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                  <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�EL CARÁCTER Y EL PROCESO SOCIAL

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Psicólogo de la UANL
Jefe de la sección de Ciencias Sociales
del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León.

.,,,

..

,

Las primeras formulaciones sobre el carácter son intentadas por Freud
en 1908 en El Carácter y el Erotismo Anal, en base a ciertas cualidades que
se manifestaban persistentemente en algunos de sus pacientes: orden,
limpieza economía, tenacidad, etc. Investigando la infancia de estas personas
descubrió una serie de problemas; fijaciones, frustraciones, etc. relativas a la
etapa anal de su desarrollo psicosexual. Dedujo entonces que la formación
de algunos rasgos de cyácter mantenía una estrecha relación con la
existencia de una problemática intensa en las actividades anales del niño,
cuya aparición correspondería a reacciones o modificaciones a estos instintos
parciales ante los requerimientos de limpieza y control por parte de los
padres. Es cierto, como el mismo Freud lo señala, que no queda clara la
necesidad interior de esta relación; la labor de relacionar, por ejemplo, el
amor por el dinero_con el interés por la defecación parece harto dificil. Sin
embargo, y esto es algo en lo que habría que creer a los psicoanalistas "por
medio de esta correlación, dentro del análisis de algunos pacientes, se logra
la desaparición del más rebelde estreñimiento, habitual en los enfermos
1
nerviosos". Hasta qué punto esto es así. Repito; habría que confiar en el
juicio de los psicoanalistas. Mi interés en señalar estas ideas se debe a que
representan una concepción parcial, esquemática y realmente estrecha si se
considera solamente este pequeño artículo; tomada en su contexto general, a
pesar de que es innegable la sobreestiniación del elemento biológico, la
formulación es ampliada y enriquecida con otros elementos; ya que en
realidad la formación del carácter psicológico del individuo vendría a estar
determinada por las interrelaciones de las instancias psíquicas (Yo, Ello y
Superyó) entre sí mismas y con la estructura de la familia y medio social en
que el individuo se desarrolla durante su proceso histórico personal. ·Es decir,
y de aquí queremos partir: La teoría del carácter nunca descartó -desde sus
inicios- los determinantes sociales en la formación de la personalidad; la
génesis del Superyó y la posición que el Yo guarda respecto a éste y con el
Ello tal como es concebido por Freud, pueden ilustrar este punto: "Un acto
del Yo (considerando éste no como el "Sí Mismo", sino como un mediador
que controla la motilidad, por lo tanto, la represión o la descarga) será
adecuado si simultáneamente satisface las demandas del Ello (necesidades
instintivas) del Superyó (conciencia moral) y de la realidad; es decir, si es
359

�capaz de conciliar las exigencias de todos ellos. Los detalles del Yo con el
Superyó llegan a ser completamente inteligibles cuando nos remontamos a la
actitud del niño hacia sus padres. Esta influencia parental no sólo abarca la
personalidad real de los padres, Sino también de la familia, de las
tradiciones raciales y nacionales trasmitidas por ellos y asimismo las
demandas del ambiente social inmediato que ellos representan. De esta
forma el super-yó, en el curso del desarrollo individual, recibe las
contribuciones de los ulteriores sucesores y sustitutos de los padres, tales
como los maestros y modelos de la vida pública que constituyen admirados
ideales sociales". 2
Lo anterior pone en claro que no es posible conceptualiz.ar el carácter,
abstrayendo al individuo de sus condiciones sociales, tal como algunos
pretenden que Freud lo hizo. En cierto sentido, el individuo sólo es a
condición de que los otros "estén" en el él; algo específico de la cultura es la
' "inclusión" de los otros en uno.

- -- . ,

,,

!

En este orden, de ideas podríamos definir el carácter como una
estructura psíquica cuya génesis es determinada por la interacción de los
rasgos constitucionales heredados, comunes a toda la especie, con el medio
ambiente natural y social en que están insertos todos los individuos. Esta
formación es una estructura que media entre los requerimientos internos
(necesidades instintivas) y las demandas de la realidad externa, dentro del
proceso general de adaptación. Diríamos que lo qúe a nivel animal realiza el
instinto a nivel humano lo hace el carácter. O para hacer un símil que los
lingüistas conocen bien: así como al hablar utilizamos un sistema de reglas o
códigos del cual no somos conscientes, que nos permite comunicamos sin
tener que saber, al mismo tiempo qué hablamos, qué reglas estamos
utilizando, así la estructura caracteriológica nos permite responder
espontáneamente, como un todo, a diferentes estímulos sin que medie un
análisis lógico o un sopesamiento racional de las diferentes alternativas. Esta
estructura no es invariable, puede ser apoyada o modificada por experiencias
ulteriores; esta última posibilidad es menor a medida que más pasa el
tiempo, pero definitivamente, se da dentro de un proceso que sólo termina
con la muerte.
Dentro de las instituciones, la familia es considerada por la mayoría
de los psicólogos como el "el agente psicológico de la sociedad". Dentro de
su ambiente se empieza a configurar la personalidad del individuo. "La
estructura económico-social de la sociedad crea determinadas formas
familiares; éstas, sin embargo, no sólo presuponen ciertas formas de vida
sexual sino también las producen mediante una definida influencia sobre la
vida instintiva de los niños y adolescentes, lo que da como resultado
diferentes actitudes y modos de reacción.

La estructura del carácter es, pues, la cristalización del proceso
3
sociológico de una determinada época". Y no se configura, como se imputa
a Freud, exclusivamente con reacciones biológicas. De ahí que el llamado
"Complejo de Edipo" no opere en forma idéntica en ciertas sociedades, tal
como lo ha mostrado Malinowski en sus estudios sobre los Trobriandeces.
De cualquier manera es innegable que las relaciones familiares e
interpersonales constituyen factores determinantes en la formación del
carácter psicológico del individuo. El mérito de Freud consistió
precisamente en descubrir y aclarar las relaciones y conflictos que se
suscitan en estas estructuras.
Ahora bien, en la etapa actual del proceso social de la civilización
occidental, parece ser que la familia va perdiendo importancia en su
intervención para el ajuste del individuo a la sociedad; los procesos de
asimilación y socialización son, cada vez más, dirigidos por agentes externos
a la estructura familiar. La dirección del amor y la agresión que conformaban
el conflicto padre-hijo va perdiendo su sentido, por lo tanto, la formación del
Superyó y las consecuentes renuncias, formaciones y sustituciones han
dejado de tener el relativo carácter personal que anteriormente poseían.
Desde mediados del siglo XX, la empresa individual o familiar ha venido
siendo sustituida por organizaciones impersonales. El individuo es valorado
no por su honestidad o su responsabilidad personales sino en términos de
rendimientos y ajustamientos a patrones culturales. Casi desde el
nacimiento· la radio la televisión, la escuela y en general, los medios de
' .
'
comunicación de masas establecen los modelos de comportamiento. Por lo
tanto, la mediación paterna funciona menos eficientemente. "El niño
descubre, más rápidamente que antes, que el padre no personifica la fuerza,
la justicia y la bondad, y sobre todo, que no concede la protección que el
niño inicialmente esperaba de él. La efectiva debilidad del padre en la
sociedad que tiene su origen en la reducción de la esfera de la competencia Y
de la libre empresa, penetra así hasta las cédulas más íntimas del equilibrio
psíquico-moral; el niño ya no puede identificarse totalmente con el padre,_~º
puede efectuar la interiorización de las exigencias ~p~estas por la f~a
que, no obstante todos sus aspectos represivos, contnbwa de modo dec1s1vo
4
a la formación del individuo autónomo" .
Así, el padre deja de ser el prototipo de la autoridad y del ideal; ~ la
agresión, el temor y el amor se disipan o no encuentran un blanco preciso;
sin embargo los controles siguen existiendo, sólo que los procesos de
socialización son determinados directamente por las instituciones que, con
sus medios de difusión, ofrecen "los ideales aceptables", "los satisfactores
asequibles", "la personalidad adecuada", etc. Esto indudablemente impl~ca,
creo yo, que las categorías psicológicas originales ya no bastan para expbcar
361

360

�estos procesos; que habría que construir otros conceptos o reformular los
antiguos de manera que puedan ofrecer explicaciones satisfactorias.
Recapitulando, es innegable que el desarrollo de las funciones y
actividades de la infancia, la adolescencia y de la edad adulta están
determinadas por el organismo biológico; sin embargo, la variedad de
acciones y modos de comportamiento que el individuo tiene que desempeñar
en cada etapa de su desarrollo, así como el significado de cada etapa en
forma global, están determinados y circunscritos dentro del marco
sociohistórico en el cual se llevan a cabo. Con esto quiero señalar que lo más
importante, sin menospreciar los factores constitucionales ya señalados, es
considerar que el paso de un individuo de un periodo a otro, ya sea de la
infancia a la adolescencia o de ésta a la madurez, implica no sólo los
cambios fisicos de su organismo, sino los cambios en la estructura de su
, personalidad y en sus papeles socioculturales.
Antes de que lle,gtie al mundo un individuo, el escenario dentro del
cual tiene que convivir-y el carácter que tiene que adoptar están configurados
de antemano en gran parte por el ambiente económico-social. La sociedad
establece para cada etapa las pautas de comportamiento y espera que el
individuo desempeñe con tesón y eficiencia las actividades que le ha
encomendado.
El modelamiento social se inicia en la infancia; el niño sufre
sucesivamente la influencia de diversos grupos, (familia, escuela, etc.), cada
uno de estos grupos intenta socializ.ar al niño inculcándole una "imagen" que
es el reflejo de la própia imagen del grupo. Si un determinado grupo controla
las actividades del niño y sus estructuras son armónicas, el niño asimila del
grupo un modelo más o menos integrado. Si el dominio es ejercido por
diversos grupos, en ocasiones contradictorios, el niño recibe "imágenes" con
seguridad antitéticas, de ahi que desde el principio tienda a convertirse en
una personalidad problemática que tiene que desarrollar rasgos
contradictorios puesto que los patrones culturales exigen cosas muy
diferentes. En estas condiciones, el niño no puede desempeñar normalmente
muchas de sus actividades ni, consecuentemente, desarrollar armónicamente
su personalidad, lo cual probablemente lo afectará dmante toda su vida.
Las condiciones socioculturales determinan un sinnúmero de hechos;
determinan si un individuo ha de nacer o no: si las normas aceptadas
prescriben el uso de la contracepción, del aborto y otros métodos de control
de la natalidad, el número de nacimientos potenciales resultará sin duda
restringido. Si las normas prescriben lo contrario, nacerán cientos o miles de
individuos a menudo no deseados.

362

Aún más, los patrones socioculturales determinan hasta el ejercicio
de las propiedades biológicas del organismo. Lo hacen prohibiendo el
matrimonio entre ciertos grupos de edad, clases sociales, familias, religiones,
etc.; prescribiendo matrimonios monogámicos o poligámicos, o restricciones
endogámicas o exogámicas. Las normas culturales regulan las relaciones
sexuales matrimoniales y extramatrimoniales, el casamiento y el divorcio.
En este sentido el ambiente social puede considerarse como el agente más
importante. de la misma selección biológica que afecta las propiedades y el
destino del organismo humano.
El universo social determina el ambiente y los papeles del niño
recién nacido. Que nazca dentro de determinada clase social; que sus padres
sean ricos o que tenga que soportar el peso de su pobreza; que sea legítimo o
hijo natural definitivamente es fruto del ambiente social. Si bien sus
necesidades fisiológicas están preformadas por lo biológico, la satisfacción y
las formas concretas de estas funciones biológicas (el dónde, cuándo, cómo y
con quién) son determinados por la sociedad. Las condiciones sociales
deciden el lugar, el modo y la frecuencia en que satisfará sus necesidades
sexuales. Todas estas formas biológicas son definidas por el ambiente social.
Aún la salud y la longevidad dependen tanto de las condiciones biológicas
como de las sociales y en ocasiones más de éstas que de aquéllas.
El tipo de personalidad que se .adhiere a la armazón biológica un
tanto indefinida depende también del marco sociohistórico dentro del cual se
desenvuelv.e el individuo; si vive dentro de un ambiente autoritario será
dominante o sumiso, si en un ambiente de libertad seguramente será liberal.
La sociedad configura la personalidad del individuo; ésta integra los
procesos dinámicos de la vida humana y refleja inevitablemente los
correspondientes procesos de los grupos sociales. Al igual que los grupos
sociales, la dinámica de la personalidad se estructura a través de procesos
repetidos y únicos. En un sentido estricto y pormenorizado todo individuo es
único, disímil e incomparable; sin embargo considerado en función de sus
procesos básicos, encontramos que su personalidad está entretejida con
elementos que se repiten en la vida del individuo y en las vidas de otras
5
personas.
El individuo es concebido, nace y acaba siendo organizado o
socializado. Existen individuos que nunca pasan de una organización
rudimentaria y cuya integración es defectuosa; otros llegan a poseer un grado
elevado de integración y desarrollo.
El desenvolvimiento de la personalidad del individuo, consiste en el
despliegue de sus potencialidades en una dirección determinada, en una
363

�creciente diferenciación de sus funciones y aptitudes, en la estructuración e
integración de su Yo en forma armónica y consistente y en el
enriquecimiento cuantitativo y cualitativo de su universo de acciones,
vinculos y experiencias diversas. Esto sólo puede llevarse a cabo dentro de
un ambiente social. Los estudiosos del comportamiento infantil y aquellos
que se han dedicado a la investigación de los diferentes fenómenos
psicopatológicos, han demostrado la relación entre las estructuras sociales,
por un lado, y, por otro, el desarrollo e integración de la personalidad del
individuo. La concepción conductista del organismo como un simple
eliminador de estímulos, parece desconocer el hecho fundamental de que el
ambiente social es el que, en última instancia, le proporciona al individuo los
elementos necesarios para el desarrollo de su personalidad y su realiz.ación.

El carácter psicológico del individuo -como he intentado demostrarpuede considerarse como un fenómeno social. En cierto sentido, lo
psicológico es sólo expre~on de lo social, de la misma manera que lo social
sólo puede ser mental; sin interacción social el hombre dejaría de existir; la
condición de su desarrollo es su existencia social. Podríamos decir, haciendo
abstracción, que existe una dimensión personal y una dimensión cultural de
la personalidad, sin olvidar que ésta es una sola. En este sentido, la noción de
"acto social total" en la que Marcel Mauss tanto insistió, apunta en una
dirección que puede ser muy fructífera, ya que considera todos los
elementos: "aparece por lo tanto con un carácter tridimensional; tiene que
hacer coincidir la dimensión propiamente sociológica con sus aspectos
sincrónicos, la dimensión histórica o diacrónica y por último la dimensión
psicofisiológica. Ahora bien; esta coincidencia sólo se produce en los
individuos; jamás podremos saber si hemos averiguado el sentido y la
función de una institución si no podemos revivir su incidencia sobre una
conciencia individual; como al mismo tiempo esta incidencia es parte
integrante de la institución, cualquier interpretación tiene que hacer coincidir
la objetividad del análisis histórico con la subjetividad de la experiencia
vivida".6
El carácter psicológico del individuo es un fenómeno determinado
en gran parte por el proceso social; para comprenderlo en
variadas
determinaciones es necesario situar al individuo dentro de las estructuras
familiares y personales, pero sin olvidar que éstas son configuradas por las
estructuras económicas, políticas e ideológicas de la sociedad; todo estudio
que pretenda, fuera de este contexto, explicar la naturalei,a del carácter
individual, sólo puede aspirar a un conocimiento parcial.

sus

La formación del carácter psicológico del individuo se realii,a dentro
de un proceso histórico acumulativo, en el cual las experiencias tempranas
364

tienen una importancia decisiva. Esto no niega la posibilidad del cambio: la
imputación hecha a Freud sobre la inmutabilidad de la "naturalei,a humana",
desconoce o altera los fundamentos del mismo psicoanálisis; éste · nació
como una terapia, su objetivo es hacer consciente lo inconsciente; es por lo
tanto un proceso de cambio, como diría Hegel; "una dialéctica de la
superación". El que Freud se mostrase un tanto ambiguo respecto al proceso
de curación, (Análisis Terminable e Interminable) fue motivado por las
condiciones de la civilii,ación de las que él fue siempre - o cuando menos
creyó ser- imparcial espectador.

CONCLUSIÓN
Como creo he fundamentado, el carácter psicológico puede
considerarse como un fenómeno social que, sin desconocer la importancia
del individuo, sólo puede ser comprendido situando a éste dentro del
contexto de la sociedad. La ventaja de este enfoque ha sido explicada en
páginas anteriores, lo mismo que mis opiniones sobre otros puntos. Creo que
esta perspectiva contribuye a la desmitificación de una psicología que
pretende abarcarlo y explicarlo todo. No se piense que le otorgo a la
sociología un status científico superior al de la psicología; - de hecho la
psicología como ciencia va delante de la sociología - mi posición enfatiu en
el sentido de que intentar descubrir el carácter específico de los fenómenos
en que se manifiesta y aprendemos lo social, (ya que los fenómenos
humanos no son específicamente históricos, económicos, antropológicos,
etc.) no es suficiente para comprenderlos; que se hace necesario una
integración de los conocimientos de las diversas disciplinas para poder
obtener una visión más rica y más completa.
En mi opinión, dentro de las ciencias sociales, que tienen todas ellas
al hombre como objeto real, una integración de los conocimientos que nos
proporcionan por un lado, el estructuralismo antropológico, y, por el otro, la
dialéctica critica aunados al psicoanálisis es, hasta ahora, la perspectiva
interdisciplinaria más fructífera: El estructuralismo nos proporciona un corte
sincrónico en el tiempo y en el espacio que nos permite entender una
situación actual concreta; el punto de vista diacrónico nos ofrece la dialéctica
histórica que nos posibilita para seguir, en su origen y evolución, un hecho
social determinado; el psicoanálisis, finalmente, al descubrir el inconsciente
permite ubicar y determinar esos factores históricos y estructurales, pasados
y presentes que no tendrían sentido si no podemos determinar su impacto y
repercusión sobre W1a conciencia individual. El psicoanálisis -a mi juiciointegra en sí mismo estos dos enfoques: Es en esa reciprocidad sincrónicodiacrónica donde puede construirse un conocimiento integral de la
personalidad.
365

�Notas bib~ográficas

EL NUEVO SISTEMA DE PARTIDOS OBLIGA
LA REVISION DE LA CONSTITUCION DE 1917

1

Freud Sigmund, El carácter y el Erotismo Anal, Obras Completas, Vol. l. Madrid.
1948. p. 952.
2

Freud Sigmund, Esquema del Psicoanálisis, Obras Completas, Vol.
Nueva, Madrid 1968, p. 1013.

m, Ed. Bib.

3

Reich Wilhelm, Análisis del Carácter,
,,. Ed. Paidós, B. Aires 1965, p. 22.

4

Adorno Theodor, La Sociedad, Ed. Proteo, B. Aires. 1974.

5

Habermas Jürgen, Pensamiento Postmetafisico, Tauros, México 1990, p. 190, 191.

6

José Luis Prado Maillard.
Profesor de la Facuitad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma
de Nuevo León.
Doctorante de la Universidad de
París 1
Pantbéon-Sorbonne.

Lévi-Staruss C., en Mauss Marcel, Sociología y Antropología, Ed. Tecnos, Madrid
1972, p. 25.

En toda República hay dos partidos: el de los grandes
y el del pueblo; y en todas las leyes favorables
a la libertad no nacen más que de su oposición.
Maquiavelo, Discurso sobre la primera
década de TitoLivio, 1512.

La constitución mexicana de 1917 ha funcionado satisfactoriamente
dentro de las circunstancias políticas en que fue elaborada; hoy, 82 años
después, el esquema ha cambiado, motivo por el cual debe revisarse.
Los constituyentes de Querétaro, inspirados en la democracia
occidental, estaban conscientes que la legitimidad popular y la influencia que
ejercen los partidos políticos sobre las relaciones entre los poderes Ejecutivo
y Legislativo eran parte esencial en el diseño del régimen político. Dentro de
este esquema y dadas las circunstancias de conflicto político y social por las
que atravesaba la nación, los constituyentes de 1916-17 después de un
intenso debate, se inclinaron por continuar con el régimen presidencial, en
vez de un gobierno de corte parlamentario como ciertos diputados lo
proponían. 1 Consciente de estos factores, Venustiano Carranza manifiesta en
su discurso inaugural del Poder Constituyente que:

366

"La elección directa del Presidente y la no-reelección, que fueron las
conquistas obtenidas por la revolución de 191 O, dieron, sin duda, fuerza al
Gobierno de la nación, y las formas que ahora propongo coronarán la obra.
El Presidente no quedará más a merced del Poder Legislativo, el que no
podrá tampoco invadir fácilmente sus atribuciones". El primer jefe
argumentaba, además contra las propuestas de un Gobierno
2
parlamentario: "... ¿que se pretende con la tesis del Gobierno
parlamentario? ...quitar al Presidente sus facultades gubernamentales para
que las ejerza el Congreso, mediante una comisión de su seno, denominada
gabinete. En otros términos, se trata de que el presidente personal
desaparezca, quedando de él una figura decorativa... Por otra parte, el
régimen parlamentario supone forzosa y necesariamente dos o más partidos
políticos perfectamente organizados y una cantidad considerable de

367

'

.

�hombres en cada uno de esos partidos, entre los cuales puedan distribuirse
frecuentemenle las funciones gubernamentales". 2

pertenecen a un partido; motivo por el cual debemos tomar en cuenta dos
mayorías, una presidencial y otra parlamentaria.

Carranza tenía razón cuando decía que los partidos políticos son
indispensables en un régimen democrático de naturaleza parlamentaria. El
temor del "constitucionalista" era evidente en lo que respecta a la
preeminencia del Poder Legislativo sobre el Ejecutivo; y además, sin hacer
mención expresa, revelaba el riesgo de eventuales conflictos en las
relaciones de ambos poderes. Lo que él no previó es la ausencia de una
mayoría presidencial en el Congreso, siendo ésta lógica mayoritaria,
dependiendo de los partidos políticos, la variante en las relaciones de éstos
poderes, pudiendo ser conflictiva o pacifica. Poco antes de ser redactada la
Constitución de 19 I 7, a diferencia de las democracias parlamentarias
europeas, México no tenía partidos políticos bien estructurados. Sin
embargo, había conocido en su Constitución de 1857, un régimen parecido al
parlamentario, o más próximo aún al régimen congresional descrito por
Thomas Woodrow Wils'on, donde el Poder Legislativo domina al Ejecutivo. 3
No obstante este paréntesis de la historia mexicana, donde el Congreso
ejercía de manera efectiva sus poderes de control sobre el Ejecutivo, el
presidencialismo se instaló de nuevo a causa de las circunstancias por las
que atravesaba el país: guerras intestinas y conflictos entre la clase política.
Cabe decir además, que la tradición presidencialista se refleja no solamente
en la practica política, sino también en la interpretación jurídica de la
Constitución, la cual ha sido . catalogada, equivocadamente, como
presidencialista a pesar de los fuertes poderes de control de los cuales goza
el Poder Legislativo.

En esta lógica, cabe decir que la relación existente entre los Partidos
Políticos, el Presidente y el Congreso es innegable. Sobre todo en lo
concerniente a la función de gobierno que es ejercida por el Ejecutivo y
controlada por el Legislativo. Por una parte, la elección del presidente y de
los congresistas se lleva a cabo a través de los partidos políticos; por la otra,
los grupos parlamentarios representan a los partidos, donde el Presidente de
la República nombra, en la práctica, al coordinador de su partido. Además,
dentro de la lógica democrática, en una elección todo partido presenta un
programa de gobierno y de acción. Y es gracias a este programa electoral de
gobierno que encontramos coherente que el "partido del presidente" lo apoye
desde el Congreso para la aplicación de su política gubernamental; así
mismo encontramos coherente que los partidos opositores al presidente
contesten su política desde la tribuna parlamentaria, siendo fieles a sus
promesas electorales. Es en esta última circunstancia donde se corren riesgos
de ingobemabilidad a causa de los eventuales conflictos que se susciten entre
los Poderes Políticos de la Unión.

En cuanto al sistema de partidos, éste ha evolucionado a lo largo del
régimen. Cuando Carranza escribió su proyecto constitucional nunca
imaginó la existencia de un partido tan poderoso y fuertemente disciplinado
como lo ha sido la trilogía del "partido de la revolución": PNR, PRM, PRI.
Esta trilogía ha hecho posible el presidencialismo a la mexicana, sistema
original que ha dado estabilidad política y social al país. Menos aún imaginó
una pluralidad de partidos estructurados en el seno del Congreso que
contradijeran la política presidencial. Es a partir de los años 60 que comienza
a surgir la diversidad política. A partir de entonces ésta ha evolucionado, en
el plano institucional, de una manera lenta - hay que reconocerlo - gracias a
las legislaciones electorales. Hoy, nos parece evidente que la pluralidad es el
deseo de todos los actores políticos; deseo natural después de 80 años de
hegemonía del "partido de la revolución".
Por otra parte, dentro del nuevo esquema político debemos tomar en
cuenta un factor determinante: la importancia de los partidos políticos en la
gobernabilidad del régimen. Tanto los legisladores como el ejecutivo

368

En fin, como podemos darnos cuenta, el equilibrio de poderes
establecido por la Constitución es relativo, dependiendo de las mayorías
presidencial y parlamentaria. Ochenta años de hegemonía priísta atestiguan.
Igualmente lo hace los tres periodos ordinarios de sesiones celebrados hasta
hoy de la LVU Legislatura. A éste respecto, la pluralidad existente en la
Cámara de diputados de ésta legislatura ha evidenciado la deficiencia de la
Constitución que ha funcionado bien, pero en otras circunstancias.
Vista la perspectiva de la lógica mayoritaria, sabiendo además que el
Poder Judicial juega un papel determinante como regulador del Estado de
Derecho, nos enfocaremos en las relaciones de los Poderes Legislativo y
Ejecutivo, tratando de explicar por qué la evolución del sistema de partidos
políticos las a transformado.

I / EVOLUCION DEL SISTEMA DE PARTIDOS
La evolución del sistema de partidos va de un sistema
monopartidista sin alternancia hacia un sistema plural con alternancia. Cabe
mencionar que esta mutación no ha sido fácil para los partidos tradicionales,
ni para los pequeños partidos que nacen y mueren de manera intennitente;
motivo por el cual solo haremos mención expresa de los partidos que han
tenido cierta influencia en la toma de decisiones del poder.

369

�A / Los Partidos Políticos a la sombra del caudillo

caracterizaba. Obregón cambió de partido. Es pertinente agregar que nace
una alianza parlamentaria (temporal) llamada "Confederación
Revolucionaria Nacional", llevada a cabo entre el Partido Laborista, el
Partido NacioQal Cooperativista y el Partido Nacional Agrarista, misma que
tiene como finalidad debilitar al PLC. La alianza logra su objetivo; Obregón
domina una vez mas al débil sistema de partidos y en consecuencia al Poder
Legislativo.

Desde el inicio de la revolución hasta su consolidación, todo partido
político que intentó independizarse del Ejecutivo sentenció su fin. Los
principales motivos que permitieron esta situación fueron la falta de una
legislación que pennitiera autonomía- financiera para el desarrollo de sus
actividades y la imagen de los caudillos revolucionarios que ensombrecía a
estas instituciones. En efecto, el Congreso Constituyente de 1916-17 no puso
especial atención en la organización de las instituciones políticas encargadas
de la organización y participación ciudadana en el poder.
En cuanto a la
electoral de 1918 - iniciativa de Carranza - a pesar de ser muy avanzada
en su época, no garantizaba la vida de éstos, pues se enfocaba
principalmente a la organización de las elecciones.

Es de ésta situación que se fortalece el Partido Nacional
Cooperativista, creado en 1917. Su actividad era netamente electoral. Este
partido aprendió, sin duda, de la experiencia del PLC. Sin embargo, otro
caudillo iba a poner fin a su existencia, nos referimos a Adolfo de la Huerta,
quien tomó las armas en la búsqueda de la presidencia.

Los partidos políticos de este periodo fueron despreciados y
manipulados por tres de los grandes jefes políticos de la revolución:
Venustiano Carranza, Alvaro Obregón y Plutarco Elías Calles.4 Su único
interés era de ser nominados como candidatos a la presidencia de acuerdo a
la ley electoral de 1918. Una vez elegidos, cada WlO en su período, poco les
interesaba la vida interior de sus respectivos partidos. Recordemos que las
armas todavía no se guardaban definitivamente.

El partido Nacional Agrarista es creado en 1920 por Antonio Díaz
Soto y Gama, el ideóloJo agrario. Para este partido el apoyo moral y
económico de Obregón" fue determinante. Pero para su desgracia otro
caudillo le pone fin, el Óeneral Calles. Durante su existencia su actividad fue
intensa, teniendo representación en la Cámara de diputados, promueve
importantes reformas agrarias, siendo el reglamento Agrario una de sus
principales victorias.

Al inicio del régimen, los partidos existentes en el ámbito nacional
eran el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Partido Nacional
Cooperatista (PNC), el Partido Laborista (PL), el Partido Nacional Agrarista
(PNA) y el Partido Liberal Nacionalista (PLN). De todos ellos, los más
importantes eran el PLC y el PL, debido a la participación de sus miembros
en los órganos de poder.

Otro partido, compuesto esencialmente de carransistas, que no tuvo
la mínima participación en el poder fue el Partido Liberal Nacionalista

·"ey

El PLC creado en 1916 defendiendo las causas maderistas y
constitucionalistas, nació y murió bajo la protección de Alvaro Obregón,
quien contendió bajo sus siglas por la Presidencia de la República en 1920.
Cabe recordar que Obregón no quería tener compromisos con ningún partido
según su manifiesto del 1 de julio de 1919. La relativa participación en el
poder de este partido fue en el Congreso, donde era mayoría en la
Legislatura de 1920-1922, así como también varios de sus miembros eran
ministros en el gobierno y otros fueron gobernadores. Decimos poder
relativo por que el Presidente tomaba las decisiones sin consultar con su
partido. Recordemos la propuesta de ciertos diputados por refonnar la
constitución, afio de cambiar el régimen presidencial en vigor hacia un
régimen parlamentario. En ese momento se condenaron politicamente con
Obregón, entonces presidente. Era claro que de tener éxito la dicha
iniciativa, el poder presidencial se reduciría En las siguientes elecciones
para renovar la Cámara de Diputados perdieron la mayoría, la cual les

370

Finalmente, el Partido Laborista, creación de Luis N. Morones líder de
la CROM, le hace el juego político al General Obregón, a quien apoyó en su
segunda candidatura para ocupar la Primera Magistratura del país. Morones
subestimó el poder de su partido, exigiendo numerosos puestos en la
administración pública y en la diplomacia. Los conflictos con Obregón
comienzan. Pero la astucia de Morones le aconseja buscar apoyo con el
General Calles, entonces presidente. Este nombra a Morones Secretario de
Industria y Comercio, varios laboristas ocuparon, además, diputaciones y
puestos en la administración pública. La fidelidad hacia Calles, provoca los
celos de los obregonistas y del Presidente Portes Gil. El punto decisivo de su
desaparición fue la creación del Partido Nacional Revolucionario, fundado
por otro caudillo, el General Plutarco Elías Calles.
Entonces inicia otra etapa en la vida de los Partidos Políticos.

B / El "partido de la revolución": una trilogía hegemónica
La función del partido de la revolución fue esencialmente de unificar
la nación, dividida por mas de diez años de conflicto social. En la época de

371

�la revolución el país contaba con más de una centena de partidos en los
niveles nacional, regional y local. El propósito del General Plutarco Elías
Calles, cuando convocó a las fuerzas reales del País para unificarse en torno
de un instituto político, era de crear un "partido revolucionario". El dos de
mayo de 1926 convoca a todos los partidos para formar una "Alianza de
Partidos Socialistas de la República". Esta Alianza es el precedente del
instituto político que ha monopolizado la ideología revolucionaria,
unificando así a la "familia revolucionaria". El partido de la revolución ha
conocido, a lo largo de su vida, tres nombres: Partido Nacional
Revolucionario (PNR), Partido de la Revolucionario Mexicana (PRM) y
actualmente Partido Revolucionario Institucional (PRI). Esta "trilogía
revolucionaria" ha estado siempre bajo la autoridad del presidente en turno,
quien designa al presidente nacional del partido así como a los candidatos a
los principales puestos de elección popular; en especial a los líderes de las
Cámaras.
El PNR fue cteado para unificar a la "familia revolucionaria ",
buscando la estabilidad política de la Nación. Era evidente que el conflicto
entre los caudillos y la ausencia de verdaderos partidos políticos impedían a
todo presidente de realiz.ar su mandato constitucional. De hecho, todo actor
político sabía que la única manera de lograrlo era a través de instituciones
políticas sólidas. Cabe remarcar que la sucesión presidencial (la conquista
del poder) se encontraba detrás de todo conflicto político. Así lo fue también
para el primer candidato de este nuevo partido: de una parte Aarón Sáenz
contendió de lado de los obregonistas y Pascual Ortíz Rubio de lado de los
renovadores. Este segundo gana la contienda interna del PNR. Desde
entonces "la familia revolucionaria" ha dirimido desde su interior las
inquietudes políticas de los grupos internos para alcanzar la nominación a la
presidencia Sin embargo, ciertas escisiones han sido provocadas por las
inquietudes políticas de Juan Andrew Almazán en 1940, Ezequiel Padilla en
1946, del general Miguel Henríquez Guzmán en 1952 y en 1986 por la
Corriente Democrática dirigida por Cuauhtémoc Cárdenas.
En 1938 el general Láz.aro Cárdenas del Río llega a la presidencia
con aires renovadores y una visión más social de la política, dan~o prioridad
a los obreros y a los campesinos. Dadas esas circunstancias, en 1938 decide
reestructurar al "Partido de la Revolución" llamándolo Partido de la
Revolución \-fexicana, que tendrá a partir de entonces una estructura
corporativista compuesta de cuatro sectores: obrero, agrario, popular y
militar. Este último desaparece bajo la presidencia del general Manuel Avila
Camacho. Los sectores son representados en el gobierno y en el Congreso.
Ese mismo año de 1938 nace el Partido Acción Nacional, creado por Manuel
Gómez Morin. En esa época, a pesar de no ser un partido representativo
dentro de las instituciones políticas, es al menos una opción política Su

372

oposición sistemática a la política presidencial le dará un carácter de partido
serio apegado a sus principios e ideología Motivo por el cual, creemos, que
ha incrementado su influencia y poder político desde entonces. Empéro, la
"familia revolucionaria" monopoliza el poder.
Una vez consolidadas las instituciones, terminan los gobiernos de los
generales para dar comienzo a los gobiernos de los juristas que gobiernan
entre 1946 y 1988, con la excepción de la presidencia de Adolfo Ruiz
Cortines ( 1952-1958). Es durante este periodo que se transforma una vez
más el "partido de la revolución": de Partido de la Revolución Mexicana a
Partido Revolucionario Institucional. El primer gobierno civil fue el de
Miguel Alemán Valdés. 5 En el periodo de los civiles México vive
importantes transformaciones: el "milagro económico" de Miguel Alemán,
se le concede el voto a la mujer (1953), se reduce la edad de votar de 21 a 18
aíios (1970) y la ley electoral se modifica en varias ocasiones desde 1963
con la finalidad de encontrar una pluralidad (tal como lo veremos en el
inciso C). En efecto, la política de Miguel Alemán daba un giro ideológico
hacia la derecha: la inversión privada era la base de la economía nacional.
Luego, el gobierno de Ruiz Cortines enfrenta serios problemas con la clase
trabajadora En los aíios sesenta la sociedad mexicana se transforma: la
juventud exigía mayor libertad, los trabajadores mejores salarios. El
gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) se enfrenta con un grave
problema en la víspera de los juegos olímpicos. El conflicto estudiantil del
68 ensombrece la política nacional; la izquierda mexicana intenta sacar
provecho de la situación, pero su representación dentro de las instituciones
es casi inexistente hasta los años ochenta Hasta entonces comienza a
participar en el poder institucional. El último presidente de formación
jurídica, fue Miguel de la Madrid, quien planteó las bases para Wla profunda
reforma económica Propuso por primera vez el ingreso de México en el
GATI, planificó la primera etapa del TLC. Debido a los problemas
económicos por los que atravesaba la nación, sus dos sucesores han sido
economistas de formación: Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto
Zedillo Ponce de León (1994-2000). Es pertinente remarcar que bajo éstos
dos últimos gobiernos, los problemas políticos y sociales se agravan de una
manera considerable.
En fin, el proceso histórico post-revolucionario de México se ha
desarrollado bajo un sistema de partidos que no imponían dificultades al
presidente para gobernar, pues contaba con una confortable mayoría
parlamentaria que lo apoyaba en sus iniciativas. Ahora bien, este contexto
que hemos descrito de manera superficial, ha totalmente cambiado. Ahora
los candidatos del PRI se encuentran con una verdadera oposición. Además
el candidato priísta a la Presidencia de la República, que era prácticamente el
futuro presidente, no tiene segura su elección.

373

�Veamos enseguida como la legislación electoral ha ayudado al
incremento del pluralismo dentro del Congreso.

C / En la búsqueda del pluralismo

Relación de diputados de minoría: 1967-1976
1976

1973

En el canúno hacia el pluralismo encontramos dos grandes periodos,
que a su vez encierran diversas etapas. El primero comprende de 1963 a
1977 y el segundo de 1977 a 1996.

1970

1967

l. El primer período:1%3-1977
1964

La búsqueda de la pluralidad comienza con la reforma electoral de 1963,
misma que ha sido modificada en 1973. En efecto, por primera vez en
México se intenta encontrar una pluralidad en el órgano legislativo. La
refonna de 1963 proyecta la figura de "diputados de partido", que aparece en
el artículo 52 de la Con~tución, consistiendo en que todo partido que haya
obtenido un porcentaje-'mayor a 2.5% de la votación total, se le acreditaban
cinco curules en la cámara de diputados, con un tope de 20 diputados por
partido. Se le asignaba otro diputado por este mismo concepto, siempre y
cuando hubieran obtenido une porcentaje superior a 0.5% . Después, en
1973, otra reforma menor a la Constitución se da, afin de incrementar el
número de "diputados de partido" al mismo tiempo que la barra legal
obligatoria para la obtención de este beneficio se reduce de 2.5% a 1.5% y el
número máximo de diputados por esté concepto se incrementa a 25.

Por otra parte, el criterio para fijar el número de diputados era, desde
1917 hasta la reforma política de 1977, de acuerdo a la población habida
dentro de un Estado. Así, de 1917 hasta 1942 la relación era de un diputado
por cada 150,000 habitantes; después · en 1951 se incrementa a 170,000
habitantes por diputado; en 1%0 de 200,000 habitantes por diputado hasta
llegar, en 1972 a 250,000 habitantes por un representante de la nación.
Ahora bien, si es cierto que los partidos minoritarios estaban
representados en la Asamblea legislativa, no es menos verdad que su función
de control sobre la acción del ejecutivo era nula Esto en razón de que su
representación en el órgano deliberativo era mínima Vearnos la siguiente
tabla para ver como estaba representada la minoría en las siete legislaturas
que comprenden el periodo de 1961 a 1976:

-rn

1961

o

50

100

150

200

250

l•PRJ ■PAN ■PPS ■PARM 1
2. El segundo período: 1977-1996
Siguiendo la boga de la democratización mundial, México busca una
mayor pluralidad dentro de sus órganos políticos; es en ése sentido que Jesús
Reyes Heroles propone la reforma política en 1977. Esta consistió en la
introducción del sistema electoral mixto, con la finalidad de que la oposición
estuviera mejor representada en el seno del Congreso. El sistema mixto
consistía en el~gir cierto numero de diputados con un escrutinio mayoritario
y otros serian designados por una elección proporcional. El territorio
nacional es dividido en 300 circunscripciones para la elección mayoritaria y
cinco circunscripciones para la elección de 100 diputados elegidos a la
proporcional. La condición de acceso a la proporcional era de pasar la barra
legal de 1.5% de la votación total. En 1986 él número de curules se
incrementa de 400 a 500; el incremento tiene lugar en la elección
proporcional, que va de 100 a 200 diputaciones. Esto se hace posible gracias
a la presión ejercida por los partidos políticos, que comienzan a ser
competitivos en el plano electoral. En este punto cabe precisar que una
condición del partido en el poder se introdujo en la Constitución. Se trata de
la cláusula de gobemabilidad. Esta consistía en asegurar una mayoría en la
Cámara de diputados afin de asegurar la gobemabilidad interna de la cámara
baja y darle, además, una seguridad al ejecutivo para que sus iniciativas
fueran aprobadas. En caso de que ningún partido obtuviera la mayoría
relativa en la elección, un número de curules necesarios se le otorgaba para
obtener la mayoría requerida Esta polémica cláusula es eliminada en 1993.
Una vez más la presión de los partidos políticos se manifiesta eficazmente.
Después, en 1994, el órgano electoral se independiza del Gobierno, pasando
a ser un órgano autónomo; además, el Senado incrementa sus miembros de

374
375

�64 a 128 introduciendo la elección proporcional en ésta Cámara.6 La
pluralidad gana terreno.

Configuración política del Senado de la República de la LVll Legislatura:

El equilibrio dentro la representación política comienza en las
elecciones de 1988, cuando la oposición se hace más presente en el terreno
electoral. Dicho equilibrio es posible a la coexistencia de tres grandes
partidos políticos; sin embargo, el equilibrio de la representación política es
relativo, porque la repartición del poder depende de la configuración de los
partidos políticos en ambas cámaras. El PRI goza de una superioridad
nwnérica en el Congreso hasta las elecciones de 1997, cuando por primera
vez se encuentra privado de una mayoría absoluta en la Cámara de
diputados, pero le resta, sin embargo ésta mayoría en el Senado. 7
PMVE
2%

Cabe decir, que si la repartición del poder es aún desproporcionada,
podemos considerar éstos cambios como un principio para limitar el
presidencialismo, pues el presidente tendrá que negociar con su oposición en
el seno del Congreso. L,es debates en la LVII Legislatura confirman nuestra
tesis.
Podemos concluir este punto diciendo que son los partidos políticos
quienes han transformado la lógica política modificando las relaciones entre
los Poderes Políticos de la Unión, pues han sido ellos el principal motor para
arribar al pluralismo y así erradicar el presidencialismo a través de las
alianzas entre ellos.

