... PEN, Arma ndº• VELÁZQUEZ, Bonifacio LóPl!.z
Cero C~cas 1972y· r,.~
NA, :e~o José, Venezuela y sus Fronteras rn la Hora
'
,
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internacional de Venezuela en el
o. ....a uyana Esequ1ba • V en
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1926-1976, pp. 426-436 Fundación É
_ezuMe a dmo erna, Medio siglo de historia,
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ugemo en oza Caracas 1976 N
ed
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brse citar aquí el ~celente estudio de p I n
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o pu e orrulo
•
au ~euter ya recordado.
RENouvm, Pierre, Le XIX aiccle JI 1871 1914 Hº
.
nales, París, 1955, Caps. III y IX !~ biblio~' ' istorie ~e~ Relations lnternatioy Gran :Bretaña, en las pp. 97 y 18~- V p p ~a ~bre ~as ~0J1ticas ex_ternas de Rusia
O
1871-1914, especialmente el Capitul~
~,árH~tona d~ la diplomacia, t. II,
anglo-ruso" p 464
el C f ul XV
' en os P ra os dedicados a "El acuerdo
p. 415.
, .
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I, párrafo "Intentos de aproximación anglo-rwo,
'

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u HABBERTON, w., Ánglo-Russian
University of Illinois, 1937.

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e

oncerning A.fganistan, 1837-1907,

688
689
humanita.s-44

�mente, del más alto interés, realizar u.na investigación global de este periodo,
enfocada en función de las relaciones ruso-británicas, para vincular IWI resultados con el manipuleo diplomático entre Martens y los jueces británicos,
que condujo al laudo de 1899.
Por lo demás, nada se ha hecho de manera sistemática e integral para
analizar a fondo los archivos rusos y británicos, en donde es muy probable
que se encuentren todavía reveladores documentos sobre las gestiones de
Martens, los arreglos territoriales y las compensaciones recibi~ de Ingl~te~
por Rusia, como consecuencia de la triste, oscura y clandestina negOC1aC16n
de la que nació el laudo de 1899.

DEL TRATADO 'IHOMPSON-URRUTIA AL TRATADO DE
MONTERIA

El mejor conocimiento de lo que pas6 en 1899, en relación con los antecedentes del laudo del 3 de octubre -conocimiento al que todos debemos
contribuir- permitirá reparar adecuada y equitativamente, la injusticia entonces cometida.

Dr. Juuo E.

LINARES

Panamá

Et. 22 DE AGOSTO DE 1979 los Cancilleres de Panamá y Colombia firmaron
en el país vecino el Tratado de Montería. Ello fue posible, gracias al Tratado
Concerniente a la Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del CanaJ
de Panamá ( 1977), que en adelante denominaremos Tratado de Neutralidad,
cuyo art, VI, sección 2a., establece:
"Mientras los Estados Unidos de América tengan la responsabilidad por
el funcionamiento del Canal, podrán continuar otorgando a la República de Colombia, libre de peajes, el tránsito por el Canal de sus tropas,
naves y materiales de guerra. Posteriormente la República de Panamá
podrá otorgar a las Repúblicas de Colombia y Costa Rica el derecho
de tránsito libre de peajes."
Para comprender cabaJmente la razón de ser de la norma transcrita, indispensable resulta repasar un poco la historia. Esfuerzos fallidos de Panamá por
lograr de Colombia el reconocimiento de su independencia.
Tan pronto en Bogotá se tuvo conocimiento de la secesión de PanamáJ
Colombia acus6 a los Estados Unidos de América de ser los causantes de
ella. Además, uno de los cuatro procedimientos que ensayó su Gobierno para
lograr la reincorporación del Istmo fue el de conseguir, mediante las m~
liberales concesiones, que los panameños renunciáramos a 1a independencia,
Con tal propósito, una comisión designada por dicho Gobierno se reunió en
el vapor ucanadá", frente a la Ciudad de Colón, el 20 de noviembre de 1903,
con otra comisión designada por la Junta de Gobierno Provisional de Panamá.

690

691

�De acuerdo con las instrucciones recibidas, los comisionados colombianos
estaban facultados para ofrecer a los panameños la más completa autonomía,
de manera de que pudiesen constituirse en Estado Federal y disponer de
todas sus rentas, así como de las compensaciones económicas que por el
Tratado Herrán-Hay hubieren correspondido a Colombia. Mas la posición
panameña fue que la secesión era un hecho irrevocable, aunque se mantenía
todo el afecto por los colombianos, razón por la cual se anhelaba el reconocimiento de Colombia, al igual que el restablecimiento de relaciones
fraternales.
Después de la reunión celebrada a bordo del vapor "Canadá" no hubo
ningún contacto directo entre los Gobiernos de Panamá y Colombia hasta
1908. El Dr. Horado F. Alfaro viajó ese año a Bogotá como agente confidencial de nuestro país, con objeto de obtener el reconocimiento y el establecimiento de relaciones diplomáticas. Colombia, sin embargo, mantuvo la
misma posición que asumió su delegación en la III Conferencia Internacional Americana (Río de Janeiro, 1906) la cual al suscribir el Acta General
de las sesiones dejó consignada la siguiente declaración: "La presencia simultánea de Delegados de Colombia y de uno de sus departamentos, no implica,
no significa, ni implicar ni significar podría, reconocimiento en forma alguna
de la existencia de nuevas entidades nacionales en América, posteriores a
las que había en 1902. En consecuencia, para todos los efectos jurídicos
internacionales de los Tratados, Convenciones y Resoluciones votados por
el Congreso Panamericano, dejamos hechas todas las reservas y salvedades
que convengan a nuestro gobiemo". 1
Siendo Presidente de Colombia el Gral. Rafael Reyes, su Gobierno trató
de reconciliarse con el de los Estados Unidos de América. Como la causa
del distanciamiento había sido la secesión de Panamá, en Washington se
celebraron negociaciones tripartitas en las que intervinieron el Secretario de
Estado, Elihu Root, y los plenipotenciarios de Panamá y Colombia, Carlos
C. Arosemena y Enrique Cortés, respectivamente. Estas negociaciones culminaron el 9 de enero de 1909 con la firma de tres tratados: uno de paz Y
amistad entre Panamá y Colombia, por cuyo artículo primero esta última
República reconocía expresamente la independencia de la primera y su
existencia como nación independiente y soberana; otro entre Panamá Y los
Estados Unidos de América, y el tercero entre este último y Colombia. La
' CASTILLERO

R., Ernesto

J., Historia d,,

Nacional, Panamá, pág,. 298 y 299.

692

la Comunicaci&amp;n Inleroceánica, Imprenta

Asambl~a Nacional de P~amá aprobó los dos tratados suscritos por Panamá. 2
Colombia se negó a ratificar tanto el tratado celebrado con Panamá como
el celebrado con los Estados Unidos. Es más, este intento de reconciliación
produjo una violenta oposición en la nación hermana que su Gobierno se
vio obligado a retirar los tratados de la consideración del Con~.
C~mo de acuerdo con el texto de los tres tratados ninguno de ellos entraría
~ vigor, a no se~ que todos fueran debidamente ratificados y sus ratifica-

c10nes fueran canJeadas simultáneamente, también quedó condenado a malograrse el firmado por Panamá y los Estados Unidos. Con todo ello Panamá
no ceso, en sus csfuerzos por lograr el establecimiento de relaciones ' diplomáticas con Colombia, como lo demuestra el envío a Bogotá de un segundo
agente confidencial, esta vez el Dr. Carlos A. Mendoza iguaJmente sin
resultados positivos ( 1910).
'
El Tratado Thompson-Urrutia.
El 6 de abril de 1914 Colombia y los Estados Unidos de América firmaron
en Bogotá el llamado Tratado Thompson-Urrutia, con objeto de "remover
todas las divergencias provenientes de los acontecimientos políticos ocurridos
en Panamá en noviembre de 1903". De acuerdo con el mismo:
1. Los Estados Unidos, deseosos "de poner término a todas las controversias Y diferencias con la República de Colombia provenientes de los acontecimientos que originaron la actual situación del Istmo de Panamá"
expresaron su "sincero sentimiento por cualquier cosa que haya ocurrid~
ocasionada. a inte~m_pir o alterar las relaciones de cordial amistad que por
tan largo nempo existieron entre las dos naciones" ( Art. I).

2 • Los Estados Unidos otorgaron a Colombia "los siguientes derechos
respecto al Canal interoceánico y al ferrocarril de Panamá:"
a) El de "transportar en todo tiempo por el canal interoceánico sus tropas
material de guerra y buques de guerra, aun en caso de guerra entre Colombi~
Yotro país, sin pagar ningún derecho a los Estados Unidos." (Art. II, ord. 1º ).
b) El de pasar por el canal los "productos del suelo y de la industria
colombiana .. . , así como los correos colombianos. . . exentos de todo grava1
Ver Leyes 16 Y 21 de 1909&gt; Gacetas Oficiales No. 764, Febrero 17 1909, pág. t,
No. 766, Febrero 19, 109, pág. 2, respectivamente.
'

693

�men o derechos distintos de aquellos a que puedan estar sometidos los productos y correos de los Estados Unidos." (Art. II, ord. 2°) .
c) El de admitir "en la Zona del Canal, así como en las islas y tierra firme
ocupadas. . . por los Estados U nidos como au.xiliares y accesorios de la
empresa", los "productos del suelo y de la industria colombiana, tales como
ganado, sal y víveres... sin pagar otros derechos o impuestos que los que
deben pagarse por productos similares de los Estados Unidos." {Art. 11,

5. Como consecuencia del rcconocmuento aludido, los Estados Unidos
convtrueron, tan pronto fueran canjeadas las ratificacíones del tratado, en
dar los pasos necesarios para obtener de Panamá el envío de un agente para
que negociara y concluyera con Colombia un Tratado de paz y amistad que
tuviera por objeto, "tanto el establecimiento de relaciones diplomáticas regulares entre Colombia y Panamá, como el arreglo de todo lo reJativo a
obligaciones pecuniarias entre los dos países de acuerdo con precedentes y
principios jurídicos reconocidos." (Art. IV) .

ord. 2º).
d) El que reconoció a los ciudadanos colombianos de atravesar la Zona
del Canal, "e.xentos de todo peaje, impuesto o derecho a que no están sujetos
los cíudadanos de los Estados Unidos." (Art. 11, ord. 3°).

e) El de transportar, "aun en caso de guerra entre Colombia y otro país"
distinto de Panamá, "por el ferrocarril entre Ancón y Cristóbal o por cualquiera otro ferrocarril que lo sustituya", siempre que por cualquier "causa
sea necesario hacer uso del ferrocarril, las tropas, materiales de guerra, productos y correos de la República de Colombia, . . . pagando solamente los
mismos impuestos y derechos a que están sujetos las tropas, materiales de
guerra, productos y correos de los Estados Unidos." (Art. Il, ord. 4°).

f) El de transportar por el ferrocarril aludido los "Oficiales, agentes y
empleados del Gobierno de Colombia,. . . en las mismas condiciones de los
Oficiales, agentes y empleados del Gobierno de los Estados Uoidos." (Art
II, ord. 4°).

g) El de transportar asimLmo por el referido ferrocarril el 41 carbón, el
petróleo y la sal marina que se produzcan en Colombia y pasen de la Costa
Atlántica de Colombia a cualquier puerto colombiano en la costa del Pacífico, y viceversa, .. . libres de todo gravamen, excepto el costo efectivo de
transporte y de carga y descarga de los trenes, coste que en ningún caso"
podría "ser superior a la mitad del ílete ordinario que se cobre por product01
similares de los Estados Unidos que pasen por el ferrocarril en tránsito de
un puerto a otro de los Estados Unidos". (Art. II, ord. 5o.).

3. Los Estados U nidos convinieron en pagar a Colombia la suma de
veinticinco millones de pesos ($ 25.000.00), oro, en moneda de los Estados
Unidos (Art. III).

4. Colombia reconoci6 "a Panamá como nación independiente", y convino "en que los límites entre los dos Estados" fueran fijados con base a la
Ley colombiana de 9 de junio de 1855 (Art. IV).

694

El Tratado Thompson-Urrutia viola evidentemente el Art. 111, secci6n la.,
del Tratado Hay-Pawicefote y, consecuentemente, el art. XVIII del Tratado
Hay-Bunau Varilla que incorporó aquél a este último, ya que de acuerdo
con el Tratado Hay-Pauncefote el canal debía estar "libre y abierto a los
buques mercantes y de guerra de todos los Estados ... en términos de entera
igualdad, de modo que no" hubiese "discrimina&amp;i6n contra cualquier Estado
o sus nacionales o súbditos, con respecto a condiciones o tarifas de tráfico, o
cualquier otra."
A pesar de que el Tratado Thompson-Urrutia pretendía fijar los limites
entre Panamá y Colombia, el primero de dichos países no fue siquiera invitado a participar en su negociación, razón por la cual protestó oportunamente ante el Departamento de Estado de los Estados Unidos e hizo las
reservas del caso.

Con todo y que el Tratado Thompson-Urrutia era ampliamente favorable

para Colombia, sus sostenedores tuvieron que librar "una larga batalla", para
utilizar expresión de Eduardo Lemaitre, para que su Congreso lo aprobara,
cosa que hizo el 9 de junio de 1914.1 El Senado estadounidense, por su parte,
tardó siete años en dar su consejo y consentimiento a su ratificación, lo que
ocurrió el 20 de abril de 1921. Entre las causas de esta demora cabe mencionar
la oposición al tratado encabezada por Teocloro Roosevelt, quien en un
artículo intitulado The Panama Blackmail Treaty, es decir, "El Tratado
Chantajista sobre Panamá", calificó su aprobación como un "crimen contra
los Estados Unidos, y un ataque al honor de esta nación que" les "cubriría
de infamia". En el mismo artículo Roosevelt agregó que el pago a Colombia
de ,·einticinco millones de dólares sólo se justificaba de reconocerse que los
Estados Unidos habían jugado el papel de ladrón o de reducidor de mercancías robadas.' Muerto Roosevelt (1919) el senador Cabot Lodge recogió
• UN.AJTRE, Eduardo, "El Tratado Urrutia-Thompson", La Estrella de Pa11amá, diario
de la Ciudad de Panamá, 2 de octubre de 1977, pá¡r. 1h-A.

• lbidem., pág. 11-A.

695

�.

la bandera del ex Presidente e indignado preguntaba: "¿ Por
por un tiempo .
?
p
é . los Estados Unidos son inocentes tienen
ué pagar 25 D11llones. ¿ or qu S1
,,,
d
q
"da swna a los "corruptionists o/ Bogota ? ¿Cuán o en
que pagar tan e.reo
.6 al
ara persua1 hist . este país ha tenido que pagar nada a nao n guna p
a
ona
• d
?"ª

dirla de que reconozca la independ.enaa e otra.
.
,1
infamante para los Estados
El Tratado Thompson-Urrulla no so o era
.
.
Unidos de América. Hizo, además: mucho daño a la nac1onahdad _panamena,
los Estados Unidos a Colombia una suma de dmero, p~
porque al pag_ar
.
"das entre ellos por raz6n de la independenCJa
rreglar las diferencias surgi
"d
ad Panamá sin que se determinara la participación que los Estados ru os
e
,
tendría {or-z.osamente que
1
habían realmente tenido en ese suceso, ta pago
.
.6 d parte ¡0 que fortaleció la leyenda negra
r
interpretarse como una con es1 n e
' .
.
ue en tomo a nuestra independenci ha sido for1ada.
q
. • 6~
. . . de 1921 el Tratado Thompson-Urruba est
pr
Cuando a pnnc1p1os
"card J Alfa.ro a la
L-·d por el Senado estadounidense el Dr. Rt
o .
'
a ser apro~ 0
• •
á
Misión Especial ante
sazón Secretario de Gobierno y Jusucia de Panam en
M
ándum de
ó l De artamento de Estado un
emor
'
la Casa Blanca, presenl ª. , p
reservas del Gobierno pana17 de marzo, en el que reitero las protestas y
l 20 de abril,
- No oL---te
el tratado fue aprobado por el Senado e
meno.
,uaY&amp;U ,
con once modificaciones, entre las que enrontramos:

u

. expre"ó d l art I en l!l que los Estados Um'dos de Aro'enea
1 . La supren n e
. ' " « .
t")
asando en consecuencia,
saban su "sincero sentimiento ( sincere regre , p . . ' .
todos los demás artículos a ocupar el puesto del antcnor inmediato.

"ó d 1 frase "aun en caso de guerra entre Colombia y otro

2. La supresi

n

e a

..

, ,, en los ordinales 1º y 4º del art. II del texto onginal.
pm'
o
. , d la {rase que excluía la aplicación del art. II, ord. 4 ,
3. La supres1on e
b"
p ---t"
. • 1 "en caso de guerra entre Co1om ia y aDi!.lll4o
del te."to ongma ,
.
.6 d la frase "para el consumo colombiano,, después de )as
4. La mser~1 n rode
Colombia'' )' de la frase "siempre que el tráfico
alabras ' que se p uz.ca en
" .
~r el Canal esté interrumpido'" de ·pués de las _p~labras viceversa, se tranS-rtarán", en el ord. 5º del art. I1 del texto onginal.

~

po

. i6n del pago de la suma de ''veinticinco millones de
5. La sustttuc
d U "d " "dentro de los seu
en moneda de los Esta os ru os '
($ 25.000 ·00) oro,
.
. ,,
el "de cinco millones de
meses siguientes al canje de las rauficaoones ' por

dólares dentro de los seis meses subsiguientes al canje de las ratüicacioncs ...
y••. los veinte millones de dólares restantes en cuatro contados anuale de cinco
millones de dólares cada uno", en el art. III del texto original.
Los instrumentos de ratificación del Tratado Thompson-Urrutia fuero:1
canjeados, después que las reservas introducidas por el Senado estadounidense
fueron aprobadas por el Congreso colombiano, el 22 de diciembre de 1921,
en borrascosas sesiones que empujaron a Marco Fidel Suárez. a abandonar
la Presidencia de Colombia.

Urza actiJud digna del Dr. Al/aro.
Ni Colombia ni los Estados Unid~ de América comunicaron oficialmente
a Panamá la entrada en vigor del Tratado Thompson-Urrutia. S6lo casi dos
añ&lt;&gt;S después, en 1923, siendo el Dr. Ricardo J. Alfaro Ministro de Panamá
en Washington fue llamado por el Departamento de Estado a una conferencia en la que se le preguntó si la República de Panamá estaba dispuesta
a mandar Wl agente a Bogotá, a fin de anudar las relaciones diplomática~
con Colombia, por cuanto ésta había reconocido nuestra independencia por
el Tratado Thompson-Urrutia.

El Dr. Alfaro no se mostró inclinado a que nuestro Gobierno tomara la
iniciativa, debido a que en dos ocasiones anteriores, como se ha visto, Panamá
había enviado a Bogotá agentes confidenciales sin resultados positivos. Hizo
p~_c;ente, por otra parte, que Panamá no podía tomar en consideración un
reconocimiento dado en un tratado que había motivado sus justas protestas,
ya que, a pesar de haber sido celebrado entre terceros Estados, contenía
disposiciones que s6lo Panamá podía pactar. El establecimiento de relaciones
diplomáticas debía surgir, en opinión del Dr. Alfaro, de la firma de un
protocolo o tratado de paz y amistad por parte de los países directamente
interesados. Por ello, con la mediación del Secretario de Estado de los Est.,dos
Unidos, Charles E. Hughes iniciaron negociaciones en Washington los plenipotenciarios de Panamá y Colombia. doctores Ricardo J. Al.faro y Enrique
Olaya Herrera, las cuales terminaron el 8 de mayo de 1924 con la firma de
un protocolo que contenía el reconocimiento de la independencia de Panamá
por Colombia y el canje de funcionarios diplomáticos entre los dos países.
En nota separada quedó resuelta la cuestión de los límites. Una semana
después, o sea, el 15 del mismo mes, ambos Estados nombraron a la persona
que con el carácter de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario
debía repre. entarle en el territorio del otro, nombramiento que Panamá hizo
recaer en D. Nicolás Victoria J., quien presentó credenciales el 27 de junio

• Jbidtm., pig. 11-A.

697

696

�de 192+, y CalWtbia.• el.~·

Jo16 Maña Gom6lea Valmcia, quien pieNDe6

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,in "' _,...,,_...., .

La Declt1raei6n 41 Conttuloro.

____..._ Panamá dffl,aodaba ~• ejercido pleno de IUJ ~

ttl t4 de marzo de 1975, en Isla Contadora, 1e lee:
"Inspirado ,a lol ¡,riui¡,io, IJt/lfldOI ( d, Dn,cleo I ~ ,.,.
fnent, a las r,laeio,w d, atnis'6ll '1 cooP.,tM:i6n lnlre los Edtulos), 41
Gobimso u la R,JnSbliea th P""""'4, como lilw, 1Jt¡,wsi6n ,ü ns voluntad soberana, dular• qtu tma un
11n nwoo Trallldo 4d
Canal con los Estados Unidos, esló dispv,sto a llegar a un o.t:undo con
lo 1"¡(,bliea tl, Colornln. '1 l. Rep(.bliea ü Casia Rie., diri,-o ti otor'"' • edos dos pús weinos lot sipinu1 bnufieios:

aro•tulo

• Memoria de lleJacionel Exteriarel, 1924, Anexo&amp;, Imp. Nac::ional, Puam6. ...
de PaDami.
"Panami tiene derecho a denunciar la Convencidp,
' LóPBZ GuaVAM, C.,,lol Alfredo, enmiald
las violaciones Nbstanciala ~. "
del Canal lstmico de 1903 Y •111 • ,. u ~
cado en "La denuncia amo ...._
miama comeddu por 101 Estada1 'l!~dOI¿
Nacional del Comejo Nadoo
de tibend6a naciooar', c1e ta ~ C.mU"
Pariam6. 1975, pie. •
u1 de la IIDJlftl&amp; Priffda. Serie,

698

e,,,,.,_

ten; Coita Rica, Daniel Oduber, y Venezuela, &lt;!arb Andr&amp; P&amp;ez; finnada
·

Con todo eso, Q,IAIIUU
lo - J - el Tratado Thompeon-Urrutia
-'----- el canal Y en la :mona que , _ ,
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obsticulo imalvable. Tao es ul, que con mo.
se mterpo~ como un los EstadOI Unidos de AmErica la Declaraci6n de
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los Ocho Puntos. de 7 de fcun::1u ,...,
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wler derechos IObre el canal que le fueron otorgados por b P.staao. Unidoe
éte Am&amp;ica, aón' ~ de que el canal fuera entregado a ltanm? ~
diendo a ella, y haciendo extemiw tales dtt-ecbów a Cmta Rica, para cubrir
.. apariencias y ecMr W1 poco de tierra a fa aceptaci6n ele III Gobierno
de un tratado en que, como bien expreaó nnestra Canci1pfa en III Mémoria
tle lff4, "Panamá no hab(a lidó parte, que ella ipotaba o6chlmente y que
habfa motivado su justa protesta".• En efecto, en una DecJaraci6n Ooajimta
del Gral Torrijol y de los Prelidentes de Colombia, AJfomo L6pez Mfchel.

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~emciria de Relaclow lxteduM", 1924, Ant1w. lmp. Nacional, Panam1, lte-

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699

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'
blico no tienen cabida los llama os
hech de haber sido firmados. La
O
1 &amp;tado p0r el solo
bli
son los que o gan a
, en el supuesto de que 1a
segunda, de mayor relevancia_ todav~a; es q::e:: fuerza compulsiva, no obliDeclaración de Contadora tuV1er_a od ~ fe con Colombia y Costa Rica un
garla siquiera a Panamá a negOCtar e, ue:
os los privilegios a que ella
acuerdo que otorgue a estos d~ pa1sesDecl ~ón no constituye un "pactum
,
' porque dicha
aract
se refiere. Eho es 351 ,
•
rd para celebrar acuerdos. Y no
d p
nd ,, 10 que es igual un acue o
dt contrahe o o,
' d ,,
e en ella el Gobierno e a.
"P t m de contralien o , ya qu
erd
constituye un
ac u
.
á . o favorable a llegar a un acu o
namá se limita tan s6lo a manifestar su
ga a acordar tal acuerdo. Para
con Colombia y Costa Rica, pero no se 1º ~acción de la Declaración de
t ·or basta comparar a
d
trc
l
corroborar o an en
eral 20 d 1 proyecto de "Trata o en .·
, e
.
J
el art XX.XV num
Contadora con
.
'
d Unidos de América concerniente a
R ública de Panamá Y los Esta os
. .
. .
la ep
,., ( 1967 ) el cual es del 1gwente tenor.
Canal de Panama
'

n:r

·
· 'ó n del
.
.
-os onttriorts a la termmaci
"Dentro del periodo de aneo_ an l
al (1) de este Articulo, la
e se Te/1ere e numer
Tratado de DeIuua a qu . E d U ·aos de .América acordarán las
República de Panamá 'Y los sta os ~~ad neutralidad y continuidad
medidas _para ~egurar lea d~e;;P, :;:;;: la ;xpiraci6n de este Tratado."
del funcionamiento del an

700

Fácil es advertir que si bien la norma antes tramcrita sí constituye un
"pactum de contrah,ndo", por cuanto en ella se conviene en que "Panamá )'
los Estados Unidos de América acordarán las medidas para asegurar la defensa, seguridad, neutralidad y continuidad del funcionamiento del Canal
de Panamá", la Declaración de Contadora, por el contrario, no constituye
un "pactum de c011tTahendo'-', por cuanto en ella el Gobierno de Panam,í
declara que "está dispuesto a 1/.egar a un acuerdo con la República de Colombia y la República de Costa Rica", pero estar dispuesto a llegar a un
acuerdo constituye de conformidad con su tenor literal, una simple manifestaci6n de un estado de ánimo fa\'orable a llegar a ese acuerdo, pero no un
ac:uerdo para celebrar acuerdo .

¿ Qué sucedería, no está de más preguntar, si la Declaración de Contadora
constituyera un "pactum de contralundo"?
Debe tenerse presente que el •··pactum de contrahendo" no obliga a los
Estados a tener que concluir forzosa y necesariamente el acuerdo futuro. Los
obliga únicamente a negociar de buena fe. De elJo resulta que de no ponerse
los Estados partes en el "pactum de contrahendo" de acuerdo sobre el acuerdo
futuro, este último no surgiría a la vida del Derecho.
De igual criterio participa el Dr. Ricardo J. Alfaro. En efecto, en un editorial escrito por nuestro más ilustre internacionalista para La Estrella d,
Panamá, edición del 20 de agosto de 1967, expresó, al c-omentar el art. XX.."\.~,
nwneral 2°, antes transcrito, del proyecto de ' 1Tratado entre la República de
Panamá y los Estados Unidos de América concerniente al Canal de Panamá",
lo siguiente;

"De esta estipulación se pretende deducir que la República está obligada a celebrar acuerdos con los Estados Unidos para asegurar la defensa, seguridad y neutralidad del Canal a perpetuidad.
"No creemos que el artículo citado imponga tal obligación a Panamá.
El acuerdo de celebrar acuerdor para un fin determinado no puede

constituir obligación de ejecutar un acto o hacer una cosa que está
sujeta a ser determinada en el acuerdo futuro que se intenta celebrar.
Lo que el artículo expresa en realidad es la voluntad que los dos países
tienen. en el momento de concertar los pactos de negociar acerca de la
posibilidad o conveniencia de celebrar un nueuo tratado sobre déf811Sa
del Canal de Esclusas después de t:r:pirado el Tratado sobre dicho Canal.
A.rt pues, si los dos paf.res convie11en en principio en celebrar ese Tratado y al entablar rugociaciones sobre las cldusulas del mi.smo no u

701

�pusieren de acuerdo sobre ellas, no podria haber tratado, y no habiendo
tratado no hay obligación."
De igual criterio participa también nuestra Cancillería al sostener en un
comunicado de 25 de abril de 1978, en relación con la Reserva Nunn, que
"la obligación de negociar no conlleva el compromiso de firmar un tratado".

