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                  <text>Ciencias
Socia{es

UANL.

���na publicación de la

niversidad Autónoma de

uevo León

Dr. .Jesus Ancer Rodrigut:z
Rector

HUMANITAS

lng. Rogelio G. Garza Rivera
ecretario General
Dr. Ubaldo Ortiz Méodez
ecretar:io Académico

1

IVER IDAD
ARI DELC

Lic. Rogelío Villam:al Elizonclo
ecretario de E . tensión y Cultura

Directorfimdador
DL Cclrn Jo. é ara Acuña

gu ún Ba ave Fernánd z del Valle

Director de Publicacion

Lle. ;\Jf, n o Rangel Guei:rn
Director del Centro de E tudio, Humani tic
Editor re ponsable
Ma:o. h :ancisco Ruiz oli5
Corrección de e tilo y cuidado editorial

Director
AJ fon o Rangel Guerra

Jefe de la sección de Filosofía
Cuauhtémoc aotú García

Lle. '\.driana Lóptz Moruemayor
Di tribución nacional e internacional

Jefa de la sección de Letras
LJc. Drnna Guadalupe Tapia González
dministración

Alma ilvia Rodríguez Pérez

. rnero-J.cicmbre lllll . h:ch Je pubbco.ciort: 10 J trUrw Jel ?1&gt;12.
Rcn ra anual rdie1d, ) pubuc2dil por la mversi&lt;lnJ ,\u1onom1 ,le ' uevo Lciin, trJ\· dd &lt;.:cmro de · rud1&lt;&gt;
llumaru ocos. Domtrtlio ,k la ¡ntbbocion: ll1hlio1r:c1 l:mvers1tona luúl Ran•d [·na,, pnmcrp1so, ,. •\ lfon,o
Rcyñ tlúm ..a.110 nor1r. c-nl Re.,µn.,. o\tontc::rn")·. '!uc,o LcOo. 11!-:uco. c.p. r,.~, Tri: ~1 ~~ 4'1•t, c. t, c,!!,O.. fu~(,\~
lmpre,a l"'r l:t lmpn,nl:I Unl\·~-,..112rc1, . iu,fa&lt;l l'nn~r,u~n• ,. n.• c.p. ¡¡¡,-1" · n \;kula., Je los G,r1.a, ·ue,.., l.c&lt;&gt;n.
\ll!Xico. l'ecba d~ 1.ermm.1c1ón d, 1mpn:,11m: 1, de mor10 dd iou. T1ri1¡c ~•1 ciempluc.
, umcm de tc,,cr.·a de: dcr« lw, al un cxclu.sJ\1, dd uu1lo H•"'""""' otorg:ado por d lnsunuo Naciu,ul dd Den:
cho Je \uwr: o,, "'1.J111,,1n12.\l&gt;:?1 •11112.. Jr fecha ,u d&lt; .,cptu"mbrc Jd ~•19. ]'\;úmc-n:, &lt;le c-rrulinJo de llc1md de tirulu)
cun1, mdo: 11 '"· &lt;le foch,1 " de, gmm del 2011•, cunc«ltJo ,une l.i Comm6u L1Wícidun1 de Puhllcaru,nc, y Rev1 1a
ll11,1mfa ,le I
reuina ,k• Gol&gt;&lt;:m.1rn\n. 1 , : ,.,-, '"''· lkg,,uo d marca ante d l n 111um \iex1canu de b Pmp1 ·,tid lnJu'iru.l. ,_,..,_.,.,.
L, upuu.,,w, 1 e, n1,nid11 ,·:&lt;prcs.1,lo. en loo anicul,&gt;~
mpon bil1J.1d dtl;iu 1\11 J, l¡.., auiun,
C'mhihttb la n:pro&lt;luccwn u,w n p,rc1al. rn cu.&gt;lquier torm.t o medio del e, mcn1Jo cJm n&gt;l de t. te oumcn1.

H11m.111iLU, afio JS, núm.

111

"º

lmprc'° &lt;'11 \1c. ICO.
Todo, 1, &lt;lrri...:ho, l'Cllcr\.lV&lt; •
1\ C.o¡,1 n &gt;ht :M I,
,humaru,tiC11'"-uanl.tm

Jefe de la sección de Ciencias . oda/es
Ricard Villarreal

rambide

Jefe de la sección de Historia
I rael avazo Garza

�ANUARIO
HUMANITAS 2011

Ciencias sociales

Ricardo Villarreal Arrambide
Coeditor

�ÍNDICE

La COIJS!ntcción de si flJÍSflJO.
El "}ó biográfico" romo it1tertexto en el dismrso político de
frqy Servat1do Teresa de Mier
L UDM A ÚNTÓ ÜRTIZ,

9

MluGROS DE JFSús CAzARF..s, HI uso del poder m la violencia
escolar: una revisi611 bibliográfica

GUADALUPE

CHAVEZ GoNZÁJ.EZ Y BENrc.

o B E !AVIDES

29

MARTfNEz,

Los profasoresy el ca1J1bio edt1catÍl'o: condiciones oijeti/JaJy s11/!)eti11os
JOSÉ

M. I

FANTE,

La utopía de la democracia

93

Lvu!A PALACIO HERNANDEZ, Aprendizaje empresario/ en la
participación de los grandes g111pos cofl1erriafes: las estrategias
coT111me.r de dos grupos con C1Jcmde11cia regiomonta11a, EfeklroJ' Famso
LoRENZA RUIZ SALDAÑA yMARTHA B. ÚS!ARINI RArro,

105

¿El cot11bio

edHcativo alcanza a los 11iíios?
Mmsts ALBERTO SM.D.Afl'A MARTfNEZ, La 11sura: esbozo sobre

131
1111

raso histórico de tensión entre el se,Jt el deber-ser religioso
}AVIER

41

153

ROJAS SANDov.u,, Reflexiones epistemológicas sobre húto1ia

de las 111e11tahdadts

169

GABRJELA ÜMORA CARMoNA, Difim1cias en lo r11pt11ra co11y11gal.·
Algunas repercusiones e11 los roles de género

195

�ZARco I..ARA, LJJS movimientos sociales lirbanos en
Ionterr~yy su zona metropolitana

MAGALY NABIL

239

Y COMENTARIOS

CAROLINA MARTfNEZ

J ACHE, Ertrategias para el aprendizqje

263

LA CONSTRUCCIÓ
EL ''YO BIOGRÁFICO"
E

DE SÍ MISMO.
COMO INTERTEXTO

EL DISCUR O POLÍTICO DE

FRA SERVANDO TERESA DE MmR
Ludivina Cantú Ortiz·
NL

Lo que 110s sorprende C11ando encontra111os m el tierr¡po, e11 makp1ier tielllpo,
a ,m personqje a11téntico1 desgarrador es preciso111ente SIi i11te111porolidad es
decir, s11 ac!t111lidod; s11 condición de infi11ilo. Porque i11fi11ilo --j' 110 históricosAquiles por SI( cólera )' s11 a111or, i11depe11diente,,m1te de que hC!Ja o no ex-istido; como infinito será risto por SI( i111practicable filosojla, registre/o o no la
Historia. 1Co1110 infinito es frOJ' en•a11do por sus meños 11tópkos de libertad
'}Hsticia . E.ras 111etáforas, esas illlágenes, pertenei-en a la elemidad
Reinaldo Arena El mundo a/11cinante. 1
P \',1·n ·:--1\, Oi\IBR,\, F - o o metáfora fray ervando Tere. ad ~fiet
ha tran itado por nuestra tradición cultural má. p r u vida ficcional, azar a y picar ca, "tan llena de cárceles y fugas, de aventura
y corr ría d p r cucione y d gracia ', 2 que por la difu ión de
us id a y •u bra. Exisr , tal v z un mayor número d publicacione obre us a entura y desvenrura que obre u producción
textual. uanto
han ocupado de e t per onaje, ha eñalado don
Edmund
' orman, han ucumbido a la entación que epre enta
la narraci • n de una vida com la uya; romemo por ca o a don
Pr fr ra de la. Facult &lt;l &lt;le Filosofía ) Letra. L..\1 l..
1 Rcinaldo Arenas. (199~). El mun&lt;lo alucinante. Tu quet!-. p. 2 .
2 crYan&lt;l Ter sa &lt;le Mit:r. IdettriD p(J//nco. elección, pról :ro, nota y croa logia:
EJmund ( '
rman. l • 43, \Ié.X1co, p. L•.

9

�Lo co11Str11crión de sí n11s1J10

Ll((/ü i11a Ca11t1í Orliz

é leut rio González,3 Alfonso Junco~ ito Alessio Rob! Artemio de alle Arizpe;' Alfan o Reyes,&lt;• Héctor Perea7 y Chri topher
Domínguez,8 entre otro . in embargo es el mimo O Gorman
quien cñala al Padr Uer como re p n able de e ta atención que
e ha procurado a su biografía, gracias a una cualidad muy propia de
ervando: fue unin aciable admirador d sí nú mo. 9 El fraile hablaba
de sí porque tenía (sufría/padecía) la urgente nece idad de reivindicar
u nombre: recordemos que ante del 12 d diciembr de l 794 Servando gozaba de r conocimiento y pre tigi ocial; de pué de e. e
día ya nada fu igual. ¿ uién, sino 'l, hablaría en u fa or? ·Quién
se atrevería a de afiar al Arzobispo úñ z de Haro y P ralta y a la
Igle ia para defender a fray ervando? La uerte estaba echada; tarde
o temprano f a ervando Teresa d l\lier e encontraría con u de tino y tendría que actuar en consecuencia. Así fue.
A travé d u producción t tual el frail se reinventa. L.ijos de stt
patria, n11 ho1101; sin biene~ sin libertady sin salud (Me11101ias p. 23) lo único qu le queda por hacer es alvaguardar u integridad y recuperar
u nombr . Entonce e cribe. Escribe e cribe con de e peración
r ehemencia. na y otra vez. Y entre codo lo que escribe, &amp;a rvando Tere ad ,fi r produce unos documento valio isimo en l
qu e construye reconstruye a í mi mo en los gue
manifiesta
una e pecie de triangulación de participante y en cuyo centro e
erige el pr pio fraile, pu aparee como autor, como sujeto de la

enunciación (o narrador) y como per onaj nov le co· e trata del
los texto qu conforman la A1.emotias:10 la Apología (l 94-1801), la Re-

1

J

ladón de lo q11e s11cedió en E11ropa al Dador ervando Teresa de 1ie1, despt1és
q11e ft,e trasladado allá por res11ltado de lo aduado contra él en Aléxico (1 951 5) y el Manifiesto apo!o ético (que abarca hasta el tra lad de Iier
de México a an Juan de úa en 1 20)· ambo exto cont rman
la (dos) Yer ion d la aucobi grafía "fi rmal' d ervand qu
e cribió cuando tenía 56 año en 1821, luego de veinticuatro año de
destierro de fuga y prisiones (desde el 12 de diciembre de 1794).
Ant la imperio a necesidad d red nción, derecho qu a i t a
todo aquél que se s.abe inocente nos preguntam : ¿e posible separar
al autor de u obra cuando é ta e I único medio qu encu ºl!ª para
redimirs ? ¿
p 'ble estudiar y analizar la producción textual sin
advertir la pre encía del enunciador? ¿De gué manera e hace visibl
fra, Servando en su texro ? Para responder a estas cu tienes realizaremo un recorrido textual e iremo tras la voz (o voce ) d fray
ervando Teresa de Mier y a través de u textualidad, no adentrarem
n el entretejid de lo enti&lt;lo hasta encontrar el di cur o
autobiográfico (como hipertexto "B") para identificar (dilucidar) las
dimensione del Yo biográfico del fraile como intertexto en u textos p lítico (hipote to ' ') tomando com ba e lo posrulad
de Kri t va 11 , G nette 11 y Barthe 13, lo que no p rmitirá ofrecer
i ' n Je an Juan de L1úa entre 1 17 y 1821.
' ru.i
L ' ..: ceva, es ' m do texto 9ue . e con cruye como un
mt rtexru alid ad , gun
mosaico de dt, y es también la absorción r transformación de otro texto".
KRI TTY\,J. (1982) P,nouc l. :Madrid. piral.
•~ En 19 9 erard enerr
tablecc una di. cinci · n por mecli de la cual defin
la hipertexrualidad: "Entiendo p r ello (hiptrtcxtuaJidad) toda relación que
une un texto B (que llamaré hipertexto) a un texto anterior (al que llamaré

to E crita. en la pd

3 Jo é Eleuterio González. (H!76). Biogefía del Benevlé1ito Mexicano D. Servando Tema
de .\Jier :\,oriegµ_)' Guerra. féxic : Imprenta de la CaU del Dr. Mier, úm. 37.
4

Alfi n o Junco.
Méxic t 98 pp.

(1959).

fllcrdble N't!J' Jmt111do. Psicología J epistolario. Editorial us,

Arremi de Valle-Arizpe. (1951). fr&lt;?)' Servando. Barcelona: ustral, Espa a-Calpe.
198 pp.
6 Alfon o R ye . (19 3). fr'!)' Semmdo Tere.r(l de Mter, en: [ -isió11 de .A11áh11ary otros
5

msl!Jos. Méxic : r -1::..
Héctor Perea. Fr(9! fervando Teresa de .\fier. México: Cal y Arena, Los lmpre cindibles, 1997.
hri ropher Domínguez. {2004). T'ido de fi't!J· "iemwdo. México:

ra-CO A ULTA-

L NI.
9

dmundo o·Gorman, en: ernndo Ter ·a de Uer. Ideario polílico. elección,
pr 'log , nota y cr nología: EJmundo 'Gorman. o. 43 r [éx.ico, p. IX.

11

TtA
- •

hiporcxto) en el que e injerta d una manera que no e el comen tan o". Dando
un paso más define también el principio de transcextua.Lidad: "t do l ue pone
al cexto en e lación manifit: ta o secreta con ouos texto ". G ENT7TF., G. (1989)
PJ\l.ThIPSEST ". L\ LITL:RATIJRA f'
EG - 1D0 GR.AD). Tauro., IadriJ.
13 egún Roland Barche : "Tod re -ro es un imercex.to· otro textos están preemes en él en e. trato \·ariable · baj formas más o men recon cíble ; los
texto de la cultura anterior y l d la cultura que lo ro&lt;lcan; todo cext es un
tejido de cita ant riores" farche e) Forradella , 21~). En tra palabras, e -

11

�Lt,divina anm Ortiz

Lo c(J11.rlmcció11 de .rí 111111110

una de L 1 ctura, p iblc d la ,1e111oria política-iflstructiva ( IP-1) ' l
Disc11rso de las Profecías (DPY4.
uestra refle ión e c ntra en el tudi de la per na qu mCrYÍ n nen el di cur '
fundamentalment fray n·ando y la relaci ne que é, te e tablece con lo ujet id ol · co que aparecen
en él (coenunciad re ), a tra\' s de la deixi una caceg ria gramaticaJ
} enunciativa yu no p rmite d cuhrir la ubj cividad en el di curso del fraile; e decir d qu · man ra el aut r
m (como sujet di cur i ) en el con ext d u pr pia creaoon y
ha ta d · nd
manifie ta u pre encia en el di cur o. ( unque para
algun aut r . 1 ' con tame' de fra , ervando
una d l
15
notas negras de su e critos, pensamo que es un lemento que no
permite u rec nstrucción di cur iva qu no e nduc a su vez a
la identificación de u ideal gía.)

r

1ntertextualidad

Hipertexto "B"

Hipotexto "A"

Yo biográfico del
discurso
autobiográfico

Discurso polltico

cnbtr c9uh·ale a rce cribtr ~·. en un ampLi ·emido, toda literarurn s ree nrura.
(http:/ 1ar •os.cucsh.udg.mx/14abn1-juruooo/ 14eCC\"all .htrn)
11 Conceb1m
aquí la Ínter extu:ilitLi&lt;l e mo una forma &lt;le con •xi· n enue do
o m.-í.. 1c.·to · a r.wés de la presencia, real o aludida, d un hipert x.t (rexro
citado) en un hi r~·t (texc de origcn). e m una rl'.vdación de un rexm en
ntro u como una forma de rr. b:vón entre ambos.
1' ( '
rma . Op. r1I.

12

Frar en-and inicia u vida política ntre 1

y 1 11, ñala Carl
Altamirano, t&lt;i cuando en calidad de capellán militar decidi unir. e a
la gu rrilla catalana qu luchaba e nrra l inva ore franc e . En
1 11 aparee, ya plenamente identificad con la cau a d la in urencia mexicana durant 1 16-1 17 e tran forma n un fervoror publican . A partir de aquí, nu tr Erail edicará u vida, u
pen. ami nto
u fuerza a luchar p r la libertad de u patria. · ◄ l
arma qu
rimí,? La pluma. .. scribi, y pu Licó historia , carta ,
manifie to., instructivo,, memoria artícul div r
y di cur
n t do ene ntramo u do, rande pre cupaci ne : . u libertad
per na! y la del Anáhuac, 'q11e los espa,loles ha11 ll&lt;1mado 1"\111e1·0 Espa,lrl'
(MP-1). Por upu t entre todos esto documenr encontram
1 d exto eñalado ant y que hemo le 'do c m bj t d
nue tra reAcxi. 'n.
La MP-I {e la bra en la qu s concreta la ide 1 ía liberal y republicana de fray ervando). e &lt;.livulgó en léxico en vi p ra de la
proclamación de
tín I: cinc días antes -d 15 d mayo de 1 22s publica en El fanal del i,nperio 111exica110... O cual e plica de alguna
man ·ra la in rci · n de la notas de editor que aparecen en dicha dición). Para entonces el Padr fier ya había ido el et diputado p r
I nterrey al primer on reso on titu ente. 1- 1 men aje que encierra la obra tá dirigid ' a lo g f; . ind p ndiente del náhuac'
}' a l $ mexican , a amb da una rie de instrucci n p lítica
para no d j, e &lt;lucir p r fal a raz n s m nárquica ean é ta
de Inglaterra de .. paña del mi m lturbid y u Plan d [guala.)
La IP-1 (e. un di curso qu cabal (por el gén ro di cursi ) entr ·1 ámbit privad · l públic ) e un texto informativ -argum ntatÍ\'O en el que 1 aut r e inv lucra en 1 di cur a tra , de us
argum nt s juicio y críticas; tr
n u· d tinatari : uadalup
ict ria&gt; 1 m xicanos e Iturbide. iend , corno e una 'm m ria
p ütic -in tructi,;-a' nviada a I jefe ind p ndi nte del Anáhuac
o la que l informad lo acon cimient rnfu reciente u cirad

º

16

i-

r

arlos Altamirano. Huloria dt lo.r i11lrkd11a!. :r 1111 Amirict1 Loti11a. Vol ! p. 131.
ra} n·ando Teresa de fj r. Mft11,,ti,1 politi(()-i11.rtrt1cflt'O. b.l. rae 11nil:u: o. D Ml ~· 19!½, p.:!.

13

�1A co11slmcció,1 de sí 1ms1110

Lrditi11a CantlÍ Ortiz

en uropa el mundo bien p dría ser un documento privado, confidencial, pero está concebido para que
divulgu , y a í uc dió: e
publica por prim ra vez en agosto d 1 21 en iladelfia, en donde
se encontraba desterrad . ( demás egún el propio fray rvando n
¡ 823 ei mil ejemplar e parcido en la nación d mi Memoria política
instmctiva, dirigida de d Filadelfia a lo jefe indep ndiente del Anáhuac, generalizaron en él la idea de la república' .1~
Por u parte el Discurso de la Profedas o Profeda sobre la federación
mexicana s un di cur c ncebid para ser público: se pronunció
ante lo diputado del gundo Congre o con tituyente mexicano)'
mue tra, egún Estrada Michel 1 'ge.ni político ' de 1ier. El Dismrso e una pi za oratoria iconocla ta anti dogmática que ha llegado hasta nosotr gracias a la transcripción glo ada qu de él realizó
otro diputado, don arlo Iaría de Bustamante n su Cuadro histórico de la &amp;t'0/11ción me:xi.cana de 1810 y permit compr nder a cabalidad
' la manera mexicana" de redactar y promulgar con titucione .19 En
u discur o, fray Servando pr t nde únpugnar el artíc11/o 5º o de rep,íblica
federada en el sentido del 6º q11e la propone comp1mta de estados soberanos e i11depe11dientes para expone su postura política: constituir una república
moderadamente federada y d fender d aquéllo que lo acusaban
de ser centrali ta.

E1 lugar d la enunciación, el presente desde el cual habla fray ervando en cada caso e aparentem nt , opu sto. Mientra que n la
.MP-I el tiemp
ubica en julio-ago to de 1821, en el DP e tamo ya
en cliciembr de 1823 c mo . ab mo gracia a la rapid z con que
e uc dían lo acontecimient p litic en í'x.ico, la naci 'n había
cambiado mucho. uando escrib y publica la MP-I I autor aún
ncontraba en el de ti rr , en su discur o eñala: " fan había en
México que U vahan 1a rienda; 'O maniobraba también de de el ca tillo de an Juan de lúa, y vine al E tado nido para co perar
con un provech má d cisiv ." (MP-I) e encontraba ''refugiado'
en
tad
nido , en Filadelfia, porque era un 'per eguid ' y
protegía d 1"pod r" de la odavía ueva paña; cuando pronuncia
el DP ya e taba en México, n libertad y era diputad por uevo
León al gundo Congre o on titu • nt .

r

e n ha cen urado d que proponíamo un gobierno federal en el
nombre, y central en la realidad. (... )¿Pero qué no hay má que un
modo &lt;le federar e? Hay federaci' n en emania, la hay en uiza
la hubo en Holanda, la ha en lo
tado
nido de mérica; n
cada parte ha sido o e diferente, y aun puede haberla de otras varia
man ra . Cual a la que a no otro conven a, hoc opus, hic labor
ese. (DP, p.4)

1

Fray ervand Teresa de ~Iier. Discurso de las proftdas, en La fantástica realidad rle

jrtry ef'IJ(Jndo. fa.re

ntoni filian, ~ {é:&lt;lco: 1965, p. 46.
E ttada Iichel. La teoría co11stit11rio11al m la "Profecía" de Paire Afier sobre la
federación m dc1111a. ,\nuari 1exican de Historia del Derech . Revi ca.Jurídica,
Vol. :-..'1 XII.

19 Rafael

14

LS

�La co11stmcció11 de si 111ismo

Desde el"poder"

Discurso de las
profecías

l.J1di1i11a Ca11t1i Ortiz.

)os que, con el pa o del ti ropo se v lverán profético (de ahí el
nombre otorgado al dí cur o).
En su di cur o fra ervaodo t j una interesante red d relacione , clarament identificable en tre dir cciones:
a. ray ervando, como ujeto de la enunciación e tablece una relación
de solidaridad con los in urgente repte entado en la figura de uadalupe ictoria, uno de us de tinatari s; con lo. mexicanos y con
lo libertadores d América del ur B üvar y an 1.Iartín, que irven
en el cliscur o com r fereme~ de la acción emancipadora.
b. na relación de resistenda ante el poder dominación d la e trucrura
be emónica que represenca .. paña • u monarca, Fernaod vn.
c. na relación de oposición tajant a la monarquía española y a Agu tín
de lturbide.

in embargo en amb ca os fray rvando repre enta una voz disidente en medio de la belig rancia de aquello ti mpos, habla desde
el margen por u posición p lítica, por su circunstancia vital, p r u
di ur o ubVi rsiv y, p r upuest porque no e encuentra en el
centr del p der· a p ar de todo llo, habla siempr con au oridad,
pote tad que le torgan u, e tudio (e doctor en teología) sus viaj '. u con cimiento su origen criollo la información que po ee y
la lect11ra de c11c111/a obra ü1Ía et1 s11s manos.
La vo;,: del autor · expr a de de una po ición de verdad qu no
c.¡u1 r dejar lugar a duda obre la autenticidad de lo hecho qu
narra. ,n ambos textos el aut r revierte el orden" e tabl cid al
manife tar u pinión: en la MP-T pret nd d mitificar a tra ' de
u li cur. u, el férreo p der el los paí. e urop o : paña en prim r lugar, Inglaterr, , •rancia ' u monarca y mini, tro a í como
el d1:. Irurbide; en el DP fra · ervando expone ~na erie d argumento para gue no . ad pte el si terna federal de 1 "" tado nido ,

En te eotr tejido di cursivo la interacción e e tablee
participantes de la enunciación de la igujente manera: Y , fra ervand , dirig a un TÚ gu en un primer m mento e tá r pre encado p r Guadalupe Vict ria y lo mexicano que e tran formará
en un , ' OTRO inclusi o el qu utiliza intencionalmente el autor
para inv lucrar a sus de tinatarios incluyendo al lector, en m mento
pecífic , d la expo ición, lo que cr a un ficto de pr ximidad y c mplicidad e n u p r pectiva ' po tura, c n u ideas. fá
adelante el Té e lturbide a qui n dirige ca i con vi lencia por la
manifie ta opo ición del frail a la pr ten ión del general. La t rcera
p r ona del plural, (ELL ), e refi re a • paña, In !aterra, Francia
y 1p der y dominad · n qu r pr man- en I di cur o de fra , ervando e tán xcluid · del mar o de la interacción.
C m ujeto ocia!, fra,
r ando e mu tra a lo demá, de
acu rdo a u intere e ) n ce idade. como ·u jeto ocia] e hi t · rico
e cribe y publica un di curs en J qu
r -c n truye c mo uj r
di cur iYo de la enunciación; así al aut afirmar e n 1u o del Y ,
el fraile e compromete con u propio di cur , con u p ición
polític -id ológica con u c rreli · nario y e arri ga (a i ha vivid de d el fatídic 12 d diciembr de 1-94) al o t ntar u id a

16

17

�La con1/rocció11 de sí 111w110

y op1ruone en públic . Al mi mo tiempo se impon a lo demá
como autoridad como guía e piritual p r u atr virniento o adía
lo qu le otorga un valor imb 'lico. La actitud de fra ervando,
pue ta n u di cur o mue tra un alto nivel de re p n abilidad
con u pr pía acci, n r la de u grupo politic para luchar por la
independencia y la república.
La con trucción de í mi m e ha iniciado: fra , rvando va
con truy nd u irna n a partir de las relacion qu e tablece con
los otros y a travé d lo qu dice· com n un calido copi d cubrimos (casi) toda la faceta d I fraile.
í, en lo incer tici d .u
di cur o político, fray ervando aparece a travé de la fragm ncación d u Yo biográfico que e e pre a en una multiplicidad de voce
propias. merge la voz VJarginaly contestataria qu crea un spacio de
re i cencia r c nfrontación política ant el di cur o d I poder:

Ltulin'fld Cmflí Ortiz

cm;dia que la de dejar felice . E cuchad l último acento de
un ancian víctima de u patri ti m , gue ha corrido el mund y
pre enciado la. revolucione eur p a , que con ce ca i t d • u.
reye y minis o., ha ob ervado los gabin te ) e tudiado los intere es d Europa.20

Fra\' erva.ndo • e invi t aqui de aut ridad moral, d r p n abilidad de valor y confirma cuál e u deber n l mund a partir de
lo argum nt s de autorid d que enuncia: ( , un anciano y la dad
otorga abiduría, todo lo mexicano
n u familia
un patriota
entregad a u pu bl , ha viajad por I mund dond ha conocid
las re olucione europea · analizado a u dirigente ..) , . te conocimiento no lo obtiene cualquier p r ona; por tant hay que e ' cucharlo y obedecer. De d e ta po ' ición l habla a 1 m xicano :
¡;\lexican bendito I de pertad de \'U tra apatía ant · que • paña
os deje reducido a un puñado de tierra imp tente, para que . á'
eternamente sclayo de bárbaro c ·aco. o dt.: lo!I e pañol ·s poco
m n bárbar . Ya es ciemp d que ha am nu tra ntrada lcmne en I univer , de que ~féxico obtenga el lugar &lt;listinguiJo
que corre p ndc al paL má · pul me d I mundo, de que obrem
como hombre . in n c sidad de tut r , y echcmo. mucho enhoramala a lo t!. pañole intru o ) b tinad
n di p ner de I a n .

di o l gue aqu 1 polícico insigne Tácito: ' lá gui r la libertad peligro a gue la er'"idumbre tranquila . ( lP-1, p 96) ... a mí
oo me infund n mied lo. tiran Tan tirano pued
r 1 pueblo
como uo m narca; y mucho má vial nt , precipitad y . anguinari corno lo fue el d Francia ea u r luci 'n y exp cimenta
en cada tumulto· y i yo no temí hac r frente a Irurbide a p ar d
la - cruele bartolina en que me epultó ) de la muerte con qu me
amenazaba, también abré re i ur a un puebl indócil qu intenta
d cir a lo padre d la patria com ráculo u capricho ambici o ... (DP, p. 9)
manifie ta también la l'O del pahiota que tá di pu to a acrificar e p r el bien de la patria. La voz a11tobio ráftca qu c nti ne en í
mi mala voz del cn'ollo que lucha p r recuperar u lugar en el mundo
y la toz de la 1•ícti111a que ha tenido que oportar la humillaci 'n la p 'rclida, el d tierro la pre ión, la intriga y corrupción.
¡ an 1m e mpatri ta !, y e roi p r mi edad con uo pi en 1
epulcr , nada tengo 9ue e perar de . te mund . 'o teng hijo
pu do ten r otra ambici ' n ni
vo otro todos 01 mi familia.

(:-.CP-1,

p 146)

A tra\' 's d e ta voz autobiográfica e expr a a 1m1smo la rnz
del fra\' rYando infati abl la d I orgullo d -¡ mj , m y la , z
moral- piritual, guía id

ló ·e de l

mexican

Desde yu el gen ral d n uadalupe Victoria apar ció a fine del
año pa ado cerca de Veracruz I endé u .de ésta una _\,femorio políliroi11stru,tim form1da brc I claro Ut; c.: ntonccs p día tener. Per
tr . acomeci011ento graví im ignoraba nucYo han bre\' nid ,
21'

·m·

-and Ter a de ~r:ier. Mt111oria Polltiro-lnstmcti1t1. féx, o: "dici6n fac1rnilar, W 4, p. .,.6.
1

19

�} ,11 ((Jll.ílmrrió11 {Í¡

l.1td1vina Conflí

f lllli/110

L'l faz p linc &lt;l l mund ha nriado much ; e in~ rmand d
o
a1
6 Lib rtad &gt;r Jd .\náhuac, qu · 1
pañ
han llamado
, · uc,, -h pana , ,. j a expon rle lo qu s gún mis cort luc juz o
ahora convenient para a.cgurar u completa ind pendencia y verdad ra Libertad, &lt; bjeto
d de mi má ardienc vot ( W-1, p 1)
ray rvand
manci n infi rmado de l gue uc de n el mund
para, a u vez m rmar a uadalupe 7icroria (gu había p rman ciclo ocult duram algún tiemp ). n e e fragm nt ene ntram la
fal , mod ria e m r cur o r tórico ("mi. c rta, luce ") al lad d
c ncept que ñalan la aut ridad para actuar d la manera n qu
lo hace: ''juzgo , hora conv rucme' para a egurar u compl ta ind p ndencia'')- a í com el alor qu t nía para el fraile la libertad de
u patria, u · dim n i na ha ta el roá alt nivel por la marc. del
di cur religios con qu l nuncia: 'obj to s rad d mis má
arc.li nt ,. t
. \ partir d a9uí fray
nrand
el acerd t el
h mbr entre ac.l p r compler a la cau a de indep nd ncia. Ti d
u acrifici
rá p r lla.
T, da
ta v ce r gm neo &lt;l un Y r e n ·rruct de una
im
n argum ntan en favc r d l. ltb nad la tnd p ndencia, la
ria del erial! qu sustenta la i&lt;lc 1 ía mancipadora como l
e. pre a el aur r en la \IP 1:

f á ad lame, fray

r and

ñala:

i el título de legitimidad en los re ·e. fue la antigüedad de u
dinastía ea l , tron
confi rme al principio clamoread por u
e ngre de 'iena, d cencli nte hai en _ ueva paña d la
familia r ale , d entr l qual e ele ·a el mp rad ro H11eitlatoa11i
de Mé. 1co.
mi.m de c1endo del úlrim ) roui dign de etl ,
que fue Quate111óczjn. • • ta e, la ,·erdad ra cau a por que m de. cerró a E paña ha 26 añ
·o
m d jó v h·er, aunqu
é J
pleit al arz bi p Har ant el n ej d India ; pu la adición
de u, &lt;lalupe qu
t mó p r pr t xt ni él la cr ía, ru rungún e pañol ni negarla me pa ó por la imaginad· n como declar · la Reru
Acad mía d la Hi t ria e n ultada r dicho on. ejo. (~fP-1 p )
.-\quí
pr ci am nt d nd fra · ervand r c n truye, para í r
para el mund , u tradición am ricana. o e un en llo nacido d
pañ 1 n l. u ·va .. paña :in de c ncli nt clir et d uauhtém e, por n iguicncc, her der del d rech natural a luchar p r
la lib rcad d u patria qu no e la de l e pañ le , sin la de l
habitante anee trale d l lugar. P r . i t n ha t _e , e in, tiro ·
como h red r cambi · n d lo conqui tadore e. pañole :
La América · nue tra porque nu

E ca po. e. i • n, , dt.:mis, fu e m cada p r lo indi . ha. e, que
ca ·1 fuer n cxt rminad &gt;., ru han e aJc d p lcar ha t, h y en las
. m:midadc. dd r ·in &gt;. nce .iño. ha que us hij s hac ·m . 1)
mi:-1110, n.: !amando la herencia &lt;l out: tra ma&lt;lr que t da fueron in&lt;lia • pu, la nu tr fu ron coloruru &lt;lt hombr ) 11 de
mu1 rt: . T. mp &gt; l se han guardado a . u d , e nd1entcs lo p ero:
d1,: nu tr . padre lo. conqu1 tacl re on lo n;y · , en \;rtud de
lo. cu. le. todo lo g· narc na su cuenca · ne.g tn inr n-enci · n del
erario. ( rP 1, p 3)

rti.,.'\.

padr

la
i para
ello hub u
porqu era d nu
ad
rqu h m s nacido en e a. ·- t
el d recho natural d I pu 61 en u
p 14")

:.n el DP r
la
'tic , la d
r el cu nt la d 1
Diputado p
vo Le · n n 1 ngr
ah a p r un fi d rali m mod ·rad e m camin a
1ir para la nacit:nt r pública·
n e ntra, ·icmpr en e ncra, ha ta l final d u actividad p lítica y
parlam ntaria de ,\gu tín d lntrbide.

e to\ p r el pr yccro ele b e dcl ant' o . n re. . \lli e
da al puebl l. f derac1 · n u pid · p r r anizada d la manera

21

�1A comtmcción de sí mit1110

menos daño a, d la manera más ad cuada c mo anee dije ya a la
circunstancia de nue tra poca ilustración, y de la guerra que pend
sobre nuestra cabeza , y exige para nuestra defensa la má perfecta
unión. (DP, p. 9) ( ...) ¿Qué pues concluiremos de todo e to? se
me dirá. ¿Qui r u ted que nos coostituyamo en una república
c ntral? 1 o. o siempr he e tad por la federación, p ro una federación razonabl y m derada, una fi deración cooveni nte a nu tra
poca ilu e.ración y a la circun tancias d una guerra inminente, que
debe ballarno muy unidos. o iempre be opinado por un medio
ntre la confederación laxa de los E tado, nidos( ... ) y la concentraci ' n peligro a de Colombia y del Perú. (... ) É te e mi oto y mi
te tam nto político. (DP, p. 7)

E l YO entonce

e transmuta en el centro de la cosmovisión deJ discur o político de fray ervando· atrae, cita, alud o evoca al mismo
y que ha eran itado p r otro de u texto y como I di cur o e
acción, eñala acciones 9ue ha realizado n el pa ado. El Yo biográfico
d FSTM apar ce, entonce , como intertexto n u discurso político;
trategia de p rsuasión que utiliza el autor para r forzar la fuerza
de u discur o. (Entr la formas de la intertextualidad que utiliza
encontramo la aut rreferencia:

'

'

ste mi mo era I plan del insign fexía y de t d
amencano de la orte de Cádiz, el gua! pr bé yo también en la e,,unda
carta de 11n americano al español en Londres qu ra muí realizable por la
uniformidad de origen, lengua, religión, co cumbr y leye . ( 1P-I,
párrafo 2)
¿P r n han leíd nue tros diputad . el libro 14 de mi Historia
de la rez·ol11ción de, 1ueva-España? Leyeron lo d é ta la Idea, que cribí &lt;:.n [an] Juan d
lúa, de la constit11dó11 qm tenía la Alllérica dada por
los rey s de España antes de la ini~1sión del despotisH10, y xi ce en la Le ·e
fundarnentale de India . ( !P-1 párraf 45)
e dio a luz en 'eracruz la Idea de ella qu e cribí estando pre o
en el ca tillo d [an) Juan d
lúa, la ten o much má e tensar
con notas para reimprimirla.

22

u,dti.i11a Cantú

rtiz

Ba tant anuncié en el libro XIV de mi Histolit1 de la rwol11ción de
• '11era España, gu imprimí en Londr , añ 181 , en 2 toro~ ] 4°.
(MP-1 párra o 9 )

Y la intrat xtualidad:
E en virtud de e ta · ley qu e. cando yo indultado en oto-laMarina de d 14 de junio 1 P, s m llevó con grillo para que m
matas , por obre la cima de la Ande. 2 leguas acia léxico. Enviando el vire1 nu a tropa a e coltarm d de Atot nilco el grande,
u ecretario Humana dixo al capitán qu iba mandándola: "Lo que
debió hacer Arredondo (comandante general de las provincia interna del oriente) fue haber pa ado a e te padre p r la arma Que
i huvo indulto capitulaci · n, a í c m así nada e cumple, acá e
lo hubiéram s apr bad y no nviarno e t engorro. •
Para libertar e d l de mi per ona y endir el e cándalo del pueblo mexicano e fingió llevarme desde Pachuca para Veracruz; p ro
de de Per te e me hizo retroc d r p r camio extraviad . y metí ,
en la Inqui ici 'na la d de la mañana del día 14 de ago e , 1 17.
En van pedi en ella que e me oyera haciéndome aber la cau a
de mi prisión. Apodaca era guíen me tenía de tinado a acabar mi.
días en u calabo;m,,) quand la Inqui ición fu /cin 'da,
lle\·· en la n che d 13 d may , 1820 (vísp ra d jurar e la
cuci · n), al calabo,: - eparo llamado olvido d la cárcel de corte con
la mi. ma incomunicad · n.

la una d la m ñana del 17 de julio del mi mo año, me bjz
conducir el virei para el ca till de [an) Juan d Ulúa, al gando
c.xpre, ament la citada lcyc , qu por la con titución quedaban
d rogada ; }' n b tance la órdene terminante d l rey para poner
inmediatamente en libertad quamo e tuyiesen pre os por opinion p lítica.. L Corte habían publicad en eti mbr una amni tía b oluti ima para l insur nte de ultramar, y aunqut tambi · n
la obj té, el ,irei me mand embarcar para 1--,, paña el &lt;lía 3 de febrero, 1 ·21, citándome siempr e a mismas I ye clictada por la
perfidia del , reye de spaña. (MP-1, párrafo L6 12"')

23

�Li co,ufmcci611 de sí mi.rmo

Lldiiina antlÍ Ortiz

n u di eur o polític -patriótico &amp;ay ervando ju a con u lugar
d enunciaci · n: por m memo e la víctima quien habla en otr e
la autoridad moral d la in urgencia mexicana la que in tru 1e, y en
otros má e eJ guía e pi.ritual quien rdena. También habla el opositor que acu a. Por tanto de plaza u di cur o del espacio del reb lde
marginal di.id me hacia el di cur o de aut ridad de d lo privado
a l público y de de el lugar del v ncido al pacio del p ibl venced r. En la enunciación de 'U discur o, fray rvando r vela pi na
conci ncia de u individualidad, una extraordinaria capacidad para
re-crears " y 're-e nstruir e" librem nte a í mí mo d aquí que
n tran mita u pr pia vi ión d í como un acto de auto-pr entaci · n. Luego de ufrir un terrible de pre tigi
cial m ral conómic
piritual ab qu cien que cumplir c n u d tino hi tórico,
p r l qu mue tm una fuerte convieci · n per onal.

romántico a t da luce . Per onaj hi tórico-politic d finitivo en
la ind p ndencia d
éxieo y en l primero año de actividad
parlamentaria de la República. P r onalidad aguerrida, infatigable y
plenam m c mrencido de u ab r, deb r y hacer: En lucha constant por la libertad.
ándido pícar aventur ro , xaltado egún
Reinaldo Arena . Hombr d p n amiento libre y lib ral.
¿Cuál e ent nce el pr pó it d fra ' rvando en u di curo ? Ap lo étic má que te timonial eñala B goña Pulido Herráez. 22 Tal vez aunque ) no e taria plenamente convencida de ello
porqu , iendo así ·dónd qu da l "objeto agrado d u má
ardient
oto ' ? unque como abemo , todo di ur o e antr pocéntric y conven o en gue fray ervando e un per onaje con
conciencia hi t · rica que con truyó u propia imagen para la po teridad, que qui, in ertar e en la historia qu ~ estaba ge tand y
e cribiendo como un hér
historia en la que ·¡ participó d manera
activa y d cidida m n.ieg a p nderar ólo el a p et e ólatra de u
p r onalidad.
u intención no hay por qué dudarlo, e btener la lib rtad absoluta de r léxico aunque también anhela u libertad p r. onal y actúa
en con cu ncia para obtenerlas. i para ello ti ne que hacer una
autodefen a d 1 y pues... o lo calla ni 1 culta. l Yo de fra ·
en·an&lt;lo emerge re e tido d autoridad, como una e crat gia d
auto-d fi n, a, (ya como apología del y ) 2' y como símbolo d la
paradoja d una época.
orno \-em
en u di cur o fray ervando Ter a d fier refu rza u imag n acial, e c n truy y re-con truye a . í mi mo a
partir de u ince ante obs sión de er crioU , de la feroz r j tencia al
de precio gu ha pad ciclo, d la reiterada afirmación d u dignidad
y de la terna bú queda d justicia. Hac d la libertad la patria y la
religión eje textual que tematizan tod u di cur o. ray rvand

e que su vida (...) fue como un camp de las fu rzru que luchaban en e o moment . ; fue enct:.un nte, egún la expre ióo de
Heid
er, un e-car-eo-cl-mund , n e mundo tan agitad de fines del igl X\' llI y principi d I XI X. ~Iier corno in o pechar
lo que hacia e pu. o en el cruce de la fu1:rza qu de rruían un
orden ' creaban otro- e detuYo inocentemente en la quina por
d nde t do el mundo corría, y recibió, primero lo mpell ne , y,
de. pué , la di. culpa .21

, ntonce el fraile, un ímbol n el que e e ne ncra la dualidad
d un mundo en ge tación: pr dueto d una ci dad conformada
por conqui tadore y c nqui tado,, hij &gt; d padre e, pañol y madr
indíg na (i&lt;lcalmence) americano por her ncia &lt;loble. e ubica en
la encrucijada d do tiempo . Centro ) marg n- v z c.l autoridad
. \'OZ chverg nte/ di. idente, patriota
religi s . n cri llo que viv
a u.n tiempo entr la pre i · n y la libertad. Quij te del i lo XJX
por . u .. ueñ qu n lle an a er 'li e p r u largo viaj de and i rnpre v !ver a u Ítaca· de radad per. eguido, , iaj ro cerno
11

.\momo
19 2

p.

Hro

Leal en: hay

rvand1 11·rc~a de 1 licr. •\lt111ori,11 • l, léxico:

X.

24

22

Bcgoña Pulid I lcrráez. Poiticar de la 11mtla histónm contm,poránea: rl genm1I en 111

lahe1i11to. p. 163.
:n Juárez .\lmendr , Encarnación. (20&lt;l6). El merpo 1&lt;estido J la ro111tmcdó11 de In
1dt11tidrJd m las nnrrati1w 011tobiográficar del 'iglo de ro. Gran Bretaña: TamesL,
\\oodbriuge. p. 131.

. .s

�LJ,dfrifla Canm Ortiz.

La c()11strr1rción de sí mismo

Tere a de !ier, el marginado, 1 prisionero el rebelde y victima de
la inju ticia, criollo, político y patriota por convicci, n elabora en u
discurso un caso moral en u d fen a pone en tela de juicio la validez de la historia oficial, cue tiona ,v desmitifica uceso histórico y
político , de pliega públicamente su cred ideológico. 24

adíe ere , p eirá dudar de mi patrioti m . on e o ciclo m1s
e crito a avor de la indep ndencía y libertad d la América; n
público mi larg padecimiento , r U vo las cicattice en mi cu rpo. Otr s podrán ale ar servid a la patria iguale a lo míos· pero
mayare ninguno a lo meno en u género. Y con t do nada he
pedido, nada me han dado. Y de pué de 60 año ¿qué tengo que e perar ino el epulcr ? Me a i te pues, w1 &lt;lerecho, para que cuando
voy a hablar de lo que debe d cidir la uerte de mi patria
me crea
desintere. ado 1mparcial. Puedo rrar en mi opini nes, éste el
patrimoni del hombre; pero e me haría urna inju ticia en sospechar de la pureza y rectitud de mi intencione _n

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al y

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1iu-r IDO m11RE L4 r101r~\'CL r, \; lfgang of ky (2 06) pre ema
el intercambio de p )dere o lo que Foucault define como micro poL'

dere un conc pto qu xpresa el becho de que todo er que ex.i te
en . ociedad e tá atrave ado por relacione d p der y que inclu o el
má mínimo o en apariencia el má indefen o ejerce u p der obre
alguien más, al eñalar qu la violencia en m do alguno de apar ce,
ino qu solam nte cambia de rostro. n los tiempo primitivo , l
hombre luchaban entre ello hasta que uno ganaba o ambos abandonaban agotad , el combate. • ra un mundo d temor recípr e
directo. Quién s defendía cení, po ibilidade de alir air so. i uno
a,·enrajaba al otro en fuerza fí ica, el tro la compen aba con la a tucia el coraje o la agilidad. El fuert temía al débil pero también el
atacante era vulnerable.
El fen 'meno d la vi lencia ha dominado a trav's d la hi toria
a la pecie humana. Lo sere hwnano perten ciente a determinado tipo d ociedad y con e p cífica idio. incra ia y bagaje cultw:al
estamo xpue~to a una agre ión puntual porque Yivimo y no
de arrollam s a partir de relacion
ciale e tablecida } uno d
lo e pacio. má important e la e cuela ( ofsky, 2006).
Egresada del .olegio de &lt;lucación de la Facultad de il ,ofia } Letras
b1:cana del entr de Estudio Humaoisricos de la L-A:--JL

2

r ex-

�El uso del podtr ni la violencia escolar

MilagroI de Jesús

tIZfJW

e caracteriza como iolencia varia dep ndi ndo de la posjci 'n id o lógica _, cultural n la que se eocuen tre es decir dep nde
del taru de opinión. n lo 9u re p eta a la violencia e colar; lai
vi ione dep nd rán de acuerdo a la po ición en la escala d jerarquía a los rol de empeñado en el proce o educativo, como las
de los profe ores, directivos, alumno , padre y madre de familia o
caracterí ricas como edad, género, exo ntt otra .
La vial ncia n prim ra in tancia e p rcibida como la expresión má rígida y directa del pod r fí ico, o como la manife tación
de la po ición de lo actore en la jerarquía del poder, ademá de que
expone la poca capacidad de comunicación entre la. per ona para
olveotar lo problemas qu urgen como resultado de la interaccione que exi ten en todo ·po de relacion sociales, personale ,
académicas y Jaborale .
La vi lencia qu a diario sucede y que atrae nuestra atención, hace
preguntamo ¿qué es la iolencia? y ¿por qué e utilizada como medio para re olver problemas o imponer id a ? en lugar de presentar
y proponer olucion democrática . Por u parte, elázquez (2005)
e cuestiona, ¿por qué la persona usa.me la violencia como una
manera de e tar juntos? ¿Por qu' no podemos apelar a otro lenguaje? La falta de ruálogo, de escucha activa, de disposición frente a lo
in ter e y nece ida&lt;le de la mayoría in violar us derechos }' libertad tiene mucho lados. crualmente e puede ver como la violencia
ha obtenido mayor dominio en nue tra sociedad, que poco a poco,
y hac alguno me e a mayor velocidad, se encarga de convertir
h cho o siruacione qu par cieran ajena a nuestro context , lo
que hace pen ar que el ruál go y la argumentación e han perrudo
y e ha dado pa o a la barbarie, n e tamo dando cuenta que no
conocemo otra forma de rnanife tamo qu la fuerza y el abu o.
El abordaje de la violencia en general pued r u1tar arriesgado por
múJtipl factores que van de ele la categ rización de la cau a ha ta
la definición o delimitación de la con ecuencias de todo L tipo
que ésta ituacione puedan repercutir en cada uno de lo inruviduo
por lo que e importante delimitar y di crirninat áreas o t mas de e tudio para obtener mejor re ultado y oluci ne a ta probl mácica

que día a día va aumentando. D tal manera que, como señala , mez
(2005) el escudio d la viol ocia deb servir tanto para compr nd r
alguna dinámicas que e pre entan n la e cuela, a í e rno una oportunidad para que se convierta n un espacio a partir del cual r.
n ren nueva. e trategia relacione que atiendan e ta problemática qu
ciene repercu ion
ducativas y sociale muy ave .
Por u parte, Ro (t 999) eñala qu la violencia coda fu rza fí ica o acción empleada para añar perjurucar o malcratar y caracr riza
al ujeto violento como individuo que está fuera de su e tado na rural
de su situación o modo que d e a manera obra c n ímpetu fuerza
,. con intensidad extra rdinaria. Por u patt Vázquez (2 05) señala
la vio! ocia en todas u manife tacion
b taculiza la paz y
ju ricia social&gt; la capacidad productiva y la convivencia armónica del
individuo. Exi ten diver o tipo de viol ncia egún el nivel de im
pacto que oca i nao a tal grad de conrn ver a la opinión pública,
lo cuale. van de de la g lp herida , aco o exuale. vandali, mo,
problema de droga entre otro . in embarg tambi 'n e debe de
tomar en cuenta aqu lla falta de re peto hacia lo demás, en don&lt;le
la víctimas ·on humillada por tt u otro. c n in ulto palabra.
gro.era., raci.m abi no o rufu , exclu i ne ..
n lo que re pecta a la repercu i ne en el pacio educativo, la
\~olencia e colar g n ra un ambiente de poca calidad en lo · pr pio
alumnos alumna
indirectam nt d la in titución educativa, ·11
qu e mo menciona elázl1u z (2 5) en el ca &lt;le lo alumno,
o alumna con xc l nt aprovecha.mi mo acad 'míe cuando son
dctimas de intimidación bajan u promeruo } logran conformarse
con hacer 'lo lo uficien e para o repr bar y btcn r, aunque ea
a travé de e medio, aceptación de los y la d rná c mpa.ñero ·,
e to rcpercut imprc cinrubl m nte en la calidad educativa, g neraodo un clima ten
, no pr clive al apr ndizaje y en. eñanza.
Como jempl . elázqu z (2005) n l t xco Experie11cias eshrdia11files co11 la 1•iolencia en la esc#ela xp ne 1 recuerd -. ) exp rien ias
yue la in tirución deja a travé &lt;lel tiemp en la p blación e. tuc:hantil, tale como: ¿qué e -peri ncia deja el tránsito por I ruferente.
nivele ? ¿Qué exp ri ncia _ van acumulando? ¿d qué tenemo,

3

31

Lo qu

que

�El 11so delpoder e11 la 1iolencia escolar

experiencia? entre otras; D lo anteri r mencionado se e pone el
iguiente relato, donde una e ru.diante de primaria Pa la, tu o que
cambiar e de escuela d bido a qu a una ma tra, según menciona,
no la quería por u religión sin embargo, seguía iendo la niña má
intelig nte ademá refier otra ituaci 'n y comenta que, la primera
Yez que hubo algo diferente en u vida fue cuando un profe or la
golpeó fue un impacm para su vida académica ya que ningún profe orla había golpeado antes · la manera de reacci nar de la alumna
fue in ultarlo • d pués de e o nunca más, egún c menta tuvo otra
ituación parecida, los docente 'ª no tenían derech a gritarle y
mucho m no a g lp arla.
Lo anterior mue tra como una acción violenta o agresiva dep nde
de la forma en la que cada individuo puede reacci nar d distinta
manera y cambiar habituar e al medio. e tal modo qu , las y lo
alum o a lo largo de su trayectoria colar pueden aprender formas
privilegiada para resol er conflicto p r medio d accione violenta, qué se pued e petar en un futur cuando sean ell y ella lo
ciudadano que no puedan y n quieran r lv r conflicto y en lugar
de dial gar u único r cur o sea la agre ión · la impo ición. Es decir,
la violencia como cualquier otro comportamiento social e aprende
por imitación. Tal como apunta Velázquez (2 5), i bien es cierto
qu un pa ado ,,iolento induc a una vi lencia utura, monee es
nece ario plantear e, cómo e gen ra la violencia y dejar de hacer pedagogía ingenua.
anterior exhorta a que se deje d eludir r ponabilidades y olucione inmediata a la, ituacion conocida por
muchos, pero con pocas olucione inmediata , evadiendo ituacione o ju tificando a. lo y la cloc ntes leja d remediar la ituaci, n la
complican cada \'ez má .
La escuela com in ticución ocial es cómpLice de la violencia y
de relacione de control legitimada , n ólo a travé de accione
fí ica . ino a rravé de medí con mayor alcance en el mantenimiento del orden acial y qu con igue la sumi ión e aquello sobre
lo que ejerce sin que é to · la perciban como tal, asegurando a í la
perpetuación del orden acial. EJ clima colar proclive a la violencia
debiera er cue tionado má a menudo acerca del ni l de calidad

32

MHagros de Jwis Cazam

v de compromi o de cada participante ya que é ta ituacione exduyen, limitan y marginan las expectativa y objeti os que como
institución ocíal e tienen de ella. Por lo que e concluye que cualquier iru.ación ligada a la viol ocia e colar repercute y deja marcas
profundas en cada uno de lo role que repre ne n, ya ea agre or,
observador o víctima no ólo en u pr ente in que también en el
futuro de cada per ona y d la sociedad en general.
La pr ocupación por el e rudio de la Yiolencia escolar igue aumentando, cada v z má , la inquietud de la comunidad social del
mundo en gen ral • en particular de la y lo investigadores que
egún García (2 05) de d hace tres década e planteó como un
problema di ciplinar y e iniciaron e ru.dios istemáóco sobre el
tema. in embargo e ta in e tigacione e han centrado fundamentalm nte en de cribir el fenómeno, u incidencia stadística y en
reiterar este rechazo unánime que se hace de lla a niv 1 acial.
Empero aún y con to acercamiento científic al fenómeno,
alguna vece la violencia e colar br pasa lo hasta ahora explicad
o propue to e decir pareciera que quiere decir algo más algo que
no ,e ha querido e cuchar debido a que toda la atención
itúa en
querer erradicarla desaparecerla d cada institución educativa con
propue ta aún más violenta. De acuerdo a lo anterior García (20 5)
eñala que el limite que se ha e tablecido, no ha ervido para frenarla. La pregunta que e impone ya no e tanto l h cho d que l
fenómeno prevalezca o u factor determinante l cual a e tá
medianamente respondido a nivel mundial con una exten a bibliografía cuantitativa, ino cuál e el límite encre el u o el abu o del
poder dentr d la aula educa.ti as la manera en la que ese poder
e tran fi. rid a vario actor
n un mi mo moment y lugar.
La situacione de violencia n alguno caso e pu den convertir en bidireccional · e decir de d e ntes a alumno, o vicever a,
ocasionando con ecuencia cognitiva , em ci nale p icológicas y
una de las con ecuencia ' casi no mencionada
con r p cto a las
ruptura · ef et s que oca ionan al pr ce o de en ñanza aprendizaje en el ámbit educativo.

r

33

r

�El uso del poder e11 la no/e11cia escolar

.\1ilt1gros de } wiJ Cazares

El ámbito educati o y la ·olencia
n el texto El podery la autoridad en la esmela Batallán (2 3) hace un
análisi a fondo d lo papele dentro d I ambiente educativo en
donde pr enta la analogía de lo role de de la concepción ideológica patriarcal en l cual señala, que lo fuerte prec pto moralc
que provienen de la in titución ducariva, aJ conferir a la funcione docente autoridad j rarquizada, contradicen la libre realización
v cacional de la tarea a í c mo la ideología dem cratizadora de la
función, formar hombre y muj r libre creativos y olida.ria . Y
continua u análi i d de el pap l o d la figura de p d r qu d de
el dir ctor o dir ctora a ume la caract rí cica del padr arcaico,
al repr s ntar el rden aut ritario y arbitrario qu pr Yoca conjuntament la r belión y sumi ión del hij o hija en e t ca o lo · la
alumna . D igual forma la autora ya mencionada expone la relación entre la ri alidade o que surgen en la int raccione
ciale
debid a qu en la bú queda del lugar por el r conocimiento paterno las int raccion
c lares tiñen d rivalidad entr ma.e tro ;
qu n el ca o de la familia, serían la y lo hermano · a í como de
conducta de re i tencia y r entimiento hacia la autoridad inmediata uperior, el director o el padr y madr de familia.
Es abido que en un alón d da e, e tablece una enorme
diver idad d relaci ne, aciales, egún eñala, Velázquez (2 5) es
decir n l mism ambiente educativ pueden exi tir relacione entre alumna y alumn qu de tru en ayudan compiten colaboran,
nvidian, ap 'an b taculizan, timulan humillan, pr tegen la. timan curan, aman, traici nan, ali ntan, critican, acompañan abandonan compr ndeo ten an r petan, de honran, acon ejan confunden, aí lan, aco en, tcétera. ... de d ahí dond la hi toria de
la Yiolencia n la e cuela com eñala Velázquez (2 5)
va construy ndo n el de cubrimi nto gradual de l victima , d aquella
per ona ''olYidada por la historia". E te de cubrimiento ac ntcce
cuando, poco a p co, rec n e mos lo que la víctimas tienen que
decir y, por tanto u poder de col car su ufrimiento n palabras.
poder e comparte, está en c nrinuo cambio e ej re en difer nt momento por difer nte a ente . Alguna vece el poder e

percibe corno tal y tras casione e encuentra d ntr del di curo di ciplinario, de forma que quede libre de cue tionamiento p r
parte de la , oci dad. En la e cuela la figura del d cence la que en
mayor tiempo ejerce p der aut ridad obre lo alumno e to es
a ignado, ac ptado y no cue tionad .

0

34

r

La violencia e colar de de u conceptualización: antecedente
L no d lo, mayore problema que ha tenido que enfrentar la inY stigación en violencia e colar, ha ido la definición del probl ma r la
múltiple divi ione de studio qu e han h cho· a í, gran part~ de
la dificultad de la inve tigación e tadí ti.ca, provi n del interior d l
mundo di ciplinar, d nd n
ha p did acordar qué
l qu e
entiende p r Yiolencia e colar y cuál s on su manife racione, má,
caracterí cica .
El problema encone viene dado por la fr ntera d finitoria
~e lo _qu . e enti nde por e, te fen ' meno. Dentr de la prim ra
invc t1gac10n
encu ntran la e candinavas, qui n , tomar n el
concepto d 111obbi11g para definir e te problema: dicho concepto re. alta el carácter de acoso y am naza que ti nen e, ca conducta, sto
egún García (2 5) quién aderná eñala qu dentro d primer autor:po~te d Ob: ·eus defin la , ituación de iolencia en lo .igui nte
ternuno : un alumno
• gredido o , com'i •rte n YÍctima cuando
e tá expue t de forma rep cicla y durante un tiempo, a acciones
negatirn que UeYa a cab otr alumn
\ ria &lt;le llo . . E. decir la
caracterí tica de la vial ncia e colar denominada Afoobing b11l!Jing e
que conducta d agre ión intimidación ean repetiti a hacia una
mi ·ma o mi ma victima .
La Organización Iundial de la alud, egún García (2005) incorpora una definición &lt;le la violencia en r ' rmino. má gen ralc , qu
engloba un amplio rango d manifestaci ne definiéndola com
u o delib rad d la fu rza fí ic,
l p d r, ya ea en grado d~
amenaza _o efectivo, contra un mi ·m , otra per, ona o un grupo
o ~omurudad, qu cau e o t nga muchas posibilidad d cau ar
1 1 nes, muert
daños p ic lógicos tra, torno. del de. arr 11
privaciones.

5

�El 11so delpoder m la violmáa escolar

Milagros dt Jes,is Cazam

ntt lo mucho factore qu . e han a ociad a la conducta
vi lenta de las y lo e tudiant
i i ndo lo que ñala arda (2 5) la caracterí rica qu predomina entre los agr s re es la
mayor ortaleza fí ica.
otro e tudi _ uele resaltar e entre la
caracteri tica individuale de lo agr sores: el r hombre, de menor dad, la impul ividad e hiperactividad y I consumo de droga
y alcoh l. Por otra parte, la influencia de l pares y la educación e
interacción con 1 padres a í como 1 nivel ocio c nómico y el
v1vu en un ctor urbano, parecen también e tar a ociado , egún
1 con idera la rganización fundial de la alud (20 2). in duda lo
factor, que encu ntran de manera directamente relacionado on
lo ambientes familiares y sociale donde lo y las agre ore (as), víctima · ob ervadore e d arrollan d bido a qu , como e mencionó,
la c nducta ociale
aprenden d acuerdo a conducta ob ervadas
imitada , la cual
reproduc n n lo ambi nte escolare o en
cualquier rro donde e desenvuelve cada individuo.
La forma de relación acial violenta in lugar a dudas e a imila
aprenden n difer ote espacios
implica qu la e cuela e tá
incluida en dicho, ambiente . Al interior de la e cuela s pueden
repr ducir modelo
ciale que impul an la aparición d conducta violentas po ibilicando la aparición de excluid
cialment e
impulsando la di criminación violencia imbólica i" témica hacia
·e grupo ·ocial, para Ro (1999) lo i témico e refier a la negación de la democracia. es alg má qu un e tado que marca a
todo lo alumno en contra de ~ dos lo profe or en una batalla
percLida contra la burocracia, ademá eñala que manifie ta com
un trar apar nt mente igual para tod . 1 s alumno y quepo ibilita
qu unos an privil giado má que tras.
Dentro d l fenómeno de la Yiolencia en el e paci educath o
. egún Vázquez e necesario ir aclarando I área rise , referida p r Iuñoz debido a que una de la funcion e encial d
la in titucion educativa
la de crear e pacio pertin nte que
fav r zcan aprendizaje tcndient al d arrollo individual v comunitario producci o, confiable, eficient y eficaz de u alumn .
ñala gu para el logr de 1 tru m e. nece ari incluir propue ta.

que c ntribu 'an a di minuir la actirude de violencia en toda us
manife taci n ya qu ' ta ob taculiza la paz y la ju ticia • cial la
capacidad pr ductiva "la convivencia armónica d I individuo en toda las ár a , no sólo en el ambient
c lar ino también en donde
pued repercutir como cons cu ncia indirecta Tázqu z, 2 5).
l aum nto en l interé mundial obre el t ma el d algun
paí e, n particular obre todo de las in tituci ne. educati as, pone
d reliev la nece idad de la institucion p r reconocer ' analizar
la probl mática. i bi ne ci rt que la pre encia del fen · meno en
alguno ca o , o c m primera impresión, e mínima, 1 qu e evidente es qu , la principal víctima de la violencia e colar es el proce o
peda ógico y las con ecu ncias van d de la de erción escolar ha ta
la p r · tencia d alto índic de analfabeti. mo 0/ázquez, 2005), qu
hacen qu la faltad un proyecto pedagógico efi ctivo y afi ctívo impida la repre ntación del verdadero rol de la in tituci ' n ducaciva
y •u práctica dirigidas hacia el conocimi oto el bi n tar integral
vean interrumpida .
• en uropa d nd urg n y llevan a cabo la mayoría d lo
e tudi
realizad
obre la ,·iolencia e colar, añadi ndo a Dan
Olw u , corn autor recurrent n t ma de violencia, el pionero
de la investigación acerca d 1maltrato la viol ocia en la e cuela ·
Gómez (2005) comenta que te autor e quién d d una per pectiva cuantitativa pr duj 1 prim ro avance en 1 t ma y qu us
encue, tas influyeron de manera determinante en países que adoptaron la misma per pecti a m todológica, principalm nce en E paña
In lat rra.
En relación a M ' xico y al enfi qu dad al tudi del fenómeno
de la violencia e colar, foñ z pre enra la e tr~tegia del pre ente
gobierno ~ deral y- describe de manera clara y concisa sus lirnit
y alcanc
eñalando que corno uno de lo ej s dominant en l
di cur del gobierno en l primer año de la pr ent admini tracióo (20 6-2 12)
inc rp r ' la r ferencia a e to tema , al parecer,
a umiendo el objeti,·o de incidir en la percepción de seguridad de las
familias mexicana c n e trategia programática, cuya denominacione son muy sugerentes tale com U111pie111os Afl ,ico o Rescate de

36

3

r

�l 1tso del poder en k, ¡,iolencia escolar

espaáos ptíblicos. Haci ndo alusión a las e trate~a politica

l mismo
~ala
qu
n
c
nsonancia
con
e
e
dLScur
o
en
f;
br
ro de
aucor . en ,
,
el
pr
grama
denominado
"
sc1,ela
Seg11ra,
que
e2007 s pr .en to
- lib
· pret n de conver..;UL.. a los_ centro
e colare en spac10
res
gún cita,
_
,
de violencia delincu ncia y ad1cc1on
(2 8: l t 96). De tal manera
que d a expu esta la irnp rio a n cesidad de actuar urg ntement
·
dide de la cu la v de d otro ámbito ocial para preverur erra car
ituaciones d. violencia que puedan repercutir ~n otra conducta y
accione que dañen o limiten las relacione ocial ..

Conclusiones
.
J srudi ar o 1ograr un acercami nto a fenómeno v10lento en la
hacer una
escuela t al como n-ala V lázquez• (2005\'J igru· fica poder
,
inter cción d vario elementos.
trata de un fenomeno d nueo orden y no implemente la urna de la ":sti~ción "escuela" .' ~
noción de ' violencia' ; implica práctica
c1ales mcluyente qu~ ~rucien desde cada aula } cada individuo. Lamentablement~ en Mexico
hay un manejo de carácter político en 1o tema educaavo , qu_ no
. que g n re ningun
' cambio en la cultura para combatir
lo..
p rrrute
.
hábito de violencia ante al contrario se pretende atacar la ''l_olenaa
. violencia ólo atendiendo lo intere
de uno part:1cu.Jare
con ma
lí .
E d . 1 rogra
o de alguno ectore mpre ariale y po tlco .
ecu, o p , . ma social s educatiVi cuando pretenden atacar ta prob_lemat1ca
e quedan en lo sup rficial, in t mar en cu nta la re~ r nc1a que e
cien n de experiencia de otro paí
como o~omb1a, n donde l_a
.
.
,
.
al
}r
económica
ha
mei·
orado
c n 1derablemente
deb1-.
s1tuac1on soc 1
.
do a la atención integral del tado en programa ociale , educatl·

Milagros de }mis Cazares

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of kr, ~ olfgang. Tratado sobre la 1iolmáa. Editor
1

2t.l06.

38

39

bada,

Iadrid

�El //JO del poder e,1 la 1iolmda molar

, , xp ciencia e tudiantile
eláz u z Reye , Luz f ana.
. . , con la
.
q
.'
-l
ela"
Re
vi
ta
r 1exicana de Invest1gac1 n duv10lencta en a cu
·
.¡
764. 12 nero 2 9. http://redalyc.uaemex.mx
cau. a. 2 5-,39_
•
n:dal ·c/pdf/14 /14 2607.pdf

Los PROFESORES Y EL CAMBIO EDUCATNO:
CONDICIONES OBJETNAS Y SUB]ETNAS
Guadalup Chá ez Gonzá]ez•
Benigno Benavide Martínez•
UA1 L

Introducción
E. 1:-.STF \RTiíCLO ' f A.BORO\ alguno a p cto relacionados con 1
cambio n la educación up rior, obre todo aquello qu tocan o
10volucran el rol de lo profe r y pr duc n con cuencias en el
trabajo concreto que e realiza en la aula , n la in,e tigación r en la
univ r idad n g neral.
analizan do. lín as d 1cambio educativo
en primera instancia, la aparición del cambi traducido en nuevas
exigencia para la profe ión acadénúca
uev-o role ...), originada
é ta en la r comendacion int rnaci nale y n la normativa nacional instiruci nal Qas p lítica ), a í como la, implicaciones que
tien n para lo profe ore , en particular en la dimen ión · rico- ocia! de la d cencia. Para e t apartado se consideran en esp cial
los aport , te · rjco d
[ax ~ ' b r, que p rmiten comprender la
dim n ión cial y política de la profe. ión docent o académica, a í
como también la recomendaci ne, que derivan de lo docum nto. que orientan lo cambio , obrt rodo a partir de la pr pu ta
de la L E
(1998) para la educación up rior y para el rol del pr fe.ar ha ta 1n qu e expre an n el ~Iod l
ducativo (20 1 ) de k
L \: ·1,, por9uc e ta, directrice
n la que enmarcan lo. argumento
in tituci nale (naci nale. también) para ju tificat l cambi y la
nueva. c.·1g ncia. para lo profi re., lo gu e enrualm nt pueden
J.

