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                  <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�ALGUNAS FUENTES PARA LA HISTORIA DE LA
EVANGELIZACION EN EL NORESTE

Israel Cavazos Garza
Universidad Autónoma de Nuevo León

Las fuentes documentales y bibliográficas para el estudio de la
historia de la evangelización en el noreste de México, son abwtdantes.
De aquellas que han estado a nuestro alcance esbozamos ·aquí un
resumen que consideramos podrá ser útil a quien emprenda algún trabajo
sobre el tema.

......... .,n

Los cronistas
De los autores antiguos es sabido que traen alusiones, aunque
breves, a la evangelización del noreste, Fr. Antonio Tel10, en su Crónica
miscelánea ..., (Guadalajara, 1891); Nicolás Antonio Omelas en su Crónica
de la provincia de Santiago de Xalisco (Guadalajara, 1941); Béaumont, en su
Crónica de la provincia de San Pedro y San Pablo .. . (México, 1873-74, 5 vols.};
Fr. Isidro Félix de Espinosa, en su Crónica de los colegios de propaganda fide
(México, 1964); etc.
·
Con más o menos amplitud hablan de la evangelización de esta
región Mota y Escobar en la Descripción geográfica de los reinos de Nueva
Galicia, Nueva Vizcaya y León, 1606 (México, 1930 y 1940); Mota P~dilla en su
Historia de la conquista de la provincia de la Nueva Galicia (diversas ediciones;
Fr. José Arleguí en la Crónica de la provincia de Ntro. P. San Francisco de
Zacatecas (México, 1851); y Fr. Domingo Arricivita en su Crónica saráfica y
apostólica del colegio de propaganda de fide de Sta. Cruz dé Querétaro, (México,
Imp. de Zúfüga y Ontiveros, 1792).
Otros tres autores se ocupan del noreste. Don Pedro de Rivera, en
su lJiario y derrotero . . . a los presidios de la Nueva España Septentrional (Eds.
del P. Porras Muñoz, 1945, y Alessio Robles, 1946); Agustín Morfi, en su
Viaje de indios ... (México, 1935); y José Antonio Villaseñor y Sánchez en el
Theatro Americano (México, 1746).

Autores regionales
De los autores regionales antiguos quienes primero se ocupan de
reseñar la obra evangelizadora, son los cronistas Alonso de León, Juan
473

�Bautista Chapa y Femando Zánchez de Zamora. No dedica De León un
capítulo especial para el tema, pero da frecuentes referencias en los tres
discursos en que divide el relato.
Chapa ofrece mayor información particularmente en las 27 páginas
que ocupan el Requerimiento del Cabildo de Monterrey al gobernador para
contener los ataques de los indios; el Parecer . . . de Fr. Francisco de Rivera,
sobre la guerra justa; la opinión de los teólogos de San Luis Potosí, y la
aprobación del gobernador; documentos todos de 1632. Las referencias
son también valiosas cuando describe las jornadas hechas a Texas por
Alonso de León, el hijo.

Sobre Coahuíla
La bibliografía de autores contemporáneos sobre Coahuila, es mas
o menos abundante. Permítasenos citar con preferencia la obra por
excelencia: Coahuila y Texas en la época colonial, (Méx., 1938) / de Vito Alessio
Robles. Excelente información puede hallarse también en las obras de
F.steban L. Portillo: Apuntes para la historia antigua de Coahuila y Texas. (1886)
y el Catecismo geográfico, político o histórico del Estado de Ox:ihuíla, (1897); o en
1a bibliografía del padre Larios publicada por la editorial Jus en la
Colección "México Heróico".
Otros libros más recientes pueden ser consultados con provecho:

El mismo Juan Bautista Chapa enriquece estas primeras fuentes.
En alguna visita al sur de Nuevo León conoció al Cap. Femando Sánchez
de Zamora, admirable evangelizador laico que está esperando un buen
estudio biográfico, quien le prestó unos "apuntamientos" titulados:
Descubrimiento del Río Blanco y conversión de sus naturales, hecha por los
religiosos de N.S.P. San Francisco de la Provincia de Zacatecas. F.sta .relación de
siete amplios párr~os, comprende más de veinte páginas. El relato va de
1626 a 1678 y describe en detalle el origen de las misiones de San José y
Santa María de los Angeles, en Nuevo León, y las de San Antonio de los
Llanos y Santa Engracia o San Bemardino que mas tarde habrían de pasar
a ser de Tamaulipas. De sobra es sabido que estas tres crónicas han sido
publicadas, en forma conjunta, primero por Genaro García, en 1909; por la
Universidad de Nuevo León, en 1%1; y en el tomo 60 de la Biblioteca
Porrúa, en 1975.

"'NM •tt1~ ........

Nuestro ya clásico autor del XIX, José Eleuterio González, abunda
en datos sobre el asunto en su Colección de documentos para la Historia de
Nuevo-León (Monterrey, 1867); y en sus Lecciones orales de historia de Nuevo
León (1881); pero más aún en sus notables Apuntes para la historia eclesiástica
de las provincias que formaron el obispado de Linares ... (Monterrey, 1877, 164
p.), única en su género en la región.
Nueve capítulos de este libro dedica el Dr. González a la historia
de la evangelización en el noreste. En el Cap. fil se ocupa de Coahuila (la
antigua); en el V, a Texas; en el V1 a los jesuítas y en VIll a Tamaulipas.
Los capítulos X y XI estudian lo relativo a la erección del Obispado de
Linares, y el XII la historia de los templos de Monterrey. A manera de
apéndice concluye con una serie de cronologías de obispos de Guadalajara,
de curas de Monterrey, de visitas pastorales, de obispos de Linares y de
canónigos de la Catedral, hasta 1876.

474

La Historia de O,ahuíla, de Ildefonso Villarello V. (Ed. Rumbo, 1972), y La
Historia del Estado de Coahuila, de Pablo Cuéllar (UAC, 1979).

Existen además, por supuesto, buenos ensayos sobre algunos de
los pueblos que fueron misiones.

Tamaulipas
El F.stado de Tamaulipas ha sido mas afortunado. Bien poco es lo
que registra sobre el tema la Relación histórica de la Colonia del Nuevo
Santander de Fr. Vicente de Santa María, de la que hay la magnífica edición
de Ernesto de la Torre Villar (UNAM, México, 1973). El Estado general de las
fundadones . . . de José de F.scandón, en cambio, si trae buen número de
referencias (México, AGN, 1929-30).
Ya en el XIX, apareció la obra de Alejandro Prieto Historia, geografía
y estadística del Estado de Tamaulipas, Tip. F.scalerillas, México, 1873, 361 p.);
de la que hay la edición fascimilar de Manuel Porrúa, 1975. Los datos
sobre evangelización no son muchos en este libro. El cap. IX ofrece un
resumen histórico de Nuevo León, basado en Mota Padilla, y en los
capítulos XIV al XVII presenta un panorama general de la época de
F.scandón, basándose en los volúmenes del Estado General existentes en el
Archivo General de la Nación.
Ya en nuestros días son muy conocidos los libros: Historia
compendiada de Tamaulipas (1943), de Gabriel Saldívar, que sólo dedica dos
o tres páginas a la posición de los religiosos ante F.scandón; y los Apuntes
para la historia de Tamaulípas. Siglos XVI y XVII, (1944) de Candelario Reyes,
que apuntan mayores noticias sobre el asunto. Libro excepcional, a
nuestro juicio, es el del Padre Fr. Fidel Lejarza: Conquista espiritual del
Nuevo Santander, publicado en Madrid por el Cornejo Superior de
Investigaciones Científicas (1947. XVl-440-183 p).

475

�.,
Justo es dejar aquí pública constancia de la extraordinaria labor
editorial realizada por el Instituto de Investigaciones Históricas de la
Universidad de Tamauhpas en los últimos años. Ha sacado a la luz entre
otros übros la Historia general de Tamaulipas, escrita en 1843 por Toribio de
la Torre y otros (1975); aunque esta obra apenas si toca el tema de la
evangelización al referirse a las actividades de Barba.dillo, basándose, al
parecer, en los informes de Jáuregui y de Ladrón de Guevara. Ha
publicado, además, el magnífico trab~jo del Dr. Carlos Gonz.ález Salas Las
misiones franciscanas en la Colonia del N. Santander (1975) y el erudito estudio
de Juan Fidel Zorrilla, El poder colonial en el Nuevo Santander (1976), con•
certeras apreciaci'i?nes; y lo que ha sido extraordinariamente valioso, el
Catálogo de las fuentes de la historia de Tamaulípas (1947), de Ma. Del Pilar
Sánchez Gómez; con una primera parte entresacada del Archivo General
de la Nación, y la segunda de la Biblioteca · Nacional, Sección de
Manuscritos.

Fundaciones
Referencias al establecimiento de m1S10nes y fundación de
conventos en el noreste, aparecen en casi todos los textos impresos que
hemos mencionado.
De la comunidad religiosa mas antigua en esta z.ona, el convento
de Saltillo, indudablemente que es Alessio Robles quien aporta mayores
noticias, glosando autores antiguos y fuentes originales.
Estudios
posteriores han enriquecido la información. Citaremos únicamente la obra
del Dr. Wigberto J~énez Moreno, Estudios de historia colonial (INAH, 1958).
Del convento de Monterrey el cronista Alonso de León es la fuente
mas autorizada. Su origen ha sido situado en 1603. El maestro Jiménez
Moreno.advierte la probabilidad de 1602.
Personajes y sucesos ligados a esta etapa, han dado motivo a serios
estudios. Eugenio del Hoyo en su Historia del Nuevo Reino de León, 15771723 (Eds. 1972 y1979) desvanece la leyenda que creó a un Fr. Andrés de
León; pone en duda la de Fr. Diego de Arcaya y sólo encuentra que
realmente existieron Fr. Antonio de Zalduendo y Fr. Cristóbal de Espinosa.
Otro suceso que ha sido aclarado desde hace tiempo es el del
martirio de Fr. Martín de Altamira o Altam:ira'ho, primer mártir de la
evangelización en esta z.ona. Arlegui lo sitúa en la Silla; Gonzalitos le sigue
y los caballeros de Colón 'erigieron un obelisco de sillar, con placa de
mármoL latina y española, en la Pastora. Alessio Robles comprueba que
fue en la Pastora, pero hacia el río de Nadadores, y encuentra testimonios
de que Urdiñola fue el castigo. El Documento del Parral, de 1643, corrobora
476

el dato y añade que Diego de Montemayor fue también desde Monterrey aJ
castigo y que ambos se encontraron. De las cosas que quedarían
pendientes de aclaración serían, entre otras, la del empadronamiento de 35
mil indios, cifra que siempre nos ha parecido inconcebible.
Por lo que hace a Cerralvo, no se sabe si hubo o no convento en el
XVI. El P. Canedo ha identificado al "religioso que (Carvajal) trujo de la
Huasteca" como Fr. Juan de la Magdalena, y, de paso, nos ha dado la fecha
exacta de la fundación de la ciudad de León (Cerralvo), 12 de abril de 1582
(H11rnani tas, 1975).
Formalizada la población de Cerralvo, Arlegui pone la fundación
del convento en 1630; lo cual es muy probable porque en 32 fue redactado
alü el Parecer . . . sobre la guerra justa. El mismo Arlegui considera que
"por la parte de esta villa o presidido, es el término del Nuevo Mundo".
Nosotros hemos visto expresiones en documentos de la época en el sentido
de que era Cerralvo en ese tiempo "la parte mas septentrional de la Nueva
Espai1a".
Sobre este convento de· Ntra. Sra. de la Concepción, o de la
Purísima Concepción de Cerralvo y las actividades evangelizadoras en ese
rumbo, hay numerosos documentos en el Archivo Municipal de
Monterrey.
Mas abundantes los hay en el mismo Archivo sobre el origen del
convento del Sr. San Lorenzo Mártir, de Cadereyta. Puede verse allí igual
tipo de documentación, reunida con motivo de largos pleitos sobre
derechos jurisdicionales. Entre otros, está el nombramiento del presidente
Fr. Francisco Lavado (1". de junio de 1640). Este religioso es otro de los
mártires de la eyarigelización en el noreste. Murió a manos de los indios
hacia 1645, misionado en la Florida, considerada entonces como tal, quizá
hasta un poco mas al sur del río Bravo. Don Atanasio G. Saravia en Los
misioneros muertos en el norte de la Nueva España (:2'1 Ed. 1943) da referencias
mas amplias sobre este suceso. El convento de Cadere\'ta existía aú·n en
J737, llamándosele indistintam~nté San Lorenzo.o San Jo~é.
Sobre los conventos de Monterrey y Cadereyta hay otro expediente
notable en la Biblioteca Pública de Guadalajara. Nos dio la noticia Fr.
Leonardo Sánchez y gentilmente nos envió copia el erudito investigador
don Claudio Jiménez Vizcarra. Se titula "Instrumentos por donde consta el
origen y fundación del beneficio curato de la ciudad de Monterre,· . . . \"
de las doctrinas regulares de dicho reyno. El estado de aquel v d~ éstas ~
sus competencias hasta el año de 1680". Consta de 174 fojas v -se refiere ~I
pleito entre los curatos de Saltillo y Monterrey, saliendo a relucir
espléndida documentación para la historia de la evangelización del
--177

�noreste, desde fines del XVl. Hay muchos otros documentos allá, de los
cuales ha hecho una lista la Dra. Cam1en Castañeda, de admirable labor en
aquel centro de cultura. Los hay también en el Archivo del Arzobispado
de Guadalajara, que estuvo bajo el amoroso cuidado del Padre Jose Eucano
López(+) y de que tiene vastísimo conocimiento el Dr. José de Jesús
Jiménez.
De las misiones del sur de Nuevo León y del sur de Tamaulipas
como fuentes relativas a su fundación ya hemos citdo los Apuntamientos, de
Sánchez de Zamora. En cuanto a documentos, es lamentable que los
archivos de San José y Sta. Mana de los Angeles de Río Blanco, (actuales
municipios de Zaragoza y Aramberri) no existan. La ocupación por
fuerzas revolucionarias de 1916 a 1920 en ambos pueblos acabó con la
mayoría de los papeles. Zaragoza nada tiene. Arramberri conserva dos o
tres libros coloniales sumamente maltratados. Hay, sin embargo un
archivo parroquial que sí conserva abundante información sobre dichas
misiones: El de Charcas. El libro primero tiene muchísimos bautizos de
caciques y familias indígenas del sur de Nuevo León. Hay también
muchas referencias a la entrada del obispo Juan Ruíz Colmenero. Sobre la
visita pastoral de este prelado en 1648, haremos mas adelante una cita
bibliográfica.
La fundación de San Cristobal de los Hualahuises no ha sido
precisada. Arlegui la pone en 1646 y casi todos los demás autores en 1664,
invirtiendo las dos últimos cifras, y sin se11alar fuentes. Ninguno de los
dos años nos parecen probables, puesto que la concentración de los indios
l111alal111iscs tuvo lugar en 1655, a raíz de que dieron muerte a Miguel Angel,
mavordomo de la vaquería de Alonso de León. El proceso relativo se halla
en ~I Archivo Municipal de Monterrey, en el Ramo de Causas Criminales
(vol. 8, exp. 99). No hemos logrado consultar los expedientes 11 al 28 del
vol. 3 del Ramo de Historia del Archivo General de la Nación, referentes a
las fundaciones de Barbadillo en esta zona y que pudieran arro¡ar algún
dato mas preciso.
La conversión de San Pablo de los Labradores, actual ciudad de
Galeana, conserva su archivo a partir de 1718. Remitimos a los interesados
a un modesto estudio nuestro publicado en Humamtas, 1979. Una lista de
expedientes coloniales sobre esta misión, aparece, además, publicada en
Actas, No. 3, de Id Universidad de Nuevo León.
La mision de Ntra. Sra. De los Dolores de la Punta de los
Lampazos dispone de buena información bibliografica y documental, para
su estudio. El libro Lampa:os .., de Leopoldo Naranjo (Monterrey, 1934)
es excelente. Su archivo parroquial empieza en 1698 y es uno de los mas
abundantes y completos. Hasta hace muy poco conservaba anexo, por
-1 78

corresponder al mismo curato, el de la antigua misión de ~dn Bernardmo
de la Candela, cuyos registros y documentación suelta d&lt;1tan de 1693. En el
Archivo Municipal de Monterrey hay muchos papeles relativos a
Lampazos y consideramos de mucho valor los Autos de fitndacion de la villa
de San Juan Bautista de los Lampazos, hecha por Ben~ardo de Posada, al
ser extinguida la mis1on, en 1752. El expediente se halla en el vol. 194, del
Ramo Cívil, en el Archivo General de la Nación, y consta de 4ó9 folios.
La de Guadalupe, inmediata a Monterrey, conserva también su
archivo desde 1715. Además de sus libros parroquiales tiene mucha
documentacion suelta, tdmbién desde el XVIII.
No sería imposible, pero s1 tedioso referirnos aquí a Cddél una de
las demás misiones, convertidas, en su mayona, en villas o en ciudades
actuales; y mucho menos aun a las de varias decenas de misiones y de
pueblos de mdios que tuvieron duracion efímera y de que hay muchos
datos en las mismas fuentes citadas.

Tla.,rnltccas
Es imprescindible, sin embargo, subrayar la importancia de la
participación de los tlaxcaltecas en la obra e vangelizadora. Como
bibliografía mínima podemos citar la propia obra de Alessio Robles,
Coahuila y Texas ... ; los recientes estudios de J. de Jesús Davila Aguirre;
etc.
I

Por cuanto a información original es muy provechoso recurrir al
Archivo Municipal de Saltillo, con papeles desde el último tercio del XVII y
el parroquial de San Esteban, en la misma ciudad. No sería exagerado
decir que en el Municipal de l\1onterrey existen documentos sobre los
tlaxca llecas por centena res.
Desde muy temprano figuran en la colonización de Nuevo León.
En el vol. 8, exp. 28, de 1646, está la comisión Alonso de León para fundar
el pueblo de San Juan de Tlaxcala, aledaño a Cadereyta, que dos años
después fue incendiado por los gentiles. En el vol. 28-A, exp. 17, de 1686,
se hallan los títulos de fundación de San Miguel de Aguayo, (hoy
Bustamante) con 49 folios muv ricos en información. En el mismo año está
el expediente 40, relativo a la fundación del pueblo de Ntra. Sra. de San
Juan, a la margen del río Pesquería. En el vol. 36, exp. 19, de 1709, hay un
testimonio de los privilegios que el virrey Luis de Velasco otorgó a los
Tlaxcaltecas que vinieron a poblar al norte; etc. Las familias de éstos
servían de madrineras en casi todos los pueblos indios recién convertidos.
En 1756 los tlaxcaltecas de Purificación y Concepción se concentraron en el
pueblo de Guadalupe.
-t79

�Visitas

Otras secciones

Filón riquísimo para profundizar en el tema de la evangelización
es indudablemente el de las visitas: Las pastorales, de los prelados Y las
g:nerales, de los gobernadores. Las de los obispos aparecen agregadas
invariablemente en los libros de bautismos; rara vez en los de
matrimonios. Suelen ir a11ad1das de edictos, decretos o aJguna otra
disposición ..

De todos es sabido que además de los de bautismos, casamientos y
entierros, hay en los archivos parroquiales otro tipo de libros. De los mas
útiles para la historia de la evangelización son los Libros de Gobierno. En
estos eran asentadas todas las disposiciones provenientes de la curia, reales
cédulas, edictos, etc. en etapas como las de la secularización de las
misiones en la época del obispo Camacho y Avila, o en la Independencia,
cobran mayor interés.

e!

l\1uy pocas han sido publicadas. El texto íntegro de la que hizo,
obispo Juan Ruiz Colmenero en "1648 a las misiones_ ~el sur de Nuevo Leon,
Jo trae don Primo Feliciano Velázquez en su Colecc10n de document~, para la
historia de San Luis Potosí (Tomo IV, 1899, p. 366 a 378). Este documento es
de valor excepcional pdra la historia de aquel rumbo.
En los curatos que conservan sus libros parroquiales desde e]
último tercio del XVII, el de Monterrey particularmente, las hay desde la
que practicó el obispo Fernández Santacruz, en 1676. La local~~ión de
ésta y de las que hicieron sus sucesores hasta 1751, pude verse factlmente
en ]os tres magníficos estudios sobre el archivo de la Catedral. de
l\fonterrev, de Tomás l\1endrichaga, publicados en los números 3, 4 y 5, de
H11manita~. Todas las demás son de fácil ubicación.
De particular interés por las referencias que contienen, son las
realizadas a Lampazos, Agualeguas, Labradores, etc., a partir de 1728, por
el obispo Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, hasta las de l\1arín ~e Porras
0 Arancibia en las primeras décadas del XIX. Sabemos que existe en el
Archivo del Arzobispado de Guadalajara un apartado especial de visitas,
que conviene consultar.
Todo esto expuesto así, rápida y hasta desordenadamente, en
cuanto a las visitas pastorales. Las visitas generales de los gobernadores
del Nuevo ReinQ. de León o de los jueces visitadores, se hallan en el
Archivo Municipal de Monterrey desde ]a primera, realizada por don
Martín de Zavala en 1626. Un índice más o menos completo fue publicado
en Actas, No. 10. Algunas, muy pocas, han sido publicadas íntegramente.
El Dr. González en su Colección de Dornmentos . . . reproduce la de D.
Mekhor Vidal de Lorca, de 1775 (pp. 73-88) que tomó aunque incompleta
de la Gaceta de México; y publica, además la que a manera de informe hizo
el gobemador Manuel de Bahamonde, en 1788 (pp 110-1~1~. El bole~ín
Actas, en el suplemento al mismo No. 10, publicó, en 16 pagmas, la VJStta
del gobernador don Pedro de Barrio, hecha en 1754.

No faltan, desde luego los aranceles, que sitúan al investigador en
el ambiente social y económico que estudia. Para e] caso de ·1os curas
doctrineros, es frecuente advertir nom1as cmo ésta: "Si sale a celebrar, se le
han de dar cuatro reales para comida y cuatro para cena; y si va a confesar
se le da una gallina asada o cocida y tortillas, y lo mismo para cenar; y si
fuere a hacienda o rancho, el dueño está obligado a darle chocolate, de
comer, o de cenar".
Son también de gran utilidad los Libros de Fábrica. En estos se ve,
en fonna po'rmenorizada, el movimiento económico. Es posible seguir
paso a paso el proceso de la construcción de los templos, puesto que se
llevaba registro escrupuloso de la adquisición de piedra para los cimientos,
siJlares, cal, arena, herrajes, etc. Se ve luego el costo de las cosas finales:
Campanas, ornamentos, imágenes, etc. Para el estudio de la historia del
arte estos libros son fundamentales.
.
Por supuesto que este tipo de información puede hallarse también
en los archivos civiles. Por citar sólo un ejemplo, mencionaré la petición de
Fr. Juan de Salas, en 1656, para que los encomendadores v estancieros de
los aleda11os de Monterrey construyan enramadas o capilla; para celebrar\'
administrar los sacramentos, porque, no habiéndolas, era preciso hacerl~
en lugares inadecuados.
En unos y otros archivqs existen los lnucntarios, también muv
ilustrativos. Eran realizados por cambios de misioneros, depósita's
temporales, seculariz.ación de los curatos, etc. en el caso de los que se
hicieron al ser agregada la de Guadalupe al curato de l\fonterrey, en 1756,
son interesantísimos porque dan cuenta de todas las pertenencias de la
misión.
Es recomendable revisar con paciencia los testamentos v otro
género de diligencias, donde pueden verse los legados particulares para la
adquisición de retablos, altares, pinturas, etc. En curatos importantes
existe abundante correspondencia, impresos y expedientes del Juzgado
Eclesiástico, indispensables para estudiar el aspecto social. .

�Hay otros cuadernos muy importantes: Los Padrones.
Es
generalmente en los autos de visita donde se encuentran cifras de
población (o de número de almas, como se decía entonces) pero los
padrones puntualizan el número de miembros de la familia, el padre, la
madre, los hijos, señalando las edades. En las comunidades importantes es
posible establecer hasta el sitio de residencia, siguiendo el curso de las
calles. Los que registran a ]a gente criolla son de gran interés para los
genealogistas.
Por cuanto a los templos mismos, es lamentable que muchos se
hallan perdido. El tiempo, implacable; las turbulencias de nuestra historia
(la de 1914 echó abajo el convento de San Francisco de Monterrey); las
restauraciones, encomendadas no pocas veces a inexpertos que los
transforman arbitrariamente; el peor enemigo de todos, la incuria, que
tenía al de Lampazos por fortuna recientemente restaurado y convertido
en museo, y a otros en el mas terrible abandono; y, en fin, la indiferencia de
la mayoría del clero moderno en este aspecto, que -salvo honrosas
excepciones- de la impresión de no tener la menor noción del tesoro
inestimable puesto a su cuidado.

Administración
En casi todos los libros ser'íalados, pero en particular en los de
fábrica, en los inventarios, en los informes y en las visitas, es posible
reconstruir la administración interna de las misiones.
Existen en nuestros archivos muchos informes que los misioneros
o los protectores remitían al gobierno local o al virreinal. Sólo citaremos
para ejemplo el que rindió el alférez Bartolomé Barbosa al gobernador don
León de Alza, referente a la misión de Sta. Teresa del Alamillo, en 1665. Se
ve allí que la mrsion producía 300 fanegas de maíz y 200 de trigo; que se
pagaba el diezmo; que se hacía el reparto semanal a las familias, cuyo
numero dismrnuia al pasar la cosecha. Son descritas las trojes y las galeras,
el número de sementeras y la capacidad de fanegas de sembradura. El
numero de bueyes, reJaS y herramientas; etc. Desaparecida esta misión,
como es sabido, brenes e rnd ios fueron refundidos en la de Agualeguas, en
1675.
De los informes de este genero conviene mencionar el suscrito por
el padre 1\1iguel Sevillano de Paredes, comisario y visitador de las
misiones, rendido en 1727 sobre la de Lampazos. Lo reproduce Leopoldo
Naranjo en su monografía de dicha ciudad y abarca 20 páginas con muy
am pl1a información.

