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                  <text>608

ROBERTO REBOLLOSO

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global. Para ilustrar este proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teóric~omo empírica.
Bibliografia

"

ARIZPE, Lourdes (2002) Nuestra diversidad creativa, Informe Mundial Cultural de

~

la UNESCO.
BECK, Ulrich (1994) La sociedad del Riesgo, Buenos Aires, Paidos.
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GEDISA.
WALLERSTEIN, Immánuel (1974) The Modem World System: Capitalist
Agriculture and the Origins ofthe European World Economy in the Systeenth Century, San
Diego, Acad_emic Press

CUARTA ~ECCIÓN

HISTORIA

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL
Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Historia
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León
Entre las acepciones que traen los diccionarios para el vocablo
capitulación, el Abreviado Espasa Calpe añade una: "Contrato entre los reyes de

España y un particular para el descubrimiento, conquista y pacificación de nuevos
territorios".1
Un documento de esta naturaleza otorgado en 1579 entre Felipe II y
Luis de Carvajal, dio origen al Nuevo Reino de León.

La Capitulación en los Libros
Uno de los primeros autore_s en hacer alusión a este contrato y a
Carvajal es el cronista Alonso de León, en su Relacióny discursfü ... escritos
en 1649. En esta obra se da idea de que conoció el texto, al expresar:

"... todc, lo demás que la capitulación refiere, a que m e remito". 2
Sin aludir a la capitulación, el cronista fray Vicente de Santa María, en
su Relación histórica de la Colonia del Nuevo Santander, escrita en el último
tercio del siglo XVIII, al parecer basado en Alonso de León a quien sigue

1

Ed. 1977, tomo II.
de Nuevo León ..., Edición Genaro García, ~léxico, 1909, p. 74. Edición
l ... :. ........;,l,..,.l ,.1.,., 1\.1... ~ .... .... T u.A ,.. \rfA nt-Pf'rP \' 1961. n A.~ fl--1 -:1,· Ai-r'1~ Pr11rinnpc; nn&lt;.tpri f)f'P&lt;:
2 Historia

l

�lAS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

612

·613

LUIS DE CARVAJAL

en muchos aspectos, asienta que Felipe II "cometió esta expedición ~a del
3
Nuevo Reino de León] al cabaiiero Luis de Carvajal".

fecha el 6 de agosto y no el 31 de mayo; hace marqués al conde de Coruña y
cita algunas referencias con su habitual inexactitud y descuido. 9

El historiador Alejandro Prieto en su Historia, geografía y estadística del
Estado de Tamauiipas,4 dedica el Capítulo IX a un "Resumen histórico de
Nuevo León". Se refiere en éste a la capitulación, mencionando las 200
leguas, pero erróneamente de cómo fecha del nombramiento de
gobernador a Carvajal en ''abril de 1583" y atribuye al virrey conde de
Monterrey el haber dispuesto que se llamase Nuevo Reino de León.
Olvidó que el conde fue virrey varios años después, de 1595 a 1603.

Por su parte David Alberto Cossío en su Historia de Nuevo León,
publicada en 1925, al mencionar a Carvajal y a su capitulación, transcribe
10
textualmente lo escrito por el cronista Alonso de León.

En 1881 el doctor José Eleuterio González publicó sus Lecciones orales
de historia de Nuevo León. En este libro reproduce el dato referente a
5
Carvajal, confundiendo a éste con Carvajal el Mozo, su sobrino.
Cuando esto escribía el doctor González, no salía aún a la luz pública
la obra México a través de los siglos, editada en 1884-1889 bajo la dirección
de Vicente Riva Palacio. En el tomo II este mismo autor al relatar la
jornada hecha a Nuevo México por Gaspar Castaño de Sosa, por vez
primera a nivel nacional se ocupa de Carvajal.
Personaje poco conocido en la historia de México, y que, sin embargo,
por sus conquistas y fundaciones, merece que de él se den algunas
noticias.6

Es indudable que Riva Palacio conoció el texto de la capitulación, por
cuanto a que consigna el nombramiento de gobernador, los extensos
7
límites autorizados y la facultad de llevar cien pobladores.
En las páginas 441 a·la 445 Riva Palacio publica la mayor parte del
escrito de autodefensa que Carvajal escribió estando preso y que
presentó a los inquisidores. Lo tomó -dice- del proceso contra Carvajal, de

1589, "original que existe en mi poder".

8

Ótro historiador del siglo XIX, pero que concluyó su obra en 1917, el
doctor Regino Ramón, alude brevemente a la capitulación. Basado en
Riva Palacio, se refiere a las 200 leguas y a los límites, pero da como

El historiador Vito Alessio Robles, en su libro: Montemy en la historiay
en fa leyenda, publicado en 1936, se refiere a la real provisión de 14 de
junio de 1579; a la vasta extensión territorial concedida a Carvajal, y a su
nombramiento de gobernador, basado todo en la crónica de Alonso de
León. 11
Se ve claramente que no conocía entonces aún el texto de la
capitulación. Fue él el afortunado de encontrarlo dos años más tarde, en
1938, en el Archivo General de la Nación (Civil, Vol. 672, folios 253 a
261). Lo dio a conocer en la revista Actividad, de Monterrey, el primero
de marzo de 1938. En ese mismo año, publicó su notable y ahora clásica
obra: Coahuila y Texas en la época colonia/; 12 aunque lamentablemente no
reprodujo en ésta los documentos, ni tocó el tema con mayor amplitud.
Tomándolos indudablemente de Actividad (con los debidos créditos,
por supuesto) en el apéndice al tomo I de su libro: Nuevo León. Apuntes
históricos, publicado en ese mismo año de 1938,13 Santiago Roel reproduce
doce artículos o capítulos que precisan las obligaciones de Carvajal como
poblador. En esta transcripción se omite la fecha (31 de mayo de 1579)
y sólo consta ser testimonio hecho por el escribano Gaspar de Herrera,
receptor de la Real Audiencia, en :México, el 20 de abril de 1580. Añade
también Roe! dos de los puntos por parte del rey; el primero
nombrándole gobernador y el siguiente ofreciéndole dar cédula al virrey
de la Nueva España, para que le den "todo favor)' a_yuda ".
Mucho más tarde, este mismo texro parcial de Roe! aparece en la

Antología histórica publicada por Raúl Rangel Frías en 1989. 14 También
puede verse en el Libro: Luis de Carvajal "El Viejo", de Hernán Salinas

9

de Ernesto de la Torre Villar. U1 AM. México. 1973, p. 151.
Ed. 1873 y Ed. facsimilar, 1973, pp. 79 y 80.
5 Ed. de Lz &amp;vista, Monterrey, 1881, pp. 13 a 19.
6 Ed. Publicaciones Herrerías, p. 441.
7 Ibíd., p. 445.
s Jbíd., Más adelante, al volver a referirse al proceso repite: ')a citado origi11al, tn ,,,¡

3 Edición
4

poder" (p. 499).

Historia Gmernl drl btado dr Coab11il(/. SaltiUo, 1990. Tomo I, pp. 104 y ss.
Tomo 1, pp. 78 y 79 y 91 a 106.
11
•
Librería Robredo, :\léxico, 1936, pp. 97 y ss. Ya ilustra este apartado con el
dibujo del "Cuadrado trá¡,ico dr C(//7't!)(/I" (p. 97).
111

1
~

Editorial Cultura, i\léxico, 1938, p. 89.
Monterrey, 1938, Tomo 1, pp. 155 a 158.
14
Secretaría de Educación r Cultura e Instituto de la Cultura de J\ueYo León,
Monterrey, 1989, pp. 57 a 64.
·
13

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARV..

614

Cantú. 15 Este autor reproduce doce cláusulas del compromiso de
16
Carvajal ante la corona y sólo tres a favor de éste, citando a Roel,
únicamente en la bibliografía. Se le escapan a Salinas Cantú algunos
lapsus tales como los de que Carvajal: "Uegó a Madrid el 3017 de mayo de
1579 y para el 14 de junio de ese año tenía en su poder la cédula real".
El historiador Candelario Reyes en su excelente libro: Apuntes para la
8
historia de Tamaulipas. Siglos XVI y XVII1 co~nta las cláusulas 4", 5ª y
1Oª de la capitulación, así como "la cédula complementaria" del 14 de junio,
basado todo en Alonso de León, Alessio Robles y Roel. En ese mismo
año de 1944, Alonso Toro publicó en dos volúmenes su libro: La familia
Caroajal.19 Dedica el capítulo I a "El valeroso Luis de Carvajal, El Viejo",
con referencias bibliográficas anteriores a 1579. En el capítulo II,
titulado "El juramento", alude el autor a la capitulación, "que fue firmada
-dice- el 14 de junio".20 Vuelve a dar estas mismas referencias más
adelante agregando que, además del documento del 14 de junio, Carvajal
fue amparado por un auto de 18 de enero de 1582, dado por la Real
Audiencia de México, por mediación de Pedro de Vega, su apoderado.21
En la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el historiador
Primo Feliciano V elázquez publicó en 1946, en cuatro volúmenes, su
Historia de San Luis Potosí. El capítulo XVI del tomo primero lo dedica a
· "Luis de Carvajal y sus fechos ", consagrando al tema 24 páginas (321 a la
345). En cambio a la capitulación sólo le dedica una sola página, la 326.
Se refiere al texto de ''postrero de mayo de 1579" y a la cédula adicional de
14 de junio. Subraya el hecho de que fuesen incorporados a su
jurisdicción varios pueblos de la Huasteca; comenta lo del título de
gobernador, así como la obligación de traer cien pobladores. No expresa
de dónde toma las referencias, que ~on de Riva Palacio. El autor no
concede crédito alguno a la crónica de Alonso de León, quien escribió en
1649 "escudriñando archivos y consultando a antiguos pobladores". Rebate al
cronista con otra crónica, la de Juan Suárez de Peralta: Noticias históricas de

615

la Nue~a Espa~a. :7'elázquez aniquila a Carvajal, comparándole a Nuño de
Guzman y calificandole de "tirano, desalmado y cruef".22
i-

El historia~orJoaquín Meade, en su Historia de Valles. Monoorafta de la
Huasteca
potoszna, menciona con brevedad 1a cap1tu
. lac1on
. , rechandola
/" ,
,
erroneamente
el
3
de
mayo
y
no
el
3
l
Al
ll
d
"
d
J
'
, •
200 1
,
.
ama o cua raao tragzco"
de las
. e~as, el l? llama "cuadro fantástico". Expresa que esta vastedad
temtonal
despojaba de gran parte de su .jUrtS
. dicc1on
. , a Panuco
,
.
y a
amp1co,
hasta
Xalpan.
Más
tarde
en
1583
C
.
1
.
.
,
T
R 1 A di .
,
, arva1a cons1gu10 que la
ea
u_ enc1a de Méxi~o dictara auto para que la Villa de Valles
perteneciera al Nuevo
. Remo de León, aunque so, 1o fue temporalmente
porque muchos vecinos apelaron.24
. fiEn otro de los
. libros de este mismo autor: La Huasteca tamaulipeca
m iere que Carvajal tomó de fray Andrés de Olmos la idea d
bl
1'
norte y el
e po ar e
(
noroeste, que Olmos había propuesto "desde mucho antes"
-ª~nque no" lo comp~eba). No menciona Meade la ca itulación
urucamente el nombrannento obtenido en Espana". 25
P
'

M _E_n 1971 Sey°:~ur B. Liebman editó en español su libro: Los;i,díos en
ex_ico y. :n Amenca Central.26 Aunque de paso, alude este autor a la
cap1tul~c1on. Comenta la cláusula 8, relativa a la obligación d C
. '¡
pac1 ficar a los _indios q_ue habiendo sido cristianos se habían
r enc1ona tamb1en la clausula relativa a las 200 leguas del t . .
d'd 21 Al
.
.
erntono
conce J o.
referirse al origen del nombre de N uevo Leon
, mventa
.
entre otras totalmente absurdas, una leyenda que dice haber, oído e~
~lontberrey; sob~e que este nombre "representa al león de Judá, como símbolo
ue go ernaaor Luis de Carvajaf". 28
·

\e:;.~;.

~

, Una d~ las obras con mayor información sobre Luis de Carvajal y su
epoca es, Indudablemente, la Historia del Nuevo Reino de León d E
.
del Ho
d. d
.
, e ugeruo
Yºi e ita a por el Instituto Tecnológico Y de Estudi S
.
de Monterrey, en 9 _29
•
os upenores
1 72

22 pp.

327 y 344.
México, 1970.
24_ V el'azquez, op. cit., p. 61.
2' Ciudad Victoria, 1977, J, p. 98.
26 Siglo XXI, México, 1971 , 355 pp.
27
pp. 170-171.
28 lbíd., p. 355.
23

Imp. del Gobierno, Monterrey, 1991.
Ibíd., pp. 58 a 61.
.
17 Jbíd., p. 57.
1s México, 1944, pp. 38 y 39.
19 Editorial Patria, México, 1944.
20 Tomo I, pp. 40 y 41.
Capítulo XIII, p. 220. El Cronista Alonso de León en su Relación y discursos ...
21

15

16

menciona también este auto, ed. 1961, p. 54.

Voleo: ~~:t:;:~;::esl 9c;9n paginació~ corrida, 662 pp. Reeditada por Ediciones Al
mis
,
, en un so o volumen, de suerte que la paginación es la
ma, salvo la de romanos de la eiq,licación inicial: XIV-661 p.

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

616

En el apartado 2, del capítulo III, el autor hace "un comentario, aunque
sea breve", de las capitulaciones. Expresa que Carvajal:
....pasó a Madrid y allí permaneció diez meses tratando el negocio que lo
había llevado. [y que] El 31 de mayo de 1579 firmó capitulación con la
30
corona, como gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León.

En estas líneas se da la impresión de que esto sucedió en Madrid y no
en Aranjuez. Por otra parte, Carvajal actuó e~onces como particular y
no como gobernador, título que entonces no tema y que le fue otorgado
en ese mismo documento.
El autor no reproduce el texto y sólo analiza algunos de los capítulos
o cláusulas. En lo referente a la vastedad del territorio, lo califica de
"monstrnoso absurdo", basado "seguramente -dice- en los informes ama,ñados
dados por Carvajal". Pero ... y las mismas 200 leguas de latitud y 200 de
longitud que se dieron en la capitulación de Martín d~ Zavala en 1625,
·también se basaron en los informes amañados de Carva¡al?. Comparte la
~pinión de Roel en el sentido de que no fue de 200 leguas por lado, sino
200 leguas "la tierra adentro". Pero ¿qué quie~e ~ecir entonces: '_'co~ que no
exceda de 200 leguas de latitudy otras 200 de longitud?. Comenta as1m1smo el
capítulo referente a la gente que trajo Carvajal, deshaciendo la tesis de
Riva Palacio, sobre que fue sin información de limpieza de sangre.
Analiza también el capítulo 4 °, relativo a la fundación de poblaciones,
construcción de un fuerte, pacificación de los indios de Tampasquin Y
Tamotela, conducción de ganado, etc.31
Influido a todas luces por Primo Feliciano V elázquez, Carvajal no sale
muy bien librado de sus· juicios: "no fundó -dice- ni descu~rió nada nue~o.
Sus pretendidas fundaciones sólo fueron repuebles". Y el persona¡e queda, ba¡o
su enfoque, retratado al vivo, al describirlo como "hombre de fuertes
pasiones" y aplicarle los calificativos de "esclavista, arrebatado, rencoroso J con
32
delirio· de persecución y de grandeza_".
No hemos logrado consultar la obra: Las capitulaciones para los viajes de
descubrimiento y rescate. Su significado. Se trata de una compilación de 83
páginas, realizada por Demetri_o Ramos Pérez, publica~a po~ la Casa
Museo de Colón, de Valladolid, en 1981. Pero s1 el libro: Las
capitulaciones de Indias en el siglo XVI, de Milagros Was Mingo. Lo editó en

30 P·

111.

pp.112, 114 y 116.
32 p. 104. Los repite en la p. 127.

31

G17

LUIS DE CARVAJAL

1986, en 512 páginas, el Instituto de Cooperación Iberoamericana. La de
Carvajal se limita solo a las cláusulas, sin las cédulas complementarias.33
De las obras hasta aquí consultadas, se desprende que en ninguna ha
sido publicado el texto completo de la capitulación, con las cédulas
adicionales, ni las que Carvajal consiguió después de éstas.
Un solo libro, el titulado Exploradores en el septentrión novohispano, de Ma.
Luisa Rodríguez Sala, et al., señala que la concesión "se ratificó con cédulas
reales cada uno de sus apartados".34
La Capitulación en los Archivos
No hay duda de que en Monterrey fue conocido el texto del contrato
de Carvajal, desde los primeros años de la ciudad. Hemos dicho ya que
Alonso de León, quien escribía en 1649, da idea de que lo tuvo en sus
manos al expresar: " ... todo lo defJJás q1,e la capitulación refiere, a que me
remito". 35
El documento, aunque sólo en la cédula de 14 de junio de 1579,
mencionada por D e León en su crónica, fue aprovechado en 1644 por el
gobernador Martín de Zavala. Lo presentó en respuesta a la carta
requisitoria del gobernador de la Nueva Vizcaya, Luis de Valdés, en el
pleito jurisdiccional con aquella provincia. También fue presentado
entonces el auto de 18 de enero de 1582, por la Real Audiencia de
México, ordenando el cumplimiento de lo capitulado. La Audiencia,
presidida por el virrey conde de Coruña, lo_expidió a solicitud de Pedro
de Vega, apoderado de Carvajal.36
·
Que Alonso de León conoció estos documentos lo prueba también el
hecho de que califica a Diego de Montemayor, fundador de Monterrey
como "persona de calidad, brío, valor y suficiencia". Exactamente en estos
mismos términos lo considera Luis de Carvajal al nombrarlo teniente de

33.pp.477-481.

Tomó el texto del Archivo General de Indias, de Sevilla.
1ndiferente general 416, L. VII, folios 1-7.
.&gt;-1 UNAM, México, 1995, p. 114.
33 Véase la nota 2.
36 Docun1enlo del Parral. Ed. 1992 de Eugenio del Hoyo, pp. 59 a 65. El auto
mencionado también por el cronista, existía en Monterrey en certificación autorizada m
i\l~xico por Sebastián de Yelasco, escribano de Su Majestad, el 20 de mayo de ese
mismo año de 1582. Aparece también en el Docun1mto del Parral, 1bid.. pp. 15 a 18.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

618

? 19

gobernador el 5 de abril de 1588, título que también figura en el
Documento del Parraf1 y del cual el cronista tomó esos conceptos.

ayuda" y la condición de que no cumpliendo Carvajal "no seamos obligados a
mandarguardar cosa alguna" (Aranjuez, postrero de mayo de 1579).4º

El continuador de la crónica de Alonso de León, Juan Bautista Chapa,
al referirse a sucesos de Coahuila en 1689, comenta que

Fin~ente copia de cloc~ de l~s cláusulas referentes a lo que Carvajal
se ~bligaba. _Todo ~n tesumoruo autorizado por Gaspar de Herrera,
eswbano de Su Ma1estad y receptor en la Real Audiencia· fecho en
México el 20 de octubre de 1580. La certificación a petición del Lic.
Salazar, fue hecha por Cristóbal Osario, en México, el 12 de noviembre
de 1585.

No desclice a la prosecución de la historia de este Nuevo Reino de
León, porque ... fue de esta jurisdicción desde el descubrimiento por
Carvajal .. .porque he visto el asiento de su capitulación j'&lt;Je ella sacaron la que
38
hizo Su Majestad con don Martín de Zavala en el año'de 625.

El hallazgo de la capitulación por Vito Alessio Robles, en 1938, fue de
suma importancia. La encontró en el Archivo General de la Nación,
Ramo Civil, Vol. 672, folios 253 al 261 vuelto. Se trata de un texto
probatorio incorporado a un pleito entre Francisco Barrón y Luis de
Carvajal "sobre la jurisdicción ... sobre el pueblo de Tamapache ". Comprendiendo
únicamente ocho fojas (253 a la 261 vuelto) resulta fácil deducir que no
contengan éstas el texto íntegro.
Gentilmente atendido, he visto en el Archivo General de la Nación el
documento y he obtenido copia. Analizándolo, encuentro que el
escribano de cámara de la Real Audiencia, Cristóbal Osario, dio fe de la
existencia en el voluminoso expediente del pleito con Barrón, de "un

traslado de una cédula de Su Majestad, firmada por mi el dicho escribano de cámara
y otros dos asientos que se hicieron con Luis de Carvajal". A petición del Lic.
Eugenio de Salazar, fiscal de la causa, el escribano Osario sacó
testimonio de otro, hecho por Alonso de Santillán, escribano de Su
Majestad, sobre que "sean de su gobernación [de Carvajal) los pueblos de

Tampasquin, Tanmotela, San Miguely los demás que están rebelados hasta el pueblo
de Xalpa y Sechu [sic por Sichu), con obligación de reducirlos dentro de ocho años;y
que el Virrry y audiencias de México y Guadalajara de la Nueva Galicia y el
goberna_dor de la Nueva Vizc'D'a, fe tengan por gobernador". (foledo, 14 de junio

_Dos referencias muy importantes se advierten en estos documentos.
Pnmera: que la~ :erti~caciones fueron hechas "de la cédula original que llevó
en su poder el capttan Luis de Caroajal de la Cueva, de c190 pedimento se sacó", el
12 de noviembre de 1580. Segunda que "a la espalda de la dicha cédula
original" estaba escrito un auto de don Lorenzo J uárez de Mendoza
conde de Coruña, virrey de la Nueva España y presidente de la ReaÍ
Audiencia, "el cual sacado a la letra dice en esta forma":
••- ha~iendo visto ~~ta cédula real de Su Majestad desta otra parte
conteruda, la obedec10 con la reverencia y acatamiento debido y mandó
se guar~e y c~mpla. lo. ~ue Su Majestad por ella manda y que las justicias
que tuvieren ¡unsd1cc1on en los dichos pueblos declarados en la dicha
cédula, le dejen la jurisdicción. El Conde de Coruña. Ante mí Joha(n) de
Cueva. Alonso de Santillán, escribano de Su Majestad. México, 11 de
octubre de 1580. 41

Esto destruye la tesis de que Carvajal eludió presentar la capitulación
.
42
a1vmey..
Aquí queda claro que en octubre de 1580 estaba en México y
que el vmey ordenaba su cumplimiento. Pero no sólo en 1580 fue
º?edecido el documento. Más tarde la Real Audiencia presidida por el
vmey conde de Co~ña, _renovó la orden. A solicitud de Pedro de Vega,
~p~derado de Carva¡al, vistas de nuevo las cédulas, dictó el auto de 1-S de
¡uruo de_1582, disponiendo que:

39

de 1679).

Sigue luego la certificación del título primero de la capitulación, que
comprende el nombramiento de gobernador con derecho a sucesión; el
señalamiento de las 200 leguas de territorio, etc., y del capítulo 11,
ofreciendo mandar cédula para que el virrey.y audiencia "os den todo javory

En lo que conforme a ello se incluye en su distrito, límites y jurisdicción
Yse la guardéis y cumpláis ... sin lepo11er embarazo af~u110... 43

Hasta aquí el texto existente en el Archivo General de la Nación. En
las. numerosas páginas de las fuentes de consulta de su Historia del Nuevo
Remo de León, Eugenio del Hoyo cita la capitulación en "otra copia antigua"
40

17

lbíd., p. 94.
38 Historia del Nuevo Reino de León, Monterrey, 1990, Capítulo XLI, p. 158. Está

pendiente un estudio comparativo de ambas capitulaciones.
39 Folios 254 y 254 vuelto.

Folios 255 vuelto a 257.
41 Folio 255 y 255 vuelto, del Ms.
42
Del Hoyo, Historia ...
43
Documento del Parral, Ed. Eugenio del Hoyo, 1992, p. 64.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

620

(sin precisar qué tanto). Dice que se halla en el Archivo. Histórico ~e
Hacienda, en México, con la clasificación: Tesorerías, Lega10 1510, fo¡as
107-109. El hecho de que sean sólo tres fojas indica que se trata de un
44
fragmento y no de la capitulación compleca.
Queda aún la posibilidad de encontrar el texto completo de la
capitulación en algún archivo de nuestro país. O tal vez ~n alguna
colección particular o en alguna biblioteca de. los Estados U~d?_s. Del
original de Carvajal fueron sacados testimonios en 1580, a pet1c1on suya
y sabemos que se hicieron copias posteriores. Una y otros deben de
estar en alguna parte.
:Mientras tanto existe el original del contrato hecho con Felipe II, que
se encuentra en el Archivo General de Indias, de Sevilla. Consta de
veintisiete fojas escritas por ambas caras; esto es que son cincuenta )'
,

·

Y para que con mayor voluntad, ánimo y comodidad vuestra_ y _de la
gente que con vos fuere se pueda hacer y haga el dic_ho descubnm1ento,
población y pacificación y sustentaron en aquella oerra os hacemos Y
ofrecemos hacer las cosas siguientes.-16

o corresponde a este comentario expresar qué fue lo que se cumplió
o no se cumplió por cada una de las parces. Com·endría hacer el esrudio
relativo, sin apasionamientos.
Veamos, aunque de paso, algunos
ejemplos. Comprometido Carvajal en la cláusula 7 a construir un fuerte
en la boca del Pánuco, encontramos que es mencionado el fuerce en la
Descripción de la villa ... hecha en 1603 por el alcalde mayor Francisco
Marúnez.49 O bien lo de pacificar a los indios rebelados de Tamapache y
otros pueblos (a que se comprometió en la cláusula 8). Sobre esca
jornada se ve que logró someterlos en 1581, como lo comprobó por las

Diligendas relativas.c,c,
El Original de Sevilla

"_1~~-?-

Pero las "cédulas complementarias" en el original de Sevilla no son ni una
ni tres son veintie11atro. Es muy interesante observar que cada una de las1
seis p;imeras cédulas tiene al margen la anota~ión; Resev~ esta e" [cédula
original en 30 de junio de 79, y l~ firma de Luis de Carva¡al. Se puede

Del Hoyo. Historia, p. 530.
Véase nota 33.
-16 Original de Sevilla, fol. 45.
47 Edición de Eugenio del Hoyo, 1992, folios 15-18.
48 Historia, p. 557.

Invitado por don Alberto Fernández Ruiloba y por doña i\fárgara
Garza Sada, su esposa, imparú en su casa, en ~lomerrey, un curso de
historia enfocado a personajes del pasado regional. Al hablar de don
~farón de Zavala, me referí al Memorial que envió a España con Alonso
de León, en 1655. Subrayé la importancia de este desconocido y antiguo
documento, que he buscado por tantos años.
-Vaya usted a España a buscarlo; interrumpió con entusiasmo alguno
de los oyentes.

En el comentario al Documento del PaTTal se dice que incluye la
capitulación 'j sus complenientos"; esto es, que la prim~ra es de 31 de
y que el 14 de junio "que se venía dando, es _de una cedula _con,plementa~a •
En la Historia del Nmvo Reino de León, el m1smo autor CJtando el mismo
,J ¡
,rl, I
/
• 1148
Documento del PaTTal, alud e a "tres ceau,as
con.r1emen
anas
. .

45

advertir también cómo las recibe el 30 de junio, a un mes jusro de haber
sido otorgadas.

45

cuatro paginas.
_
En las cuatro primeras están asentados no los doce smo los_ trece
capítulos que establecen codo aquello a lo que Carvajal queda obligad?.
En los folios cuatro vuelto al siete frente, se hallan los doce puntos ~
ill!Q sin numerar, sobre lo que el rey ofrece a cambio. Antecede a estas
últimas cláusulas este párrafo:

44

-621

- ¿Y si allá tampoco lo encuentro? ~ije-No se preocupe, lo buscará en otra parte. Yo soy químico y si no
encuentro una fórmula insisto hasta encontrarla.
Aqud grupo selecto de "alumnos" ocasionales auspició el Yiaje.
~lerced a la amable intervención de nuestro amigo el destacado
historiador don j:.,uis 1 anrro García, autor de notables libros sobre el
noroeste de :\léxico, fuimos alojados en la Casa del ln\'estigador, en
Alfonso XII, 1 ° 12. Allí tu,,imos la ocasión de con\'ersar con un ilustre
alojado: don Antonio ~Iuro Orejón, anciano historiador cxcondiscípulo

4
~ Publicada en Domn1mtos inéditos dt Indias y reproducida por Joaquín ;\leade en J_,,,
H11astrca lnn1011!ipeca, 1977, T.l, p. 11 O.
;,, Dili¡,mcios t mfom1oció11 ... Archi\'O General de Indias, Patronato Real, Legajo 18.\
20 fojas.

�622

ISRAEL CAVAZOS GARZA

de don Silvio Zavala en sus estudios de historia en España en la década
del 930.
Lilia y yo hicimos el trayecto a pie todas las mañanas. La sala de
lectura, aunque ya conocida en estancias anteriores, nos pareció igual de
impresionante. Investigadores de todo el mundo, revisaban manuscritos
de épocas remotas.

lAS CAPITULACIONES DE

623

LUIS DE CARVAJAL

Es probable, también que al recibir la petición Felipe II haya asociado
el nombre de quien la suscribía, con el de su homónimo Luis de Carvajal
(1534-1607) notable pintor quién, en compañía de los más importantes
artistas de su tiempo, colaboraba entonces en la decoración de San
Lorenzo del Escorial.si
A lo que Carvajal se obligó

La búsqueda del Memoria/había sido iniciada'eJ: Madrid, en el Archivo

Histórico Militar; en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional;
en la del Palacio Real y en otros repositorios documentales. El esfuerzo
había sido infructuoso. Tampoco en Sevilla fue posible encontrarlo, tras
una paciente y prolongada revisión de catálogos y de índices. Pero sí, en
cambio, tuvimos la fortuna de encontrar el texto completo de las
capitulaciones de Luis de Carvajal, conocidas hasta ahora sólo
parcialmente.
Un viejo empleado, algo gruñón, nos trajo un bulto de veinte o más
libros empastados en pergamino. Al ponerlo sobre nuestra mesa, con
algo de mal humor, desprendió una densa nube de polvo. Todos
contenían capitulaciones: las de Cristóbal Colón, Núnez de Balboa,
Magallanes, Vasco de Gama, etc. Allí estaba la de Carvajal, empastada
también en pergamino. Imposible disimular nuestra alegría.
Entre el original de Sevilla y el encontrado en México por Alessio
Robles en 1938 y reproducido por Roel en el mismo año, observamos
diferencias muy notorias. Este último comprende de los folios 253 al
261, esto es, que consta_de ocho fojas o de dieciséis páginas. El de
Sevilla está integrado por veintisiete folios que, escritos por ambas caras.
Dan cincuenta y cuatro fojas.
Otra variante: en el de Roel son doce las cláusulas que obligan a
Carvajal; en el original de Sevilla son trece. Roel sólo reproduce de lo
que el rey concede a cambio; en el original son doce numeradas, más una
sm numerar.
En el de Roel se reproduce una sola cédula, la del nombramiento de
gobernador; en el original de Sevilla son veinticuatro las cédulas.
No hay duda que al otorgamiento de las· capitulaciones antecedió una
petición de Carvajal, escrita. Así se deduce, al menos, de la expresión
inicial del contrato donde se lee: Por cuanto vos el capitán Luis de Caroajal de
la Cueva nos habéis hecho relación ... .Lamentablemente no ha sido
posible encontrarla.

Analizadas las trece cláusulas referentes a Carvajal, se advierte en casi
todas una obligación predominante: poblar. Así, se ve como Carvajal se
compromete a "hacer las poblaciones necesarias a la quietud de aquellas fronteras''
y a que el primer pueblo sea de cincuenta vecinos.s2
Específicamente se obliga también a poblar en los puertos que
hubiera en la costa, desde Tampico hasta la bahía de San José, límite con
la Florida. A poblar también "por la tietra adentro ... por el nortey el noreste",
hasta la Florida. Esto con el fin de establecer comunicación con el
Nuevo Reino de León, la Nueva España y la Nueva Galicia, y que ''dellas
puedan llevar los bastimentos, ganados,y otras cosas de que tengan necesidad".s3
Otro compromiso fue el de fundar otra villa entre el pueblo de
Tamaolipa J' los postreros de tierra de paz", para evitar las muertes y robos
tan frecuentes. Y otra villa "donde se pueda gozary coger la grana cochinilla" a
que aludió Carvajal cuando expresó haber hallado "ocho leguas de tierras de
t11nales".s4 Este hallazgo al parecer intrascendente, era entonces de suma
importancia por cuanto a que la grana producida por la cochinilla que se
criaba en los nopales, era un tinte de. gran estima y muy usado por los
aztecas y en España en la industria textil.ss
Para la población de estos lugares y en general del Nuevo Reino de
León, uno de los compromisos consistió en "llevar a rwestra costa cien
hombres,. los sesenta dellos labradores, casados, con sus ,m!)eres e hijos y los demás
soldados J oficiales". Para convocarlos, debería de hacerlo "sin tocar caja ni
enarbolar bandera", sino alistándolos para que estuviese en Sevilla al tiempo
de embarcar.56 Se comprometió también a meter ganado mayor y menor

·
;¡ Felipe ll. U11 mo11arca de su ipoca. U11 príncipe del R1'11aci111iento. ;\ladrid, 1988 (citado
el pintor varias veces en el índice onomástico).
51
Cláusula 1.
53
Cláusulas 3 y 4.
;.i Cláusulas S v 6.
~; Véase Cochinilla, en E11ciclopedia de Aféxico, 1977, t. 2.
J6 Cláusula 9.

�624

ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAs CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

"para el sustento y cría de los vecinos".57 En todo estaría obligado a observar
lo dispuesto en las Ordenanzas de poblaciones nuevas, dadas en Segovia
1573.58
Para seguridad del puerto de Tampico se comprometió a construir un
fuerte en la boca del río Pánuco, a fin de contrarrestar los posibles
· 59
ataques de 1os corsarios.
Otra obligación contraída fue la de que, en' el término de ocho años,
volvería "a traer de paz" a los naturales de los pueblos de Tampasquin,
Tamotela y San Miguel, y los demás hasta los de Jalpa y Sichu. Estos
pueblos situados en las cercanías de la villa de Valles, habían sido
cristianos, pero, desde hacía cinco años, apostataron, sin que las fuerzas
enviadas por el virrey hubiesen logrado someterlos.60
Carvajal quedó obligado también a tener descubiertas en cinco años
doscientas leguas "fa tie"a adentro". En estos descubrimientos habría de
procurar que los naturales "vengan de paz al conocimiento de nuestra santa je

católicay a nuestra obediencia".61
La cláusula 12, penúltima del contrato, le compr9metió a que,
llegando a la Nueva España, pagaría una fianza de ocho mil ducados, a
satisfacción del virrey y de la Real Audiencia. Con este pago se
garantizaría el cumplimiento de lo capitulado. En caso contrario,
quedaría esa cantidad "para nuestra cámaray fisco".

Además "antes de comenZflr la dicha población" debería presentar estos
documentos al virrey, a quien el rey imponía una orden que podría echar
por tierra todo lo convenido. El monarca mandaba al virrey que
... en lo que no tuviere inconverúente os ordeno que lo ejecutéis, y en lo
que le tuviere le suspenda hasta nos dar aviso con su parecer para que
visto mandemos proveer lo que a nuestro servicio convenga.62

Lo que el Rey ofreció a cambio
Aceptados por Carvajal los capítulos o cláusulas a que se obligaba,
siguieron las que establecían lo que el rey daría a cambio. Las
antecedieron estas expresiones:

Y para que con más voluntad árúmo y comodidad vuestra y de la gente
que con vos fuere se pueda hacer y haga el dicho descubrimiento
población y pacificación y sustentaros en aquella tierra os hacemos y
ofrecemos de hacer merced de las cosas siguientes

En primer término varios títulos y nombramientos. El rey ha
mandado darle uno muy importante, el de gobernador y capitán general
''de las provincias y tie"as", cuya vasta extensión es señalada y habría de
serle ratificada. Precisados algunos límites se puntualiza: " ... y de allí
hacia el norte lo que esrá por descubrir de una mar a otra con que no
exceda de ducientas leguas de latitud y otras ducientas. Leguas de
longitud que se llame a intitule el Nuevo Reino de León... Esta
primera cláusula podría ser considerada como el ''acta de bautizo" de lo
que ahora el Estado de Nuevo León. El cargo le fue dado con carácter
vitalicio y con derecho a sucesión. El salario de dos mil pesos ''de Jmtos
de la tie"a" que, de no haberlos, la corona no estaría obligada "a mandar
pagar cosa alguna". Otro de los cargos dados a Carvajal, fue el de alguacil
mayor del Nuevo Reyno, también vitalicio y con derecho a sucesión; y
otro más el de alcaldía o tenencia de la casa fuerte, "con salario rompetente"
en igual forma que el de gobernador. 63
En cuanto a mercedes, le facultó el rey para tomar para sí dos
repartimientos de indios, de acuerdo a la Ley de Sucesión, esto es, por
dos vidas; y ordenaría al virrey le fuese dado un sitio de estancia en la
boca del río Pánuco, para el ganado que llevaría.64
Además de esos títulos y mercede.s el rey otorgó a Carvajal diversas
facultades, tales como la de encomendar indios entre los pobladores
beneméritos; y la "ponery quitar alguaciles" en las poblaciones fundadas. 65
Le es concedida licencia para llevar cuarenta esclavos negros, exentos
de pagC? de derechos, "para el servicio de vuestra persona y casa". Licencia
además, para que durante seis años salga cada año hacia la Nueva España
"con las cosas necesarias para fa gente". Y licencia para que de los pueblos
cercanos a la boca del río Pánuco, acudan a trabajar en la construcción
de la casa fuerte. 66

57

Cláusula 10.
11 . ·
7.
GO Cláusula 8.
61 Cláusula 2.
62 Cláusula 13.

58 Cláusula
59 Cláusula

63

Cláusulas 1, 4 y 8.
Cláusulas 2 y 7.
65
Cláusulas 3 y 4.
66
Cláusulas , y 9.
6-1

6

�l..AS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

626

Finalmente le hace el rey varias mercedes especiales, tales como pagar
sólo el doceavo en lugar del quinto, sobre el oro, la plata y demás que se
produjeren. La de ordenar que le sean brindados "todo elfavorJ ayuda que
necesitare"; y disponer que sean de su gobernación los pueblos revelados,
67
cercanos a la villa de Valles.
Al final, en la cláusula 13 (sin numerar) el rey ofrece tener en
consideración sus servicios, para premiarlos ~acuerdo a la calidad de
éstos, asegurándoselo ''por nuestra fe y palabra real"; pero advirtiendo que
... si vos no cumpliéredes lo que, como dicho es, tenéis ofrecido, no
seamos obligados a os mandar guardar cosa algun~ de lo susodicho,
antes os mandaremos castigar y que se proceda con vos como contra
persona que no guarda y cumple los mandamientos de su rey y señor
natural. .. 68

Títulos y Cargos
Las 26 cláusulas de la capitulación, 13 por cada una de las partes,
quedaron estipuladas. La corona procedió entonces a expedir las reales
cédulas que ratificaron, algunas, lo convenido, y otras que ordenarían al
virrey, y demás autoridades su intervención para su cumplimiento.
En el expediente original, el de Sevilla, figuran 24 cédulas. No
aparecen en el orden de las cláusulas. En este estudio las hemos
numerado para su más fácil localización.
En relación a la cláusula número 1, de lo ofrecido por el rey, en el
sentido de que mandaría .dar a Carvajal el título de gobernador, está la
cédula del nombramiento. Pero no figura en primer lugar sino
intercalada en el expediente y que la h~mos señalado con el número S. Se
trata del título de gobernador y capitán general "por vues!ra vida y la de_~,,
hijo': ~eredero o sucesor vuestro". En este documento se raufica la extens1on
del territorio.
... de las provincias y tierras que hay desde el p~erto de Tampico y r(º. de
Pánuco y en las minas de Mazapil hasta los lírrutes de la Nueva Galic1a )'
Nueva Vizcaya y de alli hacia el norte lo que está por descubrir de una
mar a otra con que no excedá de ducientas leguas de latitud y otras
ducientas de longitud. •

Y en el mismo titulo se ratifica ''que se llame e intitule el Nuevo Reino de
úón". Recorde_mo~ _que el _historiador Alejandro Prieto da la paternidad
d~ esta d~nom:nac10? al v1rr~¡ conde de Monterrey, ignorando que fue
virrey varios anos mas tarde; entre tanto que Seymour B. Liebman da
al nombre de Nuevo León un origen judío, al afirmar que "representa al
león de Judá, como símbolo delg1Jbemador Carvajal".1º
Consideramos que si por nostalgia o por lo que fuera se repetían acá
los ~o~bres como Nueva España, Nueva Galicia, Nueva Vizcaya, etc.,
es logico que se tratara de reproducir el antiguo Reino de León de
España, e~ un Nuevo _Reino de León. Por otra parte, algo signifi~aba
para Carva1al aquel anaguo reino. Había pasado allí su adolescencia en
Benavente y en la ciudad de León, capital de aquel reino peninsular. y
habría más tarde de imponer ese mismo nombre a la ciudad de León
primitivo nombre de Cerralvo.
'
En el nombramiento le fue dada facultad de administrar justicia "así en
lo civil como en lo criminal... tomary recibir cualesquierpesquisas e informaciones ... "
entregar_ a los oficiales las penas . y condenaciones que aplicare
"perteneczentes a nuestra cámara y fisco", y de desterrar sólo por "muy gran
causa".
Como salario le fueron señalados a él y a su sucesor dos mil pesos que
le serian pagados por "los oficiales de nuestra hacienda" de los productos de
su gobernación, y no habiendo rentas ni provechos en ellas no seamos obligados a
vos mandar pagar cosa alguna".
. Si en el título fue ratificada la vasta jurisdicción, por medio de otra
cedula (la_ No. 6) le fué ampliada incorporándole los pueblos de
Ta'.11pasqwn, Tamotela y San Miguel cercanos a la villa de Valles, y desde
al/~ los demás que están rebelados hasta elpueblo de Jalpa y Sichu". El historiador
Pnmo Feliciano V elázquez dice -aunque no reproduce el documentoque en 15~3 ~arvajal, según Primo Feliciano V elázquez, consiguió que la
Real Aud1~nc1a dictara auto para que la villa de Valles perteneciera al
N~evo Remo de León, aunque sólo fue temporalmente "porque m11chos
vecinos apelaron".11
. Con otra real cédula Qa Nº 14) el rey dio a Carvajal el título de alguacil
mayor del Nuevo Reino de León, que le había ofrecido en la cláusula 4.
Y se lo dio con carácter de vitalicio y con derecho a sucesión, con "todas
69

Ver nota 4.
Ver nota 8.
71
Ver nota 24.

70

67

Cláusulas 1O, 11 }' 12.
13 (sin número).

68 Cláusula

627

LUIS DE CARVAJAL

�ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

las honras, gracias, mercedes, franquezas, libertades, exenciones, preeminencias e
inmunidades ... que por razón del dicho oficio debéis tener".

Por otra real cédula Qa Nº 2) ordenó el rey "a las justicias de es reinos"
(de España) favorecer a Carvajal para "llevar} recoger a estos cien pobladores

628

De acuerdo con lo ofrecido en la cláusula 8, y por medio de otra real
cédula Qa Nº 20) le fue dado un cargo más, el de alcalde y tenedor de la
casa fuerte de la boca del río Pánuco. Se le dio por dos vidas, con
promesa de señalarle salario "en los frutos de la tierra" al ser construido el

~m.

.

Los Pobladores
El capítulo o cláusula Nº 9 referente a los pobladores, fue ratificado
con una real cédula Oa Nº 1). Se trata de un documento de singular
importancia, por cuanto a que está dirigido a los oficiales de la Cas·a de
Contratación, de Sevilla para que
Dejéis volver a la Nueva España al capitán Luis de Carvajal de la Cueva
y que pueda llevar cien hombres los sesenta dellos labradores casados
con sus mujeres e hijos y los demás soldados y oficiales

Esta autorización ha suscitado discrepancia entre algunos
historiadores. Vicente Riva Palacio asienta que los pobladores ''saldrían

de Espana sin necesidad de cumplir con el requisito .. . de probar que eran cristianos
72
· viejos y no de linaje de judíos o moros recién convertidos". Eugenio del Hoyo,
entre tanto, considera a Riva Palacio "creador de un espejismo histórico" y,
basado en el capítulo 9 de la capitulación, censura a Carvajal por no
haber cumplido ese requisito y eludiera las investigaciones de limpieza de
sangre y que al declarar en su proceso en abril de 1589 dijera la falsedad
13
de que "el rey mandó por su cédula que pasasen sin información".
Ni Carvajal ni Riva Palacio mintieron. Lo cierto es que en la real
cédula Qa Nº 1) (que el maestro del Hoyo no conoci.ó) claramente se
expresa: 'yo vos mando que [los] dejéis volver. .. sin pedir a ninguno de todos ellos

infom1ación alguna.

·

Aunque también es cierto que se encarga de Carvajal "tenga mttcho

cuidado de que sean personas limpiasl no de los prohibidos a pasar aquellas partes".

629

hasta el puerto de San Lucar de Barrameda, donde hahrian de ser embarcados".-4
Una cédula más Qa Nº 3) ordenó a la casa de Contratación y a los
oficiales de Hacienda "de las demás nuestras Indias", permitir la salida de
otro grupo, no considerado entonces como humano, sino en calidad de
piezas. ''Para seroicio de" vuestra persona y casa y para la labor y beneficio
de las minas se autorizó a Carvajal a llevar cuarenta esclavos negros "la
tercia parte hembras", exentos de todo pago de derechos. Fue advertido de
que, de no llevarlos al Nuevo Reino de León y venderlos o cambiarlos en
otra parte, sería cobrado el impuesto correspondiente.

Licencias
Además de los nombramientos y de las mercedes relativas al paso de
pobladores al nuevo descubrimiento, hizo el rey otras concesiones. En
el capítulo 6 ofreció dar licencia para que por seis años saliera de España
cada año un navío con lo necesario para los pobladores. Por medio de
una real cédula Qa Nº 4) ratificó lo prometido. El navío saldría "en
conseroa de cada una de las flotas" 9ue salieran a la Nueva España. Llevaría
"bastimentos, amias, provisión y las de!Jlás cosas necesarias"; todo libre de
derechos de almojarifazgo. Pero no debería de salir sin ser visitado por
los oficiales de la Casa de Contratación, "para que no vq;•a11 ningunos

pasajeros ni otras cosas".
En referencia a la construcción de una casa fuerte en la boca del
Pánuco, el rey expidió otra real cédula Qa Nº 1O). Por medio de ésta
ordenó al virrey Enríquez hiciera dar a Carvajal "indios de los pueblos
comarcanos'' para trabajar en aquella obra. Pero dispuso que "no se /lez·en por
fuerza_- ... se les haga buen tratamiento J' se les pague sus joma/es''. Ordenó
también que la asistencia a la construcción fuese de manera "que no hagan
falta a sus casas, labranzasJ' sementerasJ' en lugar de los que sef11eren vayan otros".
Carvajal había solicitado llevar al Nuevo Reino de León otros indios

"de los pueblos principales de la Nttel'a Espa11a", para que a su ejemplo los de
~cá _se convirtieran. Prudentemente el rey expidió una cédula Qa Nº 12)
al virrey para que "provea lo que co11venga ".

a través de los siglos, T. II, p. 445.
Historia del N11evo Reino de León, pp. 112 y 113.

72 México
73

4

La Relació11 de las personas queJ'º L11is de Camval de la C11e/'a nolllhro para llel'ar pam . ..
el 0. 11e1•0 Rtmo de León... (1580), fue publicada en A ctas, Nº 1, jul. -gept., 1977. Serie
Documentos, 1. 12 pp.
, -

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

630

Sobre Descubrimiento y Pacificación
Son varias las reales cédulas que podrían ser agrupadas bajo el rubro
de descubrimiento y pacificación. En una (la Nº 8) se consulta al virrey
Martín Enríquez acerca de lo que se podría gratificar a Carvajal, por
hacer las poblaciones que propone entre la Nueva Galicia, México y
Pánuco, a fin de pacificar acabando con los sal~ores.

