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                  <text>QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�MENSAJE DE GRAT ITUD AL GOBIERNO DEL
ESTADO DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE
NOTARIOS PÚBLICOS DE ESTA ENTIDAD
FEDERATIVA
Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL

Al recibir · este homenaje, recibo un alto honor, acepto un grave
compromiso y expreso una profunda gratitud. Reciba el Gobierno del
Estado de Nuevo León, y el Colegio de Notarios Públicos de esta
Entidad Federativa, el testimonio de mi encendida gratitud y de mi más
alta estimación intelectual.
Enclavada entre altivas y fuertes montañas - Las Mitas, la silla, la
Sierra-Monterrey, Ciudad de pe,ftles, como le ha llamado algún poeta, no se
ha hecho huraña e inhospitalaria, como solía ocurrir a las poblaciones
geográficamente aisladas. No lo fue antes de que los caminos de tierra y
aire le dieran fácil acceso; menos ahora que la aviación y las carreteras
facilitan las comunicaciones. De sus serranías, Monterrey, sólo he
aprendido firmeza, resistencia, dignidad. La montaña, aquí no ha sido
obstáculo, sino estímulo. Al desafío del medio ambiente, el
regiomontano dio su vigorosa respuesta. Esta respuesta ha sido y sigue
siendo Monterrey: "Capital industrial de México" -por la importancia de
sus grandes industrias- y urbe universitaria.
. No tiene el paisaje regiomontano, ese aspecto sonriente de los fértiles
valles y de las vegas del sur mexicano. Es de piel reseca y de líneas
enérgicas. Nos pone, súbitamente, ante el recuerdo de ese tercer día que
describe el Génesis. A veces, parece surgir en la piedra un extraño afán
de verticalidad afilada y majestuosa. Surge entonces, camino del cielo, ese
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�?87

AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO ),_EÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

primera vista poco acogedora, encuentra que sus habitantes son
cordiales, francos y hospitalarios.

amor. Si entendemos bien lo que significa una educación para el amor,
nuestras escuelas y nuestras universidades se convertirán en fuentes de
luz y de ciencia, de calor y de consuelo para el hombre y la sociedad.

786

Monterrey se transformó de modesta Villa a Gran Metrópoli por obra
y gracia de un visionario de gran clase -el padre del escritor Alfonso
Reyes- que fue el General Bernardo Reyes. En Monterrey, la hora es la
hora y la palabra es la palabra. Se creé en las fábricas, en el valor
fecundante del esfuerzo y en la educación. Eh-.esta "abeja", antes que
Sultana del Norte, esta forjado y forjándose el mejor estoicismo de
México.
Monterrey es un estilo de cultura. Hablo de estilo como estructura de
una entidad básica, como comunidad de carácter, como disposiciones y
modos de comportamiento. Aclaro que Monterrey no tiene un carácter
preceptivo -que suplante su realidad-, ni es algo estático, rígido,
anquilosado. Trátase de una estructura reactiva, no de un mito, que se ha
ido constituyendo en la historia y que funciona ante estímulos
adecuados.
Desde Monterrey: Una circunstancia difícil, un verdadero reto para la
creación intelectual, he escrito mi vasta obra filosófica, jurídica y
humanista. Aquí está mi esposa, regiomontana por cierto; aquí nacieron
mis siete hijos; aquí tengo mi "alma mater"- la Universidad Autónoma de
Nuevo León- con un lema que he hecho mío por dem:ho de amor y de
estudio: "Aierem Flammam Veritatis".

La empresa propia de cada edad, no va a privarnos de la continuidad
del esfuerzo. Anhelamos progreso axiológico y no simple cambio.
Conservemos en el tiempo lo que vamos a sujetar a mejora. Al llegar
nuestro turno de filósofos, de intelectuales, es digno y es justo prender
más puro y más alto, el fuego de la sabiduría, más importante que la
ciencia, sin descuidar los avances tecnológicos, siempre que estén al
servicio del hombre. No sueño con una ciudad de Monterrey celestial,
pura. Solo espero y trabajo para una ciudad más culta, más cordial, más
receptiva, más próxima a la civilización del amor. Y para llegar a la
civilización del amor necesitamqs una educación para el amor. La muerte
del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema cordia~ en un
odiador, solo sirve para arder. En Monterrey sobran eruditos y faltan
sabios. Hay po~a gente feliz, Siento una compasión infinita por ese
.pequeño, admirable regiomontano pobre que vive y muere entre asfaltos
y humo, siempre atenazado por el reloj, molesto por enfermedades que
produce la civilización, saturado de problemas por la crisis, siempre la
búsqueda, pero generalmente frustrado antes de haber encontrado el

No hay que hacernos demasiadas ilusiones con respecto al progreso
técnico de Monterrey. Démosle un sí a la técnica y un rotundo no a la
tecnocracia hueca de fermento espiritual.
Admiro sinceramente el esfuerzo, la tenacidad, el valor para afrontar
problemas que atesora el regiomontano. Me llenan de esperanza los
res~ltados y la eficiencia terminal de algunos servicios educativos que
satisfacen la demanda de educación elemental y secundaria. Me satisface
también, íntimamente el designio y el esfuerzo de hacer una Ci11dad del
Conocimiento¡ pero primero preparemos la infraestructura.
Ayudémonos todos para construir, paso a paso, un Monterrey y un
Estado de Nuevo León, más henchidos de cultura, de felicidad, y de
esperanza. De la compenetración total entre vida y pensamiento bajo el
signo de amor-donación, depende nuestro cabal cumplimiento y nuestra
felicidad.
Permitidme que os diga, tan sencillamente como pueda, cual es la idea
que me hago respecto de mi filosofía y de mi papel de intelectual, jurista
y educador. Y o no puedo vivir vocacionalmente sin mis investigaciones
filosóficas, jurídicas y humanistas; sin mi docencia universitaria sin mis
conferencias, sin mis libros y mis artículos. Tras de abrirse e~ variaos
horizontes, mi obra filosófica reagolpa, en última instancia, hacia la
estrechez de lo único necesario: Una filosofía como propedéutica de
salvación. En ella he trabajado, desde hace varios años, con toda
intensidad y entusiasmo. Intensidad y entusiasmo de vivir que no está
exento, claro está, de una cierta dosis de incertidumbre, de melancolía, de
riesgo. ~ero predomina, en esta vocación del fundamento, un goce lleno
de plenitud presencial de todo cuanto hay en el ámbito finito Qa habencia).
Goce que no convierte la vocación filosófica en una ocupación felicitaría.
Es mi propia vida, con sus angustias y esperanzas, la que me insta a
filosofar. Sin un saber vital de ultimidades no puedo ubicarme ni
autoposeerme. En definitiva, no es la vida para la filosofía, sino la
~o_sofía para la vida, aunque nos pasemos la vida filosofando para mejor
v1v1r. Filosofando para mejor vivir, para realizarnos, para salvarnos. Un
ent~ anhelante de perfección -conciente de su incompletud y de su
linutación- está comprometido a filosofar. No se trata de oficio, sino de
condición humana. Sobre el fondo problemático de nuestra existencia, la
filosofía intenta proyectar una claridad definitiva. La actitud filosófica es

�789

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

un modo de estar en la habencia, esto es, en la urdimbre omniglobante
de entes reales, entes ideales, posibilidades, normatividades y todo lo
habido y por haber. Desde _este modo de estar en la habencia (universal
concreto que equivale a la Creación), se convive y se muere.

todo mensaje, debe estar al servicio del amor que abraza y excede a la
verdad.

788

Para un mexicano que quiere llegar a la universalidad sin traicionar sus
más caras es.encias, las distinciones académicas -nacionales o
extranjeras- constituyen un vigoroso estímulopa!a proseguir en la tarea
vocacional. Eso es todo. Sin agregar un centímetro de estatura
intelectual, nos disponen a la gratitud y nos estimulan a emprender el
asalto de la altura.
La gratitud solo es posible en el ámbito de la libertad. Gratitu~ q_ue va
dirigida a personas: maestros, alumnos, funcionarios. El agradecl11llent~,
como el ruego, siempre es interindividual, transcurre entre un yo y un tu.
Y pienso que agradecer y recibir, dar y rogar es reconoc~r. el mu~o
apoyo y la mutua ayuda. Quien hoy da, mañana puede re~1b1r; y ~wen
hoy recibe, mañana puede dar. Es bello poder agradecer y mide, en c_1erto
modo, la salud espiritual. La gratitud es disposición al a~adec~m1ento
vivo. Recibimos más de lo que hemos ganado. Nuestra vida misma es
una dádiva de amor que nos compromete a vivir amorosamente. Quiero
recordar las palabras de Pablo de ~arso: "J?_.ue tienes _que no. I~ ~,ayas
recibido? Y, si lo has recibido, ¿a que glonarte cual s1 no lo hubieras reczbzdo ( 1
Corintios, capítulo IV, versículo 7) En rigor, sólo he tenido un maestro:
Jesucristo. Y mal cristiano sería si no diese hoy y siempre.
Pero este reconocimiento me insta a la gratitud hacia quienes fueron
mis profesores -mexic~nos y extranjeros- y hacia mi~ alumnos
universitarios -múltiples generaciones- y mis discípulos. Sm e~os no
sería quien soy, ni podría llevar a ·su cabal sentido el homeoaie que
recibo. Y pienso, también, en el diálogo con los grandes muertos, en el
influjo que viene de lejos.
Abrirse a la verdad y abrirse a la verdad para los otros es cumplir la
ley de nuestro propio ser. El amor es inseparable de la verdad: la
esclarece y la posibilita. Tenemos la certeza de que somos hombres para
algo más que para dar con nuestros huesos en una tumba. Condenados
como estamos a la muerte, debemos· apresurarnos -con inquebrantable
voluntad y sin. descanso- a dar nuestro mensaje ~grande o pequeño,
. pero siempre auténtico- antes de pasar a aquel estadio en donde
. p~rq~
tenemos la. certeza -los creyentes- de que sob ran 1os mensaies
todo está a la vista,. en su más prístina patencia. Pero todo develam1ento,

Amo a la jurisprudencia como apostolado de la justicia, porque sin la
justicia - vivificada por el amor- no se mantendría ni se desarrollaría el
Bien Común de la sociedad. Seis años de abogado postulante, y más de
medio siglo -52 años- de ejercer la digna profesión de Notario Público,
dan testimonio de mi quehacer profesional. Mi profesión es parte muy
importante de mi vocación -modo personal de propender a la plenitudy me ha conferido una misión incanjeable, insustituible, única, de vivir en
la tierra en espera esperanzada de la eternidad feliz.
El arte de redactar auténticamente los negocios legítimos d~ los
hombres llevó a la ciencia del Derecho Notarial: Examen de la naturaleza
del documento notarial, su eficacia, su objeto, su invalidez, su formación,
su autor -el Notario-, su conservación, archivo de notarias,
interpretación de la voluntad de las partes, todo ello es objeto de ciencia
y no de mero arte. De justicia reguladora, preventiva o pacificadora, la
función notarial se nos presenta como una función legitimadora, como
un servicio público, como una tarea autentificadora, como un cometido
de fe pública, ligado, desde al inicio, al orden administrativo, si se
prefiere, a la jurisdicción voluntaria, con un significado no judicial.
Tratese de una actividad pública que se ejerce dentro de un radio
determinado que tiene por objeto el instrumento público en relación con
la idea de forma. Amalgama de caracteres difíciles de sintetizar. Yo me
atrevería a proponer como definición del Derecho Notarial, la que a
continuación apunto: La sistemática de la autenticidad teleológicamente dirigida a
realizar la seguridad, la justicia y el bien. común mediante la regulación del acto
jurídico públicoy del registro público.
No es tarea fácil, pero tampoco imposible, codificar como Derecho
Notarial un derecho autónomo de la forma. En todo caso están allí
normas vigentes en torno a la función notarial. Este operatorio público
se establece por autorización gubernamental con demarcación geográfica
y deber de residencia. Quiero recordar, también que el Notario -por lo
menos dentro del sistema .neolatino-: un Profesional del Derecho que aplica
rectamente las normas jurídicas, que tiene conciencia de su función social
Yque sabe adaptar, sin violentar, la norma al caso particular.
No se puede ser un verdadero y dignp notario, sino se profesa una
ética acrisolada, una competencia fuera de dudas y una formalidad, con la
clientela, que ponga de relieve la alta responsabilidad de la función
notarial. No tan sol_o somos -o hemos sido- fedatarios, sino profesores

�790

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL EsrADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

de jurisprudencia y consejeros prudentes de los individuos, de las
familias, y especialmente de las clases más humildes.
Dar fe en actos, contratos y hechos que adquieran relevancia jurídica
es una profesión muy digna. Sin un verdadero amor por la verdad, no se
puede ser un Notario digno. La dignidad del Notario proviene de que es
un singular testigo calificado de la verdad.
Pueden ustedes estar seguros que su companía, su afecto y acaso su
admiración, me producen una satisfacción íntima, legítima, sin caer en
embriaguez ni delirio de grandeza. ¿Ac~so no soy homo humus, nada
prehistórica? Pronto nos separaremos para ir a nuestras respectivas casas
y para seguir con nuestros respectivos quehaceres. Pero me quedaré
con ustedes en nú. Buscaré alcanzar altura elevándome sobre su altura
de amistad.
He partido de lo poco que soy para alcanzar lo otro paso a paso,
caminando sobre imperfecciones pero decido a recoger algo de lo
verdadero, de lo bello y de lo bueno que pasa a la vera y advierto en el
hondón de mi alma. En medio del sufrimiento, del esfuerzo y del
sacrificio viene galopando la aurora.
Un hervor de reverencias y de amores debe impulsar el vuelo
generoso. ¡Fuera con las minúsculas ligaduras que restan posibilidad a la
obra, velocidad a la carrera y belleza al sacrificio! Hay que batir alas sobre
la desventura de la enfermedad y del sufrimiento. No ir adelante es
volver atrás. Caminaremos -cosa en verdad difícil- calculando la
situación y conservando el rumbo.
Porque siempre he estado en éxodo hacia lo absoluto, no me exalto
por los triunfos ni me deprimo por lós fracasos. Un homenaje como el
que se me tributa generosamente el día de hoy, me atemoriza un tanto.
Pienso en aquellas aleccionadoras palabras de Quevedo: "Vuelve los ojos, si

piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer, y hallarás que no eras, que es Íll
última miseria". Existo, porque procedo del Ser Absoluto. Sin ese Ser
Absoluto, nada soy. En Él, y solo en Él, puedo encontrar plenitud Y
descanso, libertad y júbilo, en un homenaje compartido y con
destinación final en esa alegría de Dios que relativiza todo.

Allí en el hondón del alma tstá la enjundia de lo que somos y de lo
que a.11helamos ser. Lo demás: estruendo que se produce, vértigo de la
vida, ¡no vale la pena! Importa, eso sí, acometer el riesgo de cada día con
un temblor de impulso seguro y de certidumbre vocacional, en espera de
que la flecha -hoy caminando callada y misteriosamente- dé algún día en

•791

e! ~!aneo.

H~sta entonce~,. y_ para entonces, aquí seguiremos, día a día,
v1V1endo la vida como milicia, ¡Militia Christi! Milicia de cristianos de
~ombre_s comprome~dos. Firmes, pero abiertos siempre a los su:ves
1mperat1vos de la amistad y del diálogo, para saber ser hombre entre los
hombres.
He aquí lo que tenía que decir. El resto es silencio preñado de gratitud
y promesa.

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN
Auroa Georgioa Bustos AreDanos
Estudiante de la Faculud de Filoso6a y letas

Univemdad Autónoma de Nuevo León

Introducción

FJ. hombre se pregunta, qué son las cosas y después de darse cuenta que
IIÓlo él es quien puede dar respuesta a lo que las cosas son, él continua
pieguntándose, sobre "cómo es" que sabe lo que las cosas son, o cómo
ca que puede llegar a conocerlas. Toda vez que se consiga una respuesta,
m posible establecer una explicación de las cosas y eo base a tal
cipJicación se podtá fundamentar todo un sistema.
Este trabajo de investigación tiene el propósito de ahondar sobre el
problema del conocimiento en la filosofía de Platón, por lo tanto, es
importante definir primero, qué es el conocimiento.
El conocimiento es la relación que se da entre un sujeto y un objeto,
donde la función del sujeto es aprehender al objeto y la del objeto, en ser
aprcheosible y ser aprehendido por el sujeto, mieotns ambos
peananecen separados etcmamentc uno del otro ontológicameote.
(Hesacn,J. Teoría di/ úll«imit11to. Teoría Q1llfOi di/ ú11oamie,,1(), pp.26).
La t.coiía del conocimiento de Platón se caixteriza por la concepción
del conocimiento como una reminiscencia (""'1111111.riJJ, es decir un
tccucroo; y hace referencia al conocimiento verdadero como aquel que
llega a conocer ~ Ideas, conceptos, y no en los objetos sensibles, a los
que Platón calificó como simples copias o sombras de las Ideas.

El conocimiento que se fundamenta

ldcalismo.

en las Ideas

se ·conoce como

�CONCEPCIÓN y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

7g5

AURORA GEORGINA eusros ARELLANOS

794

La unportancia del Idealismo en b. Filosofia radica no en que se

pueda ieconoccr la posibilidad de "llegar a conocer", como lo

~

Sóctates al afianu que él sólo sabia que no sabia nada, la importancia del
Idealismo platónico radica ert que, Pb.tón propolle, por vez primera un
sistema por el cual se puede llegar: al conocimiento verdadero y así
mismo Pb.tón se.prcgnta cómo funciona b. relación enttc objeto y sujeto

:es e

Platón afuma, que los sentidos son inca
d
bs cosas, es decir aquello que h
conocer la esencia de
sentidos sólo pueden percibir loac:qr
_cosas sean lo que son, los
decir bs impresiones dichas im q. os ob¡etos producen en ellos, es
,
preStoncs son las sensaciones.
· · · las cow sensibles u,w¡ en mod al
. .
que dirija hacia ella• su aten . , o guno tnvttan al entendimiento a
competentes de ellas
. oon, por que los sentidos son ¡·ucces
~.1:-:
•
mientras
enu:11w111,ento a reflexionar por que1 otras . hay que obligan al
ningún sano juicio acerca de
~ os ~en~os no sabrían emitir
alma, y requien: un serio exam~. ell teslllnontos parecen extraños al
entonces a su auxilio al entcndirni e os, por tanto, d alma. llammdo
si cada una de esm cosas se re6 ento y a la reflexión ttatll de aaminar
perpleja (ante dos caminos) d:~aso~ ~a dos distintas ... el alma
1
fonada a hacer pesquisas y a'
en ~ • entendimiento y se ve
cstt
l
.
prcgunW'Se a st misma que la 'dad
caso, e conoomicnto de la unidad
d
es wu . En
la vuelven hacia la contemplación del
uno e los que elevan al alma y

dentro de una esencia dcalista del conocimiento
La Dialéctica, según Platón, funciona como ciencia y como método
pata p&lt;&gt;det así llegar a 1ás Ideas.
Abordar la teoría del conocimiento dé Platón, implica entender sus
doctrinas filosóficas éticas, políticas y ontológicas e las cuales conceptos
como Idea, Conocimiento, Virtud, Alma,· y las divisiooes que hace_de
ésa principalmente, cscin en constante intettelaciótt.
' En cuanto a la influencia del Idealismo platónico a través de h
historia del pensamiento filosófico, ésta es irulegable, su trascendencia se
puede advertir no sólo en sistemas filosóficos tales, como el Idealismo
Alemán de la época Moderna, sino wnbiéo Ct1 el pensamiento filosófico
de San Agustín de Hipona, quien relacionó íntimamente la filosofía
platónica con los dogmas del Cristianismo·ducante la Patrística.

Conocimiento y Percepción
El conocimiento, según Platón, es recordar lo que está dentro del
alma. Las cosas sC11sibles son sólo un estimulo para el alma, la cual desde
lo sensible, se apartará, y Sé elevará a la contemplación del Set.
~énon: ¿Y qué medio adopbcis, SócratcS, para indagar lo que de
ninguna tmntt2 conoces?¿Qué principio te guiará en la indaglu:ión de liú

cosas que ignon.&amp; absolutamente?.. ..
·
Sócn~: ... -~\Í ¡,ue.-1, para el alma, siendo inmortal, renaciendo a la vida
muchas veces y hllbicndo visto todo lo que pasa, tanto en éslll (vida)
como en la otra, no hay nada que ella no haya aprendido por CAta razón,
no es extaño que, respecto a la virtud y a todo lo demás, esté en estado
de recordar lo que ha sabido. Porque, colllO todo se liga en la natunle22.
y el alma todo o ha aprendido, pÚedc, recordando una sola cosa, a lo cual
los hombtu llaman aprender, ~ontrar en sí mi~ma todo lo demás, con
tal que tenga valor y que no se canse en sus indagaciones. En efecto,
todo lo que. ac llama bulc:al y aprender no a otra con que

d1as

d

s:.2

Las cosas que son percibidas a través d
.
ser al mismo tiempo, por ejemplo:
e los sena.dos parecen ser y no
Al o~servar una hoja de papel blanco, se encuen
su totalidad blanca, sólo es casi blan
tra que esta no es en
blanca, es decir es y no cs.l
ca. Por lo tanto es blanca y no es
El color, al impresionar, sólo brinda un co . .
blancura de la hoja. El sentido d la .
nocuruento acerca de la
la imagen,
.
.
e vista corrcspondi t al 1
mtenttas que una a · .
en e co or capta
no se conoce io que realment panencia es fonnada dentro de la razón y
ala sensibilidad que poseen 1:s e~r:~ ~onoce su esencia. Pero gcaci.as
que pueden sentir (sensaciones) 1
adlos, entre ellos el hombre es
0 que es pcnnit
maneta, tos ob¡etos
·
'
'
que les rod
e conocer de esta
ean.
A es~ tipo de conocimiento ue
que conociste en captar inform;ci\n
como conocimiento sensible.

Los sentidos stempre están en la . ,
q_uc por ser materiales, se encuencr: ::~ con los objetos sensibles los
~do objeto de generación
. , pre en constante movimiento
.
y corrupcwn, y de ser así, entonces:
,

163

2

Pbtón. Rep1ibúta; LJbro VII· Ed· POlT\13,
. , Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 162-

seco,dar.
l

1

Platón. Mmótr o d, _la Vi,t:Md. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos..." . 2003, p. 2'1J

.
:idmedio
env~ del ~to de sentir (acción
extenor), se le denomina

Marias, Julián. Historill tk la Filostfia.

�796

AURORA GEORGINA Busros AREUANOS

CONCEPClóN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Una cosa que estuviera siempre en movimiento no podría ser conocida
por nadie. Micntns que se aproxima a conocerla, se haría otra y de otra ·
naturalc-a; de rucrte que no podría uhcne lo que 01 y cómo OI. No hay
intcligcncia que pueda conocer el objeto que se conoce. si esa: objeto no
tiene una manera de ser deti:tminada.•

De ahí que el conocimiento de lo sensible es sólo aparente. Las solas
se:osaciones que·producen los objetos sensibles, no descubren la verdad
de las cosas.
"'-

" sensible r'dc lo
El filósofo Platón, coloca a este conocimiento
aparcntc'1, en el nivel de la opinión (doxa) palabra de la que hace \11
análjgjs en d dwogo el Ctatilo o dd Leiiguaje, en el que define a la
pilabra don u opinión de la siguiente manera:
Doxa es el nombre que, o procede de seguimiento (diooxis) y en este
wo, es la indagwón a que el alma se consagra pan saber la verdad de
las cosas; o bien el nombre del disparo de la flecha (toxon). Yo prefiero
la última explicación y por lo menos la palabra accncia (toecais),
responede a la misma idea. En efecto parece (don), expresar el anhdo
(oisis) del alma hacia las cosas para conocer su naturaleza. la misma
relación hay entre la palabra voluntld (boulcc) y disparo (bolee), así
como laruarsc hacia (bolcsthai) y deliberar (boulcsthal). Todas cst2S
paW,ras corresponden al mismo orden que don, no son más que
diversas expresiones de una idea de tiro o de arranque.5

· En griego la palabra do.xa, signilica "opinión o creencia'", y la palabn
diooxis, significa "persecución o aspiración"7, mienttas que toxon indica
"disparo de flecha"'. La palabra oicsis, también sjgaifica "opinión,
pensamiento, apariencia, petsecución y presunción"' por lo cual se
identifica con los vocablos-de doxa y diooxis, al igual que oisis, palabn
que se deriva del vocablo "m&lt;a&gt;"que significa "creer, pensar, suponer,
1
presentir, desear y anhelac' º. Las palabras anteriores, expresan según
Platón, la misma naturaleza que la palabra doxa, ~s decir, dan como
signi.fi~o una misma idea, que es la de doxa como una creencia.

