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                  <text>Humanitas
Alllurio del Cl'ntro dt· Estudios Hu111,111ístiros
dl' L1 Universid,HI Autl'i1w111,1 dt• Nt1t'\'1J Lec-,11

2009

Afio 36 Vol. I

Pi{osofta

UANL

�Año36
Voll

�FONóó

•lfNtVERs1t~,o

�HUMANITAS
ANUARIO
Rector
Jo é Antonio González Treviño

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍ TICOS DELA
UNIVERSIDAD AUTÓ OMA DE NUEVO LEÓ
Director Fundador

Secretario General
J e ú Áncer R drigu z

Dr.Agu tín Basave Fernánd z d I Valle
Director

Lic.Alfon o Rangel Guerra
Secretario de Extensión y Cultwa
Rogelio illarreal Elizoodo

Jefe de la Sección de Filosofía

M. A. Cuauhtémoc Cantú García
Centro de Estudios Humani tico
Alfen o Rangel uerra

Jefe de la Sección de Letra

Dra.Alma ilviaRodríguezPérez
Jefe de la Sec i6n de Ciencias Sociales

Lle. Ricardo Villarreal Arrambid
Jefe de la ección de Hi toria

Profr. lsrael Cavazo Garza
El Anuario H"ma11íla,es una publicaci 'n trime tral de humanidade edir.ada por
la niversidad ut · noma de uevo León, a rravé del Centro de tudio
Humanístico . ~t:rci.ficado ele Licitud d Título , ontenido número 04-2 7070213552900- l 02. ticina: E&lt;lificio de la Biblioteca niversitaria "Raúl Range1
Frías" a,enida Alfonso Reyes 4.000 te. Primer pi o .P. 64440, fon ter.rey . L
féxico. Teléfono y fa ( 1) 3 29 40 66. D micilio electrónic :
ce.rthl(/11 111ail.ffo11l.mx. parrado p tal
. 138, uc. . Cd. ni rsitaria, an
Ticolá de lo Garza, . . M, xico. dición: Franó co Ruiz lis. Portada:
inthia Pérez.

�ANUARIO
HUMANITAS 2009

FILOSOFÍA

�ÍNDICE

Matilde Isabel García Lozada, "A/ere Flan1111a111 Veritatti'

9

Rafael Enrique Aguilera Portales, Filosofía,
escepticismo y tragedia en el pensamiento crítico de Ciaran

17

Roberto Fricke, La ax.iología de Antonio Caso Andrade

41

Joaquín González Cruz, Anatomía del poder: Episteme y sujeto
político en Michel Foucault
79
Sylvia Jaime, La filosofía epicúrea y sus implicaciones en la
posmodernidad
101
Alberto Motta, Guillermo M. Eguiazu,
La tecnopatogenología. Otros aspectos epistemológicos y la
anomalía persistente causa de su génesis
123
Rolando Picos Bovio, Estética de la existencia y cosntrucción
de la subjetividad moderna: Polémicas de la identidad y la
diferencia en Foucault y Charles Taylor.
171

�Ramón Arturo Sáncbez Delgado , La influencia d l
liberali mo en el pen amiento político d Mariano Otero
(segunda parte)
197
Gabriel Varga Lozano, La fil ofía ¿Tiene alguna función
en la sociedad?
217
Zidane Zeraoui Ibn

rabi: El gran mae tro del mi tici mo
231

Re eñas y comentarios

269

onm moración de lo 40 año de fallecimiento
del Dr. Jo é aos.

Franci co Escorza E pinosa Pedro
y lo limite de la razón

''ALERE FLAMMAM VERITATIS'

Matilde I abel Garda Lo ada*

271

belardo

Eric J. Figueroa González, Simpatía y humanidad

273
281

ac rea de la vida y
vida fecunda del Centro de st11dios H11n1a1dslicos de la niver idad
utónoma de ue o I ón, cuy cincuenta año de xi tencia
no propon mos de tacat y e lebrar.
u fundador y primer director ha ido el insigne fil , fo
gu tín Ba a e
rnánd ez d 1 alle qui n en y d d el
de envolvimiento de u pen ar filo ófico multifacétic
con. ideramos ha encarnado el lema univ rsitari de la
niversidad utónoma de ue o León: ''A/ere lammam
' PIRA.\fO A

LDLR1\CI01 1·

l·RJ ~CF.R ALG

Veritafis '.
n efecto, a travé del de en 1 imienco de u filo ofar ha
a pirado a la erdad. Y má aún ha a pirado a la verdad - amor
}' al amor -verdad.
a verdad , el am r aunado , l ha encarnad · u tentad
teoréricamente en el de-envolvimiento de su quehacer filo ófico
a través del cual ha expresado sus con iccione .

Lnv tigad ra d J Con ejo acional de lnve ti 0 a i ne Científica y
nic
( Conicet), Buen Aire .Argentina . P ntifi ia ni e idad tólica Argentina.

9

�JI

.\ [atiltft lsab,J (,arda J,t,.r,1d,1

L aJ ntar lo flallld de la verdad, o si lo queremos en u
expre ión latina flammam veiitotis ha sido, en gustín Ba a e
ernández del all también al ntar aunado la búsqueda de la
verdad y I amor.
piración a la verdad y al amor aunad s qu
gu tín Ba ave
Fernández del ali ha desenvuelto d de un pensar filo óEico
hecho uno con su propia exi tencia.
A piraci · n a la erdad y al amor aunado qu ha guiado el
desenvolvimient del pensar filo ófico de gu tín Ba ave
Fernandez del alle y qu o su o/ere jlo111111an 1eritatis ha ido
también o/ere jla1!IJJJa11 aJJJoris.
piración a la verdad al amor
aunados qu e no muestra a trav' del desarrollo de u pen ar
filo ófico, un pen ar filó - fico encarnad vívid .
es qu
tín Ba a e Fernández del all desd un peo ar
entido, y un entir p n adoba buscado una verdad e n la que el
corazón tenga bastante. Ba ave que ha encarnado el a/erejla1J1111a,11
veritatis ha bu cado, a travé d 1de n olvimiento d us filos far
una verdad con la que el corazón tenga ba tan te o i u remos
una verdad que ati faga el corazón.
Y n u búsqueda imperio a de la erdad, una verdad con la
que I corazón tenga ba cante es d cir, en u búsqueda de la
verdad una rdad que satisfaga al corazón ha abrevado en
Agu tín d Hipona.
n fecto, n an gu tío cuyo p n amiento hemos
de envu lto en tro lugar y en el cual continuamo ahondando 2
ha p n ado el sentimi oto y ha entido el pensamiento.
Tambi ' n en gu tin Ba ave Fernández del Valle, 1 pensar y
1

Cf. ami g egura Munguía. Nuevo diccionario etimoló .ico lari110- e pañol y
de las vo e derivada . niversidad de Deu ro. Bilbao. E paña 2001 Véase vocablo
"flamma" con de arrollo de ínteré .
2 f. Matilde lsabel Gar ía Lo ada. Filoso/fa e Integración -El filo o/ar como
vta -. Ed .Almage to,BuenosAire, 19 4. 113pag .l. .B . :950751-096-6,en
especial Cap. IT.: y también mi e tu.dio intitulado "El fil ofarcomo compromi o 'en
Humanitas .Anuario del Centro de E tudio · Humaní tico . nive idad utónoma
d uevo Léon. Mom rre . éxico 200 Vol. l ecci n Fil ofía pp. 147 -L61.
1

el eotir o i queremo , el corazón y la razón, (o también /a
lógica y la cardíaca egún el decir de Nliguel de namuno) se no
mue tran aunado a travé del desea olvimiento de u quehacer
filó ofic .
Y desde el desen Jvimiento de u pensar filo · fic ha pr puesto
un filo ofar, qu en él ha sido compromi o , prop déutica de
salvación.
Como filó ofo apiente, que ha aboreado, coro fuente en la
cual abrevar el pen ami nto de gustín d Hip na, entre otro ,
, reconoce que la filo ofía por í sola, o si queremo La ola
filosofía no salva
libera al ujeto de ella, a la per na al exi tente
que filosofa, o m jor, el fil ofo.

no

Desarrollemos má
a lo ha dicho gu tío de Hipona. : la filo ofía prom te la razón
pero salva ( liberal) a poquí irnos" 3 a aquello a lo qu la ola
filo o fía no lib ra e a lo que la mi ma fil
fía queda abierta, y
abierta a otro modo de aber de saborear I Gmnd , el
Fundamento.4
La filosofía en su limite e abt a la poe ía al arte a la religión
entr tr s aberes.
gustin Basave Femández del all quien com filó ofo ha
aboreado el limi e de la filo ña ha pr pu t la int graci, n d
la filosofía a otro modo d aborear el fundamento, verdad,
amor, belleza . . .5
.. decir el filó ofo en el limite d u quehacer filo ófic

gustin ( an ) De Ordine : 11 . 16."Philo ophia rationem promittit et vic
pauci imos lib rat'· . . Obra Completa .Edición bilingüe . (promovida por la
Federación Agu tiniana Española -F.A.E- Ed. Biblioteca de Autore cr· tian ,
Madrid, España. 19 8.
4 Cf. MatiJde l abel García Losada ; Filosofía e lmegración .- El filosofar
como vfa - data cit.; y también mi libro Frui ión y Filosojfa . Ed. Dunken. Bueno
Aire .Argenlina,2009,envía d edición.
Téngase en cuenta la anonimia y poli nimia de la realidad ú]tima , E d ir,
todo lo n mbre on el nombre de lar alidad última y ningún nombre lo es.

11

�.\11111/df frabd ( ,urdu / ps,ul.1

advierte qu ha de abrir e a otros modo de acc o a1 fundamento
: a ab r La poesía, el arte la religión, la metafí ica o mej r la
antropo fía - pue to 9ue I hombre o mejor, la per ona
xi tent , e el centro de la consid ración filos' fica, o mejor
metafísica de gu tín Basave - da razón de la apertura de la
filo fía a otr modo de acc
al fundamento.
l filósofo desde u necesidad apiendal, n cesidad de saber
d saborear el Grtmd el fundament , dialoga con el po ta con 1
arri ta, con el exi tent religio
con el científico· en suma
con el hllma11ista.

l filó ofo, el xistente encarnado en él -que en tanto
libertad n el límite d la fil o fía se abre a otr s m do de aberdialoga con 1 po ta, con J exist nte religio o con el arti ta y,
e a qui n la filos fía en u límit
ofr ce como abierta a otros
modos de sab r , de saborear lo real .gr. la p e ía la religión y
el arte.

En

de de u in erción pacio t mporal, es decir desd el
, xico contemporáneo, Agu tín Ba ave ernánd z del Val] se
ha abierto a la filo ofia y en diálogo con l s di tintos modo de
saber, de abar ar la totalidad d cuanto ha . aber s di tinto
d la misma filo ofía, a Jo qu u filo ofar s ha abierto desd
una vi ióo integradora.
l Centro de Estudios Hu1J1anisticos ha sido y e ,
mejor, y
continúa iendo xpresióo de su vi ión fil ófica integradora
tambi 'n, coro su fundador, ha encamado encarna, continúa
encarnando el a/ere fla111amn1 veritatis.

Con ideramos importante re altar lo igu.iente:
El Centro de Est11dios H111JJanisticos, que a trav · de u 9uehac r
ha xpre ado y expresa la visión integradora de d La cual ha
ido concebido por su fundador, Agustín Ba a e rnánd z del
Valle, encarna , igu ncarnando el a/ere JlammatJJ veritatis.
así de de su vi ión int gradora, el alentar, la flammam
veritatis, ha ido y e al mismo tiempo haber alentado y alentar

12

fla111ma111 amoris J ' fla1m1111m p11lchrit11dinis .
d cir, el alentar la
flama de la verdad, d de una vi ión integradora e alentar la
flama de la verdad como amor y del amor como verdad. o
urna e haber al ntado alentar continuar al ntand
d la verdad- am r-belleza.

la flama

i Agu tío Ba a e Fernández del alle ha de envuelto u
quehacer fiJ ófico desde una vi i 'n int grad ra, de
la cual
ha a pirado a aber aborear I Gnmd verdad - amor, - bell za
- . . . en y de de e a a piración ha de arrollado u filosofar abiert
a otros modos de acceso al fundamento di tinto de la mi ma
filosofía vg. la po ía,, l art la r ligión, ... Y i de de u
aspiración al Gr1111d er fundamentante o fundam neo ha
encarnado n u quehacer 61 · fico el lema univer itari ''a/ere
fla111mat11 veritatis", qu alienta la bú queda de Ja erdad c mo
amor,} del amor como verdad belleza, entonce cabe t altar
que u bú queda d la verdad - amor-belleza-La qu ha a umido,
a travé del d arrollo de su filosofar la forma d bú qu da
imperiosa e insistente- la ha desplegado en y de de una actitud
dialogal y abierta que consideramos, acaso in pirada en gu ún
de Hípona, quien pareciera in itarno a a umir dicha actitud.
La verdad no es ni mía ni tuya para que pueda ser tuya
y mía. 6 ha dicho an gustín.
trata de dialo
en u bú qu da
imperio a, desde una actitud amplia abarcante.
El Centro de EstJ1dios Hm11anisticos de la Uniuesidad Autó110111a de
11evo Le.ón el que ha encarnado y ocarna a tra · d u
fructífi ra xi tencia el "o/ere flam1na111 verilatis" al igual qu u
fundador, gustín Ba a e ~ernández del Vall ha a umído r
a um una vi i , n int rad ra una actitud dialogal amplia
abarcant n u bú qu da d la rdad la qu
ha xpr ad .
expr a en la int graci · n d di tint m d de ab r: fil ofia
p ía art y ciencia humaní tica .

6
gu tín Sao). Enrr. 111 P almun 103 IJ, 11.: .. Verita n e mea it propria ,
nec tua, ut et Lua sit et mea" Cf. Obras Compleras; dición bilingüe, data cit.

13

�,\1,zJild,• /JtJh,/ ( ,,mia 1.11sad11

D de u alentar la flama de la erdad aunada al amor } a la
belleza, l entro deE studios Hul!lanísticos ha pro eguido y pro igu
ea u de envolvimi nto al ntand al r s.
al res que a umjdo por u di tinto mi mbro hacen
po ible que e te c ntr continú al ntand la luz la flama d la
verdad- amor- b lleza· luz, flama, d la verdad amor belleza ,
qu irradia de de México a los ámbito acad ' mico de t da
Hi panoamérica y del orb .
piram a gue H11mat1ilas - publicación del entro de
tudios Humaní rico - continúe iendo la expre ión de lo
id ale d excelencia académica, apertura y diálogo, ideale
fundaci nale de dicho centro, y egún lo cual
e ha
d senvuelto I continúa d senvolviéndo .
que la per ona , lo académico miembro d l entro de
tudi Hu.maní tico , entre lo cuale d tacamo a u director
el licenciado Alf. n o Ran el Guerra, de ·de u quehacer pr bo
honrad , u tenten te · rica y vitalmente es decir no ólo desde
el pen ar, sin tam bi ·n de de u propio exi tir la flama de la verdad,
lo cual ha ido el id al de su fundador.
lama de la verdad y d l amor aunad , e decirjla1nma veritatis
et fla111ma a111ons que gu tín Ba ave ernáodez del alle ha
alentad , ha dado ali nto en cuanto ha asumido u quehacer
filo ófico c rn bú qu da imperio a de la v rdad am r b lleza,
fundamento n1nd.

Humanísticos que él ha fundado y cuya f cunda exi tencia
celebramo , e un paradigma, un mod lo también como
xpresión de una visión integradora en la bú quedad la verdad.
ca o y in aca o ea el pen ador, y principalmente el filó ofo
quien de de una actitud integr,1,dora haya d alentar la bú queda
de la erdad.
Bú queda de la verdad en la qu , en tanto filó ofos
compr rn tido
habr mo de per i tir, d d una actitud
integradora y p rsistir hasta que no nos q11ede balito ...
De ll n ha dado mue tra gu tin Basave Fernández d 1
Valle, fundador y director del Centro de st11dios H11111a11fsticos,
quien ha encamado el a/ereflammam nritatú.

Bú queda de la erdad amor, belleza, er fundamentante
fundamento, Gnmd en que e ha de persi tir y qu e ha de alentar
n y d d un dialogo abierto con lo di tintos modo de aber
de aborear la realidad y con lo di tinto ab dor s léa e: poeta
arti ta exi t nt religi o ci ntífico bumani ta, filó ofo.
caso a el filó fo
n quien la inte ración
ac ·tud
u hacer al que le corresp nda in i tir , per i tir en la búsqu da
de la verdad, el amor y 1a b lleza
gu tín Ba ave Fernández d 1 Valle,
en tal sentido un
paradigma. Y en tal entido a imi rno el Centro de Est11dios

14

15

�FILOSOFÍA, ESCEPTICISMO Y
TRAGEDIA EN EL PENSAMIENTO
CRÍTICO DE CIORAN
Rafael E nrique Aguilera Portal
Amji111onos ef/ esto épora q"e posee 111s bellezas omitas
y sus poderes rorarteristicosy fasci11a11tes con,o Cl(a/q11ier
otra era, para voltmros lolol111e1111! /() q11e iomos
ErnstJünger: Los
acantilados de mó,1110/

1. Introducción
r:' L GAR A o D t\ no encontramo ante un pen ador complejo,
paradójico, aforí rico· pero, bre todo, un pensador singulllr,
único y ejemplar que con aguda perspicacia lucidez deconstru ·e
todo el complejo entramado de nuestra tradición filo ófi.ca
occid ntal. Cioran
un p n ador a i temático libre que no
deja acaparar, ncerrar o da ificar su pen ami nto en cate or:ía
imple que trat n de reducir la complejidad humana en una
fil
fía rdenada y met · dica. ada seda en e te ca o más ajen
a u di cur o apiencial d la lucidez. Rec rdemo que ietz che
spechaba en el gust p r lo i t mático una falt.a de honradez.
Lo profundo 1 mí rico l re olucionario e iempre inefable y
inexpre able y no
puede e tructurar organizar i tematizar.
ioran pretende ioquietar, c nmover agitar nue tra
conciencia acoro daticia crédulas y bienhechora , para
de cubrirnos eme tra pr pía naturaleza reli i a, animal y
0

entro de lnve tiga i ne Jurídica y rimin lógicas, UANL.

�11

r

f

Rofi1d

per er a ofreciéndono un espejo lúcid y acabado de nuestra
ociedad con u moralina hip ' crita y barata. o encontrarno
ante un Quijote rebelde y tran gresor, comprometido intelectual
y m ralmente con la denuncia del nihilismo can ino asfixiante
que envuel e nue tra civilización, una civilización carcomida
por la p reza, 1aburrimiento y la uperficialidad de e pícitu que
on la cau a profunda de la maldad y la perver idad del er
humano.
ioran e ante todo, un pensador visceral, iconocla ta
intempe tivo, insolente, rompeideas que hac del e cepticismo
una actitud vital y filo ófica una actitud que no po ibilita
acercarno má y mejor a la condición humana. orno decía el
filó ofo don 1igu l d
namuno: que no te closiftq11en· hoz como el

zorro, q11e el jopo borra s11s huellas. é ilógico a s1u ojos hasta que,
ren11nciando a clasificarte, se digan: es é~ apolodoro Carrascal. especie
rinica. é tú, trí mismo, tinico e insustituible.
2. Cioran contra Ari tóteles: el hombre como animal
metafisico
Para Ari tóteles la tendencia humana a aber no e como para
Platón, un eros un amor hacia la verdad divina, ino un apetito
natural procedente de lo ojos frente a lo demá sentido . a
filosofía comienza a partir d una od111iración ante el mund que
nos rod a. Tra iglo de tradición no
ntimo can ados,
e cépticos y miramos con de confianza. Hemo p rclido la
capacidad d a mbro o orpre a, de ver la r alidad como
rrú terio o enigma, de mara illarno ante la belleza del niv r o,
percibir la realidad c n una mirada ingenua infantil e inoc nte.
Tal v z va a iendo h ra de recuperar nue tra capacidad de
curio idad, bú queda v exploración sobre Ja cosas. Paracel o,
científico del igl
, escribió:

Quien 110 conoce nada no ama 11ada, q1lien no entiende 11ada no 1e
1

T;,1ri&lt;(11e

.,- 1,P;Uikm Pr,rtfJlr,:

nada, pero q11ien conoce , entiende oma y ve. CJ1a11to 1nás se comprende
oigo más se puede amar. Quienes desconocen q11e no todos los fmtos
moduran al mismo tie!llpo que las fresas 110 saben nada nip11eden disfmtar
verdaderaf!lente de las 11t'OS. 1

egún Ari tóteles: el ho111bre por 11at11raleza deseo saber. El er
humano nac con elimpul o de conoc r con un empuje riginario
hacia l aber in el cual no moriríamo . La mi ma tim logía
de la palabra filo fía, el amante, el que gusta de, el petieneciente al
conocimiento. La filo ofía nace del an ia, del hambre de aber,
como voluntad o apetito de conocimiento.
í p dríamo
traducirl por amor a la sobid11ría. Platón refleja magi ttalmeot
el origen de la filosofía en su diálogo El Bat1q11efe:.

el amor es hijo de Penía (la pobreza) y de Poro (el rectlrso) ' se
encuentra en la situación siguiente: en p1imer IHgar es siempre pobre, y
está 11111 lejos de ser delicado)' bello ...Más por otra parte, seg1ín ia
condición de s11 padre es i-aleroso, intrépido, y diligente· cazpdor tem;ble,
que siempre urde alg1ma trama; es apasionado por la sobid11ría y fértil de
recursos- y se enmentra en J/11 tértnino 111edío entre la sabid11ria la
ignorancia. P11es he aquí lo que sucede: 11ing11110 de los dioses .filosofa ni
dma hacerse sabio porque J'ª los es ni filosofa aquel q11e es sabio. Pero
a s11 z,e:zi los ig11ora11tes 11i filosofan ni desea11 hacerse sabios, p11es e,, esto
estribo el 111al de la ig11ora11cia: en 110 ser 11i noble ni b,mto, ni sabio ;r
te1Jer la ilusión de serlo en grado suficiente. ólo filosofan los i11ter111edios
entre 11110sy otros entre los e11ales también está el O111or. P11es es la sabM1tría
1111a de las cosas más belios, · el Amor es sie111pre amor de lo bello de
suerte que es 11ecesan"o q11e el amor seo filósofo y por ser filósofo algo
i11ter1nedio entre el sabio el ignorante.2
: Textos esencia/e . iruela, Madrid,2002,p.54.EI abio lben in tein
ofre e una lúcida interpreta ión: El hombre que ha perdido la facultad de

1Paracel

n

marai·illarse e c:omo un hombre acabado, porque la imagi11ación es más importa11re
que el saber. D todo modos. lo griego tenían una ventaja obre no otr . ello
no habían perdido el contacto con la naturaleza. la poli .el placer por el ctiál go. la
comunicación con u con iudadano . ivfan. por tanto. en un nte to natural
enonncmente bello y diferente al nu
2 Platón: El banquete. Ed. Gred

�11

Ra¡ I L1111q11

hombre nec ita saber, porqu le du l u jgn rancia; y ea
te entido fil
far s una fuoci ' o bi lógi a com el r pirar.
l ab r por tanto o
un lujo o capricho s.in una n e idad
ineludfül e ine qui abl un imp rati o que a egura el obrevi ·r.
La filo fía
una acti idad r or'tica con titutivament
n ce aria aJ intel cto.
e m d clara Ort ga · a er, e el

esfnerz.o i11teíecfl,al por excelenda ' ... ' el conoci,11ie11!0 lle1 ado al 1J1ti.v:imo
i11tento, un heroísmo intelect11al. La filo fía e reflexi · n crítica
oluntad cogn citiva a nrura int lectual, mi ión e clarecedora
1

d la realidad.
La felicidad. para Ari tóteles r "de en la función natural pr pia
del r human c mo t'll, la int li encía.
e e m d la felicidad
encu ntra en eJ jercicio d la int li ocia teórica, e to e : n la
c ntemplación c mpren i · n d l con cimiento. En gri o theorein,
d d nde pr ced oue. tr t · rmin teoría i ·fica ver. obsen'tJr.
coJ1te117Pla,; qui o elabora una teoría c n igu una vi ión de las
c sa qu upera l tado d ign rancia en l qu
taba
anteriorm nte. Para J\ri tótel , la ti idad e vida teórica
cont mplativa (bios t/Jeonitikos) exi tencia d di cada a la inve. · ción
, a t rizar.

r

1 11ilm1 Pmmlu

in mbargo decir, h ' n día, qu e d el mund por
naturaleza d ea ab r puede re ultar una apreciación ratuit .
c ntradict ria p rqu' n la prácti a p demo c rnprobar g nt
u n de a aber. éa, in. tituto. • un.iY t i ad aut · nric
de i rto , re ·¿ p r la m ri cracia
tiruticis" cr 'ni a (el are
d acumular rnuch
tírul s). o 9u r mos . aber lo que n
abemo , no qucremo ab r de qu · varno a Yivir o de 9ué
modo vamo a morir, o cuál
l tad d nu . rra . alud, cómo
va la e n mía la política o i un m t orito va a acabar c n la
vida n l planeta Tierra, i 1 final del mundo e. asado mañana.
m d cía ietz che: b/ holllbrt' sólo q11iere la ,, rdad en análogo

sentido li111itado. Desea las co11secumrias agrndabli s d la verdad, oq11eJ/as
que ronsen.•tm la vida· es i11difere11te al co11oci111iento p11ro cc11:ente de
consecnencias,y está hostilmente predispuesto contra las f'erdades que p11edat1
ser pe1jt1diciales J' deslmdit•as. 4
ioran pre a mu) bi n la paradoja del h mbre com animal
apiencjal: t:.I hombre con z·ocadó11 ,mtnftsica es flJáJ raro que 1111 monsfmo

J', sin embargo cada hombre contiene virtualmente lo.r eleJ11ento de esa
t•oració,,. Le bastó a "" p,i11cipe indio l'er a 11n inválido m, 1ie_¡o y 11n
1111urto para co111prenderlo todo· nosotros que tan1bié11 les remos 110
f(JIJ1prendemos nada, p,m nada ca1J1bia en 1111estra t ida. 5
.. n po, ici 'n a la e ncepci · n ari t téli a, poJríamos
1

[. . . /Así, co11c/11i111os que la felicidad alca11za haJta do11de lle a Ja
.famltad de pensar)' cuanto ma_)'or sea la jamltad de pensar de una persona
f!Jtryor será s11 fi licidad: 110 co,no algo accidental si110 e11 l'irt11d de Sff
pensaOJienio P"es éste es 11obk, por definición. Por ende la .felicidad tiene
que ser 1111a fon11a de co11te111pladófl. 3
•l mundo e, tan norm m nt c mpl jo y nu tra limitaci · n
del e nacimiento obre · t . tan inmen a qu la actividad
t •rica nunca tendrá fin. Per para alcanzar la felicidad n ba ta
ncia teórica , e preci a la in eligencia práctica qu
c o i te en d minar I pasi n y cons guir una rela ión
ti fact ria c n I mundo ue no r d a.

re ponde.r a ri tótele diciéndol que 1 h mbre no e rá
p
amad genética ni bioló ·cameot para 1 e n cimi nt .
o exist ninguna inclinaci · n natural hacia l c n cimi n .
P r p r upu to est n quita qu· l c n cimi nto ca uno
· re y may re
d nue a
lución, un d l
e
mara,
de nue tra h rencia cultural. o
ivim una ép ca d p br za culrural, n la que el
aber cupa p c lugar, 1 ,,al ramo realm nte poco.
mo
•
'

1

ri!.tótele : Éricoa

icómaco, d.

redo. Madrid. 19 4.

, . 117 b.

ieizscne. F.: Verdad}' mentira en el ·emido e.ttramoral. ladrid , fümza Ecl.,

19 7. p. 73.
ioran: Brei·iario de In fXJlÍredumhre

trad. F. avater), Tauros .• 1adnd. 2

p.10 .
21

1.

�tl.ajiul hr111¡11t .11 111 ru l'ort.ilu

Lo sabiduría? ing11na época est11t 0
1nás libre de ella, es decir, que nunca el ho111hreJ11 más él 111Ls-1110 · 1m ser rebelde
o la sohidmia. Traidor de la zpolOf,ío, a11i111a/ de.rconi.odo se in.ru contra
dice nu tro mae tr

ioran:

1

k, naturaleza, romo el hereje ro11tra lo tradición. Éste es pues hombre en
seg,mdo grado '.. . 6 Tal v z, frente a la época de nihili m , inanidad
incons.i tencia., inc her ncia qu ,i,mi po&lt;lam r petir de orma
ir ·nica y - c · ptica la entcncia d
i tz ch :¡Bienarenh,rados los
ado1111ilodos, porque estos se dor111irán enseguida!
3. El fin de la filo

fla: ¿lucidez, eufemi mo o r tórica acía?

ioran c m fil · o
de la . ospecha d t c la cris· d 1
p n amiento la cultura y, n e p cial de la tradición filo · fi.ca
fr ci · ad no~ un di.a ó . tico e· mplar runa actirud trans
ora.
uestro áemp e caract riza p r cier o mal tarde la cultura y
d la fil
fía. La filo fía par ce sum r ida n una curio a
nferm dad · a al mi m ti mp se xhib egura mnip t nt
i e di pu i ra a vivir una terna juv-entud. P d mo
inclu hallar una cierta imilitud re pect a te male tar de la
cultura y la fil offa, c n la tena
fí rica del i l v a.C. la
ciudad
uropea d l igl .c::vrrl pobladru de filó fo ilu tr

La cost11111bre del rozo11a111iento · de la espemlació11 es índice de
;nsuficiencio tito/ y de 11/J deterioro de la afectividad. Sólo piensan con
111étodo aquellos q11e a f01·or di .ws deftcimcias lhgar o oll'idarse de sí
1J1i111os, o 110far111or c1terpo ro11 sus ideas; la filosojla pri,,ilegio de i11di1iduos
de p/feb/os bio/ó icatne11/e s11perficiales. ~
D
t1 forma, i ran con tata qu fil ofar
evitar ,ivir el
pcnsami ne ha ta • u limit n
n la. punta · ma del
aber ni man jar idea,
m carca ru m mias e ne ptua1 . Y
d d
ta p r p cava n alza a p n ador com
i tz che o
~Cioran: Atlió a /afi/0.10.fía v orro.r 1exw• . Alianza. Madrid. l9 4, p.63.
iomn: Adiós a /afilo nji'a \' otro te.no . lianzn, Madrid. 1984. p. 41.

22

namun , Pí Baroja ue manifi tan un entimienco crágic d la
-ida.
o e tratad renunciar, egún ioran, de de una e ceptici mo
radical .. la a piración irrefrenabl de biduria d I .er human
sin a una ofi tica banal y retórica nt nclida e m m ro
en ranaje c nceptual d otro de la 1' ica acad 'mica
in cituci nal. í pu
un a la cruzada antifil ó 1ca
mprendida p r el po iti i rn
la fil ofía analítica, el
pragrnati mo p tura ci ntifici ta qu reprochan a la fil oüa
u falta de xp rim ntaci · n
su falta de re lución de 1
pr blema gra e y acuciante. c¡u atlig n al er humano. Él
m.i mo ugiere: " l odio a la fil ofía e. i mpre o p ch
"
La fil ofia o es un lujo un capricho ino una exp ri ocia
v:ital n un mundo ca · tico y ali nant · d d e t punt d
,;, ta 61 ofar e conviert n una práctica urgent in ludibl y
n e aria. La fil
fía má qu un di. cut o raci nal y t • ric ,
una actitud vital, ocaci nal, per nal una acávidad qu trata
de prop rci narno felicidad p r onal c lectiYa ·, en ci na
m elida, alud m mal para vivir e n di tancia en una oci dad
cada vez má e quizofrénica.
tipo d filó ofo : lo qu r fl xionan br la id a
lo que rcfl xi nao br 11 mi m .. La c:hl rencia d sil gi mo
d la d dich ...

Para I filósofa ol?Jetivo sólo las ideas tiet1e11 1111a biografta; para el
filósofo s11l!Jetivo, sólo lo a11tobio rafia limt ideas; está predesli11ado o
,,iJir después de las categorías o de sí. En ti/timo caso la filoso.fa es lo
meditación poética de la desdicha. 8
La tarea de la fil
fía
d mitifi ar de nma, arar,
d montar fal o ídol
h mbr , durante i l
ha cr ad
1 mpr nu
di e nu vo ab luc . ne t
nád una
acertada do i de c ptici m n ayuda corno cerapi, fil ófica
1

ioran: El crepú culo del pen omienfo. Méxi o. ue aim g n. 2003, p.7 l.

2..3

�H,1{r,e/ l.111iq11e

contra todo tipo de fundamentali mos (ideológico, político
religioso). Todos los totalitarismo a lo largo de la hi tocia han
surgido con ta pr tensión racional de querer atrapad tod
con las ideas. El mundo , por tanto plural y diver o, no unívoco.
La unicidad o uni ocidad igu iendo un int nto platónico
peligro o d implantar nuevo fundamentalismo , un intento que
estarna iendo con un regtes a la premodemidad medieval.
David Thoreau, el filó ofo de la de obediencia civil afirmaba:

' erfilósofa no consiste en el f!lero for11mlarpensa111ze11tos sutiles ni siquiera
en fundar una escuela[ .. ) consiste en resolver algunos problemas de lo
vida no en el á111bito teórico, sino en el práchco. "( Walden dos)
El pensamiento de ioran ha sido tildad , a menudo de
superficial, relativi ta y cínico; p ro como dice Fernando avater
no es extraño ni no d b de alarmar pue "la s11jmficie es el lugar

t111lrm P01tnlu

fabricado por toda la combinacion
po ible. de los
veintitanto ímb l orto áfico " y la aplica en la c n trucción
de u particularí ima biblioteca de Babel. El ingenio o critor J.
L. Borge nos contó en u relato ale órico La biblioteca d Babel
como e ta fabulo a biblioteca contenía toda la inE rmación
posible, porque cuaJqui r dato, palabra o informaci 'o , e día
ncontrar en alguna de las inagotable e tanteda . ttando se

procla1JJÓ que la Biblioteca abarcaba todo los libros, lo p,i,JJero i11,presión
jHe de extravagante ftlicidod Todos /.os ho!llbres se sintieron se1Tores de 1111
tesoro intacto y secreto. 1 o había problema personal o t11ll!ldial CJ(Yª
elocuente solución 110 existiera: en algtín hexágono. El niverso estaba
justificado, el universo bmsca111e11te Hs11rpó las di,11ehsio11es ililnitadas de
la esperanza [.. -1

11at11ral de quien está dispuesto a torpedear todos los fondos últi111os que se
fe propongan" 9 En e te entido ioran no propone un aber

4. De la re cogitans a la tes trágica

filo ófico como aber de radicalidade o ulcimidade , e decir
un saber que pretende ir a la raíz o la médula de toda nu rra
cultura ccidental de. entramándola en us falsedade fachada
y apanencia .
Desde aquí, se augura un giro hacia la literatura )' la arte . La
filo ofía goza de tan poco pr sti io y d scrédico que van a ser la·
novela , el teatro, el cine, las arte en g neral, donde e refugie la
filosofía. s por e o que n hablam
de filo fía con
mayúscula c rno tribunal puro d la razón, ino de filo ofía (en
minúsculas) como interlocutora hábil en la gran conversación mlf1frai
entre los di tinto género de di cur o.
a Ficciones, Borges recurr a la bibliot ca como una metáfora
del univer o, y de 'cualquier cosas es todas las cosa/' -reasumid del
"todo es sifllbolo ', de León Blo hace p ible que describa la
biblioteca como uoa caótica forma alternativa o u titutoria del
mundo. d más, Borg . recoge la idea cabalista del univer

La vida e por tanto exi tir tener conciencia de exi tencia
hacer e en la lucha y la libertad t nder al tod dentro d un
pr ce que no arra tra a todo y el mi mo niver o. El h mbre
vive entre la conciencia d la muert que l am naza r J afán de
obrevivir. De ahí surge el entimiento trágico de la vida· r un
lado el hombre iente eJ ansia de vjvir de inmortalidad· · po
otro lado, siente la realidad inexorable de la muerte y de u propia
contingencia. El hombr
i nte atrapad y amenazado porque
abe que su vida
finita, limitada br ve, contingent ' que la
muerte e I dato abs luto definitiv , total. De te m do el
hombre e conciencia conflicci a, contradictoria, res trágica no
res cogitans ( u tancia peo ante) c mo ya pr pu iera De carte :

1

El 1·erdadero héroe co/llbate )' 11111ere e11 nombre de s11 destino, no en
de 11na creencia. S II existmcia elimina toda idea de escapatoria·
los ca1JJi11os que 110 le llevan a lo mt✓erle fe resultan callejones sin salida¡
trab'!Ja su biografía, mida Sil desenlace)' hoce todo lo posible... Su propia

110,nbre

°

Cioran: Breviario de ta podredumbre ( trad. F.
2001. p.17 .
1

9

avater. Femando: Ensayo

obre Ciora11, Madrid, Epa a-Calpe 2002, p.34.

24

25

a aier). Tauru', Madrid,

�historia es s11 IÍnico absoluto como su 1•0/,mtad de Ira edia s" único deseo... 10
te hér e trágico y hombre auténtico e don Quijote de la
fancha, paradoja y ímbolo d un pueblo. Úrúcamente el hombre
trágico e auténtico p rque olo él ha ido capaz de tomar conci ncia
de u condición limitada e indigente, y ha a umido la tragedia • la
lucha com
encia de la vida. Lo que tienen núedo d la trageclia
son "pobm s1gerol, '-pobres soT11bras hombre cotidiano qu llevan
una vida vulgar, pobre, apariencial e inauténtica.
1oran
namun
rtega · a et
ven reflejado a í
mi mo en eJ per onaje de ervante
ven la cultura hispana
coro una cultura trágica p r excelencia. El uijote imboliza la
mí tica e pañ la lo conquistad res d
menea la
contrarreforma, el arte barroco la caballería andante con u
entimiento d lo divino. El quijoti mo e el alma del pueblo
e pañol en lucha por recuperar el pa ado glorio o y pre tigioso
de elipe II o Carlo V con u imperio de la cri ciandad. El
quijoti m e el inc o ci nte col ctivo de paña en u an ia d
gloria y renombr , pero abiéndo qu tal pro •ecto e imposible
ilu orio y fraca ado. ervante al igual qu Cioran e ríe
irónicament de la d pr porci , o d tal empr a a través de don
Quij te pe.ro ab o de un pu blo vitali ta y biológicam nte fu rte
" 1 mérito de España e pr poner un tipo volución in ólita un
destino g nial inacabado (se diría qu e crata de un Rimbaud
encarnado en una col ccividad). 11
rnand avater a evera: Don Q11[jote 110 es sola111ente 1111 personu:fe

de.ficción literario sino mt(cho más , 111ás gra/les cosas: 1111 mito 11acio11al.
un ideal irónico, la sih1eta de la concepción del JJJrmdo, el origen de 1111
acfjetivo descalificatfro, el tí/timo héroe elpri111er antihéroe. 12 Don ui j t
11 Cioran: Adi6 ala.filo ojíayorrostexto .Ahanza,Madrid. 19 4.p.40. Ci ran
admira paña por er un puebl que propone un tipo de evolu ión in ólita. un
de tino genial e inacabado fren1e a I paf e gennánico o angl aj ne .1 pueblo
hi panoamericano han abido aproximan, a lru fuente mi ma de la vida a través
de la literatura. las ane y la poe ía. tal ve1. n hayan id muy prolijo o hayan
tenido grande genio en el ámbito de la cien ia y d la te nol gfo: pero han abido
captar y entender I i ndo la ida mi ma con •uficiente abiduría y radicalidad .

26

oo e un héroe lunático ideali ta, repre enta la voluntad de
aventuras la voluntad de crear una vida fecunda el afán de
recorrer el mundo di frutarlo. La voluntad quijot ca oo rá
ligada a ideal vacío y tér o ino a la vida y a u p rfección
(e:xcelencia). Don uijore representa la lucha c ntra el
conformi m 1a rutina l e n encional lo banal, lo cotidiano.
D n uijote
ímbolo del mundo hispano y el guardián del
ecr to spañol.

5. El hombre animal indeterminado

¿De q11é depende aq11ella condición enjerJJ1iza? Pues el hoJJJbre está f!Jás
enfem10 es más inseg11ro más alterable más i11deter111i11ado q11e ningún
otro animal. 110 ha duda de ello, él es el animal enfermo: ¿de dónde
procede esto. s verdad q11e él ta111bién ha osado innovado, desafiado,
afrontado el destino 111ás q11e todos los demás animales j11ntos: éL el gran
experimentador consigo misfllo el insatisfecho el i11saciado el q11e disputa
el dominio últi,no a los anitnales, 11att,raleza_y dioses él el siempre invicto
todavía, el etemall1ente fi1111ro el que 110 encuentra reposo alg11110 e11 s11
propia fi1erz.a acosante de modo que su J11111ro le roe i1nplacableJ11ente
como 1111 aguj/ón en la carne de todo pre.sen/e. Cómo este 1alie11te ' ni:o
animal no iba a ser también él el más exp11esto al peligro el mds duradero
• hondamente enfam10, entre todos los a11itnales enjer!llos 13
1

o el pen amiento de ioran e encuentra e ta i ión
antropológica ser impr ciso animal indirecto e improbable por
excelencia conYal ciente 9u a pira a la en ermedad criatura
z avater. Femand : In rru cione para alvidnr El Quijote. Madrid. Tauru .
19 7.p.25 .
n ietz.sche, F.: La ge11ealo ía de la moral. Madrid, Alianza Editorial,1979,
p.99. El problema fundamental d la civilización occidental. para ietz che.
u
decadenciay unihili mo.dadoquelo m' alto valore!&gt;d laciviliza íón
id ntal
han perdid u vigen ia condenand al hombre a la de nudez y la intemperie m
radical ab oluta. 1problema de la decadencia de la cultura cidental re ponde a
u la indetennina ión. la alteraci n. el miedo del r humano. m I
al re
de ademe. han triunfado por doquier. Cioran eguirá el diagnó tico iniciado por F.
iet · he .
1

27

�metafísica divagant , animal perdido e in ólit . La civilización no
má que un fuerzo por encontrar remedio y salida a u tado
incurable y d eado.
Todos 1 intento de reforma y pedagogía d virtúan y
empobr ceo el p n ami nto. Por doquier aparecen lo
funcionarios del currículo oculto los sacerdotes de la reforma ,
l
valores lo nuevos tecnócrata del arte d educar: El

conocir11iettto flO tiet1e enemigo ,nás encarnizado q1Ie el instinto educador.
optimista y vimiento al cual los filósofos 110 sabrían escapar: ¿có1110
perrnanemian indemnes sm sistemas? alvo lo in-e111ediabie todo es falso·
falsa esta civilización que quiere cof!lbatirlo, falsas las verdades de las q11e
se arma. 14
La civilización no e má que un intento por dome ticar,
moldear al bombee e ún una moral gr garia, medi ere y
decadente. Todo lo 1ntento reformi ta que no partan de un
análi is de la conrución humana railical y la cultura en la que
e tamo inmersos e táo abocado al desa tre.
TaJ vez, má qu nunca tengam qu insi tir, ho en día n
ta idead que I hombre e voluntad de p d r d creación, de
uperación. farc
ur lio, mperador , filó fo romano, d cía:
'La vida e parece má a una lucha, qu a una danza'. D aquí
arranca gran parte del en rme fraca o colar que ten mo en
nue tra
cuela .
ca generación de jóven
n e tá
aco tumbrada a dominar la voluntad. in esfu rzo ruario no hay
má que chapuza
agujetas, si ndo nece ario ducarno en la
voluntad. Dice Lipo etscky en La era del vacío: ' l colegio e
paree má a un desi rto qu a un cuartel (y e o que el cuartel
ya n í un desi rt ) donde los jóvene v getao sin grandes
motivacion niint re s l· .. ] El c legio un cuerpo momificad
y lo en eñant un cu rpo fatigado incapaz de revitalizarl ." 15
1 quer m
analizar el fraca o de la civilización ccidenta1
14

ten mo que remontara a 1 orig ne. d nue tra tradición.
de la historia hem generado un duali mo pato! ' gico
que no impide apreciar la vida de forma · prima. La cultura
occidental ha e tado siempre anclada en e te dualj roo falso •
mezquino del que ten m que liberarno . n duali mo producro
del platonismo y la tradici · n judío-cristiana. Por una parte, Platón
había concebido al hombre e mo una lucha ntr razón y pa ión
como un intelecto (alma racionaJ) que lucha con una multitud
de bruto irracional , concebido éstos e mola partes int riore
corporales d tip animal (alma concupi óble, ira cibl ).
tutamente, el cri tiani moa umió . ta vi i ' ne o u.mando te
duali mo entre el cuerpo (malo)
píritu (bueno), ci lo/tierra,
agrad / profano mundo cele tial/ rnund terrenal ...
Toda cultura humana es conflictiva~ y la c nilición humana
e neurótica por definición- p r
ta neur i hace posible el
de o d ir liberándono de la n uro i . De forma imilar,
ietz che año ante , había d tacad qu 1 er human e un
animal enfermo, defi ctuos y un err r del univer o.

1 lar

Había 1-m loco e11 nosotros el sensato lo ha echado fi1en1. Con él se ha ido
lo tllás precioso que poseíamos /t; que nos bacía aceptar kzs apariencias sin
te11er ql(e practicar a cada paso esta discritmi1ación, tan ruinosa para ellas
enh-e lo real)' lo il11Soria 1\1ientms ei loco estaba ahí 110 teníamos 11ada ql(e
te111er, ni ta111poco las apariencias que milagro i11i11termn1pido, se
n,efat110,foseaba11 en cosas ante nuestros ojos. Desaparecido él. ellas pierden s11
rango_y recaen en s11 indigenci.a primitiva. I /.oco le daba sabor a la e.,istencia.
Ahora, ningún interés, 11i11gtíll p11nto de apq;·o. I verdad ti,tigo es la amencia
de l.oC11ra. Realizarse es abocarse a lo embria ttez de lo vuiltiple[ .. .)16
El hombre e un animaJ p ic afectivamente ine table: onrie
rí , llora, an io o, angu ciad , egoí ta, ebrio violento furi o
a.moro o cien n onaaoo un er expue m al error a la l cura.
Tal ez, deb ríamo u tituir la d finición tradicional d bomo
sapiens p r la d homo de11Jens. 1 ho,no sapiem rná homo denm,s

Cioran: Breviario de fa podredumbre trad. F. avaler) Tauru , Madrid.2001. p.

71.

6Ciorán. .M.: la calda en el tiempo. lonte Ávila Editore . arac . 1977. p.

1

~Lipove k.y: weradefi,a ío.Barcel na,Anagrama. J997.p25 .

1

28

1 4.

29

�&amp;fiel 1!11nq11t 4.gm/. ru J&gt;qrt,1/n

que sapiens. Lacan concluía: la esencia del hombre, no solafllenfe no
puede ser comprendida al 111arge11 de la lomra si110 q11e dejaría de ser tal
si no llevara en sí misma la Joc11ro como límite de su libertad.
in lugar a duda , l r inad del hofllo sopiens ha introducido
de orden en l mund . El orden se encu ntra en la cultura, en la
sociedad n la pr gramación ocio-cultural que impone norma
· r gla de organización. Pero YiYimo en una ociedad
tremendamen e ine table un peri do histórico compl jo
incierto ll no de luchas de poder, de truccione ma acre ,
exterminio .
Por eso los di sorclenes hist.óticos aparecen a la tie-.:z¡ C()n;O la e.,·x·Jmsión
J' el resultado de HII desorden sapiencial oriem11io. Contrariamente a lar creencias
recibidas, ha ' n1e11os desorden en la 11at11raleza q11e en la h111JJa11idad. El
orden nat11ral está "'"cho más co11troloM por la bo1tJeostasia la regulación, la
programación. n ca1J1bio, el desorden h111J1a110 nace bqjo el signo del desorden. i-

6. El hombre: animal de ídolo
Lo caracterí tico del hombre e u capacidad y exigencia de
valorar el hombr , cr ad r d valor y en romo a lo alore
jerc la voluntad d p d r.... 1 auténtic hombre es el hombre
Libre, autónom
uperior fuera de todo amae ttamiento o
dome ticación, que depende ólo de u propia voluntad. Albert
Camu decía: o me rebelo, lue o exi timo ". o grito qu no
creo en nada y cr o que tod e ab urdo, p r no pued dudar d
mi grito y tengo qu cr er aJ meno en mi pr te ta. La primera
evidencia dentro de la experiencia ab urda, e la rebeli 'n." 1~
in embargo frente a la capacidad autónoma de crear
producir entido vernos como el hombr elige el camino fácil de
imitar y v nerar dio e . 1 l hombre e animal d ídolo animal
17 Edgard Morin: El paradigma perdido.
adrid. Kairó , 2000, p. l 55. El gran
fil6 ofo y antropólogo francé de de u análi i de la complejjdad humana coincide con Ciaran en ver al h mbre de de la dialéctica apitmsldemens frente a la
tradición platónica quee table e el imperio de la razón bre todo.
1sCan1u , Albert: El hombre rebelde, Madrid. Alianza Editorial, p. 221 .

30

d v aeración y adoración animal r ligio o. D cía ioran:
o
fácil de truir un ídolo: requier tanto riemp com el qu e
preci a para promoverlo y adorarlo. Pue o ba ta con aniquilar
u ímb lo material lo que e s ncillo ino cambién u raíces
en el alma [.. .] 19
La fa cinación ideológica no atrapa r adorm ce, aquel qu
píen e que está fuera de ella se ngaña mi rabl mente porque
preci amo iempre nu vo íd lo para ,':ivir. ivirno , pue , n
la hoguera de las vanidad , lo d gma y la uperchería la
ma 1oría procedente de la gran tirana, la tiranía de la co cumbre.
uien desee liberar e d u propio dogma debe comenzar c n
admitir u propia esclavitud seamo. incero : orno e clavo .
La oci dad, de e ta forma ha ag tado al individuo lo ha
ab orbido, ha d truid su identidad per onal c nvirtiénd lo en
ma a. 'ho lo individuo
e hallan p rdido entr la
muchedumbr ' . La ociedad ha apr piado de lo mej r de la
indi idualidad, )r l p ligr qu amenaza a la natural za humana
no e ya el exce o ino la falta de impul o , preferencia
per onaJe " .20
La religión envilec de humaniza aJ hombre porque promet
una felicidad cele tia! inalcanzabl pr dica una moral d
e clavitud · umi ión ( r d 'cile , re i nado paci nte ,
IQ Cioran. Adi6 a la.filo of(a y otro ensayos. AJjanza Ed. Madrid.199 .p 24.
J hn turart Mili en u pequeñ en a o titulado O,r liberf)· no advierte que 1
verdad ro peligro de la dem ra ia no e el de poti mo: ino la tiranía de la mayoría,
La tiranía de una colectividad mediocre. La mu hedumbre con u impo ición de la
co tumbre puede empobrecer e impedir el de arrollo tl lo individuo y de un
pueblo. te nu voy rmidable poder de la ociedad puede ab. rber al indiv.idu
y acabar con toda u potencialidad. No ba ta. p11e , una imple protec ión contra la
riranfa del magi trado. e requiere. ademó , prorecci611 contra la tira11ía de las
opinione • pasione dominante ; contra fa tendencia de la ociedad a imponer
como regla de co11d11cta us ideas y co wmbres a los que difieren de ellos,
impidiendo, en lo po ible, laformación de individuo dijere/lle . Véa e Stuan Mili.
J. Sobre laliberwd, Barcelona. Ed. Orbis. 198 . p. 5. Stuart ill cree en protección
del individuo y u libertad frente a la intromisión ilegítima del tad . Per n
advierte que exi te otra intr mi i n mayor y rn peligro a: la tiranía de la pinión.
;,o ietz che, F.: E ce Homo · adrid, Alianza Editorial, p. 120.

31

�lit

R,ifad l-:.'1Tri'q11r Agpilero Port,:ilrs

humilde ) introduce el concepto d pecado verdadero atentado
contra la vida. i tzsche, como ioran prefiere un politeísmo
que no lleve a una mayor tol rancia y libertad. Esta esprecisamente
fo divinidad que existan dioses pero no un Dios. ioran cree qu el
origen de gran parte d los male qu afligen al hombre radican
en e ta necesidad de creer y ven rar:

justicia y el triunfo del bien. Hume trata de explicar el origen d
la religión a partir de estas ficciones, de enma carando así esta
falsa ilusión, a fin de poder acabar con tanto despotismos,
guerras fanati mos e imposturas, que en u nombr e han ll ado
a cabo en la historia.
xponía H.L. encken, critico literario:

Su capacidad de adorar es responsable de todos .rtrs crlmenes: el q11e
ama indebidamente a tm dios obliga a los otros a amarlo en espera de
exterfJlinarlos si se rehúsan. 21

... quienes más hicieron por la liberación del intelecto humano fimon
aquellos pícaros que arrojaron gatos muer/os en los sa11t11arios, y luego
salieron a traji11ar por los can,inos&gt; demostrando a todos los hombres que
el escepti.cismo o fin y al cabo, no mtraña riesgos: qtte el Dios montado
sobre ei altar es 11n jrai,de. Una carcajada vale por diez mil silo!Jsmos. 22

David Hume, en u análi is sobr la religión, afumaba que el
politeí mo pr cedió al monoteísmo. É e tiene el peligro de
conducirn a la intolerancia. El fanatismo y la intolerancia on
caracterí tico de la religione mon teís a , invenciones mental s
dogmáticas mientra que en las religiones naturale politeísta
impera la tolerancia. ietz che con su caracterí rico estilo agudo
e irónico, decía: todos lo.r dioses del OliV1po se han ll'lt1erto de risa al
esmchar decir a uno que era el tÍllico dios. Lo griego y los romano,
eran politeísta porque creían en una enorme pluralidad de dio es.
sto les hizo ser más tol rante
re petuo os hacia cualquier
tipo de ere ncia. in mbargo, cuando el cristianismo e extendió
y expandió en el Imperio Romano y fue declarado religión oficial
por Con tantino, e inició un p riodo hi tórico de única fe ·
creencia en toda uropa. Despué , vino la corrupción del papado,
la guerra de religione , la normes riqueza d l aticano la
compra-venta de indulgencia , l Tribunal de la anta
In qui ición ...
"' l eatimiento religioso tiene u raíz en los sentimientos d
miedo ante la muerte, de deseo de vida eterna, de terror ante lo
desconocido. stas ideas impulsan al e píritu y la imaginación, a
ptoducir otra qu compens n y r tabl zcan la c nfianza. D
aquí urgen idea de dio , hér es, anto y mito que irven a
los h robre para iluminar lo d conocido para garantizar la
11 Cioran:

Breviario de la podredumbre ( trad. F. avatcr). Tauru • Madrid, 2001. p.

54.

32

Montaigne, Voltaire, Diderot, Hume, Nietzsche Ciaran,
oucault y Derrida, con su pensamiento e céptico han tratado
de liberarnos del sueño dogmático de la razón. na razón
absoluta, hegemónica e intransigente que envilece y pervierte
cualquier individuo a travé de todo tipo de ideologías
manipuladoras. Tal vez nosotros tengamos que alir de algún
sueño dogmático de la razón. Éste es, pues, el verdadero y único
enemigo. Lo llevamos todos dentro y ttopezamo con él por todas
parte , iendo el origen de la intolerancia, el abu o de p der, el
despotismo y todo los totalitarismos.
oucault, aseveraba antes de morir: soy abiertamente pluralista.
sta fra e también la uscribiría Ciaran. u e ptici mo e
fundamenta en que ser hombre es, preci amente, no t mar
ninguna creencia o doctrina como definitiva o total. o tener
nada como ab oluto y verdadero, salvo el espíritu de inve tigación
y la curiosidad de saber. ioran es un profundo e céptico ilu tracio
al igual que lo fue Hum o Volraire, en la misma tónica militante,
combativa intelectual y, como tal, enemigo de pr jukio ,
super ticiones, fundamentali mo y todo tipo de in titucione
22 Mencken, H .L.: Prontuario de la estupidez humana, Alcor, Barcelona 1993,
p.43. e cuenta una anécdota sobre el es eptici mo de Hume. Cada domingo, iba a
la Iglesia y de pué comentaba: Es importante que haya gente que crea lo que

cuenta. Yo no creo nada, pero escucho los sermone porque me encanta ver que
1odavía hoy gente que e cree lo que le dicen.

33

�Raj.itl /:,1nq11 Agwl,m /Jortalr.s

que coacci nan a lo hombre , impidiéndoles er realmente libr
autónomo.

7. Lo nue o dioses: la profunda n ecesidad religio a del
homb re
,, 1/lletVJ

dios (l///CHfIZ(1 si.emprt e,, ,/ horizQnlt
Cioran

La tarea del filósofo es eminentemente crítica: mo trar rná que
d mo trar la fal edad de lo qu iempre e ba tenid p r verdad
incli cutible. 1hombre a pira a un mundo en donde todo fuera
permanente · eguto, bu ca fundamento ólidos seguro 1
firmes en el que apoyarse d pr ciando l de enir y la
contingencia de la vida. De aquí, vi.en el can ancio de vivir 1
de pr cio al cambio y la Yida. l h mbr bu ca tro mundo,
inventa otro mundo (mundo verdadero). i tri pensar es h, destino,

adora ese destino co11 honores diJ,inos y ofréndale lo m,jor, lo más querido.
Re ul a impo ible c mprender el pensamiento de ioran in
comprender uficientemente la revolución filosófica culrural
que supon la figura de ietz che (el fil' fo capaz de dividir la
bj toria de la humanidad en dos mitad ). I i tz che es el profeta
del fin de la m dernidad y del advenimiento del nihilismo. La
muerte de Di e el acont cimiento más deci i o e importante
que afecta al hombr y a la cultura occidental. ste hecho marca
el caráct r dramático d la fi rma de er de la cultura ccidental.
Fink no dice: El te111a de la 11111erte de Dios es estudiado desde 11110

doble perspectiva. En primer lugar se lo ve como el hecho de la
autodesvalon·zfláón de la religión, la moral ' la 11Jetafi.rica· a este hecho le
da .1 ietzsche el 110/llbre de nihilismo. Y luego, se lo ve como uno
transmutación activo I expresa de los 1•alores como critica de Los valores
supremos que ha habido hasta ahora. 23 La muerte de Dio
consuma
en la ro dernidad, aunque provi ne de anees, cuando el Dios
medieval empi za a languidec r c mo sentido últ.irn de todas

2-'

Pink, .: 1.Afilosofía de Nier- che. Madrid.Alianza Universidad. l 76. p.24.

34

las c
· entonce e u tituido por di timo ideale , rulare :
Renacinú nto (antr pocentrismo) Racionali mo (Razón),
Ilu tración (poder pueblo, E tado), P itivismo (ideal de
Ciencia). ada dios fenece y e ustituid p r tr , · re e nstante
oca de lo íd lo n lleva irrem diablem nte a un nihilismo
decadente y vaóo que se expresa n todo lo ordenes de nue tra
vida.
En principjo toda idea parece neutra pero el hombre la anima.
y proyecta en ella us llama y demencias. Hegel no hablaba de
la astucia de la razón, la razón gobernando el mund , donde lo
real e racional , vicever a, lo racional e convi rtc en real.
mi terio de la encarnación perfectamente secularizado, la idea
acampando en el mundo, regulando el mundo. Cioran c nfiesa
al re pecto:

La historia no es más que 1m desfile de folios bsol11tos 11na sucesió11
de teJJ1plos eLevados a pretextos rm envilecimiento del espfritfl ante lo
improbable. lnc/11so mando se a/ya de la religió11 el hombre permanece
s1fieto a ella· agotándose en forjar sivmlacros de dioses, los adopta después
Jebn'/111ente: s11 necesidad de ficció11 de tflitologia, tri11nfa sobre la evide11da
y el ridículo. 24
ioran abraza el ideal cínico de Diógene que bu ca con u
lint rna a un indiferent frene a l s creyen e . ""' tam ame un
e ceptici mo intelig nt
cabal, pero un escepti · mo que no
renuncia a la e p ranza de la reb lión. o escept1c1 mo qu mira
c n má
guridad a Pirrón que a an Pablo porgue coro él
no dice rma sabiduría de humoradas es 111ás d11/ce q11e una santidad

desenfrenada.
8. Apo temo por la catástrofe: eamo optimi ta
24 Cioran • . M.: Breviario de la podredumbre.
adrid, Tauru , 1997. p 165.
Lo nu -vo di e re urgen de la cenizas de lo anteri re . 1 nuevo Di · -E rado
deri ará hacía el oloniaJi mo d I iglo XI , la Gran guerra. la eguada Guerra
mundial (guerr que dejaron la cifra de ¡4- mili ne. de europeo muerto ) y la
po erior fragmentación europea bajo el telón de acero y la guerra fría. Aquí podemo
apreciar de forma clara y c nrundente la muerte de Dio
us brutal · consecuencias.
un nihili!&gt;mo aci6. can ino e incoo i tente de la ida humana.

35

�Rtg,u/ hm,¡11

Elful11ro pertenece a los barriada.r periftriau delglobo

La hi toria del siglo ' e un xten o catálogo de horrore
guerra mundial e incontable ma~acre . La filo ofía ha de dar
cu nta de e to acont cimiento sobre todo de nue tro pasado
r ciente, el má cruento. Hitler, talín, u olini fao, fao
alentaron matanza de inocente com pr fund ere eme de
un ídol lo ab oluto, qu coincidía con ello mismo . Cada iglo
tiene u borrare , pero, in lugar a duda el iglo
ha 'do
e pecialmente brutal e injusto, sobre todo e n las minoría .
Georg Orw ll, en u gran obra 1984, plantea una sociedad
futura in pirado en el régim n totalitario d la antigua U.R. . .
impue to por talin donde roda libertad individual e tá
e erament regulada y
viv; en un estado de iá p rpetu .
l Gran Hermano vigila a todo y cada uno de lo ciudadan
ar nto a cualqci r igno de rebeldía o dición. Orwell e cribió
e ta obra en 194 como crítica al talini mo y al totalitari mo.
anteriormente e cribió Rebelión en la Granja, una dura critica a
la tergiver ación d los ideale
cialista . Por de gracia, ho por
bo e ta profecía de ciencia-ficción se igue cumpli ndo.
ran
H rmano ejerc un contr l exhau, tiv obr lo ciudadano por
medio d una di tribuci, n d e lógan publicitario propaganda
comercial, ere ocias y concepcion e t r tipada del muod .
Lo p demo ver bien a tra é del d minio y manipulación de lo
m
media. La radi , la te] visión y la pren a on elemento de
multiplicación d e ta concepcione d 1mundo. eorge damer
d cía poco ant de morir. To deseo hacer pwisiones catastróficas ¡&gt;ero
110 me es dificil i111a!!Ínar 1m orden f!11mdial parnido a 1111 Estado-honJJiga e,,
el mal el ojo vigjla11te de ÍQs aparatos controlará lo que cada i11diiid110 hace o
110 hoce. Es rm escenario para la d.vilizaaón h111nat1a 110 del todo itJ1probab/e
m 1m fi1tr1ro ni sú¡Niera tan remoto.
La tergiver aci , n y d f; nnación d la raz · n ilu trada y la

frustración del proce. o emancipatorio iniciad

36

por ella on

l Nikm Portule1

nuestro preced nte ineludible. La Ilu rraci 'n creyó de cubrir n
la historia humana la hi toria d la evolución llevada por un
pro re o moral y técnico ilimitado. La Razón l jo d liberar a
l hombr d t do dominio y d t d d gma ha conducido a
las oci dade actuale a nueva
ofisticada f, rma de
d minación bajo nue
ídolo , d gma
on el nacionali mo del iglo
e creó la forma má
terrorífica del "di.os 1nortal" (Leviatán) 9ue naci · en la ép ca d
Hobbe un nuevo ab olutism má util, terr rifico y cruent .
De ahí el culto que en el siglo
T lo
pen ador s con rvadore
rindieron al idealismo romántico a la divinización d I cur o de
la hi toria, en la 9ue no y má que una gota ' fuera d la cual
no cobr ignificado al píritu d mi pueblo (volk) todo I de o
de fundir mi yo finito n el e píritu absoluco y univ r al (el
infinito). La nací · n conc bida como la verdad ra fuente y
r alización p rfecta d la vida cial.
on Heg 1 no encontramo con un pen ador de n rm
confianza en l p d r de la razón humana r la filo ofía e mo
suprema manife ración de lo racional. in embargo, u amigo
Hold rlin defendió que la v z de la erdad no e tá en la filo ofía,
sino n la p e ía, 1 ueño la imaginación. st poeta al mán
d l romantici mo uno de 1 mayore contrario al pen amiento
racionali ta h geliano e cribiría parafra eaodo a Rou eau: "El
hombre es 11t1 dios Ct1a11do st1eiia y 1111 111endigo CJ1a11do rifle&gt;.iona ". Cioran
compart e ta vi ión del ser humano Y: in lugar a duda , igue
una tradición de pen amiento crítica, e céptica . tra gre ora. Los
salo11es del siglo XVIII fueron jard1i1es de d11das. La Ilu tración, en
gran m dida fue un movimiento intelectual par-adójico ambiguo
que incentivó la duda y la crítica racional.
Diderot, pen ador ilu trado y fundad r de la b,ciclopedia de
las artesy de las ciencias, expre aba: se corre tanto riesgo en creer demasiado

r

como en creer demasiado poco. ·o hay 11i más ni fJ/enos peligro en ser
politeísta que en ser ateo· pero el esceptici.sn10 ' sólo él, es gara11tía, e11
cualquier tiempo y lugar, contra estos dos excesos opuestos. Así pue

3

�K.1

· tan,

I l rrnq1Ic

mli ru

Portala

sigw nd la tradición ilustrada e céptica va a def nder un

cep11asm c n. ecuence, m
rad y aludabl qu no libera tanto
d 1 xce dogmático como d la incredulidad má. radical. La hi tocia
confirma una y otra z e1 ceptio.smo ningún acon arruemo
. ur e d la duda pero roda la con ideraci ne
bre lo
ac nt cimi nt . e nducen a ella · al ju tifican. T.as épocas de
e panto pr dominan bre las d calma· h mbre .irrita mucho
mfu por la us ncia qu
r la pr fu i 'n d uc so · así la Hi. tocia
el . an
te
ucto de u r chaz del aburrimiento .25
En t alida
anti i mo n
· una r aco n contra
l e. c
raci nali m reinante en la filo fia. H y n día, o
nu tra
· dad el· ctica y cínica eríam má. caut
n confiar
en el p der d la raz 'n , obre cod cuando v mo como lo
irracional triunfa por toda part s.
mo d cían lo p nsad re
de la
cu la d
rankfurt: L'11 exceso de racioll(tlidad nos lleva a la
irracionalidad indudabl m nt
r fedan al e e so de la
raci nalidad in trum nt l
e trat' ica qu ri e 1 mundo
i t 'míe . al v z la irraci nalidad de la •i l ocia d l crim n
organizad , la corrupr las, el t rr ri m , l capitali. m
e p culath- c n su. gurú dirigiendo la b lsa la irraci nalidad
d l hambre fr nt al de pilfurr la d trucción de alim nt , el
n rm ga t armam nástic : militar, la irracionalidad de una
ciedad hip rr glam ntada e n u bur cracia la irracionalidad
del pro r o tecn científico con la am naza de una hecatombe
nuclear y l cambio climátic , la irraci nalidad de la ociedad de
e n um ' la de tru c1 'n d l eco i tema. La m j r conclu ión a
la qu p d mo ll • pu
, er la enrcncia gu Ci ran xpr aba
ir' ni am nt : Seal!IOS opti111istas, aposteJ//os por la catástrofe.

.: Brel'iu ·
F'it
el uempo.
e,

a podredumbre. drid,
1997. p. 32S.
t on I padre del na ·io
al mán y, on
pe
e inauguraría una nueva época en la historia de
iaJ'
IX. la fragmentaci n eur pea. La id latría a la
que derivó en la Primera Gu rra mundial la egunda Guerra
e.