J

• Proit:rnra e im-e ugadora del área de Educación. hcultad di.: f-ilo ofia y Letras.
• Profe re 1nvcsnga&lt;lor del Colegio &lt;le ci I gfa. Fl·yL. m,·cr. 1&lt;lad Autónoma &lt;le ·uevo Le6n (U\NL).

40

41

�G11oda/11pt Chá,,ez Go11z.dlez; Be11ig110 BwaJJidl'J Martí11ez

ú.r profesores)' el ca1JJbio ed11catfro: co11dido11es ob¡ttfra.rJ .r11ijetfra.r

explicar la aparición también de cambio en la dimen ión ética del
ejercicio de la profesión docente.
En un segundo apartad (El sentido del cambio...) e revisa una
de la pet pectivas teórica má conocida obre el cambio educatÍ\ o (Fullan, H argreaves, P pkewitz entr otros), para tratar d entender el que se xpre a concretamente en una reforma educativa
(acadéíl}Íca p dagógica) institucional y se proy eta en el tr~bajo de
proD sore y estudiante , c mo e el caso del Iod l _ducatlv de la
u . quí, se trata de comprend r, d de la per pecttva de alguno
profesores entrevistado , cuál es el entido qu le dan a e cambio
y la implicacione prácticas que ello perciben en u diversos e pacio de actuación, y, eventualmente, las con ecuencia que todo llo
podría tener en la concreción o no de un cambio educativo. Lo que
e hace con ba e en algunas d la ntrevista levantada entre 2 y
2010, con e te fin. e trata, pues d con c r las percepcione de 1o
sujeto clirect'lffient involucrado en e r proce o d cambio, para
dimen ionar tod ello, con lo a pect
ocio-políticos y éticos del
desempeño de lo nuevo role para la docencia universitaria.

Lo nuevo roles en la educación superior. Implicaciones
para la docencia

1.

1. Lo profesión de profesor como as1111to político

.

El interé qu de pierta hablar de un tema c mo el del profesor uru,·ersitario pareciera no r querir mayor explicación, ya que, queriénd lo o no se l ha conv rtido en act r principal de l proc
s de
cambio educativo v de la reforma in tituci nal en la educación
uperior. E to no , s e pontáneo e deriva d la relación e&lt;lucaciónestado, lo cual torna el a unto de lo profe ores
us nu vo r le
un tema de mayare implicacione que el qu ti ne la ducación por
í mi ma, tocand con ello los límit de la e fi ra política. Al re, pecto, Pedró y ala (2002), xpre an que la cue ti' n del profesorad_o
l.l!llversitario e d de fa per pectiva p lítica un centro de mrere:
atractivo o ·olo para lo d cent y la instituciones d nde ello
trabajan in , obre tod para el estado· y agr gan,

r

42

E to e así porque si hay un punto unificador entre todo los miembro del colectivo docente de ' uropa ~ gue se trata., fundamentaln:1en~e de funcionario y empleado públicos. E te hecho, ya por
1 roJ mo, configura la cue tión com una arena p lítica dond el
debate crucial e i e ta condición funcionarial e d be mánten r en
el futuro y, a u vez, también p rmit entrever que, al tratar, e de unn
prof~s~ón ~cionarizada, la competencia política financiera. y
adrninistrat:Iva más relevantes c ntinuarán e cando en mano 1:n

de~ti.Ya,. del e .tad . En efecto la mayoría de Jo paí e, eur peos
~~m:tnuara~ _e ru~do ~na . rructura centralizada en mat ria de polínca Y gest:Jon wuverSitana ), por de c ntado, continúan tratando
al profe_ orado univer icario como un cuerpo funcionarial estatal 0
como un colecti.Y de empleado públic que deb gestionar a
e cala e. tata.l, centralizadamenre (Pedró r ala, 2 02: 1-:') .

Aungue con ci ~ta r_e . erva , este mismo juicio puede , er aplicad
en el ca o de uruv r 1dade públicas en nue tro paí , para tratar de
c?_mprend~r el interés d 1 e cado n la tran fonnaci · n el la educac1on up a or Y ~n lo programa d m joranúemo profesional de
lo. profi . ores. J e reconoce la int ,,ención del e, tado en lo asunto de la educación . up rior, centralizando la deci iones , rientando la. ac~one in titucionale , e ac pta también el hecho d tJUe
los .cambio en la educación n pr i n n del interior d la. in tituc1one d~ la di cu ione, o análi_ i, d lo acad · mico , sin gu .
_productdo. en bu na m dida, de de el c nt xto político. ~ to
igrufica que la tran formación d · la educación ti n mucho qu ver
~on d poder del . tado en relación al pod r de lo actor . ociale
mvolucrado
· con 1"d era,al pro ere. orado como un cuer.
'. má aun Is
po fun~_o nanal estatal gue debe aplicar. in bjeciones de fondo,
la. deci one t . madas n la 'lit del poder. iert qu habría ciue
hacer alguna diferenciacion
ntre el pr fi orado univer.itario r
lo de , fu ·
·
d
,
, . ma
nc1 nano_ e la e t ra tatal, pero la c mpasación e
util para tratar de explicarno la ubicación d l profesor frem a )
proce o de cambio y también para c mprend r el inter · del stado
en la eran fi rmación de la educación uperior.

·?º

43

�Los prefnoreJ_)' r/ ca111hio rdl(ct1fÚ'o:

rondirionu of?¡tlfr,is_r s11l!/etivc1S

L . cambio en la educación uperi r, pueden ser vi ualizado ·
como m dida impu ta desde un e quema vertical de p der n
el entido de pr tender establecer nuevas funcione, exigencia a
lo actore. educativo in e n iderarlos realment en la t ma d deci i n ; e t puede hacer qu los actore e vuelvan resi tente al
cambio en la medida no rec nazcan en lo aju t acordado el
r flejo ele su intere e
rnotinci ne . ¿ ómo ent nce e puede
e perar el cumplimiento d las acci nes el de empeno d role y la
btí. queda d objetiY que no on propio ?
Para explicar el problema anterior
posfüle r currir al t rreno
d la política, egún la definición aportada por 'J 'eb r (19 6: 4) en
la 9u la política ignifica la aspiración aparticipar en el poder o a i11fluir en
la dislrib11ci611 de poder entre los distintos estados o, dentro de 11n niis1110 estado,
entre los distintos gmpos de hotllbres que lo co111po11en. 1poder, d d e te
punto de YlSta no pert nece ni puede r manipulado p rmanenrem nte por un individu
grup en lo particular, lo mi mo que
no pued decir e que el poder ea al o indivi.,füle y qu tenga que
p •rmanec r siempr en u totalidad como un bloqu para r usado
c n t &lt;la la capacidad d fuerza que I otorga e a unidad. La bú. qu da d participación n el p der, en u. distinta e fera e · lo que
e busca o e rechaza como p lítica. El p d r má &lt;l_ue unidad e.
diver 1dad de ámbitos , nivele., con lapo ibilidad de er di tribuido
entre individuo , grupo . n la in tituci · n educativa, p r ejemplo,
aparecen di r a e fera en la que · ma.nilie ta la p lítica como
bú queda de p cler identificando d ncro de lla · a1 aula la r unione t rmales infi rmale de profe ore , lo mi mo qu d
tudiante , la. a. ociacione profe. ion.ale. y gr miale te.
Por má vertical que pueda r una organi2ación ocia!, al mom mo qu la jerarquía uperior trata d imp ner u orientación,
• p ra que lo act res d la ba, e, que no tomaron parte en la elab ración de la rientacioncs, las acaten u ob dezcan d cualquier
manera por u po ición de sub rdinación, pero nada 1 garantiza
qu e to e curra a p . ar de la amenaza del uso de la vial ncia para
imponer :u v luntad. Lo mi mo uced d d la p r pectiva de lo
gu tienen qu ob decer, quien elaboran sus acci n en ba e a .u

C11odol11pe 'hórez CoJ1zá!ezy Benigno Benmidts Martínez.

propia expectativa y a lo qu e esp ra de ello . El u o de la iolencia
para la ob clieocia es solo una expectativa tanto para lo ectore
dominant c mo para los subordinad s, no nece ariamente ll ga
a er una amenaza eria, porque usar la vio] ncia ría d legitimar,
lo que de por í no requiere legitimar e, como la educación, ya qu
proviene del supue to análisi raci nalizado d . iruaciones de mayor conveni ncia para todo lo sectores. La calidad educativa las
certificaci n lo rec nocimi nto no se pueden imponer pue
mo trarían u falta de con en o. El probl ma ntonce es ¿cómo
imponer la oluntad ext rna, in hacer u de la vi lencia para qu
otro ha an Oo prof, re ) lo que inicialm nt no e de u interé ?
En política las exp ctativa de lo actore e modifican con tancemente, e decir, la acción de mandar ti ne que esp rar una re puesta acorde aunqu é ta no corre panda t talm nte a u, demanda ·
indu o, no acatar las di posicione e también una po ibilidad.
upone qu la b diencia o acatami nto de la accion por part de
lo uborclinado , e realiza d pué d analizar la po ibl accione
de acuerd a u pr pios interes
• a la p sible re pue. ta del otro,
así que la acción ocia1 va estructurand n ba e a las interaccione que redefin n la relación d poder. En la política, 1pod r no se
ubica ólo como un atributo d l dominam , ino qu e di tribuido
y redi tribuido entre lo actore de la acción politica. i e piensa
en el juego de p der qu
manifie ta en la educación la ituación
puede , er má o meno , como e to qu e explica a continuación.
El i tema educati o ba crecido notablemente en las última d · ca~~• abriendo nu o e pací de trabajo y nuevo ámbit s d p der.
Existen mayor grados de educación má centros de en eñanza,
o~~ mo _par~ promov; r la calidad de la educaci ' n, cuerpo acaderruco r dir en o a ociacion y indicare . d más d est crecimiento numécic qu la relaci nes al interior del s.i t ma educativo
~an cambiado en mucho s nri&lt;lo , e 1 ca o del profesorado que
tlene que asumir un pap l má activo en la toma d deci ione a
rm·el in tituci na!, traspa ando lo. niYele de aula tradicional . Por
e o, e que puede decir que la acción del profe r e desempeña
actualment dentro de un context de carácter político que exige de

45

�u s profmresy el rn111bio ed"mtivo: co11diciones objetiuas_y .rnbjetitw

G11adnlnpt 'hár-rz. Go11zá~ zy Bm~e,no fünauidu Ma,tínrz.

tuación de e ta mi ma índole. También la accioneclireduca·,
mprenden a niv l in titucional, guardan una
cc1on
avqu
. .
el
d
b ca. d I cumplimi nto de l obJ t1 o que
ta o se
lí ·
~~enu
.
elida
o
Ob r la educación upert r, lo qu e expr an en m
traza
· , ha · l
lineamiento d trabaj que pretend n orientar la ducacion _aa e
cumplimient d meta d ca.lidad ~c rdes c n la demanda Internacionales. La medidas pueden r mt rpretadas por l profi , ~~
d e di ver a man ra pero regularmente l harán en ba e a. un .ariáli
. , l!
de las relacione de poder existent entr profe ores tn t:1~c1on;
dep ndiendo de la capacidad de imponer p r p~t, d_ la autoridad, o
de u traer e, de parte d lo ubordinado e tran Jmplantando las
exigencia . D ntr d e ta comp t ncia o lucha, l avances
nu a
di .b .
tn uc10nes y
y retroc O darán la pauta para r n ociar nueva

La educación up rior cien la encomi nda d formar pro i ni ta de acu rdo con lo r querimi nt d la oci dad ad má
procura la bt nción de nuevo conocimiento · tambi , n intenta
hacer llegar todo l b n ficio d la cultura a la ciedad. De acuerdo con e o fine , la educación sup rior s
tructura en ba e a tres
funcioo s típica la d cencia, la inv tigaci ' n y la xten i , n, la cuale on c nfirmada p r la onfer ncia de la C. L
p r n ella
e de taca u contribución para alcanzar el d arr llo u t atable ·
el biene, tar. La ducación sup rior, p r lo tanto acepta un firm
compromi o cial, inclu o ha ta U ar a conceptualizar e como un
bien público, qu e re pon abilidad de rod lo actor involucrado
pero hac p cial énfasi en la re p n. abilidad d l
obierno .
Adicionalm nte a sta idea d la educaci ' n upcri r com un bi n
público la onfi rencia de la
punmali7a la bú queda de la
calidad de la educación y el tablecimi nt de m cani mos para u
a egurami nto, sin de. cuidar de d Ju o lo principi d equidad
) pertinencia.
1tema de la calidad ducatiYa
algo ac prado por la gen ·alidad, lo gue queda p ndiente e la d finición de calidad la cual, para
poder hacer op rativa uele e.·pr ar n un c njunto de ra go
o caract á tica acordada p r cierta or anitacion , nací nale · o
internacional a la cuale
han de ujetar lo pr fi or ) la.
iru tituci n educath·a . 1 análi i d lo yu e la calidad · cóm
aplica a la ducación d b aceptar
in bj ci ne. por el lo
hecho de que la calidad e buen, d por . í .· bu na para t do , no
hacerlo haría ca r o p cha obr quien e manif, tara en otra.
Contrariam nt a u po tura crítica d la educaci · o la política d
calidad no admit crítica per I qu í pu de hacer . on cier o
cuestiooami nto, obre t do a la ituaci · o pre\Ía que pr pició gu
se abrazaran u políticas. · u · educación hacíarn ante. d qu e
implantaran la p lítica de calidad. i bien pu den dar
ta. diferente , de alguna manera, tencmo qu upon r que preYio
a la calidad la educación carecía d ella por lo meno en I nivel
de exigencia que - ti ne en la actualidad. J ob. tam , co n cerno
Yhemo · ivido un innúmer d experi ncia qu atestiguarían la

'l
·

e una ac

nuev

pacios de pod r.

2. T11evas exigencias profesionales
n la educación up rior actual la formaci · n de profe ore toma
nu yo rumbos má acordes con lo r clamo que ~ hacen ~ ~
educaci 'n principalm ate d d la conomía y_ la políuca. La ~ogit b lecería una formación de pr fi ore onentada por un ideal
a
a
di
d
pedagógico y científico donde l ~p_rendizaje de lo e~~ ant s, a ~má d l cumplimiento d la act1v1dade d~ generae1on de conoamicnto y ge tión académica, e tarfan n pmner lugar, provocando
qu lo profe re
prepararan para -~ ejo~ar u en eñ~nza, p~~o
tambi , n para la d má funci n . La vteJa formula d l~ formaaon
de profe or , ba ada en I saber y el ab r en _eñar,_ eoa entonce
una a piración muy lirnirada ante la nueva ~x.i~en~1~ . .
. .
La ducación sup rior centrada n la t.ns □ tuaoo uruv; r ttana
como cú pid d l istema educativo dedicada a la élit intelectual Y
acial de cada paí e tra.11 formó profundament de d .n la egunda
mitad del iglo ~' ' . Lo cambi mi imp rtante han_ ido: una mayor demanda por e te nivel ducativo y u co ecu nte mcremen_to en
la matrícula· diver ificación en relaci 'o a la oferta y en la func1on
gu de mpeña, y el reconocimi nto oci~ de u importancia para el
d arrolJ del paí , para el i t ma educativo (U ~ O 199 ) .

46

4

�Los p,efesores )' el cambio ed11cati110: ro11dici.o11es oijeti1•a1y s11/!iefims

G11t1dahlpe Chá,,ez Go11zdkZJ Benigno Bmavidu Martínez

existencia de una educación de alto nivel de compromiso aún sin
la política explícitamente ori ntada hacia e te fin. Por lo tanto
teoemo que replant a ·no la pregunta inicial a la manera de bu car
ahora, ¿qué e lo que motinba esa buena educación? ¿cómo e des•
empeñaban los profesores sin las exig ncias actuales?
La calidad e el marco explicativo para la justificación de muchas
d las acciones educativa que e emprenden en la actualidad bu cando qu los productos educativo po ean lo mi mos atributos
que todo lo elementos que n ella intervienen per la calidad no
puede má qu pen ar e en re~ rencia a la sociedad· a í que una
duca i 'n de calidad e aquella qu forma pr fe ioní ta capaces
de ati facer la necesidades que
demandan tanto en el ector
producti-rn, como en la vida ociaJ toda. Estas demanda deben er
reconocida por el i tema educativo para poder respond r a ellas
y a la vez, la universidad recib como re puesta un reconocunJento
que se da a través d l empleo al qu tienen acceso los profesioni tas
egresado , las demá nece.idade ociale , por más evidente que
sean resultan muy difíciles de " r a ndida . La conexión ducación
v ciedad, m diada p r la calidad, sin embargo permanece, es decir,
~ mayor calidad de la educaci 'n mayare p sibilidades de aten_der
lo asunt sociale , por l que la xigencia de calidad
con olida.
Bajo la demanda d la calidad, el profe or
tiene 9ue rmar \'
actuar diferente, 1a n e ufici nte c nsiderar expert n lo que
en ña, ni . ab r enseñarlo, amba acti idad tec1uieren d una actualización con tante para evitar la ob ole cencia d ambo conoci•nien t , 1 cuales tiene que certificar periódicamente. Pero aparte
d la exigencia tradicional a la acción docencia, l profe r ahora
tiene qu . r inve tigador y tutor, ademá de organizar actividade.
para la gestión del c n cimiento. Pero también debe hacerlo asum.iendo una actitud ética qu e manifieste en sus accione ..
\ difi rencia de otros profesioni ta , la exigencias del pr fe r llegan de &lt;le la in titución d bido a que u funbit de trabajo e la univer idad. Para tro profe i ni ta la· tran formacione provien n de
la ituación n la que desemp ñan laboralmente es decir d la demanda de la cem I gía, de lo nuevo camp de d mpeño laboral,

de los avanc de u disciplina, etc.
trata de ser o seguir estando
\igente en el mercado laboral, lo que se expresa en lo que cada di nte
contratante o empr a le pide. Para el profi or en cambio, las exigencias no n ce ariarnente son nece idades de su clientes ni de_su
contratant
n algo much meno definido que una empre a on
la necesidades de una tran formaci ' n institucional muy difícil de localizar d manera concreta. De ahí que la nece idade y su con ecuenre exigencias educativas e expresen como principios normati o qu
configuran deb res que aluden a ideale rect re , casi utopías.
La exig ncia a otro profe ionista , tienen como contraparte
por lo regular, en ca de que no puedan er cumplidas, el despido,
la pérdida de cliente , la eparación de la a ociación y alguna semejant pero n d caso del profesorado, no e así. Por er la exigencias de carácter normativo
u a ociación profe ional de carácter
corporativo con categoría y toda clase d clasificacion s profesionale dentro de la in tirución, e to hace que u acción frente a la
exigencia. prof ionale pueda cumplirse aunque sea de una manera
mu~· tenue a través de ayudantes, compañero , pr tadore d servicio social y otros apoyos que e recib n.
También el a p cto del poder merec especial atención al momento de analizar la acción del profe or cuando enfrenta los nu vos
reto profe ionales pu s es aqu llo que lo obliga o lo condiciona
para ponet n práctica lo que le ha ordenado, por ello, el poder
e presenta como un elem nt estruch,rante d ntr de la organización
educati\·a e decir, ubica a cada qui n n u po ición jerárquica para
9ue cumplan con u función pero adquier modalidade e p ciaJes
en la in titución univer itaria. o se trata de un poder ettical que
obligue a cada prot or a poner en práctica las órdenes qu se le han
dado, el poder n la educación no rdena . ino que r comi oda
promue\·e; en tod ca o ordena I que e upone que es 1 más
recomendabl .
Lo pue t en lo niveles de la autoridad educativa universitaria
regularment on ocupado· por per ona gue han ido electas, n
nece ariament por voto directos e iguales, pero í en alguna medida,
prof ore y e tudiantes participan en esto pr cesas. diferencia de

1

49

�LJJs profMomJ el cambio td11calivo: ro11dido11es olyetitw )' s11lyetivas

otra profe ione el profesor univer itario t cib órdenes e indicacione d sus colega que temporalmente cupan un pue to jerárquico
a trav' de eleccione . n el ámbito educativo, el poder se encuentra pmy diluid dentro de la diversa instancias: institución, departamento, aula y otras más. Lo propio profesare poseen un poder
evident en la aula , en la clase diarias c n su e tudiames, lo cual,
0 ci ·rto ca o , le permite d cid.ir por í mismo lo que an a hacer,
manteniendo cierto juego con lo que s ha clispue to para u rol d sde
la autoridades educativa . Algo emejaot ocurr con las d má actividades del rol académico, la cual s también le conceden al pr fe or
cierto marg n para actuar en ba e a su propias determinacíone en
cuanto a la tutoría , la gestión y obr todo la investigación. En la
investigación el profe or tiene la oportunidad de interactuar con colega locales e inclu o internacional a travé de grupo )~ ~ed , lo
cual le brinda una ba e que contrarre ta el p o de la deos1one de
carácter Yertical que pu dan provenir de la autoridade . fecliante w
actividad acad 'mica , el profe or logra un pre tigio qu e a la vez
un poder, que puede ejercer de forma indi idual o en asociacione y
rede . om puede apreciar e, el ejercicio d la profe ión académica
si ofrece espaci. de poder qu lo ubican en p sición de re ponder
alt rnati am ate a las políticas in tirucionalcs por lo qu e vuelve un
r cur o para esta última la adopción de toda especi de e tímulo
(según la di ponibi.lidad económica) que motiven al proft ~or a responder po itivamente al cumplimiento d u fin . Aho_ra b1en, ante
de analizar alguna de la forma en ue el profesor interpreta las
nueva exj encia , c oviene r vi ar cuále
n tale exigencias )' cuál
e u origen para tratar de captar su intencionaüdad y las po ibilidades
de aceptación en el medio educativo local.
.
La caract rí ricas m ncionada acerta de la educación upenor
como un bien públic , re p nsabilidad de l s gobierno que comP t a t do lo actore y que d be er de calidad, la ubican en un_l~gar e. tratégic para el d arrollo de la ociedad y para _la uperac1~n
de lo problema má agudos qu e pr entan. --. ta linea on ma
bi n r comendaci ne para er cumplida en la medida de la po·1bilidade de cada ociedad., e en t d ca o, un compromi moral

so

G1111dalt,pe Cbánz Gonzále

Bet1ig110 Bmal'ldes M111tiflez

Como bien público la ducación se encuentra n di pura con el concepto d la educación como ervicio por eJ que debe pagar cada uno
de los cliente en la medida de u po ibilidades económica ; como
re ponsabilidad de todos lo gobiernos, la ducación se enfr nta
igualm nte a la id a de que la educación pa e a er re pon abilidad
de lo particula:re lo qu le con fumaría us e tatu de ervic:io.
Al virnalizar la educación como re pon abilidad de todo lo actores involucrado de de lo profe ore directivo , familia , medio
de comunicación, empre·a pública y privada y en neral el problema con el que e enfr nta esta p tura es que re ulta de muy difícil cumplimiento debido a la falta de control sobre la multiplicidad
de accore
in titucione , con fine diferente , a vece en contradicción involucrada de forma dir eta o .indirecta en 1a educación.
De lo elemento mencionado la institución ducativa pued tener
cierto control (mediado por la ituación que acabamo de d cribir)
ólo sobre cierto act re ' circun tancia , si ndo los principale lo
profesare · la organización educativa. Lo ideal ería que entre ambo profesores y organización, e con truyera una efectiva ge tión
para hacer realidad lo que ordenan lo precep , pero en la práctica,
e ta mediación e mu · difícil de con eguir por la , erie de circun. cancias y e cenario de la educación uperior y por la tradición de la 9ue
é ta proviene.
mo la mediación m nci nada, no puede er un • i tema vertical de poder recurre frecuentemente a lo comr romi o
ético para que ean a u.mido, por t do lo inv lucrad s. E por
ello que e re alta la importancia d la ética del profesor para conseguir
al lado de tod s lo demá. rnecani mos d convencimiento que rea lice la, acciones que debe de hacer d ·ntr de la organizad · n.

J. Exigmrias de la profesión J' los co1J1promisos éticos

Cualquier profi ión, como rvício c1ue e , exige de cada uno de quiene la ej rcen el cumplimiento del e mpromi qul! se ha adc1uirid ,
en mucho ca os lo compromi o e establ c o me&lt;liant contrato, ,
de man ra incfü-idual corporativa gr m.ial. En una ítu, ció n de libre acceso al empleo, decir, en un mercado laboral no m dí atizado
por cliver as circun tancia se podría hablar de competencia de l s

�Los profe.rores •el eaUJbio uÍPcativo: cu11dicio11es oijeti,,as y suijelfras

G11adah,pe Chá1,ez Go,,zález; Benigno Bena1idu i\fartínez

profe i niscas n bu ca de empleo, la cual, al dar e en igualdad de
condiciones, permitiría anticipar qu el mej r de lo profí ioni tas,
adecuado para e e empleo será contratado. La competencia e realiza
sobre la condicione que establece el c ntratante bajo la ob ervancia d la n nna legal s. En el ca o del profesorad universitario,
al no existir com carrera en formación inicial, se tien que r currir
a realizar la selección con ba en ott determinante , algun s de
ello relacionado con la formación académica, mi mra que tro
influid s p r factore de caráct r no académico.
n el propó ito de realizar la _ lección, la promoción o el torgami oto de e tí.mulos al m jote aspirante para ocupar la plazas
de académico se inte ra una e peci de perfil deseable del profi or
para pod r tener una base de comparación o una li ta de cualidade.
que debe po e r. .[ demá de la exigencia de carácter académico
dentro del perfil, aparecen también cualidade de carácter ético, lo
cual no
una particularidad de la profe i' n d pr fe or que la di.tin a de las demá pr fe ione , puesto qu por l eneral toda las
profe ione po en un código ético· pero, lo que sí di tin e a lo profe ore. e que u códig étic no s refiere dir ctam.ent a us clientes
com sucede en ca.si toda la. demá profesion .
n el caso del profe or u r laci · n con el client no e precisamente directa, sino ue e tá mediada p t la in ritución el trabajo
c rp rati-vo. s decir mientra qu en el ca o de la medicina por
ej mplo
po ible localizar a los r p nsable tanto de la acci ne
benéfica como d aquella que p nen en rie
la salud del enfermo en el profe rado, e muy difícil id ntificar a los responsables
directo· de haber en. ñado, motivado impulsado problematizado
hasta de hab r pr v cado el fraca o de 1 e tudiante debido a
que el profe or en eña olo una part del c n cimiento de la cual
e e p ciali ta 'lo ha ta cierto niv 1 de p cializaci 'n. 'n te
entido, cada pr fe or en articular e resp n abl ól d cierta
parte del éxito
&amp;aca del e tudiante el re t d la formación
del e ·tudiante compete a un c njunto de pr fe r , má numero
mientra mayor ea el tamaño de la in titución ducariva. tra part~
considerable d la re p n abilidad compete a la in tituci 'n, la cual

también e mu ' difícil de jd ntificar en cuanto a la per ona de u
directivo , ituación que se complica en l ca o de 1a in tituciones

52

educativa d caráct r público en el qu la dirección de la institución
y de Ja educación, n último ca o on respon abilidad del gobi rno,
en donde el profe or, como ya e ha dicho, aparece com un funcionario de estado.
Para el perfil del profe or la doc ncia e fundamental constituye
una rica fuent d ituaciones en las que
ti n que actuar éticamente, pero la docencia es sol una parte d u activ:idad, también
se de empeña en el ámbito a la generación del conocimiento lo
que con tituy otro campo de actuación ética. Lo compr mi os de
actuación 'tica que e1 profi sor contrae como inve tigador, son aún
más difici]e d det rminar debido a que 1a investigación, éticamente, e rige por la bú qu da de la •erdad con base en lo principios
científicos ) us posible aplicacion en benefici d la ociedad,
lo cual no e ncuentran personificado al o en el ca o de 9u
se cfu eñen pr y etas muy e p cí.ficos, ya a c n entidades pública
como con contratante particulares. La bú qu da de fu ntc de financiamiento que apoyen a la in titucione educati a , puede alterar
de cena.río de actuación ética de la actividade d inve rigación del
profesor, al t n r que respond r a I requerimientos de sus client
quiene pu den establecer pr p' ito no congruentes con lo principios de bú. queda d la verdad y b n fici
cial que
preg na
en Los discurso de polit:ica educativa. Al igual que com docente el
profe r actúa corporativamente rambién como inve tigador y tiene
c¡ue ubicar dentro de las lín a institucional . d investigación, lo
cual condici na también u c mpromi o ético n esta acti....-idad. El
apego a la acción corporativa y la ob ervancia a la. línea in, titucionale hacen que el comportami nt ético del profe or muchas
vece e traduzca c roo solidaridad y eguirniento a lo que e hace
de de la in tituci · n y desde el gr mio de profe or , , u ética e hace
por refi rencia a los colega y a lo. dirigentes d la in tituci 'n. u
accione ética e traducen en el cumplimi mo de la regla in tituc1onale ·, in llegar a cu~stionarla .

53

�ÚJs profe.soresy el m1T1bio ~dt1calivo: condiciones objetfreuJ' sul?Jetiuas

Ahora bi o, aunque e tamo habland d un comportamiento
ético en particular, el del profesor como profi ional ue actú_a de
acuerdo a las d terminacion in títucionales y por las característica particulares que a um la pr fesión y la institución, no podemo
su ttaemo del hecho d que el profesor no puede impl mente
ubicar en una po ición de sub rdinacióo para dejars lievar, en
u comportami nto ético por lo qu le dice la in titución o por lo
qu hac n u colega . __. nsenar con profesionali mo no significa
sol ttan mitir un conocimiento, pretendiendo, optimi tamente y
de de una p CUia de formación pedagógica, provocar el aprendizaje d los estudiante , ni tampoco, la n eñanza puede limitar a
preocupar e por los e tudiante tratando d remediar u problemas
d aprendizaje. La nseñanza no
puede alejar d su compromi0 ético o p lítico: al n eñar sin compromiso s enseña también
una ética. La acción ética es activa, es algo que se ti ne que estar
realizando no esperar a que e forme por í mi ma en cada uno
de los e tudiante . La formación ética, por lo tanto se forma en la.
accion diarias del profesor, por esta razón, la dimen ión moral de
la d cencia universit-aria debe r reivindicada.
{antener la actuación ética d 1 profe or como una acción implícita en us actividade de enseñar, in e tiga_r g tionar el co~~
cimiento, p n ando en una upu sta neutralidad en la formaaon
ética de lo
tudiant y del cumplimiento de u labore , e una
forma de eludir u compr mi o profesional ya sin la det rminante
de la institución o del gremio.
como pr t nder u tra r e a ser
un actor moral d ntro d u acti 'dad profes.i nal, tratand de no
int r enir en otro a unto que no ean "académicos" lo cual va a
incidir directamente en la ~ rmación de lo estudiant . o a u.mir
una postura ética activa, dice B 1í ar (2005), e una abdicación de
la re ponsabilidad moral y de la bligaci ' n d actuar d una forma moralm nte apropiada'. Bajo e ta per pectiva, la formación del
profe orad e debe u tentar, ademá de r experto en en ~ar Y
experto en lo que en eña, en una ólida ba ética que d , enndo a
lo que hace, lo cual e convertirá n un componente de u perfil.

54

Gmulal11pe Chóvez. Gonzóltzy Benigno Bemmide.r ,\ Turlí11ez

obre la actuación ética del proti or dicen Gómez del Campo
y otro (199) que e ante todo, una actitud que lo lJ va a intere arse
por conocer · comprenderla realidad ocia) y d realizar acciones en
concordancia con los principios éticos qu e han a uinido por lo que
.e puede d cir que la conducta ética,
ante todo, un compromi o
ético- ocia!. El ínter' por la realidad acial, a p ar de et algo inherente a la acti: ·dad educativa e inve ti:gativa, no uele s r frecuent
en la actividad d cente pu s no parece adecuado que el profe or
desvíe de su objetivos científicos para d dicarse a comentar acerca de lo pr bl ma s ciales, que muchas \- ces piensa que no le
incumben a ,1, ni a 1 estudiante ni men s a la in titución, por lo
que la actuación ética debe pte er e como comp nente de la acci , n
del profe or.
La actuación ética parte de la idea del reconocimiento d pertenencia de cada individuo al géner humano que compatt una
hi toria y principio básic para la convivencia, p r 1 que la olidaridad entre tod los indjviduo e un r sultado de nue tras imilitude y un compromi o para a urrúr col crivamente la tarea , para
alcanzar lo que e valora colectivamente. o e qu
t nga que a umir la postura de la igualdad y la obligación d er igual
ino que al
reconocer como individuos se reconoce casi aut máticam nte que
como tales existen las diferencia. .
part de est e mpr miso ético,
reconocer en la práctica que cada e tudiant
diferente qu cada
uno de ello aprende, actúa y deo a piracione difer ntes la cuales
se deben r pecar y ervir como principio para la actividad &lt;l cent ,
pue el profe or n ólo en eña a e tudiante corno j fueran un grupo de iguale encerrado en un aula, in ant todo trabaja con y
para per onas. Por otro lado, la iave tigacion y su aplicaciones
que realiza el profesor benefician a algwen, iendo de abl qu
os
beneficiados ean lo meo favorecidos a umiend con e11 una
acción ética de olidaridad tambi, n n e ta actividad, que
upone
e justificaría por 'U m r apego a los priocipi d la ciencia.
El profi or universitario actúa com un profe ional, con todos
lo problemas que esto implica y que ·a han ido mencionado , p ro
esta situaci ' n de con errir
n eJ proE sional académico no pu de r

SS

�Los proftmm J' el cambio edJ,cativo: ro11dicio11es oi?JelÍl'as 11,ijetivas

ólo como un estatu gue l con6er un mayor pre ti.gio que lo
hace a cend r n la e cala cial, ya que c mo p fi ional académico
el profe or contrae nuevo c mpromi os obr todo d carácter ético.
i bien la profi ión d origen d l profi sor cuenta ya con una ética
el rvici académico pre enta ou vas exigencias, las cual tiene que
asumir además de la que pro ienen de su profe ión.
C mo pr fesional de la educaci , n y de la inve tigacióo, Ibarra
(2007) reconoc n el profe r cinco dominios. el de lo problema de
la realidad educativa, el de la teoría qu explican a r alidad, el
dominio de una práctica con re ponsabi.lidad ocia!, el d la pedagogía y el d minio d 1 elhos de la profe ión educati a, todo ~llo
n el context hi tórico político acial y cultural en el qu ¡erce
, u profe ión y en el qu e de empeña como per ona. e domini corr pond n en mucho a la caract ri tica del perfil ético ya
mencionado en todo ca o cabe d tacar el d minio que el profe.ar
debe t ner obre la r alida educativa n la que se de empeña debido a qu frecuentement la formaci ' n pedagógica del profe or se
ori nta hacia el domini de teoría. peda ógica o de técnica de eneñanza p ro uele pa ar e por alto que e a teorías y e a técnicai
han urgid preci am nt d 1 análi i de lo problemas educativo
i bien, la teorías peda ógica, pretenden cierta gen ralidad la reali&lt;lad educativa a la que hac mención la r alidad inmediata, la
cual pu de pre entar cierto probl ma para u rudi , debido a
qu implica 1involucramiemo del profesor en la luci ' o d dicho
probl ma abandonando con ell la upue ca neutralidad ética de la
acción ducativa y e nvirti ' nd lo en un actor ético.
El profe or e re p n able directo &lt;l lo qu ocurr en el aula Y
d u , actiYidade. de inv ti ci , n p ro mantien olo un e trecho
mar n d acción má allá d lo pre tablecido p r la in ti rución Y
por la tradici ' n d c ot . La aut n mía del profe r, es encendida
en el nivel étic por fa.rtínez y Te (2 ) com la f ac11ltad de Jornlli·
lnrj uidos por sí 11Jis1110 en ba a u pr pia fi rmación y a umiendo
la con ecuencia. que ello acarr e in influencia de lo demá.. La
formulación &lt;l juicio morales en el ámbito educatiyo suelen e tu
circun crito a lo in riruci nal debid a que la ituacion que lo

vi t

56

G11adal11pe 'há1iez. González.;, Bl'llig110 Bet1avider 1\ lartí11ez.

requieren ya d ben haber ido prevista en la planeación de la educación, por ejemplo el profesor no tiene gue hacer juicio acerca
de la importancia d lo tema d us cur
(o de la evaluación ,
promoción de e tudiante ) ~a que eso juicio ya fueron h cho d de la in. árución. n lo concerniente a la in e tigación, la emisión d
juicio moral tarnpoc
mu ' fr cuente la deci iones e toman
de manera c rporati a r posiblemeace el mi mo profesor participó
en ellas de manera formal, entonces el e pacio para qu e emitan
los juicio moral
e reduce notoriamente. La reducción del margen de aut n mía para la formulación de juicios morale hace que
la acción ética del profi or e circun criba bá icam me a adherir e a
lo. principio e tabl ciclo por la io titución, siend su adhe ión un
igno d su comportamient ético.
E pr bable qu ea la esca a autonomía una de la cau a para
que e brinde al pr fi or toda una erie d recomendacionc acerca
de u comp rtamient ético, qu vienen de de lo organismo internacionalc . .. ta recomendacione tratan de hacer id ntificable lo
que de por í e difícil de apreciar, d bido a la amplitud de tale po turas y a vec p r lo problemático que re ulta u puesta en práctica
que son la línea obre la cual s e d b fincar l comportamiento
ético de lo profe ore . aclie pcn aria inicialmente n la nece idad
de tener que definir tan verticalmen e el c mportami oto ético de
lo profe ore debido a que la educación de por , í una tarea con
un alto component ético d bid a u c mpromi o para ayudar a
la _formaci · n de l demá lo núsm que la lab r de inv tigación,
onentada por la bú queda d la verdad a trav ' de la ci ncia. Una p ibl explicación para la existencia de e t~ r c mendaciones radica
en que la actuación · rica
pu d dar d mucha. formas y puede
adquirir div r a ..pre ion , pr piciand actuacione qu pueden
comprometer a la in ricución y al remi . i se y
t a pecto d la
acción ética enconce
preferible tablecer lo marc de la c n~ucra ética qu d ben guir los obierno la in tituciones lo profesorc y no d jarlo usceptibl a una div r idad de interpretacione .
De de I organi m s int rnacional
e de prenden la recomeodacion com-ertida5 en prec pt . o exigencia qu el profe or

�Los profasomJ' el calllbio d1,1cati110: co11dirion1.r oijetivosy subjefi-va.r

G11aduú¡pt Chót'fZ Gonzáltz.y Benig,10 Bena/lides .\lartínez

debe eguir muchas vece a travé de la búsqueda de integración del
perfil d eable del prob r. nte ello, l profe or debe er capaz
de pinar definir y tratar bre lo problemas "éticos culrurale }'
ociale, '' qu afectan el bien e tar de las c munidad
nacione y
la s ciedad mundial. También ti n qu reforzar su función cática
y progresista para poder analizar las nue,ras teod ncia c nómica , aciales, política y culrurale y utilizar esos análisis para tomar
medidas pr ventiva . L
al r que e postulan como uni,·er ale
también tienen que er definidos y difundidos por pro6 ore )' e tudiance universitarios en razón a su prestigio moral intel crual, todo
en un marco de libertad académica y de autonomía intelectual. Esta
lío a 9u orienta la actividad d lo profe ore e confirmada por la
Conferencia Mllndial de d11cació11 S11perior de la l"
O (2009) en el
Plan de cción de lo estados miembro d est organi mo, 100 o
k) en el que de taca specialmente la necesidad de incentivar el interé por la carr ra académica a egurando re peto por los derecho }
adecuadas condicione laborales del per anal académico' .
Puede decir e por tanto, que la, nuevas xig ocias del rol de profi sor on de índole básicam nt ético- ocial a travé del de arrolla
de un sentido rrítico para e, pr ar opiniones y ofrecer alternativas a
siruacione ociale , per toda
tas eXlgencias deben star garantizadas in titucionalmence por un ambiente de lib rtad académica\
auton mía. A las funcione típica d la profesión académica como
la. docencia, la investigación deben integrar la ético- aciales. Lal
accione éti~a del profe ar e mo part de u de empeño profesional deben d quedar ubicada en un contexto de la realidad en la qu
Yive, ta realida&lt;l e. tanto educativa com política y cial, la cual
supone la exi tencia d contextos 1 cale y globale .
demá , para lograr contar con el p r onal académico que poea la caracterí rica y d sempeñe las actividad mencionada., e
necesario un pr grama d formaci 'n continua e inicial d profeor que , e ubicaría en la propia educad· n su peri r. En el c~ 0
mexicano no e pued localizar un pro rama in, titución dedicada explícitan1ent a la 6 rmación inicial d pr fe ore d educación
uperi r pues
pare d l upue to implícito, d gue teniendo un

grado académico e puede n eñar o diri ·r inve tigacion por lo
meno del mi mo grado. Lo que i e hace comúnmente es preparar
al futuro personal académico mediante cur o e p ciales, hacerlo
fungir como asi tenr de prof; ores de exp riencia inmiscuirlo en
la actividade académicas paulatinamente. La recomendaci · n de la
Conferencia fundial d Educaci 'n up rior (20 9) acerca del apoy
c¡ue e le deb dar a la carrera académica, u reconocimiento ocial y
u eguridad laboral on el marco nec ario para que e puedan ejercer efectivamente las actividades corre poncliente a lo ra g de
u perfil ético, además d hacerlo bajo una condici · n d autonomía
y libertad. n el mi mo entido la obtención d grado académico
hace la veces de formación d profe ore o de p t nal acad, mico.
Pero todo ello se ve limitado i e ob erva a la luz d l que tablee
la Decloració11 M1111dial Sobre la Ed11coció11 St,perior (199 ) que establee la
necesidad d política bien definidas para la formación d profe o ·es,
obre todo en el a p cto d la d cencia a1 rec n c r la importancia
de la formación d lo e tudia.ote .
La fi rmación de profe ores dentro de la in titución uni er itaria
,e diseña en razón de la funciones y fin que per igue la propia
institución por lo que resulta que el profe or se confecciona de
acuerdo a la característica de la ducación uperior. Com institución académica la docencia · la ínve tigación le n inherent
el profe or d b de mpeñar e a funciones, las cuale igu n las
linea tradici oales que undaton la uni,·er idad. in embargo el
desempeño de la docencia a ni,· 1 uperior e encu ~ura ori ntado
por criterio e pecífico para u de empeñ , al igual que la función
de la inve tigación. obre cloc ncia inve tigación y ge úón no e
pude decir 9u . ean funci ne nueva o que con tiruyan nueva exigencias para lo pr fe ·ores, pero to que i e pued afirmar es que
su de empeño está ahora normad p r ciert requi ita~ d recient
aparición y qu implican una nueva fi rmación para 1 profe ore . .
El docum nro
i i · n 2 12' de la niver idad Autónoma de
• ~evo León pre enta e mora go d • ea ble en u pro e ores 1 s1gwent s: reconocimiento naci nal e int rnacional d u compet ncia
)' formación disciplinaria; constant renoYación d u e nocimien o·

5

59

�Los profe.rores el ra111bio M11mtil'o: rondido11es oijttivary subjeti1'tls

y, g nerar ht propia información y apro echar la exi tente.

orno e
puede apr ciar 1dominio de l que en eña e to e u formación
di ciplinaria reba a con mucho el 'imple conocimiento d la materia
que ·e en. ña, hasta hacer canta.et con la producción del conocimiento. Se pu de decir, por tanto que enseña, no porque se domina
el conocimiento ino porque s inve tiga o e genera la información
qu se a tran mitir a l e tudiantes lo cual garantiza mantener la
actualizaci · n en el conocimien o. E ta situación no conduce a pri\'ilegiar al conocimiento sobre todo a la pr ducción o generación de
· te por encin-ia. del r to
las funciones.
Las xigencia · hacia la docencia on ba tanre amplias egún con. i na la i ión 2012 pue e tablece com ra gas deseabl del profear el dominio de técnica , h rramienta p dagógica , el conocimiento de •us e tudiante la capacidad d innovación en los pr ce o de
ens ñanza-apr n&lt;lizaje la proro ción del aprendizaje y la formación
int gral d los e tudiante en pr grama pr enciale , abierto y a disancia , además de inv lucrar a lo e tu@ntes n su tareas académicas.
Los rasgo d seable d los profesor los ubican com prof ionale.
de la educación en el s ntido d que d minan todo l que e refiere
a la en ñanza como c nacimiento de dos grandes apartado$ d de
la técnica de en eñanza r cl con cimiento acerca de lo e tudiantes.
También la \N e pera qu sus profe or prorou van y ean roodel de los valore y arributo univer ita.ria ' e co~prornet,'lil con

"ª

la ~scirucióo.

El Modelo é d11cativo de la L¼.: rL (200 ) otro documento qu permite con e r lo que e pera del profe or. orno parte de la innon·
ción ac. démica se ad pta el u o d e enología en la educaci 'n, por lo
que el profesor d b rá capacitarse en el u o de esa t enología y manejar la plataformas vi.rtuale para u trabajo en el aula y en formas
de educación n pr .cncial. Lo anterior ·e encuentra ori ntad por el
principi de priYilcgiar má~ el aprendizaj que la enseñanza·. Bajo
e te principio el pap l del profe or univer itario
ve radicalmente
tran forro , do pu d ntr de la tradición educativa de ni el uperior.
el pr fe r e c n id rado como algui n que ti ne un ampho dollllnio de lo 9u nseña, por l que u capacidad para ens ñar e basa

60

GJ1adal11pe Chávez Gonzdlez.y Benigno Be,wridts Mtrrli11ez

inicialmente en e t dominio, pero con la idea de qu hl educación
debe de centrarse en el aprendizaje, el dominio d lo qu
n eña
por parte del pr fesor no implica que el alumno aprenda, a í que el
profesor debe de orientarse por los principio pedagógicos y dirigir
el conocimiento y la tecnología al aprendizaje teni ndo el profe or
que . er capacitado en el us de la tecnología, pero no · lo en la
imple tecnología ino en su aplicaciones educativa . E t es, el
profe or tampoco puede impl mente en:eñar u ando la tecnología,
sino que debe centrar u conocimiento di ciplinar y hl tecnología en el
aprendizaje.
Los nuevo modelo curriculare , con ba e en el Model Educativo (2008), e tabl e n también cierto principio que in lucran la
formaci · n de profe re . Además de 9u el di eño curricular deb
centrar e en l aprendizaje, debe orientar e en conipetenáas específicas · gcnerale , debe tener carácter int rdi ciplinario, a pirar a la
internacionalización, ser innovador, r nd r hacia la adaptabilidad y
tran feribilidad, movilidad, vinculación con otro ector y énfa i
en lo ,,atores, entr otro . ada uno d sto elemento implica ht
formación de lo profe ore siguiendo su lineas por ejemplo para
centrar la educación en el aprendizaje, p r comp tencias, interdisciplinario, internaci naJ y con énfa i en los val res, se requier n
programa e pecifico en la forrnacjón de profe ores, quiene no
e encu ncran preparado para a&amp;ontar e tos retos aunque tengan
po grados o ean inve cigad t reconocid s internaci nalmente.
La evaluación d 1 aprendiza¡ e otro d lo problema educati o
má importante y complicado para resol er dada la diver 'idad de
e tudiame y u
tilos d aprendizaje.

{ l.JJs profesoresfrente al cambio educativo
Lo. profesores son quiene han de ll var a la práctica la p lítica
edu~arivas que
han di eñado para m jorar la educación }' c nver11rla en un ervício d calidad, on también los que habrán de
asumir la postura ética necesaria para 1 grar las meta buscada. por
1~ ca~bio . on en definiti a, lo profi sore. , quiene pers nificacan la unagen de la calidad ' de compromis ético que e proy era

61

�Los profesoresy el cambio edumtivo: condiáones ol?jelirasy s11bjetiuas

d sde los ni ele de lo organi. mos internacional s, gobí rno y autoridades educativas. Con el propó ita d a eriguar cuáles on la.
idea, que lo pro6 sore tienen ant los cambios y cómo perciben
las nue as ex.ig ncia para el d empeño de u profesión, hicieron
varia entrevista a profundidad a proD ores de la U
cuyos reultados e interpr ración han ervido debas para e ta reflexione
qu se desarrollan acerca de I cambio , la nueva xigencia y el
compromiso ético mi ma que erán ampliadas en el apartado IJ.
Es un hecho evidente que La educaci, n e tá cambiando y que la
in titución universitaria es parte o promotora en muchos caso de
e os mí mo cambio pero puede er que esto ean solo en apariencia, in llegar a trastocar lo elem nto y la relacione con titutiva de la in titución ducativa, dicen lo profe ores entrevi tados.
Priocipalm nte e os cambio e manífie tan en las evaluacione que
e practican a trav's de rganismos como los CI • , buscando la
acreditación, lo cual constitu, e también una fu rte pre ióo a todo
lo ni eles, pero má que r flejar lo que hacen lo profe ore , pone
en evidencia lo que se hace a aivel de la autoridade o directivo
quienes son lo que asumen la respon abilidad ante dichos cambios.
Pero algunas siruaciones no cambian, por ejemplo, lo que se refiere
a la tran parencia en luso de recursos, promociones de profesorL'5
y otro . n ciert entido die n también, la univer idad está respondiendo a lo 9ue la ciedad le demanda, pero tal vez se encu nrra
encerrada en los cambio de orden económic in percibir que la
formaci 'n d profe ionale. a travé de la ducación es un fenómeno mucho má amplio que la formación para el trabajo, más bien
deberíamo preguntarnos ha ta dónde e pertinent a umir e._as
tendencias in ver lo demá a pectos que ocurren en nu stra ooedad y que también r pre entan importantes reclamo para orientar
nuestra actividad educati a. La universidad no puede implemente
contemplar la U gada de los reclamo para el cambio, tiene que ~er
en la medida d u posibilidades, promotora de aquellos cambio~
que t ngan ntido de ben fici acial.
De acuerdo con las e presione d l profe ores, e puedt: dear
que lo cambios en ducación e p rciben como:

62

uadalt¡pe Chá1•ez Got1zálezy Bevigno Benniid11s ,\farliflez

• Externos al sis terna ducativo y de la , oci dad nacional
• Verticale n u formulación, in tomar en cuenta la. nece idades
reale
• Aparente , in llegar a las aula ni a tran formar a los individuo
involucr::i.do n la educación
e reciben en forma pasiva y acríticamente por 9uiene clirectamcnte debieran participar

Afu-man también, que para introducir los cambio, que vayan acordes con la globalización la bú qu da de la calidad y la adopción
de tecnología, al igual que cualquier otra política que e pi o e en
implementAf", no hace falta comprometer a lo. profe ore con sto
cambio , puesto que ya . e hayan comprometido desde u ingreso

en el sistema de relacione } parentesco, p r , l que j hace falta,
es que el pr fe or sea escuchado, dando por hecho que lo profeore no ·on tomad s en cuenta. o e tán en contra de I cambio , tampoco manifie tan una gran . impatía por involucrar e c n
las política institucionale , simplem o.ce expresan u deseo de una
participación activa para p der comprometer e.
Por la expr ione de lo proíi ores entrevistad s Qo que podrá
corroborar. e en el Apartado n n el que e incluyen alguno. frag~~nto · de es_ras c_ntrevi. tas) e posibl con. iderar que su participacton en la umver. tdad pre,enta las iguient . característica :

:1 sistema d ingreso al trabajo est.á orienmdo por la relacione. personales y familia.re má que p r los mérito profesional o por e::lección, lo cual limita b auton mfa n la participación de lo profesare.
• Lo profesores no
ienten partícipe. , ctivos en lo proce o. de
cambio, a pesar de actuar formalmente dentro de la instancia acad -micas &lt;le la in títución
• El profe, r Ye a la univer.idad depencliente de las poli rica d e. tado Y Je lo organi rnos internacionales, sin e cablecer u propia
lineas de trabajo académico de compr mi o social, en e, t sent.iJo se pued con id rar un trabajador de e ta.do má que c mo
profesioni ta académic .
•

63

�Los profesoresy el cambio ed11calivo: rondicil;11t!J oijetivtl.I.J suijetivos

G,mdofllJJe Cbri,,ez Go11zdlev Be11igno Bmavidu Mortfoez

5. Lo profesión académico co,no co1nprot1tiso ético
Lo comienzos de la carr ra acad ' mica no on con base en a una

a determinado lugar, ve tirse de cierta manera, entonce e recurre
al profe ional, quien va a cumplir us xp ctat:iva , la profesión ·
su tenta en cierra funcionalidad acial y mantiene el entido cooperatim, en e te entido la profe ión e constituye como una moral
al er de beneficio acial, pero t entido e pu d di corsionar

formación que conduzca a u desempeño como una con ecuencia
planeada, como lo son la demá profe ione si alguien tudia para
abogad , se forma en e a disciplina, lo e rudio univer itario le integran lo conocimient n cesari para e a profe. ión y lo demá
r querimiento que le pudieran presentar en la vida profesional La
pr fe ión ácadémica en cambio no e e tudia propiamente, sino que
e hace directamente en el de empeño de la profe ión por lo tamo
no nace de una vocación, en el sentido de llamado interno o externo,
la carrera académica se pre nta com una red que capta los e tu•
diantes destacado , lo familiares o lo conocidos. o
d sconoce
que son cada vez rná frecuente los ca os en lo que la elección
e hac por concurso y n oca i nes éste es conducido por empresa e p cializada en la el cción para la e ntrataci · P de personal de
acuerdo a lo perfil s tablecido in t:itucionalmente, lo cual depura
el proce o d selecci 'n lo acerca al modelo m ritocrátic ~u~endo
ext nderse te procedimiento a las promociones y reconoC1m.1ento.
lab rales de la carrera académica.
Los compromi os que e adquieren c mo profe ional ~on en
cuanto al cumplimiento de los ervicio que se han coorraído ya sea
c n lo cliente , o con lo contratante . Debido a que en el mercado
laboral lo servicios profe ional ·e pagan con dinero, iendo muy
variable lo que e cobra por el mi. mo ervicio ya ea por la calidad
d l ervicio p r el prestigi , por la tradición o por otras det rminante d p ncliendo de cada oci dad en Ja que e ofr c se tiene
qu r currir a la ética para tratar de mantener vigente 1 principios
del ervici profesi nal, por cná all
baj que pueda s r el pago.
D
t modo e pretende a egurar má allá del pago en monto
variabl de dinero, que el erv:ici profe ional se cumpla con el más
alto ap goal deber ser de la profe ión. Lo códi s ético remiten a la
pro esión corno algo que algui n n c ita que no puede lograr por
, í mismo por lo que la profe íón ante tod e un deb_er moral de
ayudar a algw n que ademá c nfía en 1profe ional para obtener lo
que r quiere. i alguien necesita construir un edificio tran portarse

64

cuando la retribución que obtiene no corresponde a los ervicio
prestado , teniend que recurrir a los principio ético .
Lo profe ore. comparten mucha de e ta caracteristicas con
las demás profesiones, pero las diferencia e pr sentao i e intr &lt;lucen en su actividad s la variables de profesión ftmcionorizada y
renrialiZflda como ya e explicó al principio de e te artículo. Lo que
permite compr nder que lo profesionistas que e dedican a la educación no se mue an en un mercado laboral abierto a la demanda
de lo cliente , el profesor má bien actúa como un mediador entre
las necesidade de la ociedad ' la prestación del servicio educati o.
u actuación ética igue lo principio de la educación pública responde a Jo principio e tablecido por el gobierno ~· la autoridad
educativa lo cual e extiende a egui.r lo principios pedagógico y
de calidad pr venientes de las políticas oficiale , como el di cur o
de las competencia la evaluación de lo diversos comités las acreditaciones la ad pción d tecnología, el cierre de carrera la apertura
de otra , lo e tudios de formación docente, lo posgrad y demá
indicacione ·. Esta políticas son las que lo entrevistado ven como
proveniente d fuera aplicada en forma erti..cal, sin sentir e reprentatlo. en ella .
Como profe ioni ta gremializad el profi or e catal gado n
pa9uete, al lado de los demás pr fesores que e encuentran en la
mi, ma situación r gido por el mismo j tema, con expectativa
muy parecida r aunque no ofrece grand s retribuciones económica , sí brinda op rrunidade de trabajo cuando pre en tan probl ma en la empre as privadas o en el trabajo independiente todo
e to a p ar de qu ' e gana diez veces men com profesor'.
Para manten r e en la activ idad laboral asume un comportami nto
ya no cam profi , i nal sino como profe or, a p ar de qu ningún entrevi tado e autonombró con te títul m qu 1 mpre se

65

�Los prq_ferom , el catJJbio edu{(Jfiz,o: rondirio11es ol!Jrtit'tJJ • J11bjetit'tJI

Guadalupe Chónz Go11z.ález._y Bmigno Benm•idl!s ,\ fartínez..

identificaron como inVí tigador s alguna v ces c mo d c nte , o
con su profe ión de orig n.
La actividad más ati factoría c n la qu se identificaban los profe or era la de ver a us alumno· triunfando como profi sionistas,
como becario en l extranjero o como colega aunqu al hablar
de los alumno que no logran d tacar o inclu o de lo fraca ados,
afumaron que la culpa era d ell
de l estudiante a 9uiene no
e podía atender n coda us n ce idade d bido a que on m11rhosy
que fr cuentement n le inter a el estudio de la carrera. l comportamiento ético del profe or a uro p r lo tanto n la actividad
académica laboral en la que se ha involucrad , realizada de manera
cotidiana clirectament, en relación a lo e tudiante principa.lmeme,
vista como una actividad de compromiso social
La pretensión de formular código o principio , rico que normen la conducta del pr fe or tendría qu partir o fundars iguiendo las líneas general del que lo mismo profe ore sienten y expre an: primero en relación a l s e tudiante ya ea como docente.
tutore inve. ti ador o lo que se tenga que de ernp ñar. De pues
e cien que expresar en su ntid profesional deotr del grupo de
pr fes r como Cuerpo Académico, gremio junta, con jo, a ociación o cualqui r otra f, rma de participación en u s ntido gremial.
inalmente demr de lo que e puede d . prender d la entre"i tas
e lo que se r 6er a la norma institucionale expre ada como
p lítica de e tado a tra é de la jerarquía educativa, aunque en b
práctica éstas apar zcan en primer lu ar, dándole una importanci~
de de la in tituci 'n, per no d d el profe or, quien es el que habr.i
d p n tlas n práctica y quien en última in tancia la coovenirá en
éxi os, l mi roo que en lo fr cu nte nuev fraca
de 1 nue-

contextuale como I cale abordando u di ersos efectos n la unitersidad y obre todo, en los diver o actor in olucrado (De la
Torre, coord., 2 08). Pero e te apartado e refi re má bien a lo
efecto. ubjeri o que producen en lo ujero , particularmen e en
lo prof ores. Para u con trucción, se retoman lo - plamearnienro, teórico d alguno autor recon ciclo o ste tema del cambio educativo principalment : Fullan (2002) Popkewitz (1994, 200 ),
Popkewitz, Tabachnik y 'J ehJage (19 2, 2007) , )~ Hargr av (2003)
por considerarlos útiles para int rpretar lo qu los pr fe ore di en
en la entre ·sta realizada con e te fin. e r conoc entonce , que
el cambio e xpresa también como reforma educativa -r académica- basada en estándare (Fullan, 2 2: 37) que r p ad a diferente
contexto
ítuaciooe ociales (Popke\vi.cz et. al, 2 U7: 190) y que en
la práctica, como toda innovación educaáva e multidimm;io11aL Al
re pecto, Micha l Fullan dice:

v

cambio educativo .

u. El sentido del cambio educativo para lo profe ore
1. Definkiones del ca,11bio
El tratamiento del cambio educativ n s nuevo en nue tro nrorno.
·e ha r vi. ad de diver a. forma con id erando tanto u as peer~

66

r

Hay al meno tre component
dimt:n ion en ju g al 1mplem ntar cualqui r nuevo programa o p lítica: (1) el p ibl u de
111ateriales nuevo o te"\i.sado (recur s didáctico tale. e m materiales tecnología), (2) el p sible uso de nuevo e1![oques didácticos
(es decir nueva estrategia o acti-ci.dad . docent ), y (3) lapo ible
alteración de la cremcios (es d cir, de la. pre up ici n peda ógica y la te ría subyacente a determinada política, programa )

·ullan 2 12: 70)

~ que Fulla.o re alta on l

aspecto in titucionale 9u , en implicado. en toda reforma ducaá a. Lapo tura d Hargr ave. (20 l3)
~. eme1ante, al afumar que para qu I cambio (en la e cuela) renga
ex.no r sea o tenibl nece ita centrar. e prud nt m nte en un núm _
ro m_an jabl de prioridad . dav y el apoyo n ce a.ri de recur o.
ufiaente , material s d aprendizaje y un desarroll prof ional de
lo_ doc~t adecuad . Por su parte Th mas Popkewitz (20 O) , explica pnm ro 9ue exi te una \1 . ión d " entido c mún ' del cambio
r la refi rma _9 ue uele relaci nar t pr c o con progr , por
lo que u aplicación conducirá siempr a la rn jora del mundo con

67

�Guadalupe 'hárez Gonzálv

Lbs pn/esores el camllfo edtJratit-o: cu11diriot11!J objetivrJS wbjetivor

ba , ntre otra fo ma en modelo que aspiran a convertir a •1~
demás" adoptan la per pecciva pet onal d los artífice d I cambio
para valuar el grado de ac ptaci , n de las reforma . En todo caso,
e te enfoque de entido común, dice Popkewit2, e centra en el
acon ecimiento spectacular o n la per ona la idea técnica del
cambio' (p. 13), decir, no a pira a conocer o analizar tra dimenion s. Ilac una di tinción, para efectos analític , ntr reforma
y cambio educativo a pe ar de qu en el ámbito e tadouniden e e

cipos, la práctica on lo scenario donde e pr duce la vida · acial y todas tien~n un el mento semiótico (orden del discur o) que
produce un enado n el que cada uno de no otro interioriza" las
diversa práctica que e pre entan cuyo elemento 'recontextualiza" y lo incorpora a u propia práctica .
Ademá actores sociale diferente repr entarán la prácticas de
manera diferente en función d su posición en el no de la práctica. La representación e un proceso de construcción social d
práctica , incluyend la autocon trucción .re.Jl. xiva -la~ r pr entacion participan en lo proce
en las práctica ociale y los
rec nfigura. . . La per ona qu difieren por su cla e cial, por u
género, por u nacionalidad p r su pertenencia étnica o cultural
por u exp riencia de la vida generan diferente 'r alizacion ' de
una posición concreta (Pairclough n \''odak y e_ er, 20 3: 182).

u ao c mo sinónim •
a palabra refar111a e refiere a la movilización de lo estamentos
públicos y a las relaciones tle poder que definen el espaci público.
A primera vi ta ca111bio pre enta un a pect meno normativo y m~
'científico". , e tudi del cambio cial r pre enta un intento de
compren ión de la forma de interactuar de la tradición y la tran.formacione mediante lo proce os de producción · repr ducción
sociale.. e ocupa de fa confrontación entr la ruptura c n el paado . lo que parece e table · 'natural" en nue tta vida acial (Popke\\ · tz 2000: t ) .

De ahí que, un enfoque d Sta naturaleza, upone, prestar una mayor atención, a la relación entre aber y poder que e ttuctura nuestra percepcion s y or aniza nue rra practica acial . Popkewitz
itúa lo hecho &lt;le la colarización en una per pectiva má amplia.
hi t · r:ic - ocial apoyada también en la eoría del discur, , con lo
que abona de man ra i nificativa al • tudio de e ta, que él llanu.
ciencia del ca11tbio p. 14-15).
Para finalizar e ta parte, convien citar tambi , n a arman Faircl
h (2003) teór:ic del náli is d I Discur o ( D), quien d de b
per p ctiva del lenguaj analiza la repre entacion del cambio en
la economía global (en ~ dak y ley r 20 3, p. 1 9-203) y aunque
aquí n trabajam
a vcrti n e del análisi acial, val la pena re·
ferir alguna de su id a porque son útile para el tema d l smliM
(l'.n idea de Fullan, op. cit.). aircl ugh c ncibe la vida s cial como
una crie de rede int rconectadas de práctica
ciale de difer ntl'!

6

Benigno Bmmides Jfartít1ez

En sintonía con lo xpre ado ant lo qu aquí e hace e tratar de
poner en juego alguna de la idea má importante de e ra vi ione
sobre el cambio , la reforma educativa c nsiderando aunque ea
en forma mu}' general, tanto La per pectiva global del cambio como
lo ~s~cto implicado en la relación entre ab r , poder pero má.
explímamcnte, bu cand un acercamiento al sentido (
•n la idea de
Fullan) que lo_ profesor otorgan al cambio educati,, en la
porque e el factor que puede, en última in tancia fa~ recer o inhibir
el cambio ducatirn.

:!.