Las palabras boulh y bolh tienen una estrecha relación, pues la
primera (boulee), significa tiro o lanzamiento11 y la segunda (bolee) indica
''volwitad, determinación deliberación, o parecer,, que para Platón estos
dos vocablos, señalan el modo de actuar de la opinión.
La opinión es una creencia fundada en el alma, por la determinación
de ésta, en búsqueda del conocimiento de las cosas. El alma se "lanza
como una flecha" hacia el objeto que desea cottocer y a partir de las
sensaciones que dicho objeto imprime en el alma del hombre, son sobre
bs cuales formula creencias, pensamientos y suposiciones, es decir
construye opiniones.

Por el contrario, la palalm aboulía, derivado del vocablo e&lt;~UA1J que
significa "falta de voluntad" 12, indica "irresolución''º es un quedarse
quieto que para el filósofo significa la no disposición del alma hacia un
lan2USC a los objetos, (ou ~CXAUtQ, es un no realizar lo que le es propio
(as~&gt;.euto)14.
La opinión sólo conoce por la apariencia, siendo aquello que es y no
es, entonces ésta opinión ocupa un término medio entre todo lo que
realmente es, y lo que no es en absoluto. Mientras que la ciencia tiene
por objeto al ser, y la ignorancia al no ser, la opinión difiere tanto de la
ciencia como de la ignorancia, siendo la opinión algo que posee menos
claridad que la ciencia, pero menos oscuridad que la igoorancia.15

Platón afirma que cuando el alma dirige su mirada a los objetos
iluminados por la Vetdad y por el Ser, éstos objetos son claramente
conocidos; pero si el alma vuelve su mirada a lo que está mezclado con
las tinieblas la vista se obscurece y sólo tiene opiniones que pendulean de
16
un lado a otro, careciendo de toda inteligencia Aun así, la opinión tiene
la facultad de juzgar por las apariencias17 lo que es y lo que no es al
mismo tiempo, sin embargo, esto provoca que emita tanto juicios
verdaderos como juicios falsos.

• Platón. El C,11tilo o delUfl/.lllljt. Ed: Pol1'Ú3, Col. "Sepan Cuantos ..." 2003,pp.412
5 Platón. Ct'IIIÍh o dd Uflf."'9'· Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 390391
6

DittiOlltllÍO Gri«o-Espa,rol'Mif}lcl Babalangue, S.P. 1953

10

Dia:ioll4rio MtJflll41 G•Espaio/VOX

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Platón. Croli/o o dd Ln11,11aje. Ed. Porrúa, 2003 Col. "Sepan Cuantos...". 2003,

pJ91

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797

Rtp,íbJi&amp;11; Libro V. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 129
Platón. '&amp;ptOJ/ka: Libro VI Ed. Pornía, Col. 2003"Sepan CuantoS...". 2003, p.

ti Platón.
16

15
17

Platón. Rplibliar Ed. Pomía, Col. 2003"Scpan Cuantos...". 2003, p. 128

�798

AURORA GEORGINA BUSTOS ARELLANOS

CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Cuando los objetos que entran por los sentidos y que se graban en d
corazón del alma, dejan ahí huellas ... de una profundidad suficiente y se
CMAerVllt\ largo riffltpo, lnl que ci11'in en Clltc C2AO tienen la ventaja ~
aprender fácilmente; de ret.cner lo que han aprendido, y la de no
confundir los signos de las sensaciones y fonmr juicios vcrdadcros.11

por donde la ciencia es más preciosa que la opinión y cómo difiere de
elb por este encadcnamiento.24

Cuando la cera (contalida en el alma), es demasiado bbnda... y el signo
de 101 objeto&amp; no es limpio ...estín en posición de fonnuhr juicios falsos.
Porcpie cuando ven. oyen o imaginan alguna cos~ no ?J-diendo a¡,licar
en d acto cada objeto a su signo, son lentos, atribu~ a un objeto lo que
cormponde a otro, y genea)mcnte ven. oyen y conciben
caprichosamente. Y asi se dice de ellos que se engañan y que son unos

ignonntts.t,

Al fotmum uo juicio es necesario que se jwgue necesariamente algo
que aisteª, el juicio falso es:
Todo yerro ca ... cuando tomado un objeto t'C3l por otro objeto real, se
afuma que tll objeto es tal otro. De esta nw1era se juzga siempre sobtt
lo "1C .e t:mtc, retn tomando una COll:l f'(')[ tora y pude decÍrRe ~
cuando falta el verdadero objeto que se considera, d juicio es falso.21

La opinión, por el concuno del pensamiento y los sentidos, realiza
juicios negativos o afumativos sobre los objetos. Quien jw.guc de
foana coaccta, foanará un juicio verdadero, teniendo así una opinión
vcahdcra.

La opinión veabdcra como el juicio verdadero, no pueden ser
ciencia, para explicar esto Patón hace una comparación entre la opinión
vctdldcra y la ciencia con respecto a bs estatuas de Dédalo que pueccn
siempre estar ''a punto de escapar". Las opiniones tienden siempre a
"cscapu"22 "porque no estár ligadas con un razooamiento causal',21
En efecto w opiniones verdaderas, mientras que subsisten son una
buena cosa, y producen toda clase de beneficios. Pero son de suyo poco
subaistcntu y se csapan dd alma del hombre; de suerte que no son gran
precio, a mcno11 que no 11e b., fije poc el conocimicntn razonada en la
relación de causa y efecto, esto es, mi querido :Mcnón lo que antes
llamábamos reminiscencia (recuerdo). Estas opiniones uí ligad» hacen
pot lo pronto conocimiento, y adquieren después estabilidad. He aquí

En el diálogo El Menón o de la Virtud Platón dice al respecto de la
opinión, que cuando ésta es poseída en comparación con quien tiene el
pleno conocimiento de wi mismo objeto, el primero Q.a opinión), no será
peor que el que tenga conocimiento, aún cuando sólo se conozca la
verdad gracias a la conjetura (juicio que se forma de algo por señales o
indicios), puesto que la conjctua verdadera (opinión verdadera) tmibién
dirige, como la ciencia, hacia la rectitud de una acción (toda acción tiene
como fin el Bien~. La ciencia enseña a obrar bien, cuando la conjetura
produce el mismo efecto, siendo que la conjctua vet:dadeta no es menos
útil que h ciencia26
En este mismo Jülogo, el filósofo señala que se puede llegar a realizar
conjetuffl verdaderas a través del recuerdo que el alma hace sobre las
cosas que conoció en tiempo pasado, anunciando así la inmortalidad de
la misma.

Platón considera al alma como una entidad inmaterial distinta y
c011trapuesta al cuerpo, el alma no es resultado de la vida del cuerpo, sino
es principio de d1a misma y de su vida.n
La naturaleza del alma es animada, es decir que la esencia del aln\a es
movimiento provocado no por a1go externo a ella, sino producido en ella
misma, por lo tanto el alma no puede dejar de ser alma, desde el
momento que no depende de nada o nadie para vivir. "Ad 1/ q,u s, 11111,i,e
por si IIIWIIO, 1s ,/pri11apio dt 1110Wllit11to, y ~plltlU 11i """", ,up,rear, por tJllt lo
.J
•
•
~-'
,, , ,
IJ"' u ''"'"' por JI IIJUIIIO es llll/lOTUU. • • .
El alma es simple, única e inmortal, mientras que a diferencia del
cuerpo humano, éste es un conglomerado de muchos elementos que se
disuelven en la muerte19•

,.. Platón. M1!1J11 o dt la VltfMII. Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003, 318
25 ''Todo lo que el alma esta dispuesta a hacer, que cuando preside la sabiduría,
todo conduce a su bien, así como todo a su desgracia si aquélla falta" Platón. M111ó11 o dt
"1 Virtlld. Ed. Pomí2, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 308
26J&gt;latón. M111ó11 o d, lt, Vimld. P..d. 'Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 318
11 Ffaile, Guillermo. Histori4 dt 14 Fi/Mofa l. B..A.C., pp 371
21 Platón. Fwo o d,J.AAror. Ed. Pottúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 265
29 Fraile, Guillermo. Histori4 d, /¡z Filosof1111. B.A.C., pp 371
·

11 Pbtón.

'li,/"'1 Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan Cuantos...". 2003, p. 473

"Platón. T.._, Ed. Ponúa, Col. 200.3 "Sepan Cuantos...". 200.3. p. 474
JO Tbidmr, pp. 467·
.
Ibi•
u .Abbagrwto, Nicolás. I-li.r"1n4 di la Fil«ojia, VQj_1 Ed. Mont:ancr. 1978, pp.89
23,Platón. M~ odllll Virtlld. Ed. Pornía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. .318

ll

799

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

800

AURORA GEORGINA BUSTOS AREUANOS

F1 filósofo describe al alm2 como inmateria), invisible, intangible,
impciccptible a los sentidos ''Exirll fllllmellle si11 eolor, si11 jo1'111a, i11ta11gible,
•.-.L .,_ • 'b'la 111~,w,-. #.,.__.,.,.,,Y.l
SUIIQII JIJlfl tJJI i. ll
:
El alma así como los dioses y los demonios, según Platón, es eterna e
irunortal, pero es inferior a éstos31, porque por analogia las almas y los
dioses, ambos viajan en aaos tirados por caballos alados, los caballos de
los dioses son todos excelentes, miciitras que ~de los caballos que tira
el caauaje del alma es negro y rebelde, cii tanto que el otro es blanco y
dócil, el alma ciitonccs, se ciicueotra dividida entre una parte ,a(Ü)na/,11
que tiene por misión dirigir las operaciones superiores del hombre y que
ésta en comunicación con el mundo ideal o de las esencias; b parte
iroál,I, es b fuente de las puiones nobles y generosas de los hombres que
perece con el hombre mismo"; b tcrceu .partc es la rona,pisab//4, lugar
de donde provienen los apetitos groseros y las pasiones inferiores,
'además de ser mortaln

Lo que los.hombres dicen haber aprendido, o indagado no es otra
cosa más que recordar.38

El alma, parecida a planchas de cera, donde se marca en ella, como wi
sello, la impresión de aquello de lo que se quiere recordad entre todas las
cosas que ha visto.
...~rnndo (la., ¡,lanclm de cera), dis¡,u~m a recihir nUC!ltra.~
sensaciones y reflexiones, y consct"ftfflOI el rccuetdo y d conocimiento
de lo que esti en ellaa grabado, en t2nto que 12 imagen subsiste; y que
cuando se boma o no es poa"ble que se -ycrifiquc esta impresión, lo
olvidamos y no lo sabemos.39

En el libro VI de la República, Platón dice lo siguiente, con respecto
al alma y la opinión:
PJ alma para llegar a conocer los objetos en sí mismos, se sirve primero
de suposiciones, no para llegar huta un primer principio, por que no
puede remontarse ~ allá de las suposiciones que se ha hecho, sino que
empebndo imágenes terrenas y sensibles, que sólo por la opinión conoce
· y suponiendo que son claras y evidentes se ayuda de ellas en el
conocimiento de 1as vcrdadms figuras.36

El alma es el ótg2110 a la que le corresponde distinguir entre lo que es
y lo que no es, pues lo que hace el alma es aprender la esencia de las
cosas, a partir de las sensaciones que ha percibido primero por medio de
37
la opinión. Y d alma siendo inmo~ reconoce a la vida muchas veces
y después de haber visto todo lo que pasa tanto en esta vida como en
otras, no hay nada que ella no haya aprendido ya, por esta ratón d alma
-; siempre es sabia, y sólo ret.u~ aquello que ha aprendido .
..

ao Platón. l◄idro o d,J AMw. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003,
31 I/Jid,,,,, pp 265-266 y Ti,,,,o. Ed. P ~ Col. "Sepan CU211tos ...". 2003, pp. 323
12 'Plttón. ~ LJIJITJ W . F.d. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 97 y
Ed. Pomía, Col. "Sepan ·Cuantos ...", 2003~ pp 326
u PlatQn. RljJ&amp;.o; Li/»11 W. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 99

T••

34
35

lbidem

.

Fnile, Guillenno. Hidfflll di ltJ Fi~ 1. 8.A.C., pp. 371
36 Platón. ·RIJ"1bit11,· LJlm VL .Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 154
37 Platón. M,llá,, o d, 14 Vntlttl. Ed. Potrúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 299

801

31

1/Júla

39 Platón.

TMltlRI Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan CI.Wltos...". 2003, p. 470.

�MATERIALISMO-ESPIRITUAL EN UNA SOLA
NATURALEZA: EL HUMANO
José Luis Cisneros Arellano
Estudiante de la Facultad de Filosofía
Colegio de Filosofía

UANL

Introducción
El pueblo de Frankfurt fue partícipe en 1900, del nacimiento de una de
las mentes más capaces e influyentes del humanismo del siglo XX. Me
refiero a Erich Fromm, quien forma parte ahora de un capítulo obligado
en los estudios humanísticos de todo el mundo occidental. Estudió
psicoanálisis y la influencia de Marx y Freud se pueden ver en la obra que
a continuación presentamos: El arte de amar.
El Diccionario de filosofía de José Ferrater Mora dice referente a Fromm:
... fue uno de los fundadores del Instituto psicoanalítico de Frankfurt. Su
interés por el marxismo y especialmente por la concepción marxista del
hombre y la necesidad de superar el estado de alineación, lo acercó a
Horkheimer y a otros miembros del Instituto de Investigación Social ...
La posibilidad de acercar Freud a Marx y de proporcionar bases
psicológicas y filosófico-antropológicas al marxismo parecían una base
segura de cifllentar la asociación de Fromm con el Instituto mencionado
últimamente. Sin embargo, tanto la formación, principalmente religiosa y
ética, de Fromm, como la interpretación gue dada de Freud, lo alejaron
de la escuela de Frankfurt. Con~ribuyó a ello, además su insistencia en los
aspectos psicológicos y &lt;&lt;existenciales&gt;&gt; de Marx.... Fromm ha
tomado muchos de los hechos y problemas de la época contemporánea
-el autoritarismo, el temor, la soledad, el amor a sí mismo (y el amor de

�804

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

sí mismo)- y los ha sometido a lo que a veces se ha llamado
&lt;&lt;psicoanálisis humanístico&gt;&gt; 1

Con esta aclaración, se puede ver ya el rumbo que tomará este libro,
pues es en primer lugar, como él mismo lo dice al inicio del Prefacio "LA
2
lectura de este libro defraudará a quien espere fáciles enseñanzas en ei arte de amar. "
Y es que para Fromm, el problema de la existencia humana no se puede
resolver con las prácticas de la sociedad conte~oránea, a saber: como si
fuera un manual de trabajo para quien no tiene conciencia de su
individualidad.
Por estos motivos, Fromm realizó un estudio con tintes humanísticos
y existenciales que no por eso caen en el concepto de angustia. Por el
contrario, Fromm pugnó por eliminar ese sentimiento que_ ha
caracterizado a la sociedad que vivió en la postguerra, y reemplazarlo por
, el amor como actividad productiva siempre en vistas de un bien racional
superior. Precisamente esa idea de bien racional superior, marcaron el
paradójico pensamiento de este psicólogo, pues implica una
espiritualidad al mismo tiempo que no puede desprenderse del
materialismo. Sea como fuere, pues me estoy adelantando
innecesariamente en mi crítica, Fromm fue un humanista que tuvo el
chispazo de legamos un muy personal y crítico estudio del amor, que es
.el sentimiento más descuidado últimamente por los filósofos.
Empiezo pues, con un breve análisis y finalizo con una breve crítica
del libro y de las consecuencias que se desprenden de las ideas de
Fromm.

Análisis
Todo estudio, sea del tema que sea, debe tomar ~n cuenta en la
medida de lo posible, tanto el contexto como la propia perspectiva de
quien realiza el estudio. Así pues, antes de iniciar el estudio de las ideas
propuestas por Erich Fromm en su obra EJ arte de amar, debo ser sincero
con el amable lector y advertirle mi propia postura. Fromrn, como ya se
vio en la introducción, fue un pensador existencialista preocupado por
enaltecer la condición humana en su capacidad para amar, y luchó contra
la corriente enajenante que reducía al ser humano a la condición de
máquina. Pero f:n su pensamiento, profundo y humanista, siempre
existió un materialismo.
1

2

Ferrater Mora, José. Diccionario defilosofla, tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001
Fromm, Erich. El arte de amar. Ed. Logos. Medellin, Colombia. S/año.

805

Por otro lado, en la postura personal de quien esto escribe, me atrevo
a declarar que me han impresionado las deducciones y reflexiones de
Fromm, pero aún me cuesta trabajo desprender una ética del
materialismo, tal y como los psicoanalistas pretenden, pues considero
necesaria la existencia de "Algo" que fundamente la existencia humana.
Se puede llamar Dios, Cosmos, Motor inmóvil, Bien Supremo, etc.; se
hace necesaria la palabra Dios, a fin de poder hablar en los términos que
utilizó Fromrn.
Con esto aclarado, paso al análisis dicho, y propongo un índice guía,
helo aquí:
1. Determinar algunos de los principios metafísico-antropológicos
en los que se fundamenta Fromm.
2. Revisar, desde una antropología, qué es el Amor según Fromm.
3. Analizar la tesis de Fromrn de que el Amor es un arte y la
respuesta al problema de la existencia humana.
4. Emitir un juicio ético final desde una antropología de la
existencia, al mismo tiempo que emito una crítica personal.
Principios metafísico-antropológicos según Formm:
Lo primero que se debe resaltar entonces se enfoca directamente
sobre los principios metafísico-antropológicos. Así pues, descubro que el
psicólogo alemán parte de fundamentos materialistas, es decir, él sólo
reconoce la existencia de materia. Por lo tanto, no le concede existencia
3
al espíritu, entendiendo por ello lo que no es materia, pero que existe •
Ahora bien, Fromm concibe al ser humano como un ser con
racionalidad, conciente de su existencia, y se pueden extraer las siguientes
tesis antropológicas: el hombre es un ser material; es un animal cuya
diferencia específica es la racionalidad; la racionalidad ha sido la causante
de la separación del género humano de la naturaleza, debido a la facultad
de conscientización propia de la razón; el hombre siente la necesidad de
mitigar el sentimiento de separatidad y buscar soluciones; el hombre sólo
posee su razón y es con ella con la que construirá la respuesta buscada.
Entre los conceptos que Fromm maneja con mayor insistencia y
sorprendente habilidad, se encuentran separatidad, neurosis, alineación y
por supuesto, amor. Los tres primeros denotan cada uno una ideología
3 Al respecto, tomo la definición de espíritu en su sentido escolástico cristiano del
Diccionario de Filosojia de Ferrater Mora, y dice: "El témlino 'espíritu' es usado aquí para
desit,nar una 111bsta11cia o 1111a Jom1a viviente inmaterial' Tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001

�806

607

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN. UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

en particular, que no hacen sino marcar la influencia que dichas
ideologías ejercer sobre las deducciones de Fromm.

puede elevarse sobre la nada o sumirse en el abismo de la guerra y la
destrucción.

Bien, en primer lugar estád concepto de "separatidad", con el cual se
denota una clara visión existencial. Según Fromm, el hombre se haya
separado de la naturaleza que le di.o la vida, ve con incertidumbre su
futuro, esclarecido solamente por la oscuridad de la muerte como
destino final. Pero el concepto de angustia ap~ce y es el resultado de
esa separatidad que lo aqueja continuamente, y lo hace buscar una
solución que elimine ese sentimiento que no tiene nada de biológico. La
influencia del existencialismo del siglo XX es notable y no cabe la menor
duda de que para Fromm el hombre es un ser angustiado, que busca
desesperadamente aliviar ese sentimiento de soledad e incertidumbre
inherente a toda existencia humana.

El tercer concepto que Fromm utiliza con mucha frecuencia es el de
alienación. ¿Qué quiso decir con él? Para este pensador, la alienación es
el producto del sistema capitalista y, de todo aquel poder despótico en su
intento por eliminar la conciencia y el raciocinio dignificante. Es decir,
que los medios de comunicación, la división del trabajo extenuante, las
políticas de " pan y circo" para el pueblo y un impresionante sistema
educativo tienen como finalidad el hacer de cada hombre un autómata
un ser máquina que responda rápidamente y con eficiencia sin
cuestionar, a las ordenes de quien ostente el poder en ese momento.

El segundo concepto, neurosis, muestra la influencia que el
psicoanálisis freudiano y el biologismo ejercieron sobre el pensamiento
de Fromm, pues toda psicología freudiana parte de un materialismo
sostenedor de la tesis de que el raciocinio es sólo una función químicobiológica que se desarrolla en el cerebro. Con la . influencia del
psicoanálisis, Fromm reafirmó otras tesis de suma importancia: la
educación como origen de muchas de las patologías y, a la práctica de las
virtudes y vicios del hombre como soporte moral de las costumbres
sociales. Me explico:
Por medio de la educación, este pensador alemán sostuvo que las
actitudes y patologías del ser humano se transmiten de padres a hijos,
determinando así el futuro subconsciente de cada persona de acuerdo
con la actitud maternal y patriarcal observada en la juventu0v Por otro
lado, con la práctica de las costumbres, a través de la historia y el tiempo
individual de cada uno, se transforman ellas mismas e_n moral y leyes
positivas. Fromm quiso d~cir, con esto, que la actividad es sinónimo de
vida; para Fromm, sólo en la actividad el ser humano se realiza, se hace a
sí mismo y con ello, se constituye en lo que actualmente es.
Pero he aquí que a Fromm, un verdadero defensor de la esperanza y
la fe en la capacidad del hombre como ser constructor y no como
destructor, le aborrecía la idea de que el hombre, en su práctica, en su
actividad que sólo se da a travé~ del tiempo en un materialismo histórico,
produjera sólo degradación, ~ostilidad y muerte. La neurosis constituyó
para él, la· muestra comprobable por medio de las investigaciones
psiquiátricas de que el ser humano es ante todo un animal racional, que

)

Fromm culpa al principio económico capitalista y al deseo de poder,
gloria y perennidad presente en los hombres; pues el capitalismo
promueve la propiedad privada y el libre comercio, trayendo consigo la
desgarradora consecuencia de la mentalidad de mercado: intercambiar
productos para satisfacer bienes y en la medida de lo posible
aumentarlos.
Este principio está basado supuestamente en la búsqueda de la
felicidad, y es tan natural en la vida tanto del hombre como del resto de
la naturaleza (flora y fauna), que no se tomó como principio de
hostilidades entre los hombres, por el contrario, se creyó que respondía a
la necesidad de plenitud que el sentimiento de separatidad demandaba.
Frcmm dice que se equivocaron quienes creyeron en esta solución; es
más, según Fromm, las consecuen,cias del capitalismo (si bien es
menester que se le reconozca la libertad dentro de él de tomar el camino
que más se plazca) son tan desastrosas, que han llevado al género
humano a tomar una actitud infantil con respecto al grado alcanzado en
otras épocas, pues, explica Fromm, el hombre llora como niño en
demanda de un padre que lo consuele y le resuelva todos sus problemas,
amén de borrarle la conciencia de lo que es y su puesto en el mundo: lo
deshumaniza, lo hace un animal máquina que sólo responde a las
ordenes y reclama diversión y pan. La influencia de Marx es notable, y el
mismo término de alienación dice rn mucho.
'

El quinto y último concepto de los arriba mencionados, es el Amor. Y
ese término es el ·punto crítico de enlace entre todo lo ya dicho, y la
teoría humanista de Fromm. Es decir, después de analizar la estructura
antropológica en sus principios, Fromm busca entre el enmarañado y
sinuoso camino de posibilidades, una actitud, una forma, un lugar o un
sentimiento que responda a la necesidad de unión que se presenta en

�808

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

cada hombre y en la sociedad en general. Su educación, su razón y su
misma necesidad de unión lo hacen decidirse por el Amor. Ahora bien,
con esto aclarado, paso al segundo punto.
Qué es el Amor según Fromm:
Si el ser humano es un animal racional, que es sólo materia, que ha
evolucionado de un estado inconsciente y p~tivo a uno conciente y
avanzado, que sabe de su soledad y de su desti,Qo final en la mu~rte y
añadido a todo esto, que es un ser que forma una cultura a traves del
tiempo y la práctica, se deduce de ahí que el hombre es un ser en
constante actividad, conciente de sí mismo gracias a la razón y, que posee
sentimientos de anhelo, hacia una condición de vida que lo reintegre a su
perdida unidad con la naturaleza. Todo intento de realización es
humano, dignificante, trascendente de ese simple estado men~al q~e
resuelve problemas técnicos y matemáticos. El meollo de la existencia
' humana no es la inteligencia para producir más y más comodidades
físicas o viajar por el hiperespacio, o incluso aumentar la longevidad.
La existencia humana es plenitud de vida, de felicidad alcanzada con
la eliminación de angustia que produce la separatidad. Es aquí donde
entra el Amor: para Formm, el amor es una actividad productiva, que se
da en los hombres que cumplen con los "cuatro elementos" de la
convivencia humanística (sí, me atrevo a nombrarlos así, a pesar de
escucharse como si fueran parte de un manual de socialización y
superación personal) Estos son: cuidado, responsabilidad, respeto J
conocimiento. Después de nombrarlos, Formm explica qué es cada uno de
ellos y da gran cantidad de ejemplos ilustrativos al respecto, mi~mos que
por fines prácticos para este trabajo, no he transcrito en su totalidad en el
resumen-síntesis hecho. Sin embargo, este es, brevemente, lo que

significa cada uno:
El ~uidado se manifiesta principalmente en la madre con respecto a su
hijo, pues ¿qué podría hacer un bebé sin los cuidados de 1~ madre? Por
otro lado, el amor lleva al individuo a estar al pendiente de las
necesidades del ser amado, y esto implica una actividad de entrega: el que
ama se DA para que el amado· cumpla sus funciones y actualice sus
potencialidades.
La responsabiijdad se presenta según el cuidado que se tiene del ser
amado. Se está continuamente responsabilizando la persona que ama por
~o descuidar el desarrollo de a quien él ama: esto también es una entrega,

un DARSE para el ser amado.

