<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="5418" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/5418?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T19:13:59-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="3982">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/305/5418/HUMANITAS._2001._Comentarios_y_Resenas.ocr.pdf</src>
      <authentication>0bd0d579e3c81b8dd43398912b62f514</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="146827">
                  <text>40

.Sobre los procesos institucionales, a los cuales hay que hacer alusión aquí
constantemente, existe una bibliografía amplísima que se puede verificar por un
instrumento de trabajo reciente muy útil, me refiero al CD-ROM « IUSTITIA.
Congresos del Instituto de Historia del Derecho Indiano. (Actas y publicaciones).·
Digibis-Fundación Hemando de Larramendi. ISBN : 84-931401-1-2 (Madrid 2000).
41

.Cfr. Ethelia Ruiz Medrano, Gobierno y Sociedad: Segunda Audiencia y Antonio
de Mendoza. Zamora, Michoacán 1991.

42

Cfr. José Ignacio Rubio Maflé, El virreinato. Segunda edición. 4 vols. México
1983.

43

Cfr.por ejemplo el estudio de caso de Woodrow Borah, La transición de la épopa
aborigen al período colonial: el caso de Santiago Tejupan, en: Jorge E. Hardoy y
Richard P. Schaedel,eds., Asentamientos urbanos y organización socioproductiva en
la historia de América Latina. Buenos Aires 1977, pp.69-88; también Rik Hoekstra,
Two Worlds Merging. The Transformation of Society in the Valley of Puebla,15701640. Latín America Studies,vol.69. CEDLA, Amsterdam 1993, para citar sólo dos
ejemplos del aluvión de la bibliografía.
44

Sobre el desarrollo urbano y su historia cfr. el panorama historiográfico de Horst
Pietschmann, Stadtgeschichte des kolonialen Iberoamerika in der Historiographie der
Nachkriegszeit, en: Jesús Ma. Usunáriz Garayoa, ed., Historia y Humanismo.
Estudios en honor del profesor Dr. Valentín Vázquez de Prada. 2 vols. Pamplona
2000, vol. 1, pp. 419-441.
45

Cfr. Woodrow Borah, El Juzgado General de Indios en la Nueva Espafla. México
1985.

46

Cfr. Abelardo Levaggi, coordinador, El aborigen y el derecho en el pasado y el
presente. Buenos Aires 1990.

47

Cfr. Horst Pietschmann, Estado y Conquistadores: Las Capitulaciones, en: Historia
(Santiago-Chile), vol. 22, 1987, pp. 249-262.
48

Si bien no registra toda la legislación de Carlos V para América, se encuentra gran
parte de la que aquí interesa en Richard Konetzke, Colección de documentos para la
historia de la formación social de Hispanoamérica. 5 tomos en 3 vols. Madrid 19531962, vol. I ; los documentos nos. 32- 244 provienen de la épóca del emperador y
facilitan una visión global de su política respectiva.

49

Iannis Genesii Sepulvedae de regno &amp; regís officio libri tres. Koln 160 I ( de este
libro salió, por cierto,anteriopnente una edición en Aragón, Léri1da 1571 ); Bartolomé
de las Casas, De imperatore seu regia potestate. Speyer ( Spira) 1571 .

794

Sección Quinta ,

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�BREVE COMENTARIO A LA OBRA
"REPERTORIO DE CASOS Y NOCIONES DE ÉTICA"
Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente Honorario Vitalicio de la Sociedad
Mexicana de Filosofía y Director d,el Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
La vida humana -que duda cabe- tiene una textura ética. Las
acciones humanas, para ser verdaderamente humanas, tienen que tener
justificación. En cuanto el hombre prefiere la realidad buena, estamos en el
ámbito de la justificación, del contenido. El ajustamiento de las conductas al
mundo de la moral, ha permitido que se hable de la moral como estructura.
Inútil ha resultado la pretensión de huir de la ética, para subsumir esa
dimensión del hombre en un psicologismo barato. Nada decimos contra el
legítimo ámbito de la psicología, pero una Qosa es la psicología y otra cosa
es la vana pretensión de tragar toda la dimensión ética del hombre para
reducirla a complejos psicológicos. ¡Estulto reduccionismo!
Luz García Alonso, notable tratadista de ética, nos presenta una
nueva obra intitulada "Repertorio de Casos y Nociones de ética " (Editorial
• Centro Universitario de la Ciudad de México, México, D. F., 1999).
Personalmente considero a la autora Luz García Alonso, como la más lúcida
y valiosa filósofa, en México, de nuestro tiempo. Agradezco cumplidamente
a la Doctora García Alonso, la cordial dedicatoria impresa que me dirige, en
compañía de otros dos colegas y amigos. Correspondo a esa antigua, noble y
fiel amistad que nos honra a ambos. Quiero destacar, en breve comentario, el
provecho que se obtiene tras la lectura de su nueva obra. Después de su
"Ética o Filoso/la moral", publicada en 1986 por la Editorial Diana, nos
obsequia ahora un repertorio de casos acompañado de un apretado resumen
de nociones básicas en materia de ética general y de .ética especial. Su libro
está estructurado en tres capítulos y dieciocho artículos. Por la estructura
misma, que aúna el repertorio de casos y el prontuar-io ético, viene a llenar
un vacío en la bibliografía mexicana. Los casos morales tan bien escogidos
son pautas para los estudiosos que se inician en la materia ética. Plantean
problemas, incitan a la meditación teorética y a la decisión práctica. Hay
casos con orientación moral, otros con orientación que señala las fuentes de
moralidad, casos en que el fin o las circunstancias cambian la especie del
objeto y útiles ejercicios para determinar la especie moral, la calificación y
el grado respectivo de bondad o maldad de los actos. No todo se reduce a
esta acumulación de casos diversos, sino que viene un gracioso cuento-caso
de Camiia Matacarnantes con el análisis de los problemas concretos
planteados en el cuento. El libro concluye con invitaciones para realizar
797

�ejercicios éticos, eminentemente prácticos. No voy a exponer la pluralidad
de casos ofrecidos por la autora, me limitaré a poner de relieve la utilidad de
las nociones sintéticas de ética, que ayudan, en forma n~table, al desarrollo
de una cultura ética valiosa y al desarrollo pers011a1 del criterio moral.
A la luz de la filosofía aristotélico-tomista, Luz García Alonso
'empieza por examinar las exigencias de la conducta ética orientada al fin
último de toda la vida humana. Deslinda el orden técnico -o del hacer- del
orden moral. El fin del hombre es la vida feliz. La moral nos impulsa a
realizamos en todas nuestras dimensiones humanas. Consiguientemente, hay
que tener una visión integral de la persona: la intemporali~ad, la interioridad,
la apertura espiritual, la naturaleza y división del acto.ivoluntario. El acto
voluntario queda anulado por falta de empleo rayional, temporal o
definitivamente. La ignorancia es otro factor que suprime el carácter
voluntario del acto. Si la ignorancia es invencible no hay culpa moral.
Era necesario que la autora suministrase los criterios de moralidad,
la recta razón ( criterio próximo) y la ley natural (criterio remoto). La
conciencia es, a diferencia de los otros dos criterios, el criterio subjetivo de
moralidad. Necesitamos obedecer a la ley moral y a la conciencia. Para ello
es preciso formamos una conciencia recta, acorde con la ley moral. La recta
razón nos insta a gobernar las pasiones y a solidarizamos con nuestros
semejantes. Objeto, fin y circunstancias constituyen .las fuentes de la
moralidad. Hay quienes piensan que la ética es un, saber carente de
cientificidad. La afirmación proviene de un cientificismo desorbitado,
reduccionista y ciego para las ciencias filosóficas. Justamente la ética es una
ciencia filosófica que trata de asuntos necesarios y llega, con todo rigor, a
conclusiones ciertas. Por supuesto que.,para llegar a conclusiones ciertas no
se requiere el modo geométrico a la manera de Benito Spinoza. Toda ética
es primariamente ciencia especulativa y secundariamente ciencia práctica.
En rigor, no cabe una mera ciencia práctica sin el apoyo de la ciencia
especulativa. Por_eso cabe decir, que la ética es una ciencia teórico-práctica.
Si queremos llegar a nuestro último fin, es preciso que actuemos a la altura
de nuestra dignidad absoluta, comportándonos de conformidad con la recta
razón. La moralidad no coarta la creatividad y el ejercicio de la libertad, pero
sí estudia el fin y los medios de los comportamientos humanos. El mal
-desacuerdo con la recta razón- nos impide la consecutlón de la felicidad
suprema. Hacer el bien a las personas es norma de benevolencia que rige
toda la existencia humana. Los más perfectos y los más -semejantes merecen
más amor. El orden del amor emp,ieza por Dios, continua con el amor al
propio "yo" y se prolonga hacia el amor a los otros. El bien común temporal
-meta de la ética cívica- no es extraño a la moral, aunque se trata de un fin
intermedio infravalente. Trátase de un bien útil más que ~e un bien honesto.
En la creación, sólo la persona es lo absolutamente digno por su naturaleza

798

espiritual. Los seres infraespirituales carecen de dignidad. Las luces de la fe
complementan a la luz de la razón natural. La ética nos deja en los
umbrales de la religión. Además de la vía didáctica para desarrollar los
tei:na~ ~ticos,_ ~ue la aut?ra desarrolla en ejemplos prácticos para obtener
prmc1p1os teoncos que sirvan de pautas generales de conducta, no olvidan
los fundamentos metafísicos que toda moral tiene.
.
Cuando estamos ante una disyuntiva de enfrentarnos a una elección
errónea, cualquiera que sea la posibilidad que escojamos, resulta lícito actuar.
a favor del mal menor. Lo que no cabe, es intentar o querer directamente un
acto intrínsecamente malo. El principio del mal menor sólo rige si las dos
alternativas contempladas son las únicas posibles. En todo caso, nunca es
lícita la cooperación formal al mal o la cooperación material inmediata a una ·
acción intrínsecamente mala.
.
Las virtu~~s, infusas, innatas y adquiridas por su origen;
mtelectuales y voltt1vas por las facultades que perfeccionan, son habitudes
buenas. Las virtudes cardinales -fuente de todas las virtudes prácticas- son la
prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza; la primera intelectual y las
tres últimas volitivas. Volitivas porque gobiernan permanentemente la razón
sobre los apetitos. La doctora García Alonso ha realizado, en apretado
resumen, el estudio de cada una de las virtudes y la conversión de las
virtudes (innatas que se convierten en virtudes terrenas adquiridas).
Una vez conclu~do el estudio de la ética general, la Doctora pasa a
ofrecer su "Síntesis de Etica Especia?': la persona humana y sus bienes, los
deberes respecto a las personas y la manera ética 9e sortear las cierta~
dificultades para superar el relativismo moral. Para los que se inician en ética
y para los mismos profesores universitarios que imparten esa importantísima
materia, esta nueva obra de la doctora García Alonso ofrece una segura guía
por los territorios de la moral y un ejercicio loable par.a formarse un criterio
ético que nos sirva de pauta desde que tenemos el uso de la razón hasta que
nuestra vida concluya su "Status Viatoris". La contribución a la ética de
habla española, que realiza Luz García Alonso en esta nueva obra por
nosotros comentada, resulta muy provechosa para la didáctica moral y para
la criteriología ética.

799

�ENTRETELONES DE LA POLÍTICA MEXICANA ·

Jorge Carpizo
Anatomía de perversidades
-Reflexiones sobre la moral pública en MéxicoDr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estud,ios Humanísticos -UANL
El gradual abandono de un ideario noble, generoso, nutrido en mucho
de lo mejor de nuestra historia, por parte de la clase política adscrita al hasta
hace poco partido mayoritario, ha traído -entre otras negativas
consecuencias- un enrarecimiento de la política, caracterizado por
asesinatos, vendettas, escándalos de corrupción, y una serie de revelaciones
que han dejado a muchos ex-funcionarios con una reputación punto menos
que destruída.
El progresivo apoderamiento de los principales ::argos del gobierno -y
del partido- por parte de cuadros marcadamente tecnocráticos y globalistas
ha dejado al país en un estado de impresentable re~aca y desmantelamiento
institucional, terreno más que fértil para el enseñ9reamiento del país por
. parte del primer grupo que se presentara como "diferente", "honesto",
"eficiente", y demás calificativos que hasta la saciedad se blanden en las
contiendas políticas al uso casi en todo el planeta, así resulte que a la postre,
-fundamentalmente por los compromisos previamente contraídos con el
exterior- el "cambio" resulte, en "más de lo mismo", y la democracia
controlada, devenga amarga decepción para un país que poco o nada voltea
a ver lo que pasa en el mundo, lo que le permitiría al menos, prevenirse, y no
pecar de una candorosa ingenuidad política.
El libro de Jorge Carpizo -doctor en Derecho Constitucional, presidente
fundador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ex-Procurador
General de la República y ex-Secretario de Gobernación- que aquí
reseñamos, es un fiel reflejo del lamentable detérioro al que los últimos
sexenios condujeron al país.
El texto es fundamentalmente un áspero alegatb con el desaparecido
político guerrerense Mario Ruiz Massieu, quien en su libro póstumo EntregJi
inmediata, se ocupa, de una maner_a que Carpizo considera calumniosa, q~
quien fuera su superior en diversas· bportunidades, ta11to en la UNAM, como.
en el sector público. A tb largo del escrito JC va pormenorizando
puntualmente las relaciones que entre ambos políticos se establecieron, las
cuales involucionaron progresivamente desde el aprecio y la estima
801

�personales -aunque el autor puntualiza que no hubo nunca una amistad muy
cercana- hasta el distanciamiento, el desafecto, la ruptura y finalmente, el
enfrentamiento.
Muy ordenado y sobrio en su exposició~, Carpi~o organi2:&lt;1 este
volumen de 185 páginas -publicado por Nuevo Siglo Agu1la~ e? septiembre
de 2000- en ocho capítulos y siete anexos, con una bibliografía que
básicamente incluye boletines, entrevistas y artículos del autor, así como los
libros de MRM y algunos más.
Señala Carpizo en la "Introducción" que no se trata ~e polemizar con
un muerto sino de "el cumplimiento de un deber con la sociedad, con la que
me consid~ro obligado a proporcionar información; tiene por objeto volver a
rebatir las difamaciones y aprovechar la oportunidad para, más all_á de
personas, personalidades y apellidos, hacer públicas ~)?unas reflexiones
acerca de por qué, con_alguna frecuencia, ocurren en Mex1co casos como el
de MRM, y todos los q.ue aún ignoramos". (p. 13) ..
El libro es en buena parte un alegato en el que Carpizo se defiende de
las imputaciones que Mario Ruiz Massieu le fo~ula, y paralelame?te_ una
defensa vehemente de su gestión al ocupar diversos cargos pubhcos,
particularmente la Procuraduría Gen~ral de la Repú_blic~ y la Sec~et~ría de
Gobernación, que dirigió en un sexenio que para la h1stona ya quedo signado
por asesinatos políticos, un levantamiento arma?º• -supuestamente
indígena - un "declive" del PRI inducido desde Los Pmos -en buena parte
mediant~ la entrega de gubernaturas al PAN-, un desmesur~do crecimi~nto
de la inseguridad pública y el narcotráfico, un detenoro fi~an~1ero
disimulado, pero que abiertamente estalló durante la s1g~1ente
administración, y sobre todo, una notoria subordinación ~ lo~ orga?_1smos
"multilaterales" internacionales, a través de la progresiva mserc1on de
México en los así llamados procesos de globalización, pero realizada de
manera tan apresurada y acrítica que las consecuencias económicas adversas
para buena parte de la población, aún no se terminan de pagar.

ª!

Sexenio de espejismos en el que México se iba a unir
bloque de
países del "primer mundo", e iba a obtener una gran prosperidad por su
asociación con los países de América del Norte vía el ~LC, tal. q~e como
nunca se hizo necesario a sus funcionarios del más alto mvel escnb1r sendos
libros a fin de justificar sus acciones y mejorar su imagen ante una soci:~ad
seriamente agraviada, -expresión que utilizara el malogrado polittco
sonorense Luis Donaldo Colosio- que ya no ante la historia, ya que para los
tecnócratas y sus aliados tal entelequia carece de entidad; en todo caso, no
significa nada.
802

Anatomía de perversidades está desde luego a años-luz de ser una obra
exultante; los diagnósticos políticos que incluyen distan de ser sofisticados o
de apoyarse en las ciencias sociales, aunque poseen una indudable
significación e interés por provenir de un ex-funcionario de alto nivel y son,
sin embargo, coherentes, estructurados y por momentos, incisivos. No
entramos aquí, porque no nos corresponde, a juzgar las situaciones de hecho
que involucran personas, o a justipreciar o resolver las controversias que el
libro plantea. Cada lector sacará sus propias conclusiones. El mismo Carpizo
apunta que hay mucho escepticismo acerca de quiénes en Méx1co son
realmente honestos en la esfera pública, y en consecuencia, quiénes hablan
realmente con la verdad.

Como otros autores, recurre al cada vez más socorrido expediente de
apoyarse en el texto de Gregorio Marañón Tiberio, historia de un
resentimiento, para referirse a MRM, el cual, a partir del capítulo 7 es
llamado el señor X A veces es Claudio, a veces es Tiberio, otras se trata de
Calígula, según Carpizo. Lo mismo hace Salinas de Gortari para "analizar" a
su sucesor en la Presidencia. Achacar resentimiento o envidia al prój imo
muchas veces puede ser coartada para disimular (en ocasiones a sí mismo)
esos u otros defectos propios. La clásica "paja en el ojo ajeno". Aquí no
tenemos elementos para dirimir quiénes de los involucrados eran o no
realmente "resentidos", "corruptos" o "delincuentes".
Jorge Carpizo hace una muy afortunada y atendible propuesta en la
página I 04, que de llevarse a cabo, muchas cosas cambiarían -para bien- en
México. Dice, después de identificar en manos de qué tipo de personajes se
encuentran las grandes fortunas (políticos, empresarios, banqueros, dueños
de comunicación masiva, comunicadores, líderes religiosos, líderes sociales
y sindicales, artistas): "Mi proposición consiste en que todas las personas
que se encuentren en esos grupos y cuya fortuna sea superior a los cinco
millones de pesos (más o menos equivalente a medio millón de dólares)
hagan una declaración pública de todos sus bienes, los de su cónyuge e hijos:
inmuebles, acciones, cuentas bancarias, empresas, fideicomisos, obras de
arte, cuentas en el extranjero y en los paraísos fiscales; quienes mientan en
esas declaraciones serán merecedores de los castigos correspondientes".
Añade el ex-procurador: "Que después de declarar los bienes
expliquen el origen de éstos; quienes los puedan justificar y demostrar que el'
origen es lícito quedarán tranquilos y protegidos por la ley; si no lo pueden
acreditar -habría que discutir cómo se va a proceder- habría que confiscar
esos bienes de acuerdo con normas jurídicas. El primer efecto benéfico para
la sociedad se obtendría de inmediato: caerían muchas, pero muchas
máscaras . . .. ". Lástima que esta idea no se haya llevado aún a cabo.
803

�Qu:~

El libro, como ya dijimos, es bastante revelador y sintomático.
como un documento histórico de relieve para que en e~ futuro;: =oria
bezas de esa atropellada y convulsa etapa e nues
rompeca
¡ t ·efectúa para
reciente Es también la respuesta puntual que e au or
f an
defende~se unto por punto de las ·afirmaciones que vulneran o ~ues ion
su. honor o :robidad y es finalment~, u~ ,escrito qu_e pu~d~ con el lt1e;;,fi~~
!orado más como una seria contr1buc1on a la ~eJora e a mora p
:éxico, en cuyo caso, su publicación no habrá sido en vanqf

s:~

- 1

HACIA LA RECONCILIACIÓN POLÍTICA DE MÉXICO
José Alberto Aguilar Iñárritu
México en el camino de la tercera vía
-Hacia un nuevo pacto de la diversidad-

Dr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - UANL

Al calor de la intensa campaña electoral que se dio en México en 1999
al celebrarse por vez primera elecciones primarias abiertas a toda la
ciudadanía, se recabaron .multitud de propuestas y demandas de amplios
sectores sociales a todo lo largo y ancho de la geografía nacional, por parte
de los diversos equipos adscritos a los precandidatos a la Presidencia.
También por vez primera hubo debates públicos televisados, y se dio un
proceso de difusión sin precedente en el país, de las varias plataformas
políticas contendientes. Fue justamente el 1-'ar!ido Revolucionario
Institucional el que abrió los espacios a todo el electorado a fin de dirimir
quién habría de encabezar el esfuerzo electoral, y de difusión de tesis y
propuestas en los comicios de julio del 2000, contrastando su· innovadora
apertura con el monolitismo -abierto o disimulado- de otras formaciones
· políticas.
El libro que aquí comentamos emana precisamente de esa ardua
movilización so•cial, y surge al calor de la lucha de las cuatro alternativas
políticas y perfiles personales sujetos al escrutinio de fos votantes, que en su
totalidad fueron convocados a participar. De hecho, como se señala en el
prólogo, el libro surge de "transformar un documento político vivo", que
recaba las demandas y aportaciones concretas de muchos ciudadanos, y que
se habría de transformar en el programa de la importante corriente que
encabeza el Lic. Roberto Madrazo, programa que fue legitimado por
millones de votos, cuya cuantía claramente sanciona ·esta amalgama de tesis
que de suyo, contribuye a enriquecer el debate político nacional, y a delinear
un perfil que nítidamente se establece en el espectro político e ideológico del
Méx~co de los albores del siglo XXI. ·
Esta documentada y analítica obra, que -más allá de preferencias
político-electorales- es una referencia, valiosa para todo aquel que se aboque
al estudio de la realidad política y social del México de nuestros días- fue
publicada gracias a los auspicios de la Fundación Carlos A. Madrazo, A.C.,
-con sede en Yillahermosa, Tabasco- y su autor es el licenciado José Alberto
Aguilar Iñárritu, quien se desempeñó como coordinador de la plataforma

804

805

�política en la contienda electoral de referencia. E~onorríista d~ ~rofesión,
refleja en su texto amplitud de horizontes_ y apreciables conocm11:,ntos de
otras áreas· en la información de autor consignada en la solapa, se senalan en
particular derecho, la filosofía, la ciencia política y la informática, y ello
se ve reflejado a lo largo del volumen.

