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                  <text>Lara Velado, Roberto - Los Ciclos Históricos de la Evolución Humana Editorial Studium - Madrid - 1963.
Lara Velado, Roberto - Estudio Histórico de la Evolución Política de la
Humanidad- Editorial del Ministerio de Educación - San Salvador -1973.
Lara Velado, Roberto - Las Culturas Históricas en el Proceso Evolutivo
Humano - Publicado en la Revista "Hu manitas" - #17, de la Universidad
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Lara Velado, Roberto - Introducción al Panorama de las Altas Culturas de
América Precolombinas - publicado en la Revista "Humanitas" #20, de
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L,ra Velado, Roberto - L,s Alt,s Culturas Precolombinas de Mesoamérica publicado en la Revist, "Humanitas" #21 de la Universidad de Nuevo
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Márquez Miranda, Fernando - Los Aborígenes de América del Sur - Tomo IV
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Levene - "W.M. Jackson Inc" - Editores - Buenos Aires. 1951 - Cuarta
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Sarmiento de Gamboa, Pedro - Historia de los Incas -Tercera Edición - Emecé
Editores, S.A. - Buenos Aires - 1942.
Séjourné, Laurette - Antiguas Culturas Precolombinas - #1 del Volumen 21
"Amécica L,tina" de la Historia Universal - Siglo XXI - Siglo XXI de
Espafia, Editores, S.A - Madrid - 1975 - Quinta edición.
Spengler, Oswald - La decadencia de Occidente - Espasa-Calpe, S.A - Madrid,
1958.
Toynbee, Arnold J.- Estudio de la Historia - Emecé Editores, S.A. - Buenos
Aires - Tomo: I: 1951.- 11: 1956.- III: 1956.- IV: (la. y 2a. partes): 1955.V: (1 a. y 2a. partes): 1957.- VI: (la. y 2a. partes): 1959.- VII: (la. parte):
1960.- VII (2a. parte): 1961.- VIII: 1961.- IX(la. y2a. partes): 1962.- X:
1962.- XI: 1963.- XII: 1963.- XIII: 1964.- XIV: (la. parte): 1965.- XIV
(2a. y 3a. partes): 1966.
Villacorta,J. Antonio - Curso de Historia de América Central - Sext, Edición
- Tipografia Sánchez y de Guise - Guatemala, C.A. - 1926.
Weber, Alfred - Historia de la Cultura - Fondo de la Cultura Económica México, D.F. - 1948.

438

Sección Quinta
NOTICIAS, RESEÑAS Y COMENTARIOS

�AGUSTÍN BASAVE Y EL FILOSOFAR LATINOAMERICANO
POR EL PROF. DR. WALDO

Ross

Catedrático de Filosofia
de la Universidad de Montreal

El ENCUENTRO.

\

FUE UN DÍA DE JUNIO de 1956 cuando Don José Vasconcelos me dio cita en
un restaurante de Ciudad de México para que yo pudiera conocer "una de las
más fuertes personalidades filosóficas de este país". La personalidad en
cuestión resultó ser Agustín Basave Fernández del Valle.
Vasconcelos no se equivocó en su diagnóstico y, desde ese momento, la
imagen de Basave permaneció en mi memoria como un símbolo de una etapa
decisiva en la evolución cultural de América L'ltina.
En efecto, la contribución de Basave al pensamiento latinoamericano ha
sido extraordinaria. Su Filosofia del Quijote nos ha hecho reflexionar hondamente acerca del compromiso que todos tenemos con ese arquetipo fundamental de la hispanidad. Su visión de Unamuno y de Ortega también apunta
directamente hacia esa preocupación.
Basave ha incrementado su obra con su Tratado de Metafísica. Teoría de la
"habencia" (Ed. Limusa, México D.F. 1982) donde, de manera rigurosa,
expone lo fundamental de su pensamiento. Este libro lleva un prólogo del
eminente pensador argentino Ismael Quiles que resume, también de manera
rigurosa, la filosofia de Basave.
He repetido la palabra "rigurosa" con alguna mala intención. Estamos en
la época donde todo tiene que ser tan riguroso y tan rentable que, al fin,
nuestro mundo se transforma, poco a poco y sin que nadie se dé cuenta, en
un universo concentracionario. Henri Lcfebvre ha estudiado este fenómeno
al referirse a la ideología estructuralista.
Pero el "rigor filosófico" que usa Basave en su libro y Quiles en su prólogo,
es justamente lo contrario de la ideología concentracionaria. Rigor significa
aquí conocimiento profundo del contexto filosófico e histórico en donde se
inserta cada afirmación capital. Significa -atención!- respeto absoluto por
la tradición filosófica y por la cultura de Occidente que fija dicha tradición.

�Cuando leemos a autores como Vasconcelos o Basave tenemos siempre la
impresión de estar frente a alguien que se pregunta cómo una tradición
milenaria ha podido injertarse en ese mundo nuevo que es América Latina.
Para nosotros, "rigor filosófico" no es erudición libresca. Es simplemente
reflexionar sobre nuestro compromiso total con el destino . Y esto, naturalmente,
no se hace con erudición vanidosa. Se hace con silencio. Keyserling tenía
profunda razón al decir que en América Latina "lo importante no es nunca
expresado sino sólo aludido, e inversamente sólo lo aludido es comprendido
en el acto". Al filosofar, el latinoamericano se instala de golpe en el silencio el
cual le da la clave de su propio desti1w. Con esto ya me voy aproximando a
Basave cuando en su Metafisica dice: "A la habencia no llegamos por vía de
predicación, sino por vía de instalación". Y como complemento agrega: "La
habencia en cuanto creada por Dios es un inmenso templo. La palabra del
hombre resuena en ese inmenso templo ante el silencio significativo de Dios".
Es curioso not.,r cierta concordancia. Donde yo coloco "compromiso total",
Basave coloca "habencia". Cuando yo hablo de "destino", él habla de "Dios".
En cuanto a "instalación" y "silencio", parece ser que no hay mucha diferencia.
1A llABENCIA.

Pero ¿qué significa "habencia", aquel término técnico sobre el cual Basave
va a hacer girar todo su pensamiento metafísico? Habencia viene de haber, de
hay, hubo, habrá, podría haber habido, etc. Lo primordial no es la esencia o
el ser en tanto que ser, sino la habencia. Basave lo explica:
El "hay", el campo de la "habencia" esta antes que el "ser-tal", que la
taleidad de la cosa. El campo de la habencia abarca no tan sólo la cosa real sino
también el ente ideal, el ente jJosible y el ente ficticio. La habencia es un conjunto
indiscriminado de todos los entes y de todas las posibilidades, la forma general
de presentarse el ente y la posibilidad, la estructura de ofrecimiento primordial. La habencia no es la esencia, ni la unidad estructural de la cosa, sino el
nwdo primario de entrar en presentaci6n dentro del contexto. La habencia es
ofertividad contextual, presencia plural e ilimitada. Las cosas, los sucesos y
las posibilidades aparecen en la habencia. Se presenta como recuerdo, como
proyecto o como actualidad. Se presenta en el "hay" de "todo cuanto hay".
Se trata, en suma, de una visión totalizante, la visión de un mundo donde
el hombre se inst.,la espont.1.neamente y se siente como elemento integrante
de una totalidad de finitudes situada dentro de la presencia englobante de la
Divinidad.

Pero ¿qué hay más allá de mi mttndo, de este ámbito inmediato de objetos?
Aunque resulte inaccesible para captar intelectualmente en detalle y con
claridad el horizonte de la habencia, no dejo de tener clara evidencia de que
mi mundo está integrado dentro de todo cuanto hay, dentro de una vasta y
compleja urdimbre de cosas, relaciones, entes ideales y entes posibles que
denomino la habencia con sus peculiares principios que he descubierto -no
inventado-y que me interesa poner de relieve: 1) principio de presencia: todo
cuanto hay está de.algún modo presente; 2) principio de pa1ticipación: inclusión
de las partes en el todo por una vinculación espacio-temporal, y entes que son
en la medida que se parecen parcialmente al Ser Absoluto; 3) principio de
sentido: todo cuanto hay es pensable con disposición tendencia! y conexa; 4)
principio de contexJ,o: todo cuanto hay se ofrece en marco existencial; 5) principio
de sinta),is: todo cuanto hay se presenta articulado en función de algo.
Al1ora bien, es fácil constatar que existe cierta analogía entre los principios
de la habencia y los caracteres fundament.,Ies de la literatura y de la sensibilídad latinoamericanas que hemos estudiado en otro lugar 1• Podríamos así
hablar de un "estilo de filosofar" propio de nuestras tierras.
Como el latinoamericano capta sus sentimientos, sus sueños y sus ilusiones
como si fueran "cosas" incorporadas a la realidad de su destino y de su mundo,
resulta así que todas esas cosas que "hay" en él están de algún modo presentes.
Están presentes dentro y fuera de él y, de este modo, pa1ticiJ1an de una
presencia englobante que actúa como realidad tutelar de su destino. No hay
frontera fija, cartesiana, entre el yo y el tú, entre el yo y el mundo, ni entre
el yo y las cosas posibles del universo de los sueños e ideales. Todo participa
de todo y todo se articula con todo. Pero entendámonos bien: hay articulación
orgánica de todo con todo, lo cual de ninguna manera significa panteísmo
brumoso. De este modo, todas las cosas se intuyen como dotadas de un sentido
dentro de la totalidad en que el hombre está inmerso. Es así como todas estas
cosas aparecen en su contex/,o existencial. Y, ya lo anticipamos, cuanto hay en
el mundo del latinoamericano se presenta articulado (sintaxis) en función de
algo.
En su Tratado de Metafísica Basave ha hecho, en realidad, un experimento
interesantísimo: ha tratado de ·incorporar dentro de un sistema de "filosofia
pura" las grandes vivencias del alma latinoamericana. Por entre las líneas de
ese libro se filtran las grandes intuiciones determinantes del sentir y de la
tradición cultural de América Latina.

HABENCIA Y FILOSOFAR lATINOAMERICANO.

Todo esto conduce a Basave a preguntarse por los principios que caracterizan la estructura de la habencia. Al respecto dice:
442

Waldo Ross: Ensayos sobre la geograf{a interior, Madrid 1971 yProble11uiüca de la literatura
hispanoamericana, Berlín 1976.

443

�EVOCACIÓN.

Han pasado más de 30 años desde aquel primer encuentro con Basave. No
quisiera terminar esta nota sin relatar una anécdota que revela hasta qué
punto la voluntad de Basave por propagar el valor del pensamiento latinoamericano está más allá de toda posible manifestación de vanidad intelectual.
Yo entonces tenía que partir a El Salvador para dar una conferencia en la
Universidad y aún no había ftjado el tema que, en general, debía versar sobre
filosofia latinoamericana. Le expliqué a Vasconcelos que me hubiera gustado
mucho hablar sobre su pensamiento pero que, lamentablemente, era ya
demasiado tarde para preparar algo en ese sentido. Vasconcelos miró a
Basave y me dijo: "Basave acaba de preparar un excelente ensayo sobre mis
ideas". A lo que Basave reaccionó de inmediato y me ofreció su ensayo con
palabras que me dejaron atónito: "Utilícelo como si fuera suyo y si quiere
léalo en El Salvador afirmando que Ud. mismo lo ha escrito". A Basave le
interesaba la verdad sobre Vasconcelos y la verdad es la verdad dígala quien
la diga. Lo leí como si fuera mío y recibí los honorario de la conferencia. Pero,
como acto de contrición, siempre le he confesado a Basave que le debo esos
honorarios más los intereses acumulados en 30 años. Nunca podré pagarlos,
porque la verdad está por encima de todos los dineros y poderes de este
mundo.

444

AGUSTÍN BASAVE Y EL RETORNO DE LA METAFÍSICA
Prof. Dr. ABEIARDO LODATO,o.p.
Catedrático de Filosofia en la
Pontificia Universita San Tommaso.
EL LIBRO DEL DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, "Tratado de
Metaflsica Teoría de la 1-Iabencia ", editado por Limusa en México en 1982, me
fue enviado por su autor con entrañable dedicatoria. Desde el primer momento he quedado prendado de esta obra. El regalo externo se ha convertido
en regalo del espíritu. Me he adentrado en su lectura. En pocos días ya había
llegado al final de las 444 densas páginas, con letra menuda que componen
la obra. Iba anotando las pequefias deficiencias tipográficas. Me hubiera
gustado que no tuviera ninguna errata material, porque desdicen más en una
obra pulcra y tan cuidada. A veces hubiera preferido las citas más completas.
Topé con algunas repeticiones. Al margen iba anotando estas lagunas, para
advertirlas y evitarlas en las próximas ediciones que no pueden tardar en
llegar. Pero todo ello eran minucias en comparación con la aportación
positiva, con la riqueza de pensamiento que iba ofreciendo en cada página,
con el esmero en trabar sólidamente un pensamiento audaz, original, nuevo,
y bien estructurado. A uno le gustan las obras así. Siente una empatía
profunda con el autor. Me iba ocurriendo lo que dice San Agustín de la
verdadera comunicación humana y divina: la palabra que está en tu interior,
desde el momento en que la pronuncias y llega a mis oídos -o a mis ojos en
la escritura- y penetra en mi interior, me va llenando, hasta que hay un
momento en qu~ esa palabra que tú has pronunciado y no ha salido del todo
de tí, ha entrado del todo en mí, y tenemos ambos un mismo pensar, originado
por una misma palabra que ha salido y ha entrado llevada por el peso del
espíritu. En un Congreso de feliz memoria, el primero de la Filosofía cristiana,
celebrado en tierras argentinas, en un paraje ideal, había barruntado algo de
la teoría de la habencia del Dr. Basave. En otro Congreso celebrado en Bérgamo
en 1980 sobre Metafí.sica y ciencias del hombre había otro trabajo suyo introduciendo al lector en su estilo de hacer metafísica. Todo ello había suscitado
hambre de conocer a fondo este estilo de pensar. Quien conoce al Dr. Basave

�y tiene familiridad con su obras y con su conversación siente deseo de
prolongar esa comunicación. Este Tratado de Metafísica llegaba en el momento
oportuno: en la madurez del pensador que ha recorrido a solas un largo y ha
logrado una síntesis viva y valiosa en un constante diálogo de toma y daca con
los más eximios pensadores, y llegaba cuando s-e ha hecho más aguda la
conciencia de una crisis del pensar humano por falto de peso ontológico, y
vacío de trascendencia. Es una obra qnc llega en el momento oportuno. El
Dr. Basave se ocupa de la Metafisica para hacer posible su retorno. Y nos
ofrece no una Metafísica abstracta y lejana, que atiende al grado tercero ele
abstracción y olvida al hombre, sino una metafisica que se ocupa con nuevo
vigor de la gran cuestión del principio, y que lo hace desde la comprensión
plena del hombre. Ha tenido en cuenta la sentencia ele Heidegger: la cuestión
solo es profunda cuando el mismo que la propone queda implicado en ella.
No se trata de una metafisica reducida al horizonte de lo humano, sino una
metafisica que lleva todo el peso de lo humano. "El peso humano de la
metafisica, su gravitación sobre todo el hombre, hacen siempre de la teoría
de la habencia una complicación para el metafísico que la ejerce. Y una
metafísica en la que el hombre no quede comprometido es una metafisica
espúrea. Los hilos desatados del intelecto se entrecruzan - si son....metafisicos- en la conciencia del met:afisico entrelazando voluntad, corazón, lenguaje, sensibilidad estética y ubicación en la habencia" (p.,HO). Justamente esto
es lo que el lector percibe en esta obra de pura raigambre metafísica. En ella
está el hombre que la pierisa y la desvela. Y está próximo, palpable, sensible,
- como hombre que busca y como amigo que alienta en la subida a la trascendencia y en el descenso a las profundidades. Y está en su integridad, con todo
su haber y su ser, con su hambre de absoluto y su inquietud radical de
encuentro con Dios. El lector percibe en la lectura de esta obra un aire nuev:o,
un estilo nuevo de filosofar. Con el Dr. Basave y su teoría original sobre la
habencia hay un ret.orno de la metafísica integral. El encuentro con la obra es el
encuentro coú el autor en la madurez de su pensamiento filosófico, y es el
encuentro con la met,fisica vigorosa, tan insólita en nuestro tiempo. Todo
esto es para celebrarlo.
El encuentro con este libro es vivificante. El lector se siente interrogado.
Cada una de las cuestiones, de las sentencias, de las palabras en múltiples
ocasiones, incita, suscita, inquieta al lector. Es un libro que al leerlo te pide
un comentario. Lo dicho suscita lo no dicho. Más allá de la piel tan tersa del
estilo, de la sentencia tan bien estructurada, del epíteto tan ocurrente, el lector
está percibiendo el nervio y la osatura, las fuentes ele que se siente deudor, la
trama del pensar y las raíces de este árbol que se le ofrece con tanta lozanía.
Y junto a esas raices, el subsuelo en que.las raíces se hunden y del que toman
savia y vigor. Todo ello pide glosa y comentario. Pero aquí no lo vamos a

446

hacer. Yo me voy a limitar a expresar _mi gozo por esta obra, a darle mi
enhorabuena al autor, y a invitar al lector a hacer este mismo recorrido que
yo he hecho por sus páginas. Por ello me voy a limitar a poner de relieve el
núcleo de esta obra, la aportaci6n origi,nal que ofrece en metafisica y la contriln.u:i6n
que ofrece en la soluci6n de la c1isis en que se encuentra la metafisica en nuestro
tiempo. Frente a la profunda c1isis, Basave ofrece su lisis. Es el camino del
retorno del pensar metafisico.

