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                  <text>Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Anuario del Centro de Estudios Hu111anísticos

Nún1. 37 Vol. I

Enero-Dicieinbre 2010

Pi{osofta

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I ),rec/or.Jimdador
Dr. Agustín 13a ave I ernández del Valle

1 1c. \llonso lbn d Guura
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1 ehtor r&lt;· ·1~ &gt;n ·;1bk

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f..i . Alfon o Rangd Guerra

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fefe de la .rffció11 dt Filo.refía

L11 Adn.tn.1 1,.pc.1. \lomcm:m ,,

[.t\ ·cuauhtémoc

C ircubrnm \ .i,lmuu u. c1on
1 f11n:,u:t1,i,, m,, r, num.

, l'lll'ru ,l1c1cml,r&lt;· .lrlll I nha dl" puhht,Kro11: 1c; dl' enuu d l 21111
lit· uev1&gt; l..t'.on •., trm~ Jd

R,-.. 1. 1.1 ,111ual, etln.1,l.i ) puhhc.1&lt;.li p11r b l nin:n.1,bd \u1on, ni;,

( cmro ,k I sm,hu Hurn1rust1co Dom1uh , d la publi, .tn&lt;111: B1hlr11tc,-a Lnn· •rsrran.1 RJul
R.mgd I nas. pmnn ('1"&gt; I\', ,\lf,,n,o R,n-:. num. ,IIKKl ur,rte, ,·ni Rcwn:1, \lonrt-rn , u,•,.
l.«&gt;11, 1.-:uco, c.¡ ,,4.1,1 r ·1 ·l. { ' J ·1 ~1 41 •1.
r { 3; f•• 6, , lmp1&lt;. a r,,r. lmpr,·nUI I m
\'t•r 11.tn.1, ( r11d:1d I nrn r. uan 1. n ,- p '•&gt;-l'il, .111. ·1,·, ,la., ele tn Car-,..i, uc\·o ,,.. 111 \k ., ,
I , ·J1:1 lit ll'rm,na M1 d,· 1m¡,r ,1n11• 20 de Jicremlirl' dd &gt;ow 'líra¡l" 5m , ¡,·mpl:trc.
um,:tt•
d rcs~v;¡ de dec lio al w o, ·du I\u del niulo / l11mmatrll owiyaJ,, por I Insutut
u
,lcl Den·d11t ,le uroc: ,~, •• ,, ••Wl.?'N.?IM_, lo:!, dt' f cha lO d..- ,ep1il'll1brc dd 21w,1 • ·urn~ro dr
ccrnticado dd1utud de tu I l'OlllL'flf&lt;lu: 14,'lO'J J i-ch.1 lf J&lt;.· ag, ro ,kl IO, conccJ1do ant
L, &lt;.,1nus1on ( ahíte 1d11ra ,1 1\11,lll.K"lon&lt; 'I'" Rn 1 ta. Ilu,,1rada, d l:i • ecrctaria ,ft, ( ,.,1.J&lt;.•nu
c11 ,n 1 . ,·n tranmc R,~1,1ro de nurc..11u.: el In. muro \kJU ·,no de la Pr,,p1e,bJ lndusm.il:
l.a.s o1pm1r 111c&lt; &lt;.&lt;•nt1:.1udo npR .1&lt;10, en lo:, .nu :uln~ son n pon :tbilubd exdu,1\.1 dt lo
.1111nr,-s. l'r&lt;&gt;luh11fa b reprod1K&lt;.1on rnr.tl •, part:illl, &lt;'O CU.11,¡ui.-r t,,rma o m,-Jiu tld LOnt&lt;!fml
ctf11urul de · 1e num r
lmpr ·so t:11 1 1co.

·¡;"¡" los tl,:n:cho: re t:n~ilo.

( "P~~I

1(11.

e ·th~., m:ul. ml.mx

,amú García

Jeja de la sFrrio11 de L'lm.r
Drn. \Jma ih-rn Rodríguo Pérez
Jefe de la St'Cdo11 di Cmmas Soaak.r
Lic. RJcar&lt;l \'illarreal , rrambidl'

.J~/e. de la secdó11 de Histmia
Profr. Israel Cavazo

iarza

�~- -.....

FONDO

UNtvc:pc;tTARIO

ANUARIO
HUMANITAS 2010

Filosofía

Cuauhtémoc Cantú García
Cocditor

�ÍNDICE

RAFAEL ENRIQUE AcllLI!RA PORTALES, De111orracic1, libertad)'
h.rtado c11 la ftlosefío politicojurídica de Benito SpinoZfl
ZIDANE ZERAOUI, Al Ghazali:

AURORA GEORGINA

la Pnteba del lsla111

9
57

BuS'fos ARELLANo, D011ald Davidro11:

ronoci111imto s-i,1 represe11tacio11es

87

MATILDE lsABEL GARCÍA, bl dese11volvi111iento de la ftlos~fía e&gt;..isten-

aal fll J;fé:x.ico: José Gaos

103

Ro1AND0 Picos BoVIo, Rorory Fo11cault: com'ergmcia.r)' divergm-

cins del smtulo de la ftlosefía
Gum.ERMO NE1.SON

127

GUZMAN

ROBLEDO,

Lo diso!t1ció11 delJ'ºJ' el

smti111ie11to oceánico

149

JORGE PIX.l.EY, ¿T11110 prindpio ,111estrt, 1111h'er.rol

161

GoNZA.Lo RlvERA GuRROLA, La identidad en Ir, ed11cario11. Un
Jlflet'O

rol

GoRGIAS ROMERO GARdA,

171

Mf1rco históni:o )' filosófico del pm.ra-

llJ1e11to de lf''hitehead
CuAlll-ITFMoc ~ GA.RciA, La idea de 11a/11ralez.a

de Chardin

185
e11

Teilhard
215

�RE.SENAS Y COMENTARIOS

CUAUHTÉMOC

CANrú GAAeíA, Et1mt11Jtro de cosmología

]OSÉ filBERTO BENAVIDFS VAzQUEZ,

Fmitió11J'filosojla

Jt.íatilde Isabel Carda Losada
'

235

D EMOCRACIA, LIBERTAD Y EsTADO EN LA FILOSOFÍA
237

POLÍTICO-JURÍDICA DE BENITO SPINOZA
GoRGIAS ROMERO

GMciA, Teología de la liberación _y filosofía del

proceso

240

JosÉ ROBERTO MENDIRICHAGA,

Est11dios de filosofta en el am1a1io

Humanitas

249

José ALBERTO BHNAVIDES VÁZQUEZ,

La jilosefla de la .Jilosofta de

fosé Caos
RoLANoo Picos Bovm,

Rafael Enrique Aguilera Portales*
Facultad de Derecho, Universidad Autónoma de Nuevo León

253

Elpr&lt;!Jeclo polilico de la 1nodemidad

258

Es peligroso de111ostrar con excesim clarid(ld til ho111bre cuanto se purece n un
anit11al, sin q11e al ml.f11JI) tie11tpo se le haga n11a 111enció11 de s11 grandeza. Ta111bien es peligroso pem;itirle 1111a ,,isirí11 demasiado dora de su grnndeza sin la
11oció11 de J'ft mindad. Pero es más peligroso tadatlÍa ~arlo e,¡ lo igr1om11da de
t1111bas cosas. Por ello, es proverho.ro n1ortrarle la.r dos cara.r.
Blaise Pascal, Pe11samin11os.
Introducción
L \S ORIENTA 10 F. co LA QL'E LOS HliM os se enfrentan a la política pueden reducirse a do grandes inclinaciones o paradigmas. Los
· Profesor-investigador de teoría política y juriclica, doctor en filo ofia política y
jurídica por la Urm-er.:1dad de fálaga -E paña-, postgraduado en derecho por
la l' niversidad 1 acional de Educación a Distancia -U1 F..D-- con grado de maestría y primer ciclo de la licenciatura en derecho; es además licenciado en filo ofía,
master en ciencias de la educación por el Instituto de Ciencias de la Educación
de la Universidad de Málaga, profesor y miembro de Los comités académico de
doctorado en Derecho y Ciencia política por el lnstiruto de Invesugaaones Sociales - l1nso-- de la UA L y en eJ Centro de Jnvestigacione.~ en Ciencias, Artes y
Hurnarudatle de Monterrey -CIC1\H:\f-; es miembro de la cátedra Estado de derecho de la Escuela de Graduados en Administración Pública -F.GI\P- del Instituto Tecnológico de Estudios Supeóores de Monterte} -111· M-: es miembro
del Sistema Nacional de Invesagadores del Conacyt, evaluador del PNP y PlFl. de
Conaq'ty de la EP, miembro de la A ociación Española de Filo ofia Moral, Política yJuri&lt;lic.'l, y miembro de la A ociac1ón Española de íencia Política. Sus lineas
de inve tigación se han onentado en los úlnmos años a la ciudadanía, democracia,
teoría política y consntucional. Correo electrónico: agutlera_uanJ@hormail.com

9

�Dr111ormaa, librrtad y list,rdo

eres humanos entiend n la política como una serie de interacciones
orientadas hacia fa cooperación, ba, adas en el intercambio, 1a transacciones v la n gociación para est.ableccr us diferente posicione.
sobre el uso de biene. colectivos y recursos, o por el contrario, la
entienden como una serie de interaccion s conflictiva. basadas en
el antagonismo emre valores e ideología incompatibles respecto al
uso de los bienes y rccur os del ·ístema. Por tanto, no · encontramo ante do enfóques que marcan dos tradicione, de pensamiento
político y jurídico distintas y antagónicas: el paradigma cooperativocompet1t1vo} el paradigma conflictivo de la política. Para el enfoque
coop •ratJvo, el objeti o de la polftica es mantener un orden distributivo tnediante la vía democrático-consen, u.al; para el segundo parac.ligma el objetivo es conseguir } ejercitar el poder institucional.
E. ta do. grandes concepcione. de la política -la cooperativa
y la conA.ictiva- inician con las dos grandes tradiciones de pensamiento moderno pjoo21ano r hobbe iano que configuran en realidad conjuntos compuestos, grandes modelos o teorías políticas
construidas desde enfoque. me1odológtco diferentes. En efecto, a
inicio de la modernidad el pensamiento político occidental e bifurca en dos tradicione divergentes. La primera igue la inspiración
plaróruca del E tac.Jo, justo con la exigencia constante de alcan7ar
una legitimación política del ejerc1ao del poder. E ta tradición utópica política conformada por pensadores como Rou seau, Kant,
Hegel y Iarx se ha extendido hasta nue tro día con representantes
actuaJes como Apel, f Ja bermas, Ra~ 1s y Dworkín. La segunda tradicion político-juríd1ca arranca con Calicle ) Trasímaco -movimiento . ofista-, } se sitúa en pensadorc. modernos como faquiav, lo,
Grocio, Puffendorf, J\ fontesquicu y Adam Smirh, ha ta los repreentanre conternporán os como KeJ en, chmitt v ozick.
En prinap10, po&lt;lemos entender la política co~o el e pacio público' de aparición de la libertad política, el ámbito pri,i..legiado y

Refnel bmque Ag111/era

decisirn que determina nuestra x:iscencia colectiva y personal. La
polittca e una necesidad ineludible para la ,..¡da. humana, tan~o indhidual como social, puesto que el hombre no es autosufic1ente,
sino que su exi tencia depende de otros, y el cuidado de la esfera
pública debe concernir a todos, sin el cual la conv-ivencia y desarrollo ería impo ible. En este entido, la política e, tá conformada
por un conjunto de relaciones e int racciones de poder a través de
la cuale se decide cómo e producen di tribuyen y consumen lo,
biene materiales y imbólico re ultante d la cooperación social.
Las actividades de búsqueda de coosen o y promoción de confianza
mediante la comunicación on componente' esenciales de la política. E ta actividad dialógica es una característica e. enciaJ de los isternas democrático . •l debate y la institucionalización de la di cusión
con ·áruyen el eje centraJ de toda política democrática. La técnica
del discurso ~rítico fue desarrollada por los griego para la práctica del gobierno de las ciudades-E 'ta&lt;lo, pero hasta la fecha igue
siendo la mejor técnica política por excelencia. La política es producto de la deliberación pública,2 donde todo lo actores políticos
-políticos profesionales, medios &lt;le comunicación, organizaciones
v ciudadanos- entablan interacciones y relaciones recíprocas entre
· í, y donde el debate &lt;le ideas igu siendo un referente fundamental
para la creación de un espacio público. Por tanto, la diversidad, el
pluralismo y la tolerancia son consustanciale e imprescindibles a
la ,ida democrática. La política como actividad social e tá hecha
de palabras. La argumentación e e encial para todas las etapas del
proceso &lt;l formulación de políticas públicas , ocial s.

político, _9uizá no corno carencia., sino como nea t 1-rreductlble singularidad que
nos rcmue al concepto de akn'hera política utilizado por Anstóteles en su Políhra,

cuando abonla la falta de regularidad } precisión de lo saberes -episte,11e-- que
se ocupan de cuestiones prácticas como la filosofía moral, política }' jurídica. T'id.
1J. Nus ·bawn, fj/ r11/li1v de lt1 h11111n11ulod. Una dejmsa r/á.fica de la refór1110 de la ed"radó11
liberal, Barcelona, Andrés BeUo, 2003.
2 \'ease para ampliar y profundizar obre csrn. temática Rafad Agwlera Portales.,
"Gudacl.anía, democracia y oaedad civtl en la teoria política contemporánea" en
hcdd1 Mariñez (ed.), Cie,,a,1 polífih1 e11 la art11alidad, .México, Limusa, 2009, págs. r&lt;,"; Rafael Enriyue Agwlera Portales, Twia política_rj111idica amfcf!,Portima, México,
Porrúa (Problemas actuale ), 2008; Rafael Enri9ue Agwlern Portales, J ~, rl1ldada11ía
J In pnrtinpació11 politua fil el f:.stado demomihro de derecho, Mé..x.ico, Porrúa, 201!1.

10

11

1

Agap1to .\faesrre. J ~lfsmff(ra de la pof;tica México, C'..emro Je Estudio de Política
Comparada, 2000, pág. 1 3. En esre trab,1jo se aborda la falta de exactitud de lo

�De111fJcrada, libtrlad ¡ L,tad{J

Rigr1el E11riqHe Ag111/era

En la actualidad asi~timos a un debilitamiento del civismo, lamoralidad pública) lo vínculo polfoco,. r~st fuerte d terioro institu-

La tolerancia e una de la virtudes cardinale m1pr _cindibJe )
consustanciale a la democracia. El respeto a cualquier opinión ajena o visión ideológica, la igualdad de creencia y la asunción o condcción de que nadie po·ee una verdad ab oluta son el fundamento
J la apertura de toda per ona tolerante. na ociedad democrática
, plural descansa sobr la diver idad de opiniones, crn~tumbres y
forma· de vida. El artículo 18 de la Declaradón 111Ji1 ersrtl de las derechos
b111nanos del 10 de diciembre d 1948 señala: ''Toda pcr ona rjene &lt;lerecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; e te
Jerecbo incluye la libertad d cambiar de religión o de creencia, así
como la Libertad de manife tar u religión o su creencia individual y
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia". 4
El E tado democrático ) ocia! de derecho es un proce o de conquisca histórica de lo derecho · fundamentale expre ado a través
de reivindicaciones, lucha políticas, di 1dencia colectiva o de formas de resistencia al poder establecido. La historia europea de los
derechos fundam ntales por ejemplo, pu de ent nderse como un
proceso de aprendizaje colectivo de este tipo, interrumpido por derrotas y conqui ta . En esta línea, hoy día la tolerancia aparece como
un.a demanda política, una virtud ética y un principio con titucional
enormemente relevante y significativo para el E tado democrático
de der cho. La tolerancia configura como una , irtud pública por
excelencia del istema democrático constirucional. 5
obre todo,
allí donde no solo pu de estar amenazada la libera&lt;l de xpresión
opinión y el plurali mo político e ideológico, ino incluso la vida
de la personas a propósito de su ere ncia , costumbre o mo&lt;lo.
de vida· sea, en el eno d una sociedad que no olo la dcspre-

cional proviene del descrédito de nuestra esfera púbLica. Por tanto,
una reconstrucción de dicha esfera prov1en de forma necc aria e
ineludible de lar ruperación de una ciudadanía politica basada en
d ejercicio de la , irtude públicas. 3 La ciudadanía es un logro ético
que depende de la \'oluntad de cada cual, pero también e, cierto
que la ciudadanía reyuicre de una buena educación política y democrática y de un cierto orden mínimo social que ayude a atisbar.la.
La práctica de la virtud cívica requiere de uno, mínimo presupue
ros democráticos --educación, institucionali&lt;lad cultura política y
con ·tirucional.
La' ·ociedades occidentales están rrremecliablemente abocadas
a el gir entr la tolerancia y la barbarie. Por un lado, la tolerancia
ha abandonado su antigun condición humani ta, paternalista )
bieruntenciona&lt;la para pasar a convertir e en un imperativo a:xiológico ineludfüle ~ urgente de convivencia en los nuevos e tado
multiculturales, democráticos y plurales. Por otro lado, la barbarie
se ha aproximado de man ra inquierant a nue, tro presente hasta
constituir una amena%a real que ya no vendría del extenor, sin del
efectivo cumpluniento de lo peor de nosotros mismos. l ,a amenaza,
por tanto, no e ·tá fuera &lt;le nosotros sino en nosotro mismo . La
principal amenaza de la oc1edadc democrática, contemporáneas
pron ne de un proceso de desintegración r fragmentación moral,
,ocial y política.

;¡ La esfera públic:i c:stá fuertemente &lt;letenorada debido a la prácticas hi-tóncas
de nepotismo, clicmelismo, f:n-ormsrno, prebendas, regre. 1om:s amoritarias v corruptelas. Este fuerte deterioro de fa esfera publica no, conduce: a un aumen~o de
la desigualdad social. t¡uc contnbuyt: a un gra e dcticic de integración ciudadana
que _soai,·a a su v_ez la le_gituuidad r legitimación social del s1srerna repn.:sentam-o.
La tucrte esu,rnftcación o pnb.rizaaún social impacta de forma dtrect.a la cri.is
d" confianza~· k:p;itimación social de nut:st.ras in IJtuciont:s políticas. En grandes
s_cc1ores de la población t:xisrc una gran desconfianza hacia sus instirucionc. pohucas, ) por ou-a parte. se de conoce la importancia \ relevancia dt: las mi mas.
f ui. Rafael Eruiquc \gudera Ponales (coord.), I ~, de~11ocr11ru1 ,11 d ¡-._stado ro11sti1t1dflna/, \Jéxíco. Pomía. ::!f.Nt9.

12

1

1

Los artículos

r 19 del

Pacto 111/ernmio11al dt derechos ál'iles_)'polítiros, - ue\'a Cork,
16 de diciembre de 19'J6. Véanse los artículos 9 y IO del Crmv,mio de Ro111,1. lndu o
la enod1ca PaCt'/11 i11 tenis, del 11 de abril &lt;le 1963.
F.n este:: encido, expresa Habcrma : "El Esta&lt;lo democrático &lt;le derecho apareL8

ce en su coniunto no como una construcción acabada, sino corno una empresa
acc1demada., irntante, encaminada a , tablecer o conservar, renovar ampliar un
orderuuruc::nto jurídico lt:gíomo c!O c1rcm1stancia.s cambia.mes". tjr. J. Habermas,
foctmdad)' 1•0/itleZJ Madrid, Trona. 1998, pág. 203.

13

�Dt'111omlfit1, lihrrt,,d)' b.rtudo

Rafael Hnnque At,J1i!em

cia por er diferentes, sino que las per. i.gue por peligrosas.

sí sur-

gió esta \'lrt"ud en medio de pasad.'lS guerras d religión y reaparece
todavía hoy, aunque bajo orros rasgos, en la. llamadas ociedade.
multicuJturales. En primera in tancia podemos encender Ja tolerancia como , irtud ético-policica basada en el respeto a toda creencia,
idea u opinión ajena o diferente, pero desgraciadamente, corremo.
el riesgo de quienes no están dispuestos a respetar el valor de la vida
humana o el principio de libertad; en este entido como decía \'olta.ire, no podemo set tolerantes con lo intolerantes. La tolerancia
como principio normativo se fundamenta en la concepción de gue
no exj te una única verdad ab oluta que ~ea capaz de prevalecer sobre e1 resto de la creencias, salvo el valor a la vida y a la libertad de
pensamiento y creencias. Esta dimen 1ón epistemológica y moral dt
la tolerancia reAej:i una decidida oposición a toda forma extrema de
reJativismo ético, juri&lt;lico y cultural mu) ex:rendida actualmente por
posiciones ideológicas postmodemas contemporáneas.
El plurali mo político e jdeológico constituye el sustrato bá ico ,
fundamental de nuestras democracia constitucionales 6 construida~
} erigida obre la tradición lfüeral-democráhca. En consecuencia
nuestra. &lt;lemocracias d ben -fundamentar. e en el disenso, la diferencia y la oposición legítima e institucional siempre desd la adhesión
c?rnún a ~iertos valore constitucionales c¡ue marcan fa reglas núrumas de ¡ucgo democrático. La tolerancia exige un re peto a e o
,Talares fundamentales mientras que el pluralismo los defiende, porque a_fir~1~ que la diversidad y el di enso on valore gue enriquecen
a lo mrunduos r a las sociedades. Cn sociedades de fuerte tradición
autocrática y aurontaru1 el desafio con i. te en avanzar hacia un mayor pluralismo político e ideológico deseable desde l r peto a e,to,
valores comunes de con Tivencia democrática \' constitucional.
I ,a toJerancia es concebida como una ",;tud politi ca, moral y
epistemológica, pero es obre todo una , irtud imprescindible, melu&lt;lible y necesa11a para los ciudadano y las instituciones políticas 9ue queremo avanzar hacia la consolidación fortalecimiento

de una democracia participativa y republicana.~ La tolerancia 8 para
la tradición del liberalismo político ha ido considerada de_de una
concepción negativa de libertad como no intromisión en la creencias, opiniones o visión ideológica del otro, como sinónimo de indiferencia, conformismo y apatía. En sta linea, podemos di tinguir
do modelos d tolerancia.: la activa y la pasi\'a. La tolerancia PC1Jira
es la virtud de los pragmáticos, mientras la tolera11cia actfra consiste
en una acritud positiva, activa r deliberada que nos permite ejercer
el derecho a expresar y predi.car nuestras opiniones, conv1cc10nes r
creencias, así como practicar costumbres y discrepar con otros que
no nos parezcan.

La filosofía política y jurídica en Spinoza
En muchos sentido,, Spinoza ha ido considerado autor maldito

r marginal, oscurecido

por su reputación de filósofo: un pensador
mal conocido y poco reconocido n su faceta filosófica, política y

'' Gio,"anru artoñ, La J(lae.dad 1mi/tiltmca. Phm1/is1110, 11111/tk11ft11rali11110 _y e:..1ra,gero.r,
Madrid. Tauros. 2001; G. Pece -Barba, Los 1~1lore.r s11¡,eriores Ma&lt;li-id, 'lecnos. ¡9¡w_

- ah-ador Giner considera la tolerancia más allá de su aspecto üttl como con duela benéfica para una convivencia civilizada y la propone como una dimensión
e encía) de la concepc1ón republic-ana de la esfera publica. f 'étise Salva&lt;lor Giner,
''Verdad, tolerancia } virtud republicana" en Manuel Cruz, Toltra11cia o harbmie,
Barcelona, Gedi a. 19'&gt;8, págs. 119-140; alvador Giner. 'Las razones del republicanismo", en C/ave.r de la mzf11 prácllca, num. 79, 19'&gt;8; Salvador Giner, C.arm sobre la
democracia, Barcelona, Ariel 1996.
8 Numerosos autores como Edward Said, John Berger }' Giorgjo gambe□ han
afirmado que ésta es la gran problernácica. del siglo XX. La Organización de las
1 aC1ones Unidas
el Consejo de Europa declararon a 1995 como el A,io de la
foleroncia, reconociendo a la intolerancia como uno de lo problemas más graves
que tenemos qué resolver a colllJenzos del siglo ~.,,_l. E."'Óste un gran con'-eo o
---t, F.SCO, 1995; onferencia europea de mirustros de educación. 19&lt;&gt;4; Conejo
de Europa, 198&lt;J y 199&gt;- para reconocer el papd decis1vo que tiene la educauón
anee los problemas que existen de raosmo, etnocemrismo, nacionalismo y xenofobia. A este respecto, se entiende la educación como el 10strumeato preciso y
eficaz para combatir este upo de actirudes cada vez más manifiestas. La Derk1raaó11 de la wVf'.JCO sobre la raza)' /ospr911iao.r mna4r-1981-est1blece en el artículo
1que: "Todos los seres humanos pertenecen a la mi ma especie y llenen el mismo
Otlgen. acen jguales en dignidad y derechos y todos forman parte integrante de
la huma.nídad".

14

15

r

r

�De111nrrado. libertady Estado

jurídica. En alguna. ocasjones ha sido tachado &lt;le simple egwdor
de Thoma J Iobbes, otras de predecesor de Rousseau y del ideal democrático. 9 Pero en oposición a esta opinión generalizada debemos
afirmar que , pinaza fue un filósofo rebelde, apasionado y amante
&lt;le la razón, &lt;lefen ·or radical de la libertad de pensamiento, conciencia ) expresión, propulsor de las liberta.de inclividuales que marcaron el inicio a la modernidad política y jurídica. Y podemos atirmar
que la reflexión lmjilosóftca que realiza , obre la tolerancia tiene plena
actualidad, ob1·e todo en un momento de encrucijada, tran ición y
cambio político democrático.

En oposición aJ fanatismo religioso de distinto signo -judío,
católico, calvinista, luterano--, imperante en su época en toda Europa., pinoza defendió la libertad de expresión y opinión a pesar
de numerosa persecuciones per onales que tuvo que padecer. La
liberLa&lt;l de expresión y opinión no solo no con tituyen un peligro
ni un inconveniente para la paz civil, sino una condición ineludible,
necesaria y vital para la implantar una verdadera democracia. La
libertade públicas y lo derechos fundamentale &lt;le arrollan la cohesión, la paz la armonía ocia.!, el libre desarrollo de los pueblo )
permiten el establecinúento del Estado democrático. La democracia
es aquel sistema que implementa a través de las leyes un sjstema de
comunicaaón entre los indiv-i&lt;luos, de tal forma que permite que la
lib rtad y la igualdad avancen hacia la bú, queda dd interé, público
comun. ·u Tratado teol~efro-político y TrotadfJ político constituyen verdadero, manifiesto. en defen::;a de las libertades pública , los derecho
fundameotale y la democracia. Por consigwente, nos ncontramos
ante uno de los primeros detensores radicales d l sistema democrático a inicio de la modernidad.

r

El Estado no tiene por 6n transformar a lo hombres de seres racionales en anímales o autómatas, sino hacer que los ciudadano

de arr llcn en seguridad u cuerpo ) su e píritu, que hagan libre
q Maria José \'illaverde. ··Spmoza, Rousseau: dos cuncepcione &lt;le democracia",
ea Rctisla dt 13.studioJ Polítrcos, núm. l 16, abnl-junio 2002, págs. 85-tff'.

16

Refael Enriq11e Ag,tikra
mente uso de su razón, no se profesen odio, furia y astucia, Y □ o
se miren injustamente con ojos celosos. El fin del Estado es, pues,

verdaderamente la libcrt.ad_lº

pinoza es un Jibrepen ador racionalista, heterodoxo 5 disidente
ante las idea , prejtúc1os y convenciones de su época. o pensador
profundamente moderno que se debate entre un mundo mediev~
teocénu-ico de inspiración judeo-cri tiana y un incipiente mundo laico, libre y secularizado que stá dando sus inicios. pinoza e un
filó ofo que e e fuerza por construir una nueva vi ión del mundo
fundada sobre la razón, la libertad religiosa y política.
Benito Spinoza (1632- l 677) tuvo padres judíos sefarditas 11 oriundos de España y Portugal que se habían exiliado en Holanda para
fr(lfad(I teológico-político, ~fadnd, Alianza hditorial, 1986, pág. 211. ~
l::.stado debe posibilitar el libre desarrollo de los indwiduo ta.oto a ruvel mateoal
como espiritual, es decir, el des arrollo físico psíquico está.a interrelacmoados
vincuL'ldos, no como 1a tradición cristianD-'placónica ha tratado de separarlos en
su v1s1ón antropológica de que el cuerpo es la prisión del alma. El fin del Estado
consiste en la plena realización de la$ libertade y derecho fundamentales; el fin
del Estado consiste en implementar el constitucionalismo democrático.
11 Lo sejórdies o sefardittJJ son los judíos que habitaron la península ibéri~, en
especial sus de cendientes después de la ex-pul ióo de t492 hasta la actualidad.
Las comunidades sefardíes más unportante estuvieron en Constaoonopla y Jerusalén. En Israel viven en la actualidad un gran número de sefarditas. El judeoespañul o sefardí es la lengua materna de los sefardíes o sefaradíes -la palabra
Yrene de Sejarad, el nombre hebreo para España-, judíos españoles y sus descendientes. Como todo el mundo abe, el año de 1492 es eéiruado no solo por el
gran descubrimiento del ue,To Mundo y la elaboración de la primera gramática
de la lengua castellana, sino también por d acto anuselillta de los Reves católicos:
la expulsión de España de los judíos no conversos al cri. tianismo. Estos judíos
desterrados fueron acogido. principalmente por tres país : un pais cristiano,
Ponugat, y dos paí e 1 lánucos, farruecos } Turquía. Pero en 1497 la Corona
portuguesa decretó "o bauasmo o expulsión". siguiendo el ejemplo de España.
Muchos de estos judío español-lUS1tanos se trasladaron a Inglaterra, Boherru.a,
algunos estados italianos v obre todo a los Países Bajos. \ con la expansión de
la coloruzación, aJgunos ~efard.íes llegaron mcluso al uevo Mundo. Así es que
hasta ho~ los ~efardies se dispersan por todo el mundo; su distobución geográfica
abarca cuatro conanentes: Europa, Africa, As1a} América.
10 B. •pinoza,

y

17

r

�De111ocmaa. Jihertod_¡· Est,ulo

eludfr la per, ecución religiosa de la anta Inquisición e. pañola iniciada por _lo Reyes católicos, I abel y Fernando. uestro pensador
nació en Amsrer&lt;lam, en una próspera r floreciente comunidad juc.lia
-ghetto--. in duda, su vida personal estuvo marcada por la expulsión, la censura .} el exilio. Los judío le expulsaron de la sinagoga judía juntu con su amigo, el famo o pintor Rembrandt en 1656.
Igualmente., las iglesias cristianas le condenaron y expulsaron. ➔ue
sospechoso anre todos, lo cual le llevó a iv:ir su e'Xilio en soledad.
Una soledad impuesta que acabaría años más tarde deseando v di frutando por la oportunidad gue le brindaba para su dedicación al
estudio } la inv stigación. Sin duda, podemo afirmar qu vi,·ió en
el país más abierto y liberal de Europa, refugio de librepensadore
de la época, aunque esto no impidió su marginación ocial. Fue un
sabio au. tero, frugal y despreciador de cargo, y honore , rechazó la
oferta de ser profesor en la prestigiosa universidad alemana de f Ieiddberg, pero dedicó su vida al oficio humilde de tallador minucioso
de lentes. e relacionó con pensadores calificado en la época de herejes, perseguidos y descarriados por la ortodoxia imperante. Murió
demasiado joven, pero ello no le impidió pensar con profundidad )
radicalidad , obre el hombre, su libertad y su organización política.
,\unque vio la luz en Ámsterdam [...J, Benito Espinosa era oriundo

de .Espinosa e.le lrn Monteros [... ¡. El djsfraz 9ue se le ha echado

Refael Emu¡11e Ag11ilero
Spinoza, gue hablaba mejor el español gue el holandés, mostró siempre un interés inu itado por lo textos ibérico castellanos y hebreos
efarditas gue formaban parte de su tradición familiar, histórica y
cultural. Entre lo, libros de su biblioteca per onal se encontraban
autore que conocía muy bien, como Luis de Góngora, 1.iguel de
Quevedo, ligue! de Cervante., Baltasar Gracián y uno de u autores preferidos: el judío cordobé faimónides, del cual había estudiado minuciosamente la cábala, sus escritos filosóficos. pinaza
bebió intensamente en la. fuentes del judaísmo hi pano de faimónides, Abrabam Ibn Ezra, elomó lbn Gabiron -Avicebrón- y
León Hebreo, grande pensadores de la filosofía medieval y renacentista hebraico-española. in duda, Spinoza fu un gran amante
de b literatura floreciente del Siglo de Oro español marcada por la
influencia del estoicismo hispano y por los valores de la Compañía
de Jesús de an Ignacio de Loyola.

Fundamentos y presupuestos antropológicos del Estado
El siglo XI 11 _f11e el sigllí de la.r 111alm1áiiras, el XI 'lll el de las ciemiasJí.ricas,
e/XIX el de la biología. T11estro siglo)&lt;..,;,;_ es el siglo del llliedo. Se me dirá q11e
el 11Jiedo 110 es 11ntJ riemia. Pero ... si bten en sí 1msl1/o no puede considerarse
1111r1 cienci.a,

"º bqy duda de que si11 embargo es 1111t1 témica.

Albert Camu , C.artas a 11t1 amigo alemán.

uspensión de la "E" inicial, sustttu-

obre su preclaro nombre -

aón de la "s'' por la "z" ,. hasta ese Baruch, hebreo de Beruto-- no

Sal ·adur ~fadariaga, « •.studio intro&lt;luctono y preltmmar". en Spínoza. lflrrespondma,1, Alianza Eduooal, 1988, pág. 26.

La perspectiva antropológica es importante en la medida que nos
ayuda a fundamentar la teoría del Estado y la teoría política de Hobbe. y Sp.inoza. Toda teoría del Estado cien un correlato anterior
9ue la presupone en la teoría antropológica. El realismo político
nace frente a la convicoón maquiavélica de la "necesidad del mal",
es decir, la política debe ejecutar la tarea de contención de la negatividad humana, no puede obrar sino siguiendo la, leye con la, que
tal negatividad se presenta en el mundo sin Lograr eliminar ese mal
del que ta política misma es invadida y nutrida. El problema del pesimi mo antropológico es entendido no en entido ontológico, sino
como insuficiencia de la voluntad y la razon. En este entido, se pone

18

19

parece haberse debido a iruoativa suyas, sino al celo de los eruditos
que en toda partes han procurado de luspanizar a los prohombres

que llevaban u nombre con garbo de Casnlla. Su familia, que siempre se tla como portuguesa, era española· t.an española, que lo hizo

educar en la escuela judeo-española de Ámsrerdam, cuyo vehículo
de la enseñanza era el español u lengua. y su biblioteca españolas
era.n_ 12
12

�De111omma. lihert,ul ) Estado

de manifiesto la relación o vinculación directa entre el problema
de la decadencia de un si. tema político T el problema &lt;le la falta de conocimiento &lt;le sus causas -conocimiento inadecuado--.
El pesimismo antropológico de pinaza e funda en una atenta
obsenación y valoración de la expenencia históricas de la ,·ida
concreta/' a menudo fundadas en la fuerza, eJ fraude, la mentira
J la violencia, experiencia que nos conducen a una critica política
radical no morali ra.
Al dedicarme

a

la polínca no me he propuesto nada nuevo e im-

pensado, &lt;;ino solo demo trar con argumentos ciertos e irrefutables,
esto es. deducir a partir de la misma condición &lt;le la naruraleza hu
mana los principios yue se acuerdan perfectamente en la práctica:

y para prnceder en e. ta indagación científica con la misma libenaJ
de espíritu con la que olemos aplicarno a la matematica, me he
propuesto nuevamente no reir ni llorar por las acciones humana.

) ni siquiera dete. tarlas, sino romprmderla.t por e o he considerado
las pasiones humana. como el amor, el odio, fa ira, la envidia, la
vanaglona, la misericordia y todos los demás entimientos n como

~foel E11nq11e ,4.g,n/em

bien

~

má inclinados a la venganza gue al perdón [...]. La razón es

capaz eguramente de reprimir eficazmente r moderar la.s pas10nes,
pero hemo visto también &lt;-lue el camino indicado por la razón es
por lo menos arduo. 1-1
En la antropología filo ófica de pinoza no ha} sitio para el alma
inmortal. El alma e cuerpo que obra de forma múltiple ) diversa.
El ,1ejo dualismo platónico se convierte en complementariedad. El
er humano no e un ser dual, sin una unidad ps1co. omática: "Alimentar el cuerpo es alimentar el alma". o hay salvación con 1a.
muerte, porque la liberación no puede ocurrir allí, en un itio que
no tiene lugar y que no existe. ''El hombre libre en ninguna cosa
piensa menos que en la muerte, y su sabiduría no es una meditación
de la muerte, sino de u vida". El constante r permanente miedo a
la muerte en fecto ' imp~de a lo hombres saborear y disfrutar de la
vida: "El temor e sin remedio para lo necios, ma para lo sabios la
razón 9111ta todo temor; en cambio, los ignorantes encuentran gran
eguridad en u de e peración [.. .]. i queréis estar libre, de temor,
pensad que todo es de temer". 15
)

,·icio,, sino como propiedades &lt;le la naturaleza humana a ella per-

Así, no es la sana razón quien determina pata cada uno el dered10

tinentes, como son pertinentes a la naturaleza de las atmósfera el

natural, sino la exrensión de u poder y la fuerza de us apetitos, o

calor, el frío, la t mpestaL~ el trueno) cosas sunilares., las cualc , aún

mejor, de us necesidades. Todo lo hombres, en efecto, no esr.an

siendo desYenturado , on no obstante nece arios y son efecto &lt;lt:

determinad s por la naturaleza a obrar según la leyes de la razón;

causas determinadas a través de las cuales procuramos entender
la naturaleza

f... J.

todos, por el contrario, nacen en la ignorancia completa de todas

En efecto, es cierto gue lo hombres están ne-

las cosa , y por buena educación que reciban, pasan gran parte de

cesariamente ujetos a las pasiones y están hechos de modo tal de

su vida ante.s de poder conocer la verdadera manera de \ i, ir y de

compadecer a aquéllos que están mal y envidiar a aquéllos que están

adqmrir el hábito de la virrud. Están, no ob tante, obligado a vivir

y conservarse en cuanto de ello depende, y esto conformándose

13

Cario Alriru," pmoza lector de ~faqw.avelo'", eo Tafóbnm de la whern11ía: \ft,.
q11im't'/o. Hohhes, Spmozo )' o/ros n10den111s, Bueuo tu.res. El uenco de Plata, 2005.
págs. 119-146~ Robcno 1\.ramayo .,. J.L Villacañas (comps.), l 11 hemJOU de Jlt1ql(1c1·
11e/o: 111odrroidad , mh1111t1d lÍl' pot!rr. Mé..xico. F('f , 1m; véase para ampliar el traba¡o
Rafad Enrique Aguilera Portales, "Origen. evolucmn y con:ámción del princ1p10
de tolerancia en d Estado consmuciona.l'", en Aguilera Porrales. Trorít1 política... ,,p.
cit., p~g:;. 161 lll6.

20

a los olos in tintos del apetito, puesto que la naturaleza no les ha
dado guía de otra e pecie y le. ha negado el medio de ivír confor-

11 Baruch. pmoza,
1'

Tra/01l0 polítiro, Madrid, Tt:cno , 1&lt;&gt;67, págs. -l-5.
Baruch ptnoza, F.ti,a dt1110.rlrada Sif.tÍ11 el ordm geomé/Tico, ~ léxico, 1n :, 19~~. pág. 22"7.

21

�Dw,o,mci✓,,

libertadJ h.rffldo

me a la aoa r~ón,} consiguientemente no e tán má obligados a
\'lvir según la. leves de roda la raza fehna. 16

1:ho~~as Hobbe. (1588-16 7 9) nació en Inglaterra en un momento
lustorJco sumamcme inestable r frágiJ con unas circunstancias especiales. ~a a~mada invencible de Felipe ll, re) de España, que ocupaba media Europa \ toda mérica en el siglo 1."\11, e acercaba a
las ca tas de Gran Breta11.a para invadir sus 1sJas. En u autobiografía cuenta que u madre alumbró dos gemelos: el tniedo y el.
Esta anécdota expresa de forma impl cuan obse ionado estuvo
durante toda u Yida por la mseguridad y el temor ante los avatare:
político _de la l?glaterra lJUe le tocó vivir: luchas religiosa, r ciYiles,
la rebelmn de Cromwell, la insurrección de Irfanda r Escocia ,. fa
persecuci~n de los católico&lt;;.•\ Hobbes le afectó pra"ftmdame~t~ la
~erra ci\i.1 ~I~ Inglaterra debido a la revolución puritana -1642-.
fu\~O que xtliar &lt;: en han.cia como refugiado político, re idiendo en
Pans &lt;luranre once años. u obra intentó establecer la bases de un
poder político gu tuviera el respaJclo y la aprobación de todos. Lo
(.]Ut' más ~emia era el cao · y el de ·ordc:n, ) pensó gue la amenaza &lt;le
la anarguia era peor que la □ ranía. En este senlido, no dudó en acr1~car la libertad a ca°:bio de_ mayor seguridad. Tenerno gue poner
fin_ al ~esorden y a la rnsegundad mediante un pacto social --pactt,111
sor,eldtu-- gue ceda nuestra, libertades a una autoridad estatal con
uficient poder para garantizar d orden) la paz. La única finalidad
e a~egurar el orden y la ju tjci.'l cstatal. 1
El IUlcdo le acompañó en su nactmicnto, \ el miedo va a , er su
c~mpa~ero rnserarable que inspu-e toda su tc~)rÍa poli-uca v jurídica.
E -~e miedo nos puede ayudar a explicar y comprender la ~on tan te
ms1stenc1a en el establecimiento Je la paz, el orden y la eguridad en
L

16

Baruch pino7a, lmkulotf/J/qe,iro-polítiro. .\Iadricl, Alianza hlitonal 1986 p· l6•J
El
.
,
, ag. -·
· ~ensarmento polinco y 1urídico Je Thomas I Iobbes expresa claramente la
crcaC11
lJUe Jara· pa ,, a la e
· · del E, sradn
lib
al &gt;n dd 1,sta&lt;lo moderno
.
., ' una formula
.
,
reac1on
er de der~cho. l!n la _torm~J~ ¡undica t111dontt1s. 11011 l'etYlas frmt fe.gerti poJemos
apreciar el ongcn r conl-lguraaon del í•.stadu legtslati,·o Jd Juecho moderno,
pero
no
·.
,
/, el origen
. . Jd Estado constitucional de derecho. Thomas Hobbe,s, ¡ .t/J/{J
ta11, 0 '(l t1Ja/en,1,jorw,1_r ¡,odtr de 1111,1 re/)IÍb/ica edesr,í.rtim y,-¡,,,✓, México, FCh, l94u.
11

22

Rojael E11ritpfe Ag11ilera

u pen amiento político. El apetito natural -decía Hobbes- empuja al h mbre hacia un afán desmedido de dominio y honor, hacia
una lucha y superación del prójimo, pero el limite d este ap tito insaciable es el mi do a la muerte -timor niottú-, un trance d loro o
y upremo que pone en tortura la vida entera. Curiosamente, llobbe murió de una apoplejía a los noventa y u.n años, comentando a
su médico que moría contento porque al 6n encontraba un hueco
por donde escapar de este mundo.
'e uele decir que el hombre no e social por naturaleza, , egún
Hobbes, sino por necesidad d supervivencia, pero convendría aclarar más bien que el hombre es asocial en el estado de naturaleza.
Y má que asociarse tiene gue oportarse mutuamente. De todo
esto surg una v1sión negativa, peyorativa y pesimista del hombre
en Hobbe . El hombre es un egoísta universal y ma.~imizador con
un apetito ilimitado e in aciabl de poder, gloria, riqueza y placet
flobbes utilizó la metáfora ele Plauto: homo ho1J/i11i lupm, el hombre
e un lobo para el hombre.
Hobbe negaba la concepción antropológica ari totélica de gue
existan fines últimos como e1 bien , upremo o la fi !Jcidad. La felicidad del hombre se basa en el goce permanente y la obtención de
deseos, lo cual lo convierte en un eterno insatisfecho incapaz de
alir de esta rueda de deseos. 1acpherson ha caracterizado a Hobbe como el exponente principal del i11divM11&lt;1Íis!l10 posesivo o negati!'o
-"rná.~o beneficio para mi a expen a de los demás"-, frente
a otro tipo de individualismo lib ral que estaría abierto a los demás
Y conciliaría el desarrollo de las libertade -i11divid11alismo cooperati1·0-. E te individuali mo absoluto va a ser el fundamento del futuro
liberalismo económico y político en toda la tradición político-jurídica occideotal.' 8
En la actualidad sabemo gue el hombre es el animaJ má poderoso y p ligro o d 1 reino animal por su enorme capacidad de
depredación y destrucción medioambiental. En e. te sentido, para
18

Hobbes, op. cit.; C.B. ~Iacpherson, L, /enria políflr,1 del ituli1id11alis1110 pomiro: de
Hob/,es aLorke, Barcelona, Pomanella, 1970; A1fon ·o Ruiz ;\f1gucl, "La teoría política del optimt mo obsesivo: C.B. Macpher on" en Agu~tín quella, Filosqia dd dererho_1• den1ocraaa en Iberoomérica, Revista~ Ciennas Soriale.,, núm. 34-\5, págs. 186-214.

23

�De111otrar1tJ, libertad y Lstado

R.efael b11ru¡11e A 11iler&lt;1

Hobbes el hombre constituye un peligro para el hombre, por lo
que todo semejante con tituye un enemigo potencial Liobbes piensa que el hombre es un ser más pasional que racional l 9ue se guía
fundamentalmente por la ten&lt;l ncia de atisface1· sus instintos. Esta
visión antropológica negativa la fundamenta en un análisis mecanicista de las motivaciones humana,, según la cual existen tres fuerza.~
gue dominan a los hombres:

Estado. in duda, el Estado ha xiscido siempr y exi tía al menos
cuando Hobbes, pinoza o Rou eau concibieron la idea de contrato?' El pacto social es una e pecie de acuerdo de todos los hombres
gue permiten otorgar y ceder los derechos narnrales individuale. a
una autoridad superior, el Le1-iatá11, el cual garantiza la paz y tiene la
fuerza para imponer el orden. El Estado es el Leviatán, una especie
de Dios !/10,ta/, detentador de todo poder, dictador y ejecutor de leyes
y garante de lo mismo, , que a, egura el orden, la paz y la justicia
estatal. FJ Estado e crea como un producto artificial de convención
entre los hombre y la autoridad, por esa razón, para Hobbes, el
Estado va a estar representado por su más alta figura, que va a ser
el rey o monarca.
El estado de naturaleza -stat11s tJah1ralis- es un estado de violencia y guerra permanente de todos contra todos, be/'11111 ommi,11,
rot1tra 011mes. 2LUn e tado de inseguridad total, carente de todo orden
político y jurídico. En tal estado de naturaleza los individuos no
dudan en ceder sus libertades y derecho naturales a cambio de mayor ·eguridad y paz, por lo que realizan por interés un pacto social
-paclt1111 societatú-. in duda, en la concepción de derecho natural
es donde pino2a resulta ser más deudor de Hobbes; ambos pensadores reducen el derecho natural a fuerza. En cambio el pacto
social spinozista, la transferencia de derechos del individuo a la colectividad garantiza la igualdad del estado de naturaleza y pr serva al
máximo la liberrad natural.

En la naturaleza del hombre encontramo tres causas principales de

&lt;li cordia: primera, la competencia; segunJa, la desconfianza; terce-

ra, la gloria. La primera causa impulsa a los hombres a atacar e para
obtener un beneficio; la segunda, para obtener segundad; la tercera,
para ganar reputación Con codo esto se pone Je manifie to que durante el 11cmpo en gue [o. hombres viven sin un poder común que
lo atemorice a todos se encuentran en la condición o estado tiuc se
Jenomma guerra, una guerra tal c.¡ue es la de codo contra todo .1''

El pacto social como metáfora o ficción político-jurídica entre
el status nah1.ralis y status societatis
-:V.o Jmdr ro11tr11er 1111 111ovi1111e11/o de ralirzt1)'
ra11r,a, }

romo

"º

111('

11110

ligerr, .romisa anf11 s11 igno-

era q¡mo el c1rte de la g11t'rra, le hablé de ra,folles, di' tll·

kb1it1,u, dr fllf1.rr¡11e/es, mrabit1as, pistolas, halas, pólPoras, espadru, hr9011elr1J~
bat11l/2u, sifio.r, rehradas, alaq111•s, l!1i11os, co11/mt11ina.r, ho111bardf'os, ro111bates
11,waks, l111q11e.r h1md1do.r co111m 1111/lar de hou1bre.r, remA IJJtl t1111ertos e.lJ ca/41

pmtl', gelllitlos de 11101ib1111do.r, flllefllhros 1·ohmdo por todo el rlire, b11,,,o, mido,

l Ie tratado del Estado democrático con preferencia a todos los de-

co1?/ÍfSÍÓ11, 111t1er/e por aplaslm11imto bq;o

las patar d1 los cahallos, h111da1, per-

más, porque me parece el más natural y el que más e aproxima a

sermió11, 1ir!oria, r,111¡pos mbie,tos de codál'l'res qlfe sir,ren de ,,/i,mnto u perroJ;

la libertad que la naruraleza concede a cada individuo. Pues en este

loht1S)' at'es de rapí,111;piU,!Jes. dr4,o/os, est11pros, imwdios y deslmccio1J1Js.
Jonathan i\V1~, us myes de G11flil'e1:

Estado nadie transfiere a otro su derecho natural [...], sino que lo

Exi te una oposición generalizada obr cómo la teoría del contrato
social no intenta explicar el origen histórico de la ociedad civu o el
l'lH

. pag.
.
o bb e..~, op. at.,

:rn,.
24

García Leal, "La ceona del contrato social: pineza frente a Hobbes", en
Rmsta de b.shrdios Polílico.r, núm. 211 (nueva ép ca), 1982, págs. 32-57.
21
Existe un supuesta "falacia naturalista" en Hobbe al tratar de atribuir propiedades morale a la ler .na rural o tratar de deductr un deber u obligación de un
hecho a través de una lllferencia o deducción ilegítima del ser al deber ser.

:IJJ Carlos

25

�D1:1J1ocrada, libert,¡d_&gt;• Erlado

entrega a la mayor parte de toda la sociedad, de la que él es una

parte. En e te sen6do, siguen siendo toe.los iguales, como antes en
el estado natural. 22

o ob, tante, Hobbes en todo momento legitima esta violencia a favor de un orden y una paz social a costa de un alto precio: la pérdida
)' abandono de libertades. "Tenemo, la guerra' --dice Bartolorneo
Vanzetti- "porque no hemos sido lo .uficiente heroicos para tener
una vida que no reguiera guerra". De esta forma Hobbes entiende que la monarquía absoluta es la forma política más deseable v
positiva para un K tado, y va a er un firme defen or del absoluti ~
mo monárquico. En el panorama de la teoría política se destaca a
f lobbe como un daro defensor del totalitari mo político. En este
sentido, Hobbes es el gran teórico de la unidad del poder estatal en
oposición a cualquier forma de legitimación democrática de dicho
poder.

Sin embargo, los seguidores má inmediatos, pinoza y Locke,
llegaron a conclusiones políticas y democrática totalmente diferentes partiendo de las 1rusmas fórmula·. Spinoza e. un fume partidario
del pacifismo: "El lltado más deseable es aquél que recurre a todo.
los medio para evitar la guerra esforzándo, e con ardor extremo en
proteger la paz". 23

Rafael Enriq11e ,Ag1ú'kr11

.Esta posición defendida por el neop itívismo jurídico contemporáneo es calificada por Habermas como hobbesianismo jurídico.
En este entido, el célebre filósofo alemán se opone radicalmente a
una lectura literal, c rrada. ) dogmática de la legalidad -legire11tris'"o-, que atiende solo a la efectividad de las norma , la seguridad
jurídica y la razón del Estado, y desprecia el grado de legitimidad
ético-política de las norma jurídica , u carácter de justicia y los
derecho fundamentale y libertades públicas de los ciudadanos.
Habermas constata que el Estado democrático de derecho está
eng-ido y construido obre una desconfianza frenre a la naturaleza
corrompible del ser humano --concepción antropológica negativa
hobbesiana-. Al Estado le preocupa más la desobediencia al imperio &lt;le la ley que por ejemplo, si está o no bien fundamentado o legitunado democráticamente su ordenamiento jurídico, o sí se elimina
progresivamente la corrupoón de u. insti.tucione , o si consigue
ampliar los derechos y libertades públicas de sus ciudadanos. En
este sentido, un E tado de derecho meramente legalista e sitúa en
una , ituación paradójica., contradictoria y ambivalente. Este estado
de legaljdad debe ser superado por un Estado plenamente con, titucional cuyo referente último de legitimación política y democrática
viene garantizado por los derecho fundamentales.

Hobbes pensaba que eJ Estado debía dictar las leyes, y que ésta,
eran necesariamente buenas y justas: a11to-ritas non 11entasJa.cit fege,n, e
decir, la autoridad no la erdad hace la ley. El mandato e e] principio ab, olmo que se legitima en el ejercicio del poder y no deriva de
ningún orden anterior. "T ,as leyes no erian más que mera palabras
-111ord- y papeles mojado sin la · manos } la e pada -slt'ord-de los hombres". Aquí Hobbes defiende un positivismo jurídico estricto, gue iglos más tarde continuará la temía jurídica de Kelsen y
de otro. jui-istas. ; o existe le✓ que pueda ser injusta o inmoral, toda
ky es ju, ta si sale de mano del poder, aunque Rousseau replicab-.1
años más tarde: l{l fiterz.a 110 hace derecho.

En el estado natural, cada individuo e autónomo mientras pue-

_,,

forúficarse y repeler to&lt;la fuerza, de manera que puedan vivir egún

.

.

-- pmoza, op. al., pág. 34L
23 Tb'd
' 206.
l ., pag.

de evitar er oprimido por otro, ) es inútil gue uno solo pretenda evitarlo a rodos. De dond se igue gue, en la medida en que
el derecho humano natural de cada individuo se determina por su
poder

r es el de uno

olo, no es derecho alguno; consiste en una

opinión -1111/bm1 ese sed magis opi11io11e q11111 se co11stare--, puesto que
su garantía de éxito es nula [.. .]. El derecho natural, que es propio

del género humano difícilmente puede ser concebido sino allí don-

e.le lo hombres poseen derechos comuoe , de suerte que no solo
pueden reclamar tierra que puedan habitar y cultivar, sino t-ambién

el común sentir de todos. Pue cuanto rná

26

27

ean los gue así se unen

�De111ocmaa, /;bertady Estado

R,efáel Enrique Ag¡lilera

más derechos nenen t0dos juntos. Y s,, ju. tamente por esto, porque

qlllen dio tal potestad. Pero j concedió a dos o más tal p0tesrad de

en el estado natural los hombres apenas pueden ser autónomos, lo~
escolásticos qu1eren decir que el hombre es un animal acial no

vivir cada uno según su propio ent1r, d.i,i&lt;lió automáticamente el
Estado. Y si, finalmente, concedió e a misma potestad a cada uno

tengo nada que objetarle~. Allí donde los hombre, poseen derechos

de los ciudadanos, se destruyó a si m1, ma y ya no subsiste sociedad

comunes y todo son guiado por una soJa mente, es aerto qut

alguna, sino que todo retorna al estado natural [...J. Por virtud de la

cada uno de ellos posee tanto menos derecho cuanto &lt;.JUe los denm.

const:ituci.ón poütica, esté permitido a cada ciudadano vwir segi.1n

juntos, on más poderosos que éJ; es decir, &lt;.JUe ese tal no posee re,il-

su propio sentir, por canco, este derecho natural, según el cual cada

mente sobre la namraleza ningún derecho, fuera del que le otorga

uno es su propio juez, cesa oecesariameme en el Estado político.

el derecho común, ) &lt;.JUe, por otra parte, cuanto se le ordena por

Digo expresamente eo virtud de la constitución politica, porque el

unánime acuerdo tiene qué cumplirlo o puede ser forzado a ello.

derecho natural de cada uno -sí lo pensamos bien- no cesa en el

2'

estado político

La cuestión que se plantea en el fondo es el problema de la génes1s
de lo social y de lo politico, es decir, cómo regular la participación
del poder, los biene y la distribución de la potenci,'1 colectiva en el
seno de la nueva sociedad creada. La potencia individual proviene de
la naturaleza, pero la ley viene a darl~ un nuevo sentido en la medida
que configura a la ociedad política. La ley determina.la &lt;listúbución
de bienes y define qué es la 1usticia en la medida en que determina la
participación en el poder. T,a ler instaura no solo la potencia colectiva, es decir, la soberanía, , ino el ejercicio de esa soberanía.
El derecho del Estado o supremas potestades no es s1no el misrno
derecho natural, el cual viene determinado por el poder, no de cada
uno, sino de la multitud -1n1tltift1di11e-- que se comporta como

guiada por una sola mente. Es decir gue, como cada individuo en
esrado natural, también el cuerpo y el alma de lodo el Estado po-

en el politico, el hombre actúa según la leyes d la naturaleza y vela

por su utilidad_ zs
¿Por c.1ué los hombres instituyen la vida política? En la Rlica... , como
en el Tratado teológicopolitico y en el Tratado político Spinoza trata de dar
respuesta a esta pregunta fundamental. El conatt,s en la lucha contra
lo obstáculo externos calcula riesgos, beneficios, obstáculos y pérdidas de su fuerza; en u cálculo de ventajas y desventaja siempre
trata de fortal cer -o imagina gue lo fortalece-y e capa de lo que
lo debilita -o imagina que lo debilita.

Teoría del derecho: derecho natur~ potencia y génesis del
poder
El tratamiento del derecho natural -i11s 11at11rale 1miusmisq11e- constituye el fundamento de la teoría política y jurídica de Spinoza como

see tanto derecho como poder_ Y por lo mismo, cada ciudadano

conjunto de reglas que expresan en el plano existencial el carácter de

o súbdito posee tanto menos derecho cuanto más poderosa que

la potencia humana. El derecho natural no preexiste a la acción de

él es la propia sociedad. En consecuencia, cada ciudadano ru hace

los individuos, ni constituye un código originario, sino gue má bien
indica la presencia de algunas regularidade. en el comportamiento
de lo hombres. pinoza, a diferencia de Hobbe , no sostiene la infinitud potencial de la voluntad y el derecho humano - ius O!llnÍ11m in
011mi1&gt;--, sino un derecho natural humano limitado.

rn nene nada por derecho, fuera de aquello que puede defender en
vlrttld de un decreto general de la ociedad. i la soctedad concede :i
alguien el derecho ~' por tamo. la potestad de ,'ivir según su prop10
sentir, cede ipsojacto algo de su.&lt;; derechos y los tran fiere a ªlfl.lél a
24

f.. .]. Efectivamente, tanto en el e tado natural como

Ihíd., cap. IIT, pag. 281.

?&lt;¡

s.

~- , p1noza, op. rit., págs. 284-285.

28

29

�l )rmormn,1, lillfrf11d y f-..1lt1do

l.:, tcorfa del poder y e.le le, cue1vus fundamenta la práctica política para darle forma tk 11..:oría del tlerechn. "'t Jo lo 4u:. ~ cuerpo
pu de hacer __ u poder- - l'S también ·u Jen.·cho natural . 1.'~ tl'O1
&lt;l e 1l 1I,; fl'(·h() n"lur•·
..
,U dl ..·¡11n11za
. ' 1·unt con la Je I lobbes, d1l1ercn
.
l'norrm·mcnte de la ky na1ur:il de kl5 amiguos, yuiem.:. 1.:nrcnd1an
l¡ue b natural1.:za e taba oriemmla h.ana unos tine,, hacia una causa

.
n~l

la tendencia a la propi-i conservación, la ra7Ón no puede entrar en
conflicro con la pasmne . La ra7,cjn en u1a c.¡ue el m11alHS e· d de. en
&lt;le conserrnc1on, qul 1&lt;lerccho natural e la potencia individual en
cuanto parte J hi potencrn &lt;le la naturaleza entera y que "ª potencia
e una libertad natural que se extiende ha ·ta &lt;londe tiene fuerza parn

cjercer·e.

tina!

• u pnckr nnrur:1.I o u lerecho no deben . er dd1nido pllr la ra-

r 11

pmoza, l. le, tk la nan1rakza no ~e rehcrL a In hne-; o :1 ~a
pcrlt:ccion linal tk la naturalez,1, 111&lt;&gt; al de LO m1c1.1l, el apemo ma
fuerte. i.:. tk-cii, l., produCU\'idaJ dd r 1111 mo como d motor tJUe
rende t¡m.:
1
:uuma a I nuo
e ) l ¡1·. t•tir ·&lt; 1 , ,bn: d derecho- · ¡1moza pn:
_
.
·onlencemo - nuc tni rnzonamienro politi ·o dLs&lt;lc d ru\"cl ma ba10
d nue tro pmkr. ,1Jic n:1ec racional o ciu&lt;laJann, puc~t~&gt; l.JUL no
hay ningún ore.len pn.. t'ternúnad11, pret'xistcnrc o tck ,lo~caim:nt&lt;:
nrJcnado 11 p,imi t'n la soci ·Jad, . in,, &lt;.JUC 10Jo orJ~n :nnal surge '
nace ,1 p:-trtlr 1.k· l:1 ¡ otcncia ) , 11l umad dl· _In.· propios hombrc.:s. 1.-1
cnndicir',n humana :e caracteriza prt"dommantcm nte por u nu
nilie ta dd&gt;ilid,l(I. llUl' tr , pl dcr de s&lt;.:r afectados está ~olm:1:111 l'
inundado lll r:m m1.:ditb por la. pa ionl'S. E,1:1 dl' n:nta¡a pasional
de nut' tra con&lt;lió1'in paradc'1j1camt'nte es l.i ¡ o ihilidaJ Je nulSlr:I
libcrt.-td. pinoza in. 1 tt• en lllll" no c. 1 t ·n dementm t rascen:knte
n rdigic 1 , 11 c..¡ue impnn~an un nrJi:n_ s11cial. . ino solo la Iucrz:1
inmanente a nu1.: tro P' tkr que ene ·1stcn con d derecho ~atura!.
Por cnn ·iguiemc. ·uak¡u1cr concepción lk d:b r n 1~1orahclad Jrpt: ndc unicuncme de nues1ro poder y nn Ji.: nmguna tuerza externa

;,c'm, smo por cualyuicr tendencia por h l¡t1c se dl'terminan } . l.'

esfuerzan en con en~arse
ignorante,

Pue. to 9ue d humbr1.:. s1..-a sabio o

una p,trte de la natural ·za,

dl· la narurakza en la mt:dtda en c.¡ue é te pur:de ser definido p1 ir b
naturaleza de e. te o de aqud homhrc. 213

El hombre de a obrar acrecentar su capacid;id de obrnr, trabajar,
crear y ampliar u mundo. [~I co11al11S ·ería la fucr:t.a ontologica-cxi. tenc1al Je cada cr, de fuer10 por mantener nue rra propia 1..·ntidad,
individualidad ) ex 1. twcia. " ada c sa, en cuanto &lt;le ella depende,
se e fu rza en preserva d su er". Pre ervar el ser quiere decir abrir
camino y pos1bilída&lt;les, reahzar futurJble , en. anchar nue tro mo&lt;lo
&lt;le ·1.:r, amarse a í mi. mo y amar a otro 111 promesa o cálculo :1.lguno. La virtu&lt;l :uprema e 1..1 en el obrar obre el mundo. Paul R1coeur
ha denominado a e ta v1 10n del ro11t11!1s como la "éúca dd dcst·o de

·er y &lt;lel csfu rm por cxi tir". 29
Parn el hombn:, pue , nada hay má útil ym: 1 hornhr1.:: digo yue lo.

hnmbre · no pueden de ear nada má" e.·cdente para conscrrnr u
. er llUC el que todo com cngan en todo, de tal suerte que la men ·

te· \' los cuerp&lt; s &lt;lL tndos wngan a componer como una menee ,.

-;; ( ,ilk Ddlllz . \f&gt;mu.·,1 , ,/ pmblnn,1 ti, la , :pn 111, Ba.n:elon;l, ~~uchnik. 1~ _
'l ru e t \ • rra, "l •unJam ·mo J •Jerccho natural 1.'!l 11, n,1.
p,1g. .!S • \ lllllnl l

un cuerpo común, y todo. al mismo nempo. ln la medida de sus
:':8 ••

,.1 ' pm, 17.ll, r,p. 171•• pág. ..77.
• Paul fücoeur, l111rod11ctió1J o k1 s1inl&gt;ólir,1 ,l I m,11. l:\ucno.· All'e • 1 l1:g-.Íp&lt;•hs, 197\
pág. ICJ1.

31
3

todo aquello por lo c.¡u

ada mch\'lduo es determinado a actu:1r debe .-er :nnbuido :ti poder

o -cn111daria.
En :u / •tim , pm ,:,,a . e cem ra en el análisi: &lt;le la- pa iont'. i.:ntcndiémlolas ·11mo prnpinlades ~ no como victo. de la naruralez:1:
al rCtJllt'nr tJUe cada cual iga . u propio m1I,1t11s, esto e , qm: re. pete

,,,-,,.1.·UJ ¡,.,wr
,, .,.1 t1, Jl •ircdon;1, F, t:1 • • l')'&gt;-1 • I •ualmt:nll' pucdl·n con~uhar.;c los tr.i &gt;,t
nr11ir·'
,
Jr
ru,
ni \ • trra, 1 /,r/nna d, /,, ftlas1!f1,1 tf,,¡ d, rt'rhn y dd f!&lt;t,ul,,: del Rl·nae11111c:n 1•1
1
1
.1 1 a111, \ ,1 1, BihlJ&lt;&gt;ll·Ca Je la R&lt;', • L1 tle &lt;kc1dt:ml:. l.1dml.., ¡c,~~: (' Pt:c~ Barhl.
lntrod:11, (if/" /,1 jllo 0/111 dt! derribo, la lnJ Del fü, 1•
,~ Gtlle 1) t UZ( ~¡mu,za. filo ofia pn1rllrt1, Bar dona, 1u l¡ue1 :!IW.11.

¡...].

�Democracia, lihrrtad J l:.stado
fuerzas, se e fuercen en comiervar su ser, y todos al mismo tiempo
busquen la utilidad común de todos.3' 1

El cona/11.r puede er traduado como voluntad apetito y deseo, entendidos todos ellos como una actividad cognoscitJva y volitiva deJ individuo por preservar su s r que encuentra u móvil en dos pasiones
fundamentales: e1 gozo y la tristeza. La alegria acrecienta la capacidad de obrar, la virtud misma con~iste en el obrar y su premio radica
en el obrar potenciado. O gozo Yienc definido por la pasión que
'-Íente el hombre al xperimentar que aumenta u poder; en el polo
opuesto, la tristeza sería la sensación producida por la pérdida de
ese mismo poder. La teoría deJ co11a/11s se pued aplicar a la organización 'ociopolitica. Todos los indiv1duos, por derecho natural, tienen
una finalidad: preservar su ser. 1 I derecho natural es producto de la
naturaleza. La experiencia muestra ) la geometría demuestra gue el
&lt;lcr cho natural no es la razón, sino deseo y potencia, y que cada uno
tJene tanto &lt;lerecho como potencia tenga para ejercerlo, por ranto,
e] hombre e originanamcnre potencia como parte de la naturaleza
-potencia aget/fli-. La experiencfa muestra que en todas partes lo.
hombres instituyen regímenes politico. ) muestra que están Ueno!-d lucha, em'!dia 'i' venganza, al igual que concordia y seguridad.
Para pinaza la razón misma es el d techo. La teoría deJ derecho
natural , tgue así una trayectoria clara en su proceso de , ecularización, en cuyo avance pinoza ruvo, sin duda, un papel eñero. Con
nuestro autor, la ra1/.Óo humana pasa al primer plano en la generación del derecho, los hombre. igucn sus pas1one., con lo cual
obedecen aJ orden de la naturaleza, mas cuando iguen a su razon,
de:-cubren fácilmente unas norma de conducta que tampoco están
en desacuerdo con la naturaleza. El &lt;lerecho natural s, entonces, la
ley misma de la naturaleza en sn inmecliación, expresión directa dt'
la mp1ditas, prolongación y pr yección del conal11s. 31
p1noza, e··¿,
.hM e,110.rlrnda... , pág. 18.
1
A. i egn, /..o dflQQJalía sail'i!Jf: enr,50 snbrepoder ¡•pote11,w e11 Bamch Spi,,~a, Barce-

:io.
11

lona, Universidad Autónoma Metropolitana, 1993.

32

~ael bmq11e Ag11ilem

La razón nos enseña (JHC e necesario fortalecer lo gue los hombres tienen en común o lo que comparten naturalmente sin disputa,
pues en esto reside el aumento de vida y de libertad de cada uno.
pinoza propugna, junto con Hobbes, un Gobierno fuerte como
garantía de la paz social, pero, a diferencia de éste, re petando las
libertades y la posibilidad de desarrollo del , er humano a través de
un fatado democrático. Al igual que Hobbes, pinoza parte de la
mi ma visión con respecto al estado de naturaleza. El hombre se encuentra inseguro en su primitivo e ·tado natural -staf11s natflralis-,
y más , ometido aún que en l lobbes. Pero para uperar la perperua
y constante lucha e inseguridad del estado de naturaleza se ongina
el pac"!o social En el estado de naturaleza no hay ju ricia Ley ni obligación sino lucha pasional que puede mantener e1 poder de alguien
obre otros, y aquél que lo tiene, mientras lo tenga, puede ejercerlo.
Por tanto, astucia, miedo, odio, venganza y envidia habitan en el
estado de naturaleza, haciendo que todos sean en migos de todos y
que todos t man a todos según el arbitrio y la potencia de cada uno.
r o exi tiendo justicia ni ley, no existe la cláusula jurídica pacta s,1111
Ser/landa -lo · pacto deben ser obedecido - y todo compromiso
puede ser roto en cualquier momento.

En el estado de naturaleza -stut11s nat11ralú--, cada mdivi&lt;luo es autónomo -st,;jttris- mientras puede evitar ser opnmido por otro, y
es mutil que uno . olo pretenda evitarlos a todo . De donde se sigue

que, en l.a medid.a en que el derecho humano natural de cada individuo se determina por su poder y es el de uno solo, no es derecho

alguno, es decir, consiste más en una optn.ión que una realidad, por
lo I.JUe no es garamía &lt;le éxito alguna. 32
Ahora bien, esta , uprema fuerza -el Esta&lt;lo--- nace para hacer po-

sible el disfrute en paz y seguridad de los derechos naturales que lo
hombres no podían di frutar en el esmdo anterior. pmoza defiende
la auroridad del Estado y el derecho de conciencia a pensar y expre32

pmoza, Tratadopq/ífiro... , 2, 15,111, pág. 281.

33

�Delflocracia, libertad ¡• E..rtodo

Rafael Emique lg11ilera

sarge libremente, así como lo derechos cíYiles y políticos. Aún propugnando un Estado fuerte. como el de Hobbes, pinoza lo justifica
no po.r el miedo, sino median re la razón Je los hombres que ven en
él un instrumento de garantía para sus derechos y libertades indiYi&lt;luales. La libertad, eñala Spinoza, es justamente el fin del Estado.

La concepción politico-juóclica del Estado en Spinoza plantea un cierto institucionalicmo político-jurídico que no confia en el bien común
de la buena voJunrad, sino en la buena organización juriclica -rdevancia. legjslativa-, de suerte que taoto los gobernantes como los
gobernados, por voluntad o por fuerza, hagan lo que exige el interés v
bien común. En consecuencia, la política no es el reino del deber se¡,
sino la prácáca efectiva de la condición humana en u libre determinación acial. pjnoza toma elementos de1 realismo político de faguiavelo y de las criticas a las utopías políticas del siglo 1.·vrr. Por un lado,
lo. filósofos vagan alrededor de distintas utopía , anhelando una edad
de ~ro, pero con ello provocan daño e inutilidad. Lo hombres de poder intentan fundar su ciencia política sobre la experiencia humana, v
con este intento priman la praxis sobre la comprensión hermenéutic;;
é ta es la expresión más aguda de la crisis política. pinaza se sitúa en
una posición .intermedia tratando de combatir Jos do frentes , mientras gu los partidarios del absolutismo monárquico y de la razón de
Estado, como Hobbes, sfrúan la convivencia 1mmana bajo el sjgno de
la razón que nace del mjedo a la muerte, a la vez que lo políticos de
la astucia y la ,iolencia que juzgan la naturaleza humana perversa y
malvada consideran a las multitudes pasionales, supersticiosas y destinadas a ser gobernadas. Por otro lado, se encuentran los apóstoles
de la esperanza terrena, lo predicadores de la felicidad celeste que
anhelan~ paraíso social difícil de alcanzar, los pensadores utópicos
que disenaron nuevos intentos de construcción sociopolítica.

o hay nadie 9ue no desee vi, ir seguro y sin miedo mí entras puede
hacerlo, lo cual no puede . uceder mmca, en tanto que cada cual
,'ive a , u antojo s10 conceder más imperio a b razón que al odio u

a la ira [...J. Si considerarnos aclemás, que lo hombres sin auxilili
mutuo vtven míscráment y S111 el necesario cultivo de la razón

¡...],

veremo. claramente que los seres hwna □os, para llevar una vida
feli7 \ llena &lt;le seguridad, han debjdo esforzase en actuar de modo

que poseyesen en común sobre toda las cosas este derecho que
babía recibi&lt;lo cada uno de la naturaleza y que ya no . e determinase
según la fuerza o el apetito inclividualc: , sino mediante la potencia f

la ~·oluntad de todos 1untos.3J
na diferencia fundamental entre Hobbc. ~· Spinoza e gue este
últuno pensador trata &lt;le aprovechar y dtrigir la fuerza racional que
con. tituye el elemento fundamental del bombre para vivir en sociedad. A.si pues, d hombre no puede ser visto e clusivamenre como
un lobo - ho1J10 homi11i !trp,u-, sino como un remedio para el hombre. La sociedad civil fundada en la búsqueda de un interés colecu"o

es pues una manifestacion de nuestra naturaleza racional.

bres vtv1esen . egún el dictamen exclusivo ele la ra7Ón) no buscasen

hombres no pueden desear nada más excelente para con ervar su

nada má , el derecho natural, en cuanto propio del género humano,

ser que el que todo. convengan en todo, de tal suerte yue las men-

estaría constítuiclo por 1a • ola potencia Je la razón. Pero lo:- hom-

tes y los cuerpos de todos vengan a componer como una mente Y

bre se rigen más por el de eo ciego 9ue la razón, y por eUo su

un cueqx) cwnun, 1 todos aJ mismo tiempo, en la medida de sus
fuerzas, se esfuercen en conservar su. er, y mdos aJ mismo tiempo

potencia o derecho natural debe ser definido no por la razón, ino
por cualquier apetito gue los detcrrrune a la acción ) que le ofrezca

busquen fa utili&lt;lad comun de todo

un meJio &lt;le conservación. 15

u Tb1d., cap. .1, pág.
'1-I

Por canto, si L'l naturaleza humana fuese de tal manera que los hom-

P!lta el hombre, pues, nada ha) más útil que el hombre; tligo que lo

129.

_J.!

15

Spinnza, Étim demostrm/11... , pág. 111.

34

S.
Plnoza, Tmtado j)Dfílicu...

35

�DM11orrm1ú, /ih1 rtndJ bslmfo

Riifaei Enrique Ag¡nlera

El derecho civil es la potencia de la ,mtltitlld-masa de gente-. L1
multitud no es una condición negativa, sino la premisa positiva de la
constitución del derecho. El contrato e usrituye por c1 consenso, y
el método de la in&lt;lividualidad por el de la colcctivida&lt;l. La realidad
del derecho encuenrra a la vez, dentro de esta constitución, su dinámica y sus determinaciones: esto es, el derecho civil constiture lo
Justo y lo injusto, que son la misma cosa que lo legal y lo ilegal.
El delito no es por tanto concebible ino en un E. tado constituido, en d cual se decreta en base al derecho común de una íntegra
asoe1ación sobre qué es el bien y qué es el mal, y donde nadie tiene
derecho a hacer algo fuera de lo que se establece por decreto común
o consenso. De hecho, el delito es lo que no se puede hacer con derecho, o sea lo que el derecho prohibe, mientras que la obediencia
e. la constante voluntad a hacer lo llue para el derecho está bien y
que por decreto común debe hacerse. Y como el delito y la obediencia estrictamente entendidos, así también la justicia e injusticia
no pueden concebir e sino en un ordenamiento jurídico. En efecto,
nada existe en la naruraleza de lo que pueda con derecho decir e qur
sea de uno antes que de otro, sino guc todo es de todos. 36
¿Es ésta pura afirmación positivisLa ) lcgafuta del derecho? Y en
este caso, ¿c¡ué coherencia tiene con la concepción metafísica de la
porencia sobre cuva base se iniciaba el proceso? ¿Esta afirmación
del po itivismo legalista no innerte la subordinación d la ley al derecho, que parecía constituir eJ punto de vista del análisi ·?
El posicivi mo spinozista es puramente aparente si s entiende
en términos rigurosos y modernos; en efecto, es mera positividad de
La potencia. Cierto paralelismo afuma la identidad de los dos polo..
pero n.iegn absolutamente su separación. El derecho civil spinoz.ista
destruye el derecho natural de tru~e cualquier afirmación separada
dt'. la ley, reintroduc la normatividad en el orden del proceso coostitudvo de lo humano. El positivismo legalista no se da en pinoza
porgue no puede darse, porque e contradictorio y deforme respecto de todas bs condiciones del istema y de su forma metafísica_

Lo justicia del ordenamiento político y jurídico es un proceso
que la potencia constituye. Las leyes, cada definición de delito, de
lo legal y lo ilegal, son filtros formales de progresión material y colectiva de lo humano. El po itivísmo spinozL ta e la positividad de
la potencia, persigue su fuerza, organiza sus límite , , e somete aJ
antagonismo en el cual se desarrolla la potencia. El incipiente posicivi mo de pinaza surge de la creatividad jurídica, no de la ley, sino
del consenso y la relación de los individuo en la medida que jercen
sus potencialidades, por tanto no del poder que detenta el Estado,
sino de la potencia.
Por virtud del pacto social entramo en el stado civil en el que la
libertad e I fu, y la racionalidad el medio que nos lleva a ese fin. La
ley constitutiva de la asociación política es absolutamente material e
meductible a la moral y a la razón; cuando estas mismas no formen
parte del proceso constitutivo el proceso e material y colectivo. lln
régunen político -impetiu,11- no puede fundarse en la virtud individual de su administradores, no puede fundarse en un proyecto de
individualidad.

