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                  <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�GRUPOIMSA:
CRISIS Y RESPUESTA EMPRESARIAL EN MONTERREY
(1982-2000)
Mario Cerutti 1
Facultad de Economía/UANL
Doctor en Ciencias Sociales
Utrech University, Holanda

Se aborda aquí el desenvolvimiento más reciente del Grupo IMSA, uno
de los que más ha destacado en Monterrey en lo,s últimos años por su
respuesta a la crisis del modelo sustitutivo de importaciones, a la apertura
comercial impuesta desde mediados de los años 80 a los correspondientes
procesos de integración y globaJización, aceleradoslen la última década del
siglo XX. Lejos de considerárselo excepcional, seÍparte de la premisa que
IMSA y sus directivos son portadores de no pocas de las características que
han defmido al empresariado que opera en Monterrey, algunas de las cuales
son detectables .desde sus orígenes. Entre otras: a) alta capacidad de
adaptación a coyunturas adversas o que requieren pronta respuesta; b) sólida
presencia familiar en la conducción y propiedad de las empresas; c)
combinación de propiedad familiar con gestión profesional; d) experiencia
para operar simultánea o sucesivamente con los mercados interno e
internacional; f) y una tan histórica como fructífera vinculación con la
economía de los Estados Unidos2.

i

··~t.:a-

[
1

.
tJ
~

, i

l. De los orígenes a los años 70
Los orígenes del Grupo IMSA se sitúan en los años 30: cuando nació
[ndustrias Monterrey, SA3. Se trata, por lo tanto, de una empresa surgida
tras la crisis de 1929 e incorporada desde temprano aJ llamado "proceso
sustitutivo de importaciones": así, su desarrollo previo al "cisma" de 1982
se efectuó bajo la protección creciente de las políticas federales y estatales4 •
Textiles, alimentos y elaboración de la madera -tres de sus bases inicialessitúan a la IMSA de los 30 como abastecedora 'de productos livianos,
destinados al consumo masivo. La planta galvaI)izadora de lámina, en
cambio, supuso una distinción inicial que -alejápdose de las restantes
actividades- estaría destinada a marcar hasta el. presente la vida de la
compañía.5
.
·

J·

· ·.

IMSA no será una empresa especialmente rele~añ.te hasta los años 70,
cuando acentúa su proceso de diversificación , ·~elativa, inaugura sus
relaciones con capitales estadounidenses y remata -e.n 1976- conformándose

349

�Ninfa Canales de López

como Grupo Industrial IMSA6 . Durante los ~~arenta años que hab~an pasado
desde su fundación, un apeJlido sobresaho de manera ostensible ~n la
propiedad y en la gestión de la compañía: Clarion?. Otro, hgad~
familiarmente al anterior, comenzó a emerger para consolidarse en los 70.
Canales (cuadro 1).
Cuadro 1
LOS APELLIDOS CLARIOND Y CANALES
EN IMSA Y ASOCIADAS
Accionistas (1936-1978)

Fuente: RPPCNL, 1936-1954 y 1974-1978

11

año

miembros de la familia

empresa

María Ga~ Vda de Clariond
María Garza Vda de Clariond
María Garza Vda de Clariond
Eugenio Clariond Garia
1946
Muebles Tubulares SA
Eugenio Clariond Garza
Femamlo Canales Salinas
1954
Muebles Tubulares SA
Eug~pio Clariond Garza
Ma del Consuelo Glariond de Canales
Ninfa Reyes R.etana de Clariond
Fernando Canales Salinas
1974
Wonder Buildings de México SA Eugenio Clariond Reyes Retana
Santiago Clariond Reyes Retana
Benjamín Clariond Reyes Retana
1974
Industrial de Lámina SA
Ma. del Consuelo Canales Clariond
Susana Canales Clariond
Marcelo Canales Clariond
Femando Canales Clariond
1974
Corpín SA
Eugenio Clariond Garza
Femando Canales Clariond
Ma. del Consueló Clariond
Marcelo Canales Clariond
Susana Canales Clariond
1976 Grupo Industrial IMSA SA Ma. del Consuelo Clariond Garza de Canales
Ninfa Reyes Retana de Clariond
Susana Canales Clariond
Benjamín Cla,riond Reyes Retana
José Clationd Reyes Retana
1978
Grupo IMSA SA
Eugenio Clariond Reyes Retana
Santiago Cl~iond Reyes Retana
Benjamín Clariond Reyes Retana
Fernand! Canales Clariond
Ma. Consué1o Canales Clariond
Sus~a
,, Canales Clariond
1936
1940
1941

Industrias Monterrey SA
Industrias Monterrey SA
Industrias Monterrey SA

350

·

Pero lo que interesará remarcar en este trabajo es la respuesta de la
empresa a la crisis de 1982 y 'a la apertura que se manifiesta desde mediados
de los 80. Tal coyuntura coincidió con un cambio en la jefatura del grupo.
En IMSA la conducción del proceso de reconversión interna y salida al
exterior correspondió a Eugenio Clariond Reye:;s-Retana, nieto del
inmigrante francé.s Jacques Antoine Clariond y de María Garza de Clariond,
e hijo mayor de Eugenio Clariond Garza y Ninfa Reyes Retana.
Eugenio Clariond Reyes -un egresado del Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey- explicaba tiempo atrás la situación que
tuvo que enfrentar al hacerse cargo de la Dirección General del entonces
Grupo Industrial IMSA:
!

Tomé de manera gradual la Dirección General ,tras la muerte de Don
Mauro Amarante. Nuestro negocio principal era entonces (1981) el
procesamiento de lámina de acero. Su dinamismó .''. respondía al mercado
nacional, de acuerdo con el esquema de una econo,i,ía protegida. Nuestros
productos -lámina galvanizada y/o pintada, alcantarillas metálicas, paneles
aislados, flejes para empaque, defensas para carreteras- atendían un
mercado cautivo con precios relativamente altos y-calidad regular (aunque
mejor que la de nuestros competidores nacionales). 7 '

En esos años 70, lMSA experimentó sus · · primeras alianz.as con
capitales estadóunidenses: constituyó la Wonder Buildings de México SA
(en 1974, con Modular Technology Corporation) y la Robertson Mexicana
SA (en el mismo año, con H.H. Robertson). ·según Clariond, estas
asociaciones permitieron incorporar "nuevas soluciones constructivas":
losacero (lámina para losas de concreto), techos con aislamiento, edificios
autoportantes, muros aislados, vigas estructurales y sistemas de ventilación
industrial figuraban entre ellas. Se prolongaba y- mejoraba así un perfil
previo sustentado en la construcción de naves ifidustria1es, hangares,
bodegas y techados con lámina de asbesto-cemento.
Pero eran productos dedicados básicamente al mercado interior.
"Exportar -recuerda Clariond- no era tema relevante entonces porque no
podíamos ser competitivos en el mercado mundial"8, De todos modos, el
actual presidente del grupo recuerda que Industrias Monterrey "fue una
empresa que en alguna medida se adefantó a las circunstancias". Durante los
70 "instalamos la primera línea de galvanizado continuo y la primera de
pintado (Pintro) en América Latina". Si bien esos préductos "no tenían ni la
calidad ni la sofisticación que presentaban sus si.inilares en los paíse~
1

351

�industrializados", se alcanzó experiencia exportadora y una base tecnológica
que posteriormente fue vendida en Argentina, Venezuela y Brasil. 9
En mayo de 1978 el conglomerado pasó a llamarse 9rupo IMSA SA,
denominación que mantiene hasta el presente. El dominio 'Jamiliar, a escala
qe acciones (4.050,000 de cien pesos cada una, cuadro 2) ~ra completo.
Cuadro 2
ACCIONISTAS DEL GRUPO IMSA SÁ (1978)
nombre
acciones
. 3J7,S00
Eugenfo Clariond Reyes
337,500
Santiago Clariond Reyes
Ninfa Canales de López
337,500
María Canales de De la Garza
337,500
337,500
Benjamín Clariond Reyes
José Clariond Reyes
337,500
Fernando Canales Clariond
506,250
Ma. del Consuelo Canales Clariond
506,250
Susana Canales de Odriozola
506,250
506,250
Marcelo Cana\es Clariond

Total de acciones
Fuente: RPPCNL, 22 de mayo de 1978

4.050,000

II. La crisis de 1982 y la entrada al GATT
La crisis de 1982 no supuso un excesivo dilema financiero para IMSA.
Una cauta política interna evitó el endeudamiento en dólares: ''nuestros
activos estaban todos atados al peso", rememora Eugenio Clariond. La
quiebra técnica que afectó a muchas empresas mexicanas no logró
descargarse sobre este grupo, cuya estructura financiera no se vio afectada.
De todos modos, "fueron tiempos difíciles"'º. La.~administración de
Miguel de la Madrid "llegó tratando de calmar los ánimos: y las e"?presas nos
preparamos para un periodo de ajuste", facilitado porqye la baJa del peso
tomaba más competitivos los productos mexicanos. El agotamiento del auge
petrolero, el terremoto de 1985, la entrada de México al c;iATT y la apert~ra
de las fronteras al comercio internacional tuvieron "consecuencias
.
. ,, .11
potencialmente
desastrosas so bre nuestros negocios
La .conducción de IMSA -ante la magnitud de la crisis- optó por una
salida relativamente diferente a fa ultraespecialización implementada por
352

Cementos Mexicanos (CEMEX) 12: mantuvo · cierta diversificación
productiva, aunque operando casi siempre sectores relacionados. Pero fueron
parecidas sus políticas en: a) terminar de consolidarse en eJ mercado interior·
b) atacar los mercados externos, en particular los Estados Unidos y Améric~
del Sur! c) emprender, ya en los 90, una decidida -política de inversiones en
el extenor, en especial en Latinoamérica.
.
Según palabras del propio Clariond, la coyuntura del 82 y el posterior
mgreso al GA TT reveló a IMSA el siguiente panorama interno:
* El galvanizado de lámina era, de lejos, la más importante actividad del
grupo, aun~,ue port~dora de escaso val_or agregado. Se estaba en riesgo,
empero, de sucumbir ante la competencia externa"y existían dudas frente a
la capacidad del principal competidor nacional.
* En ~ 975, en el tramo final del sexenio de Luis Echeverría Álvarez
In?u~tnas IMSA había adquirido Stabilit SA, productora nacional de Iámin;
P,las_hca reforzada con fibra de vidrio. Dado que Industrias IMSA fabricaba
l~1~a de acero para techos, existía alta complementariedad entre ambas
actividades. "Fue una inversión interesante, y desde 1975 hasta 1986 se
desarrolló en ~nción d~J mercado interno. Pero nunca nos propusimos
exportar: las resmas mexicanas y otros insumos nacionales costaban mucho
y eran de calidad inferior".

* El negocio de muebles metálicos era "muy vulnerable ante la competencia
externa". Su reconversión exigía grandes inversiones y una "completa
reingeniería de los procesos".

7

* "El r sto de n_ues~os ~egocios era de una dimensión pequeña, con
tecnolog1a Y maqurnaria anticuadas, con sistemas de producción obsoletos y
productos de baja calidad" 13.
. C~a~iond recuerda, y reconoce, que durante la ~rimera fase de apertura
s1stemat1ca, que llegó con la entrada al GATT, hubo serias resistencias
dentro del sector empresarial mexicano: "algo similar a Jo manifestado en
!odas 1~ economías latinoamericanas" basadas en la sustitución de
unpo_rtac~o~,es. Pero ~a desde el mismo, 1986, al menos en IMSA, se tuvo
conciencia que al pa1s no le quedaba mas que abrirs~". 14
Tener la . frontera abierta brindaba, entre otras, la oportunidad "de
acceder a meJores y más competitivos insumos y ;materias primas. Pero
~obre todo, obligaba a ser competitivos para poder mantenerse en el mercad~
interno. La realidad ~bligaba a ~~a profunda reconversión de las ·empresas
en Monterrey, urgencia que tamb1en afectaba a los proveedores de Jas fumas
locales. 15

�~~ª- ,entrar

m. La expao ióo de los 90
Para fines de los 80 en consecuencia, IMSA había resu'elto concentrarse
en áreas que presentaban oportunidades, mientras mantenía o desen olvía
cierta diversificación. El abandono de algunas actividades (muebles, textiles,
oomercio de automotores) fue simultáneo al reforzamiento vertical de otras
más experimentadas como los productos metálicos, y a la incursión en
negocios nuevos, como la fabricación de baterías. 1?5te mecanismo
operativo, coincidente con la salida al exterior -acelerada desde principios de
los 90- modificó de forma radical la estructura organizati\la de IMSA. En
este apartado se describirá cómo fue transformada la empresa.
l. Acumuladores

La relativa diversificación del grupo 1M A, su sana estructura
financiera, la posibilidad de tomar posiciones en el mercado nacional y las
presiones/oportunidades de la apertura alimentaron uno de sus pasos
decisivos: la compra, en 1986, de Acumuladores Mexicanos A (fabricante
de la marca LTH).

¿Por qué baterías? La respuesta parece compatible con la experiencia
histórica de este empresariado: "Porque en una economía globalizada -y con
el respaldo de una tecnología apropiada- esta empres·a podía jugar un
importante papel en el mercado de los Estados Unidos", sintetizó Clariond.
Aunque supuso ciertas dificultades iniciales, Acumuladores Mexicanos
pronto estuvo en condiciones de absorber varios competidores internos:
Acumuladores Monterrey ESB de México y Roberto Diener y Cía. En 1987
IMSA contaba ya con una "División Acumuladores", integrada por
Acumuladores Mexicanos y Acumuladores del Centro, que trabajaba en
Tlaxcala. En marzo de ese año, por otro lado, fue creada ENERMEX SA,
que fusionó en 1989 a Operadora Acumuladora del NorJ:~ SA, constituída
también en 198?1 6, y que estaría destinada a identificar todas las empresas de
la División Acumuladores.
La consolidación en el mercado interno soportó e imptijsó la salida hacia
el exterior. El Tratado de Libre Comercio abrió la oportuni.~ad de ingresar al
ingente y duro mercado de la América del orte, y la fortaleza derivada de
esta incursión facilitó la expansión -similar a lo sucedido con -CEMEXrumbo al sur continental. Un factor de trascendencia fue producir para las
ensambladoras de automóviles que, además de requerir altos niveles de
calidad, se convirtieron en clientes importantes. Hacia 1997, IMSAENERMEX proveía a Ford Motor, Volkswagen, Chrysler, General Motors,
issan, Mercedes Benz, BMW, cania y Daewoo, entre otras 11 .
l,

354

en el mercado estadounidense un paso decisivo fue la
a~qu1s1c1on de Advanta~e Batteries, firma que en 1998 distribuyó dos
millones de b~terfas (equivalente a sesenta millones de dólares). Mientras se
avanz.aba hacia el norte, se comenzaba a operar en el sur. "Compramos 1
5?% de INACEL, principal productor de baterías automotrices en Argentin:
T1em~~ después nos hicimos cargo del 100% de su paquete accionario.
A~qummos la Fulgor, en Venezuela, segunda empresa en el ramo en es~
~ª'~- Com~ra~os. -~urex importante productor en Brasi1"18. El cuadro 3
md1ca la d1stnbuc10n operativa y geográfica de la División Acumuladores
entre 1996 y 1998.
·
Cuadro3
ENERMEX/DIVI IÓN ACUMULADORE (1996-1998)* 1
empresa
país

Acumuladores Mexicanos
Acumuladores Monterrey
ESB de México
Aislantes León
Roberto Diener y Compañía
Advantage Battery
Acumuladores Fulgor
INACEL
Enermex Industrial do Brasil
Dispandina
Durocaucho
•Biosafe Productions Corporation
_

México
México
México
México
México
USA
Venezuela
Argentina
Brasil
Colombia
Colombia
puerto R'1co

Incluye acumuladores automotrices, acumuladores industriales

artes

~om~one_ntes automotrices, sistemas para captación y uso de luz solar ; e:uipos d~
1

1ummac1ón de emergencia.
'
:~~~~~_: Grupo lmsa. página web; Nuestra Gente, publicación bimestral, enero

~n 1998 ENERMEX vendió 9.7 millone.s de baterías, un 9% más que en
1?97. Pero las ven~ en el exterior crecieron en un 20%. Si se restringen las
cifras a Estados Umdos Canadá y Europa, las ventas subieron en un 24o/c
~n tanto que en }udamérica lo hicieron en un 17%. 19 1998, precisamente, fu~
Secl~rado. año clave para el futuro d~I negocio de baterías automotrices".
" egun el mforme anual de la compañia, ENERMEX consolidó su posición
hco~o la mayor emp~esa de su giro en Latinoamérica" y se abrieron ''nuevos
o~izontes para continuar el crecimiento a lo largo de todo el continente"
Aliado con Johnson Controls -el mayor productor de baterías en la Améric~
355

�\

del Norte-, Grupo IMSA y su subsidiaria Advantage Battery afirmaron su
presencia en mercados de alta competitividad por cuanto "la excelencia
tecnológica y la capacidad de abastecimiento global son exigencias cada vez
mayores de las principales compañías armadoras de automóviles del
mundo".
,

incursionado asimismo en Argentina, Brasil y Chile. En 1998 emprendió
"acciones importantes para diversificarse geográficamente". Con la
~ompanhia Side~gica Nacional (CSN) de Brasil firmó un convenio para
mstalar en Parana la firma CNS-IMSA Acos Revestidos dedicada a
alimentar las industrias de la construcción y de electrodoméstic~s.

De manera paralela, IMSA, Johnson Controls y Varta AG-de origen
alemán- se asociaron para atacar el mercado sudamericano, un área 'que
ofrece grandes oportunidades de crecimiento". Para 1999, se estimaba una
producción de baterías superior a los 20 millones de unidades, más del doble
de lo contabilizado en 199820 •

En el caso de Chile, IMSA anunció en may? de l 999 la adquisición de
Er~p~esas IPAC SA (con la cual tenía participación desde 1994), una de los
prmc1pales compañías locales dedicadas a la construcción de paneles y
perfiles de acero (con plantas en Lonquén, San Bernardo y Talcahuano). Con
Var~o Pruden -de alta pres~ncia en los Estados Unidos- IMSA inauguró en
noviembre de 1999, en Santiago, una planta productora de edificios de acero
(centros c?merciales, fábricas, hangares), similar a la que estableció en
Nuevo Le~~ para a~~car los mercados mexicano y texano. A principios de
1999 adqu1no tamb1en el 100% de los activos de la planta galvanizadora de
Altos .Ho~os de México (A~HSA), en Monclova, con lo que agregó una
capacidad mstalada de 220 mil toneladas anuales de lámina galvanizada. 21

,·

2. IMSA Acero
La División Acero, hasta cierto punto, simboliza al Grupo IMSA. Por un
lado, porque deviene de una de sus actividades más antiguas el galvanizado
de lámina. Por otro, surgió de la empresa que le ha dado nombre al grupo:
lndustrias Monterrey SA. Finalmente, porque el acero sigue siendo -pese a la
muerte de Fundidora de Fierro y Acero- uno de los elementos emblemáticos
de Monterrey.
En la actualidad IMSA Acero produce placa y lámina de acero rolada en
frío y en caliente; rollos, cintas y hojas de acero lisas y acanaladas,
galvanizadas o pintadas; perfiles tubulares, polín estructural y tubos
galvanizados; sistemas metálicos prefabricados; estructuras, muros, techos y
equipos de ventilación industrial. Aunque Industrias Monterrey . SA
funcionaba desde mediados de los 30, no fue sino hasta los 80 cuando
comenzó a exportar de manera sistemática. Estados Unidos, Centro y Sud
América, Asia y Medio Oriente han sido algunos de los mercados abordados
en los últimos quince años, atacados en particular para abastecer la industria
de transformación (línea blanca, refrigeración y ipalefacción, aire
acondicionado, sector auto.motor y envases).
Esta División caminó en 1991 un paso fundamental: compró la planta
de Aceros Planos, una importante subsidiaria de la antigua Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey. Productora de placa, lámina rolada en caliente
y en frío, Aceros Planos (APM) soportó -tras su privatización- un fuerte
proceso de modernización tecnológica y bajo el control de IMSA, reingresó
al mercado en 1994.
La competitividad alcanzada en el sector acerero lle·,ó en 1997 a la
compra de Industria Galvanizadora SA (INGASA, en Guatemala), principal
productor de lámina galvanizada 'de América Central. IMSA Acero ha

El cuadro 4 resume la ?~ti~ia brindada por el In}o~me de 1998 de Grupo
IMSA. Incluye otras dos d1V1s1ones que, por razones de espacio no hemos
agregado a esta sintesis: IMSALUM (productos de aluminio, uno de cuyos
pu,n~Jes es Cuprum, adquirida en 1998) e IMSATEC (productos de acero y
plast1co, con origen en la adquisición de Stabi lit en 1975).

división

Cuadro 4
CONGLOMERADO IMSA (1998)
principales subsidiarias
principales productos

1. Industrias Monterrey lámina de acero rolado en caliente
2. APM (Aceros Planos)
lámina de acero rolado en frío
IMSAACERO
3. INGASA
lámina de acero galvanizado
4. IMSA Vareo Pruden
lámina de acero prepintado
lámina de acero acanalada
perfiles tubulares
edificios metálicos prediseñados
5. GES América
6. Enertec México
7.Enertec Venezuela
~aterías para automotores
ENERMEX
8. Enertec Brasíl
filtros para automotores
9. Enertec Argentina baterías marinas
1O.Enertec Colombia
baterías para motocicletas
11.ESB de México
baterías industriales
12. Cuprum
perfiles de aluminio industrial
13. Lousiville Ladder Group escaleras de aluminio, acero y madera
- Escaleras
escaleras para ático
IMSALUM
- Davidson Ladders
puertas y ventanas de aluminio·
1

356

357

�IMSATEC

andamios
- Lousville Ladder Company
fachadas de aluminio
14. Tiendas Alutodo
cercas residenciales
15.Centro Aluminero Constructa
16. Alcomex
17. Flour City Internacional de México
l 8. Stabilit
19. Glasteel
paneles de acero con.aislamiento térmico
20. IMSA ITW lámina plástica reforzada con fibra de vidrio
-IMSA Signode
productos de 11cero para carreteras
-IMSA Paslode torres de transmisión ae energla eléctrica
-IMSA Ramset
galvanizado por inmersión
-IMSA Stahl
aceros y plásticos para embalaje
21 . Forjas Metálicas
sujetadores industriales
22. Multypanel
edificios metálicos prediseñados
23 .Metl-Span
24. Empresas IPAC
-IPAC Vareo Pruden
Fuente: Grupo IMSA, Informe, 1998.

Respecto a sus operaciones con y en el exterior, 1998 arrojó ya un
resultado llamativo: el 39.9% de los ingresos de IMSA provinieron de las
exportaciones y de las ventas realizadas por subsidiarias en el extranjero,
porcentaje que fue superado en 1999.
Desde el punto de vista
organizacional, por otro lado, la política de IMSA tiende a la puesta en
marcha y control de comercializadoras (orientadas a la distribución y al
marketing, según el esquema estudiado por Alfred Chandler22) de sus
propios productos, labor que ocupa ya un lugar significativo en el
conglomerado.

Y desde diciembre de 1996, y "con el ánimo de profesionalizar la
administración y abrir la propiedad de la empresa", IMSA ·realizó su primera
emisión primaria de acciones: fueron registradas en la BoJ.sa de Valores de la
Ciudad de México y en el New York Stock Exchange (NYSE).
Simultáneamente se incorporaron cinco consejeros externos al Consejo de
Administración, donde hasta entonces sólo figuraban las familias Clariond y
Canales23 .
Esta conversión en empresa pública y la complejidad creciente del
grupo no ha quitado, empero, el sello de propiedad y amplio control familiar
que IMSA muestra desde 1936. El Informe de 1999 indica que de los 17
miembros del Consejo de Administración, ocho llevan alguno de los
apellidos Clariond o Canales (cuadro 5). Los restantes, u 'ocupan áreas muy
técnicas (como las direcciones de Consultoría o Jurídica) o son miembros
muy selectos de familias empresariales de larga data (como Enrique

358

Zambrano Benítez y_Andrés Marcelo Sada Zambrano),
una extensa trayectoria en la propia empresa.

0

son cuadros con

Cuadro 5
!APELLIDOS CLARIOND/CANALES EN EL CONSE~ODE ADMINISTRACION(l999)

cargo, parentesco y anos en el grupo
Presidente ejecutiv91 y secretario del Consejo
40 años
Padre del anterior, presidente del Consejo
Eugenfo Clariond Garza
. ,
.
Y uno de los fundadores en 1936
BenJarrun Clanond Reyes* Director general de IMSATEC, hermano de Eugenio,
.
_ex gobernador de Nuevo León, 27 ailos en la empresa
Marcelo Canales Clanond* Dtrec~or de Planeación Estratégica y Finanzas del grupo,
pnmo de Eugenio, hennano del actual gobernador de
Nuevo León, en la empresa desde hace 21 ailos
Ernesto Canales Santos
Miembro del Consejo de Administración desde J998 ,
primo del anterior
Santiago Clariond Reyes
Director general de IMSA Acero, tesorero del Consejo,
hennano de Eugenio, 35 ailos en la empresa
José Gerardo Clariond Reyes
Director adjunto de IMSATEC
hennano de Eugenio, con 12 años de antigüedad
Consuelo Canales de Valdés
Directora general de Chanalesco.
Hennana de Marcelo Canales.
En el Consejo de Administración desde J998
• B · .
·.
Fuente, Informe, 1999 p 26
enJamm Clanond ~eyes es primo del actual gobernador de Nuevo 'L~ón:
Fe~ando Canales Clanond. Como candidato triunfante por el Partido de Acción
Nacional (~AN), . a Canales . Clariond le tocó reemplazar simultáneamente al
septuagenario Partido Revolucionario Institucional (PRI).

nombre del ejecutivo

Eugenio Clariond Reyes-Retana

IV. Alianzas estratégicas y fusiones
. ~rupo _l!'1SA m~ifiesta en la actualidad una clara propensión a: a) Ja
d~ver_s1_fi~ac1on geografica; b) hegemonizar ó compartir proyectos mediante
a qms1c1ones, . fusiones y alianzas estratégicas. Ambos aspectos se
encuentran obviamente conectados.
~n cuanto a la~ adqui~iciones y alianzas estratégicas, su objetivo fue
defimdo por el propio Clanond: 'En previsión para el futuro Grupo IMSA
ha to_mado una s~rie de me~i~~ para fortalecer su posición, competitiva y
amphar _e! ~otenc1al de crec1m1ento de sus negocios. Lo ha logrado a través
de adqu1s1c1ones y asociaciones inteligentes y oportunas que complementan
359

�sus habilidades". Y luego: "Las asociaciones que hemos establecido con
empresas líderes en el mundo son una muestra de la transformación que
estamos viviendo y la capacidad de Grupo Imsa para participar con socios de
clase mundial". Es una postura que Clariond ratifica en el Informe de 1999:
_ Uno de los pilares del crecimiento rentable que ha experimentado
Grupo IMSA ha sido su capacidad de realizar adquisiciones y asociaciones
inteligentes. A principios de 1999 adquirió el 100% de los activos de las
plantas de galvanizado y pintado de Altos Hornos de México (AMHSA), con
lo que consolidó su posición como la empresa líder de América Latina en el
mercado de acero recubierto ( .. ). En mayo, IMSA Acero firmó un contrato
con Jpsat Mexicana para la comercialización conjl.,lnta de productos
complementarios, el abastecimiento de planchón de acero por los siguientes
cinco años, y la posible construcción de una nueva planta de acero
galvanizado dirigidos a la industria automotriz (.). 2-1

Lo que IMSA ejecuta en este sentido configura uno de los datos
sustanciales de la respuesta de una gruesa porción del gran empresariado
regiomontano a un entorno internacional delineado por él Tratado de Libre
Comercio para la América del orte, por la integración multinacional de los
mercados y por la globalización. María de los Ángeles Pozas25 ha efectuado
un suscinto análisis de las "estrategias de globalización" de un conjunto de
consorcios regiomontanos, muchos de los cuales son descendientes de
algunas de las empresas-madre26 surgidas a fines de siglo o en el periodo de
entreguerras, firmas que continúan teniendo como base articuladora alguna
o varias de las familias fundadoras de la industria en Monterrey.
Dichos conglomerados, señala la autora, "presentan un alto nivel de
globalización en sus actividades productivas" y han anudado en tiempos
recientes un elevado número de alianzas estratégicas con empresas
extranjeras. Otros elementos comunes que muestran estos conglomerados
serían "su gran tamaño, su amplia participación en el mercado nacional y sus
experiencias previas de alianzas y convenios estratégicos con socios
extranjeros". Esto último explica "su rápida respuesta al cambio en el
entorno después de la apertura económica de 1986".
Según Pozas, las alianzas estratégicas serían 'uno de .los mecanismos de
penetración de mercados más importantes en el contexto del nuevo modelo
de producción". Pueden incluir fusiones entre dos o más empresas, pero' hay
otro tipo de alianzas: tecnológicas, convenios . permanentes de
subcontratación, inversiones conjuntas para proyectos específicos y
convenios de asesoría técnica". Dada "la fragmentación e inestabiljdad de
los merc!\dOs actuales estos arreglos facilitan respuestas rápidas a cambios
abruptos en el mercado", y permiter1, además
360

la distribución de riesgos y pérdidas a lo largo de la cadena
productiva. Participar en el negocio del cliente o det proveedor contribuye a
disminuir la incertidumbre y a garantizar eficiencia, calidad y envíos justo a
tiempo. En otras palabras, las fusiones y adquisiciones incrementan el
control de la empresa sobre la cadena productiva y le permiten el acceso a
los mercados de la competencia. Otros tipos de alianza van dirigidos a
minimizar costos de transacción tales como ·acceso a la información,
abastecimiento de materias primas y componentes, seguridad contra el
fraude y ajuste de precios. 27

Una definición relativamente matizada y algo más precisa de lo que son
las alianzas estratégicas presentan Yoshino y Srinivasan Rangan. Estos
autores comienzan recordando que "el principal factor que ha impulsado las
alianzas estratégicas ha sido la aparición de una feroz competencia globaJ".
AJ quedar rebasada la eficacia de las estrategias sencillas, las empresas se
han visto obligadas "a innovar constantemente para tomar la delantera a
rivales igualmente innovadores de todo el mundo". Es un escenario continúan- que requiere simultáneamente "adquirir capacidades en diversas
áreas: van desde el desarrollo de tecnología hasta los procesos de
producción, _desde el análisis económico de las plantas hasta el marketing y
la distribución". Esas capacidades, además, deben ~dquirirse con extrema
rapidez y con recursos limitados, muy recortados, lo que "constituye la parte
realmente fundamental de la iniciativa empresarial''. Las aJianzas
estratégicas, concluyen Yoshino y Rangan, hacen factible a las empresas
"remodelar creativamente sus estrategias competititivas en respuesta a la
globalización". 28
Al argumentar su definición de las alianzas estratégicas, ambos analistas
aseguran que uñ dato fundamental es que ponen "en relación facetas
específicas de los negocios de dos o más empresas''. En el fondo, siguen, se
trata de una combinación mercantil "que aumenta la eficacia de las
estrategias competitivas" de las firmas participantes "al hacer posible el
intercambio mutuamente beneficioso de las tecnologías, las cualificaciones o
los productos que poseen". Una alianza puede adoptar diferentes formas, que
va desde un contrato a distancia hasta un proye'cto conjunto. Sus tres
características "necesarias y suficientes" son: a) las dos empresas o más que
se unen "siguen siendo independientes tras la formación de la alianzas; b) las
empresas participantes_comparten los beneficios de la alianza y controlan
los resultados de las tareas asignadas; c) las 'empresas participantes
contribuyen continuamente en una o más tareas estratégicas clave
(tecnología, productos, etcétera). "Las fusiones, las absorciones y las
adquisiciones en las que una empresa asume el control de una nueva entidad
no son alianzas", rematan Yoshino y Rangan. 29
361

�Las alianzas estratégicas en el sentido que expresan estos dos autores
han sido uno de los matices centrales de las últimas respuestas del
e~presariado asentado en Monterrey. ~a lista de ac~erdo~ efectu~dos en
años recientes no sólo es muy extensa smo que crece d1a a d1a, y articula las
grandes firmas locales con colegas ·de la América del Norte, de Europa Y de
Asia. IMSA sobresale -entre otros casos ~actibles de e~~di~r- en cuanto a
mostrarse abierta a este tipo de comportam1ento, a esta dmam1ca (cuadro 6).
Clariond Reyes, al recordar las "medidas adoptadas par.a :ortalecer la ·
posición competitiva de IMSA y ampliar~~ potenci~~ -d~ crec1m1ent~ d~ sus
negocios" las definió como la búsqueda de adqu1s1cwnes y asoc1ac1ones
inteligentes y oportunas que complementan habilidades". La al_i~za de
IMSA con Johnson Controls -en 1998, para acentuar su penetrac1on en ,el
enorme mercado de baterías de los Estados Unidos- es un claro ejemplo. La
operación efectuada con la misma Johnson Controls y con· la ~lema~a Varta
AG apuntó a aumentar la capacidad productiva de IMSA e mtens1ficar su
presencia en la producción y distribución de baterías en Sudamérica. "De
esta manera, resumió Clariond, IMSA -de ser una empresa nueva- se
convirtió en uno de los principales productores del mundo, con una
perspectiva de desarrollo enorme, y con costos, tecnología, cuidado
· 11zac1on
· . ' de punta" .30
ecológico y redes de comercia

Cuadro 6
ADQUISICIONES Y ALIANZAS DE IMSA (2000)
Empresa integrada

División

año

IMSA
ACERO

1997 Galvanizadora lngasa
(Guatemala)
1997 COMESI (Argentina)
1998 Companhia Siderúrgica
Nacional (Brasil)
1999 Vareo Pruden Intl. (EUA)
1999 ISPAT
1999 AHMSA (México)
2000 BHP Coated Products (EUA)
2000 BHP Constructions Products
(EUA)
1991 Illinois Too! Work (EUA)
1994 Metl Span Corp. (EUA)
1994 Butcher Boy Corp. (EUA)
1996 Empresas íPAC (Chile)
1996 Simet (Costa Rica)
1997 Glassteel lnc. (EUA)

IMSATEC

1

362

tipo de inversión

Adquisición de !a empresa
Adquiere el 26%
Coinversión en Brasil
Coinversión en México
Coinversión en México
Adquisición de activos
Adquisición de empresa
Adquisición de empresa
Incorporación de Signode
Adquisición de empresa
Participa;;ión minoritaria
Participación minoritaria
Coinve sión
Adquiere los activos

1999 Tecno Steel (Chile)
1999 Empresas IPAC (Chile)
1

2000
2000
TMSALUM 1994
1994
1998

Warmont Co (USA)
Bayer (Alemania)
Davidson Ladders (EUA)
Stapleton Ladders (EUA)
Emerson Electric Co. (EUA)

Adquisición de la empresa
Adquisición del 50% a la
empresa Riordan(ahora
IMSA Chile).
Coinversión
Coinversión
Adquisición'de la empresa
, Adquisición de la empresa
Fusión de fábrica de
escaleras

ENERMEX 1993 Acumuladores Fulgor
1993 (Venezuela)
1994 Advantage Battery Co. (EUA)
Inacel (Argentina)
1994 Durex (Brasil)
1998 Johnson Controls (EUA) y Yarta
AG (Alemania)

Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Fusión de fábricas de
baterías

Fuentes: Clariond, "Slntesis histórica", "Nuestra respuesta";
Informes; página web IMSA.
V. Comentario final
Con más de 1800 millones de dólares de ventas en 1999 (de las cuales
el 40% se realizó en el exterior)31, y con socios estadounidenses,
sudamericanos y europeos, Grupo IMSA parece haber respondido con
ductilidad y eficacia al cambio de modelo de crecimiento económico que se
sustentó en México a partir de los años 80.
Tras un serio proceso de reconversión organizacional, asumiendo el
control de múltiples empresas y contado siempre con el sector acerero como
eje del sistema (representó en 1999 el 45% de las ventas totales del grupo),
su caso parece bastante mostrativo de la dinámica que hao desenvuelto parte
de los grupos y familias empresariales de Monterrey desde mediados de los
80. Como es notorio, se contaron entre los primeros .en descartar el mercado
interno como fuente exclusiva de beneficios, y optaron en no pocos casos
por-apuntar hacia el mercado externo.
·
5

Desde mediados de los 80, firmas como ALFA'., Cementos Mexicanos,
Gruma, Proeza o Pulsar apuntaron a la intemacíonc!.lización. Si CEMEX se
ha convertido en la tercera cementera del mundo, Pulsar y. sus subsidiarias
producen la cuarta parte de las semillas que se c~nsumen en el mundo y
absorbe alrededor del 40% del mercado estadounidense de legumbres. En el
caso específico de IMSA, la dimensión y características de sb presente puede
inferirse de lo que su más alta conducción ha denominado "metas
363

�divisionales" del futuro inmediato: a) procurar un tipo de desenv?lvimiento
que permita asegurar el liderazgo en México y, donde__sea posible, en el
mercado de la América del Norte; b) continuar la expans1on en los merca~?s
de Centro y Sudamérica; e) explorar las oportunidades que b~i~da la Umon
Europea· e) mantener la atención en el desarrollo y adaptac1on de nuevas
'
.
.
1 . d 32
tecnologías y/o procesos; d) continuar pendientes de negoct?s re _acJona os
-ya · sea complementarios o por similitud- para lograr smerg1as con las
actividades del grupo; e) explorar, desde esta última base, alianzas,
.
d
., n
asociaciones, compras o ciclos e expans1on.

Notas bibliográficas

entrevistas personales realizadas durante 1999 y 2000. Variantes relativas a estos
planteamientos básicos fue la constitución -por parte de los.accionistas de IMSA- de
Automóviles SA (comercializadora de automotores, 1945).
6 El Grupo Industrial IMSA se cpnstituyó el 15 de octubre: de l 976 sobre la base de
405 millones de pesos. Su Consejo de Ad.ministración
presidido por Eugenio
Clariond Garza. Sus hijos Eugenio, Santiago y Benjamín eran secretario, tesorero y
primer vocal, respectivamente. Otros componentes oel Consejo: Marcelo Canales
Clariond, Ramiro Salinas Ruiz, Mario Martínez Solís y Jorge Garza Treviño. El
grupo o conglomerado quedó integrado por las siguientes empresas: Industrias
Monterrey SA, Clover SA, Automóviles SA, Automotriz del Noreste SA,
Constructora IMSA SA, Láminas Especiales SA y Muebles TubuJares SA.
RPPCNL, libro 4, volumen 217, folio 583.

t

7

Ponencia presentada en el coloquio "Empresas y empresarios en el centro y norte
de México (siglos XIX y XX)", Mazatlán, 17-20 de maro de 20Q1. ~I autor destaca
la contribución de Isabel Ortega Ridaura, Lylia Palacios y Eva Rivas Sada en ~a
búsqueda de información, realización de _entrevis~~ y discusión colectiva. DeJa
constancia del acceso que se tuvo a la mforrnac1on sobre el Grupo fMSA '. en
especial gracias a la receptividad de su presidente ejecu,~iv_o, Eugenio Clanond
Reyes. El trabajo es uno de los resultados del proy~cto,, Mqr,iterrey 1940- 1?97.
Desarrollo industrial y formación de grupos empresariales , avalado y financiado
por CONACYT (proyecto 25810-H).
1

Clariond Reyes, "Síntesis histórica del grupo IMSA", m~meo, 1999; "El Grupo
IMSA y el Tratado de Libre Comercio", ponencia presentada en el coloquio
Revolución Industrial y Desarrollo Regional en Sociedades Periféricas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, septiembre de 1995; "IMSA: su expansión en América
Latina (I 990-2000)", ponencia presentada en eJ coloquio Monterrey 19402000.Crecimiento Industrial y Desarrollo Empresarial, Universidad Autónoma de
Nuevo León, noviembre de 1999; entrevistas citadas.
8

Jbidem.

9

Propietarios, empresarios y empresa en el norte de Mexico, México, Siglo
XXI Editores, 2000.

2 Cerutti,

3 La empresa fue fundada el 14 de febrero de 1936 sobre_ una base de ~ 40 mil pesos.
Sus accionistas fundadores fueron Arturo Garza (28 acciones), Eugemo Dom!nguez
(22), María Gar~ viuda de Clariond (8) y Roberto _N. Garza ~22). Al ser_reg(strada
se indicó su objeto: confección de ropa, produc~1ón d~ _h?nna, galvam~c1ón de
lámina y fabricación de artefactos de madera. ~1c~a d1vm6~ :orrespond,a ? que
Industrias Monterrey reunió en su momento constitutivo las actJV1dades de la fabnca
de ropa La Sultana, el molino de trigo Nuevo León, la fábrica de artefacto~ de
madera La Sultana y la planta galvanizadora de lámina La Sultana. RPPCNL, libro
3, vol. 101, folio 293 .

Incluían desde inversiones en infraestructura hasta participación pública en
numerosas industrias estratégicas, y desde estímulos fiscales hasta subsidios_Y una
agresiva política arancelaria. Para estímulos fiscales vé~se Isabel ~rtega _R1d~ura,
"Política fiscal e industria en Monterrey, 1940-1960", tesis de maestr1a, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2000.
4

Clariond Reyes, ''Nuestra respuesta". Tanto en México como en Brasil y en
Argentina se desenvolvió durante los setenta una parcial salida de artículos
industriales hacia el mercado externo. En algunos casos este comportamiento fue
alentado por el Estado, dado que se observaban ya con claridad -y se trataban de
contrarrestar- los límites y estrangulamientos del proceso sustitutivo.
El
empresariado de Monterrey se contó entre quienes operaron en este sentido, e IMSA
fue uno de esos casos. Recuerda Clariond: 'Esta 0cursión temprana en la
exportación hacia-el mercado latinoamericano era una actividad limitada. No sólo
porque en esa época nuestra prioridad era el mercado interno: también por el
desarrollo alcanzado por IMSA. Pero en estos países latinoamericanos poseíamos
mayores ventajas comparativas. Nuestra tecnología -e dichos mercados- era
considerada tecnología de punta, lo cual nos permitía posicionarnos con rapidez. Los
costos de inversión eran mucho menores y las ganancias altas", comparando con lo
que hubiera supuesto entrar "a mercados con economías de gran escala como la
estadounidense". Clariond, ibídem.
10 "El final del sexenio del presidente López Portillo,· fue. terrible", Clariond;
''Nuestra respuesta".
11

"Esta última actividad se convirtió, a lo largo de nuestra historia, en el eje de
cimentación del grupo. Su participación en la rama de product?s me~licos se !°e
ampliando (con la) fabricación de muebles metálicos (1946),_ la .Producción de fleJ:~
de acero. (1956) y la primera roladora y acanaladora continua (?,ura~te los 60) :
Eugenio Clariond Reyes, "IMSA: nuestra respuesta a la apertura , m1meo, 2000 ,

5

Clariond, "Síntesis histórica"; entrevistas,

12

Sobre CEMEX vé~e _Juan Ignacio Barragán y Mario .Ceruttl, "CEMEX :
mercado interno, apertura, empresa glQbal 1999'\. mimeo, 19,99; y Cerutti,
Propietarios, emprescuios y empresa, citado.
·
365

364

�13 Clariond puso ejemplos como Muebles Alfa y Muebles Infantiles Alfa. Iniciados
muchos años atrás, esos negocios eran "parte fundamental de las operaciones de
JMSA". Muebles Alfa se había especializado en muebles y componentes tubulares.
'El proceso productivo era ineficiente, su escala de producción muy baja, las
prácticas comerciales implicaban invertir cerca del 50% de las ventas anuales en las
cuentas por cobrar''. Frente a la apertura, la fábrica de muebles infantiles, instalada
en Torreón, "necesitaba cambiar todo: diseño, procesos, escala. Los productos
taiwaneses se vendían regalados en el mercado internacional, y los americanos
competían por su alto contenido de partes inyectadas en plástico". Después de .
prolongadas discusiones y análisis se decidió que "no era razonable continuar en
esta actividad y procedimos a liquidar y vender los activos de ambas empresas. ¿Qué
habrla sucedido si JMSA sólo hubiese operado con muebles? Habría sido, sin duda,
un caso más de empresa mexicana incapacitado para adaptarse a la globalización".
Clariond, "Síntesis histórica"; entrevistas.
·
14 Un trabajo que sintetiza con extrema claridad las resistencias y recelos que en
Amédca Latina despertaron la apertura y el alejamiento del modelo sustitutivo es el
de Carlota Pérez, "La modernización industrial en América Latina y la pesada
herencia de la sustitución de importaciones", Comercio Exterior, vol.46,5, mayo de
1996. "La industrialización por sustitución de importaciones -menciona Pérez- fue
mucho más que una política gubernamental. De modo gradual el modelo se fue
convirtiendo en un conjunto perfectamente coherente de conductas, conceptos y
prácticas que incluían a empresas, trabajadores, gobierno, bancos, consumidores y
políticos, y fue cristalizando en instituciones que se reforzaban mutuamente".

"En el curso de estos aí'los también nuestros proveedores mexicanos se han
reconvertido, de manera que lejos de ser una limitación resultan un apoyo al
crecimiento global de la empresa". Clariond, "Nuestra respuesta'1; entrevistas.
15

l 987-1989; Clariond, ibídem; Grupo IMSA, Informes anuales.
Grupo JMSA, página web, ENERMEX. 17 Clariond, Ibídem. Fulgor fue cerrada a
principios del 2000. El mercado venezolano es atendido desde Brasil.

por su parte, aportó su planta de baterías en Torreón (México) para la asociación
mexicana con Grupo IMSA. Johnson Controls y Varta, que tenían una alianza
estratégica previa, contribuyeron con las dos plantas que operan en Brasil y
Argentina y una comercializadora en Colombia, para fonnar la asociación de
América del Sur''. Clariond, "Síntesis histórica"; Informe; 1998, p.13.
21 Clariond, "Síntesis histórica"; El Norte, Negocios; Grupo IMSA, página web,
División Acero; Informe, 1998. La vinculación con AMHSA llevó a una
negociación de muy alto nivel, finalmente frustrada, para fusionar al conjunto de
esta empresa (que ·se declaró en suspensión cte pagos en mayo de 1999 con una
deuda de 1,800 millones de dólar.es).

22 Alfred D.Chandler, Jr., Escala y diversificación. La dinámica del capitalismo
industrial, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 1996.

23

Clariond, "Síntesis histórica"; "Grupo lmsa: su expansión '.

24

Informe, 1998, p.3; Informe, 1999, p.3 .

25

Pozas, 'Estrategias de globalización y encadenamientos productivos: el caso de
Monterrey". En Esthela Gutiérrez (Coord.), La globa/ización en Nuevo león,
México, Universidad Autónoma de Nuevo León/El Caballito, 1999, p.122.
26

Cerutti, 2000, cap. 14.

27

Pozas pp. 120 y ss.

28

Michael Yoshino y U. Srinivasan Rangan, Las alianzas estratégicas, Barcelona,
Ariel, 1996, pp.9~1O.

16 RPPCNL,
17

Clariond, Ibídem. Fulgor fue cerrada a principios del 2000. El mercado
venezolano es atendido desde Brasil.
18

19

Grupo TMSA, informe anual, 1998, p.11.

Según el propio Clariond, al asociarse con Johnson Contróls, IMSA continuó
aumentando su penetración en el mercado de la América del Norte: "el mayor
comprador de baterías en Estados Unídos, Sears Roebuck, adquirirá el 50% de sus
baterías a IMSA, mientras que Autozone -lider de los comercializadores de
autopartes- se ha convertido en uno de nuestros grandes clientes". El infonne anual
1998 de la empresa menciona además la importancia de estas alianzas, fonnadas "a
través de la contribución de sus negocios existentes en la región. ENERMEX aportó
sus siete plantas productoras de baterías en México, Brasil, Argentina y Venezuela,
asf Gomo sus comercializadoras en Estados Unidos y Colombia. Johnson Controls,
20

29

Ibídem. Vitro y ALFA también han desenvuelto con· insistencia este recurso.
CEMEX, en cambio, ha respondido a la globalización con una inusual expansión
sustentada en la especialización y en una red de comercialización a escala mundial.
Cabe aquí citar aquí un protagonista directo de una de estás grandes alianzas a escala
mundial: José Manuel Lara Bosch, consejero delegado del grupo editorial Planeta,
con sede en Espaf\a. El 23 de diciembre de 1999 se anunció en Barcelona "un doble
acuerdo de cooperación" entre Planeta y el grupo Bertelesmann, de ralees aJemanas.
Planeta se presentó como "líder mundial de la edición en castellano", mientras que
Beter~lamann se proclama lider de los mercados. europeo y anglófono. EL acuerdo
llevará a la creación de "una sociedad editora y distribuidora de libros de bolsillo".
¿De qué se !Tata esta alianza por el mercado del libro? Según Lara Bosch, "en los
negocios hay colegas y competidores", pero también "co/peditores, según un
neologismo de mi invención. Son aquellos grupos que, sin dejar de ser rivales,
colaboran ocasionalmente en algunos proyectos, como ahora (lo hacemos nosotros
con) Bertelsmann. Creo que esta operación será muy buena para ambos". La
Vanguardia (Barcelona), 24 de dici_embre de 1999, p.37.

°Clariond, "Nuestra respuesta".

1

366

367

�JI

Informe, 1999, pp.2-3. En 1998 ascendieron a 1515 millones.

ECONOMÍA ¿PARA QUÉ?

"Las empresas tienden a integrar actividades que requieren cap~cida~es sim!l~es
a las que ya poseen". Jesús María Valdaliso y Santiago López, Historia econom1ca
de la empresa, Barcelona, Crítica, 200.0, p.53.

Dr. Luis Rubio
Director del CIDAC

32

l 3 Clariond

Reyes, "Nuestra respuesta".

La política económica permite elevar los ingrese:; y los niveles de vida
de la población o no cumple su cometido. Este es; en síntesis, el propósito de
cualquier estrategia de desarrollo económico. Lo importante no es la
infraestructura ni la macroeconomía, las inversiones o las tasas de inflación.
Lo que cuenta es el resultado final medido en · términos del beneficio que
deriva la población después de que todas esas variables han sido
computadas. Bajo esta medida, la política económica de los últimos lustros
dista mucho de haber logrado su objetivo medular, aunque es evidente que
sus avances son significativos, sobre todo en algunas partes del país.
Ciertamente, ninguna estrategia de política económfoa puede ser exitosa si
no se le da tiempo al tiempo. Pero la pregunta que deberíamos hacemos los
mexicanos es si la estrategia general de la política económica es la
equivocada o si la falla se encuentra en la manera en que ésta ha sido
instrumentada.

Llevamos años de disputar la bondad de la política económica de los
últimos tres lustros. Pero la disputa es cada vez met;tbs pragmática o analítica
y cada vez más ideológica. Lo que importa, según parece exhibir el debate
público, es demostrar quién tiene la razón y no el logro del objetivo
elemental de la actividad económica. Unos critican y se oponen a la política
económica por el mero hecho de que ésta no satisface sus preferencias
políticas o ideológicas, en tanto que otros la defienden a rajatabla, como si
los beneficios fluyeran de manera obvia y natural para todos. Pero si uno
escarba un poco •más, si uno observa la realidad más profunda, la que de
verdad cuenta, es bastante evidente que ésta ha cambiado de manera radical.
Si bien sobreviven algunos empresarios y muchos políticos que todavía
suspiran por un mundo fácil, libre de importaciones) generoso en subsidios,
la mayoría de los empresarios y de los partidos políticos ya reconoce que la
globalización de la economía es un hecho que no puede ser ignorado y, más
importante, que no va a desaparecer porque uno cierre los ojos.

368

El objetivo de cuaJquier política económica en un país en desarrollo no
puede ser otro que el de lograr tasas de crecimiento elevad~ que pennitan
aumentar las oportunidades de empleo y riqueza . de la población.
Indudablemente, los últimos tres gobiernos se han abocado a ese propósito.
Pero, por sugestivos que sean algunos indicadores, el líecho es que los
resultados son magros. La economía -o, al menos iuna ·parte de ésta- ha
venido experimentando una transfonnación sumamente profunda que explica
369

�. ''

el optimismo de muchos funcionarios gubernamentales, as{ como &lt;le algunos
empresarios. Sin embargo, la medida última del éxito de una política
económica no puede residir en el mero encuentro de los cambios que se
háyan realizado o, incluso, de las exportaciones que se hubieran logrado,
sino en la mejoría palpable en los n'iveles de vida de la población, es decir,
en el bienestar que logren las personas comunes y corrientes. Desde esta
perspectiva, los cambios que indudablemente se observan en la escena
económica del país siguen sin alcanzar ese objetivo esencial y, por esa
razón, siguen siendo reprobados (y, en este sentido, reprobables) por la
mayoría de la población. Un funcionario gubernamental decía hace poco que
el gobierno merecía un diez en comportamiento, pués había hecho todo lo
que el libro de texto indicaba que debía hacerse en materi~ económica, pero
cero en desempeño, dados los resultados.
Quizá sea justa esa calificación, pero no es evidente que el gobierno
haya hecho todo lo necesario para lograr el objetivo de alcanzar tasas
verdaderamente elevadas de crecimiento en un futuro razonable. El
propósito de este capítulo es el de discutir qué es lo que el gobierno ha hecho
en relación al mundo con el que el país ha interactuado. Tal vez fuera
justificable un diez de calificación para la política económica, pero sólo si
ésta se midiera en un vacío. Si comparamos lo que se ha hecho en México
respecto a lo que ha pasado en el resto del mundo, la realidad es que lo
avanzado en el país no es particularmente trascendente. Ese es quizá nuestro
problema: llevamos casi tres lustros tratando de alcanzar un objetivo móvil,
pretendiendo que está fijo. Mientras no reconozcamos esta simple realidad,
la economía mexicana continuará dividida e incapaz de satisfacer a la
mayoría de la población.

La economía mundial
H-ace veinte años nadie hablaba de la "economía mundial". El término
que empleaban los economistas y funcionarios gubernamentales era el de
"comercio internacional" y se referían al intercambio de bienes entre países.
Hoy en día sólo se habla. de la economía mundial porque ya no se pueden
distinguir las diferencias entre la inversión nacional y¡ la extranjera, el
comercio y la producción y la economía nacional y la ,,mundial. Hasta el
lenguaje cotidiano denota la profunda t~ansfonnación que ha sufrido el
mundo en que vivimos.