PRI
48%

Configuración poütica de la Cámara de Diputados de la LVII Legislatura:

'"' 1

PRO

1

13%

376

�Il / TRANSFORMACION EN LAS RELACIONES DE LOS PODERES
,POLITICOS DE LA UNION

Las relaciones entre los poderes políticos de la Unión, es decir entre
el Ejecutivo y el Legislativo, corresponden a las de un régimen presidencial.
Es decir, el Presidente es jefe de Estado y de gobierno, no pudiendo ser
removido de su cargo por el Congreso y éste último no puede ser disuelto
por el Ejecutivo. En este régimen, inspirado de los Estados Unidos, cada
órgano tiene poderes propios y compartidos. En éstos últimos encontramos
mecanismos de control, que son relativos en la práctica; y que además, en la
actual Constitución, pueden bloquear la función gubernamental debido a la
lógica del poder mayoritario.
, A / Relación Presidente-partido-Congreso
Dentro de las relacion?.:s
· stitucionales no podemos ignorar la influencia de
los partidos políticos; es son éstos que dan vida a las instituciones. Toda
proposición, tanto del jecutivo como del Legislativo, es discutida en el seno
de una o de ambas Cámaras del Congreso de la Unión, siendo ahí donde los
partidos políticos juegan una función esencial.
1. Relación entre el Presidente de la República y los lideres de las cámaras
La relación entre uno y otro ha cambiado radicalmente a partir de la

LVII Legislatura en detrimento del presidente y en beneficio de los líderes
de las Cámaras.
La relación jurídica que hay entre el Ejecutivo y los lideres de las
Cámaras es el de infonnar, por parte de éstos últimos, sobre la composición
de la Mesa Directiva (arts. 21 y 65 LOC8) . Por el mismo conducto se harán
las comunicaciones que las cámaras tengan que hacer al Jefe del Ejecutivo
Federal. La relación en el campo político es más confusa, la podemos ver en
la influencia que ejerce o puede ejercer el Ejecutivo en la nominación de los
líderes de las Cámaras.

Para comprender mejor nuestro argumento, es pertinente diferenciar
entre la Gran Comisión y la Mesa Directiva de las Cámaras. La primera tiene
una función política y representa a los Estados federados y al Distrito
Federal, mientras que la función de la segunda es de organización: dirigir las
sesiones y de vigilar sobre la seguridad y la buena administración del interior
de éstas.
La elección de los presidentes de la Gran Comisión en cada una de
las Cámaras se lleva a cabo de manera distinta. En el Senado se elige por la
mayoría de votos de los miembros que la integran (art. 92 LOC); mientras

378

que en la Cámara Baja se asigna automáticamente al coordinador del partido
que obtenga la mayoría absolu~ (art. 38-V). Es a los presidentes de la Gran
Comisión que se les conoce como lideres de sus respectivas Cámaras
quienes de hecho, son nombrados por el Presidente de la República de entr;
sus hombres de confianza, pertenecientes a "su partido", siempre y cuando
este goce de la mayoría absoluta. Dentro del antiguo esquema, una vez
concluido el periodo de la Legislatura, estos pasaban a ocupar importantes
puestos dentro de la Administración Pública Federal o importantes puestos
de elección popular.
Ahora bien, ésta práctica presidencialista de nominación se ve
limitada por la configuración política dentro de cada una las cámaras. En la
Cámara Baja de la LVII Legislatura se presenta un cambio importante en el
plano jurídico y político. En efecto, ante la nueva composición de ésta, la
Gran Comisión no se puede integrar según la Ley Orgánica del Congreso
(L?C), ~a que la ausencia de una mayoría absoluta de un partido impide sü
eXIStenc1a_ , Ante , ~sta situación la Comisión de Régimen Interno y
Concertacion Política (CRICP) asume la función de gobierno de dicha
cámm:a (arts. 38 y 45 LOC). La CRICP se compone de manera plural, por los
~rdinado~ de cada uno de los grupos. Es interesante observar que la
Camara de diputados ha retomado su función política de control sobre el
ejecutivo y su función jurídica de crear leyes por su propia iniciativa Prueba
de ello es la función hasta ahora realiz.ada de los coordinadores de los grupos
del PAN, PRO, PMVE y PT, quienes aliados bajo el nombre que se le
conoció como Grupo de los Cuatro (G-4) firmaron, haciendo uso de su
autonomía constitucional en lo que concierne a su autogobierno (arts. 70 y
77-ID C), el acuerdo plenario llamado: "Acuerdo para el logro de la
independencia, autonomía y gobiemo democrático de la Cámara de
diputados de la LVIJ Legislatura". El nombre dice mucho en sí mismo.

En cuanto a la influencia ejercida por el Jefe del Ejecutivo sobre los
lideres de ambas Cámaras, podemos decir que en el Senado es todavía
manifiesto, debido a la mayoría priísta de la cual goza; mientras que en San
Lázaro, su líder se ha independizado del Ejecutivo gracias a la composición
plural donde el PRI es minoría frente a la "alianza mayoritaria". A nuestro
p~r, de ahora en adelante, la composición de ambas cámaras será plural
y sm mayoría absoluta para ningún partido, siendo las alianzas entre ellos
que veremos de manera frecuente. Dicho de otra manera, toda decisión
deberá ser tomada por conse~, debido al nuevo sistema de partidos. Bajo
esta perspectiva, el parlamento mexicano, así como los partidos políticos
representados en su seno, retomarán sus facultades constitucionales de
control y de legislación de una manera autónoma dando así fin al
presidencialismo.

379

�1. Relación entre el Presidente de la República, Partidos Políticos y
Grupos Parlamentarios
Los miembros de las Cámaras del Congreso de la Unión se organizan en
grupos parlamentarios. Jurídicamente el Presidente de la República no tiene
ninguna relación con estos; políticamente sí.

Los grupos parlamentarios son los principales actores [en la vida
parlamentaria] ya que estos son el medio por el cual se opera la confluencia
entre lo político y lo institucionaf. La Constitución (art. 70) reconoce que la
"ley determinará las formas y procedimientos para la agrupación de los
diputados, según su afiliación de partido, a efecto de garantizar la libre
expresión de las corrientes ideológicas representadas en el Congreso". Lo
que nos llama la atención de este articulo es que solo hace alusión a los
diputados ignorando a los senadores; mas sin embargo la LOC (arts. 31 y 94)
reglamenta de todas maneras lo concerniente en ambas cámaras. Para su
composición se requiefC un mínimo de cinco diputados (art. 31 LOC) y de
tres senadores (art. 95 LOC) pertenecientes a un mismo partido político. En
la LVII Legislatura existen cinco grupos tanto en la Cámara de diputados
como en el Senado, a saber PRI, PAN, PRD, PMVE y PT.
La función primordial de los grupos parlamentarios es de representar
a sus respectivos partidos, defendiendo sus pwttos de vista y sus programas
por los cuales han sido elegidos por el voto popular. Esta relación partidolegisladores afecta de manera directa al Presidente, ya que toda política del
ejecutivo debe ser aprobada por los parlamentarios. Esto a pesar de que en
todo régimen presidencial, el presidente no presenta una declaración de
política general o moción de confianza como sucede en un régimen
parlamentario. La influencia que ejerce el Congreso sobre la política
presidencial nos parece, a simple vista, un poco ambigua; pero tomemos en
cuenta que siguiendo la constitución (art. 74-IV), los diputados deben
aprobar o rechazarto el presupuesto de egresos de la Nación, donde el
Ejecutivo Federal organiza el gasto para la aplicación de las políticas
públicas. Anteriormente, en la práctica presidencialista, el presidente en
tumo jamas había tenido problema alguno para la aprobación de sus
iniciativas, gracias a la mayoría priísta. Práctica que ha llegado a su fin.
Podemos constatar nuestra tesis observando las deliberaciones entre los
grupos parlamentarios llevadas en San Lázaro en diciembre de los años de
1997 y de 1998, donde la "alianza mayoritaria ": PAN, PRO, PMVE y PT
ha obligado al Presidente Zedillo a negociar y modificar su programa de
gasto público para los años 1998 y 1999. Es en ese intenso debate que hemos
visto las posiciones de los grupos parlamentarios. Por un lado los partidos de
izquierda (PRD, PMVE y PT) proponían un incremento en el gasto social,
reducción al IVA y mayores impuestos a las empresas; mientras que la

380

derecha (PAN), exigía mas recursos para los estados federados. El PRI, por
su lado, defendía (naturalmente) la iniciativa del Ejecutivo. Felizmente el
Presidente encontró una alianza con el PAN, para hacer aprobar su iniciativa.
Decimos felizmente por que en el caso contrario, es seguro que una parálisis
en la función gubernamental hubiera obscurecido el panorama político,
desembocando en consecuencia una · crisis constitucional. Lo anterior en
razón que la actual Constitución no prevé una salida a una situación tal; ya
que si los grupos parlamentarios rechazan el presupuesto de egresos, el
11
ejecutivo no podrá ejercer ningún gasto.
.,_
Para concluir este punto, podemos decir que la relación presidente,
grupos parlamentarios y partidos políticos la encontramos en las
negociaciones concernientes a la aprobación de las iniciativas provenientes
del Ejecutivo y en los actos de control parlamentario sobre la acción del
Gobierno. Es así como el Presidente Zedillo a tenido que negociar sus
políticas publicas con las dirigencias nacionales de los partidos políticos, los
grupos parlamentarios y de su lado algunos Secretarios de Estado designados
por él mismo.
Enseguida estudiaremos como afecta, ésta relación netamente política, los
poderes constitucionales de uno y otro órgano.

B / Poderes constitucionales del Ejecutivo y del Congreso
A fin de realizar sus mandatos constitucionales, los Poderes Políticos de la
Unión son previstos de diversas facultades y obligaciones. Encontramos
poderes que para su utilización no necesitan ninguna autorización, se trata de
poderes propios; también hay poderes que su realización requiere de ciertos
requisitos, como la autorización o consentimiento de un órgano sobre el otro.
Veamos entonces un extenso pero útil inventario de los poderes
constitucionales.

l.

Poderes propios
a) Poderes propios del Ejecutivo
A diferencia de un régimen parlamentario, donde el Poder Ejecutivo es dual,
el régimen presidencial es unitario. El Presidente es Jefe de Estado y de
gobierno. Los poderes que la Constitución le confiere son de carácter
pe1manente o temporal, dependiendo si se trata de una acción política
interior o exterior, o aún, de una situación de emergencia.
2) Poderes Permanentes
Estos son indispensables en todo momento para el buen desarrollo
político, social y económico de la nación. Tienen además, relación con la
organización del Ejecutivo, con el Parlamento y con el poder judicial.

381

�Poderes pennanentes en relación con el Ejecutivo mismo
Hay que recordar que el Ejecutivo realiza funciones como Jefe de Estado,
Jefe del Gobierno y Jefe de la Administración Pública Federal.
❖

La función de Jefe de Estado

Bajo esta condición el Presidente vigila lo concerniente a la seguridad
del país y las relaciones internacionales de la nación. En efecto, es el
representante de la nación frentt? a la comunidad internacional, motivo por el
cual dirige la política exterior y los tratados internacionales (art. ~9-X).
~bién decide sobre la participación del país en los orgamsmos
internacionales (art. 133). Para ayudarse en esta tarea, nombra agentes
diplomáticos y sus representantes en los organismos internacionales (art. 89III). Acredita, además, los embajadores y los enviados extraordinarios de
otros países según la convención de Viena de 1961.
❖

Funciones de Jefe de Gobierno

Estas son las más importantes de todos sus poderes, en razón que el
Presidente es el responsable político del País. Ejerce su poder político a
través del Gobierno y debe, apoyándose en su "Plan nacional de desarrollo",
asegurarse del desarrollo del país y del buen funcionamiento de las
Instituciones según la Constitución (arts. 25 y 26). En este concepto sus
prerrogativas y obligaciones son múltiples: la iniciativa de ley (art. 71-1); la
promulgación de leyes y su ejecución a través de su poder de reglamentación
(art. 89-I); la nominación de los secretarios de Estado y los altos
funcionarios de la Administración Pública Federal, propone, además al
Senado, al Procurador General de la República (art. 89-II); a los oficiales del
ejercito y de la Fuerza Aérea (art. 89-V); propone así mismo una tema para
la nominación de los 11 Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación (art. 89-XVIII); igual de· los Magistrados del Tribunal Agrario (art.
27-XIX); puede conceder el derecho de gracia (art. 89-XIV); por otra parte,
dirige la educación del país (art. 3-II); en fin, esta obligado a informar
anualmente, por escrito, al Congreso sobre la situación que guarda la
Administración Pública Federal (art. 69).
❖

Funciones de Jefe de la Administración Pública Federal

El Ejecutivo asegura la prestación de servicios públicos. Este principio
es inspirado de la doctrina francesa: el derecho administrativo es el derecho
del servicio público. 12 Para el cumplimiento de ésta función, la Constitución
obliga al Presidente a asegurar la habilitación de puertos marítimos, de
aduanas y de carreteras (art. 89-X:III). La administración de empresas

públicas esta igualmente bajo su responsabilidad (art. 90). También tiene el
poder de expropiación por causa de utilidad pública - siempre y cuan~o el
Congreso Federal y/o locales, ·según el caso, determinen y declaren la
13
utilidad pública (art. 27-2). En fin, puede también conceder privilegios a
los inventores e investigadores a fin de favorizar la ciencia (art. 89-XV).
En lo concierne a los Departamentos Administrativos, podemos decir
que estos son teóricamente autónomos en sus decisiones, pero
económicamente dependientes de la Administración Pública Federal o en el
caso del Departamento del Distrito Federal del Congreso de la Unión (a
pesar que su gobernante es elegido popularmente por el voto universal).

Poderes permanentes en relación con el Congreso
En este concepto consideramos que los poderes del Ejecutivo son
importantes. En caso de desacuerdo entre las Cámaras para fijar la sede dé
sesiones en casos excepcionales, el Presidente escogerá el lugar (art. 68). El
Presidente de la República deberá ser informado por los Presidentes de las
Cámaras sobre toda resolución tomada por ellas mismas, para que sean
publicadas en el Diario Oficial de la Federación (art. 70-1). Por otra parte, el
veto parcial y global (art. 72-c) o aún el veto de bolsa14 son los más
importantes poderes sobre el Congreso.

Poderes permanentes en relación con el Poder Judicial
En la reorganización del Poder Judicial, un Consejo de la Judicatura Federal
es creado con el fin de crear una independencia de este Poder de la Unión
con relación a los otros. El dicho Consejo se compone de siete miembros de
los cuales uno es nombrado por el Presidente de la República (art. 100•2).
Por otra parte, el control de constitucionalidad a sido una de las
preocupaciones de todos los "reformadores de la política mexicana" que
están en busca de la democratización del sistema político. Motivo por el cual
el Presidente puede demandar a la SCJN, a través de su Procurador de
Justicia, la inconstitucionalidad de una ley federal o local (art. 105-11).

2) Poderes Excepcionales
Entendemos por poderes excepcionales, todos ellos que no son
utilizados mas que de manera extraordinaria Es decir, en caso de una crisis
grave o para garantizar la seguridad nacional.
• Los Plenos Poderes
La Constitución prevé éstos poderes (art.29) para situaciones de urgencia

tales como invasión, perturbación grave de la paz o cualquier situación que
382
383

�ponga en riesgo la seguridad de la sociedad. Si el país se presenta en una de
éstas situaciones, entonces el Presidente concentrará los poderes de la Unión
en sus manos. Pero un decreto es necesario para su utilización donde se
especifique el tiempo y si será en todo el territorio nacional o en una región
determinada. Para que el mandatario no abuse de este poder, el acuerdo de la
mayoria simple del Congreso es necesario.
La seguridad nacional
El Jefe de Estado dispone de las fuerzas armadas, del ejército, de la marina
de guerra, y de la fuerza aérea (art. 89-VI), así mismo de la guardia nacional
(art. 89-VII).
Igualmente que el Presidente el Congreso esta previsto de medios de
acción para el desarrollo de sus funciones.

b) Poderes propios del Congreso
La función natural dél legislador es de hacer leyes, de ahí el nombre de
Poder Legislativo. Sin embargo, la lógica del poder mayoritario a cambiado
la función real de los legisladores. Desde hace tiempo ellos no tienen el
monopolio de la creación de la ley, ya que lo comparten con el Ejecutivo
dentro del esquema de la colaboración de poderes. En el contexto de
cualquier democracia en el mundo, observamos que los parlamentos
cumplen dos misiones fundamentales: votar las iniciativas de ley que les
presente el Ejecutivo y controlar la acción gubernamental. Procedamos
enseguida a analizar estas misiones.

1) Poder de legislación
Este e~ un poder relativo. Por que si el partido al cual pertenece el
legislador no tiene la mayoria nece~ia para aprobar una iniciativa de ley
por él presentada, dificilmente se aprobará; salvo que encuentre una alianza
para este propósito. Es por ésta razón que decimos que son los partidos
políticos que aprovechan al máximo, siendo esta la lógica del poder
15
mayoritario siguiendo la descripción de Jean-Claude Colliard. Es dentro de
este esquema que el PRl ha sido dominante, debido a la ausencia de partidos
políticos competitivos, quienes hasta los años ochenta comienzan a tener
más presencia en el plano institucional. Ahora bien, ya una vez "despierto "
el Congreso de la Unión, conviene analizarlo en cada uno de sus
componentes en particular. Es decir, los poderes del Congreso General, de
los diputados, de los senadores y de la Comisión permanente.
Poderes exclusivos de los diputados y de los senadores
Con la excepción de la creación de sus propios reglamentos internos (art. 771), podemos constatar que sus poderes son mas bien de control que

384

legislativos, porque los parlamentarios no tienen la exclusividad, que en
principio debe pertenecerles, de la iniciativa de ley (art. 71-11) así como la
votación de esta (art. 72-d-h). Deducimos lo anterior en razón que la máyor
parte de las iniciativas provienen del Ejecutivo o aún de los Secretarios de
Estado, que a través de "sus hombres" en el Congreso las presentan.
Además, si un legislador presenta una iniciativa por su propia cuenta, se
encontrará que la Mesa Directiva de la Cámara de que se trate, no le dará el
núsmo seguimiento ni el interés correspondiente contrariamente que si la
iniciativa proviniera de un grupo parlamentario.
Así lo hemos constatado en la Cámara de diputados de la LVII
Legislatura, donde los partidos políticos son los que comandan. 16
En lo concerniente a la votación, consideramos que se trata de un medio
de control al núsmo tiempo que una función legislativa. 17
Los poderes exclusivos del Congreso18
Siguiendo la lógica del régimen presidencial, encontramos ciertas limitantes
del Ejecutivo con relación al Congreso. La competencia legislativa del
Congreso consiste en crear las bases, dentro de las cuales, el Ejecutivo pueda
endeudar al Estado, elaborar leyes concernientes al derecho marítimo, de
guerra y sobre la organización de la guardia nacional, crear igualmente leyes
sobre la nacionalidad y la condición juridica de los extranjeros, hacer leyes
concernientes a la comunicación y correos, así como sobre la utilización de
· aguas, legislar también sobre la fabricación de la moneda, organiza también
por medio de la ley, la diplomacia, la concesión de una amnistía, la creación
de leyes para coordinar las relaciones entre los Estados, establecer
impuestos, legislar sobre el desarrollo económico y social de la nación, crear
leyes de control sobre la inversión extranjera, sobre la ecología, la creación y
organización de los tribunales administrativos, legisla también sobre el
Distrito Federal (art. 122-A base 5-F).
Ahora bien, es pertinente reconocer que, en el caso mexicano, esos
poderes pertenecen relativamente al Congreso, en virtud de la omnipresencia
del Ejecutivo sobre la actividad parlamentaria.
Los poderes exclusivos de la Comisión Pennanente
En materia de legislación, ésta Comisión recibe las iniciativas de ley que le
son presentadas para que ella misma las envíe a la comisión respectiva, afin
que en el periodo inmediato posterior de sesiones comience su proceso
legislativo; por otra parte, también esta facultada para aprobar las
nominaciones que le haga el Ejecutivo (art. 79).

2) Poderes de control

385

�Estos poderes son jurídicamente relativos; pero políticamente
efectivos. Cierto, en la lógica mayoritaria los partidos minoritarios no
pueden limitar la acción de la mayoría; sin embargo, la minoría puede hacer
manifestaciones públicas, expresando su desacuerdo con la mayoría
parlamentaria o gobernante. Ahora bien, si la mayoría parlamentaria, en una
o en las dos cámaras se opone a la mayoría presidencial, el Ejecutivo estará
obligado, para que sus iniciativas sean aprobadas, a negociar con uno o
varios grupos parlamentarios. Es entonces que los poderes de control son
jurídica y políticamente efectivos.
De igual manera que los poderes de legislación, los poderes de control
varían para los diputados con respecto a los de los senadores.
Control de los diputados
El control de los diputados se ejerce sobre el Gobierno, la constitucionalidad
de la ley y sobre la re~ponsabilidad excepcional de los parlamentarios y de
los funcionarios púbHcos.
Sobre el Gobierno. Los diputados gozan de los más importantes ·
controles constitucionales sobre el Ejecutivo. Ellos aprueban o no cada año
el presupuesto de egresos. Además controlan, a través de la Contaduría
Mayor de Hacienda, los gastos del Gobierno para aplicar las políticas
públicas, ya que todo gasto debe figurar en la ley de egresos (art. 74-IV).
Hay que precisar que este poder, además de control, es también un poder de
disuasión, por que los diputados pueden bloquear la política gubernamental,
rechazando aprobar el presupuesto de egresos del Ejecutivo, obligándolo a
negociar con ellos. Otro control, también eficiente, es el de investigación,
que lo ejercen a través de las comisiones de investigación (art. 93). Por este
medio pueden hacer comparecer a un funcionario público delante de la
Cámara.
En cuanto al control de la constitucionalidad, el 33% de los miembros de
la Cámara (165 diputados), pueden demandar a la SCJN la
inconstitucionalidad de una ley. Esta nueva disposición fue publicada en el
Diario Oficial de la Federación el 22 de agosto de 1996. El objetivo de ésta
reforma constitucional es de dar a la SCJ N el control abstracto sobre la
constitucionalidad de las leyes y de la anulación en su caso.
En cuanto a la responsabilidad excepcional, los diputados pueden
pronunciarse sobre la procedéncia de un juicio en contra de un parlamentario
o de algún funcionario público. Este procedimiento es indispensable para
que un congresista o funcionario pueda ser objeto de un juicio penal (arts. 74
y 111 ). En lo concerniente al juicio polílico, la Cámara de diputados conoce

386

sobre la responsabilidad, sin juzgar, del Presidente de la República, y
además se constituye en Cámara de acusación en contra de algún funcionario
públicoocongresista(arts. 74-V, 109, llOy 111).
Control de los senadores
La función de éstos es de análisis, de nominación, para señ.alar la
inconstitucionalidad de una ley y de investigación.
El control de análisis consiste en examinar la política exterior llevada a
cabo por el Ejecutivo. Si están de acuerdo con su política, los tratados
internacionales firmados por el Jefe de Estado, deben ser aprobados sin
problema (art. 76-D. Con el objetivo de que la democracia no sea amenazada
y que la soberanía de los Estados Federados no sea afectada de igual manera
sucede en materia de seguridad, donde la Cámara Alta analiza y autorii.a el
desplazamiento de tropas militares en el interior o exterior del país (arts. 76III IV y 79-1). Los senadores nombran, además, dós consejeros en el Conséjo
de la Judicatura Federal (art. 100-2).
Igual que los diputados, los senadores pueden demandar a la SCJN la
inconstitucionalidad de una ley federal o local, donde un mínimo de 42
legisladores (33%) es necesario (art. 105-11).
Otro punto parecido de los senadores es el poder de investigación (art.
93). Una vez rendida la conclusión de una comisión de investigación, los
senadores juzgarán sobre la responsabilidad de un funcionario o de algún
colega El control jurisdiccional de los senadores es en el juicio político.
Aquí los senadores juzgarán sobre la responsabilidad de un funcionario
público o del Presidente de la República (arts. 76-VII, 109-I, 11 Oy 111 ).
Control del Congreso
Este se orienta en cuatro direcciones: la actividad presidencial, el
federalismo, los controles propios del proceso legislativo y las acciones del
Congreso de naturalei.a administrativa
Los controles del Congreso sobre la actividad presidencial. Este autoriza
al Presidente a salir del país (art. 88), de ausentarse temporalmente del cargo
(art. 73-XXVI) y acepta su dimisión (arts. 73-XXVII y 86). Así los cuatro
partidos de la oposición presidencial, (PRD, PAN, PVEM y PT) modifican
la demanda del Presidente Zedillo, el 5 de noviembre de 1997 para ir en
visita de Estado a cuatro países, autorizándolo a asistir únicamente a
Venezuela y a Canadá. Situación inimaginable hace algunos años atrás. Por
otra parte, el Congreso acuerda al Presidente la suspención de las garantías
individuales (art. 29) así mismo acuerda el endeudamiento del Estado, cada
año (art. 73-Vlíl).

387

�Las atribuciones sobre el federalismo. El Congreso puede admitir (art.
73-1) y crear (art. 73-III) nuevos Estados dentro de la Unión Federal. Es así
como el Congreso determinó en 1974 que los territorios de Baja California
Sur y Quintana Roo devengan Estados miembros de la Federación

Mexicana 19

Los controles nacidos del proceso legislativo. Aquí encontramos la
creación de impuestos (art. 73-VII), donde raramente hemos visto la
aplicación de ésta disposición. Fuera de ésta prerrogativa, el Congreso
beneficia de tres controles de disuasión en caso que las mayorías
presidencial y parlamentaria sean contrarias. El primero es la creación de la
ley (art. 73-IIIX, XIII, XVI, XVII, XIX, XX, XXI, XXIII, XXIV, XXIX-a-h,
XXX), en razón que, a través de la ley, en un régimen democrático, el
Congreso puede obligar al Ejecutivo a desarrollar ciertas disposiciones
deseadas por el Poder Legislativo. ¿No se trata de un Gobierno de leyes? El
segundo control es el ,ieto legislativo, porque en caso de una contradicción
de mayorías, los parlamentarios pueden forzar al Presidente a negociar con
ellos. Si es que el Presidente desea que su iniciativa sea aprobada (art. 72).
En fin, la demanda de toda información solicitada por el Congreso, en el
cuadro de una investigación o de una aclaración (art. 77-Il). Esta
prerrogativa obliga a la Administración Pública Federal a que cumpla con el
presupuesto aprobado por los legisladores, por que en todo momento la
oposición presidencial puede activar una investigación en perjuicio de la
imagen del Ejecutivo y en consecuencia de su Gobierno.

Las acciones del Congreso de naturaleza administrativa. Estas son
directas e indirectas. Las primeras consisten en la creación de organismos
tales como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (art. 102-B), creado
el 28 de enero de 1992. Otra facultad es la creación o supresión de empleos
públicos federales {art. 73-XI). Por último, "la obligación de establecer,
organizar y financiar escuelas rurales, en todos los niveles y que impulsen,
además, la investigación científica y la cultura " Esta disposición
constitucional nos parece absurda, del hecho que ésta función esta lejos de la
naturaleza y de la lógica estructural y funcional del Congreso. ·

En cuanto a la acción de control indirecto, podemos citar el derecho que
tienen los parlamentarios de ser informados, cada año, sobre el estado que
guarda la Administración Pública Federal (art. 69).
Finalmente, un control dificilmente aplicable, por razones evidentes,
es la declaración de guerra (art. 73-XII). Normalmente es el Jefe de Estado
que hace este tipo de declaración, ya que cuenta con todos los elementos de

información necesarios. Empero, el Congreso debe crear una ley especial de
carácter temporal.
Control de la Comisión Permanente
Fuera de los periodos de sesiones ordinarias (del 16 de diciembre al 15 de
marzo y del 15 de marzo al 1 de abril), ésta Comisión, integrada por 37
miembros de los cuales 19 son diputados y 18 senadores, nombrados en el
seno de sus Cámaras, tomará algunos de los poderes del Congreso. Estos
son: recibir el juramento del Presidente de la República por interinato (art.
79-11); autorizar al Presidente para salir del País (art. 88); autorizar a este
mismo y a los congresistas a separarse temporalmente de su responsabilidad
(art. 79-Vlll); ratificar los nombramientos hechos por el Ejecutivo que
requieran la autorización del Congreso (art. 79-Vll); autorizar la
movilización de topas (art. 79-1).
La Comisión Perman}IDte acuerda la convocación a una(s) sesión(es)
ordinaria(s) del CongresefGeneral o de alguna de sus cámaras (arts. 67 y 79IV). En este punto, la ' Constitución no es muy clara, porque la Comisión
acuerda y el Presidente convoca (art. 89-XI). En ésta circunstancia nos
preguntamos ¿qué pasaría si la Comisión Pennanente, integrada por una
mayoría hostil al Presidente acuerda una sesión extraordinaria y el
Presidente rechaza de firmar el decreto de convocación? Seguro que la
sesión extraordinaria no se celebraría y en consecuencia, habría con toda
seguridad fricciones entre ambos poderes de la Unión.

En fin, si los poderes propios son importantes, los poderes compartidos
no to son menos.
2. Poderes compartidos

El objetivo buscado de la Constitución de otorgar facultades
compartidas entre los Poderes Políticos de la Unión es de equilibrar el poder
político. Comprendemos por poderes compartidos la proposición o la
decisión tomada conjuntamente entre el Presidente y los congresistas. Ahora
bien, éstos poderes son relativos si la mayoría parlamentaria es coincidente
con la mayoría presidencial, llevando en consecuencia una predominancia
del Jefe de Estado sobre el otro poder. Lo anterior se refleja tanto en la
política interior como en la exterior.

1) En política interior
En este dominio encontramos poderes compartidos entre el Presidente y
el Senado y entre el Presidente y el Congreso General. En cuanto a los
diputados, la Constitución no prevé relaciones especificas con el Ejecutivo.

388
389

�a) Entre el Presidente y los senadores

El Presidente propone y los senadores aprueban. La complejidad
para ciertas nominaciones se encuentra en la mayoria exigida para su
aprobación, que puede ser simple, absoluta o calificada.
Poderes de nominación
En materia económica, el mandatario propone el candidato a ocupar el
puesto de Gobernador de la "Banca de México, así como sus cinco
subgobernadores, para los cuales se necesita la rnayoria simple (arts. 28 y 38
Ley del Banco de México).
En el federalismo, en el caso que el Senado declare la desaparición de
los poderes locales de un Estado o del Distrito Federal, el Presidente le
propone una tema para que escoja un gobernador interino. La aprobación de
dos tercios de los miembros presentes es indispensable (arts. 76 V, IX 'y
122).
,
En lo relativo al Poder Judicial de la Federación, la nominación de los 11
Ministros se hace mediante una selección realizada, para cada Ministro, por
los senadores de entre la terna presentada por el Ejecutivo. Dos tercios de la
votación senatorial es necesaria (arts. 76-VIII, 89-XVIII y 96).
En lo que concierne a la seguridad de la Nación, el Presidente propone,
igualmente al Senado, al Procurador General de la República, a los coroneles
y otros jefes superiores del Ejercito y Fuerza Aérea Mexicana. La mayoría
simple del Senado debe aprobar (arts. 76-11, 89-III, IV, IX, XVII y 79-VII).
Así, 11 O nominaciones de militares han sido aprobadas por el Senado en el
periodo de sesiones (del 15 de marzo al l de abril de 1998).20

b) Entre el Presidente y el Congreso

En este punto, las relaciones se dan entre el Legislativo con la
Administración Pública Federal.
En las políticas públicas
El proyecto de elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, según la
Constitución, debe ser elaborado de manera democrática. El Congreso
participa en su elaboración (arts. 25 y 26). En este punto encontramos un
matiz parlamentario, por que el Ejecutivo dirige el Plan Nacional de
Desarrollo, pero debe tornar en cuenta a la sociedad y al Congreso, teniendo,
este último, facultad de participar activamente en la medida que la ley se lo

permita. 21 Cabe remarcar que si una mayoría parlamentaria opuesta al
Presidente persiste, el sistema politico puede transformarse en un sistema
congresional, como el descrito por Woodrow Wilson. Pues a través de la ley,
puede obligar al Ejecutivo a su ejecución, so pena de un juicio político en
virtud de cometer una falta grave como_lo es el no respeto a la Constitución.
En el proceso legislativo
El Gobierno debe funcionar; y para eso requiere de ciertos mecanismos para
poder aplicar su programa, por el cual fue elegido. En tanto que gobierno de
leyes, ciertos mecanismos como el decreto y la iniciativa de ley es de
ÍUQdamental importancia para la acción gubernamental. Estos dos
mecanismos son previstos en la Constitución (71-1). Sobre este punto ciertos
constitucionalistas y politistas argumentan que el presidencialismo mexicano
ha sido legitimado gracias al PRI, motivo por el cual no ha habido
verdaderas deliberaciones en el Congreso; sin embargo el esquema de hoy,
ya no es el mismo y en un momento de conflicto, dentro de las estrategias
del poder, esta prerrogativa puede tomar importancia política.
En cuanto a las iniciativas, es evidente que la mayor parte provienen del
Ejecutivo. Podemos verlo en todas las democracias del mundo. Y en México
lo constatamos en el segundo periodo de sesiones de ia LVII Legislatura. En
el proceso legislativo, el Presidente puede depositar sus iniciativas ya sea en
la Cámara de diputados o en el Senado.22 Así fueron depositadas por el
Ejecutivo, en el periodo mencionado, 50% de iniciativas en San Lázaro y el
otro 50% en Xiconténcatl. Es evidente que el Presidente escogerá la Cámara
que le conforte más. Donde su partido tenga mayoría
En lo concerniente al veto, el mandatario puede utilizar dos veces ésta
prerrogativa en una misma iniciativa, mientras que los parlamentarios una
sola vez. Ahora bien, el veto presidencial puede ser superado por el voto de
las dos terceras partes de los congresistas presentes, mientras que el veto
parlamentario obliga al presidente a insistir en el siguiente periodo de
sesiones (art. 72).
En cuanto a una reforma constitucional, el consenso se impone. En
efecto, el voto de las dos terceras partes mas el 51 % de las Legislaturas
locales (art. 135) es necesario para que ésta sea realizada Por otra parte, la
nueva redacción del artículo 53-IV de la Constitución limita la presencia de
los partidos políticos en la Cámara Baja. Ningún partido político puede tener
mas de 300 miembros en ésta Cámara En ésta circunstancia ningún partido
puede tener la mayoría requerida para una reforma de ésta magnitud.

390
391

�2) En política exterior
Aquí contrariamente que en materia económica, el Senado domina
sobre los diputados en lo concerniente al control parlamentario.

En materia de defensa
La declaración de guerra hecha por el Presidente debe ser aprobada l?°r la
mayoría simple del Congreso; además, la creación de una ley espe&lt;:1~ es
obligatoria (art. 89-VIII). Ahora bien, el Ejecutivo no ~ene la exclus1vi?ad
de una declaración bélica, pues el Congreso goza igualmente de esta
prerrogativa (art. 73-Xll). Esta prerrogativa ha sido utilizada en una ocasi~n:
durante la segunda guerra mundial, cuando el Presidente Manuel Avtla
Camacho declara la guerra a los países del Eje.

En la diplomacia /
.
La política exterior de México es dirigida por el Jefe de Estad~, m1sma que
debe ser ratificada por el Senado (arts. 76-I, 89-X y 103). As1 es como se
han llevado a cabo los tratados finnados con los Estados Unidos, Canadá Y
últimamente con Europa. Estos son esencialmente en materia de comercio,
educación lucha contra el narcotráfico, extradición, etcétera Por otra parte,
el Senad~ controla, por su poder de ratificación, las nominaciones de
embajadores y de cónsules propuestos por el Jefe de Estado, donde la
mayoría simple es necesaria (arts. 76-II, 89-Ill y 79-Vll). Dm:ante el
segwido periodo ordinario de sesiones del primer año d~ ~a L~U ~g_istagira,
19 ratificaciones y 9 permisos se concedieron en el serv1c10 d1plomattco.
Una vez vistos los poderes constitucionales y las limitantes que
imponen los partidos políticos debido a las mayorías exigidas par~ la
aprobación de determinadas acciones de ambos poderes, pasemos a analtzar
en que consiste ésta lógica.

C / La lógica del poder mayoritario
A lo largo de nuestro trabajo hemos hecho mención del po~er
mayoritario; es momento de hacer alusión al termino. Una ~ez .defimdo
procederemos a explicar por qué éste exige la refonna constitucional del
México de hoy.
El poder mayoritario nace de wia bipolarizació~. Es . de~i~, la
manifestación en favor o en contra de alguna política. La b1polarizac1on se
puede manipular por diversas maneras: por un escrutinio donde la mayoría

392

absoluta sea requerida, o aún por un sistema proporcional como la elección
legislativa en México, donde la elección proporcional se liga a la
mayoritaria, que al mismo tiempo depende de una barra legal exigida
(porcentaje mínimo de votos para tener acceso a la proporcional) y una
repartición de curules con base al más alto porcentaje obtenido de votos.24
Sin embargo se puede debatir que el sistema electoral mixto, como es el caso
de México, no favorise una bipolarización sino a un sistema múltiple de
partidos, cosa que es cierto, pero no obstante este argumento válido, existen
otros factores de hecho que bipolarizan la vida política. Nos referimos a la
política gubernamental, donde los partidos políticos representados en el
Congreso se manifiestan en favor o en contra. Si estamos de acuerdo con
este último argumento, lo estaremos también que existe una bipolarización
en la política mexicana a pesar de] multipartismo reciente. ¿No hemos visto
en la LVII Legislatura que el Presidente necesita del apoyo político y
jurídico del Congreso para la aprobación de sus iniciativas? ¿No hemos visto
que todas las alianzas celebradas, o la mayor parte, son en tomo a las
iniciativas provenientes del Ejecutivo?

Las ventajas de la democracia mayoritaria es que se crea un régimen
gobernable. Pero en el caso de México, ésta se ha dado, en el nuevo sistema
político que acaba de nacer, gracias a la conciencia de los actores políticos:
presidente y legisladores y no a mecanismos constitucionales. Los actores de
los cuales hacemos referencia han sabido solucionar los conflictos suscitados
mediante acuerdos a través de sus partidos políticos. Pero, ¿ qué sucedería si
no se llegara a un acuerdo? Hemos visto en el inciso B de ésta segunda parte
los poderes constitucionales de ambos actores y las mayorías requeridas para
la aprobación de las iniciativas y/o nominaciones presentadas por el
Ejecutivo. Es en este punto que la Constitución de 1917 padece de
deficiencias para prevenir conflictos entre los Poderes Políticos de la Unión,
situación que pone en riesgo la estabilidad política del régimen.
Los principales puntos de conflicto (o posible conflicto) se dan en la
función de gobierno, basada en la ley, que es ejercida por el Ejecutivo. Es
por eso que a pesar de la división rígida de poderes, necesita el apoyo del
Congreso de la Unión.
En el actual contexto político existen cinco partidos en el seno del
Congreso: PRI, PAN, PRD, PT y PMVE (los mismos en ambas cámaras).
Un factor importante es la contradicción de mayorías entre el Ejecutivo y el
Legislativo (al menos en la Cámara de Diputados), situación que complica la
aplicación de la política presidencial y en consecuencia de la función
gubernamental. Es por consenso que el Presidente de la República puede
hacer aprobar sus iniciativas; de otra manera estará impedido a realizar su
función de gobierno.

393

�Bajo este esquema el Presidente ésta obligado a realizar alianz.as con
los partidos que se oponen a su política. Recordemos que en la realización
del Plan Nacional de Desarrollo participan los legisladores que al mismo
tiempo representan a la nación y se organizan en grupos políticos que
representan a sus partidos. Ahora bien, en este punto la Constitución no hace
mención expresa de sanción alguna si el Ejecutivo ignora las
recomendaciones hechas por los legisladores para que se incluyan en el
PND. Sin embargo los legisladores tomarían revancha al momento de
analizar la iniciativas de las leyes de ingreso y de egresos de la federación
presentadas por el jefe de gobierno. O aún, se podría argumentar que el
Presidente de la República faltaría a su juramento de respetar la Constitución
y entonces podría ser sujeto a juicio político.
Por otra parte, la mayoría requerida para la aprobación de ciertas
funciones gubernamentales, sea relativa, absoluta o calificada, hace
reflexionar sobre la gotiemabilidad del régimen. Sobre todo si tomamos en
cuenta que ningún partido goza (posiblemente no gozará más en el futuro) de
una mayoría en la Cámara de diputados, y posiblemente tampoco en la de
senadores para la próxima legislatura. Este es el nuevo contexto de la
política mexicana.
Lo anterior, se da en virtud de que es precisamente el ciudadano
quien reparte el poder a través del voto, distribuyéndolo entre los diversos
partidos políticos llevándolos al Congreso para apoyar o para linútar al
Presidente de la República, ya sea en una elección legislativa intermedia o
coincidente con la presidencial. Esta situación jamas se había vivido en
México, motivo por el cual la Constitución a funcionado. Empero, la nueva
configuración política del parlamento evidencia la funcionalidad de ésta. El
análisis de los poderes constitucionales nos lleva a observar que no existen
previsiones para determinadas situaciones que podrían desencadenar una
crisis constitucional; tal es el caso de la no-aprobación del proyecto de
egresos. Situación que invita a reflexionar en alternativas para una revisión
constitucional.
Se debe tomar en cuenta, en le caso de una revisión constitucional,
que toda constitución además de organizar al poder público y asegurar los
derechos del hombre, es necesario que concilie la estabilidad gubernamental
y el respeto a la voluntad mayoritaria En ésta búsqueda, ciertos actores
políticos han formulado una serie de propuestas de reforma que giran
fundamentalmente en tomo a dos formulaciones. La primera consiste en una
adecuación de la Constitución conservando el régimen presidencial. La
adecuación consiste en un cambio de sistema electoral, tanto para la elección
presidencial como para la legislativa, implementando una segunda vuelta,

tendiendo derecho al balotaje (segunda vuelta) los dos primeros lugares de la
elección; también contemplan la inclusión de los mecanismos de democracia
directa: referéndum y plebiscito. Nuestra opinión en cuanto a la doble vuelta
es que provocaría las alianz.as entre los partidos políticos, dándose ésta en la
segunda vuelta, llevando a la cabeza a los dos candidatos con mayor
votación obtenida, donde los otros partidos conservarían una considerable
importancia, ya que sus electores pueden determinar la victoria del candidato
con el cual se alíen y es ahí justamente que las negociaciones tendrán lugar.
Además el ciudadano tendría dos oportunidades para reflexionar su opción.
Dicho de una manera más sencilla, seria una especie de elecciones primarias
a la angloamericana o más precisamente como se desarrollan las elecciones
presidencial y legislativas en la V República Francesa. En consecuencia ésta
situación reestructuraría, sin duda, la política mexicana en una
bipolarización, pero conservando la pluralidad resultante de un sistema de
partidos múltiples.
En cuanto al refeféndum y al plebiscito podemos decir que estos dos
mecanismos desbloqué'arian los conflictos que se presentasen entre el
Ejecutivo y el Legislativo. En ésta perspectiva, éstos elementos son de gran
utilidad en la hipótesis que los diputados no aprobasen la iniciativa de
egresos del ejecutivo, intentando bloquear la aplicación de su programa
gubernamental. 25 Es entonces que la consulta popular se impone: el
ciudadano decide quien tiene la razón, el Ejecutivo o el Legislativo.
En cuanto a la refonna mayor, la mutación de un régimen
presidencial a uno semi-presidencial, tal como lo proponen ciertos
constitucionalistas y actores políticos, cabe decir que las actuales
condiciones lo hacen viable. En efecto, si recordamos el argumento de
Venustiano Carranza que par~ un régimen parlamentario debe existir una
pluralidad de partidos y que en su interior debe haber un número de
miembros suficientes para participar en el gobierno, podemos damos cuenta
fácilmente que éstas condiciones están dadas.
En este tipo de régimen el gobierno seria nombrado por la mayoría
en el Congreso o de alguna de sus cámaras, pudiendo además destituirlo por
una moción de censura Situación que fortalece al órgano deliberativo. Por
otra parte, el Presidente de la República, electo por el sufragio universal
directo, sería jefe de Estado y encargado de vigilar el buen funcionamiento
de las instituciones. Sin embargo, ,es importante tomar en cuenta los poderes
constitucionales que se les asignaría a cada órgano de darse dicha reforma,
así como el ritmo electoral entre la elección legislativa y la presidencial.
Factor importante en la distribución del poder.