La filosofía política de la democracia en Spinoza
La organización política de una colectividad es producto de la suma
de potencias de todos los inc.liYiduo que la componen, tanto en la
medida que participan y colaboran, como en os actitudes de pasividad, hostilidad e indiferencia producidas por las tensiones políticas y sociales, rivalidades, conflictos o luchas sociale por el poder_
En este sentido, ningún ciudadano es ajeno o está excluido de Lo.
procesos de decisión política, aún cuando manifie te una actitud
apolítica, incliferente o abstencionista, pues en la medida que delega su respon abilidad política en otro cmdadano delega también su
capacidad, potencia y competencia para que otro decida por él. Esta
delegación implica para pmoza que se igue conformando la determinación de la potencia colectiva, incluso en regímenes político·
tnonárquicos, dictatoriales o arist cráticos_

E. Palomar, ( r11,1 /rct11r&lt;1 de Ítl.JlltlÍcia 1!11 Bamrb Spi11oza, 1\ fadrid, l_; ruvers1dad Complucense. 2005.

.:16

36

37

�D,-nlllmuia.

lihcrtt1d) F:,tado

&amp;fiul H.11riq11e"' lg11iltra

El hombre insisto. en ambos estados es gmado por la esperanz.1 o
el miedo a la hora &lt;le hacer u ommr esto o aquello. Pero la Jiferen

na pnnopal entre uno y otro corn;iste en que en el estado político
todo temen la m1 mas co as y todo. cucnlao con una ) la nusma
garantía de s gurldad y una misma razón de viru. Lo cual, por c1er
to, no upnme L'l facultad que cada uno tiene Je juzgar, pues qw n

decidió obedecer a todas las norm~ de la sociedad, ya ea p&lt;m¡i.11;
teme u poder o pon¡ue ama la tranquilidad, vela

10

por er la única forma política n que el po&lt;ler de la nmllill~do y el
poder de los ciudadano es idéntico: cada ciudadano
legislador,
gobernante y úbdito la potencia colectiva tiene un rigor inversamente proporcional al de los ciudadanos. La democracia spinozíana,
el gobierno ab luto d la multitud en virtud de la igualdad de su
miembro. constituyentes, se funda en el arte de organizar encuentros y propiciar la comunicación pública en la ocicdad.

duda, segun su

e podrían concebir diferenL

propio entend t, por su eguri&lt;lad ) su utilidad.'

Este derecho, definido como el poder de la multitud, e llama georralmente Estado. Y e ab olutameote control.ndo por qmen a trm·é~

¡...].

i ~te

cargo corre. ponc.k a un concilio compuesto por b multitud gene
ral, el Estado e llama entonces democracia. 18

Por tanto no e la potes/as o el poder descarnado y opre or que mantJene a los indivi&lt;luos en ituación de hostilidad, eparación y enemi tad permanente, mo el m,perim11 que posibilir.a la comunión libre
y crítica de todo con todo en una sociedad abierta. Para 'p10oza
el régimen po.l.Jtico que refleja una potencia común de afectos) la
razón es e1 sistema democrático como rcgunen absoluto ) universal.
La democrana es Uamada por.._ pinaza a!,so/111111111111petif{JJJiustamente

'\8

pmoza. fJp. al., cap. 111, pá~. 284-"i.
lhíd., cap. 11. pág. 1~.

l

o '"ºY a

analizar mas que una ola: aquélla en que todo lo habitante

Por tanto, todos contribuyen a travé de la propia potesto.r, o potencia
natural, a la determinación ) configurnc1ón de la potencia colectJrn.
La muJtiplicidad de la sociedad. e forja como una multitud, qu en
pnnc1pio e. c ntingente por cuanto 1empre está abierta al antagoni mo y al c nflicto, pero &lt;.¡ue en u dinánuca &lt;le aumento del poJer
alcanza el grado de con istencia: tiene 1a capacidad d plantear la
nortnatiYiJad . ociaJ como derecho ciYil. La multitud e la muJtipli
cación que se ha hecho fuerte.

del con ensu común maneja los a. unto de la república

cla es de democracia [...].

m

excepción, siempre que no obedezcan otras leyes más que las &lt;le su
patria, que s an independientes y lleven una vida honrada, gocen

del derecho de votar en una asamblea uprema ,. ostenten cargos
público .39

La experiencia muestra que la democracia es la forma más natural
de la polít1ca, al mism tiempo que nos arroja luz obre la. medida institucionales que los cuerpos político no democráticos deben tomar para que lo hombres no e i ntan amenazados por u
dingenre .. La sabia experiencia política consi te en aquélla que no
busca de embarazarse del derecho natural, sino que procura encontrar medio para que e sati faga, y en esta medida e , ati fagan lo,
intere es reales de la ciudadanía. Por tanto, producir es.ta convergencia o com•enienc1a mt ma . aludable para codo Estado qu ru pire
a conqui tar la democracia; el mayor logro de la política e-; lograr el
sal11s pop11li, la salvaguarda del pueblo y del bienestar popular.
la teoría política de Hobbe refleja esta defen a del Estado como
ejercicio d la potes/as únicamente, no del itJ1perir1n1, por lo que el pacto social de lo ciudadano. se reduc a una dejación o Jelcg.icíón
umisa de derechos naturales hacía el 'stado; en cambio, en la teoría
política de Spinoza el pacto social que 111st1tuye la soáetas dvllis e. un
pacto de libertad r de derecho fundamentale , pues una vez cedido proyi ionalmente e, to, derecho natural s al E. tado, l indi'&gt;'l'l'l

fb'd
·
1 ., pags. 260 y 26 l.

39

�Refae/ E11riqJ1e Ag11ilem

duo vuelve a recuperados en forma de derechos político y ciYiles
plenamente garantizado y protegidos por el Estado, es decir, en
forma de derechos po 'itivos plasmados en su legislaciones vigentes
y con tituciones políticas. ·111
En el imperi11111 de,1.1om1timr11 nadie rran fiere a los demá . u propio
derecho natural de forma definitiva, de modo tal que después rano
sea con ultado ni cuente como ciudadano. Lo absoluto de un regimen democrático, para pmoza, reside por un lado en la potencia
singular que los individuos desanoUan, como en la univer. alidaJ
consensuada expresada por Ja ley en Ja que realizan lo jura ro1m1m111ca que al núsmo tiempo anula lo rasgos antisociales r d strucciYo
de las pasiones colectivas de la propia sociedad.
Spinoza es uno de los primeros defensores de la democracia en
los inicios de la modernidad politica y jurídica. uestro pensador
considera que la democracia es una forma idónea y óptima de gobierno polfrico. Un tipo de organización política que logra sa ·sfacer
las condkiones que d be cumplir un Estado con legitimidad social
La democracia, en primer lugar, es un sistema político converueme
porque resp ta los preceptos de la razón en cuanto L'l razón busca
desarrollar lo bueno, útil y ventajoso. En segundo lugar, busca la
felicidad de todos los ciudadanos permitiéndoles una vida feliz, ordenada y en ningún caso antagónica al perfeccionamiento material
y espiritual de todos ellos. La democracia facilita una mejor calidad
de vida en la búsqueda d bienes macenales y piritual , necesario.
para el desarroUo del 'er humano. En tercer lugar, es un istema que
fomenta los derechos fundamentales 1 las libertades indiY:iduab.
El E ta&lt;lo democrático amplia y &lt;lesarrolla los derechos y libertade:
incfu1&lt;lualcs en la medida que facilita un si tem..'l de comunicación
efectiva abierta, donde todos part:mpan dél interés público y general. En este sentido, ser libre equivale, pues, a participar en las
instituciones del E tado para , u mejor dirección, sin romper la obediencia de] istema constitucional de libertades que hemo aceptado.
La libertad del pueblo, de la. multitud ha de er reaJ, e decir, en la
.fO R.

Duci□, Spli10zaJ ef p1rpel ~ la razón ef/ la C0t1Ilmcd,J11 dl'I estado 111odemo. Barcdu-

na, l ruver.:irnt utonoma de Barcelona. !9'J5.

40

posibilidad de desarrollo de cada uno. Y en cuarto lugar, el pueblo,
en su conjunto, expresa un alma o espíritu común que e maniúe ta
en la adhesión de todos al Estado y no en la decisión de cada uno.
Democracia como igualdad de género e integración frente a la
exclusión de la mujer
in lugar a dudas, pinoza es un pen ador revolucionario y premonitorio para u época; a lo largo de su Tratado político reflexiona ampliamente obre el papel de las mujere en la, distinta&lt; facetas y ámbito. de la vida humana. En e te caso, se plantea tres siglos antes d
alcanzar el sufragio universal y femenino &lt;i la mujeres debían o no
tener derechos políticos. Este planteamiento del problema merece
er destacado, pues a lo largo de la historia del pensamiento político
no encontramos autores que antes de la Ilustración se haran cuestionado dicho problema, a excepción de la Rí!fJtíblica de Platón con
su defensa de la educación y de la participación femenina en a untos
políticos r militares concernientes a la polis o ciudad- stado. Conuenza el pensador sefardita planteándose si la sumisión de lru muiere. se justifica por la debilidad de su naturaleza o por convención,
y por afirmar que i no se debiera a convención no habría razón para
excluidas del Gobiemo,41 ante lo cual defiende que la sumisión es
un mero prejuicio social que merma la potencia y fortaleza de toda
comunidad política.
Spinoza está plenamente convencido de que la democracia con tituye la mejor forma de Gobierno político y de Estado, no obstante,
ante la conYulsiones política y avatares hjstóricos que le tocó vivir
ma.ntenfa una posición moderadamente e céptica, pue la irracionalidad y el apa ionamiento de los hombres hacen que este sistema
político ea difícil de procurar y alcanzar.

41 ~

' faoa José Vtllaverde, "Spinoza, Rousseau: dos concepcione de democracia",

Rn•ista de Eitudtos Pulillcos, núm.

116, abril-JlllllO 2002,

41

pags. 85-lff'.

�Dr1Jlf11Tact&lt;1, lihl'rlad )' F.sf{ldo

Rafael Emiq"r Ag11ilero

El espacio de la acción política entre el poder y la tolerancia
Des11r111ado, desmrdo, i:11 peligro, el holllhre pri111itzvo f"e /u Jl(jicimte as/11/0
háhtl ro11Jo pt1rt1 do111i11ar t1 todos s/ls ,i1•ales nat11rales. El bo11Jbre 1J1orltnto,
J711 c111bt1rgo, ha rrMdn 1111 .rer Cl!)'tJ presenda le m/lige 1111 pmfimdo len-or: 11
et1en11go h11111,1110, s11 otro )'O poseído por otro díos, C(l1npa11ero de ri11d{ld, pera
rapaz de de.flrllfrle s,i, 1110/im ni provorarió11.
l ,ew1 1\Iumford, La r111dad en la histona.

. pinoza fue un claro defensor de la libertad de pensamiento, conc
ci ncia y expresión. En op sición al fanati mo y fun&lt;lamentalismo
religioso de distinto s16rno ~judío, católico, calvini. ta- imperante
en su época, defendió la libertad de opiruón) conciencia. La libertad
de opinión no solo no s un peligro ru un inconveniente para la paz
cidl, sino una condición ineludible y necesana para implantar una
verdadero Estado clemoccitico. La democracia no existe sin libertad
de expres1ón y pluraü, 1110 ideológico. u Ii,,tado leoló,giro-polítiro , el
Tr't1/ado político cons11tuven verdaderos mantficsto. políticos de gran
trascendencia en la hist01ia del p nsamiento políúco en defen a Je
las libertades publicas, lo derechos fundamentales y la democraál
El paradigma del pensamiento hegemónico dominante durante
la Edad Media fue el paradigma rtligioso -modelo teocéntrico-.
La Edad MeJrn se caracterizo por una fuerte v . ól.ida unidad religiosa en toda Europa. I,os príncipes tenían el JtlS refr1r1t1a11di y los úbd1
tos debían adoptar la religión de u , eñor o emigrar -111s 1mgra11di-,
s111 por llo sufrir perdida en u honor o en us bienes. Tanto la Paz
de Augsburgo de 1555, como la Paz de ~ ·estfalia d e 1648 no resolvieron el problema de la hbertad religiosa, pero í consolidaron una
mejor situacion 9ue la anterior. La toleranoa que se manifestó en la
Paz de Augsburgo fue má. un instrumento políttco de re olución
de conflicto entre los diferentes estados que una convicción éuca.
jurídica y poJíuca para alcanzar un respeto profundo a la div r id.id
relig:ro a. Pen adores como Pierre Bayle, i\nthon~ Collin
John
Locke contribureron extraordinariamente al desarrollo y expan ión
de las idea. de libertad de culto, credo} religión, urndos a la. libertad
de conciencia) pensamiento.

r

42

En Europa, la. regla del c11it1S regio il!ius religio , eguía imperando en
el interior &lt;le cada Estado-nación, salvo en ciertos paí es donde e
\1 \1.Ó cierta pluralidad religio a por razone hi tórica , como en Los

Países Bajos o en los principado alemanes. En los paí es prore~tantes el desarrollo de la tolerancia fu más factible por su propia
concepción de separación de asunto religio o y civiles bajo_una
sola soberanía. En los países de mayoría católica, por l contrano, la
iLUa.ción fue bien distinta debido sobre todo a la doctrina de control
ecle, iástico de la libertacl religio a por parte de la lgle ia.
L1 aparición del plurali mo político, ideológico y religioso 42 tiene
un origen muy pragmático: la. imposibilidad de acabar con las ~erra. de religión que . obrevineron después de la Reforma, y debido
también a la necesidad ele) soberano de imponer su poder en todo el
territorio del E tado donde e profesaban diferente religiones. La
religión había ido el elemento definitorio de la. identidad per onal
\' social durante toda la Edad fedia -paradig111a teocé11ttiro--, pero
~-1 nuevo contexto políaco exigía el reconocimiento de aquéllos que
profesaban otras religione di tinta -paradig111a antropocénhiro--. La
Reforma upuso un claro aYance en el desarrollo y reconocimiento
de las libertades de conciencia, pen amiento y libertad de culto Y
confesión.
o obstante la modernidad no e tu o xenta de grande, baños de sangre en toda Europa: durante más de un íglo, tuvieron
lugar masacre , matanzas y guerra de religión. in duda, ésta fue
una época de gran impunidad, de manes y asesmatos. ~e esgrime
el divine right qf rebellion ba ado en el derecho natural ~erech~ de
resistencia al poder tiránico-. El cao , el de. orden r la 1n, egundad
política y jurídica aparecen con un mayor aum nto y tensión entre
12

Elena García Guuán. "La repercusión polínca del plurali ·mo valoranvo" en
Pablo Baclillo O'Farrell (coord.). P/11rali.rmo, tolmmda. m11/timlhm1/islJt{,, Madnd,
Llli'l"ersida&lt;l Internacional de ,\.ndaluc1a, Akal, 2003, págs. tn~-124; Jorge Adame
Godda.rd, Dererbfl (1111dome11ffll dt lihertad r,,/igif)sa, México, 'll'l"eriadad ·aaonal
Auttínoma de ~féxico, 1994. La concepción de la Iglesia como sociedad perfecca
dificultó el desarrollo de la libertad religiosa. JJ.L Díez .Alegria, "Opción del bien
)' tolerancia mrersub1etl\"a ", en AtJlfario de Pilos'!fia del Dere,ho, 1%0; M. RodríguczPiñem \' i\,.la. F. Fernán&lt;lez, lg11a.ldad , disrri111i11adó11. l\ladri&lt;l. Tecnos, 1986.

43

�Dn11omirir1, lib1rt,1d ¡· T',S/,1du

las diferencia rdigio a . Lo grupos, faccione y sectas se combaten
los unos a lo, otros en una lucha ncarni✓. ada ~ srn cuartel bajo d
imperio de la posesión de la \'Crdad absolut.a y legítima c¡ue puede
imponerse al adversario. D1.: este modo, los católico ruegan obtd1encia a lo. nue, o príncipes prot~tante , mientras que los reformados niegan obnliencia al derecho de los reyes católicos.
l ,as contrnwrsias religiosas e ideológica. a menudo uelen conducir a los pueblos hacia guerras c1Yiles, como ocurrio en la Inglaterra del :,iglo. \ 11; egún 1-Iobbe , c. re ponsabilidad del soberano
dirirmr dichas controversia para alcanzar paz social orden político 1
seguridad jundica. Hobbe. proyectó su gran obra, el /..,e1illtá11, corno
un insttumentn para superar la persecución y muerte de la guerra
civil religiosa. Según la fórmula a11l01itas ,1011 mitas fa.di ll:P,,e,n, compct al soberano dictar cuále. confesione. religiosas son verdaderas v
cuák · falsas, "con cience noth.ing else but man's scttlcd judgement
and opinión". El Lel'latá11 de f Jobbe. ·11 parte de la legitimación del
pacto octal que configura el paso del e rado de guerra de naturaleza -stafHs 11a/umli.f- d todo. contra todo, hacia l estado social
-stah1s sorialis-. En este sentido, el E. tado adquiere pleno poder
absoluto incluso en materias eclesiástica·. 1] Estado, ba,ado en la
autoritas del . ohcrnnu, está completamente tlesvinculado de las con
Yiccioncs, creencias y ·ent:Jmiento de sus súbdito . La confesión rcligio, a es un asunto privado, no publico, ~ por tanto carente de conccuenci.as para el E ·tado. El soberano, por tanto, t:1ene facultadr
para e tablecer la paz social ~ religiosa. ~in embargo, el magisLrado
de Locke carece de ralc.:s facultadc., su deber e, . implemente tntar
de no interferir las lihcrt:ldcs religto a, de los ciudadanos.
n Thom:is l lobbes t'-. el fil{&gt;sofo c.1ue propon:iona sm quererlo la ns1ó11 esraul1 t2
que Jespoja a lo.· derecho · naturales Je su cnndic1,ín dt pn:exístencia a wJo
derecho posn.irn. La lilosofüt p111ícico-juridíca de Hobbei- . umlill ·tta, por r:11110, d
fundamento tei'mc,) de la Y!SJÚO estatalist-a al afinnar (JUt: d estado de natu.raJc7j
se caracteriza por la hel/11111 (111/lllltnl &lt;011/m r111111rs. lo yue lcgtLima l;,1 no existencia
Je runguna libertad u Jcrecho indñ·i&lt;llL'll anrc-riur al E. ta&lt;lu, antes ele las fuer7.:C
unpcratín1s , :mtontarias de las m ,nnas dd T•.. cado, la úrucas capace de tiJ,tr po
s1c1oncs suhieovas a cada uno. l lobbt!S, {/¡,. al.: ~Iacpherson, {]p. rit.; R1.11z ;\f1gul'~
Qf&gt;- di., págs. f&amp;,-214.

-14

El hombr no es ocial por naturaleza,, ino por necesidad &lt;le upetvivencia. Y más que asociarse se tiene qué soportar mutuamc.:nte.
En esta medida, Hobbe niega la concepción antropológica aristotélica que defiende que existan fines últimos en el hombre, como el
bien supremo o la felicidad. La felicidad del hombre, según Tlobbe ,
e fundamenta en la obtención de reputación, riquezas } placeres,
en el goce permanente de todo. sus d seo , lo cual lo conYierte44
en un eterno insati fecho incapa7 de salir de una rueda constante
de de eo.
La roletancia religio a apareció antes que la Lolerancia política o
moral, como virtud pública imprescindible, ineludible } e encial de
la nueva ociedad moderna. Este hecho aconteció en 1689, con la
Carta a la tolerat1cia de John Locke, } culminó con el ensayo de Jobn
tuart WL. Sobre h libe-11ad. Locke padeció en carne propja la intolerancia; u experiencia del exilio le moú o a e. cribir esta obra en Holanda a tine de 1685, ~ fue en esta obra donde r alizó una defensa
política del derecho a &lt;lisentlr en materias religiosas ) proclamar así
la liberta&lt;l religiosa.
1 uestro pensador
efardí de origen hispano, Benito pinoza, al
mismo tiempo que Jobn Lock , realizó una .reivindicación del principio ele tolerancia como virmd política fundamental del Estado democrático, pinoza defiende gue el fin del Estado es la libertad y
no la unúsión por el temor. u concepción de parto racial gue tran forma el sta!Hs natura/is aJ status soaalis es una concepción ba ada en
la libertad y en el consentimiento voluntario., no n la unusión y
dejación de derechos naturales como en Thomas Hobbes. En esta
misma linea, con pinoza la libert'ld religiosa se encuadra dentro de
la temática de la lib rtad de pensamiento; a la libertas phi/osophandi le
corresponde una análoga /ibntas mdmdi. pinoza es e pecialmente
sen ·ible a e ta problemática porque Yivió en carne propia la per e-

C.B. i\Iacpherson, The Poútira/Tbeon of Po.rsesm Indi1id1111/i1111, 196'.?, Oxford, Oatendon Pee s, 1962; Leo trauss, "On the ptnt of Hobbe · Polincal Philo~ophy"
en K.C. Brown (comp.;, Tfohbes Str,dics, Oxford, Basil 131ackwdl, 196 : O. IIueffe.
"Plurafü,mo y rolerancia. caca de la lcgmmaaón de las condictone · de la mo&lt;lcrrudad", ea E.str1dio.r sobre la leona del demho_r le1Jflsllaa, Barcelona, Alfa, l'J88.
.¡.¡

4-5

�Democracia, libertad J' Estado

cución religiosa, &lt;;obre todo, por el problema de las relacione entre
la Iglesia reformada, la socJedad ovil ) la organización del E:tado
como uno de los grandes poderes del iglo },.'"\'IJ en Holanda.
T,a tolerancia es una idea motriz-fuerza de la modernidad poJfoca
) jurídica occidental. Sus raíce~ se ncuentsan en nuestra a.-achc1cín
política ) juridica por medio &lt;le Er-al&gt;1no de: Rotterdam, Juan Luis
Vive , Francisco de 7iroria, Francisco ,uárez, 1\lichel de \Iontrug-nc, pero u conceptualización más elaboraJa, completa) explicíta
no se produce ba. ra el moi:imiento intelectual ilustrado con john
Locke -G1tta o la tolera11d-0, 1689- \'ohaire -Tratado sobre ,; tok
mnrio, 1""61---, Denis Diderol -hnci.c/qpedia, 1751-1~"'2-, y con h
morali. tas mglcses, deísta y librepensadores como Anthony Collin
- Discurso sobre el lihrepensa111imto, 1713--, .\.nthony Ahler Cooper
hafte. bury -Corta sobre el eJJl11siosv1u, r7W---, e Immanu J Kant
-Sohre el /a11ati.r1110, \"'90-. ~ ormalmenre el fanático v1.ve obsesionado por una idea, credo o concepción d~de la qu filtra, interpreta
y ob erva la realJdad tratando de imponerla a [os demá,. ¿Porgue
se da la intolerancia )' el fundamencalism ? Por debilidad mental o
impostura, responde Collins, por cobardía o pereza intelectual, m-p nderá Kant en su br ve ensayo ¿Qué es la Iluslracióll?
Locke pretende que todos los hombre puedan disfrutar de lo.
mismos derechos civiles ) políticos, , olo así se podrá conseguir una
comunidad libre y divcr a donde brille el pluralismo moral. religioso
y político. Locke, como tambíén posteriormente Kant, hace recaer
el pnncípio Je tolerancia en el reconocimienLo di: este derecho a
la diferencia -libertad de conciencia ~· culto-- que nos lleva a la
ch-versidad de opiruones, concepciones creencias.
Igualmente Voltaire (1694- 1.....,8), el filósofo ilustrado, fue un chtro
defen. or &lt;le la libertad r la tolerancia frente a las acritudes dogm:í-ticas e intran ·igent~, y solía referir: ''Detesto lo que dices, pero de
fen&lt;lcria hasta la muerte tu derecho a decirlo". in lugar a duda., un
sano y fecundo prn1e1pio de una democracia pluralista ~ toleranre.
El fanatismo religioso desencadenó en Europa en el iglo X\ 1 todo
tipo de guerras, matanza y convulsiones políticas. Para Volmire, la·
religiones son una forma de alienación si no son confrontadas con

r

46

Refoel b1riqm: Ag,¡ilera

el juicio racional y el sentido común. El triunfo de Ja .razón, pensaba,
debe iluminar a todos los hombres y liberarlos de las tinieblas de la
superstición y la ignorancia. La razón debe tr:iW1far sobre las fuerza irracionale y conducimos así hacia fa mayoría de edad. Volraire
trató de luchar por una sociedad laica, ecular, plurali ta y tolerante,
reflejo de la libertad de expresión y de pensamiento. u lema favorito era "¡apla tad al infame!", refiriéndose al o curantismo, a la int lerancia y a la e tupidez humana, que no s precisamente poca.
Hoy día, estamos viviendo un nuevo resurgir de fundamentalismos
religio os y otros tipos de dogmatismo de orden ideológico, económico y político. El a.uge del integrismo islámico, la limpieza étrúca y
cultural en la ex república yugo lava, el derecho a la cultura de muchos
pueblos indígena en América Latina y otro continentes, la guerra del
Golfo Pérsico en Irak, las condenas del escritor alman Rushdie y de
la escátora Taslima asrin, el problema palestino-israelí r los atentado terroástas del grupo integri ta Al Qa da del 1 l- en ueva York
el 2001, del 11-M en Madrid el 2004 y del 7 de julio del 2005 en Londres.
&amp;tos hechos bárbaros y bmtales nos iguen demo trando que no
han dejado de existir guerras de religiones o guerras provocadas por
diterencias religio as, culturales e ideológicas.
Las democracia lib rales occidentale on sociedades que creen
fuertemente en el pluralismo y la diversidad de creencias, id as, opinione, y religiones; son sociedades que se caracterizan por u norme sen ibilidad para detectar errores y problemas ·ociaJes: racismo,
xenofobia, machismo, terrorismo, drogas y violencia. uestra cultura occidental, si de algo puede enorgullecerse e de su capacidad
de aprender de la enorme cantidad de errores que ha cometido a
lo largo de su historia, desde la quema de herejes, persecuciones,
exclusión social, despotismos, totalitarismo, pena capitales, guerras,
genocidios, etnocidios masacres, fanatismos marginación, di. criminación, xenofobia, racismo, intolerancia, por tanto, e con.vierte en
una cultura crítica hacia sí misma, una cultura atenta, en ible y acogedora de La diversidad como valor v realidad.
Voltaire e preguntaba en el sigl; }(VIJ "¿qué es la tolerancia?", y
ofrecía u.na respuesta mur acertada: ''Tolerancia e la consecuencia
necesaóa de que somos persona fa]füles, equivocarse es de humanos,

47

�Ve111om1ric1, libertad füt{i(/o

Rajml Emu¡ue / lg11ilera

y todos nosotros cometemo, continuos errore . Por tanto, dejémono~
perdonar unos a otros nuestra necedades. É ra es la. ley fundamental
dd derecho natural". h Vo1taire ba a la tolerancia en 9ue debemos perdonamos uno a otros nuestro' errores \ tonterias. Y la tontería m:t~
extendida. frecuente} pequdicial que eXJsle es la tnLOlerancia.
T,a tolerancia ilustrada~1• s com·irtió, de e ta forma, en una herramienta eficaz e idónea de confromación thaléctica intelectual
que posibilita el pluralismo, lo activa } desarrolla, pue el pJuralJ. mo
democrát1co si no e activo cien&lt;le al conformismo, al etnocentnsmo
y al fanatismo. "f,'.n, u condicionamiento reciproco, el fanati mo ~ el
conformi nio anulan cuak¡uicr posibilidad de diYersidad, di enso ,
crítica, y así imposibilitan la aproximación vital Jel pluralismo". 4'

La CtJ1-tas persas -1721- de Montesquieu expresan una nueva
conciencia radical hacia la multitud de ideas, valores, cosmovisiones
y co tumbres, una conciencia adquirida por la memalidad europea
a tra,·és de numerosos viajes, expediciones, xploraciones, novelas y
relalos, gracias a una notable producción editorial a lo largo de los
1glos ~·vn y ),_'VIIl. fonte quieu altera. con un giro radical copemicano. t:n e ta nm ela epistolar el punto de vista del narrador, quien
ya no es un europeo mostrando lo anecdótico exuberante de otro
pueblos -vi ión eurocéntrica-, , ino un \~iajero persa que descubre lo exótico y alterno de la co tumbres europeas -visión de alteridad etnocéntrica-. Esta vi ión es aprovechada por íontesquieu
para hacer una revisión reflexiva yaurocrítica hacia las instituciones
y costumbres europeas de la época. Montcsquieu nos quiere mostrar
como una fuerte capacidad autocrítica, revisionista y reformista en
un determinado pueblo o nación puede ayudarno, a alcanzar una
soaedad má desarrollada, prospera - justa.

45 \'oltrure, Trutad11 sobn /,1 tr,/er,11m,1. Barcdnna. Crítica, l'l')2; Yéase especialniL11te la voz {e,11ald,1d, l·n "Diccionano filosófico" eu C. Pujo! (ed. ,, OlmTS ro111pl.•lm.
Barcelona, \'ergara. 1%8, p3t,&gt;s. 5"2-593; \. &lt;le Toct¡uevillc, E/ "11/fg1111 rigi111m r /J
ffl'&lt;1l111ii11, ~fad1id, Alianza. 1982; A Ruiz \ligud. "Concepto y concepcione-« &lt;le la
igualdad". en J-lfJ1izo11te.r dt' l&lt;J filosofía del derecho. l lr11J1ma;e a 1,,/flS Gdrd,1 J,m M1w1
t l. erYicio: Je Publtcaci( &gt;ne de la Llniver, 1Jad de Alcalá, ,2lN&gt;2; J.M. Ro&lt;lrígua
Pamagua. "La doctrinas sobre L1 tolera.neta rdigio. a a fines Jd 5.!Klo X\'ll 1 12
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11' Articulo IO J la / )l'(km1áo11 tft los def"f,IJ/J.r dP/ ho111hr,'J' el 1111d,1dt11w. Je 1""89: ", ·.1Jlc
debe cr mquictadP por su opiniones, meloso rchgmsa • en L'Ulto ...-¡ue su m:1111fr~tactón no alu:re el onkn público establecido por la ky". El artículo .1 dict&gt;:
"L1 libre comumcact,lfl dL los pt'nsamientos y Jt' bs opiniones es uno d&lt;. lo
den:chos más preciados del hombre; Lodo ciudadano puede. por tanto, hablar,
escnbir l" imprimir libremente. alvo la tt'spon abiliJad 4ul' el abu o de la libertad
pruduzca t:n los casos determinado· por la ley". \1. la Torre, "La tokranci:t com 1
princtpitJ no relatirn del ejercicio de un derecho. Una aproximaaón J1scurs1d'
en Di-rerho.r )' [_iherlath. Rn~·st,i del lllstitulo llarffJÍli111f df /,¡r Úl!o.r, núm. x, 2101, pa~
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Ruiz \f1guel, "L1 tgualJad en b ¡urisprudencia Jd Tnbunal C.onsnrucion:il". en
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éí11d11d(lnía 111ultu11/l1m1I: 1111a leori11 líbtfdl de los dcruh&amp;s de las 111morias, Barcelona PJI

Implicaciones y consecuencias políticas actuale
La política no es el remo del deber ser, sino la práctica de la naturaleza humana en su efectividad, imnedfatez y naturalidad. pinoza
toma elementos &lt;lel reali mo político de faquiavelo, las crítica a las
utopías del siglo )..,'JI. Muchos filósofos vagan alrededor de la utopía,
anhelan una edad de oro, actitud que acumula daño, problemas e inutilidad. 1n embargo, lo, hombres políticos intentan fundar su ciencia obre la experiencia humana y al hac rlo priman la prax.ts sobre la
comprensión hermenéutica, lo que agudiza de cri. is política.
pllloza combate en dos frentes: por un lado, lo partidarios del
absoluti mo monárquico&gt; de la razón de Estado: Hobbes, l]UC pone
la com,ivencia entre lo, hombres bajo el signo de la razón que nace
del rrue&lt;lo a la muerte y del temor al poder de lo polil:l.cos de la
astucia, de la di imulación ) de 1a violencia que juzgan la naturaleza humana inmutablemente malvada y consideran a la multitude
pasionales, supersticio as y de tinadas a er gobernada . Por el otro
la&lt;lo -e encuentran lo apóstole de la speranza terrena y los predícadore de la felicidad cele te -los utópicos.

d(ÍS, 2002.

49

�1&gt;t·111omu10, lih1·rk1d ¡ B,!crdo

&amp;gñel b1riq11e .Ag111lera

El &lt;liscur. o de la tolerancia igut' &lt;;icndo plenamente actual} ne
cesario dcs&lt;le que lo abordaron con fuerza ~ pi.noza, Locke o Volt'lire en el siglo XVII y XVITT. Evidentemente ·u conteni&lt;lo ha. cambiado; en ese emonccs la tolerancia. e refería fun&lt;lamcntalmente a la
tolerancia religiosa Ho} los enfrentamientos) conflicto tienen un
abanico de causas , problema· má. complejos: los fun&lt;lamcniali·mo, religiosos , iguen act:i\ o , pero ha~ también 01 ro upo de fund.1memalj mos ideolúgíco. ) poliricos, como nacionalismo exduyt"ntes, contlic1os causados por las migraciones, las tribus urbanas, las
divislCJncs polílicm, · rerritonales. En dd-imtiva, nos cuesta aceptar
In que es diferente ) distinto a nosotros, nos cuesta aceptar la eno~me drvcrsidad ~ pJuraH&lt;lad cultural en la que e ·tamos mmcr o . El
in&lt;l.tvidualismo po es1vo moderno de nuestro 1stema productivo
neocap1tali, ta ha agudiza&lt;lo e ta tendencia generando un déficü ti.;
soli&lt;laridad ju ticia y tolerancia nece ario para construir un nuevo
Est'ldo democrático ) . ocial de derecho.
De algún modo no ,1ueremo r conocer c¡m. omos iguales, pn
a gue, desde hace por lo menos cuatro siglos, la máxima "toJu
los hombres son iguales" ha sido el punto de: partida de todo lo
derechos funda.mentales aceptados por el ·sta.do democrático \
constitunonal.~ 11 La muluculturalidad c;e ha convertido en algo :1S1
como La idea o la utopía de nue tro mundo compl jo y cfü·ersu. 1101
dia, aceptar la multiculturali&lt;la&lt;l significa reconocer la diferencia
sin ab&lt;l.tcar de la igualdad básica yue debe u.ni.roo .. 19 El discurso de

la mnlticulturalidad dice gue solo accidentalmente somos distintos
pero esencialmente jguales.
,

~~ J.a aspmtctón a la igualJad na .1Jo una con. tante humana r.an antigua co111&lt;
:u continua anulación, resmcc1ón o vulneración. CaJa t:poca histonca ha enu
do ~ definido este valor fundamental de mam:ra &lt;l1fereme. con mayor o meno!
intt:nsid:1J, cks&lt;lc una l'lll &gt;rme diversidad de e-rraregtas re toncas. argmncntaciv.is
\ Joctnnalcs, pero sin lugar a duda. desde u □a pt:rspecm·a , 1ernpre abierm, ¡¡Jll
plianJo su hon7onte de ~em.i&lt;lo r ~ígrulicaciún. Por tanto, oni: 1.'llcontramo&lt;: ,intc
un probkma complejo e irreJuctiblt:, de dificil soluc1ón, nunca agotado plt-01,
mente por los rew \' desafíos que presenta l:i n:alii.lad 'Odupolitica. un imagmino soc1()-jurid1co, un , alor nnrm.ati, o. un ideal regulador de conducta en enuJa
kantiano siempre por realizar. f id. Rafael Ennqut: .-\guikra Por~les, "La 1gua.ldid
como ,~alur normaÜ\'o, ax1ológic,, ) p• 1línc1, íundunemaJ." en Angela Fig1.u:rudii
(coord.), Ig,"Jti,,d ;¡,ara que(, Granada. Edironal Comares, 21Kl7. pá~. 15-1''·
.J'1 1lrn.:ffi:, op. ,1t.; Knnlicka, op. at., Charle Taylor, hl 11111llm1/t11rt1lijwo _)' k1 /)(lb

50

En este entido, debemos superar la concepción de 9ue la democracia50 se basa en la voluntad oberana del pueblo entenrudo como
un todo homogéneo } compacto; se debe ver a la democracia como
la posibilidad de la minoría para convertirse en mayoría, es decir,
como pl11ralisfl10 ago1Jirtico. De de este punto de vi ta., garantizar la democracia const te en . alvaguardar lo, mecanismos que permiten la
conftgurac1ón de alternativas proporcionan oportunidades a todos
los participante para poder expresar e.

r

l .a deruocracias plurali tas de Occidente e han configurado por
su cultura política que a menudo se califica, y con buen motivo, de
raci ta, sexista. e imperialista. Una cultura autocrícica r rev:L10.nista
mu\ preocupada por no er xenófoba, di crimi11atoria o totalitari~
a í como por no er eurocéntrica, de e trechas miras e intelectualmente intolerante_ llna cultura que se ha vuelto muy con ciente de
su. capacidad para la intolerancia criminal, y por ell~, más at nta a
1a mtolerancia, más sensible al mestizaje, a la de eabilidad de la diver idad gue cualquier otra cultura de la que tenemos noácia. Lo
occidentales debemo esta conciencia y sensibilidad a nuestros no\Tlista , poetas, filósofos juristas. La diversidad cultural, por tanto,
no S&lt;: encuentra en e pacios lejanos, ino en nue tra propia aldea
global; no encontramos inmersos en una época de mestizaje • mezcla e.le diversidade. , somos el r , ultado producto &lt;le un enorme
co/lage._"Por este moti-rn, de u efectiva universalización dependerá
~n l futuro próximo la credibilidad de los valores de Occidente: la
igualdad, los derechos de la persona, la propia ciudadanía". 51

r

del reruno,wm•11to' México' r""
1993
' r-,
~ ·

50

'.\me eS t e punw de ,ista pueden leerse los trahaios de hantal ~fouffe, La paf&lt;ldo_¡" de la de,nocrana, Barcelona, Paidos, 2002;John Gray, 1..a.r dos caro, del /iheraliJmo:
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· · d. !
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'
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· · · -cm
· da darua·
... .....,gu1 o entre slatus nnlalu
~ .r/alt1J p,:rso11ae
'7k~onaltdad-. Hombre ~ ciudadano. ho,n1J1e cif'!)'t:11 conforman &lt;los clast:S

r

SI

�Rqáel E11rú¡f{e Aguiler11

lhmorradd, li/Jerlad y Eslddn

En resumen, la hJstoria Je la ciuda&lt;lania tolerante y multiculrural
nos muestra la posihilidaJ &lt;le una ciudadanía gue no sea exchtyt'ntc
y reducida; solo &lt;si somos capaces Je abrirnos a los otros, y amplian
ensanchar nuestro horizonte podremos generar una nueva ri11dad,1111a
msu1opolift1, una ciudaJ,,1.nfa multicnltur:11 cun. us propios prcsupuesrns normam·os. Considero 9ue e fundamental reactivar el concepto de ciudadanfa claramente conectado e imbricado al proceso decd11cac/fm ,itim•p(l/í/Jm si queremos edificar, renovar ) fortalecer un
auténtico modelo de democracia comtimcional Y deliberari\'a. l'na
educación para la ciudadanía debe potenciar ~ desarrollar la capacidad de aucogobierno, autolegislación ) autocontrol de las n!as
pcr onak:s Je los ciudadanos; en &lt;lehnitiva, se trata de continuar,
desarroUar el programa ilustrado moderno, corrigiendo todos su
posibles errores ) potenciando su. vi..rrualí&lt;la&lt;les para configurar una
nueva cmJadanía como reali&lt;la&lt;l fáctica y tangible.
Esta concepción, sin duela, ha de er respaldada por un modelo
d ciudadanía más ampl.10. dinámico y profundo de lo. problema~
cruciales por los que atraviesa el mundo en un proceso continuo de
crecimiento ) desarrollo: d problema de las desigualdades sociocconomicas, la profundización de los derechos fundamentales nn
solo en d sc:nudo indiYi&lt;luaL sino también en el grupal y colecm0
-ctnico, nacional, religioso, &lt;le género--. Solo de de este segundo
modelo Je ciudadanía compleja) diferencial podremos hacer freme
, resolver los enormes probkrna&lt;: de: equidad y justicia planteado
en la actualidad desde términos y cri1erios má di tribuuvos.

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54

féx:ico,

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55

�AL GHAZALI: LA PRUEBA DEL ISLAM
Zidane Zeraoui 1
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey

A.L-G H \7 ALI ES r:o .. SIDERADO tanto por los estudiosos musulmanes
como por los europeo , en particular los de su tiempo, como el má
grande musulmán después de Mahoma. Si bien es cierto que . bu
Hamid e una de las mentes más brillantes de su tiempo, la apreciación del Occidente en el medievo se debió a un error. Antes de
publicar una de sus principales obtas sobre los filósofos islámicos
redactó un opúsculo que sintetiza el conocimiento filosófico de sus
predece, ore.. La claridad del trabajo y la lucidez de la exposición
hicieron creer que al-Ghazali era parte de la larga lista de los pensadores islámicos helenizantes. 2 En realidad su trabajo era el inicio de
un atague profundo contra el pensamiento racionalista y aristotélico
en el mundo musulmán.
Abu Hrunid luhammad ibn Muhammad ibn fohammad ibn
Alunad, at-Tusi al-Ghazali 3 al- l1afi'i, conocido en el mundo latino
1 Profesor e invcsllgador del tTF.Si\l, Campus Monterrey, v aULor de ,·aria obras
el Islam v Medio Oncote. Entre ·us últimas publicaciones se encuentran:
lslun,y fXJlilu',1. J .iJs procesos políticos áral1tJJ ro111empordneos. 4a. eJ., México, Tcillas, 2008,
J Mi!dio 01im1t::
geopolítim del potkr. Irá11 el 1111evo eqlfilibno regjo11al, San José de
Costa Rica, EditonaJ de la universidad de Costa Rica, 2009.
2
\'c.M. Watt, lslav11c Phtlo.ropf?y ond lñeologJ', Edinburgo, Eclinburgh L niversJty
Prcss, J %2, págs. 114-1 1S.
5obre

u

y

AI-Ghazzali o al-Gha.zali. Para los autores que plantean que nació en la ciudad
dt Ghazala en el Jorasán, se Jebe escnbir su nombre con una sola "z", pero
para otro~ su apudo viene de su padre Iuhammad aJ-Gha2.zab, qwen tenía una
mercería o gbazz.al. bn este aráculo \'amos a utilizar la primera transcripción más
Slll)pWicada con una sola "z", sin por esto desechar el egundo argumento.

57

�Ztd,me lerao11i

..lJ Ch,1zali: /ti Pm1iJa ,M T,l,,n,

de la EJad .0ledia como A/j!,azei, fue un teólogo, jurista, filóc:otq
psicólogo y místJco c..¡ue nació en la ciudad de Tus, cerca de la ciuda-0
sanca shiíta de \fashhed, en el Jorasán iraní en el año 1058) falkci11
en 1111. Deb1&lt;lo a su defensa de la religión contra las inAucnciai
helenizam ., se le ad1u&lt;licaron varios sobrenombre·, como LJ,q¡¡
1t!-lsla111 -La Prueba del lslam-, Zaú111 · d-din -Ornamento Jt: h
Fe-, t.t!-Sidd!q al-_,- ldhi,11-EI Gran I fombre de la Verdad-, lll1111111',
/ab! -Gufa Eterno-, etc , tera.
· Fue un defensor de la escuela jurídica del shafiísmo;' pero sobrr
todo fue el más grande místico del siglo\' de la Hégira (4Sll-50:'i) tlut'
tuvo una influencia 11lll) marca&lt;la en pensadores tanto occidemales comi) musulmane y judíos: Tomás de quino, René Descart~
.\Ia1móni&lt;lc., Ramún r...ta.rtí, etcétera.
La vida de .-\lgaz l puede ser Jivida en tres graneles periouos. 1
prímer0 es el ticmpu del aprendizaje, primero ea su casa, en Tu '
luego en Gurgan ~o Yuryan- y finalmente en i ·hapur. De,pues
Je la muerte de su mentor Imam al-I Tarnmain al-Yuwa) m, se muda
a la corte del poderoso Nbam a1-!\lulk. El segundo periodo es w12
carrera bñllantc como jurista. en la , '1zam1ya, rode-ado &lt;.k tmlos l~
honores r reconocido como una Je las mente: más brillantes dt :u
tiempo. También se dedicó a la defen. a de sus mecenas, como el Gl
li fa Je: Bagdad, frente a los a Laque. int Jectuak:s de los 1smaelitn . b
violencia politica de su tiempo lo lb·ó a abandonar su jaula dorJJ;1.
El tercer periodo &lt;le u \'tda rue marcado por una crisis existenci.~1
su retiro espirimal, mismo yue s&lt;. reberc en u obra autobiogrnhai
al-..\lmu¡idh 111i11 ril-d.ila/-·-L.11 lihermió11 rkl ermr--,1' e crica al final ti
U Yida.
La en

j

e pro&lt;lujo cuando 1\l~zcl contaba rreinra y siete 11ñ&lt;»

A\.juel flamante docror que profl'saba en h escuela Je BagdaJ Uq..
' Para las c:scuebs jurícLcas del lsbrn Jr Li.Jane lcraou1, frl,1111 ,, poknra. u¡,. al.
~ .:1.,AI-Ght1Z!Jli, ,-Jb11 Ha/J/itf (TMS-111 ), recuperado el 28 &lt;le ocrubre &lt;ll' 2t)[r&lt;l, J15
pnniblc: co: htrp://www.ghazali.org
'· u obra apan:ci{1 en una 1ra&lt;lucción espanola como al-Ghazali, C.imf,·sm11 •
st1!t~ulor del trmr, .\iaJriJ, Alianza hJitom1l l'l!l9.

58

a poner en duda ha ta las pruebas rná elementales de la religión.

'u tormento aumentaba de mo&lt;lo indescriptible, hasta que un día,
sinúendo la vacía insustancialidad dd intelectualismo én que esta-

ba sumergido, dio un fuerte golpe de timón, y prescindiendo de
pruebas, argumentos, silogismos y dialéctica, se abandonó a una

confianza irracionahsta en la bondad de Alá.'
De esta manera al-Ghazali abandonó su cátedra en la

niversidad

de Bagda&lt;l, la Niza,nfya, y se refugió en la mística sufí para entender
de ·de la ciencia del corazón la verdad.
"Era u hábito desde muy joven, de buscar la realidad de las coas", e dice. En el proceso llegó a dudar del sentido e inclusi-w de
la mi ma razón de ciertos conocimientos, y cayó en un profundo escepoci mo. m embargo, fue liberado de esto con la ayuda de la luz
divina, y recobró u fe en la razón. Luego, con su uso, examinó las
enseñanzas de los buscadores de la ver&lt;lad: los teólogos, los filósofos, los i maelíes \ lo ufíes. Corno resultado de dichos e tudios llegó a la conclusió~ que no había camjno hacia el conocimiento, salvo
a través del sufismo. Para llegar a la verdad última de los sufíes debió,
sm embargo, primero renunciar al mundo y dedicarse a la práctica
mística. Al-Ghazali llegó a realizarlo a través de un duro proceso de
decisión que lo condujo a su ruptura y ·alida de Bagdad.8

A1 Ghazali y su tiempo
Para entender la vida y obra de al-Ghazali es importante tener una
\1 jón de los acontechnientos político de su tiempo. Este periodo
fue el más turbulento de la historia del califato abasí, que no existía
más que nominalmente. En primer lugar el comendador de los creyentes en Bagdad, bu al-Qasim al- 1uqt.acli bi Amr Alá, gobernó
de 1075 a 1094 bajo la tutela de los ultan
elyúcidas, en particular
Matik hah primero y su visir izam al- 1ulk, fallecidos ambo en
1!192. Todavía, al inicio de su reina.do, las ciudade antas de La leca
Cri~tóbal _ueyas, Elpensamimlo del Islam. Co11te11ido t hislorio. l11fl11e111:ia m lo 11Ji.rlicu
!•~m1ola, Madrid, Ediciones Istmo (Cokcción Fundamentos, 28), pág. 164.
Jdem.

59

�11 Ght1Zf1h:· la Pm,/J" dd Isln111

Zida11e Zm1om

) Medina e taban bajo el cont.ruJ del Imperio shifra de los fatimíl,,
pcrn graoas a lo· sultanes sdyucidas, el uni. mo se olvió a imponer
obre todo en el ~kdio Oriente r el shiísmo fat1mí se replegó te
Egipto y · frica &lt;ld 1. ·orte.
•l triunfo &lt;le lo~ elrucidas le. p rmitiú dominar la poütica dd
Imperio abasi. D hecho, ¿.falik hah dio su hija eo rnatnmonio ;¡ al~fuyt:adi para tener una presencia más firme en el palacio dd calit~
pero la estcriJi&lt;lad de la unión no le permitio lograr sus objemns
antes d poder deponer al gobern:intc de Bagdad encontró la muL1
te envenenado.
, u visir fue asesinado, t:n su camino de bfahán a Bagdad el 1
dt: octubre d&lt;. 11192, probablemente por un miembro d la secta ck
lo. ha.rhish1)'i11 de Hasan+Sabbah" (1036- 1124). A la muerte del calm
al-\Iuqta&lt;li, en !094, u hijo, al- \Iustazhir (1094-1118) le ucuJ1ó, pero
en el contexro de una crisi del imperio, con un debilitamiento dd
dominio d los sdyúc1das ,. con una amenaza del cnstiani::.mo tk
retomar los lugares santos de Jeru, alén qu se llevará a cabo cinco
años &lt;lespués, in prkticameme ninguna reacción &lt;le Bagdad. 0
cruzado Ra~·mundo IV de Tolosa trató &lt;le tomar inclusive Ba~a~
pero fue derrotado cerca de Tokat en el norte de Ja Turguia actwl
.. in embargo, en 11198, Ant109uía fue toma&lt;la, Jem alén fue aqm~.idi
en Ul99 pur los cruzadns y iodo us habitante. fueron extermina·
dos. Frente a esta enorm tragedia para el mundo i. lámico, 1\bu Ha·
mid no reaccionó v no escnbirá prácticamente na&lt;la. us detracmr
lo acusarán de no ser lo suficientemente mtL ulmán por no halx:r
defendido con su pluma Tierra anta. De hecho, la bú ·gueda de .\J.
gazel s enfocaba más a la salvacion interna &lt;-JUC a lo territorial, &lt;.jUC
no e. má, que un hecho material.
Por orra parte, l.a. toma d la ciudad santa, nominalmente bajo d
Imperio fatinú, no provocó mavor reacción en el seno del Imperto
ab:c í a pe ·ar de los varios mm,1miemo populares parn despertar
una contraofensiva de al-\fusLazhir. L1clust\·e el qr111i1" de .\lepo, lbn
al-Jashab, movilizó a la poblacioo, tomó el palacjo &lt;lcl emperador di
1

Q

1

H,Lsan-i-Sabhah. en persa, , , Hasan hen Sahbah en arabe.
Responsable relíg10. e• d la dudaJ.: del v,&gt;cablo :;e ucri\'a la palabra ,1k1Mt.

(,¡)

Bagdad de truyendo su trono, pero no logró que el sultán selyúcida
o &lt;.jUe el califa se interesaran en mandar tropa contra los cruzados
qm: terminaron por instalarse en Tierra anta durante casi un siglo.
En cuanto a i7.am al- Iulk (1018-1092), el Orde11 del Reino, fue
gran visir 11 tanto &lt;le Arp Arslan como de Malik has pnmero. Entró
en 1061 al servicio del primer sultán selyúcida para, po teriormente a
su asesinato, ser el tutor de su hijo entronizado a la dad de 17 años.
Además de u actividad en la admini tración del imperio, e cribió un
tratado de gobierno -S!Jasat-11atJJeh-, 12 T fundó tanto n ishapur
como en Bagdad universidades ,1,fadrasot :izan1!J'o encargadas de difundir el pensarrúento unita, en las cuales preci amente al-Ghazali
colaboró como profesor y director.
Por u parte, Tfasan-i- abbah, 13 conocido como el f 'iqo de la Montmir,, se formó en la Casa de la abiduría -Dar ol-Hik111a- de El
Cairo para consolidar su conocimientos de la doctrina del hiísmo
septimano r fue fundador en la montaña &lt;le Alamut, 14 a cien kilómetros al noroe te de Teherán, cerca del mar Caspio, de un estado
i. maelita radical a partir de 1090, bautizado como la Casa del Refugio
-Dar tú-Hfym-. Fue también iniciador de una nueva prédica, adDa 'a1m al1adida, 15 y organizador de la secta conocida como de lo
hashishiyin. 1~ "A principio del siglo 1.11, mientras que lo cristianos
11

Equivalente a pnmer ministro.
Nizam al-Mulk, The hook of l:,{)tlfm111ent or RJl/es far Ki11gJ: Jfyasat-11ama. 2a. ed.,
Londr~, ¡ 978.
' Sobre Ilasan+ abbah , su ecta en Alamm, rfr. W.C. Bartlett. Los a.resú10.r, Barcelona, Cática. 2006.
•
·
12

14

Para mayor información sobre Alamut, pero desde

UlUl

perspecuva novelesca,

véase \'ladinur Banol, A/011111I, ~ fadod, El País, 2005.
1~ onocrdo como fa 'alifll o en eñanza. fue la base de una renovación del stuísmo
de este periodo. El propio Hasan-i- abbah compiló un tratado Leologtco h,s11/
111-.-'lrl,aa -Lo.r matro cr1pít11/os- que se connrueron en la base Je] pensarruento
1Smaelita. Cfr. J.A. Boyle (ed.), The Ct1R1bndge HisfolJ f ]ron, rnl. 5, Cambridge.
Relllo Cnido. 1968, pág. 433.
"'De Ia palabra ht1Jhish~yí11 se denYó la palabra francesa de ,1s.rt1s.rm.
· que wo
.1.
•
1zset1110
rn e-pañol. in embargo, el término se refiere a los fuma&lt;lore de ht1Jhúh, la man!(Uana. que ~e supone el líder de la secta &lt;laba a sus segw&lt;lore~ para poder ase:,inar

ª los hombres de Estado opuestos al 1smaelismo o al
61

hiísmo.

�7.idone lfrooui

Al Gh11zrilí: /11 Prt1tht1 dd J.rl,,111

estaban conquistanJo Tierra anta \ Siria, se toparon con los ismac11cs. :".luchos de su. h1Storiadores escribieron sobre ellos, pero daban
generalmente una mezcla de información y de desinformación"1
para referir.. a la &lt;lenominación de la secta de los a esinos.
'm embargo, \lamut no fue simplemente un centro de , iolcncia como lo describió errónea.men1e Marco Polo, quien no llegó a
conocerlo directamente, sino por los rumores Je los enemigos de
I [asan-1-Sabbah. Fue un importante lugar de culmra y educac1un.'
La biblioteca del castillo, antes de su destrucción por los mon~olcs
cenia un gran numero de libros sobre Ciencias, filosofía, religión,
etc. 1 un gran número de , abios de la época podían disponer de los
textos. 1'1 Además, la formae1.ón de los /iMJ'Ul 1 &lt;le Alarnut se enfnc:1ba
nu solamente al entrenamiento físico, sino al desarrollo de sus aputu&lt;les intelectuales en todos los campos del saber.
AJ nusmo tiempo, en el norte de &lt;\frica, el lmperio fatimí -9U9Ll71-, de tendencia . hiíta ) con capital en El Cairo, logró controlar
un extenso territorio que en su momento de apogeo llegó a don11
nar todo el norte JeJ continente y gran parte del 11edio Oriente,
inclurendo
a las cmdadcs santas &lt;le La 1\feca,. \[edina. El ~f ustanSJt
.
Billah gobern&lt;&gt; 59 años, el rná~ largo periodo de cualquier soberant'
islámico, y con el visir ,\li bin hma&lt;l Ya.rvarai le dio a Egipto una
larga era &lt;le prosperidad, hasta la muerte de este último eo el an11
I044, cuando el país caJ·o en el desorden, d caos ) la hambruna, Lle·
ga&lt;ln al poder a la edad Je 7 años, fue el Yisir que gobcrno un paí

17

Charles

r.

Nmn~ll, ''TI1e olJ man of the mountam", en Jj&gt;e.m/11111, vol. XXI~

ntim. 1, 114"', pag. "' ,.
111

Para marnr 1nform.tcmn sobre el aporte ismae.hta r/i: \\:7ilfer&lt;l .\laddung, ".\,~pec.s nt lsma'íh Throlo¡~y: The Pwphctic í.hain an&lt;l the GoJ BcyonJ lltin¡!
,.n . J 1 ~asr (ni.). l.r111E1'tli ( 0///17h11llo11s /1, Is/11nuc . .1ilt11n•, Teherán, Fd1tonal Je b
\~oaac1,ín JsmaeLita de: Tchcnm, !977.
i•i \\ lad1m1r h-annw,
1/,1111111 ,md Lt111&lt;1s,1r, Teherán, Ed1toríal de la ,\st1ciaciiín
fsmadita de Tehér,ln, l 'l(~l.
'.!\ Gumbaticntes o guern:ros. Para más detalles suLrc la.-; esrrategias de Ju,; fida11u
de l lasan-1- abhah 1/1: s.:i., ''The doctnnc of Tahm", recuperado el 2~ dt· ocCll·
brt· de. 11~1'J, disp1 irul,lc en: http://w\\/\v,ismaili.net/histrnre/hiswryll(,/hi 'Loryt,ti:-

html

sacudido por la ambiciones de los milita.res, en particular de los
mamelucos.21 El [ustansir fue el octavo califa de lo fatimíes. pero
d &lt;lecunoctavo imán ismaelita, es decir, l guía espiritual de la secta
de .\lamut. Es durante su periodo gue el Imperio fatimi perdió sus
posesiones en Medio Oriente.
A la muerte de al-Mustansir, su hijo menor, al- lusta'li, le ·ucedió hasta su muerte en el l 101. Su gobierno estuvo dominado por
d regente al-Afdhal Shahanshab. Sin embargo su hermano mayor
Ntzar, apoyado por una parte de los fatimíes como legítimo heredero, bu có tomar el poder, pero fue encarcelado y ej cutado. El
asma provocado por izar dividió a los ismaelies a partir del imán
decimonoveno, en dos ramas: los nizaríes que se impu ieron en rna
y Pers1a, y los mustalitas.

La influencia sufi
Fue en este ambiente de intriga política y de cismas que al-Ghazali
ctmó. Desde su infancia, gracias a las reuniones que su padre organizaba con los Juqaha -los juriconsultos-- y los sufíes en su casa,
tuvo una benéfica influencia jurídica que lo convirtió posteriormente en un gran Jaqih -jurista- en su región natal. Sus estudios en
Tus Gurgn y ishapur fueron sobre ciencias islámicas, así como del
Corán, la S1111ntl2 -la Sira}' los hadiths-, la J"baria, 23 la gramática, la
lógica, etcétera. El teólogo más prestigiado de la época, al-Yuwaini,
fue también u mentor hasta su muerte en el 1086.
El gran visir del Imperio de to selyuk, izam al-Mulk, mecenas
de las letras y de los pensadores, lo tomó bajo su protección y lo
nombró en el 1091 profesor de la 1'1adrasa --centro educativo-- que
había fundado en Bagdad1 la izamiya. Hasta 1096, al-Ghazali enseñó en ella y se rodeó de los más grandes sabio de la época, por lo
que quedaba muy cercano al caHa abasí.
:1

Lo~ mamelucos eran lo militares-esclaYos que concrolaron la poliuc:a interna
~! Imperio fatimí, e mclusivc wmaron el poder a la caída de este úJámo.
La !m1111a del profeta 1ahoma está compuesta por la Siro o biograffa del Após'.01 de Dios y sus &lt;lichos o hadiths.

_, ~ _rharit1 o derecho I lánuco se basa en el Corán, la S111111,1 &lt;le Mahoma y el fiqh o

la JUr:isprudencia, es dec1r, Ja interpretación de lo do' pnmeros textos.
62

63

�Zidane Zerao11í

AJ (,haz.,,li: t,, Pmeb,, dd ls/a,11

Bajo la influencia &lt;le la Liternnira ufí, al G-hazali empezo a camhtar
su e tilo dt ,·ida do. años ames &lt;le . u salida. Resoh-ió que un airo
c.:stándat· Je , 1J-a dnuosa no era compatible cun el . ervicio a lo~
sultanes, \ l'-lres ) caLifa.. Beneliciándose Je la rica elite políttc.1

rrulitar 1mphcaba una complictda&lt;l con su gobierno opresi\'O y corrupto y podía Je.c;truir c.:ualyu1c.:r búsqueda de redención en la 1&gt;1ra
uando al-Ghazali salió de Bagdad n 1095 pa.rtin a D:1J11;1.co

vida.

y Jerusalén } ¡uro sobre la tumba Je J\braham yue nunca má ,ernría

.1

la!-. autoridades políticas o en ·eñaría en la e cuelas e tatale.

¡\J hnal de u v1da decidió retirarse con los místico. sufíe de su
ciudad natal en Tus, realizando una janiqah -retiro e piritual- sin
prácticamente alirse de ella salvo para nseñar en la izamiya de
Nishapur Jurante cuatro años· posteriormente se negó a enseñar en
ninguna Madrasa del imperio, a pesar de la solicitud expresa del sultán elyuk, Sanyar quien le propu, o ser director y maestro en ella.
Lin embargo, el sufismo de Algazel no e el ai !amiento o la separación de la. cosas mundanas de la sociedad. o se trata de vivir
de la mendici&lt;la&lt;l corno algunos ascetas lo practicaban, sino involucrar e en su medio.

10 1,:rnbargo, siguió enseñando en pequeñas escuelas -zr,ll'iy,1lin:inciadas por donac1om:s pnvada . -\1 terminar u peregrinaje ro

FJ hombre es creado de manera para que no pueda vivir por

1096, al-Ghazali regreso a su pueblo natal da Dama co) Bagdad.

mismo, pero en constante necesidad de otros deseando que otro

en donde fu.mió una pequeña e. cuela pt1va&lt;la \' un convemo ~ufi

humanos como él estén iempre con él.

-]t111q11. 24

por dos razones: primero por la bú queda de la procreación y esto

ccesita de esta compañia

es impo ible in la relación exual con otra persona de sexo opues-

u cri.is personal e intelectual lo llevó a renunciar a su cargo, a su
fanuüa y a su alta pos1C1ón en L'l corte &lt;ll' L izam al-Mulk, e iniciar
una vida de: asceta errant &lt;lemro de los círculos sufíes por Oarua.ico, Jcrusalfo, Hebrón, Medina y La Ieca para volver a Hagdad diez
año. Jespués.

to, r en egundo lugar porque necesita ayuda para la preparación &lt;le
us necesidades, comida, ropa y la propia educación y crecirruento

de sus hijos [...1. Es dentro de la naturaleza de las cosas que se debe
cooperar con un amplio número de personas para el comercio y la
industria [... ]. J\ í, e to comerciant s no pueden ser independien-

H1m la pc.:regnnaóon,

ra

tes uno del otro. To&lt;lo prueba que el hombre no puede vivir olo y

u regreso dirigió su pasos a L'iria., don

necesita de la ayuda de otro a cada paso. 26

de fue respetado, mientras que en la ciudad &lt;le Damasco cstmn
Jand11 m, trucción en la mez&lt;-¡u1ta del retiro -Lawiyat al-Yan11L1uc ahora lleva u nombre en su parre occi&lt;lemal.

connnuac1on

·e dingiú a Jeru ali:n, en grn.n medi&lt;la por u propia voluntad p:111
cjt'rcer el miro v Yisito los lugarec; agrados. T.uego viaj{i a ERípto,
permaneciendo Jurante un tiempo en ,\le1andría.15

Esta cooperación entre lo ciudadano, refleja el verdadero pensamiento del I 1am relacionado con los deberes religioso.. A pesar de
u mi, ticismo, reconoce que e] aislanuento no puede ser la estructura de una sociedad, y solamente la solidaridad y la necesaria interacción entre lo seres humanos pueden o tener un E -~do.

11

S.a., ''\l-(;hazali", en \"ta,iford b1rydoperli11 ~/ Philnsuph&gt; [versión eli:ctr&lt;)OJC-J!,
recupt:radu d '.!11 Je 11ctubre de 21K~1. disponible ..:n: http: 11platu.stanford.edu
emries/,1l ghazaL/

z.~ ha1j l.(;, 1fa&lt;l&lt;la&lt;l, ·'Ayudlos yue atacan al lmam al-Gazali'', n:cupt:'radu el
&lt;le oc1ubn: dt" 21.~J'J di pomblt: rn: http://ww\\.mu~ulmanesanJaluci:s.o!)Ú

25

hi:maoteca/'l4/(;azah.hrm

6-1

21,

Har-00n Khan Shcrwa.ru., l't11dies i11 \f11s/it11 Politica!Tho11J!_hl m1dAdminirlralio11, a.
td., Lahorc, Pakistán, Ed. .H. Muhammad Ashraf, 1970, págs. 14ó+n.

65

�,- 1/ Gba:(!tli: la PmebiJ del lskJt11

... in mbargo, este •stado deb ser gobernado según regla claras,
\ no bajo el arbitrario poder de la elite.2"· Alga:1.el plantea una serit
de leyes que dt"be el gobernante tener en su mente al momento de
expedir la justicia: 1) en to&lt;los los caso el gobernante debe ponerse
en la posición de la. partes; 2) debe responder a los de eos &lt;le los
que virueron hacia él para buscar justicia; 3) la justicia es posible solamente i el gobernante no es induJgeme en lo referente al lujo en
la comida y en la ve cimenta; 4) Jebe practicar la in&lt;lulgencia, no b
dureza en sus deberes oficiales; 5) debe tratar que su súbdito. . ean
felices con la aplicación de la ley, pero 6) no debe nunca llegar ah
reconciliación a expen. a. de la ler; 7 ) debe . upervisar los asuntos de
su súbclitos como supervisa u. propios a unros per onales, y debe
tratar a lo poderosos de la misma manera l]Ue a los débiles; 8) ddi
tratar &lt;le convivir con los cruclitos como le es posible, e invitarlo
a expresarse en lo asuntos público , y 9) debe upervisar que su
sJrviente., magistrado \ otros funcionarios realicen su actividadcb1en y rap1do. 'R

\Jemás de us reflexione hacia los detentor s del po&lt;ler, Abu
Hamid jerarquiza los niveles de la importancia ocia!, colocamloa
los ul(ima, a los sabios, justo por debajo del gobernante. De hecho.
este último Jebe gobernar en función de la ley para proYeer orden,
Justicia bajo los consejos de Jo. intelectuales, quienes no deben ~ucumbir a la tentación del poder dd dinero o del lujo, como tah1p&lt;XO
·ervir a los príncipe corrnptos. Precisamente la crisis de al-Ghazak
se debió a gue su conciencia no le perrmtió eguir apoyando r ({!laborando con el poder de Bagdad, ni siquiera como respon abk
académico d 1a 1 izamiya. . pe ar de u respaldo a la política de Nr
zam al-Mulk por su posición favorabl al orden}' la ju ricia, es &lt;leen:.
una actitud conservadora para pre. ervar a la , ociedad de los exceJJ.I
de las re oluciones, al-Ghazali nunca dejó de ser una mente librt
y critica del poder. us ataques contra los 1111,tazilita? -teók~
r Para mavore. detalles sobre las ideas poLticas de al-Ghazali cfr. Hellfl LarJII!\
La politiq11e de Gba'{flli, París, Edit. Paul Geuthmer, 1970. pág. 29 y sigs.
28 ..,
cherwaru, op. {1/.,
· pag.
, 155.
29 La doctrina mutazilira fue adoprada como teología 06c1al durante 34 año.\d

66

Zuk111P Zerao111

racionalistas del Islam- por su inclinación hacia el libre albedrío se
debieron por una parte a su posición al llamado al derrocamienro
del gob rnante, y por otra debido a su libre albedrío.
En el marco de una teoría de la causalidad ) libertad ontológica,
conciben al hombre capaz de orientar us conducta con el libre
arbitrio. Esta idea

fun&lt;lament-tlrnente contradictona coo la con-

sideración que e Dios el único legislador, y de la ler revelada como
única fuente de legittmizac1ón. 111

nín la tradición i lám1ca, cada cien años aparece una figura intelecrual 9ue debe renovar el 1 1am. Preci ·amenre en el siglo v de la
Hcgtra, al-Ghazali se veía como esta luz de la religión mu. ulmana.
! lasta u muerte, cerca de Tus, dedicó el resto de u vida a la devoción, a recitar el Corán, a orar y a a5unar en compañía Je los
su fíes. lbn al-Yawzi narró en al-Tbabat foda a/-,\fa,110/ -La fir¡nez:1 en

t'I 111ommto de la 11111er/e-- retomando las palabra Je 1\hmad, el hermano de al-Ghazali: 'FJ lunes -14 Yumada al- jira31 -

a la hora

de la oración, rru hermano \ bu Hamid hizo sus abluciones oró v
luego dijo: 'Tráeme mi udario'. Lo tomó, lo be ó, lo puso ,en u~
ojos Y dijo: ' ' cuchamo ) obcdeccmo para entrar en pre enc1a

eñor', luego c.soró su pierna ·, miro hacia la qihlt:r'- y murió
antes Jel at'Udecer" ¡... ].-. e dice que al- hadhili vio en un ueño al
Je)

Profeta mostrando con el dedo a al-Ghaza!i a Moisés

r a Cristo, y

::la\bajo el m~_dato de al- famun (813-83'), aJ. J\.fo'tasim (833--842) y al-Watac¡
J. ,0s mutazilit1S plantean el libre albedrio del hombre porgue d mal no
PUt·de Pto\'Clllr d o·
.
.
e 10s, pero por e ta ITUsma libertad del er humano el mu. ullllan puede YJebe Jerrocar al príncipe injusto.
(c,;~e~lah Lalxfaoui. I11tellertneLr d'Orient, i11telltrl//tls d'Orcidmt, Parí.. l'Harmattan
11~ ~toire et pcrspecu,·e méd1terranéennes), l996, pág. 85.
12 rchere a un mes del calen&lt;lano 1·lámicn
Se refiere hacia la ilirección dt: La \Icca.

67

�AJ Chazali: la Pmebo del Islam

7itkm1 Zerao11i

les preguntó: '¿Tienen a un mi sabio en su comunidad?", a ln cwl
contc taron que no.

de los motivo de su osada postura. La sed por conocer Jas verda-

33

deras naturalezas de las cosas ha ido como un U1Stmto ) como una
predi posición innata puesta por Dios en mi naturaleza, no debida

Es en el retiro en Tus que la Prueba del Islam terminó su vida en el
ar1o &lt;le 11 t t.

EL pensamiento de al-Ghazali
.
u crisis ext ceucial} su búsyueda Je la v, rdad mue tran a un geruo
&lt;-¡ue se interesó por todas las ciencias, por la filosofía r po~ Ja mística,
pero desconfió de todos, o por lo meno criti:ó a to&lt;lo sin pr~nunctarse obre algo en particular, fuera de su te en la revelaaon. ,u
escepticismo lo llevó a reflexionar obre todas las verda&lt;le upucsmmentc e. rablecidas.
'fo, por rni

a rru elección o a industria núa, para que se me desatara el nudo de
la inutacion ciega J para que se me resquebrajaran la. creencia heredadas,

E ta aparente debiJidad de al-Ghazab por no aceptar alguna corriente filosófica o espiritual se debe a que el genio 1 lámico no quiso
pronunciarse antes de hab r examinado profundamente toda la
doctrinas. La duda metóclica, como dfría René Descartes cinco si-

glos después.
La rrayectaria vital de Algazel, recorriendo distlntas escuelas de

parte., desde que alcance Ja pubenad ante Je 105 veintt

pensamiento, parece mostrar que no podía abrazar ninguna doctri-

año , en la Aor d la vida y en plena ruventuJ, ha. ta ahora en qut

na de manera definitiva, preósamente por u naturaleza escéptica.

he pasado de los cincuenta, no he dejado de arrojarme a los abis

Ni siquiera en el sufismo pudo encontrar Ja atisfacción que ansiaba

mo de este profundo piélago y de swnergirme en su inmensiJa~
con a1rev1ID1ento, sin cobanlía ní temor alguno, adentrándome dl
toda únicbla, arremeaen&lt;lo contra todas las dificultades, lazandoJJJt
a todo precipicio, e cudnñando la creenaa de coda secta} trat:UJik1
de averiguar los secretos de la d ctrina de todo grupo para dis-

tinguir e~tre el veraz

y el mendaz, r entre el que sigue la tradtc1~

ortodoxa y el hereje que introduce nueva doctrinas. · o he dcjaJl
a níngún esotérico sm querer asomarme a su Joctrina ru a un litera. m· a un filó~of1
li ta sin desear conocer el re ultado de su creenaa,
,

y alcanzar la tranquilidad que deseaba.35

La revivificación de la religión
Li obra de al-Ghazali 36 e, muy ab-w1dante ) ha sido calculada en
unas ciento treinta obra según algunas fuente , o setenta según
otras; la mayoría. de ellas tratan sobre filo ofía religión. , us trabajo más destacados son ll!Ja al-Ub1u1 al-Di11,.c que escribió en árabe
Yluego él mismo resumió y tradujo al per a con el rítulo de KJi11ryo-

r

sin mtentar aber el culmen de u filosofía, ni a un teólogo sin esfor-

l-1

za rmc por cxamina.r el limite máximo de su

líHI.

teología y de su dialt'.'(11-

ca, ni a un ~ufí sm estar avido de dar con el secreto de su u.fisrno,lf
a un píadoso sm ob ervar qué resulta Je sus actos de de\·oc1on. ru •
un incrédulo negador de Dio

in espiar mas allá para apercíb1rnt

r ello en un tiempo todavía cercano a la niñez. 34

\l-Ghazati. C01!féno11es: el JtJI/Jt1dor del error.. Madnd. J\lianza Editonal, 1989, páR5.

l\

Rafael Ramón Guerrero, Fímsojim. árahf)'Jlldíu, Madrid, Rditoaa.l Síntesis (col.
tllosofia), '.lll!H, pág. PO.
Pat11 un mayor Je arrollo del pensamiento de: al-Ghazali if,; Montgomery Watt,
~lk:li111 lntellectlft1l- 4 ¡/1tdl' qf al-Chaz_ali, E&lt;linburgo, Edmburgh l'ruversit) Press,
"6,.

B G.F Haddad, ··Jmam al Ghazali", recuperado e! Z" de: octubre de 2009, Ji~püll"
ble c:n: http:1 W\\'\\:sunnah org/h1story/ cholars/imam_alghazali.hon

68

Al-Ghauli, lhya'
huraka'hu, J%?.

,,m,11

,11-ditJ,

5 mls., El Cairo, Mu'assasat al-Halabr wa -

69

�Al Ght1zf1/i: /11 Pme/J(J del Isl,m,

Zul,me Zerno/fi

J'C-Sa 'dat -111 Alq11imia de la Jeliridr1d--; ¡g ,A1f-Basit -I A deff,1sió11-,
texro bá ico sobre la l.ín a jurídica del shafií mo; Tah'!fill t1!-FaltJJifa
-Li ivcoherenric1 de los ftlósefos- en la que at'lca a lo filósofos en
general y a al-Farabi y a Avicena en particular obra que fue refutada
más tarde línea por línea por t\verroe en , u obra Tabafilt a/-l'ah,¡(,t
-L1 incohemuui de la mcoherencia-; Fada'ih al-Bati11irya 111a rad,i 'il 1dM11.rtazf,i1[rra -It1(a111it1 de la hatin!Ja_y la.r 11út11des de /(I 11mZfaz!m1:_l,~

Tierra anta )' después de su trabajo contra la filosofía. En estas
obras al-Ghazali muestra su apego a la tradición ash'arita;'2 frente al
racionali mo n111tazilita. Mientras que la primera plantea lo aLributos divino , la corriente racionalista niega la exi tencia de ello y los
reduce a la propia esencia de Alá. Todos los atributos on eterno y
e tán incluidos en la propia existencia divina, ademá de la imposibiLidad &lt;le entender la infinitud de Dios.

donde refuta a los esotérico n batiníes. 1' 1
Algazd es con iderado como uno de lo. mayore. teólogo. dd
1-lam y su obra es bastante amplia.,!{• lbya 'l. rl,1111 ad-Dm es con 1Jera
da como la p1edra angular de sus trabajos para el rcnac1micnto dd
pensamiento islámico de su época.

De e ta diferencia de enfoques se deriva el debate central teológico en el 1 1am entre el poder divino y los actos humanos. Para
el ah 'arismo, el infinito poder de lá conlleva que cualquier acto
humano no puede hacerse sin la voluntad divina, mientras que el
mutazilismo no puede aceptar la maldad en los actos divinos, de alli
que el hombre es respon able de su actos. La justicia es wvina, pero
el ser humano es el agente de u acciones. Al-Gbazali, para evitar
caer en esta dicotomía, admite dos podere,, el divino y I humano,
pero ambos cr ados por Alá. sí el acto humano e creación &lt;liYina,
pero adquisición humana.43 Sin embargo, tanto el mal como el bien
~on acto divinos, pero desconocemos el propósito de Dios, ya que

A tal altura fue llevada la teología 1slámica por el gigantesco impul
de ,\lgazel ~ue, n lo susrancral, ,e ha mamcnido hasta ho~ fieb
sus &lt;lirectrice .. La figura de e. te sabio genial e para el pen am1en10
musulmán semc1ante a la de Tomás de Aqwno para la filo ofla

la teología cci uana medieval. Los mm-imientos relig10s0s futurm
re petarán u concepción dogmática, bu cando la originalidad mal

bien en la moral. El edificio teológico algazcliano parece a los

no necesita tener una lógica de su acto .

0111-

Quizá ea la R.iuivijicarió11 de la.r de11cias religiosas -l!¿yc, '11/m11 ad-din--

. ulmanes &lt;lema ·ia&lt;ln grandroso y perfecto para que nadie ose cm·

la obrn cumbre de aJ-Gazbali. Escrita en los últunos año de , u

prender una renovación profunda del mi. mo:0

\ida, pret nde ser una magna íotesi -la obra constad cuarenta
volúmenes-

Al-Ghazali e cábió dos obra que tratan directamente de cuestltr
ocs teológica.: al-lqtüad ji1-i'tiqad -El.111.rto 111edio et1 la cree11cidal-Risala al-Qudrixya -Epístola ¡en1sale1JJita--; esta última fue escntJ
durante su peregrinación a Jerusalén y a la tumba &lt;le Abra baro eo

de las enseñanza del Islam uní de su época. Ln ella

afirma y argumenta de distmcos modos la absoluta compatibilidad
entre el exoterismo de la le) -JÍJaria--} el csoten mo -tariq{I~
de la tradición sufí. Rica en análi j realizados con un profundo
discernimiento intelectual, in duda e

3ª Al Ghazali, LJJ alq1111ma de k1 faliridad,

fadnd, Editorial ufi, 2002.
11
S.a., "Ciemilico. · pensadores'', Tmn _\,,n-s Agm9·, rt:cuperado d 25 ele 1 1ctul,t(
Jt: 21109, disponible en: htrp:/ /w\V\\-:!.u11a.ir/occasion/e.&lt;1 1 index3.hnn
" Para mayor informactón ·obre lo~ e critos Je al-Ghazali cfr. Geurge l louraO'The Chmnology of Gh~12ali's ~ miog.;", en J(ll(mal 1J/ the A1hmm11 Ommtdl Jn.il/A
núm. 79, 1959, págs. 22.'i ·u, v '•,\ Revi ed Chronnlogy of Ghazali's Wr1ong:,",t1
)011mal o/ lht• 111mira11 Onenl,1/ foal'f)", núm. 104, 1984. pági;. 284-_\02.
11 Cut:\·as. ,,¡,. 11/., pág. 167.
I

70

1

obra de rna\'or inAuencia

en el mundo islámico, basta el punto de ser citada ) estu&lt;l1:1da por

-------El ash'
l

(?

tu-

·

. . aasmo e a comente teológ¡ca dollllilaote que pregonaba la pn:deterlllloaaoo del hombre frente al libre albedrío de los mutazilitas, la segunda grao
tscuela teológica.
.