··

38

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LA AXIOLOGÍA DE ANTONIO CASO
ANDRADE
Roberto Fricke

1

L PR P IT or: E E E
YO
pr p rci nar un vi tazo gen ral
de lo concepto ax.iológico de Ant nio a o. e hará también
un intento por relacionar su i tema de al re con u p tura
etica. st e crito e basa en una di ertación do toral crita en
inglé en una uni er idad e tadouniden e. La cita biblio áfica
e tomaron de fuente originale en pañ 1, iendo traducida
é ta al in l' p r el qu e crib ah ra. Ya que no tengo acce
a la fuente en e pañol actualmente me he vi t
bhgad a
traducir la cita del ingl' al e pañ l de nueY . ... lector d
t
e crito que tenga acce o a las fucnt originale de a
e fijará
n la ariación d expre ión. La traducción iempre es una ciencia
impreci a. e e pera, no ob tant , qu
comuniquen la idea
principal d a o.
an temas principale 6. tan en la axiol gfa de a . no
d · to e la relación entr la d ctrina del •er y la d ctrina de
alore
ea entre la ontología y la ruciol gía. ➔ n e ta prim ra

fo y 1 1 go norteamericano. d dicad a la en ñanza en in tJtu i ne
educativ latinoamericanas.enpaíse como.CubaCo·ta Ri a Mé:x1 .. u úhimo
Jibr es obre hennenéutica.
4

41

�Rt,J, rto f'ru.u

sección, e eñalarán alguna de las influ ncia sobre el
p n am.iento de Caso en tom a e te tema. Ca o hace la lucha
para que u postura tocante a la ontología y la axiología no reflej
extremi mo . Se abordará u particular resolución de alguna
idea conilicti a . e r calcará e p cialrnente su opinión de que
la ontología cant como la axiología tienen u fió.al expre ión en
Di . e incluirán alguna de su críticas de la axi logia marxi ta.
Otro tema que ocupa a Ca o r pee o a lo valores e la
pistemología. El intuicioni roo, tomado principalment de
Berg on, ayuda al filósofo mexicano a definir I orig n de lo
valore y cómo e conocen. e incluye una br ve di cusión de
e to también.
Está incluida en este e crito también una di cu ión de la
aparente jerarquía d valore en el pen amient de Ca o. unque
todo e to valore on significativo para él, no todos ello on
evaluados igualmente.
➔inalrnente,
analizará la relación entre la estética la ética
en u peo ami nto.
La on tología y Ja axiología
n critos previo e vio que en la parte temprana del p regrinaje
filosófico de Caso cuatr fuentes le ayudaron en su lucha contra
el positivismo: lo escritore clásico , e p cialm nte Plat · n,
B rgson, Jame y chopenhauer. El intuicioni mo d Berg on, el
pragmatismo de J am r los concepto de chopenhauer tocante
a la voluntad, ran herramienta in timabl en la lucha e piritual
d Caso contra el materiali mo. E ta cruzada demandaba lo
e fuerzo principale ha ta má o meno 1927. Ro a Krauze indica que ario factores interv nían para mol star la renidad
de Caso en e ta etapa de u vida. o ra u us conV1cc10n
básica sufrie en un cambio ino que éstas e taban ·j ndo
atacada p r varios de . us antiguo alumno . Entre ello estaban
Samuel Ramo Vic nte Lombardo 't ledao y uillermo Héctor
R dríguez. ◄ sto hombr llegaron a ser muy influy me en us

42

re pecuvo campo , y a o e taba muy enterado de u
ob ervacione . Ramo cr ía que lo concepto de a o no eran
equivocados tanto como en necesidad de modernización. in
embargo Lombardo Toledan llegó a er un declarad marxi ta
e aprovechó de toda oportunidad para socavar las idea
"espiritual.e " de su antiguo maestr . Rodríguez 11 gó a er un
partidario d l neokantiani mo, un movimiento rechazado por
Ca o. Todo lo antes menci nado hombr estaban activo en
la vida académica de la univer idad. Ya que Ca o creía
fuertement en u derecb d xpre ar sus id a , aunque é tas
e taban en conflicto con la suya él se s ntía compelido a bu car
nueva manera de expresar us idea básica . ue en 1927 que
él se armó con la filo ofías de cheler, indelband y Rick rt.
De lo tre cheler era el má influyente llevándole é ce al campo
de la axiología o la filo ofía d val res.2
ntes de 1927 y u con tacto con la filo ofia alemana
contemporánea, la idea de a o giraban en torn a do
pregunta : l. ¿ ué e el mundo? y 2. ¿Qu · valor ti ne?3 Por
a o quería decir todo lo que exi te, ea exi tencia
psicológica o existencia fí ica. Por 'valor" quería decir todo lo
que cien precio o tien algún ignificado para el b mbre.
pr.im ro era cosmología y lo gundo era la ética. omentó:

.. .además de ,ma filoso.fta nal11ral que nos dice q11e el ,mmdo e.r
necesitamos 1ma Jilosojla moral q1,e nos enserTe el significado del 1111111do.
Por ende toda lo filoso.fia puede restmlÍrse en 11110 costJJológía • uno ética. 4
En cuan o a la do filo afias no había ninguna duda en la mente
d a o respecto a la más importante. e podía vhrir toda una vida
sin aber mucho acerca del mund en u d rredor, p ro él no podía.
Ro a Krauze . La filosofía de Ca o. pp. 233-235.
Ant nio Ca o,.. na definición d la filo ofía'' en Hi roria y anrolo {a del
pen amienro fi/os6.fico en las obras completa de Amonio Ca o. 6:6 edicad por
Ro ·a Krauze de K lteniuk.
• fbid .. p.7.
2

J

43

�I{,,
conc b. d una enuina Yida humana sin aber e · m vivir la vida

con tructivament

m ral.

deslrutns

193 la

u di ha pregunta bá ica [legan a r l. · u
exi t . y 2. · ué val r tiene. • t 9ui re decir qu ah ra la
fil ofía, en lugar de componer e d · co mol gía , 'rica, e
c n tituida por la omol ·a · la axiol gía. Para
o, un cambio
de la co molo ·a a la nt lo ía ignificaba que una cue uón
relarrram nte "p c imp rtant, ' , 9uc p día r r u Ita por la
raz ' o científica (la c m lo 'a) , ah ra ha lle ado a er de
imp rtancia ital ~a m 1 'a = el e rudi del r d la última
realidad) .
t cambio n la p ici · n de a
e produjo
ma ' rm ne p r una l ctura
Hu rl, quien alber aba una
e p ranza porgue e pudiera intuir la
ncia t rna . La
filo ofía de Hu erl hizo qu
a r tomara a la on logía de
Ari tót l en much . entido :

:.n nuestro día la ftlosofta de ,mel'o regma a la 011tolo a ·hqy filósofos
como Hru,r; rl que se acercan otra toez a la jilosojla ·ego para q,,epHedan
renovar s11s pensa111imtos respecto a las e.rendas in·educibles , eternas. 5
• cambio d a
a n era d especi
sin d grndo. lienrr ame la pregunta · ác ra: ¿ ué ·gnificado
tiene el mundo?, ahora la axi logía pregun : ¿Qué al r ti
la
ont l gía.
t, cambio d énfa i hacia la axiol gía fu producto
rnay rmente p r la influencia de chel r qu tambi, · n hizo que
o
volvi
a Ari. tót l al d mir la xi l ·a com "la r alización d
um
cambi de · n&amp; · d crit ant ri rment
ra a , u
· · • bá ica· impl meo era una nu va fi rma
d xpr arla.
iendo fi ,¡ a u
eguía eJ principi d pnrs
· l re cci naba ne avam nre
destmens )' pars edifira11s:.
c ntra ci rta p
i l gí ante d pr p n r
1

ntoni C

Ro a Krauz.e, La fil

a

I

n de

bras omple

6:317 .

o fyu,

u pr pia po tura . Amba e a , 1 pars
pars edificafls
ncu ntran en cuatr d la. bra,
principal
a : El concepto de In historio 1111i,,emlfJ f.o filosojia
de los t•alores, I acto idealon"o, LA Jilosojla de la CJJllura_' el 111afi n'olis1110
histórico • LA persona h11111ana , el eslt1do lo!olitmio.
n 193
n E.I concepto de la historia 11ni1:ersal
J'olore
reaccionó e mra la t oría obj civa de
~E te filó ofo al mán cribió Introd11ccióJ1 a la Ji/oso io n 192 ,
public, nd ·
ca ver i • n e pañola p e de pu ·
o a u. · a
1üll r de p n ar primitivam me p r9ue pr curaba hacer ente "
de atribut
o cualidade . n realidad,
gún a~o, n
cfil r nciaba entr la a.xiol 'a
·. ,·cía t da la~
o a como i fue en nt 1•gica .
alore~ para I lüll r ran
~ rma d la realidad, xi ti e el hombr o no. L
,alor
n
r alidad, n tenían nada qu
r con I hombr · ·1 1 p día
recon cer. Ca o rechazaba e ta p rura afirmand que la
axiolo 'a
por lo m o parcialm ate ubjetiva, p rque e eJ
. uj t humano el que d cicle · al ti ne ,,al r no. En r alidad
argumenta a fav r de un camino intermedio ntre el ubj úvism
r el bjetivi m . Él I llama " l obi ú ·i. m
cial '. s la
uru r alidad de al
qu re lm nte lo con iert en 1
rdaderamen
bjeáv . i un bjeto e ól útil, hcrm
ant a una per na lue o e · ól ubj
mJ m
bjet
e útil h rmo,
bj t1vo. L
objeúvidad d un valor entonce
e
ura en la
col ctividad. · l bj ti i m de a.
. o ia.l, nn nt l ' gico.
1' pu d haber una xi l
·a nuina a no ·r qu ha ·a ujet
intuitivo qu encuentran valor n al col ctivamente.
,n u e ítica d l obj tivi. mo ntol · gi o a o afuma:

011Jorme a la pura 011/0/ogio, no ha tal cosa como la estético, lo élica,

(M

nl nio a , El concepto de la hi ·toria universal y la il
i o: Edición B la , 19 3 . p. 7 .

ífa d val re

�R1Jl1tno frfr

la filosofía de la religión-sólo la ontologia---todo se convierte e11 11na
"cosa 1ma entidad, una realidad sólido. ¿1 o llega a ser rep11Lriva esta
redl(cción de toda a.,'X"iología a la ontología y del pensa1JJÍeJJto a entidades
imaginarias? 8
11

Cas u aba la herramienra del ubjetivi mo en su lucha
c otra el objetivi mo d fülier, p ro tal como r chazaba l puro
objetivi mo
n gaba a aceptar la implicaci nes lógica del
puro subjetivi mo. : te ostendría qu dond no ha a un sujeto
evaluador no pu d haber valor. i no hay ningún uj to, se
de hace d l valor. Entonce , a o r chaza amba cosa , I
ubjetivi mo e1 bjeti ,i_ rno en u forma má extrema . 1á
bien ' 1 pta por la po ición intermedia mencionada
anteriorm nte. iguiend a Durkheim él decía que alor no
son platónico ino id as ociale .
L valore n on entidad s ontológica sino má bien
evaluacione aciales ideale c lecti a, nece arias, re puesta
orgánica d 1 mucho a una mi ma cau a interior o exterior.
La sociedad e, el gran ctor de la r alidad donde e con truyen
y e rganizan lo val r . Pue to que la ociedad tiene un
con tante e innegable fruto llamad cultura, lo valores on la
integracton cial de la cultura. n virtud de e t ,
,Ten como
entidade qu exi ten aparte del ujeto. Pero u realidad e 'lo
acial, no ontológica. o n idea platónica ; on idea acial .9
Para a o, lo valore no ólo son producto de la ociedad
ino s n r flejado p r la cultura son el r ultado de la intuición.

Los 1alores se 11e11 rejlejados en la mlt11ra. !los se ongitum allt'. Los
/!a/ores no p11eden den1ostrarse· sólo p11eden ,,,ostrarse. Al que ,10 los
reconoce, no se le puede mostrar m error, porq11e si no se tiene la int11ició11
dentro de sí no la p11ede conseg11ir de otra parte o por nin tÍ11 otro medio. t0
1

n ejempl de la naturaleza intuitiva de l valore dad por
Ca o mism
la belleza en el art . aso die qu no hay forma
de probar que un cuadro ea b 11 o el ame. 1á bien, e ta
elegancia o b ll za vi ne como por la magia (expresión de ·as )
desde una región de realidad qu no ea la de objeto tangible .
El arti ta e el que pu d evocar criatura vali ntes' (criatura
de valor). i se e un h ' r e se ha podido captar por la intuición
el valor que es llamado her ic . La belleza, tanto corno el
heroí mo aunque i nen de su propia región de realidad, ólo
pued n inculcar
o la soci dad a medida qu J arti tas
h 'ro d taquen os alore p r un espíritu intuitivo de la
abnegación. De nu o Caso afirma su creencia en tra e f: ra de
r alidad al hacer un juego de palabra , dici ndo que ademá de
la c a que son (ente) la ha • qu no on caracterizada por
la exi t ncia sino p r u alar· ella
n valiente ' . derruís de
la co a que son, existen 11 la que n de valor in qu t ngan
la n ce idad d
r." 12
La dimensión religiosa resalta n la axiología de a cuando
' l dice:

r

La historia es 11na ciencia cultllral. . . ada página de la historia
nos nmestro 1ma cond11cta moral que capta este eletnen/o de significado
11niversal . . .el valor "belleza" del valor ''sa1rtidt1d" .. .si el arte varía .
. .como 11na expresión histórica de cada sociedad h11111ana los valores
eternos no 1•arfan ni son cambiados. El arte egipcio, el arte griego, etcétera)
no son sino expresiones diferentes de algo captado por la intt1ició11 del
hombre· este algo es la belleza. Ioisés, Jes,ís Mohon-;a Llltero son los
persomyes históricos que poseían la ;11t11ició11 df lo santo. 13
Lo " anto" n la axiología d Cas
ubjeti o. La antidad e ubjeti a en 1

a la vez objetivo
ntido de que e uno

11 Aquí el e pañol ayuda a Caso a que ex pre e la diferencia emre lo valore
las
co a : el verbo er y el erbo haber ambo tienen que er con una forma d
exi ten ia.perodifierenen uand a ignificad .
1? Antonio Ca o, El concepto, pp. 78-79 .
ll /bid .. p. o.

~

!bid .. p. 76.
!bid., p. 84.
10 /bid., p. 73.

9

46

47

�Robrrto I m -

de
valentes", e d cir, e un juicio de valor hecho por
aquellos ujeco d tad &lt;l la habilidad de inruir e. a e era d la
realidad que a más allá d lo rdinario en l caráct r moral. La
antidad e. pr duct del compartir del gu t " r laci •o a la
moralidad. egún a o e ro significa que hay una uniformidad
de inruicióo r pecto a lo ' anta" entr aquello qu son capac
de r con cer o intuirlo.
t . lo qu hac qu un valor ubj tivo
c nvierta en bjetiv : la colectividad de la inruición. Jesú , Buda
y fah ma fu r n l
qu intuyer n el valor d la antidad, y,
d bid a u influ ocia, tr han podi&lt;l rec n er e e mi. mo valor.
La antidad, ent ncc , dentro d la o lectividad 11
a er n tan
14
ólo un valor ubjetiv sin también bj tiv .
ta bjetividad
ocial" e macla por a o de Durkheim par cía ru facerl p r e
períod ant de 1 er a Hu erl, p ro una vez que as empez ' a
leer al fí nomenólo o alemán, u po rura cambió.
En 1934, un año d pués d publicar e J::.I co11repto de la histo1ia
1111it•ersal ' lo filosofía de 1•alores a o e ntinuó u e tudio
axiológic y ntol' ico ·. Do bra imp rtante e cribi r n
baj la influenciad Edmund Hu rL Fu ron El acto ideotorio y
La filosofo de Husserl. D
tra
bra también refl jaban l
encuentr d
c n la ~ nomen l 'a: la edición en l 9 4 d

Lt e::...irtmda ron10 economía, como desinl résJ' romo caridad }1 l libr en
1941 titulado Positfrismo 11eopositizis1110 'ftnolllenologío. n 1946
I arto idealorio fue modificado de tal orma 9ue Lo filosofto de
Husserl pudiera in. ertar , r lo d
e hici r n un olo libro.
ól
omiti r n do. capírulo de El arlo ideatorio; amb s tenían
que ver e pecíficam nt con l c ncepto d Hu rl, el
haberlo dejad hubi ra ido una redundancia. La edición n 1946
d I libr e mbinado
iocluy en el v lumen i t d Lzs
obras ro111pletas de Antonio aso.
La eñal principal del cambi en la. idea d
a.
axi logía vi ca n ,/ arto ideatotio e
u red cubrimiento d do

aspect del mundo ·deal, las enc1a y lo valore y, Luis Villoro
xpre a claramence la relaci · o entre Hu
rl · e ce
redescubrimí nto:
T/iet1do 1111 psicolog,tismo q11e fácil,,, nte se presentaba co1J10

forma
de suijelitismo, valía lo pena encoflh"(Jf en H11sserl 11n llamado a reconocer
el Ju11da111e11to objetiro de todo nrdad. La de111ostrarió11 de la n1lidez
objetiva de las verdades lógicas, el redescubrimiento de las esencias
lfniversales lo i11siste11cia en la oprehensÍÓfl i11t11itiva de lo dado, la
11tiliz.prió11 de 1m nJétodo eidética1J1e11te descriph.',10 parecían i11dicar ll//a
111ejona sobre el idealismo • to111bii11 11110 resta11ració11 de 11na Ofltolo ía
clásica. De nuevo H1merl abría lo t'ent,ma a una OJJhfi'º J aba11do11oda
post11ra: el m1111do de esencias y t•alores s11bsiste11tes e11 sí 1111.rmos. 1"
Parecería, in embargo, que a deliberadamen e optó p r
ignorar el h cho que el regr o d Hu ·erl al 1deali mo platónic
era fímero , má · tarde él lo rechazaba en la egunda edición de
u UJ ical i,11•estigatio11s. 1'
Lo t¡ue aso r almeote quería ene otrar era un mundo d
\.·erdad rra. cendent válida en í mi mas e md pendi nt ·
de la conciencia del h mbr . R alment él quería de cubrir con
la a 'Uda de la fea m nol gía, el r ino d objeto ideales. En /
acto ideatorio a v ra:

A11nq11e la ciettda sostiene ... la relatiz-idad gemralizada de todos los
aspedos de lo 11at11raleza la ftnoJ11enologío 6 sus dnil'l1dos) hablafl a.e rea
de 11110 n1te1'a concepción de lo abso/Ji!O, ar umentando a favor, 1,0 tan s6lo
de las esendas, sino ta111bié11 de los t•alores. 1

" Antoni
. ·2 .
• Lui
ix- ..
1

4

oncoya Juárez opina que est' obj án rno d valore

1 tild

l?

" Jbicl., pp. 1- 2 .

11110

· . "El acto ideal ri &gt;la fil

fía d Hus rl" en

ras ompt ta~

i n" en Obra.

mpl tas de ntoni

aso 7 1972):

ill ro. "lnw du

/bid .. p. X.
Aht ni

, El aczo idearorio Mfa.ico: Editorial P rrúa., 19 4 . p. 2 3.

�que a o encuentra con la ayuda de la fenomenología, no e
otro sino los valore. etern r pre ntado p r Dios mismo.

Ueno de optimismo respecto o las acciones h11n1anas Caso dice que
aq11el que ·espera sabe q"e hqy 1JJaña11a,y sie1Jpre los hombres se sacrificarán
para ezitar el dolor de parte de sus pró;i1J1os. Él sabe q11e buenas obras
siempre se harán. Él sabe que el espítitt1 sien,pre se gastará en beneficio de
los demás q11e todo valor moral se preservará sin fallar e11 el libro de
Dios. ste es} el valor que da la base para todos los demás, porq11e los
ttalores etemos tienen por meta 110 el st!)eto mismo m quien se e11carna11
los valo-res, sino más bim su relación con el principio de s11 ser)' con todo
otro orden de i•alores. Desde este p,mto de iista oijeti.vo los valores eternos,
en .r11 p11nto más alto de condensación J' concentración tienen que ver con
Dios la base últillla de todos los vafores.19
Ca o mi mo confirma esto cuando die en La persona h11111ana
en 1941: 'Lo que s cierto para Berdiaeff, tanto como para
no otro es que in una m ta de alvación, in D i , la cultura
n e tá organizada en su harmonfa e ncial. Dios es el rein de
fin y el centro d lo valore .' 20
· o ha caído Cas en el' ontologi mo" de alor el cual él
rechaza tan fu rtemente en el · tema d
oy Iüller? ¿
ha
convertido a Dio n una de e as encia id ale platónica .
Par ciera qu no. Más bi n lo qu ha ocurrid
que a o ha
aceptad , vía Hu erl la po füilidad de intuir 1a e encia , pero
n igue que él ha_ a hecho que lo valore e conv1 rten n
ideales platónico . ill ro com nta:

I ig11al q11e las esencias los valores 110 son productos de lllis operaciones
s11ijetivas sino q,,e son oijetos i11mediatammte dados etJ tm i11tC11cio11a/
19 Clotilde Monloya Juárez.Antonio Ca o y la metaj{sica de fo , l'alore:. (México:
Edüorial R. D. oriano, 196 ), pp. 90-91.
:lO ntoni
aso.· La persona humana y el e ·tado totalitario" en Ob completa

:100.

5

acto pemliar. Caso rechaza el s11bjetivismo e11 los l'alores. Aunque 1111
valor está en 1m stgeto sie,npre se re.ftm a algo 111ás; el stgéto flO e-rea el
valor- lo reconoce e11 el oijeto. La int11ición eidética tanto co1110 la a:xiológica
se refiere a ol?Jetos qu son raliosos o tienen valor en sí mismos J' no sot1
prodJtcidos por los actos que los captan . . . e podía esperar. pues q11e
Caso arepta, co/lJO el/ el cot1ocimie11to eidético, un 1m111do platóniro de l'alores
s11bsisten.tes paralelo al de ideas. i11 embargo 110 hqy tal 21

ill ro cree qu

a o nunca fu má allá d la influencia de
Durkheim en u ' objetividad cial" d valor . La influencia
de Hus erl sobre a fue mayormente n u ontol ía. na
c a e cierta. illoro tiene razón en ñalar que Ca o terminó
u I acto ideatorio con la cue tión de la relación entre el
, ubjetivismo la otología como una antinomia irresuelta.22
1 concepto d Di como la ba de todo los alar
confirma en uno de l último libr de a , Filósofosy moralistas
franceses. n e t libr a o re eña la p ici, n de Alfon o Gratry
tocante al teísmo. a o llegó a conoc r a Gratry un filó fo y
acerdot francé (1 05-1872), por la traducción pañola de u
El conocimiento de Dios. a o resum la p sici ' n de Gratry com
si fu ra la uya propia.

Si Dios 110 e&gt;..iste, no hay 11ada q11e sea ahso/11to opermanente. Todo es
relatfro. op11ede haber valores eternos; no ha , 11ing1111a Verdad, Ni11g1111a
Belleza 11ing11na ]11sticia.
s as,] porq11e nada es 1J1ás bien, todo
sin,ple111e11te está llegando a ser perpetuamente si Dios 11(1 existe . . .Si
Dios 110 existe, se desfn!Je la razón; lo abS11rdo es la t•erdad. 23
Anteriormente Caso había dicho que lo al re · on relaciones
entr objeto y ujeto .2 En La persona humana a o dice qu
21 Lui

illor . '·lntrodu ción" en bra completa 7:v. .
!bid .. p. i.
23 monio Caso. "Fil ofo
moraLi tas fran e e " n Obra ·
l4 AntonioCaso "Elconceptodelah.i t riaunive lylafil
~

51

��llt,/,ntr, 1 rir

l 1alor económico ha de clasificarse con los otros valores de la cultura
pero éste no es como lo b1m10 lo bello o lo santo los males son
intrínsecaJ11ente valiosos. El valor económico sólo tiene valor instmmentaf.'Ml
1

Anee de Iarx, n e daba ufici nt atención a '10 útil" el
factor econ · mic . gún a o t era un gran rr r, pero d pué
de farx, t da la hi toria ha id explicada de de un punt de
i ta e_ trictamente económico. ¡ te tambi · n es un rror grave!
1 id ali mo el materiali mo tienen qu balancear e. Ti cante
a farx Caso d cía qu él:

. . .se sentí obligado a hacer de la historia 11n determinismo económico
por el ct1al el ideal siempre apareda como efecto y nunca ""ª caHsa. Pero la
ciencia, 111mca 1111ilateral si certera tiene que unir en m síntesis el
determi11is11Jo económico y el idealis1JJO jurídico, respo11die11do de esta forma
a las necesidades decisivas de la conciencia h111mma, q11e hace que las
necesidades del valor económico sean 11n simple instr111mnto de la

capitali mo -v el ociali mo, en u a pecto má
í tas son
materiali ta y, por nde contrari a lo m j re
d la
humanidad. También él eñala que el capitali m y I comuni mo
on productos del indu triali m . filó o o mexicano lamenta que
'El materialismo bj t · ric ea la verdadera t ría mí rica de e te
siglo l cual ha pue to el tener mu ' p r encima d l er tam com
bre el valor' .32
Para a o, pu , la ntol gía y la axiolo ·a e n tituyen la tarea
principal de toda filo ofía. La ci ncia del er y el e tudi de l s
valores on difer nce , p r e tán relacionado el uno con el otro.
m bo , en ciert enrido, on dependiente el un del tr per
en último análi i , lo val re on má importante para a. o
qu el er. E a í, porque lo alore má alto . n per onal d
naturaleza· e decir r qui r n que una per onalidad lo evalú .
La religión e uno d
t
alor id ale y conforme a Ca ,
ella ha de pon r e por encima de aquello valor que on sólo
de ""atural za in trum otal, tal com la anancia material.

civifiZf1ciÓt1. 31

La intuición y lo valore

EJ marxismo no era 1 único m vimiento histórico del iglo
diecinueve que ca ró baj la crítica de Ca o por u materiali mo. El
indu trialismo y la t en cracia e p cialmente l que e hallan en
Gran Br taña y lo
tado
nidos
n fu rt factore en la
oci dad moderna que han pue t el eg céntric ' ten r" o la
p e i ne obre el ser y br lo valor . unir e el mercantili mo
bajo el dominio británico con 1a r voluci · n industrial, el dinero y la
máquina llegar n a r el valor principal del mundo an lo-sajón. Al
com nzar a dominar la ola materiali ta, lo alar morale cayer n
al punto más bajo. Bretaña lo _, tado Unido. ocupan I primero

La epist mol gía de Cas durante lo añ s de u pr ductividad
lit raria ra l jntuicioni mo. ómo él lleg · a aceptar e ta p tura
y cómo la utilizaba en u filo ofía
re ·eñará en e ta ección.
ómo la intuición como una teoría pi tem lógica at eraba su
axiología rá la preocupaci n principal aquí.
a mi m habla br u p r ·naje del p irivi m al
pirituali m en el que la intuici · n ju aba un pap l tao
importante:

lugar en te nue o materiali m , ' tod l r to del mund no es
ino súbdi s bajo u nu
reinado. Ca o indica que ambo el

Al abandonar el positi1isnio pensábamos alinearnos co11 el idfali.rn10
Hegeliano, especial111e111i como éste se e11co11h"aba en la e11/011ces jaJ11osa obra de
Benedetto rore. Debido a esto Pedro Hemío11ez Ureiia al referirse a nuestras

JO Antonjo aso, Lafilosoj(a de la cultura y el maceriali mo histórico (M xi o:
Edi.cione "Alba"' asa Unida de Publicacione 1936). p. 1 .
· 1 !bid .. pp. 30- l.

110.

54

12 Ant

ni Ca . El concepto ti la hi.toria uni.versal y lajilosojfa de lo l'alore ·. p.

�l&lt;ob,rir, 1rit ':,•

roeferencias .robre el desam;llo del -positiiismo, crmrordaba en q11 b11scábamo.r
en el id alisn10 abso/1110 1111 remedio para nuestra sih1adó11 filosófica.
Pero, lll'!J pronto las obras de Bo1(/ro11x· y las de Bergson J' ja1T1es nos
comvmderon de que al lado del pnro intelectua/i.r,no se desarrollaba la ji.losojln
de In intHición. Entonces sosteníatJJOJ el i11t11iáo11is1no con t•igor,y hq;• lm grandes
obras de Husserl 'Scheler nos muestra11 que al lado del inhlidonis,no de la
ernludó11 creadora (el bergso11ianis1110) n necesa,io sostener la intrridón de esendas
J valore.r confim11e a la tesis del 111itrx/Q f e11omenQlógj,co. 13

"º

u e ntinu d bat con el po itivi mo durant el período
temprano de u vida, a ene ntraba qu Boutr u y Ber on
le ran muy útile en u defen a de la metafi ica. igt¡jend a lo
d
fil ' of &amp;anees
a o insi tía en que el d nominador
e mún de t da ciencia y el mi mo corazón de la meta Lica e
hallase en el e píritu interior del hombr . La razón por í sola no
pued er la ba e del conocimi nto; aun la razón tiene qu
r acci nar ante la evidencia; cien que reacci oar junto con ·
por la intuici' n d l hombre. as e mparaba la razón e n una
máquina; i •e retiraba l mat rial bá ic e n I cual funci naba
la máquina
t rnaba en una inutilidad.
imp rtaba cuán
bien tuviera con truida la máquina ll ga a r un, e rruca co a
inútil qu . muev con beU za sin producir el fin d ead . to
ob dec a que la ma eria prima on la que d be funcionar ha
. ido removida. A í dice a o e. la raz · n; sin u materia prima
la intuición, no pu d
r útil.
La intuición bra n la conci neja dd h mbr
s br ella
para ayudarle a qu e tabl zca un e ntact con la
parcicularidade concreta e.le la realidad. La razón ólo pued
rganizar y i t matizar la e a intuida . ~a puntualiza t canc
a la intuición:

s11pretJJas razones al igual q11e el o.rrqyo ofrece o la n1áqlli11a su poder
n1ovedor. 35
a

afirma qu todo conocimiento e mienza con la intuición
que é ta
bá i ament moral en u fundam nt . :.n un en ay
titulado 1...a moral china', incluida en Doctrina¡ r ideas a o aclara
co en algo:

El fJrienta!i al ig11al que ócrates desderia la rienda q11e no se njiera al
ho11Jbre porque sabe q11e todo conocimiento col!lienza, en la 111ás alta y más
poderosa i11tuidó11: la intuidón 1T1oraL Todo lo demás es '1kmidad de 1,wudades '.
ElJilósrfo chino parece decir: " oloqué111011os et1 el centro de la realidad.
Poflgálllonos m lo coTJtiencia de m1n1bres pe,jectos, , de.srk a//i, co1110 Jif11er-a el
p1111to de tifX!Yo 111ás jim,e, tirrmos nuestras redes pam lograr para llosotros,
por el desc11bri111iento de verdades 111enores, el conocilllimto .final de todas las
rosas." 31'
Dentr del com to de la moralidad de la intuición, ñala qu
el logr de tal intuición no es fácil ino que ~ e t ·o en cuant a
la en ·a , tada. ·n ouo nsar en Doctrinas e ideos a vera: "La
vida bu ca el placer, per tiene que luchar por l grarlo. La dicha n
e el fruto de la p r za, 'ÍnO má. bi n e el patnmoru del \·alor.""
• l intuici ni. mo también a :ud · a
a gu venciera u
agno tici m má. t mprano. ,n La existencia a habla d 1
agno tici mo en el que la filosofía e ene ntr'.lba entre lo:
pen ·ad r · del igl di cinucve. E te a :rno ticisrno e c mraba
·n la alta de habilidad de parte d I h mbre de llegar al di11g afl
sicb o ea a la e encía . E ta era una c.l la razon por I que
el p itivi mo habfa r chazado da m tafi ica. • t había dicho
que n tan 'l d
aqu ll qu ve.nía r medi d la

S11 1notetia prima es lo roncie!lcia q11e ~frm sus post1'/ados1 sus i,,timas
"/bíd.

Antonio Ca o. "Pompa fúnebre d un renegad claudi anre," él Unfrersal. 12
de abril de 1935 en 01,ra. compleUJ · 1:323.
34
ntoni a • ·• n ayo rfti o y polémico ,.. ea Obm completa. 4:20-21.
l.l

n o, "La m ral chinn" n D trinas e idea n Obras e mpl
4:96.
Amonio a o ... 1d ble aspecl de la ida." El Unil'ersal Jl,mrado. 12 de
febrero de 1918. en ··o trina e idea." en Obras complet.as.
11

�l{ob, rto Frirh

experiencia ino también negaba la p sibilidad de conocer la cosa en
si del futuro. in embargo Ca o dice qu i fu ra a admitir la validez
de olo la pura razón, él también tendóa que un.irse a la fila d los
po itivisnu:. Él no puede er positi.vi ta en su epi tem L gía, porque
iempre a la par de la pura razón tá la intuición.Juntas, la razón
la intuición . on nece aáas en una teoría del conocimient . n La
e&gt;.istencia Ca o dice:

11 s11 desarrollo la razón efecttía la co11curre11cia de las int11iriones de
objetos ,miversa!es J ' objetos individuales. Sin ellas la razón es ciega.
Carecería de '1/a 111aten"a 1' con qué trabajar, porque para poder saber aA o
racionalfllenfe, es p,ilmro 11ecesa1io captarlo aprehenderlo· e11 efecto
intHirlo. La razó11y la intuición se co111ple1J1enlan la tma a la otra. Son las
alas del espíritH humano q11e lo llevan para adqtli1ir la verdad. 38
Ca o contra ra el intuid ni mo c n alguna otr teoría
pi temológica . o particular qu ria vencer el agno tici mo de
Kant, el cual negaba la p ibilidad de conocer una c a en u encia.
Para Kant, 'lo lo · ntidos podían llevar al conocimi nto y e te
conocimiento ra d 6.nido limitad por nue tro propio molde d
p n amiento a pnon.
con cimiento adquirido por lo entid
eran llamado por Kant fenómeno ' • él distinguía é tos d lo
"noúmeno ", qu emn pura creacion de la m nte. B. G. Full r
dice tocante a la epistemología de Kant

Ca o encuentra en el pen amiento d Hus erl una r puesta al
agnosticismo d Kant. n El ado ideatono y la filosr¿Jla de Husserl
dice:

Para concluir. qrdsiérar/los caracterizar rápidamente la i11calc11lable
importancia con la que el intuicionismo de Husserl nos parece tener para el
pensa11liento filosófico especialmente para la filosefía de nrmtro tiempo.
Sócrates Descartes, Kant,y H11sserl insiste11 efl la mis111a 1•erdatl la 1·eniad
fom111lada por el orcículo délfico: nosc te ipsum .. .Kant conlit11tó la
obra de Descartes, pero la 1J111tilaba en cierto sentido al pensar que la
i11t11ición del eg e gitan nos daba la certeza de pensamiento pero 110 la
del s1geto pensante. Él no era fiel al principzo de todns los principios. Él
110 tomaba la intuición del ego cogitan tal como se da, sino más bien, él
la escogía en oposición a los datos inlllediatos de la conciencia. H11sserl
vuelve a la intuición del
cogitans, haciéndola explícito y roincidente
con la realidad ,miversa/.4º
l intuici ni mo d Edmund Hu rl, nt nce complementa
el de Berg n en el p n amiento d
a o.
tan 'l r conoce
Hu erl la intuición e térica individual, ino, junto con ch ler
le da a a o una intuición d
ncia univer ale · valore .41
stos n han de r analizado cla ificad
y ab traíd ; má
bien, la e encía y l valores han de er intuido en la exp ciencia
impl mente por tomarlo tal como
l pr enten a un :

Sin embargo, los 1101íme11os 110 agregaban nada o 1111esfro conocimiento.
Más bien ellos indica!l el límite al cual el co11ociJ1Jiento puede ir} donde tiene
que parar. Lo ,ínico q11e podemos saber de los-rosas-en-sí-11,ismas es que existen.
Có1110 son tiene q11e permanecer desconocido sien,pre debido a esas 1msmas
condiciones q11e haced po.rihle el co11ocr,nie!ILO hul)Jat10 dentro de la e.fera de la
experientia. 39

El pn11cipio de todos los principio , " poro l{Stir la expresi611 del filósofo
alemán es la intuición. Pero ¿q11é significa i11h1i1 fot11ir es saber en el ver. 11
la intuición se dan los oijetos tal co1t10 son· so11 rmlados dentro de s11 propio
estnrct11ra; no son abstraídos ni cla.reficados; sifllplemmte .son vistos)' desc,itos.
La int11ició11 de fa q11e hablamos es 11n procedimiento ligado
rigoroso111ente a la e&gt;.periem:ia. l o es nada 1JJenos que lo experiencia la

aso. "La e i teacia" en Obras omplet 3: 9.
B. A. G. uller HiJtory of Phi/o ·ophy (New Yí rk: Henry Holt and Company, 1950), ol. 2 , p. 221.

7:73.

J9

5

Ant nio Caso, ' El a ro ideatorio
•1

la tilo fía de Hu scrl" ea Obras completas

ntonio Ca o... a e · tencia" en Obra completal 3:59-6 .

59

�11

Ro rto l11

1-isió111 la ronte111pladó11 de lo dado. La ftlosojia 110 debe comenzar haciendo
11110 hipótesis, sino más bien encarando la realidt,d • describiéndola. 42
Pero d intuicíoni rn de B
on y la fenomen 1 ·ad Hu rl
n lo 11 van a cliscu ·
e · ril d la t ria epi t m l 'gica· m ·
bi
le lle an
cuenta que e o 1 verdaderamenc
human e intu ,e, ' qu cl mí rico, l ceca, d arti ta, y el héroe, y
el anto on producto d u pr pía intuici 'n. Respecto a lo artí ta
a v ra:

Los attislas siempre han smtido cierla p mliaridad en s11 ttÍda. !los
sabe11 q11e la existencia time ,m tono e¡pedal q11e les es comunicado, 1111a
vida u.i gén ri ql(e no es de todos los días ni es la 1,fda de todos los
hombres, sino de la q11e ellos partidpa11 11ot11ralmmte¡ tan naturalment,
co1110 los ordinmios hombres rom11nes participan e11 la de ellos ... Ellos
no eligieron s11 camino. Su buena fort11110 les preparó para él hadé11doselo
derecho y llano ... bllos Cltlllj&gt;len con Slf acción, s11 vida estética, impelidos
por 11n resorte omito qm los relaciona sern ta1ne11tt con las cosas; ellos
llegan a ser 11110 co11 la.r cosas; ellos ltJS pintan las esc11/pet1 tan 11atnral111mte
romo los demás ho111bres se aprorechan di ellas. . . ~ste e.r el secreto de la
i11t11ició11 estética, la int11icióJJ 111is111a.43

gigant
la humanidad . n I qu on p rqu ell .
tienen el d n d c ,n c r tal c m ven de a ir d la enaa
l val r in la inc rvención d la ra-1. · n téril. La d juntas, la
razón y la intuici · n, pr duc n I
rdader logros humano .
lotild f otoya dice:
L

T' arios foctore.r han de eJJco11trarse en el hombre; 11110 es el d I
e.-..perimentador, otro del poeta, otro di I saf!to, otro de oque/ q11e medita, el

h ·roe , el 111ístico; todos estos,' se an10/_~ama11 en 1111 diamante 111oral. ) ·
ha)' lugar m el 1111il' rso para todas estas Jaretas. e halla el error en la
•: !bid .. p. 3.
•• /bid. , pp. 70-71.

6

rree/lCÍ(I de que la razón sea el todo. Lo verdaderaJJ1e11te h11111dllO es la
ra"'Ótl la i11t1rició11 la Je · la e1ide11cit11 la cie11cia el arle1 la reli ión, ' la
111orolidad.41
La cla e má alta de la intuición e tétic -m ra1 in mbarg ,
n puede t ner e a n er qu ea acompañada por I amor. El
qu no ama no
capaz de agarrar 1 que queda má allá del
alcanc de lo sentido . ~duardo arda r fayne7 cita La existendo-.

-,J amor es 1111 hecho /algo practicado/ tanto como lo es la l11cha. To se
de11111eslra; se practica se ejerce tal como la 1tida. I 01110, represtnla otra
clase de túia. Tú 1111nca poseerás la clase de i11111ició11 q11e se opone a la
rida b;ológica 1111nca ente11derá.r la existencia en s11 e pnsión más rica,
má.r bien, 11111/ilarás la Iida sin fallar si 110 er, s carilalil'o o amoroso. Tú
tienes que vivir la i11t11ició11 fundamental. 45
n re um n, la relación ntre la intuición y l valor . es un
probl ma qu ocupaba mucho del tiemp , p o rurutm d a .
De &lt;l un temprano p itivi m , ' I a anz ' m &lt;liante B r n
ha ta Hu rl d una inruia 'n d lo particular I indiYidual
ha ta una intuici · n de l e acial , de Yalor . L e. enci, · r 1
Yalore. · l pued n inru.ir . ól la vida c mo am r
capaz
de alcanzar l
alore. más alto del h robre: 1an J la religión.
ta era una idea g rminal propuesta en la bra má t mprana
&lt;le a
re urnida en la iguient cita:
La ciencia 110 puede captar Joda la realidad. Las t·erdades rientí.ftcas,
1111iversales abstrae/as 110 so11 la v ,rlad, la realidad concreta asin11iada
colllpletaJJJente por el e¡pbitt,. . . Por esta razón estd11 lfll!J equil•ocados
aq11ellos q11e co11fiesa11 el 111ás retiente fetichismo i11teleclt1alisla, el etichis1110
~ 1 tildeM nto aJuárcz..AnwniaCa ovlamewfí:iicadelon•alorel(Mé ·ico:
Editorial R. D. oriano, 1 ), p. 149.
45
ntoni Ca o. "La e. i teacia", citada por Eduard García 1áyncz. Caw
(México: ocretaría de Educación Pública. 1943). p.41.

61

�Rob rtr, l urkr

de la ciencia la idolatría teatral tal co1110 lo 1/aJJJaría Bacon en el que el
siglo diecin11eve cqyó al pretender basar o fandatJJentar espernlaciones
sintéticas tocante al arte, la religión, y la r11oralidad en datos científicos. 46
Una jerarquía de valore
i se acepta la t i de Roman Ud gue Ca
í tiene un i tema
que no es puramente un ecléctico, y que ese istema e
básicam nt u principal obra de toda la ida, La existencia,4'
entone lo valore má altos para a o no on difíciles de
encontrar. Todo el terna de u obra mae tra es preci amente la
t n ión que exi te ntre do
al r : la vida com económica
la vida como de interé amor. La vida económica e la tend ncia
egocéntrica biológica, materialista en el hombr a buscar l más
por lo m n . La ida c mo de interé , e a fase e tética del
hombr qu re ulta en parce de un " xce de energía' y que no
corresponde a ningún deseo egoc'ntrico es un pa o int rmedio
entre la vida como económica el val r más alto, la vida como
amor. La j ratquía, entone s consi te en una escala a cendente:
la ,-ida c mo materialL ta, la vida como e tética y la vida como
l amor. La relación entr la estética ' la éticas examinará con
lu ·o de detalle en la próxima ección.
La exi tencía ufri · dos reví ion durante La vida de Ca ,
p ro no cambió de e encía. o la final edición de 194 3, agr g •
un nuev pr · logo ti.rulado 11b pecie por el que c ntempla ei
manera distintas de entend r la xisteocia. 4 Dentr d
ta
seis él encuentra tres antin mia : lo metafísico ver u lo bi rórico,
lo económico contra lo moral, y lo lógico ver u lo e tético.
Roman ll u i re qu de la tte antinomias Ca o sólo di cure
pormen rizadament lo económico v r u lo m ral. 49 s
preci ament d ntro del márco d
ta antia mia que detalla su
Ca o, "Pr blema füosófico '' en Obra completa 2:52.
RomaneU. Laformaci611 de la meuralidad mexicana, pp. 91-92 .
Antonio Ca o,'·La e i tencia", pp. 21-22.
' 9 RomaneU, Lafor111aci611 de la meflfalidad mexicana, pp. 91-92
46 Antonio

•7

62

jerarquia de alores. E de int ré e pecial notar que e te tema
de la uperioridad de l moral sobre lo económico e halla no
tan ólo en La existencia_ ino n mucha de u demá
bra .511 La
e ncia del pensami nto de Ca o r ferente a la supr macía del
altrui mo s da a continuación:

. . .la escala de valores de la humanidad es ésta: mientras más uno se
sacrifiq11e J' lllientras más dificil sea el efectuar este sacrificio de una p11ra
vido a11itn.al o los propósitos altmistas llegando así desde la co11le!11plación
estética y las simples l:me11aI obras a la acción heroica, ¡e es más noble. 51
í, para a o, lo valore más alto del hombre on acci nes
to on
lo val r que d n cesidad, tienen qu estar con tantemente
ea contradicción a la natural za egoísta · biológica del h mbre.
ólo cuando el hombre es capaz de expander e, su energía u
e fuerz
a favor d cau a altrui ta en el art , e fuerzas
humanitario que pu de llegar a er verdaderamente una per ona
humana.
Algo de sta j rarquía de valore pu de ver e en la Historia y
antología del pensamiento filosófico de Ca
o sta bra él
claram nte ubica lo alore morale
r ligi o a la cabeza de
la lista:

h roicas que reflejan un acrificial e píritu altrui ta.

Lo Jilosofto es lo teoría de la felicidad, la dicha J' lo bondad. Saber
oigo (intelect11almente) 110 significa mucho au11q11e .seo real. Elpoder significa
nz11cho} pero no es todo. Lograr la paz ''.Por dentro y por.fuera'', intu et
~ rtis, co,110 dijera La imitación de Cristo 'esto es todo. "
t10 Alguna de 1 · otra
bras que inclu en e te tema on: El concepto de la
historia tmiversal y la filo ofía de lo ,,afore:,. pp. l l0-112. 1 l -120; liJ filo ofía
dela cultura ·elmaterialismohistóri&lt;:o , pp . 12,20.22.59.1 l. 163-l64:"'Filó ofo '
y morali tas france e " en Obra completas, Vol. 2, pp. 221-223; '·La per ona
human.a y el e tado totalitari "en Obras completas, ol. 8. pp. 18-19, -51. 12512 :Ela toideatorioylafil ofíadeHu erl,pp.95-9 ,103-105.
51 Ca. o, "La e i tencia" ea Obras completas :96.

63

�Ro n I nt

Por esta ra ó,1 la humanidad, honrando todo lo S11sodicho. ha p11esto
al santo al hétYJ en la banca f!JÓJ alta, sobre el peldaño n,ás b,illante,
sobre el escabel donde ios pone su.r pies. obre un 11itiel 1111 poco i11fe1ior
il resen·a un lugar para los enios creativos de los artes liberales. Más
bqjo aun está el lu ar de los inl'enlores mecánicos y prácticos. Más bqjos
todavía estamos 11osotros los qlft somos seguidores de las pisada.r sol11odoras
de estos 'ho111bres representatÍl'os" como dijera Euierson. A t•eces Dios
mismo nos po ce s r 1111 hombre absoluto romo aqml d11ra11te el reinado
de ibe,io quien fue sacrificado por la cobardía prode11te de Pondo Pi/ato
' lo fmiosa 111alicia de Caifás/2
R e noci ndo qu lo. nlore reli ·
m rale s n I má
t ma un pa
má
a d cir qu ha · tre
man ra de
lar y
cruar t
val
· nd a
hau
·
predicar la moralidad
fácil r
m ral n la acc
e. tra e a:

'Predicar la ,noralidad es fácil; es mu · dificil J11ndan, nlorla, " dice
chopenbauer, con s11 genial sagacidad. En manto a la 111oralidad el
hofllbre p11edi pro_y dar paro sí tres designios de ralor raricmte: él p11ede
enseñarla, o predicarlo, fundada l'ivirlo. Predicar es sencillo. Fundarla
es ,m diftdl.· z•itirla es estupendo. El predirador, el 11,oralisla el santo
son tres tnoralistas helero éneo.r. 53
, 1 pr dicador, 1 fil' .o m ral, y el ant on bá icam nt
di r nte d naturaleza · r sulrnd
p rqu 1 pr dicad r 1
má bajo o la e cala de la efici ncia . egún a
dice a lag n qu ea moral in hac tl él mi roo.
p r i 1 pr dicador
y ma tr
han . ad
n ñand la m ralidad in dar jamá
u en eñanza d ntro de u propi
caracter .
~

6: .

m rali. ta ocu a un pu t un p co uperi r al d I pr dicad r,
p rqu éste procura ene ntrar un fundamento adecuado d la
m ralidad. in mbargo él también deja de pracocar I que
pr dica. El \'erdad r ant e aqu l que o tan sólo en eña ino
practica u d ctrina m ral. igw nd
má de A9uin
tá gur qu la p r cci · n en 1 m ralidad · · pu ck lo rar n
l hombr iempr qu ' t e t' di pue t
a r1 1car. 1
ufici me. • xi te una co a má. , lt qu 1 • nt qu alcanza la
p rfecci 'n ·n la m ralidad. ◄ l anto qu
a a la vez un
predicador un fiJó fo un r alizador de la moralidad. Para él,
ócrate fu uno d é to . • mpero el cri tiano ti ne otro
ej mplo. qu pu d n añadir a la vírrud d
ram:

. ·osotros los cnsfla11os b 1110.r tenido e_¡e11,plos s11hlimes de lo santidad,
.rabidmia em 110nza heroÍS!IIO. i11g1mo de ellos e.r mejor q11e 'ócrales
loca11/( o lo u11idod de lo perjección. i Jórro/es h11biert1 co11Qtido lo
mlnial!,"ez 01{2,elical del dar si b11biera co11otido el a111or di .risto el de
a,1 I m11cisco 11i11g1m hombreja111ás p11diera habi·r .rido s11 {P/lti!.'
Pe r encima del en ñ. r fundamentar, y vi ir la verd &lt;lera
m ralidad a o e I ca un cu ar y cl má. l vad c. tán&lt;l r de
m ralidad: 1 m rir p r una cau a mor l. l die : 'La
perfecci ne qu . n p ible para el morali ta s m: enseñar
fundar ) ivir la m ralicfad. x.i. t una cuarta: m rir p r 1 bien
... p r no ha ta qu qu ramo vh·ir
antidaJ. ' 5&gt;La apli aci , n
inm diata, de de luego e. a la muerte d
, craLe pero 1 ~ tono
reli ri
relacionándo
al acrifici d · J ú., difícilmenr
pa an p r aleo.
El píricu hallad
' rat y J , ú también s c:nc n rad
p r a
n algun
m ralis
francc ·e . E11 , tambi 'n
acentuaban la m ralida&lt;l n t, rmin
d la vida v acu ·idad
pr . ·nte. La . uya no ra una ética ba ada n lcye ria y

complew,

a o. '"Hi ·~ ria y nnt I gí del peo miento

s;

trio

e id

" n Obra

ompl tas 4:99 .

~

!bid .. p. 101.
lbtd .. p. 1 •

65

�abstractas o principios. u , rica e elaboraba en e1 cri l de la
expen ncra:

Los moralistas perpeflían este espíritu clásico en tiempos modemos.
Ellos son perennemente Cllriosos en c11anto a los detalles los esquinas
ocultas del espírit11. Ellos son t•erdaderalllente moralistas e&gt;..perime11tales,
pero a la vez no desdeiia11 la abstracción científica. Lo q11e no pueden
concebir. bajo nin Hna circunstmzcia, es que la /lJOralidad h11111ana se deriva
a priori de postt1lados absolHtos carentes de oportunidad y actividad de
postulados absolutos irreales más bien que ideales. Paro ellos, la vida es
a la vez acción e imperativo categórico operslfasió11 suprema, ado flloral y

ley llJOral. 56
Entonce para Ca o la moralidad es vida en armonía con el
e píritu del amor; no ba a en el ab tracto imperatiYo moral de
Kant; e el re ultad de la inspiración de adentro:

El Bie11 110 es ,m iv1perativo como pensaba Kant, sino más bien 11n
ent11siasmo. 1 o manda mmca ll!atJda, sino más bien inspira. o se
impone· no procede de afuera· procede de 11na conciencia íntima del sentir
que extiende s11s raíces hasta las profimdidades de la e&gt;..istenda espiritt,al.
tal como han visto Lotze )' Brentano. s como la ,mísfra q11e m01¡,ga
encanta: ligera espontánea íntima la cosa más íntima del alma. o es
la coerción de la p1tra razón ni de la vida exterior .. .es "lo sobreuat11ral
q11e se siente como la cosa 111ás 11al!1ral del ,mmdo.' 57
1 mismo valor altamente pirituaJ que aso encontraba en
lo· filó fo france e e e ntra ta con lo valore repr sentado
por el int 1 cm.ali m y el mal rialismo. Que
to d , el
intel ctuali mo y el materiali mo, e tuvi en int rr Jaci nad
ra una e nvicción central de
tonio Ca o. Toda u carrera e
s6 ntonio Caso. "Filósofo y doctrinas rnorale " en Obras completas 2:8 .
57 Antonio Ca , ''El acto idearorio y la filo fía d Hu
rl"eo Obras completas
7: 100.

66

dedicaba a la demo tración d la inferioridad relativa d lo
valor d e to do i tema de p nsamienco imilare . En su
11evos disCJ1rsos a la nación mexicafla, a explica lo do conceptos
divergente de la hi toria durante el i lo diecinueye: el
intelectuali mo como ,Yisco n Comte, r el materiali mo c mo
visto en Marx. , dice que tán tr chamente relacionado y
que el mat tialismo necesita del intelecruali m para e mpletar e.
Ha, una ba intel ctual para la po 'tura materiali ta de Iarx:
Bá icam nt el intelecruali mo y el mat riali mo h.i róric
e tán estr chament r lacionad el uno con l otro, p rque Ja
nece idade humana entida como d seo ólo pueden er
ati fecha p r la intelig ncia. La pr ducción d las riqueza e
ba a, obre todo en la invención.
pr r o de la t cnol gía
ve endeudado a la ci ncia y codo el difi.cio de la e tructura
fundam ntal de Marx y la d u eguid r d can a s bre el
fenómeno de la inv ncíón e imitación ... Por consiguiente i la
economía e declarada como la tructura e encial de la ociedad,
entone
I intelectualismo má pleno , tá i ndo consagrad
denrr d I materiali roo históric má puro. 58
aso e rebelaba e mpl tam nt contra I e ncepto marxi ta
de que el único valor que moldeaba la ociedad ra el ccon 'mico.
lá bien, él decía qu la opini n de .Marx iban contra todo
lo princípi de la v rdadera ont 1 gía cial porqu ella e
negaban a recon e r que había otro alor de un nivel má
alto que lo purament económico . n lugar de . ólo facto e
conomJc como determinante en la oci dad a.o decía que
la hi tocia ha comprobad qu
and geru individual , rale
como
tadistas, enerale , y r f rmador
tant c m
movimiento colectiv , han forjado I de tino d la ci dad.
n muchos ca o ell
lo hacían p e a toda con ideración
c nómica. 59
ntonio Ca ·o. llt!l'OS discur~·os a la
Pedro R bredo. 19 4). pp. 21-22
~ fbid., pp. 23-24.
58

11ació11

67

mexicana (Mé ic : Librería de

�M /77

uando el
am nazaba con , pod rar e d la
ni er idad aci nal a no p día in x~
nzar u pr t ta.
pr cupaba grandem nte que i el marxi ro ll
aa r l
factor controlador n la vida d la uni r ida , nt ne mucho
d 1 val re
1o
p rdi ran fue en ilenciado . .. tr
ocr Yalor fil ó co 9ue el temía 9u e p :tdi ran aña :

· Y serán e.'\Üadas las palabras de perdó11 de ]es11cristo de la conde11cia
de esl11dia11tes 1111iversitarios 11,e.'\icanos? . . . nfonces 1J1e ni¡go a T?co11ocer
esta perversa tmÍl'ersidad el e11en1igo de la 11/tum h11mana promraré
luchar contn1 ella con toda arma que enclfentre· porq11e lo ,ínica cosa q11e
disti.t1g11e al bo111b de la n1011ada es el ,mmdo de los 1olom, reflejados a
la luz de la i11teli encia la p11reza de s11 co11cienda y la energía de su
vo/1111/od el mal fimciona con10 "" ,, hímlo del Bie11.&lt;,AJ
1

ic nt
mbatdo ~ 1 dan un antigu alumn de a o y
un ard.ient marxi ta de la univ r idad acu ' a u antiguo ma tro
d o, tener ·clusiYamcn a la religi. · n e mo el valor má alto.
La m ti aci · n de Toledano e. n aciva d
ri n ac100, p :t
e encialment él ha l ido bien a Ca . Él d clara:

i el l't1lor eco11ó111ico ha de ser subordinado al valor reli ioso con,o
afirma A11to11io Caso, , si el conocimiento es 1m acto de la il11111i11ació11
di1ina d la co11cimcio1 I pensa1me11to acaón del bo11Jbt? 110 p11ed 11 tener
11,1 gflia 111ás elevado q11e la reli ·ón para er#ar q11e la ,ida lle ue a ser
profana (cosa q11e di sde,ia el enfluiasta fascista 111exica110, con10 se ha
visto). 61
mbard ~ ledan tenía raz 'n al b rvru: gu para a la
religi 'n era l ,·alor má alr . L t nía raz 'n al acu ar! de . t ner
la r ligión com
I únic
al r. '.[; bi n, en I concepto de la

hiJtoria 1111iarsal , la jilosojlo de los zralores cñala qu , h. y mucho
,·alar .,. t d. ell
n nec ario . Él muestra cóm , durante
cierta ép ca de la hist◊ria. ci rt ,-al re cr. o n atizado·. a
dad Iedia, p r ej mpl , t nía la pur za m ral e m el \'alor
, b lu · el Renac:imjen
ra caract rizad
r u apr ciaa n
d la e tética; eJ i lo cli anu Y repre en · a l a
t en racia y la riqueza mat rial. lndica mu) claram nt gu
e ta. 'pocas ran d fi croo a al grad qu lucí ran un ól val r
exclusivo. · a í, p rque bajo tal i tema de val r ·. el hombre
no pu d r alizarse t talm nce. 62 Para Ja o cJ h mbr nece ira
mucb val r
p r indi putabl mente entr · e to.· val r hay
algun
ti n n n má al e tima. :.1 val r qu
tien e m
debid a . u naturaleza pmruaJ
abar acl ra

. . . Lzs iglesias digan10 la orlado a · heterodoxa, la católica la
111etodista, la presbiteriana, etcétera .. .q11e represe11ta11 el fülor religioso,
el valúr más alto de la a1lt11ra ...63
m el alor má. alt d
cultura, hay qu r e rdar qu
o difi r n □ ab en r
reli ·ón y la m ralidad. La ten i · o enrr "l e n · mic '' y
caritativ '' en omrada n 1 i t ma d
· la mi ma ·
qu e~ ce entr el materiali m · l · valor ·
p1r1tuale . Lo
ctJco, para a , e lo mi mo que lo rdigio. o. Ambo., por ·u
e encía, implican un altrui m caracr rizado p r d , mor.

La e t · rica la ética
La p tura de ot nio ,, . re pect a la rética e pr dueto
&lt;:ra 1
&lt;le t da una vida d e ot mpla i · n, , tudi y nvtr.
re ulra o de cálcuJ
frí ni d in tigac1 · n ac démica. a
b.

/bid .. p. _6.
1 1cente Lombard 11 ledan • · Con~ ~jone de un ren gado", El Unil-tr 1l. l
de abril de 193 en Obra completa d Ant m
o 1: 61.

6

t&gt;.1

AnLOnio
o, El rrmcepto, pp. 1 -107.
ntonio aso. "El acto ideal rio y la fil tia d Hw.serl.. en

7:10.

9

bra · ompleuu

�Rt,be,to hir.

doctrina de la stética, para a
tenía que er martillado obre
el yunque de la experiencia. in embargo esto no quier d cir
qu otro pen adores no influyeran sobre u p nsamiento. E a
influencia e tán evidentes en u escrito pero má e idente
toda ía es el hecho qu la t' rica fi rmaba una parte central de
la ética de Ca o,
t , por n ce id.ad e ba aha en su propia
exp riencia y ntimiento. Ju tino F rnández el comen ador obre
la e térica en Obras completas dice al respecto:

La estética de Caso tiene 1m carácter de 1111a JJital e:&gt;..petimda espi,itual.
y st1 a/lloroso sentido religioso como hefllos tratado de explicarlo le da t1t1a
originalidad en contraste con las teorías naturalistas 111ate1ialistas y
sudológicas de 1111estro tim¡po. 64
na inve ti ación d lo scrito de ntonio Ca~,¡ sobre la
e tética 65 r vela mucho detall qu componen el mo aico de
su teoría del arte. o es n c ario int tizatl aquí, per los do
principale fundamento de la supere ttuctura de lo e acepto
de Ca o n ce itao abordar e porque sin ello no habría una teoría
""Justino Femánez "Prólogo'' en Obras completa de Antonio Ca o 5:lvii.
65 La e !ética de Caso pre enta un problema para el inve tigador. La f rma
predilecta de comunica ión de Caso. aparte de u comunicación oraJ en la aulas.
eran lo artículo de periódico revi ta. Esto artí ulo e e cribían a lo largo de u
carrera activad cuarenta año . y ello reflejaban lo problema y lo sentimientos
de C o del tiempo particular de su composi ión. Lo que hace que la in e tigación
ea problemáti.ca e que e to mi mos artículo má tarde eran incluido en la
obra principale que forman el corpu de la e tética. Mucho de e ta dificultad e
elimina debido al e celente trabajo realizad por la Dra. Ro a Krauze de Kolteniuk
en la col cción y organiza ión de u obra' obre la estética en I· Obras wmplera .
El tomo núm ro inco de las obras completa e dedi a a la e tética de Ca o: má. de
enta artículo , no incluido en la. tre · obra prin ipale de Ca o obre la e tética,
e hallan allí. Lastre obra principa]e que e pre an mejorla doctrina e tética del
filó ofo me i ano ·on: Dramma per mlÍsica , publi ado en 1920; Principio d
estética,publi adoen L925;y!Aexi rencia.En 1944C orepubli ólo P,-illcip;o
de e ·télica con un ubtítulo de Drama per mú i a. El ubtítulo repre entaba alguna
bras totalmente nu v obre la mú i a la cuate formaban una tercera ción del
tibro. Tod lo ·u odicho artículo · y las do obras principales e pecíficamente
obre la e tética e hallan en el quinto tomo de Obras complews.

7

g ouinam ite recon cibl . Sto on: 1 arte como de interé y
la t aria d la proy cción ntim ntal, o infiihlnng,_
l conc~pto del arte c mo de interé
halla en lo
critos
e t 'tico de a o de de el comienzo. n u · dí cur o má
t mprano , ieodo influenciado p r chopenhauer él refl ja e te
important conc pt . st mi mo c ncept llega a er el ej
bre
el cual iran u
p1n1on en La existencia. e halla en u
expre i , n má cornpl ta n su Principios de 1925.
¿ u' e lo que quier decir por l arte como desint tés.
ienarnente no qui re d. cir que un crea el arte desd una po. tura
fría y objetiva.
contrari , el d sinter ' quiere decir que uno •
pierde en 1a creación del arce al nfi car e ólo en e e prop ' ito.
~ do lo demá e exdu ' de la mente e int ré de un . E. to no
totalment original con aso tal como él mi m xplica en su
Principios. fá bien, tuvo sus comienzo en l ant iendo
p rfi ccionad
n la filo ofía voluntarista de chop nhauer y
ll gando a u clímax en enri B r n. 66
t de interé puede
llegarl al hombre ól debido a un excedent de energía en el
hombre el cual de n e idad no tá dedicad a u n c idad
egocéntrica . Tant el art como el juego o producto d e te
xc dente de energía, p ro I jue a la lar a tiene de ignio
e océntrico . El arte es 1principio del triunfo d 1hombre bre
l
al poder arre lár elas para dejar de ver la ca a.
pen and
n u alor práctico nada más. fá bien on
contemplada por el al r inher nt en ella , o . a u belleza.
t ólo puede ser h ch por una intuición de inter ada d la
cual ólo l h mbre capaz. ◄ t acto minentement e piritual
e descrit p r Ca o d la iguieme man ra:

De esta energía acmmdada durante el a,rso de las edades, de este
excesil)amente h!Joso más brillante poder de esta congestión desco1mmal.
han brotado f mios imprevistos muy exJ(bera11/es de naturalez!i. Y entre

1&gt;&lt;1

Antonio C o. "Prin ipio de e

t

Li a" en Obra completos 5: 7-9 .

�Hobtrto hu

ellos dos son Slff11a111t11te e:,.1raordinarios los cuales far111a11 la S11pren1a
disti11ció11 de JI( género: el arte J' el espírih1 de satrijirio.'•EI arte es lo separación (la nrpttm,) de los sentidos J' lo co11dmcio
basada e11 el i1111ato desi11feris; es 1100 mpt11ra contra lo ,ida romlÍn o
twlgar la mal .re los arreglo para darnos la 11at11rolezo apropiada de
inditid11os; se hace e11 m1 lengm!fe m1el'O.· el de la pintura la em1lt11ra, lo
poesía o lo 1111ísica .. .El sabio, el filósofo, el 1110/e,nático, co11om1 los
cosaspor s11s génerosy s11s especies, opor las n:lodo11es gi:neroles)' abstractas.
El artista el poeta, el 1mísico piemo int11iti1•a111e11te. 6H
En LJ existe11cia a o pone una at nción e pedal n el arte
com de int ré . •1capírul cuatr d l Libro Jleva e. tí tul . qui
él di tingue radicalmente ntre la vida bioló ·ca y egocéntrica, y
la vida com de interé .

El orle es 1111 in11oto desinterés el mol no p11ede explicar la vida. ste
requiere un enorme esfuerzo, y alfin es imílil. Las obras de arfe no sirven
la econo111ía de la e::..istmcia ... Tal romo lo menle ha dejado de proveer a
jrll'or de s11 propio Hlilidad, et favor de s11 s11bjeti1 1idad, a favor de s11
propio bieJJestar miserable enlonm ~l n11mdo p11ede m·elarse al artista en
m individualidad t"aracteristicammte prístino. Las cosas y lo.r sere.c se 11e11
mtonces no para q"e cmnp/011 mes prárticos o teóricos sino se l'en en s11
propia nat11raleza para poderlas co11te111plar co1JJ0 realmente son· mqor
todal'Ía, por conte111plarlos. Ellos lo cosas , los seres_, son tal co1110 se
,,en-1"1
◄ ! tro concepto principal d la t

ría d l arre d
as
la
pro ·ección entimental, o en el alemán injiihl,111 . El fil,
o
mexicano hace qu e te important concepto rem nt a Platón,
a·azándolo p r Pl tino ) ha ta 1 mí tico, 1 valis.

67
t.«
111

/bid., p. 79.
/bid .. p. 97.
nt nio
, ··La e.xi ten ia" en Obra~ completol 3:71-72.

72

:./ 111ístico, J ·ova/is, t.xpo11ía la idea q11e ti ho111br.• puede ser alraílW
profi111d,1menle por el placer d lo nat11raleza q11e él se .siente
ro11,plelo111e11te e,¡ am1onía cü11 ella. sí, la oposidó11 mm el yo (el e o) ·
el f/O· 'º (el no-ego) desaparece,)' el ho111bre se cumbiti e,, el objeto
co11ten,plado. •11
ltm

Asi, la pro ·ecci 'n ntirnental o la t:mpacía no e menos qu
la id nuficación inruitiva con lo contempla o dt. aquel que
contempla un obj to de b lleza. Él e pierde a I m1 mo en el
bjet admirado. •ue Rob rt Vi cher qui n acunó el términ en
alemán y e V. Ba ch quien lo define mejor t:n término
coot ·mporán os.11
in embar o e en lo
crito d The dore ·pp qu
aso
encuentra lama or afinidad con u pr pio conccpt e cante
al J:.Li,fohl,m . Lipp encu mra una relación entre la e técica y la
ética., y e t llama la at nción d
a . o e qu la d . ean
idénticas, sin que má bi n la una e nduc a la o a n \ irtud
d la mtcrv nción de la per onalidad human o u pr ' ca n
de sentimiento obre un bj t &lt;l bcU za o en él.

. . . Paro Upps, el L'tllor dt la -personalidad h11111a11a es 1111 l'lllor éliro ;• q11e
en el Lmfabl,111 ha de mro11karse la 1111".smr1 personalidad, el positit•,111m11t1
/}ll/1ta110 objeti.vo, p11ro • libn• de todo interés q11e q11etk1 f11em de la obra di
arte.''
El filós f italiano,
ned to r ce, n gaba qu la estenca
tuviera caracterí cica inh rent mente morale . u po tura era
que la e tética ólo a. umía reflejo d l.a moralidad: cualquier
moral era 'trictamenre ·uj ti a. aso rechaza la p stura
d
r ce idenrificándo ·e c n la de Llpp :

.,, Ant nin aso. ''Prin ipio de estética" en Obras completaf 5 · 100.
-, /bid.
n /hüJ..p. 102.