El lenguaje es un mero síntoma del problema que nos circunda. La
economía mexicana vivió profundamente aislada del resto del mundo desde
los años treinta hasta mediados de los ochenta. A lo largo de esas cuatro o
cinco décadas se desarrolló en el país una base industrial nada despreciable,
370

pero casi totalmente al margen de lo
,
importaba muchas cosas pero ráct' que ocw:r1a en otros países. México
una fuente de compet;ncia ppara i~~endte n~nguna de ellas representaba
·
rtab .
·
a m ustr1a mexicana Es d ·
tmpo
an msumos para la industria, materi
.
·. . ecrr, se
pero no productos manufa"cturados E
tas pru:r_ias, maqumana, etcétera,
efectivamente cerrada Buenas
. hn bes e sentido, la economía estaba
·
razones a fa
· ·
.
retrospectiva, el costo fue monumental
p~ra _seguir ese c~mmo pero, en
desempleados subempleados
' y se re eJa en el enorme número de
del gran núm~ro de empresa[ personas_ en la economía informal, además
expectativa de mejoría.
que no tienen, en su estado actual, mayor
La economía mexicana -se cerró
1
.
.
circunstancias, cada una d-e las cuales por ~ ~o~bmac1ón de una serie de
comenzar, la Gran Depresión evidenci~~:~a JU~ttficable en sí misma. Para
de empleo e ingresos distintas a 1
. e~es1dad de contar con fuentes
materias primas. Lo importante er:s vmcu ad~- con la. exportación de
desarrollar actividades con alto valor(~ paradoJ1camente, ~igue siendo)
fuentes de riqueza. En segundo término ~~egado -~ue produJ:sen muchas
Revolucionario, pero sobre todo el
creac1on ~el Partido Nacional
contingentes sectoriales vino asoc· d
despues el PRI con sus
cada vez más urbana ~n la cual ,a aª con el desarrollo de una sociedad
'
se esarro !aron gru O d • ,
po derosos -sobre
todo sindicatos y empresarios. que lograr
P s e mteres
.
. muy
apoyos de diverso tipo por parte del b'
on protecciones y
de la Segunda Guerra Mundial se ~~e '.emo. En !e~~er lugar, luego del fin
Naciones Unidas para América' L t' o¿ª Com1s1on Económica de las
filosófica a la noción de i'ndustr· ~•.
que otorgó legitimidad
·~ndustria infantil se fundamentab'ª m,anti·¡EPAL),
" en 1 ·' · •
ª region. El concepto de
1
mdustrialización tardía debían a;d:~ ~esa~gu~ento ~e. que los países de
decir, no someter a la competencia intemacio:~1;• s~bs1d1~) y p~oteg_e~ (es
a fin de crear una base industrial t
. a ciertas mdustnas bas,cas,
argumento esbozado por la CEPAtu osufic1e~te . .La legitimidad de este
agresivas, subsidios para los proy ;e tr;,duJ~ en políticas industriales
protección para todo el que la idieraec os ~vont~s de los burócratas y
generalmente en la forma de c:rruptelays edstuv1e~e dispuesto a pag~ por ella,
e un tipo u otro.

PRM

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c1rcuns nc1as y de, los crite ·
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impoi:ante . no residía en promover un d~Ó~o declSl~ne~, donde lo
sostenido, smo que el control l'ti .
-_ -.
~nomtco sano y
po I co se mantuv1e~a en manos del partido y
371

�La reforma económica y la economía mundial

que los beneficios de la actividad económica fluyeran hacia sus miembros.
adie debió sorprenderse cuando una eco~o~í~ fundamentada en ese
tipo de criterios y condicionantes quebrara a pn~c1p1os rt~ los ochenta. P~r
más que los gobiernos de Echeverría, López Port11lo y M!~uel d~ la_ Madnd
en sus primeros dos años trataron de darle respi:ac1on artificial, a. la
economía (sobre todo, los dos primeros, por medio d~I gasto P~?lico
financiado por inflación y deuda externa), el hecho es que, con exce~c1on de
los años en que el crecimiento se benefició del incremento_en l~s mgresos
petroleros, la econo~ía mexic~na lle a dos y media decadas de
estancamiento en términos per cap1ta.
Si bien se lograron tasas de crecimiento muy elevadas a finales de los
de
setenta, 1a rea lt'd ad es que ese buen desempeño fue . producto
.
1
circunstancias totalmente coyunturales, como fue -~1 bru~ }rec1m1ento ~n ~s
precios del petróleo a nivel intema~ional, ~o que mcentivo ~n extraord1~ano
crecimiento de la inversión en esa mdustna durante esos anos. Es ~ecir ~e
no haberse presentado esa circunstancia excepcional, la econom1~ habna
comenzado a estancarse años antes. En este sentido desde el comienzo _de
los setenta, nuestra economía acusa un pro?lema ~structural, por lo que solo
con un cambio de tal envergadura será posible sahr adelante. Buena parte de
ese cambio fue iniciado desde mediados _de los ochenta, P,ero da~os _los
resultados, es evidente que el camino hacia adelante todav1a será d1fic1I Y
pedregoso.
La reforma económica ha sido un esfuerzo de más o m~nos quince _años
por cambiar una realidad económica de estancamiento,_~ incluso de l!ge_ra
tracción en términos per cap ita, de una manera definttJva. En su esencia,
con
·
la reforma económica, iniciada por de la Madn'd , persigue
c~e~ las
condiciones para que la economía logre tasas muy elevadas de _crec1m~ento,
pero sus resultados, por encomiables e imponentes q~e sean, sigue~ siendo
muy limitados. Si bien la reforma ha perseguido insertar al pa1s en la
economía internacional, es evidente que los logros en ese r~bro, a la fecha,
son sumamente modestos, particularmente si se juzga a partir de la~ ta~as de
crecimiento per copita. Las export~cio_nes m:xicanas son extraordinarias ·Y
su tasa de crecimiento todavía mas 1mpres1onante~ per~ no _han logrado
transrninar sus beneficios hacia el resto de la econom1a. La realidad_ ~s que la
economía mexicana ha incrementado sus niveles de exp~rtac1on Y de
importación de manera literalmente increíble, pero no se ha insertado en la
economía mundial.

372

Hace tiempo que dejó de existir alguna distinción significativa entre la
economía nacional y la internacional. Las únicas diferencias que persisten
son las que se anquilosaron en las mentes de los políticos y empresarios que
se niegan a aceptar el cambio que acoge al mundo y que nadie puede parar.
Esa negativa tiene explicaciones muy lógicas ·-como la de mantener la
soberanía o la de proteger intereses particulares-, pero no por ello menos
irrelevantes en esta época. La globalización de la economía mundial es un
hecho que nadie puede parar ni acotar. La pregunta que todas las naciones
tienen que hacerse es: ¿cuál es la mejor manera de integrarse a ese proceso
mundial para derivar los máximos beneficios posibles como resultado?
Desafortunadamente la pregunta que la mayor parte de nuestros
políticos y empresarios se hacen es muy distinta: para ellos la pregunta
relevante es: ¿cómo podemos evitar que nos rebase la globalización? La
premisa de la que parten es que la globalización constituye una amenaza que,
por lo tanto debe ser contenida o limitada por encima de cualquier cosa. La
realidad es que nadie puede lograr semejante objetivo hoy en día. La
globalización es un hecho innegable. La disyuntiva para los gobiernos no
consiste en aceptar o en rechazar la globalización, sino -al menos
hipotéticamente- en aceptar insertarse en ella, o no. Para ello, tienen que
tomar su decisión a sabiendas de las consecuencias de sus actos. En teoría,
los gobiernos retienen la opción de insertarse o no, en teoría, la decisión es
suya. Sin embargo, en la realidad la decisión no existe ni es suya. o es suya
esa decisión porque la población, los ciudadanos en potencia, la están
tornando día a día en cada uno de sus actos: el Internet, las exportaciones, las
importaciones, etcétera. Pero la decisión no existe porque la opción es
meramente hipotética: no insertarse en La economía mundial es equivalente a
condenar a la población a la pobreza, al desempleo y al oprobio, y los
mexicanos ya tuvimos muchas décadas precisamente de eso.
La evidencia respecto al hecho de que las dos economías -la nacional y
la internacional- son indistinguibles, es abrumadora. Quienes no lo quieren
ver así se engañan a sí mismos. Pero eso no ha impedido -que existan toda
clase de políticos, economistas, burócratas, empresarios, intelectuales y
demás que no sólo se nieguen a ver la realidad, sino que argumenten en
contra de una decidida .inserción en la economla global. Con ello, lo único
que causan es un retraso todavía mayor en la recupe¡ación de la economía,
con las consecuencias que esto inevitablemente trae sobre los niveles de
empleo e ingresos.

�A la luz de estos conceptos, si uno compara el co~iunto de reformas a
la economía que se instrumentaron en los pasados quinue años con los
cambios que han tenido lugar en la economía internacional en las últimas
décadas, lo menos que se puede decir es que la economía mexicana ha
sufrido una transformación muy modesta. Es decir, por más que los cambios
que han tenido lugar en la estructura de la economía mexicana y en los
reglamentos que la rigen -como privatizaciones, apertura a importaciones,
etcétera- hayan sido sumamente grandes y ambiciosos, el rasero idóneo para
determinar el grado de avance no es el de comparar la estructura de la
economía actual contra la de hace una década o dos, sino con lo que han
hecho otros países en el resto del mundo. En realidad, las reformas
económicas emprendidas en México deben ser evaluadas respecto a otros
países y, quizá más apropiadamente, respecto a los cambios que experimenta
la economía mundial en su conjunto. Bajo este parámetro, lo que resulta
evidente es que la reforma económica mexicana no sólo ha sido insuficiente,
sino más bien modesta y, en muchos rubros, no necesariamente la adecuada.
De esta manera, en lugar de analizar qué tan radical fue en su momento
la apertura de la economía, valdría la pena evaluar si esa apertura fue
suficiente; de la misma forma, en lugar de analizar las medidas de reforma,
lo idóneo sería analizar los resultados. Los últimos tres gobiernos han sido
excepcionalmente generosos en su propensión a auto-congratularse de los
cambios que realizaron. De hecho, a la luz de nuestra historia, no es poco
mérito haber logrado privatizar algunas decenas de empresas o haber
liberalizado las importaciones. Baste ver el resultado de los repetidos
intentos por privatizar la petroquímica para reconocer que los logros de los
años anteriores no fueron pequeños.
Pero la evaluación relevante no es la de los medios empleados, sino la
de los resultados obtenidos. Lo que verdaderamente importa no es lo que
pretendía el gobierno o la bondad de los instrumentos a que se acudió, sino
el hecho de que los beneficios para el mexicano promedio han sido
sumamente pobres. Hay quienes argumentan que se trata de un problema de
tiempos -"los beneficios tardan tiempo en aparecer"-, en tanto que otros
critican la naturaleza de las reformas mismas "sólo benefician a los ricos".
La experiencia de los últimos dos años sugiere que no es ni una ni la otra.
Las partes de la economía -y las regiones del país- que están creciendo a
gran velocidad han logrado desparramar lQs beneficios hacia sus empleados
y sus comunidades en la forma de salarios descomunalmente altos para el
promedio nacional. Esto muestra que la rápida inserción a la economía
mundial se traduce en beneficios tangibles para todos. Por su parte, la
rentabilidad de las exportaciones tiende a ser menor que la rentabilidad de
las empresas en sus ventas domésticas. En este sentido, las reformas, lejos de
beneficiar a los ricos, benefician a los verdaderos empresarios que saben
374

en,c?ntrar opo~~idades donde otros ven caos. Por ello, el verdadero tema
cnt1co ~ara MeXJco .no e~ si se debe refonnar la economía -porque no hay
aJternat1va al~na- smo como es que vamos a crear el millón de empresarios
que hagan posibles los empleos y los ingresos del resto de los mexicanos.
Pero esa no es la forma y tendencia que ha cobrado el debate en tomo a
e~tos temas. El debate nacional en tomo a las refonnas de la economía ha
sido orques!ad_o por los perdedores y por los resentidos, en total ausencia de
los ?enefic1ar1os_ actuales o potenciales de las mismas. El debate se ha
perdido en las disputas políticas, que son inevitables, pero no por ello
conduce,ntes a _contribuir a . una rápida y duradera recuperación de la
e~onom1a. ,En cierta forma, la transformación de fa economía ha acabado
s1en~o. _rehen de los int_ereses partidistas y sindicales que la impiden, con
pern1~1osas co~secuenc1as para el resto de la población. A pesar de lo
anterior, _el m~Jor ar~?1ento ~~rechazara los críticos de la apertura es el
d~ la ~:1dencia empmca: la umca parte de la economía que funciona sin
d1scus1on algu,na_-y func!ona muy bien- es la que está plenamente insertada
en la economia mtemac1onal. En lugar de pretender cerrar la economía 0
echar pa~a atrá~ l~s refonnas, lo que nos falta es insertar al resto de la misma
en esa misma log1ca.
Pero la generosidad de los elogios que se han propinado a sÍ mismos
nuestros políticos en los últimos años poco tiene que ver con la realidad de
sus hechos. La apertur~ de la economía fue totalmente insuficiente, toda vez
que no fue general, smo sumamente discriminatot ia.-. La apertura fue casi
c~mpleta ~n el sector manufacturero, que había sido el más protegido por
decadas. Sm embargo, el celo liberalizador fue sumamente acotado: no hubo
apertura alguna en el sector bancario, ni en las comunicaciones, por no
hablar del sector energético. Es decir, a los empresarios del sector
manufact~rero, poco a~ostumbrados a la competencia de por sÍ, se les obligó
a competir con los meJores deJ mundo (a través de las importaciones) pero
con l~s m~nos amarradas, pues todos sus proveedores de insumos -de
matenas _pnmas, telefonía, crédito, etcétera- siguieron protegidos. Para el
empres~no promedio el problema de la apertura no fue tanto su velocidad
-por mas que esa sea su ~ercepción- s_ino_el hecho de que sus competidores
Y s~s proveedores, gracias a los cnterio~ del gobierno, los sacaron del
mercado.
La globalización
~

La globalización es un concepto muy traído y&gt; llevado que se emplea
mucho pero ~e define poco_, Esa ausenci~ ~e definición lleva a monólogos
que no permiten avanzar DI en el conoc1m1ento ni en la resolución de los
problemas del país. En términos generales, la globalización ocurrió porque
375

�se dieron cuatro mini-revoluciones a lo largo de los años ochenta, cada una
de las cuales transformó una parte del mundo. En conjunto, cambiaron no
sólo la lógica de la actividad económica, sino la forma de producir, la
naturaleza de los empleos disponibles y las fuentes de riqueza.
. La primera revolución que tuvo lugar fue la que se inició con el súbito
y desenfrenado cambio tecnológico de los setenta y ochenta, sobre todo en el
ámbito de las comunicaciones. La aparición de siste~as digitales de
comunicación, los faxes, los satélites, los teléfonos celulares y toda la
parafernalia de computadoras que se comenzaron a a.sociar con estas
tecnologías transformó las relaciones de poder entre los chversos grupos de
la población y alteró la capacidad de los gobiernos en e! mundo entero de
controlar a sus poblaciones. Las comunicaciones también cambiaron la
manera en que se podían vincular las empresas entre sí y las plantas de una
empresa con sus directivos. En forma inmediata hicieron posible la
existencia de plantas manufactureras en los lugares más recónditos del
mundo, todas ellas comunicadas en forma permanente como si estuvieran en
el terreno de junto. Puesto en otros términos, las distancias dejaron de
medirse en términos de kilómetros para definirse en términos de segundos,
cuando no de nanosegundos.
La segunda revolución fue la financiera. Con la revolución de las
comunicaciones y el desarrollo de las computadoras, la actividad financiera
cobró nuevas formas y características alrededor del mundo. La tecnología
hizo añicos la existencia de barreras nacionales, permitiendo que los flujos
de capitales tuvieran lugar alrededor del mundo, al margen de las
preferencias de un gobierno u otro. Las empresas, independientemente de
que fuesen mexicanas, canadienses, alemanas o chinas, comenzaton a
explorar nuevas fuentes de financiamiento más allá de sus fron~eras Y se
comenzaron a vincular directamente con los mercados financieros. Las
finanzas adquirieron una importancia descomunal en el desempeño de la
actividad económica, muy por encima de cualquier otra consideración. La
inversión extranjera se transformó en el factor individual más trascendente
para el desarrollo económico, sobre todo porque, incrementalmente, las
empresas dejaron de ser nacionales en su comportamient9 económico, para
convertirse en instituciones cada vez más cercanas a la lógica internacional
que a la lógica interna de cualquier país. Los países se 'han visto ante un
dilema muy real y muy específico: si quieren ver crecer sus economías,
tienen que aceptar las reglas de la globalización, pues hoy en día son los
mercados los que deciden. Este ya no es el mundo de los -políticos, sino el de
la inversión extranjera.
La tercera revolución ha sido de orden político. Las ideologías han
tendido ·a disminuir en importancia y hoy virtualmente no hay país en el
376

~und~ ,que no decl~e su vocación por los mercados o se dedique a atraer la
mve~smn del exterior. Por ello, cuando un gobierno proclama seguir el
camm? correcto, en realidad no está diciendo nada excepcional, pues todos
los p~tses del mund? van_
el mismo camino. Lo crucial hoy en día es la
veJ_octda~, del c~b10 y esta depende en buena medida de la capacidad de
arttculac1on de alianzas políticas. Los gobiernos se encuentran cada vez más
li~itados en_su capacidad para afectar el acontec~r cotidiano y son cada vez
m~s dependientes de los mercados para alcanzar el buen desempeño de sus
pa1ses. Por su parte, los grupos e intereses opuestos a alguna reforma que sea
cla':'eyara el desa1:0Jlo se convierten en impedimentos monumentales para
el eXJto de los pa1ses. El reto de los gobiernos es vencer esos intereses
específicos. en aras de . un. desarrollo general, algo muy fácil de
conceptuahzar, pero muy d1fic1I de llevar a la práctica. Lo que es evidente es
que la ~conomía ya no puede funcionar al margen de la política, ni viceversa.
La ~ahdad de. la democracia de cada país -y, por ello, su capacidad de
go?1~mo efectivo- se convierten en factores cruciales para el desarrollo.
Maxim~ cuan~o la población quiere todo al mismo tiempo: quiere todos los
beneficios sociales, y la democracia.

Pº:

Finalmente, la cuarta revolución es la industrial. A partir del embargo
petrolero árabe de 1973, las empresas japonesas comenzaron a transformar la
manera de pr~ducir alrededor del mundo. En lugar de transferir simplemente
~l. c?sto del mcremento .en los precios del petróleo, las empresas de Japón
m1c1aron un proceso dedicado a elevar la productividad y la eficiencia de sus
plantas. Lo que hicieron transformó al mundo. Tradicionalmente, una planta
com~r~ba materias primas y, al final del proceso, vendía coches o
telev1s1ones o lo que fuera, ya terminados. La transformación industrial en
los ochenta consistió en convertir la producción en pna secuencia de varios
pasos ,in~ependi~ntes que se unirían sólo al final. En lugar de producir
automo~1.les y todas sus partes en un determinado lugar, se inauguró la
pr?d~~c1on de lo que son, para todo fin práctico, mercancías industriales.
Histoncament~, c~ando se hablaba de mercancías, commodities en inglés, se
pensa~a en terrnmos de productos naturales o ,animales: oro, plomo
naranJas, puercos; la revolución industrial de los setenta comenzó a produc;
partes y componentes industriales como si fueran mercancías. De esta forma,
en lugar de que se manufacturaran cien mil televisores en un solo lugar, se
comenzaron a fabricar sus partes en distintos Jugares~ con economías de
es~ala su_mamente elevadas. Una fábrica comenzó a producir, siguiendo este
mismo eJemplo, un millón de cinescopios, para venderse en diversas partes
del ~undo, en tanto que, en otra fábrica, se producían las cajás de los
!elev1sores. El punto es que la producción se diversificó en aras de
mcr~m~ntar la produ~tividad y Ja calidad. de los bienes, en tanto que se
multiphcaron los fabricantes de partes y componentes. El resultado de todo
esto fue que el valor de los recursos naturales comenzé a declinar respecto al
377

�de los bienes industriales. La política económica -una que promoviera la
estabilidad- se tomó en el factor central del desarrollo económico: una
política fallida hundía a cualquier economía.
La suma de todos estos cambios, de estas cuatro revoluciones, ha hecho
que el mundo se transforme. La economía internacional, en la cual todos
estamos insertos, nos guste o no, consiste en intercambios de dinero e
información por un lado, y de inversión y comercio, por el otro. La
información -desde conferencias hasta comunicaciones, 'transmisiones por
computadora, libros, cines, etcétera- hace que todo el resto funcione. Es la ·
información la que determina las acciones de los mercados financieros,
razón por la cual todas las empresas y todos los gobiernos se desviven por
controlar o, ante la imposibilidad de lograrlo, por influir en la información
que circula acerca de ellos. Muy pocos logran afectar la información ·en
mayor medida, pero no hay duda que la combinación de información y flujos
de capital puede tener consecuencias dramáticas, como los mexicanos
descubrimos a finales de 1994. No hay nada hoy en día que pueda limitar los
efectos de la información sobre la actividad financiera o económica; no
queda más que derivar mejores resultados en la activida_d e~onómica.Y, en la
realidad política para que éstos se traduzcan en meJor mformac1on. La
manipulación resulta infructuosa y hasta contrapro-ducente.
La propensión casi natural de los gobiernos es no sólo a tratar de
controlar la información, sino a generar toda clase de diques en la actividad
económica, suponiendo que éstos van a contener a cierta parte del trillón de
dólares diarios que se intercambian en los mercados internacionales. Las
economías que son vulnerables lo son por una pobre política económica que
no es resistente frente a la realidad internacional: una política económica que
rechaza la realidad del mundo o que parte del principio de que se puede
ignorar las circunstancias que dominan al mundo en que, nos guste o no,
estarnos insertos.

Los países exitosos

El debate sobre el crecimiento econom1co es Jntenninable. Los
economistas más serios reconocen que realmente nadie -sabe qué es lo que
hace que una economía crezca. Todos, ·por supuesto, ·tienen sus propias
ideas, pero nadie puede afinnar a ciencia cierta que tal o cual políti:a va a
ser el factor transformador. En México, tras la crisis de 1994, volvieron a
hacer su aparición quienes propugnan por una política industrial como la
salvación para todos nuestros males. Algunos han citado el caso de Japón Y
del sudeste de Asia para ejemplificar las virtudes de la planificación. Una
vista rápida a esa región demuestra la falacia del concepto mismo. En Asia
378

cada país es diferente. Unos, como Singapur, son casi sta/inistas en su
man~jo econ~mico; en tan_to que otros, como Hong Kong, dificilmente
podnan ser mas adeptos al libre comercio y refractarios a cualquier cosa que
suene a intervención gubernamental.
, _un ~studio_ reciente' demuestra que el éxito tiene poco q\,le ver con la
poht1ca m_dus~na~ y todo q~e ve~ con la · política económica y con Ja
estructura mst1tu_c1onal a un nivel mas general. El estudio afirma que hay dos
co_munes denommadores en todos los países exitosos del sudeste asiático. El
prm1:er factor que todos estos países tienen en común es que no tratan de
manipul~r las fluc~aciones de corto plazo que ocurren en la economía. En
l~gar de mtent_ar evitar o controlar cada altibajo en las tasas de interés, en el
~1po de cambio o en la balanza comercial, esos gobiernos se abocaron
mte~amente a crear un clima pr~~icio para el desarrollo de las empresas. Se
dedicaron a desarro_llar la educac1on, sobre todo la primaria y secundaria, así
com_o el entrenamiento dentro de las empresas; premiaron el ahorro y
castigaron el ~nsumo. Por encima de todo, procuraron evitar fluctuaciones,
logrando un clima de confianza, desconocido en nuestras latitudes.
.
El .segundo factor en común fue que privilegiaron el desempeño
mterna:1~nal de sus economías por encima de su desempefío doméstico. En
sus dec1s1ones, lo primero que buscaban responderse,era: ¿cómo iba a afectar
~aJ o c~al acción la competitividad de la industria en la economía
mternac1onal?, en lugar de preguntárselo en relación al mercado interno y al
empleo. Apostaron por el desarrollo de las exportaciones como factor
proi:notor del m~rcado interno y no al revés. Además -y muy importante- se
dedicaron a convertir en héroes a las empresas que lograban éxitos en los
mercados internacionales, creando con ello toda una cultura de calidad y
sobre todo, desarrollando apoyos políticos -y confianza- en tomo al curs¿
adoptado.
El éxito de l?s países del sudeste asiático es ampliamente conocido.
Pero ~ay que precisar que no todos siguieron los ~ismos lineamientos. Lo
que _s~ es comun ~s su énfasis en eJ desempeño de una macroeconomía sana
-poht1c~. monetana estable, baja inflación-, el desarrollo de una excepcional
edu~ac1on y un elevado ahorro _interno. Al privilegiar ·Jas exportaciones
enviaron una señal qu~ nadie podía ignorar, respecto lo que era prioritarl~
Y lo ~ue no lo era: Lo interesante es ~ue estos principios han sido -igualmente
c~ciales para pa1ses como Alemama y Suecia que, con sus variantes han
si~o de los más exitosos en el continente euroReQ, Todos ellos generar~n un
cli?1a de confianza tal, que ninguna crisis económicaJta.sido suficiente para
q~1tar!e el tapete a las tendencias a largo plazo. Algo muy díferente a nuestra
h1stona de 1976 a la fecha.
·
·

a

379

�¿Qué política económica?

En el México de hoy la discusión sobre las opciones de polltica
económica es sumamente álgida pero muy poco realista. La discusión
refleja un sistema político cerrado donde existen pocos resquicios para la
participación política, por lo que lo común son las afirmaciones categóricas,
las propuestas de cambio absoluto o la critica ad hominem. Pero la realidad
cotidiana de muchos me icanos que no tienen opciones y cuya realidad es
poco halagadora crea un amplio mercado para la discusión y debate, aunque
éste tenga lugar in relación alguna con la realidad objetiva del país y de la
economía. De nada sirve, por ejemplo compararnos con los países europeos
y sus sistemas de seguridad social cuando aquí no hemos logrado siquiera
construir casas de manera eficiente con todo el dinero que se ha
despilfarrado en INFO AVIT. Pero más allá del realismo o no del debate,
ha circunstancias muy específicas que han hecho todavía más difícil
construir un debate ensato y sobre todo, lograr que la población en general
acepte lo costos de una transformación en aras de un futuro mejor.
El resultado de esta polarización es que los me icanos no hemo
logrado arribar a un consenso obre la dirección del desarrollo económico.
De e ta manera, aunque exista reconocimiento del hecho de que la
globalización es una realidad indisputable y de que el país va a progresar
sólo en la medida en que la asumamos como tal, no hay consenso sobre
cómo enfrentarla. Típicamente, quienes apoyan la política económica, aun
cuando desaprueben la gestión gubernamental, ven en I· globaliza ión una
oportunidad para el desarrollo del país por lo que promueven una rápida
inserción en su dinámica a través de exportaciones, importaciones, inversión
extranjera, Internet y demás. Por ello demandan esfuerzos mucho más
inten os por desregular y privatizar, así como por transformar el sistema
educativo del país y en esa medida, elevar la eficiencia y productividad e
insisten en la absoluta transparencia del actuar gubernamental y de las reglas
del juego. u prioridad es el largo plazo a lo cual supeditan los costos
inmediatos del cambio. Para este grupo, las oportunidades no esperan, por lo
que cada día que se retrasa la aprobación de diver as iniciativas de ley o que
se posponen decisiones de privatizar o invertir, de introducir una mayor
competencia o de mejorar el entorno institucional para la actividad
económica se da un paso atrás en la posibilidad de lograr un desarrollo
económico sano que produzca empleos e ingresos para todos los me icanos.
Por su parte, quienes reprueban la política económica no
necesariamente rechazan la globalización pero la ven más como una
amenaza. Reconocen que el mundo del pasado ya no es posible, pero eso no
380

les _impide i~tentar p~es~rvar algunos de los instrumentos gubernamentales
de 10~ervenc1ón economtca así como beneficios privilegios y trofeos que en
esa epo~a se cosecharon. Proponen una mayor eq1 idad en el desarrollo
económ_1co Y_ convocan a un nuevo pacto social que redistribuya los
b~nefic1os, evite los extremos de pobreza y riqueza y garantice un mínimo de
bienestar. Su priorid~d se encuentra en el corto plazo, a través de cambios
graduales que _garant1cen la viabilidad socio- política del proceso. Para este
gru~o, el gobierno debe mantener sus instrumentos de acción política y
social, ~ emple_arl~s para proteger a los que menos tienen y asegurar que los
beneficios se d1stnbuyan más rápidamente.
. ~asta hace unos afios la mayoría de los mexicanos parecía aceptar que
la urnca manera de avanzar era a través de un curo más o menos intennedio
entre estas ~os posturas: Un c_urso en el que se perseguían los objetivo de
tran_sfonnac1~n económica, mientras se asistía a los má desprotegidos. Es
dec1r, ~e ha~•~ logrado ~~formar un consenso, al menos tentativo, respecto
a la onentac1on de la pohtica económica. La crisis económica de 1995 dio al
~aste ~on ese virtual cons~nso y, desde entonces, no ha habido ni siquiera la
mtenc1ón de ol erlo ª,forJar. E~ por eso que la confrontación de posturas es
tan ~r~ocupa~te. o s_olo no ex1s~e consenso, sino que el clima político en
los ult1~os anos ha sido de creciente confrontación. La intolerancia s ha
convertid?, en la norma en lugar de ser la excepción. Peor: en lugar de ver a
la ~~blac1on co°:10 la razón de ser del gobierno y el objetivo último de la
pollt1ca económica, los actores políticos se mueven como si lo único
t~po~te fuera ganar e_l punto del momento. Lo peculiar del caso es que las
d1feren_c1as de ~u?sta~c1a entre los partidos, a juzgar por sus posturas de
camp~n~ en la _ultima Justa electoral, tienden a ser mucho menores de lo que
su retonca sugiere.
. ~as disputas P?líticas en tomo a_ la economía han tomado una gran
d1ver~1d~d de vertientes. Algunos disputan la esencia de la política
econom1ca., en tanto que otros critican algunos de sus componentes. Sin
embargo, son pocos los mexicanos que rechazan de manera tajante la noción
general de que la economía mexicana sólo puede prosperar en Ja medida en
que és?- se tome más competitiva y de que se facilite el acceso de toda la
población a los ~eneficios . del desarrollo. En un sentido amplio, la
abrumadora mayona de las disputas no son sobre la esencia sino sobre los
deta.lles específi_cos. Quienes tienen que trabajar para vivir, suelen ser más
flexibles que quienes dominan el arte de la retórica.
Pe~o no hay la menor duda de que muchas de Jas fallas de ia política
económ1_ca de estos ai'íos residen precisamente en errores elementales de
conc~pc16n, _m~chas veces producto de objetivos políticos o económicos
ulteriores d1stmtos a los objetivos que debían perseguir las reformas
381

�mismas. En efecto, el número de desaciertos y errores en los que se ha
incurrido a la hora de instrumentar la política económica a lo largo de estos
años ha sido literalmente infinito. Por ejemplo, muchas de las
privatizaciones, sobre todo aquellas que se realizaron en sectores en los que
no existía competencia efectiva en el momento de privatizar, resultaron
c;atastróficas.

~inen l~ . iniciativa individual y las posibilidades de innovación; d) la
tnde_seab1hdad _Y lo ~emicioso de entornos macroeconómicos inestables y, en
partíc~lar, de inflaciones _demasiado elevadas que constituyen un impuesto
regresivo; . y e) la necesidad de un marco institucional que promueva la
competencia ~nt? de los ~ctores públicos como de los privados para generar
un mayor crec1m1ento y bienestar social.
.

Pero ninguno de los errores o fallas niega la necesidad de llevar a cabo
una profunda transformación de la economía. Es importante recordar que las
reformas a la economía se iniciaron a mediados de los ochenta, en uno de los .
momentos más críticos y caóticos de la economía mexicana, luego de que el
gobierno prácticamente se había colapsado con su v_irtual quiebra, en 1982.
La economía se había estancado, el país bordeaba la hiperinflación, la
recesión pendía como amenaza permanente y la deuda externa anula.ha
cualquier posibilidad de recuperación sostenida. Las reformas se lanzan, en
ese contexto, como la única alternativa al caos de aquel momento.
Evidentemente los resultados de esas reformas todavía no favorecen a todos
los mexicanos, pero el dinamismo de al menos una gran porción de la
economía mexicana ciertamente muestra que existen opciones y
oportunidades que quince años atrás parecían imposibles. En este sentido,
nadie puede dudar que la reforma de la economía mexicana es algo
indispensable e ineludible a pesar de los errores del pasado. En todo caso, la
lección principal de los últimos años es que hay que crear un entorno
institucional apropiado para que las reformas puedan ser exitosas. La
ausencia de ese marco institucional llevó a que muchas de las reformas
gubernamentales fracasaran, o que resultaran ser mucho menos favorables de
lo que prometían. No hay duda de que sin reformas, sin instrumentos de
mercado, sin derechos de propiedad bien definidos y ~in un entorno de
competencia cabal en el mercado interno, el desarrollo del país seguirá
estancado.

Parti~ndo _de esas premisas es posible discutir los detalles, donde hay
mucha mas latitud de lo que parecería a primera vista. Temas como el de
estructura industrial en el que caben las preguntas ele si el desarrollo debe
tener lugar en tomo a unas cuantas empresas grandes o a muchos núcleos de
empresas chicas son no_ sólo pertinentes, sino trascendentales para el
des~ollo d_el paí~. Lo mismo va para temas como los que siguen: la gran y
creciente d1s~anc1a entre el norte y eJ sur del país y el riesgo de un
desmembramiento; el papel de los estados y municipios en la promoción del
desarrollo y de la inversión; la naturaleza de la política tributaría: más
impuestos indirectos o mayor énfasis en el uso de éstos como mecanismo
red!s~ibutivo; l~s prácticas monopólicas; la lucha contra la pobreza; la
pohtlca_ monetaria y el objetivo de inflación. TodoA
s-estos temas son sujetos
necesarios de debate y, por más que nos digan, no hay una sola manera de
lograr los objetivos en cada uno de ellos. Por supuesto que todos tenemos
nuestras prefer~ncias, pero en estos temas lo único' absoluto es lo que no
podemos cambiar -las premisas del párrafo anterior- porque están más allá
de nuestra capacidad de influencia. Todo el resto es precisamente la esencia
de lo que debería ser un proceso democrático.

¿Hacia dónde?
El debate ha sido de sordos, en gran medida porque no existe, o se ha
perdido, un consenso mínimo sobre la realidad objetiva que nos circunda.
Como decía Alberto Díaz&lt;2&gt;, para poder llegar a debates concretos y útiles, se
tiene que reconocer que en la actualidad ningún modelo económico es viable
si no se aceptan varios postulados como dados e inevitables en nuestra
realidad: a) la realidad de la globalización en la producción mundial, la
apertura comercial y de flujos financieros en los mercados internacionales;
b} la necesidad de reestructuración del papel del Estado, sobre todo en lo que
concierne a la relación de éste con la economía y los mercados; c) el fracaso
de métodos de planeación que pretendan tener objetivos tan restrictivos que
382

problema .de fondo no reside en tal o cual reforma' sino en los
. El
. .
~nnc1p1os que onentan la estrategia general de desarrollo. La pregunta
importante es: ¿cómo vamos a poder romper el círculo vicioso de Ja
desigualdad, la pobreza o el estancamiento en que vive una enorme
proporc~ón de los mexicanos en el contexto de la globalización que
caractenza al mundo? La política económica debe abocarse precisamente a
enfrentar ese reto. Desde esa perspectiva, lo importante no es el instrumento
o el vehículo específico, sino la orientación general de la estrategia de
desarrollo. Ante todo, esto entraña un conjunto de;,;definiciones filosóficas
que, ~ 1~ fech~,, nadie ha querido to~~ a co~ciencia. Por déca9as, la política
econom1ca giro en tomo a la noc10n de que el centro de gravedad del
d~s~ollo eran los productores, es decir, los empresarios, fueran éstos
pubhcos o privados. Esta noción justificó la protección de la planta industrial
-el mo~elo de economía cerrada- por muchos años. La apertura de la
econorma entraña, al menos en concepto, un rompimiento con esa
concep~i~~ fundamental. En una economía abierta en Ja que se persigue Ja
compet1t1v1dad, el centro de . gravedad reside en el individuo en el
consumidor que ahora, sin barreras impuestas a la jmportación de' bienes,
383

�puede decidir lo que más le conviene y, por lo tanto, forzar a los productores
a servir sus intereses y 110 al revés. En México, sin embargo, no hemos
acabado de definimos. Pervive un conjunto de acciones, regulaciones y
priorjdades gubernamentales que privilegian a los productores -el paradigma
de una economía cerrada-, mientras que existe un conjunto de políticas, leyes
~ instituciones que enarbolan el principio de que el consumidor es rey.
Mientras no acabemos por definir este entuerto, la estrategia de desarrollo
seguirá a la deriva o, lo que es lo mismo, seguiremos adoleciendo de una
estrategia de desarrollo. Sin estrategia de desarrollo, seguirán dominando los
contrastes de crecimiento y estancamiento, pobreza y riqueza, desarrollo y
subdesarrollo que caracterizan al país en la actualidad.

Notas bibliográficas
East Asia Mirac/e. Growth and Public Policy, Banco Mundial,
Washington, D.C., 1993.
1The

2 Ciudadanos

críticos y gobierno falible, Nexos, no.224, agosto, 1996.

EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL:
SUS VALORES Y FLEXIBILIDAD ANTE UN MUNDO GLOBAL
CASO: MOVIMIENTO COOPERATIVO DESJARDINS
Y MOVIMIENTO COOPERATIVO MONDRAGÓN

Freddy Mariñez Navarro
Ph. D en Sociología
Profesor Titular del ITESM

El objetivo de este trabajo es presentar, por una parte, la diferencia de
valores entre la empresa privada capitalista y la empresa privada
cooperativa. Apreciando esta distinción, analizaríamos por otra parte, la
participación en los dos tipos de empresas y, por último, a través de un
estudio de caso, analizaremos el proceso de flexibilización empresarial en
las dos experiencias cooperativas más importantes del mundo. Se trata del
Movimiento cooperativo Mondragón en el país Vasco, (España) y el
Movimientpo cooperativo Desjardins en Quebec, .Canada. Es importante
destacar que estas experiencias se han dado en dos sectores económicos
diferentes:
. el uno, en el sector industrial, y el otro 'en el sector financiero ,
respectivamente. Nuestro propósito es el de identificar que aun con la
ideología de gestión capitalista aplicada, y el impacto de las mutaciones en
el proceso de la producción, estas dos experiencias han sabido combinar los
principios y valores de la cooperación con las mutaciones tecnológicas y
laborales.

l. Las razones de ser de la empresa privada capitalísta
La empresa privada capitalista se construye bajo su forma actual en el
siglo XIX, tanto en Europa como en los Estados Unidos. Su objetivo,
estando en vigencia, habría sido el de valorizar los patrimonios productivos
privados, movilizando para este fin el trabajo humano de manera eficaz.
~n este sentido, la noción de empresa, según la Yisión economicista, es
cons1~erada como una unidad económica en la cual están agrupados y
c?ordmados los factores humanos y materiales de la actividad económica
(Emite de Letaille, 1968).
Otra definición, explicada por AJexandre Nowick (1977), nos precisa
~ás aún el objetivo de la empresa. Se trataría, pues, según este autor, de dos
niveles de objetivos. El uno concierne aquellos objetivos que revelan la
384

385

�amplitud estratégica, es decir, el eje sobre el cual se mide el progreso
técnico, económico y social que pennite alcanzar el objeto puesto, la baja de
los costos, el perfeccionamiento de los medios, etc. E l otro nivel se refiere a
los objetivos más precisos de la empresa. Estos son la maximización de la
ganancia, e l crecimiento, el aumento y e l logro de la competitividad de una
parte del mercado, que desde la posguerra ha reposado sobre la producción
en serie de bienes estandarizados, así como sobre el modo de producción de
la organización del trabajo, dominado por e l paradigma fordista.
Es de esta manera que a mediados del siglo pasado apareció una
definición de empresa moderna que estima una cantidad numerosa de
unidades operativas distintas y que al mismo tiempo está dirigida por una
jerarquía de cuadros asalariados. La empresa moderna -dice Alfred D.
Chandler- "emplea
uoa jerarquía de cuadros asalariados medios · y
superiores, encargados de supervisar y de coordinar el trabajo de las
unidades que están bajo su autoridad" ( 1988:3).
En este sentido, por los años 60, John Galbraith había escrito con
respecto al crecimiento de las empresas modernas, sobre el divorcio entre la
propiedad del capital y la dirección efectiva de la empresa. Dicho de otra
manera, este economista define una tecnoestructura que ejerce el poder a
través del control de las informaciones y de las decisiones. La empresa
moderna, entonces, es definida de la siguiente manera:
( ...) es una entidad colectiva e imperfectamente definida; en las
grandes sociedades, ella engloba el presidente, e l administrador
delegado, los directores generales o directores que tienen la
responsabilidad de efectivos o de departamentos importantes, los
titulares de otros principales puestos del Estado Mayor, y quizás los
jefes de divisiones o de servicios no incluidos entre los precedentes
(1972: 92).
Si se toman los conceptos arriba mencionados, nosotros podemos de ahí
deducir que desde el propietario de la empresa del siglo pasado hasta e l
manager asalariado de nuestros días, pasando por . el propietarioadministrador del inicio de siglo, la empresa se ha desarrollado alrededor del
paradigma del control. Es lo que Philippe Lorino define en su trabajo Étre
citoyen dans l'entreprise, como:

asegurarse que los recursos confiados por un propietario son
nonnalmente valorizados (1991, Le Monde })iplomatique).
.
De esta manera, es así como la empresa tOIJUl su valor y su cultura,
1mpr~~ada de un concepto reductible a lo económico. Se trata, por
consiguiente, en esta perspectiva, de reafirmar a la organización empresarial
como la verdadera organización de la producción con un sistema fundado
sobre la ideología c_apital~sta, de donde es mejor deducir que este tipo de
empresa no es p.os1ble sm una relación social de subordinación de los
trabajadores con respecto a los propietarios de los medios sociales de
prod,ucción o ~e los t~cnócratas, quienes establecen el control y el poder a
tra:e~ de la !d~olog1a del trabajo (trabajo-mercancía, por tanto, una
actividad econom1ca), y de la ideología de gestión (taylorismo, fordismo, y
hoy, en el marco de la flexibilización, el toyotismo y otras formas de
regulación empresarial). El mismo Philippe Lorino (1991) estima que:
( ...) el taylorismo y el fordismo se afirman como construcción de las
racionalidades sociales
contra las racionalidades individuales
evitando que la holgazanería de la mano de obra obrera n¿
desperdicie las potencialidades del capital, las ganancias anuales de
productividad y, por consecuencia, el crecimi~nto económico.
Hoy, en los inicios del siglo XXI, nos encontramos con la aparición de
la empresa red, con alianzas y formas globales de, organización, producto
ella del desarrollo de la tecnología de la información y comunicación. La era
global, t~I _como. lo denomi~a Octavio Ianni (1999) fia hecho más complejas
las c?nd1c1ofes de fonnac1ón de la conciencia y de lazos sociales de los
trabaJadores . Por otro lado, George Soros estima que "la actividad de
~sión _Y adquisición alcalza niveles sin precedentes a medida que las
mdustr1as se consolidan sobre una base global. Las transacciones
transnaci?nales s?n ca~a vez más corrientes(...) Comienzan a emerger
mo~op_ohos y oligopohos globales(...) Al mismo tiempo, el número de
a~c1omstas _c~ece y la importancia de la propiedad de obligaciones en la
riqueza familiar aumenta a un ritmo acelerado" (1999: 161).

Es necesario tener en cuenta que esta tendencia se ha ~xtendido por
todas partes, penetrando en otros sistemas socioeconqmicos diferentes a los
valores de la empresa capitalista. Nos referimos concretamente a la empresa
de economía social cooperativa.
'

( ...) El control del esfuerzo en la utilización de recursos por la medida
de un trabajo asimilable a una energía física, medida por unidades
mecánicas simples (cantidad, piezas producidas, horas), para

386

387

�II. Los valores y principios de la empresa cooperativa

riesgos y en los frutos de esta empresa del funcionamiento de la cual
los miembros participan activamente (OIT, 1966).

Para explicar los rasgos específicos de la organización cooperativa, es
necesario partir del conocimiento de la historia de los 28 pioneros de
Rochdale (Inglaterra) en 1844. Ellos constituyeron un grupo de actores
r~lativamente desamparados en cuanto a los recursos de los cuales
disponían, pero que tenían intereses comunes a corto y largo plazo; bien
para mejorar su situación inmediata como consumidores, así como la
anticipación de un mejor orden social. Partiendo de esto, ellos se
constituyeron en tensión conflictual contra el modelo de organización y de
reproducción dominante que fue el del capitalismo industrial de la época. 1
Esta fórmula de empresa privada cooperativa, expresada
pioneros de Rochdale, ha sido precisada varias veces por la
Cooperativa Internacional (ACI), 1895, 1937,° 1966 y 1995,
Conferencia sostenida en Manchester, Inglaterra en la ocasión de
años de esta organización. Los criterios fueron (ACI, 1995):

por los
Alianza
en la
los cien

-Afiliación voluntaria y abierta
-Poder democrático ejercido por los miembros
-En cuanto a la estructura financiera, los miembros contribuyen de
manera igual al capital de su cooperativa, teniendo ahí el control. Los
.miembros no se benefician más que de una remuneración limitada del
capital suscrito como condición de su adhesión.
-Las cooperativas son organizaciones autónomas de ayuda mutua,
gerenciadas por sus miembros.
-Las cooperativas proveen a sus miembros, a sus dirigentes electos, a
sus administradores y a sus empleados la educación y la formación
requerida para poder contribuí efectivamente al desarrollo de su
cooperativa.
-Para proveer un mejor servicio a sus miembros y reforzar el
movimiento cooperativo, las cooperativas obran conjuntamente en el
seno de las estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.
-Las cooperativas contribuyen al desarrollo sustentable de su
comunidad en el marco de orientaciones aprobadas por sus miembros.
Estos principios habían sido resumidos por la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) mediante el concepto siguiente:
Una asociación de personas que se han agrupado voluntariamente
para alcanzar un objetivo común, mediante la constitución de una
empresa dirigida democráticamente, proveyendo una cuota parte igual
del capital necesario y aceptando ahí una justa participación en los
388

Otra perspectiva, más académica, la ha elaborado Claude Vienney
(1980), quien estima que estas organizaciones son una combinación de un
grupo de personas y de una empresa recíprocamente ligada por una relación
de actividad y una relación de socio.
Sub~ayamos, de esta manera, que esta definición permite distinguir la
cooperativa con la empresa privada capitalista, puest.o que ésta no liga las
personas en una relación recíproca de actividad económica y de socio, entre
otras cosas.
A pesar de estos valores bien definidos, que precisan el funcionamiento
asociativo de este tipo de empresa, es necesario (emarcar que éstas han
sufrido la influencia de la estructura económica dominante en la que ellas
han adquirido la forma de empresa en la cual se dan reglas particulares de
funcionamiento apropiadas a sus objetivos específicos. De donde se puede
observar su complejidad desde el punto de vista de la combinación de
valores. 2
La puntualización anteriormente señalada, nos obliga a tener en cuenta

la distinción entre los valores asociativos y los valores empresariales
privados. El primer grupo de valores se inscribe en los principios de la
economía social. Dicho de otra manera, la valorización de la democracia, de
la equidad, de la solidaridad, de la autonomía y •de la autogestión, de la
distribución y de la responsabilidad social y del cambio social (a mediano y
largo plazo). El otro grupo de valores se expresa a través de la ideología
fundada en la ética de la empresa privada capitalista. Ellos son la
valorización de la competencia, de la productividad, de la eficacia y de las
exigencias de calidad.
Claude Vienney (l 980) ha propuesto, para el eguilibrio y el
funcionamiento de la empresa cooperativa, cuatro reglas - necesarias al
mantenimiento de las relaciones deternµnadas eñtré los dos elementos
constitutivos de la combinación cooperativ:.: la relacfórr de actividad° y la
relación de socio.
'l . Regla relativa al grupo de personas
(igualdad de socios)
2. Regla relativ?- a las relaciones Grupo de personas-empresa
(relación de activicl_ad) _·
·· .
3.Regla relativa a las relaciones Empresa-grupo d~ personas
•.

389 -

�(repartición proporcional)
4. Regla relativa a la Empresa
_
(apropiación colectiva de los resultados reinvertidos)',

.

-

Esta particularidad explicitada, hace de la empresa cooperativa una
especificidad administrativa, compuesta, primero, por tres dimensiqnes: el
lazo entre propietarios y usuarios el control democrático, y la motivación de
los propietarios como motivación de usuarios (B. Nadeau 1981 ); y
segundo, por el acento en el equilibrio de los valores. Sobre esto, J. Craig
(1979) sostiene que lo más difícil en la deterrninaci_ón de un sistema eficaz
de gestión cooperativa, es de definir claramente la teoría de la gestión
cooperativa que se despeja, sabiendo circunscribir tanto sus similitudes con
los otros tipos de empresas como sus originalidades.
Para distinguir la ética valorativa de la empresa privada cooperativa y
de la empresa privada capitalista, presentamos el cuadro de distinción
siguiente:

LA EMPRESA PRIVADA
CAPITA.LISTA
Asociación de Capitales

LA EMPRESA COOPERA TTV A
Asociación de personas

ID. La participación en la empresa: dos éticas y dos conceptos
La participación de los trabajadores ha sido el corazón de profundos
debates a todo lo largo del capitalismo, del socialisrno realmente existente y
de la historia del movimiento cooperativo. A la or~aniz.ación taylorista y
fordista, expresión de la legitimidad del poder y de la propiedad privada
como gestion del .trabajo, han emergido tipos de organizaciones tendientes a
proponer la democracia de los trabajadores en el seno de las empresas.
Desde las cooperativas a las empresas autogestionadas y colectivas, pasando
por el control de los sindicatos, se ha manifestado siempre esta tendencia.
La participación puede ser considerada como una herramienta de
gestión que permite a la organización funcionar y alcanzar los objetivos.
Pero ¿de qué objetivos se trata? ¿Privados o colectivos?

Tipos de participación

Para tener una noción más exacta de este concepto, describiremos los
tipos más importantes de participación:

a. La participación en las condiciones de trabajoJ
Adhesión limitada

Afiliación voluntaria y abierta
Administración democrática
(un voto: un miembro)

Voto según el número de acciones

Esta fórmula permite en alguna medida a los trabajadores hacerse
entender. En la empresa privada capitalista, el éxito de esta participación no
depende más que del poder de negociación de los sindicatos. En la empresa
cooperativa, las condiciones de trabajo dependen de los lazos entre los
mecanismos de participación asociativos y la negociación colectiva.

Interés limitado sobre el capital

Dividendo ilimitado

Repartición prorrateada en
función de las actividades
Formación cooperativa
(A los miembros, empleados y
comunidad)

Dividendos sobre la acción

b. La participación en la gestión de la empresa

Ninguna regla legal
(Puede suscribirse a obras
educativas)

También llamada ca-gestión, este tipo de participación implica una
repr~sentación obrera en el seno del consejo de a'dministración. En esta
gestion el trabajador busca precisament~ llenar sus n~cesidades de
pertenencia, de desarrollo y de afiliación, así como sus necesidades de orden
~nanciero y económico. Esta forma de democracia, en nuestra opinión, está
ligada al mundo de gestión que Daniel Mercure (1989) denomina "El
proyecto organizacional como modo de gestión de lás perspectivas de futuro
en una organización":

lntercooperación
(Solidaridad entre miembros y
cooperativas)

Ninguna regla o imposición legal

Devolución del activo neto
(En caso de disolución de la
cooperativa)

Distribución entr.e los accionistas
en función del número de
acciones

0

390

39)

�Es favoreciendo la participación de los empleados en la
definición de los objetivos y de las modalidades de realización del
proyecto organizacional que una tal filosofía de gestión intenta
desarrollar en ellos una fuerte identificación para con su organización
y su misión. Para hacer esto, la empresa favorece la localización de
un gran número de mecanismos de participación consagrados al
examen y a la revisión de sus objetivos.

c. La participación en la propiedad

En la empresa privada capitalista esta participación se practica a través
del sistema de interés monetario que se traduce por una redistribución de los
beneficios que toman la forma de bonos o de venta de acciones a los
trabajadores a tasa preferencial.
En la perspectiva cooperativa este tipo de participación se explica a
través del "Principio de bonificación". Es decir, los beneficios realizados
por la cooperativa son distribuidos a los propietarios-usuarios de la
cooperativa no en función del capital que ellos detentan en ella, sino
proporcionalmente a las transacciones que ellos han hecho con su
cooperativa.

El significado de la participación en la empresa privada capitalista y en la
empresa cooperativa

Después de haber descrito los tipos de participación, precisaremos
primeramente el significado de la participación de los trabajadores en la
empresa privada capitalista. Para ésta el término "participación" no
concierne más que a la gestión. Mostraremos, en este punto, las definiciones
siguientes:
La participación refiere a un proceso en el cual dos o más partes
influyen cada uno al otro en la ejecución de algunos planes, políticas
y decisiones (George Thomason, 1973).
El concepto de participación de los trabajadcres es altamente
complejo y controversia!. En términos muy generales, eso debe ser
descrito como una situación en la cual los trabajadores han obtenido
o le han dado el derecho para tomar parte en la toma de decisiones
gerenciales (CIR, 1980).
392

Habitualm~nte, la parti~ipación en la empresa privada capitalista
presea~ ~~s tipos de _modalidades: la participación en las ganancias, la
co-asoc1ac1on o co-gestión y la práctica consultiva.
En cuanto a la empresa cooperativa, se puede decir que los trabajadores
serían plenamente pr~pietarios de su empresa, y ellos asegurarían ahí el plan
de c?ntr~I. «Contrru:1amente a la empresa priva~a capitalista, en la cual los
prop1etanos ?el capital.emplean los trabajadores, en la empresa cooperativa
son los_ tra?aJadore~ quienes emple_an el capitab&gt; (Roch Bastien, 1987). Bajo
este criterio, la A~1anza Cooperabva Internacional ha precisado, en 1959,
que _«~as cooperativas son organizaciones democráticas. Sus asuntos son
adm1~1strados según procedimientos adoptados por los miembros que tienen
los ?1_1smos derechos de voto (un miembro-un voto), y la participación en las
dec1s1ones que tocan a su asociación» (Hirschefeld, André, 1967).
C.E_ Gu~n, en su libro Worker's self-management in the United States
(l 98~), 1denh~~a la democracia entre las diez condiciones que apuntan a
definrr -~ fac1htar el funcionamiento de las cooperativas obreras de
produccton.
.
~I funcionamiento democrático de una coopt:rativa obrera debería
1m~J1car una cierta autoridad jerárquica, como en todas estas organizaciones
des1~adas Y_ ~ceptadas por los trabajadores, cuyo principal rol sería
coord1~a~ achv~dades de los miembros de la cooperativa, a fin de alcanzar
l~s obJet1vos fijados. Pero implicaría también ciertas formas de democracia
direc_ta: los _trabajadores deberían participar en las decisiones que les
conciernen directamente en la operación de la empresa, y estar informados
de las otr~ decisiones que conciernen al funcionamiento de la organización
en su conJunto.
Articulamos este análisis del significado de la participación con el
proceso de flexibiliz.ación que hoy desarrollan las empresas cooperativas
que he~os tomado como caso de estudio. Tales son: el Movimiento
cooperat~vo Desjardins en la provincia de Quebec, Canada, y el Movimiento
cooperativo Mondragón, en el país Vasco, España.

N. Condiciones par~ el funcionamiento de una cultura empresarial
cooperativa en la globalización
~ o~?anizaci~n~s cooperativas se enfrentan en este periodo de crisis y
globaltzacton a la s1gu1ente paradoja:
393

�■

por una parte se constituyen en opc1on viable en la búsqueda de la
integración y cohesión social, dándole respuesta a múltiples problemas
sociales, económicos, políticos y culturales; y por la otra,
■ se supone que para que la cooperativa tenga éxito, es necesario llevar a
cabo simultáneamente un conjunto· de reglas que pertenecen a tres sistemas
de recursos, y que su aplicación difiere de un lugar a otro, de un país a otro
y de una región a otra. Estos tres sistemas son:

cooperativa, y el macrosociológico, que se involucra con la sociedad
envolvente.

LA COOPERATIVA: Nivel microsociológico
l. SISTEMA CULTURAL
A nivel microsociológico, este sistema comprende:

El sistema cultural~

Este sistema es el que produce las lógicas que permiten orientar la acción ·
social y darle al mismo un significado. Por ejemplo, las representaciones,
los símbolos, los valores, las normas, las leyes, los mitos, las ciencias, la
manera de hacer técnicas forman parte de este sistema. En este sistema se
pueden distinguir cuatro elementos importantes: los valores, las normas, las
legitimaciones y el conocimiento empírico.