Biografías
Para quienes cultivan la biografía o preparan estudios sobre
personajes ligados a la historia de la evangelización en el noreste, las
fuentes son muy diversas. Arlegui, por ejemplo, trae varias semblanzas.
Mencionaremos solamente la del cruel minero y encomendero Gabriel de
Herregoitia, que captura a los indios. Arrepentido al asistir a ciertos
ejercicios cuaresmales toma el hábito de San Francisco v se convierte en el
estupendo evangelizador Fr. José de San Gabriel, fundador de las misiones
~e- Río Blanco. La piedad de la época asegura que le vieron padecer
vmlentos raptos, levantándose en el aire". En el Archivo Municipal de
Monterrey se encuentran muchos datos de la vida seglar de este personaje.
No se puede precisar dónde van a aparecer datos. Es necesario
revisarlo todo: El Diccionario . . . de Orozco y Berra, para la biogravía de
F~. Ma~cos Guerer'ia; la Historia del Colegio de Guadalupe de Zacatecas, de
V1llasenor, para la de Fr. Francisco de la Garza; etc.
No todo, por supuesto era elevación y entrega apostólica. Cuenta
J~an Bta. Ch_a pa que un religioso carmelita que entró en 1668 a pedir
lr_m~sna. Vio presos en collera a 50 indios, y Je oyeron decir que "era
lastima no ~horcar~~s a todos" (p.163). Sánchez de Zamora comenta que
algunos relrg1osos vienen huyendo el cuerpo al trabajo". La real cédula
del 4 de di_ciembre de 1764 asienta que los religiosos atienden "mas que a
dar a los 111d1os la debida instrucción y a poner en estado decente sus
igle~ias, que son unos pobres e infelices jacales, a adquirir y beneficiar
haoendas para mantener criados y deudos".
El abuso del seglar español es mayor aún. Entre los encomenderos
de Nuevo Leó,_1 priva el criterio de que "el indio sólo por miedo se sujetaría
al rey, al trabajo, a la cristianidad y la religión y no de otra suerte" (Escrito
contra Barbadillo, Arch. Mpal. Mty., Actas del Ayuntamiento, 1715).
Ayudan mucho a seguir la huella de frailes las ternas enviadas
para ~probación de los gobernadores y que frecuentemente aparecen en el
Archivo Municipal de Monterrey. Otro recurso muy eficaz es el de la
elaboración de cronologías de religiosos, a través de los registros
par_roqu!ales. Los de Lampazos, Guadalupe, Galeana, Hualahuises y otros
están mas o menos completos y se puede seguir su trayectoria. En algunos
mformes hasta se precisan la edad y el origen, y se da cuenta de los
~ambi~s jerárquicos en la Orden: ex-rustodios, ex-definidores, presidentes
'.n ~·apite, predicadores generales o conventuales, guardianes, lectores
Jubilados, comisarios de terceros, legos, coistas O hermanos laicos,
hebdomadarios, limosneros, etc. Es interesante ir atando datos hasta
integrar una nota biográfica breve pero útil. Pero no sólo acerca de los
483

�religiosos pueden ser obtenidos los datos. Es posible seguir también la
huella de los evangelizadores laicos. Los hubo que muchas veces
superaron en actividad y en celo apostólico a los mismos frailes. Del
veneciano Francisco de Barbarigo (hay obstinación en alterarlo a
Barbariego), para la región de Boca de Leones; Alonso de _León, ~l hijo,
para Monclova y Texas; Sebastián de Villegas, para Hualahu1Ses y Lmares;
Antonio de Orpinel y Escorigüela para Labradores y Matehuala; Fernando
Sánchez de Z_amora para Río Blanco y San Antonio de los Llanos; etc.

.......... ... lit

El Ramo Civil del Archivo Municipal de Monterrey es riquísimo en,
noticias acerca de estos personajes. Mercedes de tierras o de indios, títulos
militares o de oficios públicos, pleitos sobre tierras, relaciones de méritos,
declaraciones, etc., son fuente inagotable de noticias. Son mas frecuentes,
desde luego, las que se refieren a los abusos de los encomenderos, a la
voracidad de los hacendados por apoderarse de las tierras de las misiones,
etc. las quejas de misioneros o de las repúblicas de indios son constantes.
Un caso típico es la queja de Fr. Martín Herrán, custodio de la Provi1~cia de
Río Verde, en 1668, que abunda en detalles. Está en el AGN, Duplicados,
vol. 60.) En el mismo Ramo, vol. 38, está el expediente sobre los indios
hualahuises que fueron a pie a quejarse al virrey de los abusos de Juan
Cantú quen les había quitado sus tierras y les obligaba a servirle sin
pagarles.
Antonio de Palacios se aduei;ó en 1676, de las tierras que fueron de
la misión de Sta. Teresa y maltrataba a los escasos indios que habían
quedado. Esas mismas tierras habían de ser después de los De la Garz.a
Falcón quienes se aduei'íaron también de los indios y se los llevaron a Santa
Rosa, en Coa huila.
Las querellas contra alcaldes mayores y gobernadores son
numerosas. Las hay contra casi todos. Contra Arriaga y Brambila hay una
en la que se le acusa de entrar con violencia a las misiones a sacar indios,
amenazando a los frailes de prender fuego a los focales si no le son
entregados. Contra el alcalde mayor Juan García de Quintanilla hay ~~ra
acusándole de "arrastrar a los indios amarrados a la cauda de su caballo .
Todo esto forma parte de la historia de la evangelización en el
noreste y puede ser estudiado en archivos civiles y parroquiales.

Novenas y otros
Hay un tipo de bibliografía poco utiliz.ado, pero que ofrece campos
insospechados. Las novenas, por ejemplo, que en su redacción_, candor~~
si se quiere, dan idea de las fom1as de culto y traen, a veces, mformaoon
histórica adicional, de valor inestimable.
·

La de Santo Cristo de la Capilla, del Saltillo, escrita en 1722 por el
regipmontano Dr. Lucas de las Casas, (hemos visto una Ed. de 1794) aporta
noticias 110 sólo sobre la imagen, pero también sobre la capilla y sobre las
familias que iniciaron y promovieron la devoción.
La del Santo Cristo de Tlaxcala, de Bustamante, exvita por el padre
González de Paredes (conocemos una edición de 1800), está antecedida del
relato de los prodigios obrados a través de la imagen.
La de Ntra. Sra. del Roble, editada en 1789, anónima, pero
indudablemente escrita por el obispo Rafael José Verger, es encantadora.
De Fr. Antonio Manuel del Alamo, personaje ligado a la historia de
la Independencia en Tamaulipas, y_ uno de los últimos misioneros en
Nuevo León, conocemos dos novenas: La del Sei'íor de la Expiración del
pueblo de Guadalupe, editada en 1827 y la de Ntra. Sra. de Agualeguas,
arraigada devoción mariana del siglo XVII. La Uama: "Abogada,
protectora y refugio de las Colonias de Nuevo Santander y Reino de León"
y le tributa bellos piropos como "aurora de la mas alegre mañana",
"admirable señora del mas casto amor", etc.
Casi todas estas novenas en sus ediciones antiguas, son fuente
también para la historia del arte. Los grabados de las que hemos citado; el
de la del Sr: de la Misericordia de la misión de San Juan Bautista de Río
Grande, y otros, son muy buenos.
En cuanto a otro género de bibliografía, los sermonarios, las
"vidas", etc., nos sitúan en la época; de igual manera que los vocabularios,
las gramáticas, los manuales para administr..=tr los sacramentos, y otros.

Conclusión
El sólo intento de bordar sobre las fuentes manuscritas o impresas
sobre muchos otros temas afines, haría intermmable este ensa,·o ,·a de
suyo pesado.
,

I

,

A qué hablar de la evangelización en Texas (p..=trte de esta región
noreste) si especialistas como Carlos Castai1eda, el padre Canedo, el Dr.
Felix Almaraz, y otros han publicado ya trabajos e'&lt;celentes. Tampoco nos
hemos atrevido mas que a apuntar apenas sobre el conte111do de los
archivos jaliscienses, divulgado en numerosas publicaciones. Ni del
Colegio de Guadalupe de Zacatecas; el de la Santa Cruz, de Querétaro o de
los archivos franciscanos de la Biblioteca Nacional o de Za popan, etc.

185

�LA SEGUNDA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
(Año lectivo 1948 - 1949)

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia
Geografía y Estadística
El problema de Enfermería

..

_.., .....,

Al iniciarse este año lectivo universitario, en septiembre de 1948, el
doctor Roberto Trevii'io Martínez, director de la Facultad de Medicina,
estableció la Escuela de Laboratoristas Clínico-Biólogos, anexa a la
Facultad; dicha Escuela se transformó en 1952 en Facultad de Ciencias
Biológicas. El doctor Trevií'io Martínez pretendía crear, en el futuro, una
facultad de Ciencias Médicas y Biológicas, integrando en una sola
institución la Facultad de Medicina y sus dos escuelas anexas, de
Laboratoristas Clínicos y de Enfermería y Obstetricia.
El director de Medicina había iniciado una restructuración de la
facult~d y de su escuela de Enfermería. Entre otras medidas, a fines de
agosto de este al'io, le pidió al doctor Ramiro Sepúlveda que presentara su
renuncia como jefe de enseiianza de la Escuela.
A solicitud del doctor Francisco Vela González, director del
Hospital Civil, el Consejo Universitario decidió el 22 de septiembre que la
escuela de Enfermería ,. Obstetricia fuera desmembrada de la facultad de
Í\ led icina, pasando a ser dependencia directa de la Universidad. 1 El rector
doctor Enrique C. Livas designó director interino de Enfermería al doctor
Rafael Salinas Rivero, cargo que debía desempeiiar hasta que el Consejo
Universitario enviara una terna al gobernador y éste hiciera el
nombramiento definitivo. La reacción del director y los alumnos de
Í\1edicina fue inmediata, afirmando que ambas instituciones debían estar
unidas y tener una sola dirección. La Unión Neolonesa de Estudiantes
Universitarios (U.N.E.U.) pidió la revocación del acuerdo.
La segregacion de Enfermería era un fuerte golpe a la creación de
la Facultad de Ciencias Í\)édicas y Biológicas, proyecto del doctor Treviiio
t\ lartínez con el que la Facultad tendría mayor ingerencia en la dirección
del Hospital Civil. El grupo " livista" de médicos del Hospital y del
Consejo Universitario se opuso tenazmente al proyecto del director de
medicina, pues, si se realizaba, perdería el control del Hospital Civil.

�En una extensa carta dirigida el día 24 al rector Livas y publicada
el 26 en El Norte, el doctor Treviño Martínez rebatió la decisión del Consejo
Universitario. Afirmaba que las objeciones del doctor Vela González sobre
el funcionamiento de ambas instituciones se debían, fundamentalmente, a
la remoción del doctor Sepú]veda, "su fiel amigo y colaborador", quien
también era subdirector del Hospital Civil. La segregación de Enfermería
se había llevado a cabo apresuradamente, en una sola sesión del Consejo
Universitario, sin consultar a las juntas directivas de ambos planteles. La
sesión del 22 de septiembre, por otra parte, se había efectuado la misma
noche de la inauguración de cursos en la Facultad de Medicina, sin
habérsele informado previa01ente a su director el importante asunto que se
iba a tratar.

.............

El doctor Trevi110 Martínez afirmó que el acuerdo del Consejo
Universitario se aprobó "de una manera premeditada y alevosa". La Unión
Neolonesa de Estudiantes Universitario dio su apoyo al Director de la
Facultad de Medicina, acusando a] rector Livas de haber sugerido al
director del Hospital Civil que pidiera la separación de la &amp;cuela de
Enfermería, con lo cual habría dos consejeros más en el Consejo
Universitario, que serían incondicionales del rector.2
La noche del 28 de septiembre el Consejo Universitario, Presidido
por el rector, en sesión extraordiparia aprobó por mayoría un "voto de
censura" contra el director de la Facultad de Medicina, advirtiéndole que
sería citado para que compareciera ante dicho Consejo.

La U. N. E. U. Insiste en la renuncia del rector
En la asamblea plenaria celebrada en la Aula Magna la tarde del 30
de septiembre, la U. N. •E. U. Decidió volver a solicitar al gobemador,
licenciado Arturo B. De la Garza, la renuncia del rector y del Consejo
Universitario, como lo había hecho unos meses antes:
En seguida una comisión de universitarios se presentó en el recinto
acompañando al director de Medicina. "Puestos todos los estudiantes en pie y
en medio de una ovación ensordecedora se recibió al citado profesionísta...", decía
EL NORTE del 1º de octubre. El director de Medicina se dirigió a los
universitarios, relatando algunos pormenores de la pugna que existía entre
las direcciones del Hospital Civil y de la Facultad de Medicina. Afirmó
haber presentado su renuncia al gobemador, quien no lo aceptó. La
U.N.E.U. ratificó su voto de adhesión al doctor Treviño Martínez.
El estudiantado de Medicina fijó el plazo de una semana para que
el rector y el Consejo Universitario renunciaran a sus cargos, declarándose
488

en "sesión
. dejar de asistir a clases. El
. perrna nen te " aunque sm
declaraciones
a
E/
pon,emr
pub!.
.
, 1º. afirm,
rector, en
.,
JCa d as e1 mismo
d1a
la
separacton de Enfermería aumenta , 1
. .
o que
Universidad; se refirió a los "agitador~sa
d:e~J'd~1:'-te~, y d: 1~
al doctor Trevifio Martínez como único responsable de la agi;;~:n.y senalo

d; 1/;:~~f~

El matutino el porvenir informó el 5 d
'
.
Uml·veUrsitario ~abía solicitado al gobernador la r:f;~l~b~: ~u~yelOCo~s~Jº
d eb a mvers1dad con el fin d e tener mayor libertad
.
en sus fu · rgamca
El
go ernador De la Garza, según dicha inforrn .,
nc10nes.
el pro),ecto Ad
,
ac1on, estuvo de acuerdo con
.
e mas se trato sobre l t . t d 1
Facultad de Me~icina y el Hospital Ci:/:~~~:o ae laª;a;~:iones entre la
regulara el funcionamiento de ambas instituciones.
e una ley que
El mismo día la U.N.E.U entre ó al
.
documento conteniendo seis petici~nes _g d I man~at~no estatal un
renuncia del rector la ex d . ., ,ds1en o as mas importantes: La
'
pe JCton e una ley
1
que regu ara el
fu ncionamiento del Hospital-Escuela I d .. ,
estudiantil en el Conse1·0 Un ·v ·t , . a a mf.1s1on de la representación
d.
• ers1 ano por acultades y escuel
n~e !ante una federación y la creación de la Facultad d c·
.
~s _Y no
B1ologicas.'
e 1enc1as MedJCas y
Vencido el pla zo para 1as renuncias d J
.
.
Umversitario, el 6 de octubre ]a Facultad d
~ . rector y Conse10
Enfermería se declararon en huelga El día \f\.:ed~cma ly la Escuela de
Diurna secundó el movimiento Lo.
d.
a scue a de Bachilleres
.
·
s estu 1antes de los d
, 1
umversitarios' cinco facultade s Y cua tro escuel d ·d·
emas p anteles
margen del confl ·et
as, ect teron permanecer al
1

o.

El vesperti.J,~ El Tiempo afirmó J 10 d
Nuevo León entregaría a1 dia . .
el C e octubre que el gobierno de
s1gu1ente a ongreso d I E t d
de ley orgánica concediendo la autonomía "más compl:ta,,5 ª1 oUun pro~decto
Poco después el rector Liva d..1
.
a a n1vers1 ad.
s JO que en dicho provect
d'
representante estudiantil ante el Conse·o U .
. J. o se conce ta un
escuela, quienes "tendrán libr
J
mve:-'1t~no a cada facultad y
del día 15.
e vo_ pero voto restnng,do", in.fornió E/ Norte

La toma de la Universidad
Una comisión de la U N E U E
. ,
gobernador. El mandatario aiecí~
d: ntrevts~o el 13 de octubre al
estudiantes salieron del pal~cio de e u b ~ el c~1~1cto umversitario y los
acuerdo", deáa El Norte.
go iemo sm haber llegado a ninglÍn

i

-!89

�La tarde del mismo día 13 de octubre los estudiantes de Medicina y
Bachilleres Diurna celebraron un "gran pleno" en la Aula Magna. Al
terminar se apoderaron del edificio central de la Universidad, ubicado
frente a la plaza del Colegio Civil, donde habían llevado a cabo la reunión.
Ahí estaban instaladas la rectoría, las facultades de Ingeniería y
Arquitectura, las escuelas de Bachilleres Diurna y Nocturna, las oficinas
universitarias y otras dependencias como el departamento de ación social,
la biblioteca universitaria y la tesorería. La prensa local calculó después
que los estudiantes atrincherados en ese edificio eran "alrededor de

cuatrocientos".
El 13 de octubre los estudiantes de Leyes eligieron nueva mesa
directiva de la sociedad d alumnos, resultando triunfadora la planilla
encabezada por Héctor Luis de León (presidente) y Enrique de Zamacona
Escandón (vice-presidente). En sesión extraordinaria celebrada la tarde
del día 14, los futuros abogados decidieron fijar un plazo de cuarenta y
ocho horas para que renunciara el rector. Por su parte, los de Odontología
acordaron dar su apoyo moral y económico a los estudiantes en huelga.
El vespertino El Tiempo seiialó el 15 de octubre, en su editorial, que
el rector estaba recogiendo los frutos de aquella labor de agitación que "los
hombres de s11 grupo" habían llevado a cabo en la Universidad hacía más de
una década. Recordaba cuando, en 1934, " los hombres di:que de i:q11icrdt1"
suprimieron la primera Universidad de Nuevo León, fundada un año
antes, para establecer una Universidad Socialista, expulsando a los
maestros y alumnos que se opusieran a sus planes. A11adía que en aquellos
acontecimientos "f11e protagonista el rector de ahora y por elfo a él, menos q11e a
nadie, 110 debe extr~iiarle fo que sucede... "
Cuando el 16 de octubre los estudiantes de Leyes secundaron a los
de Medicina, se calculó en 2,090 los u111versitarios en paro: 1,210 de
Medicina, 200 de Leyes, 180 de Enfermería y 500 de Bc:1chilleres Diurna.
En algunos planteles los estudiantes se rnclinaban a favor del
movimiento de Medicina, pero las mesas directi"as de las sociedades de
alumnos se negaban a discutir el problema porque estaban afiliadas a la
Federación de Estudiantes Universitarios (F.E.U.), única organización
estudiantil reconocida por el Consejo Universitario.
La noche del 21 de octubre los alumnos de la Facultad de
Ingeniería decidieron apoyar a los huelguistdS, pero Id diredivd de Id
sociedad de alumnos no estuvo de dcuerdo y prefirió renunciar. Al día
siguiente los futuros ingenieros se retractaron, af1rnldndo que suspender
las clases "Dcs11iaría el derrotero de trabajo y estudio q11e siempre ha11 seg11ido los
estudiantes de fa Facultad 111encio11ada". decía el vespertino f/ Sol. La
--190

~decisión cundjó poco después de aprobado dicho acuerdo y, el día 23,
dieron
clases. su apoyo moral al movimiento de Medicina aunque sin suspender

,
A raíz ~; la "torna de la Universidad" el Consejo Universitario
hab1a acordado efectuar sus juntas en los lugares que así conviniera" infom1 ó
El Nor!e: Lu~go conminó a
directores de los planteles para que los
catedrahcos dieran sus c~ases ~on los al~tmnos que asilo deseen en los lugares
que crean convemente, pasandose hsta de asistencia como de ordinario".

!~

. Fue hasta una semana después cuando el rector anunció que, a
partrr del 21 _de octubre, los catedráticos y alumnos de Leves y Bachilleres
D_1urna podnan reanudar las clases en la Escuela Normat La medida no
dm re~ultados. Sin embargo, el rector comunicó a los estudiantes de
Medtcma ~ue el Consejo Universitario había decidido que continuara las
clases de dicha facultad en el Hospital Civil a partir del día 25.

La UN.E.U. suspende el diálogo con el gobernador
En unas declaraciones publicadas en El Norte el 23 de octubre 1
U.N.E.U. Rebatió la afirmación del gobernador, repetidamente sosten;daa
de que
1 la •Universidad de Nuevo León era autónoma. La U.N•E•u
• a f·1rmo:
que a misma -~ey orgánica, redactada en 1943 por el gobierno y no por la
U111ve':1dad, . es bastante para des111entirlo". Cé1lificaba a la Universidad
como 111111 smrplc dependencia" del gobierno estatal, pues al rector lo
designaba e_l _gobernador y no el Consejo Universitario. También objetaban
la d'.='tnbuc1on de gdstos de presupuesto universitario, cuvo monto desde
el ano !943 a _la fecha, era de más de diez millones d; pesos, lo cual
equ1val1a a los rngresos del ayuntamiento de Monterrey, siendo superior a
a_lgunos presupuestos del gobierno de Nuevo León en el mismo lapso de
tiempo.
Una comisión integrada por dos estudiantes de Medici 1a O ,
·- F
I
ose
~evmo az ~- José _Rubén Hinojosa) y uno de Derecho 0acobo Avala
V11larreal) hab1an salido a la ciudad de México. Como resultado de, sus
gestiones la C~n~eder~ci~n Nacional de Estudiantes se dirigió el 24 de
octubr~ a la _o prnion publica apoyando a los universitarios de Monterrey.
La C.N.E. afrn~1aba_en la prensa capitalina que el rector de la Universidad
d_e Nuevo Leon solo defendía "/os intereses de una pequeña camarilla de
s1111p11t1:11dorcs
· d e 1 presupuesto
.
. .1¡ los s111¡0s
_ pro¡,io~"
- · A11adía que el 111 aneJO
1
trn. \oers'.tan?,,~1ue ascendía a 1.450,000 pesos, se llevaba a cabo "en Ja forma
111115 ar/JJ!mna c1tdndo por ejemplo el hecho de que la cc1ntidad más alta
destrnada a un plantel universitario era de 84,000 pesos anua 1es a 1a
Facultad de l\ledicina, mientras que e 1 1nstrtuto
·
d e 1nvestigaciones
T

..¡&lt;n

�Cientificas, dirigido por el doctor Eduardo Aguirre Peq~eño~ quien
presidía el izquierdista Partido Popula~, ~~ Mo~ter,~ey tema asignados
150,00 pesos. Se seíialaba, por último, la hbia achhtd del gobernador del
estado respecto al problema estudiantil.
El gobernador evadía la solución del problema _universitario. _El 7
de octubre, cuando la Escuela de Bachilleres Diurna secundo el
movimiento de Medicina, el gobernador optó por irse unos días a Texas.
Apenas regresó a Monterrey, salió a la ciudad ~e México el d~a- 1_4, unas
horas después de que los estudiantes se posesionaran del edificio de la
rectoría. Volvió hasta el día 24, cuando el movimiento parecía estancado,
aunque a nivel nacional iba adquiriendo relevancia.

\

El gobernador había declarado a la prensa el pro~lema de ~a
Universidad "no es de s11 competencia" y sosterúa que él no debta mtervenrr,
siendo el Consejo Universitario el qu€ tendría que resolverlo. Sin embargo,
los estudiantes aducían que la ley orgánica universitaria establecía que el
rector podía ser removido del cargo "por ca11sa graves" y _"ajuicio'.' del
gobernador. Por otra parte, en declaraciones del rector L1vas _publ1Cad~s
por El Norte el 17 de octubre, había afirmado que "la permanenc'.a o a11sencw
de él en la Rectoría de la UniPersidad, es cosa que depende cxcluswamente del
gobernador del Estado... " y tenía razón pues a él le debía su nombramiento.
En una junta celebrada con los estudiantes el día 25, el gobernador
les manifestó, entre otras cosas, que él estaba de acuerdo en que se
refonnara la ley orgánica de la Universidad pero antes debían desalojar el
edificio central universitario. Por su parte, los estudiantes insistían en que
no abandonarían ague! recinto hasta que renunciara el rector. El
mandatario )es dijo, además, que la U.N.E.U. debía rectificar públicamente
sus declaraciones del día 23 a El Norte, en las que se afirn1aba que el
problema universitario era "un juego" entre el rector y el gobernador y,
además una "burla infame" a los universitarios y, en general a los
nuevol:oneses. Por otr~ parte, en el encabezado de dichas declaraciones se
afirmaba que los universitarios acusaban al rector de ser "cómplice"_ del
gobernador, por esto último, decían los estudiantes, era responsabilidad
del periódico.
El 26 de octubre el licenciado Jesús C. Trevit10, secretario general
de gobierno, se reunió con una comisión de estudiantes de Derecho, con el
fin de redactar un proyecto de reformas a la ley orgánica universitaria. El
asunto más interesante era el relativo a la representación estudiantil ante el
Consejo Universitario, pues se pretendía que los estudiantes tuvieran
mayor participación en el gobierno de la Universidad. ~in embargo, ~a
U.N.E.U. sostenía que el prmcipal problema era la autonom1a, la cual deb1a
concederla el gobierno.
492

Las pláticas entre el gobierno estatal y los estudiantes se llevaban
acabo diariamente, sm llegar a un acuerdo. El 28 de octubre el mandatario
decidió ausentarse de la ciudad "por un tiempo indefinido". Ese mismo día
la U.N.E.U.
acordó suspender las entrevistas con el gobernador,
afirmando en un boletín que "el Gobernadar del Estado rehuye el problema
universitario", añadiendo que "le ha dado largas" al asunto fundamental que
era la renuncia del rector"clave de la soludón de los demás puntos".