;3

�stan,os de acuerdo con Iipps ' contra el concepto del filósofa italiano
en que el 1111111do del arte asume rm sig11ificodo moral en todo tiempo. L.o
hoce, sin e111bar o sin propomrse tener 11na lllefa ética; todo arte
11erdaderame11/e /Je/lo es Íflcapaz de co11ta11Ji11arse con el nial :1 significa
la apoteosis de la personalidad h11111ana . . . el ado del Eínjiihhm 110 es
lógico no ético· más bien, es estético. Pero, a qm implica la plena
partitipatión de la per. onalidad h11mana al proyectarse sobre el 1111mdo
así as11n1e tonos morales ...-3
Ca o es de la opini 'o de que ' l la t 'rica conti ne un
de jncer' puro. , dj ringue entt l placent r lo útil, 1 bueno,
y lo b llo. El filó ~ eñ,'lla que l placeo ero e puro oz
uj civ
u án o e d n e idad fuera de la e era del
d int ré · hay al o innatarnent utilüarjo n ello. o útil
bviament
a una ba
céntrica. l bi n riene valor
denrr d í implica algún fin o pr pó ito p r onal. La b :U za
exclu ·vamente a ume la caract ri rica d l de interé
la t tal
car ncia d I e cén ·co. i ·end el razonamien o d
a o a e era:

E.!1 los tres 'siempre está íncl11ido el concepto de una meta, por ende, la
relatió11 de lo rozfn ron el deseo . . . por consiguiente, 11110 salisjactión en
la e.Yiste11da de 1111 objeto o de 1111a acción; es decir, cierto interés propio. "
Lo placentero tiene referencia a una inchnació11; el bien tiene refere11cia a
la estima )' lo bello tie11e refere11cio a la co11telllplación. Por co1Liig111ente
"1111 ol!Jeto q11e sotiifa a sin tener 1111 interés e océntrico es bello.' -4
La religi 'n para a o r pr ntaba uno de lo val r má
alto d la humarudad, in cmbar
no e tá ex nt d l aut int ré..
pr ce o mític y la tética difieren en qu aquel e
produc dentr de la e I ctividad, y é ta e ma rmence pr clueco
del erúo indi ·dual. "" mper , esta no e la dj fereocia principal.

Lo qu realm me ru tin e la religi 'n I arte e qu l proc o
mítico ulci.madament
má utilitario que I artístic . om
ha vi e an ri rmem el i11.fiih/1111
tá acti en la cr ación
de la religión canto e mo en el arte p r
• pr a d forma
ilifer nte . í de cribe ta djfi rencia d una arma clara:

•Iproceso 1111"/ico !el rdi oso} es una mphrro 111ás ro,JZpleta, más col!11n1
lllÚ.S i111portante mm ... más rdilitono. 1 ·¡,, una relig¡.'ón ha sitÚJ es, oja111ás
será desinteresada. r¡ lo más alta • la más noble, co1110 el B11dis/llo, irnplira
tm se11tinlie11/o d. 11tilitarismo. Cnón diftre11Je es la actih1d de aq11el q1i ora,
1JJostra11do ,ma actitud lleno de temorJ' esperanza, o lo del gran esC11ltor de
Florencia qt · 111 desp11és de HJf.ror s11 r111 obro de arte, golpeó s11 aiaturo d
,nármolco11 el ci11ce4!![ituJJdo esta si.11fjtloro.pmión: ¡Habla!" lo C11al condensa
y res1111ie el fenómeno estético de lo e11,patla C1t1ah.°1•a." 5
inalm ne hac compl ta ta di tinci · n al pr p ner tre
diferente clase d empana pr y cci • n d l ntimi nto. La
prim ra ·¡ llama la p re pci • n tran e n mal; · t e, 1
fundamento de la l 'gica r la lingüí tica. La gunda e concib
como un i,ifiih!ung e tético· ' ta
fa intuición cr tirn acuva
en todo artist.a. La última un Ei11.fiih!t111g reli ·o o por el qu la
conciencia inruy lo up roarural.~6 in mbar o nin na d ella
e 101pl m me pa iva. R 1m nt n exi t n amen que la
intuici · n crea algo. Dice: 1'La erdad ra intuición e a la v z
ex:pr i •o. . . 'l p r trabajar, forman&lt;l y pre ando, pue el
e píriru intuir. -ry La tr cha r laci 'n entre la intuición · la
expr s..ión la t mó a
r e .
n d lo e ne pto principales de a o re pee o a la estética
e que darte e tá más allá del alcanc d Ja fil ofía y la m ralidad
ci rt
ntid . ' 1 art no ab er m ral o inm ral. im l m nte b rva aquell qu
, y lo h bech d ·d la t rnic.la&lt;l

--------,s !bid., p. l 12.

n lbid.
1•

f,

)D

fhí.d., pp. 116-117.

n /bid .. pp. 123.

id .. p.

74

75

�JI

d

l&lt;.1Jbmo lm

u d sti.n la cual

í c o algun de I ' art impur ' . P r ej mplo la caricatura
y la rat ria tán p
da d pr p' ito utilitari mu' definid .
a orat ria d ea p r uadir, di uadir, o e nverti.r. Puede ni.r
un fin buen
mal . El art
rdader , la p ía p r ejemplo
' ...nunca
riñ con propó it moral
fi1 ófic , p r u
e encia peculiar n l n e ita ni 1 pr up ne." -9
unqu el arte
rdadero tá más allá del bien del roaJ
dentro de sí, í proporciona un punt int rm tlio ntre la vida
com economía (el mal) la vid coro caódad (el bi n). n I.A
existencia clarifica t :
La b lleza
p r anton ma 1a el ?alor e t 'tic . . . la belleza
cupa J punto intermedi ntr la vida (como ec n 'mica) el
Bi n. n l mundo la vida to
c nquista expan. ión L gro
l acaparar e y la capitalización d I qu llil ido adquirid .
n 1 mundo de la m ralidad, en cambio, p r lo meno. egún
el al r upremo del mund moral todo e dádi a dar y sacrificio.
l mund d la ida e e ntrípeto · J mund d l am r
centrífugo . . .

i 110s dirigimos ahora

la órbita de la pura helleza, nos parecerá
como 11110 e.rftra intermedia entre el e otismo de la 11ida ' el heroís1110
altruista. I Bien I el mal, lt1 batallo, el himifó y la derrota· todo pmde
ser 1isto desi11temada111 11te por el art . 1
c1

a mru allá de
pum en u d cripci 'o de In reli ción ntr la
tética y la moralidad· la e tética es má qu
'l un punto
intermedio entre la ida corno ec nómica y la vida e mo I amor.
~n un entido mu real n podía hab la vida com am r un
uin am r r dem r in el art . ~ n un arúcul e crit para F.ttista
/bid.,p.147.
'l'lAnloni
Pr · ·
p. 219. ta
nn
ni ni
. ·•

éti

a

b.i

de Rt1istas n 1923, incluid más tarde en la dici · n dt: 19T
Pn'ncipios de estética a ilice que el arte y la moral.H.bd on do
antigu rival El arte r pre nta la contemplación; la moralidad
repr, nta la acci · n. qu ·¡ ocu del in true 1ón; ·• ta d 1h cer.
· ci rt qu ambo on ri\·al pero n e po ibl e·ner l un n
el tr . El h mbre e, a la vez e ntem latiY y actIVo.
pued
hab r ane in la acci 'n y ci rtam nt n puedt: haber , cci · n en el
entid moral sin el arte:
'n pe11smmento 111orol sin JJJJa tapa de belh'Zfl" del Cllal habla el castellano
ció.rico posiblemente p11diera insi11uorre ,islaº en el al111a en11ito1lo de tm 11Scelo
so,nlm'o, pero n1111ca puede lro11sfam1a,r, en 1111a fllefZ!t til'iettle }' redu1/ora.
l:.s dificil lograr el Bien, lo 1irl11d dijicilísitno,.)' el heroísmo a ros/o de lo sangre
a veces. I arle abla11da la d1m!za del;usto· sumiz.a lo mergía del 1im1oso,
calma k,s heridas del sa11to presernmdo sr, l'&lt;ilor ideal. 1

·í pien, a qu el verdadero art e nece. ario para qu haya
una verdad ra moralidad. La orra cara de la moneda sm embargo
tambi ·ne
id nt . o pu d hab r ningún enuin &gt;valor ~terno
en el art ha ta qu la m raLid d U a a u c ni · l pura
contemplación e e téril a no r que r ult n la m rali ad:

Por lo to11to los artistas ha11 de saber que lo puro ro11/e,nplació11 es
estén/ J sin Jmtos. .5 i el 1111mdfJ a IJ11bi Sf' lnwi11ado de llegar a ser,
entonces podn'amos pasar m1esfrds 11id,u co11t1:111pl,í11dfJlo. Pen1 la ohm df'
Dios 110 ha ter111i11ado. La razóJJ más grande del tmb,yo es tpte la IJ1Stotia
110s quedo por de/011/e .. .el Bien , la 1erdt1d esttJfl simdo ro,,stmidos con
,m ro11ti11ge11I de peque11os t·erdodes ro11creltlS .. .1 ""'' mlt11ra es la lustre
de la inteligencia .. .el arte lS la l11stre de los smt1i111e11tos .. .el Bie11 es lt1
l11stre del t1l111a. Ediji '111' el c11erpoJ' upírit" de 11110 co11 este dimfo l111mt1110
es la 111eto de toda persof/n de buena 1'ol1111tad . .. Cuando ht!ya111osfar111ado
lo emarió11 petftcto di la ditba J lo rirt11d, srra mto11ces el tiempo pura
1

: e retaríad Edu a in, 192 ),

en Obra Completa .

en Obr~ mmplefll1 3. 2- 3.

76

1

ntonio a. o. '"D tnna~ e 1de "en Obra complecu:s 4:92.

�comenzar a conte111plar la obra h11n1a11a. Entonces el mundo será lo 111~/or
obra de arle. 2
La m ralidad en e te enrido asuro tonos religio o al seguir
Caso el concepto de Henri Ber _ n de que la bra de Dio en la
creaaon aún e tá en prog o.
to e e pecialment cierto en el
entido cultural-religio o. u Jesús mismo quien había explicado el
mist rio de la creación al decir: ' fi Padre ha ta ahora ttabaja".83
1 deb r del hombre colaborar con Dio en la complación del
acto moral:

Ayude111os a Dios en su obra. Colaboretnos con él Dios es ado, p1tro
acto co1110 dfjera11 los teólogos, sigtliendo a Aristóteles. Dios nunca descansa ·
siempre está despierto, siempre está trabajandiJ. .. Seamos así, sienzpre
creadores, siempre constmctores, nunca dest111ctores [destmidores] de las
obras que exalta11;J' seat11os así sin lf11 opti111isnio fácil) estlÍpido . . .Que
quieras decir: ~Ay11demos a Dios efl s11 obra!'' 84
Hasta aguí e ha intentado explicar los do conceptos
filo ófico c mrales de la e tética d Ca o: el arte como desinter, s
· la teoría de la empatía o Eínfiihhmg. tos dos concepto ayudan
a explicar la relación qu xi te entre la e tética y la moralidad
n el pensamiento d Ca o. E ta relación se ve como una interdependencia, aunque en t oría pueden exi tir eparadamente.
Cuando e re elan eparadamente, en cierto ntido on meno
que complet . Para aso el logro t' tico má grande es una
vida de verdadera moralidad. í, la t 'rica y la moralidad tienen
una interdependencia muy e trecha en u pensanúento.

12

1

/bid. p. 93.
Juan 5:l7.
a o. ··Doclrin

ANATOMÍA DEL PODER:
EPISTEME Y SUJETO POUTICO
EN MICHEL FoUCAULT
Joaq uín González Cruz-,&lt;

"Una culru.ra ólo se plantea aquello.
problemas que está en conclicion s ele re !ver".
"Michel Foucaul t, ,\ 1irrefísico delpodrr
"La técruca e .iempre un proyect histórico- cial
en ella , e proyecta lo 4ue piensan hacer del horn bre
r de la · cosas, una sociedad
y lo. intereses qu en ella imperan".
Ht:rben :\farcu , Éliro de la Rrvo/11áó11

1. Introducción
N o o : t. PO. 'LR POR All

en di cu ión la alidez de la recría
de Foucault o los fundamentos d u obra intelectual, qui iera
retomar a Foucault desd u mi roa per pecti a y concepción
erle fiel y hac rle un ci rto honor a u pensami oto en cuant a
u concepci n de obra , los libr
el di curso y la filo ofía.
u bra y p n amiento como él n dice no in-e para ver el
cliagnó rico d u tiempo, 1 para pod r de e ca man .ra .realizar un
RI\

•Profesor- ayudante de átedrn de Filo fía del Derc h de la Fa ultad de Derecho
Y Crimin Jogfa de la niver idad Aurón ma de uev León (México). Inv ligad r
olaborador del
ntro de lnve tigacione. Jurídi
de la Facultad de Derecho y
Criminología.
1 C RU O, P. Co11versacio11es co11 Levi- rrauss, Foucault .V lacan (trad. F.
e idea ' en Obra completas 4:93-94.

8

erra Cantarell).Anagrama, Barcelona. 1969.

79

�y actuar
mund
iempr d ntro
tilizando c m l haré n ' te breve texto
palab
c pt para mi. pr pio fin ,
pr nó tic

para cambiar el
p
u libr

ibilidad.

El p nsamient &lt;l

grande

fra

e m m r
a un Lad lo. juici

in t:rume
· pi h rrami nra.;~ d j m
val rativ o de moralidad , veam a un ◄ ucaul c mpr m tid
e n u trabaj en el cual a dejando un h riz nt ampli d
p ibilidad
r, d p n ar y r peo ar lo pr bl ma qu
plante' y que e pueden plant ar ahora n la actualid. d.
l fiche!
F, ucaulr
pens
má important . y
má influyent de
di ,
··
tró toda
una crítica de la epi
ru ·
_ r
poder,
u diferente an · · · ,
p ·
ti nen un alcance
upetlati,·o qu ·
e
.
del saber a u di
ni
l nacimi n de 1
di po itivo constituyente d una ci ncia, a la red de p
r qu
atravi an clich . di
ítivo y que runarcan su funci narrrient
en la ci da~ 011ca11/t rel'Oh1cio11ó lo hi.rto,ia, 4 a con la que Roger
harti r hi t riad r francé n
mue tra la implicaci ne
2111ose:ol ' ·cru que tien l
ami ato d
ucault a trav • del
á.em
ran ir nía tau o1 ' ca, ya qu
ucault m ' qu filo far
n us bras n mu tra un caráct r de tipo hi t, ric 61 l' ·e y
geneal 'gic que n hac a.par e r a nu tr
ntenclimient una
radicalización de las t m:íticas y m '
o que utiliz ' a l Largo d tu
toda u vida n u obra intelccrual.
ro. Pt&gt;der.
Verdad, Com·enacwne.\ con Michel Fo11ca11lt. Mate ·
7 . p. 9
3 La geneaJogí
an h -¡ de In procedencia. en
toria
el
· un
referencia y de ·
J
y cli
.
F
qui
so brillant me
uraJ
gra
Genealogía de la moral, la cual F u ul
mu
pacitar" la
iet he a I paradigmas modernos n_1uL,-,.u
mji. ÍCO del
poder.
O, . i
u e1
Glo · de
• Qu drata.
ire .
ed.). p
lib
ntie
I
llad . por
en la
parte d
a. el
I i
rin
e trabaj ya que se
utilizó
plicó como mero in rrumen
inve

ucault fu fu
ment · influid
tro d la
p cha d la hist ria, Marx, Fr ud y
tí últim d prim ra imp rtan · ya que
e n su
con el qu
ucaul inaugura } renueva un nu vo

rllil

i tz che,5

pensamien
métod de análisi dcl conocinúent 6 ·: ·¡j'élais priténflmx¡e do1111erais
ro111l/1e tim '1eral ti ce r¡11e je fois: gé11éoloi,e de la 111oml.e
Per fu la
1

:

•

pre. ncia de tr e rn BacheJard . y u ep · tem logia, qu .
ncu.enttan ·empr rna 'zando u e n truct int lcctual • así
com rambi · n lo hiz
thu
L quien in
uj m.-i qu tr
lo parad.igm mruxi, ta y u t rías del c n cimient implicadas
en eUo . in olvidar dar , al tn 'l o Dumézil'' su análisi
trucrurnli ta an pol , gico .

F ucaul

enmarca den

en amiento

d I eslmchm1/i.rmo francés, 10 dond
s O

'Pa
la política v
el pcn ami
de ligere:a.
7 Fr e
Morey. don

anti i nlffic
bra !(eneal
hacerde u
moral. MO
Muteriale. .

¡

IRA .

·

imp rtam

iet· che, re11d, M,
grama. Barcelona. 1 70.
rofund1dad del pen
ietzsche y su relaci n con
POR
.
ri
·· 1h nz nte políuc en
zs he" •n
.
(e
.), , iet.:,.1 he y el e p(riw
d. Plaza y Valdé .. 2007.
ult c n la que mi ia el e tupen
·
español
nidad coa el p n amic
che, ·u
re a antihumani . ta, al g
marle a
l. qui urg la preten. i
en la ·ual quiere
rdetoda . uobra.una
nyanálisi. dela
oder, Verrlwl, Co111"ena
lichel Fouca11lt.
.
11 a la hi roria de la filo ojia, Limu1,a, Mé ico, 2
(J

) 2• ed.), pp.
n la ent
lo influenciaron, véase e
ca11lt 1· loc-011
10 • 1e true
f
e cuela de
er
refiere a la
n
fonéticas;
de identid
n
incr nico
n
e tables .
e1labra

a quiene. tueron I pen ad re que
·erwciont!l "" l.el'i- rrums , Foua. Barcelona. 1969
ion : ling01~tru. y lonológic
ual en ·u te ría uc la lingOI
u ·ido rcprodu 1d en 1
ernatizar de a uerdo a lo pri
e en arga de e tudiar lo co
tos si&lt;;tematizados } má o
.iilenciil. igl
1,
. 1971 Cl d.). pp.

123-141; lmroduc ió11 u la Hfatnria de la ilosofta, Límusa.
cd.). pp. 502- 05 .
81

é i o.200011" )' 2

�Lévi- trau
pr cur.or · el lingüi ta aus ur
p nsador como lthu
llo d alguna
.
.
f rma ) c n r • p et a u pen amient ,
u
o en
la diver a c ntribuci ne de
mte,
·
reud,
quieoe de alguna forma eYid ociaron I
j_ tema la funcion
y 1 e tructura en e njunc c n u r laci n
inclu i ne id ncificaci n
y contracliccione .
unqu debetn preci ar qu · ucault va más 1 j . .. n prinap1
·oucault no c nsidera ni fil · t ni historiad r incl
p ne en
tela de juicio el adj tim de pen ador nue rro aur r hace referencia
11 como aquel
e.le í mi m e m arqu ól
ca ad r qu
ncuentra c n ba am m
nu YO , capa· de diferent
p
r liqui. di pe ru perclic.las en la fractura del e oocimi o .
o
últim t · rmin como enealogi ·ta analizaod la procedencias la
articulad ne entre cuerp e hi to.ria, '[ . . .] merpo il/pregnado tk
historia, l- .. ] historia co1110 destmctor del c11erpo ', 12 revi ando l
ac ntecmúen
la cfu continuidad , la pluralidad qu habitan
en nue rra idenridacl
En el siguient trabajo no remitiremos a su co n truct
epi moló ·c d p cler y &lt;l ubjetividad, 13 enmarcándol a
nivel del ab r, pa and p r la in tirución
di p itivo
di ciplinari
que p rm an la. uní cr idad
a í
mo la
relaci ne d p d r que crean ·t , .' las pr yecci ne c.:¡u ur n
n La . ci dad) t:n la c nciencia de las p r na la. cual f, rman
part fundamental yac m uj e det nta&lt;lore. del p der coro
individuo
b1ecivado , co ificado p r dicho poder. D
ta
co.ificación del indiYiduo o individuaci · n ur e I aber el cual
' aber
. ta intrín ecament relacionado con el poder; tod
corr, ponde a un discur o y tod discur corre pande a un u
del p l r e aquí d nd entra n jueg la cécnica tech11é que
11

LT. 1: Microfi ira del pocler(trad. Julia arela · ~ mand

LB NO. . Miche/ FtJ11cau/1. Glosario de aplicacio11e:., Quadrata. Bu n
( ed.). p. 15.

2

2. Foucault la crítica d la llu tración
in duda la Ilu traci , n
el pathos de la crítica.
1'

iglo

'ill

lbfd pp. 22-24.

rtu.

IMER. M. Teoría crf(
ese manti
y
1

., O.
y
e
.

·

d

..

noci
di
nto

tet

.

y Benjamín.
'tica al capitali mo. urgida de Marx. K..

ial d laalwrad F

I arez-

Uña). La P1qu ta. Madrid. 197 . pp. 7- 29.
•~

ar

i

D LEUZE. G. Fou ault. Buen s ,res. Paid s. 19 7.
C

la manif; taci' n d un tip d aber n p cial un . aber
científico que e pr nta en su calidad d inman ncia d
indi ciabilidad com u.o pr duct hi. t • ric 14 con t da u
contradiccione. r r -codificaci ne. las cual
n ru e
.u
naturaleza en si-niisl!Ja. oucault realizó trabajo de in,T sti • ci · n
y d r flexión I cual l hici r n dilucidar e. ta, conttadicci n
en la producción del p d r- ab r y u fen · meno c nductuaJ
y tecnológico o d t · cnica. n 1 qu la di ciplina. toma u
parte indispen. able c m e ·
·
m em
otr autor a lo c
ta imp rtancia n p
trabajo per tampo
focalizará en raz 'n d la natural za
del mi. m c m
arxi ta que ·igu •n el píritu
critico d 1 id
án han p rm ad toda la cultura
occidental y t do lo pr ·ect
·
ncaminado , la
reflexión de lo nu 'º paradi
n cuam a
u inv stigacion
en el
camp
crítica del
con Clffileot ' la
rmas d producci 'n
a íe m
u inc ant bú queda de las condici ne d p ibilidad d una
educación m j r y n may r rn dida d un mund m j r. 16

1

referent

E.y He l.e.ite último
el qu ino a enma ar I

upen
del ,igl

rri ru

3

�con la revolucione científica , técnica económica , sociale
y p lítica abci r n un nuevo paci en el cual la razón vio a
imperar frente a t0do u o de nu stro c nocimi nto. 1"'
La ilu traci, o e la liberaci 'n del hombre d u culpable
incapacidad. La incapacidad ignifica la imp sibilidad de ervirse
de u inteligencia in la guía del otro. E ta incapacidad es culpable
porque u cau a no resid en la falta de inteligencia sino de decisión
valor para ervirse por í mismo de ella in tutela de otro. ¡ apere
aude! ¡Ten el valot de ervirte de ru propia razón!: he aquí el lema de
la ilu tración. 1
sí s corno nt definía el e píritu de la Ilustración con gran
clarivid ocia. Bajo esta luces aparee el E11dclopedismo de Did rot
y d D' Al mb rt, mpr a int l crual maj tu a y
ambicio a que tratan d reunir t do un aber toda una episteme
(en palabra de Foucault) de aquella época con el fin de cambiar
la forma d pea ar d l b mbr ; e ta actitud ya de por í es
crítica en u mi ma naturaleza y en u con tante que-hacer.
d má de Kant, también urg n per naj d una dur za y
contundencia implacable tan original como di ver o y radicale ,
entre lo más destacados encontramo a lo empirista 19 ingle e
George Berkeley y David Hum , al romántic ginebrino Jean
Jacque Rou au y el pro r .i ta
ltair . Pero definitivamente
e Kant quien repre enta, marca y írve de índice d e te
pensamiento crítico 211 qu n una d u prerm a enunc:ta qu e

r

FO CA :r, M. Sobre la i/11 ,ración, Tecn . paña, 2
(2° ed.).
KANT. E.. ¿Qué e. la f/11stra ión? (trad. . fmaz), El Colegio de Méxic •
México. 1941. p.25.
19 1empiri m e una d ctrina fil
ófica que o tiene que las id as provienen ele
la e pcriencia sensible o de nue tr entido . y niega r tundamente la validez de la
metafísica como medio para interpretar la realidad. tr repre cntante de e ta
doctrina on Franci, Bacon, John Lockc y cierta medida homas Hobbe .
:-o éase una de las obra capitales de la E ·cuela de Frankf11r1. en donde con gran
lucidez e plasma la esencia mi ma de e ta gran c niente de pen. amiento filo ófico
o a manera de Foucauh iguiendo a Kam. la e encia mi mo de e ta gran actirud:
HORKH IMER. M.• "'La filo ofía de Kant y la Ilu tración··. Teoría r(tíca (trnd.
JuanJ.del larB.).Barral.Barcel na, 197 (l•ed.).pp.201-215.
17
1

4

ae¡e a un lado la discu ·, n acercad 1origen d 1conocimiento y n ·
-:ncaremo a dilucidar s bre el valor y los límite del conocimiento:
¿ uále on la condici n de p füilidad d 1 con cimiento
humano? e ca pregunta ' la propo ición ant ri r pasan a tra.vé del
pensamient de Foucault, y de manera univer al, traspa a codo el
pen amiento venider , d de la teorías cien tífica ~ epi temo1' ·ca
basta eJ funcionamiento de las insrituci nes ocial.e •.
A imismo, oucault, bajo el te/os del si lo de la luc hace un
encadenamiento de reflexi ne sobre la po ibilidade de la
filo o fía para pen ar a í mi ma,21 d viándo e un poco de Kant
el cual refirió a la llu tración como un e cap , como el punto
d ruptura y confrontación de un pensarru oto lán uido
e pi.ritual, confrontaci · n que no e puede dar , i no e tien una
actitud critica y e to de razón. ... 1 a enta.rniento em rgente
perpetuo de la c n tanll querella ant la inclement i
rancia.
egún "'Oucault, la Ilu, traci ·ne má, que un periodo his óric ,
má qu un punto en la incronía de la hi oria d la fil sofía
una actitud e una manera d relacionar e c n~ rm a una
situación pr s nte,
el c n cante proyecto crítico de nue tr
er-ah ra-mismo pam-.rí-mis1110 y para-con-los-otros.n Y bre e t
ntido, oucault y otro má, c m D l uze hijo d la dos
grande
erra
las ande ma acr
mi erias que trajeron
tas on l índice cl una nueva corriente de pensamient
con ello
marca un hito en la bi t ria de la idea , n la hi tocia
del pen amiento occidental, el cual p e taba b zánd se con
lo exi cencialista Heidegger, Ja per.
ferleau-Ponty, ( te
último maestro de Foucault) y ar . Todo. eU · expre an la
cri i de principio del íglo pa ado, la inconf rmidad, el
negativi m , la náu ea recalcitrante )' r v rb rante cau, ada por
un irracionali mo inhuman . Repr entan la pre cupación por
21 Para er el e celente análi i que ha e F u ault acerca de la ílustrnción. como
omplemento. crític.a re pue ta a la preguntada que Kant re ·pond16 en el iglo
XVll ver: FO C ULT. M. obre la ilus1ració11, Tccno , , paña. 2 6 (2• ed.)
22 LB
O. . Mi he/ Foucault. Glosario de uplicacione.. Quadmta. Bueno
Aire , 2005 ( ed.) p. 14.

85

�la muerte una muerte p icótica qu e e parce produciendo y
repr &lt;luciendo una angu tia por la xi tencia angustia in i tent
característica de e te p n amiento que nombró naufragio abi mo,
vací , caída e infi rn a un entimiento d abandono y desabrigo.
Así Foucault, Deleuz , Guattari, Derrida Lyotard, Baudrillard
Llpovct ky, Rorty, 23 entre tros, e unen a e e e píritu critico
penetrado por la Ilustración, n re pue ta a tod este p si.mismo
existenciali ta y decadencia ocia!, de ahí nac n y con ello e
id ntifican, pero a manera d Hegel también e ni gan y e
contraponen a ello . ue con ello e mo primeramente Foucault •
D l uze } d pués e n Baudrillard y Lyotard con lo que 1ructo
el p n ·amient po tmodern , r in taurando una nueva crítica 9u
c mo ya abemo cien u orí ne en I idealism alemán del siglo
XVIl1 d Kant y el de Hegel del siglo
· pa ando por uno de lo
filó ofo , conomú tas, ciól go antr pólogo e historiadore má
importante d l iglo ant pa ado, Karl farx su critica urcó y
frangu ó todo el ·g10
uenaa n es o .fil , ofo e , ·tal
para c rnprender u
cot
de la realidad.

3. La e cuela y us forma de control político: educación
vigilada
El jercicio d 1 contr 1 ' la di ciplina n la academias, en la
univ r.idad y en un context ma amplio d todas las e cuela
up ne múltiple di po itivo co rciti
basado n la mirada,24
en I er vi to
ntir vi to por ' tro ', un ju g de p d r con
implicaciones ontológicas y dialéctica , ya que n la m dida n
qu om determinado, p r 1otr , somo u tanciad por 1

11 Para un mayor e. rudio de la po unodemjdad y e pecial de Rony, R.. onsúl
el
agudo trabajo de Rafael Agui lera Ponale . AGUILERA PORTAL , Rafael Enrique,
"La modernidad e mo proyc t político y jurídi o um ersal''. en Universalidad de lo
derecho hw1w11os y rítica a las 1eorías de la 11amrale:a hw,wr,a en el pragmatismo de
Richard Rorty. Re i ta UT1frer ilas, 2006. pp. 71-75.
2ªFO
A LT. M. Vigilar y ca rigar. (trad. de Aurelio Garzón del Camino),
Siglo
l. Mé i o. 1976. ( ed .J. p. 175.

6

tro. 25 La técnica que on c nducta. del 'otro" reYelado en
e ta forma gracia al para- i :!6 no permite er lo et etas y
cau alidade d I p der, a í como u conc ntracione e paciale
más vi ·ibles como el alón de cla ; aunque el poder en cuanto
productor y reproduct r d aber, en cuanto a u naturaleza
positiva
mucho má util qu el pod r negatiYo, prohibitiv
exclu ivo · di criminant al que e tamos acostumbrado .
La vigilancia, c mo tipo de control di ciplinari , e con tituye
a trav ' de una r d ca i invisible, di irnulada difu ad aparato
y di positiv
qu r gulan hábitos co turnbre idea
pen ami oto y no olo lo regula ino pr duce y reproduce. to
quiere decir que lo di po itiv
on ins rtado , intemalizad
interiorizados p r qui n
on bjeto d tale t · cnicas
disciplinadoras, llevándolo a la última t rma de control: el
autoconcrol, como nos mue tra Foucault, e t aut control e un
' pr grama' . r
[.. .] a gura la elaboración del propio acto, controla d de
1 interior u desarr II y su fase [.. .] el tiemp penetra el
cuerp , · c n 1t do· lo controle minucioso del poder. 28
t pr grama interno gu se in taura d de dentro re-codifica
de forma virul nta al cuerp , la e tructura que lo mantienen
en funcionamiento de una man ra a otra· a e te "pr grama
Foucault lo ha llamado 11omializa.ción.'19 r normal ignifica, no
~ VéaseMARCU E,H," i ten iali mo''enÉri ayrevoluci611,(vcr -i nespañ la
d urelio Álvarez Rem n). Tauru , Madrid, 1969. p. 5--94: Ra-:.ón y Rel'oluci611,
Hegel y el surgimiento de la teoría ocia! (II8d. Julieta F mbona de Sucre , lianza.
Madrid, 1971. pp. 94-122; e te e un cxc lente trnbajo de Marcu referente a la
.. cnomen l gíadel píritu"enelqu haceunamagrúficarefle. i ndelaobrad Hegel.
2• Ibídem .
n FO CA LT, M. Vigilar y Castigar, 1976, p. 155 .
' Op. cit. pp. 155-156.
i!9 ~ s un término que
oucault usa para referi a todo · lo mecanism
di iplina y d control in taurado en I m nte d lo hombre; para "e ·tandarizarlo '',
creado a rravé de ciertas di ciplinru. "humani tas" que tienen porobje~ d tudi al
mi moh mbre. einventala para i nentrenonnalypatológico.MOREY.M.: exo,
Pod r, Verdad, onver aciones con Michel Foucault. Materiales. Barcelona. 197 . p.
52.

7

�r clifi rente; el que e diferent e el extrano el extranjer , el
difi rent e 1 qu preci am nce
ncu otra fu ra de la nom,a.
--. te pr ce de normalizaci, o
lo ra ól uan&lt;l ha ' una
ri de act r ect rial . -e pilar qu par cen funci nar en
c njunt , desd la admini tración del tiemp , ha ta la forma y
emplazamiem d l
. paci . I a ch u:ibución d 1 alon , la
rientación d la entrada y ·alida la di po ici · n d la füa 1
po ici n::unienro d lo reli ve arquitectónic , on ólo una
parte d tod el e quema de p der d mirada . e I da una
prepond rancia a la arquit crura 1 al di ñ encau ado al c ntrol
int rn , para hac rl apar c r a la vi ta a lo qu e ncu ntran
d ntr de la in tituci ' n. jmpi za l ju
d la abertura , de
1
pac1
d lo. pa ill y d l. tran. par ncia _31 &gt;
El i t ma celular de la pri ione y d I jércico, v pla mad
difici de la. academia . La arquit tura, el di ñ
i t mru in ormalJco la nue a tecnología qu vienen a
c
1campo de control in tirucional corporal lo
re ím ne t · cnico , conductual
todo lo m1.:cani mo
di ciplinari . , on tran polado int rcambiad , conju do · e
hablan un a tr , entr e pacio o 1::mplazamiem • , n l
cual
xi te te discur o que
pr pa
r fl ja ·
L pri i a • la in. talacion militare , 1 bo. pi tale , lo
p i uiátric , la. fabrica, · la . cu la man ti n n e ta r lación
d inrercambi . de di p .itiv y m cani m &lt;l contr l. 11 da
sta relaci ne de poder, t da c. ta rede. que e atra i san
mutuamente formando entrccruzam.ient
. tán de únada a
prop · . íto. d I cual
b n ficia la ciedad de contr l. ,
to pr p' ito · n la normaliza ión, la re ulación
·c nomizaci · n d 1 individu .

" FO
ULT. . Vig1larycasri ar. p.177;
:w.hhac referen iaal.atran i ión
qu tuvolugarenl mecanism ymod deu que I d1oalaarqui1 tura,p
do
e u modalitlad fa tu . y de vi •ilan ia ha ia el extcri r. al de vigilan ia y control
1mem .

La igilancia c m m ca.ni. m di ciplinari , la
para
de tar a . Dicha rigilancia qu
a
nar
a í · la m diante el m · todo clínic ,' 1 e
r- ab r. el qu
vi n a in cribir n lo cu rp
1 r ím n d e nrrol
di ciplmari caracterí rico. de la mi ·ma. ..
'lant co n j
clínic determina la naturaleza d 1 obj
)b. en , ci , n

a ex.amen.
· ra máquina di ciplinaria p rmit o u má leo grad de
perf ccionamient el qu una
la mirad l ,·ea t d . 1
Pan · pcico d B ntham32 entra en cenar lu icnd ·u tru tura
p rver a v yeri ta, e e j omnipre nte qu e do l&lt; ve, in que
1 v an a ·1 tra pa. a u mirada apuntalan te &lt;liri 1 nd · a l
má pr fundo d la c nci ncia. de lo vi ilado . lo. cual
tran criben el m
·
r c difican en u er, r pruduc1 nd
e con tan te
la mirada examinadora pen er a.
, n la uni er idad tenem
o rado · · ·
nu tr .
vi ·1ant
pe
ridad con
rón'
· · o-c r bral
pantalla
··
ten m
ra qu vi n pre,·aleci nd de d el
nacim.ien
h ci nd
'r ndtn '' d rurina
apuntand I
la&lt;l re, de conducta anormal ~
ejerciend pr i · n · 1 e n 1 1mpl hecb de pa r y m trar
e a paleta d madera ea d nd e cribe con minucia,
qu '

11 Paro una
n má o mpleta cread I oj
e lIDphcncio
aber y por Jo tanto en el
nacimienru de la cl(nica , Una arq11eologw de la 11 •
co de Jcrem Bentham e una e. l
pe
lar, a manera de amll .
al
·
acontral
in
mirada
a
o. 1pan
en d
in · ri
igílan1e m
1
, el pan
· rce en la
. up
as pri i • ,
er di ciplinario p
qui
e tá vigilan
n e t nue a ie
di · ipllnario.

9

be
J

ía. raíces.
LT. M. El
4-176.
qu en u
uemra una
mirada fiJa
. i ilid
ad~
a ·
b
re
an se poder

�pa a a tra,·' d . u inquisid ra mirada. Y e exactam nt o una
figura, ·ólo e ta 'ahí' en la m elida n qu pu
imb lizar aqu ll
9u nu tr r
n d · concr 1Íflt; mo reproduce u ethos n nu m
cuerpo ) ment . Lo ma tr p r tr lad
n lo pe na1e
antagónic de 1 . alwnn ; emparentad e n I JU ce con el
m 'clic , el p ic anali ta y l . capatace ," repr ntan a un ru • ·l
bi político lo nea ad r ) pro&lt;luct r d la · da p er- ab r,. rdad, ' ,!I poder prod11re· pror/J«e rralidad; prod11ce áJ11bitos de ol?Jeto y
1it11ale.r de rerdad .:w ell tien n y d t ntan parte de e te poder d
conrr 1di ciplinario e que baj este pr upu t mae rro-alumn
alta a la vista., la coacción d la técnica di. ciplinaria.
D e ta man ra, I alumn e bj t d ab r en cuant a
cada m mento el admini tra el p der di ciplinari . í u t nta
pan d I control in ·cuc1on. 1 qu tant r pr ha p r del cual
n
pu d u traer, ·a qu n s pu d liberar del c ntrol int ro
in. taurad en lo c '&gt;di
de u ethos y ~n u er n cuanto t los.
uj tO de ah r ) d po er que r pre enta 1
ag ·nt · de re -i t ·ocia ntra 1 p0d r apunta1'ldo n u per na·
d be de u ar t' trntcgia epi témica y de conciencia qu e
encu ntran umergido y r primido bajo toda a capad concr l,
r pre ión de la en eñanza informaci · n dirigida y ec n mizada. 35
be d recu erar u cam
d acci · n e m ujer p líúc y
tic int aumpir la ·xclu i 'n del , aber que realiza la instituci · n
r u di o ill\' de c ntr 1 inserta capilarmen e.

n la ciencia ociale
humana
1 m cani 10 en el cual el p t:r clisciplinari e
ancho y profundo de la vida miHna,
regi tra e e tiend1.: a 1 1
e. p cíticament · en I cu rp , y n e da la p blaci · n; n la ambici a
11. RDT.. L

2

n.

GRI. .,lmp rio (l• d.)(trad. 1·irJ Bi i ). Pa,d •

obrad Imperio e delimita mu clarament el e nstrucr, de bi poder:

RI poder se e.,presa p1m como un control q11e st h11nde en las
profundidades de las conde11cias y los merpos de la población ~ al
nlÍS1110 tie111po, pmetra en la totalidad de las relaciones sodoles. 36
e bi p der e. una an máquina da ·ficad ra que ec nza
cli crimina, para y rericula a e d 1 incli,--idu alcanzad
por el conocimiento.
un p der que o ene rig o
le
pu d ra tr ar la
celas que deja a su pa o
difuso mimético
nacli lo jerc y todos lo d t atan, los que lo aplican y a J
qui n 1 aplica
confund y a í a gura u pr alecimi neo
en l corpus bio- cial. racia a toda e ta ran cla ificación
incli idualiz ci 'n el p d r
di tribuy d man ra j rárquica
pero e ta n ción d jerarquía e compJ ja ~ ca i • i mpr n
xplica c n la figura piramidal· ta imbol ·a del p d r n 1
cual d ciend de arriba hacia bajo e franja e fragm nta a í
ola. La j rarquía
mani L ta en multiplicidad
en
d codificaci n y r t rrit rializacion · el p r . de plaza d
un . u trato a tr le confiere Yentajru: a uno y d pu·. a orr en
un c n tant ju g dialéctico n el qu p d r y r i t ocia
intercambian y coqu tean mutuam ti •
d nd alcanza su ma) r
complejidad 'div r idad en el qu el bi pod r n o ita ju tificars
a í mi m · la
cialidad } t cnicidad dd pod r lo rillan a
aut xplicar ju tificaci 'n u e realiza a tra · de la pcr n
ta
tienen un e;,:cele
de la produc ·
muy
yeclo
·
ente
pilaridad del poder, difumin
n
at
aunqo
giro muy radical
pane e
ou ault y sus
·chel
ni

. \tifilur _, cu.11i •ar. (trad. d
ureli
arz n del Camin
i •lo
l. 1faico. 1976. ( ed.), p. 19 .
T. 1: Microfísic" dd poder (erad. Julio arela y Femando Jvarczna), La Piqueta. •• fadnd. 197 . pp. 1- 44 .

90

·

· po

de

fe or
. gra

olíticru. en
y te ri o

in

rna. au

innum rab

ob

l. .. /mperio(lªed.)(trad.

Pa

91

}m
a la
uto
el

1eratura en la
idad

o con
ad d
Bi ~ ).

�r.

que n bjet de e t poder. ~ nac el /Jiosaber. r pr entado por
esta part de la poblaci, n a la qu
l aplica el pod r de contr ~
lo mecani mo di ciplinarios amodirigid . De ta manera
cr an nue o ab
, e amplían l di positivo d control y
cr an nue os r gímenes d pod r y de saber el horizonte
c n tituti
d la nue as di ciplina científica y técnica e
d ja entre er, emergiendo y afl randa su rdadero carácter de
contr 1 apolo 'rico, el cual vendrá a fundam ntar otras nuevas
forma de biopod r. 1arcu e ya 1 había planteado, pu d cía
qu l pr gre técnico di minado por toda la oci dad crea
nuevos i tema de dorninaci 'n conu 1, coordinación
admini tración, crea forma d vida y d p der. 3~ a í nacen las
ci náas humana o e o e 1 que oucaulc a.firma, la ciencia
d 1 hombr qu tratan de ju tificar un ci rto u o d p d r.
n u micr física d l poder y n u debat e n
oam
h m ky Foucault plantea aria cue tione, acerca de la
in tirucione en la que a primera ista, u intencionalidad
apar nea r lib radora, potenci naliiadora de capacidade
humana,, in. titucione ne11tras, bien, qu en u naturaleza las
emo com que no ir en a un fin e p cific , sólo o la medida
de qui ne on lo que la utilizan f usan. Pero F ucault u a d
nu vo lo que ahora me gu taría llamar ' la navaja de F ucault" 38
para d sanicular nue era ubjetividad ligada a la apari ncia, a
accident formales que parecen con tituir la instituci ne ,
a í como el cue tionamient
e u fin c m liberadore
c mo b néYol ; para dejarno caer la luz qu de ela lo fines
ultcri re de e tas in. tituci nes (c mo la e cu la, la uni rsidad
l in tituto. d inve ti acione , etc.) y con ello u naturaleza
dentro d I marco biopolitico, 'la razón tec110l6gica se ha hecho razón
-' 7 MARCU E,H.Elhombreunidimen ional(trad.
n nioElorza). ei Barral.
Barcelona, 1972, p22.
1•
e t concepto como una anal oía entre el método de FoucaulL el de
Guillenn de Ockh:tm 610 en el entido en que la ·•navaja de kham" u o como
método lógico y cienáfico para develar la verdad de lru co as. o . e debe de
entender in e tricto, ya que una omparación literal caería en ab urdo .

92

política".

rrabaj en e ta in titucione
n rma g neral
n roda la ociedad alcanza diferentes conn act ne .
e a
u vez el trabajo, el canal , el meclio por el cual e normaliza
e
in taura e te régimen pod r- ab r s dan p r s ntado la pauta
emanada d
to r gím ne y n
le. u ti na p r l
contrario e d m cratizan; toda ta ubj füidad viaja a travé
d t d 1 corpu acial tra pa a I c r bro \ la mente d
todo aquello que e tán e puest
que de al na manera e
entrelazan con la a ta red d 1 poder que recubre tocla la
9

ociedad.
El p d r e ejerce ahora a trav ' de maquinaria. qu organizan
directarn nte lo cer br } 1 cuerpo con el pr pó 1t d • llevarlo
hacia un e tado autónomo de alienación de enajenación d I cntido
de la vida 1 del d eo de creatividad". 0
ta nueva da e de poder ab orb a t do lo indiYidu
vence resi tencia que
originaban por I p der &lt;li ciplinario y
crea a u vez nu va forma y da e de re i tir;
intercambian
p der-r i tencia, entre rná
and
a el poder, má. and
rá la re i tencia qu pr fi
ará as mánd e, d jando v r u
e pectro fant'l mal ant d aparee r c m r ali&lt;lad, ant d
er r al e eo po 'bilidad pa and p r ut 'pico, Ju g p r p ible
Uegando a nece ario y por lo tanto a real. 1 • Bloch y u otología
utoptca, tabl ce lo p stulado de juicio de experiencia, en dond
enmarca de manera un tanto hegeliana, con tint d un manci mo
cálido que lo que
ta ujeto a la condicion
f rmal
experimental
p ible · lo u ta iempr n nt.acto n
la condici n mat rial de la
r al (r alidad); 4:? t
w MARCU E,H . Elhombre1111idime11 io11al (trad.Anonio I na ), ei Barral.
Barcel na, 1972, p.27.
HARDT. M.. EGRl. .,Imperio( J• ed.)(trad.AlciraB1xio), Paid , ,

2 2, p. 3 .
41 AGUILAR. L. F." El pumo de partida de la ontología 111ópica de Em t Bloc/1 ".
DI OLA, Mé ico, Ln tituto de lnve tigaci ne Filo óficas,
A l. F • 19 l.
pp. 145- 1 4.
•~ PEREZ. S . 'Heg l. critico de Blo h " , en Em.H 8/och , sodedad , política y
filo of(a. Uni er idad Autón ma Metropolitana. CIDE. Mé ico, 198 .p 53.

93

�a m1 JWO explica en gran medida (o ju tifica?) las nueva formas
de re i. tencia al poder, en e pecial al p der disciplinario en una
ociedad de control
'La forma establecída d
rganizar la
ciedad e mid
enfrentándola a otra forma po ible "Y
De e. ta manera, Marcu e explica y ofrece la ~ rma de ver
nu tras op nunidad para a1i-iar la lucha del h mbre p r la
mi ma xi tencia, en la cual la práctica d 1 hombre e mid n
por u p sibili&lt;lade hi tórica . Aquell qu en nuestra mente
se empjeza a bozar como alg po ible y e conecta con el
proyecto hi , tórico-materiaJ e puede c nvertir en real y necesario.
En e e ·entido todas la forma y u tancia , ofrecen una
re istencia o rcsi ·cencias una con otra,, cambiando de objcti o
a re istir y creando nue\Ta manera d r i t ncia. De e ta man ra
ucault a· veraba: ''Lo revolución ,umca es más q11e 11t1a to,na de

conciemia ".

44

S. Conclusión
Foucault inauguró una nueva era en el pen. amiento occidental, u
originalidad ,' , u &lt;li cur o inédito a la hora d crear conceptos
con uct modelo , atraYiesa todo nuestro pen amiento· él mi mo
viene a marcar un hito en la hi toria d la id a · él
ah ra, part
de u propia n alogía d la m ral , de p d r, ' l mism e ha
c nvertido en uj t de con cirnient
n di cur o generad r d
verdad: él e pa.rt
productor del aber. h ra, ucault forma
part de la· nueva . trat · que deberán d t mar para c mbatir
lo male de e te mund . in duda alguna c n titu e un fragmentl
y porción d la epi reme del siglo p, ad • de e te nu
iglo,
c mo ujeto de c nocimicnto , pi za de discur o , vendrá a
confi rmar nucrns mecanismo. y u o de poder. Foucault termina
"
R U .H.Elhomhreunidimen iona/(trad . Anonio I rza). ei Barral.
Barcelona, 1972. p.20.
OU
LT.M.Andlísi~deMlchelF011cault tr.id.Berta tolior)."Rc pue ta
al írcul de pi temología'·, Tiempo ontcmporán o, Bueno Aire , 1970. p. 225 .

94

por auto urnergir e en su di curs , engull a sí mismo· la ombra
que una vez llegó a r cubrir a lo peo adore po terior a él 11 gó a
cubrirlo por igual.
Foucault e actualmente una herrami nta de diagn, tico
cultural, político, ético y filo ófic d nu tr ti mp pr eme;
u obra, penetrada, influida re e tida por todo el pr , ecto
moderno de la Ilustración que no deja de er un embate a la
irracionalidad del i t ma de la ociedad, del mundo en cuanto
realidad por lo tanto n cuanto posibilidad d
r en p tencia,
e ahora má vigente y vigorosa. u peo ami oto como lo elije
antes, e un índice em rgente de las contradicci n imp rante
en L mundo; la e peranza e ha ad lgazad d, cada a década, el
igl pa ado y e te iglo e han llenad d ttag dia , de tremenda
inju ticia de descomunale de pr p rcionalidade y de mi erias·
e ahí donde urg n e a c ntradicci ne de los pro ' ctos , tico libertadores, donde debemo de olver a cue tionar l
fundam nto , cau a fine
medio de todo nu ero saber u
intencionalidad humanista; d bemo, de volv r a reapr piarno
e conocimiento velado por la jerarquización y la e pecialización, de lo proce o real qu e taban parad del sab r.
nue tra tarea la de con truir una mejor realidad, redir cci nando la producción, la forma y el contenido del sab r,
inclu ive enemo que ir aun má allá; la critica funciona como
peldaño para una concepción del futuro en ba e a u
posibilidad d l ah ra, la erdad ólo pued s r ta.bl cicla p r
la de trucci 'n de I hechos dado que aparecen como índice
po itiv d verdad, y e to ólo pu d
r po ibl mediante una
violencia crítica, 45 martillando la verdad, fragmen ándola
Jl HABERMA ,J. La /6gica de la cien ia wciale (Manuel Jiméae1 Redondo).
Teca , Madrid 1996 (3' ed.), p. 440. Para ampliar un e. ludio a profundidad obre
e te gran pea d r críú d la
uela de rankfurt, Wd., GUILERA PORT L •
Rafael ," aturaleza,justifica ión y on tilu ionalidad de la d bedien ia ivil'' en
Teoría poUtica y jurídica, Porrúa, Mé ico, 200 . pp. 75-91. También puede
on uIta en el mi mo libro el capítulo dedicado a: "Di. tinto modelo de ciudadanía
democrática y co mopolita .

95

�f

decon. truyend la: el saber

hecho para hacer tajos.

/ooq1ai1

110

ha sido hecho para comprende" sino

(, ,,llz11/r7

ru:;

Bibliografia:

46

uando e habla de p det, de aber de técnica
de
4
dispo iti
dt: contro~ e e tá hablando de política " y d 'rica·
la política invariablement se reví te y e conforma de r lacion
d p der- ab r } en una manera aun más xplícita de técnica y
d di p itivo de control, y no olamente d la política
practicada a ni el d gub rnamentabilidad ino a rnicr niv le
a a.iv le mol cular diría uattari. 48 ada per. na cada cuerpo
es revestido por la p lítica e c nformador de la política, a í
como cada per ona por u naturaleza mi ma de ser-aq11f-fllismo y
ser-con-otros, e penetrado por la ética. La política e explica por
la relacione de poder de un cuerpo y otro, y la ética por la
relaci n del ser (consigo mi mo y con otro ), así que no pre carie
at nc10n a to h cho n lo qu el p der el aber, las técnica
el c ntr I la p lítica y la ética tán i mpre li das y en la gue
una det rminan a la tra
negar la natural za d la oci dad
y por con ecueocia, negar la naturaleza ra.i ma d 1 r humano y
en consecuencia traicionar todo el pro ·ecto ilu trado. E decir,
traicionarno a no otro mismo negándole el carácter d
inmanencia y pre encía actual.

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1éxic

1 41.

9

99

�LA FILOSOFÍA EPICÚREA Y SUS
IMPLICACIONES EN LA
POSMODERNIDAD
ylvia Jaime

Preliminar
Er PROPÓ ITO DEL PRES · E trabajo es analizar el hed nismo egún
Epicuro contraponerlo con el hedoni mo que e da en la
po rn dernidad con la int nción de e clarecer qu el placer epicúreo
dista mucho del placer tal como e ve en la soci dade po moderna .
Hoy, en el cont xt del nuev mileni ]a po ·modernidad
ncuentra estr chamente vinculada a la etapa del llamado
capitali mo tard1 , expre ado como una nue, a formad concebir
un mod lo económico d corte planetari promo, ·d p r el
impacto de la gl balización y lo cambio usci ad , por la
mi ma, aunado a ello, la nueva tecnologías d la información,
la cual . r penden a la acelerada vertiente del desarrollo
del conocimiento, 9u reba a en mucho I límite d la
modernidad ilu trada } por upue to la forma d ver la moral v
u c turnbres.

• Profe. ora de la Fa ultad de Fil ofía y Letras,

11

L.

�f)·lr"'

1. Filo ofia de Epicuro
I goz.p ts el pri11cipio
eljin de 11na 11ida dichosa
picuro

•

•

acid n la i la d amo entre lo año 341- 42 a. . picuro
hubo de emigrar a t na en donde fundaría, p r el año 3 6
a. . u e cuela filo ófica qu pa arfa a la hi toria con el nombre
de 1 jardín, po · er co tumbre d u eguidores el reunir e en
l jardin s d
tena para di currir s bre su ideas filo ófica .
picuro moriría alred d r d l año 270 a. .
_, 1 epicur í m apareció en la decadencia del mundo
grecorromano. Despué de Ari tótele la fil ofía tomó rumbo
nu vo . Po terior de filo afias tan impactante de I grand clásico
(como ócrat Platón ) Aristóteles) no cau ó poco a ombro la
predica del fil ' fo de ainos en e pecial, el hecho de reconocer
simple y Uanament u interé por la buena vida placentera. o
ob tanre, u fil fia impatizó c n un bu n núm ro de eguidore
entre ello , cierto individuos p t ntad como Lámp aco, quien
había invertido su capital en la fundaci , n d E/jardín, institución
filosófica donde picuro en eñaba y practicaba u ideología a la
que tenían acce o tant hombt y muj r a quiene animaba a
vivir y studiar el plac r en u comunidad.
Lo qu impacrnba de inmediato en u filo ofia era el énfasi en la
importancia del placer ensual. El go-zp es elpni,cfpioy elfin de 11t1a vida
dichosa, 1 afirmaba Epicuro, confirmando lo que mucho habían
pen a d d antaño, per que rara vez había aceptado 1a filo afia.
Para picuro esta claro qu el equilibrio en la consecución de
lo placer r pr senta un ímb lo de abiduria. aber equilibrar
el g ce e , pu , otro de los objetivo de la filo afia.
1 Alain de B rton . Las con. olac/011e de la filosofía . Tauru . Madiid. 2000. pp.
58-59.

1 2

/11i111&lt;

Para Epicuro la filo ofía debe t ~ r un papel oteri lógico,
e to es, d be aJ ar al hombre: ¿ al atl de qué? D 1dolor, d la
desgracia, de la mi ria en que vive. na filo ofía que no cur
la h rida del alma no tiene para él ningún val r. l fin último
d la actividad fil ' fica deb er la felicidad, y todo ab r qu
no conduzca a dicha felicidad debe desterrar e. aber quilibrar
lo goces es pue , otro objetiv de la filo fía.
picuro distingue: el placer de lo encido y el plac re piritual
que produc n gozo.
Re pecto al primero (placer de 1 s sentidos) es impo ible atisfacer
t do l d s o d nuestro
ntido , pues ati fecho uno, se
engendra tpso facto otro. Lo mejor limitar al máximo tale d s o
bu cando la ausencia del dolor ensible [la aponía ~.
El placer fundainental que puede lle amo a la felicidad e pu ,
el placer e piritual Oa jara], gracias al cual conseguirem la
tranquilidad d nue tro ánim [atar~-ia Lo que el hombre d be
bu car es la paz interior, n l afán de la riqueza mat ciale gue
tanto daño han ocasionado a la humanidad. ólo así erá la per ona
verdaderamente fi liz. La única superación del placer e pi:citual e
halla en la afirmación d Ari tipo d que eJ h mbr sabio y prudente
aunqu bu qu
d ee el plac t lo domina y no llega a e tar
e clavizado por él: 'tengo, no o , tenido" (Di' en Laercio, U
75). H aqui la racionalidad d filó ofo hed ni, ta.
La mi ión d la virtud n la fil sofía picúrea e exclu ivamente la de el gir, emr lo po ibles plac re presente qu e tén
ante oosotro · el má int n o. Tal es el papel que i tipo t rga
a la phronesis 4 la prudencia. stá dar que el equilibri en la

1-

u en ia de dolor.
Ténnino qu por primera vez u ó Demócrito más tarde los epicúreo y lo
e toi os para de ignar el ideal de la imperturbabilidad la renidad del alma,
derivado del dom.ínio. obre la pa ' Íoac o de u extirpación. icolá Abb gnan .
Diccionario de Filosoj(a. Mé ico. Porrúa, 1996.
• Phr611e is del gr. Hr6nesi . Laphr6ne is desd Ari tótele algo concerniente con
el ·•saber morar· y é te, a u vez. n
un aber objetivo orno la (teklme) teklme que
limita a con tatar hech s. ino que e enfrenta a lo hecho y lo conoce porque
afectan inmediatamente [Parhó (del rathós) afección.emoción. p ión].
1
J

103

�\ ki,1 (a1w

con ecución de los placere r pre. nta un ímbol de abidu.da.
aber equilibrar el oce e , pue , tt d lo bj tiv de la
filo afia.
El epicureísmo gozó de numero o irnpatizantes entre lo
qu .e ncontraban t do cipo de per onalidade .
lot s Timócrare Hermarco !domen o Metrodoro
Hedeira eonte o y u mujer Themista (qui n s corr pond na
u primera generación).
demás, profe aban un ran r sp r por u maestro ha ta el
punro que entre llo e hizo faro a la igui nte máxima:
' ompórtate iempr com i Epicuro te viera". Dicho
discípulo
ncargaron de extender su doctrina en ia Menor
gipt Italia ,
paña. ri tipo fue uno de us máximos
difuso re quien a urnía que el ob ·etivo fundamental del er
humano radicaba en la saci facción del hombre ' todos us
sentidos. us di cípulo n sólo limitaron a c piar la te i d 1
maestro, ino que de arr liaron alguno a p cto de la d ctrina,
tal
el cas de letrodoro (íntiro amigo de picuro), que
profundizó la te i epicúrea del placer catastemático (placere
naturale y n ce ario propio de la entereza de ánimo que e
basan en la privaci 'n del dol r fí ic y moral).
o e de extrañar la frecuen e filtracione de epicúreo
renegados que nunca entendieron lo principi s 'tico-roorale
d ·u maestro tergiversando u t si . sí no encontramo con:
a. 'Timócrate h rmano de Merrodoro s ci d Epicur
propa · el rumor de que éste tenía que vomitar cl
ece al día
de lo mucho qu tragaba, aunque u comida ra ncilla
prefiri nd eJ agua al vino y e contentaba con una c mida a
ba e d pan, verdura y li a. qu ell s mi mo cultivaban.
b. Diótimo Estoico tomó la cruel iniciativa de pubjjcar
cincuenta carta ob cena que, egún decía, había e crito Epicuro
cuando e taba borracho y en pleno frene í exu.,.11. 5
~

Diógene Laer io. Vida de lo filósofos más ilustres. Porrúa, Mé ico, 1984, p.

251.

1 4

c. Ha ta el u o común ha degenerado tanto que el adjeti o
epicúreo, (ea) se incorpora al vocabulario para de ignara
''la per ona que aman lo placeres en uales". (DRAE).
egún i tZ che, su nemigo fuer o lo re pon able de 1a
ioYer ión d lo auténtic valores repre entado por la filo ofia
de lo pr acráticos e incluso, de lo ofista .
... picuro menciona cuatr cau a de la infelicidad: El rem r al
de ttno el t mor a los dio es, el temor a la muert y el t m r al
d lor.
La lucha contra e to miedos que ioguietan al ser humano es
parte fundamental de la filos fía d
picuro· a Ja cual e ha
designada como e] t:, trafármaco' o medicina contra los cuatro
miedo má general y significativo : eJ miedo a los dio , el
miedo a L1 muerte, el miedo al dolor y el mied al fraca o en la
bú queda del bien.
La bú queda del placer n debe er ci ga ino iluminada por
la prudencia (phrónesis). Para ello, nuc tro filó fo formuló lo
iguiente precepto en lo que hay que bu car el placer rehuir
el dolor de modo prudente . racional.

1. Hay qu ac ptar el placer pre ente.
2. Hay que r chazar e1 placer pre ente, i la razón prevé
que de él e derivará un dolor futuro uperior.
3. Hay que rehuir el dolor pre ente.
4. Hay qu aceptar el dolor presente i la raz · n prevé que
de él e derivará un placer futuro uperior.
" na vida abia y moderada, guiada por la inteligencia y la
prudencia, n 11 ará, in duda, a una Yida má, el Yada y
tranquila y, por el contrario, una vida de rdenada y frívola n
conducirá a mucho male ".
n una ociedad con umi ta e mola nue tra dond la vanidad
y lo ap titos de la carne e tán pr ente c.:n t do el univ r
publicitario que incita a c nducta de ordenada (el nar i i m

105

�.\'¡/ii'a /uin1c

1 ,

La palabra ami tad vien del griego philía.

Si quieres hacer rico a Pitodes,

una palabra que indica un vínculo afectivo, tiene una larga tradición en ecia d d
tiempo de Homero. Aristóteles fu uno de lo grandes filó ofo
que tambi 'n aborda el tema d la ami tad en su ' tica 1comaquea.
Epicuro exalta la ami tad entr lo
re humano como una
d la mayore virtude y un de lo mej re pi.acere d los que
puede gozar. La amistad proporciona un apoyo en un mundo
hostil y extraño.
una ayuda no tant p r lo qu lo amigo
bagan efectivam nte por uno c mo por 1 hecho d aber que
p clamo contar e n ello en caso de er nece ario. La amistad
Uev · a picuro a fundar u propia e. cuela en tendida como un
lugar de encuentro, de di frute de diálogo y de e tudio así como
de recu rd gozo o de lo amigo que , a han desapar ciclo.
El filó ofo de amo bservaba que: De todos los medios de los

110 til/tJJet1tes SIIS riq11ezas-

q11e se arf!Ja la sabid11ría para alcanzar la dicha e11 la vida el //lds

dis111ÍJ11!)'e sus deseos.
Epicuro

importante es el tesoro de la amistad. Hasta tal punto era Epicuro

exacerbado el abuso del h donismo, 1 marcado nihili mo de la
era, la sobre explotación sexual ... )
ca iona l tra trocamiento
de lo valore lo que ya e muy común n nu era ép ca. sto
on los mal tar de la ociedad c ntemporánea. e olvida o e
ignora lo que nue tro abio maestro con ideró en relación a lo
verdader placer : Siempre serán cosas de sabios.
Para Epicuro lo biene mareriales y las riqueza no bastan para
ser feliz. i recurro al médico e porque con c má qu yo d 1
cuerp humano us funcione • la nfermedad qu l agu jan.
Por la mi ma razón, cuando el alma sufr
nue tro e pmtu tá
enfermo recomienda r currir a la filo fía para bu car la paz y la
felicidad.

1.1. Lo buenos placeres epicúreos
... n una ocie&lt;la&lt;l de consu.m como la nue tra, el dinero e uno
de los principales medio para pr p rcionar el gozo y el placer
que el hombr nece ira}' adquirir biene rnateriale y sati factore
caros. En la filo ofia epicúrea no caben e tos parámetro . picuro
proponía n ñar a u s guidore a bu car y cultivar lo
"bu ·n placer • " lo placere ~ ublime , e piritual y v ncer
la tentacione concupi cent y lo· de eo Yan . ntre lo
buen . plac re "pi curo considera tre fundam ntale :
ami tad, la lib rtad y la reflexi · n.

1.1.1. La ami tad
De nadie se ha de se11tir envidia.
Pues los b11enos no lo !Jlmcen) los malos,
cuanto 111ás afarl1111ados son,
f(l11/o 111ds .re perj11dicu11 a sí misftlos.

~picur
16

partidario de la buena compañía que r com ndaba hacer lo
po ibl por no comer nunca en oledad:
Debes exa11!i11ar ro11 q11iines ro11m bebes porq11e llenarse de come sin 1111 amigo
eJ ti1•ir la vida del /eó11 o del loho.
xi timos a meno que alguien epa d nue tra exi tencia;
cuanto decimos car ce de significado hasta que algui n lo
compr nde, y e tar r deados de amigo equival a la e n tante
confirmación de nuestra identidad· u conocimienco y u
pre cupación por n otro po een ll. facultad d arrancarno de
nu tra paráli i .6
El amigo e a9u 1 qu afuma nue era exi tencia. ~ do lo que
p o amo , decimo o hacem adquiere igrúficad n tanto qu
ouo no oiga n compr nda y no ntienda, eso
lo que no
pr porciona la confirmación de id n 'dad propia.
uando platicamos e n el tr , y el tto realment no
e cucha e imere a por n sotro no importa de qué hablem
6

lain d B tton. Las onsola ion

de la filo ofía. Taurus, Madrid. 2000. p.

66.
1 7

�lo importante s que al charlar ambo n , rec oozcamo
mutuamente, po eemo un lugar n l mundo y c nfirmemo de
e ta man ra nue tra xi tencia. ¿ o es e panto o? ¿ha encido
alguna ez que aunque e tero acompañado , pued er qu
n sinramo tan olo ?
La ami tad nació d la utilidad p ro e un hi n en sí. El ami o
no
qui n bu ca i mpr 1 útil, ni qui n n lo un nunca la
ami tad ya que I primero con id ra la ami tad com un tráfico
de v ntaja , el egundo d tru ·e la confiada e peranza d ayuda
qu con tituy gran part d la ami tad. 7
n ami o v rdad r nunca n
valuará con 1 parám tr
del mund , por l c mrario, e im re ará p r 1 rná íntimo d
n . otro , vicever a. Qué peo amo , qué ntimo , cóm e. tam
erian u prioridade hacia no otro . n el lenguaje epicúreo
rico setia aquel qm tiene 11n an1igo. ue. tro filó ofo advertía qu un
puñado de amigo aut 'ntico
capaz de di p n amo el amor}
1respeto que ni iqui ra una fortuna material podría r portarno .

De todo manto la pmdenria 110.r q_(rece
poro la Jelicid(ld de lo tida,

lo '"t!J'Or es, co11 11111cho. el logro de lo amistad.
~picuro

1.1.2. La libertad
El ai lar d l r t del mundo

vivir en " l Jardín" ra una
t rma d va&lt;lir 1 ver. obligad a trabajar para g nt qu n
ra. d . u agrad ahí , lib raban de l caprich humillant d
lo patr ne y autoridade . Había qu liberarse de la cárcel de lo
mti11ay de la política y para c n eguirlo, fi rmar n una oci dad d
producción d aut c n uro como una c muna d nde aceptaban
la ,-ida simple a cambio de u indep ndencia.
e dedicaron a la agricultura, entr tra co a ·, y culti aban
{fü·er o vegetal , para su alírn ntación. u dieta no era lujosa ni
~

7

entenc1a!&gt; Vaticana . 39, 34. 81gnone. .

10

abundante, p ro si e pre cupar n por la azón, tratando de hacerla
sabro a y nutriti a. C mo 1 explicara ·picur en una. carta a u
amigo 1 n c o, el sabio de la co11Iido noprejim en abso/J,to lo 111ás ab11nda11te
sino lo 1JJás agradable. us guidore acrificaron la vida luj a, u
po.10 n dentr d la política, u relacione
oal y u
n ara d la libertad la implicidad, la eocilk:z ~ la paz.

1-!,!Je de la política co1110 d01u11a •destmclom de la tido dichosa.
La ca. a de picuro emejaba una gran familia en la gu al
par cer no había lugar para la tristeza ino tan ól para la
impatia y la amabilidad.