Jis ·ª· ~I-Cbazali, Ab11 Hm11id (1058-1111), recuperado el 28 de octubre d 2009,
porublc en: hrrp:/ /www.ghazali.org

71

�Zidút1(: Zemoui

/{/ Gh,1znli: la Pmfba del l.rlam
alguno autore shiícs. egún al-Ga7hali explica en esta obra, la~

f... ¡. Para

!untad humana. al contrario de la clivina, e tá. ubordinada al cono-

exrerno o interno trae una iluminación a Ja luz ele la lámpara de la

c1111Jento: el ser humano olo puede de ear lo que de algún modo

rITelación profética y detci de la luz de la revelación profética no

conoce: _ d I modo como lo conoce. Por eso, el grado más alto

hay otra luz sobre Ja faz de la tierra en donde la ilumtnación puede
er recibida. 41'

conoc1mtcnto humano olo puede con eguir.-e por med10 de la iJu.

lo mí rico. todo movim1eoto y todo de canso que ea

minación del intelecto, que Dio concede libremente.-1-1

La sinte is de u vi ión mi tica la encontramos también en , u, diez
re~las del ufi mo. Frente a L'l tradicion, al- rhazali diría que para él:
En u libro autobiográfico La /i/Jerarión del error, de crib preci
mente la razone. de u abandono del poder y de la nqueza ) su
bú queda de la verdad, que finalmente encontrará en la meditacioo
sufí. hn u autobiografía 45 al-Ghazali muestra claramente .u JM1c1ón del ju -ro medio. Es un balance entre lo extremos, entre lo. ljlK
bu can solamente la letra del mensaje divino y lo, que se enfocan en
el e píritu del Coran es &lt;lec1r, ntre los fundamentalistas integral
) lo místicos radicales. A í, la herencia de Algazel e hoy una hr
rram.ienta contra Jo exceso del L 1am radical. n su obra, tkspues
de responder a un colega . obre la razone d u cue tionamt ntu
constante que es "un regalo natural divino, un temperamemo y no
mi decisión o obligación", s enfoca a revisar todo. lo. tipo, de
conocimientos -teología, educación ort doxa, filosofía y misria
mo-- y Je una manera ~istemática busca el efecto de cada uno en
e. píriru rd1gio, o del ser humano. En la . ección 4, "lo camino Jd
nú ticismo'', mue tra u preferencia int lectual:
Aprcn&lt;lí que por encima d todo, para lo místicos que andan pct

el camtnu Je Dios us Yida .on la mej res,. u metodo c. el ro»
acertado, . u carácter d má puro, inclusffe son el intelecto de IO!
intelectuale , la en -eñanza &lt;lt· lo aprendido y líd re de los ac:1de'

mico , ) on versado- en la. profund1da&lt;le que revelan la wrthl

La e colá tica era poco , attsfaccona.

1

o podía curarme. E cierto

que de pués de una larga práctica, su doctores -de la ley-

bus-

caron defender la tradiaón, e erutando las realidade profundas Je
las cosas. Llevaron a cabo im·e, tigaciones obre la

w tancias, los

accidente, y sus leyes. Pero como el objeti,·o de ·u ciencia estaba

en otra parte, lo que &lt;lireron e quedó muy corto y el resultado no
logró disipar lo. o curo titubeos de las controver. ia humana .4-

También su ufismo e alejó de la via ortodoxa porque no bu caba a
un_mae tro, sino que siguiendo al Corán "tienen en el l\len ajero de
Alá un excelente modelo' .~8 Debido a u oposición a la idea general
del sufismo, :\bu Ham.id no e ubica dentro de lo. grand nu, ucos
\' generalmente no lo citan en la obras dedicada. al a. cetismo o
al . - .
mi~uc1smo. m embargo, aunque acepta la pr encía de un sheij
-guia para la aventura mí tica-, pone \'arias condJCiones a u guía:
l) haber recibido él mismo la ducación religio a requerida, 2) er capaz de proponer un mod lo moral alto a em jan7.a de lo antiguo ,
31 lom s
,
1
d
·
·
•1
ar u guia -o uz- e de la de Muhammad --el Profeta. 49

Finalmente, a niv I de la lib rtad, ,\lgazel acepta qu todo mu ulman pueda r currir directamente a las fuente originales, pero debe

;-:------f'
44

A.inru Rahman, "Muhammad al-Gazali. Anális1 de su pensamicnw y de
u-ayccwna ntal'·. en Alij Nm,, núm. :r. abril de 2tM)I,.
45 Al- ,hazali, Dehi•mmceJro111 hrror (al-M1111qidh 111i1J al-Dala!), :--Iassachusctts.1~
\'1taé, 1999.

72

Idem.

dt \l-Ghazali, Le.r dix rigl~s d11 fouftsn,e (A /Qml'tl · id-/- 'asbra) o Rr1ivificalio11 des sneflres

~ lare~e,011, Bc1rur, Le E&lt;litions &gt;\1-Bouray. 1999, pág. 52.
1'1 Alura al-J\h7.ab,

,·ersículo 21 en .a., E/ q11r'an. I lamabad, .l., .e.
·Ghv.ali, 1.es d1.v regles... , up. cit., pág. 5&lt;,.

73

�Zid,111e Zemolfi

A I Gh,,zali: la Prueba del lsk,n,

aceptar algunas reglas que dan el título a la obra y oo: 1) una voluntad fume, 2) una intención sincera, 3) el e tricto re peto a la verdad,
4) seguir ) no innovar, 5) tener una gran apertura de e píritu, 6) tener
bumildad y debilidad, 7) temer ) tener esperanza, 8) tener una continuidad en u actiVJdades religiosas obligatorias, 9) continuidad en la
auto-vigilancia y 10) conocimiento del deber iomediato.50
En los tiempos de a.1-Ghazali, de guerras y asesinatos, de gobiernos corrupto y de surgimiento de varia corrientes religiosas dentro
del Islam c1ue gritan su ''verdad" contra las demás, de ºpugnas entre
el califato aba í dominado por los selyúcidas en Bagdad y el l mperio
fatimi &lt;le El Cruro, la obra el Ornamento del lshnJ puede ser vista cornó
una hv. en el horizonle en los momentos de oscuridad y un camino
para lo que buscan escoger una vía meno azarosa.
También . opondrá de manera radical a las po icione~ de los filósofos, en particular a Avicena y al-Fara bien su obra Tahaf11t al-rala..rifa,'1
para demostrar la incoherencia de lo planteamientos de los pensadores del Islam clásico. El elem nto central de su argumentación filosófirn. es el reemplazo de "la le) de la percepción intelectual por La experiencia humana y el nivel materialista por el júbilo espiritual". 52 Para
é~ las ciencias deben ser dividas en dos grandes ramas: la conectada.~
con la religión y fa ética -meta-fí 'lea, política, ética y psicología-, y
l.ru desconectadas -las matemática, con su sub ramas, como la aritmética, la geometría y la astronomía, y la física a~ u vez con sus ramas.
como la medicina y la lógica-. A í, el filósofo debe necesariamente
pen ar religio amente de allí su "incoherencia".

de lo lilósofos". Aquí e. talla particularmente la paradoja de un alGhazali que, tan convencido de la ineptitud de la razón para llegar

a la cett1dwnbre, tiene la certidumbre de destruir, con golpe de
dialéctica racional, la certidumbtes de los filó ofi s. verroe fue
consciente de e ta autonegación: admitiendo la impotencia total de

la razón. esta impotencia se extiende a su propia negación, la que se

&lt;linge contra uno mismo. Es por esta razón 9uc vermes hará su
replica -a al-Ghazali- con la negación de la negación y escribirá
una ./"LJtfodc.rtmcrió11 de la m1rodestrucao11-Taha{t1t al-Tahaf11t. 51
AJgazel se centrará en al-Farabi, quien desarrolló w1a filo ofía sisté-

mica que desafió la convicciones de lo teólogos mu ulmanes, sobre todo en lo relativo a la creación del mundo, tal como sed scnbe
en los libros sagrados de las religiones monoteístas. 54 a discusjóo
~ alre?edor de la idea de la creación o no del mundo y de la preexistencia del uni,,erso. Para él, y siguiendo la línea aristotélica, la
metáfora de la creación del mundo como aparece en el Cordn es una
manera simplificada para explicar a la gente común la existencia divina. vi.cena seguirá esta linea, obre todo en lo tocante a la esencia
de Dios, sus acciones y el conocimiento que recibieron los profetas
de la divinidad. unque parece ser que el propio bu Hamid fue seducido por el razonamiento aristotélico y Filo ófico 9ue combatió:
Queda, in embargo, fiel al antiguo Kalm,? 5 estimando que la razón

r

humana es incapa7. de juzgar sobre la eractdac.l &lt;le un profeta par-

El senttdo de la palabra tabef,11 tiene vario matice . Fue traducida

tiendo de su mensaje, porque esto significaría que di pone de ver-

por derrumbamtemo, hundimiento, degtrucción, y má, reciente-

dades fundament'l..les con las cuales confrontar este mensaje, pero
independientes &lt;le él.¾

mente por incoherencia, rérnuno que 9ueda muy abstracto y e tático. De hecho, el stgniticado de este nommati o verbal ~ue
implica la idea &lt;le una reciprocidad ejerciéndose entre las di tint1s
partes de un toe.lo-- podría traducir e mejor por "autodestrucoóo
soTI'd
, 59.
)1 ., pag.
51 A!-Ghazali, The foa,hemJCe ef the Philosopliers / T,,bef,,t alfalastfa, ,1 Pt1rol!e/ E-11glúh./lmlnc Te\·t, tali, Br¼ham Young l niversity Press, 199.,_
5:? Sherwani, op. cit., pág. 141.
•

&gt;I

Henry Corbin, HI-Sfoire de lo philo.rophie islmniq11e, París, Gallimard (col. Folio

~sai. ). 198(,,

pag.

259.

S.a., "AI-Ghazali'', en Sta,iford F.ngdoped1t1 o( PltilosophJ• [versión electrónica},
rccu_pera do eI
de octubre de 2009, disporuble m: http:/ /plato.stanford.edu/
entnes¡ al-ghazali/
~R
.
. ,
5&lt;, azonam1e □ to onodoxo del I 1am, ligado a la ceologta ash'arita .
Dotru.nique l rvo_, Histoire de k, pmsée arabe el i.dtJn1u¡11e, París, Edmon Ju euil,
2lNl(,, pág. 425.

'º

75

�Al Gh11zt1h:· l,1 Pr11ebo del Tslom

sí, a pesar de un acercamiento intelectual, corno hombre fiel a la
doctrina tradicional, no puede concebir que la razón a p rfecra
para explicar la revelación. Los limites de la razón son los que le permiten no aceptarla como instrumento verdadero frente a la fe, que a
u vez le permite entender el verdadero entido del mensaje divino.
El verdadero conocimiento pro,-iene solamente de la experiencia
interna, que es un don de poco , "mientras gue los filó, ofos, los
jurista y los teólogos tienen soJamente un razonamiento discursivo
que a veces sir\re solamente para crear desorden r desunión".s- El
tercer ruvel es el del pueblo común, que no puede ir más allá de u
actividad cotidiana ) debe seguir la autoridad de otro .
El entorno social, político v filosófico en el que al-Gazhali e
encontraba inmerso se caracterizó por la enorme pluralidad y heterogeneidad de escuelas de pen amiento. Su reacción antifilosófica
responde a una perplejidad provocada por este panorama tan divero, en el que cada una de las escuelas de pen amiento afirmaba Je
un modo rotundo estar en posesión de la verdad. Esta reacción tan
xtrema no procedía de un rechazo carente de conocimiento, sino
que muy al contrario, al-Gazhali estuvo muy familiarizado y fue un
profundo conoce&lt;lor de todas esta e cuelas, asimiladas durante el
periodo estudiantil de su juventud y más tarde dadas a conocer durante u época dedicada a la enseñanza. Este extenso conocimiento puede apreciarse en muchas de sus obras, como en el ca ·o de
Opi11io11es de los .filhofas, en cuyo prólogo a-firma que "refutar a los
filósofos ante de haber conocido lo que piensan hubi, ra sido ciego
,
, 58
r erroneo
.
La refutación de al-Ghazali &lt;lel mmrimiento filo ólico no significa, sin embargo que rechazaba totalmente las enseñanza aristotélicas. Su crítica es mucho más complej~ e inclusive adopta varios
razonamientos helenizantes. Sin embargo:

~; Anton) Black, The Histor)' r!f ls/01mc Politit-al Tho11ght, 'ueva. York, Routled~.
2001.

7.idmre Zeroom

Los filósofo están convencido , se lamenta al-Ghazali al iruao de
su lncuhermciP, que su camino para la prueba demostrari,,a es uperior al conocimiento teológico traído por la revelación y la

tetpretación racional. Esta convicción ha llenido a los filósofos
musulmanes a ser indiferentes al falam ~ a de, cui&lt;lar los debere,
rituales y la ley religlosa. En . u --obra- se enfoca a la &lt;liscu ión Je
veinte puntos centrales de la filosofía y los rechaza como prueba de
demostración de la verdad. En u11a detallada e intrincada discusión
filosófica, al-Ghazali logra mostrar que runguno de los argumentos
a favor de esta. tesis reúne los altos estándares epistemológicos de

la demostración que los filósofo mismos pretenden. 1 contrario,
los argumentos que sostienen estas veinte convicciones se basan sobre premisas no comprobadas, aceptadas por los filósofos, pero no
basadas en la razón L- ..J. En su obra quiere mostrar que los filósofos
practican el laqlid, es decir, la repetición de las en eñanzas de los
fundadores del movimiento 59 sin examinarlo crítica.mente.@

El argumento principal de al-Ghazali para refutar a lo planteamientos de Io_s filósofos se centra en el apodebds, es decir, en la aplicación
del ilogtsmo a la ciencia. Para qu la conclusion s sean válidas no
es uficiente la validez formal del razonamiento, las premtsas han &lt;le
ser también ver&lt;laderas ) necesarias. Aunque al-Ghazali haya refutado _un cierto número de aseveraciones de los filó ofos, comparte la
v~dez de e ws conocimientos, pero denuncia la falta de demostración de los a.rgwnento .
D e las veinte posicion refutadas en su obra, d1eci éi, se refieren
ª!ªmetafísica) cuatro a las ciencias naturales. El punto central de la
discusión gira al red dor de los argumentos de al-Fa.rabi y de . \vicena , obre la pre-eternidad del mundo, anterior a la creación. En este
P~nto, el Ornamento de la fe retomó los argumento de 104 neoplatoruco sobre la imposibilida&lt;l de la existencia de una infirudad &lt;l

pág. ')'J.

58 Amrci Rahman, "Muhamma&lt;l al Gazah. \nális1 de su pu1sam1emo y de u
rrayccmria \"ita!", en Ali( _\'1111, núm. 37, abril Je 2006.

111-

1~1

e refiere a los grregos, }' c::n panicular a n tcitclc .
, .a.,"_ \1-Ghazali", en Jtmifurd...• op. ril

77

�AJ Ghnz,,li:

ft1

Prnebn del /sin"'

Zidane Zernoui

aconrec11n1ento previos al mun&lt;lo de ho}, y por ende, el universo
terúa &lt;.¡ue haber sido creado.
En particular, sobre Avicena se refuta u ba, e filosófica sobre lo
tre puntos esenciales de su cosmovisión: 1) el universo no tiene inicio ni final y no fue creado en un momento dado, 2) los conocimientos divinos se relacionan solamente con los elementos univer ales 1
no e extienden a la cosa individual o particular, y 3) después de la
muerte, el alma nunca regresa a su cuerpo. 61 'egún Algazel, esro.
planteamientos son pebgro os para la sociedad porque conllevan al
pueblo a alejar ·e de la sharia) de la religión. Como juri ta, al final de
la obra, al-Ghazali emite una/ahva o edicto religioso condenando la
enseñanza del razonamiento de AYicena por infiel ) apóstata.
El tratado antjftlosóJico de Algazel está compuesto por L.11r intmcio11es delosfilósr¿fo.r-Maqa.sid aUalasifa-, 62 parte expositiva, y por L1
mcohcrmcia de kJ.r jilósofas, 6 • parte critica en la c.1ue rebate su afumac10nes. En el mundo occidental se conoció solamente la primera parte,
lo que ha conllevado a tnuchos autores medievales a incluirlo dentro
de la línea de pensamiento ari totélico, como disdpulo de Avicena.
unque estudió los postulados n,1.cionafütas, llegó al convencimiento de la ineficacia &lt;le la tazón como herramienta de conocimiento o de comurucación con Dios; eso le hizo llegar a postulado~
místicos y a abrazar el ufismo. Para Algazel, el conocimíento debe
ser intuitivo, como resultado de una vida ascética y de la fe. Hay uoa
creencia que la Prueba del Islam regresó hacia el -final de su vida a
una posición racionalista, situando a la razón como la berrarnienta
central del conocimiento humano porque volvió a ejercer , u acri,i
dad magi. terial. in embargo, corno él mismo lo adara en su b1ogra·
fía, u regreso a las aulas se debió más a la insistencia del califa que a
su deseo de scgwr enseñando. ~ u po iclón re pecto a la docencia no
se debe a un rechazo de la actjvidad imelectual, ino a la corrupción
reinante en las mzalll{vas, fas escuelas pública · má, cencradas en ju. -

cificar al poder y su preferencia por la educación pmra&lt;la, libre de las
ataduras de Ja co.rrupcíón de la lite abasí y selyúcida de su nempo.
La obra de al-GhazaLi marcó un gjro decisivo en el pensamiento
i lámíco e impu o un fuerte sello esencíalista al Islam contra la tradición racionalista y helenizante anterior que se había impuesto con
los trabajos de al-Kindi desde el , iglo IX. u renovación espiritual de
la religión islámica, con al-l'fonqidh minal-dala!, fue a menudo comparada con la influencia gue tuYieron la Co,!fesio!les Je San Agustín
obre el pensamiento cri ·tiano del medievo.
e ha dicho de al-Ghazalj y de su obra La nwi1eficació11 de las ciencias
de la rcligió11 -Il,!Ja 1,/11111 al-Din-, que es 'uno de los más nobles y
más grande libro ", en la medida que:
1

todos los libro del I 1am se perrueran excepto c:I l~)'a, sería ·u-

fic1ente para recuperar lo que se perdió. Los que le rechazan dicen
que incluyó en e. te libro hadiths que no están establecidos como
auténticos, pero esa Jnclusión está permitida en la. obras para fo-

mentar el bien y desalentar el mal -al-tnrgib 11'0 ol-tarbib---. E1 libro
sigue siendo swnamente valioso. Fakhr Imam al-Din al-Razi solía
decir: "Era como si Alá reuniera todas las ciencias bajo una cúpula,
) las mostró a al-Gazali" o algo en este sentido.64

Este debate se refiere en particular a la dj cu ión sobre si .Algazel
renunció al final de su vida al tasml'ttf--el tn1sticismo-- que plantean alguna corriente del 1 1am, en particular los salafíes,''~ y en
particular cuando redactó al final de su vida una de sus obra claves,

Cm/ al-Fiqh al-Isla111i -Los principio.&lt; de la Ú!J' islá111ic(J--. Ibn Taymiya el gran renovador del [ 1am 5' con ervador de la escuela jw-ídica

64

haij EG. Ha&lt;ldad, t,4&gt;. dt.
' La cor□ence de los alafie --&lt;&gt; deJ regreso a los antiguo - es una tendencia
conxerva&lt;lorn del lslam que nació en el siglo XL'(, pero que encontró en el gran
teólllgo fündam1::ntalista de la Edad Media lbn Tam1ira su principal fuente de
inspiración, frente a la cruis de la rcligion musulmana ~ue buscaba regresar al
l_:&gt;ensanuento de los annguos maestros &lt;le la reugión.
6'

61

Ídem.

6

'.! Al-GhazalJ, \Joq,1.dd al-falasi/ir. la.e mtc11ao11e5 de los filósofos, Barcelona, Juan Flor.Fditm, 1%3.

63

Al-(~hazali. 'fah,f11/ al:falas,fa, Betrut, lmprimene Cathobque

78

1927.

79

�Al Ghazali: la Pmeh,1 del lsk11n

Z1da11e Zerao11i

hanbali,',6 fue uno de los más .importantes detractore del misticrsrno
de al-Ghazali y de su obra por el uso de hatliths débiles, además de

se encontraba lejos de Egipto y a cien kilómetro. al noreste de Teherán, en la parte medular del reino.

cuestionar su n:racidacl.'•-

L-ts cuestiones sobre el poder y la autoridad con tituyen el núcleo
de t1l-1'fllslazhúi. Farouk 1v1itha~ 1 expJjca claramente có.tno la obra de
Algazel nos ilustra sobre las cuestione centrales del pensamiento~!ámico medie-val, la tesi expuesta por la Prueba del Islam, su estilo
1 su argumentación 9ue va más allá de una s1mple polémica entre un
defensor del suni, mo y las posiciones ismaelie .
En este periodo, cuando ~ \lgazel escribió su fada 'ih al-Br1/i11!Ja, el
mm·imiento ismaelí ya se había divido entre los nizarie --como lo
de AJamut- y los mu tal.itas, partidarios del califa fati.mi. Precisamente es en este contexto c.1ue 1-lasan ben abbah lanza u ''nueva
propaganda" -al-Da'awa 11/-Yadida- para &lt;lefencler su ,~isión sec-

Contra lo ismaelies

En u obra al-H11staz/Jiti_Jya,'&gt;ll al-Ghazali se refiere al califa reinamr
del Imperio abasí al-Must.azhir, en opo ición a los esotéricos, e. dtcir, a los 1smae.líes. El texto de Algazel'''1 busca atacat Ja doctrina dd
Ta'ali111 LJUe de arrolló Hasao hin abbah, el líder de Alamu1. En b
Ft1s11/-i- ~-Jrba a/0 el líder de AJamut enfatiza la doctrina del i111tí11, Jd
guia de la descend ncia de t\lí, &lt;.JUe es una linea directa con el profe~
Mahoma y 9ue por esta misma razón recibe parte de la revelac1ón.
Además, en la Tt1'/i111iya ha' una insistencia en la validez de la ham
de su estricta aplicación, frente al relajamiento prevaleciente de eso.
tiempos en la corte de Bagdad.
El propó ito de su libro es el análisis sistemático para desmante·

lar b. doctnna de la trdimiya ismaelita. De hecho, e1 libro de Hassan
Ben Sabbah se inscribe dentro de la pugna má amplia que prevalecía entre el Imperio facim.1 y el califato abasi, bajo el dominio de lo~
elyúc1das. Aunque es claro que el líder de Alamut está defendiendo
las ideas del shiismo ele El Cairo, para al-Ghazal1 se trata también de
una mfiltración de la ecta Je los hashish!yin en el corazón del Imptrio de Bagdad, en Ja medida que Ja fortaleza del Viejo de la Montaña

tarista.

En su obra Algazel enfatiza que durante . u tancia en Bagdad
-Dt1r es-Salam, la Ciudad de la Paz- nunca dejó de ~er ir "a las
posicion s sagradas profética , califales del mustazhirismo' ;' 2 el
desglose del contenido de su trabajo se refiere en cada capítulo a
explicar su argumentación:
• Capítulo 1: El claro planteamiento del método que escogí para de-

sarrollar este libro.
• Capítulo 2: Explicación de los términos y refutación de la razones

66 La escuela iurí&lt;lica hanbali es la más conservadora del hlam y se aplica. en . u
versión wahabí, en Arabia 'aU(llta.

9ue los han llevado a esta propaganda errónea.

r., R

.
,XJsten cawrce recopilaciones de los hauiths dt: \fahoma, la más tmportantt'
e la Je al-Bujan -m. c:n R70--. Los dichos &lt;le Mahoma son da ifica&lt;lm como
sano. o Jébilc segun su autenucidad. m embargo, para algunos jurist.a no m:nr
rdevanna la \·eracidad de los hadith. si fomentan el h1en contra el mal

• Capítulo 3: Explicación de lo nivele de us aramañas ; revelación
de las razones que cierto hombres se Jejan engañar a pe ar de la
patente falsedad del mensaje.

• ( .apítulo

611

Al Ghazab, R1tlt11b al-B,111mn•r, IJ'O H1tlt1'il t1!-Mustu·"hm,•v11
Cruro, Dar al-Ki1:1b,
i_. -U.,
1964. l .a obra e mas conocida pur su título abrcv1a&lt;lo de AI-AluZ!az/1111ryp.
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Ismaili • ru&lt;lies, 2(H ,• .
-o J&gt;
- d.
ara protun tza.r d desarrollo de 1a doctnna cid Ta'lim-Ta'limiva- &lt;le Hasao

Bin abbah ,Jr. 'The Doctrines of Ta'lim'', recuperado el 27 de o~tubre de 2tKl9.
disporuble en: hnp:/ /,vww.ismaili.net/histo1rethistoryU6/history60l!.htm1

80

4: Presentación de

u doctrina de una manera general y

detallada.

• Capítulo 5: , obre su interpretacion literal del s1gnificaclo del Corá11 y
u argumentación obre asunto numéricos.
• Capítulo 6: Presentación &lt;le las pruebas racionales de sus enseñanzas,

-,

.

,, hrouk ~fitha, op. cit.
-véase \1-Ghazali, I ~da 'ih... , op. cit., en particular la introducción de la obra.

81

�,,JJ Ghazf1li: lt1

Prueba del lsla111

y de su interpretación de los argumentos que tratan de embellcc13

Conclusión

sus al gaciones con una prueba cumbre de la mvalidación de

.\1-Gbazali ha dejado una gran cantidad de obras, muchas muy polenlica. contra los filósofos, contra los ismaelíes, contra los cristianos, contra el poder, indu,ive. in embargo, tres trabajos Uaman la
atención ) pueden .. er considerados como la síntesis de su pensamiento. Tahefi1/ al-ralasifa puede er considerado como el cierre de
su pensamiento filosófico y la síntesis de su andar ú1telectual) de su
bú queda académica. Al-lqtisadfi'I-i'tiqad e su testimonio Je fe y su
apego a la escuela ash'adta en lo que e refiere a la cuestión teológica
\ escolastica, ) junto con su autobiografía, al-Jfrmqidh min al-dala/, se
encuentra la síntesis de todas . u obra , incluyendo las dos anteriore r el cierre del pensamiento &lt;le Abu Hamíd.
El legado &lt;le Algazel rebasa su tiempo y tiene una influencia que
llega ha ta nuestros días, sobre todo por su visión equilibrada y por
su condena de Los extremos, en un tiempo en donde los fundamentalismos se han asentado como portadores de las verdades, como lo
fue en el siglo Xll con los nizaríes.

razonamiento intelectual.
• Capítulo

7:

Refutación del argumento de la designación textual de

la mfalibilidad del imán.
• Capítulo 8: De fa necesidad de una opinión legal en relación a su
incredulidad, su error y el derrame de la sangre
• Capítulo 9: I istablccimiento de pruebas canónicas y legales sobn:
que el Yerdadero imán de nuestros tiempos e el califa al- [ustazhrr

BiUah.~1
• Capítulo LU: Sobre la persistencia de las obligaaones religiosas que
el imana.to ---califato-- continuamente se merece.,4

En el capítulo segundo, aJ-Ghazali menciona. todos los nombre. bajo
los cuales los 1smaelíes son conocidos: l) los batinitas -al-Batirmya-, 2) los qaramitas -al-Qaramiya-, 3) la qarmatiyya -aJ-Q~
matiyya-, 4) los jurramit.a, -al- Jurratmiyya-, 5) lo jurramdirut~
-al-Jurramdiniyya-, 6) los ismaelíes-al-Isma.'iliyya-, ..,) los ern·
mano ' -al-Sab'iyya-, 8) los babakitas --al-Babakiyya-, 9) la mu·
hammara o mubammi:ra -al- 1uhammara o al-Muhammi.ra-, 111
los ta'limitas -al-Ta'limiyya-. Despué de ofrecer todos Jos ~om·
bres bajo Jo cuales la secta de Hasan Bin Sabbah e conocida, AlgwÁ
expli~a cada uno de lo términos y su origen. Por ejemplo, al-Barinip
proVJ.ene del hecho tiue los ismaelíes critican la lectura esotérica dd
Corán porque se debe entender la parte interna -al-batin-, e decir.
frente a la lectura literal se debe interpretar la parte esotérica.
En el capítulo referente a los nueve niveles de sus artífices, la
Prueba del Islam los menciona y critica: 1) el astuto análisis, 2) la ti·
gereza de la argumentación, 3) la introducción de la duda, -1-) el razo·
namiento incompleto, 5) la ceguera, 6) la suciedad de la explicación.
7) la confusión, 8) e1 di'1isionismo r 9) la superficialidad.
73

ZiJam Zemo11i

Se refiere al califa abasí.
\l-Ghazali. tp. cit.

"4 ,

82

83

�Z,dafle Zm,om

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lntroducción
E 11 PRI r rr TRABAJO nos enfocaremos, en un pnmer momento,
la reconslrucoón del pensamiento de Donald Davtd on, 1-ilósofo
estadounidense, 9uien a partu de lo años setentas del siglo X..'i. elaboró una interpr tación mu) distinta de la mente, la verdad el lengnajl: y el conocimiento a la establecida por la tradición l'Xlm1alista e
intm111/ista epistémica. 1 Davidson no expr ará adherencia a ninguno
1

(nn

r.\trmolmJ10

e intm1alis111n c.:piscénuco hacemos referencia a dos posturas

contrarias, y slll embargo importante · en d debate ep1sremológ1co acmal. El ex
ternalismo afirmll que la mente c.:s una entidad gnoseol0gica disunca 1· separacla
dd mundo que conoce, compuesto va . ea por percepciom:s o ideas. o obstante,
la menee puede ~rablecer una relación con dicho. producto - episcém1cos. va sea
ª ~ve de una relación &lt;le carácter empirista o mentalisra - rac1oruilismo---;
asurusmo, para una posrurn excemalista del conoc1m1ento, conceptos como la
verdad o la objetividad quedan determinados por el grado de prox.inudad entre
los conceptos mentales }' la realidad, ya que en vu:tud de la correspondencia de
lo ideado por la mente y el mundo externo es que se encuentra con la verdad.
Por otra parre, para el imernali.smo epistémico, la mente no es mdcpend1enk de
aquello que conoce, sino por el contrario, la mente decermirrn el mundo que y
por d cual conocemo , así como las ideas y las percepciones. Por otra parre. esta
postura epistémica es asociada con las denominadas kon&lt;JS tohermhsta.r de la verdad, en las cuales el concepto &lt;le verdad no con, 1sre en la corre pondencm &lt;le los
conceptos mentales con el munJo, ·ino en la postulación de creencias que ean
coherentes, o más bien, consistente . y por lo tanto carezcan de contradicción

denrro del sistema de conocimiento o creencias que ostengamos. Para una ma-

86

87

�A11rora Georgi11,1 Rus/o,

DUllald Dn11iisr111

de estos dos bando filosófico , s1no que explicará la ramne dt
porqué ambas po. turas deben ser rechazadas en favor &lt;le una iJe3
de la epistemología in ningún cipo &lt;le fundamentos basado en b
distinción . ujeto-obj to. Ya que, al recha.7ar la idea d la ext tenru
de un ujeto y w1 objeto como factores primordiale en la relac1on
cognoscible, mental ) lingüí cica, e pueden llegar a explorar Ir
verdaderos problemas de carácter epi. técnico en la adquisición &lt;lt
creencias, en torno a la teoría de la verdad y acerca de lo pron:s,
lingüístico ) comunicativos que se dan entre los individuos.
En un segundo momento no abocaremo a explorar una de w
consecuencia más importantes &lt;le la postura &lt;lavid oruana, a abtr,
la eliminación de las representacion epist, micas en ]a relación dd
conocimiento a partjr- del análisis de /&lt;1 cstrt1cft1ra esql{e11Ja-co11ftf&gt;lo en
la epistemología tra&lt;licional; desde su teoría d la interpretaci11n r
finalmente de &lt;le su postura an11-suh1et1va pistérnica.~

Conceptos fundamentale de la filo ofia davidsoniana
En la filo ofía de Donald Da·\1d. on po&lt;lemo. encontrar un tcílll
comíin, } éste e. una crítica a la concepción tradicional de las re·
laciones entre la subjetividad ) el mundo objet1vo, ya ea en el ((t
nocimiento o en el l nguaje. La pu ·tura tradicional que enfrenta es
aquélla c.1ue so. uenc la existencia de una mediación entre las condiciones subjeuyas y el mundo, ·a ea a t ravé de la autonomía de de
termina&lt;lo concepto frente al material sensible del mundo, como
lo son la. ideas en el rac1onaljsmo, o por medio de concepto &lt;-¡lié
proceden de impresione. o dato ensoriales. Davidson afirman
yor aproxunación a esta distinción en la epistemología contemporánea se puede
confrontar el texto del filósofo estadouni&lt;lewe Hilary Putnam, Reaso11. Tmth ,/JI
Hi.rtory, 1CJfül, donde hace una distmaón más clara ) con mayores implicacwnes
del extemausmo r d mternalismo.
2 1 te anális1 anci represenracionalism yue Üa\·1dson hace era rastreadu a P',utll
de tres en ayn fundamentalmente, a saher: "On the \'etJ idea of a conct:pnul
scheme", en Prnre.-din_g.r ,111d Adres,es of !he k1erira" Phílosophical .,.Lrsotiatio11. n,l. 47
1973, págs. 5-20; "E. tructura y contenido de la verdad", en Teuríar de la ,,.-,rd,ul"
el siglo X\". .\fad1id, Tecnos, 1''97,) "El rruto de lo subj1:úvo", en Mmtr, n,11mh
11cdri11, Barcelona, Pai&lt;lós, 1992, págs. 51- -,3.

88

que dicha. posturas mas qu representar una solución al problema
dt la naruraleza y justificación del conocimiento, presuponen lapo:ibilidad de distinguir entr un marco de pensamiento y un conjunto
de concepto ) contemdos no humanos que lo completan o llenan.,
ocasionando que la inteligibfüdad, tanto del empirismo como del
racionalismo hablen n términos de una dualidad entre sensaciones
ypen.amientos, qu interpreta Dandson como una dicotomia entr
menre y realidad msuperable.
E. ta crírica parte de una concepción del empirismo, la epi. ternolo~a, el materialismo y el naturali. mo, influido principalmente de la
filosofía de \'C\~ QU111e, pero que Da~dson utihza para afirmar que la
.eparJCión entre las aportaciones sensoriale ~ el esquema conceptual
que hacen tanto I empirismo como el racionali. mo no es válida.
Aún cuando el empirismo so ·tenga que el contacto con el mundo y el contenido empírico es funJamental en la con trucción del
conocimiento, el contenido . en, anal de los objeto no , e imprime
en la mente, sino que se di tribuye a trayés de toda la estructura de
conceptos } juicio , Jo que no permite e tablecer una clara distinciiin entre lo m ntal } lo . ensiblc. Asimi mo, ]a captación de dicho
cunteni&lt;lo . ensorial debe er siempre verificada o confrontada con
el mundo a rra,·és de la· experiencias futuras, por lo qu cualquier
IOresngación cptstémJCa que presuma de llamarse conccptuaJ no lo
f · 1:n su totalidad, sinn que parte d una ene de con&lt;licionam1ento
~mpírico · &lt;-¡ue deben er verificados en d futuro.
na &lt;le la~ cons cuenc1as impo.rr.antes de esta postura e la idea
de una cp1.rt1w1ología na/l(ra/izada,"' e dec1.r, la idea de que la t-ilosofía no
· l.a idea de una epi temo!ogia naruralizada es tomada por Dav1dson de Quine,
~llll'll

precisamente en . u texto "l ,p1stemología naruralizada", en Rd11111•id,Id 1JJ1lo-

k1J.1m ro/ros rmayos, Barcelon:i, Tecnos, 1992, supone t1ue existe un proceso de natu
ralii.acion de la epi ·temologia por meclio de lo análisi · de la psicología en cuanto
al ~1ud10 dd conocimiento. Dicho naturalismo permite afirmar yue es po-;ible
~dtar el ptoceso cogrum-o en d yue lo: serc. bumano , con. iderados como
u¡eto fü1co. paraapc, del m1mdu natural. on ~ámulado~ por cierra enrradas
-i11Ji111s-- controladas, lJUe cumplido cierto ciempo &lt;licho ·ujew devudn,: como
$¡fidas -011tpuls-- baje, la forma &lt;le descripción del mundo externo. La rdación
tnrre las entradas y las . alidas. o t:.11 otro término ', cñmo e rclaCJona la c.·Yillencia

89

�A11mra Georg,1110 Bustos

Do11akl Dandsrm

representa mm investigación di. tinta a b ciencia empírica en rnruo
a su carácter formal o a su objeto de estudio, ya que bajo el . entido
de que todo esc.1uema tle pensamiento está penetrado e influido dt
contenidos -;ensoriales, la filo ofía no constituida un modo de conocimiento distinto al de la ciencia natural.
Por otra parte, ·ostiene un cierto tipo de 11Jaterialis1110 filo ·ólico,
yue aunque no pre enta una tendencia hacia la eliminación del discur ·o de lo mental, a pesar de qu el materiali, mo afirma que i algo
existe, ya eao hecho, u objeto , son fí 1co ) compuesto de alRWJ
tipo de matena. I?J matenalismo de DaYid on admite que los ·entos y lo. estado. mentales put'den tener, ademá de la de cnpcioo
física, otras de. cr1pcioncs verdadera , como la. mentales o psicol~
gjcas, no menos legítimas desde el punto de v1 ta epistemológico.
Finalmente, otra idea que , e conecta con lo ya dicho sobre ernpiri. mo, cpistemologfa naturalizada y materiali mo, es la idea rru ma
del 11t1!11rali.r1}10 gu DaYtdson so. tiene ) en fa que afuma que lo se~
humano no constituyen un imperio de11tro del i11¡perio -impen11m 11
i,1rpeno-- en el eno de la naturaleza física, sino gue forman parce dé
elfo } 9ue por lo tanto, las leyes que gobiernan la conducta humana están conectadas coa antecedente físicos, así como los eYentos
mentales solo pueden ser cau a de conductas o comportamientos específicos en tanto que sean idémicos a aquellos antecedente fís1C(k'
Todas estos concepto. rán fundamentalc, para tre ideas prin·
cipales n la filo. o fía d Dadvison, a saber: la eliminación de la estructura esquema-contenido, l principio de la interacción causal 1
su teoría del significado.
Hstmdum esq11c111a-contenido

l ..a concepción de un,'t estructura que cliv1de el proceso cognoscitivo
sensible con la te, ,ría, representruía el nuevo nb¡eto de estudio para la reoría dd
con&lt;&gt;omiemu Je manera conductual, ya que se im:c. oga cómo el su¡eto hu[J'tllk
se proyecta en el mundo a partir Je estimulacinncs físicas o externas, que no
dadas &lt;1 ptimi o &lt;le manera necesaria, y yue no n:prcscntan de forma unívoca k
fenómeno. dd mundo, "ino yue ésta, pueden ,·ariar ;· ser connngeme~ en cuan!O
tJue dependen del contenido anterior alrnacena&lt;lo en los in&lt;li,,iduos -producto
de esrimulaciones anteriores-- y de su intt:racoón con el mundo.

90

y cont nidos e ba a en cierta i11co1J1plet11d que Dandsun
ru;trt'a en d abordaje epist&lt;.:mológico del empirismo clásico, y ademfu
.usriene que suponer que existe aJgo como un esquema conceptual
1· un conjunto de conterudos, separado, uno de lo, otros, es m osreniblc, ~ que condiciona la reoría del conocimiento, com. irt1éndo.e
:ei en su "tercer dogma", juntn con lo, otros dos dogma o condicionamiento. efutlado · 1or Qume, a saber, d reduccronismo y la
tlisrinc1ún entre juicios an.'lÜttcos y Juicio, .intérico .4 i\Iás aún, afirma
que: debajo de duali mo analítico-. intét::lco
encuentra el dualismo
l yucma-contcrudo. Cl pnmero e tablece que el significado de los
¡mc111 · t' tá en virtud de su e tructura, y que grao.as a su contenido
--&lt;nnceptual o mpíricn--- puede constituirse en juicio analíttco o
s11ufoco, e denr, el dualismo de lo sintético y lo analítico . un duali. mo de enunciado , que pueden ser falso o verdadero. en razón
de lo que significan y por u conrerudo empmco. Pero . i rechazamos
tal duali mo, e abandona el significado que 1mpltca, aungue no e
abandone . u contenido empírico, ya c..¡ue para él todo lo· enunciados
Uenrn alguna da. e de contenido empírico -mat riali mo-- 9ue e,
txplicado con referencia a lo~ hechos, el mundo, b expenencrn, la.
sen.aciones y la totalidad de esnmulo. ,ensoriale , } no permite establect'r una clara frontera enu-e lo estructural o mental, y lo sensiblc. 5
t'O t's4uema

Pmm¡iifl d,, k1 i11terntció11 causal
Tu te princjpio afirma que un , uceso fí ico puedL ser producido por
un ucc o m ntal, a. 1 como un suceso mental puede er igualmenre causado por un proceso físico. Es decir, 9ue tanto la causalidad
fi ica como b causalidad mental uenen la mi ma jerarquía en la formulación de creencia. intencmoes, juicios ) decisiones, los cuale
iambien tienen efecto en eventos fistco .. El principio de interacaón causal nene &lt;los impon antes comportamiento, para Davidson,
uao 1m111ológ1co ~ ero 1111ó111alo.
El primero con, i. te en que un evento mental o un e,·ento fí 1co pueden ser sub urrudo bajo gen ralizaoonc. c.¡uc expresan le4

\\.\.0. (~umc, "Tw11 &lt;l"grna. nf empiricism", en Tbe Phrlo.rophm,I Rmt1r QSJ.
Da\1d:on, ·•on rhe very idea ...", op. di.

91

�JJ,mald 0,111dso11

ye. científicas naturales, ) c¡uc al mismo tiempo lo d termina .1 lo.
hecho. fí icos o mentale pueden ser también predicho por la ley
científica. Por ocra parte, el sentido anómalo del principio de tnteracción causal se manifie, ta cuando un suce, o mental e idéntico
a un suce"o fí.1co, pero ningún ·uceso mental e deja predecir por
compl ro, por ley s de carácter pi cofísjco. Esto último e lo que
Davidson denomina 111oni.r1110 at1ó111alo, ya guc apoyado en la idea del
matenati rno de que todo suceso mental es un succ o fí ico y que
la ocurrencia de cualquier suceso m ntal determinado upone un
conocimíento de los sucesos físicos con los que se;: le identifique de
forma predictt,·a, o tiene;: que no existe una distinción real o substancial entr evento físico o mcntale ·, y por lo tanto no hay dualismo, sino monismo. Al mismo tiempo, deja abierta la po ibiliJad
de que todo suceso mental caiga bajo alguna ele. cripción, pero nQ
gue pueda . er generalizado o totalmente predicho por medio de generalizacionc. científica. determinista , lo cual tiene por consecuencia 9u los suceso menralcs no puedan . er explicados en términos
puramente físicos. Ello da el carácter de anómalo al moni mo tn
d momento determinado en t¡ue runguna le1 sobre ucc o fü;icu
pcrmfre la predicción Je un uccso mental.&lt;&gt;
'' Si uponemo gue algún succ.: o mental ha causado algún suc · o físico, entonceS
pcxlemos deducir que por la lq del carácter nomológico de la causalidad ha,· un
modo de.: describir eso. uccso , ~,ún el cual se ajustan a una le) c1enúfic.1 natu
ral, p1:ro si dichos succ o: se ajustan a alguna lcv c1c-ntífica entonces ambos deben
contar con una descripción física; este detcrmmismo Je la naturaleza part:cena
guc no deja e pacm para algún ripo de libertad humana, pero es prectsamencc ~
tra\·és dd p11nc1p10 anómalo dd mom mo yue pcrmm: 1.hcha libertad, a saber que
~Tenro · memalc.:s guc O:wid. 011 caracteriza como creencias, deseos ) accione m·
tcncu males no pueden -en su completud- ser descocos por leyes pisco fisicas.
r por lo Lll!1to es imposible predecir d pensarni&lt;.:□ to) la acción humana, ya que J.-,s
ucc,;o mcntalc pun.len ·er causa· de uccsos ti ico porgue on ucesos físJCO
de mod,, yuc: lo pen amiento v accmnc::, de una persona pueden rener etecto
en el mundo material pero lo · pensamu:nto. , acciones de un individuo rie[ldl
eficacia causal I no son exphcabl~ por ninguna c1encL'l natural. y por lo rnnto
podemos decir yue lma s1Jn libremente realiza&lt;los: "Auny_ue alguien conoo~r.i
la hisrona fis1ca completa Jd mundo v todo uceso mental fuera idénüco a ull
:uceso fí ·ico, no se cguma que alguien pudiera predecir o e:l\.'J)licar un solo suceso

92

¿

ltm,m C.,o,x111a H11.r/11.1

De esta manera, entre los acontc.:-ci1111ento · muuale. , fÍ!-.ÍC'o rn
.nin se da la rdaci(,n dt'. 111tcraccic'in cau..,al, sinfl L~mbién de iden1idaJ. a yue a&lt;.Jucllo aconrecimient&lt; 1. c..¡ue rr ,drían :-t'.r interprL·t.ido
como m ra.mcnt&lt;: mentales LJlledan subsumido. por la: le, e utntífirn. '. solo en virtud de ayuella de.·cnp1.:iones ft ·ic1s Ljtr CU'.llltÍu
\C ªP:licao a dlu r ultan Yerdadera , mremra yue le, mental. en
rend1dn como acontecimientos mcnrale: \ xclu.1,ruucme de. entos e~- té~1ninos rnenrale. no 11ueJen uhsurnir..,e h· ¡o ninguna le aentihca.
Teodt1 del S{f!.t1i/irado
1:n concordancia con el naturalismo d.n id ·onian,,, el homhrc no
rcpres_c.·~ta para nuestro hJcí. ofo má Lfllc un ~er animado LJUC habl.l
} participa, por lo tanto de dos clt.•mcnt!I · del fenr:&gt;mu111 lingtit 1ico, a abcr: de. u carácter físico en tantn t¡ue emite . 0111do \ Je ·u
caracter significauw&gt;. , 111 embargo, . partir de e, tl' último a pet 11&gt;,
e tabl_ece.· c..¡ue 1a filosoh~,
·· ud
.1
•
lengt.1a1e
Jebe- preoci1p:1rst.· no por h,
~ue :igrnfican la locuciones humanas , -.u referencia con la n:a
Udad, sino por lo que hace que una t'tni ion . l"d lKlllficari, a } ljlle
po&lt;l:unos comprender lo t¡ue otra persona nos comunica.

Pa~·a ll_cgar a esto ha) l)Ul' entender d lengua1e cnmo un pn,ccso
entre tn&lt;ll\1Juo. en el yu1.: uno de ello· juega d papel de hah!t11111 , el
otro lk mtérprde, y cuya tarea t'.. prec1 amente i11kl/lfilarla cmisi11~es
&lt;lt 1(: ha_blanre., pero ¿cúmo lleva a caho diclra i111crpre1aci1'&gt;n?
1:n pruner lugar, esta int q1ret.1cir&gt;n no deber et contund.1 la 011
una traducción, es decir, no . e traslada el contenido de un lenhru:ije
•1otro
p1Jruue
11ara
eU o ena
' neo.:sario
· conocer e1 ·1gn1fíc:id,,
·
· , fa
•
,
7
&lt;
rctercnc,a
de las o rac1on
· ...,. s ). 1as p:1 Ja1xa · con la realidad,
·
,
cosa t¡ue

el lntnpn:t_ desconoce. Por lo yuc en la interprctaciún, dice l);¡y¡J
.ºº• ~·1 que tnk'rpreta debe con truir una teoría del sign1'1cadP de la-;
1.:rnisiones •aparentem
• t1:• li ngt11s11ca.
·· · · , ]e un suwtn,
·
,
en
curo Jcnguaje lt:
e. totalmente Je conocido, pero cuyo comportamiL'n;o púbJicn no
mtntal"
D ·J
, t'.n av1 ·, &gt;n, Ers,l)'r 011.,-.l,ti,,11.r mtd l :1'r11tr. fY.Í~••'.24: ttphen J&gt;nl·st, / ronas
1;osofr,1J" dt k1 n1111te. \JaJnd, :ireJra, l'.l'JJ, pág 1
ne r, op. ni., pa~ 14(, } 1-1 •

93

�J)(llla/d D,mdso11

lo es, v por lo tanto le sirve como evidencia

A11rora (,wr¡!/"ª l!J1J/or

r contexto pam infe-

rir igni f-icados, &lt;le cos, creencias o actitudes del hablante. l\fientm

no ez.tsta una manera directa de observar lo 9ue el hablante guierr
decir toda la evjdencia requerida para llevar a cabo la comunicación debe estar disponible públicamente a través de la observación
del entorno y de ciertas actitudes públicas que permitan infcru los
evento -físicos- que causen gue el hablante mantenga que una
oración e verdadera. 11
hn segundo lugar, un problema importante para el intérprete
consiste en que no puede conocer de forma concluyente lo que la
oración significa para el hablante } lo que éste cree que significa dicha oración. Rs decir, el intérprete no puede conocer ni la creencia
ni el significado de las preferencias del hablante, a menos que éstt
presuponga qm: el patrón de oraciones al que el hablante asiente
funciona bajo la misma lógica del lenguaje que la del intérprete, 1
que las creencias del hablante son producto de un patrón raaon:tl
y coherente parecido al uyo. t\. esta estrategia la lli!ma pn"ncipio di
ca,idad, y con ella pretende separar el significado de la creencia sin
asumir ninguno de ambos como definitivos, sino como constante,
lógicas que permiten observar no 'olo las oraciones que el agent~
considera verdaderas, sino también los eventos y objeto~ del mund(,.
como causas que él consider-a a las oraciones verdaderas, &gt;'ª L(Ut: las
circunstancias observables que causan 9ue un agente acepte oracinoes específicas proporcionan la evidencia má obvia para la interpretación de las oraciones y de los predicado en ellas."
E to quiere decir gue para Davidson él habla es un fenómeno
socialrn no en su fundamento, ino en su desarrollo, en tanto que d
signihca&lt;lo de una emision no es traducible de un lenguaje a otro
por medio de elementos venficativos, sino interpretado e inferido
en términos &lt;le conducta específicas ob.ervable, que hacen má.1
nn. "The srructure and content of truth", en Joum,;/ ef Philosophy, vol. ~1•
núm. r,, 199ú, pág. 193;" ~structura v conterudo.. .'', IJj&gt;. rit., pág. 7 '&gt;.
~ D 3\'ldsou "TI1e structute-..." , 1;¡,. ,,,.,
~-, pags.
,
194-1%; "E-•strucrura y conteru.do.. ,.,
op. ni., págs. 14-7(,.
H D:rúd

to

D a,1l. 1son, ''TI1e suucture....
" op. nl,
. pag.
·

11/,,pág. M.

94

1&amp;9; •-,L
r.structura

'"
) conreru'd()..." , •r

clara la intención &lt;le un hablante en que s entiendan su p:ilabras y
~u~ condiciones de yerdad. in embargo, :=.ti,rún su perspectiv:1, esta
teoría Je la interpretación) del significaJo no implica qu la verdnd

) el significado puedan definir ·e de manera conduclual. smn

el
~1¡,rnificado de las oraciom:s está determinado medianrL la conducta dt los bablante · basaJa en patrones 9ue penniten .ti inrérprl'te
entender acciones en cuanto ht:chas f&gt; causada siempre por una
uzón. Y si el intérprete e. rnpaz de detectar en d habbnrt· la acmuJ
b:i 1ca que causa su. or:1cioncs, afirma Da, 1d. on, es entonce. capaz
Je entender . u noción de creencia su actitud cr,~11, 1scitiva. ya que
arepm que lo. cont rudos de las creenci:-1~ há. ica del uieto cst:in
detcrmmado-. por rasgos objetivos del entorno, lo l'ualcs c:111 ·,111
1licha creencias, ) LlU lo LIUe el . u¡elo considera \'erdadcro t'nÍ
umb1fo verdaJcro para .1 nusmo.
ljlle

r

Epi temología in representaciones
Para Davidson, el contenido Je las cr encias bi·icas rk lo sen.. humano 1cerca del mundr 110 está formado por reprc:sl·ntac1nne..,
mrntak!-&gt; pnvadas, sino por situaciones) c,cnt11. comune,;; L mtersubjetivos. Oich.'L situaciones o cventus comune~, constnur n 1111
!il tema de creLncias básicai dentro dl'. la vida mema! c..le In indivi
duos, de tal manera yue la conct·pción &lt;laYi&lt;lsunmn:, de la mente e
contrapone a la concepcirm memal c.u·tc iaru1 --1..um(;) un t:spacio
interior donde e representan las imág nes n idea~ &lt;ld mundo.
Para Davi&lt;lson, el planteanuento de lo mL·nral cartesiano n,, e-, el
correcto, en tanto que no ex1 ten representacionn mentrrle: intermedias entn:. el c:u1eto y el mundo, y en la medida en &lt;.JUC la ep1 temología defienda ~ just..if-iLJUC la naturale2a dL' las rq res1:maciom:s
epi t~micas t:ntrc lo mental su contenido l'.rnpínco, afirma, s 111
trod□ce má · la posibilidad del argumento escépt1cu en contra de b
)Ustificación de las tepresentaciones mentales y de la certeza.
La i&lt;lea de que las represenrac1oncs memales son el p1·ublema
principal de la epi temologfa puede ra. trearse y explicarse en la postura chw1dsoniana desde tres ángulos: desde la postura bolístu L}tu~ rechaza la estructura es&lt;.jm:ma-concepto dentro del t:mpmsmo, ucsJc:

95

�Donlllti D11ridro11

una teoría de la erdad como Leoria del significado y a partir Je mu
po tura intersubjetiva de la mente.
Desde el pnmer angulo, encontramos 9uc Davidson define .1 los
esquemas conceptuales como maneras de organizar la experit:ncu
a partir de is temas de categorías &lt;..Jue dan forma a las sen, aciema
Dichas Forma, d organización elaboran representaciones de los he
chos, cJ lns objeLo, y de las experiencia, que con ideramos como
verdaderas, sin embargo, esta manera. de organización, ) por lo
CU1to sus representac1one. no son más que puntos de vi ta intraducibles con otro punto. de vista, qu en el caso de la creencia no
permiten a lo. miliv1duos confrontadas con otros esquema, pan
verificar. u verdad o falsedad. Ello crea entonces la idea de c1ue exi ·
te una realidad relativa a cada e quema o forma de organizacrún de
la expe1iene1a sen ible en la mente, y lo que es real en un e::;9uc1112
no lo es en otro, ~ da paso entonce a una idea de relativismo radial
y escepticismo. u m embargo, afirma que si p osamos que no existe
un dualL mo ral entre las representacione, que tenemo del mundo
y el mundo como tal, sino que más bien nuestra organización concept ual y sus representacione part..iculares on producto de nuestn
interacción con un solo mundo en el que la c.listinc1ón entre esquc·
mas conceptuales y contenido sensibles se pierde, ya que los pnmeros están con tantemente "contaminándo, e de los egundos", al
mismo tiempo que el producto d lo conceptos teóricos tienen ljll(
ser constanlemente confrontado con la experiencia o el mundll
D e ta manera, la idea &lt;le representacione epi ténucas se pierdt.
porque las repre entacíones, como copia del mundo elaboradas por
la mente, no son posibles, en tanto que la interacción con el muotlo
por parte de los elementos teóricos del conocimiento es &lt;lirecta, V
no mediada. E decir, constantemente están mAuyendo en u configuración, a 1a ve7 que éstos buscan su confirmación o su desarrollo
en el mundo. 1-

.·-l11mm ,eur;e,i11,1 BHslor

Por otra parte, y en cuanto a la teoria de Ja verdad, sosoene que el
concepto de Yerdad nene una cone1tión e encial con los conceptos
de creencia ~ signjfica&lt;lo, pero guc dichas conexiones han tratado
de ·cr clarificada a través &lt;le la descripción de patrones de la funat&gt;o de verda&lt;l como un concepto fnncional-veritativo dentro de un
lenguaje naturnl cuak1uiera, pero no para todo los lenguajes, lo que

el ensaro Je W,t1~1{gstei11, Hndegi!,er)' k, mjif1Jrió11 del lmFMt l!J&lt;U. en el yue Rurt~ afirma que Davidsoa e un holi ·t.a ratlical, en cuanto
que una conducta lingfüsuca en la cual no exr ce rungún tipo de condtnonamiento
pre lingüístico nunca está carente Je rdacmncs conductuales o uucncíonales que
lmt'n &lt;le enudo todas nm:stra cn:encras. 1 al ámbito imenc1onal no furma en í
mísmu un objeto de invescigac1ón filosofic11 porque esto s1gnúicana l:t suposición
dcconet:pro fundamentale o apnorísoco. que pernman establecer la naturaleza
JcdKho objeto, smo que quetla demostrado en la configuración Je los hechos v
bspr.ícricas sociale , que no son necesamis, sino connngt:ntes. y que por lo tanto
noptrm,tcn establecer nna estructura preliminar Je las relaciones de senodo en
nuestro lengua1e o en nuestras creencias. Para Ron:y, tamo el naturalismo eprstélllk:o de Qurne como eJ holismo lingúístico r ep1stcmolówco de Dandson con ntu1i:n una concepcion en la 9ue no ·e atlrnitc::n conclinones incomliciona&lt;la o
~priori dd conocimiento, smo explicaciones cau ales &lt;le la realidad. Con esto 110
rncomrarl:tmo - objetos 1mrinsecamente unples, ni representaciones priYilegrndas del Cúnornnit:nto, sino qu tend riamos que daborar jusuttcacione - ep1sterruCJS -no basadas en concepws inescrucables, sino en proce o. de rnteracc1ón y
pcicuca, &lt;le:: lo· 1ndiv1duos con el mundo, pero que Rom entiende como rmeracoon y prácncas sodales-. l .a prerrusa de este argumento, para Rony, e. que la
~ para escapar de los problemas yue implica la concepción del conocimiento
Ollno un conjunto de rcpre.~enraciones pnvilcgiadas es t·ntcn&lt;ler d conocimiento
ipartir de la 1usoficac10n ocial y tk los procesos de conversaciún de la creen
CU. sin necesidad alguna de con iderarlas como reflejo de las repre. entac1one ·.
Liconversac1ón, corno parte del proceso ep1sttm1co, sust.ihl}e la confrontación
111 tn: crt:eacras I' realidad, lo cual dcs&lt;·arta la idea Je la mente como espejo de la
naruraleza. pero al nusmo tiempo,\' a Jifcrencia dt Da\'idson, 1mpl1ca un holismc1
IOlal que no mcluye la concepc1ón de la @osofía como una disciplina yue busca
1'trtlades apodícticas r fundamentalc. sino como pro&lt;luctc, de una práctica octal
llla&lt;i 9ue conforme con el mundo de la cultura. Con esto. e Je.s;pnja a la rilosofía
11 D an'dson, "l) n th ven te·Iea...,., up. n·¡.
de u car;'íctcr autontano o jerárc.¡uico entre el resto de las manife ·taaones huma12 E ta idea del holismo &lt;le David son, canto en el ámbito linguístico como en d
nas. t'll cierta manera ·e le rebaja, pero no de manera ne!,l'l\U...-a, stno en el intento
epistémico e retomada por d filósofo, también escadouniden e, Richard RortY. 1k ampliar la compren. ión de ésta y obre todo haciéndola una dJsc1pJina má
ljllien 1::n una de su obras principale,, L, filoso/la J' el upqo de lll nat11mleza, l\faJo&lt;l. IQl, más humana y más histórica, alejad.a de pretensiones 111alcanzables.

96

l.itL'&lt;lm, 11&gt;79, así como en

97

�A11rora Geor~Ílla fü1Stos

Uo1111/d Da1idso11

hace de esta función de la verdad algo privado r no público pan
comprender el patrón o estructura de verdad que e encuentra en b
conducta de los individuos.
Y es 9ue el patrón de verdad antes mencionado, observa Davidson, solo funciona para teorías de la verdad que consideran a éso
como un lemento ya sea pjstémico o realista de las teorías coherentistas o correspondeotistas ele la verdad re. pectivamente. us
primeras afirman que la verdad e, un concepto epistémico que iunciona dentro de ceorfas cohcrentistas, como el antirrealismo, el pragmati. mo, el realismo interno o el naturalismo epjstémico ea el queb
verdad es interna a una teoría del mundo, y por lo tanto un,1 po run
epistemológica. 1Gentras que la verdad vista desde la perspect:M
reali ta implica una teoría de la verdad como correspondencia, es
la cual ésta es completamente independiente de nuestras creencias.
las cuale podría ser exactamente como on, y sin embargo mur
di, tintas de la realidad. Para ambas po turas Davidson presenrn UOI
objeción individual y Ullil en general
Contra las teorías coherent:ista ', inquiere que creer algo no es hacerlo verdadero, porque aceptar que una creencia verdadera no ~
compromete a decir que no hay conexión entre la creencia y la verdad.
Las teorías de la verdad como coh rencia afuman que todas las oraciones de un con1unto consistente de oraciones son verdadcr~, de m&lt;.Xki
que ligan directamente la verdad con lo que e cree, sin embargo, la ob·
1eaón obvia es que existen mucho po iblc conjunto consistentt:5.X
diferente. creencias que no son consistentes entre sí, de tal forma qit
dos teorías pueden expresar en di untos lenguajes distint.a.s verdadi:s.
pero excluyent~ una &lt;le la otra gracias a la, repres ntacione. independi ntes &gt; privada:; que realizan de sus creencia! y de la verdad. Contra las t orías correspondcntistas objeta 9ue no existe nada que una 0
conecte la oraciones con el mundo, es decir, que es posible localií,r
objetos o acontecimientos individuales CUfilldo 1'ls oraciones describell
dicho · objetos o acontecin:uentos, pero las oraaones no proporcio(l311
la_ enudades de la, cuales los enunciado , oraciones o preterenciar t
derivan. i esto es correcto, Davidson afuma que la idea de representación está pu ta en duda de nuevo, puesto que i las oraoones '-'

rurresponden.. entonces tampoco repre enran. ' i abandonamo los
hecho · como entidades que hacen a las oraciones verdaderas, debeiiamo. abandonar la. r pre entaciones al mismo tiempo, porque la legitimidad &lt;le cada una Je ellas depende de la legitimidad &lt;le la otra. u
F.n ambos casos, lo que objeta no e,; que su. anrmacione obre
la verdad sean incorrecta , sino que desvinculan el término verdad,
o má bien des-vinculan a las oraciones --&lt;le la que se predica verdad o falsedad, no de las representaciones- Jel contexto público
y emántico en el que e originan olvidando así que la noción de
rtferencia ) significación de las preferencias lingm t:ica está e trechamentl' unida con la estructura de \'erdad, no &lt;le las teorías episteffilcas en primer lugar, sino de los habfantes.
E: por ello que para David on una teoría de la verdad es mfu bien
una teoria del 5-ignificado que &lt;la .enrielo a las emisiones lingüística~
de lo habbntes, en cuanto permite su interpretación -medianre eJ
principio de caridad- aproximada a partir &lt;le la observacion de los
acontecunientos públicos sobre cómo los hablantes usan el lenguaje. 14
La idea de que el contenido propos1cional. Je lru oraciones de ob·en·acíón se determina mediante lo que es común ,. obresaliente

tanto al hablante como al intérprete [...] Tient: profundas consecuencias para la relación entre el pensamiento ,. el ignjfica&lt;lo, v

para nuestra concepción del papel de la verda&lt;l, porgue no olo
asegura que hay un nivel básico en el cual los hablames comparten

us concepciones, sino también que lo que ello, comparten es una
,isión ampliamente correcta del mundo comun. La fu nre ultima,
tanto de la objctiv1&lt;laJ rnmo de la comunicación, es el tnángulo:

quL" aJ relacionar hablante, intérprete y mundo. determina lo conienido. del pensamiento y del habla. Dada e tn fuente, no hay lugar

para un concepto relati, i.zado de verdad. 1'
1

"The structure .. .'', op. cit., pág. 4?.
llistl:; Daúdson, "ni.tructura y contenido... ", ,ip. át., págs. .i11-1t.
Da\1&lt;lson
·
•.
. · •., ''The tructure... » , op. nt.,
pag.
200: «i...:.J.C.Structura } conterudo .. .' , ,

14 Davuhon,

ª1·, pag. k5.

98

99

op.

�J1,muld Pa1id,fill

Por lllri 1rn, ti ide. dd anti ubjcci\ ismo surge en Dav1&lt;lsoo como
con '1.'CUt'nli, dt· u rl'chaZl a b ilh.:a duali ·ta trn&lt;licional CJlll' \ a he
mu 1.·x¡ m: w. a :1ht'r, 1:1 1dcn11ficaci&lt;'Hl ck la ml'ntl' con l.i 111sran
cia · ubjcti ',L \ de la n:1mmlcza con lo objctiH&gt;. Por d contrano,
¡ :ir:t él · isll'O mucha· mcrncs inmersa en un. olu mum~1&gt;, \ en d
l)UC cada una le c.:lb. ncupa un nemp, , c. pac10 cktermmado que
llll e aislado de otra men11.•s , ino cornp.trtido, en 1an10 1.1ue e en
c11en1ran en d mismo mundo.
• 1n cmbarg;o, las d1fcr ·ná1s l)UC es posible yue c. i tan entre lo
·1 tt•mas de p,1. n. amH:nl&lt;, indiv,Juale no e\ ita 1.¡u • pueda lle arst: a
cabo L'I tcnrnn1.·n, k la cnmunicacic'm )ª qu -come hcmo" e. ph•
~ado
~sra no e r aliza por mecho de l.1 tr. duc ic'm el un 1 11..·ma
de nsamicnro :1 otro, o por medio de un kn,h'l.lajc :1 )[j"(), ~no
1ran: k la inrc:rprct.1e11',n de la en: nc1a. lo de t: • ) la ornuonc
le lo. hahbnrc , inclu ende nn olo. u· pre 1.r1.nc1,1g, inn t:1mbicn
·u· :1ui1uJc publirn · ) d contexto ·n d que e de arrollan: F to
ipni c:1 t¡uc nu c.: ·i t ni obicti\ idaJ ni ·ubjl.'tividad. sino un :1 tema
1111c rmbjetÍH) de omunic. ciún entn: l11. hecho , lo hablante· lo
tnttrprete que p rmit1.• ·nluci,,nar tres probkma fun&lt;lamentalc·
de la lfü i ic'&gt;n c..:nl rt· lo ohjcii, 11 1 suhjct:i ·o: ¿cómo conncem11 el
mundo e l rno?. ¿cúmo conocemos otras menle ?. ) ¿ ·úmo con,
ccmo. la propia mente?
.
P:1ra la¡ rimern \ l:i tercera pregunta, alirma que 1 tan10 rccnctai
como11raci,meso;;e111cau.adasp11raconrccimicnto ft 1co. y,i t·\ r
sa. t·tW&gt;nces no cahe prcgumar ·e obre la e ·istc:nna Je la realidad (
del con1t:niJo de la propia mente, puesto 1uc gracia .1 ·u relacion
cau al 1..¡ul'd:t demoslr:tda la realidad de amba · no cotnl in tanCUS
eparaJ:1s, sino 11110 un.1 . ola -monis1m . ~ficnrms t¡m· parad
cem&lt;1 ·im1cn1t&gt; de c&gt;tra menrc c.: ciar&lt;) yue 1.· · po. iblc a tnt\é dd
procc. o d1.· im •rpn:raciún, ) a t1uc pL rmitc la comprc..:n. ii',n tk las
actirudes inrencionalc ·, lo. de. en. \ las ·reencia dl.· lo· indh idm
, p:uúr de un come t(l n:. 1, . no de la . upo ici ·)O c.l algún 1ipo Je
harr ·ra L:pi. 1cm1ca e rd:lli\ i ta.
l) 1. ta mnnera d · ·poja :t l.t epi t 1111,lo"ia de obj 10 , ·ujcu
d e t4m ma c, ,nr ·nid ,. tiue puedan phrncar el problema Je las

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1110

l1mm1 (,,o ma /Justnr

rcpre. cnt.1_ci11~l: · epi.'témica , } p111 lo 1:1nro, la lih r.1 dd problema
Je l.1 JU 11hcac1on. naturaleza} fund.um.:nto de L1 n:pr~sentat·ton ..
\ de la prcocup:icil&gt;n e: éptica. Pero to no igmfit:1 yue la tarea
d la t·?tstem, &gt;I( ,gía termin:~ aquí ya 1.¡ut· aunyue e agut, n 1. 1 rt prentauonl' .' sur"ell otros tipo Je problema. 9 ue no giran ol,re la
CI rr~ ra o incorrecta rcprc ·cntacion dt una realidad, 11111 obr • d
tunn m:urn1: nr, &gt; Je una racionalidad (JUl' v1 l' tnnwr :i en el munJ \
qut e cap.1z de comet r l.'rmrcs. n de •no &gt;11trar .ui 1:,c l!·&gt;n en cte.: ria crLcncia. para e, ,nsiJcrarl.1 · c11m1, ce &gt;ne 1cimie111o. Ya (!lll olo t 11
d mar o de l.1 rdacicín Íntl·r:uhje11v.1 l'll un mund,, conuín ,1 ¡ &gt; u
1·ro pueden coexi tir pcn ,Ulllcnt, ,, l.'onc pt1 ,, ,. 1 u fit ad, l'll c:1nlo yuc la po ihiliJaJ d~ la i~tcrpretacion partl'
upue 1;, lpte 1
cont(·111Jo &lt;le la. creencias ha ·1ca . on l. ento púhhr11 ob 1..·n .ihk-s
\ no n:pn:st:ntacionc: med1:idora t.'lllrc su¡ ·10 , l l inundo. y e ,isí
com 0 nue. lm conoum1e1110
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re n.:nL1;1 1 • &lt;:n i1111, b1hhu •ra rn de la B1l,liott: .1 e.cntml tl1 fa P &gt;utilioa I m
\rmdad C 1óhca \rgt·nuna t.'11 la fer 011,1 de u drrcuc, lrccnc ra.d·r ( hud,
h:rnai1,1t~.,, wno umhién a lo. mi lf:rant · iit' 1·s1 t· 1111" lo n:fercn r r;¡ , li
ccn 1ado lhnid Rrr.cardP, Porfirfo Mrh'l.11.11 , 1\hrt.1 kzler I J uí \k·wnr \ In
t¡uc J"re •11 tainl ién m, reconocumuuu ¡ •r 11 .wud:i al , u, r d&lt;· arCTd 1 11 n. c:n
la! pe ona de lo brhliort·c.10v. l lugn \gucm, 1Ch,1 Henuna., Rob ·rr Lmn
1 Edgardo Hncchl&lt;J, ,, a ·1 ce ,m, 1amh1i·o al &lt; ·h ,r htm mr. ca, en Ja ¡&gt;lr.on;i cl ·
• ·i:g, &gt; J', \Jmco ,. u· ce l.tboradorc
Jusé {;,11.). \ G11n7.ru('7 p, fa ha n.aado t'II ( ;y ·111 \ ·tuna, l'll l'lm, \ 1:t1k.-c11J l en
fi 1co l'n 19N). Rt.1h:t.1i u cs1ud11 supi:·m,rt en la 1 m,cn,1dad d,· \'ak•mra ·e
hct11ci11 l'II fo I nÍV&lt;.'rsrd,,d -d c \ íadnd ·n 1,, \ {' •lllrl :uumn,i d&lt;.• Jo e: ( &gt;nt • f ( '1S CI
1 &lt;l ;\fanud (,:1rc1:i ,\ lorentc. D,x:cor t:n Filw 1J1a p&lt;•r la I nrvcr,1d.1d lA·mml c-n
1'&gt;18. Pr1 • or cu la l nl\rnadad ,1 1/ü'lrag )7.a) c:n l.1 L'111wrsid.1J dc i\l,1dml, 1• l:1
lJUt h. 1J11 rl· ·tor desde 1•131, a t•n 11. Ya en lt x1co h 1d , pr) e or dl' filo utu ·11
b I nn en-1d.1d :!Clí•nal \utonom ele \IC:: ico , en el &lt;.ok'gl , d&lt;. le.xi , t,unln&lt;.n
tn la L M' :n.1dad di: 1 uevu 1-e, m ad1•mas dt , Iros cu.r.;o. 111tcrn11tuuc, ,¡u&lt;. ha

10:!

�El de.rm,lfllánnen/o de la jilo.rofía e.'--i.rtendal e,¡ Móicn

pensar de José Gaos en tanto repre entante de la asunción y desenvolvimiento de Ja filosofía existencial en México implica eguir el
despliegue del pensar de nuestro filósofo.
, eguir ·u pensamiento a travé de , u obra, es decir, de las fuentes primaria , permite reconocer en dicho despliegue un entramado,
algunos de cuyos hilos hemos de entresacar para destacar, según
nuestro propósito, su apone como figura que ha asumido la filosofía
existencial y la ha desarrollado en féxico.
El mérouo eguído re ulta de 1a correlación de do· criterios: el
histórico genético y el sistemático, ya que se considera el pensar en
su desen olvimiento. En efecto, el criterio histórico-genético analiza
el pensamiento desde un punto de vista dinámico, d de la perspectiva de □ n pensar en desarroUo. El criterio sistemático atiende a la
unidad, virtual, latente de la obra de un autor o autores, que en el
despliegue del pensar de un autor no siempre es explícita. Hay gue
relacionar ambos criterios, integratlos.'1 Se toma la expresión fikJsqfí"
e.-dstencia/5 en un sentido amplio, como pensamiento y como actit11tl
dictado fuera de México, u gr. en Venezuela y en Guatnnala, entre otros. De enrre
su producción seleccionamos por su referencia a nuestros f-ines: fotrod11ri1ó1J O bl.rer
Y el tie11¡po de Mmm, Hridtg!fl; México, la. ed., FCE, 1951, v la 2a. revisada , aumentada,
Mfa-icn. FCh, 197 1. Cabe llamar la.atención respecto de la relevanoa de esta obra de
Gao , la que, como se advierte en la edición cir:ada que eguimos, e. literalmente
única por ser idéntica la terminología de e ta expos!Ctón que hact: C'.aos de I Ieidcgger a la de L1 traducción, la primera en Iengun española -1951- que ha hecho
&lt;le Sei11 1md Zett, }' donde se muestra su profundo conocimiemo del pensamiento
&lt;le! filósofo germano; Co1ifesirme.r prefaio11ale.r, MeXlco, FCE., L959; I'ilosqfia m1ne11,po1t1nea, Caracas, 'ruvcrsidad CenL.ral de Venezuela, &amp;licione de la Biblioteca, 1%2;
Pmsan11e11ro de lmgun e.rjJmioln, México, rvlo, 1945; Jo.ré Ortega_ r Ga.r.retJ' otros wabq¡ns de
hi.rtoria de la jilos(!/ifl n1 Lspa1ia)' la /V11énc,1 esjxuiola, México, Imprenta niversítana.
19,7, rnlumen yuc incluye estudios pertenecientes a &lt;lJscimos momentos de la pro-&lt;lucctón de Gaos.
4

Diego . Pro, F-l,storiQ delJ&gt;ensn,numto ftm.rójico r1Tge11tmo, Mendoza, Argem:ina, Instttuto de Filosofía, Facultad Je Filmofía} Letras, OJ\'ersidad .1. ac10nal de Cuyo,

t•r.,.

5. La filo~ofía existencial

Asinúsmo, ténga e en cuenta según lo hemo. , eñalado en un
c. tu&lt;lio anterior,'' 9ue el marco en que e desenvuelve en [éxico la
filosofía existencial es el de la reacción al positivi, mo.
En efecto, la filosofía existencial, cornente del pensamiento europeo particularmente alemán y francés, e asumida y d senvuelta
por pensadores mexicanos ---como tambi, n en la Argentina-, en
el marco de la reacción al positivismo -hacia 1910--., y en el de su
superación. Jlacia fine de la década de 1920 ·u influencia ha desaparec1do, por lo que puede hablar e d una , uperación de e ta corriente del pensamiento filosófico europeo en Iéxico.
La reacción al positivi mo 1·ambíén se ha dado en Gaos; según lo
señala nue.tro autor ha reaccionado a su adhesión al dmtificismo. 8
Uno de lo hilos del entramado del pensar hlo ófico de José
Gaos se nos muestra en el mterés constante, latente, por desplegar
una &amp;losofía de la filosofía.. 'onsideremos cómo se expresa en tal
sentido:

todos los camino de la vida, por wdas la. experiencias capitales de mi vida, una y otra \Tez me ht! vi to, sentido, encontrado, reconducido, &lt;le\ uelto al tema, al problema, complejo de otro , de la
610 ofía misma [es decir, 9ue Gaos advierte que el problema que e
Por

ot1gea de la filosoffa existencial se remonta a oren K.íetkegaard, quJt:n lanzó
por primera vez el grito de combate: "Contra la filosofía especulativa -pnnc1pal¡nente la de Hegel- la lilosofía existencial'". on ello abogó por un "pensar
existt:naal" en el cual el su1ero que pien a -este hombre concret•~ se incluye
a si mismo en el pensar en vez de ·olo reflejar u pretender reflejar objetivamente
la tealidaJ. Qi: faúlde Isabel García ! .osada, L.a jilosofin e,xistemwl en la ~rgmtzna.
\'tis i11tmdlfrtOrfS, Buenos ,\.tres, Plus L'ltra, 1999.
: García Losada,,,¡,. di., págs. 16.,-191.
Téngase c:n cuenrn que por daño 1908 ya estaba debilitándose el positivismo en
Justo Sierra --escriror f polinco mexicano, Campeche, 18,18°1\fadnd, 1912-, uno
de los r&lt;ltologos &lt;ld porfirismo; ifr. '\ntonio Caso, Obra.r m11,pkta1, t. IJ, Mexico,
, '1\M, l973, págs. xxi-xxi.i.
8 José Gao!i., Confesw11es profa.r1011,Jles, México, FCF, Jl)S9,

es aquélla que busca la verdad no meramente pensada.
sm~&gt;- realizada en la exi.~rencia: la verdad e.&gt;.1Stfl/11t1I. Hada 1845 la lengua danesa
for¡~ el ternuoo ~istmaaf, de e e modo st: introdujo en la füosofía un nuern cipo
de discurso Jcscnptivo y lo mt:nos posible argumentat1vo, aunc¡ue polémico. El

pág. no. El cteotífiCJsmo
es el mov1micnro del pens:urut:nto que ya no lllega la metafísica, como lo hace el
posiovísmo, a la que concibe como una daboraciún que se hace de los úlúrnos
datos de la ciencia.

