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                  <text>Ahora, la idea es que el gran lujo y la posible riqueza de la ciudad virreinal
debía su existencia al "goloso interés" del individuo, lo que en esta estrofa se
expresa con las palabras "la cudicia" y "el deseo".
A partir del séptimo capítulo, que contiene varias referencias explicitas al
santo oficio hay muy poco sobre las teorlas socioeconómicas, y generalmente
se evita toda mención explícita del "goloso interés" o la "cudicia" como móvil
o principio que rige el aspecto económico de la sociedad virreinal. lAl autor
le habría parecido que semejante teorla lindara con la herejía? ¿Qué podrla
causarle problemas de {ndole grave con los tribunales de la iglesia? Quizás.
Pero tanto los lectores modernos como los barrocos no parecen haber
reconocido estas tconas socio-económicas que dan una cierta unidad filosófica
a los primeros cinco capítulos de su poema largo en alabanza de la sede
virreinal construida por encima de las cenizas de Tenochtitlan.

Sección Tercera

Edinburgo y Brownsville, Texas
abril de 1989.

HISTORIA

220

•

�.

PODER REGIONAL, GOBIERNO CENTRAL Y PERIODISMO LIBERAL
- DE TA REFORMA
EN MEXICO EN LOS ANOS
MARIO CERlJI1

Facultad de Filosofia y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León
ESTA COMUNICACION SE APOYA en fuentes revisadas en el marco de una
investigación dedicada a explicar los mecanismos que posibilitaron la formación del capitalismo en Monterrey y una amplia área del norte de México, en
el período I 850-19 JO. Se estudia simultáneamente cómo, a fines del siglo
pasado, se articuló en esa ciudad una burguesía con base regional que desde
entonces ha mantenido una notoria significación económica y social.
Los años aquí tratados fueron, a su vez, parte de un subperíodo durante el
cual se acumularon en Monterrey fortunas enormes: estos capitales se volcarían desde 1890 en un proceso de industrialización cuya arista relevante fue
el sustentarse sobre la metalurgia pesada y la siderurgia, mucho antes de que
algo similar ocurriera en otras zonas de América Latina.
Esta ponencia, pues, es sólo un derivado marginal de la investigación
mencionada, indagación cuyo objetivo rebasa el análisis del tramo histórico
en que Santiago Vidaun-i mantiene su hegemonía en el noreste de México y
de la actuación que le cupo entonces a la prensa liberal.
Empero, la documentación a la que se ha tenido acceso y la sistematización
efectuada permiten ofrecer un panorama aproximado sobre la forma en que
el periodismo que opinaba desde Monterrey (y en otras ciudades fronterizas)
se sumó a la causa liberal.
En tanto el triunfo del liberalismo abrió en México una variada gama de
conductos para el establecimiento del capitalismo, y dado que Monterrey y
su región emergerían como una de las áreas modernizantes fundamentales
de ese proceso, no ha sido dificil detectar vinculaciones entre las propuestas
de escritores locales y los cambios profundos que propiciaba la resoluci6n

Ponencia presentada en el coloquio La prensa en la revolución liberal. España, Portugal

y América Latina, organizado en abril de 1982 en Es pafia por la Universidad Complutense

de Madrid.

�liberal. A la vez, se pudo observar cómo -dentro del proyecto auspiciado por

*adhesión total al Plan de Ayutla1 e integración, en líneas generales a
)a causa y programas liberales.
'

los hombres de la Reforma- las diferentes regiones solían ofrecer posturas
disímiles en ciertos aspectos: el caso del noreste es muy mostrativo en este
sentido. Y el periodismo político de Monterrey, como es de suponer, volcó en
sus análisis toda esta problemátic~.

*manifestación expresa de la a~1tonomía del poder político (y militar)
e statal, a la que procuró ampliar con sus intentos de unificación de
Nuevo León con Coahuila (consumado efectivamente en febrero d
l 856~ _Y con Ta~aulipas (nunca logrado, pese a ocasiones
e
adqumó un dommio relativo).
en que

l. FRONTERA. NORESTE Y NACIÓN, DESPUÉS DE SANTAANNA

1) Los años que transcurrieron desde la guerra con Estados Unidos (184647) hasta la expulsión de los franceses y el fusilamiento de Maximiliano (en
1867), constituyeron para México una coyuntura particularmente crítica: en

ella se jugó en buena medida su unidad y composición definitiva como estado
nacional.
Esta profund.l crisis se desenvolvió centrada, en su aspecto más visible, en
la contienda entre liberales y conservadores, pero simultáneamente estuvo
entrecrnzada por disputas internacionales, por ataque e invasiones desde el
exterior.
En su interior, la sociedad mexicana mostraba dos aristas que es conveniente remarcar: a) escaso desarrollo del capitalismo y, por consiguiente,
insuficiente extensión de aquellos elementos unificadores que solido presentar históricamente este sistema productivo; b) dispersión del poder político
en términos regionales con la correspondiente imposibilidad de que se
configurara un poder central capaz de controlar, con firmeza, los brotes de
autonomía y hasta de segregación que emergían en distintas áreas del país.
A partir de 1855, con la caída de Santa Anna, la revolución liberal ingresó
en una de sus fases decisivas: la guerra civil se tornará inevitable, su devenir
estimulará conflictos de clases y de razas, propiciará enfrentamientos regionales, llevará al embate final contra la iglesia, insinuará invasiones norteamericanas y-finalmente- incluirá la defensa ante la intervención europea.
En el extremo septentrional, el cambio de frontera provocado por la
derrota ante Estados Unidos delimitó de manera distinta el ámbito regional.
Desde 1848 se perfiló un nuevo noreste, compuesto por tres estados de
contornos imprecisos: Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. Este noreste, en
bloque (aunque con fuertes disputas íntimas, por momentos) entró decididamente en la lucha que recrudece desde 1855.
Santa Anna se alejó del gobierno en agosto. Tres meses antes, en Nuevo
León, un antiguo y experto funcionario, de extracción terrateniente, se había
declarado en rebeldía y ocupado Monterrey: Santiago Vidaurri. Desde allí,
Vidaurri se convertiría en un político reconocido y en un comandante militar
de notoria influencia en la zona de fronteras: jugaría, así, un papel significativo en el marco de la crisis nacional, entre 1855 y principios de 1864.
2) Como gobernador y jefe principal de gruesos contingentes militares,
Vidaurri delineó una política que se sustentaba en tres aristas vertebrales:

*sostenimiento de esta autonomía echando manos a recursos que formal~e~te c01Tespondían al gobierno federal. El más significativo conflictivo- ~ería el control de las aduanas fronterizas que se habilita~
ron sobre el J ío _Bravo, frente a los territorios que desde 1848 pasaro
a ser norteamericanos. .
n
Su _postura con acentuados rasgos de autm-quía no sólo fructificó ante el
enemigo conse_rvador, sino que se mantuvo frente a los gobiernos federales
rl~e e~d~termmados lapsos lograron articular los propios liberales. El con1cto n amen~l-que s_e desarrollaba en México resultaba -en este contexto afectado por d1s1denc1as entre "la frontera" y "el centro" l
d ..
naron el
, as que con 1c101.te de 1 noreste a la revolución liberal.
V1daurn demostró esa autononúa en reiteradas oportunidades, y en algun~s cas~ s~ lle~aron a plantear enfrentamientos armados con ejércitos del
mismo an º. liberal. Su primer gran choque se dio con el presidente
~en~ral_ r?_nlaoo ?omonfort, como consecuencia de la negativa del ejecutiv~
e a m1tn a umón de Nuevo León con Coahu1·1a En n·e1n
m d
· B ·
·
pos en que era
ta :.n :ta~o d emto Juárez, el gobernador nortefio--disgustado por el secre110 e ta o yde Guerra, Santos Degollado- llegó a retirar sus tro as de
la l~_ch~ ~ue se libra co~tra f~erzas conservadoras. En la última de esta~risis
a p1 mc1p10s 1864,_ Vidaurn fue destituido porjuárez: cercado por e "ército~
que r~spond1an al Jefe del gobierno reformista, huyó hacia Tex~s ara
postenormente adherir al imperiode Maximiliano.
.
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. ª~º

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:~caEpnulco, fue pdrocladmado
marzo de 1854 con clara
·
sus cons1 eran os senalaba que ese
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un constante amago para la independencia y 1 libe d I I
.
pres1 ente era
gobierno se ha vendido, sin necesidad, una pa;te de~1:e e_ e ~ ~c•~n, pu~~ que bajo su
hollado las garantías individuales
rntono e e a Republica, y se han
En su articulo primero sededarabaqcuesaeseterespeStan Alaun en los pueblos menos civilizados".
'
n a anta ma que sin emb
¡ 6
en el poder hasta agosto de 1855 En oct b d
•
argo ogr sostenerse
·
u re e este año asumió 1
'd
·
•
generalJuan Alvarez sustituido a su vez e 1 di . b
ª pres1 encia· mtenna
el
,
i
c1em re por otro general: Ignacio Comonfort.
..

224
225
Humanitas-15

�3) Las diferencias entre ambos sectores del liberalismo2 estaban alimentadas por situaciones estructurales. A estas conclusiones llegan los autores que
contribuyeron en México en el siglo XIX (/821-1910). Historia económica y de la
estructura social, coordinada por Ciro Cardoso, México, Nueva Imagen, 1980.
La cita corresponde a la página 61.
Una de ellas era que los estados del extremo norte se veían permanentemente acechados por los núcleos indígenas seminómadas que recorrían una
vasta área comprendida entre México y Estados U nidos. Esta guerra a muerte,
de carácter racial, se intensificó desde el cambio de frontera y Vidaurri surgió
como uno de sus protagonistas principales. Los habitantes fronterizos reclamaban constantemente al gobierno central (ya fuera liberal o conservador)
una ayuda que siempre consideraron insuficiente o inexistente.
Las relaciones con Estados Unidos t1mbién aparecían en este cuadro. Se
temían nuevos intentos de expansión estadounidense, temores que con
frecuencia se acentuaban por las incursiones practicadas por bandas texanas.
Vidaurri afirmaba, ante esto, que su papel (y el de los pueblos de la zona)
incluía la defensa del territorio nacional.
La impotencia de los gobiernos "del centro" para enfrentar ambos problemas era evidente, tanto en términos militares como económicos. Vidaurri
señalaba que una alternativa inevitable era la apropiación directa de recursos
que teóricamente debían ser federales: los ingresos de las aduamas que
prosperaban en la línea del Bravo (y los prést.mos que a los comerciantes
podía solicitarles a cuenta de derechos de import'lción), y la abierta incautación de los impuestos a la circulación y export.ción de metales preciosos,
constituyeron una de las bases sobre las que el gobernador neolonés pudo
integrar poderosos contingentes armados.
La intensificación de la lucha contra los conservadores, y la importancia
decisiva que en oportunidades asumían las tropas norteñas en la guerra
interna, brindaron a Vidaurri más motivos para justificar su accionar. Su
relevancia en el contexto nacional tuvo que ser admitida, pese a' los recelos
que en el seno del liberalismo provocaban sus rasgos autárquicos3.
Guerra civil, lucha contra el indio y protección de la frontera configuraban
un espectro de problemas que -en la visión de buena parte del liberalismo

local- sólo se resolverá con el control directo de cuantiosos medios financieros y materiales y la motivación consiguiente de hombres de la propia región.
Tropas y recursos se apuntaban, no podían depender de un gobierno central
que ni siquiera estaba consolidado. Por el contrario, era menester que
permaneciesen bajo la dirección de aquellos hof!!bres, únicos capaces de
entender y frontar con eficacia este conjunto de situaciones. Vidaurri, así, se
negó sistemáticamente a someter sus tropas a los mandos centralizados de los
ejércitos reformistas.
4) El liberalismo pugnaba, en México, por instaurar definitivamente las
condiciones que facilitaran el desarrollo capitalista, en el marco de modificaciones que se manifiestan en la economía mundial. Como se ha mencionado,
La reforma liberal se planteó en forma conflictiva debido a que fracciones progresistas emergentes de la clase dominante, potencialmente
capaces de organizar alrededor suyo una economía nacional más viable
para responder a las solicitudes crecientes de productos primarios en el
mercado mundial, debieron previamente rompor la resistencia de estructuras, intereses y actitudes heredados de la colonia (...) La reforma
liberal significó, desde el punto de vista económico, un reordenamiento
profundo de las estructuras del país, para adecuarlas a las necesidades
y a la visión del mundo de ciertos sectores dinámicos de las clases
dominantes, en el proceso de montar una producción en gran escala de
ciertos productos de exportación4•
5

Esas_ estructuras que había de modificar no necesariamente tenían que ser
defendidas por todos los componentes de los grupos dominantes mexicanos.
El embate principal de los sectores modernizadores fue contra aquellos
núcleos que impedían el establecimiento de un nuevo orden, donde pudieran

4

5

2

3

226

Los frecuentes problemas y conflictos que se plantearon en el seno del liberalismo, en estos
años críticos, han sido descritos extensamente por Walter V. Scholes en PoUtica 111exica11a
durante el régimen de juárez, 1855-1872, México, Fondo de Cultura &amp;onómica, 1972.
Los ejércitos conservadores nunca pudieron controlar el norte del país. Especialmente en
la franja oriental, las tropas liberales dominaron casi ininterrumpidamente hasta la llegada
de los franceses, en 1864. Esta situación hacía de Vidaurri y sus bienarmados contingentes
un pulmón por el que el liberalismo en su conjunto necesitaba respirar. De allí también
que el gobernador de Nuevo León y Coahuila impusieran abiertamente sus condiciones a
sus correligionarios "del centro".

A estas conclusi?n~ llegan lo~ autores que contribuyeron en México en el siglo XIX
(1821-1910).. Histona econdm,ca y de la estructura social, coordinada por Ciro
Cardoso,MéXJco, Nueva Imagen , 1980. La cita corresponde a la página 61.
Seg(in Francisco Lópéz Cámara, " ... hablar de la sociedad mexicana de 1855 es en muchos
aspectos hablar todavía de la sociedad de los últimos años del período colonial. Las
conmocion~s, la anarquía y los cambios econónúcos operados en el curso de la primera
rrutad del siglo XIX, aparentemente hablan dejado intacta la estructura tradicional de la
sociedad her~dada d~ la colo1úa (...) los a~ontecimientos que siguieron a la indepede ncia
del país no lúaeron smo acusar aún más aertos rasgos permanentes de los grupos sociales
prepon?erantes. El_ clero, los grandes terratenientes y otros propietarios -minas,
comercio- de la úluma etapa colonial no fueron nunca más poderosos y sólidos(...) Con
la independencia, las clases privilegiadas vilúeron a acrecentar su riqueza y su poder social
con las fortunas que pertenecían anteriormente al grupo pe1únsular y que ahora había
caído en sus manos". Véase López Cámara, La estructura econdmica y social de Mb,:ico en la
época de la Reforma, México, Siglo XXI, 1973, pp. 191.

227

�funcionar los principios de la libre circulación de la riqueza, de la producción
y de la fuerza de trabajo, orden que debía involucrar relaciones internacionales fluidas en el mercado internacional.
Dadas las condiciones estructurales del México de mediados de siglo, la
iglesia resultaba uno de los impedimentos centrales para el nuevo proyecto
de desarrollo que sostenían los liberales. Sus bienes rafees y dinerarios debian
desamortizarse: proceso que se estimuló con la Ley Lerdo, de 1856.6
En este contexto, la transferencia de los bienes de la iglesia, a los que
siguieron los de las comunidades indígenas y los municipales, resultó uno de
los grandes hechos de la época.7
Vidaurri y sus voceros defendieron esta política y la llevaron a la práctica
en Nuevo León con su habitual autonomía en cuanto a los beneficios inmediatos.8
Junto con ello, Vidaurri sustentó con claridad otros principios liberales.
Uno de ellos se verificó en materia comercial. No sólo propugnaba sin cesar
la supresión de alcabalas, de estancos y otras trabas análogas que interferían
la circulación interior, sino que -basándose en proposiciones del Plan de

9

Ayutla - instauró un arancel para el tráfico internacional que rebajaba
drásticamente los derechos de importación.
Consecuencia de esto, Monterrey se convirtió en un centro ascendente de
intercambios regionales, y una burguesía embrionaria (a la que acudía
constantemente el gobernador en demanda de recursos dinerarios) comenzó
a ver multiplicada su fortuna. Preludio al significativo desarrollo industrial
que la ciudad acogería desde 1890. 1º
5) Entrecruzado por los grandes problemas de la época, el vidaurrismo
transitó desde una perspectiva regional situaciones como las fluctuantes
relaciones con Estados Unidos y el establecimiento de una nueva frontera
t~rri~orial; el combate final frente a la iglesia y a su acérrimo defensor, el
eJérc1to conservador; la consecuente puesta en circulación de los bienes del
clero; el inicio de la etapa final de la ya secular guerra contra el indio; el debate
entre librecambistas y proteccionistas; la invasión europea y la instauración
de la dominación imperial francesa. Por si fuera poco, fue actor saliente de
las más ásperas disensiones en el seno del propio liberalismo.
Esta etapa crucial de la historia mexicana, y del noreste en particular,
quedó asentada en la prensa regiomontana.
II.

6

Al sancionarse en 1856 la Ley Lerdo, durante el gobierno de Commonfort, el optimismo
se reflejó en la prensa mexicana: " ...moviliz.1nclo la propiedad raíz, pondrá en circulación
grandes cantidades de numerario que se ha enmohecido en la inamovilidad; aumentará el
número de propietarios; desarrollará directamente la agricultura, que está tan abandonada
hoy(...) hará fructificar mil ramos industriales que actualmente se encuentran en completa
parálisis; pennitirá que el gobierno se dedique eficazmente a introducir mejoras materiales,
entre ellas la apenura de vías de comunicación( ... ) nuestras fronteras se verán libres de las
devastadoras invasiones de los bárbaros; los nuevos propietarios brindarán tierras vírgenes
a los mil y mil brazos fraternales de imnigración, y finalmente se desarrollará forzosamente
el espíritu de empresa ( ...) Casi descom~ido entre nosotros, y que es uno de los ejes y una
de las causas de la prodigiosa prosperidad de la vecina República del norte", El Republicano,
2 de julio de 1856, reproducido en El siglo XIX del 3 de julio, y citado en Scholes, p.p. 37.
7
Los investigadores que contribuyeron en Mb:ico en el siglo XIX, citado, destacan al respecto
en sus conclusiones: "La reforma liberal constituyó un proceso sui generis de acumulación
originaria (que vino a completar y modificar procesos anteriores de acumulación),
cumplimiento con las dos funciones históricas de dicho proceso: a) acumulación de capital
y medios de producción en manos de la burguesía: expropiación y nueva apropiación de
los bienes eclesi.'lsticos y comunales(...); b) separación entre los trabajadores y los medios
de producción, con el resultado de crear o ampliar el mercado de trabajo...". Ver p.p. 61-62.
8
El aprovechamiento local en las poHticas de nacionalización y venta de los bienes
eclesiásticos no fue exclusiva de Vidaurri. Esta situación se repitió en otros estados, debido
justamente a las necesidades de guerra y a la impotencia de los gobiernos centrales liberales
de controlar a los jefes regionales. Al respecto puede consultarse Jan Bazant, Los bienes tú
la iglesia en Mé.tico (1856-1875). Aspectos econó1nicos y sociales ele la Revolución liberal,
México, El Colegio de México, 1977. Trabajo que ofrece una amplia información.

228

PERIODISMO REGIONAL Y REVOLUCION LIBERAL

Todos estos problemas, conflictos y sucesos resultaron analizados extensamente por miembros del liberalismo que se expresaban en Monterrey a través
de la prensa. El oficio periodístico era ejercido por hombres que paralelamen-

9

El citado ~lande Ayutla reformado en Acapulco señalaba en su articulo séptimo: "Siendo
el comerao una de las fuen~ de la riqueza pública y uno de los más poderosos elementos
para los ad~lantos de las na~ones cultas, el gobierno provisional se ocupará desde Juego
de proporao~1rle todas las_ libertades, a cuyo fin expedirá inmediatamente el arancel de
aduanas marítu~~ y f~ntenzas que deberá observarse, rigiendo entre tanto el promulgado
durante la adnurustraaón del señor Ceballos, y sin que el nuevo que haya de sustituirlo
pueda basarse ba.jo un sistema me~os liberal". El arancel Ceballos (24 de enero de 1853)
era de ~acterfsucas fuertemente librecambistas. Con la subida de Santa Anna (ocurrida
en abril) se le reemplazó por otro ele impuestos más elevados. Vidaurri se aferró
per~nazmente a lo que mencionaba el articulo séptimu del Plan de Ayutla para rebajar
r~dical~ente esos ~erechos en el comercio fronterizo. Según sus voceros, el llamado Arancel
V~u": (que funaonaba al margen de las disposiciones federales) simplemente era una
aplicaaón de las más consecuentes aspiraciones liberales.
10
Hemos trata~o y desc~to el ~r~CS? de la f?.rmación de capitales en Monterrey, en las
déc:'~ prev1as a su mdustrializaaón, en Frontera, burguesía regional y desarrollo
capitalista: el caso Monterrey. Referencias sobre el período 1860-1910" inchúdo en Roque
Gonzál~z Salaz.ir (comp.), I.a fronJera del norle. lntegracidn y desarrollo, México, El Colegio
de México, 1981. También en
formación de ~pitalcs preindustriales en Monterrey
(1850-1890). Las_déca~ preVlas ª. la configuraoón de una burguesía regional", que
aparecerá en Revista Mexicana tú Socwlog(a, número uno del presente año, en prensa.

''.La

229

�te actuaban en la contienda política y--&lt;:on frecuencia- asumieron durante
el período vidaurrista funciones relevantes en el gobierno de Nuevo LeónCoahuila.11
Por ello es que la fuente principal que se ha consultado para esta comunicación sean publicaciones semioficiales o abiertamente oficiales. Las que, por
otro lado, eran las 1'.'micas que aparecían con regularidad en Monterrey en
esos difíciles años, y las más accesibles actualmente al investigador.
En esta prensa, los articulistas responsables de la redacción procuraban
disfrutar de cierta autonomía, en el caso -no muy repetido- de que su
pensamiento entrara en disidencia con las concepciones que sustentaban
quienes controlaban el gobierno estatal. Al menos así lo insinúan referencias
de la época, y muy específicamente lo puntualiza Pedro Dionisio Garza y
Garza en La Opinión del 26 de mayo de 1864. Señala que se trataba de
una publicación semi-oficial, en la que desde un principio se nos ha
dejado en entera libertad para emitir nuestros pensamientos bajo nuestra exclusiva responsabilidad, pues de otra suerte nosotros no hubiéramos admitido la redacción que se nos ha encomendado. Son, pues,
exclusivamente nuestras todas las ideas que hemos emitido, y las que
siguiéremos emitiendo en lo sucesivo en las partes no oficiales del
periódico. El gobierno las aceptará o no, según que las creyere atendibles o no atendibles... 12

asumían estos periodistas-políticos (que, reiteramos, habáin sido, eran 0
serían altos funcionarios, legisladores o integrantes del poder judicial) ante
los problemas básicos que se dirimían en esos años.
Coherent~s co~ t~n~ visión nacional ~limentada por la perspectiva regional, sus escntos msistian en dos temáticas vertebrales: a) una indicaba la
posición que esta prensa y el vidaurrismo mantenían ante el conflicto sustancial que se desenvolvía en México, apoyando sin reticencias la revolución
liberal; b) 1~ segund~ no ~ejaba de recordar a otras corrientes liberales que
esa revolución debía incluir el respeto por las autonomías estatales, y apuntar
hacia una república con fuertes rasgos federales.

Causa liberal, revoluci6n nacional y lucha total
En cuanto a ·Jo primero, era bien visible que esta prensa del liberalismo
qu~ liberaba Vidaurri en la frontera nororiental, solía presentar posiciones
radicales: su~ demandas de una revoluci6n real, de una transformación profunda de la sociedad y la economía mexicanas emergían con reiteración. La
revolución liberal debía llevarse adelante sin hesitaciones y se planteaba como
una cuestión decisiva para el futuro de la nación.
En el Restaurador
de la libertad, cuando tenía como redactor a Simón de la
13
Garza y Melo, se mencionaba a principios de 1856:

La_ revolución, como nosotros la comprendimos, no tenía por único
objeto la destrucción del poder tiránico de Santa Anna, sino principalmente la reforma absoluta y radical de las monstruosas instituciones que
nos regían, la extirpación de las odiosas prerrogativas,preponderancia
y abusos de algunas clases, funestos vestigios de la dominación española ... 14

De todos modos, no es nestra intención esclarecer si quienes escribían en
estos periódicos pretendían ser totalmente independientes o no del aparato
de gobierno local. Lo que se procurará es cómo analizaban y que posturas

11

Entre quienes escribían y/o eran responsables las publicaciones revisadas estaban jes(is
Garza González, miembro de la legislatura estatal ya en el período 1849-1851 (y en años
posteriores) y secretario de Gobierno de Vidaurri; Trinidad de la Garza y Meto, también
diputado estatal y miembro del poder judicial, además de integrar el Consejo de Gobierno
que acompañó al mandatario mencionado deS?e 1856; Ignacio Ca.lindo, diputa_do y
secretario gubernamental; Manuel C. Rejón, también a cargo ele la Secretaría de Gobierno
en momentos significativos; Manuel Z. Góinez, que sería designado gobernador y
comandante militar en julio de 1864, en plena lucha contra los ejércitos franceses, función
que ocuparía nuevamente en 1866 "por órdenes del C. presidente de la Rep(iblica
licenciado Benito Juárez"; Si111ón de la Garza y Meto, a cargo del gobierno de Nuevo León
en 1865, brevemente, y en 1869, además de integrar el Poder Judicial; y Pedro Dionisio
Garza y Garza, ron funciones en el Poder Judicial y diputado. Los tres (i}timos mantuvieron
disidencias, a veces extremas, con el propio Vidaurri. De los citados, algunos estuvieron
por momentos en tareas que rebasaban el ámbito estatal. Parte de estas referencias fueron
extraídas de Ricardo Covarrubias, Gobernantes de Nuevo León. 1582-1979, Gobierno del
Estado de Nuevo León, 1979.
12
Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL), La Opiflión, reriódico Oficial del
gobierno del esta.do de Nuevo León, 26 de mayo de 1864.

Y calificaba este proceso de "verdadera revolución nacional, la revolución
de ideas y prin~ipios, verdaderamente popular y regenerativa... " Al registrarse el levantai~~ento de Puebla contra Ignacio Commonfort, que a principios
de 1856 auspició el clero, El Restaurador pronosticaba con certeza la iniciación

13

14

De~ Garza y Melo pasaría más tarde a enfrentar a Vidaurri desde el seno del liberalismo.
H~aa 1862 ~ lo encontrará escribiendo en El siglo XIX, desde la ciudad de México,
reiterando crfü~as al gobernador que ya había planteado en El Centinela (que publicaba en
Monterrey). ReJón acusará a Garza y Melo de ser del partido de los sensatos, es decir de
aquellos q~e. dentro del liberalismo no querían dar al pueblo toda la importandi y
representanv1dad que debía corresponderle. Véase AGENL, BoleUn Oficial 12 de
noviembre y 17 de diciembre de 1862.
'
AGENL El restaurador de la libertad. Periódico oficial del Gobierno del Estado Libre y Soberano
de Nuevo Ledn, 15 de enero de 1856.

230
231

�de una "lucha san~rienta (que) va a dividir la República en dos bandos acaso
irreconciliables... " 5
El Plan de tacubaya y la salida de Comonfort llevaría a que los conservadores recuperasen el gobierno en el centro del país, al comenzar 1858. Se
iniciaba la llamada guerra de Reforma. Y el Boletín Oficial de Nuevo LeónCoahuila (que por razones de emergencia suplía a EL Restaurador) rem~rcaba
que había llegado el momento de terminar definitivament~ co~ las acutud~s
conciliadoras: "Nada de transacciones, nada de condescerulencias m de demencia,
la bandera &lt;k la frontera es La constitución de 1857 como fiu sancionada, o La
muerte". 16

E inmediatamente demandaba el reconocimiento de Benito J uáre~ como
legítimo presidente constitucional:
(... ) la frontera no reconocerá más presidente que el Exmo. señor don
Benito Juárez en cualquier parte que se presente, porque es el l_Iamado
por la Constitución para ocupar el lugar que ha manchado el miserable
Comonfort...
El 20 de febrero el Boletín Oficial, a cargo seguramente de Jesús Garza
González, que era secretario de Gobierno, destacaba que había que_Ia!1zarse
a una lucha total contra la reacción. La Reforma asumía las caractensucas de
un proceso revolucionario, y ello contribuía a esclarecer la conciencia del
pueblo:
¿Quién ignora hoy que los monopolios no son buenos? ¿Quién desconoce las ventajas de la uniformidad de las leyes que deben ser unas
mismas para todos ...? ¿Quién no sabe así mismo que la fuente d~ todo
poder público está en el pueblo? Ninguno en verda~; porque ~l Uempo
y los combates se han llevado a los que er~n co~tranos a estas ideas&lt;·:·&gt;
el pueblo nada ha perdido en las guerras mtesuna_s, cuando por medio
de ellas ha conocido sus derechos, y en tanto a~~ecm éstos que le vemos
exponer su vida y su fortuna para defenderlos
y líneas abajo se señalaba terminantemente:
¿cuál debe morir? El que.no tiene de su parte la causa de la patria; el
que desconoce los derechos más claros del hombre; el que repugn~ la
justicia y ha sancionado la matanza de los hermanos (...) El partido

conservador perecerá ... Recuerde la suerte que ha corrido en Francia,
España e Inglaterra ...
El liberalismo fronterizo inclusive Uegaba a pensar que su misión tenía un
cará_cter providencial. Una de sus más relevantes _figuras, Ignacio Galindo,
escnbfa en septiembre de 1858: "En nuestro país se opera una revolución
verdadera y somos impotentes por naturaleza para detener sus efectos,
respetamos los designios que Dios tiene sobre este pueblo.. .'' 18
'
El carácter de los objetivos de la Reforma eran, pues, realmente revolucionarios para ~uchos de estos políticos-periodistas. Los cambios que planteaban n~cesanamente tenían que resultar insoportables para los grupos y
clases sociales tradicionalmente privilegiados de la sociedad mexicana. y esta
revolución asumía un contenido nacional, por cuanto se fusionaba la causa
liberal con la nación misma y con la soberanía popular.
Por otro lado, ¿qué otra cosa se podía hacer ante Jo que mostraba la historia
rec~ente del país? En febrero de 1~56 EL Restaurador adoptaba como propias
las ideas que en la Enseñ,anza republicana de Durango se difundían bajo la firma
de Pedro López:
¿Qué hanaron al ingresar al gobierno los hombres que tan heróicamente derrocaron al déspota? Un caos. Las rentas empeñadas, el territorio
desmembrado, el comercio aniquilado, lleno de trabas y gabelas; el
pueblo humillado y empobrecido, los campos talados, incendiados y
regados de sangre (...) los agiotistas insolentes con sus arcas henchidas
pesos; una turb~ in1!1ensa de oficiales soldados inmorales, Uenos de
v1c1os, altaneros, urámcos y traidores ..• 1

d:

4

Los grandes enemigos: ejército y clero
He aquí los grandes enemigos de la causa liberal y de la revolución que
impulsaba. Eran nada menos que dos de las bases fundamentales del partido
conservador, y de su pretensión de mantener a México en el atraso, el
oscurantismo y en el riesgo constante de desintegración nacional.
Con respecto ~I ejército regular, el pensamiento de Vidaurri y de sus
exégetas era termmante: desde el momento en que Santa Anna abandonó el
país, en 1~5_5, e~igían que fuera depurado minuciosamente, que se suprimiesen su~ pnvd~~1~s y que ~? se practicara acuerdo alguno con sus jefes. En las
guardias y m1hc1as movil1zadas regionalmente debía estar el cimiento del
poder militar liberal.

15

AGENL, El Resta.urador, 12 de febrero de 1856.
. .
AGENL, Boletín OfrciaJ, 19 de enero de 1858. El subrayado corresponde al ongmal.
17
AGENL, Boletín Oficial, 20 de febrero de 1858.
16

18
19 AGENL, El Restaurador,

20 de febrero de 1858.
AGENL, El Restaurador, 26 de febrero de 1856.

232
233

�No debe extrañar pues que El Restaurador acogiera como suyos los ácidos
términos con que López, arriba citado, analizaba desde Durango este punto:

dones que se ha da~o la nac!ón (... ) todo su fin es mandar, o cuando
menos, tener una mtervenc16n directa en la política del país P
conservar sus cuantiosos bienes ...22
ara

iEI ejército! hé aquí el elemento más implacable de la Nación; (... ) el
apoyo de las más innobles pretensiones, el odioso verdugo de los
pueblos. iEl ejército! entre nosotros( ... ) es lo mismo que decir com1pción, mala fé, opresión, tiranía, perfidia, escándalo... ¿y de qué ha
servido a la Nación ese ejército? ¿No lo hemos visto(... ) huir delante del
enemigo extranjero en 1847? ¿No lo hemos visto huir delante y traicionar a los gobiernos? ... Con razón el Sr. Vidaurri quería que se le diera
de baja, porque conocía sus males y sabía que los ebrios de Santa Anna
y los conservadores no podían ser soldados de la libertad; la tenían que
traicionar: asi ha sucedido. 20

Manuel Z. ,?ómez (futuro gobernador y coma·ndante militar de Nuevo
León) hará senalar en el Boletín del 15 de marzo de 1859:
Los ?ienes de la I?lesia consignados todos para objetos de beneficio
d~ piedad reconocida, han sido invertidos criminalmente por sus admi~tstr~dores, en fomentar la encarnizada guerra que se hace ; la Cons~t~~-16~ de 1857 y a las legítimas autoridades (... ) P(1blicamente se han
ac1 ita o po~ el clero gruesas sumas al intruso gobierno de México
(al~de el gobierno conservador asentado en la ciudad de Mé .
el hbera~ ~e. habí~ refugi~do en Veracruz, MC) que establec:c;,
subl~vaoon, _de ~ta en d1a se repiten las exhibiciones, ocasionaJdo la
t~, m1se~1a, la_ ruina y la destrucción como consecuencias inevies e a contmuac1ón de esa misma guerra, que comenzó á encender
~I c!ero c~n su cooperación(... ) y con su influencia bien pública en favor
e ª. tra!dora 2~oz que dio el grito de la desobediencia al gobierno
constttuc1onal.