1.1.3. La reíle ión
La reflexión c nstituye la catar j del alma. El di. rtar . br lo
propio pr blema l traía a paz del e píritu qu el alma
nec ita.
platicaba obr ll •,
r fl xiona,
di cut n 1
pros y 1 contras y, de e ta man ra e ahuyentab, la an i dad .
eliminaba lo contingente nrs11s lo nec ari (que era el placer).
Por o era mu important la r flexión (re-flexión) qu ej reían
tanto en forma oral c mo crita d e a gimna ia r fle.·i a
re ult, r n grand e critor . gún Diógen . 1 reí , kteo&lt;lor
e cribió aJ m no d c Libr , entre lo. que fi urarían 1
d aparecido
iparato para lo sabiduría y J) la e1~fer111edad de
Epicuro. ra a ombro o er c · mo redituaban dicha. rdlexi m:
dond afloraba la inteligencia y compren i ' n d I hu ' . pedc
del jardín.
~IJt1bio debe ho.starsea si1J1ismo 'lwar lapa· ti,tnior, quees elph,cer 111,is i11tw.w.

2. Filo ofia epicúrea en el conte to d la p

m dernidad

2.1 Hedon.i mo
E1 he&lt;loni m . iemprc ha sid y erá pieza intrins ca d la i&lt;la

109

�~

del hombre. i: o
puede separar al hombre del placer, va unido
a la felicidad qu
l fin upremo de tod
er 1v1ente
[ · tótel ] .
pu
natural que e bu que el plac r · huyan
de] d 1 r: ... part de la o nduc:ta humana; la felicidad del hombre
e u fin uprem , el plac r [hedo11é}. El plac r , por con igt¡jente,
el principio , el fin de la vida feliz. El hombre tiene que co11seg11ir lo

felicidad q11e consiste en obtener la mqyor cantidad posible del placer, que
es el tinico bien;_y etitar el dolor, qm es el único JJlal.
n la edad media, el hedonismo se concentra en el placer de
1a meditación r la reflexión, en la búsqueda de Dio , Ligado a la
fe y la razón. Má tarde la ilu tración fomentó la idea del
hedoni m epicúre a través del art lo bello lo sublime la
razón- ma con el de,·enir del ti mpo la p anodernidad areciera
borrar cualquier objeci · n entre la razón el hedonismo, inclu o
la propia modernidad alim nt' la creación de t enología
consi t me en inmen o para el placer. D
ut nb gala pren a
e crita y de la televisión a Internet e han generado tecn logía
que han de embocado en alimento y e tímulo de lo sentido .
C rno pudirno ver, para Epicuro existen cuatro co a qu
n cau a de la infelicidad del hombre, las cuale ha venido
cargando t da la, ·da han ido razone importantes para llevar
una vida er na • Libre de preocupación: 1 t mor al destin , el
terno a lo di
, el cero r a la muerte y el temor al dolor.
alicemo , pue , e ta cuatr cau a, de la infelicidad que
eñala ~picuro y que la vi ión po moderna tratad evadir o b
entidade contemp ránea . Verem s en qué con i ten como
on diluida en la ociedades llamadas del capitaü mo tardío.

2.2. El temor al de tino
gún Epicur , el t m r al de tino era algo que el h robre n
p clia e ntrolar y qu trataba de disipar de mucha manera . Por
j mplo d áa:

/n,1 },111m

n el ho,11bre no hay.finalidad. no ha)' más que el azar. Por lo tanto,
q11e te111er al destino porqlle no existe. El destino es ine/11dible y
está marcado por los dioses.
ntonc para qué luchar contra l de tino: pues no hay nada
te111ible en el hecho de 11ivir para q1tiet1 ha comprendido a11ténticamente q11e
no acontece nada temible en el becho de no 1•itir.
ht!J'

110

El d stino no no
n ibl únicament
pathos) ya que l pa
qu I futuro dudo

compete, ademá
en el o del placer
hemos de bu car el placer pre ente (paron,
ado se ha de truido y no existe, mi ntra
o yno abemo con e rt za i erá (At neo,

I 544). 9
En la actualidad i odo tan inci rto el d tino, la
po modernidad hered ra del exi t nciaü mo, el pragmati mo y
utilitarismo la vida int n a, v1vida al día y in preocupar. e mucho
por el d tino. "... cada día traerá u propio afán . ,u
í que,
para qué pensar en el de tino r lo que no deparará el futuro, si
todo
tan efímero y tan fugaz, lo meno que e nece ita e
pen ar n el futuro. e ha de recordar que el futuro no es ni del
tod nu tro para no ten r la ab oluta esp ranza de qu lo ea
ni de e perar d que del todo no lo sea. 11
Lo anteri r no quiere decir que a la gent no le imp rte el
futuro. Lo qu no le interesa e pen ar reflexi nar en un futuro
racional product de ]a circun taocia y del cambio que el
individuo j rce en ella .
bu can lo horó copo que iempre
clicen co a bonitas; lo videntes, que
hacen rico c n t da
u charlatanería · el ch.amán que está de moda, entre mucho
tr p r onaje .
Por upuesto qu en la posmod rnidad farx no e conoce, no
xi re, e borró d la memoria con la caída del muro de B rlín en
198 y, la modernidad queda en l aire, en cl qu todo se desvaJ/ece.
q

Gran Enciclapedia Rialp.

Mt. 6:34. /a Biblia .
ChantaJ López y ornar Cort ' . Epic11ro. Texto!.. Primera edición cibernética.
febrero del 2004. bttp://ww, .antorcha.oet/inde bibliotcca.html
10

ánchez. An ulio. WHed ni mo digital". Etcétera, ábad , l de julio de 2006.
Véa ·e también La era de lo a/ecro en Internet. O éan , 2001.

110

11

111

�\ •/1'1.1 }illl!II

egúo nuestro filo o o:

... los hotJJbres son prod11cto de la.r drc1111sta11cias , de la educación, y
de que por ta11to, los ho1J1bres fllodijicados son prod!fcfo de dmmsta11cias
distintas )' de 11110 ed11cación modificado, olrida q11e so11 los ho1JJbres,
precisat11enle, los que hacen q11e cambien las cim111sta11cias. 12
2.3 El temor a los dioses
Quien 1111 día se olrida de lo bien q1te lo ha pasado
se ha hubo vit!Jo ese f!lismo dia.
p1curo

Epicuro no negó la exi tencia de I dio e , pero mantu ·o con
fuerza que como "ser s b lic e imperecederos podían no t a r
nada que v r e n lo, a untos humanoL, aunque gozaran
cont mplando la vida de lo buenos mortal s. L:, rerdadera religjó11
desca,zsp en 1ma cot1fen1plación similar por pa,te de los humanos de las

,,idas ideales de los dioses elevados e invisibles.
Lo di e exi ten y están c mpu t d átom a refirme, ,
mL perfecto , sutile y hermo s que 1 d lo b mbre . Habitan
en jardine hermosí imo . o forma.ron 1 mundo ni lo conocen
ni intervienen en lo a unto humano , por llo no hay que temer
a lo dio
l igual qu la fil
fía teológica de picuro, n la
p mod rnidad no xi ·t Dio ya que
una carga mu~' p ada
qu d j ' la tradici, n judeo-cri tiana y qu ha
nido
atormentando la vida del hombre.
j para :; picuro lo di e no in ter nían en la ida d la
per ona y 'lo e dedicaba a contemplarla, en la po. m d rnídad
cobran ida una gama heteróclita de dio
gu n j re n ningún
poder , in embargo, actúan obr la vida p icológica de la
p r onas.
12

Karl Marx. Te is sobre Feuerl?ach .

112

En la po modernidad e pregona &lt; j Dio ha mueno ... tod
e tá permitido' , entonce de qué pre cuparno.. r o ob tante, exi re
la má extraña exhibición d dio. e de todos colore , preferencia y
gu to . Reaparecen los cult primiti os y mucho teólogo
po moderno luchan por e tablecer un ecum ni mo qu aminore
diferencias ' conflict te 1' gico entre la clli r a religione del
mundo.
•nrr las nueva forma de religio idad flor ce el gusto por
1 e térico gue a d d lo ulgare horó c p ha ta la
ofi ticada rew Age en u bú queda afano a d olucione
alternativas en donde todo tiene cobijo.
Contamo con una nueva cultura mística donde e dan la
más diver a y e pectaculare forma d religio idad, medicina
alternativa mú ica, fil ofías ... en fin, todo un e tilo de vida
qu incluye un arco iri de modo y co tumbre para t do lo
adepto . Por mencionat cenemo :

incretismo Cuarto Camino, urtfjieff, Kan11a, I édas éspin'lislJJO,
Sincronicidad, Era de Amano Transcendencia y M1rlti-di111ensio11alidad
demás de un innúm r de mit
, misterios que envuelYen
la Yida po. mod roa aquí no tía el paao para ñalar u
caracterí cica ~ en qué con isten.
La paradoja e qu entre má incrédula ·on la
ciedade
entre má e de acr &lt;litan con u práctica , ,·ario. de lo. pilare
fundamentale de la m dernidad Qa familia tradicional, la igl ia,
lo. partid p lírico y la patria), v o ab ctado .
individuo
e vuel en má frágile , iendo fácilmente pre a de lo di cur os
y cult , promovido por mercachifl y orate . . . el cir que a
may r pluralidad aut nomía individual v
expan ión d l efírner '
,
ma 'Or interé d pierta por dotar e de Jo refe enteL mí tic .
A í 1 que dibuja claram nt e te replicante que \ repertori
de religi nes qu
tan en la ciedad p ·moderna e refl j
qu
· e ncingent porqu la e nclu iones , lo m tarrelar

113

�han dejad de tener encido para el gru o del

habitante .13

2.4 El temor a la muerte
Todo lo que co111ienza, ter111i11ü;
lo q11e pame, perece;
lo q11e aparece, desaparece;
lo que se endmde, se apaga;
lo concebido, se aborta.
ra e popular)
Epicuro le preocupaba en especial qu tanto u ami
c m él
apr ndi ran a analizar us ansi dade concerniente al dinero la
muerte y lo obrenatural. Epicuro defi odia al p n, ar racionalmente
en la mortalidad no daremo cuenta d qu nada hay ino olvido
tras la mu rte qu 'lo 9u con u presencia n mole ta sin razón
alguna hac ufrir cuand e e pera". Re ult.a absurdo alarmarse
por anticipad a cau a de un e~ tad que nunca experimentarem. s
ya que 'cuando om , la muerte no e y cuando estarna muerto ,
no.orno".
n la filo ofía epicúrea odo e tá compue to d átomo
férico li o y móvile . AJ momento de la muerte los átomo
e paran y vuelyen al torbellino d su pr pio m vimi nr . o
hay ue tem a la mu rte p rqu e una liberación d todo 1
mal . demás, nada exi te despué d
ta vida in 1 átomo
9ue
unen y e di greg-an indefinidam nt .
La muerte e , pu s, l má h rr nd d lo male , en nada
no atañe pue mientra n otro vivimo ella t davia no viene,
y cuand ella vien n
tr ya n v1v1m . í, la muerte no
contra lo vivo ni e contra lo muert pue~ en aquello toda ía
no e tá en é to, ya n e, tá.

13

recto c n cimi oto de gue la mu rt nada e para no otros
hace dich a la mortalidad de la vida no p rqu añada un tiempo
infinito, ioo porque elimina el an, ia de inmortalidad. ada
temible en efecto hay en el vivir para quien ha comprendid
que nada temible hay n el no vivir.
Frente a una cultura /i ht indolora acomodaticia n habría
por qué dejar de manife tar ante el suceso d la mu rte. JO
duda que el hecho ineludibl del fallecimiento de algún r
amado no deja d impactar a la may ría d la culturas. in
embargo, en la cultura p m derna e lucha p r r st:ru1 valor
dolor, pena e importancia a la incomodidad de te uc . Para
ello e ha producido una eri de no edade qu tratan d evadir
el dolor de la p, rdida de algún er amado y en caSI ne no t.an
amado.
Veamo a tánat en el ritual de la po mod rnidad. n la
po mod rnidad la muerte iempre rá la muerte del otro
nunca la nue tra. La parca es encillam nt ustituida p r otro
di, tractore que ayudan a di minuir la cri i provocada p r el
dece o del pó rumo. La muerte no cien e pacio en lo ti mpo
po modernos ni iqui ra pi n a n !a muerte de uno mi mo.
Ante la muerte nadie tien a egurado ningún futuro. ·ntonc
para qué pen ar en la mu rt i la vida e bella". La mu rt:J
¡va •a, qué infierno! ¿Por qué d jar atormentar por lla? hay
qu ignorarla pa arla inad,ertida brincada ridiculizarla, p ro
evitar a lo máximo ten r que afrentarla.
picuro n eñ' que la di lución del cu rp n la muerte
c nduo a la disoluci 'n d l alma que no pued ex:i tir fuera del
cuerpo , por ell no hay vida futura p ible. D d qu la muerte
ignifica la xtinción total, no tiene sentido ni para I vivo ni
para lo muerto , por lo que recomendaba:

AcosflÍflJbrate o considerar que la m11erte nada es contra nosotro ,
porq11e todo b-ie11 mal está e11 el se11tido,)' In 11merte no es otra cosa que
la p1it-ació11 de ese sentido.

n hez. Antulio. Hedonismo digital.

114

115

�1J/rtn

la 'poca d 1d pli gu de la muert
de D jo y de u con cuencia , no ólo como una toma d
p ·cióo d
ietz che ( i Di hamu to...) in como el pacio
, el tiemp d u realización en la vida cotidiana. ab mo qu
ha.e r frente a la muerte de un er querid en e to tiempo carece
d 1 ap y que ocrora brindaba Dio para lo creyente y lo no
ere ente , pues ubicar en l h rizonte de cada duel fecth·o las
con cu ncia de la muerte d Dio obre el contenido, la expr ión
, el componente real d vivir la pérdida de algo. Perder un algo del
qu 'no e ab ' a ciencia cierta qué e perdió con él o i c n esa
p 'rdida gana algo el doliente.
ue tro filó o~ era partidari del suicidio c mo una alida
cuando d plano n
p día oportar I dol r. ... n la
p modernidad e ab ga p r la eutanasia, la mu rte asistida, el
morir con dignidad · no é cuánto e 1' gane más, hasta
defiend el der cho al uicidio por cau a del d empleo. 14
El velorio e una ceremonia má en la que convive }' platica
muy am nam. ate de mil y un tema en donde el difunto no e tá
invitado a participar aunque ' t ea el pretex o para encontrar .
e erdi · la antigua co tumbe n que lo deudos y amig
cercano al difunto pa aban t da la noche (o noch ) en la
funeraria ha ta llegado el m ment del funeral.
Re pee o al funeral n hay que preocupar e hay que e
prácticos ' dejar atrá el r mantici mo de lo pant n con oda
su gama de monum ntos que e ocan la vida d l que parte y el
am r d lo qu
quedan; m jor es el uso del crem atorio. Con
e te procedimi nto e evita la mol taco rumbee de asi tira lo
cementeri
e mprar fl res hacer lápida , limpiarla y a istir en
d terminada fi ch a vi itarl . Es má cómod práctic y ha ta
re ulta má económico porque n tan · 10 economiza din ro
ino también ti mpo (que e ran entaj
para emplear e n
tras e a má alío a y r dituable ) e fuerzo qu puede
emplear en beneficio de disfrutar tu propia rida. o cab duda
1-1

Véa ·e:

i ian Forrester. El horror eco116111ico. FCE, México. 20 3.

116

J.110.

que re ulta má práctico. ¿Para qué ga car tanto? t tal el muerto,
muert e tá. Tal parece qu en un futuro no muy lejan tenderá.o
ad aparee r lo cementerio con su intere ante · monumem
de reliquias hi tórica . De e ta manera
pr . enra tónatos en la
po, modernidad.
Tal e la po m dernidad Ji era, in atadura, in exe uia in
epulcro , in panteones y haciendo a un lado tantas co cumbre ,
folcl re, trawcione etc. n nue tr f éxic 9ue es mu · dad a
burlar de la muerte no on xtrañas la 1gu1ent·. &amp;a e-:

La ,ida 110 r•ole 11ada .. .. (canción popular)
Si me han de n1atar 111a1itma qtte 111e malm de uno ez ...
-.Q11e 111e lle/le la que me trajo!
picur le pr ocupaba en e pecial gu
como él apr ndi ran a analizar u an i dad
dinero, la muerte y 1 obrenarural. Epicur
pen áramo racionalrnent n la m r alidad n
d que nada hay ino olvid era. la muerte,

presenda

110

tanto u am.J
· concerniente al
&lt;l fendía que i
daríam cu nta
que ' lo que ro11 SIi

molesta sin razón alguna hace mfrir cuando se espera".

R ulca absurdo alarmar por anticipado a cau a d un e tado
qu nunca experirn ntar mo .

2.5 El temor al dolor
Como habíamo eñalado anteri rment la bú.queda del placer
n d beria de er ci ga in iluminada por Ja prud n ia (phrónes15).
Ti do e tamo de acuerdo en qu hay qu bu car 1 placer y
rehuir el dolor prudentemente, racionalmente.
ahí que la moral
epicúrea propone las siguiente cuatro reglas de oro:
1. Hay qu ac ptar el pla r pr nt .
2. Hay ue r chazar el p.h c r pre en e, i la razón pr v ,
qu de él
d rivará un dol r futur ·uperi r.
1

Prudencia: una de las cualr virtude del alma, egún An ·LóLele .

11

�s· ¡,.,,, J,11111

3. Ha , qu rehuir el dolor pre ente.
4. Ha_ que aceptar el dolor pre me i la raz, n pr vé
qu d él e derivará un placer futuro uperior.
a po modernidad va mu de acu rd a la primera regla "ha}
que aceptar t d el placer qu e pre nte' in medir la
con ecuencrn .
En cuanto a la egunda (Hay qu rechazar el plac r pre ente,
si la razón pr vé qu de él
derivará un dolor futuro uperior)
en el lenguaje po modera diría:
o ha que rechazar el placer qu e nos pre ente, in razonar
ni pre r I dolor qu más tarde se derivará d él. Frase como
ta : "y lo bailado quien t lo quita" o "val má pedir perdón
que pedir permi o" etc. recuentem me e cuchado entre lo
jóvenes y en alguno no tan jóveoe .
Re pecto a la tercera re la (Hay que rehuir el d lor pr s nte)
por upue to qu l p m dern e tarán muy de acuerd con
reb uir al dolor pu la ,;da light, la moral e light y c mo canta
Rick , [arcin: hq;• qm vit'ir la vida loca.
Tocant a la cuarta regla (Hay que aceptar el dolor pre ente
i la razón prevé que de él e derivará un plac r futur uperior)
en cuant e té de parte del indiv:idu , hay que r chazar t do
dolor in p n ar en la razón, pue e lucha, vive, e investiga,
e bu ca y con truye una vida indol ra ética indolora. ada
de acrificio , e o e para lo t nto ' d ' la m c.lenúdad que
tamo dañ
ca ionó a la humanidad e n u rígid precepto .
l placer es hic et 111111c.
Lo tema de la mu rt la riqueza , la amistad y lo
brenarural e 11 vaban a cab con mucha cautela llegando a la
conclusión d que la riqu za no no lleva a una vida d graciada,
pues, i contam c n ella y car cerno de amigo , d lib rcad y
de una vida reflexiva, diñcilrnent eríamos felices en verdad. Y
en cambio, i faltaran la ami ta&lt;l la libertad y la r flexión aunqu
no engamo riqueza nunca erem s infelice .

11

picuro di idi' la nece idade en tre categorías con el
propósito d r ah:a.r lo e eocial para la felicidad · desi tir sin
con oja lo que no on de gran utilidad. Lo d
pu d n
er: naturaJe y nece arios, natural · no n c ario , ni natura1
ni nece arios sino que resultan de una opinión m ntido.
A t¡Hien 1111 poco 110 basta,
a ése nada le basta.
(Dich popular)

con iste l
encía! para la felicidad. Lo gu to
ncillo producen igual atisfacción que un tren de ida
untuo o, siempr y cuando ea eliminado ab olutam nte t do
lo que hace uftir por falta de aquello.

Conclu ione
ra a ignorancia sería confundir el hedoni mo n:i.lgar con
hedoni moque predicaba picuro, algo muy común n nue tro
días, debidos al uso y abu o d la m rcadot cn.ia y d l p rv r.
medio d difusión que han era tocad l v rdadero valore
por lo trast cado '\"alar de la po m dernidad.
La po modernidad con t do u. impactante de aneo
hedoní ricos no d ja de manife tar e en toda la e feras de la
cultura contemporán a: la moda , la co tumbre e pectáculos
donde impera el individuali mo exacerbado del hombre, dan un
margen muy ampli para la reflexión de nuestra ,'ida y la vidas
de lo otr (familia, amigo , conocido , etc.).
La r d d red e un enorme mall dond e ofrece d todo
para ati facci 'n del hedonista ahí pueden encontrar droga ,
di eño , tatuaje , e timulante , exo, fetiche
exuale ,
pornografía y roti mo.
La tarea e la filo o6a, iguiendo a nuestro filósofo con i t
en ayudarno a interpretar nue era confu a ensac1 n d
119

�\ /na /,mur

cong ja ' d e y librarno a i d planteamientos erróneo n
ara de la ~ licidad. Deb ríamo pr curar re pond r al prim r
impul o em c.i nal e inve ti r en cambio el grado d racionalidad
de nue tro de eo .
Epicuro prom te que la fil offa n p ndrá el camino hacia
los remedio uperiore, y d la aut 'ntica felicidad. P r forruna
para quien s car cie n de cuantio os ingre o , todo apuntaba a
que lo ingredi nte
ncial s d l plac r p r muy e curridizo
qu fu ran n
ran n ab olut oner
inacce ibles para
cualqui r p r ona. Por ningún motivo la doctrina d
picuro
pued o debe confundir e c n el h dooi mo vulgar.
Le r a picuro e reconfortar el e píritu es recrear la alegría
de ivir, el an ia de xi tir pl namente in atadura . En p ca
palabra : • u ro o aj
un auténtico cántico a la libertad. 16
orno decía Terenc.io' nada humano me ajeno', a í ucede
en lapo modernidad. Interpretar la humana conditio ha ·id tarea
d la filo fía n t dos I tiemp s.

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Te to de Epicuro:
Diógene. Laerci : Vidas delosfilósofos 111á.r il11stres. P rrúa, 1 ft!xic 19 4.
• l libr 'e tá íntegramente d dicad a Epicuro) es el documento
má importante p rqu reprodu e part d u obra.
Epicuro: bras. dici · n d 1 n errat Jufr . .. fac.lrid, 1991.
hantal López y mar Cortés. Epimro lexto.r. Primera edición
ib rnética, febrero dd 20 4. (ttp:/ / ~v.antorcba.net/ind x/
biblioteca.httnl)

•~chanta! López.
mar C rté . Epicuro Textos . Primera edición c1beméli a.
febrer del 2004. hup://ww\ .antorcha.net/index/biblioteca.html

120

Carmen ernánd z-Daza; Epicuro. i\lá."C11101 para 1111a 1idajeliz. \fadrid
1994.

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capitale . :Madrid, 19 5.

Rafael

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Estudios sobre Epicuro:
arda

J

e Luu;
1996.

uat Epimro.

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arcia Rúa: EJ sentido df' la naflfraleza en Epimro. Granada,

EPISTEMOLÓGICOS Y LA ANOMALÍA
PERSISTENTE CAUSA DE SU

Emilio Uedó: El epicureÍSlllo. Barcelona, 19 4.

GÉNESIS

Estudio patciale :
ilb rt Romeyer-Dherb y: El ,mmdo he/místico: d11icas,
estoicos epic1Íreos. ~fadrid, 1996.

}.fa.ria Daraki ,

B njamín Farrington: Ciencia_ypolítica e,¡ el flmndo antigHo. Iadrid, 19

.

Carlo García Gual y Maria Jesús Imaz: Lafilosofla he/mística: éticas)'
siste1J1as. fadri.d, 19 7.

Anthony . ong: Ltijlosofía Helmirtira, :Madrid, 198 .
nciré l\Iartinez

rea: Átomos, ho111bmJ' dioses. 1 fadrid 19

.

Otro libro :
ranci co d Qu vedo: Defensa de Epicuro co11tra /,1 con11m opinión. ~fadrid,
19 6. (Quevedo fue un incan ab1 traduct r intr uctor de aucore
gri go y latino. en España.)

Karl Ian:: Esc,itos sobre '.jJic11ro. Barcelona 1988. ( orresponde a la
tesis doctoral de Marx y a I materiale preví para u realizaci 'n).

Alberto Motta, Guillermo M. Eguiazu 1

Introducción
E1' \RlÍCUL ANThR.I RE publicados en e te anuario, nos e tamos
refiriendo a una nueva dí ciplina científica o ma mode tamente
podríamo decir, a un nuevo fenómeno íntimamente ligado o
inmanente a la técnica para el cual prop nemo para u estudi ,
una nueva di ciplina científica, gu h m
llamado
t cnopatogenologia.
Podríamo definirla como la ciencia qu e rodia l proc o
d e géne i detección y profilaxi d l f en 'meno d la
tecnopamgenia, e te es, los daño a la alud del er human que
no e manifie tan inmediatamente sino despué de vario año o
generacione como consecuencia de la exposición a faccore
ambientale generado por la técnica con ecuencia e to a u
vez, de defectos inmanente y oculto en la mi ma.
1 PROCABIE (Programa Calidad Biológ:i a y Bi patológica del Entorno Humano .
rNES (lnternational etwork of Enginecr and cienti t for Global Re pon ibility). [NESPE (Intemational e1work of Engineer and Scientist~ to Protect and

Promote the Ethical Engagement). Casilla de Correo º 72 1- Rep . Argentina.

122

123

-OOOWAH-Rosari

�lhr,to \ fnlta.

o h mo r ferido a las tesi po tulada que fundam ntan
el por qu ' calificar como nu vo fenómen a la tecnopat g nia
(11otta y guiazu, 2005), rambi ' n a la metodología que propon
la tecnopa~ geno1ogía para u e tudio y pre enci ' n
Iotta y
.. guiazu, 2 7) y a un pr c ncept falaz, La in cuidad del objeto
tecn lógico, al cual por at rrar e la tecnología clá ica, o tal z
por mejor decir para no generalizar, alguno tecnólogo clá ico ,
c nduce a la aparición de a pect no de ea.do en la técnica
d arr llada ( guiazu y 1 tta 20 8).
n el pre ent artículo continuar mo ap rtando a lo
a pecto epi remológico d e ta nueva disciplina a aber, u
encuadr disciplinar, i el conocimiento por ella de arrollado e
aju ta a la caract rí rica a ignada al con cimiento científic
} u ubicación n 1 i, tema de clasificación d la ciencia , con
lo cual prctendem continuar fundamentando el por 9u
decimos qu la tecnopatogenología e una nueva ciencia.
Finalm nt trataremo ad má , obre el concepto de uhn La
anomalía per i tente por la r leva.ocia que tu o en la gén i.
d e t nuevo campo d 1 e nacimiento. Describiremos cóm
• t concepto tu o una ló ica total y ha ta podríamo decir fu
c ndición sine q11a 110n para la g ' ne i de e ta nu va ci ocia. La
anomaüa p r i t nte, gún ea u a1 raci 'n pued
rtar
nue os descubrimiento
la creación de nu vo camp s del
conocimiento en la ciencia o bien l fracaso o la perperuidad
m diocr en la labor científica.
¿Cuál

el encuadre disciplinar?

C o I ya descrito en artícul ameri re podernos decir qu
11 gamo al punto en que i bi n tamos de acuerdo má
meo
de ue exi t un bj t d
tucli en la tecnopatog nia
lue d fundamentar su ex.i tencia, n no 9u daba aún claro
cómo enfocarlo o bien en donde encuadrarlo.
ntonc
sur · ero □ lo. intento por darle un hogar di ciplinar prim ro en

124

,11il/emro

\1. 1• 1/lll:;JI

lo ya existente y lueg p co a poco difer ncianc.1 un marco
e pecífico.
l d tallado análi i realizado qu
ría e&gt;etenso
de cribir en el pre ente artículo n permitió afi mar que la
orfandad cli ciplinar e la última ' mu · poco aceptada pero inevitabl conclu ión a la que e d b llegar cuando no cabe ninguna
otra po ibilidad. orno tod fenómeno d orfandad que inclu
a la rfandad del er human ab m qu
halla n un delicado
proce o cuando e le quiere dar un hogar. La caracterí tica
furura del hu' rfano dependerán de las caract d cica de lo
padres adoptiv . D la mi ma manera, la uerte del fenómeno
de la tecnopato nia, d penderá del encuadr di ciplinar bajo el
cual sea ubicado. También a í corno un niñ debería er
naturalmente criado p r su padre bioló icos siend el hogar
adoptiv una u titución tol rada pero no óprimn cabe decir lo
mi m d 1 fen ' men de la tecnopato enia.
b ·tante a í como
i para un niñ podría er contrapr ducent
r criado p r u
progenit re y la ju ticia puede disponer un ho ar adoptivo l
mi m p cierno decir d un nuevo i n ' m no. Por ejempl , la
tecnopatogenia pued
r d índol química pero no er óptimo
u tudio bajo e ta di ciplina. tro ejemplo pedag ' gic c mo
I ca o de un alumno talento o que sólo logrará e ·presar toda
u aptitudes ) no mal grar
con el mae tro adecuado, ca o
contrario e de p rdiciará. i l e tudio de un fenómen pu d
er abordado por una di ciplina e p cifica lo avances en lo
con c1rmentos br el mi mo, erán mucho mas pre i
y
ficientes que i fu ra tomado por otra di ciplina , que n e
objeto propio d u camp de e rudio a í el e rodio d la ecn paco enia erá much ma preci o y eficient i e ab rdad p r
una disciplina e pecífica que si e e tudiado p r otra c mo la
6 ica la quimica la bjología etc. ~ ta~ ól orientarán el e tuclio
d I m nci nad fenómeno de d u propia óptic que i bien
e idón a para lo ~ nómen de la pr pia di ciplina. etá iernpre
parcial al enfocar preguntas pr blema tecn pat gen 1' gicos.
c rre a í el riego de enfoqu denominado tangenciale donde

125

�1/lxrtr, \fo1Jt1, (,m/1,rn,

e confund la herramienta con la obra o bien el efecto con la
cau a. Podríamo, d cir qu el e, tudio y la profundización en la
verda&lt;l d l fenóm no "d p nd rá del col r del crí tal con que e
lo mire" o ea del ent que y de la h rrami nta intelectuale.
con que e cuente (Eguiazu y [ tta, 2 01).

¿ ué ocurre cuando no hay di ciplina de un fenómeno poc
de crit .
na xp ri naa mt re an~ e el fen ' men de enriquecimiento
por simpatía d las di ciplina. má. c rcana.. uando e trata de
inv rigar una pr gunta tecnopato n I 'gica, pu de haber varia
di cipli.na gue ap rten una parte al e clarecimient del fenómeno
per parad' jicamenc e n
e ciar c y í en cambi
apor a
a la o la di ciplioa cone ·a que continúan u de arrollo
enriquecida con una cier a cuota de renovaci 'n. E lo que
Lakato (Lakato 1 2) dice sobre lo pr gramas jóven y
en rejecido d inYesti ación. Lo programas envejecido
difícilm nt ac pten ntidad en l nuevo como programa n i
mismo, ino que int ntarán inte rarlo a lo ra xistent para
aprovechar la cuota d innovación de 1 mi m . En t trabajo
n c lab raci ' n dificilm nt el pro ama nv jecid pu da
rejuvenecer. i en cambio
guro que ~ d mora notablement
el d arroll d l nueY
má dramáric aun, lle ar a la
de trucción. La di ciplina exi t nt delimita el pr blema al
eo-6 que que lla pueden darle que
in uficience para una
pregunta c mpleja que e capa a las herramienta metodol , gicas
de la disciplina exi tente. 1forzado reduccioni rno, puede llegar
a la de trucción rn ncionada rna arriba. , to j bien un ca o
puntual fue nue tra experi ocia cuando tratamo de in e cigar
el pr blema d la rnic toxina n J • rano . i bi n el pr ,ect
no lle ó a u d trucción I fu p r el hech de que p e a la
ande, dificultad p r la que acrave am , pudimo apartamo
d la di ciplina exi rente a la cualc
no condicionaba

126

\(. f:gui,,zu

integrara para u tudio r d arrollar nu tra pr pía disciplina
y m dio para u d arr Uo.
n g n ral, el inv tigador lu go de un largo petegrinar en
di tinca di ciplin e tanca y no encontrar una di ciplina
adecuada para u tema d e cudi , 11 ga a la ituacióo limite n
que ya in ningún entido común, e inclu ·e al nue o programa,
en cualquiera de lo ya existente , e n el olo fin de btener
algún b neficio inm diato o cumplir con algún requi ito. D
negar e el inve tigador a e ta inclu ión e puria por compromiso
ético l programa qu da afu ra d b n fici
l inv ti ad r
tal vez in u b ca cargo con el cual d pende u r mun ración.
En alguno ca
la evaluación totalrneot tan enciaJ teniend
alguno dictám n de expe,tos, una gran p breza por n
rlo en
la di ciplina evaluada, a pe ar de la idoneidad iodi cutida n la
pr pia di ciplina .
l razonamiento ' rico r de entid común no dice que no
p ible hacer buena ciencia en un encuadre teórico pre tado. e
e fuerza y finge una integración q~e interiormente e
inrel ctualmente no e tiene, y cuando el problema es mu
complejo e pierde mucha energía al enfocarlo artificialmente
desde otra di ciplina. Qu da iempre en el in estigador de buena
fe la en ación d qu todo intento de encuadre del nuevo
fenómeno, fuera de la disciplina e peáfica, exi tente o por fundar
e olo un r deo qu l hace de p rdiciar innecesariamente
óemp
fuerzo para ' apuntalar otro programa o proyecto d
la di ciplina a la cual fue integrado. inalm nte es un talento o
capacidad qu
desp rdicia.
_, sta falta de Yaluación corr eta pu de 11 var n alguno
ca o i el i tema valuativo no e flex:ibl a un delin·o voluntarista.
n t ca o, el oJo h ch d qu l e .aJuadore on exp rto
en al na ciencia ya e n alidada, con pr ti io y exp riencia
lograda n la mi ma l da 1 dote de la ' omni ciencia" o
aut ridad xc iva. u dictám n
on irr futable .
to. l
11 va a v r forzadamente en el programa nue,· , una faceta d J

127

��lbertn \folt. .. C.11illm110 ,\[. l!f!,lllaz!t

i lo t cnopat ' geno incluyen tanto u tancia 9U1mJca
factores fí ico por ejemplo campo electromagnétic , factor
bi lógjco como ser organi mo moclificado genéticamente
( 1G). ¿P r qué no cada ciencia p cífica: la química, la fi ica,
la biología, , otra como la anrr pología y la filosofía p &lt;lrfan
abordar el e rodio de e te f nómeno? Al r pecto consideremo ·
el srudio del uelo o fi nómeno uelo" el cual e abordado por
la edafología.
ta no es definida com una 'multiciencia o
multiclisciplina" aunqu utiliza para el estudi de lo problema
c ncr to. , elemento
principio de las ciencia bá ica : fí ica
química biología , entr tra . i mi mo, n p d mo concebir
a la t cnopatog nol gía como una multiciencia o una
multic.lisciplina.
mene m con el análi i d e te a pecto:

Tec11opotogeno/ogío: ¿m11/tidi.rciplina o transdiscipli110?
Continuando con 1 ej mplo de la edafología, p r la
característica del u 1
te podría er ob ervado o e tudiado
com dijimo p r di tinta di ciplina : geología, química,
ent ro 1 gía, b tánica, microbiología, í ica. Pero el
inc nveni nte qu e pr nta e que, cad~ di ciplina lo hará
con u pr pia concepci 'n o formación. La química erá lo
a peer
químico y la micr biología us componente
microbiol 'gico (bacteria, y hon o del uelo) . P ro ninguna
podrá hacerlo ' como e n ce ario para u correcto tudio com
la edafología qu tiene sus propi criterio y óptica para ob ervar
en l fenómeno uelo, la entidad o ingularidad como olo e ta
ciencia pU&lt;::d ~ hacerlo. xisten difi rente tipo d u lo, per
dicha ciencia upo encon ar la ingularidad en ello que p rmitió
refi rir al uelo com un feoómen digno e er e tudiado .
. imi rn la ·ingularidad el dañ a la , alud que a largo plazo e
cau ado por diferente t ' cnica al que no referimo c mo un

13

fenómeno que llamamo tecnopatogenia no p rmite
fundamentar la necesidad de una ciencia la tecn patogenología.
Al igual que el uelo, la tecnopatogeofa ti o u propia
ingularidad.
Exi t el criterio qu , cuando un objeto e c n truido por
di tinta di ciplina , e habla d interdi ciplina. Cuando un objet
puede er ob er ado por di cinta di ciplina , e habla de
multidi ciplina. Y cuando u e tudio tra pa a el campo di ciplinar
existente, e habla de una tran di ciplina ( 1cLouglin, 2002).
En la multidiscipüna, cada ci ncia toma una parte del objeto o
fi nómeno y lo e tudia, p r el fenóm no no pierde identidad.
En la figura iguiente comparamo 1 antedicho con un
romp cab za . La figura
mue tra un fenómeno, que llamamo
rectángul ABCD en u totalidad estudiado por ocho disciplina
y en la figura B, la fracción del mismo que e tudió u ob ervó
cada una d llas.
Podemo eparar la parte que estudió cada di ciplina y
volverlas a reunir y l r ctángulo será el mismo. El fenóm n
con ervará su id ntidad.

A

D

131

�Entonces, qué ocurriría si int ntam . aplicar
cri erio
mulcidj ciplinar para un fi nóm no d carácter tran disciplinar.,
e mo dimo el ca o del fen, meno uel o en nue tro ca o d
una tecnopatogenia.
Con ideremos qu el r ctángulo AB D figura , es ahora un
fi nórnen tecnopatogénico:
A

figo,. B

B

O 1:
Figura
Repre entación gráfica de un fenómeno de e tudio
multidisciplinario. Figura : di ciplina integrada . Figura B: disciplinas
disgregada .

Podemo decir, aunque con cierto reparo que i un objeto e
construido por varia di ciplina , es decir interdiscipli.nariament ,
e t podría r evidentemente, e tudiado también de manera
multidisciplinaria. Decimo, sto ya que, a diferencia del uelo
dado como ejemplo lo objeto tecnológico , no son existentes
como el uelo y en cambi on construido por varia disciplina ,
es decir que no surgen naturalmente, son objetos que responden
a una finalidad que le da la mente humana. Es d cir son objetos
tel ológico . Cualquier fenómeno natural d ma, or complejidad
qu cualquier objeto tecn lógico con truido por 1 hombre.
ntonce por lo dicho un objeto tecn ló ic podría er
ob ervado también p r una rnultid.isciplina. E
ría ci rto i lo
que genera el objeto tecnológico final, e ola la uma de cada
una de la part que aporta cada di ciplina. Pero l problema
urge, cuando l objeto tecnológico genera elemento o
generalizando, circunstancias no pen adas. Por ejemplo, un
teléfono celular e un obj t t enológico el cual como suma d
us pat e o componente constituye un dispo itiv d
comunicacton. o ob tante hoy en día se esta considerando l
efecto en la alud qu implica la radiación electromagnética que
emite. Ademá y n meno, relevant , podemo incluir la
con ecuencia acial y/ cultural que dicho aparato da como
con ecuencia.
132

D
F1GU11&gt;,

A

Figura
ª 2: Repre entación gráfica de un fenómeno d e tudio
tran disciplinario abordado con el criterio muridi cipLinario. Figura A:
fraccione que cada disciplina toma del fenómeno. Figura B: representación
gráfica del fenómeno integrando las parte que cada disciplina ob ervó de
él.

La figura
mue ra cómo del total del fenóm no, cada
di ciplina e rodia u observa una porción. Pero aún exi" ten acío
no contemplado por cada una (la fracci ne ornbreadas).
paráramo la fracción que e rudió cada di ·ciplina - lu o
coro en el ca o aot rior volví, ramo a r unir t da la

133

�IRJcrt,1 .1ft,ttú, &lt;.,11í//4.,-,;10 •\T, [;_~1lia.,..,,

ob ervacion } aporte que realiza cada disciplina , la viéramo
en u totalidad v mo que la realidad d I fenómeno ya no e un
rectángulo perfecto ABCD, sino una figura irregular y con vado
n u interior como
muestra en la figura B. Comparado con
un objeto tecnológico no
corno en principio lo concibió la
tecnología sino y recurrí ndo a un término que a empleárruno, ,
un ' engendr ' , e d cir r currjendo a do acepciones qu
encontram en el diccionario para est término, ' un de ignio o
idea intelectual mal concebid ", y aplicando el concepto r ferido
a una criatura, en t ca o a un objeto tecnológico un " bj to
que surge con alguna malformación". j mplo de engendro
t en lógico lo ene ntram s en la agricultura con plaguicida
que luego e 1 s encontró el g nerar grave daño a la alud. n
la m dicina con el ca o de la Talido1mda que cau ó defi rrnaciones
n l nacid .
fundam ntal aclarar que cuando hablamo de
engendro no referim al obj to tecnológjco y no a la persona
que ufr el daño a su alud. •n l ca o de la Talido111ida, droga
empleada para l tratamiento d l rythema n d um lepra um,
artritis reumatoid a, ruberculo i crónica, enfermedad de Behcet,
nfi rrnedad de r hn Lupus cutáneo eritemato o div r o
tipo de cáncer, (Karrowa 2003), decimos que esta droga
un
engendro por haber .ido mal conc bida como edante y puesta
n el mercad e n un d fecto, una "malformación', tardiam nte
detectada, 9ue fue la re pon.able de la con ecuencia negativa
en la alud de lo niñ . Lo engendro in e nte , lo niñ , on
cau ado n e te ca p r el engendro tecn lógico que fue eJ
medicamento.
E int re ante de tacar la div rsidad de patologías para cuyo
tratami nto e ta droga continúa ·endo ucilizada. Ante toda e ta
aplicacion parecería er el men importanc I h cho de qu
fuera empleada como . edante o lo primer m . d mbarazo.
t\ vec , par c ría ue lo cr ador de u tancia química d
alta actividad biológica d e o cieran la mayoría d u efectos
ya s an po.itivo y ne ati o , a fu rza de pr barla , ávidamente

y bajo la pr ión d int r ses comercial s, l fueran dando un
de tino pecífico para di tintas patología . emo con e to
también la compl jidad del fenóm no de la t en patogenia ya
que com en l ca d
ta droga, el qu s a, e nfi rm al crireri
t cnopatogenológico un engendr tecnológic lo condiciona el
de tino o u final que e le a igne. Para algun d lo tr u o
puede er efectiva e inocua. emos ademá que e un a p cto
no necesariamente ligado a la toxico! gía sino al u o recnol , gico.
G n ralizando una t, cnica conforme al u final pued ll gar a
er con iderada un excelente logro de la tecnol gía o un engendr .
demá y como ya e comprenderá, la tecnopatog nología,
b erva a la tecnopatogenia como re ultado de una acti idad
t enológica, actividad que re ulta en la creación de infinidad de
productos diferente . o ob erva a cada objeto tecnológico, un
plaguicida por j mplo, e m un t nómeno aislado. ada objeto
tecnológic puede ll var 1germen que individualmente o junto
con otr u otr
bjeto t enológico de lugar al fenómeno propio
de la t enología qu llamamo t cnopatog nia.
ta última
posibilidad Ja sumatoria d factor ,
lo que le da relevancia
tecnopatogenoló ·ca a la n ce idad d e tudiar al fenómeno de
lo riesgo no e,idente de la técnica e mo un fen ' rn n global
de e ta y no limitado a cada técnica en particular. orno dijimos,
esta es la ingularidad que encontramo y e tá pr eme en toda
Técnica. s por ello que i aun e pretendiera ob ervar el fi nómeno
tecnopatogénico como una rnultidi ciplina, aun c n las limitaciooe
y la in fici ncia mencionada, deberían con ocars tantas y difer n e
di ·ciplina como ean la propia d dich bj t . La vi ión holí ti.ca
del fenómeno como tal, no exi ti.ría. Lo múltipl reduccionismos
nec ari para e ta visión terminarian men cabando la identidad
del rnism .
La t cnopatogenología e la ciencia de la t enología qu
reflexiona obre i misma y u propia falibilidad. sta ciencia
urg de la tecnología y su dinámica propia.

135

�l

La tecnopatogenología como ciencia
Habiendo fundamentado la nece idad de la tecnopat enol gía
para 1 tudio de la tecnopatog nia si realm nte e una ciencia,
vearn si r ponde a lo criterio o características que permiten
definir a una ci ocia com tal,
d cir i ncuadra en el marco
del istema de la. ciencia .
ntre otras d finici n
impl d ci ncia una se r fiere a
lla como co11ocimiento cierto de las cosas por ms p1indpios y causas
( al at, 1978). La t cnopatogenología
aju ta cumpl con
e ta d finición ya que ti ne e mo obj to d e tudio, el
c n cimiento ciert de un enómeno el cual pu d er tndagad
ha ta u principio y cau a.
nalic · m la ahora gún la caracterí rica a ignada al
conocimient científico.
r p et
indica que la ciencia e.:
a) lnve tigaci, n riguro a; b)
bjetiva· c)
rificabl · d)
ist mática· e) niver al y f) ut e rr cá,-a (Cola.cilli de [ur
197 ) .

a) La ci ncia e in e cigaci · n riguro a
e menci na qu en la ciencia e deb di tinguir al c ne to de
de cubrirnient y al contexto de ju. cificación. El prim ro hac
r f r ncia a la n cesidad de la exi t ncia del individu , el
científico qu la haga po ibl . l gundo a l re. ultado
teóric o practico lab rados p r el individu . o t úlrim
cont xto de taca qu 'el ri r objetivo exige qu
t n an en
cu nta la pre cripci ne m tod lógica qu
r fi r n n
a la ju teza de la 6 rmulaci ne teórica., ino tambi · n a la
e nfrontacióo de e a 6 rmulaci ne con lo hecho u bj to
qu cada ciencia in
· "
n l d crito e
rtícul ya publicado en e te Anuario
y l complementado n el pre m trabajo, vemo que claramente
la tecnopatogenología cumpl con e ta caract n aca. u
ampliam nt justificado u obj t d e tudio, e formular n

1 6

te ría 9u s confrontaron con hecbo 11
encontrado qu en ell también e cumplían.

e tudiado

y

b) La ciencia e objeti a
"La ciencia une a la investigación p r onal la formulación clara
y preci a de lo re ultado obt nido
o 1 contexto d
de cubrimiento informa obre e to re ultado ~· da condici n
para su verificabilidad"
La tecnopato en l gía cumpl con l cát rio d obj tividad.
Por inducción a partir de técnica , la que
involucraban en la
generación de micotoxina , las r lacionada al u o u
plaguicida , llegam a identificar un nuev feoómen ' c rno
posteriormente por d ducción, pudim
verificar la
manife tación del mi mo en otra. t · cnica . L s e tudio fueron
informado . razonabl y lógico p rar que en tra t enología
tard o t mpran pu da aparecer J fenómeno de la
tecn pat g nia. La imple obs rvación de manife tacion s
piderniológica , erifica el fenómen

e)

ciencia e verificable
Reiterando palabra citada p r un aut r ( olacilli de 1. furo
1978), vemo que Para q11e 1111 trozo de saher merezra ser llamado

cientifico 110 basta -11i siqmera es 11ecesan'o- que sea l'erdadero. Debe111os
saber. en camhio cómo hemos llegado a saber. o a pres11111ir q11e el en1111ciado
en c11estió11 es zerdadero: debemos ser capaces de e1111merar las operacio11es
(m,píricaI o racionales) por las male.r es t·erificable (confirn"1ble o
disco1ifirmable) de una manera ol!]etiva, al menos en principio.
1

n I s fundam ne
dad
n publicacione. ant riore
con id ram ap rtar L elem m
ufici nte e m para qu
qui n de ee verificar refutar nue tra po tulaci · n pueda haced .
a t cnopar genol gía e verificable. abem
in embar
que
el crit ri de erificaci · n empar ntad c n la inducci ' n e una
tapa no can completa como el criteri de fal ·ificación.

l 7

�,·1/bm" .llr,tf,1,

d) La ciencia e istemática
Según e indica, 'La formulaciones científicas no e pre entan
como un mer agregado de enunciado o colección de leyes. l
cuerpo teórico de una ciencia, e tá integrado por teoría
ci ntíficas vinculada, una a otras mediante relaciones lógicas
que le confieren carácter de ólida estructura '. " ada teoría
cienófica e también una es uctura cuyos enunciado se vinculan
entre í y e fundamentan lógicamente unos con otro ".
orno hemo mencionad , hemos publicados la te i que
fundamentan el fenómeno de la tecnopatogenia y la oece idad
de la nueva di ciplina. Para alcanzar · ostener cada te i hemo
previamente formulado hipóte i que luego de demo trar su
Yeraci ad, condujer na teorías. · oconttamo cómo las hipót si
y la teorías e vinculaban entre si- e ta vinculación que surgió
de man ra natural no forzada.
ada hipó e is, motivaba a otra. También como cada teoría
·e vinculaba con o a y daba motivo a su vez a la formulación de
otra. emos que la tecnopato enología
también in
i temática.
Respecto a e te carácter de la ciencia una definici · n nos habla
de '· co,yimto sistetJJatizado de conocimiento q11e constifl!Je 1ma ra/fla del
saber h1mu1110". _,n e e caso la tecnopatogeoologfa trata del
con cimiento real sobre un fenóm no ordenado y si tematizada,
c n. cituyendo de e ta manera una ra.rrui. del saber humano.
También podem . d cir que e trata de un conocimiento metódico
y sistemdfico al re pecto quiene no hemo ocupado de inve tigar
e te fenómeno p demós hablar de un m 'todo para adquirir
c nocjmiento deJ mi mo que no permite a anzar
si temáticamente.
e) La ciencia es uruver al
Baj e t carácter e de tacan: la objetividad científica y el grado
de generalidad de u afirmacione . ' na de la careas
fundamentale de la ciencia consi te en el establecimiento y
convalidación de le •e científicas, o enunciado uoiver ahn nte
1

13

(,1111/mll'I .\l. lw,111tJZ!I

dlidos". sta permiten: Explicar hechos singulares· declarar
circun taocia que hacen po ible a los hechos; pr decir nuevo
h chos; etc.
La tecnopatogenología ha enunciad la exist ocia de un nuevo
fenómeno que es valido aplicar o in\·estigar en todo campo
tecnológico. El conocimiento que pu d ser obt nido obre el
aú m , que e de carácter univer al, e eran ferible. on mayor
o menor nivel de de atrollo, todas la comunidades aplican
tecnología y emplean técnicas para pr ducir us bienes y a 'Í
ati facer u necesidade . Al resp cto, brevem nt pod mo
m ncionar por Í mplo I principio qu el p ligro a ociad a la
contaminación e consideraba re ervado a lo paí e d sarrollados
y algunas zona d país
o d sarrollo pero que n ob tante a
esto último, exi tía el concepto d que lo paí·e meno
de arrollado no debían preocupar e por la contaminación. La
po tura de de preocupación fue descartada, cuando en lo año
e, enta el avance logrado en lo e tudio obr la contaminación
permitieron conocer mejor las cau a de la misma lo cuaJ permitió
concluir que la contaminación afectaría a todo l s paí es ya
an o no indu trializado (F
1982).
Respecto al empleo de sustancias química e estiman en más
de 7 .O O de uso c triente. i bien tale cifra e indican para
paí e desarrollado , no e debe dese timar el riesgo para lo
paise en desarrollo para lo cuale la rganización de la
aciones nidas para el De arrollo Industrial, estima que on
muy halagüeñas las perspectivas de Ja indu tria química, induidos
los fertilizante y los plaguicidas (P
IA, 1987).
Re pecto a la aflatoxina por ejemplo el enunciado de la
tecnopatogenia permitió e q,licarlo declarar las circun tancia
que lo hicie.r n y hacen p ible. También permite predecir nuevo
hechos tecnopato énicos si e de con ideran la cirrunscancias
que pueden dar lugar al mi mo.
La t cnopatagenología e basa en principjos uni ersales los
que contribuyen a fundamentar su caráct r de ciencia. La

r

139

�; J/bert

t en patogenia es un fenóm no uni er al.

f) La ciencia

autocorrectiva
na de la caract rística del con c1m1 nt ci otífico e el d
autocorrecci 'n, Al r sp cto K Popper dice: La ciencia 111111capersigue

\lolf..,. ( ,N //, nnn

\/.

f

llO~I

·obre la fl, ra y fauna del eco. i. tema.
:rrá6camente podríamos repre. entar 1 s ejempl

la ilusoria !lleta de q11e s11s resp11estas sean definiti11as, ni siquiera probables;
antes bien, s11 alcance se e11ca11li11a hada Jllla finalidad infinita - y si11
e111bar o alcanzable - la de descubrir incesa11te111enle problemas 1111evos,
mas profundos y 111as generales. J' de s,getar 1mestras respuestas (sie,npre
provisionales) a contrastaciones co11stante1Jte11/e 1-enovadas )' cada vez 111á.s
rig11rosas ( olacilli d foro, 1978).
n el caso de la t cnopatogen logía la autocorrección tá
dada por la capacidad d recibir crítica de fondo. ntre e ta
crítica alguna ya m nci nada en un ant ri r artículo, d bimo
r cibir la d quiene plant aban la inex.ist ncia d l bj to de
e tudio y p r to lo inn e ario de la ciencia.
,i l objet d
tudio br i e a e ta críticas ,
logra
cada vez rná. un p r ccionamiento merod l ' ·co de la ci ocia,
e tam frente a la aucocorrectividad.
on referencia a la met do! ía la autocorrectividad,
permitirá la predicci, n del fenóm no con má anticipaci ' n.

TOXtOt.OGIA

ECOTOXIOOLOGIA

La tecnopatogenología y u ubicación en el si tema de las
ciencia

Figura
3. Repr entación gráfica de do nuc a · cicnci , la bioqulmica
y la e toxicología.

i bien la t en patogenol gía s una ouc\·a propu ta di ciplinar
para el e tudio de un fenómeno qu no
pudo ncuadrar n 1
marc d la ciencia exi tentes no
una ci ncia que haya
urgido de la nada. uev fi nómeno d
tudio qu
capan
al encuadr d la di ciplina xi tent
motivan la n ce idad
de d arrollar nu va di ciplina . P r ejemplo fen, meno que
n pudi r n ni pu den er e, tudiado p r pane e la biología y
la química, m tirnr n el de arroU de la bioquímica. tro ca o
e 1d la ecotoxicolo ·a, que . tudia el efecto de contaminante

\ . í mismo, la tecn patogen logia por lo descrito, surge d la
nece.1 ad de rodio de un f n · meno que c. capa a la ciencia·
, 1 ·tente .
ontinuando e n el ejemplo dcJ . urgim1wto de la
b1 química y la ecuroxicología, la tecnoparogenologia e ·capa al
tudio trict ~ :cluy nte, de la tecnología. la m d1c1na y
amr p lo ía, tom e.la inc.lep n&lt;lientem nr . 10 t:mbar r &gt; una
e mbinación de dem n o d
. ta. tre. ienci , pu de . er
con. td rada un int nto da, para re f n · meno. _\ p ar de
to n e suficiente para aprch ndt.r I uruc1dad del fen6m ·no

1-11

�Ut,,-,1,, \ fow, (,11illm,,u .\J. I ;rstít1zu

de ahí la ciencia específica. Podríamos agregar que la
tecnopatogenología u a elemento de e tas tres di ciplíoas per
lo incorpora a u dinámica propia. a tecnopatogenología u
campo de e tudio atra"\tie a o va ma allá de las tre disciplinas
mencionada .
Para l encuadre del fenómeno, hemos analizado lapo ibilidad
con di tintas di ciplinas. Pero finalmente por las caracterí ricas
del fenómeno, podemo hablar que las tres ciencias citadas, así
como la antropología cultural la tecn logia, y la medicina, on
las más cercana .
to no significa gue como un pintor gu al
no encontrar en la gama de colore gue él necesita para u obra
mezcla entonce alguno de ello , la cecnopatogen logía sea un
producto de t mar parte de la tre ciencia .
, esta e una
ci ncia independiente.

La medicina
parentemente existiendo la m dicina preventi a, la
epid miología y la toxic lo 'a, la prim ra tentación sería incluir
el e tudio de este fenómeno, el cual i evidentem nte u
rnanife tació.n e en la alud del ser huma.no en la medicina.
El razona.miento e correct , pero exi te un nuevo vacío en el
con cimiento
s pr cisament que la medicina no domina a la
técnica en particular que causó el daño no de eado a pe ar de
que lo d tecta trata d curarlo y aun má , las circunstancias
que motivaron la creación de la misma y la aplicación que la

r

misma tendrá.
s decir, la medicina detecta el daño en pri.ncipi de conocido,
que ca.u a la técnica. La m dicina de ese modo, al aplicar la
técnica desoculta la ex.i tencja de un t cnopatógeno o la
pr piedade d un tecnopatógen consecuencia de un defi cto
en dicha técnica, factor y defec o en principio descon ciclos pero
de manera indirecta ya gue primero deb manife tar el daño a
la alud. .. . to también es aplicabl a la epidemiología. La
toxicología escapa a e ca condición ya que esrodia elementos,

142

sustancia por ejemplo que podrían tnplear e o gue se
emplearán, en nuevas Técnica .
La medicina debe sperar n , t contexto que la técnica sea
empleada y que el hombr
ea el último animal de
experimencac1on. ada puede decir obre Ja po ibilidad d una
anticipación pro pecciva d Ja técnica causante ya que cada
tecnología en particular tiene u metodología. La medicina, ólo
podría conocer exactamente lo defecto de su propia técnica, o
ea una forma particular de tecnopatogenia, la iatrog nia. La
iatrogenia, í ería objeto de e tudio de quien , ré ab cado al
de arr ll de tecnología médica.
paradigmático el ca o d lo
e tróg no empleado en estado de menopausia, de amplio u o
en la década del se en ta del siglo
. En lo. año
t nta e
detectó un notable incremento en la incid ocia de cáncer d
endometcio, a punto tal, que s lo definió como una de la
mayores epidemias de enfermedade iatrogénicas" ( T , 1981 ).
1 ada puede decir respecto a la otra. técnicas particulare .
qui exi te una paradoja y
qu i bien la medicina puede
e tu.diar la tecnopato enia gen rada por cualquier otra técnica,
se le hace muy difícil ac ptar c mo obj to d
tucLi a la
iatrogenia, ya que en e t ca
e ju z y parte. E to e
particularm nte válido para la denominada medicina de e cuela
la que no ac pta con facilidad al fenómeno de la iacrog nía en
medicamento .

La tecnología
De pué d lo dicho re p cto a la medicina, podríamos
preguntarnos ¿P r qu ' entonce no e deja que cada tecnología
en particular, corrija lo defecto de. u técnicas obre la marcha
y así
re uelv el problema?
ada técnica particular está rientada a un objeriYo reducido
y lineal {Lenk, 19 7) ( Iittel tra , 19 6). Por ejemplo, la écnica
de lo. plaguicida e tá orientada a obtener usta.ncias eficaces y
de bajo c , to. La variable "de bajo rie,go ambiental" e

143

�f

I

incorpora al r de cubi tto , p st riormente
fectos
inde eado sobre el hombre
l ambiente de e ta u tancia .
La técnica farmacéutica e tá orientada al de arroU de
medicam nto eficac para el bj tivo r ducido y lineal para el
que on proyectados. Por ejemplo un analgé ico.
La variable en el medicamento 'con ningún efecto colateral
inde eado" e halla implícita, por er un medicamento, sin
embargo s un hecho la aparición de grave efecto in perado ·
en m dicamento tenid p r in cuo {Langbein fartin y Wei
1989).
Lo ej mplo pueden er infinito i lo r ferimo a la indu tria
química; veterinaria, te. (R e, 19 7). AJ mi rno tiempo, com
hemo dich para la t · cnica médica y la dificultad de autocrítica,
imilar dificultad ti n n cada una de la técnica particulares
para asumirla. i e comenzaran a agrupar, con tituirian un
abultado cúmulo de ejemplo .
D t do e to podemo. ab tra r lo siguiente:
p ar de la aplicación d la t enología ci ntifica y
los n ayo de control u uale previo al lanzamiento com rcial
de una técnica e manifie ca 1 fi nóm no de la tecn pato enia
en alguno ca o .
E te fi nóm no, no pudo er previsto o vi lumbrada por
la tecnología corr pondienre.
Debe de arrollar e otro camp del con cimiento distinto
al d la tecnología c rre pondiente, para poder pr v r la
tecnopatogenia particular .
Parecería er que la, t enología particulare por haUat e
inmer a n 1 complicado mundo de la pr ione ec nómica.
y científica para iniciar n I mercado cada técnica en particular
}/ la cancelación de la mi ma, en relaci ' n a la e mpetencia, e
hallarían aún n mayor de , ntaja para reconocer en fi rma
incipiente al fenóm no tecnopat g · nic y pret· nido. P r u
pu to que e to no de merec lo po iti,o de la formación
t cnopatogeo 1· gica para la profilaxis de la t cnopatogenia de

144

lbt110 \lllll ,. ,1nllmn11 \/ I ,,,i11:-t1

técnico dedicado a técnicas particulares.
En el e tado actual de cosas parece que el hombre debe er el
último animal de experimentación para reconocer el error o
defecto inmanente y oculto de cada técnica en particular.
La antropología cultural
Siendo la técnica un fenómeno cultutal y ya existe la disciplina
del conocimiento que tiene como objeto de e tudio al hombre y
sus obra (Herskovits, 1964), ¿por qué no dejar para la
antropología cultural el estudio de la tecnopatogenia?
La principal objeción en este ca o es que i bien la
Antropología Cultural e acerca mucho al problema de la técnica,
no puede jerarquizar entre la distintas obras del hombre y entre
ella a aquellas que puedan llevar un error o defecto inmanente
y oculto que puedan significar consecuencias adversa para la
salud del mi mo hombre que la creó. u objeto de e tudio es
tan amplio la obra del hombre on tan numero as y diver a ,
que no podría profundizar en este fenómeno. demá , exi ten
otros a pecto que hacen relevante la inclusión de e ta ciencia
en el conjunto epistemológico que aporta a la
tecnopatogenología. En el artículo donde tratamos el tema de la
metodología de la tecnopatogenología (1,Jotta y Eguiazu, 2007),
nos referimo a una etapa previa, ya que toda idea de una nueva
tecnología resulta del conjunto de conocimientos previo de que
dispone el científico. E to conocimiento previo permiten
concebir una nueva idea. También depende de su "cultura
científica" o valores, con lo que el científico encamina o rige u
actividad. si.mismo no referimo a una etapa "germinal". E to
aspectos on propios de la cultura del hombre. ¿Qué e lo que le
mueve o motiva , para de arrolla.r nueva técnicas? ¿un
Utilitarismo mercantil? ¿nece idade inmediatas? etc.
Al estar la antropología cultural centrada en el ho.tnbre, puede
aportar a la verdadera categorización de nece idad humanas
no ba ada en parámetro de naturalizado por una ciencia

1+5

�F

de humanizada.
pe ar de no poseer experiencia en las
denominadas ciencias duras aportarla al enfoque correcto del
universo en estudio.
También de de el punto de i ta etico, esta ciencia que
tradicionalmente ha estudiado la obra de las culturas o
comunidade de hombres primitivo punta de flechas,
cacharro , uso de plantas como medicina, etc. nos trae una gran
cuota de humildad al hombre tecnológico "desarrollado". os
ayuda a preguntamo en esencia que diferencia exi te entre un
cacharro de arcilla o una punta de flecha (obsidiana o pedernal),
y una sofisticada computadora moderna o una especie
de arrollada por ingeniería genética. ¿ o on a caso ambas obra
del hombre? demás existe meno riego tecnopatogénico en un
cacharro o punta de flecha o arado de madera, que en una
sofisticada tecnología moderna.
De las tre ciencia o grupos de ciencias, emo claramente
que la tecnopatogenología, como ya hemo dicho por su esencia,
tiene u lugar ontológico en la técnica, su campo de aplicación
en la alud pre entiva.
Para ejemplificar e to apoyar la idea de lo íntimamente ligada
que e tá la tecnopatogenología a la tecnología, imaginemo un
paracaidista que dentro de toda las técnica que él aprende,
debe también er experto en la técnica de abrir el paracaídas.
Esta técnica es fundamental y ustancial a toda la técnicas que
debió él aprender como paracaidista. i llega e a ignorar esta
técnica, todo el re to de lo aprendido carece de entido.
La prevención del rie go consecuencia de aprender
correctamente la técnica de apertura del paracaída
ería
comparable a la prevención del rie go inmanente y oculto en la
tecnología mediante la tecnopatogenología. El agrónomo por
ejemplo, ademá de conocer la técnica para producir materia
prima alimenticias, debe conocer sobre el modo d prevenir o
reducir lo po ibl riesgo tecnopatogénico a ellas a ociada .
Otra analogía, erla la del e tudio que t ndría que hacer un

146

A/hoto \fotta. G111Utmtn \l. l-.g11i1:J

pescador qui n a pesar de hab r aplicado toda la técnica para
una correcta pesca: utilizar la red correcta: adecuada colocación
d la mi ma· época d l año· etc. ob erva qu numeroso p ce
logran e capar e d la red. i e preguntara el pe cador ¿p r qué
ocurre e o?, tratará d n ayar di tinta
plicacione in
embargo, el e tudiar riamente e te fenómeno vitaría
numero a pérdida . El pescador comprobará qu había p ce
d un tamaño má pequeño qu él no había con id rad .
analogía e cumple también con la tecnopatog nol gía, qu ería
la ciencia para el e tudio del dañ "a pe ar ele' que e emplee la
red apar o temen te correcta. La "r d" realmente correcta la brinda
la t cnopatog nología como ciencia de y para! la a la tecnología.
E ta contribuye a evitar que e e cap n" alguna tecnología
defi ctu a en principio consideradas como egura . Lo, peces
p qu ño , on lo d f cto de la t ' cnica causal e d
cecnopatogenia .
La eYaluación d ríe go, la ge tión de rie g , por ejemplo, on
"redel' consideradas correcta que s aplican para imp dir gu
e e capen ' factore de ríe go, p ro hay "p ce " que se le.
capan.
Po ible interaccione entre la ciencia mencionadas
Por lo anteriormente indicado, la ciencia qu tuviera como obj to
de e tudio a la tecnopacogenia, dcb urgir d la tre última,
mencionada (E uiazu, 1991 ).
La medicina debe ap rtar al conocimient luego de qu el
tecnopatóg no generado por el defi cto inmanente y oculto d la
técnica, e pone en contacto con la uperficie expue ta del
hombre: pi l aparar dige tivo aparato re piratorio. ro lo logra
con la epidemiología la toxicolo 'a la m dicína pr entiYa, etc.
También en I refi rente a la t ' cnica m 'dica , una autocrítica
de aquella qu puedan ignificar un potencial ri go ele
tecnopato nía. orno dijimo e to e dificil d I grar con e ta
única ciencia.

