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                  <text>- Ay, las Siete Maravillas- suspiró y cerró el
libro. Se había aprendido la fórmula mágica de
memoria. Volvió a la ventana.
--¿Las Siete Maravillas?- preguntó la abuela

Alma, que había terminado de secar los platos
de la cena, luego de sacarlos de la máquina
lavadora. Había ido a avivar el fuego de leña en
la chimenea y se encontró a la nieta nostálgica.'14
Los libros mencionados son sólo una muestra de textos con

heroínas más acordes con la diversidad del mundo femenino en la
actualidad.
111d M
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NOTAS BIBLIOGRAFICAS

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¿:

1 Campobello,

Nellie. • Las manos de mamá".
ílustracciones de Femando Aceves. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNCA/ Grijalbo. México.1991. pág.34
2 • Jacobs, Bárbara.• Las siete fugas del Saab, alias el Rizos".
Ilustracciones de Eko. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNC A/ Alfaguara. México. 1991. pág.52
3 BE&gt;rorny, Roy. "Pat!'ando lunas•.
Rincones de Lectura. Secretaría de Educación Pública. México. 1993.p.16
1 Murrny, Guil1Pm10. fa1 PI momento de realizar eslP escrito la novela aún no ha sido
publicada.

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Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�LA CONSTRUCCION DEL "SIGNIFICADO" EN LA OBRA DE
MAX WEBER·: SU IMPORTANCIA PARA LA COMPRENSION
DELO SOCIAL

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Catedrático de la Facultad de Filosofía y
Letras.
Coordinador del Area de
C iencias Sociales del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León

. ..

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La construcción del "significado" en la obra de Max Weber, es u~a
propuesta sistemática de s u sociología comprensiva que, como tal,
pretende captar el sentido; "entender, interpretándola, la acción social
para de esa manera explicarla causalrnente en su desarrollo y efectos".1

En principio, la importancia del "significado" para la comprensión
de los fenómenos sociales, tiene -como la tiene en ·general para toda su
obra- intima relación con las opciones que Max Weber escoge en la
discusión entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias de la cultura.
Weber es receptor de una polémica que se nutre de Kant y que es
desarrollada, entre otros, por neokantianos como Dilthey, Windelband y
Rickert. Wilhelrn Dilthey (1833-1911), señala en su " Introducción a las
Ciencias del Espíritu", publicada en 1883, que las ciencias de la naturaleza
se ocupan de una realidad externa a nosotros mismos cuyo conocimiento
queremos alcanzar; las ciencias del espíritu, por el contrario se refieren a
nuestra propia experiencia, al mundo vital que nos es más in.mediato¡
pretenden, en consecuencia, captar vivencialrnente lo individual, lo
singular de la realidad histórico social. Mientras que en las ciencias de la
naturaleza el conocimiento se inicia con el planteamiento de hipótesis que,
a posteriori, son verificadas por la observación y la experimentación,
buscando con ello elaborar leyes o teorías, en las ciencias del espíritu la
realidad humana es vivida como experiencia, su objeto de investigación es
el mundo en el que se manifiesta la vida histórico social de los hombres.
"El contexto vital es aquí el elemento primario; de esta manera se
distingue la diversidad de los métodos mediante los que estudiamos la
vida psíquica, la historia y la sociedad, de aquellos mediante los que
delimitamos el conocimiento de la naturaleza2• Es en este sentido que

"Max Weber, sociólogo, economis ld e histor iador Alemán (1864-1920)
1
Weber Max, "EcanamÍII y Sociedad", vol. l, México, F.C.E., 1969, pag. 5
2
Habermas Jürgen, "ConoC11111ento e Interés", Ed. Ta u rus, B. Aires 1990, pag. 153.

349

�Dilthey reclama para las ciencias del espíritu una posición metodológica
especial: Explicamos la naturaleza, comprendemos, en cambio, la vida
psíquica y social en una intersección que se ubica en la relación orgánica
entre vivencia, objetivación y comprensión.3

Windelband, junto al proceder nomoté-tícoéíelas"fiencias naturales, existe
el proceder ideográfico de la historia: "La realidad se hace naturalez.a
cuando la consideramos con referencia a lo universal; se hace historia
cuando la consideramos con referencia a lo particular e individual:8•

Heinrich Rickert, (1863-1936) por su parte, quien ocupó en la
universidad de Heidelberg, la cátedra de filosofía en 1915 a la muerte de
Windelband, tomó de éste la concepción de la filosofía como Teoría de la
Cultura, que desarrolló en forma más sistemática. "Entendemos por
cultura dice Rickert, la totalidad de los objetos reales en los que residen
valores universalmente reconocidos y que por esos mismos valores son
cultivados" 4 • ~echaz.a la distinción hecha por Dilthey entre naturaleza y
espíritu, puesto que, en su opinión, se basa en una oposición material de
los objetos de conocimiento, que desconoce que ,la realidad en su
totalidad, como conjunto de toda existencia corporal y espiritual, puede
considerarse de hecho como un todo unitario; en consecuencia, es posible
investigarla en todas y cada una de sus partes, por medio de disciplinas
particulares con uno y el mismo método. Para superar esta perspectiva, lo
que procedería es establecer una diferenciación analítica, formal; en el
sentido de que existen en la realidad cosas y procesos que tienen para
nosotros una especial significación o importancia, en los que vemos algo
más que mera naturaleza. "Frente a ellos, entonces, no bastará ya, por si
misma, la explicación naturalista, que por lo demás es enteramente
legitima, sino que habríamos de plantear frente a ellos otras preguntas
más y muy distintas; y todas ellas, referidas ante todo, a los objetos que
comprendemos inmejorablemente bajo el nombre de cultura" 5 • Así,
Rickert sustituye la división anterior de ciencias de la naturaleza y
ciencias del espíritu, por la de ciencias naturales y ciencias culturales. Lo
anterior indica que Rickert propone una distinción básicamente
metodológica del asunto; cuestión que en mi opinión, Weber acepta
parcialmente: "No son las relaciones reales entre cosas, lo que determina
los objetos de estudio de las disciplinas , es en las relaciones conceptuales
entre problemas donde nace una ciencia nueva o un nuevo problema de
investigación"11•

Max Weber, más allá de las diferencias entre estas dos posiciones
neokantianas, la de Dilthey por un lado y la Windelband y Rickert por el
otro, y aún no compartiendo algunas de sus argumentaciones, asume la·
diferenciación entre ciencias de Ja naturaleza y ciencias de la cultura como
un importante punto de partida. Es cierto, como ha señalado Runciman,
que "el problema más arduo al que se enfrentan las interpretaciones sobre
Weber, es que muchos de sus escritos sobre metodología no sólo son muy
polémicos sino que, al mismo tiempo, son muy eclécticos"9, lo que hace
difícil precisar las coincidencias y oposiciones en relación a los
planeamientos de los autores con quienes discute. No obstante, creo que
Weber, aún aceptando, en general, la distinción neokantiana, supera, tanto
los excesos de los idealistas como la unilateralidad de los positivistas.
Esto se observa cuando Weber dice que: "No cabe duda alguna, de que el
punto de partida para las ciencias sociales está en la configuración real,
esto es, individual de la vida sociocultural que nos rodea; y todo ello en
su contexto universal, pero no por ello menos individual. En las ciencias
sociales se trata de la intervención de procesos mentales, cuya
"comprensión" revivicente constituye una tarea específicamente diferente
a la que pudieran solucionar las fórmulas del conocimiento exacto de la
naturaleza"; sin embargo, añade, "tales diferencias no son tan
fundamentales como pudiera parecer a primera vista" 10• Weber, a fin de
cuentas, era muy consciente de la importancia capital de los aportes del
conocin,iento científico natural a la civilización occidental, como para
eliminarlo totalmente en las ciencias sociales, aunque siempre con un
carácter complementario y subordinado.

Las ciencias naturales elaboran generalizaciones o leyes
universales, excluyen por lo tanto, lo individual o singular de la realidad;
"Existen, no obstante, dice Rickert, ciencias que no pretenden establecer
leyes naturales, que no les preocupa fom1ar conceptos universales; estas
son las ciencias históricas, en el sentido mas amplio de la palabra"7 • A
estas ciencias les interesa conocer la particularidad e individualidad de la
realidad que estudian, de ahí que, como ya lo había anticipado

Jbid, pag. 153-155
Rickert H, "Ciencia Cultural y Cii:11ci11 Nafuml", Col. Austr..l, M,•xiw, 1952, p.t¡;. 60
s !bid, pag. 44
6 Bordíeu y otros, "El Oficio del S,Kuil,,gt&gt;'', EdSiglo XXI, Mi•xin&gt;, 1978, pdgs. 62-85
7 Rickert H., "Ciencia Culh1ral y Ciencia N11h1ml", Col. Aus tr.tl, M,•xi,o, 1952, p.t¡,. %

Inserto dentro de este marco de referencia, Weber plantea que uno
de los criterios fundamentales para la determinación de los elementos
significativos del acontecer social, es la selección que el científico hace de
él; no sólo en el sentido de que, como el mismo pensaba, es imposible una
ciencia generalizadora de la sociedad, sino en el sentido de la "dirección
de interés" subjetiva del propio científico. Esto no significa, como ya ha
sido discutido en varias ocasiones, la imposibilidad de objetividad en las
ciencias sociales, ya que Weber distinguía claramente entre la
determinación del interés del científico (orientación valorativa) y el
ejercicio de los juicios de valor; una vez dado un elemento de valor en el
proceso de selección, es posible extraer conclusiones objetivamente
válidas sobre una determinada realidad social. Esto es muy claro. Lo que

3

4

' lhid pdg.98
" Rurn im.tn W.C., "Crítica el,: la Fi/o,;oµ,1 de /11,; Crc11c111" ::;,,c,11/t-s ,/,: Max Wel&gt;c:r", F.J. FCE, Col.
lln•v.trios, M,;xi, o 1976, p,1g. 21
·
10
WPlw r M.tx, "_.;olm: l,¡ /"cona de l11:a C1i:11a11,; ::;oci111l',;", Ed fiutura, ll. Ain&gt;s, 1977, pags 38,39

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5

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me interesa destacar aquí es que, según Weber, el mismo concepto de
cultura es un concepto de valor: La realidad empírica se convierte en
cultura para nosotros porque, y en tanto que, la relacionamos con valores.
Aquí es precisamente donde radica la distinción entre los fenómenos
naturales y el caso social. "Los seres humanos, sus acciones y sus
realizaciones culturales son encamaciones de valor. De ahí que nuestro
interés por ellas esté directamente determinado por su importancia para
los valores que el mismo científico comparte o que son significativos para
él por acuerdo con sus propios valores o en conflicto con ellos" 11 • Esto
implica, dada la variabilidad de los sistemas de valores en el tiempo y en
el espacio, que los elementos concretos proporcionados por esos sistemas
no darán origen a una individualidad· histórica (que son los objetos de
estudio, por excelencia, de Max Weber) sino a diferentes puntos de vista
desde los cuales es posible estudiarla. Es de la comparación entre el
individuo histórico y otros dónde se construyen los conceptos generales.
De ahí que los estudios de Max Weber estuviesen centrados en el análisis
de culturas concretas o sociedades particulares. En consecuencia, su
actividad la dedicó a laboriosos estudios sobre el origen y desarrollo de
las instituciones políticas, económicas, jurídicas y religiosas del mundo
occidental.

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Ahora bien, ¿Qué implicaciones tiene lo dicho anteriormente en
relación al concepto de "significado"? Primeramente, diremos que un
sistema de valor es una "configuración significativa", y es significativa en
el sentido de que se refiere a un sistema de máximas de conducta
humana.

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Así, la Etica protestante es un sistema de valores, una
configuración de fenómenos culturales ·(en este caso primordialmente
religiosos) por los cuales se orientan los actores sociales. Como dice
Parsons 12, son sistemas de ideas importantes para la motivación concreta
y para ello Weber exigía su formulación ideal-típica: filosofía brahmánica,
teología calvinista, etc.. Son sistemas de proposiciones interrelacionadas y
deben ser entendidos como tales. Sólo cuando han sido entendidos de tal
modo, puede ser entendida, a su vez, su relación con la motivación
concreta por medio de la canalización de intereses religiosos.
Lo anterior supone una diferenciación al interior del fenómeno de
la "comprensión" que no corresponde a diferentes etapas en el desarrollo
intelectual de Max Weber, sino más bien a una distinción metodológica,
incluso pragmática: La comprensión directa, actual e inmediata y la
comprensión explicativa.

, ~tendemos las cosas de la primera forma, en la medida en que,
en termmos de la experiencia cotidiana, normal, habitual son evidentes a
tra~és del solo hecho de ser observadas: Comprendemos lo que quiere
dectr una persona cuando afirma que 2x.2=4 puesto que se trata de una
propos!ción convencional que posee una significación atemporal y que
cualquier persona con conocimientos aritméticos mínimos conocería· 0
bien, nos es evidente que, cuando vemos a una persona en determin¡da
posición con un instrumento que llamamos hacha, ésta está cortando
mad_era. Por otro lado, la comprensión explicativa o la comprensión del
motivo, como algunos prefieren llamarla, es la comprensión de los
elementos de la motivación que no son evidentes en la observación
concreta particular, sino que siguen siendo problemáticos.
La
comprensión explicativa se da cuando podemos reproducir en nosotros el
juicio intencional del actor, o , si su acción no es racional, cuando
podemos mediante la participación simpática comprender el contexto
emocional en que tiene lugar la acción. El Observador no necesita
compartir las opiniones, los valores, ni los fines del actor (no es necesario
ser César para comprender a César) 13, pero comprende intelectualmente
la situación y la conducta implicados.
~ ~cción particular es colocada en una secuencia de motivos cuya
com prens1on puede tratarse como una explicación del curso real de la
conducta. Esto es posible porque el motivo tiene un sentido subjetivo que
les parece al actor mismo y al observador, base suficiente para la conducta
en cuestiónH. En otras palabras, podemos imaginar las emociones que
~rovoca en la g~nte una situación o un acontecimiento dados; podemos
1magmar el motivo que está detrás de la acción de una persona o de un
grupo y podemos encontrar o elaborar un __principio aceptable de acción
que mostraría que el motivo que atribuimos a una acción humana dada,
se sust~nta ~!1 el estado afectivo que suponemos evocado o surgido por
una s1tuac1on que podemos reproducir mentalmente, porque la
conocemos, cuando menos en forma simbólicats.

Se trata, en resumidas cuentas, de la distinción entre la motivación
considerada como un proceso real en el tiempo,. es decir, el significado de
la co~d~~ dentro de una acción intencional y los complejos atemporales
de significados como tales; complejos significativos que, -señalamos de
paso- según Rickert, son los únicos susceptibles a la comprensión.
la distinción, como parece claro, entre "significado" como
configuración de fenómenos culturales y "significado" de la conducta en
un contexto específico, no corresponde a diferentes etapas del
pensamiento de Max Weber, ni son mutuamente excluyentes, por el
13

Weber Max, "Economía y Sociedad" vol.l, Ed. F.C.E., Mexico 1969, pag.6
Weber Max, "The Theoryof Social and EconomicOrganizalion", N York, U.Press, 1947 Cap¡
15
Abel Theodore, "The Operntion Called Verstlle,1", American )oumal of Sociology, Nov 1948,
pag.216
14

11 Parsons Talcott, "La Estructura de la Accwn Social", vol II Ed. Guadarrama, Madrid, 1968, pag
729
u lbid, pag 778

352

353

�contrario están íntimamente conectados: La motivación concreta implica
una rela~ón sustantiva entre los elementos significativos y los demás
elementos del complejo de acción. Un sistema de significado, im!'licado
por ejemplo, en la acción racional, es un saber cien~c~~nte válido q~e
expresa, cuando menos, relaciones intrínsecas hipoteticas entre fin,
medios y condiciones.
En la motivación considerada como un proceso real en el tiempo,
los significados no pueden verse divorciados d~ relaciones intrínsecas de
este carácter O de otro análogol6. En este sentido, los sucesos reales que
pueden ser observados sólo pueden s~r ·si~cativos de una manera
simbólica sin referencia alguna a relaciones inherentes al mundo real.
Esto es cÍaro, puesto que los actos concretos no son tratados ?º~ We~er
como intrínsecamente significativos en un contexto ,de medio-fin, sino
como simbólicos de un sistema de significados.
Ahora bien, si el objeto propio de la "comprensión" es ocuparse
del sentido considerado subjetivamente por los hombres en el curso de
una actividad real y concreta; comprender este sentido según el ~al- han
orientado prácticamente su actividad, ¿No imp~ica que este proc~d1n:u~nt~
-en el plano de lo subjetivo- puede ser considerado como ps1cologico •
Sabemos perfectamente que para Max W_e ber la _acción ~ocial _es una
acción en que el sentido mentado por su su1eto o suJetos esta referido a la
conducta de otros, orientándose por ésta en su desarrollo17• Y este
concepto de la orientación de la conducta sirve para distinguir a
sociología de la psicología. Sabemo~ también ~ue, para -~eber,,,aden:ias
del sentido de un acto para un individuo, ex1Ste tamb1en un sentido
medio" atribuible a una pluralidad de actores e incluso un sentido para
actores hipotéticos en tipos particulares de actividades. Sin embargo, al
hablar de la explicación comprensiva, como señala Freund 18, no se
detiene en los problemas filosóficos que plantea. ¿Pert~nec: ~ una esfera
autónoma, distinta de las de·lo físico y de las de lo psicologtco? Yo creo
que Weber, en alguna medida, proporciona una salida_-a la cual no le hace
justicia Freund- cuando afirma que el problema _se~~lado se debe a la
confusión que se basa en el error de considerar ps1qmco todo aquello que
no es físico.

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Además de los mundos físico y psíquico -afirma Weber- existe el
mundo de las ideas o significaciones: Cuando un hombre cr~e que 2 ~ 2 =
4, este es un fenómeno psíquico; pero la idea de 2 x 2 = 4 es mdepend1ente
del contenido del pensamiento de cualquier persona particular. Y es que
el hecho de que Weber afirme que la "significación" -como atributo
necesario de la acción- sea subjetiva, no implica que el "sentido
subjetivamente considerado" deba ser interpretado como parte del

Es interesante observar aquí que, contra la idea generalmente
aceptada, este enfoque de Weber sobre la psicología que data de 1904 es
bastante similar al planteado por Durkheim en 1895, en sus "Reglas del
Método Sociológíco".

Por otro lado, cabe señalar que, la crítica sobre el "sentido
subjetivo" de la acción social (su supuesto reduccionismo psicológico), fue
quizá excesivamente marcada en contra de Weber, seguramente porque se
oponía a las enseñanzas del Behaviorismo norteamericano, según el cual,
los sentidos subjetivos de los actores no pueden ser objeto de la
investigación científica, ya que no son susceptibles de observación directa.
La sociología Weberiana intentó aprovecharse de las posibilidades
que ofrecían tanto las ciencias sociales como las ciencias ·d e la naturaleza.

El nivel más alto de entendimiento de los fenómenos sociales es
sólo posible si la comprensión es causalmente adecuada, y adecuada a su
vez, al nivel de la significación. De ahí que, para Weber, la relación entre
causación y significación sea de suma importancia para la sociología.
Sin entrar aquí en muchos detalles, diremos que no cabe asimilar
a Weber la distinción hecha por Dilthey, entre explicación y comprensión
como dos métodos autónomos, Para Weber, toda relación inteligíble para
la comprensión ha de poderse explicar también causalmente20• La
explicación es la constatación de la conexión de sentido en que se incluye
una acción social, y la comprensión es la captación de la acción social,
interpretándola. Sin embargo, ambas deben ser articuladas. Así, afirma
que "una imputación causal adecuada de la acción social significa que el
proceso que se dice ser típico es adecuadamente captado en el plano de la
significación, y al mismo tiempo, la interpretación es, en cierto grado,
causalmente adecuada.
Si falta la adecuación con respecto a la
significación, entonces, por alto que sea el grado de uniformidad y por

r

Parsons Takoll, Op ( 'il. ags. 718,719
_
Weber m ax, " Ernnomía y Sod &lt;'ditd", F.( º. E., vol 1, M,,xi«&gt;, 1969, par, :&gt;
,18 Freund Julien, "Soci.,Jogía de Max Wi:bcr", EJ. l'Pnins ula, Biln&lt;'lonit 1&lt;)(,8, pag. &amp;:&gt;
16

"aspecto interior" del comportamiento. La "sociología comprensiva" no
tiene por objeto enumerar las manifestaciones y los elementos psíquicos o
físicos que acompañan o incluso producen la relación significativa de la
conducta con los objetos, A mi juicio, Weber es claro en este asunto;
respetando la esfera propia de la psicología, dice que "precisamente los
intentos, en parte magníficos, existentes hasta ahora, de una
interpretación psicológica de los fenómenos económicos, muestran en
todo caso que, del análisis de las cualidades psicológicas del hombre, no
se progresa hacia el análisis de las instituciones sociales, sino que, a la
inversa, el esclarecimiento de las premisas y de los efectos psicológicos de
las instituciones presupone el conocimiento de estas instituciones y el
análisis científico de sus relaciones" 19 .

17

354

10
1"

W,+,.•r Mitx, "~,,/,rr l,1 Tc:c&gt;rí11 ,/e la~ Cirncia~ ~,,.:in/,:~", F.J. Futura, R. Aires, 1976, pag. 58
~ n•und Jul i,•n, ( )p ( ' ¡¡_ Par, 8 5

J55

�exactamente que pueda ser numéricamente determinada su
probabilidad... es todavía una probabilidad estadísticamente
incomprensible... 21 •
Por otro lado, la explicación más adecuada desde ef punto de
vista de la significación, no tiene sentido si no es posible constatar o
confirmar la probabilidad de un acto en cuestión, en el mejor de los casos,
sólo sigue siendo una hipótesis plausible.

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En este sentido, para Weber, la interpretación causal proporciona
a la investigación comprensiva el estatus de actividad científica. El
procedimiento de la comprensión en Weber, no es más que eso, un
método especial, pero necesario que facilita el desvelamiento del sentido.
Sólo que la "comprensión del significado" debe ser confirmada por la
imputación causal o la observación estadística. De esta manera ha
contribuido la "sociología comprensiva" a construir un conocimiento
válido de la realidad histórico social.

1

~[

Maestro Gabriel Vargas Lozano
Profesor-investigador titular en el
Departamento de filosofía de la
Universidad Autónoma Metropolitana,
U. Ixtapalapa y Co-Director de la revista
Dialéctica de la Universidad Autónoma
de Puebla.

A punto de finalizar el siglo XX uno de los conceptos que han
adquirido un mayor prestigio y un lugar previlegiado en el imaginario
social en una parte del mundo (especialmente Europa del este, la ex-URSS,
América Latina y Africa) ha sido el de la "democracia" .
¿Cuáles son las razones de este hecho?

¡ . l1
J

LA DEMOCRACJA LIBERAL Y SUS LIMITES

Una de ellas proviene de su larga historia. EJ concepto democracia
ha concentrado en períodos determinados, la aspiración legítima de las
mayorías para obtener el poder o al menos establecer limites al poder para
lograr una mayor justicia en todas sus dimensiones.

i:.

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Otra razón, más difícil de explicar en pocas palabras y sin haber
expuesto lo que entiendo por democracia, se.ria que desde 1917 a 1989, se
protagonizó una lucha universal entre dos sistemas: Uno capitalista que
adoptó diversas formas políticas que fueron desde la democracia política
hasta el fascismo y otro, que se autodenominaba socialista y que a nombre
de "democracia social" mantenía una dictadura de partido-estado. Esta
lucha, por múltiples razones que expongo en mi libro Más allá del derrumbe
{1994) terminó con el triunfo del capitalismo, hecho que Francis Fukuyama
identificó, en forma ideológica, como "triunfo de la democracia". Esta
identidad entre capitalismo y democracia no es correcta ya que existen
fuertes tensiones entre las dos lógicas (económica y política) o como dice
John Dunn, sus relaciones son "estrechas y opacas". A mi juicio, lo que
triunfó al caer el llamado "socialismo real" fue la economía del mercado
capitalista que ocasionó, en aquellos países, un despertar de las masas
populares al largamente postergado deseo de democracia, movimiento que
de alguna manera ha dejado su ÍD'!pronta en la reformulación de las nuevas
constituciones. Así, la democracia pudo colocarse nuevamente en el centro
del imaginario social como una esperanza, se realiz.ara o no en su sentido
auténtico.
21

Weber Max, "Economía y Sociedad", Vol I, Ed F.C.E. México 1969 pag 11

357
356

�La tercera razón del asenso de la democracia proviene de los
procesos que hemos vivido en América Latina en las últimas décadas. En
efecto, frente al terrible trauma que constituyeron las dictaduras del cono
sur, las diversas fuerzas políticas han buscado un reacomodo democrático
en países como Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, entre otros. En el caso
de México, después de un dominio por décadas por parte del Partido
Revolucionario Institucional (PRI) como partido único del estado, y debido
a las profundas crisis económica-sociales a que nos ha llevado su política
económica (acentuada por el neo-liberalismo), el sistema tuvo que
negociar una lenta y compleja reforma política que se inició en 1970 y que
ha culminado en las recientes elecciones del 6 de julio de 1997 con triunfos
importantes para la izquierda (representada por el partido de la revolución
democrática (PRD) y para la derecha, representada· por el partido de
Acción Nacional (PAN).
Estas últimas elecciones, por la forma
relativamente limpia en que se llevaron efecto, nos permite decir que se ha
iniciado en nuestro país, el tránsito del régimen de partido único de Estado
al de un régimen pluralista en la que permanecen en lucha, el PRI, el PAN,
el PRD y otros partidos pequeños como el Partido Verde ecologista de
México (PVEM) y el partido del Trabajo (PT). Esta nueva situación coloca
en la agenda del debate político, una serie de problemas importantes que
deben ser analizados por la Filosofía y la ciencia política.
Ahora bien ¿Podemos'confiar en que la democracia pueda resolver
algunos de los principales problemas de injusticia social?. ¿Realmente el
acceder a la democracia representa para nosotros un inicio de solución a
los graves conflictos que nos aquejan?.
Estas preguntas io'iportantes en el México de hoy, parecen no serlo
en países en donde, a la inversa de lo que aquí ocurre, se está presentando
un fuerte desencanto sobre la democracia, como en Francia, Italia,
lng]aterra o los propios Estados Unidos de América.

"',..,
· Así nos en&amp;entamos a una paradoja: Mientras en América Latina
y Europa del Este, la democracia es un bien apetecible, en Europa ya están
hablanao sobre el "fin de la democracia", como lo hace Jean-Marie
Guéhenno, en un libro del mismo nombre. 1 •
Lo que procede entonces, a mi juicio, es examinar las causas de

dicho desencanto y extraer las lecciones debidas para poner de manifiesto:
Primero, que existen diversas concepciones de la democracia (elitista,
pluralista, participativa, autonomía democrátrca, radical); segundo, que la
"democracia realmente existente" es decir, la democracia puesta en
práctica en algunos países altamente industrializados, han demostrado ya
sus alcances y sus limites y tercero, que se hace necesario construir nuevas
358

formas de la democracia que permitan contender con el amplio y difícil
conjunto de obstáculos que la acechan.
Ahora bien, mientras la tradición marxista se concentró en la crítica
a la "democracia burguesa" y no pudo desarrollar una nueva alternativa,
la profundización de la democracia, en sus diversos sentidos recayó en los
filósofos Jiberales.2
Es por está razón que analizaré, en forma breve y sintética, algunos
de los rasgos característicos de tres agudos críticos liberales de la
democracia liberal: Norberto Bobbio, David Held y C. B. Macpherson.
Los tres parten de la tradición abierta por Stuart Mili; analizan las
contradicciones de dicha tradición y buscan soluciones a los grandes
obstáculos que ha encontrado la realización de la democracia en los
diversos países industrializados. Sus reflexiones nos pueden permitir
algunas conclusiones útiles también para Latinoamérica.

La democracia procedimental.
Norberto Bobbio (1909), como se sabe, es uno de los filósofos más
notables de la actualidad. La importancia de su reflexión radica en su
profundo conocimiento de los clásicos; su claridad analítica y su
honestidad a la hora de examinar los conflictos de la democracia
contemporánea. Estos conflictos surgen de los obstáculos que genera el
tipo de organización que ha adoptado la sociedad contemporánea. La
mayoría de sus libros han sido traducidos al español en los últimos años y
es por ello que podríamos decir que es él mas conocido de los autores junto
a Sartori, Dahl y otros. Bobbio parte de una definición mínima de la
democracia: Democracia es "un conjunto de reglas (primarias o
fundamentales) que establece q11ién está autorizado para tol}lar las
decisiones coleqivas y bajo qué procedimientos". (Bobbio, 1986: 14). Las
reglas procedimentales son: Sufragio adulto; derechos cívicos (de
expresión y organización); mayoría numérica y derecho de minorías.
Bobbio analiza en su libro Liberalismo y democracia, los encuentros y
desencuentros entre dos corrientes pronunciándose por un liberalismo que
distingue de lo que llama /iberismo, es decir, un liberalismo que está a favor
de los derechos y de las instituciones y no de los excesos y consecuencias
de la economía de mercado.
En e/ J11t11ro de la democracia expone con_agudeza los problep-tas que
enfrenta hoy esta forma de gobierno en los países industrializados. Para
Bobbio, la democracia nace de una concepción del individuo como
359

�soberano y hoy se observa el dominio del corporativismo; debería
representar los intereses de todos los ciudadanos y en su mayor parte
representa los intereses de sectores; las oligarquías debería desaparecer y
no es así; todos los ciudadanos debería participar del poder y el ciudadano
se siente cada vez mas alejado del poder; se ha formado un poder invisible
tras las urnas que orientan las decisiones; la democracia estaba basada en
la educación de la ciudadatúa y lo que se observa es desinformación y
apatía. Son las promesas incumplidas de la democracia. Las causas de
este fenómeno son, a su juicio, la complejidad de las sociedades
contemporáneas que han generadq la tecnocracia; el aumento de la
burocracia y la ingobemabilidad. Todo ello constituyen fuertes obstáculos
para la realización plena de la democracia.

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Detrás de toda concepción se encuentran ciertos valores explícitos:

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La tolerancia entre los mdividuos; la libertad de creencias; la renovación

gradual de la sociedad y la fraternidad entre los hombres.

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política. No la substancia. En este sentido, considera que el marxismo ha
cometido el error de subestimar el cómo par dedicarse al quién denomina.

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Preocuparse por qmen -dicé- generó la confusión entre la
dictadura de una clase y dictadura como ejercicio de la fuerza sin ley.

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Según Bobbio, el marxismo transforma la noción clásica de
dictadura (excepcional y transitoria) en regla ' universal anterior al
comunismo como dictadura del proletariado.

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Perry Anderson sometió la concepción de Bobbio a las siguientes
críticas:

1) Defiende la democracia representativa pero encuentra límites a ella;
2) Crítica la democracia directa pero habla de una ampliación de la
democracia;
,
3) Defiende a la democracia liberal como forma de acceder a un socialismo
pero lo plantea imposible;
4) Camina hacia el conservadurismo.
A su vez, M Bovero respondió a las críticas de Anderson en una
entrevista aparecida en un libro: "La filosofía política de un fin de siglo" (1994)
con los siguientes argumentos:
Anderson tiene una V1S1on simplista de la relación entre
liberalismo y democracia; la prolongación de la democritcia no coincide
con la directa ya que la democracia representativa y directa son métodos y
la democracia política y social son niveles .

La democracia es para él un método, la forma de la comunidad

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La solución que propone para poder sortear estos obstáculos es la "
extensión de los derechos" al igual que el paso del quien vota al dónde vota.
El sistema democrático debe extenderse, a su juicio, a lugares como la
familia; la universidad; el ejército o la iglesia.

condiciones económicas y de la lucha política que se expresa en la
estructura jurídico política y que es uno de los aportes principales de un
marxismo crítico.

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.....

Bobbio subraya la importancia de las instituciones liberales como
el parlamento y derechos cívicos, como baluarte en contra de los abusos
del poder. La dictadura liberal tiene la función de asegurar la libertad
negativa de los ciudadanos:
Derechos cívicos de los ciudadanos
individuales; parlamento nacional. Esto asegura el estado constitucional.
Este es un "instrumento" que puede ser utilizado por cualquier clase
social.
Considero que Bobbio tiene la razón a medias. Tiene razón en que
tales instituciones aseguran la libertad negativa pero no al creer
que el parlamento es sólo un instrumento. Desestima el impacto de las
360

Por mi lado, considero que lo que Anderson está señalando son las
antinomias a las que Bobbio llega de su análisis de la democracia moderna.
El problema que señala Anderson es que. Bobbio ha tocado un limite que
no puede resolver por la vía que se ha trazado.
Por otro lado creo que, en primer lugar, el método utilizado por
Bobbio le lleva a tener una posición un tanto ambigua: Por un lado asume
una definición formalista-Katiana de la democracia y por otro realista.
En segundo lugar, se mantiene dentro de los estrechos límites de
un liberalismo rectificado que se niega a considerar que lo económico
también es político.
Finalmente, su concepción de la democracia procedimental, con
todo lo aclaratorio y útil que pueda ser, descansa sobre un principio formal
que pretende evitar lo sustancial. A mi juicio la distinción sólo es
realizable si se quiere mantener a la definición como un ideal ético pero no
se si se quiere comprender los procesos reales. En ese nivel como deáa el
intelectual y político mexicano Jesús Reyes Heroles, en la política "el fondo
está en la forma".

361

�La autonomía democrática.