1.
•
•
•
•

Valores empresariales
La competencia
La productividad
La eficacia
Valori:zación de las exigencias de calidad

2. Valores asociativos

El sistema social:

Este sistema estructura la producción de los diversos recursos materiales o
no materiales, necesarios para la obtencjón de los objetivos sociales. Una
parte importante de este sistema está constituido por las relaciones de
intercambio y de producción de bienes que constituye el campo económico:
mercados, finan:zas, bienes de equipos y de consumo, etc. Otra parte
importante de este sistema es el relacionado con las relaciones de poder que
determinan los límites de las relaciones de poder en función de los puestos,
etc., lo que constituye el campo político.

•
•
•
•
•
•

La democracia
La equidad
La solidaridad
Valorización de la autonomía y de la autogestión
Valori:zación de la repartición
Valorización de la responsabilidad social y del cambio social (a mediano
y largo plazo)
• Rigor Y precisión de las normas y de las reglas en función de los valores

Il. SISTEMA SOCIAL

El sistema de personalidad:

Sistema que estructura los recursos (energías y sinergias) relacionados con
la afectividad. Por ejemplo, los sentimientos de seguridad, de pertenencia,
de identidad, la voluntad de compromiso, el amor, el odio, etc. son
movilizados colectivamente a través de este sistema. En la dinámica de los
sistemas de la cultura y de la personalidad es donde se hacen los efectos de
movilización y de implicación colectivas.
Es importante destacar que en el conjunto de la producción social, cada
uno de los tres sistemas está en relación constante de interdependencia y de
contradicción con los otros. Así, cada uno de los sistemas tiene en la
práctica configuraciones distintas. El sistema cultural de México es muy
diferente al de Brasil, y estos dos al de Venezuela, etc. Con base en los tres
sistemas mencionados, presentaremos el cuadro de condiciones óptimas del
éxito de una cultura empresarial cooperativa. Éste, según Bemard Denault
( 1992), se clasifica en dos niveles: el microsociológico, que compete a la
394

A nivel microsociológico, este sistema comprende:
Del lado de la empresa:
• Recursos financieros adecuados: capitalización,
• Recursos materiales adecuados: locales, maquinas, etc.,
• Administración dinámica y eficaz,
• Control democrático,
• Reparto equitativo de las tareas y del exce.dente.
Del lado asociativo:
• Movilización colectiva
• Implicacjón efe.ctiva
• homogeneidad de necesidades
• Competencia de los líderes y"de los miembros
• Homogeneidad de intereses
395

�En el sistema social de recursos existe un subsistema de administración,
definido por los siguientes elementos:
• Dinámica y eficacia
• Democracia
• Verificación de la calidad de los productos y de los procesos
• Circulación rápida de la infonnación
• Respeto y valoración de las personas en cuanto a su aporte al grupo
• Máxima utilización de las competencias individuales
• Formación continua
• Flexibilidad y adaptabilidad frente a los cambios internos, Y a las
condiciones del mercado

m. I TEMA DE PERSO ALIDAD
A nivel rnicrosociológico, este sistema comprende lo siguiente:
• Integración de la ideología y de los valores colectivos
• Fuerte sentimento de pertenencia
• Orgullo de pertenecer a una cooperativa dinámica
• Voluntad de compartir
• Voluntad individual de implicarse colectivamente
• Confianza con respecto a la organización y la dirección
En el aspecto macrosocial, es decir, la incidencia de la. sociedad en las
cooperativas, podemos ver sólo dos sistemas de recursos mteractuando: el
cultural y el social.

LA SOCIEDAD ENVOLVENTE: Nivel macrosociológico
l. ISTEMA CULTURAL

el plan de las legislaciones generales, no cree impedimentos a la libertad de
asociación o de adhesión

11. SISTEMA SOCIAL
A nivel macrosociológico, este sistema comprende:
• Gobierno democrático.
• Políticas adecuadas que valoren el aporte cooperativo como una
contribución positiva al esfuerzo de prqductividad nacional y que
reglamente a las cooperativas en las mismas corydiciones que otros tipos
de empresas.
• No ingerencia del Estado en el funcionamiento interno de las
cooperativas.
• Economía dinámica y productiva.
• Economía de mercado abierta y que respete las leyes de la libre empresa
y
de la libre competencia: reducción de los monopolios y de los
oligopoliqs.
• Estabilidad relativa: social, económica y política. ,
• Negociación de conflictos. No antagonismos irreductibles.
• Desarrollo social cuyos pilares fundamentales sqn: la justicia social, la
prudencia ecológica, la eficacia económica (evaluada socialmente), la
aceptabilidad cultural y el ordenamiento equilibrado del espacio.
No hay duda que la globalrzación significa la con,stitución de un proceso
socio-económico y político presidido por la privatización del capital que se
amplía por todo lo ancho del planeta. En este contexto, una gestión
vinculada a factores gerenciales modernos, como la flexibilización
tecnológica, laboral y salarial, y que estimulan la calidad y la competencia,
nos lleva a darle a la economía social asociativa un rol protagónico para la
restitución de los lazos sociales.

A nivel macrosociológico, este sistema comprende:

V. La flexibilización en la empresa cooperativa moderna
• Pluralismo
• Valores democráticos: igualdad de las personas, significado del bien
común, autonomía educación generalizada, respeto del espíritu de empresa
respeto de los derechos del hombre, toleranc_ia, ~iversidad . .
.
• Valores dominantes de la. empresa capitalista: product1v1dad, eficacia,
iniciativa, libertad de empresa competencia, desarrollo tecnológico
• Legislación adecuada: que explícitamente favorezca el desarrollo
cooperati~o y los derechos de los cooperativistas. Y que implicitamenle, en
396

Según diversos estudios referidos a este tema, se parte de que la
flexibilidad de la empresa concierne la producción, la tecnología, la
organiz.ación del trabaj&lt;_:&gt;, el tiempo del trabajo, la estructura de Los empleos,
el contrato de trabajo, el mercado de trabajo y otros elementos que ponen en
obra las empresas para adaptarse a los cambios de hoy.
Anna Pollert ( 1989) define la empresa flexible en términos de
adaptabilidad a la expansión, a la contracción o a los cambios del mercado
397

�de los productos. Ella explica también las dos corrientes del pensamiento
gerencial desarrolladas en el curso de los años 80. Se trata del modelo
japonés de organización de la producción y de la estructura del mercado del
trabajo, y de las estrategias gerenciales nacidas en los Estados Unidos.
Otro autor, Robert Boyer (1986), ha establecido cinco principipos de la
flexibilidad. En primer lugar, la adaptabilidad de la organización de la
producción, cuyos componentes son el equipo de usos múltiples, la
adaptabilidad de los productos o servicios a las necesidades del consumidor
y a la demanda instantánea. En segundo lug3:r, la . actitud de los •
trabajadores a cambiar de puesto de trabajo; es decir, -la adaptabilidad de
los trabajadores a tareas variadas, complejas o no. El tercer pincipio se
refiere a la movilidad de los trabajadores; dicho de otra manera, a la
posibilidad de variar el empteo local y global. En cuarto lugar, tenemos ·el
principio de la formación de los salarios, explicándose éste por la
sensibilidad de los salarios a la situación de las empresas y del mercado del
trabajo. Por último, el autor hace referencia a la cobertura social y se
expresa por la eliminación de los dispositivos desfavorables al empleo en
materia de fiscalidad y transferencia sociales.
Estos cambios y mutaciones que han sufrido las empresas los últimos
años han sido resumidos a través de cuatro interpretaciones. La primera
hace referencia a las modificaciones de la estructura del trabajo, marcada
por la fuerte segmentación del empleo; 1a segunda insiste en la continuiddad
del carácter fordísta de gestión, pero adaptado a los cambios en el curso de
un contexto de neoliberalismo. La tercera ha sido centrada en el estudio del
paradi.gma tecnológico, argumentando la emergencia dt: una lógica de
producción post-fordista, y la cuarta reposa sobre el modo de regulación de
nuestras sociedades; es decir, los cambios en curso revelarían mutaciones no
solamente del sistema de producción y de la relación salarial fordista, sino
también del conjunto de normas de consumo, al igual que de los
mecanismos sociales y estatales de regulaciones.
Estas cuatro interpretaciones ponen en evidencia los cambios de la
empresa privada capitalista en este contexto de globalización, en el cual la
empresa cooperativa tampoco ha escapado. En este sentido, nosotros
estudiaremos las dos experiencias cooperativas anteriormente mencionadas,
puesto que ellas han intentado poner en marcha algunos principios de
flexibilidad a riesgo de combinar los principios y valores que las guían
desde el punto de vista ético, y la gestión flexibilizadora.

398

Movimiento Cooperativo Desjardins

Este movimiento fue fundado por Alphonse Desjardins en 1900 en el
momento de la creación de la primera Caja Popular en Lévis, provincia de
Quebec . . Es necesario subrayar que en este momento la organización
cooperativa proyectada por Desjardins tuvo como norte el ahorro como
fuente del crédito. Él proponía, en 1913, que se drenaran los pequeños
capitales de parroquias para acumular en los grandes centros donde la
agricultura no sa~a ningún beneficio. Eso destruye el equilibrio necesario
para la prosperidad de un país.
El otro elemento es la influencia de los modelos de crédito y ahorro
popular de Europa. Yves Roby (1985) ba escrito lo siguiente:
Inspirándose en ciertos modelos europeos de ahorro de Nueva
Inglaterra y de una Caja popular de la región de Quebec, Desjardins
propone el modelo de la Caja Popular. Unas· ciedad cooperativa con
capital variable y responsabilidad limitada.
Así, las Cajas Populares se difundieron por todo lo ancho de la
pro~incia de Quebec, teniendo necesidad después de reagruparse
regionalmente de manera que favoreciera la solución de problemas
comunes. Es a partir de 1920 cuando se comienza una nueva integración: se
trata de las un iones regionales que se han convertido en Federaciones más
tarde. 4 En 1980, se inicia otra integración: La confederación de las Cajas
Populares y de . Economía Desjardins. Hoy, el pilar de este movimiento
puede describirse de la manera siguiente:
Cajas Locales: cuyos servicios están en los dominios del ahorro y crédito
así como servicios múltiples diversos.
Federa~iones: las que favorecen el crecimiento y el desarrollo de las cajas
que estan afiliadas a ellas. Sus servicios se inscriben en la gestión de los
fondos de liquidez y de inversión, el sostén técnico, el empleo y gestión de
recursos humanos, formación de empleados, etc.
Confederación de Cajas Populares y de Economía Desjardins de

Quebec: ella es responsable de la orientación, de la planificación y de la
coordinación de conjunto de las actividades en el seno del movimiento. Este
nivel de integración es el más importante para el alcance de los principios y
de los valores cooperativos que la organización en general debe desarrollar:

399

�La confederación se ocupa, en virtud de la ley de las Cajas de Ahorro
y Crédito, de la inspección y de la verificación de las Cajas y ·de las
Federaciones, además de poner a su disposición múltiples servicios
comunes en dominios tales como las comunicaciones, los asuntos
jurídicos, la investigación, el desarrollo de los servicios, la gestión
documental, el desarrollo de los recursos humanos, etc. (Revista
Desjardins, 1986).
En el curso de las décadas 70 y 80, el movimiento Desjardins se
convierte en un conjunto financiero que ofrece un abanico de servicios en
toda la región de Quebec. Éstos servicios están aco~pañados por una nueva
tecnología que ha estado orientada a adaptarlas a las necesidades de los
miembros-usuarios. Dicho de otra manera, se ha impla!ltado una estrategia
de flexibilización cuyo principio de base, según la clasificación de Robert
Boyer, es la organización de la producción. Mostramos en qué consiste
este principio en Desjardins.
Teniendo en cuenta el trabajo de Gaetan Trembley y Michel
Beauchamp (1993), sobre la evolución de las nuevas tecnologías de
información y la transformación de la ideología cooperativa en el seno de
este movimiento, nosotros presentamos los elementos que caracterizan este
tipo de flexibilización: tal es la adaptabilidad a ajustar los equipos a un
procedimiento variable en volumen y composición:

l. Sistema integrado de las Cajas (SIC), 1969-1980

Este sistema está integrado por lo siguiente:

Información y teletratamiento: Este es un sistema constituido alrededor
de una computadora central que asegura el tratamiento de los datos.

Los principales servicios de este sistema son:
- Sistema intercajas
- La Carta Visa
- Los cajeros automáticos
- Adhesión a las redes: Interac, Visa Internacional

2. El reemplazo del SIC (Sistema Integrado de Cajas), 1984-1988

Esta estrategia se caracteriza por Jo siguiente: ·

Puesta en marcha de un sistema de banco de datos (SGBD)
.
Para rempla2:3r el SIC, la empresa puso en funcionamiento cuatro
sistemas, caracterizados por ser secuenciales y con una utilización del
software:
a. Transacciones operativas
b. Administrativos
c. Productos bancarios
d. Efectivos
Razones para su ejecución:
-Hacer el sistema más agil
-aumentar la capacidad de tratamiento, poniéndoles un periodo más
grande.
-Recibir y dar más información
-Presión de un ambiente cada vez más competitivo (Marketing sobre
la oferta)
Los servicios ofertados son:

Razones para su ejecución:
a. Para responder a las exigencias de la contabilidad
b. Para obtener relaciones administrativas necesarias que respondan
a una gestión eficaz.
c. Para acumular informaciones socio-económicas de los miembros
d. Para ofrecer nuevos servicios

400

- Terminales de punto de venta
- La carta de crédito
-El home-banking
Es -~ecesario _s~brayar que esta moderniz.ación soci'o-técnica de la
::odu~c1on de se~1c1os en Desjardins ha estado acompañada por el aumento
miembros
as1 como por transformac-iones
·a ni·ve] .1.1.1
:..st·tu
· ¡
•
•
.
.
~
l CIOna
organizac1onal y cultural que han tocado los valores cooperativos.
'
401

�El Movimiento Cooperativo Mondragón

Los inicios del movimiento cooperativo Mondragón lo podemos ubicar
en 1941 en el momento en que José María Arismendi-Arrieta, joven
sacerdote católico, llega a la pequeña población de Guipuzooa, país Vasco,
España. La primera tarea que hace José María fue la creación, en octubre de
1943, de una escuela profesional democráticamente administrada.
Creado en 1956, ULGOR se constituyó en la primera unidad productiva
de Mondragón. Esta- empresa se dedicó a la fabricaci?n de estufas y cocinas
de gas (J naki , Gorrona, 1985). Hacia finales de los años 50s, se
desarrollaron otras empresas cooperativas: FUNCOR, ARRASATE, la
Cooperativa de Consumo San José, y otras. Estas cooperativas, a causa de su
situación financiera, social y técnica, fundan en 1959 la Caja Popular
Laboral que nace de una necesidad de financiamiento independiente y
propio del movimiento cooperativo (Quintín García, 1970). Esta entidad es
el punto de partida de una nueva etapa para el movimiento cooperativo en el
país Vasco. La Caja Popular Laboral permite un proceso asociativo de
carácter progresivo que contribuirá a la elaboración del grupo cooperativo
asociado actualmente (Jnaki Gorrona, 1985).
Vemos entonces que el trabajo y el ahorro pueden considerarse como
los pilares del movimiento cooperativo Mondragón. Éste comprende,
también, dos organismos de intercooperación. De un lado, la escuela
profesional en el dominio de la educación y, por otro lado, en el dominio
financiero, la Caja Popular Labot:al. Ésta representa el grupo más
importante del país Vasco. egún Gorrono (1985), ella ·se reparte en los
sectores siguientes:
91 cooperativas industriales
8 cooperativas agro-alimentarias
44 cooperativas de educación
14 cooperativas de viviendas
6 cooperativas de servicios
I cooperativa de c,onsumo

Según Willian Foote Whyte y Katheen King Whyte (1988), se puede
constatar en el movimiento Mondragón un proceso. de flexibilización en la
organización del trabajo. A fines de los años 70 e inicio de los 80, las
empresas que componen el complejo ULARCO5 han experimentado
diversos cambios en la gestión cooperativa. Según la revisión de esta
gestión, miembros de ULARCO han realizado un diagnóstico de las
empresas, llegando a la conclusión siguiente:
a. El personal de los departamentos en las cooperativas estudiadas, jugarán
un rol principal en el lazo de los objetivos eco_nómicos y tecnológicos de las
empresas y el rol social de los miembros,
·
b. Las grandes tensiones en los sitios de trabajo revela la inherente
c?ntradícción entre el sistema democrático del gobierno cooperativo y el
sistema autoritario y rígido en las relaciones de organización del trabajo
acordado en los principios científicos de F. Taylor, 1
c. La gerencia de las cooperativas explorará posibilidades, creando nuevas
formas de organización del trabajo que sería económicamente eficientes y
más armónicas con los valores en los cuales el movimiento cooperativo fue
basado.
d. El personal empleado de las cooperativas participará en el rnarco de sus
responsabilidades para desarrollar la línea gerenciai de los programas.
Este proceso de reflexión reorganizativa puede corresponder al
principio de flexibilidad denominado "jerarquía de las calificaciones", la
cual es definida como una adaptabilidad de los trabajadores a tareas
variadas, complejas o no .
W.Whyte (1989) muestra los resultados de una entrevista hecha por
Fred Freundlich de la Universidad de Cornell, a administradores de la
empresa ULARCO.

Los principios económicos de base del complejo cooperativo
Mondragón son expresados a través de una contrato de asociación entre la
Caja Popular Laboral y las cooperativas individuales, de la que cada una de
ellas se convierten en miembro. Estos principios son la creación de empleo,
la propiedad del capital, los salarios diferenciales, la distribución del
beneficio y la organización democrática.

402

El radio de alivio de la monotonía de la asamblea en los grupos de
trabajo. Los grupos de trabajo aumentaron su autoestima y hacen
sentir responsabi Iidades
al
grupo para su desempeño. Los
trabajadores dieron la bienvenida a la oportunidad para aprender
nuevas habi Iidades y perfeccionar las relaciones con sus supervisores.
Trabajadores y gerentes comentan sobre cóm_o el comité de gerente y
los grupos de trabajo aumentaron contactos entre la tienda más baja y
la más alta gerencia. Gerentes y trabajadores {quienes deben estar al

403

�día con sus resultados) creyeron ampliamente que el programa
ha hecho crecer la productividad y calidad y, ha reducido los
pérdidas y las existencias (inventario en procesos).

Notas bibliográficas

•

Hemos presentado, a grandes rasgos algunos ejemplos de
tlexibilización de la empresa cooperativa. En el movimiento Mondragón, se
puede constatar que los principios y valores cooperativos pudieron haber
sido desnaturalizados, si éste no hubiera sabido combinar la especificidad de
la empresa cooperativa con los principios de la empresa privada capitalista.
in embargo, es importante señalar que en esta experiencia la visión de esta
cooperativa es más gestionaria-asociativa que política-asociacionista. Esta
perspectiva ha permitido que las mutaciones dadas a nivel internacional en
el marco de las empresas sean valoradas con sentido económico y de
gestión, pero sin descuidar el aspecto asociativo.

Este autor esboza los siguientes aspectos de esta realidad: J) el trabajo entra
como fuerza productiva fundamental en la reproducción ampliada de capital,
toma~o ~n esca!~ global;· 2) el paso del fordismo al toyotismo, o a la
organización flexible de la producción, es simultánea al paso de la economía
nacio_nal ~ la global; _3) en el ámbito de la fábrica _global parecen multiplicarse
las d1vers1dades, desigualdades y tensiones que ir.volucran raza, sexo y edad
como detenninantes socioculturales que atraviesan·· relaciones, procesos y
estructuras; 4) en el ámbito del capitalismo global, las metamofosis de la fuerza
de trabajo se realizan en una escala diferente de las que ocurrían en el ámbito
del capitalismo nacional; y 5) la sociedad global en fonnación con la
mundialización del capitalismo incluye necesariamente el desarrollo de la
cultura en escala también mundial.

1

La reflexión sociológica no puede emerger, en efecto, más que en el marco de una
ruptura con la tradición, ruptura denominada Revolución Industrial"
"Democrática" y "Refonna", o más , para tomar el vocabulario de actualidad'
"modem!dad". La ruptura se ha manifestado en dos orientaciones . La primera que
g~ard~ siempre su título de nobleza, las diversas ciencjas sociales; la segunda, ha
~ido siempre, ante todo, despreciada: son esas utopías que, contrariamente a la
mterr~gación que se pone a ésta, no han sido solamente discursos, sino verdaderas
tentativas concretas de producir un mundo social nuevo (Nicole Ramonigno, 1994).

A manera de reflexión

o hay duda que el neoliberalismo significa la constitución de un orden
presidido por la privatización del capital que se despliega sobre el trabajo.
En este contexto, y observando la experiencia de los casos estudiados, nos
resta decir que tanto en la cooperativa Mondragón como en la cooperativa
Desjardins, dos elementos se han articulado: primero, el poder de una
tecnoestructura gerencial · y, segundo, la redefinición de una gesti ón
vinculada a factores gerenciales modernos que pudiera caer en riesgo de
estimular más la calidad y la competencia que la solidaridad, la
responsabilidad y el cambio social, si no se saben complementar los valores
de empresa y los valores de asociación.
Por otro lado es importante señalar que dado al concepto de
cooperativa y de u valores, la privatización de capitales, característico del
capitalismo global , no es una amenaza como lo habría sido en el caso de la
economía de Estado. Por el contrario es en este marco en que la razón
cooperativa puede constituirse en base fundamental para rescatar los lazos
en la sociedad a través de la asociación de per onas y de capitales sociales
con el objeto de ver la economía como un conjunto de actividades de
producción de bienes y servicios reproducibles que funcione según las
reglas sociales. Se trata en este contexto de reapropiarse los postulados de
la economía social. Para ello nos interrogamos lo siguiente: ¿cómo conciliar
en el marco de la flexibilidad , los valores de la empresa capitatista y los
valores de la empresa asociativa de la economía social? El ejempl o de
Mondrag&lt;;m y Desjardins puede despejarnos algunas dudas.

2

B~s~dose en q~e toda economía como conjunto de producción de bienes y de
servrc1os rep~oducrbles deba funcionar según las reglas sociales, Claude Vienney
(1994) ha estimado que las representaciones de las actividades, de los actores y de
las reglas de la economía construidas por los economistas tal como ellas han sido
fijadas al final del siglo pasado, corresponden a la generalización mercantil rentable
en competenci~, y _esta construcción, constitutiva de la ciencia económica, desplaza
en ~fecto hacia otras modalidades de organización todas las actividades que
funcionan según reglas diferentes, y las califica fuera de lo social.
3

Cualquiera que sean sus fundamentos, el resultado del ejercicio del poder va a
depender de los recursos de los actores. La posibilidad de acceso y de utilización de
estos recursos detenninará la posisición de dominación del actor en la organización
Y, por consiguiente, el volumen de su poder, a condición, por supuesto de que los
recursos en cuestión sean movilizables y pertinentes para la situación consid.erada.
En los cinco principios de la flexibilización de la empresa moderna, analizado por R.
Boyer (1986), la participación de los trabajadores en las condiciones de trabajo
cada ?ía_se reduce, ya· que los obreros pierden cad~ vez más su poder de
negoc1ac1ón como actores sociales concretos.
4

Sobre este punto es interesante consultar el trabajo de Jacques Lamarche
denominado La saga des caisses populaires, Montreal, Les Éditions La Presse
1985.

'

405
404

�Dunop Paris, 1968

ULARCO está compuesta por las empresas cooperativas siguientes: ULGOR,
ARRASA TE, COPRECJ EDERLAN y FAGOR ELECTRONlC.

5

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p.35, 1993 .
REVISTA DESJARDINS Montréal, Québec 1986.

La industria cinematográfica es en la actualidad uno de los motores de
la economía mundial de los países más desarrollados (llamados, también,
"centrales" o del "hemisferio Norte", por ser el á:rea geográfica donde se
concentra el mayor poder económico). Es, además, un producto cultural que
por sus características comunicativas se ha convertido en uno de los
instrumentos de ideologización más poderosos, dejando en desventaja a los
países menos desarrollados (periféricos o del hemisferio Sur), cuyas
industrias culturales no pueden competir en los mercados mundiales
dominados por las grandes transnacionales de los medios de comunicación.
Tal es el caso de México, donde la industria cinematográfica mexicana
ha sido afoctada al articularse de manera desventajosa al proceso
globalizador, particularmente al mercado en corr;ún: creado a partir de la
firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre yanadá, Estados Unidos y
México, donde las industrias culturales de nuestro -país no fueron sujeto de
negociación y quedaron a merced de las "libres fue~s del mercado".
La globalización está transformando, de diferente manera, las
estructuras de las industrias culturales de todas las naciones, como es el caso
de la industria cinematográfica mexicana, ocasionado una cada vez mayor
concentración de la propiedad y control, por parte de capitales
transnacionales, del proceso de producción, distrieución y exhibición de
bienes culturales asociados con esta industria, las películas, convirtiéndonos
sólo en consumidores.
Hasta hace unos pocos años (mediados de la década de J990), se
hablaba de una crisis prolongada de la industria cinematográfica que hacía
recordar con nostalgia la década de 1980, cuando se producían entre setenta y
cien películas por año y las salas se llenaban de espe¡;tadores.

408

De 1990 hasta 1995, la producción cinematográfica disminuyó
considerablemente; las continuas crisis económicas que desde 1982 había
atravesado nuestro país afectaron a la industria del cine, crisis económicas
409

�que también recayeron en los bolsillos de las clases populares al ver
disminuido su poder adquisitivo alejándose de la asistencia a las salas de
cine.

artística, es industria, es inseparable de una tecnología específica y compleja,
surge en un contexto económico y cumple diversas funciones sociales. Todo
esto ofrece múltiples oportunidades de investigación.

Sin embargo a partir de 1996,se empieza a ver un cambio. Éxito~ de
taquilla de películas mexicanas como Sexo, pudor y lágrilñas Y la pre~1ada
internacionalmente Amores perros, hacen pensar en una naciente
recuperación del cine nacional con los millones de dólares rec~udados no
sólo en México, sino también en otros países como Estados Unidos, con la
vuelta a la salas por los espectadores. i bien ' una golondrina no h~ce
verano , algunos analista vislumbran una posible 'nueva época del eme
mexicano'.

La investigación de 'la comunicación mexicana en realidad se ha
ocup~~? po~o del ci~e, privilegiando más el estudio de la prens,a, la radio y la
telev1s1on_, incluso interne~. Lo mismo se aplica al ámbito regiomontano,
donde existen pocos estudios que documenten la historia y evolución de la
presencia del cine en la localidad. De ahí la idea de contribuir a trazar futuras
líneas de investigación con este breve aporte.

ll. La economía política mundial y la industria del cine

Según CA AC E, 'el año 2000 fue pródigo para el cine mex!cano: se
produjeron 27 largometrajes, cifra que supera con creces el promedio de los
últimos cinco años, que ascendió a 15 filmes" (citado por Tegel, 200 l, p. 25).
Por otra parte, Marién Estrada (2001, p. 3 8) escribe en la Revista
Mexicana de Comunicación que en el año 2000 se estrenaron 265 películas
de las cuales 165 fueron de Estados Unidos (incluyendo coproducciones con
otros países), 18 de Mé ico 14 de Italia y el resto de otros países._ El núme~o
de espectadores en toda la República fue de 130 millones,_ 1O millone~ mas
que en 1999. Si bien esto datos son alentadores n? _deJ~~ de re?eJar la
situación de desigualdad en la que e encuentra la part1c1pac1on mexicana en
el mercado de películas que se exhiben a nivel nacional.
Una situación parecida es la que se observa en la oferta cinematográfica
·que se exhibe en las salas de cin~ del área me~ropolita1~~ de Monterrey, N. L.
donde e muestran las particularidades de la mtersecc1on de lo global con lo
local. Las pantallas del área metropolitana están en su mayor parte ocupadas
por películas de origen estadounidense y la exhibición de película
nacionales y de otros países es escasa.
Lo interesante es que aparentemente dado el éxito de taquilla de las
películas mexicanas mencionadas anteriormente, parece e tar e generando un
"nuevo gusto" (que no renovado), por parte del segmento joven del públ'.co
asistente al cine y que pudiera ofrecer un pronóstico alentador para el eme
nacional. Pero, ¿quién está gananado más con esta situación?
egún Allen y Gomery ( 1995, p. 64 ), ' uno de. los aspectos má
fascinantes y, para el historiador, emocionantes del cine. isto desde el ~unto
de vista histórico es la intersección del cine como un sistema de relaciones
estéticas, sociales, tecnológicas y económicas con aspectos diferen~es de _l~s
diversas culturas nacionales desde 1890". El cine es una mamfestac1on
410

. Se empezará el análisis con la revisión de algunos aspectos
relacionados con las tendencias económicas y políticas mundiales desde
donde se intentará evidenciar los mecanismos generativos (causaies) que
están detrás de la oferta de cine.
De entre los enfoques teóricos de la comunicacíón que buscan explicar
el comporta~iento de los medios en las sociedades, la economía política es
una ~erspect1va que se centra en el análisis de los emisores para estudiar la
prop_iedad y control de los medios, así como sus vínculos con los grupos
dom man tes.
.Se_gún ~~seo (citado por Lozano, 1996 p. 80-81 ), el enfoque
~co,_1om_ico-polit1co parte de cuestionar la propiedad y control de las
11~st1~uc1~~es de los ~edios, 'identifica sus procesos de producción,
d1stnbuc1on y recepc1on y analiza las conexiones entre medios de
comunicación y medios de producción y reproducción en una economía
mundial capitalista".
Investigadores de la comunicación como Schiller, Hamelink, Mattelart,
E_steino~, Beltrán y Fox (por citar algunos), ,comparten, con algunas
d1ferenc1as entre sí, esta perspectiva desde una visión macro (Lozano, 1996,
p. 82-83). Analizan los condicionantes externos a los medios, en especial los
económicos (anunciantes cadenas o grupos empresariales a los que
p_ertenecen), los políticos (relación con el gobierno. regulaciones legales que
~,gen, s~ fun~i~namiento, mecanismos de censura y autocensura), y los
1deolog1cos (v1s1ones del mundo de los propietarios y de los agentes externos
que los influyen. ideología dominante en la sociedad en que funcionan los
medios).

411

,.

�¿A quien pertenecen las compamas _cinemato~ráficas? ¿C~mo se
distribuyen las películas y después se exhiben? ¿Co~o · se rel~cLona la
propiedad, distribución y exhibición de las películas a mvel mundial con la
oferta en las salas de cine de Monterrey?
Un breve asomo a la situación del cine de las décadas de 1980 Y 1990
se~virá como antecedente al estudio del momento actual.

m. La industria del cine durant

Once años después de publicado el libro (1990), encontramos que sus
ideas conservan vigencia como explicación al desarrollo del cine actual
latinoamericano, entre ellos el cine .mexicano.
Las ideas centrales son que el objetivo mayor de la actividad
cinematográfica, así como el del conjunto de las estructuras de la industria
transnacional de la cual ella forma parte, es el de construir la pérsonalidad y
el carácter del sujeto social necesario para la reproducción del sistema
dominante.

la década de 1980

El cine nació hace ya más de un siglo y la industria cinematográfica
surgió como parte del proceso de expansión industrial y tecnológica ~e _las
naciones centrales, como resultante y sustento, a la vez, del poder econom1co
y político que dicha naciones habían comenzado a instalar sobre la mayor
parte del mundo.
Una poderosa industria cultural y comunicaci?nal c~ec~:nte, sust_ituta de
las tradicionales instituciones educativas y formativas, s1rv10 para alime1~t~r
la actividad cinematográfica y para transnacionalizar modelos de producc1on
y de uso que fueron rápidamente impuestos en Latinoamérica.
Hace JO años Octavio Getino (1990) publicó un libro que se convirtió
en clásico de lectura para los estudiosos del cine, Cine latinoamericano.
Economía y nuevas tecnologías audiovisuales, en ~I que el autor hace un
análisis del cine latinoamericano de entonces a partn de los elementos de la
producción industrial: la producción distribución y exhi~ición d~ pel_í~ulas,
consideradas éstas como filmes/mercancía, donde descnbe la s1tuac1on de
desigualdad y dependencia de los países latinos respecto a las grandes
transnacionales de la industria cinematográfica.
En su análisis, Getino expone la historia del cine latínoa~neric~n~ de la
década de 1980, la que se encontraba marcada por d~s tend~nc1as pr1:1c1pales.
Una priorizaba los aspectos económicos, industnales ~ comerciales en
consecuencia asociada o sometida a los intereses transnac1011ales d~I-modelo
hollywoodense, donde la labor principal en ~I pla1~0-de la producc_1on era la
de ensamblaje o maquila, según las pautas 1deolog1co-_cultu~al_es impuestas
por dicho modelo. La otra privilegiaba lo aspectos 1deolog1c~-cultur~les
desde una perspectiva nacional y tendía a generar modelos de cine pro~10s
congruentes con las características y necesidades re~les de _nuestro~ pa1ses.
Sobre ambos niveles se debatía el desarrollo del eme latinoamericano de
entonces.

412

Dicho objetivo se sustenta en dos ·líneas complementarias: la
ideológico-cultural y la económico-comercial, que permite al sujeto social
consumir y reproducir estos valores y propuestas proporcionando, a la vez,
rentabilidad y lucro.
Ideología y economía coinciden, así, en un único· proceso destinado a la
convalidación y el refuerzo de los intereses de las naciones centrales y de las
fuerzas sociales y políticas locales aliadas a tales intereses.
En el periodo del estudio de Getino, 11 compañías o majors producían
en Estados Unidos el 93% de la actividad de cine y televisión (Getino, 1990,
p. 18 ). En esos años, el 60% de las pantallas del mundo capitalista estaban
ocupadas con películas de origen estadounidense.
Producción y comercializacjón, pese a ciertas competencias internas, se
retroalimentaban en la medida que las majors tenían injerencia directa o
indirecta en las empresas fabricantes de insumos, en los estudios de
filmación o sonido, en los grandes laboratorios, en !a.distribución y cadenas
de exhibición.
Esto repercute, incluso actualmente, en la relación costo-beneficio de la
producción cinematográfica de los países latinoam~ricanos, donde resulta
más caro produc•r y comercializar una película en comparación con las
empresas transnacionales.
La situación de hegemonía o de dominación en términos globales
permite a las compañías transnacionales del cine-beneficiarse de todo lo que
ella pueda brindarles. En cuanto a la exhibición, Getino (1990, p. 106)
menciona el caso de México, cuando en 1986 el sector dueño de las salas
retenía para sí entre el 50 y 60% de los ingresos netos de boletería, esfo es,
después de deducidos los impuestos que había que pag.u- al pa'ís- (17%). El
resto era para el productor y distribuidor.
·'
1

413

�Junto a estos componentes aparecen otros, de los que destaca por su
importancia el de las instituciones gubernamentales encargadas de definir
políticas para la actividad, la regulación, el fomento, los mecanismos más o
menos abiertos de censura, o simplemente el "dejar hacer" según la ley del
más fuerte, que es lo que ocurre en los países latinos.
México era el segundo país en orden de importancia en cuanto a
presencia estatal en la producción y comercialización cinematográfica. Dicha
presencia se fue reduciendo sensiblemene al pasar los años. La producción
nacional de entonces apenas ocupaba el 20% en pantalla, pese a contar con
un volumen de 80 a 90 largometrajes al año· según los organismos estatales,
ese era de 30 a 33%. Sin embargo, ninguna de estas dos cantidades coincide
con lo que exigía la Ley de Cine vigente entonces (la de 1949) que•establecía
la obligatoriedad de un 50% en pantalla para las películas nacionales.
En 1986 de 336 películas estrenadas, 175 (más ·del 50%) eran de
procedencia estadounidense, 78 correspondían a empresas productoras
nacionales y las 83 restantes provenían de l 9 países . (Italia 16; Gran
Bretaña, 11 · Francia, 9; España, S; Brasil 5; Argentina, 4; Cuba, 2). Como se
observa en los datos que arrojó el estudio de Getino, las empresas más
beneficiadas en ese año fueron las productoras de Estados Unidos.
Estos datos muestran una aproximación a las co_ndiciones del cine
mexicano antes de que se firmara el TLC y se aprobara · la Ley Federal de
Cinematografía de 1992, cuyo Reglamento acaba de ser aprobado en marzo
pasado (2001 ). De esta aproximación se resume que las condiciones de la
producción, distribución y exhibición en nuestro país estaba dominada por
las empresas estadounidenses además de que la industria fílmica mexicana
mostraba una tendencia al decrecimiento.
La competencia desventajosa que vivía el cine nacional en relación con
el control de las majors de nuestros mercados se amplía y profundiza más
allá de las fronteras del país en la siguiente década.

IV. La industria del cine en la década de 1990
La década de 1990 se ha dado en llamar " la década de la globalización'
(aunque algunos historiadores ubican el inicio de este proceso desde la época
de la colonización de América), por historiadores y economistas que sitúan el
surgimiento de la globalización al término. de la Segunda Guerra Mundial ,
cuando las economías empobrecidas de los países participántes les impulsó a
formar alianzas estratégicas para sobrevivir de los estragos de la guerra.
414

La globalización se ha convertido, también, en el paradigma obligado
desde el cual abordar la investigación en ciencias sociales, incluyen.do la
comunicación, y en este contexto el enfoque de la economía política ha
estado desarrollando líneas de investigación que analicen los efectos que la
recomposición geográfica y económica está teniendo en los patrones de
flujos de intercambio de productos comunicativos (como las películas de
cine) entre los países centrales y periféricos,
Entre otros investigadores de la comunicac1on internacional
contemporáneos, Cees J. Hamelink, profesor de Comunicación Internacional
en la Universidad de Amsterdam, ha publicado varios libros acerca del nuevo
en~or~o de la _comunicación mundial, donde describe una situación que
comercie en vanos aspectos con la que Getino nos mostraba para la década de
1980.
En World Communication, publicado en ! 99'3, )Hamelink explica que la
comunicación mundial está configurada por cu-atro tendencias que se
originaron en la década de 1980 y maduraron en la de 1990: la digitalización
la liberalización del mercado, la consolidación y la globalización cultural. '
La digitalización facilita la convergencia de las telecomunicaciones,
computadoras y teconología electrónica audiovisual. Esta integración ofrece
rapidez, flexibilidad, fiabilidad y bajos costos. La máxima de esta tendencia
es 'rápido, pequeño y barato". Los principales usuarios de la comunicación
mundial son las corporaciones transnacionales de manufactura y servicios,
algunas de las cuales también son propietarias de los circuitos internacionales
de la industria cinematográfica.
Esta tendencia va de la mano con las presiones políticas e industriales
para cambiar de un tipo de servicio público de información y
telecomunicación a un ambiente competitivo para la comercialización de
estos servicios por operadores privados. La estrategia parece ser "más
mercado menos Estado", donde la palabra clave es "desregulación".
La liberación del mercado de las comunicaciones está generando un
control de las exportaciones por parte de los países más desarrollados, donde
las grandes corporaciones buscan alianzas para posicionarse en eJ mercado
con una mayor participación . Esto trae como consecuencia una competencia
desigual de los países menos desarrollados que no pueden competir con sus
industrias culturales menos poderosas.
Aunque· todavía es posible distinguir las compañías manufactureras de
c?mputación, las compañías de servicios telefón"icos,- ·¡as casa~-editoras, las
difusoras y productoras cinematográficas com0 actores industriaíes
415

�separados, todas ellas están convergiendo en una sola actividad industrial. Se
está incrementando y consolidando el control del mercado de la
comunicación mundial en fas manos de unos pocos mega-conglomerados.

ad~~uada :ate~?ría de análisis; pero lo que sí es incuestionable es un proceso
de globah?.ac1on cultural" que resta cada vez más espacio a la cultura local.

Las emergentes mega-industrias combinan la produoción de mensajes
(desde librerías digitales hasta entretenimiento televisivo), la manufactura y
operación de sistemas de distribución (desde satélites hasta switches
digitales), y la construcción de equipo para la recepción y procesamiento de
información (desde HDTV hasta teléfonos). Un ejemplo que ilustra esto es el
de la compañía japonesa Sony que fabrica equipo electrónico y que adquirió,
con la compra de Columbia Pictures y la CB acceso al componente del
mensaje.

V. El cine mexicano en el contexto de la globalización

Para Hamelink, la globalización significa que el mercado mundial de
las comunicaciones se expande y afecta cada vez más a los mercados locales
de los países menos desarrollados. Las grandes compañías de medios han
saturado sus propios mercados locales y la lógica para seguir creciendo es
extenderse fuera de sus fronteras.
Según el autor, el producto de mayor exportación de Estados Unidos es
su cultura "pop" que se traduce en películas música, programación
televisiva, videos, que le aportan bil Iones de dólares anuales. Los japoneses y
europeos están comprando gran parte de esta mercancía de exportación· pero
Latinoamérica y México especialmente se están convirtiendo en su principal
mercado potencial.
La creciente estabilidad política de algunos países latinos en desarrollo,
la apertura de sus mercados el incremento del poder adquisitivo de los
sectores más beneficiados con la ' nueva economía" son condiciones que
hicieron que en la última Cumbre Iberoamericana realizada este año en
Canadá Estados Unidos llevara como agenda principal la de estrechar lazos
comerciales con los países latinoamericanos.
Actualmente son 12 los imperios dominantes de la comunicación:
Disney Capital Cities-ABC· Time Warner-Turner (ahora Turner-AOL);
News Corporation (de Rupert Murdoch); Bertelsman-EMl; General ElectricNBC; Westinghouse-CBS (hoy CB
lnc.)·
ewhouse/Advanced
Publications; Viacom; Microsoft; Matra-Hachette-Filipacchi · Gannett y TeleCommunications lnc. (TCI), coloso de cablevisión (Maza 2000).
Conforme los conglomerados mundiales de la comunicación extienden
sus actividades a más países, la producción de la cultura y de la información
adquiere un matiz cosmopolita y sugiere la emergencia de una cultura global.
Sin embargo, Hamelink menciona que el concepto' cultura global" no es una
416

. En México, estas tendencias de la comunicación mundial se
mamfiestan en ~r~s rasgos principales que caracteri?.an al cine nacional: "a)
un proceso casi inexorable de contracción, en particular de la producción
nacional· b) otro de _co~cen~~ación en pocas emprésas, tanto de la producción
como .de r la .,d1stnbuc1on y exhibición-' y c) una
tr
.
ace. 1erada
ansnac1ona 1zac1o_n, es decir, una cada vez mayor articulación subordinada
al mercado mundial, a su vez dominado por la industria cultural más
poderosa del mundo, la de Estados Unidos" (Sánchez Ruiz, 1998, p. 57).
. Los primero~ años_ de la década de 1990, durante el sexenio de Carlos
Salmas de Gortan, la industria fílmica nacional quedó sin la protección
estatal con la venta de las productoras, distribuidoras y exhibidoras que
c~ntrolaba el Estado, quedando sólo el IMCINE (Instituto Mexicano de
Cinematografía) como intancia de apoyo estatal.
Según la Ley Federal de Cinematografía, expedida el 29 de diciembre
de 1992 (menos de do~ semanas de firmado el TLC), el porcentaje de
pantalla para las producciones nacionales debía descender del 50 aJ ¡ Oo/c
1998. Esta medida, según el crítico e investigador José Felipe Coria, pr~:0
la desbandada de productores privados, ya que "entre 1990 y 1991
desplomo' la pro ducc1on
· · en un 75%" (Caria citado p9r Estrada 1998).
se

:i

, La ~evaluación de diciembre de 1994 empeoró las cosas. La crisis del
pais no solo afectó ,ª la indu_stria, sino también al espectador. En agosto de
l 988, cuando tod~v1a no se liberaba el precio del boletaje el salario mínimo
era de ocho pesos y un boleto de cine costaba un peso con ~eis centavos.
.
~n 1993, el precio en taquilla fue liberado, medida sana, pero la
~-ituacion para el _espectador no fue fácil. En 1998, diez años después y
iberados l,os pr~c1os, el salario mínimo era de 30.20 pesos y el costo del
boleto hab1a subido, en promedio, a 25 pesos.
Dt~rante el sexenio del expresidente Salinas de Gortari los prod · t
que sub
,
ti
.
'
uc os
r
ieron mas sus, cost_os ueron la educación y d entretenimiento. El
P odu~to que aumento mas de precio fue el cine: 491.5% ( El M rt
0 e,
Negocios, octubre 14 de 2000).

417

�Además, el público mexicano dejó de ir al cine por el pésimo estado de
las salas y porque perdió la confianza y el gusto por su propio cine. El
número de salas de cine fue disminuyendo de I990 a 1995 para, a partir de
1996, comenzar a recuperarse.

Tabla 1
Salas de cine y espectadores en México de 1990 al 2000
AÑO
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000

O.DESALAS
1913
1658
1616
1415
1434
1502
1639
1728
1760
1799
2077

1

ESPECTADORES
íMlLLONF.S)
194.5
170.0
134.0
103.0
82.0
70.0
80.4
94.6
104.0
120.0

130.0

Fuentes: CA ACINE' Sánchez Ruiz, l 998; Estrada, 1998,
1999, 2000, 2001.

En este terreno, el de la exhibición los empresarios del ramo se
quejaban de no poder deducir el IV A de sus gastos, salvo los
correspondientes a alimentos y bebidas. Además, los exhibidores pagaban a
los gobiernos estatales entre el 6% (en el D.F.) y el 8% (en el interior del
país) de los ingresos brutos en taquilla por concepto de impuesto sobre
espectáculos públicos; el 40% de la recaudación se lo llevaba el distribuidor.
En 1994 se inicia la construcción de los primeros complejos de
exhibición Cinemark en Aguascalientes y Monterrey.
En 1995, el error de diciembre y el alza del dólar habían
descapitalizado al cine mexicano. Cinernex se asoció con el banco PJ
Morgan y establece su primer complejo en la ciudad de México. La
compañía Organización Ramírez abrió su primer multiplex bajo el nombre de
Cinépolis. A pesar del aumento de precio del boleto (20 pesos), los nuevos
complejos comienzan a atraer a la clase media. Los dnes populares, en
418

cambio, empezaron a cerrar al no poder sostenerse con boletos de cinco
pesos.
. En este año . 1995, con todo y el peso devaluado, México· compró
pehculas estadoumdenses pdr un total de 125 millones de dólares . También
se ª?~ueba la Ley de Inversión Extranjera que permite al capital extranjero
part1c1par hasta en un 49% en la industria nacional.
En 1996, con un costo de más de 100 millones de dólares la
producción de Tilanic dejó al país una derrama económica de 50 millone~ de
dólares.
En 1997? el hecho de mayor trascendencia (ue el otorgamiento, por
parte d~I, gob~erno federal~ de 135 millones de· pesos para el Fondo de
Prod~cc1on Cmematográfica. El expresidente Ernesto Zedilla asiste a la
prem1er de Titanic acompañado de su familia.
·'
En 1998 se incrementa a 147 millones de pesos el fondo de
FOPROCINE. Una reforma a la Ley Federal de Cinematografía está lista
para ser aprobada.

~~ 1999, a pesar de que varias películas sufrieron retrasos por la
retenc1on del fondo ?e FOPROCINE, fue el año de suerte para las dos
grandes empres~ _privadas ~exicanas que incursionaron en este campo.
Sexo. pudor y lagnmas, la primera produccjón de Argos Films, fue tomada
por ~~a de las m_aJors transnacionales de la distribución. El despliegue de
pu~hc1dad, comu~ para las películas hollywoodenses, rindió frutos y la
pelicula de Antor_110 Serrano logró recaudar 12 millones en taquilla (al cierre
de 1999), que prácticamente fueron para la 20th Century Fox (Estrada
2000).
'
Otra empresa que llegó al cine fue Estudio México Films, empresa
herm~na de OCESA, la compañía más importante, si no la única de
organizac!ón de conciertos en el país, y que forma parte de Corpora~ión
lnte~amencana de Entretenimiento (CIE), que encabeza Alejandro Soberón
K~n, q~e ingresó al negocio fílmico tanto en producción, a través de Alta
~ista F1lms, ~orno en distribu~ión, por medio de Nuvisión. Las dos primeras
cmta~ -produc1das por Alta Vista Films fueron Todo el poder, de Fernando
Saranana y Amores Perros, de Alejandro Gonzále~}ñárritu.
. También, en julio de 1999, Jack Valenti, presidente de la Motion
Pictur_es Association - famoso por sus intervenciones en política interna en
matena de cine en países como Venezuela, Brasil y Argentina-, de visita en
419

�México, informó de la creación del Comité Binacional México-Estados
Unidos para hacer coproducciones y montar talleres de guiones.
En su visita, Yalenti se reunió con el expresidente Zedilla y lo felicitó
por el combate de su gobierno a ·1a piratería. Sin embargo para algunos
observadores Valenti vino a México para presionar, reducir y evitar
s~nciones a '10s exhibidores nacionales que no cumplieran con el 10%
obligatorio de pantalla para el cine mexicano establecido en la Ley, así como
negociar el cobro del impuesto al copiado de películas norteamericanas
destinadas a exhibirse en cines. Curiosamente, Valenti también estuvo en
México en 1992 y 1998, conincidentemente cuando se intentó llegar a
acuerdos para integrar reformas a la Ley de Cinematografía (Estrada, 2000).
En cuanto a la producción de películas, la producción fue repuntando
poco a poco a partir de 1997, de tal manera que en el año 2001 se realizaron
27 películas mexicanas -cinco más que en 1999- aunque no todas :filmadas
en territorio nacional, y cuatro extranjeras. El FOPROCINE produjo 14
películas.

VI. Lo que se ve en las pantallas de cine en Monterrey

En Monterrey, el comportamiento de la oferta de cine no es distinta a la
que se ve a nivel nacional. Aquí es donde se obser:va la dimensión empírica
de la intersección de lo global con lo local.
El siguiente cuadro muestra una estimación de la distribución
comparativa del número de películas exhibidas y país de origen exhibidas en
promedio, en las salas cinematográficas del área metropolitana de Monterrey,
.L., tomando como ejemplo 2 semanas de 1991 1998 y 2001. Como
unidades de análisis se consideraron las carteleras cinematográficas
publicadas en los periódicos locales El Norte y Metro, para los años 1991 y
1998; y sólo El Norte para el 2001 .
\¡

Cuadro 1

Estimado de la distribución comparativa del número de películas exhibidas y
país de origen exhibidas en las salas cinematográficas de Monterrey, .L.
PAISES

Sobre el pay system mexicano, Marien Estrada realizó una entrevista
muy interesante a varios actores jóvenes que han participado en los recientes
éxitos de taquilla, quienes le hablaban de las condiciones laborales injustas
para los trabajadores del cine nacional. A manera de ejemplo, Sexo, pudor y
lágrimas recaudó 117 millones de pesos los cuales se repartieron
(descontado el 15% de !VA) un 25% para la distribuidora 20th Century Fax
60% para la exhibidora, 12% para la productora Argos y el salario de
Demián Bichir, por seis semanas y media de rodaje fue de 60 mil pesos
(Estrada, 2000). A eso se le llama "competitividad".
El actual presidente, Vicente Fox, realizó en marzo de este año una
visita de "trabajo" de dos días a varias ciudades del estado de California, en
Estados Unidos, que culminó con una cena con personalidades de la política
y del cine de ese país (El Norte, 24 marzo 2001, El). Ese mismo mes, se
aprobó el nuevo Reglamento de la Ley Federal de Cinematografía, que no
prevé sanción en caso de no cumplirse con el 10% de tiempo en pantalla para
cine nacional. Esto, junto con la prohibición del doblaje, que ya tampoco
tiene. efecto, debilita la Ley. La políticia exterior (¿y cultural?) del Ejecutivo
Federal parece ser la de atraer la inversión extranjera (como también lo
evidenció en su reciente viaje a China) ofreciendo las condiciones de
"competividad' de nuestro país.

México
E.U.
Canadá
In!!.laterra
Francia
España

PEUCULAS
No.

1991

55
59

33.7

o
o
o
1

%
36.2

o
o
o

o

Coproduc.
Otros
No espec.

o

o
o
o

48
163

29.4
99.4

TOTAL

o
1

o
o

0.1

Alemania

o

PELICULAS
No.
2
43

1998

%
4,1
87.8

o

2.0

PELJCULAS
No.
1
17

2000

1

3.8
7.7

o

o

o

o
o
o

o-

o

2

4.0

3
2

1

2.0

49

o

99:9

26

2

o

%

3.8
65.4

o
o
o

l l.5

7.7

o
99.9

Fuente: Periódicos El Norte y Metro.
El cuadro anterior muestra la diferencia por año en la ofert.a local y q1,1e
se explica por los mecanismos generativos expuestos anteriormente.
películas de origen estadounidense siguen acaparando las pantallas; sin
embargo, se observa una creciente participación de las coproducciones entre
varios países, incluyendo México. La interdependencia entre las economías
de los países que caracteriza a la globalización se manifiesta en la exhibición
de las coproducciones que se ha incrementado.

Las

También la configuración de las salas de cine muestra cambios
interesantes. De los cines que se anunciaban en cartelera en J9g¡, se
420

421

�---

encontró que de las 64 salas que existían en ese año, 31 todavía daban
"función" en 1998 y 33 ya no aparecen. Para el 2001, puede decirse que
todos los cines se agrupan bajo el coneepto "multiplex", que va desde 2 salas
hasta 12. Las opciones independientes son la Cineteca Nuevo León con 2
salas y el Planetario Alfa.
Cuadro 2

Salas de cine y número de películas exhibidas
en Monterrey .L., en 1991, 1998 y 2001

Salas de cine
Películas diferente
exhibidas

1991
64

1998

163

49

136

2001
194
25

Fuente: Periódico El Norte.

merece un fest_ejo. Cel~brar esos tri_unfos y comparti;los con el público ayuda
a crear un meJor ambiente en la cinematografia nacional. Son los cineastas
los ~ue están obligados a aprovechar la buena fama de sus películas, y
c?ns1d~rar que apar~cen en. prensa, radio y televisión es importante para
difundir sus producciones. Mientras más se hable del cine mexicano, mejor.
, No está fá~il para los productores de cine mexicano competir con las
pehc~I~ extranJeras: s~bre todo con las norteamericanas. Al problema
econom1co d~ financ1am1ento de producción hay que sumar el promociona!,
pero ~ue tienen que aprovechar es que el cine mexicano está en el ánimo
del publico y esto es una oportunidad.

!º

. Este 'nu~v_o cine mexicano" merece recib,lr atención de quienes
dec1_den las pol1t1_cas cult~rales en nuestro país. Hahrá que esperar que el
gob1~rno del presidente Vicente Fox cree las condiciones para que sobreviva
Y meJore. Esperemos que sí. Todos los cineastas, actores, escritores, técnicos
Y es~ectado_res lo mere~emos. M_erecemos tene~ un espejo propio que
compita, en igualdad de c1rcunstanc1as, con otros esp~jos de identidad .

Como se observa en el Cuadro 2, la tendencia parece ser "más salas"
con ' menos oferta". Incluso en los estrenos, una misma película se oferta
hasta en 40 salas a la vez.
En J991, cines como el Modelo, Alameda, Regio, Cinema Diana,
Roma, Linda Vista, Forum, Galmia, E/izando, Encanto, Juárez, Rodríguez,
Aracely, Reforma y otros, daban funciones de dos y hasta tres películas por el
costo del boleto. Algunas de estas salas han sido remodeladas para
destinarlas a fines comerciales· otras, están abandonadas o han sido
derruidas.

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·
El Norte, 14 de octubre de 2000, A 1.

El Norte, 24 de marzo de 2001 , E 1.

El concepto actual es big is better con los nuevos ma!ls del entretenimiento.

Estr~da, M. (2001, Mar./Abr.). Luces, cámara y acción... Toma 2000. Revista
Mexicana de Comunicación, 78, 35-39.