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN Uf".IA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

809

El respeto es fundamental en el amor, y se hace patente en el hecho
de que toda responsabilidad y cuidado implican un respeto por el ser
amado, pues reconoce tal y como es, aceptando sus misterios, sus
aciertos, sus errores y sus cualidades manifiestas: esto implica un cuarto
elemento y también una actividad de DAR el consentimiento de no
intervención violenta que degenere en un sadismo o masoquismo.
El conocimiento se da cuando se cumplen todas las otras formas de
actividad; es saber cómo es el ser amado, y en ese conocimiento,
conocerse a uno mismo: la consecuencia es ya de esperarse, una actividad
que implica un movimiento hacia el ser amado y si mismo para
conocerse en el proceso.
Ahora bien, ¿por qué aseguró Fromm que el amor es una actividad?
La respuesta es simple: si el ser humano es un ser activo, que se realiza
con la práctica (esto influencia del materialismo dialéctico como ya se
mencionó), y en esa actividad se da situaciones de cuidado
'
responsabilidad, respeto y conocimiento, cuyas consecuencias son
productivas y positivas para el desarrollo humano del hombre, entonces
se d_e~uce que a dicha disposición natural del individuo se la catalogue de
Acuv1dad. Con esto aclarado, se tiene que hacer énfasis en otro aspecto,
el del problema existencial de separatidad y el del amor como actividad.
Si ya vio Fromm que el ser humano vive constantemente intentando
mitigar la angustia que lo abraza y lo destroza, y que dicho intento sólo
consigue ciertos consuelos temporales en lugar de erradicar el problema,
se hace necesaria la pregunta acerca de ~uáles son las soluciones parciales
o falsas y cual es la solució11 definitiva. El psicólogo alemán dijo que el
problema se resume en el hecho de que un medio orgiástico para
suprimir la separatidad es temporal debido a que intenta engañar a la
mente, sustituyendo el sentimiento de angustia por otro autoinducido o
impuesto por la sociedad o el sistema de gobierno. No se trata de
engañar, según Fromm, sino de superar el sentimiento que aqueja y
entrar de lleno e~ la actividad productiva de las propias potencialidades
humanas. Pero ¿qué entiende Fromm por potencialidades humanas?
Nunca lo dice explícitamente, pero se deduce de sus argumentos que son
aquellas capaces de generar unión y conocimiento.
Una de las respuestas encontradas por el hombre a lo largo de su
historia, lo constituye la religión y es en este punto donde se remacha la
idea frommniana de la no existencia de Dios como un ser metafísico ,
espiritual existente por sí mismo, sino que Fromm recalca la existencia de
Dios en el sentido kantiano: la existencia de un "Bien soberano" como

�JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

principio de la razón práctica o moral. Pero tal_pr~cipi? es sólo un ente
de razón, una mera abstracción y no un ser en s1 m1smo.

final de la obra, pero adelanto al lector que ella misma parte
principalmente de la concepción de Fromm en relación al término
práctica). Para este pensador sólo el amor es lo que afronta el
sentimiento de soledad, resultado ganador de la contienda siempre y
cuando se practique, con los elementos ya mencionados y con un quinto
que va implícito en los cuatro: la práctica.

810

Las palabras del mismo Fromm son:
... quiero aclarar que, personalmente, no _pi~n_so en funció~. de un
concepto teísta... Dios es sólo un concepto h1stoncamente cond1c'.onado,
en el que e·l hombre ha expresado... su anhelo de verdad y de urudad en
determinado período histórico.
"'-

Si Dios es una respuesta según el contexto histórico, entonces, ¿cómo
interpretarla? Fromm dijo que con el tiempo_,. las p~imeras culturas
imaginaron un mundo totémico, luego un~ ~tico,_ ~ Justo, cuando la
nación hebrea se hallaba en el desierto del Smai, Mo1ses, segun el relato
bíblico, recibió la revelación de Dios, éste ~e dio su nombre: "yo soy el
que soy''.
Para Fromm esta revelación demostró la madurez alcanzada por el
Moisés, pero n~ así la del pueblo judío, quienes, en su ambi~ión i~fantil
por nombrar y antropoformizar a Dios, no salió del estado infantil Y la
madurez no llegó. En este sentido, Fromm creyó que madu~~z es aquel
estado del hombre, en el que su razón elimina el narc1S1smo y el
egocentrismo, para asumir con c~r~eza el he:h? de que es el ser_humano
quien forma y quien, con su act1v1dad y practica,. hace de su actuar con
· amor la respuesta buscada. Tener fe en la capacidades del hom~re ~~e
para Fromm, la base para aceptar esa cualidad humana de moralizac1on
en base a un sentimiento específico, que le dio el grado de arte,
consecuencia sin duda de su concepción materialista e histórica del
hombre: El Amor.
Paso ahora al tercer punto del índi_ce, y con ello, inicio los bosquejos
de lo que será mi crítica personal y mi juicio ético sobre el legado en el
Arte de amar de Erich Fromm.
El Amor como arte y respuesta al problema de la existencia humana,
según Fromm:
Intentar preguntarse de si esta tesis de Fro_m_m resu~ta c?rrecta
después de haber analizado toda ·su teoría antropolog1ca pre~1a _sena clara
muestra de no haber entendido. Sobradas palabras enunc1ana en este
apartado decir que no; la respu~sta es afirmativa y aunque Fromm n~ lo
haya expresado, no es esta la consecuencia final del libro (esta la dare al

Según los principios sobre los que se fundamenta Fromm, mismos
que expuse en este trabajo, para él, amor es actividad del ser humano,
quehacer intrínseco a la existencia humana pero de ninguna manera
obligada o acto del hombre; cabe resaltar, empero, que de esta
suposición se desprende una marcada influencia marxista y aristotélica.
Me explico: en primer lugar atenderé al más antiguo de esto dos los
filósofos, Aristóteles. Este griego del siglo IV antes de Cristo, fue el
primero en hablar de una "Filosofía Primera" que ahora es conocida
como Metafísica, es decir, el conocimiento de los primeros principios y
las primeras causas. Sobre la base de esto, se desprende que la filosofía
aristotélica, cuando se avoca al estudio Ético, parta de la existencia
misma del ser humano, misma que llevó a Fromm, a aceptar las
deducciones aristotélicas. Según el estagirita, amistad y amor se dicen de
la misma manera en cuanto que son sentimientos en el hombre, los
cuales mueven a la voluntad para alcanzar un fin, en este caso, El Bien.
Luego, si se remite a la siguiente cita, tomada de la Ética a Nicómaco, se
puede ver lo siguiente: " .. .la amistad, porque ella es ttna especie de virtud. ..". 5
Con este fundamento, que equipara a la amistad (amor) con virtud,
llevó a Fromm a la misma conclusión-que Aristóteles: de que la virtud es
un hábito, y como tal, se adquiere sólo por la práctica, como las demás
artes: " .. .las virtudes no existen en nosotros por fa sola acción de la naturaleza... sino
que la naturaleza nos ba hecho susceptibles de tmas, y el hábito es el que las
desenvuelvey las pe,fecciona en nosotros... Con ellas sucede lo que con todas fas demás
artes... no las aprendemos sino practicándolas... ". 6
Lejos de aceptar si el amor es un arte o no, Aristóteles pugna por
hacer del amor una virtud práctica, y Fromm no dejó la oportunidad de
recoger esta deducción. Ahora bien, si se parte desde una metafísica que
haga caso de la existencia humana en cuanto que "es", se desprende que
·el ser humano, sie_n do unidad de materia y forma, al realizar plenamente

5

Kant Manuel. Critica de fa razón pura. Ed. Porrúa, Col. "Sepan cuántos..."
Número 203'. México, 2000, segunda parte, Doctrina trascendental del método.
4

Aristóteles. Ética; Ed. Alba y Ed. EdiYisión. Libro VIII, capítulo I ~ladrid, 1998.
Traducción de J. Leyn.
6 lhíd. Libro ll, Capt. I, págs 43-44

�812

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN _UNA SOL.A NATURALEZA: EL HUMANO

una actividad acorde con su esencia, se vive con virtud y se dignifica con
eso, al ser humano en su plenitud sustancial. Pues, según dice Aristóteles:
...la virtud, tomada en su esencia... expresa lo que ella es, debe mirársela
como un medio. Pero con relación a la perfección y al bien, la virtud es
un extremo y una cúspide.7

813

un biologismo, pero la racionalidad y los sentmuentos no están en
función de un mero funcionalismo bioquímico en el cerebro. Fromm no
admitió esa postura materialista, sino que abogó por un elemento más en
el ser humano: la práctica.

En cuanto a la influencia de Marx, la existencia única de materia como
constitutivo del hombre rompe con la filosofía d6-_ la sustancia como
unidad de materia y forma; pero el lazo de unión' entre la filosofía
hilemorfista de Aristóteles, y la del propio Marx, se encuentra en la
práctica8 No es necesario recordar con lujo de detalle, que la teoría
marxista de la praxis y la revolución de la que el hombre es capaz, es lo
único que ha configurado a la cultura y las costumbres del hombre en
sociedad. Fromm acerca este pensamiento marxista al campo de la:
psicología y así logra unir las dos teorías, que descansan básicamente en
la actividad humana, en la práctica.

Ahora bien, ¿cómo unir la teoría marxista con la aristotélica? No es de
extrañar que Fromm haya propuesto al amor como actividad del ser
humano, ya se vio que en esto está de acuerdo con Aristóteles; pero el
lazo de unión entre ambos pensadores (Marx y Aristóteles), se dio con
las famosas "Tesis sobre Feuerbach", que redactó Marx. La publicación
de ellas, las hizo un amigo de Marx, Engels, quien escribió al respecto:
" ...he vuelto a buscar a -repasar el viejo manuscrito de 184546 [Engels hace
referencia a las críticas que él y Marx hicieron al hegelianismo de su
época). .. he encontrado en un viejo cuaderno de Marx de notas... no destinadas en

En este punto puedo concluir que para Fromm, el amor es sin lugar a
dudas, un arte que se logra con la práctica, y de que él, el Amor en sí
mismo, es la respuesta al problema de la existencia humana (remítase el
lector a todo lo largo del último capítulo el libro) Concluido esto, paso al
último de todos los subtemas que trato en este trabajo, no si antes
advertir al amable lector que toda la postura personal aquí expuesta es
claramente un intento por enjuiciar al texto objetivamente, siempre desde
una metafísica de la existencia humana, por lo que pido todas las
sugerencias y críticas que considere a bien emitir.

En dichas tesis, le pensamiento de ambos pensadores materialistas fue
el siguiente: En el tercer capítulo Engels habla del terreno en donde se
observa el idealismo de Feuerbach

Juicio ético final desde una antropología de la existencia, y una crítica
personal.
No puedo negar el hecho de que Fromm ha dejado una buena
impresión general en mí. Tampoco negaré que es congruente consigo
mismo a todo lo largo de su texto. Pero lo que no se le puede admitir, si
se quiere hacer una buena crítica desde una metafísica de la existencia,
radica en su principio materialista. Si bien es cierto que Fromm concibió
al ser humano como "animal racior~al", no por eso admitió algo ajeno a
la materia como constituyente del hombre en cuanto a su existencia.
Fromm creyó que la racionalidad fue la causante de la separación del
hombre y del reste;&gt; de la naturaleza (como el relato bíblico de la
expµlsión del paraíso); de ahí que todas las funciones humanas parten de

modo alguno a la publicación...".9

...es en su filosofía de la religión y en su ética, Feuerbach no pretende, en
modo alguno, acabar con la religión; lo que él quiere es perfeccionarla. Y
para lograrlo, pugna por que la filosofía se vuelva religión. Para
Feuerbach el problema a resolver es el de la unión, que se da por la
relación social del amor. Así pues, toda proyección que Feuerbach hace
de la idea de amor, se remite a un idealismo político y moral.

Engels hizo un recuento de cómo a lo largo de la historia se han
tomado posturas de igualdad y equidad, como resultado de esa
idealización. Engels dijo que para Feuerbach el amor sexual es
importante en cuanto logra unir, pero lo que Feuerbach no quiso
reconocer, fue que "volvemos a la vieja canción: amaos los unos a los otros,

abrazaos sin distinción de sexos ni de posición social.. a los hombres... hay... que...
verlos actitar en la historid'.10
Pero eso no es todo, Carlos Marx aportó algo que cimentó muy bien
la idea de Fromn'l de que es en la práctica en donde el hombre se realiza.
En esas mismas tesis sobre Feuerbach, se describe lo siguiente: La
primer tesis, dice que el defecto fundamental del materialismo anterior al
propuesto por Marx, es el no hacer hincapié en la práctica de la actividad
9Engels,

1

8

Jbíd. Libro Il, Capt. VI, pág. 58
Ya se verá más adelante cómo lo hizo Fromm.

Federico; Marx, Carlos. ú1dwig Feutrbach y el fin de la Filo1ojia CláJica
Akmana; TesiJ 1obre Feuerbach; Combatiente Editorial; Colección de Clásicos del
Marxismo Leninismo. México 1994
lOJbíd.

�814

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

humana, que es en sí, 'revolucionaria', 'práctica-crítica'. La segunda tesis,
dice que "Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad... la
terrenalidad de su pensamiento" la tercer tesis dice que es el hombre quien,
con su revolucionaria actitud, modifica las circunstancias que educan y
forman al hombre. La cuarta tesis dice que descubrir la contradicción
existente en la religión, puede ayudar luego a revolucionarla en la
práctica. La quinta tesis, dice que Feuerbach no concibió a la "sensoriedad
como una actividad práctica) cof!1o actividad sensorial humana". En la sexta tesis,
Marx aseguró que al no percatarse Feuerbach de la realidad histórica del
hombre, éste se vio obligado a no prestar atención a su carácter concreto
y a creer que la esencia humana "sólo puede concebirse cof!1o género". La
séptima tesis dice que Feuerbach no vio que "el 'sentimiento religioso' es
laf!1bién 11n "producto social'. La octava tesis asevera que "la vida social es
esencialfl1ente práctica''. La novena tesis afirma que "a lo que más llega el

realidad, su existencia, el pecado no tiene otro remedio que aparecer.
Amar es el estado actuante del ser humano que Yive conforme a su
esencia, guiado por su recta razón conciente, y decidido por la ,·oluntad
que elige en libertad.

materialismo contemplativo, ... es a conteniplar a los distintos individuos dentro de la
'sociedad civil"'. La décima tesis, dice "el punto de vista del antiguo
materialismo es la sociedad civil,· el del nuevo materialismo) la sociedad humana o la
humanidad socializada" Y por último, la undécima tesis dice "Los filósofos no
han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es
de transformarle" 11 Queda muy claro que Fromm quiso transformar el
mundo, y qué mejor que proponiendo un arte, una práctica.
El problema está resuelto, la unión de ambas doctrinas se ha dado. El
problema radica ahora en ver si esta tesis de Fromm es correcta. Como
tal empresa es titánica, considero pertinente mencionar sólo brevemente
mis conclusiones:
Amor no es actividad, como Fromm creyó. El Amor es yn concepto
abstracto que sirve para nombrar aquel estado del hombre para con los
demás y para consigo mismo. Amar sí es una actividad. Amar es el actuar
del nombre conforme a su esencia y su razón. Debido a que ese actuar
conforme a esencia, es lo correcto y lo moralmente bueno, se obtiene la
unidad de cuerpo y espíritu en sí mismo, y en relación con los demás
seres que nos rodean. Cuando la conciencia actúa con forme a razón, y
esa razón intelige la realidad existencial de las cosas en cuanto a que
tienen materia y forma, le resultado es un vivir (que es actividad, es "ser",
lo que se debe ser), conforme al bien supremo que metafísicamente rige
a la naturaleza, .pero sólo por•educación al hombre1 no por imposición.
. La voluntad del hombre, determina el camino a seguir, y cuando la razón
de cada uno no ve con claridad la esencia del hombre, no conoce su
11 Ibíd.

615

Fro~m, al aceptar al materialismo, creyó que toda todos pertenecías a
una misma naturaleza, pues todos éramos hijos de la misma madre, la
materia (4-24-, 5-32-II); e hijos del mismo padre, la razón. El sentimiento
de separatidad se debía, por uno lado, al retorno con la madre naturaleza,
a la tierra. Y por el otro, al deseo de permanencia que la razón, con el
paso del tiempo a través de la historia, concebía con las le,·es morales de
organización social. La idea de Dios, debía ser substituida ·por la práctica
del amor desde la razón, conciente, responsable y respetuosa. Sólo así se
alcanzaría el estado de madurez en la humanidad: sin duda Fromm es un
benjamín de la ilustración.
Pero lo que no pudo salvar Fromm es la influencia marxista v la
influencia panteísta de Spinoza. Su error más craso fue el haber cr~ído
que el hombre resolvía su problema existencial con la práctica del amor,
como si esto fuera la solución. Me explico: si bien es cierto que la razón,
cuando se "sustenta en el sery no en la misma razón, los actos 110,wrztiros de la

comunidady de quien promulga dichos actos, deberán de estar directa o indirectamente
sustentados en un JUSTICIA o BONDAD elemos'' 1~ El error de Fromm fue,
entonces, el haber puesto toda la atención ,. su fundamento en un
aspecto de la realidad, la materia; y en creer qu~ con la práctica del amor
ser resolvía el problema. No, no es en esto en lo que se debe basar, sino
en la realidad humana, en realizarse de acuerdo a la esencia del hombre;
la actitud amorosa no es mas que una consecuencia del ese correcto
actuar con forme a la esencia. Se participa de La justicia, de La bondad,
de Lo eterno, y el Amor es sólo la manifestación de ese actuar. El error
de Fromm consiste en haber llegado a una conclusión que se Ice entre
líneas que podría formularse así:

El hombre impone desde sí, no basado en la totalidad de la
existencia, las formas categorológicas a su actuar, su propia lógica
mental.
Siendo en esto similar el pensamiento de fromm al a pnori kantiano.
Fromm dio con esto una Yisión ética del hombre en particular. La
necesidad de una moral, parte necesariamente en la Yisión de fromm, de
•~Gómcz Danés, PcJro. Santo To111rís. Brl'l'I' r.'\posició11 de .r11 /i/oro/7,, t"tir11 Ed1tori:il
Fr\L, L'.A~L ;\lontcrrey; 2()(11, p:íg 25

�816

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

la angustia de la necesidad de aliviar la soledad,.y por lo tanto, la :azón es
la rectora 'de esa moral. Pero he aquí que la moral debe pa~ de la
realización de la esencia del hombre, siempre apoyada en la razon claro,
pero no nacida exclusivamente de ella.

Bibliografia
ARISTÓTELES. Ética; Ed. Alba y Ed. Edivisi6n,, Libro VID, capítulo I
Madrid, 1998. Traducción de J • Leyva.
. ºal p orrua,
,
ARISTÓTELES. Metaftsica. Editort
México, 1996

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURIA DE LA VIDA
DEARTHURSCHOPENHAUER

e0 l· "Sepan cuantos···" No 120.

FROMM, Erich. E/ arte de amar. Ed. Logos. Medellín, Colombia. S/ año.

María de Lo urdes Juárez Comreras
Estudiante de Filosofía
Facultad de Filosofía y Letras

, GOMÉZ DANÉS, Pedro. Breve introd11cción a la metaftsica Monterrey; 2001

U.A.N. L.

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética I: las cu/tHras antig11as Monterrey; 2001

1. Prólogo

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética II: los presocráticos. Monterrey; 2001

La sabiduría de la vida es un tratado eudemonológico 1, un tratado sobre la
felicidad. E n él, Schopenhauer nos ofrece sus disertaciones sobre la
existencia felit una existencia que es preferible a la no-existencia y que nos
hace apegarnos a la vida por la vida misma, y no sólo por un pávido
temor a la muerte. Aquí, podemos ver un Schopenhauer que pisa
terrenos de la eudemonología, aun sabiendo que traiciona las tesis
sostenidas en lo que él llamó 'mi gran obra', refiriéndose a su escrito El

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética III: Sócrates, Platón, Aristóteles, Monterrey; 2001
. GOMÉZ DANÉS, Pedro. Santo Tomás. Breve exposición de su ftloso.fta ética
Editorial, Monterrey; 2001
LS F d . . MARX, Carlos. Ludwig Feuerbachy elfin de la Filoso.ft~ Clásica
~:a:d, Tes: ::ºFeuerbach; Combatiente E ditorial; Colección -de Clásicos del
Marxismo Leninismo. México 1994
• •
. J ft' ,¡;
FERRATER MORA, José. Dtccronano
ue ioso_;1a, tomo II' Ed . Ariel
.
' Barcelona

2001 ·
KANT Immanuel. Filoso.fta de la historia Editorial Nova, 2• edición; Col, "La
vida dei espíritu". Buenos Aires, s/ año.
.
TOMÁS DE AQUINO. De principiis naturae. UANL Monterrey; 2001
TOMÁS DE AQUINO.-El .entey la esencia, versión bilingüe de Pedro Gómez
Danés. Editorial FFyL, UANL Monterrey; 2001
.

1

EUD E MONISMO. "Literalmente, 'eudemonismo' significa «posesió n de un
buen demonio», es decir, goce o disfrute de un modo de ser por el cual se alcanza la
prosperidad y la felicidad. Filosóficamente se entiende por 'eudemonismo' roda
tendencia ética según la cual la felicidad es el sumo bien. La felicidad puede entenderse
de muchas maneras: puede consistir en «bienestarn, en «placeo,, en «actividad
contem plativa», eté:. En todo caso, se trata de un «bien&gt;&gt; y con frecuencia también de
una «finalidad». Se dice por ello que la ética eudemonista equivale a una «ética de
bienes y fines» .... Característico del eudemonismo es estimar que no puede haber
• incompatibilidad entre la felicidad y el bien. Los que se oponen al eudemo nismo, en
cambio, admiten que la felicidad y el bien pueden coincid ir, pero no necesitan
coincidir. Para el eudemonismo, la felicidad es el premio de la \·irtud y, en general, de la
acción moral. Para el anti-eudemonismo, en cambio, la Yirtud rnle po r sí misma,
independientemente de la felicidad que puede producir" . ferrater :\lora, J. Diccio11nrio de
Ji!osojia. Tomo A-D. Ariel S.A: 200 1 p. 1153.

�818

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

mundo como voluntady representación2. Esta deslealtad a su propia tesis salta a

particular o personalidad con amplia fuerza intelectiva, la posibilidad de

la vista cuando sabemos que la eudemonología afirma una posible
correspondencia de la vida humana con la noción de existencia feliz y,
también, cuando vemos que Schopenhauer niega rotundamente la
noción de existencia feliz llamándola error innata3, pues para él la vida es la
manifestación de la voluntad de vivir, un fenómeno que tiene como
esencia el dolor4, dolor nacido de las permanentes e inagotables
necesidades a las que nos confina esa voluntad de vivir.

alcanzar algo de felicidad, pues es la posesión de esta fuerza intelectiva el
factor más importante para poder alcanzarla. Por ello, aquel hombre que
cuente desde su nacimiento con mayor fuerza intelectual tendrá más
posibilidades de alcanzar mayor felicidad que aquel que sólo la
incremente a fuerza de instrucción. La posibilidad de lograr cierta
felicidad parece ser asunto de la naturaleza del hombre, sin embargo,
para ambos, para el hombre de naturaleza intelectual y para el hombre
intelectual a fuerza de instrucción, esta fuerza les será un arma invaluable
en la lucha que enfrentarán ante el dolor al que la voluntad de vivir los ha
confinado.