631

LUIS DE CARVAJAL

Con
1:,
.d otra real cédula (la Nº 13) rue
rau.fitead o el capítulo 10 d 10
ofrec1 o por el, rey, en relación a pagar sól0 e1120 en 1ugar del 5º d 1e
.
, que acá se produ¡·esen. E ste mismo
punto
d e· oro,
1a p1ata, y demas
real cedula mas (la Nº 18) ' por medí0 de 1a cua1 ordeno, al vi~ro
r u¡o una
J
hacer las marcasy punzones y entregarlos a Carva¡a
. 1para marcar los
r ey
manuar
metales.
Facultades

Otra de las cédulas (la Nº 9) está dirigida fil virrey de la Nueva
España, a las Reales Audiencias de México y de Guadalajara y al
gobernador de la Nueva Vizcaya, ordenándoles dar a Carvajal "el favor y
ayuda que os pidiere y hubiere menester para la dicha población, descubrimiento y
pacificación". Disponiendo, además, que. no le pongan impedimento
alguno y que "le hagáis dar los ganados, bastimentosy las demás cosas necesarias, a

. ~ , que puede ser considerado como orí e
div1s1on política de Nuevo León
~ n Y antecedente de la
Qa Nº 15) C
ºal f f
, aparece consignado en una real cédula
· arva¡ ue acuitado por este do
. . .
nuevo descubrimiento "en di ti t
. .
cumento para d1v1d1r el
. d
.,
s nos, co,reg1mzentos y alcaldías mavores" F
autonza o tamb1en para ''proveer ¡, d' h
.
Y
•
ue
qyudarán"; así como para confirma/( zclosldoficzos en las fersonas que así os
. os a ca es que se eligieren.

j ustosy moderados precios".
Por medio de otra real cédula (la Nº 19) le es dado poder a Carvajal
para "compelery apremiar" a los pobladores a que perseveren en los lugares
donde se hubieren asentado; y a los que se ausentaren ''podáis y enviéis
aprehender" y para que, por medio de cartas requisitorias .. : "sean enviados a

otra "dar
real cédula (la
paraPoroder
. .Nº 16) le fu e otorgada comisión y facultad
t
herido;para mo/ino"?e ::::: :;:ª:~/%:es, eS ancias-!. caballe~as _de tierra, y
tercero" Todo fi d
Z;
,
que sea per;utcto de los mdtos ni de otro
ª n e que los pobladores pued an "perpetuarse en aqueffa
tie"a".·

donde vos estuviéredes".
Carvajal debería ceñirse en todo a las más recientes disposiciones
sobre descubrimientos y poblaciones. Fue por .ello que le fue dada una
real cédula 0a Nº 22) a la que le ftie anexada copia de las ordenanzas
sobre la materia, dadas en el Bosque de Segovia el 13 de julio de 1573.

En una cédula más (la Nº 17) el re le f
tengan cuenta de la cobran?11y b
~ J a1culto, para ''nombrar oficiales. que
'\." uen recauao ae ,a haciend
entre tanto que por nos se provf!Yeren".
a que nos perteneciere...

Mercedes
Otras reales cédulas tienen el carácter de mercedes, aunque en
realidad los títulos, licencias, facultades, etc., eran consideradas como
tales. 'Estas específicamente lo_fueron.
·
De acuerdo con la cláusula 2, de lo que el rey habría de dar a cambio,
fue confirmada a Carvajal con una cédula 0a Nº 7) la merced de señalar
para sí "hasta dos repartimientos de indios, por dos vidas, conforme a la ~ de

5ucesión ".
·
En relación al capítulo 1O que obligaba ·a Carvajal a traer ganado
mayor y menor, el rey expidió ótra cédula (la Nº 11) . . Por medio de ésta,
ordenaba al virrey Enríquez ·señalarle un sitio de estancia "en la boca del
río ... donde ·habría de arrancar la población".

Finalmente, por otra real cédula (1 Nº 21) f
3, de lo ofrecido or el
ª
ue confirmado el capítulo
de la dicha provin/a
trey.1 Esto es, ~a facultad "para encomendar los indios
· · · en re ,as personas que
h b·
•
demás pobladores beneme'..;, .
nos u ,eren servido ... y entre los
,'d
.,os para
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en e rti,arttmzento no hqya exceso" y de que
..ra,es, uerzas, cabecerasy p11ert. d
h J
nos incorporados a nuestra real corona".
as e mar an ue que dar para que
Creación de un Obispado
~na cédula penúltima (la Nº 23) no
.
.
la historia eclesiástica d 1
s parece de suma importancia para
e noreste Carva¡· al pla t , ¡
h b.
.
n eo a a corona española
en el Nuevo Rein~
~ l~e un pre~ado en la provincia de Pánuco y
on. rgumento para ello que

¡a conveniencia d

J:~

la dicha provincia
· · de Pánuco está d d
espiritual al arzobi d d
.
a a por cercana en el gobierno
pueblos a setenta sfeªgu~ : e~a c'.u~ad ~de Mé_xico] y por estar los dichos
s e a } e tierras asperas y temple diferente

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

632

nunca prelado alguno los ha visitado por su persona ni se ha
administrado el sacramento de la confirmación a españoles ni indios y así
han muerto gran número de ellos sin el dicho sacramento .. . y asimismo
para que en lo que se des~ubriere y poblare en el dicho Nuevo Reino de
León que está junto a ella se puede proveer en lo espiritual como
convenga. Expuso por ello la conveniencia de que hubiere un prelado
"que rigiere y gobernase en lo espiritual el dicho Nuevo Reino de León y
la dicha provincia de Pánuco y serranía de Mestitlán desde Tamiagua a
Jilotepeque".

""

El rey por medio de esta real cédula mandó al virrey "que en la primera

ocasión nos enviéis relación particular dello dirigida al dicho nuestro Consejo para que
en él vista se provea lo que convenga.

633

LUIS DE CARVAJAL

Que otra cédula, la relativa a la posible creación de un obispado en la
provincia de Pánuco y el Nuevo Reino de León, fue firmada en San
Lorenzo, el 6 de julio. Y que la agregada al final cuatro años después,
está fechada en Madrid el 19 de abril de 1583.
Otra observación importante es la de que, seis de las reales cédulas
(de la número uno a la seis) tienen al margen esta anotación
Resceví esta, cª [cédula]

original en 30
de junio de 1579
[y, firmado]
Luis de carvajal

Documentos Finales
La número 5 dice Resfivi este título [el de gobernador].
Casi al final del expediente de las capitulaciones hay una nota de ocho
líneas, sobre haber sido expedida real cédula (cuyo texto no se incluye).
Se autorizó en ella a Diego de Villalobos para llevar al Nuevo Reino de
León
. . .dos arneses dobles, dos montantes, dos alabardas, dos rodelas, dos
arcabuces, seis espadas, dos cotas, un casco y unos zaragüelles de malla.
(La nota está fechada en Madrid el 2 de julio de 1579)

Agregada al expediente de las Capitulaciones, hay una real cédula Qa

Nº 24) dada cuatro años después. Está dirigida al virrey, conde de
Coruña. Le dice el rey que ''por cartas de Luis de Carvajal... y por relación de
otras personas" tiene noticia de "cómo está entendiendo en la dicha población.. . )'
lo va prosiguiendo con diligencia y cuidado de que habemos tenido contentaf!lien/o.
Por ello manday encarg,a le dé "todo elfavory qyuda que conviniere".
Observaciones
En· las reales cédulas hasta aquí comentadas es posible advertir lo
siguiente.
Que, casi en su totalidad, fueron dadas en Toledo el 14 de junio de

1579.
Que cinco de éstas, de la número 15 a la 19, fueron firmadas siete días
después, el 21 de junio, en N~valcarnero, población_que se halla en e~
camino a Badajoi, a Portugal, y que se ufana de haber sido celebrada alli
l'a boda de Felipe IV con doña Mariana de Austria.

Es de notarse también el hecho de que estos documentos le fueran
expedidos a Luis de Carvajal, como se expresa al principio de la cédula

Nº 4 ''por la satisfacción que tenemos de vos... y lo que nos habéis servido y deseo
que tenéis de lo continuar".
Tal es el contenido del expediente, encuadernado en pergamino, de la
capitulación o contrato entre el rey Felipe II y Luis de Carvajal, que diera
ongen al actual Estado de Nuevo León.

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
(1596-1626)

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

En la nómina de primeros vecinos de Monterrey que presentamos, se
menciona a 82 pobladores que llegaron al Nuevo Reino de León en las
tres décadas que abarcan, desde la fundación de la ciudad en 1596 hasta
el arribo del gobernador Marón de Zavala en 1626. No vamos a
referirnos al fundador de Monterrey ni a su hijo homónimo, ni a otros
destacados pobladores como Diego Rodríguez, Juan Pérez de los Ríos,
Lucas García, Pedro Velada, Alonso D íez de Camuño, Diego Díaz de
Berlanga, etc., porque los historiadores Israel Cavazos y Eugenio del
Hoyo lo han hecho en sus obras, apo~tando valiosos datos.
El grupo de los primeros vecinos, a partir de 1596, era muy pequeño,
pero, con los años, su número fue aumentando. D e algunos sólo
tenemos una breve referencia. De otros se conocen más noticias.
Hay· pobladores de los que casi nada se sabe, siendo probable que no
hayan dejado descendencia. Otros, seguramente, abandonaron la
población y, quizás, se radicaron en otras partes. Sin embargo, algunos
fueron genearcas o fundadores de sus linajes en estas tierras y sus
apellidos perduran hasta nuestros días.

I
El cronista Alonso de León afirma que, en 1596, Diego de
Montemayor fundó la Cuidad de Nuestra Señora de Monterrey con "doce
companeros, ... amigos suyo/', quienes ya habían estado en el Nuevo Reino

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

636

( 1596-1 626)

de León. Y añade que trajeron "sus mu;eres, hijos y ganados" (Relación,
discurso segundo, capítulo X).
El cronista no menciona. los nombres de los vecinos fundadores de
Monterrey. Sólo cita a los seis que Montemayor eligió, el mismo día de la
fundación, para integrar el primer cabildo de la ciudad: Alonso de
Barreda y Pedró Iñigo, alcaldes ordinarios; Juan Pérez de los Ríos, Diego
Díaz de Berlanga y Diego Maldonado, regidor'e~ Diego de Montemayor
el Mozo procurador general y el citado Diego Díaz de Berlanga,
escribano.
El historiador Israel Cavazos Garza enumera, como primeros vecinos
de Monterrey, a los siguientes trece pobladores, de quienes da
importantes datos: Diego de Montemayor y su hijo Diego_ de
Montemayor el Mozo, Juan López, Pedro de Iñigo, Juan Pérez de los
Ríos, Cristóbal Pérez, Domingo Manuel, Diego Maldonado, Lucas
García, Alonso de Barreda, Martín de Solís, el escribano Diego Díaz de
1
Berlanga y el capitán Diego Rodríguez •
Luego añade otros diecinueve, que llegan después de la fundación de
Monterrey: Manuel de Mederos, el escribano Pedro Velada, Diego de
Huelva, Martín Jiménez, Marcos Ortiz, el escribano Rodrigo Flores
. Carvallo, Alonso López de Baena, Pedro Camacho, los hermanos José y
Mateo Tenorio, Juan Pérez de Lerma, Diego de Villarreal, los hermanos
Marcos y Bernabé González Hidalgo, Pablo Sánchez, Domingo de
Morales, José de Treviño, los hermanos Blas y Pedro de la Garza.
Una década después . de la fundación de Monterrey, dos de los
primeros pobladores son muertos por los indios: Pedro de Iñigo y
Domingo Manuel. Pedro de Iñigo _actuó como alcalde ordinario de
segundo voto en el primer cabildo de Monterrey, en 1596, y Domingo
Manuel fue uno de los testigos que firmaron el acta de· fundación de la
ciudad.
El cronista Alonso de León, en su Relación (discurso segundo, capítulo
X) se refiere a ambas muertes. Afirma que, después de la expedición de
castigo contra los indios quamoquanes, que habían dado muerte a fray
Martín de Altamira en .Coahuila, Pedro de Iñigo fue asesinado en su
hacienda, ubicada "abaj.o" de la de Santa Catalina, situada ésta en el actual
municipio de Saota Catarina (Nuevo León). Y añade: "los indios le mataron

Jin causa ... "
1

"Los primeros vecinos de la Ciudad de Monterrey", en el almanaque Pmúió11 .1

Seguridad de Monterrey, año 1964, pp. 535-540.

El "castigo" contra los quamoquanes se llevó a cabo a fines de 1607.
Las tierras de Iñigo se despoblaron. Poco después, el gobernador Zavala
concedió una nueva merced de dichas tierras al antiguo poblador Pedro
Cam~cho pero, a fines del siglo XVII, otra vez fueron despobladas. La
propiedad se nombra Hacienda Vieja o de San Antonio. Ahí se fundó en
1874, la fábrica de hilados y tejidos La Leona, en el ahora municipi; de
Garza García.
, El me~::onado c~onista Alonso d:__León también afirma que, "algunos
dtas despuu del asesmato de Pedro !rugo, fue muerto Domingo Manuel
en su hacienda. Y añade "allí le mataron lastimosamente sus indios ... " La
propiedad de Doming? -~anuel era la estancia de Santo Domingo y
estuvo en el actual muruc1p10 de San Nicolás de los Garza (Nuevo León).
La incipiente población sufrió otras muertes. Antes de mayo de 1605
había fallecido el escribano Diego Díaz de Berlanga. El deceso de Diego
de Monte~ayor, f~~dador de Monterrey, ocurrió a principios de 1611 y
el de su h110 homorumo el mismo año. Para el colmo de males en 1611
una inundación destruyó la traza primitiva de Monterrey.
'
11

Frecuen_temente se ha mencionado a "los conquistadores españoles" del
Nu~vo Remo de León. Sin embargo, hasta ahora no se sabe dónde
nac1er?n la mayor parte de los primeros conquistadores y pobladores de
estas tierras.
El lugar de origen de Diego Montemayor, fundador de Monterrev no
se con_~ce. Su hijo Diego de Montemayor el Mozo, que tan impor~;nte
~ctuac1on tuvo _en los primeros años de vida de esta ciudad, "fue
zndudablemente, cnollo de la Nueva España", afirma el historiador Israel
Cavazos. Por su parte, el historiador Eugenio del Horn dice que nació
"f. /
,
ª VCZJ. en ,aI zona minera zacatecana por la década de los cinmentas"
del siglo'
XVI.

el Sab~mos que_ s~ete de los más antiguos pobladores fueron españoles:
es~nbano Rodngo Flores Carvallo declaró en su testamento que era
astunano de Cangas de Tineo. Bernabé de las Casas nació en la isla de
)'enerife, en las Canarias. Marcos Alonso Garza en la viUa de Lepe en
H~elva. Rodrigo de Aldana era de Azuaga en Extremadura. Francisco
Bae~ ~~ Benavides del Valle de la OratoYa, en la isla de Tenerife, del
archip1elago de las Canarias. Pedro Botella de Morales había nacido en la
villa de Valverde, en Extremadura y Pablo Sánchez nació en Alba de
Tormes, Salamanca.

�638

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Se ha considerado que entre estos pobladores debió haber numerosos
portugueses, aunque no esté probado docume~talmente. Manuel de
Mederos dijo ser originario de la isla de San Miguel, en las ~ores. A
Domingo de Morales se le ·considera portugués porque decla~o que ~~s
padres eran naturales de Lisboa. Suponemos que Ju~n de Fana tambien
era portugués pues él así firmaba, aun~u: los es~,nbanos lo nombran
. Juan de Farías. Juan Pérez de Lerma qwzas ~bien lo_era, ya que, en
una petición que hizo a fines de 1611, apareGen vanas palabr~s del
idioma lusitano. Y en otra solicitud, de Juan Pérez de los Ríos, a
principios de 1612, se asentaron varios portuguesismos.
También hubo criollos que fueron destacados pobladores.
Mencionaremos a José de Treviño, bautizado en la catedral de Méxi~o. e~
1565. Así como sus sobrinos Blas de la Garza, nacido en Mapmu
(Durango), y sus hermanos Pedro, Francisco, Alonso y J,o~é, éste
originario de la villa de Guadiana, ahora ciudad de Durango (Mexico).
Entre los primeros vecinos de Monterrey hubo elementos nativos, de
los que cabría destacar a Diego Mald?nado, segura1:1ente tl~xcalt~c~,
quien figuró en el primer cabildo de la ciudad, y a Ma~tln de ~olís, q~izas
mestizo O mulato. La creación de México no se hubiera realizado sm la
colaboración indígena. Así aconteció en el Nu~v? ~eino de León. A
· fines de 1610 Simón Agustín, indio principal y ongman~ ~e Tlaxomulco,
presenta su asiento de vecindad en Monterrey y s?licita tierras para
sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer mdios para fundar un
pueblo.

Podría suponerse, debido a sus nombres y ape~dos, qu: Juan López Y
su esposa Magdalena de Avila ~ran español~s. o rnollos._Lopez afirma en
su te!¡tamento que nació en la cmdad de Mexico y que fueron s~s pad~es
Pedro López y Cecilia López. Por su parte, Magdalena de Avila, q~en
adoptó el apellido materno, fue hija legítima de Martín de Solís Y
Francisca de Avila. Sin embargo, Magdalena debió ser mulata, ya que_ fu~
hermana de Diego, Juan y Seba~tián de Solís, a quienes la "Vista de o¡os
descripción de Monterrey de 1626 los menciona como mulatos.
0
Por otra parte, en Ía misma ''Vista de ojos" se dice que Berna~é
López, hijo de Juan López y Magdalena de Avila, era·mulato, lo que ha~:
.suponer qµe su padre era español y su madre negr_a. Aunque, c~mo }
vimos, López afirmó en su testamento haber nacido en la capital de1
Virreinato.

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

( 1596-1 626)

Desconocemos el lugar de origen de Martín de Salís y Francisca de
Avila. Podríamos creer que también ellos fueron españoles o criollos,
pero hemos dicho que sus hijos Diego, Juan y Sebastián de Salís
aparecen en la descripción de Monterrey de 1626 como mulatos. Según
esto, Martín de Solís fue español y Francisca de Avila negra. Sin
embargo, el hecho de que Martín de Solís fuera "nahuatlato" o intérprete
de la lengua náhuatl, supondría que era indio o mestizo.
Diego Maldonado suponemos que fue tlaxcalteca porque su esposa,
Antonia de Paz, era hija de Buenaventura de Paz, indio principal de
Tlaxcala, y Juana Naveda. Asimismo se ignora el lugar de origen del
mulato Francisco de Sosa, quien afirma en su testamento que sus padres,
Lázaro de Sosa y Magdalena de Sosa, eran vecinos de la Huasteca. Su
esposa, Magdalena María, era india natural de la ciudad de Guadalajara.
En el Nuevo Reino de León también se llevó a cabo el mestizaje. El
portugués Domingo de Morales estaba casado con una india. La india
Leonor era viuda de Bartolomé de Charles. El mulato Juan de Solís se
casó con Andrea, india de Coahuila, y su hermano Diego de Salís con la
mestiza María de Mendoza. Hemos dicho que Magdalena de Avila,
esposa de Juan López, era seguramente mulata. Juan de Sosa, hijo
adoptivo del citado Francisco de Sosa, estaba casado con una "india" hija
de Francisco, a quien mencionan como mulato. La esposa del escribano
Diego Díaz de Berlanga fue Mariana Díaz, de quien se dice que era "de
color mulata". Es probable que Juan Pérez de Lerma haya sido portugués,
pero su esposa Mariana Martínez quizás fue negra o mulata, pues cuando
se cita a algunos de sus descendientes se les llama mulatos.
En seguida mencionare~os, por orden de antigüedad, a 82 de los
primeros pobladores que se avecindaron en Monterrey a partir del año
1596.

I
Diego Maldonado fue regidor en el primer cabildo de Monterrey,
nombrado el mi-smo día de la fundación de la ciudad por Diego de
Montemayor. Era, quizás, tlaxcalteca pues su esposa, Antonia de Paz, fue
hija de Buenaventura de Paz, indio principal del señorío de Tizatlán
(flaxcala), casado con Juana Naveda. Buenaventura de Paz encabezó a
las familias tlaxcatecas que, en 1591, fundaron el pueblo de San Esteban
de Nueva Tlaxcala, junto a la villa de Santiago del Saltillo.
Diego y Antonia tuvieron dos hijos: Pedro y J uan. Pedro Maldonado
fue "persona noble y benemérita". Juan Maldonado actuó como alguacil del

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

640

ayuntamiento de Monterrey en 1629; contrajo matrimonio antes de 1621
con María de Montemayor, hija natural del capitán Miguel de
Montemayor, éste casado con Mónica Rodríguez, y murió en 1635 en la
sierra de Papagayos, cercana ·a la villa de Cerralvo, combatiendo a los
tepehuanes. (Alonso de León. Relación, discurso tercero, capítulo V)
El capitán Miguel de Montemayor afirma en su testamento: "Declaro
que, de edad de ocho años, entré (en 1596) con el'lli(ho Gobernador Diego de
Montemayor, mi abuelo, a la población y pacificación 'de este Reino ... " Este
personaje nació en 1587 ó 1588. Usó el apellido materno pues fue hijo
legítimo del capitán portugués Alberto del Canto, fundador de la villa del
Saltillo, y Estefarúa de Montemayor. Ocupó importantes cargos en el
ayuntamiento de Monterrey. Fue justicia mayor y capitán a guerra de esta
ciudad (mayo de 1638 a octubre de 1639). A mediados de 1624 ya estaba
casado con Mónica Rodríguez, hija legítima de Diego Rodríguez y
2

Sebastiana de Treviño

•

Martín de Solís, quizás mestizo o mulato, quien ya había entrado al
Nuevo Reino de León con Carvajal en 1581, se asienta como vecino en
1597 con su esposa, Francisca de Avila, y sus hijos.
El capitán Alonso López de Baena presenta su solicitud de vecindad
en 1597. A principios de 1609 decía que, gracias a su ayuda, se habían
asentado otros pobladores. Se le concedieron mercedes de tierras y aguas
en octubre de 1609 y marzo de 1610.3 Su esposa, Juana de Castro, fue
hija de Juan Fernández de Castro y Mayor de Rentería, también
pobladores del Nuevo Re~o de León.
Alonso Pérez es, seguramente, el hijo del capitán Juan Pérez de los
Ríos y Agustina de Charles. A fines d~ 1597, Alonso y su hermana Ana
Pérez recibieron una importante merced de tierras en la jurisdicción de
Monte,rrey. Este Alonso Pérez ¿será el casado con Agustina de Simancas,
hija legítima de Juan Pérez de Simancas y Rufina Díaz? Ya había fallecido
a mediados de octubre de 1626. Un Alonso Pérez tuvo, con otro
poblador apellidado Pereyra, un ingenio de azúcar cerca de la villa de
Cadereyta, donde, hacia 1620, C::scapó de ser muerto por los indios; a
Pereyra sí lo mataron. (Alonso de León. Relación, discurso segundo,
capítulo XIV).
2

Tomás· Mendirichaga Cueva Apellidos de Nuevo León. Siglos XVI, XVII y XV1Jl.

Monterrey, 1993, pp. 317-347.
·
3 Civil, volumen 1, años 1598-1624, expedientes 20, 33 y 36. Archivo Municipal de
Monterrey.

641

(1596-1626)

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Juan Pérez de Lerma, quizás portugués, afirmaba en 1602 que, ''habrá
más_~ tres años': o sea ant~s de 1599, se había avecindado en Monterrey y
rec1b1do una merced de tierras, que pobló con su esposa e hijos. Añadía
que, debido_ a "la~ ~~eraciones" de los indios, se vio obligado a despoblar,
pero despues dec1dio volver a asentarse en el Nuevo Reino de León con
su familia4 • En · 1613 Pérez de Lerma tuvo el cargo de regidor en el
ayuntamiento regiomontano.
"'-

"

. Otro anti~~ poblador fue Marcos Ortiz quien, en agosto de 1608,
pide ser admitido c~mo vecino de Monterrey. Aclara que ya había
entrado al Nuevo Remo de León "ha tiempo de más nueve años': es decir
antes de 1_599, pero luego volvió a "tie"a de paz". En 1608 se
5
comprometió a traer a su familia •
El portugués Manuel de Mederos declaró en la villa de Llerena
(Sombrete, Zacatecas), el 10 de abril de 1575, tener 35 ó 36 años de edad
(nació hacia__ 1539 ó 1540), ser originario de la isla de San Miguel, en las
Azores, e hiJo de Hernán Rodríguez Mederos y María Manuel Panoma.
Pasó a la Nueva España en 1564 ó 1565. En 1575 estaba casado con la
mestiza Magdalena Martínez, hija de Juan Martín de Guadalcanal
escribano residente en Taxco. Mederos ·y su mujer vivían en 1575 en ei
valle de la Puana, jurisdicción de la villa de San Martín (Zacatecas)6.
Mede~os e~tró al Nuevo Reino de León con el gobernador Luis de
Carvajal, qwen le otorgó una merced de tierras en 1583. A fines de 1598
registró ~~s mina~ en ~a sierra de Santiago, cercana a Monterrey.
De~empeno despues van&lt;?s cargos en el ayuntamiento regiomontano:
regidor en 1599, 1603, 1605 y 1612; alcalde ordinario en 1601, 1604 y
1607; mayordomo en 1602 y procurador en 1606 y 1613.
Francisco de Cardona entró al Nuevo Reino de León "por el mes de
septiem~re"_ de 1599. En julio de 1601 renovó su petició:n de vecindad,
pues la prm~era qu~ hizo se había perdido. Se le readmitió y solicitó una
merced de tierras e mdios7•
_A fines de 1599 Martín Ximénez estaba dedicado a actividades
romeras. En 1600 era regidor del ayuntamiento de Monterrey.
4

Israel Cavazos Garza Cedulario ,1utobiográfico de Pobladoresy Conquistadores de N11evo
Lton. ~fonterrey, 1964·, p. 177.
·
· , Cavazos Garza. Cedulario ... , p. 172.
6 Rubén .- Villaseñor Bordes. La Inquisición en la Nueva Galicia. (Siglo XVI).
,

Guadalajara, 1959, p. 56
7
Civil, volumen 1·, años 1598-1624, expediente 19, Archivo Municipal de
Monterrey, YCavazos Garza, Cedulario..., p. 53.

�642

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Fernán Blas Pérez fue procurador del ayuntamiento regiomontano en
1600 y 1602. Después desempeñó otros cargos, siendo alcalde ordinario
de Monterrey en 1613. Fue su esposa Andrea Rodríguez, seguramente
hija de Diego Rodríguez y Sebastiana de Treviño. Falleció a fines de 1636
o principio de 1637 en San José del Parral (Chihuahua).

11
A mediados del año 1600 Juan López solicito una merced de tierras,
en la que afirmaba que ya se le habían mercedado algunas tierras desde
"la primera vez que se vino a poblar... " Su hijo Bernabé aclara, en 1635,
después de la muerte de su padre, que éste fue "persona de las primeras que
entraron a la población de dicha ciudad (Monterrey), que entró con el primer
Gobernador de ella, Caroajal. .. " Juan López fue uno de los testigos. que
firmó el acta de fundación de Monterrey en 1596. Ejerció como regidor
, del cabildo reinero en 1601 y 1607; alguacil fiel ejecutor en 1602;
mayordomo en 1603 y 1612 y alguacil en 1604. En su testamento,
dictado a fines de 1634, afirma haber nacido en la ciudad de México y ser
8
hijo legítimo de Pedro López y Cecilia López • Nació hacia 1570. Casado
con Magdalena de Avila, hija legítima de Martín de Solís y Francisca de
Ávila, quizás mulatos o mestizos. Fueron hijos de Juan y Magdalena:
Juana (esposa de Juan de Montalvo), Melchora (casada con Leonardo de
·Mendoza) y Bernabé López, nacido hacia 1598-1604, (casado con Juana
Hernández). En la "Vista de Ojos" o descripción de Monterrey, fechada
en septiembre de 1626, se menciona entre los solteros de la población a
Bernabé López, "mulato".
Domingo de Morales ·entró al Nuevo Reino de León antes de 1601
pues, a principios de 1631, declaró tener más de treinta años de ser
vecino y casado en Monterrey. Era hijo de otro Domingo de Morales y
Ana Hernández, naturales de Lisboa. Nació hacia 1541 ya que, en la
declaración citada, afirmó tener 90 años de edad. En junio de 1650 ya
había fallecido. Fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1606 y
1613. En la nómina de vecinos de esta ciudad, levantada por el
gobernador de Zavala en 1626, se asentó que Domingo de Morales
estaba "casado con una india". 9

Civil, volumen 4, años 1632-1635, expediente 1. Archivo Municipal de
Monterrey.
9 Causas Criminales, volumen 1, años 1620-1635, expediente 10 bis, folio 7 vuelta
(sin numerar). Archivo Municipal de Monterrey.
8

?43

( 1 596-1 626)

El capitán Diego Núñez de Miranda fue alcalde ordinario de
Monterrey en 1600. En 1604 era vecino de la villa del Saltillo.
Mateo de Villafranca era vecino de Monterrey antes de 1602 ya que,
en 1631 , dechuó haberlo sido "más de veinte y nueve años'~ añadiendo ser
hijo de Juan de Villa (?) y Lucía de Santiago, vecino de la ciu~ad ~e
Zacatecas1º. Nació hacia 1561. Quizás sea el casado con Ana Duran, hiJa
legítima de Antonio Durán y Catalina de Treviño. Ocupó vario~ c~r~os
en el ayuntamiento regiomontano desde 1603 hasta 1629. A pnnc1p1os
de 1604 se le concedieron mercedes de tierras e indios. En 1618 y 1619
era secretario de gobernación del Nuevo Reino de León. Aún vivía en
Monterrey a mediados del siglo XVII. Antonio de Villafranca, "mestizo'~
nacido hacia 1610-1613, fue hijo adoptivo suyo.
El capitán Antonio Vázquez del Río fue alcalde mayor de Monterrey
desde 1601 hasta 1605 inclusive. En 1602 y 1603 también desempeñó el
cargo de regidor. Ya había fallecido a fines de 1605.
Diego de Huelva fue capitán de la guarnición militar de Santa María
del Río (San Luis PotosD, desde 1590 hasta 1594. Desde 1590 había
tomado parte en la guerra contra los chichimecas, siendo uno de los
lugartenientes del capitán mestizo Miguel Caldera, quien fundó la ciudad
de San Luis Potosí en 159211 • Fue regidor del ayuntamiento de
Monterrey en 1601, 1602, 1611 y 1612 y alcalde ordinario de esta ciudad
en 1603 y 1613.
El capitán Antonio Rodríguez fue alcalde ordinario de Monterrey en

1601 y 1605. A fines de 1604 se le concedieron tierras. El cronista
Alonso de León dice que,- en el asalto a Monterrey, consumado en la
madrugada del 8 de febrero de 1624 por las tribus indígenas al mando de
Guajuco y Colmillo, este poblador resultó herido "en una pantorrilla;
yéndose a Saltillo, se fe inflamó y murió". (Relación, discurso segundo, capítulo
XII)
Juan Fernández de Bracamonte actuó como alguacil ejecutor del
ayuntamiento regiomontano en 1603 y fiel ejecutor en 160~. En 1604_ un
Juan Fernández figuraba entre los "hombres solteros" de la villa de Salullo.
¿Seria el mismo?

°Causas Criminales, mismos volumen y expediente, folio 6 (sin numerar).

1

Powell, P.W. Capitán mestizo: Miguel Caldera ... México, 1980, Y La Gmm,
Chichimeca (1550-1600). México, 1984.
11

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

644

645

( 1 596-1626)

111
A principios del siglo XVII se asentaron otros pobladores.
Rodrigo Flores Carvallo, nacido en Cangas de Tineo, Asturias,
(España), hijo legítimo de Álvaro Flores de Valdés y Aldonza Alfonso
Carvallo. Aparece como escribano público y de cabildo de Monterrey en
documentos de los años 1603 a 1616. En 1611 era alférez real, actuando
también como alcalde ordinario de la ciudad enl-6.14.
Marcos González obtuvo el 25 de mayo de 1603 una merced de
tierras en los llanos de El Topo, al poniente de ~onterrey. Fue alcalde
ordinario de esta ciudad en 1624. Ya había muerto a principios de 1942.
Su matrimonio con Mariana Navarro, perteneciente a antigua familia de
la villa de Saltillo, dio origen al apellido compuesto González Hidalgo,
que sobrevive en numerosas familias que hoy llevan el apellido
12
.

González

Al capitán Juan de Faria se le concedieron varias mercedes de tierras a
fines de 1603. En algunos documentos se le menciona con el nombre de
Juan de Farías, pero él firmaba así: Juan de Faria. Quizás fue portugués.
Actuó como alcalde ordinario de Monterrey en 1604 y 1605 y alcalde
mayor de esta ciudad en 1610, 1611 y 1612. Ya ~abí~ _fallecido a
· principios de 1642. Dos hijos del capitán Juan de Fana v1v1e~on en el
Nuevo Reino de León: Juan y Alonso, quienes aparecen citados en
algunos documentos de mediados del siglo XVII con el apellido Farías.
El 20 de noviembre de 1603, el capitán José de Treviño se
comprometió a traer al Nuevo Reino de León a su esposa e hijos, en el
término de los tres meses siguientes, con el fin de establecerse en la
ciudad de Monterrey. Además se obliga a transportar a este Nuevo Reino
de León diez carretas con sus bueyes, mil doscientas vacas, mil cabras Y
13
ovejas, cincuenta yeguas, veinte yuntas de bueyes, etc. Cinco meses
después, el 25 de abril de 1604, el fundador de Monterrey le conc~de a
José de Treviño las mercedes de tierra que solicita, "atento a la caltda~J
méritos" de Treviño "además de la noble familia J mucha que mete en este Remo,
'
.
.d
14,,
de madre, mujer e hijos y hem1ana easada, con cuatro. sobnnas y sus man os.• •
José de Treviño nació probablemente en la ciudad de México en 1565,

siendo hijo legítimo de Diego de Treviño y Beatriz de Quintanilla. Fue
regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1604, alcalde ordinario en
1610, 1614 y 1631, justicia mayor en 1611 y alcalde de la Santa
Hermandad en 1626. A principios de septiembre de 1611 era la "persona a
cuyo carg,o están las cosas del dicho gobierno" del Nuevo Reino de León. Aún
vivía en 1642, pero ya habfa muerto a mediados de 1651. Fue su esposa
Leonor de Ayala, de cuyo enlace nacieron cinco hijos y dos hijas. Este
matrimonio dio origen a varias ramas del apellido Treviño y al linaje de
Ayala, debido a que los dos hijos menores usaron en primer lugar el
IS
apellido materno .
Juan Martín de Cugasti (¿Zugasti) fue regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1605. Es el mismo Juan Martín que había sido
procurador en 1604. Y, quizás, el mismo Juan Martín de Suasti que, a
fines de 1607, vivía en Saltillo.
A principios del siglo XVII se asentaron otros dos pobladores. En un
documento fechado en la villa de Cerralvo en 1634, se dice que los
capitanes Blas de la Garza y Alonso de Treviño hacía "más de veinte y
cuatro años" que vivían en el Nuevo Reino de León; es decir que entraron
a él antes de 161016• Una década después, en el nombramiento de justicia
mayor que expidió en la misma villa, a mediados de 1644, el gobernador
Zavala a Blas de la Garza se asentó que éste "ha más de treinta y cinco años"
que había entrado a la conquista del Nuevo Reino de León, o sea antes
de 1609. (Actas del ayuntamiento de Monterrey de dicho año. r\rchiYo
Municipal). A mediados de septiembre de 1653 el capitán De la Garza
afirmó haber entrado "por el año de mi/y seiscientosy siete ... " así como "haber
traído para su población a este Reino mis padres y hem1anos ... ,,,- Es decir a
Marcos Alonso Garza, Juana de Treviño y los hijos de éstos, hermanos
de Blas. En 1665, por último, dijo que "ha más de cincuenta y cinco años que
ha que vino a este Reino ... ", es decir antes de 1610. (Actas del ayuntamiento
de Monterrey de dicho año. Archivo Municipal). A su vez, del capitán
18
Alonso de Treviño se dice que entró "por el año de mily seiscientosy tres... "
Y, en un documento de 1690, se afirma que "entro a este Reino, que fue por el
año de seiscientos y cuatro (1604) ... ,,1 9 Blas y Alonso fueron hijos legítimos
del capitán Marcos Alonso Garza y Juana de Treviño, pero Alonso usó el
Tomás Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garza J' Tf'l'ri,io m Suero León.
Monterrey, 1982, pp. 79 y 80.
16 Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 20, folio 19 rnelta. AM~L
17
Cavazos Garza. Ced11/ario .. ., p. 103.
18 Op. Cit., p. 211.
iq Civil, volumen 17, años 1687-1688, expediente 13, folio 38. A~I:1\1.
i;

12
13

Mendirichaga Cueva. Apellidos de N 11evo León... , pp. 179-192.
Civil_; volumen 29, año 1706, expediente 1, folios 80 vuelta y 81, y volumen 32,

año 1707, expediente 1, folio 98. AMM.
·
14 Civil, volumen ? , años 1650-1654, expediente 17, folio 14 vuelta, y volumen 16,
años 1685-1687. expediente 12, folio 12 vuelta. AlvlM.

�646

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
( 1596-1 626)

apellido materno. Concluiremos diciendo que el capitán Blas de la Garza
nació hacia 1591 en Mapimí (Durango). Contrajo matrimonio antes de
1626 con Beatriz González Hidalgo, procreando cinco hijos y doce hijas.
Falleció en Monterrey el 21 de febrero de 1669. Su hermano el capitán
Alonso de Treviño nació hacia 1594-1595, aunque no sabemos en
dónde. Casado dos veces: con Anastasia González Hidalgo y Mayor de
Renteria, de cuyos enlaces nacieron por lo m~s quince hijos. Ya había
fallecido a finales de 165420•
,

IV
Juan de Velasco es, seguramente, el mismo Jua_n de Velasco Agüero
que fue regidor del ayuntamiento reinero en 1604.
Juan Martín fue procurador del ayuntamiento regiomontano en )604
y regidor en 1605. Juan Martín, mulato viudo, está registrado en la lista
de los vecinos de Monterrey, llamada "Vista de Ojos" y fechada el 7 de
septiembre de 1626. ¿Será el mismo? Creemos que el mulato viudo es
Juan Martín de Lerma, hijo de Juan Pérez de Lerma y Mariana Martínez.
Benito y Diego Ramírez de Barrionuevo vivían e~ Monterrey a
mediados de 1604. Hacia 1585 Diego había estado en Coahuila con Luis
de Carvajal, quien lo nombró factor o recaudador de las rentas reales.
(Alonso de León. Relación, discurso segundo, capítulo II).
Juan de Vega actuó como alguacil del ayuntamiento reinero en 1605 y
1606.
Juan de Bracamonte ejerció el cargo de mayordomo del citado
ayuntamiento en 1605 y 1607. Firmaba así: don Juº de bracamonte.
Alonso Pérez de Guzmán ya estaba en el Nuevo Reino de León a
principios de 1603. Después fue mayordomo del ayuntamiento reinero
en 1606 y fiel de pesos y medidas en 1612.
Ba¡tolomé Rodríguez, regidor del ayuntamiento en 1604. Dictó su
testamento en mayo de ese año, afirmando que había venido como
soldado, pagado por Su Majestad, para defensa de la población.
El capitán Bernabé de las Casas era vecino del Nuevo Reino de León
en 1608. Había nacido antes de 1574 en la isla de Tenerife, islas Canarias,
y era hijo de Miguel de las Casas. Contrajo m~trimonio, a principios del
. siglo XVII, con Beatriz Navarro, vecina de la villa del Saltillo, de cuyo
enlace qued_aron dos hijos y tres hijas. El ca_pitán De las Casas fue uno de

los más importantes pobladores del Nuevo Reino de León. Ya había
fallecido en marzo de 1632.21
V
En 1608 Alonso de Molina solicitó y obtuvo una merced de tierras en
el paraje de San Jerónimo o El Jagüey, al poniente de Monterrey, las
cual~s vendió el mismo día, en 400 pesos, al capitán Diego Rodríguez.
Molina tuvo los cargos de alguacil, en el ayuntamiento reinero, en 1611 y
de fiel ejecutor en 1612. Más de una década después, en la "Vista de
ojos" o descripción de Monterrey de 1626, se mencionan entre los
vecinos solteros a Alonso de Molina, "mulato': y a Bernardino de Malina,
''hjjo del susodicho". En 1628 y 1629 Alonso vivía en la frontera, real y
minas de San Gregorio, ahora Cerralvo (Nuevo León). En 1629 compró
a Diego González, en 140 pesos, unas casas que éste tenía en Monterrey,
que habían sido de Pedro Velada, situadas "en fa otra parte" de los ojos de
agua de Santa Lucia22. A fines de 1634 estaba en la villa de Cerralvo. Ya
había fallecido a principios de 1636, sin descendencia legítima. A
mediados de 1670, Bernardino de Molina era vecino y criador de ganado
en la villa de Cadereyta.
A principios de 1609, Alonso López de Mendoza era dueño de tierras
cercanas a Monterrey.
Alvaro Fernández era vecino de la villa de Santiago del Saltillo en
1591. Quizás es el mismo Alvaro Hernández que vivía en el Nuevo
Reino de León a fines de 1609 y mediados de 161 O. En octubre de 1609
Juan García de Belástegui y Alvaro Hernández tenían tierras cerca de una
villa de San Juan Bautista ·que se acababa de fundar. En 1610 Alvaro
Hernández fue alcalde ordinario de dicha villa que, quizás, después se
despobló23•
En 1609 Juan Fernández de Castro, casado con Mavor de Rentería
era dueño de tierras e indios, así como su hijo ho~ónimo, quienc~
vinieron de Llerena, ahora Sombrerete (Zacatecas). Luego se asentaron
los capitanes Al'onso López de Baena y Antonio de Leiva, yernos de
Fernández de Castro.

21

Mendirichaga Cueva. ,,,Jpellidos de Nuevo León... , p. 77.
Protocolos, volumen 1, años 1599-1640, número 94. Ai\Ii\L
21
· Civil, volumen 1, años 1598-1624, expediente 33. Ai\Ii\1.
22

20

Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garz.ay Tn:viño .. .,p. 48.

'647

�649

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

El 18 de marzo de 1609 se admite a tres nuevos pobladores: Martín
24
de Rentería, Antonio de Leiva y Cosme de Inguanzo •

capitán Diego Rodríguez, teniente de gobernador de este Reino, "con mis
amtas y caballos para lo que se ofreciere ... ,ilJ Es el mismo capitán Marcos
Alonso Garza, originario de la villa de Lepe, Huelva (España), quien al
contraer matrimonio con Juana de Treviño, nacida en la ciudad de
México, dio origen al apellido Garza en el noreste de México. Quizás sea
el mismo Marcos Alonso que fue regidor del ayuntamiento reinero en
1612 y 1616. Ya había fallecido a fines de 1634.

648

Martín de Rentería, seguramente emparentado con Mayor de
Rentería, la esposa de Juan Fernández de Castro, solicitó avecindarse en
Monterrey, ofreciendo traer a su familia, así como "los avíos y pertrechos
necesarios" para ·trabajar las minas y las tierras. En la misma fecha se
admiten como vecinos a Antonio de Leiva y a ~sme de Inguanzo. A los
tres se les conceden tierras, aguas e indios.
'
En marzo de 1609 Juan Lobo de Mendoza recibe varias mercedes de
tierras. Algunas de esas tierras colindaban con las de Félix de Mendoza, a
quien llama "mi hijo". En 1630 ó 1631 un capitán Félix de Mendoza,
vecino de Cuencamé (Durango), contrajo nupcias en Monterrey. con
Mariana de la Garza, hija legítima del capitán Pedro de la Garza e Inés
Rodríguez.
Un Bartolomé García aparece en un documento de 1610.
Martín Sánchez fue regidor del ayuntamiento reinero en 1610. En
1621 estaba casado con Melchora Navarro. Fueron vecinos de la villa del
Saltillo.
A principios de 1610, Juan Benito Tenorio solicitó y se le concedieron
· mercedes de tierras e indios. A mediados de 1613 se dice que este
poblador, a quien también se nombra Juan Tenorio, había sido vecino
del Nuevo Reino de León, es decir, que ya no vivía aquí.
A principios de marzo _de 161 OJuan de Mendoza solicita mercedes de
tierras, con el fin de establecerse en este Reino.
Juan Sánchez Camacho afirma en -su asiento de vecindad, fechado el

25 de marzo de 161 O, que en esa fecha se establece como vecino de
Monterrey.
A principios de 1610 Juan Sánchez Benito vivía en el Nuevo Reino de
León. En 1611 fue propuesto para que, el año siguiente, ejerciera el
cargo de diputado en el ayuntamiento regiomontano, pero no lo
desempeño.
VI
Marcos Alon~o solicitó y 0btuvo, el 30 de mayo de 1610, varias
mercedes de tierra, un solar para casa y huerta y una encomienda de
indios "borrados". Alegaba haber entrado al Nuevo Reino de León con el

( 1596-1 626)

Diego de Treviño y "su hermano" Marcos Alonso el Mozo recibieron
mercedes de tierras, aguas e indios a principios del siglo XVII.
Cristóbal de Mendoza vivía en Monterrey a fines de 161 O y aun era
vecino a fines de 1613.
Cristóbal de Garibay presenta su asiento de vecindad a fines de 1610.
Aún vivía en Monterrey a principios de 1612.
Diego de Torres era vecino de Monterrey a fines de 1610. En octubre
de 1680 se decía de un Diego de Torres, casado con Josefa de Mendoza,
que estaba "ausente (desde hace) muchos años de este Reino... " Quizás éste
era descendiente del primero. - El 15 de noviembre de 161 O Simón Agustín, indio principal,
originario de Tlaxomulco, solicitó permiso para avecindarse en
Monterrey y tierras para sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer
indios para cultivarlas y fundar un pueblo26 •
Pedro de Salazar fue alcalde ordinario de Monterrey en 1611. Aparece
como testigo en dos escrituras fechadas a mediados de 1613.
Gonzalo Fernández de Castro, nacido hacia 1588-1590, quizás en el
actual territorio de Zacatecas. Aparece firmando como testigo algunas
escrituras fechadas a mediados de 1611. Era hijo de Juan Fernández de
Castro y Mayor de Rentería, a quienes ya mencionamos.
Diego Pérez de Orellana, mayordomo del ayuntamiento
regiomontano e1:1 1611 y de la iglesia mayor en 1612. A principios de
1619 y 1621 firma como testigo dos escrituras. Fue muerto en 1624, en
el asalto de los indios a la hacienda de Santa Catalina, ahora municipio de
Santa Catarina (Nuevo León). El cronista Alonso de León le llama Diego
Pérez y relata su muerte en el discurso segundo, capítulo XII, de su
Relación.
25

24

Civil, mismo volumen, expedientes 30, 31 y 32. AM.M.

26

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 4, número 33. M,[~I.
Ci\·il, volumen 1, años 1598-1624, expediente 40. AMM.

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

650

Hacia el año 1612 entró Francisco Báez de Benavides al Nuevo _Reino
de León. Había nacido hacia 1594 en el valle de la Orotava, en la isla ~e
Tenerife del archipiélago de las Canarias. El nuevo, poblador era hijo
legítimo de Gonzalo Báez de Benavides y Marta Lopez. En ~ 624 fue
nombrado alguacil mayor de este Reino. Actuó como regt~or del
ayuntamiento regiomontano en 1626 y como escribano del cabildo en
1638. Fue alcalde ordinario de Monterrey en ~1 Y 164~ Y procurador
ambién desempeñó los cargos de regidor, alcalde Y
general en 1644• T
·
1 ld
rocurador de la villa de Cerralvo. En 1646 fue d~signado primer a ca e
~a or del valle de las Salinas. Aun vivía a mediados_ de 1650, per~ ya
ha~a fallecido a principios de 1666. Francisco · Baez de Benav~des
contrajo matrimonio antes de septiembre de 1_ 626, con ~sabel Marttnez
Guajardo, de cuyo enlace se originó el apellido Benavides en Nuevo
27

651

( 1596-1626)

legítima del capitan portugués Alberto del Canto y Estefanía de
Montemayor. A mediados del siglo XVII, José y Elvira vivían en la villa
del Saltillo.
En 1604 Mateo Tenorio era vecino de la villa del Saltillo. Quizás sea
el mismo Mateo Tenorio que fue asesinado por los indios en 1614, en la
comarca de Boca de Leones, ahora Villaldama (Nuevo León). Su muerte
la relata el cronista Alonso de León en el cliscurso segundo, capítulo
Xlll, de su Relación. La viuda de Mateo, Francisca Núñez Cerda, era
vecina del Saltillo en 1615.
Diego de Orozco era vecino del Nuevo Reino de León a mediados de
1613. A mediados del siglo XVII se menciona el valle de Orozco, en la
jurisclicción del valle de las Salinas, ahora Salinas Victoria (Nuevo León).

León •
A Antonio Pereyra se le concedió una merced. de solar el 1O de
febrero de 1612. El cronista Alonso de León menciona a un po?lador
"llamado Pe~ra" a quien los indios asesinaron cerc~ de la villa de
Cadereyta y "lo comieron en barbacoa ... " (Relación, discurso segundo,

Julián y Manuel Díaz fueron muertos, en compañía de Mateo
Tenorio, en 1614 en Boca de Leones. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XIII).

capítulo XIV)
Antonio Durán aparece como testigo en una escritura fechada a fines
·de 1612. Fue regidor del ayuntamiento reinero_ en 1624, 1629 Y 16}2.
Quizás sea el mismo Antonio Durán que d~:laro~ en 1627, tener 35 anos
de edad ''poco más O menos", es decir que nac10 hacia 1592. Y _el casa~o con
Catalina de Treviño, hija natural del capitán José ~~ Trevm_o, mando de
L onor de Ayala. Del matrimonio quedaron tres h11as: Marta, esposa del
e:cribano Francisco Sánchez de la Barrera; Beatriz y Ana, ésta c~~a~a ~o~
Mateo de Villafranca. En 1626 Antonio Durán, "con su mu_¡er e h~os , v1v_ia
en Monterrey. El cronista Alonso de León afirma que _Antoruo D~ran
fue muerto en 1635 por los tepehuanes, al intentar el ascenso a una sierra
para a~acarlos. (Relación, discurso tercero, capítulo V).