Por su lado, politólogo inglés David Held después examinar los
diversos modelos de democracia que se han desarrollado hasta ahora,
(Held, 1992) se pregunta ¿qué debería significar hoy en día la democracia?
Para responder a la pregunta, Held alude a las dos tradiciones
contemporáneas: La nueva derecha y la nueva izquierda. La nueva
derecha buscaría unir los objetivos de libertad e igualdad a los del
individualismo en todas sus d.imensiones. Su idea es que el Estado debe
establecer las condiciones para que los ciudadanos persigan sus propios
intereses bajo la defensa de la ley; la libertad individual y la tesis ~e "cada
quién su vida". La izquierda, por su parte, defen~erí~ lo s~ia~ Y lo
colectivo; consideraría que la libertad y la justicia en sentido autentico no
se pueden alcanzar en el capitalismo. Frente a estas dos posiciones, Held
propone una nueva tesis: La autonomía democrática. Su pr~cipio ~eneral •
en que se basa es el siguiente: "Los individuos deberían ser libres e iguales
para determinar las condiciones de su propia vida; es decir, de~erían
disfrutar de los mismos derechos (y por consiguiente de las mISmas
obligaciones) en la especificación del marco que genera. ~i~ita las
oportunidades disponibles para ellos, siempre y cuando no utilicen este
marco para negar los derechos a otros" (Held, 1992: 326). Se O:ªta de
defender la libertad y la igualdad pero estableciendo fronteras a la libertad
y arreglos institucionales necesarios para protegerla. Para precisar, Held
opone las tesis del liberalismo y del marxismo. A juicio de Held, el
liberalismo está comprometido con el "mercado libre" y falla al no
concebirlo también como provisto de poder. El marxismo, en su opinión,
reduce lo político a lo económico y no advierte los peligros del poder
centralizado. Aquí, en este punto, Held no precisa que se está refiriendo a
un marxismo esquemático y reduccionista que no se verifica en otros
autores como por ejemplo, la filosofía política de Antonio Gramsci. A
pesar de todo, Held dice que en las dos perspectivas se fa_lla: En la
tradición liberal, lo político es el gobiemo separado de lo economtco y lo
culturál; en el marxismo, se reduce lo político a lo económico; al poder de
clase o al fin de la política marginando temas in1portantes que ata11en a la
democracia. Ello no requiere decir que Held no reconozca aciertos en
ambas tradiciones.
La autonomía democrática para Held

implica: En primer lugar,
tomar a la sociedad como un conjunto en donde es posible distinguir al
Estado y la sociedad civil y en donde se requiere empr~nder u'.'ª
democratización de ambos aspectos; en segundo lugar, se necesita amplrar
la concepción de la política entendiéndola como fenómeno . que se
encuentra en todas partes aunque tenga límites en lo que se refiere a lo
intimo; en tercer lugar, se requiere establecer una teoría de las fronteras de
362

la libertad y una concepción detallada de los arreglos necesarios para
protegerla; en cuarto lugar, el establecimiento de un sistema de derechos
en el que se tenga cuidados en la relación entre lo formal y Jo real; y por
último, un sistema constitucional que proteja y garantice todo lo anterior.
Held tiene presente en diversos momentos de su exposición los aportes de
la social democracia sueca. "El problema, en resumen, es doble: La
estructura de la sociedad civil (incluyendo la propiedad productiva
privada, vastas desigualdades sexuales y raciales-malentendidos o
aprobadas por los modelos de democracia liberales) no crea las
condiciones para la igualdad del voto, la participación efectiva, una
comprensión política adecuada y el control por igual de la agenda política;
mientras que la estructura del Estado liberal (incluyendo grandes, y con
frecuencia innumerables apartados burocráticos, la dependencia
institucional del proceso de acumulación de capital y representantes
políticos preocupados por su propia reelección) no genera la fuerza
organizativa que puede regular adecuadamente los centros de poder
"civil". (Held, 1992: 339)
Para que pueda florecer la democracia, entonces, debe ser
concebida como un proceso de dos caras: Reforma del poder del estado y
reestructuración de la sociedad civil. Se trata también de establecer la
soberanía del parlamento sobre el Estado y de la sociedad sobre el
parlamento. ¿Cómo podría ser posible? Held responde que con la creación
de un sistema de derechos: Derechos estatales, derechos sociales, derechos
culturales y derechos económicos. Se trata, nos dice, de una autonomía
democrática o socialismo liberal.
Esta democracia implicaría una
participación verdadera del demos en el gobierno; una concepción amplia
de lo político pero que no vulnere lo personal; igualdad poütica y justicia
distributiva; la igualdad de condiciones no implica el no reconocimiento de
las diferencias sociales, culturales o inclusive económicas, estableciendo de
límites al grado de libertad de los ciudadanos.
Nuevamente aquí nos encontramos una apelación a la voluntad de
tipo Kantiano o una elevación de la conciencia política, pero falta
considerar quién o quiénes serían los sujetos que llevarían al cabo esa
elevación de conciencia y una vez que esto ocurriera, en qué medida
podrían enfrentarse a los poderes reales de la estructura de poder
capitalista nacional e internacional.
Finalmente, abordamos la tercera perspectiva de la filosofía liberal:

La democracia participativa.
Menos difundido que Bobbio en español pero no menos
importante es el politólogo de la Universidad de Toronto, Canadá, C.B.

�Macpherson fallecido en 1987. A· partir de la conclusión sobre la
imposibilidad de un cambio revolucionario en las sociedades industriales,
propone buscar una democracia participativa que pudiera generar
mayores condiciones de justicia social. Para acceder a esta fom1a de la
democracia se requiere, a su JUic10, cumplir dos requisitos: La elevación de
la conciencia de los ciudadanos para no verse sólo como consumidores
sino como hombres en pleno desarrollo de sus capacidades. Se trata de
generar la conciencia de que todos los ciudadanos tenemos un poder como
tales y que se requiere ejercerlo. El segundo requisito es la reducción de la
desigualdad social y económica.
A su juicio, las dos tradiciones más influyentes de nuestra época, el
marxismo y el liberalismo, fracasaron en sus predicciones: La tradteión
fundada por Marx consideraba que la agudización de las contradicciones
del capitalismo llevaría a una polarización entre dos clases lo que a su vez
generaría las condiciones de una nueva sociedad. En el caso de John Stuart
, Mill, su concepción de la democracia como desarrollo de las
potencialidades del hombre fracasó también porque consideraba que la
generahz.ación del sufragio y una ética de la solidaridad con los pobres
llevaría a mejores condiciones sociales. Lo que ocurrió en la realidad fue lo
opuesto: La agudización de las contradicciones sociales y de la enajenación
al concebirse al hombre sólo desde la perspectiva del individualismo
posesivo.

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...

...

La democracia participativa de Macph~rson se basa en la
necesidad de tener conciencia: a) de los costos humanos y ecológicos de
una forma del crecimiento económico adoptada; b)de los peligros de la
apatía poütica; c)de las dudas sobre la posibilidad de que el capitalismo
pueda satisfacer las expectativas despertadas en los consumidores por el
propio sistema. Se requiere, nos dice, elevar la calidad de la vida y se
pregunta ¿es exagerado pedirlo?. Para poder lograr esta nueva forma de la
democracia realiza dos acercamientos teóricos: Uno abstracto (su modelo
4A) y otro concreto (su modelo 4B). En el modelo abstracto propone un
sistema piramidal que combine democracia directa con democracia
delegada. Las dificultades de su funcionamiento procederían de las
condiciones históricas propicias que eviten un golpe de estado como el
ocurrido en Chtle a Salvador Allende; la confrontación violenta entre las
clases y la apatía de la gente. En el acercamiento más concreto nos dice
que se requiere también un sistema de partidos bien constituido. Lo
fundamental es relacionar la poütica con la ética; el sentimiento a favor de
la igualdad y el desarrollo de las capacidades. Para lograrlo plenamente se
requiere abandonar los supuestos de que parte la sociedad de mercado.

36-t

_
En suma, los tres autores mencionados parten de la tradición
liberal; los tres reivindican formas pacíficas para el cambio; los tres están
conscientes de las consecuencias que genera la economía de mercado. Pero
Bobbio no define con precisión la lucha en contra del imperio del mercado
al menos con el énfasis de Held o Macpherson. Para los dos últimos ~
muy claro que el ámbito económico es poütico. Mientras Bobbio 00 le
oto_r?~ importancia a la concepción marxista, Held hace un penetrante
analtSJS de la aportación de esta corriente sin dejar de adoptar posiciones
críticas. Macpherson, por su lado, asume una justicia distributiva
procedente del marxismo pero declara que su posición es liberal en la
medida en que qutere realizar la vieja aspiración de la sociedad como '
autod~~rollo de las potencialidades mdividuales. Held se propone una
concepc1on superadora de las dos tradiciones. Los tres ponen el acento en
lo ético.
Con respecto ~e las posiciones de Bobbio podríamos subrayar que
le falta una co~c~pc1on global de la democracia que tome a su cargo los
aspectos ~onom icos-sociales y que la neutralidad de su concepto de
democracia es muy cuestionable cuando se trata de _analizarlo en la
práctica.
.
_ En relación a Held podríamos contraargumentar que tanto el neohberalJSmo como los procesos mundiales (acción de las transnacionales·
creación de grandes centros económicos o utilización de organizacione~
como la ONU para intervenir en los procesos intemos de los países) están
alterando las condiciones de una democracia como la propuesta por él.
Y finalmente sobre las posiciones de Macpherson se podría
argu~~~tar que su propuesta es muy general y que se requiere una
def1mc1on mas precisa de las condiciones sociales requeridas y de las
fuerz.as poüticas que llevanan al cabo a su democracia participativa.
A los tres les podría interrogar sobre las condiciones de posibilidad
de la democracia en países como los de América Latina.
Como conclusión podemos decir que:
1.- ExJSte una Línea de reflexión muy importante que procede de Rousseau

en el se~~ido de considerar a la democracia como soberanía popular. Esta
concepc1on se puede mantener teniendo conciencia de sus aspectos
alc~nz.ables y sus aspectos utópicos, es decir, por un lado, es posible llegar
a ciertas forma~ de soberanía popular mediante la democracia directa (alü
do~de sea posible o el referendum) pero no es posible, en las complejas
sociedades actuales acceder a una forma poütica que permita definir el
contenido de dicha soberama.
365

�2.- A pesar de ello, la "soberanía popular" siempre ha sido objeto de crítica
por parte de los liberales. Por tal motivo, han levanta_do ~?da
serie de
obstáculos par evitar lo que llaman, desde Tocqueville la tirarua de las

:m'ª,

mayorías".

-Qué sodalismo? Discursión de una alternativa. ( Plaza &amp; Janes, Barcelona,

3.- Se requiere entonces acometer la formulación de una nueva teoría de la
democracia que recupere los aportes de ]os teóricos liberales pero que
considere como elemento fundamental su relación con los procesos

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NOTAS BIBLIOGRAFICAS

('l&gt;

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1

'~ a:~

e;.

4.- A pesar de todo, puesto que la democracia es un movimiento ~tórico
de] pueblo para la reivindicación de la soberanía popular, para el
establecimiento de un equilibrio entre los poderes pdlíticos en que se ha
dividido el estado contemporáneo; por el derecho de resistencia a la
arbitrariedad estatal; la elección de gobernantes por medio de votaciones;
la alternancia de paridos en el poder; ]a tolerancia; el p1ura1ismo; la
equidad racial y sexual; la defensa de las libertades individuales_ Y
comunitarias, por tal motivo, la democracia, sigue siendo un bien
apetecible, a pesar de que en nuestros países latinoamenricanos su
construcción haya sido tan difícil y frágil .

¡

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'U

1985).

1985).

actuales del capitalismo.

.. .. ...

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En mj ensayo "la Cuestión de la de010trada" publi,ado en la rC'visla P111~é,:f,ca. Num29/3,
primavera de 1997, analizo el problema de la dem,&gt;&lt; ra, ia en Marx y Pn las d1wl'Sds vnllentes
del marxismo, considerando qul' hay una ,·on«:-p,.i&lt;'in d,,nux rátka en C'I autor dC' f-1 Cflf'llnl 4ue

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no fue desarrollada por PI marxismo soviético.

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Milano, F. Angelli Libri, 1985).

JÓÓ

Vargas Lozano Gabriel, Mas allá del derrumbe. Siglo XXI Editores México
'

'

�LAS VIAS DEL PODER PRESIDENCIAL:
UNA COMPARACION FRANCO - MEXICANA

Maestro José Luis Prado Maillard
Maestro de la Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
Doctorante por la Universidad de París 1
Pantehéon-Sorbonne

Todo Estado tiene una estructura política que organiza a la
sociedad. Dicha estructura comprende órganos de poder que son dirigidos
por una autoridad política. En una democracia, dicha autoridad es elegida
por la voluntad general. Sin embargo, la autoridad que representa al poder
debe tener un ·control que la limite, pues si no lo hay, se corre el riesgo de
caer en el absolutismo. En la teoría, el equilibrio de poderes es descrito por
Montesquieu en su obra &lt;&lt;el espíritu de las leyes&gt;&gt;. El poder limita al
poder. Este clásico se refiere a los poderes legislativos, ejecutivo y judicial.
Mismos que deben estar inscritos en un contrato social, diría Rousseau.
Nosotros haremos alusión solamente a los poderes políticos. El poder
legislativo es un órgano colegiado, bicameral o monocameral, mientras que
el ejecutivo es de tres tipos, monista, du~l y directorial.
Sin embargo, observamos que en la mayor parte de las
democracias contemporáneas, el verdadero equilibrio de poderes se
encuentra en el sistema de partidos políticos. &amp; decir, éste inclina la
balanza del poder a favor del ejecutivo o del legislativo. Si el partido del ·
presidente es mayoritario en .el parlamento, éste tendrá poderes reales que
sobrepasan los poderes constitucionales. En sentido contrario, si éstas
mayorías son antagónicas, veremos un verdadero equilibrio tal como lo
conciben Locke y Montesquieu. A manera de apoyo citamos el ejemplo de
ciertas democracias como Alemania, Austria, España, Francia, Gran
Bretaña, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Portugal. Naciones donde el respeto a
la Constitución y a los partidos políticos es la esencia misma del sistema.
En nuestro estudio nos limitaremos a las vías del poder
presidencial en Francia y en México. Por que en tomo a ésta institución
gira la vida política de ambas naciones. Nuestra tesis se centra en la
semejanza de los poderes presidenciales a pesar de que éstos difieren en la
naturalez.a de sus si5temas políticos, asimismo de la variedad del poder
presidencial, dependiendo de las mayorías parlamentaria y presidencial.

369

�Al reflexionar sobre nuestra tesis nos surgen las siguientes
interrogantes: ¿Por qué las prácticas políticas son semejantes a tal grado
que la presidencialización del sistema es su característica?, ¿En qué
consisten dichos poderes reales?, ¿Cómo afecta al presidente una
discordancia mayoritaria entre el presidente y el parlamento?, ¿De qué
medios de acción gozan mandatarios para aplicar su política?

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Para responder a éstas cuestiones es pertinente tomar en cuenta al
Derecho constitucional y a las Instituciones políticas. Esto con la finalidad
de exponer un estudio serio, real, funcional. Del lado del Derecho
estudiaremos los tipos de regímenes poh1:icos y los poderes de que'
disponen tanto el ejecutivo como el legislativo, así como las relaciones
entre ellos. Del lado de las Instituciones políticas, analizaremos a los
partidos políticos y su trascendencia dentro del sistema político. En fin,
organizando nuestro orden de ideas hablaremos sobre los dos sistemas
políticos desde una perspectiva presidencial (l), así como de los poderes
presidenciales. (11)

DOS SISTEMAS DIFERENTES

ésta clasificación, cabe preguntarse dónde encuadra el régun'en fr
,
·
- ·
d
anees y s1
MexICo encua ra dentro de ésta tipología.
La ~ República es polémica en su clasificación. · Régimen
parlamentario
·, y 1a
, .
, . o presidencial?• Tomando en cuenta la c onstitulaon
practica_ política frances~, _podemos conciliar la definición de la siguiente
man~ra. ~n _cua~to al re~en, semip1:sidenciall y en cuanto al sistema,
presi~en~iahs_ta. ~n Mex1co, la polemica no es menor: ¿Presidencial,
autontano, d1ctatonal o semi-democrático? Digamos que en su régun'
~
.al
ffies
prest enc1 , ~ue su sistema es presidencialista. Para aquellos que insisten
en llamarlo ststema autoritario, es pertinente recordarles los elementos de
una Democr:acia: go~ernantes elegidos por sufragio universal, . elecciones

frecu_~~es Y ~mceri:5, sistema compei:ftivo de partidos, respeto a los partidos de
aposiaon, ~xistencia de grupos apos1tores al gobierno y respeto del Estado de
Der~~ho. VISto estos el~mentos y analizando la evolución de los partidos
políticos, podemos decrr que México ha avanzado indiscutiblemente hacia
la Democracia, tal como lo constata la siguiente gráfica.

Elecciones
presdenciales

Entendemos por naturaleza de los sistemas políticos, la
clasificación que hace la doctrina clásica sobre los regímenes
constitucionales y la clasificación que hace la mínuscula Ciencia política
sobre el entorno político. El régimen constitucional comprende el conjunto
de reglas jurídicas sobre la organización y _el ejercicio del poder. El sistema
político comprende las reglas jurídicas y los factores cotidianos de la vida
política. Ambas clasificaciones difieren, en ocasiones, una de la otra.

100
80

% votos

60
40

~- :,..&gt; .'-(.'' .-,. .'!.:~.,~-;

20

:,~~:

: .-~- ·,::.' :~:·

o
1976

1982

1988

Fuente: lfl:-.

A/ Naturaleza de los sistemas
Siguiendo las Constituciones, podemos clasificar a Francia como
un régimen semipresidencial, y a México como un régimen presidencial.
En cuanto al sistema político, ambos coinciden en la presidencialización.

l. Régimen presidencial, régimen semi-presidencial y status presidencial

El Derecho constitucional clásico distingue al Régimen
parlamentario y al régimen presidencial. Al primero por la responsabilidad
del gobierno frente al parlamento y por el derecho de disolución. En éste
régimen hay dos variables, de tipo monista o a la inglesa (un solo jefe del
ejecutivo) y de tipo dualista o a la francesa (dos jefes del ejecutivo). Al
segundo lo distingue por la separación rígida de poderes, donde el
sufragio universal legitima a los poder~ ejecutivo y al legislativo. Vista
370

~asa_n~o al status presidencial, éste es de fundamental importancia
para el eJerc1~10 del poder. Dicho status difiere de un país al otro. El jefe de
Estado_frances es electo p?r sufragio universal directo a dos vueltas (la
mayona absoluta es requenda para la elección). Su período es de siete años
con posibilidad de reelección sin limite} El mandatario mexicano es electo
p~r suf~agio ~~iversal directo a una sola vuelta. Su período es de seis
anos, sm posibilidad de reelección. En caso de que la presidencia esté
vacante, la Constitución francesa señala que el Presidente del Senado se
ocup~r~ del cargo y _él ~~mo convocará a elecciones (art. 7).· Mientras que
en Mex1~~' la Conshtuc10n prevé un Presidente interino, un substituto y
un pro~15 ional ~rt. 84). Es interino si la vacante tiene lugar dentro de los
~o~ primeros anos del sexenio; es substituto si la vacante ocurre en los
últ1IDOS cuatro años¡ es provisional aquel que nombra la Comisión
permanente mientras se convoca a sesión extraordinaria. El interino y el

1994

�substituto son electos por las dt -¡:;~ª;-pati:es del Congreso constituido
en colegio electoral, quien convocará a elecciones, en el primer caso, para
concluir el periodo respectivo. Es pertinente remarcar que, bajo la nueva
configuración del Congreso, es difícil que las dos terceras partes se pongan
de acuerdo. Motivo por el cual debemos reflexionar si éste articulo debe ser
modificado. Bien se podría prevenir una crisis constitucional y politica.4

_.d

1&amp;1411 j lllo, 'lt1 111

1

En lo que concierne a la responsabilidad, ambos mandatarios son
irresponsables politicamente frente al legislativo, pero tienen
responsabilidad electoral. En efecto, las elecciones legislativas intermedias
y la reelección, en el caso de Francia, reflejan ésta responsabilidad. Si el
ciudadano esta conforme con la política presidencial, votará por el mismo
partido del presidente en las elecciones legislativas. Contrariamente, si
esta inconforme, votará por un partido opositor, a fin de limitar al poder
presidencial. En Francia, hemos visto esta situación en tres ocasiones bajo
la V República: De 1986 a 1988, de 1993 a 1995 bajo la presidencia de
Mitterrand y actualmente a partir de junio de 1997... bajo la presidencia
Chirac. Sin embargo, el caso más sorprendente es el de México, ya que no
se había visto una contradicción de mayorías desde hace 69 años. La
diferencia existente entre los dos países es que la cohabitación francesa se
polariza entre la izquierda y la derecha, mientras que la cohabitación en
México es más complicada a causa del sistema de partidos. Los Diputados
franceses son elegidos por un sistema electoral mayoritario a dos vueltas,
mientras que los Diputados mexicanos son elegidos por un sistema mixto,
mayoritario a una vuelta y a la proporcional. Esta elección legislativa afecta
indiscutiblemente al poder presidencial. ·

2. La atribución del poder.
Ante la imposibilidad del pueblo soberano de gobernarse a sí
mismo, nace la democracia representativa. Es el pueblo soberano quien
atribuye el poder a sus gobernantes a través del voto, fuente de
legitimidad. Toda atribución de poder debe seguir un orden lógico. Dicho
orden es jurídico y político.
En efecto. La atribución comienza con la nominación, la cual exige
dos requisitos, uno constitucional y el otro político: En ambos países, la
regla jurídica es parecida en su esencia, salvo dos excepciones: la edad, que
es de 35 años para los mexicanos y de 23 años para los franceses y la
segunda
es el registro de la candidatura. En francia, el aspirante deberá
reunir 500 firmas provenientes de 30 departamentos. En México, sólo es
necesario ser presentado por un partido político debidamente registrado
según el Código federal de instituciones y procedimientos electorales
(COFIPE). En lo que corresponde a la regla política, ésta difiere de un
sistema al 9tro. El aspirante francés debe tener una imagen pública
372

reconocida y una amplia trayectoria política. La historia de la V República
nos muestra que cuatro de sus cinco presidentes han sido lideres de sus
respectivos pa.rtidos.5 C...~les de Gaulle, Rassemblement démocrali.que
Jrancais, Valéry Giscard d'Estaing, l'Union démocralique Jrancaise, Francois
Mitterrand, creador del Parli socialiste y Jaques Chirac, creador de
Rassemmblement pour la République. Por lo que corresponde a México, Ja
regla es (o era) que el Presidente nombra a su sucesor entre los miembros
de su partido (PRJ). No todos tienen una trayectoria política reconocida.
Dicho proceso de nominación tiene .dos etapas: la primera es la
&lt;&lt;oscultación&gt;&gt; que consiste en la consulta que hace el Presidente entre la
clase política para seleccionar a su candidato, el &lt;&lt;tapado&gt;&gt; y la segunda
etapa es el &lt;&lt;destape&gt;&gt;, consistente en la nominación deJ candidato
&lt;&lt;oficial&gt;&gt;. No vale la pena profundizar en éste aspecto, pues es por todos
bien conocido. Empero, hay que reconocer que ésta regla política es difícil
que tenga nuevamente lugar, debido al medio ambiente político actual que
dificulta al Presidente de imponer su voluntad como otra.
Una vez obtenida la nominación, resta hacer campaña para
conquistar el voto ciudadano.
La campaña podemos definirla como actividad eminentemente
política, regulada por la ley, que tiene por objeto la conquista del voto
ciudadano a través de una contienda entre los partidos políticos. En dicha
contiendas, los candidat?s manifiestan sus proyectos por diversos medios.
Su desarrollo difiere de un país al otro. En Francia, las estrategias de
campaña varían de la primera a la segunda vuelta. Varían aún, si se trata
de partidos de izquierda o de derecha. En la primera vuelta el candidato
debe asegurar su pase a la segunda, sin importar los márgenes de
diferencia de un candidato con respecto al otro. Inclusive puede haber dos
candidatos del mismo partido en la primera vuelta, hay quienes llaman a
ésta elección como las primarias a la francesa. Recordemos las
postulaciones de Chirac y Balladur en 1995 por el RPR, Balladur que
obtuvo la votación más baja, se adherió en la segunda vuelta a la
candidatura de Chirac. La segunda vuelta es la más importante. Es ahi
donde tienen lugar las alianzas entre los partidos y se polariza la politica
entre la izquierda y la derecha republicana. En México las estrategias de
campaña varían dependiendo del partido político que se trate. El PRI
trabaja más directamente con el elector al igual que el PRD. El PAN se
enfoca de manera prioritaria a los medios de comunicación. Es lo que
propiamente conocemos como partidos de &lt;&lt;cuadros&gt;&gt; y partidos de
&lt;&lt;masas&gt;, distinción formulada por Maurice Duverger.6 Es interesante
observar los hechos por venir err-él Congreso, pues las alianzas pueden ser
el factor principal de gobernabilidad.

373

�La campaña se encuentra reglamentada por e~ ~go _electoral en
Francia y por el COFIPE en México. En cuanto ~ fin~oannento de las
campañas, nervio de toda democracia, ambas legislaoones reglan_i~
los gastos. En el país Galo, la tensión política producto de la cohabitaoon
de 1986, conduce en 1988 a un esfuerzo de moralización en cuanto recursos
económicos para las campañas presidencial y legislativa. Se ere~ la ley
orgánica en este año, misma que es modificada en 1990 y que ti~~e por
objeto reglamentar los gastos de campaña fijando un tope. En Mexico, la
reciente reforma electoral de 1996, que tiene el consenso de todos los
partidos políticos, fija igualmente, un tope para los gastos de campaña.
Este será fijado por el Consejo General deJ IFE.

Una vez conquistada la elección, el candidato electo pasa a ocupar
la titularidad o cotitularidad del poder ejecutivo.
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Bjlógica de los sistemas

Entendemos por lógica de sistemas, la organización Y
funcionamiento del ejecutivo y del legislativo, mismos que varían
jurídicamente de un país al otro, pero que políticamente pueden coincidir.

t. Un ejecutivo bicéfalo, un ejecutivo monocéfalo
La estructura del poder ejecutivo es distinta en Francia que en
México. Uno es bicéfalo y el otro monocéfalo. En el país Galo, el ejecutivo
se comparte entre el Elíseo y Matignon,7_ mientras que en México, el
Presidente es el único jefe del ejecutivo. Sin embargo, la actual
Constitución francesa atribuye mayores poderes al jefe de Estado en
relación con las anteriores Repúblicas: Nombrar al Primero de los
ministros, disolver la Asamblea nacional, nombrar los principales puest~
del Estado nombrar a tres de los nueve miembros del ConseJO
Constitucio~al, entre ellos a su presidente, presidir el Consejo de minis_tros,
firmar O no las ordenanzas así como los decretos deliberados en ConseJO de
ministros, dirigir las fuerzas armadas, así como los comités de defensa,
negociar y ratificar los tratados internacionales, ejercer l°:' pl~nos pod_e res
en caso de ~is grave, dirigir mensajes al poder legislativo, pedir la
interpretación del Consejo Comtitucional sobre una ley o tratado
internacional. La Constitución mexicana reconoce, por su parte, al
presidente como jefe único del gobierno otorgándol~ plena libertad de
nombrar a sus colaboradores. Asimismo le concede ciertas facultades en
materia legislativa: la iniciativá de ley y el Veto. En materia j~d.icial, él
puede demandar la interpretación de la Suprema Corte de Just1Cta de la
Nación sobre la constitucioanalidad de una ley y en su caso, hacer del
conocimiento de esta Corte, para que resuelva un conflicto que se ~uscite

374

entre el ejecutivo y alguno de los otros poderes de la Unión o con algún
estado de la federación.
Como podemos observar, el jefe de Estado francés es excluído de la
mayor parte de las funciones gubernamentales, mientras que el
mandatario mexicano le corresponde la totalidad de éstas. Del lado
político, la situación de ambos mandatarios es contigente. El presidente
francés es, de hecho -salvo un periodo de cohabitación-, el verdadero jefe
del gobierno. El mandatario mexicano, puede verse en dificultades para la
aplicación de su política -a pesar de ser el único jefe de gobierno- si el
legislativo no aprueba su iniciativa de ley sobre el presupuesto de egresos,
tal como lo vimos en San Lázaro en diciembre de 1997, donde b.tvo que
negociar su iniciativa original con el PAN.
Los poderes presidenciales dependen de la configuración del otro
poder político de la Unión. Si las mayorías presidenciaJ y parlamentaria
son distintas, ambos mandatarios se limitarán a sus poderes
constitucionales. Es lo que en Francia se conoce como &lt;&lt;cohabitación&gt;&gt;.s
Es decir, la coincidencia en el poder de dos o más fuerzas antagónicas.
Podemos afirmar, por otra parte, que la presidencialisación de ambos
sistemas es la regla y la cohabitación es la excepción. En Francia, tres son
los elementos de la presidencialisación: La personalidad dominante del
creador de la V República, el general de Gaulle; la elección a la mayoría
absoluta del presidente; la nominación del Primer ministro, hecha por el
Presidente de la República; y la disolución de la Asamblea nacional por
éste último. Si a esto le agregamos, además, que en un período de 40 años
de vida de la V República, sólo 5 han experimentado una confrontación de
fuerzas en períodos diferentes, constatamos la superioridad del presidente
en la vida política. En México, la presidencialisación es debida al &lt;&lt;derecho
real&gt;&gt; que el Presidente tiene de nombrar a su sucesor, así como la
dominación de éste sobre el poder legislativo, dominación gracias a la
hegemonía del PRJ a lo largo de 68 años. No es sino después de las
elecciones del 6 de julio de 1997 que vivimos una cohabitación a rnedias,9
debido a una mayoría heteróclita en la Cámara de diputados. Misma que
puede marcar el nacimiento de un nuevo sistema político y a ún, provocar
el cambio de régimen, dependiendo de las negociaciones de la refom1a del
Estado, llevada a cabo entre el ejecutivo, el legislativo y los partidos
políticos.
2. Dualidad de la lógica semi-presidencial, unidad de la lógicc1
presidencíal
La lógica gubernamental varia jurídicamente debido a su
estructura y políticamente debido a las mayorías. En Derecho, las
facuJtades y estructuras de los gobiernos están delineadas por las

375

�Constituoones. En la práctica pohttca, las-'Mecctónes legislativas afectan
estas facultades y alteran, de hecho, las estructuras gubernamentales.

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Podemos decir que el gobierno francés es lógicamente presidencial,
a pesar de que el gobierno no es responsable más que delante del
parlamento. Cierto, en la práctica política, el gobierno, encabezado por el
Primer ministro, es responsable frente al Presidente, s1 las mayorías son
comcidentes. De 27 gobiernos que ha temdo la V República, 24 han sido
nombrados y cambiados por la voluntad presidencial y solo 3 han sido
impuestos al ¡efe de Estado por la mayona parlamentaria. Un gobierno
cambia normalmente después de una elección presidencial, de una elección
legislativa, por deceso del Primer mmistro (nunca visto) o por renuncia
voluntaria. 10 Por otra parte, vemos que la singularidad francesa es que
cambia de sistema guardando el mismo régimen. 11 Esto sucede cuando el
ciudadano desconfía de la polttica llevada por el presidente,
manifestandolo al momento de votar por un partido contrario en las
elecciones legtslativas. Es entonces que la lógica gubernamental cambia, la
pareja Presidente-Pnmer ministro se ale¡a uno del otro limitándose a sus
facultades constitucionales.

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En el caso de l\.1exteo, la Constitución marca de manera rígida la
separac,on de poderes. Es decir, el Presidente es el único jefe de gobierno y
12
de ninguna manera será responsable pohtteamente frente el Congreso, ni
el Congreso puede ser disuelto por el Presidente. No obstante, las
relaciones entre éstos poderes han sido cordiales, al menos hasta diciembre
de 1997. Fecha en que la Cámara de diputados rechaza por primera vez la
mioattva del E¡ecuttvo concerniente al presupuesto de egresos y al
paquete econom1co -conocido como la Miscelánea Fiscal- para el año de
1998. Este es el medio más efectivo de presión del legtslativo,
concretamente de los diputados, sobre el e¡ecutivo.

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Vemos aqu1, como la logtea un ita na del sistema presidencial puede
ser afectada. A través de este medio, el legislativo puede bloquear o
influenciar la pohttea presidencial. En contrapartida, el ejecutivo posee el
derecho de veto, mediante el cual puede bloquear el trabajo legtSlativo,
salvo en caso de facultades exclusivas de alguna de las Cámaras. El veto
puede ser d e tres tipos: De &lt;&lt;poche&gt;&gt;, simple y sencillamente la ley no es
publicada por el ejecutivo; el veto parcial, el ejecutivo hace algunas
observaciones a la imc1ativa y la devuelve a la Cámara de origen para que
sean tomadas en cuenta sus observaciones; por último, el veto global,
donde el ejecutivo rechaza en su totalidad la iniciativa devolviéndola a la
Camarc1 de ongen.
Para que el legislativo supere el Veto presidencial, es necesario que
las dos terceras partes aprueben la iniciativa origmal.
17ó

En fin, cuando hablamos de dualidad del sistema sem1presidencial, nos referimos, a que el ejecutivo depende en parte del
parlamento y en parte del Presidente. Cuando hablamos de unidad del
sistema presidencial nos referimos a que el gobierno no depende mas que
del presidente.
Después de analizar la diferencia en la naturaleza de ambos
sistemas y el funcionamiento de la lógica de éstos, conviene que veamos la
semejanza de los poderes presidenciales.

II. PODERES EQUIVALENTES
El poder presidencial es total o parcial. Es Lota! si las mavorías
presidencial y legislativa son coincidentes, es parcial si ésta; son
antagónicas. ¿Por qué depende la atribución del poder de estas mayorías?
La respuesta la encontraremos justamente en las vías del poder
presidencial: El Derecho constitucional y el Sufragio umversal. La
Constitución delimita los poderes presidenciales y legislativos, mientras
que el ciudadano atribuye el poder mediante el voto. Por tanto, los poderes
pueden ser semejantes.

A/ Semejanza de las lógicas: legitimida_d dual
En ambos sistemas el poder eiecuttvo y el poder legislativo son
legitimados por el sufragip universal. Por otra parte, la toma decisiones de
los mandatarios depende, en gran medida, de su fuerza política al mismo
tiempo que de sus facultades constitucionales. Son los partidos políticos
quienes determinan, dentro ésta lógica el poder presidenoal dependiendo
de las mayorías presidencial y legislativa.
1. Poder y sistema de partidos

El poder no es fácil de definir, pues hay muchos tipos. Nosotros .
nos delimitaremos al poder político. ¿Qué es el poder político? Philippe
Braud afirma que &lt;&lt;ésta noción debe ser tomada en el sentido de gobierno, es

decir, dispositivo institucional dotado de prerrogativas constih,donales&gt;&gt;.13

E]

poder lo concebimos, entonces, como jerárquicamente estructurado por la
Constitución, quien organiza a la sociedad por medio de facultades de
disuasión. ¿Quién representa al poder político? El Ejecutivo y Legislativo,
sin duda alguna. Es por esta ramn que no podemos estudiar los poderes
presidenciales sin tomar en cuenta al poder legislativo, donde el sistema de
partidos juega un rol fundamentaJ ya que es la balanza real del poder.
Dicho sistema da vida al juego político, al grado de concebir la

377

�Constitución como el cuerpo y al sistema de partidos como el alma de toda
democracia.