La representación estudiantil
Debemos recordar que, al crearse la segunda Universidad de
Nuevo L€ón en 1943, la ley orgánica concedió a los estudiantes cmco
delegados ante el Consejo Universitario, pero sólo a través de una
federación "reconocida por el Consejo", que en esa época era la Federación de
Estudiantes Socialistas. Sin embargo, las facultades y escuelas eran once,
por lo tanto más de la mitad de las sociedades de alumnos no tuvieron
representantes. Se les dio ese derecho solamente a los estudiantes de lds
facultades de Medicina, L€yes e Ingeniería y a los de las escuelas de
Bachilleres Nocturna e Industrial" Alvaro Obregón"
A priticipios de 1946 la ·Federación de Estudiantes Socialistas se
transformó en Federación de Estudiantes Universitarios (F. E. U.). Como
las sociedades de alumnos de M~dicma y Leyes decidieron no afiliarse a la
F.E.U., se les negó su participación en el Consejo. El 29 de octubre y el 13
de noviembre de 1947 respectivamente, los alumnos de la Escuela de
Bachilleres Diuma y la Facultad de Odontología, a quienes se les había
concedido tener representantes en el Consejo Universitario, se separaron
de la F.E.U., quedando automáticamente sm delegados ante el Consejo.
Aunque la F.E.U. era la única organización estudiantil reconocida,
las directivas estudiantiles de cmco facultades y una escuela segregadas de
la F.E.U. organizaron, a fines de 1947, la Unión Neoleonesa de Estudiantes
Universitarios (U.N.E.U.).
La U.N.E.U. Afirmó gue el estudiantado universitario no tenía, en
realidad, voz ni voto ante el Consejo. Sus representantes no eran
auténticos voceros del gremio estudiantil pues los nombraba la F.E.U., en
vez de las sociedades de alumnos de las facultades y escuelas
universitarias. Por otra parte, debido a que la U.N.E.U. no era reconocida
por el Consejo, sus peticiones nunca fueron contestadas y sus comisiones
estudiantiles menospreciadas y rechazadas.
La U.N.E.U. exigió la revisión de la ley orgánica universitaria,
tomando parte representantes auténticos · del estudiantado. También
49:'\

�solicitó al Congreso del Estado que se concediera la representación
estudiantil por facultades y escuelas y no mediante una federación.
Los movimientos estudiantiles de 1947 y 1948 fortalecieron a la
U.N.E.U y debilitaron a la F.E.U. En febrero de 1948 la Federación de
Estudiantes Universitarios se disolvió, pero el Consejo Universitario
siguió admitiendo a sus representantes.
En el año lectivo 1948-1949 la Universidad de Nuevo León estaba
integrada por seis facultades y seis escuelas, iniciando sus cursos con 3,800
alumnos.t
La representación estudiantil ante el Consejo de hecho no
existía, pues sólo se admitieron tres consejeros, los de las facultádes de
Ciencias Químicas e Ingeniería y el de la escuela de Música, quienes
pertenecían a la Federación de Estudiantes Universitarios disuelta siete
meses antes.

El movimiento estudiantil toma fuerza
El movimiento estudiantil parecía estar paralizado. El día 30
arribaron a Monterrey los universitarios capitalinos José Audifred y Luis
Peña, delegados de la Confederación Nacional de Estudiantes, quienes
afirmaron que la C.N.E. iniciaría en todo el país una serie de paros en
apoyo a los universitarios de Monterrey.
La U.N.E.U. tomó aliento con el respaldo de la C.N.E. Además, el 3

de noviembre, se constituyó el Comité de Padres de Familia de
Universitarios, con el fin de ayudar a los estudiantes de Medicina, Derecho
y Bachilleres Diurna en su rnovim iento.
La U. N. E. U., secundada por dicho Cómite, organizó una
manifestación que se llevó a cabo la noche del 5 de noviembre, llegando al
palacio de gobierno, el cual, decía El Norte, "estaba a oscuras... " Ahí varios
estudiantes arengaron a la multitu_d , "más de tres mil gentes", para ir a la
casa del gobernador, situada en la calle Cuauhtémoc, a unas diez cuadras
del palacio. Al llegar, se les informó que el gobernador había tenido que
salir "urgentemente de la ciudad", por lo cual el secretario general de
gobierno, licenciado Jesús C. Treviiio, se dirigió a aquel "mar de gente''
calificando la manifestación de "magna".
La manifestación del 5 de noviembre debió influir en los

acontecimientos posteriores. Poco después el gobenlddor puntualizó que
si los estudiantes entregaban el edificio de la rectoría y reanudaban las
clases, el problema universitario sería resuelto en el término de un mes.

En la mañana del 8 de noviembre el gobernador citó a los
estudiantes, reanudándose las pláticas suspendidas once días antes. Esa
misma mañana había corrido la versión de que los üderes de la U.N.E.U.
serían aprehendidos, decidiendo aquéllos solicitar un amparo, el cual les
fue concedido. AJ tem,inar la junta con el gobernador, los estudiantes
obtuvieron que el mandatario redujera a quince días el plazo para resolver
la renuncia del rector, a partir de la fecha en que volvieran a clases.
El gobierno del estado ratificó a la U.N.E.U. la declaración de
resolver el conflicto, bajo las condiciones acordadas: Rectificar en la prensa
las declaraciones del 23 de octubre a El Norte, desalojar el edificio de
rectoría y volver a clases. Por su parte, la U.N.E.U. declaró que "no
aceptamos esas condidones", a,iadiendo que, primero, la rectificación a sus
declaraciones la harían "hasta después de resuelto el problema universitario, si

hay lugar a ello", y "segundo: No desalojaremos el edifido de la universidad, ni
levantaremos el estado de huelga hasta en tanto y renuncie el doctor Enrique C.
Livas como rector".5
Los alumnos de Ingeniería, Arquitectura y Bachilleres Nocturna,
cuyas aulas estaban en el primer piso del edificio central universitario, en
poder de los estudiantes huelguistas, seguían asistiendo a clases pues no
habían secundado el movimiento estudiantil. Los dirigentes de la
U.N.E.U., en un rasgo de compa1ierismo, habían acordado que continuaran
sus estudios. Sin embargo, el 9 de noviembre, ante la amenaza de ser
asaltado el edificio, los huelguistas decidieron clausurar la entrada a dichos
planteles, suspendiéndose las clases. Los alumnos de Arquitectura se
unieron al movimiento, pero el cuerpo docente de Ingeniería protestó
enérgicamente y, el día 13, renunció en masa.
El mismo día 9 Ingeniería y Bachilleres Nocturna suspendieron las
clases, pero no apoyaron la huelga. El día 10 los alumnos de Odontología
se sumaron al movimiento estudiantil.
A fines de septiembre el Consejo Universitario le había "retirado s11
confian:a" al doctor Roberto Trevi1io l\1artínez, director de la Facultad de
f\ledicina, por haberse opuesto a la separación de la escuela de Enfermería
de dicha facultad. Desde entonces el Consejo ya no consideró al doctor
Trevii'io l\1artínez como director de l\1edicina ni como miembro del
Consejo.
La pugna se agravó cuando el 9 de noviembre el Consejo cesó al
doctor Trevirio l\1artínez como catedrático de Gastroenterología en la
facuitad y jefe de servicio del Hospital Civil.

�El director de Medicina, en carta publicada el d1a 12 en El Norte,
afirmó que la ley orgánica no daba facultades al ConseJO para cesar a los
catedráticos universitarios. A11adía que ésta era "una maniobra" del rector
para expulsarlo de la dirección de Medicina, pues la ley organica disponía
que los du-ectores de los planteles universitarios debían sustentar en ellos
por lo menos una clase. Además, concluía, como era miembro de la Junta
de Beneficencia Publica, tampoco pod1a ser cesado por el Consejo
Universitario, en su cargo del Hospital Civil.

Presiones y amrna-::;as
La noche dd 11 de noviembre un grupo de alumnos de ingeniería,
que no simpatizaba con el movm1iento estudiantil, se introdujo
subrepticiamente en el edificio central umversitario, que estaba en poder
de los estudiantes. En las primeras horas del día 12, desam1aron el portón
que aun hoy da acceso a la ala norte del edificio, en la equina suroeste de
las calles Colegio Civil y Washington, donde estaban mstaladas la Facultad
de Ingeniería y otras dependencias. La audaz maniobra culmmó a las 7.45
de la mañana, cuando a la escuela mdustrial "Alvaro Obregón", en la
calzada Madero.

Poco después cundió la alarma en "el barrio del Colegio Civil", pues
se dijo que "iban a tomar la Universidad". Los dirigentes de la U.N.E.U. se
comunicaron con la inspección general de policía y ésta envio un
destacamento con el fin de vigilar la entrada al edificio. Sin embargo,
contra la opinión de los estudiantes, la polic1a se mstaló en el patio y los
corredores del primer piso.
0

Los estudiantes huelguistas consideraban que la presencia de la
fuerza armada en el mtenor del recinto universitario evitaría un asalto,
pero hab1a el riesgo de que el ejército se posesionara del edificio y
desalojara a los estudiantes. En la tarde del mismo d1a 12, los dirigentes
de la U.N.E.U. decidieron clausurar la entrada, colocando tablones de
madera. La policía se negó a abandonar el recinto. Entonces los
estudiantes tomaron como rehenes a varios policías; sus compañeros,
armados, iban a rescatarlos cuando un comandante les ordenó retroceder,
permitiendo la clausura de la entrada.
El incidente se relaciono con la amenaza que habían recibido los
estudiantes por parte de algunos sindicatos obreros, en el sentido de que, s1
no abandonaban paóficamente el edificio, serían expulsados por la fuerza.
La amenaza de los sindicatos obreros se había dado a conocer en la

prensa local. Por ello, cuando se supo en la ciudad que una de las puertas
4%

del ed1fic10 de la rectona hab1a sido robada, se creyó que era inminente un
dsalto al edificio. El Norte dtJO que poco después "se reunieron en los
alredrdorrs del ed1fiáo cientos de prrsonas", mientras que El Porvenir
afirmó que" casi abarrotaban" la plaza del Colegio Civil. La presencia de las
fuerzas policiacas y del pueblo, as1 como el bloqueo de la puerta, evitaron
probablemente un dsalto al edificio central universitario.
Por otra parte, esa maiiana los dirigentes de la U.N.E.U. habían
entrev1s~ado al ~eneral Matias Ramos Santos, comandante de la séptima
zona militar, solic1tandole ayuda para desalojar a los policías del recinto ,
umversitano. El general Ramos Santos les mfonnó que, a petición del
gobernador, las tropas estaban acuarteladas desde las ocho de la mañana
sólo quince minutos después de haberse consumado el robo de la puerta'.
Lo que hizo suponer que ex1Stía un plan gubernamental para hacer
mtervenir a la fuerza armada, como una posible solución al conflicto
urnversitario. Otra versión afim1ó que quizás el gobernador, al tener
conocimiento del mcidente, solicitó el apoyo militar en previsión de un
enfrentamiento entre obreros y estudiantes.

La acción directa
El 13 de noviembre se cumplio un mes de la toma de la rectoría.
Treinta y siete días antes los alumnos de Medicma v Enfermena habían
dejado de ir a clases. Después se sumaron al mov'im1ento una escuela
(Diu~1a de Bachilleres) y tres facultades (Derecho, Odontología y
Arqmtectura). Una facultad )' una escuela (lngeniena y Nocturna de
Bachilleres) se vieron obligadas a suspender las clases pero no apoyaban la
huelga estudiantil. Sólo una facultad (Ciencias Químicas) y tres escuelas
(Industrial "Alvaro Obregon", mdustrial fememl "Pablo Livas" y de
Música) seguían laborando nomrnlmente.
Dos incidentes enmarcaron esta fecha. A la una y media de ]a
madrugada del día 13, desde un automóvil que iba a gran velocidad de
poniente a onente por la calle Cinco de Mayo, fue lanzado un petardo
hacia el interior del edificio universitario. El proyectil debía entrar por una
de las ventanas enrejadas del pnmer piso, que correspondían al laboratorio
de física de Bachilleres Diurna, pero al topar con uno de los barrotes
estalló en la banqueta.
El otro incidente fue hacia las dos de la mañana del d1a 14. Un
veloz automóvil, ocupado por vanos sujetos, se dirigía de oriente 0
poniente por la calle de Washington. Al pasar frente al costado norte del
citado edificio, salió de su interior un grito de ¡Viva Livas!. y, en seguida,
una descarga de cuatro balazos. Los vigilantes estudiantiles del segundo
497

�piso contestaron apedreando el vehículo, e] cual estuvo a P1:1°to de
estrellarse cuando una de las piedras hizo blanco en el parabnsas. . ';l
vespertino El Sol dijo que era un "automóvil convertible, marca Oldsmob1le ,
añadiendo: El orificio de una de las balas disparadas se ~uede,, ver desde la
banqueta... en los vidrios de la primera ventana del segundo piso... Las huellas
de las balas permanecieron varias décadas, a la izquierda de la entrada
suroeste, en e] cruzamiento de las calles Colegio Civil y Washington.
En una larga entrevista celebrada el día 16 entre el gobe~na~or Y
los estudiantes, tampoco se llegó a un acuerdo. El gobernador afrrmo que
los universitarios debían volver a clases y después, él resolvería el
conflicto, mientras que la U.N.E.U. insistía en la renuncia del redol', com_o
requisito para reanudar las clases. El mandatario fijó un plazo, que deb1a
concluir a las nueve de la noche del día 17, para que la U.N.E.U.,
contestara el documento oficial que se les había entregado una semana
antes, pues la U.N.E.U. sólo había dado a conocer un boletú1 en la prensa
local, rechazando las condiciones para resolver el conflicto.

Los apoyos al rector
A principios de noviembre de 1947 se había constituido el Com!té
Estudiantil de Defensa Universitaria, integrado por alumnos de vanas
facultades y escuelas que se oponían al movimiento contra el re~or. _Este
organismo nombró se poco después Comité Pro-Defensa de la U111vers1dad
de Nuevo León. Terúa como base, principalmente, a los grupos de
estudiantes izquierdistas de Medicina, Leyes y Bachilleres Diurna que no
habían acatado los acuerdos de sus sociedades de alumnos de suspender
las clases. Dicho Comité publicó varios "manifiestos" en los diarios
regiomontanos, en los que trató de dividir al movimiento estudiantil.
A fines de octubre de 1948 hizo su aparición el Grupo Vanguardia
Universitaria, organización que pretendía "reprobar enérgicant{'/ltc el
movimiento faccioso" de los universitarios. Su única actividad consistió en la
publicación de un "manifiesto" en él que trataba de demostrar la inj~sticia
de la rebelión estudiantil. Y la noche del 8 de noviembre vanos lideres
obreros y magisteriales, así como algunos profesionrstas y estudian~es, se
reunieron en la Escuela Normal y establecieron la Coalición Social en
Defensa de la Universidad, en la que destacaban: El sindicato médico
"rojo", fundado en 1936 por el doctor Angel t\1artínez . Villarrea~, que
controlaba al Consejo Universitario y al Hospital Crvrl; la Unron de
Burócratas Municipales, el sindicato de trabajadores del Seguro Social Y la
Gran Logia de Nuevo León. Otros grupos que apoyaron al rector fueron:
El Comité de Estudiantes No-Huelguistas y los Universitarios Auténticos,

ambos integrados por jóvenes que laboraban en oficinas estatales y
municipales.
En un mitin celebrado la mañana del 24 de octubre frente al palacio
de gobierno por varias organizaciones obreras, uno de los oradores había
amenazado públicamente, por primera vez, con arrojar a los estudiantes
del edificio de la rectoría.
Afines de octubre el Cómite Pro-Defensa de la Universidad celebró
varios mítines en el cruzamiento de la calzada Madero y la calle Juárez, a
los que asistieron representantes de varias organizaciones obreras,
afirmando estar decididos a expulsar a los estudiantes del recú1to
universitario.
El sú1dicalismo de izquierda presionaba al gobernador para que
resolviera el conflicto estudiantil La noche del 16 de noviembre se llevó a
cabo una manifestación obrera, organizada por sindicatos minerometalúrgicos, ferrocarrileros, petroleros, etc.; la Coalición Social v el
Comité Pro-Defensa de la Universidad, con el fin de apoyar al rector~ La
manifestación se concentró frente al palacio de gobierno, donde se celebró
un mitú1. Desde el palacio, el gobernador pronunció un discurso, cuya
versión oficial, que no fue publicada, damos a conocer en el apéndice de
este trabajo. Esa noche varios destacamentos militares custodiaron la plaza
del Colegio Civil, frente al edificio universitario en poder de los
estudiantes.

Desenlace
Cuando la facultad la Ingeniería fue ocupada por los estudiantes
huelguistas, la mesa directiva de la sociedad de alumnos renunció. Una
semana despues, el 17 de noviembre, los representantes estudiantiles ante
la dirección del plantel decidieron sumarse al movimiento.

En la ma11ana del mismo17, los dirigentes de la U.N.E.U.
tuvieron una entrevista con el gobernador. Las pláticas continuaron
durante la tarde y noche, en un ambiente más amable, en la residencia del
gobernador. Al terminar la reunión, en la madrugada del día 18, se
vislumbró la solución al problema universitario.
El gobernador envió al Congreso del estado el día 18 un proyecto
de reformas a la ley orgánica universitaria. En el preámbulo afirmaba que,
debido a la "deficiencia II omisiones" de la ley orgánica, el Consejo
Universitario no estaba capacitado para resolver la mayor parte de las
..¡.99

�peticiones estudiantiles que se le habían ,~echo al gobierno esta~~; Añadía
que los estudiantes habían solicitado una completa autonomza para la
Universidad, pero el poder público "no puede desentende:rse" de la
educación superior y ésta "debe vincularse siempre , con los m_tereses del
pueblo". Luego insistía: "El Régimen, cuyo origen esta en el ~ro,::o pueblo _Y
tiene como sustentación social y política la voluntad de las mayonas no pod1a
"declinar sus facultades y obligaciones en materia de . Educación Super'.,°:' ni
atender a los intereses de un grupo con menoscabo de los intereses generales . En
varias ocasiones el gobernador había dicho, en fom1a privada:, que no
concedería la autonomía porque era "darle entrada a la Reacc10n en la
Universidad". Por su parte, la U.N.E.U. sostuvo que el "problema de fondo"
en la Universidad era la autonomía y, por lo tanto, los nombramientos de
rector y directores de facultades y escuelas los debía hacer el Consejo
Universitario y no el gobernador.
En los plenos celebrados en la Aula Magna los días 18 y 19 de
noviembre, los estudiantes aprobaron los acuerdos de la U.N.E.U. con el
gobernador.
El día 19 el Congreso del Estado aprobó las refom1.as a la ley
orgánica de la Universidad. No se concedió la autonomía, pero se obtuvo
un representante estudiantil propietario y otro suplen_te por cada una de
las sociedades de alumnos de las siete facultades y cmco escuelas, o sea
doce consejeros estudiantiles ante el Consejo lÍniversi~rio, aw1q~e _sólo
tendrían derecho a siete votos. La escuela de Enfermena y Obstetricia no
fue reincorporada a la Facultad de Medtcina sino elevada a la categoría ~e
facultad. Estaban en estudio el proyecto de la facultad de Ciencias
Médicas y Biológicas, que no se realizó, y la reglamen~ación del HospitalEscuela, así como el plan pedagógico de Bachilleres.
Los lideres de la U.N.E.U. cedieron en lo fundamental, o sea la
autonomía, con la certeza de que el gobernador pediría su renuncia al
rector, pero no rectificaron sus declaraciones del 23 de octub~~ ~ El Norte.
El 21 de noviembre, al medio día, entregaron el edificio central
universitario a los profesores Antonio Moreno, secretario general de la
Universidad, y Oziel Hinojosa, secretario particular del gobernador. Las
clases se reanudaron el lunes 22, excepto en la facultad de Ingeniería ya
que, durante el movimiento estudiantil, habían renunciado en masa todos
los catedráticos.

como representantes suyos ante el Consejo Universitario. Los dos
consejeros estudiantes se presentaron el día 30 en la sesión del Consejo,
pero no se les admitió. El rector afirmó que dichos nombramientos habían
sido expedidos el día 24 y las reformas a la ley orgánica entraron en vigor
hasta el 27. Los consejeros estudiantiles, por su parte, dijeron que la
sociedad de alumnos de Medicina, por acuerdo con el gobernador, tenía
derecho a hacer dichos nombramientos desde el 19 de noviembre" aunque
sus representa1)tes no entran en funciones hasta tres días después de que
fueran publicadas las reformas a la ley orgánica en el periódico oficial, o
sea el día 27.
En la misma sesión del 30 de noviembre el Consejo Universitario
destituyó al doctor Roberto Trevfüo Martínez, director de la facultad de
Medicina, y expulsó de la Universidad a cuatro estudiantes de Medicina y
tres de Enfermería y Obstetricia, pero la opinión pública se enteró de estos
acuerdos, por la prensa local, hasta el día 3 de diciembre.
Los cuatro estudiantes de Medicina expulsados fueron: Jaime T.
Cantú, José Trevfüo Faz, José Rubén Hinojosa y Zeferino Pérez Guerra.
Las tres alumnas de Enfennaría y Obstetricia: María Guadalupe Galindo,
Josefina Raquel López del Río y María Antonieta Ruelas.
En un pleno celebrado el 1º de diciembre, los estudiantes de
Medici11a dieron un "voto de adhesión" al director de Medicina, pues se
extendió el rumor de que había sido cesado. Se perfilaba un nuevo
problema en la Universidad. La U.N.E.U. afirmó que el gobernador había
prometido que no se ejercerían represalias. Luego la organización
estudiantil dijo que convocaría a los futuros médicos para declararse en
sesión permanente.
A las nuev'e de la mañana del 3 de diciembre el gobernador
conferenció en su casa con el rector, a quien "verbalmente expresó s11
agradecimiento" por los servicios que había prestado a la Universidad de
Nuevo León, deáa el vespertino El Tiempo del día siguiente.7
A su vez, El Porvenir infom1ó que, al mediodía, el rector recibió dos
comunicaciones del gobernador; en una de ellas le aceptaba su renuncia y,
en la otra, le informaba no haber hecho uso del veto en la destitución del
director de Medicina. El matutino añadía que, ambas comunicaciones," en

los círculos estudiantiles causaron verdadera sorpresa".
La "renuncia" del rector
E] 23 de noviembre la sociedad de alumnos de la facultad de

Medicina designó a los estudiantes Jaime T. Cantú y José Rubén Hinojosa
500

•

A la una de la tarde de ese 3 de diciembre se llevó a cabo una
reunión urgente del Consejo Universitario, en la que la mayoría de los
consejeros, adictos al rector, amenazaron con renunciar. En sesión
extraordinaria celebrada en la noche, se desistieron y aceptaron el cese del
501

�rector, pero acordaron que se hicieran efectivas las expulsiones de los
estudiantes, pues seguían asistiendo a clases.
Entrevistado por el vespertino El Tiempo, el ex rector calificó de
"atropello sufrido por la Universidad" la decisión gubernamental de
removerlo del cargo.

La U.N.E.U. presionaba para que fuera revocado el acuerdo de
expulsión de los estudiantes. Por su parte, el gobernador les ofreció
intervenir a su favor ante el Consejo Universitario. Sin embargo, los
miembros más radicales del Consejo sostenían que "por ningún motivo"
sería reconsiderado dicho acuerdo. Además sugirieron que también
debían ser expulsados otros estudiantes, en total veinte, de Medicina,
Leyes, Ingeniería y Bachilleres Diurna.

En todas las informaciones de prensa se mencionó la renuncia del

rector. Sin embargo, el doctor Livas no renunció sino que el gobernador,
en uso de sus facultades, lo relevó del cargo. Con la fecha 3 de diciembre
el gobernador comunicó al doctor Livas que "el Ejecutivo de mí cargo
considera prudente rogarle, de la manera más atenta, sea muy servido de-entregar
la Dirección de la Universidad de Nuevo León" al profesor Antonio Moreno,
secretario general de la institución.8 El mismo doctor Livas, en carta al
Consejo Universitario, fechada el dia 6, afirma: "Yo no presenté renuncia
alguna al puesto que desempeñaba, mi separación obedeció a que así lo dispuso
quien tiene facultades legales para ello... ", o sea el gobernador del estado.9

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Nuevo rector
Siendo rector interino el profesor Antonio Moreno, en la sesión del
3 de diciembre de 1948, el Consejo Universitario aprobó los actuales
escudo y lema universitarios, cuya idea fue del ex rector, doctor Enrique C.
Livas, y su diseño del arquitecto Joaquín A. Mora.10 Sin embargo, en e]
informe del año lectivo 1948-1949 se asentó que el escudo y lema eran del
arquitecto Mora y del profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea.11
El gobernador De la Garza designó nuevo rector al licenciado
Octavio Treviño, quien tomó posesión del cargo ]a noche del 7 de
diciembre. El licenciado Treviño presidió un Consejo Universitario
resentido en su mayor parte por el cese del doctor Livas. En el Consejo, el
grupo "livista" había impuesto sus decisiones durante más de una década.
Poco después debían agregarse lo_s doce consejeros estudiantiles, quienes
tenían plena conciencia de su reciente triunfo.
Existían varios problemas latentes: El doctor Treviño Martínez, ex
director de la facultad de Medicina, había solicitado amparo "contra actos
del Consejo Universitario", que lo destituyó en los últimos días de rectorado
del doctor Livas, y seguía dirigiendo dicha facultad; los estudiantes
expulsados solicitaban ser readmitidos en la Universidad, aunque no
dejaron de asistir a clases; los catedráticos de la facultad de Ingeniería,
quienes renunciaron en masa durante el conflicto, exigían el cumplimiento
del acuerdo sobre las expulsiones.
502

En las sesiones del Consejo Universitario celebradas los días 8 y 15
de diciembre, se decidió por mayoría no revocar el acuerdo de expulsión
de los estudiantes. A dichas sesiones no asistieron representantes
estudiantiles, pues la rectoría aun no solicitaba a las sociedades de
alumnos que hicieran los nombramientos, como lo estipulaban las
reformas a la ley orgánica.
A mediados de diciembre de 1948 aumentó Ja inquietud en el
medio estudiantil. El Consejo Universitario estaba dividido, ya que
algunos de sus miembros reconocían, en privado, que era "drástica" la
medida tomada contra varios de los líderes de la U.N.E.U. y aun había
consejeros que la consideraban como una "venganza".
El rector también opinó que era excesiva la sanción impuesta a los
alumnos de Medicina y Enfermería. El cuerpo docente de Ingeniería, por
su parte, insistió en que no debía levantarse el castigo a los "estudiantes
rebeldes". El 17 de diciembre, los cuatro alumnos de Medicina y las tres de
Enfermería solicitaron amparo.
Durante las vacaciones de Navidad y Año Nuevo se solucionó el
conflicto de la Facultad de Medicina. El 23 de diciembre el doctor Treviño
Martínez se desistió del amparo que había promovido contra el Consejo
Universitario y, el mismo día, tomo posesión como director interino e]
doctor Serapio Muraira, quien había sido en dos ocasiones director del
nuevo Hospital Civil. Poco después el Consejo envió una terna al
gobernador, quien designó director de Medicina al doctor Mura ira.