El mulato Francisco de Sosa, hijo legítimo de Lázaro de Sosa y
Magdalena de Sosa, vecinos de la Huasteca, entró al Nuevo Reino de
León con Carvajal en 1581. Cuando, en 1612, se intentó repoblar la
ciudad de León (Cerralvo), fue el único vecino que permaneció, con su
familia, hasta que se vio obligado a abandonar la población, debido a los
ataques de los indios. Volvió al Nuevo Reino de León, procedente de
San Luis Potosí, hacia 1620. Fue su esposa Magdalena María, india de
Guadalajara. Testó en Cerralvo en 1628.

Vil
José y Mateo Tenorio eran ve~inos de Monterrey a fines de 161:. José
declaró en la villa de Cerralvo, el 17 de junio de 1627, tener 40 anos de
edad poco más o meno·s, o sea que nació hacia 158?2s. Fue su espo~a
Elvira de Montemayor, quien , usó el apellido materno pues era hi¡a

21
28

Juan de Olivares se asentó en el Nuevo Reino de León antes de 1620.
Casado con Juana de Treviño, de cuyo enlace quedó descendencia.

También hacia el año 1620, Juan Buentello Guerrero y su sobrino
Pedro Botello de Morales entraron al Nuevo Reino de León. Venían de
San Luis Potosí y se asentaron, con sus familias, en la villa de Cerralvo.
Buentello Guerrero tuYo, años después, el cargo de alguacil mayor de
este Reino; falle~ió en la mencionada villa en 1637. Botella de l\forales
había nacido hacia 1581 en Valverde, Extremadura, (España). Fue su
esposa Ana María de Avila, cordobesa. Ambos dieron origen a los
apellidos Botello y Buentello en Nuevo León29
Francisco Martín Guajardo, también llamado Francisco Martínez
Guajardo, nacido hacia 1591, fue vecino y minero en Cerralvo, en la

Mendirichaga Cueva. Apellidos de Nuevo León".•., PP· 39-47._
.
1
Causas Criminales, volumen 1, años 1626-1635, expediente 5, folio 4 vue ta.
29

AMM.

Mendirichaga Cueva. Apellidos de !\ "un·o León ... , pp. 49-61.

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

652

década 1620-1630. Actuó como regidor del ayuntamiento regiomontano
en 1626. En la "Vista de ojos" que mandó levantar el gobernador Zavala
en 1626, se asentó que este poblador, a quien nombraban Francisco
Marúnez, vivía en una "casa· nueva", con su mujer e hijos. Fue su esposa
Mariana Botello, hija legítima del capitán extremeño Pedro Botello de
Morales y, quizás, de Ana María de Avila, cordobesa. Francisco Martín o
Marúnez Guajardo ya había fallecido a mediados de 1637.
~
El capitán Pablo Sánchez, nacido en Alba de Tormes, Salamanca,
(España) e hijo de Antonio Sánchez e Isabel de Tejeda, fue vecino de
Monterrey y Cerralvo en 1623. Actuó como regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1625, 1629 y 1644, procurador en 1631 y alcalde
ordinario en 1635 y 1637. Testó en Monterrey en 1656. Murió a fines de
30
enero de 1658 •
Pedro Monzón era escribano de gobernación en 1624. Actuó como
escribano del ayuntamiento reinero en 1626. También se le nombraba
escribano de paz y guerra.
Pedro Rangel aparece como testigo en un documento fechado en la
villa del Saltillo a mediados de 161931 . Quizás sea el mismo que resultó
herido en el asalto a Monterrey encabezado por Guajuco y Colmillo,
efectuado el 8 de febrero de 1624. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XII). Rangel figura en la nómina de vecinos redactada
por el ayuntamiento reinero en 1626. En la ''Vista de ojos" levantada por
el gobernador Zavala, se asentó que era "soltero".
Diego González fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1625.
En la ''Vista de ojos" levantada en 1626, se le menciona con su mujer e
hija.
Eustacio Zambrano, soltero, es mencionado en la nómina de vecinos
de M~nterrey, levantada por el ayuntamiento de esta ciudad en 1626, y
en la descripción de esta misma ciudad, que mandó redactar el
gobernador Zavala el citado año.

30
31

Civil, volumen 8, años 1654-1659, expediente 19. AMM.
Civil, volumen 1, ·años 1598-1624, expediente 48. AMM.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL DE
LA FRONTERA NORTE DE TAMAULIPAS
Dr. Manuel Ceballos Rarrúrez
El Colegio de la Frontera Norte

El patrimonio cultural de la actual frontera de Tamaulipas debe
entenderse de modo amplio pues no está limitado por los contornos
políticos estatales o internacionales, sino que incluye un amplio espacio
que se expande hacia Texas, Nuevo León y el norte de Coahuila. Esto
tiene que ver fundamentalmente con los procesos históricos que han
dado origen a las poblaciones del norte del Estado de Tamaulipas. Es
decir, a sus procesos de desplazamiento demográfico, a su modo de crear
el entorno cultural y a su visión del mundo y de la vida.
Sin lugar a dudas en sus orígenes, la cultura de las poblaciones
ribereñas del Bravo estuvo marcada por la sencillez, la precariedad, la
vida campirana, la amenaza constante de los indios enemigos, y más
tarde por la agresión originada desde el Estado de Texas. Pero al mismo
tiempo estuvo marcada por la sanidad del medio ambiente, la cordialidad
social, ta bondad natural, una dieta peculiar e incluso un incipiente
sentido de igualdad y mexicanidad, anteriores a la consolidación del
Estado nacional _y republicano. Nadie percibió mejor estas características
de las poblaciones fronterizas en el siglo XJX que Manuel Mier y Terán,
Juan Nepomuceno Almonte y Manuel Payno; y a principios del siglo XX
1.:l mismo José Vasconcelos, cuya crítica de la vida fronteriza fue tan
aguda.
Sin duda, fue Payno quien entre 1842 y 1844 hizo una amplia y
sensible descripción de las poblaciones ribereñas del Bravo, de Laredo a
Matamoros; y aún de Tamaulipas mismo. De sus hombres dijo que eran

�EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

654

"como robles del desierto", de fortaleza admirable para los ejercicios del
campo, leales defensores de su libertad y de la integrid~d del territorio
nacional; de sus mujeres alabó su resistencia a la adversidad y la ~elleza
de sus "rostros expresivos; ingenuos y amables, como los que pmtaba
Rafael". Y benevolente e inspirado constató que, entre aquellos seres
humanos que vjvían "donde la civilización había puesto muy P?co_?e su
parte", estaba asentada una sociedad digna ~ respeto y admirac1on ya
que "las flores cuando están en un jardín, no so~ bellas.c~mo cuando
nacen en las grietas de las rocas y entre las malezas y ~s~mos de una
soledad".1 Recientemente Elena Poniatowska, al escnbir sobre las
mujeres del norte de Tamaulipas se refirió a ellas diciendo que "el
carácter de las norteñas es muy fuerte, no lo hurtan lo heredan" .2
Vasconcelos por su parte, quien en· alguna ocasión se refirió' a la
poca fuerza moral que encontraóa "en un pob~e lugar de_ frontera",. y a
' quien se le atribuye la frase de que "d~nde termman_l~,\gws_~s y em~1~~a
el asado termina la civilización y com1enza la barbane , vano su op1ruon
cuando 'constató la conciencia de mexicanidad de los habitantes de la
frontera y cuando degustó sus comidas; en especial, aquellos "desayunos
fronterizos-incomparables", y aquellas tortillas de harina que preparaban
4
en Laredo Texas las primas del coronel Juan Gómez.
Paradójicamente, la cultura fronteriza experimentó un proceso de
maduración cuando se hizo manifiesta la agresión cultural por parte de
los anglo norteamericanos que fueron llegando a la región desde los años
de 1820, pero de modo particular después del Tratado de Guadalupe
Hidalgo. Hubo incluso intentos de norteamericanización que ~acasaron,
como el de 1898 al instaurar las fiestas de George Washington en
Laredo, ya para entonces texano. Fracasaron no porque desaparecieran,
sino porque a los pocos años se convirtieron en la~ ~estas de_ los dos
Laredos, y poco más tarde en fiestas en los que part1e1pan contmgentes
de ott~s ciudades de la región, tanto de México como de los Estados
Véanse estas apreciaciones en Manuel Payno, Panorama de México, Obras completas,
México, Consejo Nacional para la Cul~ra y las Artes, 1999, pp. 33-79, 101-103, 108t

112.

Guemro Viqo, Houston, Anchorage Press, 1997, p.34.
Citado p or José Alvarado, "La gente del norte", Visiones mexicanas, México,
Fondo de cultura Económica, 1985, p: 17.
·
_ • Para las apreciaciones de José Vasconcelos sobre la front~r~ ~or~~ véase ~anuel
Ceballos Ramírez, "La invención de la frontera y del noreste histonco , Mtmonas de la
Academia Mexicana de la Historia, t. 42, 1999, pp. 197-203.
2 Elena Poniatowska,
3

fii55

Unidos. Hubo también movimientos de defensa como los
protagonizados por los héroes populares y sus corridos, del cual el más
famoso ha sido el Gregorio Cortés "con su pistola en la mano";5 y el
conocido como la "Cortina war", protagonizado por Juan Nepomuceno
6
Cortina. Y desde luego la celebración de gran significación del Primer
Congreso Mexicanista de Laredo en 1911 y que reunió a representantes
de ambos lados de la frontera y la región. Otro de los movimientos de
autodefensa fue el del grupo de mexicanos que alrededor de 1915 se
agruparon en torno al Plan de San Diego.7
Desde finales del siglo XIX, durante todo el siglo XX y en los inicios
del actual, el ferrocarril y las carreteras; las actividades aduaneras,
petroleras, agrícolas y comerciales; y el incremento poblacional
contribuyeron a integrar elementos culturales de otras partes de México a
la frontera. A las antiguas villas del norte -de Laredo a Reynosa-, y
también a Matamoros, se añadieron otros centros de población que se
han transformado en ciudades. Desde la década de 1860 la Iglesia
católica instauró el Vicariato Apostólico de Tamaulipas que luego se
transformó en Diócesis con sede en Ciudad Victoria (1870). Aparte de
ésta se han instaurado tres diócesis más, las de Tampico, Matamoros
(1958), y Nuevo Laredo (1989).8 Cabe destacar que a ésta última no sólo
pertenecen las poblaciones tamaulipecas de Nuevo Laredo a Ciudad
Miguel Alemán, sino también las nuevoleonesas de Lampazos, Sabinas,
Parás, Vallecillo, Anáhuac, Bustamante y Villaldama. La referencia a la
Iglesia católica se hace por la antigüedad de su instauración, como por lo
que ha significado como creadora de ~ultura y aglutinadora de identidad
psicosocial a través de las prácticas y las devociones populares,
especialmente el guadalupanismo desarrollado en la sociedad mexicana.
Por otra parte, el patrimonio se compone también de otras tradiciones
Y fiesta~ -religiosas, cívicas y populares-. Estas últimas, que son muy
semejantes a las de otras partes de México, tienen la peculiaridad de
5

Américo Paredes, IVitb bis pisto/ in bis band: A Border Ballad and his Hero Austin
University of Texas Press, 1958.
'
'
6
Jerry D . Thompson, J11an Co,tína and the Texas Alexico Frontier, El Paso, Texas
Western Press, 1994.
7
Jorge Aguilar Mora, Una muerte sencilla,jmta, etema, México, Era, 1990; Benjamin
Heb~r Jo~nson, Revo/11tion in Texas-. How a for¡,ottm &amp;bel/ion a11d its bloody S11pmsion 111med
Mex1ca11s rnto Americans, New Haven and London, Yale University Press, 2003.
8
El nombre de Diócesis de Tamaulipas se mantuvo hasta 1958 ubicándose
primero en Ciudad Victoria (1871-1923) y luego en Tampico (1923-1958). '

�656

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE TAMAUUPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

integrar a sus ciudades gemelas. Pero hay otras festividades particulares
de gran importancia, que se han celebrado o se siguen celebrando, como
la del Charro en Matamoros y Brownsville; y la que recuerda la tradición
histórica de la fundación de Nuevo Laredo. Ésta última, que ha venido a
ser una conmemoración cívica de relevancia peculiar, se integra de dos
ele.m entos: 1) La migración hacia México de los habitantes de Laredo,
convertido simultáneamente en texano y estad_ouni~,ense por el Tratado
de Guadalupe Hidalgo de 1848; y 2) La exhu~0,c1on y traslado de los
restos de sus deudos fallecidos, para que también yacieran en territorio
patrio. Este segundo elemento ha requerido de estudios más
especializados inspirados en la historia de las mentalidades pues hasta
ahora ha aparecido de manera marginal en la documentación, pero con
un claro nexo entre el mito y la historia. Por otra parte, la traslació_n de
mexicanos de los territorios perdidos estuvo contemplada en el Tratado
de Guadalupe Hidalgo, y el supremo gobierno se interesó en ello
9
nombrando repatriadores en diferentes lugares de la nueva frontera. Sin
embargo, pocas poblaciones celebran actualmente el acontecimiento. En
Nuevo Laredo con litúrgico sentido nacionalista se conmemora año con
año. Y la tradición se reproduce en himnos, poemas, ·celebraciones y
referencias artísticas. El principal monumento de entrada a la ciudad
recuerda a los fundadores y el escudo oficial lleva por lema "Sierppre con
· 1a Patria". Sin duda que este lema es una referencia elíptica a la tradición
histórica de la traslación de los mexicanos después de la guerra con los
Estados Unidos. En una novela reciente titulada Propiedad ajena, Enrique
Berruga recordó el acontecimiento de la traslación; pero situó a sus
actores en San Antonio -de donde emigraron para llegar a Saltillo vía
Piedras Negras. Por cierto que la matrona de la novela, una fuerte mujer
norestense, se oponía al traslado, a no ser que trajeran a sus muertos con
ellos porque, decía, no los podían dejar solos en tierra extranjera. Para
mayor fuerza del argumento, al cruzar el Bravo la corriente del río arrasó
con las lápidas y los restos, y fue entonces que la mujer perdió el uso de
10
la palabra porque "sin sus muertos, no tenía ya nada qué decir".
Otro tipo de festejos se realizan también en Nuevo Laredo como la
Feria y Exposición Fronteriza en septiembre, con sus contrapartes en
Matamoros y Reynosa. Otros celebraciones q_u e hay que recordar son: el

9 Manuel Ceballos Ramírez, La historia y la epopeya en los orígenes de Nuevo LAredo,
Nuevo Larec:Ío, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991.
10 Enrique Berruga, Propiedad ajena, México, Planeta, 2000.

657

Día del Comercio (Nuevo Progreso), el festival de San Miguel (Díaz
Ordaz), el Festival del Cántaro (Mier), el Día de los Fundadores
(Camargo, Guerrero y Reynosa), el Festival de San Juan (Guerrero). Y
desde luego la celebración del 5 de mayo que tiene gran relevancia en los
Estados Unidos, especialmente en aquellas poblaciones o enclaves donde
hay mayoría mexicana. Cabe destacar también el gusto de los fronterizos
por hacer de todo una celebración festiva. Especialmente la forma que
tienen de festejar haciendo una "carne asada"; donde el término en sí
mismo es ya un sustantivo, es decir el nombre propio de la reunión.
Otra fiesta peculiar es la que se celebra en algunos lugares del norte de
Tamaulipas el día de Pascua de Resurrección adoptando las tradiciones
de la cristiandad anglosajona y griega que da una importancia primordial
al simbolismo de la vida a través de los huevos de pascua y los conejos;
es por ello que también se le denomina "Día de la coneja". Esta
celebración se acostumbra hacer a campo abierto, preferentemente en un
rancho, para recibir la primavera y estar en contacto con la naturaleza
que renace. El alto valor evangelizador -o preevangelizador si se quiereque tiene esta costumbre fue durante algún tiempo desestimada por la
Iglesia católica; sin embargo, ahora parecen apreciarse más las
posibilidades de integrarla al mensaje cristiano. El valor cultural y las
formas como se rediseña esta tradición y se adapta a la cultura mexicana,
ha sido puesta de manifiesto por José Carlos Lozano. 11
Independientemente de las creencias personales, muy importantes
para el patrimonio histórico han sido también las advocaciones religiosas,
no sólo por tener un origen novohisp?no, sino por su fuerte ingrediente
cultural y por su arraigo en. la toponimia: Nuestra Señora del Refugio en
Matamoros, Guerrero, San Ignacio y Roma (Texas); la Inmaculada
Concepción en Mier y en Brownsville; el Santo Niño de Atocha en
Nuevo Laredo; y desde luego la Virgen de Guadalupe que si bien se
venera en todas partes, en Reynosa se le guarda una especial devoción
por haber sido fundada bajo esta advocación; y bajo cuyo patronazgo
puso también José de Escandón el Nuevo Santander entero. Una
mención especial merece la Virgen de San Juan que se venera en el Valle
de Texas, pues ha sido un modo de recuperación cultural - y pacífico-,
~e un antiguo espacio en el que predomina el entendimiento mutuo. El
simbolismo del río. Bravo en el inmenso cuadro que sirve de fachada al
11

José Carlos Lozano, El día de la coneja en N uevo Laredo: influencia y redimio de una
tradición norteamericana, Nuevo Laredo, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991,

�659

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

norte de este santuario es muy significativo. En efecto, el río aparece
como integrador de ambos lados de la frontera presididos en la parte
· 12
superior por la imagen de la Virgen de San Juan y por la de Jesucristo.

En otro orden de ideas, se ha puesto en marcha el proyecto de
vinculación de los tres estados mexicanos del noreste con Texas,
Proyecto que le da a la región ribereña de ambos países una importancia
primordial. Es en el punto de encuentro geofísico de los cuatro estados,
es decir alrededor del meridiano 100, donde se ha desarrollado la llamada
Cabalgata "El Noreste: unido en sus tradiciones". La cabalgata se inicia
en Guerrero Coahuila, pasa por Colombia Nuevo León y termina en
Nuevo Laredo Tamaulipas. Es éste un evento campirano si se quiere,
pero de significación cultural, política y económica. El año de 2004, se
formalizó más la relación y se estableció el "Acuerdo para el desarrollo
regional sostenible del Noreste de México", firmado por los
gobernadores de Tamaulipas Tomás Yarrington Ruvalcaba, de Nuevo
León Natividad González Parás y de Coahuila Enrique Martínez (Nuevo
Laredo, 6 de marzo de 2004). Tres meses después, los mismos tres
gobernadores mexicanos firmaban con Rick Perry, gobernador de Texas
el "Acuerdo para un progreso regional asociado" (Monterrey, 22 de junio
de 2004). Poco después se añadió también al proyecto el gobierno de
Chihuahua. Por su parte, el gobierno de Nuevo León ha instaurado el
Programa de integración del Noreste y su vinculación con Texas. Organismo éste
presidido por el doctor Romeo Flores Caballero. 14

658

Por otra parte, la cultura de la región ribereña del norte de Tamauli~~s
ha entrado en un proceso de mayor maduración al haberse tamb1en
institucionaliza~o y desarrollado en diversos organismos de . los
municipios (Departamentos de Cultura, Cas.as de Cultura, Arc~vos
Históricos); pero también ha tenido que v'er , en ello el Instituto
Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, y ese otro programa que se
conoce con el sugerente nombre de "Los Caminos del ~o", El carácter
binacional con el que este último organismo ha nacido y la fuer~e
conciencia cultural que lo rige, ha intensificado la idea de la h~rencia
novohispana y mexica?~ en ambos l~~os de~ río Brav~: en la co~da, las
construcciones, la musica, las tradiciones. 3 Ha nacido tambien hace
algunos años El Colegio de Cronistas e Histo_riadore~ de la Fr?n~era
Norte de Tamaulipas y Sur de Texas que efectua reuruones academicas
periódicas.
Hoy la construcción o restauración de edificios que _deben albergar
las diversas creaciones culturales es un buen augurio del futuro cultural
de la región: la Casa Mata, el Museo del Agrarism~ y el ~useo_de Arte
Moderno en Matamoros; la Hacienda de la Sautena en Rio Bravo; y el
Archivo Municipal en Reynosa; el Centro Cultural en Nue:o Lared~,, y
en esta misma ciudad la restauración y habilitación de la antigua estac1on
del Ferrocarril Nacional Mexicano para servir de sede del Archivo
Histórico Municipal. También es menester tener en cuenta la presencia
de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que tiene facultades Y
escuelas importantes en varias de las poblaciones front~rizas._ Otr~s
universidades e instituciones de educación superior o de mvest1gac1on
desarrollan también sus actividades en la frontera (Institutos
Tecnológicos, El Colegio d_e la Front~ra Nort~, ~l Colegio de
Tamaulipas, Universidad Pedagógica Nacional, Uru:ersidad Valle del
Bravo, Universidad Tecnológica, Instituto Internacional de Estudios
Superiores, Universidad México Americana del Norte, etcétera).
Brenda Nettle Riojas., ~ Iglesia católica en el Válle del Río Grande, Brownsville,
Editions du Signe, 2002, pp. 44, 1-Xlll.
.
.
. .
13 Mario L. Sánchez (Ed.), A shared Experience: the Hzstory, Arch1tectu': and H1Sto~c
Designations of.. the Lower Rio Grande Hen'tage Corrido,, Austin, Los Caminos del Rio
Heritage Project, Texas Historical Comission, 1994.
12

Cuando el ya citado Manuel Payno describió las villas ribereñas del
Bravo, y a pesar de la benevolencia con la que trató a la frontera, aseveró
con abatimiento: "Decididamente éstos son unos países sin recuerdos y
sin porvenir. Sin recuerdos porque eso se queda para esas viejas ciudades
de la Europa que han tenido arquitectos y ruinas, capitanes e historia,
poesía y poetas, pinturas y artistas. Sirr porvenir porque amenazadas por
los bárbaros y tejanos, y escasos de población, pasarán años y siglos sin
que mejoren un punto. Contentémonos con que no desaparezcan".15 Si
Payno regresara hoy, se admiraría no sólo de que no hayan desaparecido
las poblaciones ribereñas del Bravo, sino de que efectivamente, tienen
recuerdos y porvenir. Con gusto admitiría que se ha construido un
patrimonio peculiar y una cultura enraizada hondamente en la
mexicanidad; y . de que, aunque en proceso de crecimiento, hay
arquitectura, historia, tradiciones, letras y artistas.
14

Regionegocios, núm. 93, septiembre de 2004, pp. 18-23. Véase también "A trote
unirán sus fronteras", Primera Hora, (Nuevo Laredo), 6 de marzo de 2004; y el
suplemento especial de EI.Ma1iana (Nuevo Laredo), "Cabalgata 2004", 7 de marzo de
2004, 40 pp.
15
Manuel Payno, Panorama de... , p. 43.

�660

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Sin duda que este patrimonio que han ~onstruido . nuestros
antepasados los últimos 150 años es digno y apreciable. Gracias a ~llos
existe un legado que preservar y mucha historia que ~ontar y analizar.
Historia, legado y patrimonio que ayudará a no repet1r los errores d~l
pasado y llevará a encontrar las raíces comunes de d~nde surge la savia
de la sociedad ribereña, tamaulipeca, norestense y meXIcana.

'"'-.
NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
Lic. Lilia E. Villanueva de C.
Colegio de Cronistas e
Historiadores de Nuevo León

La iglesia tenía enemigos que consideraba, a la vez, enemigos de Dios.
Estos eran los herejes, los judíos y los falsos cristianos. En el Concilio
de Verona de 1185, se acordó que era un delito que debía de ser
castigado y proceder judicialmente. Había que inquirir, averiguar e
investigar sobre los sospechosos, para entregarlos a la autoridad civil,
porque la iglesia no aplicaba penas corporales. 1
En 1229 en el Concilio de Tolosa, Grcgorio IX organizó la
Inquisición, con tribunales en cada país dependientes del Papa. La
Orden de Predicadores de Santo Domingo, fue la encargada del
descubrimiento y el castigo de la hcrejíi!,
Por lo que hace a España, la Inquisición fue establecida años más
tarde. Isabel de Castilla y Fernando de Aragón se casaron en 1469. La
reina quería no sólo unificar el reino políticamente sino por la fe. Para
ello, era necesario expulsar a los judíos. E l Papa Sixto IV, por medio de
la bula del primero de noviembre de 1478 apoyó esta idea, autorizando el
establecimiento de la Inquisición en España.2 En 1483, fray Tomás de
Torquemada fue. nombrado inquisidor general. Fue creado, además, un
Consejo Supremo compuesto po r un eclesiástico y dos seglares. Tenía
carácter oficial.
Logró Isabel s.u propósito de desterrar a los judíos. Estos se
dispersaron por diversos lugares: Portugal, Italia, Grecia, etc. En Turquía

1

2

~laun, Eduard. Lo Inquisición. Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 22.
Liss, Peggy K. Isabel /(I C(ltólira. Ed. Nerea. Madrid. 1998. Capitulo X\'.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

662

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

algunos conservan las llaves de sus casas, con. la esperanza de volver a
España. Simón Wisenthal sostiene la tesis de que los últimos que
quedaban en España, se embarcaron en las carabelas de Cristóbal
Colón.3
·
Muchos permanecieron en España, fingiendo adoptar el cristianismo.
Estos fueron llamados cristianos nuevos o conversos. A los que
continuaron practicando la ley de Moisés en se~to, se les conoció como
criptojudíos.
"·
Para indagar la sinceridad del verdaderamente convertido, se recurrió
a la genealogía. _ Por medio de testigos se averiguaba si alguien estaba
ligado, hasta la quinta generación, a judíos, negros, procesados por el
Santo Oficio, etc. A esto se llamaba: información de limpieza de sangre.

Por limpieza o nobleza de sangre se entendía antiguamente la que se
heredaba por linaje de aquellos a quienes había sido concedida por
privilegio, otorgado por un soberano, condición sin la cual no podía
haberla.
En España esta situación social originada desde tiempos muy
antiguos, requería de información para ser aprobada, y prevaleció hasta
1865 cuando se suprimió definitivamente y con carácter general. A partir
de entonces, ya no fue necesario levantarla para contraer matrimonio ni
4
para ingresar a cualquier ~argo del Estado.
La expulsión de los judíos, de España, por los Reyes Católicos en
1492, trajo como consecuencia el .que aquellos que se quedaron se
convirtieron al cristianismo o fingieron haberse convertido. A estos se
les lla,mó conversos o cristianos nuevos.
·
Contra aquellos que fingían serlo y cuya actitud fue descubierta, se
desató una tenaz persecución por parte del Santo Oficio. Aunque, en
realidad era desconcertante este hecho, dada la circunstancia de que
muchos judíos ocupaban importantísimos cargos oficiales en la corona.
La presencia de conversos en el ámbito .rural, particularmente en los
feudos de la nobleza, daban la impresión unos y otros de ser protegidos
por el Rey y por· los nobles. ·
Operación Nuevo Mundo. Lz misión secreta· de Cristóbal Colón.
Barcelona. 1976.
4 Escriche, Diccionario, 1853

Con todo, esta población "convertida" significaba un peligro. Fue
necesaria la ingerencia de la Inquisición, así como la expedición de los
Estatutos de la limpieza de sangre. Éstos últimos subrayaban los límites
fundamentales del acoso contra los cristianos nuevos. Se consideraba
que la presenda de falsos conversos provocaba el envilecimiento del
cristianismo.
Estos estatutos establecían, entre otras reglas la promoc1on de
expedientes de pruebas de limpieza de sangre. Pero en estos era fácil
ocultar la ascendencia. Los testigos podían ser comprados y de esta
manera se comprobaban supuestos orígenes cristianos viejos, al gusto de
quienes promovían la información. Otros, mudándose de ciudad
cambiaban de apellido, borrando toda huella anterior. Este problema es
estudiado con más o menos amplitud, por María del Pilar Rábade
Obradó, en su libro Una elite de poder en la corte de los reyes católicos: los

judeoconversos. 5

' La limpieza en España

3

663

Aymé, Editora.

El historiador madrileño Juan Blázquez Miguel en su obra Inquisición y
criptojudaísma6 comenta que para intentar frenar el acaparamiento de
cargos surgieron "los llamados estatutos de limpieza de sangre, de extraordinariay
nefasta influencia durante los siglos posteriores". Considera que el más antiguo
de estos estatutos fue el del Colegio de San Bartolomé de Salamanca, en
base a bulas papales de 1414 y 1418. Más tarde, en 1449, fue decretado
en Toledo un estatuto de limpieza.
Por su parte, los cristianos viejos de Córdoba fundaron una cofradía a
la que sólo podían ingresar ''los que son como ellos"; esto es cristianos viejos;
para lo cual se requería invariablemente de una información jurídica.
Casi todos los colegios de España: el de Santa Cruz de Valladolid (1488);
el de San Antonio de Sigüenza (1497); el de San Ildefonso (1519); y
otros, redactaron sus propios estatutos de limpieza de sangre.
Lo mismo puede decirse de las órdenes monásticas que instituyeron
sus propios estatutos de limpieza: los jerónimos en 1486 y los dominicos,
tres años más ta~de; los franciscanos en 1525 y los jesuitas en 1593.

Observa el mismo historiador que hasta las catedrales españolas

"considerando los casos de judaizantes que se descubrieron en su seno" optaron por
'este tipo de estatutos.

5
6

Editorial Sigilo. Madrid. 1993. págs. 19 y ss.
Eds. Kaydeda. Madrid. 1988.

�'665

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

664

-dice el mismo autor-, se convierten en la ví.ctima propiciatoria del
nuevo mito antisemita para conseguir el mantenimiento de la ortodoxia,
católica, y, quizá, para detener el peligro que representa la burguesía gran
parte de ella de este origen, sobre todo con Castilla. En este ambiente de
satanización de lo judío, atizado desde el púlpito, se crea el marco
propicio para los estatutos de limpieza.

Pero no sólo a las cofradías, las órdenes religiosas y las catedrales se
linútó esta restricción. Casi al mismo tiempb, se proyectó hacia las
profesiones, particularmente a los médicos, en su mayor parte judíos,
denunciados, por supuesto, si tenían reputación y buena clientela.
Para ocupar cargos en la Inquisición fue requisito indispensable el de
la información genealógica. Como era más o menos frecuente encontrar
algún bisabuelo penitenciado, el Consejo de la Suprema Inquisición en
España, acordó que ''se debe considerar bastante pu-rgado al cabo de un siglo el
delito de sangre infecta, si a partir de ese momento no hubo ningún problema".
Blázquez Miguel consigna el caso de la familia Treviño de ciudad Real,
que en el siglo XVII promovió varios expedientes de limpieza de sangre.
Testigos presentados por sus adversarios presentaban documentos
comprobando que entre sus ancestros "figuraban varias mujeres de la familia
Villarroe~ penitenciadas y quemadas en la Inquisición, sin que ni7en un solo caso
.influyera para que no se declarase acrisolada la purez.r; de su sangre".
Según Edward Mann, en su libro La Inquisición. Lo que fue y lo que hizo
expresa que fue a partir del siglo XVI cuando este tribunal generalizó
como delito punible el de la falta de "pureza de sangre". Se la llamó
también "limpiez.r;" y se llegó a tal extremo que "la gente investigaba
la
8
genealogía de los vecinos en busca de sangrejudía o mora", a fin de acusarlos.
El limite establecido era hasta los tatarabuelos. Si en estas cinco
generaciones no se hallaba a alguien con esa mácula, o que hubiese sido
conde·nado por la Inquisición, "la pmeba de limpieza era aceptada".
Surgieron, por lo mismo, muchas informaciones genealógicas
falsificadas o alteradas. Contra el poderoso nadie se atrevía a testificar; y
como de los antepasados de _los pobres y los campesinos no se
conservaba memoria, ha?ía que inventar lo gue aquellos hicieron.

tenía algún ancestro penitenciado era incluido en esta mod lid d
Bastaba
ª·
-1 h htener entre los abuelos alguno que hu bºiese si'd o arrestado ª Este
s~~ ;;v:, ~unque se compr~bara haber sido injustificado, era suficiente
P
a -~ancha. Quien la tuviera quedaba incapacitado ar
ocupar cargo clVll o eclesiástico alguno· estaba imp did d
p ª
con alguien "de linqje limpio"· y ni ,1 '. . b e o e emparentar
d,
.
'
e ru IDJem ro alguno de su familia
Ipo nan
. . . ,aspirar al estado religioso . H ubo casos en los cuales l
nqws1c1on aceptó pago por la inmunidad· ero 11
.
ª
modo alguno que en lo futuro se viera libre,cÍe unaen:e:~ a!:r:a~7;:~a en

La limpieza en Nuevo León
Para el caso
.J de quienes pasa b an a poblar al nuevo mundo en el Título
e Ias
·
dadas en Segovia por
'
100
Oruenanzas
el
13dde
¡·ulio
de 1573 de Nuev
1 . as p. obl.aczones,
Felipe II
, se ee.
A los que se obligaren a hacer la di h
bb ,
oblado e cumplid
.
c ª po lazon Y la hubiesen
o
consu
asiento
por
h
P
descendientes
y que dellos co
onrar sus personas y
memoria loable, le hacemos hijos:go ~e ~:~eros p~bladores, quede
descendientes Je 'timos
ar conoci o a ellos y a sus
cualesquier part! de l~;;~~i~~\:~n
que poblaren y en otras
linajes y solar conocido .
, al
~o y personas nobles de
tod I h
, ~ por_t es sean habidos y tenidos, gocen de
as as onras y preerrunencias
d h
~dos l~s hombres hijosdalgo y cab1!~: dª:10 :::;n:: d:;
q~e
eros, eyes y costumbres de España puedan y deban gozar.
, gun

d .

e~f¡~:11

g:s:i:ª:e

De este privilegio se ufanaron siem
l
.
pobladores de la N e .E
_
. pre no so amente los primeros
u va spana sino s s d
d'
generaciones. Quien entraba a p~blar m ~
e~cen . ientes en varias
concesión sólo por el hecho d
ª~
tar e disfrutaba de esta
e casarse con hi¡a de pobladores.
me:c:~~~ d~e ;e refiere al Nu~vo Reino de León, es en las solicitudes de
erras o encomJendas de indios en d d
frecuencia alegar estos méritos.
on e se ve con más
A Sebastián
de Ábrego se Ie d an 1as tlerras
.
"atento a que.. . es
persona
de toda Flores
l."
B
.d
. ca tdad y buena sangre" (noviembre de 1700) 9 J , d
enavi es, vecino de Cerralv
.
. ose e
calidad d, ·
.º' pi.de t1erras
en 1707, ''para mantener la
e mz persona con la decencia que pide mi conocida nobleza".10

La autoridad inquisitorial tuvo aumento notorio con este nuevo
"delito" de no ser &lt;lescendiente de "viejos cristianos". Porque no sólo quien
:n~:;:.;.\~arza, Israel. Cedulario autobiográfico ... Monterrey. 1964. p. 87.
1

Op. cit. p. 47

8

Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 138 y s. s.

�LIC. LIUA

666

Es interesante observar que a los tlaxcalteca~, aliados a los españoles y
colonizadores del norte, les fueron concedidos iguales privilegios.
El virrey Luis de Velase&lt;? capituló con la república de Tiaxcala el 14
de marzo de 1591 a fin de que cuatrocientas familias pasaran a poblar al
norte. A los tlaxcaltecas les fueron concedidos en la misma capitulación,
iguales privilegios que a los españoles; tales como recibir mercedes de
tierras, usar armas, anteponer a sus nombre~el tratamiento de don,
montar a caballo, etc.
En la documentación utilizada para este trabajo, se consignan otros
signos de nobleza o de limpieza de sangre.
Algunos de los expedientes, como ya 1o expresamos, no se limitan a la
información sobre padres y abuelos. Las declaraciones aluden a "la
antigüedad del linqje".
En informaciones más antiguas, como la de Lázaro de Mendiola, pide
éste que se diga si "sus padres y abuelos pasados por ambas líneas, paterna y
materna, han estadoy están de veinte, cuarenta, sesenta y cien años de más tiempo acá
que memoria de hombres no hay en contrario en posesión de .. .
11
hijosdalgo notorios de sangre, limpios de toda mácula ... "
La limpieza de sangre, además de la antigüedad de linaje y de ·no estar
·mezclada con castas ínfimas consistía también en otros factores.

Ser descendiente de los primeros pobladores y conquistadores, que
por cédula real "lograron el distintivo honor de ser hijosdalgo de solar conocido",
12
como lo alega en alguna información don Joaquín Mier Noriega.
Servir a su costa "al~ y a la Patria defendiendo al lugar donde se vive de los
insultos de los indios bárbaros, y dando socorro a los demás lugares cada y cuando lo

han pedido".
Haber ocupado cargos públicos, don José Salvador Lozano consigna
como signo de calidad de noble haber sido alcalde ordinario repetidas
veces, así como teniente de gobernador y el primer administrador de
13
tabacos.

Información de genealogía ... AMM.. Civil. Vol. 7, Exp. 11. Monterrey. 1653.
12 lnjormtidón de legitimidad... AMM. Civil. Vol. 150. Exp. 3. Monterrey. 1793.

11

13

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

E. YILLANUEVA DE C.

Información de nobleza de sangre de doña Maria Leonor 1/defonso Lozano. .. AMM. Civil.

Vol. 141. Exp. 10. Monterrey. 1798.

667

También se tiene como sello distintivo de buen nacimiento el haber
emparentado "con las primeras casas distinguidas de esta ciudad", así como
''haber sacerdotes en la familia".
?tr~s características de nobleza eran las de "no haber sido castigados por
algun trzbunal que cauce infamia" y la de "haberse ejercitado en oficio o ministerio vil
y mecánico ni indecente de menos valer".
F~ancisco Antonio de Estrada que no pudo comprobar su nobleza
cons~deraba como señal de la calidad de su sangre ''la prueba del sobrescrit;
de m1 persona... en_ las leyes ~e la naturaleza, una vez que está en el colory el pelo
con e~ semblantey etrcunsta~?ªs/e nombre". Pero, con certero argumento, se
consideraba noble tambten por sus costumbresy sus procedimientos en /o moraL
políticoy civil". 14
'
Para qué una información

Los motivos para promover una información de limpieza de sangre (0
de nobleza de sangre como también solía llamársela) eran muy diversos.

''Par~ efectos de pasar a los reinos de las Indias y otras partes y para otros
cualesquier efectos que me sean necesarios", como es el caso de la que promovió
Lá_z~ro de Mendiola en su lugar natal, en España y que se conserva
?ngtnal en el Archivo Municipal de Monterrey, convertida en una doble
tnfo~mación al presentarla_ ~ara promover otra a fin de comprobar ser
sobnno y heredero del cap1tan Hernando de Mendiola.
En este ~ro de información se procura obtener testimonios que
puedan ser utiles en la Nueva España, particularmente en relación a su
estado. E? el caso de Mendiola, los testigos contestan a la sexta pregunta
en el sentido de que:
• •.es libre de todo estado y ~o sujeto a matrimonio, ni religión, ni orden
al~na, por donde este tesogo sepa y entienda; y por tal es habido y
terudo y comúnmente reputado.15

Las info:111aciones se promueven también para '~ozar de los beneficios de
una ~~pe/lama". En este caso el propósito es comprobar el entroncamiento
f.amtli a~ Y geneal,og1co
. con el fundador o fundadores de determinada
obra pta. Como es sabido una capellanía era el destinar el producto de
14

fojas. Querella civil.·• AMM. Civil. Vol. 98. Exp. 6. San Antonio de la Iguana. 1768. 54
15

Ver nota Nº 11.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

668

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

q69

I

un bien material, para el sostenimiento del culto a alguna devoción; la
celebración de misas por el alma de alguien; para el sostenimiento de un
estudiante en su carrera eclesiástica; etc.

... está inclinadísimo al estado eclesiástico y para este fin muy resignado
a tomar la fatiga de la adquisición de letras y deseando yo cooperar a tan
distinguidos fines y facilitarle en parte su consecución ... 11

Son muy frecuentes las informaciones testimoniales levantadas al
surgir impedimento para el matrimonio ''por diferencias de linaje" o por "no
ser de buen nacimiento". En muchos de estos ca~s ~o se lleva más fin que
"impedir maliciosamente, o cuando menos dilatar, el efeclN!_el matrimonio tratado".

Hay también informaciones hechas a petición de quienes ya
ingresaron al colegio y que están realizando estudios. En este caso se
promueven con la finalidad de alegar _derechos a alguna capellanía
fundada por algunos de sus antepasados.

Un expediente por negación de mano fue promovido por Santiago
Morales al impedirle casarse con doña Juana Padilla, ''por no ser igual de
calidad". Lamentablemente Morales no pudo comprobar su limpieza ''por
16
ser hijo naturaly haber adoptado el apellido de su padrino de bautizo".

Procedimiento

Encontramos otro caso en el cual, por la desigualdad de sangre ·de la
, novia, los hermanos, tíos y parientes de Onofre Arredondo ,se opusieron
a su matrimonio, llegando hasta el templo para impedirlo. El la amaba y
declaró estar dispuesto "a renunciar al nombre de su casa y hasta su herencia".
El padre de María Josefa, la novia, por su parte, nos da una magnífica
referencia sobre el mestizaje regional, al expresar al gobernador que
si para casarse debiera esperarse el consentimiento de todos los
paóentes, muy pocos o ningunos [matómonios] se veóficarían ...
principalmente en estos reinos, en que pocos linaies hay que no se hallen
maculados con diversas castas.

Cuando el expediente promovido se refería a un hijo natural de padre
y madre españoles, la .calidad, al parecer, no desmerecía. Así se
desprende, al menos, de una declaración de Agustín Ceferino de la
Garza, a quien su padre reconoció in _artículo mortis.
Pero las averiguaciones más frecuentes se ven al ser abierto el Real y
Trid@tino Colegio Seminario de Monterrey. Los· expedientes se
promueven para "ingresar estudios a fin de tomar el estado eclesiástico" "para
conseguir las órdenes sacras"; etc. Este tipo de documento se sigue no sólo a
petición del interesado sino por el padre, la madre, un hermano o
cualquier otro. En los motivos.se explica, por ejemplo, que el interesado

No sólo el interesado podía promover la información. Son muchas
las que fueron solicitadas por el padre, la madre o un hermano de éste.
La petición generalmente aparece acompañada de los nombres de los
testigos presentados y del "interrogatorio" al cual se quiere que respondan.
La autoridad (el gobernador o el alcalde) ordena sea recibida la
información y que, concluida, se dé testimonio al interesado quedando el
original en el Archivo. Algunos, cuando el resultado no les favorecía,
pedían se guardara "en el archivo secreto".

Antes de la existencia del Seminario de Monterrey (1792) se solicitaba
la información para presentarla en los de Guadalajara, México u otras
partes.
Por ello, se pedía que ''por los accidentes que en los caminos acaecen",
quedara el original a fin de solicitar nuevas copias.
Los testigos son generalmente mayores de edad. Abundan los de más
de setenta u ochenta años, por ser lo que pudieron haber conocido a los
abuelos y bisabuelos y que pudieron haber oído referencias a
generaciones más antiguas. Tras de pregun.társeles su nombre, patria,
estado;calidad y ejercicio, prometían, bajo juramente, decir verdad.
El testigo ordinario prestaba juramento "sobre una señal de la CT'UZJ
tocándola con su mano derechay respondiendo síj uroy amén".
Si el testigo era militar, prometía decir verdad "bqjo su palabra de honor,
.puesta 1111a mano en elpechoy la otra en elpuño de su espada".
Si quien declaraba era un sacerdote, had a juramento tacto pectare et
corona et in verbo sacerdotis.

16

Promovido por don Santiago Morales .. . AMM. Civil. Vol. 154. Exp. 3. Valle de las

Salinas. 1794.

17

lnjo_rmación de legitimidad... de don José Man11el Lozano, para poder mtrar de colegial.. .

AMM. Civil. Vol. 168. Exp. 10. Real de Sabinas y Monterrey. 1800.

�670

LIC. LILIA E. YILLANUEVA DE C.

Cuando la información no podía ser levantada en Monterrey, porque
los testigos residían en lugares apartados y "están en sus respectivos destinos, y
los más principales son sujetos de avanzada edad e imposibilitados para poder
caminar", se designaba a un comisionado para que pasara al lugar
requerido.
Aunque el interrogatorio consta de dos a cinco preguntas, hay algunos
-como el de José Joaquín de Treviño-,~e comprenden hasta
diecinueve. El propósito de tanta interrogación era el de probar vínculos
colaterales, sobre todo si había de por medio la fundación de alguna
capellarúa.
En la primera, tras las generales del declarante, se inquiere sobre si
conocen al interesado por ambas líneas· y sobre sus costumbres. . En
respuestas expresan unos, conocerle "desde la infancia", otro, "que le conoce
' muy bien". Un testigo declara que "lo vida desde que nació y que sus padres le
dieron el mantenimiento natura4 lo vistieron, dieron escuela y estudios y siempre ha
estado y está debajo de su patria potestady debqjo de su obediencia". Uno más,
que "le ha visto asistiendo a los templos y qyudando a la misa y demás ejercicios
cristianos". .La legitinúdad del hijo, sin embargo, se confirma agregando
que han visto a los padres "acariciándole y reconocerle como a tal su hijo" así
como haber oído a ellos llamarle hijo y a éste a ellos llamarles padres.
Otra pregunta fundamental es la que se refiere al conocinúento de los
padres del interesado. Se hace énfasis en la calidad y nobleza de sus
ascendientes y en la legitimidad de su matrimonio. Se considera
sumamente importante lo que alude específicamente a la limpieza de
sangre, esto es, a que si son o fueron "libres de toda mala raza, moros, indios,
protestantes penitenciados del Santo Oficio u otra casta inferior o materia que
conduZfa contra nuestra cristiana religión". ·
So):,re este aspecto es frecuente leer declaraciones en d sentido de que
los padres "son cristianos viejos, · nobles y de buenas costumbres, sin que jamás se
hqya visto ni advertido nota alguna en todo su linaje y ascendencia". El testigo
también suele expresar que "son personas decentes y del mqyor lustre y de
esclarecida ascendencia sin quejamás !e hqya dicho cosa en contrario".
En relación a la legitimidad del matrimonio, se lee en algunas
informaciones que fueron vecinos de esta dudad, en donde vivieron y
murieron conocidos, tenidos y'reputados por marido -y mujer.
Otra pr:áctica frecuente en estas probanzas, es la de la inclusión de las
partidas de bautiz&lt;;&gt;, matrimonio y defunción, a fin de reafirmar lo
declarado por los testigos. En el caso de las certificaciones parroquiales

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

671

de Es~~ña apa~ecen auto~izadas por dos o más notarios que dan fe de
que qwen suscribe las copias de las partidas es realmente el cura párroco.
~sto~ an_ex?s. documentales dan además datos, y fechas precisas de gran
mteres histonco y genealógico.
No a todas las solicitudes se daba trámite. Conocemos una hecha el
14 de octubre de 1780 ante don Antonio Lucas Cantú, alcalde mayor, del
~a~e de San Mateo, por doña María Guerrero; esposa de don José de
Avil~ Y que fue turnada al gobernador sustituto don Joaquín de Mier
Nonega.
Pedía doña María "vindicar su limpieza de sangre y honor", calumniados
por don ~osé Antonio Ri~era. ~ero lo hizo en nombre suyo don
Hermenegildo Guerra, quten uso un lenguaje nada decoroso que
vulneraba el buen nombre de muchas personas.
Dar curso al expediente significaba poner al descubierto la conducta
de "una ~erson~ cipo fuero obliga ~I sigilo_ de su nominación". Convenía, por lo
tanto, ~vitar rnidosas consecuenetas denigrativas; honores que deben custodiarse a
precauetones de la prndencia ".
Tales eran "las voces J expresiones" del representante de doña María
Guerrero, que el gobernador le dio dos meses de cárcel "en pena de su
voluntarioso estilo".

Fuentes documentales
La totalidad de los expedientes aquí estudiados, relativos al tema se
conserva en el Archivo Municipal de Monterrey.
'
. Observamos que las informaciones se multiplican a finales de ese
siglo XVIII y e? la_ primera del XIX. Ello se explica porque en 1792 fue
:bie~o el Se~mano de Monterrey, en cuyo archivo, al que no hemos
cu~do, pudieran existir algunas. Para este trabajo sólo hemos
considerado las que se hallan en el de la ciudad.
Como ~1- Archivo de Monterrey comprende en esa época
documentac10n de todo el Nuevo Reino de León, las informaciones
corresponden a promotores procedentes de Pesquería Grande Boca de
Leones, valle de las Salinas, villa de Cadereyta, real de San Ant~nio de la
tgu_ana, valle de Labradores, valle del Guajuco, Capadero y real de las
atinas. Hay una de Reinosa y otra del valle de Orozco, de España.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY
(1846-1848)
Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de Cronistas e Historiadores
de Nuevo León, A.C.