394
395

�Ahora bien, existen argumentos en contra de la instalación de este
régimen diciendo que la cultura política de México está lejos de obedecer a
tal diseiio constitucional. Frente a esos argumentos podemos contradecir que
la "nueva cultura política en México" es de competición y no más de
sumisión; de pluralidad con alternancia y no más de hegemonía. Por otra
parte, las nuevas generaciones no con~cen el presidencialismo tal cual era en
la época de nuestros abuelos y/o padres. También es prudente hacer mención
que la educación juega un papel determinante para el desarrollo de una
cultura democrática.
Finalmente cabe preguntarnos si dentro de un esquema democrático
~o es el pueblo de México quien debe decidir su futuro? Seguramente si,
por ésta razón los actores políticos deben debatir sobre la refonna políticoconstitucional a la luz de los mexicanos; y una vez que hayan llegado a un
acuerdo, deben consultarlos. Es la única manera de legitimar
democráticamente cualquier régimen político.

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• PEDROZA DE LA LLAVE, Susana Thalía: El control del gobierno :
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□ El Congreso de la Unión, integración y regulación, UNAM, México 1997.
• RABASA, Emilio O.: Historia de las constituciones mexicanas, UNAM,
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□ El pensamiento político del constituyente de 1858, Porrúa, 1997.
• REYES HEROLES, Federico (coordinador): Tareas y compromisos
1997, los partidos políticos ante las elecciones, FCE, México, 1997.
• SARTORI, Giov~: Ingeniería constitucional comparada, FCE México
1994
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O ¿ qué es la democracia?, Nueva Imagen México 1997.
• TENA RAMIREZ, Felipe: Leyes fundamentales de México /808-1997,
Porrúa, México 1997.
□ Derecho constitucional mexicano, Porrúa, México 1997.
•

II. DOCUMENTOS

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: comentada por
diversos autores del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, T I y
II, Porrúa-UNAM, México 1997.
u,••

1

11

1•

Dictionnaire constitutionnel, DUHAMEL, Olivier, MENY, Yves, , Presses
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Dictionnaire de la Science politique, HERMET, Guy, BADIE, Bertrand,
BIRNBAUM, Pierre, BRAUD, Philippe, Paris, Annand, Colin, 1996.
Estudios jurídicos en tomo a la Constitución Mexicana de 1917 en su
septuagésimo aniversario: UNAM, México, 1992.
Estadísticas electorales del Instituto Federal Electoral.
Textos revolucionarios del PRI.
III. BIBUONET
http ://www .inegi .gob.mx/homepara/conteo/menu.html

398

http ://www.ife.org.mx
http ://www.trife.gob.mx/index.html
http ://www.pan.org.mx
·
http ://www.pri.org.mx
http ://www.prd.org.mx
http ://www.cddhcu.gob.mx/
http ://www.gobierno.mx

Notas bibliográficas
1

El debate sobre un cambio de régimen presidencial a uno parlamentario continuo
bajo la presidencia de Alvaro Obregón, cuando diputados del Partido Liberal
Constitucionalista presentaron el 14 de diciembre de 1921, una iniciativa de reforma
constitucional en ese sentido. In FUENTES DIAZ, Vicente: Los partidos políticos
en México, ed. Porrúa, México 1996 p. 129.
2
Mensaje de Carranz.a a los miembros del Poder Constituyente de 1916-1917, en la
ciudad de Querétaro el 1 de diciembre de 1916, in TENA RAMIREZ, Felipe, Leyes
fimdamentalesdeMéxico 1808-1997, ed. Porrúa, México 1997 pp. 760-761.
3
Recordemos que uno de los factores esenciales que hicieron fuerte al Congreso de
la Constitución de l 857 fue sin duda que éste era unicameral. Es decir solo existía
la Cámara de diputados. Al menos basta la restauración del Senado en 1874.
4
Emiliano Zapata y Francisco VilJa, poco o nada les interesaba la creación o el
apoyo de algún partido; a pesar que dentro de las filas z.apatistas se encontraba
Antonio Díaz Soto y Gama, miembro fundador e ideólogo del Partido Nacional
Agrarista.
$ Es pertinente precisar que durante el periodo de los generales, hubo dos
excepciones, los gobiernos de Emilio Portes Gil y de Pascual Ortíz Rubio. Pero su
función presidencial era limitada por los mismos generales; motivo por el cual no los
incluimos como gobiernos civiles.
6
La Reforma concerniente al Senado de la República nos parece un poco extraña,
pues la naturaleza de este órgano es la representación de los Estados miembros de la
Federación y no de los partidos políticos o de la federación. Lo anterior desequilibra
la representación paritaria de los estados en la Cámara Alta; además, los partidos
políticos son fortalecidos, pues son los quien proponen los senadores a la
froporcional.
Hay que tomar en cuenta, que en el Senado, el PRI tiene una cómoda mayoría y
que para ciertas leyes o autorizaciones, se requiere de una Mayoría en el Congreso,
es decir de los diputados y de los senadores en su conjunto.
8
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.
9
Gicquel, Jean: Droit constitutionnel et institutions po/itiques, ed. Monchrestien,
Paris, 1997, p. 690.
10
Aunque la Constitución no hace mención expresa de la facultad de rechazar, la
consideramos implícita, ya que en el art. 74 dice ("...esfacultad de los
diputados...IV) examinar, discutir y aprobar anualmente elpresupuesto de egresos
de la Federación. .. ". Por otra parte ¿qué caso tendría discutir algo que de todas
maneras será aprobado?

399

�11

En el inciso B vamos a analizar más detalladamente esta situación.
OSORNIO CORRIES, Francisco Javier, "Estructura funcional y orgánica del
ejecutivo federal en México", in El sistema presidencial mexicano, México~ UNAM,
1988 p. 215.
13
Jurisprudencia. Diciembre de 1998: Felicitas Carrillo vs. Gobierno Federal,
12

1998.
14

Este tipo de veto consiste en la no-publicación de la ley; donde el presidente
aprovecha la falta de sanción en el caso de que no publique.
1
COLLIARD, Jean-Claude: Les régimes par/ementaires contemporains, presses de
la FNSP, París 1978. Analizaremos en el inciso C el concepto de poder mayoritario.
16
En este punto estamos de acuerdo que sean los partidos políticos quienes dirijan ya
que , en el contexto político mexicano, consideramos es la mejor manera de tener
una pluralidad gobernable.
17
Para profundizar en este punto de las votaciones, ver el Dictamen de la Comisión
de Reglamentos y Prácticas Parlamentarias relativo a la iniciativa de Refonnas a la
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos. Leer
igualmente el voto particul,r del PRl. In Gaceta Parlamentaria, año II, Número
175, miércoles 9 de dicie,mbre de 1998. En este dictamen se fortalece aún el poder
de los partidos políticos; es decir del poder de la lógica mayoritaria.
18
Encontramos estos poderes en las 30 fracciones del artículo 73 de la Constitución.
19
Diario Oficial de la Federación, 4 de Octubre de 1974.
20
Senado de la República, fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional,
estadísticas, in revista Este País, junio 1998 México 1998 pp. 70-11.
21
Cabe lugar a agregar a esta disposición constitucional, otra prerrogativa de la
misma jerarquía. Se trata del artículo 73-XXIX-D de la Constitución, que permite al
Congreso de hacer las leyes sobre la planificación para el desarrollo social y
económico del país.
22
Siempre y cuando no se trate de alguna materia exclusiva de una Cámara.
23
Senado de la República, fracción parlamentaria del PAN, estadísticas, op. Cit.
24
Tal es el caso, más allá de ideologías, de las elecciones locales en Zacatecas y
Baja California Sur, donde el PAN, PRO, PT y PMVE se aliaron en contra del PRI,
'anando, éstos primeros las elecciones.
sPor solo mencionar el ejemplo más importante.

POLÍTICAS PÚBLICAS Y MUJERES.

Lídice Ramos Ruiz
Coordinadora del
Centro Universitario de Estudios de Género
Facultad de Filosofia y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Para muchas y muchos estudiosos de las Ciencias Sociales y las
Humanidades, la revolución más importante de fin del siglo XX ha sido la de
género. Es una revuelta que toca y atraviesa todas las dimensiones de la vida
y cuestiona hasta el fondo las relaciones humanas.
Varios grupos de mujeres sabemos que los esfuerzos pretenden
acabar con toda forma dP' inequidad. Sin embargo, lograr que lo cotidiano
sea también responsabilidad pública, recuperar el derecho a decidir sobre el
cuerpo y la sexualidad no es tarea fácil. Implica tocar estructuras arraigadas
y escleróticas, que algunas personas creen que son naturales y no culturales.
A pesar de esto, paso a paso construimos la visibilidad y presencia
del movimiento amplio de mujeres y del movimiento feminista para que las
reivindicaciones de género sean una realidad en las políticas públicas.
Este trabajo muestra al lector o lectora parte de ese andar que incide
en el escenario político con capacidad de interlocución, de participación y
negociación tanto en lo nacional como lo internacional. Está organizado en
tres apartados: Sobre Políticas Públicas, Sobre Políticas Públicas
Demográficas a nivel Mundo y Sobre Políticas Públicas y Mujeres en
México. Se alerta sobre el sentido de presentar a las mujeres como seres
humanos que aspiramos a programas que respondan a las necesidades de
una mejor calidad de vida para nosotras y los demás, así como para destacar
la responsabilidad colectiva respecto a las generaciones futuras.
La construcción de la perspectiva de género, no es sólo asunto de
mujeres; es un proyecto de mujeres y hombres que pretendemos impulsar un
panorama social, económico y cultural de equidad para tener una sociedad
más democrática, participativa, incluyente y solidaria; con políticas públicas
que se legitimen desde la dimensión microsocial hasta la macrosocial dentro
de un marco de desarrollo sustentable.
Las políticas públicas en nuestro país deberán hacer un énfasis
todavía mayor del que tienen ahora para que se perciba que se aplican

400

401

�entendiendo las nuevas formas de organización social, los cambios en la
estructura productiva, en la institucionalidad y en la nueva cultura de la
eficiencia y del consumo y por supuesto que la mirada de la asignación de
los recursos del país tiene como centro a la persona. Que se entienda la
equidad, no sólo como la distribución de bienes, de derechos y obligaciones,
sino también como participación de las sujetas y los sujetos sociales en la
toma de decisiones y en la formación de reglas que normen las conductas y
las actitudes colectivas y personales.

Sobre Políticas Públicas
Las Políticas Públicas de acuerdo a nuestros manuales de economía
y política, dan cuenta de los requerimientos de regulación o interferencia
pública, léase estatal, que existen sobre las libertades individuales a fin de
maximiz.ar el rendimiento de la distribución de los bienes escasos, en
relación a las necesidades de la población, que de ninguna manera el
mercado puede atender. Siempre bajo la discusión del bienestar social.
Dentro de todas las escuelas de pensamiento económico está, de una
u otra manera, la discusión de la participación del Estado dentro de la
Economía. Para muchas posturas entra como algo nocivo, para otras como
algo necesario. En la crisis actual se plantea de nuevo la pertinencia del
debate sobre el mercado, las posturas del Estado y de la sociedad civil, para
encontrar maneras de hacer funcionar el sistema económico, ya que, la
dicotomía eficiencia en el uso de los recursos -escasez de los mismos, se
vuelve de primer nivel.

,.,..

h

11

Bien sabemos que desde inicios de los años ochenta la situación
financiera ha conducido al agotamiento del modelo de Estado-Nación
resultante de la Revolución Mexicana. De ese Estado facilitador del
desarrollo económico que desembocaría en lo social, llamado "consenso
Keynesiano" se pasó al "consenso Washington" que en palabras más llanas
es el modelo Neoliberal, donde el Estado y sus funciones de regulación son
altamente cuestionadas.
Sin embargo tenemos con nosotros y nosotras a unas formas de
intervención que paradójicamente, se activan para liquidar viejas estructuras
regulatorias, caducas instituciones y obsoletos instrumentos de intervención
estatal que las recetas del llamado "ajuste estructural".
Conviene señalar que en el horironte del tercer milenio por causa de
estas reformas estructurales que se traducen en: disminución de la
intervención pública en la economía, merma en las políticas sociales,
privatizaciones, replanteamiento del desarrollo de la seguridad social,
402

disminución de aranceles para productos del exterior, flexibilización de
contratos laborales, subsidios focalizados, normatividades financieras
diferentes, cambios en la propiedad de la tierra rural y urbana, etc.; el
Estado deja gradualmente de hacerse responsable del bienestar de los
ciudadanos pero no transfiere en igual medida la responsabilidad de las
políticas públicas a los sujetos o sujetas sociales.
Esto es, la eficacia de la reestructuración económica no va a la par de
una reestructuración ideológica, se habla de cambios, se plantean reformas
políticas que hablan de transición a la democracia, mas las promesas, son
promesas. La exigencia de la comunidad es a tener mayor participación en la
toma de decisiones para organizar las partidas presupuestales, la
adminstración de las mismas e ir en contra de la filosofía individualista que
desalienta cualquier iniciativa colectiva.

Sobre Políticas PúbliclJÍ Demográficas a nivel mundo.
Considerando los argumentos del inciso anterior, la relación
población, pobreza, medios de subsistencia alcanza una posición relevante.
Buscar el desarrollo económico sostenido y durable integra a las políticas de
población dentro de los programas de desarrollo económico y social del país
de manera ineludible.
El factor clave del desarrollo sostenido, somos los seres humanos,
vistos como capital humano. Se vuelve clave para la competitividad
internacional, el binomio desarrollo-población, cualquier política pública que
no considere esto no estará orientada a los cambios del nuevo milenio.
Haciendo un poco de historia tenemos que a nivel mundial. la
primera conferencia sobre población se organiza en Bruselas, en 1853 con la
finalidad de levantar un censo. A inicios del siglo XX, las tareas se vinculan
a mejorar los censos y a relacionarlos con la higiene de los pueblos.
Natalidad y mortalidad ocupan grandes espacios de trabajo la primera mitad
del siglo mencionado.
Al término de la segunda guerra mundial, con la creación de la
ONU, se establece la Comisión de Población en 1946. De aquí en adelante
crece el interés por los estudios sobre el sentido y los efectos de la dinámica
poblacional. Se promueve la creación de estadísticas, la recopilación de
información y se sensibiliza a los Estados de la importancia de tomar
decisiones sobre las migraciones y su trascendencia económica.

403

�En 1965, dentro de la Conferencia de Belgrado, dice Louise
Lassonde (1997, 39) por primera vez llamó la atención de la comunidad
internacional acerca de la función de la fecundidad como factor
socioeconómico del desarrollo. Reunión en la que asistieron más de
novecientos expertos y expertas.

impugnan y critican la aplicación de éstas. A estos reclamos, se debe en
parte la insistencia de la igualdad de condiciones dentro de la ley poblacional
antes mencionada.

Las mujeres, desde el espacio privado vemos como los gobiernos de
las Naciones Unidas focaliz.an la planificación familiar como un conflicto
entre los derechos individuales de la pareja con los intereses colectivos de
distribución de los recursos económicos de los países. ¿Coincidencias? "lo
privado se hace público" como dice una buena frase de las luchas de las
mujeres.

Y además, dentro de la Primera Conferencia Internacional de la
Mujer celebrada en México, en 1975, un reducido grupo de mujeres
feministas (léase por favor el término, como mujeres que demandan y
proponen soluciones bajo la perspectiva de género, fuera de toda carga
ideológica negativa), buscaba "cambiar la vida". Se habló de la economía, la
política, la cultura, la educación, la vida cotidiana con un carácter más
próximo a las soluciones complejas de la sociedad mexicana superando los
planeamientos del "horno economicus".

Para 1967 se crea en la ONU, el Fondo de las Naciones Unidas para
las actividades en materia de población, que se maneja bajo las siglas de
FNUAP. Y para 1974 se establecen programas de acción poblacional que
destacarán la relación humanidad-naturaleza, con algo dinámico que
determina la elevación de los niveles de vida de los seres humanos. Se
buscará no poner en riesgo el medio ambiente y aflora como preocupación
el crecimiento de la población en extrema pobreza.

¡Cuánto se ha caminado desde entonces! De la anticoncepción que
pretendía bajar las tasas globales de fecundidad, con lo que se continúa el
proceso de cambio conocido como la transición demográfica. Algunos
demógrafos hablan que ~rt los setenta estamos en la tercer etapa de dicho
proceso, y es con las políticas de planificación familiar y las de bajar la
mortalidad infantil, que se provocan expectativas de vida más altas para los
mexicanos y mexicanas en su totalidad.

La autora antes mencionada, Louise Lassonde, (1997, 40) destaca la
importancia política de las Conferencias de Bucarest, 1974, México, 1984 y
El Cairo, 1994. En todas, dice, se discuten los temas demográficos dadas las
- exigencias deJ nuevo orden mundial en gestación: cada conferencia ha
producido una línea de .fractura ideológica diferente: Norte-Sur en
Bucarest, Este-Oeste en México; en El Cairo, la oposición se cristaliza entre
defensores de una concepción laica de la sociedad y quienes apoyan una
concepción teocrática.

Las mujeres quedamos subsumidas en los programas de salud
materno infantil y de planificación familiar, todas y todos sabemos que para
nosotras resultaron insuficientes. La mirada biomédica, fue bastante
unilateral, estaba centrada en el produéto de la maternidad en el niño o niña
que sería después. La madre estaba allí como ser para los otros. La
especificidad de su cuerpo y de sus funciones era importante de acuerdo a la
reproducción. El tema del bienestar de la población se restringía, a ver a las
mujeres como los vehículos de la transición demográfica.

Políticas Públicas y Mujeres en México.
Las mujeres mexicanas sabemos que contamos con una ley de
Población desde 1974, en ella se buscaba favorecer una mayor participación
de las mujeres en los procesos de desarrollo nacional, en condiciones de
igualdad con los varones. Aún así los documentos oficiales hablaban en
términos sexistas, no habían introducido la visión de humanidad que cobija
tanto a los hombres como a las mujeres. Situación que no se dará hasta El
Cairo, 20 años después.
El modelo de desarrollo instaurado a partir de la Segunda Guerra
Mundial, mostraba fisuras en distintos sectores de la población mexicana, y
son las mujeres como parte de los sectores menos favorecidos las que

404

Las ganancias, no obstante esa visión, permitieron visibilizar las
aspiraciones de nosotras las mujeres para ser consideradas como sujetas
sociales y que los cuestionamientos sobre el cuerpo femenino empezaran a
ser tomados en cuenta.
Durante toda la década de 1975-1985 que ha dado en llamarse
Década de la Mujer, se crearon fondos especiales en los organismos
internacionales para la promoción y el desarrollo de programas en tomo a la
reproducción, los derechos relacionados con ella, los problemas sanitarios, la
sexualidad femenina, la libre elección de la pareja, la familia, la
planificación de ésta, la función social de la familia, las relaciones entre sus
miembros. Dando una enorme carga emocional, social y cultural a las
mujeres.

405

�En Copenhague, 1980, algunos países desarrollados presentaron
políticas públicas a favor de las mujeres donde se instrumentaban acciones
administrativas para separar asuntos de familia de asuntos de mujeres. Un
pequeño pero grande paso, se reconocía públicamente que la concepción, el
placer sexual y la familia podían ser tocados como temas separados.
Propuesta que en México apunta para que en ese mismo año se cree el
Programa Nacional de Integración de la Mujer al Desarrollo, adscrito al
Consejo Nacional de Población de la Secretaria de Gobernación, incluso
entiendo se formó una Comisión Nacional de la Mujer que quedó sólo en el
papel.
En Nairobi, durante julio de 1985, se discutieron nuevamente las
situaciones de las mujeres a nivel planetario en pleno acuerdo sobre la
globalización económica y la mundializ.ación de las acciones sociales y
comunicativas, que hacen estrechas para nosotras las políticas públicas sobre
salud. Y hay intentos en materia de educación con traros endebles.
Algo hay que agradecer a las conferencias mundiales de El Cairo en
1994 sobre Población y Desarrollo y a Beijin, en 1995, IV Conferencia
Mundial sobre Mujeres, porque obligaron a las delegaciones de los países
participantes, a las organiz.aciones de la sociedad civil, a regresar a los
grandes temas. Junto a la paz, el desarrollo sustentable, la democracia, el
nuevo papel del Estado, la situación de las mujeres, es propuesta desde la
perspectiva de la equidad entre los géneros.
El trabajo de El Cairo enriqueció las políticas de población con
temas sobre la sexualidad femenina, el placer, la vida, la muerte, el aborto,
los derechos y la posición de las mujeres en "salud reproductiva". Beijin,
destacando parte de estos asuntos y declarando que los derechos de las
mujeres son derechos humanos. ¡Las mujeres vistas como humanas!
El núcleo central de la propuesta de la equidad entre los géneros que
está detrás de las consideraciones de las mujeres gravita a su vez en la
consideración de que la desigualdad basada en las diferencias biológicas al
ser llevada al plano de lo social desarrolla una ideología de la dominación y
la discriminación hacia las mujeres.
Lo masculino y lo femenino y la consecuente desigualdad se han
construido socialmente y por tanto, es un fenómeno cultural que puede y
debe ser modificado. Desde las mujeres se opina que, deben adecuarse todas
las políticas públicas dentro del proceso de institucionalización del enfoque
de género.

406

La dimensión micro-social que introducen las luchas de las mujeres
a la reflexión demográfica constituye toda una revuelta para el tratamiento
de los temas de natalidad, mortalidad y migración. Al igual invita a la
construcción de acciones afirmativas que edifiquen procesos para
operativizar algo de carácter macro-estructural, como son las políticas
públicas de población a esos niveles micro de las sujetas sociales o de las
familias. Una gran preocupación es tener datos de hasta dónde son
interiorizadas estas políticas por los grupos focalizados. De cómo en los
procesos de ejecución y sensibilización de ellas se pueden utilizar
mecanismos de equidad, de aprendizajes de los y las ejecutoras de las
políticas.
Así, podemos hablar de aciertos al promover la inclusión del término
"familias" en la Encuesta Nacional de Planificación Familiar de 1995, donde
se aplican en parte lineamientos de El Cairo. En dicho lugar las discusiones
sobre las diversas formas de familias estuvieron en el tapete de las polémicas
entre los grupos de mujert;S, el Vaticano y la secretaria general que organizó
el evento.
Para el caso mexicano, ampliar el concepto de esta manera permite

dar cuenta más de cerca de la realidad de los hogares mexicanos y muestra
las tendencias en las entidades federativas definidas como prioritarias en
materia de planificación familiar. Permite destacar las jefaturas de hogar
femeninas que llegan a un 18% del total de las familias mexicanas, puede
visualizar los problemas de familias por edad de la mujer, por nivel
educativo, por monto de los ingresos y por supuesto determinar niveles de
pobreza familiar.
Además presentar programas para las adolescentes con embaraws
tempranos, presionar para la puesta en marcha de programas de empleo, de
crédito para mujeres de las áreas rurales y apoyos educativos para las niñas.
La revisión de dichas propuestas no está en este lugar a discusión, lo que
estoy destacando es el compromiso moral del Estado Mexicano para aplicar
los acuerdos firmados.
Muchos grupos de mujeres que están dentro de la sociedad civil
organizada, encuentran ambigüedades en los procesos de modificación del
marco juridico, del acceso a los fondos de inversión o a las propuestas de
toma de decisiones sobre el rumbo de las políticas públicas de todo tipo.
Repito lo que páginas atrás comentaba, no siempre los niveles micro, donde
está lo operativo, se hacen escuchar. Otras mujeres ni se la creen, piensan
que los servidores públicos están lejos de entender sus problemáticas
concretas.

407

�Existe entre la práctica y la operación de las políticas públicas en
general, un desfase para adecuarse a los cambios en las familias y con más
razón para llegar hasta los y las sujetas sociales. A muchos y muchas
operadoras, las jefaturas femeninas les parecen poco importantes, o bien,
como en el caso de las leyes laborales que estaban enfocadas al obrero
varón, no logran cubrir con la amplitud necesaria a la mujer obrera.
En otros casos, interviene un conservadurismo social que puede
utilizar los mecanismos de equidad o de igualdad de oportunidades dentro de
su discurso, pero donde la capacidad de entablar un diálogo es nula. En los
tiempos que corren, temas como la salud reproductiva, la educación sexual,
el derecho a la libre elección sobre la fecundidad, el uso del cuerpo de las
mujeres, son temas álgidos, impactantes, cotidianos donde chocan posturas
ideológicas diversas.
En las prácticas educativas poco se atiende a equidad entre los
géneros. Prevalecen estereotipos, como acaba de demostrar un estudio del
Programa Nacional de la Mujer, sobre los libros de texto de primaria. Dentro
del sistema educativo superior, las resistencias a las transformaciones que
experimentan las formas de vida de mujeres y hombres, han sido poco
estudiadas, o bien, la cultura educativa tradicional -la patriarcal- no asocia
los nuevos conocimientos más allá de los espacios donde se producen.
La incorporación de la equidad de género como tema de las políticas
públicas, esfuerzo de los movimientos de mujeres, en especial de los grupos
feministas mexicanos, no es asimilada por otros actores sociales con la
rapidez que se desea. Dentro del debate político está condicionada por las
concepciones y valores vigentes, interiorizarla lleva tiempo y esfuerzo, pero
estamos andando el camino.
Para muchas de nosotras, como mujeres, el conocimiento producido
por la acción a favor de la igualdad de oportunidades para los géneros, nos
ha permitido tejer redes entre mujeres, a definir un sentido de pertenencia, a
delimitar nuevos problemas que hoy se nombran en la agenda de las
políticas públicas como: violencia intrafamiliar, derechos reproductivos,
maternidad sin riesgos donde la salud de la mujer-madre sea el núcleo de la
proposición, una educación donde las niñas reciban becas para terminar el
sexto año, la prueba de no embarazo para conseguir empleo, paternidad
responsable, entre otros.

humanas se estremecen, se ponen en duda las relaciones y prácticas
genéricas asociadas a la feminidad y a la masculinidad. Afloran miedos,
creencias y fanatismos.
En México, se está trabajando por parte del Instituto Nacional de
Estadística e Informática (INEGI), en un sistema de indicadores desde el
género. Nuevas investigaciones saldrán sin duda de esta pos~a no ~e~sta
de la información. Y tenemos claro que hablar de compartrr y socializar
conocimiento sobre perspectiva de género, de practicar políticas públicas
con esta orientación, resultará extraño a ciertos grupos sociales que más que
incluir buscan disgregar. Que más que luchar y buscar nuevas rutas de
entendimiento entre los géneros, quieren la quietud. Que más que estar en la
cruzada abarcadora de una nueva relación entre humanos se reservan los
privilegios adquiridos.

Bibliografia
/

,

(compiladora). El Pensamiento Unico:
Fundame;tos y política económica. Ed. Miguel Ángel Porrúa. México, 390
páginas.
Concheiro

Elvira.

(Í999)

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vida habrá en el siglo XXI? Edición del F.C.E. México, 262 páginas.
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Población y Programa Nacional de la Mujer. México. 205 páginas.
Programa Nacional de Población 1995-2000. Ed. Gobierno Federal.
Programa Nacional de Desarrollo 1995-2000. Ed. Gobierno federal

Las familias, las mujeres, los hombres, con el principio rector de la
equidad entre los géneros, podemos tender a la ética de la responsabilidad
compartida, a la concreción de las palabras, a la determinación de normas y
valores sociales. Las resistencias son muchas, los sistemas de relaciones

408

409

�LAS TAREAS DE LA PSICOLOGÍA POLÍTICA

Dr. José María Infante

Jefe de Estudios de Posgrado de la
Facultad de Filosofia y Letras,
UANL.

LPresentación
Psicología política es una expresión casi desconocida entre nosotros; sin
embargo, tiene una larga trayectoria y -tanto en la formación de sus ideas
principales como en su fomializ.ación e institucionaliz.ación- puede
presentarse ya un largo camino recorrido.
Hace casi tres mil años, en un texto atribuido al rey hebreo Salomón,
podían encontrarse una serie de máximas y sentencias sobre el ser humano· y
su vida social y política:

"Quien almacena en otoño es prodente, quien duerme en la cosecha se
abochorna" (Prov. 10,5); "Por falta de gobierno se arruina un pueblo y se
salva a fuerza de consejeros" (Prov. 11, 14); "Quien desprecia a su prójimo,
peca; dichoso quien se apiada de los pobres" (Prov. 14,21); "La justicia
hace prosperar a una nación, el pecado empobrece a los pueblos" (Prov.
14, 34); "El soborno es piedra mágica para quien lo da: consigue cuanto se
propone" (Prov. 17, 8); "Practicar el derecho y la justicia Dios lo prefiere a
los sacrificios" (Prov. 21, 3); "Quien oprime al pobre, lo enriquece; quien
da al rico, se empobrece" (Prov. 22, 16); "Más vale maña que fuerza,
experiencia más que vigor/Con estratagemas se gana la guerra y la victoria,
a fuerza de consejo" (Prov. 24, 5-6); "La altura del cielo, la hondura de la
tierra y el corazón de los reyes son insondables" (Prov. 25, 3); "León
rugiente y oso hambriento es el gobernante que oprime a los necesitados"
(Prov. 28, 15); "Cuando gobiernan los honrados se alegra el pueblo,
cuando mandan los malvados el pueblo se queja" (Prov. 29, 2).
Sin duda, todas estas expresiones tenían la finalidad de orientar a los
lectores de estos textos en sus decisiones de la vida cotidiana y en sus
relaciones con el poder, pero las sentencias no estaban expuestas formando
un sistema y en algunos casos eran contradictorias entre s~ como el caso de
la condena a la opresión de los pobres, pero al mismo tiempo la ventaja que
éstos reciben por el hecho de ser despreciados o sometidos a la condena y la
aceptación simultánea del soborno u otras formas de deshonestidad. En
suma, presentando las mismas características que hoy aparecen en el
pensamiento popular o de sentido común, las sentencias son válidas cuando
se toman de manera aislada, pero cuando se intenta formar un sistema con
ellas, no puede evitarse caer en contradicciones.
411

�Podemos ubicar un primer intento de construir un pensamiento
sistemático sobre los temas y asuntos de la psicología política en los griegos,
como ocurre casi invariablemente en todas las tradiciones del pensamiento
occidental.
En el libro IV de Las leyes, Platón observa que es mejor contar corl
poblaciones homogéneas, dado que en las poblaciones heterogéneas es más
dificil conseguir acuerdos y lograr sentimientos comunes. Asimismo, Platón
pensaba que Jas leyes eran construcciones humanas derivadas de una mezcla
de azar, oportunidad y sabiduria, de manera que la figura de un legislador
sabio adquiere una importancia fundamental cuando se busca una sociedad
annónica (Platón, 1991). Los comportamientos aceptados y las costumbres
se transmiten desde las clases altas a las bajas y no al revés; los gobiernos
, deben estar en manos de quienes obedezcan las leyes y no de los más
poderosos o más ricos; las leyes deben hacerse obedecer mediante la
persuasión o mediante fa fuerza y los castigos. Éstas son algunas de las
generalizaciones sobre los seres humanos que se enuncian en ese diálogo y
podriamos decir que se mantienen todavía como expresiones de cierta
psicología social ingenua, pero con un valor que se manifiesta en muchas
formas del pensamiento popular o de sentido común y, en numerosos casos,
como premisas todavía válidas en el análisis del comportamiento político.
Para Gustave Le Bon, El Príncipe, la obra más reconocida de Nicolás
Maquiavelo, era el único tratado de psicología política conocido. Sin duda,
toda la obra de Maquiavelo está repleta de referencias a cuestiones que en la
actualidad son fácilmente ubicables como pertenecientes al campo de la
psicología política:

"los hombres cambian de buen grado de señor creyendo que mejorarán ... "
(Maquiavelo, N. 1993:7); " ... siempre, aun cuando uno cuente con un
ejército poderosísimo, para entrar en una provincia es necesario el favor de
sus habitantes" (ibid.: 8); "Por lo que queda claro que a los hombres o bien
hay que ganarlos con beneficios o destruirles, porque se vengan de las
pequeñas ofensas, de las grandes no pueden; así que la ofensa que se haga
a un hombre debe ser tal que no dé lugar a venganza" (ibid.: JO) y en uno
de los párrafos más conocidos de ese texto: "Porque de los hombres, en
general, se puede decir esto: que son ingratos, volubles, hipócritas, falsos,
temerosos del peligro y ávidos de ganancias; y mientras les favoreces, son
todo tuyos, te ofrecen su sangre, sus bienes, la vida e incluso los hijos como ya dije antes- mientras no los necesitas; pero, cuando llega el
momento, te dan la espa/da"(ibid.: 67).
En otro texto no tan mencionado pero quizá de mayor importancia para
conocer el pensamiento de Maquiavelo ( 1987), también se pueden encontrar
412

numerosas expresiones simiJares, donde los aspectos psicológicos son
colocados como causa o efecto de muchos de los comportamientos o
características políticas de una sociedad. La idea de la maldad intrínseca de
los hombres se repite:
"... es necesario que quien dispone una república y ordena sus leyes
presuponga que todos los hombres son malos y que pondrán en práctica sus
perversas ideas siempre que se les presente la ocasión ... "(1987:35)
Quizás estas expresiones expliquen en parte la animadversión que
muchos teóricos han tenido haéia Maquiavelo y su pensamiento, quien al
'sejialar las limitaciones que toda sociedad tendrá para su constitución y
funcionamiento, atacaba implícitamente las posiciones de optimismo y
voluntarismo que han estado en considerables ocasiones presentes en las
diversas formas que asume la activídad política concreta En parte, la
ambición que todos los seres humanos conllevan es respousable de estas
dificuJtades:
"... la causa es que la naturaleza ha constituido al hombre de tal manera
que puede desearlo todo, pero no puede consegui~lo todo, de modo que,
siendo siempre mayor el deseo que la capacidad de conseguir, resulta el
descontento de lo que se posee y la insatisfacción"(ibid, 120)

También es interesante la explicación que da sobre la deformación de la
memoria social:
"los hombres alaban siempre, aunque no siempre con razón, los tiempos
antiguos (...) por varios motivos (...) como los hombres odian las cosas por
temor o por envidia, en las cosas pasadas han desaparecido las dos causas
más poderosas del odio, pues ya no te pueden dañar ni hay razón para
envidiar/as" (ibid.: J77)
Para el iluminismo posterior, creyente en la sagrada racionalidad y
perfección de los seres humanos y en su bondad natural, el pensamiento
maquiavélico significa un serio escollo y por eso ha sido negado o denigrado.
Pero su obra debe ser considerada como uno de los puntos de partida
fundamentales del pensamiento político y del nivel de análisis psicológico de
la política. Maquiavelo fue el primero en poner de manifiesto de manera
clara que la política es más pasión que razón y -si no reconocemos estodificilmente podremos entender muchos procesos políticos.
El mismo Le Bon contribuyó de manera importante a ese análisis con
toda su obra, de la cual el elemento más conocido es su análisis de la
psicología de las masas o muchedumbres (Le Bon, G. 1998).
Wilhem Wundt comenzó en 1900 una obra de gran extensión que llevó
por nombre "psicología de los pueblos". Habiendo trabajado en lo que en ese
tiempo se denominaba psicología experimental, trató en esta obra de
413

�interpretar los datos históricos y antropológicos a partir del marco conceptual
de la psicología; aún cuando su enfoque se centró en los fenómenos
lingüísticos, su visión implicaba la idea de que el lenguaje de un pueblo
podía revelar mucho de sus características psicológicas y su comportamiento
diferenciado (Murphy, G., 1971). Para Michel-Louis Rouquette (1995) la
obra monumental de Wundt está descalificada en la actualidad debido a que
1. presenta como modelo dominante un tipo de universalidad moral que
confunde, ya que en nombre de la igualdad política rechaza la desigualdad
psicológica; 2. uniformiza 1as culturas en nombre del consumo,
desconociendo que las costumbres y la moral no se difunden ni imponen del
mismo modo que las modas en el vestir o en otros aspectos menores; 3.
presenta resultados inconsistentes, como consecuencia de los problemas
metodológicos de la puesta en acción de los métodos comparativos.
Aún cuando el ténnino política no se considera como una referencia
importante en la obra ~ Freud (1976), parece indudable que sus ideas se
hacen imprescindibles para el análisis de la política desde una perspectiva
psicológica. El tema del trabajo represivo de la cultura se manifestará en su
obra por las diversas consecuencias que para él implica: la construcción del
complejo edípico, la sublimación en la creación cultural, la satisfacción
personal de los individuos en una sociedad. La agresión, fenómeno de orden
psicológico, es organizada socialmente por el poder político y en gran parte
de la obra de Freud podemos encontrar referencias a ello, como por ejemplo:
"Nuestras exigencias culturales hacen demasiado dificil la vida para la
mayoría de las organizaciones humanas, y así promueven el extrañamiento
de la realidad y la génesis de las neurosis sin conseguir un superávit de
ganancia cultural a cambio de ese exceso de represión sexual" (Freud, S.
1910, 50)
1 • 1r,, 1111

111

t

El trabajo de 1921, Psicología de las masas y análisis del yo, puede
considerarse un tratado elemental de psicología política (Freud, S., 1921). En
él, partiendo de la obra de Le Bon, analiza las características de las masas,
ese concepto tan dificil de definir de manera clara, pero de presencia
irrefutable en la vida política contemporánea. Sería una tarea dificil y quizá
inútil resumir el contenido de El malestar en la cultura, pero en esa obra
Freud (1930) expone con mayor profundidad que en otras su concepción de
la forma en que los sistemas culturales y sociales se desarrollan en función de
la oposición y colaboración con las necesidades individuales, los modos de
hacer posible una convivencia humana aceptable, el requisito de la
construcción de un estado de derecho y el control de la violencia y las
maneras en que las construcciones culturales afectan el desarrollo de la
personalidad. Freud también escribió un trabajo que puede calificarse de
señero en los estudios de psicología política, el estudio psicológico del
presidente estadounidense Thomas Wilson (Freud, S. y W. Bullitt, 1973).
Aún cuando la obra no sea de las más importantes de su pensamiento y que
414

fuera publicada muchos años después de haber sido escrita, su lectura es un
paso inicial básico en el estudio de la psicología política.
Pero quizá su contribución involuntaria más importante a la psicología
política se exprese en su concepto del complejo de edipo, fundante de la
personalidad por imposición de la ley y modelo de la instauración de las
leyes en toda sociedad. Todo sistema social requiere que los individuos
encuentren una salida adecuada a su complejo edípico, de lo contrario estarán
condenados a las varias formas de desorden que suelen amenazarlos, ya que
no hay aceptación del orden sin una adecuada integración de la disposición a
aceptar la ley del padre.
·
En la tradición estadounidense, Harold D. Lasswell (1960) es el
fundador de la psicología política. Habiéndose formado en Chicago, viajó en
los años 1926 y 1927 a Europa, donde tomó algunos cursos en la London
School of Economics con Graham Wallas y tuvo una experiencia
psicoanalítica con T. Reik en Berlín. A su regreso, publicó Psicopatología y
Política, trabajo donde, mediante la técnica de entrevistas a políticos
destacados, intenta establecer relaciones entre las experiencias infantiles de
desarrollo y la participación política de la etapa adulta El texto presenta
algunas limitaciones conceptuales, pero ha sido hasta el momento
prácticamente la única obra que arriesga una descripción y una interpretación
de las complejas relaciones entre las estructuras de personalidad y la
actividad política en una sociedad democrática.
Aproximadamente por la misma época en que se publicaba el texto de
Lasswell, en la Universidad de Frankfurt, en Alemania, se desarrollaba la
tarea del Instituto de Investigación Social en el que varios pensadores, pero
principalmente Max. Horkheimer y Theodor Adorno comenzaban su tarea de
construir una teoría social distintiva Ésta, conocida más vulgarmente en la
actualidad como teoría crítica, hizo de las relaciones entre estructuras de
personalidad y estructuras político sociales el punto central de su desarrollo
teórico. Los primeros trabajos de Horkheimer giraron alrededor de la
estructura de la familia alemana de la época y sus relaciones con ciertas
instituciones políticas como el autoritarismo. Sin embargo, será uno de los
trabajos más conocidos de Adorno, La personalidad autoritaria, el que
intentará establecer las posibles relaciones entre las estructuras de
personalidad básicas y las formas de organización política y su ideología
subyacente (Adorno, T. 1965). Aún cuando la escuela de Frankfurt se
disolvió, de alguna manera, durante la segunda guerra mundial, el texto de
Adorno sigue produciendo efectos: casi todos los trabajos que estudian algún
tipo de manifestación del autoritarismo hacen referencia a él (Smith, M.
1997; Durrheim, K. 1997).
La segunda guerra mundial provocó, particularmente en los Estados
Unidos, una especial renovación de la ciencia social aplicada con relación a
415

�las estructuras políticas y sociales. La guerra condujo a estudios sobre los
efectos de la propaganda política y la contrapropaganda: tanto el nazismo
como lo que se llamó el grupo aliado desarrollaron estudios sobre las
posibilidades de efectividad de los mensajes, analizando tanto sus
características formales como los efectos del contenido y los razonamientos
implícitos. Técnicas como la denominada "lavado de cerebros", fueron
utilizadas y analiz.adas en sus posibilidades concretas para producir cambios
en el comportamiento político de los seres humanos y fueron aplicadas en
diferentes versiones por los miembros de distintas sociedades, sin importar
las tendencias ideológicas. Aún cuando la capacidad de esas técnicas para
producir los efectos deseados puede cuestionarse tanto teórica como
prácticamente, no parece haber dudas sobre el uso relativamente amplio que
tuvieron. El lavado de cerebros es, en última instancia, una fonna de tortura.
Y aún cuando ésta haya sido condenada por organismos internacionales y
, leyes en casi todo el mundo, su práctica ha sido frecuente hasta nuestros días
en el ámbito político; los Jllilitares del cono sur latinoamericano recurrieron a
ella de manera sistem~ con pocos beneficios desde el punto de vista de
sus objetivos, pero con un indudable daño a las personas y la sociedad. La
psicología del torturador ha sido poco estudiada, pero debe merecer un
análisis más profundo; sin duda, se ha trabajado más en el problema de la
recuperación psicológica de las víctimas de la tortura, pero si fuera posible
entender un poco más la psicología del torturador, quizá pudiéramos hacer
algo para evitar ese mal.
Asimismo los rumores fueron estudiados de manera particular. Un texto
clásico de G. Allport y L. Postman (1952) intentaba desarrollar una teoría
sobre la dinámica de los rumores en la vida social y política El tema, sin
embargo, debido probablemente a sus dificultades metodológicas, ha
desaparecido de los trabajos de psicología social y política.
Un psicólogo social de origen alemán que se vio obligado, como tantos
otros, a emigrar a los Estados Unidos en el momento del ascenso del
nazismo, Kurt Lewin (1978, 1939), realizó numerosos estudios y
experimentos sobre la convivencia democrática y la formación de distintos
tipos de liderazgo en grupos. Para Lewin, la democracia era una cómpleja red
de relaciones que podían aprenderse y, por lo tanto, desarrollarse en
cualquier clima grupal. Pero, fundamentalmente, la organización democrática
de los grupos acarrea una serie de sentimientos de satisfacción, lo que la hace
superior a cualquier otra forma de organiz.ación social. Podría objetarse que
confundía, un poco ingenuamente, las relaciones en un pequeño grupo con
las condiciones más amplias y generales de las estructuras políticas de una
sociedad, pero sus estudios promovieron el análisis de formas de
organiz.ación reales de vida con relación a la ideología política Debe decirse,
además, que Lewin pensaba que la ciencia social debía asumir un rol activo
en la construcción de un mundo mejor, a pesar de las voces que reclamaban y
416

reclaman la prescindencia valorativa Esta idea de un mundo mejor permeó
casi todos los avances de la psicología social y política en el periodo
posterior a la segunda guerra mundial. No sólo Lewin; también Adorno,
Marcuse y otros pensadores realizaron investigaciones dirigidas a aminorar o
eliminar los males de los sistemas autoritarios como el nazismo o el
comunismo. La búsqueda de una sociedad democrática igualitaria y
participativa no era sólo un ideario político sino también una meta científica.
En enero de 1978 se fundó la International Society of Política/
Psychology, dando así marco institucional a las actividades en el campo. La
sociedad internacional no sólo desarrolla las actividades propias de una
organización de este tipo, sino que edita una publicación donde se recogen
los principales elementos del "estado del arte" en materia de psicología
política y que se constituye, por ello, en una referencia obligada en la
disciplina
Entre las publicaciones más recientes, podemos mencionar el texto del
sociólogo Jon Elster, aparecido con el nombre de Psicología polftica (Elster,
J. 1995). El título es, a primera vista, engañoso, porque podría hacer pensar
que se trata de un panorama completo del campo, mientras que sólo trabaja
sobre algunos aspectos muy limitados: aún cuando en la introducción
promete describir la función y alcances de la psicología política, su promesa
permanece incumplida En una primera aproximación, define la psicología
política como el análisis de los mecanismos que llevan a la formación de los
deseos y creencias y la descripción de los efectos que ellos producen en las
acciones individuales y, por consiguiente, en los procesos sociales. La
definición podría aplicarse para explicar otros campos de estudio y no sólo la
psicología política. Elster piensa que la idea de mecanismo es un instrumento
epistemológico importante para superar la antinomia entre las teorías con
status nomológico y las descripciones ideográficas, pero no se trata de
"teorías de alcance medio" de corte mertoniano, sino de lID. tipo de modelo
causal "ex post" que no puede preverse. Se debería aclarar de antemano que
Elster se pronuncia como participante de la corriente epistemológica que
postula el individualismo metodológico, con todas las consecuencias que ello
acarrea En realidad, creo que quien pretenda saber en qué consiste la
psicología política no debería leer el libro de Elster, pero lo menciono como
una muestra de las dificultades que se deben superar para construir un campo
unificado. Dada su postura epistemológica, Elster piensa que elementos
como la racionalidad de los individuos son importantes para entender el
proceso político; más específicamente, los asocia a la elaboración de las
constituciones políticas y desarrolla largos análisis y disquisiciones sobre las
consecuencias esperadas e inesperadas de los comportamientos en esas
condiciones.