;I

Editado en un formato visualmente atractivo, e impreso finamente en
papel de alta calidad, este documento de 192 páginas da inicio .a la serie
«Reflexión Colectiva: nuestra propuesta, nuestra fuerza ... », e incluye en
su portada un fragmento de la polícroma obra de Rafael Cauduro El ter~ible
ángel de la libertad, que alude de forma inequívoca justamente ª, 1~ reahdad
a la que este análisis-propuesta trata de responder: un Mex1co roto,
fragmentado, cuyas partes son ahora difíciles de ens~mblar, y que con
dificultades trata de insertarse en un mundo globahzado y altamente
competitivo y que no logra armonizar sus "tiempos y espa~ios diversos~ cuya
coexistencia simultánea, periódicamente impone ·la neces1dad de trabaJar en
favor de su reconciliación, para volver a pactar la construcción de una nueva
época" (de la Introducción, pág. 11).
Dividido en siete capítulos, más presentación, prólogo e introducción,
los primeros hacen referencia precisamente a lo que constituyen las Siete
tesis de Roberto Madrazo, a saber: La reconciliación política de México,
Hacia una economía con rostro humano, Hacia una sociedad del bienestar
para el desarrollo humano, Estado de derech?:. S~~uridad pública, seg~ri?ad
de la democracia, El campo: La reconc1hac1on temporal de Mex1co,
Mujeres: De la igualdad de derecho a la igualdad de hech?, y fin~ln:iente,
Desarrollo regional: La reconciliación de la diversidad es~ac1al de Mex1co.
A todo ello se agregan ocho anexos, de los cuales los primeros siete
constituyen justamente las Siete Propuestas de Roberto _Madraz?, 1?ientras
que el octavo aporta información valiosa presentando d1ve~sos md,cadores
socioeconómicos de México, fundamentales para contextualizar los restantes
contenidos. Finalmente aparecen las fuentes y referencias documentales.

ij
incluirse en este tipo de material. En ocasiones no lse incluyen ni aún en
documentos de índole más formal, que por su naturaleµ estarían obligados a
ello, como por ejeinplo, los conocidos Planes nacionaies de desarrollo, como
ha sido notorio sobre todo en el más reciente, el! correspondiente a la
administración foxista.
Uno de los méritos más destacables en este Hbro es el diagnóstico
-sintético, pero certero- que se nos presenta en la Introducción. En ella, con
un lenguaje cuidadoso se va haciendo un recorrido por los últimos sexenios
dejando entrever una lúcida dialéctica cuyos .ejes referenciales .son los
avances y retrocesos, así como las inclusiones-exclusiones que de manera
alterna se han ido sucediendo en las últimas décadas.1También es notorio el
manejo que de las coordenadas espacio-temporales se efectúa a lo largo de
todo el libro, ya que se parte del hecho de que no todas las regiones y
sectores del país viven · en el mismo tiempo ( qyl desarrollo político,
económico y social, se entiende), debido a lo ~ue algunos analistas
denominan las "distintas velocidades del desarrollo".;Así podemos encontrar
segmentos de la actividad nacional que manejan teq,~ología de punta, y se
encuentran incrustados a todas luces en una dinámica ¡nuy avanzada en línea
con lo que sucede en países del así llamado "primer mundo", a la vez que
aparece la marginación, el atraso y el deterioro en ,vastas zonas del agro
mexicano así como en los sectores periféricos de las .~iudades. Por así decir,
. entre los siglos XVI y XXI.
!,
Sobre la consolidación de la Nación, se hace not11r que "fue el resultado
de desarrollar fórmulas incluyentes, nunca hubo lhgar para el dominio
excluyente de ningún proyecto, aunque este contara con el aval del
progreso", pero agrega a continuación: "En esta crónica de conflictos, de
negaciones y afirmaciones, los períodos de progreso están correlacionados
con el dominio de tiempos y espacios que son capaces de asegurar la
supervivencia, incluso el desarrollo de la diversidl:\d, En tanto que los
períodos de crisis se significan por la incapacidad c!.el eje dominante de
avanzar sin incluir" (pp. 11-12).

i

Se advierte al lector que se optó por mantener en el texto "cierto ritmo
de retórica discursiva" ya que ni con mucho se pretendía -por ob:ias
razones- construir un texto academicista o plagado de los consabidos
esoterismos que distancian al ciudadano de los asuntos públic?s. La ob~a
consta de dos partes; la primera es un análisis-propuesta ·de la c1rcunst~nc1a
mexicana generada desde la perspectiva de los siete ~~mponentes lm_eas
arriba mencionados, mientras que la segunda se vertebra por las siete
propuestas presentadas al electorado, más. l~s _Une~~ de ~cció~ ''.que
responden en concreto al panorama descnto. l.Que ; hacer. Y l.Como
lograrlo~" (pág. 7), que como ahí se señala, son aspectos que no suelen

El problema es que de un tiempo acá esos equilibrios y la tónica de la
no-exclusión se han visto primero comprometidos (a partir de 1983), y luego
rotos (a partir de 1988), de forma tal que "El apremio por instaurar el
cambio, llevó a la burocracia a ceder la estafeta a la tecnocracia, y la
tecnocracia a su vanguardia. Al imponerse lclilª agenda de ajuste
internacional, se desmantela toda resistencia política, y legal y, con ello, se
termina de liquidar la funcionalidad del viejo model0_de consensos. Lo que
se abate no se sustituye, ese fue el mayor problema; la reforma correcta en lo
económico, pronto carecería de sustento social" (pág. 14).
·.

806

807

\

�1

Más allá de la más que discutible afirmación de la "reforma correcta en
lo económico", cabe hacer notar que el libro vive sus mejores momentos
cuando desarrolla aspectos concernientes a lo específicamente político o a
los diagnósticos de la problemática social, ya que los asuntos relativo~ .ª la
economía resultan finalmente desenfocados al no lograr perfilar con mt1dez
J,ina genuina tercera vía que realmente se desmarque con nitidez del
paradigma globalista-neoliberal-privatizador.
Certeramente afirma que "poco o nada se hace en favor de restituir la
República y gana terreno cada vez más la polarización. La de~isión _cupular
supedita la vida interna de los partidos y genera mucha d1stanc1a entre
militantes, simpatizantes y dirigencias . . . . Con ideologías corridas
difusamente hacia el centro, ayunas de elaboraciones frescas y de·
compromiso, en la práctica partidista pesa más el posiciqnamiento electoral
de coyuntura o los intereses personales y de grupo, que la lucha por llevar a
la realidad los principios originales de cada partido y menos aún de
renovarlos de manera seria y comprometida" (p.24).
Un apartado que no tiene desperdicio para el lector avezado es el
referente al Partido Revolucionario Institucional (pp. 29-32), que hay que
leer con especial atención. Ahí se efectúa un interesante análisis lque
remonta el origen de la crisis del partido a las "burocraciás que retardaron las
propuestas de Carlos Alberto Madrazo" en los años s~senta. Insiste varias
veces el documento en que la fuerza histórica del priísmo radica
fundamentalmente en la militancia de base y en las regi~nes. Posula rescatar
"el espíritu de 1929 cuando surge el PNR, para unir en un nuevo pacto
inten~o al priísmo de todas las regiones y otorga a la vida local del ciudadano
,el carácter de eje de nuestra organización" (p. 30).

principios, sino figurar, y no quedar fuera del presu;uesto. Siempre·se e~tá
con las maletas listas, por si circunstancias altamente 'f:onvenientes llegaran a
aconsejar emigrar a otro partido o -aprovechando la actual coyuntura y la
que ya se dibuja- dizque fundar uno nuevo, este sí, "auténtico"
"democrático", abierto a todos los "consensos", 1_ y demás verborre~
neode':'ag_oga al uso. Si deveras emigraran todos los empanizados,
globahsto1des, pragmatistas y demás fauna dañina para el partido, éste y el
país ganarían mucho sin lugar a dudas.
El tiempo y las circunstancias políticas ·serán quienes delineen el futuro
que le depara a esta corriente ideológico-política y a su documento-insignia
que representa este libro, del que todo mexicano realmente preocupado por
las difíciles circunstancias d~ su patria, puede extraer elementos para una
reflexión documentada, ~na visión prospectiva y una discusión inteligente.
En todo caso, adherimos al noble propósito de transitar del "México-roto"
hacia un México integrado, limpio, sano, próspero, ordenado y sobre todo,
soberano; metas todas ellas que deben ser anhelo de todo mexicano bien
nacido. Las tesis, visiones y conductas opuestas se las dejamos a los
apátridas a los que les da igual si México tiene o no fronteras, si somos o no
~exado_s, o si nos autogobemamos o nos dan línea desde los organismos
mternac1onales del poder global unimundista.

Propugna enfáticamente la necesidad de mantener la lucha por
democratizar los mecanismos de selección de candidatos. A lo cual añade:
"Los priístas ya no queremos que cada vez que la campaña presidencial se
acerca, nuestro partido sea invadido por centenares de burócratas que solo
entonces se acuerdan del PRJ: Ocupan oficinas, las mejores
responsabilidades de la campaña y luego, con esa trayectoria improvisada,
se sienten con derecho suficiente para decidir y ocupar, los espacios por los
que la gente del PRI ha luchado toda su vida" (p. 30, subrayado nuestro).

Y qué decir, añadimos por nuestra cuenta, de los priístas empanizados,
-que abundan entre los llamados "bebesaurios", pero que también podemos
encontrar en las filas de los "dinosaurios"- que difícilmente representan nada
de lo que han sidq las líneas vertebradoras del priísmo histórico. Sólo
procuran puestos publicos -preferentemente con pocas responsabilidades
pero en lo posible/"lucidores"- no importando convicciones, ni ideología, ni

808

809 .

�. ,\

. MESA REDONDA EN FRANKFURT/M'. 'CON MICHAIL
GORBATSCHOW

Prof. Dr. h.c. Heinrich Beck
Otto-Friedrich-Universitat Bamberg/Alemania

I

1'

,'

Me llamo Heinrich Beck. Soy profesor de filosofía en la cátedra
'Filosofía I' de la Universidad Otto-Friedrich en Bamberg y además profesor
en numerosas universidades de Europa y América, como Salzburg, Madrid,
Buenos Aires. Soy también miembro de la Academia Europea de Ciencias y
Artes y de la Academia Internacional de la Ciencia. Uno de mis temas
principales es la filosofía de la cultura y del enc1:1entro cultural. En este
contexto quisiera mencionar en particular mi libro: ''Paz creativa a través del
encuentro de las culturas del mundo". éste apareció primero en una edición
alemana de 1995 en la editorial europea de las ciencias Peter Lang
(Frankfurt/M.-Berlin-Bem-New York-Paris-Wien), luego en 1996 en una
edición inglesa en la editorial Indian Books Centre (New Delhi / India) y en
una edición española en la editorial de la Universidad del Zulia (Maracaibo,
Venezuela), y a fines de 1998 aparecerá en una edición china en la editorial
Chinese Social Science Publishing House (Peking). Se encuentra aquí en
parte la edición inglesa en circulación. El libro ha motivado también a la
Señora Profesora Stepaniants, profesora en la Universidad Lomonossow en
Moscú y miembro de la Academia Rusa de las Ciencias, a proponerme como
colaborador aquí en nuestro círculo de la Fundación Gorbatschow.
Quisiera también informar que están presentes en esta oportunidad
algunos colaboradores y estudiantes míos, como el ~eñor Dr. Voigt, el Señor
Gregor y tres damas, quienes están muy interesadas en participar en la
discusión, si es posible.
11

'I

(¡Señor Beck -por favor!)
Quisiera referirme primeramente a la exposición del Señor Panarin
y luego a la del Señor Stepin, incluyendo allí también aspectos del Señor
Hanafi.
En primer lugar quiero expresar que saludo como bienvenidas a las
tendenci_as que se percibieron en las exposiciones de_~mbos colegas rusos, y
esto se explica también en cuanto que nosotros realizamos en Bamberg, en
nuestra Universidad, desde hace años un proyecto de investigación
811

�filosófica, el que se expresa en el titulo del libro "Paz creativa a través d~l
encuentro de las culturas del mundo" y que se halla , en convergencia
profunda con lo que ambos han expuesto hoy.
El tenor básico de los pensamientos del Señor Panarin me parece ser
el siguiente: Nos encontramos dentro de un proceso acelerado ~e una
globalización del mundo, el que se ve condicionado esencialment~ por la
tecnificación. Esto significa que las diferentes culturas se experimentan
como dependientes del hecho de entrar en un intercambio _entre sí? ca~~ vez
más abarcador y de desarrollar nuevas formas de. comumcac1?n Y
cooperación entre sí; ellas corresponden con la dependencia mutua cr~~1ente,
a la que llegan las diferentes culturas y ámbitos del m~n1?: Us~ed _dtJO que
esa creciente y mutua influencia, información y comumc~cton, s~gn1fica una
ampliación tanto de los logros positivos co~o eje los negativo~ _de las
culturas, y Ud. agregó a ello que la transferencia d~ los logros pos1t~vos_es
más dificil que la de los negativos y que ella requiere una estrategia bien
planeada, una puesta en acción expresa y decidida de ~odas las culturas
participantes.
Mi primera pregunta es: ¿A qué se debe -según su ?pinión- el q~e lo
positivo requiera un empleo de ~erzas e_special ~ lo negativo, ;,n c~n:ib10,,5e
expanda como por sí solo? y ¿Que se entiende alh como l?~os pos1t1vos Y
"negativos" de una cultura, podría Ud. nombrar algunos eJetnplos?
A ello vinculo una segunda pregunta: ¿Qué significa "positivo" Y
qué significa "negativo"?, ¿Cu~l es el criteri_?, la . medi~~ con la. cu!l se
califica algo como "logro positivo" o como mamfestac1on negativa del
desarrollo?
De la exposición del Señor Stepin creo poder extraer una respuesta
por lo menos a mi primera pregunta, pero no estoy_muy seguro de haberlo
entendido correctamente. Según él lo positivo consiste en el respeto que el
hombre ofrenda tanto a la naturaleza como al hombre mismo. Se trata de la
disposición a encontrarse mutuamente con respeto y a promoverse'. aún
cuando la convicción de conciencia del otro no concuerde con la propia, en
este caso se requiere tolerancia. Pero no sé si yo aquí no estoy interpretando
sus pensamientos con falta de diferenciación.
_
¡

Lo negativo en un desarrollo cultural podría cubrÍfse en gran medida
con lo que el Señor Stepin ha intentado c~r~cterizar .como "d~sarrollo
tecnológico de la civilización", cuya negat1v1dad se ·e~contrana en l~
intención, que casi siempre se comprueba, de no respet~r m la naturaleza m
al hombre sino de someterlos y explotarlos, es decir no amarlos como
valores de' sentido en sí y como finalidad en sí mismos, sino utilizarlos
812

'

finalmen~e como val~res aprovechables según· distintos intereses y usarlos
como obJetos ~ m:?1os_del propio poder, de la e?(periencia propia. Esto
f~vorece la , dITecc1on 1~anente de la civilización técnica, la que se
construye mas sobre la cantidad que sobre la cualidad, es decir sobre todo en
u?, aumento del ámbito de influencia propio en lugar de el cultivo del
dialogo.
En mi segun~a_p:e~ta se trata del criterio, de la medida a partir de
la cual se. ~ueda enJmc1ar s1 una manifestación cultural se puede valorar
como pos1t1va o como negativa. Esto significa: ¿Por qué no hay que
c?nsiderar.~l hombre y a la naturaleza como meros valores a aprovechar, ·
smo tamb1en -¡y en primera instancia!- como valores de sentido, que
merecen ser respetados como finalidades en sí mismos? ¿Se relaciona esto
acaso con una di~idad de las cos~s, la que se funda finalmente en lo diviqo?
No ~n vano filosofos, poetas y hteratos rusos han ofrecido frecuentemente
partiendo de una experiencia profunda y de la contemplación de la realidad'
exp?sici~nes significativas sobre este tema. Una prefgunta importante serí~
aqm: ¿Como hay que operar filosófica-argumentativamente para aclararle a
algme~ que se haya entregado a la ideología del con~umo, que él se halla en
el cammo falso y que pasa de largo, y como Ud. dif e "se ha equivocado"
frente a la tarea de la vida?· ·
Vamos ahora hacia un tercer complejo de preguntas. La atribución
de la a~titud de valor negativa al occidente y de la positiva al oriente (según
se p~rc1be c~arame~te en ~u exposi~ión), me parece ser demasiado global;
habna que d1ferenc1arla mas y anahzarla. Si se entiende por el "occidente"
fundame~ta!men~~ Europa, com?, lo co~finn~ría la sugerencia del "espíritu
del renac1m1ento (aunque tamb1en van mclmdos otras esferas continentales
en tanto que han sido influidas por el espíritu de Europa como
No~eamérica, Sudamérica_ y el J~pón actual), entonces hay que preiuntar si
aqm al lado de las manifestaciones marcadamente negativas no se han
lograd? tambi~n valore~ culturale~ positivos que no pueden pasarse por alto
y son irrenunciables. Pienso por eJemplo en la exposición y fonnulación del
valor de la persona individual, como sucede en la proclamación de los
derechos humanos en la 9/claración de la independencia americana de 1776
o la realizada por medio de la Asamblea Nacional Alemana en la Iglesia d~
Paul en Frankfurt en I 848/49, y finalmente luego de la caída del
nacional~ocialismo por medio de la Asa~blea General de la ONU en París
en 1948 . Además hay que recordar que en la filosofía europea de la
antigüedad y de la edad media hasta bien entrada la modernidad la
naturaleza no se entendió sólo como objeto, sino com0 sujeto, esto es c~mo
sujeto de ser propio, de facultades propias y de una dignidad propia. y . No
es_acaso también la té~~ica, cuyos orígenes se halla'!) en Europa, desd~ sí
mtSma un producto·pos1ttvo de la cultura humana -independientemente de su
813

�empleo gigantesco para la destrucción- el que prácticamente se realiza desde
siempre? Pensemos en sus lados aprovechables, por ejemplo en la· medicina.
Del mismo modo es sabido que no se puede excluir µn _mal uso en la
aplicación de los derechos humanos en concreto. Esto no cambia nada en el
hecho de que los logros culturales ·mencionados en sí mismos y a partir de sí
i:epresenten un valor positivo. Representaría una versión muy unilateral si se
registran solamente ejemplos del mal uso y. no se incluyen ejemplos de su
uso con sentido. Naturalmente son el mal y las perversiones un facto
histórico que no puede pasarse por alto. Y queda para mí un problema
irresuelto, el de ·por qué, como el Señor Panarin incluyó en su exposición,
sólo lo positivo requiere un .empleo particular de fuerz:as; mientras que lo
negativo, en cambio se explaya en la realidad como por s(solo.
.,
Similar a como en las culturas de Occidente se debe reconocer al
lado del fenómeno del sin sentido y de la inhumanidad, documentaciones de
sentido profundo y de humanidad auténtica, así también habría que preguntar
si en las culturas del Oriente no hay acaso que reclamar junto a los valores
inalienables de humanidad, ciertas distorsiones y excesos en lo negativo.
Opino que la crítica al Occidente debe ser realizada en primera línea por
representantes del Occidente, y la crítica al Oriente por representantes del
Oriente; de lo contrario, la crítica fácilmente percibida cqmo agresión desde
afuera, puede conducir a una defensa precipitada y a una autovaloración
acrítica. De mayor ayuda sería el diálogo que se basa en¡el reconocimiento
mutuo.
Concluyendo quisiera agregar aún que considero poco efectivo el
preguntar: .¿Cómo se reparten el valor y el disvalor, lo positivo se en.cuentra
más bien en el Oriente y lo negativo más en Occidente, ó a la inversa? Sino
que habría que preguntar en cambio: ¿En qué consiste lo positivo humano,
en qué consiste lo negativo?, para referirse a lo positivo~n ambos lados e ir
conjuntamente a lo negativo.
t

Quisiera resumir el problema de la siguiente marr,era: Cuando en los
carriles de la globalización una contiQuación del1o:1 desarrollo de la
racionalidad y la consecuente racionalización y tecnifieyción son en cierta
medida procesos necesarios por naturaleza, los que obligadamente tienden a .
la destrucción, ¿no queda acaso con ello una ; catástrofe global
preprogramada? Un tal pesimismo frente al futuro no parece apropiado para
motivar un empleo activo de las fuerzas.