Confinna nuestra manera de pensar la supuesta renuncia condicional que
Colombia hizo de los derechos sobre el canal que le fueron otorgados por el
Tratado Thompson-Urrutia. Expresa textualmente el punto II1 de la Declaración de Contadora tantas veces mencionada:

"La República de Colombia declara que una vez concertado por Panamá un nuevo Tratado del Canal con los Estados Unidos de América
y perfeccionado el acuerdo a que se hace referencia en la presente Declaración, ella renuncia a todo derecho otorgado por tratado con respecto
a materias que son propias de la. exclusiva jurisdicción soberana de la
República de Panamá."
Dicho en buen romance, habiendo sido concertado un nuevo tratado del

canal, si no se perfecciona el acuerdo por el cual Panamá otorga a Colombia
derechos privilegiados de tránsito por ese canal, Colombia no renuncia a los
que le fueron otorgados por los Estados Unidos de América, aunque éstos sean
materias propias de la exclusiva jurisdicción soberana de Panamá.

t~rminará el Tratado del Canal de Panamá. Igual sibilidad b
11dente Oduber para Costa Ri
a
.
~
o tuvo el Pre"vecindad y amistad".
ca,
partir del ano 2000, por razones de
Este es el motivo por el cual el Tratado de N
.
cer en el art. VI sección 2a q
.
eutralidad después de estable,
., ue nuentras "los Estad U 'd
tengan la responsabilidad
f
.
.
os ru os de América
por eI uncionamiento del Can l pod án
.
otorgando a la República de C I b' lib
. ª,
r
continuar
o om la,
re de peajes el tránsit
1
eanal de sus tropas, naves y materiales
de
e " . ,.
o por e
forma :
gu rra , finaliza en la siguiente

."Posteriormente la República de Panamá podrá otor ar
,
blrcas de Colombia y Costa Rica el derecho de tránsito fbr/d!ª~~;!~:
De la Declaración de Contadora el Gral T ··
para Panamá y para su T'P&lt;ñm mil'
. omJos sac6, a su vez, provecho
--o~en
1tar. Para Panamá, po
J Presi'
de Colombia y Costa Ri
.
.
.
rque os
dentes
ca se urueron tnmediatamente al d V
su apoyo a las justas aspiraciones panameñas en asunto tan :
enezuela en
noso~s como lo es la cuestión canalera. y ara su ré .
~rtante para
esos mtsmos presidentes, Alfonso L6pez Mi!elsen y n1::::in ~ : r , porque
entonces cabezas de dos de I
u r, en ese
roamérica
. .
as muy contadas democracias existentes en Ibe' se convutieron desde ese momento -y continuaron d
.
dolo- en puntos de apoyo de dich
, .
..
espués siénsigue siéndolo Carlos Andrés Pérez. o reg1men Illllttar, al igual que lo fue y

Esta supuesta renuncia condicional de derechos sobre el canal y el ferrocarril tampoco obliga a Colombia, ya que no ha sido ratificada como lo exige
su Constitución Política. Además, para que la renuncia de tales derechos
pueda indefectiblemente obligarla, debe hacerse ante los Estados Unidos de
América, quienes fueron los que se los otorgaron, y no ante Panamá, Costa
Rica y Venezuela, para quienes el Tratado Thompson-Urrutia es res inter
alios acta.

Los derechos ·respecto al Canal Interoceánico y al Ferrocarril de Panamá
que, en violaci6n de los Tratados Hay-Pauncefote y Hay-Bunau Varilla, los
Estados Unidos de América otorgaron a Colombia en el Tratado ThompsonU rrutia estaban condenados a extinguirse, una vez que Panamá y los Estados
Unidos celebraran, como efecto celebraron, un nuevo tratado sobre el
Canal de Panamá. Con la Declaración de Contadora, por lo tanto, el Presidente López Michelsen obtuvo la posibilidad de que Colombia continuara
disfrutando de tales derechos colonialistas, no sólo durante la vigencia dd
nuevo tratado, sino aún después del 31 de diciembre de 1999, fecha en que

702

Apuntalamiento de la Declaración de Contadora.
No había transcurrido un mes desde que el Pueblo anam ,
Tratados Torrijos-Carter cuando la Asamblea N . PI d eno aprobo los
de Corregimientos asó la R
.,
ac1ona e Representante.~
En ell l
p
esolucion No. 14, de 16 de noviembre de 1977
a la
o,s re~~sentantes de corregimientos manuestaron su decidido apov~
ec arac1on de Contadora. d 1
,
T d
..
.
' ec araron que una vez "aprobados" J
rata_ os TomJos-Carter se debía proceder a la concertación d l
dos
enunClados en dicha declar .6 .
ü .
. e os acuer os
.
aci n' y so otaron a la Canc1lleña suscribir
canJes de notas, con Colombia y Costa Rica, en J
.
propó · d
os que se consignara el
e celebrar tales acuerdos, apenas los Tratados T .. C
f ueranSJto
"aprobados". e
orn10s- arter

nª

• Ver Acta de la sesi6n ordinaria de la Asambl
.
Corregimientos, de 16 de noviembre de 1977.
ea NaCJonal de Representantes de

703

�Aunque la adopción de la .Resoluci6n No. 14 no significa que la Asamblea
lle Representantes hubiese aprobado la Declaración de Contadora como paso
previo a la ratificaci6n de la misma, ya que ello solamente pudo hacer5C a
tra\'és ele una ley, es sorprendente - · hasta inconcebible- que el interés
de esa corporación por la celebraci6n de los acuerdo a que se refiere la
Declaraci6n de Contadora hubiese sido mayor al dem05trado p0r los parlamentos de Colombia y Costa Rica, países benefkiarios de esos acuerdo. .
Catorce días despué se inici6 un proceso de apuntalamiento de la Declaración de Contadora, a fin de que ésta llegara a adquirir, aunque fuera en
su redacción, el carácter de "pactum de contrahendo". Con ese propósito, los
Cancilleres de Colombia y Panamá, Indalecio Liévano Aguirre y icolás
González Revilla: respectivamente, en canje de notas de 30 de noviembre
de 1977 establecieron:

1 . Que el Gobiemo panameño entendía que la renuncia condicional que
Colombia lüzo de los derechos sobre el canal que le fueron otorgados por el
Tratado Thompson-Urrutia solamente tendría efecto. "previo el canje de los
Instrumentos de Rati6caci6n de los Tratados del Canal de Panamá y de
los Acuerdos a que hace referencia" la Declaración de Contadora, "a partir
del mediodía, hora de Panamá, del 31 de diciembre de 1999."
2. Que el Gobierno panameño también entendía que, de conformidad con
el art. VI sección 2a. del Tratado de eutralidad, Colombia continuarla
jerciendo, "con las bases actuales y hasta el 31 de diciembre de 1999, sus
&lt;lercchos de tránsito por la vía interoceánica existente."

3. Que a partir del '.H de diciembre de 1999, "los citados derechos de
tr;'insito a travfs del Canal seguirán rigiéndose por el Acuerdo que deberá
celebrarse, de conformidad con'' la Declaración de Contadora.1°
El 16 de junio de 1978 los instrumentoS de ratificaciones d los Tratados
Torrijos-Carter fueron canjeados en la Ciudad de Panamá. Veintiocho días
después, es decir, el 4 de julio de 1978 ni cortos 1Ü perezo os los Cancilleres
de Colombia, Co ta Rica y Venezuela. Indalecio Liévano Aguirre, Rafael
An el Calderón F oumier y irn6n Alberto Consalvi, respectivamente, firma·
ron en nue tro país con su colega panameño, Nicolás Go117ález. Revil\a, una
Declara ión Conjunta en la que se afinn6 que tan pronto entrara en vigor
el Tratado de 1 'eutralidad, Colombia Costa Rica y Panamá designarían "sus
respectivas Comisiones para la negociación de un acuerdo dirigido, por una

parte, a otorgar a Costa R'
en la Declaración de Con~:r: Colombia los beneficios que se enumeran"
perfeccionado tal acuerdo en • _Y ~dr la otra, a que una vez concertado
· d
,
rec1proc1 ad (
,
y
p_artrr el mediodía, hora de Panamá del
¡que_ ~casmo!), tenga lugar a
rta de Colombia
de tod o d cree ho otorgado
,
31 de
.
1 diciembre de 1999, l a rcnuna :matenas que son propias de la exclusiv P&lt;:&gt;r _os _Es~dos Unidos con respecto

.ª..

bhca de Panamá, en relación con la vi .. ª. Juriscbcc1~n soberana de la Repú... mteroceánica."n

Tratado de Montería.
de 1979 el Pres'd
MEn ago.,to
.
l ente d e Panamá D
A• .

ontena, Colombia dond
.
' r. rutides Ro)·o vía 'ó
C,
T
'
e se reum6 con el p .d
,
J a
esar urbay Ayala. En esa reuni6n los
. res1 ente de aquel país Julio
sorpresivamente
de ambos Estados firma ron
.
' el día 22 , un tratadoCancilleres
I
~artlr del 31 de diciecmbre de 1999 b por e que Panamá hacía suyas a
listas que los Estados Unidos de
p ~ de las obligaciones colortlaen el Tratado Thompson-Urrutia Es ca hab1:n. co?traído con Colombia
Tratado de Montería, ya que en ~o : hecho ~ SJqwera se disimul6 en el
mente "que la República de Col b' e sus c~nsiderandos se expresa textuallos ~dos Unidos de América :: e~ ;.n vu1ud del Tratado suscrito con
tradicionalmente derechos de tránsi
o ~e 1914, ha venido ejerciendo
la República de Panamá proh.. b to a traves del Canal". En esta forma
iJa a un
qu e, como ya se dejó e..,cpre.sado, panamá no finn6, oficialmente
. tratado
rab
De acuerdo con el Tratado d M i~o a y que motivó su jwta protesta
e
ontena:
·

Am'::tª

1. "A partir del mediodía, hora de Pan
la República de Panamá oto
, a 1
~á,_ del 31 de diciembre de 1999,
beneficios.· 11
rgara
Republica de Colombia los Stgwentes
· •

ª

a) "El
por el
triales
de tránsito
Colombia
asiCanal
com dcdP:anamá de los productos naturales e indusderech o, sa1vo aquellos
' que en0 t, e .sus correos, libre de todo gravamen o
~p~icarse a los productos y corr;~1:c;: ~ i~a~dad se apliquen o pudieran

s1c16n es sustan CJ'almente igual
.
al art 11epubhca
d de Panamá"
.
. Esta d'ispoT ratado Thompson-Urrutia.

.

' or . 2o. pnmera oración, del

b) "Los nacionales colombianos
.
~eña, lo harán libres de la im qu~ci~ten ~r ~a ruta interoceánica
c10nes que no sean aplicables
1~
. e peajes, impuestos o contribua ru nacionales panameños, siempre
.
que
u Archivos de!! ..,,_,_
· de! Relaciones Extenores,
Panamá • Rep • de panamá.
m.muteno
·

11

Archiv01 del Ministerio de Relacionea Exteriores, Panamá, Rep. de Panami.

704

705
hUJ1111nil»-t5

�presenten prueba fehaciente de su nacionalidad." Esta dispos~6n es sustancialmente igual al art. II, ord. 3o, del Tratado Thompson-Urrutia.

América ya sabrán sacar provecho de esta situación que ellos mismos han

e) "El Gobierno de la República de Colombia podrá en tod~ tiempo transportar por el Canal de Panamá sus tropas, sus na~s y mate1?ales de guerra
· pagar peaje
· alguno ." Esta disposici6n es sustanc1almente igual al art. II
sm
ord. lo, del Tratado Thompson-Urrutia. No obstante, el Tratado Th~~psonUrrutia era mucho más preciso, pues, hablaba textualmente de buques

El Tratado de Montería desvirtúa los principios en que se debió fundamentar un auténtico régimen de neutralización para el Canal de Panamá.
En efecto, para que una vía de agua navegable sea real y efectivamente
neutral permanente, el Estado en cuyo territorio se encuentra debe abstenerse
de contraer compromisos que puedan en definitiva poner en peligro ese status.
El régimen que se establezca para la navegaci6n debe aplicarse, por lo tanto,
a los buques de todos los Estados, al igual que a sus tripulantes, pasajeros
y cargas, en condiciones de entera igualdad. &amp;to es, sin discriminar entre
unos y otros por razón de derechos de tránsito, tarifa, trato ni de ninguna
naturaleza. De lo contrario la vía de agua navegable de que se trate -y
lo mismo se puede decir del Estado donde se encuentra- podría ser objeto
de represalias en caso de lucha armada entre terceros Estados.

de guerra".

2. "La República de Panamá permitirá a pa~tir de la _fecha de ~ntrada
,d 1 Presente Tratado siempre que esté interrumpido el tráfico por
en ~1gor e
,
.
d lr
rriJ
el Canal O cuando por cualquier otra causa sea necesano, el uso e . errcx::1
entre las ciudades de Panamá y Colón, para el transporte por dicha v1a o
por cualquier otro ferrocarril que lo sustituya, de los agentes y emplea~os
del Gobierno de Colombia, así como de los correos Y ~os p~ucto~ colombiano , pagando los fletes
tarifas e tablecidos en las dispo~1c1ones mternas en
'- 1 \'0 la no tn' clusi6n de las tropas y matenales de guerra de
ese país.'' iil
d1
Colombia, esta disposición es sustanck1hnente igual al art. 11, ord. 4o, e

r

Tratado Thompson-Urrutia.
Como el Tratado de Montería no tiene fecha de te~~aci6n es obv~o. que,
de ser ratificado, habrá de regir a perpetuidad, lo que s1gn1fica que el reg~en
militar que se estahleci6 en Panamá el 11 de octubre de 1968 ha su~to,
·os tres tratados a perpetuidad: el Tratado Concerniente
en menos d e dos an ,
amá
a la eutralidad Pennanente y al Funcionamiento del Canal de Pan, . ,
1 7 d septiembre de 1977 • el Acuerdo con los Estados Unidos de Amenca
:lativ: al uso de parcelas 'de terreno situadas en la República de Panamá
ara el mantenimiento de un cementerio permanente, el 11 de enero de
;979 el Tratado de Montería, el 22 de agosto de 1979. Estos tres tratados,
más 1q:c una contradicci6n. constituyen la negación de la política que
namá había siempre mantenido con respecto a la perpetuidad contenida

!ª·

en el Tratado Hay-Bunau Varilla.
El Tratado de Montería viola el art. VI, sección 2a., del Tratado _de
Neutralidad. tste faculta a Panamá a otorgar a Colombia Y Costa Rica
derecho de tránsito por el canal "libre de peajes", "de sus tr_opas, naves
materiales de guerra". El :rratado de Montería. como ~ ha V1Sto:
re~
también al tránsito por el Canal de "los productos nacionales e m~ustn:
d ColO·mb'ta" de sus correos "' de sus nacionales en ténninos de igual
e
,
'
d Unidos de
con )os producto. , correos y nacionales de Panamá. Los &amp;ta os

er!

706

provocado.

Para que el Tratado de Montería pueda surgir a la vida del derecho
dotado de validez y eficacia tendrá que ser aprobado por el Pueblo panameño
en un referéndum, cosa que estarnos seguros no sucederá. Afirmamos lo
anterior, porque dicho tratado versa sobre el Canal de Panamá (de esclusas).
Ahora bien, de conformidad con el art. 274 de la Constitución de 1972: "Los
tratados que celebre el órgano Ejecutivo sobre el Canal de ese.lusas, su zona
adyacente y la protecci6n de dicho Canal, lo mismo que para la construcción de un nuevo Canal a nivel del mar o de un tercer juego de esclusas,
se someterán a plebiscito nacional."
Con todo eso, el órgano Ejecutivo lo someti6 a la consideración de la
Asamblea acional de Representantes de Corregimientos. tsta, sin embargo,
suspendió su consid raci6n por no tener el tratado fecha de tenninación. 12

Consideraciones finales.

El 2 de febrero de 1980 los Presidentes de Panamá y Costa Rica, Arístides
Royo y Rodrigo Carazo Odio, firmaron en San José el Tratado de Libre
Tránsito por el Canal Interoceánico. En ese. documento Panamá otorga a
Costa Rica los mismos beneficios que antes había concedido a Colombia en
el Tratado de Montería, pero por una duración de veinticinco años.

Estamos seguros que el respaldo que los Pueblos de Colombia y Costa Rica
brindaron a Panamá en sus justas aspiraciones canaJeras fue sincero. No
11 Ver Acta de la aesi6n ordinaria de la Asamblea Nacional de Representantes de
Corrqimient01, de 7 de noviembre de 1979.

•

707

�malogremos con actitudes cicateras todo cuanto de grande, digno y noble
tiene ese respaldo. La Declaración de Contadora, penoso es tener que reconocerlo, obra de los mandatarios que la suscribieron, contiene el precio que
Alfonso López Michelsen y Daniel Oduber estaban dispuestos a cobrar a
Panamá por el apoyo de sus respectivos Gobiernos, no de sus Pueblos. Y
ese precio pronto lo cobró en el Tratado de Montería Julio César Turbay
Ayala, sucesor del primero. Poco más de cinco meses después hizo otro tanto
en el Tratado de Libre Tránsito por el Canal Interoceánico Rodrigo Carazo
Odio, sucesor del segundo, pero en forma mucho más moderada. Estos
tratados, sobre todo el primero, en vez de unir cada día más a Pueblos
vecinos y amigos, habrá indefectiblemente que separarlos. Las servidumbres
de tránsito que ellos impondrán a Panamá, de ser ratificados, serán causas
-permanentes en el primer tratado- de conflictos o producirán, al menos,
un sentimiento de resentimiento y disgusto en todo panameño que aspira a
tener una patria libre de ataduras.
Lo más relevante no son los perjuicios económicos que esas servidumbres
ocasionarán a Panamá ni tampoco los beneficios, igualmente económicos, que
recibirán Colombia y Costa Rica; esta última con carácter temporal. Lo
que más importa es que el Pueblo panameño ha luchado desde su independencia para liberar su territorio de los gravámenes que le impuso una nación
de distinta raza, de distinta lengua y de distinta religión, y ahora resulta que
son sus mismos vecinos y amigos, hermanos de raza, lengua y religión, quienes
pretenden que nos impongamos un nuevo tipo de gravámenes, bajo el subterfugio de ser convenidos por la República de Panamá "como libre expresión
de su voluntad soberana". ¡ Qué ironía!

LAS ALTAS CULTURAS PRECOLOMBINAS DE MESOAMtRICA

ROBERTO LARA VELA.Do
San Salvador, El Salvador

Dr.

A) Preámbulo.
en cuanto al desarrollo de sus altas culturas, ofrece
~os cent~s culturales bien diferentes, uno más al Norte y otro más al Sur,
~ que rungun~ de ellos se sitúe hacia los extremos septentrional y meridional ~el contmente. El que podríamos llamar zona culta del Norte o foco
septentnonal, cuyo nombre de uso general es Mesoamérica, que abarca: la
meseta del ~náhuac; la regi6n situada al Sur de la misma, incluyendo Yucatán Y el IStmo de Tehuantepec; y la mitad de Centroamérica, toda Guate~ala, toda Honduras, El Salvador especialmente la parte citralempina del
rrusmo Y más de media Nicaragua. El que llamaríamos wna culta del S
o f
'di al
,
ur
oco men on , mas generalmente conocido como Regi6n Andina cuyo
centr~ ~ el Perú, pero que se extiende por parte de Colombia, todo E~uador
Y Bo~via Y parte de Chile. Aunque es indudable que ambas zonas tuvieron
relaciones culturales entre sí, como Jo comprueban gran número de rasgos
comunes,_ su evolució~ histórica, tal como la conocemos actualmente, ha
transcumdo con relativa independencia, una zona de la otra.
AMÉRICA PRECOLOMBlNA,

_El presente trabajo, como aparece en el título, se limita a la zona septentrional, es decir a Mesoamérica. En ella comenzaremos por hacer un breve
;:cuento ~e los grupos indígenas que han intervenido en el proceso histórico
~americano precolombino, desde un punto de vista racial; para luego
dedicarnos a nuestra clasificación de las altas culturas creadas por esos mismos grupos .
. ~especto de las altas culturas, queremos recordar al lector, tal como Jo
dijimos en nuestro anterior trabajo titulado "Introducción al Panorama de

708

709

�las altas culturas de América Precolombina", publicado en el número inmediato anterior de Humánitas, que el ámbito territorial en que se desarrollan
las altas culturas, según los intérpretes de la historia, y consecuentemente,
el número de grupos humanos que realizan cada una. de_ ell~, es mucho
mayor que los correspondientes según los antropólogos e md1~erustas q~e h_an
estudiado hasta hoy las altas culturas de América Precolombina. Ello unplica
que habrá que agrupar culturas afines, para constituir uni~des mayores,
reduciendo aquéllas de que ordinariamente se habla a meras vanantes de éstas.
En referencia a la distinci6n que hacemos entre lo racial y lo cultural,
también queremos recordar al lector, que raza y cultura son dos fenómenos
diferentes cada uno perteneciente a un orden distinto del otro. La raza es
un fenOO:eno biológico, producto de la herencia somática; la cultura es _un
fen6meno psico-colectivo, es la suma de las manifestaciones del alma colectiva
del grupo humano que la realiza; el fenómeno racial influye en el ~esenvolvimiento de la evolución histórica de las altas culturas, como mero estimulo

y ciertamente, no el más importante.

B) Los grupos humanos.
En esta sección nos concretamos al aspecto racial de los grupos humanos
portadores de las altas culturas precolombinas de Mesoamérica. Estos_ WU?º5
de acuerdo con la clasificación de Salvador Canals Frau, que hemos mchndo
en nuestro anterior trabajo ya citado, pertenecen al de los centrálidos, que
el mencionado autor coloca entre los derivados de la mezcla de los integrantes
de la cuarta corriente de población, los polinesios cultos, con los elementos
antecedentes de cultura primitiva, procedentes de anteriores corrientes de
población.
En el caso de los centrálidos, los inmigrantes polinesios se mezclaron con
pobladores del grupo yuto-azteca¡ este último grupo es una _división d~ los
sonóridos, los cuales a su vez descienden, entre otros, de la prunera comente
ele población, es decir de la de los delicoides primitivos. Los ~to-azteca
primitivos originaron dos ramas: los shoshones en _los Es~ados ~,°1~os; Y los
de la rama pima-náhuatl, que suministraron la p~era poblac1on. de Mesoamérica. Hay que agregar que la inmigración polinesia, aunque traJo ele~~ntos de alta cultura, que fueron valiosísimos dentro del proceso que ongm6
las primeras altas culturas precolombinas de ~~érica ; en el ~pecto de la
forrnaci6n de los grupos raciales de Mesoamenca Precolombma, P:obablemente tuvo una influencia mínima; se trat6 probablemente de una cornente ~e
poblaci6n poco numerosa, que se diluyó en el conjunto racial preexistente, no sin

710

antes, debido a su cultura superior, haber servido de fermento impulsor del pro•
ceso de evolución histórica que creó y desenvolvió a las alw culturas primarias
de América Precolombina; probablemente, la corriente polinesia fue más
numerosa en la región andina, que fue su lugar original de entrada en
América, que en Mesoamérica, donde sus elementos llegaron en menor número y más tarde. Siguiendo siempre la opinión de Canals Frau, podemos afirmar que la población mesoamericana precolombina se formó probablemente así:
Una primera inmigración de delicoides primitivos, procedentes de la primera
corriente de población a América, que proporcionó la base de la población;
lUla inmigraci6n posterior numerosa de mongoloides o melanesios neolíticos,
procedentes de la tercera corriente de población; estas dos inmigraciones
proporcionaron, en lo fundamental, los caracteres raciales de la población
mesoamericana precolombina; finalmente, una inmigración final de polinesios cultos, procedentes de la cuarta corriente de población; esta última
inmigración fue poco numerosa y, por ello, de mínima influencia en la
configuración racial, pero de gran influjo cultural, tal como ya Jo dijimos.
Pero el hecho de que hayamos admitido una unidad racial fundamental
de la población indígena de Mesoamérica, no quiere decir que dicha poblaci6n haya sido racialmente uniforme; porque, por efecto de la evoluci6n
étnica que produce las razas y demás variedades somáticas de los humanos,
los grupos tienden a diversificar;e, produciéndose ramas o variedades raciales, que con el transcurrir de los siglos, se afirman y adquieren individualidad
propia. Esto fue lo que ocurrió en Mesoamérica.
Podemos, en consecuencia, clasificar racialmente la población mesoamericana precolombina, en diversos grupos raciales que indicaremos a continuación; no sin antes advertir que solamente haremos la clasificación en sus
lineamientos generales, los que son suficientes para los fin,es que nos proponemos en este trabajo, que es indicar el marco étnico en que nacieron y se
desarrollaron las altas culturas de que esa población fue creadora; no descenderemos, pues, a los detalles, que los consideramos fuera del objetivo que
perseguimos. Estos grupos son los siguientes:
1) RAZAS ARCAICAS: Llamamos de esta manera, siguiendo el vocabulario adoptado por algunos autores indigenistas, a los que fueron probablemente los primeros pobladores. f.stos llegaron ante de la aparición de
los polinesios, es decir antes de que empezara el proceso de nacimiento de
las primeras altas culturas mesoamericanas; constituyeron, pues, la población
antecedente a la cuarta y última corriente de población, a la cual ya nos
hemos referido. En el Valle de México, la poblaci6n más antigua fue la

711

�otomí; Cha vero los considera como población autóctona; nosotros creemos
que proceden de las primeras corrientes de población llegadas a América.
Además de los otomíes Chavero nos habla de una posible irunigraci6n
negra; para ello se basa en dos argumentos principales; en la fisonomía que
cree descubrir en las grandes esculturas megalíticas, que hoy sabemos que
fueron hechas por los olmecas; y en la costumbre de los sacerdotes mesoamericanos de pintane el cuerpo de negro, en la que cree advertir una reminiscencia a la existencia de una antigua población negra, posiblemente
conquistadora y dominante. Sin desconocer el enorme mérito de su monumental obra México a través de los Siglos, no creemos admisible esta hipótesis
de Chavero; es cierto que en el Paleolítico Superior, el Viejo Mundo conoció
un auge de las razas negroides, con el nombre de Grimaldi; pero ello fue
principalmente en Europa, de donde se derramó probablemente hacia el
Africa, y no en el Extremo del Oriente y el Sudeste asiático, que fue de
donde salieron las corrientes de población hacia América. El uso del negro
como color sacerdotal, pudo tener múltiples orígenes, inclusive tendencias
caprichosas, por lo que este argumento tiene valor de conjetura. En cuanto
a las estatuas megalíticas 1 sabemos que fueron obra de los olmecas, cuyos
caracteres raciales no eran muy diferentes de los demás indígenas mesoamericanos; solamente que, como tenían la nariz aplanada, al aumentarse sm
rasgos como consecuencia de la construcción mezalltica, resulta un aspecto
negroide.