1.- Núcleo y desJJliegue.
En esta obra late una intuici6n Jn·ofunda que le da unid?-d, sentido y valor a
lo largo y a lo ancho de la misma. El Dr. Basave habla de ello repetidas veces.
No es tanto una "creación", cuanto un descubrimiento. Lo que no fué dado a
.Al'istóteles, ni a Marco .Aurelio, ni a Platón, ni a Tomás de Aquino, confesará
con cierto aire de alpinista, le fué dado a él. Se cumple aquí la sentencia de
Bergson, que cada filósofo tiene solo una idea y se pasa la vida balbuciéndola
y expresándola de muchos modos, como si hiciera en música variaciones sobre
un mismo tema. Esta intuición está expresada con una palabra nueva, la
habiencia, un sustantivo del verbo haber. "Me veo Jnecisado a utilizar elneologi,smo
"habencia", porque necesito un sustantivo". "El sustantivo habencia designa todo lo
que hay. En última instancia, la habencia es el luniwnte de lo que hay" (p.32). Así de
sencillo como corresponde a una intuición ,que puede tener cualquier hombre.
El pensamiento fecundo es creador de las palabras a su medida. Hablamos
porque pensamos y no al revés como a veces pretende la filosofia analítica.
Ya Horado advertía que las palabras en el contexto de la lengua tienen un
ritmo vital, están sometidas como las plantas a las estaciones: en una primavera fecunda nacen y en un otoño de vejez mueren. De pronto nos extraña
la palabra habencia. Pero el castellano, lengua muy cuidada y amada por
Basave que tiene arte de buen escritor, admite con pleno derecho esta
hermosa y sonora locución. Ya tiene en uso palabras semejantes. A mí me
agradaba ver en Caracas algunas quintas con el nombre "La Querencia". hace
solo unos años García Morente, gran traductor al español de obras alemanas
vertió la Er/elmis de los fcnomenólogos por vivencia. Y esa versión fué muy
acertada. Hoy la usamos todos con una rica gama semántica, y algunas
lengüas, como la italiana, que por otra parte son muy plásticas, nos la
envidian, porque no tienen algo semejante. El Dr. Basave ha ciado una
palabra nueva a nuestro lenguaje, que tomará muy pronto carta de ciudadanía y será de uso común, gracias a la intuición que él ha tenido. Para precisar
el contenido de la palabrahabenciano se requieren muchos esfuerzos. Se trata
en una primera aproximación de una versión sustantivada de de lo que hay, la
totalidad de lo que hay, lo habido y jJor haber (p.40). El Dr. Basavc tiene carifi.o a

447

�su intuición, y por ello, puede decirse que la habencia es la constante de esta obra,
que se define como una teoría de la habencia. No hay una sola página en la q_ue
no aparezca. En adelante la palabrahabencia tendrá dos connotaciones simultáneas, una al significado que encierra como signo de u.na realidad compleja y
primaria, puesta de relieve por el Dr. Basave en esta obra, la otra, durante el
breve tiempo que la memoria humana conserva los recuerdos, al Dr. Basave
y a esta obra en la que ha siclo acuñada como moneda ele buena ley, para que
pueda circular libremente entre los miles de palabras que ya posee la lengua
castellana.
Esta intuición le ha llegado al Dr. Basave al hilo de sus reflexiones
filosóficas, en el ejercicio unificante de la filosofía y de la historia de la filosofia
que se prolonga hasta nosotros. La filosofía es una tarea humana, un ejercicio
ele la mente que interroga sobre los entes que se le ofrecen en el contorno,
hacia afuera y hacia adentro. Y la filosofía se va haciendo en la historia del
hombre, a medida que el hombre responde a los interrogantes que necesita
proponerse. La primera pregunta ele la mente humana contiene a todas las
demás, a~arca la tot'1lidad. Por ello hay una necesidad de atender al principio,
a los orígenes, y ele abarcar la totalidad. La filosofia profunda es siempre
metafisica. El Dr. Basave estima que la primera pregunta del filosofar
occidental contiene ya en germen todo el proceso. Por ello sti intuición está
en relación con el pensar originario de la filosofía, con el ejercicio del retorno
a la filosofia del hombre normal, de los pensadores presocráticos. Desde Kant
tenemos la convicción de que todo pensador en met1fisica tiene que volver a
comenzar de nuevo. Desde Heidegger ha prevalecido la cuestión sobre los
desvíos de la filosofia occident1I, y el olvido del ser que ha caído en este campo
desde Platón, quien cambió la esencia de la verdad porque cambió el lugar
de la misma, y en vez de atenerse a las cosas, se refugió en las ideas y en las
imágenes de las cosas. El Dr. Basave participa de este ambiente ele nuestro
tiempo. Por ello propone vuelta a los orígenes, vuelta a las cosas, vuelta a la
habencia. Hay un retorno a la primera pregunta de la filosofia y un arihelo
ele orientar rectamente la respuesta. Bastará eso, tan sencillo, para entrar de
verdad en la met'1fisica auténtica, y tener el núcleo de la intuición solicitada.
''La primera pregunta formulada por la primitiva filosofia griega era una
pregunta eminentemente met-ifísica. Al preguntarse los presocráticos por el
archépantón, sobre el principio de todo, no pensaban solamente en un primero
en el tiempo, en un comienzo del que proviene todo, sino en un principio
como entidad o razón originaria que sirve de apoyo o de base a todo ente, y
que en él se hace presente al fündament-irlo. Desgraciadamente ni los
presocráticos mismos, ni Platón, ni Aristóteles; siguieron el correcto cauce de
la gran interrogación metafísica" (p.27). Hay un desvío originario, que se
448

mantiene constante. El Dr. Basave recorre muchos de los filósofos de mayor
peso en la historia ele este desvío. Es siempre muy respetuoso con Santó
Tomás, a quien sigue muchas veces de cerca y a quien cita con verdadero
amor, y por ello interroga: "Hay un olvido del ser en la visión aquiniana?
Para Heidegger si lo hay"·(p.50). Para el Dr. Basavesolo está claro, que "Santo
Tomás nunca llegó a distinguir entre la totalidad de cuanto hay -lo que
nosotros denominamos habeiicia- y el ser" (-.49-50). Pero tampoco llega
Heidegger al "cauce correcto" para responder a la gran pregunta, porque se
queda en "el idealismo ele la significación". Se ha acercado Jaspers en su teoría
ele la totalidad omniabarcante, Das Umgretende, pero se pierde en una niebla
ele la metaftsica de cifras (p.28). Ha estado próximo Zubiri, inviertiendo el
método usual en la escolástica ele ir a la esencia y desde ella a la realidad
concreta, haciendo de la realidad estructurada el centro de su filosofar, pero
ha cosificado su pensamiento al quedarse en la rea_lidad que ya es un momento
abstracto. El Dr. Basave quiere anclarse bien en lo concreto para ciar solución
al interrogante radical, originario, que no puede eludirse en ningún momento. Y por ello estima que la respuesta a ese interrogante tiene dos momentos,
uno próximo, otro último, uno la habencia, otro Dios. Solo desde ellos se puede
responder adecuadamente a la pregunta originaria del hombre que filosofa.
El arché jJantón más inmediato es la habencia, y el arché JÍantón radical y fundan te
es Dios. La habencia es lo que hay, y Dios es el que hace que haya. La intuición
del Dr. Basave se apoya en esta frase ele Zubiri en Naturaleza, Historia y Dios,
glosada ele muchos modos en esta obra que se llama "Te01ia de la habencia".
Frente a dos olvidos radicales, el de la habencia y el ele Dios, dos memorias
y dos desvelamientos constituyen el núcleo ele esta obra. El primer desvelamiento, fruto de la intuición es el de la "habencia entendida com.o ofertividad
contextual, como jJresencia sintáctica, j1lural e ilimitada, como u.rdim.bre omnienglobante de entes reales, entes ideales, entes j1osibles y entesficticios con todas sus relaciones,
imfJlicaciones, comjJlicaciones y confluencias" (p.28). El fundamento ele la habencia es el ser absoluto, es Dios. "Lo que verdaderamente ha olvidado gran J1a1te de
la metaftsica occidental no es el ser, ·sino Dios" (p.28). La primera pregunta nos
lleva a una respuesta radical, que hace el núcleo de la met1física y llega a la
habencia, y alcanza a Dios. "Una sola y misma ciencia universal y fu.ntlamental,
aunque sea bipolar" (p.28). Hay un todo, y hay un fundamento radical de ese
tocio. La metafísica es el despliegue de estos dos momentos. "La met&lt;tfísica es
una teoría ele la habencia que parte del hombre interrogante instalado en esa
propia habencia sob1;e la cual pregunta'' (p.30)

2.- La aJ1ortación 01-iginal.
El Dr. Basave no se ha contentado con tener su intuición de la habencia y
comunicarla. Ha qt~erido ponerla en su debido lugar en el saber metafísico,
449
Humanitas-29

�lograr de ella una cierta comprensión y poder así ofrecer una nueva metafisica. Todo pensador profundo lleva un sello original en su estilo de pensar y
,en su sistema, si lo ha logrado. Pero no todo pensador logra realizar una
aportaci6n original en el horizonte de la sabiduría humana. El Dr. Basave tiene
la convicción de haber logrado esta dificil meta. Ahí está su libro que lo
proclama en muchas páginas. Cuando todo parecía ya dicho, cuando no se
creía ya posible un nuevo horizonte de la auténtica metafisica, el Dr. Basave
se presenta como un nevo Colón que viene al encuentro de los orígenes del
pensar occidental, como otro Aristóteles, de quien confiesa que es el mayor
metafisico de la historia (p.60), con mayor respeto con toda la metafisica del
pasado que la que tuvo Kant, y en su intuición de la habencia cree encontrar
una superación de la situación actual de la metafisica que se ha contentado
con ser la ciencia del ser. En adelante tiene que ser la ciencia de La habencia, que
es algo más originario y radical. Por ello el Dr. Basave se refiere a su
aportación como a un momento divisorio en la historia de esta ciencia: hasta
ahora, y desde ahora. Hasta ahora la metafisica era la ciencia del ser. Desde ahora
esa ciencia del ser ya resulta inadecuada. Es una vieja ciencia, anta1íona. Es una
ciencia del pasado. Dió todo lo que tenía que dar, y dió también un desvío, un
error radical que no se puede repetir. "L., teoría del ser --desde Aristóteles
hasta Heidegger-- no proporciona satisfacción plena al entendimiento me- ·
tafisico" (p.48). Ni puede satisfacerlo, porque en el fondo hay un error grave,
en el cual todos los metafísicos de occidente están envueltos. "El error de la
metaftsica occidental, del cual no escapa Heidegger, es el haber sustantivado el
ser en vez de haber ido más allá de todo ente finito, dentro del horizonte de
la habencia, hasta el último fundamento de todo ser de los entes" (p.28). "El
olvido de Dios --y no el olvido del ser-- nos ha llevado en la época contemporánea, a una metafisica defectiva e inadecuada. A mí no me importa el ser
como tal, sino las cosas, las personas, el mundo, la hnbencia, Dios" (p.49). "El
ser es sólo una actualización, un inomento respectivo de la habencia" (p.49).
Ante este panorama el Dr. Basave se hace un interrogante: ¿No será ya tiemj10
de abandonar el centro tradicional de la metafísica, que_rejJosaba en la vieja ciencia
del se1~ jJara instaurar u.na nueva metafísica de la ltabencia --todo cuan/,0 hay-y de
su causa princij1al y última?" (p.49).
Heidegger había dividido la historia de la metafísica en tres tiempos; la
aletheia, que fué como el momento estelar, auroral, originario de los presocráticos; la larga noche qel olvido del ser, que se extendía desde Platón hasta
nosotros; y los tiemjJos nuevos cuando la experiencia de la angustia ha desvelado el ser del ente y ha manifestado la diferencia ontológica en la cabaña del
pnstor del ser que es el hombre en cuanto abierto al ser, como existente y
como Dasein. Para Basave hay dos momentos desde la pregunta originaria
450

por el principio ele la totalidad, el mome1~to d~l ser, que_ funda una me~fi~ica
inadecuada, y el momento de la habenoa, que lo sustituye por supernc1ón.
Los tiempos nuevos son los de la habencia. El futuro de la metafisica no es el
ser, sino el haber y la habencia. Esto es lo basaviano, la sustitución del ser por
el haber, de la realidad por la habencia. Porque se trata de una superación, de
una Aufhebung, al estilo hegeliano donde lo anterior no queda preterido sino
asumido e integrado. Buena parte del discurso metafisico de Basave gir_a en
torno al ser, pero ya integrado en la visión de la habencia. L'l habenc1a es
anterior al ser, abarca más, da una unidad mucho más profunda a todo, supera
toda abstracción no se aparta de lo concreto. "Por la instauración de esta
nueva metafísica de la habencia nos encaminamos hacia una expresión
unificante y dinámica de la totalidad supraintegrada. Esta totalidad supraintegrada, que no es la indefinitud del ser, es pr~sencia unificadora, si'.1táxis
óntico-lógica, contexto de cosas y sucesos, senado que permea el umverso
teleológicamente, participación del Ser fundamental, subsistente por sí"(p.
53).
La habencia está antes que el ser para Basave. Tiene un prius. "El haber

de hay algo antes de decir qué es, sobrepasa a toda reflexión filosófi~a". "El
haber es un antecedente del ser en uno de sus elementos metafísicos: la
esencia" (pAO). "Antes que el ente, intelijo la realidad. Y an~e~ que la realidad
intelijo la habencia. Aunque en la intelección de la haben~1n mtuya, a la par,
mi yo y mi circunstancia. El lugar de instalarnos en la idea de ser --p~1ro
ideismo-- propongo ir directamente a la habencia como estructura consatucional. Ni reismo, ni ideism.o, sino totalidad de cuanto hay" (p.42). El haber y
el ser hacen posible el estar del hombre. Los tres verbos iluminan nuestro
horizonte.
La obra de Basave desvela el rico contenido de la habencia. En la misma
intuición Basave advierte los principios que la acompañan; "La habencia tiene
sus principios peculiares: I .príncipio de presencia: todo cuanto hay está de algún
modo presente; 2. princij1io de jJarticij1aci6n: inclusión de las partes _en el todo
por una vinculación espacio-temporal, y entes que son en la medida en que
se parecen al Ser Absoluto; 3. jJrincipio de sentido: todo cuanto hay es pensable
con disposición tendencia! y connexa; 4. jJrincipio de conte."do:_ to~~ cuan_to !1~y
se ofrece en un marco lógico y en marco existencial; 5. jm11ajJ10 de sintaxis:
todo cuanto hay se presenta articulado en función de alg~. Los princ'.pi~s _de
la habencia que acabo de enunciar, y que creo haber deswbie1:o, son pnnc1p1os
metafísicos antes que lógicos" (p.38). Y como a esta habenc1a se_ llega por ~ía
deins/,alaci6n y no de predicación, basta mirar al contorno y a las circunstancias
para advertir la riqueza de este horizonte sin clejarl~ nunca por un reemplazo
conceptual. El hombre parte de una verdad habenaal, que es preconceptual:
451

�hay u~··· hay el que nos abre e inmerge de manera radical en el mundo y en la
totalidad de cuanto hay (p.55). La tarea del nuevo filósofo tiene que ser la de
desplegar todo el rico contenido de la habencia sin perder la unidad de la
misma como principio último fundante, y desde ella llegar al fundamento que
es Dios. La habencia es lo trascendental simple. Y por ello en la habencia
tienen cabida todas las modalidades de la misma, todo cuanto hay. La nueva
on~ología como ciencia de la habencia en ·cuanto habencia se despliega con
esa.lo nuevo de la comprensión de la habencia, como vía de la metafisica, a
través de una analítica ontológica y modal, de una compresión del mundo y
la naturaleza, hasta llegar a una antroposofia metafisica, donde tienen cabida
la muerte, el amor y la historia, como -momentos del ser humano, para
culminar en una teología metafísica, en la cual desde lo que hay se desvela el
fundamento que hace que haya. A través de este largo itinerario el Dr. Basave
mantiene su profunda intuición y la riqueza de su contenido. Todo queda
abarcado en el abrazo de la habencia. En cierto modo la afJortación origi,nal del
principio permea todo el amplio tratado.
Para apreciar más a fondo esta originalidad de la intuición basaviana sería
preciso seguir la pista de los precursores de la misma, o de los autores en que
se apoya Basave para llegar a ella, como usando el itinerario que han tenido
y dando un paso más en este generoso esfuerzo. La lista es larga. Cada uno
tiene su parte. El Dr. Basave no oculta sus fuentes y sus autores preferidos,
aunque no siempre lo diga de un modo expreso. Quizá quien está más cerca
de esta intuición originaria es Zubiri.. De Zubiri hay buena parte del vocabulario, de los conceptos, y de las críticas a la concepción metafisica del ser. Pero
Basave pretende ir más allá de Zubiri. Deja su realismo que juzga cosista y
apoyado en la expresión zubiriana, prefiere la habencia como horizonte de la
nueva metafisica (p.56). Otros muchos autores le salen al paso. Basave dialoga
con todos y en cada tema elige los que cree más valiosos. Es un pensador
abierto. Y lo es independiente, sin escuela, con el solo afán de penetrar en la
verdad, en el principio último de toda realidad. Su originalidad no hace
inútiles las fuentes, ni las elimina.
3.- El retorno al j1ensar metafisico.