!;;;;

Fusionando en su análisis de la situación social y política al ejército, la
influencia clerical y los grupos dominantes, Trinidad de la Garza y Mclo
indicaría en febrero de 1857:

:~;i 1;

Es preciso desengañarlos: si la reacción no es fuerte por sí misma,

atendida la impopularidad de su causa, tiene a su favor dos grandes
elementos, porque cuenta con la corrupción y venalidad de la parte más
degradada de esa masa de hombres que entre nosotros se llama ejército
y con el fanatismo religioso de algunos pueblos que se han conservado
en la ignorancia en que los educaron por sistema de antiguos dominadores, que hoy los pretendientes modernos saben explotar mañosamente.

Ii

En la medida que se tornaba inevitable la guerra civil, y que la iglesia
aparecía más comprometida con los núcleos conservadores, la prensa vidaurrista la incluyó decididamente entre quienes había que derrotar.
A principios de 1858, El Boletín Oficial informaba sobre conflictos con la
jerarquía eclesiástica local, obstinada "en exigir la retractación pública del
juramento de la Constitución" a personas que deseaban contraer matrimonio.
Eran días en que comenzaba la guerra de los tres años, y los voceros del
vidaurrismo señalaban abiertamente su posición:

~I Boletín aplaudía las medidas adoptadas por Santos'Degollado e I
occidental: donde desde principios de 1859 se practicaba la confis~a;i~:na
venta_de bienes del clero para sostenimiento de la guerra
y
Ba_io la responsabilidad de Manuel z Gómez la l10· :d
.
t J
·
,
~a v1 aurnsta apoyará
o~ me~te l_as leyes dictadas por Juárez ese mismo año, ue decretaba I
nac1onahzac16n de esos bienes, la separación de Iglesia y Estaqdo I
.6ª
de ordenes re1·ig1osas,
·
.
, a supres1 n
el matrimonio
civil.
En agosto de 1859 puntualizará:
Obstinado el clero de una
d d
I
. manera ver a eramente inmoral y escanda
~sa, e~ colocar entre sus inalineables derechos los relativos a la admi ~1:~ac;ón y_p~opiedad d~ (sus) bienes, y entre los dogmas de la religió~
~o u~ !n ependenc1a de sus personas aún en materias ue dicen
relación umcamente a los negocios civiles ha sido
.
q
vez llegara el hasta aquí de la tolerancia q~e le ha t!~~~s:i :~~eª;~:~~

(... ) las tendencias del clero están descubiertas, y visto en consecuencia
que la religión santa del crucificado no ha sido mas que el escudo con
que aquél se ha cubierto para dirigir sus tiros a mansalva a las institu-

20

21

úlem.
AGENL, El Restaurador, 13 de febrero de 1987.

22

23 AGENL, Bolet~n Oficial, 10 de enero de 1858.
AGENL, Boletm Oficial, 15 de marzo de 1859.

234
235

�y ese hasta aqui está ya pronunciado por el legítimo gobierno constitucional.24
Manuel G. Rejón, uno de los más sal_ientes ideólogo~ del li~ralismo
vidaurrista reseñará con claridad en abnl de 1961 las vmculac1ones que
existían en~e lucha política, confiscación de los bienes del clero y utilización
de esos recursos para solucionar angustias del gobierno federal y para un
posible estímulo al desarrollo económico:
(EL) remedio inmediato, en vista de la actual impotencia de las rentas
federales, no puede hallarse, en nuestro concepto, más que en la
aprobación lisa y llana por el gobierno, de los bienes eclesiásticos q~1e
quedan aun libres, con el fin de venderlos y sacar de ellos ventaJas
positivas en vez de las nominales que le señalan las actuales leyes de
desamortización. 25
Rejón se quejaba de que estas leyes, si bien habían_ logra~o el objetivo ~e
destruir "el coloso clerical", no había reportado al erano nacional las ventaJas
que se habían supuesto en un primer momento. Sobre todo, no había
brindado recursos efectivos, sino que sus beneficios se encontraban en manos
individuales: la de los adquirientes de los bienes desamortizados.
Eso tenía que modificarse. El Estado -dada su crítica situación fi~anci~ra
después de tres años de guerras intestinas- debía apro~ec~ar la nacionalización para resolver sus penurias, responder a los requernmentos de la deuda
externa y, a partir de allí, elaborar un "plan de hacienda que procure a la
nación recursos suficientes... ". Estabilizada la situación, se pondría en marcha
el fomento de "mejoras materiales" que requería la modernización de México.
En resumen el liberalismo de la frontera norte, por lo menos en su versión
más consecue~temente vidaurrista, apoyaba firmemente las más radicales
disposiciones que la diálectica del proceso interno exigían a los propulsores
de la Reforma. Su defensa del Plan de Ayutla y de la Constitución de 1857
era reiterada, y las fricciones que por momentos se daba_n con l~s grupos
liberales "del centro" se alimentaban no pocas veces con las nnputac1ones que
los fronterizos hacían a aquéllos, porque no llevaban adelante con coherencia
los postulados de ambos documentos. Entre otros puntos, se remarcaba que
en tanto el Plan de Ayutla apuntaba a gestar soluciones a las necesidades
regionales, las medidas que se adoptaban desde los gobiernos centrales

24

25

AGENL, Boul(n Oficial, 7 de agosto de 1859.
AGENL, BokUn Oficial, 28 de abril de 1861.

liberales dificultaban o directamente impedían la materialización de esas
soluciones
En torno a estas insatisfacciones surgirán los conflictos entre el sector
vidaurrista y quienes pretendían configurar un poder central fuerte, apoyados en preceptos que -suponían- no deberían lastimar la propia causa
liberal.
111. AllfONOMIA REGIONAL Y CONFLICTOS EN EL SENO
DEL LIBERALISMO MEXICANO

Es que el liberalismo con base en Nuevo León-Coahuila, predominante en
el noreste entre 1855 y 1864, aspiraba a un proyecto de organización nacional
en_ el que los estados d~frutaran de suficiente autonomía como para tener
baJo su control una sene de 1ecursos, que se destinarían a la solución de
problemas locales. Muy particularmente en estos momentos críticos cuando
resultaba evidente que el gobierno federal no alcanzaba a articularse en
forma plena.
Las disidencias noreste-centro eran una versión más del dilema global que
se planteaba en torno a la estructuración de la República federal. En medio
de la guerra contra los conservadores, que incluirá desde 1862 la invasión
exterior, se decidían -además- los límites que tendría la autonomía pronvincial en el proceso de consolidación definitiva del estado nacional mexicano.

Guerra contra el indígena y coaliciones provincial,es
U no de los asuntos más debatidos era el problema indígena y la estrategia
que los norteños planteaban para solucionarlo.
A diferencia de lo acaecido en las áreas centrales de México, el aborigen
que ocupaba las latitudes semidesérticas septentrionales nunca pudo ser
inugra(Ú) al sistema socioeconómico impuesto por los españoles. Seminómadas, cazadores y recolectores, estos núcleos humanos no estaban en condiciones de ser inco!porados a procesos productivos que desconocían y a los que
no podían habituarse con la rapidez que el colonizador exigía. Y como en
otras regiones de América (Argentina, Uruguay, sur de Chile, Estados Unidos)
la alternativa fue enfrentarlos abiertamente, expulsarlos hacia zonas más
alejadas y -llegado el caso- exterminarlos.
El combate entre el mexicano no indígena y estos grupos recrudeció, en
el noreste, después del cambio de frontera. Impelidos hacia el sur desde
Estados Unidos -sobre todo por la rápida expansión texana- los indígenas
solían recorrer vastas superficies en Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y
otros estados. ~ esta manera, su presencia surgía como un freno objetivo
para el asentamiento de nuevas poblaciones, la explotación de tierras ganaderas y agrícolas, la puesta en marcha de centros mineros, la circulación
mercantil. Además, buena oarte de la fuerza de trabajo existente debía ser

236
237

�derivada a las milicias locales, armadas para defenderse di! ataque de comanches, apaches, mezcaleros y otra~ familias seminómadas.
.
. ._
Los estados fronterizos se quejaban permanentemente po1que los gob1e1
nos centrales (conservadores y liberales) P?co ha?ían ayu?ado a estos pueblos
"abandonados de la mano de Dios". V1daurn emerg1a como un voc~ro
adecuado de estas necesidades (una de las posibles explicaciones del _efcct:Ivo
apoyo político que pareció contar ~n ~sos años), y desde Nuevo Leon lanzó
una sistemática campaña contra el md10.
. .
.
.· .
Este combate de rasgos raciales era una de las JUStl~~ac1ones p11~c1palcs
de Vidaurri para tener en pie gruesos contingentes m1htares (que sunultáneamente eran utilizados en la lucha contra los conservadores) y para ªP;ºpiarse sin recato alguno de las rentas aduaneras, que formalmente deb1an
pertenecer al gobierno federal.
Los problemas que causaba el rebelde il~díge1~a en el n~r~e llevó en
reiteradas ocasiones a que se insinuara la artlculan?n de coahnones entre
gobernadores de los estados afectados. Este_ m~camsmo era pr?puesto en
tanto el poder central resultaba impotente o mchferente para accionar como
27
se le demandaba.
.
.
En control aduanal, la problemática indígena y la~ mtentonas de al~anzas
entre gobernadores de frontera ocasionaron entredichos de tono sub~d~ en
el seno del liberalismo. La cuestión se manifestaba claramente en la polem1cas
protaginizadas entre el periodis~o reformista, de la capital (p?r ejemplo, El
Siglo XIX) y los escritores fronterizos. Estos s?h.an mo~arse agnament~ ?e los
análisis que los articulistas de la ciudad de Mex1co ded1eaban a la cuest:Ion del
indio, reflejando la postura de los dirigentes políticos locales. .
Bajo la dirección de Rejón, El Restaurador reproduce en abnl de 185_6_un
comentario difundido en Durango, significativamente titulado "La coalición
de los estados es necesaria". Con la firma de Pedro López, se dest.'¼caba ~obre
"la desoladora plaga" que constituía el indio que talaba campos, asesmaba

Y:··", '!tado. En
forma más núnuciosa lo analiza José Reséndiz, que prepara ~u te~IS de licenaatura en
Historia en la Universidad de Nuevo León con materiales refendos,Justamente, a la I_ucha
entablada contra el indígena en el noreste de Méxic? y su re~ci~n con el estructuranuento
de una econonúa que progresivamente tendía haaa el capitalismo. Se procura detectar
especialmente cómo la expulsión del indio fue una "necesidad" p~ra la puesta en marc~
de nuevas zonas ganaderas, agrícolas y mineras. Y cómo se tendió, pa_ra ello, un cerrojo
desde el área de influencia de Monterrey y desde Texas, que aceleró la s~da de estos grupos
seminómadas hacia zonas más occidentales de México y de Estados U rudos. . .
27
Moisés González Navarro describe estos intentos de coaliciones y la prob~emática mdí~ena
en el norte de México en Anatom(a del poder en Mb:ico (1848-1 853), México, El Colegio de
México, 1977.
26 Este tema ha sido tratado por nosotros en "Frontera, burguesía regi_o nal

labradores y sembraba -se decía- la muerte y el espanto por todas partes.
Y dando a Durango como ejemplo, se manifestaba:
(Es) uno de los estados que se hallan en la mayor miseria y decadencia.
Su población ha disminuído considerablemente; el comercio está del
todo paralizado, no da señales de vida; la agricultura, uno de sus
elementos de riqueza ha decaído muchísimo, porque los salvajes han
destruído las fincas, han robado sus ganados, y lo que antes era una
hacienda poblada y rica es hoy un páramo abandonado e inculto(... ) La
población ha huído de Durango como de un lugar apestado... 28
López defendía con vigor la propuesta de los gobernadores de Nuevo
León-Coahuila y de Jalisco para conformar una coalición, y censuraba explícitamente al Sigl.o XIX ("periódico liberal que de vez en cuando se ocupa de la
suerte de estos Estados ... ") por criticar ese proyecto. La ironía campeaba en
sus párrafos (ironía que también era frecuente en el periodismo de Monterrey:
(... )mientras en los estados fronterizos los salvajes cometen horribles
atrocidades, y sus habitantes carecen de todo medio de defensa y sufren
la muerte con el mayor abandono, en México se les quitan las rentas, se
hacen grandes paradas, y la prensa disputa con calor si cantó mejor el
tenor que el bajo, si la Vestvali es más linda que la Almonti, si el paseo
estaba barrido, si escasea la nieve ...
Rejón mismo, días después, diría que a El Siglo XIX se le debía de perdo.
· tan espmosa
·
nar29 porque era ev1"dente " que 11abla á tientas
en matena
como
es la guerra y el modo de bacérsele á los salvajes". Y puntualizaba, con acidez,
que los gobiernos centrales sólo habrían brindado auxilio "tan miserables y

28

AGENL, El Esta.u mdor, 8 de abril de 1856. López acotaba: "De 1852 a 1856 han transcurrido
cuatro años y en ellos los estados, principalmente los fronterizos, han a&lt;;lquirido por una
dolorosa ex~riencia el convencinúento 1~ás íntimo de la necesidad que tienen que hacer
29 un pacto de alianza; los males que han sufrido en ese período de cuatro años son inauditos".
~mmanuel Carballo detalla que El Siglo XIX (fundado en 1841) fue uno de los periódicos
liberales que destacaron entre 1855 y 1863. También cita a El Repúblicano, "destinado a
difundi~ las ideas ~berales enti:e las capas sociales menos favorecidas". Ambos aparedan
en la oudad capital. Al aludir a Nuevo León, Carballo menciona únicamente a El
Restaurador de la Libertad. Carballo, "La Prensa durante la Reforma", El Poroenir,
Monterrey, 11 de enero de 1982.

238

239

�precarios" a los estados invadidos que lo único que lograron era "exitar la
e-.
'da d salvaJe
. "30
1eroc1
En momentos de disidencia con el gobierno de Comonfort, El Restaurador
presentaba un editorial en mayo de 56 ("Indio~ b~rbaros") que contenía -de
paso- un notorio elogio a la autonomía provmc1al:
El Plan, pues, que debe concebirse por el Gobier~o (alude al central,
MC) está reducido á proporcionarse recursos y á _situar de una manera
cierta, positiva y anticipada en los Estados front~n.zos la suma mensual
que asigne a cada uno. Lo demás déjelo al a~b1tno de los Gobernadore~
de esos Estados, y si no quiere entenderse con diversas personas, ~ue sera
lo mejor, y sí con una sola, acepte la oferta que se_le ha hecho repetidas yeces
por el Exnw. Sr. Vidaurri de responder por la seguridad de la frontera ...3

Las soberanías reasumidas
Desde Nuevo León-Coahuila se sostenía lo contrario: frente al ataque
indígena, ante las invasiones de los "filibusteros" texanos, contra cualquier
pretensión de desmembramiento por parte de potencias continentales o
europeas, y muy específicamente en la guerra a mue1te contra los conservadores, las provincias salvarían a la nación.
En El Restaurador, Rejón tocaba directamente este punto en los últimos
mes~s de 1857, cuando se pronosticaba el auge de los levantamientos armados
conservadores. Véase como conectaba en su discurso la necesidad de las
coaliciones estatales, la lucha contra "el bárbaro" y la defensa del orden liberal
en su conjunto:

Porque, preguntaba, ¿quién conocía en la capital sobre guerra co~tra_ los
indios? Lo mejor que se podía hacer era enviar dinero, y dejar que los eJércttos
de la región y hombres como Vidaurri se encargasen del problema. _Las
intentonas de coaliciones regionales siempre despertaban recelos en el liberalismo "del centro" y en sus voceros periodísticos. Las acusaciones_ llovía~
sobre los mandatarios provinciales (y muy particular1?1ente contra ~1daurn)
porque se temía que estas alianzas incubaran potenciales segregaciones del
territorio nacional. El fantasma de Texas (separado en 1836) planeaba sobre
estas discusiones.

30

31

AGENL El Resta.urador, 20 de mayo de 1856
AGENL 'El Restaurador 27 de mayo de 1856. En 1857, Vidaurri convocó a los gobernad_o~es
de los ~tados invadidC:S por "los bárbaros" a formar una coalición: su circular fue re~uda
a Durango, San Luis, Zacatecas y Clúhuahua. En El Restaur~dor se comenta: Las
incursiones de los bárbaros por cada día mar repetidas y en may?r nú~ero de gandules
( ...) La completa desaparición de la cría de ganados en los estados mvadidos, que antes de
ahora era incalculable (...)la impotencia de cada Estado de por sí (...) para acaba~ con tal
cruel enemigo; la imposiblidad en el Gobierno gen~ral para hacer esa guerra, baJo todos
aspectos nacional (...) todo está demostrando que s1 no se emprende la guerra contra el
salvaje, los Estados más distantes de la frontera y los más cercanos al centro_ tend~án de~tro
de pronto que escuchar el feroz alarido del hijo del desierto(...) el comerao, la mdustna y
la agricultura desaparecerían instantáneam~nte" (23 de octubre de 1857)'. ,; en 1861,
cuando Juárez estaba ya en la ciudad de MéXIco, se comentaba en Mon~rr~y. Esa_ guerra
del salvaje que debe ser sostenida por el Gobierno general, ~ ve con mdiferenci:i, y las
sumas que podían emplearse en ella se invierten en otros objetos d~ menor o ~nguna
importancia. El Gobierno del Estados se ha dirigido ya al de la Uruón, proporuénd_o le
(medios) para acabar con los bárbaros (...) Pero hasta hoy no se ha recibido_ soluoón
alguna". y se apuntaba que "los alaridos del salvaje y los lamentos de los desgraa~dos que
mueren á sus manos lastiman nuestros oídos; y llegarían hasta la 9pulenta México, s1 la
música de la ópera y el ruido y algazara de los festines, no les tuviera embargados los
sentidos á los que debieran emplear una parte de lo que se consume en el pla~er, para
salvará un Estado del esterminio y la destrucción que le amenazan". Bolelfn Oficial, 15 de
agosto de 186 l.

No es sólo la destrucción del salvaje la que se alcanzará con la coalición,
no será el único bien que produzca, la seguridad de los habitantes de la
frontera. No, preciso es decirlo: interesados como ningunos los Estados
fronterizos en la conservación del actual orden de cosas, en el sostén de
la forma de Gobierno que ha adoptado la nación, así como en la
independencia e integridad del territorio nacional; el pacto que una á
los Estados invadidos por los bárbaros será la salvaguardia de las
instituciones, y las fuerzas que á consecuencia de ese pacto se pongan
en campaña, serán el más firme apoyo de la nacionalidad siempre que
se vea amagada, y del Gobierno que han creado esas instituciones, y que
mal cuadra á los amigos de los abusos y del fanatismo. La reacción con
su bandera de religión y fueros encontrara en los hijos de los Estados
coligados un óbice indestrucitble para realizar sus (... ) miras; y el
gobierno un poderoso auxiliar para llevará feliz término las reformas,
abriendo á la Republica la vía mas segura de progreso. 32
Estos párrafos significan una síntesis ajustada de la concepción vidaurrista,
probablemente compartida por otros jefes regionales: en años de crisis, las
autonomías provinciales (que implicaban, por extensión, la capacidad de
formar alianza y pactos de diferente naturaleza) no sólo no seía un obstáculo
a la articulación de un estado nacional, sino que -por el contrario-sería su
salvación y una de las bases principales para su consolidación.
En función de ello, Vidaurri y sus seguidores habían justificado en 1856 la
unificación entre Nuevo León y Coahuila, pese a la cerrada oposición del
presidente Comonfort. El caudillo neolonés tuvo ocasión entonces de mostrar

32

AGENL, El Restaurador, 23 de octubre de 1857.

240
241
H uma nitas-16

�su poderío: en el plano militar, llegó a tener choques directos con tropas que
respondían a Comonfort; en el político logró que se le permitiera llamar a
una consulta en Coahuila (que, por supuesto, ganó) y recibió la aprobación
del congreso constituyente, que avaló la unificación.
Simón de la Garza y Melo defendió la unión diciendo que "unidos ambos
Estados, presentarán a sus enemigos comunes un aspecto mas respetable é
imponente ... ", y Rejón explicaría al liberalismo "del centro" sostenido:

(...)siendo libres los pueblos para expresar su voluntad, sobre el modo de ser que
desean para alcanzar los bienes que pro/101-ciona la sociedad; es un deber de los
gobernantes y de los hombres encargados del ejercicio de la soberanía de esos
mismos pueblos obsequiar m voluntad exJ1resa. Los pueblos de Coahuila que
antes formaban por sí mismos una entidad política en la República
mexicana, usando de esa libertad han expresado su voluntad explícita,
·
cara
1 y termmante
...33
Además, seguirá El Restaurador días después, esta unión había sido fruto
lógico de una situación de excepción y una necesidad para salvar la revolución
de Ayutla. en respuesta al Siglo XIX se acotaba:
Los pueblos de una parte de la república, cuando ésta se encuentra en
un estado de dislocación por un movimiento revolucionario, ¿serán
libres para formar uniones tales como la de que se trata? (... ) nosotros
contestamos la pregunta en un sentido afirmativo, como la contestarán
también los sefiores del Siglo, supuesto que son liberales.
Agregaba que la reglamentación de esa unificación simplemente se efectuó
sobre un hecho consumado por la propia revolución liberal. Y señalaba:

mencionaba en el artíctJlo primero que "El Estado de Nuevo León reasume
su soberanía, libertad e independencia, mientras un Congreso Nacional (... )
establece el sistema y forma de Gobierno que deba dirigir a la República"35
Y luego de la proclamación del plan de Tacubaya y de la instalación de los
conservadores en el gobierno con asiento en Méx.ico, un decreto de Vidaurri
señalaría que en tanto "el pacto fundamental de la República ha sido roto por
una facción criminal y traidora", y que ese "escandaloso motín'' había dejado
al país sin representación ni poder legítimo, era indispensable "obrar ejecutiva y extraordinariamente, conforme a las circunstancias extremas... ". Por
ello:
Mientras permanezca la República acéfala é imposibilitados los Supremos Poderes federales para ejercer sus funciones en el órden constitucional; el Estado recobra la plenitud de sus derechos, reasumiendo su
soberanía y quedando en libertad para dictar cuantas medidas juzgue
necesarias para su conservación y defensa de las instituciones democráticas.36
En 1860, superados ya los problemas planteados por un agudo conflicto
mantenido con Santos Degollado,jefe de las fuerzas liberales y secretario de
Estado del gobierno con asiento en Veracruz, choque que llevó a Vidaurri a
una actitud de franca rebeldía que le costó momentáneamente la pérdida del
gobierno de Nuevo León-Coahuila, El Restaurador reiteraría: "El poder de tal
Gobierno (alude al Federal, MC) no le viene ni puede venirle de otra parte

5
'1

Si, pues, en favor de la unión con Coahuila militan la razón, la convivencia pública, la justicia, elplan de Ayutla, la sanción de la república,
la causa de la libertad y de la democracia, ¿por qué los que se titulan
liberales, por qué los custodios de ese plan que debe ser sagrado, se
empeñan en 1estruir esa unión, y atacar en su esencia_el principio
democrático?3
La reasunción de la soberanía del estado de Nuevo León-Coahuila fue una
práctica ejercida en diversas oportunidades por Vidaurri, y acompañada por
otros gobernantes.
En el Plan restaurador de la libertad que se da a conocer desde Monterrey el
25 de mayo de 1855 (es decir, antes de la caída definitiva de Santa Anna) se

33
34

36

"La Revolución de Ayutla. Los caudillos y la frontera", en Actas, 5, Dirección General de
Investigaciones Humanísticas, Universidad Autónoma de Nuevo León,julio-septiembre,
1978, p. 19.
.
AGENL, Gobierno del Estado libre y soberano de Nuevo-León y Coahuila, 19 e enero de
1858. Por su lado, el gobernador de Tamaulipas,JuanJosé de la Garza, el 28 de diciembre
de 1857 había hecho público otro decreto en el que se afirma en su artículo primero: "Roto
el pacto federal que actualmente une á los Estados de la República, el de Tamaulipas
~ea~um~ su sobe~anfa, desconoce al gobierno del Centro y seguirá rigiéndose por sus
msl.ituaones parl.iculares hasta el restablecimiento de la constitución del 5 de febrero de
1857'' . Se a_utoriz.~ba además al ejecutivo _de Tamaulipas a "ocupar las rentas generales de
la Fed~r¡¡c:;ón ~_xistentes en el estado, mcluso los productos de aduanas marítimas y
frontenzas y a espedir aranceles y cobrar los derechos en ellos establecidos á los efectos
de procedencia nacional o estrangera ...". AGENL, Boletín. Oficial, 5 de enero de 1858.
Vidaurri y d_e la Garza afirmaron en Montemorelos (Nuevo León), el 13 de enero de 1858,
un con~e~o para formular _un~ alianza defensiva y ofensiva "hasta lograr el
restablecmuento neto de la consl.ituaón de 1857". Separados por rivalidades más antiguas
Vidaurri y de la Garza unificaron sus_poderes para enfrentar a los conservadores, Iueg¿
del plan de Tacubaya.
.

AGENL, El Restaura.dar, 15 de abril de 1856. Subrayado en el original.
AGENL, El Resta.urador, 29 de mayo de 1856.

242
243

�que la suma de poderes que le otorgan los Estados en virtud del pacto de
37
unión ... "
El vidaurrismo y sus principales voceros rozaban el concepto de confederación, parecían rebasar la simple enunciación de un estado federal. Por lo menos,
cuando se transitaban situaciones de crisis38 •
En Vidaurri, este tipo de planteas incluiría el control directo de ejércitos
y la toma de atribuciones que solían afectar al erario nacional: muy especialmente, lo atinente a ingresos aduanales.

Aduanas: un antiguo j1leito
La significación que para el aparato del Estado guardaban en México (y
en otros países de América Latina, en esos mismos años) los recursos derivados de la aduana, ha sido ya largamente documentada. su control, total o
parcialm era de primera importancia.
La relativa autarquía del noreste se manifestó en este aspecto. Frente a los
conservadores, ni hablar. Lo relevante es que emergió como un motivo
constante de diferencias con los mismos gobiernos liberales. Por ello dedicaremos unos párrafos a este tema, para cerrar nuestra exposición. ·
Para Santiago Vidaurri y muchos de sus voceros, sin los ingresos de las
aduanas situadas en puntos fronterizos con Estados Unidos resultaba impensable sostener tropas para enfrentar a indios, texanos, conservadores y
franceses. Una constante de hierro para los diferentes presidentes liberales
(Alvarez, Comonfort, el propio Juárez) fue admitir esporádicamente que el
gobernador de Nuevo León-Coahuila se apropiara de esos recursos.
Pero el problema se planteaba porque Vidaurri no se hacía cargo esporádicamente, sino de manera permanente. InclusiYe en sus miras estuvo controlar
los puertos de Matamoros y Tampico, en Tamaulipas, pero casi nunca logró

este objetivo por la cerrada oposición que es ese estado encontró, seguramente estimulada por el gobierno central.
·
Más aún, Vidaurri tomaba decisiones en materia aduana! que alternaba o
modificaba las ordenanzas nacionales. Un ejemplo nítido fue su rebaja de los
derechos aduanales: por los puertos terrestres b~jo su dominio, las importaciones se hacían con rebajas que llegaban a más de un cincuenta por ciento
de lo ftjado por la reglamentación de 1856, sancionada por Comonfort.
Ante el clamor de los comerciantes del centro de México, los productos
europeos y norteamericanos entraban por el noreste con un mínimo de
recargos, y amenazaban in1,mdar el territorio nacional. Frente a las agrias ·
protestas de esos mercaderes (muchas veces apoyadas por ministros federales), Vidaurri simplemente decía que estaba cumpliendo con uno de los
objetivos que proponía el plan de Ayutla; que de esta forma estimulaba la
economía regional, lograba recursos para la guerra39 y aseguraba la permanencia de las poblaciones fronterizas.
El auge notable que en la circulación mercantil provocó la guerra de
Secesión norteamericana hacía más fructífero el panorama: los algodones
sureños debían salir por territorio mexicano ante el bloqueo marítimo del
norte industrial; alimentos, armas y manufacturas requeridas por los planteadores esclavistas ingresaban a Estados Unidos por la misma vía.
L-i aduana de Piedras Negras, en el norte de Coahuila, era la que Vidaurri
controlaba más firmemente. Su yerno, Patricio Milmo, y su amigo Evaristo
Madero (abuelo ~lel jefe revoluci?nario de 191 O) fueron grandes y arirovechados protagomstas de este trágico, y acumularon fortunas enormes 0 •
Alargo plazo, esta situación surgirá como uno de los detonantes principales
entre Vidaurri y Benito Juárez. Ci.1ando el gobierno reformista debió retirar-

39

37
38

24'1

AGENL, El Res/a,uraáor, 19 de abril de 1860,
En plena polénúca con Simón de la Garza y Mclo, que desde El Siglo XIX atacaba a Vidaurri,
Rejón señalará en el Bolet(n Oficial del 17 de diciembre de 1862: "Que el Gobernador de
un Estado, en nuestro sis~ma, es1:mdo subsistentes los lazos del pacto federal, reconocido
..el.centro de Unión y la entidad que lo constituye en el pleno ejercicio de sus facultades, no
puede arrogarse !o que á este compete(...) en la decisión de los negocios de cierta naturaleza
que por el núsrno pacto federal le est.ín reservados; es una verdad que no tiene
contradicción, Pero que el Jefe de un Estado que conforme á los principios del derecho
público ha reasunúdo s u soberaiúa y delegado á aquel sus facultades sin mas restricción
que la de hacer uso de ellas conforme á cierto orden de principios(...) no pueda decidir los
negocios que ocurren en el territorio de su mando y que en virtud de la reasunción de su
sobera1úa por parte del Estado le están inmediat.'lmente encomendados; es un dislate..."

10

Debe mencionarse que buena parte de los recursos que se requerían para la guerra eran
extraídos de la propia economía rural regional. Si bien Nuevo León y Coa huila no parecen
haber entrado en estos años de mediados de siglo en formas modernizadas (capit.'llistas) de
producció!1, la estructura productiva_ agropecuaria resultaba capaz ele abastecer en parte
es~s nec_es1dades de guerra. Los pedidos (a veces perentorios) del jefe del ejecutivo y al
nusmo liempo comandante de los ejércitos del Norte a los alcaldes del interior de ambos
estados eran permanentes: se solicitaban caballos, mulas, cereales, piloncillos, y hasta trenes
de carros para la carga pesada. En muchas oportuniclaclcs est.'ls ex1.r:1cciones eran pagadas
al contado, aunque seguramente en otras los productores no deben haber recibido dinero
algu~o. De todos modos, no puede_ dejar _de tenerse en cuenta t.:ste aspecto estructural si
se qwere entender cómo lograba V1daum (y, suponemos, otros jetes militares regionales)
mantener en pie a import.'lntes contingentes bélicos.
Sobre la relevancia económica de estos dos núembros de la burguesía que se estaba
conformando desde Monterrey, ambos de notoria capacidad económica, pueden
consultarse nuestros trabajos "Patricio Milmo, empresario regiomontano del siglo XIX. En
torno ~ la acumulación de capitales en l\fonterrey", en Ciro Cardoso (coordinador),
FormacuJn y desarrollo de la burguesía en México. Siglo XIX, México, Siglo XXI editores, 1978;
y "Los Madero en la econouúa de Monterrey (1890-1910)", en Cathedra, 8, Universidad
Autónoma de Nuevo León, abril:iunio, 1978.

245

�se hacia el norte, asediado por el avance francés, el presidente y su equipo
ministerial consideraron imprescindible recuperar esos recurso~.
guerra
contra el invasor lo exigía, así como en épocas pasadas babia_sido u~a
necesidad que se cedieran al poder regional: es~ ya pasada tolerancia se habia
debido a que los ejércitos vidaurristas eran básicos para la defensa de la causa
liberal.
El problema era otro en este momento, a fine~ de 1863._1-Ia~ía una ª?,so~uta
necesidad de centralizar en la frontera septentrional la dirección de CJCrc1tos
y medios. Vidáurri, y parte_ de sus ~eguidorcs, ~ebieron o~tar ent~e l_a
sumisión a ese poder centralizado, baJO la conducoón de Juáiez y sus Je~es
castrenses, o el aferrarse a ultranza a una autonomía que p~r ~us caractensticas -en tan críticas circunstancias- podía coadyuvar objetivamente a la
derrota liberal en su conjunto.
El vidaurrismo se deci(iió por lo segundo, quiz..í confiado en impon_er (como
en otras ocasiones) sus puntos de vista sin salirse del marco liberal._A
comienzos de 1864 la crisis se hizo irreversible. Cercado por tropas meJor
dotadas Vidaurri debió huir hacia Texas. Juárez no sólo lo destituyó: lo
declaró traidor a la patria y decretó simultáneamente la separación de Nuevo
León y Coahuila. ·
,
.
Tiempo después, quizá suponiendo que recuperana parte d: su anuguo
poder, Vidaurri adhirió al imperio de M~ximiliano. Est~ actitud,_ que ha
oscurecido su imagen en la historiografía liberal, le costana ser fusilado ~n
1867, luego que los franceses abandonaron el país y México r~cuperó-ba_Jo
la dirección de Juárez- su independencia política.
No vamos a reiterar conclusiones que, de una u otra manera, fueron ya
presentadas a lo largo de esta ponencia.
.
En estos últimos párrafos insistiremos sólo en resaltar lo chficultoso que
aparecían en México, en estos años de la Reforma: las relacion:s en_t~·e estado
nacional en configuración y regiones que debían mtegra~lo. S1tuac1on q_ue se
arrastraba desde la independe ncia, y que no fue exclusivamente mexicana
durante el siglo XIX: las luchas civiles argentinas, por_ejemplo, tuvicr~n como
eje principal -luego de la caída de Rosas- esta_ nusma prob_lemátICa. Allá
también la cuestión aduana! jugó un rol de magmtud sobresahcnte.
La transición hacia renovadas estructuras económicas y sociales --que
planteaba inevitablemente el enfrentami~nto con 1~ i_glcsia, ~l ejé1:cito y otros
grupos conservadores- no pudo exchnr en Mex1co desidenc1~s .ª veces
ostensibles entre quienes propugnaban el nuevo orden, el est,blecmuento de
una 1nodemidad que llevaría al país por más efectivos caminos de desarrollo.
En el caso de la relación estado centralizado-región, que no era el menos
significativo, Santiago Vidaurri fue probablemente uno ele los jefes liberales
que más claramente sintetizó estos antagonismos. La pr~nsa de Monte~·rey
no hizo sino reflejar y -a la vez- avivar, aspectos crnc1ales de esta difícil
transición.