VU. Alguna conclusiones preliminare

----------------(2000, Mar./Abr.). De película, las andanzas en el cine
mexicano. Revista Mexicana de Comunicación. 72, 12-16.

En este apunte se describen algunos de los mecapismos generativos
(causales) que están detrás de la oferta de cine en Monterrey. De manera
preliminar (este estudio aún no concluye) se puede - adelantar que las
tendencias que se venían desarrollando desqe 1980 y 1990, se manifiestan de
forma muy parecida en el 2001, aunque con las particularidades que la
globalización como proceso dinámico, está produciendo en el
comportamiento de las industrias culturales nacionales y locales,

--------~-------(2000, febrero 21 ). Más que un star -"YSlem, falta un pay syslem
en el eme mexicano. Milenio, 48-51 .
-----. ---------~( 1998, Oct./Dic.). Sombras y (pocas) luq_es del cine en México.
Re\llsta Mexicana de Comunicación, 56, 25-33.
.
---

De lo anterior se puede adelantar que el hecho de que algunas películas
mexicanas logren éxito en taquilla y en algunos festivales internacionales
422

para

---. ----( 1998, Ene./Feb.). Un año de buenos deseos y magros avances
el eme mexicano. Revista Mexicana de Comunicación, 52, 21 .-26.
423

�----------------( 1997, Feb./Mar.). Escenas) sucesos y cifras del cine en México.
Revista Mexicana de Comunicación, 47, 24-28.
Fox: amigo de las estrellas. (2001 marzo 24). El Norte. p. El.

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Tegel, S. (2001, marzo). ¿Otra época de oro?. Latín Trade,1 ,(3), p.23-28.

REFORMA UNIVERSITARIA, ESTADO Y GLOBALIZACIÓN

M.C. Rogelio Cantú Mendoza
Subdirector de Estudios de Posgrado
Facultad de Filosofia y Letras - UANL
Todas las entidades o dependencias públi'cas al tener ese carácter,
constituyen parte integrante de un todo que es el Estado.
Las instituciones educativas, escuelas· primarias, secundarias o
universitarias, en tanto sean y constituyan un patrimonio oficial y su
operativización sea normada por leyes oficiales y además sus insumos se
financien con recursos públicos, tienen que concebirse como parte del
Estado.
Las instituciones académicas públicas realizan una de las funciones
esenciales del Estado: el servicio educativo de la po6fación . En este caso, de
la población que no tiene recursos para sufragar un servicio privado o bien
porque así lo prefieren simplemente.
Es por ello que, de manera coherente, pudiéramos decir que el todo
condiciona a las partes. Si el todo que es el ESTADO se reforma, es obvio
que alguna transformación pudiera esperarse en relación a las entidades
públicas orientadas a la prestación del servicio educativo de nivel superior.
Entonces diríamos que la reforma del Estado propiciará o está
propjciando la Reforma Universitaria.
Ante esto, pudiéramos plantearnos tres interrogantes: ¿Qué factores están
determinando la transformación del Estado? ¿En qué consistirá la refonna
del Estado Mexicano? y ¿Qué tipo de cambios se están produciendo y
producirán en la Universidad Mexicana?
La primera interrogante pudiéramos contestarla en términos sintéticos
afirmando que los factores que determinan la transfonnación del Esta:do
mexicano están localizados en el entorno global; es decir, que la nueva
organización mundial condiciona de diversas maneras para que ef Estado
redefina su estructura, su presencia en la sociedad: la economía, la salud., la
educación etc.
Estas transformaciones, en el caso de'México, han propiciado que desde
1976 se acelere un proceso de cambios y que el Estado de Bienestar pase al
Estado Neo-liberal. Este proceso aún no concluye.

424

425

�Como sabemos, este proceso de reforma del Esttdo ha consistido
esencialmente en una reducción de sus funciones, en un adelgazamiento
-dirían otros- y en la renuncia a administrar ciertos sectores de la economía,
lo cual se ha materializado en un marcado desarrollo de privatización de
empresas, bancos, funciones distributivas, etc.
En el caso específico de la reforma universitaria en México se puede
considerar como un largo proceso que tiene un parteaguas en 1980.
Antes de los ochenta, la reforma universitaria era pensada en forma más
intrínseca, como un proceso que habría de gestarse desde adentro, como
ejercicio de la autonomía.
La propia reforma del Estado y su nueva v1s1on que se empieza a
configurar en esa década empezaría a concebir la reforma universitaria como
un proceso sujeto cada vez más a factores externos, donde el "Estado
evaluador" tendría un papel protagónico.
os permitirnos hacer enseguida una descripción de antecedentes y del
contexto en que está ocurriendo este proceso de reforma universitaria.

l. Antecedentes y contexto

La descripción del escenario actual en que se encuentra la educación
superior en México es de por si una tarea complicada, pero mucho más lo es
el tratar de sefialar los elementos y características deseables de lo que debe
ser la educación superior de nuestro país en el presente siglo.
Intentaremos sin embargo, describir aquí cuáles son las características
esenciales de la educación universitaria aotual y sus problemas más
relevantes, para pasar en una segunda parte de este artículo, a señalar los
que son los retos y tendencias con los que se enfrentará la educación superior
de los inicios del nuevo siglo XXl.
La Universidad Mexicana que tenernos al iniciar el siglo XXI debe sus
características esenciales desde luego al modelo de universidad pública
diseñada por el Estado en su proyecto edHcativo de modernización y como
planteamiento de los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana y cuya
normatividad básica se encuentra en el Art. 3o. Constitucional y en la Ley
Federal de Educación, así como en las leyes orgánicas de las universidades
públicas estatales donde se regulan las funciones de docencia, investigación
y difusión de la cultura.
426

Por otra parte, se puede considerar que otro conjunto de cara~terísticas
de la realidad de la educación superior van a ser configuradas como
consecuencia de los procesos de mo.vilización sqcial y estudiantil de las
décadas de los sesenta y setenta así como de los programas estatales que
pretendían dar respuesta a los problemas planteados por la nueva realidad
que México vivía.
os abocaremos a caracterizar esta realidad de la Universidad
Mexicana a principios de los setenta, corno elemento previo para explicarnos
lo que esto significa en cuanto a retos y desafíos.
Si pretendiéramos concretar en dos palabras el inicio de este proceso de
desarrollo universitario, éstas podrían ser las siguientes: crisis y
masificación.
Estos términos serían la síntesis de un proceso que culminaría en un
producto que hoy conocemos como la educación superior, pero que desde
luego, al hablar de las universidades públicas no constituye una realidad
homogénea, sino más bien el conjunto se inclina hacia la diversidad y la
complejidad. Las estrategias del Estado a esta problemática han sido,
primero, la Reforma Educativa de los setenta y en la época actual, el
Proyecto de Modernización de Educación en Méxicó:
En la primera etapa de caracterización sobre la educación superior se
pueden destacar los siguientes aspectos:
• Contradicción entre el crecimiento demográfico y las necesidades
sociales con respecto a la capacidad de oferta de educación superior en las
universidades públicas.
• Lo que algunos percibieron como 'el descenso de la capacidad de
integración de la universidad como forma de disfuncionalidad entre ésta y el·
desarrollo de la sociedad ."
• Otro aspecto de la crisis suele ser reconocido en _la convulsión política
que vive la universidad en 1968 y principios de la siguiente década.
• Este elemento determinaría consecuencias muy diversas, tanto en el
Estado como en la sociedad, lo que propiciaría, entre otras cosas, una nueva
etapa de desarrollo de la educación privada, así como un planteamiento
oficial de respuesta ar conflicto estudiantil.
• Como elemento fundamental para comprender las características de la
educación superior actual es necesarío ~onsiderar las á_cciones emprendidas

�por el Gobierno Federal presidido por el Lic. Luis Echeverría y que suelen
caracterizarse por "dos premisas fundamentales:
1. Deseo de las autoridades del país de conciliarse con los sectores
disidentes del 68.
2. La voluntad de modernizar la economía y la política del país'.
Como consecuencia de estas premisas se puede explicar un conjunto de
a'Cciones que ocurrirían en relación a la Universidad, , entre las cuales
destacan: un incremento notable en el presupuesto que se canalizaría a la
educación superior impulso a un clima de tolerancia o de 'apertura
democrática" en los centros de estudio mantenimiento de una oferta
ampliada de educación superior, que beneficiaría fundamentalmente a los
sectores medios urbanos.
'
Es por ello que en este contexto se explica la creación de CONACYT,
la fundación del Colegio de Bachilleres y de la Universidad Autónoma
Metropolitana.
Otro elemento configurativo de esta nueva situación es el inicio del
planteamiento, por parte del sector oficial de la crítica respecto a la
deficiencia de la Universidad para formar los cuadros técnicos que requería
el desarrollo industrial de México.
¡Por otra parte, se agrega como elemento del desarrollo de la educación
superior la aparición y auge del sindicalismo universitario.
Este conjunto de elementos configurarían la base de la educación
superior ahora en un nuevo contexto: la universidad masificada.
Vertiginosamente la UA L pasó de ser una universidad de 16,000 alumnos
a una macro universidad de 100,000 estudiantes, por citar un ejemplo de
universidades locales.
Lo anterior significó un incremento en la complejidad de los problemas
que estas instituciones tendrían que atender para el cumplimiento de sus
funciones sustantivas y para lo cual algunos plantearon una reforma
estructura 1.

1981
1990

785419
1078190

118999
187124

15
17

Aún sin que signifique una reforma estructural de fondo, la expansión
de la matrícula ha obligado a las universidades públicas a reconsiderar el
acceso irrestricto, para empezar a modificar sus políticas de ingreso,
inclinándose por el examen de selección como es el caso de la UANL.
Puede considerarse como un planteamiento adicional ·-a esta
caracterización el hecho de que las políticas de· ingreso irrestricto resultaron
no sólo en el crecimiento desmedido de la universidad pública, sino también,
más tarde, cuando los recursos gubernamentales se contraen, en una pérdida
progresiva de la calidad educativa de este sector.
Otro elemento de reforma parcial es la decisión de reducir a las
universidades públicas hacia el cobro de cuotas estudiantiles, que tiende a
reducir el peso de la aportación oficial y a modificar la cultura en cuanto a la
gratuidad de la educación superior.
Como se ha visto) ''en el cuadro 1, el crecimiento de la matrícula de la
universidad pública se ve aparejado con el incremento también del acceso a
instituciones privadas, y además al incremento en número de las mismas,
pasando en 1976de9I a 151 en 1981" .3

CUADRO2
Año
1970
1976
1982

-APoblación
20-24 edad
4,287,158
5,222,100
6,593,230

-BMatrícula total
E.S.
230451
526504
946531

B/A
º·

5.4
10.2
14.3

Fuente: Secretaría de Educación Pública
CUADRO 1
Evolución de la matrícula en instituciones públicas y pr~vadas en México
Año

1970

Matrícula
Total

188011

Matrícula
1nstituciones
Privadas

27276
428

.

% Privado

¡

Como elementos con-figurativos de esta situación de la educación
superior es necesario citar la alta concentración de la matrícula en las
licenciaturas de ciencias sociales y administrativas en comparación con las
otras.

15
429

�CUADRO 3

Areas
Ciencias Agropecuarias
Ciencias Naturales y Exactas
Ciencias de la Salud
C. Sociales y Administrativas
Educación y Humanidades
Ingeniería Y Tecnología
TOTAL

1970

2425
3766
10976
26936
2073
27706
69882

%
3.5
5.4
15.7
38.5
3.0
33.9
100

1981

17.315
71.10
30149
83996
6.306
54047
198923

%

8.7
3.6
15.2
42.2
3.2
27.2
100

Por otra parte, suele abordarse el tema de la eficiencia termin~l como un
aspecto indicativo de la calidad educativa y que por tanto, apreciarse como
deterioro en cuanto expresa una baja utilidad de los recursos empleados, ya
que ésta ha disminuido del 55% en 1975 al 51.1% e_n 19~2. No ob~:ante, ~sto
no es homogéneo, pues -como ya se ha dicho- la diversidad tamb1en aqui se
manifiesta al tener instituciones con una eficiencia del 70% y otras del 40%.
Sin pretender que éstas sean las únicas o prin~ipales caracte~ísticas de la
Universidad Pública, puede afirmarse que contribuyen a defimr otras que
suelen mencionarse en el análisis de la Educación Superior, entre ellas la
inadecuada funcionalidad o relación de sus licenciaturas con los mercados de
trabajo y las necesidades sociales, como forma de referirse a su falta de
pertinencia y eficacia.
El otro elemento que suele agregarse es la falta de equidad, en cuanto
que no responde a necesidades de amplios grupos de ia pobla~ión ?e
diversas regiones del país, por lo que en el ejercicio del gasto educativo, aun
cuando es insuficiente puede ser calificado de inequitativo.
Otro de los graves problemas de la educación superior es, sin du~a, el
reto de la calidad de los contenidos que se aprenden en sus aulas, es dec1r, en
cuanto al nivel que ha alcanzado el desarrollo científico y tecnológico en los
diversos campos. Este problema está asociado desde luego al factor
económico debido a que el gasto educativo en este nivel es insuficiente Yse
observa ostensiblemente en la dificultad tan grande que tienen las
universidades públicas para equipar sus bibliotecas y laboratorios con los
adelantos tecnológicos deseables.

La economía mexicana sufrió en 198-1 una grave sacudida
derrumbe del auge petrolero, que a partir de 1982 se convirtió en
finan~iera" y que impactó negativamente en los recursos financieros
canalizaban a la educación superior, agravada por la inflación ·
salarios de profesores, planes de equipamiento, etc.
'

con el
"crisis
que se
afectó

, !'Iº

obstante lo an_terior, el desarrollo económico y tecnológico de
Mex1co se han convertido en factores que inciden en el desarrollo de la
Universidad Pública, la cual se ve involucrada en un flujo continuo de
nuevos patrones de conocimiento y en el papel potencial de incidir
positivamente en ese desarrollo científico tecnológico, para lo cual la
A UIES impulsa diversos programas de evaluación y de mejoramiento de la
calidad de los servicios que prestan las instituciones de educación superior.
Estas reformas que pretenden poner en sincronía la educación superior
con los avances científico-tecnológicos y el desarrollo socioeconómico se
configuran ahora en una nueva óptica, una reinterpretación de las funci~nes
del Estado Mexicano, lo cual va a incidir en las políticas que en esta
m~teria ~e tomen, particularmente en torno a las universidades públicas y
as1, cuestiones como la matrícula, e! gasto, e! tipo de administración, etc.,
son revaloradas en un nuevo contexto.
El otro aspecto condicionante en las formas de apreciación de la
Educación Superior es el referente a la globalización, que en buena medida
propi~iar~. influencias en cuanto a percepción del currículum, perfiles,
acred1tac1on , formas de vinculación con las necesidades sociales, etc.
De esta forma, algunos aspectos que antes parecían tradicionales, ahora
~on elementos cuestionables; por ejemplo, señala .Philip H. Comb, en su
informe a la SEP. " Estrategias para mejorar la Galidad de la educación
superior en México", que la mayoría de las universidades estatales tienen
dentro de sí las preparatorias y que basta que un alumno acredite ese nivel
para que ingrese a la licenciatura; señala, además, que la mayoría de
maestros universitarios sólo tienen grado de licenciatura.

Es sin embargo en el Programa Integral para el Desarrollo de la
Educación Superior (PROIDES) en 1986 cuando se reconoce en sus
diag1Jósticos un conjunto de problemas derivados del rápido crecimiento de
las uni_versidades públicas y la falta de una planeación adecuada, Jo que
afectana la naturaleza de sus funciones: desgraciadamente muchos de los
propósitos planteados por PROIDES en sus estrategias para -mejorar la
~altdad _de la educación superior quedaron en el papel, y las· reformas e
111novac1ones se postergaron.

430
431

�A partir de 1990 y como consecuencia del Programa para la
Modernización
Educativa se inaugura
una cultura
por
la
auto-evaluación y la evaluación externa, de tal forma que, baj~ la direcci~n
de la Comisión Nacional para la Evaluación de la Educación Superior
(CONAEV A), se rindieron informes auto evaluatorios por la may_oría de las
universidades y se retoma la preocupación por la calidad educativa en este
nivel.
Después del CO AEVA, se multiplicarán las iniciativas orientadas a la
evaluación y la planeación de la educación superior; surgiendo entre otros.
los siguientes organismos y programas:
CO PE : Consejo acional para la Evaluación de la Educación Superior.
PROMEP: Programa acional para el Mejoramiento del Profesorado.

FOMES:

CIEE :

Fondo para la Modernización de la Educación Superior.
Comités lnterinstitucionales para la Evaluación de la Educación

Superior.
Este conjunto de organismos y programas motivan la denominación de
la nueva tendencia del ' Estado evaluador" cuyas políticas son vistas por
diversos académicos como formas de control de las universidades, más que
como iniciativas para el mejoramiento de la calidad educativa. Así la
evaluación -dice R. Glazman- aparece como mecanismo básico y como
sustento de la nueva relación entre gobierno y universidades 'pero que en
conjunto perfilan ya la nueva política educativa del Estado Neoliberal".
Esto desde luego no se ha materializado en innovaciones pero cada vez
es más perceptible en programas que los criterios para asignar subsidios
serán más de tipo cualitativo: reformas, proyectos inno;vaciones, y no de
tipo cuantitativo, que sólo asociaban el otorgamiento del subsidio al núm~ro
de alumnos con lo que se premiaba el incremento con las consecuencias
conocidas.

programas de licenciatura. Cabe señalar, sin embargo, que en términos
totales, las instituciones privadas sólo atienden al 22% de la matrícula,
mientras que el 78% restante se atiende en las de carácter público, lo cual
debe tomarse en cuenta al asignar los recursos.
Como se ha reconocido, entre 1970 y 1980, la población de las
universidades públicas se triplicó al pasar de 250 mil a 810 mil y en la
siguiente década el crecimiento fue del 50%, incor.porándose otros 400 mil
estudiantes, terminando el periodo con aproxi,madamente un millón
doscientos diez alumnos.
El
fenómeno
de
crecimiento
desproporcionado
implicó
improvisaciones, duplicación innecesaria de programas e insuficiente
desarrollo de métodos y contenidos educativos como aspectos del deterioro
académico, según señala el "Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000".
Este programa reconoce que las limitaciones financieras de los ochenta
"ocasionaron rezagos institucionales en materia de instalaciones y
equipamiento, por lo que se ha pretendido rectificar a través de programas
como FOMES para mejorar las bibliotecas, laboratorios y centros de
cómputo de las universidades públicas en los últimos años".
Suele reconocerse también, como característica de las universidades
públicas en sus planes de estudio, su falta de flexibilización, ya que
predomina la rigidez académica, con excesiva carga horaria, elevados
porcentajes de materias obligatorias y esquemas seriados que impiden la
movilidad de estudiantes.
Otro factor que expresa una calidad no satisfactoria de la educación
superior es la falta de centros de investigación de alto nivel y la inadecuada
vinculación con las necesidades regionales.

Esta modificación de políticas puede influir en un fvturo en el sentido
de racionalizar la canalización del subsidio e impactar positivamente en la
calidad de la educación superior, pues las universidades se verán motivadas
a iniciar reformas e innovaciones i se invol.ucra la participación de los
académicos universitarios.

Este aspecto de falta de vinculación se explica a partir de que en la
conformación de la oferta educativa no se han considerado adecuadamente
el comportamiento del mercado de trabajo profesjonal ni las perspectivas
reales del empleo, esto debido a un ineficiente seguimiento de egresados, por
lo que la oferta educativa se configura por otros criterios, a veces ajenos a las
necesidades sociales, pues en muchos casos la vinculación sólo se orienta
hacia el sector moderno de la economía, con lo que criterios de un desarrollo
sustentable de las comunidades no son atendidos.

Actualmente el subsistema universitario se integra por 39 instituciones
públicas y 49 particulares y de las 39 públicas, 36 son autónomas_. En el
conjunto de universidades públicas se imparten un total de 44 7 diferentes

Quiero señalar, sin embargo, que, quizás, uno de los principales
problemas derivados de la improvisación propiciada por el crecimiento
repentino de la universidad pública es el de la improvisación docente es

432

433

�decir, la contratación de profesores para cubrir asignaturas' sin pasar por un
adecuado proceso de formación pedagógica.

universitario destacando sus propuestas de: promover la educación externa,
tener un mejor control de calidad, evaluación a la docencia entre otras.
La OECD también sugeriría a México que las universidades mejoren la

Los nuevo contextos: Estado neoJiberal y globalizació n

comunicación con la sociedad, se asocien con agentes externos de la
economía y promuevan la venta de servicios.

Los programas impulsados por la ANU1ES para mejorar la calidad de la
educación superior en México pretenden impulsar su transformación a través
de acciones que son desarrolladas ya sea por la UNAM o por las
universidades estatales con objetivos que permitan responder a los nuevos
retos y desafíos que tiene la educación superior a los cuales nos referimos a
continuación.

Por su parte, el Banco Mundial, en 1994, formularía su propio
diagnóstico; asociando la mala calidad educativa a la expansión de la
matrícula de las décadas de los setenta y ochenta, lo cual se agrava con la
reducción del PIB y de los subsidios reales a las IES.

Aún cuando no es posible expresar criterios uniformes de valoración
acerca de los retos y tendencias que habrán de afrontar las universidades
públicas y las privadas, pues éstas responden a motivaciones y proyectos
distintos, sí se puede, sin embargo, hacer un esfuerzo que nos permita
caracterizar la orientación que han de seguir las innovaciones en el caso de
las universidades públicas a efecto de responder a los nuevos contextos que
el desarrollo social y científico-tecnológico le presenta.
Entre los diferentes factores que estarán condicionando el desarrollo de
la Educación Superior en las albores del siglo podemos mencionar los
síguientes:
El proceso de globalización que estará influyendo en todos los sectores
de la economía y del intercambio de bienes y servicios estará
manifestándose también en la educación superior, en todo lo que tenga que
ver con el flujo de la información, con la movilidad e intercambio estudiantil
y magisterial, por lo que se requerirá de un planteamiento curricular con
mayor compatibilidad y .flexibilidad, que favorezca -comp se ha dicho- el
flujo e intercambio en todos sentidos.
El Estado Mexicano, con esta nueva orientación neoliberal y de apertura
al entorno global, ha recurrido a diversas formas de interacción internacional
que se traducen en procesos de evaluación desde la perspectiva global de la
universidad mexicana, destacando entre otras, las siguientes:
El informe de Philip H. Comb, que a nombre del ClDE rindiera a la
SEP sobre la educación en México.
La OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico) a solicitud de México realizó una evaluación del sistema

434

El Banco Mundial cuestionaría también la eficiencia en el uso
institucional de los recursos públicos. También este organismo formularía
sus recomendaciones para que las !ES, incrementen la diferenciación
institucional, fortalezcan la base financiera con cuotas y venta de servicios,
coincidiendo con la OECD en cuanto a la evaluacióp externa como estrategia
para mejorar la calidad educativa, recomendando también el fortalecimiento
de vínculos con el sector productivo.
Por otra parte, la UNESCO reconoce como características de un buen
gobierno universitario: la libertad académica, el gobierno cooperativo,
derechos y responsabilidades claras, selección meritocrática, estabilidad
financiera y rendición de cuentas sobre el uso de recursos y ejercicio de
funciones.
En este sentido, cabe destacar las observaciones de la UN ESCO
respecto a las dos grandes misiones de la universidad:

•

Participar en la solución a los principales problemas globales, regionales
y locales: pobreza hambre analfabetismo exclusión social, desigualdad
internacional.

•

Trabajar en propuestas para el desarrollo humano sustentable,
ampliación del conocimiento, respeto universal a los derechos humanos,
fortalecimiento de la democracia dentro de las instituciones y de !a
sociedad, comprensión a la diversidad étnica cultural y religiosa, a favor
de la paz.

Es por ello que en la revaloración de la educación superior, el Estado no
puede sólo sujetar las funciones universitarias a criterios de mercado 0
puramente cuantitativos, pues las misiones que antes se mencionan implican
una política social y humana, donde la universidad t1E'ne mucho que hacer,
pero seguirá requiriendo del apoyo estatal.

435

�Muy apegado al aspecto anterior, se requiere pensar la ;universidad ya_~o
en términos locales, sino con una estructura que favorezca la colaborac1on
nacional e internacional, en tomo al estudio de problemas comunes, que
propicien el desarrollo de la docencia y la investigación.
La educación superior del futuro tendrá el reto d~ dar una mayor
diversificación de opciones y alternativas en cuanto a carreras, a efecto de
reconvertir las tendencias actuales de concentración en las áreas de
administración.
El desarrollo curricular según algunos autores·, deberá favorecer una
formación más general, es decir. estar orientada hacia un perfil amplio, no
especialista lo cual debe ser materia de posgrado: esto con objeto de buscar
una mejor articulación con el mercado de trabajo.
Los términos de flexibilidad del desarrollo curricular no sólo han de
permitir el interc-ambio, sino ademá la adecuación a estudiantes con
condiciones, posibilidades y ritmos de aprendizaje distintos, como forma
también de atender el reto de la equidad que se ha venido planteando.
Desarrollo de la infraestructura tecnológica que permita la
telecomunicación y aprovechamiento de los recursos computacionales en la
solución de problemas de enseñanza.
Se requerirá un nuevo planteamiento de la relación de la universidad con
la comunidad, de los conceptos de autonomía, administración y
financiamiento.
La Universidad tendrá que reinterpretar y actualizar los conceptos de
pertinencia, equidad, eficiencia y eficacia en una relación más específica con
cada una de sus funciones de docencia investigación y difusión de la cultura
a efecto de poder responder al reto de trascendencia que reclaman los nuevos
programas de modernización educativa.
Pero sin lugar a dudas, para enfrentar estos retos la universidad habrá de
afrontar el desafio de la formación y actualización de sus profesores:
Se requerirá propiciar una práctica docente en la que la mediación del
maestro permita, además, la utilización de los medios electrónicos de
comunicación e informática; que se base en estrategias de enseñanza y
aprendizaje activas e interactivas, de mediación y construcción social del
conocimiento.

La pr_áctica d~cente que. propicie aprendizajes, ~ignificativos, es decir,
que penrntan explicar la realidad y comprenderla y así lograr la utilización
del saber para transformar esa realidad y humanizarla.
~

Este planteamiento, si •bien reclama la utilización de los medios
tecnológicos avanzados, requiere más que nada de la participación de un
pro_f:sor formado pedagógicamente, a fin de poder jugar ese rol de
fac1htador del aprendizaje significativo de sus alumnos, capaces de aprender
en las aulas y aplicar en el trabajo, para poder aprender por su propia cuenta.
Esto es un verdadero reto, en virtud de que en las universidades,
generalmente, el profesor de nuevo ingreso es un egresado de esa misma
carrera donde ahora imparte clase y no ha sido capacitado para el desarrollo
de _h~bilidades indispensables para la docencia, que le permitan tomar
dec1s1ones adecuadas para la planeación, ejecución y evaluación de todos los
aspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje.
·

'

_ Por otra parte, si reconocemos que la educació~ superior contribuye
directamente al desarrollo de los individuos y la sociedad, en el caso del
~st~do c?mo principal promotor del desarrollo individual y social, no se
Justifi_ear1a un desent~ndimiento de ese deber dei apoyar la educación
superior, sobre to~o s1 pensam~s que al Estado es a quien corresponde
promov~r las meJores alternativas de compensacjón social y que las
oportunidades no se cancelen por razones económicas a los individuos con
capacidad e interés para estudiar en las universidades públicas.
Sobre la regulación de las formas de financiamiento de la educación
superior y de las aportaciones de los estudiantes universitarios así como
so?r: los sis:emas de becas, es algo en lo que se debiera legi~lar en los
prox1mos anos, a efecto de dar transparencia y certidumbre a la
administración dé asuntos tan importantes que en más de una ocasión han
sido motivo de conflicto.
l

Cabe mencionar que otro _a_specto que requiere de mayor transparencia y,
por I? ~anto, ~e ~egl~entac1on es todo lo referente a la participación de
academ1cos e mst1tuc1ones en relación a programas de estímulos (FOMES y
PR?~EP), cuyos procesos incluyen tomas de decisión verticales y
subJet1vas y frente a los cuales, los académicos como individuos o las
mismas dependencias universitarias no tienen manera de apelar.
En este sentido podríamos concluir que la reforma universitaria·-habrá de
transitar un proceso condicionado por factores globales, de nuevas políticas
estatales y nuevos requerimientos sociales, pero muero podrá hacerse si se

436

437

�promueve la participación de académicos y autoridades en meJores
condiciones de normatividad transparencia y certidumbre.
. La nueva realidad del México plural habrá de propiciar las condiciones
para que también la universidad mejore· sus procesos de discusión y análisis
~e sus propias funciones académicas en lo cual la prácti9a de la colegialidad
debe ser la estrategia por seguir.
Empiezan ya a registrarse las nuevas orientaciones para el sistema
educativo y particularmente para la educación superior: diversificación del
sistema en torno a instituciones con proyecto de desarrollo centrados en la
enseñanza, nuevas políticas de equidad, no como incremento de la
masificación, sino como estrategia para saber donde crecer; el impulso a la
educación a lo largo de la vida que llevará a revisar los esquemas
pedagógicos y de las carreras en sí, se promoverá un proceso de integración
del sistema de educación superior y a la vez de diferenciación para
aprovechar similitudes y diferencias, adecuándose a las necesidades
regionales con las que se vincula cada universidad.

3º

Construcción de marcos jurídicos estables y de largo plazo para la
participación de programas orientados a la modernización de la
educa~ión superior que incorporen características de transparencia
y certidumbre en las relaciones individuales y colectivas.

4º

Reesiructuración del marco normativo para el desarrollo de la
docencia, impulsando la carrera académica y, así mismo, el
conjunto de las relaciones laborales de carácter colectivo.

Sería importante que en la construcción de los nuevos escenarios de la
educación superior la participación de los· académicos enriquezca la
discusión y el contenido de los proyectos.
·
Bibliografía

GUEV ARA IEBLA, G. la crisis de la educación superior en México
Ed. Nueva Imagen, México 1989, p. 11.
'

i

También se estará discutiendo el tema del financiamiento de la
educación superior como uno de los principales desafíos, para apoyar las
actividades científicas y tecnológicas como base del desarrollo económico y
social.

GUEV ARA

Ya se registra también un interés del gobierno feder I por impulsar la
carrera académica a fin de profesionalizar los cuerpos académicos de las
instituciones de educación superior lo cual podrá implicar una
reconsideración de las formas de reconocimiento a la labor docente en la
universidad, con mecanismos de mayor regulación y a la vez flexibilidad
operativa para mejorar la calidad de la enseñanza; y la integración
interi nstitucional.

COOMBS, PHILIP H. Estrategia para mejorar la calidad de la Educación
Superior en México, Ed. Fondo de Cultura Económica - SEP México

Es así que la Reforma Universitaria acompañará o será consecuencia de
la Reforma del Estado, donde el proceso legislativo será de gran importancia
y habrá de ocuparse de esos grandes problemas que tien~n las universidades
públicas:

Revista Trayectorias, UANL.

IEBLA, G. Op. cit. p. 14

ZÁLEZ RUIZ, JOSÉ E. Perspectivas de la Educación Superior,
Universidad Autónoma de Puebla, México, 1987.

GO

199 l.

'

Gobierno Federal. Programa de Desarrollo Educatiyo 1995-2000, México.
Revista Educación 2001.

1° Marco jurídico en que se debe vivir la autonomía universitaria.
2º

Delimitación normativa de la obligación del Estado para financiar
la educación superior, definiendo los criterios de gratuidad en
cuanto a su alcance y significado.

438

439

�LAS BASES SOCIALES DE LOS AL-IKHWAN AL-MUSLIMUN
LOS HERMANOS MUSULMANESEN
SIRIA:
,
SECTARISMO Y DICOTOMIA CIUDAD-CAMPO
~

Dr. Roberto Marín Guzmán 1
lÍnjversidad de Costa Rica
)l¡

~

t'

f

Debido al desarrollo del secularismo, a la imposición del capitalismo, a
las reformas liberales y a las dictaduras mi litares, Siria ha vivid0 en el siglo
XX, desde su independencia de Francia en 1946, una agitada vida política.
La mayor y más conservadora oposición a los distintos gobiernos ha estado
representada por el movimiento fundamentalista musulmán y de los allkhwan al-Muslimun. Este grupo religioso de renovación del Islam y de
alternativa a los llamados "fracasos del secularismo", ha tenido una enorme
influencia y se ha convertido en la principal fuerza de oposición y en una
impo1tante alternativa. Su impacto ha sido, asimism-0, de gran relevancia a
nivel internacional. ¿Cuáles son los orígenes sociafes de los al-!khwan alMuslimun en Siria? ¿Son los Hermanos Musulmanes población urbana o
rural? ¿Por qué surgió este movimiento? ¿Cuáles so1~ sus metas y los medios
utilizados para lograr sus objetivos? Este ensayo responde a estas
interrogantes y tiene como principal propósito estudiar las bases socia les de
los Hermanos Musulmanes en Siria, la lucha de clases que se ha generado y
la dicotomía ciudad-campo. Asimismo se analiza el enfrentamiento sectario
entre la mayoría sunnita contra la minoría 'alawita en el poder.

I. Estado y Política : Algunas reflexiones sobre la histor ia política de
Siria y la reacción fundamentalista

La provincia de Siria durante la época de dominio otomano (siglos XVI
al XX) no logró tener el proceso de moderniz¡:1eión y experiencia de
desarrollo industrial que vivió Egipto, por ejemplo;' durante el gobierno de
Muhammad 'A li ( 1805-1848) en el siglo XfX. 2 Durante todo el siglo XIX
Siria estuvo en un constante esfuerzo de integración al mercado mundial que
eventualmente abrió la región a las inversiones extranjeras. Al terminar la
Primera Guerra Mundial y luego del efímero reinado de Faysal, hijo del
Sharif Husayn de la Meca, de la familia Hashimita, Siria inició su periodo
del Mandato francés. Esto provocó el resentimiento de los musulmanes
sirios, en especial en Alepo, que no aceptaban pasar de las manos de los
turcos musulmanes a lo que llamaban "el dominio de los franceses infieles''.
Durante los años de presencia francesa, que el mi~Jno colon ialismo había
dividido la Gran Siria (Siria, Líbano, Palestina y Jorda:1ia);' la política de la
441

�potencia occidental fue permitir una mayor participacióh de las minorías
más pobres en el ejército. Esta institución sirvió para muchos como medio
para la movilidad social. 4
Las luchas nacionalistas que se desarrollaron después de la Segunda
Guerra Mundial en muchos territorios dominados por los países
occidentales, también se vivieron en Siria. La élite política bajo la dirección
de ShukrJ al-Quwwatli logró la independencia de Siria y el grupo de los
nacionalistas tradicionales llevó a Shukri al-Quwwatli a la presidencia de la
República. En esos momentos un grupo de 1&lt;! mayoría sunnita del país
controlaba el poder y regía los destinos de la nación. Sin embargo, algunos
cristianos de la clase media alta y de la clase alta participaron asimismo de
la administración del país.
Como reacción al dominio colonial y a la lucha nacionalista secular,
empezaron los movimientos fundamentalistas que ofrecían una alternativa
religiosa frente al secularismo que rápidamente se imponía. En Siria
empezaron a fundarse algunas hermandades desde finales del siglo XIX las
conocidas como jami'at que actuaban principalmente como sociedades de
beneficencia. El grupo de los al-Jkhwan al-Muslimun de Siria, siguiendo de
cerca la línea de esta Hermandad en Egipto se fundó en 1935 en Alepo.
Durante los años anteriores a la independencia de Siria (1946) los Hermanos
Musulmanes en este país se oponían al dominio francés y al imperialismo
occidental que habían dividido el Mundo Árabe en una serie de territorios
que posteriormente llegaron a ser Estados. 5 Para 1944 e estableció una
oficina de los Hermanos Musulmanes en Damasco, donde el doctor Mustafa
al-Siba' i, de una familia de 'u/ama' llegó a ser el al-Muraqib al- 'Am
(Supervisor General) de 1945 a 1961. Dirigió a los al-lkhwan al-Muslimun
sirios de acuerdo con los principios de los Hermanos Musulmanes de
.
6
Eg1pto.

establecer un orden islámico (al-Nizam al-Jslami). 9 Desde su puesto de
profesor de la Universidad siria y luego de decano d~ la Facultad de Shari'a,
tuvo una posición estratégica importante para reclutar discípulos.'º En su
rechazo a las potencias mundiales, Mustafa al-Siba' i también se opuso a los
soviéticos a quienes consiaeraba tan imperialistas como los poderes
occidentales. En el contexto internacional de la Guerra Fría, este líder
fundamentalista planteaba como alternativa el n~utralismo.11 Frente al
capitalismo y al marxismo, proponía una tercer; alternativa: la opción
islámica que, en su opinión, descansaría en la justicia social y en la
responsabilidad de la comunidad que surge de _las creencias religiosas y del
activismo moral. 12
En 1948, sólo dos años después de obtenida la independencia, Siria
envió su débil y desorganizado ejército contra Israel. El fracaso frente a
Israel que dio muestras de poseer un ejército fuerte, organizado y eficiente,
provocó que las fuerzas armadas sirias derrotadas culparan del fracaso al
go~i~r~o. Esto trajo como consecuencia una serie de golpes de Estado que
se 1111c1aron en marzo de 1949 y que no concluyeron sino hasta febrero de
1954. Los coroneles que tomaron el poder sucesivamettte Za' im Hinnawi y
hishakli eran de origen kurdo, lo que refleja la práctica francesa de dar
participación en las fuerzas armadas a miembros de los distintos grupos
minoritarios.13
La estabilidad política apareció hacia mediados de la década de 1950
cuando confluyeron varias corrientes sociales y políticas. Entre ellas se
deben señalar el surgimiento del partido del Ba 'th (Hizb al-Ba 'th al- 'Arabi
al-Ishtiraki), la influencia del nasserismo y la presencia del comunismo. Los
fundadores del Ba 'th alah al-Din al-Bitar y Michel ' Aflaq 14 no pudieron
ganar una mayoría electoral no obstante el hecho 1de que sus programas
hacían un llamado a toda la población y en especial apelaban a las minorías
('alawitas, isma' ilitas, druzos, cristianos) y a los sectores más pobres de los
sunnitas. ' 5 Desde entonces tanto el ejército como el Ba' th reclutaban a los
~ect~res marginales urbanos y rurales asunto que ~ventualmente llegó a
tnfiuir en toda la política de iria.

Aunque los Hermanos Musulmanes se consideraban una sola
comunidad, a pesar de estar en varios países, lo cierto es que cada grupo era
autónomo. Así los al-lkhwan al-Muslimun de Siria actuaban
'
.'
independientemente, aunque Mustafa al-Siba' i era fiel a las ideas de Hasan
al-Banna'.7 A pesar de que al- iba' i había estudiado en al-Azhar y aunque
teorizó sobre el socialismo islámico, siempre se apegó a las doctrina de alBanna'.8 En sus prácticas políticas también fue partidario de la Jihad y del
uso de la violencia como medio para lograr los fines propuestos, y se opuso
con fuerza a los programas de secularización del Estado y la sociedad que
difundían algunos políticos de la época. Sus ideas revolucionarias le
llevaron a padecer prisión primero en Egipto y luego también en Siria. El
concepto de revolución que planteaba al-Siba' i tenía como propósito

El golpe de Estado que depuso a al- hi hakli en 1954 trajo mayores
desafíos para los Hermanos Musulmanes. El nuevo gobierno reactivó la
represión contra ellos, además de la oposición que debieron enfrentar los allkhwan al-Mu limun de los nasseristas y de los comunistas las dos
principales fuerzas que caracterizaron la pQlítica de iría en la década de lo
cincuenta. El partido del Ba'th tuvo que detener la influencia del
comunismo en el ejército y también acordar con Egipto la unión siriaegipcia en la República Árabe Unida (RAU) que duró de febrero de 1958 al

442

443

�otoño de 1961. 16 No obstante esto, fueron los mismos smos los que
decidieron terminar con esta unión por varias razones. Entre ellas se pueden
mencionar las diferencias con Egipto y la imposición de Nasser de medidas
socialistas sobre las empresas sirias. También se ha señalado qu~ al tener
Egipto una industria más fuerte, reflejo, aunque lejano, de las reformas de
Muhammad 'Ali, actuaba frente a Siria como el equivalente de la relación
metrópoli-periferia. Al ver su economía afectada en proporciones
insospec~adas, los dirigentes sirios terminaron la unión. Egipto siguió
utilizando el nombre de la RAU por muchos años más, mientras en Siria se
desarrolló con fuerza un sentimiento sunnita anti-Nasser. Algunos oficiales
sirios anti-nasseristas, como el coronel ' Abd al-Karim al-Nahlawi, llegaron
a ocupar las posiciones más altas.17
Los ba ·th istas asumieron el poder tras el go Ipe de Estado de 1 8 de
marzo de 1963, para lo cual contaron con una coalición de oficiales
unionistas y nasseristas. 18 Debido a que algunos querían volver a la unión
con Egipto, se vivieron serios problemas internos )' p~gnas dentro del
partido del Ba'th contra los oficiales nasseristas. La lucha culminó en julio
de 1963 con la victoria del Comité Militar del Ba'th sobre la facción pronasserista dirigida por el coronel Jasim · Alwan. Durante estas pugnas el
sectarismo parece no haber jugado un papel preponderante, aunque la
mayoría de los pro-nasseristas era sunnita, mientras que los ba'thistas, en
especial en el Comité Militar estaban representados por oficiales 'alawitas,
druzos e isma' ilitas. Esto último quiere decir que pertenecían a los distintos
grupos minoritarios, pues tal parece haber sido la política del Comité Militar
de reclutar oficiales procedentes de las minorías. 19
'
Estas luchas políticas entre ba ' thistas y nasseristas se transformaron
posteriormente en enfrentamientos sectarios, sobre todo a raíz de la
presencia y participación más directa de los a/-lkhwan d!-Musfimun . Desde
1963 y en lo sucesivo, los Hermanos Musulmanes consignaron claramente
en sus planes la oposición al gobierno del Ba' th y a sus programas seculares.
Los al-lkhwan al-Muslimun planteaban un resurgir del l~lam corno la única
alternativa frente al secularismo. También proponían la Jihad como praxis
político-religiosa para lograr los fines propuestos. Esto último significaba el
uso de medios violentos para obtener los objetivos y, como en otras
experiencias fundamentalistas, se declaraba a los gobernantes ser Iíderes de
la Jahiliyya, el periodo de oscurantismo, anterior a la revelación del Islam.
Al asociar a los gobernantes con el politeísmo, los islamistas concluían que
la lucha era justa para acabar con la idolatría y volver hacia los verdaderos
fundamentos del lslam.20 De esta forma los fündamentalistas lograban dar
una muy simple justificación religiosa a sus planteamientos de violencia,
que traducían en la práctica de la Jihad. 21

En estos años el líder de los Hermanos Musulmanes fue 'lsam al'Attar, que sucedió a al-Siba'i. Sin embargo, por su oposición al gobierno al. Attar recibió una fuerte represión e inclusive la expulsión del país. Al. Attar no compartía las ideas y prácticas violentas, no obstante estar en el
exilio. Por ello rompió con varios de los líderes de,Ja Hermandad en Siria
que eran partidarios de la Jihad. 22 Al-' Attar dirig1a a sus seguidores por
medio de sus representantes Muwaffaq Dabul, profesor en la Universidad de
Damasco, ' Adnan Sa' id en Latakia (al-Ladhaqiyya) y Amin Yakan en
Alepo.23
En 1964 y 1965 la oposición de los Hermanos Musulmanes al gobierno
ba 'thista se intensificó; la violencia se hizo presente y la represión militar
del gobierno fue instantánea. La desobediencia civil la dirigió entonces el
shaykh Rasan Habannaka, dirigente de los Hermanos Musulmanes de Hama.
A mayor violencia de los al-lkhwan al-Muslimun, mayor la represión
gubernamental, pero ésta no puso fin a la existencia de la Hermandad que
hacia mediados de la década de 1960 era cada vez más activa en su lucha
contra el régimen. A pesar de esta radicalización de algunos, al-'Attar, desde
el exilio, insistía en la comprensión y pedía moderacíón. En l964 se dio una
revuelta anti-Ba'th en la ciudad predominantemente sunnita de Hama. Las
fuerz.as ba 'thistas del gobierno la aplastaron violentamente. La lucha
sectaria sunnita contra las minorías de los ' alawitas, los druzos y los
isma ' ilitas se intensificó asimismo dentro del Comité Militar del Ba' th . En
diciembre de 1964 expulsaron de Siria al mayor-general Muhammad
' Umran, del grupo 'alawita, acusado de conspirar y de intentar crear un
grupo de oficiales musulmanes heterodoxos, el llamado bloque de la
Fatimiyya. Esto llevó a nuevas medidas del entonces presidente sunnita
Amin al-Hafiz, contra los 'alawitas, en particular contra el general Salah
Jadid, entonces jefe del gabinete. o obstante los intentos de Amín al-Hafiz
de mantenerse en la presidencia de la República y lograr un bloque sunnita
unitario, el golpe de Estado de 1966 lo separó d~ poder, junto con los
líderes del partido del Ba' th , Salah al-Din al-Bitar~y Michel 'Aflaq ? A
partir de entonces entraron al poder los oficiales y miembros del Ba'th que
simpatizaban con el ala izquierda del partido. 25 De esta manera los
izquierdistas y la minoría · alawita controlaron el poder. Los oficiales del
ejército y los líderes del partido; desde entonces, eran mayoritariamente
'alawitas.
La participación de Siria en la Guerra de los Seis Días de 1967 y su
derrota frente a Israel, además de la pérdida territorial de las Alturas del
Golán, provocó serias dificultades y descontento interno. En el seno del
partido del Ba' th empezaron a salir a flote las disputas por el liderazgo y las
445

444

�respuestas diferentes que cada grupo daba a los fracasos militares a la
amenaza israelí y al contexto internacional de la Guerra Fría. Las facciones
políticas y de liderazgo dentro del Ba 'th cobraron también un cariz sectario
y la lucha se dio entre dos líderes ' alhajitas: el general Salah Jadid y el
general Hafiz al-Asad, que procedían de distintas tribus, lo que refleja la
importancia tribal en la formación de los Estados modernos del Medio
Oriente. 26 Salab Jadid era de la tribu al-Haddadin y Hafiz al-Asad de la tribu
Mutawira, 27 Este último, como era ministro de defensa, controlaba el
ejército. En 1970 Hafiz al-Asad con el apoyo de las fuerzas armadas derrotó
a la facción de Jadid y se convirtió en el primer presidente de Siria que no
era sunnita (febrero de 1971).28 De esta manera un 'alawita asumía la
dirección de los destinos del país, favorecía a su propio grupo minoritario y
creaba una gran brecha frente a la mayoría sunnita. Los Hermanos
Musulmanes no pudieron jugar un papel decisivo, aunque aparentemente al, Attar favorecía a Hafiz al-Asad sobre su contrincante, ya que lo
consideraba más moderado. 29
Desde el punto de vista religioso y para los al-Ikhwan al-Muslimun la
derrota militar de 1967 provocó la división de la H~rmandad en dos
importantes grupos con distintas praxis políticas y con diferentes medios
para lograr los fines: los moderados de Damasco seguidores de ' Isam al'Attar que los dirigía desde Alemania Occidental, y los más radicales
partidarios de la Jihad y la violencia ubicados en el norte de Siria en
especial en las ciudades de Hama y Halab (Alepo). 3º
Es importante hacer algunas reflexiones sobre los 'alawitas o
nusayríes, que forman una sub-secta de los shi ' itas y por lo tanto creen,
como los shi ' itas, en la autoridad divina y en la elección del imam. También
dan al imam características especiales, como l3i infalibilidad la
impecabilidad, el conocimiento de lo oculto, la posibilidad de elegir a
alguno de sus hijos como heredero siguiendo el principio del nass elección
hereditaria. Agregan, asimismo, otros principios de la doctrina del Islam
sh i· ita, ~orno, por ejemplo, aseguran que todo gobierno es impostor si no es
el del imam oculto, o el de su representante como asimismo se ha dado
entre los shi'itas de Irán. Los 'alawitas, dentro de las sub-sectas de la hi ' a
están más cercanos a los isma'ilitas que a los duodecimanos, por lo que
consideran que el imam oculto, el que aparecerá como el mahdi o mesías
será el séptimo imam, no el duodécimo como creen los partidarios de la
íthna 'Ashariyya. Los 'alawitas, como los isma' ilitas, desarrollaron una
doctrina esotérica privada y oculta, que supone la exístencia de sucesivas
emanaciones divinas, con las que el los pueden entrar en contacto.31 Por estas
ideas se les ha llamado los de al-bataniyya, que quiere decir el grupo de los
que tienen lo oculto, lo secreto.

446

Debido a todas estas ideas a los , 1 .
herejes, ya que sus doctrinas o
a ~wttas los consideraron como
contrario, el Islam no acepta n son .estnctamente musulmanas. Por el
. .
·
emanaciones de D·
.
termmos de la unidad y unicidad total, el tawhi
ios, pues cree mas en
e~ el Qur'an, por ejemplo en la surat al-Ikhla~ de Allah, tal como aparece
acepta el desarrollo de las doct .
(CXII). Tampoco el Islam
rmas secretas T · 1Di I
(m. 1328), el líder fundamentalista or e·e.
aq1 a_- n bn Taymiyya
sub-secta y consideró a los se .d' p d ~ mplo, ataco con severidad a esta
.
gu1 ores e la usa ·
, 1 .
hereJes muy extremistas_J2
ynyya, o a aw1tas, como
Es en todo el contexto político ex licad
.
.
.
enfrentamientos sectarios
P
º. en lineas anteriores y de
e:
.
que se consolidaron 1
• .
1undamentalistas,
en
especial
el
d
os
mov1m1entos
I
·,
e os af-Ikhwan al u ¡ •
s1. 1uac1on política y sectari·a ha marca do 1as caract . t. -MUS 1mun.
Esta
.
tiene el fundamentalismo islámico en s· .
_ens ,cas especiales que
~1asta . el pre ente: de la lucha de la ;~a, ª. partir ~e la década de 1970
alaw1ta y de la religión contra el secul . yona sunn1ta contra la minoría
las bases sociales de los H
ansmo. Al lado de ello el estudio de
,.
ermanos Musulmanes y
. .
1
po 1t1cas
. .
a las
. . del Ba' th nos perm 1•te as1m1smo
obser a I su
d" opos1c1ón
1- . ,
mov11rnentos fundamental1"stas
r a ra ica izac1011 de los
~es~~~ 1
d'
·
enfrentamiento ciudad-campo.
' ª
isputas sociales y el

II. Las base ociales de los al-Ik/Jwnn ni- M us¡·1mu11 en iria
~-n estudio detallado de los seguidores de 1
en Sma, así como sus líderes
I
os al-lkhwan al-Muslimun
M
.
, reve a que la mayoría es d
.
ay_ontariamente los componentes de este
e 0~1gen urbano.
media de las distintas ciudades S h . grupo son sun111tas de clase
Musulmanes, sobre todo or ue a. r ~ an mvol_u~rado con los Hermanos
han visto diezmado su pide; olíti~~z de las ~ol_it1cas del régimen del Ba'th
urbanos que apoyan a los g p ~ ~ econom1co. De entre los habitantes
'u/ama' pobres y mal pagad~:ºt un am:ntalistas se agregan también los
dentro de los bazares de las ciuda~se:etenos -~rtesanos y l?s comerciantes
han favorecido los intereses de esto . as polit1cas del partido del Ba 'th no
dirigido hacia la intelligentsia secu1:fr?os ~,~banos, smo más bien se han
los obreros de la industr1·a y las m· , ' ?3s m1 itares, los elementos rurales
monas.
'

g~e:~~

En los años sesenta los 'u/ama' diri .
con~r~ los procesos de secularización dei
much~s de l~s revueltas
trad1c1onalmente a las familias de 1
. . Los u/ama pertenecen
os comerciantes urb
1
notables, que eran los líderes locale
d
anos y a as de los
s que esempenaban, desde el punto de

447

�principalmente a los asuntos religiosos y jurídicos, usualmente combinaban
~stas ~ctividad~s ~on el comercio y las labores artesanales 40 ya que les era
1mpos1ble sub~1strr solo con el salario por los servicios reJigiosos. De esta
manera. se dieron una serie de coincidencias entre la clase de los
come:c1antes Yel grupo de los 'u/ama'. No era de extrañar que las tiendas de
los u/ama se encontraran con frecuencia en Jas cercanías de las
mez~uita .41 La siguiente tabla muestra, para 1980, el pago por sus
funciones . Es oportuno recordar que 1980 fue uno de los años álgidos de la
lucha fundamentalista.

vista político y administrativo, la relación intermedia entre los diri_gentes
otomanos y el pueblo. 34 Un miembro del _grupo de los 'u/ama' que fue
partícipe de los al-Jkhwan al-Muslimun fue Muhammad 'Abd al-Hamid, que
dirigió a los militantes islamistas en Hama. Lo mataron durante la revuella
de 1982. En Alepo estuvo el shaylch Muhammad Abu Nasr al-Bayánuni que
fundó la sociedad Jama 'al Abu Dharr. En Damasco destacó el shaykh
Hasan Habannaka.
Los al-Jkhwan a/-Muslimun trataron de movilizar a los 'u/ama' como
grupo contra el régimen en la década de 1970 e involucrarlos en la Jihad. El
líder de los a/-lkhwan al-Muslimun en esa época fue a· 1d Hawwa, quien
era también 'alim. Logró dirigir a gran número de los ·u/ama' en la lucha
contra la Constitución de 1973, cuya aprobación había generado una gran
revuelta.35 Por la participación de todos ellos en la lucha contra el régimen y
debido también a la represión del gobierno, un mayor número de ·utama' se
involucró en el grupo de los al-Ikhwan al-Muslimun. 36 Es.oportuno recordar
que en Siria los 'u/ama' no constituyen una agrupación muy grande. En
otros países, como en Irán, por ejemplo, los ·utama ' son un grupo fuerte,
cohesionado y numeroso. Según algunos datos recopilados por Hanna
Batatll, en Irán en J979 había 120.000 mullahs, lo que se podría interpretar
como la existencia de un mullah por cada 308 iraníes. 37 En Siria, por el
contrario, se ha calculado que en 1960 había sólo 1761 miembros del grupo
de los 'u/ama' y para 1970 eran 2843, 38 según el al-Ta 'dad 'Am li al-Sukkan
(Censo) de 1960 que incluía a los muwaqqits (los que están a cargo del
tiempo, las horas para la oración, los meses musulmanes, las fases de la
luna etc.) los sirvientes de las mezquitas y los que recitan el Qur'an. Esto
significa que había un miembro del grupo de los religiosos, que incluía a
muchos más que los estrictamente mullahs de Irán, por cada 2592 habitantes
en 1960 y uno por cada 2217 sirios en 1970.39 La presencia de miembros de
los 'u/ama' era un poco más alta en las ciudades que en las zonas rurales, lo
que daba como promedio uno por cada 1638 habitantes de las cíudades
contra uno por cada 3042 habitantes de las zonas rurales en 1970. Tal vez
debido a que los 'u/ama· eran poco numerosos y escasamente organizados,
la gente no tuvo reacciones contra este grupo como tal, pues no los
consideraban explotadores de las masas populares. Cu,ando hubo alguna
queja contra alguien del grupo religioso, se dio en forma particular contra un
determinado qadi (juez) o un muftí Uurisconsulto), no contra toda la
agrupción. Los ·u/ama' no formaron , sino hasta recierúemente, un grupo
cohesionado y organizado.