104

105

�,'1,1//lde I ,r1bd (,r1rm,

L-.I rks1•111•olt•11111111/0 ti,· 111 /1/1m¡/1t1 1':\·1s1t 11mil f1I 1\li.-..·m1
le ha plan11:·:idu con in,;i t\.-oc1a ha e:tado, e tá compue:to dt otro.¡.
En su :ti

parecer e ennal hi torind:t&lt;l: pr lhlema cuya solución, de

tem:rla, aun&lt;-1u1.: olo fue ·e para mi n I parece poder ser in11 una
pe ultar, una pl: no.ti tilo. oiia &lt;le b filo offa_'&gt;

Y d m,111.era concomitante e rcconocibk como otr de In: hil
dd entmmaJn del pensar tilo úfico &lt;.k Jo'-~ Gao ·, el que desarrolla
la importan ia t¡ut fanin I luJcggtr a ·ume ·n c;u formacioo como
pcn :1dor. como f-iló:nfo. Y e to porque comn él nú&amp;mo de. taca,
11

H iJcggcr lt,-. ha so/mu 11itlo)' wbn•cowdo.
Ante'- de seguir d descnvoh mucnto de la imporrnnc1a qm.: Hl'I
dcg,__e;cr ha t ·nido en d de. arrollo dd p nsar ltlo oEco de ao ·. ljlll'"
rt:mn. detenerno a . eñalar la relevancia &lt;-¡ue nuc tro autor le asi '1l2
a . oren Ku:rkcgaard, ~ cuva pre cncia adYtert en el p nsamicnto
de I ktdcggcr.
;:1os, al seguir a l te1deggcr. scnala que Kierkcggard ha . illo d
filo. ofo que en el ·1glo . ha plant ·ado xprc amente lo e.-..:i.rtmrial.
ha pen . ad prnfundam ·ntl: el prohkma tk la e. i tencia. Recon,l(C,
en lo Ljll 1gut·, al hk1sofo g ·rmano, qu KJ rkegaard ha 1tlo 4U1l'II
más ha avanzado en d análi i. dd fcnomeno Je la , ngustia.
( ,ao., ¡ut: se apn, a pnncipalm nrc l.'11 /~/ ({}llú'f&gt;lo..,de la ,111u11stif
11 (

im• , o1'1. al.. p.ig. 11·.

• aJ, t:rh:

l)UC.:

d Le tn qut' '-C publica u1 ._. ·te ,nlumcnha

iJo rnlactado par,1 kcrlo en In· cur~o · Je IO\ 1crno Je la \'acultaJ Je hlo~1l1J
1.d ril" lk la t \, l t'n lo· curso , le verano de la l lm, cr:.1daJ Je , uc,·o u:on
l'l~~-. t· puhhui . l1l rnrnlth aC1oncs en t•); para cekhr.tr 9uc &lt;º
phi', d ngc.;s1mn ,uuw ano Jd arnb\, 1· Jtn: (,aos a [é ·ico.
llq~aJo a le. 1 ll. ". u patria Je Je Uni&gt;'', en 1•1 \ • E-;ta cxpn:. 10n i.amhi~n 010 lll
que ,ao e p1cn. a 1cnll'.' tr,mrltrmrlo, expresión '-luc t'.·I mi~mo acuno, ~a &lt;¡uelll

para ,malizar a Kierkcgaar&lt;l, también como Heidc t·r:
.
en dicha ohr:1 ,_ dond d filósof J 3 ~ l
gg , a&lt;l\'1ert . yue
.,
'
m: 1, ex¡Jrl'sad1 &gt; 11'eJ·
conet·punn de la exi ttnlia. •
' nr su
Cabe &lt;.eñala
· 1era que l leidegger r ba1·a un r1oco,
. . • r t 1m:. ·,.1os con J&lt;.
un pm:¡u11m
lrce - 'la • pnrtacton
. . filo.,·
.
fica d Kicrke
1
ID &lt;lu&lt;la meno cono ·ida ha ta 19?.,"
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\nn 1111d 7.etl • &lt;-¡ue &lt;l. d ' ' - • ª°'' en lJUl' se ha publicaJ( 1
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e. entone • O tci l 1o ca. o in
• mala lllt n
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fili;:s:/ IJr la exist n ia Je:
sor que ha . umicln , 1 ,
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. egun o t: pn.·sa- con ntu 1.1 mo 11,
•- . ue&lt;l tro motln Je mo. trar ¡ entramad(&gt; dd peo ·ar Je· , ,.
u,1\t'
t' su obra \' 1 .,I, 1 .
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e gne •o: e11tl11•JOt O , ( 1,
no, arrrhah '· bntr1: ·us
' . .
ll., .• l (; l,V¡!JOf(l:(11~ ew?:11, 1r-.1mr II ll'
'an.i
,ttcp rones • p&lt; i r u a1¡ n1anun a nu ~rro tin..
tacanin . ' 1•x Ir
•
..
. a ,1, H•llll l&lt;iro·,
.
.
UII\ ..... \ lh
. 1111
. t &lt;1-1-·
t .11um11. t. cita lo por co. qu,· 111
lm ~
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t c ion lcn o rosa t¡uc mueve a ¡: .
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lfC
'QI \cadtmu I• r
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,I\OfCCt'I una Clll a II t:mpt:no"• ,fr.
, - :u,u a. ,cnr111an11.•. ,. cgura \lun llil 1
•
•
•
•.
,
' 117'' i:n n ,·sti,11iol. B- . ,J
g · • (}/1, rrf · ' • l has11.1n "\ ar;,,1
(

1

C,a.

destemu/11, en \lt::sm.:o.
111 ( ,aos, "Í'· cit., pag. &lt;,1,.

I Re;1I \n1dlmu [ •. p,tñola. {)¡(17t)t1tmn J. /,¡ len 11,1 (J/'11'iol,1 •• [aJriJ, 22a. ed ..
\wn:,mr -;.Id hn. mp,r 111nL..--: "\ ,11:n·r
ucnh:r a&lt;ll•ma ,1 Jc.pués &lt;k (1111
· ·a;, cnu· impro\•1:amcn1c": cjr. 'ant1ago •. e ,ura \1ungwa . uet'CJ 1liaw11t1no dilfl
l,iefa, l,1fim,-erp,11wl r rl las t'flfrs rle,i1•11d,1&gt;, l nt\·crstllad le Dcusto, fülh.w, l ~

:im1.

¡, ,au tradujo Jd alemán; ,ao .• üp. dt.• pág. :;,;
];/ amteptr, d1 /11 m¡gmtr11, fadml. Rc::Hsta de ) odcnte, ¡9',(1.

1 Obra que:

106

r

,irce ona•• opcna, l'l, II.

10-

•

�hl dne11t'o!t&gt;i111imto d, k1 fi/1Js(Jf111 t.x1sle,mal et/ ,Uh.im

Matilde lsabd Garro,

ria de la filosofía e parte integrante de la mi ma filo ofía-cm: tiún
que nuestro autor de pliega y que trata de de u vital interés: el d~envoh imiento de una filo ·o fía d la filosofía.
,orno p nsador y filó ofo polifacético, sobrerogido por Heideggtr,
e ha acercado también aJ pen ar del filó ofo germano -y es ésta
otra de la, temáticas, otro de lo hilo , dicho de otra manera, qut
resaltan y . e de pliegan en el entramado del pen ar del autor, CU)O
de envohimJenro no proponemo ofrecer. Con iderem s cómo

En lo que sigue nos proponemos mostrar el
con el pen amiento de Heid
1 .
'
encuentro de Gaos
.
egger. n i tamo en cómo h U d
pen an1Jento de Heidego,er 1-fil. _
a ega o al
le ha " b
o .
osofo germano según 1
o 1:evenido ) ·obrecogido"· "l I .
'
o expresa,
wnocimiento de Heidegg "
.
acia 1930 empecé a hacer el
er .

En una ,; ita que ha hecho a Iaclr"d
bRi·1ista de Orddente ha e ch' d , d J . por 19311, en una tertulia de
L •
, .
,
cu a o ec1r a Orteg - •¡ , rI d
u li1osofia v1• ita a domi ili ,, y .
ª· Jn ei egger
""'Abra
,
e o . re alta que han . i&lt;lo la
r=
que ha 01do de rtega respecto d Heide.,
i•i prnnern
agrega nu stro autor:
gger.
Jo (Jue

expresa:
Por mi parte me de~idt a esrudiar a I I idegger, como a quien nu

reo que fue la pnmera .

a título de filó ofo del día [es decir aclaramos en cuanto filó ofo

actual] c.1ue era mi deb r profesional estudiar ) enseñar, pero tam

b1éo a útulo provisional_ 111imtms no desarrollara elprollle111a de !tJ Jilos~fí.
111is111a en toda una teoría &lt;le la filosofía

,

,

\ e7, que 01 o lei el nombre de Heidegg
o o mucho despué caí en la cuenta de
, et.
a decir de He.
.
,
.
lo que Ortega había vcrudo
1 .
tdegger. que e re hizo a la filosofía bajar d l . 1
a uerra, ha t'l hac r1a entrar en la
d I
e c1e o a
d
ca. a e o hombres. '\ parttr
e aquella noche !por 1930]
dí
,
. 1

egún la Hamé, hasta yued

conoomicnto Je Dilthe} me hizo adoptar como nombr ma pro-

con f1 .d

pio el de hlosofía &lt;le la fiiosofía. 1~

compren

e1 egger,

] liev¡po_21i

~

en efecto me hice d

qu hab1a. qué "hacer e"
.

.

.

e iru pnmer eremplar de Ser

Corresponde resaltar que a Gaos, el probl ma de la fi.Lo ofia miimll,
1de u senetaJ historicidad, . le ha presentado a travé, de su exi · Pero no aávierte que su análisis "
. ,
tencia de un modo permanente, egún lo hemos ya d staca&lt;lo.
~ar durante su pnme en seno de Heidegger ha terudo
r ano como profesor e 1\1 d .d
1i. .;,¡
t\ simismo cabe señalar el problema de la filo ofía misma, e u,; -.io profe oren fadrid d d
,
·
n ª n -Caos ha
·1 ·
· ..1, d
l ·,
es e 1933 - 1
u esencia histonaua \ la so uc1on a te probl ma: el desenv&lt;
. o propon mos a tra , d
·
.
virruento de una peculiar, personalisima filo ofía de la filosofo, el tkccionado- mo tr
l . ei
los IT,ll_ ~o texto -que hemo
.,
. ' ar e rntere \ anali-i
J al
.
la cucsuon que e le plantea com perman nte a nuestro filo oto d arrollado en to
al
,
.
.
gra u
creciente que
1,,
rno pen anuento d H d
que ella ·e enlaza a otro tema: el encuentro con el pensamiento 1J
ei gger.
r1 ideggcr y la relevancia que d filósofo germano ha tenido en b Por mi parte, m decidí a estuc.J·
iar a l-'
~e,·d eo-cger como
.
.
) agrega tamb ,
~ '
a 9u1en ma
formacion de Caos.
.
ten c1ue e ha re uelto "
,
~
a en enarlo a título de tilósofo
f...l ha profundizado en el pen amiento de fl idegger, por UOI del l lía tCOll
e ta exrreSJÓll Ga_
os e:. pre a el hecho de la acwalidad
parte ~ también lo ha n eñado } lo ha da&lt;lo a conocer, ha ido

*

introductor del pen ar del filosofo germano a era és de prim
craduccione, a la lengua castellana. 1K
~
1

18

r

lengua españ
•
.
o 1a. . os refenmos
a Martín I le1d '
.
.
co D.F. H.L 19~1 La ·d .
..
e,it{{er, hl ser ¡• t'I he11mo Ia ed
~ 1c1on ongi ial d
r ' · ·,
llfrhjiir l'hilosophit' 1111dphonommoA .' .,1, r. e ,c::sta ••hra ha ·i&lt;lo publicada en d
&lt;,ao oh ,, •
.
11gtsr1J, r 'orsw1111g. \·ol. \ m Halle \1
· r· r1,., pags. 34-40.
'
, emama.
lhd
1 ., pág. 411.

• pag.
•
· son nuestra..
,ao • fJ/&gt;- al.;
-13, 1as cu ·1,;a~
Ha sido Jo. é Gaos d autor de la pnmera traducciún del . rit1 tmd Zeil _¡qf ldem.

l08

~

'

•

J

•

-

109

�l·I dur111'tJ/11m1111" d1 lt1 filt.,wfo, · uten,wl

t,, \lr:,:r,o

.
d e I It:ll- 1egg
• erl • '•ue
l'ra mi de/le, pm/1•.r1,111al. !1.:urs1
dd pLn :1iruum,
,
va, nue .ti a 1 t:• 1t1d111·
· •\ ensenar• p ·ro también a titulo
..
. pro\l:-.1onal,

1·· ""rr)llan• el ¡,rohlema de la fil&lt;, oha mL ma l'l1 uxb
una 'tt'ona , 1l" 1a h. 1o O 1--13.. • • !Ún la llamé hasta t¡uc d cnnoanucnto dl" Dilthe, me !uzo adoptar como nom brc m·í, propio d dt
- Jl b h·1 oso ia ••l2.
''tilo olla
.
.
n11en1ra~
110

l'" ••

d : . . uc d e tmlio de I lt:iJcgg r, en lo ano. en l¡uc lo ha he
\ l&lt;: m Y
.
· 1
t 1 . Id modo 1
cho bajo d control de , ·av1er Zuhrrt "e t' pn: t:n a la l
guicnte:
\

~
en &lt;llll'
In. e,1 mht
1/ ub,ri lo interpretaba al ml'no por 1o. ano
,
. tido de yue el nudco
1letdcggL'rl ha¡,. u comro.I t:ll t:,J en
. dt

hl ' ofía era la \"erc.L-t&lt;l como l' enc1a tld hombre conn·b1Jo cor
/11n1w 11,1!11ml,. 1;) 11::-. de ,r. e1 1wm 1&gt;re 1' n 0 Oto· ·- 'a pe · ar c.h:
. lll cldl

)o

En nuc. tro propü. ito de ·cguir el desemoh imicnto del pt:ns, r
de (Jao en esta linea, que t. fa l.JUc muestra u accrcami nto, e, wdto 'profundización en d pen ·amiento de I Ieidegg r, Je mcamo
tunh1én lo l¡uc: sigue.

n&lt; &gt; Tl'Cuc:rdo

:llh irn1:
I -tgul· l¡·1c1t:nd ') -I. Cau ,¡ l¡uc l:ubtn
•
J

11 lt:i&lt;lcggcrJ d nih1lu110 lllll' en e·1

t: ¡1:1

e en

¡ -11&gt; ::,ucncrálmcnll.': anl

• pul,,
1 [Zubml
complc1arln en el cn1ido en ~uc lo hace
ma 1&gt;ten
•
·'E
• • i ¡e¡ hom b rc e•pul' nen
con u 1Jc:1 c.k- ''rdigac1on
'
.·u c1ra, 11
torno , 1probl ma J , l

)

•• 23
10 •

. . el p1.!nsam1ento
J.e He•i&lt;lelJ'ocr
( 1 , e1hlar l¡ue ,ao. e md10
bl"&gt;. bi
,a )t.:
, •
1
1,
-. ·l m:1 prola d írccc1&lt;'&gt;11 Je Zubiri, L¡uien er:i 1&gt;n 1dcrat o en -- 1 :uu e · Li. ""
·
fundo
Ct ,noccd &gt;r dd pen amientt, Je f ¡el·J eggcr, a ¡ ym, e•·tmo...,
contacto dir ·cw en. u átc&lt;lr:t .1 1cm:ma.-'•I

De modo e preso, ilice (1aos: "Pero pron1 ceJí a l:t 1rnerpre1aaon negati, a yue acabó hac1cnc.lo d ~I ll Jeideggerj un ruhilí. ta".25
lo yuc agrega yue rucha inlt'rpr 1,1ci&lt;'&gt;n negati, a, e dc ir, nihili ta,
de H idcggcr k h, llcgaJo de touo Ja&lt;lo y de. de u \'i la 1.•n E paña, } tambic.'.·n }a en , léxico.
~n diclu 1n1crpretación nihilista, la c. i ·tcnci.1 humana, c rnaalmcnre céntrica ) como entrc:gada a su propia nada t rc.:vda
como tc:mporalidaJ finita. l Iay juego mernfí ·1eo: d &lt;lesocultamiemo
del .cr. L1 ni cencia lmmanaj11t:gt1 el. r. 1 de oculta. Fl tdc"&gt;n d'-'
tondo &lt;le. u juego c.-i. tcncial la nad;1.26

Así 1.· ,·pre. a J. ao.: ''¡\[ llegaba !fa interpretación nihili. ta Je
H1edeggcrj por todo lados. &lt;lesJe las primera· t·xposi ione, ~ criticas alemana ) france a gue lcí-J I foc.:mann •. 1c . cr, ( ,un itchhasta la yuc.. me llegaron ld1ce C,ao:I va en Iex.ico n c.. pr dujeron
t'n 1\01énc1: De \\raehl ns,\\ 'tgnc..r Jl. Re} na··.
Cabe.. haccr n t. r. n e ta !mea &lt;le.. profuncLizacic'in en d pcns.1r Je
HeiJcgg r, u intmt de comprender a Hcidegg ·r hi tóriramcntl' ·
con r1sras al comc..-01 rio J .\eli, 1111d %tit -Sr J lit11tpfJ-- 1.1ue Gao.
hahna Je hacer y que &lt;le h cho ha rcalizado.
Ut·.·tro eguir ;1 C.,ao. a tnn é · J . u propia c. pre 11'.&gt;n mw.: 1m
uno de lo hil . de . u pc..n ·amienrc : el de:envoh im1ento de u penfdm1.

~ l llld, pá&lt;T. 115.

•. l"ll

11 1 . 'i(, &lt;fr. . · \li.:r /.ubm,' l•n 111rn&lt;, al prnbkm:1 Je 1)10 '
lll ·• p,1g. .
,
a 423--k . I !.n du:ha nlt J1 ,n, &lt;JU(
r.1/r-.-a hisfona [),os ~Ltdnd, t.1. t:d., 1 , p .
J l) .
,
"'
'
1
.
uc
la Ul' . •rnmu .u:b.rn /.u &gt;In en nota '-1 "I , n l mu al prt blem;. L1 11 ·1
9
. - ¡ t:·n ¡•n 1:n h• &amp;n,la df' Ocdd nle. 1~1 tc;ln e ·panr, t¡u:-.t: hao'
I' ubhca ln i.:11 l' pano
J b e a la \t'f. 11111 franr1:sa -{1Utor1:,,~1d:1 por d autor en 1''·"' en lJUL . J 1
l
•
del tL· to., l\cbll
·1loruna
. •modifica iom:s dt• d 't:tllc, i:spccu¡mt: mc ·n 1\ , rt;:sn.·uo
•·1
• ..., J
/ ,utnna, I &gt;10·
tr •ce mdmd11 en 1 "l11r.11&lt;'Zfl,
'· cn la p,tg.-.
• 42.\ 16 ·
t:s t: t¡uc e" "
.. .
1
··{m franüc;a.
Zubiri yue d ha lk apn,b,1du" prt: amcnt a H 1
~ G:io up. al., pág. ,.
&gt;

1111

Lt tntcrprcrncrnn nihdtsta Ji: M I li:1dl'ggcr

t: la yui: e .1th 1enc uunb,~·n 11
de.· los pnnc1palt:. rtprc cmantc · J1: la tilo:o ,a l"XJStcnu.11 l':11 la \rgt-nrma:
.arll
rraJ;L , r. ,arc1a Losada nf&gt;. ,11., páJ.,rs. 1 -1&lt;,.
Gao · u¡i. ni., pág. S&lt;,.

l. ri: cnmo: ;1.José G.m. I,,1rod11rmm... , op. ni.&lt; abe llamar l.1 .uenrn,n rcspu:&lt;k la rcl1:,anua de cs1;1 obra di.' Gaw, la ljllC, como c a&lt;lHi:nc en l. cdteh)O
Clbda ljUt 1.:~uim11. t "ht1:r;1J.in ·nk um a" por ,:r 1dén11ca L1 t m1m 1, !ta de

tsta

p11 in,· 11 lJUl' hace ,a1, tic H,·1d ~cr :i la J1: tr.iJui: 1nn, la pnrnera en
panr,l,1 1'151- LfUI.' ·e ha hcch,, Je 1cm 1111,I "/.e1/ t:11 qul' 1.· mm· tra u
PtufunJ(I cunocnnienro dc:I pt:n an111:mo dd filé, , ,fo gcrm no

lengua l'

111

�\l,,tíldt fo,/,,¡ r.,,"1"

hl demm1/m111enf11 d, /,1 j1loso¡1,1 e:Jst, 1111al w Mi 1cu
sar en l. línea de la profondizaci&lt;'&gt;n Lk H rdcgg r

principalmen
del
te ·to ttm-' ofr · ·em s a continuaci ' n, la profundiza ·i \n gradual tlt
·ao en d pensamiento de I ktdcg~l'r:

te del Ht:ic.leggcr Je fo·}' h1•111po. Lorrci;pontll advertir, a tra, é

L1 c:istcncu humana. b concl·pc:ión &lt;ll' la c:&lt;l. tcnna omo mra ft111¡um1/ f111i1,r. conccpdón de la cx.i tencia ,1 í conc b1d;1 como con&lt;li
cii'&gt;n ti' po~1biudad Jd o 111oc11nil·nt1, dd s ·r... ¡lo. punto su pcn
,·o. on de ( ,ao. J to&lt;ln -

·. tá en l lei&lt;ll'ggt: r-dirigiJo a un:t mc11,

&lt;lcpen&lt;licnte stc:mpr • de su primera tormulacitin de la fe

101ml:

profe or ) como fil&lt;&gt; ofo. Vcamo. cómo smt tiza el d
&lt;ld r nsar de l Jei&lt;legger.

fflll'ntO

11 kidcmrerl
· 1 p ,r I11 • 1tmll
. . . J ,1
N"&gt;
, l lt •te mu,
.
pen ,.1r onto1ugi II nn , e
como pa ar m:ís allá de ellos !lo límue del ¡,en · ar 1.:·I . er 1sino
: r 1
&lt; inu·iend11ddar
.·
·
.
grnu;1s, poeuzando n h poc ·1:1, l)lll' es una a
de ~rncl'I . \
.
ccton
• • • r..' ymcn \":la sc.•r j. c pnguntaJ, stno a D10, :'

k\ continúa
r . con otr:1. pregunt,I......,. "J to do t·IJo cnseñ-mí otra
i mute de la filosoíía como ~icncia
.
. : .
' &lt;u-1 que
la cxi tenci-1 ,¡,. ilg I
•
_
'
'
como
r:1.zon,
pcr&lt;
rm1bién
• -,. c1ent1 11co. 1rraciona
•
I" ----&lt;.JU no e. rae ron'."•
'm.a ,l. 11'a J• '"~ll&lt;,
,
,
,u
1 ••
c.
uec1r, mas alfa. de los l1m1t•·-.. uc
.1. 1 c1
11.1.
a 11 o orn·

conccptu:11 d ser en general mcdümc un,\ conccp

¡¡',n

del 11cmpi\

&lt;lt· la T,111pomli1til. parn conn·ptuar ¡cur--i,·as nuestra ] una 1r.1slt.11
dcncia -incluso a este ticmp11. incluso al c:r - qm: ¡Ji · ( ,:11
no poJrÍ:I ser sino b. ditifl,1. pero LJUC a11url11d,, asr, omo tha a St1
conu:ptual 1;l.

,.,

r\ lo 1uc ~'Tega nue ·tro autor lo

l ~I

J)111h11

·1gt11

nt

t1.:nia e.tul' fracasar ) ceder o :1I •alen i mí. tic11,

. umo al f)1d1tm yue ·s un /J,111h11,

11,

al J),111/.:.

11

a

yue e. un [)l(hlm,

decir, a ht admac1&lt;&gt;n y a la ú,úca c.·prc iún ck 1.:sta, la poétic:1.

.,.,

,ao • op. ni.• pag. "&gt;9.
1 lb1d. l•I .ubra aJo} lo punr,) .u pea ivo. 11n tic (;ao .. \Jen~Í. p;l11
OL'l)Dr .1honJam1l'OIO 1.:n d te. lo decc1ona&lt;ln ,¡r. Ro&lt;loltn ]. , lab, Gro . nui,,
l&gt;1mQ//ano "le1.~,í11-es¡wiol, ,ol. IJ 12:1. ni. aumt'Ollllla 1\lcmama, 1%R. \'e:u1
,·ocabl1•. · did,te,r. componer n: ·o·: nmar; cultivar la po1.::ia. D ta ·amP·
entre u distintas .1ccpcic,nes. JJmkt,r. "'Pen. ar": dt111kar. 'i\gr:1&lt;lt: ·c:r. :w;r.llkdmicnto', C&lt;&gt;fl us corre rwmli1.:ntc~ Jesarrolh,·

112

,

\ t.r.wé: &lt;le lo te. tos &lt;iut· ht·mo
1. .
e tCCJonado e nos mut: ti'"
qu"" Jt, l 1e .u ttue hac rj , (
h
' -~
1n,,
J 1
'
o. t ,aos a dt'sarrollac.lo ' profundb.ado e
11
r n~ar e le1dcgger ~ ¡1
.1
• ••
•·
ª P·1 auo
&lt;¡t' J conoc11n1ento
d.¡ n · f
ermano, tal como In han entendido o .
e 1 oso o
pia, per on-tl IJ.
1
Ir&lt; . a una compr nswn pro. . cgat os a e t punto qucr
I
JCSt:nrolvimi nto d.¡ . . .
:
l'ITir&gt; re a tar, , 1~i nJo ·J
L.
t pcn ar tilo ohco d , ( ·
u.i ltniJ,, la .. ·p··n·•·nc1·• 1
.
1 l.: ,ao Y. ue nuc. tro autor
... .. " ... a ,·1n:nc1a
¡. h'
dtia/Jirton-,.1•J,d
.
• ( a ' 1onc1da&lt;l \' un, ri1•t&gt;11a;,
·
.. ar,, o l 9uer ·m
¡ I:
•
l\l'O ia d' 1 ' ,
. ~ os, le a temporalidad llltlf decisim. Dicha
e
, '_ ic 1a exp ·nenc1a dt b hi toricidad la h tenido al
. 1·,
0 nocuntt·nto

Re :tltamo la rd ·,·ancia dd te,·to LJUC hemos sd ccionado ~ 1IX1
s1h1110 · e.·prcs1on de la compren ion \ profun&lt;l1za 1 &gt;n en el ¡ cnst
miento de Hcidcggu."'
\ medida l}Ut ha profundizac.lo en el pen, ar de I Ie1degger, lo ha
·plicado, a travé de.: &lt;l1 lÍnta man1.:ras, dcs&lt;l ·u quehacer. co[OO

•

tenderlo d ,

e.le Heid.

1

¡

·

p:is,ir le

1.:gg~r ta como In han entendido tro a cnt un tn&lt;&gt;&lt;. o propio y ba.
.
'¡o e 1 mo d o d e pre1-,'1..lnta cxpre.a:

;, n es una e pcric_ncia de la hi toric1daJ má decistv:1 qut la ra regt tradas de este mt. mo o d,
.
,
de
•
r t:n, por t:r no solo un:.i t. pcrit'ncia má.
un tran ·110 de un mumcnro de la hi ·roria a o1ro inn ¡,, ,._.,, . .·
l 1l' un 1 .• .·
• 1
•
' t~ 1 ,fnt'IJat1
ian. m, . tngu ar &lt;.k- la coincidenc1a hi ióric- .

.
l&gt;er. ona 1• tJIS!ado
ínumo• l' l&lt;&gt; e

1detn. La cu~,,·
.... • s- •.•1n nut:. rra.

ID

.1

• · tb..O1UIO:'.

'

con olro a

lo

�/ :/ dM, ,m,ln111it11/f/ d !.1 ¡1/nm/i.1 e; "lilt'/1111,I m \J,:. WJ

En\ d •s&lt;ll u haber compr ndidu a 1-kiJl'ggcr Jt un mo ~" pr pío,
pcrson:11, ha tenido la l'.,p11ienrit1 de lo p11J&lt;111t1I, lo ,11.r/11do.
J lahtenJo l\eg;1do a este punto, cons1dernmos a&lt;lccuado enalar
&lt;-¡ue en d de t:nvoh·imicnto dd pensar li.lo:ófico &lt;lt: 1a &gt;ses po •~
advertir la prl' &lt;.ncia dd tema de l.1 . oledad, cue, 11on carnet n. ua
d una lilosofta cx1stencial, entre mra ..

,\ntl'S de continuar con nuesrro proposil &gt; dt mo:trar la pn: L'II
cia de rl'm:Ítica carnctl n t1c:1' dt: una lilosofta 1:x1sttncial n l lles
pliegu dt su pcn ar fil &gt; ofico, cons1dcrnmos impurtantt: destacar
ind1 ,le vital, cxi ·1enc1al, dt: su pen. :unten to.
(,ao:, l'fl t¡Utcn no interc.a r saltar d de cmokimicniu dt" 1111
pensar ,·ital, cxi ·t ncial, ha tcnklo la ·xpt..:r1&lt;.·nc1a hr, ,1sul!do al pr,,s,
dt'I ¡,nm1dflr. En tal enúdo, de taca nue-;t ·o autor, que todo lo que
entra en la ü.la del I en ador entra siendo p nsadn. El pe1ndor
todo l l 9ue viw, lo p1rnsa. El pcn:aclor concibe 1J as a part1nlcki
\7\ 1Jo r ac rea de lo \'1,~ido."
Dctat¡uL·mo lo ·i!-,ruit'nle. Pen ar lo qu se v1,·e, onccbir tdl'2S
. ohre lo \ 1vido) . parcir de I vid&lt;lo Je t.:molver un pensar \'lul.
cxi t ncial. Pen. ar ·i ·t&lt;.·ncia1, • má. aún filo o far exi tcnc1al t.¡ue
Je arrolla al füo.ofar desde d vi\ ir, Jes&lt;le lo vi\l&lt;lo.
Gao ha unido d pt:n ar y d ivir. 1-la pensado d&lt;.•-;de lo , i\ido
a partir de In ,; ido. u pensar vÍlal, c.·istencial,. nos muestra l.'íl
J, cm okimi ·neo dL ·u p n ·amiento t-ilo. ólicu multtfacéüco i.:n
tim: no. interesa re altar d d . pliegue de un pcn. ar existencial.
ln i ramo-; en considerar la pre. cnc1. dt· t ma c:uacteri 1ico. ik
una hlosofía e ·i. t n ial. En cfrcr , ·I tema de la olt'dad -:tl •~
yuc el de la compañía-, entre otros, yu constiruye un tema propl&gt;
de h f-ik o fía cxi:tcncial, e t.:ncucntra pre. ente r laten le en d
pliq~rut: d ·1 tilosofor de G.w:.
l ·,n tal cnti&lt;lo, y a propó. ito Jd tema del compartir, ad, icr11:·
ucnc un component de compañia, cambién ti ne &lt;le parrici6n.
drvi ·ión: .11 hombrL, ni L'l compañia I e· JaJa ino partida., rcp~
partJctpada por cada uno.. :·. J\ 111 &lt;-¡uc agrega: ' To ha) fonn2
lb1d., pá1:,~- 77 78.
,, llud., pag. 14~. [;, · pumu.

$U

pc1r1

11

11-t

011 dd au1 r.

\l,rtildi fo,hd f,.imu

comp~nfa, de comu,~caci&lt;ln, de identilicacic'in &lt;-¡u reduzca dd todo,
sm re 1duo, t¡ue supnma, 9ue a11iqm'/e la soledad". 16
La cucsrii'm dd compartir, J;i temática de la ·olt:JaJ - , ........... ¡ ..
de la
-..u,, )tt.:n
. ~ ,m~anta-. son t&lt;. m;íticas cara ·ttn. ttcas, entrt· otr;s, dt· una
tilo oha e ' tcnc,al;
e:tán ¡Jr.. emes. •,. l·tt•
nt~ n el d esen,
. O1,·1n11en. .
.
, •
' '- '-- L
to de. u p ·n,ar filos &gt;hco, c¡ue anali%amo. en 'U ele plit·011e •·n
,
tol
o· , '"
u.mo n.co111 &gt;c:mo. :omu repre. cntantc dt· 1.1 a. un ·ir&gt;n r de cm oh i~mo dt· la hlo olía cx.istcnci.11en l\li:xico.
·

'i,

( ~mu P n. adoq corno fil~l ·ofo ha renido la en ia, la e. penen~ de l.1 ~ol~da&lt;l la ha tema11zado.•onsider ·mo cómo se e, presa:
Ene rm. trusmc, modo Je vi,·ir la •solt·da·•
.e prcguma- ~no l'
.1..,
•u '"'15'&gt; perte tament ,l contratiempo Je ~ te mi ti ·m '- , . _.- 1
.J..
11 - ¡
·
po tan . &lt;&gt;ua , tan
uc pu &gt; tnl aJ tan Je rn a ;:;" " .
.
11 0 ' un 'ptgonn dc:l romanricis,
•
'.
•
.
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•
e
1
mc,
d1: u in&lt;ll\·1dual1smo r nu-ado ti un ·iglo p ·rd1· lo
1 1
¡
.
°"' '
·
l
LO C :1g o
gwenrt.:, ,11:;.fad &gt;, solo en me&lt;lio Je e1.;tc sio-h,;.
,.
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'-·'.
.
.
n · •·· • I ,tgrt:g,t
f ~- ta tdl'a lclc b snlcda&lt;ll cuand,, pasa &lt;lt· iJt-a '&gt; \'h encia stmplt:mentl'. puramente tntdt:crual a ser sentida, \ i\ld;1, a plena "viv ncia ..

C\ ''e· aJofn·1d1" p
. .
. ; . oryu c.

· ir
· e e. rando con los &lt;lcm:.í con b '

\'I\

ro,incr"m, con l.1 pcrccp ¡,·,n le
¡ no c.. lar, en re 1;\crun
. de cno,1venci,1
con dio • s100 en solo un:1 rd:tn6n Ut' en re. t:ncia cuasi e pcctral,
cumu t.k lJUH.:n no e para dio alma, rc:1lmcnte pre t·nte_ o J ..
,

ne.

on

-. fUlt'·

para uno fanta m:1 Jd i&lt;ll'ali.mo olip. ista.

Hab1cndu ll ª&lt;!:tu
.::i· .
,...,
' e .·ta. aJrura en 1 ,111;u1
·1s del tema de la soledad
~e pond destacar 9ut' para el autor .. ,a viYen ·, la
.,
ur la sol.
.
.
'
', , L. ptnenc1a
c:dad.
mtclectual.
llll:ntal,
csp1ri1ual"
t·.
"el
:im-j
11
,,
de un- 1 e
•. .
._
,
""7-&gt;· u meu o

desJ _' · pt.:ntncia_t¡ue

ctb;

e reuli a del intelectual en general. Pero

C,ao. • c.
de k1 .roled,1rl i11lr/i/'t11al, 111111!t1/, 1 ,pi,itllfl/. con,._ a, deg11.rtada por nuestro autor como. grio mc,,11,, c. una e:· ·p,
'"'-IICJ:¡"
·u" ,
' . ee en ·1; , ·'torzo a",) -;olo propia del Jiló.ro_Jó. 'I
1• l'll'Cllria

1

lbid l •1 cur.;1\-a e dd autor.
;b ' pá ' 1 • Lo punto su pcu r. e) s11 n ilt• ( ,ao .
id.&lt; '.111 al ;tutor• dl" ta l.·a mn. · no. otro, 1: 1ll·rmm
,
lhid.
COIIIUflOII.
• P~~ Wi-1 '&gt;.

115

�/:.J ti,;, 1111()/mm, nlo d,• la filo.-11J1,1 • frla1d,1I m \11:'\ÍfO

Por otra partl', e 1nsidera importante de tacar qu a tran:s dd
I:: :' .&gt;u ·tente ttmporal y hniro, ,,.,irt,-11rit1ta11pmulji11il,1, en el dc-rir
de phegue de u pen ·ar filo. Mico aparece de un mo&lt;lo latente el
Jt: 1~eidegg r, e I h, mbrc de carnt· y huc. n. en el Jc.:cir de I J1gud
tcnu Je la C&lt; ,n\'ic iún. 1' 1 La convicciún e en Gao una cuc tJon
Je L namuno n d c.¡ue centrn la consideración Je Jos, 1 :ios, ,
no. iemprt xplicita, per lat1..:nte y t¡ue l' despliega a prop{ sito de
JeSlle el cual d ·arrolla lo. hilos de . u pensar yue hem~,~ dc.·qa •ad;,
ta nuc tr an,ílis1 .
otras cue. 11011 .
Cabe n.:. airar lo siguiente.:. l .a tm11 11raó11 e d acto dt ce &gt;O\'i·..-ir con
Y e qu al des nvoh-cr lo hilo de. upen ·ar hlu 1'&gt;fic0, en curo
at¡udlo 4uc e cree y qu ~ objew d1..: la cn:encia. bJ a ro le con mr,
centro rccono~cm al h,~mbr , coni;id ·rado xi kntl\ kllzjlor.t/. Ji~údl" vivir con. s para t1uil'n lo vin: suf1m::nre prUt:ba tkmo _traaon
lo,) 11111 p,m,dqpco rofllo a~m~11twl1, 1-1 en d decir de ( ;ªº·. ~ ·.1. un rcpn:
deci iva d1..: at¡udlo que\ 1 ·c. I◄ srn rll1J1'lrrió11, este acto d~ m111n·1r.
5C.1ltante del de cm·oh 1m1ento dt· la file, offo •xi tc.&gt;nci;tl 1:n \IJ. ico,
famili:mdad Je com i,1 ntt: y convivido --&lt;.JU e al mismo nempo
ha d1:scnn1el10 su pensar en que ti e tá incluidu, comn existL·nte ,
e nvencimicnto, prueba ufici nte- e· fu nte para la pc:r nna, uco~o filo _&gt;fo !'~11.rl,•rrado en ~íé ico, :u patn"n dt des1Ji10, CU)O pcnJl·to &lt;le la convtcción, lkl dominio de . í mi ·ma, de u fuet7,:t ) persi · sami~?L'. _lilosohco h:t t'nri&lt;.¡ucc1do desde su l(Uehacer f-ih t',fico
tcncia interior --1avxurx-:mx-. e considera importante senabr qlf
mulufacctJc~. ~en ar hlosófico multifatetJ o en el 9ue resahami&gt;
J&lt;,:t Gaos ha -visto, ha reconocido tn la füo:ofia e~ tenc1al una V11
d dn:m·olvmuenc&lt; de un pcn. ar filo.c'&gt;hro i.'Xlstencial lJUt' ha a u·ad1..:cuaJa para &lt;le cmolver t ·orütcamentt: .u. om,cciunc .
~o de un modo per. onal )' &lt;le plcgadu pnncip:tlment :1 l. luz ele
i hemos d · in. 1 tlr en resaltar cómo ha a umido el pen.ar e
Hei&lt;lcg_?cr, en quien Ye confluir do 1111crt· lS que de ·em uclv&lt;:: un
11:nciaJ, pnncipalmenie a lravc · &lt;le H1.:1degg r, \ l ha &lt;le envud
ptflsamicnto existencial \ una filosnfia &lt;le fa fik&gt; ofía, t¡uc . una
en México, enroncc hemo. de señalar lo stgwLnlc l .a pr senca consitil:rac1ón antmp, lógica de la nu ma filcn&gt;ffa. ccnrrada l'Il d
latente,, a ,ece expr a del pen.anuc:nlo c:x.istencml en d des~ie- exJSfl'Ot temporal } 1ru1 al c.¡ue califica: "' an parad '.ljico como
Klle dd fik . o far de (rao · lo aJvcrtirnn en el de arroll de temanCJS convincent •.
caractLnstica de la lila. ofia exi. t nci.tl, ,i ,~r. d t ma dt: la mh•dmi
~l carácter exi rcncial cld pcn amiento filosófico de Gao :e
( trn caracterhica de la filo offa exi. tencial reconocil le ea el_lks- advierte egu· 1
· .i: ad
f
, , , n 1 nio. mwc. o, no o u en el pcn amic1110. mo
pliegue del pen ar del autor ~ el li/J/ro¡){J/ngi.r111t1,4~ L' decir, con. iJcn ~bien L'll la a,liltfllvital t.,iste11r''.1/de nuc.:stro filo nfo. crüud nt.il
como cu , oon centrnl Je la mt. ma tilo. ofia, al humbr . \ntrot le
e I tcncia yue s latente ~ no icmpre explicica a través del de plíe~
me I Je! p1..: n ·amiento cxi renc1al de: Y.:tos que e reconoc cn :,;u· ani gtJt: d1.: :u p nsar. ~&lt;
&lt;:is J la filn ufía de la hlosofia, la cual e una e n 1dcracion anm~
lc'&gt;gica de la lilo ofüt n una jiloso/ia a11lrnpoltí~tta de la rru rna lilosofia. 14 Cabe &lt;ll' .
.·
•.
.
•.
.
de:!
t:11 ar La u1molng1.1 Jd H&gt; ·ablet ¡,,ml(/tJjl(rl; del l:mn ¡,,m,drr.1.·,,,1-1, ~ t'st&lt;:
de g~1:go na~oofo \' Je iUt{_J(l(Ool:c,( ~ofo-: conrrano ;i fa np1m,in nmun;
.,
·
· · d l fan11l
111
l)d latín ,m111,t1n-Q,ur -de 1t111nm-, e 1 :1 to ut: v1nr con. 11111m1 :ll. •
~•pll~ton, ll~(&gt;'l: aJ laun Je, ful'r:t ~c.:. Dt:sdt· d analiMs dd ·c,cahln f&gt;t1rt1
Jad. Dt: ,,,mi11,o-cmtl'ii1-om1ic1N11l, conYencimil-nto. prueba, &lt;lcmo lr:tcwn dcLNG
· • c.:a su c.:ll~ologia st: i:sdarecc su s1gmficanon. De.: • u d1 11111 a · ,Ktpuone
efr. • i:gura :l.lun,c;ufa l,P- et!., con mti:res:ime. de. arrollo·
ll's3ltamos La~ stgt11t:nrcs: "Lqu: &lt;le la comun op1n11·,11: mespt·rad 11 · .nlmirahlt:·
11Crr1b1t:· c:-.1r nli . ,, (
S
,
•
-II (;,lf; ·. op. ni.• p3t,rs. IH 1-l'i y ·1¡;-.
_• • ao nano . /1 . egur:1 \lunguí:1 ''/'· ,,t.: r{r. Y:u;,a, ,,¡,. ni. \mba.
·P 1~·ta c.:aracti:rí nea dc la tilo ·ntfa cxisu.:nct.'ll es analin.Ja por V 1ccmc 1)I
l:lsolrcccn 1rm:rt.sanrcs dt: arrollo: dd \ocahfo.
un n:prcse11tant4,; Je ];¡ filosofia cx1stenc1:1l t:O l:t 1\~v;en.t111a. en l~11roJ11,...m,t tJ
(,a1&gt; op. r,t.' pag. 26 7.
1, I1a,1/irfflo, Bul'nos Auc . Columba. ¡q&lt;,&lt;,, pág. 54 r ·1J.,rs. Cfr. (,aria LosaJ.i,
._ .lle ·,r_&gt; autor. para expresar MI pcn~11ni1:nr, h:in: u ·o Je vcrhc s lfUC Jc;notan
x,s enudos· '!l.l ·r11
1
•
I
p~&gt;s. 111-1 lo.
• ,,
• !)ll o, n.,r,t, etcncu., \ er )CIS UUl' •• ·pr•· .tri un r
.d
CllCa
-. •
~
·n. ar , 1v1 n,
11 Ji ,sé ( ia1 •~. t i/ri.m/l,1 amtm1poI;mra, '1'· rit., p:ig. 3' 11 } . igs.
rnaJo. cxJst ·naal .fr. Gao., Gm/1'rt1JJT •.. ,ip. rrt.. pag. ll'i •~

~&gt;l:/1..

l 16

�/ • / ,/1

ro11'vln111imlo dr lu j1k1.wf1,11. uti11cr,1I e11 J\lA.1a1

. lartin l leidegger, t¡uicn k· ht1 ,·o!Jft!rt11idoJ .robrra,:_,;dr,, 1~ lrn incita
do ad scn\'ohe1 un h.lo. ofor tim· re ·ono l:111os como t·x1 tt:ncial en
un :tntillo amplio -e.· (.Íl:cir, como pcn ar como actitud.
. ue. tro fil&lt;'&gt; nfo :il llUl' no. h mol- propm.:. to h,1ct.r pr ente en
\ dt: dt el comacto din:cto con su obra y d sde su propia cxpre.100,
Íu tk:t nvudto un pensar qut consic.lcramo e.- a:unción personal
-como síntc 1. de In. demtntos dt·s k lo. t¡ue. ha de. plt.:gaJo-dc h nin ofía c.·1 tt:ncial de l ktdl'ggtr, el ual ·t mr laza, como
una de su · líneas, con . u Yivo mt ·res por lesen oh-cr en knh'll2
e panola una Jilo.ro/1t1 tf,, !t, j,/fJso/1,1, t¡ut es una cons1dua iún de:

,\l,11ik/, l 11htl Corrrt1

llegado. :1 este pumo cabe in...i. tir en lo iguicnic: habiendo rt;cunocidn Jo ·L Gao la c. enciaJ hi toricidad de la lil(I. offa, c. decir
qu a la filo otia k es t: t·ncial su bistoricidall c posibk con:iderar
qu la filo. otfa haya de asumir, ) Je hecho asuma nuc,:1 · fnrm:ts
en u dt:scm olvimiento a t rayé · de la historia. Y a í, i la filo ·o tia
concibe, . i la f-ilo. ofia es, l' rt·conocc ahitrlll \ ne r&lt;mtda en u
de arrollo, ntonn:s c. ) se com:il e come I füosofi.~ en ,au · f ..(1 t.\irfl1ttia m1110 t'r&lt;mo111Ít1, to1110 dt•smterú.r w11m Ct11idarl, obra ·tc:u &gt; rn:í ima
de \ monio Caso como a i también f) / rmtilJlimlo lr,if!/co ,/1 /,¡ ,. 'd,1,

de .ligud dt: L' namuno, o 1\/o/il'Os de J&gt;rolto Je Jo é EnnttUt Rodé,\'
filo ofía ptJrtl hrmdm·.
.
\trd1t,1t1011t.r delQ11(Jole, de .José ( rtcga y Ca. ,.~•,
·
( nn idtramo que en d h:,bcr acere.te.lo al pensanuento ck l leiCon idcram s 1mportanlc d ·racar 9m.· la. correspond1en1cs
k-g rer, hab r profundizado tn d, haberlo a umí&lt;lo de dt su pro¡»J
obra:,_con la_- qu el autor jcmplifica su conc pcii',n llhit ,111 re, pt:cio
intcrprt·t:tcion c.k la fiJn&lt;;oiía de 1[u&lt;leggcr -pnnc1palmt:ntc. nati?J
de la hlo:ofta ' su reconocimiento &lt;le la exi -rcncia de una filosnl1a
:il Heidrgr;cr de .\'en 61111po- -. ) tambien habc r 'O. l:nado a I-le1dr'
en lengua española, las han descn 'llelto ·u · autort. de J un filn 1c de su ¡uel1:1c-cr de pmfe or, toJn dlo, en su grndu~I lcsplu: ruc
sofar cx1 tencial: Antonio .a.o r ,\fi!-,:ruel dt· namuno; \' desde un
mu&lt;::tra. la pre encia !:trence r con ·tanle dt: \larun l lc1dc.:gg~r en
pensar ,11al en t¡ue aúnan pcn:amient(J ) . entrmiento: losé 1~nri&lt;lt.:senvolvimiento dd pen ar Jel fili'l ofo Iran t&lt;.:rr:1&lt;..lo · en ~lex1cn
quc Rodó r Jo
rt ga ) Ga. set.
·
Y si cguir I de cn\'oh imiento dd tilo ofa1: d&lt;.: (,ao., como re
De ·d d re:c &gt;nocim1 nt&lt; d lJUl' la filo nfía , ahitrla r no O rmdu
pre ·cntanle de la filo. ofía 1..'XÍ. ten ial en :\té:tco, e reconocer
en su &lt;lcscnv 1 'urucmo, despliega una ru&lt;..· rii'&gt;n qut· · le plantea
• del pensar l 1e 1 h·1o.• o t-o ermano, a, una o'n •\ Je c.:nrnh
.isuncinn
como poro11r1/m111a: L'l cuc.: ·tiün de l, t.:. 1 ttnci:1 \' dcst·1woh imit nto
nucnto del pcn ar de I kideggcr que e aJ,,icrte en u ohra, mas e
de una filo. nfía en lengua española. ( tn de l&lt;;s hilos yue se Jcspre amente hacia firuilcs de la &lt;lécada dl.' I9:;o ~ comienzo d~ l')hO
También c-1 rcc, ,nocer , advtnir d de nvolvimi nt, de la hlo. ofu
Amonto &lt; aso, Lar. 1.rtwcrt1 a,1110 ,am1J1111,1, ""'" a, .-i11t1•n-_1 y co111¡¡ c"mk,J, 1.1. rd .
c. i. rcncial en :\lé. ico ,; lmrér d1.: l. figura de ao ·s, a imi. mo. se Mcxin,, ,\lr.-1co MuJcm,,. l!ll'J: 2:t. cd., ~lí: llo,. 1:crctana dt blucactón Publica
guir c.·c &lt;..k pliegue latente, on tantt·, per ·i tentl' ) qm: 'l' nn. a~ lf L:t misma obra st: ·ncu ntrn 1:n Obr,IJ n·,1¡,111 r, , ol. IJI, oonlmarn ,n dt:
rece, se no. mue tra ·omo uno de lo hilo. &lt;-1uc re ·altan tn d ddi- u:mdadr: (Colee 1&lt;&gt;n nueYa b1blio1cca mt· icana) • .\íl'XJrn. l'I 2. h md tk
uno, /) / .rmflimi 11/0 tr,í 1m de /,, l'ltl,1 01 lo.r hr,111/,r, J y e,. /o, h11cblo
larna,1
l"'"Mt
•
,.
,..
. .•
caJo tntr.1111adc, del pcn ar multifac~tico de nuc ·tro: utor. en t¡utell
tclic gud ck namuno, Ohmr m,nplct,,.r, H•I. \ 11, f.JJ.rt1;o., rspm11,,,/,s, i\ladnd ,~ .
hemo. de t. cadt&gt;. u, it. l, u t'. i ten ial int ·rés por descrwnl\'er una
ridetCl. l%7;,lo t': Enriyuc: Rodú, \lnfflY!JtÍ, Prolr1~ ( Jbr,,., (.(J//1¡,!et,1,, ,,&gt;l.\ 11 f,:n,t•
filosofía de la filosofía.
( &gt;. lhrn·rrn · Ramo. l'J'il,, L--. · obra. ·it· da 011 o,n l.1 ym: tjcmphfil'"a Jo. e:
\'1 ahlo .1«.:1111:ido por l11 í: ( ;ao 1:ira d1.&gt;s1gnar su pr11p1a ·11ndic11·,11 \ la
, 11r11 pe n ·aJnn rspanok• , yul· lC1tn11 e'11·
, 1.111 en ·onu-a, I1• l -n~l~·1cosu'h
, •
r· 3!11
d&lt; Jl'!&gt;tin, ,... C.Jr Gao fJp. C11.
11 G:u,s. lntmd11 '(to// ..• , op. crl. C.iht' tlm:r c:11 CU\:111. 1,\ lr:lt1ucclf•m dt• I tuJt
cnn In ,¡11t· ha l11ntnhu1Jo ;1 d.trln ,1 1,0, t:t, , l.l profund1d.1d
men ·1on- de un pl n ·amtt·m,, til,, útico t'll lrn !U:\ pannla.

•1

! IX

su e, &gt;n ·t pcu 1n .1bicrta r~ SJX'Clu de ym ca fil,,. 1&gt;ha u rcc1 ,noc1m1t·nt,, de
e~ lcnna Je 1111.1 tilo ·offa en len •ua cspañnl,1. (,ao., &lt;ú,¡, ,mne.r ¡,rojtrin11ak.r.. ..
~ - pa~rs. l 11 114; ( /r.. Jo.~ b1m¡u1: RoJ, • \fo111v.r de Prot. i, 2a. cJ., H •rto ,
1Jhrcria &lt;le la l ' nrn:ndad, l'JIO, pa .igr.1fi, t·. . , i1 c., 1t¡m: fa c.-pc , 117~1
0n idcrada C()lll&lt;J ~une~ luz Je b c. 1. tcncia, ifr. op. ni.• para rato d q;, Jo ~
~ tga (,.1s cl. J/etlit,mo,11:r dd Oll!Jfll(, , •• eJ .• , laJúJ. 1'114. Rmden,-,., d, f.flndiar.
ti obra -la primt·ra &lt;lL· &lt;&gt;m:g:i \ C.,:is,t1- (lt:sem u ·ht un ¡x·n ;1r, it;1l.
ial)s

er: ,

11 1}

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dicho ·n general, l.' h1spanoamcrica11'.1 cn particubr. De de d dl.' ·plic~m: J1..· . u yuchacer como proh:. or ) hl6s11fo. ;ao ha dl'. n,Ut'.lto l.1 tilosoti1 en lengua L"spañola) ha contrihuido a profundizar

endla.
UcgaJ11 · ,1 e te punto, consic.krcmn la filosoffa Je la filoso ia ·n
Gao, lllll' t.n nuc. tro propósito Jl' c~ruir d clesemoh imiento de su
pen ar tilo. ófiet , a travé &lt;l Jicho de. pliegue t.: no. mue ua como
uoo Ut' lo hilo. 9ue n:. altan L.0 d 1..mranudo de :u atJuilatado pen
s.m11emo, ' una temática f,1lt11lt' ~ onstante en el dc:cm.oh imtento
dd pt:n. ar de nue tro autor LJue analizamo come repre. cnuntl.' &lt;ld
desarrollo de la hlosof1. visten ial en \I~ ·ico.
l&lt;n efecto, la til &gt;. o fía de la lilo-;ofía yuc: es una tilo ofía de la
fil ma filo ofo:¡ es con. idera, una explicación &lt;.il' la mi. ma hlosofía
C!- una 'ltl &gt;sofía antropológica de la tilo ofia ''.
Cabe preguntar ·e por yué. ·n el aut &gt;r, la lilosof1a de la fi10sofía,
que C!'. una c. plicación de la misma füo ·ufia, es una JJ/o.rojía t111lropo/rJ
fl(a ,b lc1 fi!ns&lt;?fírr. la rcpu , ra.. de ti Gao-, c. la siguiente: la fil I o fía
de la filo ofía e una filo ofía ,mtropológira de la mi. ma tiloso fía, p rque e· una onsideraci{m e la fil 1 ofía por -nosotro. ¡ rclcrimo.
aclarar · dt:cir, dt1.rdt'- d hol/Jbtí'. Con. idaa Jo. é Gaos tiue ,\1r )' //e111j&gt;o
Slgntfica el intcnt&lt; de una nue,·a filosofía de la filo.-ofía.
En rnl cmidn aJ, 1ute yue J kidcggcr en \'ei111111d hit i.: ·plica la
ontolobtia, la metafí ,ca fun&lt;l:uneotal p &gt;r la manera de cr del hom
bre )' pr I-,&gt;unta - · e prt:gunra-, ..¿yuicrcn ustcdc: yue no 11, rnclllo a é ta antr pnlogía filo_ i',lica, :ino .tnaliti a c.·i ·rc.:nciari:fr".

---De

tac.uno.·: jo. é ;a

l'ms.11111mlo nr le11gpa rp,1110/,J, k. 1co. t··ln. 194 Jo é
Lll. /&lt;,r,11 d. /,1 Jik,.r&lt;,/1,1 11 l • rp,111a )' l., lt11 nr,1 er¡1,11iol,1,
ICo, lmprema l ni,cr.-11an;1, t' 57, v11lumt•n l!lll' mclu e e rnd1u. pcr1cncotnd1srmto. mnmcnco, tic la produu.ión dd auror.
C,ac,.. ( tJllfi•s11,11, r. .. , pag. 11 • l.&lt;1 ex,s/urn,moI c. decir. lo. aractt.:rc. del cr dt:I
"yul" 1lt'idt'ggcr rn::om ·e en t:-tnto qut· lulo· condu tort· de 1 .mah11ca
stmaa -t&gt;,1sm
mundamd.1d, 1c:111poral1d.1d c ht. toncid.t&lt;l, han ·1d•J
lllstni&lt;lo f'(1r ( ,aos. c.¡utt:n lo. dcscn\'ut.:h e, c¡ut· :-tntt· la cxprc ·11'1n di' l lcidt-ggcr
anahu
i. tcnátna... pn pont: como prcfrnblc la de "analí11 ·1 dd h1,mhrc".
1.•

~ Y( "Hf I y otro.r Jr¡1/,,ff{)J d,

121

�f·I tf11, nm/Jw11r11/o ti, ¡,, /i/11.rofl,1 r.,1str11nal m \1,. 1m

·r Gao señala 9ue 1,a 1,ec110 "el e. fuL'TZO
I&gt;'-espc:cro t l J-f,.'1d••1Tg
'" '"h
'
.•. •
•
·
1
li
.
cit'in
arnropolngito
cx1stcncur1a
e
r
irusrranco de dar una c. P a
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·.
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\' r /Últ
.
"
·tos
resalta
la
rekYanc1a
de
\n11
mu/
Zut
-...
t
•
1
onlo ogta ·
· · ·
¡=• oltlllc I filo.
d intento
de una
nueva uus •
.
/10--, l'O CU;JIlt(&gt; ·1·gru·1·1c"
,
~•
•
..
solta. 1~n tal sentiJo, senala lo s1g1.11entt.:.
s Hu ·ión onuca Jd sujtto&lt;k
1~1.\er li1•111po tnll'.nto mo. tr:1r en 1a con.,

la on~1logí:1 l:t condicion Je pos1hilida&lt;l de t.' tn &lt;ll la mornh1l~~•
. i.:.• I·,1 p·1rtl'
fun&lt;lamlntal Je la me1:1h.1a,
l'O cuanto 4uc la nnto1og¡a
•
•
t..
• , o. ea, una nuev·1. hin . 0111
d .:sta le &lt;ll" ·1r, Je b Oll'tafísi ·;1) tam 1JJen,

ao:ifut cahc ·enabr d cnirelaz:uruento Jt• e. tos l,jJn ) u conlluc.:n
aacn !icho entr.un.t&lt;lo e.Id p ·n ar filnsc·1fico de nue.1ro autor.
, e que. i la filo. ofí.1 de la filosofía c.· cm: ·rión lac ntt·, con tanre
encl ck etm,h imicntu del pc:n ,lr de Jao • ) ella t·s una con ider:1aon Je la mi. ma tilosofia por d homhre, la filo ofí.1 &lt;ll' la filo. ofia
como con ·idcra ·ión antropol ·gica de b filosofía o filosofía antn polog1rn de la filo:ofi.1, la ba encontrado c1 auror d un modo magi.qral l'O '.\fon in I--kidL·ggc:r.

r Ua, la liJo, otra de.: la filo:offa es ·011 1clc:ra~ «Jo m,ís VI\'&lt; , ún
dela fil,1 offa' .' Dl dL _u pensar L 'l'Ído. e:\iJlt·11aal. 1'ltt1I. no advierte
que lo más vivo, lo más Vlt.tl /()dt1t'Ít:1 de !t, 111ü11111 /ÍlflS(!/la t•r la Jilo.rr17a 1111.
., ~"
Je b hlo oha.
lropdógm, d1 /,1 jilo.rq/1ll. \hora bien, l'n l'I pcnsamienro de Ifridcggcr
-\
particularmente 11 .\"1i11 mi{/ 7,11- n:cono ·e ;ao una nu \ :1
. • J o. \'e,. ) fimmr,
de una nu va filo. ofü Je
El intento llllt: ha . .tgmhca
-r
d . l llll ►
filo ofta Je fa tilo. o fía qul' ha 1111 ntado n: &lt;,lvl·r el problema dt. la
e:. . a 1,
tilwofia ha. tan a para conceptuar1a ''como h• obra• . uma
.
nu ma tilosofía n n la rn.'l)Or profundiJad y orihrin:tlidad.
~ contempor,mca
_. . . . .,11 -'n h· Yalorac1on de u autor, ,\er )' 11w1pt. .
h,t
(1au. ad\'icrtl' yue lo 111d 1im ,11í11 de la JilfJ.ro/7&lt;1 t'J !t, Jihr~(ía a11lropolt1fJtt'tl de la filos~¡. &lt;T, la ro11J1ilt mt1011 ti, la fil,1ro(it1 por el hom brc ha
L hra maestra de la filo ofí:1 contcmpor:inea toda. por . t·r b 11'
:t o
' ·
..
·
· rol
ha replanrcaJo d probkma Je la filrnmlta nus:1u _con ma P

didaJ . h:t tratado lk re oln r 1o .on nu:

&gt;riu-1nal1JaJ,
no . olo
n

medio Ul" una ontología &lt;ld ·u1etn, mo o b re Io do, por una ontob

. ~ue 1l:1CC l id . u·1eto un . uj ·to ira:ccndental,
inw\'l&lt;lu.11, tlmpanl
,,,
finito. t.1n p.1raJ1,jio comn com mn·nte.

!1:l

t\h()r·t l)it:n en nui.::tro análi ·is del d . cnw,l\'imi neo ~id pen ·ar~
• ' hcmo. n:sallado com&lt;~ uno t._1e ¡e'. . 1u l&lt;&gt; (pnnc1Jl2b
s6hco· de Gao
ue dcli!O
&lt;ld cmramad , de :u al1uihua&lt;lo pcn. amtcnt&lt;~- Ido. oft~o 1
u lat ·ntt: imeré. por de. arrollar una filo-o fía e.le la - lo.~,_ ta~ l ue
Jel pLn. ar hln. &lt;&gt;hC&lt;. , 1
( )1 r &gt; &lt;1e e os 11ilo dl,¡ ·nm1.madn
' •
no. mue trn re .al ta &lt;l o, e:.·s c·1 qu de. em uelve ·u acercamiento
J • nu
· lLggu.
. . I- Iegad ' e te punto oi.:
dual al pcn airuent1) d, l kit

f-

( ,a, &gt;S, 11/osfl ltl (Oll/rlll/l"Y(Jll&lt;'II. op. cit.. pag. .300.
11 )1'&lt;l .• P·. ,. -,c¡c; . La cur:iva e lk l;, os.
,~, lb1&lt;l.
61

nvudro , u yucha er l1losúlico como pensador, orno filú.ofo,
cemmndo :u atencfr'&gt;n en d homhre '- i, Ll'nrc, 1 mr &gt;ral y tini10, )
"3 de. plegado su pcnsar filoscílico nnformc a , u hilo conductor,
eJ pnmt•ro yuc hemos . ñabJo, \' Je Je . u interé: \'Í1al l", i tcncial
JIOrla cncstiones 9uc SL ha planre1Jn ·e ha a cr ·ado al p nsam1en
lo exi tcncial como , fa Je e. ·pr '!iÍÓn t únca Je us
c11 &gt;ncs ,
(lnnctpalml'nte al pc:nsamjento de rfriJe ,~cr.
Cabl' a imi mo remarcar b importancia de J (,ao, omo traductor J(.· l Ici&lt;lt· er, c.:I primero en dar una ttaduccii',n a la lengua
pañola dd \",r · lit111po-19 1-.) tambicn la traJuccionls ele &lt;ll."
dalem;in &lt;le la obra Je l~&lt;lmund llus:crl y ~la. , chell't, entre otro ,
Con la. (JUl' ha contribuid&lt; 1 a dar pmfun&lt;ltdad al pl nsamiento filos,·&gt;fico n len... ua e paiiola.

Con idcramo impon. nrc re altar 1(1 ·iguicntc: el au:rc.1mit'nl1
de(,ao- al pcns:1r del lcidcggcr. l: ha dado de un modo gradual, se
:tccnruado) se ha c. plicita&lt;lo en la décadas de l 'J5ti) 1%11. \ 1llllsrno, arra, és lk u acercamit:nto • profundizucilin en el pt:n ·ar de

------llnd., pag.

lh1ci .• p:ig. 2,,1.

122

lO 1.

123

�bl dll.fem1r1l11in1ientfJ de lo ftkJsojia existencial 011 Mb.ico

Heidegger - principalmente en Seín tmd Zeit--, Gaos ha reconoodo, en el pensamiento de Heidegger, una filosofía. de la filosofía.
El amor, que e ha acercado al pensamiento de Heidegger, como
una vía de expresión teórica de us convicciones, y desde su aspmción a de envoh·er un pen. ar vívido, existencial, ha profundizado en
su peo ·amiento y ha reconocido en él una filosofía de la filosofia.
eguir a Heidegger en , u pensamiento, en especial a través de
Sei11 1111d Zeit, ha significado, el encuentro de una fuente en la L'IW
abrevar. En él ha reconocido el desenvolvimiento de una filo:ofu
de la frlosofía que le ha posibilitado desenvolver una explicación
antropológica de la misma filosofía, gue es una consid ración cle b
filo ofía desde el hombre. La filosofía centrada en el hombre yq11t
se desenvuelve desde un pen amiento existencial es m1a 6.losofu
existencial en la que el hombre, existente temporal y finito, e· concr
bklo de un modo vívido "tan paradójico como convincente".
El seguir los hilos que se nos han mostrado como resaltados en,
entramado del pensar filosófico polifacético de Gaos nos ha pos1biLitado reconocer la confluencia de ello . Hemos eguido el que Jelinea en su interés por la cuestión de la filo ofía de la @o. ofía, y el ljUC
de. envuelve su acercamiento y gradual profundización n el pe!lSlf
de Heidegger, y gue confluyen en el pensador germano. Desdet'Sl
confluencia y también reconocida la esencial hi to1icidad de la h·
losofía y, en consecuencia, la po ·ibilidad de la existencia de nueras
formas de ella, Gaos ha desenvuelto, ha contribuido a profuoclizar,•
dar la tercera dim nsión al pensamiento filosófico en Iéxico ) Jes·
de l\Iéxico ha contribuido con su aquilatado pensamiento filo óhco
a profundizar y enriquecer la filosofía sin más.
Consideramos relevante tematizar una cuestión latente y viviJi
en el desenvolvimiento de su pensar filosófico en féxico.
f Ja asumido la filo ofia exi, tencial y la ha desenvuelto en México.
como pensador, como filó ofo, además de haber d senvuelto un pen·
sar vívido, existenciaJ, también de un modo vívido, y de una manet2
constante, latente J; a veces, expresa&lt;•3 ha delineado, ha expresado su

r

63

Gaos, Cof,
- ... , op. at., pags.
· ~1-78.
11 e.rtone.r

124

ivfnti/de l.rabel G(lráa
gut11.r t1111n111S, u

gratitud, 64 y en y de de la gratitud ha re aJtado a per-

5t&gt;Oas, pensadore , grandes hombres mexicanos, y entre ellos princi¡mmente a Antonio Caso r también a Alfonso Reyes, entre ocros. 65
Yatravés &lt;le ello·, los pensadores mexicano, a quienes ha expresado
su gratitud, Gaos ha expresado tambíén su gratitud a u "patria de
destino": México, que lo ha acogido y cuyo pen. amiento filosófico ha
contribuido a profundizar, desde 5u quehacer como profesor, pen ·aJor y filósofo.
La gratitud de José Caos en la persona de sus pen adores y a
~féxico como patria de destino 7 ue es po ible reconocer implicita,
btente, a tra és del desenvolvimiento de su pensar filo ófico, vívrdo,
entamado-- e no muestra en el e11fl1Sias1J10-evflouau:xaµol;;-61. con
que ha emprendido su quehacer filo ófico; ent11Sias1JJ0 que ya hemos
señalado, el cual acaso ha aligerado su deber prefesirmal. Deberprofesio1111/ que vivido como debe,; como obligación, es d cir, como imperatiro,
como co111prollJi.ro profesional --el compromi o como filósofo- ba
si&lt;lo ejercido en y dese.le la mistocraria de J11 co11dHcfa. 6..José Gaos, el filó ofo en quien es reconocible. u gra/11.r aJJin111s,
~UJrata t'O/Jmta.r, en y desde ellos, e decir, desde su gratitud, ha delineado u obra, que aquilatada desde u desenvolvimiento en léxico,
ha legado a su "patria de d tino". Legado con el que nuestro autor
ha profundizado y ha enrigueci&lt;lo la filosofía en México y con el
que también, en y desde Iéxico, ha profundizado y enriquecido la
filosofía sin má .

wEl proponernos de envolver el vocablo gmlitnd no, conduce al a&lt;ljetivo gn1h1s-

-cfr. /!}'ates- con sus diferentes acepciones: grato, agradable, bien acogido.
bico verudo, que recibe buena acogida; reconocido. agradecido.gro/a 1'0/u11tas,gratru 1mm111s, granrud, agradecimiento. Las últunas acepc1one. son las que selt:co1&gt;llamns. Cfr. egura i\fonguía, op. ri!.
Alfonso Reyes, polígrafo mexicano. Monterrey, l 88'&gt;- l 'J59. Fue un exponente de
l. cultura hispanoamericana.
"'(
6_ fr. nota l', etimología &lt;le e11111.riasv10.
1\etmo;certtta, aristocmria, entre cuyas acepcione se encuentra: clase 110/Jlr: de
una nacton, provmcia, etcétera. Por extensión, clase noble c¡ut: sobresale entre
las dermis por algona circun t_anc1a: aa tocracia del saber, del dinero· qr. Yarza,
11-11//i

I!(!. nf.

125

�R ORTY y FouCAULT: CONVERGENCIAS y
DIVERGENCIAS DEL SENTIDO DE LA FILOSOFÍA
Rolando Picos Bovio •
Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Autónoma de
Nuevo León

Rrc:HARD R oRTY y MrcHEJ FoucAcu hao sido, cada uno bajo su propio estilo}' tta&lt;lición, figuras filosóficas influyentes en el deYenir &lt;le
b filosofía &lt;lel siglo XX Ambos comparten además de un estilo muy
particular en la elaboración de su pensamiento, el generar polémicas
rmportaotes en la discusión fotelectual, sea en el marco de la adhesión o del disenso. Los dos filósofos citados han sido además mateo
referencial de formas de ver la filosofía, que p ese a contextos y tradiaones aparentemente tan diferentes -marco estructuralista-postestructura1ista en Foucault y tradición post-anaütica y neoprngmática
eo Rorty-, convergen en su rechazo a la metafisica - heredada del
pensamiento de Nietzsche- v en su acercamiento a la fenomenología y la hermenéutica bajo eÍ influjo heideggeriano. Ambos, finalmente, pueden ser catalogaclos sin gran dificultad como representan~
tes del llamado "giro lingüístico" en la filosofía contemporánea.
En lo que sigue exploraremos algunos puntos específicos del
sentido de la filosofía en el pensamiento de Ro.rty y Foucau14 particularmente sus críticas a las bases del proyecto moderno, &lt;lu:igidas
en gran medida a sus bases epistemológicas -su noción de la verdad- r a sus pretensiones univocistas r universalistas. Después de
una exploración general por sus ideas fundamenta.les intentaremos
tstablecer, conforme lo pretende el átulo de este artículo, las coni·ergencias y divergencias en su consideración de la filosofía.
Pcofesor e investigador de la Facultad de Pilosofía y Letras, t '.\NL.

127

�Rnr{&gt;' }' Fo"amfl

Rorty y el giro lingüístico en filosofia
El . iglo ,a;: resultó fecw1do en teorías y sistemas -filosóficos, caJa
uno de lo cuales intentó, a su manera responder a las inguíetudes
intelectuales morale de su presente histórico. La filosofía no fut
ajena a ese devenir de las ideas que cruzan la centuria: fenomenolo¡,JJa
): existencialismo, marxismo y trucruralismo, positivismo lógico.
filosofía analítica se ubican en varios puntos de análisis del hombre,
de su er y de su espacio, r constituyen en medio de lo debate 1
las polémica., "tradictone filosóficas" que intentan responder a l:t!
preguntas de su tiempo.
Al mi mo tiempo t1ue el desarrollo tecno-científico configuró d
orden racional que la modernidad hipostasiaba el camino del progre. o -con una proyección in vi table en la propia ciencia y en 1~
lenguajes de la hi tocia la econorrúa, la sociología y otras cieocu:
hwnana - , la realidad misma daba cuenta de la fragmentación Je
lo dtscursos en que se apoyaban los viejo conceptos de verdatl
d Occidente lo que es decir, la verdades que la filo offa habu
construido como parte d · , u autolegitimación. De esta manera, t11
el siglo XX, el discurso &lt;le la Al1fklanmg se ve gradualmente usoruido por la verdades de la contingencia: los propios filó. ofo. dt
la posmodernidad anuncian e inician la tarea de la decon trucción
del castillo "de la metafísica". La filosofía inicia ntoncc u ~ro

r

lingüístico.
Como parte de e a generación de pensadores que cuestionan b
arquitectura histórica de la filosofía en Occidente, Richard Rorn
-l930--inauguró la era de la post-filo ofia, 1 término gue pre up1J
ne la sup ración del u·atamiento clásico de lo problemas @o ÓhCll,
aunque no necesariamente la desaparición del término.2

Rolando Picos Bovío

.F.n LJJ filosofta y el esp~jo de la naturaleza -1979-, uno de los tra~¡os fundamentales de Rorty, la critica e dirige a los fundamentos
rptstemológicos con que la tradición de la filosofia --de inspiración
platónica, pero evidenciada en la obra d René Descartes John LocM!C lmmanuel Kant- ha constituido las bases del conocimiento de
bpropia modernidad. In talado en esta postura, señala en la introducción del texto citado:
Por lo general, los filósofos piensan que su disciplina se ocupa de
problemas perennes, eternos -problemas que surgen en el momento que se reflexiona- [...]; la filosofia, en cuanto disciplina, se
considera a sí misma como un intento de confirmar o desacreditar
las pretensione de conocimiento que se dan en la ciencia, en la
moralidad, en el arte o en la religión.'

l.a crinca a la epistemología que realiza Rorty representa no solo
bcririca a lo modelos de razón en que e sustentan Las teorías del
mnocuniento de la modernidad, ino que va más allá: es una crítica
Je las representacione y del estams de verdad sobre el que se ha
ron truido la filosofia misma. Sobre el particular, escribió en El P,iro
'l!gÑÍSftco -1967:
L

La historia de la 6.losoña c:stá punruada por revoluaones contra las
prácticas de los filósofos precedentes y por intento de transformar

la filosolia en una ciencia. -una disciplina en la que hubiera procedinuentos de decisión .reconocido universalmente para probar
tesrs filosófica -

[.. .]. En todas esas revoluciones la aspiración del

revolucionario en turno consiste en sustituir La opiruón por el co"Rurrv e e 1 e~onente ma representativo Je la filoso6a post-analioca 1\ •
nocimiento, y en proponer como significado propio de "filosofía"
queremos utilizar una exprc ion propue. ta por é~ de la post-filosofía", '11.
la realización de una cierta tarea sutil mediante la aplicación de un
Abbagnano, I listgria tÚ la Jilo..rr&gt;jla, pág. 94"'
determinado conjunto de orientaciones metódicas.~
2 ·'Pero, ocurra lo que ocurra, n hay peligro de que la filosofía 'llt:guc:: a ·u .!in
La religión no llegó a su fin con 1a Ilustración, ni la pmrura con el jmpresmnislll
unque el pe nodo que va de Platón a , 'tetzsche quede aislado r 'distancia.do'~ ~!-, habrá algo llamado 'filo ofia' al otro lado de la transición", Richard Rorty;
como sugiere He1deggtr, y aun cuando la filosofía del siglo XX llegue a pan'(d ,tlas°!aJ ~/ e1J&gt;:Jo de la nat11ra!ez.a, ~Iadrid, Cátedra, 20ot, pág. 355.
una etapa LTansttona y de relleno --como nos parece ahora la filo. offa Jd
1 ~ · tri, pag. l3.
·
Rorty, E/giro lingjiíslko, Barcelona, Patdós, 1990, pág 47.
1

128

129

�Rolando Picos Bovio

Rof'!Yy FOT1ca11/t

antes de entrar de lleno a la postura de Rorty en torno a b
mfla y sus tareas, conviene señalar cuál es el horizonte filo ófico
1ue se ubica como representante y partidario del llamado giro
üístico, cuya expresión contemporánea en filosofia se enmara
os desarrollo teórico de la hermenéutica, "esa suerte de koiwi,
ngua común de nuestra cultura occidental". 5
1 Scavino, el giro lingüístico en la filosofia es el resultado de las
turas que se han producido en la .filosofía europea a raíz de los
,ajo de Heidegger y Wittgenstein. Rorty añade a estos autores a
11ey. En su visión estos tres filó ofos serían los responsable de
1tear los nuevos sendero de la filosofia en el siglo XX, en opos1·
1 a la epistemología moderna:
:&gt;

Lo tres filósofos más importantes de n.u estro siglo [...] trataron.

Ror~, intenta superar el paradigma de la filo o.fía arutlítica que en
su opJruon no supera todavía el kan ti mo que la precede,8 y que, por

~ranto, no otorga a la filosofia una nueva a11toitllagen.
tnalítica viene a resultar:

sí, la filosofía

L'na nueva variante de la 6loso6a kantiana, una variante que se caracteriza principalmente por considerar que la representación es

más lingüística que mental, y que la filosofia del lenguaje, más que
..cóttca trascendental" o p icología, es la disciplina que presenta los
fundamentos del conocimiento

f.. .]. La filosofia analítica sigue em-

peñada en la construcción de un marco de referencia permanente y
neutral para la investigación, y por tanto, para toda la cultura.~

en un primer momento, de encontrar un nuevo modo de dar a b

todo, la filosofía analítica ha sido el resultado del giro lingüístiro:11 Ia filosofía, que es el producto de una tradición que e remonta

filosofia carácter «básico" [.. .J. \1 ittgensteio inrentó construir UJU

1Nietzsche

1ÁID

y que introduce formas nuevas de plantear lo proble-

lllas filosónco , como lo hacen Heidegger y Wittgcn tein. punta
Srm1no:
"Hablar de un 'giro lingüístico' en filosofía significa aquí
el men1aJismo; Heidegger, un nuevo conjunto de categorías filo,
~e el lenguaje deja d ser un medio, algo que estaría entre el vo v
óficas que no tuvieran nada que ver con la ciencia, }' Dewey, ullJ
!Jrealidad, y se convertiria en un léxico capaz ele crear tanto ~1 y~
versión naturalizada de la visión hegeliana de la historia.b
iOlno la rea.lid ad" ,·10 en adela ote, la 1.ab or filosofica
'
,
sera, un proceso
t Interpretación de la realidad mediada por el lengwtje. En el juicio
reflexión de estos tre filósofos conduce, según Rorty, a , u dis· ikhalor de la filosofía analítica en ese giro, expre a Rorty:
:iamiento de la noción clásica de la filosofía, en cuanto «se ernan·
m de la concepción kantiana de la filosofia como di ciplina", de
Su contribución fue [...] haber contribuido a sustituir la referencia
que "sus últimos escrítos on más terapéuticos, más consttUC·
ª la experiencia como medio de representación por la referencia al
,s, más edificantes que si temáticos, orientados a hacer que d
lenguaJe como tal medio -un cambio que, en la medida en que
or e cuestione sus propios motivo para filosofar, má que a
~
entarle un programa filo ófico".7
nueva tcoria de la representación que no tuviera nada que ver coo

~re~ _patllcular escribe Rorty en el capítulo "Yeinte años despué ", ea El

ltlllJl1nico, op. ctl.:
· ''La 1-d ea de que los problemas filosóficos pueden disolverse
lfdian

~

t

la detección de la 'lógica del lenguaje' ya me parecía, en 1%5, inso teer~ desgraciadamente estaba atado a la idea de que existía algo llamado
~ocio lin,,,.~:
l!loo
"'4:&gt;uisttco en filosofia' . •-\hora encuentro imposíble aislar taJ método"

expcesióo le fue adjudicada a Gwmi \'attimo por Dardo Scavino eo su te.®' ~~~16~

ilo.r&lt;!.fía adual. Pensar sin arkz.as, Madricl Paidós, 1999, pág. t t.
,rty, op. dt., pág. 15.
íd.

130

'

Lirt,. · U!&gt;r· al.,
.
,
pag.