417

�En México, aún cuando no hay grupos consolidados con programas de
investigación consistentes, ha habido ya bastante larga tradición de
investigaciones dirigidas por Héctor Cappello (1995; 1994; 1993a; 1993b;
1990), quien puso énfasis en los procesos de identidad nacional desde tma
óptica muy especial. Para Cappello, identidad y carácter nacional se definen
como formas complementarias, donde el sentido de pertenencia define la
identidad y el sentido de participación produce el mismo efecto con relación
al carácter nacional. En sus estudios concretos, encuentra que las
instituciones políticas -como los partidos políticos y la administración
pública- son los obstáculos principales para que se desarrolle en los
ciudadanos mexicanos una adecuada identidad nacional. Graciela Mota
(1999; 1990a; 1990b), aún cuando parece colocarse en una perspectiva quizá
más fenomenológica, ha producido también importantes trabajos en el campo
de la psicología política mexicana, analizando los procesos de constitución
de grupos en la dinámica vida política mexicana.
Víctor Zúñiga (l 9?s') ha trabajado los problemas de la identidad en los
niños de la frontera norte. Zúñiga encuentra que la fonnación de la identidad
está determinada por complejos simbólicos donde los procesos afectivos
juegan un importante papel. En otras palabras, no son sólo elementos
cognitivos o de desarrollo intelectual los que conforman la identidad, sino,
quizá más importante, los procesos afectivos que vinculan los niños con los
agentes socializadores.
Aún cuando sus trabajos se han desarrollado en los Estados Unidos, no
puede ignorarse que gran parte de la obra de Roderic Ai Camp (1981) versa
sobre la realidad psicopolítica mexicana. Sus estudios abarcan varios
campos, pero uno de los más tratados ha sido la socialización de las elites
políticas mexicanas y sus agentes socializadores, como la familia y la
escuela.
También autores clásicos de la teoría política, como Lipset, Bobbio o
Dahl han incluido conceptos de nivel psicológico en sus explicaciones sobre
el comportamiento político.
En su obra más clásica, Lipset (1987) establece que una democracia es
un sistema de resolución de conflictos donde debe manifestarse alguna forma
de consenso. El consenso es lo que permite que un sistema político pueda
establecer las reglas de un juego pacífico del poder, por el cual los que
sienten afuera del sistema de decisiones acepten las decisiones de quienes
están adentro y éstos últimos reconozcan y respeten los derechos quienes se
sienten afuera. Estos procesos implican superar todas las formas fuertes de
narcisismo social, lo que constituye una de las cuestiones pennanentemente
omnipresentes en los sistemas políticos: la confianza en la representación y
los mecanismos que la constituyen (y aquí debe entenderse representación en
418

su doble sentido: como sistema de transferencia de responsabilidades y como
sistema psicológico de construir y organizar el mundo de lo real). En un
trabajo más reciente (Lipset, S. 1995) sostiene que la democracia requiere
una cultura que le sirva de fundamento; esta cultura implica que los
ciudadanos y las elites ponen en práctica de manera no declarativa principios
como libertad de expresión, ejercicio y vigencia de los derechos humanos,
medios de comunicación independientes y relativamente imparciales,
vigencia del estado de derecho y libertad de asociación y reunión. También
Cerroni (1991) cree que la democracia es una forma o modo cultural, donde
el sufragio universal es el resultado de luchas permanentes desde hace más de
doscientos aíios y se instala de manera más o menos definitiva después de la
segunda guerra mundial. Este proceso de igualación política a través del
sufragio no fue admitido como una forma o expresión natural desde sus
inicios, lo cual implica, para Cerroni, un paso fundamental y decisivo desde
el interés hasta el pleno derecho político. Las ideas de Lipset y Cerroni
presuponen procesos de nivel psicológico en acción: comportamientos
derivados de representaciones del mundo, sistemas de relación interpersonal
con elementos empáticos, alguna forma de concepción del otro -y sus
condiciones de existencia- identificación para el logro de consensos y
rechazo o negación de lo diferente y demás.
Robert Dahl concibe la organización política como un sistema cuyo
problema fundamental, el pluralismo democrático, se puede resumir en dos
preguntas:"¿Qué tanta autonomía debe permitirse a cuáles actores, con
respecto a qué acciones y en relación con qué otros actores, incluyendo al
gobierno del estado? ( ... ) ¿qué tanto control deben ejercer cuáles actores,
incluyendo al gobierno, empleando qué medios de control sobre qué otros
actores con respecto a qué acciones?" (Dahl, R. 1991: 12)
Autonomía, acciones de ciertos actores, control y relaciones mutuas
entre actores son aspectos que no pueden abordarse adecuadamente sin
recurrir a conceptos y explicaciones propias del nivel psicológico de análisis,
salvo que rectifiquemos la realidad. Lo que parece que no hemos podido
encontrar aún es un modelo que unifique ambos niveles de un modo
coherente.
Al definir la democracia, Bobbio (1986) la caracteriza por un conjunto
de reglas que permite establecer quién o quiénes están autorizados a tomar
decisiones colectivas y los procedimientos que permiten tal cosa. La idea de
reglas, como ya hemos visto, está asociada a su internalización: las reglas por
sí mismas no valen nada si no existe una comunidad de individuos que las
acepta y está dispuesta a hacerlas cumplir, aún cuando su cumplimiento
implique consecuencias negativas para sí mismo, lo cual supone complejas
disposiciones de nivel psicológico; asimismo, la toma de decisiones es un
intrincado mecanismo psicológico que supone una compleja estructura de
419

�conocimientos y juicios. Aún cuando la democracia no es sólo la constitución
de estos mecanismos y también debemos admitir que debe darse alguna
resolución a la cuestión del individualismo metodológico, me parece
indudable que hay aspectos de la organización política de toda sociedad para
los que debe recurrirse a conceptos psicológicos.
I.¿Cuál es el campo?

Después de lo visto, quizá podríamos aventurarnos a exponer alguna
definición de la psicología política y su campo de trabajo. En principio, diría
que es una rama aplicada de la psicología social. Y todo estaría bien si las
ideas de psicología social y de aplicación de una ciencia tuviesen consenso
más o menos universal. Lamentablemente, ni siquiera quienes llevamos ya
varios añ.os trabajando en psicología social coincidimos en los aspectos
fundamentales del campo.
Otra posibilidad: tfreguntarnos qué es la política y de allí derivar cuáles
son los fenómenos o áspectos psicológicos que intervienen; ya mencionamos
más arriba cómo los autores que han trabajado los temas más importantes de
la teoría política, introducen, de una u otra manera, conceptos de nivel
psicológico para definir a los sistemas políticos.

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Opto por definir la actividad política como todo aquello que en una
sociedad se relaciona con el ejercicio, ordenación y distribución del poder
con relación a la organiz.ación general de la sociedad. Evidentemente, el
problema del poder puede aparecer en cualquier relación humana y en
cualquier grupo u organización humana y en ese sentido, incluso, podríamos
hablar de política familiar o política empresarial y así sucesivamente, pero
aquí quisiera restringir de manera deliberada esa extensión. De manera que
todo lo que hace a la búsqueda del poder, a su uso, al modo en que los
distintos miembros de una sociedad lo ejercen o lo sufren y a las
consecuencias de ello, las particularidades en que el poder se estructura,
forman parte de la actividad política de una sociedad cualquiera. Todos
nacemos en una sociedad que posee ya estructuras de poder establecidas y
por lo tanto, automáticamente nos colocamos en alguna posición con relación
al poder. Ya sea como grupo, ya como "individuo", podemos intentar
adquirir más poder por distintas vías o modos y podemos perder el poder
también de diferentes maneras. En las monarquías tradicionales el poder (o
su ausencia) se adquiría por nacimiento, mientras que en las sociedades
republicanas modernas el poder se deriva de los apoyos obtenidos por parte
del resto de los integrantes de la sociedad. Si entendemos que el poder se
resuelve, de manera concreta, en términos de la capacidad por parte de
alguien (una persona o un grupo) para producir un detenninado
comportamiento en un otro (persona o grupo), las condiciones en esto se
420

ejercita de manera concreta e incluyen, inevitablemente, una variada gama de
componentes de nivel psicológico.
Reafirmando esto, encontramos que Dahl piensa en la democracia como
un tipo particular de organización de las instituciones políticas de la
sociedad, donde deben satisfacerse ciertos criterios (Dahl, R. 1999). Entre
éstos se encuentran la participación efectiva en todas las actividades políticas,
como posibilidad para cada uno de los individuos de asumir
comportamientos discrecionales; la igualdad de votos, en todos los sentidos
en que pueda concebirse, ya sea como respeto a todos y cada uno de los
votos, ya como aceptación psicológica de la validez de todas las opiniones en
el mismo pie de igualdad; la igualdad de oportunidades en el acceso a la
información relevante para adoptar decisiones; el control de la agenda
-como oportunidad similar para decidir cuáles son los asuntos que deben ser
incorporados al debate- y la inclusión de todos los adultos sin excepción en
las actividades políticas (o al menos, su posibilidad).
Dahl se pregunta también por qué debemos preferir la democracia a
otras formas de organización política y encuentra que sólo la democracia
puede evitar que alcancen el gobierno los autócratas o individuos con otras
patologías; sólo la democracia puede garantizar a todos los ciudadanos el
ejercicio pleno de sus derechos, cosa que los demás regímenes ni hacen ni
pueden; la democracia asegura un ámbito de libertad personal mayor que
cualquier otro régimen; ayuda a las personas a proteger sus intereses y los
· que podrían considerarse bienes fundamentales a los que aspira todo
individuo: supervivencia, alimentación, protección, salud, amor, respeto,
seguridad, familia, amistades, trabajo más o menos satisfactorio,
oportunidades de ocio libre y creativo y demás; la democracia posibilita el
ejercicio libre de la autodeterminación personal, profesional, grupal,
ciudadana, etc.; el ejercicio de las responsabilidades morales y el desarrollo
personal pleno; la prosperidad económica generaliuida, tema que puede ser
enormemente debatido, pero donde puede afirmarse que si bien no todos los
países desarrollados con economías de mercado son plenamente
democráticos, todos los países democráticos que se presentan en la actualidad
como tal poseen economías de mercado, facilitad.oras de una distribución de
bienes más igualitaria que todas las anteriores conocidas, aún cuando siempre
esté en juego el problema de los equilibrios.
En este sentido, la actividad política ha sido una actividad cambiante
que a su vez abarca una gran cantidad de modalidades con relación a las
formas culturales en la que se inserta o desarrolla. Las formas democráticas
de organización han cambiado y con ella las actitudes y los
comportamientos: desde la forma restringida directa de la antigua Grecia
-donde sólo los que eran considerados "importantes" tenían participaciónhasta las modernas repúblicas donde casi todos tienen la posibilidad de
421

�alguna forma de participación, pero donde las diferentes formas de
representación -y los correspondientes elementos de delegación y confianza
en el otro- son el modo inevitable de organizar los asuntos del gobierno: En
todos los casos, los elementos o estructuras de las condiciones psicológicas
que se requieren o exigen a los ciudadanos en sus modos de incorporarse a la
política, presentan formas variadas.
El problema, por otro lado, es que la democracia formal no es suficiente
para garantizar el funcionamiento verdaderamente democrático o el
comportamiento democrático de un conjunto de personas. Claro que puede
alegarse que el funcionamiento formal es ya suficiente desde la óptica
holística del sistema, pero el comportamiento de los agentes presenta
variaciones según sea la forma en que se estructura el sistema Debe
distinguirse entre el comportamiento político de los agentes -allí donde tiene
sentido el análisis psicológico- y las estructuras políticas de una sociedad,
campo de otros niveles de análisis.
En suma, proponemos que el estudio del comportamiento político se
refiere al análisis de (1) la forma en que un individuo se ubica en la estructura
de poder, relacionándose (2) con otros para (3) obtener más o (4) perder
poder, para (5) mantener una estructura dada o (6) buscar su remplazo, (7)
consiguiendo su objetivo o (8) fracasando, para ocupar un nuevo espacio
en la estructura de poder, en un sistema que siempre estará reestructurando el
conjunto de relaciones (o sea que se trata de un sistema dinámico). Quizá
· podríamos intentar representar este proceso de manera gráfica:

5.
mantener
estructura
1. agente
(individuo
situando

2.
relación
con
otros

3.

más
poder
6.
mantener

4.
pierde
poder
7.
éxito

estrnctura

1. La ubicación del agente, que es una estructura evaluativa que implica
juicios de su parte, sobre la forma en que se representa a sí núsmo con
422

relación a todas las otras fuentes de poder (sin olvidar que las
representaciones son -por sí mismas-espejos multienfrentados). Un
individuo, de todas maneras, es una ficción epistemológica: no existe ni ha
existido un individuo aislado en toda la historia humana y lo que un
individuo es como tal no es más que el resultado del modo en que ha
elaborado los procesos sociales en su propio sistema simbólico, procesos
sociales que son percibidos selectivamente a partir de las experiencias
previas. También debemos tener en cuenta que, con relación a lo político, un
individuo desarrolla cierta conciencia de responsabilidad y cierta conciencia
moral, como resultados de los procesos edípicos y actúa provocando
consecuencias deseadas o no.
Ese individuo ha sido socializado -la
participación política se da siempre en la vida adulta- y posee ciertas
estructuras o rasgos de personalidad que pueden ser funcionales o no a ciertas
estructuras políticas; asimismo, toma decisiones siguiendo su deseo -o sea
que comporta un modelo de racionalidad/irracionalidad-; 2. las formas en
que se relaciona con 1~ otros, lo cual supone la puesta en juego de
mecanismos tales co;no empatia, identificación, rechazo, liderazgo,
solidaridad, coparticipación; 3. la búsqueda de poder, que implica
comportamientos con una dimensión objetiva y una dimensión subjetiva que es la que interesa especialmente en función de los elementos
psicológicos-. Con relación a la búsqueda de poder, podríamos identificar
dos tipos ideales (en el sentido weberiano) de estructuras de personalidad:
por un lado el polo de autoritarismo y en el extremo opuesto, el conformismo
o sumisión. Con respecto a lo primero, ya mencionamos los trabajos de la
escuela de Frankfurt; por lo que hace al conformismo, los lewinianos
iniciaron hace ya más de cincuenta años una serie de estudios con
metodología experimental, los cuales todavía son discutidos, en especial por
lo que hace a su interpretación: podría decirse que, en general, las personas
están dispuestas a someterse a quienes identifican como figuras de autoridad
sin cuestionar los fines, siempre que depositen su confianza en quien les
propone realizar la acción (Doise, W.; J-C. Descbamps y G. Mugny, 1997).
Estos estudios han sido muy cuestionados ideológicamente por quienes
se resisten a aceptar que inclusive personas con alto nivel de formación e
información son susceptibles de ser manipuladas o sometidas, pero hay
muchas evidencias empíricas que apoyan la idea de un conformismo de base
en la mayoría de los seres humanos; 4. la pérdida de poder, también con sus
dos dimensiones; 5. la decisión de mantener las estructuras preexistentes, con
su satisfacción o insatisfacción como dimensiones psicológicas; 6. la
búsqueda de reemplazos para esas estructuras, lo cual implica prever o
construir imaginariamente las nuevas estructuras, las que pueden ir desde
fantasías simples hasta utopías y donde las ideologías tienen un importante
rol; 7. el éxito en política posee también una dimensión subjetiva, dada por
una evaluación de los logros alcanzados cuya resultante no es siempre
coincidente con los elementos imaginados; por último, 8. el fracaso también
423

�se compone de elementos subjetivos, dados por la decisión de abandonar o
mantener, a partir de una nueva situación, nuevas relaciones con otros o no.
La psicología social es una ciencia de interniveles. Con esto quisiera
significar que se trata de una ciencia que abarca como mínimo dos niveles de
construcción y organización de la realidad, al menos desde cierta perspectiva
epistemológica: el que comprende los aspectos de lo psicológico y otro, el de
las organizaciones sociales o sistemas de interacción. Lo psicológico, no
obstante, tampoco se constituye como campo definido con una aceptación
universal. Tenemos, por un lado, una vieja concepción restrictiva, que
elimina o ignora los fenómenos del campo de lo psíquico por las dificultades
epistemológicas que conlleva y termina por confundir conducta con
psiquismo o viceversa.
Por otro lado, nos situamos quienes entendemos que lo psíquico, como
tal, se expresa en las producciones humanas que organizan, clasifican,
expresan y dominan el mundo en y a través de los procesos simbólicos
elaborados como producción personal y original de un agente o compartidos
en grupos a partir de procesos colectivos de apropiación y difusión. En el
cuadro l. de la figura, "agente", se nos presenta como una compleja
estructura simbólica de integración, que ha sido denominada como sí-mismo
y que se construye con los elementos de identidad y autoevaluacíón del
sujeto. Forman parte también de este sí-mismo los aspectos conscientes del
ideal del yo y las representaciones que sobre las representaciones de su
·sí-mismo tienen los otros. Las construcciones simbólicas y sus formas de
presentación y representación social aparecen modulando el deseo como
proyección individual en los modos de organización humana de la cultura; las
construcciones simbólicas de privación, escasez, abundancia y disponibilidad
de bienes materiales o simbólicos y demás formas de necesidad elaboradas
socialmente determinarán una porción importante del comportamiento
político.
La "ideología dominante" y el mundo construido a partir de ella, se
instauran como formas de representación social, psicosocialmente hablando,
que imponen un modo de comportamiento en la sociedad civil y en sus
relaciones con el estado. El ténnino ideología ha sido uno de los más
polisémicos de la ciencia social: su uso multivalente parece haber llegado a
un máximo de denotación en los años setenta del siglo veinte y me parece
que aún no tenemos una forma unívoca de referirlo (van Dijk, T. 1999). Para
algunos autores (Rex, J. 1985) las construcciones ideológicas están en la base
de los conflictos sociales, ya que las partes en conflicto siempre elaboran
racionalizaciones especiales destinadas a poner de manifiesto la naturaleza
fraudulenta o ideológica de la posición del otro. Los trabajos de Van Dijk
(1999; 1995) sobre ideología son en sí mismos complejos y un análisis
detallado de su pensamiento al respecto es de por sí una obra laboriosa, pero

424

en la medida en que una de las funciones sociales que les atribuye es la de
sustentar los intereses grupales, su coparticipación en los procesos políticos
es bastante obvia.
Pero así como organizamos el presente de manera simbólica, también lo
hacemos con el pasado: el tiempo y la historia son construcciones simbólicas
que se nos imponen; contar los años de diez en diez y no de doce en doce o
de veinte en veinte tiene efectos disímbolos; concebir la revolución francesa
como una revuelta popular o como una rebelión de sectores de clases medias
nos lleva a interpretar de manera diferente las fuerzas sociales actuales; la
memoria de los pueblos, por otro lado, es mucho más distorsionadora que la
de los individuos; la reconstrucción del pasado está sometida a los procesos
de deformación que requieren que lo pasado sea revivido como se habría
deseado para justificar nuestras acciones del presente, de allí la permanente
tensión en la discusión escolar sobre la historia a enseñar a las nuevas
generaciones y a la elev,ación de las categorías históricas al nivel de mito
(Lévi-Strauss, C. 1964)/
Pero también los procesos de socialización política, como la formación
de la identidad y el sí-mismo y su contrapartida, el otro, responden a
dinámicas sociales: actitudes, construcciones estereotipadas y prejuicios se
construyen como procesos justificados socialmente, que se internalizan en
individuos concretos como respuesta a sus diferentes grados de estados de
ansiedad.
Los problemas de conflicto y agresión tuvieron una reconsideración a
partir de la propuesta del "Dilema del prisionero" en la década de los años
cincuenta. Como sabemos, el problema del egoísmo había sido planteado por
Thomas Hobbes (1993), señalando que la única posibilidad de un ser
humano de protegerse era anticiparse a los comportamientos de saqueo o
daño de los demás obteniendo poder y ejerciéndolo en su salvaguarda. Es en
los años posteriores a la segunda guerra mundial cuando el problema se
retoma desde otra perspectiva (Axelrod, 1986). La idea es que cuando la
búsqueda del bienestar individual produce resultados negativos o
desfavorables para todos, los seres humanos se ven obligados a buscar
fórmulas de cooperación. Sin embargo, el modelo presenta tantos supuestos y
restricciones que su utilidad se hace limitada; no obstante, los trabajos
posteriores en esta línea nos muestran las complicaciones que deben
enfrentarse cuando se trata de implantar fórmulas de cooperación entre seres
humanos y las dificultades para lograrlas mediante el uso de cualquier forma
de racionalidad. Concomitantemente con la incapacidad para explicar
teóricamente la agresión y la violencia, no hemos sido capaces de hallar
soluciones a la violencia concreta: Kosovo o Timor oriental, para no citar los
cientos de conflictos de los últimos tiempos en este mundo, muestran lo
dificil que es controlar la violencia una vez desatada y la imposibilidad de
425

�anteponer la racionalidad a la irracionalidad. Además, ha surgido un nuevo
problema: la disponibilidad abierta, en muchas sociedades, de medios de
agresión muy poderosos, como armas sofisticadas o de enorme poder
mortífero y que a veces están en manos de individuos con ciertos grados de
perturbación psíquica En esta misma dirección, ha aparecido en Rusia una
nueva forma de terrorismo que nos deja algo estupefactos: hacer volar un
edificio de varios pisos sin que se sepa a ciencia cierta por qué se ha elegido
ese objetivo es un acto que nos enftenta a una realidad para la cual carecemos
de esquemas de referencia ¿Qué fantasías o representaciones del futuro llevan
a un individuo o grupo a actuar de esa manera? ¿Cuál es el sentido de la
reivindicación o de la justicia que se posee?

Lo social, por otro lado, se organiza: clase, sexo, estudios.
Antiguamente lo hacía siguiendo las líneas de testamentos, religión u oficios,
pero hoy a través de la inmensa pluralidad de los grupos e intereses, donde
podemos encontrar organizaciones de distinto corte y desarrollo. Partidos
políticos, grupos de presión, organizaciones no gubernamentales y demás son
hoy parte del panorama cotidiano de toda sociedad y producen
entrecruzamientos donde las identidades se funden en procesos de
acercamiento y cooperación o estallan en conflictos y pugnas. Todos los
testamentos, sistemas, estructuras y grupos a los que pertenecemos nos
obligan a una dinámica continua de incorporación o integración o de
separación o conflicto.
Las organizaciones son parte de la identidad personal de todos los
ciudadanos y sus modos de funcionamiento interno marcan, en cierta medida,
las características de personalidad de quienes las integran. Pero todas las
organizaciones, entre ellas las de oficio político, como los partidos políticos
o sindicatos, tienden a estructurarse en tomo al ejercicio del poder, creando
lideratos y formas jerárquicas. Dificilmente podemos encontrar una
organización igualitaria donde todos sus integrantes compartan el poder en el
mismo grado.
El liderato aparece en todos los órdenes de las interacciones sociales,
desde la familia hasta las complejas organizaciones y la más compleja de
todas las hasta ahora desarrolladas por los seres humanos, el estado-nación.
No obstante, desde los trabajos clásicos de Max Weber (1974) sobre
sociología de la dominación, poco es lo que hemos avanzado. S. Pancer, S.
Brown y C. Barr (1999) han trabajado con la idea de que los líderes políticos
pueden ser estudiados en tres dimensiones principales: integridad,
competencia y carisma, cada una de las cuales está formada por una serie de
rasgos que se poseen en mayor o menor grado. As~ integridad está formada
por una escala de honestidad/deshonestidad, el actuar de manera recta,
responsabilidad y cuidado/descuido; la competencia, por inteligencia,
capacidad de trabajo, compromiso y sentido de fines u objetivos; mientras

426

que el carisma se integra por la capacidad de seducción,
causa y su capacidad "carismática". Obviamente, todos
evalúan tal como son percibidos por quienes
independientemente de juicios más "objetivos" sobre el
poseen.

la impresión que
estos rasgos se
son liderados,
grado en que se

Para César Cansino (1998) el liderato parece ser un componente
estructural de los sistemas políticos, donde quienes ocupan la posición de
líder lo hacen como resultado de las condiciones históricas y los rasgos de
personalidad puestos en juego. Et estudio de la personalidad de los lideres es
uno de los elementos que explican el liderato y propone que se consideren
los rasgos de la personalidad sociopolítica, una categoría conceptual no muy
bien aclarada por Cansino.
Un tema dificil es el de las estructuras de carácter nacional y los
sistemas políticos. Ya m7ncioné ta tarea importante de Cappello en México,
pero podemos decir qóe también en otras latitudes se ha intentado y se
trabaja en este aspecto. Inkeles (1997) define el carácter nacional como el
conjunto de características permanentes y patrones que son modales entre los
miembros adultos de una sociedad. Tanto aquí como en general para la teoría
sociológica, el establecimiento de los límites reales de una sociedad se
presenta como una cuestión dificil. Como ya lo ha señalado el equipo
dirigido por Wallerstein (1996) durante mucho tiempo partimos de aceptar
como obvio lo que no parece ser tanto: la sociedad no está ligada
necesariamente de manera determinante al espacio fisico, al menos el
determinado por los límites geográficos de las líneas políticas del estadonación.
Algunos otros han tratado el carácter nacional como la suma total de
todos los valores, instituciones, tradiciones culturales, modos de acción e
historia de un pueblo. Es evidente que esto sólo puede producir un sistema
delirante. Además, suele conducir a ciertas formas de racismo (si es que
consideramos el racismo como algo diferente de un delirio colectivo). La
exacerbación de los valores supuestamente nacionales produjo errores
históricos, como el nazismo y otros similares; en algunas de las sociedades
árabes de la actualidad, dominadas por fundamentalismos religiosos, se
reproducen aquellos fenómenos, aún cuando se quieran ver como
expresiones de resistencia a la dominación de potencias mundiales o como
formas románticas de buscar la afirmación de los propios valores. El
romanticismo, de todas maneras -con su carga de irracionalidad- estuvo
presente en los fundamentos del nazismo.
Colateralmente, la medición de rasgos de supuesta presencia universal
en una población, como la personalidad modal o los valores de la

427

�nacionalidad, presentan una serie de dificultades técnicas para las cuales no
tenemos aún soluciones satisfactorias.
Ya establecimos las condiciones de funcionamiento general de la
democracia en las sociedades modernas, de las cuales podemos deducir la
necesaria condición de estructuras de personalidad y actitudes para su
funcionamiento. El egoísmo, sin embargo, es una característica humana
omnipresente contra el cual toda democracia debe establecer una cierta
estrategia Siempre habrá grupos que creen no recibir lo suficiente de la
sociedad o que su aporte es proporcionalmente mucho mayor que lo recibido.
Los movimientos separatistas e independentistas se alimentan de esta
representación social y, dado su carácter, a veces adquieren fuerza como para
impulsar comportamientos reivindicativos o revolucionarios.
Otro campo que admite una gran cantidad de trabajo para la psicología
política es el de las relaciones internacionales: todos los países utilizan
tácticas de propaganda para difundir una cierta imagen propia y del
"enemigo", así como todos los pueblos desarrollan representaciones sociales
de los extranjeros, especialmente de aquéllos con los que se entra en contacto
más fuerte. Lo del enemigo, en ciertos casos, no suele ser más que el
incentivo de ciertos rasgos paranoicos en individuos muy particulares. Por su
parte, la profesión de espía requiere, sin duda, de ciertas características
psicológicas especiales. Además, son famosas y reconocidas las faltas
cometidas por los llamados cuerpos de inteligencia, cuyos miembros no
siempre poseen el glamour o la inteligencia que la literatura y el cine nos han
presentado.
Queda, por fin, el problema de la posible manipulación de los seres
humanos a partir del posible conocimiento de la psicología política ¿Es ello
posible? ¿Cómo se contrarrestaría? ¿Cuál debe ser el comportamiento ético
de quienes pretender saber sobre esto? En concordancia, hay quienes piensan
que la psicología política puede ser un arma peligrosa en manos de ciertos
políticos, que dispondrían de esta manera de instrumentos o técnicas de
manipulación eficaces. El argumento es válido para todas las ciencias
sociales, si entendemos que la ciencia, en cualquiera de sus campos, debe
servir para transformar el mundo y lograr un mundo mejor para todos. Mi
respuesta es que todo conocimiento es tal por el hecho de ser público.
Justamente, el hacer público el conocimiento es la única forma de impedir
que una persona lo utilice de manera ventajosa en su propio beneficio. El
conocimiento que, como tal, es autoconciente de sus limitaciones y alcances
asegura a sus portadores un mayor dominio de sí mismos y, por lo tanto, la
posibilidad de usar correctivos para sus propios defectos y errores. De todas
maneras, también deben analizarse y cuestionarse los aspectos éticos de
quienes trabajan en psicología política y de sus posibles clientes o usuarios.

m. Las tareas actuales
Me parece que está fuera de discusión que es mucho más lo que
ignoramos que lo que sabemos. De manera que una de las tareas actuales
deben dirigirse a buscar un consenso que permita señalar cierta concordancia
de los interrogantes sobre lo que ignoramos y los modos de poder cubrir esos
huecos.

Las respuestas podrán ser elaboradas mediante uno o más programas de
investigación, con o sin énfasis en asuntos locales o regionales. Esto quiere
decir que hay cuestiones generales que pueden ser explicadas a partir de
investigaciones que partan de problemas locales o también, que puede
pensarse en investigaciones que trasciendan las condiciones localizadas y
puedan iluminar los aspectos más complejos del comportamiento humano en
el ámbito político.
I

¿Qué debemos entender cuando hablamos de comportamiento político?
¿Se trata sólo de comportamientos electorales o más bien, de todo aquello
que se agencia con relación a todas las formas de presentación y
representación del poder? ¿Cómo se concibe el poder, como una manera de
resolver problemas o conflictos o como una instancia de poder restrictiva u
opresiva? ¿Cómo se da la relación entre estructuras de personalidad y
estructuras políticas: hasta qué punto los regímenes autoritarios o
democráticos moldean ciertas estructuras de personalidad o viceversa?
¿Cómo utilizan el poder los sistemas gubernamentales? ¿De qué manera se
usan los sistemas represivos? ¿Cómo, cuándo y por qué aparece la tortura en
política? ¿Por qué hay individuos que buscan el poder de manera compulsiva
y por qué hay quienes lo ejercen de manera cruel y despiadada? ¿Puede
prevenirse la aparición de los "hitleres'.', los "lenines" y similares? ¿Hasta qué
punto y cómo corrompe el ejercicio del poder? ¿Debe haber para ello ciertas
características de personalidad previas o el poder corrompe a cualquiera? ¿Es
evitable la corrupción de los individuos en la política?
Dado que "lo que quiere parecerse, se junta": ¿es similar la afiliación
política a otras fonnas de afiliación, como la religiosa, la de grupos sociales
y demás? ¿Qué es la "conversión" política? ¿Se trata de un fenómeno similar
a otras formas de conversión? ¿Por qué se desafilian o se "desconvierten" las
personas? ¿Cuánta libertad se pierde al afiliarse? ¿Cuánto se está dispuesto(a)
a perder? ¿Qué motivaciones están presentes en la afiliación política en
México: búsqueda de identidad o intereses más o menos egoístas o
compromiso intelectual por una causa o adhesión afectiva a un líder o
persona o grupo o algún tipo de compromiso altruista o cualquier otra cosa?
¿Cuánto de confonnismo y cuánto de reflexión personal se da en la afiliación
política en México? ¿Cuáles son las técnicas de reclutamiento más usadas por
429

428

�los diferentes partidos políticos en México? ¿Hay diferencias entre ellos en
cuanto a las más efectivas? ¿Cuáles son las formas de reclutamiento?¿Varían
según el tipo de organización? ¿Han variado históricamente? ¿En qué
condiciones se produce el "transfuguismo"? ¿Hay rasgos especiales de
personalidad en los tránsfugas?
¿Cuáles son las formas de participación política? ¿Cuáles son las formas
de asumir los compromisos ideológicos, si es que hay grados o diferencias de
otro tipo? ¿Es el comportamiento político, en este punto, similar o diferente a
otras formas de compromiso con respecto a grupos? ¿Cómo se construye el
imaginario de igualdad o diferencia? ¿Qué es lo que subyuga para buscar
parecerse en el ámbito político? ¿Cómo tratar la inconsistencia actitudinal y
representacional? ¿Cómo se jerarquizan los niveles de pertenencia, habida
cuenta de que la pertenencia en las modernas sociedades no puede ser sino
plurívoca?
. ¿~ómo evoluciona el comportamiento del voto en México? ¿Puede
atnbwrse el voto a determinaciones psicológicas y sociales? ¿Es posible
inducir el voto mediante alguna técnica? ¿Se induce el voto en México de
alguna manera particular? ¿Qué condiciones culturales, ideológicas y
políticas producen votaciones de mayor o menor afluencia? ¿Cómo y por qué
se da el abstencionismo? ¿Cuáles son los factores que contribuyen a una
elección por uno u otro candidato?
¿Cuáles son las actitudes fundamentales de ciudadanos con relación a la
política? Además de la confianz.a, ¿qué otras condiciones psicológicas se
necesitan en los sistemas de representación? ¿Permiten mayor participación
los sistemas representativos que los unipersonales? ¿Cómo se representan los
individuos de una sociedad los valores democráticos de cumplimiento de
leyes? ¿Cómo se elabora la toma de decisiones en la construcción de leyes
positivas y en su cumplimiento?
¿Cómo se presentan los rasgos autoritarios de personalidad y su relación
con las estructuras políticas? ¿Qué relaciones hay entre autoritarismo e
ideología? ¿Es el conformismo un rasgo complementario o concomitante del
autoritarismo? ¿Cuánto conformismo se presenta en México? ¿Está el
confo~smo distribuido de manera igualitaria o tiene una presencia mayor
entre ciertos grupos socioeconómicos, de tipo de estudios, de edad u otro
rasgo?
¿Cómo se socializa el "ser político"? ¿Por qué se aceptan unos valores y
se rechaz.an otros? ¿Es un proceso similar en todas las culturas?. Admitiendo
que es imposible dar una respuesta total a esta pregunta, ¿cuáles son las
diferencias en los procesos de socialización política que podemos anotar en
todo el mundo? ¿Cuáles son los agentes socializantes políticos de mayor
430

importancia en México: tiene primacía alguno de ellos o ejercen influencias
equivalentes los padres, la familia, los amigos, la escuela, los medios de
comunicación masiva? ¿Hasta qué punto el comportamiento electoral paterno
se repite en las nuevas generaciones? ¿Cómo se adquieren los valores
democráticos? ¿Cómo surgen los lideres políticos? ¿Qué experiencias
infantiles son fundamentales para optar por la actividad política? ¿Qué tipo
de socialización tienen los líderes políticos? ¿Son similares en todas las
formas de estado o de organización política (regímenes autoritarios,
democracias y demás)? ¿Qué tipo de elementos psicopatológicos son
evitables? ¿Hay modos diferenciados de liderato político según las culturas?
¿Cuáles son los estilos comunicativos y de lenguaje de los políticos con
relación a otros lideres, como los religiosos, los deportistas, etc.? ¿Hasta qué
punto los estilos comunicativos de los políticos mexicanos difieren de los de
otras culturas? ¿Cuál es el tipo de discurso político más seductor en México?
¿Cómo se capta a trav~ del discurso lo irracional o lo inconciente de la
gente? ¿Cuál es discursó más efectivo para atraer y controlar a las masas?
¿Cómo funcionan los' vocabularios "ricos" y "pobres" con relación a la
captación de atención o de interés? ¿Cuál es la efectividad de las supuestas
técnicas de marketing que parecen ser cada vez más utilizadas? ¿Cómo
influyen los estudios de opinión en los propios encuestados y en el resto del
público? ¿Cómo se construye, realmente, la opinión pública en México? ¿De
qué manera se modifica o transforma y por qué vías o medios? ¿Cuáles son
las convicciones fuertes y cuáles las débiles con relación a la esfera de lo
político y cuáles, por lo tanto, sus posibilidades de transformación o cambio?
¿Cómo se presenta la ideología dominante? ¿Cómo afecta los
comportamientos políticos individuales? ¿Los habitantes de México perciben
la actividad política como wia agencia (posibilidad de transformación de la
realidad)? ¿Creen que la acción política es inútil? ¿Cómo se construyen los
rumores políticos? ¿Qué tipo de rumores son y han sido más efectivos en
México?
¿Cómo y cuándo se inventan rumores? ¿Qué relaciones hay entre
rumores, difamación, falsificación y calumnias? ¿Qué es lo que hace creíbles
los rumores? ¿Las mentiras sobre personas tienen las mismas características
que las mentiras sobre ideologías? ¿Qué efectos produce en los seguidores el
descubrimiento de los engaños? ¿Cómo se receptan los informes falsos y
cómo se distinguen de calumnias u otras formas de mensajes distorsionados?
¿Cómo funcionan organizaciones como la CIA estadounidense en la
invención y propagación de rumores? ¿Cómo se elaboran las diversas formas
de difamación en México? ¿Hasta qué punto son procesos elaborados de
manera conciente o el resultado del azar o de juegos inconcientes? ¿Cómo se
da el chiste político en México? ¿Presenta aspectos similares o diferentes a
los de otros países? ¿Hay ciertos chistes difamatorios que aparecen más
correlacionados con ciertos políticos, en el sobrentendido de que algunos
431