1

Tabla número 1
alarios mensuales en libras irías de los 'u/ama' y otras
persona conectadas con ellos. Año 1980
Posición

Salario

imam (director de la oración)
mudarris (profesor)
khatib (predicador)
mu'adhdhin (el que llama a la oración)
qari' (recitador del Qur'an)
muwaqqit (el que contabiliza el tiempo)
khadim (sirviente)

385-61 O
285-455

250-420
285-320
190-270
180-250
305-385

_Fuente: AI-Jarida al-Rasmiyya, No.11, 1980, pp.466-467,
c1tc1do por Hanna Batatu, "Syria's Muslim Brethren", p. l J7.

.

L~ tabla_a~terior muestra los salarios de los miembros del grupo de los
ulama . El reg,men del Ba'th obviamente, no les favorecía y por ello se dio
su desc?ntento y oposición al gobierno. Las razones religiosas bien pueden
haber srdo un pretexto para muchos aunque no debemos dudar que para
otros fu_eran planteamientos sinceros. Para muchos la oposición al gobierno
se manifestaba en una lucha de clases y en un enfrentamiento contra la
mino~ía. 'alawit~. en el poder, en un deseo de rescatar su liderazgo
economrco y poht,co en la sociedad.

En términos generales los 'u/ama' no recibían buenos salarios. Más
bien eran mal pagados y quizá por ello se dio su reacción contra el régimen
y su apoyo a los al-lkhwan al-Muslimun. Aunque los ·u/ama' se dedicaban

El partido del Ba 'th tampoco favorecía a la burguesía mercantil, que no
estaba de acuerdo con los planes de nacionalización de la industria y el
·
•
42
co~e~c,o exter~o~. ~stas medidas gubernamentales y las políticas
soc1al1stas del reg1men iban en detrimento de los intereses tradicionales de
las clases sunni_tas de dueños de tierras, comerciantes y manufactureros.~·' El
Estado promov1a como alternativa la difusión de las cooperativas agrícolas y

448

449

�de consumo. Posterionnente las reformas del Ba 'th tuvieron un impacto
negativo en ciertos sectores de la población, pues aunque estas medidas
intentaban mejorar la situación de algunos, también perjudicaban a muchos
otros. La reforma agraria, la sustitución de la vieja relación del terratenientemercader los nuevos planes de crédito agrario estatal y las redes de mercado
v distribución dominadas desde entonces por el Estado, recibieron el
.r
\
. 1 .
44 L
rechazo de amplios sectores de la población, en cuenta . os 1s amistas.
a
nacionalización de muchas industrias se consideró un ataque a los negocios
y a la propiedad, lo que amplió aún más el descontento contra el Ba'th y el
rechazo a sus reformas. A raíz de ello muchos opositores consideraron los
programas anti-gubernamentales y anti-Ba' th de los fundamentalistas eomo
la alternativa a seguir. A todo lo anterior debe señalarse que el control que el
Estado ejercía del comercio, así como las restricciones que imponía a las
importaciones y su más activo papel en las redes mercantiles, impidió que
los grandes comerciantes tradicionales pudieran seguir disfrutando de sus
lucrativas fuentes de riqueza, lo que volcó a este grupo e ntra el Ba'th. De
esta manera se ampliaba la oposición al régimen .
En Hama, por ejemplo, los sectores tradicionales de líi ciudad sufrieron
grandes pérdidas económicas y de influencia a raíz de los privilegios que
otorgaba el partido del Ba'th a las zonas rurales. 45 El gobierno del Ba'th dio
mayor poder e influencia a las villas que tan solo unos pocos años antes
habían estado subordinadas a la ciudad de Hama. Las fábricas estatales que
se fundaron en los alrededores de Hama contrataban mano de obra
principalmente de las zonas rurales en detrimento de la mano de obra
urbana. La intervención del Estado en la reforma agraria y la disponibilidad
de crédito también venían a cambiar la estructura tradicional que se tenía y
la relación ciudad-campo, dando prioridad a las zonas rurales sobre las
, .
d 46
urbanas. Así se transformaba lo que hasta entonces hab1a impera o.
Las pequeñas industrias textileras dentro de la ciudad también
sufrieron la competencia de las grandes fábricas estatales ubicadas en las
zonas rurales, a lo que se debe agregar el control estatal de los salarios
mínimos y el aumento tanto de los costos de vida como del precio de las
materias primas, en especial el algodón para la industria textilera. Todo lo
anterior incrementó ese resentimiento de los sectores urbanos contra el
gobierno ba 'thista y sus reformas. 47 Los 'u/ama' se unieron a ese
descontento general, pues como grupo principalmente urbano, rechazaban
los privilegios que se daban a las zonas rurales en ~etrimento de las
ciudades. La lucha se tornó entonces en un enfrentamiento de clases, en una
pugna entre ciudad y campo.
'
Los 'ulama' de Hama y los notables tradicionales, los comerciantes los
450

artesanos y los terratenientes se revelaron contra el Ba 'th siguiendo los
llamados del fundamentalismo. La mayoría de los que aceptaban seguir la
lucha fundamentalista pertenecía a los sectores urbanos menos favorecidos y
no tanto a los campesinos ni a otros habitantes de las zonas rurales. Por ello
e~ factible observar que la mayoría de las personas receptivas a los mensajes
fundamentalistas eran maestros y algunos burócratas. Sin embargo, para
estos últimos, debido a que su trabajo dependendía del gobierno, el apoyo a
los fundamentalistas fue en alguna medida discreto y limitado, ya que la
ideología de los al-lkhwan al-Muslimun se caracterizaba por su campaña
radical anti-estatal y anti-Ba' th . También entre la clase obrera en las fábricas
y entre algunos campesinos que simpatizaban cqn la da ·wa islamista, el
apoyo a los fundamentalistas tuvo la misma tendenc,ia.
La violencia que desataron los Hermanos Musulmanes en Hama
formaba parte de sus programas de la Jihad y tenía como propósito acabar
con todas las reformas del Ba 'th que les afectaban directamente. El dirigente
de esta agrupación en Hama, Marwan Hadid, $e convirtió en el más
importante líder fundamentalista del norte de Siria. 48 Hadid tenía una amplia
experiencia pues había pa11icipado en Egipto, ju11to a Sayyid Qutb, en los
programas violentos de oposición a asser, e inclusive estuvo encarcelado.
Después de su entrenamiento guerrillero con el Fatah palestino en 1968, se
convirtió en el más prominente líder fundamentalista sirio partidario de la
Jihad de la lucha armada contra el Ba ' th en la década de 1970. Ya desde
1969 se había dado en Siria una división entre los dirigentes
fundamental istas cuando los a/-lkhwan al-Muslimun, dirigidos entonces por
Amín Yakan, que rompió con ' Isam al- ' Attar y el shaykh ' Abd al-Fattah
Abu Ghudda, desafiaron a al-· Attar en Alepo pf r sus planteamientos
moderados. En Hama los Hermanos Musulmanes también tuvieron la
orientación de Sa' id Hawwa y ' Adnan Sa'ad al-Din. En al-Ladhaqiyya los
dirigió otro importante líder, ' Adnan Sa · id. De esta manera los al-Jkhwan
al-Muslimun de Hama y Alepo. influidos por Hadid se prepararon para la
Jihad contra el régimen. Marwan Hadid se radicó en Damasco y tuvo como
aspiración asesinar a las más influyentes personalidades gubernamentales.
Sin embargo, las autoridades lo apresaron en l 976 y murió en Ja cárcel.49
Cuando en 1973 el presidente Hafiz al-Asad promulgó una
Constitución secular, el país vivió intensas manifestaciones políticoreligiosas dirigidas por los Hermanos Musulmanes. Otra vez la violencia
volvió a las calles. 50 Para ello esta Herma_ndad contó farnbién con el apoyo
de los 'ulama' de toda Siria. El impacto poíífi.eo de estos movimientos fue
tan sonado que el presidente se vio en la imperiosa necesidad -de acloptar
algunas medidas conc_iliadoras; como. por ejemRlo una enmienda a la
Constitución que ;•afinnaba q~e ef presidente de la·Repúbl iea tenía qoe ser
45í

�musulmán.5'
En 1973 la guerra árabe-israelí tuvo también un gran impacto sobre
Siria y sobre los Hermanos Musulmanes. Durante la gue;ra fueron· pocos los
que se acercaron a los al-Jkhwan al-Muslimun pues, como era de esperar,
apoyaron al presidente en esa difícil confrontación militar contra Israel. Los
Hermanos Musulmanes criticaron al gobierno por la pérdida de las Altura
del Golán en 1967 y por aceptar después de la guerra de 1973 las poi íticas
del proceso de paz de Kissinger, lo cual para ellos significaba seguir las
órdenes impuestas por Estados Unidos. Asimismo a~usaron a Hafiz al-Asad
de tener estrechas relaciones con el Shah de rrán, a quien se consideraba
enemigo del Islam y de su propio pueblo iraní. 52 Con el propósito de calmar
los ánimos de sus enemigos político-religiosos, en especial los Hermanos
Musulmanes, Hafiz al-Asad llevó a cabo la Hajj menor (la peregrinación
menor) en 1974.53 También empezó a asistir sistemáticamente a las
oraciones del juma 'a (viernes) en una mezquita de Dama&amp;co.54_
De 1975 a 1983 los Hermanos Musulmanes se tornaron más activos en
los planes de violencia y predominaron los programas de los más radicales
principalmente los de las ciudades del norte. En 1975-1976 el papel que
Siria jugó en la guerra civil en el Líbano provocó una mayor actividad de
Jihad de los Hermanos Musulmanes, ya que a Hafiz al-Asad se le acusaba
de intervenir en favor del gobierno maronita del Líbano.55 Esto significaba
que Siria apoyaba en el Líbano a un sistema sectario de derecha, frente a la
alianza palestina-izquierdista-musulmana. Los fracasos de Hafiz al-Asad de
lograr imponer su voluntad a los maronitas en el Líbano, lo mismo que su
negativa de que las fuerzas palestinas ayudaran a sus compatriotas en Tel alZa ' tar contra los maronitas que los tenían sitiados, lo que finalmente resultó
en una masacre de palestinos en este lugar, trajeron como consecuencia que
los Hermanos Musulmanes de Siria reactivaran su lucha contra Hafiz alAsad . Les mismos palestinos en sus informativos, como en el Wafa,
seiialaron estos asuntos e insistieron en el hecho de que Hafiz al-Asad
intervenía en el Líbano apoyando a la parte equivocada.56 De esta forma el
secretario general del Frente Árabe de Apoyo a la Revolución Palestina en
Beirut emitió una declaración los días 22 y 23 de mayo de 1976/ 7 en la que
afirmaba estos asuntos de la intervención siria y hacía un llamado al
nacionalismo_ árabe para hacer frente a la persistente conspiración
a islacion ista:'8
Los al-Jkhwan al-Muslimun luchaban también contra la corrupción del
gobierno y demostraban su descontento por los problemas económicos que
se manifestaban en la debilidad del sector empresarial y en la alta tasa de
inílación. Además de lo anterior, los Hermanos Musulmanes volvieron a

acusar con fuerza al presidente de Siria de participar en el Líbano al servicio
de los intereses israelíes, maronitas, sauditas y amer;canos. 59 Finalmente se
pued_e inferir que los islamistas sirios aprovecharon la coyuntura que
c?,ns1_dera?~n favorable par~ reactivar sus luchas, al notar que parte del
eJerc1to sino se encontraba en el Líbano. Entonces¡ pensaban que tendrían
mayores opciones de éxito frente a un aparentemente diezmado ejército
sirio.

En ~976 culminó toda esta militancia de los grupos fundamentalistas
e~1 _u~~ :10lenta re;uelta ar~ada de la Jihad. Esta nueva gran protesta la
d1ng10 Adnan Sa ad al-D111, que entonces ocupaba la posición de alMuraqib al(~up~rvisor General) de los a-lkhwan al-Muslimun y era
por tanto el hder principal en la lucha contra el partido del Ba 'th. En 1976 el
gobierno ba'thista de Siria se volvió más represivo contra los Hermanos
Musu!manes debido a que éstos practicaban acciones guerrilleras y
terroristas contra líderes 'alawitas, agentes de seguridad y miembros del
Ba'th. Con estas acciones los islamistas pretendían hacer evidente la
situación minoritaria del régimen de Hafiz al-Asad.

!m

En junio de 1979 las actividades de la Jihad se intensificaron y como
resultad~ mataron en Alepo a ochenta y tres cadete de artillería que
pertenec1an al grupo de los 'alawitas. Hirieron a muchos más. También
atac~ron edificios g~bernamentales, estacione de policía y centros del
partido. del Ba th. Todas estas acciones sigu¡eron marcando las
separaciones entre los Hermanos Musulmanes más moderados de Damasco
Y los más radicales del norte de Siria. Estas distintas tácticas no lleoaron a
resolverse sino hasta octubre de 1980 con la creación del Frente Jslá,~ico de
Siria (A!-Jabha al-lslamiyy a fi Suriya) que quedó bajo la dirección del
Secretario General, el shaykh Muhammad Abu al- asr al-Bayanuni de
Ale~o. Este Frente incluyó a los Hermanos Mu ulmanes, el grupo qu~ se
hab1a se~arado de al- ' Attar alguno 'u/ama' y otros grupos pequeños. La
fu:rza mas_ poderos~ del Frente era el grupo de Hama dirigido por 'Adnan
Sa_ ad_ al-~m._Otro 11nportante miembro de este grupo era Sa' id Hawwa, el
pr111c1pal 1deologo del movimiento de renovación islámica en Siria.''' Otros
grupos también se unieron en este Frente como el Jama 'at Abu Dharr Hizh
al-Tahri~ al-Is/ami (el Partido de la Liberación Islámica) algunas pai~es de
la !~ma al al- 'Ufama' (La Liga de los ·utama') y otros grupos menos
politizados que se unieron a los al-Jkhwan al-Musli1111¡n. 62 No obstante esto,
!ºs Herman~s Musulmanes del norte de Siria con líderes como Amin Yakan ,
Adnan a 1d, el shaykh 'Abd al-Fattah Abu Ghudda, Sa'id Hawwa y

;.

452

453

�'Adnan a'ad al-Din, eran partidarios de la idea y praxis de que solo una
bien organizada lucha armada podía derrotar al gobierno de Hafiz al-Asad .
En marzo de 1980 se dieron grandes manifestaciones y boicots contra el
gobierno de Hafiz al-Asad en las ciudades de Hama, Homs y Halab (Alepo)
y se llevaron a cabo ataques contra los comunistas sirios y los asesores
militares soviéticos. Debido a estos ataques semejantes a los que se habían
vivido el año anterior, el gobierno lanzó una mayor y más sistemática
represión contra los Hermanos Musulmanes en especial en Alepo. Los a/Ikhwan al-Muslimun respondieron con mayor violencia e inclusive
intentaron asesinar al presidente, lo que a su vez intensificó la represión
gubernamental y los abusos del régimen que dio muerte a varios líderes de
los Hermanos Musulmanes encarcelados en la prisión Tadmur.63 Otra
medida represiva del gobierno se puede notar en la ley número 49 del 8 de
julio de 1980 que establecía la pena de muerte a los que se asociaran a los
Hermanos Musulmanes.64 El gobierno durante todo el año de 1980 dio duros
golpes a los al-Ikhwan al-Muslimun, que a su vez declararon la Jihad sobre
todo por la muerte de Marwan Hadid y de muchos otros miembros de la
Hermandad.r, 5
Los primeros años de la década de 1980 resultaron complejos para los
Hermanos Musµlmanes y en general también para el Frente Islámico de
Siria. 66 Durante esos años fue dificil atraer nuevos seguidores por la
represión militar y también debido a los problemas económicos y las
reformas del gobierno que tendían a la liberalización de la economía. A todo
ello debe agregarse el mejoramiento de las relaciones internacionales de
Siria con Jordania, Egipto y Arabia Saudita, que también trajo como
consecuencia una mayor limitación en el reclutamiento de nuevos miembros
para los movimientos islamistas. 67 Estas buenas relaciones de Siria con sus
vecinos los programas de liberalización de la economía y el impacto de la
riqueza del petróleo árabe, contribuyeron a mejorar la situación de los
sectores urbanos que hasta entonces eran los que se acercaban a los
Hermanos Musulmanes como la única alternativa, debido a que el gobierno
no había resuelto sus problemas económicos.
En medio de todas estas crisis, tanto económicas, como políticas y
militares, los al-Ikhwan al-Muslimun buscaban un mayor apoyo popular.
Los Hermanos Musulmanes que padecían todas estas dificultades, también
notaban que su mayor problema era el constante aumento de la minoría
· alawita en el gobierno, donde este grupo jugaba un papel cada vez más
preponderante, que iba en detrimento de la mayoría sunnita del país.
Algunos sunnitas, no obstante, ocupaban posiciones importantes como
ministros, legisladores, así como algunos puestos de influencia dentro del
454

partido del Ba'th. Sin embargo, el poder militar y las decisiones finales
~stab~n en manos del presidente Hafiz al-Asad y ¿e sus correligionarios
alaw1_tas. Por ~11? los Hermanos Musulmanes acusaron al presidente de ser
sectario Y al reg1men de tener "falsos musulmanes", debido a los líderes
secu!ares del partido del Ba'fh y sobre todo por la presencia de los 'alawitas
a quienes muchos consideran herejes. Los ' alawitas tienen en general en eÍ
Islam u_na situación cuestionada.68 Simultáneamente· los 'alawitas se aliaron
al pr~s1dente Y _bu~caron la protección del gobierno, pues temian por su
segund~d. El obJet1vo de los Hermanos Musulmanes de sacar a los sunnitas
~e~ gob1en:o Y que les apoyaran en su causa contra los 'alawitas, solo tuvo
ex1tos parciales.
. Los al-J~hwan al-Muslimun también se opusieron al hermano del
p~-e~1dente, R1f at al-Asad, por sus métodos represivos en defensa del
reg11nen en especial por el uso de los Saraya al-Difa · (Escuadrones de
Defensa)_Y al-Wah~d~t al-Khassa (Unidades Especiales) para perseguir a
los ~pos1tores al reg1men. Al mismo tiempo debemos recordar que tos
su~111tas se o~~nen al papel desproporcionado que juegan las minorías en un
pa1s que.trad1c1onalm~nte es sunnita (75%), que gobernó en el pasado sobre
lo~ ~emas ~n ~na so_c1edad que tiene diversas minorías étnicas y religiosas:
cristianos 9¼ alaw1tas 11.5%, druzos 3% y los isma'ilitas 1.5%.
. _De 1976 a 1981 el gobierno ba 'thista de Hafiz al-Asad arrestó a 1384
act1~1stas que participaron en manifestaciones u otras acciones contra el
g~b1erno. El pro'.e:or Oe~me~ian siguiendo a Hanna Batatu y a Raymond
H111nebusch, realizo ~n m111uc1oso estudio de los antecedentes ocupacionales
de estos 1384 detemdos y llegó a la conclusión de . que: existía un alto

y

porce~ta.je de estudiantes (27. 7%), profesores 7. 9% profesionales J3%.
Este u!~,m~ gr';,'fº incluía 79 ingenieros, 57 médkos, 25 abogados y JO
f~rmaceuhcos. Estos patrones generales también se evidencian en el
bde~•azgo de las sociedades islámicas sirias. No fue zm accidente que en
~bnl _de 1980 el gqbierno proscribiera los sindicatos de abogados.
mgemeros y doctores. 0

Estos movimientos fundamentalistas en Siria en especial los al-Ikhwa11
a!-Muslimu11, que son fuertes en las ciudades, no tienen la capacidad de
~enetrar en las zonas rurales y sus planes no representan los verdaderos
intereses de los campesinos. Tampoco logran incursionar en el sector militar
-con _m~y pocas excepciones-, asuntos que·se han visto como debilidades del
m~v1m1en~ _además de la profunda desunión de la comunidad sunnita en el
pa1s. La s1gu1ente tabla nos deja ver que la mayoría de los miembros de los
al-Jkhwan_al-Muslim un procedía de los grupos urbanos, de los 'u/ama· y de
los profesionales.
455

�Dandal Jabr

Clase Media

Tabla número 2
Liderazgo Del Movimiento Fundamentalista irio
Nombre

ducaci6n

Muhammad Abu
al-Nasr
al-Bayanum

· Alim

Familia
Ulama'
de Alepo

Aliliaci611

Procedencia

ituaci6n achml

Alcpo

Secretario General
del Frente lslármco
Muriócn 1988

Anurde la
Soc. Abu Dharr

'Alim

·u1ama'

llama
Líder de los
Hermanos Musul•
manes de llama

· Ali Sadr al-Din
AI-Bayanum

Abogado

' Ulama'

Líder de los
Hermanos Musulmanes en Alepo

Alepo

Supervisor de los
1lcrmanos Musulmanes

' AdnanSa' ad
al-Din

Educador
ycscrrtor

Clase Medra
0aJa

llama
Profesor en los
Emiratos Árabes
Unidos. Líder
Grupo Islámico del
Norte de Siria

Fue al-Muraqib al-· Am
de los l lermanos
Musulmanes y del
frente Islámico en
el exilio

Man1an Hadid

Tal11r Khayrallah
,\dnan Uqln

'Alim
Sufi

Clase Media
Baja

lngcmero
Agricola

familia
de productores
de algodón

' fllim

Ulama

l11ge111ero

Clase Metha

CJVJ) ~

Líder del Grupo
Islámico del
Norte de Srna

Hama
Líder
1slán11co indcpendiente . Entrenado
porOLP
Alepo
Jefe de Sección
militar

Alepo

olic1al del
CJCrCllO

Am1n Valsan

Líder del Grupo
Islámico del
Norte de Siria

Mulmm1m1d l larawi l·anna~éu Clase Medra
tico)
profesor
llmvcrsidad
de Damasco

Líder del Grupo Damasco
de Damasco a
favor de al- Atlar

456

Alepo

Comerciantes

Uno de los tres
lideres del Frente
Islámico. Ideólogo
Murió en 1989
Murió 1:11 la cilrccl
en 1976

Desconocido
Lidcr de facc16n
d1s1dentc de los
rundamentalistas,
seguidor de Marwan
Hadid
Desconocido

Expulsado de la
posición de profosor
Trem: un laboratorio

Líder de los
Hama
Hem1anos Musulmanes de Hama

l lusni ' Ahu

Profesor Comerciantes
de Francés y · Ulama'

Organizador de
los Hermanos
Musulmanes en
Alepo

. Ahd al-Fattah
Abu Ghudda

· Alim
y prolesor

Líder del Grupo Alepo
lslá1111co del Norte ·'
de Siria

· Adnan sa·id

Hama

Dentista

Murió luchando ( !982)

Salim Muhammad
al-Harmd

Sa' 1d 1-lawwa

' Abd al-S.
al-Za' im

Organizador de Dayr al-Zur Miembro del liderazgo
los Hermanos
nacional de los HerMusulmanes
manos Musulmanes

Artesanos

Alepo

Líder del Grupo Latq1yya
Islámico del Norte
de Siria

Asesinado en 1979

Murió luchando ( 1979)

Al-Muraqib al-' Am

Desconocido

Fuente: R. Hrair Dekmejian, Islam in Revolution. Fundamentalism in the
Arab World, Syracuse University Press, Syracuse. 1995, pp. 1 14-115.

De la tabla anterior se pueden hacer varias interpretaciones y algunas
observaciones, dado que resume lo que se viene explicando de los orígenes
urbanos de los seguidores de los movimiento fundamentalistas, así como de
los líderes que pertenecen a las diferentes profesiones liberales y al grupo de
los 'u/ama'. De entre los 'u/ama' destacan Muhammad al-Bayanuni, ' Abd
al-Fattah Abu Ghudda Salim Muhammad al-Hamid, Tahir Khayrallah y
a'id Hawwa. Este último fue el principal teórico de los a/-lkhwa11 alM11s/il111111 en Siria. Otros seis líderes tenían profesiones: un ingeniero. un
abogado. un dentista, un profesor. Otro importante dirigente de los allkhwan al-Mu li1111111, 'Adnan ' Uqla. era ingeniero y oficial del ejército. Su
predecesor "Abd al- attar al-Za'im, era dentista. Hu~ni "Abu. que dirigió la
rama de los Hermanos Musulmanes en Alepo era profesor de francés. 71 El
doctor Muhamrnad Harawi fue profesor de farmacia en la Universidad de
Damasco. "Ali al-Bayanuni era abogado y 'Adnan Sa 'ad al-Din era profesor
y escritor. 72 Recordemos que mucho de los primeros seguidores de los
Hermanos Musulmanes en Siria procedían del grupo de los ·utwna'. Así.
Muhammad Mubarak y Sa!ah al- hash, que fundaron la rama de la
Hermandad en Damasco en 1937, pertenecían al grupo de los "u/cmw',;;
También el shaykh ' Abd al-Fattah Abu Ghudda que estableció la rama de
los Hermanos Musulmanes en Alepo en 1935, la cual se llamó primero la
Casa de aL-Arqam, también llegó a ser mudarris (profesor) de Shori'a y ru1.:
miembro del grupo de los 'u/ama'. 74

457

�De la tabla anterior también podemos deducir las bases sociales de los
al-lkhwan al-Muslimun y a su vez nos permite entender las razones por las
cuales los intelectuales, los miembros del grupo de los 'u/ama ', los
comerciantes, los industriales y en general los sectores urbanos se oponían a
las políticas del gobierno que tendían a favorecer tanto a la minoría 'alawita
en el poder como a los sectores rurales en detrimento de las ciudades.
Finalmente es oportuno preguntarnos: ¿CómO' lograron los
fundamentalistas financiar sus costosas actividades? ¿Qué apoyo recibieron?
Los al-lkhwan al-Muslimun han recibido también _ayuda internacional en
distintas épocas y bajo diversas circunstancias. Por ejemplo el gobierno
saudita en los sesentas y setentas apoyó económicamente a los Hermanos
Musulmanes de Siria. Lo mismo han hecho otros grupos privados sauditas,
aún en tiempos más recientes. La OLP asimismo ha dado armas y
entrenamiento militar a algunos fundamentalistas sirios en distintas épocas.
También pueden mencionarse los grupos del Kata'ib libanés y del Partido
Turco de Liberación acional. 75
Los al-Ikhwan al-Muslimun de Siria tienen estrecha relación con los
Hermanos Musulmanes de Jordania y han recibido de éstos gran apoyo.
Algunos líderes fundamentalistas sirios han logrado, asimismo, establecer
centros de entrenamiento en Jordania y muchos de ellos han encontrado en
el Reino Hashimita un verdadero santuario. El gobierno sirio del Ba'th ha
intentado acabar con este santuario en Jordania, para lo cual ha movilizado
su ejército hacia la frontera de este país vecino y ha enviado a agentes
secretos para capturar líderes fundamentalistas, enemigos de Hafiz al-Asad,
radicados en el Reino Hashimita.

l 980 debido a las numerosas pérdidas de sus miembros por represión
política. encarcelamientos y persecución por par.:e de las autoridades
gubernamentales. A las razones anteriores se deben agregar también los
desacuerdos entre algunos de sus líderes. Un serio problema que les debilitó
enormemente fue la disputa entre el al-Jabha al-Islamiyya y los poderes
externos como Iraq Jordania e Irán. La disputa entre Sa'ad al-Din y 'Adnan
'Uqla a raíz del mayor acercamiento del primero a Iraq y sus repetidas
manifestaciones pro-Iraquíes, así como sus reuniones con altos oficiales de
Estados Unidos en 'Amman en 1982, que 'Uqla criticó y se opuso
vehementemente, también tuvo graves repercusiones sobre el
fundamentalismo islámico en Siria. El conflicto entreSa'ad al-Din y 'Adnan
' Uqla también se exacerbó debido al acercamiento del primero a Saddam
Husayn y del segundo al Ayatullah Khumayni en Irán. 76 Iraq e Irán se
enfrentaron en una cruenta guerra de 1980 a 1988 que polarizó aún más a
estos dirigentes. Mientras Saddam Husayn se asociaba al secularismo, el
Ayatullah Khumayni simbolizaba el islamismo, aunque para muchos otros
fundamentalistas sirios excepto 'Uqla, Khumayni representaba a un
régimen sectario shi'ita. Las disputas entre estos dos líderes
fundamentalisfas sirios llegó a su culminación el 25 de abril de 1982
cuando a ' Uqla se le expulsó de lo al-Ikhwan al-Muslimun, lo que provocó
que formara su propia organización .77

Iraq, en su oposición y enemistad con Siria, también ha proveído
armas, entrenamiento y protección a los fundamentalistas y ha sido
asimismo un santuario para muchos de ellos perseguidos en Siria. Egipto,
por otra parte, también ha apoyado a los fundamentalistas, sobre todo en la
lucha de los sunnitas contra las llamadas "pandillas" 'alawítas que actúan
dentro del régimen . En resumidas cuentas, todo este apoyo internacional
durante tantos años ha sido básico para los fundamentalistas sirios que
lograron entonces ayuda económica, solidaridad para sus planes y asistencia
técnica y militar de algunos grupos y de naciones vecinas:

En los años siguientes continuó la opos1c1on de los Hermanos
Musulmanes y de los otros grupos fundamentalistas en Siria, no obstante la
derrota en Hama y la represión política. Por ello el presidente Hafiz al-Asad
con el proppsito de calmar los án irnos de los fundamental istas, en 1985
proclamó una amnistía general y liberó a ~ientos de prisioneros.78
Posteriormente en 1988 se dio un enfrentamiento interno y una seria
polémica entre los líderes fundamentalistas ' Adnan Sa' ad al-Din y el shaykh
'Abd al-Fattah Abu Ghudda.79 Estas controversias como las anteriores
debilitaron al movimiento islamista en Siria, lo mismo que las muertes d~
dos de sus más influyentes líderes: Muhammad Abu al-Nasr al-Bayanuni en
1988 y a' id Hawwa en 1989. Estos asuntos, además de las fuertes medidas
represivas, han mantenido las actividades de los Hermanos Musulmanes en
este país mucho más controladas durante la década de 1990 que en la década
anterior, sin que ello signifique que los movimientos fundamentalistas hayan
desaparecido o hayan perdido su vigencia.

o obstante todo ese apoyo internacional, la represión militar del
gobierno logró controlar a los al-Ikhwan al-Muslimun y a los otros grupos
incluido el Frente Islámico de Siria. Hafiz al-Asad con habilidad política y
con fuerza se mantuvo en el poder. Los islamistas tuvieron asimismo serias
crisis internas que los debiljtaron enormemente hacia finales de la década de

Por todo lo anterior es factible concluir que los al-Ikhwan al-Muslimun
el más importante y persistente de los grupos fundamentalistas contra el
gobierno secular en Siria tiene sus bases sociales en los sectores urbanos y
en los grupos de los intelectuales, de los comerG-iantes urbanos y de los
'u/ama'. Un alto porcentaje de los miembros de loi Hermanos Musulmanes

458

459

�proviene de familias de 'u/ama' como se demostró en este ensayo. Al ver su
situación de prestigio, liderazgo y de influencia en la sociedad amenanada
por el creciente poderío de la minoría ' alawita, los al-lkhwan al-Mus/imun,
en conjunto con los 'u/ama·, dirigieron la más sistemática oposición contra
el gobierno del Ba'th. Su propósito consistía también en anular a la minoría
en el poder y restablecer la preeminencia de los sunnitas. Debido a que las
políticas del Ba ' th favorecían a los sectores rurales sobre los urbanos,
muchos comerciantes, intelectuales, industriales y en general habitantes de
las ciudades se unieron al fundamentalismo como alternativa contra el
secularismo y contra el gobierno. Todo esto generó que e1:1 el levantamiento
político se gestara una lucha de clases al lado también de un enfrentamiento
ciudad-campo.

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Quintana Pali, "Etnicidad y clase: la minoría dominante 'alawi, minoría en Siria", en
Estudios de Asia y Áfríca, Vol. XVI, úmero 4, 1981, pp.579-623, p.599. Marín
Guzmán, la Guerra Civil en el líhano pp.4 1-71 .
3

Asia y África, Vol. XV,

~ Para más información véase: Raymond Hinnebusch, "Syria",1 en Shireen Hunter,

The Poli1ics of ls/amic Revivalism. Diversity and Unity, Indiana University Press,
Bloomington, 1988, pp.39-56, en especial p.40 y 46 para la participación de los
·alawitas en el ejército sirio. También: Roberto Marín Guzmán, El Fundamentalismo
Islám ico en el Medio Oriente Contemporáneo. Análisis de Casos , Editorial de la
Universidad de Costa Rica, San José, 2000, passim, en especial pp.248-249.

7

Para más infonnación sobre Hasan al-Banna', su importancia político-religiosa y la
labor_ de lo~ _al-!khwan al-Muslimun en ~gipto, véanse: ~nouar ' Abdel-Malek, la
pense~ po!ll!que ar~be contemporaine, Editions du Seuil, París, 1970, pp.71-75 .
Tamb_1én, veans~: R1fat al-Sa 'idi, Hasan al-Banna ·, El Cairo, 1979, passim, en
especial pp.46-)9. Morroe Berger, Islam in Egypt Today. Social and Political
Aspect.~ º[ Popular Religion, Cambridge University Press Cambridge, 1970, passim.
en e~pec1al p.91 . l~haq Musa al-Husayni, Al-fkhwan al-Muslimzm, Beirut, 1952,
pa~s1111, _pp.17-19. Richard P. M itchell, The Society of the Muslim Brothers, Oxford
U111vers1ty Press, New York y Oxford, 1993, possim en especial pp 1-11 Nazih
Ayub_i, "The political reviva! of Islam: the case of Egy~t" en /nternati~nol Journal
o/ M1ddle _East Studies, Vol. XII, Número 2, 1980, pp.481-499 . Kenneth Cragg,
Cou~sels m Cont~mporary Islam , Edimburgh Universiry Press, Edimburgh, 1967,
p~ssim,_ en ~specral p~. I 13 ss. Olivier Carré Myslique et politique. Lecture
revolu11onn~1re du Qur an par SC1JJ 1id Qutb, fi·ere musu/111011 radical, Les Éditions
du Cerf, Pans, 1984, passim, en especial pp.7-8. Gilles Kepel, Muslim Extremism ;11
Egypt. The PropheL and Pharooh, Un iversity of California Press, Berkeley &amp; Los
Angeles, 1984, passim, en especial pp.26-27 . Marín Guzmán, El Fundamemafismo
Islámico, passim, en especial pp. 111-135.
_Para más i~fo~~.ción véase : · Abd Allah, The !sla111ic Slruggle in Syria, p.97.
~rnnebusch, Syna , p.43 . La tesis doctoral de Mustafa ál- iba' i en al-Azhar se
tituló: AI-Sunna wa Makanatuhaji al-Tashri · al-Is/ami.
9

Francesco Gabrieli, The Arab Reviva/, Thames and Hudson, Londres, I 96 I, pp.5 l79. Gustav von Grunebaum, El Islam, Editorial Siglo XXI, Madrid, 1974 pp.325-

Hrair Dekmejian , Islam in Revolution. Fundamentalism in the Arob World
Syracuse University Press, Syracuse, 1995, pp. l 06-107 . ' Abd Allah The Is/ami~
Strug~le in Syria, p.9~. Mu~~afa al-Siba' i, lshlirakiyyat al-Islam, Dar al-Qawmiyya,
El Ca1ro, 1958, pass1m. Sa 1d Hawwa, Jawalat fi Fiqhayn al-Kabir wa al-Akhar
Dar al-Qadisiyya,. _Alej~dría, 1980, passim, en especial pp.19-21, pp.76-82 ;
pp.126-127. Tamb1en : Hrnnebusch, ''Syria", p.43.

460

461

5

�10 Para mayor información véase: 'Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, p.99.
Marín Guzmán, El Fundamentalismo Islámico, passim, en especial, pp.256-257.

Guerra Civil en el Líbano, pp.190-196.
18

Clovis Maqsud fue el creador del Neutralismo Positivo. como alternativa a los dos
bloques, el capitalista y el marxista. Véanse: Clovis Maqsud Ma ·na al-Hiyad alIjabi, Beirut, 1960, passim, en especial pp.113-151. Albert Hourani : Arabic Thought
in the liberal Age, 1798-1939, Cambridge University Press, Cambridge, 1983,
p.357. Abdel-Malek, La pensée politique arabe conte_mporaine, pp. l 06-11 O. Marín
Guzmán, la Guerra Civil en el Líbano, pp.208-211.
11

Para más información véase: Rabinovich, Syria under the Ba 'th, pp.49-59.
Támbién: Marío Guzmán, Elfundamentalismo islámico, passim, en especial pp.250251.
19

Para mayor información véase: Dekmejian, Islam in Revolution, p. l 05. También:
Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico, passim, en especial pp.250-251 .
20

12 Para

más infonnación véase: 'Abd Allah, The Jslamic Struggle in Syria, pp. 91-99.
Véase también, Mario Guzmán, El Fundamentalismo Islámico, passim en especial
pp.257-258.
Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, passim, en especial p.98 p. l OO. Itamar
Rabinovich, Syria under the Ba 'th, I 963-1966, Hebrew University Press, Jerusalén,
1972, passim, en especial pp.5-6, pp. l 1-12, pp.21-27.
13 •

Para más información al respecto véase: Sa' id Hawwa, Al-Madkhal Jla Da ·wal allkhwan al-Muslimin, 'Amman, 1979,passim, en especial p.22.

21

John Esposito, Voices of Resurgent Islam , Oxford University Press, Oxford y
Londres, 1983, passim, en especial pp.99-133 y pp.150-174. Recuérdese que lo
desarrollaron Mawdudi, Shari 'ati y Khumayni. Para el caso de Siria véase: Sa' id
Hawwa, AI-Madkhal /la Da \ val al-Jkhwan al-Muslim in, passim, en especial p.22.

12 • Abd

Véase: Miohel Aflaq y Salah al-Din al-Bitar, Al-Qawmiyya al- 'Arabiyya wa
Mauqafuha min al-Shuyu 'iyya, Damasco, 1944, passim. Michel Aflaq, Fi Sabil alBa 'th, Damasco, 1954, passim, en especial pp.43 ss. Véase también: Hourani,
Arabic Thoughl, p.357. Sylvia Haim, Arab Nationalism. An Anthology, University of
California Press, Berkeley, 1962 pp .61-72. La constitución del Ba'th aparece en las
pp.233-241 . Marín Guzmán , la Guerra Civil en el Líbano, pp.191-197.
14

Para más información véase: Duslur Hizb al-Ba 'th al- 'A rabi al-lshtiraki, s.p.i.,
s.1.e., s.f.e., passim, en especial p. l donde asegura que existe una nación árabe con
un mensaje eterno y p.7 donde se afirma que el lazo nacional entre el individuo y su
nación constituye la base de la virtud política. Esa persona es la que habla la lengua
árabe, es la que vive en la tierra árabe y cree que pertenece a la nación árabe. Véanse
también : Hourani, Arabic Thought, pp.357-358. Marín Guzmán, la Guerra Civil en
el Líbano, passim, en especial pp.127-150.
15

Allah, lslamic Struggle in Syria, pp.89-90 . Véase también: Dek.mejian, Islam
in Revolution, p. l 07. Así escribió: "As one deeply committed to reform ' Attar could

not condone revolutionary violence" (p. l 07). Para más detalles véase también:
Marin Guzmán, Elfundamencalismo islámico, pp ..259-260.
23

Hinnebusch, "Syria", p.44. Véase también: Hanna Batatu, "Syria's Muslim
Brethren", en MERIP Reports, Vol. XII, Número 9, 1982, passim. Hanna Batatu,
"Syria's Muslim Brethren", en Fred Halliday and Hamza Alavi, State and ldeofogy
in the Middle East and Pakistan, MacMillan Edcation, Londres, 1988, pp.113-132.
De ahora en adelante la versión publicada en 1982 del ensayo de Hanna Batatu
llevará (I) cada vez que se cite. La versión revisada del 'ensayo de Hanna Batatu
publicada en 1988 llevará de ahora en adelante (11) cada vez que se cite en este
trabajo. Con esto el lector podrá cotejar con rapidez la información que se cita.
Véase: Batatu "Syria's Muslim Brethren'' (JI}, pp.125-127.
24

Anouar Abdel-Malek, Dialéctica social, Editorial Siglo XXI , México, 1972,
pp .132-133. Peter Mansfield, The Arabs, Penguin Books, Middlesex, 1980, pp.406
ss. Jacques Couland, Israel et le Proche-Orient arabe, Éditions Sociales, París,
1969, pp.72-75. 'Abd Allah, The Jslamic Struggle in Syria, passim, en especial
pp.100-101. Rabinovich, Syria under the Ba 'th pp.59-66 . Jacques Couland, L'éveil
du Monde Arabe, Éditions Sociales, París, 1964, pp.76-85, pp.96-1 Ol. Hourani,
Arabic Thought, p.357. Marín Guzmán, la Guerra Civil en el Líbano, passim, en
especial pp.190-196. El Yemen participó nominalmente de RAU . Para más
información véanse también : AI-Anwar, 21 de mayo de 1963 . Al-Hayal, 12 de junio
de 1963 .
16

Para más información véanse: Abdel-Malek, la pensée politiq11e arabe
contemporaine, pp.216-221 y pp.222-228. Rabinovich, Syria under the Ba 'th,
passim , en especial pp.77 ss. y pp.180-189. Marin Guzmán, la Guerra Civil en el
Líbano passim, en especial pp. 190-21 l .
25

Para más información véase: Abdel-Malek, la pensée politique arabe
contemporaine p.222; así escribió con relación al exilio de Salah al-Din al-Bitar: "11
doit quitter son pays, en 1966 et s'exile au Liban, apres la victoire de l'aile gauche
du Ba'th a Damas." También: Couland, l'éveddu Monde Arabe, pp. 85-90.
26

Véase: Philip Khoury y Joseph Kostiner, Tribe and the State Formafion in the
Middle East, University of California Press, Berkeley y Los Angeles, 1990, passim

Dekmejian, Islam in Revolution, p.105. Nikolaos Van Dam, Strugglefor Power in
Syria, Croom Helm, Londres. 1981 , pp.41-42. Véase también: Marin Guzmán, La

en especial pp.J 7 ss., p.129, p.138, donde se explican las cuatro tribus de los
'alawitas: Matawira, Haddadin, Khayyatin, Kalbiyya. Véase también: Rabinovich,

462

463

17

�Research l~stitute, lslama~ad 1 s.f.e., pp.20-28, pp.37-40, pp.57-62, pp.90-94, pp.98179. Henn Laoust, Essa1 sur les doclrlnes sociales et politiques de Taki-d-Din
Ahmad b. Taimiya, lnstitut Fran~ais d'Archéologie Orientale, El Cairo, 1939,
passim.

Syría under the Ba 'th, pp. 154-164. Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico,
passim, en especial pp.252-253 .

Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.126. Véase también: Rabinovich, Syria
:mder the Ba 'th, pp.154-164. •Abd Allah, The ls/amíc Struggle in Syria, passim.
27

ll

. . fi

.

ara mas m _ormac16n ~é~nse; Dekmejian, islam in Revolution,passim en especial
p.! 12. ~alvan,, !raq Y S1na, pp.55-106, en especial pp. 82-99. Seale, The Strugg/e
for ~n~, pass,'!', en especial pp.39-41 y pp.87 ss. Petran, Syria, pp. lo¡ ss.
Rabmovrch, Syria under the Ba 'th, p.6. También: Quintana, "Etnicidad y clase''
pp.579-623.
.

Para más infonnación véanse: Martin Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism" en
Martin Kramer, Shi 'ism, Resistance and Revolution, Westview Press, Boulder,
Colorado, 1987, pp.237-254, en especial p.245. 'Abd Al/ah, The /slamicStruggle in
Syria, passim. en especial pp.57 ss. Quintana, "Etnicidad y clase", passim, en
especial p.599.
28

34

Albert Hourani, A History of the Arab Peop/es Harvard Universíty Press
Camb~idge, ~~ssachusetts, 1991, pp.209-298 y pp.302-31 O. Lapidus. A History 0j
lslam,c Soc1et1es, pp.637-643 . Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano
passim, en especial pp.4 l-84.
·

Quintana, "Elnicidad y clase", pp.608 ss. Véanse también : Batatu, Syria'.f Muslim
Brethren, (ll), pp.125-127. Hinnebusch, Syria, p.44 .

29

35

· " , p.42. Galvan1,· Iraq y Siria, pp.89-92. Para más información
. H.mne bu~~ h, "S yna
vease tamb1en: Mario Guzmán, El Fundamentalismo Islámico passim en especial
pp.237-238.
'

Batalu, Syria's Muslim Brethren, (11), pp.125-127. Véase también: Hinnebusch,
Syria, p.44.
30

Michael Hudson, Arab Polilics. The Searchfor legitimacy, Yale University Press,
New Haven &amp; Londres, 1977, passim, en especial pp. 63-64. Batatu, " yria's
Muslim Brethren", (íl), pp. 121-124. Roberto Marín Guzmán, El Islam: Ideología e
His1or1a, Alma Mater, Editorial de la Cooperativa de Libros de la Universidad de
Costa Rica, San José, Costa Rica, 1986, passim, en especial pp.167-180. S.M . Jafari,
The origins and early deve/opmen/ of Shi"a Islam, Longman, Londres y New York,
1979, passim, en especial pp.289 ss. Abu Muhammad al-Hasan b. Musa alNawbakhti, Kitab Firaq al-Shi'a, editado por Helmutt Ritter, Eslambul, 1931,
passim. Henri Laoust, Les schismes dans /'Islam. lntroductioh a une étude de la
religion musulmane, Payot, Paris, 1977, passim, en especial p.70, p.73, p.151 ,
pp.258-259, p.303. Muhammad Amin Ghalib al-Tawil, Ta'rikh al- 'Alawiyyin, Dar
al-Andalus, Beirut, !966 passim, en especial p.466 y también pp.468 ss. donde
enfatiza los asuntos contemporáneos de los ·alawitas. Kais Firro, "The Syrian
Economy under the As.ad regime", en Moshe Ma'oz y Avner Yaniv, Syria under
Asad. Domestic Constraints and Regional Rísks, Croom Helm, Londres y Sydney,
1986, pp.38 ss. Dominique Sourdel, Islam, Walker and Company, ew York, 1962,
pas.rim, en especial pp. 90~93. Véase también: Quintana, "Etnicidad y clase", passim,
en especial pp.589 ss. · Abd Allah, The lslamic Str11ggfe in Syria, passim, en especial
pp.42-48.

p

31

12

Para más in ormación sobre las opiniones del fundamentalista Jbn Taymiyya con
relación a los 'a lawitas, véase: Loust, les schismes dans /'Islam, pp.258 ss. Taqi alDin lbn Taymiyya, AI-Siyasa al-Sha'riyya, editado por A.S. Nashshar y A.Z.
' Ariyya, s.p.i., El Cairo, 1951, pp.6-7. Malcolm Kerr, /s/amíc Reform. The Politícal
and legal Theories of Muhammad 'Abduh and Rashid Rida, University of
California Press, Berkeley y Los Angeles, l 966, passim en especial pp.55-56 y
pp.89-90. Qamaruddin Khan The Political Thought of lbn Taymlyya, lslamic
464

36

_ "Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.11 6-118. Véase tamb'é •
I n.
Hmneb u.~c h, "Syrra
· ", p. 42 . Marín Guzmán, El Fundamenta/ismo Islámico , passim
en especial pp.237-238.
'

Batat u, "Syna
. 's Mus ¡·1m Brethren", (11), p. 116. Para el caso de los mul/ahs de Irán
pu~de v~rse : Michael Fischer, lran- From Religious DiS'p11l€; ro Revolution, Harvard
Unrvers1ty Press, Cambridge Massachusetts, 1980, passim.
l7

38

Ba~atu, "Syria's ~usli~ Brethren": (11), p. l 16. Véase también: Paul Balta y
Clau~me Rulle~u, l fran msurge, Parrs, 1979, passim, en especial p. 152. Véanse
tambi~n: Al-Ta d~d 'A!n li al-S11kkan, (Censo), 1960, Damasco, 1960, passim, en
esp_ecial ~p.224-2.&gt; 1, citado por Batatu " yria's Muslim Brethren". {11), p. 116. AlTa dad Am_ li a/-Sukkan, (Censo), 1970, Damasco, 1970, pass1111, en especial
pp,225 ss., citado por Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (ll). p. l ¡6.
39

. 's Mus 11m
· B. ret hren", (H), p.116. Véanse también : Dekmejian, Islam
. Bat atu, "S
. yna
tn Re_
volullon, pp, 112 ss. Hmnebusch, "Syria'', pp.48 ss. Para más infonnación véase
también: Marin Guzmán, Elfundamentalismo islámico, p.237.
40p

á 'f".

.

. ara m s m,o~ac1ón véanse: Hanna Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (1), p.14.
Hmnebusch, "Syrra", p.42.

41

• B~tatu, . "Syria's Muslim Brethren", (11) p.117.
cornc1~encra que alg~nos de l~s apellidos de los
profesional º. comercial. P~r eJemplo, al-' Attar, el
Shash, muselina, etc. También en Egipto se dio una

465

También asegura que no es
·u/ama' tengan un significado
perfumero, Tunji, orfebre, alsituación semejante de que los

�'u/ama' tenían asimismo otras ocupaciones como comerciantes o artesanos. El padre
de Hasan al-Banna', por ejemplo, era profesor (mudarris) de religión y también
reparaba relojes, de ahí que se le conociera con el nombre de al-Sa ·ati.

· Abd Allah The Islamic Struggle in Syria, passim, en especial pp.106-109.
Hinnebusch," yria", pp.44-45. Dekmejian, Islam in Revolution, p.107.

°Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism", p.246. ' Abd Allah, The Islamic Struggle in

5

Dekmejian, Islam in Revolution, p.112. Raymond Hinnebusch, "The lslamic
Movement in Syria: Sectarian Conflict and Urban Rebellion in an AuthoritarianPopulist Regime", en Ali E. Hillal Dessouki, lslamic Resurgence in the Arat, World,
Praeger, New York, 1982, p.160. Galvani, Iraq y Siria, pp.89-93. Véase rambién:
Marín Guzmán, El Fundamenralismo Islámico en el Medio Oriente Contemporáneo,
passim, en especial p.238.
42

Syria, pp. l 06-107.

Quintana, "Etnicidad y clase", p.616. Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism", p.246.
John J. Donohue, "La nouvelle Constitution syrienne et ses détracteurs", en Travaux
et Jours o. 47, abril-junio de 1973, pp.93-111.

51

Roberto Marín Guzmán, El Derrumbe del Viejo Orden en Irán. Ensayo histórico
sobre la caida de la dinastía Pahlavi (/925-1979), Editorial de la Universidad de
Costa Rica, San José, Costa Rica, 1989, passim. · Abd Allah, The lslamic Struggle in
Syria, pp.66-67.
5l

Dekmejian, Islam in Revolutíon, pp.1 12. Fred H. Lawson, "Social Basis of the
Harna Revolt", en MERJP Reports, Vol. 12, No. 9, 1982, pp.224-228. Véase
también: Marin Guzmán, El Fundamentalismo Islámico en ef Medio Oriente
Contemporáneo passim, en especial pp.238-239.

41

Para más infom1ación sobre el Ba'th y sus refonnas en Siria, véanse: James Bill y
Carl Leiden, Politics in the Middle East, Little, Brown and Company, Boston,
Toronto, 1979, pp.309-311. Kamel S. Abu Jaber, The Arab [Jo 'th Socia/ist Party:
History, Jdeology and Organization, Syracuse University Press, yracuse, 1966,
passim, en espei;ial pp.99- l O1, pp.167-174. Sami Hanna y George Gardner, Arab
Socia/ism. A Documentary Survey E.J. Brill, Leiden, 1969, passim, en especial
pp.305-312. Galvani, Iraq y Siria, pp.99-103. Véase también: Batatu, " yria's
Muslim Brethren", ([l), pp.125-127. Hinnebusch, "Syria", p.44 .
44

45

n Gustav von Grunebaurn, Muhammadan Festivals, Curzon Press, Londres, 1981,
pp.15-49. Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico, passim, en especial p.265.
54 · Abd

Allah, The lslamic Struggle in Syria p.111. Dek.mejian Islam in Revolution,

p.109.
.s.s Para más información véase: Quintana, "Etnicidad y clase", pp.620-621.

Véase: Wafa, 23 de mayo de 1976. También: Mario Guzmán, la Guerra Civil en
el Líbano, pp.278-279.

56

Para más infonnación sobre todo ésto véase: Bataru, "Syria's Muslim Brethren",
Wafa, 23 de mayo de 1976. Véase también : Marín Guzmán, la Guerra Civil en el
Líbano, pp.278-279.

51

(lf), pp.125-127.

Para un estudio detallado de esta relación ciudad-campo en el norte de Siria, en
concreto para la ciudad de Alepo en el siglo XVlll, en la época anterior a la
modernización, que bien puede entenderse corno el patrón general para otras urbes
sirias, véase: Abraham Marcus, The Middle East on the Eve o/ Modernity. Aleppo in
the Eighteenlh Century, Columbia University Press, New York, 1989, passim, en
especial pp.121-218. Véase también: Galvani, [raq y Siria, passím, en especial
pp.81-98. Quintana, "Etnicidad y clase", pp.610-61 J.
46

Wafa, 23 de mayo de 1976. Véanse también: AI-Nahar, 24 de mayo de 1976. AINahar, 26 de mayo de 1976. Wafa , 29 de mayo de 1976. Wafa, 2 de junio de 1976.
También: Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano pp.278-282.

58

'Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, pp.70-73. Hinnebusch "Syria", p.5254. Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.128. Vé&lt;!se también: Marín Guzmán,
El fundamentalismo islámico, p.267.

59

41

Para mayor infonnación véase: Lawson, "Social Basis of tlle t-fama Revolt",
pp.24-27. Véanse también: Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (II), passim.
Hinnebusch, " yria", p.50. 'Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, passim, en
especial pp.191-192. Galvani, Iraq y Siria, pp.99-103. Marín Guzmán, El
Fundamentalismo Islámico en el Medio Oriente Contemporáneo, pp.263-264.
48

' Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.103-107. Véase también: Marín
Guzmán, Elfundamentalismo islámico, p. 264 .

AI-Nadhir, 29 de abril de 1980, pp.7-10 . Véanse también: Batatu," yria's Muslim
Brethren", (11), passim, en especial p.129. De~mejian Islam in Revolution, p.109.
También: Marln Guzmán, El Islam : Ideología e Historia, p.89. Para más
información véase la versión de los al-lkhwan al-Muslimun de estos acontecimientos
en: Al-Nadhir, No. 16, 29 de abril de 1980, pp.7-10. También: Al-Nadhir, No. 17, 25
de mayo de 1980, pp.26-27 .

60

61

49

Véanse: AI-Nadhir, 8 de febrero de 1976. AI-Nadhir 7 de abril de 1980. nmbién :
466

Véase por ejemplo: Sa' id Hawwa, Al-Madkhal /la Da 'wal a/-f/(hwan al-Muslimin,

passim.

467

1¡

�62

Para mayor información véanse: 'Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria,
pp.107-128. Hinnebusch, "Syria", p.45. Al-/khwan a/-Muslimun, Vol. 111, 1985,
pp.37-48, citado por Hinnebusch, "Syria", p.45. Marín Guzmán, Elfundamentalismo
islámico, passim, en especial pp.269-270. Para más información sobre el Frente
Islámico en Siria (AI-Jabha al-lslamiyya ji Suriya) véase: Bayan al-Thawraf allslamiyya fi Suriya wa Minhajuha, 9 de noviembre de 1980, passim, en especial
pp.10-12. También: Al-Nadhir, 21 de marzo de 1981, passim.

AI-Nadhir, el órgano informativo de los Hermanos Musulmanes en Siria en 1979
publicó muchos artículos en defensa del Ayatullah Khumayni y de elogio por el
triunfo de la Revolución Islámica en Irán. Véase por ejemplo: AI-Nadhir, 5 de
noviembre de 1979. También: Al-Nadhir. 20 de noviembre de 1979. En algunos de
esos artículos advertían a Hafiz ,al-Asad que lo que había ocurrido al Shah en Irán
podía también acontecerle a él en Siria. Para más detalles véase también : Marín
Guzmán, Elfundamenta/ismo islámico, passim, en especial pp.246-247.