Lzs razo11es del ca111hio

Aunque on diver o lo hecho qu promoví ron la idea o n cesidad del cambio ed~carivo a partir d la década de lo etenca d l iglo
pasado pu d dems grosso modo, que lo má imp rtante e relaaonan con el proce de globalízación y la cri is económica mundial
proyectada en particular en el de mantclamienco del llamado "estado
benefactor' la con ecuente reprivatización de diver o ectore de
la economía que repercutieron en la re ucción n ible de lo preupuesto a la seguridad acial y a la educación (reducción que e

r

69

�Los profesores el mmhio educatfro: co11ditio11es objetivary s11l?Jetfras

producto del predominio de un pensami nto conomici ta d~ corte
neolib ral, que contempla to do ectore coro ga to, ma gue
como in ersión). Por ello fue que, a partir de lo n venta, y para
efectos d garantizar su funcionamiento, las uni ersidade públicas
debi ron dar muestra. de u calidad educativa y d u pertinencia
social incorporándo e a un juego constante de competencia por los
presupue to , la bolsa conómica extraordinarias, ~torgaclas ~ora sólo a cambio d evidenciar los do a pecto menaonad arnba
(calidad y pertinencia). Lo que implicó ujetar e a los proce o dt
evaluación interna y externa, es decir, de rendición d cuenta. E to
condujo a la yez, a una erie d cambio al interior de la instituoone
d educación superior -la U 'L no fu la e cepción- que modificaron su organización, ttuctura y concepción obre sus funciones
básicas (docencia, inve cigación r extensión) y por ende, obre todos
lo agentes del proce o educativo.
.
_
_
on ecuencia de lo que e explica, el cambio en la uruver 1dad .e
ha proyectado en lo diver o niv les de la organización ~niver itaria
de forma enfática y o tenida de de lo noventa d l 1glo pa. ado.
La conocida exigencia de orden global y nacional (r adición de
cuentas, calidad competiti idad) han d enido en una mayor burocratización una elevada competencia por lo apoyo económicos
extraordinarios y e pecialm nte en una fu rce intención de adecuar
la docencia a lo nuevo requerimient , e d cir, planteando nuevas
exigencia a los profe re a efecto d que incorporen lo cambios
)' lo hagan realidad en u prácticas d c nte y/ o acadét:iica _. En
congruencia c n el propó ito de te apartado, e buscara evidenciar e a tercera dimensión d la que habla Fullan (2002: 70) a fecto
de traducir, aunque ea d forma om ra, i l cambio se proyecta en
las idea y ere ocias de los docentes. " to e , i mo ifica us cr~cias, que e una condición indispen able para qu adopte el cambio
y se haga realidad en la práctica.
_
·
demá de la razone de tipo económico o tecnológico exi ·
ten otra de carácter humano que han ido de gran influencia par.i
detonar cJ cambio educati o ha ta convertirlo en un pr ceso cons·
rante o por l menos un discur recurrente d parte de político

7íl

GNadalupe 'hávez G1mzález.y B nig110 Bmai-ides .\lartinez

r funcionarios educati os, é tas fueron l

div r
movmu nto
defen a de d chas humano que d nunciaban la desigualdad
v obligaron a qu la naciones -al meno - en el mundo occidental
~entraran us fuerzo en lo ecror m n favorecido y avanzaran hacia una concepción del i t ma ducativo "e mo llilll de
la herramientas má eficace d que di ponía la oci dad para r ducir la &lt;le igualdad social" (Fullan 2 02: 4 ). En e t tema fueron
influyeron tanto el lJJjormc sobn• el Desarrollo H11111a110 (P ruo, 1996), al
evidenciar la grande di pa.ridade en el u o de lo recurso. económicos, como la Comisió11 I11ternacio11al sobre la Ed11cación para el siglo XXT
(Delors, Jacques et al., 1997) y la Dedaraciót1 Mundial para la Educació11
Superior ( 'NESCO; 1999) qu ad más de realizar un diagnó rico de la
educación, e tablecier n nu v lineamiento para propiciar el cambio en Jo diverso niveles, dimen ione y actore de la ducación
a efecto de lograr la equidad educativa c m vía para propiciar un
desarrollo económico u tentable que beneficiara particularmente, a lo paise meno favorecido ha ta entonce . o obstante lo.
buc::no propó ito , en el ni el amplio la tar a no ha ido fácil, ya
que se planteaba no olarnente m dificar la práctica indiYidual sino
también influir s bre la e tructura de pod r exi tente para superar
lo. prejuicio t rminar con la diferencia entre etnia , c1a e , género )' diver o grup de p r ona n1ln rabies. dicionalrnence,
se reconoce, que una r forma educa ti a, con t do y que pu dar ner
éxito, no garantiza por sí mi ma la rnej ra de las per.ona y mucho
menos le a egura un pu to d trabajo en el rnund laboral. ~ decir, e requieren ce ariamen e, la conjunción d orros faccore que
con frecuencia, tán fuera d la po ibilidade de la in tituciones
educativa .

de

r

Con todo r llo, s reconoce si e han h ch pr gr o n lo qu
a la reforma educativa conci rn , aunque ésta no todavía una realidad. í qu la pr gunta bligada , ¿cómo lograr e te importante
com_erido de extender lo beneficio d una educaci · n de calidad y
pertmente para todo"? Aunque no hay re pue ta fácil ni cerr ra a
e ~ interrogante pued n pr ci ars alguno a pecto que on algo
a 1como prec nclici n para enfra car
n un proceso de cambio

�Los profasomy el cambio ed11catiro: ((¡//didoms objetivasJ' 111l!Jetivas

G11ndnh!pt' Chrirr::;_ Go11:;dlr::;__ )' Bmip_11r Bmorides.\l,,rlí11rz

educatiYo con posibilidades de éxito: primero hay que reflexionar
sobre el cambio y priorizar lo realizable (cambiar por cambiar pocas
veces da resultados positivos); hay que hacer que participe el mayor
número posible de personas, especialmente los profesores; hay que
dar tiempo para que la reforma cobre sentido ante las personas que
se espera realicen el cambio, porque el cambio de las ideas )' de las
prácticas requiere tiempo; además, hará falta fortalecer la infraestrucftJra para que el cambio prospere. Sobre esta última idea, se recurre a
lo que dice Fullan (2002: 51): " Por infraestructura entiendo los niveles inmediatos por encima de aquel al que nos refiramos", lo que se
explica con el mismo ejemplo que el autor menciona: "un docente
no puede mantener el cambio si está trabajando en una cultura escolar negativa". Es decir, para iniciar y llevar ala práctica un cambio con
posibilidades de éxito, hay que hacer que las cosas funcionen según
se necesiten y hacer que las personas se sientan apoyadas, acompañadas en dicho cambio.
Negar a la vez las ambivalencias que con frecuencia suelen presentarse en el cambio educativo no es posible, como tampoco lo es.
asumir que esta orientación teórica no tiene todas las respuestas a las
diversas situaciones y conflictos, además, tampoco son suficient~
las reformas programáticas si no conllevan a una reforma del pe11so•
111iento de la que tanto ha hablado Edgar l\lorin (2001). Lo que si se
puede afumar, es que la educación sigue siendo un recurso legítimo
para solucionar los problemas sociales y los problemas del hombre,
pero ha de asumir que los tiempos han cambiado can profundamente que ya no puede seguir recurriendo a las mismas fórmulas pan
enfrentar las incertidumbres que hoy se nos plantean. Si aspiramm
a c.1ue el mundo del mañana sea fundamentalmente diferente del qut
conocenms hoy, se debe trabajar para construir un mejor futuro. La
educación puede lograr el cambio influyendo de manera positi,·a en
nuestros estilos de vida y en nuestros comportamientos, realizando
reformas a profundidad y largo plazo que fortalezcan a las genera·
ciones futuras. Al pensar la educación, no podemos desligarla de
aspectos que en nuestra sociedad actual devienen de primer orden.
como es el caso de la democracia, la equidad y la justicia social

fforlin,_d2001). Colnceptos tan fundamenr:iles deben ser enseñados,
rorta ec1 os por a educación ' pero para
ello hace f:a1ta onencar
·
'
e1
quehacer• educativo hacia el fomento de un camb
·
1·O de pensarruento
e
que conaba de maner~ di_fe~ente al mundo )' a las personas y derribe
las barreras entre las disaplinas, las ideas, las culturas.

72

J. El rMtexlo 1111it:Prsitario local
El cambio
educativo en la UANL se expresa
cormal
· de
1
/" .,
'
1
mente a ra.1z
la .J, mon
2006
(1998)
documento
instituc1·onal
q
d
·
. .
'
,
.
ue ev10O proyecto
UOI\Jers1tano
.
. en
. el. gue se senalan los siguientes ru b ros para normar
la ,,da umvers_1tar1a: Valores y atributos, perfiles del docente y de los
egresados, acaones y metas. Con ello el documento incorpora
·
b uena
parte ~e las ~emanda_s plateadas a Ja educación superior tanto por los
organismos
mternaaonales como por las instanaas
. nac1on
. ales gue
..

se hioe~on eco de ellas en aras de optimizar los magros presupuestos destmados
e
¡ ed
·,a la educación. Las demandas eran (son)·. trans1orm~ ~ ucac1on p~ofesional _e~ _la organización, estructura y en las
praCtlcas, para ampliar las posibilidades de incorporación al mercado
laboral ~e- sus egresados y para que fueran capaces de competir en
las c?ndic1ones prevalecientes, dado que era notorio que en algunos
m~os_ laborales que favorecía a los estudiantes egresados de otras
uruvemdades
. . . d e per.
.
. (se trataba pues, de cumplir con el pnnc1p1O
~en~a sooal); aumentar la calidad y la cobertura· abrir o cancelar
licenaatur
' Jas necesidades
·
.
' nuevas formas
d
_ as segun
sociales;
propiciar
e ensena~ª- y de aprendizaje; promover la formación del profesorado, ponapalmente vía los estudios de posgrado y habilitar!
~o~for~e a. ~os estándares nacionales e internacion~es; propici:
a:i:es~~aoon )' la formación de cuerpos académicos, así como la
paon a redes colaborativas de los profesores· incorpo 1
nuev
1 ,
.
,
rar as
as tecno ogias de la mformación y la comunicación entre otr
aspectos más.
'
os

1'.3 T/_itión 2012 (2005) recuperó los planteamientos de la anterior y
acli c1ono
otros más en func1on
· , d e 1os cambios internos ). externos.
.
Enaempo
·
·
·
ce rin . .s mas r~aent~s es d Modelo Educativo (2008), el que ofrep ci1:-1os y onentac1ones para producir el cambio en el ámbito
73

�Glfadt1lnpe Cbúl'rz Go,,zólez..y Bmigflo BmavidesJlartinet

esp cífico de lo ¡ cdag · gico y didáctico basado n do idea funda.
menrnle : una ducación c ntrnda en I tudiance y la fi rmación en
competencia . A1 re peer no hacemo p r abora may re preci iones, porque excede el propósito de te trabajo.

integrad~ por la t rmación eneral y Ja formación profe j nal, pero
?reval~CJ ron acom dos que ub,i rtenla int nción original: cur 0
tntensn·o , cuando no _era la pr pue ta, profi ore in capacitación y
no con poca fr cuenaa Jo cur o lo eran . ólo de membrete, a ue
bajo nom~r de_ética profi ional o s ciología &lt;le la profe ·ión e
en. enaba resistencia de materiale o teoría de la construcción.
.-\pe.ar de qu .sub j ten alguna de la iruacione mencionada ,
.
e 1mportant maazar y recon cer qu lo. e tuclio. generale ahora
Progrt1111a de F~rn10ció11 Gmeral Lni,,ersitariu (a parcir de 2( 05) han ido
ganado, e pac10 r al y han c brado smtido en Ja percepción de un
buen numero d pro e or que creen n · l ,v e dedican d
rma
comprometida a de arrollarlo puede cL cirse ioclu o, que ha generado en . o docente una nueva idemida&lt;l.

:1

Los l'icisit11des del mlllbio: 1111 tjemplo il11stratÍl'o
las accione que se propuso Ja 1 'isió11 2( 6, está el estableamiento de un Pr0Qra111a de Estudios Generales, cuyo propósito principal

4.

~ ntre

ha ido dotar a los estudiante universitarios de las diferentes licencü1turas de una formación básica de tipo humanista e integral a través del de arrollo o potenciación de babilidade básicas (cogniti\'~
instrumentales y sociales) como el manejo adecuado de la lengua
materna y de una segunda lengua, uso de la nuevas tecnologw,
pensamiento crítico con base en la ampliación del horizonte cultural, desarrollo con base en valores "universales" y universitarios.
capacidades sociales y otra más, reclamadas por el entorno social
y laboral para de envolverse en una sociedad global, cambiante ¡
"flexible", que sin embargo, no garantiza puest s de trabajo. Tanto
la Visión como los srudios Generales, obligaron a la modificacioo
en cascada de los diferente programas educativos de las carrew
para incorporar las recomendaciones a la brevedad posible.
En el plano de la práctica educativa y áulica eJ Programa de EstNIÚDI
Gemrales es un ejemplo de la dificultad e que suelen acompañar ab
implementación y consolidación de un cambio, ya que, a diez años
de la propuesta todavía no puede decirse que goza de la aceptacióo
general. El programa establece una serie de cursos adicionales qu:
debieron incorporarse a lo currículos de especialidad. Tanto los
funcionarios educativos de cada dependencia o licenciatura como
los propios profesores ofrecieron una suerte de resistencia pasn1.
Es decir, los aceptaron porque no había opción, pero manifestaroo
(aún lo hacen) entre otra cosas, que era innecesario, que reducíad
espacio para las asignatura de la profesión, y que en codo caso proporcionar habilidades básicas no era responsabilidad de la univerndad· para los primeros años del nuevo siglo todas las licenciaturas
habían realizado el proceso nece ario para trabajar con un curriculo

74

I_o que ha uc~dido puede encontrar explicación
~gun tre. td a ma o m n e,~1d nce o del conocimient general.
l na . e refiere a qu tradicionalment la formación profe iooaJ es~rn, u ten~da du~:inte mu~ áempo en la hipere.rpecializadón ~I _
~n t d~ ca o

nn, _lJOI) oa ntac1on que, s1mplificaJa al exrrem , , e tr duce en
" aber much de ?1~Y poco"; de ahí los currículos obrecargado
de c~r o. }_~ credito qu p co o ningún pacio dejaban para
una _formaoon eneral, p r c n id rar que é ta no t:ta nece. aria ni
pernncn~: (un ing~ni ro ólo te rúa que . aber de in rucría) al ár a
en cu bon. Otra idea o razón, cien que ver con el hech de que
la marnría
d lo pr f,e. r • no
· · ron plenaml:ntc inclwdo.
,
mtl

en ~-1_ formulación de e te pr yect , no e mpr adían ni encontraban
~uhcicnte ntido al cambio propue to ni . e enrian · guro de cóm
Uevarlo a cabo (aún con la capacitaci ' o otorgada p r la in titución) .
La tercera
relaciona con el hech de que el programa fue ,-i. to
como~ acto d autoridad, una impo. ici ' n qm. ad más .ignifi.caba
una abierta "intr misión" en 1 diver · e pacto académic
(facultadc.) dond tradicionalmente los curncuJo ran decidido • · lo
con la_concurrencia de los dir ctam&lt;.'nte interc. ad _s: el curriculo d
medicma lo d ci&lt;len J médicos, el J ing ni ría los ingeniero ) a. {,
re ptctivamente en t do. I s ca o . p re11 ,

5

�l 11; pm/tS(JI

l" d

r,¡n1IJ10 rd11(tJft1·0: c1¡11dJi:ir111es (JI!/

ti1 IJ

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ti•·t1.&lt;

. 1o t:. e mral la mprcn· i&lt;" n d 1 cam 10
El pr bl ma dcl scnut
cdu amo. Para logmr un m.} &gt;r 00 ¡ d l m J· .ll. : ar a, entender
1marc ¡?; n ral ~. también.., ,¡ m- _. e n ret ,. La. nsmn ma. e . ncrc.,: .·
.
·t·
.
1 enudo ub"¡cú,·o o falta de . enud para In mw,;1
ta . re I re
.
· d 1
duo. en t do I mn:l ~ d ·I s1. tema t:duc. UY . I n g)ig ·no.a
a
.
.
ro
L1
,ene
cxp
nmcnt
enom •n ,1 gta dd cam b1
t c.,
_
.1
· · · 11 '1 ce'· mo h• bí pi ruhc do e ta
cambio en realidad. P r P SIC1
en 1: raíz de l.1 e pcctacular falt~ le ~xilo Je L1 ma)Of parte de la
reform, s soc1.1lc. (foullan, - :!: 1 !).

,;tq_ B ni 110 B 11a1idu Alarti11ez.

nece an d
ciente. Qa in rae trucrura de 1 9u habl
Fullan) rnat ·rialc d apr ndizaj . p .ibili&lt;lade par un de rr U
profe i nal decuado d lo d e nt .
·. l ..os profesore.r 1111iL rsilarios

La ·:\. ·1, ha . id tradicionalmente una univcr i , d d d e ocia y d
ten i 'n rná 9u d inve ti , ción, y i b1 n, n 1 ultim · ti mp
(e pan· d J
·
trnbaja in 1. t ntemcnte para p t ne
ciaJmen · · ·
la d e n ·
a , ctiYidad 9
ta ·1
ctJVidad ·
:r r n101•it11i 11/os como
n L indu tria!.
atJ\ in ciruci n, I
"el per onal acad · mi e tá ·
cj re n
funcione. r r alizan acti rida .
e n
· fu i 'n
. ten i •n d I e n irni nt ,. la cultur
llm qu ·
realizan a ti,1dadc acad 'mica de narur
· ·ca&lt; u. iliar r lacionada e n las acti,· ·
nteri res.
1P r · nal. cadérni o d la 1\ L, an. 6, ' 'L: ver. ión 2001).
El e
er d d
· ·
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no p r ca. i
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re· (infi rm d l
, 2 9) e n ba e 1, b ral definitiva ubicado n di
'a. (ti mp e mp
di
tiempo ) por a. ignarura , con
mini de lo qu, p . n una
tray e ·
plia (25,
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la Vi ·ión 200
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n la 2Ul2 (21105), e mo
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s · • n cond.i

�Los proftsomy el cmnbio rd11Mli110: ro11dido11es oijetivasy S11ijeti1'as

C11adal11pe "h,íz'tZ_ Gonzáltz_y Benigno Benaridu Mnrtinez

de pot nciar l
t cto de Ja educación, pero en la práctica ub i ten mucho a pect
in con olidar. í por j mpl , e ci rto que la
habilitación de lo profe ore vía la btencióo de p gr~do ha aumentado notoriament n lo últim quince año , no 1empre e ta
formación
traduce n mejore d empeño d lo académicos o
pro •ecta en un incr mento real de la calidad _educativa. . n todo
caso, un tema pendient qu e p ra r acendido y e tu~ad~.
na de las preocupacione vigent h y en día en la uruv r 1dad,
es la formaci · n p dagógica y didáctica d lo prot ~re p rque
·gu iendo la parte más en ible (d 'bil como lo die ~ _-eufemísticam nte- en el ámbito g rencial, e una de nue tra area de
oportunidad") , a que la mayor part d 1congl merad? d cente on
pr fesioni ta que no r cibieron durante u carrera runguna preparación para en eñar. Y aunque no e puede n~gar que
han realizado mucho trabajo para capacitar actuafu:ar a lo profe ore
por lo meno desde lo año chenta, e n frecu~cia lo__e fuerzo
han ido ai lado ba ado en programas breve , a 1 t matico , fragmentado
ca os de regularidad. E to de manera alguna ignifica
que no h;y profe re capacitad los hay -pero no uficient -; lo
que e pretend poner d r l vancia e que por lo m no para la
implementación de la ret rma má r ciente la que,p~ tula ~l [ode1 ducativ e t a p cto sigu pre entándo e debil no olo en la
práctica ino ante lo jo d l pr pio profesor , 1 que po pon la concreción d dicha reforma. La r pue ta de una profe ora de
la carrera de Trabajo ocial cuand la entr vi tadora le pregunta ¿A
qu' e debe la reticencia d lo mae tro (al cambio)? s un ej~mplo
d lo que uced : "1 ro tene111os jor111aciófl didáctico Y_ somos de diferentes

el trabajo d 1 pr fe ore ( u rol) enci rra otro mucho a. pecto ,
alguno. d l cuale han ido cobrand mayor importancia en 1
último. añ , como , uc de con la in...-e ti cióo en educación . uperior, la denominación actual d acad · mic
n lugar d doc nte.
apunta a resaltar e ta nu ...-a caracterí tica de lo prof sore . E. t
hecho e . ob ervad también por Hargrea,·e. n I e pacio dond
ha e tud1ad lo proce o del cambi :

campos que por azares del destino terminamos e11 lo doce,wa m191pocos estamos
preparados, au11q11e la 1mil'ersidad ofrt!ce c~o"Sos, los p~ofesores de ~osgrodos "º
tienen ... ". tra más die "... los cambios 110 se eston da11do po,que los profesores 110 esta/J/OS cambid11do, 110 nos bon preparado lo mfide11/e. ••':
L qu destaca aquí, e
pr fe re n e corre p
r atizando actividade en
para que e ta actividad

el hech d gu ah ra el trabaJO d ~os
nde con la ima en popular q~e lo ubica
1 aula o preparando y otgaruzado todo
ean p ibl
egún l planificado. Ahora

... en L último año , esto a pecto del t.rabaj de 1 d c nt qu
\·an más allá del aula e han h cho cada \'e2 má c mplej s numero) ignificativo . para mucho mae ·cr el trabajo con lo. compañ ro, ignifica ahora much má que las reuní n de lo profe.ore
estructurad o las conv rsacion s e rádica . puede ·up ner además, la planificaci ' n c pcrati,·a, acruar com tut r de un compañero, ,er el monitor de un mac uo nuevo, participar en actividade
colectiv. del de arrollo ti 1profes rado o entar. e en comisiones &lt;l
m·i i •o para coro mar ca o jndivi&lt;luale ... (Ilargrea,·e. 2 5: 42).

En la niver idad . utón ma d
ue,- L ón e to es má qu patente en el perfil de cnto n lo d cument mencionad
'i ión 2 6
\~i ión ~012) 1?d lo "ducati o), el cual orientado p r la. pr crip~
ctoncs mternac1 nale · tambi · n para promover las po. ibilidade
de internacionalización (d la pr pia ·_ L d lo profi r _ ,. de
lo e. tudiant ) ha ido con irti ndo n una lar a Ji ta d vaJ~r
atribut y actitude qu deb p e r r practicar, lo que cambi 'n
contribuid a v 1 er má compleja (y e. tre ante) u actividad.

h;

El sentido del cambio edNcotfro, segú11 los profesores
El probl ma central d l cambio cóm a um n lo, indi,;du s e te
proce o; e d cir, qué ignifica realmente l cambio tal , como l
experim ntan la p r ona inY lucrada . Dando p r 1, ch~ p ro in
6.

entrar n u C.Ü cu i 'n, que el cambio e. un aspecto d la ,;da gue .
les Pre nta a t d o 1o 1n
. di V1·¿ uo n una ociedad e má relevante
para no.otr clarihcar este tema central acercándono al ·enticl s1thjetiro d I cambio para I individuos en educaci 'n. El ntido podrá

79

�Glfad11llfpe Chá11ez González.;' 8mig110 Bmavidu lartinez

Lo.r profesoresy el cambio rd11cati,,o: co11dfrirJ1Jes of?¡tfi.//{JJ ' 111/yetira.r

. er diferente egún i el cambio es voluntario impuesto, pero en
ambo ca o , es inso layabl que 'todo cambio real implica pérdida,
ansiedad y lucha" farris (1975) en ullan, 2 2: 62) una vez que e to
s comprend , e d menuza y e a imila a la realidad ~ubjeti a la_s
p r onas, la transición se hace más clara. as inno ac1 nes e asurulan mej r i ademá , su sentido e comparte (entre reformadores r
participantes) ullan 2002: 63).
"
.
í lo reconoce Ivüchael ullan, cuando afirma que El cambio
real p r lo tanto, ea o no deseado, repre enta ~as ri~ exp ~encia
pr fe 1 nal y colectiva caracterizada por la ambivalencia_ y la incertidumbre; , si prospera comporta sentimientos de segundad, superación v éxito profe ional" (2002: 6 ).
p r ,ello, el objetivo final de toda reforma no debiera er olament lograr la reestruct11racw11 de la práctica académica y áuJica '. sino
qu ha d incorporar nece ariarnente la reC11lhm1ción (el cambio d~
háb;tos y creencias), porqu el can1bio podrá ser un proce o real, s1
e expre a en la práctica ea 1uso de mat riale nue~os o reno:~do ,
en el uso d nuevo enfoques didáctico y en la posible alterac10n de
la creencia , dimensione mencionadas ante (Fullan, 2002: 70). Un
a pecto crucial que aquí no abordaremos e pecífic~ente, es ~ tratamiento d los fect 9u n la adquisición de enndo o no ti nen
la relaciones entre saber y poder; no oh tan te ha algun s apunte
(úmidos) di eminados a lo largo dd scrito, p rque evidentemente
e tán pre ente en lo qu dicen los profe re y definen mucho de
lo que ellos hacen.
.
En este egrncn o e incluyen algunos comentan~s de lo· _prof re. que aluden dir eta o indirectamente al c~b10 duca_nvo 1·
la · reformas en la u, l forman parte de una etie no conclruda d
entr Yi tas levantada en el tran curso del 2009 y 2010, no e tructuradas (aquí olamente e u an cuatro), ori atadas por un cu~ tio~tio
la cuale fueron otorgada por académicos de di er a licenciatura . Para guiar la. entrevista se elaboró un cuestionario, aunque no
iernpr fue posible ceñir e po · completo a las pr gunta establecidas pr firi ndo dar portunidad a 1 _ informante de xpr sarse
con ci rta libertad, a la manera de una entreví ta meno formal 1'

d:

o

má abierta. Com el trabajo ,ersa acerca de lo que los profesor
dicen obr 1 cambio y u implicación n el mismo, lo prudente
era permitirle ~ue e expre aran con libertad. n guida alguno
de los comeotano de lo pr i ore que e incluyen en cada ca o
precedido de una bre e identificación del académico o académica·
e incluye, po teriorm nte una e peci de glo a o interpretación: '
1. Académica de prof ión economista, labora en una facultad del

área d ciencias sociales, hace nueve o diez año , posee doctorado
cierta formación didáctica y es üder de un cuerp académico. Colabora en la formación &lt;le profe ore . Imparte clase planifica su
cur os y elabora programas de asignatura.

¿La nivmidud está calJJbiando? ·de dónde prodemn eso1 cambios? ¿Ha
parb'ripado? ¿ e .riente 1Jtoti11ado en partidpar?
on cambio que e dan de manera in titucionaJ ... Sí (ha pani.cipado] ampliamente, en ario pr gramas y porque me

sta trabajar

¿En s,, tm/;qjo académico en qué considera que está11 octmiendo los catJJbios?
¿De dónde pro1,ient11 es01 ca,11bios? ¿Cóv,o son?
En la implementación de las _competencia ... [gue pro"ienen] de de arnba en la univer idad ... , pero muy poca facultad Jo han
adoptado, •a que no hay u.na actitud hacia lo nuevos modelo ... en
realidad 110 se ha dado)' tlltftho 111et101 e11 posgrado... on recicent no on
significativ ... [ n po radoj eJ punto central está en licenciatura la
política d esca facultad e 9u' todos los d ctore te11e111os que dar clac en licenciatura... ' en liccnaarura bay que diseñar plane d cla e,
di cñar porta lio , cosa que en d posgrado no vem

¿Se simte satisfecha?

la v- rdad i me gusta in e tigar }' má dar clase, no ten o descanso, dar cur. o. en licenciatura po ado y en doct rado. ur 0
teórico , e tadísrica. teorí s cial específicos... oy la 'b mbera"
de la facultad ... cuand no har quien dé un curso...

81

�Los profesores , d cambio ~d11mlfro: co11díciones oqetil!OSy suijetivas

Para la profe ora 1 cambio es principalmente in ti.tucio~al -&lt;le de
arriba- · ella ha participado ampliamente y le encuentra senl7do, p rque
le gusta hacerlo. El cambi lo b erva en el en foque p ~~ -_gico por
comp t ncias (la dimensión del u o d nuevo enfoques drdacftcos, a que
hace referencia Fullan 2002: 70). Dado que la profe orad sarrolla u
actividades académica pcincipalm nte n p sgrado, de taca que a
pe ar de er in titucional, el cambio no ha sido adoptado por toda
la d pendencias, meno en eJ nivel de posgrad _donde en_ todo ,caso
on mínimos lo que e han producido. El camb1 1 perabe mas en
la licenciatura, dond ademá d dar cla e realiza una multiplicidad
de tareas que en 1 posgtado no de arrolla. A pe ar de qu no tiene
de can
se manifi sta atisfech'&lt;l con codo lo que hace o debe hacer e pecialmente con la docencia; a um el cambio y lo concreta
mediante la tre dimensiones qu menciona Fullan (2002: 70) ya que
u a nuevos materiales o reformulado, (incluyendo las tecnologías),
nue O nfoques didácticos ~as competencias y la alua~ó~ mediante portafolios), dotándolo de un s ntido per onal, sub1et1vo.
2. Profesor doctorado n Filosofía, quince año corno docente en b

condición laboral no tlefi.n.itiva, trabaja en el crunpo de la.
arte } le inc resao los estudiante .

UANL su

· 1ted ha notado calllbios e11 la ,miz'ersidadr ¿eslá11 haciendo ca111bios reftren·
~es a los sistm1,JJ de mse11a11Zf1, en it11101 acio11es edt1rati1 a.r? ¿ sted ha pcrá1

1

bido esas calllbias?
~ per la venlad he percibido sobre tod esto ... un alto de calidad e o lo de las aulas inreligenre , mejor ambiente y también d
intento de profesi nalizar más al cuerp &lt;loe nte ... sienr que e.u

G1111dal11pe Chrív11z Go11zálezy Be111

110

Ben(ll,ides ,\lmtínez

¿Por q11é se dedica o la doce11da?

.... fueron una urna de razone. (cuando llegué a la universidad] me
pareció que lo único que p día hacer era enseiiar, .. . y de de aquel
entonces ...

¿Ha participado e11, oficit.1l1J1enle ... m la plantadón o ra,11/J-io deprogrt1T1Jas?
por ~je11,plo ... ¿en rmsar plaues de est11dio?
o, no ... o ea i hay accividade ahí de e legi y todo ... pero yo
oy muy filántropo (sic) no .. . De revisarlo ... no, o ...
1é hacer
esas rosd.r ... para que me entienda ...

"º

El cambio lo percibe e. te académico a partir del 11so de nlferos mote,ialu como la tecnologías 9u imprimen calidad al proce
ducativo
r eventualmente contribu 'en a la mejora del profe orado. Además
ob erva el cambio como una fuerza ocial a la que la Univer idad
no puede ~- traer e (ni debe) si quiere cumplir con la expectativas
de lo estudiante y formarlo para el trabajo y en e e a pecto reconoce lo e fuerzo que la niv r idad hace. e dedica a la docencia
por~ue fu~ la mej~r opción que el pr entó al Uegar al país, p ro
se. 1ente _b1en haaendo un trabajo educatiYo. Aunque tiene m,is de
qumc~ ano enseñando no posee una plaza defin.itiva (en otra parte
meoc1 na que u edad lo impidió), l qu lo deja fuera de cierto.
benefici • de alguna manera determina su falta de participaci ' ne
interé . en lo ~recesos de planificación o revi ión de los programas
educaav , a 1 como c n su, colegas. e percib como empleado
~o e asum como parte de la in timci ' n y del proyecto univ r itario, cuand die tenem gue formarlo. ', con lo que , idencia u
compromi o moral con l que hace y con lo estudian e .

universidad e esfuerza para er mejor . . .

Profe or que labora en una facultad del área de la .aluJ desde
hace quince año , estudjó antropología, posee maestría, ha colaborado en el di eñ curricular r en la elaboració n de prog rama de
a ignatura, imparte el . en licenciatura r posgr::ido:
3.

¿Cómo percibe los cambias? ¿qt1iiTJ cree que los bace?
Bueno n parte son cambi que hac la . oci dad ola ' la unin:wdail
tit.'11e que deb &lt;le adecuar porque si no ... en parte creo que eia ~
fen · m no que reb a I s límites de la uniyer id.ad ... e un d ber haru
los muchacho , tonemos que formarlo hacia un mundo competitivo ...

2

83

�Los profarom , el cambio ed11catiro: i-ondiriotJPI oljdit•os ' s11l!Jetivas

¿ConsMero que la uniuer.ridad erlá ca111birmdo en cuanto o st1s estrategias adJJJi11istrativas, sobre todo rombios en la e11se1ianza?
í, si lo he notado en la medida en que me he ido involucrando en
e. te proce o clásico de r mae tro ... definitivament ... a z•eces 1111
,ne alcanza o dar la perspectitw total de erlos ca!llbíos, per en la medida
en qu he compartido la docencia c n pr ceso administrativo , e
donde preci amente me he dado cuenta de los cambios que e han

G11ndnlupe Chávtz González..y Be11ig1w Benavides Murti11ez
educadvo eñala cuestione de el var el nivel o ea í elevar e)
nivel... p ro en qué medida eJ maestr de posgrado ... se ha vi to
co11tpro111etido loborol111ente ¿ah?. A veces si siento que debié erno revisar y reflexionar esa orientación que marca la univer idad, con lo
compromiso que tiene el maestr d po grado hacia dentro de la
in titución haci..'l i mismo.

El profe or reconoce los cambio pero también su limitación (que e

e cado dando a e t nivel

lade mucbos de nosocro ) para b ervarlos o comprenderlo todos;
¿Usted considera que bq; difmmrins entre los coJJJbios en licentia1t1ra I en pasgrado? Algunos de los profesores dice!/ q11e los cambios so11 más e11 licendah1rd
q11e en pos!lrado ¿q11é piensa J1sted? ¿hay IIJÓS e:x:ige11cia paro los maestros dt
1

licet1ciat11ra q11e en posgrado?
í, i, noto una erie de cambios ... y pudiera suponer que lo cambios en posgrado en relación con la licenciawra van a estar mucho
en el sentido de cómo e té rganizado el mi mo posgrado denu-o de cada facultad ... los cambi también se prcci an y e hacen
efectivo en la medida en que los que estén dirigí ndo eJ posgrado
tengan esa vi ión y la compartan junto con lo · maestr ... pr1ra qu,
se plleda dar esa e111paticz co11 la 1•isiót1 que tiene la 1mit1ersidod del posgrauo. ◄ n licenciatura, funciona una erie de indicadores, una erie de
modalidade y obietivos diferente [que] en posgrado, es de mucho
más coropr miso que en licenciiltura, en licenciatura a ,·ece noto
que el compromiso es la docmdr, prátticamenle, pero no e v al alumno pr fa ionalment ... r en p , grad ... son profesionales ... es
gente qu e t'Í. p icionado en ,J campo laboral ...
¿poi· q11é la 1111il'l:rsidad está propiciando co111bios? ¿máles cree q11e podri1111 srr
en el posgrado?
Pues y lo v o n 1 s ntid de ir con lidando ... los indicad r
primeramente qu e tán .ujetos a una s •ri de compromi , donde vi ualiza al alumno de po grado también n una forma de~
socialización con otra· universidad con tro tip de e..,pericncias.
que • vece yo m hago la pregunta de i e to no contradice l01
propósitos personales del 111ismo 11111eshv de po grado [porque! el modelo

84

u compr nsión e amplía cuando combina docencia y administración en el po ~ado. Par~ puntualizar diferencia entre lic nciatura y
posgrado, enfat:J.za en primer lugar la importancia de que los dir ctim del posgrado e mpartan u yj ión del cambio con los profe ores
(m11ido comparlido según Fullan, 2002), para que luego é tos compr ndan lo pr~pó itos de la univer idad. Considera que en el po grado el
co1?prom1 o d~ lo profesare por el trabajo que les demanda y por
el npo de e tudiante qu atienden, e mayor. El académico menciona
que los cambios obedecen a razone de evaluación externa e interna
de cumplir con lo 'inclicadore ", estándares, egún lo mencionan
lo autore del cambio educati o citados, qu se pr ponen ele ar el
nivel o calidad educaci a d la formas de en eñar. Pero re alta ]a
ten ión ~ a_bierta contradicción entre la exig nda instimóonal s y
lo propos1to per onale de lo prot ore ; ll implicaría qu no
.e ha alcanzado sufici ntemente el entido ubj tivo del cambio en
los p~ofe ore , 1 que pued implicar la posibilidad de qu
to e
convierta en un inhibidor de la propuesta in titucional. Recomienda
que e reví e, qu e reflexione bre la c nsecuencia d 1cambio
en los profe ore y para la in titución.
la U
, más de veinte año · en La docencia doctorada en Educación, ha sido funcionaria académica v
formadora de profe ore ; actualmente en eña n licenciatura J pos·grado donde inve tiga sobre educación y ha conformado un cuerp
académico.
4. Pr fe ora egre ada d

85

�Los prefesores_y el ramlño edllcatii'O: co"dirio11e.r objetiiwJ' mbjetivas

¿Considero qlfe la 1mim:ridad está cambiando? O si 110 está ca1JJbia11do, ¿C11al
es la percepción q11e 11sted tiene?
Lo qu a mí m ha t cad bservar es que hf!Y ,m cambio aparente e,'. '6s
dismrsos, en alguno crit , folletos ha ta en pancartas como I se
manife tara que e stá haciendo un cambio y pued er qu i t:! tén
haciénd e pero quizá wdavfa cá en una dimensión muy g neral,
porque al meno n la facultad que yo trabajo ... , que apar nt mente nu tro plan d
tudio ya fue cambiado con un enfoque del
f d l de la U. p r comp tencia, p r vemos que al interior '6s
cambios 110 se e.rtán dando porque lo.r profesores no estamos cambiando, n nos

G11adalnpe 'hót&gt;tz González..y Benigno Bmaz•id -s ..\lartí11ez.
que está bien p rquc la

. e tá ac ndiendo la demandas

ciale ,

pero ... d beria hacer un análi is i verdad ramente sas d manda
ha ta d · 11de tán jal'oredendo sola111ente a ciertos ser/ores r no e está
,•j ad a lo mej r la cu tione. de tipo ocia!, de equidad sin ma
bien organiza patton . . . per qué pa a c o la tra &lt;lim n ione .. - creo que la

. debiera n

·¡

er como el que re, ponde in-

me&lt;liatam nt a u cambi
in que cue. ti na o, cambio que
propon nueva manera de hacer la co a , allá en l. ociedad ... la
U debería di hacer, promol}erper.ro110.r qJ,e sean a enle.r de cambio n qu el
cambio lo ab rba a ello .

han preparado lo uficieore ...

ómo estan,os practirat1do la docenria? ¿habría un cambio que consideres~
¿
~
bº
•.
nificativo e11 la iida instit11cio11al? ea, ¿qm haya logra o ca1JJ zar pramcas,
can1hiarfam1as de .rer?
Pue - quizá... ha v nid a no hac r cambio drá rico pero í que
ha\'a nuevas prcompacio11es... por ej mplo a evaluacione externa ...
t das a cue tione de alguna man ta han producido cambio en
alguno proce O , mi ntra no
ha a una evaluación a pr fundidad í verdaderament
o pr ce.
pon r n la luz lo proc
co~ . on ... 0 ea, se puede perribir 1111 cambio en la forma má.r 110 e11 elJonlÍtJ,
ahora n qwere decir que no haya en el fondo pero habría que hacer
un e tudio, una 10v ti ación, algo que t'f!rdaderam 11/e nos di 'fl si sí h»bo
1111

ca111/,io.

¿De dónde pro,i nm estos cambios? Por e;emplo, lo que decías de la ev~/uaM1
puede ser ""ª' el rol del profesor se perribe también bastantes ra1J1btos, pero

¿porq11é?
Lo que e percib ) se e cucha también n parte del di cur o teórico n lo directo re
académico qu e tán aJ frence es que .. • d
,mmdo en ge11eral tstá ca111biando en ocro, a pecto e pecialmcnte _en
lo a p cto. económico. que van ori ntando qu e d n c~b1os
n era e fer ... y uno d ll tiene qu ver c n la educaoon; Y2
n se puede f, rmar ah rita al mi m joven para el futur inme~to
d la mi ma man ra, el mundo e. tá exigiendo tras c sas .. • yo digo

6

;Có1110 C'fee q11e está siendo to111ada en meflta no sólo per.ront1h11ente, .rino co11Jo
grupo, ro1110 sector académico? ;en q11I ,mdida se cree inl'ol11rmda?
. .. he t nido la oportunidad d er inntada a participar no directamente, porque en e te momenc nfJ Jor1110 parte d. la adn1ini.rfrt1ción
de aquí, p ro de alguna manera he e tad c rea d las per onas que
toman deci ion , en las acadcmiru eot nce. í, &lt;lij ;ram
que no
han e mado en cu nta a lo que e tamo haciend &gt; ilwe ti aci · n
ducativa ... la otra man ra en qu he participado en I cambi s
e a.rlf1J1irlo.r }' ya n I aula 11no hacer lo q11e 11no pNede hacer, tomando
en cuenta que ya una vez que uno cierra 1n puerta del salón ¡e ]
re ponsabl de lo que ·igue ... entonce ... gué cambios he hecho,
... e tar más cerca de I s e. tudiante convh·ir má, con ello , en
la cuestión de transmitirle. n ólo con cimiento ino má bien
ayudarle a pr piciarlo por o a parre ... un tiene qHe /e11er experiencia
i n i nte que Yas a hablar ahí de pura mentiras
¿Yerdad?.

J&gt;ráchca porqu

E. e\'idente la actitud abiertamente crítica . br el proce o de cambio, que dice tá dentado por a. pecto ec nórruco en la uniYer idad, ,eñaJand que e 'apar nt 'y en todo ca e tá en Jo· cli cur o
de lo dir ctore
acadérnic · d la uniYer idad- po, tura qu refuer~a cuan~o m nciona qu
tá en la f; rma , no en el fondo, dado que
lo prot ore n
taro • cambiand . n od ca. p rcib qu lo
cambio · realizado no n drá tic -s1 ac
en algun a pect _

8

�Los prefesoresy el cambio ed11caliL'o: co11diciones oijttilJ{Js ' sul.(;etivas

Gf/adalupe Chóvez Go11z.álezy Be11igno Bena1.ides Mortftftz

por lo que e impone la necesidad de llevar a cabo una evaluación
para conocer lo que realmente ucede. Reconoce qu e~ cambio e
nec ario porque la formación profesional de los estudiante debe
responder a las exigencias del mundo actual; sjn embargo ~- ru~ersidad no debjera re ponder a esas d mandas de forma acrmca, mo
que ha d hacer propue ta , ser agente del cambio -para qu_e ~o _estudiantes lo sean también- oo dejar ab orber por ta dinarruca.
unque acepta que no e parte de la administración, expre a que en
el proceso d cambio ha ido tomada en cuenta. porqu está cercana
a personas que toman decisiones en lo acadé~co, parte de 1? q_ue
Fullan (2002: 51) llama infraestructura. Los cambio que laacadcmica
ha realizado se concretan en el aula y están centrados en lo e tudiantes a qwene le da atención de forma cercana lo cual puede
hacer porque tiene experiencia en la práctica (de su profe ión). 10
obstante la po rura crítica de la profesora, es po ible apuntar que
de una u otra forma, le encuentra sentido a lo cambios que n lo

ellos la pensó inicialmente como parte de su proyecto profe ional.
Ahora todo e dedican a esta actividad casi de forma exclu iva, y de
las actividade que realizan en la universidad la pr fieren (o le gu ta
má) especialmente por u ato con lo e tuiliante . Vísualfaan el
cambio educariYo como un proc o general producto de la dinámica
ocial, de la influencia de la globalización (y de la tecnología) y de la
demanda del mercado laboral. · l cambio in titucional, ilicen , siempre es 'desde arriba y con frecuencia e tá olamente n el di curso" y además pocas vece e toma en cuenta. a los pr fesor s para
implementarlo en la institución. ungue todo los profesare son
crítico respecto del qué cómo del cambio también hay una cierra
coincidencia en observar el proceso como po itivo, aceptando que
i ha habido cambio , muchos son posüivo ) también on muchos
los profesore que participan de forma re pon able en el cambio.
Esta actitud frente al cambio se r fuerza en quienes ti nen un cier 0
nivel de participación en los iliv r o proceso encaminados hacia el
cambio planificado.
Es evidente que hace falta profundizar más en estudio de e te
cipo, e pecialmente porque los profe or s on actores fundamentales del proce o educativo y en ello reca , en buena media, la concreáón o no de lo cambio planificados para la educación uperior.

individual t aliza.

Breve ideas finales
1 tema desarrollado, trata en lo general, de promov r una r flexión
má amplia y profunda sobre el nuevo e tatu~ ~e lo pro~esores _en
la uni er idad. De taca, p r un lado, la condiaones de upo oml,
político y ético que determinan u orientan el accionar del profe.ar,
pero también hace notar lo r squkio que ti.en para d arr_ollar
u libertad y u autonomía de tal forma que logre hac r con c1e_nte
que si bi n hay d manda y ex:i e~cia a la ~rofe ión que _s~n 1mporrante el compromiso 'rico- ooal, en particular con'.º ¡avenes,
no puede . o layar e. Por otro lado con ba e en una ene de entr~vi tas r alizada specialment para analizar la vinculación entre eXl·
gencia profe ional y compromi o ético en la univer idad e ~eví a la
rti nte del cambio educaci o d d la perc pción d los u¡eto , es
decir e d staca el sentido d I cambio para lo pr fesor .
Lo 9ue evidencian la entr vista , es qu en lo gen ral lo profeore coinciden en explicar qu su ll ada a la d cencia fue pr dueto
de diversa circunstancia p r onal o económica , pero ninguno de

88

bril de 2011

9

�Los prefrsomJ el cambio ed11cmivo: rondidones objetivrJSy s11q¡etivo;

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Ll

S11petior m el siglo

co.

90

91

�LA UTOPÍA DE LA DEMOCRACIA
Jo é M. Infante*
linso,

¿Y q11é es lo que nosotro! m11chos de nosotros al 111enos, le11en1os como
alimento del ah11a para oponer ante esta sit11ación? Alg1111os dicen: 'Tenemos
la 111opía ' . En enero de este a,io est11ve en Foro Social de Porto Alegre, en 1m

a11diton'o e11om1e, co11 siete 111il II ocho milpersonas.y allí dije qHe si llm'ero
poder borraría, no sólo de los diccio11flrios sino también de la 1JJenle de las
personas la palabra, el concepto ''t11opío ' .
Jo é aramago: Democraciay universidad.
l. Utopía

e historia humana

Lo tRF. H ~IA. o HEMO VIVIDO de utopía : estamo con, tamemente imaginando sociedades en el tiempo ·n e pacio aunque la
utopía ean, p r lo general, ociedade en un e pacio sin tiempo.
Hemo in entado paraísos p rclido en la noche de la hi to.ria y vivimo e p ranzados en un futuro que imaginamo mejor. na nota
curio a de toda las utopía e que e trata d
pacio dond la
hi toria canc la: las utopía on realizaciones e tática , donde no
exi, ten cambios ni tran formaci ne , en la m elida en que e la ima~na de un orden perE cto y por lo tanto inam vfüle. É ta es, probablem nte, la ma or deficiencia de todas las utopía , la negación d la
permanente transformación de la hiscoria humana.
Marcu e 1 eñalaba qu la idea de que la utopía pudiera de apartccr implicaba cancelar la idea d pr gr o, en la medida en qu
·Doctoren P icol gía, niver idad aci oal de órdoba, Acgemina, y l.C. en
~letod I gía de la Ciencia, L n_
1 Marcu e, H. Elfi11 de lo lftopío. México D.F.: iglo XlG. (1969) .

93

�u

ulapia de lo demacrada

u realización up nía dar forma concreta a t da la po ibilidades
históric -social y dejar d imaginar un mundo p ible diferente
de aquél en el que vive. Para él, la calificación de utópico alude a
la impo ibilidad d u jecucióo; in embargo
, te _e un d_ los
a pecto int re ant d u p tura n much~ o~a 10ne ~w~~es
pr entao utopía , uelen caree r de _a~t.o conc1enoa de realizacion,
e. d cir, cr en firmemente n u po 1bilidad concreta, n contra de
lo factore obj tivo y subjetiYo que ac n ejarían u d carte o
abandono igo rand la ley sociale que impiden u j cución.
La ut pía funcionaria como un delirio: tod lo recon cen menos
u p rtador.
.
0 hecho que í r conoce farcu e e que las nece tdade humana tienen carácter hi. tóric y p r lo tanto, e difícil di eñar las
in titucion apropiadas para una oci dad at rnporal. Claro que en
e O la utopía mu tran también u p ible virtud; a~ lan a la c_ondici' 0 de rden y de pr vi ibilidad del futuro, e ~ecir de reduar b
incertidumbre condíci , n pr nte en toda las C1 dade humanas,
p ro O igni6ca al mi mo ti mpo tra limi~ción , _quizá una contradicción: ·c , mo puede imaginar e una oc1 dad diferente a parttt
de la nece~idad actuale o c ' mo puede e n truir una ociedad
dit rente in p nsar en qu la necesidad humanas de a ocie•
dad no erán la que ho) on? Otra condición irr alizabl ~ es que b
utopía, por natural za, debe realizar de un go_lpe , h~ ~ ~ora,~
iquiera el ord n r yoJucionario n la revoluoone _hi tonca mal
vi lenta ha finalizado de golpe con el orden aotenor (a pe ar de
t do lo. episodio del Terr r); siempre e p ible imaginar ~ue un
día poderno de p rtar en una ociedad clif, rente con _n ce 1dad
difer nte , p ro cualquier oh ervación atinada de la. ooe~~d_e realmente xistente o no debería dejar duda de u 1mpo 1bilidad.
Ante de farcu Mannheim 2 había dich que la utopía eran
una e p cíe de con trapo ici ' n de las da e ub r~ad~~ a la ide&lt;:
logía dominante, lo qu le permitiría tolerar ~ , 1tuac1 o a parnr
de la fanta fa de una condición difer nte en el tJemp
no de los
2

~Iannheim K. Ideología , ,,tapia: i11trod11cdó11 a la leoría del ro11ocin11 11/0. Madrid:
guilar (19~3)(1 9291.

94

José M. I,,fanle

problemas de la mayoría d Ja utopía ·tudiada e. ¡u n hacen
una diferenciación en I paci tiempo de manera qu la condición
imaginada parece privilegiar el tiemp (y es por 1 qu pr te tará aramago), p r no analiza que la, u opía iempre hao pensado
en el e pacio.
El proc -o de migración de uropa hacia América (e pecialm nte ah E, tado, nid ) durante l . iglo }..1 • e tu o guiad p r la
búsqueda de una ut pía 3 la de oc ntrar un.'l xi tenda dond e
podía a cend r rápi&lt;lam nte n la e cala oci e nómica in tener
a cambi grande
in portabl
acrificio · ' te e el ejempl de
una utopía en el e pacio, que n ~ expr ó n un texto e p cífico,
ino en múltipl di cur. o · en un ima 'nari
cial qu rnm·iliz ,
innumerable cantidad de ner 'a .
Bral'e 1 ·eJII IF/orld de Huxl )
una antiutopía que refleja la condición del . er humano en la
ciedad m derna. , donde I s l ma
de la Revolución rance a han ido u tituid por com1111111ity idmtifl'
y stabili!J·. u propu ta consi te en la elinúnación del indi~du ;
eliminación de la diferencia individual (qu no d la · d ·igualdades) r la upresión d la dinámica ciaJ e to último un leit 1JJoti1 en
toda la. utopía . u atractivo e ba ó gurament en que la rn dema , ci dad repr entan su caract re opue to : gl balidad
de inte ración y carnbi . 1 pen. amicnco utópico , c ntrap n al
pensamicnt hi tóric 4 ya qu la hi. toria, que e e n. truy a partir
de la exp riencia ciend a eñalar la impo ibilidad de realizaci · n d
~ utopía · ~ otra que las ut pía pr pon n alternativa que rra a~ndan la limitaci n hi. tórica
urgida d la nad ; p r ell
0
el ruego de utopía · contrautopía de l r rnluci nario. france e
ylo opositare a u. ideale , lo que r ult i rnpre , ·rá una realidad
diferente.
1

e

.Para Haberm, a partir del igl XL ·, J peru ami nt p lítico adqwere en la ut pía una forma d lucha p lítica n la 9u todo
nfrentan contra t d . . L . e n en ad r atribu\ n a lo. ocialista.
una forma de fucur ab traer y , to atribu · n ~ J con ervad re
J
1

e( d mo, T.W'. Cnnra dr lo mlitm, y mdedad, J. ~r drid: \ kal. {2(M1!!).
Habermas, J. Ens'!J·ns pali/icQs. Barccl na: P nin ula. (19 ).

95

�José M. lnfanlt

La 11/()pía de lo de1110cracio

la con trucción de un pasado también ab tracto. uizá la diferencia
con la utopías clá ica (fomá foro, Ca.mpanella demá ) radica
en que para estos autore iempre había concienci~ clara de _la irrealidad de u relatos, mientra que los teóricos político del siglo XIX
creían in ánimo de duda en la realización de u idea como una
posibilidad real, quizá porque en toda conciencia política vinculada
con la hi toria ub ·ace una per pectiva utópica.
n intento de realizar una ut pía que fraca ó tensiblementc
fue la intención de lo revolucionarios francese del iglo
11 por
crear una nueva ociedad ba ada en los principios de la razón, de
lo cuale l nuevo calendario fue una forma de implantación de e o
racional en la vida c tidiana. 5 1fraca o demue tra la incapacidad de
quienes han prel ndido implantar utopía para comprender_ l~ ,ºª~raleza humana dado que ca i siempre e ba aron en una 1 10n inadecuada o incompleta del ser humano o d la relacione sociale
Paul Ricoeur'' encu ntra una polaridad entre utopía id ología
que ejemplifica la do posibilidades &lt;le la imaginación hum~~ª· Uno
de lo a pecto de la imaginación, para 'l, es lar pre ntaaon de la
memoria· pero el otro s la posibilidad de la ficción y e aquí donde
e pres nta la utopía. Pero, como lo símbolo fundamental d~ la
identidad se nutren del pa ado así como del futuro, no
po 1ble
c n truir la identidad in la aparición d la utopía: la identidad, ya
sea d una comunidad o d un individuo, e tará iempre enfocada
hacia l futuro.
H • la ut pía par ce haber de aparecido del d bate polític y de
la p ibilidad d acción p Lítica. E te agota.mient d la e~ergí~
utópica puede explicarse gún Hab rmas, en que las utopia da·
ica pen aban el u o de la ciencia y la planificación racional para
con trucción de un mundo mej r, y a fines del siglo X ambas po.1·
bilidades parecen haber quedad totalmente de truida no p~r ra~one intrín eca ino por el uso qu alguno han hecho de la cienaa í
la planificación, que iguen e tando, o lama oría d lo ca o , ornecicla a lo intere e de lo grupo económicamente hegemónico •
T

h

5 R.ifkin,

J. L1 civiliZf1rión ev,pátfra. México

D.r.: Pai&lt;lós. (2 10) .
6 R.icoeur, P. ldeol/Jgia.J' 11topla. Barcelona: Gedi a. (200 ).

96

rr. La democracia la utopía en América Latina
A fine del iglo ·xvm Rous eau fantaseaba sobre nuevas

con tituciones pero su ideas serán tomadas muy en erio por varios de
quienes tuvieron un importante pap l en los movimiento de independencia.. d vari de lo h y paí es latinoamericanos, n e p cial
imón Bolí ar, ~Iariano foreno : ervando de 1ier y oriega. .. n
d siglo XIX, (debemo excluir Bra il) comi nza a forjar. e una utopía
republicana en e.o cerrit rio ... orno ñala
car Terán, 8 n el
ca.o de las Provincias nida del Río d la Plata, aJ meno para alguno de los que participaron en la accione que culminaron con la
indepcndencja de spaña la república precedió a la nación; e decir
que ante d que el territorio se delimitara geo ráficamente, ya se
había pensado imaginariamente lo qu debía contener.
En el periodo que va de 1 1O a l 50 aproximadament , no , e
había con olidado una identidad nacional para ninguno de lo territorio de los paíse uramericano ; lo grande virreinatos . e resquebrajaron r ubdividieron no in en&amp; ntami nto , lo qu anuló las
po ibilidade de encontrar uniones o vínculos que pr dujeran una
gran naci, n y vario año de pué d lo. movimient de independencia la nacione latinoamericana eran más fanta ía que realidad.
Pero en algunos ca o e imaginaba una república con elementos
totalitarios c rno la po ición gue hará Iier a la tol rancia religiosa.
También ~Iorelo peo ará en un republicanismo cri tiano ba ad en
una comunidad de ciudadano. fiele que practicaban una única reli~ón; e celebraba la pluralidad e mdounidense pero e apelaba a la
ciudadanía virtuosa unificada . .. n e peciaJ para I ca de ca i todo
el territorio, con la excepción de una porción del ono ur e ta
fama ía negaba la 'istencia d los importante grupos indíg na y
tomaba como punto de partida una fantasía que quedaba desmentida con ól obseryar el entorno. Bolívar parece haber r conocido la
din:r. iclad· él y vario otro parecen hab r creído en América Latina
como un ujeto culrural que pe a u heterogeneidad requería de
Roja.• R. u,¡ repJÍh/ica.r tú ain:. ·1/JpÍaJ' de.renca11l0 1'11 la 17!1'(}/l(ri&lt;Ín de Hí.rpa11Qamétira.
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Tc:ran, O. f listoria de las ideas m lo Argmtma. BuCTI Aires: iglo , 'Xl. (2008).

97

�La utopía de la de,nocrada

)osé .\1. lnfa11te

una unidad política aunque él mi, mo vi lumbrara e o ~orno una
utopía. La dialéctica de la homogeneidad ' la h t rog n 1dad tenia
u relación entre la r alidad la fanta. ía.
Tod el periodo que llega ha ta mediado del_ i~lo XI~ e tu\'o
marcado por la fanta.ía d union s de los terr1 ono ~atmoamericano a veces con la inclu ión de Brasil Estado
rudo en
ur pa, es
11 gociacione o pacto p ro ·iempre n p s1aon a
decir que e apelaba a una unión imaginaria ólo para oponerse a un

en 1919; lo impu to. qu impedían rntar e pecialmente a lo ciudadano afroam 1icano fueron eliminado por la enmienda dt: 1964
r fue recién en e period cuando p demos hablar del urgimiento
de una conciencia de la negrituc.J 10 \' d u condición igualitaria. La,
fantasía cardaron tiempo en concr tar e en disposicione~ efecá\·as
que tendían a a egurar la condicione de una \ ida &lt;l mocrát1ca· toda\Ía hoy podemo encontrar en lo Estad . Lnido elemenco que
pueden er caracterizado como antidemocrácico , como ha ido el
caso d varia de la leye . anci nada en la era de Bush II (o Bu h
el peor).

y

m

fanta ma, p ro basándo e en tro.
,.
.
Al mi.mo tiempo, la vi ión qu los p nsad res p lineo h1 ·
panoamericano ( n e p cial lo urameric~os) t nían d
tados
nido era generalmente po itiva} lo, consideraban un m d lo de
república y federación; de h cho, prácticament ca i toda la_ con ·
titucione política vig nte en América latina e ~ c o tnud~s teniendo como in piración la con titución e tadourud n e org~z:1'.1.
do al tado segtín la tripartición de e paí . Pero e.ª e n tmmon
había ido imaginada completamente por u. pro~10 autores,
qu no di pu ieron lo· con titucionali ta e tad_ u~d nse9 de rungún mod l o exp ciencia e ncreta en la cu~ 10sp1r~ e. l\Iuchai
d la olucione que e adoptaron contraria a los 1d ales d la
igualdad dem crática, como la admisión de la clavi_tud, el sis~eim
de repr ntaci 'n en el enado el papel d. la ~ª}~or1a ~- dema · no
fueron el resultado d teoría
si tema 1magmano ma o meno.
coher nte .ino de la n gociacione explicitas entre lo repre entante, de 1 e tad qu en e e ent nce f rmaban 1paí Yd lm
int re
qu repre entaban. e tenía ya un d~ _lo vi~i de la democracia realmente xi tente, la r pr n ac1 n de 10tereses ocu·
pand el lugar d la r pre entación d lo ideale político . Pe ~ ~
ideal democrátic que mucho de lo gue con truferoo a consntu·
ción mo traron alguno de lo a pecto antidem crátic , tardaron
mucho añ en desaparee r: la d claraci 'n d derecho fue aprobada por Connecticut Ge r ia en l939; la escla, itud fue finalmenK
ab lida ntr 1865 , t 70~ la muj re obtuvieron el derecho a ,·otar

Y~

9

Dahl, R. ¿J::..r dmmmílita la Co11slil11dón de los _stados U11ido.r? Méxic , O.P.: Forxk
de ultura Ec nómica. (21K13).

9

La paradoja e que mientra 1 paí es del mundo que pu den exhibir hoy lo. peri do má larg ele vida democrática no se ba ar 0
en el modelo e cadounidens para con truir u in ti tucione , lo
paí es latinoamericano que fueron lo qu má copiaron el modelo, han e bibido num ro a interrupcione en u vida democrática
y todavía hoy pre entan in titucion autoritaria o poco democrática aun cuando formalm n e proclaman su adhe ión a las norma y
lo ,·alores d la democracia.

111. Utopía actuale

Rou eau 11 señalaba en b/ contrato social que la , rdadera dem cracia
no existirá jamá porque la condiciones nece. aria para c;u xi tencia n muy dificil de conjuntar; de manera 9ue para un de
lo teóric , fundam mal s d las modernas d mocracia la utopía
e taba planteada ya como un po rulado.
La utopía afrenta en la actualidad una parauoja difícilm nte reol~ble: por un lado ha caído en el pre, agi y de uso a panir d1::
lo 1deale po moderno d la clau ura de la historia, pero por otr
!ado n
po ible imaginar cualqui r pr&lt; rama p &gt;licic radical (e
tnduso n radical) in la concepción de una alteriuad no r alizada
lo cual ólo puede mant n r mcdiant alguna forma d ucopí•. 11
1

Horowirz, l.L. ldeol&amp;gy and utopía i11 lbe Ut1it,•d Sltllts 195&lt;&gt;-1&lt;)~6. ~Ue\-a \ork:
11 Oxford run:r-11y Pn:s.. (19T').
ll Rous. t'au, J-J. bl ro11tralo soa,1/. \féxtco, D. •.: Potrúa. (1&lt;)112 1,~r,21).
Jamc:on 1·. "! a poüuca de la uropía". \n,• Lqi &amp;rieu,, 25, pp. r 5-1. (1tM4).

99

�]aré M. Tnfimte

LJJ 11topio de lo de1JJocmda

in etnbargo, aun cuando est:'UllO llen

de futurólogo 13 ya que
lo medios de comunicación no traen cotidianamente imágene 1·
fantasías d un futuro que la mayoría de la v ce e presenta como
ominoso, n uelen ver e e a rep ·e entacion como utopía sino
corno anticipaciooe de la realidad y frente a é ta , en muchas ocasione , olemos oponer la utopía de tipo quiliá tico. 14
n la utopía de Marx no hubo una reivindicación de ningún a pecro esencial de la naturaleza humana ·a que no po tulaba una
e encía de é ta, sino que su ubicación era estructural, lo que hace la
difer ncia con relación a otra utopía y se refuerza mediante e ta
idea de ara.mago de la inutilidad de pensar en utopías para un er
humano distante er{. el tiempo. i eguimo a 1arx, la reinvención de
la utopía debe pa ar por reinventar la utopía de de una condición e tructural. Jame on piensa que en plano económico la rein ención de
la ut pía debería pa ar por el pleno empleo, dada la condición generalizada del de mpleo como el mento fundante de la reproducción
del capitalismo.
in embar o, parecería que toda las utopías han laborado e ta
tran formación de la realidad no a partir de las condicione económica sino de la situación política: Tomás 1 ro, 1arx, los constructor s de la nacion lati.n americanas y los demá pien an en
primacía de la tran f rmación de las e trucrura política como el
pa o a la nueva realidad.
Debemo notar que en general, 1 moVlffilento
ciaJi ta in.·
pirados por lar de arrollaron un extenso rechazo a toda la utopías.15 Lo crítico d l sociali mo han eñalado con frecuencia e ta
asignación de utopía a la idea ociali tas, con lo que t nemas un
juego de acusaciones mutuas y muchos de quiene han propue to
utopías como por ejemplo Charle Fourier, han hecho grandes e·fuerzo por de lindar su pr yecto de la condición de utopía.

n Hor witz, 'P,til.
14

i;

e erara de la utopías milenarista .
L:opolcl, D. " ociali ro and (the rejecüon of) ut pia". journal of PtJlitical Jdlo~

gies, 12 (3), 219-23.,.. (2007).

100

Leopold traza cuatro perspectiva. para 1análi is de la utopía ,
sin de cartar qu pueda haber mucha má . La primera e la qu u a
el concepto de utopía como algo imilar a lo que muchos d nominan 'comunidades intencionale ', es d cir comunidade ba ada en
un compromiso voluntario con valor s de un cierto tipo, religio o,
politico, moral u otro y no en lazos étnico o familiare . EJ egundo
u º. ~s que liga la ~topías a 1a mtopías, o sea un tipo de utopía
positivas que consatuyen una vi ión ideal de una sociedad (t daría) inexi tente. n tercer lugar, utopía
u ado para referirse a una
d~ cripc'.ón d~tal/ada de una utopía po itiva; p r último utopía es un
genero literano por el cual e de criben ociedades ideale en una
narrativa ustancialmente de ficción.
L,1 utopía pueden adoptar formas socialista o no sociali tas
de manera que utopía y ocialismo no son términos coe ten ivos ;
u tituible mutuamente, pero todas la utopías parecen compartir
la bú queda d una armonía universal.
El problema actual e plant arnas la nece ·idad de la utopía. Para
ello, egún Ruth Levita 16 debemo r pond r dos pregunta : ·Tiene
la utop1a, algún papel en la ideología en el iglo XXI? ¿Ha decaído
e la
dimen ión utópica en el pensami nto político? Para ella más allá de
los contenido e p áficos o de la fundón y d finición de las ideologías, debemos con iderar a la utopía como la expresión de de eo de
un _mejor modo de r y e tar. Las utopías suponen que no sól la hi _
tona llega a su 6n sino también la politica: todo está ordenad de ta]
~~ra que la discu ·ón y e1 debat e anulan y eso e lo que las hac
irrealizables en la práctica: e trataría de lograr la ex.i tencia de r
h~o amaestrado , casi robot , ejecutando tar a qu les fueron
ast~~~s por otro, de manera que la utopía envuelve u propia cootradicaon, la bú queda de la liberación humana.
Una de la utopías más difundidas en la actualidad parece ser
lo 9ue James n denomina la utopía franciscana o sea Ja utopía de
escru e~ r la pobreza, que se irnp n p r el entimiento d culpa de
las soaedad de derroche, como lo _, stado U nido . La culpa por
16 Lemas, R. "Looking for

ch blue: The necess.ity of uropia". Joumal o( Po/jfical
ldtologits, 12 (3), 2 9-306. (200i).
.

101

�Úl

utopía de la democracia

1derr che también inspira a algunos d los movimientos llamado~
ecologistas, haciendo de una supue ta arm nía con Y en la naturaleza nn ideal en í mismo irrealizable.
omún a la. utopía antiguas y nu vas e la asexualidad y sin
embargo, nada ha más humano que la exualidad. En la sociedade de tradición oral el exo no cien la carga cultural que pre enta
cualquier cultura de cierto grado de complejidad: es un sexo casi
en
·e
natural, al igual que l de toda la esp cie anímale cfüere_nte al
er humano. laro que en la sociedad soviética y en la China actual (¿poscornun.i ta?) también la represión y la apelación a un exo
rural (ca i animal) tienen su defen ore . Otro d los elemento5
na
el
.1
de mayoría de la utopías e qu u acció~ e d~senvu ve en 1s ~s,
iempre en un i tema aislado, lo que e 11Dpos1ble p~a _cualqwer
ociedad actual: no se puede construir una democracia a1 lado del
mundo, pero además la única í la real qu funcionó como antiutopía fue el Gulag.
.
.
¿Cómo se conceptualiza en la acruali~ad la demacra~? Para
Bobbio 1- las teorías de las orrna de gobierno pr sentao 1empre
dos a pecto , el d scriptivo y el pre criptivo. Este egundo es el que
acercaría a la teorías política a las utopías, tal como lo reconoce
Platón en el final del libro noveno de Rep1íblica: 'Comprendo: hablas
del Estado cuya fundación acabamo de describir, y que se halla
ólo n las palabra , ya que no creo que erista en ningún_ l~gar de
la tierm". is a eo ....,/J11turo de la de1nocracia orbert Bobb10 habta
señalado las diferencias entre las democracia realm nte exi teme
y la democracia tal como fu concebida por la ~gi~a~ión de Ul
teóricos de la era moderna. La relación directa d 110divt&lt;luo co~ cl
tado, la repte entación política como la única válida por en~
de la representación de intere e , la xten ión de la re~re_ ~ntacion
eliminando el poder de lo grupo oligárquico , la ampliac1on de lo
Bobbio, . I.J1 teoria de los jom,as de gobiemo m lo búton'a del pe11.ra1JJimto político.
t-.léxico, D.F.: FonJ.o de ulrura Econornica. (1987).
tS Platón Didlogos. n ~ Rtp,Mira. 1adr.id: redo~. (200!l:592a).
•
19 Bobbio , . Elfuh1ro dr la democracia. léxico D.F.: Fond de ulrura ~cono!lll-

1~

ca. ( 1986).

102

proce o democrático rná allá de la democracia repr 'enta.tiva v la
diminación de toda fi rma de poder invi ible son cinco aspecto que
las democracia reales no cumpl o in ólo a m dias en algunos
casos.

Por •u par e, R bert Dahl2&lt;1 dice que dem cracia se refiere a un
ideal que debería ati facer cinco criterio , lo cual s hru ta ahora no
han :ido atisfecho en ningun d Jo regímene" existente : igualdad efectiva en la votación con relación a la forma en qu e toma
en cuenta la expre jón d lo ciudadano mediante I ot · participación efecciva e igualitaria d todo y cada uno de lo ciudadano
en el pr ce o de toma de deci iones: compr nsión ilustrada para
poder llegar a emitir u d ci ión; autoridad de lo ciudadano para el
control de la agenda y p r último, indu ión, e d cir que t do los
habitanres de una región políticamente determinada deb rían participar en el proceso, alvo lo que ~téo de paso.
Una de la tentaciones que deberíamo, re j_tir
la apelación a
21
la homogen idad porque las utopía, construida como e. pre ión
suprema d la razón, ignoran la irracionalidad d Ja realidad de lo
seres humanos

La democracia uel pre entar e a vece como nna ide logía y
como ya no lo r cardaba Ricoew " no e po ibl formular una
distinción tajante entre id ología y ut pía, por lo qu toda nuestra
~speranza en la con trucción de una democracia tendrá e to do
elemento a veces difícil de parar. Quizá n el caso de la utopía
de~ democracia no haga falta una contraut pía, aunque j hemo
terudo 6· tenemo ) lamentablemente una realidad c ntrautópica:
lo rotalirari mo que a olaron a mucho paísc en el mundo en el
iglo X.' (incluido Alemania y ·paña).
mo para Ricoew· la crítica de la ideología uele er oci J' ·ca, mi ntra qu la critica de las
utopía proviene de la historia, la contrautopía t talitaria ería la má
D
ahl, R. /.J)s dikm11J del pl11ralis1110 dm1omilico. \féxico, D.I-.: ,\lianza/ onaculta.
11 9~!). Dahl, R. TonrJf'tl dt1J1om1fJ': A )011rner. Rtftertions: 1941)-J'J&lt;r, vol. 1. Berkcle),
, 1 C~: lnsti.rut of
overrunental tudic Pre l ru,er 1ty of _aJiforn.ia. (19\l ).
\\allerstctn, L út,pensar la.r dmcia.r sonales. ~Ibtico, D.F.: iglo 11."XJ. (1?98).
-&amp;e ur, r ni.
)1

º"' .

