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                  <text>790

FRANCISCO V ALDÉS TREVIÑO

No debe olvidarse lo trascendente que ha sucedido en nuestro pasado colectivo. Ello representa la parte más importante de la historia de
Nuevo León que constituye un verdadero patrimonio para nuestro
Estado. En ese patrimonio se cuenta, entre lo más valioso y apreciable,
el pensamiento y la obra de Raúl Rangel Frías.

QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y

COMENTARIOS

�DEL PODER POLÍTICO AL AMOR AL MUNDO
DORA ElVIRA GARCÍA GONZÁLEZ
EDITORIAL PORRÚ.A/
TECNOLÓGICO DE MONTERREY,
MÉXICO, 2005
J acob Buganza Torio.
Tecnológico de Monterrey
jbuganza@itesm.mx

D

espués de leer las páginas del libro Del poder político al atnor al
mundo de la doctora Dora Elvira García González, puede
constatarse lo necesario que es para el ser humano pensar.
Pero no se habla de un pensamiento a la ligera, sino de un pensamiento
realmente concienzudo y serio, auténtico (p. 91), que debe realizarse
con los otros.
El camino que marca García González es, al parecer, el siguiente: 1.
el que piensa llega a enjuiciar (aquí García González utiliza como apoyo el pensamiento de Kant y su concepto de la "facultad del juicio"); 2.
en ese enjuiciamiento se aplica la phró11esis o prudencia aristotélica, la
cual implica una crítica a los modelos, paradigmas o creencias, es decir,
habrá que ver cuáles han de seguirse y cuales no mediante un enjuiciamiento de su bondad o maldad. Ahora bien, 3. esa aplicación phronética
debe darse en el "espacio público" mediante lo que Kant denominaba
la "mentalidad agrandada" o se11s11s comt111111is que permite percibir el
mundo de una manera diferente a la percepción individual (¿individualista?), pues permite ver un mundo que se comparte con los otros. Ahí,
la doctora García González introduce la categoría "razonable" que retoma de John Rawls 4. pues el sujeto razonable tiene conciencia de que
se encuentra en un mundo con otros, y que debe buscar soluciones que
no los excluyan. Es decir, el sujeto razonable hace un uso público de la

�794

JACOS BUGANZA TORIO

DEL PODER POLÍTICO AL AMOR AL MUNDO,
DORA ELVIRA GARCÍA GONZÁLEZ

razón (como quería Kant), en cuanto que hay apertura o pluralismo
hacia los otros, hacia la reciprocidad.

rica de las habilidades humanas mentales (p. 71 ). Dice García González
comentando a Arendt:

Trataré de comentar los puntos anteriormente enunciados, sin
hacerlo con la profundidad y exhaustividad con que la autora lo hace.
El primer punto es el del pensar. Y para ello, García González, siguiendo a Arendt, sigue el caso Eichmann, un teniente coronel de la SS
nazi, enjuiciado en 1961. Para Arendt, las respuestas que Eichmann
brinda cuando se le enjuicia evidencian la falta de haber pensado acerca
de sus acciones. Simplemente las realizó y punto. No se detuvo a reflexionar sobre ellas, y mucho menos a juzgar la bondad o maldad de
aquéllas. Se notaba una falta de reflexión y conciencia sobre lo que
hacía.
"El responsable era totalmente corriente, del montón, ni demoníaco no monstruoso, simplemente banal. No había en él ningún signo de
convicciones o de fines ideológicos ni de motivaciones especialmente
malignas, de ahí que esa manera de actuar no fuera estupidez, sino más
bien una falta de reflexión suplida tan sólo con el lenguaje esteriotipado" (p. 64).

Por lo tanto, como el enjuiciar es un momento o un aspecto del
pensar, y dado que Eichmann no pensaba, luego no enjuiciaba.
Por ello Arendt, en La vida del Espírit11, recurre a la figura de Sócrates
como aquel que "despierta a las personas". De hecho, García González
documenta que Arendt menciona que Sócrates tiene tres apodos. El
primero es "tábano", pues aguijonea incitando a la reflexión y al examen crítico; el segundo es "comadrona", el mote más famoso, pues
hacía que la gente sacara sus propias opiniones, muchas veces observando que éstas no eran más que malformaciones y prejuicios; el tercero era "torpedo", por asemejarse al pez que paraliza y entumece por
contacto al lograr contagiar a los demás con sólo tocarlos (p. 67). Sócrates es el paradigma del que piensa, del que reflexiona y critica. Es
importante recordarlo porque si no se cae en el extremo de no pensar
sobre lo que se hace, sobre nuestras acciones, como es el caso de
Eichmann.
Se hace patente la necesidad, a partir del párrafo anterior, comentar
algunos aspectos acerca del juicio. En primer lugar, el juicio es algo que
une, que vincula. Se le atribuye un predicado a un sujeto, en su forma
más simple; este enjuiciamiento sirve para reflexionar acerca de nuestras acciones, por ejemplo "(x) acción es buena". En segundo lugar, y
desde un punto de vista político, "la facultad del juicio" es la más poli-

795

La habilidad de juzgar y distinguir lo bueno de lo malo, o lo bello
de lo feo, puede ser vital en ciertos momentos, cuando ciertos chips se
caen, de ese modo, puede prevenir catástrofes gracias a su posibilidad
de construir lo nuevo e iniciar nuevamente hacia delante (p. 67).

Y como el juicio se está calificando como una facultad, luego puede
irse desarrollando poco a poco. Puede incluso, desde el punto de vista
aristotélico, volverse un hábito, y si se desarrolla de manera buena, entonces se vuelve una virtud.
Alú es donde entra la phrónesis, que es la virtud de la prudencia aristotélica, que en parte es teórica y en parte práctica. Busca en los principios universales una aplicación para los casos concretos, pero también
permite criticar algunos principios distorsionados para reexaminados y
reanimarlos o desecharlos. Va de lo particular a lo universal y de lo
universal a lo particular (p. 89). El objeto de esto, al parecer, para Dora
Elvira García, es no seguir criterios o paradigmas de manera categórica
sin haber reflexionado y juzgado, previamente, sobre ellos. Esta reflexión debe implicar, al ser un puente entre lo universal y lo particular,
una visión agrandada, como la llamaba Kant. Dice García González:
La mentalidad agrandada en la que se apoya el juicio no puede funcionar en aislamiento o soledad, requiere la presencia de otros en "cuyo
lugar debe pensar", debiendo tomar en consideración los puntos de
vista de los demás, para así poder "entrar en acción", al iniciar obras
humanas comparadas (p. 75).

Es un juicio en el que se comparte el mundo con los demás. Mediante
esa comunidad, mediante ese sens11s co111n11mis, se percibe al mundo con
los otros. De esa manera, el sujeto de desmasifica, y ve a los otros como sujetos igual a él, pues tiene una mentalidad agrandada que le permite ponerse en el lugar de aquéllos. Y aqui vuelve a entrar el concepto
de "pensar", pues esta actividad nos prepara para enfrentar nuestras
decisiones y, consecuentemente, nuestras acciones (p. 92).
Por ello, y en suma, lo que propone Dora Elvira es lo siguiente:
El hecho de no pensar significa no llevar a cabo el dialogo silencioso y solitario, no regresar nunca a casa ru someter las cosas a examen
(...)desconoce la relación entre sí consigo mismo, no le preocupará en
absoluto contradecirse a sí mismo, y esto sigoifica que nunca será capaz de dar cuenta de lo que dice y hace.