814

Quiero ah_ora intentar dividir a este problema radical en tres pasos.
1. Es sabido que: Según la concepción moderna el acontecer de la
natural~za cam~n~ hacia una entropía abarcadora, esto es al equilibrio de
contrano,s :nergetico~,. a la de~trucción de todo orden, al caos. Sin embargo
los pronost1cos definitivos del futuro son dificiles y no se sabe nunca si las
leyes de la naturaleza ya son totalmente conocidas y si es que juegan un
papel otros factores no conocidos. En todo caso, procesos entrópicos,
cons_tr~ctores del orden se hallan insertados también en el acontecer
en~~~1co, Y e! proceso de la historia humana se diferencia en sí, en mi
opm1on, esencialmente d_e un proceso natural, el que se cumple según leyes.
Pues el hombre se e~penme~ta como responsable de su obrar, lo que indica
qu_e e~e obrar no_ esta determinado por factores anónimos. El futuro aparece
mas bien dependiendo de la decisión del hombre.
, . Esto vale especialmente para el desarrollo de la racionalidad y de Ja
!ecn~ca. Que ese debe llevarse a cabo, quiera ap~ecer como una ley
mev1table..Pero el modo, como esto suceda, se ofrece seguro hasta un cierto
grado a nuestra responsabilidad y decisión libre, y especialmente si él se
empleará p~~ la destrucción y para el mal, o para objetivos humanos y para
la construcc10n de un orden de paz digno del hombre. ·,
2. Ha~ que desarrollar por ello la racionalídad en un modo en el que
. ella sea apropiada, no solamente de dominar y de disponer sobre el hombre y
la naturaleza, sino de investigar las estructuras y los procesos de la realidad
en s~ sentido !nmanente y de corresponder a estos requerimientos llenos de
sentido. ~or eJe~plo ª. u~ organismo biológico o psicológico no solamente
reconstruirlo ~egun obJet1vos determinados, sino concebirlo como totalidad
llena de sentido, respetarlo y promoverlo. Esto significa: No necesitamos
solamente una lógica de dominio, sino sobre todo también una lógica de
cor~espondencia y de responsabilidad. Pues responsabilidad significa en
realidad un responder a una pretensión de sentido.
La lógica de dominio es abstracta: Ella resalta las estructuras del ser
dado n_atura_lm~~te, las desmembra analíticamente en sus elementos y los
comunica smtet1camente con nuevas estructuras, que corresponden a las
inte~ci?nes e intereses de! hombre. Ese _p~oceder es la base para la ciencia y
la tecmca moderna, por eJemplo en la f1s1ca, la química, biología medicina
psicología, sociología, economía y política. Ello ha posibilitado' el enorm~
adelanto moderno y puede obrar como lo experimentamos continuamente
tanto hacia lo positivo como hacia lo negativo2•
'
En tanto tal "lógica del dominio y del imperio"·aesde el comienzo de
la moden;iidad pu~o surgí~ y desarroll_arse bajo las co'ndíciones culturales de
Europa y del Occidente, tiende el Onente y el ámbito cultural afro-asiático
815