La noción de documentos privados encierra tanto el diario íntimo como
la biografía de un individuo, son escritos privados y muy personales.
Estos documentos se caracterizan por su importancia ya que son muy
diferentes unos de otros.
Igual que en los archivos públicos, la guerra, la ocupación, el miedo a
tener documentos comprometedo~es son causa de numerosas
destrucciones. Los archivos privados presentan al investigador el triple
secreto: secreto de política, secreto de negocios y el secreto de las
familias.
Algu_n~s personas han conservado documentos y cartas de cierta
procedencia, que constituyen frecuentemente archivos especializados,
que se refieren a un acontecimiento o período, y que recogen sobre este
punto datos prkticamente imposibles de localizar en otra parte.

La dificultad estriba en poder tener acceso a estos documentos que las
familias defienden celosamente, pues han permanecido por generaciones
bajo su custodia. Se han dado muchos casos en que se han perdido y a
los que se puede llegar a ellos en la actualidad es que fueron vendidos en
subastas o donados a algún Archivo o Universidad.
En las cartas podemos observar la sinceridad del autor o las
influencias. por este evento en cuanto a sus narraciones o apreciaciones.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
Smo DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

674

675

( 1846-1 848)
I

Se puede investigar si escribe por el simple placer de hacerlo y de
mantener una correspondencia ya sea con la familia o amigos, y que en
su contenido atañe solo a los corresponsales manteniendo una
comunicación.
Cuando lo que comunica ha sido testigo presencial de los
acontecimientos; las cuales revelan con profundidad y detalle de zonas
muy íntimas de la experiencia humana.
"'-'A través de la siguiente correspondencia tenemos una visión de
México desde el punto de vista norteamericano de unos soldados ajenos
1

al país que captan lo bueno y lo malo de este.
Carta de Israel Bush Richardson
a l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Campamento cerca de Monterrey.

Septiembre 23, 1846

Querido Padre:
Monterrey es casi nuestro ahora, pero después de un sangriento y
violento combate. LA ciudad está situada en un valle dominada por
cuatro baterías sobre colinas, cuando tú te aproximas a ella por· la
derecha. El Obispado está sobre un cerro cercano, y cuatro baterías
sobre la izguierda, las cuales 2 hacen un fuego cruzado en elfrente de la
ciudad;y además la retaguardia de la ciudad está cubierta por una alta
e inaccesible montaña.
El día anterior a áyer la División del general Worth, consistiendo
su cuerpo principal de regulares en número de 2000 hombres y 2
baterías de artillería, procedió a envolver los fuertes del enemigo por la
derecha de la ciudady después de 3 días de duros combates.y pequeñas
pérdidas ha logrado posesionarse de todos los de la derecha, inclrqendo
el Obispado, el cual es un fuerte reductoy domina la ciudad.
Mientras el general Worth estaba haciendo esto sobre la derecha, los
Regimiento 3º, 4ºy 1º de regulares y así como los voluntarios atacaron
los fuertes de la izquierda del lugar.
Dos baterías en baluartes (lunetas) y un. reducto cuadrado colocados
en gesto defensivo fueron atacados por nosotrosy tomados.

El cuarto baluarte está dentro de 250 ardas
, .
tomamos. El enemioo , lo .
1 del ultimo
que
&lt;&gt; aun
ltene en posestó
'
extendiendo una trincher. J; d. d, d. ,
n Y nosotros estamos
reducto para colocar infa ~ ª, re e or ~ el por la noche desde nuestro
.
1• n,enay atacarto defrent.
¡ .
atacar con másfiuer,,a la
J ,
•
e, Yª a mismo tiempo
· "\; s casas ue ,a crudad
Esto probablemente lo lograremos
·
noche. Entonces no quedar., ,
para antes de (que termine) la
~
a mas que uno máspor t.
canoneo del general Worth y
d.
omary eso es por
Obispado. Nuestro regimient~ s.J~e e
logrado por él desde el
Los capitanes Mo .
.u o mue. o urante el ataque.
Haz!itt fueron muert, ms, Flrelds, Barbourd; los tenientes Iroing y
.
os J e mt!Jor Lear y I ,ti· ,
.
eridos.
Es
casi
imposible
J
e
carrtan
Bambridge
h
C
ue ver como alguno de
1
meo ofic.iafes muertos y 2 h 'd. de
noso ros escapamos.
destrucc.ión. Sófo cinco oficia/e~ os ;,~ :ta~ de 112, es una gran
Esto ha sido como un seound.° ·1z~eron e;a os ilesos en el regimiento.
&lt;&gt;
o sz oy ataque a Bada·
•
atacar bateríasy combatir e las fl. J
'lJºv
consistente en
y; .
n !ª es ue una casa a otra
o pienso que para mañana en fa h
.
Se dice que 12 mil troti
,
noc e tendremos toda la c.iudad
·
rªs son ,asfue~s del enem · N
tomado una gran cantidad de rtifle , y;
tgo. osotros hemos
ejérc.ito enemigo tendrá que re ~- na. o creo que fa mt!Jorparte del
tanto por las montañas que n, :rseya/aque toda su retirada está cortada
es,an en parte de atr.,
q . ,
as como por nuestros
D ragones Ranoers
o , ue ;un,os o en forma · d.
d'
posic.iones con el general Worth
m __ep~n rente, dominan
ciudad. Tan prontoy se capitule t: e;:b;;:stro e;ercrto en frente de fa

;e:,

y·

De tu afectuoso hijo,
LB. Richardson.
Dale mi cariño a todos.2
Carta de Israel Bush Richardson
ª l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Ciudad de México

Enero 12, 1848

Querido padre:

¡I

como está listo para salir de esta ciudad a Ver.
T,
.
a
a
camra
para
que
se
pu
d
.
acruZ:
e
esmbo
.
.
e a zr esta carta. Les he escrito
. 2 Carta de la colección privada de Berth
.
publicada anteriormente en la revista Actas Nºa4 V~ar~~~ de Benavides. Esta carta fue

;11,10--amembre 2003

1

Historiografia españolay norteamericana sobre México

�BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

676

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846· 1848)

.
., d lo al tanto de las batallas alrededor de la
anteno1711ente ponten s
/¡"
d d el
ciudad de México pero yo no he recibido cartas de Bur. ington . es e
pasado mes de junio que _me la entregaron en Jalapa, tal vez mzs cartas
se han perdido en el camino.
. d
l.
El principal contingente de nuestro ejército está estaciona o en .dª
.
en las ciudades de Toluca y en Real del Mont~ ha st o
ciudad/
t s tro,pas con elpro,pósito de..zycolectar los ingresos de
ocupaao por nues ra
~
Lu · p t '
las minas. Otros dos destacamentos, se irán a ocupar San ts
Zacatecas tan pronto lleguen nuevos refuerzos de Veracruz.
país será ocupado tan pronto lleguen los rejuerz,os.
l.
Yo supongo que tu has visto en los periódico: ~os _reportes en
.
mt· nombre en muchos de estos con dtstinczones, pero na
menczonan
• b
t ·o
lo que yo he escrito a casa debe publica~~e" con mz nomdre: c~;; d:I
las órdenes del graL, así como tambzen en contra e s
Congreso de 1824 de publicar acontecimientos de las batallas por

°

-Jo;:'~

º~7e

particularesy algunos oficiales, aunque_sean generales. haber publicado
Worth y Piliow van a ser ;uzgados por
acontecimientos privados de las batallas.
. . t 'ltimamente
Hemos tenido muchas vacantes en nuestro regtmzen º. ~
. .
El capitán Dobbins ha sido de nuevo despedido, el capztan Smtth_~a
muerto el teniente Jonson renunció, el teniente ]ardan es ahora capdztan,
, el Departamento de ____y oprobablemente. , me¡que•are
y está en
t
a uí con esas vacantes me hacen el segundo para promo_czon e temen e
q J_
.
El 2º teniente O , Sullivan no lo volvimos a verpues
Bel/
viene pnmero.
nió a los mexicanos. ·
b·
se uYo he stdo
. recomen
- dadop ara "brevit"por Cerro Gordo
algo . terno
.
I
de Washington sin embargo no tengo la libertad de deczr cual ojicza me
recomendó para brevit capitán.
·
d
¿· J
. , sin
. embargo espero que na a· se tga ae
Muy pronto seré capztan
esto Juera de la jamilia.
.
Dale mi cariño a mamá,·las he1711anasy a todos los amigos.
De tu afectuoso hijo
I.B. Richardson.3

3

Internet. Marzo 2.5, 2005

Israel Bush Richardson
Nació en Fairfax Vermont el 26 de diciembre de 1815.
Estudió en_St. Andrew en Vermont y más tarde en West Point en
donde se graduó con honores en 1836. Participó en la guerra de los
Seminales en Florida en1841.
En la guerra contra México participó en todas las batallas
comprendidas de 1846 al 48 distinguiéndose en la de Monterrey en la que
lo ascendieron a 1º teniente de la 3ª infantería, así como en la batalla de
Chapultepec y la toma de la Ciudad de México ascendiéndolo por sus
méritos a capitán.
En la guerra Civil de su país llegó a obtener el grado de general y
participó en muchas batallas Y orkstown, Williamsberg y en la Campaña
de Maryland (Armada del Potomac).
En la batalla de Antieta en 1862 fue mortalmente herido. Murió el 3
de noviembre de 1862 en Sharpsburg Md. a la edad de 47 años.

Carta de Jefferson Davis a Joseph E. Davis
Hurracaine Plantation, Mississippi

Montemy 25 de sept. 1846
Mi querido hemtano:
Esta ciudad es nuestra después de severos conflictos los
Missisippianos entramos en acción el día 21 y realizamos con una
brillante participación. ·
El día 22 hicimos preparativos para avanzar en la manana del 23
nosotros {Los Missisippianos) abrimos la acción temprano abriendo
fuegoy avanzando en la ciudad hasta cerca del atardecer cuando se nos
ordenó la retirada.
El 24 recibimos proposiciones de capitular, el graL Taylory el gral
Henderson .de Texas y yo fuimos comisionados para arreglar los
términos de la capitulación y nuestros acuerdos y los papeles han sido
intercambiados. Nos reportó el gral mexicano que México ha recibido
a los comisionados de los Estados Unidos.
Ellos has sido fustigados pero nosotros no podemos pemiitimos ser
generosos.
N osotros esperamos pronto regresar pues la guerra probablemente
termine.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERRE'r

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

678

679

( 1846-1 848)
I

Con mi cariño para todos.

Tu hermanoJeff.

contra ti por tu severo entrenamiento pero la b t, 11.
acallar todos los rumores de todos los , .
a a ayo supongo va a
E
.
que_;ososY van a esconder la cara
stamos ansiosos de oír más para ver la lista de los muert
.
Ya le comenté a Li .
, ,
.
os etc.
. . .
zZ!e que tu temas a los mexicanos acorralados
los livolviste
a
liberar,
ella
quería saberpor que' t1,0s ae_¡aste
J .
.
Y
d.
ir,
en esto yo
no!. e pu e responder eso tú le responderás cuando vengas ella no está
so a para expresar sus sentimientos.
'
5
Tu hermano Joseph.

4

Carta de Jóseph Davis a Jefferson Davis
Al Campamento cerca de Monterrey

Hurracaine
Mi querido hermano

.Oct. 7, 1846
,

Ayer leimos las causas de la batalla de Monterrey te puedes
imaginar el sentimiento de intensa ansiedad en que las noticias fueron
leídasy escuchadas por todo el mundo.
·
Fui a ver la lista de los muertos y heridos, mis ojos me fallaron, y
mi voz se hizo temblorosa. Pero gracias a Dios tú no estabas en la lista ·
cuando la familia se sentó a desqyunar lo volví a leery nunca he tenido
más atención. Nos alegramos mucho de esta victoria estoy forzado a
pensar en lo estéril de esos frutos que se han gastado con el
derramamiento de sangre. Todas las cuentas son imperfectas y todas las
circunstancias deben ser hechas para formar una opinión, pero el escaso
de los juicios son por la investigación que se forza a ver "tas estrechas
calles bajo circunstancias que obligan a rendirse incondicionalmente,
fueron los términos que se aceptaron. Esta oportunidad nunca volverá a
ocurriry después el armisticio de ocho semanas, esto es peor que todo el
resto. Yo siento que estf(J trabajando con un tema que no entiendo. Yo
espero oír tu opinión de otras cuestiones que puedan orientar hacia este
tema.
·
Yo he buscado por un final rápido a esta guerra, y por-eso no he
dejado que renuncies al Congreso. Yo he hablado con uno de tus amigos
que están en contra de tu renuncia. .·
Los acontecimientos domésticos no hay nada nuevo desde que te
' escribí. James me informó antenoche que tenías 170,000 libras
escogidas. El todavía ·opina que va a hacer 300 fardos -esto va
aproximadamente de la cosecha del Hurracaine (plantación)- la salud
de la gente está bien. LA pobre de Maria · la visitó el Padre y le
administró el Sacramento de la Extremaución. .
Yo espero tu resp11esta antes de mandar tu renuncia, en este tiempo
algunos acontecimientos pueden aparecer. Algunas quejas se han hecho

4 De

lo~ papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksbu,g, Weekfy Sentencia!'.

Oct 27, 1846.

"Fuerte de Tenería"
Jefferson Davis
La valentía y liderazgo de Jefferson Davi
.,
Monterrey, trajo la atención de sµs superiores y las,n e~, su ac~ac1on en
.
ac1on amencana.
S1n embargo, desafortunadamente su . ,
.
Coronel W B Campbell del 1º d 1R . . rg10 una controversia con el
Davis, que afirmaba que los d ~ :~~nto de Tenessee, que desafió a
en los muros del fuerte esto fe ssb1sli~1pdp1 fueron los primeros en entrar
.
,
ue pu ca o en
. , d. d
en su diario Campbell el día 28 d
.. ~~' peno 1co e Tenessee
los de Mississippi también er; :~pt.;scnb10 . En la toma de Tenería
fuerte primero. Davis iba a Pie
gu ~ -~e ,mis hombres entraron al
después de la Toma".
p y no rec1b10 ordenes de Quitman hasta
Esta controversia continuo mucho después de finalizada la guerra.

''Forti.icáciones"
(Extracto de 'una carta de Daniel R. Russell/

con ~I:ur del Fuerte de Tenerlas babia un gran edificio de dos pisos
. ec os planos que era una destilería en el techo h b,
, J
sacos de
l.
'
a tan co,ocaao
dond. a~~a Y_ en as paredes de este se hablan hecho agl!ieros por
J
} se po ta disparar. Enseguida de la destilería hqy un barranco en
aonue
· d,esde el ojo de agua en la mitad de la
ciudadcorre un arroyo que viene
.
'
no t yd. al
l. oeste
· se encuentra con el rio Santa Cat,arma
en ,a
parte
_reshe e a czudad. 5iguiendo al sur de la canada ha11 un comflleio de
tDiabli
nnc eras
L. . nombre :,de ''Rincón
-r -:1
,, li Jortificaci
. . ones con eI pro'Jibido
del
o os amencanos lo llamamos Fort Diablo este tiene dos cañones.
5
6

Jeffi
D e_rson D avis. Prívate Letters. 1823-1889
ame! R. Russell. Otubre 18, 1846

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

680

. 681

( 1846- 1848)

Hacia arriba del arroyo está la Purísima es un puente adornado con
la estatua de la Virgen Maria y alfinal de este puente está fortificado
con 3 cañones rodeados por trincheras para la infantería.
Las casas de la ciudad son de piedra y adobe y en sus muros han
hecho hoyos para poder disparar directamente a la calle y desde las
azoteas sae.os de arena que jo,man una pared para poder disparar.
Todas las calles están llenas de barricadas.
"-. .
La defensa es excelente comandada por el gra'/. J&gt;edro Ampudia
al
7
mando de 10,000 hombres: 7,000 tropay 3,000 voluntarios.
El primer día de combate le costó a los de Mississipi 7 muertos y

. F~e. el~c~o _por el partido Demócrata Senador por el estado de
Miss1ss1pp1 s1rv1endo de marzo 4 a junio de 1846. Cuando renunció fue a
hacerse
· · cargo
· 1 como comandante del 1º Regimiento de Rifleros d e
Miss1ss1pp1 en a guerra contra México.
En el Sitio de Monterrey su participación fue muy notoria ya que fue
uno d~ los que firmaron en la capitulación. En agosto 10 de 1847, fue
requerido de ~~evo en el Congreso de su país hasta septiembre de 1851.
En :861 lo elig1:ron Presidente de los Confederados por un término de
6 .anos.
la Guerra Civil de su pa1s
' regreso' a
. . Despues
.
, de concluida
, .
Miss1ss1pp1 y paso sus ult1mos años escribiendo.
Murió en New Orleáns en diciembre de 1889.

47 heridos.

Parte de una carta del Mayor Philip Norboume Barbour

Extracto de una carta de Alexander B. Bradford

Septiembre 26, 1846
El día 22 nos mandaron a los de Tennesse y Mississipi a relevar a
los soldados que habían durante la noche tomado el Fuerte de Tenería,
lo hicimos a través de los maizales para evitar elJuego de la Ciudadela.
Todavía veíamos el humo desde la UJma de la Independencia donde
la 2" división del general Worth y los Voluntarios Texanos combatían
para tomar el Obispado antes de terminar el día la bandera americana
ondeaba en el Obispado mientras tanto en la parte oriente de la ciudad
de Monterrey permaneda silenciosa.
Al norte la temperatura empezó a descender a causa de una fuerte
lluvia, Davis ordenó que trajeran cobertores y comida al Fuerte de
Tenería para sus hombres pero nada llegó. Durante esa noche el frío
8
aumentó, los dientes les castañeaban.

El escribió en su diario una noche antes de la batalla.

. D~rante ~l tiempo de guerra mi vida es legítima yusta) pertenece a
m1_pa1s, nadze me la puede quit~r o preservar solo la voluntad del gran
Dzos que me la ha dado. Y sz es su deseo cualquiera que sea estoy
pe,fectamente resignado.
Al día siguiente, septiembre 21 de 1846 una bala atravesó su corazón
durante el combate.
Pertenecía
- v
,
·d al Ejército americano y graduado en 1829, tenía 33 anos
hab1a nac1 o en Kentucky. 10
.
·

Carta del soldado Alex P. Rodgers
a Mrs. Geo W. Rodgers
New London, Connecticut

Jefferson Davis
Nació en Fairview Kentucky el 3 de junio de 1808. Mas tarde sus
padres se mudaron a una plantación en Woodville Mississipi.
Estudió en el Jefferson Collage Miss en Transilvania University en
Lexington Ky. Más tarde se graduaría en West Point en 1828. Sirvió a la
guerra de los Black Hawk con el grado de teniente.

Día 13 y finaliza el 20 de Dic. 1846
Cd. de Monterrey.
Querida jtl(Íy:
De acuerdo con tu solicitud te escribo esta carta con el conocimiento
de que me contestes de tu pu,io y letra y pueda ver el progreso de tu
escntura.
9

JeffersÓn Davis Mex WarRegiment. p. 40
8 Jefferson Davis M,ex War Regiment. Pag. 80

7

9

Internet. 11 de ~larzo de 2005

10

F:11iylopedia oftbe "1exican / tnmican !Far.

�682

T ESTIMONIOS E PISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

B ERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

683

( 1846-1 848)

La mayor parte del ejército consiste ~n la 1~- di~sión c~mpues:a de
los siguientes regimientos el 3º de tnfantena __1 de znfantena 2
compañías de rifleros el 7° infantería 4 campa~1as de Dragones J 2
baterías de artillería bajo el mando del gral. T wzggs.
.
Una brigada de voluntarios bajo el comando del gral. Qu1~man
compuesto por los de Georgia, Mississippi, Tenncssee J Baltz"!.ore
segmentos' que están bajo el comando del gr~/. ~ylor pero,esta manana
y pasado mañana el ejército procederá a V1cton?u¡ue esta como a 2?0
millas de aquí. Yo no creo que ellos tengan ningún combate, es poszble
que nuestras tropas tengan alguna batalla, pues nos han reportado que
hay tropas con unos cuantos miles en ese lugar.
·
Era necesario mantener algunos de los regulares que se encuentran
aquíy el 4th fue seleccionado a quedarse.·
.
,
Nuestro regimiento está acampado a una milla de aqu1, cerca del
fuerte tú puedes ver en el mapa que aparece en algunos de los papeles.
Nosotros ponemos elfuerte en buen estado de defensa.
.
Lamento mucho no haber podido ir con el ejército. Yo espero szn
embargo si ellos combaten en San Luis ~I que podamos ir. _
Yo estoy ahora de guardia en la ciudad cerca de la catedral J las
campañas acaban de repicar han sido nueve campanada~ 1e la noche.
No he recibido cartas de casa desde hace 3 semanas la ultzma fue .con
fecha del 26 de octubre que llegó por Brazos.
.
.
Tú estarías muy sorprendida hermanita quenda si obseroaras las
maneras de esta raza, de esta gente.
_
Algunas de las señoritas son bastante bonitas J todas las mtl_(eres
jóvenes y viejas tienen .un gracioso caminar; todas ellas usan_el nbosa
(rebozo) así la llaman consiste en una larga pañoleta que la colocan
sobre la cabeza y una de las puntas la colocan sobre el hombro
izquierdo.
Me imagino que están contigo.
_
Me gustaría aparecer por.allí mientras están en la ~ena de navidad.
A tenido John una dificil situación espero que st ya que el pobre
muchacho parecía muy ansioso de hacer algo p~~ si m~s"!~·, No debes
enseñar esta carta a nadie fuer~ de nuestra fam1/za la dmgzre esta carta
a muestra querida madre que pienso estará más segura.
_
Dile a Raymond ·qtie le escribiré pronto y · dile ~ nuestra q~enda
madre que he de escribir tan. seguido como sea posible, estoy siempre
encantado de 'recibir sus largas cartas.

Por favor dale mi cariño a toda la familia incluyendo a Lydia los
Tatchers y a Lizzje cuando les escribas y creeme mi querida hermana
Sara Rodgers que soy tu mas afectuoso hermano. 11
Alexander P. R odgers
Dic. 20
Comencé esta carta lfÍ domingo pasado pero no la envié. El graL
Tayior regresó ayer y ª"aneó inmediatamente para Saltillo donde el
graL Worth está acampado, alrededor de 73 miffas de aquí donde es
posible que se tenga un combate ya que ha sido reportado que Santa
Anna está avanzando con tropas. Nosotros no nos hemos movido.
Hacia dentro del fuerte estamos muy ocupados amgiando las
municiones provisiones etc.
No recibí carta por el como de ayer en fa noche como fo esperaba
sin embargo era un co"eo pequeño y escuché que uno mas grande está
en camino. Te escribo de nuevo pronto.
Cariño para todos, no debe mencionarse ninguno de los hechos que
yo aquí he declarado.
Tu afectísimo hermano
Alexander
Alexander Perry Rodgers
Nació en New York, estudió en West Point graduado en la clase de
1846. Teniente segundo de la 4th infantería participó en el sitio de
Monterrey.
El fue muerto en la batalla de sep. 13 de 1847 en Chapultepec, tenía
solo 21 años.
Era hijo del Capitán George Rodgers de la Marina de los EUA y
sobrino del famoso Comodoro Oliver Hazard Perry héroe de la batalla
del Lago Erie.

11

Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

�684

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

T ESTIMONIOS EPISTO LARES D EL
S ITIO DE MONTERREY

( 1846- 18 4 8)

Carta del Capitán John R,. Vinton
Rev. A. H. Vinton, Boston, Mass

Saltillo 4 de enero de 1847
Querido hermano:
Recibí tu carta elpasado 7 de noviembre ~ I se tardó 7 seman~
en el camino. A pesar de la larga demora de las '64rtas estoy muy feltz
de recibir noticias de casa.
.
Respecto a cuestiones de negocios en la carta del 7 de novzembre en
la que mandé un cheque del Bank State of New York por 350 y otro
del Merchant Bank oj Boston por 250 que juntos suman 600. Los
inviertes en 6 acciones de PT Worwe R R Stock junto con las 5 que _tu •
tienes queyo ya pagué de mi cuenta suman 11 acciones si todo va bzen
en 4 ó 5 meses tal vez adquiera 4 más para tener 15 .es todo-r lo que,
puedo comprar. Espero doblar en intereses en estas acczones. 1 e envzo
mi cheque de $25 pagadero del B~nk St. of ~ew ~o~k, Espero
tengamos éxito en adquirir P.O.W. szn problema nz sacrificzo.
Nada es mas tenso que los comentarios de las _loturas. ~e la
Administración en querer dictar el curso de las operaczones mzlztares,
tratando de convencer a los generales en el campo de batalla. Es· un
gran error de muchos de los viefos del gabinete, que poseen_?~estos
políticos y se imaginan que ellos _están cap_~ci~ados para dzngzr los
movimientosy detalles de las operaczones del e_¡erczto.
.
El general T aylor sin embargo no es hombre que lo mane;e_n, el ha_
dicho al Departamento. de Guerra que no procederá a San ~zs P~tosz
sin mas hombresy municiones más del doble del que ahora tzene ba;o su
control y ese refuerzo no creo que . veng~, yo presumo por que no
marcharemos a esa gran ciudadpor larg,o tiempo
.
Hay el rumor de que Santa Anna ya marcha con sus tropas Y
'vamos a tener serios problemas no muy lefanos.
Los ojos de los militares están puestos en Vera Cruz el gene:ai
5cott está en México y hace los preparativos para esa empresa en esa
dirección.
.
.
la
S¡ es el propósito de hacerlo a pieY . transportar al ejército para
marcha. Me encantaría ver a todos esos que van a pelear en ese campo
siyo pudiera. Yo h; sido muy ajortunad~. Siempre en el avance con los
mefores comandantes, también he. tenido suerte en conservar una

posición en La batalla de Monterrey en la que tuve la mejor de las
oportunidades para distinguirme. Algunos de mi rango no la tuvieron.
Me hicieron justicia en el reporte oficial del general W , y fui
recomendado para Breve!.
Tus comentarios acerca de la necesidad de abrirse a la fortuna y la
Jama es cometa y no he sentido que algunos comunicadores en la
captura del Obispado ha sido mencionada en los periódicos por su
importancia que lo merecía. La hazaña fue mía, acompañado por la
companza bajo mi comando, y lefos en la distancia la artillería en la
parte de atrás, ellos también compartieron este honor. Mis tropas fueron
las únicas expuestas alfuego frente a la guarnición.
Los detalles de esta operación me consolidaron un lugar en el reporte
oficial a los generales. Te agradezco mi querido hermano por todos tus
buenos deseos y tus comentarios en materia religiosa. No estás
equivocado en la creencia que entre mis deberes esta el rezar
dependiendo ante el gran soberano en cuyas manos están nuestros
camznos.
El valor de estas cartas no es solo el de corroboración de hechos, la
verdadera aportación es el acercamiento que nos pemiite realizar esa
visión individual y por lo tanto más humana del relator. Aún en el
calor de la acción yo he sentido su ftmie dependencia. Estoy de acuerdo
contigo de que soy un guerrero cristiano: Y o siento que defiendo los
intereses de mi paísy el sagrado deber sifuera necesario de los intereses
de mifamilia.
Y yo aquí estoy engranado a una guerra contra México y estqy
convencido de la benevolencia y amabilidad de las autoridades de la que
hay en mi país en tiempos de paz.
Desde muy adentro de mi corazón pienso constantemente que puedo
morir en el campo de batalla, con la firme esperanza de alcanzar el
cielo, como si muriera apaciblemente en mi cama. Tranquilamente en
mi hogar.
Y a la cuestión moral que me envuelve en el presente esta
controversia-con México que me molesta un poco, pero en principio el
gobierno tiene el derecho de decidir estos asuntospor el mismoy mi deber
es acatar sus decisiones siempre y cuando no vayan en contra de mis
convicciones morales, en ese caso no lo baria.
Sin ser un ·"loco poco" de lo que tu me acusas estqy preocupado de
las medidas y motivos del gobierno en este asunto de la guerra de

�686

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

687

( 1846-1 848)

duda tuvo grandes acciones circunstanciales, relato con el cual n
.
preocuparte con esta información del cual he escuchado t. t od,utero
combate que te he mencionado.
an o e este
de ese día
.
otrosAcerca
mosÍraba
l. hab,za no pocos Kentoquzanos
que en el lenguaje de
n a a esposa alpadre a un en elpolvo del fueao a lo que
eran e.xp uestos perman
, sin
· retrocedery sin miedo con1'elb semblante
plácido
.
eetan
. .
como st pensaran en alguna rica reposición era la fi ,
tmgualable valentía que se ganó ese dí Lo K
.
na e

México. Antes de terminar dale mi cariño a mi querida Eleanory los
niñosy a mí querida madre.
12
Tu afectuoso hermano John.
John Rogers Vinton
Nació en Providence Rhode Island el 16 de junio de 1801. Se graduó
en West Point en 1817. Terúa maestría en arte~e New England College
en 1837 destacando en griego, latín y hebreo.
"

f

;O::/V:ur,revn su ;eputación ºr su valentí:~ pa~o:;::;:~:e ::;;:;
1 a ,a corona
.J a ennoblecerlos He
/¡ ·d. d I
. ue flores que /;'Ja vemuo
o
od~ ,q~e no te zba a decir nada de la ese día de la batalla .
1 e tre sm embaroo q fi
. . especiales
· de
l. tí
/;
'6
ue 1:1eron estos aconteetmzentos
va en/y cama como la de Char/y que está sentado junto a mipronto
a con.,nuar esta carta.
Mi ca~ño para toda la familia y mis respetos parta ti.
Tupnmo

Paticipó en el Sitio de Monterrey elevándolo al grado de Mayor por
sus destacados méritos en la toma del Obispado.

Vt,:

Murió por la metralla de una bala de cañón en el Sitio de Veracruz el
22 de marzo de 1847.
Un periódico escribió de el lo siguiente: "Con el Mayor Vinton el país a
perdido a un hombre de cualidades extraordinarias de mentey de corazón, que vivióy
se adornó de los grandes meritos en su profesión de la manera que siempre se espera de

JC. Ewing. 13

un gran militar"..
John R. Vinton fue sepultado en 1847 en el cementerio de Swan Point
de Providence R.I.

Joseph C. Ewing.
. !eniente 2º de los Voluntarios de Kentuck
,
¡uruo de 1846 y se retiró en julio de 1848.
y, entro en servicio en

Carta del teniente Joseph C. Ewing
Campo cerca de Monterrey (Nogalar) a Mary T. Ewing, de

Cartas del Gral. Wool a su esposa Sarah.

Perryville Kentucky

6 de Diciembre de 1847. Monten-&lt;!J.

Querida prima:
Mis sentimientos juntos con la solicitud de Charlie Moore me
permite tomar ventaja de esta oportunidad de escribirte unas líneas con
la esperanza sin embargo quiero darte información y noticias referentes
-del campo en donde me encuentro en elpresente.
Estamos acampados en ·un gran y hermoso vaile excepcionalmente
saludable, a un lado de las cordilleras de las montañas de la Sien-a
Madre que apuntan hacia las nubes y alrededor de sus picos (cúspide)
estas nubes parecen inolvidables y cuelgan volando sin miedo retando a

Mi muy querida Sarah ·
No 0-'
me acuerdo
· .r, , que estoy residiendo
. .
GraL
E cuando te z'?/orme
en la casa del
.
,,ega.
s
un
solo
piso
con
7
/;
b
.
.
50X20 M.
,
'Ja tlaetones. La sala es de
J
Ten · t recamara. de 25X20. M t· comeuor
y oficina lo mismo
d'b emos u~ gran patio, y establos para 6 caballos. El cuarto de lo~
~s%~~:;a tmu7/ado con 1~ finas pinturas, un reloj, lámparas de
ores
~ as_~'lae as con stts kmkes y 4 macetones ornamentadospara
fl mas ,as stt, s, etc.
cas} candiles de cristal de 30 luces y 2 lámparas grandes frente a la

las montañas.
Fue en este valle donde los estruendos de los cañones retumbaban en
los oídos en esa Batalla del 22 y 23 de feb. (sep.) fue compartida y sin
13

12 Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

Ídem.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VIUARREAL DE BENAVIDES

688

( 1846- 1848)
/

John Ellis Wool

Agua Nueva 20 Febrero 1847.
Cuarteles Headquarter

(1784-1869)

.
. . ; en la mañana he recibido tu afectuosa carta
Desde mz comumcaczon
'
ndo est ausente
del 9 último. Es placentero saber qu~ re re;u~:;: de JasOJdeiicias y
y muy espéciaimente cuand~ uno esta e;os e .
ño
p'iacer. Yo confto estar conttgo antes que termm'Nf._i mp.
tido en la
Yo solo tengo tiempo de añadir que estoy muy ~~ rome . . ,

qª:;';';/;:::;:,

preparacidó~ dePreoczr·b::
h~ :;: ~;;g!:~:;:::~
en estos zas.
una cálida recepción. .
Jo dijo en serio. Después
El ral. Tqylor sm embargo no cree que e1 .
,
Yo .
de tan! preparación pienso ru~ no nos decepc;::;~,iu:t:e:;:· nos
pienso que antes de la proxzma semana.
quedaremos.
_
Si puedo te vuelvo a escribir ~e nuevo manana.
Mientras tanto mi mas de mzs afectos. Tuyo.
John Wool
Feb. 25, 1847

»',iena Vista

, ue un momento para decir que el gral. T aylorJ yo
No tengo mas q
llardas hemos peleado una gran batalla J
con ~uestras tropas_ ga. I 23 el ral en jefe Santa Anna nos atacó
obtenido una g'.an victona .~ J
000 hombres 18,000 eran de
Buena Vzsta con mas ue 2 '
b
~n
,
. .n de cabalferia cuanta artilieria eso no sa emos.
mjantenay 6,000 er~
. , La acción comenzó al amanecery
.
se
E l tenía 12 ó 17 canones en acczon.. t ti mpo las tropas mexicanas
continuó hasta el anochecer, para es e e
habían replegado a los puntos de atrás del c;;po de
barricadas y
.. En el curso de la noche el gral. Santa na rom t
d d 300
, . Agua Nueva dejando en nuestras manos cerca e
regreso a
d
heridos en el campo de batalla.
prisionerosy sus solda os muertos b d I d' El será el próximo
El gral T aylor es el gran om re e za.
. . . , 14
presidente de los Estados Unidos. Se ha ganado.esta drsttnczon.

Fue un militar muy rígido con la disciplina, lo que lo hacia muy
impopular con sus tropas. El gral. John E. Wool sirvió con el gral
Zachary Taylor en el noreste de México en la batalla de Buena Vista.
Nació en New York, huérfano a la edad de 4 años ,fue criado por su
abuelo. Entró al ejército en 1812, en 1826 fue gravemente herido. Al
principiar la guerra contra México reclutó más de 10,000 voluntarios de
Kentucky, Tennessee, Ohio y Mississippi. En agosto llegó a San Antonio
marchando hacia Chihuahua, más tarde a Monclova y llegó a Saltillo con
su ejército en diciembre de 1846 después de viajar 900 millas.
Participó en la batalla de Buena Vista cuando el ejército se movió
hacia el sur él se quedó a cargo del gobierno militar para mantener el
orden. Durante la Guerra Civil de su país comandó el Departamento del
Este antes de retirarse en 1863. Murió en Troy New York a la edad de 85
años.
Carta del Capitán Braxton Bragg
Gral. R. Jones
Washington, D. C.

Campamento cerca de Montetrey,

México 15 dejunio 1847

Sr: Tengo el honor de hacer de participarle que he recibido a través
de su oficina mi comisión como capitán y mayor brevet del Ejército
Americano.

!

Respetuosamente
Braxton Bragg
Brevet Mqjor Capitan 15

;I;~~

BRAXTON BRAGG

f

(1817-1876)
Nació en North Carolina y se graduó en el US Military Academy en
J837 En el Sitio de Monterrey comandaba la Tercera brigada de Artillería
Ligera, fue uno de los oficiales que luchó al lado de Garland en el Fuerte
de la Tenería. Fue ascendido a Mayor después de la Caputulación de la

.
.
G ·a b k 115 JE Wool Co/lection. Correspondence. J.E.
New York Library u, e 00
·
Wool to Sarah Mouton \Y/ool JT 15361
14

i;

Carta colección privada de Bertha Villarreal de Benavides

�8ERTHA VtLLARREAL DE BENAVIDES

690

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846-1 848)

!
ciudad. Participó en la Batalla de Buena Vista, destacándose por su
valentía. Regresó a Louisana después de la guerra como ingeniero y
comisionado en trabajos públicos en el Ejército de los Confederados,
obtuvo el grado de general, distinguiéndose en las Batalla de Shiloh, en
16
Tenesse, la de Chattanoga, murió de un infarto en 1876.
Hemos visto al leer esta correspondencia que los autores fueron
testigos presénciales de los sucesos que relata¼ además son partícipes
de ellos, y como estos testimonios no tienen en'el fondo un propósito
explícito más que el de mantener informados a sus parientes, de los
acontecimientos y de que aún se encuentran vivo~, por lo tanto lo más
factible es que puedan ser veraces.
El interés de este tipo de documentos escritos consiste, en presentar
la vida en términos significativos para los que la han vivido.
A través de esta correspondencia tenemos una visión de México
desde el punto de vista norteamericano, de soldados ajenos al país que
captan todo lo que ven en él y lo expresan a traves de sus escritos.

Fuentes de consulta
. ACTAS Nº 4 julio-diciembre

2004. UANL

ALICIA GOJMAN GOLDEBERG. Historiografta españolay norteamericana sobre

México. UNAM. 1992
Carta del Capitán Braxton Bragg. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 15 de junio 1847
Carta del Capitán John R. Vinton. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 4 de enero de 1847
Carta del soldado Alex P. Rodgers. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 20 de diciembre 1846
Carta del teniente Joseph C. Ewing. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides.
De los papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksburg Weekfy Sentencia/'.
Oct 27, 1846.
16 Encyclopidia

.
Mexi1an-American War. Mark Crauford.

INTERNET. Marzo 25, 2005
INTERNET. 11 de Marzo de 2005
INTERNET. J efferson Davis. Private Letters. 1823-1889

J. E WOOL COLECCTION. New York Library

Guide book 115.

JE WOOL Collection.J.E. Wool to Sarah Mouton WoolJT 15361.
JMi~S~P!"l ~.1C9HAN9 CE. ]ejferson Davis 'S War Regiment. University Press of
ss1ss1pp1.
1.
MARK CRA~ORD. E_nryclopedia ojthe Mexican American War. ABC
CLIO, Santa Barbara, California. 1999.

.691

�"i YANOSLLEVÓSATANÁS. ....! "

SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA
Lic. Ahmed V altier Mosqueda

Con el pronunciamiento del ejército en la Ciudad de México en contra
del Presidente Mariano Paredes y Arrillaga el 4 de agosto de 1846, "de
casi toda la guarnición de esta capital", como aseguraba en su proclama
el "Plan de la Ciudadela", una serie de eventos y cambios políticos de
primer orden se pondrían en marcha, que afectarían profundamente el
destino de México en los siguientes meses y el curso de su guerra con los
Estados Unidos.
Arrestado y destituido Paredes, el general José Mariano Salas, jefe
militar de la rebelión, asumió interinamente la presidencia. Casi de
inmediato el nuevo mandatario decretó la convocatoria para la formación
de un Congreso, usando las mismas bases y reglas que habían sido
empleadas para la creación del Congreso de 1824. En realidad Salas
formab_a parte de un nuevo régimen, una especie de coalición entre
federalistas y militares, enfocados a la restauración del federalismo en
México, después de 10 años de gobiernos centralistas. Una
transformación de forma en el sistema de gobierno, que invariablemente
llevaría también al reemplazo de autoridades civiles y jefes del ejército.
Cambios de mando que forzosamente tenían que ser afines al nuevo
'ideario político, pero que resultaban poco aconsejable en momentos en
que el país enfrentaba una invasión de los Estados Unidos. 1

1

Lillian Briseño, Laura Solares y Laura Suárez. Valentín Cómez Fadas J' la /11rha por
ti FtderalisffJo. México.1991, p.210; Josefina Zoraida Vázquez, Coordinadora. México al

�694

AHMED VALTlER MOSQUEDA

El 8 de Agosto el Presidente Salas ordenó que las tropas estacionadas
en San Luís Potosí se pusieran al mando del general Pedro de Ampudia,
para que partieran lo más pronto posible al auxilio de la plaza de
Monterrey, ante la amenaza de que el ejército norteamericano avanzara
hacia aquella ciudad.
Después de las derrotas de Palo Alto y Resaca de la Palma, la
evacuación de Matamoros y la desastrosa r e ~ del ejército a Linares,
el general Ampudia había solicitado licencia por enfermedad y marchado
a San Luís Potosí. A pesar de haber participado como segundo al mando
y jefe de la artillería durante la campaña, Ampudia se mantuvo alejado de
las recriminaciones del Ministerio de Guerra, mientras que su superior, el
general Mariano Arista, fue duramente censurado por sus acciones y
sometido a juicio. Sin los dos oficiales de mayor graduación, el general
Francisco Mejía quedó como jefe "accidental" de la División del Norte.
Recuperado de su enfermedad y de nuevo en servicio activo,
Ampudia se puso al frente de la 1° Brigada del general José García
Conde, compuesta por el 3° Regimiento de Caballería y los Batallones
Activos de Infantería de Aguascalientes, Querétaro y San Luis Potosí.
Estas últimas unidades recientemente formadas con milicias locales,
2
reclutadas precipitadamente para la defensa del territorio nacional.
En la víspera de su salida hacia Monterrey, Ampudia escribió una
carta al nuevo Ministro de Hacienda, el licenciado V alentín Gómez
Farías, verdadero promotor y organizador de la revuelta del general Salas,
y quien ~onstituía "el pod~r tras la presidencia":

Excelentísimo Sr. Don V alentín GómezFarías.
México
San Luis Potosí Agosto-13 de 1846
-Muy estimado Sr. míoJ amigo:
Ya en cumplimiento de las más linsonjeras esperanzas, ha llegado el
instante de ver efectuada la apetecida unión entre el puebloJ el Ejército.
He aquí un suceso verdaderamente grande y nacional que no podrá
menos que producir t4Jflbién grandesy nacionales resultados.
tiempo dt s11 g,mra ron Estados Unid~s. México. 1997, pp.47-48; Michacl P. Coste\oc. Ú1
R.tpúblita central en México, 1835-1846. México. 2000, pp. 375-376
Migu~l Sánchez Lamego. Apuntes para la Hísroria del Arma de Ingenieros en México.
2
México. 1949, pp. 146,158,165.

S IETE C ARTAS INÉDITAS y S U CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN N O RTEAMERICANA

6 95

Mañana salgo para Monterrey a la cabeza de la 1º B . d
obstante hallarse esta escasa de ve t. . .
nga a, no
muchos reclutas T.
s uano, sm parque y en su personal
.
. ampoco yo estoy enteramente bueno· más I
;on:~:ar que los enemigos avanzan sobre la capital de N u~o Leóna

::,:;;;:,";;.::li:Í,,f';,¡ ri:;.;;ande, según se dk•, nada ,apfz
,s

armas, .abatiendo el orgullo de losyan~e::~perar al tnunfo de nuestras
. _Grandes. acontecimientos marca el porvenir de la p I . '
ftlmto, entusiasta, por que veo desarrollar entre los mexi a :·· 1::2
J_ et/ e/z~tusiasmo para salvarla y alejarnos para siempre d:~;;sdisc::~,~ans
m es nas.
a,
Conservece muy bueno,
Pedro de Ampudia.1
Mientras tanto en Monterrev la b
inicio. Desde principios de J ., s od ras de defensa ya habían dado
uruo uno e los prim
d
Francisco Mejía al tomar t
1m
eros pasos el general
,
empora ente el mand0 d l o· .. ,
.
e a ivision del
Norte en Linares' había si·d 0 1a d e enviar
la e · · d ·
.
Monterrey para levantar los planos de fi .fi ~ ,ccio~ e mgerueros a
de Junio, cuando trasladó su cuartel g or~ 1cac1on._D ias después, el 21
las obras y construcciones stab
ener a esa ciudad, descubrió que
Ciudadela apenas estaban e e dan muy atrasadas. Los croquis de la
iorma os y los muros . . .
l
l
.
ru s1qwera se habían
1evantado. D ecidido a
a Monterrey para qu:c1aertf: os tr~baios, ordenó movilizar su División
labores.4
n antena. ayudara a los zapadores en sus
~urante los siguientes dos meses lo
.
.
c~ntmuaron. Se edificaron fortines
s trabaios de fornficación
trincheras en las bocacalles T d , se levantaron murallas y se cavaron
muchos· habitantes de M . o o esto causando expectativa y temor en
onterrey por los aco n tec1mientos
· ·
so revenir.
que podrían
b
El 3 de Agosto un gru
d
. d
gobernador de N uevo Le , po de cla1u adanos entregó un escrito al
al
on, Juan e G raza E ·
. general Mejía "que solo en úl .
,, Y. via, para que solicitara
dentro de las calles
lazas " timo apuro _se libraran hechos de armas
las familias indefen/ p d. Son muy obv1_os y terribles los males que
as y e 1 1c1os de esta capital sufrirán indudablemente

fi .

- - -- - - -

p edro de Ampudia a VaJentín G .
Fanas
. 3 Papers.
. Agosto 13, 1846. Valená n G .
. omez Fanas.
~ S, 1602. Benso,, Lahn. A mmcan
Collection U .
.
omez
anchez. Apuntes para la Historia.....pp. 150,154 ruvers1ty of Texas at r\ustin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

696

¡El día de la victoria se aproxima! Y el honor ultrqjado de nuestra
nación, muy pronto lo veremos vengado, y nuestra independencia
asegurada por muchos años.

si llegan a convertirse sus calles y plazas en campos de batalla", afirmaba
5

el documento .
.bili.d d de enfrentar a los norteamericanos fuera de la ciudad,
La posi
ª
·
"guerra de
vechando los desfiladeros y gargantas de la_ sierra, en u~a
.
apro
. ue muchos consideraban mas practicable.
montaña"' era una estrategia q
.,
,
lo en un
Tan factible qu~ incluso el propio general Mepa llego a comentar
6
reporte al Ministerio de Guerra ,
.
No obstante la amenaza que se cernía sobre Mont~rrey; de_l r;;iet~
or arte de la población de quedar atrapa a a mita
e
late;:t¿. y del triste recuerdo de la tropa por las derrotas, Palo Alto y
cRon
d, 1 Palma el 18 de Agosto la moral general se elevo con creces.
esaca e a
,
1A
· López de
. . d d México informaron que el Genera ntoruo
N oticias es e
1 mando del
ta
Anna
había
desembarcado
en
V
eracruz,
para
tomar
e
.
,
San
.
s·
b O la angustia retorno
ejército y enfrenta~ a los invasores. m em ar~
uardia de los
cuando a la siguiente semana se supo que a vang
l
norteamericanos había avanzado desde Camargo y estaba ya en Cerra;:
, d ués el ánimo cambió de nuevo, como una ve e
~:J':rp:: :~en:;, co~ los reportes de que los ,refuerzos del ejérci:,
después de 2 semanas de marchas desde San Luis, estaban a punto e
7

llegar.

·

.
da el general Ampud1a
Adelantándose a las tropas en su t1ma ¡orn~ , d 1 29 de Agosto,
entró a Monterrey a altas horas de la noc e e
ñana
ñado solo or sus ayudantes y escolta personal. A la ma
a~or:~:e la noticia ~e su µegada recorría temprano las.ca~es de la c~udad.
~~egiomontano anónimo escribió entusiasmado la siguiente carta.

úl ·

·

Monte,rry. Agosto 30 de 1846.
Mi muy apreciado amigo:
Hqy ha llegado a esta ciudad el Sr. general Ampudia,y mañan;
, tro&gt;ha La vanuuardia de los americanos compuesta por mz
entrara su r ·
o
. . .
,
d
'
. t h bres se halla er. Ce,ralvo, a veznttc1nco ,eguas e aquz,
dosczen os om ,
, ¿
sta
donde están fortificándose; y. según se ve, no lograran 1egar a e ,
porque nuestras trop~s _saldrán al encu~ntro_-

t&gt;97

Las fortificaciones se están concluyendo; tiene ud. ya todas las calles
bien aseguradas, y la mqyor parte del pueblo con bastante entusiasmo,
solo las autoridades, como ud sabe, y unos cuantos vecinos dueños de
fincas, no quieren que la población sea la defensa, porque temen perder
sus casas, sin reflexionar estos, que la independencia de una nación vale
más que sus casas, sus familias, y todas sus generaciones venideras.
Cuando se supo que el general Santa Anna estaba nombrado jefa
del ejército del Norte, hicieron una salva de artillería, acompanada de
repiques y cohetes: en este día el entusiasmo fue genera4 y por todas
partes se veían los semblantes halageños, no haciendo caso ya de que el
.
,
8
enemzgo este tan cerca.
La llegada de Ampudia y el continuo arribo de tropas en los siguientes
días, lejos de traer tranquilidad y optimismo, provocaría disgustos y
reclamos en algunos ciudadanos. Apenas conocido el nombramiento del
general Ampudia como jefe del Ejército del Norte, personajes locales de
la talla de Manuel María de Llano, expondrían abiertamente su
inconformidad. En una carta escrita a mediados de Agosto a su viejo
amigo federalista V alentín Gómez Farías, de Llano recalcó: "El general
Ampudia .... durante la guerra civil ha hostilizado estos pueblos y por este
aspecto no cuenta con las simpatías de los pueblos que nunca olvidan a
sus opresores"9.
Aun antes de ingresar al estado, Ampudia comenzó a redactar desde
Saltillo una serie de órdenes y proclamas, que para el 3 de Septiembre -a
cinco días de haber arribado- alcanzaban el número de ocho.
Asumiendo militarmente el Poder Ejecutivo del Departamento, decretó
inmediatamente la plaza en estado de sitio, y a todas las autoridades
civiles y funcionarios públicos sujetos a la subordinación militar.
Estableció una cuota de dos reales por derecho municipal por cada res
que se sacrificara para consumo público. Ordenó una leva general de
al~añiles para asistir a las fortificaciones, amenazando que cualquier tipo

M' ,· EE UU Caja 3,
; Archivo Municipal de Monterrey. Ramo: G uerra . exico.
.

