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                  <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�HACIENDAS Y GANADOS EN EL NUEVO REINO DE LEÓN
-SIGLOS XVD Y XVIDProfr. Israel Cavazos Gana
Universidad Autónoma de Nuevo León
La colonización española en América trajo consigo el traslado de
ganados mayores y menores al Nuevo Mundo. Para el caso de la Nueva
España, pronto proliferó la cría conforme fue avanz.ando la población,
particularmente hacia el norte de la ciudad de México. La multiplicación fue
prodigiosa y, además de propiciar el consumo de carnes, tuvo como
consecuencia la industríafüación de la lana, el sebo, etc. y hasta la
exportación de pieles a España, en gran escala.
Las vastas extensiones de tierra donde surgieron las grandes
haciendas y estancias fueron muy pronto insuficientes. Por lo mismo, la
ganadería fue desplaz.ándose gradualmente hacia los desiertos norteños. A
ello habrían de contribuir los descubrimientos mineros de Guanajuato y
Zacatecas, en la primera mitad del siglo XVI. 1
Autorizado Luis de Carvajal en 1579 para poblar el Nuevo Reino de
León, uno de los puntos de sus capitulaciones con Felipe Il establecía que
había de traer ganados. 2
Desde la fundación de Monterrey, en 1596, se observa que la pobreza
de la minería en la región es compensada con una dedicación manifiesta a la
cría de ganados. Por lo que hace al ovejuno, Alonso de Treviño declaró en
1619 tener 16 mil cabezas de ganado menor;3 pero predominaban el caballar
y el bovino. La cría de mulas era abundante, por su importancia para las
recuas que transportaban los productos de la región. Los caballos, al
principio muy caros, llegaron a multiplicarse de tal suerte que, mostrencos y
cimarrones, daban la estampida en los desiertos. Relata el cronista Alonso
de León que "en tiempo del justicia mayor Diego Rodríguez, en 1611, el
capitán Femán Blas Pérez "dio sesenta caballos de rienda a Su Majestad
4
para la guerra... " En lo que atañe al vacuno, el capitán José de Treviño al
entrar a poblar en 1603 declara que "he metido en este reino dos mil vacas".
El mismo Alonso de Treviño, su sobrino, tenia en 161 9 en el Corral de
Piedras tres mil reses, y José Cantú en el valle del Pilón, hacia 1645, tenia
cinco mil.
La primera década del gobierno de Martín de Zavala fue más de
estancamiento que de avance colonizador. Ello obedeció, en gran medida, a
la "guerra de diez años" contra los tepehuanes que, al ser lograda su
441

�La tierra

pacificación, "dan lugar a que nos ocupemos en la labor de la tierra", dice
5Lorenzo

Ori . Para la cría de estos enormes

Díaz en 1636.

Vinieron épocas mejores y fue entonces posible que el gobernador
cumpliera su compromiso de fundar dos villas. Una, la de Cerralvo,
intentada desde su llegada, sólo tuvo este título hasta 1629 y no logró tener
ayuntamiento sino hasta nueve años más tarde. La otra, la de San Juan
Bautista de Cadereyta, fue fundada en mejores circunstancias y con todas las
formalidades en 1637.

La fertilidad

No obstante que en nuestros días resulta díficil aceptarlo, el suelo de
Nuevo León, si no fue muy pródigo en yacimientos mineros, sí lo fue en
pastos para la cría de ganado. El cronista Alonso de León lo6 elogia diciendo:
"la tierra es fértil, de muchos pastos y casi siempre verdes" .
Los mayordomos de haciendas de ovejas declaran con frecuencia: que7
"es tierra de los mejores pastos, aguajes, salitrales y otras comodidades" .
En 1653, Manuel de Valdés Noriega expresa que "es cierto y por tal se dice,
por ser de los mejores agostaderos y demás logros entran muchos pastores ...
8
por las muchas comodidades que hallan" . Agustín de Trejo, solicitó tierras,9
reconociendo "la bondad y fertilidad de este reino y la abundancia de él" .
En un despacho al virrey Vizarrón, en 1734, se dice que la fidelidad de los
sirvientes es tanta que "por la fertilidad y conveniencia de la tierra casi
1110

sirven de valde ...

Cerciorado por sí mismo de la "bondad de la tierra", Antonio Leal
decidió en 1635 entrar con su rebaño de 30 mil ovejas. Procedente de
Huichapan, el recorrido de más de 700 kilómetros había sido penoso, pero el
resultado de su experiencia fue halagador. Su ejemplo fue imitado por otros
dueños de ganados, al grado de que en el capítulo VI de su crónica, Alonso
de León asienta: "cuando esto se escribe, entran trece haciendas de ovejas y

b
gi~almente los mayordomos de l re años era necesaria la tierra
recumeron al arrendamie t
os grandes señores de
.
inmesidad del Nuevo Rein: ~~:o?~staderos. Pero, al darse cuen!a:d~s
e~ sus capitulaciones de 1625 estab1c~taron en merced. El gobernador Zavala
eJ1dos a r~ondición de que fuese ~s_aculta_d~ ~ara repartir tierras solares ya
tercero". •
m pefJUIC10 de los indios ru'. de otro
. La merced implicaba, desde lue
. .,
por s1 o cumplir con
.
go, la obhgac1on de poblar " da
vecmo casado" L
d
, ca uno
personal mente; enviaron a mayordomos. y os· po
.
• erosos nunca lo hi c1eron
pronto se observó que éstos "1
S1IV1entes con sus familias p
con sus mujeres y con esto 'no
los ganados salen, ... vuelven ~;;
~recuentemente se lamentaban
d_o verdadero asiento la población" 13
mcump~imiento "seis meses ocasi:~tondad y ve~inos de que con es.te
otros seis las dejan despobladas". 14 an las alteraciones de los indios y los

u::~ec::;e

~

advirtió también el v1c10
. . de que quien
hacíanSe
.
so, 1o para darlas en arrend
.
es solicitaban
las tierras lo
de_ que "los ganados de unos past arrue~to a los que entraban cada año el
evitar ésto, en auto de 1646 s d'an Y disfrutan las tierras de los otros" ,py
los
d
e ispuso que las t·
· ara
mayor omos no entraran .
ierras fuesen medidas
correspondientes· 15
sm traer poder de los hacendados o los tltulos
que

~

.
.La extens1·o·n de 1a tierra
'b'd
expedidos ordinariamente de 25 a ;ec1_ '. a no _era pequeña: los títulos
Hs) y de determinado número d
5 s1h~s (equ1\alentes cada uno a 1755
Has. cada una).
e caballenas de tierra (equivalente a 40.80
El impulso dado a la
bl ..
fav~rable. El incremento de:O~á~10n con _e_l reparto de la tierra fue
vecmos_ ~e Cadereyta, procedentes enc~u se deJ~ sentir. Los 22 primeros
~~acc1on esencialmente ganadera 16 U ~ayona de Huichapan, fueron de
on.
.
no e ellos fue el cronista Alonso de

de más de treinta mil ovejas, cual más, cual menos".
Años más tarde, en 1685, eran dieciocho las pastorías que entraban y
el número de ganado había ascendido a 555,000 y en 1690 eran ya 22 las
haciendas trashumantes.u

.
pol'f El interés por obtener tierras
se ext d', h
1 ico y económico más elevado· .d
. en io asta la gente de nivel
reales. escribanos. etc. obtu,ieron ·:~ ~res de la Real Audiencia. oficiales
otorgaban a algunos persona. es -d n e~ mercedes. Los gobernadores las
beneficio. Luis de T ovar G
e quienes habrían de recibir alg,
gobernador Zavala sobre c~e~~es. secretario _del , irreinato. en carta
merced decia que·· "tendr.an ,uestros

d'

~

443

442

�diente en los de vuestra merced que llegare~ a
negocios más franco ex?&lt;: .
y 1 fi tuoso deseo que tengo de servrr a
mi mano y oficio mostrare siempre e a :c
. s" n
e
vuestros
acrecentamientos
y
premio
.
vuestra mereed Y d
.b.
esas donaciones. También fue
No sólo los foráneos reci podieron
ntre los pobladores locales.
ial muy
eroso e
formándose un grupo soc
. 1 El capitán Blas de la Garza fue
Mencionaremos sólo algunos eJemp
los municipios de Apodaca Y
dueño de las tierras que hoy comprlen en ahora son los municipios de
d L ón obtuvo as que
.
Pesquería; Alonso e e ,
1 Cantú creó un enorme latifundio que
Montemorelos y Gral. Teran; Car osdí los vastísimos actuales municipios
empezaba en Gral. Terán y compren . ,ª d
a's de 200 kilómetros. Por otra
B
n una extension e m
.
de China y Ora1. ravo, e
hab , de 1'avorecer a parientes y amigos,
nan
•
' de
parte algunos gobernadores
,• l de tierras sino
tamb.ien
otor~ándoles las mejores mercedes no so o
. dio.
s 18
1D

º\

. . del Nuevo Reino de León por este
La ocupación del tembtondo . , la entrada de los ganados. Primero
dual y o e ecio a
·
procedimiento fue gra
.
fi' rtil zona del valle del p·1
1 on
.,
ara subrr hasta 1a e
t .
en la region sur, P
,
d el poniente y el noroes e, Y
·es) Mas tar e,
l
Lmar
(Montemorelos Y
· ,
Mier Camargo y Reynosa, en as
finalmente hasta las que habnan de ser
,
márgenes del río Bravo.

Entradas
• muy semeiante
a la
. . o' una trashumancia
de ganad os ongm
E
- :.i
La entrad a
.
C .11 Extremadura, en spana.
que hubo en la Edad Media entre ash a y
,
los ariados al Nuevo Reino de Leon
La temporada cuando entraban d !itad de noviembre. Algunos se
era por regla general, en la segun a . d Mateo de Arce "hizo noche"
'
1 h ienda de oveJas e
'.
,, 19 El
anticipaban. En 164 1' a _ac
M
or "el ocho de noviembre .
· d Diego de ontemay
"
1 er
cerca de la estancia e
1646 ordenaba a los mayordomos no vo v
auto del gobernador Zavala de . . b " 20
or el mes de d1c1em re .
a entrar a Pastar P
,
.
ados a sus lugares de origen, se hacia
Por cuarito a la sahda de los gan
d l mes de mayo. Alonso de
·1 durante to o e
b
. ariamente a fines de a n Y
. aban daño a la labores
dm
or
l s anados no ocasion
León expresa en 1639 que o g
" es el tiempo en que están en sus
porque "cuando salen a los fmes dedmayo. ' bre" es cuando "la cosecha de
do entrari "a fin e noviero
. "21
cosechas... Y cuan
.
b . f erra sin haber salido •
maíz está hecha y los tngos aJO 1
'

444

El mismo De León, en escritura de 11 de enero de 1640 fechada en
Cerralvo, se obliga a pagar a Gaspar Rodríguez 300 chivos, "para fines del
mes de abril, al tiempo en que las haciendas de ganados menores salen de
este reino".22
Algunos pastores salían cuando mayo había terminado. Antonio de
Lecea, mayordomo de la hacienda de ovejas de don Martín Pérez Romo,
declara el 7 de junio de 1706 hallarse "próximo a salir con la hacienda de mi
cargo a los reinos de Nueva España".23

Rutas y cañadas
Los lugares de origen fueron, durante largos años, Huichapan,
Querétaro, Lagos, Tepetitlán, San Luis Potosí, San Juan del Río y otros. Los
señores de ganados formalizaban contratos, ante notario, con los
mayordomos de las haciendas trashumantes. Los rebaños, como ya lo
expresamos, tenían que hacer un recorrido de más de 700 kilómetros. Tras
de pasar por la villa de San Felipe, proseguían hacia el río de Medina, al
oriente de Zacatecas, para continuar hacia el norte. Los mayordomos, antes
de llegar a cada provincia y en particular al Nuevo Reino de León, daban
aviso a los gobernadores, a fin de que les señalaran los caminos o cañadas
por las cuales habían de entrar. Hacerlo sin este requisito les hacía
acreedores a una multa de hasta 500 pesos.
Había dos entradas al Nuevo Reino de León, una en el sur, pasando
por San Luis Potosí y Armadillo hasta el puerto natural de Matehuala y otra
por el poniente, por Saltillo, hasta la cuesta de los Muertos. Los del sur, se
bifurcaban para entrar por San Antonio de los Llanos (Hidalgo, Tamps.);
otro por la boca de San Cristóbal para proseguir hasta el valle del Pilón. Los
del poniente, continuaban desde Charcas por las haciendas de Guadalupe,
San Juan de Vanegas, Pozo de Animas, San Salvador, Encarnación y
Aguanueva. Continuando por Saltillo por los Ojos de Navarro proseguían
por Ojo Caliente, Encinillas y Rinconada, desde donde se proyectaban hacia
diversos rumbos, hasta la Boca de Leones y el río Bravo.

Toponimia
Estas rutas han dejado su huella en la toponimia regional de nuestros
días. Muchos accidentes orográficos o topográficos perpetúan el antiguo
auge pastoril: Puerto de Pastores, Paseo de las Cabras, Puesto de la Parida,
etc.
445

�Haciendas, ranchos y agostaderos recuerdan en sus nombres su origen
ganadero: Las Alazanas, El Abrevadero, la Azufrosa, El Apartadero, Las
Borregas, El Salitral, etc. Por lo menos cuatro municipios de Nuevo León
tuvieron denominaciones relacionadas al ganado: El Capadero (Los
Ramones), El Reparo (Allende) y la Manteca (Los Herreras). Uno, lo
conserva todavía: Salinas (en el siglo XIX se le afiadió Victoria). Este está
hablando de los salitrales usados como parte de la crianza del ganado. Los
rodeos, tan típicos ahora de Texas, se practicaron desde los albores del siglo
XVII. Existen en Nuevo
~ León por lo menos diez lugares llamados El Rodeo'
desde aquella época.

Extorsión y mordida
Además de los asaltos de bandoleros y de indios, los pastores sufrían
en el lento y largo recorrido otro tipo de molestias. Muchos alcaldes de los
lugares por donde pasaban, "inventaron" lo que se denominó una "visita" a
las pastorías. Esta extorsión o "mordida" se observó desde los primeros afias
de la entrada de los ganados. Si ya habían pagado en una parte, tenían que
hacerlo en la siguiente. En 1653 fue levantada una información sobre este
abuso. Uno de los testigos declaró que "son tan intolerables las vejaciones
que las justicias hacen a nuestros sirvientes y las imposiciones y costas que
les llevan, que nos obligan a representar nuestras quejas y agravios".
Señalaron, en particular, la contribución arbitraria de la "visita" , cobrándola
en cada partido dos veces, una a la venida y otra a la vuelta, llevando por
cada una hasta 12 y 24 pesos; exigiéndoles además, hasta cien, doscientas y
hasta cuatrocientas ovejas. "A tal extremo llegan -dicen- que salen las
justicias a los caminos, donde con aprietos les obligan a que vengan en
cuanto quieren". Pero no sólo los alcaldes los extorsionaban sino también
los labradores del trayecto que les impedían usar el agua de los arroyos,
manantiales y ríos. Algunos tenían que desviar el camino tres o cuatro
jornadas antes de entrar al Nuevo Reino, "trayendo sus ganados por cerros y
lomas".

semillas a la gente de serv1c10,
. . ní las 0 11
enseres de cocina Mu .
as, metates comales 1

lona, utili"'1das p.;,a a~':'::: :~;~o esto er.;, las gr.,;d:,~;n:m::
mucho de remimscencias bíblicas de Eoi t el ddtlatado trayecto. En ello había
o-Po o e Mesopotamia.
El traslado requería mucha
Godoy, uno de los .
gente de diversas castas J
1635 traer consi pnmeros en conducir a este reino sus .
Alvarez de
indias hi
go, además de la gente criolla
~ oveJas,
expresa en
11
, c cos y grand
o espanola
•
indios los t ,
es y negros Y esclavos" 26 Pr d ' . setenta rndios e
.,
o Olllles, los mexicanos
1
. . . e omrnaban entre los
tamb1en_ los mestizos, los mulatos
y os chichimecas; pero abunda
de Santiago de León y Gar . y los negros esclavos. El obispo d Jban
avito en aut0 d • .
on uan
, reconoció que e
. .
e visita de 27 de d' • b
1681
Bemardin
n 1as m1s10nes de río Bl
ic1em re de
.
o y otras, "han entrado al
, aneo, San Antonío San
mestizos, n~gros, mulatos e indios
p~~tonas en q~e vienen espafíoles
con:espondia al cura benefici
nos ' cuya admmistración es . . ,

~

ra::s.

eS1ncta prohibición de

sacar in:, ;; l~onten:ey_

La jornada era continua Se
.
noche" en lugares se
.
camrnaba solamente de día

446

"

detenerse largo tiemi!"';; ia ~:tmvenidos. Con frecuenci/:::.~iaha:;
best•~· el aviso de la proximidad tda/ • los ríos. la pérdida de al~a
otro mc1dente.

e m tos o malhechores o por cua1qwer
.

Debido
.
, a ell o, 1os cnadores
ponían "e
"
tema ordenado a los gobernad
scolteros para su protección: el
~ dos del presidio de Cerralvo y ores ~ue no se les impidiera. Los
17
cada uno en las cercanías de s~:stenorm~n!e los del de Boca de
'el gobernador Mier y Torre man ona, auxiliaban a los pastores. En
d~ escolteros. pero se desorganizó
tuvo por cuatro meses una compañía
;rrey la creación de otra, pero se o p:ó su alto costo. Propuso entonces al
e los hacenderos, puesto que "por ~ qhue no era forzosa la contribución
pero
. suerte co ·erec
F no
. ofender" ·JO MeJor
, 1 o natural se habían de de fiender
rancisco de Barbadillo
.
mo a propuesta hecha por el lic . d ,
Se e . . ,
, qwen en 1715 entend ' d 1
.
encia o
ons1gwo entonces la creaci·o·n de una com
ta e a fundación de pueblos
-· volante de setenta·
parua

;~es.

En su largo recorrido, estas inmensas caravanas conducían bestias de
carga, caballos mansos de silla y perros pastores. Traían también lazos de
Tebuacán o de San Juan del Río, arpilleras, hilo de arria, jáquimas y muchas
otras cosas. En el renglón de herramientas figuraban barretas, hachas,
hierros y tijeras de trasquila. En el de armas, había arcabuces, adargas.
machetes, etc. No faltaba tampoco el almud o medida para dar la ración de

,,P;'::7~

Escoltas

virr

La caravana

su vicario.

~

1:

25

.º a

~~da causa contra don Juan de Z ' - _Jurisdicc1on del reino. En 1654 fue
, Ulllga por sacar diez indios
rndias, cuando la licencia u
condenado en 150
e terua era sólo para cuatro y d p y cuatro
pesos. En 1706 1
os. or ello fu
algunos mulatos "hijos de las
. ' e gobernador Salinas Varona hall~
hualahuises" .29
muJeres que han casado con los indios
o

447

�hombres y un capitán, dependiente del virrey. Quedó establecida no sólo
"para la seguridad de las haciendas de ovejas sino también "por la
estabilidad de las misiones y poblaciones que nuevamente se han fundado y
conservación de todo este reino". Barbadillo redactó las reglas. Una de éstas
prevenía que cada soldado dispondría de ocho caballos, "a lo menos" y que
usaría "garniel, con doce cartuchos, espada y cuchillo de horqueta, arcabuz y
ardaga. además de la cota de malla". A la entrada de las ovejas ocho
soldados "limpiarían los caminos". La compañía campearía dividiendo los
soldados en cuatro escuadras cada una, con un cabo, y continuamente
31

deberían de andar "mariscando la tierra" .

En cuanto a los soldados de Cerralvo y Boca de Leones, el brigadier
Pedro de Rivera, visitador de presidios, opinó entonces (1730) que para que
Cerralvo no experimentara hostilidades, cumplirían con la obligación de
"salir todos los meses, luego que alumbre la luna (que es cuando lo
enemigos cometen insultos) a registrar los parajes amenazados". Esta
medida se aplicaría "por la parte de la hacienda del Alamo, las del pueblo de
Gualeguas, las de inmediaciones de Cadereyta (sin entrar a ella) y las
pastorías de las márgenes del río Grande, manteniéndose en campaña hasta
que mengüe la luna". Las compañías volantes, aunque con algunos
32
intervalos, habrían de prevalecer vigentes durante casi todo el siglo XVTII.

Beneficios
Independientemente del obvio beneficio económico que reportó para
el Nuevo Reino de León la entrada en las haciendas de ovejas a pastar,
desde que empezó este auge se subrayó como más importante lo que
significaba para la evangelización. Juan Francisco Vértiz al solicitar tierras
en 1637 argumentaba que quería entrar "para que con el comercio y
comunicación con los indios chichimecos que están aún bárbaros... se vayan
reduciendo a vivir en pulicía, para ser atraídos a nuestra santa fe católica,
33

con la suavidad que Su Majestad desea" .
Para los vecinos de Nuevo León, la entrada propició un nuevo giro
comercial, el de los avíos. Mercaderes y labradores locales se constituyeron
en aviadores de las haciendas o proveyéndolas, los primeros, de efectos de
sus tiendas y los segundos de "productos de la tierra" como el trigo, el frijol
y particularmente el maíz. Había aviadores que proveían también de caballos
y yeguas a las haciendas. Algunos tenían notables ingresos puesto que
surtían de los que les faltaba a tres o más haciendas. Por citar un solo
ejemplo diremos que de la tienda de Juan José Gómez de Castro se proveían

en 1741 las grandes h . d
Y otras.34
. ac1en as de los condes de Penalva• Landeta, A vendafio

Industria
_La ganadería favoreció también
. .
desdenable, la textil Aun
el surguruento de una industri
da
1
llevados a sus lugare.s de q~e os ganados en tiempos de trasqw·1ª na
ongen los g d
a eran
1ana que era conducida a los tel~es deana er?s locales comercializaban la
En las haciendas se hacía el "ro
. ~ueretaro en grandes cantidades 35
correspond'1a a los mayordomos. 36 manaJe' de la lana Y se separaba la que
·
Pero en Nuevo León, desde los rim
ganados, aparecieron también .
p er~s anos de la entrada de los
de Zúñiga Almaraz y otros est:1~º':antes obraJes. Alonso de Treviño Juan
en Cadere~a.37 Para adiestramie~;:rod: talleres en e_l valle de las Salinas y
~leg3:an teJedores otomíes de Querétaro los_ operanos fue frecuente que
mte~o~. En estos talleres se hacían man ' H~1chapan y de otros lugares del
los md1os de los encomenderos.
tas, Jergas y otras telas para vestir a
A nivel domestico
, · se hacían tambié
.
"
JOrongos y zarapes. Estos últimos re . .
n las colchas del reino" o los
llevados a vender a la fi . d
c1b1eron el nombre "de Saltillo"
•d
.
ena e aquella p bl . ,
por ser
m ustnales, como las del sebo la
o a~10n. Hubo otras dedicaciones
, manteca, el Jabón, etc.

Uso del cuero
Una de las industrias que más fl
.,
XVIII-XIX, fue la del curtido de ielesorec10 en la tran_sición de los siglos
en 1_795 fueron establecidos taller~s al ~ri~:::e muy antiguo las había, pero
hamo que por lo mismo aún se llama d I T de :"1onterrey, formándose un
e as enenas.
La bonanz.a paston·1 infl ,
con"d•iana regional. El uso deluyo mucho e n a 1gunos aspectos de la vida
r .
cuero y de 1
· 1
ap 1cac1ones muy diversas Co
.
as pie es, por ejemplo tuvo
hacían desde la Nueva E . - mo es sabido, en los siglos XVI Y xv'II
.
spana grandes
, d
se
recubnmiento (que por ello se 11
env1os e cuero a Europa para el
cuero eran fabricados tarnb. , 1 amaron acora=ados) de las naves. Co
la cota de malla.
ien os petos y corazas militares que sustituían:

449
448

�.
, el cuero tuvo también usos múltiple~. Se
En el Nuevo Remo de Leon
l arreo de metales en las romas.
• f O para e ac
hacían cubetas para uso domes ~co
respaldos claveteados de sillones,
También se fabricaban los ~s1efuntosl y del cuero de res y de las zaleas de
e cama
e usode la gente hurru·1de, aunque para
bancas y taburetes. Muy comun
,
carnero como tapetes y ª~. c~:o ieles de cíbolo o bisonte. Para acost~se,
este fm se emplearon tamb1en 1 p h ia arriba en el invierno, o con esta
las zaleas eran tendidas con la ana ª~e res solían tenderse a manera de
hacia abajo en el verano. Los cueros carretas a efecto de atenuar la dureza
alfombras, en el piso: ~ en los carros y
de la madera en los viaJes.

promovidos por quejas contra mayordomos y pastores. Predominan los
ocasionados por invasión de tierras. En 1678, Pedro de Zamarripa,
mayordomo de don Diego de Orduña, invadió las tierras de los herederos de
Hemando de Mendiola.
El alcalde mayor le obligó a pagar "todo lo comido"
41
por el ganado. Al año siguiente Inés de la Garza se querelló contra el
mismo Zamarripa por invadir sus potreros en el Huajuco y la Boca de
Santiago, no obstante haberse amparado. Desatendiendo el mandamiento y
respaldándose en unas cartas de su amo, dijo que siendo este hombre
poderoso le sería fácil entrar con violencia en esas tierras. 42

Elganado,moneda
.
· l tuvieron
tambºte'n notorio incremento.
Las transacciones comercia es
observa que el pago era hecho
En los contratos celebrados entre p~es, :~, etc Sin embargo, lo más usual
"en reales". "en moneda del c~o ;e~c:ato·s el ~ago se hiciera con ganado.
fue que en un altísimo porce~taJe e ~~ en Cerralvo, en 1640, a _Gaspar
El cronista Alonso de Leon c?m~n 300 chivos. Una primera escntura en
Rodríguez 20 yeguas, que le pagohi~
fue cancelada "porque las yeguas no
· a dar 400 c vos
la que se comprometta
•
11 38
eran castizas ·
.
. de anado se pagaban con
Pero no sólo las compras de c1ert~a!1~: esJ forma. En 1691 Juan
También las deudas eran saldDa. . ·o de Roias 700 pesos de oro
ganªdo .
. ,
agar a 1orus1
J
b a
N, - ez de Carbajal se ob1ig~ a p
d
7 reales cabeza y 231 ca ras
un
1
n "635 chivatos castra os a
común en rea es. e
S l ·11 "39
5 reales cada una. puestas en a t1 o .
.
.
ra de casas y solares, honoranos a
Arrendamiento de tierras, c~mp h t la adquisición de esclavos se
escribanos o de otros serviclios ~fic:~~~c~br:: ~uenas de dar y recib_ir", "conl
t sus precios en
pagaban "con borregos de ana .• ed. , dose generalmene
. e
primales de pelo y lana". etc .. i_n i : los protocolos de Monterrey e~s~en
momento de celebrar el com·eruo. se ve ue el ganado en el Nuevo e~o
centenares de escrituras en lasdcu~~scual n; dejaría de represe~1ar un seno
de León sustituyó a la ~o~e a.
.smáticos de nuestros días.
problema para los colecc1orustas numt

Daños

· ·1

. de Leon.
, En el Ramo•Civ1
.
1N evo Remo
No todo fue beneficio para e u
abundantes los expedientes
del Arehivo Muru.cipal de Monterrey son
450

Pero las quejas eran no sólo por invasión de propiedades, sino porque
. .. "los pastores vienen... a alzar la tierra... y encarecer los bastimentos, sin
hacer ningún beneficio a Su Majestad, sólo a meter pleito en nuestras casas
y a queremos echar dellas ... " A fin de acabar con el problema, los
gobernadores mandaban hacer "vistas de ojos", ordenando "que luego, sin
dilación, salgan de dichas tierras, pena de 200 pesos... "43 Alguna vez,
cuando el fallo se hacía dificil. era solicitado el parecer de algún letrado de
Zacatecas, quien dictaminaba en favor de los vecinos, pena de 500 pesos.44
Otro de los perjuicios era el de robo de caballada. Comisionado en
1646 Alonso de León, el cronista, para visitar pastorías encontró que éstas
"entran a agostar a este reino de tierra de paz, trayendo mucha cantidad de
bestias, caballos, yeguas y mulas y machos hurtadas" y que se juntan y
revuelven en las caballadas de las pastorías ''y cuando vuelven a salir se
llevan de este reino las que encuentran, dejándole sin las necesarias para la
guerra y servicio de los vecinos", contraviniendo las ordenanzas de mesta
que prohibían traer de las haciendas bestias mesteñas ni que no tuviesen
yerro del fiador. 45
Bemabé González se quejó en 1661 de que a sus tierras, a las faldas
de las Mitras, "entran los pastores con sus ganados por la boca de San
Jerónimo, a salir al llano y se hacen dueños de todos los llanos, sin guardar
cañada y le destruyen y talan los pastos ahuyentando su caballada". 46
Los vecinos protestan también por los escándalos provocados por los
pastores. En I 662, denunciaron que en la casa de Diego Sáenz, en
Monterre), "hay juntas así de noche como de día, de criados domésticos
mestizos e indios, que se juntan a jugar y el susodicho con ellos, de donde se
sigue robo a sus amos y escándalo a la ciudad, y además desto juegan reses,
yeguas, caballos y mulas".47
Pero el más grave de todos los perjuicios era indudablemente el de la
alteración de la paz. Esta la provocaban los pastores porque se salían de los
451

�.
n~alados "metiéndose en las mesmas tierras de los indioshi~ue
cammos se
•
- les y les hurtan sus JOS
.
conocen a espano
todavía están por conqwstar y no l
b, baros sienten" El gobernador
y otros usos deshoneStos que os ar
, t · ustifica los asaltos de
Azcárraga, al entender en 1674 de ~~sos como e~~¿ de las carnes de las
los indios a las pastorías porque tienen necesi
11 48
ovejas y por eso las roban •
alcaldes mayores y en especi· al los alcaldes
Gobernadores,
dad
.ódicamente hacían visitas a las
provinciales de la Santa Herman
' pend lincuentes y si a los sirvientes
, " er si había ladrones o otros e
'
.
b
pastonas. a v . .
. l hacían algunas vejaciones y si les paga an
los tenían en pnsiones, o si es d
, bl·cos ). si la vara de medida estaba
·
·
etían peca os pu i ,
sus salanos ... y si c~m .,49 Los amancebamientos y las muertes por
conforme al padro_n... "
frecuentes y los más eran severamente
"liviandades de mujeres eran bl a destierro o se les amonestaba por
castigados, condenando a los cul,~a es . . de Dios Nuestro Señor" _so No
" l
d " hasta ponerlos en servicio
,
l
su ma esta o '.
.
El alcalde mayor de Río B aneo,
siempre era. posible proceder con ng~~~ an escándalo" estaba en ilícita
"viudo y sujeto de edad
ovej~s que traía Cristóbal de Aldape;
amistad con una mulata de r~~ o loe estaba también en el paraje de San
y Femando de Zamora,__su hiJo,
s or ue "desampararían las fronteras
Joaquín; pero no procedi? contra ell:i:an q ara contener la avilantés de los
en donde es muy converuente que re
pahora" y "extrajudicialmente les
,
,, p
11
andó "sobreseer por
.
•
barbaros . or e o m
veridad que se requiere les dio 1a
1
mandó no comunicarse con ellas y con a se
.
11 51
reprensión correspondiente .

ªtnzai\i

Haciendas de la nobleza
b
lt s cargos en el virreinato por
Al interés de quienes ocupa an a Ro . de León se sumó el de la
d
. ones en el Nuevo emo
.
adquirir gr_an es posesi.
XVIII se multiplicaron los títulos nobilianos y
nobleza cnolla. En el siglo .
do éstos multiplicaron también los de sus
fue justamente en esa centuna_
d l
que unos de los primeros.
dO
esta reg10n Des e uego
d S
tierras y gana
en
, . · C h ila fueron los marqueses e an
un ue no en Nuevo Leon smo en oa u . .
'
~i!el de Aguayo, en el último tercio del siglo X\ II.

:uan

170" ,a entraban a ~ue\'O León a
Al iniciarse el siglo ~VII~. e; ~1~t~o Femández de Santa Cruz.
Pastar las haciendas de oveJaS e on , d s "n la Pesquería Grande. se
.
S grandes a{iosta ero "
d 1
marqués de Buenavista: us ~ la Hediondilla hasta el arroyo del potrl!ro e
extendían desde San Miguel de
. es en el , alle del Huajuco. U~
Cercado. También fue~o~ ~uyas otr~t p~ses1~n llama por ello Buena,·ista.5.
lugar actual del municipio de A en e. s
452

Todavía en 1744 sus herederos, don José de Velasco y Tejada y doña
Francisca Bolio y Santa Ana, las poseían.53
Cercanamente ligado al gobierno virreinal, el licenciado Juan
Rodríguez de Albueme, marqués de Altamira, fue dueño hacia 1740 de la
hacienda de Mamulique, una de las más notables en el norte de Nuevo León.
En ese año, 1743, la hacienda pasó a ser propiedad de la acaudalada familia
Fernández de Jáuregui, marqueses de la villa del Villar del Aguila. 54
Otra de las más opulentas propiedades, cuyo casco se conserva hasta
nuestros días, es el de la hacienda de la Soledad, en el municipio de
Aramberri. Perteneció durante más de medio siglo, a partir de 1737, a don
Ildefonso de Ayza, marqués del Castillo de Ayza, vecino de Guadalajara,
quien la había adquirido por compra a los Lobo Guerrero. Fue el de Ayza
uno de los señores más poderosos, y los vecinos de San Pablo de los
Labradores se quejaban constantemente de sus extorsiones. 55 A esta misma
familia pertenecieron los dilatados agostaderos de Sandia.
También en la región sur de Nuevo León tenían sus posesiones los
condes de la Canal, de la villa de San Miguel El Grande. Su mayordomo
Roque Barrera proveía en 1751 de maíz y ganado a las fundaciones que
hacía José de Escandón en el Nuevo Santander. 56
Al norte del Nuevo Reino de León, en Vallecillo, estaban las tierras
de don Manuel Rodríguez Sáenz Pedrozo, caballero de Santiago y conde de
San Bartolomé de Jala, quien además tuvo tienda en los minerales del
mismo nombre.57
Una espléndida hacienda, la de Albarcones, situada en Dr. Arroyo, en
la llanura que sirve de acceso natural a Matehuala, pertenecía en 1783 a los
condes de Casa de Loja.
Por ese mismo rumbo, doña Teresa de Medina y Sarabia compró en
1746 al sargento mayor Pedro de Montes de Oca la hacienda del Potosí, en
el valle de Labradores. Más tarde, en 1789, los mismos condes de Medina
adquirieron las cuantiosas haciendas de San Antonío de Pablillo y Santa
Rita en el mismo valle. que habían sido de don Francisco Mariríquez
Malacara. 58
Otros títulos nobiliarios como los condes de Mora, los de Casa Rul,
entre otros, fueron dueños también de grandes latifundios en Nuevo León.

Los condes de Santander tenían sus enormes ranchos en los Chupaderos y
los habían comprado a Femando Sánchez de Zamora en 1742.
453

�de de Penalva, quien en 1730 habría
Don Bemardino de Menes~s, conL . fue dueño de las tierras en las
de ser gobernador de~ Nuevo Remo de eon,
• ahora Mier Y Camargo.
cual es estáD

. unidad
des haciendas gozaron de mm
.
hum.antes los mayordomos
M uchos de los señores de gran
stonas tras
'
d
1
ante la autoridad ~o~ún- E~d/~~~o propio"' según queja de Marcos e
. ban a sus sJ.rVientes
cast iga

Inmunidad

Villanueva.

"d
or
. contra reos protegi .os Psus
. .
día interverur
La justicia ordinana no s~º haciendas tenían su cárcel propia y
- es de minas o de ganados. Las .
En 1753, los herederos de d~n
senor
demás instrumentos de c~stigo.
despacho para no estar baJo
cepoe~~o de Medina, conde de Medma, gan:~: de los Labradores" _ro Otras

~..jurisdicción del alcalde ~7; t\!7o:marqueses del Castillo de A~

:~=~·~E:::~:~!:.;~:~~::::::J:~Ef:z~~6:

castigos y .
. dades. La hacienda de Lagun
someterse a la
las de las villas y ciu
1749 totalmente exenta de
. da de
Sánchez Navarro, estaba en .
61 El administrador de la ~acien1799 a
n del HuaJuco.
• · sulto en
autoridad del va ~
uceno de Sobrevilla, golpeo e 1D
de Salinas,
~:ti:~~~';1He;::e~. E1~ta se ~u;l~e1ioª~~::d:;: don Juan no
Santiago de Vi.11arreal, qwen
. . no pus
,, 62
podía ser llamado por jusncia a1guna .

Las hermandades o cofradías se multiplicaron: la de las Benditas
Animas, la del Rosario, la del Santísimo Sacramento y las de otras
devociones recibieron importates donaciones de ganado, directamente o por
legados testamentarios. Estos bienes los rentaban o vendían a particulares.
Los legados
testamentarios o de otra índole fueron cada vez más
frecuentes. 63
Fueron apareciendo también las fundaciones de capellanías para los
gastos de determinado culto, para sostener una carrera eclesiástica o con
cualquier otro fin piadoso. La administración de los sacramentos que
originaba ingresos considerables provocó muchas veces largos y enconados
litigios jurisdiccionales entre las comunidades religiosas y el clero secular.
Los curatos de Monterrey y de Saltillo sostuvieron un pleito sobre
jurisdicción espiritual que duró más de la primera mitad del siglo XVII y
que, en el fondo, no obedecía más que al interés por estos ingresos.

Posesiones de la Iglesia
Las órdenes religiosas empezaron a poseer por merced, por compra o
por donación, grandes extensiones de tierra. El convento de San Francisco,
de Monterrey, recibió considerables legados para la obra material o para
festividades, capellanías de misas, etc.
Los bethlemitas de México y de Guadalajara llegaron a ser dueños de
grandes agostaderos y de numerosos ganados cuyo producto aplicaban
directamente o los rentaban para el sostenimiento de sus hospitales. Frailes,
juaninos, carmelitas y de muchas otras órdenes entraban periódicamente a
recoger limosnas para sus comunidades.

.....
. ganadera tuvo
. .
de la trashumancia
l
En el fenómeno econo~coU de los principales motivos fue e
t la Iglesia. no
intervención constan e
bis ado de
cobro de los diezmos.
~os de la entrada de los ganados, el o partpicular
rimeros an
,
na puso
d l
Des e os p
. ·sdicción pertenecia esta __zo_ ' n el Archivo
Guadalajara, a cut
esta contribución eclesiastl;~entos de los
cuidado en el co ro
nservan los nom r .
l .glesia
Municipal de Monterrey ~e c;a recolectar lo pertenecien~e a a iara el
d os designados no solo p
h bo también especiales p
m;;~:sº:anados menores, sino. q~:sl~:~bres, los pollos y las gallinas.
pbovmoy
.
el caballar y para el maiz,

Bienes de la Iglesia

J:

Sin embargo, indudablemente fue la Compañía de Jesús la orden que
mayores bienes tuvo en el Nuevo Reino de León. Las haciendas de ovejas de
los jesuitas de Querétaro empezaron desde 1646 a pastar sus ganados en 30
sitios que compraron a Diego Femández de Castro. 64 En la década de 1660
tenían títulos de cuarenta sitios entre los ríos del Pilón y Pablillo, comprados
a Cristóbal de Perales. En 1689 eran dueños de otros 50 sitios en el río de la
Pesquería Grande, desde la Ciénega de Flores hasta Mamulique.

Creación del obispado
En 1717 el oidor Juan Picado Pacheco propuso al virreinato la
creación de dos obispados, uno en Sonora y otro en el Nuevo Reino de
455

454

�León. Fundamentó la propuesta de este último, argumentando que entraban
a pastar en él "como un millón de ovejas de las demás provincias de la
Nueva España, según el cómputo hecho por el licenciado Francisco de
Barbadillo". De éstas, según la regulación de agricultores y ganaderos, había
más de 300 mil partos anuales, 30 mil de los cuales correspondían al
diezmo. "De las lanas -añadió- aun al ínfimo precio que hoy valen", el
diezmo seria otro tanto. El costo del sostenimiento del prelado y demás
ministros estaba calculado en 24 mil pesos, por lo cual y con lo que habrían
de pagar los vecinos de otras especies, había lo suficiente para erigir la
diócesis. Sugirió además que durante los tres primeros años, esta suma fuese
recaudada por la Real Hacienda librándose al prelado lo necesario. Pasado
este tiempo tenía la seguridad de que ya el obispado tendría los ingresos de
las obvenciones y demás, lo que garantizaba que el real erario no fuese
65

"grabado en un solo peso" .

La diócesis no fue creada entonces, por la muerte del monarca. El
proyecto fue revivido en 1739, reinando Felipe V, pero se pospuso su
realización hasta que concluyeran los trabajos de colonización del Nuevo
Santander, por Escandón. Fue hasta el reinado de Carlos m cuando se erigió
el obispado, en 1777.
El establecimiento del gobierno eclesiástico, debido en su casi
totalidad a la ganadería, dio gran relieve al Nuevo Reino de León, no sólo en
el aspecto económico sino también en el cultural al ser abierto el Seminario
Conciliar de Monterrey en 1792, centro educativo por excelencia para todo
el noreste.

Decadencia

¿Qué fue de este auge extraordinario de la ganadería en el noreste de
la Nueva España.? ¿Porqué sobrevino la decadencia de este notable
fenómeno económico y social?
Señalaremos sólo algunas respuestas. La abundancia de pasto estaba
sujeta, desde luego, al buen tiempo. Cuando sobrevenían largas temporadas
de sequía los problemas para el pastoreo se acentuaban. Pero,
independientemente de los fenómenos naturales, hubo otros no menos
perjudiciales. Ya casi a fines del siglo XVID. en 1775, los pastores se
quejaban de la alarmante disminución de los pastos y subrayaban una de las
causas principales: "en donde pasta el ganado cabrio -dicen- no vuelve a
salir zacate"66, y pedían al gobierno que se ordenara sacar los ganados
menores de los potreros más o menos verdes para lo dilatado de los demás
456

agostaderos
.
' dejando l'b
1 res aquellos p
vecmos, porque "de lo contrari
ara mantener la caballada d l
"El ganado cabrí
o -aseguran- ninguna podr,
.
e os
.
"
o es tan dañino, añad'
a servrr al rey"
atierran . Ya en escritos del siglo XIX tan, que hasta los ojos de a .
han acabado con el pasto" ·
se lee con frecuencia·· "los arumales
. gua
. _Pero hubo otras razones Para
tamb1en contribuyeron las luchas .co
esta _d~cadencia, indudablement
Independencia hasta la Revolución d:~~t~~• ClVlles y extranjeras -desde

1:

La causa primordial d l
testimo · d 1
e descenso obed · ,
•
de'
ruos . e a época, a las asoladoras ~c _ec10, a Juzgar por múltiples
~aron sentir con mayor intensidad a , urs1ones de los apaches. Estas se
colonos de Texas en 1836 l
ra1z de las concesiones h ha
co 1 ,d
Ya acercarse definiti
ec s a los
ne w a 1a guerra entre ambos países.
vamente la frontera en 1848,
Los
robos de ganad0 eJecutados
.
,
p 1 • .
ra
enas
de
los
Estados
Unidos
a1
or os md1os que bajaban de las
d
P
fueron c_uantiosos. y no se 1· . os pueblos de la ribera sur del Brav
depredaciones, acabaron tamb· , llllltaron a caballada sino que
o,
bah , d
ien con el g d
, en sus
N nan : proyectarse hasta casi fmal'
o ~enor. Estas incursiones
uevo Leon sucedió en Bustamante, hacia
_iza188
o el
siglo XIX. La úlflllla en
5.