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Confirmamos lo anterior al observar la práctica política de ambas
naciones. En el país Galo, los 3 períodos de cohabitación, 1986-1988; 19931995; 1997-, han limitado al presidente a sus poderes constitucionales. La
mayor parte de la función gubernamental pasa a ser ejercida.por el Primer
ministro, jefe de gobierno y por tanto responsable políticamente frente al
partido mayoritario en la Asamblea. Cabe señalar, empero, que en la
mayor de las veces el jefe de gobierno es el jefe de la mayoría.
parlamentaria. En el país Azteca, el poder del presidente depende
igualmente de la disciplina partidaria. Sin embargo, no es hasta la actual
Legislatura, la LVII, quenemos visto una verdadera oposición a la política
presidencial por parte de los legisladores. En efecto, el Presidente .2.edillo
se vio obligado a modificar su iniciativa de ley por los acontecimientos de
diciembre de 1997, donde la alianza mayoritaria de la Cámara de
diputados (G-4),14 rechazo la iniciativa presupuestal del ejecutivo.
Por otro lado, encontramos que en ambas naciones la elección
presidencial es el centro del s~tema de partidos. El ciudadano vota por un
candidato presidencial en razón de su programa de gobierno, y en las
elecciones legislativas, confirma o rechaza su confianza a dicho programa.
¿No es verdad que en toda elección legislativa los temas de campaña son
discutidos en razón de la política llevada por el Presidente? Además, en
Francia las expresiones &lt;&lt;Estados UDF&gt;&gt;, &lt;&lt;Estados RPR&gt;&gt;, &lt;&lt;Estado
PS&gt;&gt; o actualmente gobierno de la &lt;&lt;izquierda plural&gt;&gt; y en México, la
expresión de &lt;&lt;partido en el poder&gt;&gt; confirman ésta tesi5. Por otra parte,
el control de los partidos es fundamental para buscar o conservar el poder.
En Francia, todos los presidentes han sido los lideres formales o morales de
sus partidos, y teniendo la mayoría en la Asamblea, domina &lt;&lt;toda la
política&gt;&gt;. En México, la ausencia de equilibrio político era una
característica del sistema. Un presidente hegemónico, líder natural de un
partido dominante y líder de un Congreso sumiso.
Esta
presidencialisación tienen su origen en la historia constitucional. En efecto,
desde la Constitución de Apatzingán hasta la de Querétaro, el presidente
mexicano ha tenido un lugar preponderante, con la excepción de la de
1957, donde de todas maneras el presidente dominaba debido a las guerras
intestinas Por otro lado, en cuanto a la formación del gobierno se refiere,
éste se integra bajo la lógica partidista. El Presidente forma su gabinete con
miembros de su partido. En México todos los Secretarios de Estado, son
&lt;&lt;miembros distinguidos&gt;&gt;ldel PRI y la dirigencia del Comité Ejecutivo
Nacional equivale, políticamente, a una secretaría de Estado. Las
excepciones son mínimas. En el gobierno de Ernesto .2.edillo, Antonio
Lozano Gracia (panista), al frente de la Procuraduría Gene~ de la
República -quien no duró más de ,dos años- y de Julia Carabias
378

(apartidista) al frente de la Secretaría del medio ambiente. En Francia,
normalmente los miembros del gobierno eran de un mismo partido. Ahora
los ministros pertenecen a diversos. En el gobierno de Batlladur 1993-1995
y de Jupée 1995-1997, había ministros &lt;&lt;del UDF» y del &lt;&lt;PRP&gt;&gt;, en el
actual gobierno de la izquierda plural que dirige el Primer ministro Leonel
Jospin hay ministros de cuatro partidos: Partido socialista, Partido
Ecologista, Movimiento de ciudadanos y el Partido Comunista. Cabe
preguntarse si bajo la actual situación política de México, es conveniente de
formar un gobierno plural.
En suma, podemos decir que los dos sistemas coinciden en la
relación poder - partidos políticos. Si México es objeto de criticas en lo que
refiere la ausencia de partidos competitivos, podemos refutar diciendo que
desde las elecciones de 1997 éstos son más competitivos y representativos,
tal como lo muestra la gráfica siguiente.

Elecciones
Diputados
% votos

80
70
60
50
40
30
20
10

60,04%
1
1

39,09%

o
1979 1982 1985

1988

1991

1994

1997

Fu&lt;'nl&lt;&gt;: IFI-

2. Legitimidad dual: Presidente y Legislador
Vista la influencia del sistema de partidos sobre el poder,
comprenderemos, mejor, como una mayoría legislativa puede afectar los
poderes presidenciales. Es a través de los mecanismos de control que tiene
un poder sobre el otro, como estos influyen.
Medios de control entre los poderes políticos mexicanos.
♦ del Presidente sobre el Congreso:
❖ Previstos en la Constitución: el veto, en sus dos modalidades formales;
el presupuesto que el Presidente programa para el Congreso; el informe

�--:l---~

·&lt;-=-4"

presidencial que el presidente aprovecha para . ~ronuncia~e fr~mte a la
nación sobre la situación del país; co:tivocar a ses1on extraordmaria cuando
lo acuerde la comisión permanente.
._
❖ No previstos en la Constitución: La legitimidad o_b te_n id~-en la votaaon;
el veto de poche; la utilización de los n,1edios de comumcanon.
♦ del Congreso sobre el Presidente:
. ._
••• Previstos en la Constitución: La aprobación del presupuesto; la rev1S1on
~e la cuenta pública; las comisiones parlamentarias; _la aprobació_n de _la
nominación de diplomáticos, ministros y ciertos func1onanos
gubernamentales, así como la creación de empleos púb!i~os de la
federación; conceder autorización para ausentarse del pats, . conceder
licencia y aceptar su renuncia; la ratificación de tratados internacional~~; el
juicio político; el control de la comisión pennanente para la convo~a~1on a
sesiones extraordinarias; la creación de leyes por las cuales puede limitar la
función presidencial; y la participación del Congreso en las iniciativas d1
ley provenientes del Ejecutivo.
.
.
.
❖ No previstos en la Constitución: Las mterpelaoones en los . info':°1
presidenciales; las cuestiones realizadas durante las comparac1_ones,
legisladores pueden solicitar información sobre un asunto determmado.
Esta serie de controles nos muestra la supremacía del Congreso
sobre el Ejecutivo, lo cual nos lleva a pensar ~ue en un . periodo de
cohabitación, el Ejecutivo será no solo limitado smo denomma~o por ~l
Legislativo en el caso de México. En éste aspecto, el mandatan~ fra~~es
aventaja a su colega mexicano debido a su prerroga_tiva de d1Sol_uc10n,
arma de disuación efectiva. Esta arma rinde estab1hdad en el sJStema
político francés. El general d.e Gaulle lo sabía y la u~ilizó en 1%~. No
aceptó el desafío que la Asamblea le hizo en 1%2, al aphcar una moc1on de
censura al gobierno de Michael Debré, hombre fiel al general. Este derecho
ha sido igualmente utilizado por el presidente Mitterrand en 1982 Y ~n
1988, con la finalidad de deshacerse de las mayorías par~a~entartaS
contrarias a sus intereses. Un caso sin precedente en la V Repubhca, es la
disolución que el presidente Chirac hizo de su propia mayoría, trayendo a
la suya llegó a Ja Asamblea nacional. Por otra parte, observamos q~e las
relaciolles entre el ejecutivo y el legislativo francés son menos complicadas
debido a que el Senado galo tiene facultades muy limitadas que no afectan
el'¡ gran medida las decisiones del ejecutivo. Además, hay que recorda~ que
•el responsable de la política gubernamental fre~te a la ~samblea nacional
es el Primer ministro. El Presidente aprovecha esta ventaJa que le otorga la
constitución para maniobrar en su favor: disuade ~l Pr~er ministro con la
responsabilidad por medio de la Asamblea y al mtsmo tiempo lo hace con
los legisladores por la disolución.

380

B/ Poderes y medios de acción presidencial
El efecto de las mayorías presidencial y parlamentaria varia de un
país al otro, a tal grado que los sistemas se encuentran en el
presidencialismo si ambas coinciden. En sentido contrario, si éstas son
opuestas, los dos sistemas estarán situados en lugares diferentes,
reflejándose en el uso de los poderes presidenciales, así como en los
medios de acción que él utiliza.

1. Poderes propios y compartidos
Entendemos por poderes propios del dominio exclusivo del jefe
del Estado, las prerr~gativas que no pertenecen mas que a él, sin necesidad
de aprobación u opinión de otro órgano. Por poderes propios con
intervención de otros poderes, la prerrogativa del Presidente de proponer a
los otros poderes para que tomen una decisión sobre dicha propuesta.
Finalmente, por poderes compartidos entendemos, cuando la proposición
o la decisión sobre un asunto determinado es tomado en conjunto, por el
Presidente con algún otro órgano.
♦ Poderes propios del dominio exclusivo
La Constitución francesa señala éstos poderes en el artículo 19,
mientras que la mexicana lo hace en el artículo 89. Son cinco los poderes
equivalentes. Las excepciones son la disolución y el referéndum a favor
del presidente francés y la nominación de los colaboradores del ejecutivo y
el control gubernamental sin restricciones de ningún tipo a favor del
mandatario mexicano. El nacimiento dé todo gobierno tiene lugar cuando
ambos jefes de Estado utilizan su
prerrogativa constitucional de
nombrarlo (art. 8-1 Fra.; art. 89-11 Méx.). Así bajo la V República 5
presidentes han nombrado 16 Primer ministros y 27 gobiernos, mientras
que en México, ha habido 19 gobiernos (desde la revolución de 1910). El
control de la . constitucionalidad puede ser demandada por aml;,os
mandatarios. En Francia, el Presidente puede apelar frente al Consejo
Constitucional antes de la publicación de un texto (art. 61) y en México el
·mandatario lo hace ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación después
de la promulgación (art. 105). En caso de crisis, ambos mandatarios pueden
suspender las garantías individuales, por un tiempo determinado, previa
consulta al Congreso (art. 16 Fra.; art. 29 Méx.). El derecho de dirigir un
mensaje al congreso es bajo el criterio de ambos mandatarios, el Galo lo
hace en caso de alguna crisis o de algún pronunciamiento sobre un caso en
particular, mientras que el mexicano es obligado a hacerlo cada año de
manera escrita (art. 18 Fra.; art. 69 Méx.). Por último, los mandatarios
pueden conceder indultos a través de su prerrogativa de gracia (art 17
Fra.; art. 89-XJV Méx).

381

�♦

Poderes propios con intervención de otros poderes.

La naturaleza de éstos poderes es de tomar en cuenta el principio
de colaboración entre ellos.
❖ En política exterior la intervención es en materia de defensa y de
relaciones internacionales. En materia de defensa, en su calidad de jefes de
las fuerzas armadas, los mandatarios son responsables de la seguridad
interior y defensa exterior (art. 15 Frac.; 89-VI Mex.). Sin embargo, para
movilizar tropas y/ o declarar la guerra, el acuerdo de los legisladores es
necesario (art.38 Fra.; arts. 73-Xll y 89-Vlll Mex.). En la política
internacional, son los Presidentes que dirigen y pueden comprometer a sus'
países en éste renglón (art. 52 Fra.; art 89-X Mex). Pero cuando se trata de
tratados, el acuerdo del Senado en México y del Parlamento en Francia son
necesarios (art. 53 Fra.; 133 Mex.). La nominación de diplomáticos, de
ciertos funcionarios y de militares de alto rango ·debe ser propuesta por
ambos mandatarios, siendo el acuerdo del Senado mexicano indispensable
para el mandatario mexicano (art. 89-111, 89-lV y V) y la firma del Primer
ministro para el mandatario francés (art. 13 y 19).
❖ En política interior, el ejecutivo encuentra un equilibrio en el poder
legislativo. En éste equilibrio, los poderes tienen medios de presión, uno
sobre el otro. El acuerdo de ambos se impone en la nominación de los
responsables del Poder Judicial. Ambos mandatarios nombran a éstos y el
legislador da su cargo. En Francia, el Jefe de Estado nombra directamente a
3 de los 9 Consejeros constitucionales entre ellos a su Presidente (art. 56) y
a los Magistrados de Siege por la mediación del Garde de Sceaux15
mientras que en México el Presidente presenta una tema al Senado para
que las dos terceras partes lo nombren (art. %). Esta facultad del ejecutivo,
le da una cierta influencia sobre el Poder o Autoridad Judicial.16 En cuanto
a las prerrogativas compartidas con el legislativo, los dos Presidentes y las
dos legislaturas se controlan mutuamente en lo que concierne a la
convocación a legislaturas se controlan mutuamente en lo que concierne a
la convocación a sesiones extraordinarias. El presidente francés decide si se
convoca o no a la formulación hecha por el parlamento (arts. 29 y 30),
mientras que el mandatario mexicano convoca al Congreso a sesiones
extraordinarias una vez acordado por la Comisión permanente, (arts. 79-IV
y 89-Xl).
♦

Poderes compartidos.

En caso de mayorías coincidentes entre el presidente y el
legislativo el termino compartido es relativo, pues el ejecutivo no tendrá
oposición si éstas son iguales.
❖ Con el parlamento se comparten las iniciativas de ley, los decretos y las
ordenanzas17 (en Francia). Estos tres factores son indispensables. para la
aplicación de la política gubernamental. J..,a Constitución francesa prevé las
382

ordenanzas y los decretos en los artículos 13 y 38. Mientras que la
Constitución mexicana prevé los decretos y las iniciativas de ley en el
artículo 71-I. Ambas constituciones prevén la facultad de reglamentación
de ambos gobiernos. Aparentemente la situación del presidente francés no
es muy clara en éste respecto, pero si tomamos en cuenta que él preside el
Consejo de ministros (art. 9 C) -donde se originan, los decretos (art. 13) y
las iniciativas de ley (art. 39 C.) y las ordenanzas (art. 38 C.) asimismo su
derecho de firmar o no éstas (art. 13 C)- podemos decir que su función en
este dominio es comparable al mismo del presidente mexicano, siempre
que la mayoría parlamentaria le sea favorable. Las condiciones para hacer
uso de éstas prerrogativas son: Para el mandatario francés, la proposición
del Primer ministro y que sean deliberadas en Consejo de ministr9s y por
el mandatario mexicano, la aprobación del Congreso.
❖ Con el Poder Constituyente. Toda Constitución
susceptible de ser
modificada. En cuanto a las reformas, solamente los poderes legitimados
por el sufragio universal pueden realizarse. La Constitución francesa
concede al jefe de Estado dos caminos: la primera bajo la propuesta del
Primer ministro, el Presidente presenta una iniciativa de revisión al
parlamento erigido en Congreso, quien aprobará o no dicha iniciativa y el
referéndum (art. 89), la segunda. Al observar el mecanismo de dichas
reformas, podemos confirmar la supremacía del Presidente sobre el Primer
ministro y el legislativo. Por citar un ejemplo, ]a refom1a constitucional de
1995 que fué propuesta por el entonces Primer ministro Alain Jupée al
Presidente Jaquess Chirac, para que éste la presentase al Congreso y se
aprobase. En eJ caso de México, el Presidente presenta al poder
constituyente su proyecto de reforma (art. 135). Así el presidente Salinas
realizó un número considerable de reformas a lo largo de su mandato.
Favorecido por que la mayoría en el Congreso de la Unión así como de las
legislaturas locales eran priístas. Por otra parte, en cuanto a la publicación
de las leyes se refiere, los dos mandatarios publican las leyes votadas por el
legislativo (art. 10 Fra.; art. 72-C Mex.). Su publicación la hacen en el Diario
oficial de sus respectivos países. La promulgación debe ser fim1ada por los
ministros o secretarios competentes del ramo. En México. Éste acto es
pura formalidad, ya que el Presidente puede pedir la demisión o cesar al
funcionario que se niegue a firmar. En Francia, ésta prerrogativa puede ser
motivo de tensión entre el presidente y el legislativo. Recordemos cuando
el Presidente Mitterrand rechazó de firmar dos publicaciones, sobre la
exposición universal en 1989 y la demanda de una nueva deliberación de la
iniciativa sobre el status jurídico de la &lt;&lt;Nouvelle Caledonie&gt;&gt;.

es

Pasemos ahora a los medios por los cuales, los presidentes pueden
aplicar sus políticas:

18.1

�V

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2. Medios de acción: Partidos polític~ gaffitt~gobiemo.

Los presidentes no pueden cumplir sus funciones si no tiene los
medios para hacerlo. Fstos medios son políticos y jurídicos.
a) El partido al servicio del Presidente
Ya hemos hablado sobre la necesidad que tienen los Presidentes de
su partido para conservar o recuperar el poder real. Ahora hablaremos
sobre la necesidad de asegurar la dirección de ésta institución, para aplicar
su política.

..... ... ...

Una vez en la cumbre del Fstado, el presidente asegura el control
del partido designado a uno de sus hombres de confianza. En efecto,
después de la victoria electoral se organiza el equipo de trabajo en el cual
el partido forma parte. Así en México la dirigencia del PRI es
&lt;&lt;designada&gt;&gt; por el presidente, como si se tratara de alguna secretaría.
Citemos algunos casos recientes: Mariano Palacios Akocer, Humberto
Roque Villanueva, Santiago Oñate Laborde, María de los Angeles Moreno,
Fernando Ortíz Arana, Genaro Borrego Estrada, Luis Donaldo Colosio. En
Francia se cocina de manera parecida la dirigencia del partido a la
presidencia. Francois Mitterrandd &lt;&lt;recomienda&gt;&gt; a Lionel Jospin para
dirigir al Partido Socialista de 1981 a 1987 y en 1995; a Laurent Fabius de
1992 a 1993; y a Michel Rocard de 1993 a 1994. El presidente Chirac hace lo
mismo, &lt;&lt;imponiendo&gt;&gt; a Alain Juppé en la presidencia del RPR de 1995
a 1997Y1
La línea de acción del partido se traza en razón de la política

presidencial. En efecto, el presidente y la dirigencia del partido tienen
reuniones periódicas para coordinar el trabajo gubernamental con el
trabajo partidario y así pronunciarse bajo la misma línea ante la opinión
pública y refutar a quienes se oponen a ésta política. Francois Mitterrand
acostumbraba desayunar lodos los martes en el Elíseo con el líder del
Partido socidlista. De igual manera el mandatario mexicano tiene
reuniones periódicas con el líder de su partido.
Una vez lograda la dirigencia, el ejecutivo y el partido se
coordinan. En Francia, el RPR hace eco sobre la política llevada por Jaques
Chirac contra la exclusión social y el desempleo. En México, los programas
del presidente Zedillo para acabar con la pobreza, el desempleo, combatir
el tráfico de drogas, han sido siempre apoyados por la &lt;&lt;familia
revolucionaria&gt;&gt;.
Otra función del partido en la coordinación de los legisladores al
interior del Parlamento. Dicha coordinación es vital para el éxito de la

política presidencial. Normalmente antes de una sesión, las fracciones se
reúnen con su líder para cool'&lt;Ünar la estrategia a seguir. Es en ésta ocasión
que el coordinador del partido hace del conocimiento a sus compa11eros
sobre la estrategia a seguir en la sesión. Sin embargo, el partido, pilar en
toda democracia, no es el único apoyo con el que cuenta el presidente, los
otros dos son: El gabinete y el gobierno.
b) El gabinete
. P~r gabinete hos referimos _a la estructura de los despachos
presidenciales. Estos tienen una misma finalidad: auxiliar al Presidente.
Pero su organización no es del todo igual, pues varían en sus recursos
materiales y humanos. En cuanto a los recursos humanos encontramos
c~laboradores con funciones técnicas y políticas. Los Consejeros son un
eJemplo, los hay técnicos y de misión. Los primeros tienen un carácter
perm~ente y pueden tener o no la confianza del presidente. Los segundos
son asignados para una responsabilidad determinada y por lo general
?ºzan de. la confianza del mandatario. Ambos pueden ser de gran
rmportanaa, al grado de llegar a ser m~ influyentes que los ministros 0
secre~ios de Estado. Por citar solo dos ejemplos, Jaques Foccart,
Conse1ero del general de Gaulle, quien manejaba la política francesa en
Africa. Su palabra era orden, pues el general le depositaba toda su
con~. En México, la influencia de José Córdoba Montoya se dejaba
sen~u en las ~ecisiones del presidente Salinas, a tal grado que la seguridad
nacional paso, por decreto presidencial, de la Secretaría de Gobernación a
la Oficina de la Presidencia, misma que él dirigía.
La actividad de los consejeros son coordinadas en la Oficina de la
~residencia. Esta apoya al presidente en su organización personal. La
información es tratada ahí, para que los mandatarios tengan elementos
s~c~entes antes de tomar una decisión. Por otra parte, no obstante que su
obJehvo es el mismo, su organización difiere. Al conjunto de colaboradores
del Elíseo se le conoce como el Estado mayor,19 que reúne alrededor de 700
personas y que está organizado en tres organismos a saber: El Gabinete,
integrado por un director y su adjunto, además de una decena de
c?laboradores, quienes se encargan de la administración, ahí se maneja el
hempo del presidente y se organizan los viajes, así como la seguridad
personal; el segundo organismo es el Secretario General, el más
im~ortante, mismo que es dirigido por un Secretario general y su adjunto,
q~ie~es llevan las relaciones del mandatario con el Estado y para ello es
astshdo
de una treintena de personas, el Secretario coordinaI además, la
•;
acc10n de la mayor parte de los consejeros del presidente; por último
tenemos al Estado Mayor Particular, que se encuentra bajo la autoridad de
un general del ejércit;o quien comanda a seis oficiales superiores. Su
director asiste al jefe de Estado en el Consejo de Defensa.
385

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En México, la oficina de la presidencia creada por el Presidente
Salinas por decreto publicado en el Diario oficial de la federación el 5 de
junio de 1992 ha desaparecido, por otro decreto presidencial, seis años
después. Sin embargo, restan cínco organismos en los Pinos: La
Coordinación de Asesores, la Dirección General de Comunicación Social, la
Dirección General de Asuntos Jurídicos, La Secretaría Particular de la
Presidencia y el Estado Mayor Presidencial. La Coordinación de Asesores Y
la Secretaría Particular, fungen una función política, mientras que la
Dirección Jurídica es de carácter técnico y la Dírección de Comunicación
maneja la imagen del presidente. Cabe destacar que el Secretario particular •
puede influir considerablemente en las decisiones del Presidente, así como
el coordinador de asesores, pues estos dos son la antesala del mandatario.
Por último, el Estado Mayor presidencial tiene bajo su responsabilidad la
seguridad del primer mandatario, hecho por el cual un militar con estudios
especializados en seguridad es quien lo dirige.
'

El otro órgano por el cual se apoyan los presidentes, y que nos
resta por ver es sin duda el mas importante por tener la mayor parte de los
recursos.

:;)

c) El gobierno
Disponiendo de los medios jurídicos y materiales, el gobierno es el
medio por el cual los presidentes aplican directamente sus políticas. En el
caso de México, la situación jerárquica del Presidente es evidente en
relación a la subordinación de sus miembros. Empero, hay que recordar
algunas obligaciones jurídicas, las cuales no son un verdadero obstáculo,
como la firma de los secretarios o jefes de departamento concernientes en
los reglamentos, decretos y ordenes del Presidente. En Francia., la
obediencia es más complicada pero no menos efectiva. Jurídicamente, bajo
la lógica del gobierno dual, el Primer ministro es el verdadero jefe del
gobierno. No obstante, hay que recordar que su jefe real es el presidente,
siempre y cuando la mayoría parlamentaria le sea favorable. Toda decisión
del gobierno francés esta compuesta por cuatro fases: La primera es la
preparación de la decisión, misma que elaboran conjuntamente el
Secretariado General del Elíseo y el Secretariado General de Matignon; la
segunda fase es la decisión tomada en Consejo de ministros, cada miércoles;
el anuncio de ésta decisión es la tercera fase, misma que da a conocer uno
de los voceros del Elíseo o de Matignon, o bien los dos en caso de
cohabitación; por último tenemos la ejecución de la decisión. En México,
las decisiones gubernamentales son, por lo general, canalizadas por los
Secretarios de Estado o por los Departamentos administrativos del ramo
correspondiente. Los primeros cumplen una función eminentemente
política, mientras que los segundos su función es administrativa: Cada

386

presidente distingue, por su estilo particular, a su gobierno, ya sea de
tecnocratico o de político.

CONCLUSION
Podemos concluir que las vías del poder presidencial son dos: La
Constitución y el Sufragio Universal. En la primer vía, encontramos
poderes semejantes en lo que corresponde a las responsabilidades de un
Jefe de Estado. Pero en la función gubernamental, los poderes son
distintos, debid·o a la naturaleza de los regímenes, uno semi-presidencial el
otro presidencial. Empero, diferenciado al sistema del régimen· político,
hay un punto en común en los dos sistemas objeto de nuestro estudio: La
presidencialización. Esta tiene lugar debido a la legitimidad dual y al
sistema de partidos. Es por la segunda vía, que el ciudadano atribuye el
poder. Lo hace de manera total, votando por un legislador del mismo
partido que el presidente. Lo atribuye parcialmente, votando por un
legislador de otro partido. El efecto que esto lleva consigo es, el cambio de
un sistema político qqe ya de la presidencialización a la aplicación estricta
de la Constitu~ión. of~~{fe otra manera, la variabilidad de un sistema a
otro, conservando la intima constitución .

NOTAS BIBLIOGRAFICAS
1

En a lus ión a la d efinidón propu('sta por Mami&lt;e&gt; Du verge&gt;r.

2

Def¡nición p ropuPSta por Oliwr Ou ha m t&gt;I.
Solaml'llte h a hahido un a r&lt;'&lt;'l&lt;'t' tión e n la V Rq ,úbli, a. l,1 J,, Fran,ois MITTERRAND ('Jl
1988. En cuanto a l pc.• riod o J l'I m a n ddlo fra m i•s, d&lt; ludlnwnt,• hdy un d,•bdll' e nt rt•
constitu cionalistas y polilistas frant(&gt;S(&gt;S sobn • Id , onv&lt;'niem id J p rt&gt;du, ir d i, hll p&lt;&gt;riodo a 5
a ños, co n t&gt;I o bj&lt;•to J,, &lt;'Vita r Id&lt; olldh itd, iún.
4
La ( 'o nstit udón m ('xicana aS('gura t&gt;I mismll rit mo PI&lt;'&lt; t&lt;&gt;MI. 1-s d&lt;&gt;t ir, lds l'lt"'lciones
legislativas y prt&gt;Sidt&gt;ndal , oim id,•n , add s&lt;'is dlll&gt;S. 1" &lt;.·onstitu, i&lt;Ín mt&gt;xi, dna dV&lt;'lltdjd l'll 1&gt;sh•
p un to a la constit u, ión Írnlll &lt;"Sd, la , ual b us. a rt&gt;Ju, ir"' m,mddto pn•sid,•m ial a , in," anos,
para hacer coincid ir las Ít&gt;t·has Jp d,&gt;t, io ,ws p n&gt;«id &lt;'m i&lt;1l1&gt;« y lcr,isldt ivds.
5 La exc-e¡)("ión fue&gt; Ge&gt;orp,,&gt;s l'om p ido u .
• DUVF.RGF.R Mauri&lt;t•: f...s pdrlis polil il¡u,&gt;s, t&gt;d. Armdnd C olin, , oL l'oinls, l'Mis, 1976.
7
El El íseo f&gt;S la Sl'dl' d t&gt;I l'n•sid l'nh• y Mdtign,,n l&lt;1 d,·1 l'rinwr mmistn&gt;.
8
Termino emplead o por p rim,·rd Vl'/., ,•n i&gt;sll' s.•nlido, por V&lt;1l,·ry ( ,i&lt;;,.ird d "l--sl&lt;1ing.
• Del'imos ,ohabitd&lt;iún a nwdias por
Idilio 1., ( ,llll&lt;lrd d&lt;' d ipu lddos, omo Id C".imdrd J ,,
Senadores tienen mt&gt;t dn is mos d ,• «lnl rol , on sid&lt;'rdbl,&gt;« -..'lhn• ,•I ,•j1•«1tivo. l',trd d,., ir 11u,•
M&lt;'xico v iv&lt;&gt; u na coh ahjt.i&lt; iún pl&lt;•tM, d,•1'&lt;• ,•xislir 111M n1&lt;1yo ri.t di-;l mt.t d l.i p wsid,•m ial l'n
a mhas Cámards.
3

'I'"'

'º En el caS&lt;&gt; J e

n•nuntia volu ntdrid solo h,•mos v islo PI ,aso d,, l,tt¡u ,-; Chird1 " " 1976, a l·
p resenta r su r&lt;&gt;nuncia a l l'n&gt;siuPnh• V.,l,•ry ( ; i"&lt; drd d ' l-._tdin¡•., .i rr,unwntdndo c.¡u&lt;' ,•I
presidente no I&lt;&gt; d&lt;&gt;jaba &lt;'j,•rct&gt;r plP1Mnw n k sus l,1&lt; ult.iu,&gt;«.

�11

Efectivamente, el cambio va de un practica presidencialistd a una practica semipresidencial, donde el Primer ministro pasa de ser el ejecutor del Presidente a ser el
verdadero jefe de gobierno, responsable, únicamente frente al parlamento y el Presidente se
limita a su función de jeíe de Estado y de guardián de las instituciones.
1.2 La excepción es el juicio político. Donde los diputados acusarán, por mayoría absoluta, ante
el Senado para que éste, erigido en jurado, determine sobre la responsabilidad por las dos
terceras partes.
13 BRAUD Philippe, Du pouvoir en général au pouvoir politíque, in MADELEINE Grawitz et
LECA Jean, Traité de Science politique, Paris, Vol. 1 p.371.
14 Creada a iniciativa de Porfirio Muñoz Ledo e integrada por cuatro fracciones legislativas:
Partido Acción Nacional, Partido de la Revolución Democrática, Partido Verde f.cologista
Mexicano y el Partido del Trabajo.
15 El magistrado de Siege es el equivalente, en México, a un Juez de distrito y el Carde de
Sceaux equivale al Procurador General de la República.
16 Es pertinentee remarcar que la Constitución francesa reconoce una &lt;&lt;autoridad&gt;&gt; judicial
en su título VIII art. 64. Y no un poder judicial como lo hace la Constitución mexicana en su
capítulo TV.
17 El derecho constitucional francés distingue como un acto del poder ejecutivo sobre materias
del legislativo, con autorización éste último (art. 47 constitucional).
18 Es necesario hacer mención que el presidente Chirac perdió el control de su partido después
de la derrota legislativa de 1997. Siendo Phillippe Séguin, quien se a opuesto en diversas
ocasiones a Chirac, quien gana la presidencia del partido. Situación incómoda para el
mandatario francés.
19 Este no tiene nada que ver con el estado mayor presidencial en México.

GRAWITZ (Madeleine) LECA Oean), Traité de Science politique TI II lll
1

PUF, París 1985

1

1

'

HERMET (Guy), Le passsage a la dém~ratie, Presse de Science Po. Paris
1996.

·

'

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Paris 1984.
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documentacition Francaise, édition 1993.
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México D.F., 1993.

II.

DOCUMENTOS

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1996.

FRAGA (Gabino), Derecho administrativo mexicano, ed. Porrua, México
D.F., 1993.

J88

1

389

�APUNTES PARA UNA
PSICOLOCÍA EN EL SIGLO XXI
Maestro José María Infante
Psicólogo social
Actualmente se desempeña como
Secretario de Posgrado de la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo.León
Los sueños de un hombre sobre el futuro de la filosofía, del arte,
de la ciencia, sólo podrían realizarse por casualidad. Lo que ve es una
continuación de su mundo en el sueño, por ello, QUIZÁ, su deseo (quizá
no), pero no 1a realidad.
Ludwig Wittgenstein 1947 Observaciones (103)
l.

.......... t

.. ,.,

Para comenzar, debo hacer algunas confesiones biográficas:
habiendo estudiado en una Facultad que tenía por nombre central el de
filosofía, lo que me obligó a más de una forma de intercambio, siempre
desconfié un tanto de aquéllo que oliera a filosofía. Quizá fuese mi oscuro
trasfondo positivista, quizá mi dificultad para entender las
preocupaciones de quienes se autodenominaban filósofos o alguna otra
razón inconciente que aún no he aclarado, pero mis aproximaciones a la
filosofía no han sido hasta ahora una relación amable entre iguales. Y para
continuar, no es ésta la única declaración un tanto sorprendente que
formularé: quizá algo o mucho de lo que sigue despierte animadversione:;
entre quienes ésto lean y para ello no tengo más respuesta anticipada que
pedirles benevolencia y la esperanza de que, aún cuando discrepemos,
podamos llegar a aceptarnos mutuamente en una apuesta por la
comprensión racional, que es lo único típicamente humano que podemos
rescatar a la naturaleza. La esperanza de un pensamiento despojado de
toda subjetividad no ha sido más que una fantasía que algunos seres
humanos han creído como necesidad de su propia realidad, pero que al
presentarse como negación de la autoconciencia no ha servido más que
para dilatar la comprensión o autoimponerse como forma de poder.
Las primeras reflexiones deben dirigirse, sin duda, a mtentar
situar el valor de la filosofía o de aquéllo que, más propiamente,
deberíamos denominar reflexión filosófica; todos hemos aprendido en la
escuela al menos dos cosas: que en el origen el término incluyó muchos
más elementos de los que ahora abarca y que su mismo significado varía
según la tradición filosófica a la que hagamos referencia, al punto tal que
191

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'filosofía' a secas es hoy un término polisémico que requiere en muchos
casos ser situado sin omisión del adjetivo que lo sitúa. Originalmente,
además, el término fue verbo antes que nombre y, sin ánimo de que me
tachen de 'reaccionario', creo que esa transformación es la acción
fundante de su propia ruina; si mantuviéramos la posición de evitar
cosificar el producto de lo que hacemos cuando actuamos more
phílosophicus, probablemente tendríamos mejores bases de entendimiento,
además de eliminar esta distinción odiosa entre una filosofía que se erige
en árbitro de ]o posible válido y una otra cosa que espera su veredicto de
inocencia basado más en la benevolencia del juez que en su propia
autenticidad. Hablando de separaciones, hasta hace un siglo, todavía esto
que hoy llamamos psicología no había provocado esta escisión cr la que
parece condenada la filosofía en cuanto se erige como saber autónomo;
pérdida que no se podrá compensar cuando se asume como aspiración de
totalidad. Porque esta aspiración sólo podrá producir, como ya lo dijera
Adorno (1972), un sistema delirante. La filosofía debe repensarse como
actividad de crítica a las expresiones de intento de dominio y
transformación de un mundo, el mundo humano, que cada vez más es en
sí mismo imposible de autorrecrearse sin contradecirse.
Probablemente, la filosofía debería ser una reflexión al interior de
la ciencia, no como cárcel que restringe y separa, sino como posibilidad de
imaginar una realidad de la que la limitación de la ciencia no puede dar
cuenta. Por ello, se trata de una recreación en el límite, allí donde las
certezas de un conocimiento decantado no pueden dar razón de los
procesos ni de las consecuencias de su propia transformación. Para ésto,
sólo puede filosofarse desde el interior de la ciencia misma, dominando
sus conceptos y sus procesos. Pero no sólo allí, porque eso sería ceder a
las pretensiones de un positivismo que hizo de los procedimientos que
garantizan la cientificidad el modus operandí de la filosofía y de la ciencia
misma; también deben analizarse los fines que se esperan alcanzar. Al
poner énfasis en los procedimientos, los positivistas hicieron de Ja
metodología no sólo el elemento que garantiza la fiabilidad del
conocimiento, sino que elevaron el principio de la 'racionalidad de los
medios' a razón · suprema de la actividad de una ciencia, perdiendo de
vista la meta final de una actividad que no puede autojustificarse por sí
misma sino por su aporte al progreso de la humanidad. Como lo
expresara Habem1as (1982) con mucho mayor riqueza, la posición
positivista conduce a enterrar el tema de la constitución de lo dado y así
"el sentido del conocimiento mismo se convierte en irracional", dando por
sentado, en una posición que tiene mucho de ingenua, que el
conocimiento puede asimilarse a la realidad y, obviamente, que ésta a
aquél, como si se tratara de una igualdad matemática que no respeta su
propia ontología ni la evidencia empírica a la que los mismos positivistas
son tan afectos.