II) RAZAS NOR~AS: Llamamos así. a los grupos humanos procedentes
de la región septentrional, situada al Norte del Valle de México; según
la l~·enda tradicional de estos pueblo , se trata de un lugar único que ellos
llamaban Chicomóstoc {las siete cuevas). Estos pueblos llegaron al Valle
de Méxic.o con su propia cultura primitiva, probablemente in haber entrado
en contacto con elementos pertenecientes o descendientes de los integrantes
de la cuarta corriente de población; fue al llegar al Valle de México, que
estos pueblos cumplieron una doble transformación; racialmente se mezclaron c.on la población antecedente conquistada; culturalmente, sorbieron
su cultura y produjeron con ella, su propia versión.
Estos pueblos tienen un nombre común, que por ser tal es su nombre
genérico o nombre de familia, nahoa o nahua; sus diversas tribus fueron
llegando una a una al Valle de México, donde fundaron sus nacionalidades
y crearon sus variedades culturales de una o a lo sumo dos grandes altas
culturas. Los primeros en llegar fueron los tolteca; su aculturación fue rápida
y completa; par ello, su nombre fue en adelante, hasta que la conquista
europea cambió el panorama, sinónimo de hombre culto y artista. Luego

712

llegaron los chichimeca. este nomb h "d
..
•
ha Sl'do considerado como
SJ'n6 . re ad SI o utiltzado con un doble contenido.
nuno e bárb
d .
,
cu1tura primitiva. en este
tid
.
aros, es ec1r de hombres de
d M, .
•
sen o, se aplica a tod l .
~ .. ex~co que destruyeron Tollan Cholu . os os mvasores del Valle
avihzac16n; fue también el nomb '
'fila y los demás centros tolteca de
nahua, la que siguió a los tolteca": es17:; J~ ~e una de las tribus o familias
mente, fueron llegando las siete' f n \ om1ruo del Valle de México. Finalpapel desempeñaron en la histo . amt ta.S ~uatlacas, que tan importante
la xochimilcatl, la chalcatl Ja ~~eso;mencana precolombina; son ellas:
tlaxcaltccatl y la aztccatl. •
wcat • la acolhúatl, la tecapanecatl, la

III) RAZAS SURERAS·· LJ amamos así I
bl
encontramos establecidos en el Vall d M, os pue os que históricamente
troa
.
.
e e CXlco y más al S h
cen
mencana inclusive)' que n·1 . 'é d
ur asta la zona
.
suv1 n onos de la 1 d
su procedencia. Estos pueblos fue
1
eyen a podemos señalar
turas de Mesoamérica, de a uéU:º os creadores de las primeras altas cutejemplares de su especie enq la
~-ue, después de haber sido los primeros
llegados del Norte, los cuales conr;ron, fueron absorbidos por los in\'asorcs
uyeron por crear su propia versión.

ª.

Los pueblos más antiguos de los co
.
blemente los olmeca.s o ulmecas
fmprendidos tn este ramo, son induda, que ueron los ere d
d l
•
cu1tura de Mesoamérica la
a ores e a primera alta
,
precursora de toda l d á
ª1 otros pueblos, como contempo raneos
,
d J
as em s. Chavero coloca
e os ante .
.
e nombre genérico de los meca . s
elJ 1
• nores' a estos pueblos da
tecos, estos últimos los pad
d' º1 n
os os xicalanca, los nonoalca y los
re e os tarascos M
6.
mente, agregamos a los popo)
1
. uy pr ,amos cronológica. ·
acas Y a os chochos I
1
ongmaron la rama choch
l
, os cua es al mezclarse
constructores de las pirá ~rpoJaca, que fueron los Teotihuacanos original s
rru es. unto a estos últim más al
ras, Guatemala y Yucatán 1
os,
Sur, en Honduul
. os mayas crearon las ,
d
e turas mesoamericanas madre de Jas
.
mas gran es de las altas
debemos señalar los pueblos que ocu :tenores.. ~ara completar el cuadro,
entre el Valle de Mé.-cico y 1
_P6 da una posm6n geográfica intermedia
regi n e los may
f
antiguos, los zapotccas que Ch
I
as; ueron ellos: los más
1
'
. avero co oca com
t .
os totonacas, descendientes de los teotihua
o a~ enores a los olme('as;
fuera de la región teotihuacana. 1
.
canos antiguos, aunque ubicados
conio de origen maya.
• os Dll:-."tecas; y los huastecas, considerados

·

ª

C) Las altas culturas.

Los autores indigenistas d' 'd
1
en culturas preclásicas o i Jvt e~ a as culturas precolombinas de América
ormatwas y culturas clásicas. Las primeras son

713

�culturas primitivas, que evolucionan lentamente hacia la fonnaci6n de las
segundas; todas ellas fueron anteriores a la llegada del influjo traído por los
polinesios; estas culturas primitivas proporcionaron uno de los elementos
indispensables para la formación de las altas culturas, que fue el ambiente
cultural indispensable para que los elementos de alta cultura traídos por
los polinesios pudieran provocar el proceso de nacimiento de las altas culturas
sin parentesco. Sin la e;&lt;:istencia prtvia de las culturaS preclásicas o formativas,
los elementos traidos por los polinesios no habrían podido producir los efectos
que en la realidad causaron; en cambio, sin los elementos culturales polinesios el proceso de formación de las altaS culturas iempre se hubiera
dado, aunque con mucha mayor lentitud y con efectos muy tardíos.
Las culturas clásicas de los indigenistas, 'son las altas culturaS de América
Precolombina, cuyo desarrollo constituyó su proceso de evolución histórica;
son éstas. pues, 1ás que nos interesan, es decir las únicas que son objeto de
nuestro estudio. Ni que decir que su nacimiento fue el resultado del influjo
ejercido sobre el ambiente cultural maduro. por los elementos de alta cultura
traídos por los polinesios de la cuarta corriente de población.
La tcsi de la unidad de las altas culturas precolombinas, ya sea limitada
a Mcsoamérica o aún ampliada a todo el Continente, cuenta con no pocos
def ensorcs entre los intérpretes de la Historia e historiadores contemporáneos
que se han ocupado del tema. Raphael Girard, en su obra titulada Origen y
Desarrollo de las Civilizacio11es Antiguas de América, presenta a la alta cultura maya como la gran realización cultural precolombina, cuyos logros extra•
ordinarios contuvieron el gennen de todas las instituciones de los diversos
pueblos de América Precolombina; si siguiéramos la tesis del profesor Girard
todas las altas culturas precolombinas de América, o serían la maya difundida
con alguna variante o serían filiales de la misma, aún las más alejadas de
la región meridional de Sudamérica. Laurette Séjourné, en su ensayo "Antiguas
Culturas Precolombinas", que es la primera del Volumen 21 "América La·
tina" de la Historia Univ~rsal Siglo XXI, sostiene una tesis muy interesante;
presenta al conjunto cultural de Mesoarnérica y al de la Región Andina. romo
las dos caras de una misma moneda, ron numerosos puntos de contacto, que
suponen un intercambio cultural mayor del que se cree y con grandes diferencias que delatan evoluciones históricas separadas. Finalmente, Walter
Krickeberg, en su libro Las Antiguas Culturas Mexicanos parece abonar parcialmente la tesis de la unidad; como su trabajo está limitado al área me.xi·
cana, no se refiere a las demás altas culturas; pero señala a cada paso las
influencias mutuas de las culturas que describe, por lo que sin haber afirmado
xprcsamente la unidad cultural · de Mesoamérica, viene a abonarla, pues

714

la!i influencias ·m u t uas que desta
una tesis unitaria, si b.
,
ca nos conducen a facilitar la d

efensa de
cemos estas posturas
.
o, veamos los elementos d
.
.
bma. Tal como lo dice La
,.e una poSJble unidad cultural
1
ambos h . .
urette SéJourné en
.
preco
om1
~JSfenos, hay puntos comunes ~
tre ~ con1untos culturales de
el ~ e n t o filos6ficorrcligioso
as1 como d1SCrepantes. Son cornun~
los ?1ouvos artísticos fuertemente' :~ c:anto a u orientaci6n fundamental.
serpiente emplumada; y los estilos
ráui ~s por el mito, como el uso d l,
de las pir'.unides tru nea d as que sey p• , cticas arquitectónicas, como el empleo
e a
y de fortificaci
de
:
rnran a la vez de base
mesoameri
ones
ferwvas. Son -::liscrepantes I
para los templos
en rela . cana y la lúerátira y simbolista andi . a escultura. antropomorfa
ción con la actitud ant I
na, y la valorac16n deJ ti
todo transcurre dentro del ti. e a _muerte; mientras en el hemisf . emS po
g
h
empo hutórico
eno ur
ru~s umanos, en el hemisferio Norte ' que se adhiere aJ destino de
rníticosJ que llamaban Soles para l
, el hombre crea sus propios ciclos
Los punt
• un dre bl
atar su
· cosmogónico e hist, .
. os comunes tuvieron
. devenir
poblac16n fueron las
.
o e ongen: 1) Las cuatro
• onco.
cubrió Í.nt
. Jll1SinaS para todo el Contin
.
comentes de
egro es lógico q
I
I
ente, y su exp "6 1
sido tambºé 1
.
ue os e ementos cultural
,
anst n o
i n os uusmos 2) I d
es tra1dos de fue
h
nún cuan&lt;l ,
.
n udablemente hubo .
.
ra, aran
o estos no hayan sid
mtercamb1os cultural
culturales esporádicos no pod o ~rmanentes y aunque tales intercamb·es,
son el resultado de
amos situarlos históricamente Las d"
ios
a su desarrollo fun~::s evolutivos históricos indepe~dientes1::r::~:

ien mas moderada Anali

Ante tod

·

10:

i:~~,

·adAcordes
. eón lo que acabamos de · d"
as o implícitas en las obras de los
en_ relación con las tesis expre1) Sin d
res citados, diremos:
.
esconocer la meritoria labo d .
. .
&lt;.reemos que su afirmación en
r e mvesttgaCión del profesor Girard
cxagerad a. La alta cultura' maya
'
ruanto
no fu se
I re fiere a todo el Continente es'
precolombinas• n~ pod.
e
madre de tod11s las alt
1'
d
.
'
emos consid
as cu turas
su americanas. i limitár
erar como filiales suyas a I
uJ
admisible
amos la afirmación a M
, .
as c turas
qu h
, aunque aún en esta zona, co
I
esoamenca, ésta sería más
. e acer salvedad de 'la cultura lm
mo o veremos más adelante hab,
c1a resp t d
o eca, aparte de 0 tro
'
na
d
ec o e los cuales t~ndr'
s puntos de import~e este trabaJ·o·
tamos reservas, que indicarem os en el curso

ª

II) La tesis de Laurettc S, .

,

a~ptable, con las .si .
CJ~u~e ~ sumamente sugestiva. la
.
punto
gwentes ltm1taciones· 1) L
. .'
conS1deramos
s comunes y de las dº
·
a exphcac16n lógica d 1
anteriormente. 2) Las que e~rciJ:~as~;:asc:ti:ida_ po~ las indi;ad::
em1s.fer10 Norte y del

715

�Hemisferio Sur, son en realidad, cada una de ellas, conjuntos culturales
integrados por culturas afines, contemporáneas o sucesivas.

III) En cuanto a la obra del autor Krickebcrg, tal como lo indicamos ya,
ella resalta las influencias mutuas entre las altas culturas contemporáneas
de Mesoamérica. Esto, dicho sea de paso, nos proporciona el material necesario para formar las culturas de amplitud mayor o grupo
vamos a señalar en el curso del presente trabajo.

culturales que

Pasemos ya a nuestro propio enfoque, limitado desde luego a Mesoamérica,
que e el objeto de este artículo; la Regi6n Andina la estudiaremos en el
próximo. Las altas culturas de Mesoamérica podemos agruparlas en dos series
sucesivas; la primera constituida por varias culturas tan íntimamente ligadas
entre sí, que en algunos casos podríamos dudar si estamos frente a simples
variedades culturales o a culturas plenamente independientes; por ello lo
presentamos como un grupo único, pero haciendo dentro del mismo las debidas distinciones; siendo la alta cultura maya la más importante del grupo
cultural, lo llamaremos Grupo Mayoide. La segunda serie está constituida
por las filiales de las anteriores, es decir por culturas de un grado ulterior.
La unidad del conjunto cultural histórico mesoamericano, nosotros la hacemos consi tir en la íntima relación que e."'0Sti6 siempre entre todas sus altas
culturas que fueron contemporáneas; y en el ininterrumpido proceso de deri,·aci6n de una serie de culturas a otras. La unidad del proceso evolutivo
histórico de Mesoamérica Precolombina es innegable; a nuestro juicio, fue
esa unidad del proceso la que precisamente ha fascinado a los autores que
han escrito sobre el tema hasta el grado de conducirlos a afirmar una unidad
o uniformidad cultural.
Sefialado lo anterior, ubiquemos las series dentro de los periodos menores
propios del proceso. Como lo explicamos en nuestro artículo anterior llamado
"Introducción al Panorama de las altas culturas de América Precolombina",
publicado en el número inmediato anterior de Humánitas, el proceso de evolución histórica americano precolombino se realizó en un único periodo mayor
o ciclo histórico, el cual solamente tuvo periodos de intcgraci6n y periodo
de plenitud, pues el de disolución fue sustituido por un ultrarrápido periodo
crítico, rtpresentado por el descubrimiento y la conquista. El periodo de
integración está fonnado par el desarrollo de aquellas altas cultura.~ que,
además de ser las primeras creaciones de su especie surgidas en América, son
las que sentaron las bases o lineamientos fundamentales que caracterizan el
desarrollo cultural de cada zona; tales altas culturas surgieron dentro de un
plazo relativamente breve después que la inmigración polinesia trajo los elementos de alta culLUra que aceleraron el proceso de m nacimiento¡ para

716

r~: :s:::}

Mesoamérica, este periodo está re
d
riodo de plenitud, Jo constituyen
f~-~po dMai:ide. E~ pe11 ~ e
las cuales, si tomamos en cuenta ue el
antenores,
las origina es una cuhninació
q
proceso de patenudad-y-filiación que
n respecto de las culturas p te
•
una cumbre del proceso evolutivo histórico de Mesoamé:ca~as, vienen a ser
D) El Grupo Mayoid,.

Llamamos con este nombre
al grupo d e ª1tas culturas que florecieron pri.
meramente en Mesoamérica, desde las ,
ás
.
conocidas hasta la .
.6 d las .
cpocas m annguas históricamente
mvasi n e
s1ete familias nahuatl
d
Norte, las cuales pusieron fin a e te ru
~ • proce entes del
de l flial
g po cultural y prop1c1aron la formaci6n
es as 11 es cuyo desarrollo constituye el periodo siguiente. La primera de
tas ~ turas, la alta cultura olmeca, es una auténtica cultura .
es decir qu
·,
sm parentesco,
1
b'
~ ~ rgto como e primer ejemplar de su especie dentro del
am tente pnm1tivo antecedente, el cual estaba ya maduro despu~ d mil .
de lenta evolución. Fueron filiales suyas las culturas hermanas I e I en1~
tura maya y la alta cultura teotihuacana. el panorama
' 1a a ta cu!
que pod
'
se comp eta con las
11
.
emos ~ culturas intermedias, o tal vez variedades cultural
sunplemente! d_eb1do a su ubicación geográfica, en la zona intermedia ent:
las zonas pnnopales, es decir entre la Meseta del Anáhuac
. .
tantí.sim d l d
, escenano unporo e esarrollo cultural mesoamericano
1
.
en que
d
11' la
' y a zona ccntroamencana
se esarro o
primera cultura maya, o al margen de cual uiera de
am~ zonas; fueron estas culturas las siguientes: la zapot""'"" la qt to
la nuxteca y J tar
ell
---,
o naca,
dad de Ja a :::;~a as habría que agregar la buastcca, siemple varíemaya
tas culturas de este grupo fueron las iniciadoras de
muchos de los logros culturales mesoamericanos que los filial'
• •
desp • h d
.
•
es que vlllleron
. ues ere aron, siendo meras continuadoras o en algun
..r
c1onadoras • po ·
1
.
'
os caJOS, penecl
. ,
~ ~Jemp o, 1os estilos arquitect6nicos, como Jas pirámides
motJ;os a.rostu:os, en escultura, alfarería y demás, tienen su origen •
d
;u turas; el famoso calendario, verdadero logro de gran mérito fue
escu terto por una de ellas; por ello afinnamos sin temor a
.
'
que s t
•
equivocarnos
I b
~eª;°º as ases de todo el desarrollo cultural posterior en Ja zon~
ncana.

e!

~

J. Las _altas culturas que componen el Grupo M ayoi'de, analizadas en sus
mearruentos fundamentales, son las siguientes:

h ~~ ANTECEDENTES: Walter Krickeberg, en su obra arriba citada nos
e; /allde duna •:c~ltura arcaica"; nos dice que fue la primera en aparec:r en
e

e Mexico, que no podemos identificar a sus portadores y que ya

717

�no podemos considerar esta cúltura como primitiva, porque llevaba los gérmenes que, en los siguientes 1500 años, iban a producir las grandes altas
culturas del Anáhuac. A nuestro juicio, no se trata de una alta cultura, sino
de una cultura primitiva que avanzó lo suficiente para estar ya madura para
que de su seno, como ambiente adecuado antecedente, surgieran las primeras
altas culturas sin parentesco; efectivamente en una zona aledaña, junto al
Golfo de México, debia surgir en breve, la alta cultura olmeca. En cuanto
a sus portadores, que históricamente no podemos conocerlos, creemos que
lógicamente podemos identificarlos con los primeros pobladores del Anáhuac,
es decir con los otomíes. En esta población otomí, con una cultura primitiva
pero ya madura, las inmigraciones de nuevos pueblos, que al conquistarlos
sirvieron de fermento renovador, causaron las más antiguas altas culturas
mesoamericanas.
II) CULTURA OLMECA O ULMECA: Fue la primera alta cultura
de Mesoamérica; en realidad la única que podemos considerar como "sin
parentesco" ya que las demás fueron sus filiales o surgieron por la difusión de
otras culturas. Sus portadores fueron los olmecas o ulmecas, cuyo nombre
significa habitante del país del hule (hulli) , por la zona donde se asentaron;
eran un grupo humano procedente del Sur, que acupó una zona que hoy
ocupan los estados mexicanos de Vera-Cruz y Tabasco. Solamente podemos
señalar como caracteristicas de esta alta cultura, su arte naturalista y sus
esculturas megalíticas, a las que ya hemos hecho referencia. No podemos
describir su evolución, por carecer de los datos históricos necesarios.
III) LAS DOS FILIALES INDUDABLES: Es posible que la alta cultura ohneca haya tenido más de dos filiales; entre las altas culturas de la
zona intermeclia ( así las hemos llamado), pueden haber algunas; pero también es posible que estas altas culturas de la zona intermedia, algunas de ellas
por lo menos sean simples variantes de las que vamos a señalar en este párrafo,
resultado de la aculturación de sus respectivos portadores; por ello solamente
estas dos altas culturas son las que, sin lugar a dudas, podemos señalar como
las derivadas de la ohneca, a través de un proceso de paternidad-y-filiación.
Estas dos altas culturas en referencia son Ja maya y la teotihuacana; su filiación común se pone de manifiesto a través de gran número de puntos de
contacto existentes al compararlas a ambas. Analicémoslas una por una, asi:
a) ALTA CULTURA MAYA: Fue sin duda alguna, una alta cultura
sumam.ente avanzada, cuyos logros realmente extraordinarios, además de haberse difundido por muchas culturas contemporáneas suyas, vinieron a formar
el gran bagaje cultural que constituyó la herencia de las filiales; entre estos
logros podemos señalar los siguientes: su arquitectura y sus beJlas artes; sus

718

co~&lt;&gt;&lt;:imientos astroló~cos y su cronología, de lo que forman parte muy
pnnc1pal el calendano y la llamada "cuenta larga"; sus conocimientos del
cuerpo humano y de la naturaleza en general; y su filosofía. Los historiadores han dividido la historia de los mayas en el primer Imperio Maya y el
~gundo. Imperio Maya; la verdad es que esta nomenclatura, adoptada por
mfluencia de la que corresponde a la historia del Cercano Oriente, especialmente al antiguo Egipto, no es real; los mayas nunca crearon un Imperio
único; el llamado primer Imperio maya fue en realidad, un territorio en el
cual coexistieron infinidad de tribus independientes, gobernadas teocráticamente, algunas de las cuales construyeron grandes ciudades, como Copán,
en Honduras, y Tikal, en Guatemala, pero que nunca llegaron a constituir
un Estado único; es más, su forma de gobierno teocrático no se prestaba para
la formación de un Imperio, por ello, la unificaci6n de todos los grupos portadores de esta alta cultura, parece que nunca llegó a realizarse. En el 11amado segundo Imperio maya, el gobierno comenzó siendo teocrático, pero
pasó después a los guerreros; entonces hubo algunas conquistas y la formación
de algunos señoríos poderosos, pero aún en esta época no hubo unificación
total; este "segundo Imperio maya" pertenece realmente a una época posterior, dentro de la cual nos referimos al mismo, con mayor detalle. Durante el primer Imperio maya, que es que corresponde al desarrollo de la
alta cultura original, la vida intertribal se caracterizó por la preponderancia sucesiva de uno o más centros religiosos de culto, los cuales a la vez
fueron centros culturales de importancia; era la consecuencia lógica del gobierno teocrático adoptado por las diferentes tribus; que en más de una
ocasión, hubo un centro religioso preponderante, lo cual pareciera ser un
antecedente o anticipo de lo que podría llegar a ser un Imperio, es lo más
probable; en este momento, pareciera ser la transición entre las organizaciones
tribales aisladas y el Estado único; pero con toda verdad, todo esto se reduce
a comparaciones e interpretaciones de los hechos reales.
Para Toynbee, la alta cultura maya es una alta cultura "sin parentesco",
es decir que la considera como surgida sin antecedente de la misma especie;
ello se debe a falta de información suficiente, pues no nos habla ni de la
cultura olmeca ni de la teotihucana. Para Girard, también es una alta cultura, la gran cultura madre de todas las de América Precolombina; para él,
las culturas olmeca y teotihuacana fueron simples variantes de la maya y,
desde luego, más bien derivadas del núcleo principal de alta cultura. Ya
hemos expresado nuestra opinión respecto de las ideas del profesor Girard,
solamente quisiéramos agregar que, no obstante que no creemos que todas
las culturas precolombinas de América tengan origen maya, estamos de acuerdo con el profesor Girard en la importancia de los logros alcanzados por los

719

�mayas; ya lo dijimos más arriba, el legado maya a las culturas posteriores
de Mesoamérica fue extraordinario; basta solamente pensar en el famoso
calendario, superior al europeo contemporáneo, y en los demás logros que
ya hemos señalado, así como en el desarrollo que de los mismos hicieron las
culturas filiales, para comprender la excelencia del legado maya.

El primer Imperio maya terminó por la emigración de los grandes núcleos
de población que lo ocupaban; su ámbito geográfico era la zona selvática
de Honduras, el Petén guatemalteco y el actual territorio de Belice, es decir
la parte septentrional de Centroamérica, aledaña al Atlántico. Los autores
discuten sobre la causa de tales migraciones. Unos buscan una causa climática; suponen que un cambio brusco en el clima, volvió inhabitable el ámbito
geográfico ocupado por los mayas de la primera época; suponen que este
, cambio climático fue la causa de que la zona selvática, que inicialmente
suponen ubicada en la parte meridional centroamericana, aledaña al Pacllico, haya pasado al lugar que antiguamente habitaron los mayas; Toynbee
lo señala entre las posibles causas de la emigración. Otros suponen que el
despotismo de los grupos dominantes, los sacerdotes, provocó la rebelión del
pueblo, seguida de la emigración. Finalmente, algunos otros entre los que
contamos al profesor Girard, nos hablan de una invasión extranjera procedente de México; Girard cree que fueron los pi piles, es decir el rebalse de
la invasi6n al Valle de México de los nahuatlaca; también pudieron ser los
tolteca, expulsados del Anáhuac por la misma invasión. Creemos que la
última de las causas mencionadas fue la causa principal; pero que no debemos
descartar a las otras, como causas coadyuvantes; en historia la regla es la
complejidad de los acontecimientos, por lo que, por lo general, la verdad
está en lo complejo.
b) ALTA CULTURA TEOTIHUACANA: La ciudad de los dioses fue
el escenario en que se desenvolvió la otra filial de la cultura olmeca; Teotihuacán que dio su nombre a esta alta cultura, significa precisamente ciudad
de los dioses. La similitud entre esta cultura y su hermana, la maya, es un
hecho que salta a la vista. Podemos citar infinidad de puntos de contacto:
la enonne afinidad religiosa, donde únicamente cambian los nombres de las
deidades y los detalles secundarios de los mitos¡ los estilos arquitectónicos,
especialmente las pirámides; los motivos artísticos y de culto, como la serpiente emplumada, el más característico de ambas civilizaciones; y la forma
teocrática de gobierno. En opinión de Krickeberg, "el ne.'Co entre Teotihuacán y la cultura maya clásica es más estrecho que cualquier otro" y agrega
que los "paralelos entre ambas culturas son tan obvios y tan numerosos"
(pág. 294 de la obra citada en la bibliografía) ; Krickeberg explica esto

720

suponiendo el asentamiento de una colonia teotihuacana en territorio maya;
nosotros creemos que no es necesario acudir a esa hipótesis, pues el simple
hecho de tratar.;e de dos culturas filiales de una misma cultura paterna, es
suficiente para dar la explicación requerida. Esta alta cultura se extendió
a otras ciudades, como Cholula y Azcapotzalco; sus portadores fueron los
Chocho-popolacas; cuando Teotihuacán fue arruinada por los tolteca, esta
alta cultura sobrevivió aún por algún tiempo en Azcapotzalco.
c) IMPERIO TOLTECATI..: La primera rama de los nahoa o nahua,
procedentes del Norte, hizo su apanción y conquistó el Valle de México;
la conquista fue seguida de la aculturaci6n de los conquistadores, a la civilización de los conquistados; la nueva cultura fue, en Jo fundamental, una
continuación de la anterior, con algunos caracteres nuevos introducidos por
los recién llegados, más bien que una filial Los tolteca fueron los primeros
nahua que llegaron al Valle de México y que sorbieron la cultura teotihuacana que allí florecía; como diría Toynbee, privaron a los teotihuacanos de
su independencia, proporcionándoles en cambio, el estado universal que requería su cultura en desintegración. El Imperio Toltecatl fue un Estado
único, bajo un solo señorío; su capital fue una nueva ciudad fundada por
los invasores, Tollán o Tula; pero también volvieron a florecer en breve,
bajo el nuevo señorio, las antiguas ciudades de Cholula y Teotihuacán. La
aculturación de los tolteca fue completa, aún más, floreciente; tanto fue
así que, en los siglos &amp;iguientes hasta la conquista europea, su nombre fue
utilizado como sin6nimo de hombre culto y de artista.
Todos los autores están de acuerdo con el carácter de invasores que tuvieron inicialmente los tolteca, así como con su completa aculturación a la
civilización de los conquistados; la inmensa mayoría también lo están en su
pertenencia al grupo náhuatl, criterio que compartimos también nosotros;
pero el profesor Girard tiene otras ideas al respecto, que vamos a indicar.
Giraro cree a los tolteca de origen maya, es decir sureño; los confunde con
los quichés; basado en la interpretación de ciertos parajes del Popol-Vuh,
supone una invasión de Sur a Norte, llegada al Valle de México desde
Centroamérica; los descendientes de los invasores habrían vuelto a Centroamérica al ser arrojados del Anáhuac, por las diversas olas de invasión de
los nahuatleca. No compartimos en este punto la opinión del profesor Girard,
salvo en algunas migraciones de menor importancia, como la que originó a
los grupos Huastecas, en las inmediaciones del Golfo de México.

IV) LAS VAR1ANTES CULTURALES DE LA ZONA INTERMEDIA:
Con estos nombres designamos una serie de manifestaciones culturales, ubicadas en la periferia del Anáhuac y en la zona comprendida entre ésta y

721
humanitas-46

�.
n el resultado de la aculturación de sus. portaCcntroamfoca; todas ellas so
.
las que hemos con iderado
1 altas culturas antenores,
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1) ALTA CULTURA Z
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en lo fundamcntal.
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3) ALTA CULTURA TOTO ACA: Es una cultura que recibió la
influencia mb-teca,
..
así como la huasteca; y, a trav de esas influencias cuJ.
turales, las de las otras altas culturas del grupo mayoide. Sus porta.dore
fueron los totonacas y los tepehuas; algunos autores, inclusive nosotros,
consideran a estos pueblos, como descendientes de antiguos pobladores de
Teotihuacán, ~pulsados de su patria originaria por los tolteca. Es probable
que sea una filial de la teotihuacana.
4) VARIANTE CULTURAL HUASTECA: Lo huastecas fueron tribus
mayas que procedentes del Sur, llegaron a establecerse en las cercanías del Golfo
de México. Cuando llegaron, llevaban consigo su propia cultura maya la
cual naturalmente hubo de ufrir modificaciones como resultado de la migración. La cultura huasteca fue, pues, una variante de la maya.