�desde los comienzos hacia otro estilo del pensar: . Aquí aparece la
racionalidad menos abstracta y menos colocada al frente de lo dado po~ la
experiencia sensible, esto es en cierta medida tomándola "de~de ~riba''., ~mo
que aparece más bien como estr1;1ctura lógica ?,e, 1~ expenenc1~ es~1~,1tual
intuitiva e insertada en ella. Se la podría llamar lo_~1ca de la sa?1d~na . La
'.'lógica de dominio" corresponde más a la conc~pc10n an~o-~ocentr~c~ de la
realidad del cosmos, según la cual el hombre tiene una pos1c1on espe~1~l Y se
siente con derecho a dominarlo, a subordinarlo y a pon~rlo a su serv1c10. -~ª
"lógica de la sabiduría" al contrario correspond~ m~s bien a una conc~~~1on
· tr·tea de la real1'dad del Oriente y del. ambtto cultural
afro-asiat1co,,
cosmocen
.
centúa al hombre como miembro que sirve en el cosmos y que esta
~~~o:ado substancialmente en el mismo rango .y que acentúa la unidad del
todo.
3 Se muestra que hoy son necesarias ambas cosas: tanto ~u~ el '
hombre d.isponga sobre la naturaleza y pueda seguir desarrollando la t~ntca,
como también que no pierda en ello la orientación al conte~t~ de s~nt~d,o del
todo y que no envíe al cosmos al a~ismo de ~a des~cc1on. Ast t1~~e el
hombre de hecho una posición especial. Pues solo el tiene responsab1hdad,
con ello está al mismo tiempo más arraigado en_ ~I cosmos qu~ los otros
seres De ello resulta que la lógica de la responsabthdad, que en vistas d_e _l?s
peli~os apocalípticos de nuestro mundo tecnificado representa la cond1c10n
de la supervivencia, debe ser elaborada a través de un gran encuentro de
Occidente y Oriente, un desarrollo sintético de las cultu_ras -~el mundo._ En
ello consiste una de las tareas principales de la globahzac1on en el siglo

xxI3.

IV

¡Muchas gracias! Quisiera referinne primero al prime~ ~o_mplejo ~e
preguntas, la cabeza de Jano del progreso tecn~lógico, S!J pos1b1_hdad hacia
¡0 constructivo y bueno y su posibilidad alternat!va de lo destru~!1vo Y m~lo.
y quisiera volver aquí especialmente una vez m~ ~ la ob~ervac10n del Senor
Panarin de que los productos negativos de la tecmca se !tlxplaya~ como por
sí solo;, los positivos en cambio requieren un ~mpleo f~t1gante, una
estrategia responsable y bien planeada. Usted llevo ~se fenomeno de
tendencia a la entropía de todos los aconteceres, de las l~yes naturales ?ªc!a
la máxima destrucción del orden, hacia el caos. P~ro s1 esto fuese a~1, sm
limitación alguna, entonces no tendría ningún senti?o e_l esfuerzo-fatigante
por lo bueno. Si esa concepción pesimista de la h1stona del mun~o fu~~e
obligatoria y nosotros debiéramos sentimos conden~dos a una res1gnac10n
sin escapatoria, ¿para qué nos encontramos ahora aqm?

!ª

816

No, yo qu1s1era más bien presentar la tesis contraria: Nuestro
conocimiento científico-naturalista del mundo es limitado, no sabemos con
seguridad absoluta, cuándo ni cómo y si es qu~ el caos finalmente se
presentará; y en ningún caso debemos propiciar al cáos, ya sea por medio de
un no hacer nada o incluso· por medio de un obrar destructivo. El mal en
sentido moral depende -a diferencia de un caos posible en la naturaleza- del
uso de nuestro entendimiento y libertad, de lo cual somos nosotros mismos
responsables. El mal no es una perdida de sentido y de orden, sino un afán
querido en contra del sentido, un absurdo intencional.
Como consecuencia del poder creciente tanto constructivo como
destructivo de la técnica, el uso irresponsable y malo de la misma ha llegado
a representar un peligro para la base de la existencia de la naturaleza y de la
humanidad en su totalidad; lo malo arrastra a cuenta propia todo en el
abismo, y con ello también a sí mismo. Hasta aquí la alternativa ha sido: ser
bueno o ser malo; en un futuro en cambio será: o. ser bueno o no ser de
ninguna manera. El obrar bueno y responsable -así aprieta irrechazable en
nuestra conciencia- se convierte en la condición del ser. Para poder
sobrevivir debe el hombre necesariamente obrar bien, y debe volverse
necesariamente mejor en su ser. Así se da vuelta la tesis obligadamente: En
lugar de una tendencia hacia la destrucción y hacia lo malo aparece una
tendencia hacia un orden lleno de sentido y hacia el bien.
La condición debería ser pues, que el hombre no áierre los ojos
frente a la realidad cambiante. La presión del sufrimiento creciente podría
justificar esa esperanza.
Pero esto incluiría un cambio fundamental del pensamiento: En los
carriles de la globalización y dependencia progresiva de todos con todos se
debe cambiar el pensamiento del medio-fin, puramente técnico·instrumental,
que aparentemente está libre de valor, pero que en realidad es irresponsable
y de valor confuso. Se debe cambiar por un pensamiento de sabiduría, y
correspondientemente el p,rimero debe integrarse en el último. En ello se
encuentra la única chance de supervivencia para la humanidad. Un
pensamiento nuevo, éticamente orientado nos obligará justamente desde la
historia misma, el realista será en un futuro en ético.
V

La pregunta es pues, si ambos tipos de racionalidad, la técnica
instrumental y la ética-filosófica no pueden intermediarse una en otra
"dialécticamente", algo así como que el primero en cierta medida represente
la "tesis" y el último la necesaria "antítesis" actual, en los cuales habría que
buscar una "posibilidad de síntesis" de ambas. Quisiera señalar tres aspectos:
817

�1. El pensamiento ético-filosófico puede ser consi~erado 'sólo como
"antítesis" del pensamiento técnico-instrumental, si éste se cierra frente a
aquel, esto es pretende ser "puramente" técnico y no sólo se abstrae de la
pregunta por el sentido, sino que incluso la niega y la transforma en una
pregunta sin sentido, como es el caso en la -llamada ac,titud "positivista".
Pues él, un pensamiento que se entiende "puramente técnico", .desafía
nuestra situación mundial hacia una contradicción comprometida.
2. Unido a ello se presenta algo más. Una "síntesis" de a_mbas
formas de racionalidad, que ·no hay que malentender como su "mezcla" o
como un mero agregado exterior de la una a la otra. Como si el pensamiento .
técnico pudiese obrar primero poniendo entre paréntesis todas las preguntas
por el sentido y por el valor, se concentra sólo en puntos vista orientados a la
posibilidad de logro, en donde la extensión del poder de disposición sobre la
naturaleza se presenta como motivo en el fondo, y finalmente, con
posterioridad o al margen, esto es como "desde afuera", se conforma con
ciertas limitaciones que le vengan desde las consideraciones éticas. La
perspectiva ética, esto es el respeto de la naturaleza, no 11-sólo como valor
aprovechable por el hombre, sino como valor de sentido ~n sí y tomada sin
otro fin que sí misma, entraría pues como dimensió1n interna en el
pensamiento técnico y obraría en cada paso del peniar. Una síntesis
auténtica, como se promueve acá, no se agota en un agregado exterior de
formas de racionalidad, las que permanecen unas en otras extrañas en su
esencia, sino que significa algo cualitativamente nuevo respecto a los
elementos de partida, algo que no existía con anterioridad. Se trata de un
espíritu nuevo en el pensamiento técnico mismo.
3. Está claro que un tipo de "dialéctica" tal, un progreso así
entendido de la tesis a la antítesis y hacia la síntesis, no puede ser
"impuesto" simplemente a los métodos científicos existentes como un
esquema rígido y "ordenado" o como norma para su de~arrollo posterior.
Ella es más bien un suceso vital, que exige una confront~ción libre de las
direcciones y puntos de ubicación. Esto significa: Una buena "dialéctica" se
realiza permanentemente como "dialógica". Aquí deben encontrarse sobre
todo_el Occidente y el Oriente y las grandes culturas eomo compañeros
abiertos, en tanto que ellos desde sus acentuaciones espirituales diferentes,
tienen que brindar una contribución irrenunciable para el desarrollo de la
humanidad del hombre. Habría que aceptar con paciencia el sufrimiento
ineludible provocado por los déficits y límites experimentados del poderse
comprender, esto podría ser un paso necesario hacia una humanidad más
madura.
El prmc1p10 no debe decir: Reconducción de la dialógica a la
dialéctica, para deducir así la respuesta a todas las preguntas de un sistema
818

preconcebido y con ello básicamente producidas a priori, sino inversamente:
Recon~ucción de la dialéctica a la dialógica, para recibir así la respuesta
respectivamente recién a partir del diálogo. Lo .esencial, Jo que hace
realmente progres.ar a la, hu.manidad, no puede nunca obligarse, más bie~e
deb~ .~onar a p~1r de s1 mismo y puede ser recibi&lt;;lo. Esto supone, claro, la---dec1s1on de amesgar por lo menos un mínimo en confianza, pese a todas las
heridas y desilusiones experimentadas en el pasado.4

VI
Nuestra experiencia a las puertas del siglo XlXI de que se quiebran o
se disuelven los órdenes tradicionales, y la necesidad de lograr un orden de
paz que abarque a todo el mundo, insinúa vueltá a la teoría del caos de las
ciencias naturales. Se podría pues entender también -pero pienso que esto
sería un malentendido- el empleo de la teoría del ,caos en la historia en el
Señor Stepin, como un aliento para el mal: Pues a través del mal surge el
caos; a través del caos surge -así lo afirma la teoría del caos- un nuevo
orden, así pues lo malo provoca un nuevo orden.
Quisiera ahora hacer una observación filosófica a fin de aclarar ese
complejo de preguntas, observación referida a la teo,ría del caos de las
ciencias naturales, y luego decir algo sobre la pregunta de un traslado de es·a
teoría de las ciencias naturales a la historia humana, en donde voy a
referirme a lo ya dicho.
1

1. Me refiero a que la ciencia natural moderna se limita en su
método a describir lo más exactamente posible los hechos dados en la
experiencia y a colocarlos en un contexto según las leyes, por ejemplo
constatar, a) que un nuevo orden sólo puede surgir,cuando previamente los
órdenes antiguos se disuelven, y b) que entonces, c1:1ando esa condición está
cumplida surge el nuevo orden también de hecho en la naturaleza -conforme
a leyes- porque ella debe surgir, y esto según la conclusión lógica,
necesariamente. La ciencia natural pregunta en el sentido de su método, bajo
qué condición y cuándo surge el nuevo orden según la experiencia -y que tal
vez surja necesariamente-, pero no de dónde surge ello, y de dónde hay que
ver la causa suficiente. Esa pregunta se formula, d,ado que el contenido de
sentido del nuevo orden no estaba presente con anterioridad y no puede venir
desde la nada. Ella es un problema filosófico que sobrepasa a la formulación
de pregunta de las ciencias naturales. Particularmente la ciencia natural debe
dejar abierta la pregunta de si la causa opera con necesidad absoluta, como
ocurre fácticamente o si otros efectos no serían' pensables bajo otras
condiciones.

819

�2. Esto conduce luego a otra pregunta, la de una trasferencia de la
teoría de la ciencia natural a la historia humana. Pues parece manifiesto que
en todo caso en el ámbito humano un nuevo orden no surge_desde el caos
con necesidad absoluta y "como por sí mismo". Pues, para decirlo por medio
de un ejemplo: si un vínculo de amistad entre los hombres se destruye por
medio de un acto malo 1 ofensivo, no está de ninguna manera por anticipado
y asegurado, con necesidad natural, que el compañero P,erdone y -surja así
una amistad tal vez más profunda y mejor; aparece como posible que el
compañero se niegue o incluso rechace esa solución. Sería muy riesgoso
destruir conscientemente los órdenes antiguos, teniendo Ja buena intención
de lograr un nuevo orden, en la creencia de que ello conducirá
automáticamente al éxito. Según la experiencia, el hombr~ tiende más bien a
vengar lo malo con lo malo, y a devolver lo bueno por lo bueno. Así podría
hablarse de una "dialéctica de lo malo" y una "lógica de lo bueno": Lo malo
devuelve a la larga lo malo y destructivo a los mismos autores; lo bueno, en
cambio, opera lo bueno y constructivo. A causa del desarrollo progresivo de
la técnica y de la dependencia creciente de todos con todos, se vuelven esos
efectos cada vez más extens.os y más profundos -y así parece no quedarle a
la humanidad otro camino abierto- en su esfuerzo por escapar a la
autodestrucción amenazadora, que el de transformarse. Se podría hablar aquí
casi de una "obligación por lo bueno".
Ella no sucede sólo al nivel del pensamiento mediante el
reconocimiento filosófico de las conexiones, sino que se opera también
emocionalmente, por medio del miedo creciente a la destrucción profunda y
al caos total, y por medio de una presión creciente del sufrimiento. En este
sentido se puede trasladar efectivamente la teoría del caos a la historia
humana y a la situación actual, y en ello se encuentra un argumento racional
para la esperanza.
Esto no significa que para la construcción de uq muevo orden, que
asegure la supervivencia de la humanidad, sea necesaria inevitablemente la
destrucción violenta de los órdenes viejos, se sugiere mas bien como camino
alternativo un diálogo, el que con respeto mutuo y valorando a los
compañeros, podría conducir hacia una nueva concepción y al cambio libre
del comportamiento.
r

Y mucho menos significa que a la destrucción y al caos le seguirá
con seguridad absoluta una vuelta hacia lo bueno. Incluso no habría que
excluir un fin en la catástrofe.
Pero con todo eso, también es pensable una marcha hacia un orden
nuevo desde el caos total inquietante, si se sigue a tiei;npo la razón y la
presión del sufrimiento de la historia.

Quiero intentar iluminar según mi perspectiva una idea central de
n?estr?. proye_cto, idea a la cual nos hemos estado referiendo siempre en la
d1scus1on: la idea filosófica de un "globalismo humanista" En prun·e 1
· · d
•
•
r ugar
qms1e_ra etermmar más de cerca el concepto de "globalización" y luego ¡0
especifico del carácter "humanístico" reclamado.
"Globalizació?" se refiere al proceso e_n el que se encuentra
a~tualmente ~a ~umanidad y por lo cual ella se dispone a transformarse de un
sistema m~camco en un sistema semejante a un organismo. Mientras que en
un m~camsmo el todo resulta de un ensamble exterior de las partes, en .un
orgamsmo~ _en cambio_ se determinan las partes en su constitución interna y
en su func10n por medio de la vinculación al todo. Ese es por ello más que la
mera suma de las partes y está antepuesto a ellas. ··
.
Correspondientemente las partes de la humanidad, las naciones y las
d1fe~entes culturas del mundo, se experimentan hoy en dependencia
creciente unas de las otras. Esto se puede observar en todos los niveles en el
de l_a econom!a, de la política y del desarrollo espiri~al, y se manifie~ta en
u_n mtercamb10 cada vez más abarcador y profundo. Las culturas dadas
s1st_emas se ven expuestos cada vez más y más a la presión de cambiars~
teniendo en .:uenta los . _re_~uerimientos del intercambio y de una
complementac1on mutua, dmg1endose hacia el bien del todo. De otra manera
no sería posib~e una superv!vencia. Pero esto significa que ellas son
desafiadas a hberarse de ciertos endurecimientos tradicionales y d
abs~lutizaciones propias, a trascender sus modos acostumbrados de ver
realidad y a defirnrse nuevamente a partir del encuentro con otras culturas.

1:

· Así podría surgir una paz dinámica y humanamente creativa. Similar
a como una melodía se realiza por medio de una consonancia de tonos·
mel~dí~ que es más que una mera ~urna de tonos, y representa alg~
cualitativamente nuevo,
nueva cualidad de totalidad, que anteriormente
no estaba presente, así podría provocarse una nueva cualidad de humanidad
por medio de la reunión correspondiente de las culturas. Con ello sería
trascendidas e integradas las culturas actuales. Ellas quedarían conservadan
en sus aspectos humanos positivos, excedidas respecto a ciertas Jimitacione:
y a déficits humanos y con ello elevadas hacia un ser humano má
abarcador, más profundo y más pleno. Queda claro que con un cambio tas
radical tienen lugar simultáneamente graves reservas, miedos y sufrimientos~
estos podrían interpretarse en cierta medida como los "dolores de parto" d '
una nueva humanidad.
e

µ6a

821

820

1

1

�Con ello aparece a la vista el p~etendido "car~cter huma·~ista" ?_el
"globalismo" que ya se va iniciando. El mismo consiste .:n su d1mens~~n
ética: esto significa en el requerimiento de respeto y at~nc10.n, pero tamb1en
en la tolerancia, en 1~ disposición al cambio y en otras virtudes hum~n~, que
sólo son de esperar bajo dicha condición. Tal vez sea la expenenc1a de
.di~logo en nuestra rueda de trabajo ya un ejemplo para un proceso de
globalización humanístico.

vm
En este contextos~ formula ante todo la pregunta: ¿cómo habría que
operar concretamente para realizar el proyecto? Quisier~ proponer aquí !res
pasos (los que tal vez no habría que tratar necesanamente en estricta
sucesión temporal, sino más bien simultáneamente).
El primer paso debería investigar en el di~lo~o ~e las di~eren_t~s
culturas y sus representantes la pregunta: ¿En que consiste , la s1tuac1on
básica y la estructura básica del hombre, de lo humano_en comun, lo que se
imprime de modo diferente en las diferentes culturas? En base a eso en
común y vinculante entre las culturas se pu~de forr~mla~, en un se~undo
paso la pregunta por lo diferenciante:
¿Como se ~mpnme el comu~ ~er
hombre en las diferentes culturas?, ¿En qué consiste lo tal vez tlp1co
europeo, lo típico asiático, lo típico africano, americano, etc ...?, _¿cuáles son
los aspectos básicos de su diferenciación? y 3.. ~a pregunta: _¿Como pueden
encontrarse los diferentes y varios en atenc1on, tolerancia mutua y en
disposición_ a compleme_ntarse~ ¿~onsiste el sentido de la. evoluci_~n,? la
dirección objetiva de la d1ferenc1ac1on, tal vez en una_clase de mtegrac1on.
'
Seguidamente quisiera exponer sobre estos tres · aspectos algunas
hipótesis como puntos de discusión.
,.

Al Ier. paso: Lo conjunto, lo humano en general podría
representarse como un trenzado de vínculos del hombre con_ 1~ naturaleza,
consigo mismo, con los otros hombres y con lo absoluto y lo d1vmo.
Si ser hombre significa primero fundmentalmente una relación con
la naturaleza, así podría significar esto, que en todas las_ cul~u~~• la
naturaleza debería representar un valor básico, esto es la d1spos1c10n de
considerar y tratar a la naturaleza no sólo como valor aprovechable por ~l
hombre, sino también como valor de sentido en sí mismo. La cultura podna
entenderse como resultado de un diálogo del hombre con la naturaleza, en
donde el espíritu humano reacciona a los desafíos del lado de la naturaleza,
en cierta medida "responde" "responsablemente" a su preten~ión, en tanto
que él capta las estructuras de sentido inmanentes d~ la misma y busca
822

formarlas luego conforme al sentido. Es decir: Un primer aspecto, que es
propio del hombre como tal, parece ser la i:fj§posición de entablar un vínculo
con la naturaleza y llegar aun "diálogo" con ella. Ese será más fructífero,
cuanto mayor sea la atención y la valoración y cua~to más profundo sea el
amor y la intuición.
Un segundo aspecto es el vínculo del hombre consigo mismo. Cada
hombre es un diálogo consigo mismo. Él no puede simplemente identificarse
consigo mismo sino que tiene que confrontarse consigo mismo y tiene que
trabajar en sí mismo. Así se muestra como segundo valor básico y como
tarea de lo humano general, la atención, la formación y la educación de sí
mismo ..
Otra experiencia general y comprensiva dice: Aquel que ha
aprendido a respetarse a sí mismo como hombre, se halla en condición de
respetar a los otros en tanto que hombres. Así se presenta como tercer
aspecto de valor fundamental el respeto de los otro~ ~ombres -lo que exige
una cierta tolerancia-, y también una disposición oásica a ayudar, la que
esencialmente va más allá de la mera tolerancia. Esto incluye también
respeto frente a la comunidad y a la cultura a la que pertenece cada hombre.
Un cuarto aspecto de valor, que fue recordado varias veces y que
fue subrayado por el Señor Gusseinow es la relación a lo supremo e
incondicionado. Este se deja interpretar como lo divino, lo que sucede en las
distintas culturas de modos diferentes. Así resulta el respeto frente a lo
divino y sus manifestaciones como valor básico fundamental.
Finalmente habría que discutir filosóficamente en esta dimensión la
pregunta por una responsabilidad incondicionada del hombre. ¿ Tendría
nuestra responsabilidad incondicionada, así como nosotros la
experimentamos en la conciencia moral, su fundamento adecuado en un ente
incondicionado? ¿Significa el "responsabilizarse" un responder a aquella
pretensión sentida en lo profundo?
En todo caso, resumiendo, yo vería la identiqad. .de lo humano común
a todas las culturas en esa cuádruple relación del hombre: con la naturaleza,
consigo mismo, con los otros hombres y sus comunidades culturales y con lo
incondicionado y divino. Aquí no se entenderían, sabido, esas cuatro
dimensiones dialógicas de valor como un simple aditivo estar al lado, sino
como un estar integrativo uno en el otro. Demasiado sobre el complejo de
preguntas I, el que me parece fundamental para todo lo siguiente.
Sóbre esa base se puede formular, ya en un segundo paso
concretamente la pregunta, de cómo se imprime de manera diferente el ser
823

�humano en común en las diferentes esferas culturales continentales. Se
podría exponer, por ejemplo, y esto nuevamente como hipótesis de trabajo,
que el hombre europeo-occidental, tiende a tomar una distancia racional
frente a la realidad. Esto significa ~n relación al vinculo con la naturaleza un
peligro de extrañamiento científico-técnico y una destrucción y explotación
sin consideración, pero también la chance particular de utilizar la naturaleza
según una planificación con sentido y responsable.
Frente a ello, el hombre de la esfera cultural afro-asiática se
encuentra menos dirigido a dominar racionalmente sobre la naturaleza y a
cambiarla activamente, que a participar en sus estructuras de sentido
experimentadas intuitivamente ya integrarse en ellas, esto es a vivir en
armonía y balance con el cosmos. Según muestra la experiencia, tienen
ambas, tanto la disposición más antropocéntrica de Europa y del Occidente,
como también la disposición más cosmocéntrica del Oriente y de las culturas
afro-asiáticas, ciertas ventajas como también desventajas, ellas parecen estar
determinadas por la historia a un diálogo crítico y constructivo.
Quizás pueda también decirse algo similar sobre la relación diferente
respecto al hombre: Parece que, en el ámbito cultural europeo y occidental
fue desde siempre la acentuación del individuo un gran tema. El lado
negativo de ello es el individualismo, el egocentrismo y el particularismo,
con sus consecuencias destructivas para la unidad y la conexión con el todo.
Pero hay también lados positivos como la ya mencionada exposición de la
dignidad irremplazable del hombre (sin perjuicio de cierto mal uso
amenazante). Frente a ello parece estar más impreso en otras culturas el
encuadre del individuo en la comunidad humana y en el cosmos.
Analógicamente se podría preguntar, si el vínculo con lo absoluto y divino
muestra caracteres diferentes típicos en las culturas africanas y asiáticas, en
el sentido de una unidad acentuada con el cosmos; en las europeasoccidentales muestra una delimitación racional más aguda.
En un 3er. y último paso habría que probar si las diferencias
culturales, según lo caracterizado recién o según otros criterios, no se
fructifican, mutuamente. Allí podría encontrarse una tarea esµecial para el
futuro. Si se impone la suposición de que en la evolución del ser hombre, lo
uno y general humano, aparece en formas culturales distintas y contrarias
justamente para que sea posible una plenificación y _realización del ser
hombre -tal vez, similar a como en la naturaleza se· puede en~ender la
diferenciación de los sexos: por medio de su encuentro e intercambio se
funda una mayor riqueza de la vida a nivel biológico y psíquico-espiritual.
Una buena globalización, esto es integración a la base de un diálogo
respetuoso, tolerante, compañero, significaría una paz creativa, dinámica y
824

humana, 1~ que representa una cualidad nueva del ser hombre. Una paz tal,
h~ta aqu1 no lograda, no se puede construir naturalmente sólo desde )a
cabeza ella -debe crecer desde el corazón: Con ello queda implicado el
problema de la confianza mutua. Se podría tener la impresión de que ta
~onfi~nza ac_tual~ente no ~e halla en curso. Se dice que ella es cuestión de
~ent!mentahsmo , y esto tiene poco que ver con la realidad socjal, política y
c1entifica. P:ro la confianza no tiene por qué ser un sentimiento ciego ella
gan~ _s~ cuahda? humana completa más bien recién, cuando se funda en una
dec1s1on consciente y responsable y cuando lleva a entrar
,
•c ,
d , d
.
-.
en razon.
¿. orno po na eve01r una unidad a partir de una multitud de cuÍturas ·
d~ferentes, las que en parte han tenido malas experiencias entre sí, si ellas
solo desconfian constantemente las unas de las otras? •Cómo
1,
concebible la gl?bali~~ión como proceso humanístico sin el.ri;sgo de p:;r1;
menos una medida mm1ma en confianza mutua?
·

IX
. Señor presidente Gorbatschow, Señoras y Señores, el Señor
Gussemow ha formulado una p~egunta al comienzo de su exposición, ta que
corre~~onde a la _s_ospecha de s1 la "tendencia a la globalizacion" no es en