�796

JACOS BUGANZA TORIO

Ese diálogo es necesario para la vida; una auténtica vida humana necesita de ese diálogo interior. Ese pensar tiene una doble importancia, a
sugerencia de García González. De hecho, en otro trabajo, esta filósofa
ha dicho lo siguiente:
La ausencia de pensamiento crítico -tan común en nuestros díasconlleva incapacidad para ponerse en el lugar de los demás, así como la
ineptitud para observarse a sí mismo, ya que el pensar siempre se inclina de un modo proyectivo hacia los demás y a la vez se presenta reflexivo hacia sí mismo (Dora Elvira García, Hermenéutica analógica y sociedad, Torres Asociados, México, 2005, p. 64).

En esto radica, pues, la necesidad de pensar.

A LA FERIA CON ONG
Lle. María Isadora Montelongo Luna
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

E

n el presente trabajo, se aplican técnicas de la oralidad,
basándose en los refranes explícitos de la obra, que
presentan, a su vez, algunas de las historias que integran la
obra de La Feria de Juan José Arreola, encontrando en ello, aquella
búsqueda de la naturalidad y el desenmascaramiento de la doble
moral en la obra del escritor.
Es decir, como se observó con el libro de Oralidad Y Escritura de
Walter Ong, así como en los diferentes ensayos que antóloga el
Colegio de Michoacán en 1990; donde la escritura es el sistema
secundario del habla y en la época del romanticismo se concebía
como una perversión de toda oralidad, ánima a aplicar esas técnicas
de la oralidad, en especial con el refrán, pues es así que se descubre
esa doble moral en el individuo; o sea, el refrán destapa esa doble
moralidad, que a se trata a manera breve en el presente texto; ya que
nos introdujimos como asunto primordial a la tarea de explicar la
oralidad y sus elementos aplicados en la obra La Feria de Juan José
Arreola.
A La Feria con Ong
Es más que el alboroto de la gei:ite, los juegos mecánicos, los dulces,
los garampiñados, los algodones de azúcar, mujeres gordas comiendo
antojitos mexicanos, juegos de lotería, discursos de autoridades

�798

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

municipales, lecturas de poesía en las tertulias, luces, fuegos artificiales,
desgracias naturales, niños corriendo, prostitutas bailando en los bares,
familias conviviendo, después de misa y de la celebración del día del
Santo Patrono, lo que leemos e imaginamos de La Feria de Juan José
Arreola: Yo fe dije a mi mf!ier que no más fe echara dinero alpuerquito, al.ftn que
es para la feria y todos la vamos a disfmtar. (Amola 1977: 67) Son las
minihistorias, el aglutinamiento de hechos, situaciones, individuos,
voces, personajes que aportan, a pesar de aquella disyuntiva entre
tradición-modernidad, una oralidad que nos habla de todo y de nada,
en ese estilo de la obra hecha por relatos cortos, dichos por una
pluralidad de voces, un aspecto natural que desprende la comunicación
oral, la cual despierta nuestro interés por asomarnos un poco en ese
tema (oralidad) dentro de la obra. Donde tales técnicas de la oralidad
propuestas por Ong nos pueden ayudar a desenmascarar hasta la doble
moral de un pueblo como el de Zapotlán:
-La mera verdad, yo no sé para qué mi mamá me dejó casar con todo
lo delicada que es. Desde el día de la boda no hubo noche que nos
dejara en paz ... (Arreola, 1977: 76); -¿Ha visto usted semejante cosa?
Este hombre que parecía tan seno, alli lo tiene usted de la ceca a la
meca, cargándole el tambache de menjurjes y de versos in.morales a esa
sinvergüenza. (Arreola, 1977: 123)

Y de Lenguas, ciertamente como apunta la de Walter J. Ong en su
libro Oralidad Y Escritura, primero tuvo que ser el texto hablado y
después el texto escrito; es decir, todos los textos escritos tiene que estar
relacionados de alguna manera, directa o indirectamente, con el mundo del
sonido, el ambiente natural del lenguaje, para transmitir sus significados.
(Ong, 1987:17), con ello el autor nos introduce a la importancia que
tiene el habla oral y el texto oral y que nos ayuda a señalar en la obra
de Arreola.
No sólo Ong, sino también Saussure, consideró tal importancia
de la tradición oral, y cabe decir que no menospreciaba el texto oral
ante el texto escrito, más bien, se quejaba del predominio de la
escritura sobre la oralidad:
... La palabra escrita (decía a sus discípulos) se mezcla tan
íntimamente a la palabra hablada de que es imagen, que acaba por
usurparle el papel principal, y se llega a dar a la representación del
signo vocal tanta importancia como a este signo mismo. Es como
si creyera que, para conocer a alguien, es mejor mirar su fotografia
que su cara. (Revueltas y Pérez, 1992: 13)

A LA FERIA CON ÜNG

799

Ante estas dos concepciones, la primera que nos muestra Ong,
donde el texto hablado es la base del texto escrito, y la segunda de
Saussure, donde el texto hablado es esencial para el texto escrito.
Nos encontramos ante la coincidencia de la importancia de la
acción comunicativa del habla y del texto oral en el texto escrito; sin
embargo, la escritura o literatura escrita olvida algo, su base oral,
pues, podemos llamar a la escritura un ''sistema semndario de modelo': que
depende de un sistema anterior: la lengua hablada ... la expresión oral es capaz
de existir, y casi siempre ha existido, sin ninguna escritura en abso/11to, empero,
1111nca ha habido escritura sin oralidad.(Ong, 1987: 18); hay que señalar
que la escritura contribuye con la permanencia a través del tiempo,
simplemente ayudado de una materia soporte , un ejemplo de ello
son los papiros del Antiguo Egipto o Los Códices de los Aztecas,
entre otros. Pero, leer tm texto quiere decir convertirlo en sonidos, en voz
alta o en la imaginación, sílaba por sílaba en la lectura o a grandes rasgos en la
rápida, acostt1mbrada en fas culturas altamente tecnológicas. La escritura nunca
puede prescindir de la oralidad. (Ong, 1987: 17) Por tanto, podemos
tener el texto, que ha perdurado a través del tiempo en una materia
soporte; no obstante, sino se ha mantenido viva la lengua oral, para
leer tales textos, será casi imposible llegar a descifrarlos.
Entonces, nos queda clara la importancia de la lengua oral. Sin
embargo, nos preguntamos, ¿Existe un texto escrito oralmente, o
bien, hay literatura oral?
Definitivamente tenemos que admitir que la oralidad está
plasmada en la escritura, aunque, no es necesario que se transcriba el
habla cotidiana para crear una literatura oral, sino que, se puede
recrear o mimetizar en el texto escrito. Para responder la pregunta
anterior, tendremos que nombrar al máximo y conocido ejemplo de
la oralidad en la literatura o un tipo de literatura oral, el cual es la
[fiada y la Odisea, recolectada y editada por los Alejandrinos, fue
Zenódoto, quien editó a Homero y la Teogonía de Hesíodo (Kroll, 1953: 33),
en donde se encuentran localizadas técnicas propias de la oralidad,
así como vemos también la literatura medieval, que con el Beowulf,
escrito tres siglos más tarde de su aparición (Beowulf, 1994: 7), nos
muestra también aquellas técnicas que consideramos orales, y no
olvidemos, tantas y tantas leyendas del México Prehispánico, que
fueron transmitidas oralmente y después fueron traducidas por Faustino
Chimalpopoca Gaficia en forma de verso, tiempo después, por José
Joaquín Pesado (Frías, 1999: IX), y que consideramos como la
literatura prehispánica; además de esos refranes de origen popular,