L:

LA SEGUNDA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografia y Estadística

(Concluye)

1

246

V

CON LA RENUNCIA DEL DOCTOR Eduardo Aguirre Pequeño a la dirección de
la Facultad de Medicina, presentada al Gobernador en la madrugada del 7 de
noviembre de 1947, quedó aparentemente resuelto el conflicto estudiantil.
El movimiento estudiantil de Medicina había sido secundado, en un principio, por los alumnos de la Facultad de Derecho y la Escuela de Bachilleres
Diurna. Posteriormente se sumaron las Facultades de Ciencias Químicas,
Ingeniería y Odontología. (No los apoyaron las Escuelas de Bachilleres
Nocturna, Industrial "Alvaro Obregón", Femenil "Pablo Livas" yde Música).
En la mañana del 7 de noviembre los estudiantes de las seis principales
instituciones de enseñanza superior celebraron una asamblea en El Aula
Magna, acordando volver a clases esa misma tarde, pero resolvieron no
reinscribirse en los planteles, requisito que les exigía el Co nsejo Universitario. A las tres de la tarde, los planteles en poder de los estudiantes fueron
'entregados a las autoridades universitarias.
En la noche del 7 de noviembre el Consejo Universitario, presidido por el
Rector doctor Enrique C. Livas, designó Director Interino de la Facultad de
Medicina al doctor Francisco Vela González, quien fungía como Director del
Hospital Civil. Se integró la terna que se le entregaría al Gobernador del
Estado, licenciado Arturo B. de la Garza, para que éste, en el término de
treinta días, hiciera el nombramiento del nuevo Director. Además, presionado por el Gobernador, el Consejo Universitario decidió revocar el acuerdo
que canceló las inscripciones en las Facultades de Medicina, Derecho y

�Ciencias Químicas y en la Escuela Diurna de Bachilleres y que obligaba a los
estudiantes a matricularse nuevamente.
RENACE

LA INQUIETUD

El nombramiento del doctor Francisco Vela González fue rechazado por
los estudiantes de Medicina. En la asamblea celebrada el 8 de noviembre, el
doctor Vela González fue acusado de obstaculizar el aprendizaje de los
estudiantes en el Hospital Civil, dando preferencia a la práctica y perfeccionamiento de los médicos. Se dijo de él, entre otras cosas, que no era egresado
de la Facultad ni catedrático del plantel. También se objetó la terna enviada
por el Consejo Universitario al Gobernador, qne contenía los nombres de los
doctores Vela González, Arnulfo Trevifi.o Garza y Margil Yánez Martínez,
candidatos a ocupar la dirección de la Facultad.
Cuando se desarrollaban las deliberaciones, se presentó de improviso el
Rector, "en medio de la natural exj,ectaci6n de todo el estudiantado ... ", decía El No1te.
Se dirigió hacia la primera fila del lunetario y, tomando a un estudiante por
el brazo, lo levantó con energía de su asiento, ocupando el doctor Livas su
lugar.
La detallada resefi.a publicada al día siguiente en el matutino dice: "Fue tal

la sorpresa recibida por los estudiantes y sus dirigentes con la inesjJerada visita del
Rector, que por un momento rein6 un j,rofundo silencio ... "
Después de un breve desconcierto, el Presidente de Debates, José Trevifi.o
Faz, reaccionando con rapidez, "se dirigi6 a la asamblea manifestando que estaba

a su consideraci6n el que permaneciera allí el Rectoro bien se le invitara a que saliera".
Se dividieron los criterios: "u.1ws oradores opinaron qu.e se invit,1,ra al doct.or Livas
a que desalojara el Aula, en vi1tud de que el misnw Rector les j,rohibi6 la entrada a
las sesiones del Consejo Universitario, cuando los estudiantes quisieron plante4r S1.l
jJroblema; otros hablaron recomendando a sus co111¡,a11eros cordura y respeto, en
atenci6n a ·ta alta investidura del profesionista ... " Por "votación abrumadora" la
asamblea acordó que se le permitiera a la más alta autoridad universitaria
permanecer en el recinto, ''j,ero sin tener dereclw a voz ni voto''.·
Concluído el incidente, se discutieron varios problemas. Cuando iba a
terminar la reunión, el Rector se dirigió al estudiante Treviño Faz "manifes-

tándole que él, como Autoridad, tenía tan/o derecho como los estudiantes a estar en esa
Aula Universitaria"; que el motivo de su presencia era comunicarles el acuerdo
del Consejo Universitario de no exigir la reinscripción, así como dar lectura.
al nombramiento del doctor Vcla·Gonzálcz y a la terna enviada al Gobernador. Sin embargo, añadió, como la asamblea no le había concedido voz ni
voto, se retiraba advirtiéndoles que los documentos citados estarían a disposición de ellos en la Rectoría. La reseña del El Norte concluye: "Al igual que

como entr6, es decir en medio de sepulcral quietud del estudiantado, el doctor Livas
abandon6 el Aula Magna".

248

Los estudiantes de Medicina decidieron no asistir a clases hasta que se
revocara el nombramiento del doctor Vela González. Los alumnos de las
Facultades de Derecho, Ciencias Químicas, Ingeniería y Odontología y la
Escuela Diurna de Bachilleres, que habían apoyado a aquéllos en su movimiento contra el doctor Aguirre Pequeño, se declararon en "sesión permanente".
El conflicto estudiantil se volvió a complicar. En sesión celebrada la
mañana del domingo 9 de noviembre, representantes de las seis instituciones
universitarias acordaron pedir al Gobernador del Estado la renuncia del
Rector y de varios miembros del Consejo Universitario. En la misma sesión
se anunció el próximo arribo a Monterrey de una delegación de la Confederación Nacional de Estudiantes, que investigaría la situación universitaria
local para rendir un informe al Consejo Nacional de dicha organización.
El lunes 1O, al mediodía, el Gobernador De la Garza tuvo una reunión con
los dirigentes estudiantiles en el Palacio de Gobierno. El mandatario estaba
decidido a resolver el conflicto, que amenazaba con extenderse y crearle un
serio problema político.
En el pleno extraordinario verificado esa misma tarde se informó que el
doctor Vela González, en vista de la oposición a su nombramiento, no había
aceptado el cargo de Director Int~rino de la Faet_1ltad. Al tener conocimiento
de ello, la directiva de la Sociedad de Alumnos de Medicina entrevistó al
Rector para sugerirle un nuevo nombra1'niento. Estaban informando sobre
sus actividades las diversas comisiones, cuando se anunció que el doctor
Roberto Treviño Martínez había sido designado Director Interino y que en
esos momentos se dirigía hacia el Aula Magna. "Con un estruendoso aplauso que
dur6 varios minu.t.os", decía EL Norte, fue recibido en el recinto el doctor Trevifi.o
Martínez, quien se dirigió al estudiantado pidiéndole apoyo a la labor que iba
a desarrollar al frente del plantel. Luego propuso que en esa misma reunión
fueran electos tres alumnos de cada año de la Facultad, con el fin de integrar
un Consejo Consultivo de la dirección de Medicina.
Por último, se aprobó solicitar al Consejo Universitario la abolición del
llamado Plan Livas, o sea el ciclo escolar de tres afi.os, que se había establecido
en el año lectivo l 9,15-1946 en las Escuelas de Bachilleres Diui·na y Nocturna,
y que volviera a implantarse el ciclo de dos años de estudios.
El matutino EL Porvenir, en su editorial de 11 de noviembre, hizo notar la
intervención decisiva del Gobernador en la solución del conflicto de Medicina
aunque "parecía disjmesto a no meter la ma1w en el lío jJara no violar la soberanf:
de la Universidad... " Afi.adía que el Gobernador, en realidad, fue quien resolvió
el problema y, así, el Consejo Universitario "se aguant6 la intromisi6n y la j,as6

jJor ali.o jJara ver de reanuda1~ en jJaz, los cursos... "

�El citado editorial opinaba que, para reducir al orden a los estudiantes, no
sólo se debió invocar la disciplina sino que primero se debió atender a la razón
y la equidad. Es decir, considerar más la justicia del movimiento estudiantil
que, "el accident~ de su actitud indisciplina~a ";, Afiadía que, por ?tra parte, no se
podría negar "que en t.odo est-0 anda~ pol~t1ca ;,Pero e_llo no &lt;~eb1a re~rochársele
a los estudiantes cuando en la Umvers1dad 1iay q111en o qmenes accionan en este
pi.ano". Por último, sugería que se adm~tie1_-a en el cu~rpo d,?cente de la
Facultad de Medicina a destacados profcs10111stas de la cmdad, que desearían
orienta,· La acción educacional" en el plantel. (En esa época la Facultad estaba
dominada por el izquierdista Sindicato de Médicos Cirujanos_ funda~~ en
1936, entre otros, por el doctor Angel Martínez Villa real). Termmaba d1c1endo que, para resolver los problemas de esa institución, era ~1eces~ria la bu~na
voluntad y no ver tan sólo la "filiación ideológica" de los médicos,_smo _m~ bien
la capacidad, preparación y entusiasmo para la noble tarea umvers1tana.
CREACIÓN DE LA

U. N.-E. U.

La vida académica parecía que iba a normalizmse. Sin embargo, en el pleno
extraordinario celebrado el 10 de noviembre se había decidido apoyar a los
alumnos de la Escuela Diurna de Bachilleres para que fuera abolido el ciclo
escolar de tres afios, o sea el Plan Livas.
Representantes de las sociedades de abmmos de las cinco Facultades se
reunieron con los bachilleres y formularon un pliego de peticiones, que
enviaron al Consejo Universitario, dándole un plazo de cinco días para que
resolviera favorablemente el problema, es decir que se volviera a establecer
el plan de estudios de dos años.
.
. .
El Consejo Universitario vislumbró el peligro de otro movument~ est~diantil y, en sesión celebrada el 12 de noviembre de_ 1947, acordó deJar sm
efecto el Plan Livas. Además redactó otra terna, sustituyendo al doctor Vela
Gonzálcz por el doctor Trevifio Martínez, para que el Gobernador escogiera
al nuevo Director de la Facultad de Medicina.
La columna "Carnet Periodístico" de EL Poroenir, firmada por Cándido
Mirón, hada notar el día 13 que el prestigio del Consejo Universitario había
sufrido un fuerte quebranto: primero, al aceptar la renuncia del doctor
Aguirre Pequefio, exigida por el Gobernador; segundo, al desistirse de la
reinsc1ipción; tercero, al retirar el nombramiento del doctor Vela ~onzález
y cuarto al designar un nuevo Director Interi1~0, qu~ "c1.1enla con l_a s~mpatfa de
las mayorías estudiantiles... "Pero, además, se vio obligado a suprimir el Plan
Livas en las Escuelas de Bachilleres Diurna y Nocturna.
Por otra parte, el movimiento estudiantil había adquirido una gran fuerza,
prescindiendo de la Federación de Estudiant~s Uni~ ersi~'lri?s. Aun má_s; los
representantes de la F.E.U. ante el ConseJO Umversu:ano se opusieron
tenazmente al movimiento estudiantil de Medicina, que contaba con el apoyo
1

de las sociedades de alumnos de cuatro Facultades y una Escuela. Delegados
de la F.E.U. visitaron las instituciones de ensefianza superior desacreditando
a los futuros médicos, que luchaban por tener un nuevo edificio para su
Facultad.
Las sociedades de alumnos de Medicina y Derecho no pertenecían a la
F.E.U. Los estudiantes de Ciencias Químicas, Ingeniería, Odontología y
Bachilleres Diurna, aun estando afiliados a ella, desconocieron sus acuerdos
y apoyaron a los de Medicina. El triunfo de éstos acarreó el desprestigio de
la Federación de Estudiantes Universitarios, único organismo estudiantil
reconocido por cJ Consejo Universitario.
A fines de octubre de 1947, cuando era más dificil la situación de las
sociedades de alumnos de Medicina, Derecho y Bachilleres Diurna, se comenzó a trazar el plan para crear una nueva federación estudiantil. En la noche
del 13 de noviembre se reunieron en un salón de la Escuela Diurna de
Bachilleres delegados de las cinco Facultades y la Escuela citada. Fue electo
director de debates Jesús Flores Trevifi.o, alumno de la Facultad de Derecho.
Después de prolongadas deliberaciones, se acordó nombrar una comisión
para que redactara la exposición de motivos y las finalidades que se perseguían. Quedó en claro que el principal objetivo era conseguir una representación estudiantil auténtica ante el Consejo Universitario.
La Ley Orgánica de la Universidad establecía que todos los asuntos estudiantiles, relacionados con las autoridades universitarias, deberían ser tramitados por conducto del Consejo Directi,·o de la F.E.U., a su vez, era el que
designaba a los cinco delegados estudiantiles ante el Consejo Universitario.
Las sociedades de alumnos de Medicina y Derecho, secundadas después por
la de Bachilleres Diurna, habían pugnado por que los representantes estu_diantiles ante el Consejo Universitario fueran nombrados por las sociedades
de alumnos de las Facultades y Escuelas y no por la F.E. U. La representación
estudiantil de la F.E. U. ante el Consejo Universitario, decían, no era auténtica
y sumisamente acataba los acuerdos del Consejo.
El arribo a Monterrey, el lo. de diciembre, el Presidente de la Confederación Nacional de Estudiantes, Gabriel de Alba Alatorre, significó el paso
decisivo para la fundación de la Unión Neolonesa ele Estudiantes Universitarios (U.N.E.U.). La C.N.E. sostenía los principios ele autonomía y libertad ele
cátedra. A su llegada, De Alba Alatorre declaró a El No,te que dichos postulados sólo podrían alcanzarse mediante la participación directa de los alumnos
en el gobierno de las universidades. Afiadió que, desgraciadamente, existían
"influencias extra,ias" en las instituciones universitarias. Esas influencias eran
nocivas y deberían desecharse. Las autoridades y asociaciones estudiantiles
de los centros de ensefianza superior "deben, f1or el co11tra1·io, alejarse todo Lo
IJosible de las cuestiones políticas", concluyó.

250
251

�En el pleno celebrado la tarde del 2 de diciembre en el Aula Magna, al que
asistió el Presidente de la Confederación Nacional de Estudiantes, se dieron
a conocer la exposición de motivos y el programa de trabajos de la Unión
Neolonesa de Estudiantes Universitarios. De Alba Alatorre arengó al estudiantado para que luchara por conseguir la libertad de cátedra y la autonomía
universitaria, los felicitó por los triunfos obtenidos en su movimiento y
terminó asegurando que la C.N.E. los apoyaría "en la resoluci6n de los j&gt;rnblemas
que les afecten", informó El N01te.
Mientras se daban los últimos toques al nuevo organismo estudiantil, se
llevó a cabo la elección de Mesa Directiva de la Federación de Estudiantes
Universitarios. Al mediodía del 5 de diciembre, delegados de las sociedades
de alumnos de una Facultad (Ciencias Químicas) y cinco Escuelas (Industrial
"Alvaro Obregón", Nocturna de Bachilleres, Enfermería, Femenil "Pablo
Livas" y Música), eligieron Presidente de la F.E.U. a Eugenio G. Richer Jr.,
alumno de Ciencias Químicas, quien al frente de ese organismo habría de dar
un paso trascendental dos meses después, en febrero de l ~H8, cuando &lt;lisolvió
la Federación de Estudiantes Universitarios.
SF. INICIA LA NUEVA FACULTAD

A mediados de noviembre, el Patronato encargado de la construcción de
la nueva Facultad de Medicina, presidido por el doctor José Luis Lozano,
reanudó sus labores. Se anunció que la obra costaría cuatro millones de pesos
y, para arbitrarse fondos, tendrían que ponerse en venta los terrenos y
edificios del antiguo Hospital Civil y la Facultad, situados en la extensa
manzana demarcada por las calles de Quince de Mayo al norte, Matamoros
al sur, Cuauhtémoc al oriente y Pino Suárez al poniente. (Poco después la
manzana se dividió en dos predios al prolongarse la calle Juan Ignacio
Ramón). El Gobernador De la Garza ratificó su ofrecimiento de poner a
disposición del Patronato la cantidad de 250,000 pesos, con el fin de iniciar
los trabajos.
En junta celebrada el 28 de noviembre en la residencia del Gobernador,
se dijo que el terreno del antiguo Hospital Civil podría venderse en 900,000
pesos, mientras que la extensión ocupada por la Facultad quiz..1 alcanzaría la
cifra de 780,000 pesos. Se anunció que el Instituto Mexicano del Seguro Social
tenía el proyecto de construir una clínica en Monterrey, en la que se iban a
invertir varios millones de pesos, y que esa institución estaba interesada en
adquirir dichos terrenos.
El peritaje, llevado a cabo unos días después, concluyó que el terreno del
antiguo Hospital Civil, conocido popularmente como Hospital "González",
limitado por las calles de Quince de Mayo, Pino Suárez, Cuauhtémoc y la
prolongación de Juan Ignacio Ramón, con una superficie de 5,262.72 metros
cuadrados, tenía un valor de casi 700,000 pesos. El nosocomio, cuyo frente
252

daba a la calle Quince de Mayo, abrió sus puertas el I o. de mayo de 1860. Era
asilo de dementes y dispensario antituberculoso; el edificio no había sido
valuado, se encontraba en malas condiciones y su demolición acarrearía
füertes gastos. Sin embargo, el ingeniero Manuel Martínez Carranza, Director de la Facullad ele Ingeniería, opinó que ese predio tenía un valor aproximado de 900,000 pesos, "Siendo esta cantidad la que se debería tomar como base
j&gt;ara el remate", informo El Porvenir.
Se nombró una Comisión, formada por los licenciados José Juan Vallejo,
Raúl Rangel Frías }' Alfredo de la Torre, para dictaminar sobre la venta de
los terrenos, cuyo 'Ynwlucto fntegro" sería destinado a la construcción de la
nueva Facultad de Medicina. Los ingenieros Martínez Carranza y Leobardo
Elizondo y el arquitecto Joaquín A Mora fueron los encargados de elaborar
los anteproyectos para el edificio que se habría de levantar.
Al iniciarse el afio l 9•18 el proyecto de la nueva Facultad de Medicina
parecía haberse estancado. Con el fin de disipar las dudas se celebró una
asamblea general el 9 de enero. El Director del plantel, doctor Trevifio
Martínez, presentó un amplio informe de las actividades que había desarrollado desde que asumió el cargo, anunciando que la Facultad se iba a trasl;idar
provisionalmente a otro local. Por su parte, el doctor José Luis Lozano
informó que la Facultad de Medicina se levant.aría el oriente del nuevo
Hospital Civil, en la Calzada Madero; su costo aproximado se calculaba en
dos millones de pesos y tendría capacidad para más de cuatro mil alumnos.
Respecto a los terrenos y edificios del antiguo Hospital y la Facultad, aseguró
que, como éstos eran administrados por la Beneficencia P1íblica y la Universidad de Nuevo León, para poderlos vender tandría que expedir antes un
decreto el Congreso del Estado.
El Norte dio a conocer el 11 de enero el dictamen de los licenciados Vallejo,
Rangel Frías}' De la Torre, sugiriendo la vent.1 en pública subasta de aquellos
inmuebles.
A mediados de enero, bajo la supervisión de los ingenieros Martínez
Carranza y Elizondo y del arquitecto Mora, se inicó el desmonte de los
terrenos colindantes al nuevo Hospital Civil. El día 23, "sin ninguna ceremoniia ", pero con la asistencia de las autoridades uni\'ersitarias, los miembros
del Patronato encargado de la construcción ele la Facult.1d y algunos estudiantes, se hicieron los trabajos preliminares ele excavación de los cimientos. En
sesión celebrada el día 28, el Consejo Universitario acordó que la Rectoría se
dirigiera al Congreso del Est.1do, solicitando la autorización para poner en
venta los terrenos y los antiguos edificios del I Iospital y la Facultad. L1
ceremonia de colocación de "la primera piedra" de la nueva Facultad por el
Gobernador se efectuó en la mañana del 2 ele febrero. Pero aun se llevó a
253

�cabo otra ceremonia el día 4, a la que asistieron las autoridades civiles y
universitarias para presenciar las primeras labores de cimentación.
La Comisión Jurídica integrada por los licenciados Vallejo, Rangel Frías y
De la Torre entregaron un proyecto de decreto para la desafectación y venta
de los terrenos y fincas mencionados, cuyo texto apareció en El No1t.e el 11 de
febrero.
El I o. de marzo la Facultad de Medicina inició sus clases en el segundo piso
del edificio "Tirso Garza", ubicado en la esquina sureste de las calles Quince
de Mayo y Zuazua. Después de casi sesenta años de servicio, el antiguo plantel,
concluído a fines de 1890 en la Plazuela de Cuauhtémoc, esquina noroeste de
las calles Matamoros y Cuauhtémoc, fue desalojado; sólo quedó funcionando
el anfiteatro.
VENTA DEL ANTIGUO HOSPITAL CIVIL

A fines de febrero de 1948 los estudiantes de Medicina dirigieron una
comunicación al Congreso local para que, "a la mayor brer.lf(lad f&gt;osible, se dé
curso y se apruebe" el decreto de desafect.,ción y venta de los terrenos y
edificios del antiguo Hospital Civil y de la Facultad de Medicina.
El Gobernador, por su parte, se dirigió a la Junta de Beneficencia Pública
solicitándole que pidiera autorización al Congreso del Estado con el fin de
poner en vent., el antiguo Hospital Civil y la Facultad, "en la inteligencia d.e que
el producto de la misma se destinará, íntegramente, a la construcción de un edificio
para La Facultad de Medicina ..." (El texto de la solicitud del Gobernador a la
Beneficiencia se dio a conocer en El nort.e y El Pornenir el 2 de marzo).
La citada venta fue objet.1da. El matutino El Porvenir señaló el 3 de marzo
que la Beneficencia Pública, según la ley que la creó, tenía como única función
proporcionar los servicios de asistencia y no los de enseñanza. La Cámara de
Propietarios de Bienes Raíces, en declaraciones publicadas el día 5 en ELN01te
y El Porvenir, adYirtió que la ley facult.1ba a la Junta de Beneficencia a
administrar sus bienes pero no a enajenarlos, añadiendo que la Universidad
de Nuevo León era una institución con patrimonio propio y, por lo tanto,
"resulta incongruente qtt.e se disponga de bienes de la Beneficencia, de si jJobre, para
la Universidad"; en el caso de que fuera reformada la ley, concluía, el producto
de la enajenación tendría que aplicarse a los fines propios de la Beneficencia
Pública, o sea los servicios de asistencia social.
La prensa regiomontana y las organizaciones del sector privado se opusieron a la citada venta. El Porvenir sostenía el 6 de marzo que era urgente la
construcción de una nueva facult.,d de Medicina, pero "intereses J1olíticos"
habían mezclado ese problema con los fines propios de la Beneficencia
P•.íblica. El matutino rechazaba "el modo de f&gt;roveerse de fondos", mutilando el
patrimonio de la Beneficencia para edificar el plantel, en vez de que el
Gobierno Estat.,1 aportara de su presupuesto el dinero necesario. La ley que
254

creó, en 1937, laJunta de Beneficencia Pública prohibía la venta de sus bienes.
. Si el Gobierno de Nuevo León "está emJJeciruulo" en que la Beneficencia se
desprendiera ele aquella propiedad, debía reformar dicha ley. Sin embargo,
había otro camino: que el producto de algunos impuestos se aplicara a la
construcción de la Facultad.
En una encuest., publicada en El Po1·C!enir el mismo día 6, se reveló que la
situación económka de la Junta de Beneficencia Pública era dificil pues sus
deudas ascendían a casi 869,000 pesos. Por otra parte, se añadía, "algunos"integrantes de dicha Junta habían acordado, "en una sesi6n relámjJago", facultar
al Gobierno del Estado a hacer la venta, con la condición de que ésta se
efectuara en subasta pública.
En la citada encuesta aparecen dos opiniones interesantes: don José G.
Garza, Tesorero General del Estado, elijo que el edificio de Medicina podría
construirse "sin necesidad de arrebatar el escaso f&gt;atrimonio de la Beneficencia
Pública" y don José P. Saldaña, Gerente del Centro Patronal de Nuevo León,
argumentó que si el congreso local autorizaba la venta y el producto de la
misma se destinaba a aquel fin, la transacción estaría '¡JeJfectament.e hecha",
además Monterrey contaría con una moderna clínica del Seguro Social, que
se levantaría en el mismo terreno.
El Porvenir insistió en que eran nulos los acuerdos de ceder los bienes de
la Beneficencia P(1blica y aludió a la responsabilidad que podría recaer en sus
funcionarios.
El matutino dio a conocer el día 9 un oficio dirigido por la Rectoría de la
Universidad al Congreso del Estado, con fecha 30 de enero, pidiéndole que
autorizara la venta de los terrenos.
El mismo día 9, El Porvenir concretó los puntos de vista que ya había
sostenido: la Facultad de Medicina dabía construírse pero no con el dinero de
la Beneficencia Pública; se debía respet.1r la ley, que prohibía la venta de los
bienes de la Beneficencia; en el caso ele que se vendieran los terrenos, el
producto de la ven t., tendría que aplicarse "a los fines esJ&gt;ecíficos de la Beneficencia"; el Gobierno Est.1tal estaba obligado a aportar los fondos necesarios para
la construcción de la Facultad. También denunciaba que la decisión tomada
por algunos miembros de la Junta de Beneficencia de autorizar al Gobierno
_ a vender los terrenos dedicando la mitad del dinero obtenido a la Beneficencia
y la otra mitad a la Facultad, se llevó a cabo en una reunión a la que no se
convocó a todos los funcionarios de la Beneficencia, siendo, por lo tanto, ese
acuerdo en contra de la ley. Señalaba que, en realidad, el Gobierno Estatal
pretendía que, en la construcción del plantel, se empleara la cantidad total
de la vent.1 y no solamente la mitad. Era inexacto, por último, que la
Beneficencia Pública tuviera recursos propios, aparte de que sus deudas
ascendían a más de 800,000 pesos.
255

�El Porvenir informó el día 11 que había llevado a cabo una encuest, entre
los estudiantes de Medicina. Afirmaba que "el sentir general de la mayoría de los
alumnos" era que se construyera su nueva facultad, pero que no se vendieran
los terrenos de la antigua y del viejo hospit.al. Afiadía que sólo apoyaban la
venta el director del plantel, doctor Trevifio Martínez, el presidente de la
Sociedad de Alumnos, Dani«:l Treviño G., y quienes est,ban ligados al Gobierno por diversos motivos.
La Sociedad de Alumnos de Medicina refutó la información en una virulenta misiva, publicada al día siguiente, en la cual ponía en duda que se
hubiera llevado a cabo la citada encuesta, est,ndo dispuestos a demostrar su
apoyo a la venta de los terrenos que debía ser, "a la mayor brevedad y al mejor
j,ost.or".
La Cámara Nacional de Comercio de Monterrey hizo un análisis del
problema, sintetizado en ocho puntos, que apareció en la prensa local el 13
de marzo. Recordaba que en 1946 el Gobierno Estat,1 ya había intentado
vender el predio, aunque no lo consiguió debido a la oposición presentada
por la prensa y las instituciones privadas. Consideraba "inconveniente e indebido" que el Gobierno pretendiera construir la nueva Facultad de Medicina
despojando a la Beneficencia Pública de su patrimonio. Sin embargo, en caso
de que fueran enajenados los terrenos aludidos, la Beneficencia podría
entregar en prést,mo el producto de la venta para que, "con un interés
razonable", se aplicara en mejorar los servicios asistenciales. Calculaba que el
rédito de ese dinero podría fluctuar entre 80,000 y l 00,000 pesos al año. De
esa manera, concluía, la beneficencia conservaba su patrimonio; cooperaba
a la construcción de la nueva Facultad y aumentaba sus ingresos.
Fue hast, dos meses después cuando el Congreso del Estado acordó la venta
del predio, como diremos luego.
VI
SE PIDE L\ RENUNCV\ DEL RECTOR

El Rector de la Universidad, doctor Enrique C. Livas, en un extenso
artículo intitulado "¿Por qué?", aparecido el 23 de abril en El Norte, enjuició
ásperamente el movimiento estudiantil de octubre-noviembre de l 9 ,17, que
provocó la renuncia del doctor Aguirre Pequeño.
El propósito del Rector era coment,r aquellos hechos, en los que "un rector
de estudiantes equivocados y mal conducidos l/eoaron a una considerable multitud (de
universitarios), considerable j1or lo numeroso, a un movimiento que calificaba "no
como el triundo que se quiso ver en él, smo como un desdoro fJam la clase es'tudiantil
universitaria". Afiadía que era cosa sabida :la j,articij)(Lción directa o indirecta de
intereses extrmíos a nuestra Universidad" en aquel movimiento "de i·Í-yustificada

256

rebeldía", Acusaba a la prensa local de haber a )entado el desorden, haciéndose
eco '.'de cuanta falsedad y cuanta calumnia fueron dictadas por la pasi6n insana de
m.ullltudes que se lla11aron de soberbia con el halago constante de que se les hacía objeto".
Continuaba diciendo que ninguno de los columnistas de los diarios, que
hicieron la defensa "de la ilegalidad y de la infamia", se había interesado antes
en la marcha de la Universidad, sino que "se convirtieron en paladines de una
causa inn.oble, mixtificada y tendenciosamente perve1tida en sus orígenes y finalidades". Decía que se había falseado la realidad de los acontecimientos, haciendo
aparecer ante la opinión pública al Consejo Universitario como "un organismo
p_elele, que permitía la intervención del Sr. Gobernador... " Negaba que la Univer~,1da~ ~e ~u~vo León estuvi~ra dirigida por un grupo de ideología comunista.
estribillo divulgado por diversos medios de información. Fustigaba a los
universitarios que "insultaron, calumniaron y escarnecieron. a quienes les sirven en
la Universidad de Nuevo León". Los estudiantes, proseguía sin ninguna pondera~ió~, "ro_mfieron con todo j1rincipio de orden y de disciplina; se jJosesionaron de
edifi_ci_os; ~zdi_eron amparo -~ontra a~tos que sólo ellos realizaron, al susj,ender Los
~ervtctos publicas de educacion supenor, con la ay1ula de masa que se convirtieron en
trres~o1!5ables, fºr el error y la inexperiencia; fueron irresj1etuosos y mendaces; se
con~,z1tieron en instru.ment,o de intereses ajenos a la Universidad; en fin, descendieron
lastimosa, aunque quizá explicablemente, a niveles 1w alcanzados antes... "
~~rico Delgado de la Pefia, estudiante de Derecho y uno de los principales dmgentes de la U.N.E.U., envió al Congreso del Estado, el 2,1 de abril de
1948, un importante documen.to, en el que proponía la reforma del artículo
décimo, fracción segunda, de la Ley Orgánica ele la Universidad. El artículo
décimo de la cit,da ley, en su fracción· II, establecía que sería consejeros electos
ante el C~nsejo _Dniversitario y durarían en sus cargos tres afios, pudiendo
ser reelegidos, cmco representantes de "la Federación de Sociedades de Almmws
por la misma, de acuerdo con sus estatutos".
Afirmaba Delgado de la Pefia que dicha disposición obligaba, indirect,mente, a las sociedades de alumnos de las Facultades y Escuelas universitarias
a orga_nizarse en una Federación, ya que de otra manera no tendrían repre~
sentaoón ante el Consejo Universitario. Añadía que lo anterior iba "contra los
principios constitucionales y de equidad", pues el derecho ele asociarse era una
fac~1ltad no una obligación y, por otra parte, no era· equitativo que sólo
tuvieran el derecho de estar representadas las sociedades de alumnos agrupadas en una federación estudiantil.
La disposición citada afiadía era un obst.iculo a la representación auténtica
del estudiantado ante el Consejo Universitario, pues la Federación de Estudiantes Universit,rios era la que nombraba a los consejeros estudiantiles. La
Ley O~·gánica sólo concedía al estudiantado cinco represent1ntes ante dicho
Consejo. Por lo tanto, las otras seis sociedades de alumnos, aunque pertene-

257
Hl'manitas-17

�cieran a la F.E.U., no alcanzaban a tener representación. Además, las sociedades de alumnos que no estaban afiliadas a la F.E.U., como las de Medicina
y' Derecho, con más de mil alumnos en total, no tenían derecho a nombrar
delegados ante el Consejo Universitario.
Objetaba también el término de tres años de ejercicio de los representantes
estudiantiles, pues si el consejero nombrado era alumno del (1ltimo año de la
carrera, éste seguiría ejerciendo el cargo cuando ya no era alumno, lo cual
era contrario a la Ley Orgánica universitaria pues los consejeros debían ser
alumnos regulares.
Por último, proponía la reforma de dicho artículo: serían consejeros electos
un representante de la sociedad de alumnos y un profesor por cada Escuela
o Facultad, durando uno a tres años, respectivamente, en el desempeño de
su cargo pudiendo ser reelectos.
En una reunión efectuada el 28 de abril, la Unión Neolonesa de Estudiantes
Universitarios decidió citar a un pleno, con el fin de discutir "los graves
problemas que afectan a nuestra Máxima Casa de Estudios". L'l U .N .E. U. agrupaba
a las sociedades de alumnos de siete de las once instituciones universitarias.
Al disolver Eugenio G. RicherJr. la Federación de Estudiantes Universitarios,
en febrero de 1948, había dejado el camino libre a la U.N.E.U. para que se
convirtiera en el organismo representativo del estudiantado, aun sin haber
sido reconocida por el Consejo Universitario.
La tarde del 30 de abril se celebró el pleno, "con asistencia de una e1wrme
multitud de estudiantes que abarrotó el focal del Aula Magna". informó EL Norte.
La asamblea acordó que la U.N.E.U. pidiera al doctor livas su renuncia. Se
habló de violaciones a la Ley Orgánica y del "jJ1'0fnndo distanciamiento" que
existía entre el Rector y el estudiantado.
Terminada la asamblea, una comisión estudiantil entrevistó al doctor Livas
comunicándole la decisión tomada. EL Porvenir dijo el 1o . de mayo que, a la
objeción presentada por los universitarios de haber permanecido en la
Rectoría durante casi doce años, el doctor Livas contestó que, a partir de la
expedición de la Ley Orgánica en 19,13, al cumplir tres afios en el cargo, había
presentado su renuncia al Gobernador, "la cual 1w solamente 1w le fue acej1(ada
sino que se le ratificó... " En consecuencia, añadió, "el J1roblema no era con él con
quien había que tratarlo, si1w directamente con el Gobernador del Estado ..."
SE /\PL-\ZA El. MOVI~IIENTO ESTUDIANTIL