defi01t1va expres10n de un oculto neo-imperialismo occidental de
·, d h
,
,
una
pretens_1~n e egemo01a de la cultura occidental sobre todo el mundo. A
ello qms1era agregar tres puntos.
I. No se p~e?e excluir que efectivamente este sea el caso, en parte.
Esto se pued_e ~erc1b1r_ cl~~mente y puede discutirse. Pero me refiero a que
es? _no es la umca mot1vac1on y tendencia en occidente. Hay tendencias muy
critica~ y opues~s?, como p~r . ejemplo hace poco lo expresó, en una
e~tre~1sta de telev1s1on el ex-mm,stro alemán de relaciones exteriores: HansD1etr1ch Gen~cher, quien, con buenos argumentos, se declaró en contra de
Samuel H~ntmgton, el que apoya una pretensión tal de hegemonía de. la
cultur~ ?cc~dental, y Genscqer no es el único en Occidente que expone aquí
una cnt1ca impetuosa con/ ifrden racional .

. . 2. Aunque la pretensión de hegemonía apostrofada continúe
existiendo, las tendencias del proceso de la historia van mas' JI'
desconoc1en
., doIa. Para poder sobrevivir no
· le queda a la humanidad a tra,
0
elección que la de reducir las pretensiones de hegemonía y dominio d ¡ ª
1
. 1
b.
e as
cu turas part1cu ares y a mse a un diálogo universal. La presió d 1
sufrimiento por medio de la falta de orden, la iniusticia y f: ltan de
d
·
:i
ª e
responsabI·1·d
t a crece mmensamente y esto también como consecue · d I
. .
d 1 bl . ,
nc,a e
crec1m1ento enorme e a po ac,on de la tierra y del desarrollo co t· d
, .
d
, b'
,
n mua o
de 1a tecmca
en to os 1os am ,tos. As1 hoy aparece el contrario antiguo de un
825

�"idealismo digno de creer", que flota ajeno a la realidad de las cosas; y de un
"realismo sobrio", que abstrae los valores humanos y no los respeta; la ética,
en cambio aparece como un mandamiento de vinculación a la realidad y de
la inteligencia.
.
Y yo opino que aquí se encuentra una de nuestras tareas más
urgentes en el marco de la fundación Gorbatschow: Formular los principios
de la inteligencia, los que hay que considerar en cada "diálogo intercultural"
y de una "globalización del mundo" sobre base humanística. Allí se podría
reflexionar especialmente sobre una "dialéctica de lo malo", ya formulada, y
una "lógica de lo bueno". Puesto que, como ya lo dice el habla popular: El
que siembra lo malo, cosechará lo malo, y así finalmente se perjudicará
también a sí mismo. Si el más fuerte subordina y explotá al más débil, lo
debilita más aún y lo hace más incapaz de servirlo a él, el más fuerte; y no
solamente más incapaz sino que también despierta en él una voluntad en
contra. A esta actitud le falta inteligencia, maldad es expresión de tontería. Si
en cambio, el más fuerte está dispuesto a servir al más débil
desinteresadamente, lo fortifica y lo hace con ello más capaz y sobre todo lo
lleva a tener voluntad de servirlo a él, el más fuerte. No existe algo más
inteligente que lo bueno, podríamos decir también: que ~I amor, y no hay
nada más tonto que el odio, el egocentrismo, la falta de ~~sponsabilidad. Lo
malo devuelve lo malo, de lo bueno afluye lo bueno. Estb último vale sólo,
según lo comprueba la experiencia, cuando al otro se lo r~speta y se lo ama,
no sólo a causa del provecho que se espera obtener a· través de él, sino
fundamentalmente como fin en sí mismo.
;
A ese razonamiento filosófico simple habría que enfrentarle por
ejemplo la teoría mencionada de Samuel Huntington, quien recomienda a
Occidente fijarse a la hegemonía y dominancia, para poder sobrevivir en la
concurrencia de las culturas. Probablemente conduce en la misma dirección
aquello a lo que el Señor Stojanovic se refirió con "egoísmo iluminado",
algo que tiene que ver con mi visión. Sólo que yo no nombraría a eso
"egoísmo", pues con ese concepto se asocia en la mayoría de los casos la
disposición a "aprovecharse" de otros hombres en beneficio de la propia
persona y a sobrebeneficiarse. Se puede tratar más bien sólo del
conocimiento de que se sirve mejor al própio ego, si se respeta al otro
sinceramente y como fin en sí mismo, y no en vistas a la ventaja propia que
se espera de ello. Acá se hace referencia a algo cualitativamente otro y
nuevo. Con ello aparecería también el sentido del mandamiento cristiano del
amor en el círculo de nuestro debate filosófico-racional.
3. A partir del contexto de una "globalización humanística"
dimensionada éticamente, la que tiene significado fundamental para la tarea
existente del encuentro de las culturas mundiales, resulta para mí la pregunta
826

que quisiera dirigir también con gusto al Señor Gorbatschow. · Sería
pensable que Rusia, debido a su lugar geográfico tenga una tarea hisfórica,
est? es que esté vocacionada a intermediar· entre las culturas de Europa y
Asia? Esto no quiere significar sólo un "adicionar" o "mezclar" los
elementos culturales europeos y asiáticos y las tendencias sino en cierta
medida a partir del "material" de ambas dejar surgir algo ~ualitativarnente
nuevo. ¿"Salto creativo de la evolución" a través de Rusia?
Una síntesis genuina de las culturas en la historia se comporta tal vez
similar a una unión de elementos generativos diferentes en la química. La
unión de hidrógeno y oxígeno en el agua representa, frente a una mera
mezcolanza de esos elementos, una estructura substancial esencialmente
nueva y muestra características de comportamiento cualitativamente nuevas
las que no se pueden adjudicar a los elementos iniciales. Concretamente est~
podría significar, para recurrir a una tesis expresada ya anterionnente el unir
.
'
creat1vamente la contemplación cosmocéntrica del asiático, la que no
adjudica al _ho_mbre posición especial alguna, sino m~s bien lo integra como
miembro s1rv1ente en el cosmos, con la concepción antropocéntrica del
europeo, de subordinar la naturaleza al hombre y hacerla servil. La síntesis
de esas posiciones opuestas, en una consideración verdaderamente "ontocéntrica" podría decir: Ambos, tanto el hombre como el animal, y por sobre
todo, todo ente con sentido, debe ser atendido y amado no sólo en vistas al
valor aprovechable para el hombre, sino fundamentalmente como fin en sí
mismo. Esto no excluye una valoración relativamente diferente del ente
según su rango de ser diferente y su posición en el cosmos. Sobre todo el
hombre se diferencia de todos los otros seres restantes, en tanto que a él (y
solamente a él) se le adjudica responsabilidad para con la naturaleza, por
medio de lo que él al mismo tiempo está más profundamente arraigado que
todos los otros seres en el cosmos. Con ello se formula por ejemplo la
pregunta: ¿En qué medida es éticamente fundado en un caso limite el herir a
la naturaleza o el matar a otros seres, cuando ello representa en una situación
dada evidentemente el mal menor y cuando de otra manera no se pueda
proteger al todo envolvente?
Una propuesta tal de síntesis de principios europeos y asiáticos,
tendría que ser discutida referida a cada caso, en el diálogo de las culturas,
por ejemplo en el ámbito de la bio-ética y de la ética médica. No puedo
juzgar que ideas y qué ejemplos en la historia de las ideas rusas puedan ser
demostrativas para el tema de un encuentro cultural creativo. Se trataba, en
definitiva con lo mío de ejemplificar esa tarea fundamental del futuro por
medio de algunas referencias concretas a la perspectiva de una
"globalización humanística".

827

�LA FENOMENOLOGÍA
Y LOS FUNDAMENTOS DE LAS CIENCIAS

Notas bibliográfü:as
1

Cf. Uwe Voigt (ed.), Die Menschenrechte im interkulturellen Dialog. (~chriften
zurTriadik und Ontodynamik. Tomo 14) Frankfurt/M. Bem-New Yórk-Pans 1998.

.

2

Cf. acerca del contexto: Heinrich Beck, Kulturphilosophie der Technik. Zu
Technik-Menschheit-Zukunft, Trier 1979.
3

Cf. Heinrich Beck-Ismael Quiles (edd.), Entwicklung zur Menschlichke~tt durch
Begegnung westlicher und ostlicher Kultur. Akten d~s IV. Interkontmenalen
Kolloquiums zur philosophischen In-sistetenzanthropolog1e vom 1. Sept. 1986
an der Universitlit Bamberg (Schriften zur Triadik und Ontodynam1k. Tomo 1),
Frankf./M.-Bem-New York-Paris 1988.

· Edmund Husserl
Ideas relativas a una fenomenología pura y una.fi/osofiafenomenológica
Libro tercero: La fenomenología y los fundamentos de las ciencias
Ed. Instituto de Investigaciones Filosófic~-UNAM,
México, 2000, 157 pp.

?·

Lic. Pedro Cortés Rodríguez .
Centro de Estudios Humanísticos
FFyL-UANL

4

Cf. Heinrich Beck, Díalogísíerung der Díalektik -Ja. Díalekti~jerung der Díalogík Neín! Zu den ontologíschen Bedingungen des Díalogs (in krítíscher
Auseínandersetzung mít hegel). En: Erwín Hasselberg, Ludwig Martienssens, :rand
Radtke (edd.), Der Díalogbegriff am Ende des 20. Jahrhunderts ..1nt~mat1onale
wissenschaftlíche Konferenz anlaBlich des 225 Geburtstag vo~ G. Fnednch Hegel,
Berlín 1996.
:,

La traducción al español del tercer libro de las Ideas relativas a ~na
fenomenología pura y una filosofía f enomenológica ·de Edmund Husserl,
aparece publicada en la colección Filosofia Contemporánea del Instituto de
Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de
México, y llega a complementar los dos libros anteced€ptes ya traducidos: el
primero por José Gaos "Introducción general a la fenomenología" (FCE,
1942) y el segundo por Antonio Zirión "Investigaciones fenomenológicas
sobre la constitución" (UNAM, 1997).
"La fenomenología y los fundamentos de las .ciencias" es el título que
lleva el último libro que integra Ideas, su traducción directamente del
alemán y realizada a partir del tomo V de la colección Husserliana, edición
reimpresa de 1971, corrió a cargo de Luis Eduardo González y bajo la
revisión de Zirión. En la presentación del libro que ahora comentamos,
ambos fenomenólogos advierten y proponen lo siguiente: " . .. considere el
lector no sólo al traductor como un fenomenólogo, sino también al
fenomenólogo como un traductor."(p. 7) Aludiendo a una doble prospectiva
de este trabajo editorial.
El libro, además de la
presentación referida, contiene cuatro capítulos
/
con sus notas críticas y .úna misma cantidad de anexos. De estos últimos el
primer anexo es el más extenso y de mayor relevancia,.:no por ello los tres
posteriores carecen de importancia, dado que .en aque1, Husserl explica las
ideas centrales que el lector debe con~iderar para seguir el tránsito del
segundo al tercer libro.

1

, l

En el capítulo primero "Las distintas regiones de la realidad" el
filósofo alemán nos presenta una distinción de las tres esferas de la realidad
-cosa material, cuerpo y alma o yo anímico-, la manera en que éstas son
concebidas para toda comprensión del mundo y cuya!'diferenciación es de
828

829

�.

.

alta importancia para los dominios de la ciencia de~de la persp~cti~a del
fenomenólogo. Examina inicialmente a la cosa mate~zal c.uando es o~J~to ~e
estudio de la intelección, el análisis de la cosa matenal es un act~,on_gmano
entendido como percepción material. No se insinúa una percepc1on ~nt~rna,
de tal o cual cosa, para Husserl la· percepción material en ~oncreto s1gn1~?ª
"un caso especial de percepción de A~GO .E?CTENSO . La p~~cepc1on
~aterial es una experiencia que nos permite .teonzar _sobre y a partir de ella
dando como resultado una fundación del pensamiento de la naturaleza
material. Con tal ~onsideración se aleja de todo realismo ingenuo.
La ciencia de la naturaleza material tiene su origen en las cosas mismas,
en objetos ya dados: "La experiencia teórica -apu~ta Husserl-:- ~ las
intenciones cognoscitivas teóricas conforman una modal~dad de pensan:i1en~o
que se produce exclusivamente a través de las apreh_ens10nes de expenenc1a
materiales." (p. 12) Una ejemplificación de tal 1_dea ,se , ~resenta e~ el
proceder del científico de la naturale~: hay fis1co~ ·~eonco~ _Y fis1cos
experimentales, ninguno de estos se pnva de u~a act1v1dad teonc~ en su
campo de investigación. Sin embargo, el trabaJo de una comumdad de
investigadores de la naturaleza que apunta a un sa?er_ de objetivid~des no se
encuentra desprovisto de la entrega de un yo amm1co. El es~ud10 de e_ste
segundo aspecto, que nunca deja de ser natural, correspondena a otro tipo
de disciplinas.
.!
El dominio particular de las investig~cione~ fe_nome_~ologicoepistemológicas es un rango que tiene como fi~a~1~ad la clan~cac1on de las
regiones de la realidad para los conceptos y los JUICIOS de las diversas esferas
del saber.. Con tal dirección en la reflexión, podemos afirmar que l~s
ciencias de la naturaleza material poseen un dominio de estud10
estrechamente cerrado y desde luego con miras estrictamente positivas.
1

Lo real, desde el punto de vista de la especulación fil~sófica
sistemática, es todo aquello que ontológicamente existe para el suJeto, Y
según el filósofo alemán: "TODA CIENCIA ~E LA R!1LIDAD EXPLICA
CAUSALMENTE si en verdad y con validez ob1etzva SE PROPONE
DETERMINAR LO QUE ES LA REALIDAD" (p.14) La ~iencia de _la
naturaleza material opera conforme al nexq causal de una realidad m~tenal
obligadamente existente. En este punto es donde se vuelve necesana una
capacidad fenomenológica esclarecedora de ~odas aquellas n~tas que u~a
ciencia de la experiencia positiva no logra vislumbrar y _defimr. Cualquier
tipo de investigación científica requiere rigor y p~ofund1d~d en los nexos
real-causales, y la ciencia de la naturaleza matenal, analizada ?~s?e que
Husserl nos enseña la filosofia fenomenológica, representa la poszb1/zdad de
ir más allá de un proceder científico dogmático en sentido trascendental.
830

El cuerpo es la segunda región de la realidad aprehendida por la
ontología fenomenológica. El cuerpo se concibe no como un objeto material,
sino como un depositario de campos sensoriales variantes en estados
sensitivos. El campo sensorial conforma una unidad con el cuerpo
permitiéndole integrar los diversos estados entre las sensaciones: vista, tacto,
gusto, etc., son protagonistas del puente conectivo entre la ,experienéia
sensorial y el pensamiento. De este modo, se aprecia que las sensaciones se
caracterizan por ser corporales más que materiales.
Husserl anuncia la creación de una nueva cienéia que se encargue del
estudio de la corporalidad y la sugiere como una sorriatología, cuya principal
orientación sería la de establecer una mediació'n entre percepción y
experiencia corporal apuntando hacia la conformación de la experiencia
teórica y determinar asimismo al pensamiento teorét~co. En somatología "se
investiga sistemáticamente las relaciones con las cljstintas esferas de las
sensaciones." La ·.somatología se asume en un pláno de actitud natural.
Incluso el filósofo alemán le asigna una equivalen·cia metodológica con la
zoología y la botánica fisiológica, debido a que éstas se apoyan en una
formalización y clasificación de conocimientos para la búsqueda de
objetividad en todo investigar.
Un tercer elemento atribuido a la concepéión ontológica de la
fenomenología con respecto a la focalización de una fundamentación
científica espiritual y natural-material, consiste en 'la integración del yo
anímico entendido como la región más conspicua de,!a realidad, y en radical
disposición para la especulación cognoscitiva. Incumbe al saber filosófico
averiguar sobre la naturaleza del yo anímico aunque ·se entrecruza con ciertas
tematizaciones psicológicas.
De la dualidad humana en su carácter de ente aglutinado y como un
compuesto de yo anímico y cuerpo, aquél encuentra su objetivación en éste,
ambos se intercomunican mediante los estados anímicos y las experiencias
somáticas. Así pues, el yo anímico se aprehende en la conciencia de las
sensaciones hasta llegar a una interiorización que depende de la formación
de las representaciones exteriores, de este modo da pas0 a la vida intelectual.
Ahora bien, si la realidad de lo anímico está dotada de una
espontaneidad tal que le facilita conducirse en el terreno de la
intencionalidad y por ello dista de una investigación causal ¿en qué sentido
se habla del yo anímico como una realidad psíquica?. Dentro del esquema de
los entes de una metafísica tradicional y convencionalista, se canalizaría al
yo anímico como una entidad de naturaleza psíquica. No obstante desde la
óptica fenomenológica se descarta un paralelismo psicofisico arraigado en el
aristotelismo. En efecto sobre el estudio del estrato!,anímico se sugiere la
831

�'

meticulosidad de una psicología racional, siorupre )' cuando ésta prevalezca
independiente de toda.explicación material-causal.
Hasta aquí encontramos deslindadas tres regiones de ia realidad, sin
embargo, el filósofo alemán deja varias cuestiones abiertas con respecto al
estrato del yo anímico ¿pueden conjugarse la psicología ~acional y ~I saber
filosófico? ¿hasta dónde alcanzan las limitaciones en cada una de __ellas al
estudiar una misma esfera? ¿existe la posibilidad de una re1visión conjunta de
tal estrato? Y de ser así ¿cómo esclarecen la naturaleza del yo anímico? Es
en su sucesor docente Martín Heidegger en donde tienen resonancia estas
cuestiones, en la ontología fundamental se redimensionan en un contexto
filosófico, cuya derivación repercute en el análisis existencial del estar-ahí
(Dasein) y su horizonte interpretativo de posibilidades animicas.1

.'

En el capítulo segundo Husserl continúa expresando la relación entre la
fenomenología y las ciencias, sin dudar reitera la actitud adoptada en todo
análisis fenomenológico " ... siempre adoptamos en seguida la actitud
eidética y estudiamos eidéticamente todo lo perteneciente a la esencia."
(p. 33) Como ya había dejado expreso en Ideas Jy en varias de sus obras2, la
fenomenología se caracteriza como una disciplina nueva que estudia y
describe lo esencial, que capta el apriori intransgredible del ser, y se orienta
a la fundamentación filosófica de una auténtica toma de posición teórica.
Precisamente por todo ello la investigación fenomenológica se distingue de
la psicológica.
La intuición esencial es la que importa a la fenomenología como
disciplina eidética, es decir, el dato apriorístico comprendido y abstraído
desde el intelecto desde el universo de la experiencia mat~rial. "Todos los
conceptos proceden de la experiencia, los generales y los particulares, y su
utilidad debe quedar probada en el curso de la experiencia. Siempre debemos
estar dispuestos a revisarlos guiados por ella." (p. 38) Esto implica que los
significados conceptuales de nuestras intelecciones no proceden de una
naturaleza abstracta, sino que tienen su origen de la experiencia al intelecto.
Se anuncia en consecuencia considerar el concepto de "región" ontológica
particular como existencia de ciencias se conciba, .y 4ue éstas nos
proporcionen las notas conceptuales características de la realidad que-les es
propia. Hacia esta división de regiones apuntan las conce~idas en el capítulo
primero, en dicho sentido la fenomenología se matiza ~e un psicologismo
experimental. Se responsabiliza a la ciencia empírica de~investigar sobre la
existencia y a las disciplinas eidéticas como la fenomenología referidas a la
esencia.

_i \ ,

¡

3

experimental tiende a llegar a una desconexión '&lt;le la intuicíón material
d7spué_s d~ _haber indagado_ en las circunstancias j correspondientes a las
v1venc1as m~e~s en la_ realidad, con esto la labor ~icológica experimental
se eleva al. amb1to ra~1onal
disciplina eidétict. adquiriendo un nuevo
rang?. El ngor y la s1stemat1c1dad en las disci¡tjnas eidéticas tiene Ja
finalidad de una certeza inamovible y racional~~hte explicativa una vez
llevada a cabo la investigación fenomenológica. '\,

?~

l

Una de las principales discrepancias que Husserl observa entre Ja
fenomenología y los planteamientos psicológicos de Bolzano, Lotze y ·
Brentano, es que estos nunca contemplaron a la investigación eidética
enfoc~d~ a la fundamentación psicológica y filosófica basada en el
conoc1m1e~t~ de esencias. La influencia para el trazo de la investigación
fenomen?log1c~ de estos pensadores se encuentra por parte de Bolzano 'en
las cons1derac1ones ~roposicionales para la constitución de los juicios
enmarca~os ·en el ~1a_grama de la mathesis universa/is, y de amplia
resona~c1a en una log1ca formal. De Lotze se r~scata la idea un tanto
pascah_an~ de establecer todo tipo de interés impulsado por conciliar el
enten?,1m1ento con el corazón. No obstante, la aportafión de Brentano para la
creac1on de la filosofía fenomenológica es más es,pecifica y de carácter
meramen_te conceptual'. según propias palabras de iHusserl: "Brentano ha
estado leJos de concebir una fenomenología en nu~stro sentido .. . Ofreció a
la m_ode~nid~d la idea de la TNTENCIONALID;\b, obteniéndola de la
conc1enc1a misma a través de la descripción inmane.vte... al menos muchos
de lo~ concept~s q~~ _ac~ñó ti~nen su fuente en la ~intuición ... pero de la
esencia de l?s _anahs1s mtenc1on~les le permaneqt'6 oculta." (p. 71) La
feno?1en?log1a_ng~r~samente va ma~ ali~ de todo planteamiento proveniente
de_l amb1to ps1c~l?~1co y de !as c1enc1as naturales-materiales, ya que al
0~1entarse ~l a~ahs1s y descn~ción de esencias no se obstina por una
?usqu~d~ mfimta de deducciones. La concie~cia participa así de
msust1tmble, porque en ésta se hallan los problerrliis fundamentales de la
intencionalidad. Consecuentemente Husserl señala con mucha razón la
equivocac!ón d~I psicólo?o que apoyad~ en la 2omparación superficial,
toma la vida amm1ca como lo hace el físico con l~s realidades materiales.
Así pues, una justificación metodológica que se adeéue a la pertinencia de la
investigación fenomenológica no guarda una relación paralela con los
p~oce~imientos adoptados por la psicol~gía empírica a partir de las otras
c1enc1as.

La ciencia se sigue vislumbrando como una actividad sumamente
sistemática y rigurosa, en cambio la fenomenología éh cuanto psicología

. Los postulad~s medulares de la filosofía fenomenológica se van
haciendo argu~ent~t1vamen~e contu~dentes en su intención por despojar a
todo quehacer c1ent1fico estricto, d~I, mgenuo _rrejuic!o·de la ciencia empírica
que se co~forma ~o~ una comprens10~ a m:d1as, como'lo es la pura intuición
de la realidad obJet1va. El tercer capitulo La relación de la fenomenología

832

833

�con la ontología" hace patente la necesidad de los entes !' q~e _se .parten las
ciencias para clarificar intelectivamente los conceptos ~iolog,c~s q~: dan
pie a los juicios eidéticos. Por ello Hu~serl recurre a la ~~~emat1zac1on de
un itinerario fenomenológico que consiste_ en desconf
: 10n trascendental
de to estrictamente correlativo a la conc1enc.1a, es de , la puesta_e?tre
paréntesis de la dimensión noemática repre~enta~a por \ ~und~ ~bJet1vo.
Como es sabido ta reducción trascende_ntal (E~o~) conslts1ste~at1~a~ente
en dos direcciones: la noética, referida al amb,to de ·{ c?nc1enc1a, Y la
noemática el correlato de la conciencia. La puesta entre millas del mundo
entitativo ~e dirige a los entes sin más. Pero el sentido . scendental de la
desconexión posee como compromiso que valiéndos~ de una toma de
Posición teórica propia, se busque eidéticamente el sign_ifjcado de los actos
vivenciales de un yo puro.
\.''

!ª

,

r

Concierne pues, abogar por una correspondencia de significados
entre intuición eidética · e intuición material, es obvio que en a~b_as el
contenido de los análisis radica en la división de l9s entes ex1g1da a
posteriori en la discursividad. La reducción trascendent~I º s~ qued~ en una
mera idealidad como parecía insinuarlo Husserl en pnm;era m_s~nc1a. Mas
que llegar a consolidar la edi~cació~ d:l, mé_tod~ fenof~olog1co ~on su
meta de fundamentación de la mvest1gac1on c1ent1fica, qu~ no desdenamos,
se nos presenta el apuntamiento ontológico y la exigei ia de un inda?ar
trascendental ensamblado de notas entitativas y f e una genuma
experimentación eidética.
¡

f

,i

La fundamentación fenomenológica del quehacer cie¡ tífico se redondea
con lo que nuestro autor denomina el "método de la clatticación". La idea
de un proceder metódico de la investigación se t~ toma_ un tanto
complementaria en su consideración interpretativa, que . aulatma~ente se
acentúa en el último capítulo de la obra que coi:n~~tamos, Cabe _s:~alar que
1
dicha idea del método, a causa de su incompatib1hdad c¡ n 1~ v1s1on d~ las
dóctrinas neopositivist~s'. redireccio_na los _desvíos del pe~tm1ento filosofico
en su labor epistemolog1ca y al mismo tiempo se conv1f .e en una certera
crítica de la noción de ciencia acabada y absoluta.
j
·La actividad de la reflexión tradicional~ente se ha Jifinido por su afán
de develar algo que permanece oculto, de arrojar luz soi,fe la penu~bra, es
decir, siempre hay implícita una pretensión de c_la~ificar med1_ante el
cuestionamiento. La clarificación husserliana rebasa d1d\0 planteamiento al
remitirnos a la forma de enunciación de los conceptos. Si se apela a una
evidencia intelectual es porque nos precede la comprensión, y en ningún
modo el progreso tan modernamente estimado de las 'ciencias natur~les,
significa que nuestra época se haya vuelto en todos sus sentidos

comprensible. El conoc1m1ento que del mundo podemos explicar desde
distintas disciplinas, se vale de conceptos creados por el sujeto.
Para tener un proceder científico-conceptual que indique hacia la
comprensión4, el fenomenól6go identifica tres momentos: 1) Los conceptos
lógico-formales, 2) Los conceptos regionales y 3) Lo.s conceptos
particulares. Los primeros son aquellos que sustentan genéricamente la
argumentación, le siguen los que determinan el ámbito de relación óntica, y
los últimos son los que establecen significados peculiares como patrimonio
conceptual de cada ciencia.