:ª

¿Qué nos queda?

. Sin aceptar que la im o
.
extmguido del todo, puesto que ~n :~ia ganadera del noreste se ha a
tan desdeñables y en la actualidad glo XJ?C las cifras estadísticas no s~n
:eguntar: ¿qué nos ha quedado de aqu:~ ~eJ_a ~e ser considerable, cabe
0 ·, l.que huella existe de al
e tan abundante?.
~~
Nos quedan, desde luego al
en ~sta exposición: los nombr;s ;nos_ :e los aspectos que hemos señalado
registr~ la antigua presencia de ogra cos que en la toponimia re .onal

:d7tria doméstica ca!":!~\é~ ~:";':;:

ya
L a reminiscen!a de
, . e ana. La del uso de al
x c16n, como la de las
domestico o del vestido co
I gunas prendas de cuero tambie'n d
I
.
, mo as cueras L d 1
.
,
e uso
as raices culturales del noreste, de extrao~d. a ~ _gobierno ~clesiástico y de
mana importancia, etc.

: ,1

Nos quedan tamb · •
~atices folklóricos de n::r:::~s huellas en hermosas costumbres con
Jmeteo, la chiva colgada, el sal{~e~:s !e ~aballos, como las carreras, el
anca, las corridas de toros
457

�celebradas aquí desde el siglo XVII. Nos quedan referencias constantes en
la literatura y en la música populares, particularmente en los corridos. Nos
quedan en el habla cotidiana en expresiones pintorescas como la de llamar
vaquetón al disimulado o desvergonzado; amachado (de macho, mulo) al
porfiado y terco: cerrero, al huraño o mal educado; borrego a una versión o
noticia no confirmada, etc. Nos quedan también las huellas en modo
singular de la alimentación: como comer machacado, o la costumbre de asar
el die:mi/lo (que algo pudiera tener que ver con el diezmo pagado a la
iglesia) o, en fin, con la tradicionalísima costumbre de comer el cabrito.
Finalmente, y ya también en extinción, nos queda la huella
monwnental de los cascos de las casas grandes de las antiguas haciendas
ganaderas, algunas con posibilidad de rescate y restauración, las más en
estado de ruina pero hablándonos de una pasada grandez.a. En muchas de
ellas se ven todavía los cuartos altos y bajos, las galeras de piedra, los techos
de morillos: los enormes paredones que las circundan a manera de muralla;
los contrafuertes, las claraboyas o troneras para combatir: los pretiles
almenados con marcada reminiscencia de los antiguos castillos feudales: las
capillas, huérfanas ya de todo el explendor de altares churriguerescos o de
pinturas de buenos autores: los subterráneos y pasadizos secretos; las
inmensas dependencias de administradores y mayordomos; los restos de las
cárceles y hasta los vestigios de algún panteón particular. Todo esto nos
queda de un pasado que se antoja ilusorio e inimaginable, pero algo más
existe aún: la presencia del hombre de campo, del hombre de a caballo, del
hombre rudo hecho para las grandes jornadas y que ha tenido en el decurso
de los años un papel tan decisivo en las grandes luchas nacionales de nuestra
historia.

Notas bibliográficas
Amplia infonnación sobre el tema en, Fran~ois Chevalier. La jcirmación de los graneles

1

latifundios en México. México. 1956.
Parte de la capi111lació11 en. Santiago Roel. N11e\·o León Ap11ntes históricos. Monterrey.

1

. . vol. 3, exp. 11, f. 32
' Ms. Encomienda' AMM'CIVIi,
6

7

Ms. Merced de tierras. Archivo Municipal de Monterrey (se citará AMM) vol. 17. exp. 13.
f. 42. 2 de febrero de 1636. También en Causa contra Vicente Guerra. Civil. vol. 3. exp. 35.
Alonso de León, et al.. Historia de Nuevo León... , Monterrey, 1985, p. 71. En una merced
de tierras otorgada a Tomás Pérez. su nieto. alega éste como servicios de su abuelo haber
hecho donativo a Su Majestad de trescientos caballos... AMM. Civil, vol. 26, exp. 4, fol. 34,

4

no. 22, 22 de febrero de 1699.

.

49.

Ms. Declaración de Gabne
. 1Maldonado AMM . .
•
, C1v1I, vol. 7, e

1 Declaración,

ibid., f. _
1

..
,oMs. Merced de tierras, 1654, AMM, CIVIi,
vol. 30, exp. 4, f. 36.

Ms. Despacho, AMM, c·ivil,
. vol. 61 exp 3 f 6
'
• , • vto.
11

Alonso de León, op. cit, p. 90.

12 La
.
capitulación puede verse en T. .
.
Cadereyta, Monterrey 1863
esllmomo de las constancias
.
nuevas», ibidem.
•
. Las obligaciones del poblador enrelallvas
la fundación de
Ja &lt;&lt;LeYa d
e poblaciones
13

Ms. Auto. 4 de mayo de 1638' AMM' CIVIi,
.. vol. 6 exp 6

14

'

•

•

Civil, vol. 7, exp. 9, 1653 _
u
Ms. Comisión a Bernardo G ,
vol. 6, exp. 27' f. 3.
arc1a de SepúJveda para rectifi1cac1"ón de medidas, AMM, Civil,
16

17
11

'º

Testimon · de Ias.. .' ver nota 12.
Ms. Carta ' M'e,aco,
·
l Ode agosto de 1640 AMM
,

,

. .
Civil, vol. 20, exp. 2, f. 18

Ms. Autos del gobernador Az.c,
.
5, f. l. Mercedes de otros gobem:-:!: :º~.:;pe::ts de ~e:cedes. AMM, Civil, vol 11
19
es en ,bid vol 14
2
. 'exp.
Ms. Declaración AMM C
'
. • exp. 6.
'
, ausas Cri nunaJes,
·
20 M
vol. 5, exp. 66, f. 18.

s. Auto, AMM, c·1v1,
.1 vol. 6, exp. 27, f. 3.
21 Ped·
. ,mento del procurador 3 d
.
LegaJo l, fol. 147.
'
e septiembre de 1639' Arch.ivo Mumc1paJ
..
de Cadereyta,
22

p

agare,' AMM' c·iv1.1'exp. 18, no. 19, fol. 29.

21

AMM, c·1v1I,
· vol. 30, exp. 4, ( 19.

24

Uno de los más antiguos rod
.
AMM, Civil. vol. 16 e
eos mencionados "el de san .
prohibiéndolas un /
12, f. 11 vto. Por cuanto a las
Miguel en el río Pesquería"
coger cabaJlad~ ni g::: o: del gobernador Pedro de la a::e~as Y corridas, hay auto¡
azotes a los de color qu:b;:~:;nº··· pe~a de doscientos pesos a~ e;u~n~ pasen a co~er ni
y pérdida de sus bienes d
p o y de... doscientos
y esterrado de su jurisdicción".

xi:·

459

458

8

xp. • f. 2 vto.

9

1938. t. l.
3

•

Op. Cit., p.

�46AMM

AMM, Civil, vol. 64, exp. 2, f. 54, 17 de enero de 1729. También del gobernador, conde de
Penalva en ibíd., vol. 58, exp. 7 (1731).

c·.
IVII, vol

· 9' exp. 2• f· 11, Monterrey' 20 de octubre de 1661.

Ms. contra Diego Sáenz• AMM, Civil,
. . vol. 13, exp. , f. _
9 9

Ms. Información sobre extorsiones a los ganaderos, AMM, Civil, vol. 7. exp. 8, 12 fojas.

25

,

47

41
49

26 Ms. Merced a Juan Alvarez de Godoy, 16 de abril de 1635, AMM. Civil, vol. 6, exp. 42.

Ms. Auto del gobernador ~.,.rrnga
A--~-- AMM c· ·1
'
' ivi,vol.11 ' exp• l , f• 10 vto
Ms. Visita • AMM• c·IV!·¡ exp l f 78
·
'

27

Ms. Auto de visita. AMM, Civil, vol. 41, exp. 13 (1681).

21

AMM, Causas, vol. 10, exp. 134.

29

Visita del gobernador, AMM, Civil, vol. 29, exp. 7, f. 26.

30

Ms. Autos, Archivo General de la Nación, México, tomo 38, f. 173 vto.

·

• •

SS.

soM v:-·
, Menno,
.
vto. s. isua del gobernador Juan perez
1694• AMM• c·ivi•¡• vol. 21, exp. 12, f. 12
~I

[b 1ºd,

nota 49.

52

Ms. inventarios de la haci
.
exp. 9 ( 1702).
enda de oveJas del marqués de Buenav1sta.
.
AMM, Civil, vol. 25,

Ms. Disposición y orden de la Compañía Volante para seguridad de las haciendas de

31

53

ovejas. AMM, Civil, vol. 47, exp. 7, f. 15 ss.

~

Ms. Títulos de tierras de.... AMM. C1v1L
.. vol. 73, exp. 1, 87 fs
.

32

Ibid.

Ms. relativo a la hacienda d M
.
(1741). En algunos documento: ap:!1~~:;it~;:1::u~.8. exp. 5, (1740) y vol. 70, exp. 9

33

Ms. Merced de tierras, AMM, Civil, vol. 32, exp. l, f. 163.

SS

34

AMM. Civil, vol. 70, exp. 13, f. 26.

35

Ms. sobre conducción de lana a Querétaro, AMM, Civil, vol. 65, exp. 6.

36

Ms. sobre romanaje de las haciendas del sargento Pedro Guajardo, l 720, AMM, Civil,

. ~s. promovido por los vecinos de Labradores, sobre extorsiones del
, AMM,
marques,
Civil, vol. 77, exp. 18 ( 1748).

so AMM, Civil, vol. 80, exp. 4.
57

SI

vol. 47, exp. 5, f. 23 vto.

59

Ms. relativo al obraje de Alonso de Treviño, AMM, Civil, vol. 17, exp. 13, f. 40 (año
1634). Sobre el obraje de Juan de Zúñiga, Civil, vol. 5, exp. 11, 2 fs. (1642).
60

Ms. pagaré, AMM. Civil, vol. 4, exp. 18, f. 29, no. 19, Cerralvo, 11 de enero de 1640.
31
61
pagaré, AMM, Civil, vol. 23, exp. 13.
62

Para este tipo de documentos consúltense, Israel Cavazos Garza, Catálogo y síntesis de los
40
Protocolos del Archivo Municipal de Monterrey, seis volúmenes.
41

Ms. promovido contra Pedro Zamarripa, AMM. Civil, vol. 11, exp. l, f. 2.
Ibid.• f. l.

Ms. promovido contra Juan Sáenz de Mendiola, AMM, Civil, vol. 28, exp. 12.

0

44

45

.

Ms. Carta poder' AMM. p rotocolos vol 15 f 223
• · • ·
vto.. no.

Jo 1.

AMM. Civil. vol. 108, exp. 4.

Ms. Causa contra Sobrevilla, AMrn• Causas Cnmmales
. .
vol 33

63y,

,

•

·

,exp.581.

case, Catalogo y síntesis de los Protocolos del AMM, 6 voIumenes.
'
64

65

42

Ms. escritura de venta• AMM• Protocolos vol 21 f 49
•
•
• •
• 24 de noviembre dde 1729
AMM. Civil, vol. 41, exp. 14.

37

39 Ms.

•

AMM, Civil, vol. 107, exp. 4.

Ms. tierras de la Compañía de Jesús

. .

' AMM. C1v1I, vol. 53, exp. 12 (1646).

Proposición
para eI establecimiento de los obi
Sonora
h
1979 ~o ;c;os ¡por el oidor Francisco Picado p::::os del Nuevo Remo de León y de
• · • up emento IX.
co, en «Actas», Monterrey, UANL,

66Qu.
eJa de Joaquín Salinas• AMM, Civil,
. . vol. 108, exp. ,r.
15 6 0775).

Ibid , f. 34.

Ms. Comisión a Alonso de León, AMM, Civil, vol. 8, exp. 28, f. 4, no. 4, 7 de mayo de

1646.

461
460

�ESTADOS UNIDOS EN LA HISTORIOGRAFÍA CATÓLICA MEXICANA:
LA INTERPRETACIÓN DEL SIGW XIX

Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte
Yo no soy de los que piensan que nos devuelvan
lo que nos robaron. Yo solamente pido, y pido a
los Estados Unidos, y eso sí en la forma más
enérgica, de la manera más noble y frente a
frente a cualquiera que sea, monseñores, lo que
sea, lo que fuere( ...)de masones y todo, una
cosa: que nos devuelvan la libertad. Eso sí, y eso
nos la han quitado ellos.
Miguel Palomar y Viz.carra a James Wilkie
(1964) 1

La particular visión que W1 grupo de historiadores católicos mexicanos
han dejado sobre el papel desarrollado por los Estados Unidos en la historia de
México se encuentra profundamente cargada de elementos negativos, de
adjetivos denigrantes y de tesis de combate. Este articulo pretende dar cuenta
somera de la visión de estos católicos.

El catolicismo intransigente: matriz explicativa

La explicación de esta apreciación de los católicos va en relación con la
particular \isión del mW1do que éstos desarrollaron a través de lo que se ha
denominado el catolicismo intransigente. Profundamente antiliberal y
antimodemo el catolicismo intransigente se constituye en la matriz explicativa
de la visión histórica de los católicos2• Si a la mentalidad intransigente de los
católicos mexicanos añadimos la conflictividad propia de los acontecimientos
históricos desarrollados por los Estados Unidos en la historia de México, fácil
es deducir la prevención hacia este país. la fuerz.a de sus ataques, e incluso lo
visceral de algunos de sus análisis.
Como en el plano de las ideas los Estados Unidos aparecen como el
modelo de país liberal y moderno, por el hecho mismo fue condenado por los
católicos intransigentes. Si a ello añadimos algunos eventos particularmente
conflictivos, se entenderán las razones de su encono: Poinsett y su
antiiturbidismo; la instauración de la masonería yorkina; la Guerra de Texas;
la Invasión americana y la pérdida del territorio; la supuesta simpatía por los
liberales mexicanos; las inversiones norteamericanas y la instalación de
bancos extranjeros; la introducción del protestantismo; la ocupación de
463

�. .ento al presidente Carranza,. la intervención
14
·
el
reconoclDll
19
Veracruz en
'
.
C · u· da etcétera.
en la ns a '
.d
grupo de católicos
.
haya hab1 o un
.
od sto no quiere decrr que no
los católicos liberales que
T oe
intransigentes. Estos fueron
orfiriato tuvieron mayor
opuestos a los amente a aquéllos y que e~ el p Oaxaca, el prototipo de
floreciero~ p ~ sea Eulogio Gillow, arzob1s~ot:adores de su liberalismo
beliger~c1a. 1 d factura mexicana. Uno de los 1Darta al presidente Díaz le
clérigo libera e
l Estados Unidos. En c
fue su simpatía por os
aseguraba:
h. ·eran abstracción de
. f artas1 ICI
« deseaba que dichos escritrd:mo ya que los tiempos ~
l~· pasado, dándolo por º.v, es e~o una nueva época en.~
b1·ado y comien=a, segun p , ista hasta la intervenc1on
cam
. .
Desde la conqu
,.
n las
orden político relzg_ioso.
México acción pol1tzca, e
francesa la Iglesia tuvo en l tiene por fuerza de las leyes
presentes circunst~~i~ /:st; el trabajar por _es~able~e: ::
vigentes, y en m1 an1m ue la acción eclesiastzca ~1g . na
régimen autorizado para q l &amp;tados Unidos, es decir, a1:
México el curso que ll~~a en ~:rciendo sus esfuerzos en el or en
leto de la polzttca Y eJ 3
por c~mp ente le corresponde» .
que d,rectam
. 'd a la Exposición
.ll
haya as1st1
G
ue monseñor i ow
Porfirio Díaz, quien
Nada raro fue q ,
1884 como suplente de
l González4.
. sal d Nueva Orleans en .
l presidente Manue
. al
Uruver
e b d delegado mexicano por e
.cana Ignacio Mansc '
había sido nom ra o 1899 en otra ciudad norteame~ famosas frases que
Años más tarde, en
'
.ores pronunció aque as
ministro de Relaciones E~lien s si especialmente a ellos:
..
. sólo a los cato co '
hirieron, s1 no
.
nd cia La primera
u mdepe en .
,
México ha luchado dos vece~ por s do ninguna nación qu~1a
fue a principios de este szg:::
menos de cuarent~ ~os,
ni-podía ayudarnos. lLahase;i:;:m;a la intervenci~n napoleo:~~Jo
.mos que uc
. habriamos sucu
cuando tuVI
tra heroica resistencia
la poderosa
a pesar de nues
si no hubiera sid~ por
tamente el
vencidos por fuerzad s Unidos, que resolvieron
ue nos
influencia de los Esta o( ) No es solamente la vecm
mado
asunto a nuestro favor ... tras instituciones; hemos or el
.
h mos adoptado vues
·ante a la vuestra, y
lzga; e
a de ser política, semeJ . 'd, tico al vuestro,
estra maner
al'dad es casi 1 en

°

:e-

.

=

P:º~

fi

á~~~ 8;;';;:~:;::.

:;mbolo de 1:ufi~::Sana;::e ~úpiter, el
ambos son aguilas
. . remonten Juntas su
que ambas
464

surcando las alturas en líneas paralelas: la americana guiando y
la mexicana siguiéndola, siempre animada por el ejemplo de su
hermana mayor&gt;/.
Entre los liberales radicales estas palabras de Mariscal y el episodio que
representó causaron gran extrañez.a, porque les pareció desmedido, servil y
"notoriamente trágico". Pero entre los conservadores y tradicionalistas
católicos. como aseguró el padre Cuevas, no fue sino "una confesión de parte",
y además "satisfactoriamente cómica". Confesión que degradaba a México
porque se pretendía asimilar su símbolo más representativo a "un águila
achicada, en un vuelo forzado y humillante en pos de otra águila, que no es ni
6
su hermana ni su madre" • De este modo las palabras del diplomático
mexicano eran la confirmación de la antigua tesis de combate de los católicos
de que el país había sucwnbido en su último esfuerzo contra las fuerzas de la
seculariz.ación que destnúan a la Iglesia porque los Estados Unidos habían
apoyado a los liberales. Pero si ésta era la conclusión a la que habían llegado,
las premisas que la acompañaban ahora confirmadas por un liberal, no eran
menos reveladoras del papel infame que, según ellos, los Estados Unidos
habían desarrollado y seguirian desarrollando en la historia de México.
El hilo conductor: la conspiración

Del mismo modo que para algunas historias anticlericales la Iglesia
católica y las "fuerzas reaccionarias" son la causa y motivo de los conflictos
mexicanos y del atraso del país, para las historias clericales son una extraña
mezcla de masonería. protestantismo. hispanofobia y anticatolicismo
decididos desde los Estados Unidos. O si se quiere ser más preciso, desde
Nueva Orleáns o Filadelfia, en un momento en que la presencia
norteamericana ya había hecho sus estragos en México desde el arribo de Joel
R. Poinsett.
Tanto la temprana presencia de Poinsett como los \'iajes de los liberales
mexicanos a Nueva Orleáns } a Filadelfia parecen ser los dos núcleos
generadores principales que explican en algunas historias católicas la historia
de México, ya que en ambas poblaciones existían las logias masónicas que
aquellos frecuentaban. En un par de páginas casi elegidas al azar, el padre
Mariano Cuevas en la Historia de la nación mexicana da cuenta del primer
núcleo de esta interpretación:

«En 1822 llegó a la República Joel R. Poinsett en calidad de
enviado sin credenciales de los Estados Unidos. Era
sencillamente un espía. Era hombre de grandes talentos
465

�. ueczr,
,, . u,,,e una astucia diabólica,
r me1or
.
d
natura1es o po
:,
. . por todas las naciones e
us largos via1es
aumentada por s
A , . En Chile con conducta poco
or algunas de merzca.
,
. .
La
Europa Y P
d .
la persecucion re/zg,osa.
digna, manifestó su ten
¡::;endiente de los protestantes
llevaba en la sangre.
p . tt la osadía de proponer al
. ado ( ) Tuvo oznse
franceses emzgr s ··· M' . aceptase las instituciones de
emperador Jturbide el que e(x~c; a desarrollar [sus planes] y
los Estados Unidos del Norte ... ar
tar ( ) con una
. ¡- .
era menester con
···
ara
su
idea
antzrre
zg,osa
.
.
,
,·n.nuyese
en los destinos
P
oruanraczon
que
•p
verdadera y poderosa, .º
asonería escocesa de origen
de la política de Mexzc_o . . , ,,::S que para comenzar y así la
semiespañol (..) no le sz':zo ,
ejables por los Estados
utilizó. El necesitaba lo~as
las yorkinas; rito que él
Unidos y de allí su empento e? denes de poderes de los Estados
podía dominar Y poner ª as or
Unidos»7.

;;:'ª

La

mfan=

do núcleo, el mismo padre Cueva~ e~ , la
y con respecto al segun .
'tul a la supuesta conspirac1on.
.
M · ·co dedica un cap1 o
,
Historia de la Iglesia en exz
Orl áns" y en él trata de probar como
Lo intitula "El pacto secreto de Nu~va 1 ed 'embración de México para
. d promov1an a esm
, .
al b
hombres desnaturaliza os
. . , . anglicismo, ésta últuna p a ra,
aumentar el territorio de otra_ denomznaczoMn, , y en la realidad equivalía a
"dad de [Miguel] Santa
.
s ana
que en la mentah
• · norteamencano •
"protestantismo masoruco
,
11

.
en las historias católicas, Valentín
Uno de los grandes conspira~ores ~s,_ , 1 Junta Anfictiónica de Nueva
, u s él qU1en as1st10
a a
.
Gómez Farias. Segun e as, e
• trumento de las logias yorkinas11 Y
. b d 1835 "como tns
Orleáns en septtem re e , .
fra
la independencia de Texas.
como ,,,-icepresidente de Mexico a guar
, a Farias se le concedía
ta virtual de su pais,
, . el
A cambio de esta ve~ . .
ex ulsión de obispos y canorugos,
desarrollo de sus ideas ~~ehgiosas,. o ~e sus bienes, libertad de cultos
supresión de órdenes religiosas, despoJ
bemos si esto último era un ideal
.
as· aunque no sa
b
introduciendo hasta smagog , - ,
d tierras rústicas y fincas ur anas.
· También hab1a reparto e
·
·oh qué
personal de Fanas.
. . de las bases era que senamos -,
Otro premio que le daban en la ult1~a l Estados Unidos del Norte (.. ) Esta
dicha!- reputados como hennan~sd e osd.ante los lazos masónicos, con la
,
tá mu, uru a, me 1
.
- 9
traición de Fanas es
•
, a verificarse aquel rrusmo ano ·
independencia de Texas. que empezo

Los muchos y abigarrados textos
Luego de dejar en claro que en la historiografia católica son estos dos
núcleos explicativos en los que parece encontrarse, en gran parte, la
interpretación de la historia de México del siglo XIX, todo lo demás no son
sino lugares comunes y tortas y pan pintado: Comonfort debió traer de Nueva
York algo más que armas y municiones, "trajo instrucciones secretas"; la
Refonna mexicana cargó desde su cuna con la tutoría de los Estados Unidos;
el federalismo mexicano fue impuesto por Poinsett para así manejar más
fácilmente cada uno de los estados; los liberales mexicanos eran los
representantes de un bando masónico norteamericano; Estados Unidos
respecto al México independíente siempre ha tenido el plan de destruir a la
Iglesia; la "causa católica" en la Guerra de Tres Años se vio derrotada por la
intervención de los Estados Unidos a favor de los liberales; la "criminal
misión" de José María Mata en la negociación del Tratado MacLane-Ocampo
fue ofrecer territorio nacional a cambio del reconocimiento; de entonces fue
"la cadena forrada de terciopelo con que quedaba nuestra patria, como en
efecto quedó hasta la fecha, esclavizada"; las Leyes de Reforma "son leyes de
la vieja reforma protestante para la destrucción de la Iglesia"; Juárez repasó
"verosímilmente" en Nueva Orleáns el programa anticlerical que Gómez
Farías había acordado en 1835; Ocampo era un subordínado a los Estados
Unidos; en el episodio de Antón Lizardo los buques norteamericanos fueron
los que díeron el triunfo a Juárez; ahí "los humildes oficiales americanos sin
orden de su gobierno, dócilmente se doblegaron ante el zapoteca"; después de
Antón Lizardo "Juárez y su mala conducta fueron condenados por las naciones
europeas que protestaron, por sus propios amos los Estados Unidos"; durante
la instauración del Segundo Imperio "la tutoría y protección de los Estados
Unidos sobre don Benito fue cada vez más acentuada"; fue entonces cuando el
general James Carleton de Nuevo México estaba "más cercano a Juárez para
trasmitirle órdenes de Washington"; al derrotar el Imperio de Maximiliano,
Juárez levantaba "el imperio yanqui sobre su patria"; desde entonces "la
intervención yanqui que venía, era peor que la que se iba"; es por eso que "el
pueblo ciertamente no quería a Juárez ilegítimo en su elección y en su
continuación, por sus traiciones a la patria y por su impúdíca entrega a los
Estados Unidos"; los "yanquis siempre han estado al frente de los liberales
mexicanos"; Juárez firmó en barbecho cuanto los americanos habían querido;
por la Reforma y el protestantismo se les entregó el alma de la nación, y por
los ferrocarriles se les concedíó el sistema nervioso; poco antes de llegar a ~r
presidente Porfirio Díaz, cuando iba huyendo, fue "naturalmente" también a
10
Nueva Orleáns ; en suma, concluye irónicamente el padre Cuevas en uno de
sus muchos textos:

467
466

�«En los momentos precisos y decisivos de nuestra política, o en
los que tales parecen a los Estados Unidos, éstos, si pueden
ocultamente, y si no, aunque sea abiertamente y en forma
autoritaria, intervienen e inclinan la balanza hacia el platillo de
sus atentos y seguros servidores que besan sus manos, los
liberales mexicanos»//.
Si bien no en toda la historiografía católica está expresada de ese modo
la aversión hacia los Estados Unidos, sí está presente en muchas de las
historias católicas. Entre otras destacan las obras del sacerdote Jesús García
Gutiérrez, quien en algunos de sus primeros textos escribió con el pseudónimo
de Félix Navarrete. García Gutiérrez escribió La lucha entre el poder civil y el
clero a la lu:: de la historia (1935), Acción anticatólica en México (1939), De
Cabarrús a Carran:a, la legislación anticatólica en México (1957), La
masonería en la historia y en las leyes de México (1957). Un libro muy
exitoso en los ambientes católicos fue Poinsett, historia de una gran intriga
(1951), de José Fuentes Mares. En la advertencia a la cuarta edición (1964)
Fuentes Mares afirmaba que la buena fort\llla con que había corrido su texto
no sólo se debía a que se trataba de "un personaje atractivo, sino, además,
clave de buena parte de nuestra historia &gt; coautor del México actual, a la
altura de Juárez" 1:?. El padre José Bravo Ugarte -jesuita, al igual que el padre
Cuevas- en su Historia de México de varios tomos trató a los Estados Unidos
con mayor racionalidad. pero no sin dejar de situarse en la corriente del
catolicismo intransigente. Muy socorrida también por los católicos fue la obra
de Alberto Maria Carreño La diplomacia extraordinaria entre México y los
Estados Unidos 1789-1947 (1951 ). No menor fue el éxito de la Breve Historia
de México de José Vasconcelos que vino a confirmar muchas de las tesis de
combate de los católicos. Cabe hacer mención de dos prolíficas colecciones
que alimentaron estas mismas tesis. ambas publicadas por la Editorial Jus: una
fue Figuras y Episodios de la Historia de México y fue continuada por México
Heroico. En ellas aparecieron algunas de las obras de los autores antes
mencionados y, además, de Alejandro Villaseñor Villaseñor, Miguel Palomar
y Vizcarra. Alfonso Junco, Carlos Alvear Acevedo. Recientemente ha
aparecido la colección Episodios Nacionales Mexicanos de la Editorial
Tradición, que ha continuado publicando algunas de estas obras.

catolicismo
intransigente. p or otra parte st hi
b
donde tanto el el~~ :
storiadores escribieron sus
msprra an muchos de sus anál • . E
c smo como el anticlerical·
oficial de la Iglesia frente is1s. n realidad, pretendían elaborar la hi It~o
hi ·
a esa otra hi t ·
s ona
stonadores del Estado revol .
.
s ona oficial que elaborab
1
una
.,
uc1onano En amb hi
an os
. concepc1on moralista, orgánica
. .
as storias estaba presente
nacional en base a buenas o malas ~:aru_quea que hacía variar la historia
Como lo he~os anotado, para la histon"oenc1as del pr~p_io país o del exterior.
Estados . Umdos
, .
católica fueron 1os
,
' si no
· el umco,
s1, el grafia
p · •apologetica
al
corromp10 con sus ideas, hombres políti ~c1p y más nefasto país que
era el alma de México··
'
cas, influencias e instituciones 1o que

~ ra_s ebn un ambiente

«Independientemente de que el hombre
y el de Guelatao [.Juár ~J
d
de Charleston [Poinsett'}
·
e. pro 1.ecan dis
.
impone el reconocimiento d
gusto o entusiasmo, se
versión de México esta' . e sulpermanente actualidad Que su
. ,;,
viva en a entrañ d
in_¡orma todavía: que el México
a e este país, y que lo
otras palabras, no como el M/ . moderno es obra de ellos en
que existió por un momento ex1~0 de ltur~~de o el de Madero,
actuales»IJ_
Y esaparec10 sin consecuencias
, . Ciertamente, todo este arsenal d

catolica
e combate. que fue la hist onografia
.
hi
. antiliberal , antim·oderna y antin
stona de México. De que no ha desa
o~eamencana pertenece hoy a la
y, sonoros debates públicos que han par,ec1do del todo lo prueban los largos
decada
· • . de la
. de 1os anos
noventa fre vue to a la palestra a pnnc1p1os
constitucionales de 1917
1 . b ~te a la reforma de los arti' ul
1y •
Y a esta lecunie t d
.
c os
e aticano. Sin embargo al m
n o e relaciones diplomáticas
1
•
•
enos en los amb·
con
~ a ~goma de la apologética que no t d t:ntes académicos asistimos ya
fustonador. siguiendo el consej~ de Tho o ~via a su muerte. En ellos el
e ~~e hombres inteligentes fueron
mas uhn, debe dar cuenta de cómo
;scnbtr tales cosas sobre un país de lasc?aces. de concebir una historia así y
stados Unidos.
unens10nes y de la complejidad de los

Notas bibliográficas
1
Miguel p aIornar y Vi-carra
.
·1
México iisro en el sigl; X\' 1n
' c~to ,co ":'~ltante. James W. Wilkie y Edna M

Conclusión
En mayor o menor medida todos los historiadores católicos de la
primera mitad del siglo XX fueron recibiendo la influencia del padre Cuevas.
quien al elaborar una gran síntesis sistemática de la historia de la Iglesia en
México se constituyó en portavoz de una interpretación nacida al calor del

468

422 ·

,
.
, sntuto MeXJco de lnvest"1gac1ones
.
W1lkie,
Económicas• onzon
MeXJCO,
, . de1969,
p.

469

�2

. .
ial et Démocratie Chrétienne, Paris, cerf, 1986, pp.
Jean-Marie Mayeur, Catholzc1sme soc

Manuel Esparza, Gillow
. .
·o Díaz, Oaxaca, 26 de diciembre de 1892, en 202. Véanse también en
3 Eulog10 G11low_
a Porr;;revolución en Oaxaca, Oaxaca, s.e., 198~~ a la conciliación de los
durante el porfinato y
históricos de 1889 sus ideas que se re
. ráctica" Cuestiones
1 introducción a los Apuntes
Mé . de "verdadera tolerancia p
. cil" .ó
a
., disfrutar en
xico
.
igentes La con 1aci n
"ánimos intransigentes ' y
b huecas para los católicos mtrans
.
impropia
éstas que, aún en e~e m~::;~:a ;:,r ser para ellos wia idea d;
de Jesús,
por parecerles wia ~aG Gillow Apuntes históricos, Imprenta e
para México. Eulogio .
,
México, 1889, p. 12.

17-45.

~=:t::

4

, • se
,
1 h. torio, Mexico,
. ., 1967 ' p. 280.
Femando Itum"barria, Porfirio D1az ante a is

.
, Porfirio Díaz ante la historia, p. 268.
s En Femando Itumbama,
, .
1068-1069.
, mexicana,
.
porrúa, Mexico, 1986, P·
.
Historia
de
la
nacion
6 Manano Cuevas,
·, ... , pp . 546-547.
.
Historia de la nac1on
Manano Cuevas,
.,
602-604
.
Historia de la nac1on ... 'pp.
. ,
ás en Mariano Cuevas,
29 972 974 y pass1m.
a Los textos anteriores y otros m7 839-842, 853-856, 866-867, 927-9 '
'
677-680, 751, 817-819, 831-83 '
. .
C rvantes México, 1942,
u, •
5' Ed1c1ones e
'
.
C
s
Historia
de
la
Iglesia
en
mex1co,
v.
9 Manano ueva ,
p. 212.

7

10

.
Cuevas, Historia de la nación. .. , p. 603.
Manano

· · ... , p . 1002.
.
Historia de la nac1on
Manano Cuevas,
xico 1964, p.v.
.
. historia de una gran intriga, Jus, Mé
'
12 José Fuentes Mares, Pomsett.

11

n Jose, Fuentes Mares, Poinsett: historia... , p. V.

470

EL DECESO DE FELIPE Il
SUS REPERCUSIONES EN NUEVA ESPAÑA
Lic. Ernesto de la Torre Villar
Universidad Nacional Autónoma de México
Vivía en Nueva España a fines del siglo XVI situación favorable: de
asentamiento institucional, de cohesión territorial y social, de progreso y de
paz. Había cesado la guerra chichimeca gracias a la labor de los virreyes
Henriquez y Velazco II y el domino colonial se extendía por Nuevo México
y las Californias; la población indígena se concentraba en virtud de las
disposiciones de congregar a la población que obedecían a razones políticas,
económicas y religiosas, la unidad de la fe motivada por razones políticas se
lograba con la fundación del Tribunal del Santo Oficio. Estas tres vertientes,
producto del deseo del monarca de fortalecer su imperio, unificarlo
políticamente apoyándose en la unidad religiosa, y de preservarlo de las
injurias de los infieles y de los grupos separados, eran resultado de la política
de aseguramiento de sus posesiones, férreamente impuestas por Felipe 11. Se
vivía bajo las consecuencias de su política fielmente cumplida por los
soberbios administradores que la Nueva España tuvo en el siglo XVI.
El país, regido por un fiel servidor del monarca, quien le auxilió en las
campañas de Portugal y en la defensa de la Coruña asediada por Francis
Drake, concluía prudentemente el proceso congregacional que cambiaría la
distribución demográfica de América, principalmente en aquellas regiones
en que se cumplió fielmente, como fueron Nueva España, Guatemala y
también Perú. Concentrada la población indígena para lograr mejor su
control y vigilancia, pudo el Virrey don Gaspar de Zúñiga ) Acevedo
(1595-1603) apoyar la expansión al septentrión, avanzando tanto por las
Californias como por Nuevo México y el Nuevo Reino de León. En las
Californias surgiría nuevo puerto importante. Monterrey, nombrado así por
el navegante descubridor. Sebastián Vizcaíno; y en el Nuevo Reino de León,
debido a los esfuerzos de Diego de Montemayor, se fundaría una población
también llamada Monterrey en honor del Virrey. Bajo estas bases y sin
mayores plagas y problemas que afectarían a la población, el virreinato se
asentaba, fortalecía y prosperaba.
El gobierno eclesiástico no presentaba la misma situación. El enérgico
arzobispo Pedro Moya de Contreras, quien también gobernaría como Virrey
en 1584-1585 y había promovido la celebración de Tercer Concilio
Mexicano que puso las bases de la vida eclesial novohlspana, había sido
llamado por el monarca para presidir el Consejo de las Indias, como sería
más tarde otro hombre experimentado en el gobierno de ellas, don Luis de
Velasco segundo. La vasta, rica y abundosa arquidiócesis de México se
471

�· · que se
l bildo-catedral, situac1on
sede vacante, regida por e . ca
.cana don García de Santa
b
encontra a en
ocuparía la DUtra mexi
, hasta 1601 en que
prolongo
1601-1606).
Maria y Mendoza (
.
. staba fuertemente
.
al la iglesia e
.
. .
· stía cabeza ep1scop •
dí
ás que el cabildo. e1
Si bien no eX1:
blo de Dios la aten a, m
frailes dominicos.
tada y la vigilancia del pu~ .
asen
. · .. presidido por
. . d. 1
T ºbunal de la Inquis1c1on
n
E -a de la not1c1a e
rt el arribo a la ~ueva sp~ el 13 de septiembre
D~ esta sue e oso señor don FehJX: II, ocum . ó a la administración
fallecillllento de\ p~dermonasterio del Esconal, co~o~l Virrey recibió con
de l 598 en su pa ac•?:stica y a la sociedad col_orua . uestras de dolor que
virreinal: .ª la ec~e::stas y fingidas, más_q~e c1erta:~1:ó el luto necesario y
satisfacc1on las s p . dades civiles y religiosas y d das Dada la ausencia de
le expresaron l_as aut~~ , same que le fueron ot~rga . arrogó celebrar los
las manifestaciones
peorden de Santo Dommgo se gni·fica iglesia con
.
la poderosa d b'an hacerse y sen-aló a la ma
arz.ob1spo,
fun rales que e 1
solemnes
e
ue en ella se efectuaran.
que ya contaba para q
. did funerales hechos a
ceremonias con los es~len os administración de
Contrastaban e:o monarca Carlos V • baJO 1~ .rec:virrey dispuso que
su antecesor, el poder! 1 año de 1559. En es_ta ocas1on. el convento de San
don Luis de Vela~ob~ en el enonne pano que te;ia de había establecido
las exequi~ se ce le 1l'.amosa capilla de San José: en 1ºvnirrey encomendó se
·
Junto a a •su famosa escuela. Ese ano ' e
· ¡ al
Francisco,
Túmulo Jmperza
1
fray Pedro de º;°~erales ) de que se levant:aB:maldino de Albornoz.
encargase de_ 1~
alcalde de las atar~s doCl udio de Arciniega. Este
regidor de Mex1co ) . . del túmulo al arqU1tecto a dechado de cultura
.
nfi · la erecc1on
fue un
. .
quien co 10 .
aflaco en tres mese~ y
sías e inscnpc1ones
levantó el regio cat b
de arte compettan con las poe
renacentista, pues las o ras
latinas que se fonnularon.