192

cl

.
El intento de convertir a la filos~n
juez implacable de la
~alid~z ha sido _recibido elogiosamente por aquéllos que se sentían
mclu1dos en el arculo de los elegidos, produciendo en los excluídos
rea~ciones de diverso tipo: las de quienes tratan por todos los medios
pos1bl~s de se~ ac~ptados, demostrando poseer los atributos exigidos; las
de quienes, sm d1Scutir el sentido del juicio ensayan otros caminos 0
buscan otras bases de sustentación, lo que conduce a separaciones no
exentas de cierto menosprecio mutuo y, por último, las de quienes
rec~azamos ese papel para la filosofía y al mismo tiempo, el significado
últrmo de la discusión.

En_ la~ tres vías, asimismo, podemos encontrar variantes que van
desde la d1gmdad de un Freud tratando de encajar a su producción en la
das: de una ci~ncia de la naturaleza hasta la sumisión vergonzosa de
aquellos que qmeren mostrar y demostrar que cumplen obedientemente
con los dictados del ser supremo.
El decidir si algo es una ciencia no puede ser el ·resultado de una
filosofía sino de la propia autoconciencia colectiva de la praxis, que evalúe
ª. pa~rr de la crítica lo producido históricamente; eso que llamamos
c1enc1a es a la vez una forma de acción en el mundo destinada a la
tran~f~rn~ación de la naturaleza y un modo de representar
~tgnificahvamente ese mismo mundo. En el primero -no por su
tmportancia sino sólo por su mención- de esos momentos, debemos tener
en cuenta que en esa acción de transformación el ser humano se
autotransforma, creando para las ciencias de lo humano -entre las cuales
está incluída, sin duda, la psicología-, un triple circuito de orden
sincrónico: el de la acción humana en sí, el de las ciencias de lo humano y
el de los productos de los dos anteriores, que no siempre están exentos de
sus ~~tuas contradicciones. En cuanto a los modos de representar, sólo el
narCJstsmo de muchos de quienes se han autodefinido como 'científicos'
ha cr~ado_ una imagen de superioridad que excluye otras formas que la
expenencia humana hd construído para interpretar el mundo.
¿Es posible una filosofía en otro plano que en el de la ciencia? o,
dicho de otro modo, ¿podría pensarse que eso que ha devenido en
llamarse filosofía tiene algún otro rol o alguna otra posibilidad en sus
relaciones con la psicologia que no sea el de concederle la patente de
cientificidad?. Sin duda, la respuesta dependerá del modo de concebir esa
misma filosofía, que no puede ser entendida como un saber autónomo.
En síntesis, una filosofía no cosificada no puede encerrarse en la
idea de que la actividad filosófica es inmanente a un modo de proceder en
ciencia sino que debe recuperar la autoconciencia de la unidad entre la
teoría y la praxis en su propio proceder y en la acción humana que le
proporciona las bases para ese mismo proceder.

�u.
Un segundo tema de reflexión es la psicología misma, o sea ¿qué
es la psicología como campo, como ciencia, como sistema, como
estructura o como lo que sea, independientemente de lo que los seres
humanos hagamos con ella (lo que será el tema del tercer punto)?.

- ,. . .......
1

J 1

..

Para mí, la definición dependerá de dos sistemas de estructura
que se ponen en juego: el modelo de concepción de la realidad y la
clasificación que emerge de esa operación y el contexto definicional del
mismo término. Como ya es conocido, hay quienes niegan cualquier tipo
de existencia a eso que algunos llaman 'mente' y las consecuencias de ello·
no son ínfllllas ni menores; también quienes dividen la realidad en
distintos mundos a veces tan separados que ninguno de ellos entra en
contacto con el otro, operación que tall)bién nos arrostrará dilemas de
difícil solución o aporías ilimitadas.

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La primera mención a psicología que parece haberse registrado
como título de una obra data de 1590 (Ferrater Mora, J. 1979), donde se la
define como estudio o ciencia del alma o de la psique o mente. No haré
aquí una historia de la idea de psicología, pero todos sabemos que si ésta
se define a partir del análisis de lo que llamamos mente, podemos
encontrar referencias mucho más atrás y no sólo de la nquez.a y variedad
de los aportes del período helénico. Ya entre nuestros contemporáneos,
las ideas de psicología en propios y extraños presentan tales diferencias
que muchos se preguntan si es posible encontrar algún orden o alguna
unidad.

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Para com.enz.ar con los 'extraños' -que sm duda son muchísimos
más de los que aquí mencionaré-, siempre preocupados por lo que un
vie¡o amigo define como la actitud de "los filósofos de la casa del vecino",
Popper (1973) pensaba que la psicología era una de las ciencias sociales,
porque "nuestro pensamiento y nuestra conducta dependen en buena
medida de relaciones sociales". Nótese que 'dependen en buena medida'
es una expresión coloquial que sería rechaz.ada por muchos cienttficos
positivistas" duros" como expresión válida o, para decirlo con sus mismas
palabras, como fórmula bien formulada de una teoría científica, pero pese a
la dificultad gramatical, creo que todos podemos acordar que lo que el tal
Popper qu1So decir es que los seres humanos disponemos de dos
estructuras diferenciadas que son el resultado parcial de nuestra vida en
convivencia con otros seres humanos, lo cual no nos adara en que consiste
la psicología pero nos dice mucho sobre una forma de confundir(se)
epistemológícamente. La obviedad popperiana no nos proporciona
ningún elemento sobre la espectficidad de lo psicológíco en el ser humano
y confunde lo sensible baJO la forma de objeto, mal ya denunciado por
alguien más autoriz.ado que yo. Pero hay más consecuencias: ¿podemos

394

separar el pensamiento -cual u·
otras y cuáles son las coqnfi1_er cos~ que ello sea- de la conducta?, ¿qué
gurac1ones que d t
•
pensamiento, ya a la conducta?.
e ermman ya sea al
Otro autor que, si bien no ha al
universal
de Popper, tiene cierta a u ton.d a d entre
ca~fil~o
el dreconocimiento
.
osofos
1 . .,
.
e a aenaa es
Mario Bunge, quien en varios de s t b .
la ciencia y de sus clasificaciones us d ra JJº~ ha ofrecido una versión de
que una definición de sus obj f en (;n e mcluye la psicología a la par
este autor, la ps1cologt'a es "la~ ivost _ u~_ge, M. 1976, 1981, 1985). Para
mves 1gac10n exper·
tal
, .
procesos mentales concebidos
tmen y teortca de los
influídos por el medio naturatºm:~:~,~~sos c~rebrales fuertemente
psicología es una ciencia que t·y
, asJm1Smo, para Bunge la
. . ,
1ene como técnica
bo d. d
ps1qu1atna
y
como
desviaciones
1
.
. y a su
_
a ps1coana-1·1515
)a r ema
l a, a la
parece mnecesano comentar que encontramos aqu ' J
gra10
·
bogia.
... Me
popperiana, matizada con algunos elementos
' a mtsma ~m iguedad
a algunos, como su intención de subordinar laqpue_ pu_e:~n delJar ~rplej?5
La concepción de ciencia en Bun e
. s1qma na a a ps1cologia.
ello aquí, pero subrayo que s· g les comp~eJa y no puedo detenerme en
dirige, Bunge no duda en, u: ~c arar ~tual _de los posibles referentes se
ciencia, lo cual es inter!ant: que e entiend~ por psicología es una
fuertemente influenciado or la : porqu~ . proviene de un pensador
entre ciencia y no ciencia. p
dea pos1hv1Sta de separación absoluta
Podríamos revisar a otros
nsad
menos la misma imagen- el
pe
ores y encontraríamos más o
hacerse a ésta es el estu.d1·oedncalrgo.que des,de fuera de la psicología suele
e a mente· e proble
que la mente es también reclamada
r,
. ~~, como veremos, es
neurocientíf •
d
d .
.,
po otros c1enhf1cos y otras ciencias:
icos e to o tipo b10logos lin ... t
. 1·
(un nombre horr·bJ
Í
' guts as, rnte
igenciartificiálogos
más pretenden la :n:n:'eª;:;og~amsimp ilarme~te horrible), filósofos y otros
o prop10.
Si analizamos ahora qué d .
' ll
sido considerados como ps. , 1 JCenl aque os que se coT1Sideran o han
JCO ogos, e panorama no es
nfu
para Albert Bandura (1976, 1983 1987) 1
.
,
menos co so:
conducta 1 d 1
h
, , , a ps1cologia es el estudio de una
, , a e ser umano, que esta en relación de determm . ,
co~ estímulos y factores de personalidad. Estos determinante::~utua
reaprocamente, ya que las person
.,
uyen
condiciones ambientales que ~ et _as, con su acc1on, producen las
factores personales m
· t
a e ar~ su conducta, existiendo además
emos (concepaones c
·
.
que determinan la cond
, reenc1a~, autopercepc1ones),
definición se . ,
ucta y son a su vez determmados por ella. Esta
co
_s1tua, conceptualmente, muy cercana a una de sociolo ,
mo ~a podnamos encontrar en Anthony Giddens· aún cu d
gta
b
d
.
,
an o creo que
hay diferencias en
desliza . t
. am os pensa ores, quiero destacar este efecto de
en, la defin iaon
.. , d e Band ura; una pretendida
defini m1en
. , d o posible
.
CJOn e la pstcologia que puede ser definición de otra ciencia. Otros

'W5 •

�dos elementos que qu1S1era señalar son la referencia .ª los facto~s
personales internos, en especial los que él llama expectatjvas, _q ue seran
determinantes en la conducta y que, en mi opinión, no h~nen, ~na
definición clara en su obra, pero remiten a complejos proces~s-s~~ohcos
de evaluación, comparación, construcción simbólica y clasificaaon que
Bandura coloca en el cerebro o la mente o como se llame. Lo segund~ :Y
ésto es un defecto no sólo imputable a él, sino a muchos ot_ros ~ue drran
que el ambiente juega un papel fundamental en la determmac1on de las
conductas, es que lo que sea ese medio ambiente qued~ nebuloso y esta
imprecisión se presta a tomas de posición que no permiten esclarecer los
modelos explicativos adecuados.
. t·d
Un pensador sin dud a muy d JSCU
1 o, pero que ha sido
proclamado por algunos como una de las col~nas c~ntrales
la
psicología, definía el estudio de la conducta a parhr_de la o~erante , que
es u~a evaluación de las consecuencias que ha temdo un oerto acto de
conducta en el medio; la psicología consistirá entonces en establecer _las
relaciones entre la conducta de un organismo y las fuerzas que actua~
sobre él (Skinner, 1987). Como sabemos, no hay lugar aqui,
apa~entenwnte, para algo que pueda ser d~nom~ado com~ mental Y u~:
de los te,tos fundamentales del propio Skmner e~tá. plagado
refen•i1&lt; Id'&gt; " cosas tales como las emociones o estados slDlil~res que son
redi•linidos en termmos de fuerza o debilidad de una o mas respuestas
(Skmner, 1977). Pero le cabe a Skinner la crítica que ya he fo~1t1lado a
Bandura· desafiaría a cualquiera de sus lectores a que me sena.le en su
vasta ob.ra dónde y cómo se propone una teoría del m~dio donde las
operantes aparecen con su retroalimentaoón y, por _oerto, una vez
explicitada tal teoría, seguramente deberíamos . analizar su mo_d elo
explicativo v sus consecuencias, tanto en la teona como en la misma
explicación. - En resumen, tenemos aquí un cambio de pers~ecttv~ en el
que, acordemos O no con él, se presenta una visión de la psicolo~a Y su
objeto de estudio como totalmente al margen de la mente o cualquier cosa

?e

similar.
Otro autor con cierto reconocimiento como psicólogo es H.
Eysenck, quien ha desarrolado toda su obra _en Inglaterra, donde s_us
libros han alcanzado vei1tas por millones de e¡emplares. En sus p~op1as
palabras (Eysenck, H.J. 1987), su contribucion más importante ha sido la
de construir puentes entre las (únicas) dos . grandes c~rnentes de la
psicología: la que se ocupa de fenómenos relat1va~1ente _aislados: como el
,. ,rendiza¡e verbal y cosas similares, llamada psicolo_g1a e~penm_ental Y
.-,icologiñ fis iológica y la otra corriente, la de la ps1colog1a social, que
~ .,, .. ...; "
problemas definidos como muy importantes, e¡empl~s de los
1
cuate• &lt;,enc\n las huelgas, las causas de la neurosis y 1~ cnm'.nalidad. Los
ejemplos son del propio Eysenck y sin ánimo de ~iscut1r ~qui su con~ep~o .
de ps icologi,, social, parece claro que la psicolog1a debena ser una c1enc1a
que umficana procesos fisiológicos y procesos sociales que operanan en_
19ó

diferentes niveles: el de los organismo~-el de los.sistemas sociáles (algo
muy parecido, sin duda a lo que pensaban los "materialistas soviéticos",
especie probablemente extinguida).
David Krech, que ha desarrollado una extensa carrera entre la
psicología social, la psicología del aprendizaje y las bases fisiológicas de la
conducta, en especial el cerebro, piensa que la psicología debe investigar
la relación entre los fenómenos bioquímicos y la conducta del individuo,
dando preferencia a los elementos psicológicos, ya que éstos ofrecen una
perspectiva más segura de observación que la fisiología (si remarco
algunos elementos es porque significativamente se1ialan diferencias con
concepciones establecidas y van perfilando este panorama altamente
contradictorio en el que estamos). Krech piensa que deberiamos dirigir los
esfuerzos de las investigaciones hacia dos campos: el de las relaciones
entre estados nutricionales y el desarrollo del cerebro por un lacio y la
interacción entre hormonas y funcionamiento del cerebro por el otro
(Krech, D. 1987).
Para Donald Norman, por el contrario, la psicología debe tratar de
entender los proce_sos mentales del ser humano, tema que -en sus propias
palabras- se ha ignorado durante muchos años en la psicología
estadounidense, aún cuando lo que sabemos hasta ahora sea poco sólido,
muy vago y dificil de precisar (Nom1an, D. 1987).
Otro que piensa que la tarea del psicólogo, que no la de la
psicología, es la de tender puentes, es Neal Miller (1987). Para este autor,
que desarrolló una influyente teoria de la frustración-agresión y trabajó en
clínica psicoanalítica, procesos de esti.mulación cerebral y la teoria del
aprendizaje social, la psicología debe relacionar diversos enfoques que nos
permitan una visión integral de la lucha de los se.-es humanos para
adaptarse a las condiciones sociales de su cultura, de su clase y de su
grupo. En contradicción con esta perspectiva, piensa que el futuro de la
psicología estaría en el desarrolJo de una "medicina conductista", que
investigaría cómo el sistema inmunológico puede ser modificado por
factores psicológicos, así como los efectos que elementos psicológicos
puedan tener sobre el sistema cardiovascular, pulmonar y gastrointestinal
y, cambiando de modelo explicativo causal, cómo las modificaciones en
las aminas, por ejemplo, pueden producir efectos en las emociones.

Un pensador que no puede quedar afuera de esta lista es Jean
Piaget (1975, 1987). Para él, el objeto de la psicología es el estudio de la
"conducta" cunciente y ño conciente. El estudio de esas conductas supone
interrelacionar dos series de fenómenos: los movimientos del organismo y
los estados de conciencia. La conducta está constituida por procesos de
intercambio entre el organismo y el medio de manera tal que se modifican
mutuamente. En el problema de las relaciones entre fenómenos psíquicos
y fisiológicos, Piaget opta por una forma especial de paralelismo

�psicofisiológico, donde los procesos fisiológicos aparecen como la serie
causal única y la conciente como implicatoria. En última instancia, aunque
seguramente -de vivir todavía-, Piaget diría que no está de acuerdo, su
posición no deja de considerar a los fenómenos concientes cómo un
epifenómeno de los procesos fisiológicos.
Este problema de las relaciones "cuerpo/mente" ha sido y sigue
siendo central en todo e] pensamiento psicológico y en los últimos
tiempos otras ciencias lo reclaman como problema propio. Aún cuando
algunos pensadores lo ubican a partir del siglo diecisiete (Searle, J. 1995),
el problema tiene antecedentes desde los pitagóricos en su teoría de las
armonías. Modernamente, tiende a ser expresado en términos de
relaciones entre una mente conciente atribuída en distintos grados a casi
todos los seres vivos -no sólo el ser humano- y una materia inconciente. El
pensar en mentes concientes como un atributo no exclusivamente humano
no sólo no aclara nada sino que complica las cosas, además de que nos
exige una redefinición de la conciencia, cualquier cosa que sea. Y la
definición de conciencia es hasta el momento uno de los problemas
filosóficos irresueltos en la psicología, ya que las definiciones analiticas
caen en contradicciones irresolubles, hasta el punto en que algunos
autores optan por tomar las definiciones de sentido común para
desarrollar sus teorías. Para Searle, hay cuatro dificultades a resolver en lo
que él considera el problema más importante de las ciencias biológicas: el
del dualismo el de la causalidad, el de la naturaleza de los objetos
estudiados y ;l de los modelos de análisis. En mi opinión, el primero (que
él sitúa, lo repito una vez más, en la biología), junto con el tercero (que es
el más interesante e importante), pueden considerarse problemas
específicos de la psicología, mientras que los otros dos son problemas que
toda filosofía de la ciencia debe intentar resolver. El dualismo ha recibido
todo tipo de respuestas; no sólo las ya comentadas del paralelismo, sino
también dualismos de diferente tipo, como el del neurobiológo John
Eccles, reciente premio nobel, quien piensa que dios pone el alma en el
feto alrededor de las tres semanas de gestación, hasta los materialismos
que sostienen que la conciencia es un fenómeno biológico ordinario como
la digestión. Sin embargo, ninguna de esta posiciones resuelve aún lo que
realmente debemos y queremos explicar, a saber, ¿cómo hacemos los seres
humanos para producir un mundo lleno de objetos materiales -concretos o
no- que poseen significados que tienen efectos sobre lo producido y su
reproducción?. Cuando digo objetos materiales asumo que esos objetos,
cualesquiera sean, tienen un soporte material, sean ideas, fantasías,
expresiones verbales o lo que queramos; en una palabra, para repetirlo
con una expresión que todos mis alumnos conocen y han escuchado quizá
cientos de veces, para pensar necesitamos un cerebro, pero la expresión
viceversa no es válida. El punto tercero es fundamental: admitiendo que
no tenemos ninguna idea clara acerca de cómo funciona el cerebro, el
punto a explicar es ¿cómo se pueden explicar ideas de tipo cualitativo,
subjetivo, como mi dolor o mi pena, a partir de procesos neuronales o la
398

liberación de elementos electroquímicos en las sinapsis?. Este problema,
definido en ocasiones como el problema de los qualia, será sin duda uno
de los desafíos funda.mentales para toda filosofía del futuro. El problema
de la causalidad se presenta aún porque seguimos atados, en mi opinión,
a las ídeas de causalidad newtonianas y una reformulación adecuada del
pr?b~ema resolvería_ las cosas, pero no hay tiempo para tratarlo aquí;
as1D11Smo, el uso y tipo de modelos -que para mí se vincula al problema
de la causalidad-, es un problema epistemológico que excede las
posibilidades de este trabajo.
Tratando de sintetizar las ideas de este apartado, diría que casi
todos aceptan que la psicología posee un status científico -dejando de lado
las viejas discusiones de los sesenta-, pero que aquéllo que todavía causa
polémica es su objeto de estudio y su modo de explicar. Adelantándome a
las preguntas por parte de ustedes, daré una breve respuesta con mis
opiniones al respecto: partiendo del supuesto de que el mundo
tal-como-es-conocido se presenta en estructuras con diferentes grados de
organización, hay un tipo de estructuras genéticamente posteriores pero
no por ello subordinadas o determinadas, que podríamos referir como
estructuras simbólicas o de significados del mundo de la vida que son
soportadas por organismos separados materialmente aún cuando su
producción esté determinada socialmente y cuya producción y uso son el
objeto de la psicología. Su circulación e intercambio son estudiadas por
otras ciencias sociales y estos intercambios se imbrican con los
intercambios de otros dos sistemas de intercambios, el de mujeres y el de
bienes. Los organismos productores, a su vez, podrán producir sistemas
simbólicos que sean un modelo de los sistemas simbólicos realmente
producidos y que a veces coinciden con éstos o a veces son una forma de
encubrirlos, por motivaciones que los mismos organismos no pueden o no
saben representar y que son el resultado de significaciones atribuídas a
raíz del manejo semántico de esos símbolos, operaciones que
probablemente nunca podrán ser despejadas en fórmulas sintácticas
monovalentes. Dejo para otra ocasión desarrollar todo lo que esto implica,
pero sólo quiero formular una precisión más: hay sólo un mundo, aunque
las construcciones representadas de lo simbólico puedan producir dos o
cientos o miles; digo esto para señalar mi oposición con Roger Penrose
(1995) y Karl Popper (1982), donde se expone la versión de la existencia de
diferentes mundos donde ocurren cosas independientes.

m.
Pero una ciencia no es sólo un objeto y un método, como quieren
algunos filósofos: es también una comunidad de científicos trabajando de
manera complementaria, aunque como grupo humano reproduzcan
luchas por el poder y agresiones y discriminaciones y explotaciones. Lo
importante es que, cualquiera sea la ciencia que analicemos, siempre
399

�vamos a encontrar a quienes podemos aplicar el término profesional que
los define y, más importante aún, quienes se identifican en él. Aún cuando
estas dos operaciones son de orden sociológico, la identidad requiere de
un análisis lógico al que la operación de filosofar deberá contribuir
decisivamente.

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¿Qué es hoy la profesión del psicólogo?, o dicho de otra manera,
¿cuáles son las actividades que efectúan aquéllos a quienes denominamos
o se denominan a sí mismos psicólogos?. Los nombres y las escuelas
varían, así como varia el campo de aplicación. Hay psicólogos que se
llaman a sí mismos experimentales y que dicen que hacen 'psicología
experimental'; estas expresiones son el resultado de la necesidad de
diferenciar una psicología que, para usar la termínología piagetiana,
privilegiará las operaciones de asimilación sobre las de acomodación. El
resultado es que hay más psicología experimental de la que se llama a sí
misma de ese modo y que en ciertas personas el adjetivo experimental se
ha convertido en una oscura celda de la que algunos no saben salir y a la
que muchos -por obvias razones- no quieren entrar. En otras ciencias,
experimentar no es más que un modo de referirse a cierto tipo de
operaciones en determinados momentos, pero en psicología solemos hacer
de ello algo parecido a una guerra intergaláctica: deberíamos, me parece,
ser más humildes y respetamos más sin buscar la descalificación. No
estoy proponiendo ninguna forma de relativismo que conduzca a un
mundo de espíritus ingenuos portadores de un "amémonos y todo lo
demás se resolverá automáticamente" ni que se pueda admitir cualquier
cosa que se autodenomine psicología como tal, sino señalando este lado
humano del quehacer científico, tan negado por algunos filósofos, que
piensan en el científico como un robot incapaz de turbulencias semánticas.
Hay también una psicología "fenomenológica" o " intencional" o
"existencial" o cualquier combinación de estos tres términos que ha
reclamado a los demás un olvído de lo 'esencialmente humano' o de los
valores que hacen al ser humano una criatura única. Lo curioso es que
este reclamo místico casi religioso se ha hecho, a veces, en nombre de un
materiálismo que pretendía eliminar la metafísica de la psicología. En
general se trataría de una posición filosófico-epistemológica que interpreta
ambiguamente el papel de la ciencia, sin entender el sentido de
generalización y transformación que como actividad tiene y olvidando
que esa ciencia, deseada y detestada, no es la única forma de expresión o
de representación que los seres humanos hemos construido para
transformar el mundo o para enunciarlo.
Hay una psicología genética que intenta dar cuenta de los
procesos evolutivos de los individuos y de la especie, que desarrolla
conceptos y modelos que coinciden con otras orientaciones en algunos ·
puntos, pero discrepan en otros.

-too

Hay con.ductismo(s).
Hay psicoanálisis.

•

.
Pero si estas escuelas u orientaciones son en sí variadas los
po~1bles camp~s- de especialización no lo son menos; la agrupación' que
reune_ a los ps1cologos de los Estados Unidos de América conocida po
su~ ~iglas en ~glés, APA, seguramente la organización ~rofesional d;
p~1~o~ogos mas poderosa del mundo, reconoce cuarenta y nueve
d1vts1ones
d e ap11cac10n,
· -'dínientre
· , , las cuales
. algunas se refieren a campos
.
~orno
ca: ~ducac1~nal' o 'industrial y organizacional'; otras, a
m~er~s~s aca~e~1~os o teoricos, ~orno 'gen~ral', 'historia de la psicología'
? t~r~ca Y filo~ofica , algunas mas a las orientaciones ya señaladas, como
ªI_lálists experimental de la conducta', 'psicoanálisis' o 'humanística';
mientras ~ue algunas pertenecen a un anecdotario de curiosidades digno
de ~tenc1ones borgeapas, como 'consumidor', 'hipnosis', 'asuntos de
lesbianas Y homosexuales'o 'psicólogos en prácticas independientes'. Aún
cuan~o entre n~sotros ni siquiera contamos con una asociación similar y
podri~os _de~rr que la ~ariación es menor, me animaría a decir que un
estudio soc10logico podna encontrar expresiones costumbristas de similar
v~edad. Es _sólo un trabajo desde la metapsicología, acompañado de
acci?~es . _soaa!es correspondientes, el que podrá auxiliar a una
cla~ifteac1on mas racional que proporcione una identidad más definida a
quienes trabajamos en ésto.
1

La psicología es hoy:
-un conjunto de teorías, no siempre coincidentes en el recorte de la
rea(i_d ad ni en la forma de definirla; hay teorías que intentan explicar la
accion humana individual, ya en sus causas, ya en sus efectos; las hay que
intentan dar cuenta de la interacción y sus consecuencias; hay teorías que
exp.res_an las diferencias temporales del desarrollo humano y señalan las
vanac1ones y continuidades de las varias etapas en que demarcan los
procesos; hay algunas que buscan una descripción y una explicación de lo
ment~l Y hay otras que eliminan lo mental de manera radical, arrojando al
drenaJe el agua sucia junto con el bebé.
- ~na serie de técnicas, algunas asociadas a las teorías que acabo de
mencionar, pero otras desempeñadas de un modo tal que, por decirlo de
manera un tanto eufemística, son actuadas sin mediaciones.
- actividades profesionales específicas dirigidas a 1) "curar". Este es un
tema -~ue requiere de trabajo de análisis a fondo. La búsqueda de la
cura.~1on ha impulsado a muchos psicólogos, a veces provistos de un ans·ia
mesiamca, a veces dirigidos por un sincero intento de mejorar algún
estado del mundo. En este punto, me remitiría a las excelentes reflexiones
desarrolladas por David Flores (1994), donde se cuestiona la idea misma
d~ 'enfermedad mental' y por lo tanto, el significado de curar; 2)
busqueda de transformaciones parecidas a "curar", como las actividades
d.e sa rrolladas en cárceles, instituciones de rehabilitación social" 0
smidares, donde los efectos conseguidos no suelen ser los buscados y
II

-101

�donde a veces se juega como aliado de los sistemas de represión social; 3)
'técnico' en comportamientos humanos y por lo tanto proveedor de
modelos para producir comportamientos deseados _~ eval~ar los
producidos, ya sea en escuelas, en organiza~ones, e,~- fa1:1'ilias; en stste~as
de justicia o en otros ámbitos donde se reqmera; 4) mductor de camb10s
en los procesos causales del comportamiento, de manera de lograr que
seres humanos individual o colectivamente tomados produzcan
conductas que ellos mismos no habían presentado antes, tal como se
pretende en procesos de cambios actitudinales, publi~dad y propag~~da;
5) agente social al servicio del poder esta~lec1~0, ~ara ca.lif'.icar
descalificando, construyendo mitos, por ejemplo, cociente mtelectual ; 6)
agente de cambio social real, al servicio de intereses mayoritarios o
construídos racionalmente de manera democrática. Para cada una de estas
presentaciones de la psicología hay o debería haber una reflexión
filosófica que incluyera los aspectos éticos, cosa que me propongo esbozar
en la última parte de esta exposición.

IV.

De acuerdo a lo dicho hasta aquí y a manera de conclusiones que
no son más que un comienzo, una filosofía de la psicología debería:
- repensar su "campo" o práctica real. La psi~ol~~a surgió co_mo
práctica científica en las sociedades av~das de pnnc1p1os ~e es~e siglo
debido a la necesidad de encontrar respuestas menos contrad1ctonas que
las proporcionadas por 1a religión o las ideologías estructurad_as vigent~
sobre el comportamiento humano, en un mundo cada vez mas complejo
en sí mismo. En las sociedades periférieas esta necesidad no se presenta
hasta después de la segunda guerra mundial y casi_por fuerza, en un
proceso de repetición y asimilación que debe ser repensado, se adoptan
los modelos teóricos vigentes que se irradian desde aquéllas sociedades;
como en algunos casos los problemas de adaptación eran diferentes, las
soluciones impuéstas fracasan o son, en términos generales, un
despropósito. Tomemos un solo ejemplo, con la expresa salvedad de que
podemos encontrar rápi~amente much~s 1:'ás en o~os camp?s Y que no
se trata de denigrar particularmente a nmgun companero ps1cologo que se
gana honestamente la vida: el campo de la psicología laboral se desarrolla
en los Estados Unidos para características cambiantes de las
organizaciones, que pasan de procesos técnicos ar_tesanales y mo_d os
relativamente simples a complejas estructuras que mcorporan masivas
cantidades de mano de obra, que implican estructu.ras horizontales y
verticales de relaciones personales burocratizadas y de cada vez mayor
capacitación técnica. En nuestras sociedades, las empresas s?n t~~avía en
su gran mayoría sistemas de producción familiares o semifamiliares de
producción con escaso nivel tecnológico incorporado, dentro de una
sociedad autoritaria con un estado corporativo (al menos en el caso de
México) donde la participación a nivel horizontal es nula tanto por su
402

concepción ideológica como por las prácticas rituales persistentes. ¿Qué
resulta de todo ello?. Que, o bien los empresarios temen contratar
psicólogos o definitivamente no los llaman porque desconfían -no sin
cier_ta ~azón- de que propiciarán la introducción de reformas que
obligaran a un repl~teo integral de su organización, con resultados que
no pueden determmarse de manera absoluta de antemano, o bien los
buscan para realizar tareas adaptadas a los modelos tradicionales de
producción y el resultado concreto -y también lamentable en más de un
sen~i~o- es q~e se pide a.los psicólogos que actúen como una especie de
poliaas avenguando sobre la vida sexual de las obreras o aplicando tests
construídos para otros ámbitos culturales de los que ignoran sus
principios constructivos y técnicos elementales.
Repensar la práctica nos lleva a pensar lo que podría ser el
problema central de una filosofía de la psicología: ¿para qué hacer
psicología?. Y la respuesta no puede limitarse a lo que efectivamente
hacen los psicólogos, tal como acabamos de señalarlo. Tampoco puede
adoptar la forma en que se responde a la pregunta similar en otras
ciencias o campos, al estilo de "para construir edificios", "fabricar aviones
o bombas" o inclusive "para curar enfermos"; intuitivamente, la idea de
una praxis o ciencia dedicada a la transformación adquiere en las ciencias
humanas una dimensión no siempre analizada, la del destino o meta que
se propone o desea. Y si algún significado tiene el término 'civilización',
no puede ser otro que e] de la toma de conciencia social sobre los fines
buscados y, para el caso de la psicología, un proceso por el cual los seres
humanos puedan alcanzar cte manera individual y colectiva alguna forma
de felicidad y, evitando caer en polémicas eudemonistas, ello no puede
estar desvinculado de formas culturales realmente existentes donde sería
demasiado presuntuoso o narcisista pretender que los psicólogos sean los
únicos autorizados para hablar de ello. La petición de un Skinner (1972)
que en su momento propuso imponer su propia ética a los demás, no
puede ser tomada más que como un acto de desvarío.
- Repensar su "objeto". La estructura productora de símbolos, llámese
como se quiera, es una estructura que pertenece a organismos
individuales, aún cuando se construya por intercambios sociales y,
eventualmente, pueda demostrarse cimentada en estructuras orgánicas
genéticamente transmitidas. Mientras avanzamos en la comprensión de
estos sistemas dinámicos, debemos tener clara conciencia de que los
posibles modelos, analogías o metáforas que podamos usar son eso: una
forma de representar las representaciones del mundo representacional. Aquí nos
internamos en un campo en disputa, donde los psicólogos no somos los
únicos en intentar explicaciory.es a los fenómenos, sino que otras ciencias
como la antropología, la lingüística y la sociología también realizan
aportes. El sistema más complejo de todos los elaborados es el de las
lenguas naturales, pero no es el único ni tampoc~ suficiente por sí .mismo
para dar cuenta de todo lo que debemos y necesitamos explicar. Las
403

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soluciones que se proponen son también variadas y no están exentas de
caer en las tentaciones de los reduccionismos; Josef Pemer (1994), por
ejemplo, sostiene que hay que referirse a las representaciones como
procesos, para evitar así las ambigüedades en las que caemos cuando
tropezamos con el contenido, lo cual es una elegante forma de evitar
explicar lo que queremos explicar; en otras palabras, si los procesos que se
denominan mentales fuesen simplemente estructuras sintácticas, entonces
nuestra mente sería, como pretenden algunos, una gran y compleja
computadora. Pero lo que tenemos que explicar es el contenido o la
semántica de los sistemas comunicacionales, problemas de interpretación
que hasta ahora no tienen solución en los programas computacionales. En
el otro extremo, un conjunto de filósofos discute si existen imágenes
mentales, basándose en que siempre que comunicamos sobre imágenes
mentales utilizamos proposiciones lingüísticas, lo cual; además de mostrar
profunda ignorancia e incapacidad para observar el mundo que los rodea,
no puede sostenerse lógicamente. Jerry Fodor (1981) piensa que es
imposible tener un sistema representacional en el cual las sentencias sean
iconos de sus condiciones verdaderas¡ como ejemplo, propone el siguiente
embrollo: ¿qué deberíamos hacer para tener un sistema representacional
en el cual una sentencia del tipo 'Juan es gordo' fuese proporcionada o
remplazada por una imagen?, a lo cual responde que si aportamos una
foto, esa misma foto no serviría para trasmitir la información 'Juan es
alto', con lo que el sistema representacional no podría distinguir entre dos
pensamientos. Es evidente para mí que Fodor: a) equipara las sentencias
del lenguaje ordinario a las de un lenguaje de segundo orden, de tipo
matemático o lógico; b) no puede distinguir entre sistemas de
comunicación, tomando la lengua como uno de ellos, el más complejo y
estructurado, pero no el único ni el suficiente, según sean las condiciones
de pragmaticidad; c) lo más importante, no advierte que, en todo caso, la
única información que un icono no puede trasmitir es la que corresponde
a los significantes sin significado, que en los procesos humanos cubren
una importante parte de las relaciones sociales. Me refiero a los nombres
propios, que son significados a pesar de su imposibilidad lógica .
-Reelaborar el mismo modo de filosofar: hacer fiJosofía de la ciencia no
puede limitarse a aplicar de manera automática sistemas normativos que
enjuician si se cumplen reglas lógicas o elaborar juicios más absolutos aún
sobre si se trata o no de una ciencia. Debemos repensar la psicología a
partir de su misma finalidad y a partir de allí tratar de estructurar
racionalmente los procesos o medios que nos permitirán lograrlo. Esto,
que vale para todas las ciencias, es una tarea de necesidad absoluta en una
ciencia que trabaja con seres humanos, seres que -y no debería tener la
necesidad ~e recordarlo- son idénticos a los psicólogos.
Este último punto, el de compartir una naturaleza, nos lleva al
problema filosófico más importante y com piejo: el de la libertad y el
determinismo en la acción humana y en las ciencias sociales. Todas las

,._

ciencias
y toda la filosofía y episre~
..~-.~un d eSd e ¡OS grtegos,
·
•
~ •v•v51a, --QU
partie:on del ~upues~o. de la existencia de regularidades en el objeto de
estudio, de allí 1~ pos1~ilidad del conocimiento. Si la naturaleza procediera
por azar, no sena p,os1ble ni estudiarla ni mucho menos modificarla; aún
las modernas teonas del caos presentan la idea de que es posible
e~contrar un orden en él. En psicología, ésto lleva a aporías no resueltas;
s1 el ser hum~o no procede por azar y está determinado, ¿cómo y de qué
manera lo está?. Si hay alguna forma de determinación -y yo creo que la
hay-, ¿de que manera esa determinación interfiere con la libertad
humana?. Como científicos, hemos deseado que la determinación fuese
absol~ta; como seres humanos, nos sentimos muy complacidos de que no
sea as1.

hacer.