�chistes difamatorios se repiten para varios políticos, inclusive en otros países
de todo el mundo?
¿Cómo se presentan las diferencias mujer/hombre en la política? ¿De
qué modo aparecen en México las diferencias en este punto? ¿Cuáles son las
fuentes de estas diferencias? ¿Cuáles son las diferencias de actitud y de
participación política para hombres y mujeres?
¿Cuáles son las condiciones culturales que favorecen o dificultan la
aparición de la violencia política? ¿Qué diferencias podemos encontrar entre
violencia política y otras formas de violencia? ¿No se trataría, en todos los
casos de violencia, de una forma de presentación del poder? ¿Por qué algunas
personas se unen a los grupos que hacen de la violencia su modo político de
operar? ¿La adhesión a las guerrillas o grupos vulgarmente llamados
"subversivos" es diferente en algún sentido a algunas otras formas de
adhesión política?
¿Cómo se juzga o concibe la historia: como una abstracción
incomprensible, como un conjunto de cuentos o de pequeños relatos, como
un mito u otra cosa? ¿Cómo juega la construcción histórica mexicana en los
sentimientos de integración nacional? ¿Qué historia(s) debemos contar para
ello? ¿Cómo se concibe el cambio social y la posibilidad de participar o no
en él?.
¿Cuál es · el mejor político? ¿Puede darse una respuesta total a esta
pregunta? ¿Es el mejor político el que consigue más votos (el que tiene mejor
imagen), el que presenta argumentaciones más racionales, el que propone
mayores riesgos y desafios, el que es más querido por sus gobernados, el que
encuentra las mejores soluciones para los problemas de la comunidad, el que
administra mejor y más limpiamente los recursos públicos (el menos
corrupto)? ¿Cómo se presentan las formas de corrupción política? ¿Sólo
como cohecho, soborno, etc.? ¿O también como manipulación de datos, de
seres humanos, de masas? ¿Cuándo y cómo los políticos o gobernantes
reconocen sus limitaciones y deciden consultar a expertos?
¿Qué es el carisma? ¿Cómo se presenta? ¿Hay variaciones en el
carisma? ¿Todos los políticos deben detentar algún grado o nivel de carisma?
¿Hay diferencias -impuestas por la cultura- entre el carisma detentado por un
líder político mexicano con respecto a los de otras sociedades?
¿Cómo se dan los niveles de organización simbólica en las discusiones
políticas? ¿Qué diferencias hay en los debates políticos mexicanos con
respecto a otras culturas? ¿Cómo se usan los argumentos persuasivos?
Cuando un político posee una posición determinada de antemano -en
especial en los cargos de representantes en los órganos deliberativos- ¿en qué
432

condiciones se produce el cambio de posición? ¿Para qué sirven las
discusiones parlamentarias y sobre quiénes tienen efecto? ¿Cuáles son las
estrategias argumentativas en el discurso de los integrantes de órganos
deliberativos en México? ¿Cuáles son las condiciones sociales que permiten
una discusión abierta y amplia? ¿Cómo se delibera racionalmente? ¿Cómo se
dan y respetan los compromisos políticos en los gobiernos de carácter
representativo? ¿Cuál es la condición de quienes negocian acuerdos en
órganos deliberativos?
¿Cómo se "dan" las masas en México? ¿Presentan características
similares a las de otras masas o culturas? ¿Ha variado el fenómeno en los
últimos años? ¿Ha evolucionado de manera diferente o similar a la de otras
culturas? ¿Cómo se dan las masas en esta época de medios masivos? ¿Cómo
se presenta la siempre permanente tentación de la acción directa. Creo que la
tarea que tenemos por delante es enorme.
/

,I
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En los años anteriores al establecimiento de la gran industria, antes de la
novena década del siglo XIX, no se han encontrado indicios -hasta ahora- de
que se hayan presentado grandes conflictos laborales en la incipiente
industria regiomontana; de los que se tienen noticias se advierte que no
fueron significativos en términos económicos y sociales. Las fuentes
informan de un breve paro estallado por los obreros del Ferrocarril
Monterrey-Matamoros y otro promovido por un grupo de panaderos,
incidentes laborales que al parecer no tuvieron mayor trascendencia. El
periódico La Defensa del 20 de diciembre de 1883 informaba que, en la
ciudad de Monterrey, un grupo de tahoneros había demostrado su
descontento abandonando las labores del batido de la masa en la panadería
donde estaban empleados, propiedad de su patrón Pablo Galván; hecho que
el redactor de la nota juzgaba inusual en la vida laboral del Monterrey de
esos años, por lo que concluía poniendo en alerta a las autoridades para que
evitaran ejemplos que podrían tener resultados negativos. 1 El otro conflicto,
el de los ferrocarrileros, tuvo lugar el mismo año de 1883 el cual se dio con
motivo de que no les pagaban puntualmente el salario.2
Es importante mencionar que fue justamente en los ferrocarriles donde
se produjeron algunos de los primeros y más significativos conflictos
laborales en Nuevo León. Antes de narrar la crónica conviene hacer una
breve reseña de los ferrocarriles regiomontanos. Cuatro fueron las
principales vías ferroviarias que se instalaron en Nuevo León entre
principios de 1880 y 1890: La vía Matamoros-Monterrey cuyo tendido de los
rieles se inició a mediados del mes de abril de 1881 y se conectó con
Monterrey en 1905; el ferrocarril México-Laredo (Ferrocarril Nacional) fue
el primero en llegar a Monterrey en agosto de 1882; entre 1888 y 1891 el
ferrocarril del Golfo unió el puerto de Tampico con Monterrey; de 1888 a
1890 se construyó la línea ferroviaria que conectó a Monterrey con Piedras
Negras, Coahuila.3 Los ferrocarriles regiomontanos no solo fueron medios
de comunicación, sino instrumentos que posibilitaron el funcionamiento de
437

436

�la industria, sobre todo de la gran industria minero metalúrgica y sidenírgica:
Acarreaban el mineral y el carbón desde los fundos mineros; movilizaban el
hierro, el acero y los metales refinados desde las fundiciones hasta los
centros de consumo cercanos y distantes. Entraban y salían de los patios de
las plantas y de los minerales, en donde había talleres de mantenimiento y
reparación de las máquinas; por ello los obreros ferrocarrileros y los
trabajadores de las fundiciones establecieron vínculos muy estrechos.
Aunque no se dispone de información suficiente, el número de
trabajadores ocupados por las compañías ferroviarias debió ser importante:
Según Isidro Vizcaya, para 1902 el tendido de las líneas del ferrocarril
Nacional en su tramo de Laredo a Lampazos, implicó la contratación de 600
obreros. Ello indica que en el tendido de las líneas férreas se emplearon
muchos peones regiomontanos, dirigidos por capataces norteamericanos;
luego con la puesta en operación de las locomotoras llegaron técnicos e
ingenieros de los estados unidos. Se emplearon paileros, garroteros,
carpinteros, fogoneros,~ecánicos, maquinistas, telegrafistas, calderos.
Muchos de los puestas técnicos así como los empleados de confianza
estaban reservados a los extranjeros, lo que -aunado a las diferencias
salariales- generó ambientes laborales de competencia y rivalidad entre
trabajadores mexicanos y norteamericanos. En otros centro laborales
ferrocarrileros del país eran frecuentes las diferencias discriminatorias
salariales y jerárquicas, así como los maltratos de los capataces
norteamericanos en contra de los trabajadores mexicanos; experiencia a la
que no escapó el ambiente laboral ferrocarrilero regiomontano.
En 1898 tuvo lugar un conflicto laboral iniciado por los trabajadores del
ferrocarril del Golfo, cuyo motivo fue la agresión fisica de que fue objeto un
trabajador regiomontano por parte de un norteamericano, debido a que el
mexicano había sido promovido a un puesto de mayor jerarquía. El grupo de
trabajadores de nacionalidad estadounidense se sintió afectado en sus
intereses laborales, lo cual provocó que más de cincuenta de ellos recurrieran
a la paralización de labores.
Según una nota aparecida en el periódico La Voz de Nuevo León de
marzo de 1898, el presidente municipal de Monterrey citó a los huelguistas
norteamericanos para hacerles saber que de acuerdo con el Código Penal del
Estado de Nuevo León tenían diez días de plazo para buscar algún trabajo o
demostrar que vivían de sus rentas; en caso de no comprobar ni lo uno ni lo
otro, serían consignados a la autoridad judicial correspondiente con la
calificación de vagos.4 La misma fuente informaba que la acción emprendida
por la presidencia municipal no significaba un acto de hostilidad contra la
colonia de norteamericanos residentes en Monterrey.

438

Este conflicto laboral puede ser de particular interés para la
historiografia nacional porque plantea una revisión a la idea de la
discriminación que sufrían los trabajadores mexicanos a manos dé los
norteamericanos.
El conflicto regiomontano de los trabajadores del
Ferrocarril del Golfo aparece como una discriminación al revés, en la que los
discriminados fueron los norteamericanos.
Sin embargo también se presentaron conflictos en los que obreros
regiomontanos fueron objeto de malos tratos por parte de los capataces
norteamericanos. Un caso -aunque no del ferrocarril- fue el registrado por el
diario Monte"ey News del 12 de septiembre de 1907, en el que se informa
que un obrero de Monterrey fue golpeado por el norteamericano F.H. Long,
quien tenía a su cargo la apertura de las zanjas del drenaje en el Barrio de las
Tenerías. En mayo del mismo año, el mismo periódico informa de la huelga
promovida por los calderos del ferrocarril a raíz de que la empresa ascendió
como ayudante de calderos a un individuo de nacionalidad norteamericana
llamado H. Lermon, en lugar de haber promovido al inmediato inferior que
era mexicano.
Nacionalmente de las 250 huelgas que se registraron durante el
Porfiriato, cerca de una docena tuvieron como causa protestas de obreros
mexicanos por los privilegiados que disfrutaban los trabajadores extranjeros
y los malos tratos de que eran objeto los trabajadores mexicanos por pare de
5
los primeros. Ello fue particularmente recurrente en el caso de las
compañías fe{l'oviarias. Se tienen noticias que en Toluca en el año de 1881
más de un millar de trabajadores estallaron una huelga en protesta por los
malos tratos que les infringían los ingenieros norteamericanos, quienes en no
pocas ocasiones los golpeaban con látigos, bastones y pistolas.
Aunque es de justicia aclarar que también fueron frecuentes las huelgas
promovidas conjuntamente por obreros y técnicos norteamericanos. Moisés
González navarro da cuenta que el año de 1886, en el Ferrocarril Central,
tuvo lugar un conflicto promovido por 185 maquinistas norteamericanos.
Otras compañías ferroviarias prestaron maquinistas al Ferrocarril Central
para suplir a los huelguistas. Los motivos de la huelga fueron que los
técnicos pidieron nivelación de salarios, a lo que la empresa se negó. El
hecho trajo como resultado que varios obreros mexicanos fueran habilitados
para suplir a los técnicos norteamericanos, lo que permitió que los
nacionales demostraran su capacidad y fueran promovidos a puestos de
mayor jerarquía.
Así como los anteriores se presentaron otros conflictos en las compañía&amp;
ferroviarias regiomontanas; la importancia de los mismos reside en que
formaban parte del proceso de organización de los gremios ferroviarios

439

�nacionales. El movimiento obrero ferrocarrilero regiomontano que mayor
resonancia tuvo en la primera década del presente siglo fue el promovido por
la sucursal número 9 de la Unión de Mecánicos Mexicanos, que tuvo como
motivo principal la solidaridad con el llamamiento que hiciera la matriz de la
organización ferrocarrilera desde Chihuahua a todas sus sucursales del país.
El seminario local Renacimiento, dirigido por Antonio de la paz y Guerra y
por Santiago Roel Melo, en su número 9 del 15 de agosto de 1906, atribuía
el origen del conflicto a las tendencias nacionalistas de los trabajadores
ferroviarios, ya que los huelguistas pedían no solamente incremento de
sueldos, sino que se pagara a cada obrero mexicano miembro de la Unión de
Mecánicos Mexicanos el mismo salario que se pagaba a los extranjeros por
desempeñar el mismo trabajo. La demanda se basaba en la experiencia de
que los jefes de las compañías del Ferrocarril Central y Ferrocarril
Mexicano, venían impartiendo una protección "indebida al elemento
extranjero, deprimiendo al elemento nacional". En un plano de solidaridad
se sumaron a la huelga otros trabajadores de nacionalidad norteamericana.
Lo que no resultaba extraño ya que los norteamericanos fueron activos
organizadores de los ferrocarriles de Nuevo Laredo en 1887 y en Monterrey
en 1898; ~í mismo fueron promotores de la organización anarcosindicalista
International Workers Word. (IWW), fundada en 1905.6
La huelga de 1906 y otras de 1907 promovidas por la sucursal
regiomontana de la Unión de Mecánicos Mexicanos sacó a la luz la división
existente entre los gremios ferrocarrileros. Justamente en esas mismas
fechas el periódico mencionado reproducía un manifiesto signado por
miembros de la Gran Liga de Empleados Mexicanos de Ferrocarril-rival de
la Unión- que protestaban por las acusaciones que les hacían de participar en
la promoción de las huelgas. En el manifiesto no solo declaraban ser buenos
ciudadanos mexicanos y amantes de la paz y el orden sino además ser
adictos al gobierno de la República; así mismo además de deslindarse del
sindicalismo radical, hacían declaración de fe mutualista, manifestando que
según los estatutos de su organización se habían organizado para protegerse
mutuamente exigiendo de los agremiados ''una conducta absolutamente
correcta", un "estricto cumplimiento del deber", moderación en todos los
actos, atención a las empresas en las que servían y respeto a las autoridades.
Para conseguir sus fines se proponían recurrir a todos los medios posibles,
pero cuidando siempre de no excederse en el uso de sus derechos, evitando
que las autoridades tuvieran motivos para reprochar su conducta. El
moralismo religioso del que hacían gala los miembros de la Gran Liga así
como el deslinde del radicalismo político sindical que procuraban, tenía que
ver con la campaña política amarillista que venía realizando la prensa
estadounidense contra los grupos sindicales promotores del nacionalismo
·mexicano, expresado en el lema del periódico regiomontano Renacimiento:
"México para los mexicanos". Los lideres de la Gran Liga de Empleados
440

Mexicanos del Ferrocarril rubricaban el manifiesto diciendo: ''Ni una
intención de desorden, ni mucho menos de carácter criminal puede
suponerse en quienes, con su trabajo honrado generan el pan de cada día, en
quienes son obedientes a la ley, y en quienes aspiran a honrar la nacionalidad
que tienen, a enaltecer y nunca a escatimar los intereses y el buen nombre de
la patria mexicana".7Resulta interesante anotar que la sucursal regiomontana
de la Gran Liga Mexicana de Empleados del Ferrocarril nació con tendencias
ideológicas socialistas y anarquistas; el jefe del gobierno estatal no solo
introdujo agentes en la organización obrera para manipular a los líderes,
logró ~ue a él mismo lo nombraran presidente honorario de la asociación
obrera. El biógrafo del gobernador -Victor Niemeyer- asegura que Bernardo
Reyes guió los pasos de la asociación obrera según los deseos de Porfirio
Díaz y del secretario de Gobernación Ramón Corral, quien tenía experiencia
en el manejo de organizaciones sindicales, por haber participado en Sonora,
su estado natal, en la fundación de sociedades mutualistas de artesanos.9 La
' experiencia de la sucur~ regiomontana de la Gran Liga permitió al
gobierno ensayar proy~tos de arbitraje en los conflictos laborales.
Justamente con motivo/ de la Tercera Convención de la Gran Liga que se
celebró en Monterrey a principios de 1908, el delegado Rosendo Maury
propuso que las huelgas de los trabajadores ferrocarrileros fueran arbitradas.
La propuesta consistía en integrar un comité compuesto por representantes
tanto de la compañía como de los trabajadores. Los primeros serían
nombrados por el gobierno y los segundos por los propios obreros. Se
trataba de crear comités mixtos de arbitraje, en los que formalmente el
gobierno federal dio marcha atrás al proyecto por una razón política: los
comités de arbitraje significaban el reconocimiento de las organizaciones
obreras como entidades contratantes al participar con personalidad propia
-con voz y voto- en las negociaciones con las empresas.
En el año de 1907 tuvieron lug~ otras huelgas por incrementos
salariales y en protesta con los jefes de los talleres. Una de ellas fue la
huelga del ferrocarril Nacional, en la cual participaron 15 ayudantes -varios
de los cuales laboraban en la Gran Fundición nacional Mexicana (Asarco)dirigida por los gremios de moldeadores, romaneros, motoristas eléctricos y
del departamento de muestras. La participación conjunta de los trabajadores
de ambas compañías se explica porqué el ferrocarril realizaba trabajos de
transporte de carbón, minerales y productos refinados de la empresa Asarco.
Por su parte los obreros del Gremio de caldereros de la misma compañía
ferroviaria estallaron otros tres paros en el mismo año, motivados porque la
empresa había ocupado a trabajadores que no pertenecían a la unión gremial.
Una de las huelgas del 21 de junio de 1907 trajo como resultado el despido
de los huelguistas. El conflicto tuvo repercusiones nacionales. Los
empresarios ferrocarrileros junto con los dirigentes nacionales de la Unión
de mecánicos mexicanos se reunieron con Porfirio Díaz. El presidente
441

�conminó a los huelguistas a que volvieran a los trabajos, con la promesa de
que serían cesados los despóticos jefes de los talleres.

2. La huelga de la Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A.
(1903) (Contratos individuales de trabajo, sistema destajista y la huelga
por diferencias culturales

La fábrica pionera de la industria del vidrio se fundó dos veces, la
primera en 1899 y la segunda en 1903. La primera fundación de la vidriera
regiomontana, arranca desde que se constituyó la sociedad y el gobierno
otorgó la exención de impuestos el mes de julio de 1899.1° La exención
había sido solicitada días antes por el señor Luis Manero, en representación
de los asociados. El propósito de los solicitantes era el de establecer una
' fábrica de botellas, vidrios planos y objetos de vidrio, bajo distintas formas,
aprovechando para el efeJ'o la materia prima existente en Monterrey y otros
lugares del Estado. Así'mismo declaraban que la empresa se comprometía a
invertir un capital inicial de 400 mil pesos. 11

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El establecimiento de la fábrica de vidrios y cristales se dio en el
momento histórico en el que se produjo el despegue industrial de Monterrey.
En 1890 se fundó la Cervecería Cuauhtémoc, empresa que tuvo particular
importancia en el desarrollo de la fábrica vidriera, por demanda de botellas
para la cerveza.

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El área de la planta era de 89,276 metros cuadrados de construcción, en la
cual se asentaban los siguientes edificios y departamentos: 12
Un edificio de dos pisos para la oficin,a general, trece departamentos para
diversos usos, un departamento con ocho hornos para calcinar y otro
departamento de beneficio de sulfato de sosa.
Siete tanques de
cristalización, con cocedor para cuarzos; un depósito de cal. Dos
departamentos gasómetros, donde se extraía el gas de carbón. Un
departamento con un horno de capacidad para fabricar diariamente 20 mil
botellas; más 16 hornos templadores. Otro departamento con construcción
igual al anterior. Dos portales para separar y almacenar botellas. Todos de
construcción de ladrillo y techo de lámina de fierro. Lo que muestra los
vínculos tempranos entre las fábricas de vidrio, fierro y ladrillo (Vidriera
Monterrey, Fundidora Monterrey y Ladrillera Monterrey). El terreno estaba
situado al norte de la ciudad, entre· la estación del Ferrocarril Central y la
Gran Fundición Nacional mexicana. Además la planta contaba con tres
calderas de vapor, un agitador del material, dos ingenios, un elevador. Dos
molinos para la materia prima; 50 aparatos para fabricar botellas y dístintos
442

accesorios de maquinaria y herramienta en los departamentos. Cuatro
departamentos con 9 cuartos de construcción, que servían de habitación para
los empleados. También había en el patio una vía férrea conectada éon el
ferrocarril. Para 1903, se tenían almacenadas alrededor de 300 mil botellas.
Desde los tiempos en que se realiz.aban los trabajos de montaje del montaje
de la planta surgieron dificultades que retrasaron la puesta en operación de la
fábrica. En mayo de 1902, un año antes de que fuera cancelado el proyecto,
Isaac garza dirigía un oficio al gobernador del Estado, en el cual le explicaba
que entre los motivos por los que se habían retrasado los trabajos, estaban:
Haber decidido poner una planta de purificación de soda (en aquellos
tiempos se le llamaba "soda" a la sosa, que era un componente básico de
la materia prima para producir el vidrio), la cual requirió una inversión
que no estaba considerada en el proyecto inicial.
Demoras en la importación de la maquinaria de Alemania y dificultades
para instalarla una ve estando en Monterrey.
Un aire huracanado de febrero que derrumbó el techo de uno de los
departamentos.
Ante estas dificultades los empresarios solicitaban al gobierno del
Estado una prórroga para iniciar las operaciones. 13
Otro aspecto que contribuyó de manera decisiva al fracaso del primer
proyecto fabril, fue la huelga de los técnicos alemanes.
Según se. desprende de la información disponible, por esos años en
Monterrey no había tradición del trabajo del vidrio antes de que se montara
la fábrica vidriera. Como sí existía en la ciudad de México, Puebla y otros
lugares de la República: Por ello en la región no existían técnicos y obreros
especializ.ados de Alemania.
El ingeniero y gerente de la fábrica, Roberto G. Sada da cuenta que se
había tomado el "atrevido acuerdo de contratar y hacer venir desde Alemania
para hacerse cargo de la producción a un equipo de personas compuesto por
dos jefes, dos fundidores, dos arqueros(templadores) y cuarenta y ocho
sopladores. Todos ellos llegaron el 24 de febrero de dicho año (1903) y
fueron alojados en casas que la compañía había construido y amueblado
especialmente para ellos. Tras breves días de descanso se presentaron en la
planta para iniciarla producción".14
Sin embargo, a pesar de la capacidad de los técnicos alemanes, la fábrica
no pudo arrancar. El autor citado dice: "Pero, los días y los meses fueron
deslizándose uno tras otro sin los resultados anhelados. Nada se producía en
la fábrica, aparte de muestras defectuosas...Las noticias propaladas desde el
interior de la fábrica se relacionaban con problemas técnicos que nadie
443

�comprendía su verdadero significado. En forma muy confusa se hablaba de
la calidad de la sílice, del sulfato, de los defectos del combustible y de la
misteriosa viscosidad del combustible caliente. Es casi seguro que los
expertos alemanes que dirigían aquellos trabajos tampoco comprendían la
parte fundamental de las dificultades encontradas. Todo lo relacionado con
aquella nueva industria era diferente de lo que ellos habían visto y aprendido
prácticamente en su propio país."15
La producción inicial de la planta fue muy inferior a lo proyectado. Ante
lo cual la reacción del gerente general de la fábrica fue culpar directamente a
los sopladores alemanes y recurrió a la presión sobre ellos para obligarlos a
realizar una mayor producción. Así mismo el funcionario de la fábrica
modificó la forma de pagarles los salarios, diferente en lo acordado a los
contratos. Los alemanes rechazaron las medidas y se fueron a la huelga.
, Después del conflicto algunos de los obreros alemanes desertaron. Unos se
regresaron a Alemania y otros se fueron a los Estados unidos de
Norteamérica. Quedaron,,én servicio menos de 20 sopladores.
/

El historiador de la empresa considera que las medidas adoptadas fueron
un error grave, que las principales deficiencias se encontraban en otro lugar:
en el tipo de materiales utilizados en la producción los cuales eran
"totalmente inapropiados y que no había posibilidades de obtener con ellos
productos de buena calidad y en cantidades suficientes". 16
La administración de la empresa tratando de solucionar la grave situación
contrató un nuevo director técnico en Alemania, quien aconsejó el uso de
materias primas de mejor calidad y de mayor costo. Sobre el problema de
los trabajadores la empresa logró reclutar unos cuantos en la ciudad de
Puebla. Su llegada a Monterrey coincidió con la existencia de una epidemia
de fiebre amarilla. Ante lo cual los _obreros poblanos desertaron y se
regresaron a su lugar de origen.
Se propuso resolver el problema de la mano de obra, mediante la
capacitación de los trabajadores regiomontanos; pero ello era un proceso
largo y costoso. En cuanto la materia prima de calidad inadecuada, se pensó
resolverlo acudiendo a la importación provisional de los Estados Unidos de
Norteamérica. Ambas medidas significaban mayores desembolsos, lo cual
se podría obtener incrementando la producción y las ventas o aumentar las
aportaciones de los accionistas, ambas medidas dificiles de lograr dado el
ambiente de frustración imperante.
Sobre las causas reales que determinaron el fracaso del primer proyecto
fabril, el informe de un hombre de negocios de esa época, produjo el
siguiente reporte:

Selección inadecuada de muestras entregadas al perito contratado en
Estados Unidos de Norteamérica, para hacer los cálculos técnicos
correspondientes.
Materias primas con altos porcentajes de impurezas.
Altos costos de materias primas, muy superiores a los calculados
inicialmente.
Carencia de combustibles de alta eficiencia. Mientras en los Estados
Unidos de Norteamérica ya se utilizaba gas natural y petróleo crudo, en
Monterrey no podía sustituirse el carbón mineral.
Deficiente calidad del producto, particularmente en la fundición del
vidrio; botellas manchadas.
Esto último hizo sospechar al autor del reporte de la posibilidad de que los
mayordomos y los obreros deliberadamente mancharan el vidrio. 17
Seis años después, en1909, los liquidadores de la "Fábrica de Vidrios y
Cristales de Monterrey, S.A.", Isaac Gana, Manuel Cantú Treviño y
Francisco G.. Sada, explicaban que las causas del fracaso del proyecto fabril
habían sido: 18
Los altos salarios pagados a los sopladores de botellas.
La crisis económica que provocó la paralización de los negocios.
El 3 de diciembre de 1903, los hornos se apagaron y se cerraron las
puertas de la "Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A.", para
renacer seis años después con el nombre de "Compañía Vidriera Monterrey,

S.A."
Profundizando en el problema laboral de la fábrica de vidrio y de
acuerdo con otras fuentes el problema se inicia con la contratación de los
técnicos alemanes. En enero 17 de 1903 la empresa rubrica contratos
individuales -renunciables en cualquier tiempo a conveniencia de ambas
partes- con cada uno de los 43 técnicos alemanes19• Para analizar las
relaciones laborales de la fábrica enseguida se considerarán las cláusulas del
contrato de Karl Hearman, de oficio soplador, que contiene los siguientes
compromisos obligatorios para ambas partes:
La empresa se comprometía a contratar por tres años al citado técnico;
adelantarle el pasaje del puerto de Hamburgo hasta Monterrey, así como
hacerle algunos anticipos. Por su parte Karl Haerman se obligaba a
reembolsar a la empresa el valor del pasaje así como otros anticipos, en
abonos mensuales de 1O pesos. Si el técnico alemán cumplía con el
compromiso de quedarse los tres años en la planta regiomontana, la empresa
445

444

�absorbía el costo del pasaje, pero sólo hasta el final del tiempo estipulado en
el contrato.
Un segundo bloque de cláusulas se refería a las razones por las cuales la
empresa podría imponer castigos al técnico alemán. En primer lugar multas
-cuyo importe se depositaria en la caja de ahorros para enfermos- por faltas a
la disciplina e irregularidades en el desempeño del trabajo. Si las faltas se
repetían -la empresa las definía como delitos- la gerencia se reservaba el .
poder de anular el contrato, con lo cual el soldador perdía el derecho al
pasaje de regreso a Alemania. La misma pena se aplicaría si el obrero
resultaba inepto.
Un tercer grupo de cláusulas estipulaba el salario y las prestaciones que
ofrecía la empresa al técnico germano. Un sueldo mensual de 125 pesos
-alrededor de 4 pesos por día- pagaderos en moneda mexicana. El pago
, mensual fijo podía ser cambiado al sistema de salario a destajo por mutuo
acuerdo, tomando como J&gt;ase los 125 pesos mensuales y una producción de
parte del soplador de / u6 minimo de entre 550 a 600 botellas por día. Al
pasar al sistema a destajo, la empresa retendría semanalmente un 30 por
ciento del salario del trabajador hasta saldar la deuda de los anticipos,
pasajes, etc. Además del salario la gerencia se comprometía a proporcionar
una habitación libre de renta, así como carbón coke para uso doméstico. En
caso de suspensión temporal de los trabajos, la empresa se comprometía a
continuar pagando el salario ofi:ecido, y en reciprocidad del obrero debería
realizar cualquier tipo de tareas que le asignara la empresa. En caso de
suspensión definitiva ambas partes negociarían la indemniz.ación en
beneficio del obrero alemán.
Por último la empresa comprometía al técnico germano a enseñar el
oficio de soplador a los ayudantes regiomontanos.
Las dos cláusulas importantes del contrato, desde el punto de vista de los
. intereses de la empresa, eran la 9 y la 1O; la primera que estipulaba el salario
de 125 pesos mensuales y que dejaba abierta la posibilidad de pasar al
sistema destajista, la cláusula 10 que establecía la cantidad de entre 550 a
600 botellas por día a que se obligaba a producir el soplador en caso de optar
por el sistema de pago a destajo. Otra de las cláusulas que adquirió especial
importancia para la empresa fue la que hacía referencia al caso de
suspensión temporal de los trabajos, en vista de las dificultades técnicas que
venían afrontando la planta para arrancar la producción.
El conflicto se presentó a cuatro meses de que fueron firmados los
contratos laborales. El motivo consistió en los términos de las condiciones
no escritas establecidas por la gerencia de que los trabajadores laborarían los
446

días festivos del calendario alemán, y suspender labores los festivos
mexicanos. En atención a ese acuerdo, el cinco de mayo, día festivo
mexicano, los obreros alemanes dejaron de laborar. Como castigo ·p or la
falta la gerencia les redujo el salario de 25 a 20 pesos semanales; por su parte
los técnicos alemanes suspendieron totalmente las labores el 9 de mayo. En
mayo 20 el conflicto fue llevado por la gerencia ante los tribunales judiciales
de Monterrey, en donde acusó a los técnicos alemanes de incumplimiento de
contrato, interponiendo una demanda por daños y perjuicios cuantificados en
más de 15 mil pesos.
El gobernador Bernardo Reyes, el cónsul y el embajador de Alemania
intervinieron para conciliar el conflicto. Una carta fechada en mayo 30 de
1903 del Secretario de Relaciones Exteriores del gobierno mexicano dirigida
al gobernador del estado de Nuevo León, daba cuenta del conflicto según la
versión del encargado de negocios de la embajada alemana. El súbdito
germano decía que la decisión de la empresa de reducir el salario a los
trabajadores era injusta; denunciaba a la administración porque les había
quitado las viviendas y echado a la calle junto con sus familias. Sin
viviendas y el no recibir salario colocaba a los técnicos alemanes en
condiciones de "perecer de hambre", según el funcionario de la embajada
alemana.
En su respuesta Bernardo Reyes decía estar atento al curso de los
acontecimientos interviniendo directamente para solucionar el conflicto. Al
mismo tiempo dejaba en claro que el gobierno del estado no permitía el
estallamiento de huelgas, por considerarlas perniciosas para las industrias
establecidas en territorio neoleonés.
En un momento del desarrollo del conflicto los trabajadores decidíeron
levantar el paro y reanudar las labores, incluso sin reclamar salarios durante
el tiempo que duró la huelga. No obstante los empresarios aprovecharon la
situación para cancelar el contrato de trabajo original y condicionar la
reanudación de las labores a la firma de nuevos contratos con diferente
clausulado; condición que fue rechaz.ada por los técnicos alemanes. El
mismo gobernador del estado en su respuesta a la embajada alemana,
consideraba que los obreros alemanes debían firmar los nuevos contratos
aunque les concedía parte de razón en su negativa de aceptar todas las
cláusulas.
El 16 de junio de 1903 la empresa y los representantes de los técnicos
alemanes suscribieron el nuevo convenio en el que se anularon las cláusulas
9 y 1O del contrato de trabajo original. En su lugar se insertaron otras,
estableciendo que hasta el primero de septiembre de 1903 continuarían para
los soladores el sistema de sueldo mensual fijo de 125 pesos, pero ahora la
447

�empresa comprometía a los técnicos a entregar diariamente no menos de 250
medias botellas o 200, de tres cuartos botellas de cerveza. Una segunda
cláusula especificaba que después del primero de septiembre se introduciría
el sistema de remuneración a destajo, de acuerdo con las siguientes bases:
los sopladores se comprometían a entregar con auxilio de un ayudante -el
cual sería pagado por la empresa- diariamente 400 botellas de cerveza por
un pago de cinco pesos. Una vez cubierta la norma de las primeras 400
botellas, por el primer ciento adicional la empresa pagaría al soplador un
peso con cuarenta centavos. Luego por el segundo ciento 1.50, el tercer
ciento 1.60, etc. Se agregó un anexo condicionando el pago de cinco pesos a
la producción de 300 botellas de tres cuartos, luego la empresa ofrecía pagar
dos pesos por el primer ciento que excediera las primeras trescientas y por
cada ciento adicional 1O centavos. Se incluían otras cláusulas en las que se
contemplaban las condiciones para producir otro tipo de botellas, hasta la
necesidad de pedir informes a Alemania sobre tarifas.20
En un primer mome.nÍo los técnicos se negaron a aceptar el contrato por
considerarlo demasiad6 ambiguo. El contrato general de enero de 1903 si
bien contemplaba la posibilidad del sistema a destajo, su establecimiento
estaba sujeto al deseo del técnico y al mutuo acuerdo. En cambio en el
segundo contrato el establecimiento del sistema aparecía como obligatorio y
unilateral.

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Puede advertirse que las med,idas aplicadas por la gerencia de
descontarles cinco pesos a la semana del sueldo como castigo por haber
suspendido labores el cinco de mayo fue una acción que los técnicos
alemanes consideraron como desproporcionada, lo que estaría en la base de
la reacción de éstos para explicarse el estallamiento de la huelga. Un
problema cultural de las tradiciones festivas mexicanas aparece como el
detonante del conflicto. El hecho de que la empresa llevara el diferendo
hasta los tribunales complicó aún más las cosas, en razón &lt;le que los obreros
alemanes se encontraban en un país extraño, del que ignoraban las normas
jurídicas. Al final el conflicto dejó un ambiente de resentimiento entre los
técnicos por las medidas aplicadas por la empresa de quitarles las viviendas
y prácticamente dejarlos en el total desamparo.
Para diciembre de 1903 la empresa vidriera destituyó definitivamente de
sus empleos a los obreros alemanes, debido a que estos se habían dedicado a
publicar en Alemania artículos atacando a la empresa regiomontana y
poniendo en alerta a los ciudadanos alemanes para que no aceptaran
contratos con la Vidriera Monterrey.

448

En un balance neutral habría que considerar las dificultades que venían
afrontando los empresarios para poner en operación la planta, lo que estaría
presente en el manejo del conflicto y su desenlace.

3. Acción política y demandas obreras: Los obreros de cementos
Hidalgo. (1912)
Cementos Hidalgo fue una planta cementera instalada en el municipio
de Hidalgo a 30 kilómetros de Monterrey, se constituyó como empresa en el
año de 1905 y comenzó sus operaciones dos años después. El proyecto
fabril estuvo a cargo de J. E. Brittingham y otros empresarios
regiomontanos. Una característica particular de esta empresa es que se
instaló en un pueblo que con el tiempo, ya funcionando la fábrica se
convirtió en un pueblo fabril, como otros pueblos fabriles de Nuevo León: El
Cercado y La Fama. Es decir la vida económica, social y política de la
población pasó a depender de la actividad de la fábrica. Debido a ello los
acontecimientos de la comunidad afectaron la actividad de la planta
industrial, y al contrario. Problemas laborales y cívicos se mezclaron
frecuentemente. Tal fue el caso de las elecciones políticas municipales de
1911.
En el mes de octubre de 1911 y en el contexto de los cambios
promovidos por el maderismo, los trabajadores de la fábrica cementera
organizaron ~o que se llamó el Club Obrero Hidalguense, 21 con el propósito
de participar en las elecciones municipales del año de 1912. Su incursión en
los asuntos políticos electorales del municipio estuvo motivada por la
participación en las elecciones municipales de varios empleados de la fábrica
y del ferrocarril. Lo que consideraron los obreros como un "mal grave",
porque para los obreros de la fábrica de cemento tener como autoridades de
gobierno a los altos empleados de la fábrica cementera a los "amos",
significaba correr el riesgo de afrontar funcionarios déspotas, por el doble
poder que adquirían de llegar a la alcaldía municipal. El obrero Guadalupe
Lozano en el discurso pronunciado el día en que se inauguró el Club Obrero
Hidalguense, expresaba con sentimiento del pueblo pobre y el obrero su
derecho a la libertad de manifestar públicamente las ideas y a ejercer el
poder -del pueblo- de alterar y modificar la forma de gobierno. Las ideas de
Lozano estaban llenas de la emoción que producía la pasión política. Su
propósito era hablar por el obrero, expresar sus sentimientos más hondos;
pretendía darle voz a quien no podía o no quería hablar. Pretendía ablandar
el corazón de los que aspiraban a llegar al poder municipal, para que se
acordaran que: "el obrero o el pobre hombre que trabaja duramente tiene
derecho a gozar de garantías y hacerle cada vez más fácil su vida siempre
llena de martirios. El pueblo pide a gritos lastimeros el goce de garantías

449

�que juer::a es decirlo, siempre se le han negado". La retórica de corte
cristiano, que pretende llegar a lo hondo del corazón, para crear efectos de
realidad.
¿Por qué razones se negaban los obreros -según Guadalupe Lozano- a
que los empleados de la fábrica ocuparan puestos en el municipio? La
oposición no provenía de que fueran ineptos, la negativa provenía de la
doble función, el temor al doble poder: el económico y el político, el poder
de mandar en la fábrica y el poder de mandar en la vida cívica. Lo que no
imaginaba Lozano era que quien carecía de poder, al llegar al mando político
corría el mismo riesgo de convertirse en déspota, lo que hubiera significado
un reconocimiento de las propias debilidades humanas que poco tienen que
ver con el "rol social". "Lo único que digo -continúa el discurso de Lozanoes que los empleados de una compañía o fábrica, no deben ocupar puestos
públicos, porque los trabajadores no podrán disfrutar de garantías". Y para
que no quedara duda Lozano interrogaba para afirmar y reforzar su discurso
de efecto de realidad: "¿!'jo es verdad que los obreros son siempre oprimidos
por sus jefes?". Ciertamente la lógica aparecía muy contundente: ¿Cómo los
obreros podían esperar justicia de un funcionario público que a la vez era
jefe en la fábrica? ¡ Imposible!, "decía el obrero Lozano". "Esos
funcionarios de la fábrica serán despotismo, ruina, desgracia para nuestro
pueblo".
Es claro que el discurso político del líder obrero de Hidalgo tenía el
propósito de la retórica, convencer con el adjetivo, mezclando el discurso
patrio con la lucha de clases:

"Abrid los ojos mexicanos -decía Lozano- es tiempo de hacer valer nuestros
derechos ...que la sangre de"amada por nuestros héroes no sea estéril, sino
que fructifique. Acordaos que si votáis por vuestros patrones, tendréis en
ellos también a vuestros jueces".
Extrañamente el discurso de Lozano no hace referencia a la situación
real de los trabajadores: jornada de trabajo, salarios, escuela, casas
habitación, atención médica. Desde esta perspectiva lo expresado por
Lozano aparece como un discurso ideológico, motivado por la coyuntura
electoral, pero sin referente obrerista. Sólo trata de convencer del peligro
que significa que los empleados de la fábrica ocupen puestos públicos.
Justamente un año después, en el mes de mayo de 191222, un grupo de
obreros de la fábrica de cemento envía una carta al gobernador del estado
exponiéndole que los jefes de la fábrica, Niggle y Rehu, giraron la orden de
aumentar la jornada de trabajo de diez a diez horas y media por jornada, sin
el correspondiente incremento salarial. Por ello el grupo de obreros
450

acordaron negarse a trabajar, en vista que consideraban que con una jornada
de trabajo de diez y media horas, no les quedaba tiempo suficiente para el
descanso necesario. En su respuesta los funcionarios gubernamentales se
comprometían a intervenir ante los empresarios a fin de lograr un arreglo
conciliatorio.
El incremento de las horas de trabajo planteaba un problema laboral en
el sentido de ser acciones unilaterales, donde los trabajadores no tenían
posibilidades de intervenir en la decisión. Sin embargo, lo que en el futuro
sería resuelto por la acción de los sindicatos apoyados en la nueva
legislación del trabajo de 1917.