103

�Li 11topía de la democracia

conrundente afirmación de la utopía d mocrácica, aunque existan,
aún entre nosotros, quienes ueñen con la contrautopía totalitaria de
manera recurrente de manera especial cuando se dan las contingencia como la que estamos viviendo.
El problema es que las utopías son siempre ideológicas y de alli
el rechazo que suscitan entre lo teórico de la ciencia ocial. Quizá
debamos pa ar de la ucopía a la utopí ti.ca, el término acuñado
por ~.mmanuel aller tein 23 para pa ar de las utopías, e o de lo cual
tenemos una conciencia a veces dífusa de que nunca e realizará, a
la tarea de analizar lo i tema aciales humanos tal como e han
dado históricamente v evaluar us limitaciones para proponer alternativas de un futu;o mejor. en e to debemo recordar a Josc
aramago24 (2010) quien como lo establecía en el epígrafe, cree que
la ut pía on empresa ana porque se piensan para mucho años
hacia adelante, donde no abremo i quienes vivan en ese entonce
tendrán los mi mo deseo o ideales de no otros. Y por lo tanto, y
también termino con sus palabra , 'La única utopía viabl e el día
de mañana, porque quizá todavía e ternos, ·vos y entonces sí, ahi
sí podemo hacer o cumplir lo que nece itamo hoy. Po ponerlo y
posponerlo en el tiempo, no creo que valga mucho la pena".

.APRENDIZAJE EMPRESARIAL EN LA PARTICIPACIÓN
DE LOS GRANDFS GRUPOS COMERCIALES: LAS
ESTRATEGIAS COMUNES DE DOS GRUPOS CON
ASCENDENCIA REGIOMONTANA, ELEKTRA Y f AMSA
Lylia Palacios H ernández•
Facultad de Filosofia y Letra , U L

Presentación°
r LL\.\L\BAN :°CHTE::.0tf, eran lo comerciantes profesionale que
durante el periodo prehispánico realizaban tran accione comerciale tanto locale (tianq11izco o tiangui ), como fuera de Tenochtitlán
en organizada caravanas que se desplazaban ha ta los centro comerciale de los Altos de Chiapa
Iargaona, 2003) . Hoy el comercio en M '&gt;Úco y en la economía-mundo igue teniendo una función
central en el ciclo de circulación de las mercancía y es una de las
acá\·idades eje de una terciarización económica caracterizada más
~r la he~erogeneidad e inequidad en us re ultados quedando muy
le10 d 1ideal esbozado por el capitalismo evolucionista. 1
La avanzada terciarización en féxico e ob erva en la estructura
de aportación al producto interno bruto nacional (PIB). Al finalizar
•~'.icióloga }' ~e. tra por la . niv~t" idad Autónoma de 1ue\'O León r &lt;l ctora en
,tencia oc1ale por la ruvers1dad d~ trecht. Incegranre del istcma aciona! de Inve·tigadores Q;-liapalacios@•ahoo.com).
Agrade:.:co la colaboración en la búsqueda de documento para la realización de
armen Pineda errano, csrudiam del Colegio de ociología.
1 eMe artículo a
Cfll lec~ critica del análisi teórico y de lo resultados p larizados de la que
e prc:veia como la etapa madura y progre ·i ta de la sociedad capn:alli ta puede
leer e en ¿Qué es la tercia.rización" de Roben Kurz, en: http:/ /obeco.planetachx.pt/rkur1:_e ¡.¡7,htm
M

23

Wallerstc.in T. Utopútica o las opcio11es hiitóritas del siglo XXJ. l\ léxico, D.F.: Siglo XXl
/ cnr.H

24

Ai.\L (199 ).

aramago,J. (20\0). D,mocracit1y imiversidud. Madrid: Editorial ompluren e.

104

105

�L;lia PalodlJS Htmá11dez

iprendiz'!ie empresarial m la parlicipaáón de /01 gmndei gntpos comerrialu

el año 201
egún dato d l u 1 · Gl 2 el ecto_r ecu~dario eneró
33.8% d la riqueza nacional sobresaliendo la mdu taa manufacturera con 1 . % del total n el ector; n tanto que el ector t rciario
( nicio y comercio) lo hizo con 63.4% del total, el p~rcentaje más
alto n la actividad terciaria lo obtu o 1 com rao con 16.6~.
La aportación d l ector primario (ag~icultura ganad ~a) prácticamene ha de aparecido en importancia y con ello ha increm nta-

do nu stra d pendencia alimentaria.
. ., .
Una d las caracteri tica. má notable n la e mp s1c1on mter112
de l tre . ectore e u acentuada polarización entre un mundo de
micro p queña y m diana empre as (.MPYME ~ y un puñado de
grand compañía . La primeras repr sentan e~ 1 9 % d _lo tablecimientos en el paí y producen 52% de la riqueza naa nal, en
tanto que la segundas, con poco má d~l
gen ran el tto
} comerci no e capa a e ta polanzac1on: el mercado en e ta
actividad e tá dominado por un reducido núm ro de grupo empreariale : por la cadena de auto ervicio donde ~ tacan_\~'almart,
omercial I xicana
oriana; y la d com re10 e pecializado o
d partamentale donde . obre ale~ Elektra, Jop~el y Fam a.
ta eres gran&lt;les empr sa u nen n comun hab ~ e P:c1alizado en captar u clientela ba e entr los _e. tra_t . soc1 co~onuco d bajos ingre o , mediante la centenana pr~~uca c?m~rcial de
yend r en abono (Akmir 2 9).~ Por u . tension territorial, gran
capital ocial, admini tración profe ional, l a~o v~lúmene de
producción y entas, encab zan una c _mpeten~ia ~ igual Y P~º
regulada con el ampli ector de com rc1ante mm nsta de ~mano
micro p queño y medio c¡u carecen de todo l anterior mclu.
mucho forman parte de la conomia informal.

2°:º:

4"~-·

hctp://www:mcgi.org.m..,;Jm gi/c mcn.ido / espaool/prensa/comun.icado~/pt
bcorr.asp (consulrado d 25 d abril de :2011).
. .
_.
. .
i Fuenre:
bservatorio PY\U. México, con dac • del D1an
ttc1 1 de la 1e&lt;l
ci ' n del 30 &lt;le junio &lt;l 200'J.
.
~ 1conocimiento pe&gt; ular rclaci oa sea práctica con lo comercian re., de ogtll
árab en un reciente e cudi deilicad a la migración árabe en el C.'lp1tulo d
cad a La inmi •ración a féxico e e. plica I contexto dentr del cual algunos de
e;
migrantes ruvier n que ricmar ·e a sub i cir mediante 1a , ma n abonoS
ahhat y ;\for n 2009: ,s2-353).

2

106

D lo tre grup d d dlo. t.ienen raíce regiomontana ·: Eley r◄am a. É to on l objeto del pre ente en ay que tiene eJ
propó.ito d apreciar cóm la hi toria ) aprendizaje empre ariale
con tituren factores clave en el di eñ ) derr ter de amba empre ·a . La hi tona d lo. do grupo on difi rent ., su e, ten ión
} porción de m reacio también • on di tinta per comparten e. traregía bá ica. de comercialización &gt; financiación que I ha permitido po icionarse tanto n el m reacio nacional com incur ionar
en otro r rritorio d 1 cont:inent americano. n e. te documento
e inclur n lo igui nte apartado : la hi t ria de I s grupo , una
emblanza económica de 1 • mi mo. y .u. trae gia comun s )
di rinán1 . La fuem principale on docum ntale : lo inform
anuale de ambo grupo : u página electrónica·, literatura e p cializada y hemer grafía.

ktra

Hi toria crecimiento de E lektra. 1906-2010
FJ grupo ~ lektra pr \'Í n d ' una empr a nacida en la judad de
México n 195). ' la h.i t ria familiar y empre arial del grupo la que
áene raíc en Monterrey. Hugo alina R cha funda
, ño w1a
fábrica d m&lt;li bajo el nombre &lt;le Elektra \1e.,ict1t1(r, en p co año
en icr-, e intr &lt;luce a la e m rcializaci , n de . us product ) otro
ensere dcctrónico abriendo la primern tienda blektnr. u crecurnento e moderado en lo ºguience año. atra,· ado p r di puta familiarc. ) la cri j de la década de 19 . E. n e te periodo cuando la
dirección d la ernpr a pa ·a a la , egunda generación, con Ricar&lt;l \
Guillermo atinas Pli go a la cabeza jóvene empresari s formado·
como contad re público en I Tec de • I nterre, \ tro estudio.
en e cuela. n neamcricana . La fai e expan i\·a &lt;le ·F.Íekh,1 irucia bajo
ta dirección ( uadro 1).
al\'U t¡uc se scnal , roda la información curporafr,a, financit:ra y de ncgoc.:10. de
los &lt;lo. grupos proncn d lm. rcspccw.-o. informes amiale.- C&lt; rrcsp n&lt;licntc,
al
l¡ue rtporran a la Bol a Mc'-..icarui d Valore t:l le e e año e - el que a la
f':ha Je realiz.,cion del prcsem documem &gt;(abril maro dt' :!tll l) ~e e.occ nrraba

Ji poniblc tanto en la página de la
&lt;ln · cmpr •sa$.

B'.\I\' e rno Je las página · dccm,nic.u; de lal'

10

�L •lia Palados Hernóndez

iprmdizc!}e en,pma1it1! e,, /a participari611 di' los grt111des grupos comercio/es
Cuadro t Formación · crecimiento del Grup FJektra.

1906

se funda Benjamfn Satinas y Cía. en Monterrey

1950

Inicia operaciones la fábrica de radios Elektra

1993

Inicia operaciones en la Bolsa Mexicana de Valores.

1 · • la expansión a Centroamérica y el Caribe abriendo
meta
' bl"
o ·¡
operaciones en Guatemala, Honduras y Repu 1ca

2009

omm -

1

Inician operaciones comerciales en Perú.

B~I\', y de la página electrónica http: / / www.grupoelektra.com.my /.

Grupo Elektra adquirió Grupo SyR.

2000

Fusiona Grupo Elektra al Grupo SyR.

2002

Constitución e inicio de operaciones de B~n&lt;:° Azte~ ..
Cierran operaciones comerciales en Repubhca Dominicana
y en El Salvador.

1

Constitución e inicio de operaciones de una Administradora
de Fondos para el Retiro en México bajo el nombre de Afore

2003

Azteca.
Adquisición de Cigna Seguros, compañia de seguros
México que luego se le denominó Seguros Azteca.

2004

Constitución de Seguros Azteca.

en

1

1

Inicio de operaciones de Banco Azteca Panamá en la Repú-

1

blica de Panamá.
.
Se reanudan operaciones en El Salvador, ahora financieras.
Constitución de Seguros Azteca Daños.
Inicia la expansión de las operaciones en seguros en Guatemala, Honduras, Panamá, Peru, Argentin_a y Brasil. _
Lanzamiento de la linea propia de motocicletas ltaltka.
.!
1

1

2006

Inicio de operaciones de Seguros Azteca Daños

2007

Inicio de operaciones de Banco Azteca Hon~uras.
Inicio de operaciones comerciales en Argentina
.
Lanzamiento de la línea de automóviles FAW en México.

.

1

Inicio de operaciones de bancarias en El Salvador
Se canceló el registro como productor de vehículos ante la
crisis mundial en el sector automotriz y por el atraso en la
construcción de la planta en Michoacán.

fu~ate: Con información tomada del Informe anual 2 09 de Grupo FJekrra a la

1

1999

2005

2008

Inicio de operaciones de Banco Azteca del Perú
Inicio de operaciones de Lajas Elektra y Banco Azteca en
Brasil.
Inicio de operaciones de la nueva ensambladora de motocicletas ltalika "Ensamblika".

cana.

1998

Principales eventos

Principales eventos

Año

1997

Año

J

El antecedente regiov1011ta110 con "SalinasJ' R.ocha'
La historia &lt;lel grupo e rem nta a la ciudad de onterr y en el año
1906 cuando Benjamín alina ~ e trup a ociado con u cuñado Joel
Rocha con tituye la empre a Be1yamí11 Sali11asy Cía., Baj el pícitu
indu rrializador de la época en la ciudad lo socio crear n tr fábricas: CaJ11as de 1etal, A. luego Colchones, SA. } por último i\fuebles
SA Con e tas factoría con tituyeron la empresa t nedora en 191 :
alina. y Rocha, S. . ( yR). Poco u ual para la época decidi ron
convertirse n di tribuidore directo d u mu ble abriendo us
propia tiendas n Ionterrey. Hacia 1925 inauguran ucur ates en
otras ciudade norteña : Tampico, Torr ón Durango y hihuahua
con r ultados regulare en su si tema, de cobro ; igualmente, en
la Ciudad de léxico ya habían abierto una tienda con p co éxito
(Margaona, 2003: 45). 6
La mejoría de e ta ucur al pa ' por la r orientación d mercad
hacia un _ector ocioeconómico m dio) alto por lo cual la competenque enfr ntaron en la capital obligó a la importación de mueble
en E tado nido . ta medida implicó la eparación de la, cransaccione con la fábrica de font rre), má ori ntada a consumid re

ªª

• El capítulo dedicado a ali.nas y Rocha en el cext cii.ado se basó en el libro Jlis
iana, 2000), escrito por Hugo atina Price, hij de Hugo alina~ Rocha ) padre de I
ali.nas Pliego.

años w Elektra

10

109

�Aprendízaje e1J1presarial en la participación dt los ¡,rondes gmpos co1J1rrdafes

y •liti Palacios Hm1áJJdtz

de ector medio y populares y con ello también reorientó hacia
el centro del país la dirección del crecimiento d la empr~~a (Jbíd. ~).
Con la muerte de Benjamín atinas en 1949
repartlo la propiedad de la compañía qu estaba dividida a partes iguale entre las do
familias uce oras. El reparto de una mitad fue entre cuatro hermano alinas encabezados por el primogénito, Hugo alinas Rocha;
en el ca O de lo Rocha su 50% e distribuyó entre si te hermano.
liderados por el tambi · n primogénito Joel Rocha (Ihíd. 48): _El pa -~
de la admini tración de la empre a a una egunda generac1on abno
las dificu.ltade de dirección que regularmente enfrentan la empreas familiares en tal situación (Palacios, 2005).
egún )a memoria de Hugo atina Price 1argaooa, 200~) yR,
en la década de 1950, introdujo ion ovacione en mercadot crua y administración comercial, la que posteriormente se extenderán como
strategia común al ector del comercio ~ep~rta~ental. Respe~~o
al si tema de venta a crédito, que ya terna hi tona, la aportaaon
fu implantar la "venta en abonos con pagos fijo pree tablecido "
y popularizar u mercado de crédito hacia sectore hasta ento~ce.
marginados del crédito por parte de la empre as_grande . egun d
recu rdo de un antiguo dir ctivo "El éxito de almas y Rocha fut rm

situaciones qu afloran o e agudizan conforme la segundas y tercera generaciones se inc rp tan a la actividades empre ariale , el
ca o de SyR n fu la xcepción. u vameme, bajo el r cuerdo del
padre de lo alina Pliego en 1961 hizo cri is la r lación ntr lo dos
primog' nito que ocupaban pu sto de dirección de rR, diferendo
que concluyó con la alida de Hugo al.in.a. Rocha de la dirección
de la empresa, y al poco tiempo el consejo de admini tración optó
por profe ionalizar la dirección in participación del grupo familiar.
egún alina Pric el tra fondo del conflicto fue la di fer ncia en lo
e tilo de admini trar y proyectar la empre a entre ·u padre y u primo Jo 1, pero tambi 'n, indica por el éxito qu para e e entonce ya
mostraba Elektra fundada por I primero de man ra independi nte.
La injusticfa d l hecho e tribaba en que al paree r la. mavore inoovaciooe en yR habían ido impu] ada por Hugo alin; : 1\lipadre

/e vendían a la gente que e,npezaba a vivir. . . ste tipo de cliente qt1e no '1(111
dinero para comprar de contado, C11ida s11 crédito)' paga lfll!J bi~n• . ,fargaona, 2003: 47). La segunda aportación fue en_la mo~er~acmn en la
admini tración de la cartera de cliente : u s1stemat1.Zaoon y control
fue e1 re ultado de la combinación de conocimientos bancarios Yde
los sistema aplicados por tienda extranjeras, mejoraron también
el control de inventario mediante un detallado inform meo ual
d saco tumbrado en [éxico en este tipo de negocios.~
En el ámbito empresarial la rencilla envidias y ba ta chi mes
inter farniliare atravie an la hi torias de declive, venta, o de apa·
rición d un gran porcentaje de industria de rigen familiar, Yson

había recibido 1111 golpe del q11ejamás se reCJ¡peró (lbíd. 48).
Lo anterior e. má que una anécd ta
infi rmación que aunque
muchas Yec se banal.iza, re e.la. factore. ubj tivo gu influyen n
el cornponarn.iento ernpr sarial y que al tenerlo en cuanta puede
contribuir a un análi i académico más objetivo. En el caso qu no
ocupa, e con igna que desd la alida de la dirección e e rableció
una e pecie de compet ncia entre ambos corporatiYos. , fácil deducir gu el agravio convirtió n uno de lo mayor acicat para
hacer crecer a Elektra, empre a donde pulieron la mavoría de la
e trategia mercantil . y administrativas introducidas po; yR.
Las dificultade d t do tipo que enfr ntará lo po teriore, año
yR la colocar n en ituación de qui bra en ¡998. --. n ¡999 vR fue
comprando por el rupo 1 ktra qui n conser a las llamad;s tiend· "tradjcionale " ( pecializada ) y vende la má rande. (departam ntal ) a la adena Li11erpool que la tran forma en F-ábrira.r de fran~11· La tran acción la fumó Ricardo
alinas Pli o, el nieto, de quien:
) apam 1988, do11 H1110 se va11agloriabt1. . . de que '(1/ ji11 ibr1 o pn]lldicar

(cw'. :'~~s jlon'do le11gHtye) a Sali11as_y Rnd1a porque tmía 1111 flil'lo q11e ne, 1111
~ La combinaci · n de tales e nocimientos foe posible por la experiea.cia la~~

grmo.

Iargaona, 2003: 51).

de do empleados que a su vez habían laboi:ado en la suci1rs~ _mexu:ana e
cadena esta.dounidense ears Roebuck y en el Banco de Mexico fargaona.
2003: 4)

110

111

�Aprmdiz':ie empresarial e11 la partidptidón de las grandes gmpos ro111ercia/es

El crecimiento de Elekh-a
La empre a debió sup rar una doble cri i durante la devaluación de
1982 una p r la deuda adquirida en dólares la otra por una enorme cartera crediticia en pesos que resuJtó incobrable. En 1983 se
declaró en suspen ión de pago , hacia 19 6 inicia una recupera~ión
vercigino a pa ando d 5 tienda a270 en 1991. .. ntre otra medida
anticrisis Elektra se tran f: tmó de fabricanb a ensambladora lo
que red~jo drásticamente el cost laboral ele ando la producti~·idad. tro apr ndizaje de la crisis del 82 fue de :irrollar e ~at~gia
para financiar el crecimi~nto co~ recur os pr~p1_0 para dí nunutr
lo cie go del ndeudarruento (El orle, 20 d 1ulio de _19_93). ,
La cadena e p cializada en venta de aparatos el ctrorucos y lint:11
blanca, abre u m rcado en el norte del pat a principio de L989 con
una tienda matriz y cinco sucur ales en Monterrey. Ante de finali.
zar el año contaba ya con 20 tiendas que e umaban a Las cerca de
200 que ya tenía n el centro y sur de la república. 8
Las e trategia para s breponer e a la cri is y g nerar recur o
propios fueron variadas, de de la ímroducción de si te~a computacionales di minución de las linea ofertada en la tiendas y reducción de precio . Esta. medidas dirigida a disminuir co to lab rales y de inver ión generaron fondo para iniciar e~, 1991 una
de la e trategia que más impacto tuvi ron en la elevac10n de
márgene de ganancia: emular a u antecesor en alina. y R~cha Y
popularizar el crédito enfocánclo e a un mercado de co~sumJdore
de menore ingre o in po ibilidades de obtener cr' dito en o~as
cadena comerciale . La venta, por e medio e duplicaron en olo
re año en 1993 la ventas y ganancia del grup e el var na mi
'
. .
del 21% (E/ 101te, 2 de junio de 1994). Parte de e e crecumento
establecer e en la zona norte del paí. eligieron M merrey e mo punto Je
parrida, bajo la con.ideración de que logrand p~. ici _n~_se_en la ciudad e:
un mercado altamente compeddo, ext n ersc seria ma facil. Mencionan q
una estrategia de gran éxito fue la imr duccióo de "un nuevo _i~~ema d~ ·epa·
rado lektra-fácil . .. can bueno que lo ha copiado la competencia . menaon~.\)-¿
Guillermo alioa.s Plie o, además de abrir Jo domingo. (recordemo que tuc
yR quien en cl Oj a:i.m ·edera.l tuYO las primeras tienda en establecer horiin1•
corrido). (E/ Tarle, 12 de diciembre de t!I \1).

H Para

112

L:J-lia PalaciC1s Her11tindez.

se explica con la modernización ecnol 'gica de la organización del
grupo mediante la incorporación de tecnología informáticas para
1a planeación admini tración, mercadeo y comunicación integral de
las exi tencias de producto y servicio entre las filiale del grupo y
de é ra con lo proveedores.
En e te largo periodo el aprendizaje generacional . u aplicación
en nuevos entornos cioec nómicos, fm~orecieron la acumulación
y con olidación de la empre a para abocar e hacia u expansión
dirersificación n Latinoamérica, mi ma que tendrá una marcada
e.pecialización financiera. Destacamo el ingre o deJ grupo a la acti,idad bursátil en 1993 y la creación de u propia in titución bancaria
en 2002. n lo iguientes año el crecimiento u tancial ha ido en
esta actividad.
Para la administración de este corporativo, el trán ito hacia una
estructura profesionalizada pudo ser un pa o natural por la experiencia d las generacione familiare anteriores. ctualmeme la
composición del con ejo de admini tración sigue lo requi ita de
la Bol a fexicana de Valore con ignad en el ód.i o de fejore
Prácticas orporatiyas (C E, 2010). E encabezado por Ricardo B.
_atina Pli go, pre ident del consejo director general del corpora11\·o r de lo · nueve con ejero titulare , ólo tres son patrimoniale .
E,ta empre a de origen familiar, n b tante u acti, 'dad bur átil,
cerca del 6 .Sº º del capital accionario igue bajo control de lo heredero de rlu
atina Rocha: Ricardo B. atina Hugo ali□a Price
r E ther Pliego de alina .
Como en la ma ·oda d lo actuale con j , u integrantes on
personas con tudios profe iona.l . y de p grado en in ·titucione
extranjera así como con amplia experiencia en áreas el, ve para u
función com con jera a nivel naci nal e internacional. Pcr e
intere ante ob ervar la influencia regional y cultural en la lección Je
la in titución para la formación profe ional, en sre ca, : lo alina
Pliego lo hicieron en el Tec d Monterre ·, aunque u padre r tre
con ejeros má gresaron de la 1 A.M do. más on egre ad de la
L'nivcrsidad lber americana.

r

113

�f-:¡•/i(/ Pnl&lt;Jdos J-lemóndtz

Apre11diz.aje i:n1presa1ial en la participación de los grandes gntpos comerci«lu

Historia y crecimiento de Famsa. 1963-2010
La empre. a igue teniendo a la cab za a u fundador: Humbeno
arza G nzál z, regiomomano qui nen 1957 instaló una pequeña
ti nda en la ciudad, la cual se arnpli, en 1963 bajo l nombre de
Aparatos de fonterrey. Las ganancias obtenida n esta 'poca lo llevar n a fundar en t970 una compañía mayor, Fabricantes M11ebleros,
neg cío dedicado a la venta d mueble , arúculo el ctr' nico y de
linea blanca. El crecimient durante e a d 'cada se concentró en la
ap rtura de tra tiendas en municipí de 1 uevo León y oahuila.
El tamaño alcanzado indujo a qu en 1979 e cr ara una empresa
tenedora, Corporación am a, . ., con el bj to de centralizar lai
compra y obt ner economía de e cala (Cuadro 2).
La empr sa logró crecer mediante la e trategia de concentrar la
producción de vario fabricante de muebl asegurando la ptoduc•
ción y centralizando u com rcialización. Durant los año de 19 1,
Faro a inició una tapa de diver ifi.cación creando empre a para
enta, al mayoreo crea Promobien u primer negoci para ofertar
cr 'dito al c nsumo d empleado ; e estableció c mo fabricante
direct , y m dificó u régimen d oci dacl a una d capital vanabl.
◄ n e to añ , la política com rcial má fuerte de Farosa no era la
venta a crédito ino la d descu nt atractiv en compra. J contado
decir su clientela en lo año O eran lo e. trat qu contaban
con din r en efectivo fargaona, 2 3: SO). l flujo de recurso por
,, lumen de venta de contado
fue combinando paulatinamente
e n l obtenid ' por venta a crédito.
La d · cada de 1990 fu la tapa d mayor crecimi nto y expansión
de la compañía. us ub idiaria . e instalan progr , ivamente n div r o. estado dcl n rte · centro de la república, c ntando al finalizar
1 años 9 con 1 5 ú nda en 49 ciudade del país. ~n e te mi.roo
lap en 1994, la ferta com rcial e cliver ificó para la venta de ropa,
calzad , co métic y j yería. __. n e te giro también fabricará algun~
marca &lt;le ropa pr pia . La combinación de fabricación y comercializaci · n directa, y lo alt volúmen d Y nta al e ntad fue favora·
ble para obreponer e con r lativa rapidez a la cri i. de 1995, cuando
el grupo di minu ·ó u yenta n 40% (El 1 orte 22 de en ro t 99 ).

114

Cuadro 2. Formación) crecuniento del
Año

rupo F\\JS
. ' '\
Evento

1963

Apertura de la tienda Aparatos de Monterrey

1970

Nace la tienda Fabricantes Muebleros

1979

Se crea Corporación Famsa. S.A.

1980

Se funda Mayoramsa (venta mayorista).

1983

Inicia actividades Impulsora Promobien (crédito al con

~~

1

-

1987

Se conslítuye Expormuebles (fabricación directa de
muebles)

1988

Cambia a Corporación Famsa, S.A. de C.V.

1990's

Expansión en el norte y centro de México

1997

Grupo Famsa S.A. de c.v.

2001

Se abre la primera tienda en California, Estados Unidos.

2006

Ingresa a la Bolsa Mexicana de Valores como Gru
Famsa, S.A.B. de c.v.
P0

2007

Inicia operaciones Banco Ahorro Famsa, S.A.
Compra la cadena de tiendas texana "La Canasta"

1

f-ucmc.-: (on informaci6n del Informe
2(.1119.

u.! a la Bolsa :-.te:x1cana de \ alorcs,

Como empr a, .f:am1'liar, entre 1985 ) principios de lo 90
. ,_
graron al negocio tre hi' .
,
, .e mte
VaJJ, s t d
. J • 11 umberto, 1l man T zid onzález
pre a.,. o
e tuclios profe i na.les n admirustración de em) con nlla n la DEM y el 't c de 1\I aterre,, a í c mo con
maestría en l JP D . y la niver idad de Tulane. ,

co?

�Aprendizaje empmarial m la participació11 de los gra11de1 gmpos co111ercillles

l-:Jlio Palados Htrnó"dez

Para financiar los proyecto de desarrollo del grupo, Fam a
realizó entre 1999 y 2 00 u primera alianza estratégic~ con do firma repte entantes de una fundación privada y otra de fondo de
pen iones de General lectric: Tapaz ca, .L. (filial de oro Fund
1an.agernent a ociada con el empre ario mexicano ernando Cluco Pardo) 9 y Monterrey ncure Holding, L.L.C. (filial de General
eccric Peo ion Tru t). Ambas firma compraron 13.78 % del capital acial de Famsa: " o recurso de dicha inv rsione se destinaron para fondear el plan estratégico de de arrollo, que dio como
r sultado un incremento de má del 8 % en u área total de almacenamiento entre los año de 1999 }' 2005". En el año 2006, el grupo se
incorpor ' al li tado de la Bol a M xicana de a.lores.
on el inicio del nuevo iglo, Famsa arrancó u expansión hacia los Estad
nid con una clara dirección hacia el mercado
hi pano. La primera tienda abrió en California en 2 1; ademá~
de la apertura de tienda propia , el crecimiento en l país norteno
también lo impul ó la adqui ición, en 2007, de la cadena de tiend~exana ''La anasta' , compue ta por 12 mueblería en la ciudade
de Lo Ángele y H uston.
unque en el prim r decenio del nuevo iglo el grupo continuó
u expan ión interna hacia Jo estado del alfo y del centro del
paí , u má destacada acción empresarial fue la apertura de Banco Ahorro Fam a con ede en i\Ionterrey. on e ta in titución de
banca múltiple, am a ingresó al grupo de empresa comercial~
que cr an u propia institución de crédito: antecedida por Elektt.1
y precedida por Copp l. En I mismo año de apertura el banco)ª
contaba con sucur ales en 176 tiendas. AJ igual que lektra, e te
dinami mo reside en el apto echamiento de la infrae tructura del
negocio c merciai. El crecimiento de Famsa también oblig' a la
modernización tecnológica integrando un i tema informático que

proporciona información en tiempo real a las tiendas en relación
con el nivel de venta al menudeo y nivel de inventario disponibilidad de productos y estado de órdene de compra.
Para este crecimiento Famsa tuvo que profe i nalizar la administración corporativa, siguiendo la ruta de las empre as familiares que
alcanzan un tamano que ya no es posibl administrarlo domésticamente. : desde u_ ~gres~- a la activi_dad bur átil en léxico (2006),
el conse10 de administracion se va a1u tanda a lo, requi itas d la
B~IV. El con ejo lo pr ide el fundador Humberto Garza González
~en con má de
año de edad c dió la dirección general a su
hi10 Humberto Garza aldez; participan corn con ejeros lo otro
dos hermano , má cuatro consejero independient (http://www.
grupofam a.coro). igwendo la end ncia local y nacional t dos los
con ejer s, exc pto el pre ident del con ejo, ci nen estudios universitarios en e _t c~so en el Tec de Monterr r y la mayoría p , ee
posgrados en urnverndades tadounidenses. o obstante el fundador manri~ne el control del corporarivo como propietario de 63.3%
de la acoones del grupo l s tres híjo po een 1n1i, de la accione
cada uno.

'1

La participación financiera de ,eorge oros de T\[éxico e muy amplia, forml
parle del fenómen de ci.rculación abierta del capital &lt;! peculativo a caí.z de 11
desregulación financiera en gran parte del mundo dcs&lt;le finales dt: la decadi
cle 1980. L1n caso tcmpr:m de esta iocervención uceclió en t9Q4 cuando rn&lt;
adquinó la compañia de radio mó\'il pr piedad de lo · alina Plieg ([-:/ \ar:,.

Semblanza económica y de negocio de lo dos grupos

El Grupo Elektra
La empre a e define como una "compañía de servicio financi r
v_ de comerci ·pecializado enfocada a la ba e de la pirámid oª-~on~mica, líder en Latinoamérica.' Con 2,042 puntos de venta
di mbu1do n ocho pa[ e : léxico, uat mala Hondura Perú
Panamá, Bra i~ Argentina
l ah.tdor. Los negocios puu'ta son
nenda 'lektra, ali na y R cha y Banco Azteca mas rancio una
amplia div ificación (Cuadro 3).
En el área comercial, la política de precio de la tienda E.lektra
es una combinación de precio atractivo en compra de contado
Yla venta a plazo a través d I crédito al consumo. En e te rubro
reconoce como u principal cornp ti.dores a la cadena de i'ümacene Coppel y rupo Fam a.

20 de junio de 1994).

116

11 7

�Aprenrúz.qje e,npresorial 1'11 lo partiripació11 de los grandes gnl_Pos comerciales

Cuadro 3. Principales product s y ervicio de las dos divisi. ne de lektta
Negocio comercial

Negocio financiero

Productos

Servicios

Electrónica

Transferencia de
dinero

Crédito al consumo

Linea blanca

• exten d'das
Garantlas
1

Préstamos personales

Muebles

1i1empo aire
·

Depósitos de ahorro

Electrodomésticos

Larga distancia

Depósitos a plazo

Telefonía

BOIetos de avi·ón

Tar¡·eta de débito

Motocicletas
(ltalika)

Boletos de autobús

Tarjeta de crédito
Seguros

Acumuladores

Afore

Cómputo

Información crediticia
Arrendamiento financiero

Fuente: cuadro tomado del Informe anual 2009: 18.

n 2009 según u informe anual, el rupo tuvo ingre os con_ olidados
42 8,22 mili nes d peso , una utilidad o ta de 4,945 millones de
por 'La manufactura v el com rc1. ha l'do e l ongen
.
d te grupo·
. .
pe ols.
de dive ificación (mencionábamo más arriba) ha ido
en e proceso
.
.,
.
. .
e ___ .
la e ,
notable la creciente or1entaaon bae1a la ac□vidad WJa.llCJera, qu .1
e extendió al neg cio de guro
manejo de fondo de p n tones
(ver Cuadro t). La división financiera ap rtó en
el 54% de~ total
d lo ingreso consolidado y el restant 46% proVlno del_~egooo com rcial.10 ta correlaci , n de n gocio aligeró la p rcepa n del peso

2?09

según la mi ma fuenre, el ligero incremento de 2% en 1

118

de la de acel ración del consumo con la crí i en 2 ¡ : • Ekktrc1 padecerá
en el corto plazo, p11es la llet1ta de bie11es dücrecio11ales es tradicionalmente la IJ/tÍs
rasti~da el! penodos d1 recesiót1" (Al n o, 2009). • te m reacio que también e nfoca en lo consumid re con ingre o m lio y bajo , lo
di. puta con Banco Copp l Banco horr Fam, a y Banco \Val-Mart;
~i como otra financiera d rn.icrocréclito, ( ofo1 y cajas p pulare
de ahorro).

Llantas

'° r-.íás aun

Lylia Palados Flernández

La in rgia ntre el ccmcrcio r la in erm diación financiera fue
una combinación estimulada por la apenur.a comercial y la desregulación financiera de la década de 1990. n el ca o d El ktra cuyo
rnc:rcado se orienta hacia l s tratos medi y bajo de la población,
desde 1996 e, tableció un contrato e n '\ ·' tero Union, (antigua compañía e 1.adounidense de ervicios financi ro y comunicación), con l
objetivo principal de transferir remesas de migrante hi pano , c nrirriéndo e en una d us principale fuent , de ingrc os en dólar , . 11
E muy probable la influ ncia de esta e.·p ri ncia en la dt:ci ión de
constituir Banc .t zteca en 2002, experiencia sumada a la cxperí ncia
generacional en venta a crédito r en abonos que los volvi ' exp rto
conocedorc de la práctica de pago en el llamado mercado de pobre.. La infraesrructura comercial in talada acel ró la cobertura del
banc y hoy es una de la m,-í. grande en f éx.ic : cuenta con 2005
.ucur ·ale en América Latina la. cuale,
dividen en 1,600 en M 'xico (9:P en tienda propia y 673 sucur al s independiente.) y 4')5
puntos de \'enta en entro y udamérica (151 en tienda propia, y
254 ucursale ind pendiente ). \.1 cierre del 2U09 la cuentas acti a
de Banc ,\zt ca féxico sumaban un e tal de 8. - millo ne d cuentas acumulando 50,131 millone de pesos en depó ho ) 9.5 millone
101ab n:specco de 2008, fue pos.ibl por el incremento de 6% en los mgres&lt; s por
los scrncio ofrecilios por Banco Azteca, frente a la di~mtnUCJ(lO Je _,u/º en el
negocio comercial. en un año que reAe¡ó d estancamiento en d t"&lt;llhumo r por
ramo en la ventas de estos grupo-:.

\demás Je la capcacion directa Je esta moneda, lo ingresos ·e dernn pur I cobro de comi íone · por cada transferencia de dinero, &lt;JUc van de de un mirumo
de r-1 dll.. (p r el envío de hasta so dlls.) hasta 326 dlli.
r envio~ entre -,sm}
IJllíJ

&lt;llls. Fuente: http://remesasme.~co.com.rn.\'./elektra-&lt;linern-e. pres . .htntl,

consultada el

14

de Mayo de 201 l.

119

�i.prendiz,yt empresarial t11 la pt1rtitipadó11 dr /01 gra,ules grupos co!l1mialu

de cuenta d crédito, igual a una cartera de pré tam neta de 21,44&lt;1
rnillone de pesos; su importancia l d taca el mismo grupo: Banro

Azjero devino en la subsidiarla cardinal del crecimiento del Gmpo.'
Por otro lad , la actividade comerciales y financiera d
rupo
Elel-.-rra también cu ntan con una gran -ventaja en mercad tecnia,
pue a travé de
Azteca (propiedad de la mi. ma familia alina
Pliego, peto con administración independi nte), ahorran en gastos
publicitario de us pr duetos y ervicios utilizando tiempo aire qut
no e comprado a la televisara.
Por último, las empre a del grupo emplean a 37,49 per na de
la cuale la inmen a mayoría (9 %) no e tá sindicalizada.. Al igual
que otro grandes corporativos, cuenta con u pr pios sistemas y
programas de capacitación · educación continua.: el entro de Diseño In trucci nal (" D1'') es el encargado de di ñar el entrenamiento , de arrollar lo cursos ad h c con el perfil d pue to requerido,
y en la niversidad Elektra en línea ("
en linea") · donde se
instrumentan tale cur os que se frece a lo empleados para certificar actualizar el pue to de empeñado (Ibíd. 24-25).

El Gmpo Fa111.ra.
El corporativo

define como una de la empre as líder eo léxico en entas al menudeo el biene el ctrodomé. tico línea blanca,
mu ble , ropa, teléfono celulare ; u m rcado obj tivo está en lo
egmento medio-baj y medio de la población m xicaoa }' otra
poblaciones de habla hi pana en lo E tado
nidos. La empre.a
también proporciona financia.mí nto a cliente que generalmente no
ti nen acc o a crédito para la adqui ición de biene y rviuo ..
Al inici del 2010, el grupo Fam a e integraba por un total de 410
tiendas; divididas entre 35 en 7 ciudade mexicanas y 53 ti ndas t:n
E tados nido en los estado de alifornia Texa
evada, Atizona
e Illinoi , dond e concentra e rea el 60% d la población hi pana.
iend 1 comerci u negocio je, é t se divide en Fam a :México y Famsa .\. us líneas en orden de importancia en vent:a .on:
uebles, Electrónica, Línea blanca, Teléfonos celulare , Pré tamo

12

Lylia Palarioi Hm1á,,dez.

Personal, Ropa y accesori Fam a-to-Fam a; 12 el grupo mannene
como fabricante de diver os producto que comercializa. la rama
comercial e uma de d 2 6, el negocio financiero a través d Banco
:\horro Fam a que contaba n 2009 con 276 ucur ale en el país, la
mayoría instalada d ntro de la tiendas del grupo.
En término de mercad Famsa al igual que su cornpetidore
Elektra y Copp 1 e han anclado en es creciente mercado de bajo
ingre o que, según lo reporte de Fam a, r presentan 64% de los
pobladores de México. En el ca o del
stado nidos el mercado
hispano repre enta 14.2% del total d habitantes en e e paí .
A diferenciad Elektra e te grup sigu teniendo, como principal fuente de ingr os, su venta al menudeo y pecíficamente las
que realiza mediante el programa de Ventas en abonos, modalidad gue
le ha permitido beneficiarse dir ctamente del de arrollo de 1a industria del financiamiento al con u.mo en el paí . Lo ingre o. d e te
tipo constituy ron 1.1% del total de venta r atizada en 2009. Fama mantiene el programa de financiamiento al con umo Promobien
a travé, del cual capta como cliente a empleado de la empresas
afiliadas al pro rama.
Al igual que lektra, el aprendizaje mpre arial dir cto e indirecto está en la ba e de la creación de u propia entidad bancaria a la
cual se rran E.rió gradualmente a u cliente a fin de r dondear lo
propio mecani mo de .financiami oto del grup . Banco horro
Famsa también . catapultó de de la propia infrae tructura comercial, con 2 6 sucur al en 24 e tad con tituy ndo, a d cir de la
empresa, una d las IO redes bancarias má grande d
exico con
un total de 1.7 millone de cuenta actiYa la gran may ría de J
propios client minori tas y mayori ta de am a. 13
Al parecer el inicio de la actividade bancarias formales avudó a
contener 1 impacto de la caída de venta y utilidad que grupo

ei"

FJ pmgrama Farnsa-co- amsa opera de de 4srad
nido , desde allá los cliente adquieren un pr dueto en la tienda. de e ·e país y se recoge o entrega en
cualquiera de las ci ndas en léxico. E un programa similar aJ que de arrolló
dc-&lt;le lo año 9 el •rnpo emex.
"r·ui:nrc : Informe anual 2009 : la página electrónica del grup hrcp: //'J.v.rw.
gtupofam a.com / index_e p.php?remp==eq.

121

�Apr(IJdiZfye en,presarial e11 la participació11 át los gra11dts gmpos co111ercial,s

½J'Úa Pal"cior Hm,ólldez_

r sintió por la crisi económica del año 2 , d claraba I director general de Fam a: ' ha ido uno de lo má dificile en lo último años.
La caída n la confianza de los con urrúdore y el alza en el desempleo
causada por la de aceleración económica global, han pre ionado ~nificati am nte el con uroo n nue tr mercados ' (Alon o, 2 9).
La filiale del cotporativ
am a emplea a un total de 16 19~
per ona : 14,669 en 1éxico y 1,523 en
tados nido . 1 per.onal
que e tá indicalizado es c rea del 35% del que lab ra en léxico. La
relación laboral con te ect r de indicalizado igue el formato de
di per ar la organización y la negociación colecti a. 1~

Cuadro 4. omparacióo dl' alguna. Yltriables entre los grupo. Elektra ,\' Fams. a.

2ll09.
Evento
Fundación

Comercio y finanzas
Elektra es un grupo de proyección latin am ricana cada vez mal
orientado a lo senricio. financiero ; y aunque no ha incur ionado
con inver ión dir eta en _,. tad • nido , encontt, en la transferen•
cia d din ro una jugo a participación en el mercado de r mesa FJ
negocio c mercial, que eguramente con ervará por í mi rno, fun.
ciona como platat rma idón a para l ouev
ervic.io. orientadm
a la bancarización. P r .u pan ·amsa, con un perfil má mod~to
y luego de obreponer e a la cri is de 2008 que impactó • erarnente
la enra y utilidade del 2009, igue ba ando u d arr ll en el comercio e p cializado en léxico y ntre la población hi pana del .ur
de E. tado
nido pero tá creciendo en u estrategia de banca·
rización imilare a las de "lektra.
l~

Lo indicalizados st cli tribuyen tn cinco cencrale obrera y diez siu&lt;licat, ,
cada uno de é. to cuenra con un comrato colecciYO que n negociado~ por

eparad

(SyR: 1906) 1950

1970

Actividades principales

Servicios financieros y Comercio menudista y servícomercio menudista
cios financieros

Presencia geográfica

México, Centro y
Sudamérica

México y sur de Estados
Unidos

Mercado objetivo

Estratos de ingresos
medios y bajos

Estratos de ingresos medios
y bajos

Numero total de
tiendas

2,042

410

Numero total de su2.005
cursales bancarias

276

Ventas consolidadas

42,822 millones de
pesos

14,946.9 millones de pesos

Utilidad neta

4,945 millones

97 4 millones de pesos

Planta laboral

37,498 personas

16,192 personas

Estrategia de financiación

Prestación de servicios financieros a
través de su propio
banco y ventas a
plazos minoristas

Ventas a plazos minoristas y
crédito al consumo a través
de su propio banco

SAP Retail

STORIS

Uso de tecnologías

de información

Fuente:· t:laboraa n propia
· con dam dt" los mforme:
•
anuale &lt;lt&gt; las cmpn:~as.

nfi rme anual 10(19: 64).

122

GRUPO FAMSA

Generación familiar
(SyR:cuarta)segunda Primera y segunda
en la dirección

1

Estrategia comune
tendencia de mercado
Alguna de la principale diferencias . cercanía entre lo do grupo se mue ·tran en el cuadro 4.
Las di~ rencias on claras en tamaño físico, cobertura, en ventas
y utilidade orientación de la actividad je per nal empleado, etc.,
pero también hay trategias irnilar qu conviene comentar.

GRUPO ELEKTRA

l23

�I-!]lia Palocior Hernó11dez

AprendiZfJJe empmotial en la participad611 de lo.r grandes gnpos comerciales

El nicho de mercado: clientes de bajo ingresos
Ambas familia empre acial reciclaron el aprendizaje empre aria!
dir cto d , us abu lo y padre ; para l
atinas Pliego, e indirecto para lo
nzáJez- aldé optand por enfi car e aJ mercado de
pobre vía la venta en abono . Enorme gment d'e con umidore
que ha ido "descubierto' por la grande compañías del occidente
de arrollado en tiempo reciente , como J indic, el éxito del libro
d
.K. Prahalad, 'be Forhme at the Bottom oJ the P •raniid (2 2), pero
que ha sid la base d l nriquecimiemo de grupo comercial como
lo que aquí tratamos. La lógica capicali. ta de Prahalad, e clara: i no
ha sido posibl rradicar la pobreza en el mund , preferible dejar
d verl como víctima sociales y de arrollar una mercadotecnia
apropiada a lo millones d pobre que igualment
de consumir. 15

tán de eo.o

(Paréntesi hi tórico: los abonero en Monterrey)
La historia d esto peculiar comerciante en léxico e un ejemplo
de la tran figuración de diver ·a acóv:idacle qu pasaron del tigma
a la p nderación, de e trategia del comercio informal a e.trategi.l
corp raciva. 16 En 1ont rr y pu de ,-er a travé d la h merografia,
que lo que par ció er una disputa p r la moralidad del comerciant
y d la empr , a m rcantil c otra • l abon ro "· en l tra fondo se
encuentra una lucha pe r un n rme y rentabl mercado no,; ibilizado p r d c merci • tablecido. í, aunqu la actividad comercial es
tan antigua en féxic com lo pochtecas la m dalidad de venta en
i;

"Tenerno que J jar Je pea ar en I pobres como un problema ... Parte Jd
problema e qm: la gente no ha entemlic.l plenamente el tamaño de la (lpoí•
tunidad' , mencionaba Prahalad en una con~ rencia en Johannesburgo en ~ '
eriódico LA Jomada s de junio de ~otF). El argument de la propuesta Jd
hindú no:.. recuerda aquel abi refrán: "explicaciones no p &lt;li&lt;la • vcrd~&lt;lescon•

11•

fesadas".
La rransformación hacia le lcgitimaáón de la acm;dad de l • abonero:,, nos
remlt a un ei:rudio mayor e impon.ame e m ~ · el qu r aliz · Jacques Le Goii
Lt, bolw y la ddt1 (1 ll - edisa), en el que e. tudia oberbiaml!nte l. acan.izada acti,ida&lt;l &lt;ld u urero medieval ~ su r . cate culmral por un capitali ·mo dllcrg O!(
ávido de diner , in importar la. ''pureza" de . u pre.cedencia.

124

plazos, concediendo crédito a lo ol ·dado d la banca institucional
ydd corn rcio formal e de arrolló ha ta muy avanzado I iglo xrx,
que egún l e tudio con ultado fue una v ta comercial abi rta
par árabe y europ o , p r judío qu migraron a nue tr país (Ha-

"ª

mui, 200 . Akmir 2 9).
En fonterrey; el crédito era una práctica común de de las primeras decena del Siglo ., ' aunque como lo permite Yer 1a publicidad, con e ta práctica se bu caba capt.ar principalm me al ector
de asalariado empleado y pequ ño hurgue
que con empleo e
ingre o e table e taban en la ruta (obj tiva o anhelada) del as n 0
social. Por ejemplo la tienda atina Rocha anunciaba en 1925 de
sus juegos de ala 'estilo inglés' en ven ta de ' contado o abonosfáczles" (El
Prmienir, 23 de julio d 1925). El enfoque de lo com rciante l cale
en ese mercado obj civo tenía una corre p ndencia diáfana con

l
p ra indu trialización,

crecimiento de una ciudad anclada a una pr
al meno para una porción de u habitante .
Efectivamente siguiendo la ruta d
pansión de la actividad de
los ab&lt;,nero en el país d de principi del iglo :XY muchos de é tos
comenz~ron su fortuna recorriendo lugare rurale
urbano al jados dd tnteré mercantil del comerci e tablecido. n la m dida que
esta práctica fue anando n ext n ión e iogre o (' el p br e buena paga"),
visibilizaron e o con umidor s pobre pero también
quiene lo e caban haciend po ible: los extranjer s ... lo ruso.".
En 1930 la columna de El Pormlir fue el espacio para una enconada di puta por l 9u e llamó 'la plaga de lo abonero " el ·, 'to
de la compet ocia de los ru o ' despertó entimiento xenófob
Y_ denunci~s de falta de ética comercial no ól a lo de :Mont rrey
mo también de otra parte d lar pública. La figura d 1 abanero e
es~ati.zaba, c n iderand la condición de eJ tranj ro como alg
negauvo o peligro o per ona no confiable que ba aban u venta
en "engañifas":

r

"L
B01 R , on por l general indi idu
enterament
desconocidos y in exc pción alguna EXTilAi ijER , e-a i t d d
procedencia Ru a y ah ra andan por ci ntos recorriendo la ciudad·
prim ro tra el CA T comprador (ca i iernpr una mujer) y 1

125

�Aprendizaje e,,presoriol tt1 Íl1 portidpación de los grandes gn,pos comerdales

Ly lio Palacios Hmuí11dez.

cual en la mayor parte d las vece (aún d pué de much regatear¡
adqui re artículos en gen rala PRECIOS PROHIBIIB1O acado por
los rusos d bido al ganch qu ti.en n para nuestra clases trabajadora d la oferta d ABO O F · n.', sin fijar e que e t abono fácil
lleva aparejado con lgo 1 precio elevado n ~ 00 o 500% CI?eclaraci 'n d Raúl Cueva, comerciante local y rruembro d la Camara
acional de Comercio. El Porvenir, 2 de junio de 1930. ayúsculas

a largo plazo. •- n otra palabra e ampliar la mirada a ect re
anee. excluid ~ para captar po nciales client s ha ta con lo más

en el original).
.
.
La re pue ta d l s 'abon ro liberal s•: n pe~rrute vi. lumbrar
el contexto d crecimiento e inmigración .t.nternaoonal a la atraena ciudad indu tria! quienes con u. prácticas 'liberale " (e decir,
concederle crédito a un obrero pobr ) alteraban uso y co tumbres
tradlcionale . El mentí fue inmediato contra el miembr d la Cámara de Comercio quien a decir de los c merciante ru , tiempo
atrá tuvo "el monopolio como ab nero n u famo
Club de

Traje " v arremeten:
"De;de que 00 otr no hemos estado e tableciendo con casas
bi n acr dltada en e ta población, respetand 1empre la Leye de
e te ho pitalario cuanto progre.ista País, donde no h~mo na_turaliado como ciudadanos m xicano de corazón, hemos ido estudiando tÍ
z
.
d
medio de ensanchar mmtro campo de operaciones. . . stá muy eq111voca o
Don Raúl al afumar que nue eros neg cio e tán a base de "engañifa " , con de con cimiento de la ética comercial, pue . jamás
podrá probar que el má humilde miembro de. n~ era_ colo~ haya
com tido iquiera ni la má. leve falta de polic1a; y st al_gmen nos
teme com su e mpetidore e p rque con ce nue tro mean ablc
trabajo y abe muy bien que dia a dia damos lllayores Jacilida1es J)6bf1
como al rico ... " (La in erción fu pa ada y fumada p r 24 mrrugrante. ruso quienes p r su apellido muy pr babl ment~ fuero~ los
fundador d la colonia judía en Ionterrey. El Pornmr 6 de ¡uruo
de 193 . Itálicas mía ).

ª'.

Ambo grupos están insertos en la bancarizaci?n
.
Entendida é ta como la actividad del ect r bancario enc~da a
aumentar u númer de cliente e t ndlendo entre la poblaa n_&amp;
todo lo e tratos socio conómico el uso de lo ervic1 banc:an~

126

bajo · ingre

. n los casos que no ocupan la parácipación n e -

w accividade parece er una deri\·ación lógica de la exp ciencia
generacional )' directa: 'S0111os un Banco si11 serlo, porq11e /a11to el otorgamiento ro1110 lo cobra11Zf1 lo saben1os hacer bietl .1 A imí mo tuvieron tto
referente en el pe o y efecto críticos de la re p ctiva cri l por
endeudami nto en las década. de 19 o y 1990 deddi ndo la aperrura
de negocio para u pr pio financiamiento. ontar con su propia
in.rirución bancaria, tanto para incentivar el con umo mediante l
crédito como para la obtención de recurso frescos, Fam a lo elijo
mur claro al momento de anunciar Ja apertura d su banco:
•~\segurar una fuent con i tente y confiable de financiamien to
a travé de depósit a la vi ta, plazos y préstamo interbancari ,
para financiar us operacione de torga.miento d créditos al consumo las cuale
encuentran actualmente financiada con di tinca
linea de créclito por di tinta ínstiruciooe bancarias y mediante la
emisión de in trumento de deuda. '
,
E d cir . e convierte en una suerte de círculo virtuoso para la financia.ción y acumulación d ambo grupo. : lo abono "chiquito ' ,
"fácile ", guardaclito ", la comisione por el envío de dólare d los
paisano , etc., d millone de consumidores y cuentahabi nte de bajo y m diana logre o. , l pr veen liquide;, para financiar el crédlt
de los con umidore , para 'ot rgar" d cuento en la e mpra de
contado r má aún para financiar y/ o 'abonar" la pt pia d udas
de El ktra y Fam a.

~ara cerrar e t documento n re ta comentar que aunqu la preeneta de est grupo en u activ.idades e pecífica · igue siendo muy
de tacada el carácter e trucrural de la crisi conómi.ca e tá in talando a la visea de lo que sólo e manifiesta e mo repuntJ coyunturale
en el con umo de masa . Para est s ne ocio los efec
. e \'UelYen
La importancia de esta policica de búsqucd.1lo ·inrca7.a la fra~c: con la que cerr •
la, oc1aci · n J e Banco · &lt;l • .\léxico en '.!('(]5: "Bancariiar ... es el
nombr ~~l jucgo"(wW\v.abm.org.mx/ ala_prensa/ co WLRE..'-:rJA·U9-0&lt;,-IJ5.ppt)
Dcclarac1on d Hwnbt rto G onzález aldés (h./ Xorte, lO Je mayo de 2006)
un.t presentación

127

�Apmtdizqje rmpresarial en la participarió11 de los grrJJJdts !fUPOS rnnmr:i.ales

más ri sgoso primero porque su mercado objetivo es mucho rnás
vulnerable a la cri is de desempleo, subempleo desaceleración económica tanto en féx.ico como entre la comunidad hispana de Estados
Unido. Y en relaci 'na esto en segundo lugar, no hay duda de que la
competencia entre los grand gmpo nacional s y extranjero crecerá
en rudeza, lo que incluye seguir pa ando por encima de la miríada de
micros, p queño y mediano comercio que son borrados del mapa
"emprendedor'' día a día.

qlia Palacios Her11á11de-~

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cana d

dicore .

paña.

128

129

�~Et CAMBIO EDUCATNO ALCANZA A LOS NIÑOS?"'
Lorenza Ruiz Saldaña•
Martha B. Ca arini Rauo**
L'A,'\JL

Cambio educativo e inve tigación
DE:iDE IL\C L'.NO \ ,- o e cribimo e inve tigarnos obr el cambio
educari.Yo, con la conciencia de que e nece ario asumir el cambi
en su dimensión compleja ( asarini, 2008; ullan, 2002) por ello realizamo llamado al cuestionamiento y a la renovación como fruto
del interés por aproximarno · má adecuadamente a la naturaleza de
estos proce os (Rodríguez 200 ). Por un lado lo concebimo como
un objeto de e tudio que para er explicado y compr ndido re9uier
de aportacione epistemológica , políticas, ciale. y antropológica .. Además e ha descubierto que en la época actual la suijetitidad
ocupa un lugar apreciado en el e tudio del cambio educativo, re t
rupone que otras disciplina c mo la psicología psicoanáli i , y la
psicopedagogia aporten a este campo del conocimiento.
Por otro lado vinculado al rema de la ubjeti idad s po ible analizar el pe o del cambio educativo como un concepto-imán que opera obre no otro porque de d iempr la po.ibilidad del cambio
• El presente ensayo procede de la· reflexi nes que emanan de la rcalizaci n de la
lm·c ligación titulada ,\1oddos dr !11lem:11ció11 psiropedogógica en rdurad611 ptimuria. [111
..ut11dio dt mso. n la cual las autoras son e tuchame } ase. ora respectivamente.
Lon:nn Ruiz aldaña: Psicoanalista, e ru&lt;liante en d doctorado en filosofía con
acenruacion t:.n estudio de la ducaci · n en la Facultad de Filo. ofia y Letra &lt;le
l:i mver 1dad \utónorna de Ue\'o León .
... Manha B. Cas:u:ini Rano, pedagoga y p 1coped, g ga, 1m·e ·tigad ra en d campo de la educación, doce ra en pedagogía L '-AM, &lt;locerue en la Facultad de
Filosofía y Lecrru de la Cni,-ersida&lt;l \ucónoma de 1. ue\·o León.

131

�Lormza RKiz. Sa/daña_y Ma.rtho B. Casorini Ratto

¿El cambw edumtiro olmnza o los 11iño.r?

despierta esperanzas, fu rza y energía tanto a niv l personal corno colectivo' para emprender accione y transformaciones en la educación.
Ahora bien, con el paso del ti ropo, al adquirir nueYo conoCJ.
miento en el campo educathro obre l proce o curriculare , la.
estrategia de en eñanza el de arrollo en el aula, etc., e han alcanzado posiciones má eclécticas · cuidadosa al in e tigar y eYaluar
aquellas prome as educati\'a pr yectadas en el currículum, en lo
modelo ) en I s aprendizaj . on prom as presentada como mnovadora. resp cto a las cuales Lambién
de cubre qu no todo
cambio supon innovación; no siempre el cambio implica meiora,
aunque toda mejora sí implica cambio. (Carbonell, 2001)
La experiencia acumulada en diver os niv les, d d la educación infantil hasta la univer idad de &lt;le la educación formal hasta
la informal, no ha en ñado que el cambio pu de er ob en.ido
e inv stigado de de di. tintas per p ctiva . en con ecuencia contribuir al enriquecimiento de la teorías educativa sobre el mismo.
p ro también conducir a pr puesta de cambi en la prácticas tducativa . Es aqci dond la investigación adquiere gran relevancia en
lo ámbito que abarca la educación: la instirución, el currículum, la
en ñanza, el aprendizaje, el maestro, lo alumno y la 'tica.
E ta multiplicidad d po íbilidade torna más complejo el proceso de investigación, re ulta no b tan te rná rico al momento de
interpr taren 9ué c n i. t un cambio educativo tant desde el punto d vi ta d la t oría como de d u práctica. in embargo com1deramo que esta po.ición aJ xigimos más cuidado en lo prowm
interpretativo , al mi mo tiempo que no enriquece no hace más
cauto · y maduro , tanto en lo epistemológico, com en lo herrnenéutic , así c mo en la práctica. Ya que no todo lo que se denomina
co111bio lo es. orno . e mue. tra en el esquema , . e proponen reformas de de la política , de de las normativa desde la administración (de arriba hacia abajo) sin cmbarg ól e puede considerar que
hub un cambio cuando se evidencian en la concepcion s y las práctica de lo mae ·eros, por lo cant no e puede realizar una valoración
1

Tedesco (2003), apoyánd e en Danilltl }.lartucelli 2002 &lt;leclara gu la subi~Cl\1
dad s ha trnn formado en una cuesción colccava.

132

generalizada. Por otro lado, ocurren innovaciones de de lo centro
que _pu~den o no _llegar a tran formar e en reformas. Estas refl xiones tnVItan a analizar tanto de de lo general a lo particular como a la
m\'ersa, )'~ que aunque pueda exi tir la idea generalizada de fracaso
de una refor~, e posibl que al interior de algunos centros e colares haya ocurndo un cambio.
Esi¡uema A.
¿Cambio educativo?

Reformas

Afuera -

Innovaciones

Abajo -

Adentro

Arriba

Adentro ---Afuera
Arriba

Abajo
Afuera ---+Adentro

Institución

Promotores
externos

¿Éxito o mejora?

Por tal motivo_ para no caer n po iciones extremas que no conduz~an ~ p~rspect1v~ sin salida resp cto al cambio, t ndremo que darle
~ento a dichos ptoce o t.a.nto en la investigación como en la
d°&lt;:en~a, en el di eño curricular como en u ei·ecución- en la orgaru·za '
· ·
lltuoon~I
co~o en u supervi ióo, ya que sin' eguimiemo
1 aon
o posible c~mb10s e ~mracione no conducen a ninguna parte.
~ refl_exi~~es antenore ju tifican la pregunta que enmarca
es~ mve ngac1on ¿ 1 cambio educativo ' alcanza" a los niño :&gt;
dear• . e pro ducen cam b.10 prometedore en la educación 9ue
. la
t~cuela ofrece a lo niños? ¿ e detectan n la e trategia de lo

'.º

13

�¿El cambio educatioo alcoTIZfl a los ni,10s?

Lorenzo RJ,iz ald&lt;1ñoJ' M&lt;1rt/Jo B. Cman'11i Ratto

docent la presencia de cambio positivo n la manera de enfocar
la educación en la escuela pública? Pero, ad más, ¿qué e tatu ad.
quiere dicho cambio cuando nos referimos a la actividade extracurriculares que en la e cue1a actu al on escasa ;&gt;. 2
Lo planteo anteriores nos permiten entender la ~omplejidad y
sutileza que supone el cambio educativo cuando se analiza Y propone
en el ámbito de la educación básica. En este punto cabe retomar ~
reflexión de Ted co (Referido por Casarini, 2009) quien analiza la \inculación entre familia y e cuela. El autor propone la intervención educativa antes de que el niño inicie la e colaridad , explica u posición
al afumar que e deseable que la e cuela intervenga educativamente
antes del ingreso del niño a la mi ma. Porque el pe o compen ador
de la e cuela refiere Tecle co, e e, caso i la institución _interviene
cuando las desigualdade ya han urgido. ¿Es po ible desentrañar
la entrañas del cambio? ¿Cuándo se autoriza anunciar que e ha
producido un cambio? ¿ n ~ambio d: ~ué tipo? ¿E:n _qué con i te~
influencia político- acial, p 1copedagogica, y estrategica que empu¡a

Niños, inclusión y cambio educativo
, iño , inclu ión r cambio ducativo on concepto que en sí mi mos encierran una complejidad particular, d tal man raque inv . tigar y hablar bre u interrelación remite al inve tigador a una red

un cambio?

Desde nue tra per, pectiva, el cambio educativo puede 'alcanzar''
a lo niños y estos pueden 'atrapar" el cambio, es decir hace~lo
suyo si se toman en cuenta ciertas deci io?e - ~oda~, lo ~o nenen d recho a atrapar el cambio. En esta 10 est1gaoon analizamo:
particularmente a lo niño en condición d vulnerabilidad, po~ lo
canto habrá que definir la exploración previa que se de?e realizar
para montar un plan de trabajo que conduzca a un cambio.
2

La problemática del cambio educatiw e agrava cuando no r:ferimos a la!
actividades exrracurriculare en la escuela, por la e ca ez de la au ma , Acrual
mente se ofrecen alguna actividades complementaria al currículum fomu!.
como pueden et el deporte, la computación y d inglés. E ta_ pu de et un.i
medida po itiva para amplio· grupos sociale, ·in em~arg cons1de_r~mo qucb
formación del niño ademá de las mencionada reqwere tra ac1Jv1dades pall
compl tar u proceso educativo. Crcemo que e te pu~t~- d
·1~ es nec~ ann
analizarlo porque e importante para el logro de una ,·1s100 mas Integral ·
.
1
. u! ·•~d
el punto de vi ta educati,·o r cultural o ol:1d~~o que e curnc um ~&lt;er ultado de un pr ceso de selección y orgamzaoon de la cultura para su e
ñabilidad su apreodu.aje.' Iagendzo 1986)

v!

r

134

compleja con forma de calido copio (de rr s espej s aparentemente
.imple se pueden gen rar una multiplicidad d figuras geométrica
que deb n , er captadas en un in tante preci o, ya que on irrepetible ). Esta e la concepción de realidad de ta que partirno para
el pre ente trabajo, e decir r alizamo un corte, capturamos un
momento de la realidad educathTa in titucional obre un a unto
particular, y cuestionamo si los cambios en educación generados
recientem nt en nuestro paí alcanzan a to niños. o referimos
de man ra e p cífica a los niño en condición d vulnerabilidad en
nue ero si tema educativo. eamos:
ntiende por vuln rabilidad, la condición d rie go que padece uu
individuo, una familia o una comunidad, re ultad de la acumulación
de desventajas aciales e incfü--iduale , de tal manera 9ue e ta situación no puede er uperada en forma autónoma y qu dan limitad
para incorp rars a la oportunidade de desarrollo. ( EP, s.f.)

En la definición anterior e reconocen en ituación de vulnerabilidad lo niño que por conclicion culturales sociales, farniliare o
individuales, podrían estar en algún momento en ri go de exclusión
~olar. E ·te reconocimiento por pan de la institución cobra ignihcado en el contexto actual de de igualdad en el que se encuentran
nue tra ociedade en un marco ocio-cultural en el que e complicada la movilidad social, en el que exi te un aparente detennini mo
ocial que antecede a lo sujeto ( a a . us, 2005; Tecle co 2003) r
condena al excluido a p rmanecer en e a condición durante toda u
\ida.
. De de e ta p rspectiva, para cierto grupo la e cuela en con1unto. con otro actor~ sociale , culturaJe , político y económic ,
podría convertir en un factor de cambio. Al re ·pecto asa u J.
(2lk)S) encontró el grao p o qu pueden ten r en el logro académico

135

�¿El cambio ed"catiuo alamza o los nhlos?

lo asp ero relacionados coo la dinámica int rna de la escuela. Por
otro Jada Tecle co va roá allá al cue tionar cuánta equidad cial
necesaria para qu haya una ducación exitosa. En sínte is ¿cuál e el
lugar que le corre p nde a la e cuela junto con otro actore aciales
y políticos en la búsqueda de mejore condicione d de art llo pan
lo niño lo jó ene ?' (Ca arini 2 9)
El ser incluido en la e cuela, el ser parte d la e tructura ocia!,
ten r la op rtunidad de acce o al con cimiento en la interacción
con lo otr , ademá de un derecho una nece idad para el ser humano e la p . ibilidad de con truir de hi roriar e, de ubjetivarse.
E te proce o &lt;l humanizaci, n . e upone qu ocurre de manera
e pontánea n la interacción con lo otro in embargo en oue tras
ociedade actuale e to cada ez e má complicado ya que son
men la. opcione de interacción c mún. Particularmente e Yuelve difícil para los niño .que p r algún motivo (fi ico o conductual;
aparecen como diferent . iñ s en condición de vulnerabilidad,
niño a quiene e 1 dificulta acceder al proceso h mogeoizador
del currículum escolar o a la univer alización d la reglas o una
ociedad en bu ca de la igualdad, p ro qu in embarg tiende ala
fragmentación. ~ de co 2 3)
_
En féx:ico, nue tr i tema educativo ha en rentado r tos; pnmero la r anización, d spué la consolidaci - n eguida del reto de
la cobertura más adelant el combate al rezag y la d erci 'o, y a
partir de lo año~ nmren a mej rar la calidad (Ca as u , 2 5) que
11 va implícita la nece idad d g n rar un i tema ducativo enuinament inclu i . par ce el r to d la inclu ión, ' es ahí d n&lt;lc b
tend ocia a la generalización es limitada porque el crear l yes, dictar
nu vas normas gen rar reforma n
u fici nte, ya qu en dbs
permanece la dim n ión d la h mo enizaci ' n · la dasificació~. L2
dimen ión ubjetiva e b rrada p r ' la tiqueta" del rup (di.capacitad
bre , horno e&gt;..'Uale
te.) d nde el lugar del ujeto
pi rde.
arbonell (2 t) Flores-Kastan.i , &amp; C la~ rr (2 10) &amp; Fullan
(2002), refi ren que el cambi
un proce
el cual tardaª~º: en
institucionalizar e, ya qu implica cambio n ólo n las pracocas.