Espero haber transmitido la idea de que hay muchas cosas por

REFERENOAS BIBLIOGRÁFICAS
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otros) La disputa del positivismo en la sociología alemana, Barcelona: Grijalbo,

LA EVOLUCION DE LA ESTRUCTURA SALARIAL
DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY DURANTE
LOS NOVENTA
Lic. Jorge Meléndez Barrón
Director de la Facultad de Economía
Universidad Autónoma de Nuevo León
~omo en casi todo _el mundo, en ~I Area Metropolitana de Monterrey se ha
mcrementad~ la des1g11aldad de los mgresos. Ha sido posible ligar directamente
esta tendenaa con el hecho de que los altamente capacitados ven incrementada su
rem1me_racfón :~lativa a la de los poco educados, lo que implica un empeoramiento
en _la d1str~b11aon de los salarios porq11e mejoran los mejor pagados. El premio a los
mas capac,tados se presenta a pesar de que se ha incrementado de manera marcada
':l porcentaje de la fuer:a de trabajo en esta categoría: esto quiere decir que se ha
mcre"!entado su "demanda". Esta es una tendencia generalizada, no de origen
sectorral y por lo tanto, una ve: pasado el impacto negativo de la recesión de 1995
q11e deprimió la demanda agregada de trabajo, no se revertirá con los reacomodos
de la economía ante cambios en la evolución del tipo de cambio real, por ejemplo, o
de ?tr~ variables macroeconómicas como el nivel de endeudamiento del gobierno.
Mas bien, parece q11e las ca11sas ultimas del fenómeno se relacionan con el
desarrollo de la econom{a global: (1) fuerte reducción de los costos de comunicación
y transporte; ~2) innovaciones tecnológicas que se presentan a ritmos vertiginosos;
(3) n_uevos métodos para coordinar la producción; y (4) una ola mundial en favor
del /rbre mercado y del achicamiento de la influencia económica del Estado que
provoca cambios estructurales importantes en muchas naciones, como México.

101-119
- 1982 Conocimiento objetivo (un enfoque evolucionista), Madrid:
., 1 •

Tecnos
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1972

Más allá de la libertad y la dignidad,

Barcelona:

FontaneUa
1987 Entrevista, en Richard Evans Op. cit., 108-121

l. Distribución del ingreso y niveles de vida en las últimas dos décadas
del siglo

Durante la década de Los ochenta, y posteriormente en 1995-1996,
en el Area Metropolitana de Monterrey (AMM) los niveles de vida de los
trabajadores cayeron dramáticamente. Por supuesto, en ambas ocasiones el
origen directo de este desafortunado fenómeno se encuentra en las graves
recesiones que siguieron a las crisis económico-financieras de 1982 y 1994,
Y a mediados de los ochenta, en La fuerte caída de los precios
internacionales del petróleo.
Además del deteripro real de los salanos, en Monterrey la
distribución de los ingre505 laborales se volvió mucho más inequitativa en
el período 1980-1996. En el cuadro siguiente se resume, primero para la
década de los ochenta, la información que se desprende de dos encuestas

406

407

�realizadas en su oportunidad por el Centro de Investigaciones Económicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León (CIE-UANL).

Cuadrol.1
Cambios en el poder de compra de los ingresos laborales
Area Metropolitana de Monterrey, 1980-1990

Cambio

Grupo de trabaiadores
10% máS bajo de la escala de ingresos
25%
11

s
J

! \
;¡

11

11 11

11

11

,,

11

11

11

11

11

11

11

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11 11

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11

11

11

11

11

,,
,,

,,

"

"
"
"

"
"

,,

,,

45%
55%
43%
21%
15%
5%

l t ... ..1 t,

Fuente: cálculos propios, a ¡xutir de datos generados por el CIE-UANL.

6

[ i1
:2.

11

Trabajador mediano
25% más alto de la escala de ingresos
10%
5%
11

...,

,,

Pérdida de

e::

;;J

Los datos hablan por sí mismos. Como quiera, no se debe dejar ele
señalar que la erosión de los niveles de vida durante el periodo 1980-1990 -de 43 por ciento a juzgar por la caída en el salario real más
"representativo", el del trabajador que está a la mitad de la distribución del
ingreso- no fue parejo: aquellos en las más altas posiciones económicas
lograron prácticamente mantener el poder de compra de sus ingresos,
mientras que en los niveles inferiores de la escala social se vivió un
sumamente grave proceso de deterioro en la capacidad adquisitiva de las
remuneraciones.
A principios de los noventa, sobre todo hasta antes del
desaceleramiento de 1994, la incipiente recuperación de la economía
mexicana permitió que los salarios recuperaran parte de su valor. Para el
trabaja~or "representativo", la ganancia en sus ingresos laborales en el
lapso 1990-1993 fue de 38 por ciento en términos reales --como quiera, no
se alcanzó a restaurar lo perdido en la década anterior. Sin embargo, como
se aprecia en el Cuadro 1.2, la recesión de 1995 más que revirtió lo que
apenas se recuperaba, y la tendencia hacia la desigualdad se mantuvo en lo
que· va de los noventa. Este será el periodo en que se concentrará el
presenta análisis.

408

Cua&lt;tk:..:_- ~-=.r
Cambios en el poder de compra de los ingresos laborales
Area Metropolitana de Monterrey, 1990-19%
Grupo de trabajadores

1990-1993

10% más bajo de la escala de ingresos
11
25% " 11
T rabajadór mediano
25% más alto de la escala de ingresos
,,
JI,, ,,
10% 11
11
11 11
1111
5% "
" 11 11
11

fl

11

11

, , 11

11

+23%
+38%
+38%
+6%
+34%
+38%

11

1993-1996

1990-1996

-56%
-45%
---19%
-71%
-45%
-36%

-46%
-24%
-30%
-69%
-26%
-12%

Fuente: cálculos propios, a partir de datos g&lt;&gt;nerados por el CIE-UANL.

Combinando la información contenida en los cuadros 1.1 y 1.2, se
puede concluir diciendo que de 1980 a 1996, la pérdida acumulada en el
nivel de vida de los trabajadores regiomontanos varió inversamente con el
nivel de la escala de ingresos en que se encuentran, desde disminuciones
de más de 30 por ciento de la mitad para abajo, hasta una caída de doce
por ciento real en el ingreso laboral de los que están hasta arriba de la
distribución; es decir, al final, el deterioro en el poder de compra de los
salarios fue mucho mayor para aquellos más pobres.
Desafortunadamente, el estancamiento económico de México en
las últimas dos décadas del siglo no configura un escenario favorable para
la recuperación del poder de compra de las remuneraciones que se perdió
en los ochenta y en la recesión de 1995. En efecto, en las dos "décadas
perdidas", a partir de 1980 y estimando hasta el 2000, el promedio de
crecimiento anual del PIB por habitante será de 0.2 por ciento o incluso
negativo si contamos desde 1981, en cualquier caso, aun suponiendo que se
crecerá al cinco por ciento anual en lo que resta del siglo (Ayala, 1996).
Como será aparente más adelante en este trabajo, en el mediano
plazo, algunos factores de entorno externo que tienen influencia sobre el
mercado laboral de México y de otras regiones del planeta tampoco
permiten avizorar una .reversión en la tendencia de la distribución del
ingreso.
De hecho, ¿qué se puede decir de la crónica de Rifkin (1996)?: de
1979 a 1989 el nivel salarial promedio cayó B por ciento en términos
reales; el número de pobres en 1992 fue el mayor desde 1%2; en medio de
estas disminuciones en los niveles de vida de aquellos en los niveles más
bajos de la distribución del ingreso, los salarios de los altos ejecutivos

-109

�.
O or ciento en los ochenta; el número de billonarios se duplicó
creaeron 22 p
tro 1 d "las cifras oficiales relativas al desempleo
entre 1986 y 1988; por o
a o,
d de las verdaderas dimensiones
ul •
pletas y enmascara as
suelen res tar mcom ,,
'a ue este reclamo se refiere a la situación
de l~s crisis de empleo . Parece~edores sabrán, estas observaciones están
mexicana pero, como no pocos
d 1 1 neta
referidas a Estados Unidos, la economía más poderosa e p a
.

.......

.

..

,,

~

i

2. La educación y la estructura del mercado laboral

1

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1

5.

~¡

1

.:.. "c.id \
g ~
f{

-s: \
}]
~

§

El b. t·vo de este trabajo es establecer las principales causas
. . de
o Je i .
.
d d . esos en el AMM. En la siguiente
esta tendencia hacia la desigualhda , e _m ~ trabaJO· más probable apunta
.,
rgumenta que la ipoteslS e
secc10n
se
a
.
.
cremento
en Ia d emanda de traba1·0 altamente calificado,
1 como
.,
h
acia
un
m
d
l
e
,
eno
Esto
se
verifica
en
a
secc1on
.
rta te factor causante e ienom
.
d
un 1IDpo n
.
ibles razones de este aumento e
3. Posteriormente, se a~ahzan algud nasdpos las implicaciones de ello y,
la demanda de trabaJadores e uca os y
.
. , 5 se concIuye con algunas reflexiones.
finalmente, en la seccion

~

·~-... ,. ., ....

La razón por la que se h a com enzado a destacar .la ubicuidad del
ue

fenómeno de _la creciente de:~:~::!ne:n;!v:t:/:a=:;0

;o':ª;:~:::::

:1:

y

~;~c:::~s;~a ~blación que se ve afectada por ellos.

.
Id a d aparentementeh inició
Esta tendencia hacia la d esigua
t 1994a
se mantuvo invariable al menos as a
'
mediados de los ochenta y
.
t o·versos estudios que tratan de
como se verá en detalle postenormen e. i
I AMM y en
d st f , eno concluyen que en e
'
encontrar las causas e e e enom .
t en la demanda de trabajo
, .
entó un fuerte mcremen o
todo Mextco, se pres
1·
1
ento en sus salarios relativos a
altamente educado, lo que exp ,ca e aum
pesar de su mayor oferta.
.

~i:~~

::~~~:e ::e:::

~or ejemplo, Valeror
;a!~!se~o:~~
0
los salanos cayeron 23.8 po
, - de escolaridad experimentó un
, .
t l grupo con 15 o mas anos
umcamen e e
.
.
d
ciento a pesar de un aumento
incremento en sus percepciones, e 17..9 por este'
de trabajadores.
de 3811 por ciento en la oferta relativa de
grupod
de los
, .
e de 1990 a 1994, el poder e compra
Melendez (1994b) reporta qu
.,
.
u.mentó 126 por ciento, el
d l AMM con educacton supenor a
d
trabaja ores e
. 1 hizo en 74 por ciento, para los
l · l de preparatoria o
de aquellos ~n ~ ruve to fue de 51 por ciento y los que sólo cuentan con
de secundana el mcremen
. . , de 20 or ciento. Cragg y Epelbaum
primana experimentaron una mi'eidona(1996} ~nalizan el caso de las áreas
(1995) G rro Gómez y Me en ez
d l
y ª :
·odo 1987-1993: los ingresos reales e os
urbanas de Mex1co en el penf .
l
. n a la tasa más elevada de
trabajadores con educación pro esiona creciero
410

todos los grupos de escolaridad, 7.3 por ciento anual, a pesar de que el
porcentaje de Ja PEA con estas calificaciones se incrementó de 15 a 21 por
ciento.
Este patrón es similar al que se ha observado en Estados Unidos:
Reich (1993) sintetiza la cuestión afirmando que "si usted es graduado
universitario, sus ingresos mejoran; si no lo es, y especialmente si es varón,
sus ingresos son insuficientes. Además, la tendencia no se circunscribe a
Estados Unidos; esto ocurre en muchos otros lugares del mundo".
Estudios técnicamente más formales, como el de dos respetados profesores
de las universidades de Harvard y de Chicago validan con todo rigor
científico esta opinión acerca de la situación norteamericana: "el rápido
crecuniento secular en la demanda relativa de trabajadores altamente
calificados debe ser un componente clave de cualquier explicación
consistente de la creciente desigualdad y los cambios en la estructura
salarial en los últimos 25 años" (Katz y Murphy, 1992).
De acuerdo a un importante reporte de la OCDE (1994), esta
tendencia también se ha observado en otras economías desarrolladas,
como el Reino Unido, Canadá y Suecia. Tambi~n hay, por supuesto, países
como Australia, Dinamarca y Japón, que todavía no muestran signos de
seguir el patrón de que sólo los altamente educados ven mejorar sus
estandares de vida mientras que el resto empeora en términos absolutos,
aunque de las más sólidas hipótesis que se han propuesto como
explicaciones del fenómeno se desprende que aún en estas naciones la
desigualdad pudiera eventualmente incrementarse.

3. Cambios en la estructura salarial durante los noventa

Como se documentó en la sección anterior, en otros lugares en
donde se ha presentado esta misma tendencia, se ha encontrado que una
buena parte de este deterioro en la di5tribución de las remuneraciones se
debe a un incremento en la demanda de trabajo altamente calíficado, es
decir, con elevados niveles de educación y experiencia laboral. Esta es la
conclusión de Murphy y Welch (1993) para el caso de Estad05 Unidos al
examinar el patrón de la estructura de salarios en el periodo 1%3-1990: " ...
el panorama general es que el premio salarial se ha incrementado para los
trabajadores más educados, y que el diferencial por experiencia también se
ha incrementado. Vemos estos cambios como indicando una creciente
demanda de habilidades disc,-ecionales generales".
Este fenómeno implica, como ya se ha mencionado, que las
oportunidades de mejora económica sólo se presentan para los que ya
ganaban más, o sea, los más educados, por lo que la revaloración de la

-m

�educación aparentemente causada entre otros factores por la .revolución
tecnológica que cambia los medios de producción, las nuevas formas de
organizar el trabajo de las empresas, la fuerte reducción de los costos de
comunicación y transporte, y la tendencia mundial en favor del libre
mercado, incide negativamente en la distribución del ingreso.

.. .... .......,
~

Se examina aquí esta posibilidad para el caso de nuestra región,
por lo que se analiza primero la evolución en el lapso 1990-1996 de los
salarios del AMM por sexo y niveles educativos y de experiencia de
quienes los reciben. En otra sección, más adelante, se examina el patrón de
las ofertas relativas de estas categorías de trabajadores, completándose así
el estudio de las dos partes del análisis económico del mercadó laboral:
precios y cantidaqes. La hipótesis que se intenta verificar es que en nuestra
región también se ha incrementado la demanda de trabajo altamente
calificado .

com~ en estud_ios laborales en íÍs.,se"'s'úpone que el individuo
comienza a trabajar al dejar la escuela y lo hace de manera continua desde
entonces hasta el momento en que se le entrevista.

Cuadro3.1
Cambios porcentuales en el poder de compra de los salarios
A.rea M~tropolitana de Monteney, hombres ·
Por ruveles educativos y de experiencia

Grupo de trabajadores
Global

Para analizar la estructura salarial, se crearon cuatro categorías
educativas de acuerdo a los a11os de escolaridad del trabajador, como se
indica en los cuadros, y cinco grupos de experiencia laboral, también según
los años. De esta forma, en cada uno de los momentos para los que se
dispone de información se calcularon 20 salarios promedio para los
hombres y otros tantos para las mujeres, de acuerdo al número de celdas
que resultan de cruzar los niveles educativos y de experiencia. La
metodología de este análisis se inspira en la de Katz y Murphy (1992) y ya
ha sido utilizada antes en el análisis del mercado laboral del AMM por
VaJero (1995). Los resultados aparecen en los cuadros 3.1 y 3.2.

Q..6

7-9
10--11
12y más

La variable experiencia se definió como el resultado de restar a la
edad del trabajador su escolaridad y la constante de seis a11os, como es
412

94 96

18

-1

-47

17
12

--46
-39

10

-3
-7
12

27

o

-53

-54

Experiencia en años
0--5
6-10
11-19
20-33
3-1 y más

22
18

-11
-2

13

o

19
17

4

o

-34
-44
-48
-52
-55

Experiencia 0-5
E&amp;.:olariJad 0-6

-5

7-9
10-11
12 y más

15
31
27

Expt&gt;riencia 6-1 ()
Escolaridad 0--6

9

7-9
10--11
12 y más

6

15
26

nd
-t
6

-1-1

-10
-8
20
-5

nd
-37
-61
-33

---17
-39
-51
-46

Ex f'(•ri(•ncia 11 -19

ES(·olaridad 0-ó
Los salarios son por hora y se obtienen calculando el ingreso total
mensual proveniente del trabajo, recibido en efectivo u otras prestaciones
como bonos de despensa, y dividiéndolo por el número total de horas
trabajadas en el mes, incluidas las horas extra.

93-94

Escolaridad en años

Evolución de la estructura de salarios por características laborales

La información proviene de cuatro encuestas realizadas por el CIEUAN L en 1990, 1993, 1994 y 1996. En cada una de ellas se recopiló
información de todos los miembros de las familias que habitaban las
viviendas que fueron muestreadas del universo del AMM, en entrevistas
personales. Los muestreos aseguran en los cuatro estudios la
representatividad estándar, es decir, con los márgenes de error y los
niveles de confianza usuales.

90 93

-2
16

-6

10

-9

18

4

9

-56
-47
-37
-50

7-9
10-11
12 y más

EXJ"('ri&lt;&gt;ncia 20-:n
ES(·olaridad 0-ó

32

-3

-39

ó

-9

-2'.\

35

-37
-61

7-9
10-11
-11:\

�28

12y más

15

-80

Experiencia 0-5
Experiencia 34 y más
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

15
-15
1
76

2
-12

o
o

-56

-20
-67
-80

Fuente: estimadones propias, a partir de datos generados por el CIE-UA NL.
nd: no disponible por falta de dato.

Para calcular los promedios salariales en cada celda se incluyeron
sólo las personas que cumplieran con los siguientes requisitos: (a) que
trabajaran al menos 32 horas a la semana en el caso de los hombres y 20 en
el de las mujeres; (b) que tengan edades de 15 a 65 años; (c) que no sean
patrones o empresariost; (d) que el cálculo de su experiencia potencial no
sea negativo, pues esto indicaría un error de medición de alguna de las dos
variables inv.olucradas en su definición.

Cuadro3.2
Cambios porcentuales en el poder de compra de los salarios
Area Metropolitana de Monterrey, mujeres
Por niveles educativos y de experiencia
90-93

Gruoo de trabajadores
Global

93-94

94-96

3

16
8
2
-2

-39
-43
-68
-30

Experiencia 6-10
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

36

Experiencia 11-19
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

28
32
33
26

-6
-1
-17
36

-35
-42
-55
-55

25
-7

-1
38

-64

Experiencia 20-33
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más
Experiencia 3-1 y más
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

23
54

-60

-!

-10

9

6

11

-38

18

. 37

-80

63

-76
nd

--n
146
nd

-82
nd

-49

20
21

8
10
3
22

-56

Fuente: estimaciones propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL.
nd: no disponible por falta de dato.

-49
-55

Se consideraron personas que trabajen al menos cierto número de

16
4
12
10
55

-61
-41
-49
-45
-87

-44

Experiencia en años
17
32
29
23

-2

Excepto en los cálculos para 1990, pues en este estudio no se capturó el dato del
tipo de posición que la persona ocu pa en su trabajo. Como quiera, los res~ tados no
difieren cualitativamente de los que se obtienen haciendo las comparaciones con
los datos de 1993 incluyendo también a jefes o patrones y, cuantitativamente, la
diferencia en las conclusiones es núnima.
414

-32
-47
-59
-69

14

65

1

-13
-2
21
24

22

23

0-5
6-10
11-19
20-33
34 y más

22
32
2
16

-53

Escolaridad en años
0-6
7-9
10-11
12 y más

~olaridad 0-6
7-9
10-11
12ymás

horas semanales para buscar que su salario sea representativo de su
productividad y minimizar la posibilidad de que incorpore premios o
descuentos por condiciones especiales de trabajo. Ya desde Smith (1776) se
reconocía que los empleos cuyos contratos aceptan concesiones o requieren
esfuerzos no comunes tienden a reflejarlo en el salario recibido por el
trabajador en formas que no necesariamente se relacionan con la
productividad de quien toma el puesto.
.
No se consideran a los patrones o empresarios porque su ingreso
incorporaría una ganancia empresarial que no necesariamente reflejaría
una productividad del factor trabajo que puede ofrecer la persona, por lo
que la definición de su ingreso no coincide con la de aquel derivado del
trabajo. Entre los individuos trabajadores que cumplen con los demás
415

�requisitos por lo general el porcentaje de patrones o empresarios es de
aproximadamente cinco por ciento, y se debe aclarar que sí van incluidos
los que trabajan por su cuenta, pero no se autodefinieron como
empresarios o patrones, y que por lo común representan no más que un 20
por ciento del total.

- ....... ., '

Finalmente, la exclusión de trabajadores muy jóvenes o viejos es
una práctica común en estudios laborales, aunque en este caso, la decisión
sólo elimina algunas pocas observaciones de la muestra --en el AMM
trabaja poca gente menor de 15 años o mayor de 65. Estrictamente, como el
trabajo de personas con estas características puede ser "irregula(, "mal
visto", o de plano ilegal, entonces su salario incluipa diferenciales
compensatorios por riesgos de sanciones legales o' de repudio social
incurridos por ellos o sus empleadores, que no necesariamente reflejarían
su productividad.
En suma, el objetivo de estos criterios para incluir observaciones
individuales en el estudio es referirnos en esta parte de la investigación a
los salarios que mejor reflejen la productividad del factor trabajo, de
acuerdo al sexo, la educación y la experiencia de la persona que ocupe la
posición laboral correspondiente.
Ahora bien, el promedio de los salarios para grupos más amplios,
por ejemplo todos los trabajadores con escolaridad de 10 y 11 años, se
obtiene ponderando los promedios salariales de las subdivisiones por
experiencia en esa celda de educación. Los ponderadores son el promedio
para los cuatro años, 90, 93, 94, y%, del porcentaje de trabajadores e'.1 cada
grupo de experiencia para ese nivel de escolaridad. De manera s1mila_r,
para un grupo particular de experiencia, el reporte es el promedio
ponderado de los salarios de los trabajadores de cada nivel educativo, con
los· ponderadores siendo el promedio para los cuatro años del porcentaje
de personas en cada grupo de escolaridad para ese nivel de experiencia.
La idea de usar salarios ponderados con cantidades fijas de esta

forma es medir el cambio en el pago por un tipo de capacidad ofrecida por
el trabajador, aislando el hecho de que la cantidad de personas con esas
características puede haber cambiado en el periodo analizado. En resumen,
lo que se intenta es que los salarios midan precios de las habilidades
laborales de los individuos que, a su vez, estén directamente relacionados
con su productividad.

la mujeres crecieron cuatro por ciento l reracíón""álos de los hombres, y en
el breve lapso 93-94, ellas mejoraron su poder adquISitivo 15 por ciento
respecto a ellos. En la recesión, los hombres recuperaron algo que no
alcanza a eliminar la ganancia salarial relativa de las trabajadoras
femeninas en todo el período 90-%: como resultado, los ingresos laborales
de las mujeres crecieron doce por ciento respecto a los de los hombres en
estos seis años.
Este patrón va de acuerdo con el que se ha observado en otros
países, incluso en plazos mucho más largos, aunque parece ser que sí
representa un cambio de tendencia sobre lo observado en el AMM en los
ochenta, como indica Valero (1995) y, de hecho, por sí solo este fenómeno
hubiera provocado una reducción de la desigualdad en la distribución del
ingreso, porque originalmente los salarios de las mujeres eran
significativamente menores que los de los hombres, pero en el lapso 19901996 esta brecha se cerró. Esto quiere decir que un grupo con
remuneraciones relativamente bajas mejoró en el período analizado, por lo
que este fenómeno contribuyó a que la distribución de los ingresos no
empeorara tanto.
La segunda gran tendencia que se debe resaltar de la inspección de
los cuadros 3.1 y 3.2 se refiere al comportamiento de los salarios por nivel
educativo: en este caso el patrón observado, al menos en el subperíodo 9094, contribuye en gran medida a empeorar la distribución del ingreso.

En el caso de los hombres, en los primeros cuatro años del estudio
los salarios del grupo más educado crecieron 14 por ciento más que los de
aquellos trabajadores con escolaridades de O a 6 años, como se puede
calcular fácilmente con los datos del cuadro 3.1. Para las mujeres, el
fenómeno fue aún más dramático: en el mismo período, los salarios de las
traba¡adoras con doce o más años de escolaridad aumentaron 71 por ciento
más que los de las menos educadas.
Después de la crisis del 95, entre las mujeres la tendencia hacia la
desigualdad continuó, pues de 1994 a 1996, para las más educadas el
salario cayó doce por ciento menos que para las de más baja escolaridad. Si
bien entre los hombres la tendencia cambió, el diferencial salarial en favor
de los muy capacitados' disminuyó ocho por ciento; menos de lo que había
aumentado en los años previos.

Al inspeccionar los datos sobresalen de inmediato varias grandes_
tendencias. La primera se refiere al diferencial salarial que
tradicionalmente se observa en favor de los trabajadores masculinos; de
hecho, en el período analizado éste se redujo: de 1990 a 1993, !os salarios de

En suma, el incremento del premio en el salario por estar altamente
educado se convirtió en un muy importante factor generador de
desigualdad en la dIStribución de los mgresos, pues las remuneraciones de
quienes ya ganaban mucho más --los de elevada escolaridad-- aumentaron
bastante en relación a los que estaban más abajo en la escala de los ingresos
--los menos educados--, sobre todo entre las mujeres.

416

-n 7

�Una tercera tendencia importante se refiere a la evolución de los
salarios por niveles de experiencia de los trabajadores. En este caso, de
nueva cuenta los cambios en la estructura salariaJ en el lapso 90-94
propiciaron una mayor desigualdad de ingresos.
Entre los hombres, el grupo más experimentado incrementó 14 por
ciento sus salarios en relación a los más jóvenes e inexpertos durante los
primeros cuatro años de los noventa. Para las trabajadoras, el cambio fue
un poco más pronunciado, pues los salarios de las trabajadores co~- mayor
experiencia -34 o más años-- se incrementó 16 por ciento en relac10n a las
menos experimentadas laboralmente -cero a cinco años.
La tendencia fue distinta posteriormente a la crisis, pues como se

aprecia en el cuadro 3.1, del 94 al % las remunerac!~nes de los ~~mbres
con más experiencia cayeron once por ciento en relac1on a los muy Jovenes,
mientras que entre las mujeres, las mayores sufriero~ una pérdida relativ~
de 26 por ciento --cuadro 3.2. Es decir, entre los trabaJadores, no se alcanzo
a revertir el cambio en la estructura salarial que se observó hasta antes de
1994, lo que sí ocurrió claramente para las mujeres.
En resumen, durante todo el período 90-%, la moderada mejora
relativa de los salarios de los trabajadores masculinos con más experiencia
se convirtió en un factor que contribuyó a agravar el patrón de la
distribución del ingreso, aunque no en la misma magnitud que el
incremento en el premio por estar altamente educado.

...... '

., 1 ....

--

El repaso de la mformac1ón que cruza los cambios en la estructura
salarial por grupos de experiencia y escolaridad refuerza las conclusiones
alcanzadas, pues por ejemplo, en el caso de los hombres de 1990 a 1994 no
sólo se incrementaron substancialmente los salarios relativos de los mas
educados y con mayor expenenc1a, smo que ambos factores covariaron
positivamente; es decir, entre los más expenmentados ~l premio en el pago
al trabajo altamente educado creció más. Esta tendencia magn1fteadora no
es tan clara entre las mujeres, aunque s1 es el caso que dentro de los grupos
de expenenc1a por lo general las trabajadoras más educadas ganaron
salarialmente en relación a las menos capacitadas.
El efecto de la cristS del 95 cambió los patrones aunque, como ya se
dijo, no revirtió lo ocurrido en el lapso 90-94, o en los ochenta. Como
quiera, se debe hacer notar que ahora la magnificac1ón de tendencias por la
covanacion en los mveles salanales por grupos de experiencia Y
escolaridad no se dio, pues de 1994 a 1996 los salarios cayeron más para los
hombres más educados entre aquellos con más experiencia, y en las
mujeres ocurrió lo opuesto: entre las más expenmentadas ganaron
relativamente las de alta escolaridad.

➔lH

~~

_r

Ahora bien, al correr una regresión de los salarios en términos de
los años de escolaridad, la experiencia y las horas trabajadas, se encuentra
que en los cuatro años estudiados la variación en estos factores explica
entre 34 y 46 por ciento de las vanac1ones md1viduales en salanos, en el
caso de los hombres, y entre 34 y 50 por ciento entre las mujeres. Esto
quiere decir que una buena parte del incremento en la desigualdad del
ingreso puede ser explicada como se ha hecho hasta ahora, en términos de
cambios de salarios entre grupos de individuos distintos en escolaridad y
experiencia, pero también implica la posibilidad de que otra importante
porción del deterioro en la distribución de las remuneraciones durante los
noventa --entre 66 y 50 por ciento-- sea explicada por una mayor
desigualdad dentro de categorías de trabajadores similares en educación y
experiencia.
En el Cuadro 3.3 se muestran índices de cómo cambian diversas
medidas de dispersión de los residuos de regresiones del logaritmo natural
del salario por hora en pesos de 1996 en función de los años de escolaridad,
la experiencia, la experiencia elevada al cuadrado, la mteracción
multiplicativa de la experiencia y la escolaridad, y las horas de trabajo al
mes. El comportamiento de estos indices se puede interpretar como la
evolución de la desigualdad salarial dentro de los grupos de educación y
expenenc1a.
De nueva cuenta, para mcluir trabaJadores en los cálculos, los
criterios respecto a edades, horas trabajadas, experiencia potencial y
posición en la empresa son los utilizados para los cuadros 3.1 y 3.2, por las
mismas razones ya expuestas.
Cuadro3.3
Desigualdad de salarios dentro de grupos de trabajadores homogéneos en
escolarid.td y experiencia
Area Mt&gt;tropolitalld de Monterrey
lnd1CP*
1990
199.1
1994
1996
Homnn&gt;s
Üt&gt;SVlat 1(111 PSlá nJc1r
PPrct&gt;nhl 90 - J"('f&lt;Pnlil 10
,,
" 9510
Muj&lt;'n&gt;s
Ül&gt;sv1c1, ión &lt;&gt;slünJar
PPrn' nlil 9() _ J"('rn•nlil 10
95
10

11

#I

1.0
10
1.0

.89
85
.90

.95

.95
1.0

1.0
1.0
1.0

1.(l-1
.99
.90

.84
89
81

1.02
.97
.92

/1

11

.92
93

.9-1

~u,•1lh•: ,,.,1,111,1&lt; lllnt'S prop1ds, a pdrlir Jl, Jdtos g,•nerados por el CIE-UANL
• R1'1 ordttr qu,• los 111J111&gt;s son JI' los 1'SldJ1sl 11 os mdicados de los residuos de
und n&gt;gn'Siún Jpl logttrilmo ndlurdl Jt&gt;I saldrio (vt&gt;rt&gt;l h•xlo).