Los conflictos laborales de los tiempos revolucionarios

1. Conflictos durante el gobierno de Antonio l. Villarreal: fundidores,
cerilleros y tranviarios (1914).

A mediados de 1914 el gobernador del Estado, Salomé Botello,
partidiario de Victoriano Huerta y su gobierno golpista, fue obligado a
renunciar a la gubematura del estado por los seguidores del
constitucionalismo. Quedó al frente del gobierno el general Antonio l.
Villarreal, antiguo correligionario de los hermanos Flores Magón y
cofundador del Partido Liberal Mexicano. Luego como resultado de los
enfrentamientos armados entre huertistas y carrancistras, las actividades
económicas de Monterrey se vieron afectadas considerablemente. La
Fundidora Monterrey vio caer su producción y sus ventas de manera
drástica. En 1915 la producción bajó a niveles inferiores al tonelaje con que
había iniciado en 1903.23 Las ventas cayeron siete veces en 1914 en
comparación a 1912.
El mismo cuadro se presentó en el comercio, las comunicaciones y la
actividad bancaria. Muchos hombres de negocios fueron afectados en sus
propiedades por las confiscaciones de los constitucionalistas encabezados
por Antonio l. Villarreal.
Derivado de lo anterior se presentó otro problema económico
característico del periodo: la carestía y escasez de productos de consumo
básico para la población regiomontana, en particular ello hizo que los
obreros recurrieran a medidas de presión para recuperar en algo el poder
adquisitivo de los salarios.
En ese contexto se produjeron una serie de conflictos laborales que
marcaron la característica de la historia obrera de Nuevo León de los
451

�tiempos revolucionarios, hasta la promulgación del texto constitucional de
1917 y las agitadas huelgas de 1918.
Unos meses antes de que se terminara el año de 1914 un grupo de
obreros del departamento de muestras de Peñoles, exigieron un aumento del
25 por ciento en los salarios. La gerencia de la planta refinadora de metales
se negó a conceder el incremento salarial; ante lo cual los obreros
decidieron irse a la huelga. El conflicto se complicó con la intervención de
la sucursal regiomontana de La Casa del Obrero Mundial; con tal apoyo los
obreros de peñoles ampliaron el pliego de sus demandas solicitando 50
centavos para todos los operarios de la fábrica, la implantación de la jornada
laboral de ocho horas y destitución del mayordomo norteamericano que
trataba a los obreros de manera despótica.24 Ante el conflicto la gerencia de
la planta argumentaba que la solicitud de incremento salarial era
improcedente y que nunca antes se había presentado una huelga en la
empresa; que su política laboral consistía en pagar un premio de 25 centavos
por cada obrero, prestacióy/que antes se concedía solamente a los operarios
que laboraban los domingos y los días de guardar religioso. Así mismo
afirmaba pagar por cuenta de la empresa gastos médicos, medicinas, hospital
y medio salario a los trabajadores cuando enfermaban. En los casos de
muerte del trabajador la esposa recibía la mitad del salario del fallecido
mientras permaneciera en condición de viuda.25 Sin embargo la gerencia no
aceptaba disminuir la jornada laboral, destituir al mayordomo y conceder el
incremento salarial. Ante la intransigencia de la empresa los obreros
decidieron levantar la huelga sin haber conseguido ninguno de los puntos del
pliego de demandas.
Otro conflicto que también tuvo resonancis fue el presentado en octubre
de 1914 promovido por los obreros de la Compañía Manufacturera de
Cerillos, organiz.ados en el Sindicato de Cerilleros, quienes estallaron dos
huelgas en demanda por reducción de la jornada de nueve a ocho horas, el
reconocimiento del sindicato para que la empresa contratara exclusivamente
obreros sindicaliz.ados; también supresión del fósforo blanco por su alto
grado de riesgo para la salud de los trabajadores; la cancelación del sistema
de salario a destajo y un incremento en los salarios.26 La gerencia np aceptó
negociar ninguna de las demandas obreras y amenazó con cerrar la planta,
así mismo despedir a los obreros por agitadores y recontratar nuevo
personal. Amenaz.a que al parecer los empresarios hicieron efectiva.

público; no aceptar la responsabilidad por los desperfectos sufridos por los
vehículos, mientras la empresa no hiciera las mejoras en el equipo; el retiro
de tres altos empleados de la compañía, entre ellos el superintendente, ·por su
comportamiento despótico con los obreros; el reconocimiento del sindicato
con personalidad para negociar las condiciones laborales. Por último la
solicitud de un incremento en los salarios.
El conflicto tuvo repercusiones políticas entre los grupos
revolucionarios. El general Ildefonso Vázquez envió una escolta de diez
soldados, a petición de la empresa, para brindar protección a los empleados
de la compañía. En tanto que otro militar revolucionario, el coronel José E.
Santos, remitió un segundo contingente armado el día siguiente de iniciada
la huelga con instrucciones para que no se obedecieran las órdenes de los
representantes de la compañía, sino únicamente las que emanaran de las
autoridades militares.
El conflicto tuvo particular significación por la critica que hicieron los
obreros sobre las limitaciones del movimiento político constitucionalista con
relación a las demandas obreras, por la respuesta que diera el gobernador
Antonio I. Villarreal a los dirigentes obreros que fueron a solicitarle ayuda,
27
diciéndoles que no eran tiempos de hacer huelgas. A lo que los obreros le
responden que no pueden posponer el reclamo de sus derechos, por tanto
tiempo postergados. Además de dejar en claro que no estaban de acuerdo
con la política de no hacer huelgas para dar confianz.a a los empresarios y se
instalaran más industrias. La posición obrera consistía en promover la
industria pero al mismo tiempo asegurando el beneficio de los trabajadores,
porque se preguntaban los obreros: "¿De qué nos sirve que haya muchas
industrias si los jornales no corresponden a las necesidades del
proletariado?". Concluían los obreros: ''No vayamos, señor gobernador, a
los tiempos del porfirismo para deslumbrar al mundo entero con el progreso
material, teniendo al pueblo en la miseria y en la ignorancia."28
Durante este mismo año se produjeron otros conflictos obreros en las
plantas textiles por incrementos salariales, la reinstalación de trabajadores
despedidos, la creación de una bolsa de trabajo para los desempleados y por
el reconocimiento del derecho de sindicaliz.ación.

2. Textiles (1915-1917).
En la misma fecha anterior estalló una huelga en la empresa canadiense
-que en 1916 fuera intervenida por el gobierno- propietaria de los tranvías de
Monterrey; promovida por el Sindicato de Motoristas y Conductores de
Tranvías, Luz y Fuerz.a Motriz de Monterrey. Los obreros demandaban el
arreglo de los carros de los tranvías con el objeto de mejorar el servicio al

452

Como se dejó anotado en otra parte, en Nuevo León los gremios de
obreros textiles se formaron en el interior de las cuatro plantas de esta rama
industrial: La Fama, El Porvenir, La Leona, y La Industrial. De ellas
solamente la última se encontraba instalada en la ciudad de Monterrey, las

453

�otras tres se localizaban en los municipios de Garza García y El Cercado.
Luego de haber pasado por un proceso de transición del mutualismo a
sindicato, en 1912 se constituyeron filiales del gran Círculo de Obreros
Libres, fundado en 1906 por trabajadores de las plantas textiles del estado de
Veracruz y puebla, bajo la influencia del partido Liberal Mexicano sede del
29
floresmagonismo.
Organización sindical que se proponía agrupar a los
obreros textiles de todo el país.
Resulta interesante hacer notar que nacionalmente la organización de
los obreros de la industria textil vivió un proceso de unificación paralelo a la
agrupación de los propios empresarios, bajo la dirección del gobierno
maderista. De tal manera que se fueron estructurando las condiciones para
formar organismos tripartitos -por sectores: obrero, gubernamental y
patronal- para el manejo de los conflictos laborales. Justamente con
propósitos mediadores el gobierno maderista fundó el Departamento del
Trabajo en 1912. 30 El mismo esquema nacional se intentó reproducir a nivel
local. En Nuevo León )('uienes se encargaron de impulsar las reformas
maderistas no fueron los seguidores del "mártir de la democracia" sino sus
enemigos, los huertistas. El gobernador de Nuevo León Salomé Botello,
designado por Victoriano Huerta, fue el encargado de organizar el 16 de
agosto de 1913 la Cámara de Trabajo de Nuevo León. Aunque para su
constitución fueron convocados obreros y empresarios, los puestos
principales de la junta directiva del organismo tripartito se pusieron en
manos de connotados empresarios regiomontanos. La presidencia quedó
bajo el mando del industrial Manuel G. Rivero, propietario de las plantas
textiles de La Fama y El Porvenir, quien además se había desempeñado
como diputado durante el gobierno de Bernardo Reyes.31
En este mismo proceso de intervención conciliatoria del gobierno en los
asuntos obrero patronales, el equipo maderista convocó el primer mes de
1912, a una convención de obreros y empresarios de la industria textil de
todo el país, con el propósito de que se pusieran de acuerdo en la forma de
dirimir sus desacuerdos. De esa reunión salió un reglamento de trabajo que
pretendia normar las relaciones obrero patronales en las fábricas textiles del
país. Establecía la jornada máxima de diez horas, limitaba la autoridad de la
administración de las empresas para despedir obreros; dejó abierta la
posibilidad del cese a los casos de "desobediencia, insubordinación, faltas de
orden, ineptitud y demostraciones estrepitosas".
Los representantes
empresariales se negaron a reconocer la personalidad de las directivas
sindicales en el interior de las empresas.32
Teniendo esos antecedentes y en ese marco histórico-político de la
revolución maderista y constitucionalista, en septiembre de 1915 -durante el
gobierno del general Pablo A. De la Garza- los obreros agrupados en el
454

Primer Círculo de Obreros Libres de la Fábrica de Hilados y Tejidos El
Porvenir y Anexas, S.A. instalada en el municipio El Cercado, N.L.
plantearon, con amenaza de apelar a la fuerza, varias demandas labórales,
apoyados en el reglamento maderista para la industria textil nacional. En
33
carta dirigida al gerente general de la fábrica Manuel G. Rivero, los líderes
del círculo de Obreros Libres solicitan establecimiento -"cuanto antes"- de la
instrucción escolar para los obreros. La demanda se apoyaba en lo
establecido por el reglamento nacional para la industria textil que en su
artículo 18 recomendaba que todos los propietarios de las fábricas de hilados
y tejidos del país fomentaran la instrucción escolar para sus trabajadores, así
como les proporcionaran gratuitamente médico y medicinas en los casos de
accidentes de trabajo. En esos días las escuelas del municipio no estaban
trabajando; el problema residía en que las escuelas existentes en la
comunidad sostenidas por el municipio y en ocasiones ayudadas por la
empresa, se encontraban cerradas debido a las dificultades para encontrar
profesores. Ante ello el empresario manifestaba que no estaba en sus manos
la solución completa de la demanda obrera, ofrecía que cuando se
consiguieran los maestros encargados de impartir las clases, la empresa
contribuiría al sostenimiento de la escuela para, de esa manera, cumplir con
la demanda de fomentar la instrucción escolar.34

Una segunda demanda de la sociedad de obreras y obreros de la fábrica
textil se deriva en la escasez de trabajo debido a la falta de materia prima, o
sea algodón.. Por ello los obreros pedían que aunque no hubiera algodón
para producir, la empresa les pagara un salario minimo equivalente al
establecido en el reglamento nacional de la industria textil, que era de 1.25
pesos. Sobre este punto el empresario hacía saber a los obreros que la
marcha de la fábrica no andaba del todo bien. El problema de la escasez de
algodón se debía a las dificultades que venían afrontando el ferrocarril que
traía la materia prima de torreón. En la segunda fuente de aprovisionamiento
del algodón que era Texas, sucedía lo mismo, no se podía traer a Monterrey
por las dificultades del transporte ferroviario. Una tercera fuente de materia
prima era el algodón disponible en Monterrey, el cual resultaba dificil llevar
a las bodegas de la fábrica debido a las pertinaces lluvias que azotaban a la
región. Un último problema que dificultaba las labores en el departamento
de Tintorería de la fábrica se relacionaba con los problemas para importar
productos tintóreos de Europa, debido a los problemas de la guerra que
recientemente había comenzado. En otras palabras se presentaban factores
ajenos a la voluntad de los empresarios, creando dificultades para el
suministro de la materia prima, afectando con ello el trabajo de los obreros y
obreras, y al mismo empresario de la fábrica. Como el gerente de la empresa
escribiera a los obreros, de continuar la guerra europea tanto obreros como
empresarios tendrían que verse en la necesidad de afrontar la posibilidad de
455

�disminuir Y " ...quien sabe, si más tarde, hasta suspender todo trabajo en ese

Departament? -de tintorería- pero como los más perjudicados seriamos
nosotros, esten seguros _que no omitiremos medio alguno para evitarlo, aún
a costa de grandes sacrificios.. ".
~na tercera demanda consistía en un incremento de los salarios. Los
trabaJadores hacían la observación de que los jornales que venían recibiendo
estaban basados en las tarifas salariales que había fijado la Convención de
Obrer~s e Industriales celebrada en 1912 auspiciada por el gobierno
ma~ens~, donde se reglamentó que todos los trabajadores de la industria
textil naciona~ tendrían derecho a un salario mínimo de un peso y veinticinco
centa~os por Jornada. ~~ problema -decían los obreros- era que transcurridos
tres anos de la convencion, los precios de los artículos de primera necesidad
n~ ~ran los mismos. Por ello solicitaban un incremento salarial
m~tlplicado". Textual:_ "Tomado en consideración la gran diferencia en
precios que actualmente tt7n~n !os artículos indispensables, pedimos para los
obre~os_ y obreras ~e lá fabnca que usted dignamente dirige, que nos
I
multip?que los salanos q~e marca la tarifa, a modo que compremos lo que
comprabamos en aquel tiempo con el salario que en ella se señaló.. .',3s
Respecto de esta demanda el empresario se manejó recurriendo a tácticas
políticas. Produjo un discurso basado en convencer a los obreros que el
mcremento de los precios era ajeno a su responsabilidad; al mismo tiempo
les recome?dó dirigirse al gobierno federal -al Departamento del Trabajo de
la Secretaría de Fomento- a fin de que promoviera un aumento de salarios
para l?s obreros de_todas _las empresas de la rema textil a nivel nacional; ya
que ~i e~ e?1presano regi~montano concedía el aumento de salarios y las
demas fabncas no lo hacian , se colocaría en una desventaja en costos de
producción que lo intposibilitaría para competir con las otras empresas
textiles.

r,ª

La siguiente demanda tenía que ver con la carestía y la forma de hacerle
fr~nte. Los ob_reros hacían la sugerencia al patrón que los beneficiara
baJando los precios en la tienda que tenía instalada en la cercanía de la planta
d?n~e expend!a artí~ulos para consumo de los obreros y empleados de la
fabnca. Al fillsmo tiempo advertían de las trabas que les imponía el artículo
17 del reglamento nacional -firmado por los obreros textiles incluidos los
.
'
regiomontanos- que prohibía la instalación de tiendas de raya. En su
respuesta el empresario hacía ver a los obreros que podían acudir a la tienda
~e raya sin tener resentimiento de culpa alguna, dado que la mencionada
tienda ~ra un depósito _de mercancías sin las características de un monopolio
comercial; no era abusivo del obrero, ni mucho menos obligaba a los obreros
a~ consumo exclusivo en la tienda; ya que la empresa no pagaba con vales
smo con moneda de curso corriente y en lugar diferente a la tienda.

456

Adicionalmente el gerente de la fábrica hacía a los obreros una
proposición -que en esos tiempos parecería indecorosa a la luz de los
cánones de la ideología socialista y revolucionaria- consistente en
traspasarles la tienda de raya con toda la mercancía en existencia a precio de
costo, a pagar en el plaz.o de dos años. Así mismo les facilitaban gratis el
local. A cambio el empresario solicitaba una garantía en efectivo o que le
concedieran la administración del negocio. Al mismo tiempo les sugería un
plan de la organización de la tienda que prácticamente la convertiría en un
esquema de cooperativa obrera. El esquema consistía en dividir las
utilidades en dos partidas: una repartible entre los accionistas y otra para ser
distribuida entre los mismos obreros consumidores, distribuyendo las
utilidades en forma proporcional al monto de las compras anuales. El
empresario ofrecía los servicios de la gerencia para asesorar a los obreros en
la administración de la tienda. Todo ello con el propósito de garantizar en lo
posible el éxito de la cooperativa obrera con participación empresarial.
Decía el empresario: "...de esa manera obtendrían muchas economías en los
gastos de su alimentación y les permitiría con el tiempo, ayudados de un

espíritu sistemático de ahorros, llegar a formar un pequeño capital. "

36

Resulta por demás interesante la posición del gobierno tanto del Estado
como de la República. El gobierno del estado, por esos días bajo el mando
del general carrancista Pablo A. De la Garza, apoyó a los obreros en sus
demandas sobre aumento salarial, justificando la solicitud por la baja en el
poder adquisitivo del papel moneda. Al mismo tiempo que admitía los
· raz.onamientos. del empresario de hacer extensiva la acción a todas las
fábricas textiles de la región, y del país, para evitar ser víctima de la
37
competencia.
Si se analiun las posiciones de ambos factores de la producción,
empresario y obreros, se puede advertir que el peso del contexto histórico
nacional y regional es un factor que explica buena parte de las dificultades
que afectaban a la empresa textil regiomontana. Por otro lado cabe subrayar
la posición del gerente de la empresa quien advierte que con la suspensión
del suministro de materia prima resultarían afectados no sólo los obreros,
sino al mismo tiempo los intereses de los propios empresarios, por lo cual no
escatimarían esfuerzos para impedirlo. Se trata de una declaración en la que
se evidencia que el empresario no presumía de un espíritu patemalista hacia
los obreros, simplemente ubicaba el origen de las dificultades que
amenazaban la estabilidad de la fuente de trabajo y de las utilidades: la
planta fabril. En otras palabras, el núcleo del discurso empresarial era la
advertencia de que si el barco se hundía, los responsables -o los culpablesdel hundimiento no eran ni los obreros ni los empresarios. Los causantes de
las dificultades estaban fuera de la fábrica: eran la Revolución y la primera
Guerra Mundial. Por lo que hace a la propuesta de convertir la tienda de
457

�raya en una cooperativa con la participación del empresario como
administrador representaba una posibilidad revolucionaria -revolucionaria
en sentido contrario a la otra revolución- que nacía fuera del contexto
histórico mexicano, y al parecer al margen del tiempo socialista y anarquista
cuyos esquemas doctrinarios y estrategias políticas impedían cualquier
posibilidad de soluciones creativas -no dogmáticas- a los antiguos problemas
obreros que de otra manera conducían irremediablemente al enfrentamiento
laboral.
Un segundo conflicto laboral registrado en el mismo contexto
revolucionario -año de 1917- en la planta textil La Leona, propiedad de
Florentino Cantú, ilustra la combinación de factores externos e internos a las
fábricas en la generación de enfrentamientos entre obreros y empresarios con
la participación parcial del gobierno del estado y la aparente neutralidad del
, gobierno federal.

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El derecho de empÍear y desocupar obreros como una libertad
individual irrestricta favórable siempre al empresario, fue un principio que se
puso a prueba durante este conflicto. Según la versión de los obreros
defendida por el gobernador del estado, general Pablo A. De la Gana, a
principios del mes de febrero de 1917 el empresario Florentino Cantú definido por el gobernador como un empresario "excesivamente tonto"despidió de manera arbitraria a dos obreros, Justo W. Dávila y Federico
López, quienes se opusieron a que el empleado utilizara el edificio de la
escuela para instalar una iglesia; el segundo motivo consistió en que el
mismo patrón pretendía quedarse con la mitad del dinero que los obreros se
proponían pagarle a la maestra por impartirles clases en la noche.38 En vista
de que el gobernador consideraba a los obreros como personas sumamente
honradas y en razón de que el empresario no dio pruebas fundadas de por
qué había despedido a los dos obreros, el jefe del gobierno estatal ordenó al
empresario los restituyeran en sus respectivos puestos de trabajo.
Pastor Rouaix funcionario federal encargado del Departamento del
Trabajo -dependencia que tenía una sección denominada "de conciliación y
arbitraje", lo que pudiera interpretarse como signo de la política laboral del
constitucionalismo para atraer a los obreros- quien fuera uno de los autores
del artículo 123 de la nueva constitución federal de 1917, al principio del
conflicto desempeñó un papel de mediador entre el empresario y el
gobernador del estado, sin embargo no aparecía con una actitud totalmente
neutral; el funcionario federal negó el apoyo al empresario cuando éste le
solicitó que anulara las órdenes del gobernador de Nuevo León. En el plano
mediador el funcionario recomendaba la posibilidad de atender la petición
del empresario sobre la base de indemniz.ar a los obreros despedidos.
458

Las raz.ones del empresario para despedir a los obreros eran que desde
mediados del mes de noviembre de 1916 comenz.ó a faltar combustible para
el funcionamiento de la maquinaria de la fábrica, lo que provocó la
paralización de varios departamentos, entre ellos el de la tintorería, lo que
hiz.o que el administrador de la planta, de acuerdo con el reglamento de la
industria textil, diera aviso con una semana de anticipación al obrero, de
oficio tintorero, Federico López que cesaba en su empleo. Sobre el otro
obrero cesado de nombre Justo W. Dávila -mecánico de oficio- el
empresario argumentaba que fue contratado para que atendiera las calderas,
el ingenio y toda la maquinaria de la planta fabril; pero el mecánico, en
palabras del propio empresario, "no dio satisfacción en su servicio y
permaneció poco tiempo en el empleo". De aquí se dedujo que el principal
motivo del cese fue la "ineptitud" del obrero; sin embargo al revisar el
documento original donde se relata el motivo de la remoción del mecánico
no aparece la palabra "ineptitud", como se puede comprobar por la lectura
del reporte redactado por el administrador de la Fábrica Refugio Garza
González, quien fuera el encargado de promover el cese. El texto dice:
"Necesito un mecánico competente que atienda el ingenio, las calderas y
toda la maquinaria; estoy en condición de que personalmente tengo que
atender a esos asuntos, porque dicho mecánico -el obrero cesado Justo W
Dávila- me dice que él no los puede hacer y bajo estas circunstancias es
imposible atender el sinnúmero de asuntos de la fábrica ". Hasta ahí la cita.
La lectura detenida del reporte puede prestarse a diferentes interpretaciones
no únicamente la que Dávila era incompetente; el reporte da lugar a la
interpretación de que eran muchas las tareas: atender el ingenio, las calderas
y toda la maquinaria; lo que significaría sobrecarga de trabajo y no
precisamente ineptitud. Sin embargo el principal argumento aducido por el
empresario para cesar al mecánico fue su ineptitud. Por su parte el obrero
cesado se defendió diciendo que tal motivo era falso; como prueba entrega
varios recibos de pago por sus servicios con lo cual demuestra tener mucho
tiempo desempeñando el puesto. Otro motivo del cese fue que el obrero
Dávila incurrió en desobediencia a su superior inmediato, el administrador
de la planta Refugio Garza González. A lo que el obrero argumenta que el
administrador carecía de conocimientos especializados que lo autoriz.aran a
opinar sobre el oficio de mecánico. Sin embargo el reglamento que regulaba
las relaciones entre obreros y patrones de la industria textil, establecía como
causa de despido. "La desobediencia, la insubordinación, las faltas al orden,
la ineptitud y las demostraciones estrepitosas". Lo que fue aplicado por el
empresario para cesar al obrero Dávila.
El problema laboral se complicó al aparecer otro motivo del cese: el
abandono de trabajo. El empresario Florentino Cantú manifestaba que el
obrero Justo W. Dávila dejó de ocurrir al desempeño del trabajo que tenía
encomendado, por lo cual se vio en la necesidad de contratar otro mecánico.
459

�Lo que constituyó otro argumento de peso para que el empresario accediera
a reinstalar en su puesto al obrero Dávila.

estos resolvieran los problemas en sus empresas, a menos que los conflictos
rebasaran el ámbito fabril.

Finalmente en el desarrollo del conflicto apareció un problema que
tendría importante significado en el futuro de las relaciones laborales; se
trataba de la libertad del empresario para la contratación y despido de los
trabajadores de su empresa. Libertad que en este caso particular se veía
coartada por la intervención directa del gobierno del estado, al insistir el jefe
político de Nuevo León en obligar al empresario a reinstalar a los obreros
despedidos. Lo que planteaba en la práctica que el asunto involucraba a tres
agentes: los empresarios, los obreros y el gobierno, estatal y federal. Como
se podrá ver esta será una de las características que asumiría el nuevo estado
mexicano surgido de la Revolución de 1910 y 1917, a través de la
legislación laboral y los tribunales del trabajo. Experiencia que no existió
durante el porfiriato.

En el caso del conflicto de La Leona Textil el empresario reclamaba que
el gobernador limitara su libertad de acción para despedir o emplear obreros.
Los argumentos del empresario para protestar por la intervención del
gobernador en su empresa eran, que si el dueño de un negocio carece de
libertad para utiliz.ar su propio juicio a fin de resolver acerca del número y
competencia de su personal, la empresa se iría a la ruina. Ello por dos
razones, según su punto de vista: a) se vería impedido de mantener la
disciplina de trabajo y b) no podría administrar su negocio de acuerdo con
criterios técnicos de acuerdo con sus gastos y rendimientos. Elementos,
ambos, esenciales para garantizar la buena marcha de cualquier empresa.

Ji

Fue justamente en
marco de los años revolucionarios que el
gobernador del estado -Pablo A. De la Gana- toma partido a favor de los
obreros. Lo que estaba en consonancia con la política federal; en tal sentido
resulta interesante citar la circular No. 2 del 20 de julio de 1916, firmada por
Pastor Rouaix encargado de la política laboral carrancista en la que indica al
gobernador del estado de Nuevo León que en vista de que se venía
observando que algunos patrones y sus representantes ejercían presión sobre
sus trabajadores haciéndolos firmar contratos en los que renunciaban a
reclamar sus derechos, "frustrando de este modo la realiz.ación del programa
de la causa constitucionalista".39 La circular concluía con dos
recomendaciones especiales al gobernador del estado: a) "el imperioso deber
de protección de las autoridades revolucionarias" de los intereses de los
trabajadores, en vista el alz.a inmoderada de los precios, y b) para no frustrar
el programa de la causa constitucionalista, de mejoramiento de los
trabajadores, se recomendaba: ''tener poi nula y sin valor alguno, cualquier
renuncia que los trabajadores hicieran de sus derechos legales". La
recomendación se refería al proyecto de reforma de Venustiano Carranz.a al
artículo 5° de la constitución de 1857, en el que se decía: ''El contrato de
trabajo sólo obligará a prestar el servicio convenido por un período que no
exceda de un año, y no podrá extenderse en ningún caso a la renuncia,
pérdida o menoscabo de cualquiera de los derechos políticos y civiles".40 Se
trata de un enunciado muy ambiguo, pero el ministro de la Secretaría de
Fomento, Pastor Rouaix41 , fundó su recomendación en la idea de evitar que
los trabajadores renunciaran a sus derechos por presiones de los empresarios.
Se trata de una política que en Nuevo León asumirán los gobiernos
revolucionarios, con algunas excepciones, de apoyar a los obreros en
algunos conflictos laborales. Lo que durante el gobierno de Bernardo Reyes
no era una constante, sino más bien dejada en manos de los empresarios que
460

El empresario admitía que el poder público ejerciera las facultades de
vigilancia en olas industrias los problemas de higiene, moral y trato
equitativo hacia los obreros, pero lo que se resistía era aceptar la
intervención del gobierno en asuntos de contratación y despido de personal,
lo que era reclamado como de interés y libertad exclusivos del empresario.42

3. La tienda de raya de la Compañía de Minerales y Metales, S.A.
(Fundición de Guadalupe).
Como se dejó anotar en otra parte del trabajo, la instalación de tiendas
de raya fue üna práctica usual en las fábricas regiomontanas durante la fase
de la industrializ.ación; se les puede encontrar en las empresas textiles, la
Fundidora Monterrey y la American Smeting &amp; Refining Co. (ASARCO).
Las quejas de los obreros fueron frecuentes, por dos razones: por la forma de
pago, salario diferido y porque con ello se les obligaba a comprar los víveres
en las tiendas de raya.
La Compañía de Minerales y Metales, S.A. (Unidad Guadalupe) fue una
empresa propiedad de norteamericanos; el período de mayor auge de la
empresa minera y afinadora de plomo y plata, se dio durante el año de 1899,
cuando llegó a ocupar a más de seis mil trabajadores. Para los primeros años
del siglo XX la planta de Guadalupe apenas si tenía los 256 obreros.43 El año
de 1917 la gerencia informaba tener una plantilla laboral de 800
trabajadores.
En el mes de julio de 1917, un grupo de entre 40 y 50 obreros que
fueron trasladados de Monterrey a ViUaldama, protestan ante el gobierno del
estado por las medidas laborales aplicadas por la empresa; en particular
denunciaban que la gerencia les había prometido pagar por concepto de
461

�salario entre 3 y 2.50 pesos por semana en oro nacional. Sin embargo la
compañía no les pagó sino hasta después de tres semanas de labores y en oro
americano. El mes de mayo del mismo año de 1917 la empresa implantó el
pago no en dinero en efectivo, sino por medio de "letras de cambio".
Adicionalmente, el mes de junio la gerencia circuló el aviso de que el pago
de salarios se haría una vez al mes. Otro de los motivos de la protesta era
que la empresa les había prometido a los obreros casas habitación con una
renta de dos pesos mensuales, y una vez estando en la planta, la gerencia les
cobraba seis pesos de renta. Así mismo a partir del mes de mayo disminuyó
la jornada de trabajo de doce a ocho horas por jornada; pero la gerencia les
descontó el 25 por ciento del salario.
La carta de protesta finalizaba con la solicitud de los trabajadores de
que el gobierno interviniera a fin de que la gerencia les pagara el salario
inicialmente prometido, que el pago se hiciera cada semana y en oro
'nacional. Sobre la tienda de raya decían textualmente: "Pues figúrese usted
que ahora nos vemos obljgados a sacar nuestro salario en mercancías de la
tienda de raya de la referida compañía".44
La vers1on de la gerencia sobre los motivos de la protesta fue
completamente contraria a los argumentos de los obreros quejosos. El 30 de
julio del mismo año la administración de la empresa hace saber al gobierno
que no era cierto que en la planta existiera una tienda de raya; que tenía
instalada una tienda propiedad de la empresa que ofrecía productos a precios
más bajos que los negocios instalados en Villaldama y Bustamante, a los
obreros que libremente lo desearan, sin ninguna presión por parte de la
gerencia. Lo cierto es que los obreros no eran obligados a comprar en la
tienda, pero con los pagos diferidos -en lugar de cada semana- los obreros no
tenían otra alternativa que comprar en la tienda. El mismo aviso que la
gerencia había hecho circular el 6 de junio de 1917, decía que desde junio
los pagos se harían decenalmente, en lugar de cada ocho días, y anunciaba
que a partir de julio los salarios se pagarían cada mes: "Por familias a
Villaldama pues una vez en esta no necesitan efectivo (jurante un mes,
pudiendo sacar todas las mercancías necesarias en la tienda de esta, sin
necesidad de pagarlas porque se les rebajarán de su sueldo el fin de mes".45
Sobre la queja que hacían los obreros de que no se les pagaba en
efectivo sino con "letras de cambio", la gerencia aclaraba que no eran "letras
de cambio" sino cheques; que la acción no era generalizada sino sólo para
los obreros cuyas familias residían en la ciudad de Monterrey, a las que les
situaban los cheques en esa plaza. Pero, según la gerencia, la regla era pagar
en oro nacional.

Acerca de la renta de las casas habitación. De acuerdo con la versión de
la gerencia, la empresa había construido casas de cinco categorías: de un
peso mensual de renta, de dos pesos, de tres, de seis y de ocho pesos. · Las
casas habitación de las dos últimas categorías las ocupaban los altos
empleados como los mayordomos y los mecánicos; las posibilidades de que
alguna de ellas fuera ocupada por algún obrero ordinario eran prácticamente
nulas. Como decía el gerente de la planta, si alguno de los obreros quería
darse el gusto de ocupar una de las casas de las últimas categorías, era
porque estaban en su derecho de darse ese lujo, porque para ellos había casas
de uno y de dos pesos de renta mensuales.46

Notas bibliográficas
1

Isidro Vizcaya canales. Los orígenes de la industrialización de Monterrey. (18671920. Op. Cit. P. 138.
2

Moisés González Navarro. La vida social. En Daniel Cosio Villegas. Historia
Moderna de México. Ed. Hermes, México, D.F. 1970. P. 306.
3

4

5

La Voz de Nuevo León., marzo 26 de 1898.

Moisés González Navarro. Opus. Cit. Pp. 298-299.

6

John M. Hart."Los anarquistas mexicanos, 1860-1900. SEP, México, D.D.
Colección Sepsetentas No. 121 p. 149.

7

Renacimiento. Semanario. Directores Antonio de la Paz y Guerra y Santiago
Roel. Monterrey, N.L. 5 de agosto de 1906.

8

Ricardo Niemeyer. El general BernardoReyes. Biblioteca de Nuevo León No.3.
Monterrey, N.L. 1966 pp. 135-138.
9

Diccionario porrúa de historia, biografia y geografia de México. Editorial Ponúa,
México, 1976. Dos tomos.
10

Expediente No. 13/4, de la Sección de Concesiones del Archivo General del
Estado de Nuevo León (AGENL).
11

Ibid.

12

Informe del recaudador de rentas del Gobierno del estado de Nuevo León del l de
mayo de 1903. Sección Concesiones. AGENL.
13

462

Isidro Vizcaya canales. Op. Cit. Pp. 9-11.

Expediente 13/4. Opus. Cit. (AGENL).
463

�14

Ensayos. Opus. Cit. P 47.

15

lbid. P 49.

Valle de Orizaba. (1880-1925) Centro de Investigaciones Históricas. Universidad
Veracruz.ana. México, 1990. Pp. 56-57.
30

16

lbid. P 49.

17

lbid. 51-53.

18

Oficio del 28 de diciembre de 1909. Concesiones. Exp. 23/3. AGENL.

19 Contarto firmado por Guido Moebius e Isaac Garza, funcionarios de la Fábrica de
Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A. Monterrey N.L. Enero 17 de 1903. Sección
de correspondencia entre el gobierno del Estado y la Secretaria de Relaciones
Exteriores. Caja No. 58, años 1903-1904. AGENL.

°Contratos con los técnicosJemanes del 16 de junio de 1903. Misma fuente que la

2

referencia No. 19.

Ramón Eduardo Ruiz menciona que el Departamento del Trabajo había nacido
por iniciativa del presidente interino Francisco León de la Barra en 1911. El
proyecto fue retomado por Madero. El Departamento del Trabajo se constituyó para
que cumpliera tres funciones principales: a) recoger y publicar todos los informes
relativos a la problemática laboral de todo el país, b) mediar en las negociaciones
entre patrones y trabajadores en la celebración de contratos colectivos y, c) que los
conflictos laborales se resolvieran en términos amistosos y voluntarios. Ramón
Eduardo Ruiz. Op. Cit. p 49.
31

Acta constitutiva del comité organizador de la Cámara del Trabajo de Nuevo
León. Sección Concluidos, caja sin número. 16 de agosto de 1913. AGENL.

32

Citado por Ramón Hernández Ruiz. Op. Cit. pp. 55-56.

33

21

Impreso con el discurso de Guadalupe Lozano V. Con motivo de la fundación del
Club Obrero Hidalguense. 29 de octubre de 1911. Sección Varias Carpetas.
Documento número 473. Caja sin número. AGENL.
22

Carta de varios obreros de la Fábrica de Cementos Hidalgo, S.A. del 15 de mayo
de 1912. Sección de trabajo. Asunto Conciliación y Arbitraje. 1906-1923. Caja
No. l. AGENL.

Carta de Manuel G. Rivero dirigida al Círculo de Obreros Libres de El Cercado,
N.L. del 26 de septiembre de 1915. Departamento de Fomento. Caja No. 69.
AGENL.
34

Carta de Manuel G. Rivero dirigida al Circulo de Obreros Libres de El Cercado,
N.L. del 26 de septiembre de 1915. Departamento de Fomento. Caja No. 69.
AGENL.
35

lbid.

36

lbid.

23

Fundidora Monterrey, 75 años de actividad en la industria siderúrgica.
Monterrey, N.L. junio de 1975.
24

Sección correspondencia con alcaldes. Caja del año 1914, docwnento número l.
AGENL.

25

37

Telegramas cruzados entre el gobierno del estado federal, octubre 2 de 1916.
Departamento del Trabajo. Caja No. 69. AGENL.

38

lbid. Documento 583.

Sección varios particulares. Noviembre de 1914. Caja sin número. Documento
número 48. AGENL.

26

27

Carta enviada por el Sindicato de Motoristas y Conductores al general Antonio l.
Villarreal en noviembre 24 de 1914. Sección Concluidos. AGENL.

28

Carta de los obreros de la Compañía de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de
Monterrey, del 24 de noviembre de 1914. Sección varias Particulares. Documento
No. 48. Caja sin número. AGENL.
Ramón Eduardo Ruiz. La revolución mexicana y el movimiento obrero. 19111923. Era, México 1978. Pp. 38-39. También Bernardo Garcia Díaz. Textiles del

29

Telegrama del gobernador del estado Pablo A. De la Garza a Pastor Rouaix,
director de la Secretaría de Fomento del gobierno federal. Sección Fomento 1917.
AGENL.
39

Circular Número 2 de la Secretaria de Fomento, Colonización e Industria. Pastor
Rouaix. Julio 20 de 1916.
40

Felipe Tena Ramírez. Leyes Fundamentales de México (1800-1976). De Ponúa,
México, 1976. Proyecto de Constitución presentado por Venustiano Carranza. Pp.
764-765.

41

Pastor Rouaix. Génesis de los artículos 27 y 123 de la Constitución Política de
I 917. Instituto nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.
México, 1959.

464

465

�42

Carta del empresario Florentino Cantú dirigida a la Secretaría de Fomento del
gobierno federal. Marzo I de 1917. Sección de Fomento 1917. AGENL.

LA LÓGICA DE LAS CIENCIAS SOCIALES:
UNA DISPUTA filSTÓRICA Y METODOLÓGICA

43

Consultar a César Morado Macias. Mineria e industria pesada. Capitalismo
regional y mercado norteamericano 1885-191O. Opus. Cit. p 133.
44

Circular de la Compañía de Minerales y Metales, S.A. Planta Guadalupe del 6 de
junio de 1917. Sección Trabajo. Asunto: Conciliación y Arbitraje. (1906-1925.
Caja No. l. AGENL).
45

Circular de la Compañía de Minerales y metales, S.A. Planta Guadalupe del 6 de
junio de 1917. Sección Trabajo. Asunto: Conciliación y Arbitraje. (1906-1925.
Caja No. l. AGENL).

Lic. Rolando Picos Bovio
Profesor, Colegio de Sociología, UANL.

INTRODUCCIÓN

En la discusión filosófica contemporánea,
la disputa entre el
Racionalismo crítico y la Teoría Crítica representa uno de los momentos
fundamentales y en muchos sentidos definitorios en la polémica sobre el
carácter específico del problema sobre la cientificidad de las Ciencias
Sociales.

46

Carta de la gerencia de la Compañía de Minerales y metales, S.A. Unidad
Guadalupe, Villaldama , Nuevo León. 30 de julio de 1917. Sección Trabajo.
Asunto: Conciliación y Arbitraje. 1906-1925. Caja No. l. AGENL.
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En contraposición a la idea de una estructura unitaria de ciencia
caracterizada en la propuesta del Positivismo Lógico por la búsqueda a toda
costa de la unidad del mttodo bajo el modelo rígido de las ciencias duras
(representadas sustancialtnente por las matemáticas, la lógica y la física en la
pretensión del Wienef Kreis), el modelo alternativo desarrollado por la
Escuela de Frankfurt va a oponer, a esta noción reduccionista y cientista tan
ampliamente aceptada en los términos de la racionalidad tecnológica
instrumental una consideración dialéctica y particuJar, en lo concerniente a la
especificidad y naturaleu del conocimiento social, no reducible, en estos
términos a las formas esquemáticas y logicistas del positivismo científico.
Partimos del punto de vista de que la polémica epistemológica entre el
racionalismo crítico de Popper - como continuador de una línea que busca la
unidad del método- y la Teoría Crítica, como una propuesta hermeneútica al
sentido de la propia ciencia, envuelve también aspectos relativos al
problema de la objetividad que aún son motivo de discusión.

1

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Nos encontramos ante un panorama en el que, de una forma u otra y
apoyada en el impresionante desarrollo de la tecnología en el siglo XX, el
ideal positivista de una ciencia "libre de valores" (identificados por esta
postura con la filosofía y la metafísica "especulativas") continúa teniendo
importantes partidarios en las discusiones epistemológicas contemporáneas y
no pocos defensores en los metarrelatos de las posturas nihilistas del llamado

pospensamiento.

466

Los problemas que esta situación plantea para la filosofia de la ciencia y
en particular para la denominada teoria de la tecnología son múltiples y
diversos. En este ensayo pretendemos rastrear, en base a un análisis
histórico-metodológico algunos aspectos de la metodología de las ciencias
sociales, las coincidencias, divergencias y contradicciones de la discusión
que envuelve Primer Congreso de Sociología Alemana, recogidas en un
467

�texto ya clásico: la Lógica de las Ciencias Sociales ( Der Possitivismusstreil
in der Deutschen Soziologie: 1%9).

señalar algunos elementos de coincidencia, que, sin embargo, tampoco son
concesiones.

Considerada como una disputa que continúa y profundiza las
divergencias entre dos maneras opuestas de conceptuar y caracterizar la
propia realidad, encontramos en las posturas de Karl Popper y Theodor
Adorno, no sólo la perspectiva metodológica de los problemas de la ciencia,
la investigación y la lógica del descubrimiento científico, sino también y más
a profundidad, una visión óntica sobre la naturaleza de lo real.

En primer lugar, señala la distancia que ambos guardan del positivismo
sociológico, "el tercer hombre" presente en la discusión. Por otra parte
destaca la consideración sobre la primacía de la teoría, en tanto que los dos,
con sus matices, limitan el papel en ocasiones dudoso de la empiria (lo
aparente en términos gnoseológicos) que no agota por sí mismo lo verdadero
y con ello la concepción de lo que llamamos "conocimiento científico".

L HISTORIA Y SOCIEDAD

Frente al problema epistemológico del conocimiento científico Popper
opone el criterio de la falsación, el ensayo y error; Adorno la comprensión
dialéctica sobre los hechos.