A través de la lectura de su obra La sabiduría de la vida/ podemos
constatar que Schopenhauer dirigió su escrito a lectores de amplios
conocimientos, a lectores poliglotos a quienes la lectura de la numerosa
cantidad de citas, contenidas aquí en diversos idiomas, no fueran causa
de problema ni de desentendimiento. No obstante esta dedicación
implícita, Schopenhauer afirma que todos los asuntos aquí tratados están
expuestos desde un punto de vista habitualy empíricl, refiriéndose con esto
a que no siguen la rigidez de los razonamientos plasmados en su 'gran
obra', pues aquí no aspira a ser tan completo, y nos habla relajadamente
de la manera en la que el individuo puede llegar a obtener cierta felicidad,
aun a sabiendas que, según sus tesis fundamentales, lograr esa felicidad es
imposible y solamente podemos llegar a ser 'menos desgraciados'.
Así pues, Schopenhauer, de una manera sobreentendida, dedica esta
obra a cierto público, a aquellos hombres letrados que no se han dado
cuenta que dentro del esencial dolor de la vida tienen, gracias a su fom1a
2

Schopenhauer, Arthur. E/ lllundo coll/o ¡,o/untady repmentación. "Sepan Cuantos ... "
Nº 419. Porrúa, México: 2000.
3
Schopenhauer, Arthur. La sabid11ría de la vida / En tomo a la .filosofía / El amor, las
1111gem, la muertey otros lemas. "Sepan Cuantos ... " Nº 455. 3ª Ed. Porrúa, .México: 1998. p.
3
.
4

En su obra El m1111do como 1·0l1111tad y representación, Schopenhauer, al hablar del
suicidio, afirma: "la voluntad de vivir considera como cierta la vida, y lo esencial de la
vida es el dolor. .. La voluntad de Yivir no puede ser destruida más que por el
conocimiento. De aquí que el único camino de salvación es que la voluntad se
manifieste libremente, a fin de que en esta manifestación pueda conocer su propia
esencia. Sólo en virrud de este conocimiento es como puede suprimirse la voluntad y
con ella también el dolor, que es inseparable de su fenómeno ... " Schopenhauer, Arthur.
El 1m111do como voluntad)' nprm11tació11. ''.Sepan Cuantos ..." Nº 419. Porrúa, ~léxico: 2000.

p. 307
5
&amp;

·
Schop~nhauer, Arthur. La sabiduría de la l'ida.... Op. Cit.
lbíd. p.'3

819

2. Fundamentos del análisis
Para Schopenhauer, toda realidad, es decir, toda actualidad cumplida se
compone de dos partes, el styeto y el objeta1. El objeto es todo aquello que no
pertenece a la subjetividad, y que sin embargo, ejerce su intangible
influencia sobre ella. La subjetividad sólo se hace visible cuando en
ocasiones determina fenómenos interiores del hombre como: su
sensibilidad, su voluntad y su pensamiento. Las mismas circunstancias y
los mismos acontecimientos afectarán a dos individuos de diferente
manera, pues cada uno vive en un mundo distinto8, en un mundo en
donde la relación sujeto-objeto se da inmediatamente a través de su
percepción. En efecto, para Schopenhauer, el 1111mdo que le rodea 110 existe
más que como representación9; para él no hay objeto si no hay sujeto.
No podemos afirmar que el sistema de Schopenhauer se reduzca a un
subjetivismo o a un objetivismo, pero podemos ver que, en primera
instancia, raya el más crudo fenomenalismo, muy al estilo de Berkeley,
quien claramente expresó esto cuando dijo: todos los me,pos que componen la

maravillosa estmc/Jira del universo, sólo tienen sustancia en una mente; su ser (ess&lt;')
consiste en q11e sean percibidos o co11ocidos. '0 No obstante, tampoco podemos
catalogar la visión de Schopenhauer simplemente en un fenomenalismo
que nos revela · el mundo en su realidad última, pues, en segunda
instancia, bajo esta visión del mundo se encuentra lo que para este
- lbíd. p. 6
~ Jbíd. p. 5
9

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do romo ro/,111/ody n:presmtació11.

Op. Cit. p. 19

1o Berkeley, George. Principios del ro11oci11timto b11111a110. Biblioteca de Iniciación
filosófica t---; 0 57. ed. 4a. Aguilar, Buenos Aires: 1974. p. 63

�820

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pensador constituye la verdadera esencia de la vida: la Voluntad. Así nos
dice que: Elfenómeno es representación y nada más; ... Sólo la voluntad es cosa en

sí; y en cuanto tal no es representación sino algo diferente de ella, 'tolo genere'. Es
aquello de lo cual (IODO)... es objetivación". De acuerdo a esto, podemos
ver que la inalcanzable 'cosa en sí' de la que Kant12 hiciera referencia en
su Crítica de la razón pura y en sus Prolegómenos, es perfectamente asequible
en el lenguaje de Schopenhauer, y la llama Voluntad.
La Voluntad de la que nos habla Schopenhauer es la actualidad en sí
misma, es Voluntad absoluta que trasciende a todo fenómeno y que
constituye la esencia del mundo. Gracias a la Voluntad, Todo es para
nosotros, pero, esta Voluntad absoluta es completamente irracional, pues
su esencia es el quere,JJ, y cuando la Voluntad aparece iluminada por la
razón, se reconoce a sí misma como individuo. 14 Gracias a esto,
Schopenhauer considera al hombre como la objetivación más perfecta de
la Voluntad 15, pues gracias a su fuerza intelectiva, el hombre es el único
ser capaz de llegar a tener una noción de ella y de sí mismo.
El hombre nos es dado, según esta visión, como voluntad objetivada,
como fenómeno y como razón. Como voluntad objetivada, porque
Todo es producto de la Voluntad absoluta. Como razón, porque sin la
existencia de ésta no podríamos representarnos al mundo, y por lo tanto,
no existiría. Como fenómeno, porque el hombre se representa a sí
mismo, objetiva y subjetivamente, en su materia, en sus sentimientos y
emociones.

11

Schopenhauer, Arthur. El mundo como voluntady representación. Op. Cit. p. 98
La influencia de Schopenhauer por· la filosofía kantiana fue notable. En el
prólog? a su obra LA sabiduría de la vida, Abraham Waismann nos di~e: "En el prólogo a
la primera edición de El mundo como voluntad y representación, el mismo
Schopenhauer se ha encargado de informamos acerca de las fuentes de las que deriva su
pensamiento. "El único sistema filosófico cuyo conocimiento es imprescindible para
comprender mi obra es la filosofía de Kant". De ella dice que "es el acontecimiento
más importante en filosofía en estos dos últimos siglos", y cuyo efecto "es comparable
sólo al de la operación de la catarata en un ciego". Sin embargo, no se limita, ni mucho
menos, a seguir ciegamente a Kant; antes bien, lo critica en partes fundamentales ..."
Schopenhauer, Arthur. La sabiduría de la vida.... Op. Cit. p. XVI. Para ver lo referente a la
cosa m sí kantiana ver: Kant, Emmanµel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica.
Nº 20 Ed. 2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975. p. 130 · 131.
13 Schopenhauer, Arthur. El mundo como vo/11ntady reprmntación. Op. Cit. p. 242
·
14 lbíd. p. 244
i; lbíd. p. 244
12

821

Para Schoperihauer, el hombre existe materialmente, y por esto su
actuar se deja sentir en el mundo. El actuar es la esencia misma de la
parte material del hombre, pues la materia -sostiene Schopenhauer- sólo

como actividad llena el espacio y el tiempo, y su acción sobre el o/jeto inmediato (que
también es materia) condiciona la intuición, en la clfal solamente existe, ... por
consiguiente, ... su ser es obrar. 16 En el actuar de nuestras fuerzas fisiológicas
nos intuimos como fenómenos, así que cada movimiento de nuestro
cuerpo, cada actuar de nuestra materia es un acto objetivado de la
Voluntad. Aquí, a la razón le coca representar esta materia, pues dentro
del riguroso voluntarismo de Schopenhauer, la razón es lo que al sujeto
corresponde de la materia, pues el objeto no existe más que para el st!)eto, como

su representación, ... cada clase especial de representación existe en el srgeto más que
para el empleo particular q11e llamamos faCllltad de conocer o intelecto.''
La materia (cuerpo) y la razón de cada individuo constituyen su for111a
partiC11lar o personalidad. Yéndose aún más hondo, Schopenhauer
reconoce entre todos los hombres una imifomúdad fundamental, que en el
ser propio del hombre se refiere a su existencia y su actuar. Esto podría
traducirse como el acto y la potencia en la sustancia aristotélica; sin
embargo, Schopenhauer considera al actuar como el fin del hombre, y la
acción nunca puede ser un fin por sí sola. Santo Tomás había expresado
esto oportunamente cuando sostuYo, dentro de su postura aristotélica,
que el individuo como sustancia, actúa, y actúa porque es una sustancia
con una dinámica inmanente, en la cual su potencia de actuar lo hace ser
lo que es y lo actualiza, es decir, lo perfecciona en su ser. De acuerdo a
esto, el hombre, a] ser, actúa, y ese a~tuar tiende siempre hacia un fin, 1~
hacia un perfeccionarse en su ser hombre. Y esta perfección del hombre es
su felicidad, hacia la cual tiende todo su ser. Lo que ese actuar constante
fue para Santo Tomás una tendencia hacia la perfección, para
Schopenhauer es la fuerza inagotable de la Voluntad absoluta que
empuja -al hombre sólo a actuar por actuar día con día.
Según Schopenhauer, nadie puede salir de su forma partimlar, de su
individualidad19 .. La naturaleza a establecido de antemano la forma
particular de cada uno de nosotros, de la cual, el aspecto más importante y

16

Ibíd. p. 23.
l bíd. p. 25.
18 Gómez Danés, Pedro. Santo To"1ás. Bm·e r:,..posició11 de m jilos~fia rtica. U r\:--:L
Monterrey; 2001. p. 6.
19 Schopenhaucr, Arthur. LA sabiduría dr la l'ida.... Op. Cit. p. 6
I"

�822

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

especialmente recalcado por Schopenhauer, es la fuerza intelectual; pues
además de que gracias a ella el hombre puede tener una noción de la
Voluntad, es ésta la que determina la aptitud personal para los goces
elevados, es la medida de la felicidad del individuo~ como lo veremos
posteriormente. Por ahora hay que subrayar que para Schopenhauer, esta
fuerza intelectiva no se gana con la instrucción, sino que es inherente al
hombre20, nace con ella, corresponde a s.i forma particular. Así, el
contenido de sus conocimientos puede ser amplliido, mas no así la fuerza
con que los conoce.

Para nuestro autor, Lo que uno es representa nuestra fam1a particular,
nuestra personalidad en el sentido más alto, considerando aquí a las
condiciones físicas e intelectuales del hombre, es decir, a todas las
ventajas que se encuentran o se producen en él, tales como: la salud, la
fuerza, el temperamento, el carácter moral, la inteligencia y su
26
desarrollo • Schopenhauer sostiene que Lo que uno es, nuestra fam1a
particular, se ve influida por la acción directa de un elemento externo, el
tiempo. Éste corrompe nuestra materia, y por medio de ésta, también
ejerce su poder en el intelecto, sucumbiendo ambas condiciones, físicas e
intelectuales, a sus ataques; pues ambas, al ser inseparables entre sí,
dependen recíprocamente una de la otra27 • Es de primordial importancia
conservar nuestra salud, pues fo esencial para fa felicidad de la vida es lo que
uno 'tiene en sí mismo 128, y por lo tanto, hay que conservarlo en óptimas
condiciones. A pesar de saber esto, y en una tendencia a actuar
dominado por el querer (esencia de la Voluntad) y no por la razón, el
hombre se ocupa más en aumentar su haber buscando riquezas.

Como se dijo en párrafos precedentes, los individuos, dentro de la

uniformidad fundamental, sólo tienen en común su existencia21 y su
capacidad de actuar. Esta existencia es para Schopenhauer un constante
morir. Es una lucha contra la muerte a cada segundo. Inevitablemente
pertenecemos a la muerte -nos dice- sólo por el hecho mismo de haber nacidoy
(ésta) no hace... más que jugar con su víctima antes de devorarla. 22 Schopenhauer
ve en el hombre al juguete de la vida, a un ser menesteroso23 que, gracias
a su necesidad de conservarse constantemente ante la amenaza de la
muerte, es un pobre cómico con miseria y preocupacione/4 que vive la
tragicomedia de la vida, pues el hombre nunca se substraerá al dolor de
v1v1r.

3. Introducción al análisis
Ya Aristóteles, dentro de su Ética Nicomaquea, había afirmado que los
bienes han sido distribuidos en tres clases: los llamados exteriores, los del afma y los
del cuerpo...25• Schopenha~er comparte esta opinión con el Estagirita, y
divide LA sabiduría de fa vida en tres condiciones fundamentales para todo
mortal: Lo que ttno es, Lo qu~ uno tiene y Lo que uno representa. Estas tres
cuesti.ones constituyen el eje central alrededor del cual gira la obra.

20
21

Jbíd. P· 7.
lbíd. p. 8.

:!2

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do como voluntad)' repn:smtació11. Op. Cit. 244

:!.l

!bid.

, 24

Schopenhauer, Arthur. La sabfd11ría de la vida.... Op. Cit. p. 6
2; Aristóteles. 'Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
·Porrúa, Méxi_co: 2000. l: 8. p. 10 En las notas, en la nº 10, Antonio Gómez Robledo
nos dice que esta división tripartita se encuentrn en el 'Filebo', aunque parece ser
anterior a Platón. p. 147.

&amp;323

Lo que uno tiene, nuestros bienes materiales, son para Schopenhauer
efímeros y pasajeros, sin embargo, el hombre insiste en buscar riqueza_s a
expensas de su salud y de su desarrollo intelectual29, y, aunque el dinero
ayude al bienestar tanto intelectual como físico, seguramente lo que el
individuo es en sí mismo contribuye más a su felicidad, que lo que tien/0. Al
afirmar esto, Schopenhauer se fundamenta en idea de la Voluntad como
una fuerza inagotable, la cual ejerce una especie de presión sobre el
hombre, manifestándose en una voluntad de vivir, vivir una vida llena de
necesidades y, por consiguiente, de dolor. Por ello, el hombre debe evitar
excitar la necesidad de riquezas o bienes exteriores, y concentrarse sólo
en aquellas que pueda satisfacer en sí mismo, pues si se entrega a las
necesidades externas a él, éstas serán imposibles de satisfacer en tanto
que son infinitas como la misma Voluntad.
De igual importancia en la consideración del individuo está la tercera
cuestión fundamental de la felicidad: Lo que uno representa. Esto se refiere
a la opinión que los demás tienen de nosotros y que nos brindan las
1
nociones de honor, categoría y gloría3 • Digamos por ahora solamente que el
26

Schopenhauer, Arthur. La sabidlllia de la ridt1.... Op. Cit. p. S.

r Ibíd. p. 8.
28 lbíd. p. 9.
29 Jbíd. pp .. 8 y 9 .
.l(I lbíd. p. 9.
31 /bíd. p. S.

�824

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

honor nace de la relación entre los hombres. Es la buena o mala opinión
que de nosotros tienen los derhás; por lo tanto, podemos considerarlo
como un bien inseparable del individuo. La gloria, por su parte, es un
bien exquisito deseado por todos32, pero sólo pueden poseerla hombres
excepcionales. Más adelante veremos cada una de estas cuestiones con
mayor detenimiento.
4. - Análisis de la obra

4.1- De Jo que uno es
Para Schopenhauer nuestra forma particular, lo que somos en nosotros
mismos, es decir, nuestro carácter, nuestro cuerpo, y sobre todo, nuestro
humor, nuestra salud y nuestro cerebro; constituyen el único Jaaor
' inmediato de nuestra felicidady de nuestro bienesta?3• Todo lo que se encuentra
externo a nosotros, ayuda, pero no es necesario y nunca llega a ser
suficiente.
Un humor jovial es de suma importancia para nuestra felicidad, pues
no es Jo que son objetivamente y en realidad las cosas, -sostiene Schopenhauersino lo que son para nosotros, en nuestra percepción, lo que nos hace jelices o
. desgraciado!4• Así, por más inteligentes y saludables que seamos, podemos
35
tender, a causa de un temperamento melancólico, a la tristeza, y al
unirse este temperamento innato a algún mal físico, podría recrudecerse
hasta el punto de encaminar al individuo al suicidio36 . Schopenhauer no
toma al suicido como un~ negación de la voluntad de vivir, sino como un
amor hacia la vida, pues como la vida es en esencia dolor, entonces el
37
suicida no acepta las condiciones en las que se le ofrece. El suicida ama
a la vida y no soporta que ést¡¡ sea en esencia dolor.

La voluntad de vivir se manifiesta tanto en el hecho· de darse muerte
como en el hecho de la conservación personal. 38 Dentro de su filosofía,
Schopenhauer ve a la vida como una constante lucha por su
conservación en este mundo perverso ocupado por la miseria y por el
Jbíd. p. 9.
11.
p. 12.
35 Jbíd. p. 13.
36 lbíd. R, 14.
37 Schopenhauer, Arthur. E/ mundo como voluntady rpmentaci6n. Op. Cit. p. 305-306
38 lbíd. p. 305

825

dolor que le provocan la necesidad y la privación39 • Sin embargo, no es el
dolor el único obstáculo para alcanzar la felicidad, pues para la felicidad
del hombre, tanto la insatisfacción como la satisfacción de las
necesidades pueden ser perjudiciales. Si la insatisfacción nos conduce
ine:itablemente hacia el dolor, la satisfacción, por su parte, nos pone en
peligro de caer en el tedio40•
La gente que puede satisfacer las necesidades de la vida, y que en lugar
de encontrarse en una lucha constante contra el dolor, se encuentra
inevitablemente con momentos de reposo y ocio, puede que no valore
estos momentos y que los lleven a enfrentarse con el tedio. En ellos,
parece haber quedado en el olvido aquella concepción clásica en donde el
ocio era algo necesario para llegar a contemplar al Ser en su existencia
41
verdadera • El ocio sólo los lleva al tedio, pues -según Schopenhauersu inteligencia no es absolutamente otra cosa más que el intermediario de los motivos
42
para su voluntad, es decir, su inteligencia es solamente una herramienta
bajo los mandatos de la Voluntad, cuya esencia se traduce en ellos como
un querer privado de toda reflexión intelectiva. Cosa muy diferente pasa
con el hombre de amplias fuerzas intelectivas; éste, lejos de caer en un
tedio provocado por el ocio, buscará a este último como una invaluable
oportunidad para enriquecer su espíritu.
No debemos pensar que cumplir los mandatos de la voluntad es
totalmente inconveniente para la felicidad, el secreto radica en cuáles de
las pasiones hay que excitar para complacerla. De acuerdo a la
percepción de Schopenhauer, la Voluntad, como esencia de la vida, es
una fuerza inagotable que destina a las potencias fisiológicas del hombre
a al luchar contra sus necesidades. Esto origina tres tipo de goces43: 'los
goces de la fuerz.a reproductiva'; consisten en la co!Jlida, la behida, la digestión, el
reposo y el sueño. ... En segundo fugar, 'los goces de la irritabihdad:· éstos son los
viajes, el ~aife, la esgrima, la equitación y losjuegos atléticos de todas clases, así como
también la caza y hasta los combates de la guerm. En tercer lugar, 'los goces de la
sensibilidad'; tales como contemplar, pensar, sentir, hacer poesía, escultura o música,
estudiar, leer, meditar, inventar, filosofar, etc. ... 44. Todos estos goces no son
otra cosa que la satisfacción de las necesidades de la vida, pero para

32

39 Schopenhauer,

33 Jbíd. p.
34 Jbíd.

40 lbíd.

Arthur. Li sabidmia de la l'ida.... Op. Cit. pp. 15 y 18.
p. 15.
41 Ferrater Mora,]. Diccionario dejilosojla. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001. p. 674.
42 Schopenhauer, Arthur. Li sabid11ria de la vida .... Op. Cit. p. 16.
43 Tbíd. p. 19.
-1-1 lhíd. p. 20.

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LA SABIDURfA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

lograr una vida feliz, en la mayor medida posible, es necesario
complementar estos goces unos con otros.

1uere_r, enco~trará una ocupación permanente consigo mismo48,

826

En los goces de la sensibilidad (contemplar, pensar, sentir, hacer
poesía, etc.) es en donde se encuentran aquellos goces que residen en el
entendimiento, y estos pueden lograr que el goce surgido de su
satisfacción vaya más allá en cuanto más acentuado sea el predominio de
las fuerzas intelectivas en el individuo. Cuan mayor sea la fuerza
intelectiva del individuo, mayor será el goce sensible.
Los goces surgidos de las fuerzas intelectivas contribuyen a
incrementar los otros tipos de goces Oos de la fuerza reproductiva y los
de la irritabilidad), incrementando así las posibilidades de felicidad. Hay
que recordar que para Schopenhauer, el mundo es lo que . nos
representamos, y que la representación que del mundo pueda tener un
hombre de amplias fuerzas intelectivas, será superior al infeliz
confinamiento intelectual a que está destinada la representación que del
mundo tiene un espíritu limitado. Cuando la lucha para satisfacer las
necesidades reposa por un momento, el empuje constante de las fuerzas
sin empleo se convierte en una carga para el hombre de espíritu limitado.
El resultado es un estancamiento de las fuerzas en el individuo entero: el
tedio. 45 Para estos individuos, el ocio pronto se convierte en un peso que,
en vez de brindarles tiempo para ocuparlo en labores que enriquezcan su
espíritu, produce en ellos un vacío interior que nos les permiten disfrutar
estos momentos, haciéndolos salir en búsqueda de excitaciones
exteriores (como diversiones y lujos) que no lograrán alejar el tedio que
sienten, sino que los · encaminará solamente a la disipación y,
6
posteriormente, a la miseria4 •
Podemos ver un panorama muy diferente cuando el ocio se presenta
en la :vida del hombre inteligente. Éste buscará con anhelo momentos de
47
reposo y de ocio, pues esos momentos lo encara con su yo propio , y la
riqueza de su espíritu lo hará encontrar en sí mismo las causas de sus
placeres, haciéndolo más feliz. Para él, el ocio no presenta la amenaza del
tedio, sino que es un bien supremo, pues un hombre dotado de fuerzas
intelectuales predominantes tiene la capacidad y siente la necesidad de
interesarse en cosas por medio de la inteligencia pura, y sin entregarse al

libra?dose a~1 de caer ~n la~ necesidades nacidas de su exterior, que por
~er ªJe?as a el, son tan mfirutas como la Voluntad misma, y por lo tanto,
1mpos1bles de satisfacer.
. Schopenhauer, dentro de su concepción de la vida como dolor no
libra de la necesidad ni siquiera a la inteligencia. Las fuerzas intelectivas
del _un individuo lo p~eden librar de ciertas pasiones exteriores, pero no
1~ libran de su necesidad de saber, de ver, de estudiar, de meditar, de
~Je~c~r y ?e e~contrar momentos de ocio. Desde esta perspectiva, el
md1v1~uo inteligente no es más feliz que el individuo de espíritu inferior,
pues ue_ne esta necesidad adicional, mas Schopenhauer coincide con el
pensamtento de Voltaire, quien afirmaba que no existían verdaderos
placere~ si~o con ver~aderas necesidades, y nos dice que esta necesidad del

,1~

hotJ1bre mtel~gente ~s_premamente condición que pone a su alcance goces cuyo acceso
nunca ~stara pemntido a los detJ1as 9. Entonces, el hombre inteligente buscará
una_ vida en soledad, tranquila, modesta, libre de infortunios y de vida
social, porque cuanto más posee en sí mismo un hombre, -sostiene
Schopenhau_er- me~os necesidad tiene del mundo exteriory menos títiles le pueden

ser los dem~s. Ast, pues, la superioridad de la inteligencia conduce a la
insociabilidacfº.
Pero la vida modesta y libre de infortunios de la que nos habla
Schopenhauer, no puede alcanzarse sin la presencia del dinero. El
asc~tico necesita dinero p~ra satisfacer aquellas necesidades del cuerpo e,
tnduectamente, las necesidades de su inteligencia. Sin el dinero, este
hombr~, se vería ob~gado a dedicar la mayor parte de su tiempo a la
o~tenc1on de este bien, en lugar de procurarse la independencia que le
bn_n?an los m?mentos de ocio (tan importantes para sus reflexiones). Su
f~lic1dad proviene del bienestar físico e intelectual, y la presencia del
dmer? ayuda a ambos. Aunque es comúnmente sabido que la riqueza
contnbt.i~e poco a nuestra felicidad, ésta es un bien altamente apreciado
en la. sociedad. El hombre inteligente cuidará su dinero y optará por una
vi?a moderada y de ahorro, y al encontrarse la causa de sus goces en sí
51
nusmo, el despilfarro le será indiferente •