Expediente 3, Folio S.
. . . d G
Agosto 10 1846. Expediente
F ranc1sco
.
M
e
uerra.
' N · 1
1•
6
r e11··a al ~1iruster10
·
d l S
, de la Defensa ac1ona .
D /481.3/2181. Archiv? de CancelaCdos , e , ad
de Nuevo Leó11. Monterrey, 1955,
' Antonio Morales Gomez. rono,ogza e
pp.184-185; Sanch~z. Apuntes para la HiJtoria..... p.166.

t~::~:

8

9

El Monitor Rep11blicano. Septiembre 14, 1846.

Manuel María de Llano a Valentín Gómez Farías. Agosto 21, 1846. Valentín
Gómez Farías Papers. 1670. Bet11011 Lati11 American Collection. University of Texas at
Austin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y Su CONTEXTO
· EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

698

.
• ·dicción militar "con arreglo a
de sedición y motín sería ¡uzgado por 1a ¡un .
.

,, 10

las leyes vigentes •
,
. d
.b. , amargamente sob re 1a s1·tuac1·ón que le pareaa
Un cmda ano escn, 10
M
amenazado tanto por los
. .
n aquellos días en
onterrey,
.
::ea~ericanos como por el autoritarismo de Ampudia:

Montemy~tiembre 6 de 1846.
.
.
n Cerralvo cometiendo mil desórdenes y
Los amencanos siguen e
.
d un
haciendo que los ciudadanos, a quiene~ quzeren tener g;:º:ov:;o de
réstamo forzoso. T qylor, con su demas fuerza no se
en
~amargo, J dice con bastante orgullo a sus soldados, que Monterrey
cinco horas lo destruyeY queda por suyo.
El
eral Ampudia inmediatamente que llegó a esta ciudad,
d ¡, ró !~taza en estado de sitio, y él solo se hizo gobernad~ co; cuyo
ec ad ha cometido bastante desórdenes, mandando hec ar eva y
man o
t d partes a sacar de sus casa a
haciendo que salgan comisiones por o as
. t /, s al
los arteseanos honrados que están en ,sus 1udie~~dcereles,
::nera
l h . tji ·n ido las garantías tn vz ua
cuarte : a tn n :gh d do bastante a odiar por esta descabellada
esca~~alo~a~ ;¡p:ebl:est; en un estado violentoy muy indignado contra
provzuencta,
este señor.
.
Nuestro buen amigo D. José Uraga salió para Cadereyta hace sezs

;ªZ ::s

días.

11

dí
C
lvo y establecer un importante
Tras una estancia de 17 as en erra m'en·canas iniciaron 1~ última
··
1 tropas nortea
depósito de prov1S1ones, ~s
El general Zachary Taylor,
nce hacia Monterrey.
. ..
d
etapa e su av~ , . .
r nizó sus fuerzas en tres div1s1ones,
comandante del e¡erc1to invasor, o ga
. d 113 de Septiembre. Dos
alonadamente a partir e
d¡
h
las cuales marc aron ese .
d
1 1º División al mando e
, 1 anguardia forma a por ª
'
días d espues, a v .
.b, M , El pueblo parecía enteramente
·
d
E
T
ggs
arn
o
a
ann.
. d
general D av1
. w1 ,
h s la ente comenzó a salir e
d pués de algunas ora
g
b'
abandonad o, pero es
las colinas cercanas, a donde ha ian
sus casas o a regresar del campo y
. 12
huido atemorizados por la llega?ª de los yanquis.
El Monitor Republicano. Sepiembre 25, 1846._
n E/ &amp;publicano. Septiembre 18, 1846.
k 1919
236-237· George Meadc.
12 Justin Smith. The war with México. Ne~ Y~r 1913 , ~~()
,
The lift and /etters ofGeorge Gordon Meade. New or .
, p.

699

El general Taylor acampó a 5 kilómetros de Marin, y aguardó ahí los
siguientes días hasta que las otras dos divisiones se incorporaran, así
como también la retaguardia con los vagones de suministros; dando al
mismo tiempo un pequeño descanso a sus tropas.
El 18 de Septiembre reiniciaron la marcha, partiendo cada división
con intervalos de una hora. Para el anochecer todo el ejército invasor se
encontraba en la antigua hacienda de San Francisco, hoy conocida como
Apodaca. Monterrey estaba a menos de 20 kilómetros, y la jornada final
dio inicio al siguiente día. Desde muy temprano los norteamericanos
avanzaron como un cuerpo entero. 6,250 soldados marcharon en una
sólida columna, acompañados por la artillería, un centenar de carretas
con provisiones y más de 1500 mulas de carga, en una línea que se
extendía por casi dos kilómetros sobre el camino.
El propio general Taylor cabalgó a la cabeza de sus tropas, escoltado
solo por una compañía de exploradores del Regimiento Montado de
Texas y un escuadrón de Dragones, casi hasta la vista de Monterrey.
Desde la Ciudadela, ubicada en el extremo Norte, sobre el camino a
Mario, los artilleros mexicanos comenzaron a hacer fuego sobre aquel
grupo de jinetes. Uno de cuyos proyectiles -un tiro sólido de 6 kiloscayó rebotando a escasos metros de Taylor y sus hombres. 13
Un regiomontano escribió ese mismo día a un amigo, impaciente por
comunicar las últimas noticias:
Montemy. Septiembre 19 de 1846.
Apreciable amigoy señor:

A las nueve de la manana de hoy se han presentado los enemigos en
número de 8000 hombres y 20 piezas, a tiro de cañón de nuestras
fortificaciones por el rumbo del Norte: todo el día ha sido fuego de
cañón, y pausado principalmente por parte de eilos; para esta noche o a
la madrugada aguardamos un asalto; hay mucho entusiasmo en la
tropa, y hasta .ahora parecen que llevarán un golpe. 14
Después de alcanzar las orillas de Monterrey, el ejército invasor se
retiró y acampó a 5 kilómetros de distancia en el Bosque de Santo
Domingo, también conocido como Nogalar. Mientras el general Taylor y
sus ingenieros comenzaban a hacer reconocimientos sobre la plaza,

10

13
14

The Dai!J Picay11ne. Octubre 6, 1846. Smith. The war with.. ., p.238
E/ Monitor Rep,,blicano. Septiembre 25, 1846.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

700

701

I

muchos soldados, principalmente in~sciplinad~s voluntarios movidos
por la curiosidad y la aventura, se atrevieron a ale1arse ~e su campamento
en grupos (o incluso solitariamente) para º?servar la cmda~. Al~os ?se
los cuales llegaron a ser capturados por partidas de caballena mexicana.
Mientras tanto en Monterrey el ejército y la población se preparaba
para la defensa. La movilización de las ~ropas por las . calles y los
repetidos disparos de artillería desde la Cmda4ela, an~nciaban que la
batalla había dado inicio. Temerosos de quedar en medí~ del combate,
algunas familias empezaron a abandonar a última hora la ciudad_, antes 1~e
que los caminos pudieran quedar bloqueados por lo~ norteamericanos.
El mismo regíomontano impaciente que h~bía . en:viado las últimas
noticias a su amigo, escribió nuevamente al día siguiente, pero ahora
desde Saltíllo:

Saltillo. Septiembre 20 de 1846.

Estimado amigo:
Ya sabrá ud. Jo que ha ocurrido desde qyer a las nueve de la
mañana en Montemy, reducido todo a que habiendose pr-ese~tado el
enemigo en número de mil hombres, distribuido en guemllas 1e
caballería, se le fue el día en escaramucear a la vista de la plaZfl, sm
disparar un solo tiro.
Nuestra caballería cornspondió a estos movimientos, t~vo u~
pequeño encuentro en el Bosque de Santo Domingo, e h1~0
prisioneros, entre ellos dos heridos de sable, que entraron a med10d1a a
Montemy.
·

:ets

Parece que el enemigo trata de sitiar a aquella ciudadJ aun no ~e le
conoce designio de dirigir parte de sus fuerza: par~ esta; a donde si tal
sucede nos entregaremos por la ninguna reszstencta que podemos hacer
17
porJaita absoluta de todo. •
El 20 de Septiembre, los norteamericanos co~~~zaron sus
movimientos estratégicos en torno a Monterrey para dar ~rucio al ataque~
1
La 2º División al mando del general William J. Worth, iunto con el
Luther Giddings. Sketches oj th( Campaign in Northern Jvféxico. in f:!,ighteen fo'9'·S:
David Alverto Coss10. Hzstona de Nuevo Leo 1
and 5 even. N ew York.. 1853, p . 142-146·
. ,
evolución políticay social Monterrey. Vol. V, P· 251. .
,,
N 12 U . rsidad
16 José Sotero Noriega. "E/-sitio de Monterrq en 1846 . Actas
o. . ruve
Autónoma de Nuevo León. Monterrey. 1980, p. 7.
11 El Monitor &amp;publicano. Septiembre 25, 1846.

Regimiento Montado de Texas, unidad mejor conocida como "Texas
Rangers", cruzaron los campos y sembradíos al Oeste de la ciudad, en
una maniobra claramente envolvente. Al siguiente día, después de un
breve encuen~o con dos escuadrones de caballería mexicana, lograron
alcanzar el camino a Saltíllo, cortando así la principal vía de acceso a
18
Monterrey.
Mientras tanto en el Este el general Taylor realizaba un ataque directo
sobre los fuertes y muros de esa zona. Solo después de sangrientos
combates, pudo tomar uno de ellos: el Fortín de la Tenería, ubicado en el
extremo Oriente.
En la madrugada siguiente el general Worth asaltó el Cerro del
Obispado por su parte más alta, logrando sorprender a la guarnición
mexicana que custodiaba ese punto. Esa misma tarde logró finalmente
posesionarse del edificio del Obispado, tras un prolongado tiroteo.
Para el 23 de Septiembre las tropas invasoras avanzaban por ambos
extremos: Worth por el Poniente y Taylor por el Oriente, mientras que
las fuerzas mexicanas lentamente se replegaban a su última línea de
defensa alrededor de la plaza principal y la Catedral. Cada casa y cada
calle fueron fieramente disputadas. Desde la esquinas y las bocacalles se
disparaban los cañones y desde las azoteas los mosquetes; transformando
la batalla en un combate urbano. A las 9:00 de la noche el general
Ampudía envió un mensaje al comandante enemigo solicitando una
tregua, para dar inicio a pláticas sobre un cese al fuego definitivo.
Conversaciones que comenzaron forqialmente hasta la tarde del 24 de
Septíembre. 19
En las aldeas y villas más cercanas a Monterrey, la gente aguardaba
con ansias noticias de la capital del Estado y los reportes de una batalla
que llevaba ya más de 3 días. El camino hacía Villa de Santiago
contínuába abierto, y por lo tanto la comunicación con el sur proseguía.
Correos eventualmente se arriesgaban a salir en aquella dirección para
llevar informes de los acontecimientos a Villa de Santiago, que a su vez
retransmitían a Montemorelos y Linares.

1;

18

John S. Eisenhower. Tan Lejos de Dios. La Cuma de los Estados U,údos contra
México, 1846-1848. México. 2000, pp. 175-182; Smith. The war with .. ., pp. 239-245.
19
Eisenhower. Tan Lejos de .....pp. 184-194. Thomas B. Thorpe. Our .Amry al
Monttrrry. Philadephia. 1848, pp. 82-83.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMEDVALTIER MOSQUEDA

702

.
, T . - Juez Primero de Santiago, después de
En ese senudo, Jesus rev~o, d l 25 de Septiembre redactó
· ·
n la manana e
'
recibir nouc1as e . .
diri .da al alcalde de Montemorelos,
apresuradamente la s1guient~ carta'. . gi
sobre los últimos avances del conflicto.

Por las últimas noticias que hemos podido adquiri~ sabemos que
h h
p la parte del onente hasta la
las tropas ·enemigas se han ec oya or
J.
d D
de D Francisco Piña, del H. Gobern~~ Mora es _J e .
dalup; T reviño y por la parte de abajo hasta el Obispado; 1e
::era ue nuestr:s tropas se hallan ya recluidas a dos cuadras y a
m
J
, s tres de la tarde se pidió parlamento, por los
· pla7a• uesue ayer a ,a
·· d
"\; ,
, d.
·y por otras personas que vinieron e
enemigos segun tce nuestro correo,
.
l . rto
Monterrey anoche, que el parlamento fue.pedido por nosotros, o et: .
o es ue sea por unos o por los otros, no sabemos hasta a ora
del cas , 't1s ocho de la mañana el resultado; tenemos un correo en la
q~e sedranl
dado par: las doce o la una de la tarde; lo que
czuda e que es aguar,
de la hora que
traiga de nuevo se lo comunicare a us~ed con un c~rreo
con el mismo objeto de llevar noticias vzene a esta villa.

e;!ª

J

A nuestras tropas se le han cerrado todos los recursos por estar
interrumpidos los conductos, y por que creo que ya no hay ·¿tropas q;:
tri pla a se haya tan compromett a que s.
bajen, de manera que nues i2 ~
. • 1 d d l in "usto
der divino les dará un esfuerz.o capaz de reszsttr e po er e 1J
el po .
_, l p , dida se calcula por muchas personas,
enemzgo, de otra sue,.e a eti
seguro quiera el cielo que no
7
·
las han destro
l.As casa que han tomado los amencanos
. "\;ado
. , d lasy haciendo pedazos las puertas.
agU);:Jo ;o que digo a usted por ahora en contestación a su atenta nota
del 23 del corriente.

·

Diosy Libertad. Santiago.
25 de de Septiembre de 1846.
·- 20
Jesús Trevino.

1
d d 1 24 de ;eptiembre .los ejércitos enfrentados se
Durante a tar e e .
arados or solo una calle, en una tregua
miraban uno al otro, a veces sle~ .
~ento Citados en una casa del
que parecía romperse en cu~ quier mo
.
_.
·
25 1846 HM 39454·
·- al Alcalde de Montemorelos. Septiembre ,
.
Jesus T revino •
.
Mexican War Collection. The Huntington Library.
20

lado Poniente de la ciudad que servía de Cuartel General a Worth, los
dos comandantes en jefe se encontraron por primera vez. Pero las
conversaciones se tornaron difíciles entre Ampudia y Taylor. El
norteamerica~o exigía no menos que la rendición incondicional de la
plaza, a lo que Ampudia respondió negativamente.
Finalmente se acordó una comisión compuesta por tres oficiales de
cada bando para llegar a un acuerdo. El general Tomás Requena, el
general José María Ortega y el licenciado Manuel María de Llano por
parte de los mexicanos; y el general Worth, el general James P.
Henderson y el coronel Jefferson Davis de lado de los
·
21
norteamencanos.
La conferencia se prolongó hasta más de la media noche. Propuestas
y contrapropuestas fueron discutidas, hasta que los términos de
capitulación quedaron formalm~nte escritos en un documento (tanto en
inglés como en español) y especificados en nueve artículos.
Los norteamericanos ocuparían la plaza de Monterrey, a cambio de
que el ejército mexicano pudiera salir con sus banderas y armas al
hombro, así como una batería de artillería ligera con seis cañones.
Además, el armisticio se prolongaría durante ocho semanas,
estableciéndose una línea de demarcación entre ambas fuerzas en el Paso
de Rinconada.
A las 10:00 de la mañana del 25 de Septiembre la bandera nacional fue
arriada de la Ciudadela, al mismo tiempo que una descarga de ocho
cañones anunció la salida de su valerosa guarnición, que con tanta
decisión y arrojo había defendido aquel fuerte. En los siguientes días
cada una de las cuatro brigadas del ejército mexicano abandonaron
Monterrey. Tras de ellos también partieron una gran cantidad de
habitantes, dispuestos a abandonar sus hogares antes que compartir su
destino junto al de los invasores yanquis.22
En una emotiva carta, una regiomontana anónima nos dejó escrito las
vicisitudes que tuvo que enfrentar en aquellos terribles días de guerra y
violencia, así como los sentimientos de angustia, desesperación y coraje,
qué como muchos otros mexicanos sufrieron estoicamente.
Percepciones que _hoy parecen estar alejados de nuestro entendimiento,
pero sobre todo, olvidados por la historia:

21

22

Thotpe. 011r A17f!Y al ..... pp. 84-88.
Sanchez. Apuntes para la Historia..... p.190; Thorpe. 011r Am!)' al ..... pp. 89-97 ..

�704

SIETE CARTAS INÉDITAS y Su CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

Saltillo. Septiembre 27 de 1846.
Por fin, la Providencia lanzó para nosotros su terrible castigo. Ya
me tiene aquí sin casa y sin patria, huyendo de las consecuencias de una
guerra provocada por un individuo que comprometió al desgraciado
Monterrey, presa hoy de los americanos.
Ya nos lkvó Satanás,] todos nos encontram..es en la calle; repito sin
patria, sin fortuna y sin hogar. Yo me salí e&gt;2itada por el General
Garría Conde, otro tanto hicieron los vecinos, J abandonamos cuanto
teníamos. Ya se ve, no conocíamos lo que era el General Ampudia,
quien atemoriz.p al pueblo, dejándolo traslucir, que si perdía la plaza,
volaba la ciudad quemando el parque. Este temor puso a nuestros
desgraciados vecinos en el mayor conflicto. Dejo á la consideración de ud.
como saldría.
Yo con mi desgraciada familia, marché a pie hasta Santa Catarina,
porque los Juegos se habían roto cuando quise sacar mi quitrín; es
imposible pintar a ud. mi situación en estos desgraciados días.
El 19 comenzó el ataque; el 20 sitiaron los enemigos la ciudad, sin
dejar libre un solo paso; el 21 se encontró nuestra caballería con los
americanos, al pié del cerro del Obispado y los nuestros se
descompusieron corriendo la mitad de las tropas. El americano se fijó al
pié del cerro,y el 23 tomó los fortines a discreción. Este señor Ampudia
redujo su defensa a solo la plaza, pues los americanos se metieron hasta
la plaza de la Carne, echando casas al suelo, horando otras y
posesionándose de todas; mientras este general estaba metido en la
Catedral. Ignoro cuál sea el motivo de la capitulación, porque al fin la
hizo antes de ayer de una manera indigna de un hombre; la pérdida por
nuestra parte solo ascendía á 80 muertosy 200 heridos.

esta,
a donde llegué hace 2 días, arrastrándome y casi muerta de
hambre.
La quinta del general Arista la tomaron los americanos en el t
-::.:;••, a/U def'ºrilaron ,u, cadáuemy h~ " de el/o,. pueb;'J,
rnyAmpyel ~emlo lodo, a gritos se negaba a la capitulación pero el
general
udta rooó
º y arrastró' su firente por el suelo hasta' loorar
6
escapar
su
garganta
·
nos
d
.,
p
b
capituló
h
'
., ~o o res, entregó nuestras propiedades y
. d d man~ a~do el e;emto Y abandonando a s11 desgracia a los

j¡

;;b;a:::s;ej;;/~::~o~e~ infamia con que arrastran su vida los

'f!uestro ejército se batió con denuedoy valor; pero alfin ca itularon
lost ;ejes
por el general Ampudia. Este pueb,1,o, ahora
rp nmn10
.
, la esforzados
d
es ~ a rma o contra la tropa; acaba de haber un tumulto hiriendo los
pa:sanos a ~lg~nos soldados. No puede ud. figurarse de :11antos males
es,amos
roueauos. . Uorim
. son las escenas que nos
d
º as y desgracras,
ro ean; la_ h_umillación ante nuestros enemigos, será nuestra suerte y
seremos
· na...
· E s imposible
.
, vzcttmas de la mm
explicar la ira ,del
23
Pueb,o.

Por los extraordinarios sabrá ud. los artículos de la capitulación
vergonzosa que ese genere/ celebró, habiendo hecho nuestras tropas un
nitmero considerable de muertosy teniendo T aylor mucha dispersión.
Los habitantes de estos departamentos maldecimos sin cesar al que
ha sido causa de su desgracia y" el Saltillo le ha negado los recursos para
que se venga. Mi venida de Santa Catarina fue el día de la dispersión,
porque al ver correr a la cakalleria gritando por el pueblo que huían
porque los liabían entregado, el pueblo tomó las serranías y a los 1O
minutos solo yo estaba ahí. Los dispersos e!1 varias gavillas comenzaron
a robar y a cometer excesos. Los americanos se acercaron hasta San
Pedro, y yo viéndome en medio de tantos peligros me puse en salvo para

705

2.1

E/ Monitor &amp;p11blico110. Octubre 9, 1846.

�DESARROLLO INDUSTRIAL E
INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 1960):
CAMINOS CRUZADOS.
M

Mtra. Isabel Ortega Ridaura
Universidad de Monterrey

Introducción
El primer auge industrial de Monterrey tuvo sus orígenes en el último
cuarto del siglo XIX, primero con el desarrollo de la industria textil y
posteriormente con una serie de productos que hasta hoy lo caracterizan:
acero, vidrio, cemento y cerveza. Los capitales con que se fundaron las
primeras fábricas provenían del comercio. El crecimiento posterior se
financió por varios mecanismos: emisión de acciones, reinversión de
utilidades y algunos créditos contratados principalmente con la banca
extranjera.
Esta situación se vio modificada por varios factores: la crisis de 1929,
que difi_cultó el pago de la deuda en moneda extranjera, y la nueva
legislación bancaria de principios de los treinta que abrió la posibilida&lt;l al
desarrollo de nuevos bancos e intermediarios financieros en la localidad.
El increment~ de los intermediarios financieros coincidió con el
periodo del segundo auge industrial de Monterrey, fue producto del
mismo y a la vez lo fortaleció. Las funciones básicas de la intermediación
financiera consi~tentes en crear crédito, traspasar fondos de.: préqamo y
permitir 1a diHrsificaciún r acumubción de acri,·os 1, bcnctici:tron b

�DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

708

operación del sector industrial al facilitar la expansión de la economía
local.
El presente trabajo pretende dar cuenta de la proliferación de
intermediarios financieros y de una considerable cantidad de bancos que
tuvo lugar en Monterrey desde principios de los treinta y que se
intensificó durante los siguientes treinta años. Asimismo, de la relación
que este florecimiento tuvo con la indus~~~e donde inicialmente
provinieron la mayoría de los fondos para capitalizarlo.
Este trabajo es un primer acercamiento al tema y está basado
principalmente en el registro que se tiene de más de cuarenta
intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960, que, sumados
a los ya existentes (Banco de Nuevo León, Banco Mercantil de
Monterrey y algunas casas financieras), dominaron el panorama
económico-financiero no sólo de Monterrey sino regional y en algunos
casos, nacional.

Algunos antecedentes
A principios de los años veinte, había varios bancos de emisió~ e~ el
país, uno de los cuales, denominado Banco de Nuevo ~ón, habi~ sido
· fundado en la capital del estado en 1892. Operaba tambien en la cmdad
el Banco Mercantil de Monterrey, constituido en 1899; algunas sucursales
de bancos extranjeros como el Banco de Londres, México y Sudamérica
que en 1869 se nacionalizó convirtiéndose en el Banco de Londres Y
2
México, y varias "casas bancarias y de cambio" •
La creación en 1925, del Banco de México, S.A. bajo la jvrisdicción de
la Secretaría de Hacienda significó un importante paso hacia el
establecimiento del moderno sistema bancario previsto en la
Constitución de 1917. A dicha institución le fue concedido el monopolio
sobre la emisión de papel moneda y la autoridad para fijar los tipos de
cambio entre el peso y las monedas extranjeras. No obstante, a pesar ~e
haberse constituido desde entonces como banca central, los demas
bancos siguieron emitiendo moneda y no fue hasta 1931 cuando pudo
3
tener un verdadero control.sobre el circulante.

·
2 Menditichaga, 1973: 3. Los ·autores hacen alusión a la Casa de Cambio de don
Guillermo López (1913); Casa de cambio de don Ramón Elizondo (1?14), Casa
bancaria de Sada Paz Hermanos (1916) y Casa bancaria de A. Zambrano e Hi¡os (1917).
3 Brothers

y Solís, 1967:19.

709

Coadyuvaron_~n este hecho la crisis de 1929, el abandono del patrón
oro y la adopc1on de un patrón bimetálico (oro-plata) inconvertible
establecido en la nueva Lry Monetaria de 1931.

El marco legal
Después de la devolución en 1921 de los bancos incautados por
Ve~u~?ano Carranza y una v;z "normalizada" la situación del país, se
expidio . e~ 1924 un~ nueva Lry General de Instituciones de Crédito y
Estableamtentos Bancanos, que clasificaba a los intermediarios financieros
en tres ?111pos: 1) instituciones de crédito; 2) establecimientos que tienen
por ob¡~t~ exclusivo o principal realizar operaciones bancarias; y 3)
estable~uruentos . que se asimilan a los bancarios por practicar
operaciones que Interesan al público en general, tales como recibir los
depósitos o emitir títulos de crédito pagaderos en abonos y destinados a
colocación entre el público.
. Estaba ya en proyecto la creación del banco central por lo que la
cnada Ley no contemplaba ya las funciones de emisión de billetes para el
resto de las instituciones financieras.
En esa misma fecha se promulgó el Decreto que constituvó la
Comisión Nacional Bancaria como un órgano de supervisión de la
actividad financiera del país.
Como se mencionó, la manera de proceder de los bancos e
instituciones financieras no cambió significativamente hasta 1932 al
prom~garse la Lry General_de InstituciÓnes de Crédita5 y la Lry de Títulos y
Operaaones de Crédito. La primera, conservó la estructura general de la de

4

La.primera Lry General de Instituciones de Crédito data de 1897.
~ _En _~a exposición de motivos de la Lry de 1932 se menciona que la
espec1alizac1on prevista en la ley de 1924 había resultado puramente nominal.
Textualmente dice que "desde los primeros actos de nuestro derecho bancario se ha
mantenido
· ·
· lizac1on...
·'
man
.
un. regun~n
. d, e especia
pues n_o obstante que la Ley vigente
. tiene . la d1ferenc1ac1on entre bancos de depósito y descuento, refaccionarios,
hipotecanos y los llamados de fideicomiso, y aun establece otras diferenciaciones
sec~ndarias, en la práctica o no ha sido posible fundar y sostener instituciones
estnctamente especializadas o de hecho ha sido necesario permitir que una misma
insntuc1on
· · practique
·
··
•
operaciones
correspondientes
a diversas especializadas, con lo que,
en verdad, nuestro régimen bancario está integrado por instituciones de depósito v
descuento que habitualmente llevan a cabo operaciones bien distintas de los préstamo~
l' descuentos propiamente comerciales." Lagunilla, 1981: 134.

�'71 1

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN M0N_
T ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1924 y tuvo como principal preocupación clasificar las instituciones en
6
función de las operaciones pasivas o de banca especializada.

modificaciones de 1949, 1954 y 1956 que tuvieron, entre otros, el
propósito de orientar y promover el crédito hacia cierto tipo de
actividades de interés nacional.9

710

En 1941 se decretó la Lry General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares, vigente hasta los años ochenta. Al respecto de la
misma Carlos Tell.o señala que aunque la actividad bancaria se considera
en la ley de 1941, como en las anteriores, un servicio público y, por
tanto, sujeto a concesión del Estado7, en la ~sición de motivos de
dicha Ley se advierten propósitos de espíritu claramente privatistas:
...con ello se consagra un propósito del Ejecutivo, alentar la iniciativa de
la empresa pávada. La legislación que se somete al Congreso de la Unión
procura establecer un marco de garantías indispensables para el bien
público, dentro del cual -los banqueros pueden regir, a su juicio y con su
responsabilidad, las empresas que les son propias, sin atábuirse a las
autoridades otra función que hacer guardar dichas garantías fijadas por la
Ley, y la de dirección y regulación del volumen general dei crédito que
ejercitará el Banco de México, no por resortes de autoridad, sino
8
haciendo operar sus medios de acción fundamentales.

La necesidad de expansión crediticia que había en aquella época
motivó una serie de disposiciones de excepción y, en algunos casos, de
normas privativas en beneficio de las instituciones de crédito, entre las
_que sobresalían las inmunidades fiscales y los privilegios en concursos y
quiebras, las cuales en años posteriores se fueron suprimiendo. Ello
junto a la conveniencia de orientar la actividad de las sociedades
financieras a fin de incrementar la producción y promover la
industrialización del país, &lt;':xplican una serie de medidas legislativas de las
dos décadas siguientes.
Tal fue el caso, por ejemplo, de las modificaciones que se hicieron a la
ley en 1947 para promover la construcción de viviendas, así como las

6 Las operaciones pasivas son todas aquellas en las que la institución en cuestión
recibe dinero del cliente las cuales pueden adoptar la forma de cuentas de ahorro,
depósitos a la vista en cuentas de cheques y a plazo fijo o previo aviso, etc. Las
operaciones activas son básicamente • préstamos de diversa índole, para atender
renglones productivos y de capital de trabajo ~ajo la forma de descuentos, créditos
directos, repartos, anticipos, · pignoraciones sobre valores y refacciones a corto )'

mediano plazo, etc.
,
1 El Artículo 2 de la Ley señala que para dedicarse al ejeréicio de la banca y del
crédito se requiere concesión del gobierno federal y que las concesiones son
intrasmisibles. ·Tello comenta que el carácter de servicios público concesionado es una
institución propia de la legislación mexicana.
8 Tel10, 1984: 22.

Monterrey: Desarrollo económico y confi gurac1ón
·
de grupos
industriales
La i_n?~stria~zación ~n Nu~v?, León, y más propiamente en la capital
y murucipios
c1rcunvec1nos,
vivio su primer impulso en 1890, apoyad o
· al
.
en ca~lt es prov_eruentes del comercio y con el estímulo gubernamental
a traves de exenciones fiscales.
El _crecimiento sostenido que experimentó la industria durante todo el
porfinato, sust~ntado en la metálica básica con empresas como la
Fundidora ?e Fierro Acero de Monterrey y en productos livianos como
la Cervecena Cuauhtemoc, se vio frenado durante la Revolución.

!

Su~e~ada la lucha armada, a mediados de los años veinte se vivió un
florecim1ento (Cervecería Cuauhtémoc inicia su expansión vertical se
crea La In~ustrial, fábrica de galletas y pastas origen de Gamesa ...) ~ue
pronto se vio opacado por la crisis de 1929.
_ No ?bstante, a mediados de los años treinta, se retomó el crecimiento
mdu_str_ial que c~ntinuara de manera sostenida hasta 1982. Dicho
crectmi~~to se vio beneficiado entre otras cosas, por la Ley sobre
proteccio~ a la _industria de 1927, la cual explícitamente declaró el
f~me~to mdustnal como. ~e "utilid~d pública" y otorgó numerosas
exenct~~es fi~cale ; p~o~1C1ando el incremento de industrias y su
expansion vertical. 1 Asrnusm?, por factores localizacionales que hicieron
de Mon_terrey ~n lugar atr~cuvo para la inversión; y, desde luego, por la
pres~ncia de 1nter?1edianos financieros que se multiplicaron desde
mediados de los tremta, muy ligados al desarrollo industrial.

Los grupos industriales
r En el perio_do compre?dido entre J930 y 1960, que es el objeto del
P esente estudio, se constituyeron las empresas madre que dieron origen
: lo~ ~rupos industriale~ que _incluso hoy dominan el panorama
conomico-empresarial reg10nal e incluso nacional.
9

Tel10, 1984: 23.
. detallado de las exenciones fiscales en l\lonterrey Yer Ortega,
_io Parª un ana'li sis
2000

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIA
)
EN MONTERREY (19~0E- ~;~~M)_EDIACIÓN FINANCIERA
·
. CAMINOS CRUZADOS

Palacios clasifica el origen de los grupos constituidos en este periodo
remitiéndose a la fundación de su primera empresa. Considerando dicho

El periodo fue dominado por el establecimi
que ya en sus primeras eta as tu .
ento de grandes plantas
(desde la obtención de mat~rias v~eron huna expansión tanto vertical

evento, los clasifica en tres generaciones:

como geográfica, hasta lograr pres!n::aci~::11~1 producto terminado)

1.- Grupos de primera generación, cuyo origen se sitúa entre finales
del siglo XIX y 1930: VISA (hoy FEMSA), originado en 1890 con la
Cervecería Cuáuhtémoc; Alfa, que comparte el mismo origen que el
anterior; Vitre, que proviene de Vidriera Mo~ey fundada en 1909; y
GAMESA, cuyos antecedentes se remontan a 1925 con La Industrial,

Asimismo, por una creciente concentr . , d
.
muestra la Gráfica 1 en la que
d b acion e capital como lo
'
pue e o servarse c '
1e ,
concentración de capital es mucho mas
, e1evadO enorno
M e ienomeno de
15
resto del país considerado en su coniunto.
.
onterrey que en el

fábrica de galletas y pastas.
2.- Grupos de segunda generación, con orígenes. en las décadas treinta
y cuarenta: Copamex, proveniente de Bolsas Maldonado fundada en
1935; IMSA, con Industrias Monterrey, establecida en 1936; y Protexa,

Cuadro 1. Número de establee·lffilentos
.
. mvertido
.
y capital

712

creada bajo ese mismo nombre en 1945.
·
3.- Grupos de tercera generación, que surgieron a partir de 1950,
entre otros, MASECA, originado en los años cincuenta con Molinos
Azteca; PROEZA, con origen en Manufacturas Metálicas Monterrey,
11 en
1956; y AXA, derivada de Conductores Monterrey fundada en 1956.

.

capital.
Monterrey en 1940, con el 3.37 por ciento de los establecimientos y el
4.86 por ciento del personal ocupado del país, producía el 7.2 por ciento
del P~B industrial nacional. Con sólo el 1.94 por dento del capital
invertido en industria, el valor bruto de su producción representaba el
6.5 por ciento del total. Ello da cuenta de la importancia de Monterrey
en la industria nacional, importancia que aumentó hasta llegar, en 1960, a
aportar el 10 por ciento del P~B con sólo el 3.07 por ciento de los
establecimientos y el 7.17 por ciento del personal ocupado. En cuanto al
capital, se observa un aumento considerable al brincar de casi el dos13por
ciento (nacional) _en 1940, al 13.92 por ciento en tan sólo veinte años .

AMM
Resto de México
Capital*

AMM
Resto de México

11
1'

Palacio~, \9tr: :;.
Orte)!a, 21Hlll.
Sobrino, \ 993.

1,061
30,421

1,216
71,866

2,533
80,020

453.7
22,887.3

2,287.1
20,865.1

6,263.7
38,732.4

El financiamiento del desarrollo
Un análisis detallado de la manera como Ce
,
de las empresas más embl , .
.
rv~cena Cuauhtémoc, una
financió su crecimiento noems
_ Patlcas_de! :.es~rrollo industrial de Monterrey,
·
errrute 1nier1r la ne ·d d
·
dio de intermediac1·0, n fi
.
.
cest a creciente que se
inanciera a medida
~
.
y complejizando los requerimientos de capi~t se ueron incrementando
Dependiendo
. .
atravesaban
las del
e momento históri. co y d e 1as condiciones
por las que
.
mpresas, es posible di ·
·
disponer del capital necesario
.
. stingu1r tres maneras para
su_fragar los gast~s de operació!ª;:l i;;em~ ~n los _n_~evos prorectos o
reinversión de utilid d
) d
_gocio. a) emiston de acciones, b)
a es y c en eudarruento.

e

.

i; Derutt1
1 y1Ortega
. , 1997 y eeruto,· Ortega y Palacios 1999
e tota nacional se ha descontad 1
,
.
9ue hace aún más contundent 1
o a ~arte correspondiente a Nuevo León lo
tiene.
e a representación gráfica de la importancia que ¿ste
14

11

1960

* miles de millones de pesos de 1988
Fuente: Elaboración propia con datos de Sobrino (1995)

Entre 1940 y 1960 se dio lo que podría llamarse el segundo auge
industrial en Monterrey y su Área Metropolitana (AMM). El crecimiento
de la industria en dicho periodo se caracterizó por una creciente
concentración del capital en pocas industrias y por una especialización
productiva o sectorización, en bienes intermedios y duraderos y de
12

'

Establecimientos

El desarrollo industrial

·

1940 1960
1940
1950

'713

�714

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 - 1960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Emisión de acciones
En un principio, la emisión de nuevas acciones fue una manera de
atraer dinero, aún cuando · en muchos casos fueran suscritas por los
mismos accionistas. Esta práctica fue muy socorrida en los primeros
años de vida de las empresas, pero a la larga no era la mejor manera de
capitalizarse ya que a toda acción correspon~ una participación en las
utilidades, y elevar en demasía su número nobaría más .que diluir las
ganancias.

Reinversión de utilidades
En muchos casos, los estatutos de las sociedades establecían la
creación de un fondo de reserva, al cual se destinaban parte de las utilidades
' de cada año. Dicho fondo, permiúa hacer frente a las pérdidas
extraordinarias e imprevistas y en un momento dado también a las
necesidades de crecimiento.

715

Crédito
. ~ 1~ largo la hi_storia, las empresas han recurrido a préstamos de
mst1tuc1?nes banc_an~s, financieras e incluso de particulares 16 , para poder
cre~er sm de~cap1talizarse. En ciertos momentos predominó el crédito
nacional (e mcluso local), mientras que en otros el recurso fu
principalmente extranjero.
'
e

Es necesario hacer la distinción entre dos tipos de créditos:
a) cré~itos para "ope_rar", ~s decir, créditos revolventes (a plazos cortos
para cub~1r necesidades ~~e~1atas),, rejaccionarios (compra de maquinaria
o herran;i~ntas), o d_e habz~z:acton o avzo (compra de materias primas)°;
b) creditos para mvers1on o compra de activos, que suelen ser a más
largo plazo, y en muchas ocasiones están respaldados por hipotecas.
La creci~nte u_~lización ~el crédit_o ~n sus diversas variantes dio lugar
a la prolifera~1on de 1?terme?ianos financieros en Monterrey,
estre_cha~e,nte ligados a la mdustria y sus necesidades, como se verá a
cont1nuac1on.

Endeudamiento
La última vía para financiar proyectos y la compra de maquinaria y
materias primas, fue el endeudamiento, que se dio por dos vías:
· contratación de créditos y emisión de obligaciones hipotecarias.

Emisión de obligaciones hipotecarias.
La emisión de bonos de deuda u obligaciones hipotecarias (llamadas así
por estar garantizadas con un activo fijo que comúnmente son los bienes
inmuebles de la empresa), que son colocados en el mercado se
constituyó desde los años treinta en ·una de las maneras más socorridas
para allegarse capital. Así, en vez de endeudarse con un. banco, el dinero
se obtenía de un grupo de individuos o instituciones que adquirían las
obligaciones. La empresa emisora, pagaba el monto de Ias obligaciones
más una tasa de interés previamente acordada en los plazos estipulados.

El contexto posrevolucionario y los años treinta
Du_rante la Re~olución, el sistema bancario del país estaba
de~a,rtlculado . y. arrumado por los continuos préstamos forzosos que
exigian los disantos -~rupos armados y también por la pérdida de la
clientela y la paralizac1on de las actividades de todo orden.
. ~ i?cautación de los bancos por ·parte de Carranza, ante la cual las
msutuc1ones reg1omontanas se defendieron con bastante éxito, acabó
por darles el tiro de gracia.

Fu_~ _por ~llo que hacia final~s de la década revolucionaria y durante
los anos vemte, la falta de circulante y la inestabilidad del sistema
financiero nacionalis llevaron a muchos empresarios a buscar la

Posteriormente, el fácil acce~o al financia~ento bancario nacional e
internacional desde mediados de los sesenta, hizo que esta opción se
dejara de lado, satisfaciendo las necesidades monetarias a través de la

1das necesidades
de liqui'dez. T od av1a
· en ¡os anos
- treinta
· es común encontrar préstamos
.

contratación de créditos.

e pa~ttculares, que se basaban en el prestigio, la confianza y se sellaban con un simple
apreton de manos.

16

17

Los intermediarios financieros no fueron en todos los casos la única solució n a

úy General de Títulosy Operaciones de Crédito.

IK Dura_ne
t Ia Revo_uc1on
J · ' se vino
· • , una verdadera anarquía monetaria, sufriendo la
blació
po d n perdid_as considerables a consecuencia de la emisión monetaria excesiva por
parte e los gob1e rnos }, de Ias d'1versas tacc1ones
· ·
reYolucionarias entre 1913 ,\' 1916,

�716

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

•717

/

obtención de créditos en bancos norteamericanos para hacer frente a sus

permaneciendo la de la Ciudad de México por ser la más grande y

requerimientos de capital.

antigua.

La situación del sistema financiero cambió a partir de 1921 cuando
Carranza devolvió los banc~s incautados. Como ya se mencionó, en los
años veinte operaban en Monterrey dos instituciones bancari~s de
importancia, el Banco de Nuevo ~~n y el ~aneo Merc:ntil de
Monterrey. Asimismo, ofrecían sus serv1c1os ~ sene de pequenas casas
de cambio y establecimientos que otorgaban préstamos de poca monta.

El momento de mayor crecimiento se observa en los años cuarenta
producto, como se dijo con anterioridad, de las modificaciones
introducidas en la Ley General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares de 1941, que propició una mayor participación
privada en este sector.

La crisis de 1929, si bien afectó considerablemente a la industria y la
banca, abrió a la vez nuevas oportunidades para el desarrollo de los
intermediarios financieros.
Las empresas que tenían contratados ~réstamos en el . ex:erior
enfrentaron serios problemas para cumplir con sus obligac1o~es
crediticias. La recesión experimentada en México desde el año antenor
(por una de las más fuertes c~sis agrí~olas) y agravada con el. crack
bursátil de Estados Unidos hab1a detenorado la balanza comemal del
país provocando una depreciación del peso frente al dóla~.

En Monterrey, esta década coincide también con el segundo auge
industrial, que se dio bajo el estímulo de la segunda guerra mundial y
apoyado por el acceso a capital gracias al creciente número de
intermediarios financieros.
Particularmente llama la atención la predominancia de las sociedades
financieras, cuyo objeto19 está íntimamente ligado al desarrollo industrial,
por su importante papel en la garantía de emisiones que como ya
mencionamos, se volvió una de las formas favoritas de allegarse recursos.
Gráfica l. Monterrey. Instituciones de crédito
privadas constituidas entre 1930 y 1960.

Los que .estuvieron en posibilidad, cambiar?.º sus deudas a m~neda
nacional. Por otra parte, la evidente vulnerabilidad del peso . mexicano
. hizo que las empresas voltearan hacia las instituciones nacionales en
busca de capital.
A principios de los treinta también com~nzó. a obse~arse d~ manera
cada vez más recurrente la emisión de obligaciones hipotecanas como
medio para hacerse de · capital a tasas de interés_ m~nores que las
bancarias. El manejo y colocación de dichas obligac10nes fue otro
detonante del incremento de instituciones financieras en Monterrey.

.....

~ ,_,

Fu.ni.: EW:lofad6n p op,11 tn bue• dltOI cW ~ro Púbko Ot 11 ~opedld 'f ti Ccnwc:io dll &amp;ildO.
AGEN.: NcllwiDr. y t.wclri:::hlga- 1973

El desarrollo del sistema financiero en Monterrey
19

Entre 1930 y 1960 se constituyeron en Monterrey 44 instituciones
financieras, de las cuales once eran bancos .y el resto, sociedad~s _de
fomento, uniones de crédito . y almacenes generales de depo51to.
Asimismo, en 1950 se estableció la Bolsa de Valores de Monte~ey ~~e
estuvo en funcionamiento hasta 1973 cuando un cambio en la legtslao~n
determinó la ex,istencia de una institución única .para todo el pais,
.

.

hecho que motivó que los ciudadan os no aceptaran los billetes por cerca de veinte
Cárdenas, 1994: 36.

añoS-

~L

El objeto de las Sociedades de Fomento incluye: a) suscribir o contratar
empréstitos públic(?S o privados; b) comprar, vender o recibir en depósito, accio nes,
bo~os o valores de cualguier clase y hacer sobre ellos operaciones activas y pasivas de
pres~mo, reparto o anticipo; c) hacer préstamos refaccionarios o de habilitación y aYío,
Y prestamos inmobiliarios; d) encargarse de la o rganización o transformación de toda
clase de empresas o sociedades mercantiles; tomar participaciones o partes de interés en
ellas o entrar en comandita; tomar a su cargo la administración de sociedades o
intervenir en ellas; encargarse de la emisión de acciones, bonos u obligaciones,
prestando o no su garantía por am ortización, interés o dividendo, y actuar como
representante común de los obligacionistas o de los tenedores de bonos en emisiones
hechas por terceros; e) hacer servicio de baja o tesorería; t) guiar, aceptar y descontar
letras Yefectos de comercio; etc.

�·719

)SABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Lagunilla, señala que las sociedades financieras estaban origin~e~te
enfocadas al largo plazo, pero la reforma legal en 1950 les autonzo a
recibir fondos a corto plaz~, modificando su carácte~ original, por lo q_ue
su papel como garante de las emisiones públicas y pnvadas pronto paso a

si bien no son considerados ya como instituciones financieras (en algún
momento sí se consideraron como tales), desempeñan un rol
complementario al asegurar (requisito indispensables para toda
operación) los bienes sobre los que se emiten obligaciones.
También se fundó en este periodo una afianzadora: Fianzas
Monterrey, S.A. en 1943.

718

20

segundo plano

.

No fue este el caso de Monterrey, donde el número de este tipo de
sociedades fue en ascenso durante todo el periodo de estudio (19401960), concentrándose en esta ciudad más del 20 por ciento del total
nacional. (Yer Anexo 1)
Gráfica 2. Monterrey. Constitución de intermediarios financieros

por década, 1930-1960.

25

Intermediación fin~nciera e industria
Una vez superado el impacto de la crisis de 1929 y sus secuelas, la
industria regiomontana retomó el camino del crecimiento sostenido que
continuó hasta 1982. Aparejado a este crecimiento y compartiendo
accionistas y directivos, desde la década de los treinta emergieron una
serie de intermediarios financieros estrechamente vinculados al sector
industrial.

motros
intermediarios

20

■ bancos

~ 15
~

·=e= 10

Carlos Tello hace una clasificación de las formas de relación que
pueden encontrarse entre banca e industria que, aunque está pensada
para una etapa posterior Oos años setenta) puede ser ilustrativa:
Dentro de la banca mexicana es posible distinguir tres tipos de
relación entre el capital bancario y el industrial:

5

o
1930-1939

1940-1949

1950-1959

Asimismo cobraron importancia los Almacenes ~eneral~s de
D epósito21 , también vinculados con la producción i~dusmal. El primer?
que se creó fue Almacenes y Silos, S.A. en 1940, ligad? a la Cerv:cena
Cuaul:itémoc y que nueve años des~ués se transformo en almacen d~
depósito. Posteriormente se establecieron otros dos, representando e
1960 más del 1O por ciento de los establecimientos de esta clase en el
_, d
22 que
país. De 1937 a 1944 se constituyeron cinco comparuas e seguros ,

Lagunilla, 1981: 135.
_.
, .
.
·eto d
Considerados como organiza-ciones auxiliares de credito, aenen por obJ
1
enamiento gu.arda y conservación de bienes o mercancías, así ~orno ª
almac
'
·
S 1 · ·
· atuciones
transformación elemental de los productos depositados. on as umcas 1ns
autorizadas para expedir certificados de depósito y bonos de prenda.
N
1 0 ~·
22 Seguros Monterrey del Círculo Mercantil, S.A. (1937); Aseguradora de
S.A. (1939), posteriormente Seguros La Comercial del Norte, S.A.; Monterr(!,
20
21

1) Casos en que los grupos industriales crearon sus propias
instituciones financieras y el desarrollo de ellas corrió paralelo al
crecimiento del grupo industrial. La asociación entre ambos capitales era
añeja. Tal fue el caso, por ejemplo, _del grupo derivado de Cervecería
Cuauhtémoc con la Compañía General de Aceptaciones (posteriormente
Serfín) y el de la Vidriera Monterrey con la Financiera del Norte (que
devino en Banpaís). Aquí se trataba de grupos industriales que crearon su
institución financiera en la segunda mitad de la década de los treinta. En
ambos casos, la empresa holding (YISA y Vitro) tenía a su cargo la
dirección general del grupo que, por lo demás, publicaba estados
financieros conjuntos.
2) En otras ocasiones la relación banca-industria era menos formal y
estrecha y, si bien no existía empresa holding controladora, el grupo
~peraba con un grado considerable de unidad. Eran empresas distintas,
no fusionadas, que maximizaban un capital respecto al otro. Ello no
obstante, la existencia y el crecimiento de cada uno de los capitales (el

Compañía de Seguros sobre la Vida, S.A. (1940); La Mercantil, Compañía de Seguros,
S.A. (1941) y \X'ood, Compañía General de Seguros, S.A. (1944).