Las autoridade!) universitarias decidieron no ceder a las presiones. En
sesión extraordinaria celebrada el lo. de mayo, el Consejo Universitario dio
al doctor Livas un voto de adhesión.
Concluía el afio lectivo universitario. En algunas Facultades y Escuelas se
habían iniciado los examenes finales. L'l prensa vio con recelo la inquietud
estudiantil, lamentando que se hubiera iniciado "una 111111va etapa de agitación".
258

En esas circunstancias se celebró un pleno la mafiana del 3 de mayo, en el
que los universitarios tomaron dos resoluciones: aplazar cualquier decisión y
dejar en manos de la U.N.E.U. la tramitación de la renuncia del doctor Livas
ante el Gobernador. Además, la U.N.E.U. comunicó a la asamblea que el
Gobernador estaba de acuerdo, en principio, en la revisión y reforma de la
Ley Orgánica, expedida en 1943, en cuyos trabajos tomarían parte representantes aunténticos del estudiantado.
Esa mañana el doctor Livas había declarado al vespertino El Tiemj10: "no
renunciaré a la Rec/.oría bajo ninguna presión; asf 1ne lo J1ida el Sr. Gobernador no
abandonaré el Jmesto en condiciones que no convengan a la Universidad". E insistió:
"Soy el primero en reconocer que la Universidad necesita de nuevos 1•alores; yo mismo
me siento cansado, J1ero no dejaré este puesto si ello no conviene a la Universidad".
Mientras tanto, la U.N.E.U. erró el tiro rnando acusó al Rector de haber
patrocinado, en octubre de l 93·1, la creación de la Federación ele Estudiantes
Socialistas, obligando a los universitarios a perteneder a ella para poder
ingresar a la Uni\'ersidad. Añadía en la misma declaración, pt;blicada en la
prensa local el 6 de mayo, que la F.E.S. se había transformado en Federación
de Estudiantes Universitarios, "gr11J10 J1elele" que era el único reconocido como
portavoz estudiantil ante el Consejo Universitario.
El doctor Livas puntualizó, en carta enviada a los directores de los diarios
locales y publicada el día 7, que la Federación de Estudiantes Socialistas se
fundó cuando era Rector el doctor Angel Martínez Villareal; fue hasta mayo
de 1936 cuando el doctor Livas empezó a dirigir la Universidad; debido a sus
gestiones se dejó de exigir a los universitarios la credencial de miembro de la
F.E.S. para poder estudiar; si la representación estudiantil ante el Consejo
Universitario no era auténtica, ello constituía "una situación estrictamente
intaior de la clase estudiantil, sin intervención alguna de las autoridades universitarias.".
El doctor Livas se dirigió a los estudiantes en un artículo intitulado "El
deber universitario en la juventud". Dicho artículo, más breve y ponderado
que el escrito dos semanas antes, apareció el 7 de mayo en EL Norte y el día
8 en El Porvenir.
El Rector seúalaba que, cuando ocurren los grandes trastornos sociales, "la
feor parte la lleva, a no dudarlo, la juventud", debido a su buena fe y a su
mexperiencia. Aüadía que el fenómeno era particularmente interesante en
"la juvent1ul que estudia". L'l juventud estudiosa, a pesar de "su natural rebeldía"
y de "su conducta generalmente de aJ1ariencia vi1il y definida", padecía de "falta de
experiencia y de malicia", lo cual, en ocasiones, podría "convertirla en masa
manejable, en nobleza explotada por el egoísmo hu.mano con fines aviesos, en multitud
enardecida, en instrumento de destrucción". El artícnlo parecía enfocado a convencer a los universitarios de que habían sido engafiados por sus líderes.
259

�El Rector conminaba a la juventud a aceptar su responsabilidad y a
"reflexionar en la gravedad de su misi6n". No permitir que los valores humanos
fueran escarnecidos por "fuerzas maléficas" que, con habilidad, pretendían
obtener una injusta preponderancia. Afirmaba que la juventud universitaria
debía ser valiente para defender sus principios, evitando esconderse en el
anonimato con el fin de agredir y violar "las leyes de la raz6n y los jmncipios de
verdad y de justicia". Añadía que debía evitar el peligro "de ser emb1iagada con
el halago y la estimaci6n torcida de sus potencias nobles". Tampoco debía dejarse
conducir por la senda opuesta a sus ideales y a su dignidad. Ni aceptar "como
destino decoroso el de !.a destrucción de Stt causa y de su casa". Por (1ltimo, exhortaba
a los universitarios de Nuevo León a apartarse "de La violencia y del proceder
innoble", formado "un bastión inexpugnable fuera del wal no debe quedar un solo
elemento jJara defender sus ideales y las nobles esencias humanas que los sustentan".
Los artículos del doctor Livas, publicados a fines de abril y principios de
mayo, provocaron una violenta respuesta por medio de otro artículo, intitulado "El Rector y la Moral", que apareció el 12 de mayo El Norte y el día 13
en EL Porvenir, firmado por Américo Delgado de la Peña y Jaime T. Cantú,
a nombre del Consejo Directivo de la U.N.E.U.
Los autores afirmaban que quien llevaba la toga rectoral en una Universidad "debe jJredicar con el ejemjJlo". La postura del doctor Livas era la del
''predicador que desborda 1wbleza, dignidad y decoro", pero que como autoridad
universitaria no practicaba esos valores. Añadían que no podía hablar de
grandeza de espíritu quien había demostrado una profunda antipatía hacia
los universitarios. Preguntaban si podía hablar de sacrificio "quien, rec01wciendo la necesidad de nuevos valores y Stt cansancio pers01ial f1ara el cargo de Recto1~"
consideraba, "egolátricamente", tan necesaria su presencia en el cargo que por
nada lo dejaría. No podía hablar de nobleza quien, "guiado jJor el rencor y las
bajas pasi01ies, provoca e insulta a los estudiantes", deformando los hechos "con la
intenci6n aviesa de desfn-estigiar a quienes los realizaron ... " No podía hablar de
virilidad quien, públicamente, había declarado que "fnimero renunciaría él y
todo su Consejo, antes que permitir La salida del Dr. Aguirre Pequeiio como Director
de La Facultad de Medicina y, Llegado el momento de wmjJlirlo, no lo hace..." No podía
hablar de "cari1io por los estudiantes" quien públicamente los consideraba "masa
de irresponsables, considerables por el número ... " Continuaban diciendo que,
mientras el Rector había sido "el tira1w y ojJresor del estudiantado por largos e
interminables doce a1ios", ante la opinión pública intentaba aparecer "como
preclaro paladin e incomprendido mártir, atrofJellado en -sus ideales de dignidad,
decoro, valentía y nobleza universitarios... " Estaban de acuerdo en que la juventud
"es la más afectada en los rudos embates de la vida", pero a veces "imjJosiciones
absurdas y falta de criterio, actos fútiles de amor Jmpio", eran obst.iculos temporales que retardaban o impedían su desenvolvimiento y esa juventud, al ver
260

que pierde sus mejores años sin ningún provecho, combate a quien considera
responsable de su situación. Negaban que los fenómenos "suceden por u.n sino
misterioso". El doctor Livas, "con Stt especial materialismo dialéctico", suponía que
las causas del malestar universitario provenían de la situación mundial. Si,
ciert.-"lmente, existía una crisis de valores, el verdadero origen del problema
en la Universidad de N nevo León, "como bien lo sabe, se encuentra en su jJersona ".
Afirmaban que la juventud universitaria "no fS com/1/aciente ni está embriagada
con el halago, ni la vanidad, ni tamJJoco jJor la estimac,"ón iorcida de SUJ potencias
nobles". Estaba conciente de sus actos y convencida de que, la mejor forma de
luchar por el bien de la Universidad, era excluyendo a los falsos valores "que
dentro de ella se encuentran". Terminaban diciendo que los estudiantes se habían
visto obligados a luchar debido a la "actitud hostil" del Rector y que todo ideal
"lleva ínsito un fnincijJio de materialización, sin que ello desmereua la grandeza del
fin jJersegu.ido ".
EL SEGURO SOCIAL

Col\f PR.\ EL ANTIGUO HOSPITAL CIVIL

En sesión celebrada el 11 de mayo, el Congreso del Estado autorizó la venta
de los terrenos y fincas del antiguo Hospital Civil y la Facultad de Medicina.
Ambos predios tenían superficies de casi 5,300 y 4,600 metros cuadrados
respectivamente, siendo valuados en 907,500 y 680,000 pesos.
El decreto estableció que la venta debía hacerse en pública subasta al mejor
postor. Del producto de la venta del Hospital, El Gobernador entregaría
150,000 pesos a la Junta de Beneficiencia Pública y el resto se destinaría a las
obras de construcción de la nueva Facultad. Del producto obtenido en la venta
de la antigua Facultad, la Beneficencia Pública recibiría 200,000 pesos y lo
demás se emplearía en levantar el nuevo plantel. Los adeudos que tenía la
Beneficencia con el Gobierno del Estado fueron condonados.
El 16 de junio, el mediodía, se llevó a cabo en el despacho del Gobernador
el remate en pública subasta del antiguo Hospital Civil y del terreno en que
éste se encontraba, o sea la manzana comprendida por las calles Quince de
Mayo, Juan Ignacio Ramón, Cuauhtémoc y Pino Sm"írez. El predio fue
adjudicado al Instituto Mexicano del Seguro Social, único postor, en 850,000
pes~s. El Seguro Social levantó en ese lugar el majestuoso edificio del Hospital
Regional que hoy conocemos, cuya primera piedra fue colocada por el
Presidente Alemán en julio ele 1950.
VIDA ACADEMICA

En el agitado afio lectivo 1947-1948 se pudo, con dificultad, desarrollar la
vida académica. A fines de septiembre de 1946 se había iniciado un curso de
Arquite~tur~, con diez alumnos, en la Facultad de Ingeniería; el Consejo
Umvers1tano acordó el 21 de abril de 1948 elevar a la categoría de Facultad
el citado curso, siendo el primer Director del plantel el arquitecto Joaquín A
261

�Mora. El Departamento de Acción Social Universitaria tenía una Sección ~e
Artes Plásticas, a cargo del profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea; en ese ~no
lectivo el profesor Reyes Aurrecoechea or~anizó la Escuela de Artes Plásticas
como dependencia de la Facultad de Arqmtectura.
Las actividades culturales más importantes fueron las que llevaron a _cabo
el Departamento de Acción Social Uni\'ersitaria, bajo la direcció1? del licenciado Raúl Rangel Frías, que siguió publicando el magnífico bolctm mensual
Armas y Letras y el anuario Un~versidarl, así como las qu_e desa1~rolló_la ~sc~1ela
cte Verano en su tercera anualtdad, que tuvo más de tremta cm sos d1st1 tbuid~s
en cuatro secciones: Humanidades, Ciencias Médicas, Técnica y Artes Plásticas.

EL EXILIO DE CATARINO ERASMO GARZA RODRIGUEZ
CEI.SO GARZA GUAJAROO

Centro de Información de Historia Regional.
U.A.N.L.

en la investigación referente a un
personaje de la Frontera del Noreste de México y sureste de los Estados
Unidos, el cual tuvo una activa participación en la vida social y política de esta
región durante los aííos de 1885 a 1892.
Catarino Garza nació en Matamoros, Tamps. el 25 de noviembre de 1859,
era hijo de J. Encarnación Garza y María de Jesús Rodríguez. Emigró a los
Estados Unidos cuando tenía 17 aüos, convirtiéndose en un activo organiza-.
dor de la comunidad mexicana en el Valle de Texas, impulsor de sus derechos
y reivindicador del origen histórico de la misma; razón ésta que lleva a
Catarino a convertirse en un fogoso periodista.
A partir de entonces, el mundo de Catarino se circunscribirá a los pueblos
ribereüos del Río Bravo de Matamoros y Brownsville y piedras Negras y Eagle
Pass, al resto de los pueblos del Valle de Texas enmarcados entre Corpus
Christi, Galveston, San Diego, San Antonio y Laredo.
Para todos los pueblos de esta zona en ambos lados de la frontera, Catarino
Garza es un personaje natural, identificado con la idiosincracia de la historia
de fines del siglo pasado, aún no escrita, de estas zonas.
Por ello, en las historias más generales sobre la Historia de México y
particularmente sobre la Revolución Mexicana, Cai:,;rino Garza aparece
como un personaje incógnito, que penetra las páginas de la historia por la
osadía de intentar armar una revuelta en contra del régimen de Porfirio Díaz,
cuando éste se encontraba en plena consolidación.
El estudio sobre la vida y actividad revolucionaria de un personaje como
Catarino Garza, da perfectamente para analizarla e n tres grandes apartados:
lo.- La situación política y social de los pueblos fronterizos de Coahuila,
Tamaulipas y Nuevo León, durante el porfiriato y el cacicazgo regional del
General Bernardo Reyes.
TENGO CERCA DE DOS AÑOS TRABAJANDO

J

262

�2o.- La situación social y política y el estado cultural de los mexicanos en
el sur de Texas.
3o.-La actividad política de los refugiados y prófugos políticos mexicanos,
enemigos del Gobierno de Díaz, en el Sur de Texas.
.
Y tod~vía un apartado más: El exilio de los mexicanos en Centro Aménca
durante el gobierno de Díaz.
Algunas fuentes básicas para el estudio de la vida y actividad de Catarino
Garza, son las siguientes:
1.- a) EL P01firiato -Historia de un Régi.men- de José C. Valadez (1948)

b)Historia Moderna de México -La República restaurada- de Daniel Cossío
Villegas (1955)
c)Ajnmtes Históricos de Nuevo León, de Santiago Roel (1977)
d)Historia comjmuliada de Tamaulipas, de Gabriel Saldívar (1945).
e)México pacificado, Adolfo Duclós Salinas (1904)
f)Sabinas Hidalgo, tradición, leyenda, histo,ia. Francisco J. Monte mayor:
(1948)
g)Llanos Mesteiios -Mustang Plains- Agnes G. Grimm. Waco, Texas (1968)
El análisis de los distintos enfoques hecho en base a diversas fuentes,
circunstancias e intereses, permitirá, por otra parte, hacer una comparación
excelente con las posiciones del stüeto histórico en cuestión. Este es Catarino
Garza y sus dos obras escritas y hasta hoy de hecho inéditas:
Il.-La Lógica de los Hechos. O sea observaciones sobre las circunstancias de los
mexica1ws en Texas de 1877 a 1889. Tomo I, Corpus Christi, Texas. (manuscrito).
La era de Tuxtej1ec en México. O sea Rusia en Amé1ica 1894, San José, Costa
Rica.
La obra escrita de Catarino Garza es profundamente meritoria, y merece
ser clasificada en los términos de obra precursora, auténtica y original de la
Revolución Mexicana, así como también de los derechos de los mexicanos en
los Estados Unidos.
111.-El Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
En el Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriore se hallan
9 voluminosos expedientes conteniendo 368 documentos que informan de
las repercusiones que tuvo la revuelta de Catarino Garza en una gran cantidad
de países, razón que se explica por dos hechos: Primero, porque el gobierno
de Porfirio Díaz era conocido como el primer gobierno estable y consolidado
264

de México y en segundo lugar, por el aumento de comunicación que ya para
entonces existía a nivel de prensa nacional e internacional.
IV.-Las fuentes existentes en la Biblioteca Nacional de San José Costa
Rica.
En la Biblioteca Nacional de Costa·Rica se encuentra, aún sin ser estudiado,
un acervo de materiales que dan cuenta sobre la actividad política y literaria
de Catarino Garza en Centro América.
Catarino Garza nació en la frontera, Matamoros, Tamaulipas, pero se fue
a Texas y al poco tiempo era mal visto, tanto en México como en Texas y
después de su revolución emigró y radicó en Costa Rica y murió en otra
frontera, en la de Costa Rica y Colombia, cuando Panamá formaba todavía
parte de esta última república. En suma, nació en Tamaulipas pero vivió en
Texas, se exilió en Costa Rica pero murió en Panamá. Vivió en las fronteras,
peleó y murió en las fronteras.
Catarino Garza está enterrado en Centro América, y su primer exilio
comenzó en 1877, cuando cruzó el puente de Matamoros rumbo a Brownsville. Su segundo exilio se inició la noche del 15 de septiembre de 1891 cuando
cruzó el Río Bravo, de Texas a Tamaulipas, para iniciar una revolución en
México, incursionando durante 5 meses en ambos lados de la frotera; siendo
perseguido lo mismo por soldados mexicanos que americanos. Y su tercer
exilio se inició el 13 de febrero de 1892, cuando salió del Rancho de Palito
Blanco en San Diego, Tex. -rancho propiedad de su suegro Alejandro
González y donde vivía su esposa Concepción- tocando distintos puntos de
las Bahamas y del Caribe, hasta llegar a Costa Rica para radicar durante cerca
d? tres aüos en ese país, principalmente en las poblaciones de Matina, Puerto
Limón y San José.
A continuación presentamos una breve cronología sobre este tercer exilio
de Catarino Garza.
12 Sept. 1891.- De "El Canelo" a la Revolución.
15 Sept. 1891.- Cruza el Río Bravo por L1s Lijas, Mier, Tamps. Nueve
días entre Reynosa y Camargo.
Oct.- 1891.- Francisco Ruiz Sandoval se queda en la zona.
7 Nov. 1891.-Cruza en Ferri el Río Bravo, frente al Rancho Agua Negra.
11 Nov. 1891.-Agualeguas, Derramadero de las Obejas.
30.Nov. 1891.- Proclama en la Jurisdicción de San Carlos. (¿SAN Carlos
de Vallecillo ?).
19 Dic. 1891.- Por Guerrero, Tamps. Las Tortillas, Arroyo el Bagre,
Tamps.
Ene. o Feb. 1892.- El Chapeüo, Tamps.
13 Febr. 1892.- Salida de Palito Blanco.
Estancia corta en Nassau y Jamaica.
265

�Febr. 1893.- Llegada a Marina, C.R.
Empleos: =Encargado del Juzgado de Marina, Costa Ri~a.
=Secretario de la Comandancia Principal de Puerto Limón.
Abr. 1893.- Escribe en los principales diarios sobre el desarrollo de las
industrias. Firma pseudónimo (Erasmo G. Betancourt).
Oct. 1893.-A Puerto Limón, por cuestiones de salud.
Dic. 1893.- Entrevista con el Ministro de Guerra, Marina y Gobernación
de Costa Rica, en San José. Sobre esta entrevista hablan los periódicos de
Santiago de Chile.
Ene. 1894.- Cena e1i San José, Costa Rica con los Grales: Rivas, de el
Salvador; Vigil de nicaragua; Plaza, del Ecuador; Lic. Quezada y Lic. Machorro de Costa Rica.
Dic. 1893 a Ene. 1894.- Publicación de su poema "El Pasado", en un
periódico de Puerto Limón
Discurso en la inaguración de un Templo Masónico.
Ene. 1894.- Carta de Santiago de Chile, escrita por el Ex-Presidente del
Ecuador, eñviada a Catarino, invitándolo a emprender campaña contra el
Gobierno del Ecuador.
Mayo 1894.-Amnistía del General Porfirio Díaz para todos los revoluciouarios mexicanos, con excepción de Catarino Garza.
Mayo 1894.- El Gobierno del General Díaz pide al Gobierno de Costa
Rica, la extradición de Cátarino Garza.
13 Jun. 1894.- Enferma de muerte J. Peraza, quien ha sido el intermediario en la correspondencia de Catarino. Ahora las cartas son enviadas a
través de Julio L'lssús, de Puerto Limón.
Jun. 1894.- Entrevista de Catarino con el Presidente de Costa Rica para
pedir protección. Se le brinda el apoyo del Gobierno y se le ofrece la Dirección
de la Unión Centro-Americana.
Jun. 1894.- Reunión con jefes de Organización de Liberales Colombianos, quienes lo invitan a deliberar sobre el modo de destronar al "tiranuelo"
de Colombia. Se nombra a Catarino miembro del Directorio de Guerra
Liberal Colombiano.
1894.- Edición de su libro "La Era de Tuxtepec en México, o sea Rusia
en América".
Jun. 1894.- Por parte del Directorio de Guerra Liberal Colombiano, se
le nombra a Catarino Jefe de las Fuerzas Restauradoras Federales en la Costa
Atlántica; cargo que acepta y pide en reciprocidad ayuda del pueblo colombiano para que, triunfando la revolución- de Colombia, se asignen elementos para desembarcarlos en las costas del Pacífico en México, para iniciar la
Revolución en este País.
Septiembre 1894.- Publicación de un folleto en San José, Costa Rica.
266

Septiembre 1894.- El Vice Presidente de El Salvador, Gral. Manuel Rivas,
le ofrece 1,000 rifles y 20,000 tiros.
Noviembre 1894.- Recibe correspondencia del Gral. Ignacio Alatorre,
Embajador de México en Guatemala, calificando el folleto de Catarino como
"la belicosa proclama de la futura revolución".
Ene. 23 de 1895.- Ultima carta de Catarino, enviada a su esposa Ma.
Concepción, " ... ya tengo arreglado mi viaje, sólo espero el vapor alemán o
francés, para embarcarme a Curazao ... "
Marzo 15 de 1895.- Muere Catarino E. Garza, en la revuelta liberal
colombiana, en la Plaza de Bocas del Toro, Panamá.

267

�l.A OBRA DEL CORONEL DON JOSÉ DE ESCANDON EN l.A

EVANGELIZACIÓN DEL NUEVO SANTANDER.
Lic. CARLOS GoNZÁLEZ SALAS.
Instituto de Investigaciones Históricas
Universidad Autónoma de Tamaulipas

"No ES POSIBLE, dice con razón el padre Fidel de Lejarza, ocuparse de la
conquista espiritual del Nuevo Santander sin hacer referencia forzosa a los
nombres de Revillagigedo y Escandón, los dos artífices que, ayudados por los
Misioneros de los Colegios de Zacatecas y San Fernando de México, iniciaron
y consumaron, con mayores o menores aciertos, aquella magna obra. El
primero, con su acertada dirección y entusiasta apoyo desde el Virreinato de
la Nueva España; y con su esfuerzo tenaz e inteligente ejecución de las órdenes
emanadas desde arriba en el campo de las operaciones el segundo. Dediquémosles un recuerdo al que ambos son acreedores" 1
Como señala el padre Mariano Cuevas, "Escandón fue, sin duda alguna,
la primera figura seglar de nuestro siglo XVIII y muy digno de nuestro
recuerdo y gratitlid. Su conquista y fundación de Nuevo Santander fue hecho
más saliente durante el virreinato de Revillagigedo"2•
Toribio de la Torre y coautores llaman a Escandón, asienta en su obra El
Poder Colonial en Nuevo Santander el Lic. Juan Fidel Zorrilla, el Penn mexicano
por la similitud de su obra con la del fundador de Pensilvania, expresando
que enseñó a los naturales la agricultura y se valió de "afabilidad, dulzura,
regalos y armas pacíficas del Evangelio que predicaron los misioneros" para
obtener que los nativos prestaran obediencia al rey de Espafia. Concluyen
estos autores con una plegaria para que Dios premie a Escandón por "sus
vigilias y continuos desvelos por proporcionarle bienes al departamento"3•

2
3

Lejarza, Fidcl de, OPM, CONQUISTA ESPIRITUAL DEL NUEVO SANTANDER,
Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Santo Toribio de Mogrovejo,
(en adelante CENS), Madrid, MCMXLVIII, p.l.Citado por
Zorrilla, Juan Fidel, EL PODER COLONIAL EN NUEVO SANTANDER, Biblioteca
Mexicana 52, M. Porrúa S.A. Librería, México, 1976, p. 101.
Zorrilla,Juan Ficlel, EL PODER COLONIAL EN NUEVO SANTANDER, p. 100.

�INTENTOS DE FORMACIÓN DE LA COLONIA DEL NUEVO SANTANDER

Repetidas veces fue intentada la forn~ació1~ de la ?olo1~ia del Nuevo
Santander, muchos años antes de su conqmsta, siempre ~111 bato. En boca de
fray Vicente de Santa María, "la exte~1sión d,e _su terren~,. su situación en 1~
costa oriental del continente de esta nea A.menea, la fert1hcbd de sus campiñas, lo abundante y hermoso de sus aguas, lo caudaloso de sus 1:íos _que
desguazan en el golfo de México, lo precioso de sus 1~inerales, la ~rod1gahdad
con que en ella se explica la naturaleza _y, en una palabr~, el conjunto de sus
proporciones ventajosísimas para la vida humana, ~leb1eron ser, en a~uel
tiempo, el más vivo aliciente al deseo para los conquistadores y la conquista
.
1"4.
más segura para hacerse de un nomb re mmorta
_
_
_
En ese pródigo pedazo de la naturaleza americana, remaba la mcuna y la
barbarie más grosera; depravadas costumbres la envilecían y degrad~b~n Y
así hubiera permanecido multitud de naciones o tribus en su e_mbrute_c1_m1ento, si la mano providente del Altísimo y el ansia de su conqt'.1sta espmtu~l Y
material no hubieran movido las mentes y corazones compasivos y generosos
para rescatar aquellas almas de su salvajismo extremo y traerlos a vida
civilizada.
Desde varios puntos de vista era necesaria la_ conquist.:i, pueble y cristianización de los extensos territorios de las vernentes onent.ales del noreste
novohispano, especialmente de la Costa d:l Seno Me~icano; disti1~tos conflictos de una índole o de otra hacían necesano un colomzador y pacificador con
determinadas cualidades difíciles de hallar juntas en un hombre sin graves
compromisos para el Erario Real. Vastos terri~orios esta~~n implica_d~s en
graves conflictos y la amenaza misma de extranJeras amb1c1ones precipitaba
la urgencia de realizar la deseada conquista._
.
Eran problemas gravísimos del Nuevo Remo de León y Coahu1la al gr~do
que podía afirmar Fray Vicente de Santa María: "En el año 14_de este siglo
(siglo XVIII) se puede asegurar que ·ca~i n_o había un p~lmo de □erra en t?do
el Reino de León y aún en la provmc1a de Coahml~ que. no :stuv1era
5
enteramente dominado por los bárbaros y los apóstatas . El hcenc1ad~ don
Francisco Barbadillo y Victoria llegado a Monterrey_ en 1_7 15 m~d1ante
medidas hábiles logró aplicar, en suma, las leyes de Indias en lo relauvo a la
libertad y buen trato de los naturales. Pero ~oco .duraron sus b,u:nos logros.
La guerra se desató una vez que él había partido de regreso a Mex1co en 1716.

4

5

270

Santa María, Fray Vicente ele, REl.ACION HJSTORICA DE Lr\ COLON IA DEL
NUEVO SANTANDER Y COSTA DEL SENO MEXICANO, e n ESTADO GENERAL
DELAS FUNDACIONES HECHAS POR D.JOSE DE ESCANDON (en adelante E G)
EN 1A COLONIA DEL NUEVO SANTANDER, Publicaciones del Archivo General ele
la Nación Secretaría ele Gobernación, Tomo 11, p. 355.
Santa Marfa, Fray Vicente de, REl.ACION HISTORICA, en E G, p. 451.

Pero como aquellos desmanes tenían tremendas repercusiones no sólo en
los confines de aquel Reino sino basta las provincias de Valles, Río Verde y
la Huasteca y aún en la inmediatas a México por Tolimán y Caderejta,
experimentadas por otras rebeliones más, hicieron llegar sus clamores a la
Corte de Madrid al no haber sido suficientes ante el Virrey. Las rebeliones
eran causados en gran parte, por los abusos contra los indios en las congregas.
Fueron tres los personajes que formularon proyectos para la gran empresa
del Seno Mexicano: Don Antonio Ladrón de Gu.roara, ve&lt;:ino del Reino de León
que alegaba el año 38 ante la Capitanía General de México, haber recorrido
y reconocido la costa y de haber ganado la benevolencia de los indios; como
no tuviera éxito, se dirigió a la misma Corte madrileña y "declamó", dice
Sanca María, "contra los abusos que se practicahan no sólo en el Reino de
León, sino en las demás provincias de sus colindantes y fronterizas" . Fue
gratificado por su Majestad con $500.00 para ayuda de su regreso a los
pueblos de América; prosperó su proyecto aunque tuviera pocos visos de
coronarse en triunfo, quizá por las excesivas ventajas personales que comprendía. En la misma Corte se encontraba D. Narciso Barquín y Montecuesta,
que acababa de dejar su puesto de alcalde de la villa de Valles con otro
proyecto de colonización y pacificación de la costa, avanzando desde Tampico
hacia el Norte. Hubo otro proyecto más: el del Gobernador del Reino de León,
Don José Antonio Fernández de jáuregui y Urrnlia que al mismo tiempo que
pintaba las fertilidades del suelo, hacía ver los peligros de las irrupciones del
enemigo y mucho más los de afuera de los mares que pondrían en peligro no
sólo esas partes sino las provincias colindantes.
Todo esto dio lugar a que se formase por real cédula de l O de julio de 1739
en México una Junta con el Excmo. Sr. Virrey y algunos de los oidores de la
Real Audiencia y otras personas instruídos de las circunstancias del terreno,
las propiedades características de los indios, de los gastos que deberían
erogarse; disponía que se eligiese la persona que se juzgara más apta, dándole
los auxilios necesarios; que aunque eran "unas en el espíritu" las propuestas
de Jáuregui, Montecuesta y Guevara, ésta se hacía más recomendable y que
se oyese, por consiguiente a éste en la Junta.
Jáuregui y Montecuesta retiraron su demanda. Guevara volvió rápidamente a América y regresó a México luego ele haber ido al Nuevo Reino de León
por los indios con quienes reavivó los lazos de amistad y movió para que
hiciesen protestas de reconciliación y paz ante el Gobernador, concediéndoles
el título de capitanes in scriptis, y se presentó junto con ellos y otros en México.
Ya porque postulase que se suprimieran los sínodos a todas las misiones y
pueblo~ del Nuevo Reino, ya porque pidiese que se relevara a la Escuadra
Veterana de San Pedro Boca de Leones, en el río :Cravo, dando por segura la
pacificación de los indios, o porque demandase de inmediato que se le
nombrase Gobernador y Capitin General de todo lo que fue ra reduciendo y
271

11 1

�poblando y se le asignara el tanto por ciento de las salinas que descubriera y
la intendencia privada para poder repartir aquellas tierras, negados cualesquiera otro de los ministros, su demanda fue juzgada apta sólo para insistir.
Ocurrió, pues, a Madrid no ya en persona sino por informe dirigido a su
Majestad y demandó el título de capitanes de los indios de los cuales la Junta .
los había despojado. No se atendieron sus demandas con la brevedad que ~l
se proponía, sino al cabo de cuatro años, el 13 de junio de 1743 se reprodtl.JO
la misma Cédula de 1739 ordenando que se les devolviesen los títulos a los
tres indios gentiles, que se indagara si convenía la supresión de los sínodos
que proponía Guevara, y a éste que no se entrometiera más en la pacificación
ni moviese a los gentiles que se habían reducido, mientras la Junta no
6
deliberara sobre los puntos propuestos.
Nombrada por el nuevo Virrey de Nueva España, don Juan Francisco de
Güemes y Horcasitas la Junta General, ésta después de tres días de sesiones,
determinó encomendar la empresa, en vista de sus méritos obtenidos en la
pacificación de la Sierra Gorda, a Don José de Escandón y Helguera a quien
se le dio el título de Teniente de Virrey en la Costa del Seno Mexicano; esto
ocurría el 3 de septiembre de 1746.
Hizo un pormenorizado reconocimiento de todo el territorio de la Costa
del Seno Mexicano en el año de 1747 y para el 26 de octubre de ese mismo
año firmaba en Querétaro un extenso documento donde narraba lo acontecido en ese reconocimiento, proponía sitios para poblaciones y misiones, y
hacía ver la necesidad de un puerto en la entrada del Río de las Palmas, amén
de otras agudas observaciones y descripciones del terreno.
Nosotros lo utilizaremos en ese trabajo, omitiendo los datos biográficos del
gran Colonizador y Pacificados del Nuevo Santander, en gracia de la brevedad
y de ser más directos en el objeto, como lo hemos destacado en el primer
Tomo de nuestra Historia de la Literatura en Tamaulij1as al hablar del Escandón
escritor, constituye un imprescindible estudio de nuestro territorio, con todo
y las objeciones que puso al_ mismo Fray Joaquín García del Santísimo
Rosario, padre religioso del Colegio de Propaganda Fide de Guadalupe,
Zacatecas, a muchas de las descripciones esca_ndonianas de distintos sitios del
7
ahora Estado de Tamaulipas.
Aquellas proezas de Escandón realizadas en sus diversas expediciones en
la pacificación de la Sierra Gorda, empresa reputada en ese tiempo como

6
7

272

Santa María, Fray Vicente de, RELACION HISTORICA, en E G, pp. 465-469.
González Salas, Carlos, HISTORIA DE LA LITERATURA EN TAMAULIPAS,
Universidad Autónoma de Tamaulipas, Instituto de Investigaciones Históricas, Primera
Parte, Historiograffa Geograffa y Estadística, Ciudad Victoria, Tam., 1980. p. 43;
INFORME PRIVADO CONTRA ESCANDON, García, Joseph Joaclún, Archivo de
Historia de Tamaulipas, compilado y editado por Gabriel Saldívar, primera serie, Tomo,
VI, México, 19,¡5_

ir~ealizable, la creación de pueblos nuevos como San José Vizarrón, Peña ·
M1llera, Herrera y nuestro Jaumave, el restablecimiento de otros en aquellas
serranías, la visit.a y reconocimiento de las Misiones de la misma Sierra Gorda
y Custodia de Río Verde, la supresión de muchos sínodos indebidamente
cobrados, la erección de nuevas misiones y la restauración de otras como
P~c~1la, Fuenclara, Guadalupe, Jalpa, Landa, Tilaco, Tancoyol, Concá, la
D1vma Pastora y las nuestras de Palmillas y Jaumave, el cuantioso caudal
expe~i~o los medios efica~es y poco sangrientos que se habían empleado y
q~e luoeran excla1?~r at Virrey, el Conde Fuenclara: "o es mentira lo que se
~ICe de estas expe_d1oo~;s o el hombre que las ha practicado es un héroe que
uene pocos semeymtes , lo preparnron para la gran empresa que, apoyado
efic~z?1ente P?r el nuevo Virrey Don Juan Francisco Güemes y Horcasitas,
reahzo con ámmo excelso y alto sentido de espíritu cristiano en la costa del
Seno Mexicano o Nuevo Santander.
EL RECONOCIMIENTO DE 1A COSTA DEL SENO MEXICANO.