N11c'1.'0 tri11nfo de la U.N.E. U.
A principios de enero de 1949 se re1111c1aron los cursos en la
Universidad. Existía malestar entre los estudiantes de Medicina, quienes
se preguntaban: "¿Será peor Muraira?". Los futuros médicos insistieron en
que debía levantarse el castigo contra sus compañeros de estudios.
La prensa local afirmó que el gobernador había enviado una

comunicación al Consejo Universitario "s11giriéndo/c" lil reconsideración del

51.n

�acuerdo. En la primera sesión de ese año la mayoría "livista" del Consejo
acordó, el 4 de enero, que no se tratara "el asunto de las expulsiones". En un
boletín de la U.N.E.U., publicado en El Norte el 7 de enero, la organización
estudiantil afumaba que los miembros del Consejo Universitario, "salvo
escasas excepdones", eran "cómplices del Dr. Livas antes y después de su
destitudón ". La prensa regiomontana publicó los días 7 y 8 un mensaje de
adhesión de la Confederación Nacional de Estudiantes a la U.N.E.U., en el
que aseguraba: "Organismos Estudiantiles de todo México están con ustedes".
En unas declaraciones a El Porvenir, publicadas el 8 de enero, el
rector, con el fin de disipar algunas dudas, afirmó que entre él y el Consejo
Universitario había "absoluta armonía". Sin embargo, sobre el problema de
los estudiantes expulsados dijo, abiertamente, que no era partidario de la
medida dictada y que insistía en la revocación del acuerdo. El mismo día
Federico Gómez, director de El Porvenir, comentó en un extenso editorial la
sanción impuesta a los estudiantes, calificando de "rencoroso" el acuerdo
dictado por el Consejo Universitario.
Las sociedades de alumnos de las facultades y escuelas designaron,
a mediados de enero de 1949, sus doce representantes ante el Consejo,
quienes tendrían derecho a voz pero sólo a siete votos.
Manuel Plowels G., en su sección "Vida Universitaria" de El
Porvenir, deda el 16 de enero que la sem~na anterior "se advirtió inquietud"
en la Uoiversidad, añadiendo que "circularon apasionados comentarios" y que
la relación entre el rector, los catedráticos y los consejeros "se hizo
sospechosa". Concluyendo: Todo hace presumir la existencia de una sorda lucha
interna en el seno de la Universidad de Nuevo León ... "
AL medio día del 17 de enero, el ex rector doctor Livas y el rector
licenciado Treviño tuvieron una reunión "por cerca de treinta minutos" en las
oficinas de la rectoría, informó El Norte. EL matutino añadía que la
entrevista se debió, seguramente, "a la urgencia de un cambio de impresiones
sobre algunos asuntos pendientes de solución..."

El grupo "livista" del Consejo Universitario estaba decidido a que
no se volviera a tratar sobre las expulsiones acordadas el 30 de noviembre
de 1948. Por su parte, el rector sabía que, mientras estuviera latente "el
problema de las expulsiones", no habría paz en la Universidad.
El 18 de enero debía efectuarse la sesión del Consejo pero fue
pospuesta. Carlos Marin Foucher, en sus "variaciones" de El porvenir,
comentó al día siguiente que, la sanción impuesta a los estudiantes, era una
"represalia con varios avisos de venganza" y, tal su severidad, que podría
504

calificarse de "desquité'; entre otras cosas, advertía a los consejeros "que
exigen la expulsión" que dicha medida sólo originaría resentimientos.
En la sesión celebrada la noche del 20 de enero, el Consejo
Universitario acordó el reingreso de los cuatro estudiantes de Medicina y
las tres alumnas de Enfermería, expulsados casi dos meses antes. El
vespertino El Tiempo del día siguiente calificó de "tormentosa" dicha sesión,
a la que asistieron treinta y tres consejeros, añadiendo que la votación fue
de 19 votos a favor de la revocación del acuerdo y 14 en contra. El Tiempo
añade que el primer incidente se suscitó cuando el doctor Arnulfo Treviño ,
Garza,teonsejero de Medicina, abandonó el recinto. Después renunciaron
a sus cargos el doctor Rafael Salinas Rivero y el ingeniero Lauro Martínez
Carranza, consejeros de Enfermería e Ingeniería respectivamente.
Como protesta por la decisión del Consejo Universitario, el
ingeniero Manuel Martínez Ca.rranza, director de la facultad de Ingeniería,
y el personal docente dejaron de asistir a las aulas el 22 de enero y, el 24,
renunciaron a sus cátedras. El rector les invitó Ccl,mbiar impresiones sobre
el problema; luego fijó un plazo hasta el día 31 para que reanudaran las
clases, pero no lo hicieron. El cuerpo docente de Ingeniería había
renunciado varias veces:
Cuando los estudiantes huelguistas se
posesionaron del plantel; como protesta por el cese del rector y al ser
revocada la expulsión de los estudiantes.
A fines de febrero el director y los catedráticos de Ingeniería
tuvieron algunas reuniones con el rector y el gobernador, decidiendo
retirar sus renuncias. Las clases se reanudaron a principios de marzo,
después de casi un mes y medio de haber sido suspendidas.

Reorganización de la Universidad
El rector Treviño, desde el uuc10 de su gestión, se enfrentó al
problema económico de la Un~versidad haciendo un reajuste en los
presupuestos. Algunas partidas se redujeron o cancelaron. Entre las
medidas tomadas se incluyó la revisión de las nóminas y la supresión de
sueldos. Además se exigió a los directores de las instituciones de
enseñanza superior un informe mensual sobre las actividades
desarrolladas, así como las listas de asistencia y faltas de maestros y
alumnos. El rector también ordenó que sólo a través de la tesorería
podrían las dependencias universitarias realizar compras para cubrir sus
actividades académicas, pues era costumbre que lo hicieran sin informar a
la rectoría.

505

•

�..............

Las medidas dictadas por el rector causaron malestar en algunas
instituciones universitarias. La reorganización de la Universidad era
necesaria y provocó tirantez de relaciones entre la rectoría y las direcciones
de varias facultades y escuelas, que dio por resultado, el 1º. de ~arzo, la
renuncia del ingeniero Bernardo N. Dávila Reyes a la direcc1on de la
facultad de Ciencias Químicas.

trescientos pesos al mes. Debía seleccionarse al alumnado, ya que existía el
lastre de "muchos estudiantes" que ni estudiaban ni dejaban a otros estudiar.
El profesorado y el alumnado necesitaban más dedicación y mayor
responsabilidad. La Universidad debía poner mayor empeño en la calidad
académica de sus egresados, pues había una "superabundancia" de
profesionistas de las carreras" liberales" y "no suficientes técnicos".

El derrumbe del grupo "livista" que controló la Universidad de
Nuevo León durante más de una década, era el verdadero motivo de la
oposición al rector Treviño. R.P.L. (R~món Pedroza Lan~;mca) en su
columna "Un minuto" de El Norte deaa el 19 de febrero: Se .mueve la

El licenciado Treviño añadió que, cuando se hizo cargo de la
rectoría, había en caja diez mil pesos y cuentas por pagar que ascendían a
más de treinta mil pesos. Al renunciar, añadió, las deudas se habían
saldado y quedó un superávit de cien mil pesos. Concluyó diciendo que a
la Universidad, con tres mil alumnos, de los cuales la mitad era de otros
estados, el gobierno de Nuevo León le otorgaba un millón de pesos
anuales y el gobierno federal cien mil pesos. Los estudiantes universitarios
pagaban una cuota mensual de diez pesos y a muchos se les condonaba.
En su opinión, el problema universitario estaba íntimamente ligado a "los
gastos superfluos y a los estudiantes superfluos", por lo tanto debía hacerse una
selección entre los estudiantes universitarios para saber quiénes
verdaderamente teruan interés de estudiar y quiénes ingresaban por otras
circunstancias.

intriga, el rencor de los extirpados que a~or~~' las !"e~endas y las posici~~es para
su tarea de zapa ideológica y líberhnaJe , anad1endo que ese compl~t
subterráneo" estaba dirigido por "algunos 'maestros' de la propia
Universidad ... "
Por su parte, El Provenir del día 25 afirmaba: "Tratan de crear
dificultades a la rectoría... Elementos malintencionados hacen correr
constantemente versiones dolosas y falsas".
El año lectivo 1948-1949 llegaba a su fin. El 27 de abril el licenciado
Octavio Treviño presentó su renuncia al gobernador De la Garza_.. Pero fue
hasta el 1° de mayo cuando la prensa local dio a conocer la noticia. En su
renuncia, el licenciado Treviño afumaba que, al ace~~r el cargo de ~e':or,
prometió "intervenir hasta conseguir la paz y la tranqmhdad de los estud_1os , lo
cual se había conseguido. Añadía no haber " un solo problema p~d1ent~ ~:

Finalizaba el ciclo escolar cuando, el 4 de mayo, el gobernador De
la Garza nombró rector al licenciado Raúl Rangel Frías, quien había
dirigido el departamento de acción social universitaria durante seis años,
desde la creación de la segunda Universidad de Nuevo León en 1943.

resolllción, pues aun los económicos han sido solventados en forma satisfactoria •
Consideraba, además, cumplida su misión, después de haber pasado

"aquellos instantes críticos ... "

NOTA

En declaraciones a El Poruenir, publicadas el 3 de mayo, insistió en
que el motivo de su renuncia era que 1a Universidad "se e:,rcont~aba en
completa calma" y que había aceptado la rectoría con el ~in- de coordmar los
intereses en disputa" que prevalecían después del movirrnent~ estud1ant1I.
El día 4 entregó el cargo al profesor Antonio Moreno, secretano general de

El presente trabajo da por concluída nuestra investigación, iniciada
hace más de tres décadas, sobre los orígenes de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Con ésta son once las colaboraciones que dedicamos al
tema en HUMANIT AS, a partir del número 8 del año 1%7.

la Universidad.

El licenciado Octavio Treviño sintetizó los principales problemas
que afrontaba la Universidad de Nuevo León en ~na~ declaraciones a El
Norte, publicadas el 6 de mayo. En primer lugar sena lo la faltad~ recursos
ecónomicos, afirmando que debían aumentarse las aportaciones, del
gobierno del estado y la federación. Otro problema era _la erronea
distribución del presupuesto universitario pues se hac1an gastos
superfluos, mientras se pagaba a los catedráticos cincuent~ pesos
mensuales por impartir una clase diaria de una hora y a los directores
506

APENDICE

Diswrso pronunciado por el C. Gobernador del Estado Lic. Arturo B. de
la Gar:a, d dia 16 de noviembre de 1948, en un mitin organi:ado por el Comité
Por Defensa de la Unfr1ersidad, con por la colaboración de la Coalición en Defensa
de la Unil,crsidad, y celebrado en la Pla=a de la República. (Versión oficial de]
Gobierno de Nuevo León. No se publicó).
507

�Estudiantes universitarios, piiblico en general:
He de empezar por informar a ustedes que hemos querido qu~ el
problema suscitado en la Universidad se desarro~e, que se p~rnute un libre
juego entre el mismo estudiantado con absoluta libertad poruendo _fuera de
los intereses universitarios fuerzas extrañas que nunca han quendo o no
quieren que la Universidad sea del pueblo, y a unos y a otros he de decirl~s
que la conducta del Gobierno debe ser perpendicular, q~e en esta o~s1on
como todas el Gobierno permite la libertad de todos los mtereses en Juego
porque sólo puede llevarse así a una práctica evitando la dernoc_racia que
vivimos en México. Hemos permitido la libertad de hablar y decir aunque
se abuse de esa libertad en nuestro pueblo; las libertades sólo se combaten
en un pueblo demócrata a mazaz.os de libertad del Gobierno. (Aplausos).

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Tenemos interés en explicar al pueblo que el propósito, la
trayectoria del Gobierno es obtener hoy y siempre que la educación sea
gratuita porque sólo haciendo educación gratuita se puede obtener ese
beneficio conquistado por la Revolución para la gente pobre de nuestro
pueblo. (Aplausos).
El tener la educación un carácter público y gratuito es la mejor
conquista de la Revolución, porque por parejo educa al rico y al pobre, al
que quiere escuela y al que la odia, al qu_e quiere las fuen_tes del saber y al
que las repudia. Hemos querido escuchar a todos ~os interesados e~ el
problema que tengan caracter de universitarios. He dicho a los huelgu1Stas
que deseo que sean las fuerzas auténtica:, universitarias las que yo escuche,
que 110 quiero que haya fuerzas escondidas y que he de buscar la m~nera
de que afloren para poderlas tocar. Y eso mismo he di&lt;:ho_ª los estudiantes
no huelguistas: De que no quiero que haya fuerzas e~tranas, y a unos y a
otros les dicho aprovecho la oportunidad para repetirles que la conducta
de Arturo del la Garza, sí, ha de resolver el problema sin presiones ni de
unos ni de otros; un Gobernador que no tenga carácter ~ara impone~e a
unos y a otros no es autoridad. (Aplausos). : a los estud1~tes huelgu1Stas
sin ponerme a decirles si tienen o no la raz.on les he manifestado que_ me
avocaré al estudio del problema y su solución a condici~n de que se retiren
las expresiones de la prensa que insultan al régimen; que se retire la huelga
y se entregue el edificio porque estos actos de

APENDICE Discurso... (2)
Violencia son impropios de la cultura máxima en nuestro Estado Y
en nuestra ciudad como es nuestra casa de estudio: La Universidad. Que
no se puede esgrimir la violencia como razón, y _que si no_ he sido
autoridad para reprimir la violencia de los estudiantes, y s1 no soy
508

autoridad para ellos, como no he sido y lo reconozco, como pasaré a
explicarlo, no puedo ser autoridad para resolver el problema y la pugna
con Livas porque no puedo ser autoridad sobre Livas si no he sido
autoridad sobre· los propios estudiantes. (Aplausos). Y he de decir a
ustedes que si he permitido la violencia en los estudiantes huelguistas -y
no se los estoy diciendo a ustedes; se los he dicho a ellos- es porque no he
de usar la fuerza del Gobierno y la policía -que la tengo para lo&amp; grandespara aventárs~la a los nfüos y a los jóvenes. Y por último, no he de hacer
uso de la violencia contra ellos a pesar de que ellos sí ya usaron como
norma de conducta la violencia, porque los grupos que están atrás -ojalá y
así lo deseo que no los estén azuzando- porque sí desean un fracaso del
Gobierno, es de que el Gobierno se equivoque y pueda ejecutar una
violencia para convertir la ignorancia y la inexperiencia en mártires y en
héroes, y yo representante de la Revolución no he de hacer en mi Estado
un acto de violencia para reprimir las libertades y aún más estas libertades
son de los jóvenes; éstos que sean para ellos la mayor bofetada, el mayor
mazazo con el mejor golpe que la Revolución le da a los grupos contrarios.
(Aplausos)

APENDICE Discurso ... (4)
Hemos de decirles a ellos que la Revolución nuestra fue tan 1útida
y tan grande que no tan solo ha querido la Libertad para los que deseamos
y los que amamos, sino queremos la Libertad para los desordenados y los
que no quieren la Libertad; hecha esta explicación quedarán satisfechos
ustedes y ellos de la conducta del Gobierno, y ya sé que unos y otros le
están llamando a esto, la prudencia del Gobierno, ¡tardanza!, yo sé que
unos y otros le están llamando: ¡Huida!, yo sé que unos y otros le llaman;
¡Cobarde!, pero yo he de ser de los cobardes que respetan la vida, porque
la vida debe ser respetada por el gobernante porque sólo así se pueden
sentir tranquilos los gobernados. (Aplausos). Y éstos que sea para
nosotros el mejor fruto de la Revolución por aquello de que se pueda
suceder una contingencia o una desgracia y que los enemigos de la libertad
lleguen a pisar estos balcones, que tengamos nosotros derecho a gritarles
que las libertades no se venden ni se mutilan, que las libertades las reclama
el pueblo todo entero y que nosotros solamente nos sentimos tranquilos en
un régimen democrático de libertades, cuando no vemos estrangulada y
mutilada la Libertad y no vemos esclavos en nuestro propio suelo. No
queremos que el suelo que pisamos sea pisado por esclavos y no
querernos que el sol que nos alumbra y el aire que respiramos, alumbre y
alimente pulmones de esclavos, por eso he dado libertad a los
universitarios para resolver su problema. (Aplausos).

509

�APENDICE Discurso ... (5)
Sólo he de decir a ustedes que he de resolver el problema tarde o
temprano, pero lo he de resolver. Hemos querido a los huelguistas como
estamos oyendo a ustedes para saber su manera de pensar. Creo que tanto
yo como el público de Monterrey, esté repudiando la forma de tratar el
problema en que están lastimando los oídos con insultos que se vierten; el
pueblo de Monterrey tiene derecho a que no se le moleste en su moral, su
paz y en su tranquilidad. Y constantemente se está aprovechando la
tribuna pública para darse injurias y no para explicar el problema y
orientar. Han sido muchas las solicitudes, no quiero analizar más que uno
de los puntos de los estudiantes porque éste es básico, mientras que el
movimiento sea entre los estudiantes mismos yo he de ser respetuosos de
ese movimiento, pero cuando el movimiento está contra el régimen yo he
de defender al régimen. En uno de los puntos petitorios se me ha pedido
la autonomía universitaria y a ellos y a ustedes he de decirles que yo no
he de conceder la autonomía universitaria en mi Estado, porque es echar
fuera de ella a la Revolución y dar la entrada y alimento a la reacción:
(Aplausos). Que nosotros queremos que la universidad tenga el carácter
de universal, para que en ella se conjuguen todas las aspiraciones y todos
los pensamientos, porque no queremos un pensamiento mutilado ni trunco

NOTAS BIBLIOGRAHCAS
1

La solicitud del doctor Vela González al Consejo Universitario se publkó en los diarios El

Porvenir y El Norte, los días 27 y 28 de septiembre respectivamente.
2 El Norte y El Provenir, septiembre 28 y 29 de 19-18.
3 El Norte, octubre 7 de 1948.
4 Las facultades eran: Medicina, Derecho, Ciencias Químicas, Odontología, fngeniería y
Arquitectura. Las escuelas: Diurna y Nocturna de Bachilleres, Industrial "Alvaro Obregón",
Industrial Femenil "Pablo Uvas", Enfermería y Música.
5 El Norte y El Sol, noviembre 10 de 1948.
6 Las reformas a la ley orgánica se publicaron en El Norte y El. Proi•e111r del 19 de noviembre de
1948, pero el preámbulo sólo en El Provenir. Dichas reformas se volvieron a publicar el 7 de
diciembre en El Porvenir.
7
El doctor Mateo A. Sáenz, consejero universitario, en su obra póstuma A11ecdotario
~Monterrey, 1%8), página 343, afirma que fue el 28 de noviembre ruando el gooemalfor Le
mformó al rector su decisión de relevarlo del cargo.
8 El Norte y El Porvenir del 5 de diciembre de 1948.
9 El Porvenir, diciembre 8 de 19-1.8.
10 El Porvenir, diciembre 5 y 12,, de 1948.
11 Anuario Universidad, número 8-9, julio de 1950, p. 248.

APENDICE Discurso... (6)
Y cuando ahí se vaya con ideas sectárias la libertad no será
libertad: La libertad se confundirá con la esclavitud, con el servilismo o
con el libertinaje. Y es por ello, que yo aseguro a ustedes de que estén
confiados en la actitud del Gobiemo.
No auguro soluciones en el
problema interno porque dejo de ser juez, pero que la parte fundamental
en la defensa ideológica del régimen ustedes seguros que el Gobierno que
está en mis manos no cederá. Sólo me resta muchachos universitarios y
público en general, invitarlos a la cordura y a la ponderación, y esto se
impone más aun en el estudiante, de manifestar su cultura, su decedencia
y su corrección. Que estoy esperando que unos y otros, huelguistas y no
huelguistas, resuelvan su problema con comprensión y sin violencia, y por
lo que al Gobierno toca no he de resolver el problema mientras que no esté
restaurada íntegramente la autoridad del Gobierno que hasta estos
momentos la siento deprimida y la siento conculcada. Muchas gracias a
ustedes (Aplausos).

510

511

�"ORIGEN Y DESARROLLO DE LA CIUDAD DE MONTERREY"

Teodoro Amerlinck y Zinón
Academia Nacional de Historia
y Geografía

Durante mi vida he tenido muchas relaciones de diversa índole
con la ciudad de Monterrey. En reconocimiento de éstas, el Republicano
Ayuntamiento de esa ciudad, el 26 de abril de 1974, me otorgó un
diploma en que me declaraba huésped distinguido, el que conservo con
agradecimiento por la honra que se me hizo.
En correspondencia a las distinciones que en esa ciudad he
recibido, tengo hoy el agrado de referirme al origen y desarrollo de esa
ciudad, fundada hace cuatro siglos y en la conveniencia de que, entre Las
muchas interesantes labores académicas de esta corporación, convendría
hacer una recordación de cómo se fundó y desarrolló una población que
es uno de los orgullos de nuestra patria. Así pues, y entrando ya de lleno
en el tema de este discurso, diré que Monterrey tiene el mismo nombre
que un municipio de la provincia de Orense, en Galicia, España, cercano a
la frontera norteña de Portugal.
Originalmente, en ese sitio, sé asentó un castro romano, fue
fortaleza durante la dominación árabe y castillo en la edad media.
Llamóse MONTE REGIO, y, más tarde,_MONTERREY.
En 1432, fue creado por Don Juan II, el Señorío de Monterrey a
favor de Don Diego López de Zúñiga.
Su hijo fue ascendido a Vizconde y su nieta Doña Teresa de
Zúi'liga estuvo casada con Don Sancho Sánchez de Ulloa, quien fue el
primer Conde de Monterrey.
La segunda Condesa fue Doña Francisca de Zúñiga y Ulloa, que
se casó con Don Diego de Acebedo que, a su vez, fue padre de Don
Alonso Acebedo, cuyo nieto fue el V Conde de Monterrey de quien
hablaré más adelante.

El Castillo medieval de Monterrey ha sido restaurado por su
actual poseedora Doña María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y
Silva XVlII Duquesa de Alba de Tormes y XVI Condesa de Monterrey,
que es la persona que más Grandezas de España y títulos tiene en ese
reino.

513

�Quien primero pobló esta zona fue el notable personaje Luis de
Carbajal y de la Cueva, nacido en Portugal, en Mogodorio, en 1539, hijo
de Gaspar de Carbajal y de Catarina de León; probablemente eran éstos
judíos que pasaron a ese reino, luego de la expulsión que ordenaron los
Reyes Católicos en 1492. Aun cuando cristiano nuevo, quedó demostrado
que no era de religión israelita, sino católico; a pesar de sus muchas
relaciones con la comunidad hebrea. Su familia regresó a España, a
Benavente, adonde cursó las primeras letras. Dícese que de diez años, su
carácter aventurero, lo llevó a abandonar su hogar, al que nunca regresó.
Un tío suyo, Contador, como tantos judíos : Duarte de León, y que lo era
en la Guinea Portuguesa, lo envió a las islas del Cabo Verde, adonde, por
trece años, fue Luis Contador y Tesorero. Luego de volver a Lisboa y ,
habiendo pasado a Sevilla, se casó con la judía Guiomar Álvarez de
Rivera, lisboeta, hija de Miguel Núñez que había sido Factor de la Corona
de Portugal y contratante de negros para Santo Domingo.
A los dos años de su matrimonio, en el que nunca procreó, vino a
las Indias en una flota que comandaba y en la que traía mercadería.
Habiendo encontrado tres navíos corsarios en aguas de Jamaica, los atacó
y, sin pedir remuneración, los entregó al Gobernador de esa isla, entonces
espai1ola. Llegó a Tampico en 1567 y se hizo ganadero. Habiendo sido
nombrado alcalde de ese puerto, trabajó por años en pacificar la región.
Cuando buques del corsario Hawkins tuvieron, maltratados, que
recalar en la desembocadura del Pánuco, atacó, con fuerzas muy
inferiores, a un centenar de ingleses y apresó a un numeroso grupo de
ellos y los mandó al Virrey.
Habiendo pensado en explotar las riquezas del Noroeste de
Tampico, volvió a España en 1579 y convenció a Don Felipe II de ayudarlo
como poblador. El Rey lo nombró Gobernador Vitalicio, con derecho a
nombrar sucesor, de un vastísimo territorio de más de trescientos-mil
kilómetros cuadrados, desde donde sale el Pánuco al mar y al Occidente y
al Norte. Lo más notable e importante fue el permitirle que condujera a lo
que se llamaría el Nuevo Reino de León a cien familias, sin que tuvieran
que probar ser cristianos viejos y no descender de judíos o moros, como
en el resto de la Nueva España.
Ni cortos ni perezosos se juntaron en Sevilla muchos parientes o
no de Carbajal y con él vinieron, en la flota que traía a la Nueva España al
V Virrey, Don Lorenzo Suárez de Mendoza, Conde de la Coruña. Es
notorio que los cristianos nuevos querían fincar lejos de donde tuviera
predicamento la Santa inquisición y que no todos los que vinieron eran
cristianos sino seguidores de la ley de Moisés; aunque es difícil
determinar cuántos eran de esa religión que no debían de haberse sentido
a gusto en España.
514

Carbajal era respetadísimo por los indios, por preferir la
conciliación a la violencia y logró poblar, entre otros sitios, en los años de
1581 a 1582, cerca del "Ojo" o manantial conocido después por la Alberca
sito en la esquina de las calles de Zaragoza y Allende, del Monterrey de
principios de este siglo. Lo acompañó, en esa fundación, llamada de Sa.n
Luis, Don Diego de Montemayor, "El Viejo", así como en la que después
hizo en la actual Cerralvo y que llamó León, en donde estableció la
cabecera del Reino. Contemporáneamente designó, como Teniente de
Gobernador y Capitán General al supradicho Montemayor. Fundó
también Carbajal a Almadén, la actual Monclova, al tiempo que, en sus
andanzas, descubrió minas de plata.
Doña Guiomar había recomendado a una sobrina de nombre
Isabela que era viuda, que acompañara a la Nueva España a Carbajal y la
juramentó de que tratase de que éste practicase el judaísmo. Rezaba cierta
vez Don Luis y al oír Isabela que decta "DOMINO NOSTRO
/ESUCHRISTO" le dijo a su tío, "NI HAY CRISTO NI HAY MARÍA ", a lo
que Carbajal replicó con una bofetada que la hizo caer al suelo, en donde
le dio "coces" lo que provocó que rompiera él con sus parientes y se
largara al día siguiente.
Quizá algunos, por venganza, lo denunciaron como judaizante,
acaso también estaba celoso el Virrey Marqués de Villamanrique del
mucho poder de Carbajal; el caso es que, acusado de judaizante, se le
condujo a la Ciudad de Méjico, para ser procesado; aunque no se le pudo
probar ello, sí se le demostró que había encubierto a judíos y se le
condenó a ser desterrado de las Jnd1as por seis años; pero, abatido por la
injusticia y las injurias, murió Carbajal en cautiverio.
Cuando había dejado su cargo de Gobernador, in.mediatamente,
su Teniente, Don Diego de Montemayor, asumió la Gobernación del
Nuevo Reino de León.
En 1575, el Capitán Don Alberto del Campo había fundado la
Villa del Saltillo. Al faltar CarbaJal, los indios se sublevaron y los
españoles hubieron de abandonár estas tierras y muchos partieron a esa
recién fundada población, en la que era alcalde ordinario, en 1593, Don
Diego de Montemayor. Éste no olvidaba su antiguo asentamiento, del
que había s ido expulsado y junto con tres celosos sacerdotes franciscanos
fue recogiendo a los indios que seguían siendo cristianos y fuese
convirtiendo a otros; fundó una misión y, con una docena de sus antiguos
compañeros, a los que informó gue los mdios querían que regresara y,
habiéndose establecido éstos con sus familias, decidió Montemayor
fundar una ciudad gue, según un acta del 20 de septiembre de 15%, había
de llamarse Ciudad Metropolitana de Santa María de Monterrey;.
Metropolitana, por ser la Capital del Nuevo Reino de León y de
Monterrey para honrar a Don Gas par de Zuiiiga y Acebed9, V Conde de
515

�Monterrey y IX Virrey de la Nueva España. Se la ponía "bajo la protección
de la Virgen Madre de Dios, Señora Nuestra, en su Santa y Limpia Concepción".
En el acta de fundación se nombraban Alcaldes a Alonso de la
Barreda y a Pedro de lñtgo y, como regidores, a Juan Pérez de los Rlos,
Diego Díaz Berlanga y Diego l\1aldonado; Procurador General a Diego de
Montemayor (el Mozo), escribano al mismo Diego Díaz Berlanga. Se
señalaron ejidos a la nueva cmdad.
Don Diego de Montemayor notificó al Virrey, de dicha fundación
y éste lo designó como Gobernador del Nuevo Reino de León. No fue
fácil su gobierno, pues había muchos indios bravos que alborotaban; pero
fueron avecindandose otros nuevos pobladores como los capitanes
Bernabé de las Casas, Joseph de Treviño, Bias de la Garza Falcón y
muchos otros a los que se les iban concediendo mercedes de tierras y
aguas. r-.1uchos al rededor del Ojo de Santa Lueta, junto al cual se hizo la
fundación y no lejano del Uamado de la Alberca, ya referido. Murió Don
Diego, el que siempre procuraba buena avenencia entre espa11oles e
indios, en 1611, a los 82 años de su edad.