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

720

bancario y el industrial) dependía en parte del desarrollo armónico entre
ambos. Ejemplo de ello serian Banco del Atlántico y Banca Cremi.
3) Finalmente estaban los casos, como los de Bancomer y Banamex,
donde la participación de la banca en las distintas actividades se llevaba a
la práctica mediante la adquisición de un porcentaje del capital social de
las empresas; . en algunos casos, de empresas con participación
importante de capital extranjero (Banamex). BQ.. este tipo de relación, la
operación bancaria y los intereses bancarios predominaban sobre lo
demás. Se trataba de instituciones bancarias a las que se les sumaban e
incorporaban actividades industriales, comerciales y de servicios. La
participación de los bancos en el capital social de las empresas no era,
por lo general, mayoritaria y en las relaciones financieras (que se
intensificaron como resultado de esa participación) las empresas ·eran
23
tratadas como clientes preferentes de los bancos.
En el caso de Monterrey es posible encontrar sobre todo ejemplos del
primer y tercer caso, es decir, grupos industriales que crean sus propias
instituciones financieras e instituciones de este tipo que tienen
participación accionaria en industrias.
A la tipología propuesta por Tello añadiría el caso de la conjunción de
esfuerzos de varias industrias y empresarios en la constitución de una
institución que preste servicio a todos, con una mayor capacidad
económica gracias a la unión de capitales.
A continuación se exponen algunos de los casos más representativos.

Los años treinta: Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
En septiembre de 1931, ante las recientes modificaciones a la Ley
Monetaria los industriales de Monterrey se plantearon l;l posibilidad de
crear un banco. Después de varias reuniones, en enero de 1932 se fundó
Crédito Industrial de Monterrey. Con un capital social de $500,000.00,
participaron en su constitución la Compañía Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey, Compañía Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos,
Fomento y Urbanización, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey,
Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey, Rodríguez,
Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esm~tes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha,
~asa Holck y Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía. y el
Banco de México.
23 Tcllo, 1984,

38-39.

DESARROLLO INDUSTRIAL E 1
EN MONTERREY ( 1 930 - ~ROM)· ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

721

Asimismo, suscribieron acciones a títul
.
propietarios de las mencionadas
o personal vanos de los
empresas como Lo
G .
Zambrano, Roberto G. Sada J ,
Ll
renzo Y uillermo
Hernández y José Rivero p' e_s~s J. aguno, Joel Rocha, Mariano
• anmparon tamb · , ¡
·
Alberto Santos de La Ind
.al F ' b . ten gnac10, Manuel y
'
ustn
a nea de Gall
(posteriormente Gamesa) y Feli e de e ,
. etas y Pastas
Farmacias Benavides) entre otr p
J sus Benavides (fundador de
,
os.
En 1950 cambió su denominación a Banco Industri
S.A. y en 1962 se fusionó con el Banco de Lon dres y Mexico.
'~ de Monterrey,

Otros intermediarios financieros con
empresas

participación de varias

En 1933, tras la experiencia de Crédit0 I nd stn.
varios de los accionistas de a , 1
.
u al de Monterrey,
General de Crédito S A qued se ~rueron para fundar la Sociedad
' · que a emas de las op
·
, ·
bancarias (préstamos y depósit )
b
. . eraaones t1p1camente
1
ali b
os , ava a a errus1ones de obli .
re za a operaciones con todo tipo de títulos.
gaaones y
En esta sociedad financiera partici ar
1
.
Cuauhtémoc, Vidriera Monterre C PI on ~ Fundidora, Cervecería
Mexicanos, "La Nacional" Com ~a•~e ;dustnal de Parr~s, Cementos
y Urbanización, Banco Mercan~ de Mo:guros sobr: ~a vida, Fomento
Monterrey y la sucursal
.
terrey, Credito Industrial de
regiomontana del Banco de México.
Roberto _Garza Sada, Lorenzo Zambrano R b
,
Llaguno, Pnsciliano Elizondo José Rivera
o leSrto G. Sada, Jesus J.
Jr...
,
' anue antos, Ignacio Albo

M

Otra experiencia similar se dio años d
,
algunos de estos mismo
. .
. espues, cuando de nuevo
s acc1orustas consutuyeron la
· d d fi
soc1e a .manciera
Vatores· Monterrey, S.A (1939) p . .
empresas Cernemos M .
· art1ciparon en la sociedad las
exicanos Banco Mercantil d M
omento de Industria C
.'
.
e
onterrey,
F
A. Rodri ez He
y omemo, Salina_s y Rocha, Empresas Santos y
Ferrara kto~o L ~:~• y los ~mpresanos Eugenio Garza Sada, Jesús
periódi~o El
nguez y odolfo J ~co de la Vega (fundador del
.
orte, estrechamente ligado con 1 b
,
regtomontana), por mencionar algunos.
a
urgues1a

N

Finalmente, mencionaremos al B
R •
cuyo accionista ma oritario
aneo egional del Norte, S.A.
inmobiliaria
y.
era la empresa Construcciones, S.A., una
Garza.
y urbaruzadora fuertemente ligada a las familias Sada y

�722

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONJ'ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

'723

/

Fundado en 1947 como banco de depósito y sociedad fiducia~~a, su
· al iruc1
· · ·al fue d e diez millones de. pesos. Llama la atencion
capit
·
dla
participación de empresarios de otras cmdades como Eloy V~na, e
políticos como José Benítez (exgobemador de Nuevo Leon) _Y de
industriales y comerciantes de gran parte de las empresas de la ciud~d
como Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugeruo
Clariond Garza (IMSA), Guillermo Zambrano (Cemex), _Joel y Ornar
Rocha (Salinas y Rocha), Jesús Ferrara (Fundicldra), Eugeruo ~aldonado
(Bolsas Maldonado luego COPAME~, Pedro Calderon (Casa
Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Gua¡ardo), etc.

Intermediarios financieros ligados a una empresa o grupo
industrial
En el desarrollo de los grandes grupos indu~triales que ~e
conformaron en Monterrey a partir de los año~ treinta, es comun
encontrar la participación en intermediarios financieros, en muchos de
los casos de forma mayoritaria.
.
Entre los ejemplos más sobresalientes están el Banco Pop~ar de
Edificación y Ahorros, S.A., fundado en 1934, e? el qu_e F~d1dora de
.
Acero de Monterrey tiene la mayona acc1onana aunque
Fierro
y
•
H
, d
participan además particulares, como Carlos Prieto, Manano _ernan ez,
Jesús Ferrara, Manuel L. Barragán, Evaristo Araiza_(que ~e D1re~tor del
Banco de México), Ángel S. Cervantes y vanos mas, casi todos
accionistas también de la Fundidora.

Li da a la familia Sa~tos, dueños de diversas empresas en el ~amo
alime!ªticio que posteriormente die.r on lug~~ a ~allet~ra Mexicana
(GAMESA) se creó en 1940 la sociedad Uruon Financiera, S.A. Sus
accionistas fueron Ignacio, Manuel y Alberto Santos, Virgilio Garza Jr. Y
Antonio L. Rodríguez capital inicial fue de $1,800,000.00
Por su parte los Garza y los Domínguez, dueñ~s _de ag~ncias
automotrices, inmobiliarias, urbanizadoras y de la fabnca Cnsta;es
Mexicanos, entre otras, organizaron en 1945 Impulsora de Monterr Y,
S.A. con un capital de un millón de pesos. .
Los accionistas mayoritarios, de esta financiera fu~ron Arturo _Garza,
' · Dom•ngu·ez de Garza Humberto Garza Domínguez, Fincas Y
A menea
1u.Lu
,
li Eli d y
Terrenos, S.A. (propiedad de las mismas familias), Roge o
zon

°

Héctor Cortés.

Más tarde ese mismo año, casi las mismas personas más la Impulsora
de Monterrey, S.A., constituyeron el Banco de Fomento Hipotecario,
S.A. estrechamente ligado con uno de sus principales negocios, el de
urbanización y construcción.
Los dueños de Protexa, un floreciente grupo originado en el ramo de
impermeabilizantes y recubrimientos para tubería pero que desarrolló
también todo tipo de estructuras metálicas, incursionaron también en el
sector financiero. En 1950 fundaron su sociedad financiera Inversiones
Industriales de Monterrey, S.A. de C.V., en la que figuran como
accionistas Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolores Morales
de Lobo, Margarita Morales de Marúnez y Jorge Morales Villarreal.
La participación mayoritaria la suscribió Pedro Morales quien además
de efectivo, entregó 500 acciones de Protexa, S.A., 200 de Protexa
Monterrey, S.A. y una letra de cambio de Fábricas Protexa, S.A.

Destacan asimismo las instituciones ligadas a la Cervecería
24
Cuauhtémoc y las empresas que se desarrollaron en relación a ésta
(Vidriera Monterrey-Vitro, Hojalata y Lámina-Hylsa, Celulosa y
Derivados-eydsa).

Compañía General de Aceptaciones, S.A. Sociedad financiera
fundada en 1936 por Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza
Sada, José F. Muguerza y Roberto Garza Sada.
Este es un úpico caso de crec1m1ento aparejado entre el capital
industrial y financiero. Hasta los añ?s sesenta, la relación entre esta
compañía y Cervecería se_destacó por los créditos concedidos para
compra de maquinaria y refacciones, y de materias primas (créditos
refaccionarios y de habilitación o avío). En 1937, Cervecería adquirió un
lote de 1,500 acciones. En 1958, en un esfuerzo por apoyar la
24

Aunque no es un intermediario con base en Monterrey ni fundado en el periodo
en estudio, llama líl atención las estrechas relaciones que Cervecería Cuauhtémoc
mantuvo con el Banco de Londres y México, al cual encomendó en 1932 el mantjo de la
fllayor parte de los negociosy poner todas las cobranzas delpaís. Las siguientes décadas, aparecerá
r~currentemente como un importante proveedor de capital no sólo para Cervecería sino
también para otras empresas relacionadas. En 1934, el Banco necesitó aumentar su
cap_ital_ para lo cual rec'urrió a varias empresas del país invitándolas a participar como
acao?1~tas. La Cervecería suscribió $150,000.00, y unos meses después, el Banco
su5cnb'.ó $100,000.00 en acciones de ésta, comprando parte de sus bonos hipotecarios.
A mediados de los sesenta, el Banco de Londres y México fusionó al Banco Industrial de
Montmry, antecedente de lo que posteriormente será Banca Se,ftn (1971), propiedad del
grupo VISA hasta la nacionalización de la banca en 1982. (Ortega, 2002)

�724

ISABEL ORTEGA RIDAURA
DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

distribución y la penetración de sus productos en diversos_?1ercados _del
país, Cerveceóa firmó un acuerdo para q~e esta _comparua concediera
crédito (con su aval) a diversos negocios dedicados a la venta y
distribución de cerveza de sus marcas.
El apoyo entre ambas fue recíproco: en lo_s años cincuenta
encontramos varios casos en que aparece Cervecena avalando a esta
sociedad en importantes operaciones para capitalizarse.

Valores Industriales, S.A. Establecida como compañía te?edora del
grupo que se desarrolló en tomo a la Ce~ec~ria que a partir d~ 1936
25
sufrió una reestructuración. Entre sus atnbuciones estaba to_d~. tipo de
actos relacionados con títulos y acciones así como la posibilidad de
contraer o conceder préstamos.
Sus fundadores fueron Luis G. Sada, D :mjd Martínez Muguerza,
Roberto Garza, Ernesto Omelas y Profirio R. González, y se constituyó
con un capital de Sl ,500,000.00
Ese mismo año, accionistas de Cervecería y de Vidriera (Diego G.
Sada Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sada y Roberto Garza
Sada) fundaron la sociedad financiera Comisionistas de Monterrey,
S.A. que además de encargarse de la compra y ven~ de toda ~lase de
artículos de comercio, también podía realizar operaciones con tttulos Y
dar o contratar préstamos.
En 1940 dos de las fábricas desprendidas de Cervecería Cuauhtémoc
y algunos d~ sus accionistas constituyeron ~ac~nes y Silos, S.A Su
objeto inicial era almacenar bienes y mercanaas e 111cluso transformarlas
con la finalidad de aumentar su valor.
Hacia finales de la década se convirtió en almacén general de
depósito. Al convertirse en organización auxiliar de crédito en 1949,
recibió la autorización para expedir certificados de depósito Y bonos de
prenda (actividad exclusiva de este tipo de organizaciones).
Con un capital de $500,000.00 entre los fundadores se cuentan las
fábricas Malta, S.A. y Empaques. de Cartón Titán, SA. y Roberto Garza
Sada, Femando A. González e Ignacio Martínez Jr.

· · pcrsonalid ad 10
· dependicnit
Entre otras cosas, se separaron para adqwnr
.
algunos depa.rtamentos de producció n de la fábrica (cartón,_ corcholatas, matcnas
primas) dando lugar a Empaques de Cartón Titán, S.A., Fábncas Monterrey, S.A. Y
Malta, S.A.
.

2S

725

Otras sociedades financieras donde encontramos participación de los
miembros de las familias Sada, Garza Sada, G. Sada y Garza Lagüera y
otros relacionados con la Cuauhtémoc, Vidriera e Hylsa son: Inversora
Industrial, S.A. (Roberto Garza); Banco Ganadero e Industrial, S.A.
(Francisco G. Sada); Fomento Industrial, S.A. (Andrés G. Sada, Andrés
Marcelo Sada, Francisco Garza) y Crédito de Monterrey, S.A. (Eugenio y
Gabriel Garza Lagüera).

Algunos ejemplos de empresas con participación de intermediarios
financieros
La relación entre capital financiero e industrial se desarrolló en los dos
sentidos, es decir, industriales participando en la constitución de
instituciones financieras, pero también algunas de éstas formando pane
de la nómina de accionistas de diversas empresas.
Esto podría tener varias razones: la institución financiera adquiere
acciones para capitalizar la empresa, o las acciones son dejadas como
garanáa de pago, o el intermediario invierte el dinero que sus clientes
depositan en empresas que considera rentables, etc. Son especulaciones
que habría que corroborar.
Lo cierto es que sobre todo en los años cuarenta vemos aparecer en
las listas de accionistas instituciones financieras. Aquí algunos ejemplos:
En 1941, aparecen como accionistas de Cervecería Cuauhtémoc,
S.A. Crédito Bursátil, S.A., Socied~d Financiera Mexicana, Crédito
Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.,
Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y las compañías de seguros " La
Provincial" y "La Nacional".
En Malta, S.A., Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco
Capitalizador de Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrev, S.A. v
"La Provincial" Compañía de Seguros.
·
·
En Empaques de Cartón Titán, S.A., Sociedad Financiera
Mexicana, Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de
Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y "La Nacional",
Compañía de Seguros.
En Vidriera Monterrey, S.A., Banco Popular de Edificación y
Ahorro, S.A., Compañía General de Aceptaciones, S.A. y Valores
Industriales, S.A.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

726

DESARROLLO INDUSTRIAL 1
EN M0N!ERREY (1930~ ~;~~M)·ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

727

I

En 1943, en Fábricas Monterrey, S.A., figuran la Compañía General
de Aceptaciones, S.A. y Crédito Industrial de Monterrey, S.A. como
accionistas mayoritarios de la Serie A e Inversora Industrial, S.A. como
poseedor de la gran parte dé la serie B, equivalente a la quinta parte del
capital total de la Compañía.

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~:º·

A manera de conclusión
El desarrollo de intermediarios financieros en Monterrey en el
periodo comprendido entre 1930 y 1960 estuvo fuertemente ligado a la
expansión industrial que en ese lapso tuvo un crecimiento notable que
continuó de manera sostenida hasta 1982.
La multiplicación de instituciones financieras se explica por la

, conjunción de varios factores:
1) la creación del Banco de México y la consecuente
reestructuración del sistema bancario que al no poder emitir
billetes debió modificar sus servicios;
2) las oportUnidades que se abrieron para las instituciones locales
por la crisis de 1929 y los problemas devaluatorios que
orillaron a los empresarios a recurrir al crédito nacional;
3) la legislación bancaria (~ General de Instituciones de Crédito J

Organizaciones Auxiliares, ~ General de Títulos de Crédito, Decreto
de creación de la Comisión Nacional Bancaria...) que al establecer una

marco legal cada vez más preciso y menos discrecional dieron
certidumbre tanto a los inversionistas como a los ahorradores;
4) el estímulo a la participación privada en el sistema financiero
que se observó marcadamente en la legislación a partir de 1941;
5) para el caso de Monterrey particularmente, no podemos dejar
de lado la importancia que la existencia de capital acumulado y
de un mercado de capitales en creciente desarrollo, tuvo como
estímulo a la creación de intermediarios financieros.

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�728

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 · 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Anexo 1. Instituciones de Crédito Privadas, 1940-1960

Sistema b111Jauio
Bancos de depósito y ahorro
Mbico
Monterrey
Sociedades financieras
México
Monteuey
Instituciones fiduciarias
México
Monteuey
Bancos hipotecarios
México
Monterrey
Bancos de capitalización
México
Monterrey
Asociaciones de ahorro YpréSt amo

México
Monterrey

1940

1950

1955

1960

67
5

191
10

206

210

11

11

29

96
14

'92
20

98

6

8

91

99

113
1

1~

1

23

26

3

24
4

8

16

16

12

4

3

s/d

s/d

s/d

s/d

1

2

2

3

o

23
2

27
3

29
3

5

8

10

11

9

67

94

72

2

20

s/d

4

Otr11s instituciones
Bolsa de valores
México
Monterrey
Almacenes generales de depósito
México
Monterrey
Asociaciones mutualistas
México
Monterrey
Uniones de crédito
México
Monterrey

o
13

Fuente: Los datos nacionales están tomados de
Brothcrs y Solís (1 %7).
. .•
.
Los datos para N uevo León son una recopilaoon propia en el
Registro Público de la
.
Propiedad )' el Comercio de Nuevo Lcon y del
AGENL, Sección Notarios.

729

Anexo 2. Intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960
Bancos
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.
Banco de Monterrey, S.A.
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
Banco General de Monterrey, S.A.
Banco Hipotecario, S.A.
Banco Inmobiliario de Monterrey, S.A.
Banco Regional del Norte, S.A.
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
Banco Industrial de Monterrey, S.A.
Banco H ipotecario de la Construcción, S.A.
Otros Intermediarios financieros
Finanzas y Préstamos, S.A.
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
Sociedad General de Crédito, S.A.
Compañía General de Aceptaciones, S.A.
Financiera del Norte, S.A.
Valo res Industriales, S.A.
Comisionistas de Monterrey, S.A.
Financiera de Crédito, S.A.
Valores Monterrey, S.A.
Unión Financiera, S.A.
Financiera Mercantil de Monterrey, S.A.
Crédito Provincial Hipotecario, S.A. de C.V.
Central de Inversiones, S.A.
Mercanól General, S.A.
Inversora Industrial, S.A.
Fianzas Monterrey, S.A.
Crédito Ganadero de uevo León, S.A.
Nacional de Inversiones, S.A.
Inversiones del o rte, S.A.
Crédito ~egiomontano, S.A.
Impulsora de Monterrey, S.A.
Bolsa de Valores de Monterrey, S.A.
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A. de C.V.
Finele, S.A. luego Financiera de uevo León, S.A.
Financiera Monterrey, S.A.
Financiera Industrial, S.A.
Crédito Industrial v Comercial, S.A.
Financiera GeneraÍ de l\lonterrey, S.A.
Financiera y Fiduciaria de Mo nterrey, S.A.
Fomento Industrial, S.A.
Crédito de Monterrey, S.A.

1934
1940
1943
1945
1945
1945
1947
1947
1948
1950
1951
1930
1932
1933
1936
1936
1936
1936
1939
1939
1940
1940
1941
1941
1942
1942
1943
1943
1944
1944
1944
1945
1950
1950
1951
1951
1952
1953
1954
1956
1959
1959

�730

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Almacenes de depósito
Almacenes y Silos, S.A.
Almacenadora del Nordeste, S.A.
Almacenadora del Norte, S.A.

til S.A
Seguros Monterrey del Círculo Mercan ,
.

Aseguradoras

Aseguradora del Norte, S.A.
. S A ""-, de Seguros sobre la Vida, . .
Monterrey, c omparua
La Mercantil, Compañía de Seguros, S.A.
Wood, Compañía General de Seguros, S.A.

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1940
1942
1955

1937
1939
1940
1941
1944

.
d
d l Registro Público de la Propiedad y AGENL:
Fuente: Elaboración propia con atos e
Libros de Notarios

;:731

Anexo3
Algunos ejemplos de la relación entre capital financiero e
industrial, Monterrey 1930-1960 Intermediarios financieros con
participación de varias empresas y empresarios

AÑO

NOMBRE

CAPITAL

1932
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, Compañía
Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos, Fomento y Urbanización, Cervecería
Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey,
Rodríguez, Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esmaltes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha, Casa Holck y
Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía y el Banco de México. Lorenzo y
Guillermo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llagunao, Joel Rocha, Mariano
Hernández y J osé Rivero. Participaron también Ignacio, Manuel y Alberto Santos, de
La Industrial, Fábrica de Galletas y Pastas (posteriormente Gamesa) y Felipe de Jesús
Benavides (fundador de Farmacias Benavides), entre otros.
1933
Sociedad General de Crédito, S.A.
$250,000.00
ACCIONISTAS: "Fundidora, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía.
Industrial de Parras, Cementos Mexicanos, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre
la vida, Fomento y Urbanización, Banco Mercantil de Monterrey, Crédito Industrial de
Monterrey y la sucursal regiomontana del Banco de México.
Roberto Garza Sada, Lorenzo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llaguno,
Prisciliano Elizondo, José Rivero, Manuel Santos, Ignacio Albo J r."

1939

Valores Monterrey, S.A.

.

$150,000.00

ACCIONISTAS: Cementos Mexicanos, Banco Mercantil de Monterrey, Fomento de
Industria y Comercio, Salinas y Rocha, Empresas Santos y A. Rodríguez y Hermano, y
los empresarios Eugenio Garza Sada, Jesús Ferrara, Antonio L. Rodríguez y Rodolfo
Junco de la Vega (fundador del periódico E l N orte

1947

Banco Regional del Norte, S.A.

$10,000,000.00

Accionista mayoritario Construcciones, S.A.(inmobiliaria y urbanizadora fuertemente
ligada a las familias Sada y Garza. Eloy Vallina,José Benítez (exgobernador de Nuevo
León), industriales r comerciantes de gran parte de las empresas de la ciudad como
Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugenio Clariond Garza
0MSA), Guillermo Zambrano (Cemex), J oel y Ornar Rocha (Salinas y Rocha), Jesús
~errara (Fundidora), Eugenio Maldonado (Bolsas Maldonado luego COPAMEX),Pedro
Calderón (Casa Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Guajardo), etc.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

732

733
I

Intermediarios financieros ligados a una empresa ogrupo industrial

1934
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey tiene la mayoría accionaria
aunque participan además particulares, como Carlos Prieto, Mariano Hernández, Jesús
Ferrara, Manuel L Barragán, Evaristo Araiza (que fue Q__irector del Banco de México),
Angel S. Cervantes y varios más, casi todos accionistas tam~n de la Fundidora.
1940
Unión Financiera, S.A.
$1,800,000.00
ACCIONISTAS: Ignacio A. Santos, Manuel A. Santos, Alberto Santos, Virgilio Garu
Jr., Antonio L. Rodríguez. Ligada a Galletera Mexicana (GAMESA)
1945
Impulsora de Monterrey, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Garza
Domínguez, Fincas y Terrenos, S.A., Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés, Roberto N.
Garza, Pedro R. Garza. Romeo Elizondo, Salvador Albo, Cosme Villarreal, Armando
Lozano, Alvaro Garza y Rodolfo Martínez. Institución financiera ligada a los negocios
de las familias Garza y Domínguez (inmobiliarias y sector automotriz...)
1945
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Gam
Domínguez, Magdalena Alatorre de Garza, Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés,
Impulsora de Monterrey, S.A.

1950
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A.
$100,000 a $1,000,000
ACCIONISTAS: Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolo res M. Lobo,
Margarita M. de Martínez, Jorge Morales Villarreal, familias propietarias de Protexa.
1936
Valores Industriales~ S.A.
$1,500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía tenedora del grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.
Luis G. Sada, Daniel Martíoez Muguerza, Roberto Garza, Ernesto Omelas, Porfirio
R.González.

1936 · Compañía General de Aceptaciones, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza Sada, José F.
Muguerza y Roberto Garza Sada, que eran a su vez los accionistas de Ceivcccrú
Cuauhtémoc.

1936
Comisionistas de Monterrey, S.A.
n/ e
ACCIONISTAS: Diego G. Sada, Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sadi.
Roberto Garza Sada (Cervecería Cuauhtémoc y Vidriera Monterrey)
1940
Almacenes y Silos, S.A. .
$500,000.00
ACCIONISTAS: Malta, S.A., Empaques de Cartón Titán, Roberto Garza Sadi.
Fernando A. González, Ignacio Martínez Jr. Almacén nacional de depósito ligado al
grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.

OtraJ. 1odedadeJ dondeparfiritv.n
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. M onlerrq, Hy/Ja
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·y-.. &lt;;Jdia
ª , orza Laguera
y otro1
1942
Inversora Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Roberto Garza y otros

$3,000,000.00

1948
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada y otros

$3,000,000.00

19S9
Fomento Industrial, S.A.
5
ACCIONISTAS: Andrés G . Sada, And res
, Marcelo Sada, Francisco
$ ,000,000.00
Garza y otros
1959
Crédito de Monterrey, S.A.
ACCIONISTAS: Eugenio y Gabriel Garza Laguera
..
y otros

$6,000,000.00

Fuente: Elaboración propia con datos del R .
, .
Sección Notarios.
egiStto Público de la Propiedad y del AGENL,

�MIGUEL MAURICIO
JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
SUS PAPELES SOCIALES COMO
CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLfTICO DURANTE LAS
POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO NOVOHISPANO
Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1781 -1846)
Dra. María Luisa Rodríguez-Sala·
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de México

Este trabajo forma parte de un proyecto más amplio que estudia a los
cirujanos de la Nueva España como miembros de diferentes
instituciones y como tales, partícipes de un estamento ocupacional y
formadores de una naciente comurúdad Científica'. El personaje que aquí
estudiamos fue un destacado miembro, no sólo de una de las
instituciones hospitalarias más destacadas de finales del siglo XVIII, el
Hospital General de San Andrés, también de la importante Real Escuela
de Cirugía y de otras instituciones novohispanas y mexicanas. Como
mucho~ de sus colegas, Muñoz también interactuó con los más
destacados cirujanos de su escenario temporal y geográfico, pero, sin
duda su ejercicio profesional destaca con luz propia junto a muchos de
sus compañeros en el arte de la Cirugía. Lo fue por su dedicación a varias
disciplinas médicas y especialmente por haber introducido en ellas el

• Investigadora titular "C" de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Sociales, UNAM.
.
1
Proyecto Constnicción de la Actividad Científica y Técnica en Escenarios Espacio!tmporaks Mexicanos. Apoyado por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y

por CONACYT.

�736

MARIA LUISA RODR(GUEZ·SALJ&gt;.

, .
.
entos en su momento casi desconocidos y
empleo de tecrucas e mstrum .
el e1·ercicio de las actividades
ente eX1tosos para
que resultaron sumam
,
bién creador de algunos de esos
No sólo los empleo, fue tam
di
1 Oftalmolooia El
quirúruicas.
r:,·
b
fi · de la Ortope a Y ª
r:,· •
instrumentos para ene c1¡e su tra ectoria profesional comprometido
cirujano estuvo a lo lar~
la C Y ,a desde la tribuna política luchó
con el avance de la Medicma Y
trugt _by . v al mantenimiento de la
ia Su contn uctOll ~
por una adecuad a docenc ·
. "- , importantes para la
vacuna antivariolosa fue una de sus aportes mas
,
salud pública de la Ciudad de México y, en general, del pats.
.
.
. bien recurrimos a fuentes secundanas de
En el presente trabaJO'. ~1
,
d
la tónica general del
.
ali
análisis esta enmarca o en
.
indiscuuble v a, su
d
ob·ietivos aportar originalidad
ta como uno e sus.
,
.
proyecto que osten
d la c·
. y la Tecnolooia
a través de la
. . , . al d arrollo e
1enc1a
r:,· ,
soctohistonca
es
.
.
.
·ginales e inéditos o poco
interpretación de maten~es p~anos º:a1mente lo que se refiere al
, difundidos. En este traba10 se cu red espe
di ta ya que ha sido el
. d 1 . .
como destaca o ortope s ,
.,
trabaJO e ctru1ano .
di d Su otra gran aportacton en la
aspecto de su trayectona ~~nos esdtu 1· a o. una contra la viruela ha sido
. .
.,
anterumtento e a vac
administrac1on y m .
r el historiador de la Medicina, el doctor
recientemente estudiado po
.
d ma's incluye en su trabajo
alindo quten a e
, 2
G
d
C
or ero
E rnesto
• ·' ·
' ' importantes d e Mun-oz González.
facsimilares de las publicaaones mas
Vayamos por partes.

Su trayectoria de vida profesional y familiar
. .
. d d d México en donde vio la luz el día
Muñoz fue natural de la Ctu a b e . d unos días más tarde en la
21 de septiembre de 1781_ y
a~ttza ~-rti Fue hijo legítimo de
parroquia de San~ Catartna V1r_g~ ~U:~z y doña María Josefa
legítimo tnatrimoruo de don Jose
a
sé Muñ~z y doña Maria
González; sus abuelos paternos ~e~n d~;~ su esposa, una dama de
Cerera y los matemos don Joaqum .onz
.
3
apellido Peña Méndez.
·

fue.

- -. - - - - - - ;,
·
Arehivalia Médica
. : -.- . - -Vida
obra del dador Miguel Muño:v
. .
2 Ernésto .Cordero Galindo, . ,
d México Facultad de Medicina.
'No 6 Universidad Nacional AutonomMa di ~ Me·xi·co• 2003.
· '
·
· p¡¡· fí de la e cina
•
· 1
Departamento de Histo~a y oso a
9 fols. 208-213v. En el acta de bauozo e
3 AGN, Protomedicato, _
vol. 3, exp.il • 'bl por humedad en el folio.
nombre de la abuela materna se encuentra egt e

! .

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
:¡37
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE I.J&gt;. REPÚBLICA ( 1781-1 846)

Sobre este personaje de larga trayectoria científica se cuenta con una
buena biografía o síntesis biográfica de la mano de don Nicolás León.4
De ella tomamos los datos que enriquezcan nuestra propia información.
El destacado · historiador de la Medicina, obtuvo la suya de labios,
precisamente de una de las nietas de Muñoz, la hija del también
distinguido médico, don Luis Muñoz. Según este relato, el futuro
cirujano quedó muy jovencito huérfano total y desde los 16 años ingresó
como aprendiz en una barbería situada por la Calle del Rastro de la
Ciudad de México. En ese establecimiento adquirió todos los
conocimientos elementales vinculados con las operaciones quirúrgicas
rudimentarias. Hacia esas mismas fechas inició su práctica en el Hospital
General de San Andrés y poco más tarde ingresó a la Real Escuela de
Cirugía. Como practicante en el hospital estuvo bajo las órdenes de quien
fuera su practicante mayor de ·Cirugía don Vicente Ferrer Lantz para
entonces cirujano jubilado del Ejército novohispano. Muñoz González
realizó estas tareas de mayo de 1795 a principios de septiembre de 1796.
Además de esta práctica hospitalaria también tuvo la oportunidad de
servir y aprender junto con el cirujano privado don Onofre Fiz a quien
acompañó durante cuatro años, de 1803 a 1807, en la realización de las
operaciones y curaciones que este facultativo realizaba entre enfermos
privados de la ciudad capital.
Sus datos biográficos señalan que fue el impulso de su conocido y
vecino, don Francisco Xavier Balmis el eminente cirujano militar, lo que
lo llevó a formarse como cirujano. Probablemente haya entablado su
amistad durante la primera _estancia en que el cirujano español estuvo en
la Nueva España, hacia los primeros años de la última década del XVIII
y no como lo señala León. Sea cuál haya sido la motivación el hecho es
que Muñoz estudió Cirugía y cuando Balmis regresó ya como encargado
de "La. Expedición Filantrópica de la Vacuna" en 1804, su amigo
mexicano y ahora ya colega, participó en la propagación de la vacuna y
por recomendación del cirujano militar español fue propuesto al virrey
para formar parte de la Comisión de la Viruela, cargo que conservó
durante varios años. Durante ese mismo año de 1804 acudió al
dispensario de vacunación que en la Parroquia de San Miguel había
instalado su cura párroco y ahí estudió con el médico don Luis Montaña
datos relacionados con la vacuna. 5
4

En Nicolás León, La Historia de la Obstetricia en México, Secretaría de Educación y
Bellas Artes, México, 1916, pp. 254-269.
5
lbidem, p. 260.

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEz·
739
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA.- OFTALMÓLOGO
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
'
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1 781-1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

738

Muñoz inició en 1803 los estudios en la Real Escuela de Cirugía y
cursó los cuatro años obligatorios de enseñanza de la Anatomía y
Operaciones de Cirugía. Le otorgó constancia de sus estudios el Director
de la Escuela, don Antonio ·serrano y Rubio en julio de 1807. Durante el
año de 1806 escuchó y estudió las lecciones de Botánica que impartía
don Vicente Cervantes en el Jardín Real de Palacio. Sin duda Muñoz
debió haber presentado examen ante el Real T~unal del Protomedicato,
ya que las constancias que sobre él hemos localiz~do, conformaban pane
de la documentación que se requería presentar como paso previo a la
solicitud del examen.
Una vez convertido en cirujano o tal vez durante la época de sus
estudios contrajo matrimonio con la bdla doña Paulina Medinilla. El
matrimonio tuvo tres hijas y un hijo, la mayor de las mujeres, Micaéla se
casó con el español don Anastasia Polo. La segunda también fue casada
y la última perdió el juicio. El hijo, Luis, siguió la carrera de su padre, fue
también cirujano y médico.6 El matrimonio no perduró mucho, ya que la
esposa era un tanto negligente y el cirujano se cansó de su poco cuidado
del hogar y de los hijos y se separó llevándolos consigo, El niño quedó
como interno en el Colegio Seminario.
Como muchos de sus colegas que trabajaban en los hospitales
· novohispanos se distinguió por desempeñar cargos de cirujano en varias
instituciones. Lo fue de algunos conventos y del Ejército y, al mismo
tiempo, ejerció privadamente las especialidades de cirujano de ojos, de
huesos y de partos como especificaremos más adelante. Para el año de
1816 formó parte del .Cuerpo de Cirugía Militar como ayudante
honorario, probablemente para colaborar en las muchas tareas
quirúrgicas que ocasionó la lucha independentista.
No debemos dejar de recalcar la enorme importancia que tuvo Muñoz
en la • propagación, mantenimiento y estudio del fluido antivarioloso.
Desde que se iniciara directamente con Balrnis en su administración Y
control no lo dejó hasta el año de 1842 en que entregó la dirección Y
administración de la campaña contra la viruela a su hijo, el médico don
Luis Muñoz, quien supo mantenerla y propagarla. Correspondió aún al
padre plantear, durante _la epidemia de 1840, la necesidad de la vacuna
diaria en varias oficinas públicas y en los Cuarteles de la Ciudad de

México, establecimientos públicos de beneficencia, e inclusive, en las
populosas casas de vecindad-. 7
. M~ñoz no sólo cump~ó con su papel de destacado profesional de la
C~gta, tuvo ,la _oporturudad de incursionar en la vida política de la
na~1~nte Republica y la aprovechó bien e~avor de las disciplinas
medicas.
' · al congreso
. En 1822 fue Diputado
. por el Estado de Mextco
C~nstttuyente y en este orgarusmo destacó por haber propuesto que el
Tnb~al Nacional del Protomedicato plantease al Gobierno las
necesidades de adelantos y mejoras en la enseñánza de la Medicina
~esde luego que _no se dio una respuesta satisfactoria por parte de lo~
m~e~antes del Tnbunal y ante ello Muñoz criticó fuertemente el sistema
medico
,di del momento
,
. .y, de paso, al propio Tribunal y la ensenanza
me ca que este auspiciaba. En las discusiones del Congreso apoyó en
1823 la
· de
. creación
, . de
,, una Junta
. . que formulara
. "el plan d e un c o1egio
Estu~os _Me~~os _ permitiera la formación de profesores instruidos en todo
~ la eten~a a 1m1~ac1~n de lo que ya sucedía en Europa. Propugnó por una
ms~c_aon totalitana con especialidades en Anatomía y Fisiología que les
pemuttera conocer la organización humana en su estado de saludy en el de su
enfermerlt:d, para_ q~e precavan, alivien, operen y curen... se recqjan · hechos y

'!

ob~":'actones, _la crencza adelantará en nuestro suelo con_nuevos descubrimientos y los
médicos amencanos lucirán su ingenio, su talentoy aplicación. 8
~ero, como era usual e? esas fechas, no fue mucho lo que un cirujano
podía lo~ar frente al reqo cuerpo de los médicos representados en el
Protomedica~o y en los centros de enseñanza. El propio Muñoz sufrió
desdenes varios de los protomédicos .y de los médicos, pero no queda
duda alguna de su gran valía como científico y defensor del impulso a la
reforma didáctica fue relevante.

f' ~orno individuo, según informó a León su nieta, no fue una persona
acil, _era de fuerte temperamento y retraído, con pocos amigos
especialmente entre los médicos, debido a su carácter recto inflexible'
franco Ysin miramientos para expresar su verdad.9
'
'

.

1
lbidem,
8

p. 265 ..

.

José Miguel
Muñ. o~, M emona
· H.1s~onca
, · en la q_ue se refieren el origen, progresos y estados
dt brillante
.

Z actual de la mncta del hombre fis,co entre los extranjerosy el empirismo con que se ejerce
~h? nosotros por falta de · colegios especiales donde se estudie teórica y prácticamente. México
prenta a cargo de Martín Rivera, Ba¡·os de San Agustín No 3 p 28
'
9 lbidem,

6

Jbidem, p. 260.

p. 264. ·

'

. ., .

.

�MARIA LUISA RODRIGUEZ·SALA.

740

Su vida no debió haber sido tranquila desde la perspectiva económica,
en especial al quedar sólo con sus hijos; sin embargo, salió adelante y
para el sostenimiento familiar se ayudó con una tienda de ropa que abrió
en el Portal de la Flores, contigua a su casa familiar. Tanto en el
comercio como en el ejercicio privado de la Cirugía prosperó y llegó a
tener un buen capital.
Su capacidad científica quedó plasmada eb--.__las obras que de él se
conocen y que nos han legado Nicolás León y José J. Izquierdo, el
primero escribió que conoció y tuvo en sus manos las siguientes:

• Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progresos y estados de bril/anttz.
actual de la ciencia del hombre físico entre los extranjerosy el empirismo con que st
ejerce entre nosotros por Jaita de colegios erpeciales donde se estudie teórica J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martín Rivera, Bajos de San
Agustín, No. 3.

10

• Cartilla o Brev-e Instrucción par a la Vacuna,
• Método sencillo, claro y fácil de asistir a los niños en la actual epidemia de viruelas
naturales, arng/ado a las nuevas y mejores doctrina médicas del día. Escrito por ti
C. Miguel Muñozy aprobado por la Junta Municipal de Sanidad e impmo dt
orden del Excelentísimo Ayuntamiento del Distrito. Imprenta a cargo de C.
Tomás Uribe y Alcalde, Calle de Jesús núm. 2, 1830. (En 4°).
• Método preservativo y curativo durante la Epidemia de Cólera Morbus, escrito con
observaciones por C. Miguel MuñoZ¡ México, Imprenta de Luis Abadiano y
Valdés, Calle de Santo Domingo núm. 12, 1850. (En 8º.)
Algunas de estas obras han sido reproducidas como documentos
facsimilares en la prestigiosa serie "Archivalia" que da a la luz d
Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la Facultad de
Medicina de la UNAM.

11

16 Nicolás León, 'Los Precursores· de la Literatura Médica Mexicana en los Si~os
XVI, XVII, XVIII y primer tercio del Siglo XIX (hasta 1833)' en Gacela Midi&lt;a •

México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.
11 Ernesto Cordero Galindo, Vi4a y obra del doctor Miguel M11ño:v Archivalia Médici
No. 6, que contiene: Mitodo Sencillo, _claroJ Fácil de asistir a los niñoi m la acfllal Epidt,,,¡, ~
Virue/aJ NalllrQlts (1830) y CartillaJ Breve Instrucción sobrt LA V ACUNA (1840); Mtfllfll'
Histórica en la ·que se rtfitrtn el Origen, Progresos y Estado de brillantez. acfllal de la Cie,rcia-'
Hombrt Físico entrr los F,xtranjeros y el Empirismo con q11e se ejerce entrr nosotros por falta •
Colet.ios Espttiaks donde se tsllldie teórica y prácticamente (1823)

MIGUEL MAURICIO JOSÉ M SUS PAPELES SOCIALES COMO C
UNOZ GONZÁLEZ:
.¡4 1
OBSTETRA y PÓUTICO DURA~~U~~ ÜRTOPE~ISTA, OFTALMÓLOGO,
NOVOHISPANO y EL INICIO DE LA. R O~IMERIAS DEL MÉXICO
EPUBUCA ( 1 78 1- 1 846)

Sus aportes a la Ortopedia' la Oftalm0 1ogia
, Y la Obstetricia

A.- Ortopedia
Cuando Muñoz González estu
.
vo asignado al Cuerpo de Cirugía
so para que se le conc d.
por diez años, la construcción de miemb
. ~ ier~i e~ exclusiva
actividad del cirui'ano con 1·
ros araficiales. Sm duda la
.
ntegrantes del EJ. é ·
d b. ,
proporcionado una excelente exp . .
rc1to, e 10 haberle
enenc1a y con gran tin
.
p1~nteó y obtuvo la concesión de ser solam
,
? y opo~rudad,
rruembros artificiales que tant h .d
ente el qwen fabricara los
.
os en os de la lu h
d
,
necesitar. Obtener la exclusividad no le fue fá .
e a arma a podían
un largo proceso de revisió d
cil, tuvo que someterse a
relativamente, no fueron tan 1: se c~:opro~ueSra Y las diligencias,
Gracias a ellas conocemos los dgata11 d solía ser en esas ocasiones.
aquí.
e es e su proyecto que exponemos

Militar solicitó en 1816 permi

Para el primer día del mes de febrero de 181
1. .
ayudante honorario del Cue
.
,
~, el c ru1ano, entonces
O
Maria Calle¡· a del Rey
rp_
de Ctrugia, envio al virrey don Félix
.
, un escoto en el cual le
. ,
actividades y entre ellas le sen-al,
b d
comuruco parte de sus
o que aca a e:
...discurrir y fabricar una pierna artificial c 1
,
defecto de este miembro im
'bl
o~ a qu~ no solo se cubre el
libertad con que se mane¡·a elpeq rcelpa ehcas1 a la vista por sus ajustes y
.
ue a usa asta el grado d b il
.
se qwta de la suma molestia d e Ia muleta que no se e a ar,
· smo que
pierna se puede vestir con la media más fma.13
necesita pues la

El prunero
·
de estos miembros
.fi . 1
cirujano lo había construid
artl 1~1a es estaba ya en uso y el
Gutiérrez y en vistas de lo ob para un paciente privado, don Prudencio
s uenos resultados pr
al G b.
continuar
, opuso
o ierno que
1e. permitiera
.
con estas tareas en fo
l .
tiempo de diez años M ,
rma exc us1va por un
gran utilidad para 1 . u?oz argumento que la pierna artificial sería de
carecían de
os pacientes pobres, especialmente los soldados que
rewrsos para adquirirla p
·,
'
fabricación de estos . b
.
. . romet10 continuar con la
rruem ros e 10curs1ona · 1 ·
. .,
r me us1ve en brazos y manos
1.os que pondria a d.1spos1c1on
en el p ·
,
.
'
inclusive hacerlos
.
recio mas asequible posible e
alguna. Como e
gratuilltame_n~e para quienes no tuvieran posibilidad
ra usua , a solicitud d 1 · ·
1
.
.
estudio al Fiscal de la R al H . d e c1ru¡ano a turno el virrey para su
e
ac1en a encargado de lo Civil.
12 AGN

·
n Jb 'J , pe rotomedicato,
vol. 1, exp. 7, fols. 368-386
iatm, 101. 369v.
·

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
'oJ 43
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓUTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 178 1- 1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

742

Este personaje de apellido Sagarzurieta, respondió detenidamente,
avaló al cirujano de quien expresó que era conocido y propuso el
siguiente paso para la to~a de decisión que consistió, por un lado, en
verificar la utilidad del artefacto, y, por el otro, comprobar su
originalidad y que no fuera trasladado o imitado de algún otro igual arlejado
que se htfYa ya practicado en Europa. Consecuentemente, consideró y así
se lo hizo saber al virrey, que los profesores~ Cirugía e~an_los únicos
indicados para evaluar la propuesta y revrsar el diseno que el
solicitante debía entregarles una vez designados dos de esos
facultativos por el propio virrey. Fue así como quedaron
seleccionados dos también cirujanos del Ejército, don Rafael Sagaz y
don Andrés Ceres, quien para esos años figuraba como cirujano en
jefe de los militares. Unos días más tarde, con fecha del 26 de marzo,
los dos facultativos, entregaron su detallado informe, gracias al cual
conocemos los detalles del miembro artificial propuesto. En sus
partes esenciales dice así:
...hemos examinado las diferentes partes de que se compone ~a pierna
artificial] y hemos visto con satisfacción su mecanismo ingenioso que es
conforme en un todo a lo que ofrece su autor. Es una máquina que,
imitando exactamente a la piernas natural, ejerce, a merced de la fuerza
que el cuerpo le comunica, el movimiento de extensión del pie ha_sta
permitir la introducción de una bota y el de flexión hasta apoyarse sobre
la punta y arrodillarse y que equilibra perfectamente el cuerpo, fija el
centro de gravedad y destierra el molesto uso de la muleta.

14

En cuanto a la originalidad del miembro artificial propuesto los
facultativos opinaron que, si bien no podían afirmarlo con total
evidencia, si conocían que las piernas que se fabricaban en Europa,
especialmente, en Bradford, Inglaten;a, eran de madera y la de Muñoz
estaba fabricada en metal. Tan sólo por este hecho, si se le considerara
un im,itador, su aparato era diferente y, desde luego, mucho más efectivo
y con mayores ventajas al ser· de un metal estable que reúne la duración J la
economía en beneficio de la humanidad desvalida. Los dos evaluadores
escribieron en relación a la conformación de la pierna:
Las otras piernas ~as europeas] llenas de láminas elásticas en todo su
trayecto, adquieren los movimientos a expensas del muñón en que se
apoyan, pero en la de Muñoz, reducido todo· el mecanismo a sólo el
talón, jamás se interrumpen l,os movimientos, ni por el peso ni por las
afecciones que la comprensión determina sobre el muñón. En él se fijan
las ottas piernas y él es el primer punto que resiste el impulso que ellas le
com~nican al pisar, pero en la de Muñoz queda el muñón enteramente

libre y el impulso para los movimientos de la máquina es debido a la
15
inserción circular que ella tiene distante del muñón más de doce dedos.

Adicionalmente, la pierna de metal no presentaba el problema de la
transpiración que en las de madera se veía propiciada por la comprensión
que ejercía sobre el muñón. Este hecho originaba inflamaciones frecuentes
que obligaban a abstenerse de su uso por algunoj días. En la pierna nueva no se
daba dificultad en la transpiración, ya que ésta era siempre libre y pasa a
través de unos ag~eros pequeños, facilitando la evaporación de la materia transpirada.
Siguiendo los razonamientos para justificar la originalidad del
artefacto que propuso Muñoz, según los dos cirujanos militares, para ese
momento, tan sólo se conocían dos miembros artificiales en este Continente
y ellos los consideraron imperfectos. Añadieron que los autores de las
piernas de madera nunca habían· revelado la forma de confeccionarlas, no
se conocían los modelos ni dibujos de su diseño, no se contaba con
descripción de sus artefactos por dentro, sólo se conocían externamente.
Por lo tanto, el cirujano novohispano no había tenido oportunidad de
copiarlas, menos aún de imitar un mecanismo ocultado y enteramente
desconocido. Por otro lado, las piernas inglesas de madera que anunció
la "Gaceta de Madrid' se habían elaborado hacia agosto de 1815 en la
Provincia de Yorkshire y, precisamente durante ese mismo mes, el
cirujano mexicano iniciaba la fabricación de las primeras láminas que dieron
prindpio a la formación de la s¡rya, por lo demás, de metal.
Con base en el detallado estudio de la propuesta y en el conocimiento
de los avances en la materia, Sagaz y Ceres redactaron su decisión final:
En virtud de lo expuesto, no dudamos afirmar a Vuestra Excelencia que
la pierna elaborada por Muñoz tiene las excelencias que asienta en su
solicitud; que suple bien el defect0 de la naturaleza; que, aunque no
podemos decir que ella sea un invento singular en su género, podemos sí
asegurar que lo es en su especie... reúne una economía que la hace
16
' a 1as personas mas
' menesterosas ...
aseqw'ble aun

Los dos cirujanos recomendaron al virrey que concediera apoyo
decidido a la propuesta de Muñoz y finalmente el 7 de mayo de 1816, el
virrey y el fiscal aprobaron y concedieron al cirujano el privilegio de
elaborar en exclusiva durante diez años, las piernas que le fueran
encargadas. Lo hicÍeron apoyados en una cédula real del 13 de julio de

15
16

14

]bidem, fols. 322v. y 323r.

lbidem, fols. 323\'. r 324r.
lbidem, fol. 375r. '

�744

MARIA LUISA RODRIGUEZ·SAL.A

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
7 45
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ÜRTOPEDISfA, OFTALMÓLOGO,
ÜBSfETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSfRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1 781-1846)

1763 que concedía esta clase de privilegios que quedaban limitados a un
, · de diez anos.
- 17
tiempo maxuno

15.- Taladros donde se afirman las varillas F. por cuatro de los
tomillos l.