419

�Al examinar los resultados, se verifica que la desigualdad salarial
intragrupos de trabajadores sigue un patrón algo distinto que la ya
anal.izada intergrupos: la di5tribución de los salarios para trabajadores
homogéneos en educación y experiencia fendió a volverse más igualitaria
durante los primeros años de los noventa, tanto para los hombres como
para las mujeres, pero se volvió más dispareja a raíz de la crisis del 95. Hay
algunos detalles que se deben cualificar, sin embargo: para los hombres, ya
desde 1993 y 1994 había comenz.ado a incrementarse la desigualdad
intragrupos, mientras que para las mujeres, esta tendencia no se presentó
hasta el período 94-%.
Para concluir entonces esta secc10n, parece razonable hacer un
resumen de los encontrado: al iniciar la década de los noventa, e] deterioro
en la distribución del ingreso obedeció a que se incrementaron los premios
por estar altamente educado o tener mucha experiencia, pero dos factores
contribuyeron a moderar esta evolución; por un lado, las mujeres ganaron
en términos salariales en relación a los hombres y, por el otro, disminuyó la
desigualdad salarial entre trabajadores similares en escolaridad y
experiencia.
Posteriormente a 1994, con la severa recesión de 1995 y parte de
1996, se mantuvo 1a tendencia hacia el incremento en el premio salarial por
estar altamente educado -entre las mujeres- y, aunque el patrón salarial
ahora en favor de los más inexpertos fue.c.ontrario al de los años previos, Ja
desigualdad dentro de. grupos específicos de escolaridad y experiencia
creció significativamente, convirtiéndose en un factor de empeoramiento
de la distribución del ingreso, al igual _q ue el moderado deterioro en el
salario de ]as mujeres en relación a los hombres gue también ocurrió entre
el 94 y el%.
En suma, en el período 1990-1996, se mantuvieron presentes
importantes fuerzas provocadoras de desigualdad en los ingreso laborales,
siendo la más importante de ellas el creciente premio salarial para los que
tienen acceso a la educación superior y, durante la crisis, la mayor
dispersión de salarios entre trabajadores de escolaridad y experiencia
similares.

mercado,· debemos examinar primero Jo que ocurrió con las "cantidades".
Precisamente esto se analiza en la presente sección.
Siguiend~ de cerca la metodología de Katz y Murphy (1992), se
construyen las ofertas de trabajo de los grupos de trabajadores por niveles
de educación y experiencia con una submuestra de individuos distinta que
la utiliz.ada para medir los salarios. El objetivo aquí es reflejar la oferta de
habilidades al mercado laboral por lo que no se imponen restricciones
respecto a la edad del trabajador, ni !a posición que ocupe en el trabajo.
Sólo se requiere que el cálculo de su experiencia potencial no sea negativo,
por indicar esto un error de medición, y que ofrezcan al menos una hora de
trabajo a 1a semana. Es decir, se intenta capturar la presión de los
trabajadores sobre el mercado laboral.
Para ello, se calculan los totales de horas trabajadas para 20 celdas
que resultan del cruce de las cuatro categorías educativas y cinco de
experiencia potencial. Las ofertas totales de grupos más amplios de
trabajadores, por ejemplo, todos los que tienen doce o más años de
escolaridad, se obtienen calculando "unidades de eficiencia" de horas
trabajadas por aquellos en los diversos subgrupos de experiencia: se
supone que si una persona en el primer nivel de experiencia es, digamos,
diez por ciento menos productiva que otra en la segunda categoría,
entonces una hora de trabajo suya es comparable al 90 por ciento de una
hora trabajada por el segundo trabajador, por lo que el trabajo de ambos
individuos, medido en horas, se puede sumar ponderando por estos
factores de productividad.
Entonces, para obtener "unidades -de eficiencia" de las horas de
trabajo de grupos amplios, se multiplican los promedios de las subceldas
por los salarios relativos correspondientes a cada categoría y que se
promediaron para los cuatro años del estudio2. Este procedimiento para
sumar horas trabajadas por individuos heterogéneos en características
productivas es estándar en la literatura económica - por ejemplo, ver la
propuesta original de Welch (1%9), o bien, Katz y Murphy (1992)-, e
intenta medir los cambios en la oferta laboral de los distintos grupos de

2

Las ofertas relativas de trabajo por niveles educativos

En base a una explicación de oferta y demanda de distintos tipos
de trabajadores en el AMM, ¿qué factores se encuentran detrás de esta
creciente desigualdad de los ingresos laborales? Para responder esta
cuestión, y una vez repasado lo ocurrido con los " precios" de este

420

Por ejemplo, dentro de una categoría de escolaridad dada, el total de horas de
trabajo reportado para un año es igual a w1H1+ w 2H2+ w:J-h+ W48.t+ w 5Hs, donde
H; son las horas trabajadas por las personas de la subcategoría i de experiencia, y w,
es el salario relativo del nivel i de experiencia (el promedio del grupo dividido por
el de todos los trabajadores) que se promedia en los cuatro años del estudio. Es
decir, los ponderadoré"s para ~ .k ular unidades de eficiencia de las horas laboradas
son precios relativos fijos en el tiempo. Los salarios, que indican la productividad
de los trabajadores, son los que se calcularon en la sección anterior, tal como ahí se
expone.
421

�trabajadores "limpiando" el efecto de los cambios en la productividad de
los mismos sobre la cantidad de trabajo que pueden ofrecer.
Finalmente, una vez calculadas estas cantidades de trabajo, las
participaciones de cada grupo de escolaridad y experiencia en la oferta
global de horas trabajadas se expresan como un porcentaje del total, y los
cambios porcentuales de estos coeficientes de participación son los
reportados en los cuadros 3.4 y 3.5; es decir, ahí se muestra cómo han
evolucionado durante el período 1990-1996 las ofertas relativas de los
distintos tipos de trabajo que se pueden clasificar en base a estas dos
características productivas, para hombres y mujeres del AMM.

Cuadro3X
Cambios porcentuales de las participaciones relativas en la oferta laboral
Por niveles educativos y de experiencia
Area Metropolitana de Monterrey, hombres
G rupo de trabajado res
90-93
93..94
94-%
Escolaridad en años
0-6
8
-27
17
7..9
27
2
7
10-11
-10
--4
31
12 y más
-13
20
-20
Experiencia en años
0-5

Como se aprecia en el Cuadro 3.4, en el lapso de 1990 a 1994, entre
los trabajadores hombres se incrementaron las participaciones en la oferta
total de horas laboradas de los más educados, es decir, los de 12 o más
años de escolaridad, y los de quienes cuentan con un nivel de secundaria.
En relación a la experiencia de los trabajadores, ganaron participación los
que cuentan con entre 11 y 33 años de estar trabajando.
Posteriormente en el período 94-96 disminuyó substancialmente la
participación laboral de los hombres muy educados, al tiempo que se
incrementaba bastante la de los que tienen una escolaridad de
preparatoria. La tendencia respecto a la creciente oferta de horas de trabajo
de individuos con niveles de experiencia "intermedios" se mantuvo.
En suma, en los seis años del estudio aumentó la participación en
la oferta total de horas de trabajo de los hombres con escolaridades de
preparatoria y secundaria, así como la proporción de lo ofrecido por los
trabajadores con experiencia de 11 a 19 años. Una tendencia al crecimiento
de la importancia laboral de los altamente educados sólo se observa en los
primeros años de la década, pero no después de la crisis.

6-10
11-19
20-33
3-l y más

-6
7
26
-6
-16

-16
-13
-5

91

30

2
16
12
-21

-9

10

nd
-6

nd

-8

9
-18

Experiencia 0-5
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

44
-9
-25

22

10

Experiencia 6-10
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

93
2
-17
-12

-15
19

-34

Experienc ia 11-19
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

121
11
-9
-26

-23
20
-18
2

-13
82
-7

1
24
-18

-25
-1
3.1
25

-37
10

19
16
20

--4

Ex¡x•rie ncia 20-11
Escolarida d 0-6
7-9
10-11
12 y más

-10

Exf'(•riPncia .14 y m,ís
ES&lt;·ola riJad 0-ó
7-9
10-11
12 y más

25
-.16
-.10

➔

-21
18
90
161

17
6
13

-21

18

-8
..5

--41

Fu,•nh•: ,•stim,u 1om-s propids, d pa rtir dP ,fatos g&lt;'nerados por el CIE-UANL.
nd: no dis ponihlP por taita Jp dato.

422

421

�Entre las mujeres, las conclusiones para todo el período 1990-1996
son idénticas: aumentó la importancia de las ofertas laborales de quienes
cuentan con escolaridades de secundaria y preparatoria, así como la de las
trabajadoras con experiencia de 11 a 19 años.
Por subperiodos, las cosas sucedieron de manera diferente que
entre los hombres. De 1990 a 1994, como se puede calcular del Cuadro 3.5,
se incrementó la participación en la oferta laboral de las mujeres con
niveles educativos de secundaria y preparatoria, lo que no corresponde
con los ocurrido con los trabajadores masculinos. Pero en relación a la
experiencia, se presenta el mismo patrón de aumento en la importancia de
las que tienen de 11 a 33 años de trabajar.

.....,

Por otro lado, después de la crisis, se elevó la oferta relativa de
trabajo de las poco educadas -hasta seis años de escolaridad--, así como la
de los grupos de experiencia "intermedios" y más elevados --34 y más
años.

Cuadro3.5
Cambios porcenhtales de las participaciones relativas en la oferta laboral
Por niveles educativos y de experiencia
Area Metropolitana de Monterrey, mujeres
90-93

Grupo de trabajadores

93-94

16
13
-17

72
136
-59

-26
--42
92

Expt'ricncia 11 --19
Escolaridad 0-6

-6

--42

7--9
10-11
12 y más

104
--39
--2

80
--22

10
--26
3
20

&amp;:olaridad 0-6

-12

7--9
10--11
12 y más

63

--13
15

16
21

-

35

Expt'riencia 20--33

--35
5

Expenenc1a 3-l y más
facolaridad 0-6

25

7--9
10--11
12 y más

-35
----16
nd

66

10

-10 ·

-32
¡;

1,

-21
1--18
59
nd

1
8

--100
119

Fuente: estin1dciones propias
d
, d pdrtu e ddtos generddos por el CIE--UANL.
nd: no d1sponillle por falta de dato.

94-96

Escolaridad e n anos

0--6
7-9
10--11
12 y más

15
29
--16
-7

--22
42
102

25
1
--27

-29

8

0--5
6-10
11--19
20--3:3
34 y más

-16
24
9
--19

-16
-20
19
32
19

-17
22
20
--19
22

Escolandad 0-6

7--9
10--11
12 y más

131
14
-8
-7

-81
-3
146
-29

155
52
-35
-2

Experiencia 6-1 O
Escolaridad 0--6

41

-68

161

Expenencia en anos

12

7-9
10-11
12y más

Tratando de sintetizar en una visión global de todo el
, d
agrupe a hombres y mujeres, la constante es la pérdid d . peno o~ que
!a ofe~ laboral de los trabajadores mu . .
a e im portanc1a de
ganancia de aquellos con . 1 d
. y J_o venes sobre todo por la
,
mve es e expenencia d 11 33 aun mayores, y el aumento del
I
e
a
anos, e incluso
aquellos con escolaridades de peso den ~ total de horas trabajadas de
secun ana y p
t .
tendencia provoca que grad lm
. repara ona. Esta última
..
ua ente se vaya mere
ta d
de anos de escolaridad del AMM.
men n o el promedio

Análisis de oferta y demanda Ia b orales por categorias educativas

ExperiPncia 0--5

Finalizado el anáJ15· de ,,can1aes
t ·d d " y"
· "d
1aboraJ por separado s.
h
precios
el mercado
, 1gue a ora su contrasta · · C
que un importante factor ex J" t ·
c'.on. orno se ha concluido
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ienomeno de la m ·
d
1a borales para los muy ed d
1 ºd
!!Jora e oportunidades
uca os, a t ea de esta
rt d l
d eterminar hasta qué punto 1
1 .,
pa e e análtsis es
a evo uc1on de la estructura de salarios por
15
·

-124
425

�niveles educativos puede entenderse mediante los conceptos de oferta y
demanda de trabajadores con distintas calificaciones. Por ejemplo, la teoría
económica más sencilla sugiere que si el precio y la cantidad de un tipo de
trabajo están correlacionados negativamente, esto sería evidencia de una
demanda relativamente estable y de movimientos en la oferta. Por el
contrario, si la relación es positiva, entonces parecería reflejarse una
situación de mayor variación en la demanda que en la oferta de
trabajadores con las características estipuladas.
Para simplificar el análisis de los datos y mostrar más claramente
las relaciones que se han descrito, primero se calculan con las cifras de los
cuadros 3.1, 3.2, 3.4 y 3.5 los cambios totales del período 90-94 y se
consideran separados de los del lapso 94-96. El agrupamiento obedece a
que, tal como se ha discutido, hasta la crisis del 95 el patrón de la
estructura salarial no había variado en diversos aspectos; es decir, que se
puede hablar de tendencias "antes" y "después" de este fenómeno.

CuadroJ.6
Relación entre cambios en la oferta relativa y el salario por niveles educativos
Area Metropolitana de Monterrey
Cruoo de trabajadores

90-94

94-96

Hombres
Esco ldridad en anos
0-6
7-9

10-11
12ymás

+

+

+
+

+

Mujeres
Escolaridad en anos
0-6
7-9
10-11
12y más

Fuente: estimacionC'S propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL

Posteriormente, se calcularon los promedios de los productos del
cambio en la oferta relativa de trabajo de un grupo educativo en particular
y del cambio en su salario real3. El signo de este promedio nos indicaría en
qué sentido están correlacionados los movimientos en cantidades con
aquellos de los salarios. Los resultados se muestran en el Cuadro 3.6.

Ejemplificando el cálculo para las mujeres con escolaridad hasta seis años, se
promedió el resultado del cambio en el salario por el cambio en su participación en
la oferta laboral de los cinco grupos de experiencia dentro de esta categoría
educativa durante 1994-1996: como se a precia en los cuadros 3.2 y 3.5, las de
experiencia de O a 5 años aumentaron su empleo relativo en 155 por ciento y su
salario cayó 32 por ciento; las de experiencia de 6 a 10 años crecieron en empleo en
relación a las de mayores escolaridades pero con esta experiencia 161 por ciento y
su salario disminuyó 39 por ciento; aquellas con experiencia de 11 a 19 años
aumentaron su participación laboral 10 por ciento relativo a las más educadas y su
remuneración cayó 35 por ciento; el grupo de experiencia de 20 a 33 años aumentó
su oferta laboral 16 por ciento y su salario cayó 60 por ciento; y las de mayor
experiencia aumentaron su importancia 1 por ciento y su salario cayó 80 por ciento.
Como resultado global, el empleo de las trabajadoras menos educadas aumentó en
importancia en el lapso 94-% y su salario promedió una caída, por lo que el signo
que se reporta en el Cuadro 3.6 es negativo, es decir, el signo del promedio [155*(32)+161 *(-39)+10"(-35)+16*(-60)+1*(-80)]/ 4.
3

426

Recién se acaba de determinar que en el período 90-94, entre los
hombres se incrementó la participación de los más altamente educados en
el total. Debido a que anteriormente se había determinado que su salario
también había aumentado, entonces la conclusión es que se incrementó la
demanda de este tipo de trabajo por las empresas --para otros grupos
educativos, la relación entre movimientos en precios y cantidades parece
ser negativa, como se resume en el Cuadró 3.6. Posteriormente, de 1994 a
1996, de nueva cuenta se presenta una relación positiva entre precio y
cantidad del personal calificado, lo que indica que al caer de manera
generalizada la demanda de trabajo por efectos de la crisis, el salario de
este tipo de trabajador disminuyó y la oferta se mantuvo relativamente
estable. Como sigue habiendo relación negativa para otras categorías de
escolaridad, parecería que sus ofertas aumentaron en comparación con el
grupo más educado: esto sugiere que, durante la crisis, tanto los patrones
de desempleo como de cambios en la decisión de participar en el mercado
laboral fueron diferentes según el nivel educativo. En particular, es
probable que hayan entrado a complementar los ingresos familiares
grupos de personas menos educados que normalmente no participaban
laboralmente, aunque este tipo de hipótesis seria tema de otra
investigación. Al respecto, es interesante notar que el grupo de hombres
con escolaridad de preparatoria incrementó enormemente su importancia
en la oferta de horas trabajadas en el lapso 94-%.
Entre las mujeres, lo ocurrido en el período 90-94 sigue un patrón
diferente al de los hombres; a saber, existe una correlación positiva entre
427

�cambios en salarios y participaciones en la oferta laboral de las
trabajadoras con escolaridades de secundaria y preparatoria, y negativa
para las otras categorías de escolaridad, lo que es evidencia de un aumento
en la demanda de personas relativamente más calificadas --pero sin ser
profesionistas. Durante 1994-1996, por otro lado, se incrementaron las
ofertas relativas de las trabajadoras educaciones distintas que las de
preparatoria, y parece haber sido relativamente estable la de las mujeres
con este nivel de escolaridad, pues ante la caída generalizada de los
salarios reales para todos los grupos, cayó también la importancia relativa
de éste último en la oferta de trabajo, principalmente por el incremento en
la participación de las trabajadoras en el primer nivel educativo --h~sta seis
años de escuela.

· - ·· ·

... . ..

1

En suma, el fenómeno que mueve la estructura de salarios en el
período 1990-1994 es un incremento en la demanda de trabajadores
altamente calificados entre los hombres, y relativamente bien educados -preparatoria-- entre las mujeres, por lo que crecieron tanto su empleo como
su salario relativo. En la fuerte contracción económica que siguió, los
cambios en los salarios por niveles educativos siguieron de cerca los
movimientos implicados por las ofertas relativas de trabajadores de
acuerdo, muy probablemente, a los patrones de participación en el
mercado laboral y desempleo diferenciados por categorías de escolaridad.

Esta apertura comercial debió fomentar el crecimiento
generalizado de los salarios al iniciar la década de los noventa pues, dado
que los principales socios comerciales de México son países que se
encuentran en niveles de desarrollo más avanzados, ellos cuentan con una
abundancia de capital en relación a nuestro país, lo que quiere decir que la
economía mexicana tiene abundancia relativa de trabajo. Esto implica que
los bienes cuyos procesos productivos utilizan intensivamente el factor
trabajo son relativamente más baratos de producir en México, y son por lo
tanto los que se exportan al abrirse la economía, expandiéndose su
producción, lo que impulsaría el crecimiento de los salarios al crecer las
industrias que crean más empleos.
Todavía más, la teoría del comercio internacional también tiene
predicciones acerca de la evolución de la estructura de salarios por nivel
educativo en un proceso de apertura comercial. En particular, si el país en
cuestión tiene específicamente abundancia relativa de trabajo no calificado,
entonces el salario de este tipo de trabajadores es el que se debe expandir
durante la reforma comercial, mientras que el salario de los trabajadores
calificados deberla reducirse puesr de nueva cuenta, como se incrementaría
la producción de bienes que se fabrican a precios más bajos que en el
exterior debido a que utilizan un factor que se tiene con abundancia,
existirá una presión para que su salario se incremente. La tendencia
opuesta en la distribución de los ingresos laborales debería presentarse en
la economía de nuestros socios comerciales. ~

4. Causas del incremento en la demanda de trabajo calificado

La pregunta sobre el origen del incremento en la demanda de
trabajadores bien educados es importante, pues el resultado concuerda con
la tendencia que se observaba en México desde principios de los ochenta -como lo señalan Valero (1995), Cragg y Epelbaum (1995), Garro, Gómez y
Meléndez (1996) y Meléndez (1994)-- y, como se documentó en la
introducción del estudio, con los patrones presentes en muchos países
entre los que se ha deteriorado la distribución del ingreso, como Estados
Unidos.
El hecho de_que esta tendencia se presente en México hasta cierto,
punto contradice las versiones más sencillas de la teoría del comercio
internacional, pues se debe recordar que en la segunda mitad de la década
de los ochenta nuestro país concretó un espectacular proceso de apertura
comercial: en 1980, el 64 por ciento de los bienes producidos en el país
requerían de un permiso de SECOFI para poder ser importados, en 19&lt;x) el
porcentaje había descendido paulatinamente a niveles de 18 por ciento, y
en los noventa se situaba en valores inferiores a diez por ciento; el
promedio de impuestos a las importaciones bajó de 23 por ciento en 1980 a
doce por ciento en 1990 y a diez por ciento en 1993.

Sin embargo, como aquí hemos visto, lo que ocurrió en el AMM y
en todo México antes de la crisis del 95 fue precisamente lo contrario: las
oportunidades de trabajo mejoraron sólo para los muy educados porque se
incrementó la demanda de este tipo de personal. ¿Cuál puede ser la razón
de esto? Este pregunta se volverá sumamente importante una vez que la
economía mexicana revierta permanentemente la contracción de la
recesión más reciente y se reactiven las tendencias de los noventa.
Una posible explicación que se puede llamar de naturalez.a
"sectorial", parte de reconocer primero que, al mismo tiempo que la
apertura comercial, la reforma estructural de las leyes de inversión
extranjera y la estabilización macroeconómica de finales de los ochenta y
principios de los noventa propiciaron un fuerte incremento en las entradas
de capitales externos, a tasas anuales de crecimiento de entre 12 y 13 por
ciento. Lo que se debe resaltar es la simultaneidad de la apertura financiera
y la reforma comercial: la entrada de flujos de capitales externos expande
la demanda agregada de la economía. Al incrementarse el gasto en todo
tipo de bienes, mercancías y servicios, sus precios no responden de la
misma manera, ya que los de aqueUas mercancías que se pueden importar

�fácilmente se deberían mantener relativamente estables, debido al rigor de
la competencia externa. Por otro lado, en el caso de los bienes y servicios
como la vivienda, la educación, la salud, y otros similares, la competencia
del exterior se previene por barreras naturales a su intercambio, como los
costos de transporte, lo que en un entorno de demanda agregada en
expansión implica que su precio debe incrementarse. Se estimula así la
producción de este último tipo de bienes y servicios --llamados "no
comerciables"--, pues su precio relativo se incrementa. Si en estos sectores
se tienden a concentrar relativamente más trabajadores calificados,
entonces la entrada de capitales provocaría que mejoraran los salarios
relativos de aquellos con niveles altos de escolaridad, contrarrestando el
efecto que teóricamente se esperaría que la apertura comercial tuviera
sobre la distribución del ingreso en un país como México.

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111

Esta hipótesis se examina a continuación. Es decir, se busca ver si
durante los noventa y hasta antes de la debacle de 1995, se incrementó la
importancia de los sectores "no comerciables" en el AMM y si éstos eran
intensivos en el empleo de trabajadores altamente educados. De ser este el
caso, se explicaría así mediante el impacto sectorial de las entradas de
capitales, el incremento de la demanda de personal calificado y el efecto
negativo que esto tuvo sobre la distribución del ingreso. Entre las mujeres,
la demanda que se incrementó es la de trabajadoras relativamente bien
educadas, no exactamente la de las más escolarizadas, pero de todas
formas el fenómeno puede tener un origen sectorial. En el Cuadro 4.1 se
muestra para los hombres la distribución sectorial del empleo en 1990 y
1994 en las primeras dos columnas de números --la importancia de cada
rama de actividad como porcentaje del total--, y la intensidad con la
emplean trabajadores con escolaridad de 12 años o más en las últimas dos
columnas -como porcentaje del total de trabajadores en cada rama. Se
incluyen sólo aquellos con edades de 15 a 65 años, que trabajaron al menos
32 horas a la semana y cuyo cálculo de la variable experiencia no sea
negativo4 .
Como se aprecia de inmediato, el patrón no es claro: los sectores
que crecieron en importancia fueron los servicios, el transporte, el gobierno
y el transporte. De estos, sólo el primero y el segundo son intensivos en el
empleo de trabajadores altamente educados. Esto es, la base para una
explicación sectorial del incremento en la demanda de personal masculino
calificado es débil.

4 Como se explica en la nota 1, para 1990 no se dispone del dato de si el trabajador
es patrón o empresario, por lo que no se pueden elinúnar aquellas observaciones
para las que este sea el caso. Ver la explicación del texto sobre los criterios de
inclusión en la muestra al comienzo de este capítulo.

430

Cuadro4.7
Distribución sectorial del empleo
y demaanda·de trabajadores con escolaridad superior
Area Metropolitana de MonterTey, hombres
Rama de actividad
Agrkultu ra, Ganadería, ...
Petroqu ímica
Minería
lnd. de la Transformación
Construcción
Electricidad
Come rcio
Servicios
Transporte
Gobierno
lnsu.i. Especificado

% empleo90
1.5
0.3
0.3
32.5
8.0
0.5
18.6
27.3
5.6
3.1
2.4

% empleo94
0.2
0.2
0.8
30.7
8.3

o.o
16.8
31.0
6.6
4.5
0.1

% Esc. Sup. 90
37.5
66.7
333
293
27.4
20.0
31.8
44.1
16.9
37.5
32.0

% Ese. Sup. 94

so.o
so.o
87.5
29.3
14.1

o.o

36.0
46.7
19.1
37.0
10.0

Fuente: estimaciones propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL.

Para formaliz.ar esta conclusión, se calcula el incremento en la
demanda agregada de trabajadores con escolaridad de 12 años o más que
pudiera ser explicado por una expansión de los sectores que emplean
intensivamente esta clase de personal. Esto se hace multiplicando para
cada rama de actividad el porcentaje de incremento en su participación en
el empleo total por el coeficiente de intensidad en el. uso de trabajadores
calificados, y sumando para los once sectores del Cuadro 4.1. Con ello se
calcula que la demanda agregada de este tipo de personas debería haber
caído por esta razón 7.6 por ciento; es decir; no hay un patrón que indique
que la mejora laboral de los hombres con más elevados niveles educativos
en los noventa se deba a una expansión de la producción de bienes y
servicios "no comerciables", ocasionada por el estimulo de los fuertes
influjos de capitales extranjeros al inicio de la década.
Por otro lado, un vistazo a los datos revela que el porcentaje de
trabajadores con algo de educación superior se incrementó en casi todos
los sectores que tienen un peso significativo en la demanda agregada de
trabajo. De hecho, se puede estimar el incremento en la demanda total de
personal calificado debido a que ha mejorado de manera generaliz.ada la
calidad de la fuerza laboral, multiplicando el porcentaje de participación
de cada sector en el empleo total de 1990 por el incremento porcentual en
su coeficiente de utilización de trabajadores con 12 o más años de
escolaridad, y sumando para lps once ramas de activ:idad. Una vez que se
hace esto, se obtiene que la demanda agregada de trabajo educado
aumentaría 0.13 por ciento. Aquí se tiene el problema de que un
importante sector de empleo, el de la construcción, disminuyó fuertemente
su utilización de este tipo de personal, "jalando" el promedio: si
-l31

�elimináramos a esta rama de actividad de los cálculos, el incremento
general de la demanda de.los hombres con escolaridades elevadas seria de
cuatro por ciento.

por ciento en la demanda de aqlTeifas co.A-15reparatona. La traducción del
resultado es que, de nueva cuenta, el incremento en la demanda de estos
tipos de personal no tiene un origen sectorial.

En relación a las mujeres, los datos se presentan en el Cuadro 4.2.
Se consideran a las trabajadoras con edades de 15 a 65 años, cuyo cálculo
de la experiencia potencial no sea negativo y que trabajen al menos 20
horas a la semana. En las primeras dos columnas de números se exponen
las distribuciones sectoriales del empleo en 1990 y 1994, como porcentaje
del total; en las siguientes dos se indican los porcentajes de utilización de
trabajadoras con escolaridades de siete a nueve años en 1990 y J994 en
cada rama de actividad; y, en las últimas dos colu~nas, aparecen los
coeficientes de participación de las trabajadoras con educación de
preparatoria dentro de cada sector, para estos dos años. Se debe recordar
que para el personal femenino, la evidencia revelaba un incremento en la
demanda de aquellas con niveles de escolaridad superiores al básico, pero
inferiores al superior, en los años previos a la crisis.

Por otro lado, al calcularse el incremento en la demanda total de
esta clase de trabajo ocasionada por la expansión generalizada de su
porcentaje de utilización dentro de las diversas ramas de actividad y
ponderando por el peso de cada sector en 1990, se concluye que la
demanda agregada de trabajadoras con escolaridad de secundaria se
debería incrementar en 71.8 por ciento, y la de aquellas con preparatoria
80.1 por ciento. Aquí la interpretación evidente es que el aumento en el
empleo de este tipo de personal no es un fenómeno que se presente sólo en
algunos sectores de la economía del AMM, sino que es generalizado.

•

Cuadro4.2
Distribución sectorial del empleo
y demaanda de trabajadoras con escolaridades de secundaria o
preparatoria
Area Metropolitana dt' Monterrey, mujeres

Rama d t&gt; adiv1Jad

.............

-

Agricultura, C anadería, ...
PetrOljutmi&lt;a
Muwría
lnd. dP la Transformación
Cons trucción
fJ('("triddad
C'omerdo
St&gt;rvi, íos
Transporli&gt;
Gobie rno
lnsuf. Fs pedfka do

% empleo % empleo
94
90
0.4
0.6

o.o
22.3
0.6
0.6
21.1
48.1
2.0
2.4
UI

0.3
0.3
0.3
21.3
1 .5
0.3
22.8
45.8
2.0
3.1
0.5

% Ese Se...

% EscSec.

% Ese

90

94

Pre p . 90

o.o

o.o
o.o
o.o

-12.g

15.5

2-t .2

16.7

o.o

o.o

O.O

33.3
17.3
12.7
30.0
8.3
11 .1

100.0
30.3
21.8
17.5
-11 .7

o.o

o.o
o.o

100.0

22.7

o.o
o.o
28.8
9.7
10.0

30.3
19.0
12.5
25.0

8.3
-H.-t

% Es&lt;Pre p. 9-1

o.o

o.o

50.0

so.o

En suma, en el AMM, la tendencia hacia el incremento en la
demanda de los trabajadores masculinos que cuentan con educación
superior y de las mujeres con preparatoria, que prevaleció de 1990 a 1994 -y de acuerdo a otros estudios, desde mediados de los ochenta--, no puede
ser explicado por la expansión de los sectores de producción de los bienes
"no comerciables", que ocurrió debido al estímulo sectorial de las fuertes
entradas de capital experimentadas el país en ese entonces. El fenómeno es
generalizado, no sectorial: la demanda de personal calificado se presenta
dentro de todo tipo de ramas de actividad. Esto quiere decir que la
naturaleza de las perturbaciones macroeconómicas subyacentes en este
patrón no son las que normalmente enfatiza la teoría moderna del
comerc io internacional.
~eich (1993) argumenta que los únicos con perspectivas favorables
en Jos mercados laborales del futuro son los trabajadores altamente
educados con capacidad de identificar y resolver problemas complejos -Jos que él llama "analistas simbólicos"--, y que " ... la demanda mundial por
sus conocimientos crece a medida que aumentan las facilidades y rapidez
de las comunicaciones" . Es decir, los adelantos en las tecnologías de
comunicación y transporte, al provocar que los mercados se vuelvan
mundiales, eliminan los límites para las remuneraciones de los más
calificados.

Fui&gt;nte· 1--s tima, 1o m-s prop1&lt;1s, a parltr d1• datos g,•m•rado,; por 1•1 ( H·-UANI.

Se calcula entonces, de la forma en que se explicó antes para el caso

de los hombres, el incremento que se predeciría en la demanda agregada
de trabajo femenino con escolaridades de secundaria y preparatoria, en el_
lapso 90-94, por la expansión económica de las ramas de actividad que las
emplean de manera intensiva, y se obtiene una reducción de 7.6 por ciento
para las mujeres con educación de siete a nueve años, y una.caída de 33.3

Otros autores enfatizan el cambio tecnológico sesgado en favor del
trabajo calificado como un factor relevante para explicar el incremento en
la demanda d e este tipo de personas --el uso de la computadora, por
ejemplo--; y en otra línea de argumentación se ha llegado a mencionar
también, en el caso mexicano, que el entorno de "desequilibrio" que
prevalece desde mediados de los ochen~ a raíz de la serie de reformas
institucionales que se emprendieron - apertura comercial, desregulación,
adelgazamiento del gobierno, etcétera--, provoca que se revalore la
-D3

�educación de los trabajadores (Meléndez, 1996). Sobre este punto y algunas
de sus implicaciones se volverá más adelante.

5. Premios salariales calificaciones laborales y distribución del ingreso:
reflexiones finales

Es cierto que la creación de conocimientos se ha acelerado en el
mundo moderno. Hace poco, el Presidente de 1a Asociación de
Universidades Públicas de Estados Unidos dijo en una conferencia que
actualmente, la información total con que cuenta la humanidad se duplica
cada cinco años y que, para el año 2,000, aproximadamente el 97 por ciento
de los descubrimientos o inventos del planeta se habrá hecho en el último
medio siglo. Todavía más, según él,· para el año 2,020, la información
disponible a la humanidad se doblará cada 73 días (Appleberry, 1995).

Un grave fenómeno se manifiesta en los mercados laborales de casi
todo el mundo: el de la creciente desigualdad _d e los ingresos. Como aquí
argumentó, en el AMM ha sido entonces posible hgar directamente esta
tendencia de deterioro en la distribución del ingreso con el hecho de que
los más pobres generalmente son los ~enos educados y los mejor pagados
en el mercado laboral son los más preparados. Por lo tanto, el que los
altamente capacitados vean incrementada su remuneración relativa a la de'
los poco educados, implica un empeoramiento en la distribución de los
salarios.

Por estas razones, la importancia del análisis detallado del vínculo
entre la educación de los trabajadores y su desempeño laboral se mantiene
hoy más elevada que nunca, y debe ser el punto de partida obligado de
cualquier propuesta de política pública en relación al sistema educativo de
un país o región. El diagnóstico sobre las causas globales del incremento en
la demanda de trabajo altamente educado en todo el mundo es claro.
Aparecen como las grandes fuerzas que marcan tendencias: (1) la fuerte
reducción de los costos de comunicación y transporte; (2) las innovaciones
tecnológicas que se presentan a ritmos vertiginosos; (3) los nuevos
métodos para coordinar la producción; y (4) una ola mundial en favor del
libre mercado y del achicamiento de la. influencia económica del Estado
que provoca cambios estructurales importantes en muchas naciones, como
México.
Todo ello redunda en un formidable aumento en el tamaño del
mercado que enfrentan los productos, lo que de _acuerdo al célebre
argumento de Adam Smith (1776) promueve una más profunda división
del trabajo, que se retroalimenta al generar expansiones económicas, a la
vez que una disminución en los costos de realizar transacciones
comerciales impersonales, los que de otra forma frenarían el crecimiento de
los mercados. Bajo este escenario, los años de consolidación de esta nueva
"revolución" económica de la globalización serian entonces de creciente
desigualdad, con las oportunidades laborales mejorando sólo para los muy
calificados, y esta tendencia se iría moderando sólo conforme se fueran
incrementando los niveles educativos de todos, se diera el acceso a las
nuevas tecnologías a través de los sistemas educativos, y las complicadas
tareas que requiere este entorno de "desequilibrio'' pudieran ser entonces
realizadas por cualquiera.