5) CULTURA TARASCA Y MICHIHUACANA: Es en realidad una cultura de transición entre los típicos elementos que integran las culturas d
los pueblos sorianos y los no menos caracterí ticos que componen las culturas
de los pueblos norteños· como tal cultura de transición, es la más alejada
de este grupo de culturas de la zona intermedia; si la hemos incluido acá,
se debe a su ubicación geográfica y a la circunstancia de que igualmente
forzada sería su inclusión en cualquier otro grupo. Es indudable, dado que
encontramos en esta cultura con elementos de procedencia dispar, que los
tarascos o michihuacanos ( nombre este último que significa pescadores) recibieron abundantes influencias culturales tanto de los portadores de las de.más
culturas que hemos incluido dentro del grupo mayoide, como de pueblos
nahua, que fueron los portadores de culturas de tipo norteño. Podemos considerar esta cultura, con la mayor probabilidad, como originada por la
influencia cruzada náhuatl y mayoide; algunos autores llegan hasta considerarla como una supervivencia algo más evolucionada de la cultura formativa
antecedente, lo cual equivaldría, dentro de nuestro criterio interpretativo, a
negarle su carácter de alta cultura; no estarnos de acuerdo con este último
punto de \'Ísta; creemos que la cultura tarasca es una alta cultura, i bien
menos avanzada que las grandes culturas mesoan1ericana., tan conocidas en
la historia.
E) Lu suie cu[t¡¿ral e histórica teo!ihuacana.

En relación con la cultura teotihuaca.na y con us portadores. apa.rC&lt;'en en

los distintos autores, las afirmaciones más dispares, qu resultan aparentemente
rontradictorias. En efecto, pasémosles revista. En nuestro trabajo titulado,
"Las Culturas Históricas en el Proceso Evolutivo Humano", publicado en el
723

722

�•

número 17 de Humánitas, correspondiente al año de 1976, hablamos de una
cultura formativa teotihuacana, que obviamente no puede ser la alta cultura
que hemos colocado dentro del grupo mayoide. El profesor Girar~ nos habla
de la alta cultura teotihuacana, como realizada por los tolteca; igualmente,
el profesor Chavero, en México a través de los Siglos, coloca la descripci6n
de las ruinas de Tcotihuacán, dentro de los capítulos que destina a los tolteca. Canals Frau cita al P. Torquemada y a Jiroénez Moreno, para decir que
los totonacas fueron los constructores de los monumentos correspondientes
a la etapa de apogeo de ]a cultura teotihuacana, es decir lo que conocemos
como Teotihuacán (II y 111); y que los chocho-popolacas fu_eron 1~ epígones de Teotihuacán (IV), los que la continuaron en los barnos occ1dcntales
de Azcap0tzalco. Krickeberg nos habla también de los chochos. Y ~os popolacas y los relaciona con los mixtecas y con los totonacas, pero indicando que
nuestros conocimientos son algo confusos. En vista de todo lo anterior, nos
atrevemos a plantear, como hip6tesis de trabajo, la siguiente serie:

1) Es indudable que en la época más antigua, existió en el área teotihuacana una cultura formativa o preclásica; ésta no fue la alta cultura ~ue
floreció después; a ésta nos referíamos en nuestro trabajo citado más ª:1'1.ba,
aunque es forzoso reconocer que, en ESa ocasión, pecamos de poco explícitos
y si se quiere, de exageradamente esquemáticos.

2) La alta cultura, en su época de up0geo, es decir Teotihuacán (II Y III),
fue obra conjunta de varias tribus, siendo probablemente la totonaca la
dominante• pudieron haber participado algunas tribus mixtecas; es indudable que ;articiparon los chocho-popolacas, pues no sería explicable que
vinieran a ser los epígonos de una cultura, en la cual no hubieran participado
anteriormente• el epíaono es alguien que conoce íntimamente la cultura,
'
~
d
·
te
conocimiento que solamente puede tenerse si se ha participa o antenormen
en ella.
3) La invasión de los tolteca destruyó la unidad de esta alta cultur~,
aunque los invasores la hayan absorbido y hayan realizado de ella_ su p~pia
versión. Los diversos grupos humanos participantes tomaron su propio camino;
los totonacas, y tal vez los mixtecas, fueron a establecem:. a los lugares donde
los hemos encontrado históricamente, realizando su propia alta cultura. Los
chocho-p0polacas se establecieron en Azcapot:zalco, donde fueron los prota•

Antes de despedirnos de la serie cultural teotihuacana, dejemos consignada
nuestra admiración por la obra magnífica que fue Teotihuacán, en los días
de su apogeo; como dice Krickeberg, es difícil no recurrir a los superlativos
cuando se habla de Teotihuacán.

F) La alta cultura nahuatleca.

El Valle de México fue el escenario del encuentro entre los pueblos cultos
procedentes del Sur, y los bárbaros, con el alma virgen plenamente abierta
a las influencias culturales, procedentes del Norte. Los primeros fueron los
que llegaron antes y crearon todas las altas culturas que hemos incluido en
el grupo mayoide; los segundos, pertenecientes a las diversas ramas del grupo
náhuatl, llegaron después, absorbieron las culturas que encontraron y crearon
su propia versión, en una palabra, fueron un fermento renovador. Las altas
culturas del grupo mayoide fueron teocráticas; corno resultado de las invasiones de los nahua, el poder pasó a los guerreros y se organizó monárquicamente, pero los sacerdotes encontraron siempre 1a manera de conservar su
influencia.
Los primeros en llegar, procedentes del Norte, fueron los tolteca· fueron
'
tambtén los que tuvieron la aculturación más completa; por ello, no crearon
una cultura filial, distinta de la preexistente, sino s6lo su propia versión de
ella; esta versión, que era la antigua cultura modificada al ser aceptada por
los recién llegados, fue el punto de partida para la fonnaci6n de las filiales.

.

EJ proceso de formación de la alta cultura nahuatleca, filial de la teotihuacana, fue un auténtico proceso de paternidad-y-filiación; los tolteca proporcionaron el estado universal de la alta cultura teotihuacana en desintegración;
este estado fue el Imperio Toltecatl, con su capital en Tollan. Al igual que
el Imperio Romano destruido por los bárbaros germanos, proporcionó los
elementos culturales para que naciera la alta cultura occidental, así el Imperio
Toltecatl, destruido por los bárbaros nahuatleca, proporcion6 los elementos
culturales necesarios para que, a través de un proceso de siglos, se formara
la alta cultura nahuatleca; los bárbaros nahuatleca jugaron en este proceso
el mismo papel de los germanos; la época que precedi6 a Ja¡ formación del
Imperio aztecatl, fue un tiempo equivalente a la Edad Media occidental.

gonistas de Teotihuacán (IV).

Las etapas del proceso de evolución de esta alta cultura, comprende las
etapas siguientes:

4) Los tolteca ocuparon las ciudades conquistadas y realizaron en ellas
su propia versi6n de la alta cultura recientemente adquirida. Naturalmente,

1) PERIODO CHICHIMECA: Comprende desde Xolotl, que destruxó
el Imperio toltecatl, hasta la caída de Ixtlix6chitl, frente a ]a ofensiva de

Teotihuacán fue una de estas ciudades.

725
724

�los tecpaneca de Tezozómoc. Es un periodo inestable y bárbaro, que podríamos considerar equivalentes a la Europa bárbara, es decir al lapso comprendjdo entre la caída del Imperio Romano y el principio del llamado "renacimiento carolingio'' bajo Carlomagno. Es el periodo hueco entre la extinción
de la cultura paterna, en este caso la versión tolteca de la teotihuacana, y el
nacimiento de la cultura filial, en este caso la nahuatleca; este nacimiento
se produjo al final del periodo; no cabe duda que la rulta corte de Ixtlixóchitl
ya pertenecía a ella. Durante este periodo se asientan en el Valle de México,
las diversas tribus invasoras; los aztecas hacen su aparición y fundan a
Tenochtitlan.

Los intérpretes de la Historia creen que las altas culturas que los europeos
encontraron en América, estaban en desintegración; esta opinión se fundamenta en el hecho de que la conquista europea pudo borrarlas totalmente,
cosa que no sucede a culturas en crecimiento; nosotros compartimos es.ta
opinión; creemos que si la conquista europea no se hubiera producido, el
proceso normal de evolución, habría originado en pocos siglos nuevas filiales.
Naturalmente, esta afirmación se refiere a todas las altas culturas precolombinas de América, pero en el caso de la cultura nahuatleca, es uno de los
pocos en que, por disponer de datos históricos más detallados, podemos
analizar el fenómeno del colapso y la desintegración.

2) IMPERIO TECPANECA: Con la caída de Ixtlixóchitl, los tecpaneca
conquistan el Valle de México. El régimen fue una monarquía absoluta al
estilo de los más antiguos imperios orientales; los déspotas fueron sucesivamente Tezozómoc y Maxtla. A pesar de esta tiranía, se consolidó la cultura;
los pueblos recién asentados se arraigaron en sus respectivas tierras y prosperaron; al grado que, al final del periodo, los aztecas fueron Jo suficienten1ente
fuertes para derrotar a Ma.xtla y arrebatar a los tecpaneca la supremacía en
el Valle de México.

El colapso se presentó, probablemente, poco después de la muerte de
Moctecuzoma Ilhuicarnina; el motivo del colapso, a nuestro juicio, fue el
exceso de militarismo; los azteca siempre fueron un pueblo de guerreros,
pero su imperio en el Anábuac los llevó al extremo de mantenerse constantemente sobre las armas; ello, creemos precipitó el proceso de desintegración,
el cual. por haber empezado recientemente a la llegada de los invasores
europeos, no tuvo tiempo de hacerse claramente visible; el aumento en grado
sumo de los sacrificios humanos, como los ocurridos en tiempo de Ahuizotl,
y la institución de la "guerra sagrada" con Tlaxcalla y Huexotzingo, que
proporcionaba una ocasión continua de guerra y una fuente inagotable de
prisioneros de guerra para los sacrificios humanos, fueron indudablemente
síntomas inequívocos del colapso. Quizás convendría una aclaración; estos
pueblos siempre practicaron los sacrificios humanos, por lo que parecerá una
apreciación equivocada considerar tal práctica como síntoma del colapso
sufrido por su alta cultura; pero indicamos que el síntoma que bemo señalado,
no consiste en la simple práctica de acto tan repugnante, sino en el aumento
exagerado de tal práctica, hasta convertirlo en un hecho constante y cotidiano.

3) SINARQU1A DE LO AZTECAS: A la caída de los tecpaneca, los
vencedores implantaron una triple monarquía, o sinarquía para emplear el
término técnico de Ciencia Política; los soberanos del Anáhuac, teóricamente
igu~les en jararquía y poder, fueron: el emperador de Tenochtitlan, monarca
de lps a7teca, en la práctica el más poderoso; el rey de Texcoco, restablecido
en el viejo trono de lxtlixóchitl, CU}'O hijo fue el primero de la serie; y el
príncipe de Tlacopan (hoy Tacuba), en la práctica el menos importante.
Esta fom1a de gobierno nos ofrece dos aspectos que no queremos pasar desapercibidos; son ellos: a) Es una figura que se ha presentado muy pocas veces
en la historia; y, si tomamos en cuenta que cada sinarca pertenecía a un
pueblo distinto, podemos afirmar que es una figura única en la historia.
b) Esta última circunstancia es extraordinaria; implica un compromiso de
rooperación entre los tres pueblos, mantenido hasta el final, con una lealtad
y comprensión mutuas muy poco comunes, sobre todo si nos hacemos la
reflexión de que trascendió muchas generaciones y convirtió las virtudes que
presupone, las que suelen ser individuales, en virtudes colectivas.
La primera etapa del establecimiento de esta sinarquía en el Anáhuac,
podemos considerarla como la de apogeo de esta cultura; por lo meno·,
durante los reinados de Itzcoatl y Moctecuzoma IIbuicamina; fue la épodl
de Netzahuacóyotl, el hijo de Ixtlixóchitl, en Texcoco, con su briUante
florecimiento cultural. Después empie~ la decadencia.

726

4) AMPLIACIÓN A CENTROAMtRICA: Las invasiones de los nahuatiaca al Valle de México, provocaron a su vez invasiones a la región centroamericana que. tal como lo hemos indicado más arriba, jugaron un papel de
gran importancia en la desaparición del primer Imperio maya. Estas migraciones de pueblos hacia Centroamérica, podemos clasificarlas así: 1) Los tolteca
r·:pulsados de su antiguo territorio inlperial, emigraron en dos direcciones;
algunas tribus fueron al Yucatán, donde conquistaron ciertos territorios, como
el de los itzaes, constituyendo en ellos el grupo dominante. Otras marcharon
a Centroamérica, donde originaron la población de la zona que hoy son los
Altos de Guatemala: y las tribus lencas de Honduras, El Salvador ultralempino
) gran parte de icaragua. 2) El rebalse de la invasión de los nahuatleca,
constituido principalmente por tribus azteca, que crearon el señorío de Cus-

727

�r.atlán en El Salvador citralempino y, además, se establecieron en parte de
Nicaragua; son los llamados pi piles.
Toynbee llama a esta alta cultura, mexicana; la considera filial de la maya.
Nosotros preferimos llamarla nahuatleca, porque es un nombre más genérico
que comprende a todas las ramas de los nahua, que formaron parte de la
última invasión y no solamente a los mexica o azteca; y la consideramos como
filial de la teotihuacana, como realmente es.

G) Las filiales de la Cultura Maya.
A la desaparición del primer Imperio maya, parte de su población emigró
hacia Yucatán; y la otra parte hacia la zona guatemalteca que llega hasta el
Océano Pacífico. Los que emigraron a Yucatán, continuaron allí su alta
cultura original, naturalmente con las modificaciones ocasionadas por el
cambio de lugar que, tal como lo dice Toynbee, siempre ocasiona cambios en
el estilo de toda cultura. Los que se asentaron en Guatemala, a través del
proceso correspondiente, produjeron una filial, la maya-quiché. Analicémoslas
sucesivamente, así:

1) SEGUNDO IMPERIO MAYA: Fue la realización maya en el Yucatán; ya hemos dicho que no se trató de un Estado único, sino de un territorio
con diversos centros de población y cultura; los principales fueron Mayapán,
Chichén-Itzá y Uxmall. A nuestro juicio, no se trata de una filial, sino de
una continuación, siempre can sujeción a un proceso evolutivo, de la cultura
que floreció en el llamado primer Imperio maya. Toynbee la Jlama Yucateca
y la considera filial de la maya; dado lo que acabamos de indicar, no nos
parece admisible la tesis de Toynbee. Dentro de esta etapa de desarrollo de
la alta cultura maya, podemos distinguir dos periodos, separados por la llegada
de los tolteca, expulsados del Anáhuac. Durante el primer periodo, los mayas
repitieron con algunas modificaciones resultantes del cambio de ámbito geográfico, la cultura llevada por ellos, es decir la del primer Imperio. Durante
el segundo, la cultura original sufrió la influencia de la versión toltccatl de
la misma; por ejemplo, el régimen teocrático fue sustituido por el gobie?1.º
de los guerreros, y los conquistadores tolteca constituyeron una clase pnv1legiada dominante; además, cuando la sinarquía de los mexica y aliados
dominó el Anáhuac, la influencia de ellos fue muy fuerte.
2) ALTA CULTURA MAYA-QUICH:P.: Se originó como filial de la
alta cultura maya del primer Imperio, como resultados de las invasiones de
los tolteca y de los pipiles, que sirvieron de fermento renovador; el estable-

728

rimiento de una colonia tolteca en los Altos de Guatemala, que dejó sus
huellas en nombres de claro origen náhuatl, como Quezaltenango y Huehuetenango, convirtió su influjo en permanente. Sus portadores fueron los pueblos
de indiscutible ascendencia maya, de los cuales, los más importantes son los
quichés. Jos cakchiqueles, los tzutujiles, los mames y los pocomames. Los
señoóos de los quichés y los cakchiqueles, que disputaron entre ellos continuamente la supremacía, fueron sin duda alguna los preponderantes.
Con grandes reminiscencias de carácter teocrático, el gobierno era una monarquía hereditaria, fundamentalmente guerrera. Su forma de sucesión era
especialmente curiosa. Habia cuatro dignidades supremas, las cuales se escogían necesariamente en la familia real; era el rey, el adjunto o virrey, el jefe
del ejército (llamado entre los quichés, Nim-Chocoj-Cagüek) y el sumo sacerdote (llamado entre los quichés, Ajau-Aj-Tojil); los que debían llegar al
trono, empezaban por la cuarta dignidad; a cada fallecimiento todos ascendían en la escala, hasta llegar a la dignidad más alta, la de rey. De esta
manera, aseguraban a la familia real al ejercicio de los poderes guerrero
y sacerdotal; y evitaban las regencias por menor edad del titular, además, de
dar a sus gobernantes una escuela de experiencia por el ejercicio paulatino
y creciente del poder. Ello constituye, sin duda alguna, un raro ejemplo de
~rspicacia política.

H) E1Joluci6n del pensamiento mesoamericano.
Nada puede ser una manifestación más clara y representativa de esa unidad
cultural fundamental de Mesoamérica, que la evolución de su pensamiento;
porque ese pensamiento se originó en las más antiguas altas culturas, las del
grupo mayoide para continuar desenvolviéndose, con una indiscutible unidad
de proceso, en las altas culturas filiales, aquéllas que fueron sus sucesoras; ese
proceso evolutivo del pensamiento mesoamericano cesó cuando la conquista
europea destruy6 el marco cultural que, como medio normal de desarrollo,
le sirvió de fuente de sustentación. Si el descubrimiento y la conquista no
se hubiesen realizado, al desintegrarse las altas culturas que destruyeron los
conquistadores occidentales, ese pensamiento habría sido, una vez más, el
núdeo alrededor del cual habría de formarse las nuevas filiales, que seguramente hubieran aparecido, si la conquista europea no hubiera hecho imposible su nacimiento.
El mito y la concepción filosófica estuvieron íntimamente relacionados en

el pensamiento mesoamericano; el puente de unión de ambos fue el simbolismo. La religi6n primitiva fue la zoolatría, propia de pueblos que vivían de

729

�C'llltivar el campo; luego aparecieron los dioses de ciertas plantas, como el
clcl maíz, con la cual se completó el cuadro de una religión agrícola, típica
de pueblos campesinos. La aparición de las altas culturas, trajo consigo un
nuevo concepto religioso, el de los dioses astrales; el sol, la luna y el lucero
ele la mañana y de la tarde (el planeta Venus) fueron los favoritos; los nuevos
conceptos religiosos implicaron una transformación profunda en el campo
del mito. A la vez que la religión astral, apareció sumamente vinculado a ella,
el simbolismo el cual permitió la formación de la primera concepción filo'
.
sófica, la cual continuó desenvolviéndose a través de las altas culturas sucesivas.
El simbolismo a que nos hemos referido, tuvo como característica inicial
hermanar las figuras subsistentes de la anterior religión zoolátrica, con las
ideas que surgían de la nueva religión astral; su aplicación a cónceptos abstractos facilitó el paso a la especulación filosófica. Pongamos algunos ejemplos
que nos aclaren la cuestión. El pájaro simboliza el sol y, por extensión, el
cielo; el águila es el astro en su orto; en Teotihuacán, lo representa el quet7.al • en Tenochtitlan, el colibrí. La serpiente simboliza la materia, lo rastrero.
La' serpiente emplumada, que también puede interpretarse como el pájaro
ron caracteres de serpiente, como lo es de igual manera, el águila con la
lengua bífida, representa la unión de do~ conceptos irreconciliables, lo rastrem
y lo vol!itil. Cuando todo este simbolismo se refiere a Quetzalcóatl, entra un
nuevo concepto, el del hombre.
Quetzalcóatl es personaje histórico, como rey de Tula, pero al mismo tiempo es un ser mítico, cuyo símbolo es la serpiente emplumada, es decir la
urúón del reptil y del pájaro. Al convertirse en el planeta Venus, el lucero
de la mañana y de la tarde, el mito tiene el contenido del hombre que llega
a ser un dios astral, es el rey histórico que deviene en dios mítico. El hombre
que se convierte en dios astral, es un tema repetido en el pensamiento mesoamericano; el mito del Quinto Sol, entre los pueblos del Aoáhuac, supone la
conversión del hombre en dios solar y la muerte de los dioses anteriores; todo
esto sucedió en Teotihuacán, según el mito; Teotihuacán es el lugar donde
el hombre se convierte en dios y donde los dioses se convierten en mor tales.
El simbolismo que utiliza los elementos de la religión zoolátrica y ele la
religión astral, continúa. El perro representa la materia; también representa
a Xólotl, doble de Quetzalcóatl y su antítesis. En las tiniebbs, el astro solar
se convierte en el sol de tierra; ello está simbolizado por el jaguar, que a la
vez es el principio dinámico, cuya personificación es Tezcatlipoca.
La especulación filosófica la encontramos en la concepción humanista &lt;le
Quetzalcóatl, llamado por los mayas Kukulkán y entre los quichés Gukumatz.

El mito, tal como lo hemos dicho más arriba, es el del hombre que deviene en
dios; pero ello signific6 que el hombre, mediante sus obras, era capaz de liberar el dinamismo inmerso en la materia; pero sus obras no son simplemente
individuales, su mística supone la primacía de Jo social; el pensamiento mesoamericano desemboca finalmente en una concepción humanista. El hombre, con su energía creadora, libera el dinamismo de la naturaleza• la visión
.
'
rntegral del hombre supone su dimensión social; su gran obra es la conquista
del mundo, a la que no solamente contribuye el guerrero que co,nquista materialmente, sino también el campesino que cultiva la tierra y el comerciante
el pochtécatl, que no solamente extiende la influencia económica, sino qu;
también adquiere los conocimientos del lugar necesario para toda conquista.

E$le corto resumen del pensamiento mesoamecicano, inspirado en las ideas
ele Laurette Séjourné, sirve para identificar esa unidad de "ethos" que todas
las altas culturas de la zona llevaron en el fondo.

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partes): 1957, VI (la. y 2a. partes): 1959, VI (la. parte): 1960~ VII (2a.
parte): 1961, VIII: 1961, IX (la. y 2a. partes): 1962, X: 1962, XI: 1963,
XII: 1963, XIII: 1964, XIV {la. parte): 1965, XIV (2a. y 3a. partes): 1966.

CANNEGIETER

Holanda

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VILLACORTA,

Alfred, Hi.storia de la Cultura, Fondo de Cultura Económica, M6rico, D. F.,
1948.

WEBER,

DESEMPLEO E INFLACIÓN.

EL

de los principales problemas econom1cos de hoy. El
otro problema principal es la inflación. Uno puede preguntarse hasta qué
punto están estos dos problemas relacionados entre sí. El Profesor Phillips es
reconocido por su "Phillips Curve" que relaciona ambos problemas. Harry
Johnson afirma que esta curva puede ser identificada como el principal
desarrollo Keynesiano en el periodo post-guerra. 1 La Curva de Phillips relaciona el desempleo y la inflación en una forma negativa, que indica que el
desempleo se reduce cuando la inflación aumenta; aunque él basó su estudio
en la relación entre desempleo y la tasa de cambio de los salarios (inflación)
en Inglaterra durante un muy largo periodo, el de 1861-1957. 2 Él dividió
este periodo en tres secciones :
DESEMPLEO Es UNO

1861 - 1913
1913 - 1948

1948 - 1957
El periodo 1913-1948 fue un poco inestable debido a las dos guerras mundiales. El tercer periodo fue un poco más dificil, pero el primer periodo de
1861-1913 lo condujo a su famosa curva de la siguiente manera:
1

JoaNSON,

Harry G., Inflation and the Monetarist Controversy, Amsterdam, North•

Rolland, 1972; and /ournal of Economic Lit,rature, March 1973, p. 114.
1

732

Ver Econ6mica, noviembre 1958. páginas 283-299.

733

�ron una especie de precio por mano de obra, este análisis de la Curva de
Phillips nos lleva a la conclusión de que aumentos en salarios y precios (inflación) reducen el desempleo; aunque aquí parece que la frase con la que
el Profesor Phillips concluye su artículo es muy cierta: "Existe la necesidad
de hacer una más detallada investigación a las relaciones entre desempleo,
tasa de salarios, precios y productividad" .

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10

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7

9

'

10

X
-1.391
y + o.oo~.638

x

1
11

La conclusión de la relación de la Curva de Phillips, qué inflación en los
salarios y precios está reduciendo el desempleo, fue gradualmente aceptado
cu lo general; aunque después de esta aceptación general, fue el Profesor
Friedman quien atacó la idea de que la inflación era buena para la economía
y. la disminución del desempleo. Él probó su punto de vista con los siguientes
ejemplos: 3

-

India, donde durante su primer plan de cinco años, el producto 11adonal
neto a precios constantes aumentó en 18%, mientras que los precios se
disminuyeron. En el Segundo plan de cinco años hubo un crecimiento
parecido en el producto nacional, los precios aumentaban. indicando
que para estimular la economía y reducir el desempleo, no es necesario
siC'mpre hacerlo por medio de la inflación.

-

Lo mismo puede concluirse del periodo 1865-1879 en los Estados Unidos,
durante el cual los precios cayeron marcadamente mientras que durante
ese periodo había una tasa elevada de crecimiento económico.

-

Cuando Comparamos en Inglaterra los dos periodos 1870-1890/5 y
1890/5-1913 entonces durante el primer periodo mencionado los precios
decrecían y durante el segundo periodo estaban aumentando. Observamos que el producto nacional real aumentó más rápidamente durante el primer periodo mencionado, indicando que la inflación no es
necesaria para aumentar la producción y reducir el desempleo.

-

En Alemania Occidental después del fin de la segunda guerra mundial
existió un periodo de aumentos acelerados de la producción y menos
desempleo con precios constantes o creciendo ligera.mente.

-

Lo mismo sucedió en Grecia después de 1953/4, también hubo un periodo de muy rápido crecimiento económico, que significó menor desempleo con precios estables.

Unemployment, o/o.

En un diagrama de dispersión él asignó un punto a cada año. El promedio
de las tasas de cambio de salarios durante un dado afio en la escala están en
el eje vertical y la tasa promedio de desempleo está dada en la escala en el
eje horizontal. De esta manera una curva ajustada fue construida cmúorme
al método -promedio- grupo con la siguiente ecuación:

Y

+ 0.900 = 9.638 X ~1.394

Esta curva puede ser explicada por las características ec0nonucas del periodo que consistía en una secuencia de auges y depresiones: durante este
periodo se observan 6 1/2 ciclos de intercarr.bio con un tiempo de 8 años.
El Profesor Phillips en su página 285 hace resaltar, durante los auges, los
empleadores estaban dispuestos a pagar mayores salarios y había suficiente
trabajo y por consiguiente bajo desempleo. Esta situación está explicada en
1a esquina superior izquierda del diagrama que se ad junta, Durante la depresión no había trabajo, una alta tasa de desempleo y los empleadores que no
estaban djspuestos a dar aumentos en los salarios que significó desplazarse
hacia el lado mferior derecho de la curva.
La relación fue establecida por el Profesor Phillips para explicar las tasas
de cambio de salario monetario por el nivel de desempleo. La misma relación
puede también usarse para lo contrario; para explicar la tasa de desempleo
mediante los cambios en salarios, conduciéndonos a la conclusión que la tasa
de desempleo puede reducirse aumentando la tasa de salarios. Como los salarios

734

• FRIEOMAN,

Milton, Jnflation, Causes and Consequencu, Asia Publishing House, 1963.