Así el objetivo de la clarificación se dirige a explicitar mediante un
procedimiento conceptual las realidades de conocimiento de toda actividad
asumida como ciencia, el concepto no pierde su naturaleza discursiva
haciendo patente la singularidad investigada tal y como ésta se nos presenta
en intelecciones. Mediante figuras simbólicas nos r~presentamos un estado
de cosas, pero nunca nos desprendemos de .nuestr~. particular subjetividad.
La ventaja de la conciencia fenomenológica es que permite escudriñar de
una forma abarcadora, entre la fundamentación de rtuestros prejuicios y en
el confluyente acontecer de lo subrepticio.
·
.

1'

La clarificación en la exploración científica1aventaja a descifrar la
expresión del mundo en su íntimo significado, el fenomenólogo no
necesariamente recomienda hacerse experto de la eñunciación, dicho en sus
palabras "la meta de la clarificación puede formulars~ así: crear de nuevo, en
cierto modo, el concepto predado, extraerlo de la fuente primigenia de la
validez conceptual -de la intuición-, y prestarle dentro de la intuición los
conceptos parciales p~rtenecientes a su esencia original." (p. 117) Propone
abocarse a una explicitación de la intuición que resulta simultánea para la
conciencia. Se sobrepasa. una mera significación verbal, y que en su
naturaleza, lo analizado no se mutila de sus circunstancias y multiplicidades.
Se presenta muy tangible una primacía en el diferenciar sobre el comparar.
Alrededor de una metodología sugerida por Husserl se podrían
añadir muchos aspectos que tiendan a uniformi~r su legado, nosotros
discrepamos de que se entienda la fundamentación fenomenológica como
una serie de reglas a seguir, y atribuyéndonos sus enseñanzas procuramos
atender atentamente a la investigación fenomenológica comprometida con el
pensamiento disciplinario. Tenemos la firme convicción de que cada
momento del mundo circundante es en sí, en su particularidad, susceptible
de comprensión conforme a su estado convergente. Nj la idea de una ciencia
concerniente en exclusiva a la transformación de la realidad, deja
definitivamente de lado una fund~mentación en las realidades primarias y
originarias que existen ontológicainente insoslayablts. Husserl no llega a
¡

834

835
! '
e

�estructurar una ontología fenomenológica. r';!ro cuando menos quedan
esbozadas sus líneas directrices.
La actitud fenomenológica de fundamentación científica de este
libro tiene sus relevancias, entre ellas, su concentración en no eludir, en
acercamos a las posibilidades de fortaleza en el pensar, y, volver inteligible
el impulso que nos confronta con nosotros mismos y con la dinamicidad de
la vida, representa un insondable estimulo para dejar de concebir el presente
encubierto de extremismos bipolares: no argumenta a favor de un presente
tan proclamado en la mayoría del filosofar contemporáneo, entendido en
calidad de mísero y resentido pasajero o de superfluo altanero progresista.
Husserl continúa invitándonos a pensar cuestionando. Nos exige confrontar
pensamientos, por ello su lectura detenida nos lleva de complejidad en
complejidad. Aplaudimos de esta manera la traducción al castellano de este
tercer y último tomo de un proyecto plagado de desafíos como lo son las
Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofta /enomenológica.

a~ontecer_ya experimentado. Por ello la indicación lleva explícito un señalamiento 0
si s~ .qu~~re . una determinación, aspecto que emana -en )a integración de 'la
explu~1ta~10n conceptual que considera el comprender desde los umbrales de la
descnpc1ón fenomenológica.

Notas
1

Cfr. Ser y Tiempo, tr. José Gaos, FCE, México 1986 y ¿Qué es la metafísica? tr.
Xavier Zubiri, pp. 46-54, Ed. Siglo Veinte, Argentina, 1974.
2

Edmund Husserl, Meditaciones cartesianas, § 5 y 7, FCE, México 1986.

3

Husserl acepta que la fenomenología puede ser considerada una psicología
experimental, siempre y cuando ésta no contemple mediante la descripción
fenomenológica una sobrevaloración del experimento. En particular el § 8 de Ideas
/JI se encuentran frecuentemente pasajes que denotan una similitud entre
fenomenología y psicología experimental, v.gr.: "Quien crea q1:1e lo que se realiza en
la fenomenología se realiza también en la psicología mediante la experiencia interna,
habla tan sabiamente como quien opina que lo que la geometría se lo ofrece también
la observación física y el experimento." (p. 56) La fenoi;nenología en tanto
psicología experimental se transforma en psicología descriptiv~, y por último, en el
afán de apelar a la intelección eidética, tendríamos en parte, eJ sano desarrollo de
una fenomenología pura.
4

Sumado al camino descriptivo de la filosofía husserliarra, ·se encuentra la
consideración de la explicitación conceptual. La indicación que se hace de esta
consideración, notamos que se dirige a vislumbrar una comprensión exhaustiva del
campo de conocimiento en toda pretendida actividad científica. Si se entiende que la
esfera de la realidad total como un complejo de existencias descritas y explicitadas
conceptualmente en cada una de sus regiones, la comprensión más allá de una mera
ontología fenomenológica, también se expresaría en palabras y significados de un
836

837

�LEÓN OLIVÉ: EL BIEN, EL MAL Y LA RAZÓN.•FACETASDE LA
CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA, MÉXICO: COL. PROBLEMAS
CIENTÍFICOS Y FILOSÓFICOS, PAIDÓS-UNAM, 2000, 212 pp.

Lic. Rolando Picos Bovio
FFyL-UANL

J

'··

En la vida diaria utilizamos corrientemente iqs términos "ciencia" o
"científico" para referirnos de manera indistinta a c·ualquier conocimiento
que identificamos con criterios inmediatos de racionalidad y objetividad. Lo
científico es lo -verdadero frente a cualquier otra forma de conocimiento
especulativo que no comparte los criterios rígidos de la objetividad
científica.
Esta imagen de la ciencia y de la práctica científica es el sustrato
ideológico que ha legado la sociedad tecnológica al nuevo siglo y que ha
convertido a la ciencia en un concepto nebuloso y abstracto, difícil de
establecer con claridad.
A la visión pragmática de la ciencia han contribuido tanto el
cientificismo positivista en su afán de disociar la realidad de la producción
del conocimiento -el entorno histórico-cultural donde nacen las "tradiciones
científicas"- como la filosofías especulativas de corte metafísico y religioso.
La interpretación instrumental de la ciencia también tiene mucho
que ver con la forma en que aprendemos qué es -la tradición académica- qué
fines persigue y cuáles son sus características. A inicios del siglo XXI la
disociación ciencia-sociedad parte de una consideradón teleológica de la
ciencia que nos remonta a la concepción aristotélica de los universales. ·
Frente al problema de definir la ciencia Olivé señala que no existen
respuestas fáciles ni acuerdos comunes para delimitar lo que es científico de
lo que no lo es "la ciencia, asegura, no puede definirse. Cualquier intento de
hacerlo, es decir, de establecer condiciones necesarias y suficientes que
algo· debe satisfacer para calificar como ciencia corre el, riesgo de abarcar
demasiado o de dejar muchas cosas fuera " (Olivé 2000. p.27) Su

antirreducionismo lo lleva a plantear la cuestión a un nivel metacientífico en
donde la historia de la ciencia, la sociología de la ciencia y la filosofía de la
ciencia dan cuenta de ese qué, a partir de sus diversas determinaciones. El
punto común que lleva esta posición tiene que ver con la postura pluralista y
relativista que asume como guía para plantear los problemas de la ciencia.

839

�i~

·1~

"&lt;

Al establecer que existe una diferenciación entre lo científico y lo
pseudocientífico Olivé busca establecer el corpus de la ciencia y los tipos de
razonamientos asociados a ella. Frente a otro tipo de explicaciones parte de
que en la base de la ciencia se encuentran fundamentalmente problemas
lógico-semánticos, metodológicos y epistemológicos que requieren
, respuestas adecuadas a su naturaleza. Cuando planteamos, por ejymplo, la
relación de los significados de los términos científicos cqn las teorías de que
forman parte o que son patrimonio común del lenguaje científico se hace
dificil definir conceptos "duros" como, "hipótesis", "exJ?)icación", "verdad",
"objetividad", etc, cuya naturaleza puede variar de una tepría a otra.
Si señalamos la manera en qué estructuramos el conocimiento
científico en cada campo de la ciencia nos encontr~tnos con problemas
metodológicos que confirman que la pretendida unidad del método es
imposible. Aquí Olivé se ubica en la corriente qué relaciona la historia de las
ciencias con la historia del método.
Aunque pudiera parecer que se mueve peligrosamente en los
terrenos relativistas, el abordaje que hace el autor de los problemas
epistemológicos es certero, pues la pregunta ¿Qué es eso de conocimiento
genuino acerca del mundo? se aborda en relación a los fines que persigue la
ciencia que marca los criterios -no fijos y establecidos para siempre, sino
cambiantes de acuerdo al propio progreso científico- de lo que es un
conocimiento legítimo "El análisis de muchas controversias científicas y el
desarrollo de las diferentes disciplinas científicas, sugiere que no existe un
conjunto único incontrovertible de criterios, ya no digamos a lo largo de la
historia de la ciencia, sino ni siquiera en un momento determinado" (p.36)
Uno de los puntos más interesantes en el texto tiene que ver con la
revisión que hace del concepto de "progreso" en la ciencia, en donde destaca
en particular la contribución que hace Thomas Kuhn a -fa discusión con su
libro "La estructura de las revoluciones científicas" (Kuhn 1970) que rompe
con la tradición de hacer ver el progreso de la ciencia como sólo un proceso
de acumulación de conocimiento, teorías o métodos.

"
Aunque no se trata a fondo el concepto de paradigma
kuhniano sí
centra su atención en los llamados problemas de inconmensurabilidad de las
teorías (dos teorías son inconmensurables cuando están articuladas en
lenguajes que no son completamente traducibles entre síJ donde hace ver la
evolución de Kuhn hacia posiciones constructivistas, cercanas a la
dialogicidad habermasiana, pero diferentes en el sentido de que no existe la
precondición de un diálogo libre de toda restricción. En su interpretación
basta co11 que uno de los sujetos del diálogo aprenda el lenguaje del otro para
posibilitar la comunicación.
840

En la línea planteada por la sociología alemlárya (Beck 1999) relativa
ª. los _efectos de la tecnología en el mundo, el aborcláje de la filosofia de la
c1enc_1a que propone no deja de lado el estudio pe los problemas y las
relaciones entre la naturaleza, la técnica y la ética. En esto es claro su
diferencia frente a la asepsia ideológica de 1~ corrientes realistas
pragmatistas o empiristas y su casi nula consideradón de las c~msecuenci~
del mundo tecnológico.
:

''
1

Olivé pone en relación el concepto de progi'&amp;so científico con el de
sus costos sociales y naturales y argumenta Jque las innovaciones
tecnológicas deben ser reguladas socialmente en fu4ión de sus efectos. Para
ello, como lo plantea a lo largo del texto, es impórtante· la comunicación
pública de la ciencia y la sustentabilidad del model t1de racionalidad en que
se basa que no debe atentar contra el bienestar hum i.o.
'i,·
¡:;

..
Esta reflexión sobre las caras de la tecno ;~ía lo coloca como un
cnt1co de la modernización a priori sobre cual ier costo donde las
decisiones en la materia son tomadas por una éli . No lo dice en estos
términos, pero aboga por una democratización noitlel lenguaje científico
per? sí del conocimiento sobre los efectos de das tecnologías en 1~
soc1e~ades modernas ~ "posmodernas". Vale ~a
entonces discutir la
relac1on costo-beneficio sobre bases que trasc1endí{n la esfera económica
Hablar de costos implica asimismo hablar de valorJ y de los problemas d~
la responsabilidad moral de los científicos y los tecriólogos. Tras el rechazo
de la pretendida ideología de la neutralidad valorafva en la ciencia señala
que las co_m~nidades científicas no pueden ser ajenas al impacto que generan
sus conoc1m1entos en el mundo. Hablar de clonación, manipulación genética
o bioética es hablar de dilemas morales concretos del científico en términos
de otra racionalidad, una racionalidad no instrumental. Esto exige retomar la
esfera de los intereses propios de la ciencia y de cuándo los intereses
epistemológicos son válidos.

PTª

Ubicados en la esfera del pluralismo i~cluyente cuyo eje -lo
reconoce 01 ivé- es la obra de Larry Laudan, el planteamiento de una teoría
pluralista en la ciencia atraviesa necesariamente pe.,~_Ía interdisciplinariedad
y la naturalización de la epistemología. Esto.no significa eliminar su carácter
normativo en las ciencias, sino reconocer que no exiiten un conjunto de fines
fijos en la ciencia. En la óptica pluralista la noción misma de progreso es
evaluada de a~uerdo con un_ contexto ~el~tivo a, ciertos estándares que
tampoco son mmutables. BaJo estos prmc1pios ~e critican entonces las
visiones clásicas del realismo con su pretensión ;,finalista (encontrar la
descripción verdadera del mundo); del empirismo (I'a verdad de acuerdo a
teorías empíricamente adecuadas) y del pragmatiimo (la resolución de
~

841

-¡
~·

�.,
problemas y las int~rvenciones exitosas en el mundo sobre cualquier ?tra
consideración) aunque' ello no significa -Olivé es mesurado_en ese s~ntidoun rechazo abierto a "la concepción pluralista no toma partzdo por nmguna
de ellas, al menos en lo que toca a la legitimidad de los_fines que ?roP_onen Y
más bien deja abierfa /a posibilidaá de enco~trar pasa1es de la historia de la
ciencia y del quehacer"cientifico contemporaneo en los que algunas v~c:s
persiga alguno de es0r fines y en otras ocasiones se busque algo d1stmto
(p.136-137)
~

s:,

. Marcando su distancia con las posturas · neopositivistas, Olivé
relaciona a las teor!as constructivistas en la ciencia con el esquema pluralista
que propone y analiza tres modelos de constructivismo en la ciencia del siglo
XX.

La tesis central de éste es que los hechos .científicos tienen una génesis
Y ~n desarrollo y no son dados ni tienen una- existencia independiente de los
sujetos, por lo que son construcciones sociales.
.

.

Bajo·el esquema de la critica a la ''.visión h~geliana" de la historia de ·
la ciencia-en el trabajp se refuerza la tesis plurahsta que rechaza l~s ~nes
únicos y un punto . tje llegada donde confluya todo_ .~l conoc1m1ento
científico.
•¡

!

1·

.

Una observación importante es que el modelo plura is~ exige
plantear el carácter delracionalidad del cambio cien!ífico y dife~enc~arlo de
la racionalidad instrumental, pues lo que hace racional a _la c1e.nc1a es el
proceso de desarrollo en el cual encuentra las razone~ su_fi_c1entes pai:a creer
que se han alcanzado ciertos fines (abandonar fines meahza?les Y sistemas
inconsistentes de teorías) en tanto que ésta última es relacionada con los
agentes del cambio científico. Olivé no abunda en el concepto porque
supone tiara la distinción que remite a otras lecturas, fundamentalmente a
Habermas.
Consciente O inconscientemente existe en el trab~jo una re!terada
defensa contra las acusaciones de relativismo a que pud1e~~ d~ pie esta
visión. Se rechaza punto por punto que "todo este perrmt1do pues los
aspectos centrales de la racionalidad científica están a ~alvo _de, ~er
establecidos de manera anárquica. A~más se subraya el caracte~ ?~stonco
de los estándares de racionalidad y el hecho fundamental ~e la pos1b1hdad_ de
establecer la comunicación entre diferentes par~d1gn_1as: no existe
necesariamente una ruptura epistémica tajante en la h1stona del desarrollo
científico.
~

~~ desarrollan las tesis_ de Kuhn, Fleck y ~oyd para explicar las
caracte_nsticas de este planteamiento clásico en la sociología de la cienda y
~e ~lanfica el concepto en la oposición de la visión; de Kuhn y Fleck, que
ms1sten_ en resaltar ~I papel de los presupuestos epistemológicos y
~eta~s1cos en los metodos y las teorías de las actividades y prácticas
c1ent1ficas y, por el otro lado, de un constructivismo-devastador que sostiene
que el conocimiento científico es una constr!.Ícción producto de tas
comunidades científicas.

Como se puede apreciar lo que se está discutiendo en otro nivel es el
problema clásico de la objetividad y de la neutralidad valorativa en las
ciencias. Si el conocimiento es una construcción social significa entonces
que no existen realidades independientes que justifiquen una visión
universalista; existe sí, una relación estrecha entre conocimiento e interés.
'.ara ejemp~ific~r se mencio_na el caso de las teorías en biología que
mtentaron Justificar el racismo, que desde un punto de vista de
constructivismo devastador tendrían razón porque se·basan en un esquema
autorreferenciat
· ·
El constructivismo que propone Olivé se basa en una tesis
ontológica y otra epistemológica. La primera tesis señala que los objetos no
tienen una e~is~encia i_ndependiente de los marcos conceptuales y ta segunda
que el co~oc1m1ento c1ent1fico depende de, y está con~treñido por la realidad
y esos mismos recursos conceptuales y metodológicos de las comunidades
científicas.

Luego de revisar las nociones sobre razón y racionalidad y señalar el
doble carácter de la acción de los hombres sobre el mundo (los hombres s_on
racionales e irracionales de acuerdo a diferentes ,condicio~es),_ ~e puntualiza
que la racionalidad no es una facultad, sino un metodo en func10n del cu_al se
aceptan O rechazan fines, metas o deseos. Se c'.itica a las teoría de la ratwnal
choice porque parte de la racionalidad de med10s afines en el p~oblema de la
elección y esto, argumenta, es sólo una parte de los atributos de la
racionalidad humana.

El ~u~do entonces _siempre se v~ _&lt;;lesde alg~n punto de vista, pero
esto no significa necesanamente la mcompatibiVidad de dos marcos
conceptuales. Siguiendo las posibilidades del pluralismo la interacción
comunicatjva es posible si se supera los aparentes obstáculos de la
inco~mensurabilida~, . ello po~ibi,lit~ la posibilidad de que sujetos que
provienen de trad1c1ones ep1stem1cas diferentes lleguen a consensos
fundamentales. Esto es decisivo para el avance de la ciencia.

842

843

�MEREDITHTAX:
EL PODER DE LA PALABRA: CULTl/RA, CENSURA Y VOZ,
LIMA, PERÚ, 1ª EDICIÓN, FLORA TRISTÁN, 1995

María Maritza Alvarado Ramírez
División de Estudios de Posgrado
.
FFyL-UANL
El hombre a través del tiempo se ha visto envuelto en una lucha por
obtener el poder político, social, económico y cultural. El hombre ha
planeado y puesto en practica estrategias para hacer frente a esa forma de
dominación. Se han creado organizaciones sociales dedicadas a la difusión y
protección de los Derechos Humanos.
En la actualidad la lucha por el poder se encuentra basado en un
sentido tradicional sometiendo a la mujer ante una cultura patriarcal; no
podemos negar la importancia de las mujerés a través de la historia. El
mundo ha cambiado tanto pero sigue existiendo la hambruna, las rivalidades
étnicas, el tráfico internacional de mujeres y niños, ,los movimientos de
población en busca de empleo, los conflictos étnicos y raciales. Tal como lo
ex-présara la poeta afro-estadounidense Audre Lorde, "Hoy en día las
mujeres, y en especial las mujeres del sur, constituyen la vasta mayoría de
las personas pobres y políticamente desfavorecidas del mundo, los
verdaderos prisioneros del hambre y abandonados de la tierra" (p. 18).
Las consecuencias son devastadoras haciendo de las mujeres
minorías, blanco de acciones; aislándolas en una justicia social y económica
en la cual la democracia ha presentado un desarrollo desigual. La
democracia es el poder del pueblo en la cual debe existir una hegemonía
equitativa tanto para niños, mujeres, hombres y ancianos en cualquier plano.
Existe una enorme ambigüedad acerca de los Derechos Humanos en
la mujer. De acuerdo con Meredith Tax, "Una creciente red de clérigos y
políticos conservadores se oponen superficialmente al internacionalismo del
Nuevo Orden Mundial en nombre de la tradición y la soberanía nacional,
combatiendo a las mujeres y las minorías étnicas o religiosas, al mismo
tiempo que invocan un ideal de comunidades benignas gobernadas por
ellos... Nuestra esperanza fundamental reside en la alianza que se viene
desarrollando entre el movimiento mundial de mujeres y otros movimientos
sociales progresistas" (p. 17).
Es importante destacar que los Derechos y deberes están unidos
siendo ;álidos frente a todo individuo manifestando que toda persona tiene
845

�. l
1

derecho al reconocimiento de su dignidad, sin discriminación alguna por su
color, raza, sexo, idioma, religión u origen social. De la dignidad de la
persona emana la justicia, la vida, la libertad. la igualdad, la seguridad, y la
solidaridad convertidas en valores como raíces culturales. Según Ama Ata
Aidoo, "La cultura de una com~nidad es realmente la totalidad de maneras
en la que la comunidad conduce su _vida: sus nacimientos, desarrollos,
estudios, trabajos, entretenimientos y muertes" (p. 18).
Es preciso entender que vivimos en un círculo manipulado por los
hombres en el que las mujeres escritoras no tienen voz. Se encuentran
excluidas de la igualdad política, marginadas, ridiculizadas, privadas de una
intervención cultural en la sociedad.
Las mujeres siguen sometidas ante la cultura patriarcal aun cuando
se habla de una igualdad. "Sus programas para lograr la igualdad adolecen de
fetichismo legal, una creencia sostiene que. sí se consigue aprobar las leyes
correctas, las mujeres adquirirán la igualdad... todos podemos pensar en
países en los cuales las mujeres son iguales ante la ley pero no de hecho.
Nuestros problemas no estarían resueltos incluso si cada país eligiera o
nombrara a mujeres en el 50 por ciento de las posiciones de poder" (p. 23).
De ahí que la igualdad no se trata sino de un criterio puramente
teórico ya que la realidad es otra. "Los medios de comunicación han hecho
posible una nueva forma de denominación cultural... Sus productos son
montados de acuerdo al nivel del gusto más amplio, enfatizando el sexo y la
violencia para llegar a un mercado lo más grande posible con comerciales de
cigarrillos, bebidas gaseosas y cerveza" (p. 24). En cuanto a la realidad de
los escritores es algo similar. Los grandes autores constituyen renombre y a
las editoriales les gusta tener variedad, pero cabe destacar que la mayoría son
hombres y ellos tienen la preferencia; siendo las mujeres una minoría
creando un escaso interés entre las editoriales. Aun cuando las escritoras
ofrecen ideas nuevas y puntos de vista diferentes son censuradas por el
gobierno.

.
El uso ~e la expresión es un ideal común por el que todas las
~ac1ones deben esforzar~e; debe ser defendida en el ámbito jurídico
incluyendo todos los medios de comunicación social sin importar el género
de l~s personas que hacen uso de ella. En,la India, dice Ritu Menon, "quienes
escnben desde una perspectiva de génerq son a menudo acusadas de tener un
• ses~o .º d: practi~~r una disciplina vaga, mientras que a las que asumen una
part1c1p~1pn poht1ca se les dice que se vuelvan mas académicas y no gasten
tanto tiem~ en el activismo" (p'. 33).

', .) f:-

la literatura escrita por mujeres, los críticos varones les- restan
menfos 1g~or~?do s_us o_bras y reseñándolas en forma negativa, Cristina da
Fo~sec~ d1ce: La h1stona dbmuestra que las cosas no ·han cambiado para las ·
(íl~Jeres esc~1toras. Gabriela Mistral (1889-1957); la chilena que ganó el
pnmer rem10 Nobel para toda América Latina (1945), mayormente por sus
por.mas de amor a un hombre, recibió el Premio Nacional de Literatura enC?Ile sólo va~ios ª~?s más tar?e, e incluso hoy es recordada principalme~te
como una mu3er fe1s1ma y lesbiana" (p. 42).
·
,
_A p~sa'. d_e ~odos los obstáculos; el porcentaje de mujeres· escritoras
ha crec1d_o sm mt1m1darse ante las censuras, posturas políticas, confiscación
! de matenales, amenazas de muerte y violación. La única manera de luchar
con~a la cen~ura basada en el género es persistir aun cuando la dictadura del
patnarcado siga.
·
Las mujeres _tienen el derecho a la libre expresión porque abren las
puertas a otr~ mu3eres . que desa:!ªº .los métodos ·establecidos por los
hombres. Segun Mered1th Tax Las. mujeres tienen derecho a ser
controversiales: no tene_mos que estar de acuerdo con •alguien para defender
su derech? de hablar. Tienen derecho a ser célibes o sin hijos, a divorciarse,
a ser_lesb~anas, o a tener much_os atn~ntes ... Una ·democracia se define por
una capacidad para tolerar las d1ferenc1as" (p. 54).

La libertad debe ser vista como una participación autónoma en la
vida social. Contando con la libertad de elección y expresión, esto es una
capacidad positiva, para llevar a cabo decisiones y actuar eficazmente
determinando una existencia cultural equitativa. Meredith Tax, definé: "La
censura como todo medio a través del cual se impide que las ideas y obras de
arte que expresan posturas discordantes con la ideología dominante lleguen a
su público potencial. Tales trabajos pueden ser confiscados o pi:ohibidos,
ignorados, difamados, menospreciados o deliberadamente malinterpretados,
con el fin de silenciar a sus autores y mantener el orden existente" (p. 28).

846

847

�VÍCTOR MANUEL DlJRAND PONTE,
ETNIA Y CULTURA.POLÍTICA
LOS MEXICANOS EN ESTADOS UNIDOS
CENTRO REGIONAL DE INVESTIGACIÓN