Lorenzo Ruiz SaldaiiaJ' Martha B. Casarini F.otto

sino en la concepcione de lo mae tras.
ta particularidad del
cambio e e p ciahneme ignificativa cuando e trata de la atención
a la diversidad; dado u montaje ideológico e incrementan la clificultade de implem ntación de las reformas pudiendo finalmente
no ocurór. E t tema ya de por í difíci~ n nue tr paí latino e
,1Jelve má complejo por la condicion de pobreza y desigualdad
en que han prevalecido a travé de la hi tocia, ( oplamar, 1982) la
cual no mue tra qu I grupo vulnerable no nece ariamem on
la! minoría obre e te punto, la p ición Bertely (Referid por D
Alba 2009) e ilu trariva cuando declara:
... en este momento hi tóric
no tro " e refiere a la población
que a. ume a la globalización como proyect politico, ocial, cultural
. educach~ . P blación que e ubica o el 20° o de la humanidad qu
e n ume alrededor del O% de lo ingre o de la pr ducción mundial Y ''lo otros" e refiere a gran part de la p blación perteneciente o de ceodiente de las culturas originaria d J paí (agrupado
en e1 n mbre. gue 1 fue dad : indígenas,3 pe e la múltiple diferencia eotr esta cultura ori inaria ) y a otr
ectores marginado ,
como los cru capacitado (capacidades diferente ), lo hijo e hija
de padres en rcclu ión, la gente, (niño y niña adol cente , jóvene y adule ) que encuentran en situación de call , y los recluso
r L,s reclu a entre tras. (p."01)

_travé de ta aportación de pued apreciar que la idea ptedollllnante en nu tra cultura n relaci' n con lo grupo vulnerable
como minoritario , e una concepción del dj cur o dominante del
disc_urso de la globalización, cue ti ne ideológica que quiene no
declicamo a la inve cigaci 'n educativa no podem dejar d lado en
nue troº abordaje .

La anteri r cita también nos permite v r con mayor claridad que
no e. po ibl ab rdar la di,,e idad d de un olo ángulo, por lo que
lo acercamiento obre el tema han d delirrútars . Ret mando lo
mencionad al inici en el presem ensayo estam r alizand un
El resalrad es de la aurora.

1 6

137

�¿El ca111bio educativo aka11z.ll a los 11iños?

corte para reflexionar i el cambio alcanza a lo niño n c ndición
de vulnerabilidad, a los niño que no referimo on lo qu presen.
tan ece idade
ducativas E p ciale con di capacidad y también
a l . niño qu pre entan dificultad para acc d r a la e cuela (por
dificultades acad, mica o d conducta) que no pr ntan discapacidad p n ado en un con t xto urbano.
¿ xi ten cambi ? ¿Cuál
n? ¿ n qu, c n · ten los cambios
generados en l i tema Educativ Iexican en 1 t ma de la inclusión a niños a la e cuela primaria r gular?
Realizaremos el análisis a partir d la información contenida en
dos documento oficial : Progra!lla aciana/ de fartaleci111iento de la ttÍMcatió11 especia/y de la integración ed11cativa. (SEP, 20 2), Orie11tacio11es Centrales para elfimcionamiento de los sem'cios de educación especial. ( EP, 2006).
travé del contenido d
tos documentos p d m di tinguir
tre mom otos ignificativo n lo qu conci rne la at nción a las
n cesidade ducativa e pecial en oue tr i t ma educativo, 1~
cuale oo de critos en el -• yuema B.
Un primer momento para el reconocimiento oficial de la necejdad de
proporcionar ervicio educativo especial , , podemo localizarlo a
finales de lo año
t nta con la cr ación de la Dirección Genenl
d ducación -&lt; p cial (DGEE) travé de dicha dirección e pre to
atención a niño que pre cotaban di capacidad fí ica o funcional
como; tra corn d aurución de lenguaj imp dimento motores.
trastorn v:isuale . a lo qu eran diagno ticado con deficienaa
m ntal ( ·P 2002 2 6)
En este p ríod , el cambio con i ció en recon c r oficialmente b
exi tencia de niño con di capacidad (aunque d d un punto de
vi ta médico) admitiendo n el plan político la o ce idad de ser·
vicio e p ciales para dicho niño .
n la cr ación de l DGEE
ob r a la ioiciati a d generar rvicio educativos a niñ con cier·
ta n cesidad , con la alv dad d qu esta atención era brindada en
e pacio eparado de lo niño regulares.
El seg11ndo mome11to se localiza en 1 años ochenta a qu duranlt
esta década se realizó una prim ra r or aoización d lo . niciO!.
por lo que e e tablecieron d s tip s:

r

1

!

1
1

�LorcnZfl .RHiz a/dañay Marlha R. Casarim Ratio

¿El mmbio ed11catfro almnz.a a los niños?
1.

erv1e10 Indispmsobles; funcionaban en e pacio separado de la
educación regular; eran dirigidos a niños, niñas jóvenes con disopacidad atendido a través de entros de lntervencíón Temprana,
Escuelas de Educación
p cial y lo nombrado
upo integra.
d B sto último atendían a niño con deficiencia mental lev e

r

hip acúsico ..
2.

ervici . Co111ple111entorios-, eran dirigido. a alumno in crito en educación b:í. ica general que pre nraban dificulrade de aprendizaje o
en el apr vechamient
colar, lenguaje y conducta, eran atendidos
a travé. de entr s Psicopedagógico , rup integrado
, t..:nidad de Atención a iño con Aptitudes obresalientes ( )

Tambi, n a final d lo chenta e cr aron los entro de tención P icop dag ' gica (COI ) · permanecen l
entr de Atenci ' n P ic pedagógica de Educación Pree colai: cr ados desde 196".

e :r 2002 2

6)
n pecto ignificati
ntre e to d momento , que en el
egundo e ofrecen lo
n;cio. complementarios dirigid? .ª niños
in di capacidad que pre ntaban dificultade d aprendiza1_e conucta y lenguaje, p blación qu al crear D EE n ~e con. 1derad2
para lo ervicios de Educación
pecial. ¿El a~pliar la ~tena upus en u mom nto una percepción má . amplia y _consc1~te por
parte del cado de la nec idade ducaova ? ¿TraJO apare1ado un

cambio ducativo?
ra inclu ión de lo runo in di capacidad como candidatos
a r cibir ervicio. esp cializado p rmit cuesti nar ¿cuál fu~~
lo moti,·o por l que e decidió pre tar tos erv100 a run05
con dificultade de aprendizaje, conducta y L nguaje? i fue con el
fin de di minuir el rezago · la deserción e colar 4 tal vez in analizar previamente qu é tas ituacione podían haber id gene~
como fecto de la ampliación d cobertura ya que aunqu e habu
lograd que la mayoría de lo. niño a i riera a la cuela no rod~
accedían a lo colar en los término que la in titucióo pretendía.
4

Eo e, to room nto ~léxico eofr ataba el reto de la de erci • o e colar, la reprobación en m,·cl •s bá ic s. 'éase a. a su J., 2005)

140

Por otro lado¿ n r lación con los niño que pre entaban di capacidad aca. pr valecía la idea d que eran in ducables? .. tos n
cue. tioruunien o cuya re pue ta implicarían un análi i profundo
de la educación en éxico, in embargo n mencionado d bid a
que el cu stionamiento d í lo
rvicio de educación e p cial deben dirigir e ól a los niño que pre entan alguna di capacidad o
también a I niño con dificultade d aprendizaje o conducta sin
discapacidad
un terna qu
tá obre la m a.
El /ercer /!/omento cobra imp rtancia ya que e con cu ncia de la
firma del Acuerdo Tacio11al pam la Moden1izació11 de la _d11cación Básica
(1992). Dicho acuerdo fue d tonante de una reforma educativa integral para ducación bá ica y fi rmación de ma tro cu a finalidad
principal de acuerdo al di cur o in titucional era ati fac r las neceidade básica de aprendizaj de todo los niño , jóvene y adulto ,
ademá alcanzar la ju ricia ducativa y la equidad. ( EP 1992). trav6 de e ta reforma pr tendía:
1. Reestructurar y re riencar los

rv1c10. .
2. Cambiar la concepciones re pecto a la función de lo
educaci ' n especial.
3. Promover la integración educativa.

Para lograr la r . tructuración

ervJC10 de

plantearon lo. iguiente cambi
egún e n ta en el Programa acional
para el Fortal1;cimiento de la Educación p cial y d la Integración
Educaúva (2002):
Lo ervicios Indi pen able d ducación E pecial e tra formaron en Centros de cención ~Iúltiple ( M)· i\. tra é de lo cuales e ofr ce educación básica a alumno que pr ntan nece idade
educaúva e p ciales con o in di capacidad. La atención
brinda
en los diferente niv le de educaci ' o bá ica. Llevan I plan s y
programa generale con la adapracione curricular pertinente
gún el cas . La atenci , n e brinda en grupo que son organizados
por gra&lt;l y edad. D tal man ra que en un mi mo CA:-.f participan
niño con difi rente di capacidade .

a los senicio exi t nt

141

�Lormza R.rliz S aldaifny 1
, frrrt/;a B. Gunn'ni &amp;tto

¿El ca,nbio tdflmtivo ako11za a /0111i1io1?

Los erviaos Complementario e tran formar n en Unidades de ervicios de poyo a la Educación Regular ( AER), con el
propó ito de promover la in egración de los niño con necc iclade
educativa especial a la aula proporcionan atención a los nino.
dentro de la escuela.
Otros cambios fueron gue 1 Centro de Orientación, ·-valuación
y Canalización (COEC) y lo Centr s de rientación para la Integración --ducatÍ'l;'a (e TE) e trasformaron en unidades de Orientación
al Público ( TOP). También e promovió la tran formación de 1m
Centros de tención P icopedagógica de Educación Preescolar en
ervicios de apoyo a la integración educativa en jardines de niños.
En término de atención los servicios mencionados siguen vigene , de acu rdo a la normativas a travé de ello s realizan e fuerzos,
se promueven accione necesarias para btindar ervicio a lo niños.
combatir la discriminación y lograr la equidad. unque en la práctica,
desde la realidad cotidiana se leen men aje diferent sobre todo
cuando e trata de niño que asi ten a e cuela primaria regular que no
pre entan dí capacidad física evidente pero qu aprenden lentrum:nte; no aprenden, se dí tra n fácilmen e o no siguen las regla e colares. ~ decir lo que han ido catalogado en díferent s rnoment~
como anormale , deficiente. mentale fracasados escolares, etc.
ualquiera que ea la etiqueta, si no se adaptan a la e cuela e to
niño permanecerán en una esp cíe de limbo educativo a que el maestro de grupo sed clara inhabilitado para acompañarlos en su proceso
de aprendizaje e inclu ión a la e cuela. Por otr lado los equipos 1k
ap yo con id eran que e o no son su alumno porqu lo ca os &lt;.Jllf
le corre pond n on lo que presenran discapacidad física o en su
defecto que rengan un hi torial pr io d reprobación.'
Al analizar 1párrafo anterior e impone una pregunta¿ e adjudica a lo niñ en la actualidad un déficit con el riesgo de atribuirle$
pr blema fuerte de aprendizaje que lindan con "la nfermedad"
según lo maestros? ¿Esta manera de concebir la dificultades ik
anteriores a,furna.ci ne - procede□ de la observaciones realizada por UlU
de la, autoras (Lorenza Ruiz ' .) durante u desempeño corno psicóloga dl 11
ecreraria de Educaci · n en ! ueYO Le • o.

escolarización de lo niño altera el cornprorni o qu tiene l maestro con el niño respecto a u aprendizaje. S atribuye al niño una
etiqueta¿ La etiqueta favorece el di eño de situacion de apJendízaje
que puedan ayudarlo, o contribuye al deterioro de la percepción que
el maestro tiene del aprendizaje cl los niño convirtiéndolo en casos

dijiri/rs?
En este punto critico e encuentra la escuela hoy en día; par ce
que en lugar de favorecer la inclu ión e ti.mula la exdu ión. Mucho
de e to, niño que no presentan discapacidad en ituac:íone, xtremas van pasando de grado por edad hasta que egre an sin que nadie
se ocupe realmente p r u condicione e colares no personales.&lt;, E tas situaciones son similar s a aquella qu ocurren cuando e intenta
incluir al grupo escolar regular a un niño que pre ema discapacidad.
Es importante detener e en e te fragmento de la narración vanalizar cuáles son lo cambios que e han producido respecto ~ í ha
habido cambio en la concepción que se tiene , obre la ducación
del niño. El interrogante es válido i consideramo que la. prácticas
señalada n están contribuyendo al cambio anunciado de de las
normativa . ¿ n qué quedó el cambi anunciado en el cuerdo acionaJ Para la f dernización de 1a . . ducación básica? ¿Cuáles eran
las premi as de 1a reforma? ¿Hubo cambio? ¿Exi rió innovación?
Re ulta difícil elaborar un diagnó rico apropiado del cambio propuesto a travé de la reforma pue to que los condicionanuento
políticos económico de la actualidad desvirtúan la ptrcepción de
la situación. arbonell (2001) declara que dada la compl jidad de las
reformas, obre todo cuando e impl mentan a gran e cala no e
po ible evaluar u éxi_to o su fraca o. En e ta condici nes ¿son po~1bles los cambio ? ¿Est finalmente alcanzarán a lo niños?

¿Qué ocuue con el cambio?
El de arrollo del artícul nos invita a cierta r flexiones n ce anas
para interpretar con mayor claridad el cambio y sus pt ce o., e,

5 Las

142

6 En

cas.·o ""'
'"vtr"
· de1an
· u·' mterc. arse en L, $ituac1ón del
.!mos 1o: pa dres tam bieo

nino.

143

�Lonnza RHiz Saldaiiay.\ fo,tho B. Casan,,i Rot!o

¿bl ranJbio ed11mtiuo alc.a11za o los nirfr,s?

decir, para di tinguir tanto u po 'bilidade como u clliicultades.
arbonell (2001), no ad ·ert obre dichas dificultade a1 comentar
que la innovacion s on 1 nta y dolor as, porque ademá implican
cambi en la m ntalidad de lo profesare , in embargo es enfático
al mencionar' ... no hay reforma del profe orado in modificación
del pen amiento del profe orado y de u hábitos y actitudes" (p.18.¡
¿Qué ha ocutrido a diecinueve años d l inicio de la reoricntaciónde
lo. servici
e educación pedal.
ullan (20 2) no recuerda que t mar en cuenta el cambio educativo e una xperiencia de aprendizaje que permite avanzar en u
compren 10n. n un intento de comprender mejor la implementación de la reforma qu no cupa, revi arem s algunos de sus
a pecto más importante : llama la atención que en el Programa
aciona1 de ort1.lecimiento de la Educación "special y de la Integración •ducat.iva (P FEElE) publicado diez años de pué de h
fuma d l acuerdo, se realice un análisi de la ituación prevaleciente
hasta el año 2 2, n el que e reconoce qu la implantación fue poco
favorable para la at ncióo de lo niños ya que según refieren e detectaron lo iguienre problemas.

'tllta de daddad
e m nciona gue n aquel momento no e stabl cieron lo lineamient claro para 1 , ervicio de ducación e p cial, ni para ll
forma n qu
llevaría a cabo la integración d los niños a la educación regular, debido a que inicialmenr no e creó una in tancu
nacional para coordinar el proce o, ituación que prov có incertl·
dumbr y confusión en la in tanda e tatales. Al respecto Fulwl
(2002) menciona que la falta d claridad en l objeti os y lo medios
e un problema debido a que los mae tras y d más p r onal involucrado no encuentran claro el ca1J1bio con respecto a lo q11e signifim en~
práctica.' in c:mbarg , el autor aclara que e un problema comün.
principalm nte n lo cambi a gran e cala.

Falta de capacitación de los docentes
Entre el per onal que proporcionaba los erviao esto era acenruado por que no contaba con la formación requerida para un
cumplimiento de us nuevas funciones. Fullan con idera que el enrrenamiento del personal antes y durante la implementación es fundamental para el éxito del mismo no ob tante refiere que la ma ,oría
de las formas de entrenamiento no están diseñadas para irnpul ar el
aprenilizaje requerid para desarrollar nuevo concepto , aptitude
1· actitude . La magnitud de lo problema mencionado permite
wticipar y up ner que los propó ito de la reforma no s lograron
yd mismo documento Jo confirma. i recordam que a través de
ésta e pretendía reorientar y reestructurar lo ervicio , cambiar Ja
concepciones r pecto a la función de los ervicios de educación
especial promover la integración ducativa·

r

Rtorientar)' reestmct11rar los sen,icios
E posible aceptar que e logró ree tructurar los ervicios, ya que
n las
normativa . Ahora bien, el propósito de reorientar es más complejo
porque pued s ñalarse de de la normati a , pero el reorientar el
senicio en la práctica depende d I maestro y la as aria de la que

se puede realizar como proce o administratiYo apoyándo

disponga.

Promorer la integración ed11catim
:\lgunos de lo propósit de stc proyecto con istían en combatir la &lt;li criminación, la egregación } la etiquetación que implicaba
atender a los niños con di capacidad a través d ervicio epara&lt;lo
del resro de la población infantil. in embargo, los ervicios que e

r

generan la ju tificación d lo mism s se pre ta a confusión, algunos ejemplo :
:\.12002 en los Ci

r e habían det ctado 1 siguient s problema ;

ª· En los CAM niñ

, gue habían desertado del servicio por no recibir la
atención específica con per onal especializado, pue to que en ca-

- El ~ubra ·ado es nuestro.

144

145

�¿I::.I can,bio etÍJlcgtfro akatrza ,, lo.r 11iño.r?

iones la plan ación del maestr estaba alejada de la o ce. idades
del niñ .
b. Ca
qu ran r chazados por lo. mae tras por ~re en~ di capa.
ciclad e era o múltiple y p r lo tanto e les con 1d raba mcapac
d acced r a lo contenido . colar . Pu to que la con igna in
adaptar l contenido curricular gen rale a las nece idade dt
e to niñ .
c. Lo
p ciali ta no e tabao preparados para atend~~ grup~ _de niño con diferente di capacidade , ya 9u u formaoon e lirnillba~
conocer sólo I rratami nto de una di. capacidad.

Cambiar las co11cepciot1es respecto o lo f1111ció1J de ed11caciót1 especial ..
Desde la reforma de 1992 e pretendía cambiar la concepaon que
ubicaba al niño como l portador de un problema, p r otra, que
0 tenía que el niño tiene ciertas nece idade que la e cuela ~o puede
ati facer con lo recur o que utiliza habitualment . A partir de ~12
última p rura fueron creada la
A "R de~éndola como" ... lllStancia técnico-operativa de ap y a la atena~n de 1~ alu_mno con
nec sidade educativa espeaale con o in di capaadad mtegrados
a la educación básica, mediante la orí ntaci · n al p r onal d centey1
los padres de familia" ( EP _ 2 pp.22). _in _embargo _al desconocerd
p r onal lo cambios proyectado con~nuo pr?poraonand~ 1~ a~
ción de.de un enfi que clínico terapéutico· r alizando diagnosttco111dividual y categorizando al niño. _,, st
un ejemplo de cómo la rt·
forma
la formación de lo mae tra speciali ta conduce~ a un
callejón in salida y por lo tanto el cambio apetecido no e t ~
La falta de claridad y d capacitación d lo mae tros . e evidenciaba n la ex:i cencia d una di'\'er. idad de prácticas que no co
pondían a las propu tas de la_ reforma; d~ _tal_ m~_era ~ue el ·
peciali ca en ocasione proporaonaba at naon Jndi, 1dualizada COO
atención pecializada en el área d apoyo sin mantener contacro
con mae tro y padre de familia. En otro ca o .al de ~onocer ~
p r onal e trategia didáctica para lo niñ c d1 capaod~d, se ti:
mitaba a realizar alguno aju t s a la metodologia del mae tro. Tam
bién el sp cialista proporcionaba a oría al per onal docente enb

in

?

146

Lormza R111z alda11aJ' Martha B. Ca.rari,n Ratto

realización de los proyectos in tirucionale , pue t que
mant nía
la idea de que el persona] de apoyo debía atender a niñ con rezago
escolar y di.ficultade d apr ndizaj .
Con.ideramo important detenerno n te último punto, 1
que tiene que ver con la atenci · n a lo niño con rezag escohr y
dificultade de apr ndizaj , ya que e Uamati o el énfa i que realiza en el P FEEIE a prop ' ito de no con iderar a e to niño como
candidato a I
erv100 d educación p cial lo cual queda claro
en la iguient cita:
La propia relatividad y ambigüedad del concepto d nec i&lt;ladc
educativas e peciale permit incluir entre los ca os atendid . a e tudiante con probl m~ d aprendizaje aprovechamiento ese lar,
pero sin di capacidad. tr ca. llamativo
el alto porcentaje de
alumno .in di capacidad (3 %) d lo que a. isten a lo
~1, pu , de
acuerdo e n lo principi d la integración educati\'a o alumn
deberían e tar in. crito n la. cuela regulare . ( EP 2002 p.1 "')

En esta cita

aprecia que lo crvicio d ducación esp cial stán
dirigidos a lo niño con di capacidad, in embargo l mae tro
cspeciali, tas continuaban pr porcionand atención a niñ . in di capacidad. Por otro lado, ¿Para que un niño reciba una at nción
específica d acuetd a . u nec .idad deb pre mar di capacidad?
¿Los niño que pre entan dificultade de aprendizaje de conducta
no merecen un e pacio pr pio para qu u ncce idad particular . a
cuchada?

En documento p teriore , p r ej mpl n On' 11lacio11es Generales
para el F1111dot1mnienlo de los emcios de I:.d11coaó11 l:..speda/ ( EP 20&lt; 6)
tablecen lo lin amiento d acción para Jo ervici . de educad · n
especial. En este documento continúa el · nfa i n considerar como
prioridad la at nci 'n a lo niño que pre en~n di capacida l corn a
aquello con aptitud obre ali nte . in mbar o en I punt cuatr
ob rva qu &lt;l la población total atendida durante el cid . c lar
3))5-2006, el 56.6 % no pr entan discapacidad, ni pr ntan aptitud .
sobre aliente y que d la p blaci · n , t n&lt;lida a traYé d la. U ALR

147

�¿El (ambio edt1cati1•0 alca11za a /QJ niños?

en el mi mo peri do el 8% presenta problema de comunicación y
aprendizaje (sin discapacidad).
Los dato anteriore coinciden con lo obtenido en uevo León
durante la administración gubernamental 2003-2009, en la que por ciclo
e colar de lo niño atendidos el 73 % no presentaba di capacida4 por
ejemplo: ciclo e colar 2003-2 4, el 74. de Jo niño no presentaba dis:capacidad y al 6.nalizar la admini tración 2008-2009 el 73.48 (EE L 2001)
E ta información plantea cuestionamiento de de diferente perspectivas; en relación con la reforma, con las concepcione y creencias de
lo profe ore y con las necesidades del país: ¿ caso lo maestro especialista a 19 año d distancia del inicio de la reforma aún no cambiaban su concepción respecto a lo niño con nece idades educatiru
especiale ? ¿O responden a una demanda por la exi tencia d una necesidad real, a un asunto que en educación no ha quedado re uelto?
Las posibles re pue tas a la an eriores preguntas nos remiten a
la complejidad de la rarea ducativa y de los cambio que e gener3ll
n el intento d mejoramiento d la misma. Ya que intervienen factores proveniente de diferente planos en la cultura y la ociedad.
Fullan (2 02) comenta que la innovacione e generan a travé de
una combinación de motivo político
educativos. En l di. amo
que emana del P
TE ( P 2002),
ncuentta evidente el planteamiento de re catar de lo. ser icio de educación especial para los
niño qu pre entan alguna di capacidad como re pue ta a demanda de diferente
ctore de la sociedad civil:
no de lo requerimiento ociale rná imp rtance , planteado poi
las madre ylos padre d familia y muchas rganizaci nes rnw.
r 6ere a la generación d má oportunidade ducativa para Diño \' niñas con nece jdade educativas e peciales, particularmente
1

para. quienes tienen alguna di capacidad. ( EP 2 2 PP· )

En l qu corre pond al marco jurídico, en el mi mo documenro
menci na el Articul 4 d la Ley General de Educación donde se
8

abe aclarar que en esro porcentajes están inclwdo lo niñ · con apüt:ude

Lorenzo RJ¡jz aldoiioy 1\ 1ortha B. Casarini &amp;tto

apoya e

ta esp cificación de los ervicio : ''La ducación esp cial está

destinada a individuo con di capacidad transitoria o defi.nitiYas, así
como a aquello con aptitud obre aliente .' ( EP 1993 pp. 69)
Por orra parte 1éxico en materia d educación e u cribe a acuerdo internacionales: La Coeferencia f.rmdial sobre ducadó11 paro Todos
Satisjacció11 de las necesidades Básicas de Aprendizaje, realizada en J mtiem
Tailandia en 1990, específicamente para la atención a lo niño con
m:cesidade especiales; la Declaradót1 de rilamanca de P,indpios, Política)'
Prddica para las 1ecesidades Ed11cati11as Especiales, realizada n 1994.
Lo cambio ducati o que se publican en ese momento no recuerdan lo qu plantea Carbonell J. (2001) resp cto a dicho procesos,
pues advierte obre la dificultad que implica la diver idad de intere es
entre los diferente lementos d la comunidad educativa. En e te
caso, de de la per p ctiva in titucional, a partir del e tablecimiento del Programa
acional para el Fortalecimiento de la Educación
Especial y la Integración Educativa ( , IE) en 20 2 e realizan
fuerzos político y accione específica para lograr la inclu ión d l
niños 9u pr entan di capacidad. e o tiene que con tales acciones
~léxico, por un lado se pon a la altura d la demandas de lo organismos internacionale p r otro atisface lo reclamo. de cierto
sector de la población qu exig qu
1 prop rcion n la mi ma
oportunidades a todos lo niño . De esta manera
r t man lo
di cur os, políticas, normativa con la preten ión de rnanifi tar que
se e cá trabajando por la inclusión de todo los niño al istema

r

tducatnro.
Ea re umen, en

poüticos México está cumpliendo n la
bú.queda de lograr una ducación para todo , pero en las práctica
los niños c n di capacidade múltiples aún perman cen en e pacios
fi.icos separado de los niños de educación regular, para ello la inte~ación consiste en recibir el programa di. eñad para todo c n la
adaptacione corr pendientes. Por otro la&lt;l I runo que í están
en la, escuela regulare la at nción hacia ello consiste n eliminar
las barreras para el aprendizaj 9 y los niño inqui to de afiante
t, rminos

' 1.a, cuales pueden ser de espacio fL ico o fi. ica . Genernlmt:nte no
miocional.

obre aliente .

14

149

e aoende lo

�Lire11za lv,iz aldn,la.J' _\fortba R G,s11ri11i Ratt(J

¿El cambio ed11calivo aka11Zf1 o los nulos?

explo i os tímido cuando corren con u rte on atendido por el
área de psicología a cravé del docente. e considera al niño, pero
no en u ubjetividad, sjno como un individuo más al que hay que
ayudar a que aprenda.

Conclusión
En el proce o de inve tigación d arrollado hasta el momento .
d e ctan contradiccíone a lo largo de varia d 'cadas entre el di curso in titucíonal y el de arrollo de la educación en las e cuela :
•

ntre la educaci · n de lo níño y la práctica educativa con I01

mismos.
• Enue la importancia acordada a lo niños con dj capacidad · Ir~
niños in discapacidad.
• Entre la e cuela inclu iva y la cuela excluyen e.
• Entre el éxito de la reformas y el fraca o de la mi roa .
• · ntrc una implem ntación educativa que n ha podido alcaruJ:
a los niñ o t alcanza per ólo para remitirlo a la. fila· Je b
ex.clusión.
• Entre la atención a niños c n rezago e colar y dificultades d aprendizaje )' la ignorancia del p r nal de estrategias didácticas para los
niños con discapacidad.

En ínte i ¿La

cuela mexicana actual acoge a niño con di capacidad pero expuJ a a otro ? E ta pregunta cue, tíona el papel formativo d la escuela. l probl ma de la inclu. ión no e el n.iñ , . mo b5
e cuela pue to que í recib niño con discapacidad pero expulSl
a otros,
decir no e una escuela indu iva.
re pecto, Tede co
nos recuerda que en lo tiempo actua.Le e1 análi i tradicional &lt;le b
relación educación equidad social requiere ser revi ado.

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p (2002) Programa acio11al de fartaledmiento de la educación especialJ tk
lo integración edHcatiJJa. México, D.F.
EP (2002)

Amerdo

LA USURA: ESBOZO SOBRE UN CASO
HISTÓRICO DE TENSIÓN ENTRE

ocional para lo Modemizació11 de la educación básica.

EL SER Y EL DEBER-SER RELIGIOSO

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5(2). on ultada el 29 de ago to de 201 len: http:/ /redie.uabc.nu,
volsno2/ conteni_do-tede co.h rm1

Moisés Alberto Saldaña Martinez·
,
L,

L

tensió11 entre ftt religión fraternal

y el 1m111do ha sido más n1a11iftesta
tll la esfera f(Of/ÓlllÍCa.
MaxWeb r
·\ orc1R DL DURKHFJ.M, ' .. .lo fenómeno r ligio o,
ubican naturalmente en dos categoría fundam nrale : la creencia y los ritos.
Las primera son estado d la opiruón, consisten en repre entaciones;
lo segundo on modo de acción determinados." 1 Entre ambo a pecto existe una relación de ubordinación; así, la doctrina postulan arquetipo de acción que deben regir la práctica de lo cr yente .2
"Lo rico son reglas de conducta que pre criben cómo el hombre debe comportar e con la cosa agradas"·' y, dado que la sacralidad determina todo lo ámbito d la práctica religiosa,4 la normas
morales se con tituy n en part integrante de la práctica ritual de
lo crey nte,. egún \1 eber, "[e]n determinada circun tancias, el
pragmati mo racional de la alvación., inferido a partir de la índole

;"aestro de la F~cu~cad de Filo ofia y Letras de La .\l\L
DL RKHETi\1. Emile (2000). LasJom1tJS dell!entales de la 1-ida religiosa. léxico: CoUón: p. -tu.
1

q. EU \D

, Mircea (2004). Tratado dt historia tk las reli¡jones. f\Ié.xico: Biblioteca
Era, pp. 3 s r 86.
\DL"RKHEL\í, f:. (2000). Op. di., p. 44.
~ · F.J..L\D , :\l. (2004). Op. at.,
. p. 36.

152

153

�Lo IISHra: esbozo sobre /{// raso hi.rtórico

de las concepcione de Dio y del mundo ha tenido con ecuenci
pr funda para la elaboración de un . tilo práctico d vida". 5
o ob tante las adecuaci ne. d lo fiel hacia la directrices
stablecida por u in titución religio a jmplican que tiende a preentar una distancia de diferent grado , ntre el plano de lo ideal
,í 1 real, entre el deber-ser y el er de la acción cotidiana del cre\'en.
tes. En muchas casione , la jerarquía religi a deben adaptar su1
doctrinas y us lin ami oto rituale
morale para que é to
aju ten con la realidad.
n el ca o particular del cri
mo, de de u orígene debio
reinterpretar su doctrina y precepto para ad cuarlos a la realicbd
cotidiana de los cada vez má numero o y heterogéneo creyent~.
í, por jemplo debió o layar la prohibición de consumir anímale "impuros"6 o el pr cept d la circunci ión;~ tuvo que admitir el
culto a la imág ne y 1 s santos,8 y la acción bélica de lo cri tiano _'-J En otro ca s, debió matizar o fl x.ibilizar 1 rigor de us prt•
c pto , por ejempl en lo relativo a lo innumerable' dia anual
de prohibición para os tener relaci nes exuale 10 o a las normas del
ayuno y la abstin ncia. 11
Por otro lado n muchas oca ion . implem nte
manific u
un di ranciamiemo entre las creencias y la práctica dentro de los
fiel de la Igle ia quiene. p e a la contradicci · n evidente entre lo
pre. criptivo ) la pra:x.i cotidiana, logran conciliar u fe ' u vida en
una Yivencia no ex nta de culpa. y cargos de con ciencia.

riaru

5,

BER, fax {2000). odologfa d. lo religM11. ~léxico: olofón p..,4.
6 Cj Hechos 10, 9-16. Todas las referencia· bíblica de e te trabajo han sido toma
da d L, Bíblia en el . iuo web de I Vaticano. http:/ /\\'W\V.Yatican:va/archil"f
:. LoSOó/ _INDE.: HT\i

CJ Hechos 15, 1-21.
8 Cj
9

L\ffiD . Daniel (1991). Historia dt la Iglr.ria cat6!í(,1. México: Pornia, p. !2!,
Cf L • G FF, Jacque, (20(l8). U11a larga Edad .Hedía. Barce::lona: Paidó , pp. -

11

FF Jacque y 1icolás Tru n {2005).
Mtdia. Barcelona: Paidó·, pp. 111-tlS.

tanto la di tanc1a entr la doctrina y la práctica r al, como la 'fi rzo-

si&lt;lad' de la tardía ad cuacióo doctrinal es el ca o del pré tam con

!

intere e~, denomin~ 11s11ra, condenado durante la mayor parte d
la hi!itona del catolia mo, ba¡o argurn oto bíblico y filo 'ficos.

Fundamento bíblico
El cri tiani mo her dó la 1 gi lación judía en torno al pré tam con
~tere e . Lo, ~recepto veterote tam ~tarios al respecto on explí~to y catego~co . sí, en ~l libro del xodo e afirma; j pre ta
dinero a un m1emb o de rru pueblo, al pobre que vive a tu lado n
te comportará
con ·1 como un u urero, no le exi"oira'
¡..,ter'es » . ,; .. n
• .
t&gt;"-'I..t,1oco
e , tablee : " i tu hermano se queda en la mi eria ), no
.
nen co? qu pa?ar~~ ~- lo o tendrás como i fuera un extranjero
o~ huesped y el_ IVlra 1unro a ti. o 1 exijas ninguna da, e d inrcre : tem .ª tu D1 y déjalo vi ir junc a ti como un hermano. 1 0
le pre t dinero a in_teré ni 1 de comida para acar prov cho". 1;
Por otro lado, en el libro d I D euteronomi e a ev ra:
o obligues a tu hermano a pagar interé , ya
trat de un pré tamo _d~ din~ro, d víveres, o d cualquier otra co a que pueda producir tn~er . Podrá pre tar a int ré al extranjero, p ro n a tu
compam ta, para que e1 eñor, ru Di , t bendiga en toda ru
empresa, en la tierra de la que va a tomar p . esión. 14

Por u patte, el almo 15 otencia que .ólo habitará en la anta
~lontaña de Dios " 1que no pre ta u din r a usura' 15 , en el libr
de Ez~quiel se aborrece al "que pre ta con u ura y cobra iotere
~---qwe~ a] causa d toda la abominaci n que com ció, morirá
trrem diablemente, )' u angr recaerá ~obre él' .16
12 •

Exodo 22,

24.

1

Q. !bid., pp. 102-1os.
CJ LE G

Un ej~mplo_ histórico repre ntativo donde e pone de r lieve

L' l..e\itico 25. 35--.37.

V 7 6.

10

Moisés A.lb 1to So/daña Jfartin i.-

na bi.rtoria del mtrpo en la f:

. Deuteronomio 23 20-21.
almo tS, s.
'Lzcquid 18, 13.

155

�La usura: rsbozo sobre 1111 caso histúriro

Moisés Alberto a/doña .Martínez.

n lo pa ajes ant riore
p n de relieYe qu el pueblo judío
tenía prohibido e trictamente cobrar intere e por cualquier préstamo concedido a un mi mbr de la comunidad; no a í tratándo
del gentil . demá el Antiguo Testamento pro cribía también
todo afán de lucr en pasajes como el d l libro del ""'ele ·á. tito,
donde
típula: ' 1que ama el oro nunca podrá er justo, el afán

Por d primero y meno preciará al egundo. o
pu de ervtr a
Dio y aJ Diner " .n
Como e puede apreciar, el uevo Testamento enfatiza l valor
de la caridad, d l compartir desinter adamente del desapego a los
bien mat rial , por lo que pro cribe el cobro de in ter s
i bi n

1"
d lucro hace extraviar a un h mbre .
Por otr lado, el uev Te tamento fundamento directo de la

;\ decir d John ergu on, J ideal ra "[q]ue nadi reciba lo que
no merezca; que tod lo hombre traten a u em jante como
hermano . De eguro qu nunca ha exi tido en la b
del razonamiento y la en eñanza económico una idea tan noble".'.!3
mo e
bien conocido lo primero cristiano intentaron inclu o e tablecer
la comunidad de biene en Jeru aléo. 24

no de forma compl tamente explicita.

doctrina cri tiana e meno contundent respeto al tema de la u ura, pero tarnbi, n hac alguna menciones. n el evangelio egún
Luca e atribuye a Je ucri to la iguiente afirmación:
Y ¡ pr . tan a aquello de quienes esp ran recibir, ¿qué mérito a
nen? También l p cadores prestan a l pecadore , para rcabir
de ello I mismo. Amen a u enemigo , hagan el bien y presten
sin e perar n:ida en cambio. Ent nce la recompen a de u tt.~
erá grande y erán hijo del Altí uno porqu él bueno con los
de agradecido · lo malos. 18

Cab destacar un fragm nto e encial d
te pa aje cuya traducción
latina en la ulgata de an Jerónimo implicaba una connotación jurídica importante: t1111l111tn1 date nihil i11de spera11tes principio axial de la
m ral económica m di val donde 1111111111111 de ·gnaba, egún la terminología l gal r mana, un contrato d pr' tarn graruito, 19 opuc.to
•
•
, :!11
al c ndenable fe11erare, pre tam a 1ntere .
Por u parte, gún el e rangelio de lat
Jesucri _to a v~ró:
'Da al que t pide y no l vuelYa la e palda aJ que quier~ ped1rt
algo pre tado ',2' , má adelante se expre a el famo o pa~a¡e donde
se atribuy a J sucri to la afirmación: ' adi pued erYir a do ·
ñor , porqu aborrecerá a uno y amará al rr , o bien, int re ara
11

1'.desiá oc 31

Luca.

e¡ LI::.

20

Cf. l/,,d., P·

~

F •, Jacques (198 ). L, /Jo!stJJ lo tido. Ero11omío_)' religión e,, lo f:

Media. Barcelona:
21

r

Z! \lawo 6, 24.

21

edisa, p. 33.

!.

ateo 5, 42.

156

FF.RG

1 ,

John M. (2001 ). Historia de la eco110111ía. México: fondo d

ultura

Económica: p. 21.
24 Cj. Hechos 4, 32-3 .
25

s.

6, 35.

19

Bases filo ófica
Los fi.ló.ofo cri tiano de la etapa patrí rica hicier n poca condenacion
xplicita hacia el présram con int re e., aunque í
externaron enérgica prote ta contra la prácticas agioti tas (p r
~emplo, en el igl
el papa León I afirmaba: fen11s peamiae, je,111s
tJI animae el b neficio u urario del dinero
la muerte del alma25) .
La en eñanza d lo Padres era qu pre car gratuitamente a lo pobre e obligaci , n de caridad;26 p r ello, condenaron la avaricia la
exploraci 'n de los pobres (por ejemplo
muy elocuente en e te
sentido la homilía Destr11an1 horrea n;ea de an Ba ilio de e ar a2;.
La ·i tematización de la d ctrina contra la usura fue de arrollada
por la filo o fía e colá. cica de de el iglo . ·n con el u ten to del ari totelismo. egún el e tagirita exi t n d s método de obt, nción de

u:_ GOFC J. ( 19 7). Op. nt., p. -.s.
C/ HEIFLER ,\méza a, ·a,'icr

(1997). Historia del pe,ua111iMlo ecor1ó111iro.
\(éx1c : Trillas. Tomo 1· p. ~3_
r Cj. ·mo web del erninario de Doctrina y ,\cc1 •n ocia! de la lglt::sia de la
!-acuitad d ~ 1 gía de ataluña. http: // ww\\.sedase.n t/ urso D E/Teolugia%:w~loral%20 ial/ apendíx_ii.hun
1'

15

�Moisés Alb~rto. llld01ia ,\larti11ez.

La usuro: esbozo sobre 1m taro histórico

la riqueza : 11at11rales que consi ten en la apropiación de lo medí
de ub istencia que la natural za brinda al hombre para ati facer
necesidade \ritale · así, la caza, pe ca ganadería agricultura y pas.
tor o- • lo medí cmnatisticos o a11ti11at11rales caracterizado por el
cambio de pr dueto · el u o del. din ro como el tráfico el comercio y la u ura. 28
Ari tótcl e ndenó cate , ricamente l e bro de intere e en lo
pré tamo al afumar que el dinero e
téril improductivo, p~
una moneda no pued ngendrar tra· a í, el cambio, para r ju to,
d be er l intercambio d co a quivalente _c.&lt;J l filó, fo griego
de calificaba también la u ura porque implica un u antinatural de
la moneda, a aber: é ta exi te para favorecer el cambi , pero en d
pré tam no hay tal in que tan '1 e pretende que el dinero
genere dinero in haber ju tificación para llo. 311
tr fundamento imp rtante d la reflexi, n fil ófica obre 12
usura d rivaba de una di ·cinción de biene expue ca p r amo T&lt;r
má d Aquino: los 110 co11s111nib/es o dm-arleros lo cual no se con•
umen p r cl prim r u o que e hac de llo , por l qu u uso
eparable d 1 bien mi mo iendo licito reclamar la d olución dd
bien y recibir un pago por u u o· p r jempl , cuando e renta una
propiedad· , los bienes co11s11111ib/es, e decir, aquello que e de. tru·
•en por el prim r u qu . e hac de ell , p r lo que e impo iblt
eparar la e a del u de la mi ma, pue u. arla e de truirla; por
ejemplo los aliment .
n e te egundo tip de bi o , n e puede c brar una cantid2d
adicional por el u o del bi n, en virtud d la ju ricia en la transac•
c1 ne .
n iderando ól la funci 'n de cambio del diner , · 1
era c ne bid com un medio para la obtención de bi ne. coruu•
mible qu e a ata por la tran acción, por lo que e. por sí mi mo
tambi' n un bien con umible; a í, era inadmUbl separar al dinero
pre t-ado de u u
y cobrar una cantidad extra por llo. ;\ anto

Tomá afirmaba: {..._' es m sí ilícito percibir 11n precio por el uso del dinero

prtitado, que es lo q11e constifl!)'e /,, 11s1,ra" .' 2
Doctrina legi lación antiu uraria
Hasta el igl ~11 lo pr ' tamo e ruv:i ron fundamentalment n
mano.
de 1. judío p r a partir de e ta ép ca, lo us. urer en· .
u~o prolife.raron, cada ez más. u egún Henri Pirenne durant
~ ~a medien! la u_ ura
una abominación. iempr fue prohibida
al clero; la Igle ta logro, a partir d 1 io-l IY
L:b·da . .
.
.:,
qu , que d ara
prow I asuru mo a lo laic , y reservó el c tigo de est d ¡·
· di · , d
e 1ro a
la ·1uns
coon e u tribunale ".'\.1
El usur~ro ad.ict al excedente ilicit , a la dema ía ilegítima,35
era .concebido
· d ,al
. .
. d una forma xttemamente negat1·va.. a oaa
¡udio de1c1da,
mfanticida
pr
fanad
r
d
h
tia
.'l&lt;,
•
.
.
.
' un OCIOSO qu
hace craba1ar al dinero 10 ce ar, aun en día sagrado d d
obli
· ,~
,
can o
. gatono; ladran d la propiedad y d I tiempo que pertenece a
Dios; . peca~or de ~n ni el imilar a pro tituta ) horno cxuale ?
en fi~ mcurna en_d~ver o motivo d impureza: el tabú d l man j
del dinero, la avaricia la pereza, el rob y la c ntranaturalidad:'º
.. La co~_d _naci nes e p~c!fica e ntra la usura, tanto en la legi laaon t:~l 1a ttca corno la CJYil, se ucedi ron una a tra: los concilio
de Eh,ra (ca. 3( ~ } icea (325) la prohibí r n al cler · 1concilio de
Oeppms (626) )' ar! magno (7 9) la pr hibieron también a lo laico •
~ ?rmlo de ~~ciano (ca. 1140), la e11tencias de P dr Lombard (m:
150), lo concili
egund de Letrán (1139) terc ro de Letrán (1 ¡-9)
o de Letrán (1215), egund &lt;l L ·on (12"" ) ) d Vienm: (1311):
'Cirado en !bid., p. i6.

Cj. LE

orr~j. (19 7). 'P· cit.. P· 52.

PIRL , L, 1knri (19 ~- H1.rtoria u/Jllrimiea · .rodal ti, /11 [!drJd ,\f dia. ~léxico:
11 Fondo Ji: ' ultura Econ · mica, p. 1~.

· LE

l·f,J.

q. /bid., p. 1 •

(19 ').

Cf !bid., pp. J-14.

q. Jbid., p. s .
Cj. lb,d., pp. ~:,.

q 1/Jid.. p. -o.

-1.

Op. al., p. r.

�L1

lo decretal del papa. Gregorio r (1234) lnocencio IV (12411254) condenaron rod ellos a la u ura.
te último papa afirmaba
que, debido a la masiva entrega ocial a la práctica d la u ura, l~
campo quedarían in cultivar.41
• imism lo manuale de confe ore , con u penitencia e pecífica , ) numero o exempla, con u narracion morale. edificante , manifie tan la cond nación de la u ura y l repudio ocial contra
quienc la practicaban.42
¿Porqué tal actitud hacia l u urero ? demás d l argumento
bíblico , filo 'fic y morale , existían condicione de rden prácnco
que permiten comprender e ta repr entaci 'n cial de lo pre tami ta . d cir d Henri Pireone:
La reprobación de la u ura, del comercio, del lucro sin má objtto
que el de lucrar e muy natural y en aquello siglo en que oda
dominio se ba taba a í mismo y c nstituía n rmalmente un mundo
cerrado, nada p día cr más benéfico, i s piensa yue sólo el hambre obligaba a pedir pre. rado ·, por ende, hubie ·e h cho posiblt
t dos lo abu o de la e peculación, de la u ura del acaparamit:nto,
n una palabra, de la tentadora explotación d la necesidad,.,¡ prca. amente la moral religi a no lo hubi e condenad Y
egún la I gi !ación canónica r civil particularm nte en lo iglo. Xlll
r XIV, el únic m dio por el qu el u urero podía reiv10dicarse ante
Dio. y los hombre era r titu.i.r el din ro mal habido indemnizao
us pre tatari ; de otro modo en e te mundo merecía. pena cspirituale. (la e.·comuni 'n, la privación d la ·epultura en lugar agrado;
y c a tiva ~a c nfi caci · n d u bi ne 1 de ti rr ) y, en el otro
mundo b irremediable condenación eterna.1-1 Lo judíos usureros.
t \erado previamente ufrían p or uerte: per ecucionc y masacrt5
l/11d., pp. 33-36 r TER 'EL rcgorio de Tc¡acla, Manuel (1993). 1 otab11/Jm
bti.rl,v de la Histori,, dt la ]¡lena. Barcelona: ricica, p. 4 .
42 Cf LE
rF,J. (19 7). Op. cit., pp. l"'-1 .
43 PIRE,.·. · li. (19 ). Op. dt.. pp. 17-1 .
l- LC FF J. (198"')- Op. dt., pp. &lt;,2-63, y TERL!EL Grcg rio de TejaJ1)l

41

q:

(t993).

Op. rit., p. 43

Afoúér Alberto aldaiia ,, fom,,rz

usura: esbozo sobre 1111 m.ro históriro

.

160

~mos), y expulsiones concreta de Inglaterra en 1290 y d Francia

en 1306 v 1393.45
A. í ''[h]a ta fine de la Edad !edfa. la sociedad vivió en la angustia continua de _e ~ terrible cue tión del interés en la que luchan
yse oponen la pracuca de lo negocio y la moral cri riana".46 in
embargo, la eran gresion y adecuacione fueron desarrollándose
de forma paulatina, pero firme.
·

Más allá de las prohibiciones
Pese a las normas aotiu uraria y a que Le Goff afirma que' [... ] un
ob ~culo ideológico puede trabar o retrasar el de arrollo de un nue~ SJStema econó~co",•r era impo ible que la legi lación

re. perara
agurosamente . olo en ca o de usura /llanijiesta (e decir pré tam
J..
•
'
o
u. con ·um con estipulación de un ioteré exc ivo) la prohib. · '
,
d
i:
,
1c10n
se apli co e rorma e tricta.
. e~ \?eber, [c]uanto más se acomoda el mundo de la econonua_capualis~~ a u propias leye internas tanto má dificulta toda
pC&gt;Slble relac10n c n una
. ética r ligi·osa de fraternidad"·49 as1,' ' [... j
~ c,o a era la n~rma~va y otra_ la práctica del colectivo ocial qu
indircctam nt~ ev1denc1a la propJa actuación d la Iglesia".511
Ant~s del 1glo XIJ la Igl ia misma fue la principal prestami ta
pue ola ella poseía capital liquido; lo resoro maná rico e r qui~
saban sobre t do en tiempo de hambre •,. lo pré tamo , e garantJZa·
ban
con una prenda territorial (111ort-gage).
trataba d préstamo de
consumo donde e re petaba la legislación antiusuraria, pue el dinero
~tado no producía por í _olo int ré alguno; ' 1 durante eJ siglo xrn,
solo la orden de lo templario , por u relación con riente fue una
mdadera p tencia financiera ecle iá tica. 52
'

q. PJRE!

E, JI. (19 6). Op. cit., pp. 100-101.

C/ lbul. p. 92.
i: q. LE GOJ f, J. (1987). Op. rit.• p. JO(J,
E, H. (1986). Op. cit., p. 10,¡.
\TI-.BER, :\L (2000) . Op. ril., p. 68.

fl Cf :IREt

rt:gorio de Tejada, 1. {1993). Op. cit., p. -136.
Ct PIREi 1?., l I. (1986). Op. dt.• pp. 90-91.
C/ lbid.. p. lll:!.

1TERU:L

161

�LtJ 11s11ro: ubozo sobrd "" (OSO histórico

Durante los iglos T y xm, el aug económico de la sociedad
medieval implicó un resurgimiento de la circulación monetaria ~ el
comercio. El crédito comercial existió desde I siglo
y la usura fue
práctica común ntre los cri tiano desde la primera mitad del siglo
:xn. La ciudade lombarda y flamencas así com las feria , baluar.
te del auge económico recurri ron al crédito c mo una operación
normal. 53
La con cirución de grande fortunas burguesas durante I siglo
xn producto del comercio, la paralela necesidad de liquidez por
parte de príncipes, noble eclesiásticos y villas, generó la canaliza.
ción natural de dichos ingre os hacia el préstamo con intere e, t
inclu o e establecieron lo primeto banco de préstamo en flan.
d s (con capital italiano) desde al meno 12 O, donde se e tipulaba
que lo préstamo e harían "bien y lealmente sin ngaño ni usura~,
pero en la práctica esto sólo implicaba la prohibición del interés
o" .'4

'e.."&lt;cesi
Di ersas strategia permitían pa ar por alto simuladamente b
prohibición antiusuraria. sí, la palabra 11s11ra jamás se mencionaba
en lo contrato , pero olia e tipular e n lo documentos que d
pre tatario había recibido una cantidad mayor a la -~ue de _hech_o
recibía, y a í el pre tami ta percibía con la devoluc1on un mtem
implícito· otra e trategia era que el deudor con~cra _en no pagir
el día e tablecido, para así disfrazar el interés baJO la figura de um
pena por moros1.d ad"
.·
. .
También e practicaban los • iguientes contratos para benctioars_e
del rendimiento del capital, pretendiendo no incurrir en la. prohlb1ción de la usura: primero, la sociedad en cotllandita que con is tía en~
un capitali ta aportaba u dinero a una. soci dad, suj_ o~ benefiaos
y pérdidas· en segunda in tancia, el contrato trino'. ue unplicaba la rea·
lización de tte contrato ucesivos, uno des c:1 dad y do de eguro,
que le a guraran al inver ionista la devolución íntegra de su capi
más un p rcentaje fijo de beneficio- en tercer lugar, el co11trato ~
SJ

54
55

CJ /bid., P· 92.
q. lbid., pp. 95.101.

e·1· Ibl.,
.d p. 9"' .

162

Moisés Alberto

ald11na .1\Iortínrz.

mzto o supercensos que consi tía en que el propietario d una casa o
rerreno obtenía un pré tamo otorgando su propi dad com garantía
v. vendiendo una renta obr ésta· ea mucho ca o , est contrato
era sólo d "renta p r onal1', es decir, in la r nta de un inmueble de
par medio. 56

Al mí mo tiempo, comenzó a afianzar una di tinción e encial
entre el interé legítimo "mod rada" (i11teresse) y el ilegítimo p r excesi\'O'' (uSllra). 5., sí, aunque ca.da pré tamo era obj to d un c otrato determinado por las circunstancia de un convenio pri ado
entre el prestamista y el potencial prestatario,· exi tían ciertas tasas
de interé admi ibles en función del precio j11Jto de mercado, a aber:
11 ley civil toleraba el 12% anual· entre el año 1 o y el iglo xnr la
l3Sa miwna era d 33.5% ( egún la legislación d lo reyes Luis III
r L · de Francia para lo pre tami ta judío ); en el norte de Ttalia
las ta ai variaban d de entre un 5 8% en enecia, un 20-30% en
Florencia, ha ta un 40% en Pisto 'ª y Luca, aunque según un informe
de 1284, los pre. taroi ta lombardo recurrían a una tasa de entre el
14 yel 266%; por u parte, n Inglaterra durante l iglo xm el interés
oscilaba entre el 5.5 y el s %. 5q

r

gún Pirenne, el interé

olía ituarse entre el 10 el 16% des.,
'
cendiendo en oca ion s al 5% y a cendiendo como máximo al 24%
en ituaciones regular s; por otro lado, 1 banco d pré ramo flamenco fijaban una ta a del 43.33% anual.w n fin aunqu "[ .. .J
las cen uras ecle iá cica eguían u pendida corno una amenaza
permanent obr las per ona que e ocuparon del crédito", por
otro ~do, "[ ... ] no par ce qu la legislación contra la usura haya
unped1do qu se la practicara l· ..] Fue un e torbo pero n ningún
modo una barrera' .61
"Cf CHETFLERAmézaga, . (199"). Op. al., pp. .., -i9, r PIRE 15, H. (1986).
. Op. cit., p. !03.
Cf. TERUEL Gregoti.o de Tejada, M. (1993). Op. cit., p. ,fü, y PIRE. ¡ íE, H.
1?86). Op. cit., p. llJ4.
;r. (/: PIREN
, H. (1986). Op. cit., p. 104.
q. LE G FF,J. (t98"). Op. cit. p. 103.
q. PIRE "E H. (1986). Op. dt. pp. 97 y 101.
lb,d, pp. !04-105.

163

�La 11mm: esbozo sobre 1111 cosu histórico

Moisés Alberto Sald01ia Afarti11ez

í esta ten ión ntre l ideale de la Igl ia y la práctica cotidiana d lo ere •entes n el contexto del a cen o del capitalis~
exigió adecuacion doctrinales.

Subterfugios doctrinales
ólo en rara. oca i n la práctica d la u ura fue tolerada moralnt ant d I iglo xrn bajo lo argumento de la extrema neme
•, d
ce idad y la utilidad común· 62 no obstante, ~~e.~ pre~1on e_ las
práctica social e que pa aban p~r ~to la prohib1c1on antmsuran_a, y
frent a un nuevo isteroa conorruco a c ndente, [d]esde el iglo
x:m los autor de D recho canónico trataron de de cubrir medios
que permitiesen mitigar el exce ivo rigor del 11111ft111Tn date nihil mtk

rperantel'.63

.

.

.

•

,

Los te· logos y canoni tas siguieron o teru _~do q~e po, ra~
del contrato la usura qu daba trictam~nte pro_hlb1da;
embargo,
po tular n que ante cierta circun tana_a_, po~ia permmr e el cubro
d una módica cantidad adici nal (legituno mteresse) p r concepto
de un pré tamo mon tario.
e ta condicione specialeJ s ..e les
denominó títulos extrínsecos e decir, que p dían urgir por ocaStOn del
pré, tamo, pero no por razón del pré _t~o mi m~Lo títulos exttinsecos fueron lo siguiente : pnmero da1~111 11n1 emrrgens, que e nsi úa n la campen ación del daño que hub1 e re entido J pre tami ta por motivo del préstamo· ~gundo, /11m1~11 cessdllI,
que implicaba el pag por la ganancia ~erdida , p~r prtv~ e de
obtener un b neficio d bido a ceder u din ro en pre tamo tem.
• qu c n J· na
, n la compensaci
ro, penC11IHm
sorfls,
. .· n por el ne
d perder el capital n circunstancia xtraordinarta ; cuart~, /JM'
conve11lio11alis que implicaba 1 agregado d un c n~ato al pre_stamo
gratuito, que tipulaba 1pago de W1 interé ayartrr del ~enct~ento dd C ntrato, decir, lo interc e mo~a~onos; el quinto, h/Mt
1 •
· ,.
,egzs
cu• 1111S,
que c n a'a en que ~ i la le , a il autorizaba_ el
. cobro
i..i
intere e moderado e to s tornaba moralm nte adm1S1ble.

-~ª

r

Otro do argumento que 1 gitirnaban el interé eran el stipendiMm loboris, d cir, el derech de remuneración d 1usurero por u
rrabajo al obtener el dinero objeto del pré tamo y la ratio i11certit11di8;1, que implicaba l cálculo de ins guridad del pré tam .65 .
A decir de Le off I dilema piri-rual del usurero ra entre la
bol a (con ervar us ingre o monetario pues ólo la re titución
podía alvarlo) o la vida eterna. 66 in embargo de de fine del si lo
XII (aproximadamente entr 11 7 y 1180), nació un nuevo lugar en
d más allir. el pur atorio, que rompía con la radical dicotomía cielo/
infierno, alYación/ c ndenac:ión ab !utas.
ta inno ación doctrinal e vio apar jada de una nueva e piritualidad, donde e enfatizaba
~ intención d c ntrición y la conver ión interna má que lo acto
exteriore d penitencia.u1
E.ta doctrina obre la po ibilidad de al,-aci · n fa,·oreció la tolerancia ·ocial hacia la usura, y miti ó la culpa · angusóa
p1nruale. del u urcr , pue com nzar n a proliferar lo exet11pla obre
prestamista que habían accedid al purgatorio y rogaban por la
oracionc para u indulgencia.'&gt;M í el u urero podía alvar e m diante un arr p ntimi nto incero d corazón ante d morir (e
decir, "lágrima. del corazón '), p e a n r titu.ir en vida el dinero
"malhabido". 69

De tal modo, "n]a esperanzad

capar al infierno gracia al purtorio permit al u urero hac r progre ar la economia y la ociedad
del iglo .:m hacia el capitali mo' ."11
Esta tolerancia r lativa hacia lo ínter e , permitió que alguno
iglo. dcspué , en E paña y ueva paña, la di p nibilidad de capital 9ue la lgl fa mi ma po cía la convirtiera en banquera y ocia
de agricult re , minero y comerciante ; e calcula que la lgle ia norohi pana manejaba má de 45 millone de p o en capital líquido
el cual lo prestaba bajo prenda hip tecaria y pago de rédito a 1

1·

62 Cf LE G FF, J. (1987). Op. cit.. p. 7t .
63CJ P1 ,
• ll. (1986).0p.rit., p.104. .
.,
Cf HE IFLERAmézaga .'. (199 ). Op. rrl. pp. 76- ,8.

164

11,

(J. I.F GOFF,J. ( 19 7). ,p. di.
9: /bid., p. 95.

Cj. l!Jld., pp. 101-109 .
C¡. ll11d, pp. 11 1-1 19.
1 q. Jbid., pp. 12s- 126 • 131.
9, Jbitl., pp. 133- 134.

pp.

105-106.

�LA 11s11ra: esboz.ó ¡r,{,rt mi caso hirtórico

agentes económico del virreinato, ha ta la de am rrización decretada p r la Corona a fin d e l 04. '1
Como ha p elido apreciar e, la adecuación d ctrinal re pecto ab
u ura fue tardía, per po ible, y bajo este marco e mantuvieron los
cán ne, de la Iglesia católica ha ta 1 i lo XIX, cuando bajo el pontificado del papa Pío III, la Penitenciaría po tólica publicó el 16
de ptiembre d 183 un re cripto que e cipulaba la plena licitud cid
cobr de un ioteré "moderado' n lo pré taro mon tario~ .,m
nece idad de ju tificado mediante algún tít11l0 e.x·trínseco.-1
E te cambio d actitud pued interpr tar como una adecuacion
del Carolici. mo a la sociedad hurgue a triunfant era las revoluciones france a indu trial, pue pe e a lo scrúpulo. morale y bs
norma bíblica ya era inso tenible eguir considerando al dinero
' lo como un medio para l intercambio, cuando fungía comünmente como capital. La ociedad occidental había cambiado radicalro nte en alr dedor de I año , y en particular de de fine dd siglo
.::vrn por lo que la Igl ia d bió adaptars .

.\1oué.r A lberto Sa/d,riia Martí11ez

en la práctica han tenido múltipl adecuacion en función de la
,-:triacione circun tanciale ; ca os exi t n mucho : el lucro el heliocentri mo el laici mo el matrimonio ch"Íl, la democracia el volucioni mo, la educación pública, la educaci · n exual, etc. éan e
¡,or ejemplo, todos lo anatema lanzado por el papa Pío IX n el
J 1/abHs de 1 64.
Hoy en día la Iglesia igue manifestando en mucho a pecto
una gran re istencia al cambio s cial· ba te citar la férrea defen a
de la m ral e:xual tradicional' y con fine repr ductivo, ,
decir, la condenación d práctica como el control de la natalidad y
la homosexualidad. Por otro lado, pe e a esta po ición en el plan~
ideal-doctrinal lo creyente manilie tan pinione y práctica de
mucha mayor tolerancia· como ejemplo puede apuntar lo sigujente: gún dato oficiales del cen o de 2 O el 87.9% de los neoleone. se declaraban católico , mi ntra qu el 73.6% admitía r currir a
método de contracepci , n." 3 Quizá no veremo en nue tra generaáón la c ncreción de las adecuacione doctrinal . para alvar ta
mcongruencia, p r mur p ibl m nre ll garán pue la ub ·i. tencia
dd catolici. mo e ha u t ntanclo en esta adaptabilidad.

Con ideracione 6.nale
A lo largo del pre ente trabajo e ha pretendido mo trar un de.•
tacado ej mplo hi. tórico dond e manifie tan do caracteri ricas
bá ica : la di tancia ntre el ideal pr scripúvo y la práctica cotidiaru
d lo creyente y la leora, p ro n ce aria ad cuación doctrinal pan
. alvar el d fa con la realidad concreta.
La Igl ia católica e ha caracterizado p ro cilar magi. tralment
entr do pol
pu to : la re i t ocia inicial al cambio . ocia! )' b
po t ri r adaptaci ' n a dich cambio.
en vano ha ub. i.tido2
l largo d einte sigl . .
í i bien e pret nde que la doctnna v
lo precepto morale que la Igle ia ustenta . on ab oluto é tm

-, q

FI.. ... J1'.l.A.1•~ !\., , Enriqu t Isabd t1 ánchez (Ill '). ·'La época J
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16

ilo o fía y Letra de la

L

t.La teoría
historiográfica tiene u orín en lo trabajos de lo historiadores de la E cuela francesa de
lo5 :\.nnales: Lucien Fevbre George Duby, 11arc Blocb y Robert
~landrou. 1 También e consideran de la mi ma corriente a h.i toriaJore como Huizinga, Lé -Bruhl P ter Burqu 2• De de la teoría
roológica se incluye a Durkheim como otro antecedente remoto
que utilizó el concepto de mentalidad. Roger Cbartier sostiene que
b escuela h.i toriográfica de las memalidade
impu o a partir de
b década de los e ota, corno característica predominante de la
bistoriogra fía france a. 3
Lo hi tor.iadore que siguen la orientación de historia de las
mentalidades comparten concepto y categorías má o meno comune. El objetivo d dicha escuelan ha ido el estud.i de la idea
ni la. ba e económica y ocia.le d la ociedades, ni la ideología,
IÍrlo la inv tigación d la expresione
repre entaciones del espíriru o mentale , que incluyen no olamente las idea ino La. creencia
j lo entimíento .
HmoRI.\ DI· MENT\LIDAD

aticano. hrtp:/ /www.vatican.ra

Edad Media. Barcelona: Ged.i a.
_ _ _ _ __ y 1 icolá Truong (2 5).

acuitad d

COMO TFORÍA

r

'Profe or investigad r de la Facultad de Fil . ofia · Letra de la U L
Jacque: Le Goff. Las 111mtalidades. ·na historia 11111/Jigua. En: Jacc:¡ue. Le Goff y
Pitrte 'ora. Hacer la historio. Editooal Laia. Barcelona, bspaña. 1980. Tres to1 lllli~. Vol. rn. pp. 81 y s .
• Peter Burke. lJ1 m'Oludó11 historiográfico jra11cesa. Lu Escutla dt los A1111ales: 1929 lº 9. Ednorial cc.fua. Barcelona, España. 1996. p. t 12.
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paña. 1996. p. 23.

169

�llijkxiones pistemológica.I .Iobre hi.rturia de la.s mmlalidade.r

Mentalidad es u.o concepto que provi ne del campo de las cfü.
ciplina que se ocupan de la per onalidad y el funcionamiento de la
p ique, coparte concepciones con la antropología }' la lingüí tica.
La literatura especializada registra al menos do modelo teóricos
para explicar lo mental: la topográfica y la estructural. Se trata de
modelo. que permiten conceptuar el estudio de los factores psico.
dinámico que determinan la conducta humana. Amba di ciplina
privilegian el análi is de la mentalidad en el ámbito individual. :\1guno autore especializado describen la actividad mental como d
conjunto de funciones consciente e inconscientes, esquema que corre pande al modelo topográfico. 4 n egundo modelo e el e truerural elaborado por Freud, comprende tres regiones: el ego, el Id yel
uper-ego. Ambos modelos conceptualizan la estructura de la mente
y us funcione que se id ntifican por lo in tinto primarios -lo$
sentimientos, lo afectos, las emociones, lo des os, lo temore y la.1
agresione -, así como su expresione simbólica : sueños, fantasw,
imaginaciones, ilusione , mito , alucinaciones, fábulas, espejismos.
delirios; la experiencia que se identifican con la sintomatología de
la locura; otros componentes son las elaboraciones con cientes dd
proceso de pensamiento, lo razonamientos lógicos, las idea. [o
tercer concepto clave es el de r alidad que s introyecrada por d Individuo no de manera exacta, sino com representación; se trata de
que la realidad física - obre todo la realidad de las relaciones interpersonales - no se registra mentalment de manera fiel, sino que
proce a en formas interpretada y reinterpretada . Alguno autom
argumentan que la realidad ha de c nsiderar e como aa estrucrun
psíquica, sen ible al m dio ambiente externo, pero que impli~ ~~
incetpr tación personal, diferente diversa y cr adora d cada rncm1duo. Por ello cuando se dice d alguien que está loco, ignifica qur
no percibimos la r alidad psíquica o mental del otro, por lo cual su
pen ar y actuar tienen sentido en un conteXto de realidad p íquica ~
temporal di tinto al propio.;
1 Edgar

Wil on. Lo n1enf(I/ rorno f!siro. •.C.E. 1t:xico, 1979. pp. 48-72.
.
L Freedman, Hatold I. Kaplao y Benjamín J. adock. Tratado dt pnqmatrJ.
ditonal Interamericaoa .• [éx.ico, 1973. pp. !57 - 165. También Sigmond Freun.