�800

A LA FERIA CON ÜNG

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

que si bien, no son considerados literatura, los encontramos como la
herencia paremiológica española o indomexicana, como menciona
Herón Pérez, y, sin lugar a dudas, nos muestran aquellas técnicas de
la oralidad, donde Herón Pérez, dke: cuando a mitad del siglo XVI se
traducen al español los Apotegt11ata de Erasmo se desencadena en España una
fiebre paremiológica; es decir, que si los refranes, nos son considerados
literatura, si podemos observar que vienen de la influencia de un
humanista francés, quien se dedicó al estudio y la enseñanza, el cual
nos aporta importantes téxtos literarios como El blogio de la Locura.
Ahora bien, después de ver que hay indicios de literatura oral, y
hemos comentado sobre técnicas de la oralidad, nos corresponde
señalarlas, según, Walter Ong:
1~n una cultura oral primaria, para resolver efica7.mente el problema
de retener y recobrar el pensamiento cuidadosamente articulado, el
proceso habrá de seguir las pautas mnemotécnicas formuladas para
la pronta repetición oral. El pensarruento debe ong1narse según
pautas equilibradas e intensamente rítmicas, con repeticiones o
antítesis, alteraciones y asonancias, expresiones calificativas y de
tipo formulario, marcos temáticos comunes (la asamblea, el
banquete, el duelo, el ayudante del héroe, }' así sucesivamente),
proverbios que todo mundo escuece constantemente, de manera
que venga a la mente con facilidad, y que ellos mismos sean
modelados para la retención y la pronta repetición, o con otra
mnemotécnica ... Las necesidades mnemotécnicas determinan
tncluso la sintaxis ... el ntmo ayuda a la memoria ... las fórmulas
ayudan a aplicar el discurso rítm1co y también sirven de recurso
mnemotécnico, por derecho propio, como expresiones fijas que
circulan de boca en boca y de oído en oído ... (Ong, 1987: 41)

En otras palabras, a través de las fórmulas de repetición; del
ritmo, ya sea en el verso o en la prosa; de la repeticiones y
calificativos (epítetos); y los proverbios, podemos encontrar que la
literatura escrita también puede ser oral, o bien, como ya
m·encionamos, que la literatura de tipo oral, no transcribe el habla
cotidiana, sino que la recrea. En la novela La Feria del escritor
mexicano Juan José Arreola, encontramos esta oralidad. Por lo que a
continuación responderemos a la siguiente pregunta: ¿Dónde se
encuentra la oralidad en La Feria? Ya habiendo visto los elementos o
técnicas que sirvieron para crear una literatura oral, sólo es cuestión
de resaltarla en la novela de Arreola, por tanto, la oralidad en La
Feria, la encontramos en la polifonía, o bien, en la plurivocidad,
términos de Bajtín, donde primero la narración nos muestra que hay
muchas voces y no sólo una que mantiene la verdad del relato, sino

801

que, cada voz nos introduce en su contexto, en su -vida, en su
verdad, considerando pues, la verdad como aquellas características
del personaje y los sucesos en su vida. El niño que constantemente
se va a confesar, es un primer ejemplo de esto dicho anteriormente,
en donde percatamos esa repetición de la frase: Me acuso padre de
que... (Arreola, 1977: 39), que nos da el aviso de quién es el
person~je q~ien habla, puede parecernos confuso al leerlo por todo
el aglutrnanuento de Yoces, sin embargo, la edición de la obra está
dividida por pequeñas viñetas o figuras que anuncian el tema del
pe~sonaje en turno. Otra fórmula de oralidad es el epíteto o
I
calificativo de ]11an Tepano, Pn111era I 7 ar~, que nos otorga para no
olvidar las cualidades que representa el personaje, en este caso, su
representación de todo un pueblo (primera vara y no segunda 0
tercera) y su deplorable situación, por causa de la ReYolución
traicionada.
Otro elemento que encontramos, son las canciones: I 7amos
j11ntando virutas/ en casa del carpintero/ las cat11biamos por dinero/ J' nos
vamos con las p .. . (Arreola, 1977: 39), o adivinanzas cantadas: Tmderete
el petate, alzerete el camisón ... (Arreola, 1977: 15), en donde además de
mostrarnos un elemento de la oralidad, donde la rima hace recordar
fácilmente lo dicho, nos muestra esa especie de hilaridad que es
propia del folclor mexicano2, o bien, en otro caso, la doble moral
que se presenta constante en la mayoría de las Yoces de los
personajes que apreciamos. ¿Por qué doble moral? Porque se
mantiene oculto lo que se es, se calla lo que realmente se piensa,
encubriendo así la naturalidad del propio ser ante los demás; o sea,
se cubre esa naturalidad propia del individuo frente al otro, en este
ejemplo, ante la figura de un eclesiástico que representa normas del
bien convencional.
También en la sintaxis encontramos esta influencia de la oralidad
más bien, en la destrucción de la sintaxis como por ejemplo: Pero ella'
me dijo Dios te perdone y me echó la bendición antes de irse. (Arreola, 1977:
38) Es decir, ante la ausencia de comas, dos puntos, etc., se logra
aquel efecto de lectura corrida, donde nos damos cuenta que

1

Podemos recordar los epítetos que acompañan los nombres de los personajes
en la lliada: Aquiles, el de los pies ligeros ... como un ejemplo análogo de lo que
mencionamos con Juan Tepano, Primera Vara
2
Entendemos como folclor mexicano, aquellas costumbres, tradiciones, etc.,
del pueblo mexicano, en este ejemplo, hablamos de la picardía mextcana, es decir, el
carácter travieso de un niño ante el sacerdote.

�802

MARÍA ISADORA MONTELONGO LUNA

A LA FERIA CON ÜNG

nosotros al hablar no hablamos con puntuaciones propiamente
dichas, sino que hablamos de corrido, como cuando decimos un
chisme.
Esta oralidad vemos que reside con más precisión en los refranes
y dichos implícitos de la obra: Bueno, ya basta. Palo dado ni Dios lo
quita. (Arreo/a: 1977: 71), Ese noviazg,o no me gusta, la mera ve~dad, cada
oveja con su pareja (Arreo/a: 1977:9) ... Se me quedó grabado un _dzcho que le
oí decir a uno de los mozos... "era como el gallo de tía Petroca, szn cola, pero
cantador.. . (Amola: 1977:98); así como los explícitos; es decir, la
mayoría de las historias constituye un refrán popular~ siendo estos
los que determinan y señalan por su estructura moralizante aquello
característico del comportamiento del ser humano o de un pueblo;. o
sea; en las culturas orales, la lry misma está encen-ada en refranes y proverbios
formulaicos que no representan meros adornos de la jurisprudencia, sino qu:
ellos nlÍsmos constittfJen la ley. (Ong, 1987: 41), en este caso, lo que aqw
vemos son aquellos refranes implícitos que hablan de una do_~le
moral de la población de Zapotlán, Jalisco, de una revoluc1on
traicionada, y de aquellos elementos constitutivos del ser humano,
como la avaricia, la soberbia, el amor; etc. Pues, el conocimiento y las
relaciones entre la oralidad y la escritura fomenta la reflexión sobre diversos
aspectos de la condición humana ... (Ong, 1987: 11).
Como un primer ejemplo de refrán3: Zapatero a tus zapatos, lo
podemos alinear con la historia del zapatero, quien p~r apro~echar
las tierras que se dejaron después de la Revoluc1on M~xtcana,
compra en grandes hectáreas para dedicarse a la agricultor~,
pensando en la suculenta remuneración; sin embargo, este personaje
puede tener en su haber los conocimientos teóricos del proceso de
la siembra, etc., pero no la práctica, por lo cual, cae en esconderse a
sí rmsmo de lo que realmente es: un zapatero, quien conoce
solamente el negocio de zapatos; o sea, no hay que. pretender
realizar lo que no se sabe. Otro refrán que podemos 1~terpretar
como tal dentro de otra minihistoria: El muerto alpozoy el vivo al gozo,
el cual abarca la historia del Licenciado y la procesión del entierro,
en donde aparece la doble moral. Los dolientes, en lugar de estar
3 El refrán es uno de los tipos textuales más antiguos. Acuñado como for~a
póvilegiada de la más remota tradición oral, el re~~? se constituye en memona
cultural, en seña de identidad y, desde luego, en tradicron pura, representando por un
sistema textual cuyas vaóedades han ~doptado se~ los ti~mpos ~as cultura~, los
nombres de proverbio, adagio, dicho, sentencia, refran, max.una, afoosmo,
dicharacho y otros similares (Pérez, 1988:5)

!