17.
S(aviuo, La filosofa actual, op. át., pág. 12.

131

�Rolando Piros &amp;1110

Rorry_y Fo11ca11/t
ocurrió, hizo más fácil el prescindir de la noción misma de rcpre.,

sentacton.

r

11

puros, no empíricos. Sin la idea de la mente como espejo no se habóa abierto paso la noción del conocimiento como representación
exacta.•~

vino destaca que al giro lingüístico han contribuido por igual las
resiones de Wittgenstein en su Tractaf!IS, mediante las que señali
"lenguaje y mundo son coextensivos» en la medida en que "m1
ndo es mi lenguaje", o las reflexiones heideggerianas de que el
nbre no habla e1 lenguaje, sino que "el lenguaje habla al hom,, , de manera que lejos de dominar una lengua, como suele decir.
.
, . u
una lengua donuna nuestro pensamiento y nuestras pmcncas.
esta observación se puede constatar la importancia gradual que,
1..ttir de los desarrollos de la lingüística, va adquiriendo el aoális~
lenguaje en su dimensión semiótico-discursiva.
En la vieja concepción metafísica del lenguaje, que iniciaría, se. este enfoque en el Crátilo de Platón:

8 giro lingüístico, en palabras de Rorty, estaría representado en
~Ilas teorías --como la propia filo ofía analítica y posteriormcntela hermenéutica de Gadamer- en las que los problemas filosóficos podrían ser resuelto o disueltos, "ya ea mediante una reforma
!ti lenguaje, o bien mediante una mejor comprensión del lenguaje
que usamos en el presente". La noción de racmnalidad 15 que plantea
Rorty como caracte.ósttca del giro lingüístico no seria aquélla identificada con los discursos de la racionalidad científica elaborados por
&amp;lilosofia de la modernidad como "discursos dd saber":
La noción de racionalidad, que sigo encontrando útil, no tiene mucho

Existía una correspondencia entre las jdeas y las cosas que seiú

que ver con la verdad. 1vlás bten nene que ver con nociones como

expresada por el lenguaje a través de juicios lógicos. De modo ~ue

curiosidad, persuasión y tolerancia. Concibo esa virtudes morales

el sujeto manren.Ía una relación con toda las cosas., o con el mundo.

como las virtude de una cultura rica } segura, de una cultura que se

anterior a cualqwer nominación lingüística. 11

puede permitir pensarse a sí misma comprom tida en una aventura
-comprometida en un proyecto cuyo resultado es tmpredecib]e. rn

nejo debate en corno a la artificialidad o naturalidad del lengua~
.u:ge así bajo un nuevo punto de vista: se trata de establecer q~
stros juicios sobre la realidad atraviesan siempre por la medial del lenguaje, por lo que no podemos interpretar los hechos "121
l son", ésa sería la ilusión del espejo en la filosofía -autoírna- que denuncia Rorty:

~ aslllnÍr

concepción de verdad ''débil", una verdad no obje11\ra en el eatido de reclamar una vahdez universal, y transformarla
~ una fundamentada su tanti amente en un parámetro de utilidad,
~rty se instala de lleno en la corriente del neopragmatismo nortellnericano y se identifica al mismo tiempo con la tradición herm
Wla

;---

La imagen que mantiene cautiva a la filosofía tradicional es La de Is ~ Rony, Li jilorojia. .. op. ai., pág. 20
mente como un gran espejo que contiene representaciones divetSSS "Un discurso racional, desde la perspecnva iluminista, era aquél en que el ocdén
1
--algunas exactas, y otras no- y se puede estudiar coo métodos btonexión de las ideas fuera idéntico aJ orden y a la conexión de las cosas, taJ
~ lo había planteado Spmoza en eJ siglo X\'I l. Dada su capacidad de prever y
~nar los fenómenos fisícos, la ciencia parecía cumplir con esa exigenoa de
orty, op. cit., pág. 1(,4".
'1onabdad", Scavino, up. r:it., pág. 38.
.:avwo, up. cit., pág. 12.
"Richard Rorty: la noción de racionalidad", en Habermas, Jürgen, Rn,-ry, Kolew.
~ki. debate solm la fituación de la filosofía, 2000, pág. 114.

132

133

�Rolando PuYJs Bovio

cica, en la que e apoya la con trucción de una filo ofia ba acla en
'Periencta del mundo. obre dicho proce o apunta cavino:
De de la perspectiva hermenéunca, sin embargo, nunca conocemos
la cosa tal cual es fuera &lt;le los discursos 9uc hablan acerca de ella y Je
alguna manera la crean o la construyen. 1empre conocemo.

·egún

el lema ruetz cheano, una mterpretaoón o una versión de los hecho
1
,v nuestra version resulta a su vez una ersión de esa versión. •

ili mo, porque oada hay fuera de la interpretaoone . hsta nol, que Rorty toma de Gadamer, e opone a la certeza con la que
npre se ha instalado el modelo epistemológico de las ci ocia bula -la mtsma que f oucault acude o Las polahrasJ' las i"OS/JJ:
La hermenéutica que ·e de arrolla aquí (dice Gadamer, en fferdaJ,

método] no

[...] una metodología de las ctenetas humanas, sino un

inlento de entender qu, .oo verdaderamente las ciencia humallll
más allá de u autoconciencia mctodológ1ca. y qu la conecta con b

totaltJad de nuestra experiencia &lt;lel mun&lt;lo". 18

aso de ecWicación implica al rru mo tiempo el reconocim.Jeoto del
enromo de la cultura del ujeto y de us emejante , pero no debe
ser visto como la constitución d nuevas di oplmas:" e ·upone que
ddiscurso que edifica es anormal, que no . aca de no otros mismos
por la fuerza de lo extraño para ayudarno a converurno · en scre
llle\'OS". 21

· ñala Rorty qu la adopción del punto de vi ta de la hermeoéurica implica abandonar la concepción platóruco-a.rt ·totélica d
que la única forma de edificar la erdad e "refle¡ar lo· hecho con
ructitud": e ha pasado de una filosofia i temát:lca a una filo·ofía
-opo t-filo ofla, como Rorty gusta decir:- edificante.

Foucault: antihumani mo y filosofia como ontología hi tórica
f, f'I desmbrimiento del retorno es

""!J bien el fin de /,,¡ ftlosofia. el fin del

hombre es el re/01110 al tomz'e11z.o de la filosqfía. At111a/menle Jo/o se puede
pmsar en el t'tldo del hombn: desopcireddo.
carmár1, no pre.rmbe

lllltJ l11g1111a q11e

/&gt;11e.,

hay.1

que

este 11cmo no projimdi::;_a 11r.tJ
limar. \o es nada

pl(lJ,

11i

llatÍt, menos, qlfe el desplregue de rm espa,10 en el q11e, por fin, es poJible pr11Jt1r
di.·,me1'0.

~úchel f·oucau]t., /_11s ptJlabr.,r ) las ros,1s

adopta la Btlrl,m.e, que dc·cribe Gadamer, como una nueva forde conceptualizar una filo o.fia alternativa que se preocupa má
a "edúicac1ón" que del conocuruento en cuanto meta del conoo
nto. 11) Señala Rorty que: "Desd el punto de vista educae1onal, el1
,sición al epist mológtco o tecnológico, la forma en que e dict'II
más ímportant que lapo e ión de verdades,,?' El pro-

t}

:a~'lOo. op. al., pág. ,11.
orty, op. al., pág. '24.
,a hermenéutica., en el seotJdo que le ha dado :raclamcr, no ap1da a dista0
10s de la tradiaón filosófica fundaaooa.l, a de1ar de considerar el filosoÍJf
'. ariamcme como la bus9ueda de alguna verdad. y a hacer oua l.osa: Po'
tplo, parúopando en wia com=ación en vez de contnbuir a una bú ql)t'(b.
zás deor cosas no qwcre • 1empre dcar cómo sou la cosas" -\bbagnano, f/1

. ág. 952.

11 n,~1ón de una filosofia cue ti na dora de • u propio· fuodamenligada a u C1.tcuostancia fue plant ad.a a de manera explo iva
p.lr 1 tetz che como una crióca radical a la modernidad occidental.
~tes1. e1el

• e dmgen no solo al cue ttonamienro
pen ador aleman
~lap top.ta tradioon
. ' cu 1tura,1 1110
. a las concepc1ones que ligan us
1trdades y los discursos que dicen representar us prádlca · fun&lt;lall'Jcntal ·.

b C~n. su actitud abi_ertarncnte anti.metafísica,

ietz che antecede
PtactJ.ca de un sentido de la filo ofía di tinto al tradíoonal mar~ por un giro
. antih umarusta,
.
tal como lo expr~a en varia de
:zbra. -fundamentalm nte en J-11 ge11ealogía tk la 11Jora/ y en ,.,Jsf
Va Zarat11sfro--, en la que también aparecen como el mento
~

1bit, pág.

orty, op. di., pág. '25.

134

,26.
IJS

�Rnla11do P1tw Bono

Rorty_y Fo11ro11/I

rale los dt cursos a partir de lo cuales se interpreta la relaaón
ietz cbe ve en la filosofta~ en particuquélla ligada con la herencia platónica, la creación de rruto · que
tuyen a la verdad. Para él, por el contrario, la verdadera labor del
ofo no e encuentra en la búsqueda de la trascendencia a través
1 prédica de verdades uruversale , sino en el de velamiento de
verdad del "aquí y el ahora"; ello rmplica hacer e tallar -revomar- el enodo mismo del filó. ofo y de la filo ofía.
1 mos mencionado la ,;sión de ietz che como anteccdemc
¡ue Foucault, a travé de su propuc ta arqueológica y genealógiambién intenta un giro en el cncido de la tradición filosófica: se
1 de e tablecer ya no el al r o la legitimación del conocun1ento
) real22 -la senda epistemológica en que de cansa la filo ofia en
1dente-, ino de comprender la manera en que a travé de di·
t. práctica , se han consolidado y legitimado nuc tros sabere.:

&gt; ujeto con el mundo.

Je la hi to.tia, la política, el poder, 1, aber la exuali&lt;lad \' la , erdaJ·
Jimenstones todas constitutiva. &lt;lel ujeto, y por lo tantt;, categoría'
~ue rest'.ltan ceotrale en el aruí.li is filosófico de la e.x.penenci; de la

OXl(ltrnJJaJ.
E~ relación a dicha experi ncia v a la aportac1c'&gt;n de I •oucaul t a la
rtflex.ion fi.lo. ó f-ica contemporánea, auquillo , eñala que roucau It:
l~rctende realizar una nntolo~tia del presente que ponga de manihe. ro cómo nue tra c:xpcnencm, nue, tra propia consatuci '&gt;n como

ujctos, proncne de un acto tle fuerza que

Sl

materia.liza en una

Joblc operación de integraciún ) exclusron. En torno a tr

5

elemen-

to fundamentales, de lo. que Fournult va Jantlu cuenla _

aber,

poder\" subjem'ldatl- , . e constitu~e la mzon \ se excluye la locura,
,l

configura la alud y e ob¡criva la enlem1 daJ o se normaliza Ja

población Y e regula la dehncueacra. , -ue. trns grande. e,·tdencias
' \'erdades, nuesu-a propia voluntad moral, poütica y Je •aber pro-

La filosoffa es -junto con la literatura la historia, la religión. etc.-

nencn de este acto con titulivo, una , iolentación profunda t¡ut es

uno d 'esos grandes tipo de discurso "que la tradición aco·rum

a parur &lt;lel propto sab r Je las cien-

lmaónca. Desde e ta optica,

bró a oponer entre • í. . \hora bien, el arqueólogo pone en tela de ¡U1·

cias humanas y del comple¡o con tituc1onaJ o matciz de poder en
el l,ue
1
,
.
sla. urgen a comienzos del siglo :\1. - ps19watrtco, a tlo,

ao semejantes mdivtduahdades: esos "conjuntos de nuncianonts"
con lo. cuales l:lcne que érsela • y que no cesan de redistribtUrse v

carc 1, escuela, cjércuo, taller, etc.- c.omo se forma fa experiencia

de reagruparse n el curso de la historia. Y la filo ofia es despué~ de

propia de la modermdad. 24

todo "un hecho tlel discurso" que no e~ ·ustanc1almente cliferentr
de todo los demás, m stá má tntrínsecamente determJnadoY

Poucault
_ es uno &lt;l e lo ma, connotado. mregrantes de una poderu a
Corntnte d • p
·
, · sobr las forma n guc el pod r,
1.: eru~ento
_cnnco
¡u la filoso fu
mateaallce en un di ·curso no significa tampoco acr , _
é ta rept ente cualquier discur o, pues materializa las regiones . ave. de la trad1c1on rac10nal heredada ele la liu tración, e mant· , l:1 ¡ u1ero
·
delrt. ta en la construcc1on
de la moderruclad. •l pro&lt;luct,
)esde Pfatón y, todavía má de. de De carres, una de las cue tiones @osó~
_este proceso es un sujeto trnscend mal, univ n:;aJ \' alustónc&lt;r
irnporrante fue saber en qué consiste el hecho de IDllllI la cosas, o más b1t'II ~si/iMdo Fl
!io
:. ' ant1·h umant· mo foucauJIJano, al &lt;l clarar "la· muerte del.
r i lo que vemos es Yerdadeco o ilusoao; si estamos en el mundo de lo ~
mbre - - entencia que pr figu- ra, ietzsche en ] ·io-]o
'-''X . L1 •
'b
·"-' · , r.1 1~er conhrma 1.:n 1 , -x-, reA Iª la disolución e.le e a condición:

el mundo de la menura. L-t función de la 6loso6a es delurutar lo real de la
ón, la verdad de la mentira",, fiche) Foucault "La escena de la @o·ofía".ell

,k,.. -

t1ü2, elica hermméulu:a, Paidó , 1999, pág. 149.
-an~o1 \Vahl, "¿Fuera de la filo ofia o en la @osofüi? La arqueología del sabct
;o de los placeres. la preocupación de sí mismo", en M,chel Fo11ca11l1, (i/ó¡o/1,

::---_

lS3.. 11J95,

,.!_ulian
"Michel Í'oucault: una íJosofía dt' la acciún'' en ( ,,.,,_
Cr. auc.¡uillo.
ht .
J
,
, ,,,

'"lli/Jf

11/.f

1mona1es, \Iaurid,

1989.

pág.

1}

2 1.

pág. 74.
137
136

J. ¡,

Ut

•

.r-

�Rofu11do Piros Rovio

Rorry)' Fo1m111/t

Foucault acuña en la década del 1960 la expresión "muerte del hom-

buen filósofo-- c. que no me Lnteresa lo eterno, lo qu no cambia

bre". Este u jeto ab oluto había comenzado a desaparecer, en efec-

lo

to, 1-iaci.a mediados d l iglo XIX. Ya no puede hablarse de un sujeto

que permanece estable bajo lo cambiante de la. apariencias, me
mteresa el acontecimiento. El acontecuniento nunca fue una cate-

universal ) libre, el hombre, ino de vario ujeto relativos y ligadul

goría filosófica, excepto, qrnzá para lo est01co , para quienes era

a contextos históricos y culturales. 25

Foucauh expresa su rechazo a encasillarse en la sistematicidad de
una filosofía formal que no duda de sus propio· fundamentos,
pue el hombre que refier es un ser que fundam ntalmente está en
construcción, en devenir. I a labor del pensamiento gira entonces
obre la pregunta, la búsqueda e.le principios, el reconocimiento de
contrachccione y el aprendizaje continuo sobre las diversas dimet1·
iones del sujeto y las formas históricas que asume el acontecimien-

un proulema lógico. Pero una vez más 1 ietzsche fue el primero en

definir la filosofía como acn\idad que pretende saber lo que pa,a, \
lo que pa a ahora [... ¡. ~ e trata &lt;le responder a las preguntas: ¿qui;n~- omos?, Y ¿qué e!: lo que ocurre?, que on dos cuestiones muy
dtlercnte. de las cuc ti.ones tradicionale .· ~·qu · es el alm a.,
;:, cyue
• ' es

la eternidad? Filo offa del presente, filosofía del acontecimi nto filosofía de lo que ocurre.~
'

~uyuillo refiere que l interés de Foucault por "una filosofía del
to d su existencia.r
:e~~nte" debe mucho a la critica realizada por la epjstemología
En u te. to, es complejo hablar de un sistema foucaultiano;d
\l&lt;mca
francesa -representada, entre otros) por availles
Can
ill
'
,,,,&amp;filósofo francé ac;um una mirada diferente del quehacer filo ófico;
gu 1_em, Bachelard )' el propio Foucault- y aJ tra cendentalismo
reconoce LIU ello implica in cribir en una tradición crítica y oo
hlo·~~co-presente n la ru toria de la filo. ofía desd I ideali mo
metafí ica respecto a la filosofía y u tareas:
:torneo hasta la fenomenología de J Iuss rl, y en el racionalismo de
lll&lt;7ca~tes-_- c.¡ue _ub1_ca~a al ujcto "fuera del mundo": "La epi tel ,o que hace que yo no , ea. filó ofo en el sentido lá ico del ter
l~gia frnnce a mvtrt10 los presupuesto de la filo ofía clá ica. De
mino ---c¡u1zá no sea filósofo en absoluto, en todo ca o no so) tal
~ton a Kant había privilegiado la 1Jca, la co a n sí, la verdad el
su¡cto
·
•
. ,\' la • nociones
propias d el peo a.rrucnto
trascendent.al".2'1
25 caVlllo, op. ni.,
· pag.
, 131\.
l'.n torno a la idea de que fi'oucault no -;igue una vía metafísica
1'' Para apoyar esra concepción de L-i acúv1dad tilo. ófica en Foucault como Jllll
acti 1dad pmfund:m1ente políuca, 'auquillo ~eñala que "l:'oucault pertenece agll ~ u pensamiento, Gabilondo coincide con auquillo en el planteagenerac1on de pen adores muy conscientes de que la filosofía no goza de1' nuento de que su fil o. oua
e: es una ontologia
, &lt;lel presente un 'discurestatuto neutral. Exi te una e trecha relación entre filosofía y política, porque• lOcn acción", donde:
,
rclac1oncs de domínac10n atra'\Ít an el conjunto del tejido ocial} se consntuJG
en dato previo de la propia reAexión" cjr. op. cit., pág. 20. ta 1&lt;lea t: hallaniliesta :-.111gularmt'otc:: en una de las obras clásicas de Foucault, r/igi/(lr '(A,
1998. 1/rd. auyuillo, 11p. di., pág. 25 y sigs.
r \ figuel Morer afuma que la obra misma dd pen~ador francés ·'deriva dc i,

· 'o cahe por ello smo definir las condiciones en las que el hombre
problemariza lo que e y lo que hace, y el mundo en el que \'jve. En
definía a, no e trata Je legi.rjmar lo que ya . e abe

r saciar. e con

pensamiento que es el resultado de un apren&lt;llzaje. Y es precisamentt:. ~ontilJIII
lo upue tamente pen a&lt;lo, ignorando d auténtico sentido que para
lore,, porque su discurso consotuye un aprendizaje, por lo que ha 11:lo l:lll{lt
CUt'ntemcmte malemcndido por w; contemporáneo , que han recibido u obrJd
términos de filosofía 'adjetiva' -¿de la ciencia?. ¿de la cultura?, ¿de la políti&lt;:t..- ; : - - _ _
&lt;l e Ia eII Ioso fi'ta " , en
· cstrlm1,
1..
• •
_ • "La cSct'na
•
ttím... , op. ni., pág. 152.
cuan&lt;lo el pulso que la censa y la hace lacir ante nosotros no puede ser cná ~ F'oUcault
aut¡uillo, op. át., pág. 36.
de una filosofia · ustantiva' ", T..ectum de FrJ11ra11/" 1983, Madrid, Tauru-, p~ 1

138

139

�Rort&gt;• · Fo11ca11/J

&amp;la11do Piro.e Bovi&lt;,

Foucault tiene la actividad filosófica: "El trabajo crítico &lt;lel pensamiento sobre sí mismo? 1

Esta concepción la ostiene Foucault en i-u inrroducción al s gundn
tomo d La histo,ia de la sex11alidad. bl 11so de los placeres, pues la filo-soffa no tiene la tarea de "legitimar lo gue ya e s~be'', sino "saber
ha. ta qué punto sería posible pensar de otra manera'';' 1 pata llegara
ello e necesario plantear como tarea de la 610 ofía la genealogía &lt;k
las prácticas gue constitu) en lo qu ·orno y lo que pensamo .. ~
actividad filo ófica es dimensionada entonces d sd una perspectm
crítica opuesta a los discursos fundante. :

problemati'l.ación teórica. 3-1 Afirma asimismo que, al er u trabajo una
búsqueda constante por develar la formas hi tónca de la verdad
"la obra de Foucault interpreta la historia para saber quiénes omos,
no solo para descubrirlo, sino también para tomar djstancia tanto de
mdiv:iduaciones como de totalizacione coercitirns". 35 Esta imerprclación particular «no está exenta de a pecto controvertido. y punto.
mlnembles, pero a de pecho de ellos, brinda instrumentos de análisis
para acceder a cierto. funcionamientos sociales". Y&gt; En u próloo-o al
homenaje de Gill s Deleuze, Fo11cr1ll!t, lote} retoma la idea fou~aulnana de con ·iderar a la teoria como "caja de herramientas":
La teoría como caja de herramientas -escribe Foucault- quiere

Pero, ¿qué es la filosofía ho~ --GUÍero decir la acttndacl filo ót-ica-

decir: a) que se trata de construir no un si ·tema, smo un instrumen-

el i.raba10 crítico del pensamiento sobre í mí mo? ¿Y

to~ una lógica propia a la. relaciones de poder , a las luchas que se

s100

si 1lfl

consiste, en vez &lt;le legitnnar lo que ya e sabe, en emprender d sa-

ber cómo r hasta dónde sería po 1ble pensar distinto? iempre 111\
algo de irri orio en el discurso filosófico cuando, desde el exterior,

quiere ordenar a los demás, decirles dónde está su verdad Y cómo
encontrarla o cuando se :-ieme con fuerza para instruirles proceso

comprometen alrededor de ellas: 6) que e, ta búsquedá. no puede
hacerse má que poco a poco a partir de una reflexión -nece ariamente histórica ea alguna de -us dimensiones- sobre situaciones
dadas. 3~

t1t proceder pone el énfasis en

con positrvi.dad ingcnua.'2

uoa ,isión de la filosofía conceptualizada no a partir de la teorización de verdades eternas y trascenEl "espíritu" de la filo~ofía tampoco estará má en los grandi.: tra· dente. para explicar al ujeto,~ ino en la comprensión de su er-encados sistemático. in en el en ayo, que "es el cuerp ,,ivo de h d-mundo, de su concreticidad material r social, v de los efectos de
·
fi.losofía, i por lo menos ésta e, todavía hoy lo que fue, e decir, ull2 ~ptaxis.w
'ascesis', un ejercicio de sí n el peo a.rruento''.3ú jilosefk, de Mirhel Fo11ca11/t Buenos Aires Biblos 20(13 pag 1•
.Esther Díaz señala que este interé por el acontecimiento ror d lbE,thcr Día;:,
· m.
'
'
.' . '
. '·
id., pag.
dev; nir hace de la obra &lt;le Foucault una ontología histórica que P!l} IJ~m.
blemati7.a la realidad a partir de datos empíricos, ra. treable en do- M.t¡,'Uel \Iorey, ·'Prólogo" en Gillt:!i Deleu2e, ro11rr111/1, pág. 12. La cica Je Foucatút
cumentos y evídcnoa. que tmplican la posibilidad de stablecer Ulll IOrrt-sponJe a L'11 dialngo sohn ,¡poder, ,.\fianza E&lt;lituríal, M:ulnd. J981
En '.ººº caso este desplazamiento, surgido "aJ despertar del largo . ueño Je la
llzIJO' l . , -

"º Ángel Gabilondo. U,/ dismrYo m ,ució11: Fr111C&lt;111IIJ 1111a rmfhlog/a delpre.suúe., Barc~

a 11 tonca e mtemporal de que nos hablan Marx, N1erzsche, Kterkegaard
lrcud J ·
d
·
·
•
\mhropos, t®.
.
, a pie a un cspla2ru:rucnto posm,o. dunde "según Poucault, han apa' 1 Respecto }t L'IS tareas de la filosofía., ,,éase la presentación Je Georges ranguilhcl
"1Ji, nuevos problema : cuáles son los limites del ·aber, quiénc. son los que
al volumen C&lt; lecuvo, M1thel formlllll, filósofo, Gedisa, Barcelona, 1995.
•
~en, cómo se realiza la ili tribución del saber, cómo se situa, e forma ,, se
32 ;\ lichel foucault Hirton'a &amp; la se:,.11alidad.· d 11.ro de lo.r placrre.r)1léxi.co.. FC!i .20l3, ~
d saber ~e la ·ociedad":. auquillo. up. tit., pág. 3.l
·
Yl.
Tdem.
Idea matenali ta la remarca ~auquillo aJ hacer referencia a la influencia de

r~:~rma

140

141

�RorlJ)' Fo11M1lt

Rola11do Plms Borio

La mirada foucaultiana obliga a preguntarse si Ja visión del tih
sofo ced ante la del hi. toriador y del arqueólogo, si e tá adentro o
afuera Je la filo ofía. Conviene citar a Canguilllelm:
Í

la pregunta me,ritable: ¿fuera de la filosofía o dentro de la filoso,

fía?, alguno

e ·intieron tentado a responder: 'f-uera de la liloso-

fia, pero ¡unto a ella". Más numero os on aquéllo que con ickran

el qjllem 1g1.1al a contra, pues se mue tran sensibles a1 hecho de qll!
Foucault desacreditó las cuesciones de posibilidad trascendenr.tl
en bem:hcio de las cuesriones de posibilidad h1 tórica, condenó u
investigación de las profundi&lt;laJe. -pues le pareció muy difilil

discernir los puntos de de los cuale se perciben bien la

upcrtí

cies- y sustituvó la historia d los istemas por la h.i tocia de la:
, · 411
pro 61 cm.a1:1.cas.

Difícil determinar con precisión la respue ta. Lo que í se puttk
establecer e que u reflexión e instala en esa del~da linea ~e l:i
cri is del pensamiento occidental que ha dado origen a la. controCr
tac1ón modernidad-posmodernidad. ¿Filosofía del límite de la modernidad?, o acer~do e a_R~rt), ¿po t-6.losofía? En relación_ª=~
crisis, que es el hom:onte lustonco donde e puede contextualiz
aportación de Foucault., apunta · auquillo:

&lt;lifercnCÚJ. de lo que ocurría en el "tiempo de la metafisica', no existe
un recorrido hacia el ser y el origen 9ue no se diluya en el descalabro

de la ignificación. 41

Explorar la nueva significación de las tareas del filósofo v de la filosofía IJJlplica en Foucault pasar del a.nálisi, generabzam~ del /Jol)¡/m¡
ala concepción del s1!feto. Pero formular esta pregunta requiere tamb1cn de un nuevo método,42 donde el filó, ofo ya no sea el ''hermeneuta de ta 'primera palabra' o ecretario d 1 ~er que ordenaba un
discurso común para 1a filosofía y la ciencia en 1a que ésta quedó
sub umida"Y La nueva "hermenéutica del sujeto" no será aquélla
'.'1'e parta de la trascendencia, sino del apren&lt;lizaje y de la posterior
interpretación de la relación de esta con trucción de la subjetividad
wn el pod r que la moldea y que determina, en ese mismo momento, at¡uello que llamarnos l'erdad. 44

C.Onclusiones: ¿post-filosofia o una nueva práctica de la filosofia?

En este apartado final intentaremos realizar un ejercicio analítico
que marque las rnn ergencia y dJvergencia &lt;le] sentido de la filosofia que caracterizan el pensamiento de Rorty yde oucault. Para ello
puntualizaremos algunas de las propuesta~ particulares que hemos
desarrollado en Jo apartados precedentes, en torno a 1a concepción
del papel que pueda o deba tener la práctica filosófica.

La cris1 de la filosoña marca un apreciable grado de impotencia t'11
quehacer filosofico. e produce Ullil infl.cxjón en la hegcrnonia pr:tal-

cada por la metafisica en relación con las ciencia .. Son inútiles lo Jis
curso fundadores, la filo ofías primeras, las dialécticas totalizan~

el f-ilósofo ascético que busca la verdad\' el ser ahora vaga perJiJi~
1elZsche en Foucault: "A pamr de; la poderosa pre encía de ~ 1etzscbe, el autll
. . , o narura1·1smo, ,11 queiJ
&lt;le Ln mote d les choses rebasa toda suerte de 1dealizac1on

11
\! SauqwlJ0,

op. cit., pág. 37.

\Jorl!\' apunta al ele cribir la genealogi.a de esce método: "\ l en frenta.r aprender
r saber se critica la imagen del hombre-átomo del saber absoluto, el hombre de
laconcieuci.a soberana, para reclamar, por el contrario [...], el espado del expcrillltnto d J ·
·,
di
da ,
, e a mvenooo. u sc-uo
muerte del bornbte' encuentra así su razón
~tégic.'l: es necesar:io yue el hombre del saber muera -hombre-objeto de
her, humbre-suiero de saber- para que n;-nazca d hombre del aprender y dd
lllvtntar"
· pag.
- 17.
O
, QjJ. CII.,

sus escritos puede desprendc~se d rccha:w de cualqwet &lt;law pr:\10 ª_la~: 11 lbid., pág. 38 _
historia y al a:aba¡n uel resent:t.rrucnto y la cultura, en la produce-ion de la n:;
. "En la tercera etapa, la ética, JPouca.ult] pretende elaborar una ontología histó, del mundo objetivo", IJj). ri.J., pág. 21.
: de nuestras sub¡e~vídade en relación con estos cuescionamientos a través de
'to Georges Canguilh-elm, "Introducaón", en ,\ firbel Fom:011/t, filósofo. pág. ll.
cuales nos convernmos en agenres morales", Díaz, op. at., pág. 13.

142

143

�Rorty_y / ·0Hca11/t

Rula11do Picos Rot1Í{)

orno e vídente, canto Rorrv• como Foucault se in criben, cada
diuno de forma distinta &lt;lentro de un marco de referencia no tra
ctonal respecto a la propia concepción de filo º,fí~. Ha_) l!ue destacar
que en ambo el punto de partida es_ ant1me_taf1 1co m embargo, d
método en el que e apoyan e dt tinto: m1entra Poucault e empeña en &lt;lesentrañar el entído d~l pre t~te, de aquello qu_ pueda
llamar e ' problemática filosófica , a partir de la genealogia de las
práctica Rott) . apoya en un en~&lt;l? práctico de la verdad g~c n~
xige la correspondencia con la practica, olo el acuerdo n la mterpretacion de dicha relación.
_
, .
.
Al restar importancia a las noc1one clásica de ~ac1on,al1dad en
que se ha . u tentado la ept tem~logía tradicional, la filo _ofía en Rorty vuelve pragmática) relativista; el problem~ que wge ento~c
e el de puntualizar con claridad -ya que se h~ ~st~'ldo ,en la e. fea
de l post-filo ó6co- de qué manera la ~racnca hlo. ofica ~ut-dc
scgw.·r conservando . u matJ.z crítico -o st ola nos coloca~amos
· de un punto de llegada lilx:ral·
n una postura compren i,·a, prop1a
ironi ta-. , decir, qué aportaciones cabe esperar entonce de:
pen. amiento con esta. caracterí rica . La defensa de Rott) ante
críticos parte de reconocer su irracionali rno, pues la pregunta profunda reside en saber s1 el racionalismo ha aportado ma luces que
sombra. al conoc1miento:
¡\

°

· que aband nar e
nuestros adver arios les agrada sugenr

nue tro esfuerzos de per uasión deben adoptar la forma de progresiva penetración de una nu

argumentación directa en el interior de vieja manera de hablar. -15

El párrafo anterior sustenta la argumentación &lt;le Rorty, por la que
21irma que la nueva tarea de ]a filo ·ofía e enfocará a que us probk:mas podrán ser re ueltos o di ueltos mediant el lenguaje, n d
sentido de que e te acercamiento po ibilitará una mejor interpret:aCIÓn, superando los dualismos de la filosofía clásica. La praxi de
h füo o fía se reduce a í en el planteamiento de Rorty, a una praxis
~,wstica.

Rorty mi mo vincula la tradición relativista y antiplatónica en la
que se inscribe el pensamiento de Foucault, a quien identifica con
~ta nu va visión de la lilosofía que inició con

po t-lilosofía ni en la po t-modernidad, aunque sí cercano a la her111t11éutica:

Ha ta aquí me he referido a "no otros lo llamado re.lati\·1 tas"

'
,
y a "nosotro., lo anti platónicos". Pero ahora tengo la ncce i&lt;lad
de dar nombre..

orno elije al comienzo, el grupo &lt;le lilósofo 1..¡ue

rengo en mente mduye una ttaclicion de filosofía europea po. tenor
t \l►

a 1 1etzsche y tambien una tradioón de filo ofía norteamericana

po darwiniana, la traclición del pragmal:lsmo. l,0 grande nombre
&lt;le la primera rradición comprenden a Heidegger, artre, Gadamer
Derrida r Foucaufr. Lo grandes nombr de la egunda tradkión
comprenden a Jame,, Dewcy Kuhn, Quine, Putoam y Da...idson.

preci ·amente en respetar las di unciones entre lo ab oluto · lo re
latÍ\'O, lo de cubierto y lo mvent.'l.d , objeto y sujeto, naturalen
convcncion, realidad y apanenc1a. Lo~ pragmatistas re pon&lt;leflllll
so, no cabe duda de que orno. en \ ' t ~

Todos e tos filósofo hao ido ferozmente atacado como rclati'1.tas.~6

írracionah ·ta.'-. Pero, por supuesto, agregamo a cont1nuacion qit
er 1rracionalista en e te enudo no . ignifica er incapaz de

ietz ·che, aunque,

como hemos señalado, el filósofo francés nunca , e ubicó ni en la

cabulario es abandonar la racionalidad, 9ue er racional conststt

que s1 la racionalidad

a manera de hablar } no de una

argu-

mentar. Lo. irracionalt ta no echamo espuma por la boca ni~

;:---_

cornportamo como arurn,-ile ·. unplemente no nt:gamos a h~

Richard Rorry, "El desafío del relat:Jvismo", en De/Jt1te snhre la sit11atión de la filosode una cierta manera, de la manera platóruca. [.. -1, De modo~ !,,_ Machi. Cátedra, 2000, págs. 52-53

ldern

144

145

�Rolando Piros B(Jvio

in duda Foucault podria ser catalogado como antiplatónico, pero
su interés filo ófi.co se encuentra mediado también por su ínter~
en las prácticas históricas concreta , pero analizadas desde la microh:í toria. Dicha práctica e encuentran tamizadas por el poder, í
la recuperación que propone Foucaulr del papel qu esas prácticas
tienen en la conformación de la experiencia de los sujetos implicaría
un nuevo sentido de la filosofía: una filo ofía, como ha eñalado, dcl

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formac1on se concentran ideas y experiencia Je matriz. variada) compleja: Jebs
filosofía de i tz ·che, J le1degger, Bataillc, Blanchot o Klossow k.l a la ht t(IIII
de la medicina y de 111 11tuc1ooes como cárceles y marucom1os, de la hteratull
y la semiótica a la polemología y a la econonúa política, de la geografia [...] ab
bi ·toñografia - ·obre todo la de lo Arma/es, con su atención a la hisroru. ap:Ud'"
temen te menor, alejada de los aconttcun1entos oficiales como las "guerra5 Vbs
bacalla •·, que se ocupa, en cambio, de los aspecto colecovos y de los fenóde larga duración: h.i. toria de la mentalidad y de la sen ibilidad, de las epiJde la vanactones demográficas, Jel clima, del paisaje agrano, de la ve~cinJdlll
de los alimento ·, etc.-. Precisamente lo que qmere Foucault es ballar. a t.11~
dt la \:ru&lt;lic1on'. del rebuscar incluso en acontecuruencos marginale , la lustL&lt;!a
secreta Jel 'poder' eo sus amplias e infi.rutas ramificaciones -tema. el del pe~
que adqmrirá progresivamente un valor unificador explícito , rccoooci&lt;l(l de
el campo de sus investigaciones, tanto bajo la forma de 'gobierno de los ~

,

LaJiksf!fta J' el espqo de la naflm1leza, Madnd, Cátedra

,col. Teorema), 19'"'9.

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r,i1

·
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deshefllpo,
México, Grijalbo,

Scavino
,J:r act11a/. Pet1st1r .rm certezas Bueno Aire ,
. : D ardo, ¡ ,a ji/4osq,w
P
rudo , 1999.

'

como del 'gobierno' de nosotros mismos".

146

tJCCIÓfl

14'7

�L\ or

OLUC1ÓN DEL YO Y EL ENTIMIE TO O EÁ.NJ O

Guillermo el on Guzmán Robledo~
niver idad Autónoma d Zacateca

La mutiJación de Jo dio e - del cao y la rea ión del mundo
b 11\f \ 1o I PI.&lt; 1 \11.T\ que bajo el reinado de \.abucodono or 1,
1 ·acerdotcs babilonio, reunfrron en d siglo . JI a.C. una eri de
pocm:1s cort1 is &lt;le origen umerio, yut· eran rt·citaJi 1s) e cenificaJo
Jur.inrL el cuarto dfa &lt;le los onc 9ut: tributaban a la. ccrL·monias del
~no ue,·o. El poema acabado era a la Y / una cosmogo,úa. una
lttll'orna, una antropogonia ) un tratado sobre d lenguaj y lo númm, .. L abe c.¡ue d C:l11t.ris bíhlicn dl'bt&gt; mucho dt u omposici1&gt;n
t· tructura al poema, ' es probable yuc d papel ym: éste cnnkria
1h inn,caciún y a fo pafahra nutnt:.l, con no poca intluenctJ, b
(IJnet:pciones hebn.-a ·nbr lo. ímbolos) b c-;crrtura. Esbozo una
!)lrk:

Cuando nada habü rt:cibi&lt;lo p:1!:tl&gt;r:1 l!Ut: le nombr;1. e, soln L', i~tfa
d ao acuático en 9ul" 1\p u
·I ahi~mo-) Tiamat - -d marmczdaban sus agua . En . u seno nacieron l .1khmu ~ Llkhamu, 1uc
rt·c1b1c:ron nombre)

l!Ut·

procrearon a , \n. lur - todo d ctdo---)

K.i. har -toda la nt.:rra-, De ello. prudnit:ron fa., múltiples gcncracionl' · Je Jiu

l's l)lll'

dieron mucrtl' a las tlivimJaclt:s nriginan:r a

la t1uc los babilonios rcprcsentaban ·on caractnes 111011

trui 1s1, ·.

l lahi1:ndo. t · t:ntcradn los tÜc ses jÓ\'l"nn, dt• L1 rcsolucii',n

lfUl'

,\psu había tomado de darlcs mucrte, , a yuc con u. , , 1cc · ) juego.

nd1da1., :u doctorado por la l niHrsrdad ' anunal ,\uronoma d\: l\l¿x,u,.

1-19

�T~J disol"dó11 de~ roJ' el .re,,limimto oceti111ro

G11illern10 NelsoJJ C11zF11at1 R,,bkdo

infantiles perturbaban su eterno letargo, decidieron anticipar ·e, 1

~itrto_P,ara que _el orden del universo pudiera impon r e sobre su
ilim1tac1on amorfa.

maran&lt;lolo a él pnmero hicieron con su cuerpo inerte la morada
gue de &lt;le entonces habitan. Tiamat, enterada del parriad10 comen

Tomado en un sentido alegórico, el poema nos remite entonces
a la '.~ea de la_ c~nfusión y de la unidad primordfal que debe a u
esas1on el nacmuento del hombre. ' pcnsamo. que el espacio en el
~ue com_baten l~s dioses no es otro yue el del alma humana abriendo los OJOS al discernimiento y fragmentando el caos d d
.
b n.fi. -,
on e rema
co ,s10? que antece~e a la conciencia, es claro que el obj to del

do por los d10se , decide tomar venganza y crea legiones} e¡ércitos
para acabar con ello..

Digno de recordat es el pasaje contenido en la cuarta tablilla del pnema, que narra el momento en que "Marduk --divinidad tutelar dr
es mas una alegona del origen de la conciencia que del origen
Babilonia-, al encadenar los vientos y disponer sobre su frente el
d
mu~do,
que por otra parte, olo es tal ant la mirada atenta del
relámpago, impidió que la fauces Je Tiamat lo engulleran provocanenrenclirru~nt~ humano, pues sin el acto de di cernimiento que ejerdo tempesrade~ en su interior. Después hirió con u A cha a la &lt;lio5a
cr la c~naenc1a el mundo permanece en la indiferenciación , en la
marina ) partió . u cuerpo a la mita&lt;l, crean&lt;lo con una parte el cielo\
,usenaa
de nombre. 2
con la otra para la úerra. Mezcló la tierra con la angre del clio. Kingu
dios naci&lt;lo d Tiamat para despo. arla ) dingir lo ejércitos, y con d e, Si convcnim~ en ello ~ consideramos que eJ orden de ta con.cnCJa ha eclo tonado a ra12 de la fragmentación del caos, consideamasijo mo&lt;leló al hombre para que nndiese culto y ofrendas en lo
n:mos
pues la naturaleza escinclida del hombre.
templos. 1arduk recib10 los cien nombre que lo coronan, foe exalta·
do entre los dioses ) &lt;lesde entonces gob rnó las tablillas del de.11n11
Como sucede con cualquier mito, la va ta rjqueza de s1gnitica· El de eo: la escisión originaria
dos manifiesto implíetto del poema --&lt;-¡ue aquí solo se glo~a rn La naturale_:ta de la e. cisión que da nacimiento a la conciencia es
parte- condena con justicia cualquier comentario a la apreciacion flln ~om?le1a, que me aproximaré a ella a través solo de una de u
unilateral del mismo de entre las cuales destaquemos uno que com· i~pl~cac1one que 1a manifiestan con mayor int nsidad: Ja tenaz prest0c1a del de eo.
promet a la e pecie humana: el E11111J1a Elish mue tra que para los
Recordemos que todo empeño humano está atravc ado por el
babilonio., corno quizás para todas las demá naciones, el mundoh2
~~ulso
del deseo, el cual, por una parte revela la condición insatisnacido de la mutilación del cao originario.
~ e mcluso hostil con que el pre ente e no ofrece: no brotaría
t\ los diose del caos convien la imagen del mar, pu s 1 agu;ie5
un elemento continuo en el que codo aparece 111diferenciado. Pc:tíl ~:_ma. p queño simulacro de acción si la posibilidad de un ·tado
llllitlnt · al
·
o, que e l instante
arroja ante nosotro, no no sedu1·ee l\fola cparactón del cao ong1nal en el que I mundo e hallaba sumido
torde l
• .n
es lo que da forma a éste tal y como lo concebimos ahora. El orJdl ende ~s aspira~J~~es, el deseo es el síntoma ele una ausencia, y por
dt la condtc1on desgarrada que implica.
no puede existir en l mundo amorfo\ acuático en el que no existe
siquiera el lugar. Marduk, dms de la civilización y de los nombreshi r'Jt)s
.
genera la e t:1.rpc de Jo· dioses.
debido d1\ idir con la espada el monstruoso caos original: el cuer El nombre 9ue lo babiloru · &lt;l b aJ
◄
J..1
os a an poema -hn,1111,1
blish-- era l , . .
mismo }" si ·Ji «
d
,,
e mc1p1t
po mutilado de Tiamat es lo que origina el e pacro, 1 qu debió ser
1

;lato

t

,

gru ca cuan o en o alto . Los pamcros versos dicLn asi·· "C
I .1 .
. .uano e cte o aun no habm st&lt;lo nombra&lt;lo ' y aba¡o la aer fi
1 En la Teogoní(J de Hesíodo el espacio se abre cuando en el prmc1pio era el !fl '-«&gt;1a sido mencionada con un no b " E
L.,.·'- ,
•
ra rme no
17 E
m re . .11111110 i ~ttso, i\fadml. Trotta 1994 P.
que en gnego s1gni hca bosll'Z.o, pur lo que no es descabellado asumir '-lue d IJ(II
es pre,~10. a la creación &lt;le[ ciclo } de la tierra, lo que nos s~erc ~ue
tczo dcl lcrnrgo anterior al mundo es rambién el e pacio que . e abre ) di: J&lt;~
y el exi tir e.ran una misma cosa para el babilonio.
1

en lo alt

&lt;M1
1...,,

IJOm~::

150

~j

151

�l .a diso/1Jaó11 delJ'flJ' ti SC11titnie11/o r1&amp;Mt1iro

Por eUo, no e. raro que siend fundamentalmente una forma de
au ncia, en el Ba11q11ete de Platón se hiciera a Ero. la figura encarnada del de eo, un hijo de la abundancia ) de la pobreza:

, n primer lugar -Ero - es siempre pobre, )' lejos &lt;le set
d licado y bello, como cree la mayoría, es más bien duro ~
seco, descalzo } in ca a, duerme 1empre en el suel y de cubierto, e acuesta a la intemp rie en las puertas y al borde de
los camino , compañero siempre in eparable de la indigt'nd2
por tener la naturaleza de su madre. Pero por otra partt', de
acuerdo a la naturaleza de su padre, stá al acecho de lo bello

y de lo bueno.'
El nacirnicnto del de eo que Eros personifica de cribe la natur:tle7;11
incompleta del humano, pues solo puede d searse lo que no posee
mos: "Lo que desea, d ea aquello de que e. tá falto y no lo de l'a
no stá falto de ello". 4 Eros e. por ello i mpre un demon ambiguo:
viviendo en el punto intermedio entre lo mortal e inmortal, e·ª la
vez feo y bello, no e. neo, aunque nunca carezca de recurso~ Yesb
a mitad d I camino entre la sabiduría y la ignorancia.
Lejos de abanderar 11. plenitud, el de eo es ante todo carenoa:
vacuida&lt;l \ espacio a través del cual . desplazan la acoone. Ylos
empeño. Ímmanos 9ue fundan la historia ele la humanidad Yla vida
d cualquier hombre.
b
Pero la huella del de eo está anclada en no otro no . olo ¡,or
· la.r a dquiere
· para caut,varv
necesidad que un objeto del deseo parttcu
edL1c1r la imaginación de, u hué ped. La dimen ión del deseo es mu. Jar au~·enoa
cho más amplia, ) por ello no es raro gue en u part1cu
.
l
.
,
h
haya sido con ídera~a la fi _rma mtsma de acc100 urna.na. Es.111ir
;
ello quizás gue la at1sfacc1on de los pequeno de. eos y las me~
.
. d I mw1 do esta, me
. lwdoambJCiones --enrre la, que 1 1mpeno
e tá incapacitada para alcanzar lograr lo que .lIDula ofr cernos.

!

3 Platón,

•
?
Banquete, Madrid, Credos, :ztlfJ3, 203 c., pag:
A 9•

4 Jbíd., 2ou

a, pág.

24 t.

152

G11illemm 1\,'elr1111 Gnz!'IIÍII Robledo

Cierto e. que el camino por el que no llevan nue tros deseos
puede ser para mucho, el fin y no el medio por el gue accedemo a
b plen.itucl. Probablemente ~ea verdad. Pero e·o no impide que la
dificultad para alcanzar una satisfacción plena a tra,•é, &lt;le los des os
¡iarticufare nos muestre que finalmente la presenc1a del deseo nos
hahL1 de una ausencia originana: no es la falta de ésta o de aquella
mujt'r, o de 'ste o a(1uel dominio lo &lt;-]ne vacía nuestro corazón iempre anhelante, se trata más bien &lt;le una oquedad que e tá en la ba e
de nuestro propio ser ) gue en el transcur o de nue tras limitadas
licias prctendemo colmar con objetos ilusorio , que ante todo son
rntonce el medio por el que pro ectamo sobre la superficie de algo
externo! eminentemente ajeno 1a re titución quimérica de la unidad
ljlle el acto de la conciencia de sí mismo ha rolo. La plenitud que
hurta su pr encía nos rnt.:!Ye ttremi iblememe seres inacabado .
Pretendemos restituir nuestra fractura mediante un e tado o un
objeto deJ deseo que no complete, que restituya nuestra unidad que
probablemente sin percatarnos sentimos fracturada. El objeto del
deseo es siempre anhelo de re tirución, como si en algún momento
hubiese operado una pérdida un estado no quebrantado, en donde
kis lirrutes que ciñen la conciencia hubic en estado abjertos.
En h/ tJ-1alestar en h c11/fura Preud llama a ese e tado de plenitud
Stl/ti111imto ocecí11ico. Dicho sentimiento tendría lugar en el momento
previo a la conciencia del yo, que en su construcción ha debido despojarse de la identidad que para si5 el humano guardaba con todo;
es el momento en el que el recién nacido aún no logra di tinguir Ja
!tali_dad externa de la intinudad de su propia conciencia. o hay
Originalmente una barrera entte él y la. ensaciones provenientes del
lllundo externo, por lo que su· 1denti&lt;lade se confunden. E en la
~ocación de dicho entim1ento donde se explica la inclinación a las
diferente fonnas de religio idad que e , para decirlo sucintamente
hambre de totalidad.
l~s límites del sentimiento oceánico comienzan a aparecer n la
llledida en que el dolor y el hambre establecen una di onancia con el

----

:-n realidad .no podemos hablar de un «ser para í" cuando el 1•0 no ha surgido
tin. pero e Justamente por lo que tampoco hay difeceaciac1ón."
153

�TB diso/11tión del oI ,:/ smfli11imto ocedmco

G11il/mno \Je/son G1t:(!IIÓ1J Rol,/¡,do

mundo. parece entone el principio del placer cuando la urudad fTag'
mentada por el dolor se restituye con el alimento: el niño qu~ s_e alimenta del pecho de su madre traza un vínculo que une el sen11m1cnto
de placer con el yo. El placer e en un primer momento ~orma en
gue el yo se re tin,ye. Pues si el dolor hace aparecer el limite dd yu
-límite impreciso y fluctuante-, la negación del dolor que el placer
ocasiona tiende a expandir ha.cía afuera a1 yo c.1ue lo apetece.
Si el placer inmediato re tituye al yo es claro que la inclinación
natural &lt;le los individuo, hacia él tienda a aparecer por todos 101
caminos po iblc . in embargo, la. realidad impone iempre a la expansión del yo la imposibilidad de un desplie~e. ~ta.do. Parad
hombre, la inmediatez de la atisfacción del pnnc1p10 del placer entraña una fuerza c.¡ue es hasta cierto punto hostil al mundo de b
cultura, que solo puede tener lugar a partir de la limitación de dicho
principio para llevar a cabo la medración 9ue da ustento ai _mundo
del trabajo colectivo y las ventaja que éste trae. La necesidad de
pactar con los otro hace que mi placer encuentre justam nte en d
de ello, numero as fuentes de resistencia.
En el mundo natural, el límite del placer lo impone la fuerza del~
otros. Pero los hombres, que debemos someternos al mundo de
cultura, no poddamos inhibir nuestros de eos si aquélla no &lt;lespk·
. p-º~ dki
ga e un mecanismo que involucrara nuestra parte a fiectl\"'~.
el amor al prójimo es la norma que mejor condensa el pnnop'.u~
la cultura, pero aún así, en la relación con lo otros subsi te el IIIIlllf
al descncadenamienro de nue tro placer. Por ello Preud cree de~
brir otro principio separado del instinto de amor contrario _de ele
independiente: el pnncipi de muerte." Y e mediante el instmtodc
muerte que nace de los individuos r es dirigido bacía ello, m1srnol
como la agresividad nacida al interior deJ individuo pone el línutel

!ª

T

Freud, al menos en El ,m,lesl"r 1!11 la Clfll11m, no pudo de6mr mur claram::!
relación simbiótica que hay entre el amor v la muerte. De ello deriva 1a nec
de plantearlo como dos princ1p10 distintos ? autónomos. Bataillc, en El~
se e. fuer..m por mostrar cómo esos dos impul o. no on smo dos formas rn
"e manifiesta el mismo pnncip10, que aene su modelo ejemplar en el orgdJlis111'
unicelular, · que desaparece como md.r,iduo al momento en yue se reproductr'
div1 -ión de ,;u nuclco.

6

154

ru propio principio del placer. La culpa es así una su rte de suicidio
imbolico del principio de placer c.¡ue la cultura hace apuntar bacia el
tntcnor de las conciencia .
1

La escisión del entimiento oceánico que imponen el dolor v la
culpa da origen a la conciencia, es la conciencia. El yo n,1ce nec~sanamente de la fractura de la continuidad con el mundo, pues somos
roa. cientes de no otros mi rnos ·olo en la medida en 9ue dibuµmo. -aunque solo sea de manera difusa- la frontera que nos
iepara de todo lo demás.

'ubrcpticiamente, todo deseo tiende restituir la continuidad que
.nrecede a la conciencia. Proyectada sobre las veleidades que e]
mundo ofrece, carecemos de la suficiente lucidez como para darnos
ruent.a de que solo una meta -por lo demás imposible- subyace
encl fo~do de nuestras palpitacionc. . Y así, nos agitamos inútilmenreen sa□sfacer lo gue alejamos cuando buscamos su proximidad.
_La religión y la filosofía en cuanto sed de ab, oluto tendrían como
~ib¡eto directo la indiferenciación del sentimiento oceánico. Por dittrc.-otcs derroteros, hlósofo , teólogo y rrústicos han anhelado la
ru~ración de la escisión, al grndo que 1a interpretación de lo infinito
esta en la base de sus discur os.

El desprecio del cuerpo y el temor a la muerte
fue probablemente Plotino quien en la antigüedad pu. o má énfasis
enla
d
·- d 1
· ·
. ' e cnpe1on e sen11nuento de unidad, consuuyendo n torno

acl u_na teofanía que hacía derivar d lo Uno al universo. Leemos en
~qumta de las Eniadm cómo se propone mostrar la orquestación
ststcma del mundo, cuyo centro gtnerador es lo Uno hipóstaSI que en la. más completa ausencia de pluralidad no puede recibir
lllllgú n predicado: L) Uno ni e , ni piensa, ni tiene conciencia de sí
llU
sm0
_ , pue to que todo esos actos suponen ya una dualidad, una
iliSOaación que empobrecería la identidad absoluta que lo caracteriza. rO
.
bl
·
IT;¡¡J - mo es 1mpeo a e subs1 te en e1 más profundo ktargo, mosdo con ello que el solo acto de pen ·ar lo di minuye.
E lo múltiple lo que se busca a sí mismo r trata de reflexionar
de ·et
.
.
autocon ciente, mtentras que lo que es absoluta.mente Uno

155

�La disoll1ció11 del ro y el .r1:11fl1111mto oceúuiro

¿a dónde irá al encuentro de sí mismo? ¿Dónd~ tendrá ~ecesida&lt;l de
autoconciencia? Lo idéntJ.co es, por el contrano, uper10r a la auto•
conciencia v a toe.la intelección. El pen 'ar no es efect:ivame~te, ~
primario ni.por ·u ser ni por su valí~, ~ino ecundario y demado.
Plotino toma a lo Cno, al entendimiento y al alma como elemen·
tos con los que construye una reo ría d l uniYerso qu~, no ei-bozarc•
mos aquí, limitándonos a tnclicar que para él la anulac1on &lt;le la dualidad , obre la que , e cimienta la conciencia era ju to lo que nomurah2
Dios O l no, al que los hombre buscan pcrman n~ ment ~etomar,
pero que falsamente creen en ontrar en la pluralidad hacia la que

vuelcan su de t:os.
El retorno hacia lo Uno olo se pu de realizar por la ía del mtclecto, según u doctrina, pue. volcarse a comprender o satL facer:;ct.1l
los ent s del mundo aleja al hombr Jel principjo al que no ob tame
tiende. olo la contemplación del intelecto lo aproxima a lo Unu,
pue, en la contemplación del intdccto é te sería al misn,10 ucmpo
sujeto y objeto, sujeto 9ue pie~ ~ y objet~ pen_sado, sunul~aneamt11t~
duaJ v no dual. 1ucho má, proxnno a Ja 1dcnt1da&lt;l d lo L no que a
compren 1ón del mundo externo que es la cuali&lt;lad del alma'. 0 _la ·
ti. facción de los de cos corporale. que se arrojan sobre lo di. nnto.
pesar de ello, Ploüno comprendía que Ja ubsi_sten~ia del peoamiento imposibilita la unión con el L' no y que el extasts .o1°1P"
rect cuando la ombra de la dualidad ujeto-objeto desaparece. Po· una manen
driamo afirmar en virtud de ello que el l ~ no no es smo
de entender el sentimiento oceáruco.
. que wiz-~ ,n'.111
o podemo. ob,·iar, . in embargo, que e I cammo
acceder al éxtasis e. paradójicamente el emencLimieoro mismo que se
funda en d desprecio por la corporalidad } por el mw1do ext~r~o.
La vía del aseen o por meclio del intelecto tiene como pn°0 i-'
la negación Je la materia, y. obre todo aquella materia_ 4ue e : :
mete al alma, e decir, el propio cuerpo. De cierta torma
- en cierta
·
marca I principio de lo que tu.e
me d1·da la gran tendenCJI
de la metafísica en Occidente: L-1 separación del alma y el cuctP1
Tendencia que 1 -ictzsche denunció de diver. a forma.:

G11il/rr1110 1\eLro11 G11zr11an Robledo

El cuerpo es una gran razón, una pluraliJad J.ota&lt;la de 1111 tí11ico sen-

tido, una guerra y una pa.7., un rebaño y un pastor.
Instrumento de tu cuerpo es tamllién ru pequeña razón, hermano mío, a Ja que llamas "espíritu.,, un pegueiiu instrumento y un
pequeño juguete de tu grao razón.
Dices "yo") está orgulloso de esa pafabra
g-ran razón: ésa no djcc yo, pero hace yo.

¡... ¡ -

lnclu o en vuestra tontería ) en vuestro de, precio, despreciadores dd cuerpo, servís a vuestro , í-mismo.
¡1 Iundirse en u oca o quiere vue:::tro ·í-mi mo, y por ello os

convertisteí vosotros en despreciadores Jel cuerpo! Pues ya no
sois capaces de crear por encima de vosotros. 11

\iet?: che, influido por cbopenhauer, concibjo el mundo del cspiritu como una manifc tación de algo que está detrá de ella: la
roluntad de Ia naturaleza. El pen arruento, y en general todo lo concerniente al alma o p ique deriva del mundo físico.
Contra la tendencia pr valeciente de la historia del pensamiento occidental, que enfauzó clesclc Platón la dualic.lad entre cuerpo
1 alma,
ietzsche y chopenhauer intentan mostrar sus estr chos
lazos.
?errá de la razón misma e indu o de la negación del cuerpo
esta el cuerpo mismo. Ese sí tJJi.Wio real, anterior a la repre entación
al pen, amiento, es 1a vida, que no se representa a sí misma, pero
que actúa.
En este pasaje del Zararustra cuyo útulo es 'De los &lt;le preciadores ~!el cuerpo", ietzsche presenta, por otra parte, la razones psirolr¡gica del desprecio al cueTpo: eJ temor a la muen . El sí mismo
que e el cuerpo tiende a • u oca. o, es decir, envejece y muere. La
descomposición deJ cuerpo manifiesta en el cadáver hac patente la
pr~enc1a &lt;le la muerte, tiend por ello inexorablemente a . u ocaso
~ nlución. Por e o no pudo er cons1derado sino como un obslo 9uc condenaba aJ alma a perecer y quien, al no querer hacer-

;--__
- Plntmo, E11ér1&amp;1s, \',

11, \

l\fadnd, Gr-e&lt;los,

156

1998,

pág.

127.

ru cuerpo y tu

F. Nie12Sche, Arí ha/Jló 'l.omlt1stm, Madrid, Alianza. J 972, págs. 611-62.

�Lo disol11mi11 del.JO_) el se11tin1imlo orea11ico

C11illern10 'e/sor, G11zmá11 Robledo

lo debió imaginar ·e como independiente del cuerpo. Por c. o todo
intento por demostrar la inmorrnli&lt;lad del alma desde Platóo hasta
Leibniz, tiene forzosamente que recurrir a la , eparación de ambo
o incluso a Ja negación de la exi tencia d la materia.
1 desprecio de Plotino hacia el cuerpo fue de tal nrngnirud que
por Porfuio abemos que u de cuido hacia él llegaba al extremo
de no procurar siquiera su aseo, e incluso llegó a padecer enfermedades por ello. 9 Pero más imporlante que us cólicos intestinales}
, u inflamación &lt;le al\,oirui. e el hecho de que u obra confirma h
interpretación d
ietz, che.
En efecto, si Plotino con ideraba que en el Uno la dualidad dd
sujeto es necesaria hasta el punto en que pensarlo era 1mpo ible. no
vemos cómo pudo defender la sub istencia del ser individual tras la
muerte y ant la presencia de lo llno. Paradójicamente, Plotino comprendía que la subsi tencia de la individualidad del entendim1ento 1:12
un ob táculo a la plenitud de lo no, lo cual resulta extraño, pue. SI
lo que se de vanece como condie1ón de la cumbre xtática es d vt rigio de la dualidad qu implica la conciencia, no podemos 100 juzgar
contradicroria su obstinación por mantener la pervivencia del ~er tn·
dividua! ) meno preciar la corporalidad condenada a desaparecer.
El mal e, tá entonces prendido al cuerpo porque muere. Y el alma
asfixiada en la cobardía y en la impo ibilidad de a umir su propia fi.
nitud sostiene sm temores de lo que no ob tante abt gue .un d
principio d u desgarradura, en la que por lo tanto, sub 1 te.

da nacimiento al .sentido' al lugar .va la cultura no es otra cosa que la
apertura de lo OJ~S que dan claridad a las cosas en su contraste.
Pero lo despo¡us que han sido mutilados y con lo que se ha
dado forma al m~ndo provienen del caos. Sobre sus re tos, el mund~ del ord~n extJ~nde u imperio. Quizás por ello en la mitolo ·a
~.ega los titanes rnmortale olo han podid 0 er re clw.d o tras gt
un
celarco de bronce ~n el ~ár,taro. Pero obre la superficie que se abre
clandad del c1 lo qu12as s e:,
iaan escuchando su, remotas voce
que emanan de lo profundo del ubsuelo.
2

Epilogo
El mundo de la culmra guardará entone sus reservas frente a laCfr
munidad caótica indiferenciada de la que el ser humano ha ·alida
Lo· diose~ de la e cisión e han impuesto sobr las div1nidade acut
cica , mnombradas en el letargo previo a la creación, a la luz y ab
conciencia. Marduk es el igno de la ciudad, el stado y limper10.es
el , ímbolo de la vida de la cultura que debe mutilar aJ océano y abs
agua, primordiales que no pueden tener ino el semblante inhóspito
y terrible en donde no pu de po arse la mirada. lacto violento~
q

Porfirio, 1 'ida de Ploti110, 1, 2, :.\fa&lt;lrid, Grcdo l9RZ. pág. 130.

158

159

�¿Tuvo PRINCIPIO NUESTRO UNIVERSO?
Jorge Pixley"'
Introducción

ü

se puede plantear en término
mu1 sencillos. ¿Tiene sentido hablar de un principio para el universo
dentro del cual la humanidad se encuentra en un planeta pe9ueño de
msol secundario de una de tanta galaxia ? Para comenzar parece
arrogante, una manifestación de h11bris que pretendamos aber cómo
ni cuándo todo este inmenso universo comenzó. Confie o que no lo
le ru pretendo poder saberlo.
OBJFLlVO DEL PRF$F.~TE E 1S.\YO

Entonces, ¿para qué discutirlo? En este momento, tanto la tra~ción como 1a ciencia astrofísica creen saberlo. Creen que hubo
mprincipio, ya fuera un acto de creatio ex nihilo por un s r que está
t0.c1ma y afuera de nue tro utúverso, el Dio de la Biblia y delQ11ran,
0 en la explosión de u□ densLimo núcleo con una masa infinita que
envió centellas de luz que e condensaron en estrellas, la teoría del
bigba11g, muy aceptada por los científicos de nuestro tiempo.
Es decir, existe un sentido común en nues1ra época que supone
un principio absoluto para el universo. Quiero simplemente pro!Xmer que es tan fiel a la tradición bfülica } tan de acuerdo con la
ílfncia eJ argumento contrario, que nunca hubo un principio para el
lllundo. Repito, no é ni pretendo poder saberlo. Ii argumento e
:---_

Teólogo nicaraguense dt: la libemaón. De confesión protestante y doctorado
,r la 1 01,·ersiJad de Chicago, posee amplia experiencia en la lectura popular
f'luralista de la Biblta. Su más recieme libro. en que vincula la teología Je la
~c1óa con la filosofía de proceso, se titula E/ Dios liberador de la B1blio. En.sayos
lt llt;hg111 bibliro que aprot'lfthr111 lo p"lbsof,a de proceso. Managua, icaragua, Edito;tal

f1ftr.;, 2008.

161

�¿T11l'O principio 111,estro 11niverro?

Jorge Pbd_ey

simplemente que es tan racional y tan piadoso suponer yue nunca
hubo un principio. Éste e el objeto del pre ente ensayo.

La evolución
La teoría de la evolución propuesta por Charles Darwin, pero hol
aceptada unjver almentc por científicos de mucha, r~a.~, es una
especie de creación ante nuestro ojos. De una espeoe ne¡a nace
una especie nueva. La espeae de los perros, hoy amiga de la espm:
humana, nació Je los lobo , que son naturalmente , o pechmo 1
hostiles a los humanos. E to sucedió hace varios milenios probablemente en Asía udoriental, cuando los lobo que v oían a robar
alimentos de los botaderos llegaron poco a poco a perder su temor
hacia los humanos y lo. humanos hacia ellos. Hoy lo humanos ht·
mos manipulado la genética de lo perro haciendo que produzcan
tipo apms para distinto placeres nuestro , ya sea como pasto~
de oveja. domesticadas, pequeños com? juguetes de nucstr~s
0 protectore de nuestras ca. as contra mtrusos. ¡En pe9~1e~1~ e.
c. to es una creación de algo nuevo que hace poco no existt1.
_
Existen hoy en bs escueh de agronomía departamentos de h·
· de cruzar_ d.1 ttntos
·
·
l mruz:•.,&lt;le
tomejoramiento una prác~ca
tipo,
e e_
3
ciruelas, de fresa o cualqU1er otra especie vegetal c.1ue nos mtcrc~
lo, humano~. Es posible procluc:ir mediante la práctica de e ta ciencia de cruce, naranjas s111 ,emillas, maí7 que r_esi~t~ las pl~ga'- 0 ~
reqt11era menos agua, fre, as más grandes o mas ro1as, et:etera. l~
surgimiento de noYedac.les donde antes había cosas anagua. Y~tablecida,. ¿Qué agncultor de hace dos siglo hubiera pensado posiblt

~=

que hubjera naranja sin semillas?
.,
Podemoi, ir más lejos que Daf"\Vin y la evolucton en la misf1ll
dirección y por msp1ración de la evolución. Hoy los geólogos sab(jl
que el cuntinen te amertcano se cparó de lo que ho) es Eurof11
Afnca. De una man ra crasa, sin ser científico, cualqmera puedeolt
servar un mapa del globo ) ver cómo la gran masa de uerra q~e sak
· · 1enc1a con la LOrma
'
hacía el mar en Brasil tiene una co10c1c
(le ,\fnCS.
que uen, una entrada del mar donde están los paíse de ;\ frie~ ,t
cidental. El terrible terremoto que azotó Chil ahora en e te ano&lt;i

162

llW, según los geólogos, movió

la ciudad costera de Concepción el

r de febrero

diez pies --aproximadamente tres metros- hacia el
oeste. Ahí vemos en pequeña escala el movimiento de un concinenre.~1 plac~s submarinas de roca se han movido una, obre otra para
.iliVJat presiones, con esL1. consecuencia en la superficie terráquea.
;En otro 111vel esto también es creación!
Ojo. o estamo hablando de creación de la nada, como la creaaon de los teólogo cristianos. Esto es surgimiento de lo nuevo
3 partir de algo preexistente.
i aceptamos que la filosofía es uoa
~n rafü:ación y sistematización a base de observaciones, y que la
prue_b~ de un sistema filosófico es su capacidad para explicar lo que
percibimos, entonce la única creación que no otros conocemos e
dee t-a especie . .., ta creación que podemo, percibir es la base para
tiptcu]a.r sobre "el principio", si es que d universo tuvo alguno.

tradición bíblica de los orígenes del todo
Con e tas observacione de nuestro entorno v , u sistematización
mla ciencia estamos listos para encender lo q~e ahora veremo, de
nacstra tradición religiosa cristiana en su libro sagrado. El surgiuestra

llllcnto deJ mundo que conocemos, que sostiene la vida, inclusive la

humana, se ve de más de una manera en la Biblia, pero casi iempre
lti1, 1
.

. en os m1tos un creador benévolo y agua.s qu resisten la acción
creadora. En el salmo 74 tenemos una alusión al mito de creación a
hase de los mares, mito conocido tanto en el h.1111111a E/ish mito babil"0 .
'
ruco preservado en varias formas de distinta épocas, como en la
iableta, de Ugarit, en lo que hoy e el Líbano -siglo ),._'JV a.C.
do
el saJmo 7'7: 16: "Cuando las aguas te vieron, oh Dios, cuanas aguas le vieron, tuvieron miedo, los profundos temblaron".
tn ~a forma má conocida del T:.111t111a E/ish, en acáclico, bs aguas
protunda son Tiamat, madre de lo. dioses. Estos, Jo dioses, nombraron a Marduk como líder en la cOntlenda contra Tiamat. Aquél
lrroiºó un gran viento
.
..1;
a·10' ej cuerpo de este monstruo de
que wsten
~d0
'
que con su lanza pudo hacerla explotar. Con su cuetpo farduk f,0 ·1
·1
.
.
rmo os c1e o y la □erra, y lo otros diose le con, 1ruyeron su
~an templo, Esagila, en la ciudad de Babilonia.

?ice

163

�¿Íf/1111 pri11cipi11 11ufftro 1111ivmot

Joru PixllJ•

Dice de manera parecida el almo 74:13-14: "Tu hendi, ce el mar
lo, aquí inexistente, es señalado en nuestra biblias hebreas por una
con tu poder, quebraste las cabeza de los mon, truos de las a~;
r.1~·a horizontal debaio de la ~, un alnqj. Pue bjen, la biblias má
ru machaca t las cabezas de l,ev:iatán }' las hiciste pa to de las he.antiguas, lo¡¡ libros bíblicos descubiertos en las cu vas de Qumrán
ras' . Y siguen mencione de la formación por Dios de la noche con
no tienen la señales vocálicas; esta son obra de los masoretas 0
sus astros y el sol para el día, &lt;le la formación de la estacione &lt;le!
rradicionalistas que comenzaron a ponerlas para pr . ervar la tradiaño. Esto ~mra en ten ión con el relato má conocido de creación
ción, según se cree alrededor del año 600 de la era común. É ta e la
en Géne.ri.r 1, donde Dios afi.rrna lJUe vio lo que había creado, y "he
opinión de Page H. Kelley.2 Los masoretas no fueron innovado re. ,
aquí todo estaba bueno". En contraste la ver ión del salmo~., mm
buscaban pr servar la tradición recibida de su - padres. La lectura de
el mundo como un contra, t r aún conflicto entre lo bueno } lo brresit sin el atnqj que indicaría un artículo, corno tal señalaría un
malo. FJ mar tiene yu ser consrantemente y repetida, veces sojuzsustantivo jndependiente es, pues, antigua, quizá tan antigua como
gado por Dio , guíen e cucha las oraciones de su pueb~~ cuando
kis manuscritos de Qumrán, aunque no lo podemos sab r a ciencia
se encuentra. en pr )blem.'ls por bra del mal, gue ramblen exi te. aerta.
E, re mito no dice naJa obre el pnncipio de todo, eJ comienzo &lt;le!
Y... ¿qué puede significar aqui un sustantivo en relación de conscosmos.
lrucción? u correlato podtía er l'\ 1;,,;1,7.1, Dios, -ir en est caso sería
Pasemo a los primeros versículos de la Biblia en el Cénms 1:1 ,; "el principjo de Dios". Es po ·ible, pero no m~y probable. Podría
estos se traduc n así en la Biblia de .fem.ralin: 'En I principio creo ser la frase ''Dios creó", y esto parece más probable. "Cuando Dios
Dios los cielos r la tierra. T,a tierra era cao y confu ión y oscuridad mmenzó a crear". Es lo que entiende el gremio de erudito judíos
por encima del ·abismo, y un viento de Dios aleteaba ~~r encima de que produjo la traducción de Ja Jewish Publicacion Societr- He aquí
la, aguas. Dljo Dios: Haya luz y hubo luz". La traducc10n es prob!c· su traducción del GéJJe.ris 1:1-3:
mática como trataremos de explicar. Gran parte dd problema radio
en la primera palabra n '.ll~i~, bere'sit qu aguí y en la mavoria de lai
Whcn God began ro create the heaven an&lt;l the eartb -thc earth
versione moderna, se traduce como en elpri11cipio. o hay dudl! que
being untormed and void, with darkn.es over the surface of the
la segunda parte de la palabra, re'sit~ significa principio. Pero hay ~!li
c.leep and a wind from God sweeping over tbe water- God said:
mo, ca en la sopa. Esta palabra ocurre cincuenta vece. en la Rib54
"Let
there be light", and there wa light
. , de es t e cas o,_ dcnll'l1
hebrea. 1 siempre, con la prnu.bL excepc1on
.
de una relación de construcción con otro su tantivo: "Princ1piu Je!
año'' -Dt. 11:12-, "primicia de ruestra cosecha" -Let•. 25:10--, Est,_ traducción está avalada por el máximo ex geta judío de todos
~ tiempos, Rashi -Rabi Shlomo ben lsaac, l.040-1I os. 3
"principio del reinado de Yoyaquim" -J 1: 27 : L-, "los p~c1~~6 Je
Como ningún traductor de cualquier época e. ignorante, debela. naciones" -Mi. 6: 1-, "la primera de las ohras de Dios ~J
mos preguntarnos de dónde procede la traducción tan común: "En
40: J9--. Es difícil creer que en un caso entre cincuenta exí, ta est2
palabra independientemente, como L'l traducción supone.
i és fuera. el caso --&lt;¡ue resiY es un sustantivo independi~olt &amp;Page H. Kelley, Daniel . Mynatt y Timothv G. Crawford. The M.as(Jroh of Jhe
-\~¡¡,, Hebra1ct1 St11ttgarlm.ria, Grand R.apids, \'{'ifüarn B. ·eroman -, 1998, pág. ¡r,_
en Génesis 1: 1---debería llevar un artículo, pero no lo lleva. El ,trtlCUtr su

r

r

-------

1

Según la concordancia de Gerhar-cl Tjsowsl,,-y, 7'onkPrda11:._

frsla11Jenl, ' ruttgart, 195-_

164

Zftnl

.
argumento mur compacto en. arameo, mezclado con algo de francés
lilll/.,ruo en Sapirstein Ra.rbi: The T(Jrab 111th "Rohi'.r Com111e11tar¡• 1i-a11.rlated, Á1motated
'1ehrái.rr/ie!1 .Ji! ~r..lritidt1ted Ma.sorah Publicarions, 1!199. El com~ntario &lt;le Raslu sobre el Gim.'siJ
:l-3 ·e encuentra en el volumen 1 --de cinco-, págs. 4-6.

165

�¿Tuvo pri11ripio 111,estro 11111/'erro?

el principio". La respuesta es fácil; é ta es la traducción de lo manuscritos del griego antiguo -Sept11agi11tt1- del siglo rn a.C., hecha
en Alejandría por judío helenizados. Como 1a lengua de su comunidad era el griego, era nec aria una versión de Ja Tor,th en ese lenguaje. Pero, ¿por 9ué tradujeron e en el p~cipio"? E_n su c_ontexto
cultural esta traducción no e para nada evidente. La filosofía &lt;lom1nante era la neoplatónica, cuyo concepto de la cosmología se toma
del Tinieo de Platón, c1uien reconoce que al hablar de cosmologfa nu
e posible hacerlo má que con mitos probables. u mit~ probable
es que un demiurgo creó el mun&lt;lo a partir de una maten~ ~reex1stente -11dé-----. Ésta fue la idea general en la cultura heleo~. ~ca pnr
mucho siglos ante y Jespué de la traducción de la Bib/,a de lóJ
LYX en el siglo tercero antes de la era común.
_
Esta magnífica, aunque no exacta traducción, es una cnal de
una acti,·iJad teológica nada común entre los rabinos de Ale1m1dria.
Ellos fueron los precw·sore de la doctrina cristiana de la trea!tn o:
nihilo, y como tales deberían ser reconocidos. Esta doctrina ap~rece
entre cnstianos por primera vez en la obra de Taciano fil Smo, 0
quizás en el Adversm haereses e.le lreneo, objspo de Lyon a finales Je]
siglo egundo de la era común. 4
nestro examen del Gé11esú 1: 1-3 y del almo ..,4 muestran 4ue
existieron en la Biblia otras maneras de concebir la creación en las
que no todo surgió de Dio , aunque suene extraño al oído crisdano
de ho\. Vimo. que en el salmo 74 -y en mucho. texto bíblico
más-· el agua es un adversario de Dios gue d be ser cooqw sta J~
cuando u pueblo se lo pJde. En el Génesis La ituación es ou-a. •\qui
el agua es parte del mundo anterior a la creación que existe en UJ1

_f07,e Pixle;·

caos - 1;-11:11 1;,,n, toh11 Wdl'oh11------. Dios no lucha con las aguas, las
pone en orden. En e1 egundo dia crea un firmamento para separar
las aguas de arriba de las aguas de abajo, y en el tercer día junta las
aguas en un lugar para que aparezca la tierra seca. Ahora donde había caos acuático hay orden, agua, de arriba ,, agua de abajo, mares
r tierta seca. Esto e creación.
uestra tradición tiene, entonces, por lo menos tres maneras de
entender la creación: creación de la nada, siguiendo a la Biblia amjgua griega que conocieron Jo padres de los igh tre a cinco; creación como la imposición reiterada de mando sobre la amenaza &lt;le
hs aguas, y creación como la imposición de límites fijos a unas agua~
rreexistentes a la obra de Dios. D s de e t.as visione de Jo que es
creación en nuestro mundo no la entienden como el principio del
mundo, sino como la imposición de orden sobre agua.e; amenazanre, ya sea una impo ición reitera&lt;la -salmo ""4--- o la imposición de
Umites permanente a las aguas, como en el Gé11esü 1.

El big bang como evento cosmogenético

~ mayoría de los astrofísicos hoy clia acepta una

teoría del big bang
corno una explicación del origen de nuestro universo. Esta teoría
formulada y divulgada o una forma popular por t phen Hawking,
supone que ante. que existiera nue tro cosmos había un densísimo
atorno de masa y in dimensiones que . e pudieran medir. sta masa
sefuc expandiendo hasta que ya no pudo mantenerse n un estado
cohesivo, y explotó en gases que se fueron condensando en las es1n:llas que podemo ver en el cielo.