En una consideración sobre la historia del método, toda ciencia tiene que
ver con la comprensión y no es más o menos científica porque esté más o
menos cerca del problema de la comprensión. El obstáculo epistemológico,
ineludible en estos ténninos, es una constante que rodea la práctica científica
y que constituye la base de su progreso, pero no agota sus dimensiones.
Bajo estas consideraciones, partimos de la idea de que en la
confrontación Popper-Adorno mediada por la particularidad del tema, es
posible encontrar conceptualizados no sólo problemas de naturaleza
epistemológica, sino también de corte social y político que se manifiestan en
su manera de abordar la problemática específica y las tareas de las ciencias
sociales.
Sobre este enfoque, no es gratuito que la polémica se dé en el ambiente
de la posguerra en Alemania, y precisamente en tomo a un punto
fundamental: el de las tareas de la sociología a la luz de un contexto
histórico donde los propios valores de la ciencia se encuentran sujetos a un
proceso de redefinición crítica.
El desarrollo de la tecnología bélica con sus secuencias terroríficas y la
bipolarización mundial de las ideologías son el escenario donde la discusión
sobre el papel de la sociología son puestas en entredicho a la luz de las
consideraciones sobre dos puntos opuestos: la perspectiva cientistaracionalista de Popper y la dialéctica-hermenéutica de Adorno. Una es
heredera en parte de la tradición positivista y cientista, la otra de la visión
marxista sobre la naturaleza del conocimiento y su relación con la sociedad.
Para la propia historia de la ciencia y de la filosofia lo que hace significativa
a esta discusión es que, a la luz de sus razonamientos y pese a sus
contradicciones, ambas posturas no son totalmente disímbolas en todos los
aspectos y, en algunos casos, por su raíz crítica y cuestionadora, hasta
pueden considerarse complementarios. En su intervención para comentar las
posiciones de ambos pensadores, el filósofo Ralph Darendhorf no deja de
468

Popper desea demostrar la debilidad de todas las teorías que se sustentan
sólo en las generalizaciones inductivas muy al modo del positivismo,
Adorno está interesado~o en descalificar a la ciencia, pero sí en señalar los
límites a los que se enfrenta y el carácter transformacional, dialéctico, que
debe tener en la sociedad. Es, precisamente, la sociología, como un corpus
teórico valorativo, lo que le da su carácter racional, pero también
contradictorio, donde las categorías de la objetividad deben interpretarse de
manera distinta a las pretendidas por el ideal de la unidad metodológica que
plantea Popper, señala
En el contexto filosófico cabe destacar la matriz de la discusión de
Popper en su relación cercana, pero no identificada del todo, con el
positivismo representado por el Círculo de Viena, de ahí su cientificismo
"critico". Adorno, al igual 'que la mayoría de los partidarios de la teoría
critica hunde raíz en Hegel y en el Marx "dialéctico", cercano más a una
postura "comprensiva" - de origen weberiano - y a la vez transformacional
de los fenómenos sociales: " Cuando la crítica de las categorías
sociológicas se reduce a la crítica del método y cuando la discrepancia
entre concepto y cosa se produce a costa de la cosa, que no es lo que
pretende ser, lo que decide es el contenido del teorema sujeto a la crítica. La
vía crítica no es meramente formal, sino también material; si sus conceptos
han de ser verdaderos, una sociología crítica no puede ser, por
fuerza(..)sino crítica de la sociedad. (Adorno: Sobre la lógica de las
Ciencias Sociales. Pág. 38).

11. POPPER Y EL POSITIVISMO LÓGICO
¿Hasta dónde llega el deslinde de Popper respecto al Círculo de Viena y
el Positivismo Lógico? La pregunta no es fácil de contestar, pero lo que es
un hecho es que no se le puede catalogar como un positivista en el sentido
469

�clásico, ya que cuestiona seriamente la tesis de un fundamento lógico a la
inducción y no acepta tampoco una distinción entre un lenguaje empírico y
un lenguaje teórico. Frente a la violenta antimetafisica del Círculo de Viena,
Popper no se deja llevar por el reduccionismo del lenguaje científico y las
posibilidades de un ideal de "ciencia unificada" (que no unidad
metodológica) en el sentido que Cainap, en ese intento de sustituir la
metafisica por un filosofar "científico" le da al término. (Cfr: Camap. la
antigua y la nueva lógica).

Ya en la lógica de la Investigación Cient(fica ( 1934) el filósofo
'austriaco-británico había planteado claramente sus diferencias
epistemológicas con el positivismo lógico: "Para Popper la fanción de la
experiencia no es ya la medida incondicional sobre la cual se establece el
criterio de verdad (crítica del empirismo) en la teoría. la experiencia, al ser
constituida por la teoría se convierte en un proceso metodológico. No es que
se pueda llegar a una teoría induclivamente, sino que se puede falsear una
teoría (. .) Podemos corrobar 50 veces una teoría, pero cuando encontramos
que un evento la falsea entonces la rechazamos" (Fernando Castañeda: El
Problema del Positivismo y la Ideología en La Teoría Sociológica de
Anthony G iddens: 1986). La fórmula de esta concepción de la ciencia, que

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traslada a la disputa con Adorno la plantea desde entonces en los siguientes
términos "lo que podemos llamar el método de la ciencia consiste en

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aprender sistemáticamente de nuestros errores; en primer lugar
atreviéndonos a cometerlos -es decir proponiendo arbitrariamente teorías
nuevas- y en segundo lugar, buscando sistemáticamente los errores que
hayamos cometido, es decir, realizando nuestra búsqueda de errores
mediante la discusión crítica y el examen crítico de nuestras ideas " (!bid
Op. Cit).

Esta idea planteada en forma de rigurosa tesis de lógica deductiva tras
haber analizado lo que Popper califica como tensión epistemológica entre
nuestro saber y nuestra ignorancia, la sintetiza en su sexta tesis o tesis
principal, en La lógica de las Ciencias Sociales donde sostiene que " El
método de las ciencias sociales, al igual que el de las ciencias de la
naturaleza, radica en ensayar posibles soluciones para sus problemas (. ..)
se proponen y critican soluciones ... "( Pág.11).

Es a partir de esta afirmación central en el esquema conceptual popperiano
donde se produce la réplica de Adorno, centrada, como hemos mencionado,
en la critica a una concepción, que, aunque reconoce la preeminencia de la
"cosa" insiste en reducirla a premisas de absolutismo lógico.

470

m. COINCIDENCIAS Y DIVERGENCIAS
En medio de la confrontación y el revuelo que producen las posiciones
de Popper y Adorno, otro elemento que viene a ser uno de los puntos nodales
tiene que ver con el papel de la ideología en el conocimiento que Adorno
delimita de manera inmediata en su respuesta a Popper, cuando al
caracterizar el objeto de estudio de la sociología señala que tiene "más bien
presente el método concreto de la sociología que las reglas genera~e~ tfel
pensamiento" (Pág.29). Remarca más adelante el papel de los JWC1os
valorativos "Parece innegable que el ideal epistemológico de la elegante
explicación matemática ( .. .) fracasa allí donde el objeto mismo, la
sociedad, no es unánime ni sencillo, ni viene entregado de manera neutral al
deseo o la conveniencia de la formación categoría" (Ibid. Pág.33).

Mientras la escuela empírico-analítica concibe a la ciencia desde una
concepción de razón instrumental de la que Popper no se desliga del todo,
Adorno y los partidari/s de la Escuela de Frankfurt señalan y destacan el
papel que juega la curtura y la ideología en la mediación no sólo del objeto
de estudio de la ciencia, sino incluso de los propios juicios científicos. " A
ninguna teoría del absolutismo lógico le es posible decretar una obediencia
de los hechos a principios lógicos cuyas pretensiones de validez se derivan
de la purificación de todo contenido material". Mayormente en el caso de la
sociología en la que "El hecho de que la concepción del carácter
contradictorio de la realidad social no sabotee su conocimiento ni lo
entregue al azar, se debe la posibilidad de concebir, incluso la propia
contradicción como necesaria extendiendo así a ella la racionalidad' (Op.

Cit. Pág.32).
Bajo esta óptica la oposición a la tradición positivista no significa para
la posición dialéctico-crítica un rechazo a la ciencia o al conocimiento
científico, sino al reduccionismo cientificista. La ciencia, es, en todo caso,
un instrumento que permite avanzar en el estudio de la sociedad y la
naturaleza, lo que conduce a la emancipación humana. Hay, como lo señala
Habermas (Cfr. Conocimiento e Interés: 1968) una relación ineludible entre
conocimiento e interés: en el te/os de la ciencia debe existir una finalidad
ética
La teoría critica destaca el hecho de que el positivista no advierte que su
saber está mediado socialmente y por lo tanto se condena a lo fenoménico y
sobre él reflexiona desechando lo que advierte como "seudoproblemas" o
metafísica encubierta. Frente a ello Adorno sostiene un modelo
epistemológico dialéctico-critico donde la realidad no es una categoría
inmediata, sino una construcción intersubjetivamente mediada. Al igual que
Popper no niega la importancia de la observación, pero sí cuestiona su
47 1

�primacía: no se rechazan los hechos, pero se niega a aceptarlos como únicos;
en este sentido lo que es, no es todo.

Tomando distancia del sociologismo pos1t1V1sta y sin negar la
importancia del descubrimiento, reitera que la conceptualiz.ación de lo que se
denomina ensayo debe ser bien establecida, pues "los ensayos, sin más en

La ciencia moderna ha privilegiado lo dado sin conocer sus
fundamentos y reducido por tanto la razón a razón instrumental. Este
enfoque, según la teoría critica, ha funcionado en forma encubierta como una
ideología legitimadora de una unidimensionalidad de la razón que se opone
por definición al proyecto emancipador (Cfr. Marcuse: El hombre
Unidimensional: 1969).

sociología son bien poco productivos. El momento especulativo (el
subrayado es nuestro) no es una necesidad del conocimiento social, sino que
es, para éste, en cuanto a tal, ineludible" (Ibid. Pág.38).

IV. LA CUESTIÓN DEL MÉTODO

Adorno acepta, al igual que Popper, que la raíz fundamental del
método es critica (confianza en la fuerza de la razón), pero no identifica a los
hechos factuales como el criterio último de verdad, pues la razón puede ir
más allá por medio de la hermenéutica, pues finalmente "los métodos no
dependen del ideal metodológico sino de la cosa" (Ibid. Pág. 33).

Frente a la categoriz.ación lógico-deductiva de Popper en la que la ciencia
avanza a través de la constante critica y falsación de teorías, Adorno señala
que la naturaleza del objeto de estudio de la sociología es contradictoria y en
ocasiones inasible en el sentido que le pretenden otorgar las tesis
popperianas y esta contradicción, que Popper ve como insuficiencia del
enunciado científico, es parte del mundo de los hechos que constituyen a la
disciplina. Este punto adquiere mayor relevancia, como veremos más
adelante, cuando se analize la cuestión relativa a los valores y la objetividad
del científico social.

I

V. CRÍTICA AL CIÉNTIFICISMO
Como lo habíamos señalado Popper defenderá a toda costa la unidad
del método científico partiendo de la consideración de que el método de la
ciencia "No es sino una prolongación critica del método del ensayo y el
error" (trial and error) (Pág.11).
Adorno no critica el planteamiento general de la tensión epistemológica
. de Popper, sin~ el hecho de que determine que un ensayo de solución que no
resulta accesible a la crítica deba ser excluido -aunque sea provisionalment~
por no ser científico. "Si como tal crítica se piensa en la total redención del

pensamiento por la observación, en la reducción a los llamados hechos (..)
hay teoremas sociológicos que en la medida en que da cuenta de los
mecanismos operantes contradicen a los fenómenos (..) De ahí que tampoco
en la sociedad sean los hechos lo último, aquello en lo que el conocimiento
encuentra sus puntos de incidencia, ya que ellos mismos vienen mediados
por la sociedad. No todos los teoremas son hipótesis; la teoría es te/os, no
vehículo de la sociología" (Ibid. Pág. 36).
Adorno va a insistir, una y otra vez, en que si bien es evidente que la
sociología no ha conseguido acceder a un hábeas de leyes reconocibles
comparables a las de las ciencias naturales, es fundamental entender la
distinción epistemológica de ésta frente a un saber totalitario "Si no se quiere
confundir, en última instancia, la sociología con los modelos de las ciencias
de la naturaleza, el concepto de ensayo (de Popper) habrá de abarcar también
ese pensamiento que, saturado de experiencia apunta más allá de ella con el
fin de comprenderla" (Ibid. Pág.37).
472

En la crítica al cientificismo que Popper y Adorno comparten existen,
sin embargo, diferencias radicales. Mientras que el primero señala
atinadamente (corno lo hacen también Nagel y Bachelard) que "el

conocimiento no comienza en percepciones u observación o con la
recopilación de hechos, sino con problemas" (lbid. Pág. l O), Adorno destaca
que para él éste es un problema en un sentido enfático y por consecuencia
"ineliminable del mundo por el simple aumento del conocimiento o por
mayor claridad de las afirmaciones". (Ibid Pág.33). Lo puntualiza sin
cortapisas "En Popper el problema (del conocimiento) es algo de naturaleza
exclusivamente epistemológica en tanto que para mf es a un tiempo algo
práctico, en último término una circu_nstancia del mundo". (Ibid.). Popper
destaca el papel de la primacía del problema; Adorno, el sentido que estos
tienen en el mundo.
Al establecer el carácter emancipatorio de la sociología que propugna
Adorno va a centrarse en que ésta no puede quedarse en un nivel
autorreferencial sobre sus enunciados, teorías y métodos, pues "la vía crítica
no es meramente formal, sino también material; si sus conceptos han de ser
verdaderos, una sociología critica no puede ser, por fuerza, sino critica de la
sociedad" (Ibid. Pág.38). El conocimiento científico desde esta perspectiva
no es reducible a un saber instrumental (mera técnica, la llama Adorno), ni
tampoco escapa al problema valorativo que plantea el proceso de
investigación.

473

�El criticismo de Popper reconoce la imposibilidad de prohibir o anular
al científico sus valoraciones, que, sin embargo, se convierten con frecuencia
en los propios obstáculos para el avance del conocimiento. Adorno, tras
señalar que el comportamiento neutral en el orden valorativo es imposible,
denuncia una vez más la pretensión de "una conciencia científica de la

sociedad (que) se supone libre de valores (y) desatiende a la cosa no menos
que aquella otra que se remite constantemente a unos valores más o menos
decretados y arbitrariamente estatuidos ... " La autocosificación del mundo
científico es producto de esta idea de neutralidad que en realidad legitima un
ideal de ciencia positivista tendiente a separar en todo lo posible la unidad
teoría-praxis del proceso de investigación, condición indispensable para
~prender los fenómenos del mundo social.
Adorno concluye en esta polémica que la crítica científica y en
particular la crítica de las categorías sociológicas no se limitan a la crítica
del método como lo instituye Popper ni mucho menos se caracterizan
solamente como un problema de tensión epistemológica.
Al reivindicar la prirnacia de la comprensión en las ciencias sociales
señala que "cuando las discrepancias entre concepto y cosa se produce a
costa de la cosa, que no es lo que pretende ser, lo que decide es el contenido
del teorema sujeto a crítica. La vía crítica no es meramente formal, sino
también material: si sus conceptos han de ser verdaderos no puede ser sino
crítica de la sociedad ... ". (lbid. Pág.38). La Wertfreitheit o la neutralidad
valorativa se muestra así contraria al proyecto de la ilustración critica.
Frente al reduccionismo cientista que hace de la cosa en sí, en
términos kantianos, un objeto determinable y absoluto, las ciencias sociales
se enfrentan hoy a la tarea de demostrar la especificidad dialéctica de los
fenómenos que analizan, sin dejar de lado que el lenguaje y la metodología
científica debe ser, en todo momento, la guía que articula la teoría y la
práctica del científico social.

LA IDENTIDAD CULTURAL COMO SISTEMA TEÓRICO
Dr. Miguel Rojas Gómez
Universidad Central de las Villas,
Santa Clara, Cuba.

l. EL CAMINO DE LA IDENTIDAD CULTURAL

1.1 Génesis de la identidad en la diferencia.

En la historia de la filosofia --occidental- un concepto permanente ha
sido el de la identidad. Se ha estudiado desde la lógica, la Psicología, y más
recientemente desde la teoría de la cultura. En tomo suyo se han presentado
clasificaciones y distinciones. Sin embargo, no se han determinado
debidamente dos tendencias intrínsecas en su desarrollo, la identidad en la

mismidad y la identidad en la diferencia
Esta última, cuyo antecedente se remonta al Yang-Yin chino y a
Heráclito, tuvo su desarrollo con la identidad del género y la diferencia
específica de Aristóteles y la idem secundam analogiam de Tomás de
Aquino, y. alcanzó su clímax con el idealismo clásico alemán de Fichte,
Schelling y Hegel. Precisamente, este último expuso la identidad en la
diferencia, lo concreto como síntesis de múltiples determinaciones y la
mediación de las partes opuestas. También en la filosofia alemana Herder
planteó la unidad entre naturaleza e historia, y las «necesidades
elementales», entre ellas la de territorio, lengua, costumbres, mediante las
cuales el hombre está unido a una determinada comunidad. Filosofias que
influyeron en pensadores iberoamericanos, y deben considerarse
antecedentes histórico-teóricos de la identidad cultural.

Bibliografía
1.2 La identidad como tipo de identidad.
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Ayer, A.J. (comp.) El Positivismo Lógico. FCE. México: 1%5
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positivismo en la sociología alemana. Grijalbo. Barcelona: 1973.
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Habermas, Jürgen. Conocimiento e Interés. Taurus. Barcelona: 1968.
Marcuse, Herbert. El Hombre Unidimensiona( Joaquín Motriz: 1968.
474

1.2.1 ¿Concepto de origen europeo?
La paternidad del origen del término identidad cultural como género o
tipo específico de identidad se toma controvertida. Para Lucia Guerra
Cunninghan, profesora de la Universidad de California, la identidad cultural
es "un concepto eminentemente europeo" (Guerra, 1987, 1047). Mientras el
destacado filósofo argentino Hugo E. Biagini, en su importante y aportador
libro, Filosofía americana e identidad, 1989, afirma que "el nuevo concepto
475

�de la identidad cultural empieza a verificarse sintomáticamente con el
proceso de descolonización de Asia y A.frica, aplicándose luego a la
circunstancia latinoamericana. En su gestación se ha interpretado ·que
convergen varios elementos. El cuestionamiento del eurocentrismo por parte
de diversos científicos e intelectuales, los pueblos desprovistos de voz y que
al emanciparse bucean en sus quebrantadas raíces originarias, la defensa
frente a los medios masivos de comunicación manipulados para
homogenizarlo todo con el modelo dominante ajeno a las modalidades
vernáculas" (Bagini, 1989, 38).

registra representantes de la Ilustración como Simón Rodríguez, Andrés
Bello, Simón Bolívar o Fray Servando Teresa de Mier que fueron los
primeros en forjar y exponer la concepción de la identidad cultural desde
Hispanoamérica. A diferencia de algunos enfoques anteriores, investigadores
de la historia de las ideas como José Gaos, Arturo Ardao, Leopoldo Zea o
Arturo Andrés Roig, han planteado la existencia de la identidad cultural
como una peculiaridad creadora del pensamiento hispano-americano desde
fines del siglo XVIII, y más característicamente de las ideal decimonónicas
iberoamericanas.

Por separado, en un sugestivo opúsculo, Modelo teórico para la
identidad cultural, 1996, cuyo principal mérito es intentar una de las
poquísimas propuestas teórico sistemáticas de la identidad cultural, cuyos
fundamentos son muy discutibles, la cubana Cristina Baez.a Martín coincide
con el criterio anterior al escribir "la problemática de la identidad cultural
se hace consciente como tal a fines de la década del 60, y se afianza en la
ensayistica literaria y cultural -particularmente en la crítica- en los últimos
veinte años como respuesta a la tendencia cada día más marcada a la
homogeneización de los patrones culturales impulsada por las
transnacionales" (Baeza, 1996, 61).

El filósofo hispano José Gaos, radicado en México después de la Guerra
Civil Española, escribió: "En el siglo XVIII se inició en España y sus
colonias americanas el que debe considerarse un mismo movimiento por la
identidad de sus orígenes y de dirección. En España, un movimiento de
renovación cultural, de reincorporación después de la decadencia
inmediatamente anterior, de revisión y crítica del pasado que había
concluido en aquellq/ decadencia. En las colonias, en México
señaladamente, un movimiento de renovación cultural, asimismo, de
independencia espiritual respecto de la metrópoli, de la consecuente
tendencia, siquiera implícita, a la independencia política" (Gaos, 1945, 25).
La comparación de Gaos pone de manifiesto la común ocupación en IberoAmérica acerca de la identidad, rasgo que comparten ambos movimientos
ilustrados ochocentistas. Pero con la entrada en el nuevo siglo, las
circunstancias y las coincidencias d~ España y sus colonias americanas
cambian. Los intentos de revolución político liberal española fracasaron, en
tanto la América Española lograba su independencia política. La nueva
circunstancia hispanoamericana desarrolló un pensamiento de la
emancipación y una teoría de la identidad cultural. España no tendrá en el
siglo XIX, observa Gaos, pensadores de la talla de Simón Bolívar o José
Martí, sin obviar, claro está, la estltura intelectual de los krausistas
españoles como Julián Saez del Río o Francisco Giner de los Ríos, un Emilio
Castelar o un Marcelino Menéndez y Pelayo. Mas, estos no fueron
pensadores tan orgánicos como Bolívar o Martí. Es magnifica la mención de
ambos por Gaos, pues con Bolívar se abre la conceptualización de la
identidad cultural y continental, la que tendrá al fin del siglo XIX su más alta
expresión en José Martí, previsor de lo acontecido en 1898.

Es cierto que el proceso de descoloniz.ación de las décadas del actual
siglo condicionó una justificación crítico-teórica de la identidad cultural.
Mas, la llamada explosión de la identidad cultural de los años sesenta y
setenta es unade las reacciones, reexplosiones y resurgimientos de la misma.
Ella no fue importada como concepto y concepción a la América Latina, sino
que nació de ella en el siglo XIX, no por la vía del ensayo literario, sino por
el camino del ensayo filosófico e histórico, aunque no debe desdeñarse en su
itinerario los géneros de la literatura, la poesía y la crítica.

1.2.2 ¿Término americano latino?
Con objetividad, Jorge García e Iván Jaksic en el "ensayo"
introductorio a la antología Filosofia e identidad cultural en América Latina,
1988, subrayan que "el problema de la identidad cultural y su relación con la
filosofia ha sido(...) tema constante en el pensar latinoamericano desde los
tiempos de Alberdi." (García y Jaksic, 1988, 44). Pero centran la atención
explicativa, preferencialmente, en la filosofia como expresión teórica de la
identidad y no en el desarrollo mismo del término identidad cultural. Por otra
parte, la aportadora e insoslayable antología comienz.a con Juan Bautista
Alberdi, que de hecho implica ubicar la identidad cultural de América Latina
a partir del Romanticismo. Por lo que no incluye los escritos predecesores de
Eugenio de Santa Cruz y Espejo o de un Juan Pablo Viscardo. Además, no
476

Una opinión autoriz.ada y reconocida en la materia, como la de
Leopoldo Zea, ha subrayado que ésta es una "identidad cultural complicada,
y por serlo, original. Experiencia de hombres en extraordinarias y
complicadas situaciones que, por serlo, viene a ser original su aportación a
la historia, y a la cultura del hombre. Del hombre sin más, en sus múltiples
expresiones" (Zea, 1993, 198). Reiteradamente ha insistido en esta
aportación iberoamericana y latinoamericana, que tanto preocupa en la teoría
477

�y la práctica a Europa, Estados Unidos, Canadá y otros pueblos actualmente.
Uno de los grandes méritos de Zea es haber contribuido al desarrollo de la
categoría identidad cultural. Sin embargo, no se encuentra en su obra una
exposición sistemática de la historia y la lógica interna del concepto
identidad cultural, así como una tematización a través de las diferentes
corrientes de pensamiento, ni una teoría que dé cuenta de los contextos y
determinaciones culturales que la conforman, porque, con toda justicia, no se
lo propuso. Su quehacer en el campo de la identidad cultural ha sido, más
bien, en el orden de la filosofia como expresión teórica de la misma, aunque
ciertamente la ha desbordado.

1.3 En torno a la tematización contemporánea de la identidad cultural.

La identidad cultural, desde el siglo pasado, conceptualmente, en la
' Ilustración, con la descentralización del sujeto la desarrollaron Andrés Bello,
Simón Bolívar, Fray Se~ando Teresa de Mier y Simón Rodríguez. En el
Romanticismo Juan Baótista .AJberdi, Francisco Bilbao y José María Torres
Caicedo, quien acuñó el auténtico nombre de América Latina. Con el
positivismo Justo Arosamena, José Maria Samper, Justo Sierra, Manuel
González Prada, Silvio Romero, Eugenio Maria de Hostos y José Ingenieros.
Y con el Modernismo José Martí, Euclides de Cunha, Rubén Darlo, Graca
Aranha y José Enrique Rodó, entre los principales.
En el nuevo siglo, con el riesgo de omitir algunos por la apretada
síntesis, hay que destacar a Alfredo Palacios, Luis Alberto Sánchez, Manuel
Ugarte y José Carlos Mariátegui. Los ensayos de Alfonso Reyes sobre la
síntesis cultural y el español de América. Samuel Ramos con el perfil del
hombre en las culturas mexicana y latinoamericana. Pedro Henriquez Ureña
en tomo a la unidad cultural hispanoamericana y su expresión,
particularmente en la literatura. El concépto de raza cósmica o raza síntesis,
de José Vasconcelos. El iberoamericanismo de Antonio Caso. La hispanidad
de Eduardo Nicol. La unidad americana espiritual y la síntesis entre lo
singular autóctono y lo universal occidental, de Félix Schwartzmann. La
transculturación de Fernando Ortiz. La identidad y el status de autenticidad
de la filosofia latinoamericana y española, empeñada en explicar ·y salvar su
circunstancia, a la que dedicó su obra el Maestro José Gaos, a partir de la
influencia de Ortega y Gasset. Mariano Picón Salas con la identificación
cultural.
Para la segunda mitad de la centuria ésta es tematizada por José Lezama
Lima con el concepto espacio gnóstico abierto y fecundante, refiriéndose al
mestizaje cultural. La concepción de los contextos culturales que definen al
hombre latinoamericano de Alejo Carpentier, junto a la teorización de la
478

identidad. La categoría de pueblos nuevos, con su correspondiente andamiaje
conceptual, de Darcy Ribeiro. Calibán como símbolo de la identidad
latinoamericana, expuesto por Roberto Femández Retamar, que tambíén se
encuentra en Leopoldo Zea y Arturo Andrés Roig, quienes son clásicos en la
historiografia filosófica de la identidad cultural latinoamericana, sin olvidar
a Joáo Cruz Costa o Arturo Ardao, quien sistematizó la investigación del
verdadero nombre de América Latina.
Más recientemente han trabajado la identidad cultural otros
movimientos y corrientes filosóficas. Entre los filósofos de la liberación,
además de Zea y Roig, han prestado a la identidad cultural, entre otros,
Horacio Cerutti, Enrique Dussel, Rodolfo Kusch, Abelardo Villegas, Luis
José González, Germán Marquínez Argote, Alejandro Serrano Caldera y
Francisco Miró Quesada, quien también es analítico. Con independencia de
las diferencias personales y tendencias internas, el centro del problema lo
sitúan en los problemas de la imitación y la creación, la inautenticidad y
autenticidad culturales, la enajenación y la identidad, la liberación y los
medios de alcanzar la libertad.
Por su parte, la filosofia analítica a través de Luis Villoro, Femando
Salmerón y León Olivé, ha tratado constructivamente la filosofia como
instrumento de análisis de la identidad cultural, el indigenismo y la función
simbólica de la cultura, la identidad y la diferencia, el diálogo cultural, el
respeto por la identidad humana, la identidad en los contextos de la ciencia y
la tecnología, Aquí, en esta tendencia, Jorge García e Iván Jaksic exponen
tres posiciones histórico-filosóficas al filo de la razón: la postura
universalista, la culturalista y la crítica.
En el campo historiográfico Hugo E. Biagini señala diferentes
problemáticas de identidad. La negativa, la difusa, la escéptica y la auténtica,
así como el surgimiento y causas del concepto. Igualmente Cristina Baeza
Martín y Maritza García Alonso incursionan sobre el origen del término.
Proponen un modelo teórico que contempla las relaciones entre el objeto y el
sujeto, la identificación y la diferenciación, y la naturaleza de la identidad
cultural, que ubican en el campo socio-psicológico.
Más allá de la América Latina en la primera mitad del siglo XX no se
pueden obviar pensadores españoles de la estirpe de Miguel de Unamuno y
José Ortega y Gasset. Contemporáneamente existen importantes estudios
sobre la identidad cultural, realizados en Estados Unidos y Europa, tanto de
obras colectivas como individuales. Entre los autores cabe mencionar a
Charles Taylor, Peter Mühlhauler, Rom Harré, David B. Wong, Jürgen
Habermas, Gianni Vattimo, Frenando Ainsa y Gustavo Bueno. Los temas
que tratan son en su identidad filosófica y cultural, la identidad en la
479

�literatura y el lenguaje, las relaciones interculturales, la identidad personal y
de la comunidad, la identidad nacional y postnacional, la unión
supranacional, las relaciones con otras entidades y comunidades del mundo,
etcétera. Todas estas problemáticas de la identidad cultural que preocupan,
necesitan una reconstrucción teórico-crítica (Rojas Gómez, 1996: 159-178),
pues sería un contrasentido, una contradicción que se quedará sólo en lo
filosófico y no se adentrará en los demás componentes de la cultura, porque
ella es una categoría compuesta y omnicomprensiva.

2. REDEFINICIÓN
CULTURAL.

Y

PRINCIPIOS

DE

LA

IDENTIDAD

2.1 Multicondicionamiento actual de la identidad cultural.

La multilateralidad/de elementos, expresiones y contextos que
conforman la identidad éultural, los enfoques diferentes (Rojas Gómez 1007,
74-89), la pretensión de algunos analistas de negarla, el surgimiento de
nuevas problemáticas sociales y culturales exigen una redefinición de la
misma.
Los conflictos étnico-culturales en países de Africa, el medio Oriente,
Europa, Asia, la América del Norte y América Latina. En lo que cabe
destacar, entre otros, el de Chiapas en México y el de Kosovo en
Yugoslavia. El reclamo de las minorías étnicas a la autonomía dentro de los
Estados nacionales y su presencia espacio-terrirtorial en más de uno de ellos.
El resurgimiento del racismo y la discriminación en países de Europa y
Estados Unidos, que ha llevado en algunos casos, a la expulsión de
inmigrantes latinos o africanos, a la violación o al asesinato. El
fundamentalismo islámico que recurre · a la violencia y no reconoce el
derecho a la diferencia del otro. La reacción del feminismo frente al
ancestral machismo, cuya tendencia extrema absolutiza la diferencia con el
otro género, que no es precisamente la del género humano, sino la del género
femenino. Concomitantemente el reclamo de las lesbian~ y los
homosexuales a que se les reconozca la práctica sexual en la mismidad de su
género, y no se les discrimine socialmente, son fenómenos de identidad
social y cultural.
Las divergencias entre poblaciones de diferente origen étnico y cultural,
como la anglófona y francófona de Canadá, que ha amenazado en convertir
el país en dos naciones a través del plebiscito. La recomposición del mapa
geopolítico con la desmembración de la Unión Soviética y el surgimiento de
la CEI, Comunidad de Estados Independientes. La desintegración de

480

Yugoslavia en Estados independientes entre sí. Las guerras y disputas
territoriales como la de los israelitas y palestinos. La reunificación en los dos
Viet Nam y las dos Alemania. La justificación del Estado universal
homogéneo, según la fórmula neoliberal de Francis Fukuyama. La
ampliación de la OTAN más allá de los países del Atlántico Norte, después
del derrumbe del Socialismo este-europeo y la desaparición del Pacto de
Varsovia. Los separatismos nacionalistas como el vasco en España y el tamil
en la India. El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos México y
Canadá. La creación de la Unión Europea y el tránsito hacia el Estado
supranacional. El surgimiento del Mercado Común Sudamericano
(MERCOSUR). La Asociación de Estados del Caribe. La globalización de la
economía y las comunicaciones. La universalización de los resultados de la
revolución Científico-Técnica. Los problemas ecológicos que degradan y
destruyen la naturaleza, a la vez que ponen en peligro la existencia del
hombre. La sociedad postindustrial y la llamada postmodernidad que
pretende clausurar la modernidad, son manifestaciones contemporáneas que
se deben tener en cuenta a la hora de estudiar la identidad cultural, pues
están multicondicionando la misma, y llevan a una reconstrucción de ésta.

2.2 DeÍinición teórica y principios epistémicos.
Todo el sistema de hechos, acontecimientos y factores económicos,
políticos, científico-tecnológicos, sociales, culturales y antropológicos
señalados, füwan a repensar y a definir la identidad cultural. Sin obviar los
estudios sobre la misma, La tematización desde un a u otra perspectiva de la
cultura, corriente o autor, aquí se define y expresa que, conceptualmente, la
identidad cultural es la condición del ser humano que caracteriza la manera
común de vivir en el tiempo y en el espacio, un quehacer concreto del
hombre en el proceso de creación y recreación, objetivación y subjetivación,
producción y reproducción de la cultura y la sociedad misma. Ella constituye
una síntesis de múltiples determinaciones de la identidad en la diferencia que
comporta un universal concreto situado.
Los principios matrices o fundamentos epistémicos en que se sostiene
esta teoría son:
• El término identidad cultural es de índole filosífico-antropológico y
sociocultural, y no de naturaleza socio-psicológica como afirman algunos
estudiosos del tema, porque el principio socio-psicológico de identificacióndiferenciación en la relación con otros grupos, culturas y sociedades- es tan
sólo inherente a la psicología social, que es, a su vez, un contexto de la
identidad cultural y no la identidad cultural misma. Y aunque el proceso de
producción de respuestas y valores en la comunicación y el diálogo es
481

�importante, así como la asimilación de lo creado por otras culturas, lQ más
importante es el proceso de producción y creación de la cultura y la sociedad
como totalidad concreta.
• Es uno de los conceptos socio-culturales de máxima generalización, por
eso es una categoría omnicomprensiva que incluye determinaciones
históricas y geográficas, individuales y colectivas, materiales y espirituales,
científicas y tecnológicas, teóricas y prácticas.
• Constituye una síntesis de múltiples determinaciones. Es decir, la creación
o construcción de un todo por integración de las partes, en este caso por
determinaciones y conexos culturales.
• Las determinaciones y contextos que la conforman tienen carácter concreto
y relativo. Significa que wia identidad cultural específica puede coincidir e
interactuar con otras identidades culturales, ya en lo económico, lo político,
lo científico-tecnológico, la lengua, la religión, etcétera.
• Toda verdadera identidad es identidad en la diferencia. La identidad para
ser tal necesita de la difere9Cia, y la diferencia supone siempre la identidad,
si no hubiese diferencia, 96 habrían referentes para saber lo que es idéntico.
• La identidad cultural, identidad en la diferencia, representa una diferencia
específica al permitir comprender la diferencia entre una y otra cultura. Es el
principio del multiculturalismo, sin llegar al extremo del particularismo o
relativismo cultural.
• Representa la identidad abierta, por lo que en su esencia debe contener el
diálogo intercultural con el otro, en condiciones de igualdad, sin la mismidad
incluyente.
• Reconocimiento de la dignidad del otro y de la autonomía cultural de las
minorías en el marco de la identidad nacional, expresión de la identidad en la
diferencia
• Constituye una identidad colectiva y humana formada por un sistema de
relaciones socioculturales.
• Su portador no es el nombre abstracto, sino el hombre concreto, por
hombre universal y por concreto específico.
• Conjuga lo autóctono y lo universal, a modo de dialéctica de lo general y lo
particular a través de la mediación.
• Comporta un universal concreto situado. La síntesis que conforma la
universalidad se asume desde el aquí y el ahora.
• Se manifiesta en espacios específicos y tiempos definidos. El espacio o
territorio no tiene carácter absoluto, pues han existido -y existenexpresiones de identidad cultural que han perdurado y se han desarrollado
fuera del territorio nacional, regional o continental, pero han reflejado
sociedades específicas. Lo característico es que toda identidades despliega
en un espacio geo-socio-cultural concreto.

482

• Puede manifestarse inconscientemente en individuos y grupos, mas es un
proceso consciente, el cual es necesario asumir para contribuir a la
reafirmación y desarrollo de la misma.
• La integración representa el factor consciente y práctico de la identidad
cultural, así está operando hoy en contextos como el de la economía con las
distintas uniones continentales o regionales.
• Presupone la libertad como totalidad, y en cada una de las determinaciones
y contextos culturales.
• Representa una ruptura en la continuidad y una continuidad en la apertura.
• Tiene carácter histórico concreto. Varia con las circunstancias, con el
espacio y el tiempo. Sufre procesos de crisis y lyisis, ajustes y reajustes,
desintegraciones parciales y nuevas integraciones.
• Se forma en la interacción de la tradición y la aculturación, dando como
resultante la trasculturación. La tradición, del latín traditio, equivale a
entregar, tradere, lo que pasa de una época, generación o cultura a otra. En
tanto aculturación, del inglés acculturation, corresponde a la adaptación a
otra cultura por la pérdida de la propia, en lo fundamental. Culturalmente
estas antítesis generan la trasculturación, cuya proposición trans- indica lo
que pasa, en este caso, de una cultura a otra, produciéndose la génesis de la
identidad cultural.
• Por su direccionalidad puede manifestarse históricamente como identidad
vertical, formada desde arriba, e identidad horizontal, creada por expansión
de la cultura en el pueblo.

3. DIRECCIONALIDAD DE LA IDENTIDAD CULTURAL
3.1 La identidad cultural vertical

La identidad cultural se construye por la actividad y por la volwitad de
los hombres en el quehacer histórico, social y cultural. Tendencia! y
genéticamente, por su direccionalidad, la primera manifestación de la
identidad cultural es la vertical, se forma desde arriba, por acción
hegemónica de dominación y la conquista y colonización expansiva en que
el pueblo vencedor impone sus patrones y modo de vida culturales al
dominado o vencido. Así lo revela la historia universal desde la antigüedad
hasta la modernidad. Roma impuso e irradió su cultura a los -pueblos
sometidos y dio lugar a la Romanía, unidad en la diversidad de pueblos que
tuvieron en el latín la matriz de sus lenguas. Naciendo, así, por proceso de
trasculturación, las lenguas romances o neolatinas: el italiano, el español, el
portugués, el francés y el rumano, expresiones de identidad lingüística y
comunicación cultural en varios países.
483

�La creación de los Estados nacionales en Europa siguió similares pasos.
En España se produjo la wrificación nacional por los Reyes católicos:
Fernando de Aragón e Isabel de Castilla. Como explica Miguel de Unamuno,
Castilla ocupó el centro, su espíritu era centralizador y expansivo, impulsó el
ideal de unidad española. Paralizó los centros reguladores de los demás
pueblos hispanos y les inhibió, en parte, su memoria histórico-cultural. El
unitarismo conquistador dio lugar a un gobierno central. Llevó a cabo la
catolización y castellanización de España, culturalmente; por lo que puede
afirmarse que, a partir de ese proceso, comenzó la castellaniz.ación de
España y la españolización del castellano.

Casi simultáneamente, con el descubrimiento de América, se
reprodujo aquel proceso, pero con mucha más violencia y destrucción de las
culturas precolombinas, muchas de las cuales sucumbieron. Por efecto de la
conquista y la colonización, desde arriba, verticalmente, se impuso la cultura
del vencedor. En los lugares de los templos indígenas se levantaron las
iglesias y catedrales catóficas con el fin de erradicar las creencias del hombre
autóctono. Comenzó e1 proceso de las encomiendas y la evangelización. El
castellano devino el idioma de comunicación en la mayor parte del Nuevo
Mundo. Durante los tres siglos en que la América hispana fue colonia de
España, predominó la identidad cultural vertical (Rojas Gómez, 1994. 8284). Se produjo la latinización y españolización de América, pero también la
indianización, africaniz.ación y americanización de sus colonias y de la
propia España.

3.2 La identidad cultural horizontal
La identidad vertical, que generalmente precede a la identídaci
horizontal, por expansión irradiación de la cultura hegemónica comienza a
ser asimilada y da paso a la identidad &lt;;Uitural horizontal. En lberoamérica,
el castellano o el portugués como lenguas, la religión católica, la arquitectura
y la plástica barrocas, la cultura material con la introducción de plantas como
el trigo, animales como el caballo y el ganado vacuno, la tecnología de
explotación de las minas y el cultivo de la caña de azúcar, y las haciendas
como centros económicos y culturales, son algunos contextos y factores
culturales que hablan del surgimiento de la identidad horizontal, fruto de la
comunicación e intercambio de experiencias culturales de los pueblos.
Además, no puede obviarse que entran en éstas las aportaciones
indígenas y las contribuciones africanas por efecto del mestizaje étnicocultural. El conocimiento de la naturaleza, el aporte de frutas y plantas
comestibles como la papa, el maíz, el cacao, la piña, y otras productoras de
placer como el tabaco, con sus correspondientes técnicas incipientes de
cultivo. Cientos de palabras que circulan en el español, provenientes,

484

principalmente, de la familia arahuaca, el náhuatl, el quechua, el tupíguaraní. La resurrección de ídolos e imágenes de las creencias indígenas y
africanas que ensanchan el cristianismo católico, proceso que llevó a afirmar
al brasileño Silvio Romero la existencia de una religión mestiza. La
contribución africana a la música, que según el cubano Fernando Ortiz
produjo la transculturación blanca de los tambores negros, incluida Europa.
También todos estos contextos y determinaciones culturales, y otros
no mencionados, contribuyeron a la transmisión y fusión de culturas, a la
formación de la identidad horizontal. Todas y todos tributaron a trascender la
identidad político-administrativa del régimen colonial, que al entrar en crisis
provocó las guerras de independencia hispanoamericanas, ruptura políticojurídica con la metrópoli, pero no con la cultura hispana e ibérica, que
continuó viva, a través de la cual España, Portugal, Francia y otras culturas
europeas están presentes culturalmente en América en identidad de
diferencia. Con los siglos, la formación de las naciones, el desarrollo
económico, social, científico-técnico y el aumento de la intercomunicación e
intercambio culturales, la identidad vertical tiene cada vez menos peso en la
sociedad, sin embargo, no ha desaparecido. Su radio de acción es menor que
en centurias pasadas. Pero existe en la cultura política dictatorial
contemporánea, de izquierda y de derecha. Contextos culturales como leer y
escribir, conocimientos científicos y tecnología, el ejercicio de la política, el
disfrute del arte y la literatura, la asequibilidad de los bienes materiales y
económicos no están horizontalmente al alcance de todos los grupos y países
por igual, sobre todo en aquellos que se ubican en lo que se dio en llamar
"Tercer Mundo", y que hoy, apelando a la geografia, se les llama del Sur. La
identidad política y la identidad económica siguen siendo el Talón de
Aquiles de muchas sociedades. Como contextos culturales afectan la
identidad no sólo cultural, sino la identidad fisico-humana misma.