El Dr. Basave no solo se presenta como un defensor de la mctafisica, contra
todos los que han querido apartarse de ella e impugnarla en los últimos
tiempos, sino que se convierte en toda su obra en un constructor de una
metafísica a la medida de la situación en que nos encontramos. Por su afán
de no perder el contacto con la realidad circundante, por tener bien aprendida
la lección de la historia de los olvidos y desvíos erráticos del pensamiento
occidental, bien armad&lt;;&gt; con la intución de la habencia, y con la conciencia
452

clara del valor de su aportación, se adentra por el campo de la metafísica y
no quiere soslayar ninguno de los problemas capitales de nuestro momento.
Su pensar parte de la situación presente, tiene en cuenta las aportaciones de
los filósofos, se hace en diálogo con los mismos. Yo quiero apuntar algunas
direcciones de su pensar metafísico, indicando la contribución valiosa para
superar la pobre situación en que esta ciencia se encuentra en la mayoría de
los pensadores de nuestro tiempo. Ya en sus días Kant hablaba de la ciencia
metafisica·como de una reina destronada. La comparaba con Hécuba, destinada al destierro y la lejanía de la ciudad de Troya, arrastrada con violencia,
ultrajada, como en la tragedia clásica: nunc trahor e,._·ul, i1wj1s! Esa situación se
ha prolongado y se ha empobrecido más aún. Basave no teme enfrentarse
con esta situación y navegar contra corriente. Yo no puedo silenciar tres
problemas decisivos de nuestra situación en los cuales rompe lanzas en pro
de la metafísica y con ello logra, en la medida en que un hombre puede
hacerlo, el retorno de la metafísica y del pensar profundo. Los temas son: la
superación de la crisis en que se encuentra la metafísica; la unidad profunda de
todo el saber humano desde una visión meta física; el acceso a Dios como principio
y fundamento. En estos tres momentos del pensar metafísico el Dr. Basave
da su respuesta a la gran cuestión del principio de todo cuanto hay, una
respuesta necesaria y una respuesta que solo es posible en el pensar metafísico, hoy postergado y en crisis.
3.1. Crisis y lisis de la 111.etafzsica.
La historia de la metafísica es al mismo tiempo la historia· de sus crisis. El
pensar humano no se desarrolla en un proceso lineal y ascendente, hacia
adelante y hacia arriba como Teilhard de Chardin desea la evolución, sino de
un modo oscilante, pendular. Las crisis de la modernidad han sido más agudas
que las de la época antigua, las del nominalismo y las de la filosofía de la
esencia. Con Kant la crisis alcanza el paroxismo. Y desde entonces la metafísica y el pensar metafísico se encuentran en apuros. Para Heidegger la figura
y el pensamiento de Nietzsche señalaban en la hora moderna el fin de la
metafísica. Max Miiller, discípulo de Heidegger describe patéticamente la
crisis de la Metafísica. Todo ello es problema de reflexión para el Dr. Basave.
"La vieja ciencia del ser hace buen tiempo que está en una crisis inocu.ltable" (p.45).
Hoy se cuestiona desde ángulos diversos la legitimidad de la metafisica.
"Ninguna disciplina filosófica ha sido más duramente atacada que la metafisica" (p.46). Algo tiene que tener cuando se da contra ella toda esta fuerte y
sostenida oposición. El Dr. Basave, conciliador, busca la parte de verdad que
:,e encuentra en los enemigos de la metafisica. Cree encontrarla en la
inadecuación del concepto de ser, para responder a esas cuestiones que la
metafísica se propone. La raiz de la crisis está en buena parte en el empeño

453

�imposible de hacer del ser el centro de la metafisica. Porque el concepto de
ser es vaporoso, abstracto, eidético, vacío. "Ni Aristóteles ni los metafisicos
posteriores han dicho qué es el ser" (46) Desde el ser no se da razón de la
unidad y la diferencia de los entes. Dios y los entes no pueden entrar en la
misma catalogación. No hay ciencia del ser en cuanto tal, ni puede haber
olvido del ser. L'l. razón más profunda de la crisis de la metafísica está en la
obstinación en mantener un concepto de ser como base de todo el pensar
sobre las cosas que se nos dan en el horizonte de todo cuanto hay. La crisis de
la metafísica es real y es profunda. Para Basave la metafisica no solo está en
crisis sino que se encuentra "en trance de muerte" (p.53).
Este análisis de la crisis no es suficiente. No se puede superar la crisis actual
de la metafisica sin interpelar directamente a los autores que tienen más peso
en la situación cultural que atravesamos. El Dr. Basave llama en causa a
cuan~os se sienten seguros con la posición antimetafisica. Pero de 1111 modo
concreto y bien ponderado pide cuenL'l.s a Kant y al positivismo lógico. El Dr.
Basave encuentra respuesL'l.S a las dificulL'l.des Kantianas y admite el valor de
la crítica de Kant dentro de unos límites. Kant, más que at.'l.car toda posible
metafisica, atacó la metafisica anterior. Pedía una completa reforma de la
metaflsica, abrió nuevos caminos, creyó en la necesidad de la metafisica como
anhelo natural y "nos incitó a elaborar una nueva met.'l.física" (p.77). Para el
positivismo lógico tiene respuestas mas contundentes. "No es nuevo el intento
de eliminar la met.afisica como disciplina filosófica. ÚJ nuevo es esti/,o dogmático,
virulento, obt11So del _jJositivis11w l6gico" (p.79). Demuestran ceguera para la
metafisica. La crítica que hacen a la meL'l.fisica en tanto vale en cuanto se
apoya en la metafísica. Si metafísica muere no es por obra y gracia de los
neopositivist.'l.s. !{asta 17 objeciones les endilga en serie.
En alguna ocasión yo me he entretenido en analizar las posturas antimetafisicas de nuestra situación en crisis. Y he creído poder dar razón desde
perspectivas complementarias. En nuestro tiempo los pensadores se declaran
antimetafisicos porque estiman que la metafísica, como ciencia, ha sido
superada, o ha sido sustituída, o está en trance de ser anulada. Suj1eraci6n,
porque ya no tiene campo de aplicación cuando las ramas del árbol de la
filosofía se han ido desgajando del tronco; sustituci6n, porque las ciencias del
hombre responden mejor a los problemas de la vieja mct.'l.fisica; anulaci6n
porque todo se reduce a palabras sin sentido. De cualquier modo la vía de la
trascendencia queda imposibilitada. En la obra de Basave hay una crítica
aguda a todas estas posiciones de la actual situación que han llevado al
pensamiento me~fisico a una lenta agonía. Frente a ellos recurre a los
defensores de la metafisica de nuestro tiempo, con los cuales el diálogo tiene
más sentido. No solo está de acuerdo con Husserl para ir a las cosas sino que
tiene que ir más alla, a la habencia misma (p.54). La fenomenología le sirve,
454

pero no está de acuerdo en perderse en el laberinto de los análisis sin
trascender el orden de los significados y llegar a los principios reales. A
Heidegger le denuncia quedarse en puro juego semántico, y sobre todo del
olvido de Dios. SÍ1s mejores compañeros de defensa en pro de la metafísica
son los grandes filosófos, Aristóteles, Tomás de Aquino, Kant, Platón, Zubiri,
Hartmann.
La lisis de la metafísica está en la proximidad a las cosas, al mundo, a los
entes concretos, a todo cuanto hay, a lo habido y por haber, el orden real, al
posible y al ficticio, a la habencia, a Dios. ÚJ que hay es el haber de la habencia y
lo que hace que haya habencia. He ahí la lisis de la metafísi~a". La m~tafísica es la
gran necesidad del hombre que pregunta porque necesita saber. No se pu~de
fundamentar una cultura, ni se puede procurar eficazmente la cabal realtzación del espíritu humano sin base meL'l.física" (p.425).
3.2. La unidad integradora
Cualquiera de los temas de la metafisica pone a prueba al pensador cuando
trata de llevarlo adelante. Uno de esos temas insoslayables es el de la unidad.
El ser y la unidad van en corrección. La filo~o~a ha brotado c~mo afán de
unificar los disperso, de dar razón de lo muluple desde la mudad. El Dr.
Basave ha llegado a su intuición de la habcncia recorriendo el mismo sendero
de búsqueda de la unidad real de los entes. Ha creído débil el lazo del concepto
de ser, ha pensado con exactitud que el ser no puede ser un gé!-1ero que
contiene todas las especies de sus diferencias, y ha buscado una mudad real,
irrompible, concreta, que mantiene en su.seno la diferenci~ ontológica. Todo
lo contingente queda unificado en la mudad de prese~1oa, de contexto, d_e
sintaxis, de ordenación y de participación de la habencia. N_ada queda_ deshgado en el seno acogedor de esta realidad _rrimari_a y real, siempre abierta y
dinámica, donde se da cita lo real, lo posible, lo ideal. Y desde ella, por su
contigencia y finitud, hay un camino abierto a l_a realidad fonL'l.l _que n~ puede
tener las características de los entes que consutuyen la habenc1a. Umdad de
Jo múltiple y unidad originaria. Unidad abierta e!1 la que _caben todos los
modos de estructura y dinamismo, de ser y de espíritu, de origen y de efecto.
Ha sido siempre un problema lograr la unidad de lo múltiple. Maréchal
demosu·aba que es el (111ico pr?blema de 1~ ~losofía al ct~~! se reducen todos
los demás. El Dr. Basave se atiene a las cnucas que Zubn 1 hace al concepto
de ser, ádmitiendo que no es primario, originario, como lo es para Aristóteles
y para Tomás: "lo primero que la mente concibe y en lo _cu~! resuelv~ to?os
los demás conceptos"; le concede solo un rango secundario, la actuahzac1~:m
de la realidad, o de la habencia". Pero cuando se entra en el orden superior
a la habencia, y se trata del Ij1smn esse subsistens, retorna el c01~cepto de ser,
como si un residuo hubiera quedado, o como si no fuera posible lograr la
unidad de lo múltiple sino desde un solo concepto que se extiende y penetra
la totalidad y del cual nada queda de su comprensión.
455

�Lograda la unidad inicial, el discurso recorre desvelando la unidad de la
habencia, los múltiples lazos que atan los entes. "La multitud de entes reales
e ideales, de posibilidades y de sucesos históricos, es computable en razón de
la unidad de la habencia. Y la habencia -que no es ningún caos- converge
a Dios. El orden -adecuada disposición de las cosas a su fin- exige que la
multitud de elementos tendientes a una sola meta final quede sometida al
principio jerárquico. El Ser fundamental y fundamentante es el que rige y los
demás entes se rigen por él" (p.426). El despliegue de estos principios de
unidad constituye la trama de la obra. El Dr. Basave se atiene a su nivel
metafísico. Pero aplica lo que ya intuía Aristóteles que el matafísico juzga de
todo, y tiene una palabra adecuada sobre cada uno de los entes desde la
dimensión de ser. Desde una ontología es dado construir la visión metafisica
del mundo, del hombre y de Dios. El Dr. Basave acomete esta empresa. Y no
lo hace a priori, sino con la aplicación de su método que se atiene al mismo
tiempo a la luz de la intuición en la experiencia de los entes concretos y a la
fuerza de la razón ordenadora y del logos comprensivo de la realidad. Porque
todas estas zonas de la realidad no solo est.ín bien trabadas entre sí, sino que
son ellas, por su peso metafisico, las que sustentan todos los demás conocimientos sobre las parcelas cocretas del mundo real, sometidas a la investigación de la ciencia. Ninguno de los campos de la realidad se le escapa. Ninguna
de las grandes cuestiones del mundo o del hombre están aisladas de una visión
de la totatidad. La unidad buscada y elaborada por el Dr. Basave se manifiesta
integradora. En cada una de las grandes cuestiones dialoga con algún eximio
representante, aún con los que a primera vista podrían aparecer alejados de
su estilo de pensar. Así hay un recurso frecuente a Ortega y Gasset, o a Nicolai
Hartmann. Y en la visión profunda y unitaria, cobran su puesto real las
múltiples aportaciones de los pensadores dispersos que podrían menifestarse
inconnexos. L'l unidad de pensamiento no viene impuesta desde fuera, sino
que surge de la fuerza originaria de la intuición radical. El Tratado de Metaftsica
del Dr. Basave, al recorrer todos los grandes campos de la realidad, desde la
visión unitaria, nos recuerda los grandes sistemas, los momentos de las
Summas y de las Enciclopedias, que parecían ya imposibles en nuestro tiempo,
dado el gigantesco crecimiento del saber. Pero de nuevo se muestra en esta
perspectiva la profundidad y la necesidad del pensar metafísico, capaz de
llegara la totalidad de lo real y dar una visión de cottjunto, donde cada parcela
cobra su puesto. El hombre se abre a la totalidad de lo real, desde su primer
concepto, y necesita organizar en una visión unitaria la complejidad del
mundo. También aquí la unidad hace la fuerza de este estilo de pensar
metafisico.
3.3 Dios como fundamento.
El penar metafísico del Dr. Basave habla de Dios y no calla de Dios. Su
metafísica está abierta a la trascendencia como fundamento de la habencia.
456

Pero su afán de lo concreto y lo existencial, hace que no pueda hablarse solo
de un ser postulado en principio, sino de un principio real, personal, exi~tente,
del Dios que salva y da sentido a todo, del Dios creador de c~ianto existe en
el mundo. El ser finito, por su condición de límite y fimtud, por estar
circundado de la nada, pide al ser sin la nada, principio de toda participación.
Toda la obra del Dr. Basave está llena de esta presencia de Dios, como razón
fundamental y última de cuanto hay en la habencia. Hay Dios. Y su ser existir
trasciende cuanto hay en la habencia. Su retorno a la metafisica se hace desde
el supuesto que lo que ha ocurrido a occidente,_ no es el o~vido_ d:l s~r, ni la
fuga de los dioses, sino el olvido de Dios. Este ha sido el desv10 ongmano en la
mayor parte de los pensadores. Todos los caminos de la metafísica del ~r.
Basave llevan a Dios. Solo él tiene la respuesta definitiva a la pregunta radical
formulada por el pensamiento presocrático sobre el pri:ncij&gt;io de todo cttant~ hay.
"La idea de Dios en la metafísica, profundamente enra12ada en factores vitales
y teóricos, no ha podido ser desterrada por los vanos esfue_rzos_del ~g_nosticismo filosófico, de los embates antircligi0sos, y del olvido irrehg10so. La
ausencia de Dios en la fenomenología de Husserl y en la ontología de
Heidegger deja a sus sistemas filosóficos sin men:ión relativa del problema
del principio. Grave déficit. Pero el problema subsiste, queramos o no llamar
a Dios el principio de todo cuanto hay. Los términos del problema -abórdense o no se aborden- son racionales. Y no veo impedimento alguno para
encontrar una solución racional" (p.48). Dios aparece desde la ontología con
el problema de la participación de los entes, del s,~r s~1bsistente, ~e la finitud,
y de la nada. Encontramos a Dios en el mundo. B~ando o subiendo por la
escalera inmensa de todos los entes, llegamos al ongen de todos ellos, a la
fuente de todos los grados, de todas las diferencias, de todos los contrastes.
Dios -sit venia verbo- se despliega en el mundo" (p.183). Desde la antroposofia se llega a Dios, porque el hombre se desvela com? se~ para la
salvación, para la plenitud y no para la muerte, para el amor mfimto, como
un cooperador en la historia de la ob1:a de Dios.
.
Basave despliega su pensar metafísico en la trascendencia y desarrolla una
teología mataftsica. Dios es el Ser Absoluto, el que hace que ~iaya (p.37~)- No
hay metafísica sin este retroceso desde los antes hasta la ra1z de los mismos.
"La busqueda del ser en el universo nos hace m~rch~r desde el s~,r-con-la-nada hasta el ser-sin-la-nada, uno único, eterno, mfimto, perfecto (p.377). En
es¡e itinerario el hombre se siente interpelado a pensar en primera persona.
El problema de Dios afecta a la persona que conoce, cree, ama y adora. Basave
glosa a Sócrates al decir "Yo s6lo sé que no soy !~ Absoluto". Hay en ello ~na
mt1straci6n de Dios. Se apela luego a las demostraetones. El hombre las necesita,
y Basave indica algunas; de lo contingente a lo necesario, de lo fugaz a _lo
eterno, de lo finito a lo infinito, las vías tomistas, y hasta una nueva vza:
457

�"Descubro en mi ser un desfiladero hacia la nada y una escala hacia lo absoluto... Si
existe nuestro afán de plenitud subsistencia) -y esto es un hecho evidenteexistió siempre una Plenitud subsistente, porque si no hubiera existido, no se
darían todos nuestros concretos afanes ele vida y de más vicia" (p.391). El
encuentro con Dios, al cual llevan todos los caminos, tiene muchas dimensiones. Pero a medida que el hombre penetra en este misterio ele la trascendencia, por las vías de causalidad, negación y eminencia, descubre que el amor y
la veneración le ponen en relación vital con Dios como ser personal en el cual
tiene razón de ser y sentido todo lo demás, también la vicia humana más
profunda. El hombre es un ser llamado a salvarse. Y solo en Dios encuentra
el camino de la salvación, desde la propedéutica de la metafisica. La filosofia
que no lleva a Dios se convierte en un desvío radical. Todo el pensar
contemporáneo está corroído, en buena parte de sus pensadores, por esta
ausencia y este olvido de Dios.

pesar de estar frente a ilustres pensadores de la modernidad. En el pensar
moderno hay un germen de destrucción del cristianismo, de negación de la
trascendencia, de nihilismo. El pensar cristiano lo ha hecho posible. En el
momento actual debe enfrent,rse con su desvío para que no se autodestruya.
El auténtico pensador cristiano tiene experiencia &lt;le la fuerza y del poder de
la verdad liberadora. El Dr. Basave muestra una vez más el valor de la
metafisica, naturaliter christiana, preámbulo de la fe.