803

completamente acongojados, esos conocidos que apreciaron en
vida, al Licenciado, vemos que están ahogados, no en lágrimas
precisamente, sino en alcohol: -vámonos echando la otra, al fin que ya
pasó el entien-o y la vida tiene que seguir pde/ante (Arreola, 1977: 41);
siguiendo con los refranes, tenemos aquel que se ajusta a la
situación de los indios, que dice así: La ley de Caifás: alfregado, fregarlo
más (Iturriaga, 1988: 37), donde tenemos, la voz de los indios
campesinos que el único beneficio que tuvieron de la Revolución
Mexicana, fue una traición: ... luego luego nos pusimos a reclamar, y para
qué es más que la verdad, nos dieron la razón, pero no la tien-a ... de la
Comunidad Indígena nadie se acuerda, y nosotros somos los meros interesados,
los primeros dueños de la tierra ... (Arreola, 1977: 27). O bien, el recelo
de don Fidencio quien fabrica velas, ante los ojos y manos de una
posible clienta que pasa la uña del dedo gordo por todas las velas,
reclama su suerte como mal vendedor, en donde apuntamos el
siguiente refrán: Si no compran no magullen, retírense del huacal (Pérez:
1988: 277).Vemos, aquí, todavía un sentido de doble moral, ya que
si vendes algún producto, te arriesgas a que lo toquen y no lo traten
como a un objeto único y preciado; como lo indica el precio del
comercio: Señor hace treinta años hago todas las velas de cera en elpueblo .. .
y las gentes viene a preguntarme: ¡Son de cera líquida? Y les clavan las uñas.. .
(Arreola, 1977: 108).
Con lo anterior, leemos en el libro de Herón Pérez, Por El
Refranero Mexicano, aquello que nos dice con respecto a la naturalidad
del ser humano en la oralidad, que también la constituyen los
refranes:
Los refranes exclamativos atraviesan el refranero mexicano
aportando la nota de lo popular sin demagogias, insinuando o
sugiriendo, deslizando el sentido malicioso a través de la
observación inocente. Exponen una gama variada de filosofías que
tan pronto conducen al cinismo como descubren a un individuo
sabio a fuerza de la experiencia cotidiana y las mañas humanas
hechas en México. (Pérez, 1988: 295)

Otro ejemplo, donde aparece precisamente ese descubrimiento del
individuo o más bien el ocultamiento del ser, es en los hechos gue
'
'
arroja las zona de tolerancia en Zapotlán .que intenta librarse de lo
que se apunta como mala reputación, en este sentido, las prostitutas,
que estaban desperdigas por todo el pueblo, pero ahora con la zona
de tolerancia, cada que alguien que se dirija al rumbo de esta zona,
será señalado, y es ahí, donde la doble moral hace su trabajo, porgue

�804

MARÍA ISADORA MONTELONGO L UNA

como dice el refrán a los que se quieren hacer pasar por hombres
"decentes", pues, no lo son: J\to hq;· ql(e predicar l'igilia y comer came
(Pérez, 1988: 251 ), porque como clicen las voces en La Feria:
-Ahora, todo aq11el q11e z•aya por allí ya sabe a lo q11e l'a. Antes 11110 podía
caer e11 fa tentació11, at1d11viera donde at1d1mera. - ¡C111da /ns pasos pecador,
que no 1•ayat1 por el canm10 del 111al! (Arreola, 19 7 7: 75)

Con los ejemplos anteriores, sólo quisimos aplicar las técnicas de
la oralidad propuestas por Ong, además de presentar, como clirían
por ahí, una probadita de dichos y refranes del pueblo mexicano,
que ayudan a presentar la naturaleza viva del pensamiento, sin
corrupción alguna, pues presenta la voz auténtica del hombre
común; valiéndose de aquellas técnicas del habla oral u oralidad
propuestas por Walter Ong y que permiten descubrir la "doble
moral", que oscurece al individuo, en cuanto a su naturalidad, que es
reflejada por su habla oral ) que descubren los refranes y dichos.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

Dr. Alfonso Rangel Guerra
Director del Centro de Estuclios Humanísticos
Universidad ,\utónoma de i\/uevo León

L

a filosofía en México ha tenido a lo largo de los años, y de los
siglos, una presencia que se remonta al tiempo inmecliato posterior a la conquista, cuando llegaron de España fray Alonso de la
V era Cruz y otros pensadores. Más tarde, hubo también criollos que
dejaron testimonio de su pensamiento y después se amplió el número
de quienes participaron en este proceso de continuidad de las ideas y la
fundamentación del pensamiento. Sin embargo y a pesar de esta larga
presencia filosófica en México, poco se ha escrito de la historia de esta
importante porción de la cultura nacional.
La obra más reciente que se publicó en México sobre aspectos de
historia de la filosofía en nuestro país la debemos a Antonio Zirión
Quijano, cuya Historia de la fenommología en lvléxico se publicó por Red
Utopía, A. C. Jitanjáfora, el año de 2003, en la ciudad de Morelia, M.1choacán. Ahora contamos con el libro de Gabriel Vargas Lozano, Esbozo de historia de la .ftlosojia en Mé.\ico (Siglo XX), coeclitado por CO
NARTE y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad 1\utóno
ma de Nuevo León, en 2005. El título se complementa con la mención
"··:Y otros msqyos', que por ser declicados todos a autores y obras correspondientes al campo de la filosofía en México, puede decirse que todo
el volumen se declica a analizar el pensamiento filosófico en México.