MULTIDISCIPLINARIAS, UNAM, MÉXICO 2000, 114 pp.

Lic. Arcenio Ortega Lozano
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
Víctol- Manuel Durand Ponte nos presenta en éste libro en forma
singular, el estudio de l_a cultura política ,de los mexicanos en Estados
Unidos, esto no s6 I o por el hecho de incluir tres variables (socializaci6n,
nivel socioeconómico y pertenencia a una etnia) sino por el concepto que
propone de etnia.
En su libro Durand establece que la étnia es una de las variables más
importantes para comprender la cultura política, haoi~ndo la distinción entre
el concepto tradicional de etnia, que hace referencia a una población humana
de una misma raza y con un origen, lengua, religión y cultura propia y su
concepci~n de la etnia como un proceso de dominación en donde el grupo
mayoritarío (los norteamericanos anglos) para dif&lt;;¡renciarse de las minorías
(mexicanos, africanos, orientales, etc.) los define en términos raciales,
tratándolos como inferiores.
Esto es sustancial para intuir la postura del autor con relación a lo
fundamental de la etnia para comprender la cultura política. Lo anterior esta
sustentado por el estudio de diversas comunidades en Estados Unidos que
establecen redes sociales de apoyo a los migrantes; sin embargo pese a su
importancia no realiza trabajo de campo y solo lo hace de acuerdo a la
literatura a su alcance.
Las luchas políticas de los mexicoamericanos son presentadas en un
breve pero sustancioso resumen y establece cómo se constituye la etnia
como sujeto político, aunque se hacen planteamientos simplistas al
considerar que el comportamiento político de la etnia es d_e acuerdo a la
poHtica de moda en el sistema norteamericano, sin considerar factores como
el propio aprendizaje de la etnia, entre otros.
Durand al presentar en sí el estudio de la cultura política lo hace a
través de la reinterpretación de una sola encuesta realizada entre 1989 y
199_0 y aunque aclara que son datos antiguos, la encuesta en cuestión se

849

�refier~ a la cultura política de los latinos por lo q_ue al polarizarlos hacia los
mexicanos en Estados Unidos pierden algo de vahdez

RAFAEL FLÓREZ OCHOA:
EVALUACIÓNPEDAGOGICA YCOGNCIÓN,

COLOMBIA, MC GRAW HILL INTERAMERI~ANA, 1999, 226 pp.
•
·
La vida de los mexicoam~ncanos
siempre_
sera· un
, tema de interés
ue vale la pena leer éste libro, sm embargo d_ado~ 1os
~~:st::na~ientos actuales al sistema político norteamericano es mmmente
un cambio en su cultura política.

Lic. Nancy E. Hidalgo Freeze
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
En este libro el autor define el tema de ·la evaluación educativa con
un enfoque cognitivo, dejando de lado los métodos cuantitativos
tradicionalmente empleados en estos procesos.
El autor menciona que pretende "mostrar caminos, señales y
modelos que permitan a todos los actores educativos evaluar el proceso y los
resultados de la educación con miras a su mejoramiento". Por lo tanto, se
abarcan temas como los fundamentos de la evaluadón de las instituciones,
de los programas y de los currículos educativos; la evaluación de la
enseñanza en las ciencias naturales, sociales, humanidades y matemáticas; la
evaluación del rendimiento académico de los alumnos y la del profesor.
En la introducción el autor resume en cincc párrafos la historia de la
pedagogía desde Kant hasta nuestros días¡ considerando las metodologías de
enseñanza y evaluación más representativas de cada periodo; concluye este
apartado mencionando que en nuestros días la pedagogía requiere ser abierta,
flexible¡ transdisciplinaria y multimetodológica, ya que su objetivo es el de
formar humanidad y hacer la vida más fácil a las personas, de acuerdo a su
cultura y época. En el capítulo I se critica al paradigma positivista que, hasta
hace unos años, ha sido guía de los métodos de investigación educativa de
tipo cuantitativos y objetivistas. En contraste con esto, explica el nuevo
paradigma epistemológico cognitivo que apoyá a los enfoques
construc_tivistas ·y de investigación educativa de tipo cualitativos que se
defienden a lo largo del libro.
En los capítulos II y III se abordan las perspectivas teóricas de la
pedagogía contemporánea acerca de la enseñanza y la evaluación,
concluyendo que enseñar, aprender y evaluar son en realidad tres procesos
inseparables.
Posteriormente se revisan modelos teóricos d~stacados en las últimas
décadas para analizar y evaluar las instituciones, los programas educativos y
sus currículos; en el capítulo IV el autor repasa los ~odelos convencionales
centrados en la medición de variables y en el V los modelos de evaluación
cualitativa.

850

851

�El capítulo VI está dedicado a la fonnación como objeto de
evaluación, mediante la propuesta de modelos metacognitivos y
autoreguladores para la evaluación del desempeño académico de los
estudiantes, desde el punto de vista de las metas de formación según las
diferentes perspectivas pedagógicas.
El capítulo VII se titula "la evaluación del aprendizaje en las áreas
de ciencias y de matemáticas" y en éste se revisan tres experiencias de
enseñanza y evaluación: la del principio de Arquímides, la de la teoría de
Grafos y la del principio de proporcionalidad; se concluye que la evaluación
no es una técnica general y abstracta sino una actividad ligada a la .
enseñanza. En el siguiente capítulo se aborda el mismo tema pero respecto a
las humanidades y ciencias sociales.
En el capítulo IX se sintetizan pautas y recomendaciones para
mejorar el diseño y la aplicación de los instrumentos convencionales ·de
evaluación, pruebas tipo ensayo y pruebas objetivas de rendimiento
académico. El capítulo X aborda el tema de los profesores, su evaluación y
la formación de nuevos docentes con capacidades valorativas diferentes a las
convencionales. En el capítulo XI se muestran caminos para convertir la
evaluación educativa que realiza el profesor en el aula en proyectos de
indagación cualitativa que produzcan nuevos conocimientos para mejorar la
práctica y enriquecer la teoría pedagógica.

epistemológico, que no es otraJ cosa sino el
1
,
.
cualitativos to que por c,·erto nlo t
• emp eo de metodos cognitivos
'
es an nuevo.
·
Es interesante revisar el enfo
la evaluación de instituciones y p
que co~ que el autor aborda el tema de
ayuda del análisis de sistemas rogra~as e b ucativos, ya que lo hace con la
currículo como lo hacen la mayo.:' dnol o a orda desde la evaluación del
,
ria e os autores.
Lo que podría considerarse como
recomendaciones que el autor hace
1 .,
una novedad son . las
específicas institucionales que harí:~ : ~ap,:u!o IX sobre las condiciones
docente~ así cómo el "Anexo II"
as v~l,da una evaluación de los
identifi¿ar el perfil pedagógico d
que ~onsiSíe en un cuestionario para
•¡·d
e Ios pro1esores ambos a artad d
ut, ' ad para administradores de insft .
d ' .
p
os e gran
.
' uc10nes e ucat,vas y/o académicos.

. . ~I final de cada capítulo el autor menciona
b1bhograficas que utiliza, por lo tanto si usted e '
,
las referencias
algo de evaluación educativa o le in;eresa ad s una persona que ya conoce
~spe~to específico de ésta, puede remitirse a d~n::arse frofu~dame~te en un
mteres.
,c as re1erenc1as segun sea su

-

Cada capítulo se inicia con una situación imaginaria relacionada con
el tema que se desarrolla en él, y finaliza con las conclusiones y referencias
bibliográficas respectivas. Al final del libro se incluyen como anexos un
glosario de términos cuantitativos y un ejemplo de escala Ukert para medir
las aptitudes pedagógicas de los profesores.
Como manual, se trata de un libro realmente recomendable para
neófitos en la evaluación educativa. Es claro y fácil de manejar. La
estructura de los capítulos, iniciando con situaciones hipotéticas y
finalizando con conclusiones particulares, es muy apropiada sobre todo para
estudiantes de los primeros semestres de una licenciatura en pedagogía y
áreas afines; abarca de manera sintética todas las áreas que se pueden
englobar en el término "evaluación pedagógica".
Los fundamentos que el autor menciona en el capítulo I para orientar
desde la perspectiva cognitiva a la evaluación, están basados principalmente
en la crítica al positivismo y a los resultados obtenidos empleando sus
métodos, así también en el elogio a lo que él llama el nuevo paradigma

852
853

�DANIEL RESÉNDIZ NÚÑEZ: ·
FUTUROS DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO,

COL. UMBRALES DE MÉXICO, ED. SIGLO XXI, 2000, 146 pp.

Lic. Ana María Teresa Salas del Río
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
El texto comprende siete capítulos a través de los cuales el autor
explica cómo se encuentra la educación superior en México. Hay que tener
muy en cuenta que al redactar un texto es necesario cuidar tanto la
coherencia lógica de lo se dice así como la secuencia de capítulos, este
último aspecto debe cuidar la continuidad en los temas y el autor rompe con
esto al presentar como segunda parte al problema de la cobertura y colocar al
final el de gobernabilidad, aún cuando ambos ~e relacionan y complementan.
La pregunta es ¿por qué separarlos? Al manejarlos de esta forma
Reséndiz hace que el lector se pierda y se presenten algunas interrogantes:
¿qué tiene que ver esto con todo lo que manejó anteriormente?, ¿por qué
habla de principios en la universidad y esto en qué afecta a la educación
superior?, incluso parece haber contradicción entre estos apartados, debido a
que por un lado retoma que deben acceder a este nivel educativo la mayoría
de la población y por otro estipula que al exceder el límite de heterogeneidad
se impide cumplir con los principios bajo los cuales operan las
universidades.
El problema de la coherencia se resolvería si el autor coloca lo
referente a gobernalidad después de presentar la naturaleza del problema, ya
que en esta sección se especifica que todo se origina gracias a la tendencia a
mantener patrones del pasado; esto daría lugar para entrar a desarrollar los
principios que rigen las universidades y lo relaci0nado con la toma de
decisiones dentro de ella, asuntos que retoma en el último capítulo, para
posteriormente desarrollar los desafíos que se presentan en la educación
superior. Por lo tanto estos primeros capítulos servirían de marco contextual
para dar lugar a los temas restantes y las posibles soluciones que marca el
autor.
Lo relacionado con la contradicción que parece existir entre los dos
temas, el mismo autor propone la solución, se establece que efectivamente
debe contarse con una cobertura amplia en la educación superior para
alcanzar un escenario similar al de los países desarrollados, pero debe existir
colaboración entre la educación pública, privada y todo:.- los responsables de
. 855

�! 1111
la educación, y como se traduciría esta ayuda, el problema se resolverá si se
da mayor difusión a profesiones que están olvidadas, otra forma es ' la
creación de instituciones que ofrezcan alternativas q11e ayuden a cumpli~ con
la demanda de educación que s~ presenta y no sólo a ,nivel superior, sino
también medio superior, básico y otros.
En el capítulo dos se encuentra una dificultad: el abuso de gráficas,
éstas son un medio que ayuda tanto al escritor para ejemplificar lo que dice
así como al receptor para la comprensión del texto, sih embargo hay 'que
utilizarlas de forma adecuada para que cumpla con ambos objetivos. ¡En•este
caso el autor hace uso excesivo de ellas y por lo tanto enreda al leé}or, (il1 un
solo apartado utiliza seis tablas lo que provoca que continuamente
interrumpas la lectura para tratar de entender lo que expuso y algunas veces
te confunde más. Solamente hay que utilizarlas en puntos clave y no colocár,
una cada vez que manejas algún dato, como lo hizo Reséndiz, además es un'
libro que expone la problemática de la educación superior y al hablar de
tantos datos estadísticos entrarías a otro tema.

educación conocen los desafios aquí enumerados
,
al respecto, hay que cuestionar si las poi 'f
d que ;s lo que se ha hecho
para cambiar, si los que toman las decisio~:~as ª , opta a~ son las necesarias
Y_si la -~espuesta es negativa hay que tomar ::~d~;:~1tados para hacerlo,
educac10n es un elemento muy im orta t
respecto ya que la
país y por lo tanto no se debe dejar :n m:~/:ª lograr el des:mollo de un
que no aporten soluciones.
e personas que no conozcan o

Este mismo inconveniente se hace presente en el tema de
financiamiento, añadiendo que el lenguaje que utiliza hace que éste ~ea de
dificil comprensión ya que las personas que no están familiarizadas con la
economía tendrán complicaciones para entender lo que el autor trata de
explicar. Es cierto que existeiÍ problemas en los costos de la educación
superior por lo que parte de la población no culmina sus estudios y los que se
benefician con los subsidios son los hijos de familias sin preocupaciones
económicas, sin embargo el objetivo del libro no es ahondar en la economía
sino exponer cómo se encuentra y a dónde va la educación superior en
México, por lo tanto no debe perderse eljentido del tema.
En el resto de los temas: {a1!~ad, pertinencia, equidad, no se
presentan contrariedades en la comprensión debido a que son variables que
se han presentado en el aspecto educativo desde tiempos remotos por lo que
son conocidos por todos los que tienen que ver con la educación; éstos son
los desafios que aquejan a la educación en México y constantemente se
realizan esfuerzos en mejorarla, para ello s~ crearon políticas que tratan de
aminorar los problemas, sin embargo hay qu~ seguir creando alternativas que
la favorezcan para alcanzar uno de los mvores escenarios y que pueda
compararse con los de países desarrollados, de esa manera nuestros
profesionistas serán competitivos no sólo a nivel nacional sino internacional.

.

En conclusión es un texto que no aporta datos novedosos_acerca de
lo que pasa en México con la educación, y esto pasa no sólo a nivel superior
sino en todos los niveles educativos, pero cumple con el objetivo pone a
reflexionar acerca de lo que sucede; si y a todos los relacionados con
856

857

�EL APRENDIZAJE DE LA LENGUA PERSONALIZADO
GRIFFITHS, GRIFF. PERSONALIZING LANGUAGE LEAMING.
CAMBRIDGE HANDBOOKS FOR LANGUAGE TEACHERS.
UNITED KINGDOM: CAMBRIDGE UNIVERSITY PRESS, 2000.

Fernando R. Treviño Morales
pivisión de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
El libro es una colección de actividades para la enseñanza del inglés.
Diseñados especialmente pa~a profesores activos, dinámicos, creativos que
siempre están enfocados a trabajar con diferentes ideas para desarrollar su
labor educativa mediante ·1a integración de sus experiencias personales frente
al grupo, sus sentimientos hacia la comunicación, valores y opiniones de sus
alumnos en sus salones de clases.
Las actividades están encaminadas para ser usadas como
suplementos enriquecedores de sus propios materiales en el curso, dándole
además una dimensión personal a este proceso comunicativo en la enseñanza
del idioma inglés a diferencia de lo impersonal que resulta lo generado en un
libro de texto.
En nuestra labor como maestros de un idioma estamos conscientes
que el estudiante necesita ser motivado para lograr exitosamente su
aprendizaje. La interacción más personal de forma efectiva para incrementar
la motivación, con ésta se pretende lograr que el aprendizaje del contenido
lingüístico se efectúe con un enfoque más directo hacia el estudiante. Si éste
piensa que lo que se le pide que haga es relevante para su desarrollo y que
están siendo valorado sus sentimientos, pensamiento, opiniones y
conocimientos que además es crucial para realizar con efectividad sus
actividades, entonces se sentirá más involucrado en las tareas que realice, y
consecuentemente motivado para aprender una lengua extranjera.
A pesar de que los libros de texto son el material principal de la
clase, no logran alcanzar este nivel de interacción en el estudiante. Una gran
parte del material que se utiliza, particularmente eón los diálogos que se
representan o se realizan, son representados por lo generar con personajes
imaginarios. Gran parte de las actividades de lectura y de comprensión
auditiva giran en tomo a temas previamente seleccionados, que resultan de
poco interés para el estudiante (por ej. la pronunciación o las explicaciones
gramaticales) se presentan por lo general en ejercicios desarrollados en base
a este estímulo inicial.
859

�Un ejemplo típico de la enseñanza basada en un libro de texto que se
enfoca en actividades de "likes and dislikes", es como el siguiente: el área
del lenguaje se presenta o se practica dentro de un contexto con personajes
ficticios que no tienen una relación directa con el estudiante. La lección se
lleva a cabo en conversaciones de·Ios alumnos en la que se discute lo que
h,ficen los personajes y lo que les disg1:1sta hacer, quizá caracterizando a
alguno de éstos. Toda una lección podría ser dedicada a una sola referencia
superficial de lo que el estudiante siente sobre aspectos que le interesan.

·
Creo que este libro es de gran a d
que las actividades aquí presentadas d~u ~ pai:_a -~os ma~~tros de inglés ya
maestro-alumno creando una atm, ti
dn un ete1,;.o positivo en la relación
clases para desarrollar un ambie e~a a e~ada y agradable en el salón de
que los alumnos como el maes:oe di:fic~n ia?za en~re _los participantes, y
. enseñanza del inglés.
ru en eSías tecmcas creativas en la

o:

No cabe duda que habrá estudiantes que se sentirán motivados sin
importar el material que utilizan, pero no siempre sucede así. También es
común que haya estudiantes que no se sentirán motivados con actividades
que no guardan relación con su propia visión del mundo. Esto es fácil de
comprender, puesto que al trabajar de una forma tradicional, se le impide al
estudiante, lograr una individualización al omitir contenido personal
significativo.
Sin embargo, los maestros que enseñan una lengua extranjera, tienen
muchas posibilidades de utilizar material en clase que sea interesante. Las
clases en la enseñanza de una lengua extranjera tienen una gran flexibilidad
que no presentan otras áreas, el objetivo de la enseñanza de una lengua se
puede lograr sin que el maestro se tenga que limitar a enfocarse únicamente
en el texto o en un tema.
Algunos maestros tienen sus reservas en cuanto la aplicación de un
enfoque humanístico, lo que les preocupa principalmente es que consideran
que no pueden jugar el papel de "psicólogo" en sus clases, temen ahondar
mucho en la personalidad de sus estudiantes, además creen que el salón no
es el lugar adecuado para llevar a cabo esto. Sin embargo estos maestros
piensan que sus clases deben ser muy activas y que sus alumnos necesitan
estar siempre motivados y que además el aspecto personal es relevante para
el aprendizaje de una lengua.
La participación del maestro en las actividades, mejora el ambiente
de la clase en general. El maestro debe realizar participaciones similares a
las del alumno. Si al alumno se le pide que relate un evento importante que
le haya sucedido en el pasado, el maestro deberá hacerlo también. A
diferencia de las actividades tradicionales, las que aquí se proponen se
adecuan a este tipo de actividades. Todos sabemos que el maestro puede
completar correctamente un ejercicio gramatical, pero nadie sabe cuando
resulta especial para el maestro darle significado a determinadas fechas
dentro del programa de estudios.

860

861

�. FEDERICO ORTIZ QUESADA: EL ACTO DE MORIR. MÉXICO:
MC GRAW HILL INTERAMERICANA, 2000. 77 pp
María Enedina Martínez Martínez
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL

•·"

Esta obra es un ensayo de setenta y siete páginas dividido en cinco
capítulos numerados y titulados cada uno de ellos, su extensión varía de siete
a diecinueve páginas. La importancia del acto de morir implica que en el
campo de la medicina comienza a surgir una nueva epistemología que
repercutirá tanto en la teoría como en la clínica. El impacto de las recientes
tecnologías y de la ética en nuestra cotidianidad, reclama una reflexión
oportuna y precisa sobre temas que conciernen al ser humano y afectan su
vida.

El médico urólogo mexicano Federico Ortiz Quesada ha publicado más
de mil artículos científicos y periodísticos, y veinte libros, de su especialidad
la medicina y el área de humanidades; por mencionar algunos: Fascículos de
medicina (1970}, Salud en la pobreza (1982}, La medicina y el hombre
(I 986}, El adivinador de lo cierto (1988}, La medicina esta enferma (1991},
Memoria de la muerte (1996}, Hospitales (1998}, Health carefor the age of
learning (1999}, en junio 2000 aparece El acto de morir en la colección
medicina: Ciencia y humanismo de Me Graw Hill lnteramericana.
Tal parece que Ortiz Quesada escribió este ensayo dirigido al personal
del área de la salud que labora a la cabecera del enfennj con la finalidad de
invitamos a conocer y apoya~ al moribundo así como a reflexionar en torno a
la filosofia de la vida y en el terna de la muerte. ¿Qué le acontece al hombre
cuando muere? ¿Cuáles' son los pensamientos, miedos, dudas del
moribundo? La muerte, tema central de la vida del hombre, fue y ha sido
siempre preocupación para quien se sabe finito, Ortiz pretende explicar este
fenómeno lo más cercano posible a la re~lidad del morir desde el enfoque:
social, ético, científico, psicológico y artístico.
Este ensayo combina información proveniente ·de dos disciplinas la
ciencia de medicina y la experiencia literaria alusiva al tema de la muerte,
para lo cual el autor se basa en el cuento del escritor tuso León Tolstoi "La
muerte de Iván Ilich" (1886), breve relato acerca 'de las percepciones
863

�existenciales de un juez moribundo, meditaciones sobre su vida, vacilaciones \
ante la inminencia de la muerte; personaje que aparece a lo largo de la obra,
aunque se introducen anécdotas de otros personajes; además comentarios '/Y
conocimientos de artículos de me.dicina en tomo al morir y poemas de varios
literatos.
El argumento de la obra es sencillo y pr9fundamente reflexivo. El título
anuncia con precisión el tema El acto de morir, mismo que acontecía en el
domicilio del sujeto. Hoy en día nacer y morir son actos que se realizan en
un hospital; dichós cambios obligaron al médico, entre otras cosas a tratar de
cerca al moribundo. "La m_uerte de Iván llich" constituye la columna
vertebral de la historia. El_protagonista, próximo a morir a consecuencia de
una larga enfermedad reflexiona, acerca de su vida y su muerte.
El universo de la obra tiene lugar en una aldea rusa del siglo XIX que
presencia la muerte de un hombre cuya vida transcurrió bajo el rubro de la
pobreza emocional e intelectual. Muerte que obliga a reinterpretar la vida.
Aparece el amigo Piotr Ivánovich, la esposa Praskovia Fiódorovna, la hija, el
hijo, el criado Guerásim y otros personajes. Incluye comentarios de Ortiz
contrastando la medicina de esa época con la contemporánea.
El ensayo se compone de cinco capítulos. El primero "La muerte de
Iván llich" nos alerta sobre la precaria condición humana del mundo laboral
en que se desenvuelve el protagonista. Tolstoi aborda con genialidad la
psicología de las personas cercanas al moribundo. Ortiz comenta la dualidad
de pensamientos y sentimientos por los que transitan las personas ante la
presencia de la muerte.
El segundo capítulo "Muerte en vida" conecta' con el princ1p10 al
concretar el sentir de la familia del protagonista, quien no supo generar amor
en ellos ni amistad en sus amigos. Se puede afirmar que el personaje central
descrito por Tolstoi corresponde a un tipo de carácter receptivo-pasivo con
orientación improductiva al cual le consiguie·ron su primer trabajo, la
sociedad le impuso a tal grado sus criterios que orientó su elección
matrimonial y finalmente, la esposa es quien decide s◊~re su vida y la de sus
hijo~, a lo que se agrega una frustración y depresión por'no haber conseguido
un ascenso laboral. Result(l conveniente subrayar la relación existente entre
las alteraciones de la afectividad y algunos padecimientos somáticos como el
cáncer.
En la tercera parte "la vida como mercancía" reseña el carácter social de
la burguesía rusa decimonónica, inmersa en el modo de producción
mercantil capitalista que generó relaciones estrictamente materiales, donde
los sujetos se comportan como cosas, su punto de referencia es el dinero.

864

'

'

Tolstoi describe con precisión el roe
d
protagonista y un fenómeno free
p eso , e enfermedad que vivó el
el médico, quien es visto comoueunnte del esa epoc~ es la desconfianza hacia
ma necesario Lo cu ¡
¡· b
puesto que la medicina no tenía aún la ca acid d
.ª es, ~xp ica le
Aunque ciertas posturas del médico com p I a. e curar s1stemat1camente.
que en el fondo encierra
o a ~,ct1tud prepotente es actual, ya
. .
una sensac10n de in
'd d
seguq a
por el
desconoc1m1ento del fenómeno patológ·
enfermo se hace a sí mismo acerca ~co { por otrdo lado,_ la pregunta que el
dolencia.
e ª grave ad e importancia de su

d.,,

J

El siguiente capítulo "Una lar a a on,1 ,,
.
.
muerte intrapersonal, es consecuen~·
ª refl~Ja que la actitud hacia la
e históricas, dando como resultado ,a e concepciones culturales, religiosas
psíquico y físico. Una característicaun u:~n: o mayor grado de sufrimiento
es su anhelo de certidumbre y I q , lt· e e recon.o~~rse en el moribundo
"C d
a u ima percepc1on que
.
uan o yo muera todo morirá conmigo". (P. 62).
experimenta.
El quinto capítulo "La muerte n
• ,, d
.