Ese virtuoso prelado fue muy devoto de la Vugen de Guadalupe y
trajo a Monterrey la primera gran IDlagen de ella, pintada por Vallejo en
1782.
Fue el primer monumento histórico de Monterrey el Convento de
San Francisco que existió hasta 1914 en que el Gobernador Antonio l.
Villareal ordenó su demolición.
En 1787, el Sr. Verger pidió licencia al Ayuntamiento para que, en
un ejido despoblado de la Ciudad, le donaran una loma para una casa de
retiro para él, lo que se le concedió en propiedad.
Construida
rápidamente, allí fallec10 el Sr. Obispo, el 4 de 1ul10 de 1790. Ese hIStórico
lugar que ha pasado por muchas vicisitudes, es hoy unportante museo.
En cuanto a la Catedral, su construcción fue lentts1ma, como suele suceder
con esos edificios. Fue consagrada hasta 1833 por ·el sexto obispo
Monseñor Belaunzarán. En 1899 se inició la construcción de la Torre,
siendo ya Arzobispo de Linares, el primero de esa jerarquía, Don Jacmto
López. Desde 1922, los arzobispos lo son de Monterrey.
Tras muchos frustrados intentos, pudo tenerse un decoroso
Palacto Municipal en 1853, se amplió en 1887 y ha sido varias veces
reformado después ese edific10.

t\tonterrey estci situado a los 25'' y 40' de latitud norte y tiene una
altitud de 538 metros sobre el nivel del mar. Su distancia a la ciudad de
1\1eJICO es de 1082 kilómetros y está a 1 10' al oeste del meridiano de ésta.
Su duna, muy cal1do en el verano y muy fno en el mv1erno, ha
contnbu1do, en mi op1111ón, a h,Ker reeto el carácter de sus habitantes.
Está asentado en un valle en el que destaca el Cerro de la Silla, llamado as1
por una depresión en su uma que recuerda el fuste de una silla de
montar, al Oriente; en el Occidente el Cerro de la l\1itra, por su parecido a
una de éstas; al Sur, la Sierra Madre Oriental. Tiene el cerro de la Silla
una altitud de 2006 metros.
El desarrollo posterior de la Ciudad de Monterrey fue lento, no
solo por ocasionales turbulencias, smo también, por la falta de
comunicaciones adecuadas; poco a poco, fue poblándose, al norte de
l\1onterrey, la pro\mcia de Te1as, con la que siempre ha estado
relacionada.
El 19 de dte1embre de 1777 fue designado el Primer Obispo Fray
Don Antonio de Jesús Sacedón, con el titulo de ObtSpo de Linares.
Cuando llegó a l\tonterrey, se enfermo gravemente y falleció el 27 de
d1uembre de 1779, en el convento de San Francisco. Lo sucedió Fray Don
Rafael José Verger, el que logro que el asiento de la Mitra fuese trasladado
de Lmares a ~1onterre}, aun 1.uando se conservo, por entonces, la
designación de Obispo de Lmares.

Habiéndose comenzado a hacer una nueva catedral y fracasado
ese proyecto, se aprovechó lo ya constr,uido para hacer una ciudadela.
Esta fue atacada el 19 de Septiembre de 1846 por las fuerzas
norteamericanas del General Zacarías Taylor. El General Lopez Uraga la
defendió con quinientos soldados y el invasor fue siempre rechazado,
como sucedió en el fortín llamado del Diablo. No fue así en el de la
Federación que el General Worth tomó. Perdióse también el de la Tenería.
Atacada la plaza por el Poniente, el General Ampudia que comandaba las
fuerzas mejicanas, sorpresivamente, pidió capitular cuando ya Taylor se
disponía a retirarse a Camargo por no poder dominar la plaza.
Este tnste suceso fue semejante a lo que acaecio tras de la batalla
de ]a Angostura en que los norteamericanos revocaron la orden de
retirada cuando observaron que el ejército mejicano se volvía hacia atrás.
El 25 de septiembre salió rendido el eJército mejicano. Las
banderas de Jos Estados Unidos y de Méjico fueron saludadas por las
fuerzas antagonistas, al izarse la primera y arriarse la segunda.
Taylor tenia un ejército de 6,500 hombres, Ampudia de cuatro-mil.
De esta guerra el General Ulises Grant que en elJa participó y que
fue Presidente de los Estados Unidos de 1869 a 1877, dijo que era de las

51h

517

�más injustas que una nac1on fuerte hubiera lanz.ado sobre una débil. A
confesión de parte, relevo de prueba ...
No conozco cuántos fueron los soldados mejicanos y los
voluntarios que participaron en la guerra con los Estados Unidos; pero sé
de lo considerable que fue eJ número de los que constituyeron el ejército
norteamericano. Según las informaciones de nuestros vecínos fueron
78,718, de ellos murieron en combate 1,732 de los cuales sólo un marino y
once infantes de manna. De sus heridas o de sus enfermedades
fallecieron 11,550 o sea que, sus defunciones sumaron 13,282, casi el 17%
de los alistados. Como siempre mueren más vencidos que vencedores, •
me atrevo a asegurar que mucho más del 17% deben de haber sido
nuestros defensores muertos en esa guerra, en la que sólo participaron
siete estados de los diecinueve que tenia nuestra Patria en esos años.
En las ciudades mejicanas de la primera mitad del pasado siglo, la
economía estaba dominada por un grupo oligárquico de no muchas
familias, muy emparentadas y relacionadas entre si. No era excepción
Monterrey. La gente de ese precapitalismo era poseedora de grandes
explotaciones agrícolas y ganaderas; soüan también dedicarse al comercio
y a especular prestando dinero. Algunos interesábanse por la minería
pero, muy pocos, a las manufacturas.
Una gran proporción de los capitales pertenecía a la Iglesia y ésta
era prestamista. No habiendo bancos, eran ella y los ricos quienes
refaccionaban. Desde antes de la desamortización de bienes ecles1ásttcos
de los años vecinos a 1860, ya eran frecuentemente arrancados capitales
de la Iglesia, por medio de préstamos forzosos, impuestos por las diversas
facciones sucesivamente predonunantes en el agitado Me1ico de ese
tiempo y que se imponían también a los particulares acaudalados.
El comercio colonial, limitado, salvo el contrabando, a España y
sus posesiones, se extendió, a partir de la Independencia, principalmente a
Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, sobre todo el de importación por
vía marítima. De Europa, en mayor parte, venían también capitales.
Curiosamente, el tratado de paz de 1848, al acercar la frontera de los
Estados Unidos a Monterrey, perjudicó a los puertos de Matamoros,
Tampico y Veracruz que recibían mucha mercancía, generalmente
distribuida por barcos, desde la Nueva Orleans. En cambio, Camargo,
Reynosa, Piedras Negras y Monterrey prosperaron. No puede desecharse
que, aparte de la importación legal, enriqueció el contrabando.
E1 gobernador liberal Santiago Vídaurri que asumió el gobierno en
1855, procuró reprimir aquél y, al mismo tiempo, impulsar el comercio;
para eUo, bajó los aranceles, sin el consentimiento del gobierno federal y
centralizó el comercio en la aduana de Monterrey que se convirtió en un
gran centro de distribución para nuestro país. Al estalJar la guerra de
518

Secesión en Estados Unidos, en septiembre de 1862, fue mayor el auge,
pues la flota del Norte bloqueó a Chárleston y a la Nueva Orleans y los
estados confederados del Sur, importadores de armas y exportadores,
principalmente, de algodón, tomaron sus ojos al neutral Méjico para
poder sobrevivir.
Por el Río Bravo se navegaba desde Matamoros a Piedras Negras.
El mayor precio del algodón fomentó su cultivo en el Norte de MéjICo,
Vidaurri creó una zona libre contigua a Tejas y dispuso que lo que de ella
se exportara no pagaría sino la cuarta parte del arancel vigente, lo que
reforzó los lazos con los comerciantes tejanos y cobró mayor importancia
San Antonio. La unión de Coahuila al Nuevo León decretada por Don
Santiago, ordenada por éste sin la aquiescencia del Gobierno centrál, el 19
de febrero de 1856; incrementó tánto el intercambio que los derechos
aduaneros eran de más de 50 mil pesos mensuales. La orden de Juárez de
que los aranceles se pagaran a la Federación no fue obedecida por el
caudillo norteño, el que desafió al presidente zapoteca cuando asiló a su
enemigo el ex-presidente Comonfort y, cuando Juárez, en su huida al
Norte, en la Intervención Francesa, quiso que le diera dinero Vidaurri,
éste se rehusó alegando que lo necesitaba para mantener la paz, por lo que
Juárez lo desconocio como Gobernador. Vidaurri basó su poder en un
eJército de unos cinco-mil hombres.
El Emperador Maximiliano quiso atraer a los liberales y tuvo éxito
con V1daurri que se adhirió al Imperio, del que fue presidente del Consejo
de Ministros en 1866, lo que le costó la vida a la ca1da de aquél, pues fue
fusilado, a los 59 años de edad, el 8 de julio de 1867, en la plaza de Santo
Domingo de la Ciudad de l\1ejico. Me contaba m1 tio abuelo Don l\11guel
Macedo y Saravia que, desde su casa de la calle del ReloJ {hoy Brasil), oyó
la descarga que lo mató.
Patricio Milmo, yerno de Vidaurn, casado con D011a Pudenc1ana
hija de éste; a pesar de ser irlandés y subd1to bntarnco fue aprisionado por
81 días y tuvo que pagar cincuenta- mil pesos para salir libre.
Monterrey hab1a sido ocupada por la d1\ 1s1on francesa del
General de Castagny el 26 de agósto de 1866, seguida por la división
meJicana del General Tomás MeJia el 8 de septiembre que se dmg1a a
tomar Matamoros, como lo logró, compuesta de mdios en harapos que
avergonzaron tanto a los reg1omontanos que cuando desfilaron éstos les
aventaban ropas v1e1as, para que se cubrieran, segun cuenta, en s us
recuerdos, el coronel Lussan que fue aloJádo en la casa de los Zambrano,
la única particular de dos pisos, en aquel tiempo.
Le IJamó la atención mucho a éste lo prolifico de los
regiomontanos en cuyas casas se aloJo. Don \alentm R1vero, tellla doce
hijos y Zambrano 21 más siete nietos de Eduardo, su hiJO mayor.
519

�Muchas quiebras se suscitaron en el marasmo económico que
hubo de 1867 a 1885. Los comerciantes fuertes de ese tiempo resistieron y
embargaron a sus deudores. Pueden contarse, entre los primeros, a los
Sres. Mihno, Coindreau, Degetau, Zambrano Hnos. y Cía . Brach
Schünfeld y Cía. Madero y Cía., etc.

_ ~ Fama y El Porvenir teman ya en 1890, 7884 husos y sus
maqumanas 1065 caballos ,de fuer~. lnvirtiose en la minería de carbón y
de plata e~ las ~ue destaco la familia Belden, de origen belga. Se creó en
!891 la &lt;:=~a. Minera, Fundidora y Afinadora de Monterrey, con gran
mtervenaon de la familia Ferrara.

Por la importancia histórica y económica de la familia Madero, me
extenderé algo con datos genealógicos sobre esta familia neoleonesa.

,
Hay que señalar que el gran auge de Monterrey correspondió a la
epo~a- del, Gobierno del Gral. Bernardo Reyes que fue mandado por
Por~o D1az par~ hacer contrapeso a los generales Jerónimo Treviño y
FrancISco NaranJo, de los que desconfiaba.
Su influencia fue
preponderante desde 1885 hasta 1909. Siendo él gobernador se edificó el
bello p~acio de ~obiemo de arenisca rosada y se fundaron, entre otras
compa~as muy rmportantes la Vidriera de Monterrey, la Cervecería
Cuauhtemoc, la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey y tantas otras
que sería largo e mútil enumerar.

El primer Madero vino a la Nueva España por 1750, llamábase
Juan José. Su mujer, Micaela de S. Martín, era tía del famoso general
independista argentino de ese apellido; falleció en Arizpe en 1767. Su hijo
José Joaquín nació alli y murió en el Parral en 1810, fue padre de Francisco
Madero y Gaxiola nacido en esa población en 1775 y muerto en
Chihuahua en 1833. Casado en segundas nupcias con Victoriana
Elizondo, nacida en Pesquería Grande, Nuevo León, en 1809, murió en
Río Grande en 1853, en donde nació Don Evaristo en 1828, célebre
potentado comerciante y viticultor, fallecido en esa ciudad en 1911,
casado primero con Dofia Rafaela Hernández Lumbraña, nacida en Río
Grande en 1801, muerta en la Hacienda del Rosario en Parras Coahuila en
1870. Tal hacienda fue adquidira en diciembre de 1869 y ha sido un
núcleo para los Madero. Se casó, en segundas nupcias con Doña Manuela
Farías y Benavides, nacida en Río Grande, cuyo nombre se trocó por el de
Guerrero y fallecida en la Hacienda del Rqsario en 1894. Fue Don
Evaristo padre de Don Francisco, nacido en Río Grande en 1849 y
fallecido en la Nueva York en 1916; casado con Doña Mercedes González
Trevü'io, nacida en Monterrey en 1853 y cuyo deceso fue en 1927 en la
Hacienda del Rosario; padres de los proditoriamente asesinados, en
febrero de 1913, Don Francisco lganacio y Don Gustavo Adolfo de iguales
apellidos.
Monterrey con Sta. Catarina y Guadalupe, no terúa sino 18,759
habitantes en 1850, no había entonces sino un establecimiento calificado
de industri&lt;ll con siete mil pesos de capital y cuatro dependientes.
Fue el asturiano Don Valentú1 Rivera quien, con otros
comerciantes, fundó la primera fábrica de textiles en 1854.
Poco a poco fueron creándose más industrias textiles con algodón
de Coahuila y de Tejas. El comercio con Inglaterra disminuyó, en
importancia, en comparación con el de los Estados Unidos. La llegada del
ferrocarril a Monterrey propició la distribución y la importación no sólo
de Tejas, sino del Sur de Méjico. De Veracruz y Yucatán venían café;
chocolate y frutas. De Europa iba mucha mercancía a Estados Unidos y
de allí a Nuevo Laredo y Monterrey y por ferrocarril.

520

La Cervecería Cuauhtémoc, con mayoría de capitales locales
entre los que se encontraban los de los Garza, Calderón y Sada, fundad~
en 1890~ con una inversión de ciento-cincuenta-mil pesos, y que ya era de
ocho-millones en 1909. La Vidriera, que fabricaba los cascos de las
botellas de cerveza fue fundada en 1899 y dirigida por Don Roberto Sada.

Por esos años se fundó también la Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey, en la que tuvo principal papel Don Vicente Ferrara de los
empre~ario~ locales má~ fuertes; con la participación de algunos :apitales
extranJeros ~ portante_s _europeos y norteamericanos como los del español
Don Anto_mo Basago1~1 y el francés Don Adolfo Signoret, así como
norteamericanos, por eJemplo: la familia Kelly y Don Tomás Braniff. Ello
demuestra el refuerzo que teruan los vínculos regíomontanos con los de
otras regiones del país y del extranjero.
Construyó el frimer alto horno de Méjico y ya en 1906, empleaba

.ª. 1700 em~leados, mas que los de la Cervecería Cuauhtémoc que no eran
s1:°o un millar. ~ª- fundidora produjo 71,337 toneladas de lingotes de
hierro en 1911, principalmente para rieles de ferrocarril y 84,697 toneladas
de acero, e~~ mismo año; cantidades superlativas que, en mucho tiempo,
no se repetman por las consecuencias de la Revolución.

Don Evaristo Madero tuvo parte en la creación del Banco de
Nuevo León, inaugurado el 1° de octubre de 1892, en sociedad con Don
Adolfo Zam brano.

La familia Madero, tuvo una gran importancia también en la
Minería; participaba, en 1907, en treinta-y-dós compañías mineras, así
como en numerosos negocíos agrícolas e industriales. En 1905 era socia
de cmcuenta-y-ocho compañías.
521

�El Banco Mercantil de Monterrey fue creado en 1899, con un
capital de 2.5 millones de pesos, principalmente por Don Francisco
Madero y su pariente Don Antonio Hernández.

FRANCISCO BARBADILLO Y VICTORIA, APUNfES SOBRE
SU HISTORIA
,

Patricia Guadalupe Alfaro Guerra
Instituto de Investigaciones Sociales
de la U.N.A.M.

Es curioso que el General Jerónimo Treviño fuera miembro del
Consejo de Administración de ese banco y también del de Nuevo León.
En el Banco Mercantil, figuró el futuro Ministro de Relaciones de
Díaz, el Sr. Don Enrique C. Cree), destacado miembro del Grupo Terrazas
de Chihuahua. También participó otro del grupo político llamado de los
"científicos" de la ciudad de Méjico, Don Joaquín Demetrio Cassasús. Sus
principales accionistas eran Don Antonio V. Hernández y su familia, así
como otras prominentes de Monterrey como los Ferrara, Sada, Zambrano
y Garza.

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De muchas otras compañías que, por entonces, se desarrollaron se
podría hablar; pero este breve trabajo no muestra sino ejemplos del
desarrollo de Monterrey durante los años anteriores a la Revolución de
1911. En años subsiguientes, luego de terminar el movimiento armado, ha
sido inmenso el progreso que ha tenido dicha ciudad, ya que, no ha
dejado de crecer.
El auge de Monterrey se ha revelado en un crecimiento
demográfico mayor que el de todas las capitales de los Estados de Méjico .
De los 45,695 habitantes que dio el censo de 1895, para 1910, era ya de
78,528 habitantes. Ahora y contando las zonas circunvecinas debe de
tener unos 3.5 millones.
Sólo diré que el espíritu de trabajo, la solidaridad humana, el
patriotismo y el afán por aumentar la cultura de los regiomontanos de
este siglo, no tienen paralelo.
Monterrey es ya una verdadera metrópolis con instituciones de
enseñanza e industrias que irradian a todo el Mundo y de los que estamos
orgullosos cuantos amamos a esa bendita ciudad.

INTR0DUCOÓN
Desde la llegada de los españoles al septentrión novohispano una
de s~ constantes preocupaciones fueron las sublevaciones indígenas que
ocas10naban graves perjuicios a los pobladores de esta región. El Nuevo
Reino de León no fue la excepción, a lo largo del siglo XVI y hasta el XVII,
encontramos una infinidad de documentos que se refieren al
enfrentamiento entre indígenas y españoles.

En este Reino, el primer gobernante que logró conciliar los
intereses de los colonizado~ y los naturales, fue don Francisco
Barbadillo y Victoria, como buen estadista, llegó a la conclusión que
solamente respetand!) los derechos de estos, se podría lograr su
incorporación a la sociedad novohispana.

Este personaje del siglo XVllI, eliminó 1a congrega que era la
institución que tenia las mismas características de la encomienda, también
fundó pueblos indios en la región.

Existen algunas biografías sobre este importante personaje, la
primera fue de José García de San Lorenzo, pubücada en una revista
española llamada: En ·Berceo: Boletín del Instituto de Estudios Riojanos,
Logroño, en 1956. Israel Cavazos Garza ha realizado tres publicaciones
sobre este personaje, la más importante fue realizada en 1991, con el
nombre de: el Licendado Francisco Barbadillo y Vitoria, fundador de
,Guadalupe, Nuevo León, edición auspiciada por la Universidad Autónoma
de Nuevo León y el Ayuntamiento de Ciudad Guadalupe Nuevo León.

La presente semblanza histórica de Francisco Barbadillo y
Victoria, trata de rescatar aquellos datos que no fueron tomados en cuenta
en las anteriores biografías, sin pretender que toda la información sea
inédita, porque existen referencias que necesariamente se tuvieron que
tomar en consideración.
522

523

�l. FRANOSCO BARBADILLO Y VICTORIA. ANTECEDENTES

También para ratificar esta hipótesis cito a Ignacio Rubio Mañe, eJ
cual afirma ~ve Barbadillo llegó a América, como Teniente de Capitán
General, Auditor de Guerra y Asesor del Gobernador y Capitán General de
Yucatán de don Martín de Urzúa en 1703 y continuo en ese cargo hasta
1710.3

Este personaje nació en la Villa de Escaray, provincia de Logroño
el 28 de marzo de 1670. Fueron sus padres Cristóbal de Barbadillo y
Antonia de Vitoria Lecea 1 •

Francisco de Barbadillo estudió en la Universidad de Valladolid,
fue graduado de Bachiller en Sagrados Cánones y Leyes, el 15 de marzo de
1695. Para el año de 1699, obtuvo el titulo de abogado de los Reales
Consejos, este grado académico fue certificado por el abogado Isidro de
San Pedro.

.........

~

Por último, es importante señalar que el gobernador de Yucatán
Martín de Urzúa, realizo un viaje a España en 1703, es decir que los
periodos corresponden a la llegada de Barbadillo.

Su entrada a Yucatán no ha de haber sido vista con muy buenos
ojos entre los residentes de la comarca, los cuales eran sumamente
regionalistas y no querían a los foráneos, ya habiendo ocurrido en el
pasado un asesinato en contra de un capitán general.

Cuatro años después fue considerado por el rey Felipe IV, para el
cargo de Teniente de Gobernador y Capitán General de 1~ provin~ ~e
Mérida de Yucatán, además de ser Auditor de Guerra de dicha provmcta.
A Barbadillo se le destinaron 500 ducados de plata anuales, para que
realizara su futura tarea.

También don Francisco Barbadillo y Victoria, fue Asesor y Teniente
General de Yucatán, en el gobierno de don Alvaro de Rivaguda y de don
Femando Meneses,

Don Francisco Barbadillo y Victoria, abogado de mis Reales
Consejos, he tenido por bien elegir y nombrar, por teniente de gobernador
y capitán general de la dicha provincia de Yucatán para suceder en este
empleo a don Pedro Femández de Ureña que cumplió el primero de
diciembre del año pasado de mil setecientos y un años o antes si vacare
por su fallecimiento u otro cualquier accidente para que lo podáis servir
por tiempo de cinco años, más o menos el que fuere _mi vol~ta~ y que
juntamente seáis Auditor de la gente de guerra de la dicha provmoa...y es
mi voluntad que con estos empleos hagáis y llevéis; 500 ducados de plata
de salario en cada un año de los cinco.2

Según Israel Cavazos, Barbadillo pasó a la Nueva España con el
virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares y
marqués de Valdefuentes en 1711, sin embargo a través de una intensa
investigación hemos encontrado que este personaje se traslado nueve años
antes con el virrey Francisco Fernán~ez de la Cueva Enríquez, duque de
Alburquerque, además gracias a las referencias encontradas por la
Doctora María Luisa Rodríguez Sala en el Archivo General de Indias, se
encontró información que confirma este acontecimiento. Esta situación
adara que Barbadillo viajo al lado del duque de Alburquerque en 1702.
Cavazos Garza, Israel. EÍ Licenciado Francisco Barbadillo y Vitoria, fundador de Guadalupe, Nuevo
León, Universidad Autónoma de Nuevo León.ye! Ayuntamiento de Ciudad Guadalupe Nuevo

t

León. Monterrey.1991.p.32-33.
2 Archivo General de Indias, Contratadón, 5791.LLF.15 v. 18 .Tl de julio de 170'2.

El 30 de abril de 1711 se le nombro a Barbadillo; Alcalde del
Crimen de la Audiencia de México, este honorable cargo le costó dos mil
pesos:

Supernumeraria en atención a sus méritos, literatura y a la aprobación con
que había servido el empleo de Auditor de Guerra de la provincia de
Yucatán,_ con la calidad, de que antes de tomar posesión hubiese de pagar
en las caJas reales de México dos mil pesos.4

Ante la anarquía que prevalecía en el Nuevo Reino de León el
virrey duque de Linares, de la Nueva España, convocó el 7 de septiembre
de 1714, a la Real Audiencia a una junta de Guerra y Hacienda, la cual
comisionó a Francisco de Barbadillo como juez, para resolver lo~graves
problemas de aquella región:
'"

Francisco de Barbadillo Alcalde de la Real Audiencia, para que
pase del Nuevo Reino de León. Arreglado a lo resuelto en la junta inserta
de todas aquellas providencias, que en ella se previenen a fin de aquietar
y pacificar aquel reino y extirpar los abusos que se cometen en la forma
3
4

524

Rubio Mañe Ignado, El virreinato. Fondo de Cultura Economica, 1983.p.65
Archivo General de Indias. Indiferente, 138,n.Tl. 30 de abril de 1711.