735

�El Profesor Phillips tuvo en los años posteriores algunos problemas para
ajustar los datos. ti intent6 mejorar el panorama de los datos mediante el
uso de un rezago en las cifras del desempleo; pero el panorama aún no estaba
muy convencedor. Lo que pas6 es que las tasas de desempleo se movieron
hacia la izquierda y las de inflación hacia arriba como puede observarse en
la gráfica de la hoja siguiente.
Este panorama sugiere que ha habido un desplazamiento de datos en la
Curva de Phillips para los periodos más recientes.

Lipsey trabajó sobre los datos de Phillips para Inglaterra y encontró también
que la relación era más débil en la parte posterior del periodo que en los años
anteriores a 1913. Para los periodos posteriores él descubrió que la curva
no se comportaba normalmente bajo uno por ciento de aumento salarial; pero
terminaba siendo una recta horizontal a ese nivel. 5

11
10

-

"&gt;-.

!

.eo

Samuelson añade a la curva original de Phillips una escala anual de
cambios en predos en el otro lado vertical, suponiendo un mejoramiento
anual de la productividad de 3%, que hace que la escala de precios sea 3%
menor que la escala de cambios salariales. Por lo que supone que ese 3% sea
a5ignado a la mano de obra como recompensa por su incremento en productividad, y que con un aumento s..Iarial del 3% por año, el incremento en
precios debe ser igual a cero. !I todavía está tan convencido de la verdad
acerca de la relación de la curva de Phillips que éJ habla de un intercambio
entre inflaci6n precio-salario y desempleo en el sentido de que tenemos que
aceptar alguna inflación para reducir el desempleo. e

9

56-

8

...
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3
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6

o 5
E
o
&amp;· 4
e

-

...-6

-..•"
o

3

a:

2.

En los Estados Unidos nació un descrédito en la relación de la Curva de
Phillips: Ackley afirma que los datos para los Estados Unidos para el periodo
J900-J9j8 no muestran ninguna relación entre la magnitud del cambio salarial de . un dado año y la tasa de desempleo para ese año. Al probar la
relación para diferentes industrias manufactureras se puede confirmar también la ausencia de una relación significante entre el cambio salarial y el
&lt;'ambio en empleo. 4

Otros, como McConnell, se olvidaron de la escala cambio de salarios y
toman s6lo la escala cambio de precio en el eje vertical contra la tasa de
desempleo en el horizontal, para explicar la curva de Phillips. 1

.53

Si seguimos esta idea ( salarios son una especie de precio y r:onsecuentemente la escala tasa de salarios puede ser reempla7ada por una escala cambio

.49

1

' Acnev, Gardner, Macro tconomic Thtory, The Macmi!Jan Company, New York,
1963, pagc., 443-445.

o

• LIPSE.Y, R. G., "The Relation Bctween Unemployment and the Rate of Changc
oí Afoney Wagc Ratcs in the United Kingdom, 1862-1957: A Funher AnaJys, Economica,
Feb. 1960, pagcs J-31. See Also Brooman and Jacoby, Macro•conomics, Chicago, AJdine
Publishing Comp.'lny, 1970, page 337.

o

l

2

3

Unemployment, o/o

-U.K. data, with unemployment
-,agged 7 months

4

5

' SAWtntLso. ·, Pau] A., Economics, 9th ~ition,

pagcs 832-833.
' McCoN.

ltLL,

1972, page 388.

ew York, McCraw-Hill, 1973,

Campbell R ., Economics, New York, McGraw-Hill, 5th edition,

'

737
humanila.'"'47

�en precios) nosotros tomamos crecimiento económico en el eje horizontal,
ruponiendo que mayor empleo trae mayor crecimiento y una especie de
"cuiva de Phillips Invcna" puede ser construida; puesto que crccimiellto
económico es jguaJ a empleo que se encuentra en el eje horizontal en lugar
de desempleo.
lnflation o/o

Cuando trazamos la tasa de inflación contra la tasa de crcci.ntlento económico durante un periodo más reciente para los Estados Unidos, Inglaterra
y para Nueva Zelandia, nos encontramos en estos tres casos con una especie
de Curva de Phillips Inversa, como puede verse en los siguientes diagramas:

•51
8

lnflation

•71

"A.

70•

7

6

5

52•

71
•

8

•69

·68

•68
6

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4

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•

•

65
• 56

•61

58•
3

58

•

2

61- .53

54

62 •

63
• 60

53 •

1

• 54
-1

o

2

3

4

5

Economic growth .,.

6

7

•
55

8

1952-1972 738

o
U. S. Data

2

3

4

5

6

Econom ic growth o/o
1961-1971 - U. K. Data

�Para los datos de Estados Unidos (que miden inflaci6n por medio de
Indice de Precios al Consumidor, Indices de Precios y el crecimiento económico en términos reales) la línea recta.

Y

2.94

Para ajustar los datos algo mejor que la curva.

lnflation o/o
12

log. Y

=-

0.169 log. X

+ 0.35

Pero, como los datos indican claramente, existe una relación negativa entre
inflación y crecimiento económico.

11
10

Para los datos del Reino Unido ( medidos en la misma manera) se observa
más claramente la Curva de Phillips Inversa. Barker y Woodward también
han construido una Curva de Phillips Inversa para el mediano plazo para la
economía del Reino Unido, mencionando que "el efecto depresivo de la
inflación en salarios sobre el empleo es bastante notable". 8

• 71/2

9

• 70/1

8

Para Nueva Zelandia (donde el crecimiento se mide mediante el cambio
de volumen de producción para los años 1951/2-1953/4 y para los años
1970/1-1971/2 y mediante el PIB a precios constantes para otros años) el
panorama también sugiere que la curva de Phillips debe ser invertido para
el periodo más reciente.

7

67/8•
6

• 69/70

5

68/9•
4

• 54/5

•

64/5
65/6

56/7 •

•

3

log V::=:-0.60
62/3 •
•
• 57 /8
•
•
•
log &gt;&lt;-1-o
61/2 59/60
63/4
·90

2

• 60/1

o

2

3

4

5

6

7

8

10

Economic growth •¡.

1951 /2 . 1971 /2 740

= --0.182 X

New Zealand data

Para algunos países selecciona.dos del Área de América Latina nos da otro
ejemplo de esta Cur\'a de PhilJips Inversa, si la tasa de crecimiento promedio
es comparada con inflación durante el periodo 1945-1959 9 y se ajusta
mediante una regresión curvilineal detenninada por el método -grupopromedio- que se usa con los datos disponibles. La inflación se mide mediante aumento promedio anual en el costo de vida expresado en índices
unitarios, mientras que el crecimiento económico se miele mediante el cambioporcentaje anual del producto interno bruto en términos reales. Ver el diagrama que se adjunta.

En un Articulo en Th e Economist el autor no se muestra sorprendido de
que la inflación ha retardado el crecimiento en América Latina, puesto que
' BAJUUR., T. S. and V. H., Woodward, "Irulation, Growth and Economic Policy
in the Medium Tcrm", National lnrtitute Economic Revitw, May 1972, p. 54.
' Based on data Irom the Comisión Econ6mica para América Latina de la ONU,
dado que datos nacionales para un periodo largi;i son demasiadó divergentes en carácter
para producir material trabajable.

741

�ha desalentado el ahorro, sobre-estimulando la demanda, aún cuando el dinero
que ha sido ahorrado ha sido llevado al extranjero para protegerse de la
inflaci6n doméstica, actuando así como una fuga más en las reservas del
país.1°
INFLATION

Incluyendo a más países en nuestro análisis, y si la tasa per cápita de crecimiento es comparada con la tasa de inflación (ambas medidas en la misma
manera como se menciona arriba) la conclusi6n sigue siendo la misma, que
la relaci6n entre el crecimiento económico y la inflaci6n es negativa. (Ver
ei diagrama adjunto.)

(1257)

t•

400

Bolivia
e Pwaguay

Esta relaci6n negativa entre la inflación y el crecuruento econ6mico de
la Curva Inversa de Phillips puede ser confirmado con datos de Japón, Corca,
Chile, Brasil y más recientemente Estados Unidos.

• 0111•

Japón. Después de la Segunda Guerra Mundial tuvo un periodo de inflación. Cuando las autoridades comenzaron un programa para combatir la inflación, el crecimiento econ6mico se aceleró. Después de la guerra de Corea,
Japón tuvo un periodo de precios estables y un crecimiento continuo. Desde
entonces la tasa de crecimiento es sobre-salientemente alta, hasta recientemente con el periodo de inflaci6n, cuando después de 1972 la inflaci6n se
disparo hacia arriba y la tasa de crecimiento real hacia abajo.11 ¿Cuál fue el
secreto del fenómeno de rápido crecimiento en el periodo previo? Como lo
explica The &amp;onomist: la productividad se ha mantenido al paso de las
ganancias, haciendo posible que las exportaciones permanezcan baratas. 12
&amp;to también significa que las utilidades se mantuvieran al mismo paso que
la productividad, sin empujar mucho los salarios y precios.

200

Corea. Aquí observamos el mismo fenómeno, según una encuesta del Fondo
Monetario Internacional: Los políticos económicos del gobierno de Corea,
se enfocaron a reducir la tasa de aumentos de precios a un nivel más manejable, fueron factores cruciales en obtener altas tasas de crecimiento. 13

100

Tunisia. Aquí también existe una relación negativa entre inflación y crecimiento económico como revelado por FMI en una encuesta para diez años.H
ePeru

o

1,

2

3

Chile. La situación contraria puede observarse en Chile : Una creciente
inflaci6n y un reducido crecimiento económico; mientras que la tasa de

Venezueli

Colombia•
4

5

6

.7

8

a.

10

Real Economic Growth o/o

•5ee "South America Stans again", The Economist, February 18, 19671 p. 636
Ver Th, Economist, Augwt 10, 1974, p. 56 "Japan 1984 pluJ one".
"Th, Economist, Japao Survey, March 31 st 1973, p. Survey 15.
11
Ver 1.M .F. Surv,y, February 12th 1973, p. 39.
"Ver /.M.F. Sur11,y, Fcbruary 12th 1973, p. 43.
11

1945-1959 -Lati~ American Data
(Selected Countries)

742

743

�lí)flation
• Bolivia

♦

1257

Para explicar esta relación negativa, los dos sectores de la economía, el
público y el privado, deben ser examinados por separado.

1

ooo-'

En el Sector público la inflación trabaja como aventar granos de arena a
una máquina. Esto puede ilustrarse con los siguientes tres ejemplos:
1. En países menos desarrollados como América Latina, Indonesia y Egipto,
por inflación del pasado, los precios aumentaron más rápidamente que los
salarios de gobierno. Consecuentemente los empleados públicos necesitaban
algo más de dinero para sobrevivir, lo que trajo el soborno y mordidas como
una costumbre en el sistema. El sistema aún trabajaba pero con menos eficiencia, puesto que el público no es atendido siguiendo una secuencia normal,
pero dependiendo de la mordida. Si no hay mordida, uno puede esperarse
eternamente. En lugar de basarse el sistema en la eficiencia, está basado en
la mordida.

600

• Paraguay

2. E. A. Collins 17 menciona que en el Reino Unido, debido a la inflación,
los costos se están incrementando tanto cada año, que estimaciones comple-

• Chite

mentarias tienen que estimarse. Esto toma tiempo valioso en Whitehall y
We.stminster. La pérdida de tiempo reduce la eficiencia del Sector Público.
200

Uruguay

• Brazil
Ecuador
El SalvadoÓom. Rep.

-1.0

Panama 1.0

2.0

3. Este no es el caso para estimaciones complementarias que se necesitan
por la inflación, pero también el trabajo administrativo adkional en el Sector
Público de ajustar y cambiar las tasas, impuestos, sueldos, salarios y precios
todo el tiempo, los ajustes son necesarios debido a la inflación.

3D
~O
Costa Rica Nicaragua

Venezuela

6.0

Per capit? economic growth o/o
1945-1S59-Latin American data
(per cápita groWth)

inflación aumentó a 160% recientemente, la producción agrícola se cayó,
y según Juntas del Gobierno de Allende. en un 20o/o durante 1973 y un
aumento en producción industrial de 10%-15

· , al hecho
Brasil. Tanto Tite Economist como Inforex ~~an 1a at encion_
esde que en Brasil la tasa de inflación y la de crecun1ento se ha mo,1do opu
tamente 10 años. 16
15 and 10 March 1973, p. 23.
1973
t• The Econom~t, 24 ~cbruary . ' p. her 15 1973 p. 86 an&lt;l lnforex, Boletín
11 The Economut, Busmess: Brazil, Decem
,
,

744

El Sector Privado puede dividirse en dos, el Sector Agrícola y el otro sector
el resto.

Agricultura: En una situación inflacionaria, la preocupación acerca de
aumentos en el costo de la vida, frecuentemente llevan a Gobiernos a limitar
los incrementos en los precios de los artículos esenciales, que generalmente
son productos agrícolas. Este tope en precios reduce los incentivos del agricultor para incrementar su producción o su oferta al mercado. Colin Clark 18
cree que ésta es una de las razones por lo cual la producci6n agrícola se
encuentra a u., nivel relativamente bajo y no está realizando su plena capa-

de Jnfonnaciones Exterior, Banca Catalana, April 1974, pp. 6-7 (La Economía Brasileña).
"CoLUNs, E. A., "Inflation and Public Expencliture", Public A.dministration, Winter
1967 issue p. 393 et seq.
11

CouN, Clark, Popullltion Growth and Land Use, London, Macmillan, 1968. p. 138.

745

�de
• tambifn pueden aplior la baja
cidad para expwter.e. Loa_ topes • ~
IOClucci6a agricola en R.uaa y (2dna.
p
factora taman parte en la prodiacEl R6slo ül S.aor: Cuatro diferen•
ci6n del rato del Sector. Esf.m IOll:

1. Trabajo (Salariol)

2. Capital (lntml)

s.

· (Utilidadel)
EmpraariOI

4. Tierra (Renta)

ae preocupan de que

IUI

Dlariol

En ~ de inf1aci6n, loa « - J .
el COltO de vida. En ..
--.,1._ crecieaclo • la milma tala que loa pl-eaol y
~"t!..a-..1no auw
•
aaJaria1et lol lindicatlDI han Uwgauu
lucha para mmpeNU' ~emm~ productividad y el crecimiento ecoA6Jai,~
arma de la húelga, ~~- durinte ~-- inOariooariu en Fnadl,
Esta tendencia ha 11do ~
,.-e) Reino Unido, Nueva 7.elandia, etc.

ucci6n la inflación trae consigo el Jft"
Con este segundo factor de la plOCl
,
de . terfl, provocando•
blema que la tasa de inflaci6n es mayor que la tala ~ disponible
.
. al ahorro Como resultado, hay meDOI
A6'..
~~tiw
•
el crecimiento econ6mico y ma~ empleo.:-.-.
mvemones necesanas
!_.n_-.:.t- de. de m atractivo para ua~
-"• un .....,. que está plagado de UUIIIUUU J&amp;
Indoaelia,
para.

..__,
i-- .
Es1ol dos factores fueron aparentes en
sionistas extraDJel'OI• de rápida inflaci6n. Aunado a la falta de
ejemplo, durante un periodo de
la inOaci6n o el temor a ella, fomtili;
para inversiones, está el hecho . que de la inflación no es una amen◄
el cambio de ahorros al extran,ero, don
disporuibles para la inveni&amp;\;
.:
.....
:r.
--=a&lt;m
menos
recunos
_,._
Esto INl§uulCa que
érica Latina.IO y por .....,.como lo indicaba Tia, &amp;onomist en relac16~ a Am
siguiente, el crecimiento económico lle reduJO,
C,Alltl,ll;;U

•

d demasiado de 101 cambioe climatol6pd• •
• En lluaia el Siltema ~cola depen ~ de tonelada de grano en la ~
hace
tenpD que UDponal' 26
que L
Tia• E,oaomist, 23 de junio 1973, p. 9.
•
~la, &amp;M&amp;orrtisl, 18 February 1967, p. 636.

746

r.

ll'inalmente, 1u rmtu aumentan como cmtecuencia del aumento del valor
de la tierra, aunque mucha tierra a comprada como una inveni6u que debe
poaeeue f luego vendene con una buena utilidad. Por lo tanto el dinen, que
• dedica a actmdadei apeculativu DO - ' m,,oaible para inveniones de

pmchxci6n y

otra

YeZ DO

hay credmieato «nMKDico.

Cuando todo esto es considerado. llegamos a la inevitable conclusi6n de
que la inf1aci6n distorsiona e impide el crecimiento ecoo6mico dom&amp;tico.
SINTMIS DE LA CURVA DE PHILLIPS Y SU INVERSA

CAPITAL:

s:

In una IÍtuacioo inflacionaria, lol empmarioa está mú preocupacb en
omhiar de dinero a bienes que 1e mantienen que a aumentar la ¡nducci6n.
BciJ aumentar Ju uh"lidade, mediante la "J&gt;N"dacim o por medio de la
fonnac:i6n de UD ltock (Íll\lentario) que por medio de la poducci6a nonml.
Aunque la inflaci6a no reduce lu actividades del empremio, canaliza actividades a m&amp;)'OI' apecnlaci6n que DO JX'Olllueve la produccl6n. Como
multado el crecimiento econ6mico es &amp;mitado.

TIIRRA:

TRABAJO:
~ L - ,_ ... _ _

IMP.RESAIUOS:

La evidencia eatadfstica sugiere que tanto la Curva original de Pbillipa
J III Inversa 10J1 realiatu; aunque mú la última para periodos recientes.
Tambi&amp;i en un panorama mú reciente, Ju tuu de inflaci6n 1e encuentran

a un nivel mayor. mientras que las de delelD)&gt;leo a un nivel menor. indicando
que b datol 1e están cambiando a otra úea. Bato D01 lleva a la idea de
que aunque ambas curvu 10D realiatu, IOD rilidu para diferenta úeu.
~ desarrollar estas ideas. noa lleva a una teoría á~tica y a curvu máa
paplicadaa que muestran la relaci6n a diferentes niveles. En The Economist,
te public6 una curva m4s complicada por Huuhiko Kuroda,11 buada en
,,_., lneome and E%p1ndilvr1 1969, cifras para la economta británica.
(.1949-1969).
Si apegamos algunos datos mú y aplicamos el ~todo grupo-promedio,
otra va para ajustar una regreai6n cwvilineal, una curva mucho más com•
plicada como la indicada en el siguiente diagrama.

ªTA, &amp;onomüt, Octuhl'e 24, 1970, p. 6.

747

�menor a 4~
, de este punto el !ad . .
/'-• Despues
que eJ crecimiento es impedido s· J .nf'1 ., o izqwerdo de la curva indica
, I a I
ac1on va a un nivel mayor.

lnflation o/o

11

Au~que menos convincente, los datos para Estados U .
.
regreSión curvilineal y tambº ,
rudos se aJustan a una
11
1en nos eva a la misma
•
.
conclusión:
que infla-

10

51

•

9

y
lnflation
o/o

71

•

8

12

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•

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•

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•

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•

•

o

1

2

3

4

5

68/9•
56/7•

4

Economic growth o/o

64/5

•

1949-1971 R. U. DATOS
Esta curva nos muestra que a un nivel bajo, la inflación puede estimul~
el crecimiento económico (el desplazamiento hacia la derecha de la curvar
más allá del nivel de 3 o 4% de inflación no existen más valores en esa
dirección. La curva de la izquierda hacia arriba indica que arriba de ese
nivel la inflación se reduce la tasa de crecimiento económico.
Si tratamos de encontrar una curva similar para Nueva Zelandia, parece
que los datos están agrupados en una parábola con una fórmula de
Y= 0.25X2-3X + 11, como está indicado abajo. Esta cwva puede significar
que la inflación estimula el crecimiento económico, siempre y cuando sea

54/5

66/7•
2
62/3 •

65/6
63/4

•

55/6• •
• 59/60 57 /
61/2
• 60/1

1 1

o

1

2

3

4

5

6

7

8

9

X

Economic Growth o/o

1951 12 - l971/2 - New Zeland data
March Years

748

749

�ción estimula el crecimiento económico hasta cierto punto, despué.s del cual
funciona de manera opuesta.

Para apoyar esta idea la siguiente información puede ser usada:
DESEMPLEO EN GANADA

Estas curvaa confirman la siguiente teoría sincrética en relación a la relación entre inflación y crecimiento económico y empleo: que hasta cierto
límite inflación estimula el empleo pero después de ese punto lo impide y

ARO

1950

destruye.

TASA DE DESEMPLEO

3.6%
4.3%
6.9%

Uno puede preguntarse, ¿dónde se encuentra este límite?

1955

Según Higgins "existe para cualquier país en cualquier tiempo un patrón

1960
1974

5.4%

1975

6.9%

1976
197'7

7.1%

óptimo de inflación" .ti
Cuando consideramos las curvas arriba mencionadas, uno puede inclinarse
a venir a la conclusión de que es el rango de 3 - 4%, que significa reducir
el desempleo, la inflación no debe ser mayor al 3 - 4%.

EL NIVEL DE DESEMPLEO
Cuando consideramos el nivel de desempleo en diferentes países, el panorama en general e.s como el siguiente diagrama:
0/ooF

THE LABOUR FORCE
NON-STRUCTURAL
UNEMPLOYMENT

CYCLICAl. MOVEMENTS
STRUCTURAL
UNEMPLOYMENT

MINIMUM LEVEL

8.1%

DESEMPLEO EN EL REINO UNIDO

ARO
1950

% DE FUERZA DE TRABAJO DESEMPLEADO

1972

2.5%
2.1%
2.5%
2.0%
3.2%

1977

5.5%

1955
1960
1967

En general un diagrama de d~pleo tiene 3 características:
1. Un nivel mínimo de personas no empleables que para Estados Unidos
ha sido considerado un nivel de ±1 % (para 1920 el nivel mínimo del
diagrama era de 1.9%) consistiendo de los siguientes sub-grupos:
a) Aquellos que no son empleables por su edad, enfermedad o actitud al
trabajo consistiendo en un total de 3/4%.

YEARS

22) Higgins, Bemjam ín, Economic Development, Revidad Edition,
Norton and Co., Newyork, 1968, page 489
11

HI001Ns, Benjamín, Economic D,velopment, Revised Edition, Norton and Co.,

New York, 1968, page 489.

750

b) Aquellos que están no empleables porque están en un proceso de
encontrar trabajo o que están siendo nuevamente entrenados y que
consisten el 1/4% para Estados Unidos.

2 · Una tendencia cíclica del desempleo no estructural. Varía conforme al
estado de la economía; en los mejores años a un nivel más bajo, mientras
que en una economía deprimida este tipo de desempleo es a un alto nivel.

751

�l desempleo estructura.1 Algunos .ccono•
"6
3. Una tendencia al alz.a para n:o es determinado por la automatuac1, n
mistas creen que este allllle
. 1 de 3 a 4%. Algunos aun
d 1et. a un ruve
, l
que debe de traer la L--~ e /O d
y computadoras aumentara e
·
rocesa ores
· ·
creen que el uso de nucrop
ás de incremento para las s1gu1ennivel de desempleo de 10 a 20 veces m mu . cuestionable debido a que
2 décadas.u Por otro lado esto _es - 'i
producir y reparar las
tes
ara disenar, para
será necesario usar personas p
Aún más si el proceso de automicroprocesadoras y las co~puta!:5¡ado, y es~ significa que el d~ero
tuaci6n trae menos trabaJO po
. "d des como inversiones
ma
do en otras activi a '
.
será ahorrado ~ podrá ser usa
lazada por el proceso de automatio consumo. Aunque la perso:rd~spcomputadora, él sí puede ser e~trezaci6n no será capaz de rep
ba. o Puede ser que sea demasiado
nado para encontrar un nuevo ~ c~~o los salarios están aumentan~o
viej·o para volver a comenzar. y as 1
más selectivos. Para un ba10
1
t nes se vue ven
uy
todo el tiempo, os pa ro
na de edad, o una que no sea m
salario puede contratar a una
sea muy favorable. Pero cuando
Í rte o que su actitud al trabajo no
de1·an de estar inclinados
ue
.
h
a los patTOnes
d b.d
la mano de obra se ace ~r '
. ales. Esto significa que e I o
1 el de trabajadores margm
. .
1 po de
a emplear ta ase
.
la automati7.ac16n, e gru
. l creciente de los salarios y a
a1 mve
no empleables crece:

pe:5°

-

-

-

Más gente tiene que ser reentrenada.
.
Mayor número d e penonas se mueven a buscar trabaJO.

1
nas de edad ya no son emp1eadas a salarios tan a tos.
.
Las perso
titud hacia el trabajo,
empleado debido a su ac
El grupo que no es hacen ~ás selectivos.
crece; los patrones se
patrones se hacen más
También en cuan to a las enfermedades, los
selectivos.

b"d a
, cara v, también de J o de
hace mas
Así debido a que la mano
: das como resultado del proceso ,
ás personas tienen que ser retira
"oinalmente era del 1~e,
que m
.
l d "
empleables" que ººo·
d
automatización. El nive. e ~o 11 vándonos a una tendencia creciente r.
se está desplawndo hac1a amba e
de obra

!-e

desempleo estructural.

e

..6n para el futuro .d
de la eomm
¡ Pn:Jidente d e
•
v . Tht fü.•,nrng
,. Profr. J. F. Duncan, e f rencia en el Instituto de Ingenieros. du2c--. Un inr.rc•
Nueva Zclandia, en una con e z 1 d' el desempleo es alrededor e ,,.
•
eonseJo

79 E Nueva e an ,a
Post. Feb. 13, 19 · n -arí.a un nh·el del 20%.
a

mento de 1O veces lo lle,.

752

•

COMPARACIONES INTERNACIONALES
En Nueva Zelanclia, las cifras oficiales indican que el 2% de la fuerza de
trabajo está desempleada, en los Estados Unidos y Australia el 7%, en
Canadá el 8%. Esta diferencia en niveles de desempleo, en los diferentes
países, puede ser parcialmente explicada por las diferencias de estructuras
de la economía. Del último párrafo, podemos concluir que a niveles más
altos de salario en un país y a niveles más altos de automatización, será más
alta la tendencia al desempleo estructural. Aunque ésta no es la única explicación; otra razón para las diferencias en nivel, puede ser eJ hecho de que
el método de medición puede en ocasiones ser diferente. Esto puede hacer
que las comparaciones internacionales sean irrealistas. Por ejemplo: en Estados Unidos el desempleo se mide mediante encuestas; pcrsoruu son seleccionadas al azar, son preguntadas si tienen empleo, si no, si les gustaría
trabajar, etc. Mientras que en Inglaterra y Nueva Zelandia, el desempleo se
mide mediante el registro de desempleados. Como siempre, existen personas
que les gustaría trabajar; pero que no están registrados como desempleados,
por lo que las cifras americanas están a un mayor nivel que las británicas.

DESEMPLEO OCULTO
Particularmente en países sub-desarrollados como México, hay un gran
grupo que no están trabajando en la fuerza de trabajo, y tampoco están registrados como desempleados; pero que pudieran trabajar en la fuerza de trabajo
si existieran mayores posibilidades de empleo. En los países más desarrollados
como Estados Unidos, también existe tal grupo, por ejemplo las amas de casa.
En un país en desarrollo. este grupo es mayor y comiste de hombres que
ayudan a amigos en el campo o ayudan a su padre debido a que no hay
otra cosa que pueda hacer. Esto aumentará el desempleo en estos países a
un niveJ mayor.

En México, por ejemplo a un nivel de 50% u y en África, Asia y América
Latina a25 un nivel de 40% (total o parcialmente desempleados) según la
J. L. 0.