.
lendorosamente
l bra dio cuenta esp
.
lendor de esta real y ~er~ o
ta e historiador Fran~1sco
Del ~sp
drático universitario, poe
r encargo del Virrey
el humanista, ~te en la primorosa obra. ~ued tipógrafo Antonio de
Cervantes de s_ ~ 1 talleres de impres1on e
.b. .
publico en os
. .
escn 10 Y
la ciudad de Mexico
60
Espinosa en l 5 , en
. la ieza admirable de
or ser no solo
P
·stico de
El Túmulo Imperial, que _Pªsa l~osa del desarrollo hurnaru oción
antera viva Y
d a de la conrn
nuestra tipogra~a smo ~ambién obra histórica revle1~doren Yuste, magnifico
N
Espana, es
rte del rec w o
la ueva
. ·tua1 que produjo la mue . . to de la Nueva Espana.
política y espm los I de España. en el vrrrema
emperador don Car

f

El deceso de su sucesor, inflexible, intransigente y también piadoso
señor Felipe II, dio lugar también a muy célebres exequias que se realizaron,
no en la catedral que estaba en construcción, sino en el templo que los
dominicos tenían. frontero a la casa que ocupaba el Tribunal del Santo
Oficio. Estas exequias. no tan solemnes como las del padre, también
tuvieron a su cronista en la figura no de un humanista, como lo fue Cervantes,
sino de un consultor del Santo Oficio. el doctor Dionisia de Ribera Flores,
quien también tenía una buena fama de predicador.
La orden de Santo Domingo estaba en su esplendor y el laz.o que la
unía con el tribunal de la fe era cada vez más fuerte. El Tribunal que había
establecido en la capital novohispana don Pedro Moya de Contreras en 1571
babia prosperado. Contaba con el franco apoyo del monarca, quien había
ordenado al Virrey Conde de Monterrey, al darle las instrucciones conforme
a las cuales debería de gobernar Nueva España, lo siguiente: "Con los
inquisadores de la ciudad de México os encargo tengais toda buena
correspondencia y los honoreis, proveyendo y procurando que las
audiencias, gobernadores, corregidores y otras justicias de todo el distrito
se lleven bien con los comisarios y oficiales, por lo mucho que importa que
en partes tan remotas y donde está tan recién plantada la fe, sea el santo
oficio reverenciado, temido y estimado. para que se exusen los encuentros y
diferencias que se han ofrecido en el pasado sobre cosas de jurisdicción y
preeminencias, y proveeré lo que convenga, de que se os avisará".
Con este apoyo gubernamental, la Inquisición novohispana por mano
del inquisidor apostólico, licenciado don Alonso de Peralta, y en ausencia de
arzobispo, conducía los negocios ecelsiásticos. Por ello era por que los
funerales se realiz.arían en el templo soberbio, amplio y reluciente de Santo
Domingo.
Comisionado para hacerse cargo de la conducción de las exequias
quedó el canónigo don Dionisio de Ribera Flores, natural de la Serena en
Extremadura, quién había llegado a México el año de 1560 e ingresado en su
Universidad habiendo obtenido el grado de licenciado en cánones el 17 de
septiembre de 1584 y de doctor el 7 de octubre del mismo año. Fue cura de
la catedral de México y promotor fiscal del Tercer Concilio Mexicano,
"cuyo oficio desempeñó con acierto y alabanza" El 3 l de enero de 159 l
babia tomado posesión de una carionjía vacante por la muerte de Diego
López de Agurto y se había distinguido como orador sagrado. De sus
sermones tenía un volumen impreso y otro en preparación.
La muerte del monarca originó que en México se celebrara solemne
novenario que se efectuó en la capilla del Tribunal de la Inquisición y

473
472

�, tarde se dispusiera el solemne
. .
• para semanas mas
repetiría en vanas ig1esiaS,.
d b ·1 de 1599
·
.
funeral que tuvo 1ugar e1 pnmero e a n
.
, al arquitecto y maestro reloJero
La erección del túmulo se encargo_&amp;: . , n artí'stica el notable pintor
.
T , en su cowecc10
di 1
Alonso de Arias, a qwen a~1 t~albuena en su Grandeza Mexicana o e
Andrés de la Concha. a qwen
título de "grande''.
ental como la consagrada a Car~?s
La pira funeraria no fue tan mom~ pero a través de la descripc1on
de la ID1sma,
al
se
1
v. No contamos con un d"buio
:i
a 'fica, digna del monarca . que
que poseemos podemos aseverar fue ~ ~ no tuvo el aire renacentista del
Este monwnento funerario y
estructura como en las
recordaba •
· 0 tanto en su
.
d·
Túmulo Imperial. El barroquism '1 xhomaban se revela de mme iato,
inturas. emblemas y P?emas que ae~ la sensibilidad de la época. Con
~ues ya ese estilo hab1a penetrad~
arafemalia fúnebre, el pueblo pudo
abundantes réquiems. responsos ) n;a ~leos y pinturas, la mayor parte de
admirar a sus anchas ese dechado 1 e bresalían las que representaban La
Andrés de la Concha, entre las cbu~. es ds~ otros artífices, entre los cuales
.
• pero tam 1en
Fama y /a V1ctona,
,
R a Prado y Franco.
odríamos citar a Requena, Vazquez, u ,
p

.
a las de Andrés de la Concha que son
Las más notables fuero~ sm dud "el lien=o principa/fue /afama, de.
descritas por un testigo de cahdad,_~ues lo romano descubriendo el desnudo
la estatura del natural, con el vest1 o ªanta pecho y planta y otros lugar~s

-

de músculos y bra::os y partes de g:~!snudo el arte de un artífice... p~rec,a
e con honestidad mostraban en e
. , de escoro en el rostro, sm que
;;tar arrebatada al cielo c_on una ele;:~::elle=a. le~ disminuyese la de :us
esta postura que suele quitar.far!~
el cabello suelto y desord~na o,
ba perJect1s11nas,
is pies· en
facciones que mostra
'das con algunas plumas a si
. I
signi.fica~do su congoja. las ~as caz dos partes, representando que aq;e,
las manos la trompa quebr ~ en
s hechos ha::añosos del grande_ e},
. trumento con que antes pu?l,caba /~
traba en los efectos de OJOS }
ms. .
no era de ningun efecto, mo~
la onia a los que la
Ph1l1ppo, ya
etimiento, tanta tr1ste=a, que pfi
en lo que
tr semblante Y acom
, ·
acabadas ,guras,
::ra~~n. y sin duda fue una de ~as m~ v;:::ban esta figura los cuatro
representaba, que se ~ud~i::e:~~a '. con gentil aire y rostro ;er:;s;/e
elementos y un manee o
p la mano diestra una corona e o
y en
a legre , con vestido. romano
..
• ificaba el premzo... ·
.
añadirá en elogio de este notable pintor que
El mismo testigo ocular México lo siguiente:
trabajó tanto en España como en
'

sign

474

«Maravilloso pintor cuyas obras en España
suspenden los pinceles de los más celebrados y
pierden el brío de enviarlas a estas partes, donde
hay quienes las acabe tan al vivo como lo
manifiestan las que han hecho en este reino y lo
dice el Famoso retablo que ahora de próximo
asentó en el convento de San Agustín de esta
ciudad».

A más de estas figuras realizadas por la Concha, el túmulo ostentaba
muchas más figuras como las que representaban Temor, Espanto,
Sentimiento y Llanto, Genio y Entendimiento, Deseo y Pensamiento y otras
más alusivas a las virtudes y cualidades del monarca difunto.
Unidas estrechamente a las pinturas se encontraban escrita numerosas
poesías: sonetos, canciones, epitafios latinos y españoles, epigramas, etc.
Estas fonnas literarias fueron producto de la inspiración ) dominio
versificador que tenían muchos miembros de la Compañía de Jesús, pero
también del dominico Fray Luis Vadillo, del canónigo Bernardo de la Vega,
de amplia y buena producción; de don Francisco Solís, Lorenzo de Herrera,
el bachiller Antonio Brambila de Arriaga, Rodrigo Dávila, el notable Mateo
Rosas de Oquendo, que fue el secretario del Marqués de Cañete; el doctor
Jerónimo de Herrera y otros más. Varios de ellos no los consigna en sus
caudalosos y bien informados estudios don Alfonso Méndez Plancarte, por
lo que debemos decir que pertenecen a esas innúmeras generaciones de
versificadores novohispanos poco estudiadas.
Cada figura se complementaba con una explicación, bien poética bien
en prosa. Los epigramas latinos y españoles eran abundantes. No poseemos
estudios en torno de estas fonnas latinas que, con los poemas y explicaciones
de las pinturas, enriquecerian el conocimiento de las letras novohispanas de
este periodo.
Si el catafalco fue para la delectación del pueblo y también para que
mostraran su conocimiento del mundo greco-latino las clases letradas,
asimismo sirvió para expresar la sensibilidad de una sociedad ante el
pavoroso accidente de la muerte.
Levantóse la pira funeral por la diligencia que puso en él el canónigo
Dionysio de Ribera, a quien el inquisidor ordenó "el peso de la ordenanza y
disposición del túmulo que se fabricó a la medida de su ánimo generoso y
agudo ingenio, obligándome a mí a que pasase la raya y limite del corto
mío, para el ornamento de letras y figuras y resplandor de flores y lumbres
con que se vistiese...".
475

�.

. muestra de la grandeza del monarca
Ante monumento tan soberbio, d México· el virrey, los oidores y
. , desfil ar el pueblo
entero. e . .dor apostólico,
'
.
.
• ·dores ,
difunto. debio
.
mqwsi
.
.
d l gobierno e1 mqwsi
1 R al
altos funcionanos e
. b ' d las órdenes religiosas y de a e y
.. ti·cos,
comisarios y f:ami•uares, m.1em , ros de , institutos civiles y ec1esias
Pontificia Universidad, cofrad1as y emas
luego vendría el pueblo de los pobres.
.
.
. e fueron solemnísimos. El
Los funerales con asistencia del ~ ySanto Domingo de México,
sermón se confió al prior del Rdeal ~ondves~igntoadeo comisario del Santo Oficio
· roa•s tar e sena. e muy conceptuoso, conmovio
· · a los
fray Juan Díaz, qwen
en el obispado de Chia~as. Su se;:;¡es del monarca, el amor y el respeto
oyentes; m~festó las virtudes y c b: a la labor de la Iglesia en In~as. Los
que se le tema y el apoyo que ~
siguieron a ese hecho, pusieron de
novenarios, triduos y rec~~da~nt q::te que adolorida asistía a esos actos
manifiesto tanto la devoc1on e a g ,
cuanto la lealtad y apego a la monarqwa.
dos más suntuosos efectuados
De estos solemnes funer~es, los se~ guna historia ni anales de la
consignados en 010
fusa Obra
en la Nueva Espana, Y n0 . ,
, •go Ribera Flores en pro
,epoca, nos deJ· ó amplia relacion e1 canoro
que escribió titulada:
·as funerales de la
Relación historiada;e }::./x;:u;l Nuestro Señor.
Majestad del Rey . ·
'dipl sa:ito Oficio de la
u has por el tribuna1 e
. .
nec
Es
aña
sus
provmczas,
t
Jnquisició~ _d~ eS a
:olo Licenciado don
0
e islas Philipi;s
Inquisidor Apostólico, Y
Alonso de
era a,
el doctor Dionysio de
dirigido a su perso~a _porde la Metropolitana de
Ribera Flores, Canonligo d 1 Santo Oficio de la
•.. ,,Jad y Consu tor e
esta ciuu, ,
, .
d trata de /as virtudes
Inquisición de Mexzco. _D~nd \ tránsito felicísimo:
esclarecidas de su ~;es a 'Letras Hieroglíficos,
/as Figuras,
•
.
dec1arando . .
en el túmulo se pusieron,
Empresas y Divisas, 1!u:iornó y compuso, con la
~omo ~~rson;;;;edel aparato sumptuos~ con que
mvencion Y
I t hasta su fenecimiento.
se vistió desde su Panª

~:i~;:i

'%

J

.,
nsta de varias decenas de cuadernos, la
Esta amplia relac1on, pues co
d Pedro Balli el año de 1600.
M' ·co en casa e
·
do
hizo imprimir su autor e~ exi .'
d tipografia novobispana, mte~
Con ella se cerraba un s1gl? glonoso e se abría la producción tipografica
'ficos impresores, Y
por pocos pero m~~ dante pero de menores logros.
del siglo XVII, mas ª un

476

La Relación Historiada escrita por el canónigo Ribera Flores,
representa un testimonio amplio, bien circunstanciado de cómo Nueva
España, dio muestras de su pesar por la muerte del monarca don Felipe II, y
de cómo iglesia y sociedad conmemoraron su deceso. La relación es la
descripción viviente de la cultura funeral existente en este lado del océano,
de la sensibilidad ante la muerte. Es una aseveración psicológica de la
sociedad novohispana en la que se observa mas la tradición eW'Opea ante el
fin de la vida, que la indígena. Bien se cuidaba la inquisición de mantener la
ortodoxia de los ritos y costumbres. Si bien el aparato obedecía ya a •
influencias barrocas, el fondo acataba las reglas que una larga tradición
eclesiástica fijaba.
El doctor Flores, quien ostentaba muy ufano el título de consultor del
Santo Oficio, trató de cumplimentar con holgura la encomienda recibida del
inquisidor Peralta y luego de levantar el túmulo y realizar las exequias, quiso
perpetuarlas, dejando amplio testimonio de las mismas; por ello se apresuró
a redactar su Relación Historiada, describiendo cómo Nueva España
honraba la memoria del monarca fallecido. El esfuerzo realizado ya mereció
elogios por un notable contemporáneo que dio su parecer, expresando no
pudo hacerse mejor elección para ese trabajo que la persona de Dionysio
Ribera Flores, de ''fe/ice ingenio y todo género de buenas letras y de quien
dejando aparte los insignes estudios de santa teología y sagrados cánones,
que desde la primera flor de su juventud siguió en la Universidad de ,
Salamanca y la eminencia de predicador en que resplandece... "".
Con estos atributos, el canónigo se dio a la enorme tarea de narrar

desde la invención del túmulo, traza de su planta y de explicar y alabar la
labor de los poetas, pintores y todas las personas que intervinieron no sólo en
su erección sino en el desarrollo de los funerales.
Que este trabajo pudo agradar al inquisidor don Alonso de Peralta y
cuerpo entero del tribunal de la inquisición, no hay duda alguna; pero que
sea un trabajo histórico literario, digno, recio y notable no se le puede
calificar. Si bien aporta amplia infonnación para conocer a las generaciones
literarias y artísticas, su calificación no es muy confiable. Si revela nombres
de funcionarios inquisitoriales que sirven para establecer la historia del
tribunal, esto, como lo estimó don Joaquín García lcazbalceta que tanto se
interesó en la historia del tribunal, sí resulta valioso. En cuanto a juicios
críticos en tomo de pinturas y poemas que describe, con lo cual enriquecería
nuestro conocimiento, estos son de menor valor. El propio don Joaquín da un
juicio totalizador sobre la obra al decimos lo que sigue: "Asombra
ciertamente ver todo lo que el doctor Ribera Flores sacó de su cabe=a para
celebrar las exequias, y más para describirlas. Es inútil decir que no pudo
llenar tal volumen sino afuer~a de digresiones impertinentes, sacadas, como
477

�dice el Dr. Herrera, "del projwzdo Océano de la Escritura Sagrada y centro
de la humanidad".
Aun cuando esta Relación Historiada no es un monumento literario ni
histórico, sí es rica fuente para conocer cómo la Nueva España y la ciudad de
México en concreto rindieron honores a su amado monarca y cuál era la
sensibilidad del pueblo y las autoridades. Es también rica en cantera que nos
informa acerca de los literatos, de los pintores, de los artífices en general. Su
contenido no ha sido estudiado como es debido, pues es una pieza rara que
sólo se halla en contadas bibliotecas. Por otra parte, el mismo autor advierte
que debido a que salía en los primeros meses del año 1600, los impresores
no tuvieron tiempo para hacer las correcciones necesarias, por lo cual salió
con graves deficiencias.
El virrey concedió el 18 de abril de 1600, desde su morada en
Chapultepec, licencia para su impresión. En esta licencia se asienta lo
siguiente: Por cuanto el Doctor Dionysio de Ribera Flores, canónigo de la

catedral de esta ciudad de México y consultor del Santo Oficio de la
Inquisición de esta Nueva España, me ha hecho relación que él ha
compuesto un libro intitulado Relación Historiada... , que era de erudición y
aprovechamiento y le pretendía imprimir, pidiéndole le mandase dar
licencia para ello... para que libremente lo pueda hacer, y que Pedro Balli,
... u otro impresor, pueda imprimir por tiempo de seis años".
Las muestras de dolor de la sociedad novohispana no se concretaron a
las celebradas en la ciudad de México, sino que en toda iglesia catedral,
como Puebla, Oaxaca. Valladolid. Nueva Galicia, se efectuaron exequias
dignas. y en todos los monasterios y parroquias principales se rezaron
responsos, solemnes réquiems y se elevaron oraciones por el eterno descanso
del monarca. Al poco tiempo, celebrarianse con otro aspecto y esplendor las
noticias del advenimiento de Felipe III al trono. Esta vez hubo regocijo y
alegria, desaparecían los semblantes adustos, y en vez de sombrías y
doloridas exequias, había contento y alegria. La sociedad novohispana,
seguía de lejos. leal y emocionadamente los sucesos de la península.
El contenido poético de las exequias
En el enorme túmulo levantado en el templo de los dominicos.
monumento efímero de madera y cartones pintados, cubiertos de crespones.
cintas, coronas de trapo, candeleros y cuya confección se confió al arquitecto
y relojero Alonso de Arias. auxiliado en el aspecto artístico por el notable
pintor Andrés de la Concha, en sus diversos cuerpos, a uno y otro lado de las
pinturas emblemáticas, arriba y debajo de las columnas, fueron colocados.
primorosamente dibujados, multitud de epigramas castellanos y latinos e

478

innumerables poesías • m,as de sesenta
·
pues no se menciona su
y cmco, muchas d
Rosas de Oquendo el d autor, pero otras debidas a a te ellas anónimas,
Guzmán. Fernando ,de B octor Jerónimo de Herrera ;. ores como Mateo

Ant?nio de Brambiia de uz:ante, presbítero, capeilán'1:i :e Ovaiie _de
canorugo de Tucum, B
aga, el hcenciado Sanf
anto Ofic10·
Francisco de Solís· Lan emardo de la Vega· Pedriag; de E~uivel; ei
Dávila' fray Luis Vad~;:~ºp de Herr~ra, hijo del doc~or
Medina Va_ca;
. . Y un miembro de la C
- , errera, Rodrigo
D
omparua de Jesús

~

.
e esos sesenta y cinco
.
veintiséis sonetos
poemas tenemos diez oct
.
una redondilla y o~h~ue fueron los más numerosos· cintvas; diez canciones,
versos variados.
,
o versos castellanos.
. De los autores, Mateo
mencionados en las nómin
Rosas de Oquedo
el
, .
El doctor Jerónimo d H as elaboradas por Don Alfon~ M, canorugo, son
identificarlos y estudi e errera aparece en la flor de o . endez Plancarte.
ar su aportación poética m'
vana poesía. Precisa
as general.

:::ª

La que aparece re . tr da
Flores es
,
gtS a en el libro del
, •
la alegria~
!e duelo, triste, con aire dece::~~ Di~~~sio de J_libera
virtudes y grande~s d 3{°or. Es poesía dolorida que
~o mea y abierta a
está contenida po l e . Rey prudente. La exaltación ls ~mente exalta las
poesía dolorida r_ a tristeza, la añoranz.a del gr
g onosa del monarca
y circunstancial tiene sus luru'·ta . an rey fallecido. Por ser
c10nes.

tri

Pese a ello se manifi
en muy diversas fo
esta en sus versos el estro
,.
del soneto. de las o:~· Adopta y adapta las formas ~:ro de sus autores
respeto y atención d ads y con ellas construye un edifi . cas_ ~e la canción,
na a eleznable.
ic10 sohdo, digno de
Son estos abundant
ocasiones seme'antes
es poemas. los más ue se
.
Imperial, levanldo e. que ~eron pocas. Recuérde~e u reurueron para
las aportacion
n o~as10n de las exequias de
q e para el Túmulo

funerales del :Jo":ib7sahendo las de Francisco Ce.';:\os ~, fueron escasas
más despliegue de :ar:t:adr Felipe ,11, hubo mayo~m:~~o~· En los
poes1a española llegaban, e ormas poeticas, de hallazgos L
e poetas,
poestas novohi
a nosotros y enri uecí
. . . os ecos de la
de San Juan de ~p~os. Algunas voces de Gardiaso
msp1r~ción de los
decenas de
a ruz, de Jorge Manrique recor , e ray Lws de León y

~

1;

elevado a ¡~mas que se inscribieron ~ leye~:10s, al¡"pasar las varias
observam
onosa memoria del catolic' .
en e barroco túmulo
os en este poe
.
.
isimo rey don F r
logros reveladores d ~an?,
repetición total ni imita . , e ipe _II. No

~

apoyadas en lo .
e msprraciones particulares l al cion servil, sino
s sistemas, modos, alegorías y e bl' oc es y auténticas,
m emas de allende el mar.

479

�Aparecen ya las menciones a elementos nacionales y un embrión
nacionalista muy estimable.
Esta poesía si bien suena a Réquiem, no tiene la gravedad del dolor
tremebundo que se observa en las letras europeas, sino la música que brota
de alguien quien canta las virtudes del ser perdido. Lleva un melodioso
canturreo que a través de imágenes muy variadas exalta la memoria del rey
difunto.

. Tiempo es de que se
.
se1 llsitúe en este fin de siglo
. analice
.
.
con 1 fiesta poesía, se mvestxgue
e orado Alfonso Ménd PI e n de completar el bal a sus _autores y
las excelencias de las 1 tr ez ancarte, quien tanto
- anee realizado por
e as novohispanas.
empeno puso en mostrar
En igual forma se han d
.
de Horacio Vir T
e analizar las ver ·
los latinos'. bi!~ i ~°':'idio, señal de conoc~::~: castellanas de la poesía
decimosexta centuria. ocidos por nuestros humarustas
. y cultivo
de la obra
de finales
de de
la

He separado del fatigoso libro de Dionysio de Ribera Flores, Relación

historiada de las exequias funerales de la Majestad del Rey don Felipe II,
todo este material que ofrezco al conocimiento de quienes se ocupan de la
poesía cultivada a fines de la decimosexta centuria en la Nueva España.
Algunos poemas podrán ser calificados de sobresalientes, otros de medianos
y algunos desechados, pero en todo desarrollo poético tenernos que encontrar

Lo que nos aporta la ob
comentario, pues así se co
ra, es algo desconocido di
Vengan las aport .
mpleta nuestro conoc· . ' gno de
estudio Y
t
d
aciones y sirv
imiento de la 1, .
orno e esa hermosa faceta d an para hacer más vasto
mea patria.
e nuestra cultura.
nuestro saber en

una producción de variada calidad.
En un rápido y primer regusto de esta poesía, hallamos logros
sobresalientes que animan a una valoración más rigurosa de esta rica parcela.
Así notamos los siguientes versos y poemas.
La Canción de don Lorenzo de Herrera que empieza; "Suene mi triste
canto... y el final de otra canción anónima: . .. más en dichosa suerte de

....

_

holgan=alsin temor de mudan=allibre del tiempo, golfo y de
enemigo/teniendo el bien conmigo/seguro alegre y siempre venturosos/moro,
vivo, descanso en el reposo" O estos versos de esta Canción: ... "en divina
centella/inflamado del rayo glorioso/contempla el sol hermoso/en
descansados gustos de alegría/viendo el eterno día.la quien ni el luto, ni el
temor asombra/ni el cerco toca de la oscura sombra", y también la última
parte de esta Octava: "Que aunque suceda a muerte el sentimiento I no sigue
al alma, que en divina alte=alajena vive de suspiro y /loro/ilustrada entre
bellas luces de oro".

Octava

a los ricas despojos
pues despreciar/as ;s
que vivir en las
mayor victoria
y a sagrada ha gustos de su gloria
ilustres triunf:~: remo/ altivo
temida
' uro g orioso
ma1estad que al
Y al extendido
ancha fierra
pus1ste1sfreno a{ impetuoso
solo al cielo d. lora pues ya vivo
• oe santob,
Y ciego e/paso h,erra
en se encierra·

Sacra corona, cetro esclarec,d
ms,gma de m, remo soberano o
quedaos, que quier D
ha de deJar las so,n':,r ,~ está ofrecido
venciendo yo gobem~oel bien vano,
honor eterno preso en ve/ hz conseguido
ahora roto el vuelo
l o umano,
al ¡
me evanto
c,e o, y dejo en tierra peso tantO.

n:a

d,elcammoel
de esta confus!":,;;: en la tm,eb/a

Seguíase esta canción:

Justo
es de1ar la muera
•
d,
alegría
e vuestra
com1pa111a,
-·
l
por evanlar al Alto O/
do se goza la I
impo el alma
uz, se da la palma

De Marte con es.fa
acrecentó a su
erzo no vencido
m, excelso pad imperio nuevo imperio
ceñ,d, puso :;• Y de lustroso acero
0
con.fuerte bra: ano en caut1ver10
la bárb
o_de valor crecido
ara nac,on de r fl
en fierra}' en mar 11gero ,ero;
a1enemigo asad
humilló d, d,
osadamente
· es e Oriente
hasta el nebuloso
su.nombre d1/ata/,¡:partado bando
nias estas glorias
de¡ó y mu .
en mortal cadena
'
no, y subió a la /u: serena

En
1 otra
• . t&lt;&gt;n
~Jª• en medio de .
a egoncas esta castellana:
pmturas

"º

º·

También el primer cuarteto de este Soneto, tal vez de Antonio de
Brambila: "Soy de Philipo el raro entendimiento/nací, cuando nació; crecí

creciendo/la edad cuando rigió, regí trayendo/gloria a la pa::, honor al
vencimiento".
Y en este de Rodrigo Dávila en el que escuchamos el eco de Jorge
Manrique: "Cual río cuyas aguas amorosas/se van calladamente

desli:andollas imágenes vanas de las cosas/así de nuestras vidas van
volando/van las calladas horas presurosas/de ver nuestro descuido
murmurando, ... "
480

ª

D1óme el cielo el potentad
la tierra su rico seno
o,
el mundo el cetro do;ado
D, su remo dilatado
•
y hoy por Él de10 el re"eno

En otra tarja esta oct
de Oquendo, Secretari':'~~eMMatheéo
arqu s
de Cailete:

De su Virtud m1rand
regí mis remas
o el simulacro
=a--'
a sus grand, •Y ma!)lor .,.
• nueza
Junté
e~ espacias terminados
dur,as· y rend, con a/tafortale•a
a m, cetro sacro
•
-.:. cervices
l
......,a aedad
h
·
todos esas
que uye, y allegadas
cu, ados
encendiendo en m~fa
0Jp1rando al t ,r.
er;:a del deseo
del
roJeo
gozo eterno c1erro;-a IOS OJOS

A D,os vida, que ya llegó la m
: g;as mdauerte, que ya llegó la
as v, 1nfehce, que das m
·
a D,as muerte. que das/el,
uerte,
en II vida temí la eterna muerte
ce vida:
en II muerte hallé la eterna vida,

':,;J;:

r1,'

481

�llegaste muerte y vida a un mismo punto.
A darme muerte y vida todo Junto.

y lo vivo más vivo quedó en gloria,
gozando la inmortal y eterna palma.

Otro soneto junto a un mechero:

Al inquisidor don Alonso de Peralta,
el doctor don Jerónimo de Herrera, en
razón de la historia funeral de este
libro:

Mísero afán, solícito cuidado,
honras dadas por don, merecimiento
al vuelo de m1 noble pensamiento
con glorias de victorias igualado.
El gozo vuestro cese, que ha llegado
a la v1dtl el postrero mov1m1ento,
que el mío en mayor bien está ocupado,
Lejos de ti ya el cielo me levanta.
A Dios, más s1 eres /lerra avara
en la compuesta piedra el cuerpo cubre;
Que el excelso monte a la luz santa
el alma doy con las virtudes claras,
y a ti los huesos. que la muerte cubre.

El rey en su despedida dice estos
versos:
Con imperio y con gloria florecía,
Más alto que otros reyes levantado,
Y con toda la grandeza de mi estado
con santo acuerdo y justa ley regía:
Cuando escondiendo muerte en niebla el día
del alma y cuerpo nudo desatado,
de la subbme cumbre de mi grado
me pone en la pesada /lerra fría.

...

Defensa estable de la Fe Cristiana,
honra inmortal del hombre de Peralta,
que a la gente de luz del cielo salta
en.frenáis, y dais lumbre soberana,
Hoy coronada la Ribera ufana
con vario lustre, que sus espacio esmalta,
os descubre esta muestra, que es más alta,
que cuantas mira la grandeza humana.
Veréis cifrado en ella de la muerte
el furor, de Philipo la victoria
eterna, que sus hechos esclarece;
y que alcanzasteis tan dichosa suerte,
que por vos se consagra a la memoria
lo que la docta mano al mundo o.frece.

De don Diego de Ovalle de Guzmán:
Si llevas tu pacto/o en la corriente
mezcladas con las perlas tu grandeza
descubriendo con presta ligereza
el oro por tu seno transparente;

¿De Creso y Midas que aprovecha el oro?
¿los reinos y la sangre generosa?
¿el invicto valor? ¿la heroica diestra?

No estés alegre, porque tu alta.frente
llene en sus aguas limpias tal riqueza
que da valor más rico la fineza
el mexicano lago en si ya siente.

a todo lo mortal ocupa el lloro,
sola virtud ilustre es gloriosa
y ella fue de mi eterno bien la muestra.

Solo quitar Ribera pudo al curso
de tus sonoras hondas el tesoro
y dallo a la región de Nueva España;

Este soneto en el pedestal del túmulo:

Mostrando de su ingenio el gran discurso
que lo levanta al estrellado coro,
con fama, que sus obras acompaña.

Sopló la muerte y apagó la llama
de la vida mortal, más no la lumbre
del alma que subiendo a la alta cumbre
por el empíreo cielo se de"ama.

De Fernando de Bustamante,
presbítero, capellán del Santo
Oficio:

Del tronco de Austria, la segunda rama,
la Parca (no mudando su costumbre)
cortó, y en el cortar, la pesadumbre
terrenal dembó, más no su fama,

Hoy de aquel mayoral de mayor suerte
el pastor generosa de Fenisa,
su vida y muerte, en gloria la eterniza,
cuya memoria a todo mundo advierte.

el alma dividió la muerte dura
del abrazo del cuerpo, y la v1ctona
ganó con el partir en Dios el alma.

Con senllm1ento en llanto se convierte
que de su pecho la grandeza avisa,
por aquel gran señor que estrellas pisa

Lo muerto se quedó en la sepultura,

482

triunfando de la vida y de la muerte.

Ni más comprenda breve historia
Vistiendo con ingenio, ind11Stria; arte,
Del sujeto real la altiva gloria.

Alfonso aquel pastor de la Fe, ordena
las exequias y túmulo divino,
y el coronista es docto cortesano:

Pues para celebrar parte por parte
las proezas del máximo Philippo,
un mundo entero, fuera poca parte.

pues pinta con deidad la glona y pena,
la glona de que goza el sacro Austnano,
y la pena que llora el pueblo Hispano.

Y el mármol y escultura de Lisipo,
y de Apeles los cuadros de /aje
y sabia cortesía de Ar1stipo.

Del licenciado Santiago de Esquive!
en alabanza del autor:

Y vemos que tu raro ingenio llama
diversas cosas bellas y curiosas
y en un compendw breve las de"ama.

Ribera coronada de inmortales
plantas y vanadas flores olorosas,
bien muestras que te bañan los cnstales
de rica vena y agua caudalosas.
Y así produces yerbas sustanciales
de toda vanedad, y ho1as hermosas,
y al túmulo real las acomodas
gwmaldas bellas y floridas todas.

Empresas, y divisas ingemosas
jeroglíficos, letras y figuras,
mármol, cuadros y estatuas generosas.
Y así la anllgua Menph1s las hechuras
calle sus pirámides tembles
que fueron de SI/S reyes sepulturas.

Pues que refieres grave y dulcemente
los debidos honores que ha pagado
el defensor de /aje del Occidente,
al gran Ph1/,po al cielo trasladado,
y dictando tu ingenio preeminente
versos dignos del coro consagrado,
cantas túmulos, arcos y divisas,
pirámides, sepulcros y cem=as.

Y el mundo sus milagros imposibles,
que más es de imposibles haber hecho
ínclito don Alonso de Peralta
interwene el valor de tu alto pecho.
Que tu propia v1rtud que tanto esmalta
tl/S grandezas ilustres no podía
en serv,r a tu Rey hacerle falta.

Y en tal sujeto y ministerio honroso
ambos a dos conformes, habéis dado
cada cual por su parte cuidadoso
lo que pudo obligar un pecho honrado.
Que don Alfonso con valor piadoso
y gastos grandes. muestra su alto estado.
y tu doctor Ribera a SI/S grandezas
de ingenios y arte, añades más nquezas.

Que como a defensor de la Fe pía,
el que en el Nuevo Mundo la defiende
funerales exequias le debía,
Y tales como el libro comprende
que las mandó hacer tal caballero,
que de sangra clarísima desciende

Del licenciado Santiago de Esquive!:

Y así al mayor monarca y más entero,
en celo, el celador de la Fe pura,
celebró su memoria, y el postrero

Ribera fértil, que del alto cielo
con favorables prensas adornada
pudiste enriquecer el ancho suelo.

hecho, que lo s11b1ó a la eterna altura.

Y tus grandezas ínclllas la alada
fama con dulce trompa manifiesta
desde la parte AIIStral a Scilla helada.

Del canónigo Bernardo de la Vega,
describiendo lo que contiene este
libro:

Y donde tiene Atlante la molesta
máquina celesua/ tu nombre suena
hasta el lugar do Febo su luz presta.

La vida san/a, observante y pura
Y la muerte que triunfa de la muerte;
de Phibppo segundo Rey de España.
El hecho que al pensar más alto apura,
y lo más de valor que el mundo advierte,
que el sen11m1en10 y pensamiento entraña.
La glona que acompaña
el a/,na del /11spano

Tu gallardo discurso, y libro en.frena
en su alabanza la mayor corriente
derivada de más copiosa vena
Que el es11/o más dulce y eminente
materia triste y funeral memoria
no vio la anllgua edad ni la presente.

483

�...

que al opuesto de Roma,
la dura cerviz doma
con brazo fuerte, y belicosa mano.
que a la arrogancia altiva, .
.
y al cuello terco y presunc1on derriba.
las exequias y asalto /ast,moso.
la soledad que llora el mundo solo
del sacro Rey, que en el etéreo canta
el túmulo real. y ornato honroso.
a quien pudo envidiar el Mausoleo
con el aplauso y gravedad que espanla,
la ofrenda honrosa y santa,
de un senmmento /terno,
por ser más agradable.
que Alfonso al bien estable
le consagra a su Rey, cuyo gobierno
de su cetro en el suelo
hi=o escalón para subir al cielo.
Hoy describe el d1vmo coron1sta
en su llorosa y funeral l,istona.
conqueeI a lma Compimge y enternece.
La vista l,umana p1érdela de vista,
y por no ser capa= de tanta glorw
con un s1/enc10 al mundo la encarece.
Ciianto el orbe apetece
de conceptos divmos.
y cuan/O en /,bros vemos,
haciendo con extremos
de nombre eterno a sus autores dignos.
verán en su d1fcurso,
y que Apolo por verlo ~ara el curso.
Con pecho blando Y misero /amemo
el alma piadosa lea aten/a
la obra que /,a de obrar para ganarse.
y al cielo. /evamando el pensamiento
de aquesta vida y de esta muerte sienta
lo que puede elegir para salvarse:
)' vera eterni=arse.
1111 Rey en el Emp1reo.
a cuyo cuerpo sa/1/o
el mundo con espanto
le pondrá por milagro ardiente cmo
cierta seiial que el alma
de v,da eterna mereció la palma
. callando le dirás al mundo
eanc1on.
lo que exp/,car a humanos se le mega
pues al s1/e11cio el no saber remites.
Que P/11/,ppo segundo. a/fin segundo
or verse entemi=ar su /11stona entrega
~ 111. porque esta gloria no /i1111tes
·dirás que en breve suma
su v,da y muerte mide con su p/111110

donde no hará mella
el tiempo n, el olvido,
por ser /a vo: de acero:
el Betis y el Hibero
en este nombre quedará dormido.
Porque esta gran Ribera,
no ríos, mas el mar vencer pudiera.
Las armas y victorias
los triunfos y banderas
el túmulo bellísimo y soberbio,
perdurables memorias
Pluhppo ver esperas,
pues del bra=o Chnst1anofu1ste el nerv10.
De hoy mas será proverbio
y con razón usado.
que en extremo hay ribera
de eterna primavera,
.
donde es ambrosía el paslO del ganado.
su vo= es de serena
mas encanta con canto de sirena.
Virtudes y grande=as.
figuras por efectos,
empresas. y divisas y trofeos.
Jnmor/a/es proezas,
sen/Idos y conceptos,
que vencen en /a altura col,seos,
purís11nos deseos,
alli a /a par cumphdos:
y los golpes osados
al punlo e1erc1tados,
en obra y e11 victoria converlldos,
nuestra ribera canta.
esc11cl,e al ruiseñor, que el cisne canta.
y aunque la dulce avena
Jamás /e J11c1erafalta
Por ser en toda Arcadia la primera.
dióle /a mano llena
de fruta la Peralta.
despertó el apetito la alta pera.
y así esta vo= entera
de dos recibe aliento.
y con esta henda.
vuela más esparcida
por el orbe, tocando _con su acenlo
la estatua de memona,
donde v,ve de dos el trono y glona.
A Dios canción. que importa
s1/enc10 en la Ribera, por que es corta
la glona que dais. y hacé1sfalla
no subiendo al pimpollo de Peralta.

Del doctor Jerónimo de H~rrera, en
alabanza de la católica maJesta_d_ del
rey nuestro señor don Phihppo
segundo:

De Pedro de Medina Vaca:
Desde el sepulcro helado
Pluhppo. y desde el c,e/o
levanta el cuerpo. y ba1a el alma bella.
escucha el canto y celo
del cisne regalado
que en bronce v1vulor III nombre sella.

Humtl/e al duro yugo el cuello enluesto
el /ero= enemigo más osado
,
ahora , o/, gran Phthppo glonoso
que deJ do en la 11erra ya el molesto

ª

484

peso sub1s1e con trofeo ornado,
suello y alegre en vuelo generoso
al cielo luminoso,
por entre neos cercos. entre estrellas,
por entre mmensos orbes, y astros de oro,
del fuego la región con luces bellas
ilustrando mmortal, donde el tesoro
de la glona sm término haz hallado
que en siglo alguno no sera usurpado.
Tu smg11/ar valor e1érc11osjormados
con espumoso hierro reluciente
y con horror del trueno producido
de los duros cañones fabricados
del Cíclope humoso en Etna ardiente,
domaron brava gente.
Húmedo se volvió el seco elememo.
el ex1end1do mar, campo manchado
de los vencidos con humor sangrien10
y fue en tu honra el triunfo celebrado,
cuya grandeza vida a la memoria
dará qu11ando al /tempo la victoria.
Hecho ilustre, más ya más claro hecho
aguarda el remo de III larga mano,
con que el imperio en cumbre levantada,
se verás, de amor abres el pecho:
y es, que puesto en el gozo soberano
del mglés ciego la arrogan/e armada
confirme d1es1ra armada
del vigor de celes/e fortaleza
en medio romperás de roncas ondas
del pumo arrebatado con braveza,
y del pro.fundo en las cavernas hondas
a los cuerpos darás la sepultura,
las naves desharás en S1r1ts dura.
Tu lela de los remos que haz de1ado
por el más a/10 premio. que se alcanza,
llegue la voz humilde al santo oído;
tu suelo, q11e registe, sea amparado
con 111/avor, que alten/a la esperanza
contra el impío furor aborrecido
en í111pe111 encendido:
que 1111rándolo tu del sacro cielo
será llevado en boca de /afama
del venc11mento el canto, y con el vuelo,
penetrará do hiela y do se inflama
la limeb/a, y la 111=, la noche y día
pubhcarán del remo la alegría.
¿Faraón, que harás 111 ,mento i·ano,
111s robustos e1érc11os vencidos,
lus carros anegados, lus banderas
rotas en el eslrecho mar insano
lus suertes de armas hórruias. veshdos,
surcando sm calor. vita/ las fieras
hondas menos l,geras.
(.tmped,das de bárbaros despojos'
Ocupará 111 pecho el frío espanto.
tu rostro mebla. lágrimas los OJ OS,
dolor intenso de áspero quebranto
el senudo, y 111 vida en hondo lago
lendrá muer/e con no acabado estrago?
Y 111 señor excelso, a cuya fuerza

más que de Marte airado poderosa,
el orgullo mas fiero y denodado
temblará: /u valor heroico es.fuerza,
que del Monarca el alma piadosa
prome/e al brazo luyo, confiado
en el cielo sagrado;
que tu imperio será, y tu nombre en tan/o
eterno, que en su seno el mar hundoso.
tuv,ere peces, y el tendido manto
colores, y la tierra el tronco hojoso,
y a las aves el aire diere aliento,
y tocare del.fuego el ro10 asiento.

Soneto que se puso en la moldura que
corría del pedestal:
Sube /aje volando en alas de oro
hasta el umbral del cielo y su alta puerta
que la tiene de par en par abierta
porque entre de Philtppo el gran tesoro.
No es despojo del Indo, ni del moro
presa rica es deje, que con la cierJa
mano de su verdad dejó desierta
la casa de la seismo, y pues/a en lloro.
Con esta rica presa alza la fama
su vuelo, y roca en la suprema esfera,
y con sonora /rompa alegra el cielo.
la región celestial su son inflama
y la entrada del gran Phi/ippo espera
que con trofeos m,I sube del suelo.

En el fin del sotaplinto se puso esta
castellana:
Dt a la fierra el cuerpo helado,
al mundo mt clara/ama.
el alma encendida en llama
al asiento consagrado
donde el bien, al bueno llama.

Versión de un texto de Virgilio:
Soy lauro glorioso,
de la vtrtud y triunfos ornamento,
por/ero c111dadoso
de la casa, y defensa
que los.fieros rayos siempre ahuyento.
Llevo pa.:: a la ofensa,
y alfuerte que ha vencido
descanso, gozo, premio esclarecido.
Adora el lauro bello
Febo, y c11al bello Febo coronado
ornamos el cabello,
debO)o de mt rama
de/Juego a los dos bra::os el cuidado
al e1erctto llama,
que admira las señales

485

�de mis heroicos hechos mmortales.
Tengo eterno verano,
estos muestran su lustre reluc,ente,
de do el virg1hano
asiento tiene el nombre,
que seguro estará de rayo ardiente
sm q11e e/furor le asombre.
cuanto fuere en ,m gloria
perperuo con las /rojas de 111ctona.

Al final de primer lienzo aparecían
estos versos:
Cual el árbol frondoso
plantado a la garganta
que corre de agua pura,
y da fruto sabroso:
y sus ramos levanta
con nueva vestidura
de sus ho_¡as pomposas
yflores olorosas.
tal es el alma santa
de P/11/,ppo. que planta
s11 planta en la ribera
do siempre go:ará de la primavera.

En el segundo lienzo apareció una
octava en coloquio, igual que la de la
fama, ya registrada:
T ¿Qué haces d1, Victoria?: vivo en llanto
T ¿Llanto puede ocupar t11 alegre suerte?
V Murió Pluhppo. cuyo valor tanto
q111tó del mundo la envidiosa m11erte.
T Mayor victorw alcan:as, pues al santo
cielo voló postrado al hado fuerte,
111ctona, trmnfa. ensa/;a la v1ctona,
con que venció y subió a la eterna gloria.

...

En otra pintura al lado de unos versos
salidos de la Epístola a los Gálatas,
había lo siguiente versión castellana:
Vivo yo, mas ya no yo,
porque del mortal encuen1ro
el cuerpo en tierra cayó
pero el alma fue a su centro.
y así muerto vivo yo.

A su pie estos versos que declaraban
parte de un trozo de la Carta a los
Corintios:
Espíritu sagrado
que subes al celeste firmamento.
con peso sosegado.
llegado ha; al asiento
que mereció III celo:
ya remas en el c,elo.
con otra 1111evaforma.
de rey, que en rey divmo te transforma.

En el segundo pedestal se impusieron
estos otros versos:
No las grandes crecientes
del Nilo ca11daloso,
ni las fieras armadas
de las bárbaras gentes,
q 11e corren por sus hondas presurosas.
111 las aguas turbadas
del sur. y el océano,
pudieron con su mano
apagar en P/11/1ppo la encendida
llama de candad. q11e a eterna vida
sm perder de este.f11ego 11na centella
s11be resplandeciente como estrella

A esta octava respondía un soneto
que se puso en el otro ángulo del
pedestal:

redondilla:

En el eterno asiento defirmew
p1sá1s, P/11/ippo el estrellado manto
encendido en la luz del esplendor santo
del sacro rey de la mmortal belle:a.

Oh gran rey esclarec1do,
Santo Dommgo te llama
y esta virgen que te ama
es la que tu has defendido.

No turbará la excelsa fortaleza
de vuestro gran valor mortal espanto.
que es seguro descanso, todo. cuanto
alcan:aste ,lustres dos memorws.

Al pie de octava:

De fray Luis Vadillo O. P. esta

Detente oh rey, oh sol 110 te adelantes. aguarda
para un poco, tarda, espera,
1
¿no ves que para el remo no hay atlantes
Ya no puedo esperar, que bien qumera
que me lleva la muerte, y no te espantes.
a setenta y dos años que me espera,
y aunque Ph1hppo muere. hoy sube al cielo
y al rey Ph1hppo deja acá en el suelo

una en la 11erra, el remo poseyendo,
otra gozando el bien en la alta cumbre,
más de aquestas dos subhmes glorias
mayor, la que está el alma enriqueciendo
con pura, esclarecida y nueva lumbre.