�ti

J

¿'

La tecnología debe aportar al conocimiento de cada técnica
particular y us circunstancia de aplicación y a todo el proce o
científico que da. lugar a la creación de una nueva técnica.
La antropología cultural, debe aportar al acto esencialmente
humano pot el cual el hombre comienza a d arrollar técnica .
Desde las má primitiva, hasta las más sofi ticadas. E ciencia
del hombre y por e o aportaría al cambio de enfoque centrando
a la tecnopatogenoJogía en d hombre.
Repre entado gráficamente podría er:
MmtaNA

ROPOLOGI.A

TEcNoLOGiA

Figw:a

l'a:N)e\n:lGfN)[.OOA

4. Campo di ciplinares aproximativo de ciencia con olidadas

de lo cuale

urgieron lo fundamemo de la tecnopatogenologfa.

n el gráfico pueden ob rvar e tre círculos iguale . Ello e
a fine ilu trati o ya qu la participación o contribución de la
tecnopatogenología e diferente egún la ciencia.
En r alidad la tecnopatog nología
una ciencia 'de aquello
q11t1 110 e.ria bien en la t · cnica'
ue permite una gestac10n con
'gérmen " nocivos a la alud humana. stos gérmene on
simbólico, y e d ben entender como cau a de daño a la salud.
unque considerando que por germen e define al principio u
origen de alguna co a (Diccionario), los ya definidos
t cnoparógeno (l\focta y Eguiazu, 2005), al er el origen de
daño a largo plazo en la alud humana, no sería incorrecto
llamarlo metafóricam nte también gérmeoe nocivos generado
14

l/l1trt11 ,\ fottll,

Gm//, m11, ,\ l. l :g11i1tZ!f

por la técnica.
í como e denomina metafóricamente viru a
programas informáticos que produce □ dañ a otr pro ramas,
i la po tulación de una ciencia nueva pareciera &lt;lema iado
temeraria, no ha} má que volver a las antigua arles mecánicas.
Podremos comprender que en realidad continuamente se e tán
creando ciencias nueva o especialidade nuevas y no son má
que un fenóme□ de agrupación de ~ nómeno aparentemente
atípico o con entidad propia que no pueden er completamente
encuadrado en lo existente. J re pecto i volvernos a la
antiguas artes mecánicas, vemos que la rudimentaria clasificación
por actividad e,Tidente no alcanzaba a apreh nder una serie de
fenómenos que eran comune a varia arte mecánica . Por
ejemplo la armato,ia y la agrimllm-a, tenían en común el trabajo
del herrero para realizar espadas y arados, pero no se abstrajo el
arte de trabajar el metal como arte independiente, porque tal
vez no se veía su imp rrancia independi ntemente en relación
a la art
í exi tente d la gu rra , la a riculrura.
También, del antiguo concepto de m cánica, en
rudimentari , ra difícil imaginar e toda la disciplinas }'
ubdi ciplina p rfecrameme delimitada que fu ron urgiendo
ha ta la actualidad.
Otro ejemplo ería la biotecnología, que no hace má que dar
forma o nridad indep ndiente a una ri d pr ce. . que e
empleaban d d antigua data.
La tecnopatogen I gía e d e ta manera la di ciplina
científica ubyacente y n ce aria a la tecn 1 ·a a fin d evitar
prevenir la cr ación de técnicas particulare con defectos
inman nte y ocul o con con ecuencia adver a en la alud
del h rnbre.

n sínte is:
La ciencia con ce por reducción de la realidad r
xp rimentación. E ce conocimient e parcial de ólo la realidad
reducida.
tra parte de la realidad o totalidad del fenómeno, la
149

�-1/hm&amp; \lotta, ,1nllm110 \f. l•r,aaZN

que no fue considerada n la reducción experim ntal, p rman ce
de conocida.
Lo re ultado ex"Perimental no pued n er xtrapolado
a la r alidad in re rvas ya qu n alguno ca s la naturaleza
d 1 xp rimento altera al fenómeno exp cimentado.
La te ría elaborada luego de e te pr ce reduccioni ta
por la inducción confier una fal a eguridad, pero en realidad
nunca puede ser considerada otalmente, ya que iempr puede
aparecer parte d la realidad, no considerada en la reducción
inicial, que la contradiga.
i e realizan técnica con la parte conocida luego de la
reducción experimental la pan de conocida qu también
permanece ubyacente li ada al f nómeno e manife tará
imprevistamente.
E ta manife tación imprevi ta, pu de er neutra, positiva
o negativa para Ja alud del hombr .
La manife taci, n negativa puede er evidente no
evid nte.
i la manifestación e negaci a no evidente para la alud
del hombre e define como tecnopato enia.
La naturaleza de las nuevas art s mecánica qu
ba, an
en fenómenos nucleare (atómico o celulare ) ' en la in rc1 n
dt: u tancias intética en la natural za, acentúa l Íi nómeno
de la tecnopatogenia.
La xistencia de un camp d 1con cimient que aun no
p e ci ncia p áfica permite p rular a la tecn patog n logia
para el e tudio de e te feo, meo .

¿Qué ciencia es lo temopatogenología?
"' ste e otro intere ante a pecto en el cual debemo · detenemo
i nos es tamo refiriendo a la tecn patogenol gía como una nueva
ciencia.
Hemo definido a tecnopatogen logia entonce , como la ciencia
que indaga la géne is y enma cararniemo, ya ea voluntario o

150

in oluntario d la causa de tecnopatogenia y que apunta a
lograr u prevención o profilaxi . na definici · n ma exacta eria,
es la ciencia qu e tudia el fenómeno de la tecnopatogenia, que
abarca 1a t cnopatogénesis: conjunto d fa e suce iva o proce os
que conducen a la manife tación d l mi mo; la detección de 1
recnopat · geno involucrado n l fenómeno y que procura
medidas para u prevención. E la ciencia de la tecnología que
reflexi na obre i misma y , u propia falibilidad. Hemo vi to
también qu e encuadra en la caract rí cica a igoadas al
conocimiento científico. n e te útulo queremo referirno a qué
tipo de ciencia, sj e factible , nec ario e te encuadre, es la
tecnopatogenología.
i la tecnopatogenia on la enferm dad o daño a la alud,
tanto físico como psíquico del er humano que n ocurten
inmediatamente sino despué. d vari , año o generaciones,
como consecuencia d la xp ición a factore no evidente
generado por la t · mica, o recoopatógeno , pre entes en el
entorno, generado e to a u vez p r errare o defectos
inmanentes y oculto en lla, entonce podemos en un principio
preguntarno : ¿ . la tecnopatogenología una ciencia "básica"
ya que tudia un .Íi nómeno claro et disfincto d sconectada de una
ituación d aplicación concreta?
o podemo cante tar categóricamente esta pregunta. Por un
lado, la indagaci 'o d e mo e genera po acción u omisión una
técnica qu conlleva ' adherida" el germen potencial d una
tecnopat genia, y ta no puede de ectarse hasta qu la t •cnica e
ha aplicado y por decirlo así la leCflopatogenia metqforican1mte hablando
se s11elta de sr, escondite y se fllanijiesta, parece er la parte mas bás.ica
de u encia. Pero también hay otra faceta muy irnp rtant y la
que r fi re a la aparición de fenómen s concr to . D e ta man ra
la tecnopatogenia tiene do faceta muy claras:
a) Reflexión obre las esencia d I fenóm no, r
b) D de un efect material con catado hasta la esencia del
nusmo.

151

�lbm11

.. l ca o a) ería el má ab tracto, 'ª que e parte de la
t en patogenia com fen ' m n en i y se trata de que e mue tre
o e haga vi ible (se traca de forzar a la manifestación del
fenómeno) antes de que la técrúca haya entrado en el período
del no retomo (aplicación y u o ma ivo).
l ca o b) p dría r investigación aplicada, ya qu
trata
d un fenórnen o fen 'm n concreto o sea d la ob rv-ación.
ab mo que cuanto má tarde la t cnopatogerúa en rnanife tar e
má difícil erá el dar marcha atrá a la técnica qu la c nlleva
fundamentalmente, i e ca arroja enormes beneficio en algún
entid con gran impacto económico.
Abarcando el e p ctro de clasificación de las ciencia podemo
entonce preguntarno ; ¿ la tecnopat genolo 'a una: ciencia
dura o ci ocia blanda ciencia básica ciencia aplicada ciencia
mpírica o ciencia t rmal?
tamo de acuerd qu cualqui r científico bone to, puede
llegar implemente j pie a in traba a de cubrir la falibilidad,
finitud o limitacione de la ciencia. na vez reconocida esta
falibilidad finitud urge una n c idad.
ta e la nece idad
de una ciencia preventiva para corr gir e ta falibilidad cubrir
e ta finitud. o l ca o de la técnica la necesidad ería por las
gra e consecuencia que la falibilidad puede conllevar en la
calidad final del objeto tecnológic . n el ca o e pecífic del
t nóm no que no e mp te, cabría también que e te ci ntífico
e r alice la pregunta d ri or: · uál
la naturaleza de la
tecnopato enolo ía? ¿Cuál e u natural za dentro de la.
cat g ría. d la ciencia po ibl ? qui ab mo que exi ten
do da ificaci n muy comúnmente empleada .
na la que r aliza la divi ión en ciencia dura , ciencia
blanda .
Ciencia duras
on la que empl an un rigur ·o lenguaje mar mático que
permitiría cuantificar lo fen · m n ob er ado .
trata

fo/111,

C.utllt

\1. l. uia~

entone d la mat mática, la fi ica, la química, r con la tolerancia
de alguna ind terminaci ne también la bioquímica y la
biología.
trata p r l en ral de ciencia que dan por entado
el obj co d
tudio y n
cu tionan l origen del mismo. e
dedican a limitar y cuancificar cada vez má el fenómeno 'claro
et di cinc to" que tienen entre mano . La denominación d dura ',
yj ne de ciguro a · on la carreras que exigen una ólida ba e
matemática. En general e ta cieneí,1 erían las rectora en el
í t ma de ciencia y técnica.
le acu a de un autoritarismo
dogmático inconsciente, que la hacen er muy pocos p rmeables
a crítica de fondo. patentan · r muy liberale en la l cción
del obj to de e tudio siempre que no e aparte del paradigma
pre tablecido. uando e le hace una crítica ustancial,
re panden con un autoritarismo di ciplinar.
i bi o por , er una ciencia nueva, e difícil d ncuadrar a la
cecnopato enología, aunqu como vererno a continuación la
calificación mas aproximada ería la de ciencia básica con
ref rente a la ciencia dura qu tratamo n . e úrulo p demo
decir que · bien d de ta per p ctiva la tecoopato en logía
pu de r criticada p r n pod r cablecer aun m delo
mat matlc de preclicci · n del ri
para la p terior pr v nci · n.
Hemo. criticad al r duccioni. mo m t dol · gico n e ario
para una matematizaci ' n r e n igui nt cuantificaci · n de lo
fen · m n natural , p r emp br cer al en · m n real y ap rtar
una fal a eguridad del con cirnient . in embar o e to no
invalida que ería un fuerzo mu} po itivo lo rar m d lo
matemático para la tecnopat en l ía que permití en
cuantificar la magnitud del err r d fi cto en la ci ncia y en la
técnica para p der prev nir la magnitud del dañ p terior qu
ocurriría al er human .
obstante e
n ería aun posibl en el tado actual &lt;l
la tecnopat genol gía. o el futur , in embarg , p dría recurrir
a metodología propia de la ciencia. dura ) por ej mplo
cuantificar mat máricament cuanto del vacf e ·i, tente n la

�H

gestación científica y tecnológica corr sponde a cuanto efecto
o a cuanto dañ a la alud.
n moddo matemático para e ta pregunta podría 11 ar año,
d trabajo.

Ciencias blandas
erían aquella
cuyos enunciado
no
hallarían
matemáticament fundamentados, y dejarían un amplio margen
a la di cu ión y crítica. La humanidade e hallarían dentr de
e te grup de ciencia .
Otra da ificaci · n habla de c¡encia bá 1ca y c1enc1a
aplicada .

Ciencias bá icas
eóan aquellas que tomarían un tema de estudio in considerar su
aplicaci ne . Pueden ser abstractas o concreta . En el primer ca o,
tratan de aportar al marco t órico. n 1 egundo ca o tratan de
reducir su objet de e tudio, a un problema reducido y strictamente
experimental Por jemplo el grado de permeabilidad d la membrana
de una de ermi.o.ada célula o grado de respue ta d un det rmina&lt;lo
gen a d terminad e tí.mulo .
ta investigación pu de tener
aplicaciones, pero por lo general al científico n le interesa
inm diatamente sino ólo para aportar al conocimiento en el
feo ' meno reducido y avanzar en e e problema.

Ciencias aplicadas
ería por ejemplo investigar la permeabilidad de la membrana de
determinada célula, porque e.ii te inteté en que determina.da
ustancia tóxica penetr sel ctivamente · la de truya. Otr ejemplo
ería eJ estudio de un determinado gen, porqu claría a determinado
eta!, · logramo insertarlo en d mísmo resi tencia a determinada

plaga.
emos que esta clasificación, no no ayuda para tratar de

154

encuadrar a la Tecnopatogenol gía ya que no podemo. decir en
sentid
tricro que ea una ciencia básica, como anteriormente
n pr guncamo , ni tampoco podemo decir gu ea aplicada
en el ntido anteri r.
1 o ob tante, quizá deberíamos decir qu
i bi n n e ni una
ciencia básica ni aplicada en sentido estricto, tiene a, pecto de
ambas. ue tra experiencia d cente d much añ no permite
comprobar que la tecnopamgenología tien por u objetivos
componente propio de un.a ciencia bá ica.
Hemo dictado da e de t en pato enol gía a alumno y
graduado uni rsitario con formación diYer a: bioquímica·
méclica; tecnológica, entre otra . La aceptabilidad que hemo
encontrado, apoyaría la id a qu la tecnopatogenoJogía e también
una ci ncia básica. videntemente, la tecnopato enia es un
fenóm no no atribwble o limitado a una única técnica com la
iatrogenia a la medicina.
te e manifiesta n las má diver a
técnica y más aún en alguno ca os es el resultado de la acción
conjunta d
div rsas técnica . De este modo, la
tecnopatogen logía e una ciencia que aúna o imegra a r da la
técnica en el marco de un fenómeno que n había sido d crito.
La tecn patogenol gía corno ciencia bá ica brinda us principi
y postulad contribuyendo a la formaci ' n d profesional d
diferenc . di ciplina dando una ,-isón global u h lisrica de un
problema cecnológico de rele ancia para Ja alud humana.
También podemos decir que se puede hacer in estigación básica
en tecnopatog nología ya que u objeto de e turuo puede er
eparado d t da aplicación concreta.
Con referencia a i es una ci ocia aplicada, ese no deb er
d cartad , a que e puede e tudiar u aplicación n ciento de
ca o , cuya tecnopatogenia concreta han ido bien de. crita
y contribuir a otra di ciplina en la e aluación de rie gos, para
estimar la posibilidad de riesgos tecnopatogénico y aportar a u
eliminación o reducción. n el caso particular de la aflatoxina, la
in e tigacióo de nuev as metodologías analítica para su

155

�f

det cción, e un j mplo de inve tigaci, o aplicada. tro ejemplo
es el d arrollo del parámetr Humedad relativa del aire intergranular' aplicado en el alrnac naje de 1 grano para la prevención
no sólo de la contaminación de los mismos con aflatoxina, como
cambién para la micotoxina en eneral.
decir, nuevas
metodologías analíticas y nuevo parámetro conducente a la
búsqueda por la prevención, . on claros ejemplo de in e tigación
aplicada guiazu 1993) guiazu y rank, 1983) guiazu y Iotta,
19 6) 1otta y Eguiazu, 1991).
la altura de la circun tancias, iendo la tecnopatogen logía
una nue,Ta di ciplina si d biéramo elegir ntre las do alternativa,
preferimos decir que la tecnopatogenología e una ciencia bá ica.

Ciencias empíricas y ciencia forma.le
i quer mo mpl ar la clasificación de ciencias empírica v
ciencia formal , v mo que aquí, si bien al com nzar el análisi
de la tecnopatogenología c mo ciencia la ubicamo entre las
ciencia empírica por u objeto d e rodio no p d mo xcluir
que también pu da er con iderada, n parte, ciencia ab tracta
ya que emplea elemento d amba . El análi i de la raíz del
fi n 'meno de la ecnopatogenia, la última aproximacione al
mismo fue en un camp eminentemente ab tracto.
ue tra experiencia nos permite, mode rameoce, contribuir
con nue tra oplillon a ce complejo campo de la epi temología.
emo que la tecnopatogenología surge como con ecuencia de
la necesidad d ob ervar transdisciplinaciamente un fenóm no.
• ste fen 'm n al igual que 1 qu abordan todas las ciencia
e comp! jo pero qu n el ca o d e ta como eguramente de
otra es también de gran heter geneidad, por la di er idad de
elemento o fact r c ocurrente en u manife tación.
Por ello, en realidad quizá. má prudente que tratar de
'da ificar' y encuadrar a la ciencia tran di ciplinaria en
compartimento e tanco de básica aplicada, dura blanda, etc.,
ea má correcto hablar de calificación de una ci ncia. D

156

modo una ciencia que ur e por la nece idad de estudiar un
fenómeno con carácr r rransdi ciplinar pu de mer cer no un
único calificativo.
Entonce ¿el e tudio istemático de la t cnopato enia es de
gran utilidad e mo obj to de rudio dentro del is tema de ciencia
v técnica? í in duda, el pr blema e que a no tro nos llevó
año el de cubrirlo y tudiarlo en pt fundidad y no toda
la mentes sin dudar de la hone ciclad int lectual,
hallan
predi puesca a admitir e te estudio porque ' empleando palabras
de un filósofo ( oblot, 1943) quizás 110 se les omnirá desmhrir
tal \~ez en algún caso, sean l suficientemente oberbia como
para negarlo porque no lo entienden.
Por otro lado, en todo sistema d ciencia · técnica
hallan
lo oportunista que lo admitirán siempre que puedan obtener
,·entaja de u estudio. n ambos casos no se beneficia el e tudio
reaJ y el avance en el conocimiento en tecn patog n l a.
La "anomalía persistente" y su consecuencia en la génesis
de La tecnopatogenologia
El proce o qu condujo a la fundamentación de la t cnopatogenología e caracterizó por la manife tación de circun tancias
o ituacione que bajo la óptica en la cual la enfocarían la
di ciplina tradici nal que podría p n a e e adecuarían a u
estudio cau aban una incomodidad inexplicable en el d arrollo
de nu tra labor. ituaciones qu dificultaban el p d r avanzar
en la inve. tigación d l tema que no c mp tía.
eran m ti o
de lo. medio de trabajo, ino de la o las disciplina qu el istema
de ciencia y t 'cnica o ofreáa como pción di ciplinas que en
d campo científic , ri n 1 camino de codo inve tigador. __, a
dificultad e la que fu claramente definida por Kuhn, con l
términ anomalía, Para analizar t cerna, eam lo qu pudo
hab r ocurrido con otra di ciplina .

30

1

Tecnopatogenología. Búsqueda de ituaciones científica
imilare

IS

�llbtrfl, .\lotto, (,1till.rnlf, \/. l:guun,

n ejemplo mu , dar con el cual p demo encontrar imilitud
con el 11 en de la cecn par gen 1 gía, l hemo hallado en la
ya citada ciencia desarrollada obre el fenómeno uel (Eguiazu
y fotta, 2 O). o abemo i quién quiene la fundam ntaron
tuvieron qu pad e r un peregrinar di ciplinar imilar a no otro .
E t fenómen el uelo por u caracterí rica y constirución,
c mo rna arriba hemo m ncionado podría pen ar e que p dría
er abordado por múltiple di ciplina : ge l gía, bi 1 gía fí ica
y química. o ob tante, 1e rudio del suelo, no e una urna de
disciplina aislada y artificialmente o forzadamente inte rada·,
o por una multidi ciplina, in que lo realiza una ciencia
e pecífica: la edafología. us pi neros habrán ene ncrado
"dificulcade " qu le imp día ubicarl en alguna de la di ciplina
exi tente ,
tro ejemplo de una ínte i imilar que da lugar a la
cecnopato- enología ·a no tan empírico p r que se ba a en
evidencia empírica para e clarecer el f nómen , e la
crimin logia ciencia qu h m tomado com
jempl para
r futar la obj ción rnetod lógica d la t cnopatogenología ~focta
· Eguiazu 2 07). n e te ca a partir de la evidencia empírica
encontrada
remonta a travé de una ló ica cau al ha ta
re l er el móvil o causa del crim n.
Tal vez al método por e ta última ciencia aplicado, p dría
aproximar e la tecn patogenol gía, p r I meno n u etapa d
diago , rico y apr xi.mar
a las ciencia formal en su etapa
pro pectiva o de mejora rminal, d la técnica en cuanto objeto.
Hemo m ncionad como ej mplo do ci ncia , Ja edafología
y la crimin logia. I a pregunta que p deroo formularno e ·Cuál
e el motivo que lleva a quien o qujene están abordando el
e. tudio de un nuevo fenómeno a experim mar la n c idad d
con truir un nu vo camp di ciplinar?
A fin de re ponder a e ta pr gunta con ideramo inter ant
r currir al conc pto de Kuhn, obre 1 an malía ".
p drán
po tular otro criteri tal vez más indicado, p ro c n iderarn

l 'i

incere, ante p der pensar qu en l de arr llo de la edafol 'a o
la criminología, quiene la d arrollaron y le dieron nombre
pro pi , ,'ieron que en el fenóme.no u objeto de estudi al que
e. taban abocado
ncontrar n dificultade o empl ando ahora
el c ne pto de uhn, an malía qu no p rmitía ncuadrarlo n
otra disciplina .
V amo entonces e t concepto de T. Kuhn.

La "anomalía per i tente", la clave de la innovación
Este concepto es po tulado por Kuhn para de cribir el proce o
general de inno ación o d cubrimient . cgún el autor toda
innovac1 n
de cubrimiento nec ita pr viam nt que el
inve tigad r o d cubridor sienta la m l tia de una anomalía
que retorna con tantemente, qu p dríamo d cribir como un
osti11ato empleando un término mu ical, a u campo d l
conocimiento qu tal ·vez al principi , pret nd eliminar para
que no mole t a lo que él ta p rand v r en u exp rim oro
pero que a fuerza de apar cer alterand la te ría e pe.rada termina
por er reconocida como un fenóm no n si mismo. La anomalía
per i, tent n s nada ma ni nada m no qu I ínt ma d 1a
manife taci ' o de un fenómeno p c
nada conocid qu apar ce
e njuntamente c n uno con cid . ~ tiemp la pet i tencia de
e ta anomalía y la capacidad intuitiva d l inn vad r, para
reconocer n ta an malía algo má qu una m le tia, l ll van
a cambiar l enfoqu preci am nt hacia la an malía.
í e
produce el de cubrimi oto.
E te concepto d Kuhn, e inter ante para aplicarlo al
fenómeno de la t cnopat genia. Pod m
a í pr guntarno :
¿Cuándo
habla de "anofllalías" gún Kuhn.
Podem d cir que la ci ocia n rmal trabaja n paradigma
con cid
' r curri ndo a un paradi na al cual ya n hem
referido ( guiazu )' M tta 2
), p dem . afumar qu :
"La t enología e producto del quehacer metódico y exacto
d l científico, por e
mnocua .

159

�La anomalía qu dice uhn, aplicada a una colateralidad
per j t me que mue tra la técnica, es el fenómeno de la
t cnopatogenia, ya qu i la afirmación arriba citada fuera cierta,

la tecnopatogenia no exi tiria.
hora bien ¿qué ignifica est ? ¿Cuál es también la conc pción
intuitiva ) el ch que de generaciones del que habla Kuhn, al
referir e que el cambio de enfoque o como él l llama
'paradigma' , es fi11ol111ente 1111 proceso irracional, q11e no se da por el

discurso racionalfimdamentado, sino por el choque histórico de generaciones,
o sea entre defensores del vifjo paradigma contra los defensores del nuevo' ?
( uhn, 1995). Muy imple la concepción inicial d la idea de la
t cnopatogenia n fue fruto de lógica, ino que podríamo
calificarla ca i por intuición, idea qu luego fuera d mo trada
para algunas técnicas p r inducción de ca, os ob r ado y
p tu lada u generalidad a la técnica por deducci, n de mucho
otros caso observado . El qu ea recon cicla por la comunidad
cienúfica erá consecu ncia del choque eneracionaJ de
inve tigadores.
¿ uáles fueron la anomalía particulare que nosotros
ob erYarno y que no permitieron en un principio intuir que
"algo había' , p der d cir en el tema que e tábamo d arrollando
' aquí ocurr algo" e tá curriendo algo inexplicable con olo lo
que ten roo entre man "?
.
Coro d cribiérarnos en anteriore artícul , nue tr rraba10
c menzó hace má de treinta año con el cudio de llOa t xina,
c ncaminant carcinog · nico natural de grano g a rado por un
moho, llamad aflato::,:i110. a anomalía fu ron:
1) Vinculada al ·u trato: La diferent usceptibilidad de lo
an de girasol al deteri ro biol ' gico y a la génesi de toxina.
2) Vinculada al análi i d I contaminante: fuy pequeña
concentracione de toxina agregada d ex profeso a la mu tra
libre de aflat .xina, no aparecían en el análi i aun r corriendo a
E. ticado in trumemal lo cual permite peo ar que pequeña
concencraci ne del e maminant permanecenligad de alguna

160

manera n lo component d 1gran · que la técnica analítica
no logra extra r para la p terior cuantificación. sto ya lo
habíam
con tatad empl and una técnica c nocida
comercialm me para el análi i rutinario de afla o ina , que
también . o. layaba la contaminaci ' n de bajas concenttacione
de toxina. E t val re~ que no e p día determinar i bien muy
pequeños no permiten afirmar que la muestra ea ·egura para 1
consumo. E to n llevó a pen ar i el mi mo enómeno no e
repetiría para roda la gama de u tanda d ri go qu d bían
determinar e en el ent roo humano.
í I análi is de ustancia
de riesgo qu daban negativo, , n no garantizaban la exi tencia
de pequ ña cantidad
d la· mi ma qu continuarían
ejerciend u efecto en c njunto con la tra ciento
mile de
. usrancia de rie o.
decir qu por más que la química analítica
convencí na! haga en rme
fu rzo para perfeccionar la
técnica de derecci , n no e puede a egurar que baja
concentracione de contaminant s no queden sin er
determinadas. Esto lleva a la conclusión que no pued a egurar
la inocuidad de la técnica.
una falacia afirmar lJUe aunqu e
utilicen . u tanda d ríe g carcin geruc podem
e tar
tranquil
i de arrollamo una buena química analítica que
determine lo re idu • en medio que pueden ignificar vfa, de
expo ici · n al er humano.
3) Vinculada al encuadre disciplinar otra anomaüa que
realmente ignificó un dilema qu solo pud r
lver al d cidir
de arrollar un encuadre di ciplinar pr pi para el pr blema fue
la impo ibilidad de encuadre en el istema di.ciplinar ex.i tente
para el logro de una c rrecta lucí , n. i ndo la mic t xin
un problema íntimamente ligad al almacenaje d lo grano
pcn, ábamos que lo razonable para u prevención
ría el
abordarlo recurriend a la cli ciplina aplicada a la p t co echa
de lo grano I o obstante el enfi que bajo el cual qu riamos
e. tudjarlo, no concordaba con l · cánon , principalm me con
lo criterio de calidad con l s cual 1a di ciplina dedicada a

161

�.Alhtrto .llotta,

la p

t co echa de lo grano , rigen la orientación de l

mimo.
4) inculada al estudi de otro contaminante :
e tudiar
otro contaminante e to ·a no naturale ino de origen
antropogénico como on lo plaguicida , la an malia fue la no
relación entr rie go agudo y crónico d l plaguicida .
Kuhn e tá en lo ci rto al decir que la anomalía d ntro de un
paradigma olo pueden er uperada porque cada ez má
cienúfico "se las tolllan en serio" com
bjeco de tudio no
lo e avanza en ciencia por adhe ión al objet de e rudio y al
método e tableddo, sino también por intuicione obre la
"anomalía '. Recordemo la caja de P tri contaminada con
penicillum que i lemin hubiera ido un cienúfic p co afecto a
tomar en erío a las "anomalía , la hubiera arrojado al ce t in
bservar curio am nte el balo inhibitorio.~ mar e n erío e ta
anomalía' del cultivo n rmal, qu n la caja .de P tri e taba
ocurriendo algo', lo lleY · a ai lar la p nicilina.
on uhn podern s afirmar que la entidad de la tecn patogen lo ía e dem trará por u uperviv ncia al choque
gen racional u re i tencia hi tórica. h ra bien ¿Pu d pasar e
de un paradigma a tro uav mente in c nllicto por la ola
fuerza del ar m oto ?
Kuhn cita lo dicho por Planck en u autobiografía: Lo
cambio. . ustanciale n e l gran por convencimi m de lo.
d fen or de la vieja idea , in p r e p rar lo uficiente para
que al decir de in t in, e t
defen ore mueran ) ean
u tituido por tro. . ◄ inrere ant agr gar, que la adhe ión
ciega a la propia idea
ripie en el ci náfico. E el org11l/o
dentí.ftco d l que habla Humberto co (Eco, 2
).
í un
cienáfico puede reconocer la n cesidad del cambio neral pero
cuando e tratad ac ptar un paradigma 9u e otradic el propi ,
puede re i tir duram ote.
el ca o del mism Planck que
fue examinador d Hei enber n u d ctorad · luego de di~cutir
con é t al final e nvin en un muy mediocr ' ri e" como n ta
d d et rad o ea un aprobad con cuatro. Hei i:nb r llegó a
J

162

(,,,jlf,r,q(¡

.\l. r;e,IIIPZfl

decir qu para 9ue nue ·a idea (paradigma ) ean aceptada
·e debe cambiar la forma de peo ar de qui· n d ben ac ptarla ".
Hei. enberg fue mal calificado, per tenía un paradigma nuevo.
intetizando en el intento de encuadr di ciplinar de la
tecnopa-tog nia vimo qu existía algo xtrañ en dicho
fenómeno qu imp día hac rl .
Podem decir qu com curre en la lab r científica surgió
una inquietud, una idea p r i tente que no no dejaba en paz
retornaba continuam ntc u urrand :hay algo" y que no d ja
de can ar a que no l permite. Gen ralizand una idea ca. i
perturbadora de que en lo que s e tá e tudiando hay al
en
principio inexplicable. En nuestro ca o v lu o de abordar las
anomalías que citáramo anteriorm nte no conduj a que
finalmente por inducción y luego por deducción encontramo
que la anomalía p rsi t nt general d la t •cnica era la aparición
de efecto ne tivo a la alud cau ado por e enologías tenida
por egura la tecn pat genia y que el fen · m no no encuadraba
en las di ciplina exi. entes la que ólo daban re pu ca
parciales al mi mo.

A í entonce la primera tapa de la evoluci · o y resultante de
e. ta anomalía, fue la aceptación de la anomalía y la definición
del fenóm no y lue o calificarlo como inmanente a la técnica.
De pué , como gunda etapa l i .ió l análi i inductivo v J
d ducti
, a la e l cci · n de dat para v rificar o rech;zar
la te ría, Por último, la etapa fal ativa. ~ n ta n pr guntamo :
¿Hay al ún ca que contradi a la t ría elab rada por la
inducción d la anomalías per i tente ? i, con e rteza ha , caso
de técnica cr ada
in defecco que pu dan g n rar
tecnopatóg no . E to confirma la teoría y debemos agregar, como
hecho factibl al referirno a la actitude r p cto de la verdad
Y u e n ecuencia en la técnica (Mona 1994) que la au encia
d tecnopato nia e má con cuencia del azar qu d la
indagaci · n preci a pr ventiYa del fenómeno. .. t
ncillamente
no e. tá por azar.

163

�r
na egunda pregunta que má arriba d sarrollaremo , fue
¿Qu' no e tecnopatog nología?
La resultante final fu el urgirniento de e te nuevo campo
del conocimiento. La hi toria o el tiempo determinarán u alidez.
por el ignificado que la anomalía tuvo en nue tra labor
científica, que nos p rmitimo enfatizar lo ya enunciado en el
úrulo qu la "anomalía per istente" e. la clave d la innovación.
La anomalía per i teme y la ética científica.
La anomalía importuna v . La anomalía .innovadora
egún Kuhn, coda inno ación o de cubrimiento nece ita
previam m qu el inve ti ad r o de cubridor si ma la mole tia
de una anomalía qu retorna con tantement , como hemos
calificado: un ostinato, a u campo del conocimiento. Dijimo que
tal vez, al principio pretenda eliminar para que no mol ste a lo
que él esta esp randa ver en su experimento pero que a fuerza
de aparecer alt randa la teoría esperada, termina por er
e conocida como un fenómeno en si mi mo.
Ahora bien, ¿Por qué hablamo de una implicancia en la ética
científica? En un si tema c.ienúfico que podemo definir como
alo' mico por u característica de e tructurad , hasta lo propio
resultado de los e tudio parecería que deben er pred cible
d antemano. Es a í que cuando I inve tigador bser,P,i que
alguno datos · apartan de 'lo e perado' directamente lo
elimina a fin d que u inform no deje e idencia que ean
moti o de crítica qu no pueda explicar. Tal e a í que en toda
la literatura qu exi t en missco11d11ct ú1 ¡cie11cie11ce, uno de lo
elemento. qu s da como muy grav e el de embellecer los
re ultado quitando precisamente lo re ultad anómalo. en la
publicación de los r sultado de lo experimento o paper ~al.
i a un iov-escigador al éntic le ocurri rala ituación de Flerrun
dir ctarn nte liminaría la placa c ntaminadas para no er mal

164

evaluado por no controlar la condicione de sterilidad
n ce aria en u e tudio. Para I inv tigador al éntico, e a
anomalía on cosas mole ras, enfado a . o casos más extremo
puede llegar a destruir ha ta la totalidad de u estudio r tratar
luego d elucubrar algún ju tificativo. De un s.i t maque apela
a la lógica de lo esperado rechaza toda indeterminación por no
comprenderla, ¿qué innovación puede esperarse?
En el i t ma aut · ntico en cambio en principio 1inv stigador
puede entir e a inclinación de eliminar e a mole ta anomalía
pero que lu g 1 conduce a un de cubrimiento. Por ell , el
referirno c mo La anomalía imp rtuna v . La an malía
innm·adora. n un i tema aloéntico la anomalía . ólo e una
mole tia, un dato fuera del contexto del en a ·o, que deb
eliminar"e. En un iscema auténtico significa de cubrimient .
Como e a llamada importuna, a de hora que al cante tatla, pu de
significar una ati faccoria noticia.
O era consecuencia ya gra e en est ca o, en la 'cica ci nófica,
e que en alguno ca o la anomalía d t ctada por el científico
determina que u so tenimiento tran fotm al cienúfico en una
anomalía para l propio istema ci ntífic el cual, asi com para
tener una teoría científica pu d de char la anomalía pued
n este ca o eliminar al investigador, i e te puede hac r
tambalear la estructura del i.stema o implemente por ser una
"mole tia para el mi mo ist ma. ur a í la figura del bjet r
· tico, tema que también h mo de crito en un anterior artículo
publicado p r este anuario ( guiazu. Iotta, Hui man 2 4).

Conclu ión. La pregunta por la previ ibilidad
El objeti o de la t cnopatogenología, e la prevención &lt;l 1
fenómeno de la t cnopatogenia, fenómeno para el cual y como
h mo dicho, no h mo encontrado un encuadre di ciplinar en
1 ci ncia exi tentes. Cab aquí la reflexión, j ólo no estarna
refiriendo a un fenómen que e imposible de predecir p t lo

165

�canto t talmente aleatorio i ndo en e te ca
ólo p 'ble la
de cripci , n de u aparición sin posibilidad d prevenc1on, o
bien de un fenómen previ ibl , pero que aún la imperfección
de nu stro mét do no permit una total pr v nción. 1 o
inclinamos a ta última po ibilidad. Planteamo que exi te un
d sfa
n el de arroll del pr dueto tecnológico en si y la
aplicación del mét d para pre enir u colat ralidade con una
enorme a imetría a fayor d l d arrollo del pr dueto en de medro
del métod d pre,reoción d tecnopatogenia .
Hemo
también fundamentado que 1 pr blema
tecnopatogénico no pu d ser prevenido encuadrando u e tudio
en la ética. Pero i rec rdamo qu por ética e define Como debe
co111portarse el hoflJbre para si s/fs semejantes sin contral'e11ir su propia
naturaleza la tecn pato nol gía, r curre a e te criteri ya que
una técnica de arrollada por el hombre, que sea cau a de
tecn genia stá como die la definición contravini ndo la propia
naturaleza del hombre. La t' cnica no e tá prop rcionada al
h mbre guiazu 2 7).
•l d safió tecnológico para e te milenio
el de. arroll de
metod lo ías idónea de pr filaxis, que apunten a la matriz
germinal tecn lógica n f rma aut mática. uanro má · e
aproxim a e ta matriz má rápida y e n meno co to económico
erá la pr fila, i d r.ie go ( guiazu, 1999)
·azu y fotta,
2001 ). Tal
la meta d la tecnopatogenolo ía, d ahí y
parafra eand a un filó f, (Goblot, 1943) la calificam como
una luz en l camin del aYance r enológico.

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DE LA SUBJETIVIDAD MODERNA;
POLÉMICAS DE 1A IDENTIDAD Y LA

an Luca . "E angelio", Capítulo 6 er ícuJo 33-39, Biblia de
Jeru alén, Descl e d Br wer, Bilbao, l B
4-33 - 22-5
Dep' .ito legal: Bl. 1531 -1

DIFERENCIA EN FouCAULT
y CHARLES TAYLOR
Rolando Pico Bovio•
P \M fI I IEL Fo CAUU el ·ujeto ro derno
el re. ultado de un
complejo proceso de normalización que ha incidido en las forma
de constitución d u identi.dad; 1 en ésta n tamo forma que
a ume u propi r con cimiento c mo ujeto, e ncu ntran
p.te ea.tes, inevitabl m nt , La dimensione del pod r y del ab r. 2
in embar o aunque el diagnó tico foucaultiano re ulta r
paradigmát..ico del hombre m cierno ' e l fundament d la
• Facultad de Filo fía Lcmu,, U L.
1 "IFoucault) ... prªtende rculi1,ar una ontología del pre.ente que ponga d
manili . 10 óm nuc tra e pericncta, nue. tra propía on ·lituc1ón com uje10. .
prov1en de un acto de fuerza qu . e mat na liza en una doble opera ión de integración
y e~clusión . En tomo a lrc. elementos fundnmenmles. de los que Fou auh va dando
cuenta -. &lt;&lt; aber&gt;&gt;, &lt;&lt;poder&gt;&gt;) &lt;&lt; ubjelividad&gt;&gt;, e comlituy l:i ru.tón y e
e cluye la locura. e configura la alud y .-.e obje11va la cnfcnnedad o se nommliza la
pobla ión )' se regula la delm uen i. • ue ira-, grand C\ idenci . verdade .
nue tra propia voluntad moral. polf1ica y de aber. pro,•ienen de e te act
con 1ituti\'O. una violenta ión profunda, que e:. hi tóri a. De de e ta ptíca, e. a
partir del propio aber de la. ien ia humana. y del complejo onslitu ional
m triL de poder, en et que é ta .. urgen a omienz . del . iglo 1 -p iquiátn o.
il. árcel,e.cuel.a,ejército.taller.et .-como · C nnalae perien iapropiad 1
modernidad."'. Julián auquill . Michel Fm1ca11/t. 1111ajilawf(a dE la a.e ión. entro
de Estudio C n titu ionale. , Madrid. 19 9. p.11.
2 ·tas forma de con. titución atraviesan para Foucaull pordifereme formas de

170

1,1

�Rotmdo Piro.&lt; llr,r10

profunda crIUca a la m detnidad qu acompaña toda u
producción filo · fica, oucault mi mo no cancela la po ibilidad
d up rar te te/os fatalis a que pesa sobre el ujeto. egún lo
expresan us propio biógrafo, con difer nte matice 3 ca i al
final de u vida, el filó 'O fo &amp;aneé realiza un de plazamiento o
rep icionamieot temátic , un aju te de u propia visión obre
la modernidad qu
encu otra fuertement permeado por un
interé étic .
Para realizar e ta tarea Foucault preocupó por examinar la
condiciones n ia que
g n ra el problema de la con tituci, n
del suj to en la m dernidad, lo que le llevó a modificar
su tancialment el pr yect inicial perfilado en el primer volumen
de la Historia de la .re:,,.ualidad, (Lo voluntad de saber, 1976), en el
cual u objeto d estudio principaJ e l análi i de la práctica de
lo sujetos de enunciar la verdad de í mi mo a tra é del discurso
de la xualidad y, coo ello, asegurar el funcionamiento de lo
di po itivos d l pod r- aber. 4
n b/ mo de los placeres y Lo inquietrJd de sí, lo olúmen s II y
III d La historia de la sexualidad qu le iguieron, Foucault
ocupará del análisi y evolución de La moral greco-romana ha ta
l inicio del cri tiani mo con el fin d conocer c · mo y cuando
subjetivación del ser hllillano: ·'Qui iera decir, ante que nada, cuál ha ido la meta
de mi trabajo durante los último veinte año .( ... } Mi objeto( ... } ha consi tido en
crear una historia de lo diferente modo de ubjetivación del er humano en
nuestra cultura. Me he ocupado, de de e te punto de L ta. de tres m do de
objetivación que tran fonnan a lo · ere humano en ujeto . Primero e tán lo
modos de objetivación que tratan de otorgarse a í mi mo el estatu de iencia ( ... )
n la segunda parte de mi obra e tudié la objetivación del sujeto en lo que Uamaré 1
«las práctica di i arias». El uj to e encuentra dividido en u interior o dividido
de lo otro . E te proce o lo objetiva.( ... ) Finalmente he querido e ludiar( ... ) el
modo en que un er humano e conviene a í mi mo o a í mi ma en ujeto(.. . elegí
el domini de la exualidad-el modo como I hombre aprendieron a re onocer e
a fmi mo como« ujctosde exualidadit".Disc11r o.poder s11bjetil'iclad.1995,

p.165.
.
. .
.
éa al re pecto las contra tante per intere ame biografías de Dtdier En bon.
Fo11co11lr, 1994 y la. pasi611 de Fo11ca11/r. 199 , de Jame
iller.
-' e trata de estable er una geneal gía de lo di urso de la
ualidad que han
acompañado la moral oc id nial.

1'2

l exo se convirtió en preocupación moral en la relacione entre
ujeto y verdad. 5 Re,·i ar el ca ácter de dichas relaciones desde
u ba e moral implica para el füó ofo galo d scubrir o las
práctica de la antigüedad grecorromana · lo primero i lo
d 1cri tianismo u gen alogía y, por lo tanto u fundam nto. 6
l proyecto f ucau]tiano e dirig ent nce hacia la
problematizaci · n de la forma. de configuración &lt;le la ubjetividad
antigua de ccidente como un medio para replantear a . u ez el
problema de la ubjetividad mod rna,- e decir, la t rma de
constitución que a ume 'U identidad; los fact re qu . · a ocian a
ella ' el trabajo que el propio sujeto a partir d la preocupación por
í mi mo ejerce en u aut con tirucíón como tal.
s "Al principio [FoucaultJ iguió el programa anunciado: de ubrir en el
cristiani mo y en la doctrina de la confe ión el lugar del nacimiento del &lt;&lt;discur o
de la exualidad&gt;&gt; (... u clase en el College de France. d.urante el curso 197919 O, ver ·ru1 sobre&lt;&lt;el gobi mo d Jo i OS&gt;&gt; y tán e nciaJmente&lt;&lt;dedicada
a lo procedimiento· de examen de la alma y la confe ión en el cri tiani mo
primitivo&gt;&gt;. La pregunta que .e plantea es la siguiente: &lt;&lt; óm e formó un tipo
de g biemo d I hombre en el que n 61
e 1ge obediencia .. in la manife tación
cnun iada, de lo que eS&gt;&gt;. Foucaull analiza en ella &lt;&lt;la hi toria de la prácticas de
penitencia&gt;&gt; y la codificación del &lt;&lt;e amen de conciencia&gt;&gt; en los monasterio.
concebido como el deber de decirlo todo re pecio a uno mi mo. al anciano o al
mae tro". ribón Didi r. Foucault. Anagrama. Barcelona, 2004. p.394.
~"Pero.a raíz de e te dilatado careo on la moral cristiana, . e pee ata de que
resulta muy difí il una reflexión obre lo prim ros tiempo del cri ·tiani mo in
inv Ligar la époc anteríore . e trata de dilucidar de dónde pr venían la. ~ rrna ·
de &lt;&lt;la relaci n con uno mi m &gt;&gt; que &lt;&lt;la doctrina de la carne&gt;&gt; reclaboran y
orientan en el sentido de la teoría de la falta y del pecado. Pue lo que Foucault
descubre en u anál i is del cri tiani mo e el urgimient de una forma nueva de la
&lt;&lt;técnica de uno mi mo&gt;&gt;, much má que, como creía en un principio, la
instauración de un modo de vivir má. au tero y má riguro ·o (... Y de ahí surge
e ta nue a aventura: descubrir en la filosofía d la antigüedad lo. tema de la
&lt;&lt;inquietud por uno mismo&gt;&gt; del &lt;&lt;u o d los placere &gt;&gt;. para er cómo las
moral · del pagani mo habían con ti tui do e to modo d m limiem en f per
del de ar llo del ri. Lianismo... lbíd ., p. 95.
7 F u ault n prerend cal ar 1 principio étic
qu en u otra en la m mi antigua.
ino establecer una rea tualización de dichos principi¡ . El problema de la éti a &amp;iempre
ticn un cara ter reflexivo para el hombre y por I tant n puede fun&lt;la
bre una
baM: modélica a priori.
lrata de analizar el , ntid d las práct1
m rale y u
transfom1a ión hL tórica.

13

�D de otra per pecti a teórica que mi embargo coincide en
la preocupad, n por la fuent del yo modera el fil , ot
canadiense Chad s Tayl r plantea el problema de la identidad y
la diferencia a partir de !a realidad del multiculturali mo. Para
Taylor la e fera d con titución de la ubjetividad m erna
iempre se da en un marco comunitario y de pluralidad de val re
d ahí la importancia que ti ne el r conocimient com fuente
identitaria y la con ecuencia negati a d la proliferación del
falso reconocimiento" n el marco d l lib rali m abstracto". 8
EJ propósito de e te artículo e contra tar lo. punt de
convergencia y divergencia n la postura de ~oucault y Taylor,
haciendo e p cial énfa i en lo problema centrale de la
identidad y la diferencia a partir del reconocimiento de sí y de
lo tro ; exploran además las alt rnativas qu ambo filós fo
proponen como forma p ibl
de con trucci, n d 1a
subjetividad moderna a partir de su forma de entender la libertad
del sujeto y u pap 1 en la vida comunitaria. Finalmente, e Heva
a cabo un balance crítico d u aportacione a e ta problemática
que re ulta central n el debat filo ófico contemporáneo.

l. Sujeto e identidad
La concepción de un sujeto plural, de centrado ajen

a una
pretendida unidad e I eje d sde 1 cual e puede considerar el
planteamiento del o modern , 9 cant para fiche! oucault como
para harle Taylor.
pr ce o que en el primer implica una
8 En e te en ayo ulilizarem
como referencias fundamentale do de I textos
má con idos de Charle Tayl r: Fueme del yo, la ,·omtr111.:ci611 de la idenridad
moderna, Paidós. 1996 y El 11111/ticulturalismo y la pol(cica del reco110cimiento.
CE. 1993.
ºEl yo moderno en todo ca e el produ to de una con truccjón particular y
diferente. Alexander ehamn on idera que lo «filó ofos del arte de vivi~
·con id ranel'yo'n om unhe hodado inocomounaentidadcon truida.Lo
materiale para la con tru ión del yo son reunido . por lo meno ni principio. de
modo accidental, y e tán formado por I idea y lo u o que se 0 eneran debido
a la ircun tan i paniculare en que cada uno encuentra y que,dc a uerd on
la naturaleza del caso, on di erente para ca a indi iduo". 2006. p.16.

l74

nloración diferente del papel de la filo ofía en l análi i de
10 e 1a fu ente que Taylor toma como re6 rencia en u
.
e te u¡eto,
descripción de la identidad moderna, término que desi na: " ... el
conjunto de compren ione (ca i iempre inarticulada ) de lo
gue significa ser un agente humano: lo entido d interioridad,
de libertad, de indi idualidad y d estar encarnado en la
naturaleza que encuentran cabida en el ccidente mod rno". 11
La identidad para Taylor asume forma histórica
implica
nece ariam nt , una relación con la idea de bien: ... e impo ible
e clarececla in antes ahondar en la comprensión [de] cómo e
han de arrollado nue tras idea del bien. a identidad per onal
(.re!JboodJ ' el bien o, dicho de otra manera, la índividualidad y la
moral on tema que van inextricablernente entretejido , .12
J planteamiento de Taylor cojncid en 1 gen ral con la
apreciación foucaultiana del necesario estudio de la e olución d
las forma históricas de constitución d 1 ujeto que e encuentran
indi olublemente ligada a las formas gue a u.me u moralidad. 13 El
punto de vista antimeta.fí ico d oucault, que lo li a a un d arr ll
10 ·' •••Lo que ha e que yo no ea filó ofo en el entidocl
icodel término -quizá.
no . ea fil ofo en ab luto, en todo ca o. no . oy un bu n filó ofo-e que no me
intere a lo eterno, lo que no cambia; lo que permanece e table bajo lo cambiante de
la apariencias . me imeresa e! acontecimiento. El acontecimiento nunca fue una
categoría filo ófica. excepto, quizá. para lo e toicos,para quienes era un problema
lógico. Pero una vez má . Nietzsch fue el primero en definir la filo ofia orno
acti vidad que pretende aber lo que pasa y I que pa a ahora (. .. ) e trata de
responder a la. preguntas: ¿quiéne. orno ? Y ¿qué e Jo que o urre? que son do
cue tione muy diferente de la u tione. traclicionale : ¿qué e~ el alma? ,¿qué e
la eternidad? Filo ofía del pre ente. filo ofía del aconcecimiento. filo ofía de lo que
ocurre:·. Michel Foucault , "La e cena de la fílo ona··. en Estética, étiC(I y
hermenémiC'a'·. p.152.
11 Fue,ue del yo . p.l l.
12 Taylor. Op.Cit ., p. I 7.
11 ·• o cabe por ello sino definir las condicione en Las que el hombre problematiza
lo que e · y lo que ha e, y el mundo en el que vive. En definitiva. no e trata de
legitimar lo quc ya e sabe y aciar e con lo upuestamente pen ado. ign rando el
auténtico entido que para Fou aull ti ne la a tividad fil ófica: &lt;&lt;el trabajo rítico
del pen ami nto ' bre í mi mo&gt;&gt;··. Ángel Gabil nd , f./ dlscitr o en acción:
Fouca11/t y 1111a ontolog(a del pre eme, Barcelona. Anthropo , 1990.

175

�R11la11tlr-

d la filo ofia como ont 1 gía del present ", no admire tampoc
esa forma que a ume el bien o lo bueno de de un plano
trascendente.
o F11mtes de/y o Taylor mi mo reconoce a oucault como tlllO
de lo grandes teóric que e ocupan de la comprensión del
sujeto modemo· 14 y ubica u critica com parte de «la vertiemes
contraepifánica y de centradora de la modernidad»:
... el fallecido ~oucaul se inspira má directa.mente en
ietz che para una imagen del yo construida a trav ' de la
relacione d poder y de lo modo de disciplina. La filiación de
oucault con la vertiente antirrornántica del moderni mo se
mue tra en u crítica d la noción de que l ser tiene
«profundidad». Considera qu ésta otra noción artificial, que
p rtenec a una de la posible construcciones del yo y está
e nectada con la forma mod rna d control a travé de las
profesione de apoy , paradigmática.mente de la terapia del
psicoanáli i . Ba ándo e en una larga tradición de control a cravé
del c nfe ionari , esca forma de poder depende de la
inculcación de la comprensión que tenemos de nosotros
mismos pr fundidade qu han d er r velada ; profundidade
que enrenderoo irnperfectament y necesitamos ayuda para
de cifrarui y hacerle ju ticia. 15
Taylor ubica p rfectamente la desconfianza de oucault hacia
la profondidade del ser, mi ro.a que no lo inter a analizar en
tao.to que e , a d cit d
ehama , un repre entante de lo
«filó fo del art de vivir&gt;&gt;: "Aquell que (... ) constru ' n u
pers nalidades a uavé de la inve tigación, la crítica y la
producción d obra filo ófica ... ' .16 Foucault e pr ocupa por
•• ··E •ta cue tión. e decir. l grar e mprender las grande tran forma ione. de
nue rra culrura y ociedad en el de ar o de lo último tre igl -e ribe en el
prólogo- y, en cierto mod . centrarlo • e nlinúa preocupándono . Las obras de
grandes pen adore moderno como Foucault. Habenna y Maclntyre se centran
enello.".p.ll.
15 Op.Cit ., p.51 t. La negrita
n nue tras.
16
eham . Op.Or., p.19.

176

1',,~, /fo1111

comprender la difer nt forma que ha asumid la con tirución
del ujeto corno pr condición para qu é t pueda consrruir e
de manera diferente. 1~
El filósofo canadien e emparenta no obscant las posiciones
de Derrida (la decon trucción) y Foucault como parte d una
moda que e ba a en «cierta lectura de ietz che)) 18 y que a uro.en
la postura hermenéutica del primero excluyendo, al mi mo
tiempo, toda noci · n de bien (que para Tayl r re ulta e encial en
la telacion incer ubjetiva ). E e olvido lo ubica, egún Taylor
en el carácter de fil ofía individuali ta :
La dos filosofía pr tenden renunciar a toda noción de bien.
Lo que terminan celebrando en u lugar, no enteramente porque
a í hayan querido, e la fu rza y libertad potencial del yo. La
inruición derridiana en la ilusione de la filosofía de «pre encía&gt;,
abre el camino a un interminable jue o libre no limitado por
ningún enódo de lealtad a nada más que dicha libertad
(... ) Hay un trasfondo nietz chean en todo esto, per tambi ' n
ha , en ello un intento liberacioni, ta contemporáneo. 1
. ocavami nro de la- jerarquía paree un paso propio hacia un
mundo de iguales en reconocirrúento mutuo. 19
i el comunitarismo de Taylor mbare contra la argumentación
derridiana de sostener dicha libertad e igualitari mo ajeno a
cualquier id a de bien en la qu . , lo cuenta «el poder &lt;le la
d con uucción»,2n u crítica a F u ault tiene e m eje, la
11 ··La bra de oucaull interpreta la h1 L ria para aber quiene
om . . no ·ólo
para de cubrir! • íno también para tomar di tancia tanto de individuaci ne · com
d tot.alizacion coercitivas", Esther Diaz. Li1filo~ojía de Michel Foucault. Biblo..
Bueno Aire . 2003. p.173.
1 "E tas do filosofíru . tan diferentes entre í. se basan en una le tura de
ietzsche
que ha sido popular en Fran ia en L úlüma. década . Es una lectura que ~e centra
en la ide que tiene 1etzsche de la arbitrnriedade de la interprc1aci n. en la
interpretación como impo ición de poder. pero quepa a totalmente por ah la otra
fa eta del de concerta.ote pensad r. la visión dioni íaca del 1&lt;etemo retomo, que
ha e po~ible laengl badora afirmación del 1tdccir í», Taylor, lhld., p. 11.
19 Taylor. lbidem. La negrita!&gt; ·on nue. tras .
~ ··Para Derrida lo e. tá la decon. tru ci n que engulle la\ antigua di tinciones

�afirmaci ' n d I t t1c1 m incli iduali ta qu cr er hallar en u
e ne p · , n d la Yida como obra de art :
Parece que Foucault p r u part , aband n , la p tura de
neucrali ad al final
u Yi.da. En una &lt;l
última · ntr , i tas
abrazaba el ideal d la con trucci 'n e tética del yo e m
bra
de art . qui e presenta un hondo problema debid a la
dificultad d de p ar la n ci , n de lo est · rico d la otras
, ni me d l p n amient m d rno que Foucauk aún in i tía
n r chazar. Per I que
rpr ·nd también aquí la cla ele
libertad n r trin "da, pr fun&lt;lament au orrelaci nada, que
nttaña dich ideal. 21
¿ xplora a fond Tayl r la pr pu ta foucaultiana? unque
no cita una ibliografía mi abundante . obre J tema 22 p r el
tono de u crítica, n ◄oucault ha · un a\'anc n la pre cupaci · n
' tica pero p r iste una laguna: el supue to ' lvid " de lo
e munitario. 2' En otra parte ha eñalado L limir que cree
ría «n ni tz ch ana &gt; « ubjetl i ta &gt;) que
ub . timan l · clift:r ncia .24 ¿ to e a í. · ub ·ace en la tetJca
de la exi tencia un lvido &lt;le lo. otr ? Ant &lt;le analizar e t
la Jitcratu
ir I i_
en
eme

re y mu·
que también
. omuni
rdia. diálogo
rge de e
u
rezca
u
celebra
r
poder
reconstru rivo
odlgi
la ubjetividad par
hacer
toda I pote
nzll! que podrían \·lncuJarlo; pura lib rtad no
obstaculizada" , Op.Ci!., p.512 . Lasnegritas n nue tras.
11 lbidem .
11
íl
·
reyfu · y Rabin , • 1ichel Foucault.
.!}
central en la fil
r políli a d harle
Ta) 1
en el e tud10 de la 1den1Jdad moderna del
individuo. anicula
una polftica de reconocimiento que a ntúa
la e ·
ia
ra
· a. De e ta manera la id nlidad del
o
pan
·
1 n idad de
unidad) e i 1e una in1era ión
en
ye
que I
udad de la comunidad debe ·er
rec
a. t
I indi
, ab ga p r una políti ca de
reconocimient
·dad . .
·' .. _ partidari d las te ríru, oc niew; heanas abrigan la e pernnza d e capar
d toda e ta rn.araiia de hi
re ía redu iendo t o el unto Lel del rcc nocimiento)

· nírq · eol
podría
ign
libre/e
eñid
afirmación, } 1

11
i

•

¡¡

•

upu tos pa emo a e tablecer tra ern janza y paraleli mo
ntr la filo ofía d arnb r p et al ) y al r e nocimi nto.

II.

el reconocimiento
preocupacionc centrale d
harl Taylor en La
polítira del reco11ocillli 11to, n ólo l que implica la re!. a ' n entre
el r e n cimiento r La id ntidad ino obre todo, 1 gu implica
el faJ rec n cimienr .
La identidad definida c m : '' ... la int rpretación gu hace
una per ona d qui ' n e , d u caraccerí tica definitoria
fundam ntale como er human ' ,25 e, un el memo gu pu d
alterado manipulado. ! to que n Foucault implic la
normalizaci ' n d la formas qu a ume la ubj th idad - v la
\·erdad mi m - a través d la hi t ria · u comr l m diam · 1
difer nt m cani m d l p d r 2" pu de ser en enclid. e m la
trnpo · · '
fa! rec n cimi nto en Taylor:
La
· , que nuestra identidad
mold a n parte por el
r con cimient o p r la falta c.l • te; a menu&lt;l también por el
a una cuestión de poder y contrapoder. ~nt nce. , de I que e U'ata ya no e de
r peto . ino d tomar panid . d
Jidaridad . Pero e to n re ulta una olución
muy at'. factoria . porqu_e al tomar panid pierden la fuerza impul orad est upo
de polít1 a. qu e prec1 amente , la bú . qu dad re on imiento) d I re. pet ·· .
Ta)for, El 11111Jtic-11/r11rafümo La polítit"a del re onocimienrn. p.103.
'~ Op. it., p.4 .

. ~ ~- ·
111nü1ca

no ólo h
nacer
rm: m

O~J~lo
pagIJ1
; uj I
intent

·uJet
verd
dce~
afirm
las a
P ra

erencia que rec
La i•erdad y las formru
• ar a engendrar dom.in
ber que
con
·ca.s ,
ha en
ujet
e
im.ient . El
10 po~ee u
·
n
uJeto coa el
la verdad mi m
u
p.1
, cua
mna
pt
id
e
era-.
nte al
r: ·•
rcsante qu
a tra
.
.1
n
· · mente , que
lo
a
- ·
u
y
nt
u
u
por ella...
a
n
o un mali7
1inu1dad d • e ·t
e una ertéti a de I
i ten ia .

n la Prim
a
ial
u
nt

�lv,1.-ndo Pi

fal o rec nocimi nto d otro., y así un indi ídu
un grup de
p r ona pu d
ufrir un verdader dañ , una auténtica
deformaci ' n i la gente la oci dad que lo r dean le mue tran,
c mo reflej , un cuadr limitati o o d gradante o despreciable
d í mi roo ( ... ) pued er una forma de o pre i ' n que aprisione
a alguien de un m do de er fal o, deformad y reducido. 1~
Taylor confirma la bipóte is 6 caultiana de un ujec -sujetado" 21,
cuvo modos de c n titución pueden er moldeado
qu p r lo
~to, producen efect que n ólo n di cursivo ino efect d
poder 29 d
ta man ra un uj to y una c munidad ntera pu de
ver e 6 rzada a ac ptar r les y realizar práctica ociale n I qu
no

recon c .
importante ñalar que para Ta for la lucha contra e a ima n
negativa d
í mi mo, que n
tr mo puede llevar a la
aut aniquilaci ' n del individu , no pu de dar hoy fu rn del marco
in titucional de una ci dad dem ccitica, pue e ta sienta la. ba e
del r e nocimiento igualitari y la dignidad univer. al. in embarg ,
librarse d e a id ntidad impu ta . a ume como el primer f to del
ujeto: ' ... u pr pia autodepredaci ' n
tran forma en un de lo
instrumento má pod r
d u propia opre i 'n. u primera tarea
dcb rá e n i tir en lib rar
de e a identidad impue ta y
de tructi a' .30
Librar · de una id ntidad impue ta y de tructi a
para
oucault, generar una alt rnati a contra la fragmentación d 1

--

--

Tayl r, La pcl(tica el I reco11ocimie11ro. p.44.
1s Para analizar a i ndo e ta con ep ión de Foucau lt éa e al re. pe to l s planteamient . genera le. de Ln Historia de la u1c11ra. 1961: Vigilar y Ca tigar. 1975; Y
El orden del di curso. 1971 .
~
to efecto de poder del fa! o re on imiento on palpable . entre otros
mu ho ejemplo ·, en la margina ión y pobrela de la. omunidadc indígena en
Mé ic que han dado lugar, entre tra mucha e pre ion . . a 1~ lucha ~r, 1
r con imi nt d u diferen ia en un nte to -y proye to- inclus1v de na I n.
JO Taylor. lbidem .
' 1 ·•
diferencia de la di iplina que penetra el cuerpo - afirma P ucault-, la
nueva t ni a de pod r no dis iplinaria e aplica a la vida d lo hombre . o mejor.
no e apropia del hombre-cu rpo. , ino del h mbre , iviente. E te último t rmino
17

1O

fl w

ujet a
a m delización de l
bi p d re d la
31
ro demidad.
l cuidad d í" como forma d recup raci · n
de esa identidad implícito n u estética de la exi tencia, implica
para F ucault una actitud con uno mi. mo y con otro , que no e.
regida por I caprich sino por la oluntad y la raz , n d forma
que la exi t ncia d lo uj t . adquier un valor a partir de la
tran formaci · n que ello mi roo
tabl cen en u vida.
Taylor d crib I preces de r c n cimiento de lo que llama
la «identidad individuafuada» que e enera n l -j 1 ./ VIII y
que tiene en R
au u.no de u partidario. má uerte . u
romantl.Cl m
pue ro a la fría razón del ilumini mo- hará
énfa i en la &lt;&lt;VOZ interinm del e píritu human como v hículo
d tran formaci · n ) medio de autenticidad lo gu coincide en
los término má gcnerale con el individuali mo expre ado en
Foucault:
Rou au pre ota frecuentem nt la cu ' ti ' n d la moral
corno la at nci , n qu le pr tamo a una v z de la naturaleza
que ha · d ntro d no tr . menudo ta voz e aho da p r
la pa i n s que induc nue tra dependencia de l demás, iend
la principal J a111011r propre u rgullo. ue tra salvación moral
dependerá d la recup ración de un auténtico c ntacto moral
con no otro mismo . Rou eau ha ta U ga a dar un nombre a
e. te contacto íntim c n. igo mí m , má fundamental que
cualqui r pinión m ral, y qu
fu ote de tanta , l ía ·
content : le sentitnenl de /'e ·istence. 12
El id al d aut nticidad y ri inalidad que reivindica el
individualismo modern o ·gnifica n e ariamente l olvid radical
de l extern . Taylor liga e ta dcfen a de la autenticidad a la d • la
dignidad e encial de todo lo h mbr s n la cicdad. in t!mbar ,
aunque eguir la voz int&lt;!rna e n ce. ario n hay r e n cimient

yo

apre. a al hombree píritu (... ) tra. la ana1onúa políti ad I cuerpo humano in taurada
en el iglo X lll , a finale del mi mo siglo ve apare er alg que ya no ~ una
anatomo-polfticad I cuerpo humano. ino algo que y llamaría una bi política de la
especie humana.". Genealogía del rc1cirnw. Madrid. 1992, p.2 O.
12 Taylor. Op. it .. p.49.

l 1

�&amp;,l,mdi, l'itor fj,,

po íbl in dial .cidad, in pertura a la alterid d:
i querem comprender la íntima c n ·ón que e re entre
la identidad y d rec n cimi nt - ñala ac rtadam nt Ta) 1 rt ndr mo qu ornar n cuenta un ra o deci iv de la condki · n
humana qu
ha ,~uelt ca i invi ibl p r la t nd ncia
abrumadoram nt m n ló ica d la corrient principal &lt;le la
filo fía moderna. . te ra o deci ivo de la vida humana e su
caráct r fundam ntalmenr dialógico.
tr, o formamo en
ag nte human plenos, capac , d e mprendern a no tro
mi m y p r tant d finir nu tra id ntidad p r rn di de nu tra
ad qui ici · n d
nriqueced re I
human
para
expre amo . 33
a importancia d 1 1 n , j y la
era dial 'gica e. innegabl
en la e tética d la exi t ncia: 110 somos o/ros. sin los otros. La est · rica
d la . i t ocia qu defiende Foucault com vía d alcanzar la
abiduría d I tirfe de ¡,¡,.;,., c n i te en a umir la alt ridad y la

cxt rioridad d l otro. e trata de una ética ha ada n la d fen a
de la alteridad d la dif: r ncia del tro como m di para acc d r
a la v rdad d í. ·a erda&lt;l de í qu e la fuente d • la id ntidad
d l uj to m derno.

lII. Alteridad y e t · tica de la exi t ncia
n la e tética
la . i. tencia d uj t e e nviert en bje de
ar nc1on para í mi mo lo cual n impli a ca r en el nar · ismo
n I quieci mo contempla · o. e trata d 1 uj t que trab ja
obr í, qu e modela a í mLrno qu cr a a partir d • i mi mo
un arte de vivir
p r tanb que e nviert ·u vida en una bra
de arte, pero que ti ne d r ~ r nt a lo
... El cujdado d í
'tic en ·í mi
p r implica
relaci ne compl j con l
tr . , en la m dida o qu
ethos d la lib rtad
también una man ra de ocupar d · 1
otr • (... ) El etho.r implica a. imi mo una r laci · n con lo ocro ·,

i

en la m dida n que el cuidad d í hace capaz de cupar n la
ciudad, en la e munidad o en I relaci ne int rindi idual , el
Jugar ad cuad -bi n a para
trarura o para
tener relacion de amistad-. , d má 1 cuid do dt: si implica
también la relación con I otro en la m dida en que, para cuidar
bi n d í, hay que cuchar la. l cci ne d · un ma rro.
nece ita un guía un con. ejero, un amigo, algui n que no di a la
Y rdad. \ í 1 problema d la relacione c n lo
tro . tá
pre nt , lo largo d t do e t d :moll d I ct1idado de í. ' 4
Tayl r puntualiza her nt ment el !u ar que ocupa la
comunidad en r !ación con la pr ocupaci · o d í:
e itamo
las r ·lacione para r alízarn
n a. í para definirn
o
podemo pre cinclir d la comunidad pue ella e part d lo u
reconocemo como parte d nue era 1d ntiJad, d (&lt;qui· n .
orno &gt;&gt;, i
rarlo e_ ubicarno en el ideal m n Jógic .\6
o te punto d nd e r concilia la dimcn.1 · n indi"~dual \'
colectiva en la constitución d l yo, e posibl enrone
o tenc.r
que t pr e
pu d er como la bra d are , r dirigido a un
fin e p cífic ; laborn.ción pr pia mediada p r mi r laci n
con 1
tr :
"Mi hel Foucault. "La élica del ruidado de, f 1·01110 prác1ic,1 de /(1 libertad". en
fatética. ·ti a y Hermenéuti a, Paid . , 2000. p.400.
1 ' O¡,.Cit .. p.54 .
"El ideal monol gico subestima gravemente l lugar que ocupa J dial gi en
la, ida humana. Quiere confinarlo todo lo que. ea po ·ible.a la éne ·1.·. Olvida cómo
nue tra con pci n de lru. co a~ buena, d la vida puede trans~ m1a~ r gozarla~
en común e n 1 · pe on que amamo·: cómo alguno bienes ólo quedar na
nue tr al anee por medi de e e goce en omún··. Ibídem.
· "LA Jomia mi.11na de mw obra de arre 11111 .\tra II cura ·ter{ tira de alr.:o
dirigido". Tayl r, Op. it., p.5 En otro espa 10 Fouccw/1 Jw expre ado: .. ólu e
puede derivar, en mi opinidn. ww on~ecue11 ia práctica ele 110 concebir al w, como
u11 eleme1110 dada " priori: no.1 tenem(I que crear a nosotro mi. mo c~mo 111,a
obra de arre ( ... ) ¿ o puede la 1·ida de 11ulq11ier per ·(mu com· rtir e en 11,w obrtJ
ele ane? ¿Por que 111w lámpara o una caJa p11ede11 ser"'"' ohm de art r 11r1 11m
i•idu 110? ... On the en aJogy of ethics: n Overvie, of
rk m Progre.\ . . citad
por I ehama . El arte de v1 ir. Refle 10n ~ocrática~ de Plat na u ult. 2 5,
p.274.

aylor. Op. i1 .. p.52.