Fue el destacado astrofísico sir Fred Hoyle quien bautizó la reoria en un programa de radio como el big bang. u desventaja es que
4 La invc ugacíón del surgimiento de esta doctrina, a pesar de lo que dice~ &amp;~
~ere una explo ión lo cual no es el caso. El átomo denso se fue
rt.r hebreo, pero de acuerdo con el Génens griego. e rraza en el escciro de C,erb
Dlás
bien expandiendo en forma de ga e. que e füan conden, ando
~fa,· "Creatio ex nihilo: the doctnne of 'creatton our o f noth.mg,.,• en f .11r/¡ OnI~ Jl
(11b
t,011 Thr,ugbt. &amp;linbu.rgh, T. and T. Clarkc, l&lt;J&lt;J4. :--ray muestra cómo los prun b amedida que enfriaban. Ho)le mismo no creyó que esta teoría fuera
hmejor para explicar los fenómenos que s iban descubriendo con
cnstianos., com.o se J.tce en el Gl'/lesu hebreo, r cómo mdos los mtdectuales Je
• Fue!OO
kis telescopios de capacidad cada vez mayor.
época suponian alguna L&gt;Al'j como marerm existente ante d e 1a creaooiL
_
Taciano -pensador cristiano smo que florcc1ó más o menos dtl ISO al 1 '&gt;-El primero que propuso esta teotía fue Georges Lemaí'tre. En
•. ,
.
• •
,
1
'jos Jt{IJ
luego lreneo, 9u1en escr1b10 en griego } iloreao mas o menos en~ ~s m 1927 propuso lo que él llamó ll.tla teoría del "átomo primigenio". Las
200, quienes introdujeron la rre,mo11 de lo nada en el pens3.ID..lento cmttano.

166

167

�¿T11ro pri11ap/fJ m1es/r01111i1·erso?

}orgePi-&gt;d9•

ecuaciones que usó la había formulado el ru o Alexand:r Fóedman
en l922. El famo o astrónomo Edwin Tlubble ob ervo en 1929 lo
que Lemaitre había sugerido, que la velocidad apareme de lru galaxias es proporcional a su distancia de no ·otros. E tos descubre a
tra é de la posición en la scala de luz y sus colores se_ob, ervan en
el celescopio. Para él estora probaba la teoría de ~m~tre.
.
Luego, en 1969, ]os astrofísico tephen Hawking, Georg~ EUi f
Roger Penrose pudieron reducir a ecuaciones la te~~a del b1g bang
a base de su, reflexione sobre la teoría de la relattvLdad de Albert
Ein tein. El e:pacio, el tiempo y la materia devienen a parúr de _este
fenómeno y desaparecen en los "hoyos n~gros" que. los a. tron~
mos ya habían descubierto. Hawk.mg, reduad a una silla de rueJru
e inc~paz de mover us músculos voluntarios, pudo mediante una
computadora mu) especializada hablar y ~c_tar c~nf~encta a trav:
de una sintetizadora y de esca forma esct1b.1r vanos libros de pop
larización de la teoría de la cual e · el más reconocido representante.
u libro, B,iff Hislo,y ~/ Time se ha convertido en un b:stseller en
varios idiomas, incluyendo el español -Ediciones Cris1:1andaJ-.
s un libro denso, pero que el lector disciplinado pu de leer.
· ·
Hoy es un hecho la observación &lt;lel rnoVlllllento
centn'fugo
. , veda
locísimo de las galaxias c¡ue van con ello creando un e, pacto ca
vez mayor y wi un linúte conocido. J a teoría deJ big bang e~ h
má aceptada por los científico c1ue estudian estas co as. Pero no
todos..
El famoso fí ico Roben Gentr propuso en el 2007 una alternativa. Basó su modelo para explicar lo, fenómenos qu hemos ~5111do
discutiendo sobre el paradigma de Einstein de un espacio-t1t:íllP 1
estático. Sesenta años ames Hoyle también disintió del big baog.
aunque fuera él qui n lo bautizó. Como en el Cl o del dogma de
. 'fica un consere
la creación de la nada, hay en la comum'dad ctentl
. i
obre la Yerdad científica de la teoría del big bang. Una verdad cien" ' n_ewto-áfica puede un día ser declarada falsa,
como lof u
e l aVJSton
niana de un espacio de tres dimen ione , o la confianza antenort'll
la Tierra como centro del universo. Pero es la verdad tal r como ull2
mayotía &lt;le científico la ve.

in embargo, hoy la teoria carece de apoyo unánime. Esto es lo
interesa para fines d este ensayo. uestra sociedad e sienk cómoda con la teoría de un Dios oberano y exLerior al mundo
que lo creó de la nada. Ésta es una v:i, ión tradicional pero no unificada en nuestra tradición cristiana, como hemos vi to en nuestra
exploración del génesis del cosmo en nuestras agradas escrituras.
l'n fenómeno parecido acontece en 1a comunidad científica, donde
hteorfa del big bang goza de consenso, pero sin unanimidad. n dia
me consenso puede ser superado por otra teoría.

168

que nos

Consideraciones filosófica
\1 principio de este ensayo observábamos que nuc tra única exptnencia de la creación en este cosmos es la del surgimiento de lo
nuevo, de fenómenos conocidos como perros que surgen de los
kibos, de maíz resistente a las plagas que urge de maíz susceptible
1 ésras, o un continente que surge donde no lo había, fenómeno
que podemo observar como consecuencia de un terremoto de gran
magrúrud como el que conocimo recientemente en Chile, que moílÓ la playa de Concepción.

Alfred orth \Vhitebead, un matemático d la Tniversidad de
Cambridge que se hizo filósofo en la Vniversida&lt;l de llarvard, propuso la rrea~vidad como categoría fundamental del universo que conocemos. Esta se, compone de «átomo, '' que no son de materia,
\Ulo de devenir. Estos toman sus antecedentes y lo trabajan para
pmducir algo nuevo, que pueden a su vez legar a los átomos que le
't,'llen.

W'hitehead le dio w1 lugar indispensable a Dios dentro de u concepto del universo. Dios ofrece a los eventos atómicos ideas gue
dios, los eventos, pueden Incorporar a sus satisfaccione o pueden
no hacerlo. Esta libertad es necesaria a \t'hitehead para preservar W1
ts~cio para la creatividad. Alguno de us discípulos pien, an que es
1
~ s1ble entender la creatividad sin postular un Dios. Para nuestros
fines en este en ayo no interesa. Lo que í nos interesa es que ex1 te
!!n concepto elaborado d la creación que no supone un principio a
lll!estro cosmos.

169

�¿Tlll'O principio !ll(estm 1111Ít'f!n-o?

Para \X'hitehead la creativ1daJ no tiene un principio ni rient qu[
tener un hn. E O í, constantemente camb1a, ) e o lo poJern~. tS·
perar Jel futuro. Puede suced r un día que la Tierra ya n~ otn:zca
. ·
con d1c10nes
pa ra la extstenoa de ·eres· con ,1.da ' o que L'l misma Ttt
rra deJe de existir por catástrofes có nucas no ospechadas. 1empre
lo que suceda egutrá 1emlo. un desarrollo crea~ivo de l_o que-~~~
existe, con o in vida, con o m un planeta qu gue con iegulari ·
en torno a nue Stro 01. C reo qu he demostrado lo que &lt;le. eaba litmostrar, L¡ue exi. ten alternativas al con sen, o científico Y~ C(~n~e~~~
de la tradición acerca de la creación entendida como el pnnopm e
cosmos.

LA IDE

TIDAD E

LA EDUCACIÓ .

U

NUEVO ROL

Gonzalo Rivera GurroJa'
Escuela de Ciencia de· la Educación

Antecedentes
1 LI.L,\ DE ÜE\;Cl \
DF L\ EDLí \CJÓ. es Ufia in, tituctón de
lucac1ón superior nacida el año de l 975 a solicitud del indicato
~ac1onal de Trabajadores; fue creada por re olucrón adnúrustrativa
1d Ejecutivo me&lt;liante acuerdo publicado en el Periódico Ofcia/ del
Estado el 14 de julio de 19...,6, por Jecreto del H. Congre o del E tado
P•ra fortalecer al magisterio local y del país, y profesionalizar a lo
m.1emos &lt;-1ue carecían del grado de licenciarura. Esta mstitución acrualmcnte ofrece e tuclios de posgrado Je maestría en dministraaon educativa y en Psicopedagogfa; doctorado en Tecnologías de la
l!IÍOrmacion y diplomado con acentuación en tópicos cducatl\·o
fata entidad fue ede durante lo día, del 31 de mayo y ha ta el 4 de
~nio Jel 2010, Jel \...VI ongre o mundial de ciencia de la educay tuvo por linea temática 1a identidad cultural en el marco ele la
lllun&lt;lialización: la emergencia de nuevo sujelos en la educación.
1\ la luz de esta realidad se originó la búsqueda de elemento de
,u1eio para dar vida al pre, ente documento. .t.n la brevedad del títuki pareciera que existe poco terreno por explorar para ofrecer una
00 nceptualización teónca de tal aseveración; in embargo, el mundo
debate en dj 6nros frentes este concepto h.t tónco de la identidad
CUiturai que construye sujeto con rostro que transitan u prop10
tr.lyecto de vida.

l., ;

ªº~

Ductor en filoso.fía con especialidad en e&lt;lucac1ón por la 'ruvers1dad
uevo Lean. Correo electrónico: ggurrolrus@rahoo.com.mx

i:,.. de:

17()

171

utóno-

�La idmtid,1d ,.,, /,, ed11roció11

Go11znlo Rivem G11rrola

Introducción
La educación es actiúdad e tratégjca de la humanidad, y dfa ha
apostado a su reconver 'ÍÓn a lo largo de ·u propia lu toria; incluso
en estos momento, arrecian las voces para la --de- construcción
del pensamiento pedagógíco, por abordaje. agr sivos e inva ivo
para que los actores de la educación, que no del proce, o educati\·o,
enfrenten) enfrent mo, con éxito los oleaje de saberes aerro. e
inciertos, que como barrunto. de torm ora bombardean toda líl!
aristas del ser humano y todo, los sentido ..
De esta manera, lo · estudios del fenómeno educativo ofrecen a
la luz de las conceptualizacione teórica un concepto que v1me a
esclar e r la aproximación a la idea de identidad, y que expre a: "La
ciencia de la educación e, un conjunto de conocim1 ntos ver&lt;ladtro , ordenado· y sistematizados, basados en principio~ o leve. qu
se refieren a1 proceso s ciaJ de la educación, en toda . u amplitud e
integridad".2
Aqui e v1 !umbra, a1 reconocer, e la educación como un proa: 0
social, la eXJstencia de actores con ro tro, y éstos encuentran . u legitimación jurídica en la garanóa mdividuaJ plasmada en el arti~ulo
tercero ele. nuestra Ct1da magna, al enunciar: "To&lt;lo indi\iduo nen
derecho a la educación"
T.a con. trucción del discurso educati,·o encuentra ustenco en li
política &lt;le E. tado, donde a Ja lu7 de sus elementos: pueblo, terntorio y Gobierno, aqu 'l n respuesta a un si. tema democrático com(l
forma &lt;le vida, se materializa en el er,ga 011mes conocido por codo. 1
en el eu11tes docete 011111es gentes, para que mediante él vayan a enseñaf3
roda. las g ntes; la función e tratégica de enseñar le corresponde_~
E tado pnr medio de u organos de gobierno para constituir el_ .r·
tema educativo nacional como un signo inequívoco de la ideottdad
d la educación.
El artículo w de la l ..eygeneml de ed11rarióu establece en forma prt
cisa yue la "educación que impartan el Estado, . us orgarusmo, des·
e ntralizado y lo. particulare con aut0rización o reconoc1m1eoto

Je dídez oficial de estuilios, es un senricio público. Constituyen el
1istema educativo nacional: J. Los educandos y educadore ".
La recurreocia con que se present,w en el n;enú cotidiano nuevos
conocimientos avasalla la capacidad de asimilación, tnternalización
r torna de postura respecto a cada parcda de los aberes: de la ge-neralidad se ha altado a la especialización ,. de ést1 a la micro especialización; nadie en su sano juicio podría· afumar gue abe todo
solo al menos lo suficiente para enfrentar con éxito determinados
lrunto que , on de la incumbencia deJ ujeto que los afronta v de
,prerniante respuesta.
-

• 1-lermosn, Cienoa de ed1fr//CÍ.ó11, :'.\I1:x.1cu, Secretaría de Educación Pública.111!
mtn 1-ederal &lt;le Capacitación del ..\fagiste □o, 1%0, pág. 12.

2

Creo firmemente en la utopía de la educación, no como relato
míú~o poético, ino como alternativa para eguir exploran&lt;lo nuefuentes de motivación para caminar por las entretelas del conoOllllento y para convertirla en competencias, que al fin.al son la me~ d~ nuestro esfuerzo y la esperanza de movilidad en lo~ campo~1~ mtelectual y en Jo económico; esta utopía la materializo en la
igtueme oración: "El fin último de la educación es la felicidad".
La gran tragedia de la educación es la evaluación. 'na evaluación
que e convierte en un e tigma numérico es losa pesada en el deverur de Ja e-xi tencia del . cr humano, v caracteriza la identidad de los
sujetos; esa identidad puede ser sac~amental para convivir con eJla
como una expectativa de vida, o bien como una carga emocional.

"ª

r

Planteamiento
;[.,¡ identidad en la educación, en un nuevo rol? Esta pregunta asoaa r enlaza tres conceptos fundamentale : a) la identidad ~omo rostro 9ue nos pertenece- b) la educación como forma de convivencia
annófllca, y c) el nuevo rol de Jo actore educativos: los administradores, los maestros -&lt;loe ntes- v lo, alumno .

FJ gran ausent que no conv~ca en

te concierto educativo
es_el alumno, como actor beneficiario de los esfuerws públicos )
ptlYado para la formación d sujetos itin rantes n un mundo de
tompctitivida&lt;l globalizante; dejando de largo la - diatriba, estridcn11: del cambio, la identidad en la ducación es un rostro muJucolor
í Pür lo tanto, un nuevo rol a reconocer.
'

173

�l 11 idmhdt1d m la ,d11máótr

El educador cambia de rostro al verse en el rostro del otro , en
cada uno de lo. alumno, que le c rresp nde atender, sean muje-

re. u hombres; reconocer al otro es reconocer e a í mismo como
miembro de una humanidad itmerante y doliente por la sumi ión

del poder.
~ eber &lt;lice: "FJ que la ob dtcnc.1a por di c1plina militar ca formalmen e obligada', 1rnentras la disciplina del taller e formalmente
'rnluntaria', no alrera para ruida d hecho de que la disciplina de taller
implica también sumisión a una autoridad' --dominación''.

La identidad romo rostro que nos pertenece
El destino de cada humano no es la cultura, ni siquiera estrictamenrr
la ociedad n cuanto m atución, sin los semeja11tes. 4
El ro ·tro Je la identidad mundial está constituido por in&lt;li\'idualidade. que sumadas constituyen l ro tro de la humanidad· dentro
de ese ro tro urúversal , e encuentra el gran au ente a esto foros:
el alumno, ese alumno que desconoce lo planes que tejen los planeadores y los plarn ficadore en el tramado educativo para realizar la intervención en el sujeto. ~ompete a lo pre6guradores Je
la identidad en la ducación una tarea liberadora: el mac. tro es un
promotor natural por excelencia, del set humano, porque es su otro,
su semejante.
La identidad en la educación de ningún modo ha de apartarnos
de lo. otru ) de las otras persona , sU10 fort'l1ecer los lazos_ l~
emidade qu . uman en . us haberes patrimoniales a la educaoon
como bien estratégico, todas, en suma, han de propiciar el descubrimiento de las potencialidades humana : el trán 1to Je la ignorancia a
la ciencia y Je ésta a la sabiduría no admire gra&lt;lacion.
La educación e. una acción mee.liada para la búsqueda Je ·abcres ciertos ) Juradero que habrán d d positar e por operadores
que qmeran, re peten ) amen a la humanidad, c.¡ue antepongan lo
ideales per onales para confundidos con lo de los educando. FJ
hombre tran.1ta hacia la perfección.

Gonzalo lvwra G11m,k,

El educador desde el momento que a ume el compromiso del
acompañamiento pedagógico del otro, ha de permitir que e e otro
hable; nos clice félich: "El hombre es l ser que habla. u forma de
hablar es ~u forma ~e vivir. La identidad se forja al perrrútir que el
otro transite su proprn. e periencia r perfeccione u rostro ocial con
una identidad propia.".~
f-la) frustración en lo educandos, que atisban desde la leja,úa del
aula una realidad que devora toda entraña de ilu ión por los brutal
sistemas ~conó~co que privilegian la rentabilidad, la competlfr,,iJad Y el libre flujo de ideas, y que dejan en estado &lt;le indefensión
al al~nmo que egresa de la escuela sin una identidad definida, que
debido a e to no es reconocido en el mundo de la vida.
~ identidad en la educación e forjar el rostro ajeno para hacerlo
pr~p10, p~a que ea aceptado por el otro. El grito desgarrador de
quien no tiene voz le corre ponde darlo al docente, que creo firmemente e ha de convertir en defensor natural de lo. derechos de lo
~umnos. Es tri te escuchar el di curso del docente alienado por el
luete de papel, circulares, memorándums y otros medio impuestos
por autoridades que insaculan a indolentes donde ellos mimo no
creen lo que dicen; e el grito del hambre de saber, del hambre de
decir; que roba identiJades tempranas para alinearlas a un eslilo de
vida comunitario, pero in rostro.
La identidad de la educación es un nueYo rol que tiene gué jugarse con actore revitalizados con nuevas aptitudes y actitude., sin
el descuido de la emoción para despertar a las nuevas forma. Je
concebir el mundo.

r

La velocidad supone la conqui ta Je la cercanía: cua1Jdo se tiene

suficiente velocidad se acerca lo que par ce alcja&lt;lo, e elumnan progresivamente fas distancias.

cano. Y por ello parece aJ alcance de la mano y adquiere un curioso
carácter de realidad_ Cuando . e dice que "no ha\ distancia", . e e tá
diciendo en realidad que "todo está más cerca"."

'J· i\Jelich,
,
Weber. hm11om,;1 y .wri1.•dad, ~léxíco 1-C 1', 1922, pág. 1~1.
1 F. :avatc.r, l :/ m/11r rk ed1«or. Barcdona, ,\riel, 201)", pag. JI.

3 M.

174

uando hay velocidad todo parece cer-

duopos

Totalitari.s111o_Y jrmndidt,d. La fi/o.sqffa frente,, .Ambll'itz, Barcelona, Aa-

1998, pág.

2.,.

l. lzasquiza, Filo.sojio dt'I presmll'. [ r,,a teoria di' n11e.stro tiempo, ~1adrid, Alianza En-

175

�La idmnd,ul t'II la educanó11

La lejanía en l reconocimiento del otro nos hace congr gar para la
bú queda de ese otro y de e a otra; la educación acorta la di. tanáa
para saber que el orro también tiene voz, y má cerca pudiera estar,
pues la opresión histórica ha impedido el u. o de e a voz, para que
sea e cuchada ) e. e ro rro reconocido como una parte d&lt;: nue. tra
propia identidad: e nue tro ro tro.
El tribunal natural de la educación donde asienta sus realc · e
la e cueJa ea real o virtual; ahí e cincela el ro tro de lo. . ere
humano 'iguales a ustede , a mí y a todos quiene. conformamo la
e pec1e humana, e decir por quienes habitamo. e ta porción dd
uruver. o con convivencia con otros ·ere razonable. o no; con el
mundo vegetal v mineral. pero con aspiracione de tra cendcncia:
El talante con que el hombre acepta . u m&lt;lubitable desnno r tocio

el sufrimiento c¡ue I acompaña, la forma en que carga con su CCU7~
1 ofrece una singular oportunidad - incluso bajo las c1rcunstaonas
má adversa - para &lt;lotar a u vida de un . enndo más profundo.

Gonzalo RitJ(:ra G11rrolri

L1 educación, en mi opinión, tiene como misión dar rostro al

otro. La forma más imple para dar rostro al otro e otorgarle poder para que tran ite con la herramienta necesarias para decidir su
propio rumbo. ¿Pero cuáles on esa· herramientas? ¿Exi, ten enunciadas en forma preci a? ¿ e pueden compartir? ada una de esta
pregunta conlleva una re ponsabilidad, una respuesta.
l lerramientas para con truirno . La principal, in duda, es una fuer-

te dosis de axiología, una clas1ficación precisa de lo. valore personale. y sociales, } la vivencia de éstos en el ejercicio d la actividad
ordinaria: reconocer al otro, aceptar aJ otro para no hacerle daño,
hacer crecer al otro. 8

l'n atisbo de c, mo generar una aproximación para gue la educación
propicie una forma d convivencia armónica es sin lugar a du&lt;las
aceptar que el otro tiene la intención de crecer por í mismo, acep!an&lt;lo la coparticipación del otro, y •e otto es el docente y la in titución que oporta el proce o educativo.

El rostro &lt;le la 1denttdaJ Lle la educación el rol que e juega para
e ·culpir rni propio ro tto, mi propia tdentidad; en el mar~má~um
de la &lt;le existencia, 1a contribución qu hace la escuela a esa 1&lt;lennda&lt;l
e permanente como cLrectrÍ7 de la oc1eda&lt;l; ya e dijo en el pasado:
11011 in onmia res s1mt 11erift1.r no en toda. la · co a · exi te la n:rdad.
T,a escuela como institución ba ido asaltada, pido disculpa. _,
o perclon-, por ideólogos sin escrúpulo c.1ue pululan por la entretelas del poder tnYestido del halo del "bien común"; nu es el

i queremos que se formen personas en la sooeda.d -con tdentidad-, si qu remo que exista la re. pon abiltdad, entonces no or&lt;lenemo , no man&lt;lemo , sino razonemo y dialoguemos. • o. han
dicho que hoy día saber es poder. El conocimiento es poder. Por
eso e debe facilitar el acceso aJ conocimiento a todo el mundo y no
solo a unos poco , para tratar de evitar que aquellas persona que

caso e tablecer una tipología, ) han de figurado el ro. tro tant(~ de
la educación como de los actores &lt;le la educación: admmi rrac1on,
mae, tros v alumno..

Lo ed11carió11 como fór,110 de m111il'e11cia ar1J1ónica
.
La educación es hechura humana, para lo humanos y para sen1cio
de los humano .
pág. 177.
l rank1, El hombre m bwra de smlido, Barcelona, Herder, l %2, pág. •J2.

savo.
7 \ '.

2tMI\

176

tienen más conocinuento qweran &lt;lonunar a qwene no lo po en
o a quienes todavía no han tenido la oportunidad de acercarse a
e os conocimientos.Y

\ la educación , e le ha cambiado el rostro, es otra u identidad;
es un flagrante delito el robo de identidad humana y ocíal. rge
G. Rivera, Ideario ed11cati1 10. Monterrey, TaJlere Digi-C:tt&lt;l, 20JtJ.
/11 esmek,. LosjóJJt'fleI piensan, Barcelona, Paidos, 200&lt;,, pág.

Jose Calvo, Fi/Qsq{&lt;,r en

3)3.

177

�Ú1

,dentiáad en lt1 ed11radó11

reencontrarno con nuestras profe ion s, con los arquitectos cducati: os; los conocemo , tienen nombre y apellido: son lo docentes
que aman su quehacer desde los primeros grados hasta Jo último
de la cadena de ciclo e colare .

J:,I t111e1•0 rol de la edHcación
Johann Gottlieb FiLche, en el año de 1797, en la obra lo F1111damen/0J
-del derecho 11atJ1ral, según los principio, de la doctrina ele la crencia,
trató de deducir la existencia de otros sujetos individuales como requerimiento necesario para la realización de la propia libertad. En
este ámbito, u punto de partida sosrerúa que el concepto &lt;le derecho surge &lt;le! concepto de la relación necesaria que existe entre lo.
seres libre .111
Atendiendo al estilo tornil: ta de interpretación del pen, runiento
exegético, la identidad personal e cincela con la asociación y el r
conocimiento de la existencia del otro; se da, 11tm11qT1e. por lo tanto,
un esp jismo de la realida&lt;l cuando e palpa y cuando se vi,·en las
experiencias de reconocimiento de la existencia del otro, y e conviert el encuentro en el concierto educativo, en una realidad tran. ·
formadora de la identidade de los actores.
Las voces universal s apuntan a potenciar la co,utmcción de 1111 s~jelb
re/atimmmfl' a11tó1101J10 J' a estimular la cohes;.ó11 social con una mínima
igualdad de oporru.nidade , para que los individuos de een aprendt'f
a convivir y quieran convivir con los demá .11

La virtualidad
La identidad de la educación está precisada en el artículo lO de la I IJ
general de educarió11, donde se establecen los actores del hecho educanva como actividad tran formadora y estrat 'gica de la sociedad, Yen
consecuencia su rol, donde aparece el binomio indisoluble: edue:1·
dore y educandos, pero asediados por la tecnología, donde apart;:e
un nuevo actor invisibk, pero de efecto tangibles: la virtualidad,
10

11
l

J. Petruíndez y M. oto, Hútoria de lo Jilosefia modenia, avarra, EIJ, ,·11, 20ll4.
J. Sacristan (comp.), L, reformo ntfe..fatú: miré la polílira ed11c,1lit'tlJ la prádtrtJ tscJ,,,

fac..lrid, Morata, 2006, pág. 96.

178

G®zfllo /vr,em G11rrola

entendida la virtud en relación a la semántica natural de la palabra:
··\ctividad o fuerza para producir sus efectos". r'
La virtualidad es una nue a condición de la educación, capaz de
producir efecto a partjr de la espiritualidad formativa para matenalizar e y solucionar un planteamiento práctico: la concepción de
la letra y de las ideas e construye en este nuevo espacio con otros
actores, y en con ecuencia con otros fruto qu han de converger en
li construcción del rostro actual &lt;lel hombre.
La distancia en sí misma trae como consecuencia natural la añor.lll7a de la presencialidad, un nuevo rol con el ríe go de las representaciones que se diluyen ante la escasez de contacto; la educación
en e ta diáspora humana retoma la efectividad como fruto de la
competitividad· sin embargo, la afectividad e condición si11e qua 11011
para que la humanidad se reconozca como parte de la especie.
La misión del docente, didada, pedagogo o transmi or de algo
consi, te en el hecho d , er capv. de articular y conjugar armoniosa
eínseparablemeote los lenguaje de la ciencia-.rcientia---v los de la
1abiduría -sapie11b.a--, lo cual en la práctica ignifica pla,ntearse la
ruestión: 1 osarán ser testimonio en medio de u vida cotidiana.
Es decir, er ejemplos de vida, aquí la parte central de la actuaaón de la pedagogía, a fines del siglo que recién ha concluido y del
qlle emp1eza; la vida de la e cuela desde básica hasta universitaria
tá comprometida par11 ofrecer .re puestas, con metodología~ humani tas, porque nue tro quehacer e formar humanos por humano , con sentido de sen ibilidad y responsabilidad ocial, y al1ora
con el nuevo aparejo: la calidad edttcativa.
A la educación se le ha prov.1- to de nuevas acepciones, con Ja
cuales interna dar respue ta en los campo de las disciplina vigenlc. con nuevo vocablo incorporado al quehacer educativo, entre
0tto : po tmodernidad, rentabili&lt;la~ globalizacion munclialización,
competitividad, tecnologías de la información y de la comwucación,
ge. tión, liderazgo con toda u connotaciones, competencias ,\' más·,
toda, tienen sus propio, remos, pero llevan a lu mismos destino :
Real Academia Espanol-.1, Dimo11ario tk k1 len¡/la esp01M11. 22a. ed., J\faw:id. ~KJI,
Plg. l5f,&lt;,.

179

�I ,11 1dtt1tid.1d t11 la rd11cadó11

e1 engrandecimiento y la expoliación del hombre por I hombre; la
educación apuesta por lo primero.
La id nadad de la ducación ·s fondo y forma; fondo porgue
está . ustentada en la fume convicción de la existencia del otro, )
forma porque el otro e semejante a mí. En f:/ contrato soaal de Rou, ·
seau 0-'12-1•"'8) e vi.lumbra un principio de carácter cua.i dogmático: "El contrato que funda la oci dad d be garantizar al rrusmo
tiempo la hbert:'ld individual y el re. peto de la norma, comunc •·; ·
para el ca o &lt;le la educación el rostro en nuc tro clías es real con la
pres ncia d lo. actores, } , irtual por la lejanía y la rnediae1ón dd
artefacto, pero en ambo caso mediante la mutación del contrato
educativo, donde el objeto de esrudio es cierto y comprobable, ~
rinde fruco. de identidad.
Re ulta materialmente imposible concebir a la educación . in el
educador; la. duna. de la ciencia on movedizas. El conocinuen
to . e tra lada con facilidad a lm: di. tinto destinos ) destinatario.
naciendo con e. to las línea J investigación, desde la ciencia dur.1,
pasando por la emraiia ocial, basta la ciencia del ejercicio, que interesan por igual al &lt;le~cubrimieoco del rostro de e. te nue,'o hombrt
y de e ta nueva mujer que tran. itan con nuevos atavíos.
,:Qué es entonces la identidad de la educación en un nuevo rol?
¿Qué aportación hace al mundo la ducación? f':.stas pregunta tienen asiento en el deYenir &lt;lel mi. mo hombre que ha bu cado su
perfecci ' n desde que . e &lt;lío cuenta c.¡ue es un animal pensante. El
hombre bu ca med.io que le t:ran formen el ro. tro para er aceptk
do en la. oc1edad, ) un medio comúnmente aceptado es la educa·
cion, gue ha encontrado la forma d e-xp dir títulos unff rsirnrio.
para su tituir los nobiliario. ; de conformidad con I título quinto
constitucional, aquéllos se convierten en patentes para el ejercicio
de las profesione ..
La identidad de la educación es. ocialmente aceptada con el nacimiento de la. in, titucion educatiYas y con la garantía constitucional consagrada en el anículo quinto dL nuestra Carta 111ag,1tr. ''Todo
At/11s 111111•err,1I de Jilosojra.•\f,mual didJctim di: &lt;1t1trm.r, te:xtos r.rmelas) m11ceptos filoJD/1·
cos, la. eJ., Barcelona, Océano, 21Kt4, pág. 85K.
13

180

Gonzalo Ri111:m G11rrok1

individuo tiene derecho a recibir educa.ción ', por lo canto, el rol de
la educación es g nerar identidad o los ujetos que la r ciban. La
identidad de La educación .intere a a todo el órgano de razón del
hombre, y e tutela desde la infancia hasta la edad adulta como se
posrula en el artículo quinto, "D la ley de lo d techos de las per ·onas adulta para el e tado de uevo León"; a la letra dice:
IV a.

recibir de manera prefereme el derecho a la educación t1uc

señala el artículo 3°. &lt;le la Comlifl1riót1 política de los hstados l rmdo.r

Mexicanos, de confornú&lt;lad con el artículo P de e ta le), que e tablece: "Corre poode a la ecretaría de Educación Pública garantizar a
los adultos mayore : l. El acceso a la educación pública en todos su
ruvele y modalidades j a cualquier otra actividad que contribuya a
u desarrollo intelectual y que le permita consen·ar una act:imd de
aprendizaje con tantc y aprovechar toe.la oponurudad de educación
) capacitación gue tienda a su realización personal''.

La educación en í misma no genera la identidad; la educación propicia y coadyuva a construir la identidad de lo sujeto. cuando éstos
tienen la capacidad de encaminarse por i mi mo o por tercera
persona, en el rumbo el la educación.
La violencia que hace la educación en un sujeto gue e educa
e &lt;lel tipo positivo, pero finalment Yiolencia, porque existe una
per·ona apoderada llamada docente, y exi te un ujc10 ckstinatario
de ese poder que es el ah1H1t10; e en _te entido que s con. truyc:
la identidad mediante el aprendizaje, según Klein: ''El aprendiza1c es un cambio relativamente permanente de la conducta, debido

ª la experiencia

que no puede explicarse por tm e tado tran ·itorio
Jel organismo, por la maduración o por tendencia. d rcspue tas
lllnatas". 14
De lo anterior, e de prende que l aprendizaje es un cambio p rrnanente, y en con. ecuencia genera identidad en quién lo hac suro,

,,
· Klein., .r1pretulizqe. Printipio.r_y

aplit(Jfl0llt'S, 2a.

P~2.

181

ed., México, \lcGraw-J Wl, 2mJ,

�Lt1 idmtidt1d m la edm:,záón

Go11Zf1lo Rívem G11rrola

por cansa que en la definición e ofrecen por la maduración natural
del sujeto ) por la respue ta positiva &lt;le la ac ptacióo del ujeto que
lo recibe.
El mundo reconoce que el hombre e tá hecho Je carne y espín•
tu, que e com'Íerte en potencia por la volunt.ad. Existen fra es que
han llegado hasta nuestros J.ías con la conminación para obtener
una jdentidad, tales como: esto ,,ir - é hombre-, honutJJ certar,1en
rertam -he pelead la buena pelea-, a11toritas, vcnil at De11s, solo por
citar algunas que responden a la voz del pueblo; en la primera, 13
identidad s genera mediame la obtención de la cali&lt;la&lt;l &lt;le hombre
diverso a otro ente d naturaleza; en la egunda, a la exjstencia del
ujeto a ociado al desarrollo &lt;le la tarea, y finalmente, en la tercera
acepción se reconoce que la autoridad proviene de Dios, por lo
tanto, se le atribuy una identidad: el entido de la autoric.lad u
e¡erc1c10.
La identidad es dada por la naturaleza humana· bajo el axioma de
la lógica natural e de, cendient de hombre, por lo tanto es homhre;
alú estriba la identidad huma.na pero la identidad de la educ,1ción e
la con trucción del rostro del otro por medio de la enseñanza y del
aprendizaje que &lt;le aquélla hace el sujeto que e construye, es decir..
el alter ego, quien habrá de ser con truido sin dolor y con la frescura
de la cienaa y la alternancia de la tolerancia para hacer viYiblc la
especie dentro del cont xto.

Alfonso Reyes, nuestro regiomontano universal, al dirigirse a ·u
dilecto amigo Pedro Enríquez reña el día 8 de mavo de 1914 v
dando oz al alumno expre ó: "Cuídame y constrúyeme''; es la voz
Jd que clama en el aula. T,a identidad de la educación es un nuevo
rol. Evocando a Mélich: "El hombre e un ser que habla", pido que
lo escuchemos.
El nuevo rol de la educacíón es apoderar al otro para que se construya a sí mismo, y en u oportunidad construya a otros ) evite la
diáspora &lt;le Ja humanidad. Exi, te un arquitecto natural que construye hombres, y e, e ser lo encontramos entre nosotros, quien además
de ciencia infunde valores.
;

Conclu ión
Educar al hombre e darle oportunidad para una vida útil: e. uo:1
disminución de la brecha entr el que má tiene, el que oen meno
y el que no tiene nada. El rol de la educación e un esfuerzo coro·
partido entre todo lo miembros de la ociedad para ayudar a la
construcción de hombres libres a co ta de nuestm propia identidad;
la esclavitude. al10ra son tecnológica ideológicas y por hambre;
hambr de comer y hambre de saber; el poder intelectual y el Po'
lítiw on instrumentos para hacer crecer al otro, para perfilar un
nuevo rostro de la ducación para que transite por el mundo con su
portador natural: el alumno.

182

183

�La idmtidad e11 la edr1cadó11

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r. TE TR.\B.\)O PRn'FNDE r "LABJ F&lt;.. ER L\i 1\-L-\RCU conceptual que sitúe
el surgimiento de la propuesta filo ófica de \Vhitehead. Consta de
dos grande parte complementarias: una general, muy breve y compendiada, que ü1duye con ideraciones históricas --cambios cuJ turale r científicos- y otra especifica, mucho má extensa, que yendo
Je lo general a lo particular se enfoca en con ideraciones filo óficas
--empirismo, ideali rno y neorrealismo inglese , neorrealismo norteamericano y evolucionismo---. La bibliografía utilizada e indica
m las notas.
'L'he bistorian i11 hú descriptio11 qf the past depemls 011 bis 011'11111dg111e11I as to
111hat cot1.rtit11/es the m,porta11fe qf h111J1a11 lifa.
.Alfted

orth WbiteheaJ, ./tdve11/Jrre.s q/Ide11s.

Marco histórico g eneral

Wfllbios e11 el 1mmdo
Tres fi ló ofos geniales y de marca mayor - a horcajada entre la
segunda mitad del siglo XIX y la primera del X.'&lt;.- ganaron irrenunciables horb.ontes filosóficos por parte de Francia, Alemania e
logiaterra: Henri Bergson (1859-l941), Edmund Husserl (1859-193-8)
l r\lfred orth \'(1,itehead (1861-194"'). in embargo, no bien l]ue
~ lineamiento para ello estén a 1a \'Últa, un e tudio comparativo

avater, F, Fil 1'/Jlor de ed11car, Barcelona, 1\rie~ 2007.
Weber, L, l:,cot1omíaJ' sociedad, México, FCE, 1922.

184

' u cenaado v canclidado a doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Ca1ólica de Chile.

185

�,\f,,rm histónm yJilosójit-o del pom1m,mfo de IFhilehead

C.or11,ills Rt1111ern G,miu

de: dlo e tá coJaYÍa por hacerse. Ln L"fecto, lo. do, último elogiaron explícitamente al primero por us auc.lace reflexione. . olm: la
fundamcntaci&lt; n Jel tiempo en la dmre originaria . .\d más, ambo
fueron matemáúco que &lt;lerivaroo a la filo. o fía comenzando su reflex1on en wrno a lo. fundam nto dL la matemática -Hus ·erl con

Über den Be_gn_ff dn lahl, l Talle, 1887 ,. Philosohpie der Arith111etik. Halle.
ISIJI; } \'('hit head a traYé de 011 \tt1lhe111t1/tral mmpt.r n/ tht .\faftnÍJ/ World, l ..ondres, 1906--. na ugerencia de srudio comparativo
-pero solo entre e to. do ultimo filó ufo , y no de lo tr1: · t:n
conjunto-- ha sido hecha han: muy poco por M. Bertrand 'amt&lt;..:rnin, profesor emérito en la 'orbona-Parí I\-, en su artículo
"Morphogcné. l mathématiquc du monde matériel'':
Quand on lit \X'hitehead en ayant a l'esprtt l'oeuvre del Ju snl, on

ne peut pa . 'empcch r de

re

er d'um.. rencomre entre ce· Jcw

grand, esprics. lis avaiem le meme áge, le memc gout de. matht

mariquc • la meme appréchlcion de logique. la mLme eXIgence J'un
retour aux "choses meme ". L'un comme l'autre, en un sen , ont

été célebres et ans postémé. L'\ phénoménologte, dans la sccon&lt;k
mrná~ du • · siede s'est d1ssociée de La sc1cnce; \'v'h.itehead, de son
cote, e. t tratte en ctrangt:r par k paro. an d'unc philo oplm: &lt;le:
c11.:nce "scienafo.:iue". Le moment serait prop1ce, me semblt:+il
pour confronter, a,cc un n:gard neuf et lave par le temps, ce.- Jrux

granJe ,·oie &lt;le réAexion sur l'univers. 1

Crcemo pertincnre agr gar que, d realizarse en profundidad, tal
estucho llevaría por. 1 rrnsmo a la inclusión Je Bergson. • ·o obstan·
te, como nuestro empeño e centrará solo en Wh1t head, debemos
rcgrc. ar a e e dramáuco ruce de siglos 9ue alucliéramo en primct':l
linea.
De cara al iglo XXI, cabe bien u críbir la acertada. afirmacío·
nes que h1CLera Innocenuu ~lane 13 &gt;chen ki hace má de cincuenta
1 1,¿f t/l({ks philos11ph1tptes, Paris, Pre ·se:

ruvcrs1rairc: dt: l rance,

bn: Je 2"02 (númc:ro dedicad a\\ hiteheaJ), pág. +IO.

L86

octubre-&lt;lic:tt:Jll

ano. al o ten ~r qu lo, mic10, Jd siglo .. · no olo marcaron el
comienz&lt; de una nu va época, , mo que Jeterminaron "la li9uida
aon tk toda una épo a histórica mucho mas amplia. de sueri c.1ue
nuestro pre ·ente no pertern.:ce ya , la llamada epoca mo&lt;lerna".
Hoy en efecto, cuak¡uier u.fera Je pensamiento reflexivo se vale
de la e ·pre ión posl1J/f1dl'ft1is11111 como moneda corri ·ntL -desga rada
i:1 l'O el tra iego de problunanca. tales como "la re,·olución informanca ",'lo 111t1rs 111rdid', "la ingeniería genética", "el vih'', "la bi.
horno \ transe.-ualidad", etcut:ra.-.) no vacilaría en aplaudir. ino
que encontraría inclu. o palida la ahrmac1ún que d propio Boch n ki
agregara a renglón . eguído: '' La Iran, formación reciente va más a
londo c.¡uc la c.¡ue e produjo en tiempos del Renacimiento". Vale la
pena 1n 1. tir en ello.
El niño Alfred, que creció en el apacible ambiente anglicano de
Kcnt -a carbon y con luz de YeL1. - falleao n Lstado L mdos
1rriéndos cotJdianarnente de cal facc1011 a ga. , luz electrica, t léfimo. telégrafo, radio. h., et 'tera .• y luego de haber presenciaJo)
uiri&lt;lo dos guerra mun&lt;l1ale . L\sí, mu\ 1.: de notar c.1ue Husserl
lallecíera justo antes del (0111/l'IIZO de lo. horr re. Je la · gunda ruerra Mundial y y_ue Berg. on lo lúctera a11/rs delJi11al de ella, v que -s1
h1en lo Lre, filó. ofos pudieron ari bar lo· hundimiento. Je un viejo
mundo no solo en el nau frag.to del Tilanic c:n abnl de 1912, ino n los
hórrido. cuatro año. de la Primera Gu rra • IunJial \ las no meno
fune ·tas onsccuenc1as del Tratado de \'ersalles Je l~l 9--. olamenlt W'h1tehead hubies&lt;.: &lt;le ver, de de su lejana dtedra el Harvard
-re. tdía en E taJo L rudo· e.le de 1924-; el atal.JU a Pearl Harbor
el de diciembre de l94I -"el día Je la infamia"- c.¡ue d cidiera la
l'tltra&lt;la de E. '. o la guerra, la :urocidade &lt;lcl nazism«&gt; ) del fasC1s01n, y el no menos infame bombardeo de f liroshima, L aga. ak.i
el 2 de agosto d 194 :;_
·í pu , si copie e Yalorar en término globales el cambio. ufrido por la humarudad cntre la cguncfa mitad dd .1glo XIX~ la prilllt:ra del X:.·, nuestra e, Lit-icactóo c:rta m~gat.iva, in ambage . e trata
!IUra y implemente dd fin de 'la ilu ión &lt;ld progre o operado por

�i\forro hi.rM,icoJ_filosófm drl pe11samimto de lfVhitebeod

Gow,1s RolllcrO Gt1rrÍ,1

La técnica", de la cual ·'no olo lo filó ofos sino también Jas masas
parecen curada '', expresiones de Bochenski, que creemos ampliamente compartida .' Hemo, creído oportuno recordarlo, por cuanto
una de las características singulare del pensamiento de Whiteheau
erá su vigoroso y r noYado optimismo confiado n el futuro. Un
talante que, e, cirnulado in &lt;luda por las idea del pragma tl ·mo dl'
':' illiam James, encontramos reflejado no solo en su vida personal
-----&lt;-¡ue no escapó a lo, más grandes dolores-, sino por doquier en
us p n ·amientos, ya ea livianas acotaoones al pa ar o vuelos &lt;ll'
profunda metafísica.

CatJJhio.r m ciemia
Una vertiente importante que es preci o recorrer es aquélla que, al
interior del cambio general ya e. bozado, acota la tran formacionl's
en ciencia, particularmente n física. John Passmore, en su cxcelent
libro, A Hm1dred 1éan qf Philosopl¿y, la resume en tre, :-1
1. El abandono &lt;le las nociooe de duración ) po icióo absolutas dr

Enciéndase bien_ problemas por antonomasia filosóficos desapareciefQll por avance. totalmente independiente en eJ campo de la ciencia. L'na consecuencia no menos notable - ) bten apuntada por
Passmore- será que luego de tan abrumadoras prueba , no hayan
sido los "filó ofos de libro," quienes se volvieran a la ciencia, sino
que ¡lo · científico e hayan vuelto a la f.tlosnfía!'' Ello tendrá repercusiones directas n los defen ore del Uamado 11earrealis1110 norlea111elicano. Lo veremos más adelant . Por ahora cabe señalar eo
todo caso, que tal ituación no fue unánime, pue hubo científicos
de nota corno Duhcm } fach que in i rieron en el nulo aporte filu. óEco que podrían entregar los avances realizados n ciencia, v
defendieron la separación de tale. campo de pensamiento. Otro;,
como Eddington y Wb.Jtehcad, fueron a fa vez que científicos, "metafí 1co, de tomo) lomo", en una época n que, al menos en ciertos
círculos filosófico , era prácticamente un despropósito dedicarse a
la metafísica.- Hemo Lran itado así, casi msensiblemente, hasta un
terreno filo ófico que debemos deslindar primero en sus márgenes
más amplios.

algo en el espacio y en el tiempo, a cau a de la formulac10n por parte

de Ernstem en 1905 de la Teo,ia especial de lo re/atividr,d.
2. El derrumbe del d terminismo clásico, fruto del urgim1ento de la
mecanica cuántica plru ma&lt;la en el pnncipio de mcerteza de Heisenbcrg, que luego recibió su nombre definitivo de principio de mcerci

Marco filosófico general

Bosquejaremos aquí las influencias filosóficas generales qu nos
lle\'arán a una correcta contextualización del pen amiento whiteheadiano. i bien su primera formación fue como matemáuco, ella
se inscribe en un marco filo ófi.co que, en el caso del siglo . ·1x. en

dumbre por parte de Eddington.

3. La elimu,ación &lt;le! concepto Je imultanetdad ab oluta - . upuesto

no ya del sentido común, sino de toda filosofía- por parte de Etn. ·
tein al establecer la Yelocida&lt;l de la luz como limite uniYersal.~

' Tuíd., pág. ,1.
~ John \., Passmore, l-/1111dred Yéar.r qf Philosopr. Remo

pág.

rudo, Pelican Book ·

1~

130.

., Apunto mur someramente tres conceptos -los tomo del ·'Glosario" de: 'ie,
phen fla"k.ing, Htslonn d,-/ hn11p1J. Del/,{~ l1m,g ,1 /vs aglfieros 11egms, Barcelona. RIH
Eclitores (Biblioteca Je &lt;livulgaoón científica l\.Iu) Interesante), 199l--: a) rclan
vicbJ especial: teoña de Einstein basada en la ,Jea Je que la leyes de la ci.:noi
delx:n er las misma para rodo · los ob:ervadore qu se mm:veo lihremrnre.

188

no Importa cual . t-a su velocidad; b) rdativ1&lt;lad general: teoría dt: Eu1steio ba ·a-

ua en la idea de que la· len:s &lt;le la ciencia &lt;lebcn ser las mismas para wdos los
•ibscrv:¾&lt;lores, no llllporr.a cómo e e h:n mm·ienJu. Explica b fuer/.a de gravedad to término de la cun•atura Je un cspacm-tiempo de cuatro dnm:nsione ; e)
pnnc1p10 de mcertJdumbre: nunca e puede estar totalmente eguro acerca de la

(lo. 1c1on \· la veloc1JaJ &lt;le una parncula; cuanto con más exactitud se conozca
una de ellas. con menos preCJston puede: conocerse la otra. Paca lu Jo · primero.
(!unto. puede con. ultarse también el cap. l, "Teoría general de la rclaovidaJ" en
f.;irJo · 1 opez 5., Gm1'Íft1rió11 , .-os111olog/a. Del Ci111s1J al ;-lpordlips,.r. !Y 1111it'Cno, an
llago, .onsc¡o de Rectores de la., Crüver:;1dade (]ulena • E&lt;litonal Uoivcrs1taua.
i&lt;rs, págs. 11-23.

_Passmorc, op. al., pág.
!bid.. pág. 129.

no.

189

�Mt1rro h1Jtórim y ftlwijiro dd pmsan1imlo de IFh1tebftld

Gorg1a., Ro111fro G(l1da

Inglaterra, e tá delimitado por do grande. corrientes: el empirismo
)' el idealismo.

. ,,. IO En
que de e'l d enva
· u momento veremos cómo esta. idea tendrán u r percusión en el nacimiento de la filosofía norteamericana.
Pr cisamente, van
sep -en un olvidado te ·to que no ha sido
&lt;le mucha ayuda para comprender y . ituar a Wh.itehead- ha d fen&lt;lido .la tesis de que, frente a la madre patr1a,' los . ta&lt;lo, rudos &lt;l
América tienen, efectivamente, u propia filo o fía". 11 Recordamos
e tas caract rística principales con el ánimo de hacer comprens1blc
la reacción---cn Inglaterra- del movimiento idealista del siglo. JX
que habrá, a u ,·ez, de alentar la consecuente réplica
l 1me1·0 rea/isn10 a principios del siglo XX.
En cuanto a \'('hitehea&lt;l, procede . efialar que tributa a Locke
"admiración expre a" en la primera página del pr facio de su obra
capital, Proceso_y realidad: "EJ autor gue más cabalrnenre anticipó la
principale posiciones de la filo. ofía del organismo es John Locke
en u Essqy... , especialmente en sus último. libros''. 12 El empu:i mo
de Hume, por el contrario, ya había sido sometido ~ crítica en su
punto medular --el carácter fundante de nítida irnpresion sensibles- en escritos anteriores, 13 y e examina fundamentalmente en la
egunda parte, capítulos V r Vl, d la obra eñalada.

El e111pi,is1110 it{f!,lés
orno se sabe la filo:ofía inglesa e mantien gros.ro 111odo en la orimtación empiri ta que había .eñalad Francis Bacon (1561-1626) en ·u
':\orwt11 orgaml!tl, y que, con toda. la . alv dades del ca. o, habría &lt;le
ser seguida por la. eñerru figura. &lt;le John Locke (1632-1704), Georgc
Berkeley (1685-1"35) ) Dacicl Humt: (1"'1 l-1"776). sí pue., de modo
ucmto, pueden señalar. e algunos remas o área. comunes 4ue estos
grandes pen adore. ingleses legaran a la reflexión filo ·ófi_ca durante
los siglos ~'\.'ll ~ XVIII: el sensualismo, la críttca de la racultad de
conocer extremada basta el e ceprici mo, la idea de tul rancia, lo
principio liberales, el e ·píritu de la llustrac1ón, el deísmo o rcligió~
natural y por último la llamada filo. o fía del ro1J1n1ot1 sense que h~bna
de de.embocar en el pragmatismo. 8 ] .a nítida pluma del protesor
Tiannini no. ofrece lo medular d tal orientación: "El empirismo
sostiene como test fundamental que a roda realidad del mundo externo debe correspond r una o varia , en acione posible . Y que
si no encontramos ésta , tal pret ndida realidad no exi ·te". 9 • hora
bien por lo que toca aJ pragmatismo -término acuñado a fine del
iglo XJ\: por Charles anders Picrce-, le leemos al mismo autor:
" 1 único criterio acertado para medir el valor y la , erdad de un conocimiento --de una proposición, de una idea, etc.- es a través _de
las consecuencias teóricas y: finalmente, de la significación prácttca

El idealis1110 i11glé.r: Bradll!)'
El llamado id alismo inglés predominó, principalmente en Oxford,
durant todo el iglo XIX. i bien cabe con. idcrntlo como una re:rccion frente al empiri~mo del siglo ),._'VIIT -a entado en una lógica
del fenomenismo inauguró el e tuclio de la. len::s &lt;le a ociación Je
l~G

8 Julián

~larias, Hi.rtmit1 d,; la filosq¡10,

Ha.

cd., ,\ladrid, Rcri

pág.;. 2H 2#.
9

ra

de Occidcntc., 19¼
,

_

Humberto (71a.iuuni. Hislona de 1(/ jilosoji11, .,a. cd. corregida y aumentada,, anoa·

g_l:, Edtronal Di~ny ·o&gt; l'17'J, pág. 16-. El mi~mu parccer, suavizad0 en u cond;
siun, vemo~ en l'n~dcnck: .l. ,oplt:sron, 1 ft.rtona de la jilosojl,,, de Bmtbam ,z RJISJt
vol.\ 11, Harcelona, Am:I, 1•r•1, pág. 1~1: ''Traman Ul reducir-lo. empidsr.i~
!u:, objetos fü,ico · el cntenduruento a impre. iones o ensaciones, y rccon~crutr
los luc:go recurricndc 1 al pnnc1pio de asociación de ídt:as. Esw imphcaba la tes!S
de yue básicamente c:onocemo · olo fc..:númenos, en tanto impre 1one ·, y quc,dl
1 .,
caso de t¡ue cx1 ·tan reaLida&lt;les metafenoménic, , no podcmo conocer as ·

190

.
. .
1anruru, op. al.• pag. 264.
H.B. van We ep, Jiete sabifJSJ 1111,1Jilosojifl. lli11erario del pragn1a6s1110. 1'Y(lllkli11, Em,.,-1011, ]{lnJeS, Dnn!)', \anll-l)·a11a. Peirre, lf'hilehead, Buenos ,ürcs, 1Iobbs udamericana.,
"~,s. pág. 5.
""Prefacio" en Affi-ed. orth '\ 'rutt'head, Prorm,y Re,1/id,1d, Bm:no.- Airc, Ecli11

\0nal Losada, 1956, pág. 9.

'i\rúcle on \X11itehcad", n Tlit· l;nrydopcdia q PhiltJsopbr .Ua,Millcm, vol. 8,, ueYork. MacMillan Publi ·hmg, Thc Free Press, 1972, págs- 290-296: "Tfc artacked
-in Thr Principies '!l ,1/11rol KJ101detf.f1,e and f/;, Co11cep1 o/ 1 rat11n'-- thc ultimacy
•if the humean ana)v 1s
· o t- our expa1ence
·
·tnto di tmct 1mpn::s~1ons
·
of scnsacion,
\-;¡

iucb as v1 ual sen auon of coJorcd parches".

191

�,\,farco h1.r1ó,ico

•Jilosóftro delpe11.rmnimlr1 de lf'hitehead

idea. que desembocaron en una suerte de '_'id~mo s~bjetivo"-,
que podría recibir, a su vez, el nombre de 1dealis11~0 of!Jeh1•0 -y~ que
el sujeto y el objeto erían, a la postre, marufestaaon~s ~e una U111ca
realidad ultima-; no seria ¡usto con iderarlo un movtm1ento negaht'O
puramente contestatario. En efecto, fuirbead ha señala.do que lo.
idea.Lista del siglo XIX fueron lo. heredero de una tradición platónica -los llamados "platónico ele Cambridge"- que e remontaba al
siglo XVll y que también e encontraría en _la
o~ de_ Berkeley.M
Junto a ello,,) de mayor relevancia por la unplicac1on dir~cm ~n el
periodo que no ocupa, encontramos el influjo positivo de! tde~smo
alemán en el público culto inglés a través de las fi~ras Liter~as &lt;le
amuel Tavlor Coleridge (1 T 12- l 834) y una generac1on despues, par
medio d Thomn. Carlyle (1795-1881). 1' o ob tanre, es justo en.alar
gue, a la postre, la única figura que gravitaba en las sombras era Heg el y que incluso Kant era leído, al decir d Copleston: "Con gafas
'
hegeliana
"· ello dada la enorme inAuencia que tuvo t:u:Li ng 16 Un
·
Jl egana
, ca 1_· a fin e de,
estudio indepcndient de la filoso fi a kantiana
siglo. 1~ Por último, es precis de tacar la deci iva inAu~ci.a pedagogica ejercida por otro simpatizante de la ftlosofia hegeliana, el p_rofesor BeojaminJowetr (1817-1893). que habría de formar generacio~e:no ya en Ox.ford sino incluso fuera de lo, límite de Gran Bretana ª
través de su célebre traducción de los Diálogos de Platón que sobre
seguro, a4uélla que con ultó Whitehead en us inicio .18

fil?

r,p.

ril, pag. 153. El texto de l-H. :.Iwrhead citado es Thr PMomi
lradítio11 in /!ng/&lt;1-Sa.\.--011 Philo.wp!!)·, 1931.
_ , _
15 Gnido de Ruggiero, Fihsofta..r del siglo S.,'{, Buenos A1res, ditonal Abal, ¡l).I
pág. 11 "Con reoer sus ot1genes en el romanticismo alemán, 108"1:ó ac~ata.CSe eo
Jnglaterra y exa-aer de su propio fondt) acentos peculiares y onginale .
16 Coplesron., op. át., pág. 154: «se veía en ~ r a ~un r.recursor d~ Hegel}: k
1
leía corno hemos dicho ya. con gafa hegelianas. 'o electó, en ThP Srrret oJ ~
-1~5--, de 1.1-L arhng, se defendía explícjtamente b idea de que la lilolisoh 3
•
...1..
alh ege aru~-·
de h.ant, propiamente
enten&lt;l.u.la y valorada, conduce Ullectamente
H

Copleston,

mon.

la gran obra &lt;le 8.
aird, A .rilical Arc01111t oJ the Phil&lt;1sophy of l&lt;iwt -18.,.,-, no aparecieron ha t1
una fecha considcr.ibJemente tanlía".
. ¡ecrura de Platoll
111 Que Whitehe',\J se mann1vo constamememe reoovan do :;u

P }bid., pág. 154: "Los e ruclios serios sobre Kanc, tales como

192

Gorgi&lt;1s Ro111ero Garría

Dentro de e ta caractetización general cabe señalar tres importantes consecuencias de este peculiar ideali. mo. En primer lugar, y
como podría esperarse, estimuló un resurgimiento deJ p nsar metalfoco o de la .realidad como totalidad única. En segundo lugar, u
popularidad e debió a la cercanía con el peo amiento y prácticas
religiosa como .refugio contra empiristas y agnósticos. Flnalmente,
aportando una ética propia -y aquí se di tanciaba de Hegel- que
ponía los acento en la propia realización y lo derecho, personales a cuyo servicio debfa estar el E ta.do, adelantaba características
distintiva de la futura "ilu tración norteamericana" liderada por
Franklin, Reíd, Jefferson y ... mer, oÍ¼ entre otros.
Ahora bien, de de un punto de vista netamente filosófico ---el
que importa destacar aquí-, concentran el origen de la influencia
tres grandes pensadores inglese del siglo XIX: Franci Herbert Bradley (1846-1924), Bernard Bo anquet (1848-1923) y Ellis fcTaggart
(1866-1925), todos ellos ''de cepa hegeliana', al decir de Bochenski. 19
El má, influyente en toda la hi roria de la filosofía en general, y en
el ca, o de Whitehead en particular, es sin duda Bradle,,., líder indiscutido deJ idealismo absoluto inglés. Debemo, dedicarle algunas
palabras.

,·a

Como se sabe, u obra capital -de
tisima repercusión-20
Aparienriay realidad-1893---, expone Jo medular de u .filosofía. La
estructuran dos polos de tensión que la asimilan \r diferencian respecavamente de la gran concepción heg liana: 1) la fe fume en la
ex.i tencia de un absoluto uprarrelacional, y 2) la inc.1.pacidad d l
pensamiento discursi o humano, necesariamente relacional, para
apreh oderlo.
le desprende por í mismo de la nora 3 al ''Prefacio", pág. U, de ProceS11 J' realidad:
'1..:unento que el Co1J111m1tary 011 P/uttJ'.r Timams, del profe, or A.E. Tavlor, no se
pubhcara hasta que esta obra estaba ya preparada para la impresión. ~\sí, con· la
excepción &lt;li: una ·ola pequeña referencia, no pude aprovecharlo. Es mucho lo
~lll:' debo a ottas obras del profesor Ta,:lor"
w
~
.
)i Bochen ki, pág. 48.

Incluso en estas latitudes en medio del ardiente ambiente universitario de los
años 60 del ·iglo '\'X nu tro compamota Juan Rivano la tradu¡o y publicó como
,1panmci,1 )' realidad, 2 vols., anaago, Edic10nes Universidad de Chile, 1961.

193

�í.ore/ar Ro,,,, n, r.,,m,r

.\l.im, JmMnro ) filosojuo d,1 pe11Jd111im/11 de II hildx"d

Lo ab:oluto e ha Jes&lt;lobla&lt;ln L'fl realida&lt;l y apariencia, pc:ro d
pen.arn11.:nt l humano 9ueJa ncc . ariamcntc confinad Ln d !.ido
tle ~. ta.' 1 111 entrar en ma) ore. detalles, apr iam&lt; L)llt: 'la epa
hegeliana'' ha ufrido una muraciún nada Je, pn:ciablc,) L¡ue el penac.lor in ,tés busca manll:ner la djf r ocia. E má , ya fuera de u
is1ema c. critn - como a&lt;ln:rtencia pt.:Jagógica, recomendaba alcélcbrl prof 'sor :onicn e AE. Taylor la l mra de l lcrban ·orno
''corn:ctivo" trente a b inlluencia de I Icgcl.·» \horn bien, pu ·:to
LjllC no proce&lt;le detcnu-sL a1..1uí en una ·pos1 iún &lt;l1.. la mctafüica Je
Bradley, compendian.:mus en rnc.o pumo, gcm.:rale.· aL¡néllos tjUl'
anricip, n importante. nota de la mcrnfí. ica whiteh~1Jiana: 1) Lo
objt.tos st. Ji:uclwn ·n ·u" cualkl:1dcs; 2) la· cualida&lt;le e di ·ud ,en
L'l1 rdac1on . · 1) nuc ira e ·pcricnc1a si&lt;:n&lt;lo r laoonal, pcm:nccc
la '. frra dt: la aparit.:ncm: 4) el sujet y el objeto pt.:nenect:n a la t: frrn dt: lo apare,rn:. y 5) lo absolut&lt; o la realidad e: uprnrrdacional.
,_-to a gran&lt;le líneas. \fincmn ahnrn má. el traz, d p. ra aprt'ciar la s1miJ1tud con \X'hitehLad .~rregand , cinco te is &lt;le :1.C.¡uél que
é re apnlbará. En primu lugar, su tcori, de que coda la rebrinm:
son i11temas, ,. le dt:cir con titu\'ent's de cada u¡cto en cue. tion) qu,
anticipa la noción whitche,1J1ana de a111crt'scc:IIC1fl -ffmmsm1ce-. B
h n ki da máxima imp ,rrnncia a estt:: punto y ofrece wrn concxion
li1os61ica para Lntender b 111:cc. ic.lall Je "l ) objcri ·o" en d itlealrn10
&lt;le Bradk): al ·cr cad:1 cosa . olo . us rdacioncs · di olvcrse en ella.
todo e te d,, o todo t:. mio, en uma, la reali&lt;lad c. ory.,á11ira. '' 1~ t,1 doctrina. e ncomraha ya anciupa&lt;la en una nnt:i ele .olh:ct1•d I !ss11rs /:
•
·,, (.op1c. ton, op. ni. .• pag.

IR'&gt;.

22 lliid. p:igs. l!l'J J'lo: 'H prolc:sor i\.l .. Ta ·lor cuenta yuc cuandu estu,o en
1 krwn &lt;.ullegc, Brndlc) le r, &lt;unc:ndcí yuc
·tudtarn a I Ierbarr cnmo d nwjor
LOm:cuvo parn no &lt;lc¡ar..l' ,1h. orbcr cx..1~erada1mntc p&lt; ,r las formas hl.-gdian:1 tk
pt.:nsar. Y la cornprl'n lt•ll &lt;le la int-luenci:i dt: 1-krhan cu BraJlcr ay-uth :1 110 dar
una 1mportan(Ía t: ce: tva ;1 lo demento: hcgc:lianos de su lilosu{fa ...
2. B ·ht·n ·ki. "/'· al., pá¡.\. 11-1: "FunJa . u ti.lo. oíia i,nbrc: la i&lt;lc::i &lt;lc la rd:ioortl
1nrc:rnas. ·gún a. la rcbrn 111c no e :madcn .1 la est.:ncia dé la. o as
con
ci1u1d;1s, 1110 &lt;fUC: con utu ·t:n t' ·a t' cnc1a. L ta teoría conduce, por un la&lt;ln, un
moni m,&gt; .f. rt.ilidaJ e: un t io org.in1co-- &gt;· al .-cr aplicada al conoctmtcnlO.