486

Soneto
¿~'.én. en aqueste espacio está encerrado
c ,e~to _con el túmulo espantoso?
•
Un P_rmcrpe en gobierno venturoso,
del imperio y de vida despojado.
¿El que tiene a sus pies su;eto? El hado
venc~do en el asalto riguroso
¿Que celebra /afama? El valeroso
esfuerzo de su pecho no domado.

goza Phi/ippo del cielo
Dice que el eco le advi~rte
que en elfin de su partida
g?;D del bien sin medida
siendo/e medio la muerte
de gozar eterna vida.
El erario de /a fe
Y tesoro del gobierno
ya tan premiado se ve
que de lo mortal se fue
ser inmortal y eterno
Y a mí el cuidado me queda
cwdado en no descuidarme'
de Philippo, púes honrarm;
puede, diciendo que queda
en el ere/o eternizarme.

ª

~~:n es aqueste? Aquel que defendiendo
e nst? la/e santa, nueva gloria
acrecen/o a su gloria floreciente.
Di el nombre
I
rindió
a /a · El gran Ph'/·
ippo, que muriendo
.
muerte, Y lleno de victoria
Vive eterno en el cielo reluciente.
Castellanas

Siguiendo
. .,
este mismo intento
pros1gu10 con estas castellan
'
el cuidado de la pregunta: as en que

Paseando el mexicano
lago en Philippo elevado
por saber si se Je ha dado
en el trono soberano
lo que en Dios llene ganado.
Dye ¡ay' con un gemido
,ay' el eco respondió, '
y yo dye ¿ q111én me oyó?
Del eco fue respondido ·
c~n vo: sonorosa, yo.
Dyele ¿sabrás decir
lo que te preguntare?
Respond1óme el eco, haré;
yo con gozo de le oír
de esta suerte pregu~té:
dime ¿Ph,J,ppo, ha hallado
el escondido tesoro?
Respondióme el eco, oro
oro dino atesorado
de sufe en el sacro coro
Dije por quedar seguro ·
¿esto que digo es así?
Respond1ome el eco, sí.
Yo que sólo esto procuro
luego el luto eché de mí.
Dye, diré que /a palma
de la gloria llene fe?
Respond1óme el eco.fe
promete, la go=a el alma
esto me dyo, y se fue.

Levante más eterno m, trofeo
que ~e metal la estatua fabricada,
y mas excelso que el real asiento
de so~erbras pirámides alzadas·
a qwen n! tempestad consumid;ra
derribara, ni el Aqwlón airado
el. curso. innumerable u,_,e losanos
-.
nr del lrgero tiempo el presto vuelo

Estos versos compuso Bernardo d 1
Vega, Canónigo de Tucumán:
e a

Al colateral de esta trad ucc1on
. . se
puso este soneto famoso:

Ha querido el santo celo
de 1111 oficio desc111darme
con dar a elllender al suelo
que por gozarse y gozarme'

Soy PJ11lrpo de Carlos praducido
el fue del turco vencedor primer;
segundo. que fue en el Egeofiero•
a m1 valor sus fuer.as he rendido.

¿Al gran rey qué le han dado?
Dado la gloria palma
¿alma en tan suprem; estad ?
A do toca Dios su palma º·
Fe/ice rey cuya vida
·
ida donde se transplanta
planta para Dios, y plan;a
queª muerte pisa rendida
¿Y tiene corona be/Ja? ·
Ella y el cetro glorioso
¿oso decir que es estrella?
Ella en cielo luminoso
Vuélvome con este bre~
bien puedes, pues ya el d1vmo
himno entona el rey con quien
en el cielo de contmuo
cantará al cordero, amén.

Tradu~ción aJ romance de una oda d
Horac10:
e

487

�El padre con trofeo esclarecido,
el hijo de sus tnunfos heredero,
el uno, el otro defensor severo
de /aje, se mostró Jamás vencido.
Ahora en breve espacio sepultado,
siendo a mi nombre corto el cerco inmenso
del orbe. me levanto eterno al cielo:
donde no en la v,g1lia del cuuiado,
mas en segura paz Jodo suspenso
meJor defenderé el hispano suelo.

Al pie de una columna se pusieron
unas Castellanas:
Términos puso en el suelo
en plus u/ira de estas dos,
pero hoy pasando al cielo
suben sm término a Dios
que es el plus de aqueste vuelo.
Gran Ph1hppo. habéis volado
con alas de candad.
donde ya desechpsado
del humo del cuerpo helado
v,v1réis en e/andad.
Soneto
¿Turbaste? no te turbes pecho humano,
de ver el cuerpo en este monumento,
que a lo terreno aquesle frío asiento
ordena muerte con avara mano.
¿Turbas/e? no te turbe, que /emprano
o tarde, cuanto cría el elemento
duro, trueca el ligero movimiento
de la suerte fatal en polvo vano.

...

Y si quiere lurbarte, viendo el alma
del Rey, hyo de Carlos colocada
en la eterna región de la alegría:

pero su curso, que de grado en grado
por los lúcidos signos le traía
hasta el profundo ocaso le ha bajado.
Y al fin de su curso, lumbre y alegría
hoy esconde la tierra en breve estado,
al que ayer en el mundo no cabría.

En el sotaplinto del anterior se puso
este otro soneto:
Yo v,ví con corona y cetro de oro
de la vida sujeto a la mudanza
llena de afán y mísera esperanza
de fugitivo bien, y eterno lloro.
Yo vivo en el supremo y santo coro,
donde de gloria a la mmorlal holganza
el horror de la niebla nunca alcanza
ni robará la muerte m, tesoro.
Yo triunfé con la palma de victoria
en duro marte con valor comprada,
que será igual de tiempo con el vuelo.
Yo triunfo ya, con más ilustre gloria
de más altos despojos alcanzada
seguro en la región del claro cielo.
Octava
Hermoso, limpio, sacro, inmenso cielo,
si tú le gozas porque en alto asienlo
has dado al rey que dio leyes al suelo,
con inmortal grandeza acogimienlo,
alégrase la tierra en el consuelo
ahora de tu grave sentimiento,
pues a tu grande cumbre ya acompaña,
el honor, el valor, la luz de España.

Habla el rey en este soneto:
Con imperio y con gloria florecía
más alto que otros reyes levantado,
y toda la grandeza de mi estado
con santo acuerdo y jusla ley regía.

El horror cesará, que quien la palma
alcanzó de la gloria deseada
el canto no consciente de agonía.

El autor de este soneto también hacía
epitafios latinos. Un soneto de Don
Francisco de Solís:

Cuando escondiendo, muerte en niebla el día
del alma, y cuerpo el nudo desatado,
de la sublime cumbre de mi grado
me pone en la pesada tierra fría.

Salió el dorado sol por el oriente
alegrando la tierra con su lumbre
levantóse l,gero a la alta cumbre
con presto vuelo y dorada frente;

¿De Creso y Midas que aprovecha el oro?
¿los reinos y la sangre generosa?
¿el invicto valor? ¿la heroica diestra?

,lustró con su luz resplandeciente
de nobles remos, varia muchedumbre,
regaló con calor y mansedumbre
los más helados pechos de la gente;

A todo lo mortal ocupa el lloro,
sola virtud ilustre es gloriosa,
y ella fue de mi eterno bien la muestra.

488

Versos de Lorenzo de Herrera hi.
del doctor Herrera:
' ~o
De do las puertas de oro
abre la mensa1era del sol claro
hasta do engendra el sueño pe;ezoso
la noche. asombre el golpe del avaro
hado, Y m, grave lloro
dilate el Ponto hondoso
el curso presuroso
Y a la dohente vo= de m, lamento
resuenen los peñascos con gemido
el caso sucedido
Jamás falte el ci,;dado al sen//m1ento
pues veo, triste España, aquí encerrddo
m, defensor amado.

Ani~ales, Escipiones,
aqu1 abatan sus pendones:
que esta es, la que vence a todos.

Soneto_que explica la buena suerte de
su maJestad, en que habla d su
traslación dichosa:
e
Dichoso rey, que vivo ya sm vida
y remo, sm temor de ver la muerte
porque pasando el trago de la muerte
pase pisando el cielo a me1or vida.
Que desligar el alma desta v,da
es deshacer el nudo de la muert~
porque ~IVlr sm D10s es más que muerte
, Oh cuan sabrosa y leve/ulSte, muerte,

Soneto
Venció!ª muerte, pero el firme intento
del espmtu vuestro soberano
venció. haciendo el paso arduo llano
para los gustos del eterno asiento.

y la muerte por Dios es más que vida
llegando a tiempo y punto que mi vida
estaba sepultada ya en mi muerte.,

Que solo pudo en es/e venc11111en10
del hado riguroso la impía mano
poner el cuerpo con furor insano
en el callado y Iris/e mowm1en10.

y en darme entonces wda,Jueras m:erre

Muy más dulce mef111ste que la vida
como por darme muerte.fuiste vida.

Soneto de Lorenzo de Herrera:

Mas negaron al crudo /os despojos
el valor y /aje que defendiendo
en Vida, en muer/e habéis lambién guardado.

¿Qué haces, vmud sacra, en este bando
sentada en urna de cemzas llena?
'
D~rramo de los OJOS larga vena ·
misera mis cabellos arrancando.

Dichoso vos. que ya con nuevos OJOS
en/re lumbres del cielo reluciendo
el bien m1rá1s de gloria coronado.

¿Q111~n engendró el dolor.? ¿qué estás llorando?
¿qwen lavo: a la lengua libre enfrena?
el profundo s1lenc10 y grave pena
me suspenden mis lást11nas callando.

Soneto de Don Lorenzo de Herrera:

¿Qué causa? Haber terminado ya la gloria
que me daba el gran rey de las Españas
ilustre resplandor de todo el suelo.
'

El curso de la vida lermmado
confiero asalto de la muerte dura
declara aquesta noble sepultura
de unpr'mcipe,
· que en ella es1á encerrado.

¿Fuese? Murió pues sola la memoria
te puede consolar las hazañas
con que subió inmortal al alto cielo.

Cuanto pudo impedir el crudo hado
que a ninguno su limite asegura
impidió aques1e horror y sombr~ obscura
de que miras el lúmulo cercado.

Al

.

~t~ de este soneto, se puso esta

canc1on del mismo Dr. Lorenzo de
Herrera:

Mas del Señor inmenso de grandeza
queriendo darle el premio merecido
de la paz, de la guerra, del gobierno:

Suene m1 triste canto
del mísero s1ispiro en compañía
de donde nace el velador lucero
hasta do el sol s11 resplandor en~ía.
Y con 110 usado llanto
·
más espamoso yfier;,
szistentando en ligero
vuelo rompa los montes levantados
abra las peñas. turbe el mar l11nch;do,

dy·o ª la parca, rompe la estrecheza
del cu~rpo, con que el alma está impedida·
romp1ola. y levantóse al premio eterno.
.

Seguíase este cuarteto:
Las victorias de /os godos.

489

�del orbe dilatado
de"ibe fuertes muros bien trabados, .
- he ya perdido
pues yo la Nueva Espana,
mi rey esclarecido.
Quién muere levantado en generoso
vuelo a la luz del consagrado asiento
las alas del heroico pensamiento
haciéndose inmortal y glorioso:
deja el mísero bien y afán penoso
de las sombras del frágil fundamento
y alcanza en el celeste ayuntamiento
los eternos contentos de reposo.
Salve, Philippo sacro, que murien1o
la niebla habéis dejado, el claro dia
gozando en la alta cumbre colocado.
A do con bello resplandor luc1~ndo;
miráis lleno de gloria la alegr,a
del santo de los santos venerado.

Al pie seguía esta canción:
En el supremo inaccesible bando
de la mmortalldad de inmensa gloria.
con ,lustres despo¡os adornado.
trofeos eternos de victoria,
el tiempo usurpador amenazando
a m1 grandeza, m el furor airado
del hondo mar 111rbado,
ni el ímpelll de horror fiero temiendo
del enemigo estruendo,
más en dichosa suerte de holganza
sm temor de mudanza
libre del t,empo, golfo y de enemigo
teniendo el bien conmigo,
seguro, alegre. y siempre venturoso
moro, vivo. descanso en el reposo.

:o

...

En una tarja graciosa, Y en ~izarro
cartón aparecía de Don Francisco de
Solís, este soneto:
Quemó al segundofémx de e!te suelo
el encendido sol, cuando salia,
.
y conv1rt1endo el cuerpo en 11errafrw,
el alma se llevó para su cielo.
La tierra se cubrió de mste ve(o
y la esfera mrbando s11 armonia_
con ll11vws y con truenos parec,a
el caso. lamentar, gemir tal d11elo

Arriba de un pedestal se puso una
letra que dice:
·A dónde vengoforzado?
l_ no es tiniebla mi aposento?
l
ad ?

.temor y de luz cerc o
~s que el rey mudó su intento
y hame el nombre a mí mudado
de temor en venc1m1ento.
Temía, mas ya no temo
porque se trocó m1 suerte
en otro contrario extremo,
que de portero de muerte
lo soy de este rey supremo.
y aunque ofrecerle no puedo
lo que merece y yo pienso,
ya que me hallo sin miedo
derramaré mi"ª e incienso
aquí con semblante ledo.

A mano derecha del pedestal puso
este soneto:
El túmulo, qt1e miras levantado
en el espacio des/a d11ra tierra,
del vencedor Ph1l1ppo el cuerpo cierra
de títulos ilustres rodeado.
Mas de santo esplendor acompañado
el coro al alma venturosa encierra
q11e del conflicto de la cruda gue"a
subió libre a la /¡¡z del sol dorado.
Será perpetua al s11elo la memoria
de su valor excelso. a quién olvido
.
podrá esconder jamás en sombra oscura,
y el cielo, que le dio rayos ~e gloria
en supremo lugar esclarecido
se gozará en su nueva lumbre pura.

A unas letras que dicen esto:
Espanto soy conocido
y hoy me espanto yo de ver
al que nunca fue vencido,
que se ha sabido vencer
de¡ándome a mí vencido.

Gozó estas letras Bernardo de la
Vega, canónigo de Tucumán:

Pero el d1vmo sol enamorado
de aquesta singular naturaleza,
sobre las m11ertas brazas me/mando.

En esta 11erra me puso •
el temor, y es cosa extrana
ver aqueste horror confuso
que el sent1m1ento dispuso
de Phil1ppo rey de España.

y entre llantos y lutos de msteza

otro tercero fénix ha engendrado
cual hyo de su luz y su grandeza.

490

De ver el dolor crecido,
a quién acompaña el llanto
estoyfuera de sentido,
y pues de verlo me espanto,
espanto soy conocido.
Con ver la tragedia amarga
aquí la muerte me exhorta
que el representarse encarga
a la wda, vida corta,
y a la muerte vida larga.
Y cuanto al mundo ha admirado
no me ha alterado m1 ser
ni a mi condición trocado,
de ver nunca me he espantado,
y hoy me espanto yo de ver.
Pues el pensamiento tengo
atónito yo me admiro
y a un extremo extraño vengo
si de mirar lo que miro
con mi espanto me convengo.
De ver trocada mi suerte
la más nueva causa ha sido
ver que mi espanto me advierte
que hoy ha vencido la muerte
al que nunca fue vencido.
Canta el vencido victoria
por ser su suerte tan buena,
que triunfando su memoria
el suelo llora su pena
y el cielo canta su gloria.
Quedar puede el muerto ufano
llegando el mundo a saber,
que hoy me espanto y vengo a ver
a Philippo rey hispano
que se ha sabido vencer.
Después de vencer la he"a
el padre del cristianismo
tal valor su pecho encierra,
que así se hace la guerra
con que se vence a sí mismo.
En la vida que ha vivido
más que hombre se ha mostrado
y en la empresa que ha emprendido
pues de la muerte ha triunfado
dejándome a mí vencido.

Recibió el puesto inmenso de luz lleno
al alma bella libre de graveza
y fue la tierra al cuerpo morada.

En uno de los pedestales se puso esta

letra:

¿Qué es esto como no siento?
¿El sentimiento no soy?
soy pero he mudado miento,
porque a Ph1lippo dan hoy
corona en el firmamento,
y al gozarla con el voy.

Seguíase luego esta canción:
Entre las puras luces de dorado
cielo, desnudo de mortal corteza
vestido ya con nueva lumbre belÍa
vice inmortal con inmortal grandeza
el sacro rey Philippo, y levantado
en trono inmenso puesto por estrella,
en divina centella
inflamado del rayo glorioso
contempla el sol hermoso
en de cansados gustos de alegría
viendo el eterno día,
a quién ni el luto, ni el temor asombra
ni el cerco loca de la oscura sombra.
Allí conoce al caro padre ilustre
ínclito emperador de las &amp;pañas
más alegre y dichoso y más luciente,
que cuando levantó de sus hazañas
la fama en alas de oro el vivo lustre
al feroz enemigo en marte ardiente
quebrantando la frente,
el hijo al padre, el padre al hijo en blando
acento razonado
descubren el valor de la victoria,
que los subió a la gloria
do eternamente viven colocados
con paz segura, libres de cuidados. •
Desde el sublime y soberano asiento
miran los astros y región delfuego,
el aire, que se esparce en leve vuelo,
y el hondo mar, que co"e sin sosiego,
el terrestre y pesado fu,ufamento,
y cuanto cerca el luminoso velo,
el tendido suelo
de sus soberbios reinos dilatados,
los bárbaros domados
con hie"o ensangrentado y ronco trueno
de horror fogoso lleno,
y aquesto y más, que hubiera todo junto,
Juzgan al bien, que tienen por un punto.

Soneto puesto en el colateral:
Soberano Philippo, honor del suelo
¿qué haces en aqueste humilde bando?
La dura muerte Viene acelerando
la división del alma y mortal velo.
Tu cuufado es virtud, tu asiento el cielo
rompe los astros. que te están mirando '
que yo virtud alegre acompañando
iré tu lustre y generoso vuelo.
Cuando lo inmortal y lo te"eno
trabado en.fuerte nudo la estrecheza
de rigurosa parca fue cortada.

En una colateral se puso esta octava:
En tomo del eterno monumento
hable el mudo silencio, y la tristeza

491

�rompa el curso del mísero lamento
cantando de Phr/,po la grandeza:
que aunque suceda a muerte el sentimrento,
no sigue el alma. que en d1vma alteza
a1e,,a vive de suspiro Y lloro,
,lustrada entre bellas luces de oro.

Luego de los signos del sentimiento,
venían estos versos:

...

Una extraña novedad
veo. que me maravilla,
que qurero tener mancilla
del fin de su ma1estad
y no puedo en mí sentilla.
y cuando qwero llorar
lo que manda el sentm11ento,
/os OJOS siento e11J11gar,
y contra 1111 propio mtelllO
por gen11r doy en callar.
Y como soy producido
del sentrmrento gran ,medo
que he de ser reprendido
porque a llorar soy venido
pero llorar ya no puedo.
Y mirando s, yo soy
el llanto, quedo sm 11no
porque sr a llorar almo,
vuelvo contra lo que voy
sm proseguir 1111 desuno.
A/fin mirándome bren
soy ya otro del que he sido
porque el dolor Ira /1111do
y ha llegado el sumo bren
que me ha en go:o convertrdo.
Trocó Phi/,po su estado
y trocóme a mí la suerte
el deJÓ mortal cwdado
yo ser mmistro de muerte
y por esto no /re llorado.

Abajo de la figura de una mujer vieja
que representaba la . tierra esta
canción de cuatro estancias:
Llanto y luto de horror acompañado.
y túmulo cubierto en veste triste
muestren de la espantosa Y cruda muerte
e/furor riguroso no domado,
que con obscura niebla el orbe viste.
usurpando fa gloria a nuestra suerte
su 1,ranía fuerte.
Vaya la vo: a donde el nuevo día
cobra el color perdido, a donde cubre
fa luz, la sombra de la noche fría.
por do el estío su rigor descubre.
por do de Sc,11a el /rondo mar /11nchado
esta con densas nieves apretado.
Hoy, el hado cruel cerró los OJOS
al príncipe más alto y generoso,

que todo el ancho mar ha conocido,
y el suelo, que le daba los despojos,
el cerco de mis tierras espacioso
queda sm su ornamento obscurecido,
el sol ha recibido
y la luna en su faz hermosa el manto
de obscuridad. los astros, las estrellas,
niegan su clara lumbre oyendo el canto
acerbo de m,s míseras querellas,
munó el sacro Phil1po rey potente
de /a apartada y conocida gente.

En la segunda hoja:
Ent.

Al ínchto valor esclarecido,
que puso nuevo espanto a gentes fieras
,que su fuerza domó confirme diestra
que en el lrondoso piélago extendido
hundió del enemigo las banderas 1
GAi que es de virtud santa ilustre muestra
y con su e1emp/o muestra
como puede subir a suma alteza
de prudencia y 11istrc1a, quien sostiene
en sus hombros del remo la grandeza
el sueño de la cruda muerte tiene?
T,éne/o. que la osada no rehuye
,mperro y cetro que en su ley se mcluye.
1Trí, muerte /rorrrble, que con dura mano
rompiste el nudo estrecho. y la vrctoria
alcan:aste de1ando sm aliento
el cuerpo. que el honor qwta a 111 gloria
el grande. mmenso, eterno vencm11ento.
con que rmd1ó 111 miento
/a alma mmortal. que en el dorado bando
otro remo mayor, otra corona
de más sublm,e estmra está gozando,
a qwen la eternidad el cielo entona,
que el señor soberano el premio JUSIO
dro del descanso al gran Ph1/1po augristo.

Diálogo entre
entendimiento:

el

genio

y

Gen.
En1.

492

Soneto en correspondencia con el
anterior:
Soy de Ph1lipo el raro enlendimienlo
nací, cuando nació; crecí creciendo '
la edad; cuando rigió, regí trayendo
gloria a la paz, honor al vencimiento.
En el ex/remo lrance en que el aliento
del cuerpo estaba muerte despidiendo
aco':'pañe al espmlu, y subiendo
,
vote con él al puesto del contento.
Por mí igualó los as/ros con /afama
de al11vos hechos y de nombre ilustre
haciéndose mmortal en todo el suelo,'.
Por mí de amor divmo en viva llama
encendido con más elerno luslre
estrellas pisa en la región del cielo.

Entre la~ figuras pensamiento y deseo
se puso esta canción:
Pens.

Deseo, que con alas ex/endidas
por la región del fuego puro ardiente
cual el rayo flamígero par/idas
de1a sus llamas con ligero vuelo
¿por qué dejas al suelo?
'
Deseo Porque queda la gente
turbada en ver caído
de España al león temido
Y la tierra en la sombra obscura y fría
medrosa de occidente
Y Phil,po me envía '
al celesllal oriente
con nueva, de que parte
a su alegre región do, llene parle.
¿Y vos señor, a que parle
cuál v1en/o y más lrgero
hacéis tan bello y levantado vuelo,
Y sm parar en parte
con el ros/ro severo
moviendo os remontáis del bq¡o Sllelo,
Y en este sulll velo,
que es de gracia pureza,
por sendas tan es/rechas
arco lleváis y flechas
de los orbes pasando /a grandeza,
Y con a//1vafrenle
no paráis hasta el cielo más luciente?
De guerrero tenéis mueslra.
Pens. Pensamien/o es mi nombre
más cierto en el IÍrar que el di~slro Apolo
hice faerza en m, diestra
Y flechando a Dios hombre
despaché en virtud de mi arco solo
Y a es/e mausoleo
'
vuelvo en vuelo fogoso
a decir que en el seno

ª

el

Decid genro, qué mo11vo
os transmontó en estas partes?
Gen. El mosirar que el nombre es v,vo
del rey. cuyas grandes partes
yo sólo noto y escrrbo
Ent. tEs de P/11/rpo, que es m11er10
el nombre que dices vrve 7
Gen. Sr porque en mí quedó cierto
su valor. su ser IIÍ escribe
de su vida el gran concierto.
y qwero entend1m1ento
sr alguna ve: la pluma
subiste al sacro asiento,
que ahora por la suma
de su merec1m1ento,
cuenten a todos lo que gana el ere/o
y fo que pierde nuestro esperio suelo.

Ent.

Porque nunca en el suelo
puso planta criatura,
que mostrase del cielo
su máquina y pintura,
como el humano velo
descubre en es/a bella vestidura
que es de este rey naJuraleza pura.
Y a este ilustre coro
la traigo por grandeza
de su mayor Jesoro,
porque de su belleza
que excede a plala y oro
Y vence de las perlas la pureza
se viste el nuevo Rey por extrañeza.
Pues acabado el oficio
nos iremos mano a mano
porque quiero de mi mano
hacerle o/ro gran servicio
que no es menos soberano.
Será lo joya debida,
que a su grandeza le cuadre.
Un compás con que se mida
con que se midió su padre '
en la muer/e y en la vida.
Este globo lambién Junio
le he de dílr, porque en su ruedíl
sin que se pierda el asunto
del Rey Sacro:tomar pueda
su gran gobierno el punto.
Piiso la una punta al centro
del globo, y liró el compás,
con tanto acierlo y compás
que el círculo hizo encuentro
sin quedar la línea atrás.
Y con es/e grande aviso
midiéndose en es/e polo,
aunque el suelo dejó solo,
se trasladó al paraíso
sobre el Anlárhco polo.

Del presbítero y bachiller Antonio de
Brambila este soneto:
Qwen s11 vida con Dios, compasa, pasa
seguro en m11erre tan eslrecho, lrecho,
pues no le paga a su despecho, pecho,
que es para Dios la v,da escasa, casa.
El amor con que a Dios abraza, braza
de un nuevofémx, mas deshecho, es hecho
m1rando al mundo en wda estrecho, hecho
puso a la ma1estad sm tasa, tasa.
Pues nada dura m el tesoro, es oro.
que es bien que cuando más desala ala
Y de¡a el alma más quendíl, henda.· ·
El gran cesar sacó del lloro, oro,
Y le es vida la muerte mgrata, grata,
porque es la muer/e apercibida, vida.

493

�del paraíso ameno
el gran Philipo queda ya gozoso
de rosas, m1rtos,jlores, coronado
que el cielo nos esparce de su grado.
Yo he hecho la jornada
al alto de la gloria
y he visto de Ph11ipo la corona:
de1ad vuestra embajada,
y la eterna memoria
podréis cantar de su ínclita persona,
y lleve el río Sana
su nombre esclaree1do
hasta el Ganges y Nilo
y sm perder el hilo
camme hasta el mar más extendido,
y diga que sostiene
el cielo, al que la tierra ya no tiene.

...,.

En el pedestal del deseo se puso este
soneto, del bachiller Brambila de
Arriaga:
La nave San Felipe combatida
del pertinaz inglés, francés y moro
quitándoles la presa y el tesoro
para el estrecho de la muerte en vida.

Con viento en popa en alta mar metida
segura va, que todo el lastre es oro,
Dios el piloto, el norte el alto coro
a puerto rico, puerto de la vida.

sin hacer diferencia en la medida
al rey, al pobre, al rico, flaco y fuerte
igualo con las puertas de la muerte.
2. Cual río cuyas aguas amorosas
Se van calladamente deslizando
Las imágenes vanas de las cosas,
así de nuestras vidas van volando
de ver vuestro descuido murmurando,
cuan mal debía de entender el tiempo
quien juegos inventó de pasatiempo.
3. A detener mi curso acelerado
me inventa tu algún nuevo encantamiento,
que de pasar yo tengo tal cuidado,
que no perdonaré solo un momento;
locura es de este siglo desdichado
ponerme espuelas y aguijón sin tiento,
pues con mi furia llego sin reparo,
y me llevo de encuentro lo más caro.
4. Todo se acaba y vuela como el viento,
de mí todas las vidas van colgadas
y las figuras de su fundamento
no son venidas, cuando son pasadas:
es todo un sucesivo movimiento
de aquellas nueve ruedas estrelladas,
haz tú que no se muevan como suelen,
tendréte yo las horas, que no vuelen.
5.

Que pues alcanza en este mar victoria
de los tres enemigos y el infierno,
y el e1erzo de la muerte no le hiere:

.........

pase al inmenso golfo, al mar de gloria,
donde hay bonanza y es el puerto eterno
pues nunca muere quien en vida muere.

...

En el pedestal que cercaba el túmulo
se puso esta octava:
El tiempo soy ligero, y no detiene
mi carrera veloz el tardo freno:
cuanto el centro moral en sí contiene,
mido siendo de términos ajenos;
todo pasa, mas límite no tiene
el pío y santo oficio de luz lleno,
que por ser de lafefinne defensa,
no recibe del tiempo alguna ofensa.

El que quisiere verme retratado
lo que será su vida y lo que ha sido,
mire en la mano lo que le ha quedado
de las horas y edades que ha vivido;
verá que lo pasado es ya pasado,
y lo que es por venir, aún no ha venido,
y si algún gusto goza en lo presente,
temiendo el venidero no lo siente.

6. Aquella edad de vida ya madura
de setenta y más años que ha vivido
el gran Philipo, rey si con cordura
se mira, habráse visto fue un ruido
de un trueno, que entre nubes poco dura:
pues si se acaba así lo más lucido,
añude cada cual con diestra mano
el inmortal estambre al hilo humano.

Otro soneto (anónimo):
Si puede celebrar mi débil canto
del tribunal sagrado la grandeza,
habré subido a la suprema alteza
de su heroico valor y pecho santo;

De Rodrigo Dávila, octavas:
1.

y habré, del un polo al otro cuanto
baña del sol dorado la belleza
cogido (para muestra de extrañeza)
de virtud, lo que cubre el rico manto.

El tiempo soy, soy fábula y engaño,
en nada tengo perfección cumplida,
corro las vidas confueror extraño
hasta donde la muerte está escondida;
cortando a todos de vestir de un paño,

Pagaré la alabanza a la hazaña

494

del santo tribunal· Y ª la persona
que de tal grande rey hace memoria.
.

de Fenicia y sus piedras espantosas,

Cantarle la gloria Nueva Es _
cons
d
:pana
agran o a su nombre una
y yo la esculpiré en perpetua hcoro~a
1storia.

Pudieran, m fas maq
· .
d/
umas Y escud
e extraño inventor, y sus bombar':ias
romper los escuadrones infernales, '

En el ~edestal de este soneto se puso
un urucomio· A 1as espaldas d
~eon que significaba la personae d~~
ey, se puso esta lira:
Voló el diestro guerrero
g'(rda de lafe bella sm segundo
a movedor primero
Y del nombre segundo
tercero guardador de10
., en e1 mundo.

Aquí ya siguen
·
elogios a F r
En lo alto del testero de la ~~ III.
puso este soneto de la C
-· a se
Jesús:
omparua de
Pudo la muerte confimesto asalto
romper de Espana
~ fu
pud
ene los reparos
d I o sacro Ph1hpo despo1aros
.
e remo, que en el mundo era el mas
. aIto;
Mas no impedir el venturoso salto
con que la firme fe•Y Ios hechos claros
'
pud·
d ieron en un punto colocaros
onde no habrá temor ni sobresalto.
Clarísimo. monarca· bien
. mostraste
hab
er reinado en vo- viva
/aje e
d
~
Y entera
. n cuya efensa os empleaste:
p~s en esta batalla postrimera
;mm;ndod,e/ cetro, y el vivir dejastes
e1ar e las manos su bandera.

Estos otros versos pusieron:
Iba la parca cortando
por derribarme en el suelo
mas yo mefa, levantando '
z1 golpe, que ella iba dando
asta elevarme en el cielo.
Otro soneto:

No de marte las armas bel
md // d
icosas
e ace emonio las celadas •
: el agudo venablo y las pesadas
chas del bravo Eta/o rigurosas.
No de Perseo diestro las fiogos
saetas
I
. • n 1 de M.das
laaceradaas
1onga, ni la honda arebatada

495

pero el grande Ph º/ .
sus fieras fuerzas I ipondromper pudo
Y re ir sus guardas
para entrar por laspuertas eternales.

�DON BENITO JUAREZ Y CANTABRIA
Lic. Jesús Canales Ruiz
Santander, España
Quizá parezca una osadía que un historiador español se acerque a
estudiar la controvertida figura del libertador Benito Juárez, aunque en este
caso, atendiendo el lado humano de su descendencia.
De Benito Juárez se ha escrito mucho, no sé si suficiente, aunque no
todo ha sido en su honor, pues como toda figura pública también le alcanzan
la diatriba y la calumnia o el panegírico exagerado, a veces más la leyenda
que la historia.
No vamos a ser ni Homero o Virgilio, ni Demógenes o Cicerón a la
hora de estudiar a este personaje de la Historia, de personalidad compleja; ni
alabanza ni distriba se encontrarán en este escrito; no añadiremos nada que
no sea ya conocido, aunque quizá sí olvidado.
Con interés particular nos vamos a acercar al Beruto Juárez, hombre,
esposo y padre de familia numerosa.
Apenas escapado de su pueblo Gueletao, tiene el primer contacto con
el mundo de los "blancos", con la familia de don Antonio Maza, en cuya
casa servía su hermana, y que andando los años habría de ser su suegro.
Siempre nos ha extrañado ese afán por afirmar que el origen de don
Antonio Maza es italiano y no es por imposible pero sí por inverosímil y
quizá traído por conveniencia política.

...

Tanto el apodo de gachupín como el tipo de comercio a que se
dedicaba don Antonio Maza, los abarrotes, eran muy españoles; si a esto
añadimos que en la ciudad de Oaxaca había entonces una numerosa colonia
de emigrantes cántabros (Antonio y Francisco Ibáñez Corvera, José
Mantecón, Miguel Revuelta Escalante, capitán de comercio, entre otros)
creemos que don Antonio Maza descendía del Valle de Soba. donde el
apellido Maza es habitual muchos sobanos emigraron a América.
Es una hipótesis nada más, pero con posibilidad de verosimilitud,
tanta por lo menos como pueda tener su ascendencia italiana.
No vamos a contar las circunstancias de su matrimonio con doña
Josefina Eustaquia Maza Parada por conocidas, pero sí sabemos que de este
497

�os murieron niños, incluso
.
. nac1er
. on 12 hiJ. os• de los cuales algun
matnmoruo
en el destierro.
, .
d na~ Jesusa casaron con dos
hi' d - Fehc1tas Y O
'
Pero dos de sus JaS ona
d la villa Cabezón de la Sal.
hombres de Cantabria, concretamente e
.
lle a a Cabezón de la Sal el Joven
En la primavera del ano 18~5 , g h Martín y doña Isabel Ramos
.
d or don Andres Sane ez
matrimoruo forma.º. p . de Alba de Tormes (Salamanca).
Femández, eran ongmanos
,
tudiado durante tres cursos en la
Don Andrés, que hab!: ae;a villa cántabra a hace~se cargo de la
Universidad de Salamanca, veru
E
das (tabacos, umbres, etc.) y
plaza de administrador de Renta_s . s~c\efe de las Reales Salinas de la
posteriormente fue nombrado administra or
Villa

...

.
.,
Cabezón de la Sal le nacieron
_
ue permanec10 en
_ d dad·
Durante los l 3 anos q
dr contando un ano e e ,
.
Delfin
vino
con
sus
pa
es
otros cuatro hiJOS, ,
Clemente, Teresa, Jose y Sotero.
. , con desahogo económico pues
camilia numerosa v1v1a
Aunque era una i,
00 al
Andrés era de 6.0 re es.
el sueldo anual de don
. . se uebró el 23 de septiembre de
La felicidad matrimonial y fanuhar ~e a sus 37 años, dolor que se
d - a Isabel Ramos mue
s
sin
1855 cuando la joven on
d l pequeño de la casa, otero
agrandó al día siguie~te con la muerte e
cumplir aún los dos anos.
de más responsabilidad,
·
esposa Y un cargo
· · dor
La muerte de su Joven
S tander como administra
hicieron que don Andrés Sánchez pasase a an
principal de Hacienda.
menzaria sus estudios de segunda
Su hijo Delfin, con 14 ~os, codiria a una de las afamadas escuelas
;;.,.,7" mientras José, de 6 anos, acu
ense1uuUA-6
de la ciudad.
l
tituto Cántabro de Santander, en su pan
Precisamente aquel ano el Ins
de a licación a la agricultura, ~es,
estudios
divide
a
éstos
en
generales
y
hill
p en artes y peritaje mercantil y
de
• t1·tu1ando otros·. bac er
industria y 'comercio,
agrícola.
.
tal de ue acudieran a estos centros, pero
No hay constancia documen
. ,q
, s tarde acreditaron los dos
dada la preparac10n que ma
los hemos de suponer,
hermanos.
498

Sí hay constancia documental sobre uno de los cursos al que acudió
José; aparece como interno y matriculado en el colegio de pp. escolapios de
la Villa de Villacarriedo en el curso 1865-1866. Este colegio durante
muchos años fue el centro donde se educó la juventud de la burguesía
cántabra, entre alguno de los alumnos podemos citar el poeta
cántabro-mexicano don Casimiro Collado.
Dado que normalmente se asocia la emigración a la necesidad de una
mejora económica, pues emigra generalmente el pobre, extraña aún más que
Delfm y José fueron unos más de los emigrantes de Cantabria a México,
puesto que en Santander les esperaba una vida cómoda y socialmente
privilegiada. ¿Por qué emigraron a México, "tierra de volcanes políticos" en
aquellas fechas, donde lo español no era bien acogido? ¿Llevaban algún
cargo oficial? Es un enigma por desvelar pues nos parece paradójico que
cuando la emigración se dirigía por entonces a la Habana, ellos eligieran a
México.
En un principio hemos de pensar que no les debió ir muy mal a Delfin
y José, pues no es dado a cualquiera, y menos si es forastero, acercarse a una
familia como la del Presidente de la República de México, don Benito
Juárez.
No era Delfin ningún príncipe A:ul, tampoco se llevaba en el Palacio
Presidencial, pero muy cerca del poder tuvo que estar para conocer,
enamorar y llevar al altar a doña Felícitas Juárez, hija del Presidente de la
República, paradigma de las libertades, de la Independencia de México y de
lo indígena.
El matrimonio de José con doña Jesusa, entra dentro de lo nonnal, tras
el de su hermano.
El año 1872 muere el libertador don Benito Juárez y sus yernos Delfm
y José toman partido por don Porfirio, lo que le costaría a Delfin ser
deportado a España el año 1874, adonde vino acompañado por su esposa
Felícitas.
No tenemos constancia que se acercasen a Cantabria.
Delfín, en vida de su suegro, en el año 1870 fue el encargado de
realizar las gestiones a través de la embajada española en París para reanudar
las relaciones diplomáticas entre México y Francia, rotas tras el fusilamiento
de Maximiliano.

499

�José también cumplió alguna misión diplomática en Estados Unidos,
posiblemente económica.
Las circunstancias política, su vocación y formación económica y las
ayudas externas recibidas, apartaron a Delfm y a José de la política y les
acercó a los negocios. No vamos a entrar en la política de don Porfirio Díaz,
pues ni somos expertos ni es tema de este trabajo, aunque hay que hacer
referencia a la entrada de capitales extranjeros para la explotación de los
negocios mineros, cultivo de las tierras baldías, fundación de bancos y
empresas de diversa índole económica e industrial.
Era donde mejor se desenvolvían las habilidades de los hermanos
Sánchez Ramos que, protegidos por el máximo responsable del gobierno,
don Porfirio Díaz, entraron a formar parte de los diversos consejos de
administración en las empresas recién creadas.
A Delfín se le concedió la construcción y explotación del ferrocarril
transoceánico en varios de sus tramos; José, abandonada la diplomacia, se
incorporó a la empresa Remington, en la que alcanzó puestos de
responsabilidad.
En una de las tarjetas de visita, de José Sánchez Ramos se presenta
como: "Superintendente General del Ferrocarril Interocéanico Acapulco,
Morelos, México, Irolo, Veracruz". Tarjeta que ha despistado a más de un
investigador, pues era su hermano el que tenía ciertas concesiones en este
ferrocarril.
José compartió negocios con el norteamericano Thomas Braniff,
poseedor de una gran fortuna y presidente del Banco de Londres y México,
además era dueño de la fábrica de papel San Rafael.
Esta capacidad de José para llevar los negocios hizo que el presidente
don Porfirio le encargase la administración de sus bienes.
Volvamos al hombre, al José cercano a sus orígenes, quien a pesar de
haber alcanzado la riqueza y la fama. no olvida ni añora la villa que le vio
nacer y dar sus primeros pasos.
El progreso exigía a los pueblos tener una nueva fuente de energía
recientemente descubierta, la electricidad. El año 1895 comienzan a
recibirse en Cabezón de la Sal los primeros donativos para la compra de una
turbina y un dínamo, que movidos por las aguas del río Sajón comienzan a
proporcionar luz eléctrica a los domicilios y calles de Cabezón de la Sal.

500

.
turbin El año 1898
. ' una vez mstalado
el tend. d
a por el mgeniero alemán J
1 o de cables y ajustada 1
hogares de Cabezón y
orge Ahlemeyer, se hizo la 1
1a
"C
.
, como rezaba en
uz en os
l 8;8n,~tru1da por la generosidad del señor ¡1ª Jpla~a, , gracias a que fue
.
on ose Sanchez Ram os, año
P:ro no iba a quedar ahí la a
.,
acompanado de su esposa don~a J
portac1on de José, pues él m1·
M · e· •
esusa y de
hi •
smo
aria nstma, llegaron a Santand
sus ~os Andrés, José, Delfí
de mayo de 1900, hospedándose e:r en vlapor francés "La Navarre"
entonces como lugar de
un ote del Sardinero zona
.
entonces.
verano para la familia real y para '10s burgueses
que surgia
de

:l

e~~

.
La intención de José no era
. .
.
smo también estudiar la posibilidadsJ;ºe;:¿~ar la villa de Cabezón de la Sal
ecerse en España.
El 4 de junio de 1900 t'i
honor de
' echa histórica para e b •
doña Jesu::nt~ entn~. sus visitantes a don José Sánc: ezon, va a tener el

~~odia to~:•~ :.,~~~~:-::~dente

•~j: po~

de Mé~~~:~,
a ezon de la Sal, a unos 50 kms d 1
~tander les había de trasladar a
pueblo donde son esperados por
e a ~ap1tal; a las 4 de la tarde llegan al
entr: ellos el diputado provicial do:sEv:=;s ;~~ sus autoridades al frente
coc . ~• entre los sones de la música el
o . e ez Hernández, quien en s~
familia Sanchez-Juárez al barrio de
{stallido de los cohetes acercó a la
~asa de do~ Antonio Abin, donde se haªbrí:ad l~gar donde se encontraba la
e cuatro d1as.
e ospedar durante su estancia

i

i

Aún se conservan las
1
Espina y cantadas con música ;;~i::y~~~puestas por la novelista Concha
Así decía la copla dedicada a don José San'ch ez Ramos:
"D~sde el último vecino / hasta la .
veruda / de don José Sánchez Ramo Vrrgen del Campo / se alegran con la
s.
En Cabezón de la Sal ¡ tro ,
.
claridades de aurora.
co su mano piadosa / las tinieblas de la noche / en
Luz brillante y gratuita él en
.
merece el favor de Dios.I ' g eroso, nos d10;/ el que hace bien a su pueblo /
La hidalguía y la nobleza / han
.d
hasta el suelo montañés.
veru o con usted,/ desde el suelo mexicano /

501

�de esta V1·11a,·/ y que se quede en sus
Bendito sea mil veces / el b"enhechor
_1
brazos / y en ellos dichoso viva.