182

'1/J

18

�Rn/,;,u/o /ll(o.&lt; Tfotit1

... el qu yo d cubra mi propia id ntidad no ignifica que yo
la haya elaborad en el ai la.miento ino que la he negociado por
medio d l diál
, en part abierto, n par e int rno con lo
demá . Por ello el de arr llo de un ideal de identidad que e genera
internamente arribuy una nue a importancia al reconocimiento.
Ii propia identida.d d p nde en forma crucial de mi r lacione
dial' gica con lo · demás. 38

Conflictos de la política de la diférencia
En Taylor la afirmación d la política de la diferencia atravie a
por la p lémica contra el liberali m r presentado por John Rawls.
l punto de partida d
ta divergencia. estriba en la opo ición
c munitari ta a la prioridad d lo ju to obre el bi n que deriva
de la neu ttalidad que Rawl adjudica al
tado · que en ci rto
m do lo hac perman cer al mar en de la disputa moral.
Haciénd e eco d las te i liberale Rawls di ocia la id a &lt;le!
bien el, lo fin del tab1 cirni nto de una comunidad. Aunqu
parte del r conocimienr d la pluralidad de valore y pr ci amente
por e o po rula que no e po ibl un acuerdo racional obr 1
valore qu deb
guir una comunidad. Para Ra" l la razón no
pu de establecer 1 fine moral del hombr , pue la pluralidad de
las concepci n del bien hac impo ible un acuerdo. La razón n
cambio que e atribut que e do lo hombres campan n, e capaz
de tablecer un acuerdo
bre lo que e la ju ticia y lo
procedimient raci nales para re olver lo problemas.
. . .
El punto de vi ra comunitarista repre entado rTayl r ret\'llldica
la prioridad del bien obr l ju t . iguiendo una tradici · n u_e e
inspira en Arist · tel Taylor e ubica en la idea de qu la comuru~&lt;l
procura &lt;la vida bu na". in embargo, plantear un modelo de vida
buena no puede r po ibl de d una po tura qu ignora la
particularidad d cada cultura y ciend a univer alizar 39 -y
Taylor, Ibídem.
.
,.
rib Taylor: "Con el t.nír ito del honor a la dignidad obrevrno la poht'.ca
del universali m que ubraya la dignjdad igual d todos lo~ ciudadan y el conte~1do
de e. ta politica fu la igualaci n de lo derecho y lo título ", p.60. e •~ta aqu1 del
universalismo ab tra 10 liberal que iguala a todo lo individuo independientemente
}8

l'I

1 4

uniformizar- el reconocimi nto sin di unciones:
Por contra te ( ... ) el de arrollo del concepto moderno de
identidad hizo urgir la p lítica de la diferencia.. De de luego,
también é ca tien una ba univer alista que causa un traslape
y una confusión entre amba. Cada quien debe er reconocido
por u identidad única. Per aquí el rec nocimiento significa
tra co a. Con 1a política de la dignidad igualitaria lo que e
e tablece pr tende er univer alrneme lo rni mo, una cana ta'
idéntica de derecho e inmunidade ; con la p litica de la
diferencia lo qu pedimo que ea reconocido e la. identidad
única de éste individuo o de é te mp · 1h cho d que di" tinto
de tod lo d má . La idea es que, preci amente, e ta
condición de ser di tinto es lo que e ha pasado por alto, ha
sido objeto de glosas y asimilada por una identidad
dominante o ma oritaria.411
¿
e preci amente e te e fuerzo el que de ple a oucault
al afumar la v lumad libre de configuración del uj to un alegato
a favor del reconocimiento de e ta cliferencia? in embargo
FoucauJt e acu ado d r lativi ta e incfüi.duali ta41 porqu e ha
negado a tabl cer también a priori, lo fin moral a lo que
ued · deb a irar un individuo sin d jar de r conocer u

de que en la vida ocia! 1 diferen ia i ne,
iale pcn.i tan y afecten la vida r al
de lo individuo .
40 /bid .. p.61. La negrita
oa nue 'tr ,
• 1 También es frecuente encontrar afirmaci ne. que ~o tienen que FolL aulL se
pre upa ·obre todo d la defen ad~ un Lipo de idenudad. la horno exual y. aunque
e to ea cíe . no creem · que e limiLe a un grupo en particular de ser humano.
sin que u alegato se clirige al derecho que todo lo h mbre tienen de configurar
su propm indi idualidad. 1 re. pecto e ·cribe Nehama.: ··Fou aull pensaba que
había creado un yo una ida que podría ser irnportant para otro como él. Y
aunque no e dirigió a una audiencia amplia. a todo el e tado como creí, que lo hubía
hech ócrate .e tabac oven idoque uproye todcau1ornodclación.el·cuidado
de . í'. podría . ervircomo model par diferentes grupo y tra minorío~ opnmidru.
que, por la repre ión que ·ufren en el mundo de hoy. no pueden hablar con voz
propia", Op. ir .. p.32 .

185

�Rn/11111/n PmJJ lfom

hi toricidad· esa e también la fuente d su upu to nihilisnl0. 41
Al rebatir la idea de una ju ricia neu al que se erige por encima
de la diferencia ' a partir del divorcio entre la e fera pública y
la privada, Tar lor des1JJitifica, al igual que oucault, la ba e
político- jurídica y la ideología de la ·ociedad ro derna: "Por
con iguiente -e cribe en La política de la diferencia- la ociedad
upuestamente ju ta ciega a la diferencia no ólo inhumana
(en la medida que uprime la · id ntídades) ino también, en una
forma sutil e inconscient , re ulta sumamente di criminadora".43

Ética reflexiva y estética de la e:,dstencia
En la in estigacione d la antigüedad grecorromana qu 11 \'a
a cabo para desarrollar la ba e de u estética de Ja existencia,
·chel ~oucault n pretende calcar lo principio ético que
encuentra, , ino e tablecer problematizaciones. 1 pr blema de la
ética siempre riene un carácter reflexivo para el hombre por lo
tanto no puede fundarse obre una base modélica a prio,i. e
trata de analizar el
ntido de la práctica morale y ·u
tran formación hi tórica.
Apoyado por u noción de t oda como 'caja de
herramienta " 44 F ucault e preocupa por fundamentar una
hermenéutica del ujeto entendida como la relación d 1yo con
la ,rerdad, ba · o la cual apa ecen distinta forma de
'l "Me iento muy rgull o - re ponde oucaull a su.'&gt; crítico - de uc algunos
pien en que oy un pelignJ para la salud inicie tual de lo e tudiante . Cuando en
1 actividade intelectuale e empieza a pen ar en ténnin de alud, me parece
que hay algo que e tá mal. En su opinión , a partir del momento en que oy un
cripto-marxi ta. un irracionali ta. un nihilista. soy un hombre peligro o",' erdad,
indi iduo y poder·. entr vista con Michel Fou ault, 25 de octubr de 19 2, en
Terno/ogías del yo , p.147 .
" lbíd. , p.67.
04 "La teoría como caja de herramienl, quiere de ir: a) que e trata de con msir
no un istema. ino un in trumento; una lógica pr pia a la relacionei; de poder y a
la lucha qu e compromet n alrededor de ella : b) qu esta bú quedan puede
hacerse má que poco a poco. a partir de una reflexión (necesanamenl hb,tórica,en
algunas de su dimen ione ·) ·obr ituacionesdada ... Podere y estrategia~ , 197 .
p.164. Citado por Miguel orey, Lectura de FoucaulL. 19 3, p.9.

16

ubj tivizaci ' n en la que el individuo
r conoce y e
pr blemaciza. Dicha cue ción implica al mismo tiempo una
preocupación epistemológica por la verdad, pero no en un sentido
clá ico, metafi ico ino por ' un análisi d lo jue
d verdad
(... ) a tra é de los cuale el er e con ticuy hi tl ' ricam nte como
experiencia es decir, como poder e deberse r pensado' :"5
Para realizar ta hermenéutica del yo en la anti ·· dad, ~ ucault
e cupa d las refl xi n a ociad a un tipo d práctica particular,
r pre entada a partir de la problematizaci ' n de la prácticru del
cuidado d sí'' (epime!esthai satou), entendida como un principio
filosófico que implica una práctica de la libertad ' t:ica.
Para lograr una confrontación po itiva con l afu ra con la
alteridad,
n c ario qu l
ujet d arroll n un correct
· gobi m de si".
tratad la · tecnología del y " cuya función
. encial e contribuir a dicha tran formación, 46 a una práctica ascética
por medio del cual poclam , realm m in talam en la lib nad:
... tecnología d l y que p rmiten a l individu e~ ctuar,
por cuenta propia con la ayuda d lo otro ci rto número de
operacione obre u cuerpo ' alma pen amiento. e nducta, o
cualqui r forma d
r, bt ni ndo a i una tran formación de sí
mi mos con el fin de alcanzar ci t
tad de felicidad, pureza
abiduría o inmorcalidad. 4Foucaul t parte del análi i d I concep o de placer (aphrodi.ria)
en recia y de cubre que en l mundo gri go la reflexión moral
n la atadura del individuo a un
no se centra en lo pr hibid
má bien a un ejercicio de
código de moral pr crit
y lo limites d lo placer . De
medicación en tomo a lo u

r

;i Michel FoucauJt. Historia de la sexualidad, v.2. El uso de lo pla ere , F E.
Mfaico. 2
, p.10.
• -16 e trata "de la po ibilidad d hacer d la übenad una cue. tión práctica y no
implemente fonnal. una libertad d I acto , de I imencione . del de eo, ·ino la
libertad de e. oger una manera de . r". Joh.n Raj hman, ··Fou ault. la ética la
obra•·. en E. Balbier et al. Mi hel ucaull. fil ofo. edisa, Barcelona. 1995 ,
p.213.
.-i 'li he! F u ault. Tecnologías del yo. Paid
, Barcelona. 1990. p.48.

187

�f&lt;r,/m11l11 P,,w Horio

e ta man ra la práctica de la aphrodisia e convierte n un arte y
n o un sil: tema de ujeción. El resultado
que la m tal ya no
fundam nta bajo una óptica re tríctiva, exterior, sino que parte
d dominio qu el sujeto es ablece obre su propia ex.i t ncia de
man ra activa al realizar us eleccione . dominio de í implica
un trabajo cático de amo-transformación coro condición para
la libertad, pue : ' e trata d determinar preci ament contra
qué d bemo luchar para lib ramo y ante todo para liberamo
de nosotro mi mo ". 4
La estética d la exi tencia reconoce que lo sujeto no pueden
dejar d mantener una relación de exterioridad con el poder &lt;le
los otro · in embargo, de d su pr pia condición, el uj to puede
er capaz de a umir el p der de de el gobierno de í mismo'
pues este r pre enta una práctica reflexiva de la libertad. La e fera
de la iotcr ubjetividad es a la vez la fera del reconocimiento.
El alar d e te r auténtico que implica el " obierno de si
mi mo ' atravie a también por la práctica de la verdad (parresia),
que implican I alar d l ujeto en la d fen a d aquello en lo
que ere arrie gando incluso u pr pia integridad física frente al
pod r: "La parresia, por tanto e tá vinculada al valor frente al
peligro: requier el al r d decir la erdad a pesar de ci no
peligro. en u forma e trema, decir la verdad tiene lu ar n el
jue o de la vida o la muert '. 9
La parresia e una manera, para Foucault la má auténtica, de
e cablecer nue tra relacione con lo otro . Taylor p r u parte
ha iosi ti.do en que Ja política del reconocimiento tiene e mo
precondición La verdad en la relaci nes de 1 s sujetos y de la
comunidad .
en el College de ronce, "Le courage
En el úlcim d
d la verité' (19 3-19 4), · ucaul ab rda e re a p cto com

•~ Jolrn Rajchman. Op,Cit. , p. 215.
,, Michel Foucault. Di1·c11r, o y verdad en la allligua Greda, Paidó . Barcelona.
2004. p.42.

con u tancial a toda tran formación d l , ujeto i ndo com
·eñala Rajchman, el te/os de la e tética d la exi t ncia. 50 En l
jue o de erdad por lo cual el ujeto se con ti.tuye y po ibilita
hacer de u vida "una obrad arte", la parresia aparece com la
critica · la autocríti.ca nec aria del cuidado &lt;l sí · d 1
tr

ya que:
una actividad verbal en la que un hablant expr a u
relación p r onal e n la verdad • arriesga su pr pia vida porque
reconoc l d cir la verdad com un deb r para m jorar o ayudar
a otr per ona (y también a í mi mo). ·n la parre fa el hablante
hac u d u libertad · e cog La franqu za n lugar d la
per ua i , n, la verdad en lu ar d la falsedad cl ilenci , el riesgo
de muerte en lugar d la vida y la eguridad, la crítica en lu ar d
la adulación · el deber m ral en lugar del propio int ré y la
apaúa moral. 51
, n resumen, la tran formación de f implica un nuevo art de
\1.\'ll' y una actitud ética definida en relación con las circunstancia
que r dean la pr pia · cencia, en la que el ujeto e capaz de
guiar e p r su pen amiento , definir en el ejercicio reflexivo y
en el marc de la colectividad que también l constitu 'e la
,·erdad qu da ntido a u acción en el mundo.

Iv. Entrecruzamiento finale
La afirmación del multiculturalismo como h rizonte d la
relacione humana y la defensa de la olidaridad como medi
de realización d la p t ncialida&lt;l d lo ujeto en la vida
comunitaria parecen er pr mi a c mpartida p r F ucault
Taylor.
l filó oi canadi n e ha trazado la ruta d
a identidad

r

,o "El objetivo de es1.a tr:msfonnación abierta e la práctica de decir la verdad.
que una · iedad no puede ni regular ni hacer callar. e · la beUez.a de un ne go de {
mismo. es una actitud crítica re pecto de lo que no · ocurre y &lt;&lt;un de affo a todo
fenómeno de domina ión&gt;&gt;. Rajchman. Op.Cit., p. 214.
~1 Fou ault. Discurso y Verdad en fa anti ua Greda . p.46.

1

9

�describiendo la g ' nesis de la fuentes del yo, pue considera que
ésta n o pued
er compr ndida sin relacionarla con la
valoraci ne que lo sujetos concr tos hacen d lo que consideran
la vida buena. E te principio actúa com o una fuen e que
amalgama a lo hombr en ociedad; sin embargo, Ta 1lor señala
que la filo ofía moral contemporánea se ha olvidado d e re
pnnc1p10:
E ta filosofía moral ha tendido a centrarse en lo que e
correcto hacer en vez de lo que es bueno ser; en definir el
contenido de la obligación en vez de la naturaleza de la
vida buena; y no deja un margen conceptual para la noción
de bien como objeto de nuestro amor o felicidad ( ... ) E ta
filo ofia ha atribuido una visión exigua y truncada a la moral
en un sentido estrecho y también a todo el abanico de las
cuestiones incluida en el intento de vivir la mejor d las vi.da
po ible . Y no sólo entre los filósofo profesionale , ino
también entre un público más extenso. 52
1 reclamo de Taylor a la filo ofía contemp rán a e u
de ap o de lo problemas real d l hombre de la e fera de la
cue tio ne enea qu on el marco real de u acción y de . u
convivencia con los otros. e ttata en c incidencia con lo que
Foucault xpre a de las artes del vivir. p r ro dio de la. cuales el
su j to se configura como tal que inc.lu en a umir diferente.
valoracione moral . Ta •lor menciona en forma explíci ta al
respeto a la vida, la in tegcidad y el bienestar" ,53 como un con junto
d mandato morale que persi ten en la hi toria humana y que
cumplen un papel fundamental en la interíoridad del ujeto. in
embargo Taylor no plantea en modo alguno una metafísica de la
ubjetividad o "una ontología dada de lo hu.mano". 54
no de los punto obligado a revaloración de la crítica de
Taylor a oucault s sin duda el inclividuali m au orreferencial
Fuente del yo, p.17 . La negrit
Op.Cit .. p.18 .
s.i lbld. p.19 .

si

on nu tras.

53

lCJO

qu encuentra en su isión contraepifimica de la modernidad. Hemo
so tenido que, al final d su ,;-ida, oucault realiza un
de plazam.iento en u vi ión p imi ta del yo, e e mismo qu
había di uelto en su i i · n antihumanista y que lo condenaba a
er la mera expr sión del poder. Un ac rea.miento a e ta nu va
óptica la tenemos en u en ayo ¿Q11é es la ilmtración?,55 donde a
partir de su análisi d la po tura kantiana, upera e ta noción
re trictiva de la modernidad. Al re pecto opina
bruna :
¿Por qu ' el cambio? Mi propia opinión al re p cto e qu
anteri r pe irni mo de oucault e debía en parte a u inhabilidad
para imaginar quién s beneficiaría de nue as formacione
aciales e ioclividuale . Por momento e cribió como i no
existiera ese quién tomando quizás u propia idea de la di olución
del uj ro dema iado literalmente· si los individuo simplemente
son lo juguetes del poder, nada que ellos hagan puede producir
un real · duradero cambi en la continua guerra de fuerza má.
allá de u control con ciente. 56
in embargo en los último año de su vida Foucault e &lt;ledic ·
a repen ar la idea de e t sujeto bajo la égida del p der, d tal
fo rma que llegó a descubrir en e te mi. m la fuente po ib1e de la
tran gre ión. 5~ Si la modernidad ha ejercido poder sobre la vida,
con trolándola, vigilándola, ordenándola en dü;po itivo ,
si Foucault, Michel. '·Qué es la ilu tración". en E. téüca. Ética y Hermenéutica,
Vol.íll , introducción, lraducción y edición a cargo de Ángel Gabilondo . Paidó •
Barcelona. 1999 , 474 pp.
~ ehamas. Op.Cit .. p. 272 .
"' "'Lo, último ' e crito de Fou ault-L' u age de plaisirs y Le uci de soi ( 1984)dcnotan una preocupación prá tica decidida: comribuir al po~ible e fuerzo de lo
individuo por encamar nuevas form de ubjetiv1dad, im:duc tible a I efecto de
poder. De prenderse de la formas de ubjetividad que el Estado las in titucioae
impusieronalo individuo .durante igl , hapasadoa runcomeud éti oyte ' rico
de prim r orden. Tal propuesta práctica no upone un proyecto moral univer;al sino
una sugerencia de concepción estéti a de vida. La individualidad deja de ser el con.strn LO
de rela ione extem al individuo. para ser, por el contrario. con iderada como la
materia prima de un trabaj rutí ti o infinito. cuya inag table renova ión escape a
causalidad hi Lórica alguna·· .Julián Sauquill , Michel Foucau/t, una filo.1·ofia de la Acción.
Centro de Estudfo Con titucionales. Madrid . 1989. p.39J .

19 1

�Ri,lat1dt1 Pkn.r Bo1To

reduciendo al u· to la ética ~orno arte de exi tire lapo ibilidad
d con9ui ta de la lib rtad, d ruptura con lo podere modélico :
' ... toda f rma de poder d d el nu va punto de vi ta de
F ucault -apunta 1 ehamas- conti ne la potenc1a para u propia
de tru.cción )'ª que toda prohibición (... ) crea la p sibilidad de
nuevas tran gr iones' ."'
trata n el ca d Foucault de una
fuente d ree11peració11 del uj to que no e entendido com unidad
má allá de la hi toria, sin e mo un •o cambiante un e n tructo
hi. tórico donde int rvienen diver a fo rzas }1 no ól el poder.
n ujeto qu crea por él mi mo la po ibilidade de con truir
u libertad est'ticam nte.
Ta lor y oucault pronuncian a u propja manera en contra
del uj to destncamado· e qu en la ref1 xión fil sófica m dema
para al individuo de la comunidad y lo enci ra en u propia
razón. En c ntra de e te ' male tar n la cultura" qu produce l
lvido d la ,,ida comurútaria Tayl r pr pone el horizont de la
multiculruralidad como apertura a 1 div r idad al interi r y al
exterior de la, propia cultura y propone una d feo a inclu ente,
no limitada, ni simulada como fals reconocimiento, de ahí , u
crítica al individuali mo que cree encontrar en oucault del que
ya hemos dado cuenta.
A lo larg d u ida filo ' fica Foucaulr trató de recon truir
críticamente la ba e del pro · cto m clero , no simplem nte
para d nunciar lo m do de ujeción d l yo ino para
fundarn ntar la nueva condicione que podrían a umir la
prácticas d la libertad de I s ujeto . furió ju tament cuando
el mundo comenzaba una vorágine d cambi en t do h
'rdene que, entr otro vento llevarían al replanteamiento
del probl ma de la. id ntidad s r d la cultura a ni el global. in
embargo e p ible encontrar en u text al igual que en Taylor
una defi n a férr a del derech d lo uj t a constltutr Ya
r lacionar e d una man ra no re, tricti a, d l valor d la

5

dif: r ncia su última lectura de la Ilu tración y de la propia
modernidad, a gu promeúa la «lib rtad igualdad }' fraternidad»
de lo ujeto quizá lo llevó a ello, aunqu d j • muchas pregunta ·
en eJ air que todavía e p ran re pue ta.

eham • Op.Cit., p.273.

192

193

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194

195

�LA INFLUENCIA DEL LIBERALISMO
EN EL PENSAMIENTO POLÍTICO
DE MARIANO ÜTERO

(SE GUNDA

PARTE)

Ramón Arturo Sánchez Delgado

L\ l~FLl'El-:CI,\ DEL UBERAUS~[O en el pensamiento político de
Mariano Otero se encuentra reflejada al traYés de sus obras en
cuatro aspectos muy importantes como se exponen a
continuación.

La independencia
Veinte años después de disipada la lucha por la Independencia,
en 1841, en la ciudad de Guadalajara, Otero celebra la festividad
cuando tiene la oportunidad de pronunciar el discurso del 16 de
Septiembre, el cual le hará brillar en su tierra natal por primera
ocasión. Festeja el comienzo de una nueva época para México;
una época de libertad y más justicia, donde la igualdad social
empieza a vislumbrar como un sueño que se va haciendo realidad:
Sonó pues, la hora de la libeltad de las 11acio11es hispanoavmicanas,y
e11 México el 16 de Septiembre de 1810 fue el pri,ner día en que la d11/ce
palabra de indepmde11cia resonó en nuestro oídos. (Mariano Otero II,

1967:412)
Para Otero es el tiempo en gue las naciones
hispanoamericanas, con una experiencia de coloniaje muy seme-

197

�R.11///Ífl

jant , e van acudiendo el yugo de opr ión e pañ l.
pe ar de lo enemigos d 1 movimiento, corno lo grand
funcionario ci il , el alto el ro y lo rico comerciant , la cau a
de la independ ncia era una n e idad de la gran masa de
poblaci, n qu e d ba ·a en la mi ería:

Se hacía sentir sobre esa 11111ltit11d desgraciada q11e poblaba los campos
y las cü,dades rons11mié11d0Je e11 el trabajoy en la miseria para saciar fa
codida de sus a1JJos (. . .)-y sobre la clase media de fa sociedad donde
residían fas l11ces, la moralidad, el deseo del progreso. (Otero II
1967:413)
... stas do da e , últimas para el gobierno fueron la primera
que
lanzaron a la r olución emancipadora.
Para tero libertad e igualdad n do derecho humano
fecundo que empiezan a concr tizar en el pueblo d
éxic
para eguir la marcha d lo pueblo libre
civilizado , sin la
influencia noci a de la anarquía, ni de fanati mo
Oter
con idera, in embargo el cristiani mo como una cr encia
mio ntem nte lib ral d mocrática (cuando 1 da un matiz
religio o a u di cur os) la cual es una ba e de apoyo para los
valore que e han mencionado:
La libertad, hija de fa justicia y c0t1Jen•adora del orden; fa ;gua/dad
el más precioso y jemJJdo de los derechos hHmanos, se establecerán

r

sólidamente, au iliados por el cristirJttÍSlllo, Cl!)'O espfrit11 es efJJinentef!lente
liberalJ' dtmocrático. (Otero II, 1967: 416-417)
Lo pueblos de ... uropa, mientra tanto, no han podido lib rarse
d las monarquía aristócratas y, para cuando se democratic n,
el nuevo mundo de Hi panoamérica erá repr ntant de sta
nu va etapa. En arte América ya
taba dando la igualdad
producida por elem nto fijos e incambiable .
ncluy u
discur o con esta palabra :

La libertad, hfja de las luces, es tan perdurable como el espírit11 h11111ano.
Todas las pasiones del numdo n1oral 110 podrán destruirla ja111ás y la
humanidad marcha sin tropiezo a la perfectibilidad. ( tero II, 1967:

lrt11ro \ti,1,he~ /)rbt1áo

n la ciudad de léxico a donde acude com diputado al
ongre o, tero nuevam nte deslumbra en oca ión del fe t ¡
de la lnd pendencia, el 16 d epti mbre de 1843 con un di cur o
en el cual analiza con má profundidad el magno acontecimi nt .
Trata d encontrar l principio reale y uniYer al que mu \' n
a lo er humanos a u independencia y é tos n l derecho
del hombre.
La nueva idea agitaban a uropa y, al mi mo tiempo, e
formaban tra n ce idadc qu impul aban a la lucha contra
la institucione en ejecida . Por otra parte la R forma iniciada
también en Europa, in adía el orte de nue tro contin nte
poniendo a di cusión la grande verdad s de la religión
con tituía además un impul para qu lo h mbre buscaran
in titucion política en ba e a us propio derech .
Para fariano Ot ro el movimiento d lndep nd ocia n fu
obra d la casualidad ino qu obedecía a una cau a má grand
y univer al: la emancipación de la
p cie humana. La
Independencia extinguía para i mpre la funesta di. tincione
que han dividido a lo ' pueblo en do raza la una de eñor y
la otra de esclavo .
Lo principio proclamado de d épocas remota contienen
los d r cho aut 'ntico de la humanidad, l cual s con tínúan
la rdadera cu tión de la Independencia:
La hºbe,tad del pet1sa,JJimto lo liberlad cilil. la libertad política, la

libertad religiosa· e11 1111a palabra, la libertad radical coTJJj)leta de la
especie h11t11atJa, sandonada por el dogv1a de lo igpaldad. (Otero ll,
1967: 470)
John Lockehabía analizado la unto de la libertad del hombr
en 1690 atribuyénd la a una l y natural:
La libertad natural del ho111bre consiste en no 11erse so111et7"do a 111i,g1í11
otro poder sl(perior sobre la tierra .Y etL 110 encontrarse bajo la ro/Jmtad_y

la 011/oridad legislativa de nin tÍIJ hombre no reconociendo otra I~• para
s,, conducta q11e la de la i 1at1m1leza. (L cke 1963: 49)

418)

19

199

�!{¡ 11ñ11

El p obl ma, in embargo radicaba en dar olución a lo
conflicto
diferencia que surgieran entre 1 hombres en tal
e tado de atutaleza. L cke explica que hay dificultad n cuanto
al ca tig de la tran gr ·one de lo hombre en el estado d
naturaleza cómo e ca tigarán, y quién lo hará· ante e ta ituación
expone: Concedo sin difa11ltad que el poder civil es el remedio apropiado
paro los inco1111e11ie11tes que ofrece el estado de ~afllroleza-. (Locke 1963:

39)
--. o e te ca o L cke se refi r a la libertad del hombre n
ociedad en la cual hay con entimiento de todo para organizar
al E tad aunque d t da forma d fiende que el hombre d be
r libre de todo poder ab oluto y arbitrario.
cke 1963: 50)
i concib Locke que la ociedad y el poder p Jitico se crearon
p r c n enio de todo u integran e para salvaguardar su
pr pia libertad
l derecho obre us bien .
P r u parte M nt quieu atribu e a las le 1e. qu la ci dad
ha elaborado la garanúa de la libertad , la igualdad: En la

at'l(raleza los hon1bres 11ace11 iguales- pero esa igt1ofdad no se lllantie11e.
La sociedad se la hace perder sólo vttef/letz a ser ig11ales por los f~)'eS.
( harles L uis M ntesquieu 19 5: 76)
font quieu
admira d lo, ignificado que e han dado a
la palabra libertad y d la impre ión que ha cau ado e te
conc pt al píritu human . Entr las di tintas idea que in cribe
d taca las iguiente : i.\Ítlchos entienden que es el privilegio de no ser

obernados niás que por 11n hombre de s11 nación y por sus propias fe •es.
1onte qui u 19 5: 102) Argumenta lueg qu n t entido
la lib rtad e da rná bien en la d mocracia , qu e dond el
puebl ti n má facilidad para hac r ca i d lo que quiere.
Juan Jacob R u seau d fiende que un pu blo debe recuperar
u libertad cuando la ha perdido, pue t qu la fu rza no
con tiro, ningún der cho,: nadi tiene p r naturaleza autoridad
bre u m jant
" tanto q11e 1111 pueblo está obli ado a obedecer '

obedece hace bien, ta11 pronto co1110 puede samdir el 'ligo y lo sacude obra
mefor alÍ11, pms recobrando sr1 libedad: (.. .) pmeba que Ji,e creado para

2

1rluro \antl,rz, r&gt; had,,

disfmtar de ella. (R u seau 19 5: 3)

Con e ta idea
xpre a n pro d la libertad con
da autoridad l gítima está ólo en

ind pendentista , Rou eau
la idea de qu la ba e r al de ti
la convencione Cada 11no pone en co1mít1 s11 pmona , todo s11 poder

hqjo la supremo dirección de la 1oh111tadgeneral)' cada ,11iembro considerado
como parte indivisible del todo. ou eau 19 5: 9)
Llbertad igualdad on dos concept
obr lo. cuale l
1

Liberale clá ico
ck , font quieu · Rou eau ataron de
dar una explicación amplia de de u
rígene y cómo han
influid en la
ciedade exi tente .
Ti da e ta conc peí ne n
n de, c n cicla para tero·
para él la república clero crática e un hecb con ·umado mientra
rant , el mundo feudal va quedando atrá y la democracia
empieza a e tablecer"e en la ruicione progre i ra . En • féxic
'ª no tenem ni nobl ni eñore de derech di\·in. . 1\1 finalizar
u di cur. o ter manifie ta una fe particular en el '
reador y con er ador de la
ci dad humanas' . ue rr
destin
la libertad y la dem cracia e p r v !untad divina ,z

gran designio providencial se esta realizflndo setiores, , es risible cómo lo
n1ano de Dios le1 a11ta en el 1111ero n11111do el in1pe1io de la de111ocracia • de
la libertad. ( tero Il, 1 67: 4 4)
1

in mbargo, la fe de t r
e mue tra &lt;le pr vi ta del
dogmaci mo d una i ) ia dominante en ➔ uropa. L lib rale
por lo neral, n
han pu to a creer en Di _ y en lo principio
vitale de la reli · · n pero dei ndi ron qu la forma d creer
deb
r libr (lib rtad reli · • a); e te principi finca us raíc
en la reforma religi a del siglo~'\ l.
uand
ero cribe su Ensl!J'O, n l 4_ u crib a la das
populare en ma a a fa,·or de la Independencia, p ro el
lo
opu to eran la da e alta que e manife taban en e otra La

clase 111ds 1111111erosa (... ) en C1I •a tJJl!)'Or parte e:-dstlan profimdos rec11erdos
de odio y de ,,moanza estaba si11 d11da, en e ·tremo dispuesta a lrmzarse
et/ 11na l11cha qJJe su ralor salt·aje
la /)/iseria di s11 vida 110 le hadan
teme,: ( rer l, 1967: 3 )

201

�Rawi11 Art1Hv la,uht'!(

Como contra pacte
notabl de la órdene maná cica y a lo comerciante que
ejercían el m nopolio; de tal suerte que e entabló una lucha de
lo privilegio o ntra lalih rtad· d lo poco contra una multitud
que finalmen e lle ó a la vic~ ria.

La ociedad
Para 1 47, cuand
onsideracio11es, tro n ayo
fundam ntal que n da a c n er la ituaci · n d la ciedad
mexicana de u ti mp la cual analiza de nu v el prop ' ito e
elab rar un ¡uicio má certer y ju to bre la p blaci 'n mexicana
que aquél que se había divulgado en el extranjero como una raza
degen rada y cobarde. La población d Méx.ico en u ma 'Oría
permaneció e tática ante la
rra con l E tad
nido d bido
a la circun tanda d d igualdad • desord n que pre alccían
n l intern . 1 Carian
ter 1am nea I hecb d que lo
mexicnno t da ía n n haliam pu to n paz, ni hallamo
tomad el rumbo hacia la e ne rdia y el pr r
: En los l'emte_¡r

seis 1.1.1los q11e han transmrtido desde qlfe se hizo lti Independencia se ha11
ensqJodo todas las formar de obierno; pero cov,o esos enStJJ'OS 110 han sido
real111ente sino de palabras( ... ) el país bo sido precipitado dio a dfa n m
destrocció11. ( tero I, 1967: 111)
Faltaba e ·tabílidad
cial· tal parecía qu lo me. icano
e tába.mo má d bilitad
y di\"ídid
qu I día n que n
acudimos el g col nial. • la pinión en ral n otra nací n
era qu I s mexicano n teníam la capacidad n ce aria para
bernarno por n ·otr · mism .
Para iariano t r una vez qu e on um ' la Ind p ndencia
t davía qu daba la par e más dificil de la bra que c nsi tfa en
la regeneraci 'n política de la ociedad para lo cual era
indi pen ablc organizar un obi rno que no ruviera otr prop · it
que 1 de p curar el futur bi n tar de la n ción. Habría que
ducar y m ralizar al pu bl · corregir abuso y p "vil · qu
oda, ía a ornaban del i tema e l nial; eliminar la traba a la

202

l&gt;d

1,

agricu.1 ura y c mercio, que n s entonce. e e n iderabao como
única fuente, d la riqu za r, n fiu, abrir franca un pu rta a
todo l s hombres indu tri os del mundo que quisieran ,enir a
e tabJ ·cer entren otro , bim persuadido de que lo pni,mu necesidad

de es!~ país desierto es hacer 11mir a él mltl ca11tidod dé pobladón activay
labonosa q11e, co11 stt acción · 1110,imimto hagaJmrtijicar todos los '(JlldeJ
y licos ele111entos que recibió de las 111onos del readrir de la 11al11roleZfl.
( ro I, 1967: 134)
Mariano tero nota en u E11sa •o un primer fenómeno cial,
} e la exi rencia aún de familia nobles y priYilegiada dueña
de e. n iderablcs parte d 1 territorio nacional con un p d r
eme¡ant al de la arj t era ía urc pea . on esta con. ideracióo
c m tta fond
tero pr ee una expLicaci · n . obre las das
ocia! en f 'xico en aquella ·p ca.
tero de cubre en us e tudi .
br la realidad me, -icarut
qu la clase
cial en México e cla ifican de acuerdo a la
organización de la pr piedad.
br e ce fundamento asienta • u
t i matcrialL rapara .·pli ar e la ,·olución hi tórica d ¡¡fé. ico
Y la estructur. d la oci dad mexicana. Por ejempl , h bía
propietario. de finca. ru rica que c n tituían una da. e in
influencia d bido a la p breza en qu e n ontraba la a icultura.
in . mbarg , para ter cxi cía una diferencia c n mp cto
al trabaia&lt;l r d l camp y e que n había e a di, isión d ·a allo.
r hombre libr c m e daba en • uropa, sino que la relacione
d trabajo ran la mi rna para un senur n bl qu para un
propietario d una finca. :.. d cir, no e daba e. a n·idumbre
de e clm itud que hac, de un h mbr la propiedad de otr .
ntábamo aún con un paí d ti rra fértil londc pronto 1
trabajo del labrador fue e mple amem libr . Qujenes e
ca ideraban baj útulo~ de conde , bar n ) marqu se , por
1 regular d jaban u · propiedade en man s d · admini. trador
para ir a vivir h lgadament o las ciudad capitale ) di frutar
olo la influ ncia que le daban :u renta . La ar1 e cracia
m 'XÍcana n e parecí.a en nada a la europea..

20

�/1.11111(,n

l paí contaba con otra da qu e dedicaba a la indu. tria
manufacturera, tambi , n en condicione raquítica , cuyo
capitalista p rdían influ ocia ocial.
La clase que e dedicaba a la minería contaba en u seno c n
grande capitalistas, y compr ndfa una mulcitud de graduacione
qu reunida formaban un.a de la partes más di tinguidas de los
capitalista del paí .
La clas de comerciante car da de la actividad y extensión
nece ana , pu t davía e daba 1 mon polio de la, casa
e pañola en eracruz, capulco y 1é ic , las cuale. e
encargaban de recibir lo productos d I extranjero ' surtir a los
c mcrciantes d toda parte · del t rritorio nacional.
Al igual que en otras nacione la da e m dia juega el pap l
má important , pues con tituía el verdadero carácter de la
población ademá d contar con todas las profe ione qu
g neraban h mbr int ligent y culto . ª ra la clase media la
qu tenía má po ibilidade de promov r el pr gr o y la
participación política.
ter también habla d la clase pral taria y de cribe . u
condición ocial d de u oríg n .
tas clase exi ten
hi tóricam nte de de que la población conquistada se repartió
n encomi ndas donde lo encomendados fueron destinado a
lo trabajo má p ado y cruel .
a población marginada Y
mi erabl comprendía 1 cuacr quinto del total d la República
y r pre ntaba aqu lla parte 9ue n todas la nacion e ta
de tinada a la miseria. ( cero I, 196 : 36)
L jornalero dedicado a la agricultura recibían un raquítico
salario qu lo mantenía p bre e ignorant , formando
igualmeme la parte más c n id rabl de la población en la que
entraban alguno pueblo indio .
e daba igualm nte la da e d l proletariado en la ciudade y
eran quiene ejercían la arte mecánica y • rvían en la indu tria.
u trabajo t nía un precio má alto que el d l qu e dedicaban
a la agricultura, p ro p r el atta d la indu tria p rman cían

24

.r !rt1m, \audie.:;_ /)r(et1Jq

en la mi ma ignorancia y pobreza y su residencia en la ciudad
no l
rvía má qu para contagiarse de lo - vici de las cla
alta que miraban. ( tero I, 1967: 37)
De e a forma tero d scribe l cuadro d la ociedad
mexicana. na población dividida n diversa cla~e repartidas
en tod el territorio nacional. I a con titución d la sociedad la
con idera en ba e a sus relacione materiale , e in i t n que
sin comprender e t asp cto no e pueden entend r xactamente
nue tro problemas social . ( tero 1, 1967: 37)
tero explica, de acu rdo a la or nización d la propi dad,
la con titución de las cla
ociale en [é&gt;áco. n lo países
occidentale generalm nt e J fine la propiedad c mo un
derecho qu c n i te en usar, gozar y di poner de un bi n qu e
po e. Pero te concepto encierra un era fondo filo ófic que
le dieron lo clásicos del liberalismo europeo.
Lock explica cóm un hombre común e apropia de una co a
y le da un igoo propio, que pued
r m &lt;liante el trabajo o el
esfuerzo que e le aplica Habiendo sido él ql{iell la ha apa1tado de la

condición comá11 en q11e la 11at11raleza colocó esa cosa, ho agegado a ésta
mediante s11 esfuerzo, algo que exclt, e de ella el derecho co1t11í11 de los
de111ás. (L cke 1963: SS) De e ta forma el hombre pued
apropiar e de la co as por u trabajo en la medida exacta en que
le e po ible utilizarlas con provecho aunqu eJ objeto de la
propiedad es la tierra B/ objeto p1i11cipal de la propiedad no lo constifl!Je

b'!J los frutos de la tierra y los anúnaks que e11 ella viven, sino la tierra
n1is111a, en manto a ello ettcierra , provee de todo lo demás.
ocke
1963: 5 )
Cundo 1 nce. quieu e trib
br la propiedad e manifie ta
a fa or de la igualdad y equidad n 1reparto de tierras: Era tma
b11e11a I~ para la democracia la que prohibía te11er dos herendas. Esta /~•
se originaba en la repartición ig11al de las tierrasy de las porciones coucedidas
a cada ni,dadano. fonte quieu 1985: 32)
J\unqu Montesquieu e r fier a t na la principal ciudad
de I anti
grie
, e ta e una buena lección para el re to

�R.1111tín

de lo pueblo d la antigüedad.

fonte quieu

Irlmv .\J11d

Deh,,do

preoc1..pa por

dado el entido ideológico al mmTimiemo contra J\na t~ io

la igualdad que se d be dar en el isterna de la democracia combate
la desigualdad . recomienda la aplicación de la ley ju ta para
sostener una ociedad d iguale . (Montes9uieu 19 5: 65) qtú
e refi re a la propiedad, no de la ti rra, in de biene material

Bu tamant , guien a umió la pre idencia d la República al iniciar
l año de 183 , } con una orientación con er adora v centralista
e manifi ta enemi de la .. deración. La hi tori¡ no ilu tra

para la cual apoya una ju ta repartición de la riqueza.
Rou eau igualmente va de acuerdo en que cada qui n d be
limitarse a u parte que nece ita para ubsistir y no debe e torbar
el derecho de los demá AJq11irida st1 parte debe limitarse sin derecho
a los de la con11midad. ousseau 1975: 12)
Esto concepto obre la propi dad no on d conocid para
tero quien lo lleva al plano de la ociedad mexicana y e niega
a aceptar la concentración de tierra en poca mano . Para tero
aquí radicaba el principal problema de la con titución d la, da e
sociales en féxico, plantea la necesidad de 1111 cambio genera~ J

este cambio debe comenzar por las relaciones materiales de la sociedad.
( tero 1, 1967: 55) Para tero on esta relacione la que han
decidido de nu tra ituación y qu en lo pueblo d l mundo
han producido l cliver o. fenómeno ociale .
fariano tero no ra manci ta, pero dada la condicione
ociale de México en u ép ca, tiene una coincidencia con el
pensamiento de íarx en cuanto a que plantea el cambi de la
ociedad sobre base material s. , n el terreno económico un
liberal 9u promuev la pr piedad individual pue su interé
má bien e diri e a que en f éxico
forjara una ociedad de
pequeño propi tario en el campo. Todo lo que sea aumentar el

nmnero de los propietarios partiettlares que solos fonuan la población de
la ma •or parle de las ciudades , los h,gares de la república, será dar
fim-z.o a esas poblaciones. ( tero I, 1967: 57)
La Reforma
El primer antecedente de una reforma para la ociedad mexicana
lo ne ntramo en la obra de do libl!tales puro o radicales:
alentín ómez Farfa Jo ' arfa Lui Mora. mbos habían

206

9ue mientra J\Iora era el teórico del pr grama, ómez Paría
fue el ejecutor de I que e llamó la ' Primera Reforma' .
Lo exceso de autoritarismo de Bustamante le condujeron a
u propia caída, propiciada por varios levantamiento d otro
jefe militar s.
n abril de 1833 fue elegido pre ident de la
república l g neral ntonio López d
anta t\ nna; al
re tablecers un momento de paz n el paí anta Anna ser tira
a ·u hacienda d Manga de lavo, eracruz, dejand I poder en
mano de Góm z Faría 9u.ien como vicepre id nt encabezaba
el movimiento para lle ar a la práctica, al fin, 1pro ama trazado
por el liberalismo radical. Llevó a cabo varia reforma en el
a pecto ecle iá tico educativo y militar con I apoyo del
congreso fed ral de la le islatura. de !o stado , avaladas
ca i totalment por el partid del progreso.
ntre dicha reforma. e tán la de carácter ele. iástico que
on las iguientes: Atribuir al stado el de.rcch a ejercer el
patronato d la iglc ia (derecho indefinido a ,Tirtud del cual 1~
iglesias e taban emerament ujeta a lo. monarca. español ,);
liberación del deber d pagar lo. diezmos a la iglesia, quedando
é te como un acto v luntari , uprimir la coacción civil para 1
curnplimi nto de lo voto moná rico : y la ecularización de las
mi ione d
alifornia e incautación del fondo de e. ta mi. j ne
y de la d ilipina .
menci nan también reformas de carácter
educatiYo la cuale fuer n: upresión de la Univ r idad laci nal
y del Colegio Mayor de anta Iaría d 1i d s amos; la fi rmación
de un directorio de in true ión pública para 9ue organizara la
en eñanza laica v creara una red de e cuela. de prim ta letra ·
.
'
el e tablecimí neo de una e cu la preparatoria ) de un instituto
de estudio id lógíc . La refi rma importan es de:: carácter
militar fueron: la reducción del ejército permanente· cstabl cer

207

�una milicia nacional· y la upresión de 1 fuer militar .
La reformas propue ta por ómez Farias y 11ora no llegar n
a realizar tal como fu r n plaot ada , por la accione del
general anta nna, quien e cambi' del lado de lo
c n ervad re antirradicale y centralista .
Mariano ter en lo que refiere a la reforma d la ociedad
t ca a pect s educatiY
' militares en us Conriderad011es. Trata
el cerna d l ejército como una de la cla e impr ductiva y
privilegiada aunqu refiriéndo en lo último a la cla oficial,
degradada por la inmoralidad y lo abu o que c meúan.
on re pecto al el ro tien alguna cu tion s muy
importantes qu aportar. mpieza p r el a unto d la pr pi dad
1 e en u
11Sf!JO dond trata
bre la cla
propi taria y donde
con idera al cler como un, d la cla e má p d ro a d I paí
en razón d la pr pi dad.
parte de I s edificio de tinado al
culto y de la ca a para u mini tr
el el ro era du ño en
1 29
má de diecioch millone de peso n finca rú rica y
urbana ; urna que repre enraba un capital de con id ración, y
qu staba en continuo a c n o. ( tero I 196 :29)
urna a lo
anterior la cantidad d más d e enta y uno y m di millone de
pe
por lo qu corr pondía a las diver a exaccion ~orzo ~
que imponían al puebl (impu st que cobraban por nnparur
los acram mo : una b da un bauá m etc.); c ntaba adt!má
c n otr capital d má d tre millon de p . o com producto
d liro na y obvencione parúculare ; re ultand de t d e to
qu el el ro ra l má rico propietari de la República 1 que 1
daba n v rdad una influ ncia xtra rdinaria. ( ter 1, 1967:

d

3 )
ontrario a lo que hacía la Cli pr pi taria de ai lar e en la
grande ciudad
dejando u bi o
al cuidad_ d
admini. trad re. el cler
mant nía en todas las p blacmn
grande
pequeña con u bin raíc repartid . n t do el
territorio de mod que u influencia
bacía enur en coda
pan , pue el el r maot nía en todas part . fi l repr entante

20

d

u intere

tero a r ga a la influencia anterior l hecho de qu la
educación de la juventud estaba r da en su man . La e cuelas
de in trucción primaria a d nde acudían la cla e numero a
c m única fuente d u educación, e taban rodas bajo u
dirección.
imismo la educaci ' n uperior impartida en lo
colegio ) univer idade era cliri ·da p r ello . ( tero I 196 : )
tra propiedade en mano d l clero eran las in titucione
de b n ficencia como ho picio , cole ·o y ho pitale a dond
acudían la cla e pobr . P r todo lo an erior e deduce qu el
el ro constituía un an pod r cial.
tero hace mención qu lo esca o hombre pr gre i.sta
m x.icano , al tratar de intr ducir I nu va idea qu
habían
g nerado en •uropa eran impedido por el i tema polític y
por la Inqui ición. ( t r I 196 : 3 -31)
Para Mariano ter el clero d nue era nación por u calidad
d propietario por u inten·ención en I acto civile por u
influ ncia en la población por . er encargado de establccimi oto
públic
y por u intolerancia d la ler ~ era nece ariamente
un p der político. ( t r I, 1967: 42)
Re ult ' otonc unm i\'lll1Íento complicad cuando pu
a di cu ión la relaci ne d I cler c n I p &lt;l r civil.
Primeramente s hacían fuerz por dar a la aut ridad civil 1
derecho de que antiguamente gozara d rey de E paña, c n la
pret n j - n de ituar al der en su anti a p 1c1on · pu la
ituación anterior d la r lación del el ro c n el orden político
ya n conv nía a un pu bl qu e lanzaba por el camino de la
libertad como ucede en la nacione moderna . ( tero I 1967:
42)
r eparar el poder ch'Íl del
e hacían nt ne
reli i
d jand a cada un • u campo de funci ne
indcpendient .
Por o a parte la juventud apena alida de lo c 1 10 y
enterado de lo uce
d la \.;da civil · p lítica de e t paí

209

�T

entraba bajo la influencia de las nueva idea .
d jaba de e ta man ra al cler reducido a u v rdader
p d r decir a la influ ncia m ral de una r li ·, n ublime. 10
1 fu po ibl d t n r I cur o d 1 p n ami mo mientra que
había ll gad a er en ral el entimiem de la nece. idad d una
reforma al i t ma vici o e inju t d la r caudaci, n r
di tribuci' n d la renta ecle 1á cica . ( ter I, 1967: 44)
ca era enrone la Yi ión que t nía ter d la influencia
, el der d Lcler
bre la ciedad m xicana. ' taba e n cicnt
de la n ce idad de ilu c.ra.r a la juventud para e ntrarr tar dicho
poder aunque est no ra obra de p
añ .
La influ ocia d lo liberale. clá ico de • 1ariano t ro e
cuand leem acerca de u actuación
en u ép ca n ur pa.
1 nte qui u
xpr a po ittvament d la religi ' n cri tiana,
in embar , no pr . enta La c nv ni ncia d unión
eparación
d la mi ma e n I obi rn civil, sin que aúend a la b mdad
d Ja r ligión n cualqUJcr -i tema de bi rn : L, religión mstiana.

al ordenar qll8 los hombres se alllen entre sí, quierr sin duda q11e cada
pueblo tengo lo_s mejores I~ s políticos ' las mejores le_J•es cil'i/es.
1 nt qui u 19 5: 2 7). La limitaci 'n dd p d r del clero e·
ana para cualqui ~r ci dad
gún e aut r.
tro lib ral, ' ltair , n una de u obra e r a br lo.
JruCJ
de la Ilu rracióo fome a y de 1 ~ cambi qu comi nzan
a maní e tar
n e. a
i ad: 1mo de los grandes cambios r, a/izados
(... ) en mlfsfras rost11n1bres d11ra11te el rei11ado de Luis. ' T' es el dr q11e
todos los religiosos ofllimz{m a comwcerse de q11e son s,íbditos de rrt
antes que serridores del Papa. 'oltair 196 : 17)
Rou eau pugna p runa re · · , n indi idual p rs na!, pr t ribl
a una reli i 'n d ~ tad
n dond ería mucho má cüfí il la
e I ranc±l, conc pt 9u
fi nde c n má ímpetu. Hq_y que no
hq_, 11ip11ede haber religión narional exclusiva, deben tolerarse todas atp,e/la.r
que toleran a las de111ás e11 ta11to q11e s11s do 'lllOJ 110 sean contrarios en
nada o los deberes di I ci11dada110. ou
u 197 5: T)

210

Lo liberale eur p s manifi sean l a"\"an s n cuam al
p •n amiento liberal n el . i 1 XVIII n
uj e a dogma .
. uc tr lib rale m xícan . guirian su ejemplo en eJ igl

XIX.
En Marian
tero se rec noce un e píritu críti o a.emejaru:a
d • 1 liberale eur peo autor
n el cur o dd " i Jo de la
luc s" . 'lo 9u para l tiempo de t ro Méxic ya había logrado
. u mdepcndencia política d • paña · no ra . 'lo l h cho d
actuar e n un.a p tura crítica ino plant ar con l s libcraJe
mexican · la c nveniencia de una . paración del p d r ci."il d 1
reli ·o o en razón de que e p tulaba e.:te último e mo una
cla privile ·ada _ dotada de fu r . ~1ariano ( rero denuncia
la p ición d l clero n relaci 'n e n l p d r ci jj y la conúdcra
un ob tácuJo al de arrollo d I pai en ba c al p cr conón:úco
político y cial qu había adquirid c n el tiemp .
r sulcaba
ya com· nient una v z emancipad de
pa.ña y lu haod
para conformarn e m nación, una r laci 'n qu pudiera
. upcdicarn a una e rp ración tradicional y c ll nial.
in mbar
no l tocó vi rir a tero ~¡ iguient p ·ri do
hi t · rico d la r fi rm. en • f éxico n la dé ada 185 -1
, que
daba comienzo cuando la muen lo . rprendió.
El i tema politico

Pcincipalment en u L11sa ·o fariano ter trata e n ci rta
amplitud un t ma undam mal del liberalJ m) (e &gt;m un
con ecu ocia natural muy nec aria para la lib rt, d , la
d m cracia): el · tema fi dcral.
·
H e un p co de hi totia para re rdar qu J mi. mo obi n
e pañ I r'C no ía que n era po ibl at nJ r a la n 'C · idadc
d la · pr vincias tan di tant&lt;.' d de un lo punr
r llo
e:tableci' di · r
p der . adnuni tracivo . t ro de crfü1 , e t,
•ituaci · n: d sde q11e el obiemo e..rp01iól sometió 1.1 s11 do111i11ació11 t.rl
/'asto país conoció que S1I ad1ni11islració11 local 110 podia co11centrurse e11 1111
solo p1mto, paro 11/endtr desde 11 ,1 las 11eresidodes dfrn:ras de pmtes

211

�distantísinias entre sí. (Ot ro I, 1967: 76)
na vez con umada la independ ncia lo liberale vieron e ta
n c idad indi cutible y, al fin en 1823, la nación por un
movimienr unánime y imultáneo adoptó in op ición el
obierno fed ral. ( t ro I, 1967: 76) Hay quien afirma gue
ter , como apa i nado del federalismo xageró al haber
ñalad lo ant rior · n faltó quien lo criticara. (Fray ervando

T r sa d li r)
La
n titución de 1 24 pr clamó el federalismo c n el
decidido apoyo de l lib rale . in embar o, e te pacto fue
interrumpido en 1836 despué de con tante lucha internas entre
centrali ta y f derali ta,, ha ta que un Congre o e decide a
u urpar la funci ne del p der e n tituyente cambiando la
on tituci 'n de 1 24 p r la llamada
iete Le •es' la cuale
uprimían a lo
tad
y reforzaban el p der pr idencial
re tringiend la lib rtade de lo. ciudadanos.
El bjetivo era d truir la Fed ración por el gobierno
c ntrali ca el cual acu aba como un an mal lo ga to cr ciclos
qu la mi ma oca ionaba. Pero n e olucionaba la ituación
con el centralism al contrari
os mi mo ga to aumentaron;
crecía la d uda pública; • lo mpleado de g bierno así como
el jército y lo magi trado e vieron . umido en la mi ria, al
mi mo tiempo que aumentaban la c ntribucion . ( t ro I,
1967: 7 -79)
Al aument del
to público ·e urna la crisi económica de la
que t r da cu nta; l gobierno n un intento por aliviarla aut rizó
la circulad 'n escandalo a de moneda falsa miridas por múltiples
fábrica e tablecida para e te fin. (
ro I, 1967: O)
E la ép ca cuando nu tr t rrit rio e de miembra con la
eparación d 1 territorio d Texa , cuya intención e la d unir e
c mo stado a los tado nido de orte América. Igualmente
la penln ula d ucatán hac intento de ,eparaci, n.
añ~de a
e to d órdene la interv ación francesa p r la reclamac1one
d l bi rno francé que riginó la ' uerra d lo Pa t le ".

212

tero xpon a í la nefa tas c n ecuencias de la deci.ión de
1 36 de parte d l s centrali ta quiene. proclamaron las ' iet
Leye ''.
pe ar de lo anteti r, eguía prcval ciendo en toda la
república la idea de organizar en la.r diversas seccio11es del tem'torio
autoridades mficientemenfe famltadas para atender u sus necesidades
/orales. ( tero I, 1967: l)
La poblacione de muchas partes del territorio nacional eran
consciente que para mp zar el centro e taba a una gran
di rancia de 11 · por lo mi mo ni con cía u problema , o.i
exi áa una c municación a tiemp ino muy tardía. Reconocían
entonce que su nece 'dad eran diver a. y urgent y que u
derecho era que e atendieran con el conocimiento d bid y a
tiempo, lo cual ólo era p ibl p r medio de la aut ridade
locales.
Para t ro tanto los norteamericano como nue tro lib rale
m xicano , cedieron a una ley univer al de la que hablar o lo
clá ico del liberalismo. una ley obra de la naturaleza. uestr
liberales e cogieron un modelo propio d una república libre y
civilizada que no preparaba el de tin . Para ello fue l m j r
modelo.
Lo liberal clá ic trataron I a unto d I fi derali mo con
lo cual aportaron su idea federali ta al p n ami nt p lítico
europeo, y como c n.ecuencia influyer n en nue tro autore
me:xican s c mo arian
tero.
1 nt qui u atribuye la f deraci 'n a la nec idad de
protección y eguridad d 1 s propi . tado pu . ar menta
que una ciudad in fuerza c rría grande p ligr , pero ademá
veía la ventaja que tra una fi d raci 'n: COIJIJ)Jlesta de peq11eiias

repúblicas, goZfJ la co11federadón de todo lo b11eno qm hay en cada ,ma en
lo refnwte a su gobierno interior·) respecto a lo exterior. la f11erz.a de la
asociación le ofrece las ventqjas de las gm11des 111011arq11Ías. font squi u
1985: 87)
... ntre 1 ejemplo qu m nciona d fi deraci n

213

n el mundo

�antiguo e tán

r cia y Roma: stas.federacio11esji,eron las q11e hicieron

d1m1r tQn/o las np1íblica.r de Grecia. Gracias a ellas p11diero11 los ro111ano.r
conquistar el tmmdo, y por ellas p11do el m11ndo defenderse de los romanos.
• font squieu, 1985: 6)
Por . u parte Juan Jacobo Rou eau presa la n cesidad de
que un ~ tado renga los límites que u exten ión puede tener, ya
que al er dema iado grande surgen &lt;lificultade en u gobierno,
y ·i e dema iado pequeño le ería difícil o tenerse por í mi mo.
Para Rou eau era ea en ral y pr p rci nalment má fuerte
un Estado pequeño que uno ande; uno de lo argumento que
pre enea e, que la odmi11istració11 se hace 111ás difídl c11a11to mayon:.r so11
las distancias. (Rou. seau 197 5: 25)
Pero a&lt;lemá , la acción d 1 g biemo e hace meno vigoro a y
meno rápida para hacer obs rYar la· leyes : corregir lo abu o·
en los lugare lejano , y el pueblo tiene meno afecto por us
aut ridad
quiene nunca ven por la patria
p r su,
conciudadano , a quiene tiene por extraño . Para Rou eau las

mismas leys 110 pueden connllir a tantas prol'indas q11e difieren en
cr,s/11111bres, q11e vii e11 en dinH1s op11estos J' q11e 110 puede11 s1if,ir la fllisllla
fon11a de gobierno. (Rou eau, 197 5: 25)
Iariano tero recomienda la federación como e1 i rema
1

Conclusión
Por tod lo anteriorm nte expue to concluimos que la influencia
del liberali m clásico europeo en el pen amiento político de
1Iariano tero quedó manifestada en u concepciones que
fueron expuesta en e te trabajo como las de libertad, igualdad
ocial, reforma de la s ciedad y federali mo. E principalmenc
influido en su idea políticas a e re re. p cto por lo liberale
clá ico como John Locke Chad Loui Mont quieu y Juan
Jacabo Rous eau, qui nes trataron esms cerna. con creatiYidad
en u ti mpo · baj circun tancia. propias.
Hemo acado a luz con e re trabajo el con cimiento de la
acción política y pen amiento d un ilu tre mexicano, a qui n le
coca actuar durante la primera mitad del iglo
'; época que e
reconoce com de gran ine tabilidad social, pero, con todo, la
corriente del liberali mo europe no deja de infüur en nue tras
personajes político lib rale de la mi ma época com n lo ha
mostrado l\laciano Otero en sus e crito . La utilidad de conoc r
e to hechos e. tomar conciencia del era fondo histórico que
no, ayuda a comprender mejor las tend ncia. liberale de la
política mexicana actual y la qu e pre enren n el futuro.

conveniente para satisfacer la aspiracione localc . Añade a
e ta recomendación Jo objetivo : en primer lugar, que lo, poderes
interiore y el g neral nunca puedan atacar la garantía
inclividuale · en segundo lugar, que t do lo p dere e tén de
tal forma organizado" qu tamp co sea fácil I de acuerdo ni el
choque de lo. uno. con 1 . otr . ra preci o alvar de toda
forma nuestra do grande nece idad . : el pr gre o de la
ociedad y la unidad nacional (Otero I, 1967: 9 )
Otr s do autore. en léxico coincicher n c n Mariano tero
n defensa de la federación con dos punto de vista di tintos:
un es 1iguel Ramo Arizp . llamado el padre del federalismo
m xican , el otro e en·ando Teresa de Mier en su di cur o
"Profecía obre la federación' .

214

215

�Bibliografia:

L cke, John.

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de elida Orfila Re~·nal. México: Fondo de ~ulcura Económica,
19"78. 631 pp.

U o DE LO E ·:rERF &gt;TIP( que tiene una mayor rraclición para
caracterizar a lo filó ofo e que esto. pensadorc \i,1 en en el
mundo de la ab tracción y muy leja de la realidad. L curio ·o
es que han ido lo ausmos filó. ofos lo que han propiciado tal
idea. El ejempl clá ico e el que refiere Platón eo u diálogo
Teeteto, o de la cienda, cuando ócrate dice: "Ahí tiene , Teodor ,
el ejemplo d Tale , que también ob ervaba lo astros y al mirar
al ciel dio con u hue
en un poz . Y e dice que una joven
Tracia, coa ironía de buen tono, e burlaba de u preocupación
por con cer las co a del cielo, cuando ni siquiera e daba cuenta
de lo que tenia ante . u~ pie.. sta burla Yiene mu) bien a todo
aquello. 9ue dedican u vida a la filosofía". 1 Habría qu decir
• Pr fe r-in e ligador titular del Departamento de Filo. ofía de la UAM-l.
Director y fundador del entro de documentación en filo ofía latinoamericana e
ibérica (www.cefilibe.org) de ln Divi ión de Ciencias Sociales y Hurnanida&lt;le de la
UAM-1. Ex-Pre idente de la A"' iación Filosófica de México. A.C. Libro má
re iente : E bo:o históricn de la filn ·ofía en MI.tiro (siglo XX) y otro:, en. aym.
Conarte y Fac. de F y L de la U L. Monterrey. 2005 e lnten•e11cio11esfilm6Jka.
¿qué hacer con lafilowfíu en América Latina? Ed AEM. oluca, 2007.
1 Teetetoodelacienda.en Platón.Obras
omplerm. Ed. guilar,Madrid, 1986.
Traductore · vario , p. 914.

216

21 ,

�Gabnd 1111',glll 1AZflllO

que la afirmación ~ocrática como mucha de la su ·as tien un
d jo de ironía, in embargo, León Robio en u clásico libro, El
penso1JJiento griegoJ los orígenes del espíritu cient!fico.2 nos dice que sa
an ·cdota no coincid con otro te tirnonios ya que Tale , como
político trató de defender a las colonia jonia de l per a, ;
como ingeniero tuvo el proyecto de de viar un río; como
comerciame previó una alza de precios de; la aceituna y como
ob. crvador de la e trella , proporcionó importante indicacione,
a lo navl:game . Aí c¡ue independientemente d la anécdota,
no corresponde con el mfro de qu el filó, ofo es un indiüduo
qu vive permanentemente en las nube d la e peculación.
Pero ademá , podemo citar la tesis d Ari tótele , quien decía
que la filo afia era una ciencia inútil. __, n efect , despué de definir
a la filo ofía como ciencia de la primera cau a y primero
principio , de coda la , co a dice en u Aletofisica ' fue la
admiración lo que inicialm nt empujó a lo hombres a fil ofar"
(...) 'los filósofo per eguian con ello el saber
movido,
por el afán de conocer y no por fin alguno utilitario' ' y agrega
que solo esta aencia ,e tiene a ,í mima como razón de ser.
l que ocurre qu no d bemo comar ólo e ta definición
de la filo ofia :Vª que "el e ta irirn" distingue entre filo ofía
primera y filo, fía segunda. La filos ffa primera e taba vinculada
a su m tafisica ya que Di era un er inmóvil y desintere, ado
que atraía la co a hacia í por el puro p n. amiento} la filo o fía
tenía corno una d · su. caracterí rica la d er una ciencia didna.
in embargo, había una filo ofía segunda vinculada a la ética\ la
poütica v que tenía un objetiYo: lo ar la e11dai111011ía. El fin del
hombre e la f licidad en la ciudad-E tado ,, la filosofía serviría
nada más ~ nada m n s que para lograr dicha iruac1ón. , 1 fin
de lo. filó ofo clá ic s era también la paideia el de ducar al

room ,

' 1d. León Robm. El pemamiemc&gt; griego .v lol ur{~ene. del e1pfritu cienrífic-u .
hd UTHE , M xico. 1956. Trau. Jo é Almoina, p. 35) · .
Aristótelc ·. "Metafí ica". Libro L.cap. 3. Obra. omp!eta.1 Ed. guilar.Maurid.
1973. Trad. Franci co de P. amaranch. p. 912

2 18

hombr para que viví ra mej r en u , ocieda&lt;l y tamb1én para
que la . ociedad fuera mejor.
Pcr la te i de la filo ofia como ·contemplación" debe er
e. tudiada a la luz d l privilegio que tenía el hombre libre frente
al e claYo, como l fue expuc. to por Hegel en u re11on1enología
del espírilH y que configuraría una contradjcción central en aquella
figura denominada como ''dialéctica del amo y el e.cLwo". amo
e recordará mi mra el amo e dedica a 1a contemplación pierde
I rerr no de la tran formación a la que e tá dedicado el clavo.
E ta contradicción implicará qu el E píritu avance en . u
auwconocimiento a una nueva etapa. Pero quien extraerá en
forma má profunda la, con ecuencia de esta cont:raclicción ení
Marx, quien en u célebre Tesis sobre Fe11er/Jach, con, id erará que
la filo oña deb dejar de s r "contemplación" o c mo él dice
"interpretación' para com"ertir
en parte esencial de la
tran formación .' Por tamo la praxis se vuelve una xigencia
central para la filo ofía.
·Que queremo decir con t do e to? Por un lado que los
filósofo no son, por lo general eso individuos qu e tán lejo
de la realidad sino por el contrario aquello que la pien an en
forma má profunda. Pero ademá , lo, ejemplo. que pondr ' ma
ad lante m trarán que la filo ofia ha qu ri&lt;lo también de de
Tale, ha ra nue tras día participar acüvamente en la
tran, formación de u circun tancias.

Parte primera: la función y ignificado ocial de la filo ofia
en di er os momento de la historia
1) La filosofía como discur o critico
oro . e sabe a travé de todo los ti mpo. , de. d , Platón ha ta
4 Karl Marx. Te is 11
obre Feuerbach.~Lo · fil soto~ · lameme M! han dedicado :i
interpretar el mundo.de lo que~ trata esde transformarlo. Un análisi de e tas te 1s lru.
encontram · en Adolfo án hez Vázquez. Filosof(a de la praxi.1. iglo XXI Editore .
México, 2003. Ge rge Lab1ca. Karl Marx Les thése mr Feuerbach . PUF. Paris,

19 7.