Para la historia de la 01;topedia resulta _d e ~n~rme valor conoce~ la
Explicación del modelo, que entregó el pro_pio cuu¡ano Y. a ~ que . ~o
algunas aclaraciones posteriores. Desgraciadamente el diseno o dibu¡o
que él señaló ·como anexo, no se encuentra ~ntre l?s documentos,
robablemente haya sido sustraído o pei:..__dido. Sin e~b~rgo,
;fortunadamente, la Explicación es suficientem~te clara; si bien esta
referida al dibujo faltante. Dice así:

E .- Resortes espirales de mucha elasticidad y suficientemente fuertes
para que . no falten en ningún esfuerzo, colocándose en las cajas del
tobillo 14.
F.- Varillas de acero con seis agujeros, cuatro de los cuales sirven
para fijarlo y con cuatro de los tornillos l. En los taladros 15. y dos para
admitir los extremos del eje 9.

!

Pierna derecha ya acabada compónese de un esqu~let_o metálico ~ien
firme, de resortes elásticos para ejercer los movuruentos_ prec1s_os
naturales y de lana cardada, sostenida po~ b~stas entre dos medias de hilo
ara configurarse en su extensión con la urutada.
,
p 1.- Este es el sitio de la liga que corresponde a tres dedos poco mas_o
· de la rodilla, a la cual
perfectamente
menos por d eb a¡o
. . se adapta
.
b. sin
·
distinguirse en nada, ni producir dolor ru incomodidad. Queda al ar Itrio
vestirse después, aunque sea de lo más delgado y _fino, en confianza de
no desmentirse una de otra pierna por los buenos a¡ustes ~e la supuesta.
2.- Cojín blando y no movible, acomodado a las des1~aldades de _la
parte inferior de la rodilla para comprimir esta parte con, igualdad y sm
dolor y proporcionar la firmeza de la pierna se asegura este en toda la
extensión en la de la liga de acero.
.
.
B.- Tubo metálico arreglado a las medidas de la pierna, cala~~ en
toda su extensión para que se disipe el calor que .se exhala del munon y
no su acumulamiento perjudique.
.
.
. d
3.- A esta parte del tubo corresponde el borde mfenor de la liga e
acero.

·

di ul

4.- Aquí se afirma la liga por dos varillas planas perpen c ares que

le sostienen permanent~mente para recibir el peso de un hombre aunque
se pare de salto sobre la pierna sólo.
.
.
5 . Aquí se afirma el eje sobre el que se mueve por el tobillo la p:e~na.
Liga de acero elástico. Sirve ~e recibir cómodamente_el munon y
cerrándose se asegura fuertemente a este.
,
6.6.- Varillas planas y rectas que unen la liga al tubo por los numeros

C.-

4.4. 7.- Una parte de liga de acero tiene sus chapetas ~.8. para abrocharse
con otra parte que es de cuero con que se cierra circularmente. ~orre
cómodamente por los canales ~el extremo 9.9. con la_llave de molin:t:
10 la cual colocándose alternativamente en los agu¡er~s 11. la hac
·,
' lo necesario hasta estrechar e1 todO de Iª liga y se asegura
caminar
todo
con la clavija 12. por el punto 13.

8 -Talón de madera.

·

14. Dos cajas que resguardan y en d~nde juegan los resortes E . para

9.- Eje de acero con dos agujeros para fijarse en la parte inferior del
tubo con el punto S. y facilitar movimientos.
H.- Resorte plano muy elástico para armar el pie y proporcionar su
movimiento y flexibilidad. Tiene un agujero parra fijarse en la parte
inferior del talón.

Y.- Resorte menos flexible para reforzar el anterior y que se fija del
mismo modo.
l.- Tornillos varios para fijar las diversas piezas. 18

En las aclaraciones que el cirujano Muñoz anotó poco después, se
auto nombra ya como inventor y escribe que anexa una lámina en obvio de
C11alq11ier duda. En ellas hace referencia a que en los diseños y la Explicación
no se hace mención a las medidas, ya que éstas se deberán ajustar a las
que exfja cada sujeto que hqya de usar la pierna, y deberían variar tantas veces
como fuere necesario ajustar el aparato. Aclaró que el dibujo representaba
a la pierna desde la parte inferior de la rodilla y que ello podría dar lugar
a pensar que solamente podría servir a los amputados, pero que en
realidad no era así. Se debió a que el dibujo provenía de la pierna que
había elaborado últimamente para determinada persona. E n realidad,
según la forma en que e_staba reali~ado el diseño, se podía ajustar
inclusive desde la cintura y a todos los requerimientos del usuario.
Concluye que por consiguiente en todos los casos posibles de esta especie obra mi
artefacto con igual utilidad
Muñoz también se refirió a los costos y manifestó que era difícil
calcularlos con exactitud; escribió que como mi objeto no es la avaricia, ni la
ostentación, por lo. contrario, su más íntimo placer de ofrecer un servicio asequible
a la humanidad, había logrado reducir lo más posible los costos. Así, las
piernas que se ajustaban de la rodilla para abajo, podían tener un precio
promedio de 20 pesos; si requirieran la inclusión de la rodilla el valor
ascendería a 46 pesos. Por supuesto que Muñoz tenía una clara visión de
la realidad y anotó que si en el futuro se elevaran los costos de los

proporcionar el movimiento libre del tobillo,
11

Jbidem, fol. 384r.

18

lbidm,, fols. 377r.-378v.

�MARIA LUISA RODRiGUEZ·SALA.

746

. J la máquina previa manifestación de
.al él podría graduar e1 precio ue
maten es,
·d d
esa situación y aprobación de las auton a es.
. .
.
.
.
del uso de las piernas artificiales que
Sin duda un corolano e~t-~sofu 1
constrUyó para el Presidente
,
'1 mismo escnb10 e a que
. .
d
invento, como e
el historiador de la Medicina, on
Miguel López de San~a Anna. e~ de madera tan perfecta, con tan finos
. l' Le, se trato de una pierna
.
.
N1co as
on
.
J
J
J' •,es ),,.., /ioara al mismo hempo que
,'le t jlextbles auecuauosy uom, , •~ b
resortes, con muet, s an . -~ J ,
b. y de los mecánicós... Nosotros
. , la dmtraaon ue tOS sa tos
'li
u
erte,
que
exczto
alid
d
trató de una pierna meta ca
fi
ar
que
en
re
a
se
6
podemos ah ora asegur
d
. . l los adelantos que desde 181
., .
ar a su mo e1o ongina
.
.
que de b10 mcorpor
. .
Desde luego el receptor de ella, qU1en
debió haber logrado el ciruJa~o.d f;
de Veracruz en 1838, la usó con
había perdido la suya durante a e ensa . 19
.
preferencia a las que le enviaron de Europa.

S,

ª

' B _ OftalmoJooia y Obstetricia

E&gt;1
de la
sólo fue un inventor destacado en e campo aliz ,
M unoz no
_
.
fu
1 primer cirujano que re o
Ortopedia, al m1sm? . tiempo
e ta: la conocida kerátotomía. Desde
operaciones oftalmologicas_de catarah b',
estado a la Real Escuela de
- al , 'l
mo que a 1a pr
el año de 1816 sen o e ~sb
. , para extraer cataratas. En este asiento
Cirugía un banquillo_de su e a
con la del cirujano y, además, hacía
.coincidía la comodidad del en
. es Para ese año declaró haber
·
0 de las operac1on •
1
.
tros tanto pacientes pobres a
Posible acortar, e · t1empho operaciones
en o
realizado con exito oc
.
h b1'an recuperado totalmente
b'
b ado y qmenes a
,
.
de pierna metálica tambien en
quienes no se les h a 1~ co r
zo
diera" con su mvento
la
la vista. Como suce
.
.b yo' con gran acierto a
. - d
ft lmoló01cas contri u
sus act1v1da es o a
o· ·¡¿ d . strUmentos especiales con 1os
elaboración, además del ba~qut o, e_ ID
uirúr .cas.
,
s
numerosas
mtervenc1ones
q
gi
.
cuales realizo su
. 21
, n León,
_.
Rafael Lavista en uno de sus traba1os , segu ,
El doctor .
d · .b. , operación de cataratas as1:
conoció esos instrumentos y escn 10 1a
. ,
•

o;:::

.
.
d nuestro cirujanos que la pracuco fue el
Keratotonua. El prunero e .
l Sr D Luis Muñoz; este
.
d de rru maestro, e • ·
Dr. D. Miguel Munoz, pa re .
.• acom añaba a su digno padre
último me ha referido que desde su runhez
eps le oyó decir que su
., d
t ta y mue as vec
a la operacton e Ia. ca ara .
. , 1 .fundaba en que en este
e
.
r el método de la extracc1on, a
pre1erenc1a po
.
.

Jbidem.• p. 257.
Ibídem; fol. 369

.
"
d
d n Rafael Lavista, citada por León en la
Su "Tesis de Concurso del octor o
obra antes citada, PP· 266 Y 267 ·
19

20
21

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
-Y 47
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y E,t. INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1781-1846)

método el cirujano nada hace a ciegas y en cada uno de sus tiempos ve lo
que hace, a diferencia de los que sucede cuando se opera con la aguja.22

El hábil cirujano operaba siempre solo de aquí que tuviera que diseñar
e inventar instrumentos especiales para mantener separados los
párpados. Como suele suceder también en la actualidad el enfermo era
sentado en un banco especial con un respaldo para fijar la cabeza con
una faja de gamuza que pasaba por la frente; sobre el ojo que se iba a
operar se colocaba una placa de plata a la cual se fijaban dos ganchos
flexibles que le permitían al cirujano fijar el párpado superior,
levantándolo y abatiendo el párpado inferior. Una vez fijos los párpados
utilizaba una aguja, diferente y especial para el ojo derecho o el izquierdo,
con la cual procedía a dejar también fijo el ojo. Para la operación
utilizaba el keratotomo, un cuchillo especial que él había inventado, más
pequeño que el tradicional europeo y de clara forma convexa. Con la
ayuda de este cuchillo y de otro instrumento también de su invención, al
que León llamó doble palanca para desalojar el cristalino que le permitía
comprimir en dos puntos opuestos la circunferencia del cristalino y
oprimiendo en la parte superior, lo desalojaba fácilmente sin comprimir
el resto del globo y evitando, así que saliera el humor vítreo. También
usaba otro instrumento compresor circular de la córnea y empleaba
también una cucharilla más estrecha y aplastada que la tradicional. 23 Con
esta técnica Muñoz realizó un buen número de operaciones, al parecer
con todo éxito.
Muñoz González destacó, junto cori el cirujano de cárceles, Francisco
Montes de Oca, como uno de los obstetras más solicitados por las
parturientas de la sociedad mexicana de la tercera década del siglo XIX.
Acorde con su tendencia al empleo de instrumentos de ayuda quirúrgica,
fue uno _de los primeros en utilizar el instrumento médico conocido
como "fórceps" para ayudar en el parto. Lo aplicó con buen éxito en el
alumbramiento de uno de sus nietos, el primer descendiente de su hija
doña Micaela. La· operación quirúrgica, según León, sumamente difícil,
sobre todo en aquellos tiempos, la realizó con total éxito.
. No queda duda de la valía científica de es.te cirujano, quien se formó e
inició su ejercicio .profesional aún durante la etapa novohispana y
remontó los difíciles años de la lucha armada y los primeros de la
22

23

Nicolás León, La Historia de la Obstericia.... p. 267.
Nicolás León, La Historia de la Obstetricia... p. 269.

�MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

748

República. Su compromiso con la Cirugía lo plasmó en su variada
actividad y desempeño de papeles sociales. Fue un brillante facultativo,
quien puso sus conocimientos al servicio de los enfe~os y de l~ s~~d
pública. Destacó como inventor de artefactos que facilitaron el e1ercmo
de diferentes planos de la profesión quirúrgica; no dejó de lado la
defensa de la superación de la docencia y su mantenida preocupación por
conservar la ap~cación de la ~acuna antivariol9sa fuer?,n aspectos ~e su
trayectoria de vida que conmbuyeron a la con~ac1on de la naciente
comunidad científica médica en el México que enfrentaba una nueva
etapa de su desarrollo social y político.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS
Lic. Luis Rublúo
Sociedad Mexicana de
Geografía y Estadística

Bibliografia
Archivo General de la Nación (AGN), Ramo: Protomedicato, vol. 3, exp. 9,
fols. 208-213v.

Todo lo que tiene de agradable una lectura entre
Gentes de talento, tiene de fastidioso entre ignorantes...
Mi pluma es demasiado alegre,y escribir es la
,
Coquetería de la pluma.
Angel de Campo, "My osotis': relato de 1888

AGN, Ramo: Protomedicato, vol. 1, exp. 7, fols. 368-386.
CORDERO GALINDO, Ernesto, Vida y obra del doctor Miguel MNñOZJ
Archivalia Médica No. 6, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad
de Medicina, Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, México,
2003.
.
MUÑOZ, José Miguel, Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progre_s~sJ

estados de bri/Jantez actual de la ciencia del hombre ftsico entre los extranjerosy e~ empz:i!mo
con que se ejerce entre nosotros por jaita de colegios _espe~ales don1e se estudie teoma J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martm Rivera, Baios de San Agustín,
No. 3., p. 28.
LEÓN, Nicolás, Lz Historia de la Obstetrida en México, Secretaría de Educación Y
Bellas Artes, México, 1916,
_______ · --------- 'Los Precursores de la Literatura Médica Mexicana en los Siglos
XVI, XVII,
y primer tercio del Siglo XIX (hasta_ 1833)' en Gaceta Midia
de México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.

XVIII

Micro, Micros

Micros fue un hombre pequeño por su estatura.
¿Cómo cuánto mediría? Digamos acaso: llegó tal vez a 1.55; pero su
inteligencia coµio su gracia fueron mayúsculas; tan grandes porque
alcanzan a iluminar, para quienes vivimos posteriormente, la vida pública
Y privada, en especial de la ciudad de México, en todos, pero
absolutamente en todos sus detalles.
Siguió la trayectoria iniciada, tomadas e·n la cuenta sus novelas,
cuentos. y crónicas, a partir del "Grito de Independencia", la narrativa de
nuestros asuntos íntimos, por el Pensador Mexicano y luego seguido por
Fide4 Guillermo Prieto, el cantor por excelencia del pueblo, según sus
poemas del romancero, sus crónicas sabrosas y sus memorias, además; y
por qué no decirlo, por Facundo, José Tomás de Cuellar, ese otro
~ovelista de la Untema Mágica, quien alumbró los rincones de nuestro ser
nacional. En parte_esta verdad ya la señaló Mauricio Magdaleno en su
estudio preliminar a la selección incluída en la Biblioteca del Estudiante
Universitario, en 1939, de las páginas de Micrós, bajo el útulo Pueblo y

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

750

.
b
·,
la amplio es porque me
C t , Si yo mismo reitero la o servacion y
,
.
an o.
dO
podría ubicar a tan magrufico escntor
arece justa; y de otro mo no se
,
d
P
di . ,
rrativa y a pesar de los generas usa os, por
dentro de una tra cion na .
le es lícito al escritor valerse de
estos que parezcan, en tanto
.
opu .
.
, la alabra para expresarse y decir exactamente

~:f

::~:e::!~~e::~ par; hacerlo ver a los ~emás; ybl_os gén;::s tgualon,
hí ulO s los mismos aun ~ com marse
para cada caso, ve c dy
. pone la creación de neologismos,
.
1 · · ·d d como cuan o se lffi
s~;.:s ad~ vocablos tan nobles, acordes con la pureza del propio
idioma.

. , por sus re1atos todos·, parece encontrarse en ellos la
A si, fue .Micros
, '
'rica Por ejemplo, para reconocer sus
nota autob1ografica y aun 1a autocn .
cuento "Sepias" . esta
modos de expresión literaria, hallamos ,en su
dualidad: la
.,
le acomoda· "Tengo en mi dos yo, soy una
, confesion que
·
_ ,,2 Luego parece indicar que sus
analiza y el verso que suena .
,
prosa q~,e
d
bl ,, 3 Sin embargo, prosa y verso fueron sus
versos eran etesta es .
herramientas.
.
,
M. ,
1 reveló don Antoruo Femandez
El verdadero nombre de teros nos o d
.d 4
Ángel Efrén de
.
lib M"crós El drama e su vt a, es
del Castillo en su . ro . ; 1 de .ulio de 1868 y falleció el 8 de febrero
Campo y Valle, quien nacio e . l
. dad de México. Adoptó el
• d 1908 ambos sucesos acaecidos en la ciu
.
d
e
,
1 que a mt me parece e
, nimo Micrós precisamente en un gesto e
d
seudo
al di
breve estatura· y aun cuan o
.fi
b
h mor para u r su
,
magru , tco uen
u
,
h erencta,
. delic1·osa herencia , sobrepasa el
' T.. k T. k- y su
adopto otro: 1. zc - ac ,
, .
emas más una novela:
medio millar de textos entre cuentos, crorucasly pdo b .' mi·serable de la
. alr d d d una plazue a e amo
LA rumba, la cual gira e e o_r :scucharse las campanas de la cat~dral.
gran ~be y desde la que ~odían a como los ensayistas y críticos qutenes
Histortadores de _nuestra litera~ , 1 onsideran -y es; repito, lo justoh
uesto sus OJOS en este escntor, o c
.
~e los más grandes cuentistas mexicanos de todos los uempos

9

u:

- - - - - - - - - - -,- . y notas or Mauricio Magdalena, México,
t Micrós, Pueblo J canto, prol. Selec.
(B"bli p del Estudiante Universitario, n.
U.N.A.M., 1939, XXII-207 p..; ver p. IX y ss. t oteca
· sI
resentación de Fernando Tola de
Mi , Las Rul'óy otros chismes del bamo, e ec. Y P
.·
.
31)· verd
eros,
.'1'
li
222
p (Sene Narrativa, n.
,
Habich, México, Universidad Metropo tana, 1985'
.
·cuento "Sepias", p. 57-66, cit. en p. 59

9)

2

3

Ibídem. .

,

·¿. osa~
till Micrós Angel de Campo, El drama de su v1 a, e .

4 Antoruo Fernandez del c_a~
o,
'cu1
1946 174 P· 10 y SS .
. .,
1 Mexico Nueva
tura,
,
biográfico, rev1s1on y se ec.,
· ,

;751

Micrós se encuentra una vez, colocado en el balcón de una casona
elegante.
Quedaron grabados ya en su mente todos los muebles, las alhajas, los
cuadros, los enseres, en fin, de sala, comedor, cocina, alcobas, estancias y
pasillos, cualquier rincón. Pero antes su agudeza escrutadora retuvo a los
moradores, a los personajes: el viejo obeso, padre de familia; y la mamá
grande o abuela con sus achaques seniles, la modosa señorita, más el
joven respetado tan solo porque es varón aunque resulte una maula; y los
niños y las niñas, los criados; pero todavía las visitas si las sorprende en
el momento que retrata; nada, nada queda fuera de retentiva para
precisar, para documentar en su literatura. Pero ahora ve hacia la calle y
esos anteojos que usó, los cuales le ayudaron a tener mayor alcance y
justeza de miras, se fijaron durante la misma oportunidad de permanecer
en el balcón, en las esquinas urbanas, en la asimetría del conjunto de
casas, casonas y casitas; y desde el polvo existente en el barandal donde
se apoya no quiere ocultarnos el estado en que se encuemra el
empedrado, ni las farolas, ni los muros ya carcomidos o remozados,
según sea el caso, de esa ciudad porfiriana, tan suya porque la vivió
hondamente. Observa a los transeúntes apresurados o calmados si van
bien o mal vestidos; a los viejos y a los niños, a las mujeres y a los
hombres; y luego, por los modos de sus desenvolvimientos da cuenta de
las costumbres, de los hábitos plausibles o reprobables, si son de
civilidad republicana o atentatorios contra el sentido común, pero los
sabe representativos e integrantes de la sociedad toda. Y también nos
señala los carros "simones" o los _coches de lujo; los animales de
tracción: caballitos mal nutridos o casi de pura sangre, burros y mulas;
pero, los muy domésticos y casi de la parentela de tan familiares e
íntimos -algunos se parecen asombrosamente a sus amos o dueños-:
gatos, perros, loros.
Mucho de su obra publicada en periódicos y revistas falta por recoger;
y yo no creo que a Micrós, escritor valiosísimo, se le deje por siempre en
el abandono. Oigo más: normalmente de los escritores se deben
establecer obras selectas y no precisamente obras completas, menos para
el abuso, según sabemos de ciertos casos cuando los editores agregan
aun cartas nada literarias, recetas de cocinas copiadas a mano por el
escritor tratado y otras lindezas. En el caso de A1icrós, pienso porque he
leído mucho más de lo publicado en libros, no veo desperdicio alguno y
sus textos son merecedores de la compilación total. El dio a la estampa
estas colecciones de sus trabajos: Ocios y ap11ntes, (1890); Cosas vistas,
(1894), y Cartones, (1897). Su novela La Rumba fue publicación póstuma,

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLUO

752

en volumen, puesto que apareció hasta 1951. Sus poemas no completos
fueron agrupados dentro de su libro mencionado por Femández del
Castillo. Luego he citado la magnífica colección Pueblo y canto, debida a
Mauricio Magdaleno, y siguió otra llamada Cuentos y crónicas, debida a Ali
Chumacera en 1944.5 Después, en 1969 Silvia Garduño de Rivera editó
el
6
libro Crónicas y relatos inéditos -inéditos dentro de un libro, se supone - ; y
don Luis Enrique Vill.aseñor, en Guadalaj~ublicó dos tomos con
relatos de Lz Semana Altgre, en 1974 y precisamente bajo el mismo
título
7
e incluyó cincuenta textos con la firma de su otro seudónimo. Y según
ya lo observamos, la Universidad Autónoma Metropolitana ofreció en
1985 otro tomo más, llamado Lzs F.u!fo y otros chismes de barrio, con un
estudio preliminar de Femando Tola de Habich. Casi al finalizar el siglo
XX, tanto la Universidad Nacional Autónoma de México, como la
Secretaría de Educación Pública, reeditaron facsimilarmente los Cartones,
' en el centenario de su primera edición, 1997, con prólogo de Miguel
8

Angel Castro.

753

buscará por despilfarros O disi·pactones·
.
. ·
ru. stq
desttUyeron jamás el buen , .
'
wera sus penas, repito, le
.
arumo, e1 humor que
. .,
extraordinanamente por su arte.
nos transm1t1o
Así, cuanto dijo, lo debemos ace tar fu
notó: la vida diaria de una
. pd d, e .aq~ello que con exactitud
.al
socie a capitalina b . la . fl
paternalista: la de Don Porfirio , • _a¡o
m _uencia
dictatort
por su política abierta intemaa·onalmente en Diaz,
qwen,
a
un
tiempo,
e
- d
XIX, permitió la injerencia económica , d so~ anos . ~ fin del siglo
llegada de los principales países euro
_Y e ~hí, tam~1en la cultural
también España, Alemania e I la pees. Francia en primer lugar, pero
México expedicionarios artistansg terradi,. pueblos de los que llegaron a
,
, estu osos a d
b ·
mundo y para asombro de m hí .
,
escu nmos para el
uc simos no enterados.

!.

La históricamente llamada Época d l.

.
ul de paz porfinana fue la época de
.
. .
'
res ta o ser el m ,
·
mscnbieron un retrato social d
.tal
_ as preciso de cuantos
1
·
e ª capt republicana·
1·
estnctamente cronológi·co la
. 'd
.
, y en e uempo casi
.
,
s
comc1
encias
no
p
d
certtdumbre.
ue en encontrar mayor

Micrós, el escritor quien ha

ª

La cantera es bastante rica todavía para extraer.

2. En tiempos de Don Porfirio
Todo escrito de Micrós, sin exceptuar ninguno, aun cuando describa el
mayor horror de la pobreza, la sordidez de los barrios bajos o las bajas
pasiones de la gente opulenta o humilde, confirma su alegria de crear, de
escribir. Nada lo hizo tan feliz como pulsar la pluma para con ella
estampar en el papel su~ cuadros surgidos de una contemplación sin
descanso y de modo tan directo. Ni siquiera sus pesares individuales, que
sostuvo por encima de su voluntad, en tanto quienes lo conocieron
bastante bien -Federico Gamboa y Victoriano Salado Álvarez, entre
otros-, dan fe de su conducta recatada, de su amor por el hogar, de su
honráde~ absoluta; todo 10 cual lo mantuvo alejado de percances que se
Micrós, C,m,tos y rrónicas, introducción y selección de Ali Chumacera, México,
5
Secretaria de Educación Pública, 1944, VII-94 p., ilus de Salvador Pruneda, (Bibliotec1
Enciclopédica Popular, n. 9).
Angel de Campo, Micrós, Crónicas y n/atos iniditos, intr.. y recop. Por Silvia
6

Garduño de Rivera, México, Ediciones Atenea 222 p.
Tide-Tack, Angel de Campo, La Semana Alegn, selec. De 50 aróculos de la serie,
7
motivación pról. Por Luis Enriqu_e Villaseñor, 2 Vols., Guadalajara, Jal. Ed. Colegio
lntemaciona\, 1974; t. I-216 p.; ll-188p.
Mims, Cartones, ilus. De Julio Rucias, ed. Faé:s. En el centenario de su aparición,
8
presentación de Miguel Angel Castro, México, UNAM, lnst. de Invest. Bibl. Y S.E.P.,

1897-1997, XX-115 p.

C~~ndo el general Porfirio Díaz lle ó al
.
prov1S1onalmente gracias a su Rev L . , J -r g
poder, pnmero
-d
o uczon ae 1 uxtepec
1
prest ente electo de la R ' bli d
_Ya poco se e declaró
1880, Ángel de Campo estaebpu ca u~nte su pnmer periodo: 1877 a
a en sus anos de p
·,
de edad hacia la adolescen . Ad' .
reparac1on escolar: nueve
.
cta.
ivmo el gob·
.
.
consutucional, del célebre "Man ,, G
,
terno intermedio, pero
en 1884 Díaz volvió para u~~ars onzalez, ~ompadr~ del caudillo, y
dictadura; y Micrós tenía ya di 9_ ,. : en la silla presidencial, en su
ec1se1s anos de edad 1 - . .
es, 1885, el escritor comenzó e fi
y a ano stgwente, esto
periódico El Liceo M .
, n rme, su carrera desde las páginas del
ex,cano, en tanto segu· 1 di F d .
ambos ya se habían iniciado
. . .n o ce . e_ enco Gamboa,
bajo el seudónimo "B
d enp~l e1erc1c10 del penod1smo, al alimón
.
ouvari et ecuche!'
, ul
•
Campo no soltó la pl
h
, en arttc os sobre modas. De
urna asta su muerte
1808 · b'
autor de la novela Santa, ad uce en su Drano
. . có
en
M., s1, ten ,el mismo
ante la sistemática actitud pa h i11a
' mo teros penso retirarse
1
escritorzuelos "plumitivos" r\~mdi r .~ po~ parte ~e un grupúsculo de
la consigna de .
y
u tos -as1 los califica Gamboa- ba1·0
.
siempre y en cada e
.,
"
,
progresista y avanzada" - .
g neracton:_ Por la literatura
repite?-; y el auto~ del D. e~º s~ hal dado , en . decir que la historia se
zano, qwen os oyo' dice " ·· · todos ellos, como

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

escritores no le llegaban a la suela de sus zapatos"' aunque no menciona

Los tiempos del general Porfirio Díaz: el trato para los pobres y la
vida europeizante entre los pudientes, como las aspiraciones de la das~
media. La presencia de los indígenas y un reencuentro con sus
costumbres revueltas con otras del siglo, comprendidos por los sabios y
laceradas por quienes miraban más hacia otras partes y no México.

754

9

a nadie.
É oca cuando los valses. mexicanos estuvieron en apogeo: Juventino
P
di
M ,
y José Mauro Garza fueron sus
Rosas Abun o
artinez
h
l
conte:n oráneos· y ¡cuántas escenas con bailes de vals ay en os
P
. : '
. d d d barrio como en casas de gente de
apuntes de Micros! En vecm a es e
'
10
pro.
,
.
,
la e al ser analizada en sus crónicas y cuentos, es calificada
E poca, qu
. ,
. al· "
mi barrio -dice por
,
realidad política de tirarua patnarc . . .. en
a~ en su 1 A
. t,....._ es un mito· ni las linternas del gendarme,
e¡emplo e yuntam1en ~
'
·
1
·d d
e 'por allá se puede robar, asesinar, plagiar, con a segun a
porqu
. .
b ,
1 b . y si no se comenten
leta de ue la justicia no sa ra una pa a ra,
co_mp
q
1 f ald d y lo tenebroso de la calle asusta a los
cr1menes es porque a e ª
. ., d
'
s"11
·No
continúa
el
parecer
de
una
repet1c1on
e nuestra
m alhech ore
é
.
·
1 on
ropia historia si acomodamos el texto referido a tiempos ~~tuades, ~ .
ias agravantes' de la explosión demográfica y la presunc10n e vivir
.
,
tl·empos democráticos y de cambios favorables?
l pensar en 1as ratees
Razón tiene Femández d e1 e astillo a
.
.
d M' 's ues el escritor quien crea sus
autobiográficas de la obra e t':M' p 1 t " o "Moralitos" .según la
.
uienes suele llamar
ora o es
'
;el~so de apodos, sobrenombres, dimin~tivos su~;~~:~::
.ariñosos entre la gente mexicana e
cannosos y no tan e
"Ch t " sus "Picudos", como sus
tiempos porque abundan sus
a os '
en
'" l "Niñas Chisme" etc.; se olvida de repente y pone ,
" Chonas o as
'
..
. "
dee1a
.
al no una vivencia defirut1vamente suya. . .. me
labios de gu ,
.
Al
.
" hace que diga Sánchez,
·u
dí ffi1 maestro tamtrano .. . '
fam1 armente un a
d
tal "' r olubis" cuando
enamorado e una
v
'
relator de un cuento suyo, . , F d .
G boa- fueron discípulos
.
M· ,
tambien e enco am
precisamente teros -y
. M
Altamirano y ~ste les dispensó
distinguidos del maestro Ignacio anue1
•,
12
cariño y conduccion.

-~::::l:~

~

- - - - - - - - -.- .- _- M- h de mi viday algo de la de otros, 1905-1908, segunda
9 Federico Gamboa, M1 _d,ano.
tlC o
di
1934 358 P· Semblanza de Micros,
. I , Me'xi·co, Eusebio Gomez de la Puente, e tor,
,
sene

P· 265-271.
. . .
. d des . calles ver relato "Después", eo
io El vals en Micros, e¡emplos: en veCL': a
y I t ' "Cosas de baile" de CosaI
. 'd.
36 41 · en salas lu¡osas ver re a o
'
Crónicas y relatos me 1tos, P· - '
. ' r/
prol Por María del Canneo
vistas 1894 cfr. Esta ·edición: Micros, Cosas v,stas J ca ones,
.
: México POrrúa, 1958, 306 p.; relato, P· 1_79-_1~4.
Miliao,
·'
a c1t p 82
1 · h •
11 Relato ''Las Rulfo'~, en la anto ogtao_~;,n~rum 48~57: ve~ también "Recuerdos dd
12 Relato "Un día gns", en ant. Las N&lt;tJO cit., p.
,
maestro", en Cosas vistas.

Los tiempos de don Porfirio; aún, por Micrós, asistimos a la ceremonia
del "Grito" un 15 de septiembre; y mientras el señor presidente Díaz se
asoma al balcón central del Palacio Nacional, para exclamar: "!Viva la
Independencia!" -tal es el "grito"- nos transmite esta escena: "Crece el
gentío; el calor y la presión son insoportables, los más democráticos
envenenan la atmósfera, ya con hálitos de gallinero, carpintería, cola,
cuero, humo de enchilados y buñuelos; vapores de aguardiente, pólvora
de los cohetes, frutas machucadas, ocote quemado. El rumor ensordece,
es un rum rum creciente del cual -se levantan los gritos que se barajan. - ¡Al
tostao de horno, aprébelo, aprébelo!... - ¡Tamalitos cernidos de chile, de
dulce y de manteca ... -¡Cuartillas de naranjas, cuartillas!. .." 13
Todos sus cuadros rebosan la vida plena de su época; y los parecidos,
naturalmente resultan ser los retratos de nuestra familia; y si ya en el siglo
XXI somos semejantes, o más grandes o más pequeños, pues podemos
comparar.
"¿Queréis estudiar tipos? Sentaos en cualquier paseo un día de fiesta;
observaréis toda clase de fisonomías, de harapos y de sedas ... " expresa

Micrós.14
Dícese como Ángel de Campo se vio obligado a dejar sus estudios de
medicina al quedar huérfanos él y sus hermanos; y mayor en edad, hizo
frente a situaciones hogareñas a -partir de la búsqueda de pan diario. Es
cierto, compañeros cercanos dan testimonio de la situación. No fue
médico, pero traía consigo una verdadera vocación que parece no le
cabía eh su cuerpo y la desbordaba: la de escritor, y precisamente
cronista, pues aun cuando escribió muchos cuentos y también novelas,
en sus relatos coptinúa la persistencia del hombre cronista, sin remedio y
por excelencia. ¡En buena hora para las letras mexicanas! Pero su
capacidad lo condujo asimismo a la docencia y fue un gran maestro de la
Escuela Nacional Preparatoria, a la par que se consagró a un periodismo
ininterrumpido. Muy joven murió, apenas ajustó los cuarenta años, pero

13
14

Crónica, "El grito", recogida en Cronicasy relatos inéddos, cit., p. 58-61.
Relato, "¿Quién era Llh?"; ver Las &amp;ilfo, cit. en p. 44.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

nos dejó cuadros de excelencia, como no los puede haber mejores para

vestido,
- 1eo tan
. hacen ambos
. los contrastes sociales , as1', dentro de un nuc
especial
como
la
vida
escolar
pero
CU'-'O
radio
se
amplia
h
·
1
· v
.
.
,
,
acta e b arno
haoa la cmdad toda. Dentro de un ambiente de escolaptos;
·
· ·
,
asimismo
hace destacar. en la crónica
·
· · '
.
, ambiente que todavi'a vimos
y v1v1mos
muchos
de
mI generación, en lo narrado en la "Solemne distr'b · ' d
· " 1
·
1 UC!On e
preauos , a presenc~a de la niña Engracia Malpica, declamadora
rebuscada por las lecciones más de casa, en donde pretenden se luzca,
q~e en la escuela, la que será el escenario natural; más la señorita
Ctfuences, una soprano entre ligera de voz y apreturas de alma. 11

756

su época.
Cuadros tan vivos, porque los personajes incluidos lo son. Auténticos
retratos, y tanto que no es aventurado decir que todos, hombres y
mujeres, corresponden a gente conocida por él mismo; en ocasiones la
del pueblo multitudinario y anónimo, con un mero acercamiento al
individuo; la comadre o el empleado burócr~; pero en otros casos,
amigos o conocidos tratados en lo personal, 'apenas con nombres
supuestos.
La ciudad de México el escenario. A veces un tanto extramuros. En
cuentos como "El fusilado" o en crónicas como "Fábrica de Judas",
"Por los llanos", "Las antiguas verbenas", etc., nos lleva más allá de las
calles transitadas y de los palacios que hicieron famosa a la gran capital.
A su paso observa perros que hacen historia en sus páginas como "El
Pinto" y el "Abelardo", y mira a gatos retozones en brazos de sus amos,
o al "Chiquitito", el canario consentido y añorante de libertades. Los
animales son personajes especiales también, en el paisaje urbano y
suburbano. De repente encontramos atisbos notables en relación con la
vida en otras épocas: digamos, el virreinato; o en el interior de México,
una procedencia musical del Bajío, acaso el origen del son de La Negra,
etc. 15
Muy especialmente nos ofrece el retrato de un profesor abnegado,
hombre apostólico y de una sabiduría mayor por las experiencias
vividas, sumadas a sus estudios en libros, como el señor Quiroz,
humilde, pero pulcro, · guía de una muchachada renovada cada
generación. El relato de su muerte, en "¡Pobre viejo!", muestra ese
injusto desprecio social por quienes son bastante mejor que otros,
servidores públicos.

16

Y "El Chato Barrios", el pobre hijito del carbonero de la esquina, "el
más feo y desarrapado de la escuela", pero de inteligencia y mayores
dotes, que la del niño bonito Isidorito Cañas, presuntuoso por mejor
Crónica histórica "La entrada del virrey", en CrónicaJ J relatos, cit., p. 20-27;
también relato "La cobija", incorp. En PutbloJ canto, p. 140-145. Cfr. Esta otra antología
que incluye el mismo texto: Ángel de Campo, El a/n,a de la ciudad, nota pre!. Anónima.
México, Depart~ento del Distrito Federal, 170 p. 114-118, (Colección Metropolitana.
i;

'n. 46)

.

Relato de Ocios y apuntu, 1890; cfr, esta eclición Ocios J apuntu, junto con L,
R,tn,ba, novela, 1890-1891, pról. Por María del Carmen Millán, México, Porrúa, 1958,
16

XX-344p. 17-23.

'757

. Y aquella doña Naborita,_ nodriza amorosa como segunda madre,
cnada de casa de clase media , tan arraigada a la 1am1
e
·lia, a quien
· no
pued~n menos _que recon?cerla como miembro de la misma, pero que
por c1rcunstanc1as ~e_sgrac~adas, muere en el abandono y en ei infortunio,
es figura, por muchí~t~o uem~o,_real en una sociedad ya liquidada ahora,
cuando los c_ondomiruos y edificios habitacionales sustituyen a las viejas
casas de vectndad; y aun _cuando hay departamentos contiguos unos de
otros, acaso los _v~cmos ru se conocen y tampoco les importa conocerse.
No pueden existir " aboritas" hoy, pero sí mayores crueldades en
contra de la gente llamada ahora, con suspicaz ironía de la "tercera
edad", abandonada a su triste suerte. 18
'

En 1--:1 Rumba, única novela conocida de Micrós -hay otra por
revelarse. _LA sombra _de Medrano-, vemos gente rijosa de barrio bravo,
gent~ crecida en media del resenámiento contra los poderosos, en donde
el cnm~n . es asunto de todos los días. Cosme Vena, un herrero es
pe~son~JC importante,_como su hija Remedios, más conocida como "La
Teio~a , por su canta alargada y quien para sus adentros se dice
repend~s ocasiones,
·
que cuando sea mayor será según esas "rotas"'
19
presumtdas.
Acaso, hay un cuento y como cal, breve: "i: otas de tranvía" el que
me p_a_rec~ de lo más interesantes, porque ofrece Micrós coda una
Sltuacton c1_tadin~, con mucho de la comedia humana de diario; del drama
la s~bststenc~a de ~na ~amilia pobre, pero que busca la dignidad entre
medianez, casi mediocndad; y con un desenlace trágico por el choque
entre
los buenos prmc1p1os,
· · · mal acomodados por métodos equívocos en
.
cerrazones sociales, pero con los vicios de una sociedad que se amplía

:r

d. r. "El Chato Barrios", cuento de Cosas 11istas· también ver cuento "Solemne
15t"bución de premios", en Putbloy canto cit p 113 '
1suu
' . '
·
~a humilde", relato de Carlo11es.
19
Lease Li Rllfnba, cit. con pro!. de i\l. del C. l\lillán, p. 183-341.

�758

LUIS RUBLÚO

cada vez más. En tal cuento se mira a una personaje como tantos otros,
porque es un burócrata, aunque con tercos métodos de tiranía doméstica:
don Octaviano, sistemático hasta para dormir. Viajamos en tranvía,
escuchamos conversaciones de todo tipo por gente de toda laya;
contemplamos la Alameda y las calles importantes; miramos escaparates
de tiendas y aiµi con indiscreción sorprendemos parejas que entran a
hoteluchos de mala muerte, hacia la sed~ción; cuando Salomé y
Clemencia, hijas de don Octaviano, son ultrajad-as y abandonadas como
las hijas del Cid, por unos infantes de Carrión, a la mexicana.20
Lo tengo dicho: el enorme espíritu de Ángel de Campo, no le podía
caber en su cuerpo chiquitín.
Quien creo mejor que nadie podía retratarlo, don Antonio Fernández
del Castillo, su sobrino; aun cuando no lo conoció porque nació. días
después de la muerte del distinguido tío; la fuerte presencia del ausente
' dejó tal impronta de sí mismo, como para conocerlo más que por
fotografías. Y así resultó: don Antonio lo dibujó con palabras en ese su
libro, Micrós. El drama de su vida, al que ya mencioné también, pero
cuántas veces hizo memoria del mismo, durante aquellos deliciosos
desayunos sabatinos en Sanborns. Por ejemplo, dijo una ocasión: "Mi
tío, pese a su complexión, tenía carácter. Se contaba en familia, cómo de
chico nunca pudieron hacerlo hincar ante los altares". Este detalle, el
propio Micrós parece decirlo en uno de sus cuentos, con más precisión:
en "Nuestras pizarras" pone en labios de personaje muy diferente, justo
en mohín semejante, &amp;ente a una mentora severa quien quería obligarlo a
hincarse en un reclinatorio:
"- ¡Máteme usted, señorita, llame a la tropa, como dice; mándele diez mil
recados a mi papá; pero yo lo que digci lo sostengo: ¡no me hinco! ¡No y
no!; y si usted me pega, ¡la acuso con el Gobierno!".21

Imáginemos al personaje, quien en su vida pasó pruebas muy duras,
pero las supo rebasar con enorme prudencia, con sensatez. Su
experiencia en las cotidianas tareas y lucidez hondísima, lo habilitaron de
seguro, para conseguir en su ªI!e de escritor, fijar las escenas de sus
obras: un cuadro tan precioso como LA Rumba, en donde se hallan
anuncios de una novelística según la que después despertó gran
admiración, Los de debajo de Mariano Azuela. LA Rumba es, no lo

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

dudemos, un exactísimo antecedente: novela prerrevolucionaria como la
de Azuela que encumbró la narrativa de la plena revolución.
'
Si~os ~on los perfiles del retrato. Fernández del Castillo escribió en
su c1ta~o libro: "su fi~a era original, delgado, nariz de grandes
proporc1ones, _un ralo b1gote sobre los labios, frente muy ancha,
ademanes nervt~sos pero_ corteses; en alguna ocasión se le representó
como un p_e~ueno ratoncillo con espejuelos; usaba a veces un abrigo al
que por v1e¡o y ~eslustra_d ? le_llamaba el abrigo de O'Donjú", por
supuesto, referencia a los v1e¡os tiempos del último virrey22•
~s c~ioso: .ª ~icrós le re~uer?an unido físicamente a la ternura, según
la msptran diminutos arumalillos; pues quien fuera uno de sus
co~p~?eros, don Vi~to~,ano Salado Álvarez, novelista y diplomático,
escnb10 en sus _Memona:: Para evocarlo hay que recurrir a la ornitología.
El andar saltann, los p1es y las manos pequeñitos y que recordaban las
garras de las aves que se posaban en los árboles ... " Una alondra una
perdiz, un canario, un gorrión, todo eso sugiere al autor de nu;stros
Episo~ios Na~onafes, eso le parecía la fisonomia de Ángel de Campo. y
agrego una silueta mor~l: "Micrós era el más bueno y el más honrado de
los hombres". Salado Alvarez también se refiere a como fue combatido
sin misericordia por escritores incipientes, que nunca le alcanzaron ante
sus dotes de observación y de "tenue, fina y elegante" manera de decir
las cosas. 23
José Juan Tablada, también en sus Memorias, escritas entre 1925 v
1928, en Nueva York, hizo recuerdos. de Micrós: " ... no fue bohemio ;i
perfectamente equilibrado ... "afirmó. 24
'
Don Luis González Obregón, el cronista de la Ciudad de México tan
celebrado en su tiempo, al escribir el prólogo para los Ocios y apuntes, en
1890_, r~cuerda a ~ngel de Campo, muchacho inteligente, discípulo
~r~dilecto de I?°a~10 Manue~ ~ltamirano, vivaz -declara al respecto
necdotas estudiantiles a propostto-, para resumir apreciaciones que han
~tª~~ para tener idea má~ exacta ~e q~ién fue, porque es prácticamente
JUJcto que llevo a los pnmeros htstortadores de la literatura mexicana,
22

F. del Castillo, E/ drama de 111 vida, p. 32.
Victoriano Salado Álvarez, Memoria1, (1956), pról. Por Carlos González Peña
nota de José Emilio Pacheco, México, Porrúa, 1985 XXII-409p., semblanza en p. 261 ,'.
ss. (Sepan Cuántos, n. 477)
·
•

23

,.~ Jose, Juan Tablada, sus memorias en 2 Vols.: La feria de la l'ida

20
21

"Notas de tranvía. Al vuelo", relato en LA1 RM!fo, p. 112-120.
Jbitkm, relato en p. 200.

'759

:\léxico Consejo
NC'acional para la Cultura y las Artes, 1991, 642p. 144-147 y LA11ombra1 larga;, México
ONACULTA 1993, 472p. 456.
'

�LUISRUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

para darle un lugar: Carlos González Peña y Julio Jiménez Rueda.

vez ~amó a De Campo "el pequeño nomo ue
,
.
.
mexicana mejor que nadie ,,29
g
q . conocia Ypintaba la vida
· · · , Y parece a1udir a un
d
el restaurante Sylvain.
retrato e grupo en

760

González Obregón dice esto:
Benjamín de nuestros escritores; Benjamín por su edad, por su estatura,
no por su inteligencia, ni por sus escritos (...) A Micros lo conocí hace
muchos años en una cátedra de laún que daba en San Idelfonso un sabio
humanista ( ...) Aquel condiscípulo diminuto de cuerpo, de ojos vivos y
chispeantes, me sedujo, me simpatizó, le ofrecí mi casa, y desde ese día
fuimos amigos; amigos inseparables, con idénticas aficiones literarias y

C?mparto la opinión que otros han venid0
.
considerar a Micrós dentro del realism
. .
, en el_ sentido de
Emilio Zolá, autor a quien leyera; e~
segun se ~stingui~ra un
por cuanto hace a su producción
. , fier~ de quienes piensan
bien la contemplo ascendente pereque esnmlían desigual en calidad. Más
.
,
en una nea· y no es poco
circunstancia acusa en pronta y d efiiru.da vocacion
.. ' cierta
.
apli ,· ,pues esta
l
que contó, sin duda la presencia en
.
cac1on para a
aquel gran maestro, que fue I
. m~tentol importante de su vida, de
creció· y el Micrós de 1
, .gnacio a~ue Altamirano. Simplemente
'
as crorucas es el ffilsmo que l d 1
mismo del poema en prosa , que el proyectad o en por
e loe os cuencos;
1 , • el
novela conocida com let .
,
menos a uruca
b - ·d 1
,
P a, Y_~caso mas que diferente en desigualdad d
ruru o, o sea por menos utilizado en el
d
e
por demás saárico que recuerdo:
,
caso e sus versos, como este

~:~: ª~~•

25

las mismas esperanzas para el porvenir.

En esta microantología de pareceres que retratan física, moral y
espiritualmente al escritor, debo agregar otros dos testimonios de quienes
lo trataron muchísimo: Federico Gamboa y Luis G. Urbina. El primero
opina: "La severidad de sus costumbres tiene que haber obedecido a dos
causas principales: desde luego, a su temperamento, y después, a que
desde muy temprano se echó sobre sus hombros, nada atléticos por26
cierto, una múltiple paternidad que supo desempeñar a maravillas ..."
El segundo juzga como cótico: "Nuestra personalidad entera, lo que
conservamos de característico, está en Micrós, en sus novelas, en sus
cuentos, en sus artículos. Desde este punto de vista, nadie lo ha superado
en México .. _,,v
Si reconsideramos cada una de las expresiones anteriores, obtenemos
con precisión un retrato del escritor, según quienes lo conocieron o
tuvieron cerca. Su palabra sobreviviente nos lo muestra asimismo, por
cuanto hace a su poder de percepción, de sensibilidad, de inteligencia, de
imaginación, de precisión frente al México de sus objetivos. Él, con todo,
alude a sus retratos fotográficos, en La Semana Alegre, bajo su otra firma
Tick-Tac/e: 'Hasta yo, cuyo físico debería llevar una existencia tranquila y
modesta, sin grandes pretensiones, hasta yo he llegado a tres ejemplares
de mi apariencia corporal: uno de busto, otro de cuerpo entero, y el
restante en tropel. .." 28 Acaso en la suma cuente su retrato de boda con
Maria Esperón, en 1904, en tanto la de "tropel" significa en grupo con
sus amigos bohemios entre quienes estuvo Rubén M. Campos, éste a su

25

Luis González Obregón, su prólogo a Ocios J

ap,mtes, ver la ed. De M. del

C.