5 Fred

17

Jauier Rujas S,wdom/

L'no de los modelo teóricos que conecta la p icología con historia de la mentalidad s es el inconsciente colectivo formula.do por

Car! Jung, cuando su experiencia psiquiátrica le enseñó que no podía
comprender y tratar 1 psiqui mo tan sólo obre la base de la hi toria personal: ''D índol colectiva, u.ni er al e imper anal, idéntica
en todos los individuos, e te incoo ciente colectn~ no e de arrolla
de modo individual".6 El inconsciente colectivo e tá construido de la
suma de in tinto 'f de sus corr la.tis:o , los arquetipo , que on formas típica que aparecen de manera espontán a por todo I mundo,
independi nt d la tradición, en lo mitos, lo cuentos &lt;le hadas, las
imaginacione , los sueños la visione y lo i tema delirantes d I s
entermo mentale .
Para los hi rociadores de la mentalidade , el érmino mental e
un adjetivo que deri a del u rantivo latín 111ens, me11tú, y e define
como e píritu, inteligencia, alma pen amiento id a razón ,· uicio
'
,
'
'
tmaginación. Desde la p rspectiva ociológica y antropológica el
concepto d Mentalidad expre a la cultura y el modo de pensar qu
caracteriza a una per ona y que comparte un pueblo y una generación. En francés a ume el vocablo mentalicé, que de igna 'la col ración colectiva del psi qui mo". En inglé el t · rmino forma parte
del lenguaje filo ófico; en cambio en l franc6 e parte de] lenguaje
común, La"' r ión alemana c mprende la vi i · n del mundo, un uni.erso mental e tereotipado y caótico al mi mo tiemp .
La historia de la mentalidades más qu una teoóa estructurada
1 i tematizada, comprende un ariado abanico de concepto. y formulacione como las que en guida e enumeran:
• Punto de conjunción de lo individual con lo colectivo.
• Lo inc n ciente y lo inrencional.
• Lo marginal y lo general.
• Lo cotidiano y lo automático.

I"I d/J.i /m'r11ipío.I del ji111rioni111Tiento mental. Obra complems. Biblioccca
\(adrid, España, 1996. Tre torno . VoL 3, pp.!6 s.
1
,\ndré Vird. ~.ócab11/ario tk !tn psicoleropios. Edironal Gedisa. Barcelona,
19 •.

Jacyue Le

off. Opm.Cil.

171

paña.

�Rtjfexiones episte1110/ógicas sobre historia de las u,entalidades
El contenido impersonal del pensamiento: ... e lo que Cé ar I el
último de su soldado , ao Luis y us camp ·inos de sus tierra.\
Cri tóbal Colón y el marino de sus carabelas tienen en común".
• La memoria colectiva, la marginaLidad la an rrnalidad, la patología

•

r

1uso de textos y documento literarios y artí ricos para el conocimiento de la sen ibilidad } la mentalidad de una época.
• La literatura y el arte ,·ehiculan formas · temas venidos de un pa ado que no e forzo ament el de la conciencia colectiva, porque on
creacione indiv:iduale .

dades el ufrimieoto físico em cional.
• Las representacione colectiva , representacione mentales o ilu io-

• Exi. ten e ·pacio e p ciale donde e produce b historia de la men-

tema privilegiad de e te tipo de his ria es lo imaginario colectivo.
• El tipo de fuente que utiliza hi toría de la mentalidades e tá rebci nada con la psicología colectiva. Lo documentos que revelan lo,
sentimientos lo comportamiento marginale que ponen de marufiesto la mentalidad compartida. Lo estudio de la mentalidad d
lo sant s, de lo mí tico., que' pone de manifiesta las e rructur:t
mental deba e: L'l permeabilidad entre lo corp ral y lo p.í4uico,
lo que permite explicar I mila o.'
.
• La marginalidad del ant ) u corolario: la marginaLidad de lo Ju.
bólicos: los posesos, lo

9

• Confe.iones de herejes y proce o de inqui ición, canas de remiión otorgadas a criminal qu detallan u entuerto documentos
judiciales monumento de la represión.

ocial.
• E] d minio de lo irracional y de lo extravagante. Por ello la proliferación de e rodios obre la brujería, la her jía lo ent.1rn1entos
comunes, la actitudes frente a la muerte, lo milagro las enferme-

nes colectiva .
• Las creencia y prácticas colectivas.
• Lo estudios sincrónicos: n campo de in er eccióo entre histom
de las mentalidad y la etnología. Lo estudios medievalisc:u )" rt·
nacentistas obre los ritos las práctica ceremoniales, las creenaas 1
los si temas de valore . La con agraciones religio as, las curacion
milagro as, señales honoríficas asociadas al poder político; L-i procesiones de la realeza sus súnbolo ciruale e ícónico . Lo estudios
de los santos v la antidad, el fervor del e píriru de los fiele , la pS1ci}
logía de l C:eyemes. "La antropología religiosa impone a la historia
religiosa una conversión radical de contemplación" Y
• La historia de las mentalidade no tudia l s fenómeno objerivm.
sin las repr sentaci nes mentales de e to fenómenos; por ello un

8

Javier Rqas S(JJ1do1•0/

n rejes, lo.

!bid.
Ibid.
172

criminales.

• La pintura como modo de expresión y comunícación del espíritu.
talidades· lo cual dep nde de la época. Durante la Edad Media uropea: ➔ 1palacio, el mona terio el ca tillo, la e cuela , los curso .
El mundo popular tiene sus propi e pací s de producción de
rncmalidad : El molino, el parque de juego la fragua, la taberna.
Durante 1a era industrial: La fábrica el indicato, el barrio obrero.
La igle ia
un buen lugar donde e pr duce un di curso conceptual y eotimental. Lo mism que en el mercado.
• l;n concepto introducido por Lefe,rbre, adoptado por otros hlscori.adores, es el de "utillaje mental", que se traduce como "inventano. mentale ". e trata de: v cabulario, • in taxis, "concepcione del
e pacio." Lo que queda claro con la pr pue ca de w1a hist ria de
los conceptos o historia de la ideas: La combinación de oledad
y a ceri mo con los concepto de generosidad, proeza, belleza y
fidelidad generados durante la Edad 1edia, e intecizaron en el
concepto de cortesía, que I gra s brcvivir 1 cambios remporale .
• La formas en que e difunden l. mentalidade oo di,,-cr a , no
sól e limitan a 1
crito, se I encuentra de manera privilegiada
en la t.radición oral.
• Quedan preguntas por cante tar: ¿De u· manera la memalidad se
relaciona con la e trucruras ociales? E decir,¿ e puede hablar de
mentalidad de los dominados y mentalidad de lo &lt;lomina.nte ? ,\
pesar de . u carácter c lectivo el c ncepto de m ncalidad se relaciona con la t n. ione y las luchas socia.le . Pueden encontra e mentalidades a ociada a la da e ocia!: m ntalidad burgue a, mentalidad
proletaria, mentalidad pequeño burguesa.

173

�Rtjkxiones episteHJo!ógiras 10/m historia de las mmtalid(lde.r
• Incluso en niv le micro: m otalidade derivadas de la práctica del
oficio: mentalidad de carpintero, mentalidad de ma tro, menl2Ji.
dad de carnicero, m ntalidad de zapatero.
• ¿ • s posible vincular época • mentalidad. Para hablar d mentalidad
del hombre de L1. dad lectia: mentalidad bárbara, mentalidad corré mentalidad gótica. tra m nt.1.lidadc : mentalidad capitalis
mentalidad ocialista. f ntalidad renacenti ta mentalidad refor-

mi ta o luterana.
•
tra forma de mentalidad: mentalidad maquiavélica religiosa,
moderna, antigua p lítica; mentalidad uperstici a, mentalidad
ttacticional.
• Lo cambi de mentalidad: ¿Cuánd de aparece una y aparece otra?
El nacimi nto &lt;lel cristianismo como un cambio de mentalidad
• La hi toria de las mentalidade no puede hacer e jn e tar cstn:•
charo nre ti ada a la hi toria d lo sistema cultural si temas de
creencia de Yal r de equipamiento incel crual en eJ eno de las
cuale e elaboran, han vivid } e,·olucionado.
• I listona de la mencalidade e hi toria dt! l ideas no on lo mi mo.
ambas denotan modelo de análi is diference . Hist ria de 1a. tde~
es propiamente la hi orla de 1 conceptos o la raci nalizaci~
podría decir e que e un tipo de hlstocia especializada; en cambio
hi coria de la mencalidade no deja de er un concept holi neo,
podría decirse que esta última contiene a la primera, por cuanto
hi toria de.: la· m ntalidade íncluye la repre entacion . tamo o-

ci nale com la irracionale .
• 1-:li t ria de la mentalidades y p 1cología - de hecho también coo
la p iquiacría- e unen en el punt en qu la primera e ocupa de lo
incon ciente y también de lo con ciente.

Jonrr &amp;jas Sandol'al
teria1, c stumbres, representacione. -, e hi toria de la mentalidades,
en la trama de lo
textos. Aunque alguno de lo. autore o hac n una difer nciación
de ambos concepto otros -como uiosburg- argumentan di tincione ustantivas. L modelo t órico de cultura y m ncalidad on
empleado en el ntido d que conciben una r !ación circular d
creación y :ec:"~ación ntre ambo m d lo : ambient ) práctica
culturale lu tone s como producto de m ntalidacle. det rrninada
al mismo tiemp qu ambiente y práctica cultural formad ra de
mentalidad hi tóricas. on mucha la influ ocia. que se pueden
enconrrar en lo autore , d tacando 1 hi wriadore de la , cuela
delosAnnales. También lán presentes la te ría p·icoanaütica de
Freud, lo esquema t óricos d . Jung y la, propue ca de Gram ci
sobre el e. tu.di del folclore · u concepto de da e ubalternas y
hegemonía cultural.

ambo concepto e pu den localizar entr tejid

Aunqu no se incluye en el li tado d te to val la pena menaonar un ejemplo de hi. coria de mentalidad el t xto e.le . Fr ud
titulado: " n neuro i d moniaca en el iglo :xyrr' .10 En l cual 1
wtor narra la historia del pintor Cri tobal Haitzman. El autor e
ba.~a en un documento de la época en el 9ue
narraba el pacto
demoniaco y la sal ación d 1personaje víctima &lt;le com'Ul iones, graciis a la inv cación d imágene religiosas. D , de el punto de vi ta
metodológico, e trata de un análi is r atizado p r Fr ud, de un texto
hi tórico y biográfico. El d cument y 1 s p r naj . on hi tóricos,
en el enádo de su xi tencia documentada. Tal ez p dría denominar e una hi coria de milagro t ma muy r curr nte en la vi&lt;la
religio a p pular.

l;. l~ Tho11Jpso11: o rumbre eo común

de los hi toriadore contemporáneo : Thomp on, Ginzburg,
Camporesi, Pa erini, Chartier, Le Roy Ladurie Agulhon .

Thomp on parte del concepto de c stumbrc :, aunque no lo explicita
se puede interpretar que la, co rumbr com exp ri ncias mod bn la· rnentali&lt;lad , individuale \ colectiva : la co rumbre " c mo
21nbient&lt;: y e mo !llfllfolité' .11 En · tro lugar defin 1 conc pt el •

Explicita o implícitamente, lo, hi toriadore antes m nciooados ua·
lizan marco teóric holistico y su conceptualizacione co~pondient s: cultura-y u comp n nte : cultura popular cultura tnl·

igtnun&lt;l l'rcud, llna neurosi &lt;lc:moniaca en d .iglo X\'TI Ediioñal Bibli teca
1 ·u1:\a, :'-ladrid, •spañ,1., 1996. 1rt romos ,·ol m.
E. P. Thompson. Cosl11111bm t11 co111IÍ11. rítica. Barcelona, G paña. 1995. p. 16.

2. U os del concepto historia de la mentalidade en algunos

174

15

�Jaiier &amp;ja.r

&amp;Jle:i..io11es epistemológicas sobre histori,1 de las nttlllalidadts

mentalité com di cur

de legitimación, cultura política, expectativas,
tradici ne y uper ticione .12 Hace una di tinción entre mentalidad
de las cla e dominante , la gentry, y la mentalidad de l plebeyos,
de lo pobre l trabajad r . En el plan d lo político la mentalidad a ume la forma d ide logía y h gcrnonía cultural. Hace una
de cripción de la funci ne ociale d , empeñada por lo grandes
burgue e agrario la manera en gue ej reían u d mini 1' mediantr
las imág ne del p der y aut ciclad, que p ibilitaban la uborclina.
ción &lt;l la ma a popul.are · expresada en la mentalidad. El poder
del entl man e mo árbitr mediador e inclu pr tect r de los pobre . En el dominio de la gentry
u ex:pre ione ideológicai
mentalidad d lo pleb yo formada de u propia yperiencia en
interacción c n la cla e dominante , en lo ambient s y campos de
tensión por el c ntrol de lo írnbolo del p d r. e trata de que los
pobre n ac ptan l paternali m irnpue to por la gentry de manera
automática acrítica. Lo pobre recibían la ideol gía enrry de tl12JlC·
ra e ndicionada ·, ademá , a cambi d un pr ci . La aceptación del
paternali mo entry tenía com fin a egurar la autocons r,;ación de
lo p bre ; p r u parte l plebeyo exigían de la entry cumplir con
u d bere , obligacione paternali ta a cambi d aceptar el traro
defereme. En la dinámica de la diferencia y di. tancia entre la cultura - com mentalida&lt;le - refinada y plebeya, e mpr ndida dentro
de la heg monía cultural, n irnp día que lo p bre dcfendi.etan
propi derecho )' u costumbr · vi ion de la Yi&lt;la. Lo qu india
qu el control cultural d la cla e d minante sobr lo pobre establ
lejo d
r e talizador.
La rn ntalidad plebeya alim ntaba y po ibilitaba e. pectaúvas alternativa entre la clase ubalccrna , qu repr enraban auténtic
d afí ala h g monía de la cla e dominante . P r ello Thompson
e nclu 1e que el concepto de hegern nía cultural muy irnportantt
para poder entender la e. tructuración de relacione ocial dd iglo
• ·v111. 14 Per el d nuni hegemónico ólo fu p ibl m &lt;liante una

y

u

a11dQ11UI

constante y ~ábil ej rcicio de ma carada y conce ion por part
de bs da e nea . A pe ar d u fuerza la h g monía cultural n ti _
ne alcance totalizadores en el entid qu comprenda una visión
tol2I de la vida". De ello Thomp on conclu •e que la heg monía
cu1tura1 no implica un dominio t al obre las cla es ub rdinada
que pretenda abarcar todo I asp et de la vida cultural d lo
dominado finalm nte lo subordinado con ervan e pací que Je
permiten re L tir la dominaci ' n.

Para Thomp on la mentalidad y la cultura n

e circun crib n al
imbito exclusivo de lo politico-ideológic . Ientalidad tambi ' n e tá
pn:sente en la c~~a popular, n eJ folclore en la tradicion xpr Sidas en la practica y repr entacione~ del imaginario p pular de
la venta d espo a y la e ncerradas que _imbolizan lo de eos lo
stnrimiento y 1 afecto de los individuo qu tran greden r la
cosnunbre y rradicione ancionada p r la comunidad.

(.arlo Guli1zb11rg:

1que o y los gu ano . Historia n crurna
Guinsburg maneja el concepto d m ntalidad n el texto E l quesoJ'
llgMSanos pero a diferenciad Th mpson hac varias di tincione .
La primera entre cultura y mentalidad, d fine lo estudio hi tóricos sobre la mentalidad como ' la recurrencia d el ment s inert
oscuro incon ciente de una determinada vi ión d I mundo.
superviw;:ncias, lo arcaí mo, la afectividad, lo irraci nal .15 D finición tomada de Le
ff. .. tab1 c una difer ocia entr hi toria
~ bs mentalidades y otta di ciplina paralelas: hi, toria de la idea.
que equipara al d hi toria d la cultura. Al mi mo tiempo cue ti na
d uso_ de, hi to~a d la mentalidad - ue de fin c mo "p icología
colccriva - debido a do razon : por u contenid intercla. i ta ya
~ pretende colocar en un mi mo plano la id ntidades d per oDajcs de la da e dominante~) la da s ubalterna. · y en eguodo lugar p r la preten i · n d explicar la. coordenadas de t da una
epoca a partir del e tudi de un ól individu , como ería el ca. o

La.'

12 Ibid.

pp. 295, 296.
n 1'JJta.
, J p. 'l
• •
H Tbid. p. 105.

Cado Guinz~urg. El q11eso · los g111a1101. E./ cos111os, segtítr mr n,olinero d, / 1iglo .\ 11.
~luchruk Editores. Barcelona, E. paria.

16

1991.

pp. 24-26.

�Rtjlexiones episte,110/ógjcas sobre historia dt las 01enlalidades

del estudio sobre Rabelaí que hace Le Fevbr . í mi mo recha,.a
el u o d la historia d las mentalidad para plicar la vi. ión del
mund de len cci p rque con id ra que ignificaría d calificar
- por irracional- el comp neo te de racionalidad del p n amiento del
mol.in ro. Guinsburg no niega la legitimidad d las inv ti aciones
ba ada, n la teoría d hist ria d la m ntalidade , pero hace notar
el ri go de "incurrir n xtrap lacio ne indebidas" .16
En conclusión uin burg prefiere utilizar com marco teórico
la fórmula: (cultura popular", en ustitución d m ntalidad colectiva". in embargo, hay que ha.cer notar qu (cultura popular' conuene concepto de hi tocia de la mentalidades· lo que r cha.za Guinsburg e el aspecto interclasi ta. Realiza una paraci 'n entre cultura
p pular y alt1 cultura. Hac n tar qu la p ibl con er encia entre
cultura popular y cultura d eta qu dó liminada con la condena de
Lut ro a los campe ino . e niega a ac ptar la hipót j de que la
id a ólo nac n d la alta cultura: n l cer br d I s monje y profe re de un.iver. idade , p ro no en la mente d 1 campe mos y
los molinero .11
n otra parte del texto uinzburg analiza el concept de mentalidad n varios planos: como las dos co movision : la cultura de
los inqui idore y la culturad fenocchio. También la convergencia
entre la mentalidad d I nocchio y la concepcione de la alta cultura pr ced me de su lecturas de Dance y a la Biblia. n la primen
dualidad ambas cultura
enfrentan· en cambio en la egunda son
h.tbrida . E d cir, xi t una influencia r dpr ca ntre cultura popular y cultura culta. Hay una circularidad cultural.
La otra forma en que Guinzburg analiza la mentalidad e en reJa.
ción la locura m ntal d I nocchio , cgún era juzgado por lo. inquisidore lo que plantea qu la mentalidad pu de erse como lo irracional. Pero como dice uinzburg, la m ntalidad d 1 n cchio en
irracional egún el patrón de racionalidad de lo inqui idore . Error
n el que han caído alguno lllitoriadore como Foucault al con.ide•
rar la locura del a in Pierre Riviere, como un irracionali mo, par.a

Joder &amp;ya.r andnt'tl!

negar la po ibilidad de interpretación del di curso del "l co' . '
pre6er de cribirl ... e mo un hombre inculto ... un animal in in -

tinto, Un

En Historia noct11ma Guil17burg, 19 aplicando la m t dología de la
Microhistoria y te ría de la. m ntalidade analiza 1 rituale, de lo
brujo r la bruja , p r a uinzbur no le intere a la r •con crucáón de lo mecani mo ide lógico que facilitaron la per ecución
de la brujería, sino · uále eran las cr encía de 1 hombre · mujeres acu ado de brujería?¿ ómo y por qué cri, taliz , la imag n del
aquelarr ? ¿ ué ralo qu
e e ndía tra ella?"
En e te punto uinzburg repite l quema de cultura p pular ,
cultura docta que de, arrolla en El q11eso ' los g11sa11os. e interna en el

significado qu tiene l aqu !arre no para l in9ui id re , ino para
las da, e d minada. la qu laboran una e ncepción que Guinzbur
denomina formación cultural d comprom.i o": que e el re ultad
híbrido d un conflicto ntr cultura folcl ·rica) cultura docta".
Al igual que en el texto de El Q11eso J' los g11sanos, n Historia 1 ·oc/rnla Guin7.burg argurn nta que la mentalidad a~um do forma. :
creencia populares y cr encía d lo. d cto , de los in qui. ido re ..
Do percepciones, u corre, pond n a do e movi i ne . finalmente la ínte i d amba mentalidad . , qu e la cultura hJbrida
resultado de lo, pré tamos culturale , e.le] pr ces de aculturación
del diálogo · la con&amp; ntación n el qu los ignificado on relab rado y r interpretado .
Otro a p et de la mentalidad e la percepción. También aquí
e tá en pr s ncia d una dualidad: la percepción de l . inquisid res y la tra, la p rcepción d lo d minado . u.in burg d arr lla
otro pect de la hi toria de la, m otalidad , como las ere ncia,
populare en la práctica ritual del aqu larre.

/bid. p. 19.
1

16
17

lbid. pp. 26, 27.
lbid. p. 233.

Laura Ordlana, ergio Páez y Ricardo .oronadt Vdazco. Ens:1yo de análisi.
histonogcific obre la obra &lt;le arlo uinzburg: Hisl111ia 11od11r11a. l ' I \. altillo,

Coahuíl .

17

r mítico, mon truo o, impo ibl de definir por er ajeno

a todo ord n enunciable". 18

199 •

li9

�Reflexio11u rpistrfllol6gkaJ Jobrt historia de las 111mlalidade1

Jaátr RIJ;as andawl

n u v r ión de p icología hi tórica uinzburg utiliza hi toria de
las mentalidade para explicar el incon ciente col cti\."o, expresado
en lo mitos?Toma de arl . Jung2 1 el concepto d 'inconsciente
colect:Í\ o", definido como los comportamiento o accione y reaccione de la p iqu que producen ueño vi ione
fanta ía. de los
humano y que e expre an en l s mito , religiosidad, cuento de
hada , p p yas • obra de arte. La r lación entre mito e inconsciente r ulta indis luble. Con e tas idea
uinzbur trata de explicar el
folclore a partir de . u contenido onírico • neurótic . La otra fuente
que utiliza uinzbur e el ciólogo farcel fau , de qui n toma u
t o ria d que los fenómeno
ciale on i terna imbólico que deben ser de cifrado . Iau estudió 1 mágico agrado . ejerció gran
influencia en lo hi toriadore de las m malidade c m Lucien Fevbre v Marc Bloch. ◄ n u e tudio Mau lo ó ,. r que en el e píritu
h~an pueden exi tire tructura interna profunda , equivalent
a la e tructuras incoo ciente , profundament oculta , cau almente
anteriores a la repre entacione c lectivas como hecho ociale oh¡ tivo . Lo que plant a la p ibilidad de bu car en lo mito ca tumbre · tradici ne lo element
ubyacente que permite interpretad . D alli uinzbur parte para explicar l aquelarre la brujería
de l.as e tructura profundas del incoo ciente.

Piero Camporesi.:ri The Br ad of Dream
D la mi ma nacionalidad y cu la hi toriográfica de Guinzbur,
amp r ~i aborda la probl rnática d finida p r la hi t ria e catológica.
m
dijo en la pare ant rior uinzburg era baja la m ntalidad
expre. a a n la co movisiones de 1enoccio y la cultura popular de
lo aquelarre r cerem nia rituale, d la brnja lo que de alguna
manera coincid con Th rnp on en 1 e tudio de la e nccrradas
· la venta d
p a . De de la p r p ctiva teórica Campare i coincide c n uinzburg en el tema de la. m ntalidad colectiva. como
expre ione del inc n ciente c lecci\." , particularment n el texto

de Guinzbur Histona 11och1ma. in robar o a diferencia de Thompson y Guinzburg, amp resi produce un di cur o hi toriográfico
que tiene como fin la transrni i · n de los entimiento que expre an
grupo humano n ituacione limite de u exi tencia: "las pe tes y
sus efecto , hambruna , la enfermedade , la práctica m rtuoria ·
b comida alucin 'gena la antropofagia, la aut fagia, la m dicin.a a
partir del cu rpo humano. Para ll ar a í al.a idea o interpretación de
brelación qu hay entr la co movi ión y la materialidad. 13
Analiza la mentalidad qu
desarr lla durante la catá. trofe :
alucinaciones · fanta ía ; paraí o artificiales, su ño hiperb · lico
6gura. retórica xagerada , para darle entido de realidad a la
&amp;ntasías: paranoia alucinaciones) por el con umo de droga y pecia . La alteración de la alud m ntal debido a lo fectos d la
alimentación precaria. 1idiotismo.
diferencia tanto de Thomp on como de uinzburg, arnporesi no se refiere a ujeto hi tórico indiYiduale , ino a rna a in
nombre, que c mparten experiencia y mentalidade comune.. n el
texto The bread of dretm1s, analiza el pan en u pr ce d d la producción, u c to la diferente calidades, el ti mp en qu lo con umen y u expre ion mentale ·: la forma en que es vi. ualizado p r
lo con umidore la imagen mental que e hacen obre u uso.
De la combinación de las hambruna. y el con uro de ci rtos
slimemos corno el pan d la emilla d amapola _ lo efecto alucinógeno qu produce Camporesi analiza l e tad mental a que
dan lugar, c m la faota ía imaginaciones. Puede decir e que e
trata de e tado mentale alterad , que pr &lt;lucen acto de e p rados al grad de conducir la aotr p fagia, la au tofagia la medicina
2 partir &lt;l l cuerpo hwrumo.
Campare i con truye un di cur o historiográfico ea el que
propone ele cribir 'no ólo 1 que lag nte pensaba sin cómo pensaba córn con tru ó u mund cómo le dio ignificado · le infundió em cione .' 24

20

Ihid. pp. 2 , 29.
p. 2 .
.
:!21i mado de la traducción" análisis hi. toriográlico presentado par Aurdio Colla-

21 Ibid.

do, Blanca L. de Iariscai'r Alejandr Garza Rangel.

1O

UL\.

alúll , oah.

1

lbtd.
~ /bid.

1 1

�Rtjltxio11es epistewológj(O, sobre historia dt las 11,enMidade.r

Camporesi confronta las nociones de vida y de mentalidad: argu.
menta que la mentalidad no e homogénea ni monolítica, es diversa y
diferencial, pero compartida. Polemiza también la forma de conceptualizar mentalidad la noción de mentalidad de la escu la &amp;anee a.
u renta qu la mentalidad no puede er su traída de la práctica.
puede hablar xclu, ivamente de creencia de formas de
entender y de er el mund in ver el mod en que e con truye la
mentalidad enraizada en la materialidad, en una circun ta.ocia hi tórica que posee un contexto real

Ltisa Passerim: 1 • Mus olini imaginario. toria di una biografia. 1915-1939
demá de pertenecer la escuela italiana de hi toriografía, hay que
decir que Pa erini tiene en u biografía personal el ~tecede~te de
haber participado con .. .P. Thornp on en un trabaio de histona
comparada. i bi n
separa de Thomp on por cuanto en hi toriador británico - al igual que ampore i - centra u análi i no en
individuo ino en ma a , se aproxima a uinzburg n tomar como
ujeto h.L tórico al indi,'iduo, a un individuo que e hi tórico porque no e anónimo ino excepcional. in embarg~, ~~otra que
Guinzburg centra u análi is en la m ntalidad de un mdiVJduo como
íntesi de una mentalidad popular, Pa erini trabaja la con trucción
de la ima n d un individuo por la ma a , en un conte}.."tO hi, tórico
marcado por lo efecto, de la~ gu rra y en donde lo medio de
comunicación d empeñan un papel fundamental como forjadores
d ímág n s. Puede advertir e que la au~ora no xplici~ u en~d2
teórica d hi toria d la mentalidades. in embargo l tJtulo muno
del libro revela la matriz conceptual de la que parte y que se asoci1
con el gram cism en u análisi obr l hombre individual Yd
hombr masa, así como las concepci n freudiana
br el rru mo
cema. 26 La pr encia de historia de la m ntalidade lo manej~ la autora al con id ra la hi. toria como el conjunto d hecho coadianos
incluyendo lo. pensamiento r entimiemo .
Tomado de la ínt . is elab r:ada por Jo é Roberto Mendirichaga. U.\. alolh
oah. 1998.
26 ,\ntonio Gram.ci. Op11s. Ot. p. 281.

25

182

J,wier Ro1a.r Sandorol

Ea el texto 1\I11ssoli11i in11nagit101io - toria di 1(/Jc, biografía. 1915-1939,
Passerin.i tudia la biografía de fo , olini como personaje hi tórico,
tratando e.le eparar el rniro de la realidad. unque e difícil e tablee t
una frontera preci a entre lo real y lo imaginario. Los concepto d
análisis relacionado con hi toria de la mentalidade utilizado por
Passerini on 'el imaginario" "los ímbol ' y l "mito' . gún
ucan el imaginario es un campo de relaci ne,' e pecí6cam nce de
aquellas que e entr lazan en un texto ... e el ncuentro de autor y
, ,autores .advierte la pr encía de Pr ud 2 y la p icología de la ma a 9u
permite analizar tanto la psicología individual como psicología colectiva. La con ttucción del mito fu po ible a partir de que Ius olini encarnaba la e peranza de redención para las masas que habían
sufrido lo efectos de las do guerra munc:liales. En la miuficación
del "héro ', el incon ciente &lt;lel pueblo italiano e expr saba en la
oece idad de ncontrar al red ntor, el al ador. al imagen era una
proyección de la nece idade y de eo incon ciente dc 1a · rna a
anónima .
La con. trucción del mit como imagen mitificada, regi tra vari s
momento hi tóricos tapa que empatan con la hi toría de cualquier italiano, que cu ra hí toria imagina como propia. e con, truye
la imagen popular. e inicia con la vida familiar e.le fu solini, lo
recuerdo de su padr , que tenían que er bueno , p &gt;r9ue bueno
era el Duce y no podía ser de cuna · familia mala . Luego u formación e colar. u vida de militar dond fue mu) qu rido; l papel de su
posa como fiel e mpañera; u e tancia en la cárcel. Luego viene la
con trucción de la figura romántica del hombre fuerte int ligente,
&amp;miliar, pa ionaJ y d cidido· su detract re. también contribuyen a
fotjar la in1ag n mental del Duce. 1n a pee central en la con trucción de la imagen mitificada e la figura el l jefe cari mático, que e
inicia con la toma del poder y la in talaci' n de la dictadura, en la qu
se exalta la imag n del oldado y el dirigente. e forja la imag n d
r Jo.¿ Robeno ~lendirichaga. Op11s. .it.
~und heud, PS1mlogi11 df las 111aras. \lianza Edit ri.tL i\ladnd, Espana.

PP. 9-16.

183

1986.

�Rtflexioms episte111ológicas sobre histori1.1 de las nm,talidade,

un personaje imaginari afecti o, ba. ado en el amor a su madre, ,u
espo a, y en una correlación de identidad: amor a la madre= amor
a la patria.
e crea una correlación entr la imagen del per onaje y la imagen
del poder político que repre enta, por ello e exalta u imagen fisica.
l propio Gramsci no escapa aJ proceso mi tincador al decir que
Mu olini tenía jo \"Íol oto y de o bitado . Por u parte el papa
dirá de él que era un h mbr pr Yidencial. Por ello se explica la exaltación a su fu rza y virilidad. Al mi m tiempo fos olini encarna al
prototipo del italiano del futuro, nuevo o renovad . En una concepción que aJud a ietz. ch del uperhombr , u aduladore hacen
aparecer al Duc c mo quien bu ca un cambio de los valores en cnsi
y que ya no deben prevalecer: jerarquía , diferencias ab olutas de
igualdad e individualismo.
•l análi i de la construcción de la imagen mitológica de Mu.solini e compl ta con el con te, ·t que vive ... u ropa de la guerra, en
el qu e puede afirmar que e el tiempo de lo grandes per. onaj
mttlc , dictadore pero salvadore : de de Lenin y talio ha ta Hit•
ler pa ·ando por Churchill. demá de lo aparatos que e montan
desde el poder para construir el mito también la ma a populares
hac n lo uyo, en la medida n gu el lid r encarna las esperan7.al
para uperar las fru tracione de u de o in atisfi cho .

Roger Chartz'er: .. paci públic critica y de acralización en eJ siglo :-.,111
En un primer acercami nto analítico, puede concluir que a lo largo de lo ocho capítulo del rext , R ger Chartier"9 aplica diferentes e quema te 'ricos de interpretación incluyendo el de hi toria de
las mentalidade . P restar relacionado e de crib notros e quemas
ígui nte :
próximo como l
l.

29

Hi L ria cuJtural, que harrier define a partir de Darnton como d
e quema antropológico aplicado a lo. stuclios de la culrura, inclu•
yendo co mO\·i i n y mentalidades colectiva .

Rogcr hartier. 1:./ 1111111do ,o,11b npre.rentaci6r1. Historia m/t,m,L- mm prcirtira rprr·
sentoción. e&lt;li ·a, Barcelona, España, 1996.

14

Javier &amp;jo.r Sa11dol'tl/

l estudio del peo amiento i temático, comprendido en l esquema filosófico .
3. Hi. tocia intelectual: E tudio del pen ·amiento informal climas de
opinión y movimiento de alfabeti mo.
t Historia social d la ideas: Estudio de la ideología .
2. Historia de las idea :

l'n segundo esqu ma conc ptual es el de Hi tocia de la idea torna-

do por Cbarti r de .. hrard, en el que e incluyen tres formulaciones:
• La lú t ria individualista de lo grande

i temas.

• La historia de la realidad colectiva y difusa que es la opinión.

• La historia e truccural de la

orma del pen amiento y de en ibi-

lidad.

los dos esqu ma on englobado por Chartier en el concepto de
Hi roria in electual: "En un , ocabulario clifer nte - dice harti.er esta Jefinicione , en el fond , quier n decir una misma co a: qu
el campo de la hi toria llamada intelectual abarca el conjunto de la
iorma de pen amiento."
Un ejemplo de la aplicación del quema de Historia cultural
se localiza en el capítulo ¿Qué es la Ilustración? Del texto Espacio
píblico ... etc.,'31J en donde Chartier cue tiona la propue ta de .u fornet
acerca de que" ... la Ilu tración e el espíritu filo ófico, como cuerpo de doctrina, de idea tran parentes." Chartier propon pa ar de
la historia imel crual a la hi toria cultural mediante la op ración d
2grt:gar a lo discursos la práctica culturale e decir, "con iderar
lo origene cultural d la revolución como las discordancia entre lo discur os qu r pre entando I mundo ocial proponen su
reorganización y por el otro, las práctica que in,entan en u ejecución nueva di tribuciones y divi ione .' . in embargo, no vincular
discur o y práctica culturales de ·de el punto de vi ta de causa. ,
efecto , que Chartier juzga c mo un razonanú oto mecánico uponer que la acciones son engendrada por lo pen amientos.
Rogcr Chartier. bpado p,íbliro, crítiray duarraliZf11ió11 rn rl s(e./o X\111. Los or(genes
lt11ra/a de k, Rewl11rió11 j,&lt;111mo. edi a Barcelona, España, 199· . pp. .:!9 - 32.

111

15

�&amp;flexiones epistemolótJcas sobre historia de las me11tolidades

En el mismo texto Chartier utiliza el concepto d hi toria ele
31 oponiéndolo a
la "bi toria intelectual clásica". E pecíficamence tom~ do punto
de la definicíon de la te ría de la mentalidades: a) la que hace
referencia a la homogeneidad mental de una ép ca. Dice de man ra textual: ' la mentalidad de un individuo, aunque e trate de un
gran hombr e ju tamente aqu llo que ti n en común con otros
hombre de u época' . b) La mentalidad como automati mo, que lo
equipara a costumbre: "el nivel de la hi coria de la mentalidades
el d lo cotidiano y de lo automático es lo qu e capa a lo uje105
individual d la hi toria al r r v lador del contenido imper onal
del p n amiento."
Charti r hace una interpretación de la definiciones anteriores y
la re ume en la fórmula que p ne el ac nto n 'la mentalidad colectiva" que regula "lo i temas de repre entaciones y "lo juicios
de lo uj to en sociedad.' ~ n urna se trata de pon r el acento en
lo condicionamiento colecti os de lo pensami oto o forma de
pen ar individual .
n segundo aspecto de la teoría de la mentalidades que adopti
Chartier la toma de R. Mandrou que incluye dentro de la noción de
mentalidad "lo concebido' , "lo sentido", ' lo intel ctual ' y "lo afeeti o". íentalidad que comprende: "taot aquello que e conc'bc
como lo que se siente, tant el camp intelectual como el afectivo~.
Lo que deriva en el uso de concepto pro eniemes de do enfoques:
la p icología hi t, cica y la hi t ria int lectual. Por ello Char~er co~cluye que historia de la mentalidad s e identifica con la p 1cologu
hi tórica.32
La teoría de la hi tocia de la mentalidad s permite el uso de las
categoría p ico]ógica e encial s - dice hartier - "la que actúan
en la con trucción del tiemp ) el e pacio, en la pr ducción de lo
imaginario, en la percepción e l ctiva de las actividade humanas'".
o como conc pto fijo , ino en u historicidad. Char ·er propone

la m ntalidade , que toma d Jacques Le Goff,

31 Jacque

reformular la historia de la idea con tiruyendo la hi t ria d la
psicología colectiva a ignándol el tudio de la hi toria de lo valore lru mentalidad , la formas lo imbólico, lo rrúto .'
Ejemplos en que se aplican lo concepto de hi toria de la menialidade. en I t xto de Chartier, s pued n encontrar en div r o capítulo·. En la parte 2 e pací público} pinión pública, en l capitulo titulad : ' •l u o público de la razón' , en el que hartier a partir
de la fórmula de Kant obre la llu tración, pr pon que no . e puede
so tener la idea kantiana de que la Ilu traci · n exig una ruptura con
los pensamiento bli ados y heredado. y exi a. irni ·mo el deber
que cada uno tiene de p n ar p r uno mi mo ', a lo cual hartier
argumenta: "Para la mayoría de I hombres mejan te conquista no
es fácil, tan fuerte e el hábito antigu que ca. i se ha com·ertido en
naturaleza.'' . d cir, ha conv rtido en co ·tumbre.
Todo el capítulo titulado 'De acralizaci · n } laicizaetón", puede
considerar e un ejemplo d hi toria d las mcntalidade ·. n partirular donde e refi re a lo cambio. d actitud ante la vida y la
muertt: ante la moral católica. En general tod lo capi tul qu
describen pr ceso de mutaciones mentales y co tumbr .

UamiceAgulhon.3 Hi roria vagabunda. Etnología) política-en la francia contemporánea
&amp; un texto que con ta de una pre, nración y cuatro capítulo : ociabilidad ., Monumento , [ otalidade. r Yolucionatias y Antropología
l politica.
En la pre. entaci · n define qui! el te ·to e una colección de arúculo El título re ponde a la idea que cien el autor de acercars a curio idade het r géoea r el abordaje ele diYer o, campo,. .:.1 h cho
de que s &lt;lediqu ha t: cribir un tipo de hi. toria de ''p regrinaje de
probl ma. ", ba ado en fu me. el archi o , bedece a dos razone :
cl autor e ient má atraído p r la e pl ración que por la a menudo ingrata tarea d continu. r un filón hasta el final. ' La . egunda
razón obed ce a los acontecimiem
uccd1do. en Francia de 1800

Le Go ff. Lu bi.storiOJ dt las 111e11/a/idades. U11n histo1i11 a111big1111. Opus. (J.

pp. 81 - 97.
32

]01•ier l{¡yos Salldm:al

Ro er hartier. El 11tN11do coJHo repmmlaáón. Op. cit. p. 23.

16

Mauácc ,\gulhon. 1-lutoria 1•a._epb11ndt1. E.1110/0f!..íaJ polílkt.1 r11 h1 fra11ci,1 rwte111prmínea.
In tituto • ~ ra. ol cci , n i.cinerarios. \Iéxic , 1994 . p. 9.

187

�ju,irr Rqt11 .\,111dort1I

Rrfe io11u rpistrmollif.ims m/irt hfrtoria dt !dJ 11untalídadu

arnbio d r 'gimen p litic rr amilia rein nte y cho
e n cituCJ ne . ·l tal&gt;! ·cimient d la d m cra.cia lib ral, 1 · tad laic ) l capiutli m indu erial rn dern . La p lítica im ,~afuta
france · tres iova iooe sobre d t rrit ri franc · · la e n u1 ta de
,·aria · pr ,-ioci y la con trucci · n del imp ri c l ~- A lhon
n b ce una declaraa ·n Je u marc t 'ri . Per a JUZ ar p r lo
útul d le capítul .
advierte la 1nAu ncia d la hi co~a d la
mentalidades. L. un . rudi l hi. t ria culrural y n p rocular d
cultura p líric , ba. ad
n 1 ·n u imb ' lic .
.
\ dii ncia d
uin1.bur &lt;l
mp n n ac pra l. e 1. d
qu
paraci · n na' cultura p pular y cuJrora up rior.
Die : ''n :i. r , a mi jui i , una culrora p pular ' r al'' p r una
par ~ p r la tra una ·¿ p líri . o cial, qu _ A t a un,_ ltur~
, up ri r má · bien, pu d qu n alguna. r gt -~e haya ido a 1,
per n otra 1 in. tirucional p lítico y parap ltac pu d haber
l ad u ' ntrada en l. e tumbre. , h b r inc rp rad
la
culrura y hab r r ju\' n cid
reo v d 1 11 re' .. ·nt _u yue
1, ur r :p ne - ••incon ci ntcmcnte ', die - n el cap1tul Utulado:
•tnol gí y p lí ·c '.'
.
ub, ce n 1 t .·t el n 9u d t ría d la m ntalidad •
Aunqu· 1 aut r n xp n un ncr, da t • ri_
bre l e ncep~ Ieotalidad c m scnrimicnt , como t do upo d • repr entac1 n de. de 1 mi m ujct } lo bjct pr &lt;luct . d u m~~ralidad. , trata de la cultor mac rial imbolizada, e m .·pres1on de
el terminada mcncaltdad.
, n capítul titulad " ciab1lidac.l '
hambreé " puede d cir que analiza lo
.
.
e . f .n la ,. lución d la cha111/Jrie o rerci4 al ·p ndi d vto e t, bl imicmo urbano. medio· de . ocializacióo a.rt •nn
· no de
campe inos. l o 9u · n r pi, n 1gnifica: "qu 1 . c_ªi:11P in
en la evolu i •n d su m nr h&lt;lad, lib ran de I preJu1c1 d1.: ·u.
abuel
ntra lo lugar . público , que 1cabaret del pu blo dc¡a
bi civam ·ntc c.le . er repuJ ivo'' '
Tbi • p. 9.
Tb1d •. 1,.
' lb1d. p. º·

·n 'lma
ría aYJ a) d oradl urban ", .e r fi r a la m ntalidad ücica: tatu d la figura fem nina. El pr pi tirol 1nd.ica
una referencia a la e, ría de la m malidad. P dría d cirse 9u • al · tuJiar la tatu . fach da d d.ifici públi
y dcm · . ímbolo · d
la de oraci 'n ur ana, 1 utor analiza la .·pr . i n de la m ntalidad
polín a d una ·. a hi. tóric , la idc l gía y n:pr •. ·nrac1&lt; n · &lt;l d. · . o ial . -. \Je rodiar la pr lifi ·r ci · n d · cultura: n d si,¡ . l.
y la prt: ncia ob e h.a d la muj r en la e t.aru la im. gincría tá
imb !izada n &gt;l en 11) f m run , c;in &gt; tambi ·n ,n 1, fi rura del
ma culm . L-i e taro manía fcm run. úpica d ·l . i 1
ún 1, ut r-· a un . co mmbre y m ntal.ida&lt;l m. cu m .
q
m¡ la en n la
· · · ·n v
c nt ·mplaci •n ,
e~ i
mujer- bj
e
a í una r I ci · n d
c ·co:
culin
c n 1 ne
en obr. material:
m
c llenar n de he
e. cultural (nunca m j r &lt;lichc
va muj r envu ·Ita en
ruruc,
· 1ca o de.nud
·
rir.'
ímb 1 e mo e
·
la mem lida&lt;l ,lp cen
cuandc analiza la tradici n
ampanan en particular
el ·
·m d
. l~n · ta p, rt p
decirse qu e. pr . a la
tación
ia m m lidad.
mi.:ntalidad d propio
e pregu
.
bolo m ral y
ritual de ,·igilancia... p r
r f, r ncia , la funci · o del canco dd gallo n la Pa i · n d
n t
cpt. di de la n gaci · n &lt;lt.: an Pe ir J o ímholo má narurali. ra d
prim r animal gu • aluda la alida &lt;lcl l?" ·'
l· tudia tambi · n otr. c. prcsi ne
unb &gt;l1 mo dd gal!
a. El :rnll de campanario m 1:li n ... qu sen i de n:lct
h. El gallo orne expre i &gt;n d · mcnu lid:tdc. p ,lítica : d allo nacional y
liberal, el :rallo p:11riot .. .d · izquierda. ... el l¡ue r ·empla:d, a las Aore
el · l.t J la rn· lución de 1 l.

;· 11 1J. pp. • 90}
11ml. p. •J'-J.
//,id. p. 1112.

l 9

�Rrfo.-do11cs epiJtemQ/ó,icnJ 10/m· biJtoria dt laI mntlnlidadrI

Jmitr Rqa1 \a11d1Jn1I

ambién tudia la men ali&lt;lad e mo ide l gía n el capítulo "La
e tacuamanía y la hi ona". En é. t capírulo el autor e rodia el .imboli m hi tóric de la e tatua franc a com parre del decorado
urbano francés d 1 í lo XIX. 1analizar la . taruamanía tdeología,
hace una di tinci ·nen e ambo t · rmin .
id l' ·c
identificad c m conc pci ne filos· 1ca de la oci dad'. Mi ntra que
lo políric I concib como la op ición d opcione concreta en
un contexto común. 40
D fine la e catuamanía como la multiplicación de e tatua . La prolifi ración de e tatua públic, cien que ,·er con el pa o de I personaje a e culpir el cambi d lo p r ona·e. a ad ', anto o reye
a l uj e CU) m · rito ha ·a id pe onal (n h redad ) y laico (no
canonizado)· e trata de estar ante la ética d lo humano · el de puntar de una peda
·a a cravé del h mbr ilu tre. ·' •n poca palabra.
la id ol gía implícita de la tatu manía . el hurnani mo liberal, del
que rná carde erá extensi · n natural la d mocracia"-41
n " na ap nación al rccu rd de J an Jauré : lo monumento.
de las plaza ", el aut r vu lve al rema d la mentalidad como entimient . Al referir e a Jean Jaur · ) a la ambiYal ncia que . pre an
u admiradore y detract re , expone:' p dría pre runtar,e ¿ ué e
l odio?¿ ué e l qu mata en é ta bist ria?,¿ :. · el odio de clase,
c mo e dice un poco irrcAexivrum:nt o un fanati mo rcligio o (en
el ntid d la antigua guerra. d r ligi 'n), e d cir, en e te ca o, d
odi del nacionali mo d Y to de I patria, e otra I humani mo, para
·I que lo valore upen r . n ,·alore uruversal ?"42
oncluyend puede decir. e qu el odi no e ino la expre ión de
un .entlllll nt qu da lugar a cierta mencahdad qu
·pre a en d
enfrentam.ient p lítico, la r vuelta c m cntimi nt d v nganza.

en el e rudi de la
pul re . El texto trata de la hi coria
de una reb li · n campe. ina p r pr bl ma 1 cale. c. ceruficada n
p queña ciudad en el O lfin do francé ; e la rnkr h.i l ria c.¡u
.e de.arrolla en quince día . f tod lógicam nte ab rda l , , m, e dente , la, e n cu ncia , lo p rmenores, lo ambienres y signiticacione d un nfr ntamicnt .ocial. De rib el ambi nt • cial
como hi t ria comparada. El e ntexto e tá marcad
r la gu rra,
la pe. te y la hambruna, lo que le im¡ rime ci reo. ras o comune a
lo. cunt xto · d l t rna. tratado por uin.zburg} .amp re i.
La hi toria de la. memahdade en Laduri toma la forma de la
em ci n • qu producen en lo r b lde la fru.-traci ne p r la
obrccarga fi cal , l · e tado d ántmo por 1 h ch d que lo
dérig s y I ari tócrata disfrutan Je exenct ne tributarias. Dice
Laduri : "La n.1elta de tu re &lt;l Isr-1 s:1 e. tan int n a que pon al
de nudo, por c ntrag lp , lo rene re· má. recóndito., lo. m{ ecret ... La gente exa pera d tener qu pa ~ar tanto al te:oro r al
o al pro,·incial; . e p nen cbrilmcnce a crrncar cierta exencion
ex1 nte. y la inju. ricia· qu n rordan a diver o. prhilegiado . .''~ 5
Para e ·plicar la rcacci n eme cional . y m ntalc · Je lo rebeld · l aur r prop n I iguienrc e&lt; ncept en forma d pregunta: ¿ :uál
la m ntalidad a largo plazo ecula.r &lt;ld terc r c. tad &gt;
del Ddfina 1 ?46
rrata de ¡ue el ttr er e, tado, formado por 1
plcb •y , p r I pu 61 margtnad que quiere &lt;li. frutar dd m1. m
trato de xenci ne fi cal . , } 1mi ·1110 tiemp , de. , cr torn-t&lt;l&lt; n
cu nta ea lo asumos poli ti CJ ••
Un egundo a p cto de h1stoiia &lt;le la mcntalidadc · que m, nej.
L,durie e r ti ·r , 1 c. rnbic de mtnc, lidad.
trata de qu en una
de 1 ~ enfo:ntamient &gt; p líticc . ) _- &gt; ial , · prenta e mo lucha emre la. 7ona a aria ) urbana . Luego en un · !,11m&lt;l mom neo . e caractenza por el nfrentami nro político LOlrL
l u·
. tado · . el pe &lt;l r monár ¡uico. Fin, lm nte l. s . ccion . p lítica .e eran forman n nfrcmami ·nto e ntra lo, pmileJiad , : d

E.m111a,111el U 1½J I Admie: ~1 carnayaJ d R man ·
Laduri 13 e un hi toriad r qu ·igu la línea temática d!.! Th mp ·on
411

Pp. 121,1_2 y 124.
P. 125.
41 Jbid. p. 1-.,_
H Lmmanuel Le Ro_ La&lt;lun . L/ tm"J1t11'rJI d,
-ll

Itinerario·. Ié.·ic , 1979.

190

l!Nd. p. 11.
lbul p. M.
4'' ll11d. p. s:i.

+1

Rm11a1u.

1n muco , lora

olecc1ón

4·

191

�&amp;fle."do11es pulnm;lógicos subre historio dt las 111t11talidodes

Javier Rojlls Sm1do110/

enemigo a vencer no e ya el e cado ab olutista ino la nobleza. 4" Se
trata de un viraj d mentalidad: de la mentalidad antiab oluri ta a la
mentalidad antiooble.
n componente del arnaval de Rornan e el religio o combi..
nado con el político, debido a los enfrentamiento entre católico y
prote tantes El aumento en los impue to que oprimen al pueblo, on
r entidos ev rameote. En a o to de 15 8 ordena un tributo de 4
e cudo por hogar fiscal eo toda la región d !fina. "Los e cudos deben ervir para pagar lo atrasos de impue t y la deuda debida o
contraídas por l d partido advers s, cat ' lic s y prote tante . '48
En el capítulo rn, titulado ' Lo cuaderno de quejas de Jean De
Borg" Ladurie realiza un análi i historiográfico combinando teoría
lingüi ta y m ntalidad sintetizado en el concepto de cultura popular.
e trata d una tadistica de v cabulario para inferir la mentalidad
religio a. itando a un autor de 6nale del siglo :xv1, Yve Bercé,
qui n labora una e tadL cica relativa al vocabulari de los r belde aquitano d 1594, que recoge palabra clave contenidas en los
te to d manife tacione populare que revelan un contenido de
pul ione morales religio a , ademá de un reclam de ju ricia. La
e tadí tica de la palabra e la iguiente: Dio (18 apariciones), ju to
y ju ricia (10 aparicione ), gente d bien(l vece ), · por anúfrasi ·
ho til ladrones y robo (14 aparicion ). De e te recuento Ladurie
c ncluye que la rebelión p pular n olamente pretende un retorno
n tálgico a la_ co rumbres antiguas, ino qu "la rebelión e apoya
también sobre la ba -e de un i tema de valore ético - religiosos. ,~q
n terna central del texto de Laduri e el folclore, que entiende
c mo traclicione populare , e n el que se confuncl el arnal de
Romans. n este punt
pueden encontrar elem nto que coinciden con lo trabajos de Thornps n. Hi. toria de la mentalidades
, ubyac en l imbolismo del folclore - r li ·oso lúdico imaginario
- en la medida en ue u e nt nid corresponden a e ·presione.
del incon. ci nte colecti o.

Las fie ta populares d n minadas reino o rf!)lnages - cuyo simboli. mo comparte elem nto con el texto de harti r y las cencerradas
de Thomp on - contienen lo igwente lemento :50

4'

lbla.
'" p. 6 .

a.

b. a elección de un rey o una reina y tro oficiales de la corte. om
representaciones imbólica d I poder real.
c. Lo pa atiempo como la caza o la matanza de animales, carreras a
pi o a caballo, danzas, bail s, festine exaltaciones del amor, far as.

En conclusión e trata de forma n que se funde la cultura teligio a
y la cultura p lítica, lo que con iderado de de la perspectiva de hi toria de las mentalidades se expresa en la imbiosis de lo sagrado y lo
profano, lo religio o y lo burl co. 'El ubconsciente peligro o d 1
grupo se e tructura momentáneamente en la institucione olemnes y formalizadas del reynage. Durkheim y Fr ud se dan la mano:
sínte is de la fie ta salvaj y de la fie ta reglamentada. ' 51

'iO

Ibid. pp. 52•53.
49 Thid. p.112.

4

51

192

n núcleo religioso. Fie ta calendárica, cuJto parroquial, fo nce milagro a.

/bid. pp. 321-323.
lbid. pp. 323.

193

�DIF RENCIAS EN LA RUPTURA CONYUGAL:
ALGUNAS REPERCUSIO F.S EN LO ROLFS DE GÉNERO
Gabriela Zamora Carmona
L

Introducción
Et l· DI DI l. DI\'&lt; Rno mue era una pr blern::í.rica . ocia!, puesto
qu rompe e n patrone hegem 'nico d tran. mi i · n &lt;le n rma
v valor • cial , cultural . y r ligio. o. -c m J. uni · n familiar, la
eJucación, o la tabilidad afectiva del hij - que le on atribuido,
a la familia d la misma forma, "idenci una realidad d conflicto,
matóm niale .. La imp rtancia de . u invc,; tigaci · n va má allá de la
acepta.CJ n ciaJ; e rienta a cu ti n · rclaci nada con eJ pr ceso u. con ecuencia., a las repercu.iones y bú. qu da de práctica
equitativa de acuerd a la .iruación actual debido a que m difica el
papel que de empeñan muj re y h mbre en la ociedad mexicana.
El in rem oto d I di,·orcio r At:1a mayor aar nomí:i &lt;le la mujere,
al er poncipalm nt • licitad p r lla. (T r:. ,I, 2009) y el desarroll
de los derechos individuales al permitir concluir una relación conyu~ conflictiva. in embarg , también plantea la n ce.idad de yi_ ualizar u e o, cu ocia como un pr blema cial p r la· implicacione.
que e nlleva el cambio en la.! relaci ne. familiarl: , 1 efi·cc s c.l ·l
di orcio en el bienesrar de padres/ madr s e hijo , l . aspecto. de la
pen i, n, cu todia \i ita d lo. luj . domt ili de b t , ) reparnc1 · n
de lo bien e,. imi m • la desigualdad d géner exi. tente en
el matrimoni com la ru ignaci , n &lt;le la pr ,,. ion econ · rmca a 1 .
• E r ada del &lt;locr ra&lt;l &gt; n Filo. ofia con r ricmaci •n en Traba10 noal ) p&lt; liuca~ comparada &lt;l bienestar
ial d la l·acul ad de Trabajo uc1al de la A. '"
.\ esorc · Dra. andra E. \lancina. ) Dr. \Ianud Ribc:in .

195

�Difere11aa.r ti/ lo rupmro COf!]Ugoi

G11brielo Z11111oro Cam1011a

var ne y la atribución d la re ponsabilidade domésticas a la muj re -incluidas n ella la labore dd h ar la respon abilidad de lo
hijos- e manifie tan en el div rci al cr determinado lo derechos
y obligaciones de lo x cónyuges.
l presente trabaj pretende hacer una revi ión teórica obre el
género y cóm la diferencia entre mujer s y hombre
manifiestan
n la ruptura conyugal. El articul explora a p cto
ciodemográfico del di: orcio, hac una revi ión de la con trucción del género y
analiza los cambio en las familia y u relación con el matrimonio
y el divorci . Por último e d crib n algunas repercusiones que la
di luci , n matrimonial tien en los role de gén r .

Ha i ndo una retr spectiva ele la di olucione matrimoniale en
~féxico, p demo ob ervar claramente el incremento en el número
de divorcio de 19 1 a la fecha. La cifra mue tran que en nue tro
país el número de diYorci va n aumeot puesto que en 197 1 por
cada 100 matrim n.ios hub tre divorcio · en 2000 e incr mentó a
~.4 y en el añ 200 por cada 1 o union
e pre entaron 13.9 disolucion conyugale (l ~GI 1994 2 3 y 2009).
De las pareja, ca ada que e divorciar n en 2 04, ca i la mitad
tu\·o un matrimonio con una duraci 'n ocial o tiempo tran currido
entre la fecha de matrím ni ' la fecha en que e le antó la demanda
de divorcio" d lO año o má (48.6%) manteni 'ndo-e porc maj
. imilares en lo año 21,os y- 2006, eguida d quien e tuvier n ca ados cinco años o meno , en 2004 l porcentaje fu de 32.5%, en 2 os
de 32.3°,o y en 2006 fue de 29% (I E I, 2006a} 2007). La duración l tal
o el oemp transcurrido entre la fecha del matrim nio y la fecha que
cau ó ejecutoria del cli orcio, n 200 fue de 26º'º para lo matrimonio de uno a cinco año · 20 ·o para aquello d ei. a nue\·e añ y
;3% para l • de di z año , má (h 'L ' I 2 09).
E tudio realizad en mérica Latina indican qu la prop n ión a
la _cparacion y di\' rci
han increm ntado en relación c n el
niYcl ocio ec nómico. T a t nd ncia
mayor cuando la mujer _
trabajan o estudian en e aqu lla 9ue percib n ingre o iguale o
uperiore a lo d _u pareja. De igual forma el divorcio e pre enta
con mayor frecu ncia n ni,· le s ci conómico. medio y alto debido a d raz ne. fundamental : l , qu s di orcian legalm nte
contrajeron matrim ni · el di, rciar e implica e · o con nuco y trámite, legal lo. cual en mucha ca i n la per ooa
de e ca o r cur o rnit n al n acudir ame la aucoridade para
formalizar la disolución de u matrimonio ( •arcía y Roja 2002). , \
diferencia de l e ·puesto p r arcía y Roja (20 2), en nue tro paL
lo dat d la ncue ta acional obre la Dinámica de la Familia
(l:.DIPAM 2 5) rev lan que el e trato . ocioeconómic n muestra
di fer ncia . ignificati a. pue to que cilan en tod lo ca o~ entr
3.2'11 \' 4.7°·u.

Aspecto sociodemográficos del divorcio
Los nivele de paración y divorcio en nu tro paL pueden con iderars bajos al er comparado con tándare internacionale . 1 1 0
ob tant , la ta a de separación divorcio a lo cinco año en Estad
nidos es de 20% para l ' matrimonio legal y 50% para la.
unione libr
ncu ta acional de Dinámica amiliar, -DIF ~,.
2005), la cifra de divorcio on emejante a la de nue tro paL en
l 200 donde el porcentaje de di orcio para los matrimonio de
uno a cinco año fu d 25% (I • ·Gl, 2 9). Pe e a qu
ta informaaon
imilar, en E tado L1nido al igual que en anadá, má
de la mitad de la parejas termina divorciándo. e (Quil drán, 200 )
ituación que no sucede en M'xic . uba y ruguay presentan la
e tadística de divorci má el vada en América Latina, donde parecido a lo que uced en
tados nido y anadá, má d la mitad
de 1 matrim nio di uelven la uni 'o conyugal (García y Roja
2 2· Quilodrán 200 ) .
La cliver idad del divorcio e otro de los a pecto rele antes del
m: mo, dat del I • I mue tran que é te pre enta dif; r ncias en
cuaot al tip de cliv reí , p ro también en relación a la ntidad
federaúva a quién lo olicita a la caract rí cica oci económicru,
ocupacional y educari a de lo involucrado , a la duración de lo
matrimonio r la dad d l mi mbro d La pareja.

196

1

197

�Diferellciar en la nipt11ra co,!l''f.º/

Go!mela Zfllll(Jrrl

lln!IOl/(J

Entre los factores asociados en el incremento del divorcio, e
encuentran el aumento d la e colaridad y la acti,ridad económica
realizada por los miembro de la pareja. El ni el de c laridad es un
dato relevante en la per ona que e di orcian y puede relacionar e
con la pr habilidad de eparación, debido a que en la m &lt;lida 9ue
el incfüriduo pos e mayor educación, us posibilidad laborale se
amplían y con ello la remuneración e indep nd ncia económica de
la pareja. L anterior e pla ma en las e radistica pue to que de lo·
varone divorciado en 2 , t 1% tenían primaria concluida, 24º/., secundaria o equivalente 20110 preparatoria estudio s.imilare , 20°'o carrera profesional r 4% carrera técnica, (20% restante no se e pecifica)
es d cir, má de la mitad d lo divorciado e e año contaban con un
nivel de educación medio, medio up rior o uperior ( · GI, 2009).
Las cifra on muy similares para la mujere divorciada al,o
en lo ca os de educación profe ional que disminuye a 1 % en relaci 'n con lo arone , pero e incrementa n 6% respecto a la educación técnica (INEGJ 2009), o otr términos al igual qu en d
ca o d lo varone los porc maj de div rcio
incr mentan en
la mujere que pre entan un grado educativo medio o uperior.
De la misma forma, el tipo de unión , la e colaridad de la mujere
puede a ociar e de manera ignificativa con la paración o di-vorcio;
la prop rción de mujer s con e tudio uperiore que
separó o
divorció ame d lo cinco años de su unión fu de 5.3%, mientra
que la r lación d aquellas qu
divorciaron o epararon r n e rudiaron fue de 1.9° 0 (EDII· i\l 2005).
La acti\i.dad económica de Jo miembro de la pareja es un &lt;lato
importante a e n iderar n la di olución matrimonial, puesto que
plasma por una parte la dependencia ec nómica de un miembro de
la pareja obre el otro y por la otra refuerza lo imaginru:i de hombre-pro eedor y mujer-cuidadora qu
ti nen re pecto a Jo, roles
de gén ro. El p rcibir ingre o pu d repr mar d p ndencia o independencia de la pareja, p r también puede ignificar nueva diferencia entre lo e cónyug s. La. e tadí rica d 200 indican que,
en el país 8t 0 ·o d lo, h mbre que ,e divorciaron trabajaba, mientra
que 4% n l hacía (1 ""'o no 1 e pecificó). D aquello que lab raban,

I" o patr · n o empre ario y 5% e dedican a otro tipo de activi.dade
económicas. D lo varones qu indicaron no trabajar 53°'n buscaba
empleo, 32% eran jubilado 11 °0 e tudiamc , 2%
dedica al hogar y
1% p
alguna incapacidad que le impide laborar (INEC,I, 20 9).
De la mujere que e divorciaron n 20 )8 53"-'" e ene ntraba
trabajando y 29% no lo hacía (18% n e detalla). De aquellas que
laboraban, 2% eran empleadas, 11 % trabajadoras por cu nta propia
4% brera , meno. de 1% patr na o empr aria y 2°'o r atiza tro cipo
de actividad económica. De aquella que mencionaron no trabajar
94% s dedicaba al hogar, 4% eran tudiantes, 1% buscaba empleo y
l°'o e ·taba jubilada (L
l, 2l 9). n relación a la información preentada
puede stablecer qu la propensión al divorcio e mayor
entre la, mujere que trabajan que n aquella que no lo hacen, mientra que en el ca o de l varon · la e tadí ricas mue tran el rol de
hombre trabajador y proye dor conferido a u g ·nero.
El e tado conyugal qu tenía la e. pareja ant rior al matnm nio d I cual se divorciaron e· im.ilar entre muj re ) h mbre . Lo
dato pre entado por L E I (2008)
mantienen con ·cante. de de
1995 hasta 2 7, mo trando que roº d las muj r eran oltcras l ºo
había t nido algún tip de unión previa e. d cir, ~ iuda · diYorciada,
uni 'n libre o eparada r 22º'º no contestó. ~n el ca. de lo· varon
la di~ renda radica en qu el 2'-'10 tuvo una uni ' n anterior al marnmonio que concluy .
En el 20 8 la edad promedi de lo m x.icano, al m mento Je
contraer matrimonio fue de 2 .-J. año. para lo hombre, y 25.5 parn
la mujer ; Ja edad promedio al divorciar~e fue de 35.4 año en la
mujer y 3 .1 o lo hombr . ·n, uevo L ón la edade de hombre r mujere al mom nto del matrimonio y di,·orcio de están por
debajo de In. media nacional, l . varones tenían n prom dio 27 año
al contraer nupcias }' 37.2 años al divorciarse, mientra qu la media
d edad d la mujere fue 24. añ al ca ar. } 34.8 año al momento de la disolución del matrimonio (INE .11, 2009).
En concordancia c n la informac1 'n pres ntada a nivel naci na!, en u ro León ntre los faccores a ociado, al incremento d 1

l9

199

1

56% ran empleado

12º'11 trabajador s por cuenta propia, 7% obrcr

1

,

�Difemui tJJ tn la r,ipt111v COl!)'llgpl

G11b1iela Zamora Co1111om1

divorc:í se encuentran el aumento de la colaridad y la actividad
ec nómica realizada por los miembros de la pareja. De acuerdo con
los dato del Gobierno del E tado de ue"tro León ( / t) lo índice
de divorcio en la entidad fu ron de 9.6% en 1985 disminu endo a
8.4% en 199 y presemándo e el p rcentaje má bajo de 5% en 1993.
partir d 1995 los índice de divorcio han aumentad de manera
con tante: 5.9% en 1995, 6.3% en 1999, 7.7% en 20 O 9.3% en 2001,
12. 01o en2002y 13.1 % en20 3.
Dato pre entado por el lNE I (2009, 20 6a) muestran c1ue en
uevo León en 2005 hubo 15.2 divorcios por cada cien matrimonjos
y n 2 8 la cifra a cendido a 24.4 divorcio por cada 100 uniones
conyugale . El número de divorcio en nue tro estado e ubica obre la media nacional, ademá d Nu vo León l estado, que en
ese año presentar n la cifra más alta de divorcio por cada IUO
matrimonio fueron hihuahua con 26.9, C lima con 26.7 y Di trito
ederal con 22.6· por 1 c otario lo e. tados 9ue en el mi mo año
mostrar n menor núm ro de cli ·oluciones conyugales por cada l(JO
unione legales fueron axaca c n 2.9, Gu rrero con 4.9 y Tlaxcala
con 6.4 (I :EGl, 2009) .
gún l tipo de trámite de div rci realizado en uev León
en 2 8 14% fueron administrativo · 6% judiciales, de lo cuale;
37% fueron o ce ario } 63no v luntario (IN · I, 2 9). De los iliYorcio de tip judicial, 63% fue por mutuo con. entimiento; 33% por
separación del ho ar 1% por adulreri y esta mi ma cifra
reflejó
en lo caso de am nazas y/ o violencia intrafamiliar y, 2% debido a
otra cau a o no e especificó (l
1 2009). Re pecto al lu ar de
re idencia d 9uiene e div rciaron n 2 O en Tuevo León, 96 º o
de la parejas vivían n áreas urbanas y · lo l % eo zona rurale (3° n
re tante no especificó u resid ncia), cabe de tacar que e tas cifras
c rr p nd n con el h cho qu el 94% de la p blación del stado
radica en área urbana (1 EGI, 2009).
Como e ha m enci nad , el nivel d
colaridad y la actividad
económica realizada u fac ore a ciad al incrcment d I ilivorcio. Lo nivele de e colaridad pre entado por lo varone que
e di • rciar n en 2
n uev L ón fu r n: 9u,º primaria· 29"~

contaba con secundaria; 16% con preparatoria.- L3% c n educación
profe ional y 10% con carr ra técnica (23% no pecificó). Lo dato para las mujeres se pre entan de la si Iiente forma: 10% tiene
primaria concluida; 30% ecundaria o equivalente; 14% prepara oria
o jmilar; 12% estudio profe ionales· 14% educación técnica y, 20%
no se detalla (INEG1, 2009). El nivel educativo de lo miembro de
la pareja, pero obre todo d la mujere puede e tar vinculad a la
di olución matrimonial, en el ca o de uevo Le · n, e intere ant el
hecho que un porcentaje muy similar 40% de la mujere y 39% d
los h mbre divorciado e e año po een ni e1 • de educación media
uperior y uperior.
1dinero es una c adición e encial en cual9wer matrim nio, má
aún en el divorcio; por con iguiente, la actividad económica - obr
todo para la mujere -, pued repre entar dependencia o independencia del cónyuge. Para los varone el percibir ingr o ímb liza
cumplir con el rol 'e rablecido" de h mbre cabeza d familia y proveedor del hogar (García , Oliveira, 2 06) y para ambo miembros
de la pareja mayare o menore, conflict durante • de ·pués de la
di olución matrimonial.
Lo anterior e pla ma en la e tadí ricas pue ro que en relación
a la actividad ec nómica y tip de actindad n económica presentada p r hombr s mujeres en uevo León al moment del di,·orcio en el 2008 inf rmación &lt;lel EGl (2009) muestra que d lo
varone que
diY r iaron e e año, 82% e encontraba trabajand ,
mientras qu 3%1 no lo hacía y el 14'1/o no l detalló. De aquello. que
trabajaban 6 % eran empleados 14% breros, 17% trabajador p r
cuenta pr pía, 1 'o patrón o mpre. ario y 1%
dedicaba a otro tipo
de actividad ec nómica. De lo var ne qu indicaron n trabajar,
P 1o
encontraba en bú queda de empleo, 4S°/ll e taban jubilados,
3% eran e tudiant , 2" 0 n laboraban por e tar mcapacitado. y 1%, e
dedicaba al ho ar porcentaje igual de quienes e dedican a otro tipo
de actividad no económica.
s mi m añ , de la mujere que e divorciaron 53% trabajaba
y 29% no lo hacia y 18% no e pecificó. D las mujere que laboraban, 82% eran empleadas, 4% obrera 11 ''lo trabajadora p r cuenta

2

201

1

1

r

�D!fermrias 1'71 la rup111ra CO'!)nga/

pr pia 2%
dedica a otro tipo d actmdad; mientra ue 1~ que
no trabajaban el 94% e ne ntraban dedicabas al ho ar 4°·o eran
tudiance l°'o e taba en bú quedad empleo y 1% e. taba jubilada
(I ~ 1, 2 9).
omp ran&lt;l las tadí rica
uev
ón e n la pr ntada
a nivel nacional e percibe que n el ca de la mujer
l p re otaj de quien laboraban al mom oto de di orciar
muy imilar
(54%) p r la pr porci · n d aquella qu n trabajaban cuando e
di lnó el matrimonio
u erior en el tado (33°,,o). Ii ntra que
la .ituaci · n para los h robre
em jan te a la regi trada a ni ·el
aaci nal.
i bien el di rcio un fi n · m n qu uced n codo lo niveci conómico grado de educación de mujere y hombr e
ind p ncli nt m nt d I ciemp tran currido en e1 marrim nio y reP rcute en lo miembr d la par ja, u d c ndient y la relacione ntre ambo cabe de tacar que xi ten ctore de la población
qu por u caracteri rica ocioec nómica son má pr
a
olicitar 1divorcio.
La informaci 'n del h E
mayor propensión en par ja. cuya unión e roen r a t años, en mujeres y hombre menor s d 4 año que p een nivele. educatirns
medio superior y sup rior }; r atizan alguna actividad ec n · mica. u
incid ncia mayor en mujer que de emp ñan tr baj remunerad . qu en aqu Uas que no I hac n. ab ñalar que e mparando
el númer de divorci entr la difer nt s enridade federativas
l . tado del n rt d l paí pr
l , d (a exe pción d Tamaulipa ,
lima y
to últim al
centr d I paí ). n .íme i , e1 cliv reí
ta y
con
diferente inten idad en lo di 'et
et re oci
bido a que
la variable socioeconóm.ica influyen d diferent d ti rrna o l
di tinto
gm n to d la p blación.