***
Quiero cortar aquí el hilo ele mis reflexiones en torno a esta obra monumental de la met,física de nuestro tiempo. Con ella tenemos todos algo más
de luz, mejor fundamento, un camino más expedito hacia la trascendencia.
Esto nos conforta. Con obras así la cultura cambia cualit'ltivamente, el
hombre respira mejor. El Dr. Basave es un humanist'l consumado. Conoce
lo que le falta al homqre de nuestros días: "Santidad y metafisica responden
a lo que en el hombre hay de más propio y exclusivo, a la estructura vocacional
de su vida" (p.440).
A mi la lectura de est'l obra me ha proporcionado el gaudimn de veritate.
Todavía no soy "basaviano", pero sí me gozo en esta obra del amigo Basave.
Yo me considero a gusto en el tomismo de Santo Tomás de Aquino, cuya
fuerza está presente y constante en esta obra. Por ello mis reflexiones no
concluyen, tienen que proseguir. Para ser fiel a los amigos, y sobre todo a la
verdad, seguiré mis reflexiones, que se despliegan siempre en espiral. Desde
mi filosofia tomista dejo abiertos tres interrogantes: Ulay algo más en la

habencia del Dr. Basave que en el mwulo universo de Tomás de Aquino? - ¿Es jJosible
en metafisica sustitit.ir el ser jJor el haber? Hace poco un libro ele Fromm
denunciaba un desvío radical de nuestro tiempo en esta sustitución y preferencia del tener por el ser. Y por fin, ¿s¡ Dios es raiz y fundamento, y t.odo jJTocede

de quien es ljJsmn es.se subsistens, jJor verdadera jJarlicipación, no basta la comjJrensión
del ser conw acto para no alejarse de lo concreto y jJoder crear una teoria metajisica?.
Todas ellas implican una dialéctica. La filosofía vive en la dialéctica de
opuestos, en cuyo proceso las tesis se afirman, puestas a prueba, si tienen
consistencia y verdad. Pero este ejercicio queda para otra aventura sosegada.
Una cosa que me complace poner de relieve en el pensamiento de Dr.
Basave es su coincidencia con el pensar cristiano, y por ello su actualidad, a

458

4 59

�PALOMAS SOBRE EL MUNDO
DE EMMA GODOY
POR CECILL\ MARTfNEZ CAIRO

Universidad A. ele Nuevo León

Palomas sobre el mundo, de Emma Godoy, obra en dos tomos publicada por
editorial Diana en 1987, es un magnífico trabajo dirigido a los jóvenes, en el
que se intenta abolir las divisiones políticas y se busca acrecentar en el lector
un amor indiscriminado hacia todos los pueblos de la tierra.
Para lograr este propósito, comienza por internar al lector en las raíces
mismas de su nacionalidad y lo lleva a conocer_a Quetzalcóatl, el joven rey y
sacerdote establecido en Tula, que pacificó a su pueblo y lo ensefló a cultivar
la tierra.
El Quetzalcóatl que Emma Godoy nos ofrece; es un sacerdote maestro, que
donó al indígena el grano de maíz, amante de la paz, enemigo de los sacrificios
humanos y libertador de los pájaros.
Este hombre, según la tradición indígena, se internó en el mar fundiéndose
en el sol naciente, para convertirse después en el lucero de la maflana y desde
allí ilumina el cielo de México.
Y una tarde, a orillas del mar, se aparece a Emma y le pide que busque a
los jóvenes y les entregue la semilla del amor, esta semilla, que como el grano
de maíz en los campos, florecerá en los corazones y será la bendición del
mundo.
Emma Godoy acepta la tarea, hace un llamado a los nifios de su patria y
emprende con ellos un recorrido por el mundo llevando su mensaje de amor
a todos los pueblos.
Su primera visita es para Inglaterra, de donde nos ofrece el cuento "El
Príncipe Feliz" de Osear Wilde, la historia de la estatua que se despoja de todas
sus joyas para hacer feliz a lqs hombres. También en Inglaterra tenemos una
biografia de Isaac Newton resaltando en él sú capacidad de asombro, su poder
de observación, su modestia, su indiferencia al dinero, su afán de conocimiento, virtudes todas que posee naturalmente el niño y el joven, pero que
desgraciadamente pierde por una defectuosa educación.
De Inglaterra pasa a España, queriendo unir así a estos dos países, otrora
enemigos. De España utiliza el cuento "Los Tres Deseos" de Fernán Caballero, donde ridiculiza a la avaricia. En seguida nos entrega una biografía de

�Miguel de Cervantes Saavedra, con la que hace resaltar que las almas
intelig~ntes saben obtener grandes triunfos de sus peores fracasos, (El Quijote
fue escrito durante los años de cautiverio del autor) y ensalza a D. Quijote, el
héroe perseguidor de ideales inalcanzables.
Después de una rápida visita a Portugal, en donde encontramos la "Parábola de los Siete Mimbres" de Coelho, encomiando la unidad faniliar, Emma
Godoy nos lleva a Francia. Allí nos hace conocer a Luis Pasteur, "El Cazador
de Microbios" y el inventor de las vacunas, el vencedor de la rabia y otros
muchos descubrimientos. Destaca la autora en Pasteur su modestia, su desinterés, su amor por las cosas sencillas, su pasión por la ciencia.
De Francia pasamos a Alemania y Emma Godoy invita a los dos países a la
unión y al olvido de las pasadas guerras, ensalzando por igual la cultura de
ambos pueblos. Allí nos ofrece un fragmento de "El Tesoro de los Nibelungos"
destacando el desprecio a la riqueza.
Con un lenguaje sumamente poético, Emma Godoy nos dice: "El Tesoro
de los Nibelungos yace olvidado en el subte1Táneo de tinieblas. Nadie querría
llevar la maldición del oro. En cambio, sobre este antro que destruye existencias, se lc'vanta un poderoso canto de vida, el bosque maravilloso, la brisa,
las nubes, los pájaros, las monedas de oro más ricas que las de los avaros; el
sol del crepúsculo cuando brilla en las ondas del Rhin" 1.
De Alemania pasamos a Israel, en un intento de unir a perseguidores y
perseguidos. En el relato "Que raros son los relojes" pone al alcance de la
mente del joven las teorías de A. Einstein acerca del tiempo y explica además
la teoría de la relatividad.
Hay que agradecer a Emma Godoy que logre convertir lo abstracto de estas
teorías, en sencillas explicaciones que logran despertar en el joven el interés
por la fisica, la astronomía y las matemáticas.
También relata la historia del pueblo judío, sus esfuerzos por mantenerse
unidos y sobre todo su lucha para convertir a Palestina, la bella tierra fértil
que conociera Jesucristo, y que siglos de descuido, indiferencia y/ desidia ,
convirtieran en un páramo, en un sitio donde de nuevo florece el yermo y los
desiertos retroceden.
Incluye también un relato de Giovanni Papini que destaca en Jesús la
humildad de su cuna y de su oficio. Después de hacernos deambular por las
profundidades científicas de la mente de Einstein, nos lleva de la mano hasta
el Carpintero Divino que nos enseña que "del mismo modo que de un
retorcido tronco de olivo, nudoso y terroso, se obtiene el lecho del niño y de
la esposa, se puede hacer del sórdido usurero y de la desvergonzada mujerzuela dos ciudadanos del Reino de los Cielos"2
1
2

462

Godoy Emma, Pa./~111as Sobre el Mundo, ed, Diana, México I 987, p.59
Godoy Emma, Op. Cit., p.80

A partir de aquí, las na1Taciones retroceden y avanzan en el tiempo
histórico, desconcertando al lector, acostumbrado al orden cronológico, y que
sigue con dificultad los giros que la mente de la autora le lleva a realizar.
Inopinadamente, nos encontramos en la Edad Media. Emma Godoy incluye un relato de Emilia Pardo Bazán sobre "El Esclavo y la Mttjer en la Edad
Media" describiendo el papel que ambos tuvieron en la época, la poesía de
Rubén Darío sobre "Los Motivos del Lobo" y una descripción de la catedral
de Chartrcs que muestra, en la bella flor de sus vitrales, a obreros, ebanistas,
carpinteros y pastores alternahdo con.santos y reyes; ya que no hay oficio más
o menos valioso sino que aquél, que por hacer bien lo que hace, se purifica y
santifica por igual. Y aquí tenemos un claro mensaje a los jóvenes para que
en el trabajo, busquen ante todo la perfección.
De la Edad Media pasa al Imperio Romano y al Renacimiento, uniéndo así
épocas que muchos autores quieren contraponer. En seguida volvemos a la
Europa Moderna donde alaba la laboriosidad de los países nórdicos, llega a
los Polos, y de las tierras heladas vuelve a las ardientes, a la Mesopotamia,
que fue cuna de la humanidad, y a la civilización Sumeria, ochenta siglos antes,
en un intento por despertar en sus jóvenes lectores el amor por lo antiguo;
con lo que termina el primer tomo de la obra.
El segundo tomo está·dedicado a Africa, Asia y finalmente América pues
las "Palomas", que iniciaron su viaje en el precolombino mexicano, dan vuelta
al mundo llevando su mensaje de paz y rematan de nuevo en el punto de
partida, en un círculo perfecto donde no hay comienzo ni fin.
Para describir el mundo musulmán utiliza cuentos como el de "la Camisa
d~l Hombre Feliz" y los Perros Negros" para ilustrar la cultura árabe.
Del Africa negra nos dice: "Hay que invitarlos a que compartan el fervor
en que ardemos por la amistad universal. No será fácil que acepten porque
se hallan cargados de rencores contra los blancos" ... "de hoy en adelante
.
,,3
debemos compensarlos y darles un lugar de honor entre 1as nac10nes . .
Relata las exploraciones de David Livingstone, el misionero escocés que
ci~•ilizó hotentotes, bechuanas y zulúes. Livingstone curó y enseñó a las tribus
africanas y siempre se dijo: "Debo permanecer trabajando hasta mi último
aliento para curar esta llaga abierta y supurante, baldón del mundo, que se
4
llama exclavitud."
De la India utiliza el relato "El Alfarero y El Lavandero" que es una sátira
de la envidia. China y Japón nos regalan un cuento cada uno. Rusia y Estados
Unidos se nos ofrecen juntos, en esta Cruzada de la Paz y dan pie a claras,
3
4

Godoy Emma, Op. Cit., p.34
Godoy Emma, Op. Cit., p. 38

463

�concisas y sencillas explicaciones sobre la desintegración del átomo y acerca
del mundo sideral.
Por último, llegamos a América Latina, de quien dice: "Todos los Iberoamericanos formamos un solo pueblo, en verdad, una sola nación";5 y nos
ofrece pensamientos de Simón Bolivar y poesías de Gabriela Mistral.
Finalmente volvemos a México, que como país mestizo, siempre ha estado
dividido. Su selección de relatos es un intento de reconciliación entre indios
y españoles, entre conservadores y"libcrales "porque todos somos mexicanos.
Tenemos que amar a la patria tal como nos la entegó la historia y no podemos
renegar de una parte de nosotros mismos."6
Y la obra termina por donde empezó; con Quetzalcóatl, el sumo sacerdote,
La ~erpient~ Emplumada, el dios hombre de la mitología indígena, que llegó
de uerras lejanas trayendo a América palabras de amor.
·
Palomas Sobre el Mundo es un mensaje de paz, de comprensión entre todos
los pueblos de la tierra. Está dirigido a los jóvenes de México y del mundo
con la esperanza de que el grano de amor que allí se entrega, germine en las
futuras generaciones en forma de una mejor convivencia entre las naciones.
El lenguaje en que esta obra se expresa está cuidadosamente medido para
lograr que el joven se enriquezca con la lectura y, al mismo tiempo, el
vocabulario que se incluye al final de cada narración, facilita la comprensión
de la misma, haciendo de esta obra un instrumento didáctico inapreciable
para todo maestro que se interese en ampliar la cultura de sus educandos.
Más importante aún, el contenido profundamente humanista de esta obra
y los valores morales que exalta (amor, humildad, modestia, perseverancia,
hermandad, desinterés) hacen de esta obra un libro indispensable para todos
aquellos maestros interesados en la formación de valores; preocupación
existente en todos los educadores del mundo actual, regido por la codicia, el
hedonismo y la indiferencia.
Palomas Sobre el Mundo tiene además la cualidad de hacer simple y claro lo
abstracto y lo complejo, y de introducir al joven de manera interesante en el
mundo de las matemáticas, la física y la astronomía, volviéndolas fasdnantes.
La Dra. Emma Godoy merece nuestro reconocimiento por interesarse en.
escribir para el mundo de los jóvenes y por preparar para ellos esta recopilación de pequeñas joyas literarias, engarzándolas con su fina prosa y dándoles un sentido humanístico, unitario y universal.
Sólo me resta desear que su trabajo reciba la acogida que se merece y que
la obra se traduzca a muchas otras lenguas para que su mensaje llegue a todos
los confines de la tierra.
5
6

464

Godoy Emma, Op. Cit., p. 84
Godoy Emma, Op. Cit., p. 89

/

ANA.LISIS DE CIERTOS FENOMENOS LINGUISTICOS
EN EL HA.BlADE LOS UNIVERSITARIOS Y
SU REPERCUSIÓN SOCIAL.
DRA. ALMA SILVIA RODRIGUEZ PEREZ
U.A.N.L.
OBJETIVOS INMEDIATOS Y MEDIATOS DE LA INVESTIGACIÓN

A PARTIR DE LA EXPERIENCIA DOCENTE, de las investigaciones en que hemos
participado y de la observación del manejo de la lengua a través de los medios
de comunicación, es evidente que existe una prnblemática lingüística, una
serie de fenómenos de lengua que tienen repercusión en el ámbito educativo,
tales como: pobreza en el vocabulario empleado, incapacidad de producir
agrupaciones sintácticas, fallas en la comprensión de palabras, desconocimiento en el uso de sinónimos y antónimos, etcétera, que restringen en el
individuo su cosmovisión y, por ende, el de su entorno social.
Considerando lo anterior, propuse hacer una investigación, denominada
Analisis de Cie1tos Fen6numos Lingüísticos en el Habla de los Universitarios y su
Repercusi6n Social, que estudiara estos problemas, so pena de que cualquier
cambio dentro del sistema de enseñanza-aprendizaje, quedaría en el papel
por la falta de comprensión de maestros y educandos. Para tal efecto, se
integró, un encabezado por la suscrita Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez;
co-responsable, el Lic. Xorge M. González Guajardo; y colaboradoras, las
licenciadas Ma. Elena Morín Reyes, Ariadna Avila Delgado y Ma. Elena Silvia
Olivares.
·
Como argumentos adicionales sustentamos además, en el plano individual,
que el profesionista universitario es, generalmente, incapaz de desempeñar
su rol social, porque está limitado a causa de sus deficiencias en el manejo del
lenguaje; y en su profesión se concreta al desempeño de una labor eminentemente técnica, descuidando el aspecto de la investigación. Como consecuencia, no puede trascender su propio ámbito, favoreciendo así la conservación
de una sociedad individualista e incapaz de cambios. En suma, el universitario
está -por todo los factores descritos-, imposibilitado para tener una conciencia plena del concepto Nación.

�. Consucuente~nente, nuestro objetivo inmediato fue diagnosticar la situación _del lengua_Je en.la comunidad universitaria mientras que los objetivos
mediatos son:
1. Instaurar un programa institucional
2. Prop_orcionar soluc_iones específicas a los problemas del diagnóstico
3. Realizar la evaluación del programa y su adecuación final
EXPLICACIÓN DEL EXAMEN DIAGNÓSTICO

Uno de !os primeros pasos que se dieron para constatar la existencia de la
problemát:Ica respecto al uso del lenguaje, en el ámbito universitario fue la
ela~oración de una prueba o examen de diagnóstico que evidenciara'lo que
~abiai:nos. observado a través de nuestra experiencia docente y nuestras
mvest:Igaciones.
Con el propósito de dar mayor objetividad a esta prueba, se determinó una
muestra sobre el total de la población estudiantil de la U.AN.L.,
A partir de lo anterior, se elaboró un examen de diagnóstico con las
siguientes especificaciones:
ª: ~n primer término, se buscó que dicho examen fuera capaz de medir ias
habJ!i~ades _en el u_so de la lengua, tanto en el nivel de morfología como en
el de smtaxts y léxico. Para ello se partió del siguiente criterio: un hablante
1
medio posee competencia en estos niveles, aunque ello no implique necesaramente un dominio de las reglas.
b. En segundo lugar, se procuró que el tiempo de su resolución fuera breve
a fin de nos dispersar la atención de los estudiantes y poder conocer realment;
su niv~l de comprensión y, por ende, su grado de dominio de la lengua
c. Fmal~ne~1te, se bus~ó que el examen fuera fácil de codificar; para tal
efecto se dISenaron reactivos precisos, objetivos y directos.
E_n relación a los ap~rtados que cubren los niveles mencionados, la primera
sección del examen mcluyó cinco reactivos, por medio de los cuales el
encuestado pu~iera mani~e~tar su conocimiento lexical. Este apartado se
configuró con cmco, que hmeran posible la coherencia de los enunciados.
~ segunda, observó el conocimiento morfológico -considerando las
vanantes de género y número, de colectivos y despectivos- en diez palabras·
todo esto mediante un cuadro de doble entrada.
'
. La tercera, se constituyó con una lista de frases y oraciones para ser
mtegradas en un párrafo. Con ello se determinó la capacidad de ordenar

Según Chomsky, ~ompe~ncia es el "Conocinúento de la lengua... lo que el hablante
d~ una len~ua sabe 1mplíatam~nte... La competencia del hablante-oyonte puede ser
expresa~a, 1dealme?'te, por un s1Stema de reglas que relaciona representaciones fónicas
con sus mterpretac1ones semánticas".

466

sistemáticamente dichos elementos. Cabe aclarar que tanto esta sección comv
la segunda fueron elaboradas con términos del lenguaje coloquial y en
esquemas simples, con el objeto de apreciar los requerimientos mínimos
exigidos en los objetivos del área del lenguaje a nivel de preparatoria; y que
bajo dicho criterio se auscultó en todas las dependencias de la U.AN.L.
-preparatorias y facultades-, pues salvo Filosofia y Letras, y Ciencias de la
Comunicación, las demás facultades no contemplan en sus planes de estudio
materias de especialización del knguaje.
Dado que el manejo de conceptos abstractos es más complejo que el de los
términos concretos, se consideró más significativo medir la capacidad de
comprensión de los primeros. Para detectar esta comprensión se pidió a los
alumnos citar un sinónimo y un antónimo de las diez palabras que integraron
la cuarta sección. La hoja de respuestas consideró una amplia gama de
posibilidades (variantes lexicales). Y además, la complejidad en este aparado
fue mayor que la de la sección primera, si bien ambas se insertan en lo lexical.
En el ejercicio último se investigó la capacidad para sustituir frases con
palabras equivalentes. Esto nos ayudó a determinar la destreza en comprensión (análisis y síntesis). Considerando que el léxico es esencial como instrumento de comunicación y de configuración de la realidad, se manejó este
aspecto en la primera sección, en la cuarta y en la quinta.
Una peculiaridad de este examen es que los términos incluidos pertenecen
al lenguaje estándar, no son característicos de una zona geográfica y, por lo
mismo, éste puede ser aplicado en diferentes regiones. Esta característica ha
despertado interés en la Universidad Autónoma de Coahuila, donde actualmente se está aplicando dicho examen a nivel de las preparatorias del estado.
Los resultados del procesamiento de datos nos serán dados a conocer por la
propia Universidad, a fin de compararlos con los que se han obtenido en la
U.AN.L.(v. gráfica)
Los resultados del examen de diagnóstico confirmaron nuestras hipótesis
de trabajo en el sentido de que nuestros estudiantes poseen un bajo nivel en
el uso de su lengua materna.
Este hecho tiene una gran repercusión, ya que el carecer de un aceptable
nivel en el manejo de nuestra lengua se reducen considerablemente las
posibilidades de análisis y síntesis, facltades inherentes a la capacidad intelectual. Es decir, el nivel de abstracción se ve limitado, razón por la que no
podemos exigir un alto nivel académico, pues el estudiante tiene dificultades
para expresarse tanto en forma oral como escrita, así como para la comprensión de textos. En consecuencia, se favorece la formación de profesionistas
carentes de ideología e incapaces de asumir una posición frente a la proble-mática social que confronta nuestro país.
Por las razones expuestas anteriormente, confirmamos la necesidad imperiosa de proporcionar a nuestros estudiantes herramientas adecuadas para

467

�un mejo~ dominio de su lengua materna y, por ende de su capacidad d
razonamiento.
'
e

A POINT OF VIEW ABOUT MEXICAN-AMERICAN
lANGUAGE ACQUlSITION
RESULTADOS

100

DEL

EXAMEN

DE

DIAGNOSTICO.
ALMA S. RODRÍGUEZ

U.A.N.L.
80

51
I!

Ingeniería
Salud

r.
o

Preparatorias
Posgrado

~ Ciencias Socialu

60

LEXICAL

MORFOLOGICO

SINTACTICO L.