�806

ALFONSO RANGEL GUERRA

El_ propio autor reconoce que la historia de la filosofía en México, y
también en Latinoamérica, ha sido ignorada o relegada a un segundo
término, problema presente a lo largo del tiempo. Es curioso que todavía hoy se presente esta circunstancia, a pesar de que la segunda mitad
del siglo veinte haya sido uno de los momentos más ricos de la producción filosófica mexicana, precisamente después de la llegada de los
filósofos del exilio español, que dieron un notable impulso a la filosofía
en nuestro país: Joaquín Xirau, Eugenio Ímaz, Juan David García Bacca, Eduardo Nicol y sobre todo José Gaos, cuyos treinta años de vida
en México estuvieron dedicados a enseñar y a escribir sobre filosofía,
dejando un importante número de discípulos que continuaron su obra
y enriquecieron notablemente el campo de las ideas filosóficas en nuestro país.
Tal circunstancia nos obliga a reflexionar sobre esta situación, derivada, según el autor, del fenómeno del eurocentrismo, dominante en el
pensamiento mundial; esto es, la visión universal de la historia entendida como un proceso conducido e impulsado por el pensamiento europeo como generador de ideas y de los sistemas filosóficos, más las acciones políticas y económicas dominantes. Gabriel Vargas recoge la
afirmación del peruano Augusto Salazar Bondi, quien afirmó que lo
que pasa en los países latinoamericanos es resultado del "carácter ondulatorio de nuestra reflexión", fenómeno consistente en la adhesión a
las modas o tendencias procedentes del pensamiento europeo, que
poco después de ser aceptadas son rechazadas, para después ser cambiadas por otros movimientos y escuelas igualmente europeos.
Es interesante señalar en el libro de Gabriel Vargas, el acercamiento
que se hace al movimiento positivista mexicano y su presencia en la
vida pública y social de México, análisis con el que precisamente empieza su esbozo de historia de la filosofía en México en el siglo :XX.
Quizá ninguna otra corriente de pensamiento como el positivismo adquirió tal fuerza en la concepción y operación de la vida mexicana en
su conjunto, a partir de la influencia y vigor que esta corriente filosófica adquirió a partir de las orientaciones que impusieron a la educación
mexicana, como visión y como interpretación de la vida y sus valores
fundamentales.
La Escuela Nacional Preparatoria, concebida y establecida a partir
del positivismo asumido por Gabino Barreda, prevaleció como modelo
educativo nacional de la enseñanza media por varios decenios y aun
después de que la corriente literaria que la animó ya había pasado y
prácticamente desaparecido de la escena social y política del país.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

807

Este e~bozo hist~rico de la filosofía en México se divide en dos part~s. La pnmera pamendo del positivismo, pasando por las figuras filosofica~ del Ateneo de la Juventud, Antonio Caso y José Vasconcelos, y
despues Samuel Ramos, para ocuparse más adelante de los filósofos del
exili~ español hasta la generación de los hiperiones. La segunda parte
corruenza con el historicismo, impulsado por Eugenio Ímaz, Juan Roura Parella, José Gaos, Edmundo O'Gorman, Justino Fernández y Leopoldo Zea, ocupándose más delante de la polémica de Gaos y Nicol
sobre el historicismo, y de la filosofía americanista a partir de Leopoldo
Zea, y después de la filosofía analítica animada por Luis Villoro, Fernando Salmerón, Alejandro Rossi y la filosofía de la praxis de Adolfo
Sánchez Vázquez, y el marxismo.
En relación con la polémica entre Leopoldo Zea y Luis Villoro,
afirma el autor que aquí se enfrentaron dos posturas antagónicas: la
concepción historicista y la visión analítica. Gabriel Vargas propone
una tercera opción, a partir del reconocimiento de tres sentidos referidos a la autenticidad: la autenticidad del individuo, la autenticidad de
algunos problemas referidos a una cultura determinada y la autenticidad como sinónimo de originalidad. En esta segunda parte del esbozo
de la historia de la filosofía en México, Gabriel Vargas dedica algunas
páginas a una figura olvidada del pensamiento mexicano del siglo XX y
que estuvo vigente en su segunda mitad: Elí de Gortari, cuya obra se
orientó a la lógica dialéctica. En las conclusiones de su esbozo histórico
del siglo XX afirma Gabriel Vargas que "El análisis de la evolución de
la filosofía en dicho siglo revela que ha estado presenta en todas las
etapas de la historia de nuestro país cumpliendo una función social y
cultural relevante".
La filosofía -concluye- se ha encontrado presente como un componente fundamental de las principales instituciones educativas de
México. Los ensayos que integran este libro son el dedicado a la polémica de Antonio Caso y Vicente Lombardo Toledano, la obra de Leopoldo Zea, la obra de José Gaos, el debate de la filosofía latinoamericana, la obra de Luis Villoro y dos elementos finales: un conjunto de
reseñas de libros sobre aspectos de la filosofía y el titulado La batalla
por Sophia, referente a los congresos de filosofía realizados recientemente en México. Nos ocuparemos solamente de dos de estos ensayos:
"Las sendas de Gaos" y "El debate de la filosofía latinoamericana".
La figura de José Gaos sobresale en el conjunto de pensadores y filósofos del exilio español en Méxic~. Su definida vocación docente lo

�808

ALFONSO RANGEL GUERRA

comirtió en poco tiempo en el maestro de vanas generaciones. Esta
circunstancia, sin embargo, propició que la figura del filósofo español
nacionalizado mexicano, quedara circunscrita a la función docente, y en
cierto modo encubriendo la obra del filósofo, si bien su bibliografía,
cuando llegó el momento de editar sus obras completas, coordinadas
hasta su muerte por su discípulo, el filósofo mexicano Fernando Salmerón, estableció la necesidad de programar diecinueve volúmenes,
que ya en estas fechas deben estar terminándose de publicar, ahora
bajo la coordinación, después de la muerte de Fernando Salmerón, de
Antonio Zirión Quijano.
La idea de Gaos que recoge Gabriel Vargas en el citado ensayo, es la
siguiente: " o habrá filosofía mexicana en la medida en que no hay.
Historia de la filosofía mexicana". Es decir, se requiere que conozcamos, pensemos, y valoremos cómo fue el proceso de integración y
desenrnlvimiento de la filosofía en México, para que se pueda considerar el acercamiento al paso siguiente: el desarrollo del pensamiento
propio en el campo de la filosofía. La afirmación de Gaos se hizo en la
segunda mitad del siglo XX y Gabriel Vargas afirma que "cincuenta
años después de publicar estas reflexiones no tenemos una historia de
la filosofía profundamente realizada, omnicomprensiva y en donde se
ponga de manifiesto, por un lado, la incidencia de la filosofía en la educación, en la ciencia, la creación literaria y artística, la política o la ideología y, por otro, las aportaciones originales que indudablemente se han
hecho al pensamiento universal." En torno a este problema, Gaos considera que la posibilidad de hacer una filosofía original radica en la necesidad de poseer una , oluntad de hacerla, es decir, según afirma Gaos,
hay que "elaborar una filosofía nacional original."
Estas ideas de Gaos nos llevan al otro problema, al de la identidad
de la filosofía latinoamericana, expuesto por Gabriel Vargas en el ensayo del mismo nombre. En relación a la pregunta de si existe o no una
filosofía latinoamericana, el autor expone la tesis de Francisco Miró
Quezada, que considera cuatro diferentes razones para identificar las
causas de que no haya una filosofía latinoamericana: La "desarrollista"
de Francisco Romero, la "liberacionista", del anteriormente citado Salazar Bondi, la "afirmacionista", de Leopoldo Zea y el "integralismo",
del propio Miró Quezada. Sería prolijo detenernos a revisar cada una de
estas posiciones, y dejemos sólo mencionado que en el planteamiento
del problema se considera también en que medida la filosofía coadyuva
o no a la superación del subdesarrollo.