63 • Abd

77

Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.84-86 y p.119. Alasdair Drysdale,
"The Asad Regime and its Troubles", en MERIP Reports, Vol. 12, No. 9 1982,
passim. También: Dekmej ian, Islam in Revolution, p. l 09.

64

Batatu, "Syria's Muslim Brethren" (11), p.130.

Véase: Al-Nadhir, 1 de abril de 1980, citado por ' Abd Allah, The lslamic Struggle
in Syria, p.109.

6s

Para más información véase: Al-Nadhir, 21 de marzo de 1981. ' Abd Allah, The
lslamic Struggle in Syria, pp.1 18 ss.

66

67

Dekmejian, Islam in Revolution, p.116. Para más información véase también: AlNadhir, junio de 1982, p.32 . Judith Perera, "The Shifting Fortunes of Syria's Muslim
Brothers'', en The Middle East, Mayo de 1983, pp.25-28 . Véase también:

Hinnebusch, "Syria", p.45. Al respecto escribió: "He objected to the alliance Sa'ad
al-Din was forming with Iraq, a secular regime fighting the world's only Islamic
republic, the U.S. contacts, which, he charged, dernonstrated complacency coward
imperialism." Véase también: 'Abd Allah The lslamic·s,,-uggle in Syria, passim en
especial pp. 181- 184.
78

Nikola B. Schahgaldian, "Sectarian Politics and the lc;lamic Challenge in Syria",
en MiddleEast lnsight, Vol. IV, No. 2, Junio/Julio, 1985, p.28. Dekmejian, Islam in
Revolution, p.118.

Kramer "Syria's · alawis and shi' ism", passim, en especial p.246. Dekmej ian,

Islam in Revolution, p. l 08.
68

16

79

Véanse: AI-Watan al- 'Arabi, 27 de mayo, 3 de junio y 1Ode junio de 1988, citado
por Oekmejian, Islam in Revo/ution, p.118 y p.258.

Kramer, "Syria's 'alawis and shi' ism", passim, en especial p.247.

Dekmejian, Islam in Revolution pp.112-113, cita la misma información contenida
en Hinnebusch, "~yria", p.48. Véase también: Batatu, "Syria's Muslim Brethren",
(II), p.129.

69

70

Dekmejian, Islam in Revo/ution, pp. l 12-113. Batatu, "Syria's Muslim Brethren",
()), p.20, también : Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.129.
Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (II) p.129. Véanse también: ' Abd Allah, The
/slamic Struggle in Syria, passim, en especial pp. l 07-108. Marín Guzmán, El
fundamentalismo islámico, passim, en especial pp.241-245 .
71

72

Dekmejian, Islam in Revolution, p.117. · Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria
pp.123-128. Batatu, ''Syria's Muslim Brethren", (1), p.20. También: Batatu, "Syria's
Muslim Brethren", (11), p.129. Hinnebusch, "Syria", p.44.

n Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11) p.115. Para más detalles véase: Marln
Guzmán, El fundamentalismo islámico, pp.245 ss.
74

Batatu, "Syría's Muslim Brethren", (1 1) p.116 y también p.120.

7~

Para más información véase: Hinnebusch, "Syria", p.51.
468

469

�EL CULTO A LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO:
UNA DEVOCIÓN QUE NO MUERE
• Liliana De Ita Rubioi
Docente del Colegio de Sociología
Facultad de Filosofia y Letras - UANL
Presento a continuación algunas reflexiones que son producto del
trabajo de investigación documental, análisis· de los elementos que
intervienen en el culto a las benditas ánimas dél santo purgatorio y propuesta
de interpretación filosófica acerca de los mismos. La perspectiva de la
investigación realizada ha sido originalmente la de la filosofía de la religión
inserta en el espacio más amplio de una filosofía de la cultura; sin embargo,
en el presente artículo he retomado algunos de los aspectos del culto que
considero relevantes para los estudiosos de los hechos sociales y
humanidades por razones de su vigencia, de su extensión y por ser una
práctica muy antigua que ha conservado sus elementos originales como
esenciales, aunque se actualiza en la experiencia cotidiana y cerrada de los
sujetos que la realizan.
A pesar de que el culto aparenta estar semiolvidado, en la vida
cotidiana es practicado por una gran cantidad de creyentes de diversos
sectores poblacionales, en sus espacios domésticos, por lo que considero que
es un culto subyacente. Analizar los aspectos que supone la práctica de esta
devoción en los ámbitos de la vida fam il iar nos acerca a una sociología de la
vida cotidiana, ya que la creencia se prolonga en acciones individuales en
primera instancia, pero que atañen al comportamiento humano en sociedad,
en su relación con los demás.
El estudio de la rel igión resulta de gran consideración y relevancia para
los interesados en 'los acontecimientos sociales y en ,las humanidades, porque
analiza un hecho universal: la creencia religiosa; y permite al mismo tiempo
el acercamiento a los aspectos psicológicos individuales y colectivos t¡ue
ellas entrañan.
Ambas dimensiones de la religiosidad: individual y colectiva, son de
gran importancia para el estudio de las culturas, ya que aportan información
sobre un ámbito relacionado con la experiencia humana u,niversal.
Según la opinión de diversos estudiosos de la religión, a lo largo de
todas las épocas, desde la prehistoria hasta nues_t:ros días; los seres humanos
han experimentado la "presencia" y proximidad de lo sagrado, que es
471

�concebido como una instancia superior que se sustrae a la razón, invisible,
omnipotente, misteriosa y majestuosa que les provoca asombro y temor a un
tiempo y genera -como reflejo en el estado de ánimo individual- eJ
''sentimiento de criatura". Afirma Rudolf Otto que dicho sentimiento "es un
efecto subjetivo que produce en la disposición de ánimo un objeto externo; el
sentimiento de criatura es el sentimiento de dependencia que se reconoce y
da cuenta de sí mismo, es decir sentimiento de la criatura que se hunde y se
anega en su propia nada y desaparece frente a aquel que está sobre todas las
criaturas." 2
Movidos por ese sentimiento de dependencia y por la mezcla de temor
y admiración que les inspira esa presencia inefable, los seres humanos
establecen con ella un pacto para conjurarla, a través de la constitución de un
sistema religioso y de la serie de creencias y prácticas que conllevan, según
los diversos procesos establecidos culturalmente.
1

Tnnumerables manifestaciones de la religiosidad nos han sido legadas
por las diversas culturas que han poblado la humanidad, lo que ha conducido
a los especialistas en el ámbito, a sostener que no hay una organización
social que no cuente con un sistema religioso; he aquí, por lo tanto, un
aspecto esencial a considerar en el análisis de todo sistema social.
La religión es una práctica universal y acompaña a la humanidad desde
sus orígenes. Uno de los más importantes sociólogos que tocan el tema de la
religión, Emilio Durkheim, sostiene que los primeros sistemas de
representación que los seres humanos se han hecho del mundo y de sí
mismos son de origen religioso y constituyen, además, una cosmovisión .
Deduce este pensador la formación de todo conocimiento y filosofía a partir
de la religión que ha contribuido, según su opinión, a conformar la. esencia
del espíritu humano. 3 . A pesar de que hoy en día muchas personas pueden
estar en desacuerdo con los sistemas, creencias religiosas y aun con la
posibilidad de existencia de lo sagrado, la presencia y manifestación de la
religiosidad en todos los pueblos constituye un hecho insoslayable, cuya
exploración es de gran trascendencia y vigencia.
Formando parte del sistema religioso católico se encuentra un culto que
ha sido poco estudiado -a pesar de su amplia extensión geográfica y de
haberse preservado prolongadamente en el tiempo: el culto católico ' a las
benditas ánimas del santo Purgatorio." Este culto nos permite analizar el
conjunto de prescripciones morales, sociales y económicas que le subyacen,
las cuales regulan la conducta individual y colectiva de millones de personas
creyentes y se anteponen incluso, a las normas sociales en la determinación
de los actos humanos, aunque generalmente hay concordancia entre ambos.
Por las condiciones de intimidad en las que el culto se practica, se ha
472

mantenido como algo marginal con respecto a otros eventos centrales para el
catolicismo y, por lo tanto, también ha sido poco estudiado.
En nuestro país actualmente se practica, la "devoción o cu)to a las
benditas ánimas del santo Purgatorio" en diversos sectores geográficos y
poblacionaJes, caracterizándose su celebración por realizarse en forma más
personal y familiar que masiva o colectiva. El acercamiento al culto permite
a los estudiosos ingresar en una esfera de la religión que se desarrolla en
forma paralela a la propuesta eclesiástica oficial, ya que se desenvuelve
fundamentalmente en los espacios domésticos, íntimos y cotidianos que
marcan su práctica con elementos de una vivencia y elaboración muy
personalizados, así como con una fuerte carga cultural y emocional. Las
características antes citadas nos han llevado a ubi.car esta devoción como
parte de la religiosidad popular, entendiendo por creencia popular: " ... la
relación que tienen las masas con una religión superior y más universal, que
comprenden y practican sólo en parte y deforman en cierta medida,
mezclándola con un patrimonio religioso ancestral." 4
A través del análisis de esta expresión de la religiosidad popular es
posible estudiar algunas de las creencias religiosas más arraigadas entre la
población católica, en el ámbito mundial y nacional, las cuales tienen
implicaciones morales directas en la vida cotidiana de sus practicantes.
Partimos entonces de la tesis de que este culto como toda idea religiosa es
parte fundamental de una cosmovisión y particularmente una guía de
comportamiento en vida para garantizar la salvación d.c-1alma; pero al mismo
tiempo, esta devoción supone relaciones cotidianas a través de actos rituales
entre el ferviente y lo sagrado, las cuales se velan por mantener, ya que
suponen beneficios para todos los participantes .. Los beneficios para el
practicante consisten en apoyo en las necesidades y problemas cotidianos de
índole emociona!', económico y relacionados con el aspecto de la salud y la
integridad física y moral , principalmente; al ánima que es invocada como
mediadora entre el orante y la divinidad se le ofrece a su vez la intercesióndel orante con ruegos y súplicas a favor del perdón de sus pecados y la
remisión de sus penas, lo que implica una estancia más breve en el lugar de
la expiación · para la Iglesia este sistema de intercambio de favores reporta
beneficios de índole económico, así como el fortalecimiento de uno de sus
dogmas principales: la existencia del ánima y del purgatorio.
El culto a las ánimas del Purgatorio es considerado · parte de la
religiosidad popular debido a que surge como respuesta a las necesidades de
salvación para una gran cantidad de población que de otra manera, debido a
sus faltas cotidianas, se encuentra lejos de la santidad que se -requiere como
condición de acceso al cielo inmediatamente después de la muerte, ya que
carece de los medios económicos, por ejemplo, para lucrar indulgencias. Con
473

�11!11

relación a las expresiones de la religiosidad popular, anuel Mandianes
e presa: ' ...la religión del pueblo servía de articulación entre el aquí y el má
allá entre la vida ocia! y espiritual de la comunidad s y la nece idad que la
comunidad siente de relacione con los muerto ." 5 Es precisamente una d
las funcione del culto que analizamos la de restablecer el vínculo entre el
mundo de lo vivo que se define como el e pacio de lo profano y el mundo
de lo muertos, de lo agrado, que el ámbito de la di inidad.
Por 'religio idad popular' compr nde, ademá una gran cantidad de
estudio o de la religión a la r alidad d complejas y ariadas
reelaboraciones que el contacto entre diversas tradicione culturale ha
permitid y que e refiere a lo procesos de contacto, fu ión e inclu o
elimina ión entr las práctica religiosa aportada por cada tradición· para el
caso del catolici mo me icano, que es la religión oficial" de nuestro país y
el fundamento d I culto que e tudiamo se reconocen influencias africanas
asiática europea
americanas prehi pánicas en las creencias religiosa
actuale . iguiendo el mismo orden de ideas, creemos qu : el término
catolic1 mo popular es útil para studiar medios urb no o camp sino
mestiz '. 6 en los que e lleva a cabo el culto m ncionado. La devoción a la
ánima en tanto e presión de la religio idad popular muestra cierta
caracterí tica que e atribuyen a este cipo de r ncia : por principio el culto
e tran mite por medio del proceso de ocialización que realiza la familia y
forma parte del acervo cultural de un grupo determinado· se con truye sobr
una i ión que considera que lo sagrado se manifiesta d forma inmediata a
la factualidad humana por lo que se inserta directamente en la ida
cotidiana· con tituye un grup d creencias sincr 'tica ya que -como se ha
mencionado- r interpretan el si tema religio o oficial y cambian su
significado de acuerdo con la experiencia cultural del grupo e inclu o
individual, como creencia, e basa n relato de tipo mítico cuya veracidad
no e pr cisamente lo importante. ya que el mito narra ¡gniticado má que
ac ntecimientos e una ivencia esencialmente emocional.
La de ación o culto a las ánimas d I Purgatorio urge hace nue
iglos, ntre 1150 y 1200 D , periodo en que Jacques Le Goff -importante
historiador medievalista- ha ituado el urgímiento ofic1a1·• de la creencia en
el Purgatorio en la e catología 7 católica. A pe ar d que e te culto preci o
pueda datar e en el siglo doce de nue tra era la creencia en un principio d
vida que anima al cuerpo y es independi nte de él y superior a los seres
humanos ubyace a todas la religiones y e desarrolla como parte de sus
creencias desde los orígenes de la humanidad, de tal forma que ha sido
consid rada como la idea filosófica primera. Toda las religione , desd la
má incipientes por su organización hasta las má complejas, part n de la
convicción en la exi tencia de dicho principio ital y le atribu en
determinadas características propi dade y facultades particulare &gt;
474

superiores, algunas de las cuales tienen un sentl
culturas.

O

común

entre diversas

Son los atrib~tos que se confieren a las en. ades anímicas tos que
conducen a con~eb1rlas _orno inmortales y uperio s, condiciones sobre la
cuale~ se fundame_nta el mter ·s en lo que ucede l pués de la muerte. Anle
la fi~itud Y frugalidad_ de su exi tencia, los seres h manos han desarrollado
un sistema de creenc_1as escatológica , entre las uale podemo situar el
culto_ que ahora e tud1~mos. Queda fuera del pres 'hte artículo el estudio de
la diferentes
· ·
d'
1 concepct0nes y denominacione de 1·a ent'idad es a111m1cas
en
,versas cu ~~ra , ya que representa un extenso y p fundo trabajo de análi 1
Y comparac1on_ ~~e nos aleja de nue tra di qui iciones. os ceñiremo
ent?nces al analts1s de la concepción católica respecto al alma humana q '
esta en el trasfondo de la devoción que nos mueve; la reflexión.
' ue
El . 'ánima , qu~ es el nombre con el que se denomina al alma en el
purgato_no posee un tipo de realidad compleja y compue ta ya que e t L
~~e~:c1a corpóre~ ~?mo espiritual. ~a pa~e espiritua, está aún relaciona:an a~
~ en que 1 _10, con el que tiene mtercambios se nutre de materias
corp~~eas emanaciones de la sangre y el aire que respira. o ob tante su
· eternamente·
drelac1on
· con
d el cuerpo. el alma puede separarse de· '"..it y v·1v1r
espues e la muerte . ~ realiza dicha separación y el alma atraviesa ui~
proces~ ?e tran formac1on a través de la purificación que logra la lib
··
del espmtu.
erac1on
. En el ánima se conden an los actos morale , debido a que en ella
residen_la voluntad la razón y los afectos e la equipara a la conciencia se
la cons1der_a el sustrato de la personalidad · asimismo dado que en ella resfden
la~ sensac1?n_es, experimenta el dolor y el placer. Los atributos que se
asignan_ al anima ha~ det~rminado que sea la instan~ia sobre la cual recaen
los cas_t1gos Y la_ pen1tenc1a, para que pueda experimentar sufrimiento dol
ang~s_t~a Y dema estados de ánimo por medio de ' ios cuales se efe~túa 01~
rem1s1on de los daño ocasionados y a través de lo cuales es purificada. Por
el pecado ~: ha m_anchado el alma y extinguido su vida y por ello la
transformac1on requiere actuar directamente sobre eJla.
h
Tomando en cuenta que el _pecado es un acto .deliberado de la voluntad
umana que s~ re~la contra Dios, la restitución de la relación requiere la
toma de_ c?nc1enc1a por parte del pecador que se manifiesta mediante el
arrepen!1,m1ento res~ecto de sus culpas y la penitencia que implica
aceptac1on de las mismas y dolor por haberlas cometido De Jo a t ·
deduce
·
enor de
se
. q_ue 1a pos1·b·t·d
1 1 ad del perdón de los pecados se finca
en lantoma
conc1en~1a,_ por parte del pecador, respecto de las faltas cometidas y en el
arrepent1m1ento respecto de la mismas. Finalmente, el sacramento de la
475

�1

Penitencia comporta "satisfacción": liberado del pecado, el pecador debe
reparar sus pecados: debe "satisfacer" de manera apropiada o "expiarº sus
pecados. Esta satisfacción se llama también "penitencia".
La necesidad de los ritos de purificación es concebida en todas las
rt':ligiones como una condición para salvaguardar el orden cósmico y divino,
para mantener separados los atributos del mundo de lo sagrado respecto de
los del mundo profano, ya que la mezcla los disolvería. En el catolicismo, al
igual que en otras religiones, se establece la necesidad de un rito de
purificación antes de que las almas impuras puedan presentarse ante la
divinidad, considerando que el pecado mancha el alma y constituye, además,
un desequilibrio en el orden de !a justicia y una ruptura de la relación con
Dios con motivo de actos de rebelión voluntaria del ser humano en su
cont;a por lo que sutone una enemistad con él. El purgatorio, desde sus
orígenes, se concibe como un "lugar" para la maduración del alma antes de
presentarse con su creador, como una segunda oportunidad para enmendar
las acciones equivocadas que le atan a lo material, a los afectos y pasiones y
le impiden liberarse tr1nsformada en espíritu.
l

Jacques Le Goff sostiene en su estudio sobre el surg11niento del
purgatorio, que en el intervalo de los siglos ll al IV DC, los principales
padres de la Iglesia católica reflexionaron en torno al destino del alma entre
el juicio individual y el juicio final; y dado que mediab:a un tiempo entre
ambos, propusieron la existencia de un "lugar": locus intermedio al cielo y al
infierno en el que se purifican las almas de aquellos que mueren en gracia
por haber sido bautizados, pero que en vida cometieron faltas, las cuales no
son graves síno cotidianas y comunes a los seres humanos y de las que se han
arrepentido sin que aún terminen de satisfacer los daños ocasionados. De
estas reflexiones surge la tesis acerca de la existencia del purgatorio:
purgatorium como un "tercer lugar" en la geografía del más allá, en la
escatología católica, no siendo ni el cielo ni el infierno. El surgimiento del
purgatorio causó la división entre las iglesias cristianas de oriente y
occidente, ya que según los representantes de la primera, no hay mención de
un lugar" tal en !as Sagradas Escrituras, además de que dicha creencia se
opone a la esencia del cristianismo que postula que el sacrificio de Cristo
restablece por sí mismo el lazo roto al constituir el perdón de los pecados.
La tesis citada que destaca el sacrificio de Cristo, se n1antiene esencial
a la religión protestante que por lo mismo no concibe la posibilidad de
existencia del purgatorio. Por su parte, la iglesia de occidente, hoy Iglesia
católica retoma un pasaje bíblico del Antiguo Testamento contenido en el
segundo libro de los Macabeos, el cual hace referencia a la conveniencia de
orar por los difuntos, y lo interpreta como la posibilidad de la existencia de
una segunda oportunidad para las almas, la cual es localizada en un lugar

476

determinado en el que se efectúa la purificación de los pecados después de la
muerte. La interpretación que han realizado los representantes de la Iglesia
católica basa su tesis en la argumentación de que si no existiera una segunda
oportunidad para las almas de los difuntos, no tendría ningún caso orar por
ellos.
Pese al desacuerdo de fondo en la interpretación de las Sagradas
Escrituras, después de largo tiempo y vacilaciones, la creencia en el
purgatorio es "oficializada" en el siglo XII DC e impulsada por parte del
papado. El Concilio de Trento sostiene que el purgatorio existe y la iglesia
puede interceder a favor de quienes se encuentran en él; por su parte ·el
Concilio Vaticano ll sostiene que la Iglesia, al tener perfecta conciencia de la
comunión que reina en todo el cuerpo místico de Jesucristo, es decir, entre
toda la comunidad de cristianos ya desde los primeros tiempos, guardó con
gran piedad la memoria de ·los difuntos y ofreció sufragios por ellos, porque:
"santo y saludable es el pensamiento de orar por los difuntos para que
queden libres de sus pecados". 8 Podemos inferir de estas argumentaciones el
origen del culto a las ánimas del purgatorio y e.l posterior desarrollo e
inclusión de los elementos que en él participan.
La noción de culto actual se deriva del término griego Téréo, que se
relaciona con los significados de cumplir, guardar y observar. El significado
predominante de la noción de culto es de observancia religiosa ya sea de los
preceptos divinos o de las enseñanzas de la sabiduría. En sentido figurado, el
culto significa la observancia de la ley, de los mandamientos o de la
tradición: los valores espirituales, doctrinas, costumbres y sabiduría, entre
otros.
Partiendo del hecho de que lo que el ser humano toma bajo su custodia
y observación es aquello que le es valioso, se infiere que le es imprescindible
mantener un contacto con las ánimas del purgatorio en tanto instancias
mediadoras entre lo sagrado y lo profano, debido a su misma condición y
estado. Las ánimas se eneuentran en un ' lugar" intermedio entre la tierra y el
cielo, entre lo profano y lo sagrado; son estancias sustanciales que tienen
padecimientos necesidades y sentimientos que las afectan y, al mismo
tiempo, son espirituales superiores e inmortales, ya que participan de lo
sagrado y pueden comunicarlo al observante de la devoción. Debido a sus
atributos, las ánimas del purgatorio son sentidas en estrecha cercanía con la
vida doméstica del ferviente, quien tiene presentes los sufrimientos que ellas
mismas experimentaron en vida y que continúan padeciendo en el más allá y
considera que por ese motivo pueden comprenderlo y apoyarlo más
directamente intercediendo ante la divinidad de la ,·eual se encuentran más
próximas ya que moran en un lugar santo.
477

�Las visiones, testimonios y representaciones del purgatorio muestran a
las ánimas envueltas en un terrible fuego que arde pero no consume Yque las
hace padecer un grande e incesante dolor. Es el fuego un~ de l_os sí~bolos
primordiales en la iconografía católica del pur~ato~!~;. s1m?ol1za la
destrucción de las fuerzas del mal a través de la punficac1on; as1 como la
regeneración, es considerado agente de transformación, ya qu_e todas las
cosas nacen de él y a él vuelven. Este elemento al estar asociado con lo
enercrético puede simbolizar la pasión animal o la espfritualidad: por ello
aplic~do al purgatorio, parece representar tanto la puri_fic_ación respec~~ de las
pasiones humanas para librarse de ellas, como el surg1m1ento ~el e9spmtu que
es la entidad que se ha regenerado. Según Juan Eduardo C1rlot, el fuego
tiene también un sentido de mediador entre formas en desaparición Y formas
en creación, lo que -aplicado al purgatorio- representa la ~esaparición de los
actos morales culposos y también de la mancha que el pecado imprime en el
alma y al mismo tiempo, la creación de una nueva entidad espiritual.
El tiempo en el purgatorio es un tiempo dilatado motivo por el que
cualquier castigo que en él se expía es experimentado como si fuera_ eten~o
por parte de las ánimas: diversos testimonio~ y visiones destaca_n la v1venc1a
que del transcurrir del tiempo tienen las án11nas en el pur~atono, el cu~I es
sentido -insisto- como dilatado como si hubiera transcurrido una eternidad.
En ese sentido es un tiempo que fluctúa en relación directa con la intensidad
del castigo y con la di posición del ánimo. La vivencia del tiempo en el
purgatorio es parte del castigo, ya que prolonga el sufri'.nien~o. Las oraciones
e invocaciones a favor de la ánimas del purgatorio reiteran entre us
peticiones y súplicas por que se acorte el tiempo de sus sufrimientos Y se
apresure el momento en el que irán a reunirse con su creador.
Aplicar la noción de culto a favor de la benditas ánimas del santo
purgatorio tiene también el entido de observar lo que hay ahí de ense1~anza.
aprender a través de sus experiencias en ese lugar para no caer en los m1s1110s
errores. Es ésta una idea esencial a esta devoción, ya que la noción de culto
tiene en sus orígenes también el ignificado de espiar o ~cechar los traspié
de una persona lO_ En este caso la persona que es espiada es un ánima. que
está ahí para ejemplificación, para dar testimonio de la justicia divina ~nte las
faltas cometidas por los seres humanos. La condición de. las ánimas influye
en los creyentes y evita que se comporten de la mi ma manera que ellas lo
hicieran. Es esta perspectiva del culto la que le marca fundamentalmente con
tintes moralizantes. Cuando e espía a otro se conocen sus actos. sus
motivaciones más íntimas y se pueden juzgar también sus aciertos errores;
pero cuando se 'espía' la condición de las ánimas pur~antes. el cuadro es
evidentemente dramático para dejar una huella en quien lo obser a. de
manera que norme su conducta de acuerdo a lo preceptos religioso ..
478

Como todo culto, según sostiene Lothar Coenen, el que se erige a favor
de las ánimas del purgatorio representa también una dependencia para el
observante, ya que se ata con aquello que pretende custodiar y se subordina
al intentar mantenerlo a salvo; así como al cumplir ·con todos sus preceptos,
proceso en el que sacrifica su propia libertad. El devoto de las ánimas del
purgatorio norma su vida y sus actos observando y guardando
fundamentalmente los preceptos religiosos, así como una jerarquía de valores
y reglas de comportamiento establecidos en relac¡ó~ con ellos, ya que de lo
contrario sabe que el castigo le espera irremediablemente. El practicante del
culto a las ánimas se torna dependiente también de los actos ritualizados q~e
se requieren realizar para mantener abierta la relación entre ambos mundos y
para conjurar lo sagrado.
Diversos elementos rituales part1c1pan en la pevoción a las ánimas
desde el origen del culto y ellos mismos conllevan una función moralizante
al constituir un conjunto de prescripciones para la vida cotidiana. En este
culto intervienen elementos que denominaremós "oficiales" por ser
propuestas emitidas directamente por la institución eclesiástica católica y
elementos populares, es decir, que surgen de las necesidades, intereses y
vivencias del propio sector de creyentes practicantes. Los elementos
populares son, entonces, las expresiones e interpretaciones del culto oficial,
de acuerdo con vivencias más personales que realizan los devotos, con su
experiencia interna de ferviente emoción vinculada a su realidad cotidiana.
El culto oficial a las benditas ánimas del Santo purgatorio crea sus
propios aspectos normativos morales y sociales, sobre los que descansan y
establecen también aspectos económicos que son relevantes, los cuales se
intersectan con las creencias religiosas, La Iglesia católica propone que
todos los miembros de la comunidad que se encuentren en gracia los cuales
son considerados miembros del cuerpo místico de Cristo, pueden apoyarse
unos a otros para· alcanzar la gloria, por lo que el culto se erige como un
sistema de intermediación e intercambio de "favores" entre las ánimas y los
seres humanos, que se denomina "la comunión de los santos." Este sistema
de intercambio está soportado por un entramado tejido por los sufragios, las
indulgencias, las misas, las testas y las oraciones, principalmente, que son los
medios propuestos por la Iglesia para interceder por tas ánimas. y que en su
mayoría comportan un considerable aspecto económico.
Por "sufragios" se entiende la realización de todo tipo de obras
virtuosas que los seres humanos ofrecen a favor de la salvación de las ánimas
del purgatorio, sea por todas ellas o por algunas en especial, aunque de
cualquier manera el beneficio es extensivo a la totalidad. La aplicación de los
sufragios para aminorar los sufrimientos de las ánimas en expiación es
justificada por la Iglesia con base en la tesis de que, al formar parte los seres

479

�humanos con sus almas del mismo cuerpo místico que ellas, se establece una
comunión entre todos los miembros, que permite que los actos ofrecidos sean
extensivos y benéficos al cuerpo en su conjunto. Debido a que las ánimas en
el purgatorio se encuentran ya imposibilitadas para hacer algo por su propio
beneficio, es muy necesario ayudarlas a través de sufragios, o sea, con
nuestros méritos de conveniencia, nuestras oraciones, obras satisfactorias,
limosnas, lucrando indulgencias y sobre todo, mediante el Sacrificio de la
Eucaristía o ceremonia de la Misa.

.

''

La Iglesia Católica sostiene también que ayudamos a los difuntos con
muchos actos de virtud en el transcurso del día, con una señal de la cruz, con
una limosna, con una contrariedad aceptada, con una tentación vencida por
amor, con sacrificios y obras de caridad. Con lo anterior se instituye la
costumbre de realizar obras satisfactorias y orar por aquellos que amamos y a
quienes podemos favorecer. Debemos amar a todas las almas que son nuestro
prójimo, desde luego; nuestra condición humana nos aproxima a aquellas que
son de nuestra misma familia terrena, con las que tenemos deberes especiales
de caridad, tanto más cuanto que esas almas dolientes no pueden hacer nada
por sí mismas; no pueden ya ni merecer, ni satisfacer, ni recibir los
sacramentos, ni ganar indulgencias si no lo hicieron en vida· no pueden más
que aceptar y ofrecer sus sufrimientos. La misma Iglesia propone el sacrificio
de la misa como un medio fundamental para la remisión de las penas; en
todas las celebraciones hace orar a los participantes por las ánimas y aplica
sobre ellas los méritos de Cristo y de los Santos a través de las indulgencias.
La Iglesia Católica esgrime en apoyo de este culto que Dios acepta
todos los actos sobrenaturales que se elevan hacia él; acepta el sufrimiento de
estas almas que no pueden ya hacer nada por sí mismas y recompensa a los
practicantes del culto también por su caridad; de esta manera podrán apreciar
cada vez mejor el valor de la vida presente el vacío de las cosas terrenas, la
gravedad del pecado, la necesidad de reparación el valor del sacrificio de
Cristo en la cruz y de la Misa. Sostiene la institución eclesiástica que Dios se
complace en recompensar hasta los más pequeños serviciQS de los devotos de
las ánimas. Además, las almas del purgatorio beneficiadas, tras su
liberación, no dejarán, por gratitud de ayudar a sus intercesores; más aún,
antes de su liberación, ruegan por sus bienhechores ya .que sin exclusión
practican efectivamente la caridad y toman como un deber especial el rogar
por aquellos de sus familiares que quedaron en la tierra.
Otro de los elementos del culto son las Indulgencias: la Iglesia católica
ofrece indulgencias para las ánimas del purgatorio en virtud del poder de atar
y desatar que Jesús le concedió; mediante la indulgencia que se concede en
vida al pecador arrepentido, queda reparada la pena tempornl por los pecados
que ya fueron perdonados; por ello quien ha ganado una :ndulgencia plenaria
480

está preparad@ para entrar inmediatamente en el Cielo sin tener que pasar por
el purgatorio. Si esa indulgencia se le aplica a un alma del purgatorio, ésta
queda liberada en el acto de sus penas, ya que la indulgencia hace efectivo el
sacrificio de Cristo y los actos bondadosos de los santos para que los
cristianos puedan obtener por su misericordia la remisión de las penas
temporales debidas a sus pecados. El sistema de indulgencias marca sus
propias normas de conducta, ya que para merecerlas se requiere cumplir
ciertas condiciones: haberse confesado, haber recibido la comunión
eucarística, estar exento de cualquier afecto al pecado, aun al venial, llevar a
cabo la obra que se especifica y relaciona con la indulgencia, que puede ser
una peregrinación, visitar durante un tiempo conveniente a personas en
dificultades: enfermos,
pns1oneros,
ancianos y discapacitados,
principalmente; así como rezar por las intenciones del Papa.
Durante el siglo XVIII asociado al culto a las ánimas del purgatori o
surge entre la población de nuestro país, una costumbre impulsada también
por la lglesia a favor de la salvación de las almas . Algunas personas en vida
se preocupan por el destino postrero de su alma, así como la de sus familiares
y como forma de garantizar su salvación realizan legados piadosos o testas
por medio de las cuales ceden algunos de sus bienes muebles, inmuebles y
dinero principalmente, a la Iglesia a cambio de que después de su muerte se
realicen misas y oraciones a favor del descanso de su alma. En los legados es
posible apreciar las consideraciones que los testantes incluyen como
justificación del acto, las cuales exponen motivos personales asociados con
las propias creencias escatológicas.
El trabajo Qe investigación en el que se han sustentado las presentes
reflexiones se centró primordialmente en el análisis y la interpretación de la
oración en el culto, considerando que es uno de los elementos que se
conserva más activo en sus dos manifestaciones: oficial y doméstica, y sobre
todo porque ocupa la parte esencial del mismo, ya que la oración es estimada
como la vía pri vilegiada para el perdón de los pecados, tanto del orante como
de las ánimas, cuyo sufrimiento mitiga y acorta . Dado que el culto popular se
transmite por tradición oral de una generación a otra, el análisis de las
oraciones nos coloca en la esencia de las creencias religiosas involucradas y
de la experiencia personal compartida socialmente respecto a las mismas. A
través -del análisis de la oración se pueden derivar los preceptos de vida
fundamentales para el creyente ya que funcionan como narraciones de la
ca ída en pecado que mueven a la reflexión, invocaciones, conjuros y súplicas
a las entidades espirituales y, en ellas, se ofrecen también recomendaciones
para una buena conducta.
La trascendencia de la orac1on para este culto radica -según mi
interpretación de Van Deer Leeuw- en el aspecto mágico, poderoso y creador
481

�que adquiere la palabra del hombre pronunciada en el terreno de su relación
con Dios, con lo sagrado. Afirma este filósofo que no pueden separarse la
palabra potente y la plegaria que es un encantamiento· de aquí que los
nombres sean lo principal en la oración. Por medio de su palabra el ser
humano conjura a la divinidad y realiza los actos que nombra; por ello al
o_rar, el devoto de las ánimas materializa la realidad que desea y aplica sobre
ellas los beneficios de lo símbolos que invoca de la divinidad a la que a!
mismo tiempo compromete, con apoyo de ofrendas a manifestar e a
presencializarse. Para Van Der Leeuw, en la oración mágica la realidad es
sustituida o corregida por la palabra· un uce o mítico queda actualizado por
el poder de la fórmula n el sentido literal y se hace fructífero; se transforma
una realidad desagradable introduciendo una mejor, lo que · s posible debido
al poder creador de la palabra. En las oraciones que se expresan en el culto a
la ánimas bendita del purgatorio, se habla de perdón intentando con el
decir crear una realidad diferente para las ánimas en pena. Los símbolos que
se pronuncian describen la relación del ser humano con lo sagrado y la
realizan en la experiencia para que el nexo se restablezca se actualice.
Por otra parte la oración o sentencia acarrea el restablecimiento de la
relación entre Dios y los eres humanos: ' Dio y el hombre sostienen una
íntima conversación. Pero la oración sigue siendo siempre repuesta; el habla
de Dios se une a la palabra del hombre la petición a la concesión.' 11
Asimismo, para Bernhard Welte la oración tiene fines utilitari tas por su
esencia relacional· la oración permite el restablecimiento del vínculo entre el
ser humano y la divinidad, roto por el pecado; es por ello que forman parte
esencial del culto que implora por respuestas, por intercesiones por apoyo en
las necesidade y alivio en los sufrimientos.

emocional del creyente, sino que conllevan una serie de prácticas y acciones
que_ realiz~m e~ ~u vida cotidiana y que tienen, además de repercusiones
sociales e 1deolog1cas, efectos económicos.
A pesar de que la Iglesia Católica ha sido ampliamente criticada por
mantener la creencia en el purgatorio y, sobre todo, debido a los caudalosos
beneficios ec~nómicos que le ha reportado, dicha creencia se mantiene y los
devot~s _se SUJ~tan a ~u~ preceptos y a las prescripciones que ellos implican
para v1v1r su vida cot1d1ana. Quedan fuera de este. artículo una gran cantidad
de temas relacionados con la devoción que aquí analizamos, ya que el culto
es complejo y ha sido analizado con apoyo de diversas disciplinas· de e ta
manera hemos logrado obtener una vasta información. En todo caso, sepa el
lector que se ha reaJizado una selección de los aspectos que se consideraron
de mayor interés y relevancia para el análisis social de esta práctica.

ota bibliográficas
1

Docente del Colegio de Socio!ogia de la Universidad Autónoma de Nuevo León
cuenta con estudios de Licenciatura en Pedagogía en 1~ Universidad Nacionai
Autónoma de México y Maestría en Filosofia de la Cultura en la Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
2

OITO, Rudolf. Lo Santo: lo racional y lo irracional en la idea de dios. p. 19.

3

DURKHEIM, Émile. Las formas elementales de la vida religiosa. Introducción.

4

POBL~TE, Renato. P.S.J. "Religión de masa, religión de élite" en Documentos del

CElAM. p. 124.

Para el practicante del culto la oración es vi ida como el aspecto que
entraña una plena y directa relación con Dios, además de que está más a su
alcance, ya que puede realizarla él mismo sin necesidad de hacer intervenir a
los representantes de la institución eclesiástica· la oración es el poder que
ejercita el devoto en la intimidad para conjurar a la divinidad, para hacerle un
'pedido" o súplica, por lo que ocupa un espacio importante dentro de u
actividades cotidianas y llama nuestra atención. Analizar las fórmulas en las
oraciones nos lleva a obtener una guía para el buen comportamiento en vida a
fin de evitar el purgatorio y también una guía para que ayudemos a !as
ánimas, que ya han ingresado a él a salir con mayor rapidez.
Hasta aquí he presentado en forma breve algunos de dichos elementos
del culto que se relacionan con las costumbres o comportamientos de los
seres humanos en sociedad. Hemos analizado algunas particularidades del
sistema de intercambio que implica esta devoción que consideramo de
interés, ya. que no se limitan al ámbito de la vivencia individual íntima y
482

s MANDIA ES Castro, Manuel. La religiosidad popular, p. 45.
6

•

MASFERRER Kan, Elio. "Nuevos movimientos y tendencias religiosas en
América Latina" en Religiones: cuestiones teórico-metodológicas. p. 50-51.

~ Escatología: r~ma de la teología que trata de las cuatro postrimerías: muerte, juicio,
mfi~mo y g~ona, asf como de los temas afines como el Purgatorio y la segunda
venida de Cristo o Parusía. _Diccionario Ca1ólico. Sagrada Biblia, p. 102.
8

2 Ma. 12, 46.

9

CIRLOT, Juan Eduardo. Diccionario de símbolos, p. 215.

10

COENEN, Lothar, el al. Diccionario teo/óuico
del Nuev,o Te.stame ,, /o, p. 392 .
o
11

''vAN DER LEEUW. Op cit,

p. 413.
483

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Barcelona, Herder, 1982. 282. pp.

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(Vol. J.) Salamanca, Sígueme, 1930. (Biblioteca de Estudios Bíblicos No.
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\
1

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1979. 636 pp. 480 pp. y 790 pp. - Tratado de historia de las religiones.
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México. Alianza Editorial, 1991 .
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Barcelona, Herder 1987. 1889 pp.
VAN DER LEEUW. Fenomenología de la religión. (Trad. de Ernesto de la
Peña). México, FCE., 1964. 671 pp.

484

485

(Trad. de Raúl Gabas).

�l. ARTE Y COMUNICACIÓ : EL OBJETO E¿ EL TRANSOBJETO

Salvador Aburto Morales
Facultad de Psicología, UANL

" ... el pensamiento no puede funcionar
sin presupuestos metaflsicos.
No todo es perfectamente comprobable,
refutable, verificable. La misma exigencia
de la verificabilidad es metafisica. '
Katya Mandoki, Prosaica 1998.

Entre las preocupaciones actuales de las ciencias del arte, se encuentran
su propia definición y las relaciones epistemológicas que las configuran
como tales, en torno a su objeto de estudio.
uestra propuesta de
aproximación cuenta, de inicio, con un axioma interdisciplinario que precisa
uno de sus multidimensionales campos de estudio: el arte es comunicación.
u fundamentación no es contemporánea en su totalidad, pues sus
1mplícitos se encuentran en muchas de las preguntas y discusiones científicas
que se ha planteado el hombre a lo largo de la historia. Desde los primeros
temas alusivos a las funciones del arte que se registran en la filosofía, hasta
aquellos trabajos en lo específico que mucho después dieron forma a la
estética como ciencia.
os referimos a aquellas teorías del arte que lo abordan en el marco de
sus elementos, recursos y efectos comunicacionales. desde el contexto en
que se genera y todo aquello que lo justifica social y culturalmente.
Al efecto, los absolutos de nuestra cultura occidental suelen tomar eomo
punto de partida las teorías platonianas que le adjudican al arte un papel y
funciones espirituales, es decir en el alma de los hombres. Esas son
consideradas como las teorías antecedentes en la estética occidental, pues en
varias de estas obras se alude a la belleza como un aspecto exclusivo de la
naturaleza de los seres humanos.
Resulta evidente también una primera teoría de-. la comunicación en el
arte, toda vez que la belleza como conveniencia, utilidad o placer, ligada al
amor, a las almas, a la verdad, a la armonía y al bien, surge y cobra vigencra
aún en nuestros días, en el universo de la interacéión simbólica, referida
tanto al mundo de las ideas como a la esfera de los -sentimientos. en cuyas

487

�formas y contenidos, intermedian procesos que •spn estrictamente
comunicacionales.
Aun cuando en aquellos momentos del esplendor griego, el mundo
filosófico del arte se circunscribía prácticamente a sólo algunos géneros de
ras artes escénicas, plásticas y literarias, fue núcleo de sus discusiones el
legendario papel del arte en la reproducción de los deseos y las
preocupaciones del hombre a partir de la realidad común· estimulada por la
naturaleza, atribuyendo a las habilidades en la comunicación, la maestría y el
éxito del artista creador.
La falta de testimonios parece indicar que después no hubo más
espacios filosóficos de libertad para discutir y determinar conceptos sobre el
arte o la belleza, ya que en la cultura occidental los valores estéticos fueron
por mucho tiempo un asunto exclusivo de los grupos y de las instituciones en
el poder; y para convertirse en preocupación científica estético-filosófica
tuvo que reaparecer en el episteme hasta avanzado el siglo XVII.
En los testimonios de las culturas de la Edad Antigua y de la Edad
Media no se manifiesta mucho el interés en los principios y en las funciones
del arte. Sólo durante el Renacimiento se volvieron a d-ar las condiciones
histórico-sociales propicias para revisar aquellas mismas cuestiones que
fueron rescatadas de los ideales grecolatinos, para el establecimiento de
nuevos cánones acordes con las nuevas tendencias en la organización
económica y social.
Sorteando caminos que irían desde las especulaciones favorecidas por la
alquimia, la moral y la fe en la metafisica hasta en su irr.egular sometimiento
a las leyes de la razón y el positivismo, nuevamente aparecerá la sensibilidad
-como un concepto que es básico para las artes- como el principio y fin en la
búsqueda, las reflexiones y las obras de arte. Italia,1 España, Francia,
Inglaterra y Alemania, en Europa, marcarían las pautas del pensamiento
occidental sobre los criterios y las funciones atribuidas al arte.
Sería largo enumerar todos los cambios suscitados en aquellos
momentos, pero es obvio que en Europa, nuevos grupos soc;iles se vieron
favorecidos al activarse ciertos espacios de libertad para el trabajo intelectual
y artístico, y para la lucha de clases. En el marco de dés t.1brimientos como
el del Nuevo Mundo y su colonización, la implementación de otros sistemas
para la acumulación de capitales, los grandes inventos como el de la
máquina de vapor y el de la imprenta, y en general, todas las condiciones
favorables para el despliegue de la industrialización, las revoluciones y las
transformaciones sociales, también incidieron en los campos la interacción
social y del arte.
488

P~a 1_~ cultura de los siglos XVII y :XVTII, las condiciones de la
co.mun1cac1on en el mundo habían cambiado. Se dio por sentado que el arte
era un asunto de las facultades de lo sensible, teniendo como reto dificil de
superar el posible sometimiento de su subjetividad y su carácter inestable a
~as leyes de_ la ra_zón, pero, por fortuna, legitimado como espacio para la
independencia y l_i?ertad, como atributo de la propia capacidad creadora del
homb~~: Aparec10 una sola condición limitante: la crítica de arte.
Parado~1ca~ente, esta condición favorecería la extensión de la cultura y la
comumcac1?n en ~I a_rte con la incorporación de un público participativo
cada vez mas amplio, mteresado y numeroso.
. Por el nuevo .:amino 'independiente" del arte, surgieron muchos
atributos de ~alorac1on como conceptos en torno a :-u objeto de estudio: Jo
bello, lo sens1~le, la contemplación, el goce, el gusto la ficción, etc. siendo a
su vez esas ~1smas pautas las que legitimaron a la crítica y a la historia del
arte como primeras disciplinas estéticas.
J~nto a la crítica y a la historia del arte se genera un nuevo camino
reflexivo para e~ conocimiento estético validado por dos fenómenos que
pueden ser cons1d~rados efectos de la comunicación: el gusto y el juicio.
Ambos, _desde la mirada de la memoria dominante que todavía ahora discute
Y le_s _atribuye la categoría de preceptos epistemológicos, bajo las condiciones
esprntuales -trascendentes- del arte.
. ?~sde aquella estét~ca e~pirista configurada a fines del siglo XVII y
pnnc1p1os ~el ~VITI, sera posible retomar en lo sucesivo enfoques centrados
en la ~xpenenc1a y en la imaginación que también son ámbitos interactivos
es decir, de la comunicación en el arte. Cuando Shafterbury afirma que ' tod~
belle~ es verdadera" se pu~d~ interpretar que quedan incorporadas para la
posteridad, las verdades subjetivas en el marco ético-estético de la naturaleza
huma~~- El sentimiento y la intuición serán desde entonces materia de
reflex1on en el arte.
, ~esde a~uel nuev? ~rden, la verdad se fragmentaría en dos: cuerpo y
espmt~, razon y sent1m1ento, mente y alma o ideas y emociones. Se
volver~a . acelerado y seguro el paso de la ciencia bajo los criterios
mecanic1s.tas cada vez más alineados haci&lt;J la objetividad; y provocaría todo
lo contrano en los campos del conocimiento subjetivo.
L_a ~ubjetividad fue adjudicada a todos aquellos campos axiológicos del
conoc1m1ento que, como el arte, surgen de la percepción y del juicio sensible
de los seres humanos. La propia definición de Baumgarten que le diera
nombre a · la estética como la "ciencia del conocimiento sensible 0
489

�gnoseológico inferior", convirtió el arte y su objeto de estudio ~~ _hec~?s
involucrados en procesos de valoración. Los_esfuer:zos, pára su obJet1va?1on
aparecen en los discursos de una comunid~d c1ent1fic~ •. que otorgo la
exclusividad de este campo "moraF' a los estudios de la estettca.
La estética ostentaría su propiación epistemológica desde trincheras
filosóficas y se enfrentaría a las discusiones sobre el método.
Afortunadamente, aún Descartes ratificaría lo estético centrad? en_ la belleza
como categoría y como objeto de estudio, ubicando su amb1t~ d~- las
preocupaciones mecanicistas y racionalistas del siglo X~III. Le _anad10 un
elemento inasimilable -el ' no se qué", la vaguedad, el 1nconsc1ente- ~ lo
bello reconociendo en la razón su condición limitada ante el reto de explicar
todos los fenómenos del hombre y de sus mundos posibles.
La interacción siguió su curso y nuevas categorías habrían de ampliar
aquel concepto de la belleza perfecta. Después de es~ que cor~ig~ errores a
través de la razón se dio paso a lo pintoresco, lo sublime, lo com1co y hasta
lo feo, en las nuevas preocupaciones que apu~taron hacia la~ relaci_ones e~tre
el sujeto y el objeto artísticos, es decir, a su caracter m~eract1vo
-comunicacional- en la configuración estética y sus nuevas versiones en
campos del arte, como el gusto, la producción el talento, la contemplación,
etc.
Fue la apertura de otros espacios para la comunicación soc!~I, lo que
garantizó al hombre su rol activo y participativo en l_a valorac1on d~
cualidades sensibles, dando origen a los nuevos paradigmas de _la estet1ca
moderna que füe incorporando todos los ámbitos estéticos posibles_de la
interacción social y simbólica. Una sociedad emergente demandana ~1~a
mayor participación y la generación de nuevos campos para la expres1on
artística.

!ªs

Los textos fundadores de Baumgarten (Estética 1750), Diderot (Los
Salone 1759) y Winckelmann (Historia del arte en la amigüedad, 1764)
só lo marcaron ciertas fronteras éticas - las axiológicas- para con el
conocimiento científico. Siguieron Addison, Hutcheson, Shaftesbury, Hume
y Home con diversos puntos de vista sobre el gusto como categorí~ estética,
entre.los contextos de la experiencia y la crítica, y en las confrontaciones ~ue
se hacían válidas para la argumentación del sujeto trascenJente y el suJeto
empírico en el arte.
La Estética como ciencia se encargaría de estudiar la belleza, la
naturaleza del arte y la experiencia estética. Temas cuya reflexión atribuirían
al hombre -por sus sentimientos e imaginario- una activa participación en
los procesos de la subjetivación en el arte. Sentimientos e imaginación serían
490

las facultades en la naturaleza estética de los seres humanos, encargados de
vinGular el entendimiento y la sensibilidad como atributos de la percepción y
la producción -gusto e ingenio- en el arte.
Ambos atributos surgieron desde los albores de la civilización, cuando
percepción e imaginación en el hombre dieron paso al pensamiento y a la
conciencia del sí mismo (Bronowski, 1979), haciéndole responsable de las
representaciones de la realidad compartida histórica y socialmente. Ahora
podrían ser relacionadas con otras configuraciones estéticas que no son
exclusivas del Arte y que obedecen a los nuevos contextos de la diversidad
cultural en la comunicación humana, como la moda el folklore y la
publicidad.
El siglo XIX consolidó esos y otros aspectos en el estudio del arte. La
filosofia mantuvo su interés en sus funciones y su relación con el
pensamiento. Entre los primeros estetas se incluyeron algunos artistas, y se
preocuparon aún más por las condiciones para la producción creativa y su
consumo. Se perfilaba otro asunto polémico para posteriores generaciones:
¿la esencia del arte -lo e tético- se encuentra en los objetos o en los
sujetos?
La esencia en nuestro axioma inicial se refiere a los aspectos de la
sen ibilidad que pueden ser comunicados entre los seres sensibles del
mundo, a través de sus representaciones y de los objetos como textos. Pero
¿y sus condiciones?. En las ideas de Schiller aparecen la libertad y el instinto
de juego como condicionantes de una belleza autónoma que radica en los
hombres libres personas verdaderas, quienes son capaces de vivir el estado
estético.
Contemplar el inundo y contemplar el arte exigen de una misma
facultad sensible. Y entre el mundo y el arte, median procesos de la
comunicación sensible. Este paradigma en el arte cobra vigencia en nuestros
días, dejando como reto la posibilidad de encontrar teorías que relacionen,
por una parte aspectos naturales. físicos y materjales en los objetos y
acciones estéticas, y por otra, las condiciones espirituales. que son las
rudimentarias y/o sutiles de la tradición metafísica y de las axiológicas del
quehacer artístico. Un verdadero reto de carácter ontológico.
Las ideas de Herbert Spencer, por ejemplo, responderán a aquellos
aspectos naturistas en una visión bilogicista mecánica de lo estético, hasta
concebir en ella una posible búsqueda del ritmo con el universo. Mientras
que en las ideas de Shelley y Ruskin, aparecen los propósitos de ligar al arte
con aspectos de la bondad y lo divino; tesis llenas del misticismo, que
491

�atribuyen su trascedencia al poder de la imaginación y de las emociones en
los seres humanos.
Para nuestro propósito en torno a la configuración de lo estético desde
una teoría de la comunicación, ya estaban ahí las principales preocupaciones
generadas a lo largo de nuestra historia por los mundos posibles del hombre
moderno a través de la evolución artística. Su fundamento descansa' en las
relaciones interactivas de aquellos ámbitos del pensamiento reflexivo que se
atribuyen a la sensibilidad de los seres humanos y que se desarrollan en
espacios de libertad para su realización como personas.
Tres grandes construcciones filosóficas centradas en el ::;er humano y su
sentido, que arribaron con el siglo XIX, han tenido que ver con este
particular enfoque. Son sus ideas que inciden en el papel de la espiritualidad
en los procesos cognoscitivos con los cuales se construye la realidad
simbólica. Aspectos sutiles que transitan en la comi,micación para el
establecimiento de las normas y el consenso, cosas qup garantizaron la
supervivencia humana: en la fortaleza de las estructuras sociales, y su
equilibrio con la vigencia del imaginario que por sus acciones caracteriza
culturalmente a todo el género humano.
Hablamos de los efectos gnoseológicos, ontológicos y epistemológicos
en las teorías del arte a) de las teorías neoplatonianas desencadenadas con el
Renacimiento sobre el arte como lenguaje del alma b) el pensamiento crítico
de Kant que otorga validez a un conocimiento generado en la esfera de las
emociones y los sentimientos por los caminos de una aproximación intuitiva
y c) la fenomenología de Hegel que además acerca la naturaleza mística del
Ser a la concepción de su totalidad en un espíritu absoluto -universal, total-,
que compromete las nuevas dimensiones filosóficas par~ dar cabida a un
universo abierto e infinito, que dio libre tránsito al hombre moderno en
postmodemo.
En efecto, c'on la modernidad el pensamiento se expandería para dar
paso a nuevos paradigmas para el arte. Transitando del realismo al idealismo
y del romanticismo al formalismo, se sentaron las bases para otros
movimientos más sorprendentes generados a la par del desarrollo de las
ciencias sociales y sus diversos enfoques: el marxismo, el funcionalismo, el
estructuralismo, la teoría general de sistemas y Jas dit0rsas reflexiones
contemporáneas desde la fisica cuántica, las aportaciones1 cibernéticas y los
enfoques ecologistas.
En la actualidad pueden ubicarse como principales fuentes
epistemológicas para argumentar y explicar la naturaleza del arte las
determinadas por la estética marxista, la de la producción? la de la recepción
492

de la o~ra,_ la de las :~guardias, la estética analítica, la fenomenológica, la
hermeneut1ca, la sem1ot1ca, y las teorías sobre la virtualidad, entre otras.
. La com~~icación en el arte como tema de reflexión, tiene que ver con
las •?eas esteticas de los arüstas y los pensadores en todas esas vertientes
surgida~ del contexto social y cultural contemporáneo en que se desarrollan.
Con la mfl~encia d~ los medios de comunicación, el despliege· tecnológico
generado solo amplio su espectro de estructuración y sus efectos,
~n un somero recuento tal sería el caso de la teoría clel reflejo de
Lucka~,~• el concepto . de apropiación, interac~jón comunicativa y la
po~~1on de la conc1enc1a social en Kagan, el carácter relacional entre lo
obJ~t1vo y lo subjetivo en Morawsky, las configu~aciones del arte en la
soc1eda? de consumo para Bordieu, García Canclinl y Juan Acha, y otras
aportaciones desde los enfoques socialistas.
Desde la escuela de Frankfort con la estética de la producción el
concepto de mimesis y el carácter transitivo de lo estético en Benjami~ la
estéti_c,a negati_va de Adorno y el concepto del gozo -del eros- para Marc~se,
tamb1en tendr!an que ver con una teoría de la cornun.icación en el arte.
Son teorías de la comunicación las aportaciones de la interacción en una
teo~ía de la re~~pción, la fundamentalidad de la experiencia estética, lo
posible Y la ficc1on en el arte para Iser y Jauss, respectivamente. También lo
son en su esencia psicosocial los fenómenos, lo vivencia! en las ideas
estéticas de lngarden, Dewey, Vigots.ky y el mexicano Samuel Ramos.