Estos picayos, señores,/ en sus acentos entrañan / voces de toda la villa / ecos
de todas las almas.

/ ara recibir con ella a
La Virgen presta las fl ores / de sus vergeles de mayo, p
don José Sánchez Ramos.
.

Homenaje cariñoso / con ellos reciba Usted, / portador de los anhelos / de
este pueblo montañés.

- / viene a buscar a este valle / las memonas de su
Al llegar a la montana
infancia / y el recuerdo de sus padres.
Dios·/' mande elevar un
d
Quédese usted con nosotros,/ .no
, se vaya uste ' por
l . / aqw' donde usted nac10.
Pa
~
•
tro
.
. amistad solicitamos, nues
Sus hijos y su señora / no serán extranJeros,/su
.. /
.
l
multitud
/
sonrisas
de
regoc1JO
Mire usted en tomo suyo ¡ y vera en a
lágn·mas de gratitud.
-,
.
en la villa/ un montanes
En la montaña hay un va,lle / y en el valle una villa, y

Poco después empezó la fiesta en el paseo de la Losa mientras don
José y los suyos se retiraron a descansar. Al día siguiente don José recorrió
las calles del pueblo y visitó la casa en la que había nacido, donde ante un
arco de flores levantados en su honor las mujeres le cantaron:
A don José Sánchez Ramos / venimos a cantar / las del barrio La Pesa / de
Cabezón de la Sal.

amor les ofrecemos.

la eléctrica
.
ue hubiera sombras, / y
' l v1·ó la luz primera / no qmso q
Donde e
h a'
. . ·Qué bien estamos a or ..
nos traJo,/ 1
hi. s / la villa
. , . ¡ para generosos JO
.
/
la
montañesa
reg1on,
Para flores y muJeres

De esta villa se fue joven,/ y los mares traspasó / y los años no le hicieron /
olvidar a Cabezón;
que jalan recio las Corubas / de Navas y el Arenal / y Cutío y San Vítores / y
Piribí a la Sornó.

/ que trocó la noche en d1a.

J
~

.........

. ¡ y si usted no
quiere / que usted no se marche nunca,
La Virgen del Campoponer muy tristuca.
la complace, / se va a
,

de Cabezón.

...

,
Sánchez la cantaron as1:
A su esposa doña Jesusa Juarez
.
h /
s
de
nuestro
b1enec
or
, / doña Jesusa Juárez; / que e
Bienvenida a Cabezon
di a y amable.
esposa gn
./ flor que brinda a la
irtud la queremos,/ por su gracia la cantamos,
Por su v
. .
ericano.
montaña / el Jardm am
. . / porque ha sido
la
memona,
dre el nombre ilustre / guardamos en
De su pa
América española.
benemérito / de la
ya usted a verla;/
l recado / de que va
La patrona de la villa / nos manda con e
que le está a usted esperando.
l d lee mirada /
, •/ y con a u
tas
/
verá
como
se
sonne,
Si usted se llega a sus plan
amorosa la bendice.
l romesa / de ser, con
.
Venimos
a sup1·icarla / que nos haga a p
mexicana y montañesa.
502

A su pueblo siempre quiso / con alma de montañés / y borró la noche oscura /
que más no reina por él.

Ya se puede andar de noche / por las callejas aquí / desde Tresano a San
Diego / marras y el ferrocarril.
Del monte, con el coloño / bajamos, y al ver la luz / decimos ¡ por don José!/
¡Dios le dé mucha salud!
Dios le de mucha salud / y nos le deje, también / con sus hijos, y la dama que
es dichosa su mujer.
Enséñeles al Brañona,/ Mimbrales y Torretín,/ y el Saja y Bardalón./ . ./ y ya
no se van de aquí.
Que de España la montaña / y en la montaña es la flor, / con salinas y La Pesa
/ la villa de Cabezón.
A don José Sánchez Ramos / concluimos de cantar / las vecínas de San
Roque / con muy buena voluntad.

Tras este picayo en honor de don José cantaron éste a doña Jesusa:
Por su carácter amable / a alto grado está elevado / que la hija del presidente /
por esposo le ha aceptado.

el corazón,/
A doña Jesusa Juárez, / que es señora distinguida / pues se ha dignado
escuchar / unas coplas tan sencillas.

503

�Maria que es dulc~ ~omb re
llama Maria Cnstma.
se

. . ¡ como la reina de España /
/ de prudencia d1vma
•

descansaba en su flamante mansión, "Quinta Guadalupe", en el pueblecito
de Colombres (Asturias).
e

, , ·1 un
. amnar
las emociones qu
ahora es 1aci
o-Leyendo estos versos
.almente en su esposa y en sus
·1 tres huéspedes, especi
despertarían_e~ los i u~ d s al ver y oír todo aquello.
hijos que asistían asom ra o
..
. en la v1·11a' don José y suhfamiha
d estancia
Después de cuatro días e
l stación hubieron de escuc ar a un
S tander pero en a e
decidieron v~lver a anl antaban estas coplas:
o de muJeres que es c
.
grup
/ al marcharse de este pueblo / no le decimos
.
.
,
/
que
s1
alguna vez se
.. han dicho ayer / enó una alegre reuruon
Sus hiJOS
. den / los busquen en Cabez n.
p1er
b d d / nos ha ofrecido volver / y
Su señora que es un ánge¡ ¡ de dulzura Y on ª
no nos puede engañar.
. hermoso recuerdo / en
, / estos amables señores / deJan
Al partir de Cabezon

Lo sabemos, por lo escrito por María Cristina Sánchez Juárez, la
menor de los hijos del matrimonio, que estuvo en España hasta el año 1939,
cuando regresó a México. También sabemos en qué empleó está su estancia
en España.

todos los corazones.
.
y aunque nos digan

l Villa
diós,/ porque va el tren a Partir,/ con ellos se va a

ª.

¡ y ellos se queda aqw.
.
·/ vayan con
. v1aJe
·· / yvuev
l an Cuanto primero,
Que lleven fehz
.
Virgen / y los ángeles del cielo.

...

Los hijos de don José y de doña Jesusa no olvidaron su estancia en
Cabezón de la Sal, ni el cariño recibido por sus vecinos. Su hijo Delfin
Sánchez Juárez pasó por Cabezón de la Sal en viaje de bodas el año 1916.
Establecidos en España, concretamente en Madrid, nada sabemos de
la vida de esta ilustre familia, sino pequeñas anécdotas, tales como las visitas
a casa de don José de algunos políticos como Sagasta o Castelar y la de
algunos mexicanos ilustres como el poeta Amado Nervo, secretario de la
legación mexicana en Madrid.

A don José Sánchez Ramos
adiós / le decimos hasta luego.

........

Colombres está muy cerca de Cabezón de la Sal, y además como paso
obligado para trasladarse de Santander a la villa asturiana, en esa ocasión
don José volvió visitar a Cabezón de la Sal.

o ·os y la
1
, .

· · esporadicos a
.
Santander con viaJes
Tras nueve meses de estancia enJ , emb~có en Santander rumbo a
f .lia Sánchez uarez
Cabezón de la Sal, la ami
XIl el 17 de febrero de 1901.
Veracruz, en el vapor Alfonso
'
zón de la Sal y don José fue permane;t:e~
El contacto entre Cabe
d doña Jesusa en 1908, y un d
epistolar: con motivo d~ la m~etrte;,..s~ó un retrato suyo en el Salón e
.
l A tamiento, es e u•
comunicada a - ):1Il .ente le dedicó una calle.
Sesiones Y al ano sigw
·
p rfirio Díaz, ya octogenano,
Los avatares políticos hicieron ~ue :~: P~s el 31 de mayo de 1911.
.
barcar rumbo a su destierr
, , timos colaboradores,
tuviera que ero
f T es y algunos de sus mas m
Le acompañaban sus ami iar
entre ellos don José Sánchez Ramos.
-a
, don Porfirio quiso pasar por Espan
Pero antes de domiciliarse en ~aris, turiano don Iñigo Noriega, que
'
para saludar a su ami.go el terratemente as
504

La Cruz Roja de San Sebastián convocó a exámenes para Damas
Enfermeras; a cuyos exámenes se presentó Cristina, residente entonces en
aquella ciudad.
Corría el año 1918 cuando una veintena de jóvenes señoritas, unas
pertenecientes a la nobleza, otras a la burguesía y una con su "dosis de
sangre india zapoteca", como escribió ella misma.
Los exámenes tuvieron lugar en el Paraninfo del Instituto y fueron
presenciados por S.M. la reina de España, Doña Maria Cristina de
Hapsburgo, presidenta del Comité de la Cruz Roja. Terminado el examen la
reina se dirigió al grupo de examinandas y futuras enfermeras ) a Cristina le
dijo: "Ya sé que usted es mexicana y la felicito por el examen que ha
hecho".
La reina sabía que aquella joven mexicana era nieta de don Benito
Juárez, quien había mandado fusilar a su tío el emperador Maximiliano de
Hapsburgo, y sin embargo la distinguió con un saludo especial.
Pero no acabó aquí el contacto entre las dos Cristinas, la reina y la
nieta de Juárez, pues se entabló una especie de relación amistosa entre las
dos, durante los veranos que la reina pasaba en San Sebastián.
505

�Fueron muchas las veces que Cristina Sánchez Juárez hubo de acudir
al Palacio de Miramar al llamado de la reina.
Cristina Sánchez Juárez fue nombrada dama jefe de Damas
Enfermeras del recién inaugurado Hospital de la Cruz Roja de San

Estas líneas son un
desde que Juan de E
recordatorio de la unión entr
esos emigrantes ha::al:te lle~ara con Cortés hasta C:tabria y México,
contribuyen a que el n o patri_a en México y con y a, e? que siguen
progreso anide en esa
. , su trabaJo denodado
gran nac10n.

:o

Sebastián.
En aquellas conversaciones del Palacio de Miramar, "a la derecha de
la entrada del hall está el despacho de S. M.", donde era recibida con toda
amabilidad y a pesar de guardar algún recuerdo de Maxiroiliano, como un
jarrón de cristal grabado con la corona imperial y una M, anagrama de las
pertenencias de Maxiroiliano, la reina Cristina jamás hizo referencia alguna
que pudiera herir a la nieta de Juárez.
Solamente dos de los hijos de don Benito Juárez visitaron Europa;
Felícitas, acompañando a su marido en el destierro el año 1874, y Jesusa,
acompañando a su esposo e hijos en visita a la villa natal de su esposo. En
contra de lo afirmado por el periodista don Fabian Vidal, jamás tuvieron
oportunidad de hablar con la reina regente doña Cristina de Hapsburgo. Sin
que José y sus hijos pudieran conocer algunos personajes de la historia de
Madrid.
Los lazos afectuosos e históricos que unen a México y Santander
tuvieron el emotivo exponente de la inauguración de la Plaza de México en
Santander el 17 de octubre de 1985, con asistencia del embajador de México
en Madrid, don Rodolfo González Guevara.

...

En el centro de la Plaza se levanta un pedestal de piedra, en uno de
cuyos laterales aparece la efigie en bronce de don Benito Juárez, Benemérito
de las Américas. El monumento fue inagurado por el alcalde de Santander,
don Juan Hormaechea. habiendo sido donado por el exmo. sr. don Angel
Losada Gómez.
Santander. 17 de octubre de 1985.
En lo alto del pedestal se yergue un grupo escultórico, también en
bronce que personifica las etnias que fonnaron la población mexicana (indio,
mestizo y blanco) que conjuntamente ayudan a remontar el vuelo al águila,
símbolo de México. El monumento fue realizado por el escultor cántabro,
residente en México, Enrique Femández Criach.
En la misma Plaza de México podemos contemplar una reproducción
del Calendario Azteca.

506

507

�IGLESIA Y ESTADO EN JALISCO
DURANTE LA REPÚBLICA RESTAURADA Y EL PORFIRIATO

Dr. José Maria Muriá
El Colegio de Jalisco
A partir del triwúo de la Republica en 1867, sobre el desafortunado
imperio de Maximiliano. con el que tan involucrada estuvo la jerarquía
eclesiástica mexicana, las relaciones entre Iglesia y Estado fueron
adquiriendo ciertas peculiaridades en Jalisco que, sin llegar a ser del todo
diferentes a las que predominaron en otras partes del país, sí alcanz.aron
niveles que las hicieron más complejas y contradictorias, hasta el extremo de
convertir esta parte de México en núcleo vital para el intento que más tarde
haría la Iglesia de reconquistar de facto privilegios que eran mucho más
difíciles de recuperar en le terreno de las leyes.
Pronto se percató el alto clero mexicano de que la oposición frontal y
abierta a los liberales triwúantes y a las Leyes de Reforma -aplicadas desde
tiempo atrás pero elevadas al rango constitucional en 1873- le acarrearía
más prejuicios que utilidades y optó por hacer pública su aceptación al
nuevo orden legal. De este modo, ahora tomando el papel de mártir, la
Iglesia procuró conservar el respaldo de sus comulgantes, una conducta
mucho más sutil que la de antaño.

...

Desde la década de los sesenta. antes de que en otros lados, la
arquidiócesis de Guadalajara -creada por Pío IX en plena intervención
francesa para favorecer a los conservadores mexicanos- instituyó, por una
parte. los "arreglos de conciencia", cuya finalidad era recuperar el capital
perdido a causa de la expropiación de bienes inmuebles decretada en su
contra, pues por una suma de dinero podían ser preservados por los nuevos
propietarios sin que corrieran peligro de perder el alma; y, por la otra, los
"contradocumentos", que certificaban que la iglesia era la verdadera dueña
de una propiedad pero posibilitaban que estuviera a nombre de algún
particular para evitar el riesgo de que pasara a manos del gobierno. Estas
transacciones cobraron auge en la década de los ochenta y se mantuvieron
vigentes por lo menos hasta el advenimiento de la República.
Con los "arreglos de conciencia" y los "contradocumentos" se dieron
los primeros pasos conducentes a un socavamiento del poder oficial que las
autoridades civiles no lograron o no quisieron evitar. lo que dio a pie a que
se abrieran amplios cauces a la reacción eclesiástica. Así, en 1869. cuando
Pedro Loz.a 1 Pardavé, asumió sus funciones como segundo arzobispo de
Guadalajara -&lt;iespués de la muerte de Pedro Espinoz.a y Dávalos- , la

509

�arquidiócesis tapatía estaba en el umbral de la desubstanciación de las leyes
que tan grande ámpula habían levantado una década atrás.
Fue precisamente este prelado quien se dio a la tarea de conseguir el
acoplamiento de su institución a las circunstancias sociopóliticas
prevalecientes, procurando no entablar ningún pleito directo con las
autoridades civiles. El fue quien usó a discreción otra componenda conocida
como la "contraprotesta", mediante la cual el empleado público que había
jurado la Constitución y las Leyes de Reforma se retractaba en privado y por
escrito ante las autoridades eclesiásticas. De esta manera, en caso necesario,
el arzobispo podía denunciarlo y hacerle perder el empleo.
Poco a poco las operaciones de la arquidiócesis se extendieron hasta
cubrir las áreas afectadas por el movimiento reformador, siendo las primeras
aquellas que resultaban vitales para la perpetuación de los ideales católicos:
en 1871, apenas vuelto del Concilio Ecuménico Vaticano I, Loza mostró
gran "empeño... en que las parroquias establecieran escuelas primarias"
1
enderezadas hacia la "la cristiana enseñanza de la niñez y de la juventud" •
Para 1873 tales planteles habían proliferado por toda la arquidiócesis,
pero no fue sino hasta 1874 cuando empezó a funcionar la primera escuela
parroquial en la ciudad de Guadalajara. Manifiesta fue la preferencia del
arzobispado por las escuelas parroquiales en poblaciones pequeñas, antes y
en menor número que en la ciudad sede, debido a que en ellas habría de
encontrar menos resistencia gubernamental.
Maniatando funcionarios públicos menores con la "contraprotesta",
convirtiendo a legos en salvaguarda de sus intereses económicos mediante
los "arreglos de conciencia" y los "contradocumentos", implantando el
sistema de escuelas parroquiales para propagar con mayor eficacia su
ideología y defender la moral cristiana del "mortal ataque liberal", y
construyendo los recintos necesarios en donde los fieles practicantes
satisfacían sus necesidades espirituales, la Iglesia católica en Jalisco tendió
puntales que precisaba para mantenerse en su sitio sin ser acusada de
desobedecer flagrantemente las disposiciones legales a que estaba sujeta.
Los frutos de este conjunto de artificios se hicieron patentes el 16 de
enero de 1875, cuando el gobierno de Jalisco prohibió la recolección de
diezmos fuera de los templos, a fin de reducir los ingresos de la mitra a lo
que buenamente quisieran dar los feligreses. Sin embargo, "en ningun punto
de la arquidiócesis hubo obediencia a la ley o a la circular relativas a los
diezmos". "Muchas autoridades prefirieron preceder prudentemente sin herir
a la iglesia católica, por lo que estaban dispuestas a tolerar la recolección en
la mayoría de los pueblos"

2
•

510

. En consecuencia, no sólo no men
q~e mcluso aumentaron de 508 mil
guaro~ _los ingresos diezmales sin
mtl, recolectados en el cuatri . . pe_sos ~ercibidos entre 1870 y 1874 , 8 o
eruo sigwente .
a 40
El mtsmo
·
·
mcremento
h b,
de misas bauti
.
ª na de sobrevenir con
establecido la 0~:~a~:~:~:~[ir ~~más sacramento:~:a::.:r;::~~~!
aportar.
que 1os fieles quisieran buenamente
De hecho al iniciarse el gob.
r~~do por completo el control ~:~~sde Porfirio Díaz, no obstante haber
a dia ya l_ogrado sortear muchas limitancementerios, la Iglesia en Jalisco
pue e decirse que fue d
é
.
tes de las leyes refo .
.
"pol'ti d
espu s gracias a l
b
nrustas mas
i ca e_conciliación" de
os o stáculos eliminados , r 1
fuerza antenor.
az , cuando pudo recuperar casi to1:a s:

Dí

E~ 1877, al tomar Porfirio D'
.
h~oqwales seguía experimentand~az la presidencia, el sistema de escuelas
a ia ya ocho◄ de las 18 que al
, un progreso notable: en Guadal .
Loza se sentía más seguro /anzo a te~er en 1898s. Como ahora /Jdrara
Guadalajar
e no sufrir un
di
e o
dió .
a eran financiadas por el obispo· . repu o, las escuelas de
m cesi~, que también aumentarían e , Illlentras que las del resto de la•
anterudas por la propia feli
,
n gran proporción debí
eclesiásticas habían dec1·did greds1a,_pese a que desde 1874 1~ aut ~dadser
patr · • 6
o estmar un
on es
?ciruo. Lo que sucedía era
a parte de los diezmos a s
realizarse con igual ostentación uque l~ ceremonias de culto volvían u
en realidad al sustento de las escu~l e en tie~pos idos y la cantidad asi a¿
gastos del alto clero y del culto exte::e veia notablemente mermada p: los
Aunque hubo ocasiones en u
, ,
ant~ ~os requerimientos gubernam;n::ino quede ~a~ remedio que doblegarse
actividades eclesiásticas fueron lle des Y, en terminos generales las dema'
que la ed
·
va as a cabo d
'
s
que p ~c~~va, no por eso dejaron de contrib . e }manera_~~nos tangible
enrutio a la clerecía J.al• .
. wr a a adqws1ción de fue
preceptos
.
isciense
la
mobse
. frecuente de rza
c
. constitucionales. De hecho
1;anc1a
los
ontravenc1ones de gran ostentac. ,
, tan solo recibieron casti
ion pero de poca monta.
go
Por ello los mandatari
., .
que amenazaban la existenciaosinsti
ec1esiasticos
.
' una vez salvados los escollos
que las. demostraciones del cultotuc1~~~l de la Iglesia católica, trataron de
establecido por la ley, a efecto de n~u I~O se celebraban conforme a lo
asuntos de verdad importantes.
amesgar las conquistas obtenidas en

�. , se v·10 dispuesto a
, blica tambien
Por otro lado, e~ pre~i?e:te ~~:~: a las Leyes ~e ~eforma en aras
una que otra v1olac10~
gm . s en la paz porfiriana .
tolerar
"al ciones mnecesana
de no provocar tera
Lo en su jurisdicción
. .
ta por Pedro za
•
· ndas en la mayona
Lo cierto es que la política unpues- ban sus encomie
clérigos desempena
.
mientras que en 1a
había dado frut?s: lt áneas sin mayores contrane~pos, aldo del pueblo en
de las parroqui~s or el relado contaba con e ~esp mostró en 1888, al
sede del arzob1spa~~ de ras autoridades civiles. _A_s1 s~identes muestras de
general y con re~p~ de oro sacerdotales y rec~~ir ; vista de las grandes
solemnizar ~~s do to~os los sectores de la poblac1on.donquedar satisfecho de
lealtad y canno e lcanzaron los festejos, el clelr~. pu presentaron su valiosa
proporciones que a .
la Autoridad Po inca,
de ordinario
" l Supremo Gobierno y
·tar los accidentes que
que e . , para cuidar el orden y evi
cooperac1on.
. tes" a
casos semeJan .
.,
ocurren en sus
.
. p dro Loza deb10
~
aruversario, e
.
.
- os después del iastuoso
resentó su renuncia como
~meo an fuerzas llegaban al fin~l. ~ p
e társela. La salud del
presentir que sus al .
mas Roma dec1d10 no a~ p fin s de 1898. En el
arzobispo de Guad ªJ:do poco a poco" hasta m~nr a .b: Luis C. Curiel,
arzobispo "fue emp;: los familiares y los canó~~oqs~: fuese sepultado en
cortejo fúnebre. en
.
bargo no se permitlo
'
gobemador9 del Estado; sm em
la catedral .

. ar uía eclesiástica pareció
los inicios del siglo XX la Je:usqrelaciones con el E~tado
Hasta
ndiciones imperantes, y.
ue ambos cumplieran
conforme con las co d l equilibrio necesano para q rtunidad el clero
haber alcanza ~ e
pero en la primera opo
Parecían
,
t sus funciones,
.
pac1ficamen e .
. e intransigencia.
reasumió su beligerancia
fu nombrado tercer
L'pez y Romo e
sa
de 1900 Jacinto o
ólo nueve meses a cau
b
En fe rero
.
'ermaneció en el cargo s . ,
r la enseñanza
arzobispo de Guatl~Jarªdfa del siglo. Su preocupactn ~:a las escuelas
de su muerte el_ tuno bar "un nuevo plan de ~stu i~s enseñanza oficial
ondiente al que regia en a
Primaria lo llevo ~ apro
. l
no solo corresp
, "
parroqwa es,
, amplios que este .
sino en ciertos puntos mas
.
ngendró la idea
tablecirmentos
e
.
..
diestram1ento
1 , ·to de estos es
1
A fin de cuentas, e eX.1_ , elemental, sino tamb1en aR a
lill..ció la
, l la educac10n
L, z y orno
de manejar no s~ o artieran. Para tal efecto, ¡°Je Profesores Católicos y
de quien~~
im~dificio para la escuela ~~nna : señoritas en 1902, a
construccion e un
l Nonnal Catohca par
dal . a'º
tió fundar una escue ª.
arzobispo de Gua aJar .
pr?~e.
iruc1ativa de José de Jesús Ortiz. cuarto

1

512

Quizá lo más sobresaliente de la gestión de López fue la tolerancia
para con otras religiones: el gobierno del estado pennitió la apertura de un
templo evangelista en el apartado municipio de Colotlán, lo cual se llevó a
efecto sín que se registrara ninguna reacción hostil de parte de las
11
autoridades eclesiásticas • Sín embargo, esta actitud tolerante cambiaría por
completo años después, cuando algunos hechos menos amenaz.antes dieron
lugar a protestas que llegaron a convertirse en verdaderos motínes.
En realidad, durante la primera década del siglo XX empezaron a
hacerse patentes los anhelos reivindicatorios de la preeminencia eclesiástica,
bajo el influjo de la encíclica Rerum Novarum, expedida por León XIll en
1891.
Desde su divulgación en México, este documento fue motivo de gran
polémica en virtud del cambio que preconizaba en cuanto a la posición de la
Iglesia con respecto a las relaciones obrero-patronales, puesto que formulaba
"el derecho de los trabajadores a una justa retribución y a otras
compensaciones materiales y espirituales". Además, declaraba a todas las
asociaciones católicas libres de cualquier sujeción ajena a la Iglesia 12•
Polémicas aparte, lo cierto es que la encíclica brindó a la Iglesia
católica mexicana la oportunidad de sobrepasar la acción del Estado a
beneficio del mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores, lo
cual significaba aproximarse a un dominio político que le era vedado 13•
En medio de este nuevo motivo de divergencia, Guadalajara recibió a
su cuarto arzobispo, José de Jesús Ortiz y Rodríguez, quien arribó a
principios de enero de 1902, justo cuando terminó el Primer Congreso
Católico Nacional que se encaminó a buscar el modo de aplicar la encíclica
Rerum Novarum. En este congreso se trató "la reglamentación de los
círculos católicos, de los problemas obreros, de la beneficencia, del
alcoholismo, de la prensa católica, de los recreos populares, y de la
instrucción pública". En él participó de manera más destacada el delegado
por Jalisco Miguel Palomar y Vizcarra, quien propuso por primera vez en
México la creación de las cajas Reiffeisen 14• Probablemente a raíz del
susodicho evento, el interés del arzobispado de Guadalajara por las escuelas
parroquiales se acentuó sobremanera, pues no vaciló en imponer su
autoridad sobre el Cabildo Eclesiástico a fin de redistribuir los diezmos de
modo tal que pudiera disponerse de una cantidad mayor para la mejora y
sostenimiento de tales planteles.
Asimismo, reorganizó el Boletín Eclesiástico, dándole el nombre del
Boletín Eclesiástico y Científico del Ar=obispado de Guadalajara a partir de
1904, año en que con su ayuda "material y moral" apareció El Regional,
513

�municipales al gobernador
habría sufrid
,
.
' hasta 1907 soste ,
o mas contravenciones que l~s delitruand lque la paz pública no
os e orden común19

"primer diario católico con que contó Guadalajara", el cual llegó a alcanzar
15
mayor circulación que cualquier otro .

Por otra parte a fi
·
· · impuesta
' mes
• . un decret
prohib'icton
l de 1905
. se exp1d1ó
adquirir y administr /
as_ asociaciones de benefi º. que ~erogaba la
las operaciones de e~ i:nes mmuebles2º, lo cual vino acen~i~ pnvada para
de Guadalajara21
se tipo que ya practicaba rutin . facilitar todavía más
.
anamente el anobispado

El Segundo Congreso Católico tuvo lugar en Morelia en 1904 ) dos
años después, en octubre, se efectuó en Guadalajara el Tercer Congreso
Católico Nacional y Primero Eucarístico. Se llegó a las siguientes
conclusiones: obligación del patrono de tratar con el obrero como igual ) de
respetar su dignidad personal; obligación de concederle el descanso
dominical y de crear escuelas para la instrucción de los obreros y sus hijos;
obligación de pagar su salario íntegro y en dinero con efectivo. Se proclamó
que el salario individual nunca debería descender del salario mínimo y ser
suficiente para el sostenimiento de un obrero honrado y sobrio.

Comoquiera, las frecuente
. .
la~ leyes del culto público d. s y casi siempre violentas infr .
reimprimiera al
d'
ieron lugar a que el
b'
acciones a
prohibía la r;aliz.tc~' iard 1906, el texto legislativo q go iemo del Estado
l
ion e actos r .
ue en forma
os panteones a
re ig1osos en los atri d
expresa
anexos a las i~les:2fu33d: aquellos estuvieran ce~sad e los t~mplos y en
de la celebración d j
ien la medida surtió efecto os y estos _fueran
decidieron no ca e Congreso Católico de Guad 1 ante la proximidad
incidente durante ulsar problemas, pero el caso es a ªJara los sacerdotes
e resto de 1906.
que no suscitó ningún

Como debe suponerse, no faltaron clérigos contrarios a tales
conclusiones, mayormente la referida al derecho de recibir un salario justo.
Incluso se pensó en retirarla no por "falta de valor cristiano", sino porque
16
contrariaba la política laboral del presidente •

•

l

Hasta 1903, los jerarcas clericales siguieron afanados en que las
manifestaciones del fervor católico no rebasaran los límites establecidos;
incluso, se llegó a considerar la suspensión de procesiones o fiestas cuando
las autoridades no dieran su franca anuencia para su celebración. Asimismo,
la mayoría de los curas de las parroquias foráneas se habían abstenido
normalmente, por órdenes superiores, de inmiscuirse en asuntos ajenos a su
ministerio.

...

Pero la lucha de la Iglesia por la reivindicación de los obreros provocó
también que la clerecía de Jalisco asumiera una posición más aguerrida en
asuntos del culto público. A partir del Primer Congreso referido empezaron a
menudear los casos de desobediencia a las limitaciones legales del culto
externo, hasta el grado de que ciertos curas se enfrentaron más de una vez a
las autoridades civiles sin que el arzobispo ni nadie pusiera remedio.
Asimismo, la intolerancia católica se hizo de nuevo presente 17con
agresiones frecuentes de palabra y obra a ministros y fieles protestantes • A
partir de entonces, cobró nuevo impulso la educación clerigal, se reorganizó
mejor la prensa católica y se formalizó la existencia de los Círculos Obreros
Católicos en Guadalajara, que tenían la misión de •'difundir una versión
católica del mutualismo y del cooperativismo, cuyo objeto era ligar más al
obrero con la iglesia"

18

°.

Apenas entrado el año . .
. ;urales y autoridades municip:i';tente, la~ confrontaciones entre cié .
ornaron cada ve
.
por motivos en
. .
ngos
había sido recupe::::i~s efecuen!es, lo que no era sino
dr~ligiosos se
de las clases tra .
anob1spado de Guadal a. ara a
~º. e poder que
necesidades, no ~;:¡~~ras que, an_te la indife~enci:
las causas
surgiendo de los co
ron e~ . afiliarse a las organi . reg1men a sus
ngresos catohcos.
zac1ones que iban

ª:ia;:~:~ia

~:iud1!l~

De tal suerte que
h .
ante una formid b
ya . ac1a 1907 el gobierno de
.
actividades e . a lle organización clerical que inte J~hsco se encontraba
gubernament;le:c uso, ponía en tela de juicio nrverua en c~si todas las
.
umerosas disposiciones

" · Por• otra pªrte. 1as organi ·
. meJo:~tento colectivo'' cada d' zac1bones católicas mutualistas
d
mtenc1on no era
co raban mayor
.
y e
una es .
promover una revolución v·
empuje. Si bien su
efectiv:~:t:e/ducación d~ los trabajadore:º!::ª·q puesto_ que se reducía a
. .
n sus neces1dade
ue, Uiudos se ayud
practicas parlamentarí 23
s y para acostumbrarlos al 0 0
aran
Guadalajara a la be as • el resultado puso a 1
. ~ Y a las
importantes
ca za de un movimiento que e
~ arqwd10sesis de
jaliscienses. en las relaciones sociales, econó;;~::°}a efel~~ar
po it1cas cambios
de los

ia

ah

.

Los trastornos causados por los párrocos foráneos subieron de tono a
principios de 1905, pero el poder público parecía no querer darse cuenta de
tal rebeldía; de manera que los informes anuales rendidos por los presidentes
514

E

. El último congreso católico tu
n el se propuso instituir una jom ~o l~gar en ~axaca al comenzar 1909
a a e traba.Jo de siete' och0 o nueve.
515

�°

político.
Este llegó cuand ya la ca1'd d
· · de
cuestion
pocos d' .
,
a e don Porfiri
.
participación con· ias. e1 día de la Santa Cruz 3 de o y su régunen era
Nacional, quedó~~ta de los Operarios Guadal~panosmayi° d_e 1911, con la
Libre, pues del orma1:tn_ente establecido el Partid y ~~culo Católico
Madero, la iglesia ~:~fllllº presidencial y sin
atohco N_acional.

horas, según el sexo y la edad del trabajador, así como el tipo de labor que se
desempeñaría. También se trataron los problemas de los "accidentes de
trabajo; los medios para evitar el juego, la embriaguez
y las riñas; la difusión
4
de la higiene industrial y el derecho de huelga',2 •

esi::

Las soluciones propuestas debieron haber parecido demasiado
atrevidas, por lo que, para no provocar represalias de parte del poder civil,
"los obispos y arzobispos asistentes declararon en una carta pastoral
colectiva que estos congresos no eran cámaras legislativas, y menos de poder
ejecutivo; por tanto, su único objeto era rechazar lazos entre los laicos y
25
orientar el estudio de los problemas sociales" • De este modo, la iglesia
pretendía porpalar que sus intereses radicaban nada más en el mejoramiento
de las condiciones sociales prevalecientes y que los asuntos políticos no la
inquietaban. Sin embargo, en su conjunto, las resoluciones adoptadas en los
cuatros congresos católicos celebrados muestran que la nueva jerarquía
estaba decidida a que el catolicismo retomara un papel he¡emónico
en la
2
vida pública mexicana, convertido en un agente de progreso •

consolidarse como rec~o~:ªJe~!~ ~~cstin~ar de n~evo, legal /~::~:::1eª con
os nacionales.
, para
La candidatura de Made
.
apoyada por todos los
.
ro a la presidencia de la R , .
ellos el Católico N . partidos políticos, pero al prin . .
epubhca fue
Barra como
.dac1onal, pues se pensó en lanzar Fcip10 _no figuró entre
.
presi ente con F
.
a ranc1sco Le · d
vicepresidencia. e
rancisco Vázquez Gó
on e la
comprendieron , p ro ante la apabullante popularidad mez para ocupar la
tamb',
que no era posible el triunfiO d
cobrada por Madero
ien para postular M
e sus candid
'
Barra obtuviese la v· a ~dero, aunque lucharían por
ato~ y optaron
icepresidencia.
consegwr que de la
No obstante el a 0
la candidatura de Mad yo que el Partido Católico Naciona
,
temores de lo que odrí ero, l~ arquidiócesis de Guadala' l ac~bo dando a
Jesús Ruiz escribí¿ al a su~ la institución. El 28 de ma~:~ anidaba serios
pues vio que· "El tn· arzobispo de México comunicánd yl e 191 1, José de
.
·
es cto cumplimi
d
o e su desconfi
ien
con
el
program
.
ento
e
la
Leyes
de
Refi
. anza,
b
tolerancia
y el es , . a rev~lucionario, sin que odam
onna encaJa muy

Como es sabido, el movimiento encabezado por Francisco l. Madero
alcanzó escasas proporciones entre los jaliscienses , en contraste marcado
con el enorme respaldo que le dieron éstos al Partido Católico Nacional, en
cuya gestación y consolidación no poco tuvieron que ver.
Desde 1907, el jesuita Bernardo Bergoend había entablado contacto
con los Operarios Guadalupanos -organización fundada en Guadalajara dos
años antes- a la que hizo ver "la necesidad de crear un organismo político
católico, que estuviera bien organizado al producirse el desmoronamiento
del porfiriato para implantar los principios de la doctrina social cívica y
27

política de la Iglesia''

...

•

Sin saber de dónde vendría el desmoronamiento, los católicos
siguieron agrupándose en asociaciones con tendencias cada vez más
claramente políticas; así, en 1909, año en que se celebró el Congreso de
Oaxaca, se estableció en el Distrito Federal el Círculo Católico
Nacional
28
"para preparar a los católicos en la necesaria actuación política" •
A pesar de las reiteradas declaraciones de Madero en el sentido de que
la actividad política de los católicos quedaría garantizada en la nueva era
democrática que con él iniciaría el país, la Iglesia católica y sus fieles se
abstuvieron de cualquier demostración que diese la apariencia de respaldo.
De la misma manera, y por igual motivo, rehusaron apuntalar a Porfirio
Díaz, cuando éste trató de apresurar la creación del Partido Católico con el
solo fin de disimular la represión política prevaleciente; la iglesia católica ya
había decidido esperar el momento oportuno para la fundación de su partido
516

~

sido hasta ahora Ju:s~b~n~vº!º y conciliador dJ ilustr~si~~~-ya con la
uruca efensa después de Dios"29
. iaz, que ha
Tres años más tard l
.
jusdtificados, .pero antes ;~ ~:~e:o;gef d_el prel~do tapatío se vieron de sob
po er muy difícil de .
.
es1a mexicana hab , d
ra
imagmar poco tiempo atr,as.
na e alcanzar un

•

Notas bibliográficas

Jos~ Ignacio Dávila Garibi A
México, 1967, t.N, pp. ll40y~t8t9es
.
. para la historia de la Iglesia de Guada1QJara
Cultur
'
a,

2

Joseph Robert Juárez C
.
Archbishopric o/ Guada1;·araonj/1c~ and Cooperation between Ch
Texas Press, 1967, pp. 32-~3 [tes1s
1u]nng
":chToe
andUruversity
~tate. the
. de Porfiriato: 1876-1911 ' Austin,
of
3

Idem.

;:g:

◄
En_ ~ayo de 1874 se había cread
presulida por el canónigo Florencio

.
· Junta Directiva de Instrucción Priman'a p arroqwal

517

�s Diana Romero de Swain, Las escuelas parroquiales de Guadalajara, 1873-1898. Boletín de
Archivo Histórico de Jalisco, Guadalajara, Gobierno del Estado de Jalisco, yol. IV, núm. 3,

26D

:.ro

septiembre-diciembre, 1980, p. 14.

us Facuis, op. cit., p. 8.

Dávila Garibi. op. cit., p. 1127.

6

21

lb1.d., p. 11.

29

e·11. por Juárez, op. Clf.,
. p. 265.

Antonio Ruiz Facuis, De Don Porfirio a Plutarco. Historia de la A.C.JM, prólogo de José

7

González Torres, Jus, México, 1958, p. XIl.
8

Dávila Garibi, op. cit., p.p. 1199-1201.

9

Gaceta Mercantil, Guadalajara, 1898.

.

C·.BaileY, .1,,.
Mi' avtd
·
nva Cristo R ¡ Th
ex1co, Umversity ofTexas p
ey. .e Cristero Rebellion nd
21 Ri
.
ress, Austm, 1974 (Texas Pan
t~e Chur.ch-State Conjlict in

encan Senes), p. 19.

Zenaido Michel Pimienta, Del cometa del 82 a los satélites artificiales, Guadalajara, ed. del

10

autor, 1975, pp. 40-42.
Archivo Histórico de Jalisco, Gobernación , 1900.

11

Alicia Olvera Sedano, Aspectos del conflicto religioso de 1926 a 1929. Sus antecedentes y
consecuencias. Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, 1966, (Historia, XVI),

12

p. 13.
13

Jean Meyer. La cristiada. 4", Siglo XXI. México, 1976, t. Il, p. 46.

14

Olivera Sedano, op. cit., p. 34; Michael Pimienta, op. cit., p. 74.
Juan B. Iguíniz, El periodismo en Guadalajara, 1809-1915, Universidad de Guadalajara,

15

Guadalajara, 1955, t. II, p. 291.
16

Juárez, op. cit .. , pp. 261-262

17

Archivo Histórico de Jalisco. Gobernación. 1904.

'\

Barry Carr, El movimiento obrero y la política en México 1910-1929, Sepsentas, México,

18

1976, t. n, p. 97 .

...

19

Archivo Histórico de Jalisco, Gobernación, 1904 a 1907.

20

El Estado de Jalisco, Guadalajara, 25 de febrero de 1906.

21

Juárez, op. cit., p. 154.

22

El Estado de Jalisco. Guadalajara. 3 de junio de 1906

José G. Zuno, Historia de la Revolución en el Estado de Jalisco, Instituto Nacional de
Estudios Históricos de la Revolución Mexicana. México, 1964, p. 30.

23

24

Moisés González Navarro, Historia moderna de México, Vol, W, &lt;&lt;El porfiriato. Vida

social», Herrnes, México, 1973, p. 366.
2

s Jdem.

518

519

�EL BARRIO ANTIGUO DE MONTERREY
Lic. Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografia y Estadística
El 17 de mayo de 1988 la Comisión de Planificación del Estado de
Nuevo León declaró Zona de Monumentos al Barrio Antiguo de Monterrey.
El ayuntamiento regiomontano, en sesión celebrada el 16 de agosto de 1989,
ratificó este acuerdo. El Barrio Antiguo de Monterrey comprende las calles
de Padre Mier al norte, Doctor Coss al poniente y avenida Constitución al
sur y oriente. A esta área urbana se le llamó popularmente, durante décadas,
el barrio de Catedral.

I
El Barrio Antiguo está situado al oriente de la trai.a urbana de
Monterrey, delineada a partir de 1626 por el gobernador Martín de Zavala.
Las dos trai.as anteriores, la de Diego de Montemayor en 1596 y la de Diego
Rodríguez en 1612, no se conocen. Tampoco se sabe cómo se llevó a cabo el
reparto de solares a los primeros vecinos.
Los documentos más antiguos, cuando se refieren a esta área urbana,
sólo dicen que está "a espaldas de la iglesia parroquial (ahora
catedral) ... ". A fines del siglo XVII, lo que hoy se denomina Barrio
Antiguo, aún era un terreno yermo y despoblado. Sin embargo, ya estaban
poblados algunos solares aunque la mayor parte de las calles y callejones
todavía no aparecen trai.ados en el plano de José de Urrutia, levantado en
1765, que es el más antiguo que se conoce, (véase apéndice).

...