El
.· tcm.1: e: un organismo se Ji- univer o paren:
, .
. er un s1.
na- ' ma:. f1c~1e d caraccer e.Id yo, de la pcr onaliJad &lt;le la
:ue depen&lt;l_t: } sm la nial n1 vale nada. ,\sí una p,trte del unier, o pnr ·1 ola no pu ne
. 1 et un :-1 1 ma con .' lt:nll' portJllc
t: ta rckr1da al co n¡un
· t e ) e1cnn1unto
·
c:tá prcscntL tn dla.24
\. 1 lc~_tm &gt; , en egundo lugar, la nución Je realjdad , ' lotaLidad
~om:, ~1~t~1rn1 u organismo. En H:rccr luh"ar, con tatamo.· Ll1 Bradll'\
a nc.:gac1O0 n-pre ·a dL· la idcntificaci6n de 010 con lo al . 1
re 1· &lt;tu
•
, Jso uro
., : a .u ve:, compart1ra \\/hneb . den inop111.1dc, a ·Lrlo· "D ,
l. la cnatura ¡
· cuarto lugar, Hra&lt;lb h 1h1'·1 ·1h
·
IO
,nmorJ"ia I" . "' I ~n
J o yu • t'.
1
• • , rma•. • ·c.:. r~ntc a a unpotcn ia cid pcn. amil'nto di, cursin&gt; . e alza la
~~~"'tlt.:ncu ba t ' d un :"1'1~1;,m·mI0 dL tutaljda&lt;l vago yue notifica Je
,1 &gt;solu_10, _1cndo L tt ulnmo, ,l la postre, c:1liftcado como un ·1cto
delc:xpcn
·nc1a sen füll' infinitc ·2,, r· rn' nouon
.·. caplta
. 1 l 1L s1.11ti111i111tr,
'
l.'
i~ mg- sera r romaJ:t c. plicitamente por \'\ hitchc·td· ·•~
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tcncia t.:n ¡ .
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scncimtt:ntn e ·tá mu . en ·onsonanci·i c&lt;1 n . . .
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e yucmas c.pcculatiYos. ' \ . 1, Rrat.U,C) iec
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omfJletud- 1·
1 .
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d _' · .ª ª per cccion poi pt:rt n cer in&lt;:\ itablemenk aJ pensar
. lscur 1\ o o apart..'11I1'. on todo, la LmprL·. a se Yerá con iantemcntc
,llrnmcla por .. ·sl' L"numiento 'ago de uniJad" uue ,·a se~1:1 .
9u · c-1
B [j .
.
,
,1 &gt;.tmos,
• c.: propio ral t) resalto n,n mmerornhlc e .pre 1( n • ·I .
f::tCJo
&lt;l' 1h . .
rJ
, c:n c.: pn:ran111r111) rt'tlilarul: "La metaff ira e d hallazcrn J.
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11.1

b pag. xi,· d ·I prd: ciu.

�., forro historiro &gt;' filosójiw del pmsll!niento de Wh1telxad

En la mi ma línea afirmará Whitehead en el capítulo I, "Filo ofía
especulativa":
El ·quema filosófico debe ser coherente, lógico, y con respecto a
su interpretación, aplicable y adecuado. '\.quí, aplirable significa que
alguno casos -son1e itevu-- de la experiencia on de esta suerte
interpretables, y ademado que no hay ca os que no sean su ceptiblc
de emejante interpretación. Cohermcia, tal como aquí e emplea,
significa que las idea fuodamencal.es de acuerdo con las cuales se
&lt;lesa.trolla el esquema, se presuponen mumamente, de suerte yue

aisladas carecen ele significado. 29
En una palabra, la noción de .11ste111a u orga11ist110 cspet11!ativo.

Marco filosófico específico
Ahora vamos a fijar 1 marco de influencias más restnngido en que
e 'itúa \\'hitehead. l ,o con tituven cuatro segmentos: el neorreali mo en , u vertientes tngle a y ·norteamericana, un remanente del
idealismo y los nue,To' de arrollo que recibió la teoría &lt;le la evolución de Darwin.

Gorgjas Ro111ero Garría

glo XX para que -a diferencia del idealismo inglé · del jglo XIX que
había sido en parte una forma de reacción frente al empiri mo-- el
movimiento llamado t1eorrealisld í reaccionara fr nte a ral 1deali mo.
Y v bementement , a través &lt;le las voce de Geurge E&lt;lward i\ foore (1873-1958) y Bertrand Rus ell (1872-1970). El primero publicó en
1903 u ensayo &amp;fttll1tio11 oJ IdealisJH, y el egunc.lo dos años después
el artículo "On denoting" en !u;,,J. Consideradas las cosa. en bloque, ambos rechazaban el moni. mu absoluto) el e ·quema sujetopredicado que pre uponía el idealismo y, al decir de Burrow cton,
"con repulsión puramente emocional". 31
in llegar exigir una mejor fundamentación por parte de dicho
autor, podemo eñalar la ~oUdeza de Russell cuando apuntaba que
cuando e ha comprendido que no todas las proposiciones que expre an una relación conducen a la reL'lcióo u jeto-predicado, "1a piedra angular del monismo se viene abajo .32 En una palabra. Ru scll y
Moore proponían una concepción pl11ralfrta de la realidad que excluía
todo' los grado y jerarquía en ella. Por otra parte, las iníluencia
positiva que alimentaban e te reali mo pueden ra trearse en la doctrina que sostiene que aquello conocido por la mente existe independientemente del acto por el cual es conocido y c1ue hall.amo, ya
en rege -cuya in-íluencia e advierte en Principio Mathe111atirt,J,-, 33

E,/ 11e01realismo inglés
o obstante haber coe&gt;dstido un mov-inú nto realista con el idealismo~ incluso en la propia Oxford en el moment de u may~r
auge-, no llegó a contrapesado. 'li Habrá que esperar a inicio del 129 \'{fru.tehea&lt;l. op. di.• pág. I" Es de justicia agregar que inmediatamente a11tes &lt;l.:
Ja ex:phcactón del e quema Wlutehead había definido lo 9uc iba a entender por
:11 1erpretac1ó11: "Por e rn noción de i11tcrpretaa/Jn enucndo que cualquier co,a de
yue tengamos conaeocia porque la gocemos, percibamo queramos o pen e·
mos. deberá tener el carácter de ca o particular-partimhr i11slm1re--&lt;ld esquema
general".

.

Copleston, op. cit., pag. 36Q: "Se ha indicado ya cómo el tdealismo vino a º°!par
una pos1c100 dominante en las uru,·ers1&lt;lade británicas. especialmente ..:n O~tord.
durante la segunda mitad Je] . 1glo XlX. Pero ni siquiera en Oxfonl d rnunto d:I
1deal.lsmo fue completo. Por ejemplo, Thomas Case (1844- 1925), que ocupó lll catedra de metafísica desde 1899 hasta t&lt;JLO y fue presidente del Corpus C'.hri ri Coc¡j¡

196

llege desde 1904 hasta 1924, publicó Rí'fllim, i,1 ,\fora/s en 18~ 7 , , PIJ)'Jiral &amp;alísm en
1888". Bochenski, np. cit., pág. 64: "Ya en la Sf.h&gt;unda mir.ad del -sigl~1 XI). asomó en
loglaterra una comente realista. aunque &lt;lébil. o aboco a la formación de una
escuela ni le fue posible unponer.-e frence al ideali ·mo, entonce Jommante, de
un 13ra&lt;lley y un Bo, anquee".
· I I larry Burro\VS Actoa, «Lógica sm1bólica, pluralismo \ empirismo" en Yvon
Be[aya( (dir.), Historia de la ft!osqfk1, Siglo '\.'YI L, Jilosqfi,1 c,1 el r¡g/o \'S, ml IU, Ha. ed.,
MéX1to, 1992, págs. 24-52: "Russell y Moore compartían e ta repulsión puramente
emocional hacia el monismo".
32 •
Idem.
13 Jose Ferrarer Mora. Dircionano dt'jilosefia, r. T\~ la. ed., Barcdona, \nd, 1994,
pág. 37 55: Refuiendose ayuí a Wlutehead, "lrrArndo por Pcano, Cantor y Frege, ,
en colaboración con B. Russell. prosiguió en los P1i1Jcip10 Jlatht·111alic&lt;1 lo tmbajos
truciado ya en sus investigaciones de la lógica imbúlica ye de los ax.iomas de la
gcornetna".

19

�,Uarco hütrí,iroy jifr,.rójii:o del jn111s,1111ienlo dr W hittheml

Cor;!,ia.r Ro1J11:ro G,mia

} más atrás en [emong ) Brentano. ;.¡ Pa smore ha re u.mido inmejorablemente la caracterí rica principal de e t movimiento: 'A refusal to adrrut that an~ Lhing we experience depend for m existence
upon 1.he fact that it i experienced was to be the mo t characteristic
featun: of thc , 'e\\· Realism''-3 5 Este mi mo autor no prec1 a que
1 primero en sostener las doctrinas di..rti.ntiJ1tis del nuevo realismo
fu sir T. Percy , unn (Hnl-1944), conocido educador que, habiendo
c. crito poco en filosofía, tuvo enorme in Auenc1a tanto en Inglaterra
--en Ru s ll n parucular- corno en los
tados ' n.id -. upolénúco e critu se tirnlaba ''Are secondaq qualities independcnt of
p re ption?", so tenia allí &lt;los e j :36 1) que las Llamadas cualidad e.
primaria. y secundaria , ambas, existían realmente en los cuerpos,
fuesen percibido o no, y 2) que tale cualidadc e -j ten tal como
on percibidas.
.i\.quí e ha trastocado la misma noción de "cosa material", puesto que, po e,· ndo n sí apariencia indcp ncli nte. del perceptor, se
ha disuelto nuevamente en una col cción de ella , tal como curría
eo el antiguo empirismo mglés con la apariencias. subjetiva,. L ta
doctrina , e emparenta con el fi nomenali mo Je fach y anticipa lo
que rá d realismo norteamericano. - L os ha parecido pertinente
mencionar a unn por cuanto I propio \X'hiteh ad reconoce su
influencia en 1 "Prefacio" a Proffw )' rl'olidad: "Deb hacer especial
mención del profesor T.P. unn, de la Uni er idad de Lon&lt;lrc .• us
anaapaaones --en los Promrdmgs '!/ tbe Anstnttlia11 fociqy-- Je alguna de las doctrina· del realismo reciente no parecen ser. uficientemente bien conocidas'' ~ Lo que vamo: a preci ar ahora son la

conexiones-no e,~idenres a primera \ÍSta- tJUe hacen po, ibl una
111etajhica al interior del realismo, ) c¡ue ancionarán la filiación futura
del pen amiento whit hea&lt;.liano.
De Ruggiero39 ha destacado con justeza tres aspecros ópico. del
realismo. Lo do primero lo comparte con su antepasado, el mpiri ·roo inglé ttaclicional mientras el tercero lo aparta de él. En primer
Jugar, o tenta como aquél una tenJe.ncia c111alítim yue busca Jisolver
cualquier perc pción en data elen1e11fclles. En egun&lt;lo lugar, y también
en contraste con el i&lt;leali mo, niega toda capacidad creadora " de autonomía al pensamiento. Finalmente -y ésta e la diferencia crucial
con el empiri mo clásico--, mientras ac.1uél det nía . u aná.li. is n el
dato ubjetivo, la ensadón -y concedía con eUo preeminencia al
e píritu, ea éste lo que fu re, por obre la naturaleza-. l realismo
preten&lt;l dar una vú ión total de la naturaleza que comprenda la res
que es el espírilu. ¿ ómo? Extremando el análisis "ha. ta hallar algunos datos primordial s en lo qu e resuelvan igrlllh11e11fe lo. h chos
fí ico y los psicológicos''.~ 11 Ha quedado abierta la puerta para una
metafí ica de ht r alidad o, i molesta el nombre, para una especulaci -n integral sobre ella. in embargo, e ta caractenzación es aún
incompleta y falta todavía contrastarla un poco mi o 111 el idealismo
} . u variante neocritici rn. ,\ í, pani 1 primero --como bi n ha c11alado bbagnano--, la naturaleza si es que int re a, 1 hace solo
como t'rm.in de una actividad intelectual o espiritual, ya yue "por
sí misma, es nada". 11 Para l . egundo, por . u parte, qu acepta como
punto J partida de u análi. is gnoseológico a la ciencia de la naturaleza-y en esto delata u filiación kantiana- esta última es con id rada sol como objcro de onocimiento ci ntífico. En ambo casos
la naturaleza e ve reducida a 111ero dato de concienna. El realismo, por
el contrario, "tiende a Lomar como punto de partida Je sus especulaciones precisamente la existencia o el vwdo d1: ser de la naruraleza".~ 2

1

' 4 Passmun:., &amp;¡. ,1/, pag. 258: ··What a mmd knows, 13rtmano and ~ft:in, mg ha&lt;l
argm:tL cxists .independentl"° of the Jet by which it i known". Véase 1amh1en
J\cton. 1Jj1. dt.• pág. '.!5: "\lnnrL mmpnnía el ant1subjctivi ·mo Jt: Ru sdl Por lo
demás. en este punto. también fue influencmtlo por otro filósofo auslriaco, Fram:
Brcntaoo. En Pn"11cípi,1 l:.th,ca ( IIJ03), Moort'. expone· su punto de \.'!Sta ho. nl a to&lt;lc •
. ubjeti\'1!-mo cu.m&lt;lo habb dt: la nocic'in &lt;le ,·alrir".
35 Pa ·murt:... 1bíd.
J( ,
'ldcm.
P Ibid., p1ig. :59.
lllWl·
11ll: ht:ad., op.

.•
al.,
pag. 11.

198

e Ruggtero, op. rtl.,
· pag.
· l-t.
Tb'&lt;l
, 1s; 1a · ausn'as
.
1 .• pag.
son nua. .
·l l
icolás Abbagn:mo. fflswria de /,, jiloso/m. L, /ilosefía del Ron1tmtitis1110. l .a fi/ím/í"
mire los s,g/o.r xc1.:y X ·, t. JU, Barcelona, :\lontam:r y imnn. 19"'3, piíg. 555.
42 Ídem, las cursh·a · son mías.
·''1 0

411

199

�\Lirro histúriro y ftlrmijim del pt11.rm11iento di' ll"hitehMd

(,orgi,,s 'tvi111em ( ;,,rdt,

Dicho de otro mo&lt;lo, ésta pasa a ser lll tínicll realidad fimda111e11tal de la
y_u son par e o manifestación el propio hombre y u actn 1&lt;lades
esplriruales. Con ecuenoa nece aria de ello era que la especu.Jación

contrario a partir &lt;.k los avancl': en física a inicios dd ·iglo ·x, el
áempo forma partt.: mherenk dd si tema cósmico y con ello el elemento pnrn&lt; rdial &lt;le la realidad --en e. to van Je la mano cil'ntíficos,
rca.li. tas ~ Bcr~on- ha dejado d cr d átomo -"punte, del espacio
suspendido en una eternidaJ \ada"- 1 para ceder su puesto al el'mtrr.
un punto espacial romndo en un in ·tamL &lt;ll tit·mpo. &lt;orno consecuencia., e-1 tiempo pasa a tener la füerza de •·un \·erdadero ·inculo.
El mundo &lt;lel materialismo t\ un mundo de lo in tantánt:o, sin ayer
ni m,man,'l· en d mumlo Je los rcaJista,; d pa, aJo exi te como fuerza
propulsora tlllL empu¡a el pre entecó. mico hacin el por\"enir''. ''' Rt.:ale
~ \nusc:ri han cncontr.i&lt;lo una bella e:pn; ión po 'tic·1 p.tra est,l 1&lt;lea:
''El unr,·er.o e un orgamsmo Jonde el pasado no e olvida'·. 1

que acompañe a dicho naturali mo--otra forma de caracterizar ta
tendencia- tome la forma y nombre de una ros1110/ogío. 'erá d ca o

de·, útehead.
l Ja, a pcctos que en 1 realismo ad lantan la ideas del filó ofo
inglé, que nos ocupa. l .os realistas acogen los adelantos lkv~1&lt;lo a
cabo en física -parucularmente por l ~in tein con , u 1 caria &lt;le la relativida&lt;l- que desbaratan el materiati mo clá,1co. Lo. elemento del
mundo físko e han "de mat riruizado '' en vibración o energía indisringufüle del co11f1n1111111 espac10-temporal. · 1 0 olo e o, ino que espario
y hefl1po han pa ado a r nombr para thsánciones que realinmos en
e e co11tí111m111, • 1endo que en realJdad no pu den ·epara e porque 110 lo
estd11.H Lo propio del materialLmo clásico es disociar e pacio y ti mpo
para forjar un mundo purameme extenso co1n&lt; una prolongación de
la docmna carte,iarut Je la m e,te11so, que en últuno anális1 , Ue,·a a
u concepción de "cx.i tenc1a in tanta.nea" menesterosa del concuro creador divino pam su duración puesto que nada puede llevar de
instante a instante -lo que c:rá rebatido por~ bicehead-.~• Por el

bl 11enrre(llis1110 m,rtca11m-itmo
Pe e a yuc las raice Jt: e te brote contin ntal se hunden n el empiri. m de la i la, pr scntan un a ·pecto compl 'tamcntc par11 ular al
momento dt. su tlorecumenro, dandn lugar a b llamada ''ilu. trnción
norte,unericana" 9ue habrá dt' fructificar,. in duda, l.'11 l!Oa t-ilrn,ofia
propia.lll na pnmLra c~1rac1erislica ·· el imenr de eparar la. nrlfW ~eran nécc~sain: pour l. pro&lt;lum: -1 la cn:cr Lout Ji: n,iuvc:111, 1 dk n'étrut
po1m 1:nc11rL" 1 a comumkncia dd tl·xto brin e in upt'rable "Pcn.1m."1.1um
enim cst altcndenti ad tcmpons n,1tunur1; cad1,;m phnl \ 1&amp; acunne opus l·.· e ad
rcm l¡uam.Libet ·mgulis rnnmc:ntl. yuihus Jurat cún'-t:f\ ,tndam. yua opus &lt;, ,:t ad
t·anJcm di.' no,·o crc;mdmn s1 nondum cxistcrcr''.
1~ l.a fc:liz cxprcsi,in es d1.. Dt: Ru~tl·ro. op. ,11•• quiL·n tambien 1111. i: · 1a TU1anclo

' Richard eynman, bl 'dmrkr dt' /,JS lryts jlrir,1s, J..ditonal C01,·ersitat1a, annagu.
1973, pág. 1l7 -prenuo, obel de fís, ·a en 1%.í. l'he Ch11mrler~/ /&gt;b¡•s1t(I/ Lc1w. &lt;.ambridgl'. Mass., MIT Pres • l'&gt;6 , de las charla dadas en la L'ruver,;idad de Comc:ll
en 1%l-: ' l n -._. trata Je una ml:ra a&lt;lic1c'in artiha."ll. como la cxplicacmn que
e da en la mayoría dl' los libro · populares. yue dicen; 'Agregamo el Ucmpo al
espaoo porque no se punle so1amdlte ubicar un punto, además hay que dear
cuándo'. Eso e. ocrtO, pero no c tratarla Yer&lt;laderamente de un t!Spac10-tiempo
ter:rad.11m:nsioual: eso on haría má · gm.: ¡untar las dos cosas. El cspaao real posee,
en un enádo, la caract ·n. aca de; ~¡ut· su eXJ Lencia es mdepemlicme del punto
de vt La parucular, \' de &lt;JUC mHaJo de &lt;le puntos Je ,·1sta &lt;lifcrmtes algo 'de
addan1e-arrá ·• puede confundirse con 'iz¡_¡u1erda-derccha'. nálogamentc. :tlgo
de •fucuro-pa ado' temporal puede confun&lt;lirsL con cierra camidad de c~pac10.
E pacJO oem1 o deben cm rclazarst· por complcro ..
41 El célebre pasaje perllncnte de De cattes se encuentra en fed. m, pág. ,ti): "En
effet. c't'Sl UOt' cho e bien claire et bien é,1dcntc
tous ceux qw cons1dércront
avec aucnoon la narure Ju ccmp - , yu'une sub tanct', pour eln.• consenée dans
taus les momwrs qu'dle dure, a be ·oin du m¡;me pouvotr el de la me.me acrion

Girn':lnn.i Realt: \ Dano \nosen. J /1stmi,1 dd pm,,11111m/o filostij1ro y íl&lt;'lllifuo. 1Jd
m111t111llm1111J ht1sl11 ~CI), L 111, Barcelnna. l ler&lt;lcr l'J ', pag. --&lt;.
111 \'an \\1.:sep, ,,¡,. ni.. pa •. i;; --Al dennnunar m rti:amcnrnna a e. t:1 Jilo:ofia, no . t
ha t:nlu1dido otra cosa yue ,·erl. co11111 una C\oluaon. n10Jificada por el mar, de
algo urgido, :urrug.1Jn en l.1 madre pama, ( ,ran Bn.:tana. La (il, ofia n11rrt:, me
ncana esta con,;trwda s, 1bre la. til&lt; ,. ofias ingk:a y francc, a, pi:ro .1hnra es .1 tan
dJ.tercmL yuc P"sc~ una slarura un ~abo1· yul" lt son propí, 1 ...

200

201

r

-a

i,

en esta tihima ·inll:. i·.
11' lbid. Véa:t:: también van \\esep. r,p. ot., pag.
'.\: · Lt 1t:mp,,r:1ltda 1 ~ 1.1 LII la
·euc1a de 10 4uc onirce, \ la opcinn t· ·1a en d e •ntro de la. co:as. e necesita una
nueva metafisica, '\ · hicchc:1J u-:11a c .. n emp ·n&lt; de darnos pren amen le t· to c:n

u Pror..ro

¡·

rl!Oltrft1rf"'.

r&gt;

�Afarm hiJtórim 'filrmíjiro delp,11r,11nie11/n de W1bite/Jt'ad

Gnry,lilr l&lt;w11n, ( ,,,reía

tude puritana de u base teológica, ) en cuyo ejemplo tenemo. en
Ben¡amin Franklin, quien "e rnba com encid de que había que dar
a la moral una base utilitarista y no reológica". 49 Al mi mo tiempo,
la teona de lo derecho. natural defendida ¡ or J hn Locke n u.
Dos 1ratt1dos sobrt el e,.oh,ernu&lt;A• encontrará eco en l .bs derechos del ho111hre
de Thoma Paine y en la célebre Dec/1,roció11 de Independencia que en
, ..,..,6 redactó Thomas Jefferson afumando qu "e una verdad evidente que todos los hombre fueron reacios igual ,, t¡ue su teador les &lt;lotó de cierto derecho inauenable , entre lo cual e tá
el derecho a la ,,ida, a la libertad y a la búsqueda &lt;le la felicidad". ' 1
Franklin · J.:fferson no fueron filó ofos 'profi sionale ', ' habrá
gue aguardar al siglo . igui nt parn encontramo con la influencia
de la llamada escuela coce ·a de Thoma R id en el plano acadérruco, e exL tiendo inclu o poc;teriormente ¡unto al pragmatl mo de:
un Jame. o al idealJ mo de un Re yce. 1 P irc no ab rr' palabras de

( orre ponde ahora . ñalar h transformación quL· recib1 ' el cmp1ri m&lt; 1 i~lés --en . u ,·eruc:nte clru 1ca humeana de la doctnna de
las 1mprcsionc · y la a ociaciún de id a - con la fuerte do~i de
n:t1lts1110 4ue le moculú el rrot 1iil, to1m11n11 ff!ISt con . □ doctrina &lt;le yu
la percepción de objetos xtei-iore :

elogio para el pt1111ero.,;'
. pag.
• 254.
op1c. ton, 11p. ni.,
511 Frn I von \.' ter, Hisl11nt1 ,k 111 j,lo.mfta, annagu de Chile, Zig-L.~, 1939: "[m defensa Je la Const:Jrución liberal ingl .sa del año 1688, } contra Filmer. defens r del
remado pamarcal, del remado pnr gracia de D10 e~crib1ó us 1:ratados sobre el
Gobierno. Dos Jmtado.r solm d Go/m nw. u ideal de E. tado es la monarquía c1 l!lStltue1onal, &lt;JUe mooiante la ". cparac1ón Jt: p&lt;Kkfl:''-•·, el le.¡.{tslatJYO ~- el qecullvn -a In.
que \lonce qu1eu más tarde agrega el judicial , mediante la litrii1,:1c1ón legal de los
poderes dd pnnCl(J½ que no el.tá sobre la le\ sino bajo la ley, tleht!11de al tndividuo,
su libertad personal r ~pintual, y u propiedad C&lt;&gt;ncra las arb1tmnedades del ¡,oder
gobt:rnante", págs. 231-2. También Marias, op. al., págs. 251-2: "Respecto al E~tado,
Locke e:. el re pre c:ntantc típico de la 1Jeologfa liberal. I ·.n d m1 ·mo barco en que
Guillermo de Orange iba dt: Holanda a Inglaterra ...-iajaba Locke: con d re~ de la
monarqi.ua mi."'ta iba el teór1 o de la monarc¡wa mixta. l.ocke rech.-iza d patrtarcalism de Filmt:r \' su &lt;lOCt:nlla Jel dcn:cho dn·tno r dd absoluti mo Jt' lw reyes"
51
opkston, ~p. ril., pág. 2~&lt;,.
·
·
~2 Jostah Royce (1855-l&lt;J16), ingeniero y luego filósofo,, 1ajó a Europa · volvió a
4\1 (

1nc;cparablcmenh.' unida con la creencia en la ru1l/dad Je! 11b1c:to pcr
cibido, c. algo último, inJ nvablc: no " rcJucibk-

n1

:1 ·et Jatw de

conciencia, ni a un:1 "condusiún''; · un el ·memo n:1mral de tocla
cnncicnc1a, para la "sana razún humana•· o t·nódo comun.

4

Con dio &lt;. haLe , 1sihle -nrnomt &lt;lift:rencia a l &gt; yue ucurrio en
Inglaterra- la poca acogid., t1ue tuvo en el continent el idealismo
ahsolut• &gt;Je BraJl y.¿ P1 ,r gm~;,, p, &gt;R1ue una dnctnna yue reh:ga d yo
per onal a la Lsfera de la ar:mencia mal podría cuadrar conde. píritu qu nutría a la pujante coloma en e. p:m:ion. ~
ada ma iruc1ado el iglo ~X - marzo de 190 l - \,'\'jlliam PeppereU \[ ntague 1 ,.., -1')51), lut'go rn ocrnl re Ralph Barlon P ff) ( x-6-19,-), polemizaron-corno era &lt;lL e. pcrar- contra Royc
) u te: i. de &lt;.JUe el r ali mo de truía la po. 1hdidad dd conoc1rniento. o era. sJn mbargn. hasta nuen: años má tarde t¡ue el reali mo norteam rica.no hará ingr •so oficial l'.n la h1storia &lt;le la filo~ofía
con "The program and hr t pJarform of six rc;ili. ts"
IIJIU -. Con
tudo, d e critu definitiumente cékbr -Tb, m· KNJlio11-- llegarfa

Estados LruJos consmu ·t:n&lt;lo.L en d mi importante.. qm: separo s. ht:geliano
nont:americam ,. Enseñ , en l larvard en la mi ma facultad donde po tt:riormente
lo haría ~1úteheaJ.
53 Passmure. op. al.: " comsh ·common-s nsL pbllo ·ophy' l---l Jommatctl che
Amencan CruVLrsmes dunng me grcater part of
nmeteemh ccmury: norwas
JL emirely
•epi out of existcnce e11her by James' pragmatism or by Rovcc's iJe-

alism. Pl.'irci:. 111 takc tl1t DI&lt;&gt; l not,11 le ca t, co111mucJ to :iJmtr{ rhat • uhtlt' and
wdl hal:mce&lt;l m1dlcct, Th, ,ma - lk1d· ".
\ on ,\ kc, op. (//.. pág. 241, b~ cu1 -¡ a son 1111ao.;. Por su parte lana op. r,/,, p:íg.
256. en:lla la mlluu1cia dt· t·sia 'l' rtrl'lllt: inglt a én u pr, 1p11 • p:11 : .. ·n.1,, l,1rgo
10tlu10 i.:n f J",llllla - Rovn Collard, L't&lt;-- , t·n • pana. s1,brc: r11do en Cataluña,
donde sus hudl:, · se ath rt•nu1 en lblmc , kncndt."Z l'd:no". ,, ·11rro podría
tfü&gt;~ a •r..-gar ·10 km1)r a t•rr:11, l., acllL'li do, rnna Jt· Zuluri ·ohrL la rta/1,/11d, .. u
pn:etn111cnc1a frcn1c: al .rrrc:xpue ·ta •l11cUt·111 111i:01e tn /11tc/1f!_wm1 1111hmfe, \ladnJ.
,\hanza EJ1tonal. 1~8•).
.,'.&gt; Copltsmn, 11p. nt.• pag. 26.2.: "La íorma &lt;JUt. .1dqiün11 d 1Je:1ho.;m11 absnlut I dt'
Brn&lt;ll1: · ron d rc:lcg:muento Je la pcrsonaJ1dad a \;\ &lt;:. lúa de la apanenaa opui: t:i
a la c:sfi.:rn de la n.,ahda&lt;l. 1111 fue au,~da por t l pt nsam1t:nt,, norrt,1ment,m11".

202

203

me

,,¡

�i

\lnrro hislriricoJ' ft!osójim dd p, 11s,1mí,m1,, dt ll"hiteheod

en 1912 y provocaría una ólida réplica en 192Cl a travé de lo r.ss19 s
i11 n"tiral &amp;alis111, llevado. a luz por un grupo no meno capaz de
pensadores.
''The program ... " d 1910 fue publicado en Thc Jn11mal o( Philosup/Jy, y junto a los &lt;lo primeros aut res ya señalado agregaba
lo nombre &lt;le E.B. Holt {18"'3-1946), \ ~T. lanin (1872-1944), WB.
Pitb.in (1878-19c;;') y E. T. paulding (187J-L940), y irvio cfecuvamente de plataforma para el escrito de 1912, cuyo título completo es
The ~en, R.ealis,11: Co-operafi,,e \l11dies i11 Philo.ropl.!J. Y con justeza, pues
una d las bandera. enarboJada por e. te nuevo grupo de filó. ofos
era la roopemrió11. El e. crito . tiene una te is qu difícilmente ho)
ria posible impugnar sin recurrir, pen amo , a la 111alo fe. Puede
resumir e en tres punto : 1) escrupuloso cuidado del lenguaje como
in trumento de toda filo ofía; 2) análisis &lt;le los problema complejos
y vagos para tratarlos por eparado, • 1) a oc1ación con los avances
de ]a iencias particulares.
Todo ello ju ta.mente con d propó tto de up rar el ubj tiY1smo,
la vaguedad de pensamiento y de lenguaje y la ignoranc~ culpable
de los progreso realizado en la ciencia. ( bviamente, una tarea tal
no podía er realizada por un individuo aislado , requería de coop ración para 1a anhelada rejort11u .~mera/ de la. filo fía. sí, Pitkin
expresaba la test bá 1ca común a todo.: '·Las co a· conocida no
.on productos de lar lación del conocer ni d ·p nd n .encialmente, en u existencia o comportamiento, de tal relación", o ma elo
cuentementc, todavía por boca de paul&lt;lini cuando afirmaba que
el conocimiento era "diminable", en el ·entido de que a una cosa le
e perfectamente indiferent el er conocida o no, favoreciendo una
tendencia plu.tali ta --que}ª veiamo en 1oore y Ru sel!- frente
al monismo ideal.i. ta, y defendiendo la te i de qu t1I 111e11os lflla de
toda. las relacione posibles es nece ariamente t'."\.1en1tr. justamente fa
relación de conocimiento. E ta orientación e do matizada por la
idea, e.le Holt y Perry, que aceptaron Ja teoría del "moni mo neutral", egún I cu.al 110 h'!_)'
il/fi171a diferencir1 .r11.rtat1cial mtre ff.rpírifllJ'
molerifl. se. Y a. í, con J\l mtague en este caso a la luz de las ideas de
1

""ª

56

Passmore,

t,p. e,/., pág. 263: "The central tcachmg-s of
204

neatral monism oughc by

\\'illiam Ja.rm: , la C&lt; &gt;nci ncin p:1saba a er una li'S/J/le. J,; "/1111r1011 &lt;le un
orgamsmo fn:nte a algo: en d conocer '"no ha) nada Je c;obru1:1tural
e trascendental". En suma, lodos nchazaron la 1t:11rÍ:l de 1.1 repreentación y redujeron d ct noum1u110 ,l la. apn·ta&lt;l,t fc,tmula de una
(o-jm'St'flCJa entre cognoscente.:\' con11c'Íllo.&lt;.ahe reah?:tr In:. prcci. i, Hlc. a e 1,1 ca ac.11:rizacinn gcnt'l':tl. En
p.rjmcr lugar, desta ar uno dl.' lo: punro. Y1t:il 's de b loi:.,,íc:1 dd realismo-) l)Ul' se sHÜa cn las antípoda d la lcsi de Brndkv--: a
abu, que /odas las relacione-; on e.-1 ·rnn . \ en e, n •cfü.:nn.1 ram
bién la de conc,cer, según había add,1111ado J:11nes. ,\ í, jumo ,i fo
teoría Je la percepciún esb1)zada p11r Bergson en \l,1/iér,' ti 111h11oirr.,
Perr~ no mvo prohk·m;1. en ,1fírmar ~1ue lo t¡ue llamamus m11rio:d,1
'olo e una "re puesta intercsad:1" dl' un organi mo frt:nle :i :i lgo.w
Dicho de otro moJo, d conocer c. una peculi.tr relac11·J11 eXlt rna en
la cu.i l al mL no. uno de lo_ términos e. un ¡m,c,•.rr, orna11itú. Insistimos
en ello por&lt;.¡ue ésta eni una Je b tc.:sis e ·rr;1p1 ,bJa pt ,r \'\ hi1d1eaJ,
ljllÍén o. t&lt;.ntlrá por ·I contrario Lllll' a111ho, ti:rminn -;on pniu:. o
org-amco, ~ que todas la-; relaciones son 111/tmas.
Otro punto Imp&lt;H tantc de la: 1c ·i dt. l1Js mi
reali. 1,1•• en
segundo lugar, con. isti1) ~n sostener l)llt' los a pecto: cl:isicanwnrl'
llan1ado:,; .wljetil'Os &lt;ll' un nbjc10 - us pcr:pcc11vas lt: pertt rn.:cen
rea/1111'11/1• a él. 1\9ui I loh sígm: al pmfc or 1 u 111:

,o

Thc innumeralik• gcoml'trlcal pr11j ctirn1 o

which rlu: nen.ou. s~ Slt.'m ma\

n:ac1-

right to OL' rcgardcd a~ hdnnging

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rrac11cal purposcs 10 &lt;lesrnhl' a cerram . h:ipt ::1s tt ' r&lt;.al sl1.1pt ... ~

be: clear 1... j: nothmg e 1sc cxcept ohtc&lt;.'ll\'t' dt·mt·ni:,·"
p:rsaje -;:un, Li uta ,11111.. ni •• lt: Pa ·~rnure
\ Lt: 11,1 I / /Je
:'\f11• l&lt;M//1111 nos hemos- ha~adu c:n ( 11pleM011, rp iit, p.tgs. ,- t,.
' Pas!-morc, &lt;1&gt;- ,11.• pág. 21,I: "Th!. pumt mn,t \ Hil m il1t lngic ol l'h , 11 /l.wh·r11.1
--that rdations :m: t:xccrn.tl Jame. had paru ul.1rh ut:•1.:d ...
'" Jbll" I., p:tg.
. 2h2,
110\\" 10

Par.1

11,J11 t'Sll'

"º Jb·1~1., pag.
. 2"4.

2115

�Marco hislÓnco y filosófico del pe11s,1111iento de Wbitehead

Gory/as HomertJ Cama

Aspecto delicado y punto de ataque por parte de lo realistas críticos
&lt;le 1920.
farvin, en tercer y último lugar en su correspondiente artículo
"The emancipation of phiJosophy from epistemology' -título singulru·, pues uno pensaría de buenas a primeras que el realismo es ruue
todo una epistemología-había impugnado la tesis-vigente desde
Descartes- de que todo conocimiento se basa en el conocimiento
del contenido del espíritu y qu , por tanto, una investigación de la
mente humana debía preceder a una indagación de la realidad misma. Por el contrario, siendo el conocer una de las tanta~ relaciones
posibles externas de toda nuestra experiencia., no hay razón alguna
para la preeminencia de la. epi temología: el metafísico ha quedado
así "emancipado' .61 Por cierto que e, necesario agre~r que para
Marvin la metafísica e comprendida como el esfuerzo de alcanzar
las más altas generalizaciones de nu stro conocimiento presente. En
lin~s generales será una clirección seguida por Wbitehead.
En 1920 un grnpo de teórico igualmente calificado, y que incluía
a D. Drake (1898-1933), ¿\..O. Lovejoy (1873-1962) J.B. Pratt (18751944), .K. Roger (1868-1936), G. antayana (1863-1952), R.W ellars
(1880-) y .A. trong (1862-1940), salió a la palestra con Bmrys in Cntiml Rea/is111: A Cooperalil'e .ftJJr/y q_/ !he Problems of K.110114.edge. Como u
título indica, buscaba criticar los puntos débiles de The e11 Realis111
principalmente uno: la negación total por parte de aquéllos de cualquier intermediario o representación entre ujeto y objeto.62 sí, alguno. postularon que los datos int11ediatos eran los estados mentales,
mientra que antayana, con una uert de fenomenología peculiar
a su &lt;loctnna, afirmaba que tale eran "las e..c:encias ' que, como puro
objeto de intuición, permanecen ajenas no solo a cua.lquier istematización, ino al "reino de la existencia" propio del di curso y
&lt;lel razonamiento.~-' En suma, los realistas críticos, no bien alvando

de todas formas la exi~tencia Lotalmenrc indepcnJit"me del ohjt"rn
frente a1 cognoscente, e taban dispuestos :i aceptar alguna forma t!t.:

1

intermediario que en cierto modo paliara ln 1.¡m: con,:idcraban una
postura tlemasiado ingenua por parte de lo, nut: o realista . ' 1

U11 remcmenfe del idealislllo a/e1JJa11: H,1ldt1t1e
Richard Burdon Iíaldane (1856-1'&gt;28) fue, cuan&lt;lo meno~ -tanto
como en Estados Unidos por la misma , poca lo era Jo. iah Royce-,
una figura histórica exótira: filósofo, estadista. ,·ii'.conJc, ad.mir, dor
&lt;le Einstein y... hegeliano declarado. En filosofía. u legado In con titu} e la obra en dos volúmenes The Path lo Rwli!)· (1901-1904). Por
otra parte, su destacado desempeño en las altas esftra' del Gobierno británico le valió la distmción honorífica d carácter político Je
vizconde de Cloan en t 911, aún cuando su entusiasta admiración por
Hegel --que en la obra citada llamara "el mayor maestro del rnetodo
especulativo de, de Ansrútelc " -65 le costara la pérdtda Je sus cargos políticos y no ser llamado a integrar el Gnbic:rn11 de 1915, dado
el tinte francamente antj germano LJUL' h;1b1an tornaJo lns acuntec1miento . Ha1dane se esfor7.Ó por demostrar LJUe la teoría de lardanidad en física no soto era compatible con d bcgdiarusm11, sino que
lo exigía. En sus escrito, propon:m una teoría de la rela11vidaJ /i/osríjica, y cuando Ein tein publicó sus e.critos snbrL 1 tema, f faldane
lo, vio como ¡confirmación!, ele su propia tuma desarrollada en T'úe
Reign qf Rdatfri[)' de 1921. Efecti, amente, al er la reafüL1J finalmcn1e
una, posibilitaba de suyo la coexistencia lebrítir11;1 de uriados punto.
de VlSta -físico, biológico, hlosóhco etcétera.- cuyo sistema. ca-

C.opleston, up. at., pág. 378: ''Pmmo acgjó un movimiento de realismo crítico,
aruma&lt;lo por c1ert s filósofos yue esrnbarr Je acuerdo con los neorrealiscas eo
rechazar d ideah mo, pero yue no se sentían capaces de acepmr .r11 total negarion riel
represcutac/Q11Ú1110" Las cursivas ·on mías.
&lt;,,· , \bb agnano, íl/J. at.,
. pag.
' 569: 'l.as esencias no se eneadenan r no consaniyen
.

un sistema. La att'nc1011, el Jigcurso, el razo11am1enrn, les 011 a11:n;1s. ªnn puro.
objetos &lt;l1.. iotwc1ón, y la inruición es la úntca cxpl·ncnt:1:i mmuliata po!&lt;1l.i!t. .\ten
c1ón, razonamiento, discurso. pn-supunen b X1s1enna, ~ la l x1stcncia c~ un r.:trn &gt;
completamente aparte del &lt;le las t:senc1a , ¡ · i d remo ~k la aca, 111, Je L1 t:nérg1a
vaal; en una palabra, &lt;le la m.item' .
64 Acton, op. al., pag. 26: "Estos liló~ofos, quL· di~rahan mucho Je comparur los
mi,;mos puntos de \'lSta, se pom:m de acuerJn, a pt:~ar d1. todo, para precontzar
llfla forma de realismu mc:nos mgenua r menoi- absoluta que la dt• lus nu 1rrea
listas"
65 Copleston, ap. al., pág. 22.9.

206

207

61

idern.

"2

�\ t,,m, hi ltín.-o jiw1ó w1 d, I pnu mimtn d,· 11 ..h,ttl ,uf

tegonales parciales ofrecían un a: p ·no r,latim d la\ cr&lt;lad, te. i lltlt:
iba Jc.: b mano, por ierto, con un e, piritu de rl' peto , tol ran ta
p r cada uno Je lo csfunzo. par 1alt:s.1 1 o, hcmo: detenido ·n
e te autnr poryue \. h1td1l'ad olía mant ·ner d1 u ion '.'&gt; tílusofica
per.rrmr1/er · n él,1•' lo cual no notifica no . olo acerca Je las esfera.
de influencia ·n las cuales s mm:fa nuestro hló. ofo sino Jt· u Cl·rcanfa cxplím:1 ·on I itk~,ili mo jnglé . Comparte t:n cfecro ayuella
\:Í iún smc &gt;pUca dt la filosofía 9u hemos aracterizado y la tesis de
HalJ, nt dt gue 'wc nught to be pn.par ·&lt;l to beht,·e in the diffcr nt
a:pccr t th · world a· it appc.:ar '."" En definitiva,\ 'hit head aceptará - ) a&lt;.¡uí la ruptura con Russ ll era dam- d principio dt· que

pui.: ,\í, 1r an l"nriende

un rnJo los rcp:1ros ym: cup1e:c hacer a
. u propuesrn- (Jlll u reorfa es un:1 hip,'1t · is amliji" yue prc1e11dc
&lt;les ·ribir lo tjllf' 1r,J/11m1/r mrnlr en d proceso l'\'olULi\l&gt;, lkgando 1l
lín111c c:xtrcm, 1 dl alirmar -y no paH ce 1r:1tar e at¡ui de una merát,,rn- que en una m1,i11i11.·,·oluci,·111 "'thc.:tt: 1 .tlW~l\ more in 1h
conclusion than j · contained in thc premist:s''. ' · n 111 ra pal ah .1
- , at1uí ac.lebnta la nncion d · .i1i1t1'!'.,Ía lllle habra de. cr cm ial para
la conocida Tum11 S!,flli r,il ,!. .ri.rt, 11111s- , 1,, yue rl' ult1 JI? un proet·so e
,ilgo 111,ís 1..¡uc d ejercicio de a9ud pre ,ceso. Cm lli 1, es posible cnkndcr t¡ue cier10, tipo l' comp,,namiento, rak:. cnmo la conc1t'nci,1
e1111 ,j,111 di.. pn ,ce e • físico 1..1nimic1J .-, 1la tdo lll'C' ano refrrir e a
~lorgan, p ljlll' u do tnna c11nsurnirú el Jrr1111t'11•or,C4 de li111, Spt111

malq11ierprop".ricirí11 se 1i'ft1 re" 1111 '"" tt no q111 e.\.-hihe ,1lwí11 1i1rt1rlt r 111, t,¡flrim gmrml, , q11e elpropio 1111tí!irir dr aqlféllu dthe dttr t1tt'11/t1 d1 aq11éL e Lrata
de la onsccucncia final de la do trina dt· Bra&lt;lle), t¡tu.: reduce toda.
la· propicJadcs a . u. r lacionc. inrc rna · e□ un i tema.

T!I ero/11cio11is111r1: ,\ Iº'J/111 ·./ lle......-,mder
Con .\' Llo,J
. Í&lt;&gt;rgan
. (IX52 19'\fi, f-ilú ofo v bi 'logo admira&lt;lc r Je la
obra de Darwin, propuso un.."l c lebrc variacion de la tt:&lt; ría de aquél
llamada 'le.oda de li1 ero/11ti1J11 1111ergmtr. un ·•cammo mt'dio" cntrt· d
mecanismo y d ,itali mo.~' 1 En efecto, no .olo rcafuma su admirnción por la obra dt' Darwin, in , &lt;-¡ue epara agua. re pecto de .Bergon; vale decir, del· genio po · tico" ~ de la mctafí ica.~ 1 Y con razón,

,, Ib1

I,_

págs.

_'&gt;9

)

" Pas ·more, op. m., pág. 331!: "\\"h1td1L·:u.l accep1l·d rlw ddinicion of pililo ·oplw
tormulitcd by rlw Id list , .md pa.rncul:ul~ by I bldarll', wnh v.:hom \\11ird1catl
11w ,1«mlonml 111 ,ürmH philnr11phic,1/ q11rslio11I'. Las ursi,·a on m1a
68 lbid. pág. 1-11.
1,11 ÍJc.'Jll.

-u lb,J., pai..u,,1: "Llonl .\lor,an hn¡x·d tn 1read ,, 111idll'l_r¡ flalh bctwccn 'ml·ch:1
n1sm • anJ \·ualism'. 1bt: rnc hanist ha&lt;l sel out ro -ho\\ rhat, 1rgamsm are 'n11th1ng bur' ph · ico chl·miral stcucrurc which h:!'.'l.• .1. sumed 1hcir prescnt shapc a.
;i rcsult ni thc opt:rallon of naruml . dcnmo. h&gt;r thc \1t.llist. on che u,mrar},
an organism pn sl.':sc , \!f,tf force': it , mJcccl a me&lt;lium through wruch ltfr
tru k ro trd ped cuon". l.1. cur.:1va~ son m1a
71 !bid .• p,ig. 2~0: "TJo J Morgao had no pam:nce ,,·nh ,·i1ali m
a biolog1rnl
thL·on. '\X nh ali due- re pe-et, he \\·r,&gt;te in !llthncl ,md E. :ptrir11 , 'for l. Ber~nn'

208

pod1t· gc111u. -riir h1s d.,c,nnc uf l.1fr 1. m, rt ,tkin to pol'lí\' than to. ntnn
h1. l:u ik cnuct m · o Dan~m· m.Prnhctnr a11d trul\ '-ti nu 1 ~ene: ah2.tl1011
un] Sl'f\'l' IO ho\\ hri\\ largl.' ;i dcgrl.'c rlw lflll·rmm:ling ,,¡ prohl ·m. 1m11h mg
the rnctapll\.JC ot our1..·~ wirh tho e.,¡ Clllllllil rmcrpn:c.1111111 111a dark n
counsd ;ind :crH' 1:nousl 10 lundl:r thc prr&gt;¿,,•rcss ol llh,lt,~\ '''.
'lb,d

ldl:m: "'l he te uJt:mt pro1:c r lll '\L'r ·nothtnl! hu,' thc pr 1c:
, 1u1, ,f ,, luc.h
11 has '\ ol ni. TilU 11 1 that m1x.le · ni IJl h:i, 111r --con c111u~ness, ortli:implc
l ,m ' lv~ om ni ph 1co-&lt;hu111cal pron ,
\lth Jllt d1tmsc:I\ hc111g r Jul
11,lt, t, 1, althnugl, lhc:!) .uc \.OOUnuous \\i!h, uch proct· l.' '.
T.:i c pr ,icín c·s Jc P.1« mnr 1h1d [ 1.1 Jtltt'rprel.ln, ,n
11 gt·nl· al u 1mp:1r11
d.1. \ c:.tst: \liba •nann, op. u/., pa~ '&gt;"4: •·\( • ;mllt:r t.:• n 1dcra L1 rtahdall ·orno un
pron· 11 &lt;lt t ,,olucr,·m •mt:rgtntt-; ·1 mundi, e ,k am 1lla a p.m1r J la pmm ra
c.ond1cionl· dcmt:ntak-. J ·I l·,p:tno \ se: compli,a pon, :t poco ron la c:mcrgu1
t 1a lt cualrdaJt· cada , a nut, .1 " l)l.. Ru •giao. (Jp. fll., p.1g. ft, .. lnh..tnll lt
t',ttegorfa. d Jewmr l'o;pano 1unp, 1r.1I "l &lt;'011c1l'l:1 J st• cspl'c1lir:1 i:11 grad, 1s dt· l.,
rc.-ahd:1d Jt' ordc:n laJ.1 H::l mas dc,.tJo \ complqo, l mtcrhgad I Je 1, I rnndu
t¡ue d rna Jito mcr c: dd 111;1 ba¡o cc,11 c:1ractcrtc p1, ,pi!I e 1rr :du 11hlc~ I• t.1
~ la d, tnna lliun,1da dl la / flt 111 rt~,/11/u,11 nd. 1 111\ d .\ 1, •Pan. / :111&lt;'zy. ,,, l •tt,/u.
/ion IIJ2) ,¡11c rc uerd 1aJ H:Z en un 1000 m n ,r: 1 / ro/11/1tm, 1/nr, tle I r. 1r,
Borhl.'nski, rip. lll., páL•. 12-: 'h 1,1 l on c:pu,10 ,ll l:1 , oluuun, c11m11 c\ "luuún
t·me •cm
~11:
11/ rn/1111,,,. • la :ncontrnm 1 1amh1c:n. \ m m,I pen knn.1 t1t
\lexamlu, c:n d rlós( to 1101 J •o 111 le·&lt; m IJ.,,d 111 •an !RS~ t&lt;J 6),, k1
~,do un:1Je.11. m;t di t uuJa., t'n l.1 fil, 1o;&lt; 11. 111gl a. ·, p 1111: . 111 duda, .11 , 1lu
1 ,ru. rno •pcuct'nano
l'sta t·rc:1 dd lx-r "-"mano".
0

�Marco históricoJJimsójrco delpensomie,,to de Whitehead

G()rgias &amp;,111trr1 Carda

and Dei!J, la obra capital75 que Samuel Alexander (L859-l938) escribiera en 1920 y cuya metaftsica realista nos permitirá afianzar el encuadre

The temper of realisrn is to dc-amhrnpomorfize to order man anJ

histórico que hemos dedicado a Whitehead. De hecho, la deuda de
éste con aguéJ reflejada en nociones cardinales tales como devenir
-beco11Jing-- y sentimiento --Jeeling- es llanamente confesada en Procesoy rea!idatC6 Valgan pues algunas palabras sobre Alexander.
Hijo del colonialismo inglés, nació en idney y se trasladó en
1877, a los dieciocho años, a Oxford, donde obviamente recibió la
inAuencia de Bradley. Espíritu multifacético, acogió también las tesis
de la teorfa de la evolución, e incluso se interesó por la psicología
empírica -una rareza en Oxford en aquella época-. Por si fuera
poco, recibió después el influjo de Moore y Russell e incluso del
neorrealismo norteamericano..,.., jerció la docencia en Manchester
y tuvo a su cargo durante los años I916-18 las Gifford lectures, cuya
ver ión pubkada tre años má tarde habría de ser Time, Space and
Dei!),, que culminando en un panteísmo evolucionista, tendría, u origen remoto -al decir de Copleston- en la filosofía de pinoza y
en el hecho de que Alexander era juclío.711 A la verdad, el realismo de
Alexander es definitivamente naturalista, y como él lo dijera con us
propias palabras:

one hand, to divest physical things of the colounng which they have

75 Desgraciadamente, este unportante Libro jamás, que sepamos, fue traduodo al
castellano.
76 \Vrutehead, op. cil., pág. 49: "Toda acruabdad última encarna en u propia esencia lo que Alexamier denomina 'principio de in9uietud' -a pti11ciple ef tmrest-,
a aber, su devenir -bero111i11g-". Ibíd., pág. 69: " te uso del término senhrfeeli11g- es muy afin -ha.r a e/ose m1a/og;&lt;- al uso que hace Alexander del término
llive,uu1--e,yqy111ent---:'. El fi.oa1 de frase merece ser citado, "r tiene también cierta
afinidad -so111e kinship- con el uso del término infllición -intuition- por Bergson".
.,.., Copleston, qp. tit., pág. 381. También, con más precisión, Passmore, op. cit., pág.
267: ·'Alexander, tndeed, was permanently influeoced by Moore's 'Refucation of
Jdealism'; although be was aLtracted by the neutral monist reduclloo of the 'mental act' to an organic response he could never persuade himself whollr to reject
the act-object analysis".
Coplesron., op. cit. pág. 385: "Alexa.oder era de origen judío y no e absur&lt;lo ver
en u idea &lt;le Dios una versión dmárruca del panteísmo de Spinoza, adaptado a la

"' 8

teoría de la evolución".

210

min&lt;l to their proper place among the worlJ of finite things: on che
recei-vcd from thc vaoit) or arrogance of mmd; on the other, to assign rhcm along with minJs theit cJue mea urc of o;eJf-extsteoce.-9

Lo 9ue es igual, el ser humano -bastante le1os de er el amo ) señor
de todo el urnver. o-- es un ser hn.ito orgánico como cual9uier otro;
nada más.AA
,,\sí pues, ¿de qué está hecho el uniYcrso? De una única usrnncia
universal o s!tt0.primorJial: el rot1tÍ!1t111/11 espacio-temporal scmo\'Íen79

Passmore, uj.i. nt.. pág. ?.6'J. La cita e tá tomada Je Tbe R,ms q/ l&lt;r,dúm; no se da
numero dt' págma.

su Ibid.: 'Tbus Rea.l.L~m, as he conce1ves 1t, is namralisúc; for it. the hwnan bcmg
is one iinite chmg amongst othcr.;, nor thc rnlct and lord of d1e finite wiivcr 'L ''.
Cno huhiese esperado 111Ji11ilr 1mi1•,-rxe. \pena · cabe decir c.1ue sea este el punlo
más repdeotc a pos1c1onci- cercanas a la tsculá l.lca. A mudo Je ejemplo, véase
Franc1 ·co u sinos RUlz, . lp1111/esJ1rm11111a t'rllomcirí11 rdlir,1 dd 1Irg,111ici.r1110 m.rnml~l!,k(I de
frh,tehmd,. alamanca, L'ruvers1dad Ponulicia de, alamanca, 1961, pag. 1 -exuact,, de h t sis doctoral: '\\ñ1tehcad: un ensayo de cc,smulog1a orgamca"-: ·Tan
exagerado inmancnusmo te-olog1co nc-nt: exigido, en la tilo~offa \.lt:I organismo,
por la despersonaluacion de Dios o, si se prefiere. por la uniwrsal per~on:tlizac1ón &lt;le todo ser actual", "es ínnegablt' c.1ue la persona ~u.rn de una tmtono1J11t1 r
de una dignidad peculrans1rna . Fs un irusmo ddm, ncg:ult' esto. atcibuws, como
rcpamrlo generosamente sobn. todo ser a(:tual". cursiva¡¡ en d ongmal. Abbagnano, op. át., pág-. c;sr;: "í .1 n:-alismo uende a LOmar como punto dL partida de
sus especulaciones prt'CÍsam1:ntc fa existencia o el mndo de ·er de la naLuraleza.
Por ello. la namraleza es la realiJ.aJ Ílruca o fundamcnral Je la yue son panc
o marufc~rac10n el propio hombre y sus acti\iJades esprriwales''. Dt Ruggit:ro,
/)p. 111., pag. l6-1~: ") la caracterísuca peculiar del reali mo se nos reYela ,llJUÍ e::n
la pn:ocupación cnnst.'lnte Je t¡ucrl-r hacer del siyelo un caso parucu1ar aunguc
importante, de una ob¡eovid1&lt;l natural yue lo ·upera pnr toda.~ partes''; ··eMa
&lt;legradacton &lt;lel u1eto cogao cente a un pe1rip1ml nvml, esto e., a un moment&lt;l del
natural devenir, dotado, por efrcr11 &lt;le una evnlur:ir'in crner¡.{1:nte, de una cualidad
comcicnte r esprriC1.rnl c1ue no pertenece a le, t radio más bajos del proces"
m1co es, como fáctlmentt se puede advernr, la parte má débil de 1oJo d isttma,
guc debilüa tambien las otra.~", lru cursiva~ en cl ongm..al.

cr,

211

�Marm hi.rronmy ftl/J.róftro del pnwmnento de IFhitehead

Gorgios Romrm Gam(I

te y autocliferenciador guc, en bellísima expresión de Alexander,
es "el cañamazo gris en gue e tán recamados los vivos colore d l
uníverso". 81 De allí van emergiendo todas la, cualidade que --en
impulso del p.ropio univer o para divinizar e -82 van reproduciendo
en cada ni,,el la relación fundamental que hay entre espacio y tiempo, que es como el espíritu del cuerpo de aquél;83 así en nosotros,
por ejemplo, que poseemos cuerpo y e píritu humanos. o obstante, si bien lo que llamamo " er humano" con tituye el estadio más
elevado de tal evolución, habrán de seguirle fatalmente ángele en la.
carrera evoJutiva. 84 Forzoso es reconocer que, no bien "desantropomorfizando", la doctrina final d Alexander es optimista.

cíón de metafísica es inaudita: "El estudio experimental o empíricc,
de lo no empírrco o ti pnon,,_ '' in embargo, debernos recordar que
él comparte y defiende fa tes1 cara a todo el mov1mienro m:onca
li ta de que el conocimiento e. "una rela H)O de en presencia o de
conjunción entre un objeto y un ser con cjente", siendo con ello
la gnoseología solo un capítulo más de la metafísica.!ll! Ln efc-ctu, d
reaLi mo de lexander es radical: como ningún intermediario puede
haber en esta conjunción entre cognosccntL· y conocido, solo cabe
9ue éste úJcimo sea contemplado } t]Ut' la cnnciencrn cid primen, se
goce o di frute en ello. Lo propio del sujeto al conocer es d goce
-l'l!}f!Vllll'flf.-, ya 9ue le está ,úhda la contemplaciún Je su propio
acto de conciencia -una conternplac1ón gozosa de si mismo cría
justo lo propio del e radio angelico inmediatamente ·uperior-.H"
Pero, notemos bien, esa fruición mema! c. d único modo Je ser
iliverso de la objetH-idad gue introduce el sujeto al e~tar coprcscnrc
a su objeto y; lo que es miis decisivo aún, se trata, a la pnstre, Je un
de doblamiento de L1. única realidad original: el to11lít1111m1 t:spaciotemporal. Cabe eñalar, por último, este monismo reali. ta ausolt1to

Dentro de e te ncuadr la metafísica es entendida de una manera completamente peculiar, ya que si bien en tanto que ciencia del
ser y de su atributo e enciaJes o categorías podría no alejarse demasiado de la definición de Ari tótele , u método es in embargo
empírico, en el sentido de que se vale de hipótesis al igual qu la
demás ciencias para de entrañar clicbas categorías que, a diferencia
de la. kantianas, son constitutivas d la realidad misma.ll5 u definí-

De Ruggiero, "P· ni., pág. 16 r 18: 'Tucos planos son Urunado , con rermniscenoa
kantiana, categonas, pero a diferencia de las categorías kantianas, no son formas
de organización mental, 'ino formas constitutivas de la reahclad nusma de lo objetos: má:; oportunamente entonces. se las habría poclido llamar ideas platónica ".
"Las categorías se transforman en formas constllUtivas y objetivas de la realidad,
independientes de nue tro pensanuento }, sin embargo, a pnon, en el sentido de

que la evolución empírica &lt;le lo~ ob¡eto. pn: upone su acnva presl·ncia".
KI, \hbaf,ttrn.no, op. di., pág. 5,2: "Es una ciencia empírica, d1lcrcn1l· Je las otras
solo por la naniralcza Je . u objt:lo: IDs c:1ractt:n:, t·stables y um,·cr ·aks de la cosas, yue \k:xander llama ,, prion " catt:gonale ·•· Copk ron, o¡,. át.• pag. lll,:
"Podemos ddirur la mctafoica como ·•et e~tudro expcnmenral n cmpí1íco de lo
no empinco o r1 priori'', ) Je los pr, 1hlemas 9ue surgen a propc",sítn &lt;le la rebci1 m
entre lo empínco \ lo" ption'', .\pan, f'it11, ,md f)Cll} l. p:íg. t
x- Copleswn, op. ríl., pág. 11Q. De Rugg1.ero, 'i/'· at., pag. 20.
88 , \bbagnano, /Jf&gt;. fll., pág. :;72: .. \Jexander nent' de la filo 11fla el mismo t:oncepto
c1ue uenl·n &lt;le d.la In. otros neorrealisras. La ~'floseologia no 1icne mnguna primacía obre la metafis1ca, sino 9ue e~ un capítulo el b metafi.'-lca 1Tlli ma•·.
8'J Passmore. op. al., pág. 2&lt;,ll: "1\cts canm,r be n,ntcmplate&lt;l, hUL onl\· "t•n¡orcd'
-'IIvecl through'. as it 1s somcrim put. Thu-.; 'our cnnsciou:sness of an ubjl.'cr'
1s never, for u., an ob1ecr of contcmplanon; \\·har we concemplare 1s rhe ob1cct..
Slmply- although we at the .ame rime i:nju, lhe act wluch i· consciuu, of 1t.
Thl mcoul act and 1ts objecr ,He .-harph sundcrcd. Ohjec1s cannot be cn¡oyeJ.
mental aus cannor hl· cnntcmplated. r-n,m 'an angel's poim of v1ew' -rhe poim
of \'1ew of a being h1gher rhan ourseh·e - our con. dous acr \\otdd hl: an ohjcn;
an angd woulJ contempla te our con -cious acr a somcthmg cnmpresent wtth ns
object".

212

211

81

bbagnano, op. rit.. pág. 57'.t Cita Spari;, TíPJe a11d Deíf)• 1, pág. 186.
82 Abbagnano, op. tit., pág. 574: "1 lay un mfiruco acmal, el uruverso entero, que
tiende a la deidad. La realidad de Dios 'ci en este tender &lt;lcl mundo &lt;lel espacmtiempo hacia una cualidad mru alta: es un esfuerzo, no una realización".
-a., De Ruggiero, op. ril.. pág. 18: "El e.~pacio, clice., se hace en el tiempo; r con una
expresión más enérgica aúu, a.firma en otra parte que el tiempo es el e píntu o
e1 alma del espacio -Sp11,r, Ti111e {l/ld Dti()' 11, pág. 39--) el espacio e el cuerpo
del tiempo".
84 B chenski, op. di.: "Hasta ahora han surgido cuatro etapas o niveles de ser: 1)
d puro movimiento, 2) la materia, ,) la vida, 4) la consciencia -111in~. Desde
el punto de vi ta de la etapa precedente., la iguiente aparece como la divinidad
-dil'tnily--; los ere que pertenecerían a la etapa quinta los denomina J\lexander

a11geles o diosel'.
85

�Mar.o birtó,icoJ filosófico del pmsamietJto de l11/11ile/Jead

volutivo que advertimo en Alexander adelanta el cipo distinti o
que presentará la metafísica wbheheadiana. cgún señala Pa' more, "one naturally compare. Process a11d Realiry with TitJ1e, Space and
Dein• which \X'h.ítehead greately praised ',''¡() y de cubre similitudes en
lo que, con lenguaje tradicional, podríamos llamar ' el objeto" que
estudian y "el método" con que proceden. En efecto, afirma dicho
autor que ambos ven como el problema central de u filosofía la relación de las co a con el espacio y el tiempo y, por otra parte proceden ambos con un método descriptivo o del ''yo le estoy contando a
u ted" dejando en segundo t 'rmino la clásica argumentación.91
Con esto creemos haber al menos bosquejado en términos generales un marco filosófico e histórico que -habiendo procedido de
Lo general a lo especifico y habiendo t nido como ejes principales
al idealismo y ncorrealismo ingle es, u contrapartida n el neorrealismo norteamericano y el aporte del evolucionismo- no pueJa
hacer más inteligible el urgimi nto de la propuesta filosófica de
\'Xlhitehead o, si e quiei-e, haber mostrado cómo devino una a partir
de muchos.

LAIDEA DE

ATURALEZA E

TEILHARD

DE C HARDIN*
Cuauhtémoc Cantó García..._
Universidad Autónoma de uevo León,
Centro de E tuclios Humani ticos,

Creo q11r la e1'0lmion sr dil~lJ/ hacia el rspÍli/11.
Creo que el 1111ireno eJ 11110 1wol11cio11.
Creo que el espmi11 -e11 el hotJJhrr- duemboca CII lo ft1'HJl/t1I.
Creo q11e lo perstJJMI .mpret110 f'.f el Cnsto-01myp.
Por mciJ11a del mJ1j1111/o ,midfl d&lt;' .rere.r y rliJe1101111:1111s,
1111a

realidad l,fobal flf}'tl cofldirioll m11s-i.11t e11 it'r 111á..- 11cn.rflrt,1,

111ás con.rislenfe, 111ás rim,

111tí.r ce,11:m 1:11 s11.r m111i1,o.r,

q11e malq11iera ríe las rosas parttml,1rn q11e t'f/1'lld11rn.

'Ieilhard Je Chardio
I

Ci L\ROI i\i nació un pnmero de
mar;:o de 1881. La. mayor parte J su formación educaciva la recib
de mano de lo jesuita , manifestando una 10clinac1ón por la ciencia
y un gusto por la cosa de la naLUraleza. Tempranamente . e volvió
un colecciorusta de rocas, explorando e indagando . obre su e truetura material. u primero votos religioso los emitió en 1901, para
iniciar poco después su estudios Je filo~ofía tomista (1902-1905),
D1 OR1c;F,N FRA CÉ ,

Ti

II H \RD Dr

lb.d
. 340; Ia cur ·1vas
.
.
1 ., pag.
son rruas.
]bíd.: "Bod1 wntcrs see m che relaoon of parucular dlings to space ancl rime
the central problern of philosopby, cvcn 1f their solutions diverge. Futther and
more importam still, the3 make use of che same philosophical method -what
\Ve might clisrespectfull · describe as the 'l 'm telling you' method. euhcr argues,
in any onhnary sense of that word. A metaphy 1cs, Whitehead wrote in Relig1011 i11
tbe Maki11g-11J2ó---, i a de ·cription: the metaphvs1cian disceros in sorne pecial
field of mterestwhat he uspects to be general characters of realiry; be sets these
ap tentativeh as categones; then he seeks to discover whether the} are in fact
general b, con:idering wbether they are exempli6ed 111 other areas of human
intere! t".

Texto leído en el Pnmer encuentro de cosmolog1a: Cardt'llal, í'hardrn ,. \\ huchead, en la L'oiver idaJ Poluécruca.. ~(anagu,1, l\icaragua, si:pucmbn: 3 dd 2oru.
' Profesor de Antropología soct:il t:n l~ Faculr.ad de Derecho y l riminología: icfc:
de la sección de Filo ·ofia del Centro de Esrudios Humauistico. de la cm ersidad
Autónoma de l\:uevo León.

214

215

911

91

�,,,,,,¡ C.,,ma

C11011hte1110,- C

I.LJ 1de,1 di· 11&lt;1flm1ltz!1 m "J'rilbt1rd de Ch(lrdú1

y más tarde los de teología, ordenán&lt;lo e c mo sacerdote en 191 l.
Pa ó por un periodo cJe estrujamiento de la interioridad aJ mo ril.izar como enfermero militar en la Primera ,uerra Mundial. Logró
licenciarse en ciencias &lt;le la naturaleza en la ·orbona hacia tlJ19, alcanzando año. de pue" el grado doctoral con , u tesis: "Los mamífero del Eoceno infi riot francés y us yacimi oto ".
lo largo de su vida, Teilhard de Charchn. e &lt;le empeñó como
investigador &lt;le campo e □ ciencias narurales viajando alrededor deJ
mundo; fungió como profe or en el área científica de u competencia, ::L umienJo en algunos periodos de su ,ida la dirección de
pue to admini ·trativo. c:n varia· institucione. dedicadas a la i-nvesttgación } d.Lfu ión d l saber científico.
Juan de ahagún 1 no refiere 4ue la carrera intelectual de Tcifüard
d .hardin se puede da ificar como 1gue: fa e de investigaciones
preliminare. obre el t rreno, 1901-1908; periodo de investigación
paleontológica en Europa, 1912-1923; etapa de exploración en Asia
Oriental y de reflexión filo ófica y te lógica, 1923-1955.
A lo largo de su carrera inrelectuaJ, Teilhard de Chardin prefirió
plasmar su pensamiento xpre ándose en ensayos breves. Claude
Tre montant nos consigna: ' Casi se podría decir que Teilhard de
Chardia no ha escrito do ciemos ensayo , ino que ha comenzado
do cicntas vece el mi mo ensayo ha ta u úlum dfa''.2
¿ 'uál es la intuiaón original que al largo de su vida Teilhard de
ha.rclin esbozó rehaciendo una orra ez un mismo ensayo? ¿Cuál
es u idea principal obre la naruraleza? ¿Cómo estructuró u pensamiento en tomo al universo?
f I mos de precisar que en Teilhard de .harclin e manifiestan
tre niveles de lenguaje. Ant tal circunstancia, alguno autore. advierten yue ~e debe tener en cuenta el género Ji terario en los es rjwg
teilhan.lianos. para una mejor comprensión de u pensami nto. Por
nuestra parte ba ta se11alar lo nivele. del lenguaje: cieotífi.co, filo-

r

, óficn y teológico, ,1ue corresponden a un lodo en u s1src:ma d
pen ·ar. Teniendo en cuenta la doble vocac,on cirnufica y rel1g1osa
de Charilin, esto es, ya como un naruralista, pero tambien corno
saccrdotL, Je antemano po~lcrnos ac.li\ inar yui: nivdcs &lt;le lenguaje
ocupan el .ir io de en idores y cuál lengua1e d nÍYel dl' primacía.

u
Muy bien sab mos 4ue la pstcología dl'. un autor está ligada :t la e. tructura de . u pen ..amrento, \' yue la af1rudad con c1enas idea., ma
allá de L'l razc'm, tienen una ba. e emoriYa. En tal sen11do, ¿cómo e
relaciona en Tcuhard de Chardm el a. pecto r- icolo_gicn de su Yida
con . u forma de p n ar? ¿D\. que manera e vincula en nue .. tro rel.tgi.oso je. uita la emoti, 1dad con su rai, mar . ohr el cnsmo,?
1 mismo Teilhard de Char(lin, en un texm temprano de l&gt;U ,•ida
que datad I año 1917, no proporciona una pi ta para de cubrir en
él la arga emonva llll guía _u pensamiento. De dt luego, no. referimos a M, 1mi1w:ro. 1:n la lm a. iniciales que explican la motivación
de este escrito, Char&lt;lin indica:' He de comenzar por c:iract nzar la
tendencia fundamental, el tahnre namral -prácticamente ureformable- Je nu espíritu". 1 cumó c.¡ue Teilhard de Chardin e v10
en la n ce. ida&lt;l de aífadir a . u. idea. alguno. csclan:címientos por
"la sorpre a. \ una cierta im.¡uietu&lt;l 4ue en mi. mejores amigos han
despertado 1111 último ensavos".4 AqLú hanlin e refiere a u. dos
ensayo : L.11 v,do ,·ós1J1ic,, ,v / ~, /11,-bo co11/ru la 11111/t. t11d. Pudnamo · tledr
que gracia. a que estos ensayos su citaron la "sorpresa y una cierta
in,1rnetud'' n. u. "mejore:; amigo '', rempranamentL en u vida TeilharJ de Chardm no mati.7.a "el taJant narural" &lt;le u e píritu, yue él
llama "irreformable'' \ qu parn nosotws mue tra la hase emotiva d
u. ideas. Veamo. in mayor demora lo que -hardin no dice:
Tan lcjc 1s como puedo retiocedcr en rrus n:cuer&lt;los --&lt;le ante. Je

los diez años-, ad\1crtn en mt la existencia de una pa
1 Juan

l&lt;&gt;ll

nera-

m ntc dominan ce: la pa icín de lo absoluto.

de ahagún Lucas I krnámJcz. 'J'etlhard dt Cbardi,,. E pafia, Fdicioncs del

2

Orto, l'l%, pág. IS.
laude Trcsmuntant, J,,1rnd11cdón ,,/ pe11sd111i,,110 dt• Tt'ilhard de ChrJrdi11, E, paña,

' Tc:tlhard Je Chardrn, 1~.rmto.r del 111·11,po dt gm-rm !.Spaña, Tau rus, 1%6, pag. 29..

Tauru~. 1964, pág.''·

·1 Cdc.-m.

216

217

�Li idea de 11a/11raleza en Tezlbard de Chardi11

Es evidente 9ue yo no daba todavía entonce e te nombre a la
inquietud que me oprimía pero hoy puedo reconocerla sin ninguna

vaa1ación.

La nece idad de poseer en todo "algo absoluto" era, desde mi
infancia, el eje de rru vida 1nterior. Entre Jos place re de esta edad, yo

no me encontraba dichoso -lo recuerdo con toda claridad- más
que por relación con una alegría fundamental, que coosi tía, generalmente, en la posesión --o el peosanúénto-- de algún ob¡eto más

C11tJ11hle111oc C,mt,í Gtlfda

de su vida como mteriondad. Bien abemos c.¡ue no hay vida humana
en solitario, pues siempre actúa el honzonte familiar, social y nacional, además de lo mundial. En esa búsqueda, Teilharc.1 de Chardin . e
movía en un tiempo y un espacio, con todo lo que ello puede impJjcar
como inAuencia o determinación. Pero como a toda busqueda s le
impone UO..'l YÍa, ¿cuál ruta siguió Char&lt;lin para re oh&gt;er su atan de
absoluto? En realidad, para él e volvió muy complicada esa búsqueda una vez que optó por la , ía de la interio11dad. Y tal pareciera que
buscando a Dio. adentro, lo encontraba afuera, en la exteriomla&lt;l.

precioso, má raro, más consi tente, más inalterable. Tan pronto se
trataba de un trozo cualquiera de metal. Tan pronto, por un salto

Ill

al otro extremo, me complacía en d pensanuemo de Dio,-E píritu

En u en ayo f A mía cósmica, Teilhard no da cuenta de esa dificultad
&lt;le búsqueda de un absoluto, comenzando por el hecho de que la
cxrerioridad gana en nuestro ser r no volcamos afuera como jalado, por una fuerza incontenible. os &lt;l.1&lt;.:e: " , os hallamos por así
decido, mucho más fuera de nosotros en el tiempo r en el espacio,
que den ero de nosotros mismo , desde el instante en que v1vimo : la
persona, la mónada humana, como toda mónada e esencialmente
cósmica". 6 Consideremos que Teilhard de Chardin es un amante d
la natura.lcza. El mundo r la materia lo cautivan. lnclu o, en a.lgún
momento planteó que la aspiración panteísta, esa fusión de todos en
todo, es un aspecto inmanent de nuc era naturaleza cósmica.
En este sentido, teniendo como fon&lt;lo aqueUa frase qu dice:
"Abandonar.lo to&lt;lo para poseerlo todo", Chardm se interroga: "¿K
que para er cristiano hay que renunciar a ser humano, humano en
sentido amplio ) profundo de la palabra, á pera y apasionadamente
humano?".- on est tema ,e perfila 1a controver,ia qu renía con
Loui Lavelle, el cual . os tenía qu era necesario c.lcsprcnderse a í
mismo de la realidad externa en función de un creamiento espiritual; Teilhard de Chardin reaccionaba advirtic:ndo ,1ue el destino del
mundo era su con. umación, pero no su abandono. 8 En ese tenor, en
La 11ida rós,nica, afirmaba: "E mi comi.cción má querida que cual-

-la carne de nuestro eñor me parecía entonces algo demasiado

frágil r &lt;lema íado corruptible.
Tal preocupación podrá parecer ingular. Repito que era a í,
decididamente. Poseía ya entonces la necesidad invencible -y in
embargo vivificante, apaciguadora- de apoyarme sin cesar en al-

guna cosa que fuera tangible y definitiva, y buscaba por todas parte
aquel objeto beatificante.
La hi toría de mi vidii interior es la historia de esta búsqueda,
que me llevaba a realidades cada vez más universale y perfectas. En

el fondo mi tendencia narural y profunda --el 11is11s del alma-- ha
permanecido absolutamente inflexible de de que me cooozco. 5

He aquí «e] talante natural" e "irreformable' en el espíritu de Teilhard de Chardin: ¡la pasión de lo ab oluto!, que ya de de su infancia, según él rni mo nos informa, consistía en "el eje de mi vida
interior". Lo que resulta muy interesante e que nos refiera que 'la
historia de esta bú queda': según lo apunta, se vincule a ' la historia
de rru vida 1merior''
Evidentemente no habla de dos historia,, ino de una única historia personal; digamos una bio ru toria, o bien una biografía que
gravitaba en un eje: el de la búsqueda del ab oluto, que es el repliegue
5

Ibíd., pág.

295.

218

¿

~ lbíd., pág. 24.
- Ibíd., pág. 26.
8 Robcrt , pe:ught, J'eilh,ml d1•C..b,,rdin, Espana, ~ al Terrae, 1972, pág. l}t.

219

�C11n11hkm11c Gmhi Gardt1

La idPa de 11,1!!/ralezri en Teilbord de Cbardi11

quier desinteré por todo lo que constituye la atracción y el interé
má noble de nu tra vida natural no puede er la base de nue. tro
de arrollos sobtenarurales".9 Pero en medio de ese despertar cósmico como exterioridad y vinculo con e1 mundo, ¿cómo experimentaba Teilhard la interioridad en la bú queda del absoluto?
La expresión que u a Teilhard para describir e a experiencia de
bú queda interior muy bien e puede ajustar a una categoría estética,
lo e pantoso, desde la cual percib la realidad que .e vuelYe estremecedora. De esta manera, no dice: •He descendido hasta lo más
escondido de mi ser". 10 En eguida con un lenguaje metafórico,
habla de una lámpara en la mano, tinieblas y corrientes de agua que
urgen d muy abajo, para luego agregar: ''Y h constatado, lleno
de espanto y de embriaguez, que mi pobre existencia formaba un
bloque con la inmen idad de todo lo que existe y de todo lo que
deviene". 11 Teilhard ha realizado su búsqueda interior del ab oluto,
una vez que lanzó su conciencia hasta la periferia de u cuerpo para
ver si e prolongaba fuera de u ser. Y ahora, aguas muy abajo en
u búsqueda interior, le obre iene 1'espanto' y la «embriaguez",
porque se encuentra en el punto de inicio, al con tatar que su 'pobre
existencia" formaba un "bloque" con el universo. e trata de una
experiencia rrústica estrujan te que mantendrá su tónica o con rante
al pa o de los años, pu má tarde, en el año de 1927, al e cribir El
medio divino, nueYamente habla de lo estremecedor en la vivencia de
interiorización, expresándos como igue:

nales yu iluminan superfiaalmente la ,·ida social, me di cuenta de
que me escapaba de mí mismo. L\ ca&lt;la peldaño 9ue descendía, . e
descubría en nú otro per ooaj , al que no podía denominar exac-

tamente,

r que ya no me obedecía, y clliln&lt;lo hube de J.etencr mi

exploración port¡ue m&lt;:: faltaba suelo bajo los pie , mt: hallé . obre
un abismo sin fondo, del que surgía, nnienJo yo no se &lt;le dónde, 1
chorro que me atrevo a llamar mí Ytda. 17

Constatemo que 't ilhar&lt;l en su bús&lt;-1ueda del ab, oluto por la 10teriorización, nu va.mente con la lámpara en mano, llega a un punto
crítico en que dice: "i\f faltaba suelo bajo los pies", expuesto a un
«abi mo in fondo" &lt;ld ljUe surgía lo que él Uama "mi vida".¿ Pero,
cómo describe su experiencia con lo ab oluto en se viaje profundo
de imeriorización? ., n la I ,da COS!I//M llegó a escribir:
Cuanto más desct n&lt;lo dentro de mi cr, cuanto

m:

multiplico las

conexiones que me vinculan a la - co as, tanto má. e trechamenre
me aprieta EI-D10s. que pro.1gue en mi la obra tan amplia como la
totalidad d los siglos, de la Encamación &lt;le su f Iijo.n

Y en El medio di,,i110 e expresa como igm:, luego Je lo e 'tremeceuor
en la interiorización:
En e re momento, como cualquiera que qmsie e hacer la misma e ·pe-

í, pue acaso por primera vez eo mi .,-ida -¡yo, que e supo-

riencia mtcaor, he sentido que sobre mi planeaba la angustJa esenaal

ne medito todos lo días!-, tomé una lámpara y abandonando la

del átomo perdido en el unÍYer u, la angustia yue: diariamente hun&lt;le

zona, en apariencia clara, de mi ocupaciones y de mis relaciones

la voluntades humanas ba10 el numLro agobiante de los \-Wientes y

cotidianas, bajé a lo m.'Ís íntimo de mí mi mo, al abismo profundo

Je los a tros. Y i hay algo c.¡ue me ha\'a salvado e escuchar la voz

de donde percibo, confusamente, que emana mj poder de acción.

evangélica garanto.ada por e ·1cos dmnos, que m decía de &lt;le lo má
profundo de la noche: ''.b_go s11111, f!Oli ti111irl' -yo so ·, no temas. 1~

hora bien, a medida que me alejaba de las evidencia convencio-

9 Chardin,

12 Teilhard

op. cit., pág. 27.

de Chard.in, l :l ,nrdio d11i110, E paña. Tau.rus,
. pag.
, 80.
np. al.,

1~Ch
, artlin,f-&lt;,smlos... ,

w fb'-1
, 37.
1u., pag.
11 Ídem.

14

220

Ch;u:UUJ.,
,1:- D/
_,. ... , op. al.,
. pag. -,-·
, ; n1ea111

221

1967,

pág. ,11.

�C11&lt;111bt&amp;11or Crmf1i Garci&lt;1

u, idea de 11ah1ra/e-{_a en Teilhard de Chardin
Al momento nos s claro que •~el talante natural'' en Teilhard de
Cbardin que ,'iene desde , u niñez y permanece "irreformable" a lo
largo de su vida, está sobrecogido de una conci ncia rrústica o religiosa de identidad cristiana en que se hace presente u mclinación
por la cosas naturales, ese vínculo con el cosmos, referido a su predilección por la ciencia, si no es que acaso a u "alma naturalmente
panteL ta" como alguna vez el propio Chardin se expresara de sí.

el punto preciso en &lt;lande convergerá, para producir en nosotros el
efecto esperado por Dio, , el conjunto de las fuerzas del universo.

La intimidad en donde encuentra a Dios lo remile a la exterioridad
en gue está la naturaleza, que a Teilhard l? estrcm~ce ~· lo estr~~a,
no solo por la imagen cósmica que va surgiendo en e~ sino tambt~n
debido al compronúso que le confiere, por lo que surge su plegaria:

IV

Dios mío, para que me halléis en todo minuto tal cual me deseáis,

¿Qué es lo indubitable en Chardin, según e e viaje a las profundidadc de su ser? ¿Cómo e le muestra la realidad? ¿Qué dato se le
manifiesta aJ fondo la conciencia? Sabemos que para Descartes Jo
indubitable era el p nsamiento. Para otros, luego d la, indagaciones
de la razón, el claro indudable aparecido mucho antes ele! pensamiento no po&lt;lria ser otro gue el yo y la cosas. Para el caso de Chardin, resulta interesan e que surja entre las agua de la profundidad
de su conciencia aquello incuestionable a toda prueba: la naturaleza
)' Dio . ¡He aquí la intuición original de la que procede la visión del
mundo teilhardiana! Por e o dice: ' uanto más desci ndo dentro de
mi ser, cuanto más multiplico las conexiones que me vinculan a la
cosa tanto má estrechamente me aprieta El-Dios"; o bien apunta:
"Como cualguiera t¡ue quisiese hacer la misma experiencia interior
he sentido que obre mí planeaba la antigua e encía del átomo perdido en el univ rso", de la que le salvaba la voz que le decía: ego s1m1
noli ti111ere. A toda luces, la exploración d la interioridad le lleva a lo
gue es .in duda, e~to e : la naturaleza y Dios, que en su conciencia
e torna lucha, para armonizar ambos polos. Así en El medio di11i110,
nos dice: 1~

alli donde me esperáis, es decir, para que me aprehendáis plenamen-

acla uru.t de nue tras vidas está como trenzada por esto do hilos: el

hilo &lt;lel desarrollo interior, siguiendo el cual e forman gradualmente
nuestra ,&lt;leas, afectos, acótudes humanas y místicas., y el hilo del

te - por el interior y por el t:xtenor de mí mi, mo- haz que jamás
pueda yo romper este doble hilo de tni vida. "'

Lo, primeras certidumbres de Teilhard de Charc~n, e_n su_ idea de
natur-aJeza, se encuentran marcada. por u expcnenc1a nusu_ca en
la búsqueda de absoluto, que en su interioridad on como Lentos
recios y torrentes de agua yue e perfilan como ~ ~lensa luc~,
digamos, contra el ángel, igual que Jacob en e1 propostto el~ que el
doble hilo" de su Yida se mantuviera anuda.do. En tal ent1do, muy
bien se puede afumar que: "La espiritualidad de Teilhard ~s c?rrelativa con su visión del mundo". 1- En otro. lérmmos: u nust1c1smo
se entrecruza con su con ttucción del unÍ\ crso, sobre el cual poco
a poco iba incorporando lo. dato, del aber biológico: ,' e que la
tarea a la que se enria llamado este sacerdote ) ~aleontol~go, en la
que se ocupó toda u Yida, no fue otra que conciliar c1e?c1a y fe, se:
!lada por una cierta actitud apolog , ri~ T hasta eYange~tzado~a. ~1,
se descubre en d pensamiento de 't ilhard de Chardin un u1tere~
por hacer compatibles los tesultados &lt;le la ciencia de la naturale%a
con la doctrina de la fe ) la teologfa.
Ya por ello, nos encontramos frente a un científico qu pregunrn
e indaga como filó ofo, pero siente v p~rcib como un nustico. En
su escrito Cott10 yo lo creo, Tetlhard nos dice:

éxito exterior, siguiendo el cual no hallamos en cada momento en
,; Ib'&lt;l
, 75.
1 ., pag.

222

16

lbíd., pág. •4.

1'

Tresmontaot. flp. rit., pág. 69.

223

�L, idm de n,1t11r,1!ezt1 m Teilhard ,lt (hrmlm
.
.1· I·,1&lt;l
La ongm;ull

&lt;lOS

Ctlllpt l.

l

J.t: mi ucencia consiste en

1•
l.' la

\'llh•

lJLh.:

( litlllÓltÍJ111r ( ~'/1//¡j ( ulr/7fl

ILOI..

hahilualmcntc cons1Jcrado:

su raÍCI.'
.
,tn
)

Lomo .11.11ag1
( .

• Jucau,m
" formaci11n inrclecnul. yo pcrienczco l-a os
1:is. p or l.'ll
•
•
"hijns dd cielo". Pno por lcmpcramLnto 'por c·rud1os pro
. l.'st11·1
.. te
1 1a tk
. ,rra ,. . , nu-ulo
asi pnr la Yllb .en ,e
n ·tl• ·s )'ll sn\ un "h110
.
01.

· ~-. • d . •d s mundos de los 9uc conozco, por un.a e.•x¡11.'nem11
0
t:
· · ¡
· ·n
.tamili:tr,
.. . l:i ll'Un:t,
. la lcngu.1, )' 'º". sentimientos,•no lw Crl!,,'1l,o lbmngu
, J

COí'l'lOn

1 dc¡a
. d o "¡ue ·1ctucn
111
'
. en plena
·, . l. t ·nk·
• e1 fontlo de mj mismo, dos tntlucnn.L
un·1 sohre otra, t:n
., .1p.m
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.
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tahit.¡ue interior, smo

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• . la• unidad íntt:rlm,
&lt;l, treinta aúo cons:1grados .1 per 1:gu1C
. icngol '.
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impn: ion dt: yue . t: h.t ( P
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. .1. ,t1 mdlo , • Lle! gran
pro e , • d . b
s ,lución parttcul:lr,