48

1bíd. pp. 16 y 19
Jbíd. pp .. 15, 16, 23 y 27
47 Jbídp. 18

4;

46

lbíd. p. 23
!bid. p. 21
j(I Jbíd. p. 16
;i lbíd. p. 19

49

�828

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

En un punto de vista totalmente diferente, Erasmo de Rótterdam,
dentro de la obra Elogio de la Estulticia, vuelca la posibilidad de felicidad
en las manos de todo aquel aficionado a la ignorancia. Erasmo no fue el
úrúco en pensar de esta manera; en esta misma obra nos recuerda que el
mismo Sófocles, dentro de su obra Ayax, afirmó que la existencia más
alegre sólo se alca1Jza no sabiendo absolutamente nada. 52 Schopenhauer conoció
este punto de vista, pero, para él, una felicidad así no es digna de
encomio ni de envidia.
,

4.2. - De lo que uno tiene
Resumamos en pocas palabras algo de lo visto anteriormente para así
tener claro lo que Schopenhauer expone a continuación. Vimos en
párrafos anteriores, que todo lo que el individuo tiene o puede tener,
fuera de lo que es en él mismo, es efímero y pasajero, es decir, no
constituye una parte de su forma particular de ser; de manera que esto no
ejerce ninguna influencia directa en su felicidad, por lo que debe dársele
una importancia proporcional a la manera real en que contribuye a
nuestro bienestar. Aquí nos toparemos con dos factores importantes, a
saber, lo que tenemos y lo que pretendemos tener. Para nuestro autor, las
pretensiones son una de las manifestaciones del empuje que la fuerza de
·1a Voluntad ejerce sobre nosotros. Schopenhauer se ocupa aquí de las
pretensiones dirigidas hacia satisfacciones exteriores a nuestro ser, como
lo es la riqueza. La pretensión de riqueza, y todas las pretensiones
materiales, están dominadas en su mayoría por el querer (voluntad) y no
por las consideraciones racionales.
Dentro de su consideración del mundo como representación,
Schopenhauer sostiene que la_s percepciones de cada cual son a partir de
nuestr¡t forma particular, por lo tanto, son relativas. Esto ·se aplica a cada
una de las acciones encaminadas a la satisfacción de las necesidades, lo
cual incluye también a nuestras pretensiones de fortuna53 . Al no saber
cuándo detener nuestras pretensiones, éstas crecen, y junto con ellas,
crecen el número de necesidades que nosotros mismos nos creamos.54
No hay que asombrarse -&lt;lice Schopenhauer- de ver en la especie humana, pobre
y llena de necesidades, la riqueza más alta y más sinceramente considerada y hasta
52 De Rotterdain, Erasmo. Elogio de la locura / Coloquios. "Sepan Cuantos... " Nº
440. Ed. 4a. Pprrúa, México: 1998. p. 12.
53 Jbíd.
28.
54 Ibíd. p. 29.

p:

venerada, qu_! cu~lquier otra cosa; elpoder mismo 110 se considera sino porque conduce
a la ~rtun~ . Srn embargo, para el autor, el dinero no es perjudicial en su
totalidad s~no q~e lo define como lo bueno absoluto, pues éste nos provee
de las sat1sfacc1ones en genera~ en abstracto56 • El dinero facilita el
biene~tar tan~~ intelectual como físico, pues al desocuparnos de las
necesidades fis1c~s que se sati~facen con éste, nos deja tiempo para los
momentos de ocio tan necesanos en la cultivación de los espíritus.
, La salud es tam~ié~ un facto~ importante para nuestra felicidad, y si
esta falta, no habra dinero suficiente para contrarrestar las necesidades
que nos acarreará. No obstante, para Schopenhauer, aun el hombre más
saludable puede tener un carácter melancólico, llevándolo así a la
":felicidad._ Un hombre con este carácter, es necesario que busque su
?1enestar Intelectual; en esto, el dinero contribuye de una manera
importante. De ~hí que, para nuestro autor, no sea nada indigno
recomendar el cwdado de la fortuna adquirida o heredada5-. El hombre
capaz de alcanzar cierta felicidad es aquel que posee amplia fuerza
intelectual, una buena salud y cierta cantidad de dinero.

4.3. - De lo que uno representa
Cuando Schopenhauer nos habla de lo que uno representa, nos está
hablando de nuestra existencia en la opinión de otros. La importancia
que le brindamos a esta cuestión, se debe, a los ojos de Schopenhauer, a
causa de una debilidad particular de nuestra naturaleza58, pues el hombre,
poí· sí solo, puede tmry poco; ... únicamente e,~ sociedad con los otros es)' puede m11cho.
Se da menta de esta condición desde el 1110111e11to en que s11 conciencia comienza, ... a
desarrollarse, e inmediatamente se despierta en él el deseo de ser contado como 1111
miembro útil de la sociedad, ... y que tiene derecho así a participar de las nntqjas de
la sociedad humana. ... Ese es el origen del ardor co11 que mendiga la opinión
favorable.de otro y del valor elevado que le atrib,!)./9• Mostramos una adhesión
ansiosa y servil a la opinión de otros. Debemos ponerle un límite a esta
actitud, ya que n_o tiene en sí ninguna importancia para nuestra felicidad,

55

l bíd.
lbíd.
5' lbíd. p. 31.
58 1bíd. p. 33.
9
" Ihíd.
5G

�830

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pues esto consiste, a final de cuentas, no en lo que somos por nosotros
mismos, sino en lo que somos en la conciencia de otros60•

perder los beneficios que obtienen del otro sexto. Schopenhauer explica
que las mujeres entre sí consideran deshonrada a aquella que sin los laws
del matrimonio entrega sus favores sexuales a un hombre, y esto es así,
porque los favores sexuales son la única forma en la que las mujeres
logran que el varón las despose, logrando así asegurarse la manutención
que sólo de él pueden obtener. Lo mismo se supone para el honor sexual
del hombre. Un hombre, al haber desposado a una mujer, tiene la
obligación de cuidar el único beneficio que de ella espera Qa relación
sexual); de nos ser así, y sufre la deslealtad de su mujer, la sociedad
masculina le cubrirá de vergüenza, aunque ésta no es tan profunda como
la de la mujer que ha perdido su honor. Por esto, el honor sexual, en un
acto de perfidia, exige el castigo de la mujer y no el del amante65.

Si por alguna locura nos pareciese que la opinión de los demás es algo
real, mientras que lo que somos en nosotros mismos es algo ideal61 ,
entonces, es menester deshacemos de esta creencia vacía y quimérica,
pues sólo así lograremos quitarnos de encima la preocupación incesante
de la opinión ajena, ganando tranquilidad de ánimo y felicidad.
De nuestra creencia a la opinión de los otros, surgen la ambición, la
vanidad y el orgullo. El orguíío -sostiene Schopenhauer- es fa elevada

estima de sí mismo, procedente del interior, y, por consiguiente, directa; la vanidad, por
el contrario, es fa tendencia a adquirirla del exterior, y, por fo tanto, indirectamente.
Por eso la vanidad hace hablador y el orgullo taciturna62• El orgullo nace de
nuestra propia convicción, está, en cierta forma, fuera de la Voluntad. La
vanidad, por el contrario, nace de la búsqueda de la aprobación de otros,
esto la ata a la acción de la Voluntad, y esto hay que evitarlo si deseamos
tener tranquilidad y lograr algo de felicidad.
Ahora bien, la reacción que provoca en nosotros las qpiniones de los
demás se poden dividir en tres: honor, gloria y posición. El honor se
funda en las relaciones entre los hombres, donde los individuos se
encuentran en condiciones de concederse confianza unos a otros,
naciendo de esta 'buena opinión' diferentes clases de honores: el honor
burgués, el honor del cargo, y el honor sexual63 . Veamos brevemente
cada uno de ellos.
El primero, el honor burgués, reposa en última instancia, sobre la
convicción de la inmutabilidad del carácter moral. Según esto, se nos
asegura que una sola mala acción es. garantía de que todas las demás
acciones serán idénticas. Es ·por eso que la pérdida de este honor es
M
.
irreparable .
El honor sexual, por su parte, tiene un tinte utilitarista. Está fundado
por las consideraciones de utilidad de la reproducción de la especie. En
este tipo de honor podemos ver dividido el honor de las mujeres y honor
de los hombres, en donde cada género establece las reglas que les evitará
611

Ibíd.
lbíd. p. 35.
62 Ibíd. p, 37.
63 Jbíd. p·. 40.
64 Jbíd. p. 39.

831

Los puntos de vista que Schopenhauer nos da acerca del honor
sexual, tienen su fundamento en que la conservación del honor femenino
es para las mujeres cuestión de vida o muerte, en tanto que de él depende
que la mujer logre satisfacer una de las necesidades fundamentales para
su bienestar, su manutención. Cosa muy diferente pasa con el honor
sexual del hombre: éste radica solamente en una cuestión de posesión, es
decir, en un deseo hacia algo externo a él y que influye de forma indirecta
para su bienestar. Así que el deshonor sexual femenino será castigado
con mayor firmeza, incluso, por las mismas mujeres.
El tercer tipo de honor, y al que Schopcnhauer dedica una
considerable extensión de su obra, es el honor cahalleresro. Este tipo de
honor hace del hombre un hombre de honor, a diferencia del honor burgués
que hace del hombre un hombre respetable. Schopenhauer expone los
principios de este honor a manera de código o, como él mismo le llama,
espejo de honor caballeresco. Éste es bárbaro y ridículo, y por lo tanto, no
puede tener su origen en la esencia de la naturaleza humana&lt;'". Este
código nos dice principalmente seis cosas: 1) El honor consiste en las
manifestaciones de las opiniones de otro sobre los méritos de un hombre.
Una clara muestra de esto puede ,·erse en la emisión ele palabras
ofensivas. Estas -pueden ser retiradas o pedirse perdón de ser necesario.
Esta acción las lleva al oh·ido, como si nada hubiera sucedido. 2) El
honor de un hombre no depende de lo que hace, sino de lo que se le
hace, de lo que sucede. Así, el honor está conc;rantemcntc en peligro de

61

65

1/Jíd. pp. 43-45.

¼

!bid. p. 45.

�832

ExÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

67

perderse y la única manera de recuperarlo es a través de la violencia • 3)
Cuando el honor es lastimado, puede ser recobrado íntegramente, pero a
condición de que se rehabilite pronto; la única manera de lograrlo es a
través del duelo68• 4) Al igual que ser insultado es una grosería, insultar es
un honor. Con esto la grosería se convierte en una cualidad que domina
a las demás. 5) Toda grosería es una apelación a la animalidad, en tanto
pronuncia la incompetencia de la lucha de las,~erzas intelectuales o del
derecho moral y que las remplaza por las de las fuerzas físicas69 . 6) Sólo
hay una palabra a la que no se debe faltar: la "palabra de honor"70•
El honor caballeresco es hijo de la Edad Media en la que se ensalzaba
la caballería, y en la que los puños estaban más ejercitados que los
cerebros. En esta época, Dios no sólo tenía la obligación de velar por
nosotros, sino también de juzgar por nosotros. Las cuestiones deliéadas
se decidían por ordalías o juicios de Dios, es decir, combates en los que
triunfaba la fuerza física. De aquí nace el honor caballeresco que consiste
principalmente en que la opinión de los demás sea que somos de temer,
pues estamos decididos a defender, a riesgo de nuestra vida, nuestros
propios derechos71 •
Son tan absurdos ante los ojos de Schopenhauer los motivos del
honor caballeresco, que sería mejor alegar que es naturaleza del hombre
devolver hostilidad con hostilidad, pues pertenece más que al honor, a la
ira, devolver ofensa por ofensa72 • El mundo tiene ya demasiados males,
como para que a partir de las ofensas se creen nuevos males imaginarios.
Se precisa deshacerse de ese honor caballeresco y darle a la superioridad
intelectual la primacía que se merece73. Para evitar esta irracional necedad
de los hombres, Schopenhauer sugiere a las autoridades, a manera de
paliativo, esta curiosa ley: Todo el que envíe o acepte un reto, recibirá 'á la
chinoise: al aire libre, ante el cuerpo de g11ardia, doce bastonazos ~e manos deljefe; los
portadores del reto, así como los testigos, recibirán seis cada uno. Para las
consecuencias eventuales de los duelos verificados, se seguirá el procedimiento criminal
comspondiente. Algún caballero me objetará, quizá, que después de haber stifrido ese
castigo muchos "hombres de honor" serán capaces de saltarse la tapa de los sesos; a eso

respondo: es mejor que esos necios se maten y que no n,aten a otros hombre/4• En
esto Schopenhauer tiene razón.
Al hablar de la gloria, Schopenhauer nos clice que ésta, al igual que el
honor, se fundamenta en la opinión que otros puedan tener respecto a
nosotros; sin embargo, ambos tiene esenciales diferencias: mientras que
el honor se aplica a cualidades que el mundo exige de todos los que se
encuentran en condiciones semejantes, y sólo se refiere a méritos que
cada cual puede atribuirse públicamente, entonces cada uno de nosotros
puede aspirar a él. La gloria, por su parte, no funciona así; ésta se aplica a
cualidades que nos se pueden exigir de naclie, y sólo se refiere a méritos
que nadie puede atribuirse a sí mismo. No todos podemos aspirar a la
gloria, sino sólo los individuos excepcionales, pues ésta no se adquiere
más que por medio de producciones excepcionales' 5 que se presentan en
forma de acto o en forma de obra. Un acto excepcional comúnmente es
realizado por un alma grande, pero por más noble que sea la acción, ésta
sólo tendrá una influencia temporal. Aunado a esto, los actos dependen
completamente de la ocasión. Debe de dárseles la posibilidad de
producirse, y cuando se producen, la memoria que queda de estas
acciones llega a la posteridad de acuerdo a la percepción de los
contemporáneos, es decir, pierde su integridad. Podemos ver que los
actos excepcionales son, en cierto sentido, accidentales y están lejos de
prevalecer en el tiempo guardando fidelidad a la manera en la que
acontecieron. Las obras excepcionales, por su parte, son realizadas po r
hombres de gran talento, y al contrario del acto, no dependen de la
ocasión, sino sólo de su autor. Las obras tienen la característica de
prevalecer en el tiempo por sí mismas sólo durante un tiempo, mientras
que la gloria es segura e infalible-6 •
7

Así, para Schopenhauer, el honor es el bem1ano mortal de la inmortal gloria7
Esto lo explica claramente cuando dice: El 'honor' tiene, en cierto sentido, un
carácter 'negativo' por oposición a la gloria, Cl!JO carácter es 'positiro: porque el honor
no es la opinión que se ent1ncia sobre ciertas cualidades especiales pertenecientes a 1111
solo individuo; sino que es la qt1e se enuncia sobre cualidades de ordinario
presupuestas, que este individt10 se ve obligado a poseer igualmente. El honor se
contenta, pues, con asegurar que ese s19eto 110 fom,a excepción, mientras la gloria
•

67

lbíd. p. 46.
Jbíd. p. 47.
69 lbíd. p. 48.
10 Jbíd. p. 49.
'I lbíd. p. 53.
72 INd. p. 55.
" 3 Jbíd. p. 56.
68

H lbíd. P· 60.
-; lbíd. p. 61.
- 6 Jbíd. pp. 61-63.
- lbíd. p. 61.

�MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

afirma que es una. LA gloria debe, pues, adquirirse: el honor, ~or el contrario, !ólo
necesita no perderse. Por consiguiente, ausencia de gloria es oscundad, algo 'negativo:·
ausencia de honor, es vergüenZfl, algo 'positivo'. Pero no hqy que confundir esta
condición negativa con la pasividad,· miry al contrario, el honor tiene un carácter
puramente activo. En efecto; procede únicamente de su stefeto; está fundad~ en la
'propia' conducta de éste y no sobre las acciones de otro o sob,-e hechos extenores; es
pues 'de las cosas que están en nosotros'. ... 78

dolor. Bueno, para nuestro autor, ese dolor, esa vida, es la realidad del
hombre, y tanto el placer como la felicidad (productos de la satisfacción
de las necesidades), no son más que meras quimeras que no tiene cabida
en esta vida _dolorosa. Al menos no para los hombres con amplias
fuerzas intelectivas que están consientes de esta verdad, y que sin
embargo, son los únicos qu~ pueden lograr cierta felicidad.

834

4.4. - Parénesisy máximas
En este apartado entramos en la segunda parte de la obra. Aquí,
Schopenhauer nos brinda un total de 53 consejos y máximas que
considera ayudarán en el tema de la vida feliz. En esta parte, menos que
en ninguna otra de su obra, Schopenhauer aspira a profundizar en sus
premisas, por lo cual, para darles un poco de ilación a la nume~osa
cantidad de opiniones, el autor las clasifica en máximas generales, máximas
referentes a nuestra conducta para con nosotros mismos, máximas concernientes a
nuestra conducta para con los demás, y máximas concernientes a nuestra conducta
frente a la marcha del mundoy frente al destino. Mas, puesto que sería un abuso
de espacio y de paciencia tratar de analizar aquí a cada una de ellas, se ha
escogido una de las máximas, que por ser de aplicación general, abarca
cada una de las dimensiones de esta clasificación.

4.4.1.- Una máxima general
Schopenhauer, basándose en la máxima aristotélica: el prudente (busca)
la ausencia del dolor que (los) placeres originat179; sostiene que la verdad de esta
sentencia tiene origen al considerar c¡ue el placer es de una natu_r~le~a
negativa, mientras que el dolor es de una natur_aleza posltlva .
Intentemos explicar esto. Anteriormente vimos que para Schopenhauer,
la vida es la mera manifestación de una Voluntad absoluta, cuya
influencia en el hombre se manifiesta en la presencia de la constante e
insaciable necesidad, tanto en su condición física, como intelectual. La
lucha permanente por satisfacer .esta necesidad se traduce en una vi~a en
esencia dolorosa, resumiéndose todo esto en la máxima general: la vida es
-8Jbíd. p. 41.
.
Jbíd.. p. 71. Ver también: Aristóteles. Etica 1"úcon1aq11ea / Política. "Sepan
Cuantos... " Nº 70. Ed. 19a. Portúa, México: 2000. l: 8. p. 98.
¡¡¡, lbíd. p. 71.

·

•9

La vida es el transcurrir natural de esa Voluntad objetivada en
nosotros, esto es, por así decirlo, imperceptible, a no ser por el dolor
causado por la necesidad, el cual excita al hombre a lograr su
satisfacción. Por esto se ve que la Voluntad se ve lesionada por el dolor
que causa esta insatisfacción, y cuando por fin se produce la satisfacción,
siempre se produce negativamente, es decir, no es la satisfacción lo que
sentimos, sino la ausencia del dolor. La satisfacción no se siente
directamente, sino más bien como una suerte de reflejo. Lo que
encontramos positivo dentro de esta situación es la obstrucción que
ejerce la Voluntad, cuestión que se manifiesta directamente en nosotros,
en nuestras necesidades. De acuerdo a esto, todo placer consiste en
suprimir esta obstrucción y esto sólo puede ser de corta, muy corta
81
duración • Como se puede ver, a pesar de los grandes conflictos que
tuvo Schopenhauer con Hegel, estas consideraciones se aproximan
peligrosamente a identificarse con la doctrina dialéctica del Espíritu
Absoluto hegeliano.
Por lo anterior, Schopenhauer recomienda nunca. .. comprar placeres a
costa de dolores, ni aun con su sola amenaza, puesto que eso seria pagar algo negativo
y quimérico (placer) con algo positivo y real (dolor). En cambio, hay beneficio en
sacrificar placeres para evitar dolores. En unoy otro caso es indiferente que los dolores
sigan o precedan a los placeres... 82 De esta manera, el pesimismo de
Schopenhauer nos recuerda que el dolor está presente en nuestras vidas,
que es imposible escapar; de manera que debemos intentar convivir lo
mejor posible con él, pues gastar nuestra vida en la persecución de la
felicidad, sólo nos acarreará la desdicha de no conseguirla. Por 'Vivir jeliz'
-sostiene Schopenhauer- debe entenderse solamente 'menos desgraciados~ 83

81

Ibíd. p. 71
Jbíd. p. 71
83 Jbíd. p. 72
82

�836

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

5. - Para finalizar

A lo largo del texto, se pudo ver que la felicidad del hombre es sólo
un leve respiro de liberación ante el yugo de una Voluntad que lo ahoga
constantemente y qué lo hace vivir una vida llena de necesidad y de
dolor. La felicidad es en esencia satisfacción. Tan pronto como el
hombre logra satisfacer la necesidad, llega la ~licidad, y en un breve
parpadeo, se va nuevamente ante el empuje de la voluntad de vivir. La
felicidad es un espejismo, es una mala broma que la Voluntad juega
constantemente. Cuando se cree haberla alcanzado, se va de las manos,
ya no está ahí. El dolor, en cambio, es verdadero, es la realidad que
aparece al disiparse el humo del espejismo que recién escapó.
Schopenhauer demuestra que el dolor es inevitable. Nunca se puede
escapar de él. Esto es una tragedia, pues así como el dolor es la esencia
de la vida, así se trata de escapar de él, aunque no se tarda en percatarse
que esto es imposible.
Se concluye con esto que, para Schopenhauer, la búsqueda de una
felicidad duradera es tiempo perdido. Lo único que resta' es lograr evitar
el dolor, lograr convivir con él reduciéndolo sólo a las necesidades que
podamos satisfacer por medio de nuestra fuerza intelectiva. Ésta es el
· arma más poderosa que se tiene contra el dolor y a favor de lograr la
consecución de cierta felicidad. Gracias a ella se puede tener noción del
enemigo. Ella hace que el hombre voltee hacia sí mismo, huyendo
momentáneamente de la Voluntad que lo arrastra al querer y a salir de él
mismo para perderse en una esencia de dolor que amenaza con
devorarlo. Sin embargo, debemos darnos cuenta que la Voluntad
absoluta es invencible, debemos ver que el germen de su dolor se
encuentra, incluso, dentro de nuestro querer la felicidad.
Bibliografía
ARISTÓTELES. Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
Porrúa, México: 2000.
BERKELEY, George. Principios del conocimiento humano. Biblioteca de Iniciación
filosófica N°57. ed. 4a. Aguilar, B~enos Aires: 1974.
'ERASMO _. DE ROTIERDAM. Elogio de la locura /
Cuantos ... " Nº 440. Ed. 4a. Porrúa, México: 1998.