LA FILOSOFÍA EN MÉXICO.
UN ACERCAMIENTO A SU HISTORIA

809

Sin embargo, optamos por regresar a la idea de Gaos, en el sentido
de qu_e ~e requiere la vol~~tad expresa de hacer una filosofía original.
Este último aspecto, la ongtnalidad de la filosofía propia, consideramos
es. el punto central sobre el que debe reflexionarse para responder si
extste o no una filosofía en Latinoamérica. Gabriel Vargas, al cuestionarse este problema, el carácter original de la filosofía latinoamericana
aña_de lo~ calificativos de "genuina" y "auténtica". Lo genuino en ftlo~
sofia s_ena lo que no se confunde con lo que sea propio de la filosofía,
es dec1r, no se confunde por ejemplo con la historia de las ideas O con
otro ámbit? ~el pensamiento que sea propio del fenómeno de 'que se
t~~tc; y autentico es aquello que se refiere a nuestra realidad, y que tambien sea congruente con el pensamiento de quien lo expone. Obviamente, una filosofia puede ser genuina y auténtica pero no necesariamente original.
Para ser original reqwere ser una aportación que añada conocimiento al ya existente, es un planteamiento que enriquece el pensamiento ra
expuesto y trabajado antes por otro, con elementos que puedan con~iderarse nuevos. La aportación de nuevo conocimiento caracteriza a la
filosofía original y puede afirmarse que para que esto ocurra en el campo de la filosofía no se requiere que ese pensamiento nue\·o corresponda por necesidad a un sistema filosófico íntegro. 1lay obras filosóficas fundamentales en la historia mundial del pensamiento filosófico
que no corresponden a la manifestación de un nuevo sistema filosófico. Lo que se requiere como origmaJ es un análisis que nunca antes se
haya hecho, de manera que la aportación consista en develar la naturaleza y condición de aquello que es el objeto del estudio filosófico. Si
tomamos como ejemplo el libro de Luis Villoro Creer, saber, conocer,
puede considerarse que estamos ante una exposición nunca antes realizada sobre estas fundamentales acciones humanas.

Lo mismo ocurre con los libros De la filosefía, o Del hotJJbre, de José
Gaos. O cualquiera de las obras de Juan Da,·id García Bacca, desde su
Invitación a filosofar hasta J.,a Filosojla de la mlÍsica. Todas estas obras, \
muchas más, son expresión de una filosofía propia en México } e~
Latinoamérica. Y si fuéramos más exigentes y sólo se considerara la
obra de filósofos nacidos en México, se citarían los casos del propio
Caso, Vasconcelos, y posteriormente a Emilio Cranga, Fernando Salmerón y varios más. Hay una consideración que merece señalarse.
En estricto sentido, Alfonso Caso) José Vasconcelos, por ejemplo,
pueden considerarse como formados en la filosofía por su propia vocación e interés en dedicarse al desarrollo de sus ideas filosóficas. Si

�810

ALFONSO RANGEL GUERRA

bien su formación profesional fue la de Derecho, sus propias lecturas y
su interés en el análisis de las ideas filosóficas los llevaron a la práctica
de la filosofía.
Otra es la situación de las generaciones siguientes, a partir del desarrollo de los estudios filosóficos en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional, situación que se enriqueció a partir de la llegada de
los filósofos españoles exiliados en México. Entonces empezó a verse
una circunstancia diferente: la sucesión generacional de estudiosos de la
filosofía y la continuidad en el proceso de integración de maestros y
discípulos. Así fue surgiendo en México una serie de generaciones de
egresados de filosofía que se convirtieron en profesionales en este
campo. Con esta circunstancia aumenta la producción bibliográfica de
filósofos mexicanos, todos ellos procedentes de las citadas generaciones de profesionales de la filosofía.

PRESENTACIÓN LIBRO SÓLIDO AZUL
DE FELIPE MONTES•

Lic. Gabriela Riveros Elizondo
Escritora Neoleonesa

Quizá ahora México tenga mejores posibilidades de contar en un futuro próximo con una historia integral de su filosofía. El trabajo de
Gabriel Vargas Lozano es, en buena medida, un anticipo y un acercarrúento a esta. Futura posibilidad, que daría cumplimiento ala tesis expuesta por José Gaos hace ya medio siglo.

Los amorosos andan co1110 locos
porque están solos, solos, solos,
f. . . Siempre se estányendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,

S

no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de etJContrar.
El amor es la pró,roga petpetua,
siempre elpaso sig11iente, el otro, el otro.
Los amorosos,Jaime Sabines

ólido Azul, la obra más reciente de Felipe Montes, se yergue airo-

sa sobre los campos de la palabra y la imaginación, geografías
donde el autor siembra y cosecha desde hace tiempo, con esmero
y abundancia, una sólida obra literaria, una magistral propuesta estética
de los lenguajes que en los albores del siglo XXI se reinventan para dar
cabida a nuevas formas de concebir la literatura que hoy se escribe.
Aquí me atrevo a afirmar que Sólido Azul es la obra fundacional del autor, la semilla desde la cual germinan el resto de sus obras, el campo
fértil desde el cual Felipe inaugura, para fortuna, de nosotros sus lectores, su obra literaria: ese gran proyecto de palabras y lenguajes, de formas de contemplar y de incidir en la vida misma; es decir, de vivir en,
para y desde la poesía.

Sólido Azul publicado a fines del 2003 en la Colección Árido Reino
del Conarte y el Conaculta es el resultado de un ambicioso proyecto

• Obra presentada el Martes 15 de junio del 2004, 8:00 p.m. en la Casa de la Cultura
Nuevo León

�812

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

que Felipe carga desde hace por lo menos quince anos. Algunos sospechabamos que Felipe quiso escribir toda su obra en este libro y quizá
por eso es que el texto en versiones anteriores llegó a tener centenares
de páginas (unas 800 sin exagerar). Se trata de la obra madre que contiene a las otras: Casa Natal, libro de poesía con el que Felipe abre sus
publicaciones, una especie de oráculo que lo destina y nos advierte: el
autor, antes que escritor, novelista, tallerista, maestro o amigo, es poeta
apasionado de las palabras y ferviente admirador de su ciudad natal.
Victimas de la noche, es el título de aquella opera rock puesta en el Auditorio Luis Elizondo hará más de una década, El Vigilante, novela voraz
que nos devela una ciudad de contrastes y un personaje entrañable y
El Enrabiado, furia de lenguajes y de limites para los cuerpos, la fantasía,
el horror, el realismo descamado y la violencia. En "Sólido Azul", el
autor rescribe y fusiona estas y otras innumerables novelas, cuentos y
poemas que carga desde su infancia. Es quizá una especie de trampa de
la cual ha decidido escapar al delimitar sus fronteras, acallando el furor
de su naturaleza y extrayendo otros hijos de este mismo vientre. Sólido
Azul "madre" expulsa al Vigilante, al Enrabiado, al Niño Fidencio y a
las que habrán de venir ... porque gran parte de su obra se haya contenida aquí, como un enorme agujero negro apresando universos literarios, historias y sobre todo, lenguajes a punto de estallar para así poblar
el firmamento de la narrativa norteña. Sólido Azul nos presenta una
obra transformada, un universo que se expande y se contrae a voluntad
de un escritor ambicioso, voraz, obsesionado por las palabras que lo
habitan y las que lo rondan, por atraparlas y someterlas para hacerlas
suyas en esta reinvención que supone el arte de la literatura.
Recuerdo haber preguntado, hace años, a Felipe que qué era el Sólido AzuL Y no sé si aún esté de acuerdo (porque la frase sólo aparece
una vez y en el último párrafo del libro), pero en aquella ocasión se refirió al color azul del cielo cuando el día está a punto de morir, a ese
azul intenso que perece sobre el filo de las montañas nuestras en el
ocaso y que dura sólo un instante. En este caso, Sólido Azul, es así, la
cristalización de explorar los limites del cuerpo, la mente, de los hilos
internos del lenguaje y las emociones estirados al máximo, siempre a
punto de estallar, de romperse, de desmoronarse ante el vértigo que
nos provoca el contemplar nuestros abismos.
El Vigilante, El Enrabiado y Sóhdo Azul son obras hermanadas por
la absoluta soledad de sus protagonistas, habitantes de un túnel que nos
recuerda al de Ernesto Sábato, por la recreación de los típicos ambientes regiomontanos con sus costumbres, conversaciones, formas de