LOS ASPECTOS HUMANOS

Los aspectos humanos del desempleo son de vital importancia. Existen
\/arios aspectos que pueden ser resumidos en los siguientes incisos:

ª Ver Editorial "Opresi6n", en El Norte lo. de Dic. 1978.
ªVer DeueloJ&gt;mmt Forum, Abril 1979, p. l y 2.
753
hW11Anitu-f8

�1. Pérdida de producción y bienestar, cada persona que no está trabajando, no está contribuyendo al producto nacional y al bienestar de la
nación. Cada día no trabajado no puede ser recuperado. Aunque el
trabajo debe de tener sentido, no debe ser el trabajo de hacer pozos y
luego taparlos como sucedió en la depresión para mantener a la gente

Es notable cómo ya algunas de estas .d
.
se mencionan algunas:
I eas están en el aue. A continuación

1. En Australia, el Ministro para el em I
recientemente que estaba

2. Aún más importante puede ser el daño que trae consigo el estado de
desempleo al ser humano como: la pérdida de autoestima que resulta
del status de desempleado; el sentimiento de rechazo e inutilidad que

2. En Nueva Zelandia un médi

pueden llegar a tener.

f .

Moody dijo al abrirs'e la D' . co ISlco de Auckland, el Dr. HaroJd
Internacional, que alguna tCUlla dSexta ~o.nvenció~. del Club de Leones
.,
orma e SCI'VICJo no militar bli
.
Jovenes desempleados deb'1 d
.
o gatono para
ª e ser
rmplantad tJ di·
mente un comienzo podría
h h
º·
JO que posibleser ec o con "tod la
compensación de desempleo que n
d
a
gente que cobra
número de gente ha d ub.
o pue e encontrar trabajo". Un gran
ese 1.erto que puede vivi d 1
por desempleo. "Ellos han elimin d
r e a compensación
5 y tener un superior 11am, d Ia º1 el problema de trabajar de 9 a
an o es a atenció " "Ell
que ser honestos ni aceptar u
.. n ·
os ya no tienen
na responsabilidad por sus acciones". 21

3. Esto puede tener un efecto desmoralizador; el ocio es la madre de todos
los vicios. Que puede llevar a algunas personas a consumir drogas para
escapar de su realidad.

4. También puede conducir a un aumento en la criminalidad para obtener
el dinero necesario para las drogas, para obtener medio para satisfacer
sus necesidades, o para hacer algo más divertido que nada.

754

..

peo d1Jo al Parlamento Australiano

eJ obtener beneficios de d=~l::~:~ d7-:neras de hacer más difícil
que aceptar trabajos permanent
al J que las personas, tendrán
es o casu es dentro o fu
d
di .
que serían ofrecidos por el Se . . d
'
era e su str1to
·
I'Vlao e Empleos de la Co
siempre y cuando su salud físi
mmonwealtb
c:i y mental lo permitieran.24
'

ocupada.

Para vencer estos efectos, el plan del Presidente Carter para los 1980's
da una solución audaz. Su idea es que nadie reciba dinero por desempleo
por hacer nada. Las personas deben hacer algo para ellas, algo útil. Para
encontrar tal trabajo debemos de buscar en el campo marginado que aún
es útil e incrementar el producto interno bruto; pero que no está siendo
aprovechado por el sector privado y por el sector público porque no hay
dinero disponible. Como estas personas tienen que ser pagadas de todos
modos, podemos considerar su trabajo sin costo a la comunidad y consecuentemente se puede incluir cualquier trabajo útil a la comunidad. Por ejemplo:
ayuda de la comunidad a ancianos, mejoramiento del ambiente, hermosear
la ciudad, prevenir el crimen, ayudar a los pobres, etc. Existe gran cantidad
de trabajo, que no encuentra respaldo económico, pero que todavía es útil
a la comunidad. El problema está en organizar esto bien. Por un lado tenemos
que considerar a los desempleados y por el otro lado el trabajo que se necesita hacer. Se necesita conciliar ambas cosas. Un hombre de edad no tan
fuerte, que siempre hizo trabajo de oficina, no puede ser usado para escarbar
pozos, para preparar una nueva carretera. Es por esto que el Presidente Carter
implementará su programa de inmediato; pero que lo introducirá hasta
1980. Mucha planeación y organización está siendo involucrada. Debe de
convertirse en una especie de servicio no militar con una disciplina estricta
y una buena organización o de lo contrario no dará resultado.

.d

CONCLUSióN:
El desempleo es y seguirá siendo uno de los
. .
economía. Los aspectos human
d .
. prmc1pales problemas de la
os son e vital unportan · p
aI problema tenemos que disti
.
c1a. ara enfrentamos
p
.
nguir entre desempleo cíclico y estructural.
ara reducir el desempleo cíclico od
.
monetaria deben st&gt;r tomados:
' t as las medidas de política fiscal y
-

Un déficit de gobierno puede
desempleo.
eStirnular 1a economía Y reducir el

-

Una reducción de impuestos estimul , el
&lt;luciendo el desempleo.
ara
consumo y la economía, re-

-

Bajas tasas de int '
,.
r, la
, eres y una pohtica de crédito fácil también timul
an
econom1a reduciendo el desempleo.
'
es
a-

• ver Sydney Morning Herald March 7
'
' 1979, page 1 "Plan to make dole harder

to get".

n_ver The Eoening Post, Wellington New
ICl"Vlce for wayward youth ?".
'
Zealand, March 26, 1979, "Compulsory

755

�Re-entrenamiento y re-educación también pueden contribuir a reducir el
desempleo.
Pero todas estas medidas no deben de llevamos a mucha infla~ón, dad~
· ¡ d e inflac1·6n de mas' del nivel óptimo de 3 - 4o/o al ano no sera
que un mve
deseable en ningún aspecto.
· e¡ desempleo, la inflación debe ser reducida a un
As1, que para red uc1r
nivel del 3 • 4% anual; aunque en un corto plazo, puede verse que una
mayor tasa de inflación, pueda estimular la econom1a y el ~mplco'. :orno
vimos arriba; pero por lo general nos lleva al contrario, a reducir crecuruento
económico y el empleo.
En relación al desempleo estructural, tenemos que ace?tar. la tendencia
creciente provocada por el nivel alto de salarios, automatización, comp~taci6n y
hecho de que la demanda por trabajo se encontrará a un mvel
más sofisticado. La fuerza de trabajo tiene que ser re-entrenada y re-educada
para mantenerse a la par con el rápido mundo cambiante y muchos no ~ueden
mantenerse a la par con ella y tienen problemas con el re-entrenamiento Y
la re-educación.

DIAGNOSTICO PRELIMINAR DEL SECTOR AGROPECUARIO DE
LA SUBREGióN ANAHUAC, NUEVO LEóN, MIDCTCO

GENTIL

:1

Para prevenir la pérdida de productividad y el efecto des~oraliza~~r del
estado de desempleo sobre el ser humano, medidas como la mtroducc1on de
una especie de servicio no militar, deben ser_ ~madas. Perso~as qu: están
desempleadas deben de trabajar en este servicio para que as1 consigan ~u
· • ' de desempleado ' y así trabajar en actividadesh que·d todavta
compensae1on
incrementan el producto interno bruto; pero por otro lado no . an s1 o aprovechados ni por el sector público ni privado por falta de dmero, como el
plan del Presidente Carter para los ochentas.

vi:

Entonces los aspectos humanos sobresalientes del desempleo, como m~~cionamos a:iteriormente, pueden ser superados y podremos aprender a
en un nivel creciente de desempleo estructural sin que el mundo se v
envuelto en la desmoralización, drogas y crímenes.

Ro JAs L.

Cali, Colombia.

La Subregión comprende los municipios de Agualeguas, Anáhuac, Bustamante, Colombia, Lampazos de Naranjo, Pará.s, Sabinas Hidalgo, Vallecillo
y Villaldama.

RESUMEN
Los elementos ecológicos definen un escenario restrictivo, para el desempeño
de la economía agrícola subregionaJ. No obstante en la última década, la
producción y los rendimientos unitarios, evolucionaron muy favorablemente.
La combinación de más tierra, agua y mecanización, dinamizó inusitadamente
la economía. El segmento de productores que actuó con mayor eficacia es
desconocido.
La repartición proporcional de los ingresos, ilustra la magnitud de la pobreza. La pobreza absoluta y relativa son graves. La contradicción entre la
dinámica de la producción y la insuficiencia de los ingresos, se resuelve
básicamente por el reducido control de los campesinos sobre la tierra y agua;
la ineficiencia en la utilización de este insumo; y, el proceso desequilibrado
de comercialización de los productos e insumos. El proceso toma lugar en
un mercado de demanda muy imperfecto y en uno de oferta, atomizado y
desorganizado. En la práctica, los ingresos no se reparten proporcionalmente.

AJ parecer, factores institucionales han tenido a concentrar la propiedad y

el usufructo de las mejores tierras. Además, los servicios públicos para la
producci6n han favorecido -probablemente con justificación válida- las

756

757

�actividades dominantes, como la producci6n de ago grano. Por Jo tanto,
la conclusi6n ea que las mgnos de la economta agrlcm. indican que el subdearrvllo tiene 1U1 ram, mú en la inapropiada remunencicSo y dotación
de recunoa, que en 111 baja productividad.

2. En el puado, con propóli1GI &amp; planificaci6a, el Estado 1e ha dividido
en siete subregiona. 1 Una de ellaa, 1e ha denominado tradicionalmente
Subregi6n Sabinu. Su poaicióa estratégica, le otorga prioridad en la
IOlución de delequilibriol que tienen hondas y variadu repercllliones.

En laa anteriors circumtancias, ae estima que la mitad de la poblaci6n
econlmricamente activa, está subempJeada. El funcionamiento a dos marcbu
de la economb. -am celeridad, entre febnro y julio, cuando crecen el 10f80
grano lol putol; y ~ el reato del ~ tiene wnt.m mfluenda

3. Algunm indicadores lit&lt;aan la poaici6n relativa de la Subregión Sabinas
dentro del Estado de Nuew León --Oaadro 1. La econonúa agrícola
subregional gira alrededor de la producci6n de IOl'80 grano y ganado
de carne. Ambos productos, pem e,pecialmente aorgo, 1e utilizan como
materia prima en procaoa agroindustriaJe que toman lugar fuera de
la Subregión. &amp;ta genera aprmrimadamente, 38% del valor total de la
producción agricola eatatal. En actividades primariu 1e emp)ea 3.4%
de la población econ&amp;nicamente activa total; ademú, de un porcentaje
desconocido en comercio, transportes y otros servicios, inevitablemente
asociados con las actividadt'I rurales.

~ - - el
del ~ laboral.
Otras CUf'ltma imtitucionaJa han sido decisivas para configurar el cuadro de la pobreza. La invcni6n pública ha sido muy modesta. La Subregm
ha sido excluida del PrograQJa de lnvenionea Públicas para el Desarrollo
Rural, perdiendo de puo, sincronización institucional. La inveni6n privada
no ha demostrado un intem mayor en la agroindustrializaci6n. En oposic::üSa,
la -demanda por inversiones públicu de la poblaci6n, ha sido particularmente
inttma. y algo que debe eníatu:ane: acertada. La identificaci6n de 1111
necesidWJea --tradudcw en casi 200 proyectm-- por la poblaci6n de la
Subregi6n, ea un rico torrente para la planific-.ación del desarrollo.

•rute

CUADRO 1
ALGUNAS VAR~ AGIUCOLAS SUBREGIONALES Y

Las implicaciones del análisis en 1aa opciones de desarrollo, de la pobJacaa
más pobre, incluyen: superación de. la imuf'u:iencia de loa nlCUl'IOI b6aicol•
reforzamiento de la capacidad negociadora de loa campe.sinos; aprovecha,.
miento más eficiente del agua disponible; ampliaci6n de algunos aerviciol
públicos; .in&lt;l~ión de los bienes producidos en la propia S ~
(~ecimiento ~ la integraci6n intraaectorial de la econonúa campNmL

ESTATALES, 1978.

Agricultura
Subn,gi6n Estado

EL ROL DEL SECTOR AGROPECUARIO EN LA ECO OMIA
t . El Estado de Nuevo León no tiene una tradición larga y pr61pera ea
menesteres agropecuarios. Las inclinaciones ocupacionales de loe _ .
puadoa -de la prehiltoria, conquista y colonia- fueron la reoolecdM
de frutos y la cua. La evolución contempolinea de la eoononúa, dt
alguna manera, prolonga dichas inclinaciones. El sector agropecuark,
no ha desempeñado un rol decisivo en el desarrollo reciente. El Batac:fD
ea y continuará siendo en el futuro previsible, una economía indUltrilL
o obstante, el sector agropecuario en su dimensión presente, JDffllde
comideracióa, justamente por su reago relativo y por proveer ingreldl
y empleos a casi 150 mil personas, quienes producen cítricos, carne f
granos en cantidades apreciables.

.Pobl Económicamente Activa (miles)

%

3.7

108

Hectárea, con riego (miles)

32.7

192.2

17.

Hectáreaa utilizadas (miles)

35.l

174

20.2

Valor total de Produc. (millones)

298.3

794

37.6

Valor de Producción Sorgo (millones)

156.

327.3

47.7

3.4

Punru: Estimaciones del Autor.

1

VEue por ejemplo, Secretaña de la Presidencia, Comité Promotor del Desarrollo
del Eltado de Nuevo Le6n, Protrnu, &amp;tatol d• lnunsümu Plblieas
• ll•iao Plao, 1977-1982, Tomo I, agosto 1976, pp. 28-33.

toeio-lcon6mko

158
759

�RECURSOS, PRODUCTOS E INGRESOS.

Gente.
4. En el periodo 1960-1970, las variables demográficas en la Subregión,
mostraron tendencias similares, a las de otras áreas atrasadas: (a)
escasa capacidad para retener los incrementos de población (b) reducción de la población rural subregional -a una tasa promedio de 1.6%
anual- (c) aumento de la población urbana subregional y (d) concomitantemente, rápido descenso de la población económicamente activa
rural -So/o anual promedio-- y en oposici6n, auge de la urbana. 2 Con
estos antecedentes, se calculó que en 1978, las variables demográficas
en la Subregión, tendrían las siguientes magnitudes:
-

Población: 57,876.

-

Población urbana: 42,713.

-

Población rural: 15,163.

-

Población econ6núcamente activa: 12,618.

-

Población económicamente activa urbana: 8,870.

-

Población económicamente activa rural: 3,748.

5. La distinción entre rural y urbano es difusa, pues todas las actividades
sociales y productivas están entremezcladas e invariablemente vinculadas, a un ambiente rural. No obstante, en tres municipios -Sabinas
Hidalgo, Anáhuac y Villaldama- una parte considerable de la población económicamente activa., está empleada, genuina o disfrazadamente,
en el sector terciario. Estos municipios de gran actividad terciaria -con
predominio económico de la primaria, Anáhuac y secundaria, Sabina.'1sirven como centros de aprovisionamiento y servicios para sus pobladores
y los de la zona agropecuaria del centro y este de Nuevo León. s

Tierra.
6. En los llanos esteparios, los suelos castaños o chestnut ocupan la mayoría
de los municipios de la Subregi6n. Las características varían de acuerdo

a la precipitación, temperatura y proceso geológico. Al oriente de los
llanos, la textura es franco-arenosa profunda con pequeños manchones
arcilloso-profundos y salobres: Agualeguas, VaUecillo, Sabinas Hidalgo,
sur de Lampazos y oriente de Anáhuac y Parás. Los suelos francoarcillosos profundos se extienden desde el sur de Colombia y Anáhuac
~asta la zona cítrica, encontrándose también en el piamonte de Jas
sierras de Lampazos y Picachos.◄

7 . Las características climatológicas, condicionan una ecología semiárida
Y árida. La lámina de precipitación media es de las más bajas del
pais.ª Las lluvias son muy irregulares y se presentan grandes fluctuaciones de temperatura. e
8. La ti.erra en agricultura. pastos, bosques y otros usos en la Subregión,
se calcula en 125,000 hectáreas. La tierra se usa en su mayoría, 82%
en pastos naturales, principalmente en llanuras y en menor cuantía, en
cerro~. La presencia de matorrales, bosques de mezquites y pastizales
halófitas y algunas praderas artificiales, ha conducido a varios autores a la
conclusión que la Subregión tiene una ventaja comparativa, para la
producción pecuaria.'
9. En comparación con 1970, la tierra agrícola efectivamente utifü.ada
más que se duplicó. 8 Sorgo grano fue el producto de más auge y
Anáhuac, ValJecillo y Sabinas mostraron una dinámica especial,
Cuadro 2. El aprovechamiento de tierras de labor sin cultivos en 1970 ·
la expansión de la frontera agrícola, por desmontes; la creciente meca~
nización; Y la disponibilidad de más riego, son presumiblemente los
elementos asociados con el uso más extendido de la tierra. EJ incremento
en -~ superficie dedicada a cultivos, es francamente un hecho muy
positivo.

• MBU.A RoollÍouu, Gerardo, Los Llanos Estepa,ios del Noreste d1 Nu,vo L,6n

.4n4lisi.s Geogrdfito Regi011al, Tesis, Escuela Normal Superior del Estado, Abril 1975:
Monterrey, N, L., Pág. 33.

• Secretaría de la Presidencia, Plan Nacional Hidr,foli&amp;o, Resumen del Primer Informe, México, 1974,
• Para los propósitos del presente informe no es relevante dar mayores detalles aobre

' Tendencias calculadas de LO! eeruos de población 1960 y 1970.
• HoLT, Blizabeth y PAD11.LA, Lilia, Distribuci6n d, la Poblaci6n Econ6mic~ent,
Activa General m el Norte 1 Noreste de la República Mexicana, l 970 en, Gobierno
del Estado de Coahuila y Sociedad Mexicana de Geogra.f ía y Estadistica, Memoria dC"I
VII Congreso Nacional de Geografia Aplicada, Saltillo, Coahuila, 23--27 Mayo, 1978,
pp. 133-152.

760

laa cai:act':rbticas físicas y clim!ticas de la. Subregi6n, no obstante, el Proyecto Durine
.rtquenrá información mú detallada, la cual está disponible.
' V~rue por ejemplo, Secretarla de la Presidencia, op, cit., pág. 149.
• Las cifras estimadas para 1978 provienen de SARH, Programa Coordinado dd
S1t:to, A.g,opecuarro en t:l Enado, Prozrama 77-78, 78-79 'Y resultados 77 Nuevo León
Febrero 1978.
'
'

761

�•
· tivo con la incorporación de
10. A 1978, se registró otro cambio muy ~--~
temporal. &amp;te mejo.
sas de las a i . = en
10 317 Has. al nego, a expen .
,
d dinamismo. Seguramente
'
b'é
estra meqwvoca e
ramíento es tarn i º. ~u
arte de los productores, de que en
responde al convencumento por p .
1 producción sin riego, es
..
16gi
prcvaleoentcs, a
h
las cond1c1ones eco cas
.
. . ta privado y en mue o
. . . t El esfuerzo mvemorns
d ,
incierta e mefiaen e.
sabl del me1'oramieoto observa o.
, bli son res pon
es
1
menor grado, ~I pu co ·nas son los municipios que presen~~m os
Vallecillo, Anáhuac y Sab1 . ' .
1 riego estarían ocaSJonadas
•
mayores
avances.10 Las dismmuc1ones en e

por el agotanüento o deficiencias técnicas de los pozos en otros municipios.
1 1• El uso agrícola actual de la tierra está doblemente concentrado: En
sorgo grano 71.7% del total de hectáreas y en Cd. Anáhuac, 58.7%
del mismo total. Anáhuac dispone de más tierra con riego, que todos
los demás municipios juntos.
t 2. El uso potencial de las tierras de la Subregí6n, es infonnación esen-

cial para la planificación agropecuaria. En la actualidad,
realizan
simultáneamente dos estudios pertinentes cuyos resultados estarán disponibles oportunamente. 11

CUADRO 2

Capital.

USO AGRfCOLA ACTUAL E TIMADO DE LA TIERRA, 1978.
(Hectáreas)

Frijol Maiz

500

Sorgo
Sorgo
Grano Soya Escobero Trigo

558

Anáhuac

90 3,229 16,860
130
20
219
164
164

Bu tamante

Lampazos

1,776

718

Agualeguas

Total

440

3,220

23,839

150
148

695

60

40

Sabinas Hgo.

160 1,068

3,560

130

385

5,303

Vallecillo

503

1,271

4,393

)80

700

7,147

50

270

80

55

190

645

845

4,643•&gt;

Villaldama

TOTAL

40

100

1,585 6,682 25,890 100

39,745

a) Las hectáreas en trigo suponen un do~le cultivo en las mismas tierras.
F 11en te: Estimaciones de la SARH, Op. Cit.
•
de o,
la
•
ularidad en el régunen
de alm acenaminto
.
ba
• Debe intcrpr tane que la meg
• b influido en lo, re ultados. Sin em rg
Presa del Distrito de Riego 04 Don M~~• ·osª que no dependen de dicha presa para
aon notorio, los aumentos en Otrol muruc1p1
.
estaoo. is de las cifras no se tomó en cuen ta factorestAn
bien
,. Se reconoce
que en el anáfu;
1 tcndenciu generales anotadas es
.
,.,.e De todas maneras, as
naJes o c1rcunstanc=,

. .
el ncgo.

definidas.

762

14.

190

50

Parás

13. E~ razonablemente seguro, que la Subregión tiene un grado de mecanización, superior al promedio de áreas de condiciones socio-económicas
similares. La cercanía a Jos Estados l:nídos ha facilitado la adquisición
de maquinaria y equipo. Existen más de 700 tractores, C'on diferentes
tipos de equipo. En Anáhuac 6lo habrían entre 400 y 450 tractores.
En labores de mer adco, del producto e insumos, se ut.ili.7,arían entre
700 }' 800 camionetas. Las Jabotts de picar el forraje están también
muy mecanizadas.

15.

El ganado bovino criollo predomina sobre el puro. Drahman, Charolais,
Hereford y Holsteio son las razas puras explotadas. El ganado caprino
es también numeroso y las razas criollas se cruzan con nubia, granadcria, saaen y alpino francés. 12 D • los 200 mil bovinos de la Subregi6n,
160 mil tienen propósitos de carne y 40 mil de leche.
El nivel kcnológico de la producción agrícola es más o menos satisfactorio; por supuesto, se requieren mejoramientos en ciertas prácticas. En
sorgo y trigo se han desarrollado y adaptado nuevas variedades. La
demanda por fertilizantes es particularmente intensa para sorgo y maíz.
Los programas de crédito, seguro y asistencia técnica, cubren los diferentes productos en condiciones que se discuten posteriormente.

" UANL, Facultad de Cienci.u Biológicas, Enudio del Uso Actual y Pottnrial d,
los Erosist,mas Natural,s , /nduridos en el Nor11st, dt /.flxico, SF y ADAM&amp;, José Luis,
Actividad11 qu, Rttalito la SARH d,ntro del Estado, Vinculadas con ,l Proyecto d,
lnc•esligaci6n para ,1 Desarrollo Urbano Rural Integral del Noreste, Reunión aobrc
dicha Investigación, Noviembre 29-Diciembre I o., 1978.
ª Secretarla de !Ji Pn:,idencia, op. cit., pág. 162.

763

�que quienes eran pobres en 1970
cativamente sus ingresos L má '. progresar?n pero sin mejorar signifi.
· os
s neos consolidaro ,
á
.
Aparentemente, existe un potencial
n aun m s_ su sltuaci6n.
tarios E
.,
, para aumentar los rendimientos uni. n comparac1on con los
di
.
de la Subregi6n están l'f'7~a d pr-Come os nae1onales, algunos cultivos
· ----oª os
uadro 3-- p
promedios encubren realidades supe .
p
. or otra parte, los
contrar en Anáhuac prod to
d nores. or ejemplo, es frecuente en'
uc res e sorgo grano q
tán "l
4 toneladas por hectáre Asimism
ue es
evantando"
nido más de 5 tonelad;.o, en parcelas de prueba se han obte-

Resultados.

16 . En orden a contrarrestar las condiciones ecológicas desfavorables, a partir
de 1970, los productores de la Subrcgi6n, han realizado esfuerzos de
indudable eficacia: expansión de la frontera agrlcola; aumento en la
oferta de riego; e incorporación de más maquinaria y tecnología a los
procesos. E.n consecuencia., la producci6n agrícola, medida en toneladas,
creció en forma vertiginosa, en el periodo 1970-1978: sorgo, más que
cuadruplicó su volumen; frijol, sextuplicó; trigo, casi que triplicó y
sorgo escobero, triplicó. S61o maíz presentó una disminuci6n relativa,
por razones no totalmente claras. En ciertas condiciones, estos resultados
tendrían significación profunda y coherente. I.m cultivos comerciales,
sorgo grano y trigo, habrían vigorizado la economía campesina. Los
cultivos de autoconsumo, frijol y maíz, habrían contribuido a sastisfacer
los requerimientos nutricionales proteínicos y calóricos y a aumentar
la utilización de proteína en ténninos netos. 13 Además de que las zocas
del sorgo, habrían servido para renovar el material orgánico de la tierra
y alimentar el ganado, en épocas de verano.

17 . De acuerdo a datos parciales, las existencias de ganado bovino habrían
aumentado con relativa modestia, a un ritmo de 4% anual. En la
Subregi6n. de 136 mil animales en 1970, las existencias habrían ascendido a mis de 200 mil en 1978.
18. Los rendimientos promedios -áreas en riego y temporal y diversas com•
binaciones de insumos-- presentan alzas consistentes con las novedades
tecnológicas introducidas. En la producción de sorgo grano, se elevaron
de 1.8 a 3 toneladas, por influencia de la prueba y adaptación de va•
riedades conocidas en el Centro de Inv tigaciones Agropecuarias en
Anáhuac; utilización de prácticas como la rotura y "chapoleo" de zocas,
control de plagas, fertilización, deshierbes, siembras oportunas, etc.
El trigo muestra también mejoramientos, de 1.3 a 1.9 toneladas, con el
desarrollo y adopci6n de la variedad Anáhuac 3 73. tsta se siembra
aunque ocupan áreas mayores otras variedades también recomendadas
para la Subregi6n. Es de anotar, que las recomendaciones se vuelven
compulsivas, mediante las restricciones o concesión de créditos. El
segmento de los productores que progres6 más, en redimientos y producción total, es desconocido. Estudios posteriores se necesitarán para aclarar la cuesti6n. Por las razones que se mencionan después, se presume
u Una rotación !recuente en la S-ubregi6n de maíz y frijol, es tambibl otra dccisi~

adecuada, pues aquel es usador de nitr6gcno micntnu que el frijol es fijador.

764

CUADRO 3

RENDIMIENTOS: SUBREGióN NUEVO LEóN VERSUS PAfS
(Kilogramos)
Riego

Promedio general

Subregi6n País

Subregión Pab

Frijol

1,413

1,053

713

674

Mafa

2,143

2,363

1,163

1,268

Trigo

2,700

4,130

1,931

3,595

Sorgo grano

3,392

3,595

3,052

2,765

F1tentes: SARH y Secretaría de la Presid .
tamiento )' Estrategia de Des" ll 1976 encia, El Sector Agrícola: Compor.. rro 0 ,
, PP· 92 y 94.
19. Con fines meramente il tra ·
neto por hectá
~ tivos se calcularon burdamente, los ingresos

in~::;

cional y los
p~ducci6~ de tecnología moderna y tradipara la Subre . ,
Los ~o as anu es netos por ciclos de cosecha
.11
gion.
ingresos netos totales ascienden a $ 83 1
m1 ~nes, que repartidos entre la población rural estimad
.
un ingreso per-cápita anual d
a, representan
cconómicame
·
e $ S,4SO. _Repartidos entre la población
d I
nte activa, representan un ingreso de $ 22 178 Ad ,
e a ~brez~ absoluta, es desconsolador que la compa:aci6n e cm~
promedio nac1onal, casi 26 mil revela una
b
.
on e
terísticas alarmantes. A pesar d~ 1
f
po reza ~lativa de caracrc
.
os es uerzos productivos anotados la
munerac16n al trabajo y los otros recursos utilizados es
d '
mente baja. Ahí radica el núcleo del subdesarrollo 'de :1::c~6te~
g1 n.