Problematizar el género
El divorci
entrelaza con r ma de éner al r percu ·r en lo. patr nes culrural qu u teman el den imbólico de la ocie&lt;lad y

22

Galmrlt, Z11,11rm1

al r p nder a o

Can11011,1

d un mi mo e,Tento pi:: nt d en la r lacion afectiva y familiare . . La di oluci · n matrimonial vi encia
ci no carnbi de actitud hacia la familia, n · s~ ) en l. . oci dad,
. u mayor incid ncia r fleja 1, modificación de I role de muj res y
\1

ton

hombre· y el d arroll d l dcr cho indiYidual al dar r · rmin
de a.
La ruprura c nyu al com pr ce o implic la f rma en cómo
e formó la par ja u problemática duram el marrimoaio, lo
m do d
br lle, rla
l detonante para t mar la deci.ión de
a pecto
pla man en l pt c d r de l e · e · nyuge en la relaci ne ntr ell ) de é. t para con u. hijo . Pensar
en el cómo y p r qu · e s para la pareja e retn1ttr e a la uni • n d
la mi ma p r I ant ri r la mirad que , e pret nde abordar . n
términ d la. difer ncia del diY r i , &lt;l nd a travé · de la. ruptura
e ayuga] ' van marc ndo difer n iaci ne. d acu ·rd ) al · nero, al
cómo e une y para la pareja.
Para hablar d identidad rru sculina y femenina, e preci o reví ar
lo concepto d género y e, . La concepción dtc0t mi.ca dd exo
bajo fa denominaci · n h mbre y mujer e principalmente una apaci ocia bi lógica pue t qu aunque lo s re humanos pre ntan
como mujeres u hombres existen orras combinacionc. resultante.
d las ár , fij lógica ue e mponen I se o bioló iro de 1111a pt:rsona-.
enes, h rmon , o' na&lt;la órgano r pr ducti · int rn \ ómano. repr ducti
:r ro . (g nit, I ). U ta ár conrrolan cinc
tipo de pr ce
bi lógico en un rontii11111111 cu
extremo s n lo
ma culin • lo em nin . O nrr del ro11tü11111111 podem &gt;. encontrar
cli et a p ibilidades e mbinat ria de arncr •
a. 20 &gt;2: 1 l).
De e ta fi nna, un clru ificaci · n rápida, aunque in ufici ·nr , d •
la. combinaci ne bj lógica no obliga a rccon cer al m no cin·os" biológic -: lo var ne o individuo 90t: ti n n te ticul ;
l.· muj r
p r ona que ci n n &lt;lo· ovari ; 1 . herma&amp; dit . t:
decir p r on · qu ticru:.n al mism acmpo un t ·úcul ) un onlrÍ ;
lo h rmafrodita ma culin quien ti n n t tículo. pero muestran
caracteres e,ruale. femenino · r humafroditas f m nino: qu po en
mr:ui p ro presentan cru tere e:ualc mascuhn
..arna., _002).

a una relación qu ya n

r

203

�D1 trmnm t11 /,, 111pt11r&lt;1 ron

11

,1/

Gl término · hac ref r ·n ia a la_ c. racteri cica bíol' ·camenrc d t rrrunada , relati am ' n invanablc en
re.- y mujeres.
El . · , p r r 61 ' ·
t
n inmutable pu to
qu cambia ·¡ c
in
t
rl . •..J • 0
c. d tcrn ·
· · n nt
·
nciru bi )Ó.
fi ica
ncian a
de lo mac
• humana di. ringuen , m ·
1bre . Jnduy
demá
J
i •
Jdi m
cer
nciones
&lt;l.iter nc1ada · d
n rvi
ar
·oc1e&lt;lade
· rtcn la diferencia.
n
y
ba e d una bi l gi
ererminan a t
indiv1du
u nacimi
ra atribuyen
9u
·a1 d ólo
bi ló ·co
~ elaboran
aruza i •n
19 ).
én ·r
truÍ c m
·
n pr d
ialmente
'd . En términ d
35) el g :nero cXJ e pn:. ·am ·me o la medida lfllC la bi
·
·termina l
cial''. De
uerd con Lama (2002) lo r
·. ·
·
r ultado de la apari ocia . ter
· le c &gt;n
niña o nifü mujer u
· ·
el
m &gt;m nt &gt;que se con
r ce o d
1d ·ntih aci · n ,rucia la a. 1
·m ·nin
ma. cuLino
que: aunad a ocr . ekm m
ciocultur le , &lt;let ·rrninan 1 . rol
que cada w1 d ·r-.í cumplir m b
e p,tcio.- prcviam ntc de ·
.
i I icn muj ·r · h m
un ruc ·
r la ·
) pued. n t ·n r ar, t n. ti s univ ·r al s, la catt:
· e
una
ct n e ial r ·c1c::ntc, n a í I fi n
la
dan
1
· ·
muj ·r u h mbr . D acuerdo con
(,) el
mtcr ·
· oc mo atcg&lt; ría analíti a. ce m fi rrna de hablar
r la io
·
final d ·I
1
·
• · ta
pli ar l pcr. i. tente
d • iguald, 1 entre homb
·
.
Para cott (19 d
un I mcnt 1 c n árutivo d ·
r lac1 ne. socialc
en a· 1f r ·n ia 9u · di. ún tu n lo.

{/fflda

Z&lt;1111,,ra

m no

x . \' d · n ro una rma primaria &lt;l r lacion : . igni cant .
de p der''. Kmun l (t ) . eñafa qu el g··n ·r n e pr d~ct d _l
. •:o bi · ·
ino la con trucción de la ma. culinidad o t nunc1dad cu,·
ad cambia n tabl m n · con I úemp • la raza, la
reü · · ~'
la . uahda , d · una culrur
e inclu. dentro
de la mism,. Para Lama. (21 J2:S"') ·•
·um d id as
&lt; br la &lt;lifi r ·n ia - • ·ual qu a · .
"fi ·m ·mna.'
, ·ma culina. · a e
, a ·u. a th-iJadc ~ e nducrn , ~ a la.
fcra &lt;le la yj la' .
D • acu rd ce n
nn U(199"
. •
una e tructura intcrnam ne• c mplcja ·n l que e e mbman lógica. dif ·rent pu· _t
ubica a la ~- z n ,., n,
9ue cualqui r m~ culinidad o fcmin ·
rrucrura de rdaci · n. La el ilica 1 • n cultural d 1 en ·r define,
ad •más de I divi ·
ual d I trab jo I prácci a y el cj rcici
dd pod r, la ar
clu ivas el muj re: y h mbr ·. en
relación a la moral, la
·a . la a t:cm·idad ,'Lama., .wno). La
funci ·
· ·m, d
ce.: un
d ·l trabaj }
la
e u
1
m
n
• cr n
es
mp lcntro d l uaJ y p r m ·di d l cual
cul~. 1
p&lt; ler í ha . 1cl una forma con. tantc y r • urn:mc en la
ac1on
del
ur. material \ imb
al
m1
&lt;i).
~ ) ·fulla al g ~nt.:r e
rf rrru tiv 1
re
a. mrcrpretaci me &lt; r ·pres ·n
nde el cuerpo termina porrand i rnilic, d ,. culruralc
&lt;l por la 1'} s
·
t pr ,pó ·1to &lt;l manten
ne
tro de un mar o
a i ·n pública~ act
&gt;r
el é
r: dical ni un p .
qu rd1 ·ia una d ·cci ·m indiYi&lt;lual
pcr tamp&lt; co e. al o impu
in.crito n el indi~idu · c. d · ir, l
cuerp . ·uad , rú, . u parte n un ·spa ·
rp raJ ulruralm ntc
J

1 Jud1th Burlcr uriliza d término p r,r111um cn m~lé . 1 pal.,bra en •u tradu ci ',n
·al pano! h. \: rcli:rt.:nci, a: fun mnanu ·m,,. ·'· l.UCion,_cumplinucnt &gt;, J · .
I ño, rt-al 17acic'1n, inu:r¡ n:tJciún, rcpr · cmacmn. tunaon, eco o ~cruacmn.
Poc~rn yu . en la li1 ratura no c. i. 1 on. im rpr 1ac111n a 1·cua la al ~ rmm n
el conrc:t 1 qu tr.1ta d • . prl • rlo la ut 1 , la te, lu ·1 ,nc lo d hncn e m

?1·

pt1jfJf'T.1dh/V4

�Diferencias en la mptura C0'!)1¡gol

re tringido y lleva a cabo la imerpreracion
directiva ya existente (Butler 1998).

abnela Zmnora G,rn,0110

dentro d lo, limite de

Lama ( 1996) menciona qu el · ner e una categoría en la que
e conjuntan tre caracteri ricas bá ica : a) la a ignación atribución
de énero la cual e da al momento d l nacimiento del beb' a partir
de la apariencia externa de lo genitale ; b) la identidad d g'nero,
que
e tablee cuand el niño (a) adqui re J lenguaje, iend de d
ta id ntidad gu 1m nor identifica en u
titude comportamiento jueg etc. com 'niña
' niño" y e) 1
papel r I d g 'nero que se forma. con ba e al conjunto de norma
precepto. 9u la ciedad y cultura e tabl cen bre el e mp rtamiento femenino o ma culin . De e ta fi rma gún la autora, en
la e tructuración del g 'nero
asumen la e n trucciones . cial
de I rol fem nino o ma culino con id randa e rn atributo

naturales la caracterí tica.
cialmcnte construida y culturalrneor
promovida qu n
n determina&lt;la biológicamen e.
l 'n ro c rnpr nde cuatro elemento inrerrelacionado : símbolo 9u sugieren representaci n múltiples; conc pro normativo qu manifiestan la int rpr tac1on • de l
iimificado, d lo.
.ímbolo ) tran mi ten el ignificado cat g · rico de hombre y mujer,
ma culino y femenino; la fanúlia la economía y la política y la identidad , ubj tirn ( c tt, 1996).
1género e emplea parad i ar la relacione ociale entre 1
exo ( cott 1996) y lo criterio· egún lo cual . e a ignan el m do
de participación de lo indiv1duo en la divi ión exual del trabajo
,, u situación en el mund on diferenciados por · ste (Ch dorow,
4). La relaci n . d género on un comp n nte principal d la
estructura cial con iderada como un tod . La da e, raza o d igualdad no pueden en ender e in con iderar l g' n ro y para ntender el género
necesario ir má, allá del mi.mo ( onnell 1997).
Para el autor n la rclaci n d
n r xi ten rr : - dim n ion '
qu Jiferencian la r laci ne ubyacent al mi m : p der, pr ducción · catexi o víncul emocional.
•l eje principal del p der en el i. tema de género e la dominación d l hombres y la ubordinación de la muj res (Amor',
1985; Chodorow, 1984; onnell, 199-- Lagardc 200-; cott, 1996). La
e rructura d I p d r
al mi m á mpo una práctica , una c ndici 'o; e refiere a la capacidad de d 6.nir una ituación de establecer
lo término en que l suce,o
rán nt ndido ) debatidos, de
formular ideale r d finir 1 moral le itimando un rd n imbóhco
(Amoró, 1985; Connell 198~). D
ta forma, una part importante
d l p der acial e u capacidad de imponer orden a trayé de la
cultura.
i la aut ridad d finida com poder legítim) entonce., el prm
cipal eje de la e tructura del p d r ele •nero e. la p rcepci · n &lt;le aut ridad a travé de la mruculinid, d. Lo cual e en parre c nrradictorio,
pue t qu la autoridad n e le confiere a todo los grup de hombr , y d mr d la. categ rías de énero xi ten ¡erar9uí J aul &gt;ri
dad ( onn U, 19 "'). • m eñala Am r · (t 985:25) el pacto emre los

206

207

Para Butler (2 1, 199 1996) el género s una cue tión de l cción
pue to que ' e lo que uno a ume invariabl mente, bajo c acción ;
diario ince antemente con an.iedad o placer" (1998:314). De acu;rdo e n la autora lo individuos n ólo e tamo con truido culturalmente, tambi 'n no. con truimo a no tro mismo el gimo
nue tro género )' Uegamo a erl 'elegir un 'nero e inr rpretar
la n rma de énero recibida de un modo tal que la repr duc ,.
organiza de nueyo" utler, 1996:309).
·
ontrario a la vi ión voluntari, ta de Butler Ameró pre nta una
per pectiva d t rmini ta d I mismo. Para moró (2005) el género e,
un ' proyecto proyectado' gue no viene por el otro
adecua aJ
exo-género del individuo d e ta forma inherente al g · nero e.xi te
un ba aje normativo que viene p r la vía d la a ignación de de el
nacimient · a Í, i e e hombre o
es mujer y se e tablee n la
caracterí rica masculina o fi menina .

r

Lo diYer o planteamiento d lo autore eñalan al género
como una creací 'n ocial y con tante cultural hi tórica con rruida
con ba e en la diferencia exual para determinar el comportamiento,
roles y funcion de h mbre y mujere · e a imi mo una e n trucción de .ignificados da i6cación y atribuci 'n s cial que diferencia
la identidad femenina d la masculina.

19

�Dffenl/ldas et1 la mptura conyHgal

Gabriel,, Zafl1()r11 Cam1()11a

arone por el que e c nstituye I si tema de dominación con idera
d terminados varone perteneciente a d terminado grup
ociale d minam o vinculados c n fuerza ocialmente igruficativas a
trav~ del pré ta~ de_ ideologías de legitimación las cuale otorgan
al genero masculino atnbuto y prerrogativa como si todo lo hombres las po eyeran por iguaJ.
Las relaciones de producci 'n hacen referencia a la divi ión exual
del trabajo, que n su forma má imple e una a ignación de determinados tipo de trabajo a determinada categorías de p r ona . A ¡
Ja dí isione genérica del trabajo e convierten en la ª" ignación d~
areas que se traducen en un repar o de igual de I s producto del
trabajo ocia!. La división exuaJ del trabajo debe percibir e como
parte de un patrón mayor que incluye i temas de producción, distribución y c n umo estructurados con ba e en el géner , lo cuale
establecen c ncepros culturale ( nnell, 1997 L987).
ser J de eo exual percibido c mo natural e l excluye de la
teoría ocial; no obstante, para reconocer una sttuctura ~cial de
La exuaLidad es nece ario primero a ver la sexualidad c mo ocial
(Connell, 19 7). La catexis o vínculo mocional se refiere a una carga
p íquica o energía in tinriva que se atribuye a un objeto mental, a
una idea o una imagen. uand
consid a l dese como energía
emocional ligada a un objeto su carácter de género e evidente. La
práctica que dan D rma actualizan el de eo on un aspecto d J
orden de género y, en e te sentido urgen interrogantes acerca de
las r lacione involucradas i é tas on coercith·as conseo ual
i el placer e p r igual dad ) recibido ( onnell, 199 1987).
Por t pr duct d una construcci · n ocial, el de arroll del
género dep nde de fact re que no on conocido ni contr lados
por el sujet y de las r lacion s e interaccion que cada inclividuo
tenga con otra. per nas d 1 mi. mo y distint género durante Ja
diferctite t:tapas &lt;l u desarrollo. La con trucc:i · n del g · ner d pend el e ntext soci cultural la familia, b educación, 1 val re perc pción de la realidad ideología etc. Es a í c mo mujere
y h mbres on imaginado de t rma difi rent . E ta c ncepción no
ólo l ·orma }' modula, también lo lleva a conducir e d acuerdo

a los role ociale e:: tipulado reforzando la identidad de su género
y el orden acial existente.
Tanto mujeres como hombr s d arrollan en contexto sociocultural esp cífico que d finen y marcan lo role ideológico
v acial que
supone deben cumplir. Lo alore e ideale de la
~ociedad que conforman dicha funciones difieren egún el género
imponiendo ideología y expectativa en cuanto a la forma en que se
habrán de desempeñar. La complejidad de la c ncepción de género
implica, ademá , la delimitación de lo role que se esperan tanto del
hombr como de la mujer.
-. l género e condicionado por la nece idades de un determinado sistema de dominación su tentado por ideologías acial.mente vigente en función de u propia orientaci nes y exigencia , creando
conc ptualizaci nes diferenciales y limitativa (Amoró , 19 5). E to
se evidencia n lo r ul ados d la Encuesta 1 acionaJ obre Dinámica Familiar 2 5. En u apartado sobre las concepciones socioculturale de géner , lo que ociaJmente d b tía er un hombre o una muj r,
revela que en relación al entendimient d masculinidad, casi una exta parte de los mexicano piensa qu la hombría. está estrechamente
relacionada con el ejercicio del poder y la capacidad de ejercet control
sobre los miembro d 1a familia. De e ca forma, s considera que un
varón que caree d é ta facultad ha perdid u e ndición como tal.
Cab recalcar que en I calidad rurales e ta idea e má apoyada y
compartida por la quinta part d la población (DIF-11 , 20 5).
iguiendo con dicha encue ta la id as sobr la fi mio idad son
vinculada a la re tricción de la muj re a la esfera familiar. Mue tra
de ello e que dos terceras parte de l s encuestado cu rionan el
que la mujer trabaje fuera de ca ·a cuando tiene hijos pequeños y
casi la mitad piensa que es resp n abilidad d la mujer mantener
unida a la familia (DJF - TI 2005). L r su.ltado del e tudi mue tran gu 1 que socialmente se entiende deb er una mujer o un
hombre
r flejo d la p rmanencia del si tema patriarcal, de un
orden simbólico que a igna los lugares que cada uno ocupa en la ociedad y d l predominio que aún con rva el mod l d de igualdad
cntr lo gén r .

208

209

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La familia, la pareja, la
p, t rnid. d la religi · n . n in. titu ·
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, 2005).
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ign.d , lo vare ne. P r l c ntr, ri
ci d nd no ha~ ruda que repartir

210

ni
el .rqu

on la. muj re la r ·partida ra n e t · e. pa io ( \m r · , 1 N .
1._1 p ci
la muj r e. con fr ucncrn I de la im 1,1bilid.1.d, d ,¡
no r e n cirru m de la umt 10n -no por, nluniad . tn p r imp ·
:ición-, d . uh rdin c1 • n } de I oprc. ión en ·u n.: lacionc con lo.
hombr , e n I e njunt de ),
i efod , n I · ·tad (. \mor( e;,
rd , 21 n5) . •l ¡ atria.rca&lt;lo c. tablecc lo
pa 10 públic ,
\' prirnd c nv1rt1end el e p i &gt; pnva&lt;l en d &lt;l · la , 1rtuc.l n d
prop · ·iro dc darl cierto mar en cmancipator10 a la mujcr ) con la
intcnci · n qu . ·a di a e mpañcra &lt;l ·l h mbrc y a ente encaz e.Id
progr
cial (Am r ·. , 1994).
Para .\m r · (1 94) el e paci priv d tiene d e nnc t cionc :
por una parte e tá a ociad a la id a moderna de indi,·idualiilitd, 1
prh·ad
el lugar del inrim1dad el ámbito p ·r ·onalindo ustraido
al, ,ida
1al &lt;l nd el imfü iduo pu le r \:cr&lt;l, dcram nt 'l mi m . P r la tra pn\'ad cambi •n ruuJc a imp ilim nto, pr hibi iún
d p j · a í, el . pa i pnrn&lt;l c. igu lm nt un lug, r J · pr , 1 ·w
d rod r • n imi nr .
.\unqu d ·paci pri, ad • c n idc;r, do ·l de 1 . muj r · , é t ·
. ud er el má. pn: i,· &gt;, puc to que impli a r la iones d1rc ta. r
per·onal •.. Por e tar s lla frcm al p d r ah. lut • para la mujcrc e má. dificil c mb1:u en e paao. dd ambito pri, ado como la
par •ja, la famili o c:I hogar que hacerlo en ' pacin. públi o. m:í.
d m ráci o , e m el lab rnl ·l cducath· (1 agard , 200=;).
.\ l. mujer
1 lle,, aJ :iml 1c Je I pri do para yul'. c.1 u
medio r u artífice; de e ta fornu el espacio privado a i :rnado ., h.
mujer · · n ne · :1r1am ·nt · e
¡ud de la imimid, d, puc, to u · e~
ella quien u n · 9uc re, r l,1 · con ti ion, para l)U I di,frmc &lt; tr .
L pri, &lt;l
una f rm: de plennu&lt;l ara quien h. &lt;l ¿ 1.1 '-U pla~
ta orma m cional de realización p ·r ·onal en el ·spacio en el que
rcalm nt ur l'. 9m: s el del re no imiemc . P r lo pri\', d &gt; n
pu d t n r l m1:m
ntid &lt;l .. plc,nitud p, ra qui n · d lug.1r d 1
límit dd con m. mi nt ( \moró , tt 94).
•
La &lt;lifi n:n 1. e. ·u:tl di -crimina v opñm • :i hombr · · ) rnuj~r -~ l .. t,
, · ha tradu ido en &lt;le igualdad :ocia! . , unquc n , , d . p,
r
m p m i •nornrla. t. mp c&lt; p {,m &gt; rcm r arla, pm: t 9u ·

211

�l&gt;i

ndai m k, n,ptrm1 (1

llo implicaría una lim1tac1 n- i
n utralid d · e nrrar c en eUa
l '--'"'u..,;,,

Cambio

199 ) .

nI

f: milla

11 I

·rencia IJey a una fal a
a d la dif r ncia

u r !ación con el m trimonio

de mod miz, Cl • n h n modifi 'd la dinámi a r fun1. familia. L. repr ducci · n }' l r J, ión de la ~ c.ru lida&lt;l
·on funcic n que imb 'Jicamcm defin n I familia; no b tantc,
b erva r curr ·nt ment qu la familia ti n n mea hi1 y
que d númcr de na imi nt fu r. d I matrimonio d la par J
ha incr mcm, do. \ imi m , fun I n e m u ci:tliz, ci · n
tunprana d nd
iñn, aprcnd n d
dulc a e nv rti.r n
mi mbro d 1
· d, h, n obr ntd pn nd d . brc I e nrrol
ial (R dngucz, 1995 1t, d n \rnagada 199~).
unc1onc · d Lmp ·ñada al inc n r el la famili e m la conoll'U , ul
· , producti, a
la tr. n mi i •n de cr nc1a. rcligi
tran currir del tiempo han r
· p rrancia pu to
qu han 1d d
a tra in utuci
n I
rualid, d la.
t
e tipo m
tal, orno l. educ, ión) la pro uccic' n con · · p, ra el
, h, n ·
· nta la h, cia otra. in. tancia
ne ntrán
&lt;l l. f rrnlt, , ctual n funcione
e·
id do y oci fu:, i •n t mprana d l
hijo. ( \rri da, 199~).
nrF•,n,

En rdaci · n la un i ne c.:c no
· 1porrant di ren i r
ntrc la que debe cumplir la famili. re p ·et al con:um r repr ucc1 n por me lio cl I rrab, j d mé tlc y l. f-; rmad n l mere do
d tral a¡o de pr iu ci ;
\ t:rú 1 • (A
, 199"'). Tarc.1 qu . menorm n
•
an • 1int rior
r e m la
duca i · n d lo htj h
r lbada
· mo,
dand como n; ulcado
•
p 1b
• bro ·.. o
bs
itu ci 'n h cambia io
fr cu nt en i·
económic. s que alteran •sa. t ·ndencia panicul. rmenc en r laci 'n
ucación prce ol, r, 1 salud ~ 1t:
· tambi ·n, f. milla
en ir un. anc1as ccon · mic, s y a le.
re ida. d ben cubru

212

abri la 7..dlTlora .anll[Jlla

cual ignifica un aumento L1boral d l trabajo
dom · tic
neralm •nt a e, r d la mu·cre. ( rri d 199 ).
J ¡ r •ma patria.real pr val ci nte en la famili latin am ncana
duranlc.: 1 igl XX d l qu aún qu dan r abi : ~ponant . · tabl ce un. evid 'nt clifer nciación · • ·ual del traba¡o emr • rnu¡cre
v h mbr en d n&lt;l
la· pnm ra le · e rrc:ponde I pri , d , l
~dati ·o al cuidad de l · hi¡o ) la atenci n d l h
demá. d
compl rncncr r. e lab rar e m ·1 . . . \1 ho~br P. _r u part · _l
conciern el dominio d 1 :pacio public , la conf rmao n de una familia a partir d h r bc1 nes claramcn
trucrurad, ~ _d aut ridad
, afi et e n la e p . hij . y I ri maci ·m, pr t e I n y u ·t n
• e n &gt;míe de la familia lavarrí, 2 l&lt;l, citad en .\rriaga&lt;la _2lKJl) •
Para ,. riza ,-d
l.tv ·na {2ll( t) \' all ) Tuirán (1 &lt;J ) la tarruha
latinoarncric~a. empi zan a mo. tr, r cambio en al no s tor · :
rup , aal . particularmcnt · en h cla
m dia. alca que.: mu. t • n may r ni, le •&lt;lucaú, . LI ori en t.le r eran fi rma J ne e d be prinapalm nt ~ pr e
d m
.
)CJ culrumle , la mcerrdac1ón de ésto . Lo procc o· &lt;lcmo rafi~o e cli tingu~n p r d d en. J la focun&lt;lidad ) m rtah&lt;lad_ ,1
incr m nt de la edad de \ida, l ere icntc pr . &lt;l urbaniza□ n
r t. , parac1· n c.:ntr
.·uali&lt;lad r r pr &lt;luc:1ó~ c.l:md e mo r ul~adc m remen u en la p&lt; bbci )n. L s e onomtco. de cacan ~o_r _la.
rcinci&lt;l ne . cri. i. con · mic, la dcvaluaci · n &lt;l l p der • dl¡u1.1u, o
\' r ~ incur.J · n m irn &lt;le la muj r n el m r • de lab ral P• ra ha~l frente a l pr bl •marica de dt. minuci · n Id in r, o. -\ u " z,
lo cambi
cm ulcuralc. han 1do con· ·cu ·ncia de los &lt;los anteriorc replantt..~do lo· rol : cl mujer . y h mbrc y 1 . r ·l~ lO?c
tal en re run
incidí nd a uru mt en l. ·. ru cura t. milm.r
\' u &lt;lmámt .
:.nLr • Ja.i; cmrLf rm, ci ne
e 'al qu han r ·pcrcuúdo en la familia \ en b rda ¡ · n mr, u miembr &gt; t mbién . cncuemr:m: la
r &lt;luc~ión paulatina d l t.'l.man &lt;l las familia ; el incremem~&gt; n la
1 ·d d e•la· mu·1 r • ·, u ins r i •n ·n el mcr ad lab ral tactluan&lt;l l
,,na
con U&gt;aut n &gt;mt. ) reh i n d éner má · cq~1taova ; cl onr~o
d · la natalidad; la ma~ 01 tokrancia a la. urn n hbr · y al di\ orct

~

21

�Diferrncitli m la mpmra rot!J11gal

cambio graduales en los roles d género y el incremenr d l número
de hogar s monoparentale con jefatura femenina 1ontesino , 2002;
Salles y Tu.irán, 1998; Amagada, 1997; li ce.ira 1995). imi mo el dejar d percibir al matrim nio como I único medí aceptado de formación de la familia ha p múrido r con cer otr forma familiare
como las unione con ensuales las familia con un solo pro nitor o
la conformada por par jas de un mi m éner .
partir de la década de lo
tenta urgen en Méx.ico cambio
ociales que repercuten en la familia y la relación d pareja. ntre e to
encu ntran el de ceo o retraso d la nupcialidad la di minucióo la ta a de fecundidad, el incr mento en la p ranza d vida
de unione consensuale ' di olucione conyugale dando como
re ultad importante tran formaciones ocioculturale que r p rcuten directamente en la familia (
·AP 2 4). _. jemplo d ello
es el de cen o de la fecundidad que oca iooó cambio igoificarivo
o la vida de la mujere y en la relaciones al interior de la farrúlia,
ya que al tener menos hij
las muj r tuvieron la oportunidad y
pudieron elegir incorporar e al mercado laboral. l aplazamiento
de la dad para contraer matrimonio y el incremento de la oltería
-sobre codo en lo varone - han posibilitado la pr sencia de pautas
matrimoniales más compleja qu inclu •en paraci n di,rorcio
nueva union (Oliveira, 1995).
O o cambio importante iniciado en e p riodo fue el pr movido por la política de población que, junt con la campaña realizada n los medios de comunicación incitaron el imaginario id al
de las pareja obr la familia mod rna: familia nuclear conformada
p r ambos padres poco .hij , ri · and un proce o de adopción
de nu o valor s acritudes y práctica. preventivas n 1 patrone
reproductivo d la par jas (Lóp z / f).
Los cambio menci nado han r p rcutido en la estructura y dinámica d la familia pue to qu aunqu continúan predominando
lo hogare nucl ar completos y la familia exten a y c mpu ras,
también han incr mentado significativamente lo h gare unip rnal , con jefatura femenina. E tas transformaci ne también
veo reflejada en lo pr ce o de formación y ruptura d uni n al

r

r

214

ab,iela ZfUl10ra

flrn1ona

r tra arse la edad d contra r nupcia , pre entar una di, mumción
de lo matrimonio y un incremento d la un.ione cons n ual
lo divorcio , la eparaciones y la pre encia d otra tipología. familiare .... sros cambio de igual forma han influido en la organización
y convivencia familiar al cu tionar la autoridad patriarcal y el modelo de j fi varón cabeza d familia y prO\· edor exclusivo. A itni m
el hech qu la mujer po. a mayor nivel de escolaridad y aport en
la con mía familiar, la c 1 ca o posición de negociar con u pareja )' demandar relacione má e9uitativa n tituto acional de las
Muj res, 2 03· riza y de Olivcna, 2 01).
i bien las tran formacione ocurrida on ignifi.cativa. ) han
influido en lo cambio d la relaci ne d pareja, no han llegad a
la quidad entr mujeres y hombr y continúan reflejando patrone
tradicionale a ignado al géner . Como eñal.a liveira (1995) en la
familia~ r laciones de g · nero en ;\léxico, siguen di tingui ndo diver o matice en el ejercicio d I poder m~sculino obre la mujeres
qu van de de el u de la violencia ha ta u cu . áonami oto , forma de resi tencia. A imi mo aunqu, l percepc1one. n rela~i · n a
role al interior de la familia paulacinament e van tran. formando,
para muj re , hombre., la crianza y cuidado de los hijo ) el hogar
igu o iendo p rcibid como re p n abilidad , de la mujer.
En nue tro paí oo ob cant que la familia encu otra en proc o de democratización, al inrcri r &lt;l é t'l existen pacios &lt;l&lt;.: p der
diferenciad . compartido por la par ja ( arcía ) d OliYeira .2006)
y aunqu la decisione familiare c mperen a ambo cónyuges, ·on
di pu ta primordi,'llmente por un d ello . Lo e. pací d • &lt;lecii · n ma culioo s ubican principalmente en a pectos rdac1onados
con la finanza , nuencra qu l femenin
e ubican o r rn a
u role de rnadr y e po. a. E te hecho re\· la lo que Amor· · (19 s)
eñala r p et a las elecci ne de la muj r , como &lt;l un e ndo
ord n pue
que son leccione en funci · n de otra leccione,.
jemplo de to e manifiesta n m, tiga 1 nes r al.izada n
nue tro paí . bre la dinámica familiar. En el estu&lt;li realizado por
García y d Qijy ira (2 J6) eo la ciudade rle ~fé.·ico y l\1onterre,·,
egún la p rcepción de h mbre. r muj re , lo e I acio de decisión

r

�Dffemmas e,1 fa mptura (Ol!Jligal

Gobnela Zamora Carn101u1

ma cu.lino e d finen en la compra d bienes importante el dónde
ivir r lo relacionad con paseos. Exi ten también a pecro d 1ámbito domé rico 9u continúan iendo predominantemente adjudicado
y de arrollado por la mujer como el cuida.do d lo hijos de
familiar . adulto mayare en ituación roln rabl y el h gar. E te
pr ce de d mocratización n la familia ha traído con igo la exteriorización de a pecto del ámbito privado al público. i bien algunas
de e tas rran fi rmacion han ido importante }' la participación
femenina e má. n table, no p d mo afumar que en u e tructura
actual predomine la equidad de gén ro entre us mi mbro y corre _
pon abilidad de los cónyuge .
,

'1 contexto de la familia actual e torna má compl j debido a lo
cambio urgido en la familias a la uni nes y rupturas de la par ja.
• n la últimas década paulatinamente e han modificando valore
tradicionale que se tenían en r lación a la familia y al matrimonio
y con ll la perc pción que s tiene obre lo mismo . Com señala
Lipov tsk · (1999) las r laci nes familiares e han e cructurad bajo
un modelo patriarcal qu , i bien ha mo trado algunos cambio , continua pre entando e quema de desigualdad de forma mod rnizada,
) aunque hay e pacios público gue las mujere, han c nquistado us
vida c ntinúan girando en torno a lo hijo el hogar y la fa.m.ilia
imperand con ell remini c ncia d l modelo patriarcal.
A pecto que e evidencian en l r ultad obtenido por Ribeiro (2()(12) en su in e rigación s bre 1a ideología de género y tran formación de lo. papele. e nyugales en 1 nterrey. n u e tudi el
autor d staca qu c ntinúan pr dominando Jas acciru&lt;l con erva&lt;lora que mantienen imágene e t reotipada en cuanto a l . role
d género a í p r ej mplo, la may ría d l hombre , la. mujer~
con ideran que ésta está mejor capaciraLla qu el ar' n para cuidar
de lo hijo y, que Jo hombr má qu la muj re d b n r re p n abl · e manten r el h gar.
Como
ha menci nado la familia e ncu ntra en c n tante Y lución; corno in Útución refleja lo patrone culturales qu
s manifie tan en una ocie&lt;lad e pacio y tiemp det rmjnad .
A 'mismo influye } , influenciada por l cambi ec nómicos,

aciales, culturale , hi tóricos y religio os. Lo cambi presentados por las familia hacen nece ari comprenderla de de otras per pectivas com lo nuevos acu rd entre lo miembro ele la pareja
en la convivencia domé cica, n la relación conyugal y d paternidad
pue t que finalm nte n u miembros lo que forjan la vida familiar (Garóa Oli eira, 2006). La dinámica familiar en la ociedad actual
e múltiple compleja, por lo mism , hablar de un solo tipo de familia, ignifica xcluir a istemas familiare 9ue exi. t n r han exi ti.do y
}vida de a p cto como el divorcio que van reconfigurando con
ba e en la demanda sociale .
Lo cambio aciales paulatinamente han modificado la concepción del género, lo r les desemp ñado, por mujeres y hombre la
familia y el matrimonio. E to e deben a diYer os factore como el
de cen o de la f cundidad y mortalidad; el avance y us de método
anticonceptivos; la paración entre exualidad r reproducción; el creciente proce o d urbanización; el ernpoderamiento y reconocimiento de la muj r d que u funcion no
limitan a la proa- aci 'n y
cuidad d l hijo y del hogar; y l cambio ocial r ultado de cri i
económica que han producido la xpansión del mercado laboral y la
incorporación de la mujer al mi mo (Ariza y de Oliveria 2001; Arria~
gada, 1997; Bonino 20 3; Burín y Iel r 2
J\L'O, 2004· López
s/f; Mont ino , 2 2).
E tas tran formacione auna Ja a lo cambjo económicos, ociale y culturales se perciben desde dos perspecti a , la primera y
má tradicional como advertencia del debilitamiento de la unión
conyugal, la segunda, como 1a calidad del ·dnculo de la pareja, donde
cada uno de lo miembro tiene la libertad de elegir con 9uien estar,
lapo ibilidad de terminar una relación conyugal el reconocimiento
, aumento d div r a forma d familia Qelin, 2005).
La idea de que en la familia la relacione entre u miembro
on armónicas e conde caracteri. rica. que también son propias de
la vida familiar: existe de igualdad ntt su miembros ' en la dinámica emocional de la relaciones familiar s ha ' conflicto , pugna ,
ho tilidad y relaci ne de p d r ( alle y Tu.irán, 1998). i bi n
pr val c un· int rés social por que lo matrimonio p rmanczcan

216

217

�Difm11cias e11 lo mpluro COl!)'ttgol

abrirla Z,11m,m Con11011t1

unido también la sociedad e intere a por facilitar lo recur, legal para la di lución d unione qu dañan la integridad de alguno d lo miembr
dond u cónyuge n d ean p rmanecer
unid . ~ a í c mo . urge la figura d l di orcio para pr tecci ' n d
lo cónyug ' lo hijo , cfu oJvi ndo l \"Ínculo d l macrim ni , n
a la familia.

irrumpe en área traclici nalmentc confi ricia a lo \·ar n 1 en
mucho ca os también . convierte en pro,·eedor \ ún.ic, fi. rura d
autoridad para u hijo D pué d l di,~ rcio al runo · &lt;le l problema. que d ben enfrentar la mujere. · relacion, n c n el bi n car d lo hij y la car ocia de recurso· ec nómic . para olvcntar
u nece idade pu to que en mucho caso la pensión no s ti face lo_ co te pro cando 4u ten qu traba¡ar par ·ufragar l
requerimiento pr pi y de l , hij ; aún
c mo inclica erruti
(2 3), la pri ridad d mucha muj r
gu iendo at nd r a u·
hij y cuidar I hogar.
l encr la cu toclia de los hijo , i bj n r pr . ·nta un &lt;lcr cho y
un benefi.ci para muchas muj r , al mi m tiem o ignifica privación de al n s a p c o d u ida prjvada y de. empeñ de un..1.
d ble jornada. tra problemática qu , frontan la muj ru, dirnrcia
da que t ntan la cu todia de u luj e. la in orporaci · n en 1
acti,·idad ce n · mica puesto que la p rrunidade de in,rre ar en ·l
mercado de trabajo e ven re tringida p r el tip d trabajo a lo·
qu pueden acc der p r h rari lab rale incompatible con us
prioridad e mo madre . Por otra parte el nivel d ingr
btenidos por. u trabajo con relaci ·na lo alcanzado por 1
on men re , cajonand m y r mp br cimiento.
. ob. tante lo bcnefici qu pu da . 1gnifi.car el tener la custodia d I s hijo , . u a ignación b. sacia cn el derecho prefcrentt: qu
cien n la madre de mantener a l hijo menores también pu d
er con. id rada com una perman ncia a u po. i i •n social &lt;l er
para tr ,, d nde u c metid Je muj r-madre debe e tar icmpr~
en funci , n d l s hij . : ducarlo , cuidarlo y cns ñarlo. p;_tra a J
autorrealizar a tra é de t: to .
Para l varonc. la acti idad ce n · m1 a tamb1~n pu de repr . en
tar una pr blemática p r I s fluctua ion . del m rcad de trabajo
y p rqu el pro, er implic. a .im.i mo ati facer una . rit:: d requcrimi neo qu no e tenían o que n ca mne no pueden ser .&lt; 1ventado . . A dif; rencia de la mu1 re. para quienes la di. olu ton n
r percute en ·u idenci&lt;lad e m madrL-cuidad ra (. afro ~n _l J · ca os
que
pterd 1, cust dia.), para lo hombre-; el d.Jyorc10 involucra.

Divorcio alguna repercu ione en lo role de género
De de el nací.mi nto la oci dad y us in citucione imp n n un c njunto d o rma , prácticas, imbolo , ignificado y repre entacione
al comp r amiento d lo inclividu qu e elab ran a partir de la
con rrucción acial de la diferencia exual que di ringue a mujer s de
hombres n una ociedad y momento histórico det rminad . sí la
cli tinci · o del 'n ro y la di~ rencia entr l inclividu determina l
pr ce o de ocializaci · n de é to . n la última década han ocurrido cambio ignificaci o en las r lacione de géner , en la pareja y en
la familia , uno de llo e el divorcio. La di olución del matrimonio
afecta la ,i.da de los ex cónruges u dese nclientes y modific, los
role qu e teman cuand la familia perman cía unida, p r lo mism
la ruptura impacta d forma difi rente a mujere y hombr s.
Para la pareja, como pr ,,..¡amente
m ncionó, la repercu ione: del divorcio se r Aejan en a pectas de alud jurídicos afectivo·
p ·c l 'gic ., econ · mico , religio. y ocial . ta rep rcu i ne
no e manifie tan de igual man ra para muj re ) hombre. d bido a
que, al r . eparado el mundo públic del privad , y asignar! a lo
var ne la re p n abilidad d la pro\'isión económica a la muj re
el cuidado de lo hjjo.
1h ar ~ainerman, 2003) n la familia,
ub · ten jerar uías de sub rclinación entr u mi mbro . . p r l
ant ciar qu la implicaci ne d la clis lución matrim nial reflejan
imp rtant diferencias d géner a la yez qu
n afrontada de
forma difi 1·enre por cada miembr de la pareja.
Para mucha mujer particularmente aquella. qu .e dedicaban
al ámbito d m' rico 1 di,· reí inv lucra una ruptura de c · digo
ociale d I rol d la muj r ·¡ e m madre J p a, d dicada
únicamen e al cuidad de u familia. Tra la di oluci · n, la mu¡

21

219

�Di

nrias r11 !tJ 111pt11rtJ ro'! 11 ,1/

a p cr qu limic:rn u aut rid, c.l e
·
familia
culiza
l
·
con lo hij . l ruprura a
en implica cambi &lt;le
r
· aci · n 9uc af eta
r l implicad n
C\:, • D • cu ·rd
be
_ \X illiam (1993; citado
en B " r y tr , 2 i~) para algun
que 1 . r pre enta ad pt
nclici · n d padr divorciad ·u
nu
c m p dr ·s no
· . 1
nera c nfüct v c nfu.·
oncic;rto fr mad en m n
da p r I madre:.
Ind ·p ndienc m nr d
a qu dio
al dJy rc1 , la
rupru
·ugal , 1clencia la 1 ·timaci · n d
n imb 'lico al
o
mbre y muj r &lt;lifcr n
. bli ·
que
J
u rar c.¡u cada uno cup
· · · la
. En
cuant
hi'
bre to&lt;l cuan&lt;l
n
-,
· ·n
ho \ bli me, &gt;
a la ma
1 d r cho d · cu te dia ) al p clr I d rcch d , · ita n
e t, m1 ·m, prerrogativa
n 1p &gt;de la p n ·1ón

brirloí.'. wm,

l'fld '.ic

tad
cad
o

·

puc t qu · p runapart ·u curr·nci .chain r m n·ficat.i\'am ntc en la: última &lt;l 'cada d • ere di\'
atrim
19-1 , L3.9 diYorc,
r cada l
,1
. W9
r I tra, rcp rcut n

Di rci
om fenómcn . cial, d di\'Orci cobr, imp r :in 1a p r I c. mbi llll · uu n en la f rm de ,·ida d lo indi 1 lu , . ·1 , um m
de la ruprura in, trimoni, 1 pu &lt;l · ·er e n id cado e m una le
1 tran. ormaci n · d m, · r r I , anaa en l r laci ne amiliar

b1 ' n n la r
de par ja cra&lt;lia
• n
fi
ro
· ad
n umplir mui re
,. h
n
ctativ·
·
nómica·, cultural y
p &gt;liuc de la p blaci · n.
Eri te una difi r ncia cntr
· · n y di\"C rci . - □ la :cparaci · n el docul
cón,·u
·
et
&lt;lid · por tanto,
ninguno de lo ·po o· pu&lt;:dc: e ntra r n
tra p r na
e ntrari
uc &lt;lt.: e n el &lt;li\' rci , pue to qu al cr la di· luci · n juriclica del matrim&lt; ·
alm
d mcul conyu al, 1
· a
n}ug · e &gt;ntta ·r nuc, nupo: ..
La di. olución e myu
n pr
que pu
r d loro
p ra
que e nll ,a mu ho. pa.os ant s del mi. mo: d
macri
· u.ltad
la parcj n pucd · r
la terrninac· '
I\' nci., ·1
ribunal
.ivil n cas dd dh' rci admini. trativo · h ob enci · n del
· El djmrc10 d b ·rí. •r l
·ón a b dificultades cntr lo eón'
·
bar
e
la B ·au, ir ( 19 1) el pr bkma dd
·
() p r e; n o d I di, rci
· qu n
·
la p ·r na
un n ·n. u d ·bilicl d. 1
·
· · n pla ma en la acan1 le·
t¡u
o o. m:mifi !-.tan ame cumplimiento dt las obligacione ·
e otra.ida e n el dh· rci . L
cm
r&lt;:Íi r ne a la
figura de la e. par •j, . n
ti,-.10 a 1 · actore a r ahz, r
acc·
me :erar e mp rtamJ ·oto· p ·rjud1 iak con el ob¡ctJ\'
d&lt;: ca ri , r o sancionar al
cómugt:. \ i, l. ili. oluciún d I m·1trimom \"le.len ia L . rdaci ne de p
ub rdinaci · n nrr lo · e:
s
e
la man n eJ incumplimi mu de 1 · acu ·rd .
·
d JJy m .
p
de l.l di · lu ic,n 1·l m. trimonio l &lt;livor i
no dt na . er
&gt;con juicic valomm· . n ob ta.me aunqu • b m. y ria de la. c1cd· le
n~
.
. 1&lt;liY&lt; _reí p r
cr un n
· J ocia!, &lt;l1f
I matr1m n
da&lt;l n

220

-21

s~ bl ·cid en
· L1c1
Lec' n, cuanan ·I
culp bl tiene 1a blig a · n d ·
corgar una p n ión a la e. p
aa ·
uc d en los cale cfü rci &gt; pe r mutu
ntirnient
c.· e· mu . no
en ·n
a
· · . al\c qu Y lunt:triamcorc
1 e nrrari . \unquc
· rci . nilizado en
H o d · la · muj r . no trabajaban r 1 6° o el é ta no lo ha ·
ar
! ·dic. das al hogar (I
e n id
to
&lt;l ·ba ere mpcn. ado mor~
·
d manuten 1 • n para
Ua. l ·. ·te: hech 9u n la ma) ·
exim a 1
,ulnlr, l.. in.u ci · n d I s muj
v1dcn ia la diferen ia cntt
bre
tr duc1d,1 n Ie igualdad · cial.

indivi

�,t1britlt1 Z a v 1ú1t1

ch

n ral o ,·atora p 1u,·am n e e t
n ólo

o , p ar d qu n mu, conY nienrc para alguno

¡a .
·l ·
·
d acu ·rd
tilidad a
amba. par
ruptur m trim nial e n fr cu ncia
hacen rcbci n entre
pane
·
y e truncan acucrd
p · . Tra
la di
almene exi t n difi
neg ciación y
a ig
r dia d h ··
u manurcna •n, duc, ci n, reparro d ·
)
matrim ni
e. e · nyu e
r na 2f
).
ai

r 1 judicial, • in
lo c1udadan de
cau al de div ·

·n d

ap
tar r
a la re 1am
·
a.l
n ,

n
l judic1 y

a

·l adrnini crati,·o
d r ch ci,-iJ de
··
d, .. tad , la.
· ·
d bt nerl ,

bien ·, la di tribuci · n de lo. mi mo depende del ti¡ J ' régimen
patrimorual qu la par ja p, et · al oncracr nup _i. ·. 'i l. unión ~
baj I r ·gimen de . ep. raci &gt;n &lt;l b1t.:n · e da m1cmbr Je la , reJa
con n: lo. bi n mu bl . inmuebl · qu
tén a u n &gt;mbre. ; n
lo ca o qu • 1matrimoni e e tnble 10 ·om se c1 d. d n. 'Ugal
bi n mane muna&lt;l •• é c.
a ne qu liquidar put.:sto que codo
l bt n qu
adqwn r n &lt;lur. m 1 m mmoruo f rman pam:
de la c1cdad conyu , l
decir on d am e cónyuge · . 1di 1,. r launiónl c ·rre p ndcacadauno 5t 0 c, d lo bi n · , íc m&gt;
d la d 'Ud, que
ntraj r n duran e d matrimonio ócli
1,·il d
u •y L &gt;n 2 J(l ; Br ·na 21 JI ).

rci

cncian d una
d acu rd a l . tabkci-

a
.
i,·il tablece d
·
dn- rcio:
div rci judicial, a ·u ,. z pu d er
•
t ·
rm
timi nt .
· luci
ica d J ma rim ru cuanau. a de él e n
una má de
ta l • ida n 1 ' ó&lt;l
Ll &lt;ld E tac.Jo.
a cuand l
e:- de e mún

El cfü· rci
·
d alguno de l . co
1, d1ecinue,· cau
El div rci volu
·
a u r
· itan di h-er el \Íncul e nyu
po d di. oluCJ • n r qui re la int n- nción de un juc:1 n virtud &lt;le q
pr cr ar n hii&lt;
tr. j ron macrimt nio p r CJ dad
n 111 norc: d d. d. El div rci , Jumario pue&lt;l , a
admiru rmci cuando le
e m1enen n di,· rci
· nen
má d un , ño I casa&lt;lo
may re d dad no
aron
h11 s · teni nd I
can
&lt;le 30 año
zcan aJguna
&lt;li.·capac1dad.
La di oluci · n d 1vincule macnm
p rcut n e d.1 un d
mi mbro. de la pareja u bi ·n y 1 .- hij . En r laci · n a lo

222

a r111fl11t1

Pe11sió11 t1/imentirit1
• -· rendo · tipo d p n ion · alim ·nrici. . cgún la circun ·tan i,
la d nYada d I m. trim nio c.¡uc deb n los eón) ug · ntr i \' la
d ri, da d la filia ion, e c.kc1r, aqu lla u amb &gt;: ún, ug · ckbcn
u hij . . I peo i •n de alimento no . r ficrc úm amt.:ntc , 1p, o
de · to , su e n pr
much m: amplie : , lud , 1 p, ro &lt;l . • . ~o
p
ncce. 1dadc d · lim nto, ,. · ·tid ca ·a-halm. 1 n
·i ten ia médi \ n d ca &lt; d ·le . hijo e m i ·n incluye l. c&lt;lu ci · n (Br na, _1101).
.•
.
11 t div r i la cancjdad d l. p n. 1 m e detcrmtn, d. p r el
juez con ba e en la p &gt; ibtlidadcs d · quien d ·b _darla , 1~ · ne . _idad . d qui n e qu1cm:. ticn ·n el d rcch a r.1,; 1b1rla ( •.&lt; &lt;l'.go ~1, 1I
u •v L ón, _ J ) . I-,I juez e t,1bl ct la cantt~aJ ccon_ nu ·, 9u . ~a
, igna 1, on id r,tnd l. · ncc td, &lt;l •· ~ ·I ni\ ·I &lt;lt: 'u.la d l. P·.re¡,
r ¡ hij , í com la e lari fad e rado &lt;lt: alud edad, , pa ·1d. d
par, trab ¡ r ) p ibili&lt;lad 1::con · mica · ele cucr io con u ingrc-

J:

c.

r n 2 1) .
•
J s p, drc. ci n n I obligad ',n &lt;l onmbuir ,ti . u t ·nto ccon m1 &lt;l u hij .. I] di r io n c.;. 11 1 • &lt;: , re pon ; b1lt&lt;la&lt;l ·mte
los con;uge. pno tkpcndiendo dd tipo~~ tfüorcin L i ten ,anaCJ &gt;n •· n la ti. rma de d ·terminar . u &lt;lurac1 n. D , cu rd ~o~ Brt:n, (2001) n ¡ ca. le d1,· r 1 , ju ltn ~ ~ r ~1u u e n t:nUmtcnto,
la mu¡ r u •n d re h a r • ib1r b p ·n 1c n , limen : n. por p;m d 1

�Difam1cia.r e,¡ la r11pt11ra ro11 1,gal

Gabriela Za1nora Cam1011a

ex cónyuge por el mism periodo de duración del rnatrim nio derech qu e válido iempre y cuando no po ea ingreso uficiente ,
contrai a matrimonio o e una en concubinato. El hombre a u v z
tiene el mi mo det ch a recibir la pensión cuando se encuentre
imp clid para trabajar y no p ea in res . ufici me ffi1 otra no
e una en concubinato o e ca nu vam nte.
i bi n I derecho d pen ión pu da er un benefici para el cónyu que e encuentra en ituaci , n má vuln rable e ta prerrogativa
n e de orden eneral n la I gi lacione de la div r a ntidades
federativa . De acuerd con lo e tablecid en la 1 gi lación d
ueo L 'n cuando 1 div rcio es p r mutuo con ntimiento, 1 ex
cónyuge no ti nen derecho a p n ión alimenticia ni a la indemnización p r daño y p rjuici , alYo qu
pacte lo contrario [ena,
2005). Cuando el div rcio e nece ari el juez determina qui, n d
lo ex cónyug fue el culpable de la ruptura del matrimonio, d esta
forma
r conoce al e' nyuge inocent y
le otorga el d recbo
de olicitar una p n ión alimenticia ramo al mom neo d 1divorcio
como en 1futuro.
Privilegio que ce a cuando el qu I da carece de meclio para
cumplirla· cuand el alimenti, ta d ja d a ce ·tarla· en ca o de daño
grave por parte de qui n la pu ee a quien la otorga· mientra. ubi tan la causa d adicción falta de aplicaci · n al trabajo por parte
del alimenti ta· cuand el acreedor in con entimiento d qui n proporci na lo alimento abandona la ca a de e te sin cau a justificada y, cuand el alimenri ta e condenado por vi I ncia familiar en
contra de qui o otorga la pen ión. El eón 'Uge cuJpable de la ruptura
conyugal pierde todo derecho d olicitar una pensi 'n de alimentos
aunqu pudiera nece itarla. y i amb
on declarad culpable ninguno podrá exi irle aliment al otro (Br na, 2 l; · digo ivil tle
u vu León, 2 8).
1\I fijar la pen ión alim nticia . e e tabl ce una cantidad m netaria ufici ne para e e momento in embargo, c n I pa.o del
ti mp e. t mont re ulca in uficiente. E p r 1 anterior, qu en el
e n eni deb e tablee r que dicha pen i 'n tendrá un aumento
automático mínimo equi al nt al increment porcentual del alari

diario mínimo vigente en la zona económica donde habita el deudor, alvo qu los ingreso de é t no aument n en igual proporción.
n esto ca
el increm nto e ajustará a la cantidad obtenida por
el respon able (Brena, 2 t · Mena, 200-).
La ley no ñala una cantidad preci a para el pago de la pen ión
en la práctica l s ju ces han determinado entr 35 y 45% d lo ingre o d l d udor alimenti ra. En lo ca. donde el deudor alimentario no tiene ingte o fijos o su alari no e e mprobable el juez
timará las ganancia de é te con ba en lo ign d riqueza qu
ost nte
ena 2 5). n el cumplimiento del pago d la peo ión
exi ten aquello padre 9u a umen u r pon abilidad y también
qui.ene intentan lud.irla manife tanda in r o inferi res a lo percibidos nombrando a tercera. per onas acreedora de u bienes
para pre entar como insolvente y n
t r ar una peo ion justa
d alimento . Ante , te tipo d ituacione la legi lación tablece
aocion . , no oh tante, e ta práctica e pre ntao en la actualidad,
repercuten ea lo acuerdo, del diYorci y afectan a lo miembros
má vulnerable de la familia.
unque la l y establ ce los derecho , obligacione de lo ex
cónruges entre ello mi mos · para con u hijos y eñala la r percusione del incumplirnient d e ta obligación también exi. t
la otra realidad en donde el progenitor a quién se l a ignó la r pon abilidad d l pago de la pen ión ni ga a pr p rcionar 1 tablecid ap na menor cantidad d la tipulada o de aparece. _\nt
e ta dificultad el otro pr
nit r ( n la mayoría del ca os muj re )
debe bu car l medí para ati facer la nece idade económica.
propia de los hjjo y aunque n la ley el problema e tá c nsid rada, t no ignifica que e té r u lt pu to que en el diario acon't c re una situaci · n qu · .igue pr entando y la legislacion n
han p did . olucionar.

224

225

C11stodia
orno consecuencia del divorcio l dercch de cuidar a lo h1j
menore de dad
div:ide entre el derecho de cu todia a cargo de
uno del prog nir re y el derecho de con,i,,encia a carg del otro
rena, 2 01). La cu t dia e Id r ch que tiene un progeniwr de

�Dij,.re,rdai f JI la ntptura t OJJ}11gal

cuidar y acender e tid.ianamente a lo hij , la patria p c tad n
lo der cho ~ obligacion . qu la 1 y r c noce lo. padr
la p r n, } bi n d l hij menore de edad o discapacitad s.
n el d.iv rcio amb padres jerc n la patria pot tad d u hijo
o ca d fall cimient
un pr genit r, o qu las aut otorgu n la ent ocia d la mi. ma al otr pro nit r, per
ólo un tiene el derecho de cu rodia.
~ ambo padre ci n n toda la bligaci n para con u hjj y conservan su d r cho de
c ovi" ocia r vigilancia ( , dig
ivil d ue L ón 2 ).
n la mar ría (65%)
lo di
realizado n 1
n nu tto paL amb padr
· n fa\· r cid . e n la patria p te tad de lo rujo (1. •
mbar o, ell no ignifica
qu l d r ch d cu t día a compa ·
to d bid a que l galment 'l
ne de a un
p
· re la guarda _, cu ·t
d.i de I hijo y al otro l der ch de
al lo e tabl cid en

1Distrit Federal)2.
Parti ndo de qu la
ti nen una relaci , n má e tr cha
c n lo m nor y qu con ma, r frecuencia s n quien
cupan de l • hij , la legi ]ación e tablee que la madr · ne d rech pr fi r nt d mane o r la cu t d.ia d lo hij menare d 12
año , a meno que e dedica ' e a la pr stitución al lenocinio hubie
contraído adicción a las dro as el alcohol po ey ra alguna enfi rm da e nta · a o e nducta ami cial qu pu ·era n ri . go
la e tabilidad fí ica
m ci nal d l men r. Para I ca o d n&lt;l
l ruj han cumplid l 12 añ , el ju z ad mi d
cuchar l
argum nt d lo padr , solicita la pinión del m n r y c o ba e
o l int ré up ri r d I m n r r uel a uién a ·ignará la cu t dia
( , di
ivil de ue Le· n, 200 ) .

2

Donde •e reforman y adio nan dispos1c1ones d I róculo 283 bis p ra el &amp;lig mi para el Dt lrit Ped ral. tableoend qut:: " _n caso &lt;le qu 1 . padt'
hayan acordado la guartt \ cu. todia c mp rtJda en cérmm s de lo cstabl c1do cn hi fracción II del apartado B del arócul 282, el Juez, cn l. sentencia de
drrnrcio, deberá garantizar 9uc los &lt;lirnrc1amc,; cumplan con las obligacmncs
de crianza, tn 4u ello 1mpltqu un a sgo n la ,,da coudiana para lo · hij s"
( cern ficial del Di tnto ederal, '.!:!KI :14).

226

G,1brielu Za1/Jl,r11

11111t&gt;r1&lt;1

La 1 r tambi ' n ñala u quien ejer n la patria p te · ta aún
cuand n tengan la cu t dia cien n d recho de e nvivenoa e n u,
hij (2 ). •s~ d r cho no e una facultad propia d lo pr nitor , e también un d ch d 1 hijo ejemplo d ello e mani6e ta
en la Le} d Pr t cción &lt;lt: la
ma 1iño, y d le e nce en
v
ón (- 6) d &gt;nd n u artícul 42 43 ~ 45 eñ,'1.la l . &lt;lerech
qu tienen 1
d convi 'll' y mant ner rcl cion p r ona.lc ·
e manera regular con amb pa&lt;lr · aunque é s tén , parados.
i bien lo d r cho de custodia y com: ivencia on pactado )
a ignad a cada pr
nit r n el e nveni r alizad ant l juez é t n
n inamonble . J acuerd puede m dificar e cuand un
de lo pr nitor lo requiere p r con iderar que el rro n cumple
con la obli ación d educar al menor e nvenientcmente o pone en

o u bi n tar r na 200 1).
C m
ba m nci nad , en la may ria d l ca o la cu t &lt;lia
qu da a car de I mad e, p e tant
Ua quien ócnc la p . ibili
dad d int ferir n la relaci , n con el padre. Tra el dirnrc10 alguna
madr .
de empeñan como · guardias en la r !ación p, dr -hijo
·igiland c n tantem ntc d contact } acercarruento entr amb
( hron , 1983; P aron ) Thoenn , 198 en tone, 2006) u ob taculizand l
fu rz . d 1 padre p r vi itar a u. hijo. ( \.hr n. y
• filler, 1993) pero rambi ' n hay quiene. fomentan l Yínculo entr
ambo
inv lucran al e ( nyu en la educaci ' n &lt;le:: 1 , bij .
·l no qu dar al cui&lt;la&lt;l de 1 · hij puede . ignificar p ' rdtda
para l pr enit r no cu e di , p r también el pn:cext para de. lindar e de , m c mpromi o . El ten r la cu rodia implica mayore
re p n, abilidade p r a la vez la p . ibilidad de f, cilitar dificultar
la con ivencia ntr la ex par ja y I hij s. Ej mplo de 1 anteri r .
n l inYe tigaci · n realizada por Pear n ) Th cnne: ( l 9 8
n ron , 2 6) d nde 22" o d la muj r entrevistada - aceptaron interferir n las Yisita qu In e · cónyu e. hacían a . u hijo
con la finalidad d ca ti ar al c.· e p
. Re ultad
imilirt. , e bcuvieron n 1 • tudi r alizado p r BraYcr, \\" lchik, andl ·r F ga ·
Zveána (1991) con la inr noón el· anc1 nar a la e.· pareja 4ll"o &lt;le
la madr entren cadas admiueron haber obst1tculizad l la. visirn.

22

�Diferencias en la rllfJl11ra COTI ,¡gal

Gabriel,, Zamora GmnoT1,1

por lo meno, en una ocasión. unqu stos dato se de conocen en
nue tro país e a um que e pr entan realidad
imilare .
La di olución del matrimoni implica para gui ne pr crear n
hijo derecho r bligacione de cu todia manutenci 'n conviv ncia. Tra el div rci existen madre y padres que sufren p r la
pérdida d la relación c tidiana con u hijo a í c mo hay qui ne
bu can de lindar d toda re p n abilidad. 1e tereotip de madre
como sinónimo del cuidado de lo hijo y d padre como equival nte a prove dor refuerza el imaginario cial de lo. role asignado a
mujere y hombre , la idea que 'lo uno de Jo progenitor debe
e tar al cuidado del hijo cuando e obli aci · n de amb padr .
ta imación promuev relacione d p d r entre l pr genitor pu to qu el padr que n po ee la cu todia puede por
su capacidad de ati fac r las demanda conómica de lindar e o
eludir . u r pon abilidades pero tambi · n pu d manipular a lo
hijos a travé del din ro con el objetivo de ancionar al
eón -uge.
Por 1contrario quien queda. al cuidad del m oor, por u p ición
de cu t dio ciene 1poder d de util ha ta evidente de m idear la
irna en que el hij tenga de u tro progenitor.

qu van má allá de la procreación implica entre otra funciones el
so tenirniento econ , mico la cialización y el r autoridad de us
descendiente_ (Quintero 2 ). La paternidad n es sólo una erie
de conducta ino la participación en una relaci · n interper onal,
afectiva y generalizada ( hodorow, 1984:55). De de la p r pectiva
1 gal e un regui, ito para la filiación qu da nombr · ap llid a
la per ooa ( alguero y Fría 2005), in embargo, ste a. p et no
garantiza qu el reconocimiento &lt;le lo hijo ea inónimo de respon abilidad para con llo .
xi te una diferencia entre la par ción de l e· nyuges y la
relaci · n parental. El divo cio no d b ria implicar una ruptura o eparación de las relaci nes entre padre e hijos in embargo con l
divorcio un d lo principal conflictos a los que e enfrentan lo
padre y u hijo es la tran formación de Ja relación c tidiana y
el derecho e conTivencia. El término d l matrimonio implica una
modificación en la relacione cotidiana entre padres e hijos, pue to qu , un de lo progenitore quedará a cargo de cuidad diari
d u. d cendiente mientra qu el otro rá re p n able d u
manutención. •l ejercici d la maternidad y paternidad ,, afectado con el divorcio, p ro también p r la legislacione. qu tienden
a favorec r , "proteger" a la mujeres por con id rarla indi pensabl en la vida de u hijos ot rgánd le. 1di. frute d l , hij pero
tambi 'n mayores re pon abilida&lt;l .
Diver o a p cto com la r !ación entre la · par ja· la. preferencia y creencias de la madr ; la Yi i 'n del padre sobre ·u papel
• u capacidad para d emp ñarlo· la percepci 'n d I padre obre la
capacidad d la madr para ducar al hij ; d ap yo brindad por
tercera per ona · 1 e tad mocional d 1 • padre · el im·olucramiento en la Yida de lo hij s y el cumplimieot de re ponsabili&lt;lade afectan la calidad d la relación entre padre divorciado· que no
cohabitan e n su hij
aum 2004 torn.~, 2 )6, Thomp on 1994).
De acu rd c n Baum (2004) tra. el di orcio exi ten tr tipo d
relacion y e mp rea.miento parentale lo cualc r percut n n
el cumplimiemo de lo acu rdo, pactado y en la relacioo entre
la ex pareja y su hijo . Para la aut ra en las relacion c perativa

Patem;dad
La par rnidad 3 por er una e nstrucc1on acial pu d er entendida
d d a p et jurídico o ocioculturale . D d el punto de vista cial u determinación e a ciada n ól con la pr creación,
tambi 'n e n l cumplimiento d la protección, educación p rmanente y crianza de los hijo.. er padr in olucra j rcer funcion
3 Aunque

los térnuno · paternidad, padre progenitorc · . n rdarivo a la filiación
d un hombre v ·us &lt;lescendiemes, hablar de padre, · pro enitore áene una
doble onn tación. P r una pare rcpre enta el plural d é to · pero también r
aun9ue L1 · palabra áencn una e,· caci · 11 masculina, 1 vocablo hacen referencia al rol qu mujcre~ y hombre. de cmpc11an. parn c n su hijo.. En el pres me
rrabaj cuando se habla de padres o pr genirorc e hace d forma g neral,
incluyendo a muiere · hombre'. onsid ·cand que, aunque d término dependiendo del contexto, también puede . er utilizado para de cribir el r I ejemdo
Por l s varones, u connotación también e refiere al r I ejcrcid Por ~ujere r
h mbr . d nde la funaón parental no ci re cringida al géner ma culin .