~o_s parece in~~1:esante subray~r ~n primer término, con algún pormenor,
el v1aJe .o exped1C10n de reconocumento por todo el territorio considerado
incógnito hasta 1747 que llevó a cabo en compañía del M.R.I. fray José Ortíz
(en este documento se lee Ortes) de Velasco, del Colegio Apostólico de San
Fernando y Co~isario de _Misiones d~ Propaganda Fide y del R.P. Fray
Lorenzo de Medma del mismo Coleg10, además del séquito militar a las
órdenes del capitán don José Díaz Maldonado.
~~ este reconocimiento, además de su gran preocupación por ir señalando
~l s1?0 adecuac~~ de las futuras poblaciones, resal!;\ también su inquietud por
Ir ~Jando los s1uos para las futuras misiones. Luego de haber llegado a Las
Salmas de la Barra, en las rancherías de los Comecrudo, se detuvo ·c on ellos,
y a s~1 capitán le puso por nombre Marcos de la Cruz, les reparte bizcochos,
cuclullos, tabacos. mercería en abundancia y les hace saber la intención de
es~b_lecer allí población "cerca de las salinas" y las conveniencias que en lo
espmtual y temporal lograrían congregándose en ella"8
. En la parte sur del río Bravo tiene una reunión con los capitanes de las
diversas rancherías llamadas por ellos "naciones" de nombres extraños tales
como los Comecrudo de arriba, la de Saulapaguines. la de los Tan-naquiapemes, la de los Sagutmacapam, la de los Anaguipacamesn, la de los Cospar.am,
la de los Humalayapem, la de los Guajopoctiyo, la de los Sumacualapem, la
de los Ualexpaquet, la de los Sicalasyamapaquet, Inyopacanes, Igiguipacam

8

Escandónjosé de, RECONOCI~fIENTO DE LA COSTA DEL SENO MEXICANO
prólog~ de Gabriel Saldívar, Arclúvo de Historia de Tamaulipas, primera serie, Tom¿
II, México, l946, p . 61.

273
Humanitas-18

�y les hacía ver lo mismo: la necesidad de congregarse y organizarse "así en lo
espiritual como en lo temporaJ"9 ; ellos convinieron siempre y cuando no los
sacaran de sus terrenos, haciendo Escandón algunas consideraciones donde
se transparenta su espíritu apostólico y cristiano: "andan estos indios totalmente desnudos, a excepción de las indias, que se tapan con un pedazo de
cuero o algunas yerbas; son corpulentos, ágiles y buenos tiradores de flechas
que son las únicas armas que usa; como han tenido ningún comercio en las
fronteras, se mantienen bozales, sin ley ni adoración a cosa ninguna, por lo
que hago juicio entrarán con mayor facilidad en los rudimentos de nuestra Santa Fe
Cat6lica" 0 Da la lista de otros tantos grupos o naciones de la otra banda del
río (Huapuzliegut, Tanlepem, Mayapem, Segulapem, Cootajam, Senpicapam, Parammatugu, Perpepug, Coucuguyapem, Tlanchoguin, Pexpacux,
Hueplapiaguilam, Imasaettjalam) y que no obstante tener su pi·opio capitán
Santiago, Capitán general también de los de la banda sur del río Bravo, todo
lo cual facilitaría la labor de congregarlos y cristianizarlos. De paso notamos
la rareza de los nombres y su gran semejanza con los de origen maya sobre
todos los terminados en em 11 . Lo más curioso ele todo es que se concentraran
a los lados ele las riberas del Bravo.
Le preocupaban mucho también los indios apóstatas huídos ele las custiodias y misiones y así lo hace notar, por ejemplo, cuando habla del "cerro de
Tamaulipa" que equivale, según creemos, a la actual Sierra de Tamaulipas.

9
10
11

Escandón,José de, RECONOCIMIENTO, pp. 65-66.
Escandón, José de, RECONOCIMIENTO, p. 66.
Cfr. Comentarios a LOS INDIOS EN TAMAULIPAS en el Capítulo correspondiente
a Gabriel Saldívar en mi HISTORIA DE LA LITERATURA EN TAMAULIPAS, p. 223.
y el mismo librito de Salclívar; sin embargo, este autor no hace ninguna relaión entre
estos nombres o por lo menos los terminados del grupo en ein y la lengua maya y más
bien los relaciona con la KARAN KWANO, Dice a este respecto: "aun en Lingüística
no se les puede agrupar bajo el nombre de "tamaulipecos" (a los grupos haterogéneos
de Tamaulipas), en razón de esa diversidad y de que tocios los del norte se identifican
con los indios de Coahuila y Texas, y una gran parte del sur con los H uaxteca, y muchos
del resto se commúcan entre sí, aunque en diferentes dialectos de una lengua madre,
que por comodidad puede llamársele tamaulipeca, aunque hay muchas posibilidades
de que haya sido el primitivo náhuatl, el náhuatl de los lingüist,1s moclernos". LOS
INDIOS DE TAMAULIPAS. Instituto Panamericano de Geograffa e Historia,
Publicación, No. 70, México, 1943, p. 5 y líneas abajo precisa su punto de vista diciendo:
"Lingüísticamente sólo se han estudiado (de los grupos del norte) un pequeño grupo
de COTOl\lONES, que los investigadores extranjeros se empeñan en llamar
COTO-NAl\lES, los cuales conservaban restos en su idioma a fines del siglo pasado y
se les identificó como del grupo KARANKWANO de la familia HOKONA Y SIN DUA
ALGUNA AL MISMO GRUPO PERTENECIERON UNAS VEINTE TRIBUS DE LA
RIBERA NORTE DEL BRAVO, veintidos de la ribera sur, cinco del Río de las Conchas
y dieciocho de la Sierra de San Carlos a la desembocadura del Purificación y lagunas
adyacentes, no cont,'lndose con más elementos que los indicados de identidad de mando,
de costumbre y la lista de los nombres de ellas y una que otra palabra suelta". pp. 11-12.

"En todas las falda~ de este cerro, advierte, habitan varias rancherías de indios
bárba~os, cuyo 1~umero no se puede calcular; hago juicio pasarán de mil
ochoc1e1~~os'. segun la razón que se pudo adquirir de los que concurrían; son
de la nacion;anambre y cada ranchería tiene a su capitán sin otro cabo Ocabeza
general. H~y entre ellos muchos apóstatas de Tampico, de la Huasteca Río
Verde y Remo de León" 12•
'
Hace _notar tambi~n, :uándo en el paraje_ ha habido misión, por ejemplo,
en el ~royo del COJO, que se halla al pnncipio del nominado Cerro de
Tai~auhp~, _hasta el margen de la expresada ría de Santander. Allí estuvo la
anttgu~ M_1s1ón _de San Buenaventura de Tamaulipa, fundada con la nación
de los ~nd1os ohve~, que administraran los Religiosos del Sr. s. Feo., de la
Cus_t?d1a de Tamp1~0, y de despobló como 25 aJios ha, por los insultos que la
nanonJanam_bre eJecutó en ella ocasionando no tener pobladores espalioles
que la defend1esen" 13•
•
Sugiere ~ue se suspenda el sínodo a la antigua misión de San José de
Tanguanclun_ ~e 1~ ~ustodía de Río Verde por no haber religioso seJialando
se pong~n alh rehg10sos apostólicos" y que se establezca la misión al cuidado
del Capitán Juan Francisco de Barberena. 14
In_dica también q_ue haya misión diez leguas al nordeste de las Rusias en el
para1e llamado Teallas (más tarde Croix) "así para congregar Jos indios en
ella como para a~egurar el paso de las de adelante" 15; encuentra justos motivos
para que se ~upnman lo~ s_ínodos que hasta allí habían percibido los religiosos
de Sto. Dommgo en la MISlón de Santo Domingo Soriano y de las seis misione
n~n~bradas en otro documento de la Custodia de Tampico "por deb . s
engir
c
,,
,
e1se
,Yª en uratos , 1o que suponía su secularización en un tiempo cuando
todavia és~ ~o se mencionaba y porque seguramente consideraba maduras
aquellas cnstJandacles del siglo XVI. ut
Toda esta_inspección la fue haciendo a su costa y sin gravamen alguna de
la Real Hanenda, denotándose en esto el g1·an celo que lo empuja
· ba a
~co~_eter tan grande e1~presa estando consciente que, de establecerse esas
iefe11das ca~orce pobl~c10nes que tenía en mente ya desde entonces, no sólo
se reporta_nan benefic10s rara la Real Hacienda sino "la máquina de almas
que __congt:gadas al gre1~1O de nuestra Madre Iglesia,,se habilitan para la
glo11a'. saca ndolas de la tirana esclavitud del demonio que hasta aqui' liaii
padec1do" 17

12
13
14

15
16

17

274

Escandón,josé de, RECONOCJl\llENTO p 77
Escandón, osé de, RECONOCil\lIENTO' . 78.
Escandón, osé de, RECONOCIMIENTO'~- 90.
Escandón, osé de, RECONOCll\lIENTO' J)· 91.
Escandón, osé de, RECONOCIMIENTO'. p: 99:100
Escandón, osé de, RECONOCIMIENTO, p. 99.

275

�Esto lo vuelve a reiterar en carta al Virrey Güemes y Horcasitas, primer
conde de Revillagigedo, diciéndole que "la Divina Majestad dispo~~~ vea yo
conseguida en el feliz término del gobierno de V .E. ~n hermo~a ut1l obra, Y
agregadas al gremio de Nuestra Santa Madre la Iglesia la multitud de a ~ás
que a mi vez se hallan al presente en la mejor disposición, pues de Tamp1co,
Valles, Cerralvo y todas las &lt;lemas fronteras, me avisan están contentos los
indios bárbaros y apóstatas, dispuestos a las fundaciones, como que?aron
conmigo, salvo algunas cortas cuadrillas de_los apóstatas del Nuevo Remo de
León (que fueron las que más tarde dieron mayores quebrantos), que se han
,, 18
mantenido indiferentes hasta ver ló que resul ta .
1A ORGANIZACIÓN DE PUEBLOS Y MISIONES

La obra colonizadora y misionera de Escandón ;e puso e~1 marcha, s~gún
apunta Fray Simón del Hierro en el Diario de las fundaciones, al_ s_ahr ~e
Querétaro la caravana expedicionaria con ~scandón a ~a cabeza, en ~1C1emb1 e
de 1748, sin indicar el día preciso, y el d1a 9 del mismo mes salieron del
convento de Guadalupe Zacatecas los padres misioneros en i~úmero de.?oce,
todos religiosos de ese Colegio Apostólico de Propaganda Fide. ~ray Simón
apunta que entraron por dos caminos divi~idos en dos grnp?s, "sm, saber de
cierto el camino en derechura, por ser las tierras nuevas: qmen tema alguna
más noticia era el P. Fray Simón, quien con ou·os t~·es compañeros: fue más
en derechura. Salió del Colegio de Zacatecas el día nueve para hacie_n da del
Troncoso, al Cerro de Santiago, a las salinas, a el Espíritu Santo, a las•.Cruces,
a Guamane, por el venado, a los Charcos, a la ~guna Seca, al Arro_yo Sec~,
a Ipoa, a la Soledad, al Río Blanco, a San Antomo _de los Llanos; y dte~ y seis
leguas al sur llegó a la primera población de la villa de S. Feo. de Guemes,
que pocos días antes había fundado el_ Coronel; y oc!10 leguas ~nás adelante,
en la población de S. Antonio de Padilla, que_ también ~'ª tema fu1~dada en
Villa le alcanzó el P. Fr. Simón con los pp. V1llar, Gama y Fr. Jose Soto, el
'
19
día 7 de enero del año de cuarenta y nueve.
Todos esos pormenores contados con gracia y galanura lo~ prodig~ el p.
del Hierro en las páginas de su Diario figurando desde el Cernto d~l Aire en
adelante como el Capellán del Coronel Escandón y la tropa. D~sgrae1adamente no podemos seguirlo en todos los incidentes de las fundac10nes.

18

~9

276

r

Escandón,José de, RECONOCIMIENTO, Querétaro Y. 2~ de octubre. de 1747, 109.
Del Hierro, Fray Simón, Diario que hizo ef Padre Fr. Snnón del Hierro en e Seno
Mexicano, año de 1749, Apéndice, No. VI en Lejarza, Cens. p. 30.

La primera fundación fue la Villa de Llera con la advocación de N. Sra. del
Carmen, el 25 de diciembre de 1748. Su misión Peña Castillo, bajo la
advocación de la Divina Pastora quedó administrada por Fray Tomás Cortés,
"cuyo apostólico celo y gobierno ha contribuido mucho a la perfección de la
misión", escribía Escandón, teniendo congregadas de asiento ,11 familias de
indios pisones con 152 personas.20
Güemesse fornió el lo. de enero de 1749 con la advocación de S. Francisco.
Su Misión, Llanes, fue administrada por Fray Francisco Javier García. Al
principio no había allí indios congregador, situación que duró hasta 1757.
El 6 de enero de 1749, y con la advocación de S. Antonio de Padua, fundóse
la Villa de Padilla, cuya Misión, Guarnizó, bajo la advocacación de N. Sra. de
los Dolores quedó administrada por Fray Joaquín Marquez.
La Villa de Cinco Señores (elegida poco después capital del Nuevo Santander una vez que a la Colonia se le dio ese nombre el 13 de mayo de 1748 y
hoy llamada Jiménez) fue fundada el 17 de febrero de 1749 con la advocación
arriba mencionada, advirtiéndose que los Cinco Señores son S. José, la
Virgen, el Niño, Sra. Santa Ana y Sr. S. Joaquín). El celo del colonizador llevó
a ella indios apóstatas que habían desertado de la Custodia de Río Verde y
que fueron sacados de las asperezas de la Sierra Gorda. Su Misión, Helguera,
bajo la advocación de S. Juan Nepomuceno fue administrada por Fray
Ventura de Rivera y se fundó a tres leguas al Nordeste. Allá mismo en
Santander constri.tyó Escandón una Casa Fuerte, su palacio, que en la actualidad aún puede admirarse a flor de carretera, frente a la Plaza. Para 1757 se
estaba construyendo Iglesia de cal y canto y sillería, macizo material como el
del Palacio, y es uua de las pocas que en Tamaulipas puede llamarse de
construcción colonial. Existe en ella un bello retablo.
La Villa de Burgos se fundó el.20 de febrero de I 7,19, con la advocación
de N. Sra. de Loreto. Cueto se llamó su Misión y fue puesta bajo la advocación
de San Judas Tadeo, congregó t.1mbién indios apóstat.,s, pero desertaban con
frecuencia cuando eran objeto de mayores atenciones, llegando a quedar sólo
un&lt;;:&gt;s cuantos de pie en ella. Su primer ministro fue Fray Simón del Hierro.
El 5 de marzo de 1749 se funda Villa de Camargo con la ach·ocación de Sta.
Clara. Su misión, Laredo, con la ad, ocación de S. Agustín, fue administrada
por Fray Juan Bautista García y cuando el informe escandoniano afi.os
después, en agosto 5 de 1755, se empezaba a construir Iglesias y un convento
de piedra, cal }' adobe, con sus azoteas de viga y cerrado. 21 ·
1

20
21

Escandón, MAPA DE LAS FUNDACIONES: DESCRIPCION DE LA VILLA
DELLERA, EN E G, Torno I, p. 20.
Escandón, MAPA DE LAS FUNDACIONES, DESCRIPCION DE LA VILLA DE
CAMARGO, en E G. Tomo I, pp. 32-33.

277

�La Villa de Reynosa quedó fundada el 12 de marzo de 1749 con la
advocación de N. Señora de Guadalupe. Su misión, Montes, con la advocación
de Sr. S. Joaquín fue administrada por Fray Agustín Fregoso. No menciona
~l relato de Escandón ninguna construcción de iglesia, no obstante haber
existido una vieja construcción de 1800 junto a la que construyó el Sr. Cura
Don Antonio Mares que es la actual.
En el mes de abril bajó la caravana expedicionaría al sur del NueYo
Santander para fundar la Villa de Altamira el 2. de mayo de 1749 con la
advocación de Nuestra Señora de las Caldas, de la cual existe una pequeña y
singular imagen: la de la Virgen sentada dando el pecho al Niño, ignorándose
por lo demás de cuál Virgen de las Caldas de España se trata; la Misión,
Suanzés, fue puesta bajo la advocación de San Juan Capistrán y al cuidado de
Fray Joaquín Manzano. Para 1757 (abril) se había construído ya Iglesia pero
es difícilmente identificable con la que aún puede admirarse de mampostería
y recios contrafuertes. Escandón la describió en su tiempo como de tres naves
"y aunque la bóveda y el techo son
de zacate y palizada, al modo de la
.,.,.,
Huasteca, ha quec1ad o muy b nena ... -Ya de salida rumbo a Querétaro, con la intención, tal vez, de aprovisionarse
de gente, tropa y abastecimientos, fundose la Villa de Santa Bárbara bajo esa
misma advocación y su Misión Igollo, con la de Nuestra Señora de la Soledad,
el 19 de mayo de 1749, teniéndose en cuenta que había existido con anterioridad misión de S. José de Tanguanchín, no lejos del lugar. Quedó administrada por un hermano del Colonizador, Fray Feo. de Escandón. Hoy día es el
poblado de Ciudad Ocampo.
Y con fecha 26 de mayo, fueron dadas órdenes de erigir en villa, seg(m dice
Gabriel Saldívar, el poblado que se había formado cercano a unas boca-minas
23
con el nombre de Real de Los Infantes, hoy Bustamante. Qtiedó bajo la
advocación de S. Miguel, y el P. Ministro de Palmillas, dependiente hasta ese
tiempo de la Custodia de Río Verde, administraba los Sacramentos e instruía
a las familias e indios en su mayoría Pisones.
El mismo historiador tamaulipeco, Saldívar, afirma que "una vez que dejó
Escandón hechas estas fundaciones regresó a Querétaro, para volver hasta el
año siguiente, con el propósito de continuar y terminar las fundaciones que
había propuesto en su proyecto. En la ausencia de 10 meses de José de
Escandón no se hizo novedad alguna en la Colonia, sino que se esperó a que
regresara, en marzo de 1750 para que dictara algunas medidas relativas a la

22
23

278

administración política y religiosa, así como para proseguir las fundaciones,
las cuales se reanudaron en Soto la Marina el 3 de septiembre, plantándola
con los pobladores que habían sido destinados a cierto paraje en el río de Las
N~1eces y q~e. por no haber encontrado lugar a propósito para su establecimiento, reobieron órdenes de contramarchar y venir a fincar a orilla del río
de Santander, que con el tiempo perdió su nombre y tomó el de esta
24
~oblación" ._ Con todo lo cual se aclaran varios puntos de suma importancia
siendo ~l pnmero que ~n realid~d la Colonia del Nuevo Santander, por
desgracia y para_ d~sgracia de México, no abarcó más allá del río Bravo y que
con ese establernmento sobre el río de Las Nueces se hubiese afianzado ese
territorio que, después, abandonado a su suerte, fue fácil presa de la rapiña
de los texanos.
·
E~ un orden estri~tamente cronológico, como quiere ser éste, debimos
refenrnos_a _la fundaoón de la Villa de San Fernando que con la advocación
del Patrocm10 ~e San José y su misión Cabezón de sal bajo la advocación de
~ - S. del Rosa_n o, quedó fundado el 19 de marzo de 1749, poco antes que la
villa de Altamira, en el lugar que en otro tiempo, según asevera don Gabriel
Sa!~ívar y no lo hemo~. vist? ~nencionado por nadie más, "había ocupado la
Misz~ del 1:a1re Blanco , _re~i~ioso que_COJ~&amp;regó los indios pintos y otros de
sus i~mediac10nes a pnncip10s del siglo - , dato que nosotros , fervientes
estudiosos de i~uestras Misiones del Nuevo Santander, recogemos devotame~te agradecidos con el benemérito historiador de Tamaulipas, tan esclareCido por éste y otros muchos méritos.
~omp~ementando lo de 1~ Villa de Soto la Marina, diremos que su advocación baJO la que quedó cobipda fue la de Nuestraa Señora de la Consolación
y de los Sa~t~s. Mártires S~1~ Emeterio y Celedonio y que El bi.fiesto fue el
n_~mbr~ pnnutivo_ d~ su Misión, bajo la advocación de la Purísima Concepoon, siendo adm1111strada por Fray Buenaventura Ruiz Esparza. Por los
recursos con que contaba creíalo el Colonizador la mejor de la Colonia, al
grado que la propuso como puerto e inició con su transaciones comerciales
med~~nte su g~leta "Nuestra Señora de las Caldas" llamada "La Conquistadora y se de~tlnaba a llevar y traer mercancías a Altamira y Veracruz. Este
puerto nunca fue aceptado y el visitador Tienda de Cuervo y el ingeniero

ª

24
25

Saldívar, Gabriel, HISTORIA COt.lPENDIADA DE TAMAULIPAS pp 90
Saldivar, Gabriel, HISTORIA COMPENDIADA DE TAI\IAULIPAS; pp: 89:

Escandón, MAPA DE LAS FUNDACIONES, DESCRIPCION DE LA VILLA DE
ALTAMIRA, en E G, Tomo I, p. 13.
Saldívar, Gabriel, HISTORIA COMPENDIADA DE TAMAULIPAS, México 1945, p.
89.

279

�Agustín López de Cámara Alta ?pinar~n so~re la incoven!e~1,cia ~e ha~ilitación como puerto. Sobi"e el parucular tiene mteresante op1111on ftay Vic~nte
de Santa María. Hoy en día está próximo a concluirse allí un puerto de abngo,
26
confirmándose la razón acariciada por el Colonizador.
La actual capital de nuestro estado de Tamaulipas, Ciudad Victoria, fue
fundada con el nombre de Santa María de Aguayo, bajo la advocación de Santa .
María de la Purísima Concepción, el 6 de octubre de 1750; su Misión, Tres
Palacios, con la advocación de San Pedro Alcántara, fue administrada por Fray
Antonio de Aréchiga. ,
Con la advocación de San Ignacio de Loyola, el 10 de octubre de 1750 se
fundó la Villa de Revilla (después ciudad Guerrero que quedó bajo las aguas
de la Presa Falcón por lo que hubo de formarse una nue~1a ciudad Guerre~o);
Ampero se llamó su Misión y fue puesta bajo la advocación de_San Franosco
Solano, sin indios congregados, encomendándose a Fray Miguel de Santa
María. Con la cooperación de las familias de la cercana Dolores, creía
Escandón que habría de progresar grandemente.
.
La Villa de Escandón (hoy Xicoténcatl), bajo la advocaoón del Dulce
Nombre de Jesús, fue fundada el 15 de marzo de 1751. Fue destruída poco
tiempo después por los rebeldes janambres que dieron muerte a tres pobladores; no fue sino hasta 175,1 cuando, por providencia del mismo Escandón
y habiéndolos castigado, discurrió algo permanente y condescendi~ a restituírlos a la antigua Misión que habían destruído y en pocos días reed1fica1:on,
llevando de nuevo a los pobladores dispersos, unos ya en Santa Bárbara, para
restablecer.junto con los soldados, la dicha villa; el R.P. Fray Francisco Javier
de Salazar que iba destinado a Santa Bárbara decidió por su cuenta quedarse,
movido por las lágrimas de los janambres, pero éstos los traicio~1aron f
flecharon en una muñeca, logrando apenas ponerse a salvo, no as1 el cap1tan
de Llera don José Escajadillo y una mulata cocinera y dos criaturas que
murieron. Ya con 28 familias de las 30 que habían quedado en Santa Bárbara
se fundó de nuevo la Villa. Su misión recibió el nombre ele Rumoroso
quedando al cuidado ele ella el mencionado padre Fray Francisco de Salazar,
sin indio alguno aunque había muchos de paz por el momento en la cercana
Tamaulipa.

!º

26

280

Escandón, MAPA DE LAS FUNDACIONES, DESCRIPCION DE LA V!LLA DE
SOTO LA l\lARINA, E G, Tomo 1, p. 27, allí mismo la noticia de las navegación por.el
río (las anchas) y del brazo del mar que forma la balúa; habla de los viajes de la 0'leta:
"de Veracruz llegó la última que vino ele menos de cuatro días y las que han verudo de
Altamira por la Barra de Tampico dieron fondo antes de las 24 horas; actualmente estoy
esperando unas lanchas (que vienen) de dicha Villa de Altanúra cargadas de frutas y
algunos géneros de algodón ele los que alú se fabrican." (cfr. p. 28).

La Villa de Santo Domingo de Hoyos (hoy Hidalgo) fue fundada el 19 de
mayo de 1752 enfrente de las ruinas de lo que había sido San Antonio de los
Llanos._ Con ayt~da del Capitán Don Domingo de Unzaga se comenzó a
construirse .I~les1a de cal y canto y parte de adobe; la administraba Fray
Fernando Ruiz Junco de la Santa Provincia de San Francisco de Zacatecas·
tenía co~o dependencia _suya la villa de Barbón (hoy Villagrán que fu;
Parroquia del Pbro. Dr. Miguel Ramos Arizpe más tarde), centro metalúrgico
donde al parecer no se estableció misión.
El 26 de octubre de _1,752 quedó fundada la Villa de Santillana (hoy
~a~olo), con la ad,'.ocac1on de N. S. del Rosario. Aquí, por la escacez de
m~n~stro, no fue posible asignar misión. El alma apostólica y piadosamente
~ns_uana de Escand~n lame1_1tó no poder acudir en auxilio espiritual de tantos
md1?s cuya conversión se dilataría con este impedimento.
Smcosto alguno de la Real Hacienda, fundóse la Villa de Mierel 6 de marzo
de 17?3, bajo la advocación de la Purísima Concepción. Había muchos indios
que vivían en ella de pie, trabajando con los pobladores que los mantenían y,
nota Escandón, "se podía hacer una gran misión"; "no tiene religioso ni
or~am_entos: que es lástima, impiden el que entren otros a la conversión de
los md1os y uenen gran desconsuelo los que están, como repetidamente tengo
consultado"27•
Dos po~l~ciones alcanzó a alentar, más allá del Río Bravo, respondiendo
a su propos1to de poblar el Río de las Nueces: la población Los Dolores; se
congre?ar~~ allí 27 familias de indios, según informó él mismo expresadas
en 1:ev11la, con 115 personas que ya están razonablemente instruídas en los
rudnnentos de nuestra Santa Fe y se administran por el Religioso de la Villa
de nuestra Santa Fe y se administran por el Religioso de la Villa de Revilla
Y por su medio se han ido familias de las otras rancherías que habitan la~
márgenes de aquel caudaloso río y ofrecen abundante conversión"28 - también
mandó a uno de los vednos de Revilla reconociese el lugar en que Í1abría de
efectuarse el pueble de otra poblac_ión allende el Bravo, por el Río de las
Nueces o en su defecto en el sitio más indicado en la banda del norte del Río
Bravo "y n? encontránd~se, dice Sa_I~ívar, en aquel un sitio que proporcionar
a Ia_s vent.~as que requenan, se dec1d1ó la fundación en el sitio que hoy ocupa
La1edo, Texas, el 15 de mayo de 1755"29• Propiamente esta villa de Laredo
fue fun?ada por el capitán don Tomás Sánchez con anuencia completa de
Escandan que le ayudó a ello, destinando 15 sitios de tierra de ganado mayor

27
28
29

Escandón, MAPA DE LAS FUNDACIONES, DESCRIPCION DE LA VILLA DE
MIER, E G, Tomo I, p. 21.
Escandón, MAPA DELAS FUNDACIONES, DESCRIPCION, DE LAI-IACIENDA DE
DOLORES, E G, Tomo I, pp. 35/37.
Snlclívar, Gabriel, 1-IISTORfA COl\lPENDIADA DE TAMAULIPAS, p, 93.

281

'f

�para los vecinos y concediendo el título de Capitá~ ~e ella a don .1:omás
Sánchez. No tenían ministro eclesiástico que los asistiese y en la visita de
Tienda de Cuervo -1757-creyó oportuno subrayar que "podría encontrarse sacerdote que se hiciese cargo de la administración de esta villa y de la
hacienda de Dolores con el subsidio de primicias y obvenciones que una y otra
le contribuirían, pues ambas est.i.n en pensionadas en recurrir al Religioso de
Revilla para viático, entierros, bautismos y el cumplimiento del precepto
30
anual y recompensar su trabajo con su limosna". Además urgía el señalamiento de tierras a los vecinos.
En cuanto a Horcasit.as (hoy Magiscatzin) hemos de decir que fue poblada
por primera vez provisionalmente el 12 de diciembre _de 1748. Para el 9 de
abril de 1749 contaba con 90 familias, siendo 60 de ongen huasteco y 30 de
olives y de otras parcialidades. Pero la fundación oficial tuvo lugar el 8 de
mayo de 1749, enseguida de la Villa_ de Altamit:a, teniendo por nomb:e
completo Sal) Juan Bautista de Horcas1t.as; su Capitá~1 fue don Jo~é Antomo
de Oyarvide; su Misión, Puente de Arce fue puesta baJO la advocación de San
Francisco Javier y la administraba el R.P. Fray Mi?u~l ~e Jesús Rad~ con 25
personas de la nación palagueq1~e, que des~~ el prn~c1pio s~ mantu~ieron en
ella s1tjetos a campana y doctnna. La mJS16n tema sufioe_nte numero de
ganado y asignación. Propiamente en el pueblo _de Horc~,sitas estuvo ·el P.
FrayJoaquín Solís, según Don Joaquín Meade, qmen tamb1en hace notar que
"cuando la visita del capitán don José Tienda de Cuervo, el 23 de mayo de
1757, don Felipe de Santiago, indio capitán de los olives, dijo que las campanas y la plata traída a Horcasitas eran de la Misión de Tamaholipa fundada
, e1e 01mos" 31 .
.
por Fray Andres
.
.
A cada Misión se le asignaba terrenos, ganados y parajes convementes para
el trabajo de los indígenas, su manutención y las de los religiosos que
convivían con los indios, salvo los casos en que no hubiere indios congregados.
Si al principio marcharon bien las cosas, con alguna oposición de los padre
del Colegio de Guadalupe por no habérseles asignado buenos terreno~, º. no
asignar a las misiones simultáneamente el terreno para el pueblo de md~os,
como se lo hizo ver Fray Simón del Hierro al mismo Escandón de la fundación
de Santander, Villa de los Cinco Señores, después se agravaría y ahondaría

30
31

282

Tienda de Cuervo, DESCRIPCION DE LA VILLA DE LAREDO, En E G, Tomo 11,
pp. 124-125.
.
RIODELA
Meade,Joaqufn, APORTACI'ON HISTORICAAL SEGUNDO CENTENA
CIUDAD DE SAN JUAN BAUTISTA DE HORCASITAS- hoy l\lAGISCATZIN EN
EL NUEVO SANTANDER Y DE LA COLONIZACION DE LAS TIERRAS
CONTIGUAS DEL MANTE Y DE VILLA GONZALEZ, POR DON JOSE DE
ESCANDON, 1749, Prólogo y selección de documentos ror J. l\leade, México, 1949 p.
13.

el c?nflicto en~re el colonizador y estos franciscanos; de modo general puede
decirse que qmz.i después no marcharon t.a n bien, debido a múltiples factores,
de modo que esto ha dado pie a varios historiadores para hablar del "fracaso"
de estas misiones.
Con sus fallas y todo no creo que pueda hablarse de este modo. L, misma
"Razón de las Misiones de la Colonia del Nuevo Santander en 1752", documento publicad? por el?. Fidel de Lejarza en el Apéndice XIV de su gran
obra La Conqmsta Espmtual del Nuevo Santander, 32 aunque en realidad
pr_esenta u,n desolador pan~rama, debe ser examinado con mayor entendimiento, asi como toda la actitud de los pp. del Colegio Apostólico de Guadalupe Zacat:cas que nos parece un poco exaltada y que al fin no lo logró lo que
se propoma, aparte de su renuncia a las Misiones del Seno Mexicano, al ser
absuelto Don José de Escan?ón en el Juicio de Residencia cuatro años después
de su muerte y al haber sido honrada su memoria en el Cuarto Concilio
Mexicano por los mismos padres Conciliares "instruidos, como hizo notar el
Dr. Grego~io ~mafia y Sot?, Catedrático de prima de Sagrada Escritura en
la Real U mvers1dad de México, aquellos padres verdaderamente ilustrísimos
d~ los espiritua!e~ y temporales progresos de las Misiones establecidas por eÍ
Difunto, panegmstas de su virtud y su celo .. ."33
METOOOS DE ESTA EVANGELIZACIÓN

Se ha derramado mucha tinta para hablar del fracaso de estas misiones 0
de "las ~is~ones", pero_ hay que tener en cuenta que no fue ésta la única
evangelización de estas tierras: est.í. la ele Fray Andrés·de Olmos en 1532-1571
donde sobre~aleil la fundación del convento de Tampico que se transformó
en_ l~ Custodia de San Salvador y la fundación de Tamaholipa (15•H) y de la
M1~1ón convento de Nuestra_ Señora de
Pura Concepción en un lugar
ce1cano, la de Fray Juan Bautista de Mollmedo que funda las Misiones de
Tula, Jaumave, Monte Alberne y Santa Clara en 1617; la de fray Juan
C~~allero y su fiel comp~ñero fray Joseph de San Gabriel que funda las
m1s10nes de San Bernardmo (Santa Engracia) y la de San Antonio de los
Llanos en 1666 y, por último la de los misioneros de San Vicente de Presas
del !ley, _Pal_mas, Boca de Angeles, Forlón, Platanal, Refugio, Cardiel en 1791
y anos si~mentes; además, si sólo se consideran estas misiones de la época
esca~d_omana com_o ~untas de lanza o instrumentos de penetración en los
domuuos de los cl11chnnecas o bárbaros, creo que les despojaría de su vérda-

!