ABSTRACTO COMPRENSION

TIPOS DE DOMINIO EVALUADOS

THEREARE MORE THAN FIVE MILLI0N Mexican-Americans living in the United
Statcs, most of whom are children.
The object of this is to show the nature of the damage that has been done
to these children. According to some friends opinions and a few studies that
have been written about Spanish-speaking children in the United States will
be the basis for this paper. It has been assumed that children who learn two
languages simultaneously during the process oflanguage acquisition.
Bilingual education for Mexican-American children means thé use ofboth
English and Spanish language's; and since language is the most important
exteriorization or manifestation of the human personality, most of the
problems related to the education of Mexican-American children are based
on a failure understand the language learning problems.
For thousands of Mexican-American, the American educacional school
system can be described as inadequate. A great number of "educators" call
Mexican-Americans "disadvantaged" for not being able to learn at the same
rate as Anglo children. They have even reported that bilingual students are.
retarded.
·
Tests, for example, have been and are being used to categorize and to label
children. Traditionally, intelligence tests results have been formulated with
reference to a· single scale. The basis has relation to only one point on the
scale; because ofthis, a slot is assigned created anda child is placed in special
class with the mentally retarded children. Consequently, tl1e child begins to
think that he is inferior, and he begins to believe that because his own
· complexion and in many cases his speech, are different, therefore he must be
inferior. It would seen tl1at his experience would raise questions regarding a
commonly accepted statcment that bilingual children are retarded.
There is a lack ofbotl1 insight and understanding for tl1e Mexican-American people. The problem is of special importance, because the child who
enters school with a language deficiency is made aware of bis disadvantages,

�but he is unable to resolve them. So, the needs and posibilities for research
in the area ofbilingualism are numerous.
Ofsign!ficant impor~nce could be an investigation comparing the Janguage fundat:Ion of monolmgual and bilingual children at different Ievels of
intellige_nce and socio-economic status. The fact that intelligence and socioeconom1c status were not taken into account in many studies makes it difficult
t? determine whether tl~e language retardation was actually due to bilinguahsm. _It ~ould_ also be mteresting to make a comparison of the Ianguage
funct:100 m cluldren who Iearned two languages during infancy with those
,who learned the second language ata later stage. Availab,le data indicate that
much oftl1e inadequacy, inefficiency, and ineffectiveness ofbilingual children
is due to the difference in monolingual and bilingual environments.
TI~~ school must give tl~em ~ _sense of security and confidence by training
the bilmgual teacher. The mability ofexpression and the language errors will
be_ corr~ct~d mainly following sound linguistic practices, construction drills,
~smg mmnnal pairs or otl1er resources. This means that even though linguistlcs &lt;loes not yet help to measure the relative 12 tl1e motivation or attitudes
~or language learning, it can help in the area of Ianguage proficiency. "As
soon as our society comes to realize tl1at its ideas concerning fonguage ... are
defective and inefficient, and that Iingustic science "can help better them, we
way look for the beginnings of improvement... " (Teachers and Counselors
for Mexican American Children).
Piaget's tl1eory states that the child interacts witli his externa! environment.
The ways in which look at reality and construct the experiences in theirworld
are of i~creasing importance and interest to every study on child dev.elopment. P1aget assumes tl1at in arder to classify objects, the child needs to have
a cognitive structure of tl10se objects. That means his responses to situations
~ill t~nd to ~e influenced by tl1e language adults use and interpret these
s1~uat1on~ to lum. Therefore, tl1e way bywhich the child understands grouping
will be directly related to tl1e operations of his cognitive functions. Then
language. is a necessary factor for tl1e completion of an stable cognitive
structure 1~ tl1ought. Vygotsky states tl1at while initial experiences are largely
se~sory, as language develops, language comes to mediate both thought and
acaon. Thus speech, oral or internalized, becomes an instruments oftl1ought
in tl1e proper sense.
Consequently, tl1e problem ofbilingualism with its implications of discouragement and frustation, can have a &lt;lamaging effect at the child's intellectual
develbpmentand emotional adjustment. Problems inherent in the testing and
evaluation of Spanish speaking children have been a cause of concern witllin
tl1e educational system. Very little attention has been given to consider
whetl1er ?º ~motional factor may be contributing-to tl1e problems of speech
commumcaaon.

470

· It would be hand not to emphasize tl1e importance of tl1is aspect because
we have come to see the unsuccess in the language development of these
children and its effects on their subsequent life. lnvestigators found that
Mexican-American children know even fewer of the complex language
symbols than do monolingual disadvantaged children. They appear unable
to relate tl1e concepts they learn in English back to Spanish,_and thus end_up
with a conglomeration of two poorly ~earned languages_ mstead of bemg
proficient in either one. Children, parucularly form fo~emg cultural bac~ground, need to learn the values and expectations of the1~ new cul~ure. Th~s
means that care must be taken to assure that bilingual cluldren aclueve theIT
potential possibilities by helping them assess tl1eir abilities and tecognize and
develop their talents through tlle u~e oflang~age.
.
The mass evidence shows that, 1f everythmg were equal, cluldren could
learn to read and write a second language more easily and better. If, in
addition, tl1eir English-speaking peers and teachers treat tl1em _with respe~t
aild affection tl1eir understanding of themselves, the meamng of theIT
language and' tbeir cultural heritage will grow, as will tlleir motivation for
furtl1er learning.
.
An insufficient verbal repertory can lead to the developm~nt of n~gaave
attitudes and frustations atan early age. If tltis is so, the lear~mg conangencies make the child become predisposed toward the learnmg of a second
Ianguage and reject any Iearning. lt is n~w rec~g_nize? that tl_1~ process of
language learning is facilited wh~n spec1al tra~nmg m cogmave concept
formation is being communicated m 01~der to ~ndg~ tl1e cultural gap. That
means tliat it would certainly be approp1ate to mvesugate the effects tha~ the
indiscriminate use of12 seores has had on tl1e education ofMexic~n-Ame~1tan
children and move toward the resolution of this problem. Parucularly mteligence t~sts have been proven inadequate and dang~ro~s since th~y are often
used for labeling students as retarded when _t11.e reahty 1s tl1at tl1e1T problems
in language acquisition are what hinder theIT ac~dem1c gr~_wth an_d d~velopment. It has been estimated that 80% of the Mex1can-Ame11~an clul~1 ~n who
enter t11e first grade do not finish high school. This ~ppeallmg ~tatlstlc &lt;loes
not speak highly about tl1e capabilities of tl1e ~encan educatI_onal system
because it does not provide an adequate educauonal opportumty for tl1~se
children. Of course language programs alone can~!ot be e~pected to p_rov1de
the kind ofpreparation needed for life. lncre~sed e~ph_as1s m~st be_ g1ven to
otlier areas upon a sufficient development m mot1v~t1o_n, prnnanly based
u pon meaningful reinforcements of self-concept. A cluld 1s a person of great
capabilities, and when he learns how t~ learn he _becomes ~ore cap~ble. .
According to this philosophy, tl1e clnld has a ngl~t to a b1cultural 1dent1ty.
To achive tllis, supporters ofthis idea have systemaucally atte_mpted to create
a classroom atmosphere that is flexible and yet congrue~t_wlut tl1e values a_nd
Iifestyles ofMexican-American children. So, when the ab1hty to speak Spamsh
471

�is viewed as an asset to be preserved and' reinforced while learning English,
they feel accepted and proud of their background.
Thus, the attitude and individual has toward the group represented by the
second language seems to affect the success he has in learning the new·
language and the extent to which he uses it. Furthermore, the cultural factors
within ~n-ethnic gro~1p may have as much influence as the linguistic ones in
determmmg the ch01ce of words used by individuals and the individual's own
experience in Ianguage acquisition. (Lambert).
An_ overview of first language acquisition shows how children's language ·
learnmg progress comes from a pre-Ianguage, babbling stage to the production of phonemes, the learning of the referent system comes next and ends
with the production ofmorphemes and the development ofsyntac
Brown).
In the process of acquiring a second-language, and individual has to Iearn a
number of new _phonemes anda new set of morphological and syntactic rules.
T1ms the learmng of a second language becomes not only a linguistic task,
but also ~ psych?logical one of adapting to the distinctive cognitive, social, ·
and ethmc reqmrements of the new language learner. Thus, the learner is
faced n~t only with the learning of the linguistic aspects, but also with the task
oflearmng ~h_e_cultural system upon which the second Ianguage is based.
. ~l~e ac~ms1t.1on of tl~~se two syst~ms involves_ a complex process where tl1e
md1v1dual s own capac1t.1es and enviromental stnnuli must interact. Therefore, specific relevance of formalized education may be the best orientation for
tlie Mexican-American children, and language must be the basis upon which
tliis education process should rely.

HACIA UNA NUEVA METAFÍSICA
PROF. LIC. CALIM

(R.

Bibliography
Brown, Roger, A First Language: The Early Stages. Cambridge, Harvard Univ.
Press, 1973.
Lambert, W., "Developmental aspects of second language acquisition." Journal of School Psyclwlog-y, 1956, 43.
Teachers And Counselors for Mexican American Children, Texas Technological
College. Soutl1wes_t Educacio~1al Development Laboratory and the Soutl1western Cooperative Educat1onal Laboratory, Austin, 1969.
Vygotsky, L.S., "Piage_t's Theory of Child Language and Thought" Thought
and Language. Ed1ted and translated by Eugenia Hanfmann and Gertude
Vakar. Cambridge, Mass. M.I.T. Press, 1962 (Summary by Rosalinda
Gil).
Vygotsky, L.S., Thought and Language. Edited anµ translated by Eugenia
Hanfmann and Gertude Vakar. Cambridge, Mass M.I.T., Press, 1962.

J. MUSSI

Catedrático de Filosofia y de Lógica Matemática
de la Universidad de Paraguay

"La teoría del ser -&lt;lesde Aristóteles hasta Heidegger- no
1
proporciona satisfacción plena al entendimiento metafísico" •
EL EMÉRITO ILUSTRE RECTOR de la universidad Regio montana de Monterrey
(N.L. México) -Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- acaba de
publicar una obra filosófica de trascendental importancia intitulada "Tratado
de Metafísica: Teoría de la Habencia", que constituye algo real y totalmente
nuevo dentro del pensamiento metafísico de Occidente. El distinguido filósofo latinoamericano replantea, en efecto, las cuestiones fundarnentales y el
valor mismo de la "filosofia o saber último" ("prima philosophia") desde una
perspectiva distinta, original e incluso mucho más auténtica que las an~eriores, incluyendo también las metafisicas de este siglo. La obra aparece oertamente, como dice su autor, en una época difícil y precaria, signada por una
indigencia no sólo económica sino también moral y espiritual. El hombre
contemporáneo padece efectivamente de una crisis profunda de valo:e~, que,
en el fondo, es de naturaleza metafísica, pues afecta a un ser más mamo y
person~l y al sentido y destino de su propia ex~tencia. La "Metafísica de la
Habencia" surge precisamente, hoy, por ésto mismo, como una respuesta y
una esperanza-"una propedéutica de salvación"-a ese desamparo y angustia ónticoexistencial del hombre actual, que gime bajo el peso tremendo de
fuerzas y estructuras deshumanizantes. Esta obra no es, un "simp~e tratado
más de metafísica", en competencia con otras similares, como piensan, al
parecer, algunos críticos2, sino un integral_ cue~tionamie~to de _la metafísica
misma en su estructura noética y valor lustónco: Qué sigue siendo y para
qué sÍl~e hoy la metafísica?. Pues la crisis actual ·e xige un planteamiento

1
2

D r.A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafisi~a":,Pag. 48. Ed. Limusa. México. 1982.
Dr. A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafis1ca , pag. 13.
,

�radical. El hombre contemporáneo no sabe ya a qué atenerse. Ha perdido el
sentido metaftsico de su existencia o, tal vez mejor dicho, la metafisica
occidental ha fracasado en su tarea de fundamentar y orientar la existencia
humana. Pues ha perdido su tradicional carácter de auténtica sabiduría y ha
desembocado en el callejón sin salida del idealismo hegeliano, por un lado, y
del materialismo marxista, por el otro, epígonos finales de un largo proceso
hipostático del "ser", iniciado en los albores mismos de la filosofia gi:iega. La
realidad quedó.escindida así en una "sustantivación ideal" y en una "cosificación material" -tesis y antítesis-que hizo imposible toda apertura hacia una
comprensión auténtica del ser humano. M. Heidegger intentó, en nuestra
época, una salida con su pretendido "olvido del ser", pero sólo llegó a una
"ontologización ideal" o "idealismo de la significación" sin darnos una respuesta integral al problema antropológico. Nuestro ilustre filósofo -el Dr.
Agustín Basave Fernández del Valle- nos propone hoy una nueva manera
de hacer metafisica y, con ella, la posibilidad coyuntural de una liberación del
pensamiento y del hombre concreto de su trágica situación actual. Queremos
exponer a continuación algunas reflexiones en torno a ciertos temas de esta
señera obra filosófica, destinada, así sinceramente lo creemos, a revolucionar
la 01;cntación y la forma tradicional de hacer metafisica.
Nuestro filósofo comienza señalando una verdad olvidada frecuentemente
por los pensadores: "la realidad está antes que el mundo prefabricado de
conceptos"3 • La casi totalidad de los sistemas metafísicos anteriores-incluso
los de Aristóteles y la Escolástica- han tomado como "punto de partida", en
efecto, "cierta elaboración conceptual apriori" (vgr. "idea", "imagen" ...etc.),
"ligeramente intuída" o simplemente aceptada por tradición de Escuela. La
"realidad misma", en cambio, quedaba olvidada o permanecía como "un
trascendente más allá" o "un supuesto fundamento o substractum abstracto".
Algunos filósofos contemporáneos, no obstante, tuvieron clara conciencia de
este grave error de perspectiva gnoseológica, pero tampoco dieron una
respuesta adecuada a este problema, perdiéndose, en cambio, en sutilezas
filosóficas puramente formales. Así, vgr., E. Husserl y su principio del "retorno de las cosas mismas" ("Zu der Sachen selbst"), H. Bergson y su intuición
de "L'evolution creatrice" y muchos otros, como M. Scheler, N. Hartmann,
etc. la Metafisica se ha ido gastando o perdiendose de este modo, a través de
los siglos, en meras especulaciones conceptuales o elucubraciones estériles
sin importancia alguna para el ser humano. "Estamos instalados en la realidad, dice nuestro filósofo. Desde ella debemos partir, en vez de descender
desde el concepto, aunque no podamos agotar j amás la dilucidación de su
esencia"4 • Pero el gran tema o "principio primero" de la Metafisica, descu-

3
4

Dr. A. Basave F. &lt;kl Valle: "Tratado de Metafisica", pag. 25.
Dr. A. Basave F. del VoJJ,._. "Tratado de Metafisica", pag. 25.

bierto por el Dr. Agustín Basave Fernández 1el Vall~, no_ es la realidad, "que
es preciso trascenderla", sino "algo fundante -pr~v10 ysi~~.ltáneo a la vezen que la realidad misma se ofrece como tal:
_habenc1a_ -un_ conc~,Pto
nuevo creado por el filósofo para significar el ob~eto propio y p~imero de
la intuición del espíritu humano. Tratemos de penetrar en el senudo de este
concepto trascendental.
. .
El término "habencia" (del latín "habere": haber) expresa o sigmfica
primeramente la "totalidad de lo que hay". Abarca, por ;into,"no tan ~l? ~~
"cosa real'' sino también el "ente ideal", el "ente posible y el ente ficuc~o. •
Es decir "el conjunto indiscriminado de todos los entes y de todas las posibilidades". Pero "no es la esencia, ni la unidad estructural de la cosa o del :nte,
sino el modo primario de entrar en pr~senta;ión d:n~o del ;ontext~ • Es
decir, la "habencia" no se 1dentifica m con el ser m con el ente . 1:-1º
debemos pensar aquí en ella con las categorías conceptuales de la m~tafis~ca
tradicional. Pues si la "habencia" no es ni "el ser" ni "el ente" eso no unpl!ca
que sea equivalente al "no-ser" o _a l "no-ente". Estamos ..en una perspecu_va
totalmente distinta. Tampoco la "habencia" es un nuevo substr~ctu~ apnori" en el cual surgen los entes. Lo cual significaría, pues, una log1zac1ón de la
misma. Debemos pensar o concebir la "habencia", más bien, como "el
contexto en el cual se dan los entes", pero no como " un antes" o " un después"
de los mismos. Pues la "habencia" no es ningún "molde" o ~es~ructura", ~ue
recibe "dentro" algo distinto, como vgr., un vaso y un hqmdo contemdo
dentro. Para acercarnos al concepto de "h:bencia" debemos ate~~rn~~ a su
significación originaria: "todo lo que hay , pero subrayado el hay , q_ue
constituye su ámbito propio. Pues bien "qué es lo que hay?. Cuál es el ámbito
.
·ón de la "habencia"?. El filósofo nos lo dice expresamente: "lo que
o d 1mens1
..~
d · l
t
es, lo que ha sido y lo que será" configuran "lo que hay . Es ecir e pres:n e
0 lo actual el pasado y el futuro de los e_ntes: el hoy, el ayer y el ~anana
ontológico~. Este concepto fundamental de la "habencia" -que con_sutuye el
gran descubrimiento del ilustre filósofo mejicano- se aclara meJOr en su
vinculación con los conceptos tradicionales de "ser" y de "ente". Veámoslo.
Ni la filosofia antigua (griega y medieval), ni la moderna l~a aclarado
suficientemente estos dos conceptos fundamentale~ de la Metafisica. ~or eso
han sido cuestionados a menudo e incluso reactuahzada su p~oblemá~ca por
la filosofía heideggeriana. Notamos, en efecto, una imprcc1s1ón u osCJlac1ón
constante en la significación de los conceptos de "ser" y '.'ente"~ _través de la
historia, que ha obligado a nuestro filósofo a una acut~1d cnuca. y a una
investigación hermenéutica profurda del propio_ lenguaje m_eta~s•c?· P~es
no es posible seguir haciendo metafisica sin previa _Y necesaria d1lu~1dac1ón
llnguística, sin una sana y realista filosofía del lenguaJe. Solamente Aristóteles

,!ª

5

Dr. A. Basave F. del Valle: "Tratado de Metafisica", pag. 26.