Por "la calle que baja del convento de San Francisco para el río", o
sea la actual calle Padre Raimundo lardón, en los tramos comprendidos en el
Barrio Antiguo, desde la calle Doctor Coss hasta el cauce del río Santa
Catarina, hubo algunas casas de vecinos importantes, descendientes de
antiguos conquistadores y pobladores. En la acera norte se llevaron a cabo,
a principios del siglo XVIII, varias transacciones. En l 703 el capitán Alonso
Rodríguez compró a Manuel José Ruiz y a José de Treviño sus partes de una
casa que al norte colindaba con el solar de Pedro Montalvo y al sur con la
calle "que viene del convento de San Francisco para el río". Rodríguez
pagó 40 pesos a cada parte 1•
Margarita de la Garza, viuda del citado capitán Rodríguez, adquirió
del capitán Cristóbal González, en 1717, un terreno que éste había heredado
de sus padres, el capitán Andrés González y Juana de Ochoa, y que
521

�colindaba, al oriente, con la propiedad de Margarita, quien pagó al capitán
2
•

González 59 pesos en reales

La casa que compró en 1703 el capitán Alonso Rodríguez ocupó,
seguramente, el predio en que muchos años después se levantó la capilla
dedicada a Santa Rita de Casia. En el plano anónimo de 1791, atribuido a
fray Cristóbal de Bellido Fajardo, está señalada la Capillita de Santa Rita, en
la esquina noreste de las actuales calles del Padre Jardón (antes Ocampo) y

la barranca", es decrr
. en la actual
:~~asaJardón hacia el ~ur. El mismoc~í: ;reevDm·~ctor C~ss, desde la calle del
1
, un corral y
h
o vendió d. h
Nicolás Loz.ano ui una uerta en I 60 pesos de oro ic so ar y en él
francés Pedro d;
en, en I 720, lo vende en I 50 peso comun en reales a
ee, casado con Gertrudis Rodrí
s en reales al cirujano
guez de Montemayor7

?

i

La casa de Diego O h
.
que había sido del capitán\ ºª,Y Juana de Treviño lindaba al .
que sus hijos vendieron e ose González de Quintanilla 'M:ente, con la
alférez real José Félix de Anlml7ld4,
a de
Ochoa,
an ozean. 300 pesos de oro c~mun· en
reales,
al

Doctor Coss.
El doctor José Eleuterio González ( 1813-1888), en sus Apuntes para
la historia eclesiástica ... (Monterrey, 1877), dice: «Por los años de 1780 un
devoto de Santa Rita, llamado don Celedonio González, le edificó una
capilla en la cuadra que está frente a la espalda de la que hoy es Catedral, en
la esquina que cae en la calle de San Francisco. Esta capilla estuvo en pie y
en uso cosa de cuarenta años y se destruyó ... ». La capilla aún existía
en
3
1852, aunque muy deteriorada. dice un informe municipal de ese año .
La capilla de Santa Rita colindaba al poniente con "el callejón que
pasa detrás de la Parroquia (ahora calle de Doctor Coss)..." y, al oriente,
con la casa, solar y huerta del capitán Juan de Elizondo, quien había
comprado dicha propiedad en junio de 1771 a Marcelo Valdés en 240 pesos
y 4 reales. En marzo de ese mismo año Valdés la había adquirido por 73
pesos de los hijos de Domingo Peña4.
En 1792, Josefa y Gertrudis de Elizondo, hijas del capitán Juan de
Elizondo, vendieron la casa que fue de su padre a Rita de la Paz, viuda de
Francisco Caballero de los Olivos, en 240 pesos. A su vez, Rita vendió en
1794 a María Guadalupe Guerra, esposa de Pedro Ignacio de la Garza, parte

...

5

del solar en 7 5 pesos

.

En la acera sur de la misma calle del Padre Jardón. entre las calles de
Doctor Coss y Diego de Montemayor, también había, a principios del siglo
XVIII, solares y fincas de antiguos vecinos. Diego de Ochoa y su esposa
Juana de Treviño tenían su casa, solar y huerta en la esquina sureste de las
calles del Padre Jardón y Doctor Coss. En 1722, Juana, ya viuda. vendió
dicha propiedad en 150 pesos de oro común en reales al francés Mateo de
6

Lafita y Berri

•

Al oriente de Alm
Montalv
·
.
andoz, estaba la e
1715 al ºdaqp~tán1~n vJen~1ó la propiedad en 80 pes~:ªdesolar y huerta• de José
'
ose de Ese ·11
oro común en 1
era dueño del solar
ami a, casado con Luisa d O h
rea es, en
por merced del ayuntamten
· to regiomontan
.
e e 9oa. Montalvo

o.

.
G
,Junto a Escamilla, a1 onente
estuv l
~an, casado con Juana de' B l o a casa Y solar del capitán Juan d
e austegui que h d
e
D1ego,Antonio T
5

~!8L;=,'~,:i•~::~:1 ~b~;;:.:;~d~•~:,:1::qf~F11aht

0 os; Juana Sánch
padres 1
·
c ez, vmda
'e escnbano Francisco Sánchez de 1 ;z, a su vez, lo heredó de sus
a arrera y María Dur,

Por último, en la es uina
an.
calle que va al río", ahor~ Di suroeste de la calle del Padre Jardón

:~~:~~l1:i:do
capitán Joaqu;!ºd:~~:ti~~a;rfin,se endcontraba la c~~a ;
nea en 5 pesos
al
·
es e 1703 E
•1

2
las .e.asas, quien la heredó d:n¿:rtruesd. _La propiedad había sido de it::a1dla
cap1tan Marcos de as Casas. En 1684 Ge
1s de la. Vega, su madre, esposa dele
25
1

~~¿:::~

ve:;~º:;r:~~~:a s~~~:;l~ viuda de Andr:U;::t~t~~a1
el ~olar, en
Durán10
materna Catalina d T ._
, quien, a su
.
e revmo, casada con Antonio
Hemos visto que Juana S,
de su a~uela materna y el otro de~chez heredó dos solares colindantes un
res~ct1vamente, a Gertrudis d l usV padres, que los vendió en 1684
687º
vendido a Gertrud·
e ª ega Y Juana de B 1
.
Y
•
Catalina de Treviñ~s E!e lla Vega habían tenido su c:s:u:f·. En el solar
s
d
·
e que vendió a J
d
orno Durán y
u mora a Francisco Sán h d
uana e Belaustegui tu .
Sánchez. En 1690
. e ez_ e la Barrera y María Durán ' drv1eron antes

i

0

La casa y solar de Diego de Ochoa y Juana de Treviño colindaban por
el sur con un solar que había sido de Alonso Rodríguez de Carbajal y Luisa
de las Casas. En 1716 su hijo, el capitán Alonso Rodríguez, lo vendió, por
15 pesos y un real de oro común a Francisco Alejo de Treviño. El terreno
estaba "en la calle que va a la calera, que baja al río, ... rematando cerca de

de sesenta años de ~ : ; t;~~~:s !e~lar_ardon que ambos s¿l:es
0
,
ec1r esde antes de 163011

~:!::1::

La acera norte de la call
.
Jardón, poblada a fines del siglo ¡V~~asolo ya estaba, como la del Padre
523

522

,,1

�En 1697 Francisco Barrera tenía su casa y solar en la esquina noreste
de las actuales calles de Abasolo y Doctor Coss. Más de medio siglo
después, en 1760, Maria García, viuda de Esteban Barrera, 12vendió aquella
propiedad en 150 pesos en reales a José Cayetano de la Garza .
Al oriente de la casa y solar de José Cayetano de la Garza, estaba la
que había sido del capitán José de Chapa, quién falleció a principios de
1707. En 1745 su viuda Maria Josefa Sánchez de la Barrera, vendió la finca
13
en 200 pesos a José Antonio Rodriguez .
En la acera sur de la calle Abasolo también se habían repartido
solares, pero seguramente sólo estaban construidas unas cuantas casas.
A mediados del siglo XVIII el general Pedro de Elizondo vivía en una
casa "a espaldas de la parroquia (hoy catedral) ... " En su testamento,
dictado en septiembre de 1740, afirma que dicha finca la construyó en un
terreno comprado a Pedro Montalvo, el cual estaba ubicado en la esquina
14
sureste de las calles Abasolo y Doctor Coss .
En 1748, Magdalena y Josefa, hijas del general Elizondo, venden sus
partes de la casa, "a espaldas de la parroquia", 15al capitán José Adriano de
la Garza) a Tomás de Elizondo, respectivamente .
El solar de Pedro Montalvo, donde levantó su casa el general Pedro
Elizondo, colindaba al oriente con un solar de casa, corral y huerta de
Micaela de Salazar, quizás la esposa de Nicolás Cantú. Micaela vendió el
solar en 1714 al capitán Antonio García de Sosa, quien a su vez, lo vendió en

quienes, en 1788 I
ndi.eron en 400
Prieto. Gertrudis
• había
' ª ve
recibido
di
pesos al sacerdote M ,
pa e José Lorenzo B ,
cha casa, en 1775
atlas López
dr
aez de Treviño19_
, como regalo de su tío el

11
Ya dijimos que en 1684
Cobos. vendió a Gertrud· d Juana Sáncbez. viuda de Andr'
Casas.
solar ub· d is e la Vega viuda d 1
. , es Pretel de los
1ca o en la
. '
e capitán M
a e lardón y Die o d
esquma suroeste de I
arcos de las
P dr
terr~no de su abue~a ; Montemayo:. La vendedora~ a~tuales calles del
Duran. quienes lo hab' atema Catalma de Treviñ
ab1a heredado aquel
ian poblado con su casa.
o, casada con Antorno
•

un

En 1687, la mencionada J
,
e~posa del capitán Juan de Guzm~a Sanchez vendió a Juana
anos antes había vendido
an_, otro terreno colindan
Belaustegui,
padres, Francisco Sánch ad Gertrud1s de la Vega. Lo h b'te, con el que tres
su casa. También , e~ e la Barrera y María D , a I~ heredado de sus
Andrés Pretel en : hab~;"1l vivido muchos años
i~1enes ahí tuvieron
'
casi a de piedra.
a anchez y su esposo

1::t•

Los datos anteri
solares, en la acera s:r~s nos remiten a otros dueños ,
.
Doctor Coss y Diego de Me la actual calle del Padre Jartas antiguos de
Barrera y su esposa M , ontemayor: el escribano F
. on, entre las de
quienes fueron vecino ana Durán y Antonio Durán ranc1sc? Sánchez de la
Zavala (1626-1664) · s de Monterrey en la época de{ gobernador
Catalma deMartín
Treviño
d;

6

1717 al padre Jerónimo López Prieto1

...

•

Al oriente del padre López Prieto estaba otro terreno, del que era
propietario Marcos Freire, también llamado Marcos Rodríguez Freire. En
1785 Baltasar Rodríguez Freire, hijo de Marcos Freire y Juana17de Reina,
vendió el solar, en 270 pesos, a José Antonio Máximo de la Garza .
A fines de 1780 el alférez real José Joaquín Canales compró, en 400
pesos, la casa que había sido del padre José Lorenzo Báez de Treviño, " a
espaldas de la iglesia parroquial (catedral) .. "Dicha finca se encontraba en
el extenso terreno que fue del general Pedro de Elizondo, esquina sureste de
Abasolo y Doctor Coss, al que ya nos hemos referido. A mediados de 1791,
Canales decía que la casa estaba "recientemente hecha " o, quizás,
18
reconstruida .
La propiedad de Canales colindaba, al oriente, por la calle de Abasolo,
con una finca de José Maria Sulé y su esposa Maria Gertrudis Treviño,
524

En la venta que hi
se asentó que ese terr zo, en. 1687, Juana Sánchez a J
poni:nte, con
solar ;~or c~lindaba. ,"por la parte
~e ~.elaustegui,
el Illlsmo solar que h . eg1dor y alferez real Juan d T r_1~a , o sea al
Nicolasa de Escamilia ~1a 1720. pertenecía a su viu~ revmo. Quizás era
Padre lardón tambié . ntre los primeros dueños de t a y segwida esposa
dejó un solar' en heren d_ebe mencionarse al capitán A edrrr~nos en la calle del
v d.,
nc1a a su hi" I
n es Go ·1
.
en io. en 1717
M
. ~o e capitán Crist ' b I
~ ez. qwen
Rodríguez.
' a
arganta de la Garza .. ~ a Gonzalez Y éste lo
• \IU a del capitán Alonso

un

J;an;

. Otros vecinos de esta e
Quintanilla cuyos hf
alle fueron- el ca . ,
Almandoz,, J , Jos venden en 1714 .
p1tán José González d
} ose Mo t l
su casa al lfi'
e
Escamilla. González nd: vQo q_ue v~nde su finca en
e:iez
Félix de
respectivos solares
umtarulla y Montalvo
cap1tan José de
Monterrey.
por mercedes que les había otorg atan
dueños de sus
O el ayuntamiento
de

17:5

525

r~~

�último Alonso Rodríguez de Carvajal
E la calle de Doctor Coss, por
'lindaba por el norte con la ~a~a
. nd l Casas tuvieron un solar_,_que co
1716 su hijo el capitán
y Lwsa e as
Juana de Trevmo, y que, en. '
de Diego de Ochoa Y . ,
.
Alejo de Trevmo.
Alonso Rodriguez vendio a Francisco

finca abarcaba toda la manz.ana, hasta la calle del Padre Jardón, siendo la
única del Barrio Antiguo que tenía patio central y traspatio.
La llanura comprendida entre la calle Morelos y la margen izquierda
del río Santa Catarina, que en el plano de Urrutia ( 1765) aún no estaba
urbanizada, en el de 1791 ya tiene trazadas, hasta el cauce del río, las calles
de Abasolo y Padre Jardón, así como los callejones de Diego de
Montemayor y Doctor Coss.

ID

arte de lo que ahora
el plano de Urruti~ (~765\:ª ~¿¡~r i!bían sido trazadas las
n
. Antiguo esta sm po ar.
Mier al norte, Morelos
llamamos Bamo mprendidas entre las calles Padret Lo demás aún no se
tro manzanas co
Coss al oes e.
. . d
cua
d l río al este y Doctor
. ~ Unas cuantas vivien as
al sur, el cauce e anzanas· era terreno eriazo. d Morelos Abasolo y
había dividido en m
1 ' de las actuales calles e
,
.
·
adas
a
lo
argo
lin
das
d
aparecen isemm ,
,
habían sido de ea .
ero estas aun no
d,
Padre Jar on, P
b mador Barrio
.
1 oblado la mansión del go e
. barda,
Urrutia señaló a onllas de p
, el gobernador Usel y Gmmp
l
en 1766 compro
b lo y Mina. or e
Junco y Espriella, _qu\ureste de las actuales call~s
ª::ente y terminaba
ubicada en la esqwna
b la acequia que verua e p
costado sur de la fin~a pasa a
E

En lo que hoy conocemos como Barrio Antiguo, las cuadras están
divididas en solares de distintas dimensiones. Eran pocas las casas de un
piso, techo plano y seguramente construidas de sillares, las cuales aparecen
alineadas a lo largo de las calles Padre Jardón, Doctor Coss y Abasolo.
También había tres o cuatro casas con techumbres a dos aguas. La mayoría
tenían puerta adintelada y ventanas pequeñas. Quizás la puerta de entrada de
alguna era con arco de medio punto. Las fachadas eran muy sencillas y
ninguna casa tenía patio interior, excepto la del gobernador Use! y
Guimbarda.

:1

en el río Santa Catanna.

.
d Monterrey es la
.
alleJ· ón al onente e
.
d
citado plano el pnmer c
les calles de Mina, Diego e
tual 1:u:l de Naranjo. Este callejón y
hacia el norte, per';tl~ a
:ontemayor y Doctor Cos ya apare:e:ás al norte de Juan Ignacio amon,
MOrelos hasta un poc
partir de la de
1río Santa Lucía.
donde están cortadas por e
C tarina corrían las

1"!::::,

...

en izquierda del río Santa :
Monterrey por
Paralelas a la ;.~rgque venían del poniente y c~a~campo, pasaba
acequias para el¡e~~t~ 'acequias seguía la a~tuaj ª~:cantil Mutualista) y
el Sur. El agua e de San Francisco (ahora Crrc_
tedral) y la casa del

¡° (

d~~

:~;l:a~/~tce:S~~do sur de la ig!:~~: :::i°¿:~:e
Santa Catarina.
h t derramar su com
gobernador, as a
.
d l traza urbana es
· · 1 onente e a
d
En el plano de 1791 el primer call:J~:tno aparecen los callejones
l calle Diego de Montem~yor, y 1 Barrio Antiguo por el sur y
la actua
. U acequia circunda e
Mina y NarartJO. na

:i

oriente.

Usel )' Guimbarda, que
la mansión del gobernador
. está erróneamente
Tal parece q~e de 1793 por el Hospital del Rosar~o, o de Montemayor,
seria ocupada a p~ir
este de las calles Abasolo y Dieg ce en el plano. La
ubicada en la esquina s~
es esta última calle no apare
en vez de Abasolo Y Mina, pu
526

En la acera sur de la calle del Padre Jardón, una casa a mitad de la
cuadra tiene, en ·cada una de las dos esquinas de su fachada, un torreón o
mirador, reminiscencia de las antiguas torres de vigilancia. Las demás
viviendas, levantadas en medio de los predios, eran jacales o chozas de
adobes y techos de morillos, cubiertos de carrizo o zacate, como se explica
en el mismo plano de 1791. Algunas de ellas quizás fueran como las
viviendas indígenas, de planta redonda y techumbre cónica, que menciona el
cronista AJonso de León: "chozas a modo de campanas" y "de zacate o
carrizo, a forma de campana". (Relación, discurso primero, capítulos VI y

VII).

La única construcción del Barrio Antiguo que se menciona es la
Capillita de Santa Rita, que, como hemos dicho, estaba ubicada en la
esquina noreste de las calles Padre Jardón y Doctor Coss. Su puerta de
acceso, con arco de medio punto o semicircular, veía a la calle Doctor Coss,
al poniente.
En el plano de Crouset ( 1798) las seis marizanas comprendidas entre
Padre Mier, Mina, Padre Jardón y Doctor Coss tienden a ser cuadradas.
Mientras que, las tres manzanas al oriente de Mina y las otras dos al sur de
Padre Jardón, son alargadas e irregulares pues están cortadas por el cuace del
río. En este plano las actuales calles Doctor Coss, Diego de Montemayor y
Mina ya están trazadas hasta la calle Juan Ignacio Ramón, deteniéndose a
orillas del río Santa Lucía.

527

�Las calles Allende, Matamoros, Padre Mier, Morelos, Abasolo y
Padre Jardón son "las salidas o entradas de la Ciudad al Oriente". Los
callejones de Doctor Coss y Diego de Montemayor eran dos de las entradas
y salidas hacia el sur, ya que la de Mina estaba cortada por la calle de San
Francisco, después llamada Ocampo y ahora del Padre Jardón. Hacia el norte
estos tres callejones, como ya vimos, estaban interrumpidos en la actual calle
Juan Ignacio Ramón, debido al torrente del Ojo de Agua de Monterrey. Sin
embargo. en el callejón que es ahora la calle Diego de Montemayor ya
aparece la presa de la Purísima Concepción, que era puente y comunicaba a
Monterrey con las llanuras del norte.
Los otros callejones que también salían al sur pero no están
comprendidos en el Barrio Antiguo, eran las ahora calles de Escobedo y
Capitán Emilio Carranza, la avenida Juárez, la calle Garibaldi y, quizás, la
de Zarco; ésta última es la única dudosa.

Sm embargo, la calle . .
comprendidos en 1
pnnc1pal, en su extrem
.
XVID la calle real o que h~y es el Barrio Anti o o onente, o sea los tramos
la villa de Cad que partía al Pueblo de Gua: ' era en los siglos XVII y
Pri .
ereyta. El arr
upe, el valle d l G •
nc1pal, está señal d
anque de este camin
e uaJuco y
denominó Mor I a o en el plano de 1791 D od, que salía de la Calle
e os nombr
· es e 1864
pro ongación hacia ;l
. e que adquirió tamb. ,
esta arteria se
l
denominación.
poruente, o sea la del Comerc10,
!en,desapareciendo'
desde 1906 esta
su
A principios del siglO

costado
norte de la p arroqu · "XVIII
·
ah Abasolo era "la cal/
JU~to a la iglesia parroquia/ª , . ora catedral, o bien "la c:/l que pasa al
Jrusmo nivel que la laza
v~ene a la plaza". Esta vía
e real que va
'.'.'ªYºr altura que la

IV
El límite norte del Barrio Antiguo es la avenida Padre Mier. Desde
principios hasta fines del siglo XVUl la actual avenida Padre Mier se
menciona en diversos documentos así: "la calle real que corre a espaldas
del Colegio de San Francisco Javier", ya que éste se hallaba ubicado en la
esquina noroeste de la Calle Principal (ahora plaza comercial Morelos) y la
actual calle de Escobedo.

..

colegio de San F ranc1sco
.
ll
Jav· d
amar caJle del Comercio y, ~::d:~~::0ª%eos6jeMsuítas. En 1864 se empezó a
.
, orelos.

~

!u

xnnc,pal, por ello la catedr I urbana M terúa el

la calle que as .
e. mediados del mism . ª Y su atno están a
Hacia l 770 a:are:~u;~o a 1~ iglesia parroquial; s:r]: la mencionan como
Guajuco" En 1 1 mo la calle que sale d l
e la pla::a pública,,
uno con ~I qu: v; W:ºade _1791 se bifurca en ;o,° plaz_a para el valle deÍ
Principal, se diri e a

uaJuco y el otro con el

~~¡";::t

instaló el Hospi!I
Gwmbarda, se empezó a ll
,

camm?s que entroncan,

Guadalupe. A PJ~~e~;;;do.de la Calle
o en la finca que fue del
b ' ano en que se
amarla calle del Hospital.
go emador Use! y

En alguna escritura

d.

cazdas del río. En el lan se ice que es la calle real

En 1749 el general Juan García de Pruneda compró en tres mil pesos
la mansión de sus padres, el general Luis García de Pruneda y Juana de
León, ubicada en la calle a espaldas del mencionado colegio. A partir de
entonces, a esta arteria se empezó a denominarla calle de los Prunedas. A
fines del siglo XVIll y principios del XIX la llamaban calle de los Arcos y
también de los Pedreros. En 1814 era la calle de la Aduana pero, en su
prolongación hacia la iglesia de la Purísima, se denominaba en 1819 de San
Joaquín. En 1838 era la calle de la Aduana vieja y, en 1842, calle de Terán
en memoria del general Manuel Mier y Terán. En 1859 ya se denominaba
Doctor Mier y, a partir de 1906, Padre Mier.
En su prolongación hacia el oriente. Padre Mier fue, durante siglos, la
salida al pueblo de Guadalupe, ahora ciudad Guadalupe.
La que hoy se denomina Plaza Comercial Morelos es la antigua Calle
Principal, llamada, desde principios del siglo XVIll, calle de San Javier.
pues en su cruzamiento con la actual de Escobedo se estableció, en 1714, el

528

.

la salida al "C . p o de Monterrey fechad
que baJa hasta las
Abasolo.
ammo de Cadereyta". A partir
? endeseptiembre
de 1846' es
1864 se llama
calle
La después avenida O
"campo era designada así· ../
llamada Capitán
Esta arteria empezaba
a ~a/le que viene al
Catarina Sin
10 Carranza y concluía
, poruente, en la ahora
hoy es ~l B e~bargo: al oriente de la plaza d en el cauce del Río Santa
amo Anhgu
.,
e armas o pri · al
Francisco para el río" ~;lera la calle que viene del nc1p ' en lo que
plano de 1791 es
.º a calle de San Franci
convento de San
de San Francisco 1:1
al valle del Guajuco. ;:~ ~;~a el ori~nte ". En el
cuatro cuadras de la caller~de Ocampo en toda su exte.: dio a la calle
averuda Constitución ah
~;unpo, comprendido entre la ~n. l tramo de
de~de el 6 de enero' de o;a eva_ el nombre del Padre Ra' e uazua y la
aruversario de su fallec· . 996, d1a en que se cumpr10· 11mundo Jardón
1rruento.
e sesenta y dos

~

convento de San Franc.

Emiteº .
s:~~~

!e

529

i

�La calle Guillermo Prieto, llamada así desde 1906, es la antigua de
Lacea, que se iniciaba a espaldas del convento de San Francisco, y cuyo
apellido recordaba al prominente vecino Gregorio Lecea. Esta calle se
menciona como callejón hacia el año 1720, pero no aparece en los planos de
1765, 1791 y 1798. Por último, la avenida Constitución eran "las márgenes"
del río Santa Catarina o tierra eriaza. En el plano de 1791, entre el cauce del
río y la acequia que rodea al Barrio Antiguo por el oriente y el sur, aparece
tra:zado un camino que entronca con el que se dirige al valle del Guajuco.
Ahora trataremos de las calles que corren de norte a sur en el Barrio

sesupnnuó
· · el nombre de S
.
trayecto.
anta Rita Y se le dio el de Doctor Coss a todo su
. A las actuales calles Do
parur de la calle del Padr
~tor Coss, Diego de Mont
que baja al río " E l le Jardon hacia el sur las d . emayor y Mina, a
. ne pano d 179
'
es1gnaban . "
entroncan con el cam.
e
l, Doctor Coss y D"
as1: callejón
a su vez. se enla
que corría sobre la marge . i~go de Montemayor

:;o

0

~:aj~~:~:~,~o¡}•~f:C¡~/;!,.~~t: c~,:7?%%~ :~: 1~s ~:;
marcado declive en s:s\:i~dacomo los callejones tení; con ~l c~o del
' Y aun tienen, un
1 s a los caminos.

Antiguo.
En el plano de José Urrutia, fechado en 1765, están tra:zados cuatro
callejones: las actuales calles de Naranjo, Mina, Diego de Montemayor y

Apéndice

I

Doctor Coss.
Cinco años después, en 1770, la ahora calle de Mina era mencionada
así: "el callejón que sale de la casa que fue del señor Guimbarda para el
paso ", es decir, el camino o vado por donde se cru:zaba el río de Santa Lucía,
a la altura de la actual calle de Juan Ignacio Ramón. Desde mediados del
siglo XIX hasta principios del XX, fue la calle del Colegio de Niñas y, en
1906, se le dio el nombre de Mina.

..

En el plano de 1791, el primer callejón al oriente de Monterrey es la
actual calle Diego de Montemayor, pero sólo aparece tra:zado cuatro cuadras,
desde el cauce del río Santa Catarina hasta la ahora calle Padre Mier.
Cuando en 1799 el gobernador Herrera y Leiva mandó construir sobre esta
vía urbana la presa de la Purísima Concepción, se empezó a designarla calle
de la Presa Grande o de la Purísima. En 1907 se le dio el nombre del
fundador de Monterrey.
Doctor Coss fue durante muchos años la "calle que corre de sur a
norte, a espaldas de la Parroquia". En realidad era un callejón que se
iniciaba. como los demás, en la margen norte del río Santa Catarina y se
prolongaba cinco cuadras, concluyendo en la calle Matamoros. A fines del
siglo XVlll era "la calle a espaldas de esta Santa Iglesia Catedral", ésta
concluida en 1791, aunque su imafronte o fachada se terminó hasta el año
1800.
Doctor Coss también era llamada callejón de Santa Rita, pues en su
cru:zamiento con la de San Francisco, estuvo una capilla bajo dicha
advocación. A principios del siglo XIX se referían a esta vía urbana como la
calle del Pez, "que va a la Presa ". En 1864 se le impuso el nombre de
Doctor Coss a varios tramos, hacia el norte, de la calle Santa Rita. En 1906

Son muy escasas la
. .
solares concedidas
s noticias que tenemos s b
Monterrey
en lo que ahora se den . o re las mercedes de
.
omma Barrio Antiºguo de
. Sabemos por referencia
otorgo un solar a D"
que, en 1682, el gob
esquina sureste d iego de Ochoa, "enfrente de la . e~ador Echeverría le
construyó su cas e las actuales calles del Padre Jar~g_lesza parroquial", en la
propiedad. A pri~~e~o p~co después se incendió p:r~?', ~octor Cos. Ochoa
de Aguayo, le ratific~1~sO:h~:81a5 otro go~;mador: el m~;qnu~:~eloSsantítuMil?s de
merced~ .
guel
El 3 de junio de 1682 l .
para casa, corral y hue
" a VIUda Juana de Montalv
. . .
lindes del solar
rta, que cae a espaldas de la . l ~ soltc1to otro solar
viuda la posesió~ude lera de J~an de So/ís ... " Al 1 ~sz~ parroquiar' y "a
e terreno- ·
ª siguiente se le dº10 a 1a

/g

· Como se ve, en d"1cha f · ·
antiguo, Juan de Solís
.
pe ic1on se menciona a
que solicitaba Ju
M' quien había sido dueño de
un poblador más
ana ontalvo.
un terreno colindante al
. ElmaeStro de escuela val citado gobe d
icente de Treviño id º•
solar "detrás d:; ~r, m~qués de San Miguel d! A10, el 3 de abril de 1685,
el fin de construi/s~gl~s~a mayor'' y frente a la casa
la merced de un
v1v1enda ''.Y tener la dicha escuela '~§~ de Ochoa, con

J:i?·

i ~~~t:•

En la solicitud Treviñ
a las viviendas del ~lférez

. ..
d:d~mlás de la casa de Diego de Ocb
a azar, Juan de la Cruz Y. cap1tan
.º.ª'

531
530

�Nicolás Ochoa de Elejalde, que estaban cercanas al terreno que pretendía se
le otorgara, ubicado en la esquina noreste de las calles (del Padre Jardón y
Doctor Cos. Ahí levantó Treviño la casa que, en 1703, vendieron su hijo
José y su yerno Manuel José Ruiz, éste casado con su hija Micaela de
Treviño, al capitán Alonso Rodríguez.
También fue vecino José de la Cruz quien, el 5 de marzo de 1687,
solicitó la merced de un solar "a lindes" de la morada de José González de
Quintanilla, casado con Maria de Ochoa, "dejando calle por la parte del

11
De acuerdo a las d
treinta tr
or enanzas reales 1 l
varas /do:st;r::: y tercia de frente (casi v;;tio:~::eara casa debía tener
del siglo XVII, s/e fondo (casi cincuenta y seis metr!~s) y sese?ta y seis
huerta" que estab~ª~t;1e eran pocos los solares
T odavia a fines
sólo una
po ª os. De las casas a 1
e casa, corral y
construcció:.ue otra son descritas, mencion¿5d~~= ~os
_referido,
os hemos
matenales
de

"d

23

norte y, por la del sur, enfrente del río. .."

•

La casa de González de Quintanilla, a la que alude José de la Cruz, es,
seguramente, la que sus hijos vendieron casi treinta años después, en 1714, a
José Felix de Almandoz.
A principios del siglo XVUl se concedieron otros terrenos en el Barrio
Antiguo.
El 7 de agosto de 1699 Manuel de Mendoza solicitó un solar, que
colindaba por el levante y el poniente con los que eran de Domingo Peña, al
norte con tierras realengas y al sur con calle real, ahora llamada del Padre
Jardón. Fue hasta mediados de marzo de 1703 cuando se le dio a Mendoza
la posesión del terreno, que tenía algunos solares cercanos de los que eran
dueños Santiago Barrera, Diego Montalvo, Tomás de Treviño y Pedro de
24

Chapa

...

•

Otro solar del Barrio Antiguo fue, quizás, el que pidió a fines de enero
de 1702 Agustín de la Puente, "hacia la parte del levante", que lindaba con
un terreno de los herederos de Gabriel de Reina. La merced se le negó a De
la Puente, pues esa tierra era de los herederos de Melchor Barrera. En
realidad eran dos solares, uno comprado a Juan de Loya y el otro concedido
25
por merced del gobernador Martin de Zavala •

A mediados de marzo de 1703 se concedió otro solar para casa a
Magdalena Montalvo. El terreno lindaba al poniente con el de Manuel de
Mendoza, teniendo al sur la calle real, hoy del Padre Jardón.
Eran
colindantes las tierras de Santiago Barrera, Hernando y Desiderio de la

Los hermanos Onofre
J ,
1714, a José Félix de A1m y ose González de Quintanill
techada con =acate "
andoz una vivienda "fabricad ad venden, en
e adobes y

· ··

ª

La casa que Franc·
.
Lozano, "se com one isco Alejo de Treviño vende en
.
techada con morillos
s~la aposento, su fábrica de
a Nicolás
Lozano vende a Pedro de;:;~:•
su t~;-rado (techo plano). ~- .~ tielr7r2a0,
que, cuatro Vivienda de adobe
n
Tre ·anos antes, había adquirido
con su terrado (azotea)"
vmo.
por compra a Francisco
·
. de
Alejo

y~: y~o~

~1~

~

d E Por.otra parte, en su testamento d.
.
e ~~~lla describe la vivienda q , fu1ctado a pnncipios de 1711 Joaq ,
adqumo: ''se com on d
ue e de María de las C
,
wn
entero de huerta IJJ e e una sala y un aposento una d
asas y que él
jacal.. _,,21
y arboleda frutal; de adobes, t~chada espensit~,
concon
solar
de morillos,
su

:;~~¡1':o,:~~~~:"iel ~•~:'io;";,.,"'::;'~1::~~~r:vi6:es del
.

Mencionaremos otras dos vivie

vze¡a, que amena::a ruin
" an es, terna "dos piezas una
o, que
sillería ... ,, y la de
el terreno estaba demarc~do " nueva y otra
en 1788 al adr
,
,e y su esposa Gertrudis de
. - con pared de
sillería y loJo" ce Mat1~s Lopez Prieto, que era una ;revmo, que venden
, on UD jacal y una cocina techad d
~ y un cuarto "de
os e carnzo.

Jos: Sttl: ;

m

,6

Cerda y Pedro de Chapa- .
Podemos concluir que las tres mercedes de solares más antiguas, de
las que tenemos noticias, son: la otorgada a Diego de Ochoa en 1682,
ratificada el 8 de abril de 1685; la concedida a Juana de Montalvo el 3 de
junio de 1682 y la de Vicente de Treviño, fechada el 3 de abril de 1685. En
dos de esos documentos se hace referencia a otros vecinos.
532

En 10 que ahora ll
.
embargo'una mans1on
. , queamamos
Bamo Antiguo de Monterrey hubo sin
aun subs·st
I e aunque muy transformada.
'
El 20 de julio de 1722 Al
,
Coel_lo, solicitó la merced de unonsf Garcia Cuello, también llamado G ,
Santiago Barrera, "a las goteras
co~al y hu~~ a lind=~:
a . . . Tamb1en pidió, en el

~~ 3:st:~::.s;,
533

�de fundición de plata.
l.
·
sitio para construir un mo mo
.
, /timos de ella (de lª
mismo paraJe, un
estaba ubicado "a las salidas y~ e viene de Santa
Señalaba que el terreno
do a las orillas del rzo qu
d' ho
. dad) por la parte del sur, pega
lle que baja de la plaza para ,c
cm · ' ypor 1aparte del norte con ca
Catarma,
alle Abasolo.
,
" o sea la actua1e
.
rro. . . ,
.,
rced del solar para que edificai:a
A García Cuello se le con~~dio la ~emolino de fundición porque sena
el sitio para e
su casa, pero n o se le otorgó
.
. . • de los vecmos.
en pefJwcio
l dio a García Cuello la
d 1723 cuando se e
Fue hasta fines de enero e despoblado, que lindaba "condla b~;';'~:
•, d
uel terreno yermo Y
stamento fecha o e
poses~on
Ahí edificó su casa. E~ s_u_ t; cláusul~s, no se mencionan
del rzo. . .
e consta de vemtisie e
septiembre de l ~~8, aunqu

Daban acceso a la mansión dos portones, uno en el zaguán, "con
clavazón grande, cerraje de fierro y postigos", y otro en la cochera,
"regular". En el centro de un gran patio había una noria, "con brocal, marco
y carril/o para sacar agua. . ." Los pisos de la finca eran de ladrillo,
excepto en la cocina, trascocina, caballeriza, carpintería y cochera.
Alrededor del patio se distribuían veinticinco piezas, "fabricadas a cal y
canto, de sillería y laso . ..", con treinta y siete puertas, veinte ventanas
grandes "de madera de mezquite", seis medianas con vidrieras, doce de pino
y otras cinco sin vidrieras. Había, además, siete alacenas.
Era "e/fondo en circuito de dicha casa de doscientas cincuenta y tres
varas (doscientos doce metros), en lo labrado por una parte, y otras tantas
por la otra". Los techos estaban sostenidos por cuatrocientos ochenta y
cinco vigas de madera y ochocientos noventa y siete tablas "de lo mismo".
La entrada tenia como remate un frontispicio de dos varas (un metro y
sesenta y ocho centímetros) de alto y, el frente de la mansión, era coronado
por ciento sesenta almenas de barro "de varios colores" y noventa y ocho en
el resto.

~,f~

sus propiedades.

'd
1730 la finca fue
, Cuello ocurn a en
,
,
Después de la muerte de GarJcia Báez d~ Treviño, quien la ocupó mas
s al padre uan
. 30
vendida en 2,3 00 peso b, de pagarla y la desocupo .
- pero no aca o
de tres anos
.
Espriella compró la
" d la
d de Barno Junco Y
E 1746 el gobernador Pe
d " y estaba "en el remate. e .
n
La finca era de pie ra
.
" La venta mclma
casa en 2,000 peso_s. "en la orilla del río, al oriente; . ello a Nicolás de
calle de San Francisco,
" omprados por Garcia u
S tiago
"que la circunvalan • c . d . .do por compra a an
l
tres so ares .
ez, los habia a qwn
Van Dale quien, a su v

Años después la finca era descrita así: "se compone de veinte y cinco
piezas, fábrica de piedra y cal, con techos de vigas y tablas, con todas
puertas, ventanas34y buenas cerraduras y las más (de las piezas) con suelos
enladrillados . .." •

~? .

C

31

Barrera •

...

sos al convento
metió a pagar los 2
pe
se diera
El gobernador se compro
, Cuello había dispuesto q~e
hi o
.
d Monterrey' pues Garcia
El nuevo dueno le z
franc1sc~o e
I construcción de un altar._ d
mediados de 1756.
esa cantidad para a
en su testamento, dicta o a
• as a la casa Y
d
grandes meJor
.
e cubriera el adeu o .
.
vendiera Y s
ordeno que se
. b da adquirió la finca
Ignacio
Usel
Y
Gmm
ar_ ' . ,,
n crecido
d
En 1766 otro gobema º~•
tidad32. La reedifico a u
. de
con la obligación de pagar.::c:~r:ipios de 1772, fue valuada en mas
costo" y ' a su muerte, ocurri

•º~º

e
ada en la manzana
trans1orm ,
,
.,
x.iste aunque muY
p dre Jardon a1 sur
La mansion aun e
' 11 de Abasolo al norte, a
.
tan'os
.
.,
. t En los mven
1 ctuales ca es
comprendida ~or as ª1 venida Constitucion al onen e.d ripciones de su
Y Mina al poruente y a a U l Guimbarda hay dos ese
1 obemador se Y
33
de bienes de g , d 11 da que la primera •
casa, la segunda mas eta a

El 15 de agosto de 1793, el tercer obispo del Nuevo Reino de León,
doctor Andrés Ambrosio de Llanos ) Valdés, abrió el Hospital de Pobres de
Nuestra Señora del Rosario en la antigua residencia del gobernador Usel y
Guimbarda. La institución estuvo en servicio casi sesenta años, hasta
principios de I 853. En 1856 el obispo Verea estableció en aquella finca el
Colegio de Niñas de San Vicente de Paul, a cargo de las Hermanas de la
Caridad, que cerró sus puertas casi dos décadas después, a principios de
1875. Luego funcionó alú mismo un nuevo colegio de niñas, que sostuvo de
su peculio el obispo Montes de Oca. En 1887, por gestiones del primer
arzobispo, doctor Jacinto López y Romo, inició sus clases el Colegio de San
José, atendido por las Hermanas de la Caridad del Verbo Encamado. El
edificio fue confiscado en 1936 y convertido en Casa del Agrarista.

6,000 pesos.

534

Notas bibliográficas
1

Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 120. Archivo Municipal de Monterrey.
2

Protocolos, volumen JO, años 1713-1716, número 185. Archivo Municipal de Monterrey.

535

�22

Ramo Civil, volume 20 años 1697-1702, exped7ent~ ~~s 1693-1694, expediente 5, folios 76 y vue1ta, Yvolumen 22

En un documento de fines de 1788 se alude al predio donde poco después se levantó la
capilla de Santa Rita, afirmando que era un solar de Matiana de Escamilla, esposa de
Celedonio González (Protocolos, volumen 20. años 1786-1789, número 149, folio 268,

23

3

24

vuelta).
4

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, números 78 y 79.

s Protocolos, volumen 21, años 1789-1792, número 163, y volumen 22, años 1793-1795,
número 108.
Protocolos. volumen 11, años 1717-1725, número 69. En la cláusula décima tercera de su
6
testamento, dictado a principios de 17 47, Mateo de Lafita y Beni menciona este solar.
comprado a Juana de Treviño, donde había empezado a constrUir una sala y una tienda de
piedra. Añade que tiene otros dos solares, seguramente en la misma calle, y, en el segundo,
que lindaba con la barranca del río. "abrí cantera y saqué piedra . .." (Ramo Civil, volumen

HR

Protocolos' voumen9,años
¡
1709-1712'numero
.
89, folio 244
1
Merced de solar a Al
vue ta.
expediente t.
onso García Cuello en 1722. Ramo Civil, volumen 50, año 1723,
28

30

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, números 145 y 146, y volumen 11, años 1717-

7

.

amo Civil, volumen 26'ano
- 1703, expediente 2 .
26 Mi
, numero 7
smo ramo y vol
.
27
umen, expediente 4, número 27.

29

78, año 1749, expediente 1, folios 10 y vuelta).

Ram c· o tVJ1' volumen 26-A, año 1703
'segundo tomo ex d"
Ramo Civil. volumen 26 , pe tente 1, número 78.
' ano 1703, expediente 5

3i

1725. número 43.

Testamento de Alonso Garc·ta Cuello en Ra C" .
• •
mo ,v,l. volumen 55 añ
Ramo ClVII, volumen 78 - 1
, o 1728, expediente 12
' ano 749' expediente l, folios 7 vuel
.
Protocolos, volumen 14, años 1743-1747

32

,

.
numeros 81 y 82

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 90

9

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 132

33

° Compra del capitán Joaquín de Escarnilla de la morada que había sido de Maria de las

Inventarios de biene d
1771-1773, número 56.s el gobernador Use! y Guirnbarda en p rotocolos, volumen 17 MRam
,~
o Civil. volumen 124• ano
- 1784. expediente 1, folio 10.

1

Casas. Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 103.
Sobre la venta de solares que hizo Juana Sánchez a Gertrudis de la Vega y Juana de
11
Belaustegui. Ramo Civil, volumen 15, años 1681-1689, expediente 8, y volumen 19, años

Protocolos' vo1umen 16, años 1756-1769 nu·
,
mero 96.

1690-1698. expediente 5.
12 Protocolos,
13

..

ta y 8.

8

volumen 16, años 1756-1769, número 59.

Protocolos, volumen 14, años 1743-1747, número 59.

14 Protocolos,

volumen 13, años 1736-1742, número 186.

is Protocolos,

volumen 15, años 1748-175S, número 4 y 17.

16

Protocolos, volumen 10, años 1713-1716, número 183.

17

Protocolos, volumen 19, años 1780-178S, número 147

18

Protocolos, volumen 18, años 1774-1779, número 1S6, y volumen 21, años 1789-1792,

número 91.
19 Protocolos, volumen
20

20, años 1786-1789, número 149.