Coloquios. "Sepan

837

FERRATER MORA,J. Diccionario de filosofía. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001.
GÓMEZ DANÉS, Pedro. San/o Tomás. Breve e.,posición de s11 filosofía ética. UANL
Monterrey; 2001.
KANT, Emmanuel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica. Nº 20 Ed.
2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975.
SCHOPENHAUER, Arthur. La sabiduría de la vida / En tomo a la jilosojla / El
amor, las mtgeres, la muerte y otros temas. "Sepan Cuantos..." Nº 455. 3a. Ed.
Porrúa, México: 1998.
SCHOPENHAUER, Arthur. El mundo como 1•o!t111tad .Y representación. "Sepan
Cuantos..." Nº 419. Porrúa, México: 2000.
URDANOZ, Teófilo. Hfrtoria de la filosofía. Tomo IV. BAC: Madrid, 1991.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER Y
DOMINIO EN EL PERFUMEDE SÜSKIND
Gobirish Míreles
Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey

Dentro de ttno o dos años, esta fragancia habria
maduradoy adquirido una impetuosidad a la que nadie,
hombre o mujer, podria sustraerse. Y la gente seria dominada,
desarmaday quedaría indefensa ante el hechizo de una ,mger,
sin que nadie supiese la razón . .. 1

Para poder inhalar la creación olfativa de Süskind, es necesario esclarecer
al sentido de/ olfato, como emblema del pmonaje principal, en la búsqueda delpoder
y por ende del dominio de sus semejantes. Tomando la linea Foucaultiana, "el
poder no rescinde en una Institución, no es una estructura ni una fuerza
de la que dispondrían algunos: es el nombre que se le da a una situación
estratégica compleja en una sociedad dada." 2 Sociedad, que Süskind nos
ubica eri el siglo XVIII, con el establecimiento pleno de los burgos sociedad burguesa-, el surgimiento del neoclásico y la convicción de la
razón -en lo científico, tecnológico y demás menesteres- como la única
guia idónea hacia la verdad.
Como primer punto, ubicaremos la esencia de Grenouille como
individuo en sociedad. Si bien, el capital burgués comienza a ser el
engrane que moviliza a la comunidad en esa época, Grenoille, nos
transforma al olor como la única condición "viva" que el ser humano
1

1

F./ Pe,¡11n1e - Patrick Süskind p.1 52
foucault, ,\lichel: La 1•0/011/é de sal'Oir. Gallimard, París, 1976, p. 123.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER
Y DOt-.:ilNIO EN EL PERFUME DE SÜSKIND

841

GOBIRISH MIRELES

840

necesita para existir y vivir en libertad. Estos conceptos, lo impulsan a
aventurarse en la bu,squeda incesante de su aroma; elemento que
afirmaría y despejaría dudas, de su condición como ser humano.
y terrier olfateó, imaginándose que olería a piel, cabellos y un poco a
sudor infantil. Pero no olió a nada. Absolutamente a nada ... (p. 17)

El simple hecho de no tener un rasgo,. semejante a los demáds,
, por reso1ver 1a meo
· , gru· ta' "'J ,más al darse. cuenta e
aumentaba su interes
su capaci.dad para discerrúr con el olfato todo lo que estuviera en sus
alrededores.
Por el conuario, el lenguaje corriente habría resultado escaso para
designar todas aquellas cosas que había ido acumulando como conceptos
olfativos... (p.25)

.
b o no so'lo se dio cuenta de su destreza con la nariz, sino
Sm
em arg ,
.
•
bl
,
. en esa capacidad, una oportunidad úruca e makanza
e a ·traves
que v10
.
del
del dominio de la técnica que le permitiera d?mmar_d1a esen:ia
h b
En poco tiempo Grenouille, "Habza reunz o y tema a su_

d;si:~~- .cien mil aromas específicos, todos con tanta c~a~dad [] Era coro s;
poseyera un inmenso vocabulario de aromas que le permztzera Jom1ar ª, vo unta
enom1es cantidades de nuevas combinaciones olfatorias." p.26 que le danan poco
a oco la condición de ejercer un mayor dominio sobre aq~ellas per~on~s
. !e lo explotaban, al hacerlas dependientes de su :apacidad, sab1duna
~lfatoria y espíritu servicial-aprendizaje, que lo llevana pronto a l~grar su
objetivos. Dejando poco a poco el an~el~ ~orno ~oluntad, pasan o a un
meditado proceso de evolución del rac1oc1ruo olonfico.
sino que
G renouille lo olía t~do. y no sólo olía el ,conjunto-de caldo,_
le¡adas Su
lo dividía analíticamente en sus partes mas pequenas y ª.
..
finísimo olfato desenredaba el ovillo de aromas y tufos, obtemendo hilos
sueltos de olores fundamentales indivisibles. (p. 32)

.
eorno

d
punto encontramos el rastro olorífico del
segun o
.
d
, 1
,miento que le daría mayor fuerza para e¡ercer el po er_ j e
C0!10C,u.u
,
1 d
.
mo metodo
dominio. Al abandonar la imagen del emp eo e su ~anz co
', del
de a rendizaje, dio paso a aumentar su capacidad a , tra, es
enten~imiento de procesos químicos simples, que le ,ayudanan a captar,
separar y pro fu ndizar en el olor esencial de .cada molecula de planta, flor
y variedades de especias.

.

_

_

s·1 algo en la vida había suscitado entusiasmo en él, fue sm duda esta
o eración mediante la cual, con fiuego, agua, , rapor \'. un aparato
a;ropiado podía arrancarse el alma fragant~ de las cosas; el resto era
inútil, sólo era envoltura y lastre. Había que orario ... (p.85)

Y no sólo tuvo con esto, su instinto lo llevó a cuestionar el proceso,
en espera de mejorarlo y obtener un mayor beneficio. Su segunda
reflexión lo llevaría a suponer que mayor conocimiento en el uso de
estos sistemas de destilación y separación, habría de funcionarle en sus
fieles propósitos de separar el alma perfumada a los individuos. No
dejándole otra opción qL1e seguir trabajando en prueba y error;
acuñando su propio método "científico" por llamarle de alguna manera.
Corno engendro de la sociedad emigraría tal cual la "garrapata" que
era, en un intento por absorber la sangre del conocimiento. Después de
reivindicarse en la ciudad de Monrpellier y posteriormente en Grasse

- "Había venido -a Grasse-- porque sabía que aquí se aprendían mejor que en
ninguna otra parte las técnicas de extracción y de ellas quería apropiarse para sus
propios fines . .. " p. 148-, adquirió rasgos distintivos de cualquier ser
humano; nombre, olor y su establecimiento en una determinada clase
social, al identificarlo en un gremio. Además, se percató de la facilidad de
disfrazar la verdad a la comunidad, a través del empleo del lenguaje
verbal y en especial el olorífico que él dominaba.
Los demás no se percataban de nada, absolutamente de nada (.] Se
dejaban engañar con facilidad y respiraban su hedor compuesto por
excremento de gato, queso y vinagre, corno si se tratara de su propio olor
y lo aceptaban, a él... (p. 136)

Y se dio cuenta de algo que le asustaría en principio; no era tan
diferente como él pensaba a cualquier ser humano.
Fue hacia el espejo y se miró. Hasta entonces no se había \·isto nunca
en un espejo ... lo que más desconcertaba a Grenouille era el hecho de
ofrecer un aspecto tan increíblemente normal ... (p. 128)

Poco a poco, dominaría la naturaleza ''al lograr por primera z,ez arrebatar
el alma peifumada a tm ser l'iviente; el tesorero. ''p. 165 y poder absorber por
sus por9s de la nariz el ser de una persona a partir de su aroma. No
obstante, ya no sería del todo el ser raro e indefenso de al principio; el
conocimiento, el empleo del raciocinio -mal enfocado- le darían
seguridad y fortaleza por lo menos en cuestiones de olores, al poder
disuadir, engañar y perfilar a la sociedad que lo acogía a su antojo.
En su conjunto, tenemos a un personaje que combina en todos sus
ámbitos, conocimiento, ambición y objetivos definidos, encontrar las
esencias más raras entre los hombres y robárselas; convirtiéndolas en
almas perfumadas. Es curioso corno se redefine en la historia el olor
como centro del poder y atención de roda una sociedad en movimiento,
como la relatada en la historia. Cambiando como objeto del deseo el

�842

GOBIRISH MIRELES

capital, por el olor. Este cambio no cambia del todo las a~b~ciones del
hombre como lo vemos al transcurrir el relato. Sólo lo pos1c1ona desde
una pe;spectiva diferente, ya que encontramos los mismos elementos
donde se pone de por medio algo tan etéreo que pr?duzca celos, y exalte
en envidia las ecuanimidad del individuo; al ser un mstrument~ d~ poder
y por ende de dominio sobre los demás. De ahí, que este ensano sirva un
poco para abordar con discreción los alcances~ ! ~lor con el p~der Y el
dominio: al codiciar a un hombre con dotes espec:1ales, que se pierde en
el tiempo y en el espacio de una época sum~m~~t~ superflua, d~nde el
individuo vive a partir de la razón, que es mas ilogica y advenediza que
cualquier cosa ...

'"'

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENlALA QUINTA APROXIMACIÓN

Bibliografia
Alberto Motta y Guillermo M. Eguiazu
PROCABIE (Programa Calidad Biológica
y Biopatológica del Entorno H umano)
Rosario, Rep. Argentina

FOUCAULT, Michel: Lz volonté de savoir, Gallimard, París, 1976, p. 123.
http: //www.mercaba.org/FICHAS/ Capel/poder.htm
http://www.mundolatino.org/ textos/ perfume.htm

Introducción
SUSKIND, P, E/perfume, 1986.

Si hablamos de T ecnopatogenología, nos estamos refiriendo a una
ciencia. Entre las definiciones de ciencia consideremos la que la
califica como 'una empresa humana compleja que, por medio de
métodos fidedignos, se aplica a la obtención de cuerpos de
conocimientos formulados"', consiguientemente, las preguntas que
surgen respecto a la T ecnopatogenología son: que conocimientos
genera y para que los genera. Para . responder a dichas preguntas,
debemos definir ante todo, cual es su objeto de estudio.
E n trabajos anteriores, nos hemos referido a responder a dichas
2
preguntas • H emos fundamentado a la Tecnopatogenología que
aborda el estudio de un nuevo fenómeno que llamamos
T ecnopatogenia con el fin de generar conocimientos con los cuales
lograr su detección y profila:ús, fenómeno el cual y empleando
conceptos de Kuhn, significaba para las disciplinas que en un

Colacjlli de Muro, .A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Moderna y Filosofa Ángel Estrada y Cía
2
Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tec11oge110/ogía Publicaciones
UNR - ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
1

�844

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

princ1p10 evaluamos su posibilidad de encuadre, una "anomalía
persistente"3•
A los efectos de hacer mas completo el presente artículo con el
cual trataremos de contribuir un poco más a clarificar este fenómeno
y a los objetivos de esta nueva disciplina, reiteraremos algunos
conceptos.

'·,

La fundamentación del fenómeno de la Tecnopatogenia
El Hombre como único ser racional . sobre la Tierra, desde un
principio e impulsado por una inexplicable necesidad de cambio,
qu1zas definida por términos como Progreso, Evolució1n,
Modernización, etc., de la cual solo puede decirse que es ilimitada, ha
generado y empleado conocimientos con los cuales desarrolló artes o
Técnicas que le permitieron y permiten modificar los elementos u
objetos de la naturaleza, creando así nuevos objetos, Objetos
Culturales y modificando otros Objetos Culturizados, los cuales ya
sean en el proceso productivo productos o bienes finales o de
consumo como productos intermedios para producir otros bienes, el
fin último de los Objetos es satisfacer las necesidades.
En los comienzos, las modificaciones, adaptaciones o alteraciones
fueron rudimentarias, simples o macroscópicas con la característica
particular de no significar prácticamente riesgo tanto para el Hombre
Técnico como para la comunidad. Adaptó una caverna para vivir,
domesticó animales, cultivó determinados vegetales, inventó
herramientas simples como un palo aguzado para labrar el suelo y así
producir más.
Intentar hacer a partir de dicho nivel de evolución una descripción
de los cambios sufridos en los conocimientos: Tecnología como en
los procedimientos empleados: Técnicas, para crear y adaptar nuevos
objetos hasta la actualidad conllevaría un relato extenso e inútil.
No obstante, sí podtmos afirmar que la ciencia ha evolucionado y
subdividido en las más diversas áreas del conocimiento tanto
abstracto como concreto y dentro de cada una de ellas a su vez en

3 Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua ºEspañola (1962) Editorial
Ramón Sopena -Barcelona, España.

845

compartimentos cada día mas específicos. El conocimiento así se ha
atomizado no existiendo ya más una visión holística de la realidad. 4
El conocimiento científico les ha permitido a los técnicos realizar
cambios profundos, complejos y microscópicos. La síntesis química,
la penetración en el núcleo atómico y núcleo celular son claros
ejemplos.
En la actualidad, quizás por una presión o exigencia de la Técnica a
la Ciencia, o de la Ciencia que genera conocimientos y que por el
costo que ello demanda y deben ser empleados "obliga" a ello a al
T écnica, de las numerosas áreas del conocimiento que los técnicos se
han servido y se sirven para la creación y adaptación de nueYOS
objetos, no todo se conoce y de todo lo conocido, parte puede ser
errónea o mal conocido.
Tal situación a la Técnica no le interesa y siempre usufructuará del
conocimiento, sea este veraz o no, mientras le permita obtener el
beneficio deseado.
Lamentablemente, la situac1on no es tan simple ni solamente
positiva como pretende presentar la Técnica moderna. A diferencia
del Hombre de la antigüedad, que al realizar cambios simples y
macroscópicos de los objetos de la naturaleza, prácticamente como
hemos dicho, ni el técnico ni su comunidad corrían un riesgo
significativo, con la Técnica moderna no ocurre lo mismo. Las
características o calidad de los vacíos o faltas que existen en él o los
conocimientos empleados para · el desarrollo de nueYos
procedimientos, determinan que puedan ocurrir situaciones
inesperadas, en algunos casos irreparables y de gran magnitud.

Lo cualitativamente distinto
Evidentemente ello es así ya que, ¿qué podía el Hombre de la
antigüedad desconocer del palo aguzado que empleaba como arado
que pudiera significar para él y su comunidad un riesgo por su
empleo? Si el palo era débil podría quizás quebrarse y lastimar al
labrador y nada más. Aún en ejemplos más modernos, consideremos
el caso de la caldera de vapor, a leña, carbón o algún otro combustible
i\lotta, A. (1994) colección Tecnogrnia 6 -Temo,~molo)!/ti -l ·erd,1d_r 'frmiü1.
/ lctitudn_&gt;' Cv11sm11'11CÍos- U:\R Editora -ISB:\ 950.673.032.6 -4 1 p.í~s.
1

�846

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

fósil, ¿cuántas personas podían verse afectadas por un accidente
motivado por faltas o vacíos en los conocimientos empieados para la
construcción de la caldera? Si la construcción presentaba poca
resistencia de materiales, podía ocurrir una explosión que afectaría a
las personas cercanas a las mismas. Una combustión inadecuada y
faltas de ventilación podría también significar riesgos de intoxicación
para los operarios.
En cambio y continuando con el ejemplo de la caldera, podríamos
compararla con un reactor nuclear, una caldera moderna, en donde
una falta o vacío en los conocimientos empleados para su
construcción puede significar una situación inesperada de accidente el
cual, no sólo compromete la vida de las personas directamente
expuestas ocupacionalmente en el trabajo dentro de la planta nuclear,
sino también la vida de las personas de la comunidad lindera a la
planta y de comunidades muy apartadas a la misma. Otra diferencia
entre ambas calderas radica en el tiempo en que dura el riesgo de
peligro que en el caso de la caldera a combustible fósil se limita al
momento de la explosión, mientas que en el reactor nuclear
permanecerá el riesgo por siglos.
En el cuadro siguiente se describen claramente las diferencias entre
. anuguas y lasmod er:nas " artes mecarucas " 5
as T'ecrucas
ANTIGUAS

MOI&gt;ERNAS

Modificación de la materia partiendo de
lo físico y evidente

Modificación de la materia partiendo de
lo nuclear: atómico o celular

Modificaciones químicas rudimentarias,
extracción r concentración.

Modificaciones químicas profundas,
síntesis y dispersión.

Baja eficiencia de modificación.
Fenómenos de baja energÍa.

Alta eficiencia de modificación.
Fenómenos dé alta enenria.

Acción sobre el ecosistema
relativamente suave \' reversible.

Acción sobre el ecosistema intensa, con
frecuencia irreversible.

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son suficientes para
conservar el sistema. Respeto por la
evolución

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son desbordados.
Manipulación de la evolución.

Economía dispersa v poco·centrada.

Alta presión económica. Grandes

5 Eguiazu, G},1. (1991) Colección Tecnogenia 3, Tec11o_genolo,gín - Publicaciones
UNR - ISBN .950.673.022.9 - 52 págs.

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

847

Artesanía.

volúmenes de productos. Producción
en serie.

Limitados efectos mutagénicos,
carcinogénicos, teratogénicos o daño
fetal.

Altos efectos mucagénicos.
Carcinogénicos, terat0génicos o daño
fetal.

Alta frecuencia de efectos negatirns
evidentes y baja frecuencia de efectos
negativos ocultos.

Baja frecuencia de efectos negativos
evidentes y alta frecuencia de efectos
nel!ati\'os ocultos.

Modificiaciones de corto alcance,
temporalmente limitadas.

.\iodificaciones no e\·identes y de largo
alcance, temporalmente ilimitadas.

Hombre en devenir relativamente
estable.

Hombre en deYenir inestable y
sometido a alto riesgo.

,

A~emas del e¡emplo de los nesgas de la planta nuclear, podemos
mencionar el caso de sustancias plaguicidas empicadas en la
prod~cción de. alim~ntos, entre otras aplicaciones, que por su
estabilidad y resistencia a la degradación, permanecerán en el entorno
por años, significando durante todo ese lapso un riesgo para la salud
de las personas expuestas.
Muchas sustancias fueron empleadas por a110s hasta que se
demostró finalmente el riesgo para la salud como puede observarse en
la tabla siguiente\ en la cual, en la columna "A" se indica la fecha en
la cual la sustancia fue mencionada por primera vez, producida en
gr~n escala, producida comercialmente o bien comercializada por
pnmera vez y en la columna "B", se indica la fecha en la cual la
Agencia Internacional para Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), la
menciona con suficiente evidencia de carcinogenici&lt;lad para animales
experimentales.
Sustanda

Ami trol
Aramite ·

Tetracloruro de Carbono
DDT
1 2-Dibromo-3-Cloropropa no
Clordecone
Nitrofén
Toxafeno
Sacarina (x)

A
1954
1950
1907
1939
1955
1966
1963
1943
1907

B

1982
1982
1979
1982
1979
1979
1983
1979
1980

6
Motta, A. (1994) colección Tecno&lt;&gt;enia
6 -Tm10•1mo/04t1
l""'
ó
·'&gt; -1 'rrdad ¡· Témira •
Actitudes)' Consrmencins- L1:--:R Editora -1S80; 950.673.032.6 --i I pág$.
·

�848

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

M. EGUIAZU

d)
(x) La sacarina es clasificada por la IARC con suficiente evidencia de
Carcinogenicidad en ratas y limitada evidencia de carcinogenicidad en
ratones.
Otro aspecto interesante de resaltar es la naturaleza del proceso
descubrimiento-desarrollo-aplicación, el cual día a día es más breve,
7
como se ilustra en el cuadro siguiente :
tiempo hasta su aplicación
comercia! en anos

Descubrimiento

Fotografia
Motor eléctrico

112
65

Teléfono

56

Radio
Tubo de rayos X

35

Televisión

12

Reactor llóm ico

10

Bomba atómica

6

Ingeniería genética

2

I

18

Finalmente el Hombre Técnico toma conciencia de dichos riesgos
pero presiones económicas, culturales, etc., lo lleva a justificarlos.
Emplea para ello conceptos falaces como ser:
a)

b)

El Precio del Progreso. Alegando que para progresar, modernizarse,
avanzar, desarrollarse, se debe pagar un precio, pero por un lado
como vimo.s no siempre paga el precio quien se beneficia con la
técnica y por otro, quién decide pagar o no el precio. Es decir si
se es libre o no de elegir el pagar el precio. Muchos "progresos"
son impuestos sin que el simple ciudadano pueda opinar si lo
p refiere o no.
El agua y el aire son grandes diluyentes. Alegando que las sustancias
dispersas en el aire, por chimeneas por ejemplo, o arrojadas al
agua de ríos, no significarán riesgo porque serán diluidas a niveles
JnOCUOS.

c)

Debemos aceptar

1111

·nivel de contaminación en los alimentos. Alegando

que de lo contrario, si no se emplearan plaguicidas, las plagas ·
co~erían todos lqs granos.
- Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3, Temogrnolo¡/a -Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9- 52 págs.

849

LAs Técnicas f11turas resolverán los problemas. Alegando que con el
avance en los conocimientos, los defectos de las Técnicas
presentes serán resueltos por la ciencia futura.

e)

LAs Técnicas de riesgo C11 países desarrollados no necesariamente lo serán
para los países en desarrollo. Su riesgo se justifica por el beneficio
obtenido.

Respecto al punto "b", un estudio publicado ya en el año 1990,
realizado en la por entonces Unión Soviética, indicaba que el volumen
de agua necesario para diluir los afluentes que se descargan en todas
las vías de agua del país ya había superado el volumen o descarga
anual de todos los ríos.
Analizando el punto "d", podríamos llegar a la conclusión de
aceptar el empleo de determinadas técnicas aunque las mismas
impliquen un riesgo de cáncer, porque la medicina en el futuro
descubrirá una cura para esta enfermedad.
Respecto al punto "e", tal concepto fue descartado ya en los años
60. Los avances en los estudios de contaminación permitieron
conocer mejor las causas de las mismas y así concluir que la
contaminación afecta a todos los países sean industrializados o no. 8

La indeterminación de los riesgos
El problema de la Técnica moderna radica en que cuando el
Hombre desarrolla nuevas Técnicas para generar nuevos Objetos,
busca expresadamente en ellos el aspecto positivo o sea las
características que deben existir para que cumpla con los objetirns
para el cual el objeto fue concebido. También es conciente que en el
mismo existirán aspectos negativos, por ejemplo el riesgo de toxicidad
de una sustancia y adopta medidas para prevenir el riesgo a ellos
asociados.
Pero, a los aspectos negativos los podemos dividir en dos grupos:
Los Evidentes y Los No Evidentes.
Para una sustancia, por ejemplo un plaguicida, el aspecto negativo
evidente es su riesgo de toxicidad aguda es decir de intoxicación en
corto plazo. La técnica moderna puede estimar este riesgo y establecer
8 ;\fotta, A. (1994) colección Tecnogenia 6 -Temo¡p10l0,~ía -L 'erdnd )' Timica,
Actit11des_y Consemmcias- UNR Editora -ISB'N 950.67 3.032.6 -41 pá~.

�851

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGfA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

medidas de prevención. El aspecto Negativo no evidente, puede ser
por ejemplo, el riesgo de carcinogénesis, el cual es independiente del
anterior y así sustancias no tóxicas pueden ser carcinogénicas o tener
otro efecto que se manifieste a largo plazo. Esta característica es
mensurable pero requiere mucho tiempo y elevado costo y por otra
parte, la medida de prevención puede ser directamente el no uso de la
sustancia, lo cual para el técnico que la ha desarrollado, es algo
imposible de aceptar. Además, más de 70,000 sustancias diferentes
son de empleo corriente en el mundo moderno y más de 1,000 nuevas
se incorporan cada año, por lo cual resulta imposible aplicar estos
ensayos a todas las sustancias. Por ello muchas son empleadas con
mínimos datos de estudios toxicológicos como se observa en ;el
siguiente cuadro.9

incompleta, entre otras, sin olvidar por supuesto, a la existencia de
factores físicos y biológicos, también responsables de daños a la salud.

850

Porcentaje con:
l!valuaclón da Rl11go Datos Toxlcológlcos:
para la Salud:
Número

Completo

Parclal

Mínimos

Menos

qua ti
mínimo
lngredlenlH PlagulcidH

3300

10

24

2

94

Productos Cosm6ticos

3400

2

14

10

74

Medic1merio1

1800

18

18

3

61

Adllvos Allmenlarlot

8600

5

14

1

80

Productos Qulmlcot in el
Comercio

38000

o

11

11

78

Es interesante destacar que el cuadro solo considera las sustancias
que el Hombre Técnico ha sintetizado o elaborado para un fin
determinado. Además de dichas sustancias, existen otras que el
Hombre Técnico genera como consecuencia de la aplicación de sus
técnicas, un sinnúmero de sustancias indeseadas, unas naturales y
otras artificiales, como. son los contaminantes, mencionando por
ejemplo a las micotoxinas, dioxinas, productos de combustión

9 Rall, D.P. (1990) carcinogens in 011r enviro1mm1t -World Health Organization Inti:rnational Agency for Research on Cancer -Complex r,,lixtures and Cancer Risk
-IARC Scientific Publication Nº. 104 -ISB1 92-832-2104-4.