22

229

�Dift1&lt; 11das m la mptura ,1J11y11gal

Gohm /,, Zan,(Jru C,m1101M

ambo padr e mparten u cornpromi o parentale · en la colat ral · la madr qui n ti nd a re p n abilizar pero exi te inv lucramient de amb padre para c n u hijo ; por últim n la
r laci ne c nflicti\·a I x c 'nyu
ardan r entimi nt y c n
la int nci ' n d perjudicar al
u re p nsabilidade
o interfieren en el cumplimic:nto de e ta .
La r lación p ÍU\
n ativa qu xi ta
repercute en la capa idad de adaptación &lt;le 1
~ hit "de ' B cker, 2
, citad . n ton1.; 2006) y n el de emp ñ
de la r p n abilidade parental
aum, 2 ). La opini n
bre la e pareja on tran.mitida al .hij s a vece de forma conscien r otra d man ra incoo cient o involuntaria. Pue to que lo
padre pu den influir en u hij -. bt tod cu,wd . n menor . -, la im en que se en a del ex cónyuge al er an. micida a l
hij afectará en la rclaci 'n d esto con I otro padre ( tone, 2 6).
La p rccpción d 1 varón bre la capacidad d la ex po a para
educar a lo hij afect.'l la rclaci 'n p dre-.hijo pu t que influ ' en el
in"' lucranúento del p enit r para la formación del men r. uand
1hombre up ne que u. hij
n edu ado d man a ina ropiada, tratad hacer lo n ce ario para er modelo ropicio ante u lujo
, de involucrar e actÍ\'fil!l nt n u ducación ( ton 2006).
En la in e ci ación realizada p r L 'don . Tillen U\' - akaJp
(19 ; citada en Badimer 1993) . obr la r laci ne eotr padr .• parad y . u luj I re ultado mu tran la diferencia de lo comp rtami ntos patern ) materno : má de la mirnd de los niño
pierd n c mact con I pr enitor qu n l · ti n a u car
manci nen rdacion mu e p rádi a·; 27% lo padre eparad
n 'Uelv n a \'Cr a u, h.ij
un p re nraj similar n p, an la
pen i • n alimenticia. D afortunadamente I dato mencionado . e
de con cen en nuestr paí no b. tan te la e tadi tica no mue, tran qu 1 . pr blem. . no re. uelto emr d adulto di orciad
r percut n en el bi n tar, la pr :inuclad y la int n idad de la rel entre p clres/madre hij .
¡ rcicio de la parernidad d pué del divorcio implica la relacione on lo hijo· y ntr 1 . ex cónru ~ el d , emp ño del rol

par ncal ) a~p cto · legal al er i ado el cu1dad &gt; uno d 1
padr . Pue. t que l divorao inrnlucrn el bi n . tar &lt;l lo, men re.
la , tabilidad em ci nal de lo padre c. , inculada con la cu t dta Je
l hij , tena, Wtl1: .\Iizrahi 199 ). El otorgarla en la mayoría de
lo caso a La muj re, cue tiona la capacidad d, h varonc de er
re pon able de. u hijo , e ·aencm la. limitacion de la ley, alude
la cliferencia d e· mo s conciben la 1·gi L'lcionc d ntr de un E.tad y ugi r un rd n imbólico regid por los valore de e ·a s oedad lo cual s c l can a muj re y hombr , en &lt;lt oma, po ici n _.
con diferente der cho · bligacione al rérmm del matrimonio.
ólo un proce o de igualación entre hombr; , y mujeres I graci
modificar pauta ocia.le y cuJrurale arraigadas. \w1que pn:c1 o
tener un marco jurídic para hac r valer la m dtficacione n ce, aria , e t no e con ·tgu ól mcdiamt: ley s, on necesario.· cambio
.ociale. como el in re o d má mujerc a trahaj : remunerad
1
avance de la ecularización, la influencia de otro paí. e ~ la críuca
culrutal, irán m clificand la· co cumbre , frontera . 1mbólica ntre lo públi · I priv do (Lama 1994).

23

Conclu ione
Como realidad cial, J diY rci planc a • mmcione que r Aejan la
condiciones de de aYenencm de la pareja . u conr~·to ·n la ocieclad mexicana involucra a. p cto , ociodt:mogrático_- al modificar
la e mp ic1 •n familiar. · te cambi reYela la pr naa de may r
número d familia me nop, remale u h&lt; gare · recon. rruidos, lo
cualc , a u vez, presentan con ccuenc1as sobn.: la d1stribución &lt;le)
ingre o r educación de lo hijo .
El d1Y rcio r pres · nta una m dificaci · n 1.h: la e trucrura f, miliar
ttadici nal cr and, nueva dinámica: en la, i&lt;la &lt;le I h )mbr , , mu jet' y u. hijo . D igual f rma, tra cicndc y mo&lt;li 1ca la rda i ne. de lo ex eón) ugc. y. entre é ·to· ~ sus &lt;ll· ccndil.:ntes. \ p · ·to.
como la convivencia e n lo hijo la re ·p nsabili&lt;lad afe m,1 p,tra
e n ell s, 1cuida&lt;l y I cumplimi nro - mcumplimit.:nro &lt;lcl pago
de la p n ión son influenciado por la· rclacionL que. había t:nm:
1 ex e po · s d . de ante. de la ,;1.:paraci6n, la cual . pucJ.e::n . ae rbar duranre el juici ~ d1.:. pu ·. del J.irnrci .

�DifimrciaJ t 11 la ntp/Jm, con ·,,gal

Indep ndient m nt &lt;l lo ben ficio qu le pueda enerar al
individuo n 1 particular como el dar términ a un matrimonio 9ue
ya n e de ea, el incremento d l cliv rcio, a í com de las eparaci ne ) disoluciones de u.ni n con n ual rep rcute n todo lo
ámbito &lt;l la
i dad y \ idencia un e cenario d di ttibución de igual d l p der n la familia p r cu óon d énero su tentad
n las práctica ocioculturale que d t rminan la funci n 90
habrán d jercer cada uno d lo miembro de la pareja en la familia la eneración de ingre o r l lugar qu e cupa en la mi ma.
La dif rencia entre l géner femenin
ma culin up ne
elem nro que Yan má allá de la cuesti · n bi lógica, implica división
d funcione , fi rma de repr encar e socializar ' actuar ante lo
dem ' . ~
r 1 anreri r que ante . ituacione como el di orcio,
muj res y h mbr ri n n p rcepcione y p tura de igual d un
mi mo e\' neo y cada un e e n id ra en cierta f rma incomprendid pot el tro.
termino del rnatrimoni refleja la diferencia entre l
én r - n lo a pecto económico· ,' mat rutl s n Ja mayoría de
lo ca o inía n d ·e.maja a la mujer pu to qu quien ti n la
cu rodia con frecu ocia queda bresaturad d bligacion . a c¡ue
d b hac r carg de la. o e idade. con' mica · afee ·va d 1
hij .. J b rant , l hech de que la muj re qu den al cuidado
de lo menare también le pcrmit acenruar I vínculo con ello ,
u p p l d pro enimr. ◄ n c mra e: lo arone pu den • ntir e
de ple zado com padr puc t qu al erd r la e nviY ocia cüaria
e n 1 hij de emp ñan una paternidad parcial.
n el &lt;lirnrcio e c..-ide;naan la. de igualdade d éncr pu ' . to que, aun9u ambo padre. ri nen la mi m resp n abili acle
para e n u. lújo , al r a, igna&lt;la la cu t dia. a · 10 uno de 1 .
padn:. y, por e n. iguiente la bligacion del pag de la pensión al
rr) pr · rur r, r ·fuerzan lo. imagimrio de los role de én ro
tradic1 nale de cuidado } sustento d la amilia limitando la funci n de mujere. ) hombr }, &lt;l • ambo para e n u. hij .

Gabrid,1 Zamora Carn1011,1

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mettopolización de Monterrey y su área conurbada
LO LAR o DI::.
ll1 :rORlA, iéxico e había caract rizado p r er
una. nación predominantemente productora y exportadora de materia prima agrícola y mineral.e , de acando d t: t, iiltimo rubro u
producción de plata, ro, cobre y en las última, década a parur de
19 , petróleo; in embargo, Ja indu trialización para t 9 O era precaria e incipiente para poder con iderar al paí como desarrollado o al
meno en vía de d arrollo.
Lo últim añ de la década d 1920 fueron intensamente deci ivo para el paí pues al impul arse lo decreto a enrad s en
la Constitución ele 1917, lle aron a la Guerra Cri teta entre 1926 y
1929 así como al di tanciami oto de cierta. nacione. con interee c n 'mic · en M 'xico, c mo tados U nido e Inglaterra. Dos
acontecimiento en l s po trer año ele ese decenio fueron de especial rel vancia y pu ieron a prueba la tambaleante estabilidad que
comenzaba a gestar e en el paí . Por un lad el a e inato d 1 president el et en 192 , Alvaro bregón por J é de León Toral; ) por
o o, en 1929, el impacto de la cri is ele E tado L nid , derivada del
Crack de la Bol a de ueva ork, que al er el principal ocio comercial d México oca ionó la caída d las exportacione, n un 30°-o ~
p r tant la disminución de impow1cione hasta en un 4 ~~· olegio de H.iscona ·acuitad Je fil u ·o fía y 1 mis Je la L \ 1.. Becaria &lt;ld Cemw
de tudios Humani tic ·

238

239

�Los 111fJtin1imtos Jocio/e.r 1rrba11os el/ .\ lo11lm-gJ su zyna 111rtropolitont1

México tenía nt ne para 1929 dos cri i una política (con el
a e inato
Obr ón) y una ec n 'mica (la cri i mundial de 1929).
ta última mo tr · la cruda r alidad d u 1 paí d p ndía n
gran medida de u importacion d pr dueto laborado , por l
que era n e ario c rr gir el rumb económico para ·oluci nar e ta
problemática. Plutarco lías Call re. olvió la cri is política instituci nalizando la vitla política en 1I'xic d jando atrá el caudilli m
e n la creación tl l Partid
acional Rev lucionari . La cri i econ · tillCa eventualrn nte e l fue encauzand cr ando la e ndicione n ce aria para de arr llar indu trialm m a '[ · xico.
partir de la década d 1930, después de la e
pito a quiebra d
la B l ad Valor · de ue-va York qu d ncad nó la may t cri ·
fi.nanci ra del iglo ' ' y con la crecient in tabilidad internaci nal
an e la inminente erra mundial ue e veía enir, 1 gobi rn d
Iéxic inició la tran ferencia d I rno&lt;l lo primario e ·portad r de mar ria prima, al mod lo de u titución d imp rtaci ne .
E t m d lo e nómico t m · una gran fuerz.a a partir d 1940,
d bido a lo f, et de la gunda uerr, iundial. La pr blernática
qu e pre entaba ca ue tanto ~ tad
nido como la aliada
nacione europea, con 1, cual
f 'xico realizaba intercambio comercial
encontraban inmer a n 1 conA.ict bélico por l qu
muchos pr dueto y bi n que importaba com nzaron a e ca ar
para la p blación del paí .
~lucha mpr a m . icana al v r e obligada a uspender actividad d bido a la car ncia d arúcul elaborado en t rritorio nort americano, causaban una impr i nante ola de d mpleo. Al mi m
ti mpo
hizo n t ri ue la exp rtacion naci nale. al mercado
e. ad uniden eh bían in rcm atad d un 5 % o 19 a un 9 o/o en
1942; asuni mo, Jo merca&lt;l
c ncroam cicano tambjén
convirdc lo pr dueto · eL b rad
n [ · ic . "D
e ta man ra se cr ó una .ituación que t:imul · la nece ·ida d impulsar ~ , cti, ·dad indu tria! para ati facer tant l mercad intern
e roo la demanda xterna". 1
1

ROJA ~antlova.l, Javier (1995). ''Lo Jimdación de 11110 mtpma rt ion1011to11a: Ho_¡alala
(1 [yL __,..¡_. 19.¡2.1943)" en l\WZ, R d
n onio !vera ( ,o-

_r I.Ál1nrra, '.A.

240

de su titución de importacione por ende, ,-ino a . alentar e a demanda, iniciand un pr et: o de inver, ión e indu crialización n cierta actividad ccon · mica e ro la metalurgia, la
manufactura 1com rcio. La llegada de maquinaria , quipamient
pro eni nte d l exteri r propiciaron que la indu trialización fu ra
una realidad. 2

r

Lo anterior (e decir, la imp rtación &lt;.le cecn I gía para aplicar e
n la industria) aunado a la crecient demanda de bien de conumo, m tiYó a una ·l vada ta a de empleo, 1 que derivó n que
alguna rnpre a e i ran en la n e idad d incrementar u rurno d trnbaj para ·ati facer la d manda d pr ducción y p r lo
tanto a atraer a rande cantidad de p r na. para ere nttata
como emplead d la diver. a indu tria , d encad nando otr
fenómen como la mi ación masiva del campo a la ciudad : la
urba1117,ación accl rada de la. metróp lis.
El proce o de indu crialización qu pucd er defirud como el
pa o d · una ciedad rural a una . ocicdad urbana en &lt;l nde la indu tria
encarga, mediante l manufactura d transformar materia prima en bieru
lab rad s, fu un factor qu trnn f rmó la
ciudade del paí : a crear condicione. &lt;l de arr llo c nómico .·
ciaJ rcalment palpables.
En el ca particular de font rr y la indu. trialización se llevó
a cab d una manera bre ali nte e n resp cto a otras ciudades
del paí. p e algun fac ore qu e d pli an a continuaci 'n. ,]
primero de ello · quizá el má importante e. . in lugar a duda , . u
ituaci 'n ográfica mu e rcana al m reacio rruL grand del mundo y I principal oci e mercial de México - - tndos nido .1 · n
gund lugar, la 'Co11ae11ria de 1t1d11Strializació11 ·, 4u de &lt;le la ép ca
rd .) (199:\). La 1111rm hw",i" de. 'N(/'O I ~ón. i\k,ntc:rrey,, .L.:
. 1ill ;
pp. l22· 12.i.
2 •
1 LD 1...L\RK \'{', (19-3). l ,,u '".(///l1lllltJ III ÍCIJJftl: SIi r..rtr11d1m1 ) CTl!an1it11lo en
ti s,glo . ·. ~I ·x.ic , D. F.: l·undo de .ultura Lcon ,mica; f&gt;P· 55- i.
' RTh ·, Ri&lt;laut'a, t abel (20tr'). ''LI ind11stniJIÍZftn&lt;in d! Mo11fr~: ( tmdido11,111te1
y ,,1ractni$lic.1.r drl ·(J!.rmdo 01{ i11d11slridl. 1940-1' o•:, 1:n ORTEG. \ Ridaura, lsab 1
( oor&lt;l.) (20T). L,, i11d11.rt,i,1/iz.aaim. Dt'I Stg/J/UÍO 1111 t industrio/ ll la mú.s de tlJ 2.
1onterrey .L.: F ndo E&lt;litonal nevo León; p. 3.

241

�Los u101i111íentos soda/u 11rbanos tn A1onterrryy s11 Zf)lla 1JJetropolita11a

de B rnardo Reye
había impul ado como señal d pro re y dearr 11 , enerando con llo una cla
mpr arial l cal qu c ntaba
con xperiencia y capacidad de negociación; e ta ideología ademá
promovía que el
tado facilitara política fi cales para la inver ión
y estímulo a la industria. 4
tro fact r a con iderar también fueron la conciliadora vi ión
política cl
nidad acional de la admini tración presidencial d
fanuel vil.a arnacho, quien e mostró má pragmático y con una
po tura má centri ta afín al mpr ariado mexicano y nuevoleoné
en particular d jando a un lado el polémico di cur o ciali ta de u
pred ce. or Lázaro Cárdenas qu había tenido ería dificultad con
el capitali mo r giomontano. on e te h cho lo mpr ario pa ar n a er pilare y colab radore del régimen pre idenciali ta. Por
último, y como l
ñala I abel rt a Ridaura, un elem nto extra
fue ' la exi tencia d una planta productiva qu en mucho ca o
contaba con capacidad oci a' .'
Lo má caracterí rico d la indu trialización de fonterrey fu la
' creciente c ncentración del capital en p ca industrias y por una
esp cialización pr ducti,•a o ect rización, en bi n intermedio ,
duraderos y d capital .6 La indu tria má de tacada como la metalurgia, cerv e ra, tabacalera, cementera, idriera r textil tu 1eron
con u de arrollo un alcance nacional e internaci nal.

Y
anale., L idro (2006). Los origmu dt la i11d11strializaaón de Monte"!}:
,,a hutoria ero11ó1JJícay soda/ dude la C(lída dél eg1111do In,ptrio haslt1 tiji11 dt la Rtvo/,1n'ón (186--1920). ~lonterrey, '.L. Fond Editorial, ue,· León; p. 46.
5 ORT •
Ridaura, I ab 1 (2007). 'Lo i11d11strializyció11 tb Mo11/m •: Condicio,mnlts
} roraderísticas del seg1111do a11ge ind111trial. 1940-1970 ':· en RTE
Ridaura, I (20CP).
Op. cit. p. s.
6 Ídem. El ector manufacturero ude dh·idirse entre · áreas lJUC on: a) Pr ducro.

4

VlZ

l.ívjano , como alimenr , bebidas tabaco, textiles, confección de ropa, calzad
y arócul de pie~ pr dueto de madera, imprt.'flta , entre otro b) Producto.
interm dio , como lo químicos, hule. plá tic , metálica bá. ica r la indu tria
de 1 _ no merale . e) Productos de capital y durad1:ro,, c mo maqwnaria, equipos t •cttico y eleccr · nico ..

Mogah•

2. Crecinúento demográfico y proceso de urbanización del
área metropolitana de Monterre (1930-1970)

La indu trialización n el tad de uev L ón trajo c n igo h
urbanización }' crecimiento d mo áfico d la ciudad de Monterr v
y u zona metropolitana. Ante de hablar de ello ten mo que acl.~rar qué ntend m por urbanización. 1 fanuel a tell · en u obra,
La c11estió11 11rba11a, ñala al in caracten oca yu n las sociedad s mod rna po t riore a l Prim ra R v Juci · n lndu trial, son
propias d la urbanización, iendo la principal qu
e in erta n
el de arr U de pr ducción capitali ta". Además agrega qu . e da
un fen · meno d "d c mpo ici · n previa d la
tructura ociale
a arias y la ernigraci · n de la p blación a lo centro urban " lo
que proporci nará mano de bra a la mdu, tria ) prom ,Terá u conlidaci · n ) de arr llo. imi mo explica que la ciudade atra n a
la indu tria por u mano d obra · m rcad . a su , ez, la mano de
obra atra rná mano d bra . nue,·o. mercad .Al re p cto de urbanización a tell, menciona que · ca
refier al mi. m

tiempo ramo a la con tirución de formas e pe-

ciale e pecíficas d las
c1cdad humana , ca.raer rizada por la
, ignificatiya c ncencra ión d la actiYidad _ r poblacion en un
espacio r rnngitl , e m la cx.i tencia ) difusi · n d un particular
i terna cultural la cultura urbana.

La urbaniza i •n de la ciudad d font rre
comenzó a forjar mediante la "crccicnc conc ntraci · n d la actividadc · ec nómica - y
habjtacional d los estrato medios bajos y bajo en la área central , paulatinam nte aband nada. p r I élite" y por otr la i ,
por una d c ncentración cialment egrega&lt;la, hacia la p riferia
má atracáva, d la funci ne habita i nale. del e trato. medi alr y alto '. 9
. [anuel (19 6). Li c11i:.rti&lt;i1111rb,111a. 2a. t:d.ición. \léxico, D.L iglo. ·. 1
Editor · pp. 21-22.

r

242

,1bil Zarro Lm,

9

/bid. p. 26.
•
,\R lA e m:ga, R b no (200 ). en Ihíd. pp. -11 2.

243

�Los 11,ovimientos sociales 11rba11os m Monterr!f.Y s11 zona 111etropolita11a

n factor muy interesante fue el hecbo d que aunque la población d I tado de uevo Le ' n decayó ensiblemente, la ciudad de
Ionterrey aumentó drásticament u cantidad d habitante concentrando más del 50% d u población en u área metropolitana.
to d bido a la creación de indu tria y crecimiento d aquella
quera existían un férr o sostenimiento d la corporaci nes financi ra , así como el surgimi oto de importante centro educativos·
pero lo má de tacado la rnodificaci 'n de la 'expan ión urbana de
horizontal a vertical". 10
La bonanza económica creó condicione de optimismo entre la
población, que continuó con el proc o de inmigrad, n a la ciudad
d
nterre fenóm no que e venía b rvando de de década
atrás. • te movimiento poblaci nal se dio de do maneras; primeramente, la migración del campo (municipios ruraJe d
uevo León)
a la capital del estado y p r otra parce, el movimiento migratorio de
otro esrad s de la república aledaños a uevo León a la zona metr politana de l\I nt rr y. 11 n la may; ría de lo cas , eran personas que abandonaban I campo debido a lo onero o y poco redituabl que co taba obrev:i:vir en él, dándose un orprendente de censo
d mográfico dentro de dicha zona.12
n t ' rminos demográfico la ciudad experimentó un fenómeno
atrayente
Por una parte, durante 1

ano de la Revolución gran cantidad de

emigrante de la ciudad alieron hacia lo

stados

nido , aunqu

Ridaura, l. (2007) . en lbíd.p. IX.
tado
rudos Mexicano . Perfil ociodemográfico. Xll en o de
Población ) Vivienda 2000. Los tipo~ Je mi ración son: Interestatal: uando
las persona: cambian ·u lugar de residencia de un municipio a Otr del mi mo
·u.do (o dt'. una delegación a otra como es el ca o del Di triro Federal). Interna o esrntaJ: uand la · perso nas e van a vivir a otra entidad. Intemaci nal:
Cuando las per ona. cambian su residencia de un pai a ocro.
12 lE L 1 , Verónika (1991) . ';&lt;lg1111, omnllflatión de capit11IJ• b11rgt1esía en la re,)011
titrk ola. t9 to- t93.J •· en C RUrn, Mari ( ord.) (1991). A g11a, lima · tapitol e,1
el nomtc de \léxico. LI región dtrícola de ,'\,11elJ{) León. Monterrey, .L. acultad de
Filo ofía }' Lecnu Univer idad u.tón ma de Nue\'O León, pp. 4 -49.

10

11

ORTE
E Gl.

244

Maga!), .Y abil Zarco Lora
mucho · d e to regio montano fueron p co a p co regresando a
u ciudad una vez pa ado los trastorno , a otros se le perdió definitivamente. Pero, por otra parte, durante lo mismo año
centró
en Monterrey una inmigración muy numerosa, proveni nt de la
p blacione menores del E tado, auvque también de otro lugare

de la República. 13
De manera ilustrati\~a, en término dem gráficos, en 1943, en una
superficie de 3,022 hectárea alb rgaba 240 00 habitantes, lo que
arroja una densidad promedio de 9 habitante por hectárea. En
e o años, el proce o d
e.xpan ión indu trial hacia al none indujo la proliferación de gran
número de barrio obr ro n torn a la empre as al n rte d la
avenida Ladero ha ta cerca de an icolá , en canto que lo ectores ciales medio pcrmaneoan en lo barri en t tno al viejo
centro y los sectores de alto ingre o fundaban las colonia 'rica '
de aquellos años, ' 1 lirador ', faria Lui a", 'Chepevera' y " bí pado", al poniente del anriguo centro. 14

Para 1953, con eJ crecímient demográfico característico de la época
de hasta un 5.6%, la población aumentó ha ta 443,000 habitante y
la zona urbana alcanzó la 4,7 4 hectárea , con lo qu la d nsidad
de población qu dó en 93 habit,1.nte por h ctárea. En esos añ s
puede encontrar el ' inicio del proceso de conurbación de la. cabecera municipales en torno a fonterrey [. .. ] y la pr liferacíón de
barrio prol tario ' 15 con lo que conformaría una irregular mancha urbana d barri s habitados p r p r onas de origen proletan y
popular, principalment migrante d la zona rural y de la entidade
vecina de uevo León como Zacatecas, Veracruz ao Lui Poto í
y Tamaulipa .
13 Üt1JJ.

14

1\RCÍ,\ Ortega, Roberto (1998). '\\lrmlef7?}-' e1'()/11riór1, imfl~m 11rba110 r idmtidod
(11//flrul': en D ºARTE Orrc a,. 1colá (Coordinador) (199 ). ,\lo11tem-¡ 400. Pa-

.sadoJ•pre.rmte. i\lonterrey, '.L.
15 fbid.

nin:rsidad Autónoma de

p. 164.

245

uevo León; p. 163.

�Los 11101'it11imtos sociales 1trbr111os en Mo11terrryy s11 zona 111etropolitana

Diez año después en 1963 con una ta a de crecimiento poblacional de 6.38% anual e conformó un área metropolitana con 5 ,O
habitante en un territorio de ,6 hectáreas lo que significó una
d n idad de l 11.5 habitante por hectárea. Para e e entonce ya era
posible id orificar las caracterí ricas má rele antes de onterr y y
su z na metropolitana com :
xpan ión indu trial, habitaci nal y p blacional de manera horizontal, pred minant ment popular.
2. on olidación de la conurbación y proletarización de lo municipios
que integran el área metropolitana d fonterrey.
3. egregación social geo áfica y económica de la población según
u niv 1d ingreso; e decir, la da alta radican n zona exclui a , b lla , equipada , con buena infraestructura, acc o a er •icio públic , como luz, agua p table, drenaje gas; mientras que
la. da e baja .e ven en la nece idad de vivir en zona marginada ,
incomunicada d p br infrae tructura, mal equjpada
in acce o
a ervici públicos.
4. Para esa década, e la pr liferaci · o del fenómeno d 1' paracrudism
por e lono. pobre y marginado lo que se conoc como "urbanización d ub i tencia' .16
l.

ste aumento p blacional reba ó ustancialment la capacidade
d la ciudad d lonterre y, la nueva nec idade d la poblaci 'n
que eguía n aument fueron cr ando problemática y acentuando
las ya xi tente . La" tná repre ntati a y obvia al r p cto, fueo el d empl o el hacinamiento, la car ncia de ervici s público
(agua potable, l ctricidad, educación etc.) y la faltad viví nda.
__,n sínte i , la indu trialización trajo c nsigo la urbanización de
fonterre, y u zona metropolitana. E to a u v z acarreó 1fen 'meno de la migración roa iva imer ta tal e intrae tatal de zonas rural .
hacia la metrópoli lo qu derivó en qu La ciudad no pudo solv ntar
la nece id.ad de la numerosa cantidad de pobladore . Lo ef; cto
9ue e dejar n . ntir fueron I de mpl o la carencia de vivienda y
16

lbíd. pp. 16H65.

246

por lo tanto la marginación adual de la cla e má de favorecida
r pre entada por aquello grupo d inmigrantes d área rural .

3. Problemática ociale : Marginación, carencia de ivienda
ineficiencia de ervicio público y au encia de política de '
desarrollo urbano

Como había m ncionado n el apartado anterior la urbanización
trajo problemática ocia! c mo la car ocia de ,·ivi nda para aqu llos ectores que e v ían impo ibilitad , para adquirir un crédito
para ~n ho ar o bi n, un e pacio para edificar u propio patrimonio.
La orig n d ello ra primordialmente la desigualdad en la di tribución del ingr o' 1 qu a u v z resultó en ' la egregación acial v
g ográ.fica ~e la p~blación gún u niv 1d ingre 9u implica u~
corr pendiente ruvel educativo y cultural, en rdaci · n directa con
una di tribución metropolitana de funcione y trabaj '. ,~ El niv 1
de ingre, o también era un factor qu 'guardaba tr cha r ]ación
c n la. característica tenencia y cli p nibilidad d en·icio de la
ivienda " 18 n la colonia de ~Ionterrey y u zona metropolitana.
n e t a. p cto, la, condicione má precaria d vivienda , acc~ ~ a ser ic_io públic bá ic como agua potable drenaje, ~lectnc1dad pavimentación, centr d alud, nrre otro '
pre ntaba con mayor agudeza en lo. municipi s ) ctor má alejado
del centro y d may r p blaci · n ubproletaria y prol taria: podaca,
n ral cobec.l , anta atarina y uadalupe, ademá, de lo
sector norte y urde Ioncerrey", 1q lo. cuale. e ubicaban n la
porcione al daña al Cerro del T, p
bic , a,í como a la z na de la
Loma Larga err de la ampana y la olonia lnd p n&lt;lencia.
La pl~ ación urbana ra prácticamente ineficiente debido a que
se combmaba de una mezcla indi criminada y de rdenada de u o.
d uelo frecuentemente incompatibl " d nd la principal caracterí rica era el contra te ntr la z na · de da e alca y el
baja

,~

RT ~ Gr\ arcta, Roberto (200~) ... Lt.1 rtJnfan!ladón del rireo n1dropolit,ma di&gt; ,\/011/t"O'}
s11 problm1ól1ta 11rllt.1Jul'. en RTI.:. \ Ridaura ] 1~1-P) 111 n·, p ~1
18 '
' \
· r
· ·
ldet11.
t9 lb/a.p.
'J :,2.
J

•

�Los llJ(JIIÍlJJÍe!lfos socio/u urba!JOJ tn i\1011/errryJ' .fil zo11a 11111tropolíta11n

marginal d nd e evidenciaba la cantidad • calidad de una parte
por la otra la carencia de lo
C{j re p pular .
l tran po te
urban también fue un lemenco qu m tr · u inop rancia debido
a la mala planeaci · n del si tema coleccivo de transporte, cuyo , rv1a ólo p raba en circuito. radial de e rto era yecto ) qu no
contemplaba a la colonia ubicada en la periferia de la ciudad . Lo
ervicio públicos corn la luz, agua potabl y ga eran un reflejo
que manife, taba que la obra " ran r atizadas .in una ad cuada
planeación a lar o laz , con un criterio de rentabilidad económica
p co ciaJ ' equitativ ". 21)
p ar de que 1 fomerrey fu una d la ciudade pi nera en
América Latina en planificación urbana con lo antecedente. del
Plan Dir cror d D sarrollo rbano d 1 ' a de 1oncerrcy de lo
año e enta , fue ha ta 197 qu el
bi rno e tatal pu o n práctica
la planeación de l a ent.'llllient humano de de lo niv le municipale ha ta e tatal . inco añ s ante, en 19 3 y como respue ta a
la demanda de vi ienda · e pacio para el e tablecimiemo butllilno
el obierno d
u o ón había creado el f rn nt M tr politano
de i\I nterrey ( -O~fERRE ') el cual t nía (y ·ene) com atribucion
~a integración del patrimonio d la. familias de esca. recurso
económico del E ta.do de uevo León } realiza acaon s para atender r resolYer lo problem d pr carisma con l que se enfrentan.
e rabi ce c mo fin &lt;le! fideicomi , entre orr ·, el in rrumentar pro ·ect , programa y acciones que faciliten a e ' t.aS familias
Je escas recursos, la btención d lote con crvicios mediante
e 9ucmas el ventas a plazo, la autoconstrucción y el mejorami nr
de la ,·i,·icnda bá.lca cial, n ujeci · na lo Lineam1emo para
la comercialización de l inmueble y brn, qu
rmcn parte del
patnmuruo &lt;ld fideic mi. o, con 1 . 1..: paoo u 1c1cnr s de u c mún que propicie una mejor convivencia humana, tanto en la zona
urbana como en la rural.
1unicipale. en la
~· 1 d icomiso contribuye con l Gobiern
regulari7.aci · o d la e nenc1a de la tierra de la z na w:b na · rural
~\{/•'d
lll .

pp. :,,•-.. -;, .

14

Ma -u_ly 1 ahrl Zorro J.....m1

del ~ srado de 1 ' uern T...e · n. a efecto d inc rporar a1 desarrollo urbano los predio . obre lo. cuale e hnn constituid a coramíent
humano me Jare con cl prop • ho fundamental d allegar un
b neficio para u cupantc de carácter econ · mico, cial, certeza
judc.lica y la con. atución del patrimonio de familia. 21

in embargo l alcanc de FOMERREY no fu la . oluci · n pr p1cia
para lo. problema cl la vivi nda, pue al ser un .in trumem del
◄ cado fu utilizado n algunos ca
con fine electorero pasando a r la obra pública d e te fideicomi o como una "'imagen
d pr
o' con impacto p lític n i mpr acial amén de et
fr cuem mente el medio para la realización de neg cm en rajo, os
entre alguna autoridade y cierto cmpr ario de la industria de la
construcción' .22

En í f'Oi\fERRE fu una respu ta del gobierno nuevole né
para ah rb r la dem nda de VÍ\.icnda que enarbolaron lídere.
ciales y de t modo, controlar y d mantelar el poder político de
agrupaci ne aj nas al partido oficial. En un prim r momemo, 1
objetivo trazado fu c mplicado, p ro el olpe definitivo q u p rmitió recup rar la rienda J el control en el problema de la Yivienda,
fue la cr ación d 1 programa " i rra Propia" que permiti · la regularizaci · n del u de la ti rra n 1979 a mucha col nia p pulare qu
fu ron romm-ida baj La irregularidad. oo e ta acci · n el p . d r
político : La com· cat ria cial de vario m virnienro d luch, p r
el c.ler ch a la vivienda decayeron.
4. Pose ionario

grupos ociale urbano de lucha por el
derecho a la 'vienda: el M vi.miento Popular Tierra Libertad
Durante la década de lo añ 30 el gobiem cardc.nisra impuls · la
creación e organizaciones indical . de obrero ) empicado
11 \' :a_e; http: / / ,,

juni

l'\\\ nl.g

b.mx/?P= fomcrrc~ _atnbucione~ [

21

con

n ultadll: 2011,

t].

21

RTE ,\
cía, Rob rt &gt;(20tr'). ·•L, t1J11(,¡rm,m'ó11 dtl dre,1111e1ropoli1,111a de \/ofllt·
m.Jy su prohln11álic11111-ba11tl'. en RTE ,\ R.idaura, I (21 ~r'). Op. at. p. u.l.
2-' ROEL, antiago (1980). nero u ón. _,,.¡pllf1ll'J huton co.r. ~[nnterre; .L: Fd.icio-

249

�Los 111otinúenlos sotiole1 nrvonos n .\lo11t"7!)

JI(

zona fil tropoliM11a

la int nci · n de crear la c ndicion

pr picia para 9ue lo trabajador puc:li n t ner wia repre entación de cla e com c ntrap
a
lo interese de los capitali ta y al mismo tiemp legitimar la acci n
cíal de u biern gracia al ap ~o de la ma a p pulan:!. ,
la cuale no eran ,·i tas c n a ad por parte de 1 , mpr ario .
p r ello que e at tigua l cada v z má vidente acti · mo
p r part d la oci dad civil que e rganiza en di rent frene y
e n ello e tran forma en un imp rtante actor d ntro de la política
nu ol n a. fuchos d
to rnovurueoto parttaparon energtcam n e en manifi racione que durante la década d lo
enta n
ad laote, pugnaban por la lucha p r el uelo urban , la exi encía d
la autonomía uni r icaria • la guerrilla urbana. entr otro . 2 ◄
Por u parte los empr arios e menzaron a ingresar d ntro del
panorama p líric insrirucionalizado d
uev
ón adhiriénd
al partido p lítico t pr ntati os d la 'p ca, a tra é del
cual d t ndieron y trataron d impon r, por una nue,•a vía, u.
int res economtc y d das ". 3 D
ta manera, la hurgue ía
nu voleone a pudo garantizar su upr macía de d la altas e feras
gub rnam ntal a la qu corn nzaron a cener acce o fr nte a la
creciente demanda obrera · p pulare .
Tambi •n la da e media m r ente qu e había desarrollad
durante o año , comenzó a cu cionar la e tructura d la autoridad gubernamental 9u era v rtical rígida ' n mucho ca
r pre ra". 26 t fenómen aunad a lo acont cimiento de fere e ncia cial qu e rnuJtiplicaban por 1 paí , comenzar o a j re r obre la p blación una may r conci ocia d u der cho ' a
exigirlo d múltipl forma mecliant marchas huelga , plantan ... generando un clima d in stabílidad acial in guridad' .2xi encia u e m nzaron a er má d mandada. p r la
ociedad civil 9u emp zaba a organizar con mayor vocaci · n,
. pp.
2~

fuer n la bu ca d la autonomía univ r itaria, la regulación de la
en ncia de la ti rra . la lucha por la igualdad n el acc
a la ducación pública. ◄ 1 e tado p r , u parte se vio reba ·a&lt;lo por dicha
olicitud d la p blación, pu . 1 cr cimiento de lo habitante r
la inmigración up raban por mucho I ritm en que 1 obi rn~
p día re p nderl ..
cuanto a la lucha por la t ne ocia de la ti rra . t fenómt::n&lt; e
acenru · n lo año e nta, d bid a qu lo grupo de inmigrante
qu lle aban de tras pare . d I paí a j e m de la z na rural deJ
tado de u vo León, n ene ntraron una viYicnda digna r rnuch
meno un e paci para poder consuU1rla. E tas per na. "llevaron a
cabo una erie d inva i n masin d cierra. ame la impo ibilida&lt;l
para acc d r a la \'Í ·coda p r la vía in. titucional o del mercad ".
De ta manera, urg n en ucv León, principalm nt en font rre)- y u área rn tr poli.rana lo· grup , acial . urban , que n
rganizaci ne plenam nt estructurada qu al cr integrada p r
inc:lividu d la oci d d urbana, e caract rizan por luchar ante la.
problemática pr pias d la m tr · poli. como la p br w, la carencia
d Yivi nda y rvicios bá. ico , derech humano de la. minoría.
marginada , e□ cre tro . L1 na d finición concreta &lt;le . te concepto
s ría el i uienre:
n moYínlicmo '-Octal
una forma &lt;l • acción cole ti\'a, ) la existencia de un. acción colccuva implica la preexistencia Je un confli t , d una t n ión c.¡uc trata de re. lvcr -haciéndolo vi. iblc, dándole
dimen i nes- e a acción cok:ctiva. Pero -1mp rtantc llamada de
atcno · n- no cu lquier conflict de emboca en una acción cole ti·
nt que toma la forma de un movimiento soctal. 29

.. por U qu · el mo\'illll m
ial urban emerge cuand
· dan
ten ion s structurale dencr d las metrópoli , 1 que conll va a

2 9-290.

daura, 1. (2ocr). '711trod11rrió11: dtl 1111 &lt;iJJd11rtri11I" la rriJiJ '' en ORTL' l. (
rd.) (2&lt;JO ). Op. rit. p. •

211

ldem.

29 GRAV, ~lena } Pedro )barra ( o r&lt;linad r ·s). (20&lt;KJ). Anuario d, \fo,imi ntor

25

Ídrm.
16 lbíd. p. C\ u.
V lb!d. p. LX.

socia/u.

L'110 111imda S(Jbr~ /,., mi. Barcelona, • ·paña: le ri,1 Edit ria! y Gcuko
fundazi a, pp. 9-26.

25

25l

�Los movin1itt1/os sociales urba11os m lontern y su Zº"ª 111etrupolita110

la vulneración d interese ociales por lo que un determinado número de individuos deciden movilizar e para solucionarlo de una
manera participativa, igualitaria cooperativa. Cabe de tacar que lo
movimiento ocia) urbano re ponden a un proceso de de arr llo donde e integra el momento hi tórico el contexto social cultural, político económico de lo. grupo y lo paí es". u alcance llega
a afectar a los grup p lítico re tándole influencia crean red
de poder ' al mismo tiempo que tran forman la vida ubjetiva, las
accione de todo lo días' .30
En fonterrey
u zona metropolitana las acciones urbana de
lo grupos ociale populare e encaminaron a po e ionars de terrenos para construir us vi.vi nda de man ra irregular. El primer
movimiento s cial urbano del que e tiene regí uo en la entidad
urgió en 192 en un área denominada como 'El Pozo", donde una
erie de per ona e a entaron en lo terreno d dicha z na ' ntablaron un enfrentamiento con las autoridade estatal s para qu e
le regularizara la ituación de lo spacio ocupado y se les in talaran ervicio básico . n la década de 1950, ant la tremenda ola
de inmigración hacia la zona metropolitana de Monterre y la falta
d e pacio para la vivienda de a población migrant , colono e
ubicaron en terreno aledaño a la Loma Larga, donde e tablecieron
la Colonia arza i t . En el periodo de 1960-1970 l fenómeno de
po icionamiento irregular de terreno para la vivienda de las cla e
bajas o ubproletaria e int n ificó hacia el área del norte de Mont rre · en la falda del Cerr del Top Chico, donde se ubicaban
los rirad ro de basura d la ciudad número 4 y S. partir de 1962,
"pepenadore ' motivado por la nece idad de obtener ingre o ,
acercaron a dicho lugar para di putar e lo materiaL de de cho y
la r c lección d ba ura como un m dio alternativo para ganarse la
vida diaria. La c lonia que urgieron a partir d ello fueron la R né
Alvarez Felip Zambrano y 1 ria Mencli la. 31
30

31

RA1 E Hinojosa,
L\l'RO Garza, Luis

ejandra (199 ). "Porticipndón de los mlfiem marginada;", en
(1998). N11t110 Leó11 HV'- 10 emdios sociupolíticos. Monterrey,
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Ibíd. pp. 110- 11s.

,\laga!J Nabí/ Z,1rco l.1m1

Al inicio de la década de 1 s setent.1. , lleYaron a cabo otra inva íone de terr no de la siguiente manera: on 180 familias se creó
la colonia popular Mártires d an o me, iartires de Tlatelolco
con 30 familia y la Genaro Vázquez e n 200. "Aun cuando fueron
ho tigad por la policía municipal, lo colono lograron . obre\':ivir
in los ervicio públicos y en construccion s realizada, con material no duraderos (carrón pap l lámina tcétera)' .32
focha de la inva ion a terr no para c nstituir Yivi nda
irreguJar fueron pr movida bajo la tut la de la rganizacione
del Partido ReYolucionarío In titucional (PRJ) mediante la
nfederacton acional de Organizacione Populares ( OP); in embar
la "e trecha Yinculación d la nión de Colono y Po e ionari s
pertenecient a la i OP, con el partido oficial, e explica por l interé que dicho partid tenía de pr curar d llilll. clientela electoral
cautiva para llevar a cabo movimientos y acarreo de apoyo ,_n
Lo colono al dar e cuenta d la corrupción y • plotación p r
parte de lo líder de dicha organización, corn nzaron paulatinamente a abandonarla para d spué er dirigid por miembro del
Partid Comunista fexicano y partidos de izquierda. s así como
en la década de 1970, preci am nt con fecha J 28 d marzo de 1973
e di el inici l grupo más importante d inYasión , apropiación de
tierra ep la - e cania del Cerro del Topo Chico, el m \wnenro de lucha 'Ti rra y Llbercad" qu fund · la colonia del mismo nombr con
1 5 familia . sre grupo e taba liderado p r el economi ta Alb rt
Anaya Guriérrez }' el m •die Alberto amero Haro. Esta platat rma popular " irvió com centro d coordinación de la actividad s
del m vi.miento de lo .ri11 lierrd',J.1 como se le. conocería en adelante
a aquella parte de la ociedad sin un hogar, in un e pacio de terreno
para vn'1r.

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253

�Los movimimtoI sociales 11rbanoI en Mo11/crr'!)' ' n, zo11a metropolitana

Maga/y abil Zarr.o L.art1

quello p lvoriento parajes en las falda del Topo hico se poblaron de precarista de casas h cha con lámina canon s ' pedazo d tela. Para la s ci dad regiomontana e convirtieron en coto
peligro o, o una ciudad in ley· pol?lada de leyenda en la que la
gente era encarcelada en cdda privada ... a donde La policía temía
enttar. 3"
ta organización t nía 3 caract rística principal , la lucha por: a)
la provi ión y el acce o a la ivienda, b) exigencia de equipamiento
y ervicio urbano , y c) la defensa de u comunidad. El lema enarbolado era de la iguiente manera si en el camp la consigna era de
"la tierra es para quien la trabaja ' en la ciudad e traduj en 'la ti.erra es para quien la necesita' .36 Para 1976, el impacto del movimi nto
era tal qu todo lo grupo sin fierra alinearon baj u direcci ' n y
crearon el r nte Popular Tierra y Libertad de pué de una lamentable represión p liciaca dond murieron 6 activi ta, po esionario
de la colonia Granja anitaria que rill ' a la población civil, sindicato obrero
universitario a c n ocar marcha
expresi n que
3
alcanzaron lo 5 ,o manife tante .
Óscar lores señala a grande ra go la caract rí ticas de lapoblaci ' n sin tierra, quienc e e rablecieron en diver os predio irr
larmente por la imperant nece idad de la vivi nda.

r

La p blaci · n de los sin ci rra en 1 oterrey e tá formada sobre
t d p r rnigrant de la áreas rurale de an Luí Potosí,
ahuila, Zacatecas Tarnaulipa, el mismo ( uevo ón. u caracterí rica. ocio&lt;.&gt;conómicas lo ubica d ntr del ubprol tariado d
Mont rre:, principalmente trabajan como vendedore ambulantes
35

UT R (2009 marzo 30). ''Tierra Libertad: los i11iáos salinúldI de A lber,\1ilmio Semanal [En línea] o · ponible en: http: //www.m cmanal.
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36

r

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ORT G Ridaura, l (2007). Op. ril. p. 169.

254

arre ano , • lbañile entr otra labore.· bay un alto grado de analfabeti mo corre ello . La lucha por un lugar dónde \'Tru", la cons
tante amenaza el cxpul ión y la n ce idacl d a gurarst eni.cios
de transpone, educación } alud, contri bu y ron a la cohe ión , ocia! d l movimiento a pe ar de su disanto orígene regionales.
e tablecicron lazo familiare compadrazgo y a.mistad. Ademá
compartían un el mento n común: la pobreza. "'\
l mod11s operandi de lo c lonos de los rerreno invadido p r el
Frent , era de la siguiente forma. La ocupación de lo. e pacio inhó pito s realizaba por la noche , p cialm nt n moment .
d coyuntura política d algún eYento público d auroridade e ta tale: o f deral~ para aprovechar del hech y cau ar un impacc
mediático.
inú mo u id ología política era de izquierda d línea
maoísta. Lo lidere eran ,-¡ j po e i nano y alguno univer itario con experiencia en rganizaci ' n }' lucha ·oc1al.
La rganización al interior del rente era con ba e en a amblea
populare , lo que le ayudó a enfrentar lo reto de u comunidad
fortalec r la ' necesidad ideológico-culrural d~ vincular el ho ar y la
familia a un pedazo d ti rra.' y justificar I tenaz rechazo a de prenders de la misrna. El rene Popular Tierra y Libertad fu la
realida&lt;l de una comunidad autónoma que tenía su propia. e cuda
u pr pia Comi ión de H nor y Ju ricia qu juzgaba a la per ona mi mbr d la comunidad ue com Lian delito. (inclu J\'
construyó una prisión para casúgar delito comune ) un oouté de
d f; nsa d la col nia y junta laborale. , femerule. · económica. para
la a, e oría de lo individuo ) de e ta manera d fendcr l derech
al trabaj , la quidad de gén r ) ayu&lt;lar e n o a.ion , de alguru:
dificultad ec n ' mica de la ci dad. '?
l movimi nrnnu o gran impacro m diááco, fu ob!&gt; rvado p r
la opinión mexicana y de América J.atina omo un aut · nt:ic m &gt;virniento d lucha ocial urban qu 1 gró crear un Lstado dentr de
un __, cado. U ron inc ntabl s enfremam1 neo co n l ejército y la

r

4

3t\

39

FLORES, Ó ·car (2009) .

&amp;eo,.

'P· ni. p. 8(,.

r

�LoJ 11101•imimto1 Joda/es 11rbanos en i\úmterr~ ' 111 zo1111 meh1Jpolita1U1

Afaga!J 'abil Zarco Lara

policía, per la autonomía de u movimiento de lucha e mantiene
ha ta nue ero día , aunque hay que reconocerlo in la fu rza que
lo caracteriz ' n u primero año . Lo anterior e debió a varias
razone :

movimiento sociales r cientes en México han cambiado tanto en u
compo ición, su forma de auto c mpreosión y su carácter, como
en u relación con el istema político I por lo que e difícil otra
agrupación que se le a emej .

llegada al gobierno de Al fon o t-.Iartínez Domínguez, quien r primió con mano dura y no toleró la invasión de terren .
2. La cr aci 'n del ·omento I tropolitano de Ionterrey para otorgar
1 te con su escritura de terreno de propiedad a pers na d bajo
recur o que no pod(an olventar un crédito hipotecario.
. La in tauración del prorecto Tierra Propia, que permití' la regularización de terreno tomad s por los p e ionario .
4. La diferencias entre lo líderes amero y
aya con re pecto a las
proposicione de negociación d l bi rn e tatal d
uevo León.
1ientra el primer aceptó la regularizad , n de lo terreno , el egundo in i ti ' en la aut nornía total del movimiento in ninguna intervención del ◄ tad . Ana ,a fundaría en la década d 1990 el Partido
del Trabaj como una plataforma de oporte del Frente.
l. La

La d.ivi ión del movirrúent e dio en 19 2, cuando el doctor amer fundó la sociacion ivil Tierra y libertad ( CT L) con 1 00
miembro. , mientras qu el ~rente P pular Tierra y libertad (FPTyL)
le igwó ap tando al choque abierto c n la autoridade gubernamentale la polióa · el ejército. La primera acept' el camin d la legalidad propue ta p r el g bierno, r gularizand la ituación de u
terr n y el
undo per i ció n la clande tinidad promoviend la
inva ión d I rru mo .
Debid a car razon s el Frente Popular de Tierra y ibertad
perdió impacto m diático a partir de 1985; in embargo, e mantiene
vigente ha ta nue tro día y igue iendo un ca o n table n la
hi toria r cient de la política urbana de América Latina ,40 debido
a que en u origene fue una mue tra clara del poder popular y
rno tr ' el alcance de la organinción comunitaria. Actualm nt "lo
411 VEU..ING

M nno (19 8) . ' Tierra librrtad: /01 peq1mio1 fl1tírgmu tU desarrollo
a11tó11omo". fulado11es 33. Volumen lX; p. 10s.

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ditorial

u v León..

25

ociodemográfico. JJ

259

[ on u1t:ado:

�Reseñas y comentarios

�Es'fRATEGIAS PARA EL APRENDIZAJE
Jorge AJberto Negrete, México, Limusa, 2007, 158 págs.
Carolina Martinez Juache

EL LIBRO DE JORGE ALBERTO NEGRF.17~ tiene el propósito de dar
a conocer a estudiantes y docentes los procesos estratégicos del
aprendizaje. Lo que inspiró al autor para realizar este trabajo fue
su experiencia de veinte años en la docencia -a nivel superior y
de posgrado-- y el sostenimiento de la idea de que efectivamente
"todos aprendemos" -sin importar el sexo, la edad y Ja culturade manera espontánea u organizada por los educadores formales.
A la didáctica crítica en la que se apoya este trabajo contribuyeron
las aportaciones de Jean P iaget, Lev Semenovich Vigotsky, Joseph
D. Novak, Anthony Buzan y ciertos contemporáneos, como Ángel
Díaz Barriga y Rafael Pantoja Guzmán, entre otros.
EJ autor distriburó la información en seis capítulos, que van desde
el proceso de aprendizaje, el concepto de "aprender a aprender", un
análisis de los estilos y modos de aprender y de las técnicas y herramientas de estudio, hasta la manera de crear un buen ambiente para
el aprendizaje. Se incluyen diversos esquemas, cuadros e ilustraciones
para explicar mejor los temas. El capítulo cuatro, "Técnicas y herramientas de estudio", es el más largo--46 páginas-, y explica detalladamente nueve técnicas de estudio, además de sus herramientas.
Todos los capítulos concluyen de la misma manera. Se hace una
invitación a practicar las habilidades aprendidas en cada capítulo en
otro libro; Negrece termina así el primer apartado: "para ejercitar
las habilidades aprendidas en este capítulo se recomienda resolver
la práctica 1 de las Prácticas de eslrate¡jas para el aprendizqji!, dd mismo
autor y editorial" (pág. 30).

263

�Rts(ñas

co111mlano1

' te impresi na, al meno
o pa ó o mi ca, o ya qu anteriorment n e había m ncionado
nada refer nt a t . e de mi p rcepci, n y bu cando la claridad,
lo correcto hubiera i o que en la intr ducci · n
mencionara o
hici ra re fer ncia al libr anteriorm nte men i nad para que el lector tu iera tal conocimiento.
n 1 primer capitulo .e m nci na ac rtadament qu el apr ndizaj
un pr e
e mpl jo ligado a la hi, t ria d I hombr ,obre la tierra. · I aut r e, phca varia d finici ne d apr ndiz. je al
ubicarl en conte:-.to diferente , · concluye el primer apartado de
e. ce capítul m ncionando que "d aprendizaj e r ·ultado d una
eri d pr ce
de .iiwesti ación y re uier de la in trumentación
implementaci 'n d
trat gia tanto para aprender com para olucionru: problema " ág. 6).
lnt re ante r ulta la inf; rmaci · n qu pr nta . br la e truetura d I pr c
de aprendizaj ~ ·obr lo pr ce
m atal del
mi. m . n cuatr lo proc os e gnitiv c n lo qu
relaci na
el e tudio d la e cructura del aprendizaje: elemento factore medio r a pecto. cogniti o .
""'1 s1yeto, el olyeto la operació11 y la represe11tació11 con tituy o lo elemento básic d apr ndizaje. 1 uj t d l apr n&lt;lizaj e la per. ona que apr nd ; el bj to e tod aquell que el uj t e capaz
d aprender; !a operaci 'n es el acto mismo de aprender e decir la
acci 'n o activida int lectual qu r atiza 1 uj t para apropiar e del
obj to y así int grarl a u arc.hiY &lt;le aprendizaj . La r pr ntación irve para 9uc el ujeto r pr ente I rnun&lt;l , ya a n fi rma de
unag n, idea concepto, juicio o raz narnienc .
Lo: me&lt;li de apr ne.liza je, on I cntid
] lenguaje la razón,
y permiten que e pt duzca la r laci, n entre el u¡eto y I obj to.
L
act re. bá 1co &lt;l ·1 aprendizaje on ocioculturales, económico-., pe líticos h.i t 'aco:.
e trata bre\· rnent --en do. páginas- el concepto de aprcndi1.aie ignificaúv , l qu el auror r fi re al final d I capítulo uno: "a lo
l.r de ,t te.·c e &lt;l sarr liará más x.hau t.ivamente el concepto
de aprendjzaje ignificati o n u r laci 'n e n otr conc pt de

fundam ntal imp rtancia para el desarrollo comprensión y aplicaci, n d la e trategia parad apr nclizaj ,. (pág. 29).
Al iniciar I capítul do , titulad
til de apr ndizaj ", e
menciona qu cada pcr ona o ujet de aprendizaje con tru 'e de
man ra individual u m do de aprender --e decir u p pio e tilo- a partir d u habilidade r pr fer ocia . í pu
' 1conjunt de habilidade inteligeot , pr ferencias hacia actividad fí ic
intelectuale. inclinad n hacia el de empeño e pecífi.ca. o e p cializadas on lo estilos de aprendizaje' (pág. 32).
te.nción e p cial merece el de arroll d l pcnsami nt . unque
la facultad d pen ar e ioh r nte al s er human
I pensamiento
no e algo qu e pr duzca d mane a in tantánea in que, al igual
que el aprendizaj e el re ultado de un pr ce . El au or m nciona
qu "cada ujeto d aprendizaje tiene una historia una e\·olución que
explica p r la capacid, d de p n ar, e n la cual n
nac t talmente d arr llada sin qu jgu un pr e o gradual y va cr ci ndo
junto con el d arr llo bi lógico. (...) ada ujet lab ra su propi
c ne pto del entorno egún el desarrollo de u madur z" ág. 3 ).
La p ·e l gía enética d Pia r tabl e I de arr 11 del p na.mi nt e rno un pr c o adual que e nieh·e más complejo
n la ub cu nte tapa,. iaget hace alusi 'n a cuatro perí d
d I de arrollo del p nsamienc _,_ n ori motriz pr op raci nal
p n ami nto concr to r pensamiento formal- para mo trar la e tructura p i
n; ·ca d la con trucción de lo con cimí nto. a 1
lar d t d la \·ida humana.
a e njugación d
ro, pr c
-p ríodo. d I d arr 11 p Jcogen tico d l pen amiento- e n lo principio co "tivo -identidad e mp n aci, n y r '.ver ibili&lt;la&lt;l- da c m r ultado cuatro
m d
de aprender: la experimentación c ncreta L'l ob I'.'ac.ión
reflexiva la c ne ptualizaci · n ab tracta ) la p rimentaci n activa. !aro e que cada ujcto a parcir de , u d . arrollo indiv1dua.l de
pensamient y del ambiente de aprendizaje con. truyc su modalidad
p cífi d , pr ndizaj .
· embar
aderná &lt;l dicha. mo&lt;laJi&lt;lad d aprendizaj , e.
importante c n iderar que cuando nu-an n ju g dan lugar cuatr

264

265

�Rt1t11asJ ronmrtanos

til

d aprendizaj , que

acom dador.

n el cli ergent asimilad r convergente

egr t enlista en un cuadro algun

carr ra profe-

ionale en las que l e tudiante e verían fa or id s i participaran en alguno d l
ti1 • ñalado .
l capírulo tirulado pr nd r a aprender' plica con acieno r
claridad l proc o d aprender a aprender a í como u caracreri rica y lo método. para la adqui ición del conocimiento.
pr nd r a apr ndet igniEca apr nder a p n ar, a e. cuchar a
explorar a de arrollar e d cir, a t n runa ment abierta para adaptar e a 1 nue o conocimi nto a umi ndo una actitud emprend d ra -hacia el mundo del apr ndizaje y del ab r en g n ral-.
pr nder a apr nd r remite a un apr ndizaje significativ
d cir
p
r para siempre · no transitoriam nt l con cimient . La p rn deben pen ar cáricamente, cu tionar e obr todo lo ac ne cimiento de la vida.
te de hablar de l m ·tod para la adqui ición del conocími nto el autor m nciona que hay qu e n iderar al rnétl
com
' una erie d pa o a guir para l rar un fin. E ta encilla definici · n
remite a una e p ci de con crucci 'n m todológica en la cual se inclu · n cli timo procedimi neo técnica model y teoría qu
aplican i t rnáticam nt durante el de arrollo de una inve ti ación''
ág. 62). Lo método que I autor denomina má comun " para la
adqui ici · n de nu vos c n cimi nt
n: cl deducrivo, que proced
de lo universal a lo particular; el inducriYo u proc d d lo particular a lo uniY rsal· l an.aló ·co, qu p rmit e mparar do iruacion
o c ncept ; l analítico, qu e un acto r A xivo d la razón ante d
proc der a una t rna de d cision y el inc 'rico u
c mpl m otario al analítico porqu ignifica la r unión de la partes de un todo
una yez qu é ta han id analiz.ada y rd nada . Cabe eñalar qu
existen otro mét do taJ com 1 mayéutic , dialéctic hermen 'utico y 6 nomenol 'gico u el aur r n incluyó n u trabajo.
En el apartado
abili&lt;lade y actirude para aprender a aprend r se empieza por definir lo qu e una habilidad. e di qu e la
capacidad que e tiene para fectuar alg con facilidad y eficacia
decir, hacer la e a bien y en el menor ti mpo.

266

La habilidade para aprender a aprender _on: el arrollar la capacidad para identificar el objeto de aprendiza¡ t ncr disponibilidad
inc ndicionaJ para prend r, fijar l:-1 al nci · n · c ne ntrar c. en un
obj e de aprenclizaj , e cuchar detenidam nte la in. truco n . t n r un relajamiem m cional aceprable 11 vara cab la aphcaci , n
del pen amiento crítico a la lectura ubicar la zona d desarrollo
pr X1J110) trazar rn ta. en d plan d l aprendizaje :i ºfic, tfro. Y
para 1 grar e. to prop ' it " n c ·.ari ad pcar una actiru&lt;l mquiitiYa indagad ra, empren&lt;l ora, r la¡ada, t I ran e , c n gu to por
lo n vedo o, que ac pte el cambi y la diferencia y c n iniciariY.
propia qu Ue,·e a la toma de decisiones" (pág. -s).
roo umplem ne a lo rrara&lt;l h t. qui, ap r ce el capícul
cuatro, 'Té nica ) b rrami nras d
tudi ", a l:u qu , r·curre
para la adquisición d l conoctrniem n el pr c
d apr ndizaj .
La técnica de esrudio pcrrni en ejecutar acciones concreta encaminada a v lYer ficien
l apr nruzaj e decir son la pue ta
en cci · o d l m 't do , ya qa • ñalan l proccdim1en
~ 1
r cur o a utilizar c nforrn al pr e en cu ti · n. La. técmc~ ·d
e tudio rná c mune on:
•

La c mpren i · n &lt;le la k: cura ontíene d&lt;
una . pre. ión b¡eti\ ) lit ·ra! d l te to
"La e pre, ión

a pecto~ importantes,

r un aná.hsis &lt;le omenido.

b¡elÍ\a · literal c. d c njunt &lt;le rc. puc ·ta a 1~

pregunt:15 ame formulnda.s tales como quién, qué. cómo, cuándo
,, dónd

e dijo al o. El análi Í!-&gt; de contenido e rdic:rL

com osición &lt;le un e,·t

t:r1

res1s o enunciado ) é, t

la des -

a u vez en

categ rL o concepto. " (p:ig-. 2). P . tcriormem -, cl lt:ctor realtza

La interpretad n. De pué de c~to e po&lt;lrá atirmar que ·i.: comprendió la lectura.
• Lo mapa c n ·ptual ·. p muren e n enuar lo ce no imil!nto o
conc ·pt . p r medio de a. ociacion y r lacione mre dio parn
rener una ,'Ü ión global &lt;l I terna.
•

Mapa menta.le.. Con i&lt;lcrado_ una técmca &lt;le cn·:lli\'idad
.
''contn-

buyen al &lt;l •arr U &lt;l I proc s &lt;l pt:n amiento y permiten efectuar
una vi. uali:zaci ',n :rráfic le la t mácica &lt;l · csruc..lio'' (pá
6- 7).

267

�&amp;mia.r y ronmJ/,m'or

•

~Iaboración de esqu m · cuadro inóptico . Permit n r pre entar
c 11 cimi n o aprendiuo. d forma
anizada y sistemática.

•

•lab ración de resúmenc . Ante d e t , d be realizar una lecrura d • compr nsión. Es importante ólo escribir 1 ncce ario con

buena orrn rafia~ con un lenguaje claro. La t n i · n dd re umen
depende de la cantidad de informaci · o que e tenga.
•
lab raci · n de eru a.·o . uando la pe n.1 p e la inf rmac1 n,
ha realizad un resumen y cuenta e n una explicación del tema se
encuentra en la posibilidad d realizar un n ay . El en ay e un
escrit qu permite que el aut r exponga u crfo•ri
punto de,,¡ ta acerca de un tema . br ba e objet:i -as de in ormación.
• El e rodio de ca o trata d m crar e p cíficarncnte la e tructura
analítica de un conc pto, un problema o una ituación sin n ce idad
de ponerlo en relaci · n con tro casos.
n vari los punto qu
ha~ qu tomar en cuenta al realizar un estudi d ca o :

propue ca final, m nciooa egr te con i te n qu para l ar la
con trucción de un ambiente de aprendizaje e la.borativo l ujet
debe nmarcatlo en un pr ce de comunicación efectiva y perman~nte que le permita aprender de lo demás· realizar un trabaj
có o [...) de arrollar las habilidade que e tienen r adquirir otra
nueva ; aprender a aprend r m diante t ' cnica de e tu dio en grupo
y del reforzamiento de lo valores humano qu impliquen l amor
por el aprendizaje" (pág. 158) .
libro de Jorge Alberto
gr t
termina a í con e ta conclu ión dond e inclu e todo lo tucli.ado
en el libro.
En general, el autor trata un rema jntere ante d una man ra
muy agradable. Durante el de arrollo d la l ctura . e pueden ercibir idea y concepto bien explicado y acompañado de e· mplo
claro y conci o que te ayudan a entend r mej r y guir 1 ycnd .

pecificar

un cma o ituaci · n hac r una i.nv cigaci • n d cumenra.l, elaborar
la hip · t is o enunciado Yerificable ele ·r la técnicas de contra. ración ejecutar la prueba verificar lo r sulm
del tudi integrar
el i.nf, rm té nic .
• La re ña critica. El anális1 que pr pon implica examinar en f rma parada cada e mpon me de la situación o fenómeno · posteriormente cue tioo.ar la validez de la información xi " me acerca
de dicha iru, ci • n.
•
re. luci · n de problemas. El aut r cita a ~ laáa Tere a erafin:
'el análi is \ r olucr •n de un pr blema e n iste en un conjunto de
acci nes y comportarruento necesario. para alcanzar un detenninado objeci\'O. n tre lo pa o para la re oluci • n de un probl ma:
planre miento, definición y re olución '.

En

~

te apartad , el autor incluye div r o e quema a manera d
ej mplo para expLicat cada una d la t • cni as de mdi . D e ca
man ra e. má ácil enr nder d e nt oid . Por úlrimo, en l . capítul • cinc y . ei e trata lo re fer nt a e · mo cr ar un buen ambiente de aprendizaje o influir acrivamente en u tran formación
e n la finalidad d formar ujcr re. pon able d l auto tudi . La

26

269

�ormas de publicación
1. El anuari H11ma11ita.r r cib comribucione de xcelencia académica d inv tigación n lo campo de fil offa hi t ria, lit ra-

cura lingüí áca y ciencia
2.

ciale .

e reciben trabajo ciginal e in· dico .
resp ta la e tructura d cada contribución o en ayo, p ro se ugiere: a) marcar lo
apartado con subtítulo b) n ca o d la utilización de rd rencia numéricas ucilizar el si tema d cimal, c) la cüa textuales
deben encerrar e ntre c milla
no emplear cur iva , d) toda
cica breve debe mantenerse en el párrafo dond e produzca la
reí, r ncia y e) n el ca o d cita mayor s a cuatro linea , d berán
colocar e a bando, en un párrafo aparte parado por un e pacio,
in c milla r in cur iva .

. Tod trabajo deb rá pr ntar en formato digi al d 'licro oft
\ ord. La referencia
con ignarán en n ta de pie de página
para facilitar la 1 ctura eguida d I t xto.
4.

e aceptan en ayo , inve rigaci ne y contribucion con una
ext n ión mínima de quince y máxima d einticinco cuartillas,
en el tipo o fuente time new roman de doce punto con interlio ado d
pacio y medio para el cuerp del t xt , · con amaño de letra de nue,e punto para la referencia bibliográfica .
Queda a crit ri del on ejo dit rial aprobar e la oraci nes
con característica diver a a lo aquí establecido.
de cada área d H111lla11itos tendrá en t o momento el
d r cho a meter dictam n las contribuci ne r cibida para u
publicaci · n, y e municará al autor el procedimi nt y u re ultado.

S. El consej

6. La contribuci

ne,

recib n p r correo electr 'nic
· con copia electrónica por entrega per onal
rvici p tal.

7. D b an xar e a cada trabaj una r ~ rencia br
acad ' m.icobiogránca d J ur r dir cci • o p al y e rr eleccrónico.

Hi

lfA\I~ f LUR4 \ I· T · RMI ·(&gt; ()[. J),[PRJ\IIR

[.L 23 Dl- \I \RZO Dl"1 2012 E

U, l\11RSlD D Al'T . 1
◄

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I O . TAW~RI:.

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nr:. 500

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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2011, Vol 2, No 38, Enero- Diciembre</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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