Ramo Civil, volumen 20, años 1693-1694, expediente 5, folios 77 y vuelta. Archivo

Municipal de Monterrey.
21

Ramo Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 7, número 4. Archivo Municipal de

537

Monterrey.

536

·

,

�GRAN PROPIEDAD Y ORGANIZACION DE
LA AGRICULTURA EN EL NORTE DE MEXICO
la experiencia de la laguna (1870-1920)
Lic. Mario Cerutti
Facultad de Filosofia y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Resumen
La comarca lagunera -ubicada entre los estados de Coahuila y Durango,
en el norte de México- resultó ser uno de los escenarios fundamentales del
cambio agrícola en el México de finales del XIX. El cultivo del algodón,
centrado en el mercado interno, transformó este auténtico desierto en una zona
de rápido desenvolvimiento rural, urbano y demográfico. Si bien se mantuvo en
la región la gran propiedad. el empleo sistemático del arrendamiento y la
aparcería permitieron la apertura de nuevas tierras al cultivo y la constitución de
nwnerosas explotaciones de pequeña y mediana dimensión. Este comportamiento
de muchos grandes terratenientes, junto a la acción del capital mercantil,
posibilitaron un uso más intensivo del suelo y del agua y una clara ele\ación de
la producción en menos de dos décadas. La comwúcación describe de manera
particular el caso del vasco Rafael Arocena y Arbide, quien arribó a La Laguna a
mediados de los años 70 y se transfonnó en propietario de una de las haciendas
más extensas del conjunto lagunero.

l. La Comarca Lagunera: fertilidad en el desierto

.........

...

La Laguna se convirtió en un espacio de producción agrícola de creciente
importancia nacional a partir de 1870. En menos de dos décadas pasó a ser la
proveedora fundamental -alrededor de un 75%- del algodón que utiliz.aba la
industria textil autóctona, y abastecedora casi exclusiva de la semilla destinada a
la elaboración de aceite, jabones, glicerina y otros derivados industriales.
De acuerdo con la descripción de Vargas-Lobsinger. la comarca se
caracteriza porque "hacia esa zona desértica. que forma parte del abrasador
Bolsón de Mapímí. fluyen dos ríos: el Nazas y el Aguanaval. Sus aguas se
diversifican y evaporan sin llegar al océano. Los cauces empequeñecidos de
estos dos1 ríos se hundían en las lagunas y pantanos que dieron nombre a la
comarca" •
Las lluvias anuales hacían bajar sus impronosticables torrentes
-entre julio y diciembre- desde la Sierra Madre duranguense.
Pero hasta mediados del XIX. según Emiliano Saravia, La Laguna era una
comarca inexplotada en la que sólo se levantaban "algunos ranchos de pastores".

539

�La gran propiedad territorial se repartía entre tres personas: Leonardo Zuloaga,
de origen vasco, Juan Nepomuceno Flores, poderoso terrateniente duranguense y
Juan Ignacio Jiménez. Zuloaga ocupaba la porción que correspondía a Coahuila,
mientras que los otros dos propietarios habían delimitado sus enormes predios
del lado de Durango. "Por los años de 1840 a 1850, recordaba Saravia en
vísperas de la revolución de 191 O, empezaron a cultivarse las tierras en muy
2

pequeña escala"

•

Pero el suelo de La Laguna ocultaba una ingente riqueza: formado por
profundas capas de aluvión, era dueño de una gran fertilidad y, a la vez, de una
notoria facilidad para la construcción de canales. Acompañado de un clima
adecuado, ese suelo estaba preparado para cultivos intensos, para acoger, en
cualquier momento, un vigoroso desarrollo agrícola.

••

Las guerras de Reforma, las consecuencias de la intervención francesa y
las políticas liberales modificaron el sistema de propiedad y de tenencia de la
tierra en La Laguna3 • Desde los años 70 surgieron nuevos y numerosos
propietarios, se subdividió la tierra, se generalizaron los sistemas de aparcería y
arrendamiento y arreció el flujo de jornaleros. Capitales provenientes de otros
puntos del mismo norte -Monterrey, Chihuahua, Saltillo, Durango- y de la
ciudad de México, se encargaron de estimular el cultivo que habría de marcar la
historia de la comarca: el algodón. La grave crisis que se descargó sobre los
plantadores del sur de Estados Unidos durante y tras la guerra de Secesión

· La transformación a ·
.
herramienta
fundamental· elgncola
.
ca ·talde la Laguna4, a su vez se a
,
relación entre come . .
, p~ mercantil. Hacia 1870 '
poyo en una
de sistemas de irrig rc~~tes, cr~d1to, uso intensivo de la ti
resultaba visible la
arrancó en estos añ;;~~~: ~gncultur~ del algodón. La av:~~desenvol~ento
con frecuencia el c . rzo la~ funciones de la interrned· . , a prestamista que
ciudades como Mo amt mo hacia la apropiación de ti iac1on comercial, abrió
.
n errey- una am r
erras y perfiló -d
ongen mercantil jugó
P 1a geografia del e ,di
esde
nuevas tierras
l ~ papel estratégico en el fin . re. to. El capital de
incorporación 'dee~ec:ot°~oducc~ón de semillas :::ue~o del cultivo de
au_sencia de un sistema ~c a~cola y agroindustrial a ~ : s y en la
bnndaron el combustibl . . . ano estos capitales -&lt;:on o .
. ~te la
casos de desarrollo a , e ~cial para que detonara uno d I ng~nes regionalesgnco a en el México decimon . . se os mas espectaculares
orneo.

ºf

Esta comuru· cacion
• , se re tr. .
d
e desenvolvimiento em
_s mgi.rá a analizar uno de lo
.
los 70 y 1920· el d R f:presanal en la agricultura del al d ~ casos mas salientes
arrib ,
. , . e a ael Arocena y Arb. d
go on entre mediados d
o a esta anda co
,
i e, uno de los t t
e
seleccionado por tr marca en v1speras de la revol ~ o6s espanoles que
arrendamiento a
es. razones: a) haber comb· ucion. Arocena fue
etapa de arran ~ parcena en su evolución em resari 1'.nado gran propiedad

la ,m¡plia canti~a~~.l~i:~du~ción de algodón

( 1861-1865) fue otro factor favorable.

..

agrícolas el arrendador
estimular el proceso d
no p_a_gaba renta: una fórmula
e ocupac10n efectiva del suelo
bastante eficaz para

Mucho antes que llegara el ferrocarril (1883), por lo tanto, La Laguna se
había definido como un espacio especializado. Su producto básico se orientaba
con fuerza hacia un mercado interior en plena articulación y con signos de
expansión. La industria textil instalada en el centro y norte de México gestaba
demandas suficientes para provocar el auge regional del algodón.
Entre 1870 y 1920 la organización de la producción agrícola en la Laguna
-en lo que atañe a unidades medianas y grandes- combinó diversos mecanismos
de explotación: a) el propietario de la tierra dirigia de manera personal la
producción en su predio; b) entregaba parcelas (ranchos y lotes) en
arrendamiento; e) operaba porciones de su propiedad con el sistema de
aparcería; d) los arrendatarios podían subarrendar tierra o cederla bajo el sistema
de aparcería; e) combinación de varias de estas formas explotación.
Para autores como V argas-Lobsinger o Manuel Plana, un mecanismo
habitual durante la fase de expansión consistió en entregar parcelas sin cultivar a
arrendatarios cuyo compromiso consistía en abrir nuevas tierras a la producción;
lo hacían en la medida que el dueño construía canales y acequias. Muchos
convenios de los años 70 y 80 indican que durante los dos o tres primeros ciclos
540

y pnvados
.

ksta 1: ~,~);~: ~correr
de~e ¡~
a revoluc1on· e)

encias sobre su devenir

asentada en archivos públi~os

II. Arocena: del arrendamiento a la grao propiedad
.

Rafael Arocena -oriundo
.
durante
la segunda mi·tad d e los añ
de Vizcayaarribó a la comarca la
·
70
exitosa carrera en la a .
os . Una vez instalad
gunera
la de arrendatario· b) gncultura ~uya evidencia empírica
o, desplegaría una
de ~onterrey, qu~ lo c~::ul~o;~ad~ a la casa mercantil, ~~%:d::s ~tapas: a)
propietario de esta mi
. n a enorme hacienda San
errnanos
Arocena protagonizó
hacienda, desde 1897. En cada ta T;resa; c) como
con el arrendamiento', e:: ~aU:pª;/~ª posición, operacione~:e ;e:!;t etapas,
vez.
ena, con la propiedad o con todas estas
queaver
la

~m~

1. Arocena, arrendatario

No parece extraño que Rafael Arocena haya comenzad
.
0 su expenencia
541

�. . l santanderino Santiago Lavín. A~entado
como agricultor con otro compa~:t:i· ~e uno de los pioneros en e_l cultivo de~
en la comarca en los aíios 60, vm de los más grandes terratement~s, op;~

~~

algodón, se co_nvirtiód::a!~s;~:;0~~nflictos en tomo apr~::~:~: :
como prestam1sta y de su propio ciclo de expans1on_,d sin duda otro1
,0 Nazas Dentro
•.
odria haber s1 o,
, ,
n
dami' . to de manera sistematlca y p . . , El contrato que firmo en
arreo
en
en esta comumcac1on.
ece en
excelente ejemplo para ana 1~ rimera mención sobre el vasco que apar
1881 con Arocena, de paso, es a p
.
tariales locales.
archivos no
,
e· el "agn·cultor" Rafael
· dad Lavminco
Y 1años:
ª· Y aludía al rancho san
En marzo de aquel aíio, la soc1e
ocena asentaron en escritura un con~~tºsf:~a en la municipalidad de _Lerdo,

r

~tonio, propiedad de la ci::;;.~:=•en vigencia el l de

t~roe':":º'b~:i

en Durango. El conv~ru~
na no pagaría renta e pnm
' . ·1
las siguientes carn~tenstica~: 1ot:i~esos, cinco mil pesos el ,cuarto ~~:
d
tercer anos pagana
d
comprometía a co
s~~~/y último; e) la comp~a arre;::::o~que abastecía la finca a través

8
~p~dor de •~so~:;.~~:;0 :,'pecificaciones en :;:~

..

..

U,:/~~;

de tres compu:n•ctos y elementos conexos); d) tras m de la renta quedan
even~~les co e i o eración, señalaba que "al pagoue la tierra sea cultivada
cond1c1ones d
p l frutos todos de la finca, aunq
, nfasis· la renta
especialmente afectos os
d t ·o" El contrato cerraba con e
. ga de
di · ta del arren a an ·
' dit
unque proven
por persona st~
frutos a cualquier otro ere . . o, a
-como era
"tiene preferencia sobre lo~
ues Arocena deb10 enfrentar 1
.dado
• , ,,1 E
sus conuenzos, P ·
d 1 gua y del sue o, cw
refacc1on . n . ,
láusulas atinentes al empleo_ e a
paldadas con los
habitual en la region~ e_ . ,
por supuesto, hipotecas res
en los sistemas de imgac1on y.
. frutos de la fmca.
.
propios
h San Antomo
. fu recisamente en el ranc o
d . de
. 1882- semillas de algo on .
S . El Siglo de Torreon, e p
egun
. ,
rimera vez - hacia
L Laguna habna
donde Arocena utihzo por p d'fu . . de esta semilla en a
b'lidads
'd
La t sion
. d
en renta 1
.
origen estadouru e~e. dr' u· tanto en productivida como
fi s del 83
ambio as co
in:fi · que para ne
provocado ~ e . documentales permite~
enr . dal:J De ser correcta
Diversas evidencias
. . . económica consolida . .
nzaba a
. fru b de una pos1c1on
.
. ndatano come
Arocena ~is . , ta ~ .ficaría que su experiencia como ~e n otros agricultores
esta apreciacion, sigru
. 'lar a lo que ocuma c~ •
mismos
resultar fruct~fera, de mane;~c:: comparable al que s_e vlVla e~d~:~el sur de
laguneros exitosos (en un p
argentina, en especial en partl
· rt s áreas de la pampa
.
10
tiempos en cie a
l de Buenos Arres) .
la rica provincia agropecuar a

542

2. Hernández Hermanos y Santa Teresa

La hacienda Santa Teresa era una de las más extensas de la comarca
lagunera. Ubicada en San Pedro de las Colonias, esta enorme propiedad pasó a
manos de la casa Hemández Hermanos de Monterrey, consecuencia lógica del
creciente peso crediticio de la firma en la comarca y, a la vez, nítida expresión
del impacto que el capital mercantil iba asumiendo sobre la propiedad y la
producción.

Santa Teresa había sido sólo una porción de la hacienda San Lorenzo de la
Laguna, propiedad de la familia Sánchez Navarro y que fue vendida en 1848 a
Leonardo Zuloaga y Juan Ignacio Jiménez. Junto con otras propiedades, fue
cedida en 1877 a Eduardo Avila, un agricultor que con mucha frecuencia era
habilitado por casas de Monterrey. Al morir Avila, en 1879, sus tierras fueron
sucesivamente transferidas
hasta que en 1881 pasaron a manos de Hemández
11
Hermanos Sucesores • Una rápida mirada al mapa 2 permite confirmar que
Santa Teresa destacaba entre las propiedades de la comarca a finales de siglo: al
morir Estanislao Hernández y Luengas, en 1887, quedó asentado que se
12
componía de unas 100 mil hectáreas • Se extendía con vigor hacia el norte del
Nazas, hacia la sierra de Tlahualilo, con una estratégica entrada sobre el río en
su extremo sur.
Conocemos con mayor certeza la organizacion productiva de esta
propiedad a partir de 1886, cuando se constituyó la sociedad agrícola Hemández
y Arocena;
agrupó a la sucursal Lerdo de Hernández Hermanos y a Rafael
13
Arocena • Esta sociedad agrícola era, en realidad, una prolongación operativa
de los negocios de Hemández Hnos. en La Laguna. Se formó justamente para
explotar de manera más intensiva Santa Teresa y expandir sus áreas algodoneras
bajo el financiamiento de la casa de Monterrey.
Numerosos rastros, por otro lado, parecen confirmar que la Casa
Hemández acogió en algún momento de la década de los 80 al vasco de
Arrancudiaga. Su transformación en un sobresaliente productor y propietario
estuvo anudada con tenacidad a la firma mercantil de Monterrey. No resultó
fácil. Un año después de su constitución, la firma Hemández y Arocena
reconocía una gran deuda en la cuenta corriente que le había· abierto la firma
regiomontana: ascendía casi a cien mil pesos, insumidos en "costosísimas obras
para el cultivo y explotación" de los terrenos de la hacienda. Debieron
reconocer la deuda, garantiz.ar su pago con frutos y rentas que produjera la finca,
dejar hipotecados además todos los enseres, herramientas, aperos y semovientes
(incluyendo 125 arados y 194 bueyes), aceptando intereses del 1% mensual y
comprometiéndose a pagar el total antes del 15 de enero de 1891 14•

543

�4. Nueva sociedad y compra de Santa Teresa

3 Arocena, arrendador

·

• n al menos dos u·pos de contrato
. con
. los
b)
H mández y Arocena establecier~ d S t Teresa: a) de asociación;
e
ba· ar predios e an a
.
agricultores interesados en tra ~ . da de ser puestas en cultivo.
ento en tierras necesita s
~arr~dami
.
.
·restó con Fedenco Crespo en
Un ejemplo en el primer_ sentid::\:;ar el rancho La Fe, colin~te
b ·1 de 1888. Se creó una socie~ad ,P
cho Santa Teresa (que lleg~a a
a n lo que con el tiempo constituyo el _ranes de toda la hacienda, ademas de
con
tro de operacion
al) c espo se
funcionar como casco y cen
, .
del Ferroc~l Centr .
r., d 1
. to de la estación homoruma
- os de la administracion e
ser as1en
ar o durante cuatro an
.
raban a la

::::~~::j: :.:;::,~n\

;,o:~d~z~~c~:~,:c~~acilitar los
1

sociedad "su industria personl . , "y demás gastos del rancho .
•
ara el cu uvo
recursos necesanos p
.
diticio
.
dinero mecanismo ere
·ba a ser habilitado con mercancias y
1 óltimo cuarto del siglo
Crespo i
a otras regiones mexicanos en e . de las facturas que
típico en LaL Lagunrun
· er;s las habría de recibir "al prec,~oMercancías y efectivo
do
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• d z y Arocena .
,
Hnos Sucesores pa~e a Hem~n:erés del 12% anual, ademas de 1os
habrían de cargarse al negocio coln unsalarios de los dependie~tes. Co~odas~
·
d la casa Y os
d
l tación la soc1e
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fraccionaba el rHan ández y Arocena la rentad~ cadad':111º.b . 'an al 50%. Una
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.
anc1as se istn um
)
eualia
Segun' el contrato, pérdidas y gan l s frutos (productos o cosechas
an es.
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H ández Hnos.
cláusula específicFa se ed:~ían entregar obligatoriaro~nl~e a ~; allí derivaría
del rancho La e se irma de Monterrey los comerc,1: izara.
Sucesores para que fi b nar a Hemández y Arocena .
"el líquido producto a a o
. .
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a suscnb1eron o o
.
Ar
. . de 1888 Hemández y ocen
'ficamente el arrendamiento
EnJ:~:sticas eran diferentes: ~dicaba es~:~res. En realidad, lo qu~ _se
cuyas cara
· mencionar sus n
lotacion.
de terrenos de Santa_ Teresa, ~uerían deslinde para ser ?uest~s
tarde se
arrendaba eran predios que r q fa también vasco, quien anos
El agricultor era Leandro Urru 1 ' dquirir la misma Santa Teresa.
. ,
1 ropio Arocena para a
asociana con e P
on la siguiente
.
- 0 s pero e
· fue por cmco an '
d últimos
En este caso el convenio . bl' ción de pagar renta; b) os
b
., .
rimeros años, sm o iga
.
en cultivo. Se suma an
progresion. a) tres p uales por lote que se pusiera
.ón de acequias y
1 200 pesos an
. , d 1 gua construcc1
. d
anos, .
'fi s sobre utilizacion e a '
darían en beneficio e 1a

r::~~dez

.~ª

...

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e1 pago
datario en favor de los arreo
fin ca. Urrutia garantizo
fi al renda al arren
cuales constituyen orm p
544

La sociedad Hernández )' Arocena -primera experiencia agroempresarial
conocida del vizcaíno- quedó disuelta el 31 de diciembre de 1891. Los
resultados, si se atiende a lo manifestado documentalmente, no habían sido
espectaculares 18.
Como el pasivo que reportaba la negociación era "enorme", y como en
caso de realizarse una liquidación "minuciosa y exacta" resultaría que "los
bienes que le pertenecen no bastarían con mucho á solventar siquiera una parte
atendible de aquel pasivo", los socios decidieron devolver "lisa y llanamente"
toda la negociación a la casa Hernández, sus "únicos acreedores". Por lo tanto,
la hacienda Santa Teresa --&lt;:on sus anexos, enseres, herramientas, aperos,
maquinarias, muladas, boyada semoviente- retornaba como propiedad
"exclusiva" de la casa Hemández.
Pero de inmediato -el mismo 19 de enero de 1891- se firmó otra escritura
que sugiere que el panorama o el futuro de Santa Teresa no era tan negativo.
Ese día Arocena adoptó dos decisiones fundamentales: se asoció con su paisano
Leandro Urrutia, ambos tomaron en arrendamiento la hacienda 19• El contrato
que selló la sociedad Arocena y Urrutia puntualizaba que su objetivo era la
explotación de Santa Teresa y sus anexos. Duraría seis años, desde el 1 de enero
de 1892. Su capital social se apoyaba, por un lado, en el contrato de
arrendamiento de la finca consumado con Hemández Hnos. Sucesores más la
suma de 12 mil pesos en bienes que, por mitad, aportaban los socios. El
arrendamiento de Santa Teresa fue fijado hasta fines de 1897. El primer año no
supondría pago de renta, pero en el segundo deberían abonar 10 mil pesos.
Desde el tercero hasta el fin del contrato, esa renta subiría a 12 mil pesos.
Finalmente, la casa de Monterrey vendía a sus arrendatarios "el semoviente,
mulada, boyada, aperos, máquinas y herramientas", cuyo valor superaba los 19
mil pesos. En la lista de bienes enajenados sobresalían más de 11 O arados en
buen estado y 1O mil arrobas de semilla de algodón. Como garantía por las
rentas, deudas y demás obligaciones quedaban "especialmente afectos todos los
frutos sin excepciones de la hacienda rentada"2º.
El ciclo de aproximación de Rafael Arocena a Santa Teresa remató en el
primer cuatrimestre de 1897, cuando junto con Urrutia pasó a ser propietario de
la extensa hacienda. La operación. escriturada en abril. supuso el pago de 400
mil pesos (unos 200 mil dólares) a la familia Hernández Mendirichaga, que
quedó completamente desligada de la finca. Los compradores acordaron
entregar 200 mil pesos al contado. lo que puntualiza cuánto había crecido su
capacidad económica y habían mejorado los resultados de la explotación durante
los años 90. El 50% restante se entregaría en cuatro anualidades con un interés
del 6% e hipoteca sobre la propia hacienda "con todos sus derechos y acciones,
545

�labores, fábricas, montes, acueductos (y) derechos de presas". Se cancelaba, por
otro lado, el convenio de arrendamiento previsto hasta diciembre de 1897.
Propietario de Santa Teresa tras muchos años de operarla parcial o globalmente
21
como arrendatario, Arocena inauguraba así, en 1897, una nueva sociedad •

i~:

5. Perfil de una gran explotación algodonera
En vísperas de la revolución de 1910, Santa Teresa se contaba entre las
propiedades de mayor superficie global y de más capacidad productiva en el
conjunto lagunero. Sus tierras cultivadas fueron ampliándose en la medida que
canales y acequias lograban llevar agua hacia el norte, a cada uno de sus
rincones. Su red de irrigación --derivada del río Nazas y pendiente de sus
crecientes anuales- tenia dos canales principales: El Cuije, en su parte oriental, y
el de La Vega, hacia occidente. Merced a esos canales y su geografia de
acequias, Santa Teresa hacía funcionar casi una veintena de ranchos que
oscilaban entre los 700 y las 3 mil hectáreas (cuadro 1)

Cuadro 1
Ranchos de Santa Teresa

Nombre

1
........ _

..

Hectáreas
1.065
795
1.207
2.272
1.817
716
942
1.786
2.370
2.954
1.446
853
821
846
816
972
1.161
1.574

Lequeitio
Colón
Covadonga
La Pinta
Finisterre
San Juan
Santa Maria
La Niña
El Salvador
Santa Teresa
La Fe
Vega Larga
Begoña
Victoria
Santa Anita
Sofía
Nuevo Mundo
El Cántabro
Total hectáreas en cultivo

hectáreas' de e IIas, casi 25 mil
cuadro 1, con sus labor
.
eran ocupadas por los
35 mil hectáreas de
es y sistema interno de riego C ranchos citados en el
se encontraban 'dagostadero y unas 13 mil de s· . ontaba además con unas
um os po
, d .
ierras Mu h
ramales hacia la col' d r mas e cien kilómetros d . ,
c os de los ranchos
.
m ante ha · d .
e v1as tip D
.
a estación Santa Te
d
cien a Bilbao, red que ed b o . ecauville, con
I
resa el Ferrocarril Central.
qu a a uruda en el casco a
No puede extrañar
fmes del XIX en una de
la hacienda -en su conjunto- se
. .
en la comarca. El cuadr fincas con mayor producción d conv1;111era desde
confiables, permite ob o 2, aunque basado en esti..... .e algodon y semilla
·
servar la
.,
u..uac10nes n t 1m
mcorporaba a la región N
. pr?porc10n de algodón
o ota ente
del total, aunque con b . o era difícil que aportara entr l ?te anualmente se
por ciento.
aStaote frecuencia su contrib •, e e . Yel l8 por ciento
uc10n vanaba entre el 4 y el 9

p d

Año
Tajo irrigador
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
Cuije
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega
La Vega

.,

Cuadro 2

ro ucc10n Santa Teresa/Lª Laguna (1897 19 12
En quintales de 47 kgs
)

1897
1898
1899
1900
1901
1902
1903
1904
1905
1906
1907
1908
1909
1910
1911
1912

Comarca
382.700
551.700
430.030
374.300
319.800
348.000
365.300
339.000
402.700
745.200
801.000
341.400
374.400
41 l.100
471.200
322.200

Santa Teresa
42.270
99.810
33.650
29.310
14.610
14.570
13.690
20.250
45.470
52.940
77.770
38.740
14.990
100.280
71.230
45.100

Fuente: AHPF, colección Arocena, caja 499, 30 de diciembre de 1933.

546

ll ,40
18,09
7,82
7,83
4,56
4,18
3,74
5,97
11,29
7,04
9,70
11 ,34
4,00
24,39
15,11
13,99

Fuente: cuadro que acompaña plano de comarca algodonera .
. Federico Wulff, 1912.
' mgemero

24.411

Santa Teresa sumaba en tiempos posteriores a la revolución unas 63 mil

% del total

547

�Ruiz Lavín, Bilbao fu
siglo xx:2s_En cualqui:r:omada en arrendamiento por Aroc
.
~godoneros, fraccionaba ldetiambas funciones, Arocena co ena a pnncipios del
diverso calibre y capacidadª err~ la rentaba o subarr'e dmbo otros ~mpresarios
economica.
n a a a agncultores de

6. Los años de oro del arrendamiento

~

Hasta la severa crisis de 1907 -coyuntura prolongada por el desgarramiento
revolucionario- el arrendamiento resultó ser uno de los mecanismos centrales
del desenvolvimiento agrícola en La Laguna. Los beneficios que dejaban el
algodón y su semilla ante un mercado expansivo hicieron subir las rentas,
multiplicaron hasta el limite el cultivo de nuevas tierras y generaron una
demanda ascendente de ranchos y predios en condiciones de ser explotados.

Manuel Plana ha cal ul
consolidado tras más
c . ado que al comenzar el si l
.
Nuevos ranchos y lotesde vem!e años de Jamar al cul~: est~ sistema se había
haciendas, merced a la d:btabi~ ~sentado "en las tierras Je miles
hectáreas.
del Nazas y suscribir co
e accion de ampliar las redes d _re~erv~, de muchas
su lado, describ
ntra!os de arrendamiento26 M , e rrngac10n derivadas
Con
·,
e con minuciosidad
· ana Vargas-Lobs·
cepcion, del coronel Carl G
un caso específico· l h ~ger, por
apretada reseña podrí
os onzález27 Otros
. a acienda La
:con la hacienda
s~r los del ya citad~ Santia;~s~: ~ recordar en esta
mstrumentaron con . y a poderosa familia meXI·c
d vm y sus sucesores
.
vigor el
d .
ana e los L · , 2s
porfiriato (1885 y 1905).
arren amiento durante 1os anos
- UJan
. Todos
dorados
del

~?

Santa Teresa, la sociedad Arocena y Urrutia, y el propio Rafael Arocena
pueden ser adoptados como modelo de lo que sucedía en La Laguna; como otros
propietarios, arrendaban parcial o completamente sus tierras pero -este
fenómeno también se manifestaba en la provincia argentina de Buenos Airessolían a la vez ser arrendatarios de fincas aledañas, a las cuales con frecuencia

No:

subarrendaban en porciones.
Arocena y Urrutia verbigracia, cedieron en arriendo sectores de Santa
Teresa (agosto de 1898) a dos agricultores, Paulino y Policarpo Madrazo. La
parcela transferida para su explotación comprendía los terrenos del propio casco,
el rancho Santa Teresa, más los ranchos La Fe y Vega Larga. Los propietarios
convinieron por lo tanto entregar por nueve años cuatro de los ranchos de la
hacienda en una zona próxima al cauce del río Nazas y abastecida por la presa
Guadalupe22. El precio del arrendamiento era en los tres primeros años de 35 mil
pesos anuales (unos 17 mil dólares), mientras subía a 40 mil en 1902, 42 mil en
1903, 44 mil en 1904, 46 mil en 1905, 48 mil en 1906 y 50 mil (cerca de 25 mil
23
dólares) en 1907, cuando terminaba el contrato .

...

Pero el arrendamiento no sólo involucraba a agricultores a veces
desconocidos. Muchas veces eran empresarios de importancia los que
pretendían arrendar, como sucedió con el enriquecido comerciante español
Francisco Martínez Arauna quien, en noviembre de 1898, rubricó un contrato
muy similar al anterior. Martínez Arauna arrendó por nueve años otra porción
de Santa Teresa: incluía Lequeitio, Colón, La Pinta y El Salvador, y era regada
por el tajo del Cuije. El precio, empero, era diferente: ascendía a 65 mil pesos de
plata fuerte mexicana por año. Una diferencia sustancial con el contrato ar.ierior
era que Arocena y Urrutia se mostraban dispuestos a construir la presa del Cuije,
sus compuertas y el tramo de canal necesario. Martínez Arauna podía hacer uso
de todas estas obras pero pagando el interés del 7% anual del capital invertido en
24
su construcción .
Los documentos de Arocena brindan múltiples referencias sobre el uso del
arrendamiento, pero no sólo como arrendador sino, en ocasiones, como
arrendatario. El ejemplo más llamativo resultó ser la hacienda Bilbao.
Adherida a Santa Teresa en su parte inferior, propiedad del español Ulpiano
548

7. La crisis de 1907 Y el sistema
.
de aparcería
La crisis de 1906-07
-y al consiguiente a o
parece haber hecho perder terr
se basaba en la cesfó; en moneda- para dejar paso o
eno arrendamiento
que osciló - se ,
al dueño de la tierra de una
generalizar la aparcería:
incluir un com
los momentos- entre el 20 elpart~ de la cosecha, porción
conflictos29 n!vómento en. efectivo). La revolu~ión 33 1/o (antes de 191 O solía
,
,
a entroruzar l
, con todos sus
bl
ego
a
su
grado
extr
a
aparcería
desde
1914
pro
emas y
11
emo-hasta el inicio de los años 30. -cuando la guerra civil

~

s;:

Una larga lista d
asentaron en libros de e c~ntratos suscriptos o avalado
privado. El régimen de notario~. Muchos otros se detect s por Arocena se
tanto a agricultores aparcena -como el sistema ue lo aron e~ su archivo
empresarios de fuste. pequeños como mayores' ~ propietarios
~rec~dio-medios
involucró
Y
. Veamos los convenio
.
Fehciano Cobián·
. s considerados en 1908
1
industrial; el segun.ed pnmero era hermano de Satuminc?n Bartolo Sauto y
.
o, uno de lo
.
o Sauto p d
prospendad mercantil le
.. , s asturianos más ricos de
,' . o eroso
de algodón y semilla en itnrutto
convertirse
en
uno
de
los
d
Mexico,
cuya
a aguna.
gran es productores
Con Bartolo Sauto, Arocena funci ,
arrendaba la hacienda Bilb
. ono en el doble sentid
.
Sauto, por siete años uno de
a Rwz Lavín; 2) pasaba en ap~: ~enc10nado:
cuarta parte de los ~t d
o~ ranchos de Bilbao: el Alb. S
na agrícola a
os e Alb1a, además de pagarle 2
auto le cedía una
rru pesos anuales3º.
1)

tº

·t

549

�Con Cobián se intentaron una serie de contratos que si finalmente no
cristalizaron sirven como referentes para observar lo que sucedía en los años
1906-1910. Algunas de sus cláusulas principales: 1) Arocena pasaba a Cobián
"en aparcería agrícola" los ranchos La Niña y San Juan, regados por el tajo del
Cuije; 2) la duración del contrato era cinco años; 3) en este caso se asentaba que
Cobián entregara el 20% o la quinta parte de los frutos que cosechara, pero
además pagaría 4 mil pesos anuales; 4) estaba obligado (como Sauto) a vender
la
31
semilla a la Jabonera de la Laguna tras entregar la cuarta parte al arrendador •
En tiempos de la revolución y en años posteriores se eliminaron las
exigencia en moneda y se concentró el esquema en la cesión de una porción de
la cosecha, que comenzó a establecerse en porcentajes próximos a una tercera

Los contratos de aparcería no ofre 1,
.
1
:i~:~~i:n
15: a) el converú: ~/;~~~e; :;~~s _entre sí. He aquí
labores del rancho C edresa; b) Arocena pasaba "en aparª~º Alvarez, con
ova onga · c) l d
.,
cena agn'col " 1
Alvarez debía culti
' . a urac10n del contrato
.
a as
entregar a Ar
var exclusivamente algodón· e) d ra por cmco años; d)
algodón -d oce_na el 33.3% de los frutos·
1
e a cosecha tenía que
ls
espep1tado y empacado- deb' ,
a parte correspondiente del
1a entregarse en la estac1on
. , Santa
Teresa .

=ª~~~

f

r/

Bajo su mandat F
·
cuadro 3.
o ranc1sco configuró los convenios sintehuzados en el

parte (33%).
Cuadro 3
8. Los años 1914-1920

Contratos de aparcería de Franc1sco
.
Arocena ( 1 915)

La revolución que se precipitó en México desde fines de 191 Oalteró de
manera radical el escenario en que habían prosperado muchos de estos grandes
agricultores, banqueros, comerciantes, mineros o industriales. La crisis políticomilitar se prolongó durante buena parte de la segunda década y afectó
profundamente la estructura social y el dinamismo económico forjados por el
porfiriato.
32

- ..

Uno de los agricultores más afectados en La Laguna fue Rafael Arocena .
Obligado a salir hacia Texas, posteriormente emigró a Nueva York. No volvería
a ver sus tierras algodoneras. Fue su sobrino y yerno, Francisco Arocena, quien
tuvo que responsabilizarse de sus propiedades y de las operaciones de Santa
Teresa Limited, compañía colectiva creada en Estados Unidos para operar las
tierras de La Laguna bajo protección de las leyes estadowlidenses.
Ya desde que estaba en constitución dicha sociedad se propusieron
algunos contratos de aparcería. Uno de ellos fue con Onofre de la Mora,
setiembre de 1914, relativo al rancho San Juan. El convenio exigía la entrega
del 33% de los productos, además de las más clásicas obligaciones de colocar
algodón y semilla en la estación Santa Teresa y reservar toda la semilla a la
33

Compañía Industrial Jabonera

•

A partir del primer trimestre de 191 S. cuando Francisco Arocena asumió
el control general de las operaciones en la Laguna, se generalizaron contratos
para la explotación del conjunto de Santa Teresa que apuntaban en dos
direcciones: a) los de aparcería; b) las sociedades agricolo-mercantiles,
4
presididas por el propio Francisco (a las que aquí no haremos referencia)3 •
550

Aparcero
Máximo Alvarez
Brun~ Cayetano Arozarena/
Serap10 de Santiago

V. lturriria y Cía
Urraza y Cía
Silvestre Faya
Rendueles y Cía
Larrabeltía y Cía
Femando Alonso
Larrea y Cía
F. Rodríguez y Cía

Ranchos
Covadonga
Nuevo Mundo

Santa Sofia
Lequeitio
La Pinta
Bilbao
La Victoria
Santa María
El Retiro
La Niña

Fecha
19-V-915
8-V-915

3l-V-915
4-V-915
21-V-915
26-V-915
29N/915
17-V-915
27-V-915
21-V-915

Fuentes·. ANEO. protocolos de Manuel Sida 1915

Los negocios de la Laguna fu
,
.
~ebrer~ de 1918. cuando falleció. ;r;:~~c;uzados por Francisco Arocena hasta
e su tlo Rafael -como Enrique Bu·- co u e ~~tonces, algunos de los asociados
de 1919, menos de un an~
~mpartman el mando. Pero el 13 d . .
0 Y medio despu , d I
Raf. l
,
e Jllil.:o
ae mona en Nueva York L
es e a desaparición de Fran .
el régimen de aparcería· ses~ _os ~ultuosos años 20 no hicieron desa ;seo,
en vísperas de la inmin~nte refo1:i:~t~grh~~~~ a Lc~mienzo_s de la década si!lie:~:r
e azaro Cardenas.
'

IIl. Comentarios finales
1. La comarca lagunera fu e, a la par del Yucatán h
enequenero, uno de los
551

�operaba en el coniunt
.
:i
o regional.

espacios regionales de mayor desenvolvimiento agrícola en México a finales del
XIX. El cultivo del algodón, destinado casi exclusivamente al consumo interno,
logró implantarse de manera explosiva en una región que hasta entonces ( 1870)
había resultado marginal dentro de la economía mexicana.

8- Finalmente, mteresa
·
indi
de estos agn·cultores del nort dcar el comporta.mi·ento empr
•
comentarlo por falta d
e . e México. Aunque
h besarial de muchos
Santiago Lavín, Rafael ~ espacio, ?ueno es recorru::.º u o opo~dad de
se movían con efic . ocena, Gwllermo Purcell F l~~e persona.,es como
dº
acia en el · bº
e bº,
iversa manera a múlf 1
~ ito agrícola; estabo e iciano
d , ~ ian no sólo
cas~s comerciales baip es sociedades anónimas: esta: ª. er.nas vL?culados de
ac_c~onistas fundad~res ~ceo~ª y comp_a_ñías mineras. M;;:entos mdustriales,
utih~ba la semilla del algod , Comparua Industrial Jabonera d die ellos fueron
1907 .
on- Y al Banco de la La
e a Laguna -que
guna, fundados entre 1898 y

2. La expansión del algodón supuso una utilización diferente del suelo y del
agua que descendía estacionalmente de la Sierra Madre Occidental. Tierra, agua
y capital mercantil se anudaron para dinamizar el surgimiento de centenares de
explotaciones. La gran propiedad -aunque de dimensiones menores a la
existente en los tiempos previos al algodón- no sólo mantuvo su presencia en la
región, sino que logró convertirse en uno de los factores que contribuyeron a
elevar con rapidez la producción a partir de los años 70.
3. Aunque La Laguna no excluyó la actividad de numerosos pequeños y
medianos propietarios, era en haciendas como Santa Teresa, La Concepción o
Noé donde se generaba el mayor porcentaje de fibra y semilla de la comarca. El
mecanismo utilizado por la gran propiedad para emplear al máximo sus tierras
fue, inicialmente, el arrendamiento, reemplazado de manera relativa por la
aparcería tras la crisis de 1907 y la revolución.
4. El arrendamiento resultó decisivo, además, para abrir nuevas tierras al
cultivo: se lograba expandiendo los sistemas de irrigación y descargando al
arrendatario del pago de la renta durante dos o tres años. Una vez puestas en
producción las nuevas tierras, las rentas tendían a elevarse en forma sustancial,
consecuencia de los beneficios que el mercado algodonero proporcionaba a los
productores.

..

5. Como sucedía en el sur de Buenos Aires, el arrendamiento se manifestó
en ciertos casos como vía adecuada para acumular capitales y adquirir tierra.
Rafael Arocena y Arbide fue uno de esos casos, aunque su creciente prosperidad
dependió también -y en fuerte medida- de los lazos que logró establecer con
una de las casas mercantiles más poderosas del norte de México: Hemández

Notas bibliográficas
1

2
3

Vargas-Lobsinger, 1984, p.13.
Saravia. 1909, pp. 2 y 3.

Plana, 1996, cap.lI.

4

El algodón se extendió . .
decenas de miles
• de hectár
sigwendo las presas, canales y ace .
Ma~oros, Torreón y San~ed en los mwiicipios de Lerdoqu~ que se fu_eron bifurcando por
autentico imán mi
.
ro de las Coloni
E
'
mez Palacio Ma i . .
principio (antes def~~n)o~I Se~ ~I análisis de ~ a I s~r~~eso ~onvirtió a La L~g:av;~s:;
del siglo XX se acentuó la crecuruento
Gó
tende . de 1a población' rural·manusmo
en tant demográfico se debió al
mez Palacio. Plana cale I
neta a la urbanización sob' od o que en la primera década
alcanzó los 55.6 habitantes u a qu_e la tasa anual de creci~ent;e t o en las villas de Torreón
en 1~71 el conjwlto la~r mil (muy por encima del nacionalen la comarca entre 1871 y 191~
ampliado a casi 172 mil PI o sumaba poco más de 20 ·1 qu~ no llegaba al 18 por mil) s·1
· ana, pp.205-218.
nu abitantes, hacia 1910
· .
,U ,
se babia

h

nas mt es1s
· del impacto del ca .
encuentra en Cerutti, 1992.
pita! mercantil en diferentes regiones de M.eXJco
. durante el XIX se

6

Hermanos, de Monterrey.
6. Arocena, por otro lado, combinó en ocasiones su carácter de gran
propietario y arrendador con el de arrendatario. Este mecanismo fue utilizado
por otros productores relevantes de La Laguna, algunos de ellos mencionados en
esta comunicación. Aunque desconocemos el grado de generalidad de este
fenómeno, parece evidente que se manifestaba con alguna frecuencia.
7. De todos modos, lo que más se ha intentado destacar es la vinculación
entre gran propiedad y sistemas de arrendamiento/aparcería, mecanismo que, de
hecho, fraccionaba las explotaciones, permitía una utilización más intensiva del
suelo y del agua, y una aplicación más uniforme del capital mercantil que
552

La ul
actividad en M,eXJco
. de los em
.
cons tarse en Cerutti, 1995.
presanos de origen español, especialmente
.
en el nort
d
7 Ar hº
e, pue e
e ivo de Notarias d l
1881, fs. 147-149.
e Estado de Durango (ANEO)' protocolo de José S ·~
annana, marzo de

1

El diano
· narraba en 1932
fronterizo) y "la cond .
qu_e el agricultor vasco introd . 1
.
arrend
.
UJO por tierra en e
UJO a senulla po M
prime/tarío (y) en cuyas labores se cult~;tas has~a el perímetro Lavín d: e at~or~s (pwito
. o, segwido y tercer afl d
vo por pnmera vez y e
. . ,
uya ac1enda era
agncultores y el uso fu
o e aquella variedad extran·
on eXJto. De las semillas d l
en alºzó ...
e extendiénd
~era vendió el eñ
e
os~; cuando el tráfico de fe
. s or_ Arocena a otros
g er i por completo el us
de Torreón. 15 de setiembre d: t;312a senulla norteamericana en susrr¡_c~I qued_o generalizado, se
' segunda sección , p ·5•
is mtas vanedades"• El s·1gIO

553

�9

• ½&gt;s arrendatarios compraban al contado la existencia en semilla de "algodón americano" que
hubiera en galera, la maquinaria y herramientas agrícolas y la mulada dedicada al cultivo. El
precio de los bienes quedaba por establecer.
• Los agricultores deberían construir, a su cargo y antes de 1903, una finca similar a la de la
administración
del Tlahualilo, gran empresa con mayoría de accionistas ingleses adherida a Santa
Teresa.