4. ENFOQUE SISTÉMICO DE ESTRUCTURACIÓN COMPLEJA
DE LA IDENTIDAD CULTORAL
4.1 El fundamento fllosófico antropológico de la creación cultural
Por lo visto, la identidad cultural constituye un todo concreto,
complejo y diverso por las varias determinaciones y contextos que la conforman.
Un esfuerzo serio y aportador en la visión filosófico-estructural de la
cultura, sin usar el concepto de identidad, lo realizó Ernesto Cassirer en sus
últimos libros, particularmente en Antropologí,a .filosófica, 1944, subtitulado

485

�"Introducción a una filosofía de la cultura". Obra superadora, en buena
m~dida, del enfoque positivista reductor de la sociedad, en que se presenta la
mtsma como un organismo bio-natural. Asimismo, trasciende las filosofias
culturalistas de W. Windelband, H. Rickert y W. Dilthey, en que se
contraponen, no sin carencia de razón, las ciencias naturales y las ciencias
del espíritu, también llamadas culturales o del hombre.
A diferencia de las otras filosofias de la cultura, Cassirer consiste en
que la filosofia no puede anafüar formas peculiares de la cultura, ésta es la
tarea de teólogos, psicólogos, médicos, economistas, políticos y otros
especialistas de las ciencias particulares. La misión de la filosofía de la
cultura es buscar una visión sintético-universal de la cultura dada en la
unidad del proceso creador, cuyo sujeto es el hombre.
'
Sostiene con meditación desde la antropología filosófica: "la
característica sobresaliente y distintiva del hombre no es una naturaleza
metafísica o fisica, sijo su obra. Es esta su obra, el sistema de las
actividades humanas, lo que define y determina el circulo de su
humanidad(. ..) Una filosofía del hombre seria, por lo tanto, una filosofía
que nos proporciona la visión de la estructura fundamental de cada una de
las actividades fundamentales humanas y que, al mismo tiempo, nos
permitiera entenderlas como un todo orgánico" (Cassírer, 1994: J08)
Conceptos como proceso creador, estructura de las actividades
humanas y todo orgánico, en el campo complejo de la cultura, son claves
para abordar la especificidad de cada una de las determinaciones y contextos
culturales en su unidad de diferencia.
El hecho de que Cassirer definiese al hombre como un animal
sim~ólic?, y que sólo examinara el mit?, la religión, el lenguaje, la historia y
la c1enc1a desde la perspectiva simbólica, y no incluyera otras formas
fundamentales de _la cultura como la economía, no demeritan su aporte. Hay
que reconocerle, mcluso, desde el punto de vista teórico metodológico, la
tesis de que la visión estructural de la cultura debe anteceder a la mera
investigación histórica, porque se perdería en hechos dispersos y sin
aparentes conexiones. Prudente recomendación para estudiar cualquier
cultura y su identidad.
Actualmente, en un abordaje filosófico de la cultura, Gustavo Bueno
aporta en su libro El mito de la cultura, (Bueno, 1996: 158-186), un enfoque
que se debe tener en cuenta para el estudio estructural de la identidad
cultural. Las identidades culturales -afirma- presuponen no sólo un esquema
de la naturaleza objetual (instituciones, artes, ceremonias), sino también
esquemas de naturaleza Qbjetual y social (la identidad del pueblo, de la
486

nación). Añade, además, esferas o círculos para la investigación cultural: en
el sentido etnográfico, como la cultura egipcia, la maya, la francesa u otras.
Aquí se coincide con la perspectiva de Bueno, sobre todo, en cuantó a la
naturaleza objetual y subjetual de la identidad cultural, desde el plano del
concepto determinaciones culturales (Rojas Gómez, 1994: 19-48).

4.2 Determinaciones y contextos de la identidad cultural

Vista así, la identidad cultural, categoría omnicomprensiva y
compleja, es expresión de la identidad en la diferencia, notación teórica
implicada en su composición sistémico-estructural. Sin hacer culto a la
forma, que está implicada en el contenido de la cultura, ella representa la ley
de la estructura en la conformación de los sistemas, en este caso
socioculturales. Semánticamente, las palabras conformación y composición
devienen conceptos filosóficos. La preposición con indica unión y la manera
de hacer algo, en tanto formación, deriva del verbo oromar, significa
constitución y composición. Por su parte, composición expresa disposición,
textura y síntesis. En correlato teórico con-formación y com-posición fijan la
manera de la unión, disposición y textura de la síntesis que com-porta la
identidad cultural en una estructura sistémica, cuyas grandes
determinaciones culturales son:
•
•
•
•
•

la cultura filosófico teórica,
la cultura espiritual,
la cultura material,
la cultura científico-tecnológica,
la cultura sociológica.

Como toda clasificación, también ésta es relativa. La asunción del
concepto determinación, del latín determinatio, señala la fijación de los
limites, pero los limites de las determinaciones culturales no tienen carácter
absoluto. Entre ellas existe la mediación y la interacción. No obstante, la
razón de ser de cada una de las determinaciones obedece a su naturaleza
cultural, objeto, funciones que desempeñan y el modo en que satisfacen al
hombre como sujeto creador.
Cada una de las grandes determinaciones culturales está compuesta, a
su vez, por contextos. Representan un conjunto de elementos que integran un
enunciado. Teóricamente, la concepción de los contextos fue expuesta por
Ogden y Richards, y estos manejados por el contextualismo pragmático de
S.C. Pepper y L.G. Hahn, y en Francia por J.P. Sartre. Generalmente se han
utilizado para significar contextos lingüísticos, jurídicos y literarios. En un
proceso de resemantización implícito, Alejo Carpentier habla de contextos
487

�culturales, sobre todo latinoamericanos, al afirmar que, ''por repercusión y
eco, por operación adentro-afuera, habrá de definirnos al hombre
americano, (. .. , que es la de Adán nombrando sus cosas. Vayamos ahora prosigue Carpentier- a la importante cuestión de los contextos cabalmente
latinoamericanos que pueden contribuir a la definición de los hombres
latinoamericanos en espera de una síntesis" (Carpentier, 1974: 19). En esta
misma perspectiva se asumen aquí los contextos culturales carpenterianos,
pero con mira general, en aras de expresar la síntesis cultural que define e
identifica a cada hombre concreto universalmente situado. Además, se
explicita de modo teórico general que ellos, los contextos culturales,
permiten comprender mejor la unidad y disposición interna de los elementos
que componen las grandes determinaciones culturales.
Dentro del sistema de las determinaciones culturales, la cultura
filósofico-teórica se distingue de las demás determinaciones concretas por
ser conciencia critica y de máxima universalidad, un saber teórico
valorativo, generalizadi e integrador del conocimiento que orienta el
quehacer humano. Nücleo -por demás- de la concepción del mundo, la
cultura y la sociedad, al regular la praxis creadora del hombre en sus
diferentes manifestaciones, así como de las diferentes interacciones y
mediaciones entre cultura material, espiritual y otras.
Por otra parte, la cultura espiritual -el arte, la religión, la lengua y los
idiomas, la educación, la psicología- caracteriza la dimensión de la
subjetividad en sus varias formas de vida social: ideas, imágenes,
representaciones,
sentimientos,
pasiones,
emociones,
voluntad,
comunicación, etcétera. Por paradójico que parezca, ella es también material,
aunque no utilitaria. El lenguaje y la literatura se objetivan en las palabras.
La música, en el pentagrama y el sonido. La religión, en la representación de
dioses, mesías, profetas, santos, templos? iglesias, textos sagrados al estilo de
La Biblia o El Corán, etcétera. La pintura, en los colores y pigmentos. La
escultura, en el mármol, el bronce y la madera. Y así con los demás
contextos, en función de la vida social.

Lo que se denomina cultura material, con sus respectivos contextos
-el medio geográfico, la economía, las artes culinarias, las herramientas, el
transporte, y en parte la arquitectura, -sin olvidar que está también es arte- se
determina por la importancia constitutiva de los objetos, la duración, la
utilidad y funcionalidad, por el valor de uso y de consumo. Mas, la cultura
material es asimismo espiritual, subjetiva, ella es el resultado de la
cosificación u objetivación práctica del pensamiento, las ideas, la
imaginación y la manera de sentir del hombre.

488

Una y otra, la cultura material y espiritual, implican conocimientos y
técnicas. Pero la función intrínseca de cada una de ellas no es producir
conocimientos, esto atañe a la ciencia, la cual en esta morfología pertenece a
la determinación de la cultura científico-técnica. Ambas se ubican en esta
determinación cultural por la estrecha relación que hay entre ellas, sobre
todo, después de la revolución industrial, y por la sincronía e interacción
contemporánea de las dos revoluciones, que llevó a crear el término
Revolución Científico-Técnica, pues entre el descubrimiento científico y su
aplicación tecnológica a la producción, media muy poco tiempo, es casi al
unisono.
La ciencia es adquisición de conocimientos siempre crecientes,
validación de los mismos y rectificación del error a través de la
demostración lógico racional, la demostración lingüística, la observación, el
experimento y la práctica. Construye teorías y predice heurísticamente el
camino de la investigación.
Por ora parte, la técnica, del griego techne, significa oficio, maestría.
Con mayor amplitud y precisión concierne a los procedimientos, destrezas y
habilidades para dirigir y ejecutar eficazmente la actividad creadora, el
empleo y el manejo de los instrumentos y medios para aprovechar, modificar
o trasformar la naturaleza, la sociedad, la cultura y el hombre.
Las revoluciones tecnológicas: agrícola, urbana, metalúrgica, mercantil,
· industrial, termonuclear, electrónica, telemática, biotecnológica y otras, han
generado en el continuum de la evolución sociocultural modificaciones
estructurales en la vida social. En la actualidad su conjunción con la
revolución científica produce impactos y transformaciones en todas las
sociedades, tanto desarrolladas como subdesarrolladas. Conduce a remodelar
la identidad cultural, la economía y las instituciones. La estructura social
cambia. Y ya se está en predios de la cultura sociológica.
Esta se encarga de analizar la identidad de la colectividad. La
colectividad en la dinámica de los contextos de las organizaciones a
instituciones económicas, políticas, militares, jurídicas, estatales, etcétera.
También contempla, esencialmente, los grupos y comunidades conformadas
por la familia, las etnias, las nacionalidades, grandes comunidades geosocio-culturales como África, Asia, Europa, América Anglosajona, América
Latina, lberoamérica, el Mundo Árabe, etcétera. En general, las identidades
colectivas en sus diferentes manifestaciones.

489

�5.

LA INTEGRACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA IDENTIDAD

CULTURAL
5.1 Significados semánticos del concepto integración.
La comprensión de la cultura sociológica inherente a grupos,
naciones y comunidades macro-regionales o continentales permite prestar
atención a los procesos de integración que están teniendo lugar sobre la base
geo-socio-cultural, en la que los factores medio geográfico y situación
territorial compartida, junto a intereses económicos, científico-tecnológicos
y comunidad de cultura e intereses, generan o proyectan nuevas identidades
y uniones de la magnitud del Tratado de Libre Comercio entre Canadá,
Estados Unidos y México, la Unión Europea, MERCOSUR, o las Cumbres
Iberoamericanas, de las Américas, o del Pacifico.
Etimológicamente, integración, del latín integer, significa
composición de algo, c_phlponer un todo a través de sus partes. Ha tenido en
la historia de las ideas diferentes connotaciones, específicamente en
matemática, biología, psicología, filosofía y sociología. No obstante, ha
habido coincidencias fundamentales. Para Juan Federico Herbart, filósofo
alemán promotor de una psicologia dinámica y científica, la integración es la
incorporación de un elemento nuevo a un sistema anteriormente constituido.
Mientras para Hipólito Del~croix la misma tiene lugar cuando la
síntesis supera los elementos que la constituyen, así, la integración funcional
supera los niveles inferiores refundiéndolos. En tanto Herbert Spencer, en
los Primeros principios, 1862, incluye la integración en su visión universal
del cosmos. La integración, centro de la teoría de la evolución, caracteriza el
tránsito de la homogeneidad indefinida e incoherente a una heterogeneidad
definida
y coherente. Asimismo_ enuncia en la integración la
interdependencia. Conjunto de ideas aplicadas a su sociología.
También ésta se ha visto como organización o cohesión de los
miembros o partes de un grupo u organismo social. Y reconstrucción de
nuevas realidades sociales, en función de una unión concreta con objetivos
específicos.

militar sobre la base de una comunidad de costumbres, lengua, religión y
cultura en general. Su proyecto de integración comprendía construir una
nación de naciones, lo que hoy se denomina Estado Supranaéional.
Puntualizó que la "unión es la que hace falta para completar la obra de
nuestra regeneración" (Bolívar, 1945, 103). Y lo sigue siendo de tal grado
que hoy no es posible progresar y desarrollarse sin una integración zoo~
regional o continental.
La concepción bolivariana estará presente a lo largo del siglo XIX
latinoamericano y hasta el presente. En esta tendencia vale detenerse en el
argentino Juan Bautista Alberdi, específicamente el que podríamos llamar el
"primer Alberdi", muy diferente del " segundo Alberdi" caracteriz.ado por la
euro-nordo-manía. Es importante prestar atención, algo in extenso, a las
ideas del "primer Alberdi", por la trascendencia de las mismas. Explicita la
idea latente de sus antecesores ilustrados iberoamericanos acerca de la
filosofia universal concreto situada. Subrayó en 1842 que, "una filosofia

completa es aquella que resuelve los problemas que interesan por el
momento. Americana será la que resuelve los problemas que interesan a la
humanidad. Una filosofia contemporánea es la que resuelve los problemas
que interesan por el momento. Americana será la que resuelva los destinos
americanos. La filosofia, pues, una en sus elementos .fundamenta/es como la
humanidad, es varia en sus aplicaciones nacionales y temporales" (Alberdi,
1993, 150). En cuento a su carácter in situ aclaró: " nuestrafilosofia por sus
tendencias aspira a colocarse a la par de los pueblos de Sudamérica. Por
sus miras ser(Í la expresión inteligente de las necesidades más vitales y más
altas de estos países" (Alberdi, 1993, 151).
La fórmula teórica, la filosofia, como la humanidad, una y diversa, es el
planteo conceptual de la unidad en la diversidad o identidad en la diferencia.
Pertrechado de este enfoque se adentra en la identidad cultural, al recordar
en 1845 que, "la descentraliz.ación americana no será obra de un congreso,
rigurosamente hablando, porque esta obra ya está hecha, y su trabajo es
debido a la grandez.a del pueblo español que se produjo en el mismo, en cada
uno y todos los puntos de la América meridional donde puso su planta".
Argumentó: 'yo veo los elementos de su amalgama y unidad en la identidad
de sus términos morales que forman su sociabilidad». Para más
puntualmente concretar. «América del Sur, pueblo único por la identidad de

5.2 Precursores de la identidad postoacional.

todos sus elementos " (Alberdi, 1993, 160-161).

Precisamente, en estas acepciones también se pensó en América Latina
la integración desde el siglo XIX. En sus escritos encontramos los conceptos
de unidad, identidad y mancomunión. Ya en su Carta de Jamaica, 1815,
planteaba la necesidad de crear una nueva unión político social, jurídica y

Teóricamente ratificó los contextos o elementos de la identidad cultural
sustentados por sus predecesores, pero no se queda ahí, va más allá. Habló
de todos los elementos de la identidad y se detuvo en el análisis de ellos.Entre estos prestó gran atención al factor geográfico y los límites territoriales
de las nuevas naciones, al derecho, la ciencia y la técnica, y en especial a la

490
491

�economía. Enfatizó que la causa de esta América, la Española, era ahora de
proveerse de una marina para las rutas comerciales, fomentar la industria y el
comercio. La realidad histórica, cultural y los niveles de desarrollo internos,
bajos, en comparación con Estados Unidos y Europa, demandaban, para
garantizar el futuro, una unión o integración económica. Por ello señaló: "la
unión continental de comercio debe, pues, comprender la uniformidad
aduanera, (. ..). En ella debe comprenderse la abolición de las aduanas
interiores, ya sean provinciales o nacionales, dejando solamente en pie /a
aduana marítima o exterior. Hacer de (este) estatuto americano y
permanente, la uniformidad de medidas y pesos que hemos heredado de
España" (Alberdi, 1993, 154).
Todo parece indicar que, posteriormente, fue el primero en concebir una
unidad e integración económica continental sobre la base de una comunidad
, de cultura más allá de lo nacional, y sin duda, está entre los primeros a nivel
mundial en pensar una identidad económica basada en la elimínación de las
aduanas nacionales y
unificación de las medidas, pesos y monedas,
problemas actuales en que los países de América Latina trabajan con la
integración económica en diferentes regiones, y que Europa ha puesto en
práctica con la Unión Europea al fundar el europariamiento, eliminar las
aduanas internas y crear una moneda única: el euro, entre otros factores
integracionistas.

Ji

Al meditar reflexivamente sobre la Unión Europea como proceso de
integración efectiva de este tiempo hay que tener en cuenta a uno de sus
principales predecesores y propugnadores: José Ortega y Gasset. Desde sus
primeros trabajos como Meditaciones del Quijote, 1914, donde afirma: 'yo
soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo" (Ortega y
Gasset, 1963, 322), hay una toma de conciencia del problema español y su
solución, la integración de la atrasada España de la época a Europa, sin
abandonar la tradición. Recordará en España invertebrada, 1921, que la
historia de toda nación, y sobre todo de la nación latina, es un vasto sistema
de incorporación. Para él toda conciencia de nacionalidad supone reconocer
otras nacionalidades en la búsqueda de un proyecto de vida común colectivo.
Como analista de la realidad europea señala desde La rebelión de las
masas, 1930, la necesidad de pasar de la vida nacional a una unidad política
social supranacional para evitar que otra parte del mundo mandara la vieja
Europa. Con hondura advirtió que la unidad contenía la diversidad y la
historia de Europa confirmaba esta tesis. Frente a los incrédulos y
nacionalismos extremos expresó: "la unidad de Europa no es una fantasía,
sino que es una realidad misma, y la fantasía es precisamente lo otro: la
creencia de que Francia, Alemania o España son realidades sustantivas, por
tanto, completas e independientes" (Ortega y Gasset, 1965, 295).

Hubo de apreciar que entre los particularismos nacionales se abrió
paso, en juego dialéctico de lo específico y lo general, la tendencia
integradora. Apuntó que "la diferencia entre Europa y las naciones Europeas
en cuanto sociedad estriba en que la convivencia sensu stricto europea es
más tenue, menos densa y completa. En cambio fue previa y ~ás es
permanente. No ha llegado nunca a condensarse en forma superlativa de
sociedad que llamamos Estados, pero actuó siempre sin pausa, aunque con
mudable vigor, en otras formas características de una vida colectiva como
las vigencias intelectuales, estéticas, religiosas, morales, económicas,
técnicas. Si extirpamos a cualquiera de aquellas naciones los ingredientes
específicamente europeos que la integran les habremos quitado las dos
terceras partes de sus vísceras" (Ortega y Gasset, 1965, 324).
Aquel forjador de la conciencia europea en el prólogo al libro de
Johannes Hatler, Las épocas de la historia alemana, 1941, en plena época de
los segregacionismos de la Segunda Guerra Mundial, fue capaz de entrever
la simiente que ha fructificado en la Unión Europea. Subrayó que, "todo el
pueblo occidental al llegar a su plena integració~ en la hora ~e ~
preponderancia ha hecho la misma sorprendente y gigantesca expenenc1a
que los otros pueblos europeos eran también él o, dicho viceversa, que él
pertenecía a la inmensa sociedad y unidad de destino que es Et1~opa:•. : ~
así sentenciar que "otra vez, y más que ninguna otra vez, el gemo historzco
tiene ahora ante sí esta formidable tarea: hacer avanzar la unidad de
· Europa, sin que pierdan vitalidad sus naciones interiores, su pluralidad
gloriosa en que ha consistido la riqueza y el brío sin par de su historia"
(Ortega y Gasset, 1965, 325-326). Reto que enfrenta la Unión Europea, para
que Europa siga siendo eso, unidad en la diversidad.
De esta visión histórico-teórica hay que resaltar que para una auténtica Y
real integración actual, la composición del todo integrado por las partes, la
incorporación de nuevos elementos al sistema -~onfo~ado, la
interdependencia y cohesión de los elementos de la umon, as1 como la
sintesis en cualesquiera de las determinaciones y contextos culturales en que
se efectúe.

5.3 La globalización y el imperativo de la integración supranacional.

La reflexión actual de la integración tiene que partir de concebir ésta
como principio de la identidad cultural, ya señalado anterio~ente, _en el que
se manifiesta el factor consciente y práctico de la construcc1on soc10cultural
en la unidad de la diversidad de sociedades concretas.
493

492

�Ella constituye un imperativo de la época para entrar en el próximo milenio,
poder garantizar ia supervivencia y el desarrollo de las sociedades ante la
nueva mundialización llamada globalización, en que los resortes de la
transnacionalización de la economia y los efectos de las revoluciones
electrónica y de la información. modifican todas las normas de vida
establecidas.
Con sapiencia ha advertido Arturo Andrés Roig que estamos "ante
el surgimiento de nuevos principios de identidad por obra de la expansión y
consolidación del asombroso avance de la tecnología" (Roig, 1994, 48-49),
que algunos fundamentan desde la razón instrumental, a la que hay que
oponer la razón como instrumento de vida, para una utilización adecuada de
los logros y resultados irrenunciables de la ciencia y la tecnología para todas
las sociedades y hombres.

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La Revolución Científico-Técnica a través de las revoluciones que la
integran está produciendo una ruptura con ciertos presupuestos de las
identidades culturales establecidas. Bill Gates, uno de los innovadores y
artífices de la información de hoy señala: "El mercado de la información
global será enorme y combinará todos los modos de intercambiar los bienes
humanos, los servicios y las ideas. A nivel práctico, nos proporcionará más
posibilidades de elegir nuestras cosas, incluyendo el modo en que ganamos e
invertimos, lo que compramos y lo que pagamos por ello, quiénes, son
nuestros amigos y cómo pasamos el tiempo con ellos, y dónde y con qué
grado de seguridad vivimos nosotros y nuestra familia. El lugar de trabajo y
la idea de lo que significa ser educado se trasformará qu.iz.á, de manera que
nadie pueda llegar a reconocerlos. Nuestro sentido de identidad, de quiénes
somos y de dónde pertenecemos, puede ampliarse considerablemente"
(Gates, 1995: 6).
De hecho, la revolución informática con los potentes ordenadores y
los sistemas de multimedia, convergencia de televisión, teléfono, cine y
computadora en una sola tecnología, mutatis mutandis, está cambiando el
panorama de la cultura y efectuando una «integración» más allá de lo
deseado o no. Ha surgido un nuevo tipo de espacio, el ciberspacio -concepto
dado a conocer por William Gibson en su novela Neuromancer-, el cual
"viola" las fronteras del Estado-nación. Por medio de las autopsias de la
información de la red de Internet viajan imágenes e información de todo
tipo. Las autopistas de la comunicación, término acuñado por Al Gore,
comunican zonas urbanas y rurales, pueblos distantes y culturas diferentes.
Invade la privacidad, y entra en hogares y naciones sin pedir permiso.
La integración por vía de la informática, de incuestionable beneficio,
preocupa axiológicamente a los más optimistas. El propio Bill Gates, uno de
494

sus patriarcas, afirma: "Los beneficios de la sociedad de la información
llevarán implícitos cosoes, como ocurre siempre que se producen gra_ndes
cambios. Algunos sectores económicos experimentarán conmociones que
obligan a readaptar a los trabajadores. La disponibilidad de
comunicaciones e informática de modo virtualmente libre alterará las
relaciones entre las naciones y las de los distintos grupos dentro de ellas. El
poder y la versatilidad de la tecnología digital originar?~ nuevas
preocupaciones en torno a la privacidad individual, a la confiabilzdad en el
campo del comercio y a la seguridad de las naciones. Además, hay que
ocuparse también de las relaciones relativas a la equidad. La sociedad de la
información tendrá que servir a todos los ciudadanos, y no sólo a los que
pueden utilizar una tecnología sofisticada o sean unos privilegiados desde el
punto de vista económico. En definitiva, nos enfrentamos a toda una gama
de cuestiones importantes (. ..), es un buen momento para entablar un
amplio debate" (Gates, 1'995: 246). Él mismo subraya que "el problema
potencial no es la existencia de la información en sí misma, sino el mal uso
que se haga de ella" (Gates, 1994: 260), con lo cual se entra en el campo de
la responsabilidad ética, que algunos postmodernos intentan rechazar.
Junto a la integración científico-tecnológica está el reto de la
integración económica. Ella, imprescindible, no puede realizarse a cie?as y
sin tener en cuenta los riesgos que se corren. Debe efectuarse entre naciones
que tengan similitudes económicas, científico-tecnológicas ~ soci~es: ~ue en
algunos casos pueden estar favorecidas por una comurudad histonca de
cultura como América Latina o Iberoamérica. Precisamente, al respecto, en
la Declaración de Guadalajara, 1991, qué dio inicio a las Cumbres
Iberoamericanas, se reconoce que las naciones que lo integran comparten un
patrimonio cultural de 500 años. En uno de sus artículos se plantea que "Es
necesario acortar la brecha tecnológica básica para obtener los derechos a
la salud, a la educación, a la alimentación y a la vivienda. La transferencia
tecnológica debe responder a criterios sociales y no exclusivamente
mercantilistas" (Guadalajara, 1991: 3). Sin negar los logros de éstas, las
mismas tienen que pasar de la retórica del discurso a la integración efectiva.
Ningún país solo, por potente que sea, podrá desarrollarse, axioma
de mayores consecuencias para los Estados de economias débiles o pobres.
En este orden, Helmult Schmitd, ex canciller de Alemania, ha planteado:
"En la economía global de hoy en día, los países pequeños y medianos son
incapaces de alcanzar sus objetivos de forma aislada. Sólo la integraci?n
(. ..) les permitirá defender sus intereses, ya sean las estructuras mon~tar1as
y financieras, las disputas en la Organización Mundial ~el Co":erczo o_
protección de la atmósfera y los océanos. Por este motlvo, la znt~gra~!º~
europea se hace más y más importante en la era de la giobalzzacwn
(Schmitd, 1997: 44)

!ª

495

�Si tal razonamiento tiene validez para países pequeños y medianos
del área europea, a fortiori, debe ser tenido en cuenta en las naciones que
hoy llaman del Sur. Cada día que las sociedades en vías de desarrollo
reemplacen y posterguen la integración, ya sea continental o regional-zonal,
es un tiempo que dejan a favor de una integración vertical, desde arriba, que
vendría desde los tiempos de poder, condicionando nuevas dependencias.
La verdadera y efectiva integración es la integración horizontal, resultante de
la igualdad de condiciones que, por consensus omnium, es decir, clel
consentimiento general de las naciones, permita un desarrollo equitativo,
racional y sostenible. Asimismo, la integración debe ser integración
multilateral, en el sentido de que un país puede estar en más de una
determinación sociocultural o contexto económico, teniendo en cuenta que
toda identidad e integración es identidad e integración de la diferencia.

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/

Benigno Benavides Martínez.
Subdirector de la Facultad de Filosofía y Letras,

UANL.

La Sociología, como disciplina que aspira a la explicación de la
sociedad, tiene su referente empírico en la sociedad misma, pero sobre
todo en la parte más sensible de ésta, en la que se expresa como "problema
social". Podemos localizar en la tradición sociológica que la preocupación
por los problemas sociales ha sido constante: en Marx el problema de la
explotación; en Durkheim el orden y la evolución, en Weber la
racionalidad de la acción en el capitalismo.
Esta tradición de
preocupación por la problemática social comenzó a perderse
probablemente con Parsons por su afán de constituir una disciplina
científica más explicativa y menos proyectiva de la sociedad. Sin
embargo, la relación con los problemas sociales siguió manteniéndose con
autores como Mannheim en los años treinta, Mills en los sesenta y
Giddens más recientemente. A nivel local Genaro Salinas Quiroga, como
sociólogo, trató de entrelazar las direcciones anteriormente trazadas
haciendo que la Sociología, además de explicaciones ofrezca perspectivas
de solución y cambio a la situación problemática.
La relación de la Sociología con los problemas que la sociedad
padece puede ser enfocada desde el ángulo del compromiso moral que
todo el desarrollo científico tiene que procurar para con la sociedad que la
sustenta, por ello el hecho de que la Sociología se preocupe por problemas
como la pobreza, los marginados, los oprimidos o el crimen no parece
extraño, del mismo modo que trate de proponer soluciones proyectando los
cambios sociales hacia cierta dinámica. Este tipo de problemas resultan
ser tan evidentes que hasta llegan a imponerse como temas de estudio.
Existen, sin embargo, otro tipo de problemas cuyo reconocimiento
resulta sumamente difícil y en ocasiones controversia!. Preguntarse la
razón por la cual se debe asistir diariamente a la escuela o al trabajo,
respetar la individualidad de los demás o la función de la religión son
situaciones mucho menos reconocidas como problemas.
Sobre
este
segundo tipo de problemas Mannheim afirmaba ya en 1936 que "es preciso
considerar como una de las anomalías de nuestra época el hecho de que

498

499

�esos métodos de pensamiento, por medio de los cuales tomamos nuestras
decisiones más importantes y tratamos de diagnosticar y orientar nuestro
destino político y social, nunca han sido objeto de nuestra atención, y por
ello permanecen inaccesibles al control intelectual y a la crítica. Esta
anomalía resulta aún más monstruosa si se tiene en cuenta que en los
tiempos modernos dependen muchas más cosas del pensar adecuadamente
las situaciones sociales que era el caso en épocas anteriores" (p.1)

Mannhein hacía esta aseveración en el contexto histórico previo a
la Segunda Guerra Mundial con el fascismo como tipo de gobierno
amenazante para el mundo occidental, lo cual explicaría hasta cierto punto
su preocupación.

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A fines de los años cincuenta Wright Milis se preguntaba también
¿cuáles son en nuestro tiempo los mayores problemas para los públicos y
las inquietudes clave dy- los individuos particulares? Para dar respuesta a
esta interrogante él syfiala que debemos preguntarnos acerca de los valores
que son preferidos en la actualidad y que sufren alguna amenaza. Las
situaciones en tomo a la relación valor-amenaza nos conducen a establecer
estados que van desde el bienestar hasta la crisis. Pero, cuestiona Mills:
"Supongamos que la gente no sienta ni estimación por ningún valor ni
perciba ninguna amenaza. Esta es la experiencia de la indiferencia, la
cual, si parece afectar a todos los valores, se convierte en apatía.
Supongamos, en fin, que no sienta estimación por ningún valor, pero que,
no obstante, perciba, agudamente una amenaza. Esta es la experiencia del
malestar, de la ansiedad, la cual, si es suficientemente total, se convierte en
una indisposición mortal no específica". (p. 30)
Agrega Milis, además, que para poder dar respuesta a esta
problemática, nos debemos orientar ·por tres tipos de cuestionamientos
referentes a:
a) La estructura de esta sociedad particular en su conjunto.
b) Los mecanismos por los que la sociedad cambia.
.
c) Las variedades de hombres y mujeres que en una sociedad prevalecen.
Del modo como Milis lo señala, los problemas sociales sólo tienen
sentido si se ubican en una sociedad específica. A su vez, esta
problemática se presenta de tal manera en cuanto a la estructura propia de
cada sociedad; pero además hay que ubicarse en cuanto a la dirección del
cambio deseado de acuerdo a la sociedad que se ha diseñado aunque sea
idealmente. Finalmente todo cambio social debe ser realizado por
500

hombres en concreto, miembros de cada sociedad que combinen historia y
biografía, en un todo social.
En "la tercera vía" Giddens (1999) relaciona la igualdad con la inclusión,
dentro de la nueva política en la que define "la igualdad como inclusión,
aunque estos términos necesitan alguna precisión. Inclusión se refiere en
su sentido más amplio a la ciudadanía, a los derechos y deberes civiles y
políticos que todos los miembros de una sociedad deberían tener, no sólo
formalmente, sino como una realidad de sus vidas. También se refiere a
las oportunidades y a la integración en el espacio público". (p. 123)
El problema de la democracia, de acuerdo a todos estos elementos
no puede ser planteado de una manera simple. Debemos cuestionarnos
primeramente si nuestra sociedad la valora, si percibimos alguna amenaza
contra ella. Incluso podemos problematiz.ar acerca de la sociedad en
particular en la que queremos reflexionar, así como también la estructura
de esta sociedad, su percepción de cambio o permanencia y el tipo de
hombre y de mujer en esta sociedad. Además de ponderar si efectiva y
realmente tenemos los mismos derechos y no sólo las oportunidades de
participación en los asuntos públicos.
Al reflexionar acerca del problema de la democracia desde la
perspectiva que establecen los anteriores cuestionamientos no podemos
pensar en ella como circunscrita a procedimientos electorales o a la
idealidad del gobierno de todos, más precisamente, debemos pasar por
reconsiderar el concepto mismo de la democracia y de los conceptos
conectados con ella, además de precisar las características de la sociedad
regi.omontana. Para este propósito Habermas (1999) confecciona un
modelo de democracia que se apoya en las "condiciones comunicativas
bajo las cuales el proceso político tiene para sí la presunción de producir
resultados racionales porque se lleva a cabo en toda su extensión de un
modo deliberativo". (p. 239)
Los conceptos relacionados con la democracia, como estado,
partidos, gobierno y otros semejantes deben ser definidos en términos de
su orientación sociológica, para lo cual, siguiendo a Mannheim, "no son,
necesariamente, componentes de lo que solíamos llamar estado".
Reconociendo la historicidad del concepto de estado, procedente del
renacimiento italiano y habiendo estructurado su relación con la sociedad
sólo a partir de la época del liberalismo en base a la oposición entre
ambos, en el futuro, el concepto estado, resultaría cada vez menos
aplicable. En su lugar Mannheim propone la expresión "cuerpo político",
el cual permite identificar la historicidad del concepto estado y no pasar
501

�por alto la importancia de otros grupos y dirigentes que en el pasado
tuvieron influencia y que en el futuro podrían volverla a tener. Mannheim
señala que "por cuerpo político entendemos, por consiguiente, todos los
grupos y dirigentes que desempeñan un papel activo en la organización de
la sociedad. Pueden ser empresarios autodesignados, o magistrados
electos, altos funcionarios sindicales, o señores feudales del pasado.
Nuestro concepto comprende estos elementos políticos por excelencia, que
concentran en sus manos las funciones administrativas, el poder militar y
la dirección social. El cuerpo político, contemplado desde el punto de
vista sociológico, es inherente a todas estas unidades políticas y de
importancia política. Cuando empleamos la expresión "de importancia
política", la palabra política significa "pública"; incluye asuntos de familia
o de trabajo' únicamente en la medida en que pasan a ser preocupaciones
públicas en una determinada sociedad". (1974 p. 62)
Las ventajas jé la definición precedente, como Mannheim mismo
lo señala son principalmente dos: prestar atención a los elementos que se
encuentran fuera del éstado y que sin embargo juegan un papel en los
procesos políticos de dirección, organización y coordinación de la
sociedad. La segunda ventaja consiste en dejar de considerar igualmente
que la democracia es únicamente amenazada por el estado, como si no
existieran otras organizaciones que desean imponer su voluntad sobre los
demás. (p. 62-63).
'

1

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Al iniciar el estudio de la sociedad regiomontana, el primer
problema que nos marcamos es el que puede señalarse como de la
estructura social que la configura. La importancia de este punto radica en
que a partir de él podemos trazar las posibilidades de transformación, en
razón de la forma en que se articul~n los componentes. En este sentido,
resulta significativo el análisis a partir de la dureza de la configuración
estructural, ésta resulta ser, en el caso de Monterrey reconocida por su
polarización. Si bien en todo México la diferencia entre ricos y pobres es
muy notoria, en Monterrey la distancia entre ambos sectores resulta ser
mayor debido principalmente a la riqueza de la élite dominante. La crisis
económica recurrente viene a mostrar con mayor crudeza los contrastes, en
tanto que los sectores medios ven frustradas sus aspiraciones de ascenso
social.
Las bases estructurales de la sociedad regiomontana no ofrecen un
escenario propicio para la democracia ya que partimos de que la
democracia puede darse únicamente entre iguales, con igualdad de
conocimiento, oportunidades de ascenso, acceso al consumo y deseos de
participación. Pensar la democracia como confluencia entre ricos y pobres
502

es reducir la democracia, cuando mucho, a procesos electorales y poco a
procesos sociales.
El segundo problema que tenemos que abordar es el que consiste
en determinar la dinámica de la sociedad regiomontana tratando de seguir
una línea, patrón o ideal que la prefigure, posiblemente éste consista en el
desarrollo o modernización. Con este propósito es conveniente analizar el
pasado y prefigurar el o los sentidos de las acciones que los regiomontanos
hacen con el propósito de construir su futuro a partir de una utopía, pero
que hoy, en términos nuevamente de Mannheim, sería sólo ideología.
El tipo de hombre que le toca vivir en Monterrey en la actualidad
es el que se ha formado a partir de una estructura social derivada de la
industrialización y de la economía de mercado. Este tipo de hombre es el
que ha interiorizado la carrera hacia el éxito económico y el
reconocimiento social, pretendiendo niveles de consumo siempre
crecientes.
Es pertinente ahora preguntarse ¿cómo en una sociedad tan
polarizada en la distribución de bienes económicos puede darse la
democracia y hasta una marcada tendencia hacia el conservadurismo en lo
político y en lo cultural, pero enfocada hacia el desarrollo y la
modernización y sus miembros individuales aspirando al éxito

, . ?
. econOilllCO ..

Las respuestas a esta situación interrogativa podría darse en varios
sentidos, siendo uno de ellos el que se enfoca hacia el aspecto económico.
En él, la respuesta consiste en pensar a la sociedad regiomontana como
ventajosa y prestigiada en lo económico, comparativamente mejor que
otras sociedades locales de nuestro país, por lo que, en términos relativos,
vivir en Monterrey resulta mejor que vivir en otras localidades más
atrasadas y con mayores problemas, trayendo como consecuencia la
valoración de lo que se tiene y la tendencia al conservadurismo.
Esta explicación, si bien es válida, lo es pero sólo para el aspecto
que trata de explicar, es decir, vale para explicar la aceptación de una
situación como la menos mala ante la amenaza creciente de perder lo que
se tiene, además de que esta inmovilidad, contradice mar~adamente las
aspiraciones de cambio hacia la modernización y niega al tJ.po de hombre
que busca el éxito.
Otra posible explicación que se pretende, consiste en un enfoque
básica.mente orientado por determinantes de carácter político en el que el
503

�poder, la dominación y el papel del estado adquieren relevancia, pero que
deja fuera el _análisis de la actitud que asumen los que son dominados, lo
cual resulta básico para explicar las épocas de estabilidad, de paz
perdurable y sobre todo para entender el conservadurismo de una spciedad.
Es aquí donde adquiere relieve el planteamiento de Habermas, en el que se
rebasa la relación estado-sociedad y la a;utocomprensión ética, dando lugar ,
a "los acuerdos de intereses y compromisos, mediante la elección racional
de medios en relación a un fin, las fundamentaciones morales y la
comprobación coherente jurídicamente". (p. 239)
El enfoque que se sigue en este estudio, está dirigido hacia la
aceptación por parte de los sectores subordinados de las líneas establecidas
por los sectores dominantes. A manera de una inicial hipótesis de trabajo
podemos configurar la idea de que la dominación de parte de la burguesía
expresada como conservadurismo de la sociedad regiomontana es posible
explicarla en base a ~ capacidad de convepcimiento y la consecuente
aceptación por parte,,de los sectores subordinados de la concepción de la
sociedad burguesa manifestada eli el ideal de éxito y trabajo.
Para cumplir con este propósito se parte del análisis de la sociedad
regiomontana dentro de su especificidad de su desarrollo dinámico y de su
estructura relacional entre grupos sociales dominante y dominado, entre
fos cuales la cultura y l~s sentidos de valoración son impuestos, pero
igualmente aceptados por cada uno de los componentes de la estructura
social. El estudio del caso regiomontano, no pretende construir una teoría
sino que parte de la convicción, sustentada por Bordieu ( 1997) de que
"sólo se puede captar la lógica más profunda del mundo social a
condición de sumergirse en la particularidad de una realidad empírica,
históricamente situada y fechada, pero para elaborarla como "caso
particular de lo posible". (p. 12)
Con el mismo propósito se ha introducido el término inclusión, el cual
ha sido manejado por Giddens, para señalar la situación de los individuos
que se encuentran dentro de la corriente principal de la sociedad. La
exclusión, por el .contrario, hace referencia al alejamiento de los beneficios
que la sociedad, en general, ha logrado. La exclusión no es desigualdad
(p. 125) sino alejamiento, tampoco es pobrez.a, o ignorancia, puesto que
puede existir la exclusión de la élite.. Esto es, el rechazo de la élite a su
propia sociedad por considerarla atrasada, inculta o poco propicia para
vivir. La democracia, por lo tanto, aspira a la inclusión, y puede decirse
que la inclusión es la medida de la democracia.

504

Lá pertinencia del término inclusión se fundamenta, siguiendo la línea
de Mannheim, para explicar la política, se aplica a todo grupo o dirig~nte
que oiganiz.a la sociedad, entre ellos los empresarios y los funcionarios y
no simplemente al estado. Estos llegan a constituir una élite que alcanza el
poder y que se mantiene en él! no sólo por medios políticos, sino también
por medios que conducen al convencimiento de que los subordinados
deben seguir a los dirigentes. La élite establece los rasgos de inclusión
para ser considerado dentro de ella y con la categoría suficiente para
hablar en su nombre y para dirigir la sociedad desde el cuerpo político,
tratando de incluir a los subordinados a partir de la negociación,
obviamente entre desiguales.
A manera de conclusión, se puede señalar que en la formación de la
sociedad democrática regiomontana, la inclusión vendría a ubicarse como
la aspiración fundamental, la cual se expresaría en empleo, educación,
seguridad, cultura, participación política, deporte y otras a través de
procesos de decisión en los que la comunicación incluya efectivamente a
todos en las negociaciones y acuerdos aceptados como legales.

Bibliografia

Bourdieu, Pierre. Razones Prácticas. Anagrama. Barcelona. 1997
Habermans, Jurgen. La inclusión del otro. Paidós. Barcelona. 1999.
Giddens, Anthony. La tercera vía. Taurus. Madrid. 1999.
Mannheim, Karl. Libertad, Poder y Planificación Democrática.
Segunda reimpresión. Fondo de Cultura Económica. México. 1974.
Mannheim, Karl. 1987. Ideología y Utopía. Segunda Edición. Fondo de
Cuitura Económica. México. 1987.
Mills, C. Wright. La imaginación sociológica. Décimo primera
Reimpresión. Fondo de Cultura Económica. México. 1986.

505

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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