?tro

tanto habrá que adjudicarle a las vanguardias, desde donde
Kandmsky defendió el arte como lenguaje universal y kinestésico. Otros
pe~sadores como Wittgenstein lo harán en torno al papel de la actitud ante el
obJeto, o como Heidegger sobre los enigmas metafísicos en su esencia
poética.
Baj~ la estética amdítica el referente también puede ser lingüístico. No
hay teona del arte, sino objetos que se aproximan a la realidad como
conocimiento. Son los objetos mentales inventados, ~firmaría Croce, como
los textos son en cualquier comunicación, pensamos.
Desde la fenomenología, el arte será lo que sucede, lo íntuído, lo
aparente. ~ como un. hecho social estará ligado ar orden global de los
comportamientos sociales. En ambos· enfoques, la producción la
config~raci_~n y la recepción estética son evidentes procesos' de
comunicac1on.
493

�El arte es una forma sensible de configurar las visiones ambitales dél
mundo que el hombre ha plasmado en su _13:ga hist?ria .. R~~uiere desde u~a
perspectiva formalista, de la voluntad art1st1ca segun R1eg.1 y d~ la ,e~pat1a
según Woflin. Ambas, voluntad y empatía, son esferas d~ lo ps1col~g1co en
la interacción. Finalmente, según Gombrich, para esas formas de mtrar en el
arte se requiere, entre otras cosas, de la cooperación del espectador para
~onfrontar lo real en el hecho de ver y negar la esencia deJ hecho en aras de
la ilusión provocada por la experiencia.
Es necesario destacar que hasta mediados del siglo XX toda
preocupación reflexiva sobre el arte era adjudica~a · ~ 1~ estética. Pero ante
esa situación, también se desarrollaron otras d1sc1plm,a's que comparten
ciertos aspectos del fenómeno estético. Tal es el caso de ciertos enfoques de
la psicología social la antropología cultural, 1~ so~iolog~a y
lingüística
aplicada, que sumados á la filosofía, la h1stona y la ettca, fueron
obedeciendo a una nueva configuración.

!ª.

Fue precisamente tras ese auge que en Alemania se señaló por vez
primera la necesidad de configurar una ciencia especial
los problem'.15
de la creación y del arte, separada por completo de la estet1ca. Max Dessoir,
Emil Utitz y W. Worringer, atribuyeron a una nueva ciencia general del arte,
el estudio de las leyes del arte, las cualidades de los artistas y las obras en
.
.,,.
.
.
.
..
cuanto a manifestaciones, materias, tecmcas e 1ntenc1ones.

r~ra

Se mantenía como dominio de la estética los ámbitos de la naturaleza
del hecho estético y se le deslindaban del resto de las manifestaciones. Lo
artístico y lo estético podían diferenciarse. Worringer insistiría en el
sentimiento como categoría inobjetable y en forma confúndente afirmaría:
"en el arte todq es expresión". Las posibilidades para que esta frase se
convierta en un axiom·a, se debe integrar a su estudio, toda vez que en la
comunicación es imposible suprimir su carácter expresivo, dado por su nivel
o
, de
_uso
_ real, es decir vivo.
Praornático
Como se podrá inferir, la comunicación artística efectivamente es, ante
todo un hecho pragmático. Como experiencia o valoración, se vive. Las
teorías del arte lo son con respecto a un hecho co¡nunicacional. Su
complejidad ha merecido las fragmentaciones que todos conocernos. La
misma que ahora nos empeñan en que pueda ser argumentado como un
proceso continuo y que para el desarrollo de su conocimiento, invitamos a
aproximarnos a él reflexivamente, buscando su posible unidad .

desahogarse en todos los órdenes de lo establecído, por su tránsito en ambos
caminos. Argumentar y explicarlos corresponde a las ciencias del arte que
contraen ese compromiso y responsabilidad en el marco de las emergencias
económicas, sociales y culturales del mundo contemporáneo.
En la resistencia posmodernista, encontramos los postulados de Frederic
Jameson que se ubican en la cultura de nuestra soc:edad de consumo, de los
medios de comunicación y el capitalismo multinacional; cuyos rasgos
principales son la transformación de la realidad en imágenes y la
fragmentación del tiempo en serie de perpetuos presentes. Jurgen Habermas
por su parte, neoconservador, cree aún en los ideales de la modernidad y
propone como salida la racionalidad comunicativa . .
Desde la reacción, Jean Baudrillard manifiesta que lo esencial no es el
cambio sino las conexiones (la era de las redes en el "Éxtasis en la
comunicación") porque "todo el universo se convierte en una pantalla de
control". Jean Francois Lyotard a su vez en "La condición postmoderna"
anuncia el fin de la modernidad debido a los cambios en la ciencia y en la
técnica, el s¡iber cambia el status, los métodos son ahora los juegos del
lenguaje, las clases tradicionales también cambian, IC1s individuos aparecen
como "nudos de circuitos de comunicación' y en lugar del gran relato
aparece el pequeño relato.
Vattimo en "El pensamiento débil" anuncia la disolución de la ca'tegoría
de lo nuevo como experiencia del fin de la historia, apunta que toda
experiencia se convierte en imagen, que la realidad mantiene su carácter de
ilusoria y que el Ser debe ser entendido como huella, como recuerdos.
Paradigmas que se abren a los sueños, deseos, utopías, supervivencia y
memoria del hombre sensible y responsable.
Las ciencias del arte no pueden ser ajenas a estas preocupaciones
porque son las del hombre configurado por la expansión de su universo a
través de los medios de comunicación. Un proyecto de aldea global para el
mundo contemporáneo, donde lo antropológico va cediendo espacio a lo
cosmológico, para atender todos los confines de la .expresión estética entre
los factores sensibles de la creación y del uso de imágenes.

Nuestra postmodernidad señala Hal Foster ( 1985), sólo tiene dos
caminos: la resistencia o la reacción. Reconstruir o repudiar al modernismo.
Oponer e o alabar el status. Sus paradigmas no han terminado de

Otros autores contemporáneos que ubican cop mayor prec1s1on la
naturaleza de nuestras inquietudes desde los ámbitos ·de la comunicación en
el Arte, son: George Dickie y Arthur Danta desde una teoría institucional del
arte, y Katya Mandoki con una teoría del arte desde la vida cotidiana. Los
primeros porque señalan que el mundo del arte es un mundo -socialhabilitado por las instituciones que proporcionan las estructuras para las
obras. Y la segunda, por acercarnos a la esencia -psicológica- del arte en la

494

495

�vida que compartimos todos los seres humanos, lejos de los mitos estéticos
institucionalizados.
Sabemos que la institucionalidad en el Arte, cobra sus ventajas en los
argumentos sobre los procesos que lo llevan hasta la distri?~ción y el
consumo como hechos sociales. Pero sabemos poco de las cond1c1ones de la
aprehensión y recreación sensibles del mundo, en las esfer~s ~ra~áticas de
la cultura contemporánea. Sabemos de sus factores de mc1denc1a en los
campos de la educación, pero se mantienen ocultos ciertos fenómenos
rudimentarios de la sensibilidad que se fortalecen a través de la interacción.
Una teoría de la comunicación en el arte para empezar, tendría que ver
quiz.ás con el desarrollo de la percepción. Uno de los fenómenos
psicológicos interactivos más importantes que nos definió y diferenció de las
demás criaturas en la tierra. Científicos naturalistas y filósofos que han
estudiado esto en lo particular, pocas veces han tenido que ver con las
expresiones artísticas y estéticas. Más allá de lo fisiológico-sensorial, en la
percepción estriba la capacidad de los seres humanos para la abstracción,
pero de su sensibilidad dependen las acciones en la configuración de otras
realidades más o menos estéticas, las mismas que se encuentran en constante
competencia y predominio a través de imágenes en el mundo, las sociedades,
la comunicación y las culturas complejas.
Es evidente que la percepción en los seres humanos, involucra algo más
que los órganos de los sentidos. Muchos como Herbert Read, han
considerado esencial en el arte la acción de mirar. Y desde la pragmática de
la comunicación, en igual medida suele ser importante escuchar, como
también pueden serlo ciertos procesos senso-motrices, corporales,
psicológicos, psicológico-sociales y diversas precogniciones que no por
sutiles, pueden ignorarse en este campo que es de importancia vital para la
historia de la civilfaación.
Junto a la percepción, aparece otra cualidad humana, la de comunicarse
creando innumerables formas para hacerlo. Hablas, lenguas y lenguajes
como formas de representación se han ido adecuando a nuestras necesidades
tanto en lo individual como en lo social. Ser y tener conciencia de sí mismo
y de lo social, es la suma de nuestras capacidades representacionales para
pensar y expresarlo, pudiendo recurrir a formas estéticas.
Filosóficamente, la configuración histórico-social del hombre
postmoderno requiere de exploraciones y nuevas posturas ante su
indiscutible trascedencia. Y en la actualidad se cuentan con suficientes
precedentes teóricos para superar las explicaciones antropológicas y sociales

que atendieron las inquietudes generadas por los paradigmas de la
modernidad.
¿Qué es el hombre? Seguirá siendo el punto de partida para el
conocumento científico. Y recuperando el núcleo esencial en estas
reflexiones en tomo del arte, el hombre que se configura en efecto histórica
y socialmente, vive su trascedencia desde lo estético a través de su facultad
de sensibilidad (Mandoki, 1998). Se evidencian con ello capacidades y
habilidades reflexivas a partir de sus sensaciones, emociones y sentimientos
que constituyen su esfera afectiva.
o podríamos renunciar a la condición expresiva de esa configuración ·
estética en los seres humanos, con lo cual nos estamos refiriendo a un hecho
comunicativo. El cual debe ser apreciado -sea estético o artístico- como un
fenómeno que surge desde la esfera afectiva y que se encuentra todavía
rudimentariamente inmerso en los proceso psicosociales de ·Ia
comunicación.
Esto no significa renunciar a las aportaciones que dejaron las teorías
sobre los factores sociales como determinantes del arte. Sino abundar sobre
los condicionantes históricos para su valoración y su relación coparticipativa
y codeterrninante. Por ello, en lo general se vuelven vigentes los
planteamientos sobre el particular de Platón, Aristóteles, Kant y Hegel, que
nos señalan la propiedad de lo estético en los ámbitos de lo espiritual, de lo
trascendente.
Y en lo particular, nos convencen las disertaciones de Martín Buber
quien extiende ontológicamente sus respuestas hacia la naturaleza del ser,
desde su indiscutible condición dialógica, es decir, comunicativa. Junto a
Buber es posible entender al arte como un proceso comunicacional
trascendente, porque da identidad a aquellos individuos sensibles
incoporporados a sus naturales capacidades para la interacción.
Con lo anterior, podemos entender que el arte en esencia es
comunicación porque compromete a sus interlocutores a asumir como seres
humanos la responsabilidad de su trascedencia subjetiva; obvio será también
descubrir, que el arte es además un fenómeno vivencia!. Para esto, será
oportuno recuperar en las tesis de John Dewey (1949) las condiciones
vivenciales del arte a través de la experiencia. Desde esta perspectiva,
nuevas lineas reflexivas y exploratorias de lo psicosocial en el Arte, se
perfilan.
Sólo desde lo psicosocial serán posible abordar como fenómenos de la
facultad de la sensibilidad en los seres humanos, todos los vínculos

497
496

�histórico-sociales éticos y estéticos del objetü' del arte. De hecho, en nuestros
días han ido cobrando una mayor vigencia los planteamientos psicológicos
en el Arte, que para su desarrollo también requieren de la continuid_ad en los
estudios desde la esfera de las acciones de los actores humanos.
Por eso tampoco podemos omitir las aportaciones de algunos libre
pensadores en ese campo, que incursionaron en lo espiritual desde las
filosofías orientales e incidieron en diversos ámbitos del arte, para buscar
soluciones al bienestar del hombre y propiciar su interacción armónica -y
por lo tanto ética y estética- con los demás, incluyendo todos los mundos
posibles que somos capaces de crear y recrear.
Pese a que en su mome·nto fueron objeto de dudas y escarnios por
atreverse a subjetivar en esta área del conocimiento, nos bastará mencionar
desde el campo de lo psicológico, a S. Freud C. Rogers, C. Jung, F. Pearls,
M. Erickson, V. Satir y J.L. Moreno. Y pese que ahora no nos ocuparemos
de relacionarlos en todas sus dimensiones con las tesis de otros filósofosestetas como Vigotski, Dewey y Buber, algunos de sus principios
elementales se deberán considerar condiciones para la dialéctica de la
interacción entre lo psicológico y lo social en las configuraciones estéticas.

entendemos que lo sensible en lo estético de los seres humanos, es
interactivo, un fenómeno multidimensional.

La configuración de lo estético

No creemos necesario hacer más exhaustivo el recuento de autores ni de
enf?~ues al respe~to: P?rque_eso constituiría un objetivo que no elegimos. La
estet1ca como d1sc1plma científica, ha tenido un escabroso camino de
legitim_i~ción y vali~aci~n co~o mucha~ de las ciencias social~s y
human1st1cas. Para Jose LU1s Balcarcel (1976) esto se debió a muchas de las
tendencias retór!c~s, posiciones irracionales y las aseveraciones dogmáticas
-de fe-, que la h1c1eron vulnerable. Se refiere a las ~ndencias sociológicas.
:~ro el ?esarrollo del conocimiento desde las posturas mecanicistas,
tamb1_en es cierto que propiciaron la emergencia de enfoques que han ido
rompiendo con muchas ~e a~uellas especulaciones. Al decir de Bunge
( 1978), con el d~s'.'1rrollo c1en_tifico se fueron legitimando "disciplinas que
otrora f~eron art1st1cas_ y filosoficas; ayer, la antropología, la psicología y la
:~onom1a; hoy,_la sociología y la historia; mañana, quizás la estética y la
et1ca".

os referimos a de las aportaciones del psicoanálisis, la gestalt, la
psicología humanista y el psicodrama, que en su momento fundamentaron y
extendieron sus vínculos con la pintura, la escultura, el diseño, la poesía y el
teatro. Psicologizar el arte en aquellos momentos tomó tintes de
impertinencia. Ahora, desde una perspectiva psicosocial, estamos seguros
que será pertinente y oportuna su aplicación ante los nuevos paradigmas de
lo afec1ivo en nuestra cultura y el arte.

. .C?mo ciencias de lo humano y particularmente del espíritu, a
d1sc1plmas ~orno la estética les ha costado más trabajo precisar su
fundamenta~1ó_n ~ntológica, epistemológica, su metodología y sus relaciones
c?n .º1:ªs d1sc1phnas. Pero ha sido precisamente de esa relación con otras
d1sc1plm~s, de donde quizás ha surgido la mayor fuente de conocimientos
para explicar y argumentar su precisión.

A la esfera psicosocial corresponde explicar lo estético como una
posible predisposición - actitud- social e influencia. En el marco del
imaginario, lo ideológico, los valores, las creencias y las acciones como
construcciones normativas y axiológicas sociales, desde la práctica será de
particular interés, valorar la intervención del componente afectivo en tales
predisposiciones sensibles, corno determinante en la configuración artística
y/o estética.

Nacida al a~par? de la filosofía -como otras tantas- en la actualidad ya
no ~e yuede_d1~~c1ar de estudios semiológicos, lingüísticos, económicos,
soc1~log1cos, h1stoncos, de la sociología del arte, de la historia del arte y de
la ~sicología del arte. Disciplinas al decir de Marx (1966), para cuyo análisis
al 1g~al que en 'las formas económicas de nada sirven el microscopio ni los
react1~os químicos. El único medio de que disponemos, en este terreno, es la
capacidad de abstracción".

Desde el espacio psicosocial podrían descubrirse los vínculos del
sentido analógico y paradigmático del lenguaje artístico. Lo mismo podría
suceder con las construcciones culturales desde los ámb:to~ de sus valores,
tradiciones, hábitos y la vida cotidiana. Puede ser en cierto sentido complejo,
pero complejo es el objeto de estudio del conocimiento en el arte. La
tradición nos indica tomar impulso desde la estética, pero hasta aquí

Es~a capacidad de abstracción, curiosamente es la que se abrió paso al
pensamiento reflexivo sobre la sensibilidad y la percepción en los seres
humanos, ha~i~ espacios legítimos del arte. Surgieron categorias y conceptos
para lo estet1co como: la belleza, la intuición, los sentimientos la
imagi_~ación, ~I g_usto y el placer, la contemplación, la mimesis, la poiesi~, la
creac1on, el mstmto sensible y de juego, la imagen y el imaginario la
empatía y la simpatía simbólica, cuyo conocimiento fragmentó la realid~d a

498

499

!e

�través del lenguaje, para acercarnos, relacionar y con~truir, otr~ .. Como
esferas O ámbitos del conocimiento en el arte, han sido const1~1das en
realidades simbólicas, donde la praxis suele ser el reto de la teona con la
cual se transforman.
· Fines gnoseológicos nos ubican_ más ~n- la feno~enología de las
acciones estéticas del hombre en ámbitos art1stlcos. !art1cul~ent~ ,,en la
génesis de la expresión artística, para certificar a decir de Wornnger: en el
arte todo es expresión", desde cuyo planteamiento inicial fue p~~puesto
configurar la ciencia general del arte y s~par~- cautelosamente la estetLca, Y la
fi1osofia del frte. Porque las realidades s1mbohcas del mundo co~temporaneo
urgen de la construcción de nuevos paradi~as que lo ~xphquen e~ su
configuración de complejidad, diversidad y dialogo de los iguales (Galmdo
1998).
Desde el campo de la estética, la comunicación ~n el arte re~uiere
detenerse más en las acciones y relaciones del sujeto con comportamientos
artísticos en un mundo sensible. Sus vínculos y relaciones, cu~º?º la
sensibilidad opera en las fronteras de la realida~ y la cultur~ artística a
través de analogías y contradicciones entre los ámbitos de la r~ah~ad natural,
histórica y social. Hay que explicar l~~ circun~tancias comunicativas ~~a la
experiencia, la afectividad, la reflex1on e~otiva: ~l desarrollo cognitivo Y
lingüístico que participan en la configurac1on estet1ca de los seres hu~anos.
Una aproximación a los problemas. en_ la d~,notación, ~a con~otac1on, la
canalii.ación de la expresividad y su s1gn1ficac1on compartida socialmente.
El campo estético para su estudio ubica la realidad ~sti':'1 en _el
contexto de la afectividad en la vida cotidiana. Desde una ps1colog1a so~1,al
psicológica del arte, a la manera de Vigotski se atribuye a t~da_ ~eevoca~1on
emocional una reacción estética reconfiguradora de aprop1ac1on afe~ttva,
cognitiva y lingüística. Y desde los planteami~nto~ de Mandok1, la
redefinición de la estética la acreditaría como la c1enc1a de .la facultad_ de
sensibilidad de los seres humanos en el arte y en otros ámbitos de la vida
social y cotidiana.
Esos otros ámbitos de lo estético en la vida social y cotidiana quedan
implícitos en este cuerpo argumentado por considerarse áFeas ?e interés _para
todas las ciencias del arte. Trátase de igual en algunas tenden:ias educ~ti~as1
en el desarrollo de ta creatividad, en la axiología, en estrategias econom1cas
de mercado en la investigación sobre culturas, etc.; que pueden ser
abiertament: incluídas en otras las líneas para su estudio.
Visto así, lo esencial que aquí nos ocupa de la comunic~ción en el arte,
refiere a las facultades de sensibilidad y las capacidades para la

interacción del sujeto estético desde sus sentimientos. Cuestión medular de
los enfoques postmodernos en torno a la recepción de la obra de arte que
fueran antecedidos en los siglos XVTI y XVIII por los de la contemplación y
el gusto, que dan prioridad al papel del receptor.
Sánchez Ortiz conside~a precursores a Valéry') Benjamin y Sartre en el
marco de la reacción positivista del análisis formal de la obra de arte. La
poiesis, el aura y la escición entre la producción y la contemplación, darían
bases para fundamentar una estética de la recepción que tuvo sus fuentes
generadoras, primero en la Escuela de Praga con Gadamer ( desde la
hermenéutica) e Ingarden (desde la fenomenología); y definitivamente en los
manifiestos de Jauss (1967) e Iser ( 1968) en la Escuela de Constani.a para
recrear todas sus consideraciones en el método y en el objeto,
respectivamente.
Desde la perspectiva de Jauss (estética hennenéutica), la verdad artística
es el paradigma de la verdad científica. Para !ser (estética de la negatividad),
la verdad artística es la subversión de la verdad científica. El primero,
centrado en el método: el arte es un horizonte de espectativas. Para el
segundo, centrado en el objeto: el arte es vacíos, distancias, puntos de vista,
discontinuidades, contrastes, fragmentaciones, segme.itaciones y montajes;
para que el receptor se defina a sí mismo frente al texto.
Para Jauss el concepto central tiene que ver con el mundo como posible,
la reinvidicación de lo intuitivo y la liberación hacia nuevas normas de
comportamiento social por la disolución de intereses de la vida práctica
(cotidiana), como poiesis, aisthesis y catharsis.
Iser por su parte, remplai.a el concepto de experiencia estética en clave
antropológica, profundii.ando en su teoría de la ficción desde la categoría
antrop_ológica del juego como configurador de "lo que no existe todavía"
siguiendo las insinuaciones de la obra de arte (performance) como artefacto,
como objeto transicional, mediador entre la realidad y la imaginación.
Ese carácter ficticio de la obra de arte, dio cootinujdad a las tesis de
Gombrich sobre la ilusión y los ideales artísticos;. cuya fundamentación
como las de Jauss e !ser, compaginan con nuestro ~studio exploratorio. Las
posibilidades hermenéuticas y fenomenológicas para abordar el arte se
extenderán con las perspectivas de Gombrich (1959) porque "el
comportamiento artístico está enraii.ado en las profundidades de la mente, en
la forma de ser y de relacionarse de los humanos".
Gombrich atribuye al arte, ser impulso, capacidad innata a la
orientación espacial, al orden, al reconocimiento de objetos y expresiones, y
501

500

�al placer que provocan en nuestro organismo y en nuestra mente. No hay
esencia en el arte -agrega~ sólo obras, objetos, procesos o fenómenos que
provocan placer vía la sensibilidad, imaginación, intelecto, mente y
naturaleza humanas. Como una propuesta argumentalmente válida, ratifica
nuestras intenciones de búsqueda en los seres humanos, sensibles, que se
comunican .

.

Cuando señala que el artista no goza de una sensibilidad especial ni" de
una capacidad expresiva innata, ha de entenderse que las atribuye a todo el
género humano. Y sólo los distingue cuando aquellos aprenden técnicas para
dominar materiales, se enfrentan a la producción como problema". mediante
el conocimiento, la imaginación, la manipulación técnica y un lenguaje con
el cual crean obras que ilusionan.
La práctica artística llevada al terreno de los valores, sirve a Gombrich
para heredamos otra línea reflexiva vigente para la ontología desde los
terrenos de la metafísica para atribuir al fenómeno artístico en esencia, un
delicado equilibrio entre la virtud y la felicidad en las concepciones del arte
y del mundo, a través de los valores estéticos establecidos por la via del
consenso, pero cambiantes, reversibles, comprometidos c0n la tradición en
efecto, pero críticos y tolerantes.
·
Es el mundo de la complejidad, la diversidad y el diálogo de los iguales
que nos ha tocado vivir (Galindo, 1998), que bajo la visión paradigmática
del postmodemismo nos exige nuevas configuraciones para el hombre y sus
proyectos culturales. Esto es necesario para certificar si es que todo ha
concluido, si efectivamente se avecina nuestro exterminio, o si es el tiempo
de recapacitar en nuevas posibilidades de interacción para incidir en nuestra
trascedencia subjetiva o espiritual. uevas miradas que nos miren desde las
dimensiones interiores pueden transformar un mundo en permanente
configuración como lo hace el hombre mismo.

La sensibilidad en el transobjeto

'¿Cómo es que el diario hacer de las cosas se convierte
en esa forma de hacer que es genuinamente artística?
¿Cómo es que nuestro disfrute cotidiano de escenas y
situaciones se desarrolla en una satisfacción peculiar que
caracteriza la experiencia que es enfáticamente estética?
Estas son las preguntas que la teoría debe responder."
John Dewey
En el marco de una filosofía de lo estético en la naturaleza del hombre,
y sin pretender hacer aquí una evocación histórica del tema, concretamente
502

nos interesa partir del concepto dialéctico del hombre como forma social de
vida, peros~ olvid~ y haciendo énfasis en que de entrada, esto corresponde
a su esencia sensible. Esto equivale, a reconocer Los orígenes de este
plateamiento en las escuelas socráticas- que distinguieron como
fundamentales las diferencias entre cuerpo y alma, ideas y sentimientos.
De ambos conceptos, es el alma y los sentmientos los que mayores
probl~mas ~ c~mplicaciones han provocado en las construcciones y
reflexiones c1ent1ficas. A menudo se les sustituye por otras denominaciones
como espíritu, esencia, ser o sí mi mo. Impresición que en nada afecta si se
les identifica no con las formas, sino con la sustancia del hombre.
Esta sustancia en la naturaleza del hombre, la encontramos en las
pr~ocupac!o?es de
científicos y fiJósofos corno un problema
ep1stemolog1co, o~tológico y gnoseológico desde la metafísica en el pasado,
Y desde la ontolog1a para la actualidad. Kant, Hegel y Marx entre otros y en
su momento, se constituyen en piedra angular para muchas de esas
construcciones teóricas en los diversos enfoques de las ciencias del hombre.
~a naturale~ del ser y su sentido pese las notables aportaciones
filosoficas naturalistas de Kant, fenomenológicas de qegel y dialécticas de
M~, _pasó que _:1 reconocimiento de la sustancia del hombre y su
m~v,_m1ento, tamb1en ha despertado muchos temores al psicologismo -como
adJetlvo- en el arte. Este hecho en contraposición, detiene el desarrollo de las
ciencias del arte por atribuírsele una tarea predominante en lo exterior es
decir social; y por lo tanto más en función de las obras de arte como obj;tos
Y en la producción, que referido a la facultad de sensibilidad en todos los
seres humanos.
Por ello es conveniente insistir en la recuperación de aportaciones
como las de Vigotsky en este campo. La "estética desde abajo" deberá ir al
encuentro de la "estética desde arriba", porque "Jamás comprenderemos las
~eyes ~ue rigen los sentimientos en una obra de arte, y corremos el riesgo de
m~urr~r _en los i:nás burdos errores sino efectuamos una investigación
ps1colog1ca especial... las investigaciones sociológicas del arte no están en
condiciones de explicarnos enteramente el propio mecanismo de acción de la
obra de arte"(Vigotski, I970).
Y precisamente de todas las configuraciones del ser, particularmente la
de su sentido, el de la sensibilidad desde la "estética de abajo", espera ser
explorada por su pertinencia y grado de pertenencia en las ciencias del arte.
En ocasiones parecerá orientarse hacia y desde una conceptualización
puramente psicológica por ciertas fuentes y sus términos, pero amparados en

503

�la inter, trans y multidisciplinariedad del campo, para una psicología del arte
será enfáticamente necesario de de lo psicológico social.
e entenderá por ello que para estos los fines, sostenemos como
principio axiomático que lo estético en la naturaleza del hombre estriba en la
capacidad interactiva de su sensibilidad como facultad en el arte. El hombre
es un ser sensible que toma conciencia de ello y se desarrolla histórica y
socialmente a través de la interacción desde su su tancia individual y en la
relación ética que e tablece con lo demás seres sensibles integrantes del
mundo. Bub r ( 1994) abunda sobre esto y el arte deberá ser considerado un
hecho testimonial.
ólo agregaríamos parafraseando a arx (1966) que "también el
hombre crea con arreglo a las leyes de la Estética' . Y que lo hace como
eñalara Hegel: en apego a otras leyes -aún menos objetivas- que nos
marcan con su sentido el camino hacia el 'espíritu absoluto' la
espiritualidad que podrá ser renovada -a través del arte- para enfrentar con
nuevas opciones tal vez lo único seguro para este mundo: nuestro propio
auto-e terminio.

. Vig?tsky lo había entendido así al defender un espacio para ta
ps1colog1a d~I ~rte de~de la realidad física que da lugar a to psicológico del
alma en la s1gu,ente cita de Baruch Spinoza "... adie ha determinado hasta
~I _Presente lo que puede el cuerpo... e dirá que es imposible atribuir
umcamente a 1~ le~es de la na~uraleza, con iderada sólo corporalmente, las
cau as de los ed1fic1os, de las pinturas y demás cosas de esta especie que se
hacen ~olo por e~ ~~e del hombre y que el cuerpo humano, si no estuviese
determinado Y d1ng1do por el alma no hubiera podido edificar un templo

~ara_ el cono~imiento científico in titucionalizado en lo general
-prec1s~namos occidental- sigue iendo algo muy dificil de abordar, porque
l?s occidentales ~os h
esforzado in medida. en conocer la leyes que
ngen el pensam1en!o log1co y conocemo relativamente poco sobre lo
factores que con t1tuyen nuestra esencia humana, incluyendo los que
configuran al arte y que radican en la sen ibilidad.

~º-

Afortunadamente para nuestro enfoque, nuevos paradigmas se
desplazaron para devenir en las teorías cuánticas, de la cibernética y del
caos, aceptando finalmente, que encubierta por la materia se encuentra otra
dimensión que a pesar de su discutible objetividad" -porque no se veacompaña al hombre e interviene en los retos del conocimiento muchos de
los cuales, no han sido enfrentados.

.
Paree~ que esa e encia o ustancia, a ece más identificada con el
11npulso 1tal como cualidad energética se esconde o no la h mo querido
recono~ r en l~s formas stéticas que utiliza el hombre para manifestarse
?mu~1car o mteractuar, en la forma que pr picia su contexto tanto
h1stónc? como social. Pero, ademá , e que n lo método ortodoxos
pr~d~~mante de la investigación científica institucionalizada. no es clara la
ob~ettv1d~d que de can a en nue tra subjetividad. Porque los nuestros no son
obJetos a1 la_bles· p rmanec n como fenómeno y proc os tanto en el sujeto
que e e ludia como en el observador.

El mundo que nos ha tocado vivir es un mundo de cambios. Para Jesús
Galindo, esto debe ser entendido como la fuente de conflictos y dos únicas
alternativas en el diálogo: la posible unidad o la diferencia insalvable.
También urge a una nueva manera de mirar el mundo y justifica la
reconfiguración filosófica desde la ontología y la religiosa desde una
renovación ética, estética y espiritual.

Para el epi teme contemporáneo tiende a ser válido trazar otra erie de
ruta~, sugeridas desde la naturaleza subjetiva de la esencia del ser y su
ent1do. ~ero su sola discusión no alejaría del objetivo específico en esta
e plorac1on que olo pretende llegar a encontrar lo caminos directos para la
apr hensión y recreación sen ibles del mundo
I on Goodman 1976) y el
lugar que ocupan el arte.

Áreas del conocimiento como el arte y la religión no podrían sostenerse
sin la discusiones medulares que dan fé a la existencia de las
configuraciones sustanciales del er, más allá de lo meramente físico o
corporal. En algún momento de la historia de nuestra cultura, también le fue
despojado al ser la cualidad de su eternidad, de su trascendencia,
reduciéndolo al aquí y al ahora lógico-racional, por los mismos problemas
ontológicos y epistemológicos que estriban en las limitaciones de la
percepción y el ejercicio del poder desde las instituciones que validan
nuestro conocimiento.

o preocupa la naturaleza del hombre de de su facultad de sensibilidad
que es objeto de la estética, y que no e cluye presencias sutiles desde el
cuer_po_ como la fue_rzas itales, la energéticas, u actividade , conceptos
ent1m1entos, sensaciones y vaguedade que e hac n omnipresentes en toda
clas de interacción humana.
Es oportuno señalar también, que el arte no sería el único medio a través
del cual e manifiesta la en ibil1dad de los eres humdno . La vida cotidiana
Y la cultura popular están llenas de otra manife tacione sensible . El arte

504

505

�quizás sea de las más complejas, y su campo ha sido tradicionalmente
atribuido a los estudios de la estética.
Explorar la subjetividad de las manifestaciones estéticas como el arte,
es actividad que corresponde a la investigación cualitativa. Donde puede ser
común y natural pasar de ser observadores a saberse y observarse
observados, investigadores subjetivados en el campo de.· los investigados,
educadores potencialmente factibles de ser educad&lt;?s, o lo mismo
instructores que participantes en la misma instrucción ...
Sólo cuando hemos podido entender también a la objetividad corno el
resultado de la objetivacióñ de lo subjetivo, resulta posible -desde el mundo
de las ideas o abstracciones- entender o al menos darse el permiso de
aproximarse a la naturaleza de esa sustancia que por sutil -bajo las
condiciones del episteme contemporáneo-, a veces nos parecería que solo
amerita comprenderse, que demos fe de su existencia quizás para cambiarla,
y que para eso se requiere naturalmente, enfrentar el reto de vivirla.
Por eso la sensibilidad en cuanto variable determinante en la interacción
y la expresión artística, requiere tomar impulso para su estudio desde Martín
Buber quién ubica la sensibilidad en la esencia dialógica de los s_e~es
humanos; para ser yo en fuflción del tú que me compromete y responsabiliza
del todo, en una amplia configuración de integración que es ética y estética.
Sería grave problema, si la comunidad científica no aceptara la
necesidad gnoseológica de mirar sus objetos de estudio como algo que nos
compromete desde lo interior en los diversos modos de mirarlos. ¿Qué
configura la esencia estética del hombre que el científico convencional no
puede mirar? Un mundo sutil en permanente configuración -estética-,
yuxtapuesto no siempre en forma equilibrada entre las Rartes y el todo,
puesto que depende de las relaciones yo-tú -de carácter ' ético-; y en eso
transcurre, toma sentido o se nos va, la vida.
Esto, John Dewey lo complementa atribuyendo a la categoría estética y ética- la función de organizar los mundos posibles -interna Y
externamente- desde su caracter experiencia!, es decir, vivencia!. ¿Qué hace
a la vida configurable estéticamente? Creemos que es un asunto que tiene
que ver con esa facultad de sensibilidad que descansa en la afectividad de los
seres humanos. Siguiendo uno de los caminos trazado por Yigotski desde su
psicología social de las emociones, la reevocación vivencia! de los
sentimientos garantizará que su expresión sea siempre reconfiguradora desde
esta esencia ética y estética del ser que nos ocupa.

506

Es esa sensibilidad esencial la que se exp_~
- ·,a desde el interior del
individuo y lo lleva como dice Buber, desde ia ,i percepción del "ello"
-siempre exterior- a la cocreación del "tú" que lo define, le da identidad y
lo responsabiliza del muodo donde "yo y tqj' integran holística e
ideológicamente todo lo que nos pertenece para lfpropiamos, compartir y
generar nuevos mundos y sus rumbos hacia el corlbcimiento universal. Un
procreso de creación que ha sido permanente, desde los albores de nuestra
humanidad.
Es esa misma sensibilidad esencial que para Dewey tiene que ver con la
experiencia estética que solo puede ser propia si se vive. Es la esencia
rudimentaria de lo afectivo, en cuya reflexión estriba el desarrollo cognitivo,
lingüístico y emocional, que otorga al arte, igual que a la filosofia y a la
religión, su propiedad reflexiva en el estudio de la naturaleza humana.
Roman lngarden (en Osbome, comp., Estética, 1976) nos proporciona
el eslabón que une la dialoguicidad a la percepción y la experiencia para
definir en la concreción de la obra de arte su co-creación en función del
observador adecuado o competente, sensible. Establece las diferencias con el
objeto estético, resultado de la creación material, de las cualidades
estéticamente neutras de la técnica en cuyas condiciones objetivas (las de la
obra de arte) ubica las subjetivas, interoperantes del !¡&gt;bservador competente.
La sensibilidad se encuentra también implícita en los modos de percibir
y sentir la vida, a los otros seres, objetos, ideas, imágenes, sensaciones y a sí
mismo. Sólo que cuando esto ocurre en la vida cotidiana, las manifestaciones
de la sensibilidad suelen parecer y ser efímeras y d pendientes de contextos
hasta ahora poco aludidos porque no han llamado 18fi:ltención de los teóricos
del arte.
i
Creemos que cuando menos se deben estudiar n los ámbitos artísticos
de formación, desde la sensibilidad del hombre comb facultad del ser, para
abordar sus efectos y sus medios, cómo funcionan, cómo inciden en el
sujeto, desde dónde surgen, cómo pueden ser desarrollados y cómo son
interpretados. Una tarea que no sólo implica la objetivación de su
subjetividad desde el registro icónico, sino a la ve-z quinésico léxico y / o
acústico, en que suele ser comunicada.
Si filosóficamente hablando, esto que también es ético, correspondiera
solamente a la estética, estaríamos transitando hacia un paradigma
delimitado entre el arte y la obra de arte, para involucramos en otro que
it1cluyera otros aspectos como la vida cotidiana. Esto convierte a la estética
en una transdisciplina como afirma Katya Mandoki (1998), con un
transobjeto centrado en el ser humano social e histórico; porque lo objetivo
507

�de su estudio ya no es1 en los objetos sino en los s~jetos y la rel~ción que se
suscita a partir de la percepción, la cual afecta siempre al SUJeto y no al
objeto.
Para Mandoki, debe incluirse a la prosaica como parte de la estética,
paia darle esa nueva estructura paradigmática amplfa, rompiendo viejos
mitos y miedos acumulados por los estetas para salvaguardar su vieja "tarea"
de validar el arte y la obra de arte. A partir del objeto estético, ese que para
Ingarden ya es un esqueleto estéticamente neutro.
Mitos como: la separación del arte y la vida porque el mundo sensible
está inmerso en ella; la actitud --exclusiva~ estética porque la facultad de
sensibilidad corresponde a todos los seres humanos; del desinterés y del
distanciamiento estéticos, porque la apropiación es una de sus finalidades; el
mito de su universalidad, por sus nexos con el juicio y los valores que son
transitorios; de la oposición entre lo estético y lo intelectual, porque la
sensibilidad forma parte de ambos; de la estética del arte, en función de la
diversidad e intertextuajidad en las _artes; y de la potencialidad _estética de
las obras de arte, polque lo úmco que verdaderamente existe, es la
sensibilidad del sujeto.
Mandoki añade: "Los miedos de la estética ante los precipicios del
relativismo, del subjetivismo, del psicologismo, de lo prosaír.o y cotidiano,
del hombre mundano y del hombre de la calle, al mal gusto y a lo inmoral
han funcionado como verdaderos obstáculos epistemológicos en e! afán de
los teóricos de la estética, por aferrarse a !a obra de arte como objeto
privilegiado de su disciplina. Si se sueltan del fetiche de la belleza, es solo
para agarrarse de inmediato a otro: el Arte".
Pensarnos ·que enfrentar los miedos a las implicaciones del
subjetivismo: a lo inmoral, al psicologismo, a lo indeseable y a las impurezas
cotidiana, son tareas de las ciencias del arte, como obligada adecuación
ontológica, epistemológica y paradigmática del momento de
reconfiguraciones que vive la comunidad científica. "Y es que el esteta sigue
trabajando sólo en los museos y salas de arte, bibl.iotecas y di1potecas, para
no ser pertl.lrbados por los olores, las temperaturas los movimientos de
masas y cuerpos, los gestos y los golpes de la vida cotidiana."
.,
Reconfigurar suele ser más complicado que configurar. Revisar y
revalorar teorías y conceptos en búsqueda de su unidad exige tiempo y
tolerancia, establecer nuevas relaciones y correr riesgos, incluyendo el de
equivocarse. Pero no debe extrañamos, porque ese ha sido el largo camino
del conocimiento.
508

. _P~r ejemplo, para Dewey la sensibilidad es de origen orgamco 0
bmlog,oo y cultural. Para Mandoki, la sensibilidad siempre mira
corresponde a una representación; aunque no a una conciencia de la mirad~
ni ~e. ~o que es mirado. La relación entre lo orgánico y cultural con las
p~s1b1hdades que ofrece una toma de conciencia de la mirada y lo que se
m1ra, marca una de nuestras principales rutas de acción. Este es un
compromiso del educador por el arte y sus tareas para encontrar la forma de
encauzar -técnica y metodológicamente- aJ hombre sensible creador 0
productor artístico, para identificar las fuentes y abreviar los c~inos de su
expresión como reconfiguración ambital.
Siendo el hombre, sujeto y transobjeto en el estudio de la facultad de la
sensibilida?, sus ví~culos serán siempre una relación social, y la objetivación
de s_u realidad social configuradora de la intersubjetividad en la cua( se
manifiesta su propia individualidad. Es por lo tanto una realidad
antropomórfica, es decir, inherente a la naturaleza del ser humano.
. La naturaleza de lo estético en la comunicación de los seres humanos,
hen~ ~~e ver come dice Mandoki con "los fenómenos ordinarios de la
sens1bil1dad como ocurren en las relaciones interpersonales, en nuestra
forma_ de comunicarnos y de vivir (los que) habrían de plantearse hasta la
actualidad cuando el estudio del presente y de lo cotidiano se vuelven
posibles por la episteme contemporánea."
_Para ~bicar la naturaleza de lo estético en el ámbito fenomenológico de
la vida, cita a Dewey: "entre lo cotidiano y lo artístico, se encuentra la
frontera de la mirada. La vida es ciega estéticamente, en ella se funden todos
los planos del Ser y no se ve a sí misma: se vive ... (sin embargo) la prosaica
(qu~~ no trata con el Ser sino con el percibir sensible del vivir. .. mira
estehcamente a la vida ... es exotópica".
-~~ndoki delimita en la poética, el ámbito que, se relaciona con la
sens1b~lidad en el campo exclusivo de las artes, al que corresponde la
m~yona de las aportaciones teóricas de los estétas. Desde la prosaica, la
mirada del otro produce la imagen estética del yo en la vida cotidiana-cita a
Bajtin-. Desde la conceptualización de Buber, ese otro es eJ tú que prevalece
cuando el yo se da cuenta de que encierra los límites de su - aniverso
configurado ética y por supuesto, estéticamente .
De esta manera, la poética como el área de la estética involucrada en la
p~oducción artística, mira la prosaica como fa prosaica mira la vida. Mirar la
vida puede concebirse así como la génesrs de _esta cuestión. A la calidad en
e~ c~nocimiento ~ci?nal que se ha generado la ciencia, es imprescindible
anadir la potencialidad del conocimiento sensible como capacidades
509

�complementarias que nos impelen al estudio y a la investigación en los
múltiples campos de la actividad humana, como en este caso lo es el arte.
Podrán integrarse a ambas capacidades -sensible y racional- en otros
enfoques, otras como las de la acción para el sujeto pr~crico, ~e. la emoción
para el sujeto psicológico, la de la fe para el suJ_et? rehgtoso, d~ la
interacción para el sujeto social, del desarrolo orgamco para el suJeto
biológico, de la construcción para el sujeto técnico, etc. uestra propuesta es
aquí psicosocial e integradora desde su contexto histórico social hacia una
teoría de la comunicación en el arte.
Todas esas y otras pósibles configuraciones en torno a la naturaleza del
hombre, podrían tener efectos de continuidad con nuestro estudio, porque
para el desarrollo de las ciencias del arte, h~ce fal~a y conviene e~frentar su
complejidad multidisciplinaria como algo melud1ble en las a~md~des que
tiene nuestra propia naturaleza esa con la cual ahora nos 1dent1ficamos
desde el papel de investigador.
Convendrá ser muy cuidadosos al trazar la ruta más segura que nos
lleve a la sensibilidad. En este caso, proponemos hacerlo desde el campo de
la interacción humana como proceso para la expresión sensible
-cognoscitiva, afectiva y lingüística- y configuradora de los espacios
multidimensionales en los que se trabaja para la form~.ción en el arte.
Aunque también tiene que ver con las formas en que nos predispo_nen a la
armonía y la plenitud, por su acción estética reconfiguradora de la vida.
Las reflexiones de cualquier modo segu1ran aludiendo problemas
históricos sobre las relaciones entre el arte y la naturaleza, el arte Y el
hombre, la tarea y funciones del arte, la sustitución del concepto arte ~or el
de artes, y sobre todo si la relación que se da entre el arte y la estética es
solamente por el factor sensible o nó. Sobre quién es el sujeto que lo
trasciende, si la percepción es individual o social, si P?see una identidad
objetiva o pertenece sólo al ámbito del ideal. Cuestiones ontológicas que
sólo son posibles si recurrimos a enfoques transdisciplinarios como el que
aquí pretendemos.
En sus relaciones con la naturaleza por ejmplo, se seguirá discutiendo
cuanto corresponde a lo exterior y cuanto a lo interior. Y en este sentido si
el hombre imita, crea, o construye bajo los efectos de esta relación sensible.
Si esto le corresponde a un área del conocimiento configurada como ciencias
del arte si sus bases fueran eminentemente prácticas o de una sensibilidad
específi~a: Preguntarnos si existen hombres que no sean sensibles, si las
tareas del arte son de todos los hombres o sólo de ciertos hombres sensibles;

nos compromete con respuestas desde ámbitos de la subjetividad afectiva,
aún pendientes de ser explorados.
Algunas preguntas se mantendrán sin respuestas precisas por algún
tiempo. Porque hacen falta reflexiones que relacionen la identidad humana
con su amplia dimensión ecológica --en un mundo cada vez más conciente de
su globalidad-. Del arte corno expresión especializada, pero a la vez corno
espacio de educación. Como un fenómeno que se da desde la interacción
humana y desde su supervivencia en condiciones cótianas, pero sobre todo
como parte del aprendizaje para la vida, del ser y su_ sentido.
Harán falta otros lugares donde puedan ser correlacionadas la
sensibilidad, la imaginación y la intuición en las esferas humanas, sociales y
culturales de la afectividad, lo mágico y lo innato; suficientemente discutido,
pero fragmentariamente y desde afuera. Aunque rio sea facil defender que el
fenómeno estético es orgánico y que se mueve como la energía, entre la
individualidad (desde lo interno e histórico) y la totalidad (externa social y
ecológica), que requiere de la reflexividad de los sentimientos, para
trascender en imágenes paradigmáticas de la vida. Que se encuentran en las
huellas -la memoria- del hombre, como esencja y testimonio de su
trascedencia.
Por otra parte es necesario acotar que muchas cosas de estas, que apenas
comienza para el mundo occidental, han conformado las verdades que
forman parte del conocimiento heredado y sostenido culturalmente por la
tradición en el arte, la religión y la filosofia, en el mundo oriental durante
más de cuatro mil años. Lo mismo pudo haber ocurrido en muchas de las
comunidades del mundo occidental, cuyas tradiciones poco se libraron de la
batalla por la imposición de los dominantes lógico-racionales colonizadores
del "absoluto occidental".
Con esta mirada, el conoc1m1ento que se construyó en algunas de
nuestras culturas latinoamericanas por citar un ejemplo, sólo ha merecido
espacios por su valor sincrético, entre lo mágico y lo mítico, como realidades
subterráneas validables unicamente desde el folklore y nunca como el sueño
legítimo al que tiene derecho, la naturaleza de todo hombre responsable y
omnipresente en su realidad histórico-social.
A mediados de siglo, pensadores mexicanos también seo ocuparon de
estas condiciones de la tradición metafisica del arte en algunas de sus
propuestas filosóficas. Antonio Caso quien pubfrcó sus Principios de
Estética en 1925, insistió en la relación estética entre la inteligencia y la
intuición,. y el compromiso del artista con la esencia del saber. José
Vasconcelos de amplia influencia desde el concepto latinoamericano de la
511

510

�raza cósmica y su propuesta filosófica para una todologia; publicó en el
marco de una trilogía, la estética en I 935 reforzando las teorías neokantianas
sobre el "a priori" estético en el ritmo, melodía y armonías en el
conocimiento humano.
Después, Samuel Ramos publicaría en 1950 su Filosofia de la vida
-artística para insistir y profundizar en las teorías de sus antecesores sobre los
"a priori" de Ja intuición y el sentimiento en las verdades estéticas del Arte, y
reforzaría la necesidad de construir una teoría del arte desde las
configuraciones de la personalidad del artista. Destacan sus
conceptualizaciones sobre la subjetividad estética y su dependencia del
sujeto artístico, y retoma el concepto del "espíritu objetivo" de Hegel, para
definir la obra y el objeto del arte.
Ramos también señala que el arte "responde a una necesidad enraizada
hondamente en la naturaleza humana." Y desde lo psicológico demanda "el
desarollo de ciertas facultades específicas para determinadas creaciones",
como la memoria, la fantasía (la imaginación), la voluntad artística o
intención deliberada (la actitud), la proyección sentimental (lo afectivo), la
abstracción o formas de expresión metafóricas, la creación como
estructuración interna (psicológica) y el gusto como facultad estimativa (de
interacción).
También insiste en la condición vivencia! y el valor estético del
recuerdo para la configuración estética de la imagen de la realidad. Tiempo,
espacio y sentido en la configuración artística; la cualidad irracional de sus
valores y la condición de que "el arte tiene que mantenerse siempre dentro
de los límites de la vida humana", atribuyendo a la poesía el "ofrecer una
intuición del mundo y de la vida", señalando como razgos fundamentales del
fenómeno estético: la metáfora y el ritmo.
Samuel Ramos adjudica a ciertas formas a priori de la percepción el
sentido de la visión de las artes plásticas, cuestionando ''No existe ... una
visión objetiva de la realidad ... Tal vez la realidad objetiva es en sí misma un
caos que nos desconcertaría ... Al artista no le importa la realidad en sí
misma, sino la realidad con la huella que le imprime el e~píritJ humano."

cuya supremacía tiene una sencilla razón psicológica: produce en el
espectador (también en el bailarín) puro goce estético."
· No sólo exclusivo de la danza, el trabajo corporal dice Ramos que
"rescata por un momento al hombre natural que yace enterr~do baj? ~na
espesa costra de civilización." Y desde su Filo~,ófia de ~a :v~da arhsllca,
propone de esta manera una estética para la mult1phc1d~d de las
manifestaciones artísticas", asunto implícito para este marco teónco. Por lo
que sus conceptos también se verao renombrados y reconfigurados desde los
predominantes de la comunicación en el arte, aspectos ~?e se :~fieren a la
interacción sensible de los seres humanos y su configurac1on estetlca.
os queda claro que su estudio implica la observación y el an~lisis del
sentido de orientación de su identidad fenomenológica y gnoseológ1ca, Y su
carácter dialéctico entre las diversas constelaciones del conocimiento. Un
asunto que podría ser estrictamente interactivo y pragmático, desde la
realidad del instante social en que suele ser configurado como arte. Pero que
se vuelve complejo en su relación psicológica con la vida en el m~~ento que
se vive o se recuerda como imágenes. Acción o contemplac1on por el
instante que se vuelve ritmo según Bachelard (1~32), imp~lsos en la vida del
hombre que suelen contener el motivo y dar sentido a la misma.
Si bien es cierto que el conocimiento suele atender al pensamiento, Y
que el sentimiento da la forma para la creación en imágenes como símbol?s,
inevitablemente el conocimiento se moverá y generará entre los espacios
emocionales de la inteligencia y del pensamiento para traducirlos por
asociación y af!alogía desde nuestra sensibilidad, a través de es~dos de
conciencia múltiples. Es una interacción reconfigurarlora en su esencia, la de
nuestras cogniciones y metacogniciones, muy ~are_cida a la fa!:tasía la
ensoñación que fue el sentido del aura para BenJamm y la reacc1on ~stet1ca
en el abordaje psicosocial de Vigotski. ¿El arte_ es en esencia _una
comuaicación afectiva? Entonces desde y en la propia naturaleza sensible,
afectiva, estética del ser, debiera ser explorada.

r.

Y al referirse a la música "si no guarda con el alma una relación
representativa, está ligada de otro modo especialmente con la esfera
emocional, de la que se ha considerado . . . como notoria forma de
expresión", para señalar más adelante que "Un sentimiento puede
desarrollarse en dos direcciones opuestas, hacia adentro o hacia afuera, para
convertirse en contemplación o en acción". Samuel Ramos concluye en
cuanto a la expresión corporal y su relación con la danza como "liberadora,

Por fortuna nada ha podido detener las reflexiones a este respecto,
como son los ;estimonios en ciertas ideas de los griegos, las propuestas
renacentistas, las tendencias místicas concentradas en el siglo XV~, _Y en
todas las que desencadenadamente abrierqn paso al barroco, al neocla_51co,, a
las vanguardias, al modernismo de los siglos X1X y XX, Y mas aun
enncontramos en los discursos vigentes de las rupturas en el
postmodernismo contemporáneo. Y son ~vid~ncia también de que ha
prevalecido entre otros, el contexto comumc~ctonal para ~I arte, centrado
algunas veces en el emisor, ya en el mensaje y- sus códigos, ~tras en el
receptor y sus espacios, como también en los efec os y usos del mismo.

512

513

�La comunicación es inherente a todos los quehaceres del hombre. Por lo
tanto no es de extrañar que sus reladones se den en un amplio espectro del
conocimiento humano clasificado en disciplinas. Pero cierto es que también
para acentuar su relación con el arte, hubieron de darse ciertas condiciones
sociales y culturales en este que es un aspecto del comportamiento humano,
para que las artes tuvieran la oportunidad de expanderse en innumerables
formas de expresión conocidas como la cultura artística en el mundo actual.
Porque la situación cultural del mundo contemporáneo en toda su
complejidad, fue uno de los efectos de la comunicación en general: el
rompimiento de esquemas, géneros, estilos; la abierta 'tendencia a la
integración de las artes desconociendo sus fronteras; el cuestionamiento a los
límites entre el arte y lo popular; el papel que ejerce la tecnología en las
comunicaciones humanas y su influencia cultural para propiciar nuevos y
amplios acercamientos con otras culturas; y la ruptura en los parámetros de
la identidad nacional.
La comunicación en el mundo, nos ubica en una sociedad de consumo
donde los medios masivos seducen y modifican al hombre con nuevos
gustos, valores, patrones, esquemas y estilos para la sensibilidad y el sentido
de la vida. Hemos configurado una cultura de masas donde los valores
artísticos se identifican con nuevos esquemas de altemanancia para lo
popular. La masificación en el arte va convirtiendo la cultura en una
industria para eJ consumo, para el entretenimiento y para la enajenación del
sentido hacia la materialidad como bienestar.
Es un amplio espectro para la cultura en cuyos ámbitos tienden a
gestarse esfuerzos profesionales de especialización por lo multidímensional
de su campo de estudios. Es tiempo para la emergencia, en los discursos
artísticos y en el reordenamiento gnoseológico ante el cambio y el tránsito
paradigmático.

inteligencia artificial estallan en la vida contemporánea universal, y justo
entonces, eJ contacto entre la religión (espíritu), la magia (imaginario) y la
ciencia (objetivación) vuelve a surgir con toda la vitalidad y el entusiasmo
de Jas nuevas generaciones de cultivadores del sab~r."
"Ahí se encuentran (en lo que llama una convergencia paradójica) los
personajes más duros del materialismo positivista con los más volátiles del
esoterismo espiritualista. No siempre hay condiciones de diálogo, pero están
frente a frente y la información los acerca tecnológicamente cada día más. El
futuro es un puente de comunicación entre algunos de ellos, pero también el
pasado, y sobre todo el presente, son motivos suficientes para ir sintiendo la
ugencia de búsqueda de alternativas a las trayectorias actuales y en particular
a sus inercias suicidas de destrucción planetaria." · ·
La cultura se mueve de la ética del deber; en el pasado, hacia una
emergente ética del placer. Y "es la emotividad la dimensión central de la
vida moral, son los sentimientos los que unen y separan a las personas ... la
vida social, opera con sentimjentos más que con argumentos. La gente lo que
busca es sentirse bien." Pero poco sabemos de los misterios de nuestra
propia afectividad, porque hemos atendido al deber de lo social reprimiendo
los conflictos generados desde las necesidades de lo individual.
El arte es espacio libre para la expresión y recepción de la sensibilidad,
y sus cualidades suelen ser infinitas. Una teoría del arte en este mundo

contemporáneo ya no tiene que ver solo con el sentido de la perfección, la
belleza, la armonía, o lo sublime. Posiblemente tiene que ver con todo lo que
el hombre contemporáneo se de permiso de sentir .estéticamente. No existen
cánones y el elemento que lo trasciende se encuentra -en apariencia- oculto
en la multiplicidad de las variantes e interpetaciones estéticas que ofrece
nuestra cultura, en on proceso interactivo y pragmático.