Millán, cit., p. 3-7.
26 F. Gamboa, Diario cit.,p. 267. ,
P Luis G. Urbiria, LA vida literaria de México, ed. Y pro!. de Antonio Castro Leal,
México, Porrúa, 1946, 397p. 147, (Colección de Escritores Mexicanos, n. 27)
Otra e~celente antología: Ángel de Campo, Tick-Tack, Lz Semana Alegrt, intr.. )'
28
recop. Por l'-figuel Angel Castro, México, UNAM, Inst. de Invest. Bibl., 1991, 375p.; ver
"La Fotografia" p. 141-144.

761

é?ué morirás sin mi? ¡Vive tranquila?
Bien sabemos los tres que eso no es cierto
Pues tu primo también otó esa frase
'
y va pasado ya un mes y ¡no te has ~uerto!. ..
De "Responsos".llJ

_Ci_~rto, la Ciudad de México fue su ob·eto ri . .
paisaJlsta aun observador d
y
l
P ncipal, pero es excelente
'
e1 mar.
aunque le rep
l
·
de toros, las peleas de llos ,, 1 ' . . ,
. ~gnaron as comdas
injusticia, en contra de lo~nim~I a :~~tac1o_n, siqU1era para señalar la
de esos espectáculos.
es, eio preciosos cuadros por cada uno
¡Qué _grande fue ese pequeño A1icrós ,. necesario
nuestra literatura, de nuestra cultura!
,
en la fortaleza de

3. - La Rumba, fuente para apreciar Folklore

La Populosofi,i" -o ciencia del FolkJ _
.
verdaderas reticencias in· ustificadas ore , no debe despreciar según
t~vestigaciones, las cuales) ueden intque pre~enden cerrar puertas a
tangibles del saber popular: refranes ~~:ar, ) mucho, y~ de muestras
apodos, juegos infantiles y de grupo~ d~c 1:sg, versos calle1eros, motes o
ente mayor en sus tertulias

é ;·

.:'I Rubén M. Campos E/ B
Úl ·d. l."
.
Zaitzeff, ~léxico C:\A~I •
D H
,,, a tfer_ann de Mlxico m 1900. pro!. por SErge l.
~, F del
'.
' , oor . e umarudades, 1996, 316p. 182.
.
Casallo, E/ dra111n de s11 l'idn, cit., p. 58.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

normales; cantares, corridos, "rorros" o canciones de cuna, etc.; más lo
que de ello se obtenga para explicar mejor, así ese saber popular de un
pasado no tan remoto si se tienen en la cuenta los milenios de cultura,
corno la justificación del mismo saber popular hoy en día, según los
antecedentes los cuales se observen de tales muestras, o los orígenes de
cuando ahora s.e dice y escucha, con las advertencias del por qué somos
así y no de otro modo como pueblo, aun qu~cursos pudieran tenerse
a la mano en aquellos hábitos los que mejor aebiéramo-s superar. Lo
mismo por lo que hace a la observación de tipos, algunos completamente
desaparecidos, pero no del todo: ¿no hay gestos y actitudes, pongo por
ejemplo, con "aires de familia", entre el Aguador finisecular del siglo XIX
y albores del XX, con su "chochocol", (cántaro de barro), a la espalda; y
luego, el Casero finisecular del siglo XX y' albores del XXI, con su cilindro
metálico a cuestas, también a la espalda? Por cuanto leemos en las
, crónicas de Micros y aun en las de otros autores de aquellos tiempos
respecto del aguador y lo que leemos en cronistas más recientes, digamos
Arturo Sotomayor de Zaldo, (LA capital y sus personajes, 1997); pero así
también por nuestras observaciones propias porque somos testigos, y no
tan solo en la enorme Ciudad de México, multimillonaria en habitantes,
sino en las otras ciudades nuestras, grandes o chicas de la provincia: igual
picardía de los tipos, igual transmisión de sus noticias y comentarios,
· pese al uso de recursos técnicos y de vehículos. (De los dos pies o el
burro o mula, al camión). Los "genes sociales" se han transmitido del
aguador al gasero: ambos gritan desde la calle en el estrepitoso anuncio de
su mercancía o de su presencia, ambos cuentan con la facultad de
meterse hasta la cocina de las casas o viviendas, ambos suelen sostener
pláticas con las amas de casa o con las sirvientas -caso en que las haya-,
ambos emiten albures, consejas, chismes, pareceres, etc. Y son gente
mestiza, unos más oscuros o más claros de piel, como p~ra ser señalados
en identidad, en los casi dos siglos que llevamos de historia nacional
independiente: "prietos" o "güeros".

Vicente T. Mendoza, Virginia Rodríguez Rivera de Mendoza y Alfredo
Ramos Espinosa. Vamos a la empresa:·

762

r

Aquí pretendo tomar como fuente y prueba de lo que afirmo, una
sola obra de Micros, rica en elementos folk, en material folk, según campea
en prácticamente toda su obra. Me refiero a su novela LA Rumba. S_ól~ iré
"al grano" para simple demostración,. con ap_enas, por método s1qwera
de clasificación escueta; pero pr_ecisa.
Referencia a personajes que son tipos y en actitude~ que son costum_bres,
dables por: tradicionales las más veces, hábitos buenos o malos; dicen
refranes y dicharachos; se comunican esas cancionciollas, aires o versos
ent~rarnente populares, como tantos compilaron los queridos maestros

7.63

TIPOS

1) MARCOS PEZUELA, el zapatero y a la vez el vihuelista y el
filarmónico. Los mexicanos, casi siempre, ejecutan un instrumento
musical a la par que su oficio o profesión.
2) COSME VENA, el hemro, aquí de acentuado machismo, feroz
como su horno encandecido y "casi infernal"; borrachín
consuetudinario.
3) REMEDIOS VENA, la costurera, trabajadora de una céntrica casa
de modas afrancesada -como en los tiempos de don Porfirio Díaz-, hija
de la anterior; representativa ·de las hembras liberadas y en lucha
constante, pero a un tiempo en sacrificio perpetuo.
4) CORNICHON, tipo más conocido por su mote y no por su
nombre, el abanero y cobrador y además, representativo de otro tipo: el
"gachupín", esto quiere decir un español avecindado entre mexicanos.
5) MAURICIO, el tendero, '~ero, colorado. Aparenta ser así, español,
porque habla como los gachupines". De este tipo mexicano conocemos
no pocos especímenes aun ahora.
6) TULITAS, una señora apenas clasemediera, con ínfulas de elegante
y soberbia; es el tipo de la rota, de las que no tienen tanto como quieren
aparentar. También es tipo válido ahora mismo, y de repente así llamadas,
igual que los rotos. Esta es una definición del roto que nos da Francisco J.
Santamaría en su célebre Diccionario de Mejicanismos, 1959: "ROTO", ta
Petimetre, pisaverde: individuo sin quehacer y sin dinero que viste bien a
fuerza de trampas y picardías. La mujer del pueblo llama rota a la señorita
de la clase media que vive a lo rico".

7) FRACISQUILLO, el cantinero y a la vez tendero y corre-ve-y-dile.
8) LA REPELLO, una buscona, pelada; mujer de mala fama. El buscón:
~ersona pendenciera y rijosa; tal término es usual en la lengua castellana y
su significado es muy viejo, tan sólo recordemos novelas como LA vida
del buscón don Pabios, de Francisco de Quevedo y Villegas, (1626). El
vocablo pelado alude a persona en situación de pobreza extrema; pero a

· Véase la nota núm. 16 de este ensayo.

�764

LUIS RUBLÚO

una vez se dice lépero, vulgar y pícaro. Cantinflas quizo, en su obra
cinematográfica, representar al peladito mexicano.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

t. UNA COSA ES UNA Y OTRA ES OTRA. El refrán se reitera en la

novela, en voz de sus personajes. Significa aclarar cómo no debe haber
confusión, cuando se hace referencia a dos conceptos que parecieran
semejantes. Tal refrán, sin embargo parece una obviedad muy simple.

9) EL p ADRE MILIClJA, el cura chocolatero; esto es: sacerdote muy
dado al buen yantar y gustoso de beber chocolate con biscochos.
10) EL PROFESOR BORBOLLA, el profesor de escuela lugareña;
aquí, regañón, enérgico y dado a castigar a muchachos a reglazos.

11) EL GENDARME DE LA ESQUINA,_'tipo, p~rso~aje entre los
más populares antaño, reconocido por su autoridad pnmana y entonces
respetable.
12) EL PELUQUERO. También un tipo popular, generalmente con
fama de comunicador.

13) EL AGUADOR, el tipo al que ya me r~ferí, import_antísimo por
acarrear el agua, recurso indispensable para la vida y lo hacia del pozo o
de las fuentes públicas, a las casas. Este tipo gozó de enorme fama
durante el siglo XIX y no sólo resulta personaje de muchísimas novelas)'
relatos; pero aun escritores como don Hilarión Fóas y Soto, _consag_ró un
ensayo con el que inicia ese precioso libro llamado Los _mexicanos pmtado_s
por sí mismos, 1855. Otro pícaro, d~charachero, comurucador y las mas
veces enamoradisco. En LA Rumba ttene su lugar.
14) LA CASERA, tal tipo femenino ejerció no sólo en tie~pos
porfirianos, los de LA Rumba, un~ enorme in~uenc!a en la soc1eda~
encerrada dentro de las casas de vecindad, pero aun mas: ya alcahueta,}ª
chismosa, ya consejera _de buena voluntad, ya curadora. moral, ya
verdadera dictadora de normas prácticas para con sus vecmos, sobre
todo los noctámbulos.

15) MAURICIO PELAEZ, el tipo del ge~~o gachupín de México,
dueñq precisamente de LA Rumba, tamb1en de nombre de un
"tenducho", vecino de la pulquería del barrio.
·
Otros tipos más conviven en la novela, importantes son los _presidarios
de la tristemente célebre Cárcel de Belén, hacia el sur y poruente de la
entonces Ciudad de México.

REFRANES Y DICHOS
Entre refranes, dichos, voces populares, La Rumba ófrece gran riqueza
Aquí sólo _hago selección, selección estrechísima, pero reveladora, de
nuestra paremiología nacional.

765

2.

EL QUE NACIO PARA SUELA NUNCA HA DE SER OREJA.
Alude al destino, pero más a la ineficacia de alguien que sin mayor
esfuerzo, pretende ascender. Hay otros dichos semejantes a este.

3. DE QUE SE VEN BONITAS YA QUIEREN SALIR DE SU
CLASE. Dícese cuando las jóvenes se saben de buen parecer, sin tener
conciencia del mundo de pobreza que les rodea, el cual deben superar
mediante esfuerzos y trabajo; y en cambio tan sólo por su físico,
. muestran pretensiones absurdas. Otros refranes y dichos existen al
respecto, algunos muy duros y poco eufónicos.
4. AL QUE SE PONEN EN CUATRO PIES LO ENSILLAN. El
refrán previene contra el abuso de aquellos que se aprovechan de la
generosidad; parece ésta, una pieza del refranero charro mexicano.
5. AL QUE SE VUELVE MIEL SE LO COMEN LAS MOSCAS.
Semejante al anterior.
6. LO QUE DIGA LA SUERTE: ¿AGUILA O SOL? Menciona el
refrán la circunstancia, cuando el azar se impone a una decisión
voluntaria para la que se emplea como medio, el anverso y el reverso de
una moneda mexicana de un peso de plata, que representa justamente el
águila del escudo nacional y el sol, luz libertaria y democrática. Tal
moneda muy usual en el porfiriato, · a su vez se reiteró en tiempos
posteriores, también en monedas de veinte centavos tan populares desde
los años de la Revolución Mexicana, 1915 hasta 1974; en principio en
plata, después en cobre.
7. DOS ALACRANES NO SE PICAN. Quiere decir: el trato entre dos
personas igualmente maliciosas, es medio, por cada una de ellas, por
esperar consecuencias inconvenientes para ambos. Se cuidan.
8. NO ME HA DADO BUENA ESPINA. Dícese entonces como ahora,
para manifestar desconfianza respecto de alguien o por algo.
9. SE SUPLICAN .TRES AVES MARÍAS POR LA ENMIENDA DE
UNA JOVEN EN PELIGRO. Esta frase no es un refrán, sino la
solicitud de una prez, costumbre de antaño cuando se fijaban en tableros
a la entrada de un templo, canelillos con dichas solicitudes piadosas.

�766

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

1O. ¡ME HUBIERA DADO UNA VIDURRIA! Tampoco es refrán, pero
si una expresión populachera usual e igualmente ahora, si bien el término
viduma puede cambiarse por vidorria que quiere decir vida placentera o
buena vida.
11. MEMORIAS. La simple palabra quiere decir, "saludos", "saludos por su
casa", "recuerdos". La palabra la toman dentro del léxico popular,
prácticamente todos los narradores costumbrtstas mexicanos del siglo
XIX y hasta el primer tercio del XX. Incluso, yo' la escuché durante mi
niñez entre gente mayor.
12. - ¿Qué te importa?
-Come torta
- en tu boca se conforta (Otros aquí dicen: CON TU HERMANA LA
MÁSGORDOTA)
.
Diálogo también vigente hoy día, por el que inicia una persona que
protesta frente a otra, determinada intromisión y recibe por contestación
una muestra de desenfado, que significa cómo en su conciencia el asunto
en cuestión no tiene ninguna relevancia; pero en la duplica, el desenfado
es mayor, tanto como insultante, aunque suele acabar ahí el problema.
13. TLACO. Voz náhuatl que quiere decir "la mitad" y se usó para
referirse a cierta representación monetaria, ínfima; esto es, la alusión a
una moneda de valor corto; pero también para referirse a un poco cosa.
Decir todavía hoy en algunas provincias del centro de la República
Mexicana, que algo vale un tlaco, es decir que vale muy, muy poco.
14. ESTAR DE CHIFLOS (o estar CHIFLADO). Vale por no estar en su
juicio; también estar enojado sin causa que lo amerite.
15. DE ESAS ... Una despectiva alusión a las prostitutas o frase de insulto.
16. MIALMA, contracción por "Mi alma"; frase en una sola palabra que
expresa cariño y vale por "mi vida", "cariño", etc. Aun se usa en
provincias del centro.
17. ¡HAGASE! Interjección que se dice a quien pretende hacerse el tonto
por así convenirle, pero queda e~ entredicho.
18. TANTEAR. De la palabra tanto: calcular los pensamientos de alguien,
psicioanalizar primariamente. También quiere decir engañar o burlar.
19. PITIMO (ponerse pítima) Borracho, estar borracho.
20. GABACHO. Este término expresa en -la novela La Rumba: "¡Pobre
gabacho!'~ como decir: ¡pobre desgraciado!, o ¡pobre infeliz! Sin embargo

767

la ~sma pala~ra se usa en España, en los limites con Francia, para
refenrse a a~g~uen que no sabe expresare en castellano. También se usa
ahora
es persona que fue a Estados Uru·dos y regresa
h bl en
d Mexico: gabacho
a an o un _espanol mezclado con vocablos ingleses y diferentes al
pocho, el h.tbndo de .español e inglés por habla, que pretende ser
angloparlante. Presunur de gringo.

CANCIONERO POPULAR
No falta~ !ªs p_iezas correspondientes al cancionero popular mexicano
Me refenre a cmco de ellas. En el relato tan lleno de colorido se no~
cuenta cómo a l~ _lejos se escucha la escoleta de quienes 'ensayan
s~guramente la mu_s!ca para las serenatas en las plazas públicas, en los
kioskos; pero tamb1en pueden oírse los acordes "de la vihuela rasgueada
con ~uror en casa del zapatero y acompañado de un coro de borrachos"
canciones
de celos_ y de "profundo amor". O bi·en Ias d ulces runas
· - en'
.
Juego con sus ~unecas de trapo o fingidas éstas, sin ser muñecas por ue
no ~esultaban smo apenas envoltorio de hilachos, pero esas niñas 1el
barrio cantaban sus "rorros" o canciones de cuna:

1. Duérmete niñito
"Duérmete niñito
duérmete yáa .. .
chó, chó, chó, ai viene el coco ... "
Innun:1erables canciones de arruyo o de cuna conocemos en México
pero esta mscrita en La mmba es de las.más reconocidas.
·
'

2. La Golondrina
En el ~a~ítulo III, ya al final, leemos: "-Échese una cantada- dijo el
de la Murucipal al zapatero. Afinó éste y con temblorosa voz lanzó al aire
las populares notas de, La Golondrina;
"Y ABeh Ahmed ed ed .. .
A partir de Granaa .. .dá dá ... "

; ~~brén,M. Campos, en su va~osa obra E/ Folklore v111sical de las ciudades,
93 . , } aun antes, en su otro libro, El folklore y la nnísica mexicana 1928
~:~1ca que. el canto de~ último Abencerraje se hizo popular en itéxic~
e_ mediados del siglo XlX y en el primero de los lib
me
d 1
.
ros que
nciono, a a partitura musical del cantar y en el segundo transcribe la
1etra:

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

768

"Aben ahmet al partir de Granada
su corazón desgarrado sintió,
allá en la Vega, al perderla de vista,
con débil voz su lamento expreso ..."
También recoge esta pieza, el maestro Vicente T. Mendoza en su ya

769

¡Alabadas sean las horas
las que Cristo padeció;:
por librarnos del pecado,
bendita sea su pasión ... "
Los juegos

clásico libro, La canción mexicana, 1961.
3. Po's para que Marciala ...
Este tercer caso musical y cancionero, lo encontramos en el siguiente
capítulo, el IV; pero no tengo alguna otra noticia. Leemos: "cómplice, la
vihuela acompañó canciones subversivas, desde aquella:
"¿Pos para qué Marciala me engañaste?
¿Pos para qué aumentaste mi pasión? ...

4. Los valses
Tiempos de valses en gran número y por toda. la República. En
escoletas, ya hice mención, se preparaban los conciertos popular~s a
cargo de las bandas y orquestas municipales o estat~es. ~n el capitulo
X, encontramos: " .. .la música del cuartel cercano e¡ecuto un vals Y los
primeros criados comenzaron a entrar a la tienda para comprar su
mandado ... "
S. El Alabado
Cantar religioso, unido a múltiples vivencias populares; por ejemplo,
durante las peregrinaciones a santuarios: las Basílicas de Guadal~pe, de
San Juan de los Lagos o al Santuario clel Señor de Chalma; por e¡emplo,
en los tinacales durante la elaboración del pulque, cantar el Alabado es ~n
rito. En la novela de Micros se encuentra, pero unido a la tragedia:
fusilamientos de presos, desde luego los condenados a mue~te, muchas
veces mediante juicios tan injustos como sumarísimos y selecnvos.
"-Ha de ser feo eso de ver matar a uno". Dice un interlocutor.
"-No digo· figúrese usted que a la madrugada los van sacando de la
capilla y grita; los aleros: "Fulano de Tal. .. sale a su destino". ~sto lo
van repitiendo de galera en galera; les cantan el Alabado¡ nada mas se le
enchina a un◊ el cuerpo; los paran ahí, los venda, ¡pum! ¡a la otra!... "

·Cuál es ese canto del Alabado? Muy tradicional, es este en sus
(
1
.
primeros versos, si bien existen variantes en as versiones:

Es_ ~laro, los niños_~ las niñas de Ángel de Campo, MimJs juegan en
~uc~sunas de sus paginas; y no podía ser menos en La &amp;m,ba. Aquí
si_ete Juegos: El burro; los niños hacen fila y el primero se pone en cuatro
pies para ser saltado por los demás, pero cada quien tiene su turno;
pierde el niño que no soporte el salto de otro o pierden los dos. Los
soldados: niños en grupo, imitaban los batallones del ejército, con
formación, sonidos de trompetas y voces de mando, etc. Al toro: también
imitaban una corrida de toros, con los gritos alusivos: "¡torooo! ¡éntrale
toro pinto!", etc. Las niñas a La comidita y a Las muñecas, con el cantar de
sus nanas o canciones de cuna, como la ya referida, etc. Al Pany queso, a la
Ronda ~e San Migue/ita, esa de las coplas: "A la rueda, rueda de San :Miguel,
San Miguel, tod?s traen su caja de miel. A lo maduro, a lo maduro, que
se voltee (alguien) de burro ... ", todo entre risas; y a Las visitas.
Repr~~uce un c~~dro de Las visitas, que muestra, pese a los pasajes
dramaucos y tragtcos de la narración la inocencia de esos juegos
infantiles de niños tan pobres:
"Finían visitas:
- Señorita, ¿esta usted bien?
- Bien, ¿y usted?...
- ¿Y el señor?
- Se fue al trabajo
- ¿Y el niño?
- Mírelo usted, está dormido.
. Y destapa el envolcorio de trapos mostrándolo con maternal
complacencia.
- ¡Que gordo! Pues ya vengo, señorita; memorias al señor ... "

Con el tiempo, el citado Vicente T. ~1endoza integró un libro con la
relación de juegos, versos, coplas, cantos, etc., bajo el átulo Urica infantil
de México, 1951. El también citado Rubén M. Campos había hecho lo
propio en otro de sus memorables libros, el monumental Folklore literario
de México, 1929.

�LUIS RUBLÚO

770

APODOS, ALÍAS Y SOBRENOMBRES

Abundan también en la obra del escritor, cronista, cuentista y
novelista, quien de tal modo retrató con fidelidad su tiempo mexicano, el
que vivió. Reswtaría prolijo reseñar tanto como notamos, pero por lo
menos este es un muestrario:
{"'-.
1. LA TEJONA, llamaban así a Remedios Vena, protagonista, "por su

cara afilada y sus modales broncos~', ya lo tengo dicho.

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

2. LA RUMBA, así también se le apodaba a Remedios, aspirante a rota.
La razón: el sitio en el cual vive.

Prof. Inv. Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humarústicos/UANL
Estudiante de Posgrado Fac. Artes Visuales/UANL

3. CORNICHON, el tipo del fanfarrón presumido, galán de barrio,
" ... con el sombrero de paja y cinta negra, echado atrás, un gran puro
en la boca y el brazo en la ventanilla abierta", (del tranvía de mulitas).
4. LA REPELLO, en los tipos se dijo quién es.

Presentación

S. GACHUPINES, los españoles avecindados en México.
6. GRINGOS. Los "güeros" extranjeros, los norteamericanos llegados
a México; pero por extensión, al extranjero de rubio de habla
diferente al castellano: de repente había confusión, norteamericanos,
ingleses, europeos, etc. por más avecindados, "gringo" si es el
estadounidense, como "franchute" el francés.
7. LOS ENSUEÑOS DE ARMANDO, el nombre de la pulquería de

La F.umba.
8. CASA DE LA PRECIOSA SANGRE, el nombre de la vecindad de

La tejona.
9.

LJ\ CAMELIA, nombre del tendajón mixto del lugar.

10. LA GOGOL, sobrenombre de la propietaria de la Casa de modas en
el centro de la ciudad de México.
Quedan muchos tipos, refranes, dichos, sobrenombres, etc., fuera de
este capítulo. Pero lo anotado, demuestra hasta dónde una labor literaria
como esta, brinda apoyo al conocimiento folklorista de un lugar y de una
época.

'

La historia ofrece a cada individuo la posibilidad de trascender su vida, al
hacerlo le otorga un sentido y en igual forma le ofrece una forma de
perdurar aun después de gustar su propia muerte en el mundo de los
vivos que también trascienden. Es también este noble arte una lucha
constante contra el olvido, como la manifestación más extrema de la
mu~rte. Los grandes períodos de la vida humana o bien su 'progreso'
hacia una meta final es lo que puede _otorgar sentido a cualquier historia
particular. Por eso la mayor trascendencia que puede otorgar sentido a
cualquier historia particular. Por eso la mayor trascendencia que puede
alcanzar la historia, está ligada a la historia cosmopolita. En la historia
universal cada individuo quedaría unido a la especie, en una comunidad
de existencias racionales. En esa perseverancia llegaría a su final el afán
de integrar toda vida individual en un todo que la trascienda pero,
¿llegaría a su fin en verdad? ¿es esa la verdadera finalidad? La historia
actual no puede dar una respuesta, como no puede proporcionarla
ninguna ciencia; sólo la religión con su materia prima cargada que es la
_fe, podría balbucir alguna.
~ .es que hay ante todo una ambigüedad en el término historia que

designa tanto la realidad histórica como la ciencia histórica. Esta
a~bigüedad expresa un equívoco existencial, a saber, que el sujeto de la
ciencia histórica es también un ser histórico. J .-F. Lyotard pregunta:
",;cómo es posible una ciencia histórica?", qué interesa a nuestro

�772

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

propósito si nos preguntamos ¿Qué es la historia? vemos que está
rigurosamente ligada a estas otras: "¿debe y puede el ser histórico
trascender su naturaleza de ser histórico para captar la realidad histórica
en tanto que objeto de ciencia?" (Lyotard, 1997, p. 117) Se comprende
inmediatamente que esta interrogación se denomina historicidad, la
segunda pregunta se convierte en la siguiente: ¿es compatible la
historicidad del historiador con una captación ~la historia que se ajuste
a las condiciones de las ciencias?
Será preciso, ante todo, que nos interroguemos sobre la conciencia
misma de historia: ¿cómo es el devenir en la conciencia el fenómeno
Historia? No puede provenir de la experiencia natural referida al
desarrollo del tiempo, no es por el hec~o de estar-ahí-en-la-historia por el
sujeto temporal, sino que "sólo existe y puede existir históricamente· por
ser temporal en el fondo de su ser, quiero decir, para responder a esto
tenemos que problematizar el fenómeno histórico [Geschichte] (1951,
Heidegger, p. 392). Respondámonos entonces por el sentido de la
historia y sus avatares desde Edmund Husserl y la filosofía
fenomenológica atendiendo primeramente algunos datos biográficos.
El fundador de la fenomenología Edmund Husserl, nació en
Prosznitz (Prostejov, Mahren), en el Imperio Austriaco el ocho de abril
de 1859. La familia de Husserl asentada allí desde generaciones, era judía.
Edmund fue el segundo de los cuatro hijos del señor Avraham Adolf
Husserl y Julia Selinger; 1876-1877: Husserl empezó sus estudios
universitarios en el semestre de invierno en Leipzig, donde se matricula
fundamentalmente en astronomía. Escuchaba también lecciones de
matemáticas, física y filosofía (en ellas el profesor era el psicólogo
Wilhelm Wundt). Lo más destacado durante los tres semestres en
Leipzig, fue la amistad entablada con Thomas Garrigue Masaryk, quien
llegariq a ser primer presidente de la Republica Checoslo;aca. 1878: Para
el semestre de verano Husserl se traslada a la Universidad de Berlín,
Masaryk no había podido convencerle de que su lugar estaba en Viena,
en las clases de filosofía de Franz Brentano, en Berlín Husserl se
matricula en matemáticas y filosqfía; permaneció en esa Universidad seis
semestres. Sus profesores de matemáticas fueron, sobre todo: Leopold
Kronecker y Carl Weierstrss este último había desposado a una hija del
filósofo prusiano _G.W.Fr. Hegel en filosofía su educ_ador fue Friedrich
~aulsen. 1881: En el semestre de verano Edmund Husserl está en la
Universidad de Viena y prepara su doctorado en matemáticas; Husserl
estuvo matriculado . dos semestres en la facultad de matemáticas,
Weierstrass dejaría una profunda huella en él, así lo reconoce el propio

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

773

Husserl en,su vejez. Husserl pasa cuatro semestres oyendo a Brentano y
trabando vmculos cada vez mas estrechos con él, esto le lleva a tomar su
decis!ón profesional y dice: "de sus lecciones extraje la convicción que
me ~~ valor para elegir la filosofía como profesión de por vida: la de que
cambien ella pude y debe ser tratada en el espíritu de la ciencia estricta."
1900-01: Husserl consuma por fin la obra de irrupción filosófica del siglo
XX: las Investigaciones lógicas; como resultado de esto Husserl es llamado a
Gótingen. Y en 1905 se podría afirmar que empieza propiamente el éxito
de E. Husserl trasladándose a estudiar con él, muchos de los mejores
alumnos muniqueses de Th. Lipss entre ellos O- Daubert y A. Pfander).
Por estos años Husserl descubriría el método fenomenológico y sus
alu~nos constituirían la Sociedad Filosófica de Gótingen, participando
activamente M. Scheler y E. Stein. 1916: Husserl acepta el nombramiento
de P~ofesor Ordinario en la Universidad de Friburgo de Brisgau,
sucediendo en la cátedra a Heinrich Rickert por recomendación de este
mismo. De 1916 a 1928 Fueron los años que Husserl estuvo como
Profesor Ordinario en Friburgo. También se da por terminada en
Alemania . la época del predominio filosófico neokantiano. Lo
extraordinario es que Husserl empieza a separarse de sus alumnos, que se
rehúsan a seguirlo en la dirección de su nueva forma de idealismo
trascendental. 1926: El 8 de abril Heidegger entrega a Husserl, por su
cumpleaños la primera parte de E/ Ser y el Tiempo. 1933: E. Husserl es
d~do ?e baja del claustro académico por el Ministerio del Reich para la
Ciencia, la Educación y la Formación del Pueblo (6 de abril) según el
decreto de las leyes raciales NºA 7642. Tal decreto celebraba también
impedir el acceso a las bibliotecas universitarias a los profesores jubilados
de origen judío. 1935: Husserl estudia la posibilidad de negociar con
Praga, a fin de trasladar sus documentos estenografiados a esa ciudad.
1936: Revocación de la autorización para continuar con la cátedra hacia
el fin_ d~l año calendario 1936. El Ministerio del Reich le obliga a Husserl
a salir de la organización filosófica fundada por Liebert en Belgrado.
1937: Husserl mantendría una actividad filosófica intensísima y solitaria;
sob~e to?o ~uando a la llegada de los nazis al poder, llegó también para sí
el silenciaffi1ento oficial absoluto. Recibe ofertas para salir de Alemania;
~lgunas llegaron incluso de la Universidad del Sur de California en Los
Angeles, que Husserl examinó muy seriamente. Sin embargo decidió
permanecer en Friburgo, sólo se limitó a algunos viajes de conferencias
que debían ser autorizados minuciosamente y que la mayoría tropezaron
en problemas burocráticos. En ese mismo año se habían instalado ya en
la frontera Bohemia, una multitud de unidades motorizadas de HitÍer- el

'

�774

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

dolor físico así como el desasosiego por la constante amenaza hacia la
obra de su vida; llegaron un día al límite. Husserl se apartó por entero de
todas sus actividades en el invierno de ese mismo año; Husserl presenció
cómo miles de las más bellas almas en las artes, la ciencia, la música y la
filosofía eran "exiliadas" hacia el interior de su propio país y Europa.
Poco después del Pacto de Munich apareció por Praga el bienhechor con
el que nadie contaba: el reverendo católic~erman Leo Van Breda,
sabemos sin exageración que expuso su vida par)._galvar las dos cosas que
más le inquietaban a Edmund Husserl en el ocaso de su vida: Su esposa
Malvine y sus manuscritos. Hoy los archivos Edmund Husserl, instalados
en Lovaina, examinan treinta mil páginas de escritos inéditos, la mayoría
de ellos estenografiados, y prosiguen la publicación de las obras
completas: H11sserliana (Martinus Nijhoff, La Haya).

1938: El 13 de Abril dice a Malvine: "Dios me ha acogido en su
gracia; me permite morir". Muere el 27 del mismo mes.
La historia puesta entre paréntesis
Vamos a ocuparnos del devenir del tiempo en sentido, digámoslo así,
macrohistórico, me refiero a la Historia sin más. Empezaremos por
. indicar algunas de las reflexiones generales que existen en la obra de
Husserl sobre la historia.
El fenomenólogo deja claro que él no pretende ocuparse de la historia
en el sentido tradicional y habitual del término, sino que su objetivo es
descubrir la teleología latente bajo todos y cada uno de los fenómenos y
hechos históricos buscando así lo que cualquier otro filósofo cuando
tiene la pretensión de encontrar la verdad, en este caso: anhelada razón
histórica.
¿Qué significaría una hi"&gt;toria dentro de la cual se encontraría el sujeto,
un objeto histórico en sí mismo? Lyotard toma de Heidegger el ejemplo de
un mueble antiguo, cosa histórica. El mueble es una cosa histórica no
sólo porque es objeto eventual de la ciencia histórica, sino en sí mismo.
Pero ¿qué es, en sí mismo, lo que lo vuelve histórico? ¿El hecho de que
sigue siendo, de alguna manera, lo que era antes? Ni siquiera, puesto que
ha cambiado (deterioro, etc.). ¿Será entonces porque está "viejo" y fuera
de uso? Q.- F Lyotard, 1989, p. 118) Pero puede no ser tal el caso, aun
·cuando se ~ate de un mueble antiguo. ¿Qué es lo pasado, entonces, en ese
mueble? y·responde Heidegger: el "mundo" del que formaba parte; esta
cosa subsiste aún ahora, y por ello está presente y no puede sino estar

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

.775

presente; pero en tanto que objeto perteneciente a un mundo pasado,
esta cosa presente es pasado. Por consiguiente, el objeto es por cierto
histórico en s~, pero lo es secundariamente; sólo resulta histórico porque
su procedenoa se debe a una humanidad, a una subjetividad que ha
estado presente. Pero entonces ¿qué significa, a su vez, esta subjetividad
qué significa para ella el hecho de haber estado presente.
'
Estamos pues reconducidos de lo histórico secundario a un histórico
primario, o mejor dicho, originario. Si la condición de histórico del
mueble no reside en él, sino en lo histórico del mundo humano en que
ese mueble tenía su lugar, ¿qué condiciones nos garantizan esa calidad de
histórico originario? Decir que la conciencia es histórica no es decir
~camen~e que existe algo así como el tiempo para ella, sino que ella
11111"!ª u ~empo. Pero la ~on:ie_ncia es siempre conciencia de algo, y una
clanficac1on un tanto ps1cologica como fenomenológica de la conciencia
va a revelar una serie infinita de intencionalidades, es decir de
conciencias a partir de.
'
En este sentid~ la conciencia es corriente de vivencias [Erlebnisse],
todas_las cuales estan en el presente. Desde el punto de vista objetivo, no
hay runguna garantía de continuidad histórica, pero volviéndonos hacia el
polo subjetivo, ¿cuál es la condición de posibilidad de esa corriente
unitaria de vivencias? ¿cómo es posible pasar de las vivencias múltiples al
yo, cuando no hay en éste otra cosa que tales vivencias? Pero con todo
este ~eculiar estar entretejido con todas 'sus' vivencias, no es el yo que
las_ vive nada que pueda tomarse por sí ni de que pueda hacerse un
obieto propio de investigación, ya que la vivencia experimenta un
componente vivencia! prev1amente dado de algo (Husserl, 1992, p. 177).
El es~dio de la corriente de las vivencias se lleva a cabo, por su parte,
en ~an~das clases de actos reflexivos de peculiar estructura.
Prescmd1endo de sus 'modos de referencia' o 'modos de
comrortamiento', está perfectamente vacío de componentes esenciales,
~o tten~ ~bsolutamente ningún contenido desplegable, es en sí y por sí
tndescn~ttble: 'yo puro' y nada más. Este yo puro no es ni un fragmento
pert~n~c1ente a una vivencia ni es tampoco una vivencia más; sino que lo
pcrc1_b1mos como omnipresente y esta omnipresencia constante la
consideramos incluso como necesaria. Este yo está patente, y se nos hace
patent~ ~n ~ada una de las vivencias que tenemos y se nos hace patente
com~ 1dent1co, es decir, que siempre es el mismo, no depende para nada
·
· que estemos teruendo,
·
.del, a ~ d e v1venc1a
es lo que subyace necesaria e
identtcamente a todas nuestras vivencias que cambian, llegan y se van

�HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

776

'777

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

constantemente. Estamos pues ante una trascendencia en la inmanencia.
Inmanencia porque se refiere a todos los actos de conciencia, cogitationes,
trascendencia porque las trasciende a todas ellas al no estar inserta en esa
corriente vivencia!. Siempre ·permanece uno e idéntico, por muy diversas
que sean las vivencias de las que es sujeto, cogito. Lo fundamental es
admitir todo recuerdo no sólo un volver reflexivamente la mirada sobre
él, sino también la peculiar reflexión "en" el__ recuerdo, v.gr. primero
somos concientes sin reflexión en el recuerdo digamos el curso de una
pieza musical, en el modo de lo "pasado". Igualmente existe para la
expectativa, para la conciencia que lanza la mirada al encuentro de lo que
"viene", la posibilidad esencial de desviar la mirada desde esto que viene
hacia su haber percibido. En estas conexiones esenciales radica el que las
propocisiones "me acuerdo de A", "preveo A" y "percibiré A" (Husserl,

1992, P. 177)

que el pasado es como noesis un "ahora" al mismo tiempo que un "ya no"
como noema; el porvenir un "ahora" al mismo tiempo que un "todavía
no", como un pasado presente, como un futuro que estoy viviendo hoy;
por lo tanto, no debe decirse que el tiempo fluye en la conciencia; por el
contrario, es la conciencia la que a partir de su ahora, despliega o
constituye el tiempo que como cosa percibida, en cuanto tengo de ella
conciencia misma es un fluir constante de la conciencia y ella misma es
un fluir constantemente del ahora, de la percepción en la conciencia.
Podemos decir entonces que la conciencia intencionaliza ahora el eso de
que es conciencia según el modo del ya no, o según el modo del todavía
no.
Sin embargo hay una problemática que identifica Lyotard diciendo "la
conciencia sería entonces contemporánea de todos los tiempos, si es a
partir de su ahora desde donde despliega el tiempo; una conciencia
constitutiva del tiempo sería intemporal. A fin de evitar la insatisfactoria
inmanencia de la conciencia al tiempo, caemos en una inmanencia del
tiempo a la conciencia, es decir, en una trascendencia de la conciencia al
tiempo que deja inexplicada la temporalidad de tal conciencia. O.- F.
Lyotard, 1989, p. 121)
No tengo un avance, es cierto, ni un paso desde el primer
planteamiento del problema en cuestión: la conciencia, y en especial la
conciencia histórica que abarca el tiempo y es a la vez abarcado por éste.

De modo que el problema a que conduce la elaboración del problema
de la ciencia histórica consiste ahora en lo siguiente: puesto que la
Historia no puede ser dada al sujet~ por el objeto, el sujeto debe ser
histórico en sí, no por accidente sino de manera originaria. En ese caso,
·cómÓ resulta compatible la historicidad del sujeto con su unidad y su
('.
.,
1
totalidad? Esta cuestión de la unidad de una suces1on se p antea
igualmente con respecto a la historia universal. "El sujeto no es ·si~o u~a
serie de estados que se piensa a sí misma". La unidad de esta sene sena
dada por un acto de pensamiento inmanente a la misma; pero este act~,
como lo advierte Husserl, se agrega a la serie como experiencia [Erlebms]
suplementaria, para el cual será ,menester una nueva aprehensión sintética
de la serie, es decir, una nueva vivencia: nos encontramos entonces ante
una serie que es, en primer lugar inconcl~sa y, sobre todo, cuya unidad
será siempre cuestionada. Pero la unidad del yo no está cuestionada. Es
en lo que la fenomenología se ha desligado ya del bergsonismo. Es claro

Pero en otro sentido hemos elaborado el problema sin prejuzgar
acerca de su solución, llevados po1; la preocupación de formularlo
correctamente: el tiempo, y por consiguiente la historia, no es
aprehensible en sí; debe ser remitido a la conciencia que ,se tiene de la
historia; la relación inmanente entre esta conciencia y su historia no
puede ser comprendida ni horizontalmente como serie que se desarrolla,
pues de-una multiplicidad no se obtiene una unidad, ni verticalmente
como conciencia trascendental que postula la historia, pues de una
unidad intemporal no se obtiene una continuidad temporal.
¿Qué es, pues, la temporalidad de la conciencia? Volvamos a la
descripción de las cosas mismas, o sea, a la conciencia del tiempo. Yo me
encuentro en medio de un campo de presencias, de texturas que poseen
cualidades específicas de los sentidos: el color de las cosas, este papel,
esta mesa, esta mañana; cosas que se me presentan como pertenecientes
a su esencia subjetiva y objetivamente. (Husserl, 1997, p. 90) este campo
se prolonga en horizontes de retenciones (tengo todavía "en la mano" el
comienzo de esta mañana) y se proyecta en horizontes de pretensiones

�778

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

(esta mañana concluirá en almuerzo). Pero estos horizontes son móviles:
este momento que era presente, y que por consiguiente no estaba
planteado como tal, empieza a perfilarse en el horizonte de mi campo de
presencias, lo aprehendo como pasado reciente, no estoy escindido de él,
puesto que lo reconozco. El tiempo del cual nos ocupamos está siempre
condicionado a la temporeidad del Dasein (Heidegger, 1997, p. 432)
ocurre que el tiempo queda ligado a un lug.i.z y la temporalidad es la
condición de la posibilidad. En la medida en que- el reloj y el cálculo dd
tiempo se fundan en la temporeidad hace de este un ente histórico; se
puede mostrar también "que el uso del.reloj es histórico y que todo reloj
tiene, en cuanto tal, una 'historia"' (Heidegger, 1997, p. 432)
Sabemos ahora cómo es posible que ya haya historia, que lo que ha
acontecido se determina por sí misma para la conciencia: porque ella
misma es historia. Toda reflexión seria sobre la ciencia histórica debe
comenzar por este comienzo; que consagra consecuentemente un
capítulo al estudio del conocimiento de sí, arriba a iguales resultados:
"tenemos conciencia de nuestra identidad a través del tiempo. Nos
sentimos siempre como ese mismo ser indescifrable y evidente, del que
seremos eternamente el único espectador. Pero las impresiones que
aseguran la estabilidad de este sentimiento nos resultan imposibles de
traducir, aun de sugerir". Según esta determinación abstracta, podemos
decir desde el filósofo prusiano que la historia universal es la exposición
del espíritu, de cómo el espíritu labora por llegar a saber lo que es en sí (G.
W. Fr. Hegel, 1980, p. 67)
La resurrección de la naturaleza es repetición de una y la misma cosa;
es la aburrida historia sujeta al mismo ciclo, bajo el sol no hay nada
nuevo. Se presenta a través de signos, restos, monumentos, relatos, un
material posible. Ese mueble del que hablaba Heidegger remite ya de por
sí al ¡nundo de donde procede Hay una vía abierta ·hacia el pasado,
anterior al trabajo de la ciencia histórica: son los signos mismos los que
nos abren esa vía, pasamos inmediatamente de ellos a su sentido, lo que
no quiere decir que conozcamos con un conocimiento explícito tal
sentido y que la tematización. científica no agregue nada a nuestra
comprensión; ocurre tan sólo que esa tematización científica, esa
construcción del pasado, es, como se dice, una reconstrucción; es
menester que lo~ signos de donde parte la te matiz~ción lleven ya en sí
_mismos el sentido de un pasado, pues de lo contrario, ¿cómo
diferenciaríamos el discurso del historiador de una fabulación? Volvemos
a encontrar aquí los resultados de la elucidación del sentido, merced a la
historia nos enfrentamos con un mundo cultural que será preciso Por

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

cierto reconstituir y restituir por un tajo de reflexión; pero ese mundo
cultural nos enfrenta a su vez como mundo cultural; los restos, el
mon~ento, el ~elato, remiten al historiador, cada uno según su modo
propio, a un honzonte cultural en el que se esboza el universo colectivo
d~ que dan t_estimonio y est~ captación del ser histórico de los signos
solo es posible porque existe la historicidad del historiador. "El
procurarse, depurar y asegurar el material no es lo que pone en marcha el
retroceso al 'pasado', sino que presupone ya... la historicidad de la
existencia del historiógrafo. Este es el fundamento existenciario de la
historiografía como ciencia hasta en sus operaciones técnicas' más
insignificantes. Por ende, los signos se le presentan al historiador
inve_stidos de manera inmediata de un sentido de pasado, pero ese
sentido no es transparente, y por ese motivo se torna necesaria en la
historia una elaboración conceptual. "La historia no pertenece al orden
de la vid~, sino al del espíritu". (G. W. Fr. Hegel, 1980, p. 73). El espíritu
e~ es~nc1almente el resultado de su actividad. Esto quiere decir que el
histona~o~, fundá~d~s~ en este punto de partida, no debe develar leyes,
acontec1m1entos mdiv1duales, sino "la posibilidad sida fácticamente
exi~tente" (en el pasado). Pero para llegar a eso, piense lo que piense
Heidegger sobre el punto, el historiador debe reconstruir empleando
conceptos.
Esa elección es explícita o no, pero no existe ciencia histórica que no
se apoye s~bre_ una filosofía de la historia. Se dirá que la necesidad en que
se ve el historiador de elaborar conceptualmente el devenir no implica
una filosofía, sino una metodología científica. Porque la realidad histórica
no está esencialmente constituida, co.m o lo está la realidad física, sino
que es esencialmente abierta e inacabada; existe un discurso coherente de
la física porque existe un universo físico coherente, aun para el físico;
pero en el universo histórico, por más que sea coherente, el historiador
nunca puede señalar tal coherencia, porque ese universo no está cerrado.
¿Qué es, entonces la historia? es una forma de la conciencia que una
comunidad tiene. de sí misma, y como tal inseparable de las adquisiciones
espirituales duraderas.
. La causalidad y la comprens1on tienen cada una sus límites. Para
sobrepasarlos es preciso forjar una hipótesis sobre el devenir total, que
n? s~lamente retorne el pasado, sino que aprehenda el presente del
hist~nador como pasado, es decir, los perfiles sobre un porvenir; es
preciso hacer una filosofía de la historia. Pero el empleo de esta filosofía

�780

FERNANDO ROBLEDO ISAAC
HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

está condicionado por una historia de la filosofía, que expresa a su vez
una inmanencia al tiempo de un pensamiento que querría ser intemporal.
De igual manera, las dificultades que encuentra el historiador para
restituir el núcleo significativo de un período, esa "cultura culturante" a
partir de la cual la "lógica" del devenir de los hombres se transparenta
claramente a través de los hechos y los organiza en un movimiento, ¿no
son las mismas esas dificultades que aque'li~ con las que lucha el
etnólogo? Claro está que en la medida en que el historiador se aplica a
sociedades "históricas", le corresponde además revelar la razón del
movimiento, develar la evolución de una cultura y recoger las
posibilidades abiertas a cada una de sus etapas. Tal como había que
"comprender mediante una transposición imaginaria cómo la sociedad
primitiva se cierra su porvenir, deviene sin tener conciencia de ·estar
transformándose, y en cierto modo se constituye en función de su
' estancamiento" Cuando Husserl protesta contra la doctrina historicista y
exige de la filosofía que sea una ciencia rigurosa, no trata de definir una
verdad exterior historia; O-- F. Lyotard, 1989, p.) por el contrario, se
mantiene en el centro de comprensión de la verdad: ésta _n o es un objeto
intemporal y trascendente, es vivida en la corriente del devenir, será
corregida indefinidamente por otras vivencias, por lo tanto
"omnitemporal", está en vías de realización y cabe decir de ella lo que
·decía Hegel: es un resultado -con la diferencia de que sabemos que la
historia no tiene fin-. La historicidad del historiador y su inserción en
una coexistencia social no prohiben que se elabore la ciencia histórica,
son, por el contrario, las condiciones su posibilidad. La fenomenología
no propone, una recuperación reflexiva de los datos de la ciencia
histórica, un análisis intencional de la cultura y del período definidos por
esta ciencia, y la reconstitución la Lebehswelt histórica concreta gracias a la
cual transparenta el sentido de esa cultura y ese período. El hecho de que
la fenomenología se haya situado a sí misma en la historia, y que con
Husserl se le identifique como· una posibilidad de salvaguardar la razón
que define al hombre, que haya intentado introducir sólo mediante una
meditación lógica pura, sino por una reflexión sobre la historia presente,
demuestra que ha comprendido a sí misma como una filosofía exterior
tiempo o como un saber ~bsoluto que -resume una historia concluida.
Aparece ante sí como un momento en el devenir de una cultura, y no ve
contradicha su verdad su historicidad, dado que convierte a esa historicidad
ep una puerta abierta sobre su Verdad.

I

Bibliografia
HUSSERL, Edmund, Idear relativas a una fenomenología pura y una .ftlosofta
fenomenológica Editorial Fondo de Cultura Económica 2ª reimpresión 1992 Tr.
José Gaos.

·

HEGEL, G. W. Fr. Lecciones sobre la .ftlosofta de la historia universal Editorial
Alianza. 1ª Edición. Prólogo de José Ortega y Gasset. Advertencia y traducción
del alemán por José Gaos. Madrid 1980.
HEIDEGGER, Martín, Ser y Tiempo Editorial Universitaria Santiago de Chile
1997 tr. Jorge Eduardo Rivera Cruchaga.
LYOTARD J.-F. La fenomenología Editorial Paidós Buenos Aires 1989 Tr. A.ida
Aisenson de Kogan

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              <text>Humanitas, Sección Historia, 2005, No 32, Enero</text>
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              <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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              <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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              <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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