525

�que se expresa. En la Nueva España y presidencia de la Audiencia que
reside en esta Ciudad de México y tuvo con los señores licenciados
Francisco de Valenzuela Venegas, don Joseph de Luna y Arias, el doctor
don Juan Díaz de Bracamante, el licenciado don Felipe Gonz.ález de
Aguero, doctor Francisco de Oyaguren, doctor Agustín Franco de Toledo,
oidores de esta Audiencia. Licenciado don Juan Francisco de la Peña y
Flores, don Agustín de Robles Lorenzana, don Juan de la Veguellina
Sandoval, don Diego Francisco de Castañeda, don Francisco Barbadillo
Victoria, don Pedro Sánchez de Alcaraz, Alcaldes de la Real Sala del
Crimen. Don Nicolas de Rivera Santa Cruz, regente, don Isidro Pardo de
Nagera, don Joseph Manuel de Avendaño, don Tomás de Sabalia, don
Pedro de Barbosa y Barena contadores del Real Tribunal de Cuentas,
Joseph de Miranda, Juan Antonio de Clavería, reales tesoreros, Jueces
oficiales de la Real Hacienda y Caja de esta Corte, don Joseph Luis de los
Ríos contador general de tributos y el doctor Joseph Antonio de Espinosa
Ocampo y Cornejo, fiscal de su majestad.S

El licenciado Francisco de Barbadillo a través de esta consulta, se
le otorgaban facultades, para desempeñar el cargo de juez privativo de
recaudadón de tierras, aguas y baldíos, además se ordenó se le satisficiera
todos los requerimientos que fueran necesarios para su futura empresa.
Monetariamente se le apoyó con dos mil pesos en oro. La ayuda material
que se le concedió a Barbadillo consistía en:

...se le enviaren ochenta rejas, ochenta hachas de desmontar, y ochenta
azadones de todo fuese calzado y así mismo un quinto de acero y
veinticinco escoplos de a media vara y por lo que toca al número de
bueyes que necesitare dicho licenciado se le comprare.6

También, La junta real, considero pertinente organizar una
compañía volante, para la reducción y pacificación de los indios en el
Nuevo Reino de León, que estuviera bajo las ordenes de Barbadillo.

La compañía 'volante, debería ser financiada por los hacendados
más ricos- de la región, porque su función principal sería el resguardo de
sus haciendas, además de la fundación de una villa que. tendría como
nombre San Felipe de Linares, para que el sargento mayor Sebastián de
Villegas, estableciera un sitio de ganado mayor y ocho caballerías de
tierra. ·

Conveniencias que tendrá la compañía volante que se ha tratado
de formar y resultando haberlas y que no deja para perjudicar a los indios
sino solo para defenderse de sus hostilidades y perjuicios y mantener en
paz y quietud aquel reino y sus habitantes, misioneros y poblaciones ... y
según el tamaño de las haciendas y tierras hará regulación en el numero
de cabos y soldados que fueren precisos como en los sueldos.7

En esta junta real, otro asunto importante que se trato, fueron las
propuestas para lograr que los indios de la sierra de Tamaulipas, cercanos
a donde se proyectaba establecer la villa de Linares, se incorporaran al
mundo civilizado.

Al mismo tiempo preocupaba a Barbadillo, el comportamiento de
los españoles, quienes explotaban a los indios, en contra de los
mandamientos reales. El duque de Linares ordenaba a Barbadillo que los
indios no realizaran trabajos forzados, sino que los hacendados les
pagaran un sueldo, a excepción de los naturales que se rehusaran a
trabajar.

Antes de la llegada de Barbadillo al Nuevo Reino de León, los
indios que se encontraban en la sierra Tamaulipas, en San Cristóbal de
Gualaguieses, basados en una real cédula de 1686, concedida a su favor,
propusieron a Francisco de Valenzuela Venegas, que se le dieran cinco mil
varas de tierras, para la fundación de un pueblo de indios. esta petición
fue reiterada a Victoria.

Fray Juan de Lozada, presidente del convento de San Andrés de· la
ciudad de Monterrey en el Nuevo Reino de León y procurador General de
la provincia de Nuestra Señora de los Zacatecas, fue de los primeros en
enviar i:nfom1es al virrey de la situación del reino, en los cuales enfatizaba
las terribles condiciones en las que se encontraban los indios.

II. ENTRADA DE FRANCISCO DE BARBADILLO Y VICTORIA AL
NUEVO REINO DE LEÓN, ELIMINACIÓN DE CONGREGAS
La llegada de Barbadillo en el Nuevo Reino de León, fue el 28 de
diciembre, de 1714. Este personaje llevaba una inusual tarea, el de
encontrar tierras para fundar poblaciones exclusivamente de indígenas,

s AGN, Reales Cédulas Duplicados. Vol. 38. Exp.209, Fs. 19'3 r. 7 de septiembre de 1714
6 AGN. Reales Cédulas Duplicados, Vol.38. Exp.234, Fs. 233 v. 11 de abril de 1715.

526

7

AGN, Reall's Cédulas Dupli, ddos. Vol. 18. f-.xp.209,h ..198 r. 7 d,• s,•pliPmhrP\I,• 171-1.

527

�para abatir un poco el hostigamiento al que eran sometidos por parte de
los colonizadores a través de las encomiendas y que en el Remo fueron
conocidas como congregas.

Habiéndoseme entregado los despachos para la com 1S1ón del
Nuevo Reino de León, que la grandeza de Vuestra excelencia, ha sido
servido poner a mi cuidado con ciega pronta obediencia y venerac1on
sacrificio m1 persona para pasar de eJecutar y poner en práctica los puntos
y negocios que en ella se previenen y porque entre otras cosas se me da a
entender y asienta que las cuotas y salarios han de tener su reguJacion por
cuantas partes real haciendas, por lo que mira a la reducción y población
culpados en los excesos cometidos contra los indios de aquél país, los
hacendados interesados en una compañía volante que se desea formar y
de los que hubierPn faltado a lo capitulado y demás que resultare en la
fundación de la villa de San Felipe de Linares y para que hallándose
ejerciendo dicha comisión pueda yo aunque por mayor fonnar dicha
regulación para la eJecución del importante que a cada uno de dichos
ramos corresponde ... siendo tan notorio la dilación de este viaje las
incomodidades de sus pasos y despoblados me precisa como sucede a
cuantos los transitan a la prevención de un todo tan molesto como
cuantitativo cuya expresion omito por impertinente, aunque pudiera para
que la Justificación de vuestra excelencia viniera en conocimiento del justo
recelo que me asuste en salir de esta ciudad, llevando de antemano
gastado la mayor parte de lo que puedan darrne.8

Barbad1ll0 desde sus primeros contactos con los indios bárbaros
logro establecer una buena relacion, Sll1 embargo era de suma importancia
que la compai11a volclnte se formara, para imciar el proceso de pac ificación
en la reg1on.

Los 111d1os de este pa1s se van po111endo cada d1a más tratables, y
se goza de casi total sosiego, aunque hasta ver tendida la compañía
volante, esta re con toda desconfianza.9

La descnpc1011 que ofrece l\1ota Padilla de la manera que se
lle\,aron a cabo las expediciones nos ofrece un panorama general de la
capacidad log1stica de Barbadillo.

Ba¡ó el 5r. Barbadillo con el numeroso escuadrón, y lo d1vidio en
tantos trozos cuantos eran los pueblos que se hab1an de fundar, y

capitaneados de un religioso cada escuadrón, les ordenó fuesen a la parte
señalada y aprendiesen posesión. Aquí fue Ja oposición de los dueños de
las tierras optadas, tanto, que fue necesano la resolución de un ministro
de la graduación del Sr. Barbadillo. La primera misión se fundó medta
legua de Monterrey, con mas de mil familias de bárbaros; otras dos se
fundaron á los dos lados del Río del Pilón, y- se les puso por nombre a la
primera, Guadalupe; y á las otras dos que no bajan de 600 familias cada
una, nombró concepción y purificación, y las demás familias se agregaron
repartidas en otras mtSíones antiguas, y para que en las tres nuevas
hubiese algún resguardo y quienes les enseñasen á cultivar la tierra y la
vida pol.ttica, sacó dicho señor cien familias de md1os tlaxcaltecas de los
pueblos de la villa de Saltillo y del Venado. Esta fue acordada providencia
y la que á mi ver se había de practicar en todas las pacificaciones del
reino, porque los mdios fueron gustosos con htulos de pobladores, y por
verse privilegiados y estimados de los españoles, y entonces se portan
como tales y procuran darse á respetar, aprenden a leer y escribir, y aun
aspiran á que sus h.tJos sean de la iglesia, y asi hemos vtsto que en el
Saltillo y Parras ha habido algunos sacerdotes , y se han mezclado por
casamiento los indios con españoles, de que han salido mest12os de mucha
honra, y después por casamiento se han pocreado muchos que ya son
españoles, sin negar la sangre de indios sus antepasados, y se tienen aun
por mas nobles en probando haber sido de los pobladores, y a su
imitacion los indios. 1º

Barbadillo planeaba la fundación de cuatro pueblos, incluyendo al
de la villa de San Felipe de Linares y las que se lograran realizar entre los
ríos de San CrtStóbal y PabliUo hasta donde convergen en un solo río, en
esos lugares existían diversas tierras desocupadas.

Uno de los primeros pobladores del reino que le ofreció ayuda a
Barbadillo, para pacificar la región, fue el franciscano, Juan de Lozada,
quién era respetado por los mdios y los españoles. Otro personaJe
unportante, para termmar la anarquía del Nuevo Reino de León, a
principios del siglo XVIII, fue Juan Pérez de Cañamar, capitán del presidio
de Cerralvo, que se convrrtió Junto a Lozada, en los más estrechos
colaboradores de Barbadillo.

El primer encuentro entre Barbadillo y el capitán Cañamar, estuvo
marcado por la desconfianza mutua, sm embargo lograron un gran
entendimiento para diseñar un plan de trabaJo para atraer a los indios
belicosos e incorporarlos a una vida sedentaria.

10

• Al ,N i,:,,,11,.., ( ·,•dul," dupli, ,id,,.,. Vol..~. h cp.209 Fs. 1'!7.v.19Rr. 7 J,, wpl i,•mt-in, d,• 1714.
0
Al ,N. H1,1nri.t, Vol ',()~xp 12. l·s .. lAA.r. 15 dt• h'hrl'fo d1• 1715,

528

Mo td,Mahds de. Histo ria del Re ino de Nue vd Gali, 1d en la A mérica Septentrional. lns htulo
Ja lisc-i&lt;&gt;nse d &lt;&gt; Antropología e histo ria, colP&lt;:ción historio1 d &lt;&gt; obras fascimilar&lt;'S. 1766. p. 353.

529

�Lozada le advirtió a Barbadillo, que la comparua volante su
principal objetivo seria resguardar la integridad física de los indios y los
españoles y no para perjudicar a los bárbaros. La compañía volante
serviría exclusiv~mente para la defensa de futuras hostilidades de indios
que no se quisieran incorporarse al nuevo proyecto de poblamiento. Para
este efecto se debía conversar con los dueños de las haciendas de ganado
mayor y menor para persuadidos de llevar sus ganados a los ~ontes y
llanos, para no afectar a los nacientes poblados de indios y evitar
confrontaciones.

......,......

Para Barbadillo era primordial conocer exactamente cuales eran
las necesidades de los naturales en el Nuevo Reino de León, por esta
razón se trasladó a los remotos lugares donde se encontraban las tribus
nómadas. La pacificación de los indios que se encontraban en la sierra
Tamaulipeca se llevo a cabo en compañía de Juan Pérez de Cañamar
(capitán del presidio de Cerralvo) y Fray Juan Lozada(misionero
franciscano). Los indios conocian a Cañamar y a Lozada como hombres
bondadosos y con la promesa de Barbadillo de fundar pueblos
exclusivamente de indios, estos ya no recelaron de sus intenciones de paz.

Bastaron dos jornadas de pacificación en la sierra de Tamaulipas
para lograr la rendición de los indios: En la primera incursión, el fraile
Lozada expuso a los nativos sublevados, las nuevas propuestas de
Barbadillo para lograr pacificar el reino, en las cuales, ellos tendrían varias
concesiones, para el establecimiento de pueblos indios. En la segunda
avanzada se entregaron varias tribus.

De este hecho, y se hallan en los autos, quiso dios que arrojando
los arcos y las flechas se entregasen de paz, excesivo numero de indios,
manifestando particular jubilo, de que los ponga en pueblos, para este
efecto vinieron a verme sus capitanes, los recibí con aquel arte, y
benignidad que pide su naturaleza, regalándolos para si, y para los otros
capitanes que quedaron en la sierra con vestidos de sayal, tabaco y
asegurarse la paz.11

A raíz de este triunfo, nuestro protago1ústa en junio de 1715,
suplica al virrey que el Capitán del presidio de Cerralvo, Juan de Guerra
Cañamar y Fray Juan Lozada, conserven de forma vitalicia sus cargos .

No pueda en tiempo alguno quitarle su capitanía de dicho
presidio de Cerralvo, sin justificación de causa, consultando primero con
la capitanía de dicho presidio de Cerralvo sin justificación de Causa.12

El padre fray Juan Lozada, calificador del Santo Oficio y
presidente del convento de Monterrey, porque habiendo sido quien dio
principio a esta empresa, pasando a esa ciudad a informar a vuestra
excelencia, a desear su continuación, y teniendo yo presente los trabajos
que ha padecido, a fin de atraer a los indios, atravesando serranías a pie,
por no poderlas cruzar los caballos, arriesgando su vida por meterse entre
los indios que han estado de guerra, sin haber sosegado desde que vino a
este reino por montes y caminos, la ardentía de este país, sin mas mira
que su sagrado instituto y mi insinuación.13

Al final del documento, Barbardillo concluye con el panorama en
general del reino. Para el juez los misioneros fueron rnando no ángeles, más

que hombrcsu.

Los indios que se encontraron en la mencionada sierra, según el
padre Arlegui 15 sumaban alrededor de 5000 las familias.

m. INCORPORACIÓN

DE PUEBLOS DE COAHUILA DE ORIGEN
TLAXCALTECA PARA LA FUNDACIÓN DE PUEBLOS EN EL
NUEVO REINO DE LEÓN

A fray Juan de Lozada se le dio facultad para sacar de los pueblos
de Santa María del Río, San Migue l Mezquite y Sa n Sebastián del Ve nado,
que fueron de la jurisdicció n de San Luís Potosí y de Saltillo, y que
pertenecían a la Nueva Vizcaya, poblaciones de indios origina rios de Id
provincia de Tlaxcala, para que se les re partie ra tierras y aguas necesarias,
en los luga res y sitios más cómodos y útiles que se cons ig uiera n parc1
iniciar la fundación de pueblos indios e n el Nuevo Reino de León.

El a rgumento que justificaba su la bo r humanista del padre
Lozada, se pued e entende r en la lógica, que s i los ind ios vivían en libertad
ACN. Histurí&lt;1, Vol.JO, 1-xp.12 h . 18-l v. 15 d,, k h n•rn d,, 1:""1:i.
ACN. Historí&lt;1, Vol.10, f-.xp . 12 h .187 r. 15 d" lt•b rNo d,, 1715.
14 Ard1ívo f r,111, is,, illlo , , .,j,d6. 1'Xp&lt;'di1•11h• 1050, ~"- ~-10. ()715).
15 Arl,•r,u i, Josi•. Cronin l d 1• )., provin, i&lt;1 d,• N_&lt;,.)'.'-&gt;. h ,rn, i"&lt; o d,, / ,1&lt; dh'&lt; ,,~. l'orrn,t.18 5l.p.9h.
12

11

11

AGN. His toria, Vol.30, Exp.12. Fs. 182r-182v. 15 de febrero de 1715.

530

511

�y se considerabdn dueños de su mano de obra y territorio, aceptarían con
mayor facilidad la doctrina cristiana.

a cualesquiera y au~ la mas irregular, por otra saber las malas influencias
tan continuas y repetidas de las españoles ponderándoles las necesidades
que han de padecer en los pueblos, y la esclavitud a los religiosos e indios
tlaxcaltecas y estas circunstancias ser tan públicas y notorias, sin poderlas
remediar, por no hal1ar autor.17

La causa principal y más fundamental de este hecho que es la de

nuestra santa fe católica y religión cristiana conservación y propagación
de ella se frustre y por consecuente no tenga ningún efecto la intención y
mente de nuestro rey y señor, ni las disposiciones de sus leyes reales y
cédulas noblisimas que tanto encargan y recomiendan la reducción,
catequismo, pacificación y poblaciones de indios, su libertad y buen
tratamiento.16

El pueblo de Concepción se fundó en la orilla del Río del Pilón,
sus habitantes eran alrededor de 600 familias.

Para el establecimiento de los pueblos indígenas, BarbadiUo se
amparo legalmente con un edicto real que establecía que era valido
despojar de sus propiedades a los espa,,oles cuando se intentara realizar
un proyecto de colonización y fueran necesariamente requeridas para
Uevarlo a cabo. En el Nuevo Reino de León se llevaron estas ordenes
reales al pie de la letra cuando se establecieron los pueblos de
Purificación, Concepción, y Guadalupe, siendo afectados Juan de León,
Pedro Guajardo, José de Trevi110, los Ochoa de Elejalde, Ángel de Robles
y Doña Nicolasa de Escamilla.

En la siguiente etapa de pacifica.ción, Francisco Barbadillo v
Victoria, fundó un nuevo pueblo con _el nombre de la Purificación, cuy~
territorio pertenecía a Juan de León y Angel de Robles, esta acción se llevó
a cabo con up sin fin de conflictos, a tal grado que Barbadillo se tuvo que
enfrentar a Angel de Robles, vecino del Valle del Pilón, que argumentaba
que se estaba invadiendo su territorio, este problema lo resolvió
desterrando al inconforme a Coahuila, sin embargo se le advirtió a
BarbadiUo, que según la ley décima cuarta, titulo tercero, libro sexto de la
Recopilación de Indias, se le debía otorgar en otro lado la misma cantidad
de tierras que se le habían guitado.

Con los indios pacificddos de Id sierra Tamdulipa y los indios
incorporados de Coahuila se fundaron tres pueblos de indios: Guadalupe,
Purificación y Concepción, con cudtro leguas de distancia de cada uno,
también repobló, las misiones, casi abandonadas de San Cristóbal de
Hualahuises y Sdn Antonio de los Llanos y por último se les designo un
protector pard que vigilMa y ayudara al establecimiento de dichos
pueblos.

Lo más importante de esta etapa de conquista y colonización en el
Nuevo Reino de León, fue el gran interés que mostró Barbadillo y su
equipo de trabajo, para enseñar a leer y escribir a los naturales, tal vez
procurando que esta nueva situación l9s incorporara con mayor facilidad
una nueva sociedad. tal como ocurría con los indios de Saltillo y Parras,
que en su mayoría ya hablaban castellano y con mayor facilidad se
defendían de las extorsiones de los españoles.

El lugar elegido p&lt;Hd el establecimiento del primer pueblo de
indios se situdba a med ia legud de Monterrey en el Río de Conchas y se
lldmaria pueblo de Nuestra sei1ord de Gudddlupe, en el cuál los nativos
planedban cosechar nMÍZ. Este establecimiento se logró con más de mil
familias de indios.

Una anécdota ilustrativa de los conflictos limítrofes entre
espafioles e indígenas en la región, fue cuando Santiago Díaz de la
Madrid, teniente del Alcalde Mayor del pueblo del Venado, expuso a
Barbadillo, que cuando fue de paso al pueblo de Mathehuala los indios le
mencionaron que iban a pedir justicia y que se llevara a cabo, porque
cierto decreto referido a la concesión de aguas y tierras dado a dicho
pueblo se les había arrebatado don Pedro de la Serna y el alcalde Mavor
del Real de Charcas.
,

Sin ernbMgo las dudds lo exaltdban d Barbadillo, respecto a que
los indios quisiernn permanecer en el pueblo de Guadalupe:

El desconsuelo que me cc1usd ra, por una pdrte considerar lo
nove lero que son los indios, su facilidad de emprestar oído, y dar ascenso

Para BarbadiJlo, una de sus primeras misiones fue otorgar castigo
a los españoles que abusaban de los indios, en febrero de 1715, procedió en
contra de don Pedro de la Serna y los que habían golpeado y herido a los
1
'

AGN. Hislorí.a, Vol.30, Exp.12. Fs.4r. 15 de febrero de 1715.

533

�.......,.......

indios de Mathehuala, por no estar de acuerdo en que se les concediesen
tierras y agua:

destruir y aniquilar el pueblo, y ser lástima que el trabajo que me hubiere
costado en agregar familias de indios.19

Se hallara moribundo un indio llamado Mateo Blanco de un balazo que le
había entrado por el pecho y salido por la espalda lo cual es constante por
certificación que se halla en los autos dada por Manuel de , la Torre
escribano de _su majestad ...lo que se ha obrado con los pobres indios del
pueblo de Mathehuala es una iniquidad aún en la ocultación de mi
superior despacho que expidiesen orden a sus tierras corno en haberlos
herido y puesto presos de que tiene el señor fiscal.18

El problema de localizar baldíos para establecer pueblos indios
cada día representaba un gran problema, para el juez.

Cayetano Medellín vecino de Charcas pidió que a don Pedro de la
Serna se le llevara al Valle de San Francisco Matehuala y lo escoltasen el
teniente del Río Blanco don Juan de Zamora o con el sargento mayor don
Fernando Sánchez de Zamora, ambos residentes de San Antonio de los
Llanos. porque era una injusticia lo que se cometía a su persona este
asunto termino con la ordenanza a don Francisco Barbadillo Victoria
alcalde de la Real sala del Crimen que en virtud de su comisión
procediera a que se ejecutase el tenor de los despachos del 13 de febrero
de 1715 que envío el duque de Linares.

Barbadillo comunicaba al Alcalde la Corte que únicamente
confiaba en dos hombres de aquella región:Juan Guerra Ca11amar y Fray
Juan de Lozada.

IV: CONFLICTO ENTRE EL PUEBLO FELIPE DE LINARES Y SAN
CRISTÓBAL DE HUALAHUISES

San Felipe de Linares Y San Cristóbal de Linares se encontraban
en franco enfrentamiento por cuestiones limítrofes: Barbadillo informó al
virrey, de este conflicto y comisionó a Manuel de la Torre, para que
averiguara y propusiera soluciones al respecto, ya que Barbadillo, estaba
en otras comisiones. Finalmente Barbadi11o soluciono el conflicto
ordenando trasladar a Linares, para que la villa y el pueblo no fueran
cercanos, porque al transcurrir el tiempo, sería una constante las disputas
por la tierra .

...la villa y el pueblo juntos no caven, y que si salgo de este reino, y queda
el mas leve resquicio de pleito sobre este particular, se ha de tirar a
18

AGN. Reáles Cédufas Duplicados. Vol.38.Exp.218. Fs.213r-21Jv. 6 dP octubrt&gt; d&lt;• 17H.

534

Por lo que permite el introducirle si puedo cuatrocientas varas y
quinientas familias, ni la villa adelantaría ya por no tener ejido ni tierras,
ya por el recelo de este pleito, , pues los vecinos no se atreven a hacer
fabricas por considerarse, en como de prestado con la neutralidad de si
esta villa se mantendrá o no, lo cierto es, que el pueblo se halla favorecido
con Real Cédula en que su majestad manda se le dé una legua de tierra
por cada viento.20

La gran cantidad de gente que se quería introducir ocasionaba
graves problemas en opinión de Barbadillo, la villa debió ser fundada en
un lugar donde sirviera de contención de los indios de la Sierra de
Tamaulipas, además de la escasez de agua del lugar por lo cual
recomendaba que se trasladase tres o cuatro leguas distantes donde
existiera tierras y agua.

...es que si este pueblo ·11ega a tener el número de gente de razón; la agua
de necesidad ha de faltar en un todo a la villa o el pueblo, no ha de tener
la que baste para sus sementeras.21

El presidio de Cerralvo se situaba cerca de la tribu de paramanos
quienes ocasionaban molestias a los españoles, por sus frecuentes
levantamientos, el encargado de contenerlos era el capitán Juan Pérez
Cañamar.

Cañamar, para los residentes españoles en el Nuevo Reino de
León representaba la antítesis, de un buen capitán en guerra, ya que no
solamente defendía a los indios, sino que aprehendía a sus opresores.

•• AGN. Historia. Vol. 30. Exp.12. Fs.. 191 r.15 de febrero de 1715.
AGN. Historía, Vol.30, Exp.12. Fs.190 v. IS de febrero de 1715. Veás,:, el mismo dorumt&gt;nlo en
el Archivo Francisrnno, e-aja 46, expediente 1050, Fs. 4-10.1715.
21
AGN. Historia. Vol.30, Exp.12. Fs..190v. IS de febrero de 1715. Veáse el mismo documento en
el Archivo Frdnciscano, caja 46, t&gt;xpediente 1050, Fs. 4-10.1715.
2o

535

�m~nos de adobe, y los techos de zacate, la iglesia de la dicha villa, es de Ja
mJSma materia que las casas de adobe, y con misma materia que las casas
de adobe, y con el mismo techo de tova 1, las campanas en la calle colgadas
d~ ~n pal~, y preguntando por la casa del alcalde mayor, me dijeron no
v1v1a en dicha viJla, sino en su potrero, tres leguas distante de ella en que
así mismo vi la plaza cercada de palos, y preguntando por los ejid~s de la
dicha, me dijeron no tenerlos, y esto es lo que hallo digno de la noticia de
dicho señor ~lcalde ~~ corte, para lo cual, y para lo demás efectos que
convengan as1 lo certifico en cuanto puedo y ha impartido por derecho de
el lo doy fe hecho en San Cristóbal de los Gualaguises en IS días del mes
de febrero de 1715.22

Es decir que Barbadillo y sus colaboradores se enfrentaban a la
clara oposición de los hacendados de la comarca y hasta la del gobernador
Francisco Báez de Trevi110. Basta señalar que en una breve ausencia de
Barbadillo se despojo a Cañamar de su puesto, sin embargo a la llegada
de éste nuevamente se le reintegro a su cargo.