Estas características, permiten sustentar la hipótesis ambiental del
cáncer por el cual ya es internacionalmente aceptado la causa
ambiental de estas enfermedades las cuales entre un 60 a 90% tienen
como causas etiológicas, factores ambientales.
Los aspectos negativos no evidentes de la técnica, es el punto
crítico para definir el objeto de estudio de la Tecnopatogenología.
Las primeras tres aproximaciones
Iniciados nuestros estudios motivados por las recomendaciones de
la Conferencia de Estocolmo del año 1972 y con la meta puesta en
desarrollar conocimientos que propendan a la protección de la salud
del ser humano, como "motivo conductor" de nuestros estudios, las
conclusiones que obtuvimos de los estudios realizados sobre un
contaminante natural, las Aflatoxinas, sobre todo en lo referente a
nuestra hipótesis sobre la responsabilidad de la Técnica en lo
referente a su generación y llegada al ser humano, nos motivó a hacer
extensiva la misma a la Técnica en general: La Técnica es responsable
de la generación de factores ambientales que a largo plazo pueden ser
causales de daños a la salud del ser humano.
Si por el término Patógeno se define a las influencias o elementos
que originan o favorecen el desarrollo de enfermedades, es razonable
definir como Tecnopatógeno a las influencias o elementos (factores
ambientales) generados por la Técnica que originan o favorecen el
desarrollo de enfermedades.
Analizadas las características de la Técnica moderna: las arriba
mencionadas entre otras; las actitudes de los científicos, técnicos y
empresarios y los mencionados "aspectos negativos no evidentes", y
motivado por el trabajo del Prof. Heinrich Beck sobre la relación
entre Técnica y Cultura10, pudimos vislumbrar la existencia de este
nuevo fenómeno que hemos definido con el término Tecnopatogenia,
partiendo del concepto ya empleado en medicina de Iatrogenia, que
11
define a los daños que inadvertidamente causa la medicina.
10
11

Beck, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuert/ Berlín. Manuscrito.
Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3 Tecnogenología - Publicaciones

�852

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

1. Se de.fine a la Tecnopatogenia como " El daño a la salud del ser
humano que no se manifiesta inmediatamente sino luego de varios anos o
generaciones, como consecuencia de factores ambientales generados por la
Técnica producto de Errores o Defectos inmanentesy ocultos en ella".
2. La Tecnopatogenia será un fenómeno de intensidad creciente por los
siguientesfundamentos:
2.1. La naturaleza de las nttevas artes mecánicas es cualitativamente
distinta de la naturaleza de las antiguas artes mecánicas, porque se basan
cada vez en fenómenos nucleares.
2.2. La aceleración del proceso de Descubrimiento-Desarrollo-Aplicación,
dificulta la prevención de los daños.
2.3. La pobreza en la fundamentación de la ciencia clásica es condición
predisponerte para el uso de conocimiento imperfecto.
2.4. Faltas éticas en las personas afectadas al proceso de creación del
conocimiento, desarrollo de Técnicasy aplicación comercial de las mismas.
2.5. No existe una ciencia que permita el estudio de la Tecnopatogenia
como fenómeno propio.
3. Se postula la necesidad del desarrollo de una ciencia que permita el
estudio de la Tecnopatogenia como objeto propio de estudio, denominada
Tecnopatogenología.
Estudios posteriores, permitieron confirmar el último postulado.
Contrastando el encuadre del estudio del fenómeno de las
Micotoxinas tomado como ejemplo, en base a la óptica de disciplinas
existentes a saber: Biología, Micología, Agronomía, Manejo de granos,
ninguna de ellas permitía aportar los conocimientos que condujeran a
12
la prevención, como lo permite el encuadre tecnopatogenológico.
Para el análisis de un fenómeno, puede no bastar con el abordaje
de las ciencias clásicas, disciplinar, multidisciplinar e interdisciplinar,
sino que el mismo requiera un enfoque radicalmente distinto.
Un mismo fenómeno abordado por diferentes disciplinas será
estudiado con diferentes ópticas y así generarse diferentes resultados
o conclusiones. Por ejemplo, podríamos tomar el caso de una especie .
UNR -ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
12 Eguiazu, G.M. y MOTIA, A. (2000) Tec11opatoge110/ogía: una respuesta a la
0
o,jandad disciplinar de un ftnómtno ternológico. Diosa Episreme -Año VII6 Diciembre 2000- pp. 34, 39.

853

vegetal la cual un investigador quiere estudiar desde el punto de vista
medicinal y otro su clasificación taxonómica. Cada uno responderá a
preguntas diferentes sobre la misma especie vegetal
Asimismo y tomando el caso de las Micotoxinas serán diferentes
las respuestas que se obtendrán bajo la óptica de la Micología, (ciencia
de los Hongos), que una ciencia que tiene como motivo conductor la
protección de la salud del ser humano de los riesgos tecnológicos no
evidentes y no aceptables como es la Tecnopatogenología.
Otro ejemplo muy claro para explicar nuestra postulación de esta
nueva disciplina, lo hemos encontrado en la ciencia desarrollada sobre
el fenómeno Suelo. Este, por sus características y constitución podría
pensarse que podría ser abordado por múltiples disciplinas: Geología,
Biología, Física y Química. No obstante, el estudio del suelo no es una
suma de disciplinas aisladas y artificialmente integradas sino que lo
realiza una ciencia específica: la Edafología.
La cuarta aproximación
Definido el fenómeno y fundamentada la nueva disciplina para su
estudio, surgió la pregunta de cuales son las causas de que una
Técnica tenga defectos ocultos, que motivan la aparición de factores
ambientales: sustancias, radiaciones, etc., causales de tecnopacogenias.
La presión a los científicos en generar conocimientos y de los
Técnicos para desarrollar nuevas J'écnicas (sustancias, equipos,
semillas, etc.), motivó un trabajo en base a la pregunta que surge del
siguiente razonamiento: La única manera de conocer a un objeto en
su totalidad o tal como es o sea de manera auténtica, es saber la
verdad sobre el mismo. Conocer todo sobre el objeto. Ahora bien, si
un objeto manifiesta la existencia de un defecto, significa que el
Técnico que lo desarrolló no lo conocía de manera auténtica,
desconocía algo de él. Por ejemplo, el médico que receto un
medicamento y ·no sabía que, además de las conocidas propiedades
farmacológicas positivas, era teratogénico. En el medicamento en
~uestión, había aspectos desconocidos o mal conocidos. La pregunta
entonces es: ¿cuáles son las actitudes respecto de la verdad que
pueden conducir al desconocimiento o mal conocimiento de aspectos
conducentes a la manifestación de hechos negativos no evidentes?

�854

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La sabiduría de los griegos de la antigüedad, cuya ambición era
"ejecutar todo lo que emprenden según reglas claras, ciertasy fundadas': indicaba
13
que "Cada jaita, deftC!o, es consecuencia de una ignorancia o de un error".

!ambién se demostró y es interesante destacar, que las dos
actitudes postul~~as por los griegos, son las únicas que podrían
aceptarse como eticas en la manifestación de la Tecnopatogenia.

La ignorancia y el error son dos actitudes respecto de la verdad.
Ahora bien, ¿son las únicas que puedan estar relacionadas con la
manifestación de una Tecnopatogenia?
14

En un trabajo anterior que inda~nas tecnopatogenias y s~
raíz en el plano del conocimiento, se demostró que la inseguridad, la
duda, la opinión, el error, la ignorancia y hasta la mendacidad, pueden
ser responsables de faltas o vacíos en los conocuruentos
posteriormente empleados para desarrollar nuevas Técnicas.
1
Los griegos finalmente no estaban equivocados, pero ho solo se
demostró que existen Tecnopatogenias, faltas o defectos para ellos,
que pueden estar asociadas a la ignorancia y al error, sino también a
otras actitudes.
Se postuló así la cuarta tesis:

''I.JJs Defectos inmanentes y ocultos en fa Técnica que pueden motivar la
generación de factores ambientales responsables de daños a la salud del ser humano
a largo plazo (fecnopatogenia), son consecuencia de las Faltas a la Verdad o
Vacíos en los conocimientos empleados para su desarrollo"
De ello resulta que ya en el mismo nivel o plano del conocimiento
deben detectarse los vacíos o faltas que pueden, de aplicarse en el
desarrollo de una Técnica, ser causales de una Tecnopatogenia. La
Tecnopatogenología actuaría en forma preventiva. Como un
arquitecto que en un plano . dibujado por otro, detecta faltas que de
construirse la obra implicaría defectos en la obra que podrían causar
su derrumbe.15

855

La quinta aproximación

Hemos visto q~e las Técni~as se desarrollan para producir objetos
con los cuales satisfacer necesidades. La producción de los bienes se
hace en el marco de una actividad empresaria. Las empresas
desarrollan ~onstantemente nuevas técnicas, nuevos bienes, a partir de
lo~ con~curuentos generados por investigadores propios o externos y
as1 obtienen un beneficio económico: dinero, beneficio éste
retribución al riesgo empresario.
'
Hemos visto la presión a las cuales están sometidos los científicos
que podemos llamar estatales, en generar conocimiento, es conocida
6
la
. consi
. gna "+,
yub,.
etca o mueres ,,, , ¿N o podemos pensar entonces que los
mvesngadores de las empresas privadas estarán sometidos a una
presión tal vez mayor?
Hemos visto que la naturaleza del proceso generación de
conocimiento, desarrollo y aplicación, cada día es mas breve.
Vemos, en tales actitudes, un afán en desarrollar nuevas Técnicas
(productos, bienes, procesos), y así también del conocimiento)
necesario para ello.
Si buscamos la definición de Afán; encontramos: "Anhelo, ansia,
deseo vehemente". 17
·

Además de la preven.:ión de los daños a personas, se comprueba el
ahorro económico que la Tecnopatogenología permite.

Para llegar entonces a la quinta aproximación, así como para llegar
a la cuarta recurrimos al criterio de los griegos de la antigüedad,
recurrimos también a la Sabiduría de la antigüedad. E s interesante
destacar como en la antigüedad la Sabiduría, como puede leerse en
1Tm 6,1O, enfati~a que: ''La raíz de todos los males es el afán de dinero". 18

Globot, E. (1946) ,El Sistema de las Ciencias. Lo Verdadero, lo Inteligibley lo Real
Ed. El Ateneo.
·
.
14 Motta, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 Tecnogenología - V erdad y Técnica,
Áctihldesy ConseCNencias- UNR Editora - ISBN 950-673-032.6 -41 págs.
15 Idem.

Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3, Tecnogenología Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
17
Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua Española (1962) Editorial
Ramón Sopena. Barcelona, España.
18
San Pablo Primera Carta del Apóstol a Timoteo. Capítulo 6, Versículo 10. Biblia
de Jerusalén -Desclee de Brower- Bilbao. ISBN 84-330-0022-5. Deposito Legal: BI
•

13

16

�ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La cita bíblica reza que la raíz de todos los males no es el dinero o
la búsqueda de dinero, sino en el Afán por el dinero.

• Ante todo, el problema de la Tecnopatogenia, fue fundamentado y
postulado a partir de hechos de la Tecnología/ Técnica.

El empresario busca obtener·dinero con la producción de bienes y
así la producción de nuevos bienes es afanosa y como hemos
mencionado, para lograrlo también la generación de conocimientos
tecnológicos es afanosa. Podemos entonces, juntar los dos conceptos
y aplicado a los desarrollos tecnológic ~s y concluir que "La raíz de la
Tecnopatogenia (males) es el afán por generar nuevas Tecnologías".

• El problema es de desconocinúento de las colateralidades de ese
objeto primigenio. La ética tiene incidencia al conocer la existencia
del desconocimiento, pero mientras esas fallas sustanciales del
objeto tecnológico no sean conocidas, se reduce el problema a una
gestación fallida.

856

Con ello, podemos postular la quinta tesis:

''Los vacíos en los conocimientos responsables, de ser aplicados, de la
Tecnopatogenia, son consecuencia de su afanosa búsqueda"
De esto surge una nueva contribución a la prevenc10n de la
Tecnopatogenia y es el "Aceptar la condición de Paciencia en los
procesos de cambios tecnológicos"
Las Técnicas deben ser lo suficientemente probadas antes de ser
empleadas.
Las Tecnologías deben ser lo suficientemente contrastadas antes
de ser aplicadas al desarrollo de una Técnica.

Tecnopatogenia y Ética
Por lo enunciado en la tesis de la quinta aproximación, parecería
que el problem~ tecnopatogenológico es un problema puramente
ético.
Respecto a la Tecnopatogenia, hemos hablado de faltas éticas en el
sistema de ciencia y técnica, de actitudes respec(o de la verdad éticas y
no éticas y de hasta la necesidad de un objetor ético para denunciar el
accionar de empresas u organismos que pueden conducir a perjuicios
para las personas.19
Pero, podemos preguntarnos ¿es realmente un problema ético?
Para demostrar que no és así, podemos decir que:

19

Eguiazu, G.M., Mo'tta, A. y Huisman, M.F. (2004) Ética en Ciencia y Técnica.
Fundamentos para un mecaniJmo de protección a los Oijetom Éticos. HUMANITAS 2004.
An~atio del Centro de Estudios Humanísticos. Uni\·ersidad Autóno ma de N uevo
León.

857

• Si bien la ética, como otras disciplinas tiene participación, después
de haber hecho un análisis del fenómeno llegamos a la conclusión
aporetica que el fenómeno no es un fenómeno ético sino un
fenómeno en si mismo, no es ni químico ni biológico ni filosófico,
es Tecnopatogenológico.
• La enunciación de buenas razones neutrales es el núcleo de la
Tecnopatogenología, citando al Profesor Jacobsson20, que
menciona que muchos de estos casos es frecuente emplear el
término ética al punto de banalizarlo o secuestrarlo.
• Creemos que reducir el problema Tecnopatogénico a la Ética sería
banalizar al término, como sería también banalizado el término
Ecología, si redujéramos el problema también a dicha disciplina.
• Como fuera indicado en Tecnogenología21 , la Antropología
Cultural es una de las ciencias básicas que nos permite humanizar a
la técnica como obra del hombre, pero también vemos que el afán
por generar conocimientos y hacer obras es también una actitud
humana.
• Es interesante destacar el concepto del Prof. Heinrich Beck: "La no
constatación de un existente no significa la constatación de un inexistente". El
no poder probar que algo existe, no significa que ese algo no
exista. Esto es totalmente aplicable al caso de muchas sustancias de
riesgos para la salud. Si bien la química analítica es una valiosa
herramienta para detectar residuos, por ejemplo en alimentos, de
estas sustancias y así estimar riesgos agudos o crónicos por
exposición a las mismas. Pero también es cierto que las técnicas
20

Jacobsson, P. (2004) Comunicación personal.
Eguiazu, G .M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tecnogenología Publicaciones
UNR-ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
21

�858.

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

analíticas tienen un límite de detección y parafraseando al Prof.
Beck, el hecho de que la técnica analítica no constate la presencia
de residuos o pequeñas concentraciones de sustancias mutagénicas,
carcinogénicas o teratogénicas, por ejemplo, en un alimento, no
significa que en dicho alimento no existan mínimas cantidades las
mismas. Estas cantidades seguramente no serán de relevancia
desde la pers~ec~va de la to:ricol~~aguda, o de corta duración, esdecir para s1gruficar una mtoxtcacion aguda,- pero esto no es
aplicable y aquí la importancia de la limitación analítica, a las
sustancias de riesgo carcinogénico. Vale la pena destacar el criterio
del Prof. R. Preussmann quién para las sustancias carcinogénica
indica que la tolerancia debería ser cero. El concepto del Prof.
Beck nos permite indicar que la Técnica moderna genera factores
ambientales, existentes para el Prof. Beck, de riesgo para la salud,
que la técnica analítica moderna no puede detectar, lo cual apoya
nuestra conclusión de la precaución que debe tener el científico y
el técnico en la generación y por sobre todo, en la aplicación de
conocimiento.
• Otro concepto interesante, es "el de escribir la partitura de la
naturaleza'~ concepto de J. von Uexkull22• Bajo _esta analogía,
podríamos decir que estudiar el fenómeno tecnopatogénico
disgregándolo en las disciplinas existentes, sería como interpretar
una sinfonía donde cada instrumento actuaría en forma separada e
independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector, el director en
el separada e independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector,
el director en el caso de la orquesta se puede lograr una
interpretación armónica. En este caso, la Tecnopatogenología sería
la directora del - estudio la cual con conocimientos de otras
disciplinas y los propios conocimientos generados, ataca en forma
idónea y armónica. el problema.
• Solo bajo la óptica de la Tecnopatogenología se pueden lograr los
conocimientos que permitan lograr la reducción o eliminación de
la Tecnopatogenia.

22

Von Uexkull,J. (1983) Streifzüge 'durrh die Umwe/ten von Tieren und Mens,hen

(Fischer Wissenschaft Ed). ISBN 3-596-17331-5

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

859

Conclusión
La evolución Tecnológica ha llevado a la aparición de un nuevo
fenómeno que llamamos tecnopatogenia, el cual está fuera de los
limites de las ciencias existentes y así como en otras situaciones, como
en el mencionado ejemplo del Suelo para cuyo estudio se fundamentó
la necesidad de una nueva ciencia: la Edafología, también requiere de
una ciencia especifica para su estudio: la Tecnopatogenologia.
Hemos encontrado una raíz ética en la génesis de este fenómeno.
Evidentemente, si por Ética entendemos "Como debe comportarse el
hombre para si y sus semejantes sin contravenir su propia naturaieza';z3, la
actitud afanosa de generar conocimientos y aplicarlos, lleva al
Hombre a contravenir su propia naturaleza como es dañar ya no solo
al medioambiente sino a su propia salud. No obstante, el afán en
generar y aplicar conocimientos es una actitud humana y si bien con
elementos de la Filosofía lo definimos como No Ético, es necesaria la
Tecnopatogenología para indicar cuales deben ser las actitudes que
debe respetar el Hombre Técnico que no lo lleve e a contravenir su
propia naturaleza. Proponemos que la Tecnopatogenología integre los
procesos metodológicos de las ciencias tecnológicas.

Bibliografia
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Episteme -Año VII - Nº 6- Diciembre 2000- pp.34-39.

23
Colacilli de Muro, M.A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Modernay Filosofa
Ángel Estrado y Cía.

�860

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

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JACOBSSON, P. (2004) Comunicación personal.
KUHN, T. S. (1995) La estructura de las Revoluciones Científicas. Breviarios
Fondo de Cultura Económica. pp. 319.

Lic. Odvidio Reyna García·

MOTIA, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 -Tecnogenologia -Verdady Técnica,
Actitudesy Consecuencias -UNR Editora- ISBN 950.673.032.6- 41 Págs.

A parúr del domingo 4 de junio de 1967 Alejandro Jodorowsky empieza
a publicar en el suplemento cultural del Heraldo de México sus "Fábulas
pánicas", mismas que duran seis años apareciendo cada domingo sin
interrupción Qa última fue la del domingo 30 de diciembre de 1973).
Esta obra es una colección de historietas en las que se cuenta una
anécdota a manera de fábula, género que la preceptiva literaria ubica
dentro de la literatura pedagógica, de formación humana. Sentido
indudable que estas fábulas denotan desde su concepción.

PREUSSM ANN, R (1972) 'On the Significance of N-Nitroso Compounds
as Carcinogens and on Problems Related to their Chemical Analysis ".
Intemational Agency for Research on Cancer -N-Nitroso Compounds
Analyasis and Formation -IARC Scientific P11blication Nº 3- pp. 6-9.
RALL, D.P. (1990) "Carcinogens in our environmenf" -World Health
Organization -International Agency for Research on Cancer -Complex
Mixtures and Can~er Risk -IARC Scienti.ftc P11blication Nº 104- ISBN 92-8322104-4
San Pablo ''Primera Carta del Apóstol a Timoteo Capítulo 6, Versículo 1O"
Biblia de Jerusalén -Desclee de Brower -Bilbao- -ISBN 84-330-0022-5
Depósito Legal: B 1. 1531-1978.
VON UEXKULL, J. (1983) Streiftiige d11rch die Um welten von Tieren und
Menschen (Fischer Wissenschaft Ed.) ISBN 3-596-17331-5.

Cada historieta está compuesta de dibujo y texto escrito, se plantea un
problema y se propone una solución que deja una enseñanza, una
moraleja. Jodorowsky se encarga personalmente de crear los dibujos,
iluminarlos y crear el texto. Su factura ·es muy artesanal y la calidad de las
imágenes no es muy buena, sin embargo en conjunto, las "Fábulas
Pánicas" representan un ejercicio artístico digno de señalar, pues para la
época en que se crearon son textos muy adelantados a su tiempo, en
donde se puede apreciar casi por completo la teoría del movimiento
pánico difundido en México por el propio Jodorowsky, aunque con una
preocupación más consciente y responsable, no tan agresiva como
• Ha participado en talleres de creación literaria dirigidos por Felipe Monees,
Dolores Hernández y José de la Paz. Miembro de un taller de creación y estudio
literarios en conjunto con Armanda Fabián y Édgar Favela. Integrante de un taller de
lectura sobre literatura mexicana dirigido por Genaro Saúl Reyes Calderón. Como
escritor ha publicado en la revista Oficio (marzo, 2005) y en la página electrónica de la
revista L? Rocka con el mismo cuenco: "Larga noche de dolor para Leopoldo"; además
ha obtenido los siguientes reconocimientos: Certamen de Literatura JoYen Universitaria
UANL (2003-Segundo Lugar: Poesía y 2004-Tercer Lugar: Poesía); y Concurso "El
Rock es puro cuento", revista La Rocka (2005-Tercer Lugar: Cuento).

�862

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

caracterizó su quehacer artístico en cine y teatro, pues el autor se da
cuenta de la penetración masiva que un medio de comunicación como el
periódico puede tener, así que asume la oportunidad y ejerce una crítica
que se centra en los valores universales y sociales de una manera más
clara y sencilla en la exposición de su propuesta. Sigue atacando los
valores de la moral convencional, y sigue incitando al cambio humano
pero ahora desde la trinchera de la fábula en el periódico, un medio
diferente al teatro y al cine, más popular pero de-jgual valor para difundir
el mensaje; el dios Pan difunde el conocimiento, según la constitución
teórica del movimiento: también Pan transmitía el ''saber". Y llegamos aquí al
más alto significado de la palabra pánico Oodorowsky; 1996: 81). De alguna
forma J odorowsky acepta esta responsabilidad y decide difundir sus ideas
de este modo.
En las fábulas se pueden detectar algunas constantes, por ejemplo las
series de un mismo personaje o tema: las fábulas de la "bolita", las de los
"gragrofes", las de los "microbios", las del Maestro, las de Ben-Sara, las
de los símbolos, las de "koans", las de los sueños, las del "clavo" o las de
plantas que dan frutos que no les corresponden por natu_raleza. También
se aprecia que las primeras fábulas tienen un tono pesimista, kafkiano,
(por ejemplo la fábula cinco, publicada el 2 de julio del 67, donde se
narra la historia de un individuo que se une a las masas y -va en la
· búsqueda de lo que todos quieren, escala una torre y al llegar a la cima,
después de haber eliminado a una gran cantidad de personas, se
encuentra con un trono eléctrico en donde se electrocuta: Seré el primero
que logrará electrocutarse en él Pasaré a la histo... F/ufQodorowsky; 2003: 11]),
que luego de reflexionar e identificar, intenta modificar el rumbo:
Durante varias semanas creé este tipo de historietas, influido por los
ídolos literarios de la época, tales como Kafka: no hay salida, los
personajes deben ser antihéroes, el tema principal del e~critor es su
·propia neurosis. Muy pronto me sentí fatigado por el ne~a_tivismo
intelectual. Si me dirigía a tantos lectores, debía mostrar lo pos1t1vo 9ue
encontraba en la vida. Y así, poco a poco, fui integrando en mis torpes
dibujos las enseñanzas Zen, la sabiduría iniciática, la simbología sagrada,
etcétera.
Más tarde, esto me llevó a pensar 9ue el único arte válido era a9uel
que servía para sanar Qodorowsky; 2003: 4).