434

Esto ha sucedido a pesar de un patrón de incremento en el empleo
de los muy educados, lo que quiere decir que la razón del aumento de su
remuneración relativa no se debe a que el talento se haya vuelto escaso,
sino que ocurre lo contrario: el premio a los más capacitados se presenta a
pesar de que se ha incrementado de manera marcada el porcentaje de la
fuerza de trabajo en esta categoría. Tal patrón se ha presentado en Estados
Unidos y también en varios países europeos (OCDE, 1994).
Esta es una tendencia generalizada, no de origen sectorial y por lo
tanto, una vez pasado el impacto negativo de la recesión de 1995 que
deprimió la demanda agregada de trabajo, no se revertirá con los
reacomodos de la economía ante cambios en la evolución del tipo de
cambio rea], por ejemplo, o de otras variables macroeconómicas como el
nivel de endeudamiento del gobierno.
Al buscar explicaciones del fenómeno se debe recordar que, de
acuerdo a una célebre tesis de Schultz (1975), la educación se revalora en
una época de reforma que saca a la economía de un "equilibrio de estado
estacionario". La razón es que la educación proporciona al trabajador una
ventaja en la recepción, decodificación y evaluación de la información
disponible. Es decir, la educación le permite interpretar mejor su entorno,
por lo que se dice que mejora su "habilidad para enfrentar el
desequilibrio".
Dentro del proceso de trabajo, la persona educada es asignada a
labores en las que es necesario organizar, tomar decisiones de uso de
insumos, de adopción de nuevos métodos y tecnologías de producción, etc.
Entonces, ~~do se presenta una "desviación" del equilibrio, digamos que
por la apanoon de nuevos y sofisticados métodos de producción o por una
reforma económica estructural, este tipo de labores se vuelve más valioso
para la empresa y se incrementa la demanda de los trabajadores que las
pueden realizar.
435

�Diversos fenómenos que se presentan en México simultáneamente
en los últimos años contribuyen a configurar tal tipo de escenario de
"desequilibrio" : la acelerada innovación en métodos productiv&amp;s --uso
intenso de los nuevos medios electrónicos y formas de organización
basadas en la mejora continua, la reingenieria y otros conceptos modernos-¡ la disminución substancial de los costos de comunicación y transporte en
el mundo moderno; y la importante reforma estructural en que México se
ha embarcado desde principios de los ochenta, en la que se abrió la
economía a la competencia externa, se cambiaron radicalmente la leyes de
inversión extranjera, se modificó la estructura jurídica del campo, se
vendieron casi todas las paraestatales, se redujo la importancia eeonómica
del gobierno en la economía, se desreguló la activi~ad económica, y se
implementaron otras medidas "modernizadoras".
Tomando ejemplos que ilustren las tesis de Schultz de otras
fuentes, normalmente no citadas por los economistas, considérese que en
una ocasión, al preguntársele sobre si decidió ser escritor desde el
comienz.o, el ganador del Premio Nobel de Literatura de 1994, el japonés
Kenzaburo Obe, respondió que no, sino que todo empez.ó a los 17 años,
cuando partió de su pequeño pueblo para estudiar en la universidad, en
Tokio: "al principio yo quería encargarme del sindicato forestal de mi
pueblo. Era un organismo autónomo, muy antiguo, que finalmente fue
integrado a la administración del Estado. Mi familia no tema campo de
cultivo, sino predios forestales y el agua que irrigaba los arroz.a.les. Los
cultivadores nos pagaban para tener el derecho de usar esta agua. El
sindicato era la agrupación de los propietarios forestales. Si hubiera
permanecido en el pueblo me hubiera encargado de él. Pero mi madre me
dijo que era necesaria una reforma del bosque y me dijo que aprendiera ... latín,
para poder leer las enciclopedias de botánica. Y por eso es que emprendí Los
estudios superíores"s.
En una ejemplo más cercano acerca de como la demanda de

personal educado por las empresas se incrementa en un entorno de
"desequilibrio", examínense las declaraciones del promotor del proyecto
Vaquerías, en el que a principios de los noventa, un grupo de 320
ejidatarios de Nuevo León se asoció con un industrial para producir bienes
agrícolas: en su opinión, la ruptura entre ambas partes que se dió en 1995
se debió a "que todas las importantes variables macroeconómicas que
dieron origen a Vaquerías estaban totalmente desaparecidas cuando los
productores deciden separarse: la inflación se mantema controlada, había
disponibilidad de crédito y una moneda aparentemente estable. Los
Entrevista concedida a Rioji Nakamura, aparecida en el Suplemento " El Angel"
del periódico "Refonna" de la Ciudad de México, el Z3 de octubre de.J994.

productores se dieron cuenta que po~~setós''6. Esto es, cuando el
entorno se volvió estable se acabó la necesidad de contar con gente
educada en este proyecto productivo.
Como se demuestra en Meléndez (1996), el incremento en la
demanda de trabajadores con la capacidad para realizar estas complejas
tareas provoca que se incrementen los estándares educativos para poder
acceder a los mejores puestos de trabajo. Más específicamente, su
conclusión más importante es que, además del incremento en la
desigualdad de ingresos, se ha elevado el mínimo de escolaridad que se
requiere para que un trabajador comience a ser asignado a tareas que
requieren algún tipo de toma de decisiones de planeación de -la
producción. En este sentido, en la actualidad, todo el que no haya
concluido con la secundaria se podría considerar trabajo "no calificado",
cuando en 1980 podíamos decir que esta clase de trabajo era el que a lo
mucho tenía primaria completa.
Este fenómeno representa un importante reto para México.
Nuestro país no se puede evadir de esta tendencia mundial, p.ues ésta
surge del funcionamiento de los mercados en los que se representan las
preferencias de consumo de las habitantes de todas las naciones. En países
~ond~ l~s condiciones iniciales de desigualdad social no son muy
meqmtativas, el fenómeno es precisamente la forma en que el mercado
incen~iva a todos los habitantes del país a educarse y capacitarse, pues el
prem10 por hacerlo se magnifica.
En México, sin embargo, el fenómeno se comenz.ó a presentar sin
que se haya resuelto antes el problema de una muy injusta distribución del
ingreso. Así, se incrementa el premio por educarse pero,
desafortunadamente, una gran mayoría de los mexicanos no está en
posición de tomar ventaja de ello: las oportunidades no son parejas. No
hay que oponerse a las tendencias modernizadoras en los procesos
productivos de México y del mundo, pero sí es necesario asegurarse que
los beneficios se distribuyan de manera justa entre la población.

5

436

0

Pablo Livas Cantú, entrevistado por Velia Jaramillo para el periódico "El
Financiero", 10 de septiembre de 1996.

�REFERENOAS BIBLIOGRAFICAS

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439
438

�FOMENTO INDUSTRIAL Y DEFINICIÓN DE GRUPOS
EMPRESARIALES
MONTERREY 1940-1950
~

Lic. Isabel Ortega Ridaura
Licenciada en Sociología por la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León y candidata a la Maestría en
Metodología de la Ciencia en el
Posgrado de la misma Facultad.

En la década de los cuarenta la industria en Monterrey1
experimenta un crecimiento notable tanto en número de industrias como
en el capital de las mismas. Se fortalecen las empresas (y grupos) ya
existentes y surgen otras que posteriormente se convertirán en los grandes
grupos que hasta la actualidad dominan la escena económico-industrial de
la región, con proyección nacional e internacional.
En este periodo también, se írlcursiona en nuevas ramas como la
química y petroquímica secundaria. Se habla pues, de un segundo auge
industrial2 cuya posibilidad se debe a la conjunción de numerosos factores
que tiene que ver con:
Políticas de estímulo a la industria por parte del ejecutivo estatal que
datan incluso del siglo pasado y que han otorgado toda clase de facilidades
a los empresarios.
·

1.

•

2. Por parlé de los empresarios, una tradición d~ negociación con el
gobierno para obtener ventajas para sus industrias.
3. .Ventajas locacionales, como la cerca.nía de Monterrey al mercado más
grande del mundo (el de los Estados Unidos de Norteamérica), la red
ferroviaria que comunica la región, etc. (ver Cerutti) y que se ven
reforzadas con la introducción del gas natural a principios de los años
treinta. ·
1

Nos cefccircmos a Monterrey pues en b capital del esllldo se concentraba - y lo sigue haciendo más del
90% de w industáas de Nuevo León. Se considera asimismo bajo eslll denonúnación a los municipios de
San12 Catarina y, San Nicolás de los Garza que en esa drcada ya tenían algunas fábricas y que hoy en día
confoanan el Ar.u Mctropolitan.a de Monterrey junto con Apodac2, Cd. Juácez, Gnl. Escobedo,
Guadalupe y San Pedro Garza Gaccía.
2
El pcimer 2ugc industrial es el que se da en b última década del siglo pas2do y principios del actual.
(Ccrutt:i, 1983)
•

441

�4. Una política nacional que inicia con Lázaro Cárdenas y se fortalece
con Manuel Á vila Ca.macho, y que ve en la industrialización el camino
paia el desarrollo del país.

Posteriormente, siendo gobernador Viviano L. Villarreal, se dictó
en 1911 otro decreto de apoyo a las "obras de utilidad pública", en términos
idénticos a los formulados por el Gral. Reyes.

5.

Hasta aquí no se observa una definición clara en la política de
estímulos a la industria. Desde luego no había planeación alguna y se
estimulaba prácticamente todo. Ya con la ley de 1927 se establecen criterios
que van a proteger las empresas ya establecidas, lo que consideramos va a
beneficiar a los grupos ya existentes, a los poderosos económicamente y a
la pequeña indu~ria.

La coyuntura dada por la Segunda Guerra Mundial.

En el presente trabajo pondremos énfasis en el papel que ha tenido
el gobierno (principalmente el estatal), en el desarrollo industrial de
Monterrey, a través de su poJítica de exenciones fiscales. Señalaremos
cómo la década de los cuarenta es un periodo en el que la coyuntura de
guerra hace de la política de estímulos a la industria una pieza clave de la
política económica nacional. Aludiremos brevemente a los demás factores
que hemos mencionado, paia finalizar señalando los grupos industriales
que surgen (o crecen) en el periodo en estudio.

ANTECEDENTES Y EVOLUCIÓN DE LA POLÍI1CA DE ESTÍMULO A
LA INDUSTRIA EN NUEVO LEÓN
Hacia finales del siglo pasado en Nuevo León hubo dos decretos
que otorgaron incentivos a la industria. El primero data de diciembre de
1888 y fue emitido por el gobernador Lázaro Garza Ayala. En éste, se
exime por siete años del pago de impuestos a todo giro industrial que se
establezx::a en los dos años siguientes a la fecha de expedición de la ley,
cuyo capital exceda los mil pesos. Asimismo, a los capitales invertidos en el
cultivo especial de plantas diferentes y en la formación de haciendas en
terrenos no cultivados.
El segundo decreto fue emitido siendo gobernador el Gral.
Bernardo Reyes, en noviembre de 1889. Contiene un artículo único en el
que se "autoriza al Ejecutivo del Estado, para que en los contratos que
celebre en el presente periodo constitucional sobre obras de utilidad
pública, conceda exención de contribuciones, por un término que no pase
de veinte años, dando cuenta al H. Congreso del Estado del uso que haga
de esta autorización".
El criterio de "obras de utilidad pública", como apunta Cerulli, era
obviamente aplicado a muchas inversiones de carácter fabril, lo cual indica
toda una postura con respecto a la promoción industrial. Pero también hay
que resaltar el carácter un tanto discrecional de este decreto que deja en el
Ejecutivo la decisión de a quiénes va a beneficiar, sin tener criterios
claramente establecidos. Aquí, podríamos estar asistiendo a un
antecedente importante de las relaciones y capacidad de negociación entre
empresarios y gobierno. Tradición que consideramos pondrá a los
industriales regiomontanos en una situación privilegiada frente a los del
resto del país.
442

Es hasta el año de 1927 cuando se emite la primera Ley' sobre
protección a la industria, péll.'a reglamentar la fracción XXXIX del Artículo
63 de la Constitución Política del Estado. Dicha ley fue dictada con un
criterio económico (lo que eliminaba en parte la discrecionalidad dada al
Ejecutivo), a la vez que introduce la alusión a mejoras en las condiciones de
los trabajadores. Esta ley expJícitamente declara el fomento industrial
como de "utilidad pública".
A diferencia de los decretos anteriores, las franquicias se
otorgarían no sólo a industrias nuevas sino también a aquellas que
ampliaran sus actividades ya fuera creciendo en tamaño, capital o número
de trabajadores empleados. Asimismo, se podían acoger a la ley las
empresas que tenían hasta más de cinco años en receso.
Lo más novedoso de esta ley fue la inclusión del concepto de "industria
nueva", considerando como tales:
a) Las que produjeran un artículo distinto a los existentes;
b) Las que introdujeran mejores métodos de producción y
c) Las que ocuparan el décuplo de mano de obra de la más grande similar.
Por artículo distinto se entendía aquéllos que se compusieran
hasta de un 75% de materias primas diferentes a las u~uales o cuando su
uso fuera diverso aunque la materia prima empleada fuera la misma.
Asimismo, aquéllos en los que se ahorrara hasta un 50% del tiempo o costo
usual y a los que vinieran a sustituir a 3 o más artículos que cubrieran la
misma necesidad.
Método mejor era aquél que en la producción ahorrara el 50% más
de materia prima o de mano de obra, o del costo; o al que hiciera rendir la
materia prima por lo menos un 25% más, o al que dejara un 25% menos de
residuos. Y, finalmente, también se consideraba como mejor el método que
disminuyera los riesgos del obrero, o mejorara la higiene de la planta o la
localidad.
443

�La franquicia se concedía hasta ~ áa'bs, y de 5 a 10 en el caso
de ampliaciones. La exención consistía sólo en el 75% de los impuestos

estatales y municipales, previo estudio de cada caso. Asimismo, se fijaba
un plazo para que la empresa iniciara la producción y también se exigían
requisitos sanitarios y sujección a reglamentos de pohcía
En diciembre de 1940, se reforma la Ley sobre protección a la
industria, para reglamentar la :fracción XXXIX del Artículo 63 de la
Constitución Política. del F.stado (promulgada en 1927). Aunque el texto es
básicamente el mismo, introduce la posibilidad de reclamo de aquellos que
se consideren afectados por el establecimiento de una nu9'Va industria, ya
que toda sohcitud se pubhcará tanto en el Periódico Oficial como en los
diarios de la locahdad.
En esta "nueva ley'', se extienden los beneficios a otros campos: se
consideran como industrias nuevas las de transportes, cuando explotan
nuevos medios o nuevas rutas, las extractivas cuando mejoran los métodos
o explotan un recurso no utiliz.ado antes, las que industrializan la
agricultura y las que fomentan el tummo por nuevos procedimientos.

El poseedor de una exención puede prorrogarla, así como los
plazos para iniciar la producción o para producir utiliz.ando toda su
capacidad instalada. Es posible también transferir la concesión a empresas
filiales o subsidiarias. Asimismo, al aumentar la línea de producción o
erigir una planta nueva, puede solicitarse otra exención de impuestos para
el nuevo artículo o la nueva fábrica. La concesión se conserva si cambia la
razón social de la empresa.
Las nuevas instalaciones industriales similares a cualquiera de las
ya establecida sólo podrán gozar de las franquicias otorgadas por la Ley:
I. Cuando su capital no sea mayor que una quinta parte del de la planta

más pequeña similar, que exista en el Estado o su producción se encuentre
en igual proporción.
ll. Cuando tengan un capital cuando menos igual al doble del invertido en
la planta similar más grande que exista en el Estado, o produzca más del
doble o dé ocupación a más del doble de obreros que la planta más grande,
similar, que exista en el Estado.
Por último, cuando una industria pretenda los beneficios de
protección, y los tenga a su vez de otra ley federal, queda al juicio del
propio interesado elegir cuáles disposiciones s~ aplicarán en los casos de
incompatibilidad.
444

Además de 1a Ley sobre Protección a la industria, proporciona
ventajas a las empresas la Ley Sobre Franqukias a la Constitución de
Nuevas Sociedades Anónimas, de mayo de 1934. Su objeto beneficia
exclusivamente a las sociedades industriales o las que fomenten la
industria en la entidad. Exime el pago del 75% de· los derechos de
inscripción en el Registro Público de la Propiedad, a los inmuebles en que
se establece la fábrica o el organismo de fomento industrial. La condición
es que en el plazo de un año se compruebe que la sociedad no ha dedicado
los inmuebles a otro propósito.
Esto explica en gran medida la cantidad de empresas que se
registran en el año de 1936, en su mayoría del grupo relacionado con la
· Cervecería Cuauhtémoc, que formaban parte de la misma como
departamentos de producción que después cobran vida propia.
De este recuento de los decretos y leyes de estímulo a la industria
podemos observar que nuestro estado tuvo ventajas ante los demás; entre
las leyes específicas de estímulo a la industria, la de Nuevo León,
promulgada en 1927, es la más antigua. Además hay que considerar sus
antecedentes en los decretos desde 1888. Siguiendo el ejemplo de nuestro
estado, Zacatecas promulgó una ley similar en 1930, Colima en 1934,
Aguascahentes en 1935, Michoacán en 1936 y Chiapas en 1939. De este año
también son las del Distrito Federal, Baj~ Cahfomia y Quintana Roo. Las
leyes de las demás entidades son posteriores a 1941 en que el presidente
Á vila Camacho promulga a nivel federal la Ley de industrias nuevas y
necesarias.

POLÍTICA INDUSTRIAL NACTONAL
El gobierno del presidente Láz.aro Cárdenas (1934-1940), fincó las
bases para el despegue industrial del país. Con la expropiación petrolera
(1938) y la nacionahzación del subsuelo y los ferrocarriles pone fin a la
hegemonía del sector e~portador. A su vez, la Reforma Agraria libera
mano de obra y capital, parte de los cuales se va a la entonces incipiente
industria.
El Estado reforzó su carácter de director del proceso económico.
Reahza inversiones en infraestructura y servicios básicos, participa
directamente, como propietario de medios de producción, dicta ieyes de
estímulo a la industrialización, etc. además de jugar un importante papel
como comprador.

445

�A través de Nacional Financiera (creada en 1933), orienta el crédito
público hacia el desarrollo industrial. De 1940 a 1946, en la industria del
hierro y acero, aparatos eléctricos, azúcar, papel y fertilizantes. A partir de
1947, en obras de infraestructura e industria pesada, y en los años más
recientes, en la industria de bienes de capítal.

La industrialización se vuelve una prioridad, parte medular de la
política nacional para alcanzar el desarrollo. En abril de 1941, el presidente
Avila Camacho decreta la Ley de industrias nuevas y necesarias.3 Esta ley
pretende impulsar el desarrollo de las manufacturas, tiende a la sustitución
de importaciones y a una diversificación -relativamente indiscriminada- de
la producción industrial. Otorga exenciones por 5 años sobre todos los
impuestos federales a las industrias nuevas así como a las consideradas
prioritarias para el desarrollo del país. Esto incluye a las que elaboraran
artículos no producidos nacionalmente o de oferta insuficiente.
En 1945 con la Ley de Fomento Industrial, se añaden algunos
artículos a la ley anterior determinándose criterios más selectivos que
cumplieran con determinados objetivos de desarrollo económico. El
concepto de "nuevas o necesarias" se hace extensivo a las dedicadas a la
exportación, el ensamble y la prestación de ciertos servicios.
En ese mismo año se ·crea el Banco de Fomento Industrial cuyos
objetivos son "investigar, promover, organizar y financiar nuevas o
necesarias industrias nacionales".
Con todo, no podría afirmarse que se haya llegado a plantear una
estrategia explícita de desarrollo industrial~ entendida como un conjunto
de objetivos, instrumentos y medidas estrictamente coord.inados entre sí y
con la política global de desarrollo (Nafinsa).4

11 GUERRA MUNDIAL 1939-1945

La coyuntura dada por la Segunda Guerra Mundial crea una serie
de situaciones: disminuye o desaparece la importación de muchos bienes
que abastecían el mercado interno (principalmente de consumo productivo
y personal), aumenta la demanda externa de algunos productos, sobre
todo los relacionados con la industria de guerra. El país se ve de pronto
obligado a sustituir importaciones con bienes nacionales y a entrar en un
3Pcimeca

ley de promoción industm.l de toda América Lttina que consideraba la sustitución de
impo rtaciones como meta específicamente (Stocy).
4 Es basta principios de los sesenta que comienzan a hacerse los primeros pwtes gcnecalcs de dcsauollo.
(Nafiosa)

446

acelerado proceso de industrialización para poder cubrir las necesidades
crecientes del mercado interno.
Hacia los años cuarenta la estructura industrial nacional se
modifica principalmente en dos sentidos: la gran industria aparece como
forma dominante de producción, desplazando a las manufacturas; y, la
estructura industrial tiende a diversificarse con el surgimiento y desarrollo
de nuevas ramas (Castro Muñoz, 1972).
En las décadas posteriores a la Il Guerra Mundial, mientras que las
industrias tradicionales (textil, cuero, alimentos y bebidas, tabaco.,.) siguen
conservando un importante papel, surgen como contrapartida otras, que
le dan un nuevo aspecto a la estructura industrial. Entre éstas se
encuentran la industria del papel, química, productos minerales no
metálicos, metálica básica, la producción de artículos metálicos, la
industria eléctrica y la del transporte.

NUEVO LEÓN:
COYUNTURA BÉLICA Y
INDUSTRIAL EN LA DÉCADA DE LOS CUARENfA

DESARROLLO

La expansión que se manifestó en el estado desde mediados de los
30, destacó modalidades que se irían acentuando en la década de los 40.
Una de ellas fue la tendencia a la integración industrial (Cerutti y Ortega) y
la otra, la expansión geográfica. Se crean numerosas empresas muchas de
las cuales no son más que departamentos de las ya existentes que se
separan para formar una industria aparte. El ejemplo más característico
suele ser la Cervecería Cuauhtémoc, de la cual se generan empresas de
vidrio, empaques, hojalata para sus corcholatas, materias primas,
almacenes, etc. (Vidriera Monterrey, Empaques de Cartón Titán, Hojalata y
Lámina, Malta, Almacenes y Silos, por mencionar algunas).
Los empresarios regiomontanos son los que están en mejores
condiciones de aprovechar la situación generada por la JI Guerra Mundial,
ya sea porque tienen la capacidad productiva suficiente (o la manera de
aumentarla), porque disponen de capital para rápida inversión (compra de
equipo, maquinaria o lo que se requiera); porque poseen la tecnología o la
manera de hacerse de ésta ( muchos industriales regiomontanos importan
tecnología de los Estados U1údos, reciben asesoría de especialista y
técnicos estadounidenses...).
Las dificultades de aprovisionamiento de hierro y acero (casi el
50% se importaba), obligan a aumentar la producción interna. En
Monterrey, la Compañía Fundidora de Hierro y Acero in6tala un alto
447

�horno nuevo elevando la producción en 500 toneladas ~ia.i:ras· En !942, el
grupo de la Cervecería Cuauhtémoc crea Hojalata y Lámma. Se mstalan
además, talleres para producir artículos de acero.
Medidas nacionales indirectamente van a benefici~r .,el
establecimiento de industrias nuevoleonesas como seria la Exprop1~a~n
petrolera, que abre la posibilidad de desarrollar la ~troqmmica
secundaria. Asimismo, la industria químico-farmaceu~1ca estaba
principalmente en manos extranjeras ~alemane~ en su mayo1;1a)._ Durante
la u Guerra Mundial, el gobierno confisca los bienes de los subditos _de las
potencias del eje. En esa década en Monterrey ,s~gen Celulosa y Denvados
(1944) dedicada a la fabricación de fibras y plasticos, y Protexa (1945? cuyo
desarrollo estará siempre ligado al petróleo, su transportaaón Y
transformación de sus derivados.

..........

Monterrey se vuelve (si es que no lo era ya), la ciudad industrial
más importante a nivel nacional.5
En 1940, con sólo el 3.4% de los establecimientos industriales del
país y el 4.9% del personal ocupado, esta entidad aportaba el 7.2% del P~
nacional siendo los trabajadores 1.5% más eficientes que el resto del pais.
Hacia p~cipios de la década de los cincuenta la región eleva a 7.8% su
participación en el PIB industrial nacional a la vez que aumenta a 1?% la
productividad de sus trabajadores respecto a su contraparte nacional.
{Sobrino, 1995)
El siguiente cuadro muestra el crecimiento industrial de_la _década
en estudio considerando sólo los factores de número de estableam1entos Y
personal ocupado. Puede observarse también cuáles son las industrias más
dinámicas en el periodo.

rubro industrial
Alimentos
Bebidas
Tabaco
Industria tex tiJ
industria deJ vestido
cuero y calzado
productos de madera
Muebles

papel y cartón
imprentas y editoriales
productos químicos
hule y plástico
minerales no metálicos
industrí.a metálica b.ísica
productos metálicos
maquinaria no eléctrica
artículos eléctricos
Automotriz y transporte

Otras industrias
TOTAL

1950
1940
cantidad de cantidad de
industrias
industrias
385
388 '
11
22
5
8
35
41
68
121
195
46
121
78
60
2
2
9
15
60
21
32
1
6
52
65
4
16
111
71
7
78
1
36
8
19
54
23
1061
1215

1940
personal
ocupado
4694
1324
1215
2106
3452
2158
110
36
345
547
389
137
2256
2656
1556

1950
personal
ocunado
2832
1917
1268
1246
5657
2441
143
1066
818
761
535
640
3944
12723
3788

1014.2%

290

2965

3500%
137.5%
-57.4%
14.5%

195
154
1160
24782

353
396
374
43868

%
aumento
0.70%
100%
-37.5%
17.1%
77.9%
-76.4%
-35.5%
2900%
350%
300%
52.3%
500%
25%
300%
56.3%

%
aumento
-39.6%
44.7%
4.3%
-40.8%
63.8%
13.1%
30%
2861%
137.1%
39.1%
37.5%
367.1%
74.8%
379%
143.4%
922.4%
81%
157.14%
-67.75%
77%

•datos tomados de los cuadros: Area metropolitana de Monterrey: principales características industriales
por grupo de actividad, 1940 y de 1950enSobrino, 1995.

De 1940 a 1950 la industria en Monterrey consolidó las prácticas de
centralización de capital en tomo a grandes empresas, tendencia que
continuará varios años · más. Las industrias metálicas básicas, las de
minerales no metálicos y de tabaco mantuvieron elevadas tasas de
crecimiento en producto y empleo, determinando el desempeño global de
la industria en la ciudad. (Vellinga, 1989)
Esto puede constatarse claramente en el cuadro anterior: con un
aumento de sólo 154 establecimientos (o sea, un crecimiento del 14.5% ), el
personal ocupado aumentó 77%, incorporándose a la fuer:z.a laboral 19,086
individuos.

EXENCIONES FISCALES Y ESTÍMULO A LA INDUSTRIA
Las concesiones nos permiten no sólo apreciar el tipo de industrias
qu,e fueron beneficiadas con los estímulos fiscales por parte del gobierno
sino también (dado que a partir de 1927 una de las condiciones era que
fuese una industria nueva o innovadora), detectar en qué momentos
fueron apareciendo nuevas ramas.
; En 1940 h•bí• ro todo el p:tís 31 mil estabkcimientos indus~l~s, que empk2.bui a 509 mil tabaJ:tcfoccs
(11.7% de i. PEA). coo un PIB industrial n2cion:tl de 4.4 b,lloncs de l'C:sos (de los cu~s 831/o _eran
~neudos por i. producción de bienes de consumo iomedÍ2to y 17% por bienes ducadec?s, tntei_med10s Y
dr opiuJ).En ese mi;mo ano en Monterrey 1061 cst:tbkcimicotos ocup:tb:tn 25 mil tnb1,adoccs Y
producÍ2ll 316.3 mil millones de pesos (Sobrino).

448

Hemos dividido en cinco periodos los años transcurridos desde la
primera referencia de exención fiscal a una industria en 1886 hasta el año
1950 en que finaliza la década propiamente en estudio.
449

�A continuación, se presenta una tabla en la que pueden observarse
·
Se destacan
las concesiones
otorgadas por arti'culO O grupo de . artículos.
.
d
asimismo los rubros que van desapareciendo o dismmuyen (como e1 e
pozos de agua, velas y cerillos, cemento), las nuevas !~as en que se
incursiona en las décadas treinta y cuarenta (medianas, p~ductos
químicos, plásticos, artículos metálicos y el~cos, _impe~eab~tes,
etc.) y las industrias típicas como alimentos, bebidas e mdustria textil.
Cuadro 2: Exenciones otorgadas en el estado de Nuevo León entre 1886 y 1950.
Producto / periodo
Alimentos
Bebidas
Tabaco
Cerillos y velas
Cuero y calzado
Paoel / cartón
Textil y algodón
Industria del vestido
Imprentas / editoriales
Productos madera
Muebles
Artículos cerámicos
Hule y plásticos
Vidrio
Cemento
Materiales construcción
Minerales no metálicos
Fundición de metales
Artículos metálicos
Máquinas v herramientas
Artículos eléctricos
Automotriz y refacciones
Medicinas
Productos qu imicos
Gas / combustibles
Aislantes e
impermeabilizantes
Otros (industriales)
Bancos
Pozos de a1t11a
Construir / urbanizar
Fspectáculos *
Comunicaciones y
transnortes
Servicios
Comercio
Truismo
Otros (no industriales)
Total condonaciones y
exenciones

1886-1899
16
6
3
3
1

1900-1910
3
3
1
3

1911-1927
5
4
1

1928-1939 1940.1950
11
22
8
1
2
1

o

2

o

2
1
1

3
4
14
14

2

o

1
1

8
8
9

4

10

10

28

7

2
2

l
3
4
5
4
6

27
4

3
3
1

2
2
2

o

o

2

1

o

o

3
1

2
1

o

o
o
o

3-

1
1

1
4.

o

o

3
4

l
2

3'-

11'-

31
5
2
3
4
14

8
2

1 (hule)
2
5
7
1
3
2

o
o

o
o

o
o

1

o
2

o

4

2
2

2

1

2

15
4
8
3

o
o
o
o

o

o

o

4

3

2

o

o
o

11
2

7
3
6
1
4
1

4

o

22

12
12
9
8

11

4
32
4
3

3

2

11

15

o
o
o

o
o

o
o

o
o

8

3

6
2

2
6

13
13

39
3
6
24
32

o

o

3

3
7
1
1
159

o
o

10
9
2
9
542

o

o

o
o
o

2
82

1
64

3
47

6
2

,

1
2
190

Fuente. AGENL Catálogo de perm isos y concesiones. 1886 - 1950.
AGENL Periódico Oficia.! del Estado de Nuevo León, 1936 -1950.

450

En la década en cuestión, numerosas empresas aumentan de
manera notable -y constante- su capital. Muchas de éstas desde su
nacimiento han estado beneficiadas con exenciones fiscales por uno u otro
motivo (ser industria nueva o necesaria, haber ampliado la planta,
aumentado su capital...).
Si bien es cierto que cuantificar el efecto de las exenciones en la
economía interna de las empresas es difícil, suponemos que éstas,
permitieron acrecentar las utilidades. Desde luego que el crecimiento en
capital no se debió a un sólo factor, sino a varios, entre los que podríamos
mencionar. la racionalización de la producción, el auge del mercado
regional, nacional e incluso internacional (en gran medida debido a la
coyuntura dada por la II Guerra Mundial), etc.

11

7
17
5
26
52
9
10

o

o
o

l

o

Total
57

a) incluye hielo
b) incluye fibras vegetales
c) incluye soldadura
d) artículos de celuloide
e) incluye pinturas, abonos y fertilizantes, aguarrás...
* Teatros, cines, balnearios, plazas de toros, clubes deportivos

LOS GRUPOS EMPRESARIALES Y SU CRECIMIENTO

En el desarrollo_ industrial de Monterrey, destacan una serie de
grupos algunos de los cuales ya eran importantes en los años treinta. Hacia
la década de los cuarenta, se fortalecen y expanden estos antiguos
conglomerados industriales y se establecen nuevas empresas que darán
lugar a los incipientes grupos, mismos que protagonizarán el desarrollo
económico-industrial de las siguientes décadas.

Hemos seleccionado siete grupos que son importantes en la región,
aclarando que esta clasificación ha sido hecha siguiendo el criterio de
agrupación "familiar" en lo que se refiere a sus accionistas, más que por
una autoconcepción de grupo industrial, que aún no se había desarrollado
en esa época.
Si bien la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey no dió origen
a un grupo delimitado, hemos querido mencionarla por la importancia que
tuvo en el desarrollo de la región y por todas las pequeñas y medianas
empresas que surgen en torno suyo ya sea como proveedoras o como
receptoras de sus productos.
Varias de las empresas que conforman estos grupos se han visto
beneficiados con exenciones de impuestos incluso desde su origen a la vez
que han transferido estos beneficios a sus filiales.
451

�Fundidora (Accionistas varios)
fecha
1900

empresa
Fundidora de Fierro y Acero de Mooterrey

giro
metálica

coocesl6n
100% 30 años (1900)

Galletera Mexicana - Gamesa (Familia Santos)
Fecha
1925

empresa
La Industrial, Fábrica de galletas Y pastas

giro
alimentos

alimentos
aceite/jabón
galleus

Harine,a Monterrey, S.A.
La Fama, Fábrica de aceites Yjabones
Galletera Mexicana, S.A.

1936
1941

concesión
50% 10 años (1923)
reduce. imptos (1924)
75% 10 años (1949)
75% 10 años (1949)
concesión (t 949)

Cementos MeJicanos -Posteriormente Cernes- (Familia Zambrano)
Fecha

1931
1934
1941
1941
1942
1943

empresa
Cementos Mexicanos, S.A
Focos Mexicanos, S.A.
Ampollehs Mooterrey, S.A.
Focos, S.A.
Proveedora de procb:tos químicos, SRL
Cemo,utos del Norte, S.A.

Industrias Monterrey - IMSAfecha

1936
1944
1946
1946
1946
1947

giro
cemento
art. Eléctricos
envases vidrio

75% 10 años (1935)
75% 15 años (1943)
75% 10 años (1948 +k)

(familias Canales, aariond. Gana)

empresa
Industrias Monterrey, S.A.
Garza y Domíngue7., S.A
Muebles Tubulares, S.A.
Equipos Camiones Monterrey, S.A.
Jndustrias Metálicas, S.A.
(Capita)deFam. Clariond y Barragán)
Bowers, L.T.l:L S.A.
(antecedentedeAamuladores Mexicanos)

1948

focos
químicos
cemento

concesión

Fmcas Industriales Montem:y, S.A

concesión

giro

construcciones
muebles
compra-venta antos
art. metálicos
baterías
esllldio.
inmobiliaria

ninguna de las
empresas de
este grupo tuvo

concesiones en
el periodo de

Grupo en tomo a la Cerveceria Cuauhtémoc,
..
S da Ga Sada)
Mal denominado()rupo Monterrey etiquwi más bien ideológica. (Familias Garza, Sada, G. a Y na
fecha
1890
1909
1929
1930
1934
1934

1934
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1937
1940
1940
1941
1942
1942

concesión
giro
empresa
100% 7 años (1890)
bebidas
Cervecería Cuanhtémoc, S.A
100% 12 años (1909)
vidrio
Vidriera Mooterrey, S.A
100% 17 años (1930)
varios
Fábricas Mooterrey, S.A.
100% 17 años (1930)
art. Cerámicos
Troqueles y Esmaltes, S.A.
75% 10 años (1930)
art. metálicos
Ta11eres Industriales, S.A.
comercio
Cía General de Automóviles, S.A.
(capital de Fam. Zambrano también)
construcción
Cía. Constructora Popular, S.A
(capital de Fam. Zambrano también)
75% 15 años (1937)
vidrio
Vidrio Plano, S.A.
cartón
Empaques de Cartón Titán, S.A.
"fábricas Monterrey, S.A.
inversiones
Valores Indnstriales, S.A
vidrio
Cristalería, S.A.
alimentos
Maha, S.A.
Fomento de Industria y Comercio, S .A/ vidrio
Técnica Industrial, S.A
/ servicios técnicos, consultorias
alimentos
Productos Los Lirios, S.A.
75% 20 años (1940)
urbaninción
Construcciones, S.A
75% l ind. (1940)
almacenes
Almacenes y Silos, S.A.
art. metálicos
Fenoesmaltes, S.A.
75% 20 años (1942)
cerámicos
Kenmos, S.A. art.
75% 20 años (1942)
ind. metálica
Hojalata y Lámina, S.A.