No se pueden evadir estas condiciones comunes y los nuevos conflictos
que genera. Y que el único camino para enfrentarlos, es la comunicación.
Tam?ién lo son las condiciones para la per~epción de una unidad posible o
de una diferencia insalvable en la construcción de una ment'alidad cósmica o
para la identidad de una mentalidad particular separada del resto de las
mentalidades.

La comunicación en la cultura artística se referirá siempre a los
procesos histórico-sociales que desde el orden de lo sensible, fundamentan la
importancia del arte en nuestra sociedad y en sus diferentes culturas. Sus
referentes son en el orden de la producción, distribución y consumo de
objetos e imágenes estéticas bajo los diversos aspectos- de la actividad
artística que pudieran corresponder al campo de lo económico, político,
educativo, psicológico, antropológico, lingüístico, etc.

Un quehacer de la ontología - según Jesús Galindo-, más que para un
resurgimiento de la Metafísica "momento en que la filosofía de la ciencia la
epistemología y la cosmología del pensamiento científico están en una labor
de profunda reflexividad, al tiempo que la robótica, la informática y la

Desde las configuraciones estéticas, la comunicación reafirma todos los
aspectos de la cultura artística, por lo cuaJ pudiera denominarse
comunicación artística. Y aún así, estaríamos habla,ndo de u~ basto campo~
dadas las_condiciones de la comunicación en nuestro tiempo, cuyo desarrollo

514

;1
515

�-principalemente tecnológico- ha ampliado el universo de las interrelaciones
humanas inherentes también a sus formas y contenidos estéticos.

¿Qué es y ¿cómo se comunica la sensibilidad en el arte?, constituyen
una doble pregunta científica en Ja cual se justifica su exploración
ps"icológica y otros estudios consecuencíales. Aunque el contexto de esta
aventura científica en cuanto a lo artístico-comunicacional· pudiera llevamos
a sus orígenes en los albores de la civilización, es evidente que .para su
precisión, nuestras preocupaciones se asumen en moJnentos en que ya ha
sido posible configurar pese a la subjetividad, a la cultura artística como el
universo de las ciencias del arte.
Nuestros señalamientos apuntan a la necesidad de construir teorías del
arte bajo la anuencia inter, traos y multidisciplinaria que permiten las
condiciones ontológicas actuales en favor del arte para propiciar su
conocimiento y su desarrollo, y que en este caso se trata de un enfoque desde
el contexto de la comunicación, donde será imprescindible hacer referencia a
los aspectos que a su vez le son compartidos en campos· de la psicología
cognoscitiva, la psicología social, la lingüística aplicada y la antropología
cultural,
Como resultado de estas deducciones, hemos de preparar una teoría de
la comunicación artística, con el diseño de un modelo descriptivo de
aproximación en lo general, dividido en cuatro niveles de análisis: lo
intrapersonal, lo interpersonal, lo lingüístico-instituciC'mal, y lo
simbólico-cultural; y una tendencia exploratoria de inducción desde la
experiencia, a manera de su comprobación. En lo particular, la exploración
deberá detenerse en los procesos y fenómenos individuales que se suceden
en las condiciones pragmáticas de la vida cotidiana, cuando la comunicación
como interacción, obedece a los confines de su reconfiguración estética en
ciertos ámbitos artísticos de formación, para la aprehe~ión y recreación
sensibles del mundo.
Esto significa, que el verdadero paradigma -como elemento sucesivo de
cambio-, irá apareciendo al tiempo que se va construyendo, desde la teoría
de la comunicación hacia los rudimentos de lo afectivo en la configuración
estética -la experiencia-, de manera dialéctica. Porque en la interacción
humana prevalece la naturaleza del hombre que no· es precisamente
mecánica ni completamente material. Es fenomenológica, trascendente y con
muchas otras dimensiones que pueden ser irracionales, insospechadas e
imprecisas. No todo será perfectamente comprobable, refutable ni verificable
---como lo afirma Mandoki-.

516

Sólo cuidaremos como lo advierte Vigotsky, que nuestro pensamiento
procure "no asombrarse, no reírse, no llorar, sino comprender"desde los
C(?nfines que nos brinda la psicología del arte, para una urgente y necesaria
"estética desde abajo" por los canales psicológicos de la.internalización, la
evocación, la reflexividad y las configuraciones sensibles.

Hacia una teoría de la comunicación artística

Son muchos e incontables los productos y efectos de la interaccjón
humana; entre ellos que se encuentra el arte. Contextualizado en el amplio
universo de nuestras culturas, alterna, coincide y se yuxtapone con los otros,
en un amplio espectro de categorías que t.ambién son comunicacionales.
Como transobjeto -por deducción- lo estético del arte, puede ser
comprendido también como un fenómeno configurado por el sujeto social,
pero que suele ser un reflejo de lo individual, de lo trascendente y de lo
vanal, de lo objetivo y de lo subjetivo, como tamlJién suele ser la vida
misma. Pero además, también puede convertirse en único e irrepetible,
cuando guarda correspondencia con el sentido del ser, secuencia y
consecuencia de la aprehensión y recreación sensibles del mundo.
Para Sluzki ( 1976): "Un interés y una dificúltad adicional provienen del
hecho que los fenómenos de la comunicación humana poseen múltiples
niveles de análisis que cualesquiera de ellos, en fonna aislada, empobrece
notoriamente el hecho observado. Pero, por otra parte, de no hacerse así, el
monto de información vehiculizado en toda situación de interacción humana
es tan enorme que su estudio resulta poco menos que imposible."
La cita, sintetiza una de las dificultades de la investigación en este
campo. Estudiar la comunicación humana implica frecuentemente,
fragmentarla. Eso la empobrece, la aleja de su ineludible realidad a
priorística. La detiene y como en cualquier proceso, se contamina, se altera,
se vuelve otra cosa.
Sin embargo, así hemos elegido enfrentar el reto de su complejidad, en
tanto ciertos fenómenos relativos a la interacción de los seres humanos
siempre lo son; y porque es prioritario precisar las rutas que nos llevan de la
facultad sensible al desarrollo de los campos de la cultura artística, y este
también es un proceso complejo de la interacción- humana.
La complejidad de la comunicación hui:nana proviene de su
multidimensionalidad. Lo mismo tiene que ver con fenómenos externos, más
517

�Katya Mandoki (1998) "no todo es perfectamente comprobable, refutable,
verificable ... " Una sola óptica no ha bastado y en la estética tenemos solo
una muestra.

o menos objetivables, que con aspectos internos poco claros o expiorados. Y
compleja puede ser así mismo, cualquier configuración estética.
Porque está ligada a la experiencia que también debe ser estética, cuyas
dimensiones enunciativas y axiológicas se pierden en el instante y en las
~ualidades de la vida cotidiana. Su marco suelen ser un complejos de
cogniciones, precogniciones, metacogniciones, sensaciones, sentimientos,
percepciones lingüísticas, prelingüísticas y metalingüísticas, denotaciones,
connotaciones, metáforas y paradojas sintagmáticas, y los paradigmas del
imaginario colectivo· que suelen encubrirse en las estructuras de los registros
que pueden ser icónicos, kinésicos, acústicos y/o léxicos.
Pero esta complejidad no es exclus.iva de la comunicación social. Parece
perfilarse desde todos los quehaceres culturales del hombre postmoderno.
Rotos los cánones para la conciencia, se ha dejado al pensamiento en libertad
para aproximarse a la naturaleza del cambio, desde unas bases que fueran
antropológicas y que ahora se trasladan hacia las cosmológicas de universos
infinitos y de los mundos posibles.
Para Jesús Galindo, en el horizonte deseable: "Alguien tiene que actuar
y proponer, (y) lo tiene que hacer con una estrategia y una gran capacidad de
respuesta perceptiva, de reconfiguración descriptiva ... tarea de muchos 1 de
diversos tipos de actores y sujetos de acción ... las condiciones de
comunicación potenciales con la infraestructura tecnológica actual tendrán
que ser desarrolladas. Y... los sentimientos, las razones, las intuiciones y las
sensaciones tendrán un peso semejante, es decir, las voces y los silencios
operarán sobre la formación comunitaria '.
"Y...- termina- los escenarios posibles de transición también trabajan
sobre la lógica de lo probable y lo imprevisible, pero se requiere en principio
voluntad, sin este poder nada humano pasará, y aún asi, con voluntad, el
resultado puede ser muy lejano al deseado o esperado" (Gal indo, 1995).
Elegimos partir desde esa amplia perspectiva ética, con la estructuración
de una teoría de la comuncación donde puedan ser ubicadas las principales
áreas sensibles del hombre.Una teoría que corresponda a la actualidad
paradigmática y epistemológica, creando espacios desde donde se pueda
navegar hacia los diversos intereses de las ciencias del arte, teniendo como
marco la cultura artística, y para su comprobación exploratoria en nuestro
1
caso, ciertos ámbitos de formación.

.

Desde la comunicación como disciplina científica, nuestra propuesta
teórica tiene la multiplicidad y muJtidimensionalidati paradigmática que a
tantos preocupa, y que pocas veces nos ofre.ce la Pºf.'bilidad de enfrentarse
como proyecto de vida. Enfrentar la comunicaciót .en sus dimensiones
objetivas, subjetivas, intersubjetivas y transobjetivas; exije una mirada a La
alternancia, yuxtaposición y convergencia de sus múltiples niveles de
análsis; desde sus diversas formas enunciables: física, ideológica y
culturalmente, así como su ampliación a los contenidos que se atribuyen a
categorías estéticas de la sensibilidad.
Aún así, creemos posible poder precisar cuando menos tres esferas
paradigmáticas en nuestro tránsito exploratorio sobre la sensibilidad como
facultad y categoría estética en ámbitos de la comunicación artística. Esferas
que corresponden respectivamente a las epistemologías positivistas, a las
sistémico-estructuralistas y a las dialéctico-vivenciales, configuradoras del
episteme ecológico contemporáneo. Al final del camiño, constataremos si la
inestablidad elegida fué estéril~ o si como en la vida, la inestabilidad le es tan
inherente al ser como lo ha sido el cambio a la sociedad.
Bajo el primer paradigma, a la comunicación se le puede apreciar como
un continuo de fenómenos objetivizables que relacionan al hombre consigo
mismo y con el sistema social y económico que le rodea a través de la
producción y el consumo. La actitud del investigador-observador suele ser
valorativa y superficial, es decir, de y desde la superficie.
En el otro, la comunicación corresponde -además de la producción y
consumo-, a las cosas que resultan de la interacción humana incorporándolas
como entidades ideológicas o como atributos que vinculan a las personas
inmersas en costumbres, ritos, actitudes, conductas y ~nsamientos. Obedece
al enfoque de la teoría general de sistemas deide lo estrictamente
antropológico, y la actitud del investigador-obsérvador es hacia la
comprensión de las estructuras humano sociales, cuyo referente inmediato
proviene de la conducta grupal o comunitaria.

En el entendimiento de que descubrir nuevos paradigmas no significa
omitir los anteriores aunque sí estar dispuesto a sus desplazamientos y a sus
coincidencias, toda vez que nos percatamos de que en este campo como cita

Ambos enfoques, fueron la base de otro estudío .que desarrofíamos en
aproximación a un modelo para el estudio de fa teoría de la comunicación
masiva {Aburto, 1986), donde nos fué posible situar Ii,necesidad de ampliar
el conocimiento hacia los aspectos imprecisos de fa sensibilidad como
variable de la percepción en la comunicación humana. Ahí también
aparecieron otras posibilidades paradigmáticas para la actitud y se

518

519

�despertaron nuestras inquietudes sobre el papel que juega el componente
afectivo en la comunicación artística.
Así fue gestada nuestra tercera esfera paradigmática. Esta, apenas viaja
hacia su encuentro y definición, entre las preocupaciones científicas más
contemporáneas del pensamiento cosmológico, que obedece a su caracter
ecológico y holístico. Prevalecerá aquí, la necesidad· de incorporar a la
realidad de las cosas y sus vínculos, la realidad simbólica que provee al
hombre no sólo de satisfactores por la vía del trabajo, la producción y sus
relaciones, sino también a través del imaginario, los su(}ños, Las evaciones,
sus fantasias, su memoria, sus utopías, sus adaptaciones y en general, sus
luchas por la vida.
Significa, una vuelta al humanismo centrado en las configuraciones
enunciativas y reflexivas, de una interaccjón viva -como condición realentre los seres humanos de nuestras culturas diversas y complejas. Por
obedecer a su peculiaridad hermenéutica y fenomenológica, exije la
intervención de una mirada especial y de la credibilidad en los mundos
posibles que nos mantienen unidos o separados por los sentimientos
(Galindo, 199S), entre valores e ideales de libertad, de independencia, de
respeto y tolerancia, de democracia y de amor. Mismos que la ciencia
moderna y su tecnología no lograron retribuir, desde sus recursos y
perspectivas técnico-metodológicas que se concentraron más en mejorar los
satisfactores materiales, ahora fuente de desequilibrios.
Este modelo teórico que ahora pretendemos configurar desde la práxis,
podría ser graficable solo en las primeras dos ópticas y su descripción
teórico-deductiva nos ocupará de inmediato En la tercera óptica, por su
estructura fenomenológica, dialéctica y reflexivamente ontológica, por su
configuración paradigmática en acción y en tránsito será inductivo y
descriptivo sobre la práxis. Pues sólo así podrá ser comprendido y
comprobado por ahora, discursivamente durante y reflexivamente después de
la exploración,
por su movimiento y su sentido,
en un plano
inevitablemente basado en Ja experiencia, en lo vivencia!.
Con él, se constituyen las bases de la exploración para lo sensible en
nuestra teoría de la comunicación artística y su aplica~ión en ámbitos de
formación. La comunicación deberá asumirse como interacción, acciones en
movimiento, donde "los actores toman su proceso reflexivo y se mueven con
autonomía en su propia exploración creativa y activa." (Gal indo, 1998).
Ambas configuraciones, atienden a una estructura conceptual de
interrelaciones, que ubica espacios reconocidos para la comunicación en
general, pero que pretendemos sean también espacios de exploración en su
520

naturaleza estética. Son estos espacios, segmentos de un proceso interactivo:
para la comunicación intrapersonal, para la comunicación interpersonal, para
. la comunicación institucional determinada por configuraciones lingüísticas
convencionales, y para la comunicación cultural determianda por el sistema
social y sus diversos símbolos paradigmáticos desde la contrucción del
imaginario social.
Será importante dar inicio desde su óptica h¿e superficie y de su
estructura, porque se trazará deductivamente el mapa de acceso hacia la
interacción. Y desde ahí, se abordarán las condiciones proclives para la .
comunicación sensible. Las premisas soñ histórico sociales en la
configuración estética para la formación artística, por lo que predominará un
enfoque psicosocial y un transobjeto: el sujeto sensible.¿Para qué? Para el
desarrollo teórico de una psicología del arte.
Ontológicamente, nuestro esbozo posee las deficiencias de una postura
heterodoxa. Pero estamos seguros de que no podría ser de otra manera
acorde a nuestros fines: una modesta contribución exploratoria y reflexiva,
requerida para el señalamiento de nuevas líneas de investigación aplicada a
las ciencias del arte. Porque en el campo de la sensibilidad de los seres
humanos, resulta todavía insuficiente el patrimonio científico para la
creación de una cultura de la comunicación.
_ Frente a una cultura de la información -cuantificable-, creemos que la
comunicación es una cualidad y es el hecho humano social más trascendente,
pero que ha sido poco estudiado cuando ocurre en condiciones pragmáticas,
cotidianas vivas. Sólo la práxis puede completar lo que para la teoría será
siempre una limitante: vivirla.
Comunicarse, además del plano físico, biológico y social, tiene que ver
con dimensiones de la vida interactiva, ubicadas predominantemente en la
memoria -también colectiva- y en la capacidad orgánica para el
conocimiento sensible a partir de la percepción -su mirada- que se
encontrará con el "ello" y después con el "tú"' q1.1e lo hace reflexivo y
responsable para asumir la conciencia de sí mismo, como el nucleo
configurador y reconfigurador de nuestro universo común, para ser con
"eso" y con su esencia, uno mismo.(Buber, 1994).

�humana que es más amplia e incorpora los aspectos dialécticos no muy
concretos, que son los que ahora nos preocupan.

Delimitando el campo de la comunicación

"Un fenómeno pennanece inexplicable,
en tanto el margen de observación no es
suficientemente amplio como para incluir
el contexto en el que dicho fenómeno
tiene lugar."
Watzlawick, 1971 .

¿Y cuál sería el más amplio margen de observación para inclui~ el
contexto de nuestra comunicación?, para poder observarla con la plenitud
requerida en este estudio. Más de veinte años en la docencia, maestro en
ciencias de la comunicación primero, y titular del curso "teoría de la
comunicación visual" en una carrera de artes después, tan sólo han servido
para tomar conciencia del infinito universo de estos fenómenos atribuídos a
nuestro sujeto social, en principio, aunque no exclusivament;.
No exclusivamente social, porque "al hombre que se comunica" le
resulta imposible renunciar a su historia, y por lo tanto, también pueden
vérsele como fenómenos del sujeto psicológico. Y más lejos aún, retomando
la idea de Mandoki sobre una posible transobjetividad, tampoco podrá
dudarse de su naturaleza sensible, técnica, simbólica, orgánica, económica,
intelectual religiosa, etc.
El reto en este espacio será poder incorporar en el mismo sujeto -sin
pervertir su estudio- t~das las dime~siones que co~ p~rtinenc~a _pu_ed~n s_er
posibles, para convertirse en transobJeto desde una opt1ca mult1d1sc1phnar1a,
que prácticamente ubicará su contexto desde el cual será observado, muy
cercano al concepto ecológico y holístico de la comunica9ión. Este término,
utilizado por Bateson desde 1976 en su obra Pasos hacia una ecología de la
mente, no es más que un proceso de aproximación formal a la inc~rporac!~n
de todos los mundos posibles en los cuales se puede dar la mteracc1on
humana.
Con el objeto de ir precisándolo en estricto apego a los fines de este
estudio, nos referiremos en lo general a un amplio espacio cultural donde se
construye la realidad simbólica. Esta es la que sirve de soporte y estructura
toda suerte de interacciones entre los seres humanos, a partir de un proceso
inicial y determinante que es la percepción personal. Percepción y ~ul~ra
como fronteras, porque en cierta forma es condición para nuestro obJettvo,
distinguir los ámbitos de la comunicación como parte de la interacción
522

Porque al decir de Mandoki: '' ... todo acto de comunicación sensible se
establece en un diálogo de alguien con alguien en concreto, y que se
considera sensiblemente lo dicho con lo no dicho, lo que puede decirse con
lo que no puede decirse, lo que se ha dicho antes c1bn lo que se podría decir
despues." Aunque ese ser dialógico ya definido po Buber, además posee en
sus cualidades individuales la de comunicarse con cosas - sus imágenes por
ejemplo- que no son tan concretas pero sí necesarias y determinantes en su
comunicación y supervivencia.
La interacción humana prevalece a la comunic!3ción aunque compartan
a posteriori las cosas y sus efectos en un mismo proceso, porque 'todo
enunciado es un eslabón en la cadena, muy complejamente organizada, de
otros enunciados" cita Mandoki 1998. Si esas cosas y esos efectos son otra
cosa y no comunicación en el sentido dialógico, intentaremos describirlo.Y
si lo son, entonces trataremos de materializarlo, enunciándolo para darle esa
misma categoría de eslabón con imprecisiones. La calidad de vincular podrá
ser precisada sólo a posteriori.
Entonces, quizás uno de los primeros eslabones de la comunicación
humana sea la misma percepción. Aunque conviene advertir que también se
necesitan ciertas condiciones para la vida. Y si la vida es la de un creador,
Mandoki señala que éste ' objetiva estéticamente a través de la obra una
mirada sensible a la vida" y "para la prosaica el enunciado no solo in-forma:
con-forma." Vivir, percibir, sentir y conformar parecerían tener que ver con
los espacios y elementos rudimentarios de toda creación.
Percibir en este sentido estético o de la sensibilidad humana, tiene
mucho más que con ver con el concepto de la mirada sensible a la vida, que
con el simple hecho de percibir. Y será necesario~arnpliar con prudencia
nuestra exploración, a la frontera que distingue a la mirada sensible de la
percepción de las cosas. Ver y oir, no será lo mismo que mirar y escuchar,
porque esto implica también, sentir.
Por el camino de la deducción, fragmentaremos nuestro universo sólo
con la finalidad que nos exije el análisis, pues la comunicación obedece a la
naturaleza extensiva y totalizadora (orgánica, corporal y kinestésica) de
todos nuestros sentidos. Ver y oir serán, en el proceso, los eslabones para
llegar a mirar sensiblemente conscientes de que "los sentidos no están
aislados ... no se ve tan sólo con los ojos, sino con el oído, el cuerpo todo" y
que "la sensibilidad se materializa a través de _lenguajes en actos de
comunicación." (Mandoki, 1998).
523

�También como un eslabón, la visualidad es apenas otro de los
fenómenos complejos para las ciencias del arte. No todo lo que se ve puede
explicarse serena y claramente. Tampoco se pue~e precis~ que ~~~e de lo
visual responde estrictamente al impreso sensorial del OJO. La v1s1on suele
estar entrelazada al movimiento y requiere del concepto orgánico del cueq,o
-sensorial y reflexivo- como señala Merleau-Ponty (en Osborne, 1976) en un
mundo sensible y abierto. Kant desde su tiempo, nos antepondría la
intuición.
La tendencia a la abstracción en la cjencia para construir modelos,
variables, indicadores -señala Merleau-Ponty, la aleja del mundo existente.
Por eso quizás, conviene hacer notar que la mirada sensible nos refiere el
pensamiento "al sitio, al suelo del mando se_nsi?le y ª?ierto, y -~orno es ~n
nuestra vida y para nuestro cuerpo (no la maquma de mfonnac1on) el mio,
centrado, callado y atento a la orden de mis palabras y de mis actos, y los
cuerpos asociados, los otros que me persiguen y persigo, con quienes persigo
un ser único, presente y real."

y como esos, son muchos los fenómenos inaprehensi'bles determinados
por la interacción del hombre. Por lo que será nuestra intención, llegar a
comprenderlos en su esencia para explicar y argu~enta!, desd~ tod~s los
ángulos que nos sea posible, en una tarea de aprox~mac1on física baJo _las
condiciones de una investigación cualitativa que nos involucra desde la vida
con el fenómeno mismo ...
Y es que será dificil espectar sin dejar de vemos reflejados en esos
fenómenos, cuando provienen de espacios del imaginario, de la lucha por la
supervivencia, de la memoria, de los sueños, de los sentimientos, de l~s
sensaciones, de los juegos y sobre todo, del diálogo posible para el espacio
de representación donde habita nuestro ser.
Bajo estas condiciones, las posibilidades de un modelo para_ la
comunicación en las artes, pese a su finalidad dialéctica y autoconstructiva,
pudiendo parcialmente ser gráfico y descriptivo, a veces nos parecerá
insuficiente en los ámbitos de su esencia sensible. Porque nada de lo que
aporte en su problematización ya desde l_o intrapers_o~al, interpersonal,
institucfonal o cultural, deberá de ser tan radical y defimt1vo que obstruya o
limite nuevas perspectivas de análisis, en cualquiera de sus ámbitos.
Un reto para la ortodoxia, pero a cambio, deberá .poseer en . su
flexibilidad cierta ambigüedad -ontológicamente necesartas- para irse
adaptando por el camino científico que allana e ilumina algunos de los mitos
que por el hecho de psicologizar, han mantenido durante tanto tiempo al arte
524

y a las artes, alejadas de las mesas de discusión de la comunidad científica.
Desde la cognición, la actitud, el lenguaje y la cultura, nos proponemos
~xplorar las bases interdisciplinarias del arte para su abordaje desde la
multidimensionalidad del sujeto sensible, como transobjeto.

El arte es comunicación, afirmamos como nuestro axioma de inicio.
Aunque no podemos ignorar otras afirmaciones implícitas como las
siguientes: que es experiencia (John Dewey), que es expresión (Worringer),
que es una reacción estética configuradora (Vigotski) y sobre todo como
apunta Friedlander con contundencia, que el arte es necesariamente·
psicológico por obedecer a procesos mentales de intemalización.
Para la fundamentación de nuestro enfoque comunicacional, sólo se
requieren dos afirmaciones más ineludibles para nuestro tiempo: desde la
estética postmodemista: el arte es el artista, y desde una teoría de la
comunicación humana: no existe la no-comunicacié. n (Watzlawick, 1971);
axiomas desde los cuales, a continuación será posiqle proponer y constatar
entre otras, nuestras primeras deducciones. A manera de ejes reflexivos del
"árbol de búsqueda" (Galindo, 1998) que puede conducirnos a dar respuesta
a la doble pregunta científica que nos ocupa: ¿Qué es? y ¿Cómo se
comunica? la sensibilidad en el arte:
• El arte es una expresión de conducta sensible.
• El arte es la comunicación sensible del artista.
• La conducta sensible del artista forma parte de su comunicación
estética.
• En toda comunicación estética como conducta, ·prevalece una actirud.
• En la actitud artística también es detectable una carga afectiva.
• El nivel afectivo en la comunicación estética forma parte del lenguaje
artístico.
• El lenguaje artístico fonna parte del contexto para la personalidad
estética.
• Es posible aplicar metodologías para desarrollar- las capacidades en la
expresión sensible en los estudiantes.
• Las metodologías para desarroltar la capacidad de expresión de la
sensibilidad siempre son insuficientes.
525

.•

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LOS SISTEMAS DE ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR MEXICANA
La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías"
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Porfirio Tamez Solís,
Maestro en Bibliotecología
Director de la Biblioteca Universitaria
"Raúl Rangel Frías", UANL
l. Introducción

La globalización, una de las muchas consecuencias del liberalismo
económico, ha invadido prácticamente toda actividad social, y hoy dia es
común escuchar que tanto las naciones en lo general, como las empresas en
lo particular deben participar activamente en un intenso proceso de
adopción de sistemas de calidad para subsistir.
Por supuesto que esto ha significado nuevos y mayores retos para ellas,
particularmente en lo referente a la expansión de mercados, clientes y
competidores, que trae como consecuencia una mayor competencia entre
los competidores por esos mercados siempre en expansión, y por los
clientes, buscando de manera prioritaria el posicionamiento estratégico de
la organización en el entorno regional, nacional e internacional.
Esta circunstancia ha motivado a las organizaciones a implantar
estrategias y procedimientos administrativos que permitan conservar los
mercados y clientes, principalmente mediante la satisfacción de sus
necesidades, para lo cual se han disefiado, entre otras acciones, sistemas de
aseguramiento de la calidad de los procesos.
Resulta por demás interesante observar cómo a nivel mundial, tanto en
el área de prestación de servicios como en la de producción de bienes se
aplican actualmente diversos sistemas de aseguramiento de la calrdad: en
industrias de hoteles y restaurantes, plásticos, textiles, instrumentos,
minería, aeronaves, transportes, alimentos, construcción, aeronáutica,
educación, entre otros.
En el inicio del siglo XXI la educación en México ~nfrentará entonces
los retos producidos por esa tendencia globaliza.dora del desarrollo
mundial. En el nivel superior la perspectivas~ antoja todavía más compleja
dado que la oferta educativa ~n ese nivel compite de manera muy
534

535

�importante por los clientes, por los alumnos, quienes están a la búsqueda de
las mejores instituciones educativas a fin de formarse como los
profesionistas más competitivos para el mercado internacional.
Es en ese contexto en el que las bibliotecas de las instituciones de
. educación superior deberán crecer bajo un nuevo concepto, adecuado a
esas tendencias, que considere la aplicación de principios de calidad en sus
procesos administrativos.
·
Los retos que enfrentarán las bibliotecas universitarias tienen su origen,
desde cierta perspectiva, en la tradición académica de la Universidad que
las ha vinculado con cierta mística del servicio, cuando en realidad
constituyen un aspecto lisa y llanamente pragmático: u:1a institución de
educación superior que no cuente con apropiados sistemas bibliotecarios
apropiadaos ofrecerá una educación deficiente y carecerá de elementos que
respalden sus procesos de docencia investigación y extensión.
La biblioteca es -se ha insistido con frecuencia- el centro, el corazón
mismo de la Universidad, sin embargo, en no pocas ocasiones esta
declaración ha sido solamente discurso político, slogan de campafla, y no
compromiso institucional. La realidad es que las bibliotecas universitarias
mexicanas y su desarrollo son del interés exclusivo de los académicos
(principalmente de aquellos formados en el extranjero, o en instituciones
de educación superior mexicanas de prestigio, que al regresar a sus
instituciones de origen exigen bibliotecas como las que utilizaron en su
autoexilio) que no de los políticos.
El escenario actual, los recursos y las necesidades de las bibJiotecas
universitarias mexicanas es, en la mayoría de los casos verdaderamente
dramático, muy' lamentable; se advierte por doquier la urgencia de tomar
las medidas pertinentes que garanticen el suministro de servicios
bibliotecarios con calidad, como corresponde a las instituciones de
excelencia que se han estado tratando de formar durante la última década, y
con mayor razón ahora que al inicio de un nuevo siglo el reto para la
educación es -se ha expresado con frecuencia en círculos oficiales del
sector educativo- adoptar la calidad y la mejora continua como estrategias
esenciales de desarrollo.
Por supuesto que en función de los recursos asi5nados para este
propósito por medio del Fondo para la Modernización de la Educación
Superior (FOMES) en los últimos diez aflos, las bibliotecas recibieron un
impulso importante, pero también lo es el que los rezagos en esta materia
han sido tradicionalmente tan grandes, que todavía no se han logrado
superar. De hecho falta mucho por hacer, sobre todo si se desea modernizar
536

la infraestructura académica de las instituciones de educación superior para
lograr calidad en los servicios educativos.
Cabe aclarar, sin embargo, que el problema financiero no es el único ni
el más importante que enfrentan las bibliotecas de las universidades
públicas estatales (UPES) mexicana;, sin embargo, es prácticamente
imposible prestar servicios bibliotecarios de calidad cuando se carece de un
presupuesto específico y suficiente sobre el cual se desarrollen las acciones
previamente -planeadas.
.

.

Partiendo de un estudio realizado a las bibliotecas de las universidades
públicas estatales en México a mediados de la década pasada (Arellano,
1994) se sabe que el primer problema que ellas enfrentan es el relacionado
a la concepción que se tiene. No obstante que la esencia de su trabajo es de
apoyo a la -infraestructura académica, en la mayoría de las universidades
mexicanas se les ubica, bien en el área de cultura, bien en la de apoyo
administrativo, sin lograr obtener un lugar importante en ninguna.
El documento citado ofrece cifras verdaderamente aterradoras, por su
dramatismo, relativas a las bibliotecas universitarias. El mensaje es
sumamente claro: en materia bibliotecaria dentro de' las UPES todavía hay
mucho por hacer: aplicación de recursos financieros frescos, ubicación
apropiada en la estructura organizacional de la institución,
profesionalización de las tareas, los servicios y el personal bibliotecarios,
aplicación de sistemas de aseguramiento de la calidad, actualización y
diversificación de los acervos documentales y su organización,
mejoramiento substancial de los servicios bibliotecarios y de info11nación,
así como de los edificios bibliotecarios, actualización de la infraestructura
de cómputo y telecomunicación, etc.
El campo de la bibliotecología no es ajeno a esta fuerte tendencia de
cambio que impera en la educación, ya que se vive un momento de
transición, que por cierto puede durar mucftos años, pues algunas de las
bibliotecas universitarias ,mexicanas calificadas de tradicionales se están
moviendo lentamente haéia el ambiente digital, pero conservando un pie en
el mundo anterior, pues al mismo tiempo que seleccionan, adquieren,
organizan, promueven y hacen circular libros, revistas y otros materiales en
formatos convencionales y en medios electrónicos prestando los servicios
bibliotecarios tradicionales, buscan también posicionarse estratégicamente
en un entorno digital (Akeroyd, 1999).
Por ello es que si se quiere coadyuvar al desarrollo y consolidación del
nuevo modelo educativo que en México se pretende crear (ANUIES,
1999), los bibliotecarios mexicanos debemos promover y lograr en cada
537

�institución de educación superior de México la prestación de ~ervicios
bibliotecarios con calidad, aunque entendemos que la calidad es el
resultado de varios factores que deben concurrir en tiempo y espacio, que
la ausencia de ellos, lógicamente, impedirá el logro de esta meta, que la
calidad exige un esfuerzo constanle y sostenido por parte.de los individuos,
• y las instituciones, en la búsqueda de la mejora continua de los servicios.
En su momento, más cercano tal vez de lo que pudiéramos advertir, los
responsables de Jas bibliotecas universitarias en Méxi~o enfre~~rem~s dos
opciones: o nos sumamos a la nueva_ tendencia. admm1s~a,t1v~ y
convertimos nuestros centros de trabajo en entidades dmam1cas,
competitivas e incluso capaces de generar recursos económicos, o de lo
contrario seremos superados por el cambio y quedaremos fuera de toda
posibilidad de modernización.

2. La calidad en la Educación Superior
México no es ajeno a esta tendencia internacional de adopción de
sistemas de aseguramiento de la calidad; antes al contrario, el concepto de
calidad está muy presente en la vida nacional, pues resulta particularmente
interesante que hoy día en el país, cuando se viven intensamente grandes
retos (pues es evidente que a lo largo y a Jo ancho de. Ja "nación se respira
un ambiente de cambio, se experimenta un periodo de transición en
diversos frentes sociales: en lo político, económico, laboral, académico,
etc.), el gobierno federal utilice éste como su ténnino administrativo
preferido, sob~e todo considerando que a la fecha más de 2 100 emp~esas
mexicanas, de giros muy diversos, han certificado sus procesos baJo la
normatividad ISO 9000.
Aunque se debe advertir que el empleo del término "calidad': en el
vocabulario oficial no es nuevo, cabe recordar que desde los tiempos
posteriores a las elecciones de julio de 2000, las dedaraciones del Dr.
Rafael Rangel Sostman fueron muy frecuentes en cuanto a este asunto. El
entonces presidente del Comité de Educación del equipo de transición Y
ahora ex colaborador del presidente Vicente Fox, se pronuncraba en el
sentido de que la próxima administración federal buscaría establecer la
adopción de algún sistema de aseguramiento de la calidad por parte de las
instituciones de educación en México como estrategia para posicionarse
ventajosamente en el que -según afirmaba- sería un muy competido
mercado de los servicios educativos y particularmente en lo referente a la
asignación de los siempre magros presupuestos federales y estatales.

538

Se afirmaba con insistencia que la certificación del estado de la calidad
de las instituciones educativas y de sus resultados escolares y académicos
sería una premisa fundamental para el gobierno entrante, y tan importante
lo sería que incluso se pensó en recurrir en su oportunidad a instancias
externas para certificar de manera objetiva la operación con calidad de las
escuelas mexicanas, extendiendo por cierto esta idea a toda la
infraestructura educativa.
Aquellas declaraciones de los funcionarios de la transición se han
convertido hoy día en la propuesta del régimen, pues ha sido el . propio
presidente Fox quién a través de anuncios públicos ha manifestado que su
administración pugnará por establecer una cultura de la calidad en el
gobierno federal, para lo cual algunas secretarías de estado -no especificó
cuáles- implantarían sistemas de aseguramiento de la calidad en sus
procesos administrativos basados en la norma ISO 9002.
La Secretaría de Educación Pública ha dado ·a conocer de manera
oficial (en el mes de abril del presente año), durante la reunión del
Programa para la Normalización de la lnfo.ílJlación Administrativa
(PRONAD) por el Subsecretario de Educación Superior~ así como por
funcionarios adscritos a la oficina del Dr. Julio Rubio, en el sentido de que
algunas de sus direcciones se certificarán bajo drcha normatividad en el
verano del presente 2001 e impulsarán su aplicación en las IES mexicanas.
Lo que resulta a todas luces interesante es el hecho de que aún antes de
que exista de manera específica una política educativa al respecto, se sabe
que, hoy día, 18 instituciones de educación superior en el país
(principalmente institutos tecnológicos), cifra que representa el 0.86% del
total de organizaciones reconocidas, han certificado algún proceso
administrativo. Debe destacarse que las lES mexicanas certificadas
representan el 43% del total de aquellas que han -seguido esta tendencia a
nivel mundial, mismas que suman 42.
Bajo esta óptica pareció un acto de congruencia por parte de la SEP que
durante la Reunión lnternacional "Administraeión y gestión de la
educación superior en el siglo XXI: Visión internacional del PRONAD",
efectuada en Puebla, Puebla del 4 al 7 de abril próximo pasado se efe~tuó
una mesa redonda bajo el tema "Certificación de procesos. -en la
universidad a través de la norma [SO 9000", en la que participaron las
Universidades Autónomas de Baja California, - Hidalgo, México,
Veracruzana y Nuevo León, cuyos representantes debatieron ampliamente,
apoyados por un público sumamente informado e inter-esado en ef tema,
sobre lo.s aspectos técnicos y prácticos de dicha inicíativa.
539

�x_vu

Tampoco resultó una sorpresa del todo que durante 1~
Reunión
Ordinaria del Consejo de universidades públicas e Inst1tuc1ones Afines
(CUPIA), ta Asociación Nacional de Universidades e lnsti~cio~es de
Educación Superior (ANUIES) haya convocado a tres de las um,vers1dades
públicas (Autónomas de Baja California, México y Nuevo ~eon) que en
.México han avanzado de manera importante en este sentido, para que
dieran a los rectores una perspectiva fresca, real y consistente .de los
aspectos técnicos y financieros de la aplicación _de s_i?temas de
aseguramiento de la calidad y la búsqueda de la cert1frcac1on de esos
procesos.
3. Sistemas de aseguramiento de calidad en blbliotecas universitarias

Es conveniente recordar que este concepto de cambio en el enfoque
administrativo no es nuevo para las bibliotecas mexicanas, pues desde el
momento en que dejaron de pensar en los procesos_ ~écnic~s _Y en ~•
desarrollo de colecciones como el centro de toda la act1v1dad b1bhotecar1a
y se enfocaron más en los servicios y en la satisfacción de _las necesid~des
de información de los usuarios fue como se creó el ambiente apropiado
para pensar en la calidad de los servicios bibliotecarios.
Según Johannsen ( 1996) la aplicación de sistemas de cali_da~ _en
bibliotecas se inició en la década de los noventa. De hecho, fue a prmc1p1os
de 1992 cuando aparecieron en la literatura profesional los primeros
reportes sobre este asunto.

y no obstante que el de calidad es un concepto un tanto elusivo, las
empresas, las Qrganizaciones, incluidas ahí las bibliotecas, en el m~ndo
entero se han dado a la tarea de adoptar la calidad como estrategia de
trabaj¿. A partir de allí es que se han desarroll~do diversos si~temas de
aseguramiento de la calidad, incluso nonn~~ aplicables_ª. la calidad en la
elaboración de productos o en la prestac1on de serv1c1os, aunque esta
circunstancia se debió en buena medida al ambiente resultante de la
globalización comercial y económica que tomó fuerza desde mediados de
los ochenta.
Ahora bien, es preciso señalar enfáticamente que no existe un modelo o
sistema de aseguramiento de la calidad que sea universa~mente ~ceptado
por las organizaciones ni por las bibliotecas; por el co~trano a parhr de_ los
pronunciamientos de los llamados "gurús" de la calidad, como Demmg,
Isihkawa, Juran, Taguchi, Hitochi Kume, ~ar~zo~, Albrech_t, Peters,
McCann, entre otros diferentes expertos y/o mst1tuc1ooes se dieron a la
540

tarea _de d~s~ollar diversos modelos, algunos con sjmilitudes entre sí, que
ofrec1an d1stmtos enfoques sobre la administración de Ja calidad.
Tal vez los modelos de aseguramiento de la calidad más conocidos a
nivel mundial sean:

1. Business Process Re-engineering (BPR) o Reingeniería de procesos
2. Total Quality Management (TQM) o Administración total de la calidad
3. Continuos Quality lmprovement (CQl) o Mejoramiento continuo de la
calidad
.
4. ISO 9000, Sistema de calidad basado en un conjunto de normas
5. British Standard Accreditation, que es el equivalente británico para el
modelo ISO 9000, y
6. lnvestors in People (liP), norma británica enfocada a la administración
de los recursos humanos, la cual enfatiza la capacitación, el adiestramiento
Y desarrollo de personal como estrategia clave para el aseguramiento de la
calidad en las organizaciones.
Aunque existen otros menos conocidos en las Américas como el
Eur?pean mo~el far total quality management o el Malcolm Baldrige
Natwnal Qualtty Award, los que, aunque premios europeos a la calidad,
constituyen modelos prácticos en la materia.
_se~n la opinión de diversos especialistas (Dobson y Emst, 1999,
G~1a, sm fecha, Meera, 1998, Místry, 2001 y Reyes Palacios, 1997),
q_menes han llevado a cabo estudios comparativos serios de algunos de los
sistemas de aseguramiento de la calidad mencfonados, todos los modelos
disponibles para bibliotecas son válidos y útiles para el propósito que se
pretende, en tanto que constituyen alternativas para atender un asunto de
gran relevancia como el que se discute ahora.
La Biblioteca Universitaria "Raúl Rarigel Frías", de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, optó, desde 1996, por la adopción de la
normatividad ISO 9002 oomo el modelo óptimo para el establecimiento,
documentación y mantenimiento de un sistema de . aseguramiento de la
calidad de los productos y servicios que ella ·ofrece, logrando la
certificación a la calidad en el mes de octubre de 2000, convirtiéndosela así
en la primera biblioteca universitaria de· las Américas y la tercera a nivel
mundial en obtener tal reconocimiento.
Las siglas ISO hacen referencia a la Organización Internacional de
Normalización por su nombre en inglés: lnternational Standard
Organization, entidad que tiene su sede en Ginebra, Suiza,y que a lo largo
de su fructífera existencia ha emitido miles de nonnas relacionadas con
541

�diversas áreas de la actividad productiva, comercial, de servici9s y del
medio ambiente.
Esta organización emitió en el año 1987 (con una reed ición en 1994) la
norrnatividad ISO 9000, la cual consiste un conjunto de normas
relacionadas con la calidad en la elaboración de productos y en la
prestación de servicios. La parte fundamental de este conjunto de normas la
constituyen los apartados ISO 9001, 9002 y 9003, que tienen diferentes
enfoques en lo relacionado con la calidad.
Así, mientras la norma ISO 9001 comprende 20 elementos o requisitos
por cumplir en lo referente al diseño, desarrollo producción, instalación y
servicio, la norma ISO 9002 exige el cumplimiento de 19 de los elementos
antes mencionados, omitiendo el relacionado con el diseño y, finalmente,
la norma ISO 9003 se enfoca principalmente a la inspección y pruebas
finales de la elaboración de productos o en la prestación de servicios.
Por supuesto que en lo referente a la aplicación delt modelo ISO 9002
en las bibliotecas digitales es posible encontrar defensores y detractores.
Aquellos que rechazan el modelo ISO 9002 en general lo hacen porque
piensan que tiene un enfoque muy orientado a la empresa, que obliga a
hacer las cosas de determinada manera, que excede la atención en la
determinación de los procesos e instrucciones de operación, pero sobre
todo porque la normatividad -afirman-, es muy exigente.
Sin embargo, cabe recordar que las normas ISO 9000 definen los
elementos básicos que las organizaciones deben cumplir para administrar
la calidad, que las normas ISO 9002 constituyen una guía sobre qué hacer
en materia de calidad no sobre cómo hacerlo; esto, el cómo, es absoluta
responsabilidad de la organización que las adopta, y finalmente debemos
recordar que para las bibliotecas el uso de normas no es un concepto nuevo
de ninguna manera, pues desde hace largo tiempo ellas emplean normas
internacionales de catalogación, de entradas bibliográficas de creación de
bases de datos, entre otras por lo que el empleo de normas para la
administración de la calidad no debe representar un reto demasiado difícil
para ellas.
La recomendación conducente en este polémico asunto sería, por
supuesto, informarse detalladamente sobre las características, estructura y
operación del modelo ISO 9002, considerar su aplicación a la institución
para la cual se elabora sí ese modelo se ajusta a las expectativas, recursos
(porque su aplicación es muy económica, n(:) así el proceso de consultoría,
capacitación y certificación) y las necesidades de la propia institución y del
personal que lo operará.
542

Finalmente, cabe mencionar que la nueva versión de las normas ISO
9000, ed~ción 20_~0, representan un enfoque totalm'e~te actualizado que
presta mas atenc1on a la g~stión de la calidad, a la administración por
~rocesos con enfoque al cliente y a la mejora continu;, se enfatiza el
liderazgo Y la participación activa del personal en la toma de decisiones
basada en hechos.

4. La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Range) Frías"
con el tema de la calidad

, Al compartir la experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel
Frias" (~MU) en la aplicación de la normatividad ISO 9000 para el control
de la calidad de procesos y servicios, y referirme particularmente al origen
al susten~o de .esta de~!sión, cabría hablar del desarrollo en los empleado~
de un reg1onal1smo critico a la manera expresada por Luis Porter (1997).
_Es -~ecir, s~bíamos que había una tendencia internacional hacia la
a~ll~ac1on .de sistemas de aseguramiento de la calidad de los servicios
b1bltotecan?s, que esa tendencia era parte de un proyeso de modernización
de las unidades de información, que se extendería de los países
desarrollad~s a los subd_e~arro,lla~os pero no sabíamos que con el tiempo
esa tendencia se convertma pract1camente en política educativa en México.
En cambio, q~!simos, ~ partir de ideas e iniciativa propias, de un
pr~ces~ de_ autocnhca, considerando nuestra propia visión de la biblioteca
un1ve~s1tar1~, de la _naciente biblioteca digital y de las formas que nos
parec1an mas apropiadas para el mejoramiento dei servicio bibliotecario
encarar de una manera diferente, propia, si vale la expresión los retos de
prestar un servicio bibliotecario con calidad.
·
'
. Muchas organizaciones en el mundo estaban empleando con éxito
sistemas de aseguramiento de la calidad, particularmente las normas ISO
9000; algunas no se certificaban, otras sí; de hecho dos que habían
adoptado la normatividad con antelación al 1996 lograron la certificación
e~tr~ 1999 Y 2000: Los dos ejemplos conocidos son: la Dirección de
B1b~1otecas de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Biblioteca del
Instituto Tecnológico de Malasia.
En ~a BMU, los empleados considerábamos que, al iniciar operaciones
en ~~ptiembre de 1995, enfrentábamos enormes retos, algunos de carácter
pohtico, otros de tipo financiero, algunos más de orden académico los
retos más relevantes fueron:
·
'
543

�•
•
•
•

•
•

•
•

Establecer nuevos principios teóricos respecto a la biblioteca digital
que nacía
Proponer nuevos paradigmas respecto al servicio
Diseñar nuevos servicios bibliotecarios y de documentación
Integrar de manera apropiada las colecciones ~ecesarias para los
usuarios
Formular nuevos paradigmas laborales
Transformar la mentalidad de los colegas bibliotecarios y capacitarlos
meJor
Fortalecer la infraestructura de cómputo y comunicación, y
Operar de manera eficiente y competitiva la naciente biblioteca.

De allí que al analizar diferentes sistemas de aseguramiento de la
calidad, en particular el modelo ISO 9002, al observar que tenia una
estructura específica (ISO 9000, 1998) y poseía ciertas características que
hacían pensar era la herramienta apropiada para satisfacer las necesidades
de la biblioteca, fue lo que en última instancia ofreció el sustento, las
razones por las cuales fue adoptado como el sistema de aseguramiento de
la calidad de la BMU.
Con el avance del proyecto se identificaron cualidades y/o
características que correspondían a los planteamientos teóricos e incluso
superaron las expectativas. Las cualidades más relevantes fueron:
l. Sistema de aseguramiento de la calidad de productos y servicios
bibliotecarios de manera demostrable,
2. Ofrece una visión globalizadora y conceptual de los servicios,
favorece una comprobación objetiva de su aplicación, fa cual es llevada a
cabo por terceros,
3. Tiene aceptación y reconocimiento internacionales, 1
permite una reducción significativa de desperdicios de tiempo e insumos,
4. Facilita la planeación estratégica,
5.Perrnite la elaboración de planes funcionales más lógicos y estructurados,
6. Favorece el trabajo en equipos, la motivación entre los empleados así
como la comunicación grupal,
7. Forma empleados más preparados, productivos y más comprometidos
con la organización,
544

8. Permite, a través del manual de calidad, la capacitación y actualización
de los nuevos empleados,
9. Favorece, por su estructura y diseño, la mejora continua,
1O. Permite estar a la vanguardia en lo relativo a sistemas de aseguramiento
de la calidad pues es un modelo que se evalúa con frecuencia, de hecho se
tiene ya acceso a la versjón 2000 de la norma que da especial atención a la
gestión de la calidad y el cuidado del medio ambiente,
11. Enfatiza la elaboración de registros relativos a procesos e instrucciones
de operación, a los cuales llama documentos, como estrategia básica de
control del sistema.
12. Puede emplearse simultáneamente con otras estrategias de calidad, y
13. Asegura una clientela objetivamente más satisfecha.
Para ello fue necesario que todo el personal de la BMU participase de
un intenso programa de capacitación, con frecuencia ofrecido fuera del
horario de trabajo, pero que generó un adecuado clima organizacional, un
sano ambiente de cordialidad, de entusiasmo, de interés, de expectación. La
meta, a inicios de 1996, se había ftjado claramente; la nuestra sería la
primer biblioteca universitaria mexicana en lograr la certificación ISO
9002, el reto era enorme, pero no menores eran el conocimiento, el
compromiso el sentido de unidad y de equipo que se manifestaba entre los
empleados.
Las cuatro galerías existentes en la BMU se convirtieron en muy poco
tiempo en seis. La demanda por parte de los artistas consagrados y noveles
por participar en eventos plásticos crecía día con día: así desfilarían por los
espacios plásticos disponibles Martha Chapa y sus manzanas, Héctor Cantú
Ojeda y sus formidables acuarelas, Vladimir Cora con sus enormes
esculturas talladas en madera, Saskia Juárez y sus hermosos paisajes
regionales, y tantos otros nombres nacionales y extranjeros que han ·sjdo
para los universitarios de .Nuevo León una verdadera introducción al arte.
A manera de ejemplos se puede mencionar a Jaime Flores, Helga Krebs,
Gerda Gruber Kenji Yoshida, Teresa Cito, Raytnundo Sesma Pierre
Alechjvnsky, Guillermo Ceniceros, Edmundo Ayarzagoitia Graham, Javier
Sánchez, Marcos Huerta, etc.
Los servicios documentales que ofrecía la biblioteca: acceso a bases de
datos, suministro de documentos, elaboración de bibliografías, consulta
545

�personal y telefónica, etc., ganaron cliente~, tanto e~ ,la academia ?º~º en
la industria, en aquellos lugares donde la mfonnac1on actual, fidedigna Y
confiable es necesaria para la toma de decisiones. Otros servicios
bibliotecarios generales tuvieron gran demanda, principalmente entre los
estudiantes. Las cifras de usuarios crecieron hasta llegar en cierta época a
• una suma récord de S 000 visitantes por día.
Los acervos de la BMU integrados en diversos formatos empezaron a
crecer, partiendo de un fondo inicial de 30 000 volúmenes hasta llegar a
más de 230 OOÓ en cinco años. La consulta a maestros e investigadores
constituyó la estrategia básica para el desarrollo y la consulta de
colecciones.
Con el tiempo se abrieron los espacios universitarios a usuarios de otros
niveles educativos; así se inició un sólido programa de formación de
usuarios para estudiantes de educación básica y media básica. Los
resultados fueron sorprendentes, porque los chiquillos aprendían con
enorme rapidez y pedían otro tipo de servicios.

Algunos procesos administrativos tienden a la deshumanización, a la
identificación de las personas como simples inst~mos en un proceso
productivo. La experiencia de BMU con la adopción de ISO 9002 ha sido
muy diferente, pues ofreció a los empleados la posibilidad de crecer en
conocimientos, habilidades y actitudes.
Ante lo expuesto cabe preguntarse ¿cuál será la respuesta de las IES
mexicanas, particularmente de las UPES, a la implantación de una política
de calidad en el sector educativo por parte de la SEP? Es dificil predecirlo,
pero sin duda que el modelo centro/ periferia implantado por las
autoridades federales en administraciones anteriores no ha funcionado
eficientemente en el pasado; en cambio, la idea de impulsar un
regionalismo crítico, es decir, ante la posibilidad de propiciar en los
estados y en sus JES la inventiva, creatividad e iniciativa para cualquier
proyecto universitario siempre dará resultado, pues significa el esfuerzo y
compromiso de los propios universitarios.

S. Comentarios finales
De esta manera surgió la idea de ofrecer anualmente el Campo infantil
de Verano (a la fecha se han celebrado tres anualidades), con un objetivo
específico: ofrecer a niños de S a 12 años, durante el receso escolar, una
opción de diversión y aprendizaje en las instalaciones de la BMU. Para lo
cual se integró un programa formado por seis materias: literatura
(promoción lectura!), cómputo, música, teatro, deportes y valores, que
mantenía ocupados a bibliotecarios y estudiantes por casi seis horas diarias
durante dos semanas.
Con toda esta intensa actividad vinieron también nuevos retos: una
altísima rotación de personal (promedio anual de 25%), insuficientes
recursos económicos asignación de espacios de ~ para diversas
dependencias universitarias, etc.
El proceso de aplicación y desarrollo del sistema de aseguramiento de
la calidad continuó. De esta forma, en noviembre de 1999 se llevó a cabo
una . pre~auditoría de operación; la recomendacién de la agencia
certificadora fue muy concreta: procedan a la certificacion.
La auditoría para certificación se celebró en julio de 2000, la cual
concluyó con cero no conformidades; la meta se había logrado: la BMU
logró certificarse. La recepción del certificado se dio en una ceremonia
especial el 12 de octubre de 2000.

546

La aplicación de sistemas de administraciórr de la calidad en la
educación en México se ha venido impulsando de manera prioritaria por la
Secretaría de Educación Pública, y muy probablemente no será en el corto
plazo para las IES una opción graciosa que puedan escoger, sino una
obligación de parte de las instituciones y personas.
Existen diferentes modelos de sistemas de aseguramiento de la calidad.
Sería conveniente, como ejercicio académico, conocerlos, analizarlos y en
su momento escoger el más apropiado para cumplir con las expectativas,
necesidades, intereses y recursos de las instituciones y el personal que los
emplearán.
El modelo ISO 9002 es una opción no fácil, simple o económica, pero
existen razones fundamentadas para su adopción.
La educación no es un asunto de inmediatez; se requiere tiempo,
paciencia y constancia para observar resultados en los educandos así como
en las instituciones. De la misma manera, la aplicación de ·sistemas de
aseguramiento de la calidad en bibliotecas drgitales no puede ser un
proyecto o programa a corto plazo, pero debe ser ejecutado con toda
oportunidad.
·

547

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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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