t.:s b ozau,l
•
. , t e,. e·l tren11.: de avance r
tua 1 con e 1 yU l'., choca • en b hora prescn

hum:1111'J aJ~II!
-!

.
•• ,ns:t!1º
. .. le
1 1a que. 11ªbb Te1lhard,
n 1a 9ue
· º
"La unidad intt.:nor
. · t:. ({·1 ·Jnhle
.
- ,,
,
1 a su gran esfuerzo pata qm: t
"trcmt;t ano , corn.:spom e .
. 1
"biliiad de rompL'.r;e.
. 1
.
lado in a pos1 l
hito·• de :u \'tua ·1gu1cra anuc
.: .
. ,. 1 l Jo contrano
u ahrn1' ' e· a smtc i. e ... caln indi, i1lu:1I"
Pero veamos &lt;.Jue en
.
_
.·¡
••
--ciencia v te- la pl:rci 11•ª como una re pue.
. t1. a c
·'
·Cual
•
. . I"
·rmcntc a su nempo. l
fn:nrc a un "problema e pmtua . concc
.,. R. d-1mo: 1.1ue
. . l e1e su .. hon, prl'sente
·rn e ·c.· problem:1 ec;pmrua
• . . !' ccnr
. - ' cu~ndo
l'. '
•
·
·r,,jJharc.l
de Ch:mlin conta ba apenas con c.hecinucve
. . . :1.11o
. 1 "'I ·1uvc11
n.
·
1 t cana ,,vu- et _...,
inició el :iglo. ·x. Esa nuc\·a epoca que e 1º . . l antecedente yut'
i
•
• 1
brcs.• t'Ul
tud \'enia carg.1c.b oc
mcerttL um
, n o por
. e l , . s c;ur1ña um1
.
' tz che\ l\larx. l t:m.t,, . i:,
inarcaban en el pens:umcnto h.. •
.
· tl'üco v la rc,olucino
nm:va mcn1.alidad con el mu, tmtcnlo psteoan,d t
• g&lt;&gt; de b gran
• e,) ,am,
•
l • 1ucgo,
cil: la fí:ic1 c in. tdcrant1o, &lt;l esCl:
1:,- o l.'Stra
1 ( .itadll

• 7.,
por Tri::smomam, op. ni• .• pag.
-

22·1

:ucrra, . cguida por la co11moc1t&gt;n s,,cial de l.1 íl'.' oluciém rusa, c\·en.
ro l¡ue cimbraron bs h;tses de la viJa europea. Franklin Baumer

no. refiere :tl¡udlo &lt;.¡uc dcscribi.&gt; pll:namcntc la nueva mcmaliJaJ
tn el :-iglo X.·: ''.\lás que nada, era la conciencia de una p~rdida, la
1wrdida &lt;lt' una le t:n la trasccn&lt;.kncía ''. 1' Y Je esca manera. dice d
propio B:tumcr, 1rc. palabra· iban 1:ntrnndo cn la litcrarur;l como
te t1mnnio de esa pénüda: absurJo. angus11.1, alienaci,·111. Era así lfU
lCOntl·CÍa d ahan&lt;lono de los ausolu10.-) ~anaha la idea dl' [ kr.idi10
~&gt;l&gt;r • d contjnun camhio. L 10 había e. p:1cio para lo pennanentl',
put·:,; 1riu n faba d de\·e,lir.
V

b1 t'Sl' ·omcxto, 1eilhan.l de Chardi11, dt· una rn:mera muy personal,
cnnstruy0 una física y no propiamen1e una mctatTsica o una tcologfa.

\11-,11.ina \·e7 t. cnhifr "Yo no . oy ni un filc'1 ofo ni un tt:t,logo sino un
ludiantt dd fenomeno, un fí. ico en d , icjo cntido griego''. ¡Cierro! Pl'ro com() su percepción originaria dd mundo ern mj tica .. u
11:mología fuL• un intcrw, titánico por rl: ·ponderal "gran problema
pirnua.l" de su tiempo, yue primew se debatí,·, en el nivd m~L prnundo de ·u interioridad t·n la búsyucd,1 d absoluto, en 9uc la \·1s1ón
nnmigl'ni:1, ya como imagt"n inJudahlc era: nat uraJ ·%a , Dios. A. i,
d&lt;:sfut rzo Je :u vida, la lucha dl: :u alma, cnn ·1s1i«', en con, id ra..r
e, m¡unro de la rcalidaJ c..lcsc..11: un punto de \'Í:ta eren tífico, siswrnati7.ando los dato, encornrnJos, dc:duciendn leyes y con truycndo
. tulados, . ÍcrnprL' 1.:ompr ndh:ndu en t, )do dlo la cxistenria de
Ü10 .. Ful' coin11 anuJr' "el dobk hrlo'' de su \·ida, cuya exprc'-i&lt;"in
1 rnadun1 plasm(, ('11 hl n11i111mo h11111t111tJ, 20
1

Ln e~te cns,H·o 1t..ilh:ud l"Ofatiza t¡uc la vid. const ·te t·n wr. "\\•r
P·n·ccr", dina .• e .iguc: t¡ue el bomhrc: e contempla en el acto &lt;le
·n ar, resultando yuc n, &gt;:olo es un sen·isual,. ino esrrunurnl. De
ta manl'ra, t:'snilie: · El hombre, Centw de pcrc;pcctiva, es al proo tiempo centro dt· con ·trucci6n del univcrso .. .21 En ·I escrutinio

--

Franklm Baum~r. hlpr11,,1111imlfJ nmt/1-nm 1·11ropto. ,\Ie\,cn 11 1 19-'5, p:íg. IX&lt;,.
1har,liJ1. l:l/mó111r11(1 /111111,1110, Espana, 'laurm. !%&lt;;_
lhul,, p,ig. 14.

2...5

�Lo idea de 11at11ralez.a i:,¡ Teilhtlrd de Chardi11

C11m1hté111nc Ca11ft1 Garcí11

~eficiente, para algunos J hombre aparece como "un objetOflll, ruelta: :in avanzar alre&lt;ledor de un punto impenetrable, por lo
tlco dentro de,un mu~~o dislocado". Pero en una mejor óptia,4 ~n L1. vi~ión teilhardiana, "la c lula parn que . ea comprenhombre vendra a adgllll1.r una siruación central: "Cima momenua esto es, incorporada a un sistema coh rente del univer o, ha
de una antropogénesi que corona a su vez una cosmogénesis".colocada entre un futuro '.&gt; un pasado, ·obr una linea ele
na vez considerada la evolución de la materia v con ello1
transformación, indwda la ley de co11,pf{jificación, Ch:U:clin recomr on. 1Jtrada la extraordinaria complejidad de la estructura edu que en el plano científico hay una controversia entr materialmt Chmlin . e llega a interrogar s1 tal fenómeno acaw muestra otro
Y espirituali mo o bien, entre determini tas y finali tas, alirnmlt )&lt;lt la materia, e:;10 e, , un nuevo e&lt;:tadio &lt;l I Ufll\"erso. ~ u rcsgu él mi mo ·e ha visto ' mezclado de una manera per onal" enlli es t¡ue la célula representa ''un gra&lt;lo supenor &lt;le interioridad
lucha o controversja_ i los materialistas e ob tinan en hablarJeli r,de consciencia".26 lncorpora&lt;la aquí la evolución, se plantea
?bj_et?~ como con ~ ten tes en acciones exterior s, lo espirirualisll h rnla va hacia algo al filo &lt;le su. transf&lt; 1rmaciones. Y en la
m st stman en no salir e de una especie de introspecoón olitam,11 a ascendente a una mayor consc1enc1a aparecen lo pruna tes:
Cjue lo. ere se consideran como encerrados en sí mi mo sep P~'/11111 de pum y directa cerebralización"-2"'
sus operaciones inmanentes. Aquí, la convicción teilhardianaesqr Dee ta manera, con el . urgimiento del . er reflexivo, el hombre,
ambos punto de vista deben complementarse, por lo que e au t1rtuJ Jd repliego" . obre . í mismo, e. otro mundo el CjUL nace,
"Pronto llegarán a reururse en una especie de fenomenoJogia ok 110 un imple cambio de gra&lt;lo, sino cambio de naturaleza, refísica generalizada, en que Ja cara interna de la cosas •erá consict- o Je un cambio de estado"? 1 C n nuevo estado biologico guc
rada tanto como la cara externa del mundo" ..?J
dcl :iromo a la célula y de la célula al animal pensante. Teilhard
. egún Teilhard, e a física generalizada que complemente ma!flll- &lt;le la gran revolución que micia otra cspeCll: de , ida, "prec1lismo Yespirituali mo se haría necesaria para Uegar a una explicacd te e ta \ ida inlenor'' ,'"1 que marca una transformación que
coherente de la totalidad del fenómeno cósmico. Asi, por esu 11 al e tado del planeta entero, resultado del proceso eYoluti\'O. ~'
complementaria e sostendrá que la trama del universo indi cunlt- la grngéne is emigra a una biogéne i que l1nalm&lt;:nte es una
mente "e bifaz por estructura", por lo que ademá de un cxteid 'ne 1s, la cual igue una función más elevada, aJumbramiento
"exist un interior de la co, as". Es como Teilhard llega al tend ~arrollo del e&lt;:pmtu: la noogéllf.ris. f.stablec1do por Tetlhar&lt;l Je
la conciencia, una vez establecida la "ley cualitativa de desarrollo din que l mundo es convergente~ que ,risco ocupa el centro,
en que el univer o pasa de un e tado A, que es fi icoquímico, ai l¡ue: "La cristogénesis de an Pablo ) de an Juan no e , ni
estado R, que es biológico. En este punto no, encontramos cood ni meno , que la prolongación, a la yez esperada e mesperada,
mundo orgánico, que con el mundo mjneral vienen a hacer do ti b nooJ..,&gt;énc is, en la cual, para nuestra C&gt;-.1)enenc1a, culmina la
ra inseparable de una mJSma 'operación telúrica total". Y st bici
"la pre-vida se hallaba ya emergida en el átomo", nos dice Tew·-ar---"la vida propiamente dicha empieza en la célula",24 en qu seoed'
.
el lazo de unión entre física y biología. tn embargo la ci~ ~pag. ICl'J.
'

22
.,
-3
24

lb1ºd., pag.
, •17•
lb1'd., pag.
, 69.
Jb'd
, 99.
1 ., pag.

pag. l'/.1.
!iid., p:íg. 202.
.,pág.2tl'I.

lninde e gue ' harclin afirmó: "T .a CYoluc1ún l' ' una asccnsion a la con cien
b cual hacia delante debe culminar: "En al¡?,Una conc1enaa suprema•·.

226

�1_,(/ ,deo de 11ot11mltza en Teilbord de Chordi"

C11(ll1htéf11oc Gmhí Gurda

cosmogénesis". 31 Así, en el torbellino del proceso cósmico se rnani fiesta el primado de la vida en el universo, como el primado de la
reflexión sobre la vida. Y en el impulso hacia delante, para Teilhard
hay un polo espiritual y trascendental de con ergencia universal, por
lo que el 'punte omega" va a la cabeza del mundo.
Al momento, ¿qué tenemos? ¡ fundo y Dios! Percibiendo esa
relación: ¡la conciencia! E la visión mística originaria teilhardiam
desde la que construye su co rnología: lo infinitamente pequeño
ante lo infinitamente grande de las masa iderale . Simplicidad al
fondo r luego complejidad. Evolución y materia. E pacio y tiempo. Movimiento y ascensión. Lo infinitesimal y el todo. Pre vida,
eclosión de la v1da r supravida. Tierra y protoplasma. Mundo mineral y mundo orgánico. Energía radial y energía tangencial. Atamos,
moléculas, megamoléculas y células. PJ¿ylun,. Cuaternario superior 1
Romo sapiens. Pen amiento: "Discontinuidad de continuidad". eolítico, fuego } civilización. Ciencia y religión. Megasíntesis. Finali ·
mo. Omega.
En el contexto, la pérdida de los absolutos. Al fondo ele su alma,
la búsqueda de un fundamento y un notable optimi rno. De su corn·
trucción cosmológica, su visión antropológica fundamental:

Vigica", porque cualquier urudad posible se ha quebrado. En sentido
figurado po&lt;lríamos decir que la cuerda del arco reventado al que
haccmo referencia viene as r el 'doble hilo" del alma de Chardin
que ha c¡uedado desatado, ocurriendo que Los extremos, naturaleza y
Dio , rompieron u nexo, vínculo o unidad.
La cosmología de Teilbard de Chardin e con. truvó mstalada en
bmodernidad, ya por el sitio principal que ocupó ~ , u sistema La
razón, ¡y ele qué manera!, tratando en lo posible de mant nerse en
h lindero de su fe católica. Recuérdese que nuestro místico jesuita
ieñaló en El fenúmmo hu111t1110 que con el neolítico vino un estadio
iuperior de noosfera en gue la suerte del mundo quedó decidida:
China no construyó una física, la fndia e perdió en metafis1ca, los
mayas con ideraron el fenómeno como una ilu ión. Pero, situados
en las zona occidentales del mundo, dentro de algunos milenio
mrgirfa una mezcla favorable en que, dice, "la razón iba a saber
mgancharse a Jo hechos) la religión a la acción". 33 D esta manera
íllccde que La antropogénc i e localiza en un área geográfica, por
~ que Teilhard especifica: "Ha sido por Occidente por donde ha
pasado el eje de la antropogénesis. n esta zona ardiente de crcorniemo y re.fundación universal se ha halla.do o ha debido hallarse, al
menos, todo lo que consntuye actualmente al hombre".34
Y de plano, ya embriagado totalmente de eurocentn mo, o bien
El hombre no es eJ centro del Ufl.Ívetso, como mgenuamente St
había creído en el tiempo pasado, sino algo mucho más beilt\ d ensirru mado de etnocentrismo, nos dice: "Incluso lo que se conocía Jesde hacía. mucho tiempo no ha tomado dclinitivo valor huhombre flecha ascendente de la gran síntesis biológica. El bombo:
mano más que al incorporarse al sistema de: ideas ) de anindade.
es el último rutado, el más agudo, el más complejo, el má sutil de
ruropeas". 3S
los sucesivos estrato de la vida. Esto no es otra co a que una visuío
O sea, lo que existía fuera de las actividades europeas se infiere en
fundamentada. 32
lo dicho por Teilhard, su valor era subhumano o implemente por
subhumano carecía de valor, hasta. que llegó el momento cumbre de
V1
bantropogénesis en que la práctica europea todo lo humanizó.
F1 día de hoy la cuerda del arco &lt;;{,ue in1.pulsaba la "flecha ascendc~tc''
Baste aquí la crítica cert ra a Teilhard, en la _entencía de Joseph
de Teilhard se ha ce entado. ... n el-presente mundo contemporan_eo ~eedham:
no ba) con qué la.t17.ar al "hombre flecha" teilhardiano, " íntesis b!(}
~ !bid., pág. 215•

lbid., pág.

Jb'd
. m.
1 .,pag.
32 Ídem.

31

21 c,.

1Jern.

228

229

�1JI ideo de 71t1/11mle-{_o e,1 Teilhord de Chordin

Ct1u11htr111oc Ca11hí Carda

Oecu de una ci, ilizacióo --China- a la que debemos la tecnología
del luerro forjado ) el primer de, arrollo del reloj mecánjco

1.JUC

se

estancó de una manera persi~tente durante siglos en el neolítico, e

insi. t:ir en que "durante el tiempo 1,i 'tórico, el eje principal de la antropogéne i pasaba por Occidente" equivale a perperuar sencillamente un vulgar error capaz &lt;le producir un daño con idcrabb"

El fenótJJeno ht11tNmo no e publicó en vida de Teilhard de Chan.lin por

bfe en la unidad simplemente no cabe en la percepción del mundo
actual.
Lo ciert? es que en el iglo presente nos encontramo enlama~:nte al profundo problema de la pobreza, la crisis
de la contanunac1on arnb1ental'll&lt; ~,. la terrible de compos1c1on
· · · · soa·a1
~1rcada por la "\.'lo~cncia, ya en la: guerras O en la irrupción de cnnunale y narcotrahcante. rganizados. ''1
"El tod~" d que hablaba Teilhard que manterua la unidad, se
encuentra tragmentado, hecho añico , , propiamente la física 110
no. marca una respue ta, quizá porque la ruta sea la ética, como ha
llllentado mo, trarlo e e otro francé de origen ¡uclio-lituano Lfrji,ir encruci1a~a,

la censura procedente de Roma. Por ario frentes bubo toda clase
de reproches a u sistema de pensamiento, aunque también recibió
aceptac1on. lgunos lo veían alejado d la política; or-ro observaban ~
,
su falta de sentido histórico, cuando un sector vislumbraba aspecto
El ciem
al d pe urusmo.
·
Pero la esperanza mantiene.
po itivo , como la restauración de la unidad entre cienda Y @osofia, F • . po actu, e
.n.mcd10 de todo, me quedo con I amorgue Teilhard de Chardin
o la eliminación del duali mo materia concienaa. Itentra para
k
profesaba a la naturaleza, que hoy oo, falta ) debemos incornuunos, el mayor dcfi cto en el pensam1ento de Charclin con.istió en
rJr a l
' ·
' a practicas
cu l turale para saber-poder salvarla. También rme
la interferencia de lenguajes ajeno a la realidad aludida; hay quicnc,
consideran que u mayor mérito fue abrir una ruta para una pro· quedo con u noción de Dios, 'cr personal trascendente, centro d
yecc1ón del clinami mo inherente a la naturaleza 'hacia realizacio- centro , al que en todo caso debemo referir lo residuos , fraginen1~ a ·urnie d
·
· , . n o el compro1rn· o trente
a nue. tro prójimo, sobre
todo
ne cada ve7 má relevantes del , er hasta llegar a postular, por \'Ía
de la operación de la naturaleza mi ma, una realización divina del k;s debiles }' vulnerables, de construir un nuevo equilibro de eqUJdad
1pa%, con alcance planetano.
uníverso".r
Tcilhard de Chardin murió un JO de abril de 1955, convencido de
Con iclére e que el dinamismo de la naturaleza en Teilhard siem·
pre se aju tó a un principio de unidad n el que incorporó su fina· su ~istema co mológico) de la firmeza de sus ideas. 1Je aquí la ·inlismo. Pero bo} no hemo quedado in criterio unificador, con. u tes1. gu~ n_uestro mi tico vio como científico re pecto al cosmos y
fondo re 1dual de fragmentaoón. sí, mundo y Dio no e sost1r· que_ cauuvo el e fuerzo de u alma: "Creo que la ernlución e clinge
hacia el espíritu".
nen en la conciencia pre ente. La razon teilbardiana, que fue in ~Otra vez 1a conciencia, el mundo Dio .
mental r cuantificadora, por otra parte, ha mostrado su eficienaa
solo en la manipulación de las cosas u objetos, pero su ineficacia en
la solución de la cuestiones humanas más profundas. Y el mundo
que previó al futuro, según u cosmología, en que ciencia y religión
se fusionarían pasando a un¼ase uperior de conjunción con la
rrústica, implemente no ba acontecido. En cuanto al optimismo~e Cuosidcrese, tan solo como ejemplo el reciente acadcntt' en d Golfo de MéxiTeilhard de Chardin en témúnos de la fe en el progreso _r tarnbien to.do~de se han derramado ochoc1coto~ millones &lt;le litros de perróleo.

r

r

------

36

Citado en peaight. op. cit., pag. 44{1.

3

fbíd., pag.

Según el Centro de Invesúgac1ón de cguridad. aaonaL ea l,, que va dd sexc~gubcmamental en México, .e han IJe,.ido a rnbo vcinancho mtl asestnatw
tonados con el narcotráfico.

438.

230

231

�1., id, ,1 de 11'1f11r,1kz,1 m ·¡ 'ríh1tml de Ch,mli11

Biblio rafia

Teilhard tk· Char&lt;lin, Pierre, F:./ fell(í111e110

h11111t1110,

Madrid, Taurus,

1%5.

- - - - - - - - G'f11r-sir de 1111 pms,J111it'llto, Madrid, Tauru:;, 1w,·.

- - - - - - - , bl 111edio din·110, Ma&lt;lrid, Tauru,

1%-t.

- - - - - - - , F..lprmwirdel ho1J1hrt', .\Iadrid, Tauro, 1965.

- - - - - - - , l:scrito¡ del tiempo de ,gmrm
Tau rus, 1%&lt;,.

(!916-/919),

ladnd,

- - - - - - -, l ..t1 t1pt1rició11 del ho111lm·, Madrid, Tauru. 1%5.
Baumer, •ranklin, /.:./ pm.rt1111imto t'/fm¡,eo 111odrmo. Co11ti,111i,!t"/ y wm

de kJJ 1"rlet1.r, 1600-l~'m, Mé.·ico, HE, 1985.

Cut·not, Uaudc, Pierre 'feilhard de 'h,1rdi11, Ln.r gm11du t'lt1f&gt;,1.r de J/1
l11áó11, i\la&lt;lnJ, Taurus, 1%7.
Lubac, 1frn ri dt\ 1!Ipmü1111ie11to l't!l{f!,ÍrlStJ delpr1drt• f&gt;il'm 'frilb,lfrl de ( rurdi11, ,\Iadri&lt;l, Tauru., 1%-.
Luca I Iernándt·z,Juan ck · ahagún~ "Ji,i/hard de .h,1rdi11, ,\fadrrJ, lki
(lrro, 19%.

Moltmann, ]urgen, ¿Q11t
me, l'JIJ2.

t.r

leolrw,it, hl!)·?, alamanca, E&lt;licionc , l¡ttlt

, outhwood, Richard, Í .Ll histon~, de k, 1 ida, Argennna, l~I A1cnt
1

211(14.

pL-aight, Robert, 7i►ilb,,rd de Chm-dm, antandu, al Tt·rr:w. 19"':!.

l rcsmontant, Claudc, lntrod11mo11 lll pe11.w111e1110 dr / nlhatd d, Char/J
i

ladrid, Tauru., 1%4.

\'\11irrow, (-,. J., l .11 1.rfmr//m1 dt'I 1mÍl'e1:ro. lntrod11ffÍÓ11 ,, fil rosn10Vl'i.f;J.
1 fé ico, I• .1:, 197,.

2.32

Reseñas y comentarios

�• TRO DE CO

IOLOGÍA

uauht · moc Cantú García

L

1\1-R.ll&gt;\D

Por.me ,

H \ DI

fe

\R\&lt; ;f \,

conjunc.mcnrt.• con

Lll ( 'larl'mom. C:ilifi&gt;rnia, orgaron el Primer encut:ntro JL o un11Jo_rías: CarJ nal, ( bardrn )
11ehead, d cual st.· vcrilicc&gt; del I al , dt.· • cp1iu11brl' dd 2 110, l ll
10 1.rlaciones JL:' la cirnda uniYer rd,ld. i.:n la cimfad di: ,\lan:tgu;t,
:aragua.

Punl'nre n ·nidn Je Jr tJmo paí. e ·. induyenJo aut0rc. nicara:n 1:, analizaron la idea t.k la naturnk7:1 1.11 la-. obras d Eme. 1&lt;,
J nal, 1i:1lharJ &lt;le &lt;.h, r&lt;lin ,v Alfrul onh \X h1t1:hcaJ.

Lo: p.micipantc \ los t1..111a e org,rn1zaron Je la . i,L,•t.iiL·nte maK lla Ltado. lfntdos- : "'Ii,da ·e, ,1 ·anta; una
sradd 'C:in1i o cosmicn' Je C~1rJcnal Je. Je la 1coh&gt;gfa de proct'
l1irrc Pi ·le, - • 1:1Jo · l 'nido. - : 'Co moln/ia hi1,Iic:1":Jorgc
•arado ILarah•1.1a- :" 1s insmuacioncs p.1r:1 int&lt;:rprcll'. de la
ntiga co m1c:1. ' de Lrne::s1n Car&lt;lL"nal"; anl\ ( ·mln o PL"n:ir.
Hr:i il
• cc&lt;l. of inmcn i1 ".
.1: &lt;.a1hcrinc

l'an1h1en participaron .1&lt;&gt; ·eph Bmckcn - l ~stados l nidos-:
ttlh:ird &lt;k Chardin, -\. . W 1i1ehcad, and nwtaphysi of smerll'Cll\'lf\ • · \ i,·ian 1\uf :rnl - Pucrt Rico-: ·'Peninencsa d la
lica md1guu1 L' ll J~rnc.:sl&lt; Cardenal"; Paula ~firanda -C.hilc-:
11 cpira a 1rofLirn: la. co mologfa del prn.:m en 'C:íntico ec', 1111
· Cuauh1émoc Cantú - , 1'·xin---: "L1 itka &lt;ll' na1ur.tlez:t e11
lharcl &lt;lL· Chardin '; Paul Jweph Gr· ·ne - 1 ◄'. tade l 'ni&lt;lo
r..-anl a whitch adian'', ,. Rosu 1:1n R:idford Rlll:thl'r -E:1.1Jo
llldu : 'Ecofemini. m&lt; ·= rcnlo~ria , étirn •.

215

�RtJMias ~ con1e11/ani1s

hl encuentro de cosmología cerró su jornada con un homenaje:
a 1-'..rne to arden.u ~ la entrega d una placa ) reconocimimto dt
parte de la ni er iJad Pofüécnica de icaragua y The Centcr for
Pr ces tuche'&gt; uf Clarcmont, 'alifornia.
Las palabra. ocasmnale, esru\'icron a cargo dd poeta nic.l!'J·
güensL _\na tasio LoYo, ) d propio brnesto ardenal e dingm ~
público a. i tente leyendo alguno. poema del ''Cánuco cnsm1cú",

MATILDE

I

ABEL GARCÍA Lo AD , FRUICTÓ
FllO OFÍA

y

on mou,o de u agradecimiento.
Jose

L-i orgaru7.ac1ón del e\'ento fue UTipccable) 1ambiente Lntrcasb
tentes y parttapante. fue de cordial!Jad, oli&lt;lan&lt;la&lt;l \ hnmand.1J.

h111.rn: 1 \Bl I G \R&lt;

lhcnn lknavidc. \ .izL¡ucz'

Lu \D,\ es doctora en I ilosofia L' lnn:s1ig:i 1ra dd L"nse10. 'ac1onal dl lnHst1gauone. Cien11fica y Técnicas
-Conicet-. u c. tudws se han centrado en la h.i ·wrioonfo
iiln...,
lica argenuna e h1spanoamedcana, lo cual SL rcfkja Ln sus obras
ioso///1 t' Íltkgracuin, Fj Jilo.rrg,1r co1110 rí{I, l ,11 Jt!o.ro/, .. t·:,:Úk11a,,I 1 ,1 lt1 ,,,.frffii11a: m.r i11trod11rtorr.r, y Fmici1h1 rfilom{Ítl, e. te tilñmo l.'S el tex1n lflll'
1·

1\

proponemos comentar.

\mame de la lib1:rtad, d hló ofu a. pirn a conon·r la realidad en
· rma integradora a parur de una .lCfllu&lt;l 1ncét1c:t cuya linaliJad ultl es el (;,mu/, d fundam nto yue connica, l l·xi:t ntc a jug:ir su
~'go (:XISL(·ncial. Esta 1dca &lt;le la e 1srencu como 1uego es un tema
retoma (,-arcía Lo aJa dl lo. tilo ofos ex1s1Lncialisra. :.trgcniiCarlos \,_trada \ \ icrnre Í'atone. Dd primero hace ll}O el conpto dej"~f!/J en tanto nue, o ex.istenci.1.rio de la e tmctur:i del /)tJrri11
t1&lt;leggcriano, pues considera quL " n la exi tenc1a humana misma
11cul1.1 un caraeter de 1uego'' que consis1e en el des&lt; cultamientc 1
,; ser Ira cuyo telón st.. encuentra la naJ:1, ''1.1 ccrndurnbrt· de su
nc1al nuli&lt;lad". E ·te jut:go cxi tt nc1al "no cunncL ningun:i etapa
bl} rraoL1uth7.adorn más a11á Je s1 mismo·, dt' modo Llue b finitud
temporaliza y 1otaliza n un di::s;1rroli&lt; lineal del exi, tente tfU t
l!X:ga a una hi toria horizonrnL
Con Vicente l·awne cumpkmcnta L1. idea dd jlft;P,o t istt11cial al
&gt;n&lt;"thir al hombre hbre comn potc:nc1:i creadc 11a, a partir de:: l.t cu:1.J
:e.in,, del Centro tle l~srudjm Human1suco~

236

2J7

�RtJi'lttlS y m,ner,/,11ioI

csre se conviene en juga&lt;lor de un "juego a lo dt\ ino" y se reconoc,
"rnpaz lk D10.-", en Lanto L ".monada como pensante, ·imientc
,·olente" para hacer de la nada . u capacidad y retrotraer e a su GTN11d,
·u f¡md(1111e11!0. I ,. te ¡uego a lo divino de:cubre u capactdáil de Dios
y la "íntima a piración humana" a trmé de la cual el humbreSt:
plenifica. , \sí, el (,nmd en tanto única libertad creadora de libertad
ammrdl(I s11ll/a ) a L'l Y z quien convoca al existente a jugar el juego
exi ·tcociaJ, en el que el Gnmd es también el;11gador cortlifll 111t1túst11Íd
que propone la úrnca regla del amor con la qu el ¡uego exi tencr.l
torna a u v z un juego de concordia ~ concordancia, donde d
existente int gra u &lt;liferenc1as.
En Fatone encu ntra, adema. dd plano horizontal de la t:Xl tenoa
que pr pone \ a-ada, un plano vertical cuyo gozne e d existen!
que en u a piracion hacia la d1\ midad se c:ncuentra con. 1go m1 roo.
go::;!lf que artimla d juego exi t ne1al en . u doble plano vutical \ hu
rizontat en el prunero e hu. ca concordar el exí tente con la concor
dia suma al a. unurla como tal, \ en el segundo e hace concordard
exi tente con el otro, con el llí cordial, 1 qu también juega su juego
e:1 rencial con el amor como úruca regla.
í, mientra· d x1.teoir
ju ga a deificar. e, el Cm11djuega a encarnar. e en el existente ydeahl
la po. ihilida&lt;l &lt;le la concordia con l otro con el IIÍ cordial
De de la mtegrac1on &lt;lel enur ~ &lt;lcl pensar ;m:gt1 el ex1stt'flte
juego ex1 tencial como 1uego a lo divino c1uc e propone de. picgarb
~erdad \ 1amor en u obrar baj l . modelo dd genio, dd .anto
del héro , l¡ue a, u ve7. repr en tan los valores intelectual, moral fb
acción, respectframente. La tarea de creación y recreación de valom
corre pnnde ·oto al hombre y la 11 \-a a cabo al encarnar los moJdos
cura ínte 1. con ·tin1vc la i~tegración ck lo valore del amor) ik
- una cultura de mtegrac1on,
· de de Jondeb
la -v rdaJ fundantes de
t:&lt;-tuida&lt;l pueda a pirar a la paz.
..
Al per oniticar n u síntcs1 · a lo modelo , el existenie tambldl
prese11tijitt1 a Dio m1 mo ideas c. ca , cuct nUCÍa l ,n ada, que en A!·
trada y Fa ton repre.enta una m1cción un modo de nJa, "hlt'fl·
t dei' dominio de: . í mismos, de u fu rza y p r.1 tencrn mterior''¡
"en con ecw:n 1a la aristocracia de la conducta".

238

L'n pcn. ar ustenta&lt;lo n la convicción. e com·iert · l'n un pL'nsar
¡,robo, en la vocación misma dd filósofo lfanudo a pensar y ac1t1ar
ronforme aquello con lo 4ue conyi\· \ l)ll upr &gt;ne i11l~f!.ndad m, &gt;ral
"porque no ha de de. cnYoh-cr un pen ar '-lue n:pu~e a u connenm"; este pen. ar probo "es la func,on -~ más aún- d 'ser ·1Gn
ial' dd filósofo cuando ofrece el "rt:sulta&lt;lo de u ser) &lt;4uehacer
liknifantl' ".
La filosofía no
suficiente para un ideal tw alto, al hlosofo k
bce falta integrar u sabt:r a otros con lo que coincide en u aspira
oón :i la unidad original ) CU) as particulan&lt;lades la complemen1an,
orno la mí cica c¡ue simk al Grm1d; la p(lv~ía cuyo lenguajC' e úmco
ti:ira t:xpre:ar su pcn ·ar la c1enc1a con la que se ht:rmana t:n la bt"1 .
if!Cda de la verdad, y la rdigión cuya omció11 es h11111/m Je Dio, '-llll'
arucamcnte puede aciar el Cr1111d como amor.
Finalmente, a la filo, o fía le corrcspnnd reconocer su. pmpia
Ínitacionc ) sclar cer la ituac1on &lt;lel xi tente: re. pecto a lo a:res que ha de integrar para retornar al Gm11d, y esce t: clarccimil'nui habrá &lt;le iluminar "la 1tuación eXJ tencial de la pers, ma en su
tdac1ón con igo mi ma, y con lo. otro. en t~rmtno lk concordia,
honcordancia, Je cor&lt;lial1dad. pue. su fundamento es el C.m11rl".
La frrnción d I filó ofo e a pirar a . abmear I Gmllfl como pre
ltncia, lo cual con i, te en Je em ol 'er con probidad u er , gu hattt filo. ofantes ~l partir de la integración de la 1-ilu ofía a L1 rru. t1 ·a,
poe ía, la ciencia } la r lJ rión.
Ma□ ldc I abel , ·cía Lo ada no propone en / n,irió11 r ji"losq/ia
rtica fundam ntante Je la cultura de 1ntegrncion que permita la
IDll\i\'cncia pacífica con el 1Jlro al rcconoCl. rlo como iguaJ ·n tanto d
T1111d ea el fundamento común de la en tencia.

�Rcmias_)' co111ent,11io.f

TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN Y FILOSOFÍA DEL
PROCESO

Gorgias Romero García'
Pixley,Jorge,E/Dios liberador en la Biblia. Ensf!JOS de teologltd1ih/K11
q11e apr01'f!chan la filosefía de proceso. Managua, icaragua, E~aal
OEETS, 2008, 164 p:lg\

Er. r IBR&lt;. oc JoRGI· PLXli..Y que comentamos con tituye _un es~er,,o
pionero e inédito en lengua espai'iola que aplau~mo ~ vacilacm·
nes. Y ello por dos capítulos. Primero, por el t1po de s~te. ~ _qiie
realiza y, segundo, por la divulgación que pretende. ¿La mtei;tS~'. b
conjugación de las tres vertientes que animan su_ texto: los estu~~
bíblicos, la teología de la liberación y la filo otía de proceso. ~~
d.ivuJgación?, nos topamos por vez primera en español con el lfl·
tente de dar a conocer, en apretado campen dio, e a gran av·ntur.1
e
intelectuaJ nacida en América del orte: la filosofía de proce o. Pese
a los múltiples ,. variados datos gue condensa e posible disc~rrur
'
' clá,ICI
su cue tionamiento
básico:
dado el hecho de que la teo 1ogia
·
-y toda teología- debió alimentarse intelectualmente de una filo-

1ém1inos negativos. En términos positivo,, y en con. onancia con
9que hemos llamado 1a tre vertientes del libro, intentará d au;ir mostrar que la teología má adecuada aJ meo aje revelado es la
,logia de la liberación y su mejor soporte filosófico la filosofía de
:mceso ¿ u punto de arranque?: la lectura del texto bíblico. Ello
, claridad rn todológica, desde el principio, aJ esfuerzo &lt;l Pixley:
·~uestra interpretación es literaria y no hi, tórica; esta,11os lqn,do 111
1/ia y no especulando sobre su compos1ción"2. Ahora bien, pese a
·el libro que comentamos se presente como una erie libre de cn:ivo:,,, creemo di cernir una lógica interna cuya estructura presentaros a continuación. Descontado prólogo y epílogo, consta de ocho
:ipiru.los cuya interrelación podr:íamo caracterizar así: los cuatro
nmeros se contraponen sucesivamente de dos en dos -"Dios y
pobres'' ,,ers11s "Dios y el imperialismo" 1' "Dios e historia: un
· s perfectamente relativo" rers11s "Dios absoluto: un Dio que es
):mpre el mi mo"-; el 9uinto capítulo-" Un Dios histórico es un
lr()s 9ue perdió la inocencia"- presenta las consecuencias de las
·!fltraposiciones de los cuatro primeros y adelanta las consecuenlli ftlosrífiras que se presentarán en el sexto -"Dios el creador"-,
t0de e afirmará la categoría más radical de la filosofia de proceso:
rreathidad; en e1 capítulo siguiente -"El Reino de Dios"- tocará
fotrno de ver Jas consecuencias teo!ó.._~icas que arroja la teología de fa
ibtración frente a la propuesta de Jesús. El último capítulo -"La
uz r resurrección del Hijo de Dios"- retrotraerá las logradas tesis
l'1:1lógtca } filosóficas al dato de fe. De taquemos alguno a pectas
l:b·anres de cada capítulo.

sofía para da~ c?~sí tencia a su reflexi~~ so~.r ~l_texto revela~~
ésa resultó histoncarnente ser la filo ofía anstotelico-torrusta, .
honestamente hacerse dos preguntas: ¿es esa teología fiel al mensalt'
Dio y los pobres'
bíblico? ¿Es aquella filosofia la que mejor puede dar soporte_a ~
tesis central del Dios liberador gue alimenta rodo e te esfuerzo
que fuese una fiel t ología bíblica? Pixley dará una doble negau\'aa
electual y da titulo aJ libro se desprende del conocido pasaje: "Yo,
. te~logia
• clá s1ca_es
.
fiel al mensa ·1e, bíblico
esta interrogantes: rula
. f...r11ru

la filo ofía a.ristoréhco-tonlista es el me1or oporte filosottco.

1.- ----

P~ 18. las cur ivas son mías.
· Licenciado c.-:o Filoso6a,\ 'oonclidato a ductor en Filosorn,
c:A por ¡a Pontilic:12 LOJ·

"bf.stc capítulo }' el sio1Jiente
coostiru,•en
la asombrosa sínrtS1s ea 4,¡ páginas del ya
1

versidad de hile. .
..
_
..
. • ,,..,,_ t,J¡o
1 El texto ha ido editado cambien en Qwto, por Ediciones Abp )ala,,,,..
un nuevo útulo: Bihlia, /eologia de la liberadón.J fi/osiy,a
., r(.. proreS11a.l.•

tliire libro del mis mu autor, Historia de Tsniel desde la pe,rpectwa de h.r pobra, que ya
.r¡;¡ d
H·
de L ¡ p •t: do p /m · Pe tropo e su l!a. edición en portugués, ..t:1 tslfJna . srae a a1 1r '.f o &lt;'-1.,
Vr,zes, 2002, al cual remitimos a los lectores para abundancia de detalle.

240

241

�Reseiia.sy comen/arios
YHVI-I, oy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa dé rdlexión filosófico-teológica' c1ue introduce categorías capit.ales

ervidumbre"4. a contextualización histórica para la interpretación la filosofía de proc o: creatividad, herencia, ¡ ropósito y multide este pasaje germinal estará dada por la caracterización del llama- iJ;1J; en • urna, 11mltiplicidc1d de crefldore.r con propósito y w10 de Jo,
do "modo de producci, n asiático' o "tributario". Luego de haber e, e Dios.
entado la pre, encía preferencial de los pobre, de punta a cabo eod
texto bíblico, el profesor Pixley enfatiza provocativameote la opáiw Dio e hi toria: un Dios perfectamente relativo.
que Dio ha tomado por ellos: ¿parcialidad de Dio ? De ningún na mirada superficial a los texto bíblicos evic.lenciaque allí Dios "es
modo, puesto que el terreno de juego histórico e tá marcado porb :entado como una di,111idad que responde e incide en la historia".~
desigualdad:
por lo tanto aquí menos importante insi tir en el apoyo bíblico
11e en confrontar )' exhibir lo difícil - - Í no imposible- de coniendo Dio creador de ambo -neo y pobres-, es_¡mtoyn«lk1flll r a e e Dios con el de la reología tradicional apoyada en la ·ubque lo1J1e partido p(ir éstos, aún en lo ca o en que e tén enfrentados ocuente filosofía aristotélico-tomista ¿Qué tiene que ver el motor
con aquéllos, y esto es bastante frecuente. .íendo así las cosa 11111 mnóvil con el Dios de T rael? Es el momento, en vez tratar de corupardalidad q11e Dios defienda con especial atención a lo pobrcs.1 1lllbilizar algo imposible, de partir derechamente desde otra Jilosqfo1
1cr si Jesde allí se da más naturalmente la confluencia de amba
iaone . El profesor Pixley sostendrá que e. la visj{m dd reconoDios y el imperialismo
e trata del otro lado de la op

ición: el Imperio. Las caractt:CÍ ricas O di dpulo de \X'hitehead, Charle ílartshorne, la yue mejor se
. cali.6car d e ""nnpenos
. , a estructuras tall Ji:. ·uadra con la vi. ión genuinamente
bíblica. El tema es abordado
comunes que perrruten
.
1
E
D
-d
A
·
B
bilo0!2,
e
a
perspect:Iva
del
conocimiento
y puede condensarse así: j
versa como la unpuesta por ~gipto, e1rey avt , sma, a
nl
. .
.
, •. y Rorna son la s1penortaa,
- •J-d ntllt,ar
•r~ y la · ,mo'Sitilid O conocmuento ca111b1aJ' cifécto a qui n conoce, es lógico pcn ar
la cul tura heleruca
.
.
.
.
Ello conte.l. lle un cogno ceo re .supremo -1 ¡os ele .'pensars a s1 rru mo' _1111 único stsfet11a monetario sobre los pueblo so¡uzgados.
-,
del
d
d
d
-,
•b
todo. Dicho de otra manera, 1 el que conoce es relatJvo
tu aliza Ia lib eraaon
mo o e pro ucaon tr1 utano:
lo · conocer
.d
conoc1 o, entonce el cogno ceme supremo e s11pre111a111e11te rl'la'· Ello solo e posible en virtud de Ullil relación inlema:. aquélla que
Moisé es el libertador que guia al pueblo en u salida de Egipto¡
'"Jea la ·vez ambos extremo, de la relación } que no preexisten
en el establecimiento de un si tema de leyes fimdot11e11ta/,nenlft/ifmP
brelación. La doctrina de la. relacione, interna o conscituciva es
al egipcio. En ambos. liberación y cuerpo legal., Dios es el 41!6 piedra angular de la filoso.fía de proceso.
principal y Moi és u profeta. 6

"'-r

.

,

, _ ,

_ llio el absoluto: un Dios que siempre e el mismo
En una palabra, la instauración de un is tema de vida 111depen~ acaba de califica1·, en el capítulo anterior, a Dios como .r1,pre111aigualitario y auro~u t ntable a cargo de las tribus agrícolas te~ tlttr relativo. El uso del término ha ido explícito por parte dd
como único ey a YI-MI. e remata eJ capítulo con una expliol1 ife or Pixley; el atributo de ab.roll/to, que ta111hiét1 cabe a Dios por
"1,ho Pmpio, . erá tratado aquí. Y efectivamente, tal como la e Lruca del conocimiento ,, lo, textos bíblico han apoyado la resis de
4 Éxodo, 20:2.
5 Pág. 30, Jas cursiva son mías.
p
6 Pág. 38, la cursivas son mías.
ag 63, las cursiva, son mías.
242

243

�&amp;.retttJf t romenfuno.r

un Dios relativo también el razonamiento y nuevo te ·tos bíblicos Dio· el reador
apoyarán la tesL de un Dio ab oluto: "En algún senLi&lt;lo mas allá r c1pítulo e , 1 cabe, to&lt;lavia más pmvnca&lt;lor yu d antl'rior resde la historia". 8 ¿Cómo compatibilizar ambos atributos? Adoptando o Je la teología, tradicional. En efecto para la tl'olo.l_rfa tradici&lt;,la peculiar doctrina de la. dos 11r1/Jm1kZf1s o polos de Dios tal comob Dio, t:s un cr l'ruco) ab, ollHamente ( )mn.ipotente· ha cr~itlo
planteara Whitehead v la r cogiera Hartshorne --en terminologia J f'- mhilr, sin ninguna condición posible. Esta doctr111a, que in
whit h adiana, las naturalezas pn·111ordialy consemente de Dios.
,o ha pasado a formar parte del ·enaJo común, era unpu.e;na&lt;la
el prof sor Pixley con dato. ht tóricos con un,1 s1mpl lectura
Un Dio histórico es uu Dios que perdió la inocencia.
dosa de ciertos texto. bíbücos bien conocidos. Al rc:Yi, ar hts
Este capítulo, tal como su título lo anuncia, es quizá el má provo- - h.i tóricas del relalo del Gim.r,s no· nteraremn · guc la histrnia
cat:i.vo de todo el libro y no es extraño entonces que sea una exégeg~ la creacjón está formada con elemento toma&lt;.los dd relato h:1.d uno d Lo libro, má fa cinantes de toda la Biblia: Job. El pro- Jruco b1111111a I:Jish. De esca comparación saldrnn como fruto trc
fe or Pixley, luego de analizar el sentido de lo discmsos de Dios conrrarias a la teología ortodoxa y L¡ue se úal!t.111 pre.rmter e11 ,me.rproferido desde el huracán, adelanta dos conclusiones. Respectotk biblias-. a) la negación de la creación e.\.· nihilo; b) la presencia de
la creación de Dio : ' Cualqui ra reconoce gue es una obra que en ripb &lt;l10 es, y c) la presencia de los grandes monstruo. marínn •.
cierto aspectos está mal hecha"." Y re pecto d Job: "PiJíó jus11ct1
desprender de todo ello que la 1de:1 tradicional &lt;lé omnipot nen un sentido que no e posible en un mundo histónc donde lvs f/(I está e11 la Bihlitr. a) D10. no es cmidor de todo; b) ha, otros
agentes d lo, acontecimientos son múJtiples". iu En una palabrt
, ) c) hay I mento, en perpc-rua pugna con el orJen divino.
00
Dios f/O lo controla todo. La creación misma abriga ambigüeda&lt;le Y n:Aexión final del capítulo precisa nuevamente la noción capital
todo , e puede entender. Rec n cer lO es pasar del .rnber de~ b. filo. ofía de proce o: rreati1 1idt1d. El hombre puede conn:rur~c
al l'et; tal como Job lo reconoce 11: "Propongo que lo c.¡ue Job 11oJe mte en un colaborador de Dios tanto n el combate contra los
Dio fueron las ambigüedades de los t xtos qu nosotro hellJO' ns dio es'' -ho el consumí mo, patnarcalismo, LrmpJcza étn.ka
citado del di cur o de '11 fYH. Ahora abe que bay cosa en el mnn&lt;lc lllpeoalismo-- como en el enriyuccirmcnto de la obra creadora.
que no entiende y no pu de entender".'2 ¿De qué manera nos allll cLtramente en este punlo donde el profesor Pixley ve clarn, \
lia aquí la teología de proceso? Afirmando que la crea.uvidad es: ·nosos nexo entre la teología de pr ceso \ la reolo~a de l,1
caracterí uca 1íltiu111 de todo acontecer- 'la categoría de lo úlamo •
en terminología whiteh adiana-. Dios es creador, pero todo kxagentes ·on creadores. Repárese, todo.r } agentes vale dectr, 111111_ /i'" reino de Dio
m/idad de libe,tades, donde el resultado final, mediado por contltd~ , le mu) antiguo, Dio c. llamado ''Re)'' en la Hihlia. Pero est(,
ine\·itable dacia e ta condición inicial, jamá podrá ser determinado lica al meno, tres cosas: a) qw: todo: los pm:hlos Jeht:n ·orne. a Dios tal como en los cielo: toda su corre se omcrc a fl b)
~extensión, la h gemonfa &lt;le 1 rae! -el rueblo escog1do- sobre
&gt; lo: demás, y cJ la dt nnta orgaruzacton social del pueblo dt.·
.icl, justamente porque Dios e su Re\. Ev1dentt:men1e esto úl
implica una po. tura n.:\·olucionana contra t. l orden dd modo
Jlrouuccion asNítico o trib11tmio, ciond d rey humano tq11imll' a

con certeza.
8p-ag.
q p·
ag.
10

71.

\

911.

Íth:m.

11 ]oh, 42:S
12

Pág.

lllll.

244

245

�Re.rmar} romenlarios

Dio . Posteriormente, el Reino de Dios será central en la prédiC:1
y nda de Je ús &lt;le ; azaret qm.: lo ntcndía como realiJaJ prrm11t,
,nientras Pablo lo entendía como premio f11turo. Es aL1ui -cuando
frente a la u:ual pregunta de ~gué ·1gnil1ca para no otros h?J el Rei.
no de Dios?- 9ue el profesor PL&lt;le) introduce nuevo dt:mtnlo.
de filo ofía de proce o al ra ladar la pregunta a ¿qué es el futuro?:
'El futuro e el conjunto de las po ibili&lt;lad de herencia que se
pueden mamfestar en los evento del presente". 11 La conclusión ,w
e hace p rar: u la amttil111ció11 a la realidadfi1hm1 &lt;lel Reino de Dio
lo que &lt;la sentido a lo esfuerzos por encarnarlo. EJ futuro estar:i
siempre abierto y, por definición, no puede er realizado ahora, pem
e puede contribuir a él ,,hora sin caer en la pasiY1dad o re 1gnaaon
a que puJría llrvamo la doctrina paulina del "pr mio futuro''. Í!sle
capítulo . e cierra con una de las más bellas formulaciont~ 9ue ht!·
mos hallado en su páginas: "La lucha por perfeccionar nuestra ro
munidad da entido pleno a la vida, ) la vida plena no requiere~
ju tificacion ·. ~
1

La cruz

oos ofrece, a mi jukjo, una de las reflexiones más bellas y ·ugercnre
l to&lt;lo I libro al in ·i tir en el mmi,·tcno 1wo y ·111 xcJu. i '&gt;u alguna
fle fue la vida de Jesús: ''¿Por qué, pue ·, no decir &lt;-tuc Jesu ,,i,•ió
::\lr ouc. tro - pecaJo .. "_ ic, Por lo t¡ue toca a la Resurreccinn, Pixlcr
.!opta 11na posición claramente di\, rgente Jomk la Rt.:surrecct/i~,
bien ac ·ptada como centro no podría ser\ ir dt. fundamento a la
. E~te centro, a su vez, es entendido como s1111holo: de esperanza,
ho,•cclad y ck vida plena que s enfrenta a "L'l cruda realidad de la
:mierte impu sta por condicione inhumanas de pobreza•·. 1leOexión crítica
L:cordemos la prerrúsa m todológíca básica del libro: ' uestra inrpretacióo es Literaria y no histónca; eslt1111os leymdo la Rihlú \ no
~culando obre su compo ic1on ". 1~ \ hora bien, en lo: capínilo
.-''D10 y el imperialismo"-} 8 -"La Cruz y Re urrección del
fliio de Dios"- s o tiene cxpliota r vigoroc;:11nent la te. is de
pe Jcsú. fue cruci hcado por poner en cuestión las bases del Im:cio romano; razón por la cual la autoridad de aquél, encarnad.a
;¡¡ el procurador Poncm Pilato, habría decretado la pená extrema

Resurrección del Hijo de Dios
Tal como a lo largo &lt;le lodo el libro, se comenzará con la indag.i 1 la crucifixión como escarruo · escanmento frente a un pnsihlc
ción del significado de la xpresión "Hijo de D10, '' que apunta,cn li:lntamiento popuJar. 1\ la postre, la mu rte Je Jesú: hnbría sido
primera io. tancrn, a Da\ 1d y a su &lt;lescendencia: lo rey · de Isr.id consecuencia inevitable de su o ·adía frente al poder establcc1Jo por
declarados a í por \'HVI L Cuando dejó de haber reye en Jcrusalt.'11 ~erer in taurar en Ja tierra el Reino &lt;le Dios de los p0bre .. Cret..'mos,
se sub ntuyó por .\fmlls, el Rey Liberador. n lo. cvanp;dios, "Hr¡tl
embargo, y que&lt;le ello a juicio &lt;le lo. lenore ·, qu lo t¡ue muesr ra
de Dios" e. la de ·ignación qu Jesús recibe de de el cielo en u bau 111a lectura de lo. evangelios es un cuadro bastante cliterente, si ·s
1i mo y 1ran figuración. En los texto &lt;le Pablo, Je.Ú&lt;. pa,ará a St'f ~ no opue t a la argumentación del profesor PnJ.e). '' Dada csia
\'nlor,, .:(. fusionará el título de L'ngido -,\fesías n hebreo) X,iJ/6$ ación, ) para alvar la tesis del profe. or Pr:de), OfJ'ª wrn.ri111ilifl1d
en gri~go-- con su nombre propio bumano: Jc.mrristn. 1\I analtZ2! rimamos Íl1F/)11gt1at1do, no. parece yue cabrían do. caminos: o bien c;l."
el minislerio l'/1'0 de fe, ú., \ en con trapo 1cióo a la Joctnna pauliru
donde la obra de Je: ús ap~rec condensada n su muute,•· Pixln Pag. M•i, la cursivas son m1a..
p·ag.1~.

\

1
11

Pág-.

P;ig.

1n.\
.,

IH,

la carsrt·as son mía .

[j tlrbto de Jesus es una blasfemia n:li~osa s:in mnada c:n la Tom, rn, un 1kht1 ,

1,.ag.....
1

:J!ínco; son los juJios los lfUC lo acusan } apre ·ai 1, no lo. romano,: ru Herr ,Jes
El rexm paulino da\'e comt'fltado es: "Porque o. uansnuti, en pru11cr lap!, " Pilato tncucntran culpa en él ni menos peligro político; Pilatn incluso lt, llama
qm:: a u \'CZ recibí. t1ue Cristo murió por nuestros pecados, según las LcntUJ2S tl.i,)' c:n c&lt;msecu naa busca me&lt;lios para dej:irlo t:□ libt:rt:1&lt;l; la pena de crun~ la fij,j el pueblo y no los romanos.
1 CoritJflo.r, 15:3.
1

246

247

�lvseñas ¡• co111c11ta1ios

y

r

matizan suavizan las afi.rmaciooe de lo cap. 2 8 - 'no puede
haber duda", "vemos con toda claridad", 'no hace falta ahondar
má ", etcétera.- que al contrario, pensamos que o n tliscuribles·
o bien . e hace una excepción al principio metodológico del libro
-''leer lo que dice la Biblia"- y se agregan las fuentes e:xiemm-ta!
ESTUDIOS DE FILOSOFÍA E EL ANUARIO
como se hizo en el ca o en que e acudió al E.111111111 Elisl&gt;- qur
HUMANITAS
permiten soport.a.r dicha argumentadón. D de este punto de vis1a,
estamo convencido que una revisión o matización de la eñalada
José Roberto Mend.irichaga
te is --&lt;JUe Jesús fuera de toda duda fue crucificado por bs autonUni ersidad de Monterrey
dades romanas al poner en tela d juicio al imperialismo domin:lllC
entro
de
Estudios
Humanísticos,
l::,st11dios
de Jilosoj!a en el Atlllario
te- daría aún má consi tencia a un libro excelente y que, má alli
H11111a1útas, fonterrey, UA L, 2009, 328 pág. .
&lt;le la legítima diferencias que pueda suscitar, constituye un aporte
nuev ' genuino en lengua e pañola tanto para seglar~ y religio.o\
como para mujeres y hombres de inqu.ietude teológicas y filosófica: ilt\TRO ncr AMPLÍSfl\10 co. IJl TO DE Pl llLlC1\( IONF...&lt;; yue del 2008 al
~ realizó 1a Universidad utónoma de u vo León para conmee interesados por la aventura intel ctual .
oorar los 7 5 año de su fundación mediante más de cien libros, el
.rorro de E. tudios Humanísticos de b misma máxima ca a de cstuyue a u vez cumplió medio siglo de haberse fundado, se sumó a
lcelebración mayor de la
L con la publicación de w1a selecaón
rnsayo. publicados en eJ prestigiad anuario H1111Ja11itos, que van
ble 1960 basta 1990, época en Jaque la presenciad Agustín Basave
:rrnández del Valle, como director-fundador, e, insoslayable.
lomo ampliamente lo explica en el prólogo el co~rdinador de
1~ofía &lt;le H11manitas, Cuauhtémoc Can tú García, c.1uien e encuenen el c¡uipo directi,·o del anuario que comanda Alfonso Raogel
uerra, el libro da cuenta de una vitalidad en el cultivo de b filoso. en una entidad gue e caracteriza por u dinamismo indu tria! y
l!!anciero, conjuntando colaboraciones de autores locale , oaciooa-

Yextranjeros.
Trataré de ceñirme a los aspecto má general s de cada uno de
Hrabajos, invitando a la lectura íntegra &lt;le lo· mismo . Son cliec10J ensayos, Lo. que, para facilidad del lector, van numerados en el

t

D.1etor rn hrstoria por la L L\, Campus Ctudad de Mé.xico. Profesor de caLcdra
b I Db\f. Enseña_ entre otros, el curso de f mroduccinn a la lilusofia. E. autor

l.,;esthira dt'.fOSI'

r á.rco11relos, Monterrey, Gobierno &lt;le! Estado, 1986, prologo de

\1tl.lán Basave f'ernández del Valle.

248

249

�&amp;se,iasJ comrnta,ioI

orden en que aparecen en Est11dios de Jilosefía. l. 'B rgson en México:
un tributo a José Vasconcelos' de Patrick Romanell, italiano que
enseñó en varias un.iver ·idades norteamericanas, es un texto que revela la influencia de Henri Bergson en nuestro filósofo mexicano
Vasconcelos, demostrando gue éste tepres nta la versión tnás consistente en féxico de ese misticismo bergsoniano. 2. «Filo ofía de
1a coordinación" de José Vasconcelos, es un ensayo gue sintetiza lo
que igualmente fue plasmado en el libro. Esta filosofía es medular en
la estética vasconceliana. 3. De un profe or fundador de la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad de uevo León -U, L-,
Christian Brunet, quien ·e desempeñó en Monterrey como funonnario del servicio exterior francés. se encuentra el ensayo 'Hegel
y el problema de la subjetividad", en el que el autor destaca que b
subjetividad como negación surge en e te autor como posibilidad
libertad.
4. 'En torno al valor" es un ensayo de Con u lo Botello de Aores, ex alumna de la primera generación de la FFYL de la LT"\J"L Aholl
que la axiología está de moda es bueno releer u texto, referido aloi
trabajos de Agustín de Hipona y Tomás de Aquino, sin descuidar~
que corrientes de pensamiento más nueva señalan al respecto.
5. ' Platón y su época" es un texto del tap~.tío ntonio Góma
Robledo, profesor de la
AM y del JTESM, en el que revalora el sentido y peso de la palabra hablada en el fundador de la cademia: ¡,,
De Fritz Joachim von Rintelen, profesor de la niversidad de Mailll
r asiduo colaborador de Humanitas, viene incluido en EstHdio.c dt fo
so.fía u trabajo, 'Lapo ibilidad de un encuentro entre la culturaSdc
los pueblos", que se adelanta en mucho a los actualmente deoonunados estudio, multiculturales, ahora tan en boga. 7. 'La ruitural~
de la valoración" corre ponde al filósofo Robert . Hartman, qinen
~uyendo del nacional-socialismo alemán y anticipándose a los hor¼re del nazismo, vino a enseñar en varias universidades ~el con·
tinente americano. Su texto promueve la filosofía de la exi~teoctJ,
donde el hombre e individuo y personalidad, dos tipos de valores.
8. De otro también asiduo colaborador deHflmanita.s, Michdeli
derico ciacca, de la niversidad de Génova, se tiene "La pérdida de

250

mrdad" ensayo gue revalora esta cuestión gno eológica y metafiadvirciendo obre e] ríe go de un prepotenre subJetiYismo que
:llSca equiparar el capncho con la ,·erdad, un.i, ersal in u tituible.
De José Rubén Sanabria, ac rdote mkhnacano que promomó
itilosofia cristiana en México, se encuentra "Meditación obre la
eran.za", donde el autor determina tre, modalidade. &lt;le la espera,
ciala11do que la última. a la que llama auténtica, e. el modo má
fundo de la entrega. que onfía en algo y en alguien. 1o. o podía
· tat en la citada antología un rexto d ,\gu tín Basave Fernández
\'alle, y éste es , obre ''Las principales corrientes filosóficas en
'siglo ~ K' . En la síntesis basaYian:i 9uedan incluidos: fenomeno~ a..,tología, empirismo lógico, nue,·a ontología \7talismo, exísrociali mo y estructuralismo. l l. "Los fundamento metafískos del
filen moral" es el texto de otro clé1igo, éste argenlino, quien afu-ma
lle la filosofía moderna se ubica bajo el signo de la inmanencia y
·es necesarjo situarla en el de la trascendencia. 12. Del periodista
bco Edmund S. Urbanski, el artículo "Hispanoamérica) anglo'rica: disparidades en la conducta social", es un material yue se
Dk bastante del corte filosófico y apunta hacia la sociología. L una
:stra de que en H11111anitas había, y ha), apertura para la publican de texto, afines.
1'. Del jesnita español Ismael Quile • raclicado muchos años
A.metica Latina, se encuentra: ''El hombre según las filosofías
Onente y Occidente''. Tiene actualidad, ahora que e tudiantes
profesionales de la filo ofía gusLan comparar estos sistem,'ls de
samiento, que no mantienen una correspondencia exacta, pues~ue su raíces y postulados . on también diferentes, peto llegan a
· hase común de humanidad.
l4. "Dos emancipadores &lt;le la filosofía en México: Caso y \'a celos", de Zdenék Kourim, filósofo checo de la LTni,-crsidad de
rdeos precisa 9ue l.a incorporación de la temática y problemática
.- cana en estos dos filósofo. mexicanos no aporta, de por . i,
Lna modificación en las estructura · de la disciplina filosófica
~o tal. l:i. n tudio comparativo es lo que realiza Judith García
liare~ de la Lniversidad Nacional de Rosario, al escribir "El

251

�Rnni,u ¡ tl1111, nl,11101

hombre y el umn.r.'o e.o la. 1vilmt ion s gnega h&lt;:brca", resultad
de u panicipacion en la Prunera . t.:mana mtt·rnacional de cultur:¡
griega efrcmada en Ouío., en l'J'i'?, rrabajo en que la filó 11fa habb
d mutua fecundación.
Y corno parte final de la antología, se encuentra el cnsa}o I&lt;,. WB
problema Je la en eñanza Je la filos fía' , d I mercedario e pano!
Alfonso Lopcz u1ma., ex profe or de la ' niYcr ·idad Co_mplu~cn·
de ~[adriJ; aqu1 se ck. tacad valor de la htrmcneut:Jrn nlo.ohcH
1.:jemplificando con 1'.tcrkegaarJ, concluy ~UL en una hum JcdN
l profe.or no puede ofrecer una e ·po 1c10n mínimamcme sau ·
facron.1 Jd pensamiento (k un autor, por lo que e impone la ,ti
"cxpcriencial -creaJora'', 9uc unplica lectura ) reflex1on por p-.rne
del alumno. I"' C ·lina Lértorn \lendoza, docentt: en \rgenuna con
"lntro&lt;lucc1ún de \ri t6tdes en O ·ford rn dic\al'', analiza bmdu. iún de las ciencias en el currícul lilosófic de e ra univcr 1daJ
mgle.a. Y 18. ' na meclitaciún obre la vi&lt;la'', Je! cuba~o H_umbeno
Piñ ra Llera, quien fuera pr fe ·oren la &lt;::\\ York L1ruver:it), rt ul
..
.
b
ta . er un t xto integrador yut.: n pa. ea de la lilo otia gnega a
tilo. ofía contemporánea. y donde revalora la antropología fil sollCl
como cla\'e para entender el mundo actual. _ o estaría co~pltta e5U
recen ·i6n in la mención de lo traductore de e tos matcn:tle ªs.iber: ,\Jb rt García Gomez, Ernesto Jaffe y Jorge: Rangel Guerr.i.
hn mte. 1 , e ta antología p rmit&lt;: a estudian~e )
d la filosoüa acceder . Le _· t s que, por la ant1guedad dt: u P
cacrón n letra impresa, ·on &lt;le clific1l con ulta, sin yul.' ~1_1 ~n~;;;r
mvahde su lectura a personas que, mantcmt.:n&lt;lo otra Jj cip
·
·
·
· · d e c:an c al·ar c·n e w saber
mclu
u 'lle,ado
&lt;ld me:· cli o umver.
1tano,
1

pro,fo-.¡ot

LA n.o

OFÍA DE LA FILO OFÍA D

Jo

É

G o

Jo ·é Albt::rto Bena idc -Vázquez

J&lt;

e;\&lt; i , nacic'1 en Gijün, \sturi:i · en l. 1in)
.'º a 1\léxico en 19'\8 entre at¡ud grupo de imdt'ctualc. t·. ili:1Jo
1e acogi&lt;·1 nue ero pa1s ~t la caída Je la República. Estudie'&gt; hin o en la L1ni,,ersi&lt;lad de ~fadnJ, donde fue discípulo de ( lrtc~a
ras ·et y de Garcfa lort:'ntt.; ·e docton1 n l'J28 con b res1s .. hl
·ologismo en l Ius erl" · irnparuo catedra en la mi. ma 111, Lituci, n
m ntrns d enseñanza ·upenor, además dt· traducir ) comentar
1rtamcs textos Iilos&lt;&gt;hco · de Huadilo, Ari. ti'1t les, 1kidcgger
lk crl cn l 9J&lt;J, a un ar1o Je , u llegada a ~Jé.-ico, ejcrci&lt; también
docencia en la nh'tf 1&lt;lacl , ;10011:11 \utónoma de ,\féxico, entre
os alumnos ligurnba 1.eopold1 &gt; .lea.

111&lt;1.&lt;&gt;1&lt;11 .. P,\:,;or

1~1

Una J ' las influencias ohr Gaus que a menudo se omirl' c. la
Xa, 1er Zul iri, con. 1derado por d mismo (1ao "ma &lt;.JUe com &gt;
mmpañero, como un mae. tro", ) agrega 1.1uc por Zubiri se interl.'
1tn b · filo ofia. de Hu ·ser!) JJc:idJegLr al grado Je dedicar dit:z
al e rucho de la fenomenología y n:rntc: ,ti e. i tenc1.ll1 mo. t11.:m1rn d qut· c.lesarrollcí ·u propia 1&lt;lea ,.k- la historia &lt;le fa til1 &gt;. o fía n
/Qj//1 dt k, j1/f).rojlrl 1 cnmn "la umc:1 ba ·e justa de toda p&lt;i ibll' 1c111le la lilnsolia''..!! 1\ J\fanut.:I C,arcía ~fort·ntc lo rc.:cono ,j{, romo
'pn,ner verdadero maestro Je 1-iln. ofi,1"' y "padre 1.:spiritual"/ 1

orgánico. El libro ,•iene en formato de 211 por 211 ce_~tímc:tro-:. Enw
página legal figuran: Jo:é Antoruo González Tn.:vmo,
·
- RCncral . Roge1JO \,.11
=I _Ehzondt
1\nccr
Rodríguez. secn:tano
1 arre..
·
·
d
F
-·
C
I
,
I
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ar·za
\cuña
JJrccwr
·ecre1.ano e · xt n 10n \ u tura; es
, , ,
,
Publtcac1one , \ \lfonso· Rangd Guerra, director dd entro Je 1 - lit" ( ,:111:, "F1lr&gt;soffa tk la tilo:ofía••. cn C.ot!fa1011,r p111j,r1011,ilff \k:\Jt:&lt;
pag. 16.
tuclio. H umamsacos. f · 1 cuidado de la obra cst.uYo a cargo dc f('lll- lhiJ., p.,g. l' J.
ci co Ruiz. olí. y d 1.fücño e d
!audio Tamez Garza.
íbid., pag. 11,. Este nombre lo :idnptú ;1 p.1rt1r d.: su l,x1ura de D1hh~ ,.
l. pag, 22.

n:cto;-J

lhiJ. p;1g.

' ~-

25.'

1 &lt; 1.

�Resnias )' mmmtarros

quien adcmá le pr sent6 a ( rtc.::ga ) Ga. et, de gu1cn c decbró
di cípulo ) 'o) l.nt perfecto '"~ hasta el punto dl. llegar a decir:' Ya
no e s1 ral idea t.¡ue ptcn,o, si tal razonamiento qu hago, .1 ul
c¡cmplo o cxpn: ión de que me irvo l he recibido [de ( &gt;rtcgaJ,
me ocurrió al oírle leerle a 1, o . e me ocurrio aparte v d pues
de la co1wivenc1.t con él",~'' D míluencia ortegu1ana es la "relaaon
·l:nciaJ"F que (,ao e tabl ce entre filo ofía y política, rdaciónque
·
1a " rnL1ica 1·msp1rnc1on
· · ' de I no
el' 01ro '' 28 en ara. de un
aca o constituya
"afan J dominación obre los ckmá f... J por muJio de la protcct~
ra mterpo ición de la. idea '','~1 por lo que Ort ga vio n la politia.
die Gao , un me Jo Je &lt;lar al_ida al a111or i11telft,rl!1tilir. ~1
Durante ·u e tancia en ~léxico ao se intere. ó n t:I rema Jcl
ptnsanm:nto htspanoamcricano, el t.¡ue aborda de de l.1 pcr. pecb\".I
dt. u de arroJlc ,, mi mo que pre cnta en di ·er. a. etapa. a partir de
la 'importación del p nsatnJento" 11 durante la Jolonia} st:guidaen
la época de Independencia de un po itiri m &gt; .mi ge11eris, 1~ que en
el ca o de ~le.·ico •-e; tra planta para 'usarlo como in trumentode
con olidac1ón Je la Reforma"; 1e te po. itJvi mo, uperado por Ull2
·•r acc1on e piri11.1ah&lt;;ta \ a úlnma hora ha ·ta religiosa•· 1 &lt;la paso a
una comente Je pen amiento fundada en la filosofía d lo. valol'l.'S.
en el c. ist nciali, mo ) n la fenomenología, ) · a partir . obre todo
J e. to Jo. ultimo. lJUC Gaos no brinda una completa ,;. ion fe
no meno lógica Je la canela como expr sión, ' 5la cual describ como
un ''pa. ar o deslizar uavementc la parre interior d los dedo ) deb

de la mano por la uperhcie de un objeto","• , CU):l plenitud
cYa "la uandad del mov1mieoto''P \ "cierta adapracic'in de la
o a la uperfici acar1ciada" 1" yue repre enta un cierto 'grndn
ermcd10 entr la cyuedad ) la humedad v un jorro] Cll'rto grado
ment inl rm dio d calor, una cierta tibieza" suficientemente
ace para• calmar ¡ ..¡ consolar j...] implorar ¡... J e. pn:sar ~ proar n:cíprocament afecto",~' finalidade cuya miz común es un
r&lt;.¡ue trasciende lo sexual y u ''complicaciones y[... ¡ rcquilonn
ro.os",' amor &lt;le la caricia que en au.encia de otra e\·id nc1a
taría lla ola "para re\'elar} probar"' la exi tencia del e. pfritu.
caricia como cualidad exclusiva humana define al hombre, lo e.··a4 \ lo diferencia de Dio ) d lo ángeles:" a yuiene por su
11Corporeidad la caricia le ería impo. ibJe. 45
Del x1 tenc1al_i mo, Gao afirma 9ue
olo compren. iblc n
relación con d e nc1alismo, aunyuc ambo. se oponen como
1:x1.tencia a la e encia y e. LJUC el esencialismo cons1 le en "la
aciún d la. . ncrn "/• lo que implica que 'la &lt;lemás cosas
1solo un, en la m elida en que 'participan' o 'emanan, de las
cía ", ,- ffilentra qu el exi Lenctali. mo com &gt; .1fumaciún Je la.
tcncia niega la e ncia, y no ob, tan , Gaoi- admite LJue tanto
teoc1alismo como esenciab mo son po. ibilidade. de er , dd . er
ti hombre, to aunque I exisknciali mo exclu\'a toda · t:ncia) d
lkncialismo la exi tencia, límit s en que ami o i.r111os serían iguallente imposible. , p ro c¡ue ea 'u onjunto r velan al hombr como
pilnt1

lhiJ.• pág.
' Jbí&lt;l .• p:íg.
'.1, lb'&lt;l
•
1 ., pag.
~

lhid.• pag. 148.

J.

ldem.

lbtd • p;ig. 61.
lb'J.
.
.,
1 ,Pªh"--61-_.

lhiJ. ,pa~.151.
,

Ídem.
lo lb'&lt;l
. 69.
'
t .. pag.

2'l

11

lbíd .. "El pensamiento h1spanoamencano•·, p~. ':IS.
. 9' l.
pag.

- lb'&lt;l
l ••
l •

11

1~6.

ldem.

~l.

lbiJ.. p~. 1ss.
lhíd., ~- 176.
lbitJ., p,íg. 1&lt;,-1.
l&lt;ltm.

lbiJ.• pág. ni.
lhit!.," -:..·1stencialismo r

IJem.
Ibíd .. pág. 1112.
'' tb·d
. ''La canc1a
. . " , pag.
. 1-15.
1 ,, pag.

34

fhíd., pág.

254

1"8.

ccnciali ·mo", pág. 1 ,.

•

255

�Rr.sMius l' ron,enlario.r

un oscilar entre los limites extremo de la e encia y la exJ tencu. y
9ue finalmente ·• lo t ndria enado una filo o fía del e encialismo
y el exisr ncialismo como [... ] p ibilidades del hombre re-velado~
Je su er".-18
A la fllo ·o fía la divide n fenomenológica o po itivista "porver
. ar obre lo fenómenos inmanentes [del] mundo, ele e ta vida","
y en metafí ica, por tratar. e de una di cíplina que . e fuer1.a en
. ab t '' obre tod&lt; científicamente, del más allá de L'l otra vi&lt;la,del
otro mundo'',',( 1 ) que culmina en teísmo ' panteLmo; el primero
concluye que ''Dios e un misterio incomprensible' ,51 ) que al ttal1T
de comprend reste mundo a partir ele la idea de Dio , el mundo
también re ulta incomprensible: el panteí m p r u parte conal&gt;e
al universo mediante "las car goría ¡...1de la rnzón", 52 lo que conduce a un idealtsmo en que el hombre " e ve abarcando, dominando el mundo",'l pero reconociendo . u fraca o en el de vclamtl.'010
del mi terio del sei:5"1, por lo que finalmente ambas visiones no~
hac n rná compr nsible el ser.;' De ahí que la metafi ica mi rnare·
:mita en un fracaso 56 en tanto e una bú 9ueda de la ' de111ostracióntit1r
tiftca de la inm rtalidad del alma d la existencia de Dio. ","- aun·
9ue ei;ra conclu:uón, clice Caos, plantea " I problema del puesto dd
hombre en el co;mo "~ y la incomprensibilidad &lt;le! entido metafi~
del hombre para .í mi n10.~9 P ro este fracaso no significa queenb
m ta física no haya 'co. a alguna aprovechabl ha, mucha , a ~a~,
toda las _fe110111e1mlógird' _w porque a partir de lo fenorneno fu
-18

Ídem.

49

Ibícl., "Discurso Je hlusofia", pág. 200.

ha dado paso a la 1m'enc1ón y a l::i exposición. ,I Y a ·í la lil1,
• se traduc en U11 nuevo pos1Livu mu''? que extiende el cnnce¡,to
hecho a los Jé11ó11m10.r de P.-perimáa/'3 ) no con. i&lt;lera lo cient1Jico
o ·'lo único r, c1onaJ e razonable","'' de cuya mcumbenc1a t:rta
·examinar y da ificar el fenóm no de cada unP de los sectore ·, "'
n :ucede con la filo o fía de la filosofía, "que t mbién examina \
1fica u propio fenóm nu, el de.: la filosofía".'~•
•
E. ta v1 ión d la filosofía s correspnnJe con su idea de la exisia como fenom 'nica r como metafL ica; a la existencia feno. ·ca la define como lo 9ue 'está presente",'•- d modo 4u su
dio "se vuelve el de la presencia",',¡¡ cuya negacion conlleva coniccion, pu s e contrndictor10 negar una pres ncia; en cambio,
o·

existencias metafísicas repr sentadas 111 mmlt.f" sí e pueden nt·sin contradicción, puesto que las concc.:bímo. con la posibilidad
·1a aparición ) desapanción" -11
:\ tra\ és de los anrer1ore textos, Gaos nos deja la idea de una
•a filo. nfía sustentada en m 'todos fenomenológico. hi torioficos cuya tar a flnal e~ una sin te is del pen. amiento a partir de
(X tenc1a } la es ncia dd
r.

50

Tbíd.
lbíd., pág. 202.
'- 2 Ib'd
. -?09 .
1 ., pag.
s, Ídem.
s.t Ídem.
'Ibíd .. pág. 2W.
51, Ídem.

kkm.

51

llíil., pag. 219.
lbiJ.• pág. 216,
!bid., pag. 218.
lbid., p:ig. 222.

~-

lbiJ.. ''1.a negación'', pág. 230.
lhid.
lhi.J., pág. 264.

lb'd
, -?11-·
J ., pag.
,11 Jb'd
, ~I
.., o.
.1 ., pag.

Si

" 9 lbíd., pág. 211.
&lt;.o lb'd
, .,-1 s.
J .• pa~

ihiú., pág. 266.

256

�Jvse11as_v cornenlorios

Las idea centrales
.,1. Lema,h.camen. desarrollada por Ho(fie on "s
cxpuestas n la llltrodncción
del
texto
por
el
fil.
.
oso fio mexicano
Le
·stavo
yva , qwen aparte d e destacar la rrugambrc
·
.
aristotélica y
nana _del _autor, encuadra I contenido de cada uno de los ensaEL PROYECTO POLÍTICO DE LA MODERNIDAD
relacionandolo~ con las problemática prácijcas del derecho ,
IUStlOa _e~ la era illte!cultur~. lo que permite al lector una mero~
Rolando Picos Bovio imlptension de las tesJs lilosofico-política de ~ Ioffe.
Otfried Hoffe, Buenos Aim. -\unque el contenido marca una diversidad de temas, comentareFCE, l1\M, 2008, 334 págs. ~U) brev, _mente tres ensayos gue nos llaman poderosamente la
□on. ~l ~~er~, que irucia el libro se titula ''¿ ilosofía práctica
arte de vtv:Jr. El e¡emplo de Aristóteles"; este texto es un acercaCoNOcroo POR
INTERÉS en los temas de la filosofía política l h nt~ ª la di cusión sobre sj s posible sostener o no --derivada
filosofía del derecho orientados desde la perspectiva de los prtl' ~ _hloso~a , moral ª~stºtélica fundamentalmente la expresada en
blemas de la ética y la filosofía práctica, el filósofo alemán Otfrietl Ftua ª ,\tcomac0-- s1 su pensamiento es sobre todo una filosofia
Hoffe - Leobschütz, Alemania, 1943-- presenta en Elprf!rerto po~ . tlca, de, rjrracla, en última instancia al logro &lt;lel ideal de vida del
de la modernidaduna erie de ensayos que,partiendo del peo amienm i&lt;:ofo en tanto el modelo del b1os theoretikó.,~ o sí, por el contrade Aristóteles y de Kant, se proyectan hacia la actualidad de los pro- '\' apelaocl~ la tradición de la propia filoso.tia antigua
orno
1
blemas de la convivencia multicultural en la globalización.
:ene, por e1empl~, Pierr~ Hadot- el modelo aristotélico puede
Especialista en la filosofía moral de Aristóteles - Praktirrlx Phii- rnto como una illVltación a desarrollar un ''arte de vida". El
sophie. Das Modell des Anstoteles, l 971-, la influencia de autores coo lam.tento puntual e ilustrado que Hóffe ofrece al lector de la obra
t~mporáneos como Habermas y Rawls es claramente percepribleeo otélica coocluye que si bien en ,\ristótele se encuentra sobre
la obra filosófica de Hoffe, expre ada en textos como J11sticio po/ib°¡¡ 1 una filosofía práctica, es viable entender que un eventual arte
f,111da1nentos para ttna Jilosofta crítica del derechoy el Estado, 2003; Kimúús· vida .e encuentra a diferencia de las orientacione mdiv:idualistas
mupolitan The01y ef Laiv and Peace, 2006; Detnocraq in a11 Age &lt;tf Globi !!e&lt;lorustas de.~tros pensadores d la antigüedad, en la importancia
zadon, 2007 y más recientemente Derecho intermltural 2008, obra domk la conSttuccion de las condiciones de la vjda buena en la comuaborda las dificultades que plantea el derecho penal internacionale!i d política, como aquellas que hacen más posible realizar el te/os
el mundo contemporáneo.
hombre, es decir, la concreción de u felicidad.
Dentro de los muchos mérito de los ensayo gue Hofk ~ Otro ensayo - fundamental de de el punto de v1 ta de su actuapresenta en Elprqyecto político de la modernidad, se destaca visibleroCJJlC
que queremos comentar lleva por nombre "La toleranc1a en
e1 e fuerzo del autor por el aterrizaje de lo grandes problernai ik pos de_ C~~füctos interculturale ". En este escrito Hoffe parte
la filosofía política y la ética en el ámbito de la filosofía prácrical)f una di ~CJo~ entre las diwrsas rumen,iones que asume la toleeste modo los catorce ensayos del libro constituyen un esfuerzor-11 aa, qu~ Lmbncan el ámbito personal, social y polítJco. Cada una
concretar situaciones y preguntas que abordan los ámbito delo!f estas dimen iones, señala el filósofo alemán, se enfrentan en e1
puede o no significar la acción moral correcta y el orden ¡ioKt&gt;JJ nd º contemporáneo, por una parre, a los desafíos de la intolcju to en el deverur presente.
ª gue busca suprimir las cultuta, diferentes a la propia, u a los

ª

258

259

�R.ise,iasy comentarioI

peligros a que, por otra parte, se enfrentan al asumir acríticamente
el relativismo cultural, donde toda las cultura - y sus prácticas, aún
las fundadas en la intolerancia- son válidas. Ejemplifica Hoffe con
un tema que en su momento causó -y sigu cau ando- revuelo en
Francia, respecto al u o público del velo en las mujeres que profesan
el islamismo, a pecto que implica la discusión sobre lo limites de
la tolerancia religi sa en sociedade , eculare . n tema por demás
actual en tiempos de fundamentalismos y fanatismos que de bordan
el espacio de lo privado.
En "De la utilidad de lo inútil", Hoffe destaca la importancia de
la filosofía en lo que denomina la era de la economización, concepto
que relaciona con el marco incuestionable de la globalización. yen
particular la que alude al escenario común europeo, que e caracteriza además por el predominio de la sociedad de la ciencia, lo qut
marca de entrada una preocupación específica por la generación de
conocinúento.
El filósofo recurre al precepto aristotélico expresado en la Afdd_física sobre el deseo de conocimiento como algo consustancial ab
naturaleza humana, y se pregunta entonces por qué en una. ociedad
de bien tar como la que e intenta construir en Europa, en lugar
de apuntalar a la filosoffa como el elemento ecul.ar que perroirira,
aparte de generar las condiciones de la ociedad del conocimiento.
consolidar la meta del estado de bienestar y la democracia que lo
ustenta la educación superior experimenta, por el contrario, una
tendencia inversa que privilegia cada vez más los preceptos neolíbetale~ en el ámbito d la investigación. Tal orientación se ustenll
en el ideal de la competencias y la administración, y conforma hoy
día los principio del Proyecto Tuning de formación universiWU
que, aplicado en las universidades europeas como politica educall\1,
se contrapone a la realidad de una Europa con una gran tradición y
prestigio filosófico. El espacio de las competencias que ahora se el!"
gen, de lógica ernpr arial profesada por los políticos a cargo de~
univ rsidade , por el contrario, pareciera orillar a otra cosa, ioclUSo
a los mismos filósofos:

Ellos consideran que la formación e inve tígación universitarias

olo on dignas de fomento cuando parecen susceptible. de comercialización; e1 presttgio académico se está nudiendo cada yez más

por la capacidad de conseguir tecur o &lt;le terceros. Esta habilidad
por solicitar y adnun.i.strar podría considerarse una competencrn
adicional que deben po e r los catcdráácos, e mcluso los hlosofos.
Lo realidad e en perjuicio de su rarea principal.~'

_0 e , bien abido, la lógica de e. te proyecto educativo suicida de
h!osofía Yla humanidades también ha adquirjdo carta de natura'ón reciente en América Latma r en féxico - -donde la cond1es di5 can mucho de la con ecución del esra&lt;lo de bie,nestar, y la
ocracia más bien muestra sus debilidades estructurales-. En la
da gue el saber filosófico se contrapon a lo criterios estrechos
rent.abilidad desde la lógica del mercado o del e. tricto ámbito de
competencias como un simple aber hacer, y que mueve, por eJ
trano, al pensamiento independiente y crítico -saber ser-, no
Ita ninguna casualidad que las autoridad s educativa e tomen
tarea &lt;le desmontar las condicione. que permiten su ~¡ cencia
el marco de la educación media superior, en un plazo no muv
0 , nos advierte Hoffe con su escrito, en la educación . uperio,r
nueStto país.

!bid., pág.
260

197.

261

�Normas de publicación:
1. El anuario

H11t11anitas recibe contribucione de excelencia acadé-

mica y de investigación en los campos de filosofía, historia, litera!Ura, língüi tica y ciencias sociales.
2. e reciben trabajos originale e inéditos. e respeta la e tructura
de cada contribución o ensayo, sin embargo se sugiere: a) marcar los
apartados con subtítulos, b) en caso d la utilización de referencial
numéricas u,tilizar el sistema decimal, c) las cita textuale deben
encerrarse entre comillas y no .emplear cursiva , d) toda cita breve
debe mantener e en el párrafo donde se produzca la referencia r
e) en el ca o de citas mayores a cuatro línea , deberán colocarse a
bando, en un párrafo aparte separado por un espacio, sin comillas
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3. Todo trabajo deberá presentarse en formato digital de Microsoft
Word Las referencias se consignarán en nota de pie de página yen su
caso, también 1a fuentes, para facilitar la lectura seguida del texto.

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e aceptan ensayos, investigaciones contribuciones con una extensión mínima de quince y máxima de veinticinco cuartillas, en d
tipo o fuente time!: new roman de doce puntos con interlineado ik
espacio y medio para el cuerpo del texto, y con ta.maño de letralk
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biográfica del autor, dirección postal y correo electrón1co.

Humanitas Filosojla se terminó de imprimir
el 20 diciembre del 2010, en los talleres
de la Imprenta llniver.itaria de la
niversidad Autónoma de uevo León.
El tiraje fue de 500 ejemplares.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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