219

�Kant y Hegel ) &lt;le·&lt;lc Marx ha ta I lab rmas y RawL, ánchez
Vázqucz o Ltú \'illoro, la filosoffa ha propue to, frente a las
profundas de igual&lt;laJ.es y comradiccione de la ociedad, un
ideal de ju. ricia. En otr, palabras, la filo ofia h cumplido una
función normativa al proponer las cru-actcri ácas qu debería a!:umir
l:t oae&lt;lad para podt:r organizarla de una m jor man ra. ,. ci reo
que algunos filósofo. clá ico · han propue to cierto idealc que no
van por el camino má adecuado como fu I ca de la te. i. de
Pl. tón en La Rep,íhlico n 9ue &lt;lesccib una oci dad extremadamente
rígida dirigida por un filó ofi . in embargo han eJill tido tro c.iue
han buscado , olucione mediad ra como en lo caso de A.ri tóteles
o Hegel.
Esta función general d la filosoffa, puede r eí mplifica&lt;la
de diversas maneras. He degido i. forma· que han tenido
relevancia histórica:

1.1. Soluciones particular de alcance general
.orno aberno , la filoc; fía no sólo e hace pregunta ioo que ofrece
también re pue tas a conflictos concreto . ~- te e. el ca &lt; de John
Locke, quien a t.mvé. &lt;le sw T»'O Trealises of Citil Go1"ernnm1t ' (1690)
no ólo critica, en u primera parte, las cesi de Robert Filmer en
u Pafntmha (1680) en donde pretende fundamentar el der cho
diYir1u dd poder sino que rnmbién trata de ju, tificar lar volución
de 16 8 y el a cens al p der de Guill rm de range para
ocupar el trono d lnglat rra. Locke, de d mi punto de vista
une, en forma genial, l particular (la ituación e. pecífica &lt;le
Inglat rra) con lo general Oa te rL'l &lt;lel i11snat11raliS11Jo). •I probl ma
qu trata de re. olver es el d la . ucc ión del p &lt;ler político. D
acuerdo con la tra&lt;lición, 1 monarca, en e te caso Jacob 11,
legitimado por la religión debería dejar el cargo a un heredcr ,
m embargo dicho monarc .. había dejado acéfalo el tt no d bid
a las acusacion de traición. monee
cke re-elaborando la·
s lnclufdo en Edwin
. Burtl (ed) The Englilh Phi/o. ophen. From Ba on lo
Mili Rand mHou. e :Y 1939.

220

concepcione de una corri nte qu había ido también plant ada
por l lobbe , Puffendorf, Hug
rocio } ro , fundamenta la
devolución del poder a lo ciudadanos y la necesidad de: formular
un nuern contrato . ocial. De de luego gue. lo cmru dano para
Locke on los propietario, y el nue,o contrat cría cmre el rey
, el parlam nto pero u teoría tiene la función e.le de ·truir
teóricam nte al ab,olutismo ) preparar una nueva forma de
e. tado: la mon. rquía con ticuciooali m. Aquí ten mas un ejemplo
extra rdinario en 9ue la filo ofía pre nea una solución a un
conflicto h.i tórico. E te hecho de miente las resi. dt; qu : 1) la
filo ofía e plantea ólo pregunta r 2) que reflexiona. ' lo obre
lo univer al in t car l particul.'lr.
tro ejempl e d de l legel 9uien más tarde, en l 820, bu. ca
formular a través de su filosofíu del derecho 6 por un lado una
crítica a la corriente íusnaturalista ya que, con toda razón la
considera una ficción (aun9u a mí m parece una ficción muy
importante) ) por otro, una crítica al mo&lt;l ·lo democrático
rou oruano )ª qu , para lle 1 (y en e. t también tenía razón)
no po ible mitir, en unn cultura da&lt;la, el mundo de la eticidad.
H gel propone entonce para el de arrollo dd Estado
Pru iano, lo que considera un "e cado racional". El problema de
Hegel como lo eñalaria I Iarx en su Cntico o lo Jilosoj,o del estado
de Heg,[ e. que deja indemne la te is de [onarca como el garante
) culminación del l~stado ) no considc:rn qu el poder lo tiene el
que gana la lucha en la s ciedad civil.
~ stá de má decir que ni ock ni l legel e c.¡uedan alli ya que
detrás de su. rcll xiun e encuentran conc pci ne omoló kas
r epi e mológicas qu Je m·en d fundamento. · n el primer
ca o el empiri.m y en el ·egu.ndo la dialétnca del Espíritu
ab oluto.
• G . Hegel , Fílosofíu del dereclw .
A l. 1éxi o. 1975 . lmroducción y nota
biográfica de Juan Gar.lón .
1 Karl Man..
rítica a la filo ofía del Estado Jr Hegel . Ed . Grij I o, 1éxico.
1968. Prólogo de dolfo ánchez vázquez.

221

�1.2. Soluciones para una época
Pero la filo afia no ólo irve para encontrar solucione a
problemas llli tórico. e p cífico. ino que también se pre. enta
como oluc1ón a todo un período de la hi curia. Tal es el ca o de
la Ilustración france a. Aquí los filósofo , a parcir de la critica a
la monarquía e dan a la tarea de imaginar la e tructum de la
sociedad futura. sí, Montesquieu propone la di,~isión del poder
en tre · Voltaire somete a una fuerte critica d papel político de
la religi · n; Rou eau con. id era la n ce idad de un nueyo contrato
ocia! a partir de la democracia directa· I amettrié, Didc:rot,
Holbach y otros, propu ier n toda una concepción de la ociedad
basada en la racionalidad cienúfica. De alguna manera, ese futur
e parte del imaginario actual d la ociedad moderna aunque
muchas de us tesis e encuentren ?ª en revisión o rectificación.
En léxico hemo tenido la necesidad de reflexionar obre las
institucione d 1 futuro. Alfonso Reyes a propósito del entido de
la acti,i.&lt;lad del teneo de la Juventud creado en visp ra de la
R volución Mexicana dice que a diferencia d
rancia o Ru ia,
nue trn filo afia b1illó por u ausencia en aquel momento hi tótico.
7ue tra fil afia no fue, en e e rnso, contemporánea de su bi toria.

Pero la filosofía ha reflexionado rambi ' n obr las
caracterí ricas del pensamiento utópico. Do ej mplos
importante son la bra de Ernesr Bocb o Franz Hinkelammert
quiene lo califican como una forma nec saria del individuo y
de lá sociedad de pre-ser- e aunque ya con la conciencia de que
la utopía e un m delo de impo. ibilidad. Fue Ernest Bloch quien
en u importante bra Ptincipi(}-t&gt;speranza propone una concepción
no idea1i ta de la utopía. e elimina a í el p ligro de utilizar a las
ideologías como forma ideológica ne ativa .
Las utopías en la actualidad son nece aria por do razone :
en primer lugar, para buscar una salida a la cri i de lo paradigma
ociale y en egundo para ampliar el horizonte hi tór:ico de la
humanidad c rrado por las concepcione del fin de la historia.

como fue el caso de las utopíru del Renacimiento con Bacon con su
, Tm1L'a Atltíntid«, Campanella con L, ciJ1tlad del sol Moro con la
Utopía, mediante la cuále hicieron la críttca indirecta de sus
ociedades y buscaron delinear una nueva forma que en definitiva
~ irrealizable per que abri · el horizonte del pen ·amiento hacia
una nueva forma de la ocicdad. Lo mismo ocurrió con el socialism
utópico de ain imón, wen y Fourier y también con los ra gos
utópico. de ~Iarx y Engels, a p ar e.le que qui ·eron liberarse de la
utopía.

1.4. Como grandes re puesta interclisciplinarias para la
conformación de la sociedades:
Pero cuando e rudiamo la hi toria de la filo ofía encontram .
unos pen adore que no on exclusivamente filó ofos ino
tambjén científicos sociales; anali tas histórico y político .
mi juicio este tipo de pensamiento. , de la may r importancia
ocia~ han sido descuidados en nuestra e cuela. de fil afia
por . u preferencia de una "filosofía pura" ~· alejada del
compr mi o ociaJ.
Aquí encontrarno una función má compleja: esta función
implica en primer lu ar, la creación de una ciencia para el
con cimiento de lo acial y en egundo, una respuesta :lobal para
toda una formación ocia! en crisii:. k explicaré: en el ·iglo XIX, 1-1
sociedad europea e encontraba en una encrucijada ¿cuáJ podría • er
u dirección furura despL1és de haber uperad la f; rmación anterior?
Fue por ello que tr grande. pen ·adore. ofrecen tres respuesta
diferent :
a) La re pue ta d
omte 9 implicó no sólo L'l creación de la

Vario!&gt; autores. U1opfo ,\ del Renudmiento . FCE. México, 1956. Trad . e
imroducc16n de Eugenio Jmaz..

" Vid . ugu to Cornee. Dist·urso del e.1pírit1, positivo . Porrúa. México. 1965.

1.3. forma utópica
tra forma clásica y muy importante fue la prop sición de utopías

222

22.,

�(,abml ¡ ,,l'J!.,u / .o.-,m

ociología (aquí e tá tra respue ta a la pregunta de ¿filo ofía
para qué?, e decir, la filo ofía ha dado origen a diYer a ciencias
particulare ) ino la propue ta de una ociedad científicamente
organizada. Fue por ello que Gabino Barr da, justamente en la
encrucijada de: 1867 en que triunfan la fu rza lib rale propone
para :v1éxico la educación p ·itivi ta que ub tituiría a la
educación e colástica colorual.
b) La st:gunda re pu sta fu la de J hn tuart ~lill, importante
lógico, quien propuso la confromación de una ociedad que
combinara economía de mercado ) libcrtade democráticas
aunque en t rma acotada. u. te is conformarán también el
debate obr qué debería ·er nue tro paí. en el igl XIX y ' '
c) J.a tercera re puc ta fue la de Iarx., quien dio origen a la
ciencia de la hi. toria y con id ró qu el capitali mo en u formas
má de arrollada~ no producirla una . ociedad ju ta y que . us
profunda. contradiccione lleYarían a la necesidad d la
construcción de un nuevo tipo de ciedad radicalmente distinta.
Lo qu ocurrió de pué con el sociali mo real que e trató de
de arrollar en • ociedadc atrasadas, no se encontraba en el
pr grama principal de Marx sino que el viejo topo de la hi toria
tomó otro camino. • o puedo profundizar en e te tema ahora
per e han publicado numer as obra al re pecto. En e ta
dirección mend naría el libro de Ad lfo ánchez ázquez, El
l'alor del socialis1110.
que todo e to implicaría amplia. di cu ione ac1"l!atoria
pero con ello quiero demo uar que la filo o fía ha . ervid a lo
largo de su hi tori.c'l, para orientar a la sociedad en el mar procela o
de la historia como decia José Gaos.
Tenemo entonces aquí do asp cto : por un lado, la fil ofía
com un di cur o con ra
pecíficos di tinguibl de otra·
forma. de compren ión de la realidad p ro que e a ume como
un conocimiento de ella y p r tro, una filosofía gue e integra a
otra. di cipltna!i como una re. puesta integral a la encrucijada de
una época formación acial dada.

224

1.5. Función conceptual
Pero e evident que las funcione de la filo oEa no se quedan
aquí. Hoy nos encontramo. en uno de los período más complejo
de la hi toria debid a l profundo cambio económico ,
ociale y tecnológico , la tran. ición de lo que ha denominado
con un nombre demasiado general, "la m dcmidad" (aunque
d bería hablar de la modernidades) y qu e taría iendo
ustituida por otro período que e ha denominado como
' po modernidad o tran modernidad' . ue tr gran pr bl ma e
¿cómo debemo definir este paso? ¿qué debemos abandonar ,
que dcbemo con ervar de la modernidad .' cómo puede enfrentar
nuestro país conformado por una pluralidad de culturas, alguna
de ella anee trale , a lo nuevo reto del futuro? ol la filo ofía
puede definir esto concepto y ofr cer re pue tas a e te crán ito.
demá , en nuestra 'poca tencroo nueva si :uacion como
la crisi ambiental que pone n cue tión a la racionalidad
científico-técnica como única manera de enfrentar el d arrollo;
la profundización en ciencia como la genética que implican
descubrimiento. extraordinarios pero que tienen potencialmente
el peligro de la manipulación de los sere humano · cambiando la
naturaleza humana ha ca hoy conocida· d u o de las nuevas
tecnolo ía que implican un ran a,tance pero también
tepre entan el peligro de la manipulaci ' o &lt;le l · ere human .
cabe duda que el iglo .,_ XI e inicia c n una enorme
cantidad de conflicto que r quieren el c ncur o acnv e
inten ivo de la filosofía y us disciplina .
1.6. Función democrática
Pero si esto fuera p co, diver
filó ofos de d Rou . au r
pin za hasta B bbio, Haberma o facpherson, para citar oto
a alguno. , han con iderad que la filo ofia puede promov r la
democracia. Por cierto no r d lo filó ofo fueron partidaci
de la democracia como n lo ca o de Platón,
· t ' tele. o
ietzsche. in embargo, hoy, la
O a travé de un libro,

225

�Fi/1,so 10 y d, 111ocradt1,10 considera que la fil ·ofía es e encial para
la f rmaci ' n de la ciudadanía.
En e ccto urui reflcxmn filosófica que a urna la pluralidad de
cune pcione del mundo dc los incfüiduo · la m.-ce.iclad de que
c.: tomen decisionc. colectiva para regular &lt;lc ·d aba·o la·
dt:ci ion publica podría comribuir al d ·arroll de una
mentalidad d · re pct a lo trc · us form d v1&lt;la.
D i !Ual man ra, 1\. ciacion d pr
or . d filo fía de
n ·cñanza media en ·rancia e Italia, han con iderad&lt; que la
filo ofía:
-pr mu Yc la t l rancia int rculrural.
el pensamiento ma claro del estudiante sobre u propio
potencial r . u limite ..
el arr Uo &lt;l ·l p ·n amient crítico.
-pr rnueYc re p t } tolerancia a la opin1on · d I otr
-educa en la paz y en lo ,--alore. &lt;lem crátic
-desarr lla babilida&lt;le. del pcn amiem crític y creativo.
-jl.l!! tifica pinion ·s en fi rma argumental.
-e n olida I conocimiento y el buen juici .

1-inalmcm \·ivimo en gen ral en el mundo pero en t pedal
n nu tra de&lt;la&lt;l, una cri i. d l s miel , una en. i d \·alorc.
qu , requi ·r l argumentación ,. la e nfr mación clial · ·ca que
pcrmita al individu &gt; ori ntar. c en la conflicti,, oaal.
Ti d e. t ba c.:uí, para d m trar la imp rtancia ~ n e ·idad
d la file afia n el mund d hoy.

2. Funci n legitimadora de la filo ofia
Pero la filo ·ofia, e mo hc.:mo- dicho, puede tener mmbién una funci ' n
ne , tiva, decir la d ju. tificación d l pod r político. qw eñalaría
qu · rod::i fil . fia
eptibl · de : r conn:rt1da n una 1dcol ·a
n tiYa que pued fa, n.:cer • cierta fuerza ¡x líticas.
Rog r-P I Droit. Fi/m()j1u ,. demorw ·ia .

226

. Pari~. 19 9.

: j mplo. de llo n d ari cor ' lico-wmi. mo qu fue u iliza&lt;lo
p:i.ra justificar el dominio de lo · e.pañolc n 1\mérica Latina.
Como . abcmo , el choqu de la tntcrprctaciones . e dio apena
inici da la coloruzación cmr' Bartol m · de la ~· a. \' Giné ·
ele puln:da:
·

-L1 filo ofía p :mv1 ·t que justificó el d r recnocráric · el
darwinic;mo ·ocial que ju tífica el dominio &lt;l •I mfu tu rtc;
-la concepción talini ra d la filo ofía que tran . formó a l,
filo fía maro. ta &lt;le un di cur ·o crítico ,· rc,·oluci1 nario en
lcgmma&lt;lor Jd Est. d m1caco;
·
la tran formación el la fil }S fia de • "iccz che por u hermana
para a&lt;laptarla a las ncce idaJc &lt;l I rég¡m n nazi: la adaptad ' n
&lt;le f:./ Ier_y el lie111po por Jleidcggcr t:n ·u prim ra edición para
adecuarla al nazi. mu,etc.etc.
. Low ,\Ichu . er &lt;l cú que la fil
fia era hb racorio tcórico
de la, id ol gía &lt;l bido a 9uc a ume toda. la práctica y la
fusiona o una concepci6n el mundo.
Fn alguno· ca o , • trata cl una malinterpr •taci ' n inter ada
en otro. tt:. 1 dc:I autor qu pudier n . cr utilizada -en un cnúdo
ne ativo.
• to no implica, Je, d mi puo to de \ 1 t:: que la filo. o fía al
r lacionar e n la ideo! gía · tran. f rm ._ en t de lo ca ·o.,
n u opuesto ·a 9uc la filo. o fía puede relacionar c n idc l gías
po itiva. en forma cr ati,,a.
cma fm; objct &lt;le un largo
d bate entre ánch z Vázgu z r Luí. \'illoro.U

La Jiloso.ia en la ociedad actual
Por to&lt;lo I anceri r, p. r cc muy . rraño que aguello 9u
m n . pn:cian la reíle ·ión filo. ófica para ac nruar lo recno rático
ign r n t da. ta. unc1one .. Per aderruí no enfrenta con un
gra, e problema de nuc tra. . oci dad ·: la gradual margin. ción
y u titución de la autént1 a filo. ofia p r un~ eudo-pcn ;miento.
11 \lid. ,abriel Varga. Lozano , /111errenci1111e1 film áfic,n ¿Qu h,1eer on la
filo\nfíu n 4ma,rn ú11í11u? Ed.
· 1., le ico. :! 7.

227

�C(/lm:I I á~,u I .11~am,

¿ uále son las razones el que

to ocurra?
fe r feriré a d s a pecto que on íntesi del e rodio que he
publicado en el libro ¿lncidt: la filosofta n1exica11a en la sociedad? 12
➔ l prim ro de ello e la forma en que ha sido desplazada la
filo fía en la ciedad capitali ca moderna y el . egundo es la
forma específica a. uro.ida por un capitali m d pendiente y
ubd arrolL'ldo como el nuestro.

La filosofía en la sociedad capitalista posmoderna
A mi juicio el cue, áonamiento obr la función de la filo afia
en L'l oci dad capitali ta en que vivimos e ha vuelco má radical:
e trata, n el fondo de la tendencia a ustiruir, en las mayoría ,
un pen amiento propi , critico o creativo por un modelo una
e tructura mental adecuada a la. actuales formas de producción,
distribución intercambio .v con urna de mercancía . El individuo
actual es conD rmado p r el i tema como un er co ificado y
alienado que ,ive en lo que Karel Ko. ik llamaba en u libro
., " . n· p ara
Dialéctica de lo ro11creto ' el mun d o d la p ud oconcreaon
cumplir este cometi&lt;l el i tema ha encontrado en el uso de lo
mcdi electróruco &lt;le información y comunicación, una forma
de su ·atuir en el peo amiento, la reflexión abstracta por la imagen
captada por lo, , encido . E ta última forma toca n forma más
directa al mundo de la moc1one . ➔ n otras palabras: ¿ uién va
a querer leer h y la Fe110111euología del espíritu de Hegel o El ser)
titlllpo d Heidegger .i puede ver una erie de televUón?
Es claro que e ta intención istémica no iempre logra su
objetivo ya que choca contra la complejidad de la actitude ,
deseo. idea , imaginacione, e id alizaciones de hombre y
mujere. y • obr todo, choca contra lo efeeto. de una ociedad
n cri i , pero allí entran en ju go otra formas ideológica·

.

(religio a. , müo1ógica , p lítica , cultural , ) que ofr c n
re pue ta g nerale, 9ue también ub. ticuren a una auténtica
filosofía. Por ejemplo, para dar cuenta del nuevo periodo en que
nos cnconcraríamo e habla de posmodernidad; de globalización;
de fin de la historia; de democracia o i e ponen trágico , del
Armagedón. El hecho es 9ue e ha conformado toda una
maquinaria que bu ca en forma ince ante, mediante la indu tria
de la diver ión, mantener en un e · tado de alienación a las
mayoría . st hecho e todavía rruí ev-idente en ociedade como
la nue tra n que la in5 rmación . comunicación ma iva está
monopolizada por un duopolio que define lo limites de la
información }' de la reflexión bajo la apari ncia de una e ·po ición
objetiYa.
E ta, on, a mi juicio, la cau a de do fenómeno inculado :
en primer lugar, la erradicación del pen, amiento filo ófico
auténtico (que en mi opinión .i mpre e crítico) y por ocro, la
rv.ón de fond d u p ición a él.
Lo que no dedicamos a la filo ofía, tenemo ne ne una
gran tarea: demo trar la importancia y ignificado gu ha tenido
la filosofía a lo largo de la historia; demo trar la importancia ele
la filo ofía en nue tra propia cultura y d m erar 9ue hoy el
mundo en que vi .IJ'llOS no puede er explicado sin la filo ofia.
Demostrar en urna, la necesidad de la filo ofía para nue rro
tiempo.

" abríel arga . Guillerm Hurtado. Mauricio Beuchol y Alfredo Torres.
¿/11cide fajilowfta me.,icanu en la .ociedad? Ed . Torres A ociad . é 1 o.
2008.
11 Karel Kosik. Dialécrica de lo concreto. Editorial Grijnlbo. Mhico, 1967.

228

229

�IBN ARAB1: EL GRAN MAESTRO
DEL MISTICISMO

Zidane Z raow 1

u:n Ben li Ben ~lohamed
Ben Arab11 1-Hatimj Al-Ta'i, má conocido como Ibn Arab1, e
la má. pre tigio. o figura &lt;lel pen amiento mí rico dd L 1am clá ico
y uno de los má.. grande. ,·isi nario · de todo lo uernpo .
d
teóric del monismo ontológico ~ teológico 2 y redactó la má
importante gramáuca e ot · rica i lámica. Al Sheij aJ Alroar, el
·Gran Maestro' (Doctor 1 faximu ), al lnsan aJ-Kamil (el perfecto
hombre), Lisan aJ-haqtqa (la lengua de la verdad o la palabra
verdadera) o Muhyi ed-Din (el re i.ficador de la religión) com
lo han nombrado us di cípul ,
filó~ofo, t ó-ofo y místico
musulmán y reconocido por la tradición ufí como el mayor
lLH'\1-í:D-DI

B ABD.\U. \11 J\lcJI r \.

1 Profe
r-inve Ligador del Dcpanament{) de Relacione!&gt; Internacionales d 1
Tecnológico d Monterre}, arnpu:. Monterrey y coordinador de la cátedra de
investigación '•Regionalización nuevo~ actore iniema ·ionale " . Aut r de vario
libro. ·obre el l~lam 'i el Medio Oriente. u últim trabajo e / /0111 y política lus
procesos po/fticos árabe co11temporáneC1S. Mé ico. Trillas. 200 (4" cd.) y (coed.
Árahei v mumlma11es en Europa. Hhiwria y pmce os migrarorim. an José. Editorial de la Universidad de osta Ri a. 2007.
' Para una mayor profundización sobre el monismo de Jbn Arabi e r comicnda
la lectura de Hu ami. .A.Q. The Pamhei.Hic Mo11im10 of lbn Al-.-lrabi, Lah re.
Paki tán, Ka,himiri Ba1..ar. l970.

�1/Jdm1

mae. tro d la mí tica univer_ al. Fue un moni ta int gral y
pantheí ta ) un teórico de la unicidad del er: , u obra recon ce
en toda xperiencia el rostr de Dio y en t da imag n o forma,
la huella di ina. IantuYO que el mundo e free al hombre
como la celebración p rpetua de la pre encia clivina.
'A pe ·ar de u e fuerzo por mantener e dentro dt la
ortodoxia islámica. admitió la equivalencia de todas la creencia
reli io a en cuva variedad de rituale 1 le\'e veía formalizacione ·
singulare~ d ti~adas a verbalinr el fe;,or religio o que habita
en 1 , hombre .. Al situar dicha exp ríencia religi sa más allá de
cualquier medida moral negaba de modo implicico la exi. tencia
del infiem y afirmaba que l Paraí o acog ria ternamente a
toda lab criatura. in di tinci 'n".'
E ta po ición mí t1ca de aceptar un paraíso eterno para todas las
creencia } tod lo hombr , le generó la ho tilidad de la doctrina
teológica oficial del unoi mo ) en particular de la corrientes
fundamentalistas d u tiempo como lo fue el t ólogo irio del iglo
XIII, Ibo TaymiJ, a,~ reconocido por u radicalismo religiouo,
in embargo, no olamente en la cuestión d la iot rpretación
teológica, el gran maestro
ponía a lo juri ta i. lámicos.
Tambi 'n en la propia aplicaci 'n d la juri prudencia, el d ctor
maximus criticaba a la 4 e cu la juriclicas5 del 1 1am o más
bien a la aplicación de la Sharia egún lo dogmas jurídico .
'Dio.- ha hecho de la divergencia en cuestiones legales una
Cfr. .a. •·B 1ografíru. y vida ··. hup://www.biografi yvidas.com/b1ografia/i/
1bn arabi.htm (con ultado en mayo 5. 200 ).
;-lbn Taymjyya e. reconoeid como el precur or del mtegnsmo i lámico Ya el se
debe la nien ·iaqueel ·t (ame religión y E. tado' (.. El Islam din"ª Oawl~"). En
·u obra Al-F11rc¡c1n11 bina All'aliya ir-Ra/Jma11i wa Awliya i. h- haJtan. El Cairo. Dar
El Kutub. L907. ataca a lbn Ambi como iru.pir d por ataoá ·.
Exi ten 4 escuelas a cptada y rec n ida en el 1 1am unnita: la mfu liberal.
la Hanafí hasta la má. con~ervad ra. la Hanbali la tr: d · intennedi~: la hafií
y la lalikí, sta úllima predominando en la ndalu ía del tiempo de lbn rnbi.
Cada e~cucla se aplica en un parte Jel 1und i lam1co. pero en alguno ca,o. •
como Egipt . Cl'.i\ten tanto la hafií como la Hanafí. an embargo, en l~ uni\&gt;ers1dade~
como AI-Azhar de El Cairo o la Zeituna de Tunez. e estudian la 4 e uel .

232

/.t't MÍ

miseric rclia para u siervo y una ampliación de lo que les ha
pre crito para dar te timonio de su adoración. P ro lo doctore
d la Ley de nue tra época han prohibido y re tringido para u
seguidore , l que la Ley ~agrada había ampliado en u favor.
Dicen, a quien pertenece a u escu la, i p r j mplo, e hanafita:
'no vaya a buscar una dispcn a una uavización c n hafü
acerca de c:ste problema que e te plantea. Y así para cada uno d
ell E a una de la calamidades más graves y uno de lo apremio
más pesantJ n materia de reli ·ón. Pue bien: Dio ha dicho: o
o ha impue to nada que ea dificil en la religión'. La Ley ha afumado
la alidez del e tatuto de quien hace un e fuerzo per onal de
.interpretaci ' n para él mismo y para quiene le iguen. Pero, n
nuestro día , 1 doctor de la Le,, han condenado e fuer¿ ,v
pretenden que e o conduc a m farse de la. religi 'n. E o con tituy ,
por su parte, el colmo de la ignorancia".6
En otro d u rext s, en referencia a Ila an al-Ba ri, Jgran
mí rico del siglo Vll, muerto en el 73 y c n ider.ado com el
fundador de '1a ciencia de lo corazon y de los ent.imientos"
Ibn rabi menciona qu el mi rico que daba re ularmente una
en. eñanza en público, "cuando qu ría hablar de 1 mi rerio
que n deben e tar n el camino de 1 que no on dign llamaba
a Farqad a - abaji - a falik Ibn Dinar, a. í que lo pre enteu con
una inclinación ioiciática, y cerraba la puerta a 1 s demás, y
trataba de esto tema en la intimidad. i no tenía necesidad del
ecreto no hubiera proceclido de tal manera. D la misma manera,
bu Hurayra elijo, según lo qu reporta al-Bujari en u hadiths -:
'he traído de parte d l Profeta ( ... )8 do. aco,: un lo repartí a
todo u tecle , el otro, i hacía lo mi mo, me cortarían la garganta'.

• Citado en Zayru;. Rodrig de. /bn Arabi de M11rcra . Mae.11m de amor. m11ro
l111111c111i.1w y hereje, Madrid. fali1orial lmuzara, 2007. pp. 52 y 53
Al-Bujari fue el má importan! rec pilador d lo · Haditru , lo dichos, del
profesrn Mah ma.
• e han eliminado las oracione qu e utilizan en árabe para h cr rcforcnci al
Pro eta 'que la bendición ,ea con I' y otrru fórmula . , para aligerar el tcxt

23

�De u lad Ibn bb en refer ncia al \·et, ículo ,\llah creó iete
domo cele te y la mi.,ma canódad de tierra ; el mand de acode
entre ellas' (cor. 65 12), declaraba ¡ue . i le digo la
interpretación (e otérica). me lapidanan diciendo que oy infiel'.
P r u parte, li Ben Abi Talib9 e olp aba I pech · d cía:
¡.\quí exi ten ci nci pr funda ! 1 olam nte p dia er d lo·
qu tienen la capacidad de 11 arla.'. inalment el . Iensa1 ro
d Dio ( ... )decía qu '~ bu Bakr e . upen r a ' redes no p r el
número de oracion , o d ayun que realiza, smo por algo que
cien· en ·u pecho', pero n e ·plicaba lo qu tenía en u p ch y
e callaba. Toda ciencia no deb . er . plicada por quien la po ee,
y l propio Profeta ( ... ) d cía 'habl n a I hombre
· n la
capacidad d u inteli ncia' "Y'
r ferencia directas a un e ntenid e, térico del
l p n arru m m' oco, ha l ·antad la ira d l
rt
dd 1 1am que n ac tan m' que u propia interpr tación literal
d I libr agrad e mo lo haría un lbn Hanbal, el fundad r d la
cuarto e cuela jurídica mu ulmana, , la más c n rYad ra d t xi
que se fundamenta s lamente con la lectura textual de la revelación
divina.
. í, su doctrina pr funda y n ved a aunque much de la
bra que
le atribuye fuer n ap · crifa , 11 d minó el p n--a• e hace referencia al pnm de 1ah ma y e po o de u hija Fatima · fundador
del hií mo.
'º lbn Arnbi. Le !ir~ ti l'tx1i11c1ion dan. la onremplarion ( Ki1ab alfana'fi al
m11shalrada. Lraducido del árabe. prn ntado &gt;anotado por Michel nhan). Parí..
Le Ed1lion de I' •uvre.
11 e mencionan la redac
mái; tJe 00 libros. la m rí
ale fu~ron
lo tra ·
in do. du
u e lan ia en
mencionan
ttp://w,
üttlcangel.
t
arabi.a p.
e may
t
•. in emn rabi"' de Wi
• aclarando
de u aut ría. v
·
tt .
•
"pedin.orgl
nsultado en Juli 2
)
especiah la bariano,
laude Addas.el lman al-Kamil redactó al final de u "'da una lista 'no e hau ma'
gún ,u p pia. pala ra • de u. obra.-, que . ornan 317. pero :egun el e peno
olam nte 106 lftulo pued n atríbui le mientr; que en lru. bibli tecas del mund .

2'. 4

i. l

JI p ro fu al mÍ'-mo ci mp muy
contro, ersia1 por u polémica. te ló~ca con la posición oficial.
in t:mbargo para la corrí nte . ufi, Ibn Arabi c. el heij má.
importante d I mi tici. mo iJámico, aunqu ba ·tant complejo,
p ro • u léxico ) . u vocabulari gnó tico e impu ·i ron en el
p n. anu nto mu ulmán. Tanto ad, cr ario e mo parádario.,
t do lo filó ofi , mu ulmane. retomaron su ternunol gía mí tica
que t: e m'irt:Jó n la e lumna Y rrebral de la m tafí. 1ca clásica.
E1 gran mae. tro c el pcn ador ufí occidental p r t:.·cdcncia
en contrap ici · n c n :\1- hazali, el gran mi cico d I ri nte,
p ·r lo do. difieren en u acercamiento a Dio'-. Para I primero
la Vía c nduce al r ·toro haaa Dio ) a la mclu i •n en I seno
del 11110 en \llah como umdad m1t.;ntrru qu para el gundn. el
mi tici m llc\'a a la conc mplaci · o &lt;l1,1na, l tro, a Dm ·.
tn mbar
nacid ·n la . cgunda mi ad d 1 sigl XII en
plen ap eo d la cultura i. lámica, Ibn \rabi marcó u ti mp
ndi · má allá de Andalucía, c mo l at t:1guan l
numero. o.
bren mbres que , le dio. u principalt: bras
F11tlfhtd al-\lt1kb•t1 ('La revela tone. de La [cea') ) Fmm (J/Hika11111 (conocida com La abiduría de lo. pr fi.;ta, ')
con titu) en el más importante legad para la mística univer al.
n particular d último libro l má. leíd , e con 'd rado u
t&lt;::stamenro pirirual. n d « p ne u c ne pción del univer. o
· la creación, de clara in. piraciún pantei. ta - o cxi t 010 ,
nada h.1y fuera de 1- 1 c.¡ue motiYó el rece! J lo. 1·larni. ca
má · ore do. o La g1game.ca obra de lbn Arabí, acrualmc.:nce
di. p r a ) de, e no ida en bu na parte influyó profundam -m ,
no·sólo en la cultura árabe, inu mmb1én en la Euwpa I la

mienro mí rico de d el

e. ish:n • 4

obra, que •,e ,up ne on de Jbn Arnb,. H nr orbin. espccialt,ta del
pen_ am,en~o I lam1 ·o ( f~. Corb!n. Henl'). H, wire tle la phi/0\ophi islam,que.
P m, alltmard. ol. Folio Es. a1,. 19 b. p. 407) menciona que ·'el repenono (de
Ibn rabi) qu le debcmo~ a la labor ejemplar de O man Yahrn. e mprend
6
bra , u 1 ual
5 n llegaron con el 1c 1imoni &lt;l 2917 manu. ·rit •·.
' lbn rabiF11111/wta/-Jl,JaJciyu.EI airo.Bulaq.1911 (vol tal\')) Fu malHikom •• 1adras. lndra. fohammadan Publi Library. 1 '!,7.

2 -

�l.uhu Z

E ad Icdia. D la alca consideración qu
za entre lo árabe.
da id a el hecho de que el lugar de u muerte, en Damasco donde
e levantó una mtzguita en u honor, es hoy centro ele

p •regrinación. 13

1. De Murcia a Dama co:
Al Sheij al Alchar nació en Iurcia (Andalucía i lámica) un 27 14
de Ramadán'· d l año 560 de Hégira (J d a to d 1165).
Tanto u padre como su ti paterno formaban part de la élite
teóloga de . furcia y eran rec nocidos como rudito en
cue ·tiones del Fiqh, la juri prudencia mu. ulmana que da
nacimiento a la Sharia, la 1 v religio a y a la. cuatro escuela
jurídica del 1 1am sunnita.
1 tra lado de _u familia a eYilla, capital ad mini trativa del
imperio de 1 , Almohad qu abarcaba toda A.frica del norte y
Andalucía, 1 pcrmir entrar en la. m j re e cu la de u tiempo
y adquirir una profunda y completa formación tanto literaria co~o
religio a. u dote extraordinario lo conllevan a er el secretarlo
dd gobierno en la ciudad y a ca ar • con una mujer de la nobleza
local qu según u propia palabras, repre. entaba 'el ideal de la
vida e pirirual' .1(J
la edad &lt;l 2 , ño ,~ y de pu , s de una grave enferm dad
qu casi lo 1km a la muerte, l doctor maximu encuentra u Yia
' era. Pascal "lbn rabi: un mí. tico árabe nacido en la Murcia del iglo x1r·.
niver.,idad de Murcia. Campu digital. 2004 .
14 En Wikipcdia mencionan 1 fecha del 17 de Ramadan. Cfr. Sta. "íbn Arabt" en
http:1/ n ,\\ íkiped1a. Op. Cit.
.
_
. .
11 1he ho de habcrnacido un 27 del mes d Ramadán fue LIDbóhco y prem nu no.
En ef c10, el día 27 del mes de ayuno i. l mic es llamad ·)a noche del de tino·
(Lailat al-Qadr) porque en este día Mahoma recibió la revelación profét1 a Y p~ra
J mu,ulmane. una orac1 nen e. t día el&gt; mi.:jor que •mil oracione. '. Los presagio ·
de lo~ grand acontecimient ·• egún la recn ia popular. se dan durante la noche
del 27 del me de Ramadán .
fr /a . .. lbn Arabi" . hup:/1' ,, w. 1 enn .org/lbn_Arabi .hnn (con ultado el

15 d emay de 200 ).
.
1
in embargo dc,de la adole cencia, lbn rabi mo tró una fuerte tenden u1
mi.tica. m lo mue tra su encuentro a la edad de 15 añ con [bn Ro hd .

23()

mi rica y el llamado de Dio. . u conver ión ~e r al.iza bajo la
dirección mí tica ele bu Yafar ru-'Crayoi 1 y con un retiro
espiritual de 9 me. e en la ciudad d Loulé, cerca de ilve · en
Portugal'. De. pué, de e ·ta experiencia mí rica, Ibn Arabi e
concentra exclusivamente a lo e tudios metafí.ico a la \ii.ita
de lo grande ma rro de u tiempo, a la cscntura de obra
e otérica y a difundir el pen amiento . pirirual adquirido.
tro gran Sheij que fu mae tro de Ibn Arabi e al- a ·. i.
E te mí tico fue di cípulo del anto Bumedien, gran patrono d
la ciudad de Tiemcen. 1'' .\1-Qarsi, en g · a recibir el cargo d
gobernador de Fez para dedicar. e totalm nce a la entrega divina
ejemplo que le tran mitirá a u alumno de Murcia.
c n d
gran mí tico de Tlemcen que lbn Arabi e llenara p r primera
vez de la en eñanza. ufi del tratado clá ico FJsolat td-Q11sht!)•ri.
También debemo citar a otro mae. tro mí. rico de Lisan alhaqiqa, Abu al-Hadyayi Yu uf al- hubarbuli (del pueblo de
hubarbul cerca d
eYilla) . u tendencia pacifi ta erá
absorbida pm su alumno que en varia part s de u
bra
rec rdará esta en eñanza. egún Ibn :\rnb1, al- hubarbuli, cuando
llegaban los s ldad del ultán a u cenao, d cía a u di cipulo :
Hij . mio e to Oo oldado ) on lo in trumemo d Dios
en la Tierra y trabajan para a cgurar la ub i tencia de l
hombre , a. í gu debemo. rezar por ello para que puedan hac rl
bi n y qu Dio le ayude a realizar su. tarea ''. 21 '
us aptitude mística. y u· carnctcri tica e pirituale. atraen
la atención d t da la lite intelectual de la .\ndalucía hacia 'l
en particular d ran filó fo de Córdoba, \verro , amigo d u
11 En u obra R11h al-Q11ds. [bn
rabi describe u primer encuentro con Al
· rayni: .. uandocntréen la casa del lae tro. loencon1ré ab orbido en la recitación
deldhikr(lo. nombresdivino) Entenínd d mbnccndad .mepre untó; ·e~ta
decidid a enLrar en la fa? ont • té: tu servid r lo e . pero pertene e a Dio. la
confirma ión . Me dijo. Oh hij mío. cierra la pu rta. c rta lo luo {con el mundo
mundan ), y sea en compañía &lt;l I lt . El te habla . in velo" en /a. "lbnArabi... hup:/
1www.avicenne.org, .O¡,. Cít.
• Ho) al oc,te de Argelia .
'11
rticulo d.c "lbn Arabi .. en bttp:// www.avicenne.org . Op ir .

237

�Zr

I

padre. n 'U obra F11t11hat Maki_ya Ibn :\rabi recuerda e te
encuentro eotr do hombre
pue to en u idea
bre el
mundo. El primero, ari rotélic y 1 egundo lle\'ado por u idea
e pirituale má cercano a Platon,2 1 mí rico · entregado a la da
de la rev lación diYina.
lbn .\rabi de crib e te encuentro d la iguiente manera:" n
buen día fui a · rdoba para ,-isicar al ca&lt;li • bu al-\X'alid Ibn
Ro hd. Él de eaba con cerm porqu había oíd hablar de la
iluminaci · n qu Dio me había otorgado durante nu m di ración
solitaria. e había mo. trado orprendid p r lo que l habían
dicho de mí. l\[i padre, que era arrugo uyo, me envió pu hacia
él o pr texm Je un recado cualquiera, en realidad para permitirle
entreví tar. e c nmi o. n aquella ép ca, yo era un chanl .in
barba ni tan 1quiera bigot . Cuando me introduje en u apo. ento,
el filó~ofo, de. de d nde encontraba, vino a mi encuentro con
mil demo tracione de ami tad de corre ía y, finalmente, me
abrazó. Entonce me dijo:' í' a lo que le conte ·té' í'. monees
u alegria e acrecentó al notar que le había entendido. Per yo,
al enterarme de lo que pr vocaba u alegría, añadí: '. 'o'.
Enronce , Abu al-Walid s pu t n , alter· y di la impresión
de estar dudando de lo que pensaba. M preguntó: ¿ ué upo de
o lución ba hallado a travé de la ilumi.n..'lción y la inspiración divina?
¿E id ;ntica a 1 qu nos d1. p n. a, a no. otros la reflexi 'n
culativa?' Le come té: ' í y no. Entre el sí y el no, 1 e píritu
e liberan de u materia, y lru nuca. e s paran de u· cuerpo. .' .\bu
aJ-, hlid palidecí '. Le ví temblar y usurró la frase ritual ólo hay
fuerza en Dio ' porque había entendido a qué taba yo aludi ndo".~
unque e te eKtraordinario diálogo reportad por Li an alhaqiqa e ambiguo ) puede interpr t'lr e de diferentes manera.,
r fleja do conc pcione del mundo pue tos: la rac1onali ta
averroí 'ta y la rrú tica akbariana.
21

Lo di ípulos de Ibn Arabi lo bautizaran orno lbn Aflat11n. el hijo de Platón.

d su mrada en lo qu el llama la Vía, J camino mí tico
a lo 20 año , el d ctor max.imus, dedicará el re to d u vida a
perfeccionar la búsqu da de la ' rdad divina, de la
coot mpbción mí tica y a de prender. e dL ro&lt;l lo material de
la vida. ' De de el m mento que accc&lt;lí a e ·a estación (la de la
senidumbre pura a Di ) n po. í ninguna criatura ,Th•a, ni
inclu o Jo v rido qu llev pu to , pue ola.mente llevo
aquello ve ndo pre tado. qu
me autonz, utilizar. i por
cualqui r razón 11 o a p e r a] o, me de hago de elJo
regalándolo, o dándol franquicia . i • e: trata de un . clav . Je
comprometí a ello cuand quis realizar la . ervidumbrc upr ma
hacia Di s. Ent nce se me dijo: · no te erá p .ibk mientra.
haya un lo r con derecho a reclamarte algo.' ont té: '¡Dio
mi. mo fllJ podrá r }amarme co. a alguna! e me &lt;lijo: '· e o c • m
pu de er?' onte. té: \ o se r clama ino a quien niegan no a
quien . recon cen; a quienes pret nden po er dcr ·cho ) bienes,
no a quien d clara:
o ceng der ch alguno, ni po eo parte d
3
co a alguna"'.' Tu una de nudez totru que reclama el gran rnae tro
de Murcia para p ler pretend r · tar n el otro, n Dio·.
E ta preocupación lo lleva a bu car en otra religi ne , la
da d acercamiento al má. alto' como n el crisrian.i. m , el
judaí mo
1 budi. mo. 1o . olamem trató d entender a las
lógica religio a sino a la motivaciones de los profi ta. como
Moi · , ri t 24 o Gautama 1d&lt;larth, (Buda). Inclusive, s
r monta ha ta la visión rdigi a d l Imperio J los faraonc ,.
declru:aba qu el faraón tenía ra:tón cuando decía a . u puebl~
9uc ' --•J e . u D1 . el más alto'.
1 n referencia a
ri to, el In an al-Kamil en su F11111hot
rambién relata u vínculo e n el nazareno. 'Es entr u. mano
que yo mt: conYertí- r zó por mí para que yo me mantenga firme
en la religión en este mund y en el otro,) me llamo u amadísimo.
' Za) . Op. Cit. p 40
Para el J. lam, Cnsto e un profeta al igual que Mot,e!&gt; o que Mahoma y por
ende n tiene ninguna caractcrí. tica dj, ina.
2'

e decir el continuador de u bra.
~2

7,mJq111

Citado en Zaya , Op. Cit .. p. 20.

23

239

�. I mandó practicar el renunciami mo } el de pojam.iento" y
má adelant añad que ' fu mi primer rnae tro, el a traYé de
quien hice mi retorno hacia Dio ; tien hacia mí una benevolencia
inmen a \ no de. cuida d mi en ningún momento' . ' 5
u ,·Lióo univer al incluye a tod lo profeta e inclu iYe,
canto Jt: ú como Ioi é · y Iahoma fueron egún él, us ma tro
y guía . En la m1 ma obra e refiere a esta triple imeryención
pr fética: ' Ii regre o a la Vía e efectuó a cravé de una vi. ión,
bajo la direcci, n de Je ús, Moi é. y [ohamrnad". '16
u vi i •o de apertura urúversal a las demá creencias no podía
er aceptada en el Califato de , u tiempo. En efecto, el Imperio de Jo
Alm hade se fundó • bre un regreso a una unidad divina27 y la
lirnmaaón de la llamadas harikat o asociacione al er upremo.
. bajo e ta 1deol gía qu la fu rza de los Almohad ·
rcconqui taren y unificar n un alifato de de el de5ierto del ahara
ha ta Andalucía. in embarg , no era un clima de apertura para
plantear id as hberale. y universales como a de Iba Arabi. Frente
al clima d u · poca, p c adecuado a la reflexión otérica, el gran
maestro decid abandonar el imp ria Almohade para el Mashraq:!k
en el 1202.!9
De 1202 a 1204 d~spués de cruzar gipto y PaJe tina en
donde visitó lo . antuari . agrad de Jeru alén la tercera ciudad
sanca del l 1am y Hebróo, lugar de la tumba de braham se
e tablee en la Ieca por 3 año . . En el centro e. piritual del Islam
inicia una de u obra capitale ftil"bat Makki · 'ª 30 y cuando

retira para Anatolia lo hará con 1ayd ad-Din I 'haq (I aac). El
bjjo de e te úJtimo adr ad-Din Qunawi (1210-1274) e
coovertira en u principal di cípulo e intérprete y en . u má
influyente seguid r ademá de hijastr cuando Ibn Arabi casa
con u madre ,;uda.
También en la capital espiritual del 11am conoc a un . hayj
iraní pero obre todo a u bija, que recibió "el triple don de
Dios por u belleza, u abiduría y u conocimiento ". na de
us obra má important !. Ta, •11111a11 al-Ashwak I intérprete
de lo ardiente deseo ), e. tá inspirada de izam la hija del

sheij.
no d u poema, n e ta obra enfatiza 1 amor, rema
recurrente en el peo amient del murciano.

Es pradera para las gacelas, co111 ento para los 1J101yes,
[en¡plo para los ídolos, Lo Meca para los peregrinos,
Las tablillas de la Torá J' d orá11.
O)' la religión del mt1or. J' por doquier se dinge11 sus n1011tura.r,
-1 allJor es mi religirí11 y mife. 3t
1

La sigui nt s do d ·cada. , l d cto max.imu las dedka a
recorrer el Medio riente. En el 1204, está en fo ul para obtenet
el conocimiento de la iniciación inmediata' (conocida como la

Jirqa de Jidr) de parte del gran ufi Ali Ben AbdaJá ben ami'
que con. i te en recibir dd maestro invisible didno (al-Jidr) la
~

" Zaya:, Op. Cit .. p. 39,
~ fdem .• p. 41.
•· El 1émiin0Almol:lad 1gmfica •'el que acepta la uni idad" di ina.
El Mundo Lslámico e. rá dividido en la tradición árabe entre el Magllrcb (el
Occidente ó África del n ne) y el Ma hraq (el Oriente ó el Medio Oriente)
egún 1kipedia e~ a I edad de 35 añ (en 1200) que [bn Arabi reaüzó el
peregrinaje a La Meca . Ver S/a. "[bn rabi'' en Wikipedia. Op . Cit.
..
El utulo e mplcto de la obra e AI-F111ulw1 al-Mak,yafi asrar al-rnahk1ya w,il11111/kim (La Revel, cione · de la Meca ucer a del conocimiento de 1 ~ mi t río. del
R y. Dio . y del Reino. el mund . El texto autógrafo de la gunda rc~en. i n. en 37
volumene~ fe haclOl&gt; entre 1235 y 1239. -.e conscna en el mu o E rlen d E! tambul.

2-10

cadena entera de lo iniciadore temporales dd misticismo, e
decir recibir la revelación del mi t rio el 1 es tcrismo a travé~ de
las rand figura mi tica . a 1206 regrc a a El airo con un
grupo de mí rico d
ndaluda para c nvivir en un barrio

· el má importante y má\ completo. desde el punto ele ua doctrinal y
aut biográfico. del gran maestro.
' 1 Ibn Arabí Le cham de /"ardem de.1ir (Tary11ma11 al-Ash»·ak), poem¡u;escogido ,
traducido clel árabe y pre ntad ~ por ami- li. París. indbad. 1989.
241

�/.i;/an, 7 cm

p pular, Zuqaq al-Qanadil d la capital de lo A 'Ubidas,32 pero
la acu ación de un juri ta rtodoxo lo bliga a retomar d camino
hacia La leca, para reunir e con lo ufie iraní y para qu dar e
ha ta el 121 ante de irse a Kon. a, 33 en la Anatolia (ho · al ur
de Ankara, Turquía), sede del mi tici mo de lo, derviche
danzante para er recibido por el ultan Kay-J u raw I. El
siguiente año ya en Bag&lt;lad, &lt;lirig un roen aje al nuevo . ultán
de Konya, Ka) Ka'u para e ·hortarlo a re istir a la inva ión de
lo cruzado y a pr teger la tierra del I 1am bajo u control.
A partir de 1224 y ha. ta u mu ne, el gran mae. tro e in tala
en Dama co y e alejara de la antigua capital omeya olamente
para uno corto, viaje a La _ leca y [edina
a Jeru alén.
Protegido p r el sultán de Dama c podrá completar u obra
e pirirual fall ce el 15 de nO\·iembre de 124 a la edad de -5
año . • nterrad en el mau ol familiar de Ibn Zaki en Dama cu,
en el barrio de al- alihi, a, al pie de la colina de Qa i un, su
rumba e ha ·ta el día de ho · un lugar d peregrinación de los
devoto mu ulrnane . ~ n 1517, el ulcán del Imperio Otomano,
elim I " 1 cruel", de pués de la conqui ta del Medio Oriente,
manda a con truir una m zquita-mau oleo para el ran maestro,
que e un c otro del pen amiento e piritual d L ufi m y un
lu ar de visita )bligada para tod rnístic .

2. lbn Arabi y el Tasawuf:
El Tasawuf refi r al mi neis.ro ufí, en donde Ibn \rabi es
con iderado la piedra angular en el mund i lámico. u profunda
e piritualidad ha conll vad a que. U!' obra fueran no .olamentt
traducida en ario idorna , ino comentadas por . us propio
di.cípulo .

' 2 En e te period Egipto e. tá bajo el control de los de cendienl'
Din AI-Ayubi, más onoc1do como aladino quien fundó la dinastía d I yubida
en El Cairo. En el 1206 es 1-Malik a1.· dil el soberan del paí..
Konya e la capital del ufismo de la rden de I mawlawi a, ~ onoéidos
en el mundo occidental como 1 mí ti o. dan,ames o derviche .

242

lll

En fecto, .innumerable comentano. "¡ ron d día obre u
obra , n particular por . u di cípulo . u F11J11s 11I-Hikt1m fue
magi tralmcntc interpretado en una obra al-F11k11k escrita por ·u
principal eguidor al-Qunawi. También, l alumno &lt;le este último
Mu'ayad ad-Din redactó u pr pio comeruari de b mi. ma obra,
a í que otro di cípulo Qawud :tl-Qay ari que se tran. formó en
·u má repre entari o eguidor en el mundo de habla pt:r a. tro
má han r tomad F11s11.r a!-Hika111 com \bdalá rnoli en la
regi ' n turcohablant-, Abdelghani al- abul J t:n el fedio Oricnre
o Haidar .\m li para la zona far i. e con.-idcra que cxisr n
alre&lt;led r de 50 c m otario· sobre e ta obra in embargo la
mayoría aun quedan en manuscrito ..
El gran mae tro &lt;lejará mucha mh-ima
br '-U abiduría \'
u ta asuf. "( uien su lengua e calla~ a pesar que u corazón n •
e calla, aligera :u carga; qui n u lengua y su corazón e callan
amb
purifica su 'cenero cret ' y su eñor le aparece; quien
u corazón calla, p ro u b ca habla pronuncia la. palabra de
la abiduría; p ro 9uien ni u lengua ni su corazón se callan, es
obj to de atanás ) e tá sometido a u &lt;lominio". 34 u.
n:comcndacione, Yan rant a lo. sufie c mo al hombre orwnarJo
que busca un camino rect .
Para lo. que bu can la ,~ía, 1 camin recom ndado por el
murciano e. La pureza c. piritual y e rporal y el al jamient d
la co as materiales. 'Cuando d hombre se aleja d la criaturas
as.í como de u propia alma,}' hace callar en el mi. mo la conciencia
del o para dejar olamente d lugar al con cimiento dd eñor
a. imismo cuando e de. prende de la alimentación corporal ) se
mantlenc n e cado d , igilancia mientras 1&gt;, demás e rán en
pleno sucñ , cuando puede reunir en él est cuatr elementos
. u n~turalcza humana e tran murada en 11aturalcza ang 'lica, u
erv1dumbre se cambia en señoría, ·u inteli encia es con\'crtida
lbn Arabi. La parure de, Abdal (Hilyatu ol bdal). traducido del árabe.
P;_· enLad YanoLaJ por 1i he.l alsan. Parí,. Les E_diti n, de J'u:uvre.1992.p.

243

�%id.1nr %eralJ11i

en facultad intuiriva, su realidad in isible . e vuelve manifie ta". 1'
El gran maestro recomienda siempre el silencio a la palabra y
la limpieza d 1 corazón. " uando te acue ta. no tengas en ru
corazón nada d malo hacia quien ea, ni rancor ni odio'?" E
el principio básico d la sabiduría mí cica. obre el valor del
silencio, el haij al-Akbar recomendará qu "el il ncio de la
lengua es un ras o ordinario de todos lo. hombres espirituales y
de todos lo. mae. rro · de la Via".r El énfa i del murciano es
obr la limpieza del corazón y la ecuanimidad del hombre para
evitar caer en el error.

2.1. El santo de Bugía:
u acercamiento al mi tici mo nace desde su juventud en Muraa,
pero t::n mucha de su obra Al Sheij al-Akbar se refiere a la
influencia que ha tenido de un personaje que no conoció
directamente, Bumedien (o bu ladyan), el .anto d Tlemceo38
nacido en Canúllana cerca de evilla, sino a travé de uno de
u seguidore Al-Qaysi. 19 Para el murciano el aoto Bu.medien
e el Sheij al-Mashayij, 'el mae, tro de lo maestro '. Con este
superlativo el doctor maximu bu caba no alagar a un hombre
que no había conocido, , ino a ofr cerle un tributo por su
pr minencia e, pirituru y mo. trar la profunda y incera veneración

que le tiene.
bu :vladyan bu'ayb ibn al-Husayn al- n ari (1115-1198),
nacido en una familia modesta en al-Andalus, de &lt;le joven sintió
el dese del conocimiento místico y religio o con lo que se inició
en lo estudios coránico . na vez terminada u educación eo

/dem .. p. 59.
'" lbn Arabi . Comeil a w1 ami (Wasiyat). Traducido del árabe y anotado por
M1chel alsan. Parí .Edition Traditionnelle . 1968. p.53.
" íbn Arabi. UJ parure .. . Op. Ci1, p.125.
\Jj Aunque Bu.medien e~ e nocido por
u rumba cerea de Tlemcen, es también
llamado el ~anto de Bugía por haber pasado varios años en e ta ciudad del e~te
argelino)' sobre iodo por haber realizado la mayoría de su, milagro ' en ella.
19 Cfr. ddar.. Claude ·'Abu Madyan e lbn Arabi" en Muhyiddin lbn 'Arabi -A
Commemorative Volume. Londres. Editorial Muhyiddm lbn 'A rabi , 1993 .

al-Andalu partió haaa el Iagreb para continuar c n sus e, tudio
de mano de grandes ma tro ufies. Permaneció n Bugía y en
Fez donde atendió y se formó con grandes erudito de las ciencia
islámica exotérica re oteríca como Ibn Hirzihim, Abu alib
o bu Yaza'. En este periodo e tudió la obra de lo ufíes
orientale como al -Muha ibi o al-Ghazali. Después de ser
iniciado en el ufi mo por el ma srro iletrado Abu Yaza' partió
hacia Oriente. Allí conoció al gran rnae tto AbduJ Qaclir al-Yilani,
aJ que con ideró po teriormente como uno de u grande
mae tro.
Tra la peregrinación re re. ó al 1agreb, estableciéndo e en
Bugía, donde habitaba una importante comunidad d emi ante.
andalu íes. Alli fue donde impartió u mae trazgo donde acudían
numero os buscadore (salik) de diferentes partes del occidente
i bímico. Cuentan la. narraciones que de su mano alcanzaron la
e ración de la certeza más de trescientos santo , que e
di tribureron por di.D rente zonas del mundo i. lámico. Entre
ell s de tacan bu a' far idibuna, bd-l- alam Ibn Ia hish,
Ibn Qunfud, al- fahdawi, .Muhammad ibn al-Hayyay.411
Bu.medien llamado el Sheij de lo Sheij
al-Ghawth (El
Protector) por us contemporáneo tuvo una fuerte influencia
oo solamente en Ibn Arabi, sino también en la formación de la
escuelas sufíe de la Qadiriya y de la Shadiliya. in embargo, el
gran ufi oo d jo ningún texto e. crito ino aforismos y poemas
que e tran nútieron a travé la
neracion s.41
La influencia de Abu Maydan durant u tiempo fue tan grande
gue agrupaba a mil~ &lt;le eguidores alrededor de su mezguita de
Bugía. u fuerte carisma conlleY · a las autoridade almohades a
.ospechar que el anta e taba bu cand declararse 1lahdi y levantar

31

244

~, la . "Abu Madyan" en hnp://es .wikipedía .org/wilolAbu_Madyan (consultado
el 18 de di iembre de 2008).
• 1 Una de la
principales obras es Abu 1adyan. The \Vay uf bu Mad_wm .

Doctrinal and Paetic \Vorks o/ Abu Mat~\'On Shu 'ayb ib11 al-Hu~ayn al- 11.sar1.
traducido y editado por Vinceat J. Cornell. Londres. Thc I ·lamic Texts ociety.
1996.
245

�f

la m~a para tomar el poder en frica del ort c mo lo había
hecho I propio fundad r d la dina úa, Ibn Tumart, en la primera
mitad del siglo Xl1. La reputación d l anto de Bugía ha trascendido
los , iglo inclusiyc llega a la. nueva gcneracion s p r la tran mi. ión
d su mi1agr transmiádo a tra ' d la tradición oral. Inclusive,
recientemente un cantante argelino le compuso una canción con un
ritmo moderno que I gró una gran difusi , n entre las ma juveniles.
na anecdota de u vida con su encuentro con otro gran sufí
de u áempo, bu Ya'za es contada por el propio Bumedien y
retran mitida por u discípulo Mohammed al-An arj: '' uando
llegamo al [onte yru •an, fuimo introducido en la ca. a de
6\bu Ya'za y dio la bi nvenido a t do meno a mi. Cuando la
comida fue er.ida., me prohibió comer, a í que me fui a sentar
en una quina d la ca a. igui así durant tre día , cada vez
que la comida era ervida y que me acercaba, me mandaba lejo ;
e taba ext nuad y hambri nro y me enáa humillado. Despuéd lo tre día , bu Ya'za dejó u a icnto: me enté en u lugar
~ bajé la cabeza. uando la levanté y abrí mi ojos, no v ía nada.
.Me había vuelto ciego. Durant toda la noche no podía pararme
de gritar. AJ día sigui nte bu Ya za me llamó y me dijo: Yen, alandalusí'. le le acerqué
pu o su mano en mi cara e
inm diatam nte rec brí la vi ra. Luego dio un masaje a mi pecho
con u mano. y dijo a lo pre nt : e tiene un grand tino". 2
uando el ultán almohad mandó a traer a Bumedien de Bugía
a :Marrake h, . u a,•an.zada edad no le permitió llegar a u de uno
y llegando cerca de Tlemcen, en un luror llamado bba&lt;l (el
d voto), el Gran Sheij dejó este mundo~ u tumba lo com1ruó
en el anto de su nueva ciudad.
En la medida 9u el anto d Bugía no dejó ningún texto
olamente encencia rale tran ·mitida por u. di cípulos, c.
n la obra d Ibn :\rabi que e encuentran u en eñanza doctrinal
y u maqamat, u. llamada e~raci ne . Muhyi ed-Din no
lamente retran rnite u e) per1encia, in qu bu có penetrar la

r

246

Zit!u11 7.LJuoia

naturaleza e piritual de la gracia que Bumedien portaba, a í como
u nivel de mi tici m que había lo rado.
Para llegar a encender el alma del santo &lt;le Bugía Ibn Arabi
buscó encontrar e con vario de u di cípulo , com en Pez
con \Iohamrned ben a. im Taminu o en 1193 a Túnez con
otro d us alumnos, Abdel -\ziz 1 1ahda,;.; i. in mbargo, para
e~ta fi cha . egún la biografía de Bumedien todm·ía se encontraba
en Bugía, lo que no corre p nd con la intención de ibn Arabi
de bu. car di, dpul
i d maestro todavía YiYía en u ciudad de
adopción. Debido a e. ta contradicción Vincent J. ornell no
propone gue eguramente la echa el fallecimi nt &lt;le Abu
fadyan fue anterior.
Bumedi n e Jbn Arabi ti nen en c mún vanos el m ntos: lo
do tuvieron un papel en la tradición mística de pue de u mucrt
mucho má fundamental yuc-: duramc-: u \idas, pero runguno de
lo do. p rteneció a una orden ufí en p3.rcicular. , in embarg
Bumedien fue el precur. r d la Qacliriya y el la Shadili a, sin
participar en ella . Abri r n ,;,aria ía. de pensamiento sin
impon r un camino úruco hacia la búsqw.:da de la rerdad mística.
o lo do ca. os, su di. cípulos Ue,·aroo u. nseñanza má
allá del mundo Árab , llegando hasta la India y .\. ia urorienral.
La gran diferencia corre lo. d
mí tico · e, la enorme
publicación qu logró el Sheíj al-Akbar y la au tncia total d
cnto del amo d Bugía.

2.2. La influencia de Ibn A.rabi en el Imperio Otomano:
,\l mi mo áempo que Muhyi ed-Din r corría d [cdio Oriente
a principio del siglo • ' 111, otra figura central d l mi tici mo
i lámico . e tra. ladaba, pero o ntido contrario del r hacia
d oe te, para llegar a lo. mi mo, lugar . que Ibn \rabi e taba
pi ando. En t.:fecto Baha al-Din ~ 1alad, padr • de Jala! al-Din alRumi d má grande: de lo poetas sufíes que lo reconocían e mo
Mawlana (oue. uo mae rro nuestro t::ñor), emigraba de Balj,
en el Jora ·án, alredcd r de 122 1, recorriendo Bagdad, iria, La

247

�1/_J¡/¡111 Z .w,n

leca y finalmente para instalars en Konya en 122 -29, tre
año ante de su fallecimiento.
De hecho el di cípulo de doctor maximus e hija:: tto, adr alDin al-Qunawi (fallecido en 1274). e convirtió n un compañero
de Jalal al-Din (fall cido en 1273) en Konya. in embargo,
Mawlana era en e t momento demasiado joven durante u
e tancia n Dama copara haber encontrado al Sheij al-Akbar y
no hay in ormes de alguna reunión encr do d las más
pr minentes figura del misticismo islámico. En este mi mo
periodo, canto el Imperio Nmohad como el Aba.sí entran en
cri. i y e derrumbaban l primero con la pérdida de órdoba y
evilla en 1269 y 1 egundo e n la de trucción de la capital
Bagdad n 1258 p r las borda d lo m~ngoles. Pero también
estaba urgiendo un tercer E tado, el Beylik de Othman Bey en
el 1299 , al nore te d K nra.
nacer, el nuevo reino tiene la
,
influencia de lo. textos en árabe de Ibn Arabi y obre t do de u
hijastro por un lado }' por el otro de fa~vlana que había recien
creado una tariqa un.a orden ufí, in talada en Konya. Lo
otomanos aceptan la herencia espiritual de los mae tr y en
particular las en cñanzas de Ibn rabi con una predilección por
una pequeña obra . uya o/-Shqjara al- 111 1JJát1iyJ•a ji al-Dm1./a al'Uthmani ya ('d árbol de la abundancia en l Estado otomano').
En realidad, ca obra que pr veía la fundación del Imperio
Otomano por el doctor maximus medio siglo ante , es apócrifa
y puede haber. escrito olamenre t:n el iglo ~[VI, para ju tificar
la deci ión del ultán elim I de con ttuir una tumba en Dama co

.i:

1

para el gran mi tico.
Indep ndicntemente de la veracidad o no de la paternidad de
la obra la influencia de los ma stro mi rico fue importante en
el nu " imperio. El cundo sultán otomano, rhan Ghazi,
invitó a Daud al-Qaysari (m.135 ) di cípulo d Kamal al-Din al
Qa. hani quien a u vez fue alumno d adr al-Din Qunawi, para
•
..
encargarse de la pnmera
madra a, 43· funda d a n la recten
•• e refiere a las e ·cuelas rradi ionale &lt;le! u,lam.

24

conquistada Iznik. La d . ignación de un intérprete de la tradición
mística akbariana, refleja la imbiosi ntre xoterismo
e oteri mo en el nuevo imperio.~~
La importancia de la en. eñanza d lbn rabi fue tan
importante en el califato &lt;le I tambul que eJ propio elim l,H
constructor de la rumba del murciano en Dama co a principio
del iglo
I, oücító una fatwa,¡¡' del heij al-1 1am Ibn Kamal,
mufti d la capital imperial, para imponer la idea del docror
i;naximus. Toda per ona que rechaza reconocer a Ibn Arabi, e tá
en el error. i persi te e vuelv herética. El sultán tiene la
re pon abilidad de educarlo y obligarlo a reconocer u rror.
A&lt;lerná , para la entencia religj a en la obra &lt;le lbn Arabí
aparecen e_ crito que on claro. y 9ue .iguen el orden divino
la ley pro6' cica pero sus trabajos e. térico , no s n al alcance
de toda las per ona y solamente una minoría puede tnt nd rlo .
~ n este caso la incomprehensión de lo t ·to. ne obliga a
guardar el ilencio frente al esoterismo del Sbeij al-Akbar.
Con e ta fatwa, no olameme se eleva lo aportes de Ibn 1\rabi
a un verdadero dogma clc fe ino qu hasta supo ición espiritual
y. u interpretación del text implicito dd Corá11, n aceptada
el califa e tá autorizad a obligar a lo fiele a aceptarlas ~ si no
pu den entender la parte e térica, e pr ferible n criticarla.
Ademá , el lmpeno tomano ele a los ap rte ufí a un rang
cienúfico ) conlleva a que el país, hoy día, ea un santuario del
mi. ticismo como lo e la ciudad de Konya, ya renombrada en la
época akbariana.
Todavía en la década de 1730, cuando el imperio afaví buscó
ne ciar con la ''Pu rta ublime" un acu rdo de paz d pué d

r

"'Tahmli. Mu,tafa "La influencia de Ibn Arah1 en el Imperio Otomano··. ponencia
pre entada al VI !&gt;impo,io ·"The Heritage of lbn Arabi·' de la MuhyicWm Ibn
Arab1 Society de Gran Bretaña. Oxford. 9 al 11 de abril de 1999.
' Para una ampliación de la imp nante de fbn rabi en el rmperio Otoman Cfr.
ddas. Claude. lbn Arahi et le w1yll e .rans retour. País. Editi ns du euil. ol.
Sagesse,, 1996.
Decisión,edicro relig10 o.

249

�'/.1dou Z.--raorti

la guerra cnrr sunnismo y hii roo el portavoz de lstambul
planteó la rre caracterí cica del Imperio Otomano:
1. El profeta Mahoma preelijo la coma de on tantinopla.
2. lbn rabi predijo en su obra hq¡ara al-1 11'111iw!J:ya la
ubida al poder de la dinastía otomana.
3.
•l lmperio tomano adquiere p r esto d hecho , el
derecho a la Yihad, que el afávida n pucd reclamarLe por i
.
r

nusmo.

E ta tradición de ap y yrecen cimiento al misticismo perdurará
ha ra nue ero. día en el lmpeno tomano ) po teriormente en la
Turquía moderna. L'l aceptación de Ibn Arabi reside en su inserción
total dentro del pensamiento unnita, a diferencia de otro sufies
que proYienen de la visión shiíta. Para él, el conocimiento por
experiencia e piri.tual · p r constataci 'n personal no di pe_n. a del
aber que e adquiere de la tra mi ión tradicional. Esta e.
indispensable. -~ n un documento, la i asa que redactó en Damasco
(en el 1234), el Ll an al-haqiqa anot' con umo cuidado, ame. de
hacer la lista de su libro , lo_ nombre de los maestros que le habían
enseñado las cicnaas fundamentale &lt;le la. Sharia Qe.· islám.Jca), dd
orán · la Sunna (tradición del Profeta). Alguno de e o mac tros
de la Lev también fueron de pué sus guía e pirituale en el ufismo.
E te do~ncnto mue tra claramente la pertenencia unní dd doctor
max1.mu ..