• d'iversas escrituraS.
ANED, libros de notanos,

.
199 l · Zeberio, Bjerg y Otero, 1998.
10 Zeberio, 1991; BJerg,
'
. M . · al de Saltillo (AMS),
.
28-29· Plana, PP·84-85 y 111-113; Archivo wuc1p
11 Vargas-Lobsmger, PP·
'
d l896 fs I0v- 18.
• Pé ez, enero e
, ·
protoc0lo de Francisco r
lo de Tomás C. Pacheco, marzo
d
de
Nuevo
León
(AGENL),
protoco
11 Archivo General del Esta o
25
de 1995, fs. 308v-3 ·
de 1892, fs.80v-82.
87
fs.
l 5v-l 7' y enero
18
de
ano
· Sariñana, m
'
13 ANED protocolos de lose
. . t de la casa de Monterrey.
'
· e¡ financ1anuen o
Tierras algodoneras
baJo
• Sariñana mano de 1887 • fs. 15v-17.
14 ANED, protocolo de lose
'
..
endar a pequeños
·
ut1hzada para arr
·
rfi
.
Fue una supe c1e muy
.
nómico y productivo
is El lote constab~ de 100 h:~e~iotes configuraro~ ~I diagr~~é::,º~secular- que permitía
agricultores. Haciendas. ranamiento - probablemente umco en e
de La Laguna. en un ~scalon I ex lotación intensiva del suelo.
articular la gran propiedad con a p
• Sariñana abril de 1888. fs.124-125.

16 ANED, protocolo de Jose

·

.
'ñana 'ulio de 1888. fs. 142-43v.
11 ANED protocolo de lose Sari
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e "emprendida la
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menciona a qu
892
.
.ón ( 19 de enero de 1
s~ .
fuerte costo de las obras
i1 En la escritura de d1soluc1 .
.cola sus escasos rend1rruentos y
año a tales términos
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di
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•
que se empren eron . , el capital social. sino que en su
refaccionaron aquel nego_c1~.
que no sólo se consurruo eñ
Hemández Hermanos sui:esores
del compromiso social .
cantidades con que los s_ ores
I abrieron independientemente
mediante el crédito pa~1cul:11' queen:ro de 1892. fs.80v-82.
ANED, protocolo de Jose Sariñana.
,
'ñana enero de 1892, fs. 82-86.
ANED, protocolos de Jose San
.
d , derecho a pedir rebaja en
· "no ten ran
·
. ante, que los arrendatarios
f Ita de agua, caso fortuito_ o
20 Se señalaba, de manera ~e~ y demas obligaciones al~gando a e la pérdida total o parcial
el importe de la renta_ est1pu ~a ªas o cualesquiera otro motivo que caus
fuerza mayor. inundaciones~ p g
.. ANED ib,dem.
·dd
de las cosechas .
.
264-265v. La nueva soc1e a
48
·1
de
1897
fs.43v•
V
Y
·
21 ANED. protocolos de !ose, s an'ñana. abn

iq

- ..

• La semilla de algodón que levantaran debía venderse, obligatoriamente, a la Compañía Industrial
Jabonera de la Laguna, una sociedad constituida en 1898 y que asociaba a agricultores locales con
buena parte del empresariado del norte de México.
• Además de no contar con derecho a pedir rebajas en el arrendamiento, quedaban "especialmente
afectos todos los frutos de las fincas rentadas", los cuales daban los arrendatarios a los locadores
"en formal prenda". Se mencionaba, además, la posibilidad de subarrendar tierras o contratar
aparceros.
24
ANEO, protocolo de José Sariñana, noviembre de 1898, fs.9-14.
25

Archivo Brittingham (AB, Monterrey), de John Brittingham a H.Francke, 12 de enero de 1909.
"Dón Rafael -mencionaba el industrial Brittingham, uno de sus grandes amigos- está otra vez
trabajando duro en Santa Teresa, y a su lado ha rentado Bilbao. Ha dividido todas estas tierras en
pequeños lotes (destinados a) pequeños granjeros y, en realidad, él no trabaja por sí mismo tales
propiedades".
26

Plana, pp. 172-184.

27
En abril de 1883, el coronel González adquirió la hacienda La Concepción (fraccionada
también, como Santa Teresa) de San Lorenzo de la Laguna. Un año después se estableció con su
familia en uno de sus ranchos, La Concha, donde comenzó a dirigir la explotación de su extensa
propiedad. Según Vargas-Lobsinger (que consultó archivos de la familia), cuando González llegó
a La Concepción "la mayor parte de su superficie eran agostaderos vacíos. En la medida en que se
amplían los sistemas de irrigación se van extendiendo las zonas de cultivo, formando nuevos
ranchos trabajados en parte por el dueño y en parte por arrendatarios. En su conjunto, formaron
una unidad económica dedicada desde sus inicios al monocultivo del algodón y orientada hacia
una economia de mercado". Entre los arrendatarios de González figuraban prominentes hombres
de negocio del centro y del norte de México (no pocos de ellos de origen español): Sinforiano
Sisniega, Juan Francisco Flores, Francisco Martínez Arauna, Feliciano y Prudencio Cobián y
Joaquín Serrano y Cía. Vargas-Lobsinger, pp.47-65.
21
Referencias a Lavín y sus sucesores y a la familia que encabezó Ramón Luján, pueden
encontrarse en ANED, AHPF, AB, Archivo Historico del Banco Nacional de México (AHBM),
Archivo General del Estado de Coahuila (AGEC) y en autores como Plana, Vargas-Lobsinger,
Saravia. Meyers (1996) y Machuca Macias (1991).
29

se constituyó por cinco anos
·¡ a principios de los 90: entre
•
· ultor y
.
r varios empresanos
agr0 -mercanti
. Lesvín (comerciante, agnc
22 Esta presa fue constnuda po
. 1santanderino Ulpiano ~u1z a d 'gnificación; Guillermo
· dez Hermanos, e
•
gncultor e si
de
otros, la casa Heman
lgodoneros); Federico Ritter, afi
arril regional y gran pr~ductor
financista de n~ero~os a
iante. minero. dueño de un erroc
o cu o jefe -Luis Gu~
Purcel de origen mgles, comerc
rcantil de la ciudad de _Durang , 1: AHPF. colecc1on
,
H nnanos, casa me
.
b canas y agnco .
algodón; y Gurza ~asticidad actividades industnale;892an
entremezclaba con p
.
.ñana 18 de agosto de
.
Arocena, protocolo de Jose San
•
44 Otras cláusulas indicativas de
.
. a agosto de 1898. fs.340v-3_ .
ían•
n ANED. protocolo de Jose S~~b~ a fines del XIX en La Laguna dec .
1 múltiples condiciones que se iJa
as
554

La revolución generó ingentes problemas en el plano económico. Entre ellos hay que contar la
desintegración del mercado interior, el uso militar de los ferrocarriles, el debilitamiento de las
demandas internas, la impotencia para abastecerse de insumos fundamentales, la virtual
desaparición del sistema bancario y los actos de confiscación (fábricas, tierras productivas, bienes)
llevados a cabo por los ejércitos en combate. La comarca lagunera fue uno de los escenarios más
afectados. Nudo ferroviario estratégico, Torreón, Gómez Palacio y su entorno inmediato
concentraron, a partir de 1913, miles de soldados que protagonizaron épicas batallas. La derrota
de las fuerzas porfirianas frente a Francisco Villa, en 1914 y el sitio y ocupación de Torreón,
jamás serían olvidados. Entre mediados de 1913 y mediados de 1915, los habitantes, propietarios,
áreas de cultivo y empresas de la Laguna vivieron en permanente ajetreo. La expulsión de los
españoles, ordenada por Villa, complicó aún más el panorama.

555

�30

ANEO, protocolo de Manuel Sida, noviembre de 1908, fs. 118-124v.

Palacio, Legislatura del Estado de Durango. Gómez Palacio.

31

lbidem, escrituras diversas de noviembre.

revolución mexicana en

Meyers, WiJliam K. (1996)

Arocena integró el grupo de españoles expulsados por Villa que dejó Torreón y México durante
la primera semana de abril de 1914. Comenzó un exilio que tuvo como punto final Nueva York,
ciudad desde la cual procuró reestructurar el funcionamiento de sus propiedades, proteger sus
cosechas y mantener Wl flujo adecuado de recursos monetario por medio de tres agentes
fundamentales: su amigo John Briningham, el Banco de la LagW1a (del cual era accionista) y su

32

sobrino/yerno, Francisco Arocena.

AB, caja 19, 1 de setiembre de 1914. John Brittingham, pese a que se encontraba en Texas,
dirigía personalmente estas operaciones. Meses después regresaría Francisco Arocena a La Laguna
y se encargaría de los contratos y de la constitución de sociedades adecuadas a estos tiempos

33

tumultuosos.
Un ejemplo de sociedad agrícola mercantil fue la que constituyeron Francisco Arocena y José
Larrea el 15 de marzo de 1915. bajo la razón Larrea y Cía. Su objeto era la explotación de los
ranchos El Retiro, Lequeitio. Victoria y Begoña. "del perímetro de la Hacienda de Santa Teresa".
recibidos en aparcería -previamente- por Francisco Arocena a nombre de su tío Rafael. La
duración prevista era tres años. y Arocena sobrino se obligaba a proporcionar "los fondos
necesarios para la explotación de los ranchos expresados, semoviente y aperos para las atenciones
del cultivo". Francisco Arocena quedaba como director del negocio, mientras Larrea prestarla
servicios bajo su dependencia. El socio Larrea iba a ganar 250 pesos mensuales y percibiría entre
el 6 y el 7% de las utilidades netas. según el rancho que se tratara. En caso de fallecer Francisco,
la sociedad continuaría bajo el mando de Rafael Arocena o "de quien designara". Numerosas
sociedades de este tipo se configuraron entre marzo y mayo de 1915. ANEO. protocolos de

34

F,

.

1d º"Jª del progreso,

Vargas-Lobsinger, María (1984

.

'./, en Anuano IEHS (Tandil.

Zeberio
. BJerg
.
,
• Blanca, Mana
y Hem'
an Otero (1998), De hijos excluidos
Zeberio, Bjerg y Otero (c
y daneses en las tierras del nuevo
a padres iguahtarios.
comparada Tand1'l U . o~ps.), Reproducción socia/y s1·ste
dsurhbonaerense, 1870-1930 en
•
, mvers1dad N ac1onal
·
· en una perspectiva
•
del Centro de la p mas
. . e erenc1a
rovmc1a de Buenos Aires.
Practicas de herencia de vascos

ANEO, protocolo de Manuel Sida. mayo de 1915. fs.244-250. El poder para realizar estos
contratos había sido otorgado por Rafael Arocena. desde Nueva York, el 10 de abril de 1915.

35

Ceruni, 1994 y 1995.

Bibliografía

..

Bjerg. María (1991). Donde crece el oro La incorporación de los inmigrantes daneses a la
estructura productiva del centro-sur bonaerense. 18./8-1930, en Anuario IEHS (Tandil.
Argentina), 6.
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Revista de Historia Industrial, 6.
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Fundación Archivo de Indianos/Ministerio de Asuntos Sociales.
Machuca Macias, Pablo (1991), Ensayo sobre la fundación y desarrollo de la ciudad de Góme:

556

.,

Laguna ,1883-1917, Universi~ Ni:ci:::7:'ªt,de
"LadeConcha"
Una
u onorna
México M
, .empresa algodonera d e La
z be ·
, exico
e no, Blanca L. (1991) La 'ut , ,
.
trayectorias y estrate ·a •
. op1a de la fierra en el Nue
Argentina). 6
g-r s product,~·as de los agricultores (1900-~~;;d. Explota~iones agrícolas.

Manuel Sida, 1915.

36

crisol de la rev I

Históricos de la Revolución M;~marca l~gunera, 1880-1911. lns:tu~c,~ ~os orígenes de la
XJcana/lnstituto Estatal de Do
. o ac10nal de Estudio
cumentac1ón Salti'II
s
Plana, Manuel (1996) El .
'
o.
' Aremo
del al odon
' en Mexico
,
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utónoma de gNuevo
León/ U . La. estructura agraria de La La
.
ruvemdad Iberoarn .
guna
Saravia, Erniliano G (1909 H
encana, Monterrey.
Ribereños Inferiores .del N~sl
, "a::as,
.,
.
, Mstéon_a
XJco.de la comarca de La Laguna y del rio
Smdicato
de

557

�DIOSES, ABEJAS Y TRIBUTOS EN EL MÉXICO ANTIGUO:
PRESENCIA Y PERSISTENCIA DE ELEMENTOS DE RELIGIÓN
PREHISPÁNICA
Lic. Jorge Sacia Ortega
Investigador
Colegios de Historia y Sociología
Universidad Autónoma de Nuevo León

Advertencia

Más que un trabajo de investigación, el presente escrito pretende ser
una propuesta en este sentido. La inquietud emerge de las notas marginales
extraídas de una serie de lecturas que formaron parte de un estudio exploratorio acerca del papel desempeñado por la apicultura en la integración de la
denominada región citrícola de Nuevo León I a la economía nacional e
internacional.

La indagación bibliográfica de bases históricas sobre dicho fenómeno,
en el contexto del país que de algún modo u otro nos condujo al terreno de la
etnohistoria, en cierta medida se ve reflejada en este trabajo. Se han añadido
otras glosas surgidas de lecturas complementarias, dando como resultado un
cuadro más fragmentado del fenómeno, pero a la vez más amplio, lo que en un
futuro podría conducirnos a entretejer algunos cabos sueltos.

..

En la actualidad la miel de abeja es una mercancía que recorre enormes
distancias para el consumo de millones de habitantes del orbe, en el México
antiguo el tráfico de este producto fue también de vital importancia: además de
su riqueza como complemento alimenticio, formaba parte de un universo
social, político y religioso complejo y dificil de desentrañar. Si bien en forma
somera, estos últimos puntos serán tratados en las siguientes líneas .
En virtud de que muchas de las investigaciones etnohistóricas sobre
gran parte de Mesoamérica ponen especial énfasis en los sistemas agrícolas así
como en las formas de trabajo y organiz.ación social asociadas con la
agricultura2, esperamos que con esta breve contribución se sienten algunas
bases indagatorias complementarias referentes a la organización social del
pasado indígena de México. Nos interesa particularmente mostrar cómo a
través del culto a las abejas en diversos contextos indígenas del país, sobre
todo en el área de influencia maya, se establece un puente que une a sus
miembros con su pasado.

559

�El vínculo con los elementos de la naturale:za aparece así como una
constante en la religión de las antiguas culturas mesoamericanas. Y si bien
estos nexos gradualmente se fueron perdiendo a partir del contacto español, a
través de investigaciones etnográficas y etnológicas se han podido rescatar
diversos remanentes de aquel pasado, mismos que actúan y en parte rigen la
vida de diversos pueblos indigenas actuales. Las deidades no sólo están
asociadas con el viento, la tierra, el agua y el fuego, sino con todos los seres
vivientes y el cosmos, conformando así un círculo míticorreligioso cuyos
componentes están estrechamente ligados entre sí.
El sincretismo religioso no es la única forma bajo la que se manifiestan
los elementos de religión prehispánica. Al menos hasta hace algunas décadas,
en algunos de los pueblos mesoamericanos con mayor raigambre indígena,
todavía prevalecía abiertamente el culto a deidades pertenecientes a un pasado
que yace cada vez más oculto. Este último, como iremos viendo, es el caso de
las ceremonias del colmenar y las abejas, sobre todo en diversas poblaciones
peninsulares.
Recolección, domesticación e intercambio: algunos indicios

Indagaciones etnohistóricas y arqueológicas realizadas en la zona
central y el sureste mesoamericano registran indicios no únicamente de
recolección melifera entre sus antiguos pobladores, sino también trabajos de
cría de abejas con fines apícolas. Calabazas y troncos huecos, así como ollas,
eran algunos de los implementos en los cuales, según descubrimientos que
datan de l S18, primeramente en la isla de Cozumel y después en casi todo
Yucatán, se efectuaban las tareas apícolas (Krickeberg, 1983, 326)3. De hecho,
fray Diego de Landa (1997, 72-73) en los primeros años de la Conquista
observó que los naturales de Yucatán realizaban dos tipos de recolección de
miel: la que recogían de pequeños panales y la de abejas criadas en los
montes, entre las concavidades de piedras y árboles.
Los apicultores peninsulares celebraban dos fiestas anuales que
correspondían a sendas recolecciones de miel (Krickeberg)4. La importancia
cultural y alimenticia de la miel de abeja en tiempos remotos también se
manifestaba, entre otras cosas, en mitos y rituales en los que con frecuencia
deidades y héroes legendarios eran asociados con dichos insectos.
La región maya, que comprende el sureste mexicano y allende la

frontera con Belice y Guatemala, hasta Honduras, constituye quizás el
principal bastión de hallazgos arqueológicos que han arrojado mayor luz
acerca de la importancia de la apicultura en la organi:zación social de los
560

pobladores mesoamerican
encuentra
.
os. En una de las obras d E ·
dispersas unpodría~ne de ~eferencias sobre lo anteri e ne l_b~mpson (1982), se
'
an servir de pa ta
or, que s1 bien son ai 1 das
enfocados no sólo al área d . u p~a desarrollar estudios ,
sa
Y
mesoamericanos p
.
e influencia maya sino tamb. ,
mas profundos
a la cría de abe· . or e3emplo, Eric Wolf (1986 67)
ien a otros contextos
~as entre los poblad
•
se refiere en form b
Y totonacas del Golfo) p
ores de las tierras bajas (m
. a reve
dieta de al
. or 1o demás, la miel fonn b
a~as peninsulares
hecho masagunyº~f¡~eblos mesoamericanos la cuat a parte unportante de la
se as de amaranto (Rojas, '19 ). era consumida con maíz
76
La apicultura era un
· •
de México
. ª actividad poco practicada 1
principales ~e:is
d que tan ampliamente ~:

~:!:~~

:b::::~•

del valle

:::: pobladores, amén del eu::::i'::'!;' como parte de la dieta co:=
arrancado a los
bl
tributación (Krickeberg,P;8/ ;

:~;if

9

que se le daba fi
,
stados mediante el :Oe~:::;:;e

d~~

De acuerdo con las Relac.
!~c:rritorio que actualmente oc:: i~e~~án,5 se. sabe que los naturales
cera ~le¿aban a ~éxico, Honduras y otros lu y las mmediaciones del lago
de trá~fi el . Es posible que estos dos últunº ~ares, mantas de algodón sal
co comercial
os generos tamb., fu
' '
de sitios fríos a los : : Ias regiones altas del propio territo~:n eran objeto
América anti~ (Thom e:ono se adaptab~ la abeja silvestre sin:ªY~_:_se trata
géneros de ori
, P n, 1982, 194) . Por lo d ,
. gwJon de la
los d ti
gen ap1cola radicaba en los múlti I
emas, el interés por los
e po ceremonial Yreligioso, entre otros. p es usos que se les daba, como
_ tr .
.
.Hacia fines de 1os anos
investigaciones etnográfi
einta de este siglo en
.
fronterizo Robert Redfi ledas en la península de Yuca~ sus amplias
anf
te encontró la
.
Y su entorno
iguos relacionados con abe.
persistencia de elementos . 1
en la villa de Chao Ko .
~as y colmenas incluyendo el co
ntua es
en las tribus de T . m, elementos que paradójicamente n nsumo de balché
y Belice de usik y X-Caca!, pertenecientes estas últun·o fueron detectados
,
manera re
·
as a Quintana R
subordinadas a los
spectiva (1944, 127-129)ª En I
oo
obli • ,
campos agrícolas y
·
as ceremonias
1
gac1on recíproca entre h b
.
a as colmenas se afi
om res y dioses. Escribió Redfield:
anz.a una
Siempre que un hombre toma
campos o el colmenar
. lo que producen los
retribuir en forma a ' !e siente con el deber de
éstos les han con?e';.~1ada a los dioses por lo que
primeros frutos y los ;/· /as ceremonias de los
la milpa" y "comida d zl ua es llamados "comida de
e as colmenas" constituyen la
561

�devolución formal a los dioses de lo que ellos han
otorgado... Un hombre que escatima lo que debe a
las deidades, está "regateando"; se resentirá su
9
salud y se malograrán sus cosechas •
Es decir, a través del uso religioso del balché se tiende un puente que
une a la apicultura con el cultivo del maíz, aunque también con otras prácticas,
las cuales tienen que ver con la alimentación. Veamos:

...el balché se usa en los ritos agrícolas para
asperjar/o en la tierra hacia los cuatro puntos
cardinales; para purificar, dándoselo a beber por el
pico, a las aves que se sacrifican y para libar/o
como parte final de las ceremonias (Barrera
Vásquezy Rendón, 1972, 192-193).
Los ceremoniales vinculados con las abejas se han seguido
manifestando en años más recientes. En \ID estudio monográfico que data de
los setenta acerca de Yoy, una comunidad maya del sureste de Yucatán, Marie
Odile Rivera observó que los apicultores del pueblo ejecutaban rituales
asociados con el cuidado de las abejas en agradecimiento a los representantes
de las divinidades que les proveen de miel (1976, 88-89).
Según Thompson (1984, 133), los antiguos mayas adoraban a cuatro
dioses llamados Bacab, quienes sostenían al cielo en cada uno de los puntos
cardinales para que no cayera sobre la tierra. Muy próximas a las
observaciones de Redfield, Thompson registraba que todavía hasta la tercera
década de este siglo se manifestaban vestigios del culto a esas deidades,
asociándolas de manera muy particular con las abejas y los colmenares1°:

De hecho, Hobnil, Bacab jefe, era el principal
patrón de los apicultores, y su nombre es
seguramente síncopa de hobonil, "de la colmena".
Es posible que sean los mismos que Ah Muzencab,
los dioses abejas de los mayas yucatecos actuales...

(1982,337).
Y de hecho, Ah Muzencab representa un papel determinante en la
formación del mundo y en la aparición del hombre (Piña Chan, 1984, 114115). Sin embargo, en la versión de Barrera Vásquez y Rendón de El libro de
los libros de Chilam Balam, a dicho dios sólo se le identifica como "El que

Por su parte G
los indi
·
' onz.alo Aguirre Beltr,
·
inquisic~tnv:;~:~ :n las milpas y colma:;;:,e::eq:t~
i~olatrías de
anterior se explica ' sumaron con mucha facilidad l
qwetaron a la
en raz.ón de que:
os negros esclavos. Lo

1:

La conversión de los
es fácil psicológicame:::º: a las religiones locales
cambio involucra la ad. ~ que, en gran medida el
,
1c1on de sob
·
pan~eon poblado por deidades
renaturales a un
a diferencia del D. ·..,J
~to tolerantes que
,os J""eocnsti
'
repudio de la creencia
ano, no exigen el
ancestral (1994, /4?).
Con base en las d
. .
siglo XVI acerca de las ::~;!c1~nes d~ ?"ªY Bemardino de Saha ,
España F
d
oruas religiosas d 1
gun en el
'. eman o Benítez ( 1979)
e os naturales de la N
consllm.Ida · t
nos narra e ,
.
ueva
1
el dulce n~:~ c~; l?s hongos alucinógenos co~:;a:e ~1el. de abeja era
principalment
~1a para sobrellevar el sabor
os ntos de éxtasis;
e en razon de que al libar alcaloide
am~go del vegetal, sino
s pote_nc1aba su efecto
. Por su parte, Ruz ( 1996 l O
.
cakchiqueles efectuaban rit , ~-104) da cuenta de cómo los h
dioses cuando salían de cazaº; :e~!centes 1mªgranjearse la benevolen~:t~:osl y
ar co enas.
os

Tributación y despotismo
En el plano de lo económic
.
menos, de la cuestión ceremo .
o (~~ desligar este elemento .
los pueblos sujetos a los gob. rual y pohtica), entre los géneros tribu:dmucho
:: abejadatt. De este últim~e;~~~:~:~es se encontraban la cera y ¡~si!~~
rmenta s para us
.
os naturales elabo b
cu o co
os ntuales y ceremoniales "
ra an bebidas
Y
nsumo pretendieron prohib'
. paganos", como el balch ,11
1
censura a los cere
.
ir as autondades españ l
N
e ,
0

sólo lo_referente a : :;~:~ó~i::;~ b~ebaje, ~espué: : re~~~t:~:
c~:terudas; de otro modó, según se obse: a~ propiedades medicinales en él
q se propagaran enfermedad
ana, eran mayores los .
es y muertes masivas entre 1os naturales
n~~gos de
Entre las extensas inves . .
.
culturas de Am , .
tigac1ones de Raphael Girard b
.
.
enea se encuentran 1
.
so re las antiguas
~=~n~~a lde la be~~da _elaborada a b:s~:s r!1:~~ no sólo acerca de la
una
os ~ayas ' smo también acere
e~entada en el pasado
de sus ramificaciones: los lacand
Ea d~ su persistente consumo entr
ones. scnbe Girard:
e

guarda la miel" ( 1972,177).
563
562

�El balché, bebida compuesta de miel, era, y es
todavía, entre los lacandones, una bebida sagrada
destinada a usos rituales. El culto a las abejas y a
la miel data de la época prehispánica, como puede
apreciarse en el Códice Tro-cortesiano, que le
dedica varias páginas... (1976, tomo I, 298).

Cabe suponer que tanto la cría de abejas como la recolección de miel y
cera se efectuaban cíclicamente, de acuerdo con los complejos cómputos del
tiempo característicos del calendario maya.
En la cultura zapoteca también se han encontrado vestigios de los
géneros tributados por diversos pueblos a Monte Albán. Los registros
arqueológicos muestran que algunos sitios sujetos al poder central eran de
particular interés en virtud de ciertas especializaciones desarrolladas por sus
habitantes. Inscripciones en varios de los montículos evidencian la virtual
existencia de un lugar de abejas en el que sus pobladores debían tributar cera y
miel (Piña Chan, 1993, 99-101). La apicultura y/o recolección de miel y cera
seria una de las actividades orientadas a satisfacer la codicia no sólo de los
principales jefes y caciques mesoamericanos, sino también la de los dioses,
que en última instancia eran el sustento de su poder (Carmack, 1976).

Los nuevos amos

........

..

Dada la gran variedad de abejas de las que se tuvieron noticias en vastas
extensiones territoriales de Yucatán. Chetumal y Cozumel, los excedentes de
miel y cera fueron los principales géneros de intercambio comercial, sobre
todo con las regiones altas. En los primeros años de la Conquista de lo que
seria la provincia de Yucatán. la cera y la miel fueron los principales
productos tributados por los naturales a los encomenderos (Quezada. 1990.

201: Ruz. 1996. 88).
No obstante la difusión que en territorio novohispano tuvo el cultivo de
la caña de azúcar introducido por los españoles. según se evidencia con el
establecimiento de haciendas cañeras (muchas de ellas de considerable
extensión). todo parece indicar que la apicultura continuó practicándose a
pesar de que el azúcar y el piloncillo habían substituido en los principales usos
a la miel de abeja. Incluso, el gran auge alcanzado por la caña de azúcar en
Morelos durante la Colonia no impediría el desarrollo comercial e industrial
de la cera de abeja entre los siglos XVI y XVIII, sobre todo en virtud de la
demanda para el culto ordinario de la iglesia: la fabricación de velas y

564

escamadas's de
. pasó a ser un . d
oc
b
artesarua
.
upa an trabajadores de tiempo comple~o1:!. ustría especializ.ada en la que se

Hacia el año de 1766 J
comisio
' uan Antonio
Vª1era Y Francisco de c
.
nados para efectuar visi
.
informan, entre otras cosas d tas ?e mspección a la provincia de y orr~s,
convirtió en una industri , . e como la extracción de cera
u~atán
identificada,junto con la a _v~mda a menos, lo que no obsta p de abeJa se
el comercio con Es - true , como uno de los géneros de
ara que fuera
pana y otras naciones (1976 208 209 mayor potencial en
'
- , 242-243). Veamos·
El tercer renglón
.
.
provincia es la cera qmasfi :~ns1derable en esta
mansa y sin ª°'' ... ' ue a rzca la abeja yucateca
.
o-Y0 n, con bastante b dan .
'
m1e1es de diferentes ca/'dadi
a un cza. La
su cristalina claridad ~ . es. La de Xtabentún por
,1
, ue1
zcado gusto
pueue ser delicia de los . .
Y suave olor,
vendrán a ser cu t prmc1p~s. Los colmenares
aquellas costas yan ~~-~e quieran tener, y sin
cuzuuuosas p
.
necesitan los de E
17
recauczones que
uropa...

·

Si bien la miel y la cera si .
de la Colonia, aún ueda
. ~eron formando parte del siste
.
géneros (además d~ al d.idr dilucidar no sólo cuán importante ;: com~rc1al
de distintas re .
~ o caso de la provincia de y . s eron dichos
1
~:•!':t:i°'g,t;~I;o:~~o=:~~: ~:ta1~ ~::~:sEcspiranc;::~ e;r:i:~~i~~m::
m enor de sus pr · .
a, as1 como su tr 'fi
existen al
ovmc1as sino más all . d
a co
, . respecto amplios vací infi
.
a e sus fronteras. Aun
economi~a colonial, algunos hilo;s o~rmativos ~n el campo de la hist!::
este sentido.
P
an conducirnos a establecer nexos en
. ~ raíz de la consolidación del
.
sustttwda en cierta medida
orden colomal, la cera de ab .
m~~actura de bujías. Nt°:b:l~~~o / la c~delilla, sobre todoeJ:n~:
pnnc1palmente de ti o li .
o antenor, muchos
apícola
.
p re gioso siguieron elabo • d
ornamentos
' trusmo que se ha seguido usand
ran ose con el producto
consagradas a los santos patronos
o en las ofrendas y ceremonias
general, en los altares católicos
de numerosos pueblos mexicanos
mo religioso.
como una de las manifestaciones de smcretis. ' y ~n

em;:a:;

"es . _Aunque en el sureste el balché fue
esp:~:s~guals"que los naturales siguieron
la~ principales bebidas
que el pulque, el a
.
. 0 aun después del arribo
1
de la melaz.a de la cafia de azucar
.
fuguardie~te
obtemdo mediante la desti1ac1on
.•
e Wla mdustri
a controlada por españoles y
565

�criollos que sólo parcialmente las desplazaría, sumándose a la lista de bebidas
alcohólicas consumidas en algunos festejos del calendario católico. Por lo
demás, estos últimos asumirían un contenido autóctono, principalmente entre
los pueblos indígenas, lo cual no sólo pretende ser ignorado y rechazado por lo
representantes del clero desde la época colonial, sino incluso se intenta que
dichas expresiones colectivas desaparezcan.

Comentario final
El hecho de que entre los mayas precoloniales y, como observaron
Redfield y Rivera, la creencia todavía en tiempos más recientes en un dios
específico de las abejas así como cultos asociados a él, cobran particular
relevancia. Como ya se ha sugerido, estos insectos eran parte de un orden
natural y cosmogónico vinculado no únicamente con la producción melífera,
sino también con la fecundidad de las plantas, y por ende, con un elemento tan
vital como la lluvia18• Y si ha sobrevivido el culto a las abejas junto con otros
elementos de la naturaleza, ello se ha debido a la conjugación sincrética con la
que se adapta el catolicismo con el conjunto de creencias autóctonas
ancestrales, como nos lo refiere el propio Redfield al analizar el significado
tan profundo que tuvieron las festividades de los santos patrones en pueblos y
9
barrios de distintos lugares del sureste mexicano 1 •
Por lo demás, tanto los preparativos del balché como la extracción de la
miel de colmena, que a través de díversas fuentes han sido descritos,
convergen en los ritos y ceremonias que testimonian la presencia de un pasado
religioso autóctono hasta hace relativamente poco tiempo, en donde a su vez.,
se ratifica la creencia en dioses abejas. El culto religioso asociado con las
actividades apícolas se mantuvo casi intacto desde los tiempos precoloniales.
Dicho de otro modo: los ritos relacionados con la apicultura entre algunas
comunidades mayas siguieron siendo, hasta hace relativamente poco tiempo,
uno de los canales de expresión más directos con el pasado de sus pobladores,
ya que en el culto de las colmenas no intervinieron los misioneros católicos, a
diferencia de lo que ocurrió con respecto a las prácticas ) creencias sobre
20 la
muerte, asunto en el que estos últimos incidieron enérgicamente (Redfield ).
Sin embargo, en la actualidad existen elementos perturbadores de
cultura más profundos que tienden a sepultar a las antiguas deidades: no es
sólo el hecho en sí mismo representado por la penetración de valores
21
culturales provenientes de una sociedad más amplia , sino también de valores
y símbolos religiosos cristianos no católicos que, a diferencia de los católicos,
han sido más radicalmente opuestos e intolerantes con respecto a los de la vida
local. Más en lo concreto, nos referimos a las tareas de evangeliz.ación

llevadas a cabo
di;~ comwú:a;s ~ : : prote~tes que han penetrado con , .
practicas que suelen
dg nas, poruendo en entredicho . l
ex.tto en
ser e mayo
·
me uso una
d 1
patronos, culto en donde
r raigambre, como el cult
e as
-como nos lo refiere Red':e~dveergenl los creyentes, sean indios oºmªestil?s santos
Por lo d ,
n e caso del
bl
zos,
dan . emdaas, en los pueblos en donde las PIube ~ yucateco de Chan Kom22
nen suelta a
.fi
ce e raciones a l
.
como
maru estaciones consideradas
os santos patronos
paganas, este último ha tratado de abolirlas. por el clero católico oficial
facili Por otra parte, e1 hecho comprobad
ta_ la_ fecundación en diversas a . .
o de _que la presencia de abe.
~~~espx.t~~ra una apicultura asocia~ti:~~:guns
agncdolas, abre la posibilidai:
arucos, como el maíz., cal b
os e los principal
u! .
procedentes del continente euro;o~ y frijol, y más adelante, con

1:: ~u1::::

Con el establecimiento de las .
e~ la Nue:a España, los principales e~:eras plantaciones de caña de azúcar
e aguamiel del ma
z.antes de bebidas y r
durante la Col . 23gu~y y la miel de abeja fueron
·a1mª lDlentos, como
orua . Sm embar
,
,
parci ente re! d
amos se siguió m .fi
go, no solo en forma de trib
ega os
sino también
~ estando la actividad apícola entre
uto a los nuevos
desarr
en e arte culinario autóctono
,nuestros antepasados
olla en numerosos poblad
~ue: todavia en la actualidad ,
ornamentos elaborados a base de os tanto mdígenas como mestizos , se

~os santos patronos, son también :,era de abe¡a ofrendados a los mue,.;, Los
esempeñando un papel importana muestra d_e cómo la apicultura ha se ~da
0
pueblos.
te en la vida social y re]'igiosa
.
degui
esos
Pese al auge de las haciendas
en .el valle de More1os y en
hotros
h territorios novohi spanos. entre azucareras
11
1
~e ~ de que la miel y la cera de \ ~s e pr_op10 estado de Yucatán el
crrcu1to
.
a eJa· Icontmuaran formand O parte 'del
• tributario durante e1 penodo
col
?ecesidades comerciales no sólo de 1 orua, res~o~día en gran medida a las
mterno
a metropoh,
smo
también del mercado
v
, de la Nueva España y de sus econo
,
.
ez mas controladas por las élites crioll
rruas regionales, estas últimas cada
as.

Notas bibliográficas
i
Compuesta por los m . . .
General T ,
uruc1p1os de Santiago Allende Cad
a
~ Y Hualahuises, esta wna
',
'
ereyta, Montemorelos, Linares
gropecuano en Nuevo León no sól
g_eográfica es considerada Ja de
. '
lo ganadero y apícola, rub ,
o por la importante producción de
. ~yor potencial
municipios Yde la entidad. ros que generan divisas del exterior paran~Ja,
sino _también
en
a econonua
de estos

566
567

�2

tributarias no sólo de miel
.
(Ochoa, 1996, 248) Según y ~ SlllO también de otros én
que tributaban miei a los ~Cód,~e Mendocino, en la zona ~el ;;:•Bc:mo : •, a~es y plumas
Yohualtepec (Kobayashi, 1993~)~mco
distritos
• · Tiachco, Tepequacuilco, Tiacozauh:an•bQuia1a
uhteopan
y

Varios de los textos aquí citados son en este sentido, no obstante que sus autores ofrecen

importantes datos de referencia acerca de nuestras escrutinios específicos.
Es ampliamente extendido el uso de técnicas apícolas muy parecidas a las aquí citadas, que si
bien en muchos lugares de México aún se emplean, en la medida en que los productores se han
ido integrando a los grandes mercados de la miel, están siendo reemplazadas por una apicultura
más moderna. Según registros etnológicos de hace varias décadas, para captar miel, los boro y
menirnehe sudamericanos colocaban troncos huecos en sitios estrat~cos (Forde, 1966, 158). El
propio Forde observó el uso de estas técnicas entre los masai del Africa Oriental (1966, 322).
Ollas de barro. troncos huecos y otros implementos conforman así nichos en los que establecen
hábitats artificiales para las abejas. Por otra parte, la domesticación de abejas en el pasado lejano
de Mesoamérica y muy particularmente en el área de influencia maya. sugiere cómo las
necesidades de miel y cera fueron en aumento, situación que podría ratificarse en virtud de la
importancia que estos géneros fueron tomando para efectos de tributación e intercambio.

12 En realidad, bafché es el nombre autócton
;;:!;~~º: agua y mi;l de abeja, poniend: 1!e;!~I. La corteza del tronco se tritura para
q ez y Rendon (1972, 192-193).
a fennentar. Sobre el particular, véase

3

13

u

s .

egun Krickeberg (1983. 326), el bale •
.,
Tabasco. Pero si cabe destacar
.
he tamb1en era consumido por 1
peninsul
·
una particularidad ·
os naturales de
~es, esta consiste en los ritual
J~rtante con respecto al balché d
preparac1on es siempre hech
es Y creencias relacionados
e los mayas
meliporna y de a
, .
' a por el Ahmen y nunca r r
con su preparación: "La
aquella que no h::d::?: (suhuy~. recogida de cenot:i~~:o;: sól~ usa de la miel de la
pozos
is por muJer. Cuando falta al .
. ara e maya, agua virgen e
inicien
el líq~!do ha de ser extraído en~== s;reto. el Ahmen recurre a lo:

e;;::;!:º

• Op. cit., p. 326

Citadas por Toompson (1982, 164).

5

lbidem. 229.

' En sus Cartas de relación Hemán Cortés describe la intenSa actividad mercantil de
Tenochtitlan, en donde se encontraba una rica variedad de géneros, como miel y cera de abeja.
Más bien pereciera que los mexicas no eran tanto productores como acopiadores de estos últimos
artículos (1975, 62-63). En los años treinta del siglo XVI, fray Bartolomé de las Casas advierte la
presencia de cera de abeja en la isla de Cuba, siendo que, al decir de él, nunca antes la hubo en
ese sitio. De las Casas conjetura que lo anterior fue debido tal vra a un contacto accidental o
premeditado con naturales de Yucatán, en donde existía abundancia de abejas y vegetación
(1981 , 245-246).
Este hecho sugiere la generalidad de una división territorial del trabajo con base en los
mecanismos de tributación impuestos por los imperios mesoamericanos a los pueblos sujetos.
Aguirre Beltrán esboza interesantes lineas indagatorias a este respecto (1991, 123).

1

!;t~

incl_uso, que si Ja con::ps:;¡~e=:o" (Ban:era ~ásquez :ªR~:~~1
~as) mujeres
punficador que se da en t
por muJer, esta perece (So
•
. Se cree
observaciones de Redfiel/m~ a la preparación del balché se expli u_stelle, 1969, 50). El halo
mediante el patron
• qwen repara en elementos de sincre . cana_ ~n base en una de las
de la Virgen (Redfi~~ :; ~:~~)
s·obre ciertos animales, y que ;~~;:1:ºa~asquebes;
a 1asestable_cen
tratariase
4 •
1S "
· ·..eran flores coloridas Y barrocas hechas de ce
1
capillas en las festividades er .
"
ra, e emento local tradicional
d
r igiosas (De la Peña. 1980. 59).
para ecorar las

16

De la Peña, op. cit.

11

!bid. 242.

11

..

• Lo paradójico radica en el hecho de que, de acuerdo con los informes de Redfield, Tusik y X-

Cacal son sociedades culturalmente más tradicionales que Chan Kom.

La presencia de abejas en un d t .
virtud de esta característica es come' enrunado hábitat facilita la polinización d 1 fl
;;:1utuamtales e incluso de h~rtalizas.unA~~e l:a::1toodem_a alpicultura se desarrolle p:iant:::~nEens
ente. Por Jo d ,
•
•
ap1cu tor como
•
influencia m
e~_a,s. el habita/ selvático. caracterís .
agncultor se benefician

e:

actividad queª~~· ::::;~d:~ ::~: gy desarrolio ~e la ap:~:t~;/:::~s/;:t~e~:0detl área de
1
ran re1evancia para la econo ,
~ s 1empos,
m1a yucateca.

' Jbúi . 149.

19

Otra de las deidades de suma importancia en la antigua religión maya es Chac, dios de la
lluvia, en cuyo honor se celebraban ceremonias después de la siembra del maíz. _De igual modo, a
Chac se le asociaba con el ya mencionado dios Hobnil, patrón de los criadores de abejas Y
cultivadores de cacao (Blom y La Farge, 1986, 183-184). De alguna manera. este vínculo
también se manifiesta con el ofrecimiento de balché a los dioses en la ceremonia de la lluvia

10

. En estas celebraciones• la beb"1da de corteza co
1m
· J
al meno: ~:t!b~~::)d~ uno d~e los v~hículos más
324-361).
estudio, ten1an mayor significación que en ese entonces
los anos(Redfield
treinta, cuando
.

R~~:::~~~ ::erent~s ritu~les que,

• Op . CI/.

20

(Redfield, op. cit.: 155).

Op cit., 172.

Sobre este particular, Teresa Rojas (op. cit.) hace algunas referencias no muy nutridas acerca
de los territorios de dominación mexica. La Huasteca fue una de las más importantes zonas

11

569
568

�naturales
, en otros estados del sureste WlO de los productos
.
. ales
n La miel de abeja es en Yucatan y .
da en los mercados nacionales e mtemac1on h.
virtud de su ampha deman
. décadas indudablemente a
d
más explota os en
.
tando desde hace vanas
•
, 1 uales se
'dades rurales de esa región del pais, as c
Esta situaeión que se ha vemdo presen
•
, d I diferentes comuru
.
da por wias cuantas
impactado la econonua e as
roducción y mercado de la nuel contro1a
han integrado en la _es~era de la p
empresas e intennedianos.

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0p cit., 294.
.
·
ruzana
se
introdujo
1 egión de la huasteca verac
u Se calcula que fue hacia 1522 cuandod en ~ r (Ruvalcaba Mercado. 1991. 128).
,
•
la
caña
e
azucar
por primera vez a Mesoarnenca

22

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Wolf, Eric, Pueblos y culturas de Mesoamérica, Era, México, 1986.

571

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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