475
474

�y Santo Tomás de Aquino han superado, en gran parte, esta problemática con
la conocida doctrina o teoría gnoseo-lógico-metaflsica de la "analogía" ("Analogía éntis"). El ser no tiene una significación única, decía el estagirita, sino
que se entiende de muchas maneras"6 • Igual concepto expresaba también el
Aquinate en sus famosos "Comentarios de la Metafisica de Aristóteles"'. No
obstante esta doctrina de la "analogía entis" ha sido frecuentemente olvidada
o mal interpretada en la historia de la filosofia, que hoy exige una reinterpretación y una adecuación mejor a los grandes problemas metafísicos
actuales. Pues el planteamiento de los temas se hace hoy desde una situación
totalmente distinta y una tradición filosófica diferente, que gravitan poderosamente sobre la misma significación y orientación de los problemas. Pero
indudablemente la gran cuestión ontológica -"el objeto de todas las investigaciones, presentes y pasadas, aquélla hacia la cual la filosofía toda se pone
en camino"- sigue siendo, hoy como ayer, la problemática del "ser": "Qué
es el ser"?, Qué significa el ente"?, "Qué relaciones hay entre el ser y el ente"?.
Nuestro filósofo no niega la importancia primordial que tiene el "problema
del ser". Lo afirma, al contrario, en cada página de su magistral obra. Pero
el planteamiento y la perspectiva de su pensamiento son distintos. Pues parte
de una intuición nueva y original, desconocida por los filósofos anteriores.
He aquí su valioso aporte a la Metafisica occidental.
No obstante analiza y critica profundamente la noción tradicional de "ser".
Comienza distinguiendo, en efecto, en la estructura linguística del término
dos aspectos fundamentales, que muchos no han percibido o simplemente
dejado de lado: el aspecto "lógico-predicativo" y el aspecto "ontológico-existencial". El sentido primero del término "ser" -dice nuestro autor- es este
último: pues "ser" significa originariamente "existir". Primeramente se "es"
y luego "se piensa" en "lo que se es". Sobre esta diferenciación trascendental
fundamenta nuestro filósofo su crítica metafísica al concepto tradicional de
"ser". El aspecto "ontológico-existencial" no debe ser confundido ni, menos
aún, identificado con el aspecto "lógico-predicativo". Aquél es siempre concreto: "ens concretum", éste, en cambio, es abstracto: "ens abstractum et
commune". Esta aclaración conceptual tiene suma import1.ncia en el uso
habitual, que hacemos del término "ser". Así el "ser" --considerado como "ser
abstracto"- es simplemente un concepto o "algo lógico", forjado por la
inteligencia: es "el más universal de los conceptos" ("To ón esti katholou
málista pánton", como dijera Aristóteles:8). Por tanto es absurdo identificarlo
con el "ser concreto" de los entes, de cada e nte en particular: "es inadmisible
sustantivarlo -dice nuestro distinguido filósofo- y hacer de él, de sus
trascendentales y predicamentos, algo existencial". Esta equivocidad en el uso

6

7
8

Aiislóleles: "Metaffsica": L. IV, Cap. 11; L. VII, Cap. l; L.XI, Cap. 11 l.
Santo Tomás: "In Meta,rhysicorum": Lec. 111, Nº ~ 197. Marietti. Turín-Roma. 1950
A ri.slóleles: "Metafísica' : L. 111, Cap. IV. 8 4, 1001 a 21. Bekker.

y predicación del término "ser" ha sido una de las causas principales del
desprestigio y decadencia de la viej~ "ciencia d_e l ser". El g~an ~ram_a de_ la
metafisica occidental, en efecto, ha sido esa creoente sustantJvac1ón lustónca
del "ser", esa innecesaria e injustificable hipótesis del "ser abstracto" ("ens
commune"). Pues casi todos los sistemas y corrientes filosóficas han incidido
en esta entificación del "ens rationis" matafisico: árabes y escolásticos, renacentistas y modernistas, idealistas y materialistas, etc. En Heidegger este
proceso histórico llega a la culminación absurda de pretender identificar o de
9
convertir el "ser abstracto" en un sucedáneo de la Divinidad • El "ser concreto" es el "principio constitutivo" de cada ente en particular. El "ser" como
"ser concreto" --es el ser real, único, que "se da en cada ente" hic et nunc: es
"mi ser", "tu ser", etc. Por tanto es "finito", "individual'', "múltiple" y
"análogo". No es nada abstracto, ni tampoco separado de los entes. No
debemos, pues, confundir este "ser real" ("ens concretum" ) de los entes con
el "concepto de ser" ("ens abstractum"), ni menos caer e~ la herejía de
hipostasiar a este último, como fue el error constante de los sistemas metañsicos anteriores de Occidente. El "ser real y concreto" es "aquello por lo cual
un ente es aquí y ahora". Pero dicho "ser" no se da "separado o fuera de los
entes", sino como mero concepto. Realmente no hay "ser común" ("ens
commune"), ni "ser en bruto", ni "ser en general". Realmente sólo hay "ser
10
·
· de l" ser d e tal o cu~l ente concret º." '
de tal ente y en tal ente". La cxpenenc1a
Esta verdad metafisica incuestionable -señalada y defendida con una pasión
y lógica irrebatibles por nuestro filósofo- es el verdadero "ser olvidado" en
los avatares de la historia del pensamiento filosófico. El tema del "ente", como
uede apreciar~e, está íntimamente vinculado, pues, al del "ser concreto": el
P
.·
"ente" es realmente "lo concreto que está comenzando a ser,,11 o " e l ser-existente como individualidad determinada. Pero aquí es preciso señalar también,
con nuestro autor, otra verdad frecuentemente minimizada: así como no se
da el "ser" separado sino dentro del "ente" -de cada "ente" en particulartampoco puede existir el "ente" -cada "ente" en particular- si1~ e! "ser", es
decir "vacío totalmente de ser". Pues ésto sería una contrad1cc16n o un
absurdo. M. Heidegger se preguntaba al respecto al comienzo de un.famoso
12
texto: "Por qué es el ente y no más bien la nada"? , es decir planteaba el
problema de las" relaciones entre los entes y el Ser". Buscaba el "fundamento"
(Grund) del "ente" y del "ser del ente" ("ens concretu~"), pero sin_llega_r a
una respuesta auténtica y definitiva, porque su "metafísica de la enuficaoón
del ser" era un obstáculo que encubría o velaba el acceso a la Verdad o
Realidad última. La Metafísica de la Habencia", que nos propone hoy nuestro

9
10
11

12

Dr. A. Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag. 114 y 122.
Dr. A. Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag. 41.
Dr. A . Basave F. del Valle: "Op. cit.", pag_. 4~.
.
M. Heidegger: "Introducción a la metafis1ca : pag. 37. Edit. Nova. Bs. As. 1956.

477
476

�ilustre filósofo-el Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- nos da, en
cambio, la posibilidad de "trascenden la finitud" y de acercarnos a ese
"Principio y Fundamento último" de todo ente: el "Ente Subsistente" ("Ens
Subsistens") -Ser Absoluto e Infinito- captado en la experiencia óntica de
nuestro desamparo existencial y de nuestro afán incoercible de plenitud
13
subsistencial • Este Ser Subsistente es el Ser por antonomasia: Existe por Sí
y en Sí. Es el ente perfectísimo, puro, actual, infinito, pues nada lo limita, Es
lo que Es, es decir Dios mismo 14.
Ahora podemos precisar mejor el concepto de "Habencia", expuesto
anteriormente. Así de todo lo expresado surge, en primer término, el carácter
peculiar o propio de la misma, como "primum cognitum" y objeto fundante
de la Metafísica. La "Habencia" es -dice nuestro autor- "el cimiento
inmovible que soporta la metafísica, desde donde el hombre se formula
constantemente la pregunta milenaria: "Cuál es el principio de todo" 15 o,
como decía Heidegger: "Por qué es el ente y no más bien la nada"?. La
metafisica recibe así el "de donde" de su preguntar -su radicalidad cuestionante- de la misma "Habencia", que determina y orienta el sentido de la
pregunta metafísica. El Dr. A Basave Fernández del Valle expone en detalle
y con mayor claridad este concepto fundamental en los capítulos siete y ocho
de su magistral obra denominados: "Los primeros principios de la Habencia"
y la "Analítica ontológica" respectivamente, que nos ayudarán a ver, con más
claridad, la profundidad de su pensamiento metafísico. Los "primeros principios metafísicos" de la "Habencia" son totalmente originales y no deben
interpretarse, por analogía, con los "primeros principios" del "ser", que son
de otra naturaleza y estan en una dimensión completamente distinta. Estos
primeros principios son los siguientes: el "principio de presencia", el "principio de contexto", el "principio de sentido", "el principio de sintaxis" y el
"principio de participación". Conviene detenernos un momento en ellos para
formarnos una idea de su importancia y trascendencia dentro de esta nueva
visión de la Metafísica y de la determinación ulterior del concepto mismo de
la "Habencia".
El principio de la presencia se presenta así: "Todo cuanto hay de algún
modo esta presente". Lo real y lo ideal, dice el autor, lo ficticio y lo gosible
están, de cierta manera, presentes en el "horizonte de la Habencia" 6 • Pero
la "presencia" misma qué es?. Nuestro filósofo nos responde con toda claridad: "no es sustancia, ni sujeto, ni objeto, ni accidente, ni relación, sino algo
previo a todo ello, que acompaña a la intuición de la Habencia ... es decir s«&gt;

1:1
14
15
16

A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 115.
A. Basaue F. del Vallt: "Op. cit.,", pag. 114.
A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 29.
A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 93 y 94.

trata de un trascendental de la misma Habencia" 17• Pero podemos afirmar,
no obstante, lo siguiente: "los entés reales o ideales existen presentándose,
descubriéndose por la presencia". La manifestación concreta de todo ente_ en
el mundo de las cosas y del hombre, exige la "presencia", como condición
primaria. Existir, pues,_es presentarse o "hacerse, de algún modo pres~nte".
En dónde?. Pues "en el horizonte de la Habencia". Como podrá apreciarse,
el término "presencia" no tiene el sentido d~I '.'ser-en-el mundo" h~ideggeriano. Expresa, en efecto, algo mucho más ongiJ?~I y funda_nte_: pro~1amente
es "ser en la Habencia". Dentro de la multivocidad de s1gmficac1ones del
término "contexto" (del latín: "contextus") nuestro filósofo escoge las ideas
de "ilación", "enlace", "trama". Así la "Habencia" es "contextual" porque
"todo en ella está enlazado, ilado o tramado": todo cuanto "hay", en efecto,
se ofrece o "se presenta" en un "marco lógico y existencial" o "ideo-existencial", que configuran el dintorno y contorno (inmanente y _trasc~ndente)
de los entes. Este principio del "contexto" tampoco debe ser identificad~ o
.asimilado a ningún otro parecido o análogo como, v_gr., el conc_epto ortegmano de "circunstancia" o "situación", etc. Pues constituye también otro de los
"trascendentales" -igual que el anterior- de la "J:la~~cia". Por t:,into ~61?,
es comprensible en ésta y desde ésta. El tercer pnnc1p10 o el del sentido
expresa "el aspecto pensable, aprehensible e intencionable de los entes", es
decir de "todo cuanto hay" o se manifiesta en la "Habencia" que, de este modo,
otorga a todo su acento metafísico último 18 • El principio de la "sintaxis" trata
de "articulación que tienen los entes": todos los entes, en efecto, se presentan
19
"en función siempre de algo" • Nada existe gratuitamente~ desvincu_l~doJ
sin ordenamiento". No hay cabos sueltos ni en la naturaleza m en el espm~ .
No obstante este principio pertenece primariamente al orden metafísico
-dice nuestro filósofo- y no meramente al linguístico, como pretenden los
logicistas, o nominalistas actu~les ~vgr. ~ittgenstein, Carnap, _Russell, e~c),
que reducen y diluyen la expenenc1a real mtegra a puro le~guaJe con~~~c10nal. La "sintaxis metafísica" sitúa y comprende toda realidad y p~s1bili~ad
dentro de la misma "Habencia", es decir "más allá de la mera articulación
linguística y mental". Pues los grandes temas filosóficos_ son, en ~l fon_do,
"meta-physicos" y trascienden el simple marco referencial de la smtaXIS y
semántica lógico-semióticas.
.
.
.
Aunque todos estos principios ha~en_cia!e~ tienen su ~r~pt~ va!,or tra~cendente, creemos, sin embargo, que el prmop10 de la parac1pac16n constituye
algo particular, que define y da su verdade_ro senti~o creado~ a esta .~ue_v_a
concepción metafísica del ilustre filósofo latinoamencano. La idea de pat ti1

17
18
19
20

478

A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 95.
A. Basaue F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 98
A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 100.
A. Bruave F. del Vallt: "Op. cit.,", pag. 101.

479

�cipación" no es nueva en el vocabulario filosófico. Pues tie11e una rica
tradición histórica en Occidente, desde Platón hasta incluso nuestros días,
especialmente en la versión cristiana de Santo Tomás de Aquino. El Aquinate
distingue, en efecto, entre el "Ser por esencia", que pertenece exclusivamente
a Dios o es Dios mismo, y el "ser por participación", que pertenece a las
21
criaturas • No podemos entrar aquí a los detalles de esta magnífica doctrina
metafisico-teológica, frecuentemente olvidada o distorcionada por las corrientes nihilistas del pensamiento moderno. No obstante esta nueva visión
de nuestro ser teotrópico participado, que nos propone el Dr. Agustín Basave
Fernández del Valle, constituye -a nuestro modo de ver- el aporte más
valioso que se ha hecho, en los últimos tiempos, a la filosofía pa1;a la dilucidación del problema de la esencia y del destino del ser humano. Desde el capítulo
octavo de su ponderada obra, comienza el filósofo el desarrollo temático de
su pensamiento metafísico. Abarca propiamente todo "el horizonte de la
Habencia". Es imposible, por eso, exponerlo en una breve síntesis. Invitamos,
en cambio, a todos los pensadores que lo hagan directamente con la lectura
y meditación de estos temas densos y admirables por su profundidad.
No obstante queremos hacer hincapié aquí en la significación que tiene la
obra en sí misma y en el espíritu trascendental que la anima. Pues constituye
el testimonio insobornable y el mensaje filosófico más maduro de un cristiano
auténtico y valiente, que afirma su Fé y su Verdad redentora --que es la de
Cristo mismo- en esta hora crucial de nuestra Latinoamérica y del mundo
entero. Su pensamiento metafísico es un desafio para todo pensador cristiano
verdaderamente consecuente y fiel a sus principios. Expresa, en primer
término, la necesidad de una definición clara ante los valores fundamentales
de la existencia. Pues ya no basta hoy una metafísica vacía y abstracta, sin una
respuesta inequívoca y definitiva sobre el ser y el destino del hombre. Pero
esta obra nos ensefia primordialmente como hacer una genuina metafisica
cristiana para nuestro tiempo. Pues no es posible seguir pensando sobre el
hombre y las cuestiones últimas como si nada hubiera ocurrido después de
Cristo. El filósofo cristiano, en efecto, no puede ignorar ni menos aún fingir
problemas y respuestas concretas so pretexto de una "búdica pureza intelectual". Posee un privilegio y un don, al cual jamás debe renunciar en la
búsqueda de las verdades últimas: el filósofo y, en especial, el metafisico
cristiano tiene, en efecto, una ventaja y una posibilidad ontológica primordial,
que algunos no pueden comprender, como M. Heidegger,gor ejemplo, atado
como estaba a una temporalidad equívoca y relativizante .
Vamos a terminar estas breves notas esbozadas aquí, al calor de una
profunda admiración y gratitud por esta magnifica obra del ilustre filósofo

21

22

480

Santo Tomás: "Suma Th.": q. 3, a. 4.
M. Heidegger: "Op. Cit.", pag. 43, 44.

-Dr. Don Agustín Basave Fernández del Valle- con el_siguiente ~ensamiento que resume el sentido y autenticidad de esta su gema! conce.rción m~tafisi~a: "La Habencia está en marcha hacia el Absoluto personal e irr~spectivo ...
La Metafisica se eleva hasta ese Absoluto para ~scrutarlo, mamfestarl~ y
anunciarlo al hombre, que siente nostalgia de Dios y qu~ anhela una vida
ersonal, perdurable y santa. La empres_a es ard_u~ y el nesgo es noble. ~
~rea metafisica exige fuerza anímica y vigor espmtual. Pero el hombre ~s1
sabe serlo- está hecho para el saber más elevado y más nob~e, en el ámbito
natural, hasta el grado de poder llamarse 'animal metafisic?': Por eso la
metafisica adquiere cabal sentido únicamente como propedeutlca de salvación23.
Calim J. Mussi
Universidad Catolica
Villarica

23

A. Basave F. del Valle: "Op. cit.,", pag. 426-435.

481
Humanitas-3i

�"T.S. KUHN Y LAS CIENCIAS SOCIALES."
ROBERTO REBOLLOSO

Universidad Autónoma de Nuevo León.