Barbadillo, entre sus propósitos estuvo la exploracion y el
descubrimiento de vetas minerales y el reconocimiento de la región en
busca de nuevos caminos hacia el norte, para desarrollar esta empresa
tuvo grandes colaboradores como el capitán Juan Guerra Cañamar y los,
Frailes Juan de Lozada, Tomás de Páramo, Sebastián de Torres, y Margil
de Jesús. También fue un leal colaborador de los franciscanos,
restituyéndoles las misiones que había secularizado el obispo Camacho y
Ávila.

....,.........

Durante la visita de Manuel de la Torre, escribano del rey y
receptor de la Audiencia de la Ciudad de México, en el a110 de 1715,
realizo una minuciosa descripción de la región y concedió la razón a
Barbadillo respecto a sus planes de colonización.

11
a

Su comisión abarcaba a la Villa de Cadereyta, Valle del Pilón y la
Mota, al pueblo de san Cristóbal de los Gualaguises, y la Villa de Linares,
para que reconociese su situación real.

1

hl ..
......

Su opinión sobre San Cristóbal de Gualaguises fue la siguiente:

\

--'

...Conocí ser un paraje, que con cultivo de la tí~rra promete mucha
amenidad, muy alegre, y los indios que en el asisten, serán como veinte o
veinticinco, poco más o menos, como otras tantas viviendas, jacales y la
iglesia de dicho pueblo, la mejor según parece de las de Monterrey
Cadereyta, Pilón y Linares, porque es espaciosa de larga, y altas las
paredes de su fábrica, y el día quinto del mismo mes, pase a la villa de
linares, que distara del referido pueblo de la labor de el como tres
cuadras, y la iglesia de el, a dicha villa, como medio cuarto de legua,
mediando un río que a la presente lleva como un buey y medio, a le mas
dos bueyes de agua, en que conocí que aprovechándose el pueblo de esta
agua, si es de crecido numero de familias, totalmente d.icha villa carecerá
de agua, pues aunque hay otro arroyo, que llaman el de la Lara, este le
pase seco, y en junio, que es lo que se me dio por asentado sucede simple
en el tiempo de sacas cuando las aguas se necesitan para las sementeras, y
reconocida la villa con el cuidado de una a este fino hallé, ni vi cosa
alguna de piedra solo si como quince o diez y ocho cosas poco mas o
536

,
Para _octubre de 1715 el licenciado Barbadíllo realizó la propuesta
mas progresista que ningún otro gobernador del Nuevo Reino de León
había realizado para terminar con la opresión de los indios.
'

. . . Así m_ismo que declararon, algunos experimentados, y prácticos
, dtr'.g1dos a fm de alivio de los naturales, y que uno fue el que se
extirpasen l~s que llaman ~ongregas de los indios que se hayan en guerra,
Y se repartian a los duenos de haciendas, y labradores, con titulo de
protectores para _q~e los alimentasen, introdujesen en nuestra Santa Fe y
baut1.2ados les _s1r~1esen en sus haciendas, sobre lo cual se advirtió que
estos mismos md1os quedasen en las haciendas con titulo de ga,'ianes
pagándoles sus salarios como se estila en esta Nueva Espaiia.23

V. RE~RESO DE BARBADILLO A LA CAPITAL DE LA NUEVA
ESPANA

BarbadiUo estuvo en ese cMgo dos a11os de diciembre de 1714 a
abril ~e 1716. esto es u,~ lapso de 16 meses.Regresó a la capital
NovohJSpana, en donde se mcorporo nuevamente a su antiguo empleo.

. El 17 de junio de 1718, ocurrió un suceso trágico; un intento de
asesmato en contra del virrey Marqués de Valero, en el cual Barbadillo
participo como Alcalde de la Real Sala del Crimen.

•
Estuvieron presentes el oidor decano, Francisco de \lalenzuela
Venegas, caballero del orden de Santiago, el l\larqués de Villehermosa de
22

ACN. Hisloria VoL10, l-.xp.2!J&lt;l. 1--..J&lt;nr. 15 d&lt;' Jdm•ro d,• 1715.
ACN. Rc&gt;al,&gt;s Cc&gt;dulas 1)upli«1do&lt;;. vol.~, Pxp..?'\7.h . 2-&lt;w -2~ :!v..1 d,• '" lubn• d,• 17'15. V,w.,•
c&gt;I mismo do, unwnlo Pn PI An hivo h,rn, Í'« ,1110, «1j&lt;1 ~6, "'l"'d1&lt;•nlt• 1050, ¡..._,, 4-l0.1715.
!l

517

�Alfaro, Lic. don Fehx González de Aguero, Lic. don don Antonio de
Terreros y Ochoa, Lic. don Felix Suárez de Figueroa, Juan de Olivar,
doctor don Antonio de Terreros y Ochoa, Lic don Felix Suárez de
Figueroa, Líe.don Juan de la Veguellina y Sandoval, don Diego Francisco
de Castañeda, don Francisco de Barbadillo y Victoria y don Pedro
Sáncbez de Akaraz.24

Este juicio fue en contra de Nicolás Joseph Camacho, de origen
español, este proceso duro del 17 de junio de 1718 y termina el juicio el 20
de junio del mismo año, se dictamino que era un hombre que estaba fuera
de sus cabales y su sentencia fue que lo enviaran al manicomio de San
Hipolito. Este caso por su gran importancia le concedió más renombre a
Barbadillo en la Nueva España.

Sin embargo la situación en el Nuevo Reino de León empeoró en
su ausencia, por este motivo el virrey considero necesaria la presencia de
Barbadillo en el Reino. Barbadillo retorno al Nuevo Reino de León el 4 de
julio de 1719, pero ahora con la investidura de gobernador.

Este nuevo episodio en la vida de nuestro protagonista va estar
enmarcado en un contexto histórico diferente al encontrado a11os atrás, ya
que por Real Cédula se ordenaba que los presidentes, ministros, alcaldes y
oficiales no traten, ni contraten, ni se sirvan de los indios, ni compren
casas, chácaras, estancias, huertas, ni tierras y lo más importante se
prohibía que los protectores de indios abusaran de su poder, es decir que
Barbadillo regresaría al Nuevo Reino de León con una legislación a su
favor para lograr la pacificación.

Y llegó en circunstancias en que tiene lugar el acontecimiento más
notable de su administración. El marques de Agua yo le pidió ayuda a
Barbadillo, porque un grupo de franceses al mando de St. Dennis se había
internado en Texas y se estaba posesionando de las misiones de San José,
Corpus y San Antonio, fundadas por los franciscanos. El I de noviembre
de 1721,. el gobernador para socorrer a la expedición militar envio
cuatrocientas cabezas de ganado menor y trescientas de ganado mayor.

La figura de St. Saint Denis, en la historia de Texas es de suma
importancia, porque fue un gran contrabandista francés y tan audaz que
se caso con t\1ar1a Román nieta del famoso capitán Diego Ramón.

y,,.

~• Ruh10 M,llll'. lgn,h 10.
&lt;1l,1n du r&lt;1nh• los ln&gt;s ..,¡gJos dP domin,i. ión l'S¡Mnol&lt;1s. R1•visl&lt;1
triml',lr,il MPxi, n.i. lnv,"&lt;li¡•,.i, ion,,.. histori, ,is f',_p&lt;1&lt;;&lt;1 ( ·,11 ,-..,.J&lt;l.'W. huno l. p.65. Al :N.l ' rimi11&lt;1l.
T,11110

578, t..1tló-122. 17 18.

Paralelamente al gobierno de Victoria, acontedan eventos
importantes que influían en la zona, como la declaración de guerra de
Francia a España y la invasión a Panzacola por los gaJos y el despueble de
las misiones orientales de Texas.

Una de las aportaciones más notables de su administración fue el
levantamiento de un censo ganadero25 que tuvo como consecuencia la
propuesta de credf un obispado en Monterrey.

El Marques de Balero ordena a Barbadillo que ejecute ai:itos en
contra de don Juan de Cedros, alcalde de la jurisdicción de Charcas, por
haber violentado a los indios de la nación Tlaxcalteca y los guachichiles,
que viven en la frontera de San Sebastián de los Venados.

Los tlaxcaltecas argumentarían que la propuesta de Cedros de
incorporar otras tribus a su región, en lugar de beneficiarlos los
perjudicaría, porque ellos eran autosuficientes. La opción que ofrecían
estos indios es que llevaran a los indios recién incorporados a lds misiones
de San Antonio de los Llanos, donde si se necesitaba gente.

Par resolver este conflicto se fundó una población de negritos
llamada Venado y San Geronimo de la Hedinda y se ordena que estos no
tuvieran armas, solo en casos de necesidad precisa y que las conservasen
los gobernadores de estas regiones.

A Francisco Barbadillo este conflicto le agobiaba mucho, por lo
cual planteo la posibilidad de aclarar los limites limítrofes de donde
vivían los naturales chichimecos de Id Nación negrita del pueblo de San
Francisco Matheguala, porque estos se encontraban sin saber a ciencia
cierta a que Audiencic1 pertenecidn, algunas veces pretendían su
reconocimiento al alcalde mayor de Charcds de la gobernación de la Real
Audiencia de Guadalc1jara, y otras,a las justicias del Nuevo Reino de León.
Esta circunstancia ocasionaba retrasos en sus trámites administrativos ,.
en consecuencia decayeran sus c1ctividades cotidianas y productivas.
Finalmente el 4 de abril de 1721, se resolvió que el pueblo de l\fatheguala,
en lo político se sujetarc1 a la Rec1l Audiencid de Guc1ddla¡ara y a lo militar
al Nuevo Reino de León.

l li( ( innclrio hiop,r,lfic u d(' Nupvo J f't&gt;ll MonlPrrPy. Uni\lPr,..idc.td
Aulonom&lt;1 d,• Nu,•vo IA'llll, 1'&gt;14.p.-12. Pur&lt;1nlt• lod&lt;1 l&lt;1 inv,'«tii•,,1&lt; inn ,w logr.im,,.., lo,.il11.ir ,·1
cPnso, prohabJ,,m,•nh• ,rni, &lt;1mPnh• s.• &lt;'ll&lt; 1u•nlr&lt;1 Pn ,,J Ar, hivo M11n1t ip.il di' M,in1t•rrc•y.
1:5 Cdvc1:,.o s C(-tr.l'.d, lsrdl'I.

�Francisco BarbadiJlo y Victoria fue gobernador del Nuevo Reino
de León a lo largo de cuatro años, an los cuales restableciét la concordia
entre sus habitantes. En 1723 se trasladó a la capital del virreinato. En este
mismo ario el 29 de septiembre, contrae matrimonio con la viuda de
Martín de Urzúa y Arizmendi, conde de Lizarraga, llamada Juana Rosa
Bolio Ojeda y Gúr;man su nupcias duran tan solo tres arios, porgue don
Francisco Barbadillo y Victoria muere el 14 de mayo de 1726 y fue
sepultado en iglesia de Santo Domingo, su viuda muere el 23 de agosto.
de 1737.

Los datos de Francisco Barbadillo sobre su matrimonio,
testamento, y muerte se encuentran en amonestaciones, libro 18, f.104;
matrimonios libro 16, f.108v, entierros, libro 10, f.95v; y testamentos, libro
5, f.21 ven el Archivo parroquial de la Catedral Mexicana. y en el Archivo
General de Notarias,R 576, 1726, f.216 v.

El 14 de mayo del a,,o del señor de 1726 murió el se11or licenciado,
don Francisco Barbadillo, Alcalde del Crimen y juez de Provincia en esta
corte, casado con doiia Juana Rosa Bolio; recibió los santos sacramentos,
vivra en las calle de donceles, se enterró en la iglesia de Santo Domingo.
26

A la muerte de don Francisco Barbadillo \' Victoria, termino una
etapa de colonización en el Nuevo Reino de Leó,;, la cual se caracterizo
por intentar conciliar los interés de los conquistadores y los colonizados,
sin embargo al analizar lo que sucedió arios posteriores de su gobierno, se
percibe que la situacion social no fue en mejoría sino empeoro:

Al termino de. gobierno de Francisco Barbadillo \' Victoria, el
capitán don Nrcolas de Villalobos envía al virrey una l~rga lista de
atropellos cometidos por el nuevo goberrMdor , y entre los que se cuenta
su destitución como Capitán Protector de indios.

Villalobos exige un castigo para el gobernador del Nuevo Reino
de León y los soldados que estaban bajo sus ordenes, por los delitos de
abuso de poder, homrcidio,despojo, robo \' recuerda como Barbadillo
hdbra abolido las congregas:

...se les obligue a los indios a pensiones y servidumbres de los
gobernadores y vecinos del Reino sino es que sea pagándoles su trabajo y

que no sean forzados sino voluntarios y sin que hagan falta sus pueblos
arreglándose dicho protector a las leyes reales y ordenanzas de aquellos
pueblos echas por el licenciado don Francisco Barbadillo Vitoria.27

Sin embargo, gracias a las reformas aplicadas por Barbadillo,
algunos de sus antiguos colaborndores continuaron con su labor
conciliatoria. El misionero fray Juan de Lazada, logró incorporar a una
serie de tribus nómadas para establecerse en pueblos: Cadimas, Pelones,
Nasas, Pamoja11os, Quedefe11os, Pintos, Palmitos, Quiniquanos,
Atagu ia pe mes.

Yo deseo que e.stéis en paz, si queréis volver a las congregas como
antes, os pondré.en ellds, del que quisiere estar en las misiones le daré un
pedazo de tierra en ellas, o si queréis servir a los espa,,oles del mismo
modo os atenderé.28

Aquí cabe mencionar una triste historia sobre el trabajo realizado
por Lazada para terminar la obra que había comenzado Barbadillo. Para
lograr sus objetivos el misionero invito al jefe de las naciones indias a
encontrar juntos una salida pacifica, el sujeto ·se llamo Pedro Botella, sin
embdrgo este episodio tendría un desenlace trágico, ya que el gobernador
trdiciona la confianza del misionero y al representante indio, y manda
detener al ltder nativo.

Ya para el a110 de 1728, el visitador don Pedro de la Barrera
certifico que existían los siguientes conventos y misiones en el reino, San
Andrés de Monterrey, San Gregario Cerralvo, Gualeguas, Guadalupe, San
Pablo de Labradores, Cadereyta, Pilón, Purificación, Concepción, San
Cristóbal, Linares, San Antonio de los Llanos y Río Blanco, pertenecientes
a los religiosos de San Francisco de la Provincia de Zacatecas. Es decir que
en su mayoría, los fundados por Martú, de Zavala y Francisco Barbadillo
y Victoria.

Tres años después de la muerte de Barbadillo, todavía existían
evidencias de este hombre justo, en la Real sala del Crimen, ya que antes
de morir, había iniciado un juicio en contra de los oficiales de la Real
Hacienda y Caja de la ciudad\ de México, don Ignacio Joseph de Miranda
factor de don Alejo López de Cotilla contador y don Manuel Jiménez de
los Cobos tesorero .

27

AC N. Rc&gt;alC'S C,, dulas Orig inal&lt;'S. Vol.44.bcp.124. Fs. 301-311 v. 2 d&lt;.' abril de 1726.
FrandSt ano Caja 46. Fxpe di,,ntt&gt;.I0-18. Fs.a.29

28 Ard1ivo

5-il

�Los autos en que entendió el licenciado don Francisco de
Barbadillo alcalde del crimen que fue de esa mi Real Audiencia y por su
muerte los acabo el doctor don Geronimo de Osilia y Rasio alcalde de
Corte de ella en virtud de comisión vuestra contra don Ignacio Joseph de
Miranda factor de don Alejo López de Cotilla con todo y don Manuel
Jiménez de los Cobos tesorero todos tres oficiales de mi real hacienda y
caja de esa dicha ciudad de México sobre abusos y mala
administración"29

La sentencia final de este proceso fue que se suspendió por tiempo
indefinido de sus funciones a Alejo López de Cotilla, y se le obligo a pagar
una fuerte suma de dinero, a don Joseph de Ignacio de Miranda y don
Manuel Jiménez los condenaron a 8 años de suspensión de sus empleos y
una multa de 16 mil pesos.

Por último cabe sei'ialar como anécdota de la vida personal de este
importante personaje en la historia del Nuevo Reino de León, que su
entenado don Joaquín Francisco Javier de Urzua Bolio, conde de
Lizarraga al casarse recibió una gran fortuna 30, cuya dote incluía a siete
mil esclavos, este episodio encierra una triste ironía, mientras Barbadillo
abolió la esclavitud en el Nuevo Reino de León,, su hijo adoptivo la
aceptaba y la fomentaba.

CONCLUSIONES
A través de la historia del Nuevo Reino de León, se comprende el
difícil proceso de conquista y colonización en el Norte de la Nueva
Espafia. La incorporación de esta inmensa región al universo novohispano
fue un desarrollo más lento y difícil que el del centro y el del sur.

Algunos de los factores que seiialaron este devenir fue: el
abandono económico y administrativo de las autoridades del Virreinato
hacia aquella región, los constantes ataques de los indios nómadas, la
leja,úa de los territorios y tal vez lo más importante en el Nuevo Reino de
León no existían centros de producción que redituaran grandes riquezas,
que atrajeran a los españoles.

29

30

AGN.C.oncuJ"SO J,, Cotilla. Vol.3.Fs..359-585. 1729.
AGN. Tierras. Vol.711. F.xp.2. Fs.. 19. 1746.

Desde Luis de Carvajal y de la Cueva hasta la llegada de
Francisco Barbadillo y Victoria, los problemas a los que se enfrentaron los
gobemadores del Nuevo Reino de León fueron los que se mencionaron
anteriormente. Los gobernadores del Nuevo Reino de León en los siglos
XVII y XVIII, más destacados por sus contribuciones al conocimiento de la
región y establecimiento de pueblos, sin lugar a dudas fueron Martín de
Zavala y Francisco Barbadillo y Victoria, el primero fue el que estableció
las bases para una real tarea de exploración y colonización, y el segundo
sentó los cimientos para concretizar la a11orada pacificación de la región.

Entre los aportes más destacados de Barbadillo al conocimiento
cientifivo-tecnico, son sus valiosas descripciones de la geografía del
Nuevo Reino de León y su particular interés por poblar el norte de esta
comarca, sus primeras misiones logradas fueron la repuebla de San
Antonio de los Llanos, Hualahuises y Agualeguas; in1pulsó al mismo
tiempo, las de Río Blanco y Labradores. Este personaje fundó los pueblos
de Purificación, Concepción, Guadalupe y Linares.

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de abril de 1711.
·
-Archivo General de Indias, Contratación, 5791.Ll .F.15 v. 18 .27 de julio de
1702.
·Archivo General de Indias. Indiferente¿ 138,n.27. 30 de abril de 1711.
-AGN, Reales Céd11las Duplicados! Vol. 38. Exp.209, Fs. 193 r. 7 de
septiembre de 1714
-AGN. Reales Cédulas Duplicados, Vol.38. Exp.234, Fs. 233 v. 11 d~ abril de
1715.
-AGN, Reales Cédulas Duplicados. Vol. 38. Exp.209,Fs . .198 .r. 7 de septiembre
de 1714.
-AGN. Reales Ccdttlas d11plicados, Vol.38. Exp.209 Fs. 197.v-l98r. 7 de
~eptiembre de 1714.
-AGN. Reales Ced11/as Duplimdos, vol.38, exp.237,Fs. 236v-242v.3 de
octubre de IT15. \'eáse el mismo documento en el Archivo Franciscano,
caja 46, expediente 1050, Fs.c1 4-10.1715.
--AG'.\. Historia, \'ol.30, E,p.12. Fs.182r-182v. 15 de febrero de 1715.
-AGN. Histoná, Vol.30, Exp.12 Fs. 184 v. 15 de febrero de 1715.
-AGI\:. Histona, \'ol.30, Exp.12 Fs.187r. 15 de febrero de 1715.
-ArchiPo Fra11ásca110, caja 46. e,ped iente 1050, Fs. 4-1 O. (1715).
-AGN. Histor(a, \'ol.30,Exp.12. Fs .. 188.r. 15 de febrero de 1715.
-AGN, Reales Cédulas D11plirndos. Vol. 38. Exp. 209, Fs. 195v. 7 de
septiembre de 1714.
-AGN. Histona, Vol.30, Exp.12. Fs.4r. 15 de febrero de 1715.
-AG\!. Reales Ccd11/as D11pli(t1dos. \'ol.38.Exp.218. Fs.213r-213v. 6 de
odubn, de 1714.
-AGN. H,~toria. Vol. 30. fap.12. Fs .. 191 r.15 de febrero de 1715.
-AGN. Hisfonn, \'ol.30, Exp.12. Fs.190 v. 15 de febrero de 1715. Veáse el
mismo documento en el Archivo Frc1nciscano, cajc1 46, expediente 1050, Fs.
4-10.1715.
-AGN. Histiiria. \'ol.30, Exp.12. Fs ..190v. 15 de febrero de 1715. Veáse el
mismo documento en el Archivo Franciscano, cc1ja 46, e'-pediente 1050, Fs.
4- 10.1715.
~-1

-AGN. Historia! Vol.30, Exp.209. Fs.193r. 15 de febrero de 1715.
-AGN.Criminal. Tomo 578, f.306-322. 1718.
-Archivo del Sagrario de la Catedral, Libro 10 de Defunciones de Espc111oles,
f.95 v. 1725.
-AGN. Reales Cédulas Originales. Vol.44.Exp.124.Fs. 301-311 v. 2 de abril de
1726.
-Archivo Franciscano Caja 46. Expediente.l048. Fs.c1.29
-AGN.Concurso de Cotilla, Vol.3.Fs ..359-585.1729.
-AGN. Tierras. Vol.711. Exp.2. Fs .. 19. 1746.
-Archivo del Sagrario de la Cátedral. Amoncstacionts, libro 18, f.104.
-Archivo del Sagrario de la Cátedra!. Matrimonios! libro 16,f.108v.
-Archivo del Sagrario de la Cátedra l. Testamentos, libro 5, f.21 v. 1724.
-Archivo General de Notarias, R 576, f.216 v. 1726.

�MONTERREY Y LOS DOS LAREDOS: RELACION
BICENTENARIAl

Dr. Manuel CebaUos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte ,
Universidad Autónoma de Tamaulipas
La relación entre el Estado de Nuevo León -&lt;especialmente su capital,
la ciudad de Monterrrey- y los Dos Laredos data por lo menos, desde la ,
fundación del antiguo San Agustín de Laredo en mayo de 1755. Como lo ha
mostrado Israel Cavazos Garza, la Colonia del Nuevo Santander establecida
por los acuerdos entre José de Escandón y el Rey de Espai\a a mediados del
siglo XVIII, debió su poblamiento en gran parte a la movilización de los
habitantes del Nuevo Reino de León hacia la también llamada Costa del Seno
Mexicano. Si esto fue cierto para los pobladores del centro y del sur del Nuevo
Santander, para caso de las villas asentadas por órdenes de Escandón hacia el
norte, no hubo duda alguna, pues prácticamente todas las familias que
emigraron para fundarlas procedían del Nuevo Reino de León. Así Cavazos
Garza considera a San Femando como una sucursal de Cadereyta ya que de
allí y de otras partes de Nuevo León llegaron las 43 familias fundadoras.
En el caso del las poblaciones situadas en las márgenes del Río Bravo,
conocidas también como villas deJ norte, su cercanía y comunicación anterior
con los reineros hizo que éstos emigraran a los nuevos asentamientos. La villa

.....__ __

o lugar de Mier fue fundada por 38 familias, "todos los más de la villa de
Cerralvo". A la villa de Revilla -que luego cambió su nombre por Guerrerollegaron 58 familias y a Camargo llegaron 40; en ambos casos procedían de
Nuevo León. A fundar Reynosa llegaron fam iÜas procedentes de Cadereyta,
el Pilón, Sabinas y Pesquería Grande.' Los apellidos de las familias de las villas
del norte atestiguan la procedencia: Rantírez, Martínez, Garáa, Vela, Saénz,
Be.navides, Gutiérrez, Chapa, Hinojosa, De la Garza, Guerra, Cantú, Salinas,
Del Bosque, Bazá.n, Barrera, Serna, Villarreal, Adame, Canales.
San Agustín de Laredo, que fue la hmdación escandoniana más
occidental y de las últimas en realizarse también, recibió pobladores del
Nuevo Reino de León. Un grupo de familias se establecieron en las márgenes
del Río Grande del Norte. Tomás Sánchez, originario de Ciénega de Flores,
encabezaba este grupo de familias y eran mantenidas a su costa. Esta
fundación pretendió hacerla Escandón en las márgenes del Río de las Nueces;
sin embargo, Sánchez optó por reaüzarla en el Bravo ante la lejaoúa y los
1 Un texto semejante a ésle fu e prt&gt;Senlado en la ct&gt;rt.•monia t¡UE' l"l lnslitulo dt-' lnvestigaciont&gt;S
Históricas dE' la Universidad Autónoma de Tamaulipas tt&gt;lebró en homenaje a la Ciudad d&lt;.&gt;
Monterrey con motivo de su cuarto centenario de fundación. Ciudad Victoria, "l!-) d&lt;' i:lgosto de

1996.
2
Israel Cavazos Garza, Nuevo León y la cduní:;aci611 del Nuevo Santmuilr, Monterrí'y, SNTE, 1994, pp. 4Q..
43ypassim.

547

�peligros que representaba el Nueces. Para ello hubo de negociar con José
Váz.quez Borrego, originario de San FrancJSCo de Coahutla, quien habta
establecido también a su costa la Hacienda de Dolores a diez leguas de donde
Sánchez fundó Laredo. De las poblaciones legalizadas y aprobadas por
Escandón en las márgenes del Bravo, Dolores fue la w-tica que no subsistió,
aún cuando pareaa me¡or orgaiuzada y con más recursos que Laredo mJSmo.3
Dos años despues de fundada en la inspeccion que real120 en 1757 el capit:in
de dragones José Tienda de Cuervo, daba razon de las 85 personas que
habitaban La redo y de sus apellidos: Sánchez, Saldivar, Uribe, Casas, Gama,
Treviíio, Rodnguez, Ramón, 5ahnas. Al nusmo tiempo hablaba de la
inseguridad que terna de que esta poblacion progresara, y cuyo úmco
beneficio ve1a.,&amp;rc1

Er1Seguida el gobernador Palacio prosiguio con el caso haciendo que
el parroco del lugar certificara y confirmara la veracidad de la peticion de la
viuda de Jose Rodríguez. A lo que el padre Juan Jose Lafita y Vern respondió
que la viuda se habia mudado a la villa de San Agustín pues hab1a venido a
este lugar donde ya v1v1an vanos de sus hermanos y su madre."
A principios del siglo XIX, la Com151ón de Limites al mando del
general Manuel M1er y Teran llego a Laredo procedente de f\1onterrey el 1 de
febrero de 1827. La descripción que la Comisión de Límites hJZO del proceso
de llegada de Monterrey a La redo confirma la relac1on que paulatmamente se
fue entrelazando entre las poblaciones de lo que ya St" nombraba desde el siglo
XVIII "las fronteras":'."