452

1942
1942
1943
1943
1943
1944
1944
1945
1946
1949

Industrial dei Álcali, S.A.
Inversora Industrial, S.A.
(capital de Fam. Mugain también)
Valores Monterrey, S.A. inversiones
Fabricación de Máquinas, S.A
Productos Etna, S.A.
Productos de Lúpulo, S.A
Gas lnduslrial de Monterrey, S.A.
junto con otros accionishs
Celulosa y Derivados, S.A.
Alcornex, S.A.
Cuprum, S de RL

pellos. químicos

inversiones

máquinas hl&gt;eración de imptos para terreno 75% 15 años (1944)
75% 10 años (1944)
alim:n.tos(Camilo G. Sada y otros)
gas
art. Metálico

pcltos.quúnicos
art. Aluminio
tubería de cobre

75% ind. (1946)
75% 5 años (1950)

Maldonado -posterionnente Copamex- (Familia Maldonado)
fecha
1935

194B

Protexa
Fecha
1943
1944
1945
1947
1949
1950
1950

empresa
Bolsas Maldonado, S.A.
Bolsas Ideal, S.A.

giro
papel
papel

concesión
75% 10 años (1928)

(Familias Lobo y Morales)
empresa
Cía Beret
Lobo y Torres, S.de R.L.
Protexa, S. de R.L. (duró 5 años)
Fábricas Protexa, S.A.
Protexa Monterrey, S.A.
VidrioOex Mexicano, S.A.
Inversiones lndnstriales, S.A.

giro
concesión
pinturas
Condonación ( 1943)
impermeabilizantes
impermeabilizantes
75% 10 años (1944)
recubrimientos
75% 1O años (1948)
recubrimientos, instalac de tuberias
muebles y fibra de vidrio
inversiones

A MANERA DE CONCLUSIÓN...
La política de estímulos a la industria es una acción que se ha
realizado en Nuevo León prácticamente desde el smgimiento de la
industrializ.ación. Las condiciones iniciales del otorgamiento de exenciones
y prebendas era discrecional y estaba en manos del Ejecutivo Estatal. Esto
motivó que los entonces incipientes empresarios desarrollasen una relación
de diálogo y negociación con el gobierno para obtener los mayores
beneficios posibles.
En los empresarios regiomontanos hay toda una tradición de
negociación con el estado, lo que les ha llevado a obtener una serie de
ventajas, independientemente del gobernante en tumo. Además, la
experiencia en la tramitación de exenciones y estímulos a nivel estatal
permitió un mejor aprovechamiento de la situación nacional, durante la
coyuntura dada por la II Guerra Mundial. Así, al decretarse en 1941 la Ley
de Industrias Nuevas y Necesarias, ante las necesidades de
industrialización por sustitución de importaciones, quienes estuvieron en
mejores condiciones d e aprovecharla fueron precisamente, los empresarios
de Nuevo León. Sus empresas están más capitalizadas, tienen mayores
posibilidades de mejorar los métodos de producción, de aumentar su
planta productiva, personal ocupado, etc.
-!53

�Por otro lado, habría que seruibn-qTu: 'lá--p(&gt;lítica de exenciones en
Nuevo León, sobre todo cuando ya se establecen criterios más definidos
para su otorgamiento, propicia la concentración de capital. Ya se habló de
esta tendencia a la centralización en tomo a grandes empresas, pero es que
son éstas las que están en mejores condiciones para cumplir requisitos
como el aumento de capital en grandes proporciones, la innovación
tecnológica de los procesos, la fabricación de nuevos artículos, etc.
Por último, la política de exenciones fiscales a las industrias da
margen a la posibilidad de mayor reinversión de capital. Incluso les
permite a algunas empresas hacer inversiones en infraestructura, mismas
que a su vez les crean condiciones favorables y las vuelven más
competitivas. Tres ejemplos ilustrativos de ello serian:

3. ITESM. Así como en términos productivos los industriales han ido
resolviendo sus problemas de falta de energéticos y de materias primas,
también en el plano del capital humano realizan inversiones en esta
década. En 1943 se funda el Instituto de Estudios Superiores de
Monterrey, establecimiento educacional de nivel uruversitario destinado a
generar cuadros para la dirección y administración de las empresas
(Cerutti y Ortega), y suplir en gran medida los técnicos y especialistas que
por mucho tiempo han traído del extranjero, sobre todo de Estados
Unidos.

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
1. En 1943 se asocian para construir una Planta de Energía Eléctrica
Vidriera Monterrey, S.A.*
Vidrio Plano, S.A.*
Cervecería Cuauhtémoc, S.A. *
Empaques de Cartón Titán, S.A.
Malta,S.A.
Fábricas Monterrey, S.A.*
Hojalata y Lámina, S.A. *
Troqueles y Esmaltes, S.A. *
Keramos, S.A. *
En 1945 se unen las empresas
Fabricación de Máquinas, S.A. *

Cementos Mexicanos, S.A.
Cristalería, S.A.
Vidrios y Cristales, S.A.

Cárdenas, Enrique. La hacienda pública y la política económica
1929-1958.
FCE-Colegio de México, México, 1994.
Cárdenas, Enrique. La industrialización mexicana dwante la Gran
Depresión.
El Colegio de México, México, 1995.

y

Cementos del Norte, S.A. *

2. En 1944, otro grupo aún mayor de empresas, fundan Gas Industrial de
Monterrey, S.A. cuyo objetivo es la construcción de un gasoducto para
traer combustible desde la frontera (puesto que el abasto nacional era
insuficiente para las necesidades industriales). La inversión inicial fue de
$2'000,000.00 y participaron en ésta:
Cervecería Cuauhtémoc, S.A *
Hojalata y Lámina, S. A *
Vidrio Plano, S.A.*
Vidriera Monterrey, S.A. ,.
Troqueles y Fsmaltes, S.A *
Keramos, S.A. *
Fabricación de Máquinas, S.A *
Fábricas Monterrey, S.A.*
Empaques de Cartón Titán, S.A.
Malta,S.A.

Bruce Wallace, Robert; Adriaan Ten Kate; Antonie Waarts y Ma. Delfina
Ramírez. La política de protección en el desarrollo económico de México.
Fondo de Cultura Económica, México,1979.

Cementos Mexicanos, S.A.
Vidrios y Cristales, S.A.
Cristalería, S.A.
Fábrica de Ladrillos Industriales y Refractarios, S.A.
Cía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey,S.A *

*Empresas que han gozado de exenciones fiscales.

454

Castro Muñoz, Maria Elena Problemática del desam&gt;llo industrial en
México.
Tesis profesional. Escuela Nacional de Economía, UNAM, México, 1972.
Cerutti, Mario. Bwguesía y Capitalismo en Monterrey ~850 -1910.
Oaves Latinoamericanas. Segunda edición. México, 1989.
Garduño García, Horacio. Nuevo León, un ejemplo de protección a la
industria de la transfonnación.
(Tesis de licenciatura en economía) UNAM, Escuela Nacional de
Economía, México, 1958.
Garza Villarreal, Gustavo {coordinador). Atlas de Monteaey.
Gobierno del Estado de Nuevo León, Universidad Autónoma de Nuevo
León, Instituto de Estudios Urbanos de Nuevo León, El Colegio de México
1995.
'
Izquierdo, Rafael. "El proteccionismo en México" En: Soüs, Lfopoldo, La
455

�economía mexicana. Análisis por s ~ u c i ó n .
El Trimestre Económico, FCE, México, 1973.
Nacional Financiera, S. A. "La política industrial" En: Solís l..eopoldo, op.

cit.
Sobrino, Jaime. "Consohdación industrial autónoma, 1940-1960". En: Garza
Villarreal, Gustavo, Atlas de Monterrey.
Gobierno del Fstado de Nuevo León/ U ANL/ Instituto de Estudios
Urbanos de Nuevo León/El Colegio de México. 1995.
Vellinga, Mermo. Desigualdad, poder y cambio social en Monteney.
Siglo XXI, México, 1988.
Vellinga, Mermo. Industrialización, burguesía y clase obrera en México,
Siglo XXI, México, 1979

LA EVALUACIÓN INSTITUCIONAL COMO ESTRATEGIA
PARA EL MEJORAMIE~O DE LA CALIDAD DE LA
EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO

Lic. Rogelio Cantú Mendoza
Catedrático del Colegio de Pedagogía
de la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad Autónoma de Nuevo León
l. Primeras acciones de revaloración:
Diversas acciones emprendidas por el gobierno federal a través de
la ANUIES han pretendido inducir en las universidades públicas
tendencias de innovación y cambio para mejorar la calidad de los
servicios que éstas brindan. Estas acciones han formado parte de
programas diversos que buscan enfati.z.a.r los criterios cualitativos, más
que los cuantitativos al valori.z.a.r la forma como se materializan las
funciones de docencia, investigación y difusión de la cultura.
Como antecedente de estos esfuerzos se puede citar el Programa
Integral para el Desarrollo de la Educación Superior (PROIDES) que en
1986, reconocía los principales problemas de la educación superior en los
rubros de crecimiento de la matrícula, de recursos humanos, de recursos
económicos y de inadecuada planeación y coordinación.
Muchos de los rasgos de la universidad pública que en 1986
diagnosticó el PROJDES, de heterogeneidad de la calidad, de
desproporción entre docencia y administración, tendencia hacia el
incrementalismo
cuantitativo,
insuficiente
vinculación,
no
correspondencia entre la organi.z.a.ción y las funciones, duplicación
innecesaria de funciones, burocrati.z.a.ción, etc., pretendían ser combatidos
con diversas acciones.
También el PROIDES reconocía como puntos problemáticos "en
relación al personal docente:
• Preparación inadecuada de profesores e incorporación de pasantes.
• Formación pedagógica poco satisfactoria.
'• Falta de criterios para definir los programas de formación de
profesores
y de procedimientos de evaluación de los mismos.
• Ausencia de mecanismos institucionales para la incorporación de
profesores de alto nivel" .1
En relación a la docencia el diagnóstico de que partía el PROJDES,
reconocía una insuficiente definición de objetivos, mecanismos y criterios

456

457

�de evaluación institucional insuficientes, falta de información
sistematizada, desactualización de los planes y programas de estudio,
privilegio por la clase expositiva, en detrimento de la actividad del
estudiante, no hay retroalimentación de la docencia, condiciones
materiales inadecuados para la docencia, procedimientos inadecuados
para la contratación , estabilidad y promoción de los profesores, además
de una insuficiente administración de la academia.

La estrategia para enfrentar esta problemática estuvo orientada
por un objetivo general: regular, equilibrar y completar el desarrollo del
sistema de educación superior para que responda con mayor eficacia a las
necesidades de la sociedad mexicana.
Para alcanzar este objetivo se planteó en PROIDES un conjunto de
objetivos específicos, políticas y metas para los siguientes años
en todos los rubros de las funciones de las IES, de tal forma que 1987 y
1988 serían marco de realizaciones.
Sin embargo, los resultados no fueron como se esperaba.
En 1990 el Secretario de Educación, Manuel Bartlett Díaz encargó
al Consejo Internacional para el. Desarrollo de la Educación (CIDE) a
realizar una evaluación del sistema mexicano de educación superior.

El CIDE realizó su trabajo de evaluación en diversos estudios del
país, visitando más de 40 universidades.
En una alusión crítica al PROIDES, el informe que presentó el
CIDE, señala que si bien en su sección de diagnóstico el PROIDES (1986)
reconoce una serie de problemas y en la sección de estrategias "el
documento propone una serie de medidas para restaurar y proteger la
cahdad. Si éstas se hubieran implantado con rapidez, habrían constituido
un buen paso para iniciar la mejora de la cahdad, sin embargo, esto no
sucedió" .2

El informe que presentó el CIDE a la SEP hace énfasis en la
transformaciones que tuvo la economía mexicana entre 1950 y 1980 y que
sin embargo no se vieron seguidas de consecuentes innovaciones en la
educación superior lo que trajo las siguientes consecuencias, según esta
comisión:
Falta de adaptación de los planes y métodos de estudio a los
requerimientos del sector productivo. Los egresados tienen que esperar
hasta cinco años para colocarse en un empleo del campo.
Muchos
egresados de áreas saturadas terminan ocupando puestos de poca o nula
relación con los estudios cursados.

458

El otro factor de análisis de la vinculación de la E.S. con la
economía es el conjunto de cambios en su estructura y los desarrollos
tecnológicos que en relación a la educación superior tienen dos
implicaciones fundamentales:
Nuevos patrones de conocimiento que la economía requiere, que
ha de propiciar modificaciones en planes de estudio, así como
actualización de los recursos humanos de las instituciones de E.S.

La otra relación es a la inversa, es decir el papel potencial que las
UIJ.iversidades pueden desempeñar en el proceso científico y tecnológico
del país.
Este conjunto de circunstancias se convirtieroi;t para la educación
~uperio~ en un verdadero desafío para su transformación, para las
mnovaaones necesarias que finalmente puedan propiciar el desarrollo de
una educación superior que afronte el reto de la calidad.
Como estrategias importantes para lograr el desarrollo de la
calidad en la educación superior se pueden mencionar los nuevos
esfuerzos de evaluación y de planeación.
En este sentido a partir de 1990 la Comisión Nacional para la
Evalu~ción ~e la Educación Superior (CONAEVA) establecida por el
Conse10 Nacional para la planeación de la Educación Superior (CONPES)
logró que la totalidad de las universidades públicas rindiera un informe
de autoevaluación.
Lo anterior significó un paso importante para establecer criterios
en el otorgamiento del subsidio federal.
Se trata pues de un cambio de estrategia ya que va dejándose el
elemento cuantitativo de la matrícula como único o de mayor potencial,
para cada vez darle mayor importancia a elementos cualitativos que
surgen del proceso de evaluación y motivan la presentación de proyectos
~e desarrollo dando lugar a innovaciones especificas que puedan
mtpactar positivamente la calidad de la Educación Superior.

La puesta en práctica, sin embargo del conjunto de medidas hacia
un aseguramiento de un sistema de calidad tiene también un conjunto de
obstáculos, que Coombs señala en su informe en 1990 en los siguientes
rubros:

Un inadecuado ejercicio del concepto de autonomía universitaria.

► Consecuencias no deseables de la participación de estudiantes y
►

profesores en los órganos de decisión universitaria.
Combinación infortunada de los dos aspectos anteriores con el .
crecimiento exagerado y no regulado de las universidades.

459

�Puede reconocerse que los -punlos de ~ta planteados por la
comisión coordinadora por Coombs se refieren a situaciones que
gradualmente se han ido modificando en la medida en que en cada
universidad, se modifican las condiciones y se perfila un nuevo orden,
más orientado hacia la calidad educativa, por otra parte sus conceptos
sobre autonomía merecen un análisis por separado.
Así por ejemplo pudiera pensarse que las sugerencias de esta
comisión se han ido incorporando como iniciativas de la ANUIES y de sus
comisiones para la planeación y la evaluación.

En este sentido destacaban las propuestas que hizo esta comisión
a la SEP-ANUIES para fortalecer la administración entre las que señalaban
la necesidad de contar con suficiente personal administrativo mejor
capacitado, a la vez que la misma administración cuente con un adecuado
sistema de información que le permita supervisar el desempeño de cada
unidad, para mejorar la eficiencia. Se hizo énfasis en la necesidad de que
se realice permanentemente un adecuado seguimiento de egresados y que
la administración se refuerce en el área de planeación institucional.
En conjunto el documento que analizamos propone una serie de
medidas orientadas a mejorar la planeación y la evaluación para normar
criterios que permitan propiciar innovaciones en la Educación Superior.
En igual forma se propuso "la creaci?n de una Comisión Nacional de
Acreditación de la Educación Superior que se encargaría de valorar y
acreditar periódicamente a
las
universidades
e institutos
tecnológicos utilizando los criterios cualitativos nacionales adecuados que
fijaría la comisión conjuntamente con la comunidad de la Educación
Superior mediante la CONPES y CONAEVA" .3
Probablemente la propuesta original de Coombs fue modificada
para darle paso a la evaluación de pares a través de los CIEES, Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior y que
como sabemos realiz.a acciones de ·evaluación entre las diversas
instituciones de educación superior a efecto de derivar criterios que
puedan orientar acciones hacia la mejora de calidad.
Puede reconocerse que el conjunto de medidas que se han ido
tomando en los últimos años por conducto de la ANUIES buscan reflejar
lo que en los nuevos proyectos de modernización se plantea en tomo a la
calidad educativa y que se explica en términos de eficacia, eficiencia,
pertinencia y equidad.
Es por ello que esta tendencia coincide con lo que Guy Neave
identifica como el surgimiento del Estado Evaluador.
Aún cuando no se denomine con este nombre, estas medidas
constituyen una reforma universitaria que puede ser contextualizadá
dentro de un movimiento general de ver y analizar de manera distinta a la
460

~v:rsidad pública y que puede caracterizarse, según E. Ribeiro por los
s1gmentes elementos y tendencias:
►

"Cobro de servicios como forma de cáptación de ahorro.
Limitación de la matrícula en el sector público.
► Implantación de mecanismos de evaluación de la educación y la
producción científica.
► Asociación del financiamiento con la definición de metas y con formas
de evaluación.
► Descentralización del sistemá'4
►

Un reflejo de estos nuevos enfoques en tomo a la educación
superior se percibe_ en~~ acciones tomadas por nuestro país para ingresar
a la OCDE (Orgaruzacron para la Cooperación y el Desarrollo Económico)
en 1994 ~ donde se promovió la solicitud de una evaluación global a
nuestro sistema de educación superior lo cual es parte de "una nueva
actitud hacia la eficiencia interna y la interacción global".s
2. Definición de estrategias:
_ Se puede afirmar que como una primer estrategia para reorientar
la calidad de la Educación Superior fue establecida en 1979 la CONPES
(Comisión Nacional para la Planeación de la Educación Superior) por la
SEP Y la ~IES que a partir de ello inició un conjunto de aportaciones
que en realidad, algunas de ellas se están materializando de manera más
contundente ~n los últimos años. A pártir de 1989 la importancia de
CONPES se mcrementó para convertirse en un "órgano formador de
consensos entre las autoridades federales y las universidades"
~í surgió tambi~,n la CO~AEVA (Comisión Nacional para la
Evaluaaon de la Educaaon Supenor y que tiene la responsabilidad de
pr~mov_er, conducir y dar a conocer las evaluaciones que se realizan en las
umvers1dades, tanto las autoevaluaciones como las que realizan los CIEES
(Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior).

Otra acción importante en este contexto es la que realiza el
CEN~AL {Centro Nacion~ ~ara la Evaluación de la Educación Superior)
que tiene a su car~~ el ~eno y realización de exámenes de ingreso y
egreso de la educaoon media superior y superior.
.
Otro conjunto de medidas que están orientadas para incidir
directamente en la calidad de la educación superior están vinculadas a
formas de _fin~ci~iento adicional fincados en resultados individuales y
proyectos mstituoonales, entre ellas figuran el S.1.N. (Sistema Nacional de
Investigadores) y el Programa de Carrera Docente, así como los que se
asocian_ ,fines esp_ecíficos como el FOMES {Fondo para Modernizar la
Educacron Supenor) que orienta la asignación de recursos en base a
461

�.....,,.".

proyectos· de innovación en diversas áreas_ de la educa_dón superior, que
imphquen infraestructura y mejor tecnologta en los eqmpos de ªPoYº·

RECURSOS DE FOMES CANALIZADOS A LAS IFS 1990-1994

No obstante lo anterior el estudio realiz.ado Por la OCDE a
nuestro sistema· de educación superior recomienda "instaurar Y
_perfeccionar los mecanismos de evaluación de desempe~os- en cada
ámbito de la Educación Superior, señalando que es mdispensable
obtener resultados académicos considerablemente más homogéneos,
mediante un mayor control de calidad promedio de toda la educación,
Por lo que es necesario la definición y uso de ~terios d~ amplitud
nacional en la evaluación del aprendizaje, que deberan generaliz.arse, para
crear un sistema de equivalencias comunes" .6 &amp;to permitiría según las
sugerencias del estudio del OCDE no solo información sobre aprendizajes
de los alumnos sino además procesos de evaluación de la docencia con lo
que se refuer:za la evaluación institucional.

Institución

1990

1991

Universidades

63320

1,029,800

871800

136100

529200

Otros nuevos retos para estos esfuerzos de evaluación
institucional serán realiz.ar estudios sobre los costos unitarios de cada
carrera e institución, así como la valoración del impacto de la educación
superior en el mercado de trabajo y en los aspectos científico-tecnológicos
del proceso de producción.

Exmen pür otra parte criterios que deben orientar los nuevos
esfuerzos tendientes a mejorar la vinculación y la pertinencia de la
Educación Superior con las necesidades sociales, de tal forma que las
universidades deberán identificar las ventajas competitivas de sus
programas de estudio, mejorando la comunicación con la sociedad en
cuanto a calidad y resultados de sus procesos educativos, rediseñando sus
planes y programas de estudio en consonancia con los cambios de
conocimiento y en los procesos productivos: incorporando actores de
estos procesos en las áreas de consulta, dando una mayor fl.e~ilidad a
sus esquemas de asociación con actores externos, de la comurudad y la
economía, impulsando figuras de colaboración con empresas en proyectos
conjuntos de la investigación sobre problemas pertinentes, propiciando
incluso la venta de servicios educativos como forma de atender una
demanda, pero a la vez de obtener fondos de auto financiamiento. Este
conjunto de medidas planteadas pür la OCDE se han ido abordando en
diferentes niveles de la Educación Superior, pero en conjunto significan
un marco que nos permite reorientar criterios para valorar la cahdad de
los servicios de la educación superior en México.
La forma como han respondido las l.E.S. a estas estrategias ha
sido diversas, pero graduahµente se va capacitando a los recursos
humanos para la elaboración de proyectos que incidan enla calidad, como
es el caso de FOMES, cuya impürtancia ha ido creciendo según informes
de la SEP.
462

(Miles de ~sos a precios de 1980)

Púbhcas
Otras Instituciones
Total

1992

1993

1994

1,103,600 1,066,300

o
33600

66800 1,165,900 1,407,000

490800

301400

1,594,400 1,367,700

Otro aspecto abordado por el informe de la OCDE es el relativo al
impacto que tuvo el crecimiento extraordinario de la matrícula en la
década de los setentas sobre la formación del profesorado, que obligó a
las IES a contratar sin establecer mecanismos adecuados de selección y
que luego incide en los diversos aspectos de la docencia, con lo que se
convierte en un reto para los nuevos proyectos en la educación superior.
Hemos hecho referencia a dos informes resultados de
evaluaciones externas al sistema de educación superior (Coombs-CIDE y a
de OCDE) por que de alguna manera reflejan elementos de juicio en el
contexto internacional y que en los nuevos escenarios de globalización
constituyen factores de gran importancia, tomando en cuenta que la
OCDE está integrada por un conjunto de países desarrollados cuyos
sistemas educativos han alcanzado altos niveles académicos.
Podemos afirmar que muchos de estos elementos de juicio se han
permeado al Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 que sirve de
base para otros sub-programas que están orientados a la mejora de la
calidad de la Educación Superior.
.
El Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 en materia de
educación superior reconoce que "las limitaciones financieras de los años
ochentas ocasionaron rezagos institucionales en materia de instalaciones y
equipamiento" 7 señalando que en los últimos años se ha dado impulso a
las bibliotecas, centros de cómputo y talleres.
No obstante y al reconocer el Programa de Desarrollo Educativo.
1995-2000 que los recursos fueron menores en materia de proyectos para
elevar la cahdad de la formación, actualiz.ación y profesional.ización del
profesorado (p.139) establece en sus políticas generales los criterios que
habrán de orientar las estrategias que permitan responder a los retos de
cobertura, calidad, desarrollo académico, pertinencia, organización y
coordinación.
463

�En este sentido nos parece muy coherente el señalamiento de que
"la formación y actualización de maestros será la política de mayor
relevancia y el eje del programa en el ámbito de la educación media y
superior".8
Forma parte también de las políticas de este programa el
planteamiento de que "se apoyarán acciones que tengan como fin la
creación de nuevas modalidades educativas así como la reforma de planes
de estudio que consideren como criterios fundamentales el mejoramiento
de la calidad de la educación, los avances en el conocimiento, la
pertinencia de programas y la eficiencia en el aprovechamiento de
recursos•".
A nivel nacional "se estimulará la autoevaluación y la evaluación
externa de las I.E.S., sus programas, el aprovechamiento escolar y la
calidad docente" plantea el programa educativo 1995-2000.
Como vemos existe una estrecha relación entre los planteamientos
de Coombs y el OCDE respecto a la orientación que se ha de dar en las
nuevas políticas sobre la calidad educativa planteadas en el programa
1995-2000.
Por otra parte el programa propone la modernización
administrativa para la planeación y control de recursos de las I.E.S. para
mejorar la eficiencia, recomendando que la sociedad esté cada vez mejor
informada respecto al empleo de los recursos púbhcos aplicados en la
educación superior.
Es un propósito de este programa apoyar la ampliación y el
mejoramiento de la infraestructura, los espacios físicos y el equipamiento
de las I.E.S. ... ¿Nos preguntamos en que medida afectará estos proyectos
la restricción en el gasto anunciada por la Secretaría de Hacienda con
motivo de la baja en los precios del petróleo?

Otro aspecto que está siendo redimencionado es el de la
matrícula, a partir de la convicción de que su incremento desmedido en
los setentas propició consecuencias negativas para la calidad educativa en
la I.E.S., se va fortaleciendo criterios para que el ingreso sea menor,
mediante mecanismos de selección se logre que solo los mejores
estudiantes accedan a las carreras, sobre todo a aquellas ya saturadas, el
criterio anterior se fundamenta en los bajos índices de eficiencia terminal
que tienen muchas carreras.
En general existe la orientación para impulsar y mejorar los
criterios, estándares y procedimientos para evaluar los elementos que
intervienen en el proceso educativo: personal académico, estudiantes,
planes y programas de estudio, de investigación, infraestructura, métodos
464

de enseñanza, materiales educativos así como los sistemas de
a~~tración, como punto de partida para el diagnóstico y la toma de
decisiones en la asignación de recursos. ·
. , El Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 dedica especial
!tenaon al des~rrollo del personal académico y se propone el objetivo de
lograr que el sIStema de educación media superior y superior cuente con
profesores e investigadores de alto nivel para llevar a cabo las tareas
académicas que requiere la expansión de los servicios y el rápido proceso
de avance en el conocimiento científico'y el desarrollo tecnológico".
Entre otras estrategias se pretende impulsar la creación del
Sistema N~cional de Formación del Personal Académico de las I.E.S., y
otras tendien!es a a~o!ar la formación de maestros e investigadores y
hace ~ferencta específica el programa a la necesidad de poner "especial
atenaon a reforzar las habilidades pedagógicas de los maestros en activo
e~ _l~ I.E.S., proponiéndose el desarrollo de programas y materiales
~!9-~os a la capacitación de los maestros, en los aspectos pedagógicos,
dtdacticos, de planeación y evaluación del aprendiz.aje y la administración
educativa, así como en temas específicos relacionados con las
disciplinas".9
En todo este conjunto de cuestiones planteadas en los diagnósticos
que propone el documento Coombs del CIDE y el análisis realizado por la
OCDE, así como el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 en
rela~ón a la mejora de 1~ calidad de la educación superior, la Universidad
Autonoma _de Nuevo León está realizando importantes acciones, las
cuales analizaremos en el siguiente apartado:

3. Estrategias de vinculación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
con los proyectos nacionales.En los últimos años se pueden observar en la Universidad
Autó~oma de Nuevo León un conjunto de medidas impulsadas por las
autoridades ce~trales y q_ue cobran cuerpo en las diversas dependencias,
qu~ no~ ~er!Jnten avonzar un tratamiento global de l_os problemas
uruvers1tar1os, que tendrán que impactar en diversas facetas de la calidad
de los servicios que esta institución brinda a la comunidad.

. . . . Figuran en primer término el impulso que se ha dado a diversas
tructahvas que construyen, algunas de ellas, la aplicación de programas
na~ion~es de la ANUIES y otros son proyectos específicos de esta
uruvers1dad, entre los cuales figuran:

465

�► Programa de estímulos económicos al personal docente e ~v~tigador.
► Proceso de homologación de salarios al personal acadenuco de la

Universidad Autónoma de Nuevo León.

► Programa de ·creación de maestrías en enseñanza de las ciencias para

los maestros de preparatoria.

► Nuevo Reglamento del Personal Académico de la Univel'Sidad

Autónoma de Nuevo León

► Programa de apoyo al pel'Sonal académico para la obtención de grado

de maestría.

·

► El desarrollo de acciones específicas de los programas FOMFS Y

PROMEP, que han recibido nuevo impulso en la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
► Acuerdos del H. Consejo Universitario relativos a la evaluación de la
docencia.
Atención por separado merecen los dos grandes ~roy~ctos
"Visión U ANL 2006" y el relativo a la acredi!8'ción de la Uru~e~1dad
Autónoma de Nuevo León por parte de la Southem Assoaation of
Colleges and Schools" a partir de los cuales se pretende ~elinear las
características de la Universidad Autónoma de Nuevo León para el
próximo siglo.
El proyecto "Visión UANL-2006" pretende de~arroll~ una nueva
cultura de trabajo en base a los valores de verdad, mtegndad res~t_o ,
responsabilidad, solidaridad y ética que propicien la ~~fo~acron
institucional orientada al logro de atributos como el espmtu cntico, el
liderazgo y la pertinencia.

Lo anterior se visualiza para el 2006 como consecuencia del
interactuar de un nuevo perfil del docente que sea capaz, expert~ Y
promotor de los valores universitarios, humanista y ~ompetente ª, ~vel
mundial· lo que ha de propiciar un nuevo tip~ de . practicas
universitarias en todos los órdenes, que ademas traigan como
consecuencia un nuevo perfil de egresado, es decir un nuevo fro~~ional
acorde a los retos de competitividad en el contexto de la globalizacron que
en el nuevo siglo será una realidad más demandante.
Como una estrategia orientada a este mismo propósito figurarán
el proceso de acreditación, que no es otra cosa que un pro~eso de
evaluación externa a la Universidad Autónoma de Nuevo León para
garantizar los objetivos deseables de calidad académica. y que tendría
como resultado la adopción de políticas a largo y mediano plaz_o .que
hagan del proceso de planeación, ejecución y evaluación una actividad
cotidiana en las prácticas universitarias.
El análisis de estos proyectos en su dimensión actual y en
prospectiva tienen que ser abordados y tienen qu_e v~or~ en cuanto a
su trascendencia en función de factores éomo los siguientes:
466

►

El papel que asuma la U.A.N.L. ante el conjunto de cambios que están
ocurriendo en nuestro país.
► La capacidad de acción y vinculación de la Universidad Autónoma de
Nuevo León en función de su carácter regional.
► La oportunidad y capacidad de respuesta de la Universidad
Autónoma de Nuevo León para incorporarse a los avances científicos
y tecnológicos, mediante la formación y actualización de sus docentes
e investigadores.
► La capacidad de la Universidad Autónoma de Nuevo León para
reformar su estructura organizativa y de administración para
responder a los retos que los nuevos procesos educativos reclaman,
así como los requerimientos de calidad en todos los ?rdenes.
En una visión prospectiva la puesta en práctica de los proyectos
para la transformación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
tienen que ser valorados también en relación a las tendencias que están
influyendo en la planeación de los futuros procesos educativos, entre las
que figuran las siguientes:
►

►

►

►

►

►

Se estará dando un mayor énfasis a la educación a distancia, que
propicie la movilidad social y que garantice la solvencia académica,
mediante el aprovechamiento de los mejores recursos tecnológicos y
de informática, sin sustituir totalmente la relación maestro-alumno,
para aprovechar las ventajas de la globalización y circulación del
conocimiento.
La filosofía de las instituciones de educación superior orientará la
búsqueda de mejores formas de vinculación con el sector productivo.
La política educativa estará orientada hacia un desarrollo sustentable
y la solvencia académica se respaldará con mecanismos de evaluación
externa y procesos de certificación.
Las I.E.S. darán un mayor énfasis a "la investigación de frontera para
formar profesionistas altamente capacitados, profesores y técnicos
cuyq trabajo responda a las necesidades del . desarrollo. socioeconómico del país".
La otra tendencia es la de ir modificando los mecanismos de
financiamiento universitario donde se irán incrementando los ingresos
por venta de servicios y teniendo más importancia proporcional frente
al subsidio púbhco, sin que éste pierda importancia.
Otro factor determinante será una lectura adecuada de las
necesidades sociales y el mercado profesional a efecto de que la
Universidad Autónoma de Nuevo León en su carácter de universidad
pública cumpla su misión de compromiso social a través de la
formación de sus egresados.

La construcción del futuro escenario de la universidad pública es
una responsabilidad de todos los universitarios.

467

�NOTAS BIBUOGRAFICAS
Desarrollo de la Educación Superio~ (PROIDFS) 1986,_ ~-72, 73. . ,,
COOMBS, plflLIP H. -CIDE- "Fstrategia para mejorar la calidad·de la educaaon Supenor

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2

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4 Kent, Rollin- "Los ternas críticos de la Educación Superior en A. L. F.C.E., México 1996.
s OCDE "Exámenes de las Políticas Nacionales de Educación" México 1996.
6 OCDE "Exámenes de las Políticas Nacionales de Educación" México 1996
1 PODER EJECUTIVO FEDERAL,- "Programas de Desarrollo Educativo 1995-2000", México

3

·

1995
a PODER EJECUTIVO FEDERAL, "Programas de Desarrollo Educativo 1995--2000'' México
1995
9 "Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000''

13. LAFOURCADE, Pedro D. "Planeación, Conducción y Evaluación de
la Enseñanza Superior", Ed. Kapelµsz, Argentina 1974.
14. HARGREAVES, Andy "Profesorado, Cultura y Postmodernidad" Ed.
Morata, España 1996.
15. FULLMAN, Michel G. "El Cambio Educativo" Ed. Trillas México
1997.
16. Programa de Mejoramiento del Profesorado" PROMEP.
17. FOMES "Programa del Fondo de Modernización de la Educación
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18. SIMONS, Hellen "Volver a Pensar la Educación" De. Morata, Esp.
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19. Wil.SON, John D. "Como Valorar la Calidad de la Enseñanza" Ed.
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20. ALBA DE, Alicia "El Currículum Universitarió' CESU-UNAM,
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21. CRUZ VALVEDA, Aureho "El sistema de Planeación y el Diagnóstico
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DAVINI, Ma. Cristina "La Formación Docente en Cuestión" Ed.
Paidos, - * - - - - - - Esp. 1995.

BIBLIOGRAFÍA
l. "Programa Integral para el Desarrollo de la Educación Superior" SEPANUIES, México 1986.
2. COOMBS, Philip H. "Estrategias para mejorar la Calidad de la
Educación Superior" México, 1990.
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América Latina", México 1986.
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México 1996.
5. Poder Ejecutivo Federal "Programa de Desarrollo Educativo 19952000" México 1995.
6. GUEV ARA NIEBLA, Gilberto "La Crisis de la Educación Superior en
México" Ed. Nueva Imagen, México 1989.
7. GONZÁLEZ RUIZ, José E. "Perspectivas de la Educación Superior"
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León, 1997.
10. "CRITERIA" Criterios para la acreditación "Southem Association of
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11. Reglamento del Personal Académico de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
·
12. GERSTER, Lous V. "Reinventando la Educación" Ed. Paidos, la. Ed.
México 1996.
468

469

�</text>
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <name>Dublin Core</name>
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              <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 1998, No 25, Enero</text>
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              <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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              <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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              <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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