BARNES, BARRY.
(Col. Breviarios No. 390),
Ed. F.C.E., México, 1986.
BARRY BARNES, SOCIÓLOGO DESTACADO, nos ofrece un ensayo sobre Thomas
S. Kuhn, sobre un aspecto no tocado anteriormente por ninguno de sus
críticos. Kuhn, se ha convertido en un clásico dentro de la comunidad
científica, en razón de sus aportes en la historia de la ciencia. La faceta que
hoy nos presenta Barnes es sobre la relación que existe con las ciencias ·
sociales, ya que, sus teorías han tenido un impacto inesperado. En este texto
Barnes revisa casi toda su obra, estableciendo tres etapas importantes en la
obra de Kuhn. La primera es alrededor de los cincuenta con su libro LA
REVOLUCJON COPERNICANA; la segunda con su libro más conocido: LA
ESTRUCTURA DE LAS REVOLUCIONES CIENTIFICAS y la tercera con su
historia de la mecánica cúántica en su texto LA TEORIA DEL CUERPO
NEGRO. Barnes concentra su atención en la segunda etapa.
El ensayo está distribuido en cinco capítulos con la siguiente temática:
Tradiciones de investigación, la formación, la investigación, la educación y
las tendencias recientes. En el primer capítulo Barnes da una vista panorámica del punto de origen del análisis Kuhniano. En primer lugar trae a
colación a Sadi Carnot, quien contribuyó al desarrollo de la teoría de la
termodinámica. De acuerdo con Barnes, Kuhn desarrolla su método de
análisis que se resume en la siguiente idea "al leer las obras de un pensador
importante, búsquese primero las absurdidades evidentes que contenga el
texto y luego pregúntese a si mismo cómo podría haberlas escrito una persona
cuerda" (p. 24).
Barnes insiste en que el trabajo, además de ser un buen ejemplo de método
histórico, es un buen sistema para el estudio sociológico, ya que "trata de
entenderlo en sus propios términos, evitando evaluaciones etnocéntricas y
analogías engañosas con su propia cultura" (p. 28).

�El autor, comentando LA ESTRUCTURA DE LAS REVOLUCIONES CIENTIFI~AS (1970), ~estaca de un modo especial el concepto de "ciencia normal"
considerándole pieza clave de la empresa científica y de esta manera se
acumul~ el _cono~imien~o durante cierto tiempo, para luego ser transformado
~or las msmuaCione_s científicas. También Barnes en esta parte, analiza el
impacto no sólo científico sino filosófico que ha tenido Kuhn. En otros
contex_tos como en el án~a de la s~ciología de la ciencia tuvo una mejor
recepción. Para apoyar la idea antenor bien vale la pena terminar con una
idea".
Y así, aunque en su trabajo hay temas que pertenecen única y exclusivamente al campo de la ciencia, las intuiciones sociológicas y generales de Kuhn
calan tan hondo, que es imposible cofinar su importancia a un área delimitada". (p. 49).
En _el segundo capítulo dedicado a la formación, aparece el concepto de
Paradigma, el cual es un concepto constante en el pensamiento Kuhniano
que es ~onsid~rado como "un problema-solución concreto, que ha ganado
acep~,c1ón u111versal en el mundo científico como procedimiento válido, y
~mb1en como mo~elo de procedimiento válido para uso pedagógico" (p. 50).
Ejemplos de paradigmas son Mendel, Bohr, Watson y Crick.
Lo que se hace al enseñar un~ ciencia, es tramitarla en forma de paradigmas, de tal forma que s~a ventajosa a la presentación verbal y teórica.
Otro pun_to que toca Barnes es la relación de semejanza aprendida. Para
apoyar esta idea expone un caso de padre que ensefí.a a un niño a discriminar
entre cisne, ganso y un pato a través del método de ostensión, a través de este
método el niño terminará descubriendo las diferencias y semejanzas de estas
aves; y e~o es lo que K~lu~ llama relación d~ semejanza aprendida.
Este tipo de aprendizaje lo contrasta con el aprendizaje por aplicaciones
de definiciones y reglas.
Aborda Barnes un nuevo concepto: el jinitismo contrastándolo con la
semántica extensional. El primero "consiste en que el uso propio se desarrolla
paso a paso, en procesos que envuelven sucesiones de juicios emitidos en el
mo~e_nto en que son necesarios" (p. 72). En cambio el segundo es un concepto
~mtnco es o ver?adero o falso de todas las cosas del universo espaciotempoi al (p. 73). El pnmero está profundamente encadenado a un sentido sociológico, en cambio el segundo ya está determinado de antemano.
Para terminar el capítulo, Barnes analiza el finitismo de las teorías de la
física.
En el capítulo III, la investigación, examina tres aspectos: el descubrimiento, la ciencia normal, las revoluciones científicas, para terminar con una
evaluación de los críticos de Kuhn.
·
Barnes retoma las crític.as de Kuhn en torno al descubrimiento científico
acotando una serie de ejemplos: desde el oxígeno hasta los pulsares y esto con
484

el fin de entender que el descubrimiento se entienda mejor como proceso que
como acontecimiento.
Considerando de nuevo el concepto de ciencia normal, Kuhn la describe
"como solución de acertijos, y hacer una analogía de los crucigramas, los
rompecabezas y los problemas de ajedrez" (p. 104). Más adelante Barnes
subraya: que en la investigación el científico resuelve problemas tomando
como modelos los problemas resueltos existentes o los paradigmas". (p. 109)
Pasando al tema REVOLUCIONES CIENTIFICAS que constituyen discontinuidades en la investigación y en el crecimiento del con9cimiento según
palabras de Kuhn. Además se definen por lo general como operaciones de
reinstrumentación con repercusiones importantes para la práctica de la
investigación. Aquí Barnes considera que la interpretación es una descripción
empírica de episodios de historia de la ciencia". (p. 118).
Como punto final del capítulo, el autor repasa críticas a Kuhn por parte
de EPISTEMOLOGOS PROFESIONALES.
Esta crítica está basada en un texto ya clásico la c1itica y el desarrollo del
c01wci1niento, donde se valoran los trabajos de Kuhn y que no tiene caso repetir
por ahora.
El capítulo /V está dedicado a la evaluación. Subyace en el fondo el concepto
de paradigma.Juntamente discute el concepto de racionalidad. Toma ambos
conceptos y los analiza a la luz de la teoría de Dalton. Dedica buena parte del
capítulo a discutir la trama conceptual que es "una estructura compuesta de
generaciones que enlazan conceptos de manera que forman un todo único y
sistematizado" (p. 141). Además añade: "toda trama conceptual es, desde
luego, algo más que una colección de términos ejemplificados empíricamente
y asociados unos con otros de manera tosca" (p. 149).
Tocando de lado el problema de la evaluación y la ciencia normal, donde
se repiten muchos de los argumentos tratados anteriormente, para finalizar
el capítulo, trata ele modo breve las fronteras de la ciencia. Aquí señala la
importancia de definir qué es un campo científico y qué es un campo
pseudocientífico, cuestionando quién es la autoridad científica?
Apunta que "la línea fronteriza entre científico y lo acientífico debe ser en
sí una convención, resultante de procesos sociales". (p. 173).
El Capítulo V está dedicado a las últimas tendencias. En primer término
esboza la etnometodologia donde dice que la técnica de la etnometodología es
la de explorar, con respecto a cualquier término, los métodos de explicación
que emplea la gente para hacer visibles las cosas como casos de tal término
(p. 185). Destaca este apartado la idea de anomalía, lo que viene de alguna
manera a estimular la curiosidad.
En el segundo apartado explica los fines e intereses los cuales nos ayudan a
entender por qué se hizo algo: por qué, por ejemplo, se aplicó el concepto o
aceptó una aplicación, de un contexto determinado en un momento determinado apunta Barnes (p. 210 ).
485

�. Escribe también sobre la ciencia en CONTEXTO, donde critica la historia
t~ter~a y exte~na ~iciendo que ya no tienen importancia metodológica en la
lnstona de la c1enc1a, quedando los trabajos de Kuhn en el contexto esotérico
(p. 223).
Finalmente, dedica un último apartado a la base de la comunidad. Barnes
hace una evaluación bastante significativa de la obra de Kuhn:
"Kuhn es impotante cuando examina las relaciones de semejanza, los
problemas concretos resueltos, y el desarrollo del uso léxico y el procedimiento por analogía y el modelado directo. Aquí aumenta nuestra comprensión
de la naturaleza convencional del conocimiento igual que la de la naturaleza
de su propia convención". (p. 224)
Barnes discute_, analiza y critica cada uno de los conceptos Kuhnianos y
llega a la conclusión de que el valor de su obra, haciendo una analogía con
~arx y. Durkheim "ofrece recursos para la investigación sociológica, no
instrucciones correctas" (p.234)
El ensayo de Barnes es valioso por el manejo tan preciso de la obra de
~uhn ya que ofrece de manera sistemática un tratamiento, por cierto, muy
bien logrado de los aspectos mas importantes derivados de su investigación,
que de una u otra manera repercutirán en la comprensión de las ciencias
sociales como ciencias.

"EL HOMBRE COMO PROMESA"
DE PETERj. WILSON
Reseña por:
ROBERTO REBOLLOSO

Universidad Autónoma de Nuevo León

Las candiciones de la evoluci6n humana
(col. B,·eviariosN° 380), Ed. F.C.E., México, 1984, 256 pp.

t

486

PETER J. WILSON, QUIEN ES PROFESOR DE ANTROPOLOGÍA en Nueva Zelanda,
nos ofrece un ensayo donde plantea la dinámica evolutiva desde la perspectiva
de la antropología social. El argumenta que la cultura humana comprende 1)
un componente duro, material 2) un componente blando, institucional; y 3)
un componente ideacional que une los dos primeros.
Es dificil reconstruir el parentesco, la organización social y la religión a
partir de los remanentes materiales, ya que describir la evolución con elementos materiales reduce la posibilidad de una explicación satisfactoria.
El autor sugiere que el proceso evolutivo es producto de una serie de
factores, no estrictamente biológicos como la ecología y otro tipo de condiciones. Apoyando est'l idea dice que "lo que hace posible la manufactura de
utensilios de piedra también puede hacer posible el desarrnllo de un sistema
de parentesco. No pretendo que desbastar una piedra vaya a producir el
hermano de una madre, sino que el modo de pensamiento, conceptualización
y conexión necesario para lo uno también puede ser necesario para lo otro,
y que a un basto nivel de abstracción, la forma y energía de pensamiento
evidentes en la tecnología de las hen-amientas de piedra puede sugerirnos
cómo fue posible el parentesco" (30-31).
El presente capítulo está dedicado a discutir de manera global los aspectos
filogenéticos puntualizando en torno al cerebro y el pensamiento homínidos,
para apoyar sus ideas hace una comparación con los primates centrando su
atención en las investigaciones de gorilas y chimpancés.
También toca el tema de la postura erecta rechazando de modo enfático
que los cambios ecológicos propiciaron el bipedalismo, sino más bien el tipo

�de problemas a los que se enfrentaron los homínidos. A diferencia del
chimpancé que se enfrentaba a problemas de mayor envergadura.
En este capítulo Wilson insiste en el desarrollo seguido por los homínidos
en su proceso evolutivo. Menciona el ya famoso Australopithecus africanus,
Horno habilis, Horno erectus correlaciones con su propuesta inicial del
componente duro y blando de la cultura.
EN ESTA PRIMERA PARTE Stephen Jay Gould esta debajo de toda
argumentación de Wilson, Además toma el concepto de Generalización como
punto focal de su discusión, donde generalizando refiere a no-especializado,
ya que l_os primate~ están di_stribuidos en vastas y diversas zonas. Concepto
que aphca a cuesuones sociales, y probablemente ahí es donde radica lo
novedoso de su ensayo y para finalizar este capítulo retomaré un texto de
Wilson:
_"Así pues, la premisa mayor de mi argumento es que, como especie
~nmate, la especie humana es la más generalizada no sólo en su morfología,
smo también en todas sus disposiciones y capacidades. Ha nacido a la vez con
incertidumbre y con promesa" (p. 71).
El segundo capítulo lleva el título del primate prometedor: su estructura.
Cen~ra su atención en pri~ner lugar sobre la evolución de los homínidos y
particularmente sobre el mfante humano. Basa su planteamiento en una
comparación con los demás primates en el momento de su nacimiento,
destacando que el cerebro menos evolucionado es el del humano. En segundo
lugar estudia la organización social del primate no humano. Entre los ejemplos destaca el comportamiento social de los gibones, babuinos, el orangut:án
y los gorilas. En cuanto a los chimpancés dice que es el único primate no
humano que vive en una sociedad abierta, con grupos que van entre treinta
y ochenta individuos (p. 81). Del conjunto de ejemptos señalados Wilson
concluye: "Una especie, la humana, vive en tantas variedades de disposición
todo un orden. No hay una sola forma de la que pueda decirse que es
t1p1ca entre los humanos. Así, en materia de organización social, considerada
en_ su sentido más básico, la especie humana es a los primates lo que los
prunates son a los mamíferos: excesivamente generalizados" (82-83).
Conectado con lo anterior, subraya un punto clave en el desarrollo de la
naturaleza sexual humana. A diferencia de los primates, la sexualidad en la
pareja humana genera un nexo, de donde se produce una tercera relación
entre el macho adulto y el infante, constituyendo una forma especializada de
organización: el parentesco elemental.
Wilson insiste en la idea de que "la cultura humana particularmente como
organización social en general y de parentesco en particular solo surge
cuando el macho adulto se transforma en padre social (101 ). Conectado con
lo anterior toca el aspecto del tabú del incesto señalando que "la prohibición
surge como hecho positivo y existencial tan solo después de haber entrado

c?~º

una pareja en relaciones prohibidas y cuando una tercera parte lo descubre
(o el incesto es publicamente admitido)" (111 ).
Sobre el mismo punto arguye contra Levi-Strauss, quien coloca el tabú del
incesto como la parte central de su teoría ya que según levi-Strauss el tabú al
incesto hace nacer el parentesco, a.diferencia de Wilson quien dice que para
que exista tal, debe existir primero un parentesco. Y explica, al final del
capítulo". Toda teoría general del tabú del incesto debe remitirse a los
principios del parentesco y no se puede fundar en instintos o en algún hecho
fisico universal, pues esta prohibición es un principio lógico, no biológico"
(119) así el capítulo finaliza tocando el tema del matrimonio definiéndolo
"por el cual un vínculo de pareja entre varón y hembra adultos se transforma
de atracción natural en hecho cultural".
Siguiendo el curso del capítulo, menciona el punto de la promesa donde
sugiere que "el parentesco es producto de una habilidad con la cual el
individuo puede remodelarse a sí mismo y a otros (p. 145). Y mas adelante
añade "el establecimiento de relaciones sociales y la seguridad de su existencia
continuada en cualquier forma que adopte, depende del ejercicio y la hnposición de la promesa, Así vemos que el hombre puede considerarse como un
primate prometedor, en dos sentidos. Todo lo que se vuelve posible_ por la
realización del parentesco en el animal humano, la promesa de la sociedad y
la cultura como dimensiones adaptativas, depende del desarrollo de la capacidad de los individuos de la especie a comprometerse de este modo (p. 149).
El tercer capítulo, llamado también el primate prome_ted_or, deja_e~trever
que es la parte medular ·del texto. Wilson aborda los sigmentes topi~os: _la
conciencia, la individuación, la promesa y la técnica. En cuanto a la conoencia,
plantea que ésta no es exclusiva de la especie hu?1ana sino q~e también,
gracias a los experimentos de investiga_dore~ trabaJa~do_ con chunpances se
ha encontrado que hay cierto grado de 1denttdad de si tmsmos; aunq~e en el
fondo parecen tener un grado de reciprocidad, hecho ~ue es considerado
distintivo de las sociedades humanas; para reforzar su idea en torno a la
conciencia, dirige su atención al problema de la individuación. El conside~a
la sexualidad como una fuente primaria de individuación en la especie
humana. Además enfatiza que "la sexualidad es el fundamento del nexo de
la pareja" (136).
.
.
Hablando de la técnica, hace referencia a la producción de las pnmeras
herramientas de piedra, por los primeros homínidos. Sugiere que inventos
como el parentesco, las estructuras de grupo, las promesas y los tabúes
requirieron una técnica determinada. CONSIDERANDO al h~mano como
un artefacto, hay que transformarlo y esto es logrado por el ntual. '( para
esto nos aclara la idea con un ejemplo: en las sociedades que practican, la
circuncisión los varones no circuncidados son subadultos que no pueden
casarse ni desempeñar su papel activo en el gobierno de la ~omunidad.
Tambien son materias primas de la comunidad, incapaces de funcionar como
489

488

�herramientas de la estructura social o de otros individuos hasta haber sido
manufacturados" (I 54).
El cuarto capítulo esta dedicado a las consideraciones ·dietéticas donde
plantea la siguiente hipótesis: "que la nacionalidad objetiva humana se
desarrollo en respuesta a una problemática ambiental relacionada con el
alimento; su variedad, disponibilidad, competenciá por él, y las relaciones
entre tales factores y la competencia alimentaria del género Horno. Para
afirmar lo obvio, es cuestión de alimentos por pensamiento, del cambio del
uno por el otro". Para apoyar su hipótesis revisa cada una de las dietas de los
Hominoide y cómo pasan de herbívoros a-carnívoros. Mencionando de paso
la alimentación artificial y los cambios de conducta que existe entre los
primates. Luego expone la evolución de la dieta humana, esto apoyado con
fecundos ejemplos, producto de las observaciones de Jean Lawick-Godall.
Más tarde hace un exámen de la especie prehistórica donde las pruebas
arqueológicas son contundentes en favor de una dieta de carne por parte de
los australopitecinos y más tarde por el horno erectus.
También establece una relación entre el alimento y el cerebro de donde
concluye que "este desarrollo del cerebro, junto con su engrandecimiento, no
es un proceso que hubiese podido ocurrir en un vacío, por sí mismo. Estos
cambios o bien surgen como respuestas adaptativas a condiciones problemáticas del medio, o bien, si surgen por cambio brusco, fueron seleccionadas
porque demostraron ser adaptativos" (195).
La carne según Wilson es un factor determinante en el desarrollo adaptativo de esta promesa humana, ya que en primer término ayuda a romper con
la barrera vegetal y permite adaptarse a medios geográficos variados, en
segundo lugar, el p_rocurarse carne es una actividad que dirige la atención,
más de cerca, al mundo no humano. Cazar animales requiere más inteligencia
que recolectar frutos. De ahí surgirá la capacidad de seleccionar y por lo tanto
el buen gusto por los alimentos. Lo que va a llevar por consecuencia a los
primeros homínidos a calsificar y ordenar los artículos, en el fondo una cierta
capacidad para racionalizar.
Finalmente, el autor en la conclusión destaca la importancia de la teoría
Darwiniana en el proceso de explicación de la cultura apoyándose en autores
clásicos como Darwin, Lorenz, Monod argumentando que "este ensayo trata
de aportar una base epistemológica para una teoría del surgimiento de la
cultura humana y la sociedad humana". El ensayo que Peter J. Wilson nos
ofrece es de suma importancia por las siguientes razones: Primero, nos
muestra un enfoque muy novedoso al tratar de explicar la cultura a partir de
la perspectiva de la antropología social. En segundo lugar, intenta llegar a
descubrir el principio de la organización social a partir de la evidencia
etológica, y paleontropológica. En tercer lugar, el texto, a pesar de ser muy
técnico, ya que requiere un mínimo de conocimientos antropológicos en
cuestión de lecturas ya clásicas: Hobbes, Hume, Levi-Strauss, Fox, Needham

d ués de una segunda vuelta, es BASTANTE COMPRENSI~LE.
i~~i!~1u:~~n, creo que el ensayo de Wilson debe quedar co~o u~a piedra
fundamental en la bibliografia antropológica para futuras d1scus1ones en
función de nuevos planteamientos.