32
33

!ª

Lejarza, Ficlel ele, op. citAJ)éndice, No: XIV, pp. 106/ 120.
Abad y Arámburu, Dr. D. Julián, ORACIDN FUNEBRE POR D. JOSE DE
ES0NDON, PA~~CER DEL DR. D. GREGORIO O1\IAÑA Y SOTO B 2, Edición
facsmúlar de la ediaón de año de 1772 Eclitorialjus, l\léxico, 1975.

283

�dero significado pues, como apunta el padre Fidel d~ Lejarza "entonces, co~o
la espada andaba siempre junto a la cruz o la cr~z Junto a _la espada, _se hacia
uso indistinto de ambas según lo fueran aconsejando las C1rcunstanc1as. Hoy
han cambiado radicalmente los métodos de apostolado. Se prescinde de la
espada y coacción para emplear medios· puramente suasorios y pacíficos. ·Es
que nos hemos vuelto de cara al Evangelio. Pero si ent~nces se apeló a.las
armas, más fue como medio que como fin. La población de u1~a regi~n
cualquiera conquistada por las armas se consideraba casi como medida prev~a
para la reducción y conversión y, la mayoría de las veces, a la catequ~sis
precedía la conquista. Es que tampoco cabía siempre hacer otra cosa, m se
34
podían emplear otros métodos de apostolado" .
•
En el territorio por ,conquistar espiritual y temporalmente existía una
espantosa anarquía, un pulular de numerosos grupos étnicos, muchos de ellos
irreconciliables entre sí y con desastrosas y lamentables costumbres, por eso
se pensó en el sometimiento previo a una disciplina rígida que los ablandara
para llevarlos después al Evangelio.
.
En realidad todos los historiadores están de acuerdo en que la Conqmsta
del Santander fue una de las menos cruentas y crueles.
Escandón se preocupó primero por llamar a todos los indios a reducción
mediante el bando de noviembre de 1748, convocando sobre todo a los
infieles y apóstatas y prometiéndoles un perdón general para sus delitos,
conminándolos, eso sí, a que si persistían en su desenfrenada carrera de
ataques, robos y muertes, serán perseguidos a sari~re y fue??· Este bando hizo
que muchos se redujeran previamente a sus antiguas m1S1ones y que ~tros
prometieran congregarse como ocurrió en el 1~orte ce~·ca de _cª~;reita y
Linares o en el sur en Tancasneque donde segun él mismo dice las tres
rancherías de indios que le habitan e impedían la comunicación, se me
presentaron luego con mujeres e hijos, lo que sólo eje~utan ~uando p~·oceden
· con sinceridad. Vestílos y regalélos con mucha mercena, tabaco y bastlmentos
y habiéndome pedido les seüalase el sitio de su congregación lo hice con gusto
como dos leguas de Horcasitas"35 Horcasitas, es hoy día Magiscatzin y Tancasneque que fue muy importante centro de comercio y comunicaciói~ durante la segunda mitad del siglo pasado, es un próspero campo d~ expenmen~ción agrícola. Y de Tamaulipa la Vieja llegaron otros con el mismo propósito
de reducirse.
Ponemos los anteriores ·como ejemplos de la amplia visión del Colonizador
en la conquista pacífica de los naturales.

34

· 35

284

Lejarza, op. cit., p. 130.
Cit por Lejarza, op. cit., p. 13 l.

Ha s_ido muy impugnada,. sobre todo por los Misioneros del Colegio
Apostólico de propaganda Fide de Guadalupe Zacatecas, esta medida o
~ecur~o persuasivo previo, como algo que no se realizó sino que fue solamente
dusono y es que cuando ellos se establecieron negaron la existencia de tales
redu_cciones y alegaron que muchas misiones carecían de indígenas de asiento. Eso. y la poca atención que se concedió al seiialamiento de los parajes
conveme_nt~s para los pueblos y misiones de indios fue uno de los argumentos
más esgnmidos por ellos entre los motivos de su retiro de estas Misiones en
1765. Véase su comunicación de Fray Joaquín García al seüor Fiscal de
octubr~ 8 de 1785 donde expone las razones de la separación. 36
_
Lo c1e:to es que ya en pleno desarrollo del proceso coloni1..ador y misionero, por eJemplo, en 1755, podía escribir al Virrey Revillagigedo el Coronel
Escandón lo siguiente: "que las 400 personas de indios janambres que se
hallaban agregadas a aquella misión de Peiia Castillo y se habían retirado
después de la sublevación de la Villa de Escandón, habiendo observado el
rigor con que se han seguido los rebeldes, de que sólo quedan 12, ocurrieron
suplicando que me pidiese les permita volver a agregarse alegando que sólo
algunos de ellos por yerro, se hallaron en la emboscada de la muerte de la
capitana y robo de carga que participé; pero que todos los demás se habían
ma~te?ido sin hacer el más leve daüo. Y siendo como es cierto lo que asientan,
~eg~m mforme que en las faldas de Tamaulipa, a donde pasó a principio de
Jumo para asegurar a aquellos indios amigos, se me hizo, ordené se admitiesen
con varias calid~des conducentes a su permanencia, con lo que sólo quedan
en aqt'.ella ~orchllera del Sur los referidos 12 rebeldes janambres que hallándose sm abngo de las demás naciones, a cuyo fin no he omitido diligencia,
espero caigan breve."37
Todo lo cual prueba que s~s métodos se inclinaban a lo suasorio y pacífico
y que sólo usaban la fuerza por necesidad mayor.
Except? los rebeldes apóstatas del Nuevo Reino de León que persistían en
sus correnas de robos de ganados en las inmediaciones de Santo Domingo de
Hoyos y Real de Borbón, el visitador Tienda de Cuervo podía dar cuenta de
1~ paz y tranquilidad que en el tiempo de su visita disfrutaba la Colonia,
sien~~• por tanto, efectivo en esas fechas en las Congregas, el sometimiento
al Mis10nero y al Capitán, si no de todos, por lo menos de gran parte, con la
completa abstención de vejaciones de todos, agregados o no, lo cual importa
mu~ho _subrayarlo_- También persistían en su rebeldía los del Sigué validos de
los mtncados repliegues de sus serranías en la Sierra Gorda o Madre. Tienda

36

E G, Tomo II, pp. 265-268.

37

Escandón, Carta al Virrey, en E G, I, 43--45.

285

�38

de Cuervo se inclina a aconsejar también los métodos pacíficos de reducció_n.
Sin embargo, tuvo que usar el Coronel Escandón método~ más enérgICos
como en el caso de los irreducibles apóstatas del Nuevo Remo de León que
asolaban, como dijimos, Real de Borbón y tenían seguro refugio en la~
infractuosidades de la sierra de Tamaulipa la Moza. Contra ellos se estrello
su política conciliatoria y sus métodos de suavidad y pers1'.ación, vién~ose
obligado a emplear la violencia, ajena a su ha?itual p~~derac1ón. Persegmdos
aguerrida mente, sólo se vieron a salvo por la 1mpos1b1hdad ?e pasar las tropas
de Escandón un estero, pero los estrechó tanto que prometieron congregarse
sin que él se lo creyera, pero dándoles a entender que estab~ satisfecho,_ lo
y meJOr
q ue no era así, pues confiesa "que fue únicamente para dar tiempo
,,39
Ó
coyuntura en que poder acabar con estos perversos ap statas .
. .
Pongamos un último ejemplo de lo que pudo informar de muchos md1os
de las Custodias de Tampico y Río Verde, aunque no caían direc~mente ~n
su jurisdicción, ló cual prueba a 11\testro modo de ver que el Tamp1co co_lon_ial
no estaba en la margen nortesino en la sur del río pánuco. "Los muchos md1os
dispersos de las Custodias de Tanipico y Río Verde que (como re~etidas veces
he participado) vivían dispersos en las serranías y montes de la Sierra G?rda;
hecha ya la conquista de esta parte del Norte de ella, en que se guarnec1a~, y
seguidos por la del sur, de las compafiías de aquellas fronteras, se han reducido
(en número de más de 7000 almas) a las referidas misiones con sólo la
providencia de haber traído presas como 35 familias que eran las más rebeldes
y se mantienen en esta capital, como va asentado en :l párraro q~e 1~
corresponde que el beneficio muy apreciable y no se hubiese consegmdo s1
40
esta conquista no se hubiese hecho."
Estos efectos eran indirectos si se quiere, pero muy válidos y eficientes para
la Evangelización de que venimos hablando.
,
..
Un punto sumamente importante en cuanto a metodolog1a de estas m1s10nes serán el delucidar claramente si Escandón daba prioridad, como parece
ser, a las fundaciones de pueblos de españoles criollos y mestizos y estableciendo misiones aledañas a las villas. A este propósitos comenta el Lic. Juan
Fidel Zorrilla: "el enfoque de Escandón es distinto del punto de vista sostenido
misioneros y
Por los misioneros y de allí las discrepadas y conílictos. entre
1 ,,41
l
d
l
pobladores que surgieron en el curso e proceso co omzac_ or..,
.
Pero ocurrieron bastantes cosas positivas en esta Evangehzac1on que distan
mucho de las condiciones necesarias para poderlas considerar como fracasos.

38
39
40
41

286

INFORME Y SATISFACCION PERSONAL EN E G, II, 30-32.
Escandón, INFORME, en E G, Torno II, 285.
Escandón, MAPA DE LAS FUNDACIONES, en E G, 1, p. 42.
Zorrilla, Juan Fidel, EL PODER COLONIAL EN NUEVO SANTANDER, p. 145.

Por lo cual creemos sincera y justa la satisfacción del Coronel José de
Escandón al haber creado y establecido 20 poblaciones y haber aumentado el
nú~ero de familias pobladoras de 481 y 59 indios huastecos y Olives que se
pod1an contar en fecha 31 de octubre de 1749 a 1245, o sea con un aumento
d~ 705, a la~ q~1e hay que agregar 114 de oficiales y soldados y el razonable
~umero de s1rv1entes con los que suma la cantidad de 1389en 1755; yal poder
mfonnar que el número de indios que se hayan reducido en misión a son de
camp_ana y d~ctrina compone 2,824 y que eran muchos los que habían
ofrecido reducirse pero q_ue no ha sido así por la falta de misioneros)' en otras
partes por no haber basamentos para su diaria manutención; "en ei interin
añade, se ~nstruy~n y logran frutos para conseguirla, contentándome po;
ahora con ir dommando el terreno y que los pobladores se vayan radicando
y atra~éndolos, lo que va siendo muy buen efecto, pues aficionados a las
comodidades que_~roduce el trabajo se van aquerenciando y logra el principal
fin de su _convers1011 p~r los cuales términos prevenidos por el católico celo
de su Ma~estad (que D~os guarde) y aún de los que se hallan congregados se
ha _e_xperunen~do casi generalmente, . que cuando se ven en ¡1eligro de mue1te
solicitan con a~za el santo bautismo y son muchos los que se han mue1to con él, cuyo
consuelo suaviza en parte las continuas fatigas que se han expedido para su
reducción" 42:
En ~sta c~municación 1~1~estra Escand?n estar ho_ndamente satisfecho por
lo log1ado en gran servmo de sus Majestades" y advierte que lo que ha
?astado "puede que no sea menos que lo que ha gastado la Real Hacienda"
Junto
lo que l~a padecido "en tan larga ausencia de mi casa, familia y
negoc10s, nueve anos gastados a la fecha del escrito " no habiendo sido menos
lo que padecí en la Sierra Gorda por espacio de más de quince años, pero bien
empleados todos, pues ha producido la reducción.de tant.as almas, extención
de la Corona de nuestro Católico Monarca y haber logrado desempefiar la
confianza de Vuestra Excelencia" 13 •
Esto lo escribí~ Escandón al Virrey Don Agustín de Ahumada Villalón,
marqu~s de Amanllas_e!1 Nuevo _San~nder y agosto de 1755. Amargos años
le espe1 aban por el Jmc10 de Res1denc1a tan sañudamente emprendido en su
contra; est? ensombreció los ~!timos ~ías de su existencia tan fecunda para
el Evange_h~ f la Co1:ona. Su vida tenmnó el 1O de septiembre de 1770 antes
de que el JlllCt? termmara y saliera libre y absuelto. Todos han escrito que su
muerte ocurnó en Tacubaya, el profesor Vidal Efrén Covián Martínez ha
probado que en la ciudad de México.

:º•~.

42
43

Escandón, MAPA DE LAS FUNDACIONES en E G I p 38
Escandón, MAPA DE LAS F UNDACIONES: en E G'. r'.
42-43 .

pp.

287

�Por encima de los desaciertos, su obra resalta espltudorosa: el actu~l Estado
de Tamaulipas le debe en lo civil las bases firmes de_ su _prospendad_ y el
henchido augurio de su futuro; y en lo religioso y ecl~s1ástJco, el más g1~ntesco esfuerzo que se haya hecho para sembrar y arraigar la fe de Jesuc11sto
en nuestro suelo.
¡ n l
Grande fue su conquista y bien puede figurar como emblema e e e a a
llarda frase que un día el mismo escibiera:
. _ ..
.ga "Puse especial cuidado que todo lo venciera el arte, por lo que tuvo jJoco e;emcto la

espada".

lA DELEGACIÓN MICHOACANA EN EL CONGRESO
CONSTITUYENTE DE QUERETARO
DE 1916- 1917 1

Tampico, Tam., Jueves 16 de octubre de 1980.

E. V. NIEMEYERJR.
Universidad de Texas

EL CONGRESO CONSTITUYENTE DE MÉXICO de 1916-1917 ha sido descrito
como "el evento singular más importante de la historia de la Revolución
2
Mexicana." Otro mexicanista se ha sobrepasado al clasificarlo como "una de
las asambleas más dramáticas e importantes del siglo veinte. "3
De muchas maneras el congreso que produjo la carta magna mexicana
actual, fue una reunión única. Fue compuesto exclusivamente de partidarios
de don Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista
encargado del Poder Ejecutivo, que acababa de derrotar los esfuerzos de
Francisco Villa que quería hacerse cargo del movimiento que exitosamente
había vencido al usurpador Victoriano Huerta, se suponía que el Congreso
aprobaría ciegamente un anteproyecto de reformas a la Constitución de 1857.
Sin embargo, el Congreso fue mucho más allá de este objetivo e incorporó
en derecho constitucional medidas sociales y económicas avanzadas, haciendo
esto en una manera que rindió homenaje al proceso democrático mexicano.

2

3

El autor agradece al Sr. Miguel Soto Estrada, Departamento de Historia, UNAM, sus
valiosas críticas al manuscrito y su ayuda con la traducción al español.
Frank Tannenbaum, Peace by Revolution: Mexico after 1910 (New York, 1966). p. 166.
Véase los s iguientes relatos del Congreso escritos por d iputados que asistieron: Juan
de Dios Bojórquez (seudónimo Djed B'rquez), Crónica del Constituyente (México,
1938) y Félix F. Palavicin.i, Historia de la Constitución de 1917 (México, 1938), 2 tomos,
ambos escritos desde puntos de vista partidarios. También véase L. Melgaejo R.1ndolf
y J. Fernández Rojas, El Congreso Constituyente de 1917-1917 (México, 1917). Una
obra reciente es la de Gabriel Ferrer Mend.iolea, Historia del Congreso Constituyente
de 1916-1917 (México, 1957). Obras en inglés son Ward M. Monon, "1l1e Mexican
Constitutional Congress of 1916-1917," Sout11western Social Sciences Quarterly, Vol.
38, No. l Qune, 1952), pp. 7-27; Charles C. Cumberland, Mexican Revolution: The
Constitutional.ist Years (Austin, 1972), pp. 320-360; y E.V. Niemeyer,Jr., Revolution
at Querét.1ro: The Mexican Constitutional Convent.ion of 19 16-1917 (Austin, 1974)..
Charles C. Cumberland, Mexico: T he Struggle for Modenúty (New York, 1968), p .
357.

288
Humanitas-19

�2: Alberto Al varado (Pátzcuaro)-abogado y oriundo de Morelia Como
diputado suplente, no prestó juramento sino hast'l el 13 de d" : b .
de 1916 El D · · d
. .
'
1c1em 1e
l
.
tano e los Debates md1ca
que durante las sesiones habló
s? amente una vez'. para ¡~formar que él y su compañero de la di uta~1~11, el _Dr. José ~1lar Rmz, acababan de visitar a otro miembro ~e la
e egac1ón, Onésuno López Couto, que estaba enfermo.

Dentro del Congreso, los partidarios de don Venustiano se dividieron en dos
grupos: liberales moderados y reformistas radicales. Otorgaron a los diputados solamente dos meses (diciembre, 1916 y enero, 1917) para efectuar sus
deliberaciones, lo que contrasta notablemente con el período de un año
tomado respectivamente por los constituyentes de 1824 y 1857 para redactar
las constituciones de esos años, los delegados apresuradamente prepararon
un documento de mucho alcance. Los artículos más notables, el 27 sobre
derecho de propiedad y reforma agraria y el 123 sobre trabajo, se redactaron
por comités extra-oficiales, verdadero fruto del Cong1·eso, ya que el anteproyecto de reformas a la Constitución de 1857 presentado por don Venustiano
no contenía nada que se les pareciera. Solamente un puñado de los constituyentes dispusieron de los antecedentes y la preparación necesaria para
redactar una constitución. Como dijo un diputado al admitir que a él le
faltaban las bases en economía política y derecho constitucional, "nosotros
resolvemos estas cuestiones de trascendencia después de oir el pro y el
contra,porque para votar, más que nuestros conocimientos nos lleva nuestro
instinto revolucionario .. .''4 En realidad los constituyentes simbolizaron el
trastorno ocasionado por la Revolución y si su preparación fue considerablemente deficiente, sí manifestaron su determinación para procurar las
5
bases de una sociedad más justa y equitativa.
Será el propósito de este trabajo dar a conocer el papel de la delegación
del Estado de Michoacán en la asamblea más importante en la historia
constitucional mexicana. Los miembros de la delegación michoacana, el
distrito electoral que fue representado por cada uno (en paréntesis) y breves
6
datos biográficos, son como siguen:
1. Salvador Alcaraz Romero (Huetamo) - 36 años de edad, ingeniero
civil. Había participado en el combate en Michoacán contra los huertistas y se dice qúe había caminado desde Michoacán hasta Piedras Negras,
Coahuila, distancia de unos 1800 Kilómetros, para informar a don
Venustiano respecto a la situación militar en Michoacán, una hazaña
significativa. No participó en ninguna discusión durante el Congreso.

4

5
6

3. ~osé 1varez _Y Alvarez (Uruapan) -31, coronel del Ejército Constituc1ona ISt'l, onundo de Zamora. Según él, Francisco Múgica quería
represen~r a Zamora en el Cqngreso y Alvarez acedió a su deseo
Al~·arez d1JO que durante la campaña electoral, los canc!Ídatos re un~
l':: ;'otantes_ que_deseaban más y la respuesta fue fuert/y cfara·
a I" e1 ta . Un anuclencal reconocido, Alvarez fue uno de los ". bº .
nos del Congreso. paruc1p
· · ó acuvamente
.
Jaco 1en muchos de los debat

~\~~1 ~

:m~1do l~ palabra algunas_40 veces durante los dos meses de sesion:::
ct~t mouva?o por el ardiente deseo de limpiar el sistema político
soc10-económ1co mexicano de una vez para siem re afirmando c ,
"Se escribió la ley d·e MP.
on
dhumor
· dasí
. como convicción:
. .
01sé's en dos tabletas
e pie ia }' la Consutuc16n de México estará en dos barras de jabón."8
4.. Cayetano Andrade
(Moreria) - 26, nacido
- en Guanajuato, se había
.
uasl~~ado a M1choacán cuando muy jo"en. Se recibió en la Escuela de
Med1cma de la Universidad de San Nicolás en 191'1 Fundó o tr b º6
~or:. ~1iembro del cuerp~ ele redactores de varios p~riódicos ci~-.~i;;s
e ic wacán y fue conocido como escritor y poeta, así como médico.
5.
. ) - 31 , extremadamente pobre durante st
. U rieldAvilés (Zinape
' cua10
J~::nt~ y _huérfano a temprana edad, solamente recibió educació1~
~as a1 ia; S1~ e~bargo, fue lect~r ansioso de obras literarias y científi.. Hab1a tlaba_pdo como carpmtero e impresor y al fundar un per1·ó· ·, a 1a dictadura
·
dE1&lt;:o. en .Jungapeo en opos1c1on
porfirista se le encarceló
1913,, se había alistado en el Eiérc1·to
Co11s'u·tuc10na
.
1·1sta y.
e n JUmo,
d
;,
ua~ o se vem~ el Congreso, había obtenido el grado de Tenie~te
Co1orl.. Ft~e d1rut-.do suple_nte que entró en el Congreso después de
que e p1op1et-.no no aparec1ei"a. No part.icipó en ningún debate.
:· ~nadeo ~etan~our~ Qiquilpan) -nació en el mismo pueblo, estudió
1~ a :scu~ a pnmai:1a local, después asistió a· la Escuela Nacional
~:~aia~o~·1a en -~éx1co y cursó estudios profesionales en la Escuela
'CJona e Med1cma en donde se recibió en 1905. Regresó a Jiquilpan,

Diario de los debates del Congreso Constituye11te, 1916-1917 (México, 1960). 2 tomos, JI, p.
507.
Para una relación breve de la Revolución en Michoacán, véase Jesús Romero Flores,
Historia de /a. Revolución en Miclwa.cdn (México, 1964).
Los datos se extrajeron mayormente del Diccionario Porróa de Histori.1, Biografía y
Geografía ele !1-léxico (México, 1976), 4a edición, 2 tomos; Jesús Romero Flores,
Diccionario michoacano de historia y geografía (Morclia, 1960); y La Herencia del
Constituyente, no.l (5 de Septiembre de 1963), no.8 (5 de Abril de 1964), no.9 (5 de
Mayo de 196-1), no. 10 (5 de Septiembre de 1963), no.8 (5 de Abril de 1964), no.9 (5 de
Mayo ele 1964), no.10 (5 de Junio de 1964), no.11 (5 de Julio ele 1964), no.12 (5 ele
Agosto de 1964), no.13 (5 ele Septiembre ele 1964), y no.IS (5 ele Noviembre de 1964).

7
8

Entrevista con José Alva

El Co11stit1iye11te, no.4 (7 d:zltiier~ªcÍ~\~17◊,navaca, 31 de Mayo de 1965.
Al

291
290

�practicó su profesión y adquirió una client~la ~ume1 osa. Los. v~cinos
tuvieron un buen concepto de él. El récord md1ca que no part1C1pó en
los debates.

éste decidió no asistir. No tomó parte en ningún debate durante el
Congreso.
12. Francisco Múgica (Zamora)9 -32, con mucho el miembro más
destacado de la delegación michoacana y una de las grandes figuras del
Congreso. Nació en Tinguindín, hijo de profesor michoacano, cursó
est~dios en el_ seminario de Zitácuaro, en donde desplegó un anticlericalJS1~0 fanático. l!n r~belde por naturaleza, Múgica pronto dejó de
es~udiar en el semmano y se puso a escribir en varios periódicos de
M1choacán, atacando fuertemente el sistema autorita1io de Díaz y
abogado por reformas económicas y sociales. Fue partidario de los
hermanos Flores Magón, se hizo miembro del Partido Liberal Mexicano
y en febrero de 1911, había ingresado en la revolución maderista. Hacia
1912 desempefia un cargo menor grado en el gobierno estatal de
Coahuila y cuando el Gobernador Venustiano Carranza empezó el
movimiento constitucionalista, a raíz del asesinato de Madero y Pino
Suárez, Múgica se afilió a él de inmediato. Fue el único constituyente
que firmó el Plan de Guadalupe el 26 de marzo de 1913. Múgica
desempefio varios cargos militares y civiles en el gobierno "preconstituci?nal" de don Venustiano y en 1913 participó en el primer reparto
de tierra conforme al programa revolucionario de reforma agraria en
Matamoros, Tamaulipas. Designado Gobernador y Comandante Militar de Tabasco por el Primer Jefe en 1915, Múgica se distinguió como
refon~ad?1' y a~lminist1·ados y ascenpió al grado de general en el Ejército
Const1tuc1onahsta. En el Congreso de Querétaro Múgica fue vocero y
líder de los reformadores radicales y Presidente de la importante Primera Comisión de Constitución, que tuvo que estudiar y dictaminar
respecto a la mayoría de los artículos del proyecto de constitución
sometido al Congreso por Carranza. Articulado, bien informado, un
buen orador, aunque a veces demagogo, tomó la palabra unas 120 veces
durante los dos meses de sesiones. El predilecto de los reformadores
radicales, especialmente los "jacobinos," fue Múgica el tósigo de los
moderados del Congreso que apoyaron el texto así como la filosofia del
proyecto de reformas del Primer Jefe. Trabajó intensamente y sin
descanso durante el Congreso. Cuando no participaba en las reuniones
de la Primera Comisión de Constitución, pasaba el tiempo defendiendo

7. Martín Castrejón (Ario de Rosales) -aunque elegido diputado por
Pátzcuaro también, optó por representar a su pueblo nativo en el
congreso, dejando a Alberto Alvarado que representase a Pátzcuaro, 35
afias de edád, había cursado estudios en el Colegio de San Nicolás de
Hidalgo pero nunca se recibió. En 1911 fue agricultor en Tacámbaro,
y al triunfar la revolución maderista, se le nombró prefecto de ese
municipio. A raíz del asesinato de Madero, tomó las armas en contra de
Huerta. No participó en el combate en Michoacán ascendiendo al grado
de general. Como militar del Ejército Constitucionalista, participó en
los debates.
8. Gabriel R. Cervera (Maravatío) -31, .•ació en Guerrero, Coahuila.
Había ido a Michoac~n en donde tomó las armas en contra de Díaz en
abril de 19 I l y en contra de Huerta en mayo de 1913. Se alistó en el
Ejército Constitucionalista y cuando el Congreso fue convocado ascendió al grado de general. Tampoco partició en las discusiones durante el
Congreso.
9. Onésimo López Cauto (Zitácuaro) -estuvo enfermo durante la
segunda quincena de enero de 1917 y no asistió a muchas de las últimas
sesiones. No participó en ninguna de las discusiones durante el Congreso.
1O. Rafael Márquez (Aguililla) -32, oriundo de Tepalcatepec, Michoacán; entró en la revolución contra Díaz en abril, 1911 y había tomado
las armas en contra de Huerta en abril de 1913. El Diario tle los Debates
indica que no tomó parte en ninguna de las discusiones.
11. Manuel Martínez Solórzano (Tacámbaro) -54, nació en Morelia,
había cursado estudios en el Seminario Tridentino de Morelia y en 1891
se recibió como médico cintjano de la Escuela Médica Michoacana.
Ejerció su profesión por poco tiempo, prefiriendo e~señar bo~nica,
zoología, quío mica, geología, y mineralogía en el Coleg10 de San N1c?l?s
de Hidalgo, lo _que hizo por más de 30 afias. En 1899 se le ebg1ó
presidente municipal de Morelia yde 1914a l 919desempefiaba el cargo
de Rector del Colegio. Estudioso de las ciencias naturales y autor de
varias obras sobre las plantas, rocas, y de observaciones científicas
respecto a Michoacán, también desempeño el cargo de Director del
Museo Michoacano por más de 25 afias. Elegido al Congreso como
diputado suplente del Ing. Pascual Ortiz Rubio, le reemplazó cuando

9

Dos ~iografias de Mógica son: Armando ele María y Can,~, Miígica, crónica biográfica
(México,_1939) y Magdalena Mo'.1dragón, Cuando la Ret&gt;0lució11 se coitó las alas (México,
1966). Ninguna de las ~os constituye una valoración crítica de Mtígica ni de su papel
en el Congreso Consutuyente. Alfonso Reyes H., Cauce 17. Un hombre en el crisol
conslilucio11al y progreso revolucinnaiio (México, 1970) no agrega nada a Jo ya sabido.

293

�.
l d. támenes de la Comisión ante la asamblea. Múgica
acuvamente os. IC
• ma na como la base para efectuar
trató de confecc1o~ar _la nueva
má; trascendentales de la historia
las reformas eco~1om1Cas y sooa e ba hacer esto cuando exclamó a raíz
mexicana. No dejó duda que pdensa . b1·e· "Dclenda est Cartago, allí
. t ta el 30 e nov1em
•
.
de la toma &lt;l e P10 es
,
allí está el enemigo a quien
está el enemigo a quién destnur, porque e
l . , Ji'.J'
debemos hundirle hasta el pomo el puñal ele la revo uc1on.
.

~a:~

el iración entre los diputados que comparueMúgica despertó respeto Yª m
lo hicieron. Refiriéndose a la
. .
, mo entre 1os que no
.
ron sus opnuones, as1 co
1d. tad Rafael Vega Sánchez (Hidalgo)
obra ~e Múgica e,~ el Congre~;;t la1:ás l~onrada, la más patriótica."11 El
la cahficó como la mas rad , ,
G
. a•o) se refirió a Múgica como
· F . á d Martmez ( uana_Ju "
diputado Ltus ein. n ez
d
·dad la libertad}' laJ"t1sticia. 12 Por
· -·¡ defensores e 1a vei
,
•
á
"uno de los m, s vnt es
_
.
) d"iió que "Múgica traJ0 al
1
.
l
p
d
·o
Chapa
(Tamau
ipas
JJ
otra parte, el diputa&lt; o e I
. r. u· ablemente con rara energía. Más
·
.
· leas, )' las sostuvo
. 13 E
Consutuyente
sus 1C
. 1111a g,
.
d. das de prácuca.
1
.d 1
lt ·aradJCales que poi me 1
se preocupó _ror 1 ~a_e~ u _1,_·~oFederal, uienseopusoaMúgicafrecuenDiputado Féhx Pa~av~rnu &lt;?.~~t! \a obra d}u;ted fue la de un hombre sincero,
temente en el podio, e eso i 10 . • d . . . ílex1·vas exaltaciones y sus aciertos
·
d l contagio e 1ne • ' ·'
víctima en ocasiones e
. . . l inano- seránJ"ttzgados
. t. sus errores --ena1 es lU e
merecen aplausos, nuen I as
d
e's del banquete que a los
•
· ,, 14 v l la pena notar que espu
e
.
del 31 de enero, en una
Por la H1stona. _ ·,a don
Venustiano 1a noc11e
diputados les o freoo
.
.
d d·putados lo elevaron en
. . .
d
r.
ra Múg1ca un g1upo e 1
.
exlub1c1ón e a1ecto pa
- . ·1'· E
l sentido verdadero, Múg1ca fue
hombros y lo llevaron a su dom1O 10. n Ul
la delegación michoacana.
.,
. ) 25 oriundo de Sonora, fue un reoen
13. Alberto Peralta (More}1a. endiente de una casa comercial en
llegado a Michoacán. _Hab1a sido dep ó al régimen de Díaz por lo cual
su estado nati;o acuvam;nt~ sií;~~~ci;do con el movimiento constise le encarcelo t1es veces. e 1a t. ·6 a cat1sa de la mala salud de su
.
•ano pero se re 11
'
e
•
tuoona11sta tempi
'
C .. a volvió al eiémto Y
d Yll
levantó contra ana 112' ,
J
padre. Cuan o i a se . ta Una de sus misiones más peligrosas fue
combatió con l~s carranc1s s. rzas constitucionalistas en el area ce~obtener comesubles para las fu_~
só más de un mes en territorio
tral el~ MéAlxico eln ~d11~'l a~c~~n1g1 r~~ desempeña un cargo bajo las
enemigo.
se1 e eg1
'

!

!

JO
JI
12
)3
14

294

Diario de lo~ debates, _l. 377.
p bms (México, 1919), 2 tomos, 11,230.
José Francisco Múgica, Hec1ws, n o oIa
1bid., p. 234.
!bid., p. 229.
!bid., p. 245.

órdenes del Gobernador y Comandante Militar de Michoacán. Según
las actas, no participó en ningún debate. Padecía de piedras en la
vesícula. A mediados de enero, solicitó y recibío diez días de licencia con
lo cual perdió varias sesiones.
14. Jesús Romero Flores (La Piedad) -poeta, educador e historiador.
Había recibido su título de profesor en 1905, y, servido en la 26
legislatura. Fue encarcelado por el gobierno de Huerta y desterrado de
Michoacán. Durante el Congreso pensó mucho en las responsabilidades
de su trabajo educativo en Michoacán. El 9 de enero pidió licencia de
seis días para regresar a Morelia para inagurar los cursillos en la Escuela
Normal para Profesores de la cual fue el Director. Se le denegó su
solicitud, problablemente por la necesidad de mantener el quórum del
Congreso. No participó en los debates. Igual que Alvarez y Múgica,
había cursado estudios en el seminario. Fue uno de los "jacobinos de
Querétaro." Un escritor fecundo, se le conoce mejor por su obra de cinco
tomos titulada Anales históricos de la Revolución Mexicana.

15. José Pilar Ruiz (Morelia)- 30, se recibió de la Esctiela de Medicina
de Michoacán, había participado en su estado nativo en la lucha contra
la usurpación de Huerta; una vez tuvo que fugarse para evitar la captura
y por lo tanto salvar su vida. Se le eligió diputado suplente de Francisco
Ortíz Rubio quien se enfermó y tuvo que solicitar licencia por periodo
indefinido. Ocupó su curul el 18 de diciembre. No participó en ningún
debate.
16. José Silva Herrera (Apatzingán)- abogado, partidario de Madero.
En el Congreso desempeñó el cargo de presidente de un comité de tres
diputados que tuvo la responsabilidad de actualizar el reglamento de lá
26 legislatura que rigió los debates del Congreso. Silva Herrera cumplió
con sus deberes de una manera muy concienzuda y participó en algunos
de los debates.