PRESENTACIÓN LIBRO Souoó AzUL
DE FELIPE MONTES

813

emparentarse, socializar, de corte¡·ar de comer de do · d ·
b.
,
'
,
rrrur, e ¡ugar. ..
am lentes que parece~ extra1?~s de la memoria de cualquier regiomontano. El Cerro de la Silla, Chipmque, las Mitras la kerme's d 1 R · l
1 · ob·
.
.
,
e egio, a
co orua
1spado, ~ Mana Lwsa, los bailes de secundaria, las avenidas,
los hogares, la ~~didora. En Sólido AZftl aparece ya ese amor desmesurad?, esa devoc1on que carga el autor por la ciudad de Monterrey espacio en donde se desarrolla, hasta hoy, toda la obra del autor.
'

_ Sólido AZftl escapa a las categorías tradicionales de los géneros literanos, deambula entre las fronteras de la novela el cuento l' la
,
poes1a.
E ·
· d
,
;
scnta con ~e e poe1:1_ª épico, de saga, cantar de gesta, de enorme
poema fundacional ... Sohdo Azul viene a ser lo que La hnezda para los
r~manos, u~a e~o:me sag: ~pica de v!~jes externos e internos por
heroes --:aqw antiheroes anorumos y cas1 imperceptibles (como lo son
un peaton o una anacahuita), que engrandecen y dan sentido al orí en
de un pueblo, de este "Reino", de "Nuestros
Padres". Sus persona¡es
~
,
se transforman constantemente, s?n los otros, los sin nombre, sujetos
ª?stractos con nombre de sustantivo, las victimas de la noche, los marginados, la flora y la fauna, los insectos, héroes de microhistorias que
conforman la cotidianeidad.
Escrita_ en un _t?no general de desencanto, desesperanza, ironía y soledad; de rnestabilidad tremenda. No hay en la obra asidero inmutable
vamos tras I_a mirada del protagonista, custodiados por lenguajes qu;
recogen y remventan la novela, presurosos entre un marasmo de tiempos'. espacios, delirios y anhelos que se desdoblan y se empalman. La
realid~d s~ tra~~forma por el deseo, por las posibilidades que nos brinda I_a, 1mag10ac1on frente a cada decisión y cada rostro, frente a la enajenac1on que supone el anonimato y la exasperante soledad de un peatón,
de un desempleado, una ama de casa, un vagabundo, un niño de la calle, de un enamorado.
, Aquí _la trama y la anécdota quedan en segundo plano. La acción esta ~upeditad~ a~ lenguaje. Sólido Azul es la historia de 1a no historia. Hay
r~c1mos de 1magenes, olores, sensaciones, sonidos, recuerdos: un magistral derroche de lenguaje. El lenguaje subvierte a la ciudad al amor
al poeta. Sólido AZftl sigue en esta línea al Poeta en N11eva York de Federi~
co García Lorca. Los procesos de escritura y lectura se transforman
entonces en los de la poesía. Felipe condensa, reelabora, reinventa su
mundo interior, la criptografía que lo conforma, los ríos subterráneos
que l? _habitan, como esas imágenes que se nos revelan (rebelan) en la
trans1c1ón entre la vigilia y el sueño, cuando estamos a punto de dormir

�814

GABRIELA RIVEROS ELIZONDO

PRESENTACIÓN LIBRO SouoóAzUL
DE FELIPE MONTES

y nos muestran escenas enterradas en nuestra memoria. Aquí el autor
pretende llevar todo a la literatura y la literatura a todo.

veras, rezos, letanías, rimas. Nos permite vislumbrar vestigios de historias populares, leyendas urbanas, creencias, chismes, anécdotas y recuerdos, aunque no aparecen explícitos, sino sutilmente sugeridos mediante la economía del lenguaje y la abstracción de la poesía. :Mediante
recursos literarios como el contraste, la hipérbole, la alegoría, la metáfora, Montes da cuerpo a lo innombrable, a aquellas sensaciones, luces
tenues, fantasías, olores, angustias o emociones sutiles de las que se
conforma nuestro interior.

Sólido AZfll es~á estructur~da en cuatro capítulos. En el primero aparece ~l p~ot~orusta ~asculino, errante, peatón sin nombre que busca
traba¡o, victuna de la cmdad, del torbellino y de su desmesurado anhelo
de comunic~se con Claudia, de amarla (y conste que este personaje se
llama Claudia desde antes de que Felipe se encontrara con Claudia, la
verdadera). En el segundo capitulo jmperan ciudad y poesía, su ritmo,
su transformación constante, la fusión de los hogares. El tercer capítulo nos presenta la muerte de Carlos (pareja de Silvia que presentó al
protagonista y a Claudia). El cuerpo de éste, su único amigo, es digerido por la casa que compro con esfuerzo en el Obispado. El cuarto v
último. ~apítulo es el de poesía por excelencia. Hay una especie d~
evoluc1on que va del pnmer al cuarto capítulo. Inicia la novela con
imágenes tradicionales de los regiomontanos, las familias de clase media, las calles, la amjstad, el día, el trabajo, el asfalto, la cot:idianeidad
hasta lle~r al cuarto capítulo en donde se explora la noche, la poesía,
los margmados, el horror y la violencia, esa otra cara de una misma
ciudad. Finalmente, llega el amanecer y su reencuentro con Claudia.

!ª

Sólido Azul sigue también estructuras que nos remiten a las de viaje
simbólico, el de Ulises, Telémaco o Virgilio, a la del peatón sin nombre, el protagonista que deambula entre las fronteras de la ciudad interna y el acoso de los paisajes agresores de la metrópoli, protagorusta
preso entre la gestación permanente de una ciudad personaje que se
d_esdobla, se e~~~• nos devora y nos integra a su memoria antigua, tan
a¡ena a las posibilidades de la palabra, tan ajena al orden racional.
Prevalecen en la novela también estructuras oníricas, de pesadillas
con su lógica propia para hilvanar hechos. Estructuras que nos remiten
a la infancia y al orden primigenio, a imágenes fugaces, creadas y recreadas ~or nuestra imaginación al soñar dormidos y despiertos sin importar s1 estas corresponden a la realidad externa. La novela crea su
propio universo con sus leyes que lo rigen, dotado de coherencia interna. La obra, por lo tanto, exige un lector activo que reconstruya e interprete los hechos.
Suizá lo más sorprendente, la medula de esta obra de Felipe sea la
gerual propuesta de lenguaje. Su poesía arrebata, transgrede y colma
nuestra percepción tradicional de la literatura, de esta ciudad nuestra,
de la vida misma. El lenguaje poético con sus ritmos y su musicalidad
de las palabras. Además el texto recoge, en su afán de transformar la
realidad, corridos, argots de pandillas, lenguaje popular, coloquial, cala-