·191
490

�"EL ORIGEN DE LOS AZTECAS"
DE CHRISTIAN DUVERGER
ROBERTO REBOLLOSO

Uversidad Autónoma de Nuevo leén

EDITORIAL GRIJALB0 NOS OFRECE, en reciente traducción, un texto de Christian Duverger, publicado en francés en 1983, sobre el origen de los aztecas,
el cual destaca por la profundidad de los análisis documentales, recuperando
información de los códices tanto precolombinos como postcolombinos hasta
el uso de fuentes de los cronistas más importantes del México antiguo.
Textos clásicos como: TENOCHTITLAN EN UNA ISLA, Berna!, MEXICO, (COE), LOS AZTECAS (Davis), LOS AZTECAS DE MEXICO (Vaillant)
sólo tocaban el tema del origen muy brevemente y casi como un punto
ineludible en la búsqueda de hipótesis sobre el verdadero origen de los
aztecas.
Hasta muy recientemente, las hipótesis prevalecientes sobre el posible
origen, son las propuestas por Paul KIRCHHOFF y las del Profesor Wigberto
Jiménez Moreno, éste último es quien más ha insistido al respecto. El primero
localiza a Aztlán en el Estado de Guanajuato, en cambio el segundo en el
Estado de Nayarit.
Pero el problema persiste porque ésto sigue quedando a nivel hipotético.
La gran ventaja del texto de Duverger radica en su revisión detallada de
cada una de las fuentes de primera mano a fin de detectar el proceso seguido
por los AZTECAS desde su origen hasta su llegada a MEXICO-TENOCHTITLAN.
El enfoque metodológico de Duvergcr es ETNOHISTORICO, pues, a
través de documentos se trata de reconstruir la historia de un pueblo. En la
primera parte él trata de vender la idea, ampliame nte conocida por todos, de
que los aztecas se construyeron un pasado e incluso, transformaron sus
propias tradiciones orales, dándose baños de grandeza hasta quedar como un
pueblo guerrero y conquistador. Esta idea no es exclusiva de los aztecas, ya
otros pueblos al escribir su propia historia la habían mejorado (Chesnaux,).
Pero sigamos con nuestra revisión. Esta primera parte tiene elementos
novedosos en cuanto que estudia fuentes pictográficas, sobre el proceso
migratorio, revisa y contrasta las fuentes colo1úales e incluso, descubre las

�contradicciones, algunas de ellas no tan evidentes: lugar donde nació HUITZILOPOCHTLI, el orden de la sucesión de los soles, el próblema de la
cronología; cuestiones que ~o tie_nen respuesta inmediata y que el autor deja
entrever, de manera notoria, la importan_c ia de las mismas en el desarrollo
de las fu!uras investigaciones. Y termina esta parte diciendo: "La historia no
es el registro fiel de un pasado real, sino la imagen proyectada de un estado
hecho o d~ un orden deseado. El pasado mexicano es un pasado construido.
En el cammo hacia los orígenes, las pistas se enmarañan". (p. 85).
_ El auto~ en la .segunda parte, s~bdividid en cinco capítulos, trabaja el
proceso nugratono de Aztlán a México. Toe particularmente la localización
de Aztlá~ donde incluso, discute los diverso significados etimológicos que el
vocablo tlen:: "lugar de gansos" "lugar de bl ncura, "lugar cerca de las cañas".
Aztlán es mirado por el autor en función , e muchos aspectos además de la
~úsqt_1eda etintológica, de las_ relaciones en documentos con un glifo que
ie?e1e a Aztlán, las ~efe~·~nc1as de Mocfezuma I con la búsqueda de sus
ongenes _hasta la locahzac10n geográfica propuesta por autores diversos.
1
También trae a colación la fundación de México como parte medular del
proceso migratorio.
El capítulo IV de esta segunda part , está dedicado a la TOPONIMIA y
EP?NIMIA; ~E~I~A y MEXITIN. to significa en términos generales,
designar a un md1v1duo o a un gru o humano por su pertenencia a una
ciudad. Añade el autor: habitantes d , CHOLULAN se llaman CHOLULTECAS, los de TLAXCALLAN, TLAXFALTECAS, etc.
.
Después de es~ serie de argumentaciones, el autor se pregunta: ¿cómo
hablar_de los me~cas antes de que liayan fundado México? Ya que el nombre
se denva de la cmdad de México. Y, surge la pregunta: ¿cómo llamarlos
durante la peregrinac~ón~ Ahí_aparece el uso del concepto MEXITIN y ésto
es razó~1 de un personaJe lustónco llamado MEXITL que aparece en el códice
floren~no como un sacerdo~,e, o en el códice Mendoza también representado.
Y asi, el autor concluye: Esta manera de llamar a los Aztecas durante su
peregrinación es particularmente hábil, ya que, la palabra MEXITIN, por su
estructura y resonancia, postula a priori la pertenencia a México. Los Mexitin,
en forma natural están destinados a convertirse en los fundadores de México
y a darle su nombre. El artificio onomástico permite, lógicamente, dar ~
México una etimología "legitimista". (p. 150).
En la tercera parte Duverger descubre las dos herencias culturales:
CHICOMOSTOC y COLHUACAN. La primera el de los chichimecas y la
segunda, la tradición tolteca.
El térmi~10 CHICHIMECA refiere más que a una sociedad TRIBAL, a un
modo de vida, concretamente a pueblos nómadas viviendo de la caza y la
recolección, con características monogámicas, y que como elemento religioso
usaban el peyote para sus excursiones imaginarias, (PREM).

g

494

Es importante destacar que dentro de las siete tribus originales salidas de
CHICOMOSTOC, los Nahuas salieron primero llegando al Valle de México
y por consecuencia nahuatlizando la región antes que los Mexicas se aparecieran.
En cuanto a la herencia tolteca, Culhuacan es el punto de referencia
determinante en la conexión AZTLAN-TENOCHTITLAN. Los aztecas,
primero derrotados por los Colimas, más tarde se culturizaban hasta fundar
su dinastía en el linaje colima. Esta parte de la historia se sigue manteniendo
mítica, a pesar de las evidencias dicotómicas.
Mas tarde el autor escribe sobre los rivales de AZTLAN, donde destaca los
relatos de la migración transatlántica apoyado en el código Boturini, el
códice Azcatitlán, el Mapa de Sigüenza. De donde Duverger concluye: "El
Paso del Agua es, en el fondo, una imagen bastante universal de la ruptura y
• del nacimiento".
Finalmente, en este mismo capítulo, se detiene un poco a discutir y a situar
el famoso TAMOANCHAN.
La cuarta parte está desarrollada bajo el esquema de la afirmación del
particularismo tribal. Aquí el texto se centra en torno a la ideología mexica,
específicamente sobre HUITZILOPOCHTLI, su nacimiento, el parricidio,
la rivalidad con Malinalxochitl. En el fondo esto muestra la idea de los Aztecas,
de mantener una imagen de predestinados o pueblo elegido. Otro elemento
en esta cuarta parte, que fija la sintonía de la cultura Azteca, según el punto
de vista del autor, es el aspecto sacrificial que se mantuvo como constante
en la evolución de la sociedad azteca.
Tenochtitlán, tratado por el autor como parte final del proceso migratorio,
donde hace referencia a Tenoch, personaje legendario quien aparece entre
los fundadores de México. Y retomando las palabras de Duverger: "resulta
curioso por lo tanto, ver cómo un oscuro individuo, que nada hace salir del
anonimato antes de la fundación de México, da su nombre a una capital cuya
historia es simbólica en alto grado: Tenoch es un significante vacío" (p. 353).
Finalmente, el autor concluye con una reflexión en torno a la escritura de
la historia; aclara que la historia de los Aztecas no es una historia lineal, mas
bien, "se muestra como un discurso ahíto de pasiones y de voluntades, de
deseos y determinaciones, un discurso que no excluye ni el énfasis ni la
parcialidad"

495

�Bibliografía
Berna!, Ignacio.
.
1972, TENOCHTITlAN EN UNA ISLA
México, SEPSETENTAS.
Coe, Michael D.
1971. MEXICO
NEW YORK, PRAEGER PUBLISI-IERS
Chesnaux, Jean
1980 HACEMOS TABlARASADEL PASADO?
MEXICO. SIGLO XXI.
Davis, Nigel
1977 LOS AZTECAS
BARCELONA, EDICIONES DESTINO
Jiménez Moreno, Wigberto
1972 lAMIGRACION MEXICANA
ATTI DEL CONGRESSO INTERNATIONALE DEGLI AMERICANISTI ROMA-GENEVA. Settembre, Vol. I p. 167-172
Prem, Hanns J.
1972 THE MAP OF CHICHIMEC HISTORY"-IDENTIFIED
ATTI DEL CONGRESSO INTERNATIONALE DEGLI
. AMERICANISTI ROMA-GENEVA. Settembre 1972, Vol. l. p. 447-452
Va11lant, G.C.
1951, THEAZTECS OF MEXICO
HARMONDSWORTH, MIDDLESEX, PENGUIN BOOKS.

LOS TALLERES LITERARIOS INFANTILES EN LA
ADQUISICIÓN DE lALENGUAMATERNA
LIC. A.RlADNAAVII.A

U.A.N.L.

,

A RAÍZ DE UNA INQUIETUD PERSONAL para tratar de canalizar la creatividad
infantil y fomentar el hábito de la lectura fue diseñada una metodología.
Misma que ha sido puesta en práctica en varios talleres literarios infantiles y
grupos d~ primaria. En 1988 fue publicada con el título "Los talleres literarios
infantiles en la adquisición de la lengua materna" por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Los objetivos generales del texto son:
1. Proponer una metodología adecuada para la enseñanza de la literatura
hecha por niños de la escuela primaria y en los talleres literarios infantiles;
metodología que desemboque en una investigación científica para lingüistas
y pedagogos.
2. Presentar un instrumento didáctico, perfectible, a maestros y coordinadores de talleres literarios infantiles.
3. Sugerir como material de apoyo modelos literarios adecuados a la
mentalidad actual de nuestros niños.
Ahora bien, los objetivos generales de un taller literario infantil son:
1. Lograr que el niño se sienta atraído por el mundo de la literatura y, en
consecuencia, no lo vea como algo monótono.
2. Favorecer un mejor uso y comprensión del lenguaje.
3. Constatar cómo el niño, bajo ciertos estímulos, es capaz de adquirir el
manejo de su lengua materna.
4. Sensibilizar al niño con respecto al mundo, de tal forma que pueda y
desee manifestar sus pensamientos e inquietudes a través de la palabra escrita.
5. Permitir al niño confrontar su muy particular universo con el de otros
niños, propiciando que la interrelación con sus compañeros favorezca una
visión más amplia del mundo.
La adquisición de la lengua materna se efectúa principalmente al escuchar
y al hablar. La lectura y la escritura_vienen después, desarrollando lo ya
aprendido. Las destrezas de la comunicación oral son: hablar (codificar y
emitir mensajes) y entender (recibir y decodificar). Mientras que las destrezas
de la comunicación escrita son: escribir (codificar y emitir mensajes escritos)
y entender (recibir y decodificar mensajes escritos). Es decir, se puede hablar

496
H umanitas-'.l2

�de un paralelismo entre las destrezas de la comunicación oral y la escrita:
siendo el primer tipo de comunicación requisito para el segundo. Pues, este
último implica otro tipo de habilidades. En un taller literario infantil son
practicados los cuatro tipos de habilidades. El coordinador del taller motiva
al niño para que hable de sus experiencias, inquietudes e ilusiones. Por lo
tanto, el niño logra encontrar un sentido importante a la actividad de hablar.
Y cuando se da cuenta de que aquello tan importante para él no sólo puede
expresarlo mediante la palabra oral, sino también a través de la palabra
escrita, logra agilizar y perfeccionar su proceso de adquisición de la lengua
materna.
El niño practica la destreza de entender en la comunicación oral al escuchar
cuentos, mismos que deben estar estructurados por medio de oraciones y
léxico de acuerdo al nivel en que se encuentra el niño respecto a la adquisición
de la lengua materna.
En la elaboración de la metodología se tomó en cuenta la existencia de la
gramática mental infantil."...el niño no imita (o al menos no imita solamente)
el habla de los adultos que lo rodean. De los ejemplos de actuación lingüística
que llegan hasta él va extrayendo, en un proceso inductivo, las reglas que
regulan el funcionamiento de su lengua y que van integrando una especie de
gramática mental". 1
La forma en que funciona la gramática mental del niño es a grandes rasgos:
el niño con base en sus experiencias lingüísticas formula hipótesis, las cuales
pueden ser provisionales o terminales. Entre las últimas, un niño que ingresa
a la primaria debe poseer las siguientes: la formación de los plurales nominales, las estructuras copulativas con el verbo ser, etcétera. Las hipótesis
provisionales son aquellas que se encuentran en etapa de revisión, por lo tanto
son susceptibles de ser modificadas.
Por lo anterior, la metodología busca:
1. Producir experiencias lingüísticas adecuadas para motivar al niño a
formular hipótesis funcionales.
2. Posibilitar actividades de corroboración de hipótesis.
En la enseñanza de la lengua materna resulta un importante apoyo la
existencia de talleres literarios infantiles, pues ellos son, entre otras cosas,
generadores de nuevas hipótesis gramaticales y una ayuda para incrementar
el léxico infantil. Aprender a comunicarse por escrito requiere de una capacitación especial, la cual puede darse en las escuelas primarias y en los talleres
literarios infantiles. En estos últimos es importante crear un ambiente lúdico
para que el ni1io se vea en la necesidad de adquirir un mayor número de
palabras y expresar su maravilloso pensamiento infantil. Además empieza a

López Morales H umberto. Dt la enseñam:a de la lengua materna. Lingüística para
maestros de español. Ed. Playor. Puerto Rico, 1984, p. 34.

498

percatarse de la existencia de muchos adjetivos calificativo~; conoce palabras
cuyo significado es muy parecido; se da cuenta de que ciertas estructuras
oracionales son más efectivas para expresar sus ideas, etcétera.
Los talleres literarios posibilitan: el aumento del acervo léxico; la formulación de estructuras oracionales cada vez más complejas; la adquisición de
instrumentos para entender y producir discurs?s; la elaboración?~ mecanismos morfológicos más elaborados y reafirmac1ón de los ya adqumdos, e_tcétera. Con respecto a este último punto, como ejemplo tenei:nos un~ c~nc1_oncita, que el niño debe completar con palabras en aumentativo y d1mmut1vo,
según corresponda:

Est,eera
ungato
con cara
de zapato.
Est,e era
un gatito
con cara
de_ _.
Este era
ungatot,e
con cara
de
Los aspectos literarios manejados en la metodología son:
I. Introducción al gusto por la lectura. En este apartado se pretende que
los niños sean motiva(Jos para escuchar y leer cuentos.
2. Cuento
3. Descripción
4. Metáfora
5. Ordenación lógica
6. Rima
7. Ritmo
·11
Cada aspecto se maneja con una serie de actividades,_ que van de lo se?c1 o
a lo complejo, de tal manera que el niño al final adqmere algunas nociones
literarias. En ningún momento se pretende que el alun_ino aprenda con~eptos
de memoria, sino que más bien los comprenda y le sirvan de herramientas
literarias.
El libro incluye: objetivos, actividades agrupadas en sesiones, modelos
literarios y textos escritos por los integran_te_s del taller. _Los maestros de
primaria pueden seleccionar una o dos act1v1dade~ para mtegrarlas en _su
programación semanal. En el caso de los coordmadores de los talle1es
literarios infantiles -que funcionan una o dos veces por semana- pueden

499

�emplearse las sesiones completas. Cabe aclarar, que la metodología publicada
no posee una clasificación de actividades para las diferentes edades. Actualmente se trabaja en la formulación de actividades para cada grado escolar de
primaria. Un taller literario infantil es una fábrica de la imaginación y, por
lo tanto, constituye una experiencia fabulosa.

,.

500

,

T erminóse de imprimir el día 29
de noviembre de 1990, en lo; Ta,
lleres de la Editorial /us, · S. A.
de C. V. Plaza de .A.baso/o 14, Col.
Guerrero, 06300 México, D. F.
El tiro fue de 500 eiemplares.

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                <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Humanitas, Sección Noticias, Reseñas y Comentarios, 1990, No 23, Enero</text>
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              <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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              <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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