765

�20. En realidad, la gravedad de la pobreza puede ser peor para un gran
número de campesinos y considerablemente mejor para unos pocos.
El tamaño de las parcelas de aquéllos es reducida. El usufructo de los
derechos del riego y la tierra, la distribución del producto e insumos,
así como los servicios oficiales -crédito y asistencia técnica- están
concentrados en desmedro de las economías más débiles por prácticas
institucionales y de comercio, lamentablemente muy arraigadas. Una
calificaci6n adicional es necesaria. Los ingresos per-cápita son mayores
que los calculados, pues los campesinos (a) laboran eventualmente en
otras actividades ( b) explotan algunos animales, como bovinos y cabras
y (e) consumen bienes producidos por ellos mismos. De cualquier manera, si como resultado de dichas actividades los ingresos anuales percápita, triplicaran los calculados, la situación seguiría teniendo ribetes
críticos.

21 . El cuadro de la pobreza, se hace más evidente, cuando se piensa en la
insuficiencia cuantitativa y cualitativa, de los servicios sociales como
educación, salud, vivienda, agua potable, etc. Una estimación de tal
insuficiencia sería útil para completar el análisis reafüado en el presente
informe.

CUADR04
DISTRIBUCióN DE LA T

Propiedades Privadas

Agricultura
Tamaño )' Tenencia de los Predios Agrícolas y Ganaderos.

22. En 1970, el número de hectáreas a disposición de los ejidatarios y
comunidades agrarias, era muy reducido para generar un ingreso decoroso. La tierra de labor --o sea aquélla utilizable en cultivos aunque
no necesariamente ocupada o apro"echada- usufructuada por 47 ejidos
y 2,319 ejidatarios era 6,698 hectáreas, Cuadro 4. El tamaño promedio
era de algo más de 142 hectáreas por ejido y de casi 3 hectáreas por
ejidatario. La mitad de los ejidos, contaba con casi 2,500 hectáreas de
riego. Seis ejidos, localizados en Anáhuac, tres; Colombia, Sabinas y
Villaldama, concentraban más de 1,700 hectáreas en riego.u
23. Por su parte, 1,718 unidades privadas ocupaban 32,282 hectáreas -casi
cinco veces más que los ejidatarios-- con una extensión promedio de
" V Censo Agrlcola, Ganadero y Ejidal, op. cit.

766

Ejidos y Otros

Has.

No.

Área

1

36

32

0.9

5

299

1,039

3.5

1

5

5.1 - 10

5.

629

5,436

8.6

1

8

8.

10.1 - 25

438

7,005

16.0

3

44

25.1- 50

14.7

214

7,637

35.7

3

115

50.1 - 100

38.3

76

5,595

73.6

20

1,862

100.1-200

93.1

21

2,%8

141.3

9

1,318

200.1-400

146.4

2

570

285.0

7

2,098

Más de 400

299.7

3

2,000

666.7

3

1,650

550.0

l,718

32,282

47

6,698

Hasta

1.1-

Total

PROBLEMAS Y CUESTIONES FUNDAMENTALES

!ERRA DE LABOR EN LA SUBREGióN

NUEVO LEóN 1978

Promedio No.

Área

Promedio

Fuente·. V C enso Agr1co
, la, Ganadero y Ejidal 1970, SIC, DGE.

casi 19 hectáreas -seis veces ,
1
de las unidades, 1 075 estabanm:s que e pr~medio ejidal-. Casi 63%
19 147 hectáreas.;~ E'
~tadas de nego, en una área total de
n comparaa6n con los eJ'idatario 1
,
de 'los pequeños propietarios
t ,
b
.
s, a econoirua
en1a una ase ciertamente más sólida.
24. Los ejidos y comu ·dad
.
.
tár
I
ru
es agrarias ocupaban un total de 168,545 becp .
o c~al ;sulta en
promedio de 72. 7 hectáreas y las unidades
h nvtára as mas e . un millón, con un promedio por unidad de 476 4
ec eas . Esta dis pon1'b'J'dad
·
I l
total podría ofrecer oportunid d
el desarrollo de la Subregi6n.
a es para

ed

un

:o~

25. ¿Cuál_ es 1~ situación en 1978? El presente informe se inclina hacia
hip6~es1S: el número de hectáreas disponibles para Jos ejidatarios
a meJorado y las tendencias concentradoras han tendido a ace t
se. En prime J
h
.
.
n uarr ugar, ay evidencra de abandono y "rentismo" de las
'' !bid.

767

�parcelas ejidales.1ª Así se ha propiciado una concentración de l ~ : -

;;J.;:s

empírica adicional que lo sustente con más firmeza. Un segundo argumento, se basa en el hecho conocido que para evadir la legislación, los
pequeños propietarios ganaderos subdividen y escrituran bajo diferentes
nombres, ranchos que pertenecen a una sola persona o familia. Por
ejemplo, a] Autor del presente informe, una fuente conocedora le comunicó que en Anáhuac, 20 pequeños propietarios ganaderos detentaban
entre 60 }' 80 mil hectáreas. 19 Por último, el aumento en la tierra cultivada con riego, que ocurrió entre 1970 y 1978, contribuyó a consolidar
la posición de los pequeños propietarios o los ejidatarios mayores, pues
los excedentes para la reinversión en las unidades pequeñas, fueron
o mínimos o inexistentes, como resultado de una comercialización inequitativa.

chos y lab propie1
dasad
P:::~:-~:ls~:~r::yd~~:~oco:~ ~n Mar~
compro ar que
.
.
tán en poder
t 'n
aquéllas de los pequeños prop1etanos y co1onos- es
.
1 , "d
um'ero de productores, que controlan cada uno seis o
d
deunreut1on
. d l ti
.
.
1a Las cifras oficiales sobre la tenencia e ª. err~,
siete derechos
neg?. m
. d eseablemente· Este punto requiere ev1dcnc1::i
Cuadro
5, se de
alteranan

CUADRO 5
TENENCIA DE LA TIERRA EN EL DISTRITO DE RIEGO 04,
DON MARTlN, 1976
(Hectáreas)

26.
Ejidatarios
Hectáreas

No.

Sup.

238

1,522

Pequeños Prop. Y
Colonos
No.

Sup.

Total
No.

Sup.

238

1,522

Oa 5
5 a 10

A pesar de la gravedad de la situación, la Subregión ha estado Ubre
de problemas de invasión de tierras u otros inherentes a la mala distribución de tierra e ingresos. Seguramente, en la evaluación del curso
de acción a seguir, las soluciones alternativas del ocio o migración,
definitiva o temporahnente, luc~n al campesino menos complicadas y
promisorias que la invasión. 20

Irrigación.

10 a 20

1,222

17,407

1,222

17,407

20 a 50

385

10,614

385

10,614

27. La evidencia histórica revela inequívocamente, que el crecimiento agrkola

Másde 50

3

157

3

157

1,610

28,178

1,848

29,700

de la Subregión ha marchado, parí passu, con la disponibilidad de
agua. Esta es sin duda, la más fundamental de todas las cuestiones del
desarrollo. Como se discutió antes, en la actualidad, 32,687 hectáreaii
disponen de riego. El riego se concentra en Anáhuac, 19,379 hectáreas; Vallecillo, 6,147 hectáreas; y Sabinas Hidalgo, 4,623 hectáreas.
Las fuentes principales son el Distrito 04, Don Martín, entre 23 y 25
mil hectáreas; pozos y norias; y tomas de ríos y manantiaJes, Cuadro 6.

TOTAL

238

1,522

, de la p res1'deno·a' Programa Estatal de Inversiones, op., cir.
Fuente: Secretaria
.
.
Derechos a 17,000 Campesinos. Más de
,. "Por abandonar la Tierra, Retiran
.
abandonarlas o rentarlas.

did O sus derechos a las tierras por
.
En lavados en tierras inhóspitas, semiáridas Y 11D
Esto es observable en la :zona norte.
c .
b
rivada se obligó al éxodo a
e.réditos ni estimulas del sector oficial o anca P .
•d
I calidad y la
recunos,
.
.
teabilidad de sembrar tierras e ma a
E. U. o zonas indwt:nales. La mcos
"d tarios" conllevan el fracaso de la reforma.
"mentalidad de los nuevos o modernos. eJI a
.'
E U o zonas industriales", El
"Los rancreros han abandonado las berras para rr a . .
h

17,000 ejidatarios, an per

Porvenir,
Nov.efecto
14, 197~.
,, Hay un
mírumo en la d'iatn'b uci'6 n del ingreso por las rentas percibidas por

la 11tierra
ejídal
. . .U ruvem
.
'tario sobre Problemas de la Comunidad del
UANL,
Primer Semmano
Estado de Nuevo León, Memoria, Monterrey, 1978, Pág. 155.

28 . La demanda total estimada de agua para usos agropecuarios, para el
Estado de Nuevo León en 1980, sería de 676 millones de M3 • 21 Entre
,. "Dos familias poseen 35,000 hectáreas en el norte de Nuevo León: A.,áhuac y
Congregación Colombia", Tribuna, febrero 27, 1977.
00

Más bien se han presentado invasiones de tienas urbanas, como en Anáhuac por
ejemplo. Los habitantes de 1a Colonia Obrera tienen un problema pendiente de legalización de la tierra en donde han construido sus viviendas.

"' SRH, Estudio Geohidrol6gico del Estado de Nueuo León, Estudio de Población y
Uso ridl Agua, Tomo VI, 1973, pág. 109.

768
769
humanitas-49

�CUADRO 6

Las restñcciones decretadas en Jas superficies regadas, han originado
problemas de operación, debido a la dispeni6n de las áreas de cultivo,
lo cual ha forzado a usar una red de canales demasiado extensa, con
exceso de capacidad. La eficiencia de conducción es 35%; )a menor
en relación con los otros distritos del Estado: Alto Río, San Juan y
los lagos.u

MANANTIALES DE LA SUBREGióN NUEVO LEóN, 1972
Gasto Estimado (LPS)

Manantial

20.9

Las Coloradas

Bustamante

Cañón de Bustamante

Lampazos de Naranjo ,

abinas Hidalgo

San Lorenzo

57.1

Ojo de Agua

664.0

El Carrizal

64.0

El Encinal

32.0

Ojo de Agua

2,371.0

Sombrcrctillo

25.0

32. No obstante, siguen siendo necesidades reconocidas: (a) revestir los
canales que presentan los mayo.res problemas, (b) compactar las áreas
de riego, (c) rehabilitar la red de drenes, ( d) arreglar caminos y (e)
pavimentar la carretera que comunica et Distrito y la cabecera municipal.

292.0

Nogal

Villaldama

31. Desde hace algunos años, pero especialmente a partir de l 974, se han
realizado inversiones oficiales para el mejoramiento del Distrito. Debido
a sus problemas técnicos, la operación no es autofmanciable, por Jo
que el Distrito ha venido incurriendo en continuos déficit presupuesta.
ños. Por Jo tanto la inversión oficial se ha visto consecuencialmentc
restringida.

643.0

33. La rehabilitación del Distrito, permitiría aumentar la producción y los
rendimientos unitarios. Probablemente con el agua ahorrada, se regarían
10 mil hectáreas adicionales. Las posibilidades de introducir cultivos
nuevos como hortalizas, para vender internamente -o durante el invierno en los Estados Unidos- fortalecerían la economía subregional. También cosechar dos veces por año los cultivos actuales, equivaldría a
duplicar la tierra utilizada. 2• Sin duda, la demanda por empleo y otros
beneficios secundarios! serían ventajas de interés.

24.0

San Isidro
Ful!nte: SRH, Tomo I, op., cit.

, una estimación tosca de la demanda
un tercio y la mitad de éstos, sena
para la Subregi6n.
.
.
artín, es la obra de riego más impor•
29 El Distrito de Riego 04 Don M tral d satisfacción de la demanda

.

1 E tad

"' la fuente cen

e

d tro

tante en e s o ' . .
, localizado en su mayor parte en
en la Subregi6n. El Distnt~ estádesde SaJtillo, Coahuila. La presa que
de Anáhuac, pero es maneJad~
el
'odo 1926-1930, para regar
aba tece el Distrito fue construid~ e; de ~cenamiento de 1,385 mi65 mil hectáreas, con una ~paCl 6a
b'én una red de canales de
de M'. El proyecto mcluy tam 1
ll
ones
d 456 Kms "
748 Kms. Y una de drenes e
·
·
debido
.
d almacenamiento variable,
La presa ha presentado un régimen e
. . toS anuales. Esto ha
30 .
Jias en los escumnnen
al
a fluctuaciones muy am~ b"lidad de las superficies cultivadas anu es.
incidido en una gran vana l
bl ~ So,iouon6mi,a, Proy1u1'6n dt las Obrtu
78
,. SRH Estado d, Nutvo L,6n, S,rn an:Ra l N evo León, Sept. 1976, pág. .
•
d
R
'
para
,t
Duarrollo
u
16
&gt;' Unidad11 e
1°

"'ª ,

770

34. ¿ Por qué no se ha rehabilitado eJ Distrito? La obra es costosa. El
gobierno ha excluido a la Subregi6n de algunas inversiones. Su gasto
ha sido limitado. Los agricultores tienen poca conciencia del beneficio
social que representa cada e.anal y esperan que el gobierno financie
totalmente las obras. Una muestra de lo anterior, es que los usuarios
participan insuficientemente en la limpieza de canales y otras tareas
y prácticas elementales de ahorro de agua, que valdrían únicamente
el co to de oportunidad de su tiempo libre. En opinión de fuentes
experimentadas, la rehabilitación del Distrito involucra la afectación
• Secrciaria de la Presidencia, Programa Estatal, op. eit., pág. 69.
Se argumenta que esto es dificil. Además de intensificar l:u plaga,, la, parcelas
CfUe han tratado cosechas dobles, han empobrecido las tierras, al desaprovechar Ja.,
latas. Este seria un tema a dilucidar en la evaluación de la rehabilitación.
11

771

�gía subterránea, indican que el Estado de Nuevo León cuenta con b'el
tipos de acufferos: en sut.lveos de rim, en rellenos de tipo regional y
en calizas. Existen 2101W en que la calidad de las agua, de los acuíferos
en relleno es objetabJe y otras, como en la zona al norte de Vallecillo,
en que resulta fuera de toda norma para usos domésticos, industrial
o agricoJa, a menos que se les someta a un tratamiento adecuado. El
flujo aprovechable de los acuíferos en relleno en todo el frente de la
Sierra Madre Oriental, excepción hecha de Vallecillo, es de unos siete
metros cúbicos por segundo. Los acuíferos en Jos subál\leOS de los nos
son de interés reducido y muy local. Los acuíferos en calizas, conducen
de 3 a 4 Mª /Seg. adicionales a los ya explotados. Los acuíferos en
rellenos presentan un atractivo especia), pues permiten sobre explotaci6n
extensiva temporal, con la extraccii6n de un volwnen considerable de
agua, por cada metro que se abatan los niveles freáticos. 13

tan la presunta existencia de una
de interesea especiales, que ~
o los derechos aobre la tierra
marcada co~tración de la. ~ d e los ~ vectores de .railactualmente imgada. La averiguaci6n originMb eo el monopolio de
.
la rehabilitaci6n de la ~
.
ac:ciOQel futuraL
te~, a
receder cualquier recomendación de
de la
la tierra, debería p
.
oficial no prosperó, pues parte .
Hace algún tiempo, el. ~terés
b'
las parcelas, lo cual fue ll'rea.
ta constStió en reu acar

solución propues '
di
índole
. bl
razones de vena
.
liza e por
. • el .Estado ha tenido la preoº5 Además de las inversiones en el ~1Strito, tiw • almacenamj,,-11to, bom-

., .

d .
de diferentes ....-.
dé
cupación de obras e nego
'odo 1964-1975, con un gasto
beo, derivación, etc. ~ t e : ~ familias en casi 2,000 hectáreaL
$ 31.2 millones, se benefiaaro
de inveniones alCCJldena a
Para el periodo 1977-1982, el ~ i a s
5 200 hectáreas. Ta6fa
• de 615 la
f laneada,
en se
' evidencia una c:t.
$ 118 millones, en benefiaao

t

en la inversi6n ejecutada como en
del Estado -Cuadro 7--.
rci6n amplia entre el norte y e sur. tif'can dicho volumen 1
propo
de Jas razones que JUS 1
d alzat
Indepen~ientemente
más rá ido de la Subregi6n, deman a
distribua6n, el avancepúlico p

substanciales del .gasto

.
norte de M~
. nal Hidráulico al analizar el
probl36. En 1974, el Plan Nacio
agrl la sólo era pc:m'ble con ñego,
•

afirmaba que el desarrollo eas ~as conclusiones del estudio de
blemente con aguas subterrán ·

bidrolo-

CUADRO 7
DISTRIBUCIÓN GEOGRAFICA DE LA INVERSIÓN EN RIEGO
1977-1982

1964-1975
Costo
Familias

(mili.)

Has.

81.

n fines meramente indicativos, se presenta un balance del mercado
por fuerza laboral. La demanda está definida por los requerimientos
promedio de jornales por hectárea, de loe cultivos en los diferentes ciclos
productivos, multiplicada por el número total de hectáreas cultivadas."
La demanda efectiva de mano de obra, se desagregó por municipios
y bienes. El otro componente del mercado laboral, la oferta, está constituida por la población económicamente activa. El de!Sequilibrio equivale a -1892 años-hombre- más de la mitad de la población
económicamente activa, la cual no puede ser absorbida eficientemente
por la producción agrícola. La demanda pico ocurre entre febrero y
julio de cada año, con la siembra y recolección de los cultivos básicos
de "temprano". La demanda es particularmente perezosa entre noviembre y abril -Cuadro 8-.

38. La situación del mercado laboral es grave. Del lado de la demanda,

COlltD
Familias (mill)

Nuevo Le6n.

Has.
1,980

264

31.2

5,200

615

118

Norte

6,697

2,109

93.6

44.050

5996

1 325

Sur

8,677

2 373

124.8

49,250

6,611

t,44S

Total

FMentt: Elaborada con dat01 de

Empl~o.

se origina no en la insuficiente dinámica de la producción, sino en la
escasa dotación de recursos para combinar y utilizar más intensamente.
Es más grave aún, cuando en una perspectiva de más largo plazo, se
observa que en el proceso de ajuste del mercado laboral, ya se ha expuJ• Secret:uia de la Presidencia, Plan Nacional Hidrtlulieo, 1974, plg. 38.
• llequerim.ientos de horaa-hombre por hect!rea: 10r¡o grano, 94.6; trigo, 72.6;
111&amp;, 152; frijol 268.2 y sorgo escobero, 263, tomados de, Guajardo Ramos; ''Eficiencia
&amp;lan6mica en el Sector Ejidal del Distrito de Riego 04 de Anáhuac", Tesis, Escuela
1lidonaJ de A,ricuJtura, Chapingo, M6aco, 1974.

SllH, Smiblaruo Socio,con6mica, op. cil.

773

�CUADROS

y OFERTA DE MANO DE OBRA EN LA SUBREGióN
DEMANDA
NUEVO LEóN, 1978
(Miles de jornales)
Feb.-Jul.10 Junt·o-oct. Nov.-Abril

miento de Jas fuentes de riego; coruervación de caminos¡ mejoramiento
de vivienda; etc. Un esfuerzo grande de convencimiento será in&lt;fupensa.
ble para movilizar voluntades. Por supuesto, no sólo en esta actividad
debería concentrarse el apro\'echamiento de la mano de obra. Seguramente hay también una capacidad gerencial latente, para inducir
desde dentro, la&amp; innovaciones que se requieren.

Total
Problemas E.s jNcíficos de los Cultiuos.

Ma!z
Sorgo grano
Sorgo escobero

66.3

50.7

117.

253.8

47.7

301.5

21.2

6.5

27.7

46.1

46.l

Frijol
Trigo

42.1

42.l

Demanda

341.3

151.0

41.1

534.4

Oferta

539.7

269.8

269.8

1,079.'3

Excedente

198.4

118.8

227.7

544.9

Fwtnle: Elaboruí6n del Autor.

antidad considerable de brazos. De
sado de la Subregi6n rural, una c .
. . tablemente la expulsión
continuar las tendencias de absorc16n, meVI

Co

continuará.

casi

infrecuente.
mo de
39 Es muy probable que el d~p1eo absoluto
. . sea
tienen
animales, parte
•
..
.
quenos prop1etanos,
b ·
todos los e11datanos Y pe
., existe gran movilidad intrasu regiotiempo se ocupa en ellos. Tamb1en
b tante es subempleo de
iaJ El balance neto, no o
. do, la
nal e intersector ·
.
. tente con' lo analiza
l s No es mconsis
.
dimensiones preocupan e ·
b
pecialmente en municipios como
escasez estacional de mano de oci:,
efecto, cuando la demanda .f:J
en Anáhuac, en épocas
~ose
una inmigración visible. Estaaomás intensa, dicho mumc1p10I rec1 mayor cuando la escasez de agua
nalmente también, el desemp eo es
. '
Í ·lita la proclucci6n de tardío.
no ac1
iliza mano de
1
r
la
oportunidad
de
ut
O
El desempleo estaciona
rece
..
.
iciste unar necesidad
40.
En los eJ1dos nusmos, e
.
obra en diferentes
~:·
. ·e .En las labores de manten•·
generalizada
de meJoram1ento
de1 paisaJ
.

?~

.be

:n

41 • Prácticamente, todas las áreas en sorgo, son atacadas por el gwano
cogollero, pulgón y mosca midge. Los rendimientos pueden incrcrnentarse con la generalización de por lo menos dos fertilizaciones por cosecha y las siembras en épocas apropiadas. Usualmente las siembras máa
tempranas, son menos atacadas por plagas. 17

42. El principal problema para elevar la producción de maíz, es el u.so de
semilJaJ criollas con poca o ninguna selección. Es factible aumentar los
rendimientos con mejores prácticas culturales como control de plagas
-especialmente gusano cogollero y pulgón- y mejores dcshierbe!. 11
43. La falta de investigación sobre mejores variedades y la adopci6n má.t
difundida de las que se han recomendado, han restringido la producción de trigo. Otro factor Ümitante ha sido el clima que interfiere con
el ahijamiento, originando el chahuixtJe, Además, se interfiere la polini?.aci6n y el crecimiento fisiológico del cereal.'• El pulgón es la plaga
más difícil de controlar.

44. Al sorgo escobero lo atacan el gusano cogoUero y el pulgón. Se está
fovestigando el aumento del número de variedades y los efectos de la
fertilización. No obstante, la calidad de la fibra es competitiva con la
de la Comarca Lagunera. 30
Servicios Públicos o la Producción.
45. El crédito institucional oficial, prefiere concentrarse en trigo y sorgo
grano, en las áreas de riego. Según estimaciones oficiales de la SARH,
en 1978, 81 % del total de la financiación programada, se concedería
" Entrevista directa con los excen,ioniata, de Anilluac.
• Gobierno del Estado de Nuevo León, Programo de Desarrollo Socio-Ecori6mico
d,I Gobi1rno dd Estado, M&lt;mterr•y, SF, pág. 6.
• /bid., p. 7.
• ll,id., p. 8.

774
775

�v-~rra,-.
.,..a,....-•-~efic:W.
~•ierieloJ- ..-, • ....,.i__..o_...,rm

l""

mdito. Gal
del Mea.• mail fue apa,ada ,-- la bar.a ieficiaL
Frijol J - . . cubero quedan,D pñmcaoieme par fuera del piograma
crediticio. Dicha UiW'EMUaci6n , - . jmtifiane por 1'uaDe1 de pn&gt;cluctividad y porque al fin y al cabo, 10rgo y trigo ~ el e,i,
de la econornla apkola. El reato de lol ptoduct.crs debe ftlCllffit a
fuentes 6nancieraa no institucionales, por su elCU&amp; capacidad de ~
falta ele dañdaa en ~ tftuloi y garandaa, etc. Como en ~ üell
po&amp;rea, el oferente privado, vincú1a
operaciones C9ll et merc:aclee.
en un drcu1o que perpétúá ia milena.
46. La cobertura del aegulO agricola a mú general Cll el F.atado aunqUf
~ ~ mú al trigo y 101F grano. La aequla e1 la . .
causa de ~ ~ en zonas mnporaleru, aeguida de plagal
~n El retardo en loa pagos de lu indem~rqciQllCI hasta
S ar.o., e1 una queja frecuente de b aseguradoL Quma la falta
a,ordinaci6n entre el Banco Rural y la Aleguradora Nacional A,nicaJII
., Ganadera le&amp; la ~ de la tardan,.a.

47. En 1978, el pJOP3JD&amp; de ~cia tépica estatal tenia como mew
wbrir más de 65 mil hectáreas. Gran parte de éstas, locaJizad1r1 en
$~~, ~ )' IOIJO eran W priori~ de la asistencia t,knica.,
En Amhuac, le Jocali,.a el lel'Vicio de exteDSKllas. q\le ~ ofrecido por .:Jft.1Banco de Crédito Rural y Fomento Rural Exille una apropiada
dinalci6n institudonal. En difereotts entrevistas, ~ expnaaron
acerca de la eficacia de la aüsteuda técnica. La demanda eati
tuida ;pór ejidatarioa y propietulos ma,ores, quienes ademAs de no •
en el campo, pmieren opttar de acuerdo a JUI propias experiel~
Como loa j6venes mú cap3re1 emigran, las deciaioues del campo
dan en manos de una generación wdlp.ensiblemente reacia a las •
vacionee. Esta cualidad deberla tenene en cuenta seriamente en.
momento de planif"K:ar el desarrollo. De la oferta de asistencia
ae expresaron tamb~ dudas: ( a) en sus parcelas de prueba, no
logrado superar los rendimientos alcanzados por algunos ejidatarios
sus propias técnicas y (b) 101 campesinos perciben una actitud
superioridad que origina rechazo. Para atender eficazmente la

uis-

• GuKYAIIA, J•, El 1/1elo I, la S1qtd4 1 01,01 SinilstFos "' la A1rinll•r• Diuliiiill
1971, en ~ de Coahuila,
dt., p. 224.

o,.

776

• t6cnic:a lf!. ......, . . . . . ti
'1Ala ......d.
,...._¡d--nde11siHilllal empballw

el úeaen tri¡o ~Jiego'
La mitad dela de

. . . dol álltwot.
70C}f, de

•

11 Bitado es c1é&amp;Hmíte en 'm'Wlltipddn
- ~ campa, élpeti,,..t.a8-

ifdn-DM...,. )' ~Sal-reauJQdoe
Cuenta

~ no esfuvucm
lllVIIJlliawicb •

.....~ .

al abna,
't Ja U.
b ~ ha ~ -

..,liendo,Pllelb:enpiictiea

~

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con la ~ de b

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- -.. c1e 1a ~
la cx--.ha en forma &amp;.ca, •
poree,,IDl!'ldo ea ,..sia.o .J...Oaadro t-.

llll

1e

11 Céntro de
•1•
tnbajoa
wiuamtu.
e,d,¡

\lelldeu inmedieta-

IIÍJJ8Wl procedimjentc,_

CUADR.09

~CIPALEs AGR.Ó!NDTTl.WrbT.lft
· ~ , ~ EN LA SUBRIG
NU!'V'o LiON, 1978
ro
1

M

T~(3)
llapepiladora ( l) •
~ lácteos {1)
Eacobu (2)

15-100

100-250
100-250
S-10

(ft¡¡ !IÚi (3)

Benefic:iadoru de cune de ....._.._

Empacadora de

carne (S)
Queeo Y crema (t}
Meral (1)

.._ ( I)

Benefi~ra de carne ( 1)
.Pm:e•muento de ag&amp;\lel ( 1)
Molino para legu'.mbrea b

500,.lOQO
5-

6000-

1000-2500
15-!JO
515-30
5-

) De aJ&amp;od6n, abandonada,

uevo Le6n Pr,,,,.,,,. d, Dftlffollo o• cil
,.
., p ••.