la futilidad de la vida las , lt· o existe e~c~1be el descubrimiento de
.
'
u imas percepciones y s
·
expenmenta el moribundo d . d
,
ensac1ones que
fi .
, enva as de los múlf ¡
b.
is1opatológicos por los que atraviesa E Td
.
ip es cam JOS
"Los hombres viven su muerte y muere~ e~;;
:~~:~,,~~-;~~~io griego:

~a~

"Se acabó la muerte -se d..•Jo Ivan
,
e
muerte
era
la
luz.
d

1r·ich- L a muerte no existe" (P 73)
·

·

E
• n vez

El ambiente convencional frío y deshuma . d
europea del siglo XIX, el proce~o de enfermedad mza
de la burguesía
Ili~h, así como los comentarios y argumentos cientí agom~ ~ mue~e d~ I_ván
y literarios que introduce Ortiz en cada
d I ficos, et1cos, ps1colog1cos

?

~:f

Tostoi, están trabajados con una calidad
q:e ~: ªJe:~:d~s ~el tuen_to de
hasta la última línea. Incluye alusiones 'de ti o
. es e a pn_mera
mercant_il materialistas, las etapas de depresión),péti::~~:I c~:~/elac1ones
pe~s?naJes, . la transferencia y contratransferencia en la eta de
med1co-pac1ente), psicológica (la conceptualización de
relac1on
las que tra~sita el moribundo), científica (la enferm~dad
f~ses por
externos e internos, los avances tecnológicos y médico q . , . )a ~ctor~s
(las ~escripciones emotivas y objetivas a t~avétrrg1~os ' hterano
selecc10nados).
e os poemas

.'?s

~~:~~~!:s

865

�La estructura circular del cuento: "La muerte de Iván Ilich", se
interrumpe constantemente con lo~ comentarios _Y ~rgumentos de Ortiz ~on
la finalidad de obtener un conocimiento real y objetivo en El Acto de morzr.
La presente obra de Ortiz, encuentra en el cuento "La muerte de lván
Ilich" de León Tolstoi, el más importante apoyo para fundamentar su·te_xto Y,
por las reiteradas referencias que hace al escritor ruso, es . pertmente
deslindar las perspectivas de cada autor para efecto de lograr claridad en los
postulados de cada cual.
En Jo concerniente a Tolstoi, encuentro gran habilidad para crear el
ambiente social de la burguesía europea del siglo XIX; así como una clara
descripción de lo que el moribundo puede llegar a percibir en dicho trance.
Por su parte, Ortiz nos conduce de la narración. fantásti~a a la
descripción real transitando de una a otr~ de manera sutil Y _convmcente.
Contrasta la medicina del siglo decimonónico con la contemporanea.
También hace énfasis en los cambios que ha sµfrido la relación
médico-paciente y nos conduce a la importancia de un deber s~r ético q~e
dirija a los profesionales de la salud (médicos, enfe~eras, trabajador s?c1al
y todo aquel que tenga relación con un enfermo term1~a.l) a tratar ~I p~c1ente ·
como ser individual, es decir, con todas las caractenst1cas y subJet1v1dades
propias de una persona y a la vez tomar e~ c~~nta su ~arácter social. Esto es
que si vive en un determinado momento h1stonco social su ?1u~rte va a estar
influida por el contexto y asimismo la persona al monr mfluye en su
entorno, al menos el que le es más próximo.
Como colofón Ortiz nos ilustra con una serie de reflexiones emotivas Y
objetivas que desarrolla a partir de una acertada selección de poemas de
diversos autores y que le dan las últimas pinceladas que com~letan este
cuadro descriptivo-narrativo del ineludible Acto de m.orzr, porq~e
paradójicamente dicho sin duda alguna, todos vamos a expenmentar algun
día vivir el morir.

AGUSTÍN BASAVE, MI MAESTRO
Lic. Arnoldq Gerardo Leal Cordero
Secretario de la Sociedad Católica Mexicana de Filosofía

Lo escuché en el año de 1976 cuando disertaba sobre Martín
Heidegger sobre el ser y el tiempo, asistí por pura curiosidad no conocía al
conferencista ni el tema, pero me llamó la atención ei titulo de la
conferenci~, cuando disertaba sobre aquel tema, yo desconocía el contenido,
lo q~e ~-e impactaba eran sus gestos, los ademanes enérgicos, la actitud, la
conv1cc10n, en fin el modo en que exponía.
~e quedó en mi mente grabada su personalidad, que por momentos ·
m~ hacia recordar aquellos hombres de la mitelogía, por que hasta
físicamente su rostro no se me hacia común, desde entonces Jo he seguido y
cada día que pasa lo admiro más.
S~n tantas las circunstancias que han influenciado mí vida y una de
ellas es sm duda el haber conocido al Dr. Basave, me ha influenciado
fuertemente su pensamiento, pero aún mucho más su ejemplo,
Ha ej~rcido a c~b~lidad, su misión como maestro, durante la mayor
parte de su vida, he rec1b1do comentarios de muchísimos discípulos que al
igual que yo reconocemos un don que tiene como maestro en el arte de
saber transmitir vivencialmente la cátedra. En la forma en que transmite sus
enséña~za~ _siempre mueve. las voluntades por lo que dice, pero además por
la conv1cc1on con que lo dice, y esto en el proceso educativo es de lo más
eficaz que podamos hallar.
El maestro Basave ha nutrido los espíritus de más de medio centenar
d~ ?~neraciones, y no se h~ restringido únicamerrte al aula sino que su
m1s1on de educador la ha reahzado dentro y fuera del aula académica, en los
c?ngresos ~n !os periód!cos en. los coloquios y en cualquier situación y
circunstancia siempre esta reflex10nando con autenticidad y con un trasfondo
siempre educativo pues no quiere pasar de esta vida sin antes haber dejado
su mensaje.
.
. Como se pu~de advertir estoy h~ciendo una referencia personal y
v1venc1al de una vertiente de nuestro amigo el Dr. Agustín Basave a la que
ha dedicado junto con la investigación la mayor parte de su vida, la labor
docente. Su experiencia educativa ha sído muy completa en el ámbito de la
Educación Superior, su labor ha sido tan fecunda no sólo por la cantidad de
años como académico sino además por sus libros que desbordan los límites

866

867

�universitarios y se dirigen hacia más alumnos, maestros, puebl_o·s. Y sus
investigaciones y su misión educadora _trascienden a otros. pueblos del
mundo para enseñar porque como le escuché decir•alguna ocas1?n en el aula
vengo a enseñarles qué es la Antropología Filosófica y vengo a enseñarles,
porque quiero aprender de ustedes.
Durante más de 50 años de serv1c10 educativo ha ocupado los
peldaños más significativos de la Educación Superior; Maestro, Maestro
Emérito, Directivo, Consejero Universitario, Director de Facultades,
Fundador de Facultades, Maestrías . y Doctorados, Fundador de
Universidades, Rector universitario, Rector Emérito, Maestro en distintas
universidades del mundo, Escritor prolífero, Conferencista incansable, en fin
una carrera completísima en la Educación Superior.
Su obra se en_cuentra fundamentalmente en el ámbito filosófico,
jurídico, literario, educativo, humanístico y lo que ha desarrollado en materia
educativa se encuentra en ensayos, artículos, conferencias, y una obra
voluminosa y respetable es la que ha dedicado al tema de la educación
superior (Ser y Quehacer de la Universidad).
Nuestro autor hace filosofía con la finalidad de la salvación y hace
educación con la finalidad de trasmitir la filosofía en forma pedagógica ya _
que a lo largo y ancho de toda su obra siempre está presente la filosofía y el
tema de la educación.
Nuestro autor nos ha enseñado que no se puede vivir sin filosofía,
porque la filosofía nos enseña _como ~s bueno viv_ir'. así tambi~n toda
educación supone una filosofía, smo sena un despropos1to educar sm saber
para qué, sería una educación sin sentido se podrá estar de acuerdo o no,
pero no se puede hablar de la educación sin una filosofía.
El Dr. Basave se ha ocupado de reflexionar entre otras cosas sobre
todo el tema del hombre, al respecto ha señalado ideas claras, innovadoras Y
categóricas y como el hombre es un ser que tiene ~imensión educativa ha
señalado en su obra educativa el derecho que tiene el hombre ha ser
educado como lo mencionamos hace un momento el tema de la Universidad
ocupa u~ lugar destacado en su visión educativa tampoc?,olvida los nom?res
de Sócrates y Platón ya que la filosofía de la educawrn en Basave tiene
raíces griegas y cristianas, desde luego que también se nutre de su larga
experiencia educativa.
Con la educación se modifica el carácter del hombre, su voluntad se
forja, educar significa formar, es dar al hombre su perfección propia Y para
Basave la educación es precisamente el de desarrollar la naturaleza del
868

,hombr~,
acentúa el carácter soc1·a1 de la educac10n
· , sm
·
1-.1 'd · particularmente
,
'r' vi ar el lugar que ocupa la tecnología educativa, la didáctica, la sicología
todas ellas deben tener un carácter de1auxiliar a la educación pero debe~
fundamentarse en la filosofía.
El ~aestro Basave advierte de los riesgos de la especialización tal y
como lo senala Ortega Y Gasset en la rebelión de las masas pues insta al
hombre e~ estrecheces y lo mantiene al margen de grandes ca~pos del saber
Y de _la vida, observa lo poco con intensidad pero con una reducida visión
considera que la especialización es uno de los males de nuestra época po;
eso propone una educación integradora, formadora que humanice que ubique
al hombre en la habencia.
, Todo e_l esfuerzo de la educación desde luego que bien vale la pena
ca~a dia la soc1eda~, en general toma mayor conciencia de ello, para nuestr~
filoso:º 1~ educac1on no tan sólo debe culminar en la voluntad O en el
corazon, smo que debe de alentar a la realización plena del hombre.
. Rousseau decía que el niño hay que preservarlo del vicio. Basave
nos dice que la edu~~ción nos debe enseñar el modo de estar siempre
enamorados, la e?ucac1on para los latinos es una acción de sacar una cosa de
otra, d~ con':'ertJr una cosa menos buena a otra mejor es una tarea de
perfecc1onam1ento, es el transito de lo que es a lo que debe ser por eso
Basave nos propone. ~n modo de ser, de vivir enamorados, aquí su tesis
central es una educac1on para el amor, y como dijimos hace un momento que
le preocupa la cues~ión social por eso propone una educación para ]a
d~mocrac:ª• para la h~ertad, n?s señala los peligros del progreso material,
sm ~es~enar sus ventaJas y deJa ~ír su voz enérgica contra una educación
total1tarra.
Preciosas líneas escribe sobre la labor docente, asume corno su
maestro a Cristo quizá aquí es donde nace la inspiración de su forma de vida
toda su ~ida es un ejemplo, es fiel como educador, conferencista incansable'
c?ted,rát1co g~neroso, viajero co~o aprendiz, investigador con rigo;
c1ent1fico, a~1go en t_oda la extens1on de la palabra, ·yonsejero bondadoso,
ma~stro. umversal, siempre dando palabras de aliento, siempre dando
~est1m?n10 de _su fe católica, d~ su _mexicanidad, de hombre sabio y bien
~nte,nc1onado siempre dando test1momo de esposo cristiano y padre ejemplar,
1deol?go y filosofo excepcional, amante de la verdad, enamorado de la
etermdad, orador magnético, hombre a cab ildada, ' universitario con la
c_amiseta bien puesta, tigre de. h~~so colorado. Basave es un educador que
tiene f~,, que cree en 1~ perfect1brl1dad del hombre, que tiene confianza en la
educac1on, por ello siempre lo observamos con una actitud de educador
869

�cordial, es un hombre de sincera religiosidad, \;uit0, coH una conducta morál
coherente entre su doctrina y su vida, siempre viviéndola c0n pasión.
Basave cree en una educación esperanzadora, de paz entre los
pueblos y entre los hombres, hay en su vida una tendencja mística, por eso
frente a la multiplicidad de entes, busca la unidad, la totalil:iad de todp cuan~
hay, la habencia, sus ideas su actitud, su labor, ~on de un digno rep~esentaqte
de la educación, por eso como filósofo, es un pedagogo que nos quiere
enseñar el modo de vivir.
El tema de la filosofía de la educación de Basave no es por lo que
sea conocido su pensamiento pero es un tema que en lo personal me atrae,
me interesa muchísimo, simple y sencillamente porque es mi maestro, lo
asumo con la dignidad que representa y también con el compromiso y la
responsabilidad que conlleva.
El Dr. Basave ha vivido en un siglo que pudiéramos caracterizar por
su avance científico y tecnológico, un siglo en el que el hombre ha perdido la
conciencia del pecado y se ha olvidado de Dios, una época donde el hombre
vive de prisa, donde el mundo se ha hecho pequeño y ha habido un deterioro
del ecosistema.
Nuestro autor se ha interesado desde la filosofía de los temas más ·
acusantes del hombre, en este sentido adquiere relevancia su visión
educativa.
Soy discípulo del Dr. Basave desde 1981 cuando me impartió la
cátedra de Antropología Filosófica, posteriormente asistí a dos seminarios
que impartió, t1no de Metafísica de la Habencia que duró alrededor de dos
años y el otro de Vocación y Estilo de México, también he asistido a
innumerables conferencias, nos invitó a fundar la Sociedad Católica · ,
Mexicana de Filosofía, la cual ha realizado 14 Congrésos Nacionales de
Filosofía y un Congreso Mundial de Filosofía a la que asistieron más de 400
Filósofos de todo el mundo.
Nos ha invitado a muchas mesas redondas cuando fue rector de la
Universidad Regiomontana, por mencionar algunas, una charla con José
Fuentes Mares la que recuerdo como un encuentro de un hombre alegre,
irónico carismático, otra con Pablo Castellanos, con R,aúl Cardiel Reyes,
José Luis Curiel, con Joseph Seifert, con Jorge Carpizo entre otros, todos
ellos se les percibía un afecto muy especial y un reconocimieñto a la
sabiduría del Dr. Basave.

870

1

~~ra nuestro ,ma~~tro la filosofía es un instrumento, es una guía para
la salvac1on y la educac1on es una de las más nobles tareas del ser humano
porque es la a~_ción de la filosofía para ayudar al prójimo, por ello hay una
estrec?~ relac10n entre la filosofia y la educación por que la primera es
reflex_10_n que se expande y que se mantiene estática, la segunda es la acción
que v1v1fica y reduce la reflexión.
El Dr. Basave ha escrito sobre educación con una visión universal
con una concepción filosófica, y en su más hondo sentido es un humanism~
~orque es una elevación a la realización de valores, qe la democracia, de' la
libertad, de una educación para el amor; este es el sentido de la educación de
Basave Y la escuela; el maestro y todos los que comparten esta
responsabilidad deben de responder a esta idea.
La visión educativa de nuestro autor nace de su teoría del hombre
esto es algo básico, que tiene su raíz en la Antropología Filosófica así pue~
la peda_~ogía, la psicología de}ª educación, la didáctica y la sociol~gía de la
educac1on na~e~ de su filosofta, esto es, nacen de las entrañas de su vida y
de lo que ha v1v1do, hace que todos los esfuerzos educativos se conviertan en
un programa orgánico, .consciente para realizar su idea filosófica del hombre.

El filósofo de la teoría de la habencia tiene una posición
antipositivista, también está en contra de la especialización, se ha entregado
con profunda pasión a la Un iversidad Autónoma de Nuevo León. Sin
embargo, se le reconoce también en otras Instituciones' Educativas a las que
ha apoyado como la Universidad Regiomontana, la Universidad de
Monterrey, la Universidad de Guadalajara y muchísimas más a las que su
sabiduría y su actitud generosa se ha dado siempre.con un fervor docente, es
un hombre de comunicación cordial, de una gran simpatía y amistad para
co? los jóvenes, con una elocuencia en la que sabe. Cree en la relación que
existe y que se establece entre el educando y el educador, siempre con una
incitación alentadora, crítico, agudo, irónico respetuoso, siempre se dirige
como un hombre libre que le habla a otro hombre libre.
/

Trabaja incansablemente largas jornadas diarias y ya ha dejado
huella como filósofo, escritor, investigador, docente, como mexicano
universal, de un saber profundo, de admirable y ' respetable cultura, de
constante virtud, su cátedra simple y generosa suscita inquietudes, porque su
saber no es un saber de reposo sino de orientación y de realizaciones.
La Pedagogía del encuentro del Dr. Basave es vibración humana, es
el resorte que impulsa a la afirmación de sí mismo por ello el tema del
hombre ocupa _un lugar importantísimo por ello su interés legítimo por la
docencia y la investigación. Es un filósofo que busca y enseña la verdad, le ·
871

�gusta la vida intensa, es generoso y produce sin descanse, ha 5ido vasto su
p~nsamiento procurando guardar siempre la unidad de todo cuanto hay.
El caudal de su saber y la amplitud de su cultura, le permite
contemplar a la educación de una posició!1 clara y geo'eros~. Considera al
maestro que debe dar el ejemplo en la caJle, en la casa, en la escue_la, y que
·su autoridad viene de la estima de los alumnos, de sus convicciones, de su
sinceridad, de sus conocimientos, también observa en el maestro no sólo un
motivador y animador sino fundamentalmente un modelador.
Se mantiene fiel a · su concepción de hombre y a sus principios
cristianos nombra con frecuencia a los santos, sabios y artistas, como
ejemplo de lo que puede llegar a realizar una buena educación, pues ellos
son modelos de perfección.
Finalmente, con todas estas razones, doy este testimonio de gratitud con
una fe intuitiva de cuando lo vi por primera vez y una fe evidente ahora
después de 20 años.

CANJE

ALEMANIA
Zeitschrift far Kulturaustasch, Institut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa and Latin America Art and Science.
Vorlesungs und Verzeichnis Personal.
Halle- Wittenb'erg. Wintersemester 2000.

Martin-Luther-Universitat.

Literature Music Fine Arts. A Review of German Language Research.

ARGENTINA
Cuadernos de los Institutos. Instituto de Filosofía del Derecho. Universidad
Nacional de Córdoba. Biblioteca Mayor.
Revista de F(losofia. Universidad Nacional de la-Plata, Instituto de
Filosofia; Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; Depto. de
Filosofia.
Sapientia. Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los
Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Volu;ne:. LV. Enero-Junio y
Julio-Diciembre 2000. (Fascículo 207).

BÉLGICA
Revue Philosophique de Louvain. Trimestralle. Lovaina, Bélgica.

BRASIL
Revista da Faculdade de Direito. Universidade de Sao Paulo.

CHILE
H1,fmanitas. Revista de antropología y cultura cristiana. Nos. 19 y 20.
2000 y 'No. 21 del 2001.
872

873

�ESTADOS UNIDOS

COLOMBIA
Boletín de la Academia Colombiana. Tomo XLVIII. Números 205 Y206.
Julio-septiembre 1999. Santafé de Bogotá.
Franciscanum. Universidad de San Buenaventura.

Handbook ofLatin American Studies. University of Florida Press.
The Hispanic American Histvrical Review. Published Quarterly by Toe
University of Illinois Press.

Revista Universidad Pontificia Bolivariana. (Medellín).

Historical Abstracts. Anual Index. Clio Inc., Santa Bárbara, California. .

COSTA RICA

Michigan Academician. Papers of the Michigan Academy of Science, Arts &amp;
Letters. Vol. XXXII; Number 1-4; April - August 2000 y Vol. XXXIII;
No. 1, Spring 2001.
,
·

Revista de Ciencias Jurídicas. Universidad de Costa Rica. Facultad de
Derecho, Colegio de Abogados.

Science Bulletin. The University ofKansas.
University ofKansas Humanistic Studies.

CUBA

The Southern Review. Pubiished Quarterly at Louisiana State University.

Centro Agrícola. Revista del Ministerio de Educación Superior de la
República de Cuba.

Revista Iberoamericana. University of Pittsburgh.

Islas. Revista de la Universidad Central de Las Villas. Nos. 123 - 124. 2000.

World Affairs. A Quarterly Review on Internationai Probiems.

Casa de las Américas. Revista cubana del Órgano de. la Casa de las
Américas. Nos. 218 - 221 de 2000 y No. 222 de 2001.

ITALIA
Annuario. Universitá degli Studi di Padova.

ECUADOR
Anales. Universidad de Cuenca. Ecuador.
Boletín de la Academia Nacional de Historia.

Atti. Classe di Scienze Morali, Lettere ed Arti. Instituto Veneto di Scienze,
Lettere ed Arti. Tomos 157 III - IV, 1999 y Tomo I, 2000.
Giornale di Metafisica. Revista bimestrale di Filosofia.
Instituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Libros recibidos:

ESPAÑA

-Caliaro, Ilvano. L 'AmÓrosa Guerra.

Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid.'
Archivo Ibero-Americano. Revista trimestral de estudios históricos.
Augustinus. Presencia de San Agustín en España.
Convivium. Revista Filosofía..Universitat de Barcelona. No. 13. 2000.
874

-Barcham, William L. Grand in Design.
-Maiullari, Franco. Sogno e Omerta nell'Edipo Re.
-Melchionda, Maria Grazia. Ji Mondo Muliebre ne! settecento.
-Delcorno, Cario. La Tradizione del/e "Vite dei Santi Padri ".
875

�POLONIA

-Benzoni, Pietro. Da Céline a Caproni.

Dialectics and Humanism. The Polish Philosophical Quarterly Review
Warzawa. Polonia.
·

MÉXICO
An.alogía filosófica. Revista de Filosofía, Investigación y difusión. Año 14,
No. 1, 2000.

PORU'UGAL

Analogía filosófica. Números especiales, No. 4, 1999 y No. 7, 2000:

Bo1eti,n da Faculdade di Direito da Universidade de Coimbra. Vol. LXXV
Cotmbra, 1999.
·

Matamoros Franco, Nora María:
Hermenéutica analógica, Comunicación y empatía.

1

1

_Revi~ta da História das ldeias. Publicación anual del Instituto de Historia y
Teona de las Ideas de la Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra.

Carrillo Canán, Alberto:
Interpretación y Verdad -Acerca de la ontología general de Heidegger-.

Revista da Faculdade de Letras. Universidade de Porto.

AnáMnesis. Revista semestral de investigación teológica publicada por los
Frailes Dominicos de la Provincia de Santiago de México. Año X; Nos. 1 Y
2; 2000.

SUECIA
Contact with Sweden. Stockholm.

Armas y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo k.eón. Números
correspondientes a 2001.
.!

URUGUAY

Trayectorias. Revista de Ciencias Sociales de la Univers!~ad Autónoma· de
Nuevo León,

Boletín de la Academia Nacional de Letras. Montevideo.

Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas. UNAM.

Revista Histórico Nacional. Montevideo.

Bibliografia Mexicana. Biblioteca Nacional. Instituto de Investigaciones
Bibliográficas. UNAM.

VENEZUELA

Ciencia UANL. Números correspondientes a 2001 .

Cultura Universitaria. Revista de la Un iversidad Central de Venezuela.

Nueva Revista de Filológia Hispánica. El Colegio de México.

Revista Venezolana de Filosofia. Sociedad Venezolana de Filosofía.
Universidad Simón Bolívar.

.

R~vista Memoria El Colegio Nacional. Centro Histórico, 1999.
Revista de Filosofía. Universidad Iberoamericana. 2000.
Seminario de Cultura Mexicana. Anuario 2000.

876
877

�1
1,

Acabose de imprimir el día 1 de
Septiembre de 2001, en la
Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de
Nuevo León. . El tiraje. fue de
500 ejemplares.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="305">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3234">
                <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479096">
                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="145396">
            <text>Humanitas</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="145398">
            <text>2001</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="145399">
            <text>28</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="145400">
            <text>Enero</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="145401">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="145402">
            <text>Anual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="145420">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145397">
              <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas, 2001, No 28, Enero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145403">
              <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145404">
              <text>Ciencias Sociales</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="145405">
              <text>Filosofía</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="145406">
              <text>Historia</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="145407">
              <text>Letras</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="145408">
              <text>Humanidades</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="145409">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145410">
              <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145411">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145412">
              <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="145413">
              <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145414">
              <text>01/01/2001</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145415">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145416">
              <text>tex/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145417">
              <text>2017344</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145418">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145419">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145421">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145422">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="145423">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="14351">
      <name>cultura política</name>
    </tag>
    <tag tagId="14345">
      <name>Etica</name>
    </tag>
    <tag tagId="14350">
      <name>Etnia</name>
    </tag>
    <tag tagId="14348">
      <name>Facetas de la ciencia</name>
    </tag>
    <tag tagId="13709">
      <name>Fenomenología</name>
    </tag>
    <tag tagId="14349">
      <name>La palabra</name>
    </tag>
    <tag tagId="14346">
      <name>Política mexicana</name>
    </tag>
    <tag tagId="14347">
      <name>Reconciliación política</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