3. La obra de lbn Arabi:
Hablar de la bra de Ibn 1\rabi e prácticamente imposible. EXJ te
una ran di cu ión obre el número de e critos del Sheij a}.Ak.bar.
lucha. de las obras que e le atribuye on apócrifa en cambio
alguno trabajos uyo conocido desaparecieron. Por ejemplo,
el ran mae tro redactó un comentario del orán de 64
volúmene b , inexi t m s, ·olamente su F,111,hc,11.Wnkiya4~ tiene
37 volúme~cs: El doctor ~aximus toca una gran variedad de
"Jdem.
fr. lbn Ambi Furuhm ...• Op. it.
25 l

tema en u obras y no solamente la cuestión mística. De h cho
su bú queda
ent nder el entido verdadero de la revelación
profética: la exégesis, la tradición profética, el e·oteri mo, la
m tafí 1ca, la ética nústica, la juri prudencia y la poesía.

3.1. El pmsa111ie11lo del gran 111aestro:
Por la enorme producción akbariana, e difícil ubicar r almente
us obra . El debate ~igue permanent para definir la cantidad
de trabajo.
critos por él. .\demás, u e.-traordinaria
complejidad e inclu. o confu ión, hace que tratar de entender
su univer o mental e un verdadero reto. u amplio conocimiento
de toda la corriente religio a
cismática , el uso de una
terminolo ía amplia compleja de un v cabulario heterogéneo
marcaron rant su época c mo el mi tici mo po. terior i lámico
occidental.

y

r

podría plantear alguno. de lo punto centrale de u
pensamiento: 4q
Dios e. un er ab oluto único fuente de toda la creación,
2. El niverso tiene un er relati o, o como acto o
potencial; e eternamente xi tente en Dio ·, pero rambién
temporalmente exi t nte, e. tando fuera del Creador.
3. Dios e tran cendente e inmanente, do a. pecto de su
realidad asequibl al hombre pero d ntro &lt;le u propia unicidad;
4. El ser existe fuera ) .eparado de Dio , pero por la
rnluntad divina que tiene u propia leye , lo hace dependiente
de Allah·
l.

S.
ntes de su existencia en el mundo matenal
fenomenol · gko, lo· ere estaban c.::n el e píritu tlivmo, com '
arqu tipo. inmutable · funclidos en la e encia divina; é ro s n
intermediario entre la realidad absolurn divina y el mundo de lo.
fenómeno;
Jq Atlifi. A.E. Tlze my.11ice1/ philo.wphy of M11hyid Di11-lb1iul' Arabi. cundo por
Arbcn-y. AJ. le .w1,fiw1e, ú1111ystic¡11e de l'ülam. París, Edition~ Le Mail. 198 •
pp. 111 y 112.

251

�l,d,111t

6.
n.1 unión con Dio en el entido de un &lt;leYcnir único
con el creador es 1mp ible· lo guc exisD es la toma de con ciencia
de la ex1 tencia ele la unidad ruí5 cica con Ali~
7. El principio creador animador ) racional del univer o o
intelecto primero e la realidad (o Idea) mahometana 11 (alHaqiqa al-Muhamadiya), llamacla también la realidad de la.
realidade ·
aqiqat al-Haqa'i ; e te principio e expresa en
d hombre p rf cto (al-In an al-Kamil);s 1
8.
acla pH fcta e, un 1 o &lt;le Di s y en la cumbre de todo·
ello se en uentra, l /o~os, . fohanunad, la cabeza de toda la
jerarquía pr fética. in embarg , todo. los logo. individuales están
unido. en la realidad mahometana·
9. El hombre perfecto e. una miniatura &lt;l la realidad en la
cual e reflejan codas la. ,irtudc y lo atributo divino . De la
mi ma manera que realidad mah metana fue el principio cr ad r
del universo el hombre perfecto e la cau a del univer. o en la
medida que es la epifanía del de co de Dio de hacer e conocer.
_\sí ólo e al-In an al-Kamil puede conocer Dio , amarlo ~
ser amado de Él.
La concepción de la Wilaya de la santidad, de Ibn 1\rabi fue
ba ta.ne pertubadora · pro,·ocadora en el con erv:iduri mo de
u oempo. Parea él, todo lo pr cta. fu r n también anto.,
p ro la . ancidad cien primacía obre el carácter profético.
demás todo 1 profeta y lo anto on manifi racione, Je
la realidad mahometana, é ta iend hi roricamente la más
importante por ser el ello de la Profccía.'2 También exi. te un
'l&lt;l El concepto de la Idea 1ahometana o al-Haqiqa al- fuhamadi a. ha en ido
a lo, mhtico~ i. lám1co-. eguir ulilizand la idea de Halla . de" os y la Verdad".
pero ·in sufrir la, e n ucn ia. del mí Lico del siglo X. 1-Hallay fue acu ado de
reencarcioni&lt;,ta de cuatizado en la plaza publica de Bagdad
• 1 Pre i amente. lo. se uidore de lbn Arabi lo han denominado. entre tro~
mucho apodo • el In. an al-Kamil. por con idemrlo e mo el perfe to místico.
5? El i~lam reconoce u má d 40,000 profeta, en la hi t ria del mund . alguno~
mfu trJn~ccndcntes que tro como Cri 10. braham o Moi. . pero Mahoma
e el ello de la profe ía. el úhimo de Jo., enviado d Dios para· ·e llar' la revelación
que se dio de una manera completa en el Corán.

252

/,HU 1/1

sello d la ancidad que e la manifi ·tación perfi eta de la Haqiqa
Muhamadiya, y que nació en el iglo Xll, en Murcia. •l gran
maestro se atr ,ió a e cribir que eJ ello de la santidad nació en
su tiempo: ''lo encontr · y he vi to la marca del ello sobre él" s_;
) agrega qu ' oy inconte tablememc el ello de la antidad, la
her ncia del Ha hemita 54 y del Mesía ". 55
on su moni mo panteí ta y us pr tensione de er el ello
de la santidad el doctor maximu. ha marcado a LOda la.
g neracione p teriorc · del mi ·tici mo, pero ha gen rad
Yiolento atagu contra ·u. escritos por parte ele la teología
ortodoxa. u panteísmo l llevó a aceptar la idolatría como
&lt;:1"eación ?-1'-ina porgue roda creación proYiene de Él, pero no e
limita a EL La unidad divina e. el todo. Dio. aparece en t das
las forma. ) con ecuent ment no puede existir en el uni,ycr o
algo ajeno a Él. El propio uniYer o ei: terno ) no tiene inicio.
En la medida que e} ~cr eterno e absoluto ilimitado no depende
el nada, alYo de El mi mo. Por ende, Dio. no puede cr ar ino
u propio er. · o e la cau a ni el efecto del uniYer o es el
uniYer ·o n í mi rn .
Por otra parte, la concepción d 1hombre akbanano es múltiple
y tiene 4 categoría :

1. Al-In an al-Kabir: ·l gran hombre, el macroco mo ·
2. Al-In an as-Saghir: El pequeñ hombr , el micr co rno ;
3. Al-In an al-Kamil: El hombre perfecto;
4. Al-In an al-Hayawani: el hombre animal.sr.
El primer, e Di s que abarca todo, el universo creado con la
forma di ina . .:1 primer h mbre perfecto es ~ dán, u YiceregenL
cread con coda u cuahdade .. La miniatura del Universo e el
hombre ordinario que puede evolucionar ha ta er un reflejo d l
"fbn Arab1. AI.Futulrat.Op. Cit. p. 65.
Mahoma. por referencia a Ha hlm. u abuelo.
&lt;s Ibn rabi. Al•Futulwt .. .• Op. Cit .. p. 319.
"' Hu aini. Op. it .• p. 99 y 1g.

253

�7Jd.v,e %,ruoJU

rnacroco mo. o degenerar hacia el estado animal con forma
hwnana.
lamente p co h robre tienen la capacidad de
eliminar u ser animal y lograr la realización divina. in embargo,
la cue tión del exo es m ramente accidental } no represenca la
esencia del ser humano.
El gran mae ero part de la idea d qu "el confu o mundo de
la aparencias es en realidad perfectamente coherente) uno, como
manifi stación que e de la unidad diYina". s- En . re eotido,
solamente Allah
real y toda su creaciones, incluyendo al
hombre, son pura · aparencia . í, a partir de la idea central de
la unidad de lo corporal, el doctor maximus consjdera a todas la
religione como verdadera como lo expre. a cuando menciona
qt1e canto Moisé como ri, to ) Mahoma fueron sus propios

mae no.
in embargo, debido a e ·ta creación el er humano no puede
tener libertad propia ino 9ue la voluntad humana depende de
Allah. En I centro de upen amiento e sitúa el anto, el mae tro
sufí el 'polo' quien en cada ép ca e la guía de los hombre .
Existe para él una jerarquía estricta de los sanco eoiendo en u
cumbre al poi de lo polo ' al más excel o. on e te
planteamiento Je la creación divina de todo lo que hay en el
universo, el murciano llega a la conclusión que ha ta la idolatría
puede justificarse como parte de la voluntad y manit tación
divinas.
A pesar d la gran variedad de las obras de lbn Arabi o de las
que , e le ambuye, solamente unos 40 libro fueron erutad s de
man ra sistemática, lo que dificulta cualquier bú queda de
aprehender cabalmente su pensamiento. De hecho ha ta el pro~io
mi úco buscó dar una visión di persa, alejándose de una doccnna
sistemática porque preci amente el e oteri mo rechaza estar
encerrado en un dogma. Sin mbargo, do obras pueden

con iderarsc: como centrales en u pensamiento: Al •11t11hat a/i\laki ·a ' Fm11s al-Hikom.
El primer libro, l..As co11qllÍsfas espirituales de La Afecc1, fue e. crito
a lo largo d 3 año · . tá compuesto de 56 capítulo divfrlido
en 6 grande seccione : la d ctnna , la prácticas espirituales,
lo e tado e pirituale , la. pr piedades e pirituale , el
enfrencami neo e. piritual y las etapa e pirituale ·.
En sus fundament doctrinale , lbn Arabi re9uiere del mi rico
una ascensión hacia lo real, parti ndo de la ciencia &lt;le la letra y
número 58 y t rminando por una exposición obre lo secreto
d los rito religioso . · n toda la obra., in embargo, el gran
ma tro no • intere a en ningún momento a L1 teología ni la
e peculaáva ni la popular. Tampoco se interesa en explicar u
profesión de fe, dando com un hecho qu su público debe
buscarla en toda su obra ~ o los distinto nivele de la fe la del
pueblo, la de lo teólogo } la de los fiJó ·ofo .
Despué de la e plicación d ctrinal, el In an al-Kamil se
lanza a una sircmatización de la práctica e, piritual para los
~egui&lt;lore del mi. ti cismo ) en particular la. tapas que e deb
e calar para llegar al máximo nivd de la fe. sta étapas e tado
1rven de puntos de desean o en la agcen ión espiritual hacia El,
Allah.

La eguada obra Fus11s (I/-Hika,11, e crit.'l en Dama. co uno
diez año ante de u muerte, bu ca .·plicar a la luz dcl moni mo
pantcí ta de Mubyi ed-Din, la uce i 'n de 1 profeta, bíblicos
citado en el Corán. E ta obra fu provocativa en u tiemp y
hasta nuestro días por el hecho de replanteru· la existencia de
lo enviado de Dio , no desde una perspectiva histórica r
religio a ino metafísica y ontológica. Su expo ición por otra parte
•~En es,ra parte de su obm, e nota claramente la iníluencia de judaí mo cabalí tíco
obre lbnArabi.

17 Cuevas, Cri tóbal . El pe11so1111enco del Islam. Contenido e Historia . /11j111rnciu
en /a Mfuica española , Madrid. Edicione [ tmo. Col. Fundamento núm. 2S. P·
204.

254

255

�7.ida,, 7.mwm

tá fundada en la t oría del con cimi nto: el del er uperior el
del conocimiento n relación con el mundo exterior y finalmente
en relaci , n con el hombre u destin .
Ibn \rabi pre cupó n o1ameme de reflexionar . obre la parte
d ctrinal d l con cimiento . ino obre la práctica c tidiana &lt;le!
A

rrústico. Por e1emplo e crihió un pe9ueñ opú cul para pi· :.triru
para iete n che: y iete día 59 para poder c mpenetr,
d la gracia
divina. u Ma ·hahid al-a rar al-&lt;¡udsiya,''0 c mpue ta en Andalucía
en 1194, · una erie ti 14 yj ·i ne y repr enra uno de las más
importante trabajos de la literatura mística. ~ tas unágene
n
conYer, acione con ,\llah, intercalando sus propias vuione. que
c n;tiruycn una profunda reflexi · n interna sobre la naturaleza de la
existencia, nue tra relaci ' n con la realidad y en particular no muestra
el camino para llegar a la verdadera plenitud pi.ritual y a la felicidad
IDn.:ma.

3.2. E/ aJJZor m Ibn Arc1bi:
ln tema recurrente en el d ctor ma.-&lt;lmu e. el .\mor 61 pero no
el amor terrenal, ino el amor del ser uperior. La relación amorosa
entre D10 y el bombr , egún Ibn rabi preci. ada de d b Torá.
"El amor
una e. e.ación divina. Dios la retoma calificándo.e
a irru. mo en el
rán como el Infinitamente am ro o y amado y
en la. buenas nueYas profética el Amante ( ... ). ·n la Torá,
D1 1 habla a ! [oi é d e ta man ra: ' hijo d Adán, p r el
~ lbn Arnbt. The .,c1·enDap ofthe Heart. Praver Jortlle ight and.Da_n ofthe
\H&gt;ek (A11rad al-11 b11 ' /, ondre . nqa Publi . hing. 2000 Tradu ción de Pablo

Ben ito ) tepb o Uirte tein).
Hl lbn
rabi. !luhyidin Contemplation of the Holy M_vsterie ( lashahid ala rar al-qudsiyya). Londre. ,Anqa Pubhshmg.2001 (Traducción de Pablo Bcnei10
) ecilia T\\IOCh).
&amp;i Para un
may r profundización del on epto dd mor en lbn Arabi Cfr. lbn
• rabi . Trailé de l'amo11r. lntrodu ción . traducción y n l~ de auri e Gloton.
Parf . . Albín Michel . Col. p1ritualités v1vame-,. 1986 y . ddas. Claude "fapériem:e
et d ctrine de 1·amour cheL lbn Arabi". pon ncia presentada en el impo~io "The
,crvice of Love·• organizado por la Muhyiddín lbn Arab1 ociety, O f rd. 4-6 de
mayo de 2002 .

der ch qu te he acordado Yo te am y por el derech que Y,
tengo obre ti ámame'. El amor e mencionado en el orán y la
unna, tanto como prh·ilegio de Dio que de u criaturas". 62 En
·u Tratado
bre el mor, eJ ran mae tro no ofrec 1
fundamento, y lo efi cto del amor, para pa ar al amor di,·ino
espiritual · natural a.í como lo nombre lo ofi m , lo e tad
y lo atributo· del amor y final.menee la de ignacione del
amante.
"Por Dio iento el amor a tal punto que me parece qu 1 s
cielo '
abrirían la estrellas , e d . plomarían, las montaña ·e
derrumbarían i l confiaba mi carga (de am r): e ta es mi
experiencia en el amor'', e clamaba lbn Arabi en u utuhat
. fakiya. 63
.\ pe ar de u po ma qu on grito de amor v del énfa is en
la relación entre amado y ama.me mucho. intel~cruel oponen
el am r akbariano alrivo y ec , repre entame de una mística
e peculati,·a y ab tracta con la profundidad d un Rumí, el
ejemplo d l amor pleno. -&lt;... ta opinión e encuentra por ejemplo
en un Ruspoli uno de u más importante. traductores que l
acusó de 'imp tialismo m tafí ico'. 1'~ in ernbar o, I autor de
Turyaman al- hwaq e un enamorad n el pl no témúno d la
palabra ha bu cad retran mitir n u · obra u propia
experiencia d l amor divin .65
l amor apa ionada del murciano . e encuentra n ,·aria parte
d u exten a obra en donde el autor expre a sin t m r u pa 1 n
p r el er amado e te amor qu lo con ume totalmente e ta
aniquilación total de la voluntad n J amado:

lbn Arab1. Traiti ... , Op . i1 .. p.37.
• Ibn Arabi. Futuhat . ..Op. il .. p.455.
"' Ru poh, téphane Le LJi-re des théophanie d'/bn Arabi, Pari,. L'Harmauan .
61

2000. p. l2.
M
na intere ante recopilación d los texto~ de lbn Arabi s bre el am r pucd
con ultar en lbn Arabi al-Mahabba a/-iláhi ·ya(' El amor divrn · recopilad por M.
Ghurab). Dama~ o. Edit rial d la nive idad de Damru,co. 1983.

�/ /1 L

!l

J'

1.. {1

7.idmJr l.mwri

L

" oy el esclavo de la pasión y esclavo del amado
El Ser amado está en mi espíritu
Y la pasión tomó las riendas de mi corazón
Así, por donde volteó mi mirada,
La pasión está frente de mi". 66
tra de sus obra es testigo de esta entrega al ser amado si
profundamente enraizada en el pensamiento místico del Sheij alAkbar. "Alabado sea Dios que hizo del amor un santuario hacia d
cual caminan los corazones de los hombres con una educación
espiritual perfecta y una Kaaba61 en la cual giran los secretos de los
pechos de lo hombre con un refinamiento espiritual" ,68 escribe
IbnArabi.
in embargo, el amor hacia Dios no es compartido por los doctores
del islam ortodoxo. Según los ulama, los sabios religoso la relación
amorosa e da solamente entre los seres humanos, no con el creador.
Allah no puede tener sentimientos humanos, como el amor, no puede
amar a su criatura como tampoco ésta puede amar-al más alto. Estos
principio básico del islam oficial se oponen a Ja concepción amorosa
del sufismo que pretende llegar a enamorarse del creador.
En el capítulo 178 de su Futuhat, Ibn rabi expone largamente
los principio que están detrás de su posición mística, recurriendo
tanto al Corán como a lo Hadiths. El primer vérsiculo coránico
mencionado es ' Dí: si amas a Dios, íganme, Dios los amará"
(Corán 3, 31). De esta manera el gran maestro pone en la boca del
profeta la idea del amor, o más bien que el propio Dios le recomienda
a su mensajero de predicar el amor hacía los hombres que lo van a
eguir. También el famoso versículo (5, 54) del capítulo de al-Maida,
que todos los sufiés han retomado para justificar su misticismo, le

iD:e para enfatizar la idea amor , a: "Él hará venir a gentes 9ue Él
ama y que lo aman". De esta manera, e todo d universo que lo
ama, que ama Dios el único. ta afirmación metafísica de la única
existencia de f\llah, de que todos existimos en Él y por Él de que
todo el univer o 1 ama',
la el fundamento del concepto de
'wnhdat al-wuyud', la unicidad de . u pre encia, columna vertebral
del mistici mo jslámico.
E este acto d amor que condujo a Dios a crear el rm·ers
porque "el mundo fue creado por el amor" &lt;,9 e te amor de Dios por
si mism , de la B l1 za de Allah gu busca extenderla en el universo
y en con ecuencin, su propias criaturas la van a reflejar porque
"Dios ama la belleza· porque e ama a i mi mo. Y buscó \'erse en
otro que el mismo y por eso creó el mundo a la ima en de Su
belleza"."'O En e ta pane de u obra re alta claramente la influencia
cri tiana•1 de la idea de la creación del mundo a semejanza e imagen
del más alto.

3.3. L, herencia e.rpitit11al de Ihn Arabi:
La teoría del .er, d I conocimiento mí tico r de la experiencia
espiritual del hejj al- kba.r compone la teofanía' 2 de Ibn Arabi
y la herencia de su e&gt;.--periencia mística. La manife taciones de
Dios para mostrar u pre encia al hombre son parte de este
conocimiento e piritual y e rev lan en tres momento : la
existencia el conocimiento , la experiencia liberadora del er
humano.
La existencia de Dios se expresa a traYé u Amor, su belleza
r u perfección entre nh-eles o pre encia Orndarat). El primer
.., lbn Arabi . F1m1hut .. Op, Cit, p. 104.
ldem. p. 269.
1 Para lln mayor acercamiento a la influencia ristiana en el sufümo de Tbn Arabi
Cfr.Asin Palacio . M. L'I 1am christiani é: Étude ur le oufi me d'lbn 'Arabi de
~0

IbnArabi. Fut11ha1 ... , Op. Cit., p. 367.
Piedra Negra de La Meca, en donde durante el peregrinaje, los mu ulmanes
realizan sietecircunvalacione a u alrededor.
08 Cfr. Tbn Arabi. Tanazulat ma111siliya, El Cairo, Imprenta del E tado, 1986,
66

67

p-335.

258

Murcie, París. Editions de la ai me. 1982.
' 2 Para un mayor acercamiento a la idea de la teofanfa akbariana Cfr. Yahya.
Osman "Theophanies and light. in the Thought of Ibn A.rabi" en Joumal of the
Muhyiddin lbn Arabi Sociery (pp. 35-44). vol- JO, 1991.

259

�7.

ni,· l · b t: en ·i pur. u la teofi nía e d ·tcncial de u · ·ncia. El
eguado p. so son us atribucc o la cualidad di ·ina ·
finalm nte el cer cr ni, ·I · refi n.: a I a to .
\ i, la t ,fani de la di •ina
nci r pr s nta 1
determina ión d \llah en i mi m y para ·í mi mo en u ncia
qu • rr ci nd te &lt;l· manif . tacion fi rma. L
ncia livma •
t:I mi. tcrio e.le lo mi. t ·ric
d. ccr t d I ccr t ·.Late fanía
cJ · 1J clivino tribut s "''- l. up1.:raci · n d t da l:15 ualida&lt;lc
en la idea de la unicidad 1fo·ina que 1 s &lt;livcrso :mibut p rmiten
ne n&lt;l r u c J1npl 11d, d. Finalm1:nce la k fanía de la acción
l. e pr ·J1;n del p1 d r di ino n l. tierra el l i.:j rcici d u
,·olumad. 1 a en ia, lo. atribut r la ., ci · n n
unidad
l . r divino una m. n, i ,n del p d r } una
manifc tación de Di&gt; en I tr
1 . d ·u r: la unidad, l.
uni idaJ v la unific· ción d
, da un de l m do
nteri )re·.

\unqui.: l. icka J l. uni i ad di.Yin
un tema recurreme en
la di. u ión filo 6 1ca islámka clá ica lo qu diferencia • lbn
\rabi de lo pensadores mu ulmane c nt ·mp rán . e~ qu
para 1 murciano .-i. te un. umcidaJ &lt;lel er en la creación
mientra que para lo. file' o
i.lámico es l. n c1ón de la
multiplici I d J ·1 ·r qu prcJ min . L: Leo nía ·xi t ncial J ·
Allah refleja lo d1c,tinto yra&lt;l . y lo vario niv le. d u
. nía , kab.ui na no limic . la e era Je
i ten i. ino qu e r 1, cion, tambi · n con I c m cimi ntu
y la r alización e pirirual. 1~ ta e el origen del conocimiento
en. ible r espiritual, e la fuente principal dc u t:rnlución · el
camp &gt; &lt;le u difu ·iém .
• 1guicndo a Ph eón, lbn rabi r i. en l. u ·
el int 1 to
a enrc cau. a eficiente de las forma
d la
n u
ma . cr helénico. y tic la im le ·ción d la forma ab traer.: s,
a9udla llamada. 'intdigibl ', p&lt; r la p ci human . En cambi
parn c.: 1pt:n n-üento 11 '&gt;fic &lt;l ·u ciemp corn en ·crr es
el acto d · inreli ·r · lo d p ndfa del intelecto agente raz · n por

2GU

z

l. qu é ·te.: no era ni , ncrablc ni corrupablc. \ la inYcr a, el
pen amiento individual y m. rerial vi •e y mucre con la materia
corp ral.
P ra l fiJc' '- fo . al ori en d • t&lt; do e to. indu u del im ·lecm
eme, ·e en ucncra el pnm1.:r mot r, el 9ue mueve sin r
mm id , l io . L el fundam ·nto ab tuco de I l ·~ m rnl y fí i a,
per unque puede cr Je d
r ·u P rfi cc1 · n n •n ningún
ca o e I pu de amar de amor pirirual, r m ·no aún hacer que
fu ra objl&gt;to d una uni{ n directa y total a tr, Yé d · di ho am r.
h. preci amente.: lo lfU pretende • Iuhyi c&lt;l Dm con su am &gt;r
haci el cr • de r ,, fu jón e, n All. h con d uno.
J\ í .u te f. nía no. pt:rmite entender la naturah:za del
e n , ·1m1 nto y l:t reta ión yuc e · tablee cntr 1 .·1. tcncia y
el e n imi neo, princip:tlm me , l niYcl d la e ncli ión humana
y r p ne.le a l. preguma - bá. ica. yu ·I hombre
hace s
la intermediación entre la c:i. tcncia y 1 con cimiente , com
e nocimi nto . e tran forma en la XJ, tcnci. en ·I e raz(m del
gnó tico ) \'Ícevasa como la ·.·i ·n ia ·e eran form, n •l
e nocimi ·nto en el corazón del rnósúcr&gt;.
I: ·ta tran f rma ionc.. c.: reflejan n In yuc el ma . rm
&lt;lenomina lo di rint .· nfrck d 1, luz:
a)
ur 1- \nwar la I.uz de I lu l. ): h la 9uc pr Yicn ·
de la vcrdaJ b olu a, la luz qut: niquila el r y qu
p r ptibl ,larn me :l lo · que han logrado una trans endencia
e piritu. 1 rotal
b) .\nwar al- laani (La luz del intelecto): E la luz que
pcrm1tc , 1 hombre llegar al conocimiento &lt;le la \·crdad, de la
unicidad Jfrina acia~ al 'ojo del corazc" n ·.
t\m\ r al-Tabia ~ Lu;, de l. 1. rural za): ·e r ·ficrc l
• prendizajc r I cono imi nto 9ue 1 razón human ad9uicrc
bajo la intlu nci. del • et d1Yin ,. r~ ·n te niY 1 9u t nt d

Ir. Zaya,. Op. it. pp ::!6) ,ig .

.261

�é, tic como el filó fo r ciben la en· ñanza.
La luz como pr cnci, divin ·e convierte en la fw.:m1: dd
conocimi mo y en la cransmi. ión de éste a rran: t
emido
humano . Pero 1 c. mino hacia la di,~nidad, hacia la uni6n c:ntrc
1mi. rico Allah, e realiz a 1r:i, é d 1 . e radio. (al-Ah al)
que "ªº d I écrn i a la ani9uil ci • n d 1 r m, t rial p sand
por la el de p nar místico y I J prendimi nt tt!rr nal. La
ce pa on punto· d de an o hacia la ilumin, ci · n un refugio
para po&lt;l r
ir la a,ccn ·ión h ia lo divin , h ci l exp ricncia
lib radora llegar h ta d má lto ni\ el que e al-Fanah, la
rinci •n J 1 · r mar rial una mu rt mema! para lo rrar la fu ión
con Dio . Uegan&lt;lo aJ e t. do de ln ·miquilación en el · r .;uprcmo.
el mí tico Jcb recurrir al-Baqa. d ta.do d l. p rmancncia d
b vida e n Dios, a travé. d Él n f~I y por Ü, p r, p d r 1 lzar
&lt;l una mane~ p rmancm u
ión con b &lt;lh·inidad.
"D e. ta m. n r. el efe to de Ibn /\rabi y d u bra n pued
nunc limiLar. e r dt:t rminar e compl t. ment , p rqu igue
iend , Í\'O, et ro ) p rm nent activo y cien· un obi 1im que
m cien fin como la propia 1 lumanidad", escribi · Pet ·r Young ~
obre u legado que t d:wía igu icndo e tudiado.
•n la unidad tra ·cend nt de la c.·i tencia (
uyud) de lbn \rnbi, ~•parece la unicid. d _rcad r-cnarura que
ha d penado durante i ylo t. nta crítica contra el heij al-Akbar.
"l• n el istcma d1: lbn 'Arabi ( i bi n la e ·pr st ' n s m urada y
ce rrcct.) una prim1:ra Jic tomi. no. p rccL de lp • la qu ·
opon
\llah con 1 e cncia d la materia prima. A \llah e le
recon e la primor&lt;lialid:td (al-an,u·ali. a), la Verdad (al-Haqq)
l. Perfec i · n (K.ama/;... l m n i na p &gt;r ·• · l' (Jmwa . E cau .
J í mi m , ) c le dice rico por l I mismo (gani binali 1 . nidad
pura (Ahadiya. He unic (wahi ) trono de o,d e a por el
ali nto dc u mi cric lrdia (nafa al-Rahman1)· es alJllÍ d mdc
e c:plica u cr como clem ncc, don l la clemcnci. n lob.
71 oung. Pet r"lbn
rabi: toY.anh a unl\en,al pdnt of i.:, ". pon n i u1dada
en el impo 1um tuh)nlin lbn rabi 1uJ1 , xlonl. 1999.

2 ,2

todo. \llah e,, puc , un e.·i t "nt \ un..1 c u a de í mi:mo cuy
e. enc1a e tá n d xi:tir. En lo opue t d · lo qu , y qu · caracc rr:za lo divino e. dond hay que bu e r la maceri. prima
ubstancia primera (al-yaml1ar al-ha ..ulaniJ. \' ruda di; l. obr,
xi t ne± dorad lo divino e la naruralcnt pnm rdial (al-6tra)
cuya c. ncia e ·ta en la predi. po.ición (al-istidad) en tanto qu
ub r. nci. plá úc- (al-haba) qu1: recibirá tod. la forma . l..
mac ria prima e puc • lo que e ,;~ n de r y por ello ,;u r
continúa la po. rulaci&lt;' n aJ n -. cr".
'm mbarg , xi. t una &lt;liC rcnci, :ib.- !uta entr Di y la
matcria prim pero hay una r lación entre I s &lt;lo que e la &lt;le
cau a y efecto la creación akbarian. yue
m, nifie-.ta por la
trc et, pa p1fánica : la epi ani. d la encia di,ina en si mi. ma,
l. d 1 uru,· -r a.le ''qu es lo diYino. pre. ente c rn e njunto
de la teofaní. n r por la cu.) lo divino e mani ic ·ta baj l
l. · forma mediadora de us
mbre., b. jo la forma de lo
cualc, c. i ·te t d &gt; n el ecr t del mi tcrio ab luto. La tcrccm
teofanía e· aquella qu
cnializa en la e cncia in&lt;lividuale ·
concrct1s"." 6 \si pu . , \U h · com·icrt en la realidad &lt;l la.
r alidadcs y el mundo es un orden chvino.
Tl la. l rc. lidade, esencial on la e pr ión d la unicidad
de lo divin que cx.i. te en coda la c a . [ te p. ncd mo m ni. t
akbariano hace que la e. encia · ck lo e ·istente on toda
iJ · núcas a la e ncia livina.
''l · d Al-f'arabi, lo c ncepto · &lt;l
ce id, d y Po ibilidad
han mmado en la filo ofta. helénica del Islam un ·cntido dt·dicado
a permitir a la hl.ls;¡fa conc mbr con el Kalam.
· Jic · ecesano
lo que en í e· e ne biJo por í mi m &gt;·t u csmaa ulta por su
xi tcncia y que n e má que en u acto Je cx.i tir. Por ·t:r
idad. po ibihd·
ntingcn ·ia en lbnArabi: el
c~t.atuto d I m
..
bre d 2007 •
1 1am. 'omunidad \irtual.
http:/ , ,,, ., ebi lam.org (con u hado el I de di
d • WO ).
" ldem .
n Lafal.1afi
re a la til sofía Í\I mica he red ra del ¡&gt;en,amiemo h I nico y
el li.almn la
.

�1/.1da11r /. nmm

po ible e entiende el ser xi tenciado en l acto de ex.i tir dd
ser ece ari . E pue Po ible codo l que e y qu no tiene en í
el fundament &lt;le u propia ex:i tencia y tiene nece ·dad de otro
cr para venir a la exi tenc1a. El ser ece ario e pu , causa de si
mismo, no . iéndolo má. que por la ola nece idad d su naturaleza
y el ser Posible
el causado por tro. E ta defi.nicione d lo
ecesari y 1 Po ible ponen cada concepto a parte del otro a í
como lo conceptos de ;\llah y d l mundo e entienden en el Kalam.
• a cuanto a la definición de la 1ece idacL podemo d cir que solo
Allah es ece ario ) consecu nt mente el mundo posible. Entre
lecesida&lt;l y Po 'bilidad, la alsafa de de us principios ha eñalado
una di cinci 'n ntol 'gica fundamental que no e puede ncontrar
en lbn 'Arabi. Ibn 'A.rabi parre del h cho de que no ha · ma e encia
que la e encía de .\llah pero e ta E encia Divina e tá en la pifanía
ternaria fundada en una sub rancia plá. rica que ha creado. D donde
la doble naturaleza del mundo en tanto que divino y material. •sta
doble naruraleza hace que el mundo ea por definici 'n ecc ano y
Posible".E ta vi ión del doctor max.irnus . obre la dependencia de la
materia n relación al creador conlleva que cada cosa no tien
exi tencia sin en .Allah. El mundo de e ta forma e la materialización dinna, e la e. encia de Dio .

Q

4

Bibliografla:

Conclusión
A casi ocho iglos de fa de apanción d l gran mae ero, todavía
no e ha lo ado ni a publicar ni a traducir a toda su obra. El
murciano ha abiert Wl camin c¡ue t davia no se cierra y ha
en eñando una vía que
tá. abierta al conocimiento y al
pen amiemo libre 9u in. ufló siempre en sus escritos.
' El meo aj de lbn ,\rabi -puesto que ral men ·aje existe y él
mismo lo ha concebido como tal- no e ólo religioso, nú rico o

1·

poétic . u univer ali mo, que hemo~ calificado de humanista,
ugiere que la redención, a través de la vuelta a u stado
primordial p r parte de la e p cíe humana ha de prevalecer obre
rodo el resto, sobre coda preocupación de orden ideológico,
económico, cultural, nacional o religoso. i aceptáramo la
enseñanza impartida por Ibn 1\rabi d Murcia y i no m tráramo
c h rente , cada cual podría reinvidicar su más absoluto derecho
a la diferencia en el seno &lt;le la e pecie humana. I o cabe duda de
que e allí sobre e e punto c. encial, que aún podemo
porponernos la lecrura, y el e tudio de las obras de Ibn Arabj' .1
El gran místico de Andalucía igue revelándono su
pen amiento a p sar del tiempo y de la distancia. Falta t davía
e cribir una obra que abarqué la totalidad d us idea ) el alcanc
d u ap rte , no solamente en el mundo i lámico sino también
en la filo ofía occidental. Por ejemplo, lo texto &lt;le an Juan de
la Cruz, aunqu del siglo Vl tienen un tono netamente
akbariano, pcr I propio anta español no lo rec noce en sus
obra , tal vez por la inqui ición o ·implemente por el
eurocentri mo prevaleciente.

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Adda.,

""Zay~. Op. Cit .. p. 1 2 .

264

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268

RE
y

CO fE TARIOS

�CONMEMORACIÓN DE LOS
FALLECIMIENTO DEL

40 AÑOS DE

DR. JOSÉ

GAOS

El pasado 1 O de junio se celebró en la sala Alfonso Reyes, de El
Colegio de México, ubicado en e] Camino aJ Ajusco Núm. 20,
Pedregal de Santa Teresa, en la Ciudad de México, una Mesa
Redonda titulada: "Tiempo y obra de José Gaos", celebrada para
conmemorar el 40 aniversario del fallecimiento del Maestro.
Además de El Colegio de México, convocaron a este acto la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional y el
lnsticuto de Investigaciones Filosóficas de la misma Institución.
En esta Mesa, el Dr. Javier Garciadiego, presidente de El
Colegio de México, dio la bienvenida a los participantes ) habló
sobre la presencia del Dr. José Gaos en El Colegio de México.
En dicha ~lesa, participó el Dr. Antonio Zirión, responsable
de la edición de las Obras Co111pletas de José Gaos, quien habló
sobre el proceso editorial de dichas obras y los tit:mpos en que
se espera terminar la edición de loe; volúmenes faltantes. Las
Obras Completas de José Gaos las edita la Universidad Nacional
en la Colección 13iblioteca Mexicana y con base en el Archivo
del Dr. José Gaos, depositado en el Instituto de Im·estigaciones
Filosóficas.

271

�/{

El egundo expo itor fue el Dr. Andrés Lira, del Centro de
tuclio Histórico de ◄ 1 Colegio de México, 9uien e ocupó de
exponer "La hi toria de nue tra idea del mundo en la obra de
J sé ao '', libro que la explica, y 9ue preci amente tien por
átulo Historia de tllfesfra idea del lll1tndo, ya incorporado a las Ohras
Cowpleta.r del aut r y que originalmente se eclitó por El Colegio
de México, bajo la propia responsabilidad del Dr. Lira.
El Dr. Alvaro i\[atute, maestro de la Facultad de Filo afia y
Letras de la niYersidad
aciana!, se ocupó del rema
"Antropología e historiografía en la obra de José Gao ",
mereciendo atención special el libro eclitac.lo por la Facultad de
Filosofía r Letra de la Uni\~er idad Veracruzana, titulado:

PEDRO ABELARDO Y LOS LÍMITES
DE LA RAZÓN
Francisco Escorza Espinoza"

.r!ntropología e hfrto,iografla.
El cuarto y último participante fue el Lic. Alfonso Rangel
Guerra, director del entro de Estudios Humanístico de la
niversidad utónoma de I ue,,o León y re pensable de la
edición del último volumen de la, Obra, Completas dejo é Gao ,
titulado: Epistolan·o J' papeles pri1•ados, 9uien expuso el tema:

Co1,gr,.1mcia y vocación

e11

la l'ida de José Caos.

Ademá · de la citada Me a Redonda, e tá programada una
egunda para el mes de ago to en la Facultad de Filo ofía y
Letra , de la l!ni,·ersidad acional y una tercera, en el próximo
mes de octubre de 2009, en el Instituto de lnve tigaciones
Filo óficas &lt;le la ni er idad acional Autónoma de México.

22

~ acido en

10 91 en Pallet, pueblo de la Bretaña,2 PedroAbelardo

fue di. cípulo de Ro celin &lt;le ompiegne3 y de Guillermo de
Champeaux , a quicne refutó u· re pectiva teoría obre lo
universales. Fundó u propia e ·cuela en 1 Ielun la que
post riormence trasladó al monte de anta Gcnoveva en lo
alrededores de Parí ,5 donde en eñó hasta 1113, año de u vuelta
*Becario del Centro de E tudios Humaní ticos. UA L.
Heinzmao, Rid1ard. Filo ofía de la Edad Media. Editorial Herder. Barcelona
1995. Pedro Abclardo. p. 259
~ Pedro Abelardo. Cana de Abe lardo y Eloísa. Editorial Alianla. Madrid 2002.
Histona Calamitatum ,pp. 37-3
·1 Ro celi11 de Compeig11e.
. 1050-1120 ó IJ25. Canónigo y maewm e11 m
dudad ru1111I ,. entre su.1 disdpulo e encontró Guille roro de Clwmpewu Ac11.mdo
de 1ritei.1·11wfiie conde11adn en el concilio de oiss,ms. Se retractó de xus errores}'
falleció e11 011 Martín de Tours. Fraile, Guillenno. Hi. toria de la Filo ofía. La
editorial Cat61ica. Madrid 1986. Segundo Tomo, lº Volumen Desarrollo de la
escolá. tica. Reali tas ) Verbal tai;. p. 391
'Gwllennode Clwmpeau.t. .1070-1121 .Mae tm e11 /.a esrnela caredralic,a de
Par[\ donde .10M111·a una /!!(Iría reufüta.EnJ113 fue 1w111hrado obfapo de hdlm1s
.1ur Mame. También fue iniciador del modmiemo e.1pirir11alfatu eir la escuelo de
an vrcror en Fru11ác1. Fraile. Guillenno. Ob. Cit. p. 3 8.
1 Pedro Abelardo Ob.
il. pp. 39-41.

2 3

�11

a Bretaií.a. 6 Estudió teología con An elmo d Laón~ de quien e
decepcionó y enemistó por unas glosa sobre la profecía de
Ezequiel.~ De vuelta en París reanudó u labor docente en la
scuela de otr Dam 9 en donde e enamoró de una di cípula,
Eloí a 10 con quien procreó un hijo, tr labio; tra su casamiento
Abelardo fue Yíctima de mutilación ord nada por un tío de
Eloí a,1 1 situación que I obligó a recluir e en la abadía de an
DionisJO a donde tiempo de pué volvió a impartir clase .12 En
1121 i:, el concilio de oi , on c ndenó a la hoguera u libro De
ni tate et Trinitate Divine 14 lo que le llevó a buscar refugio en la
diócesi de Troyes 15 lugar en el que Degó a tener numerosos
alumno y en el que e le permitió con truir un oratorio al que
llamó Paráclito, 16 mi m que en 1129 1" cedió a las monja del
convento de , \rgentuil, cuya priora era Eloí a. 1ª En 1125 19 ocupó
el pue to de bad en an ildas de Rhuy 211 donde debido a la
disciplina que aplicó fue objeto de varios atentados por lo que
hubo de huir del monasterio. 21 En 1136 volvió a la labor docente
en el monte de ama enoven,22 ha ta 1141 cuando Inoc ncio
h Heinzman. Richard . Ob. Cit. p. 260
' Anselmo de La611. Discípulo de San Anselmo e11 Bec Dirigió e11 La6n 11na
esc11ela. la c11nlji1e ce111ro ímpommre de ern,dios en lo primero.1 a,ios ele/ sigloXll.
Uamado "maes1rodemoestro.1•· y "lu-;.tle Francia }'el mundo." Fraile,Guillem10.
Ob Cit. p. 386.
• Pedro Abelardo Ob. Cit. p 43, 45.
~ Heinz:man. Richard . Ob. Cit. p. 260.
10 Pedro
bdard Oh. i1. p. 48.
1 /bid. pp. 51, 56-57.
I? /bid. pp. 58, 60.
13 Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 260.
IJ Pedro Abelardo Ob. Cit. p. 66.
IS lóíd. p. 70.
16 /bíc/. Pág. 72.
17 Heinzman. Richard. Ob. Cit . p. 261
1~ Pedro Abelardo . Ob. Cit. p. 81.
19 de Wulf Maurice. Hi toria d ln filosofia medieval,T.1. Ed. Ju\ México 19-1-2. p.
172.
20 Pedro Abelnrdo. Ob. Cit. pp. 78-79
~ Pedro Abelardo Ob. Cit. pp. 88-89
22 de Wu.Jf Maurice, Ob. Cit. p. 172.

274

II lo condenó a silencio perpetr,o a cau a de sus idea teológicas en
torno a la Trinidad,13 por lo que nuevamente buscó refugió e ta
,·ez en la abadía de Cluny bajo la protección de Pedro el enerable, 24 quien le con iguió el indulto del silencio pe,pet110. 2~.Abelardo
murió el 21 de Abril de 114226 en Clunyr a la edad de 63 año ,
fue epultado en el Paráclito d nde de pué sería también
epultada Eloísa. 28
Abelardo parre de la división de la filosofía propue. ta por
Boecio, quien distingue las e pecic e peculati\'a, moral, y
racional o lógica;29 de e ta tr •• el filó ofo de Pallet con idera a
la lógica n primer lugar como 11n imtnm1e11to que sirve para
resol'\'er lo problemas de la filo ofía especulativa y la moral.
De de otro aspecto la lógica, dialéctica, juega para el filósofo
un papel di tinto dado que intenta olucionar a la par el arte
formal de la discusión, así como el contenido mi mo de la
argumentaciones, lógica a la que con idera como un instrumento
con un fin propio por medio del cual puede conocerse la
naturaleza de los entes fí icos y meta.ffsico / 1 esta concepción
que tiene belardo de la lógica se refleja en la solución
conceptualista que da al problema de lo. universale la 9ue
consiste en con iderarlos como sólo vocablos que se dan a partir
de una ca11sa co1mí11 entr lo· individuos en la cual se manifie ta
tanto lo individual como lo conceptual. E ta olución dirige a la
lógica a los collcepto.r con la implicación de que ólo lo individuo
Pedro belardo. Conócete a ti ~ mo. Ed. Tecno. Madrid. E paña 1990.
rrorcs de Pedro Abelardo (Cana de un Bernardo aJ papa lnocencio íl) p. 124.
•• de Wulf Maurice, Ob. it. p. 172 .
25 Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 261.
21

1•

fbíd.

Pedro Abelardo. Cana · de Abelardo y Eloísa. Cana de Pedro el V1:ncrable a
Eloí. a p .292.
ª Heinzman. Richard. Ob. Cit. p. 261.
:&gt;&lt;1 Pedro Abelardo, Logica fogredie111illlls en Los fi lósvfo mediel'Clle~. el cción
de texto de Clemente Femándcz La editorial católica .A. Madrid 19 Op. 113.
jc1 Bréhicr. Émile: L'l filo. ofía en la Edad Media. U.T.E.H.A. México, D.F. 1959
pp. 81 y 85.
21

275

�exi ten, por lo cual Abelardo de.emb ca en un ubjetivi mo con
obvias implicaciones ética y también con implicaci ne en la
forma d entender la relaciones entre razón y fe.
obre la relación entre fe y razón, belard pre up ne que
lo objeto d fe pu den er comprendidos por la razón, lo rrusmo
qu 1 ob¡ t0 fí ico o metafísicos. u Diálogo e11tre un filósofo,
1111;11dío )' m, crúliono trata principalmente sobre problemas ético
a la vez que pre. enta en ~ rma explicita la relación entre razón y
fe. E crito hacia I final de u vida en 1141, e ta obra comí nza
cuando el Filó ofo clic : "D cidí examinar atentamente las
doctrinas de la diver a religione entre la cual
tá dividido
el mundo: quería analizarla y compararla para eguir la más
próxima a la razón", ' 1 afirmación que expre a el argumento del
diálog , 1 cual , un análisi de las religione judía y cristiana
que bu ca definir cuál de estos credo ea el má · acorde con la
razón n relación a sus fundamentos morale y ético . Pero la
propia r lación entre razón y fe se vuelve con fu a de ahí que el
Filó,ofo pregunte al Judío · al Cri. tiano: "¿Ha ido la razón la
que o ha conducido hacia e ta doctrina de fe o bien habéis
eguid olament la opini • n de lo hombre. y el afecto por
vue~tra estirpe:'"32 A lo qu el Judío re ponde: "
abido que
t do lo hombre. , mientra • iguen iendo niño y no están aún
en la edad de la razón, obedec n a la fe y a la co tumbres de
aquello con quiene ,·iven, obre todo, de aquellos que más
aman. Cuando después ya adultos, pueden comportarse egún
u juicio, deben con fiar en la propia razón ) no n la ajena:
nt nce es oportuno bu car la verdad, sin s guir pa ivamente
la opinión.' 33 AJ intentar conocer aJ objeto de fe por medio de la
razón dicho objet0 deja de er un a unt de fe y e convi rte má
bi n en a ·unto de razón, , ujeto a l s mi mo crit rio de verdad
de lo qu re ulta una fe incelecrualisca que termina en una
Pedro Abelard . Diálogo entre un filó ofo. un judío y un cri ti ano p. 59.
/bfd. p.63.
H Jb(d. p. 71.

~1

confu ión entre razón fe evidente cuando el filó ofo dice: "Yo
me preocupo de bu car la verdad no de hacer o, tentación de mi
orgullo no conduzco com un sofista una batalla oratoria, ino
que como v rdad ro filó ofo, voy en bu ca de razon , r lo que
es mucho má importante persig la . alYación de mi alma.''' 4
in polemizar, in hac r ano u o de la dialéctica Abelardo bu ca
razone , bu ca la \· rdad } entre dial· ctic y antidialécticos el
filósofo a ume una po tura media en la qu in negar la ezi tencia
de lo objeto de fe y in tampoco n garle el poder er
comprendidos por la razón, re ulta paradójico en que al tratar d
comprender así tales objetos de fe e to porece11 más bien perd r
u calidad de objetos de Je.
De d ~ u po tura intermedia entre dialéctico· y antidial · ctico
belardo critica a t último que ni gan que lo. objeto de
fe puedan er cornprcndid p r la razón y al hacerlo impiden su
defen a por lo que • i la argumentacione racional . no d ben
er escuchada , [ e] pr híbe con llo qu al uicn aplique
corrcctamem la raz · o n el campo de la f, en contra de la
idolatría"" Pero si la razón pudiera comprender lo bjeto de
fe así como on comprendido. lo objeto: naturale entonce
el con cimi nto que e tenga d lo primero. tendría que ser
correcto o i11correcto; también y de, de e ta persp cciva las l!erdades
de la autoridade que no son má qu opi11ione.r tendrían que er
ometida aJ examen de la razón para d terminar sí s n o no
correctas. .Abelardo n b tante, irui t n la compresión correcta. en
la nrdadera co111pre11sió11 de lo obj ro de fe l s cual
e
ncu ntran de uyo en contrapo ición murua dada las distintas
opinione. d la autoridades· de ahí que el cri, ciano quien
también o tiene qu la religión deb er di, cutida por la razón
e p reata: «que de toda enseñanza, tanto e cnta como oral
nacen controver ia . En el o tenimi nt Je la fe no importa lo
" lbfd. p. 69.

32

2i6

J~

Pedro Abelarcl . Diálogo entre un filósofo, un judío) un cri tiano, p. 163.

�qu ,

tá n la Yerdad de la co a

sino la opinión a la que . e

pu de lle ar."l&lt;, Así, la verdad y exi rencia de los objeto de fe,
n on n adas, p r la · distmtas formas de comprenderlo í
dan lu ar a opini ne &lt;li, et a que en ca o. extrcm . lle an
inclu o a negar la exist ocia mi ma d los bj to de fe. \. í,
Abelardo coloca a la razón como ju z ante dicha c nrr Yersias
para que dirima · e pa e de la mera opini · o a un c nocimicnto
certero por lo qu hace decir al filó ofo: "¿ Y qué decir de la·
que
c nsidera aurton·tates? ¿ o e verdad que en ella. e yerra
rnuchí imo?" P r sta diver idad y falta de certeza en la
opinione de L1s autoridade el hombre deb recurrir a la razón
para encontrar al meno. cierta certeza ya que "Por otra parte continúa diciendo el Filó ofo- si t dos se sini. ran de la mismas
aut ridad . no habría ranta d crnna di tinta de fe. En cambio,
cada uno decide egún su razón · elige qué autoridad eguir." Y
e que la misma contrap sición entre la di tinta opiniones
impide aceptar a toda. como verdadera porque' i no se hubiera
de anteponer I juici &lt;le la razón qu por natural za e. anterior
s deberían aceptar indiferentemente, la
pinion · d todo
e crito. También aqu lla que merecieron aut ridad adqwricron
e ta e tima por la cual e le cree porque cribieron fundándose
ólo en la raz · n."r Por tanto, la razón
ncucntra p r ncima
de la autoridad y u opinione a la razón 1 toca analizar y
determinar que tan corredas son la, opmionc . Lo qu juzga la
razón e la correcta o incorrecta compren ión que se tiene del
objeto d f; en las opini ne y al final i la opinión r . ulcara
correcta d jará de er 111w opinión y
c nYertirá en co11oci111iento
rerdadero obre el obj to de fe .
... ta po tura no fue exclu iva de belardo pue ya u
alumnos compartieron la mi ma mquictude c mo quedó
de criro en la autobiografia del filó ofo: "Razones y no palabra
-me decían-. E superfluo proferu palabra - eguían diciendo-

11

lbíd. p. 17 l.
!bid. p.165.

s1 no e comprenden. i e pued creer nada 1 ante. no e
ntiende. Y e ridículo que alguien predique lo que ni él mismo
entiende y que lo mi mo a quiene en ña no pueden
entend r."' La razón logró o l pen amiento abelardiano un
lugar privilegiad dado que egún el filó ofo la razón pue&lt;le
comprender l . objeto de fi ; sin embargo por. u conc ptualism
lógico esa mi ma razón e ve limitada en u labor crítica en cuant
al problema de la exi tencia d Lo obj to de fe, de tal manera
que los objeto de fe no quedarían completamente cubiertos por
la razón. Pero por otra part lo que se llega a comprender de los
objetos de fe l s permite a e to en virtud del sentido mi mo
que la razón le otorga, ·er con id rad verdad ro y sujeto de
verdad y fa!. edad y no ólo de opinión.
La obra de b lardo revela una Edad \Iedia intelectualmente
muy nea dond la razón bu ca con cer y comprender tanto cuanto
l ea po ibl , bajo nu 'ª per. pectiYa, de los dh·er o problema
filo ófico y con la re pectivas repercu i ne en el p nsamiento
po. terior.
• u vez, el problema de la relación entre razón · fe
continuará n u má diver as formas a lo largo de toda la historia
de la filo ofía.
rá una bú queda de lo qu c. la razón y de
cual
n , u límite .

Pedro Abelardo. Cartas d

2 8

belardo ) Eloí. a. p. 1.

279

�SIMPATÍA Y HUMANIDAD

Eric Joaquin Figueroa González

El jueve 13 de no,·iernbre del 200 , con motivo del Primer
Coloquio Internacional: Pilo. afia, Educación I Iurnanidade ,
el filó ofo mexicano León Olivé pronunció la conferencia '1,a
educación, la fi1oso6a y las humarudade en la sociedad global y
del conocimiento".
En dicha conferencia, Ofü·é enfatizó sobre do· conc pto
primordiale : globaLización y ociedad del conocimiento.
E to do concepto,, i bi n pueden ser concomitantes, pue to
que una ociec.lad &lt;lel conocimienro &lt;lebe hacer frente a la
globalización \' la globalizac1ón trae como resultad la
implicación de di\cr.as socie&lt;lade d I conocimienro .
.'\.nalizaremo. por , eparado cada uno ampliando la propue ta
problematizada por Olivé para dar pie a una critica actual y en
base a una pragmática del hombre.
En cuanto a la soci dad del conocimiem , fü·é menciona
qu la solución se halla en el aber trabajar conjuntamente con
otra di ·ciplinas. agent qut no provengan n ce aciamente de

r

ra

• lumn del Colegio de Filo fí, } Hum nidatle de la F, cultad de Filosofía y
Letra y becario del Cemro de E. ludio, Humaní~tico de la

281

�ll

alguna disciplina. Es aquí dond la gl balización interviene
pue to que los mismo avance tecnológico deben ante" que
perjudicar o mermar, coadyuvar al conocimi nto y aplicarlo por
ejemplo, a favor de la educación.
El riesgo que encuentra Olivé en tomo a la idea de formar park
de una ociedad del conocimiento es l de r más que generadore"
ólo con umidore . De ahf la importancia de la formación de
ociedade del conocimiento, mas para ello e requiere de la
.iniciativa.
Para hacer viable una ociedad del conocimiento e requiere
primero de La integración de La ociedad, por lo que en un lugar
donde e descuide al otro, resultara poco factible concretizar
una idea así. e amerita un interés por el otro, un re-conoClllllento
de lo demá . Y esto sólo s po ible a travé del sLrnpatizar, del
entir con el otro.
M nciona l\1ax cheler en u obra ''Esencia J' formas de la
siv,patia"; "La plena up ración del autoeroti mo, del
egocemri mo timético, del lip i mo real y del egoí mo, tiene
lugar precisamente en el act del simpatizar." 1
Para llevar a cab dicha transición es 11 ce ario • uperar la
apatía que impide la unión. :.fochas vec yerno un afán de
protagoni mo qu impide eJ trabajo conjunto, y esto afecta en
detrimento d la oci dad.
E n e ario lograr una apertura que de pie a un comparrir
del conocimi oto, a una ·ociedad del conocimiento en la cual,
no , olo yo , ea quien la integre, in mucho otro que a la ,ez,
in r ajeno. a rrú, formen pare de rní en un mismo sentir que,
recomando el concepto d transdi ciplinariedad, de como
re ultado un trabaj colecávo mucho má productivo.
•1p n ar la transdisciplinariedad conlleva también a cfü·ersas
problemática como la de aclarar l concepto del raci mo.
abemos que el racismo e una forma de di criminación
' cheler, Max. faencia yfomw. de la simpa/fa. &amp;l. Losada. Argentiml. 200-1. p.
129.

282

exacerbada y qué es la discriminación sino el acto de percibir y
efectuar una operación o juicio a través de La exclusión. Y esto
es tan normal en nuestra rida cotidiana. Discriminamos un cipo
de persona ideal un programa, una carrera, un color, etcétera.
hora, ¿qué es aqu Ha que da el valor negativo a la
discriminación? E to e la int nción que se Je imprima, pue e
discrimina no sólo de manera racial, sino también económica,
social, religio a, política, etc. y eJ problema sigue siendo el mismo,
el d la antipatía como opue. to de la irnpatía .
Elgen11ino al/Jor al /;(}fllbre no distin¡Jte entre compatriofa,sy e.·.,.:fr111!Jeros, el lll(llbechor

y el bneno, entre vahry no Mlor raciales, cultura e inmltura, /1111,poco mire bieTJ y
1110/,

etc. a todo.r los seres h11111a,1os abraza, t.')(:actammte romo la simpatía, sólo

porque son seres hm11onos ... ?
Olivé propone una sociedad de eable la cual se pueda
construir y no aparezca implemente como un ideal utópico.
Expresa un modelo de sociedad que sea partícipe de todos y que
permita orientar la toma de deci ione políticas, públicas, y
educativas.
En tomo al terna de la globalización, es igualmente fundamenre
contar con una visión general, en la cual se trascienda la individualidad
para tender a lo global. Para ello debemo también aclarar el
concepto de Humanidad . .Menciona Herder en analogía con la semilla
que devien en árbol, que la humanidad se encuentra en un continuo
progreso. L'lhi toria deviene como el hombre a través de su distinrn
etapa . imismo, en relación con la bi tocia, ésta atrav1e a por
aparentes momento de reposo, re oluciones, modificaaones y sin
embargo to&lt;las estas on re ultado de un progreso.
Es entonce que detenerse a problematizar en algún a pecto
como lo sería el de la globalización sin que esto implicara una
propue ta. su pendería un progre o, cuando lo que e debiera

2

lbfd. p. 129.

283

�hacer e. r maria com e, p riencia e infiltrar e en lla para
b n ficio de cod .
~n u perspecti , d la bumarudad com progr o, Herder
menciona:

falta de con,Pro11Jiso. Pet1.rt1111os eso, porq11e cJIÍTI parti111os de deter,ni11ados ideales de

.•. efectm1mmle hq)'progmo, d. rarrolkJ pmgrt:rit•o a1111q11e nadiegane indi1id11a/111en/1

lo que u110 dice 110 es más que s11 ronricció11. 1

por ello. Todo se e.rJft1fl1ifla hada la lota/Jdad, lo m111e11so_r deliene escenario de 1111a

Lu go de ello, continua hablando obre la co11vicció11 gu . i bien
radica n la particularidad, el dar pie a una apertura en la que
on d fendida y escuchada la diferente propue ta que, d . de
una per p ctin tran. di ciplinaria tal como la plantea lfré,
abordan la generalidad, a final de cuenta conciernen a la mayoría
y no termina por er tan ólo una cuesaón individual.

inte11ció11 direrlora en la tierra ...por lo 111e11os e.rta t'isión e.r más 011,plia q11c e.ra
filos'!fla q11e lo inl'ierte todo. que sit11,pre se detiene•sólo en alg1111as coef11sio11es para
red11rirlo todo

d 11n j 1,ego

de ho11J1igas, o 1111a aspiración de tendendas J' jHe'ZflS

aisladas si11 1Ji11g1111,1Jinalidod, a m, caos, donde se duda de la nrhtd.. .1

1\ e te respect
li\·é argumenta en d fen a de lo valore , que
en la globalización urge una obligación ética, misma que pone en
tela de juicio a la técnología como benéfica para todo . Pue to que
actualmente s tiende a la privatización dd conocimiento la
generación de patente con lo que
genera una cerrazón del
conocimiento.
1 sirrusmo, mediante el u o a fav r de las tecnología , surgen
a cravé de portaJe. de lm rner, comurudade de acce o libre,
como lo e. la enciclopedia ~"ikipe&lt;lia, las cuale. ienen a ub anar
el problema del conocimiento que impida el acce o libre a
investigadores }' que 1.:n cambio e abra a di ponibilidad de agenrc
d conocimi oto.
liv ' hace bien en enfatizar . to último, pue ro que a pe. ar
de que con tanteml!nte ·e critica la ·ituación po tmoderna en la
que no. cncontramo ·, la cual para muchos e sinónimo de la
rela.úvización de la wrda&lt;le , d la _inrazón. in embargo, tal
como lo plantea d filó of holandés Theo de Bo r, dicha crítica
e un rezago de la moderni&lt;la&lt;l donde la razón era la cú ·pide, y
que no por ello es po. ible sacar algo bueno.• fenciona de Boer:

J Herder. J. G. Filosofía de la hisroria para la educación de la humanidad. Ed.
NO\a . Argentina. 1950. p 62.

2 4

... m·o que es 1111 malentmdido rado11t1lirtu dedr que elpos11Jodemis1110 sig11i.fira 11nu

rado11alidad. Pero esposible pensar mlrrgá11dose lotal111eme, sohiwdo IJ/l ' bien q11e

N acionali mo
... Cflando las tendmdas 11atio11ales propias q11ese fün tra11iforma11do m 1111afelicidad
nacio11al hm, 111am1do t'Xcesimmente la dista11dt1 mlrr p11eb/oy p11eblo mira có1J10
el egipcio odia al pastor, 111 nigab1111do, có1110 despmia al gn·ego s11pnftao/. Eso
omrn: sielltpre entre dos 1111dones cr~yas te11de11ria.~)' drrulo de feliridad rhora11. Y o
eso se llaJJJa pr,j11icio, localis,no, 11arionalis1110 li111itado.~
E te . enrid nacionalista, i bien apremiant n deb lb ar al
extremo de un nactonali. mo exacerbad .. \ imismo tal como Herder
compara a los egipcios con lo. griegos, alguien podría decir que
ucede algo imilar entre mexicanos y norteamericano . Júzguese
quien prejuzga a quien . . 1a no es 1caso, si bien el prejuicio pu de
ayudar en su m mento com m nc1ona Herder, ' Ofü·é lo demarca
muy bien con la inicia ti, -a a la cual toda . ociedad debiera tend r.
"Grooc. Gcr. Adelame, Co111r idigame. Filmoj(a en co111·er.mció11. Ed. cquitur.
◄ spaña.

_oo

p. 1 9,

.~ lbícl. p. 5 .
~ Referido a Herder. J. G. Filo.wfia de la hi.l fnria para fu ed11cació11 de la
humanidad. Ed . ova. rgcntina. 1950. p. 59: El pre1uicio es acepcablc ,..,, .u,
momenro, p11t!s hace feli:.. lmp11lsa a lo.\ pueblas hada 111 cenrm. lm,fortalece en m
tronco, los hace má.\ florecie11res. en .\11 idiosincrasia, má.\ apa.1ianadm, ,\' por In
tamomásfi /ices t11 us 1e11de11cia: yfi11e..

25

�Con u triple ideal, plant a una ociedad ju ta, d mocratJca y
plural. Ju ta y democrática, en el entido que todos u miembro
puedan cubrir us n ce idade bá icas. Plural en cuant que codo ,
in imp rtar el grado di ciplinar, puedan ap rtar algo.
Y e que i bien es cierto, n palabras de ÜYé, que • i lo
problema no son visto de. d la óptica de l paciente y aunado
a e to . e ignoran us propuesta jamá podrán r resu ltos. A í
también la ,·ariedad de cultura hace nece aria la unión de.: e ta .
~ \ . te re ·pecto m nciona la fil·. ofa búlgara Julia Kri kva;
' Ten mos que atrave ar un periodo de revalorización de lo
nacional. Y i no Jo hacemo d una manera inteli ente, uce&lt;l rá
de forma ruda: con ,;olencia. ,~
La mi ma calidez de lo m xicano no constitu\' como tale.,
no queramo imitar a otro abandonando con ello lo que . orno .
La tradición, la costumbre que nos han formado e cierto, no
han ido her dada de otra. cultura in embargo lo qu p rmuca
en la hi toria e la id ncidad qu no hac continuar con una
e encia d la cual caree n e pañole o cuale quiera otro que no
ea propiamente el puebl mexicano.

todo.r 11Jenos a aquel que tmga 11na /ill(1gen ideal de 1irt11d, ded11rida del co1JJpendio
de su siglo)' la s11ficieftfe filosofía como para poder enco11/rar

e11

m, l1lgarcito

determmado del fll1mdo al ,mmdo entero •110 otro. "9

A11nq11e es preciso mmttener la id ntidad t1acio11a/, el rtnlro al 111isv10 tiempo hqy
q11e abrirlo IJJá.r hada lo periferia, allí donde .rr produce el reco11oci111iento del o/ro.
El ideal a cumplir e la unión conjunta de de la tran di. ciplinariedad, i bien empezando desde nuestro contexto pero
también con la apertura d l otro. • to e , impatizand con el
otr y en un sentido global d humanidad.
"... de.r1•i11mlt1das de lo de111ás 'n,imtras d"em1en en el corazó11 las tendmci,lf o las
faroltodes mmco se co11m:t,111 m nolidud prJdico. Por lo la11to 11110 11adó11 pmdr
tener. por 11no parte rb111du de /11 índole fllás mblilJltJ' por otro fall11s gra11du,
consfillfir exceprio,,es, pre.rml,Jr controdicciomsJ l'l1dlacio11t.r q11e .rorprendm, ,,
1

Groot, Ger. A.delante, Comrúdigame. Filo. oj(a en comer ación. Ed. equitur.

E. paña. 200 . p. 2.
8 lbíd. p. 83.

Herder. J. G. Filo ofia de la hfatoria para la educación de la humanidad. Ed.
, l\ . rgMtina. 19 O. pp. 54. 5 .

2 6

287

�Normas de publicación:
1.- El \nuari H111mmita.r r cibe contribuc1one de excelencia
académica ) de iov cigación en lo campo de filosofía, lu. toria texro
bre literatura lingili:tica y cil'ncia aciales.

2.- e recib n trabajo originales e in· clito . e resp ta la e cructura
fundamental de cada contribución o ensay , in embargo e sugiere: a)
marcar lo apartados con ubtitul ; b) en ca o de la utilización de
referenaa. numérica., utilizar el sistema d cimal; c) la cita textuales
deberán manejare con comilla y no con cursiva ; d) toda cita brc,·e
debe mantener. e en el párra donde e produzca la referencia; en el
ca o dt. cita mayores a 4 linea,, deberán colocarse a bando, a un espacio,
in comillas y sin cur i\--a .
3.-To&lt;lo trabajo debe presentars en formato electrónic Word.
La. referencias e consignarán en nota de pie Je página y en su ca o,
también la. fuente,, para facilitar la 1 ctura seguida del texto.
4.- , aceptan en ay , invesugacione. y contribucione con una
extensión miruma de 15 y máxima d 25 cuartilla , en el tipo o fuente
Time . 'e,,. Roman de 12 punto a espacio y medio para el cuerpo del
texto,) de 9 punt s para la referencia. bibliográfica . Queda a crit rio
del onsejo Editorial aprobar colaboracione con caracteri ác cliver a.
a lo aquí e tablec1do.
5.- El con j de cada área de H11111afliltu tendrá en todo momento
el derecho a ometcr a dictamen las cootribucione recibidas para su
publicación} c municará al autor sobre el procedimiento} u re ultado.
6.- La. contribuciones se rectb n por correo electrónico, por e crito
) con copia electr · nica, por ntrega personal, vía meo ajcáa, o scrdcio
po tal
.- Debe anexar e a cada trabajo una referencia breve académicobiográfica del autor, dirección postal } correo electrónico.

H11111rmilas Filosojia e terminó &lt;le imprümr en
el me de septiembre de 2009, en los talle re.
de la imprenta l ruver itaria de la
niversidad Autónoma de ~ ue,;o León.

El tiraje fue de 500 ejemplares.

����</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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