�50. El procesamiento del sorgo grano y los otros productos, se realiza fuera
de la Subregión, especialmente en Monterrey y GuadaJajara. La Subregión es una de las fuentes indispensables de materias primas, para la
industria de fabricación de alimentos concentrados. Para retener internamente el valor agregado, 109 agricultores se interesan en la posibilidad
de establecer una planta procesadora en la Subregi6n. Algunas preguntas claves en el análisis de dicha posibilidad tienen respuestas fa,·orables:
oferta adecuada y de calidad; capacidad de transporte; canales de
distribución¡ técnicas conocidas y fácilmente transplantables; demanda
confiable; etc. Los intereses de las compañías que operan en la actualidad, serian un factor de resistencia crítico.
Por otra parte, las experiencias de maquiladoras y otras pequeñas
empresas, han sido negativas -hasta el punto de hacerlas fracasaren lo relativo al manejo de las relaciones laborales. De ninguna manera
debe descartarse, a priori, la explotación de vías que conduzcan a la
retención del valor agregado en la Subregi6n.

51. Especialmente, para los productores pequeños, la venta de los productos
y compra de insumos -constituye algo que el presente informe quiere
enfatizar- el escollo más sobresaliente para obtener la remuneración
adecuada a sus recursos y esfuerzos. Atados a los comerciantes, mediante
arreglos crediticios o exigencias de calidad, los productores caen inexorablemente, cose.cha tras cosecha, en el ámbito de los intermediarios.
En la Subregión no se da el fenómeno de una larga cadena de intermediarios, a través de la cual, pasa el mismo artículo. Los canales de
comercialización son oligops6nicos y operan directamente con los centros de procesamiento o consumo. Como no existe una organización de
productores más o menos sólida, la diferencia en el poder de negociación
se acentúa. No sería exagerado afirmar que cualquier programa de
desarrollo, debería estar precedido por una solución a fondo de esta
situación para evitar resultados contraproducentes. Esto no será fádL
52. Los productores con mayor iniciativa y poder económico negocian sus
cosechas con Conasupo o los demandantes finales. Conasupo ha estado
operando en época., de cosecha, con sede móvil en Anáhuac. Conasupo
arrienda el almacenamiento de particulares. La capacidad de almacenamiento es insuficiente, lo cual le obliga a incurrir en una curiosa incon•
sistencia: el sorgo por ejemplo es apilado a la intemperie, por varios
días, d spués de haber sido comprado bajo particulares exi encias de
limpiez~ la humedad, etc. El apilamiento también ocurre por las de-

778

moras en la neun,,.; 'ón
de Cona.supo re º"""ac entre prod uctores y la
Presentan de 25 a 30% de la ofi

53. La política de
1

.

Precios es de a

r .

e ..

OmiJión. Las compras

erta total.

~ condiciones socio-econ6 . p tcac16n generaJ. Independient.-..-b1enes de la S b .
micas de las diferente
.
-.u"-'1te de
1 regiones Tod
u región
tán .
sustentación En
.' es
incluidos en Ja políti
·
os los

opinaban
de

.

.
entrevutas realizadas se en
ca de precios de
que el principal obstáculo ,
l ~ntr6 que los campesinos

/:':°::._~

és~e depende en bue~ e:Cdi~ mlcostea~ilidad del nivel
tes
a a comente
l
los productores Un b an .. y que es consistente con el y
umen
grano, que ha ~tado f _uen e1empJo, lo constituye eJ p . rec amo de
cionario para J •
1JO por más de dos cosechas
recio del sorgo
os
insumos y
, en un period · íla
de bienes fin J
•
mano de obra. Parad6..
o in •
. d
a es, que tienen al sorg
~•camente, los precios
;a o en ~l. mismo periodo. Es obvi: como materia prima, se han ele.
ebe concJ11ar con justicia los . te
que un estímulo a la Subregi6
de

º"'""'-'3

t

CStimad0$

::::mpoidires. Una combina:6n~ !~::~u~to~s, comerciant:
l'e$, como en l
.
epnm1dos co
d.
atractiva para
.
a producc16n de tempo aJ
, n ren •·
arraigar los recursos h
r , no es la más
umanos en

Ja Subregi6n.

Ganadería
l!:.tistenr,as y Prop1edad.
54. En 1978 la U '6

•
'
ni O Ganadera d N
hados existenciu d 800 .
e uevo León reo-ivtr6
...., e
md
· l
oPara 8 000 f'
un cuarto de di
anmta es en el Estado A
. '
a ,.
afili d
cho total, estaría localizad
. proxunadamente

Uni:a

º~n~;:;rado

740

con el Censo de 1970, ~as~~:e::región~ por
parciales de la
55 • Casi tod 05 1
e 4 %, Cuadro 1O.
os Productores
~
Ja gan d , bo .
, peq uenos o grand
.
.. d a ena vma, carne, Jech
.
es, ttenen relación con
eJ1 . os, la ganadería ocupa los t e ~ capnna. En un buen número de
pesina de subsiste .
os comunales. En la
,
ncia, e., marcad la .
econom1a cam
que no y los ue
a
d1foreocia entre I
..
•
posibilidades a q'col poseen algunos animales. Asentados os ~J1datarios
!eros
gn as, aquellos se ven obr ad
en tierras sin
y en muchos casos t
.
•g os a laborar co~ .
' enrunan por b d
~.. o Joma.
56. Más de la m·tad d
a an onar el ejido.
1
e los ran chos ganaderos son .
del ganad
o vacuno pertenece a ..d
.
pnvados. Sólo el l? 5et.
e11 os; mientras que 8101.
•.
10 es de par.

una tasa promedio anual d

'º

779

�CUADRO 10
O LEóN: EXISTENCIAS DE GANADO
ESTADO DE NUE~OVINO, 1970 y 1978

füa de La tierra ca una Olrcclent, sarantra para los créditos.
La c o n , , , ~ de loo animales, cst4 libre de las ,........ qw, im.
pone la fung,1,Jfidad de la maioria de lo, bienes /lgrkolas. La J&gt;OScsi6n

( En milN de cabe-zas)

de tierra y animales da status y Poder.
1978

Vientres
Sementales

Otros

1970

Estado

261.7

296.8

· 74.2

17.4

24.

6.

304.4

479.2

119.8

583.5

800.

200.

59. La, =tajas anterioro, han COn,oJi&lt;fado una actitud especial, qUe ha
,..;,tido la, Ínlcncioocs de transf0J1naci6n hacia la explintcnsóva. En el Norcst, -y en todo en México- e, justo - . , , un
atenwu,t,_ La administraci.s. de la ltgi,lación actual tiende a impedir
una mejor tccnologra_ Esta &lt;nntradicci6n ,e explica así. Cuando por
inveninncs divenas ,e mejo.-. la &lt;alidad de la, tierra, de una pequeña
propiedad, &amp;ta no puede 11er objeto de afectac;one, "Braria,, aun cuando
en &gt;irtud de la mejoría obtenida, se reba,cn los lúni1,s establecidos
por la ley. Es el caso, que la legalidad de los mejoramientos, se SUpedifó
a la expedición del ccrtif&gt;cado de una ""'1ectabilidad. Como el 90%
de los propietario, ..._, del Cfflir,cado, ese mismo J&gt;Ottcntajc es
reticente a mejorar la Productividad de sus precfios. 11 39

~

Estimación para
Subregi6n

Total

DGE 1970 M....-...Ium de b
E..dal SIC,
•
'
Fu,nt,: Censo Agrícola,
ad Ganadero
de NuevoYLeón,
JI 'SF y Estimaciones del Autor.

Urulm Gon ""

.

·

60. últimamente, para mitigar lo, temores derivados de la capacidad de la,
tierra,, ,e aprobaron nuevo, eocfiden1,s de ago,1adero. Aun si toda, la,

del Proyecto

. as Las esttmac1ones
.
·os de gran
exteI1S1ón.eJ1dos,
..
mil cabezas Y particu•
ticulares
en
predi
distribución:
25
Durine dan la presente
lares, 175 mil.

ª"'""

incertidwnb..., legales dcaapare,;-, subsistiría el interroga.te
de cuáles serian las lucna, que motivarían a los 8llnadcro,, a comprometer recuno, adicionales con la capcranza de ingreso, adidonafes cuando
ya dominan
una
situaci6n que genera ingreso, y otra, ventajas,
plenamente
satisfac
tonas.

. d ¡ Producción.
Características e a

-'derla Los matou.-..,
· Para la gana
·
d tipo
57 El paisaje físico
,·
ofrece \'elltaJas
a]
han estimulado la ganaderíad' e to u
.
. 1
astizales natur es
. , de pastoreo irec ,
mezqwta
.
. JJ as, (d) concen. es Y Pterv.ada
por·. a(3 alimentacion
. . d ra7.a5 cno
extcnnvo carac
(e) predomm,o e
. ales (e) ..,..
(b) agudo ~bre!""c':"~rel~rencia al engorde d'!"_o::: d." producci6ntrad6n en • cna
b
(f) métodos Ira ""
,
demanda por mano de o ra y
• Latina la cxplota&lt;i6n ext,ns,~

Empleo.
61.

~

780

poco, empleo,

dittetos. No obstante, el tran-e, corncn:lalfaad6n e industria generados son actividades labo.-.Ie, d, importancia en Sabinas Hidalgo. En
la ali-tación d, lo, animales se nota en la actualidad una muy tenue
integración Con la industria P-..&lt;Jora de alimcnt&lt;,. En la Subn,gió,,,
la integraci6n intrasccloriat vigorosa .,ria facoble teniendo en menta
la e,tn•,iur., prnducti,~ y demanda actuatcs. Los alimentos concen.
trados se u&gt;ilizarian en la Prnducd6n fotensiva de carne y leche. El
procesamiento de c,io, biencs," relonarfa los ingreso, y la 0cupa&lt;i6n en

. ' Así manf'jado, el negocao
58 Como en otra, remones
o·
• ded Aménca
I Sub,-.g,6n.
con
.
.d0 por casualida rn a
. ales nacen y crecen,
no ha o,rg,
•
" ' rie,gos. Los amm
renciales que
tractivo y tiene poc
1 tas. Los esfuerz.os ge
d b
es ach
·r·tcu ltades que las pan
. . de recreo e
o
menos
di
b'nan
con
los
vtaJes
munegocio insume, casi• que se com 1
el
· O. 151.
.d ncia Programa Estatal' op. cit.,
• Secretaria de la Prest e !~raciones lechera,,
.. Se exceptúan algunu exp

La 8llnaderla """"'iva se caracteriza por demandar

• o.

LA

c..... Artwo. L,,;,1,,,,. "''""•· Fon, Nacion,r d,r C...po, USEM,

llontcrrey, junio 8 y 9, 1978. Hay otros motivos de incertidumbre.

• v,,.,
1T

"'"biln. S.&lt;rewfa d, la P..,;d&lt;ncia, /',og,a.,,. E&gt;t-,o!, p. 150,
Frigoríficos, deshidratadora,, empacadora., y enlatadoras.

781

�la Subregi6n. Comccuentemente, 1e elevada la capacidad de ahorro e
invenión en el aector primario, estimulando la oferta. Aat se creada
UD clrcu)o

virtuolo,

Algunos P,oblnnas.

62. Por supuesto, la ganadería no está ~ de dificultades tknicas. La
seqwa produce pérdidas cuanti01a1 en la Subregión. Las praderu namrales brotan a partir de mayo y duran basta septiembre, en que la nutrición animal se complica. La sequJa afecta mú a loa ejidatariol, que a
los pequeños propietarios, que tienen mi rango mú amplio de alternativas. La introducci6n en zonas áridas y semides&amp;ticaa, de zacates que
puedan prosperar en 9equía, se ha mencionado en varias ocasionel
como una 10luci6n. Zacate Buffel y Panm&gt; Azul son dos especies que
han tenido éxito en la Subregi6n.11 Como en la Subregión, se presentan
variaciones amplias de temperatura, la experimentación y desarrollo de

forrajes de invierno que resistan las temperatural bajas, deberían estimularse. Aparentemente, el Centro de Investigaciones Agropecuarias de
Anáhuac, ha empezado un estudio al respecto. Otro problmia importante,
lo constituyen las enfermedades -tepticemia, paruitosis, anaplasma,
etc.- que merman el inventario de animales.11

Caprinos.
64 • La gran ma~ de los ~ es propiedad de 101 productores máa
pobres. No exilten explotaciones oomerciales de gran cuanda. 11 mayor
porcen~je de. las explotaciones, máa del 90%, tienen la finalidad de
prod~ «:-brito y leche. Loa animales putorean en promedio ocho
boru diarias y reo'ben suplementos de sal. En orden a ilustrar el nivel
de la economia caprina, 1e presentan datoa sobre cuatro explotaciones,
consideradas promedio --Cuadro 11-.

CUADRO 11
INDICADORES DE LA ECONOMIA CAPRINA, 1977

lngreao
Promedios en la zona

Hato:

Hato de reposición:

Comercializaci6n.
63. Agualeguas, Anáhuac, Bustamante y Lampa1.05 operan rastros municipales. En general la insuficiencia de instalaciones para matanza, es un
problema de la Subregión. Casi todo el ganado que se extrae para ma•
tanza, es adquirido por un 1010 comprador. Este arreglo afecta más a
los productores débiles. Como las existencias son propiedad de pocos,
el mercado ganadero es imperfecto en sus componentes esenciales. El
desempeño del mercado, opera en perjuicio de los consumidores, quienes presumiblemente pagan precios mayores que los que prevaleclan
en condiciones más competitivas.
• VéaK, RA110Nt:a, S. Jesús, La Ganad,rÚJ 1n ,l &amp;cado de Nueuo ú6n, Tesit.
UANL, Facultad de Agronomía, agoeto 1966 y también, Gobierno de Coahuila,
cit., Gu:r.vÁN, Rafael, L"' G,oira/'4 y los Probl,mas d, la G11n.adena 1n 11 Nort, ti,

o,.

º'·

M¡1tico, en Gobierno de C~uila,
cit., p. 103.
• A pesar de laJ campañu, la Uni6n Ganadera Re,rional de Nuevo Lc6n, regisa-6

Sementales por hato:

anual
total
(miles)

Por venta de
Cabritos

Leche

DelCchos

145

5.0

2.4

1.7

30

38.2

14.7

22.5

1.0

44.1

16.3

26.8

1.0

21.7'

24.3

2.7

Producción diaria
(mi. /Cabra)

595

F•nte: ..
Uo.uncHU, Amado, "Estudio Preliminar de la Capn'cultura en los M ·•
~
api01 de Lampazos de Naranjot Bustamante, Villaldama", Tetis, Facultad de
Agronomla, UANL, ag01to de 1977, P'P· 51 y 55.

65 • ~l pastoreo caprino necesita ser racionalizado, pues las pérdicw en
nqueza forestal se juzgan cuantiosas. La reglamentación de las zonas
de pastoreo, es una propuesta que ya ha sido fonnulada.4º
• Gu:r.11ÁN, Gobierno de Coahuila, 01. cit., p. 10~

en 1978, 13,933 beceff'OI y 5,517 temel'OI muert01.

783
782

�CUADRO 12
CUESTIONES INSTITUCIONALES
Planificación.
66. El plan de desarrollo, 1977-1982, postula un conjunto de objetivos para
el sector agropecuario. Aunque el plan está regionalizado, los objetivos
son muy generales, como para ser traducidos en acciones concretas. EJ
plan no contiene un esfue17.o de cuantificación de los problemas. Tampoco las acciones están distribuidas en el tiempo. Por lo tanto, las vinculaciones del plan y los instrumentos financieros oficiales, poclr1an
haber sido débiles.

PROGRAMA DE PROYECTOS AGROPECUARIOS DEL SECTOR
PRIVADO E• LA SUBREGióN NUEVO LEÓN 1977-1982

Proyecto

Inversión
(miles)

Lampazos

In talación de Granja de Ganado Caprino

250

Sabinas

Instalación de un Rastro

67. El plan programa inversion totales por 25 589.9 millones. A la ubrcgión Sabinas, se le asignó, para todos los sectores, s6lo 1.75% de &lt;licho
total, 500 millones, que incluyen gastos corrientes y de capital. De los
gasto de capital rural las obras de irrigación son las más importante .
La contribución oficial al proceso de fonnación de capital fijo rural,
se juzga modesto en comparación con los requerimientos. Parte del
atraso tiene sus raíces en e te hecho.
68. De hecho, la Subregión ha estado excluida de programas oficiales de
gran relevancia. Particulannente, del Programa de Inversiones Públicas
para el Desarrollo Rural -PIDER-. La coexistencia de productores
prósperos -especialmente ganadero y pequeños propietario agricolas--y miniíundistas pobres y dispersos, ha oscurecido las magnitudes reales
de la pobreza. Los indicadores presentados en el presente informe, por
ejemplo, son una llamada de alerta sobre la urgencia. de actuar más decididamente en la ubregión. EL PIDER debería empezar a actuar a
la mayor brevedad. La e.·clusión ha repercutido desfavorablemente
también en la sincronización institurional para el desarrollo rural. Como
secuela de la no intervención en lo. mecanismos de coordinación pública
x.ístentes. El enfoque int&lt;'grado del problema rural sólo rá factible
en la medida que e logre concertar, eficazmente las acciones públicas
en la Subregi6n.
lnueriÍÓ1&amp;

Privada.

69. La iniciativa privada no ha demostrado un in ter' s mayor en la agroindustrialización subregional. Para el periodo del plan, las intenciones

800

Fabricación de Jabones

Inversión Pública.
Agualeguas

5,000

Fabricación de Alimentos para Ganado

1,757

Envasado de Frutas )' Legumbres

1,027

Construcción de ilos Forrajeros

700

9,53!

Total

Fu.ent,: Coprode, Departamento de Estudios y Proyect~, Programa Nacional di Proyectos Productivos dtl Sector Privado, Monterrey, mayo 31, 1976.

menores. Los si~os de desinterés público y privado, pueden ser reflejo, ntre otras cuestiones, de la escasez de oportunidades rentables.
Ai;í las tareas del desarrollo, se complicarían sobremanera. La comprobación de dicha escasez, explicaría el comport.·muento privado, pero
sólo implicarla para el Sector Público asumir responsabilidades sin promesas de grandes reali7.aciones. Por los altos objetivos en consideraci6n.
algunas inversiones públicas deberán programarse y ejecularSt': ílcxibilizando reglas· tradicionales de asignación de recursos.

70. El contraste entre la oferta pública

y prh"ada r

la demanda por im-ersiones -percibidas por la poblad6n- no puede ser m~ marcado._ A
través del tiempo: la población ha planteado sus necesidades, a d1ferentes instituciones )' líderes. En lo Cuadros 23 a 29 del Anexo 1, por
ejemplo, se presentan para los municipios de la Subregi6n, _casi 200
proyectos agropecuarios prioritarios solicitados a la ecretaria de la
Presidencia de la República y a candidato. públicos preeminentes. Los
proyectos identifican nece idades que pueden agruparse así:

de inversi6n, ascendían a 9.5 millones, Cuadro 12, en seis proyectos

785
784

humaniw-50

�_

Crédito, seguro agropecuario y baños garrapaticidas.

_ Caminos vecinales y otras obras de infraestructura física.
-

Escuelas y materiales.

-

Agroindustrialización.

-

Praderas )' desmontes.

- Presas.

n.

Di~ner de una lista de proyectos prioritarios, identificados por la población afectada, es ventajoso para cualquier plan de desarrol~~- En
principio, la búsqueda de alternativas adicionales, . ~dría c~1f1~arse
de redundante. Aún más, cuando los proyectos identificados coinciden,
en buena medida, con causas reconocidas del atraso. Es interesante
notar, la convergencia de la población --opinando indep~dientementehacia proyectos comunes. En la defini~6n ~: _com_umdad,. la convergencia de problemas y proyectos, tendrá def1rutiva _1~fluenoa. Ap~temente éstos son claramente visibles a la poblacion. En la rev1S16n
del ori;en genuino de los proyectos, será recomendable especif ic.ar
segmentos de población que no se inserten armónicam~t~ Y que co~forman grupos de resistencia. Los "coyotes" o intermediarios y los ~J~datarios que aJ interior, dominan recursos y derechos, gozan de ~~v1legios y fuerza política, para oponer cambios que afecten su pos1c16n
directa o indirectamente.

IMPLICACIONES PARA EL DESARROLLO
. Cuáles opciones de desarrollo surgen del análisis realizado? ¿ Sobre qué
co~ceptos fundamentales debería basarse el mejoramie~to . de la producción
y la distribución de los ingresos? ¿ Cuáles son la_s combmaoone~ de proyectos
y políticas selectivas que movilizarían con celendad la eco_nom1a de la Subregión? Estas son preguntas difíciles. Las respuest:is que s1guen, no tendrán
aplicaciones teórico prácticas sencillas. Pero se tiene la ~peranza que las
aplicaciones señalarán el sendeto de progreso en la Subregi6n.

Prioridad Uno
Los productores más pobres no elevarán sus ingresos, mientras no se solucionen sus carencias de inswnos básicos; tierra y agua.

786

Varías opciones pueden explorarse. La más conflictiva pero fructífera,
implica un programa de redistríbuci6n de tierras actualme11te ocupadas
en ganaderla. Los costos pollticos inherentes, pueden hacer inviable esta
soluci6n. Una alternativa es la incorporación de áreas temporaleras
al cultivo -usufructuadas actualmente por los ejidatarios- mediante
programas de desmonte y la conversión de tierras de pastizales u ociosas
a usos o.gricolas. Pero la producci6n de temporal er muy poco rentable
y comercialmente perecerá gradualmente. Por lo tanto, las nuevas áreas
deberán complementarse con u11 programa de construcción de obras de
pequeña irrigación; presas, pozos, bordos, etc. Como las unidades productivas están dispersas y tienen necesidades tan amplias, los costos del
programa serán altos.
Los productores más pobres participarán más equitativamente de los ingresos totales, sólo si ocurre un reforzamiento notable, en su capacidad y habilidad para negociar insumos y productos.

La acción del desarrollo, debe basarse en el convencimiento de que
las asociaciones de productores para la compra-venta, serán quizás la
única vía, para remunerar esfuerzos productivos con mayor justicia.
Los productores más pobres retendrán una porción mayor de los ingresos,
siempre que puedan industrializar en la Subregión, para su beneficio, los
bienes abundantes que se producen.

Sorgo grano, trigo, sorgo escobero, leche y carne son los bienes que en
principio ofrecerlan las opciones má.s promisorias.
En las condiciones actuales, es forzoso aprovechar más eficientemente el
recurso más crítico de la Subregión, o sea el agua, en tocias las fuentes
djsponibles.

Menci6n especial para el Distrito de Riego 04, Don Martín cuya rehabilitación que incluye -revestir canales, compactar áreas, rehabilitar
drenaje )' arreglar caminos- es prioridad fundamental. La tasa de rentabilidad social debe ser lo suficientemerite atractiva, para que los campesinos sean socios del Gobierno, en todas las fases del proyecto. Se
recomienda, la comprobación de situaciones, como las explicadas en el
texto del informe.
787

�El crédito y seguro agrícolas deberían complementar los programas de
produtción.

BANCO DE CaÉD1To Rt.1RAL,

1978.

Costos de Producción, Z ona .Anáhuac Monterrt" Sabin'"
'
"
-·

Enrique, Equilibrio de una Planta Criadora de Ganado: Un Modelo de
Optimización, Tesis, Facultad de Economía UANL, 1971.

BARRAS",

Con los escasos ingresos actuales, es irrealista pensar en un despegue
económico, sin el complemento de recursos públicos.
La~ políticas de planificación e inversión pública deberán tener más precisión e intensidad. Sin el interés del sector priv:i.do, la inversión pública se
desperdiciará.

El Porvenir, Nov. 14, 1976.
Esc.unL~,. Víctor ~uel, Estudio de Preinversión de una Granja Porcina en el
Mun1C1p10 de Sabinas Hidalgo, N. L. Tesis, Facultad de Economia UAl\'L, 1977.

DE

LA

G.uu, Arturo, LegiJlacién Agraria, Foro Nacional del Campo, USEM, 1978.

M., Migueli Estudio de las Cundiciones Actuales de la, Obras de la Pma
D,m Martín, Tesis, Escuela de Ingeniería Civil ITESM, 1966.

GARCÍA

El estudio y programación del d,tarrollo rural deberá concretarse,
en especial en la cuantificación de los problemas a nivel microregional.
PIDER y otros programas de inversión, deben integrnrse al desarrollo.
La coordinación interinstitucional necesita intensificarse.
Otras Prioridades
Mayores rendimientos serian una fuente de interés para aumentar los ingresos.

Gobierno del Estado . de Coahuila, Sociedad Mexicana de Geografía y fütadístira,
VII Congreso Nacional de Geografía Aplicada, Memoria, Saltillo, 1978.
Gobiem? del Estado de Nuevo León, Programa de Desarrollo Social, Económico del
Gobierno del Estado, S. F.
Ram6n, Eficiencia Econ6mica en el Sector Ejidal del Distrito de Riego 0-1
de Anáhuac Nuevo Le6n, Tesis, Escuela Nacional de Agricultum Chapinoo México
1974.
"' '
'

GVAJAADO,

José, El Efecto de la Sequía y otros Siniestros en la Agricultura durante
1977 en Gobierno de Coahuila, op. cit., pp. 221-227.

GUEVARA,

En el cultiuo principal, sorgo grano, los rendimientos actuales tienen
competitividad nacional e ínternacional. Pueden existir resistencias a
la asistencia técnica. El enfoque debe ser gradual y tal vez, de lar~o
plazo.
La mayor experimentación práctica en productos de zonas áridas, constituiría un aporte importante en la elevación de los rendimientos.
La mano de obra excedentaria es un potencial para diferentes obras de
índole social y económica.

En orden a evitar la concentración de los beneficios, en Anáhuac, convendría identificar, preparar, evaluar y ejecutar, otros proyectos relacionados
con frijol y maíz en otros municipios.

GuzM.ÁGoN,b~aquel,dLa Geog~a/ía y los Problemas tk la Ganaderfa en el Norte de Mlxico,
en
1erno e Coabuila, op. cit., pp. 103-110.
Elizabeth Y PADILLA, Lilia, Distribución de la Población Económicamente Acth-a
Gtn~ral e11 el Norte y Noreste de Nuevo León de la República Mexicana, 1970,
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M.E.R~, Ger~o, Los. Llanos Esteparios del Norte de Nuevo León y Andli1i1 Geográfico Regional, TeSIS, Escuela Nonnal Superior del Estado, 1972.

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Je,ús, La Ganadería. en el Estado de Nuevo Le6n, Tesi•, Facultad de Ecrinomla, UANL, 1976.

RAMONES,

La mayor refinación de la racionalidad actual de la producción, fortalecería la integración intrasectorial en la Subregión, con efectos en el ingreso

SRH, Estudio Geohidrológico del Estado de Nuevo León, Tomos I aJ VI, SF.

y empleo.

SRH, Sembla,ua Socioeconómica, Proyección de las Obras y Unidades de Ritgo para
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José Luis, Actividades que rea.liza la SARH dentro del Esfodo vinculadas con
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789

�•
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UoAJtTAOHE.\,

Unión Ganadera Regional, Memorándum Interno, S. F.

Sección Quinta

NOTICIAS, RESEÑAS
Y COMENTARIOS

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              <text>León, Gerardo de, 1926-1987</text>
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              <text>García Gómez, Alberto</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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