17. Ni Florencio G. González, elegido del distrito elect-0ral de Puruándiro, ni suplente, José de la Peña asistieron al Congreso.
¿Qué se puede decir respecto a esta diputación? ¿Qué tenían los miembros
en común? Primero, eran jóvenes, siendo la edad media alrededor de 34 años.
Por lo menos nueve habían adquirido la educación superior y cuatro de ellos
poseyeron títulos de médico. Los abogados fueron los. únicos que poseían
conocimientos de derecho constitucional. El resto no tenían la preparación
en ciéncia política que le capacitara para la labor de redactar una constitución.
Cuando menos nueve habían apoyado activamente al Presidente Madero, o
en c01ñbate o con el suministro de asistencia moral y material. Tres de ellos
se hicieron generales en el Ejército Constitucionalista. En realidad, fueron

295

�un fruto de su época, participantes en el cataclismo que se llama la Re~~lución
Mexicana. De los 16 diputados en el Congreso, solamente cuatro partic1paron
en los debates, los otros estuvieron más dispuestos a escuchar y ~espués vo~r.
y votaron con regularidad. Las actas indican que votaron segun s_us c~nv1¡
5
ciones, pues la diputación se dividió en la ma~o•:ía de los ~em~ de. d1scus1ó~.
Como quiera que sea, compartieron un obJetivo co1m~n: oe_ai un Mé~co
· Al fin , se debe afirmar que un miembro de la cltputac1ón, Francisco
meJor.
d
ó
Múgica, participó tan activa e intensivamente en el Congreso que se estac
sobre los demás.
Los debates más significativos en la historia de la asamblea fueron sobre
1Artículo 23ro relativo a la instrucción religiosa en las escuelas. Se llevaron
: cabo al principio del Congreso y, duraron cuatro dí~s. Se~al~ro1_1 el fin d~
la supremacía de la iglesia en el campo_ de_ l~ educación e _md1ca1on ~ue s1
fuera necesario restringir las garantías md1v1~ual~s a_ favo1 de los de1echos
de )a sociedad en conjunto, así se haría. También md1car?~ ~ue el ante~r?ecto de reformas de Carranza que estuvo bajo ataque, rec1bma un escrutinio
~uidadoso. En estos debates dos michoacanos h~blaron en~rgican~e1~te a favor
de limitar el papel de la Iglesia en la educación: Francisco Mug1ca y José
Alvarez.
1 3
l C
·
Múgica, reconocidamente el autor intelectual del Artícu .º. ro, y a omisión que presidió, habían presentado su dictamen el 11 d_e d1c~e1~bre, pero el
debate empezó el 13. Tan preocupados estaba_n los amigos mamos_d~ ~on
Venustiano en el Congreso, que invitaron al ~rn~er Jc_fe para que ~s1s~~eia a
la discusión con la esperanza de que su presencia d1suad1era a los an~cle~ 1ca,!es
de su intención de "desaprobar el Artículo de la propuesta Consat_uc~ón y
sustituírlo en términos que exigieran ensefianza laica en los establecu~1ent~s
oficiales de educación, así como en los particulares de ensefi~~~ pnmana
elemental y superior; prohibieran al clero que estableciera o dmgiera ~scu_elas de instrucción primaria o impartiera ensefianza per~onal_mente en nmgun
colegio; y que se hicier~ obligato1:ia la ensefianza_ pnma'.:1a p~ra todo_s los
mexicanos en cstablccin11entos oficiales. L, presencia del P11_me1 Jefe dm ante
Is sesión vespertina del 13 debió haberle ocasionado mol~s_aa aguda, aunque
no se inostró, a medida que escuchó varios delegados cnt1c~r el texto _d e su
anteproyecto del Artículo 3, que estipula la en_sefianza gratmta en los mvel~s
primaria superior y elemental y que fuera laica solamente en los establecimientos oficiales.

15

En cuanto a las votaciones, véase Peter 1-1. SmitÍ1, "L.1 polític.1 dentro de la Revolución:
El Congreso Constituyente de 1916-1917, "J-lisloria./Hexicana, 22:3, Enero-Marzo 1973,
pp. 363-395.

Pero Múgica, el ex-seminarista, atacó con toda su alma al clero y su papel
en la educación. En un discurso notable el 13, sonó uno de los temas
principales del Congreso cuando dijo "estamos en el momento más solemne
de la revolución" porque estaba en el tapete el futuro de México y su juventud.
Hizo defensa brillante del dictamen de su Comisión con una denuncia amarga
del papel educativo del clero a quien le calificó como "el más funesto y el más
perverso enemigo de la patria. (Aplausos)." Consideró que el clero había
ensefiado a los niiios de todas las clases sociales, de los trabajadores y del
populacho "las ideas más absurdas, el odio más tremendo para las instituciones d~mocráticas, el odio más acérrimo para aquellos principios de equidad,
igualdad y fraternidad, predicados por el más grande apóstol, por el primer
demócrata que hubo en la ancestralidad de los tiempos, que se llamó Jesucristo. "16. Sería pe1judicial para México si se permitiera que se continuara
esta situación. No resultaría en una nueva generación de gentes sensatas y de
reflexión sino una herencia del fanatismo y de principios insanos.
A Múgica y sus compafieros de la Primera Comisión, ya tildados de
"jacobi_nos," s~ les criticó por haberse excedido al pintar el peligro de la
educación clerical y por haber presentado, para ser discutida, una fraseología
que fuera completamente inapropiada para la sección de la Constitución que
tr~taba de las garantías individuales, y por no haber demostrado respeto al
Primer Jefe al recomendar que su anteproyecto del Artículo 3 fuera rechazado. Herido en lo vivo por esta acusación, Múgica volvió a tomar la palabra el
14 del mes para afirmar su lealtad "probada'' a Carranza, agregando que si
a él se le rechazó su propuesta de ley, fue porque se consideró que no era
su~ciente radical para la Constitución. L, libertad de instrucción, dijo, fue
peligrosa porque ena·egaba al clero los derechos de los particulares, los
derechos de las masa mexicanas "porque se le ntregaba sefiores, algo más
sagrado, algo de que no podemos disponer nunca y que tenemos necesidad
de defender: la conciencia del niiio, la conciencia inerme del adolescente.
(Aplausos)" 17
El único otro michoacano que participó en la discusión fue José Alvarez.
Tan tenso fue el ambiente de estos debates, cargados de alusiones personales,
que la primera vez que pidió la palabra, "en nombre de la delegación
michoacana," hubo voces de "no, no" y "que no hable él," y por lo tanto, no
se la conce~i~. Otra vez, cuando un diputado afirmó que el peligro de las
escuelas religiosas fue grandemente exagerado, que en 1907 hubo g 620
escuelas_ públicas _en comparación con solamente 586 operada por el cÍero,
Alvarez 111terump1ó el orador para afimar que solamente en Michoacán había
tres mil escuelas clericales. Su afirmación se recibió con murmullos. Más tarde

16

17

Diario de los debates, I, 642
]bid., p. 712.

296
297

�recibió Alvarez la oportunidad de decir lo que.. v~rd~~e~·~mente pensaba.
Criticó a la Comisión por haber usado la palabra laica, d1c1endo que fue un
calificativo demasiado blando, que la educaciuón "científica, basada en la
verdad," era más apropiada. Demostrando que no tenía a~ecto algun? por el
clero, Alvarez criticó severamente a los que proponían la libertad de mstrucción, diciendo que cuando existía esta condición
¿cuál fue entonces el resultado? Que a los pocos meses, en mi pueblo
de Zamora, cuyo nombre debe haber llegado hasta vuestros oídos,
envuelto en el ·perfume del incienso, los repiques de ánimas y los
sermones de los frailes, se juntaban ya los principales obispos de la
República y los más connotados consenradores a fraguar la caída del
señor Madero. Y eso es lo que se pretende hacer con el Gobierno del
Señor Carranza; dejar otra vez la puerta abiirta para que los frailes y
los consenradores den otro golpe de estado. 1
Poniendo reparos contra la contención de que las restricciones sobre la
libertad de educación estuvieron fuera de lugar en el capítulo sobre las
garantias individuales, Alvarez preguntó: "mi indio no tiene garantías? ¿EJ
indio no es individuo? ¿Qué vamos a decirle a aquella raza abnegada, cuyos
últimos representantes vagan por los pinares olorosos y los cafetales del
distrito de Uruapan, que por no molestar a los frailes no fue posible darles a
19
ellos garantías?" • Creia él que las garantías in?ivi~uales signi_licaban más
que la protección del individuo contra actos arb1tranos del gobierno. También deberían proteger a los que no gozaran de ventajas de la mayoría contra
el abuso de una minoría privilegiada: el clero.
Al fin Múgica y la Primera Comisión moderaron su dictamen para identificarse con el pensamiento de los delegados co~10 se expresó duran~e el
debate. El 16 de diciembre se presentó una redacción reformada: la ensenanza que se daría en los establecimientos particulares. Ning~11_1a_ corporación
religiosa ni ministro de ningún culto podrían establecer o dmg_1r es:uelas
instrucción primaria; habría vigilancia oficial en las escuelas pnmanas parttculares, y en los establecimientos oficiales se impartiría gratui~t~ente la
ensefianza primaría. L, prohibición contra la ensefiat~za po~· m1111stros. de
cultos y la estipulación de que la educación fuera ~bltgat~n_a ha~fan sido
eliminadas. En la defensa final de esta nueva redacción, Mug1ca dtJO que el
Comité no estaba 9ispuesto a otorgar concesiones adicionales y en cuanto a
la ideología que debía de tener la Constitución, que se manifesta ra en el
Artículo 3.

d:

1s

/bid., p. 763

19

/bid.

Después de cinco horas más de debate, había poco que se podría decir al
respecto. En una votación recogida por medio de pase de lista, el nue\"O
dictamen de la Comisión fue aprobado por 99 votos contra 58 el 16 de
diciembre. Hubo aplausos prolongados y gritos de "iViva la revolución! iViva
el ciudadano PrimerJefe! iLa patria se ha salvado!"20 De los siete micboacanos
presentes que votaron, Andrade, Márquez, Múgica, y Romero Flores votaron
a favor. Alvarado, Peralta y Silva Herrera votaron en contra.
El tema religioso, que se levantó inicialmente en cuanto a la discusión del
Artículo 3, volvió a surgir durante los debates de los Artículos 24, 27 y 129.
El dictamen de la Primera Comisión sobre el Artículo 24, emitido el 3 de
enero, dió disposiciones sobre la libertad de creencia religiosa y de actos del
culto respectivo siempre que no constituyeran un delito o falta penados por
la ley y la obligación de celebrar actos religiosos de culto público dentro de
los templos, los cuales siempre estarían bajo la vigilancia de la autoridad. El
dictamen hubiera sido aprobado con poco o ningún debate si el Diputado
Enrique Recio (Yucatán), también miembro de la Comisión, no hubiera
presentado un voto particular con dos fracciones que prohibieron al sacerdote
de cualquier culto que impartiera la confesión auricular y limitara el ejercicio
del sacerdocio a los ciudadanos mexicanos que debían ser casados civilmente,
si eran menores de cincuenta años de edad. Al final, estas dos medidas
discriminatorias se rechazaron por la asamblea. En la votación, Alvarado,
Avilés, Castrejón, Cervera, M:hquez y M úgica y Silva Herrera votaron a favor
del dictamen de la mayoría de la Comisión, que fue aprobado con 93 votos
contra 63. Alvarez, Andracle, Manínez Solórzano, Romero Flores y Ruíz
votaron en contra, probablemente porque querían incorporar lo propuesto
por Recio. Es de notarse que Múgica había votado en la afirmativa porque
había firmado el dictamen. Sin embargo, tuvo que explicar que lo consideraba
como su deber respetar el espíritu del capítulo sobre las garantías individuales
y no imponérselas con medidas restrictivas, una gran diferencia respecto a su
posición en cuanto al Artículo 3ro.
Participó brevemente José Alvarez en el debate sobre la fracción II del
Artículo 27 respecto a la prohibición contra la adquisición ele tierras o bienes
por la Iglesia. Consideró que la Primera Comisión se había equivocado al
redactar esta prohibición porque el Artículo 129 denegó la personalidad
jurídica a la Iglesia pero el Artículo 27, fracción II, al quitarle ciertos privilegios, implicaba que podría adquirir otros bienes, por lo tanto, le concedía
personalidad jurídica. Creyó Alvarez que la Comisión debería cambiar la
redacción, pero ésta no le hizo caso.

20

/bid., p. 774.

298
299

�El Artículo 129, que más tarde llegaría a ser, en la redacción definitiva de
la Constitución, el Artículo 130, contenía una mezcla de distintas estipulaciones, aproximadamente quince en número, las mismas que tenían como
propósito el de establecer la supremacía del Estado sobre la Iglesia y de acabar
con la influencia política del clero. La discusión provocó que José Alvarez
emitiera otra explosión de jacobinismo. Declarando que su raza había sido
explotada "por la mano blanca y rechoncha del cura católico," acusó al clero
católico así como al protestante como más interesados en controlar el pensamiento del pueblo con fines políticos que en el propagar de la fe. Caracterizando al clero como "una institución nociva a la sociedad, pero al mismo
tiempo ... un enemigo político del Gobierno,"21 instó a que el estado fuera
suficiente fuerte para regularlo. Entonces Alvarez agradeció a la Primera
Comisión por haber aceptado su propósito para denegar la personalidad
jurídica a las instituciones eclesiásticas. Creyó que esta medida facilitaría el
control del clero al que se consideraría ahora como miembro de una profesión, por lo tanto, susceptible al control por medio de la provisión del Artículo
129 que permite que las legislaturas estatales limiten el número máximo de
sacerdotes, según las necesidades locales.
Múgica, el último orador que habló en defensa del dictamen sobre el
Artículo 129, fustigó al clero con otra explosión de demagogia. Dijo que
durante la Revolución había visto al pueblo con "delirio, con fruición," en
Michoacán, en Tamaulipas y en la frontera del norte, al presenciar la
incineración de las imágenes que días antes habían adorado en los altares.
Para él fue consolador porque revelaba que el problema religioso no existía
en México sino en los Estados Unidos en donde era un tema político. Si el
presidente Wilson entendiera lo que realmente estaba pasando en México,
que no se paseaban las cabezas de los canónigos, que las monjas no eran
violadas, debería saber también "lo inmoral que es la institución clerical en
México." En apoyo de sus afirmaciones, Múgica leyó seis documentos obtenidos de los archivos episcopales por las fuerzas revolucionarias, que revelaron, según él, la "degradación moral de estos vampiros" (el clero) a quienes
calificó también como "una banda de laclrones de foragidos, y estafadores,"
por lo tanto, merecedores de la persecución. 22 Picado porque había sido el
blanco de siseos al votar afirmativamente por el Artículo 24, Múgica ahora
trató de demostrar de nuevo su espíritu jacobino, diciendo que no tendría
ningún incoveniente que las adiciones propuestas a1Artículo'24, y rechazadas,
ahora fueran incluídas en el Artículo 129. Pero fue demasiado tarde para
ganar suficiente respaldo y a las dos de la mañana del 28 de enero se aprobó
el artículo como había sido presentado por la Comisión. El anticlericalismo

21
22

/bid., 11, 1059.
p. 1059.

/bid.,

del Congreso ha~ía llegado a ~u apogeo, sostenido parcialmente por los
esfuerzos de dos miembros boqmfrescos de la delegación michoacana Alvarez
y Múgica.
'
Dos aspectos distintivos de la Constitución de 1917 -el Artículo 27 sobre
los derechos de propiedad y la reforma agraria y el Artículo 123 sobre los
derechos de los trabajadores y los beneficios que se los otorgaron fueron
productos del Co1~gre~o Constituyente, obras singulares de legislación elevadas al es~do const1tuc1onal_- Se redactaron por comités extralegales presididos
extraoficialmente por el Diputado Pastor Rouaix (Puebla) y aprobados por la
asamblea con pocos cambios.
. ~I Artículo 123 emanó de la discución del Artículo 5 que empezó el 26 de
d1c1embr~ de 1916. Este contenía declaraciones generales sobre el carácter
del trabajo ~ el contra~o _la_boral con u~ párrafo breve sobre el día de trabajo
de ocho _ho_1 as, la prol_ub1c1ón de trabajo nocturno para mujeres y niños, y el
esta?lec1~mento del d1a de descanso semanal y obligatorio. Cuando terminó
la d1s:us1?n tres d~as después, los delegados se convencieron de que la
Const1tuc1ón debena contener una sección relacionada exclusivamente a
asuntos l_aborale~, que el Artículo 5 no era el lugar apropiado para un código
de trabajo. El pnmer orador que é\poyó el dictamen de la Comisión sobre el
Artículo 5, sin em~argo, fue Cayetano Andrade que se había elegido con el
apo~o ~e. l?s traba_¡adores. H~blando a favor del día laboral de ocho horas y
la p1?l11b1c1ón contra ~l traba_¡o nocturno para 1mueres y niños dijo que estas
1~ed1das eran necesanas para salvar la raza de cierta degeneración. Ninguna
h~er~d, 1~ucho ~nenas el dere_cho de ~raba)ar, era absoluta. Puesto que lo~
trabajado1es hab1an hecho posible la v1ctona de la causa Constitucionalistá
el Co_ngreso de~e. de h~cer lo justo con los trabajadores y satisfacer su¡
necesidades. El muco m1choacano que habló a favor del dictamen sobre el
. ~-~ículo 5 fue ~úgica quien hizo un discurso largo y elocuente el 28 de
d1oembre. Termmó su oración diciendo que si el Congreso quería enumerar
los d~?echos d~ trabajo y colocarlos en otra parte de la Constitución, la
Com1s1ón traba1aría
con esle fin, con tal de que los derechos "queden en la
const1tuc1
· ·ón. "2:! Entonces el Congreso autorizó a la Comisión que retirara su
anteproyecto del Artículo 5 para volver a someterlo con una sección especial
sobre _los derechos de trabajo que más tarde llegó a ser el famoso Artículo
123.
. Durante la primera qumcena de enero de 1917 un grupo de diputados
d~spu~stos a redactar reformas se constituyó en comité extralegal bajo la
dirección del I~1g. Pastor Rouaix, uno de los diputados más destacados del
C~ngreso. FotJaron el a1~teproyect~ de _un código de trabajo, uno de los
pumeros y más comprensivos en la lustona de la legislación laboral mundial.

23

/bid., I. 1053.

300
301

�Entre los que regularmente asistieron a las reuniones de este comité estaba
José Alvarez. Firmó el dictamen con otros catorce diputados bajo la categoría
"Conformes en lo general." El único michoacano entre un grupo de cuarenta
y seis diputados que firmaron bajo el título "apoyamos el presente proyecto
de reformas", fue Cayétano Andrade. No sabemos porqué los otros miembros
de la delegación michoacana no participaron en las discusiones de este
importante anteproyecto. Sin embargo, su falta de participación no quiere
decir que se opusieran a él.
El 23 de enero, el anteproyecto, con cambios menores, y un artículo 5
reformado fueron aprobados por el Congreso con el voto unánime de los 167
diputados presentes. Dice Rouaix que Múgica hizo un estudio cuidadoso de
las propuestas del comité extralegal y fue el responsable principal por haber
implantado dos preceptos radicales que él (Rouaix) y su comité consideraron
como "extremadamente peligrosos:" la participación de los obreros en las
utilidades de las empresas y la obligación impuesta a éstas de proporcionar
habitaciones a los trabajadores cuando las fábricas quedasen dentro de las
ciudades.24 En el Congreso, la redacción del Artículo 27 se hizo de manera
semejante. Un comité extralegal se reunió diariamente para hacer el borrador de una nueva ley de propiedad, así como la solución del apremiante
problema agrario. Pastor Rouaix desempeñó un papel clave como coordinador del trabajo de este comité. En diez días se completó la obra y las propuestas
fueron entregadas a la Primern Comisión. Entre los que participaron en las
discusiones estaba José Alvarez. No se sabe de ningún otro michoacano que
haya participado en estas importantes deliberaciones. Sin embargo, Múgica,
como presidente de la muy importante Primera Comisión, jugó un papel
importante en la preparación del anteproyecto que, con algunas modificaciones y adiciones, llegó a ser el texto presentado al Congreso y aprobado por
los delegados, otra vez con pocos cambios, muy de madrugada del 30 de enero
de 1917. En la asamblea, Múgica expresó muy claramente sus sentimientos
al tomar la palabra respecto a la fracción 9. Esta fracción declaró nulas todas
las diligencias, disposiciones, resoluciones y operaciones de deslinde, concesión, composición, sentencia, transacción, enajenación o remate que hubiera
privado total o parcialmente de sus tierras, bosques y aguas, a los condueñazgos, rancherías, pueblos, congregaciones, tribus y demás corporaciones de
población que existían todavía desde la ley de 25 de junio de 1856 (la Ley
Lerdo). La redacción fue críticada por ser demasiado radical, una abrogación
revolucionaria de los derechos de propiedad. Al defender la propuesta,
Múgica dijo que aunque mud1os trapasos de propiedades rurales de un dueño

a otros_~ efectuaron legalmente, los resultados para las comunidades compromet:J _as fueron desastrosos. El problema no fue cómo se había realizado
tal cosa smo las consecuencias. Hablando con emoción, M,ug1ca
. pregutó :

¿y vamos a dejar e~o de esa manera, nada más porque la le lo ermite?
tyam?s a consentirlo? En~onces, maldita la revolución, n,{¡l v!es maldita, s1 fuésemos a consentir en esa injusticia' (Aplausos) Alg
hombres revolucionarios que en aquel tiemp,~ l1ab:1a11 . l
unas veces,
• . .
.
, sic o consecuentes
con sus pnnc1p1os, escnbían en la prensa: Si para que se haga . ti .
estorba la ley aba ¡0 la l E
JUS c1a
l . . . d. ,
;.,
ey. stoexp icaloquevenimosahacerestanoche
a te1vm tear todas esas propiedades despojadas al amparo de una ley
~read~ para f~v?re~~r a los poderosos, y bajo cuyo amparo se cometieon g1andes ll~usucia~. Deshagamos nosotros ahora esas in ·usticias
devolvemdo\: cada qmen lo suyo, votando esta fracción cot~o hemo~
presenta o.

r

La exhortac"ó d M, ·
·
El l
. .· i n e . u~ica termmó la discusión}' se aprobó la redacción
mmamtai ismo el mstmto por la · .; •
.
·
legalidad. .
'
, JUSuCia socia1, había triunfado sobre la
~;º.delos t~n~as más contenciosos del Congreso de Querétaro fue el d
1a ie 01_n_1a_ mu~1c1pal (Artículo 115). ¿Qué grado de autonomía debía osee;
el mfiumc1p10 ba_Jo la nueva Constitución}' hasta qué punto podría adm. P. t.
sus nanzas el municipio libre" F
.
. .
'
u11s iar
Diario de los D b d .
. ~eron cucsuo!1es d1fictles para contestar y el
D
. l
e ates e?i_ca casi cmcuenta págmas a la discusión del asunto
obsl m1c 10acanos part:Jc1paron en este debate: Alvarez }' Andrade Los d .
1ia aron a favor del derecl d
d
. . .
, .
os
. .
.
10 e que ca a mu111opio pudiera determinar
~aneJai sus propias finanzas (fracción II). En Michoacán di·o Alv .
y
sistema había funcionado con éxito Los m . . .
b , \J
at ez, este
los im
t
.
.
umcip10s esta an recaudando todos
Ob ~ue~ os y entrega_ndo al estado todo lo determinado por la legislatura.
de ~~~-:;~a olqube' la ~piatta dedlos votantes, especial mete en los municipios leios
, que sus votos no querían
J
de .
d ' .ial ta sic o gran e porque ellos ci.e1an
a . cir na a si e co~trol local de las finanzas municipales no existía. Alvai'.ez
i g_uyó que ~os vecmos tendrían menos apatía y más interés si lo
. . .
tuvieran la hbertad d
• .
.
s mumc1p1os
od , d
.
e maneJa1 sus propias finanzas. Entonces los ciudadanos
P nan etermmar por sus ayuntamientos el uso 1 1 .
.
que iban a ser en beneficio de su propia localidad e e os l~bgresos, sabiendo
gastos d b
'bl"
'
'
Yque no I an a costear los
e o ras pu teas en la ciudad capitalina del esracto.26 También hizo

25

24

Pastor Rou~ix, Génesis de los art(culos 27 y 123 de la constitución política de 1917 (México,
1959), p. 127.

302

· ' '

26

Diario de los debates, II, 1118. Mú ·ca no es 1 10
.
Véase Andrés Melina Enrf uez g:tEs
taJa S? ~ adlienrse a este punto de vista.
revolución agraria de México (t[érico 7~;6d)e 5la lmtona de los pri11w1-os diez años de la
/bid., p. 885'.
,
, tomos, V, pp. 181-187.

303

�defensa del dictamen Cayetano A.ndrade. El creía que el municipio debía de
manejar su sistema fiscal para poder contar con fondos suficientes para
sostener la educación pública. Quejándose de que los sueldos eran tan
miserables que nadie quería hacerse profesor, se mofó de que si una persona
fracasaba en su negocio o una profesionist.. no contaba con clientela, como
último recurso podia decir: "Me voy a meter de maestro de escuela, al cabo
para eso no se necesita saber nada. (Aplausos. Risas). 27 Quería decir Andrade
que si los municipios gozaran de la libertad económica, podrían relribuír de
una manera debida a los maestros de escuela. Al fin el Congreso llegó a un
arreglo. Habría la libre administración de las finanzas locales dentro de los
límites determinados por la legislatura estatal. Los proponentes de una
libertad fiscal más grande, incluyendo a Alvarez y Andrade, habían perdido
la batalla. Las actas indican que Andrade, Avilés Peralta, Ruiz, y Romero
Flores, todavía apoyando el concepto de plena autonomía financiera para los
municipios, votaron en contra de la ultima redacción de la fracción II del
Artículo 115.
Otro tema que recibió mucha atención en Querétaro fue el problema del
alcoholismo y los juegos. En enero los diputados por poco incorporan en la
Constitución una propuesta otorgando a los estados, al Distrito Federal, y a
los territorios, el derecho de prohibir la manufactura y venta de licores
embriagantes y drogas perjudiciales, así como los juegos de azar, corridas de
toros y peleas de gallos. Sin duda, Múgica fue el líder del movimiento de
prohibición en el Congreso. Conoció la terrible pérdida ocasionada por el
alcoholismo y se empefio en acabar con él. El 22 de enero, un anteproyecto
de ley con las firmas de 71 delegados se sometió para el debate. L, primera
firma en este borrador fue la de Múgica. Los únicos dos miembros de la
delegación michoacana que firmaron eran Alvarez y Avilés. Tal vez los otros
eran menos abstemios. Es q1rioso que Cayetano Andrade no firmara. En
d:::iembre de 1916 cuando el movimiento de sobriedad se manifestó por
primera vez, Andrade había apoyado la inclusión en el Artículo '1 de una
estipulación contra la venta de bebidas embriagantes, para "salvar al pueblo
•
.
1
del veneno que lo está matando, ,,1)8
• porque como precepto const:.1tuc1ona
recibiera el respeto que merecía. El Artículo 3 había dejado el precedente
respeto a lo que se incluiría en el capítulo de las garantías individuales.
¿porqué no incluír la prohibición también?, preguntó. Pero no resultó nada
con su petición.
Como se esperaba, Múgica hizo la exhortación más apasionado a favor de
un artículo sobre la prohibición. Para él e ra tan importante que si por alguna
razón los dipu•ados tuvieran que marcharse de Querétaro sin haber firmado

27
28

Jbid., p. 889.
IbiC:., I, 793.

la Constitución o terminado su obra, quería que se consignara en la Carta
Ma~na esa prohibición "porque los preceptos que se consignan en las constituciones de los pueblos son bs únicos que de alguna manera tienen vida
perdurable." tv~úgica opinó que la Constitución debía ser un instrumento para
oponerse a los mtereses creados, por ejemplo, la industria licorera, e irradicar
los males profundamente arraigados en el ambiente social mexicano. Cuando
u~ dip~tado informó a Múgica_ que los impuestos a la . venta del pulque
p_1 oduc1an la_ suma de cuatro m11lones de pesos, el michoacano preguntó:
1Cuántos m11lones de pesos gasta la nación menteniendo ebrios en las
cárceles y enfermos en los hospitales, cuyos males los ha originado el uso
29
excesivo del alcohol!" Sin embargo, el llamamiento de Múgica, por fervoroso que fuera, no ganó votos suficientes y la propuesta fue desechada 98 a
55. Alvarez, Andrade, Mí1gica, Romero Flores, y Ruiz votaron a favor mientras Alcaraz, Alvarado y Márquez volaron en contra. El res Lo de la delegación
michoacana estaba ausente o se abstuvo de votar.
¿c~mo hicieron frente los diputados de Michoacán a otros temas que se
debaueron durante el Congreso? A.11ora vamos a tratar de contestar esta
pregunta.
José Alvarez, Múgica y José Silva Herrera participaron el 23 de diciembre
en _el de~ate sobre el Ai·?et_1lo 16 respecto a la manera legal de realizar
ap1ehens1ones y el procedumento de efectuar allanamientos de morada. Los
rep_aros de Alva1:ez y Selva -~Ierrera, también con los de otros diputados,
obligaron a la Pn_mera Com1s1ón a que retirara su dictamen que subsecuentemente fue modificado para otorgar más derechos a los acusados de crímen~s. ~n st~ forma final, el Altículo 16 fue aprobado el 13 de enero sin que
mngun m1choacano votara en su contra.
Alvarez fue responsable personalmente por una adición del Ai·Lículo 21
respecto al_ castigo para crín~enes que_ favoreció a la clase obrera. Pidió que
las n:iultas unpucstas a trabajadores o Jornaleros no excedieran en todo caso
1~ mitad del salario mínimo por una quincena de trabajo. L1 Primera Comi~1ón aceptó la ~-ecomendación de Alvarez, con la adición siguiente: "Si el
mfractor fuere Jornalero u obrero, no podrá ser castigado con mulla mayor
del importe de su jornal o sueldo en una semana." 3º El Ai·tículo 21 fue
aprobado el 13 de enero con solamente tres votos en su contra.
Siempre el ven~a~lor de agravios, Alvarez,junlo con otros ocho delegados,
propuso el 20 de d1c1embre una adición al Artículo 73 respecto a los poderes
que el Congreso le otorgaría al cuerpo legislativo "para declarar nulo lodo
acto, contrato, privilegio o concesión verificado por los Gobiernos posteriores

29

so

lbid., 11, 9-l9.
lbúl., p. 369.

304
305
Humanitas-20

�al del presiclente don Sebastían Lerdo de Tejada (1872-1876) que sea contrario a los preceptos de la Constitución y en cualquier forma perjudicial a los
intereses de la patria."31 Esta denuncia, un armario, ele reclamos contra el
porfiriato, no recibió consideración. Sin embargo, Alvarez tuvo mejor resultado con una adición que él y dos otros diputados, Carlos L. Gracidas
(Veracruz) y Rafael Vega Sánchez (Hidalgo), propusieron respecto a los
poderes de la Comisión Permanente del Congreso. El trío pidió que la
Comisión fuera facultada para convocar a una sesión extraordinaria del
Congreso en el caso de que la autonomía nacional fuera violada, o para juzgar
delitos serios cometidos por uno o más oficiales del gobierno federal. El
Congreso aceptó la estipulación solamente respecto a delitos oficiales, detallando los funcionarios a quienes el artículo sería aplicable (Artículo 79,
fracción IV).
El 26 de enero, Alvarez, Mí1gica y Gracidas sometieron para su aprobación
el anteproyecto de un artículo transitorio con el texto siguiente: "Entre tanto
el Congreso de la Unión y los de los estados legislan sobre los problemas
agrario y obrero, las bases establecidas por esta Constitución para dichas
32
leyes, se pondrán en vigor en toda la República." Esta redacción fue
aprobada durante la sesión permanente (enero 29-31) sin cambio y llegó a
ser el Artículo Transitorio 11 de !a Constitución de 1917.
Un incidente chistoso, en el cual se envolvió el michoacano Alvarez, ocurrió
el 26 también al discutir el Artículo 37. Según el borrador, se podría perder
la ciudadanía mexicana por naturalización en país extranjero o por servicio
oficial al gobierno de otro país o admitir de él condecoraciones, títulos o
funciones, sin previa licencia del Congreso Federal, exceptuado los de caráe'ter literario, científico y humanitario. L1 discusión movió a Alvarez que
propusiera una adición. Desgraciadamente, no la presentó por escrito y
consecuentemente había dudas al respecto. En un breve discurso, Alvarez
excitó los sentimientos anticlericales de los delegados, pidiendo que a los que
obedecieran las órdenes de un funcionario extranjero, el Papa, se les suspendiera el derecho de ciudadanía. Luis Monzón (Sonora) creyó que Alvarez se
refería al clero y le recordó que el Artículo 3•1 (fracción JI) afirmó que un
requisito de la ciudadanía era tener un modo honesto ele vivir y "como quiera
33
que estos sefiores no tienen un modo honesto de vivir... (Risas, Aplausos.)"
Al fin, Alvarez explicó que no estaba pensando en sacerdotes ni en ministros
de los cultos, sino en particulares, ciudadanos mexicanos, quienes después de
protestar cumplir y hacer cumplir las leyes, acuden a "una autoridad extranjera" (un sacerdote) para contraprotestar, para decir "protesto no cumplir ni

ha_cerlas cumplir." Dic_ie_ndo que había mi!es de personas de esta categoría en
M1choacán, Alvarez p1d1ó que ellas, a qmenes se les tildó de "traidores a la
patria," perdieran el derecho de ser ciudadanos mexicanos. Pocos minutos
después de su intervención, la propuesta se presentó por escrito. Fue firmada
por Alvarez, Romero Flores y ocho diputados más y simplemente declaró que
perdería la ciudadanía mexicana cualquier persona "por comprometerse en
cualquier forma ante ministros de algím culto o ante cualquiera otra persona,
a no observar la presente Constitución y las leyes que de ella emanen.34 Una
vez en llam~s, la fogata del anticlericalismo fue difícil de extinguir y se aprobó
esta redacción por la asamblea la noche del 30 de enero durante la sesión
permanente.
El 2 de diciembre, fecha de la primera sesión ordinaria, se nombró a José
Silva Herrera como presidente de un comité de tres diputados para revisar
los reglamentos del Congreso Mexicano que fueron también los del Congreso
Constituyente. Astuto parlamentario, desempefio su cargo muy escrupulosamente y tomó la palabra en varias ocasiones cuando surgiéron puntos de vista
antagónicos respecto a la interpretación del reglamento.
Durante el debate sobre el Artículo 7 respecto a la libertad de imprenta,
Cayetano Andrade habló a favor del dictamen de la Primera Comisión al
respecto, afirmando que la libertad para escribir y publicar era absolutamente
necesar_ia para el establecimiento de un gobierno democrático. Si no hubiera
respeto para la opinión pública, volvería el país a la condición que prevaleció
durante el porfiriato cuando los periódicos eran propagandistas a las iniquidades del régimen y engafiaron al pueblo. Tan largo, y probablemente
aburrido fue su discurso, que muchos diputados empezaron a abandonar el
salón con lo cual Múgica exclamó que estaban saliendo, tal vez para descompletar el quórum. "No, señores," contestó Félix F. Palavicini (Distrito Federal), "lo hacen para no oir la lectura del discurso del sefior."35
Basta lo anterior en cuanto a la contribución de la diputación michoacana
a la redacción de la Constitución de 1917, según el Diario de los Debates. Múgica
contribuyó significativamepte en muchos aspectos a la redacción. En grado
menor Alvarez, Andrade, y Silva Herrera también habían contribuído. El
resto de la di pu tació n de Michoacá n co nsti tu yó una "mayoría callada" de doce,
cuyos puntos de vista respecto a los distintos temas frente al Congreso rara
vez se conocieron, y mejor se pueden d~terminar al analizar la votación. Sin

34

35

31
32
33

306

]bid., p. 1143.
Ibid., 835.

lbid., p. 446.
Ibid., p. 978.
Ibid., p. 996.