El que resulta al comun de este establenm1ento es de ser también
tránsito ordmario para la Provmcia de Texas y sus presidios desde [el) Nuevo
Remo de Leon y lc1 Provincia de Coa huila cuyos lmderos distan 7 leguas en el
para¡e llamado Carnzo Pneto, siendo esta poblac1on la ultima de la colonia
por la parte del norte.4
Una decada más tarde, fue nombrado gobernador y te111ente de
cap1t:in general del Nuevo Santander Jose Fernando de Palacio. Una de las
encomiendas prmc1pales fue la de legali.zdr el repc1rtirmento de tierras de los
pobladores de la colorna. El virrey marqués de Cro1&gt;.. comisiono para que
acom pai1ara al gobernador PaJano el licenuado }oSt" de Osorio \ Llamas. En
su v1S1ta a San Agustm de La redo, ambos estableneron los hnde~os de la vtlla
y entregaron las poroones cl quienes las p1d1eron. Los apel11dos fueron mas o
menos los m 1S111os de diez c1nos antes: Sánchez, Careta, Guaiardo, Bustamante,
Rodnguez, Martmez, V11larreal, Moreno, Tre, i110, D1az, Salmas, Chapa, De la
Garza, Unbe, Faz, Duran, Pe11a.~ 51 bien no espec1f1Caron s u procedencia al
momento de adiudicarles las pornones que les correspond,an, s1 se h120 en un
caso:

Después de haber descansado quince días en la capital de Nuevo

León, nos ding1amos a Teias pero inciertos todav1a del cammo que
deb1amos llevar. Esta mcertidumbre no fue de larga duración
porque a cinco o se1S millas de la etudad (...) encontramos dos
soldados de presidio que veman de correos y traían al senor Terán
cartas del general Bustamante. Este se110r hab1a salido de Béjar y
com 1dabc1 al ¡efe de la corn 151011 a pasar por La redo a donde aquél
se dmgta.x
En el cammo de t\1onterrey a Laredo pasaron por los siguientes
lugares: la estancia de los Garzas, Salmas, la Hanenda de Mamulique, Boca de
Leones, el pueblo de Tlaxcala, la Hanenda del Carnzal, la Punta de
Lampazos, la I lanenda de la Barranca, el Rio Salado y un paraje llamado el
Hu1Sdch1to. Las obSt&gt;rvauones de la ruta seguida por la Com1s1on de Li1111tes
fueron por &lt;lemas 111teresantes:
El estado atmosfémo de estos patses desde l\.1onterrey es semeiante
al de las tierras calientes leJclnas del mar(...) Al l\i.N.O. las monta11as
parec1a hu1an; e n las otras d1recc1ones el horizonte natural sólo
estaba 111le rrum pido po r ~1equenos valles. Casi toda nuestra
rom1tiva &lt;'Staba a caballo, y el ruido de seme¡ante caravana hacia
le,antarse gran numero d e venados d e los que algunos pasaban
terta de nosotros. Partidas d e cabc11los silvestres errabc1n por entre
los l ha par ros en todas direcc iones (...) El aspecto físico del pa1s fue

Doiia María de Jesús Sánchez, viuda de Joseph Rodnguez, vecmo
que fue de f\ 1onte rre) ) ho, ,enna ) pobladora de esta v tita de San
Agustín de Laredo, como más haya lugdr en de recho y al 11110
convenga (. . .) que por cuanto ha llegado a 1111 not1eta el que no
estoy mencionada en el apunte del padron que a vuestra St"ñona
hicieron presente del vecmdario de dicha villa v sie ndo ,·o una de
las familias que esto) avecmdada \ con fam;lta crecida de se1S
huérfanos ...
et l,1

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Nlllt1111ilt1, M,•x110, U111vpr,1d.td N.t, ton.ti Autcmo m.t d,• M,,x1&lt;11, Un1v,•r,1d,1d Aut,&gt;1111111&lt;1 d,•
T&lt;1m,rnl1p.ts, 1997, p 12~
1
jc)S(&gt; T1t•nJ.i d,• ( ·•u•rvo, F,/11d11 Grllt'llll de /11, F1111d,1.-i,m,-,; lt,t1111, 1••1 / l /•"-&lt;·,h· /-..,_·,111,/,,11 m 111 l,•/,,111,1 ./.t
N11a.~ 1 °'1111tt111d,1 C,i,./a dd •..,-11,1 Mrllúl/1•' MP~ko, Ar, h1\ll 1 ~•nN.il d~ l.t N,k 1011.

l,1 lllt')'ll ltlíllM lit• ..t,•rt'\IHl d1f.&lt;l

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,\\·11, 1 ,;¡ ,lt· ,lt:•N• ·11 I 1 /ll:1111,d Alw II I n1111, c'll l,ll ,111111,,r, M"nh•m•y, A rt tuvo ( ;.,,i.•r.il ,t.•I l'st,1,f.1 J&lt;,
Nm•vo I nin, J&lt;,i..'&lt;1, 1'1'·

1,, hh

�siempre monótono, porque toda la vegetación de este desierto sm
agua, está reducida a una gramínea corta, seca y sm flores, la que es
un excelente pasto para los animales (...) La marcha de esta jornada
fue muy lenta y penosa, los soldados tenían que abrir paso con sus
sables cortando los brazos espinosos de algunas múnosas que
embaraz.aban el paso de los carruajes (...) Cuando la luna se elevó
sobre el horizonte, soplaba con fuerza la brisa del E.S.E.; pero a
pesar de esto, d1Sminuyó poco el calor que habíamos sufrido todo el
día; al amanecer la humedad fue excesiva.9

Esta descripción puede servir de guía para conocer como era la fonna
de traslado entre Monterrey y Laredo a principios del siglo XIX; además, de
aclarar cuestiones fundamentales y detem1mantes en la vida de una sociedad
como es su dima, su topografía y vegetación. LlegaJ1do a Laredo la Comisión
de Limites describió así a la población:
La villa de San Agustín de Laredo o presidio de Laredo fue fundada
sobre la margen iz,quierda del R10 Bravo del Norte el 25 de agosto
[sic] de 1755 y pertenece al Estado de Tamauüpas. Sus calles son
bastante anchas y tienen toda la sin1etría que observaron
escrupulosamente los conquistadores en el Nuevo Mw1do (...)
Laredo que es un pueblo con nombre de villa, estuvo en otro tiempo
muy expuesto a los ataques de los mdios, pero el día de hoy lo
temen (...) Este pueblo estará floreciente cuando el Río Bravo del
Norte sea frecuentado, para lo que ~ necesita que estos estados
adelanten mucho en población(...) Los vecinos de este presidio son
de sangre mezclada; muchas familias son muy blancas, y otras
muchas están mezcladas con la sangre indígena. Aunque no son
muy laboriosos ni industriosos, son aficionados al servicio militar,
algunos son arrieros, otros labradores, y la mayor parte son
pastores, que viven contentos con solo carne, maíz y frijoles, sm
desear otra cosa.1°
Según la Comisión de Lunites, Laredo tenía 2041 habitantes mientras
la población de Monterrey ascend1a "apenas" a 12 mil. Era así descrita:
Monterrey, ciudad y capital de Nuevo León , está situada al pie de
la sierra y a la extremidad N.O. [sic] de un inmenso valle (...) Las
calles por lo regular, se cortan en ángulos rectos, dirigidas más o
menos de N. a S. y de O. a P. muy mal empedradas, no siempre
rectas y adornadas de malas banquetas(...) La industria de la ciudad
de Monterrey es muy corta; la mayor parte de sus habitantes se
dedican a la agricultura. Los productos extrajeros le vienen a
Monterrrey del puerto de Matamoros, y el comercio de ellos lo han
monopolizado, por una ley, unos cuantos particulares (...) Los
ºDian,·de Vlíl¡e de la ComL"lÓ11 de L»mt~, pp. 90-92.
IO Diario de Via¡e de la COIIIISIÓn de Lím1tes, pp. 92-93.

550

contornos de la capital de Nuevo León son muy agradables a la
VJSta y el Cerro de la Silla, situado a una legua de distancia
hem10sea el paisaje.11
Una de las intenciones de la Comisión de Límites era buscar la forma
de poblar el norte del pais y evitar que '1os aventureros que habitan las
fronteras de la Republica" 12 am1aran a los indígenas u ocuparan las tierras
nacionales. Poco lograron realizar pues los proyectos de defensa y
colonización -de los que la Comisión de Límites pretendió ser instauradora- se
vuueron aba¡o diez años después con la mdependenc1a de Texas en 1836, y
aún más con la perdida del territorio después de la invasión americana de
1846-1848.
Después del Tratado de Guadalupe Hidalgo ftrmado el 2 de febrero
de 1848, la situación para ~lonterrey y Laredo cambiana sustancta.lmente a lo
largo de la segunda mitad del siglo XIX; sm embargo, este cambio no supuso
la desapanc1on de la relación entre ambas, smo que dJCha relación se
intensificó. El Tratado de Guadalupe Hidalgo estipulaba, entre otras cosas,
que sena el Río Bravo la nueva frontera mternacional entre México y los
Estados Un.idos. La población de La redo que, s, bien había sido fundada en la
margen izquierda del no CJen a11os antes, y de ese lado te11Ja sus prinic1pales
edificaciones, su plaza principal y la mayor parte de sus habitantes, también
había ido ocupando la margen derecha.
La porcion de pueblo que quedó a la margen derecha del Bravo fue
desmembrada del antiguo San Agushn de La redo que en un mismo momento
se convirtió por obra de los decretos legales en norteamericano y texano.
Según el primer historiador neolaredense la porción de San Agustm de Laredo
que quedó a la margen derecha fue nombrado desde entonces Nuevo Laredo
"como ¡usto tributo de recuerdo y para perpetuar el nombre" de la población
perdida, por decreto del entonces gobernador de Tamaulipas, Francisco Vital
FernáJ1dez. n Sin embargo, en los documentos mas antiguos aparece
indistú1tamente con los nombres de Monterrey de Laredo, t\1onterrey-Laredo
o ú1duso Nuevo Monterrey. Esto último que parece menos probable lo afirma
Gabriel Salruvar, distinguido historiador tamaulipeco. 1~ Sea lo que fuere,
debió haber confusion en cuanto al modo de nombrar el nuevo espacio
geopoütico que se formó en la parte del antiguo Laredo que quedó a la
margen derecha del Bravo. En efecto, un mapa elaborado por la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística fechado en 1850 asienta frente a La redo el

11

fl1J1TWde Vmjedela Ct.mL&lt;w11,td.nmt~, p.60.
u l11J1rio ele Via¡t· de la C.misl&lt;ll1 de L»mh:s, p. ifl.
13
AHMNJ T )Udil ..~ Rid1t&gt;r, Rt::«7/Q /11~1,in,:11 úlln¡1t11d,ad11 ,lt-Nu,,.'1111.,1,, 1 s.r-1ss.~, 1M5, Ms .• 1'· 1.
14
C'odbriel &lt;;aJdJvdr, Hi;;t,&gt;rii10~11pe,1,l11kla ,k Tamaulipas, Méxiw, fal1torial &amp;•dlri;, deS1lvc1, Nl5, p. 1%.
fo el oon&gt;to en que el pres1d1&gt;nlt&gt; Brnilo Juaw;,sa11&lt;.i on&lt;1 la mslilur,1&lt; ión d,• lil m na l1hw PI 10 &lt;lt&gt; ¡ulio
de 1861 aun se lt&gt; denom.inil Mont,•rn.-,y-1 .are..lo. Vea.,., Ul1s..'S lrigoy&lt;'n, f-1 p1rl/&gt;/m1c1 u.vm•1111er&gt; .le la,;
fro11hTas lllt:rlC/11lilS, Méx1&lt;.o, S.t'., 19J5, p. 16.

551

�nombre de Monterrey.15 Según Richer la fundación de Nuevo Laredo se hizo
entre dos ranchos, uno de nombre Monterrey y el otro llamado Saltillo.16 Sin
embargo, en el libro de defunciones de la parroquia de San Agustín, que era la
única que seguía subsistiendo para ambos lados del río, ya se consignó el
nombre de Nuevo Laredo en los decesos ocurridos en 1849 que, por cierto,
fueron más de los acostumbrados por w1a epidemia de cólera morbus que
desoló las dos poblaciones entre marz.o y abril de ese año.17

.

Un episodio importante después del Tratado de Guadalupe Hidalgo
fue el protagonizado por un grupo de laredenses que pretendieron hacer la
fundacion de la villa de Mier y Terán en territorio nuevoleonés en las
márgenes del Río Salado. Estos laredenses fueron encabez.ados por Andrés
Martínez y Salvador Cuéllar y se atuvieron a un decreto federal que ápoyaba
la repatriación de los mexicanos que habían quedado en los territorios
perdidos. Independientemente de que, ante las dificultades del momento, la
traslación de mexicanos no se efectuó de modo masivo, es importante
destacar las intenciones que guiaban a los que pretendían repatriarse. Para
efectos del caso que nos oc~pa es menester destacar parte de la petición que
aquellos laredenses hicieron al gobernador de Nuevo León José María Parás.
Luego de pedirle los recibiera en su Estado decían:
No nos queda otro recurso para salvamos de tan grande sacrificio, o
de ser extrajeros en nuestro propio país, o de tener que dispensamos
a mendigar la subsistencia y comer el pan amargo de la (derrota].
Queremos pues ser nuevoleoneses para conservar el nombre de
mexicanos ya que la desgracid de la guerra ha querido que
perdamos el de larede11os y que abandonemos el suelo tal donde
existen los restos de nuestros mavores; \' sólo la bondad de la
legislación del gobierno y de los h~bitante's de este estado pueden
suaviz.ar el dolor de tan grande sacrificio que nos acompa11ará hasta
la tumba. rn
La íntima relación -aún conflictiva- entre Nuevo LMedo v Nuevo
León vivida en la décadas de 1850-1860 da cuenta de la fundación de la
aduana de Laredo decretada por Santiago Vidaurri. Esto inició una relación
ri..1t\XitcUl &lt;I h.ií Ol&lt;idd f"'- lí Id ~ , .. .,m t~l"\ "'2'/rlli,ct ,J..~ Id ~ ... ~t",lchJ
df' ( :..\ogrcal Id y E..;1c1dtsti, el H.)11 vbla dtl l.r1 '-llU".:lírt''f'.ló Id nll'•mlrl ~, l ion t,ll cHlO cHlli nor y
d&lt;'m&lt;1s d&lt;1Lo&lt;; &lt;1ck1uirido, r'-lSl&lt;'riornwnt,·. ""'' d" J83(r_ 1-.,t(• . m,,p,, q11,· ¡--..·rt,·1w«' " l,i "&lt;x 1&lt;'l.l&lt;1d
M(•xi1 &lt;111&lt;1 d(• ( ~"'l'/dfkl y l-.'&lt;t&lt;1,hsti1 d ill(' l'"""'nl,1do ,•n la l-xp1,.;i, ion 1)o . unw11t&lt;1I Nw..,tr,1 h (&gt;nt,•r.i
Nor\(' ('11 d An hivo ( ~•rn•r,,I d(• l&lt;1 N&lt;1, ion dP h&gt;i&gt;n•ro ,, ¡unto d,• 1'Jl~. Vl'.tS&lt;' Nu,-,./1,1 fi,•11/&lt;1:1 11,•1 r.,
Mí•xiw, ALN, J998, 1 1 pp.
11• AHM NI ., )11&lt;111 f_ Ri( lwr, R.__"&lt;·1i11 /11,;t,•11cn,,•111¡•cud1t1,/,1 ,l.: N11&lt;~'•' 1,u.:./,• 1S-r-ISS.'i, JAA3, t\h.. r 2.
•~ An hivo lr,1,-si.i d(•~n Agu~tm () ,m.._1,,, T&lt;'x&lt;1,), 1 1hm 1. l ld u11&lt;1nnt•atl,•I l o . .il 17 d,, .,hnl d,• J~tJ.
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1,-.in, 19'-JI, 775 PI'·

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comercial que aún no termina. Ante el intenso movimiento comercial aún
entonces sin ferrocarril, el consulado de Matamoros hubo de abrir en 1871 una
oficina comer?"J en la__Villa de Nuev~ La redo para que conociera y tuviera
control de _la tmportaao1: y exportacion.19 Años antes, durante la guerra civil
norteamencana se hab,a desatado también una intensa moviliz.ación
conv~endo a la región del Río Bravo en un espacio económico común, como
lo ~ons1deran Ma~io Cerutti y Miguel González Quiroga.20 A este periodo se Je
atribuye la espeae de que la franja ribereña de Tamauüpas fue entregada a
este ~tado por el presidente Benito Juárez en desagravio de las deslealtades
cometidas por Vidaurri privando a Nuevo León de contacto con el Río Bravo.
Como recientemente lo ha mostrado Israel Cavaz.os Garz.a, nada más lejos de
la verdad, pues esa franja perteneció a TamauJipas -incluso hasta el Río
Nueces- desde mediados del siglo XVJJl.21
AJ inicio de la década de 1880, la entrada del ferrocarril a Laredo
Texas y a la Villa de Nuevo Laredo hicieron que esta pequeña villa se
traiis~?rmara paulatinamente en w1a población importante en la mutua
relac1011 con Monterrey y Laredo Texas, y que absorbiera la centralidad de la
región ?anándole la partida por un lado a Camargo y a Guerrero en
Tamaulipas; y por el otro a Lampazos en Nuevo León. Varios fenómenos es
preciso destacar: el progreso relativo de los Dos Laredos; el incremento
demo~áfico que experimentaron; el traslado de comercidntes y compañías
comerciales. Entre quienes migraron y tenían intereses en Nuevo León
debemos nombrar a Patricio Milmo, Francisco Am1endáriz, Tomás
Men~i~ichaga, Francisco y Santiago M. Belden.22 Este último fue presidente
mumcipal de Nuevo Laredo en varias ocasiones y es recordado como
benefactor.

Otro evento importante que no debemos desatender fue la pretensión
del general Bernardo Reyes para convertir a Nuevo Laredo y a Guerrero
ambas villas tamaulipecas, en parte de Nuevo León a principio; de la décad~
de 18~. Para ello se valió de una vieja discusión histórica: la pertenencia del
terntono neos,mtan~erino al Nuevo Reino de León. Fracasó en el intento, pues
en Ta1~1~ulipas topo con pared al enfrentarse a la discusión histórica y
to~grafica que le propuso el gobernador de esa entidad ingeniero Alejandro
Pneto en respuesta a sus demandas. Para convertir a Nuevo León en estado
colindante con los Estados Unidos, Reyes hubo de aceptar entonces la
Hacienda de la Pita en el Estado de Coahuila, donde sin mediar un estudio
mas que circunstancial -y sin duda inducido por la conflictividad política de
los grupos coahu1lenses con el porfiriato- se estableció la población fronteriz.a
'" 1l,-p.: rtnwnt 1&gt;1_'-l,11&lt;• by Un11t•d '-,t.i lt.., , onsulM offi, idls &lt;11 Nu,•v,, 1dí(•do, ( \din C. 1on•n,
H1,t,•11rnl ~Ai tel1 ;,f Nu,: ,, I ,11 u/11 C.•11,11/:11,, Nu,•v,l 1 .irPdo, J&lt;l-11 .
;,, M&lt;trio c·,·rulti y Migu(') ( ;1111,,l,•1 0 u in~~•l, "( ;u,•rr&lt;1 y l 0 111,•r, io &lt;'11 torno c1I Rk&gt; Br,,vo (1855-1867).
l 11w&lt;1 lro11t,·n1&lt;1, '"'I" " 10 &lt;'&lt;•norni,o 11&gt;1111111". H1,t,•11n A-kx1cmm, (15R), v. XI., Núm. 2, o,t uhn&gt;di, 1&lt;•mhn• d,· J&lt;)ll(), PI' 2¡;__297_
.!I l",rctd ( ctVd /t'S ( ,(l í/(1, 1:,,.~ 1l 111~f1 1lltl1h N1tc\..1,1 f &lt;.'llu, M,,xil(), F( ....., fl}l).t , p. 17:\.
-- hlu,,rdo Al,1n on ( ,mtu, f-;•,•/11,1,•11 :¡ ,/rf'c·ml.-11011 C/1 d 111•/l':'lt la~ ,111,/adc~ ti·,111/cn:n~ de
1111/lflllh/"1", Tiju ,111&lt;1, H ( &lt;ll&lt;'gi1&gt; d,• 1,, ¡. ron!N d N,&gt;rh•, 1990, 1'·
0

:n.

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�de Colombia en 1892. Como resultado de la escaramuza políticia del
momento, Nuevo l..aredo fue ascendida de la categoría de villa a la de ciudad,
con el nombre de Ciudad l..aredo de Tamaulipas; y Colombia resultó ser una
fundación laredense -de los Dos Laredos- ya que la mayoría de las familias
que emigraron a hacer la nueva fundación llegaron, como era n~tural, de_estas
poblaciones que eran las más cercanas.23 Con esto se reprodujo el patrón de
poblamiento del noreste que ya había consignado Israel Cavaz.os Garza_ f que
hemos anotado anteriormente. Fue la Aduana de Laredo la que abno w1a
pequeña oficina que se encargara de la vigilancia fiscal en la nueva población
de Colombia.
La Revolución mexicana trajo a la entonces nombrada Ciudad Laredo

de Tamaulipas una nueva oleada de migrantes del mismo Tamaulip'."5, Y de
Coalluila y Nuevo León. Varias familias de esos estados se ~?leaeron en
alguno de los Dos Laredos. O bien llegaron a w10, e mdJStintamente
cambiaron al otro. Por citar solo algunos regiomontanos o nuevoleoneses que
vivieron o nacieron en l..aredo se debe nombrar a Nemesio Garáa Naranjo,
Enrique Naranjo, Manuel De la Garz.a, Isidro Vizcaya Canales, Aurelio
Gonz.ález Henry, Matías De Llano y Manuel De Llano Martínez. ln~uso se
debe recordar a la comunidad de religiosas del Sagrado Corazon que
"trasladaron su colegio y sus alumnas de Monterrey a Laredo Texas.24
En el decenio de 1930, la carretera nacional fue un nuevo vínculo con
Monterrey. En ese tiempo un incipiente proyecto de industr~ción en
Nuevo Laredo atrajo capitales y bancos regiomontanos. Pero no fue smo ha~ta
mediados del siguiente cuando, después de la Segunda Guerra Mundial,
Nuevo Laredo y Monterrey fijaron su propia identidad al me~os hasta
principios de la presente década. Se estableció así un consenso regtonal que
equilibró las actividades geoeconómicas de la región noreste. Monterrey se
definió como ciudad industrial y comercial, y Nuevo_Laredo como centro
prestador de servicios aduanales y todo lo que ~plica: ~!ta~~n,
afianz.amiento, transportación (carretera y ferrocarrilera), fiscaliz.aaon,
financiamiento, alijo.

laredenses -especialmente los del lado mexicano- tienen en Monterrey lazos
familiares, comerciales o académicos.
En estos últimos años, esta pequeña región del norte de Nuevo León,
del noreste de CoahuiJa y del occidente de Tamaulipas, cuyo centro de
atracción son los Dos Laredos y que indudablemente se vinculan con
Monterrey, ha tenido una serie de cambios derivados de la virtual
modificación de los elementos fundamentales que definen la estructura de la
frontera. Se ha _puesto de manifiesto que la planeación del desarrollo regional
de la frontera no puede fundamentarse solamente atendiendo a cuestiones
económicas, comercialés o fiscales; sino que hay cuestiones sociales, políticas,
éticas e históricas que es menester tener en cuenta ya que la frontera no es solo ,
un lugar de paso de mercancías o pasajeros, sino que, al menos
históricamente, las fronteras mexicanas han derivado en lugares de
establecimiento de poblaciones con una intensa interacción.
En todo este proceso histórico de la frontera la ciudad de Monterrey
ha desarrollado un papel fundamental que aún no termina. El futuro había
augurado para ella y para su región nuevos derroteros que se han visto
temporalmente ensombrecidos por las circunstancias políticas y por las
recurrentes e intempestivas devaluaciones del peso y la inestabilidad de los
precios del petróleo. Pero no es ésta la primera vez que esto sucede. Los
norestenses salieron adelante a pesar de las circunstacias adversas de guerras
internacionales, revoluciones civiles, divisiones internas, sequías o
inundaciones. Monterrey esta ahí desde hace cuatro centurias, otras
poblaciones de la región estaban ya antes y otras vinieron después. Los
hombres y mujeres van y vienen por la región fundando pueblos, familias y
patrimonios. Y la historia es ya muy vieja como para no mostrar a cada paso,
que los lazos que wien a los habitantes de esta región, podrán estrecharse a
medida que tengan en cuenta los conocimientos de esa historia interestatal, y
ahora también internacional, que los explica a sí mismos y a los espacios
donde conviven.

Hoy muchos regiomontanos y nuevoleoneses tienen e~ ambos
I..aredos intereses y relaciones por compartir. Los Dos I..aredos tiene una
centralidad innegable en el norte de Nuevo León que el Ejército mexicano y la
Iglesia católica han entendido al rebasar las fronteras -políticas ~tales al
momento de diseñar y establecer sus propios espacios. La guanucron de_ la
plaza de Nuevo Laredo comprende las poblaciones del norte de Nuevo León;
y Nuevo Laredo pertenece a la zona militar con sede en Monterrey. Por su
parte, la diócesis de Nuevo l..aredo establecida muy ~ent~mente en 1989
comprende varias poblaciones nuevoleonesas. Al nusmo tiempo, muchos
Manuel Ceballos Ranúrez, "El control geopolítico en el noreste porfiriano: Nuevo Laredo y la
fundación de Colombia en 1892", Frontera Norte, v. 3 rnÍII\. 5, enero-junio de 1991, P· 9 Yss.
24 [María del Refugio Ornelas], Vida del Ilmo. Monseñor Dr. Enrique Tomás Lozano, Nuevo
Laredo, Impresores del Norte, 1957, s. p.
Z3

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          <name>Access Rights</name>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Ciudad de Monterrey</name>
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      <name>Evangelización en el noreste</name>
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