815

1

No quisiera terminar esta presentación sin referirme, aunque sea de
manera general, a dos personajes fundamentales para la obra: Claudia y
la Ciudad de Monterrey. El primero, Claudia, es una especie de personaje símbolo (al igual que la ciudad), una abstracción inalcanzable anhelada por el protagonista. A veces semeja una pieza de rompecabezas
interno del mismo. Al igual que la ciudad, son entes mutables, en constante transformación, inacabados "¿Y si mañana soy de otra manera?"
(p. 100). Poco escuchamos las voces de ella, no siempre es igual físicamente ni en su comportamiento, muta con la ciudad, se fuga a cada
instante. Claudia es una especie de anzuelo de amor, ternura, esperanza, belleza, placer y paz; es el símbolo de todo aquello que al protagonista le ha sido arrebatado desde su infancia. Su amor por Claudia lo
redime, le da sentido a su existencia, lo humaniza. Es un idealismo. El
segundo, la ciudad de Monterrey, ciudad-personaje con afán de progreso, espacio que domestica a sus habitantes mediante el calor y la sed
de empleo, impulsa los afanes del ciudadano, sus carencias, la necesidad de ganar más dinero, de amar, de ser como los otros, las alcantarillas, el asfalto, la contaminación, la violencia. Ciudad que guarece a la
poesía y la imaginación como una manera de recrearla y sobrevivida.
Ciudad fantástica y de ensueño, ciudad conspirada por Reinaldo Arenas en su magnífica novela "El mundo alucinante" a la cual nos remite
Sólido Azul en recorridos y aventuras (por ejemplo, cuando el protagonista recorre la ciudad saltando por las azoteas y calles del Monterrey
nocturno en busca de Claudia su amada). Al igual que en E/ Vigilante, la
ciudad es una geografía íntima y personal, un entretejido de rutas alternas que nos conducen a la ciudad propia. Lo que percibimos de la ciudad aparece como sombras, ecos, luces ... como si ésta vida fuese el
eco de otra, de algo que sucede en otra dimensión ajena a las palabras y
a nuestra lógica racional.
Las historias emanadas por la ciudad, las voces que brotan del texto
son parte de una memoria colectiva guarecida en ese gran cuerpo que
es la ciudad, ella bosteza, se acomoda y entre sus movimientos brotan

�816

GABRIEL.A RIVEROS ELIZONDO

fragmentos de la historia. Hacia el final de la novela vemos incluso
como la ciudad misma es el universo entero, ahí se da cabida para cielo,
infierno y purgatorio de las almas errantes que aun tras la muerte se
incorporan a las entrañas de la ciudad misma.

Sólido Azul es apenas la punta del iceberg, es vislumbre que hiere al
lector y, en el anhelo de sanar esa herida, nos queda el remanso de la
espera ... de las otras novelas, cuentos, poemas, ensayos, de todas aquellas palabras que el voraz escritor Felipe Montes vierte sobre centenares de paginas, día y noche, con infatigable oficio. Sólido Azul es un desafío para los procesos de lectura y de escritura que hoy conforman los
lenguajes de la nueva narrativa mexicana.

�CANJE
2005 .. 2006

ALEMANIA
Kultur .Austausch
Institut fur
Auslandsbeziehungen
ARGENTINA

Cuyo

No.54: 2/ 04, 3/ 04,4/04

Año 2001-2002 Vol. 18-19

Anuario de Filosofía
Instituto de Filosofía
Mendoza, Argentina

SAPIENCIA
Pontificia Universidad
Católica Argentina
Facultad de Filosofía y Letras

Yachqy

Vol. LlX, 2004, Fase. 215
Vol. LIX, 2004, Fase. 216

BOLMA
Año 21; No. 39, 40

Instituto Superior de Estudios
Tecnológicos
Universidad Católica
Boliviana, Cochabamba

COLOMBIA
Boletín de la Academia Colombiana

1
1(

1

CUBA
Casa de las Améticas

Tomo LN, No. 221-222
Gulio-Diciembre, 2003)

No. 139, Enero-Marzo, 2004
No. 140, Abril-Junio, 2004
No. 235, Abril-Junio, 2004
No. 236,Julio-Septi.embre, 2004

�820

CANJE

Islas
Universidad Central
"Marta Abreu" de las Villas
Santa. Clara

CANJE

E Due Diverse Redazioni
Vol. I, 2002

Año 45, No. 137,
Julio -Septiembre 2003
Año 45, No. 138,
Oct. - Diciembre 2003

Vitare Branca
IL Capolavoro Del Boccaccio
E Due Diverse Redazioni
Vol. II, 2002

ESPAÑA

Estudios sobre Educación
Universidad de Navarra

Educacióny Democracia

No. 004/ 2003
No. 005/ 2003
No. 006/ 2004
No. 009 / 2005
No. 010/ 2006
No. 38, 2004

Anales de la Cátedra Francisco
Suárez
Universidad de Granada

Letras de Deusto

Convivium

Memorie
Ana Maria Schiaparelli
Galeno E lE fallacie
Linguistiche
Vol. CI, 2002

PORTUGAL

Revista da Faculdade
De Letras
No. 103, Vol. 34
(Abril-Junio, 2004)
No. 104, Vol. 34
Qulio-Sept., 2004)
No. 105, Vol. 34
(Oct.-Dic., 2004)
No. 106, Vol. 35
(Enero-Marzo, 2005)
No. 18, 2005

Revista Filosófica
Universidad de Barcelona

Vol. XX, 2003
Vol. XXI, 2004

Universidade do Porto

Revista Portuguesa de Historia

No. 361, No. 362

Faculdade da Letras de Coimbra

Boletim da Faculdade de Direito

Vol. LXXXIX, 2003

Universidade de Coimbra

MÉXICO

AEDIFICARE
Anuario de Investigaciones
Facultad de Arquitectura
Univetsidad de Nuevo León
(UANL), 2004

ESTADOS UNIDOS

Michigan Academician

Vol. XXVI, No. 2, 2004

Michigan Academy of Science
Art &amp; Letters

ITALIA

Instituto Veneto di Scienze
Lettere ed Arti

Mauricio Vitale
IL Capolavoro Del Boccaccio

Año XVIII, No. 1, 2004
Centro de Estudios de la Año XVIIT, No. 2, 2004
Provincia de Santiago de la orden Año XIX, No. 1, 2005
Año XIX, No. 2, 2005
de los predicadores
Año XX, No. 1, 2006
Número Especial 15, 2004
Número Especial 16, 2005

ANALOGÍA FILOSÓFICA

821

�822

CANJE

Anamnesis
Frailes Dominicos
de la Provincia de
Santiago de México

Número Especial 17, 2005
Número Especial 18, 2006
Año XIV, No. 1, 2004
Año XIV, No. 2, 2004
Año XV, No. 1, 2005
Año XV, No. 2, 2005
Año XVI, No. 1, 2006

CANJE

Ciencias Sociales, Literatura y
Cultura Política -Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla

Díanoia
Revista de Filosofía
UNAM/FCE

ANUARIO DOMINICANO
Tomo I, 2005
Instituto Dominicano de
Investigaciones Históricas
Provincia de Santiago de México

Armasy Letras
Revista de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
(UANL)

Cathedra
Revista de la Facultad de
Filosofía y Letras, UANL

Colmena Universitaria

No. 45 (2003)
No. 50 (2005)

ICHAN IECOLOTL
Centro de Investigaciones Y
Estudios Superiores en
Antropología Social (CIESAS)

Año IV, No. 8, 2004
Año IV, No. 9, 2004

Ingenierías

No. 82, 2004

Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica
Universidad Autónoma de
Nuevo León (UANL)

2004

Investigaciones Jurídicas

Vol. XLVI No. 46, Mayo 2001
Vol. XLVII No. 48, Mayo 2002
Vol. XLVII No. 49, Nov. 2002
Vol. XLVIII No. 50, Mayo 2003
Vol. XLVIII No. 51, Nov. 2003
Vol. XLIX No. 52, Mayo 2004
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No. 28, 2005
No. 29, 2005

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de octubre de 2006, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El tiraje fue de 500 ejemplares.

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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Libro Sólido Zzul</name>
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