307

�embargo, por medio de aseveraciones y cuentas escritas en varios álbumes de
compañeros diputados durante la última quincena de enero de 1917, se puede
determinar algo sobre sus opiniones y cómo muestra de estas aclaraciones:
Para Uriel Avilés "el municipio libre no ha adquirido toda su independencia económica ni su libertad política," 36 lo que él lamentó. Consideró
37
que "el radicalismo de la Constitución ha salvado a la patria," • Pero advirtió
que "si el pueblo me,:icano después de estar en vigor la Constitución de
1916-1917 deja que los malos gobernantes no la apliquen en su espíritu Y.
esencia, merece (sic) desaparese (sic)."38
El Gral. Martín Castrejón elocuentemente comparó la Constitución con el
efecto de la limpieza resultante de una tormenta:
Así como las terribles tempestades, hacen salir de su cauce a los ríos y
arrastran en su impetu incontenible todo lo viejo, lo vetusto y lo
carcomido, dejando en los campos el limo fecundante que llena las
espigas de vigorosas y sanas frutas; las revoluciones formidables que
sacuden los pueblos, que destruyen los régimenes perdidos y dictatoriales dejan el campo fecundo con la sangre de los mártires para levantar
sobre las ruinas de la devastación los gobiernos que encauzarán el
progreso, haciendo florecer nuestras esperanzas. Trabajemos con fe
· nuestras aspiraoones.
· ·
39
para coronar con éx1to

Para el Gral. Gabriel Cervera, "la observancia estricta de la Constitución
será el aseguramiento de nuestras ideales revolucionarios. "42 Rafael Márquez
expresó el misn~o pensamiento al escribir: "El respeto a las leyes que el
Congreso Constituyente ha dado al pueblo mexicano será el triunfo de la
. ' " 43 Con cons1'd er~ ble mgemu
.
'dad, también escribió: "Las leyes
revo1uc1on.
dadas por el Congreso Constituyente serán la salvación de nuestra Patria."44
Dr. Manuel ~!artínez Solórzano expreso la esperanza de que la labor del
Congre~~ Con~t1tuyente redundará "en el bienestar del país, impulsándole
un pun~t1vo (ste)_ progreso y dándolo anseada paz" y que "la más ligera
tend~nc1a a lii dictadura Y. al obsurantismo" estuviera alejada. Entonces,
mamfestando orgullo en M1choacán y en su alma mater, escribió:
Me complace altamente que tales hayan sido honradas miras de los
michoacanos que somos representantes de diversos distritos y de todos
los "nicolaitas" que indeleblemente llevamos grabados en -nuestras
almas, las enseñan.zas de libertad que aprendimos en el histórico plantel
consagrado por Hidalgo, Morelos y Ocampo. 45
Otro optin_1ista, Alberto Peralta, escribió: "El Congreso Constituyente,
como corolano de la revolución constitucionalista realizará los anhelos del
46
pueblo mexicano." El profesor Jesús Romero Flores escribio en el álbum
de su colega, José Alvarez, este elogio así como suplica:
Amigo Don José Alvarez. Habéis sido periodista cuando en el corazón
?e. la p~·ovincia se necesita una voz honrada que protestara contra las
lllJUStiCJas de los opresores: Soldado cuando la Patria reclamó vuestro
brazo; funcionario publico, cuando se necesitó levantar una administración honrada; tribuno al condensar las leyes de las aspiraciones nobles;
y patriota lo habéis sido siempre; os admiro y quiero. Seguid en nuestras
labores y ayú_dame a realizar el sueño mas grande de mi vida, dignificar
la Escuela Mtchoacana, base de la grandeza de nuestra querida raza. •47

Para Salvador Alcaraz fue necesario erradicar el fanatismo religioso, principalmente en el centro del país. Entonces México estaría "apto para ser
verdaderamente libre y próspero." 40
Siendo el ejército un elemento esencialmente consumidor, el Erario Nacional dará un gran paso hacia el progreso, cuando se convierta en elemento
productor el número abrumador de jefes y oficiales que merodean por las
calles y cantinas pregonando hazañas militares que solo han existido en su
cabeza. 41

36

37
38

39
4-0
41

Album de Autógrafos y Retratos de los Constituyentes de 1917, colecciondo en
Querétaro por José Alvarez, Constituyente Michoacano (en adelante, citado como
Album Alvarez), Secretaría de Educación Pública, México.
Album de Luis Fernández Marúnez, parcialmente publicado en El Naáo11al, 5 de
Febrero de 1937
Albumdcl Congreso Constituyente de 1917, Querétaro,JPR (José P. Ruiz) (en adelante,
citado como Album Ruiz), propiedad del Dr. José P. Ruiz, Morclia, Michoacán.
Album de David Pastrana Jaimes (en adelante, citado como Album Pastrana Jaimes),
propiedad de Emma Villasefior, México.
Album Alvarez. También dijo lo que pensaba respecto a la carga tan pesada del
militarismo:
Album Ruiz.

En el álbum de David Pastrana Jaimes (Puebla) este dedicado educador
expresó su fe en la escuela laica, como sigue: "La mejor manera de llevar a
la practica los principios salvadores que entraña la Constitución de 1917 es
velar por el estricto cumplimiento del artículo 3 de la misma."48En el mismo
álbum escribió el Dr. José P. Ruiz: "Si el Congreso Constituyente de 1917

42
43
44

45
46

47
48

308

Album PastranaJaimes.
Album Ruiz.
Album Pastrana Jaimes.
!bid.

Album Ruiz.
Album Alvarez.
Album Pastrana j aimes.

309

�realizó una magna oora, es, sin duda, la gloriosa ley obrera que fue la principal
promesa de la Revolución iniciada en 1910."49
En contraste con las susodichas expresiones del idealismo y de sentimientos
elevados, los dos jacobinos, Múgica y Alvarez, advirtieron que el anticlericalismo debiera continuar guiando las consideraciones y actuaciones del pueblo
mexicano. En el álbum de José P. Ruiz, Múgica escribió el 27 de enero:
"Destruír completamente el clero debe ser el pensamiento constante de los
michoacanos y no debemos dar treguas."5º Alvarez orgullosamente recalcó
su éxito al obtener la aprobación de su propuesta que quitó a las "Iglesias" su
carácter de "Poderes Independientes" y que facultó a las legislaturas para
limitar el número de sacerdotes. El creyó que "estas armas servirán para
combatir la dominación clerical y las religiones que en mi concepto son la
más nociva de las plagas de la humanidad. Con esta satisfacción me considero
bien compensado de todos mis esfuerzos, sufrimientos y trabajos en la
'Revolución'." 51 En otro álbum escribió: "Matar el clericalismo para hacer un
pueblo conciente en México, éste es mi ideal. " 52 Respecto a la asamblea en
que participó, Alvarez dijo: "La última esperanza de los revolucionarios
radicales era el Congreso Constituyente," agregando "el cumplimiento de
esas promesas en nuestra Constitución será el en agradecimiento de la
Patria." 53
El acto final de la sesión permanente de enero 29-31 fue el firmar de la
Constitución. Empezó a las 2:05 p. m. del día 31 al acudir al escenario del
Teatro Iturbide las diputaciones de los estados para afirmar el documento ya
terminado. Todos los dieciséis integrantes de la delegación michoacana
firmaron,José P. Ruiz anotando en su propio álbum: "El 31 de enero de 1917
a las 3 horas 45 minutos de la tarde firmé la Constitución de 1917."54 Más
tarde del mismo día, en la sesión solemne de clausura, él y sus compañeros
delegados,junto con don Venustiano Carranza, protestaron guardar y hacer
guardar la Constitución que acababan de redactar.
Así se terminó la sesión memorable de dos meses. Los michoacanos habían
brindado su tiempo así como sus talentos en la redacción de este tan histórico
documento.
En este proceso algunos miembros de la delegación habían hecho una
contribución más fructífera que la de los otros. Pero, a la larga, esto no
importó. Simplemente al producir la Constitución, al haber puesto sus fimas,
ya se aseguraron un lugar sempiterno de honor en la historia de Michoacán
y en la de México.

49

!bid.

50

Album Ruiz.
Album Alvarez.
Album Pastrana J aimes.
!bid
Album Ruiz.

51

52
53
54

310

LAS EMPRESAS CORTESIANAS DE CONSTRUCCION NAVAl
WILLIAM COLLINS

Purdue University

"EN 1A UNA DE TRES PARTES por do yo he descubierto la mar se hagan dos
carabelas medianas y dos bergantines; las carabelas para descubrir, y los
1
bergantines para seguir la costa." Hernán Cortés escribió estas palabras a
Carlos I de Espaúa en su carta de mayo de 1522. L, expansión del imperio
espaúol al otro lado del Pacífico y el trazado de la costa oeste del continente
americano se realizaron en barcos construídos en las costas del Pacífico.
Cortés continuaba en su .carta, "y para ello he enviado con una persona de
recaudo bien cuarenta españoles, en que van maestros y carpinteros de ribera
y aserradores y herreros y hombres de la mar; y he proveído a la villa por
clavazón y velas y otros aparejos necesarios para los dichos navíos, y se dará
toda la priesa que sea posible para los acabar y echar al agua"2
Varias características hicieron al espaúol particularmente capacitado para
la conquista del Nuevo Mundo; entre ellas una de las más importantes fue su
habilidad para construír barcos de vela. Los espaúoles de la conquista fueron
capaces de producir embarcaciones, desde los artefactos improvisados usados
por Orellana para navegar por el Amazonas y el Orinoco, hasta los barcos
que alcanzaron las costas del sur de Alaska, y desde los botes rudimentarios
construídos por los hombres de De Soto para descender por el Mississippi,
hasta los navíos usados para establecer el control español sobre las Islas
Filipinas. Los pescadores vascos y gallegos, los comerciantes de Valencia y
Cataluña y los ribereños de las provincias del Sur, todos estaban familiarizados con los caminos del mar.
El constructor español de barcos de finales del siglo XVI había aumentado
su destreza riativa con las ideas de los constructores navales venecianos, y con
las innovaciones desarrolladas por los portugueses en los astilleros del Prin-

2

Enrique de Vcdia, ed., "Cartas d~ relación de Fernando Cortés sobre el descubrimiento
y conquista de la Nueva España," en Historiadores pri111itivos de Indias (Madrid, 1946),
Vol. I, p. 94.
!bid.

�cipe Enrique en Sagres. El resultado fue un navío que tenía a la vez las
capacidad de carga de la carraca veneciana y la~ líneas más veloc~s d~ _la
carabela portuguesa, y un barco a menudo aparejado con una com~mac1on
de velas cuadradas y triangulares. Los barcos que cruzaron el Atlántico eran
pequeños -generalmente bastante por debajo de dos&lt;:ientas toneladas- y
no eran especialmente aptos para navegar a pesar de los mtentos de la Corona
española de regular la calidad de los astilleros.
Parece que al principio se prohibió la construcció1~ de barcos en _las
colonias, o al menos fue restringida a pesar de que la pnmera construcoón
naval hecha por el hombre blanco en el Nuevo Mundo tuvo lugar en 1496,
cuando Colón y sus seguidores construyeron en la Española una carabela
llamada Santa Cruz. Después de 1516, una real cédula autorizó la construcción de barcos en la Indias Occidentales, pero no existen pruebas de que los
habitantes hicieran uso de este privilegio muy a menudo, durante la primera
mitad del siglo XVI.
Vasco Nuñez de Balboa, el descubridor español del Océano Pacífico,
dirigió las primeras operaciones de costrucción naval en el continente, y los
navíos usados en la conquista de Perú fueron construídos en Panamá. Más
tarde, Realejo en Nicaragua llegó a ser uno de los astilleros más importantes
de las costas del Pacífico.
Hernán Cortés fue responsable de la introducción en Nueva España de la
construcción naval como una industria activa e importante. Antes de su
expedición tierra adentro contra la capital azteca, Cortés decidió varar ~us
barcos para impedir viajes no autorizados de vuelta a Cuba. Se ha escnto
mucho acerca del método exacto por Cortés para destruír navíos, pero es
importante señalar que el previsor comandante salvó y preservó velas,
cordaje, mástiles, aparejos, clavos, anclas y cualquier otra cosa de valor para
3
futuras aventuras de construcción naval.
Después de entrar en la ciudad de Tenochtitlan en noviembre de 1519,
Cortés se percató de la geografía de la capital azteca. La ciudad estaba rodeada
de agua y conectada con tierra firme por tres calzadas elevadas, que estaban
patrulladas por canoas indígenas. Cortés escribió ~ Carlos I que tan _rronto
como entró en la ciudad, él se apresuró a construir cuatro bergantmes. El
conquistador mandó traer de Veracruz velas, avíos, partes met.,licas_ y_ otros
pertrechos preservados de las naves que habían llevado la exped1c1ón al
Nuevo Mundo. Dió instrucciones a Martín López y a Andrés N(1ñez para
construír los bergantines con madera de roble de un bosque que había a unas
cuatro leguas de la capital.
·

Moctezuma proveyó los trabajadores y carpinteros nativos para ayudar en
el proyecto. Los indios hicieron el u·abajo pesado de talar los arboles, e
igualaron, prepararon y transportaron los troncos al astillero. Los carpinteros
españoles hicieron el preparado final, midiendo, aserrando, ajustando y
atando los maderos. Los cuatro bergantines, bajo la dirección de Martín
López, fueron terminados en cinco meses y botados en el Lago de Texcoco,
donde Moctezuma quedó impresionado por la rapidez y maniobrabilidad de
los barcos. La demostración no pasó desapercibida para el caudillo azteca, el
cual hizo quemar los bergantines, impidiendo su uso a Cortés y a sus compañeros durante su retirada forzosa de la capital en la Noche Triste. Cortes
informó "como era agua de la una parte y de otra, herían a su salvo sin temer
a los que salían a tierra. "4
AJ planear su vuelta a la capital, Cortés tomó medidas para que se construyeran trece bergantines para apoyar la reconquista. Las naves fueron construídas en la ribera del río Zahuapan, más arriba de la ciudad de Tlaxcala, y
fueron desmanteladas y transportadas al lago de Texcoco donde se botaron.
C. Harvey Gardner en su libro Naval Power in the Conquest ofMexicl, describe
esta gesta heróica, y muestra la importancia que tuvieron estos bergantines
españoles en el éxito de los españoles. Los barcos, que medían aproximadamente doce metros de largo·y eran impulsados por una combinación de vela
y remo, transportaban veinticinco hombres y un cañón cada uno. En la
dramática lucha por la ciudad, más de un tercio de las fuerzas españolas,
incluyendo a Cortés, tomó parte en el asalto naval, y a pesar de que los aztecas
realizaron una sangrient.'l defensa de su capital,casa por casa, los bergantines
aseguraron el control ele los canales e hicieron posible el bloqueo completo
de la ciudad.
Después de la consolidación de su victoria. Cortés envió a sus lugartenientes a varias partes de Nueva España para extender la conquista. Cristóbal de
Olíd fundó Zacatula, Colima y Navidad, y muy pronto, con el permiso del jefe
Caltzonzí de Michoacán, usó u·abajadores indígenas para transportar anclas
y otro material pesado a la costa. De la marcha de Gonzalo de Sandoval,
resultó la fundación de Espíritu Santo, en la desembocadura del río Coatzacoakos. Cortés había obtenido de Moctezuma, anteriormente. Un mapa de
tela del área al sur de Veracruz. El río fue explorado por Diego Ordaz, el cual
navegó doce leguas río arriba y estimó que éste era navegable en treinta o
cuarenta leguas. De la expedición pacificadora ele Pedro de Alvarado hacia el

4

5
3

3 12

Berna! !)faz del Casúllo, Historia verdadera. de la conquista. de la. N~va. EsjJaña, edición
de Joaquín Ranúrez Cabaiias (México, 1944), Vol. J. p. 222.

6

Veclia, "Cartas de Relación," p. 44.
C. Harvey Gardiner en su libro Naval Powe1· in the Conques/ o[l\Iexico (Austin, 1956) da
un resumen detallado de esta operación.

Relación de las ceremonias y Tilos y J!Oblacwn y gobierno de los indios de la provincia de
· Midwacán, edición de José Tudela (MAdrid, 1956), págs. 260-262.

313

�sur, resultó el est'lblecimiento del puerto de Tehuantepec, proveyendo, así
pues, un puerto en el Pacífico para la ruta del itsmo.
Zacatula, cerca de la desembocadura del río de las Balsas, fué el lugar del
primer astillero español en el Pacífico. Este astillero fue establecido por Juan
Rodríguez de Villafuerte, quien estuvo al ma_n~o- de la flota du~ante la toma
de Tenotchtitlán. A pesar de los progresos m1c1ales en el astillero, Cortés
sufrió una inesperada contrariedad, cuando tuvo que notificar al Emperador:
"También ocurrió otra cosa... cuando tenía juntas las velas, el cordaje, los
clavos, las anclas, la brea, el sebo, la estopa, el betún, el aceite y todas las demás
cosas necesarias, guardadas en una casa en ese puerto, está se incendió y se
quemó todo... ahora he empezado otra vez, ya ~ue un barco llegó ~~ Castilla
hace cuatro meses trayéndome todo lo necesario para los barcos. Además
de dar información sobre el incendio, esta carta sefiala el mayor problema de
la construcción naval en el Nuevo Mundo -el transporte. Todos los materiales, excepto la madera, teníanque ser importados de España. El material
llegaba a Veracruz y tenía que transport'lrse a los astilleros del Pacífico a
través de varios ríos anchos y pasos de montafia escarpados.
Cortés consu·uyó varios barcos en los astilleros de Zacatula, incluyendo los
tres con los que fue a las Molucas o Islas de la Especería, bajo el mando de
Alvaro de Saavedra. Sin embargo, hacia 1527, los astilleros de Zacatula fueron
abandonados, especialmente por la ausencia de un puerto adecuado en las
cercanías. Un tal Francisco Cortés, pariente del conquistador, había informado previamente de la existencia de un puerto excele?te cerca de Colima, sin
duda el puerto de Navidad, que llegó a ser un cenu·o importante de construcción naval a mediados del siglo XVI, pero el capitán general decidió trasladar
su mayor empresa de construcción al pueblo de Acapulco, debido al excelente
puerto que habia allí y a la buena calidad de madera para barcos que había
en los alrededores. Cortés construvó muchos barcos en Acapulco, pero a un
elevado costo de hombres y dinero~ porque el material tenía que venir desde
Veracruz, cruzando la ciudad de México. No había ninguna carretera adecuada desde la capital a Acapulco. Debi~o a la dificultad del terreno, no se podí~n
usar ni carreteras ni carros. y únicamente se podía transportar el material
acarreándolo a las espaldas a través de escabrosas montañas.
En 1526, Cortés mandó a Pedro Maldonado a construír un astillero en el
puerto de Tehuantepec, y hacia 1527 Maldonado tenía preparados tres
barcos, listos para una misión. En 1528, mientras Cortés estaba en España,
el Emperador proclamó una real cédula estableciendo reglas para el uso del
trabajo de los indios. Esta ley proveía, en parte, que los indios no podían ser

obligados a transportar bienes más de media legua tierra adentro, desde el
puerto. Fué modificada más tarde, est'lbleciendo que los indios que habían
sido porteadores antes de la conquista, podían u·ansport'lr bienes a mayores
distancias, pero sin exceder el viaje de un día desde sus casas. Además, la carga
no debía sobrepasar·veinte y tres kilos y el porteador debía recibir un jornal
diario por su trabajo. Se podría pensar que esta ley, como muchas otras, debía
ser conocida pero no puesta en práctica. Sin embargo la Audiencia de México
decidió que debería ser aplicada particularmente al nuevo Marqués del Valle
de Oaxaca. Cortés esquivó esta ley durante algunos afios, pero la presión de
la Audiencia aumentó. En 1532 Cortés decidió trasladar las principales
operaciones constructoras a Tehuantepec, aunque conservó abiertos los
astilleros de Acapulco. El emperador había &lt;lado a Cortés 23,000 indios de
Oaxaca, y éste pensó que podía hacer funcionar los astilleros de Tehuantepec
más ecónomicamente.8 Cortés se mudó desde su casa en Cuernavaca a otra
en la playa de Santiago, y se hizo cargo personalmente de los astilleros de
Tehuantepec. Existen declaraciones contradictorias acerca de la ubicación
exacta del lugar donde se botaban los barcos, pero las mejores fuentes indican
que las embarcaciones se bot'lban en una gran laguna, y se sacaban a un banco
de arena - estos informes indicarían que el astillero estaba en la Laguna
Superior.
·
Los materiales necesarios para la empresa constructora se traían desde
España a Veracruz, desde Veracruz a Espíritu Santo, remontando el río
Coatzacoalcos en canoa, desde el nacimiento del río con porteadores
indígenas. Cortés construyó rápidamente barcos en Tehuantepec, con fines
descubridores y para el comercio con Perú. Una áspera disputa legal entre
Pedro Maldonado (el representado de Cortés), y Martín López (el constructor
naval) resultó en la puesta en práctica cie la Orden Real que limitaba el uso
de porteadores indios, aplicándose contra los trabajadores personales de
9
Cortés. Los astilleros fueron cerrados por un largo período de tiempo, los
barcos fueron sacados del agua, y se dejaron expuestos a la acción deteriorante del viento y el sol. Más tarde se abrieron los astilleros de nuevo, y en
una carta escrit'l en 1538, Cortés s~ quejaba de la falta de pilotos y especificaba
que tenía nueve barcos en el astillero esperando pilotos calificados. Más
adelante se quejaba al Emperador de que, debido a la falta de carreteras
adecuadas, no había otra manera de obtener el material para el astillero que
por medio de porteadores nativos; y que, dado que los viajes descubridores

r

8
9

7

314

Carlos V al Marqués del Valle, enero, 1529, archivo Gener:il de la Nación, Colección
Hospital dejes(IS, Legajo 123, Expediente 44.
Coleccidn de ilocumentos méditos reúitiuos al descubrimiento, conquista, y organización de Las
antiguas posesicnes españolas de Ultramar, Vol. XII, págs. 277-285. En adelante DIU.

Vedia, "Cartas de Relación," p. 110.

315

�eran en interés del Emperador, no debía aplicarse a él la restricción en el uso
.
JO
. .
de porteadores nauvos.
Estas cartas indicaban que Cortés se estaba disgustando por las cond1c1ones
impuestas a sus actividades. La confiscación de sus barcos por el Virrey
Antonio de Mendo:z.'l, y su fracaso en obten.!r compensación del Rey, causaron
que el Marqués partiera de Nueva España por última vez en 1540.
Las actividades de Cortés establecieron la base para futuras empresas de
construcción naval en Nueva España, e hicieron posible varios viajes descubridores. Además del viaje de Saavedra, barcos construídos por Cortés exploraron la costa del Pacífico desde Per(1 a California. Cortés mandó dos barcos
a Perú en 1535, respondiendo a una llamada de Francisco Pizarra pidiendo
ayuda; y el viaje de Francisco de Ulloa a la Bahía de California y a lo largo de
las costas de la Baja California, fueron realizados en barcos construídos en
los astilleros de Hernán Cortés.
Los astilleros de Tehuantepec estuvieron inactivos desde 1540 hasta 1553,
cuando Martín Cortés, el segundo Marqués del Valle, tomó posesión de los
astilleros de su padre y participó en el importante comercio entre México y
Perú. La construcción de barcos continuó en Acapulco, donde funcionaban
dos o tres astilleros. Hacia la mitad del siglo XVI Acapulco llegó a ser el mayor
puerto y la terminal para el comercio del Galeón de Manila. Después de 1565,
cuando empezó el comercio del Galeón, los astilleros de Acapuko estuvieron
activos reparando y arreglando los galeones. En 1574, con el establecimiento
de una carretera desde la capital de México, por la que podían transitar
animales de carga, Acapulco se convirtió en la terminal del comercio Mexico-Perú.
El pueblo de H uatulco, entre Acapulco y Tehuantepec, llegó a ser un centro
de construcción naval debido a la buena carretera que había desde ese puerto
a México. Huatulco tenía un puerto bien protegido, un fondeadero firme, y
una playa de pendiente suave. Desde 15'10 a 1575, hubo varios astilleros en
la ciudad que fueron usados principalmente para reparar y poner a punto
1
barcos mercantes!
Navidad no llegó a ser un gran centro de construcción naval hasta 1550,
cuando se estableció un real astillero para controlar los barcos del comercio
con el Lejano Oriente. Los barcos usados por la expedición de Legazpi a las
Filipinas, en 1564, se construyeron en los astilleros de Navidad. Fray Andrés
de Urdañeta, el sacerdote navegante de la expedición de Legazpi, ofreció un
12
excelente comentario en un derrotero escrito en 1561 • Protestaba de la

JO
))

12

316

Hernfo Cortés, Escrilos suellos de llemá11 Co11és, (M&lt;!xico, 187i), p:lgs. 191-195.
/bid., 150.
DIV, Vol. 11, p:lgs. 119-100.

ausencia de personal calificado en construcción naval -concretamente en la
escasez de constructores, carpinteros, calafateadores y herreros- e indicaba
el exceso de jóvenes mestizos y mulatos desempleados, que estaban perdiendo
el tiempo en la capital de México. Fray Andrés recomendaba que esos jóvenes
recibieran un aprendizaje a costa del gobierno, en oficios necesarios para la
industria naval, y que fueran enviados a trabajar a los astilleros con un salario
razonable y justo. También comentaba sobre el clima insalubre de algunos
puertos de mar y el elevado precio del vinagre, vino y aceite, que tenían que
traerse desde la ciudad de México.
En la segunda mitad del siglo XVI, la construcción naval estaba en declive
en Nueva España. La abundancia de materias primas en las proximidades de
los astilleros en Nicaragua y, en menor grado, en Panamá, trajo como
consecuencia la construcción de un producto mejor y a un precio más barato
en estos astilleros.
La construcción naval en Nueva España a principios del siglo XVI no era
una ciencia, sino una experiencia heredada. Los métodos y detalles para
construír barcos eran un secreto familiar, protegido contra los extraños.
España guardaba los detalles de las exploraciones en una carta de navegación
en la Casa de la Contratación de Sevilla, y el Rey intentó dar la misma
protección a la construcción naval, mediante reales cédulas, prohibiendo la
venta de barcos a los exu·anjeros. A los constructores de barcos que venían al
Nuevo Mundo no se les permitía traer cartas de nayegación o planos, y tenían
que u·abajar de memoria.
Los astilleros del siglo XVI se organizaron de manera funcional. En el
Viejo Mundo, los carpinteros, calafateadores y serradores eran miembros de
diferentes gremios. No creo que existiera nada tan formal como los gremios
en los primeros años de Nueva España, pero sospecho que el artesano
guardaba los secretos de su oficio fuera del alcance de los ajenos a éste, como
un miembro de los gremios del Viejo Mund&lt;;&gt;. Una ventaja de Nueva España
era la abundancia de mano de obra barata. Se usaba a los indios como
trabajadores en general, porteadores, carpinteros sin calificar y guardias.
Había muchos tipos de madera para construir barcos: roble, pino, árbol de
María, bálsamo, cedro, canelo, guachapelí y cafiafistola. Estas maderas se
usaban para hacer diferentes partes del barco. Los pinos se usaban para
mástiles y vergas, por ser rectos, largos y flexibles; los robles y el guachapelí,
que eran fuertes y crecían de forma curvada naturalmente, eran apropiados
para postes de proa y popa, costillas, y junturas; el cañafistola, que tenía que
usarse inmediantemente después de talado porque aunque era fácil de moldear, perdía la forma si se dejaba al aire libre, era especialmente bueno para
quillas y cubiertas; el canelo, que era abundante en Nueva España y Guatemala, era apropiado para las vergas principales y las bagaras, porque tomaba

317

�cualquier forma; y el bálsamo y el árbol de María, que eran flexibles y
moldeables, se podían usar para vergas y mástiles pequeños. A medida que
transcurría el siglo XVI, se adaptaron otros productos del Nuevo Mundo para
la construcción naval. Los aparejos y el cordaje se hacían de henequén o
cáñamo, las maromas se hacían de estopa de coco, un producto hecho en el
Nuevo Mundo, y la vela del barco se hacía de algodón producido en México. is
Generalmente había tres etapas principales en la construcción de un barco
en un astillero típico: la construcción del armazón, la atadura del en~blado,
las cubiertas, y la superestructura, más el calafateado y la preparación del
casco para sumergirlo, y la botadura, seguida del aparejo del barco. El_ m~estro
armador, el constructor, o el maestro carpintero, llevaban a los md1os al
bosque para seleccionar la madera apropiada, y para dirigir el talado y el
preparado inicial de los troncos. Los carpinteros medían la madera, y los
serradores completaban el preparado final de la madera. Se clavaban estacas
en el suelo para formar un lecho que sostuviera la quilla, y cuando ésta se
terminaba, el carpintero jefe establecía las principales proporciones del
barco. En general, éste tenía en mente un barco construído c?n an~erioridad,
y un juego de proporciones sobre las c~ales basar otras dm~ens1one~. Lo~
armadores espafioles tenían una proporción general de 1 :2:3: siendo el uno
(el puntal) la profundidad del casco en su maxima anchura, "dos" (la manga),
la máxima anchura del barco, y "tres" (la eslora) la longitud ele proa a popa.
Estas proporciones no eran imprescindibles, }( cada constructo ele barcos
14
usaba sus propias modificaciones de las medidas.
Una vez que las cóstillas del armazón se colocaban en :su sitio, se unían a
la quilla mediante maderos pesados, las costillas se ataban unas a otras con
refuerzos y estacas, los baos maestros se colocaban, y el casco estaba listo para
el trabajo de los carpinteros en general y calafateadores. Los carpi~teros
daban forma y fijaban los tablones del casco, y los calafateadores encaJaban
la estopa en las suturas de los tablones del casco y las cubrían con pez. Las
tablazones exteriores se ataban de manera segura mediante cufias de madera
y cinturones de hierro, y la parte baja del barco se cubría con l_ma mezcla de
sebo y pez para impedir que se adhirieran a éste escaramuJOS y bromas.
Mientras tanto, los carpinteros embellecían el barco y construían las superestructuras y los camarotes necesarios.
El padre Ricardo Cappa presentó una excelente descripción de la botadura
de un barco en el Nuevo Mundo. El proceso era muy parecido a las botaduras

IS
14

318

Ricardo Cappa, Estudios crfticos acerca de la dominación ·española en A111érica, (Madrid,
1894), Vol. X, J)ágs. 99-100.
.
Cesareo F~rnánaez Duro, La a-rnuula espa11ola desde la. unió11 de CaJt1/la. y Aragón,
(Madrid, 1895-1903), Vol. IX, págs. 256-263.

actuales, exceptuando el champafia, pero incluyendo la fiesta. El barco se
ponía en la cuna con la mayor parte del peso hacia la popa del aparato; este
peso proporcionaba el impulso hacia adelante para la bot:adura. Fuertes
puntales de roble mantenían el bar~o erguido, se habían engrasado los
resbaladeros de la cuna, y se había cavado un canal dirigido a la laguna. Sólo
dos cuñas colocadas en la base del codaste contenían el enorme peso del barco.
Cuando se daba una señal, se sacaban las cufias, se daba un golpe seco y el
barco rugía al deslizarse por el resbaladero al agua.
El Padre Cappa describía así el tiempo necesario: "En el espacio de un
avemaría, corre· con precipitada carrera al rfo." 15 El barco era acabado ya en
el agua. Los mástiles, los palos transversales, el aparejo, las velas, el armamento, y otros accesorios se colocaban en el barco en aquel momento, y
cualquier carpintería necesaria en el interior se terminaba mientras se
preparaba la nave para el primer viaje. Una vez acabado el navío, éste era
examinado por el maestro constructor, y si era posible, por el futuro patrón
del barco.
La rápida expansión del imperio español, las importantes líneas de comunicación entre España y Perú, el rico comercio entre Manila y México, y la
supremacía de la armada espafiola en el Pacífico durante el siglo XVI fueron
en parte, debidas a los pioneros de la construcción naval de Nueva España
colonial.

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320
H umanitas-21

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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