Este cambio en el autor (inmediato, pues ya en la misma fábula
aparece por primera vez la figura del Maestro, lo que indica la intención
de dar un giro positivo al proyecto) quizá siembra la semilla que d~rá s~s
frutos en ei futuro, donde Jodorowsky está más preocupado por difundir
un conocimiento que sane (esto se comienza a ver en sus películas El

FÁBUIJ\S PÁNICAS

863

Topo y La montana sagrada, así como en sus libros futuros como Los
evangelios para sanar y sus prácticas con el Tarot y su "Cabaret místico" en
Francia.
La fábula del 30 de julio del 67 es la primera de muchas en que
aparece la "bolita". Su incursión por lo general señala el interés de
Jodorowsky por tratar el problema del significado del individuo en el
mundo. En esta fábula la "bolita" se enfrenta a una máquina que sólo
existe para destruir "bolitas", sin embargo la protagonista no muestra
ningún sentimiento de repulsión o temor, es indiferente, por lo que la
fábula termina con, todavía, ánimo un tanto pesimista: Yo no estoy hecha

para atacar. Me confamio con no tener significado, solamente medo... sobre otra bola
sin significado (el mundo) que también solamente meda Oodorowsky; 2003: 15).
Jodorowsky usa este espacio para manifestar sus opiniones,
disfrazadas para evitar reacciones en contra, sobre lo que acontece en la
realidad mexicana. Por ejemplo la fábula del 6 de octubre del 68. El 2 de
octubre se dio uno de los acontecimientos más dolorosos para la
sociedad: la matanza de Tlatelolco. Esto fue un miércoles. Para el
domingo, Jodorowsky publica una fábula en que están el Aprendiz y el
Maestro. El primero muestra su fortaleza, su capacidad destructiva, le
pregunta al Maestro: Puedo mataryo sólo a veinte enemigos. ¿Soy fuerte Maestro?
El Maestro responde: ¡No! Un hombre alcanza la plenitud de sus fuerzas cuando
aprende a no dañar Oodorowsky; 2003: 79). Lo mismo sucede con la
represión sucedida hacia la juventud y el rock por causa del concierto de
Avándaro. Jodorowsky dedica la fábula del 10 de octubre del 71 a todos los
"adultos" que "odian" Avándaro Oodorowsky; 2003: 209). La fábula trata de
un individuo que se queja de un salpullido, entonces decide quemarse la
zona afectada, o sea, opta por una solución errónea y dañina por lo que
el Maestro le sugiere que esos granos que lo molestan son sus propios
síntomas y que si quiere que dejen de molestarle debe revisar en su
interior ·en qué está mal para corregirlo y poder sanar: porque al q11ef!larlos,
quemas tu propia carne Oodorowsky; 2003: 209). También usa las fábulas
para defenderse; para hablar de su experiencia personal, de los ataques
que sufre en su contra, como en la fábula del 14 de marzo _del 71, _donde
muestra en el primer cuadro al Maestro encerrado en una ¡aula mientras
una multitud le grita y lo insulta. Después, el Maestro es representado
alejado de esa realidad y alguien le pregunta si ha desistido, si se ha
dejado ganar, a lo que responde con un proverbio chino: El gusano se
repliega para avanzar. Hqy estoy replegado Qodorowsky; 2003: 181). O lo que
plantea como moraleja en la fábula 271: El ser humano tiene n~veles de

desarrollo espiritual.. lo que es mortal para algunos puede ser fuente de l'tda para

�864

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

otros... la ''prohibición" nunca engendra ''solución". Es me;or '~ducación"...
Oodorowsky; 2003: 282).
Otro tema que continu~ente trabajan las fábulas son los relativos al
punto de vista. Por lo general,Jodorowsky expone a un personaje con un
problema y después, como respuesta, muestra el mismo hecho pero bajo
otra apreciación. Algo similar sucede en la fábula 143, donde el Aprendiz
le presenta al Maestro dos chistes que le p~en sin gracia o demasia~o
infantiles y el Maestro le responde que tienen un' significado profundo, sin
embargo, aquí aparece otro tema que le interesa a Jodorowsky y que es el
de la autorrealización, el de alejarse de los maestros porque cada quien es
único y sólo uno mismo se puede ayudar, así que en esta ocasión el
Maestro le recomienda al Aprendiz que por sí mismo descubra el
significado profundo de dichos chistes: trata de descubrir por ti mismo lo que
significan Oodorowsky; 2003: 153).
En las Fábulas pánicas Alejandro Jodorowsky derrama todos sus temas
favoritos, los tópicos que lo apasionan y que reflejan su estado como ser
humano en el momento en que los desarrolla. Está su eterna búsqueda,
su lucha contra el ego, su tono orientalista, su risa y simultaneidad, y
hasta el terror pánico, sólo que un poco disfrazado, sino basta con
revisar la fábula del 27 de junio del 71, cuando ya había optado por
evadir el pesimismo. En esta fábula titulada ''Homenqje a Robert A.
Heinfein. Leerporfavor su novela: Stranger in a strange land': Jodorowsky relata
la historia de una lombriz que se sabe sola en el mundo, que añora la
compañía, que busca su alma gemela, hasta que por fin cree encontrarla:
¡Oh! ¡Este bello ser llena mi gusto! ¡Es ella! Sin embargo, el otro ser, la otra
lombriz responde: ¡Soy tu cola, idiota! Qodorowsky; 2003: 196).
Bibliografia

JODOROWSKY, Alejandro. (1996). Antología pánica (Contrapuntos. Prólogo,
selección y notas: Daniel González Dueñas). México: Joaquín Mortiz.
_ _ _ _ _ _ _. (2003). Fábulas pánicas (Prólogo de A. J. y notas de
Daniel González Dueñas). México: Grijalbo.

LA CULTURA YTRES ESTADIOS DE
MANIFESTACIÓN POL(TICA
José Wbaldo Rivera Nevarez
Estudiante de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL
Colegio de Filosofía

l. Definición de Cultura
La cultura, la totalidad acumulada de

esos esquemas o estructuras,
no es sólo un ornamento de la existencia humana,
sino que es una condición esencial de ella.'

San Anselmo, siempre recomendaba a sus alumnos comenzar todo
escrito o discurso, definiendo los términos involucrados, para que así,
quien leyese o escuchase su argumentación, supiese desde el inicio de lo
que se estaba hablando,. y cómo se estaba hablando, es decir,
recomendaba hacer desde un inicio un marco referencial.
El concepto que debemos aclarar desde un inicio es, pues, el de
cultura; y es que hablar de cultura en nuestro tiempo no parece raro, si
vemos Ios periódicos encontraremos, seguramente, una sección dedicada
especialmente a este aspecto, igualmente la televisión y todos los medios
de difusión masivos, le conceden un apartado especial, pero ¿qué
entienden por cultura?, hablar de arte o de espectáculo ¿es lo mismo que
hablar de cultura?, ¿la cultura se agota en la estética, o es ésta, sólo un
elemento de la cultura? Es necesario entonces, conocer primero la
definición de este · término, para después ver si es posible contestar a
estas preguntas, y a muchas derivadas de ellas.

1

Geertz. Clifford. La intert&gt;retación de las Culturas, Gedesa, España 2000

�866

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES EsrADIOS
DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

¿Qué es entonces cultura?: Cultura "en un sentido muy amplio, está
constituida por los productos de la actividad del hombre".2 Esto implica
que los productos del hombre, en cuanto que no es puramente animal,
son acciones que marcan sus modos de vivir, es decir, sus acciones son
específicamente humanas. Dentro de los productos del hombre, están
pues, la religión, el arte, la política, etc. Entonces la cultura podríamos
definirla más claramente como: la manifestació~e los quehaceres humanos,
concientes o inconcientes. Por lo tanto la demarcación ~ue nos presenta dicha
definición muestra que hay una distinción clara entre lo que es Cultura y
lo que es Naturaleza.
La naturaleza es simplemente un estado muerto e inconexo de
realidad, pero cuando el hombre la toma y la transforma adquiere sentido
y se vuelve propia, el hombre la culturiza y la vuelve nombrable,
asimilable y poseedora de significado. Entonces siguiendo la misma
lógica, el arte, el espectáculo, en fin, la estética, es cultura, pero no es
toda la cultura, ni la abarcan ni la agotan.

Por lo tanto todo proceso o modo cultural es manifestación del ser
del hombre, en dicha manifestación dota de sentido a 'la realidad y la
objetiva, haciendo una historia de sus modos, porque plasma en ella la
realización de sus potencialidades y marca y demarca los limites tanto de
la razón (en el orden temporal), como de su propio yo (en cuanto
refirma su independencia del mundo de los objetos). Ahora bien, no es
que el hombre se disocie de la naturaleza, él mismo es un ser natural,
pero al hacer cultura, está tomando esa naturaleza y la está
transformando, haciendo· patente su capacidad, que le es natural, se
transformar el medio, y aprovecharlo para su beneficio. Como se ha
dicho anteriormente, lo que el hombre hace, cuando hace cultura, es al
final de cuentas, dotar de sentido.
Pero podemos cuestionarnos, ¿cómo es que el hombre hace esto? Es
decir, ¿cómo objetiva y dota de sentido?, podemos apelar al
conocimiento ingenuo y afirmar solamente que es un hecho, y en cuanto
tal, no es demostrable, sino simplemente mostrable, pero por más que
queramos ignorar estas preguntás, siguen resonando y con tal fuerza que
es imposible ignorarlas.

entonces es causa de limitación del yo, y la manera de entrar en contacto
con lo que está afuera, es otorgándole una categoría de existente,
diferenciándolo y otorgándole sentido. El sentido surge cuando se
entabla una relación, es decir, el objeto externo se conviene en único,
pero no en único material, sino único en significado, aunque sea
temporalmente limitado, es decir, sólo en el proceso de objetivación y
significado. La significación es el segundo nivel necesario para la
transformación y recreación de medio, necesario, en cuanto que sin ello,
el hombre se queda meramente en su categoría de animal. Este proceso
de culturizar entonces, no está ajeno al problema del conocimiento.
Asimismo, dentro del proceso de culturización entra en escena el valor,
porque como afirma Romero: "los procesos culturales se realizan en
vista de valores, y lo propio de los objetos culturales es incorporar
valores."3
El hombre se hace conciente de su realidad y de la 'otra' realidad, la
externa, y pretende entablar puentes que le permitan acceder a dicha
realidad. La cultura se vuelve un hecho, pero no por ello es más clara o
evidente, es común que lo primario y lo esencial se le oculte a los ojos, y
se le escabulla a la razón, por eso viene en ayuda la filosofía, que es la
rectora, y la que al final marca el camino, ella no admite epítetos o
adjetivos, es la altiva dama que baja su mirada y con ella devela lo que
parecía oculto, es ella la filosofía, que tiende la mano a una de sus
muchas hijas, a una casi recién nacida, la cultura.
La cultura como proceso objetivador y significante se desarrolla de
manera necesaria dentro de los núcleos sociales, por tal motivo, sin ellos
es imposible hablar de cultura, es menester, la existencia del otro, para
hablar cabalmente de cultura, además existe la distinción entre sociedad y
Estado, en donde este último es la forma institucional artificial en donde
aquellos que conforman la sociedad han depositado el poder, ya en uno,
en un grupo, o en la utopía del pueblo. En el Estado, su herramienta
básica es la política, que forma parte de la cultura al ser manifestación del
hombre para -el hombre, es decir, determinada cultura, ostenta
determinada política, forma en como las sociedades han decidido
encaminar su realidad en el transcurso de la historia.

El proceso ~e objetivación surge cuando transpolando el yo se
.encuentra con algo que no es él mismo, es decir, el no yo, lo externo
2 Romero

1953, pág. 117

Francisco, Filosofa Contemporánea, Editorial LOSADA, Buenos Aires,
3

Jbid. Pág. 125

�868

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

11.

869

La política como manifestación cultural
LA más importan/e tÚ las asociaciones,
la que encierra todas las tkmás,
se llama asociación política. 4

Una de las manifestaciones del hombre es sin lugar a dudas la
manifestación política, manifestación que lo ayu4a a mantenerse en pié y
entablar lazos con los demás hombres para desarrollar una sociedad y
vivir en calma, la política sirve al hombre como salvaguarda de sus
intereses, en ella queda limitada la posibilidad de. destrucción, aunque
sólo limitada, no excluida, ya lo decía Clausewitz "la guerra no es sino la
continuación de la política por otros medios." 5
La política a la vez es un arte y un don, así lo entendieron los griegos,
' quienes vieron en ella, cualidad de dioses, el sofista Protágoras lo dice
así: "el hombre tuvo la ciencia de la vida, pero no la ciencia de la política
que se encontraba cerca de Zeus, en el acrópolis ... " 6 Es por ello que
siguiéndola o sirviéndose de ella, es como se puede beneficiar o
petjudicar. El hombre, al objetivizar y significar los hechos en política
está necesariamente buscando un fin, y en ese fin puede ser en su sentido
más clásico en bienestar social.
Los problemas contemporáneos del hombre actual, radican en
muchos de sus casos en una mala política, porque han pretendido hacer
de ella la panacea que todo lo resuelve y que todo lo encausa y alivia, se
han olvidado que es un método, no un fin, es por eso que "la moneda
con que suele pagarse e·l precio de la mala política es: el sufrimiento
7
humano." La globalización de la política, pero no en su ámbito mundial,
sino en el ámbito de acción, es lo · que le ha creado el lastre que la
irnpo$ibilita cada vez más a prestar respuesta, cuando todo se politiza se
invaden campos de acción que no le son propios, su ramaje invade el
arte, la ciencia, la religión, y toda cuestión se vuelve política, se crea la
sociedad politizada, la cultura politizante, que a la larga cae en el extremo
opuesto, el de la apatía, porque conlleva al conformismo, y esto bien lo
podemos hacer solos, una política así mancilla su propio origen, ya que
4

Citado por 1:lucci, Giampiero en Agora pág. 64
Citado po r De Bono, E4ward en E/ pensamiento paralelo, E ditorial PAIDOS,
· México, 199.5, Pág. 51
6 Bucci, Op. Cit. Pág. 64
5

7

Barman, Z ygmunt, E n busca de la política, Fondo de Cultura E conó mica, México,
2001,Pág. 12

disgrega antes que unir, ya que el "conformarse es algo que bien lo puede
hacer uno solo". 8
Entonces la política debe de redimensionar su campo de acción, y
e~~arcar y d~marcar los límites de sus alcances, que bien podrían ser tres
bas1cos, seguridad, certezay protección. Estos tres ingredientes son necesarios
para construir cimientos de confianza y afirmación, es decir, confianza
en los hech?s, y afirmación de los logros y de los límites, además de que
asegura la libertad, tanto de acción como de razón. Ya lo decía Kant:
"cómo en régimen de libertad nada hay que temer por la tranquilidad
pública y la unidad del ser común". 9 Asimismo son opuestos v
contrapuntean contra la, inseguridad, incertidumbre y desprotecció~.
Esto es el fin principal de la política, asegurar el bien común e instaurar
una sana libertad, dotando al ciudadano de esas tres herramientas básicas
antes mencionadas.
Viéndolo así, la política como elemento cultural cumple la función de
enlazar a los miembros de la sociedad y de instaurar orden, la
manifestación del hombre en política asegura la supervivencia, y dota al
hombre de esperanza, porque sabe que esa insociable sociabilidad queda
asegurada dentro del marco de la política.
Pero, como en todo hay niveles, la política no podría ser la excepción,
y de~tro de las manifestaciones políticas podemos distinguir tres
estadios, en donde el hombre a través de los siglos, ha establecido
medios concretos en los cuales se ha desarrollado en sociedad, modelos
que hao servido a determinados fines. y que han sido elaborados con el
fin de vincular a la sociedad, son tres estadios, que sin ser secuenciales, ni
evolución necesaria uno del otro, si podemos clasificarlos a nuestro
parecer como inferiores o superiores, uno no es consecuencia del otro,
aunque podrían ser para su estudio visto desde una esfera secuencial,
comenzando por el menos favorecedor, hasta llegar al que se le puede
considerar óptimo.
Estos tres estadios son a saber:

•
•
8
9

El estadio de la Tolerancia, conformado por el bucle resignación /
respeto.
El estadio de la Normatividad conformado por el bucle
comprensión / aceptación.
Jbidt111.

Kant, E mmanuel, ¿Q11é es la l!tts/ración? Filosofia de la Historia, Fo ndo de Cultura
Económica, México, 2002, Pág. 36

�870

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
.

•

El estadio de la Comprensión, conformado por el bucle

fraternidad / amor.
· 111. Tres niveles de cultura política
El ser humano solo se completa
como serpknamente humano
pory en la cultura". ,u

La Tolerancia
Si el hombre fuese como los demás animales que pueden v1v1r
aislados, o conformando grupos guiados por el mero instinto, en donde
no hay necesidad alguna de elaborar conceptos como libertad, razón,
derecho o deber, sino que simplemente está guiado por instintos, no hay
razón que dicte problema alguno, el mismo instinto regularía. los
procesos de convivencia y marcaría de manera muy clara el papel y lugar
de cada miembro de esa 'sociedad', pero para nuestro beneficio, o quizá
para nuestra desgracia, el hombre tiene más que instintos, tiene la razón
que lo impulsa a crear, y dentro de esas creaciones está la sociedad y por
otra parte se encuentra el concepto de Estado, que en sus inicios no
estaban tan elaborada como hoy, pero que contaban con necesidades
semejantes, y una de ellas demasiado claras, es la del respeto hacia el
·otro, o a las cosas del otro, porque si se quería vivir juntos, entonces
habría que asegurar la manera_en la cual cada quién sintiese ese mismo
deseo, si no la diáspora sería inminente, entonces no queda más remedio
que la 'tolerancia~ soportar al otro en primer lugar para mi beneficio, y
luego para el beneficio popular.
Se pueden enumerar algunos mitos que el mismo hombre con su afán
de entenderse ha elaborado acerca de el origen de la vida en común,
pasando desde los griegos, hasta la actualidad, basta nox:nbrar el mito de
Girad', en donde la unión se forja a partir de encontrar un enemigo
común, así todos quedan unidos por 'el crimen', son hermanados por el
'silencio', ahora "el acto espontáneo de acción coordinada tenía la
capacidad de sedimentar los enconos dispersos y la agresión difusa,
estableciendo una clara división entre lo correcto y lo incorrecto, la
violencia legítima y la ilegítima, la inocencia y la culpa. Podría reunir a
los seres solitarias (y asustados) en una comunidad solitaria (y confiada)" 11

10

Morin, Edgar, Los siete saberes necesarios para la educación delfuturo, UNESCO, 1999.

Pág. 57
11

Bauman, Op. Cit. Pág. 23

DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

871

. La verdadera comunidad de bienes, de ayuda y beneficio solidario no
~xi~t~ en cu~nto tal, simplemente se ha creado un conglomerado de
individuos d1spuest?s a con-vivir para protegerse de lo que está 'fuera'
pero para lograrlo tienen que soportarse entre ellos mismos no se crean
lazos de unión real que permitan un avance serio en los problemas reales
es por eso que fácilmente se puede volver la cara ante situacione;
dolorosas, porque simplemente le atañen.

El bucle Resignación / Respeto.
El bucle es un elemento real que se da de manera necesaria en todo
proceso, son enlaces reales que explican y encausan los modos de
relación entre hechos y conceptos. No son procesos dialécticos sino
más bien, procesos que complementan y enlazan los hechos. En el
proceso cultural de objetivación y significado queda reducido a dos
conceptos básicos, que demarcan los límites de la tolerancia, estos son:
Resignación y Respeto. Ambos conforman un bucle, enlazado de manera
necesaria, ya que la Tolerancia, tomada en su aspecto básico 0
etimológico no puede desplegar sus alas más allá de la resionación
y el
b
.
respeto. En proceso nacido en la realidad por consecuencia de sus
bases, ciñe las relaciones humanas a ámbitos externos, sin llegar en
momento alguno a con-formar, verdaderas comunidades.
El bucle Resignación / Respeto, queda conformado entonces en
Conformidad - sufrimiento / Acatamiento - sumisión.
En la cultura política de la tolerancia, los procesos sociales y los
hechos del Estado quedan pues sujetos a crear ciudadanos sordos e
in~viduos que no tienen la distinción entre la libertad pública y la liberad
pnvada, ya que la última se impondrá sobre la primera, creando claras
dicotofi?las que conllevan en sí el germen de la insociabilidad.

La Normatividad
El hombre desde que se encuentra en sociedad, tiene que vivir con la
misma paradoja que ya enunciaba Kant, esa insociable sodabilidad que lo
impulsa a crear sociedades, a vivir en comunidad, pero que a la yez por
su misma naturaleza, lo impulsa a aislarse porque esa sociedad que ha
creado, tiende a limitarlo y a establecerle prohibiciones, que sirven a la
postre para lograr la 'sana convivencia'. Y dentro de ella el mejor modo
de hacerlo es la /ry, a la que somete a todos sus agregados, y bajo la cual

�872

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLfTJCA

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

se regirán sus miembros, para asegurar de manera precisa el buen manejo
de las voluntades particulares.
Dentro de toda elección. hay la posibilidad de tomar varios caminos,
de elegir 'esto' por encima de 'aquello' pero de ninguna manera significa
que la decisión que tomemos es la correcta, esos múltiples caminos que
se ensanchan en los momentos previos de elegir, son reducidos por la
ley, ella estrecha las opciones y deja sólo aque1:k\._s que pueden ser viables
para la consecución de la vida social, la ley opera entonces como la
salvaguarda de las garantías individuales y colectivas.
Este otro modelo cultural los constructos del Estado quedan
delimitados por la legislación "desde el punto de vista del individuo como
elector, la legislación es primordialmente un poder de preselección.. Los
legisladores eligen antes de que les llegue el momento de hacerlo a los
individuos". 12
La ley se esgrime como quien guía, y ampara, a ella hay que recurrir, y
a ella hay que someterse, la ley que no implica o conlleva la justicia, eso
es totalmente aparte, ya lo decía Montaigne "las leyes s_e mantienen no
porque son justas, sino porque son leyes". La ley garantiza igualdad y
respeto, brinda oportunidades, y demarca los limites de la salvaje libertad,
pero no garantiza que por ley deba de existif un aprecio o empatía hacía
los demás miembros de la sociedad, únicamente permite establecer
medios adecuados de convivencia, pero nunca podrá, porque no le es
posible, crear conciencia de ayuda ni de fraternidad.

El bucle Compromiso / A céptación
Este modelo político cultural tiene la ventaja de que si se le sigue
obtendrá muy seguramente paz, tranquilidad, sus miembros serán
ciudadanos regidos por el deber, por la norma, apegados a la ley, serán la
imagen de los antiguos griegos, y su obediencia sin tregua a la ley, y quién
Sócrates encamó vehementemente, prefiriendo la muerte, antes que la
desobediencia. Pero de nuevo queda corta ya que por ley se puede
decretar el respeto, pero nunca la bondad, se puede legislar a favor de la
liberad pero no a favor .de la solidaridad, de nuevo este esquema queda
en la esfera de lo externo, y no pude llegar a formar individuos capaces
de interiorizar los hechos reales circundantes, sino que simplemente son
asumidos.
12 Jbíd. Pág.

81

873

El bucle Compromiso / Aceptación queda conformado entonces en
Convenio - acuerdo / Admisión - aprobación.

La Comprensión
La tolerancia engendra soledad, y la ley procrea deber, una y otra son
muestras de cultura política, de una cultura que no tiene compromiso
para con el otro, fuera del que le marca el respeto o la aceptación. Son
elementos externos que no mueven al individuo a solidarizarse con sus
semejantes, ni logra entablar ni enlazar puentes de unión para lograr no
solamente vivir en paz, sino vivir felices. Tratar de instaurar un nuevo
modelo cultural en que los individuos trasciendan la tolerancia y la ley,
queda muchas veces en el terreno de lo utópico, en lo ideal, pero en
cuanto ideal, pudiera asumirse como irrealizable; además de que existen
el peligro del dogmatismo y del escepticismo, que son el extremo
opuesto.
Marcar caminos, e instaurar modelos es propio de quien cree poseer
la verdad, quien quiera proponer algo como lo mejor, es porque ha
tomado conciencia y ha analizados los pros y los contras, al menos eso
sería lo deseable. A lo largo de la historia de la humanidad, volviendo la
vista atrás, se encontraran modelos que han pretendido ser los modelos
que lleven al hombre a dejar las muestras externas y lograr interiorizarexteriorizar no sólo el con-vivir, sino la comunión. El problema de estos
sistemas, tal como el cristianismo o como el comunismo, es que se
hicieron institución, y al institucionalizarse, exigieron leyes, normas y
dogmas, y de nuevo se exigió por ley el amor o la comprensión,
olvidando que la conciencia y el sentimiento queda fuera de la esfera del
deber.
Ento~ces ¿cómo instaurar la comprensión?, ¿cómo instituir el amor?
Con las categorías mentales actuales, que desembocan en la utilidad o en
el deber es prácticamente imposible, pedir al hombre que renuncie a sí
mismo, pudiera parecer absurdo, la cultura política de nuestro tiempo
tiene como principal valor la libertad, y no se ve por ningún lado la
mínima intención de renunciar a ella. Pero esa libertad vuelve a crear la
dicotomía de lo público y lo privado, en el orden del derecho, ¿es
primero el individuo o la sociedad? La respuesta que se obtenga será el
tipo de cultura reinante.
Surge además el problema del multiculturalismo y del
multicomunitarismo, ¿cómo aceptar o convivir con las demás culturas?

�874

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

¿cómo interactuar con los demás?, ¿ser abierto o cerrado?, ¿globalización
o nacionalismo?
En este nuevo tipo de cultura política no sólo debe de promulgar una
comprensión entre los hombres o semejantes, sino con todo lo existente,
debe de exigir una ecología planetaria, parafraseando a Edgar Morin, en
donde la armonía preestablecida de Leibinz tenga cumplimiento.
Promover una política del Amor suena par~µco, hay que encontrar
el modo en que estos dos términos no se aniquilen entre sí. Hay que
creer que es posible y realizable, que lógicamente es viable. Que surja un
nuevo humanismo, un nuevo renacimiento cultural que permita cambiar
los esquemas mentales del hombre de hoy, y que logre tener la esperanza
de que es posible.

El bucle Fraternidad / Amor
La revolución Francesa, trató de instaurar la fraternidad, pero
claramente podemos decir que falló, promulgo leyes y derechos, pero no
cambió mentalidades, fue de nuevo meramente exte'rior. La nueva
cultura política de la Fraternidad y del Amor debe de poseer la capacidad
de salir de sí, y abrazar, abarcar, incluir, concebir, y alcanzar al otro, a los
otros, a los demás.
La relación que surge en el bucle Fraternidad/Amor, es porque entre
los hombres es necesario alejar del horizonte al miedo, a la angustia y la
desesperanza, la política debe de cumplir con los principios básicos
reales, seguridad, certezá y protección pero no sólo externos sino
interno-externo, que es lo que logra la fraternidad y el amor.
El bucle Fraternidad / Amor queda conformado entonces en
Hermandad - mutualidad/ Cariño - afecto.

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de agosto de 2005, en los talleres de
la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El ti.raje fue de 500 ejemplares.

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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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